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                  <text>Reflexiones para una agenda ambiental

��CONTENIDO
FONDO
UNIVERSITARIO

3
7

11
Trayedorias
Año VIII, núm. 20-21
enero-agosto de 2006

25

CARTA DE LA DIRECCIÓN
Por un nuevo modelo de desarrollo
DOSSIER: REFLEXIONES PARA UNA AGENDA AMBIENTAL
Los términos de un debate
Edgar Javier González Gaudiano
Nombrar el desafío. El complejo territorio de las relaciones educaciónambiente-desarrollo
Desde coordenadas de pasada y futuro, el autor propone valorar en las
palabras y en ws hechos el protagonismo que la educación ambiental tiene hoy.
José Antonio Caride Gómez
Stultifera navis: celebración insostenible
Los autores sostienen la idea de que la celebración organizada por la
UNESCO contribuirá a acrecentar tensúmes y fracturas en el campo de la

educación ambiental.

41

52

José Gutiérrez Pérez y María Teresa Pozo
Elogio de la educación ambiental
Defensa de las visiones, alternativas y paradigmas de la educación

amói.ental, consecuentes con una construcción sustentable, emancipadara,
equitativa y orientada hacia la justicia social.
Pablo Ángel Meira Cartea
Campo de partida. Educación ambiental y educación para el desarrollo
sustentable: ¿tensión o transición?
Bajo fuerzas apreciables de tensión y transición, el campo de la educación

ambiental parece debatirse en un conflicto de divergencias. El autor advierte
sus peligros.

63
74

89

Edgar Javier González Gaudiano
Advertencia sostenida. Desarrollo sustentable en un mundo globalizador

Advierte el autor: el desarrolw sustentable es una idea importante, pero
debemos cuidarnos de ella. Es un error considerarla un concepto organizador,
o un objetivo de la educación.
Bob Jickling
Educar para el debate. Políticas nacionales y educación ambiental
Los autores ofrecen un estudio crítico sobre la influencia del marco de

desarrollo sustentable gwbalizada y globalizador en las polílicas nacionales
relacionadas con la educación aminental.
Lucie Sauvé, René Brunelle y Tom Berryman
Ciencia y sustentabilidad. Contribución de la investigación en educación
ambiental en Brasil
La historia de la educación amói.ental brasileña ofrece sólidos elementos para

mostrar que a pesar de todas las barreras, otro tipo de ciencia fue, está siendo
y tiende a consolidarse.
Marcos Antonio Dos Santos Reigota

1OO

Configuración y significado. Educación para el desarrollo sustenta:r:ORÍA
Se analizan aquí las particularidades del concepto, sus condiciones de
aparición, las características de su propuesta de configuración y las
implicociones para la educación amói.ental.
Edgar Javier González Gaudiano
Crisis ambiental y globalización: Una lectura para educadores
ambientales en un mundo insostenible
Se ofrecen algunos argumentos para repensar la teoría y la práctica para una
educación ambiental que sepa operar en Úis flujos sociales, culturales y

11 O

económicos de la gwbalización.
Pablo Ángel Meira Cartea
ILUSTRACIONES: AMÉRICA GABRIELLE
Y FRANCISCO M. CAPDEVI LLA

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERo-AGOSTO 2006

�-CARTA DE LA DIRECCION

124
Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:

139

lng. José Antonio González Treviño

Secretario General:
Dr. Jesús Ancer Rodríguez

Secretario Académico:
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez

Secretario de Extensión y Cultura:

152

Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Trayectorias

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Codirector: José María Infante
Editora: Rosaura González de la Rosa
Asistente editorial: Francisco Soto
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrector de estilo: Rogelio Flores de la Luz
Diseño y formación: Rodolfo Leal Herrera
Comité Editorial

José María Infante, Lylia Palacios,
Roberto Rebolloso,

163

Estrategia alternativa. Proyecto nacional de desarrollo en el
pensamiento de Celso Furtado
El autor analiza las ideas principales de Ce/so Furtado en tomo a
la necesidad de construir y llevar a la práctica en América Latina
una estrategia alternativa de desarrollo frente al neoliberalismo.
Arturo Guillén Romo
ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad. Implantación de la modalidad
emprendedora en México
Se a/inna aquí que la economía emprendedora se sostiene en la
confrontación con la adversidad económica de individuos
abandonados cada vez más a los azares de la existencia.

pobreza: un estudio comparativo intercultural
Una via de análisis distinta a la económica y estadística,
abordando el estudio del significado social directameme
relacionado con la problemática de la pobreza y con su
reproducción social.
María Estela Ortega Rubí

Vivir en el fondo. lnfraclases rurales y pizca de naranja en
Tamaulipas
Aquí se documeman los problemas de irregularidad laboral,
subempleo, desempleo y aislamiento social que hacen de los
jornaleros empleados en la pizca de la naranja en Tamaulipas una
"itifraclase".

y Karla Lorena Andrade Rubio

DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

196
203
211
214

Trayedorias
Año VIII, Núm. 20-21
enero-agosto de 2006

Entrevistada por
Edgar Javier González Gaudiano
EL TRAYECTO DE LOS DIAS

Memorándum a la nación
José Antonio González Treviño
Rodrigo Plancarte de la Garza
Esthela Gutiérrez Garza

Consejo Editorial
Luis Aguilar Villanueva, Robert Boyer,
Dídimo Castillo, Mario Cerutti,
Enrique Florescano, Joan Garcés,
Gustavo Garza, Pablo González Casanova,
Gilberto Guevara Niebla, Sergio Elías Gutiérrez,
Michel Lowy, Elia Marúm Espinosa,
Juan Carlos Portantiero, Aníbal Quijano, Manuel Ribeiro,
Pierre Salama, Enrique Semo,
Gregorio Vida!, René Villarreal.

MEMORIA VIVA

Compromiso con la vida
Conversación con Julia Carabias

a teoría del desarrollo aparece como una especialidad de la economía después de la Segunda Guerra Mundial en el momento
en que un gran número de países colonizados en los continentes
asiático y africano reivindicaban su independencia e iniciaban
sus movimientos de Liberación nacional. Asimismo, otros países ya soberanos, y con una visión antiimperialista reclamaban impulsar el desarrollo autónomo, particularmente en los países más avanzados del subcontinente latinoamericano. En este periodo de movilizaciones políticas y
sociales tanto independentistas como nacionalistas se constituyó un nuevo sujeto político conocido como el Tercer Mundo.
La teoría del desarrollo surge entonces como una necesidad de
creación del conocimiento para dar respuesta a las grandes diferencias
de progreso económico y bienestar social que existían entre los países en
el mundo. Pero también, en el campo de la ética y los derechos humanos,
el pensamiento económico buscaba encontrar las vías para superar los

L

Domingo García

La complejidad de un rostro. Representación social de la

Simón Pedro lzcara

174
191

Por un nuevo modelo de desarrollo

CONTEXTOS

■

Un libro inquietante
■ Sujeto, poder, teoría social
■ La nueva geografía de la migración

BREVIARIO

El contenido en breve

LAS VOCES DEL TRAYECTO
Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES
Lineamientos de colaboración

Trayectorias e~ una publica_~ión cuatrimestral de ciencias sociales edi!ada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Secretaría Académica y
de la Se_cretana de Exte~s1on _Y_ Cultura: Cer!tf1cado de Lrcrtud de Trtulo y Contenido Núm. 1/432 "00"/14923 aprobado el lº de marzo de 2000, por la
Se_cretana ~e Gobernacron. Ofrcrna: Edrfrcro de la Brbltoteca Universitaria "Raúl Rangel Frías", avenida Alfonso Reyes 4000 Nte. CP 64440 M t
NL
M~xrco. Telefono Y fax: _(81) 8~ 29 42 37. Domic!lio electró~ico: trayectorias@r.uanl.mx página en Internet: http:llwww.uanl.;,,xlpublicaci~ne~~lr~;:/;¡ ,¡~
0 5
m ex.html. Precro por e¡emplar. $60.00. Produccron: Drreccron de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey México por Serna
Impresos, S. A. de C.V.
'

¡

2
TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. ~ ENERO-AGOSTO 2006

3

�CARTA DE LA DIRECCIÓN

CARTA DE LA DIRECCIÓN

1'

crecimiento de los países desarrollados.
Esta tesis se vio fuertemente apoyada por los principios del libre mercado de la
economía neoclásica y de las
políticas neoliberales que regresaron con pujanza desde finales de la década de los setenta,
cuestionando la intervención
del Estado en la planeación de
la economía y el proteccionismo. Las tesis del liberalismo
económico impulsaron a lo largo de la década de los ochenta
y los noventa el fenómeno de
la globalización económica que
propició el surgimiento de nuevas zonas de integración comercial y económica, en donde destaca la Unión Europea y
la emergencia de las poderosas
economías de China e India
como nuevas potencias económicas a nivel mundial.
Con estas transformaciones vertiginosas, las tesis de las
teorías del desarrollo, orientadas a que los países subdesarrollados evolucionen hacia los
niveles de producción y de consumo de los países desarrollados, han quedado fuertemente
cuestionadas ante la emergencia de un nuevo conocimiento
en el escenario del debate internacional de los últimos treinta años, centrado en los estudios del cuidado, preservación
y sustentabilidad de los recursos naturales, la biosfera y el

lacerantes problemas de pobreza de los países más atrasados.
En el marco de este fecundo
debate, fue en América Latina
donde surgió la teoría económica estructuralista de la Comisión Económica para América
Latina ( CEPAL), organización
creada por las Naciones Unidas
a finales de los cuarenta. Veinte
años después, la teoría de la dependencia, desde el mismo paradigma estructuralista pero con
diferente perspectiva, se suma
para aportar tesis explicativas
sobre las causas estructurales que
generaban el "atraso" de los países latinoamericanos en particular y del Tercer Mundo en lo general.
La tesis fundamental giraba en torno a la condición sistémica que impide los avances
del crecimiento económico progresivo y, en consecuencia, sus
efectos negativos sobre la distribución del ingreso y el aumento de la pobreza, teniendo
siempre como referencia las
condiciones de crecimiento económico de los países desarrollados. Es decir, hasta esos años,
la tesis del crecimiento económico ilimitado constituía una
premisa subyacente de las teorías del desarrollo, y el reto para
los países del Tercer Mundo
consistía en superar la "condición sistémica" que provocaba
el atraso y traspasar las fronteras para ingresar a los niveles de

4

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

ambiente, debate que sostiene que, de continuar con
este modelo civilizatorio, la amenaza de catástrofe
ambiental es evidente.
Asimismo, y ante la agudización de la pobreza
en el mundo como resultado de la polarización que
han dejado los procesos de globalización, dentro del
campo de la teoría del desarrollo, Naciones Unidas
convocó a un grupo de especialistas para que reflexionaran sobre la articulación que debe de existir entre
el crecimiento económico y el bienestar social, dando
como resultado la integración de los derechos sociales a la estructura misma del pensamiento económico. Surge así la teoría del desarrollo humano que creó
el conocido Índice de Desarrollo Humano publicado periódicamente por el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) desde 1997, y que
constituye una aportación significativa a las teorías
desasrrollistas pues integra dos nociones que se habían mantenido separadas: el crecimiento económico y la equidad social.
Recapitulando lo anterior, ambas corrientes de
pensamiento, una desde el campo de lo ambiental y
la otra desde el campo de lo social, nutren una nueva
propuesta teórica que se fue construyendo a lo largo
de la década de los noventa y que es conocida como
teoría del desarrollo sustentable.
Hoy, gracias a la movilización de los ciudadanos y al avance del conocimiento científico que se ha
producido tanto en torno a la educación ambiental
como en lo social (teoría del desarrollo humano), las
viejas tesis de la teoría del desarrollo basadas en el

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

crecimiento ilimitado han quedado cuestionadas y,
en su lugar, surge una propuesta en la cual al ser
humano se le concibe no solamente como productor
y consumidor, sino también como portador de derechos personales y sociales, de conciencia de su entorno, de cuidado del medio ambiente y de una cultura
basada en el conocimiento.
Ciertamente, eJ;ta critica, que en sus orígenes
surgió desde la sociedad civil y desde la academia,
llegó progresivamente al ámbito de las instituciones.
En 1972 con la Conferencia de Estocolmo auspiciada por la Naciones Unidas, se reconoce que el desarrollo económico requiere de una dimensión ambiental. Años después se crea el Club de Roma, que
profundiza estos principios. Una década después, en
1988, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y el
Desarrollo de las Naciones Unidas presenta un documento conocido como el informe Brundtland, en
el cual recoge nuevas criticas elaboradas en el seno
de los movimientos sociales y en las propuestas teóricas de las universidades. Este informe, Nuestro Futuro Común, concretamente propone impulsar el desarrollo sustentable como un camino para corregir la
crisis ecológica global y fue definido como aquel "desarrollo que permite satisfacer la necesidades de la
presente generación, sin comprometer la capacidad
de las generaciones futuras para satisfacer las suyas".
Definido el rumbo a seguir, en la Conferencia
de Río convocada por las Naciones Unidas en 1992,
los países y las organizaciones no gubernamentales
generaron la Agenda 21 que sintetiza cuarenta accio-

5

�i1--- - - ~ - - - - - - - - ---eflexiones..paNLI1na...agenclct-.ambiental
CARTA DE LA DIRECCIÓN

nes a seguir para impulsar el desarrollo sustentable y
constituye un plan de acción orientado a la intervención social inmediata.
Lo anterior nos remite a una dimensión de Jo
más sutil, aquella relacionada con la visión cultural y
p~lítica que una sociedad define para movilizar en
tomo a ella las energías sociales y colectivas capaces
de construir un nuevo modelo civilizatorio de desarrollo. La participación ciudadana y los procesos sociales constituyen el sedimento fundamental de la
emergencia de una nueva política en el campo de la
democracia. Sin ella, y su desarrollo organizacional e
institucional, no es concebible la transformación cultural y social que demandan los principios de la sustentabilidad.
Por ésta entendemos el compromiso de contribuir a la conformación de una nueva etapa civilizatoria,
basada en el conocimiento, que armonice la vida de
los seres humanos consigo mismos, entre sus pueblos y sus sociedades; que promueva la participación
democrática paara el desarrollo socioeconómico con
equidad, y que practique una actitud cuidadosa del
medio ambiente y de los recursos naturales de nuestro planeta Tierra. Es decir, el desarrollo sustentable
es aquel que permite resolver los requerimientos de
la presente generación, sin vulnerar con sus excesos
la posibilidad de satisfacer las necesidades de futuras
generaciones.
Las transformaciones necesitan llegar a lo más
profundo del ser; se requiere un cambio civilizatorio,
de valores, de definición de prioridades, de opciones
sustanciales que coloquen lo material en su justa dimensión para que el ser humano se realice plenamente
y en armonía con su entorno natural y con la comunidad a la que pertenece. Un documento insoslayable es la Carta de la Tierra, que surge como propuesta de un nuevo marco ético y de valores para respaldar
las acciones de la Agenda 21 orientadas hacia el desarrollo sustentable.

6

Por la suma de todos estos acontecimientos y
ante la importancia de la encrucijada histórica que
estamos viviendo, Naciones Unidas convocó a la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable
(2005-2014) con el propósito de que ciudadanos, organizaciones civiles y gobiernos, en un acto de voluntad política concertada, impulsen acciones, principios éticos, e instituciones orientados hacia un
objetivo común: la conformación de una visión social y cultural centrada en la sustentabilidad y basada
en el conocimiento.
Muchos son los retos teóricos, organizativos,
culturales, políticos y sociales que se están afrontando para crear un modelo de desarrollo sustentable
para la generación presente y las futuras, y cada actor
social puede aportar desde su propio espacio contribuciones para hacer realidad el cambio civilizatorio
que necesitamos. No podemos dudar de esto pues
contamos con suficientes aprendizajes: El avance
conceptual del paradigma del desarrollo sustentable
se constata en amplia referencia bibliográfica, agendas académicas y de investigación orientadas a generar una propuesta teórica solidamente estructurada;
la emergencia de los movimientos de intervención
social orientados a la sustentabilidad se han multiplicado, tanto a nivel local, regional, nacional e internacional mediante la formación de redes, asociaciones,
foros y federaciones; surge una creciente toma de
conciencia colectiva en torno a los recursos naturales, protección a la biodiversidad, cuidado ambiental,
pobreza, democracia y diversidad cultural y, por último, se registra una expansión de la conciencia de
actores sociales de vanguardia hacia una visión
holística que busca la transformación cultural orientada por valores identificados con el respeto a la vida;
que cuestiona la visión de consumo desmedido; que
fortalece los valores profundamente humanos, y que,
en suma, le otorgan un auténtico sentido a la vida
presente y futura del mundo en que vivimos.,.,,

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-2:1

1

ENERO.AGOSTO 2006

Los términos de un debate
EDGAR JAVIER GüNZÁLEZ GAUDIANO

a educación ambiental
ha ido adquiriendo su
carta de ciudadanía internacional a lo largo de
las tres últimas décadas. Nuestro
país se incorporó tardíamente a
este movimiento. Una vez que lo
hizo, México avanzó con paso firme, pese a la escasez de financiamiento y la insuficiencia de propuestas apropiadas a nuestra
realidad, abriendo espacios y desarrollando creativas estrategias para
darle expresión a un incipiente
campo pedagógico que se muestra plenamente justificado ante las
ingentes evidencias de deterioro
ambiental que degradan no sólo
la calidad de vida de la población, socavan los procesos de desarrollo presente y futuro, y expolian febrilmente vastas extensiones de un territorio megabiodiverso.
La conservación de la integridad de los ecosistemas y la calidad del ambiente se han convertido en
una bandera política, que no siempre ha sido bien
empleada y su incorporación en los discursos de los
partidos políticos ha sido deficiente y sesgada. Ello
generó consecuentemente la aparición de numerosas
organizaciones de la sociedad civil que rápidamente
rebasaron la limitada proclama de los institutos políticos convencionales. Esa tendencia se mantiene hoy
día en nuestro país.

L

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-2:1 1 ENERO-AGOSTO 2006

Sin embargo, en el espacio
académico, lo ambiental en general y la educación ambiental en
particular han enfrentado también
serios problemas y variadas resistencias. Si bien la necesidad de los
enfoques interdisciplinarios en el
estudio de los problemas y fenómenos ambientales ha sido incuestionable, esto no se ha traducido en un interés de los campos
de conocimiento involucrados de
manera directa. Lo ambiental se
ha visto como un campo de las
ciencias biológicas y, a Jo sumo,
de las ingenierías y tecnologías,
sobre todo para aquella racionalidad que desea persuadir de que la problemática ambiental puede resolverse con innovaciones técnicas.
La educación ambiental, por su parte, ha sido
concebida desde la política ambiental con una función básicamente instrumental que permite coadyuvar a alcanzar otros fines mejor valorados por la gestión ambiental. Desde la política educativa no acaba
de ser comprendida y continúa confinándose al área
de las ciencias naturales debido a una noción sedimentada que equipara el medio ambiente con la naturaleza y sus recursos. De ahí que el nicho más fértil
de la educación ambiental ha sido la esfera de la educación no formal, lo que ha favorecido su integración
con diversas tradiciones emancipatorias que se construyen en la periferia de Jo social.
7

�.___......exiones parcL.UDCLI1geJUla..ambiental- - - - - - - - - - - - ~ - ----1i1-~---- - - - - - - - - ---eflexiones..panl..uACLI1genda...am ·

Sin reconocer que el deterioro ecológico produce anomia cultural, desintegración social e involu'"""_ _ _ _ _ción económica, las ciencias sociales se encuentran
dentro de las disciplinas más resistentes a la incorpoación de la dimensión ambiental. Pese a los resultados de estudios recientes que demuestran su enorme
potencial, las disciplinas sociales se mantienen en lo
~eneral ajenas a este territorio cognoscitivo y profeional. Han surgido, pese a ello, nuevas áreas de interfase en la economía, la antropología, la geografia Y
el derecho, por citar algunas, que han tenido un desarrollo espectacular en proyectos de investigación Y
cursos de postgrado, que suelen tener poca comunicación con los grupos institucionales dominantes. La
corriente principal de esas disciplinas se mantiene
dentro de los cauces y meandros de las categorías de
su s edificios paradigmáticos y apenas puede observarse una lenta y errática apertura de algunas asigna¡.uras aisladas, frecuentemente de carácte~ optativo ~n
los programas académicos. Por fortuna siempre eXJsten en estos procesos, notables y ejemplares excepciones. En nuestro país, el consorcio de instituciones
de educación superior denominado Complexus es
una de ellas.
Este número de Trayectorias ha permitido rejunir a especialistas internacionales en educación am'biental que abordan algunas de las fuerzas en tensión
L - - - - - -que se disputan los discursos y prácticas e intentan
hegemonizar el campo de la educación ambiental.
En primer término encontramos el artículo
"Nombrar el desafio. El complejo territorio de las
relaciones educación-ambiente-desarrollo" de José
Antonio Caride, donde, después de una breve descripción de la trayectoria de la educación ambiental,
se pronuncia porque ésta salga al encuentro del desarrollo sustentable reivindicando su propio espacio,
como "una práctica educativa con vocación critica,
estratégica y coherente con alternativas que renueven el pensamiento y la acción humana, construyendo hasta donde sea factible y de-construyendo hasta
donde sea necesario la controvertida y ambigua, y aún

así increíblemente poderosa constelación semántica
que tiene su epicentro en la palabra desarrollo".
José Gutiérrez y Maria Teresa Pozo presentan
"Stultifera Navis: celebración insostenible", donde
abordan el caos conceptual, metodológico y epistemológico que se vive en el campo de la educación
ambiental, como consecuencia de la incertidumbre
generada desde algunas instituciones y organismos
internacionales por el exceso de expectativas depositadas ante la celebración de la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable. Plantean la posición de que la celebración va a contribuir a acrecentar
las tensiones y fracturas entre los diferentes colectivos y culturas profesionales que se ocupan de este
campo educativo. Mientras que unos van a ver menguados los cauces de expresión y deslegitimados sus
modelos de trabajo, otros van a incrementar su popularidad y a extender su poder hegemónico sobre
los modelos de intervención dominantes y la captación de recursos financieros asociados a los programas y convocatorias que se realicen.
En su "Elogio de la educación ambiental", Pablo Ángel Meira Cartea, expone algunos argumentos
con una aproximación más arqueológica o genealógica, en el sentido sociológico de Foucault, los que a
su parecer constituyen los términos del debate entre
la educación ambiental y la educación para el desarrollo sustentable. Aduce al final que "Las razones
utilizadas para justificar por qué la educación ambiental debe de dar paso a un nuevo discurso centrado en la educación para el desarrollo sustentable no
parecen demasiado consistentes. Es dificil encontrar
argumentos sólidos más allá del uso del concepto de
desarrollo sustentable como un reclamo o un fetiche
que conecta con cierto ambientalismo 'neoliberal' que
hace fortuna, principalmente en las sociedades más
avanzadas" y asume que "detrás de la educación para
el desarrollo sustentable existe un proyecto ideológico
claramente orientado a una resolución en clave liberal
y de mercado de la doble crisis, la ecológica y la social,
las dos caras de la misma moneda."

TRAYECTORIAS

8

AÑO Vlll, NÚM. 20-21

ENERo-AGOSTO 2006

Mi primera contribución a este número se titula "Campo de partida. Educación ambiental y educación para el desarrollo sustentable: ¿Tensión o transición?", remitiendo al dilema provocado por el
decenio de la educación para el desarrollo sustentable, conflicto que se suscitó no sólo por la declaración misma, sino como parte de una política institucional que comenzó a gestarse desde principios de
los años noventa. Se revisan algunos de los más conocidos discursos de la educación ambiental para
ubicar las criticas en su justa dimensión y analizar las
prescripciones resultantes. Se afirma que "será posible observar una tensión permanente no sólo durante el decenio, sino hasta cuando la EDS empiece a mostrar sus limitaciones y problemas de diverso tipo y
sea desplazada por algún otro concepto que pueda
discursivamente funcionar para seguir encubriendo
el ejercicio del poder, un 'nuevo eslogan político paradójico' . No sin antes recibir una gran cantidad de
nuevas definiciones y significados reciclados los que
podrán ser analizados, interpretados y debatidos a la
luz de su iterabilidad."
Bob Jickling, nos ofrece, en el artículo "Advertencia sostenida. Desarrollo sustentable en un mundo globalizador", donde reiterando una oposición
defendida desde hace varios años, sintetiza en ocho
argumentos una crítica hacia la educación para el
desarrollo sustentable. Concluye señalando que el
desarrollo sustentable es una idea importante, pero
debemos tener cuidado con ella: "es un error considerarla un concepto organizador, o un objetivo de la
educación. La educación para el desarrollo sustentable, por seductora que sea la idea, no está a la altura
del potencial de la educación ambiental en gran parte
sin realizar; potencial para trascender el presente;
potencial para cambiar el status quo ... ¿hay futuro
para el desarrollo sustentable? Cautelosamente digo
que sí, si lo concebimos como un escalón en la evolución de nuestro pensamiento y reconocemos sus limitaciones. Los educadores han realizado muy buenos trabajos en nombre del desarrollo sustentable.

TRAYECTORIAS , AÑO Vlll, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Podemos construir sobre ese trabajo. Pero creo qu
deberíamos esperar más de la educación. Debemo~
esperar que la educación nos dé la capacidad para
trascender el lenguaje del desarrollo sustentable y las
concepciones de cambio social incrustadas en dicho
concepto. Debemos esperar que la buena educación
proporcione la capacidad para salir y extendernos má
allá del desarrollo sustentable, como fin y como proceso".
Enseguida, Lucie Sauvé, Renée Brunelle yTom
Berryman, en un trabajo conjunto denominado "Educar para el debate. Políticas nacionales y educación
ambiental", parten de reconocer que la educación
ambiental ha entrado a una nueva fase de institucionalización con reformas educativas en todo el mun-- - - - - - do, en una época en la que está siendo subsumida e
un " nuevo" marco de referencia globalizado, actual--- - - - - mente denominado desarrollo sustentable, por lo quLc;.,..- - - - - emprenden un ambicioso proyecto tendiente a analizar el discurso tanto de organismo internacionales
como de algunos países par~ esclarecer sus fundamentos ideológicos, examinar sus principios y lineamientos epistemológicos, éticos, curriculares y peda - - - ~ - - gógicos, así como para caracterizar sus concepciones
subyacentes de educación, medio ambiente y desarrollo. Entre los diecinueve países examinados, este¡
trabajo se enfoca en Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba,
Francia, Québec y el Reino Unido.
Con el título "Ciencia y sustentabilidad: contribuciones de la investigación en educación ambiental en Brasil", Marcos Antonio Dos Santos Reigota
aborda desde dos vías cómo está participando la investigación en la construcción de la educación ambiental en Brasil. En la primera, mediante el análisis
de la relación entre producción de conocimiento científico y las políticas vigentes; en la segunda, a través
de la revisión una serie de estudios, ensayos e investigaciones de las más diversas áreas de conocimiento
publicados en Brasil, principalmente a partir de la
segunda mitad de la década del noventa, que apuntan a que la perspectiva de hacer ciencia comprome-

9

�•

es_p.anL.Una...agenclCLIIDlhu·mtal..- - - - - - - - - ~ - --!--- - - - - - - - - - --'terae:xiones...panuma_agencla-ambiental

¡tida, a la que él denomina indisciplinada, "para mosque, a pesar de todos los obstáculos, otro tip_o ~e
- - - - - - ciencia tiende a consolidarse; una en la que su pnnc1tpal argumento y precario capital simbólico acumulado hasta el momento ha sido la pertinencia y la insistencia de aquellos que constituimos esa minoría en la
comunidad científica".
Mi segunda contribución titulada " Configuración y significado. Educación para el desarrollo sustentable", se inserta en la sección de Teoría; ahí se
revisa desde una perspectiva de análisis del discurso
algunas de las estrategias discursivas empleadas para
justificar el desplazamiento de la educación ambien- .
tal. La educación para el desarrollo sustentable (EDS)
surge como un elusivo conjunto temático que tiende
a configurar un nuevo discurso; esto es, un incipiente
sistema de significación en vías de articulación, ya
que sus identidades temáticas diferenciales han sido,
n muchos aspectos, constitutivamente autónomas.
Se trata de identidades articuladas entre sí en formas
y grados muy variables e incluso, puede decirse, que
no articuladas (dispersas) como conjunto sistémico.
Una imagen que puede ayudarnos a representar esto
es la noción de archipiélago acuñada por Lyotard
empleada para describir metafóricamente la dispersión, la diversidad y la multiplicidad de configuracio¡,Ties discursivas. Aunque configuración es una noción
'usada por numerosos autores en una gran cantidad
de sentidos, nos interesa en este momento entenderla
como configuración discursiva para explicar el carácter relacional de la constelación de elementos, en
este caso, de la EDS. Configuración discursiva se entiende como un arreglo estructural que permite dar
cuenta del carácter abierto, inestable, relacional y dinámico (en movimiento) que subyace en toda estructura discursiva. "La negación de la identidad de la
educación ambiental ha detonado el antagonismo con
la EDS. Pero esta negación de nuestra identidad no
debe problematizarnos, ya que desde las nuevas arti-

trar

10

culaciones constituyentes podemos vislumbrar otros
horizontes de posibilidad".
En la misma sección de Teoría, Pablo Ángel
Meira Cartea presenta "Crisis ambiental y globalización: una lectura para educadores ambientales en un
mundo insostenible", donde sostiene que la globalización no sólo transforma las relaciones económicas,
haciendo que todo gravite en torno a un mercado
desregulado, deslocalizado y cuyo pulso acelerado lo
marcan las nuevas tecnologías de la comunicación,
sino que los cambios alcanzan a otras esferas de la
realidad: el marco ideológico y político, las concepciones de sujeto y de ciudadanía, el papel cuestionado del Estado-nación, las formas de representación
cultural, etc. En este escenario, la crisis ambiental se
resignifica y agrava al potenciarse y generalizarse un
modelo económico que ignora los limites ecológicos
y sociales del planeta. La educación ambiental debe
revisar sus fundamentos y sus estrategias, sin caer en
la ingenuidad de seguir, sin más, la estela de conceptos fetiche como el desarrollo sostenible. Ante la dificultad e incertidumbre de esta tarea ofrecemos algunos argumentos para repensar la teoría y la práctica
de una educación ambiental que sepa operar en los
flujos sociales, culturales y económicos de la globalización.
Finalmente, se incluye una entrevista con la
Maestra Julia Carabias Lillo, ex Secretaria de Medio
Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y reconocida
Académica de la UNAM.
Esperando que este número doble de la revista
Trayectorias, contribuya a esclarecer los términos de
un debate que se prolongará durante más tiempo, es
sumamente satisfactorio haber tenido la oportunidad
de coordinar este interesante compendio de valiosas
contribuciones, ya que además con ello se abren nuevos espacios para ese necesario y fecundo diálogo que
debe producirse entre lo social, lo ambiental y lo pedagógico. Enhorabuena. .._,

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

Nombrar el desafío
El comple.io territorio de las relaciones
educación-ambiente-desarrollo
J OSÉ ANTONIO CARIDE GóMEZ

Ya es tiempo de dar nombre a esta imagen que
aparece en el fondo del espejo y que el pintor contempla
delante del cuadro. Quizá sea mejor fijar de una buena_ _ _ _ __
vez la identidad de los personajes presentes o indicados,
para no complicarnos al infinito entre estas
designaciones flotantes, un poco abstractas, siempre.._________,
susceptibles de equívocos y de desdoblamientos.- - - - - Foucaul

ENTRE DOS DECENIOS:
DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL A LA
EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO
SUSTENTABLE

n Las palabras y las cosas, un libro que nació
de la lectura de un texto de Jorge Luis Borges
("El idioma analítico de John Wilkins", incluido en el volumen Otras inquisiciones),
Michel Foucault se esfuerza por sacar a la luz el campo epistemológico en el que los saberes hunden sus
raíces en el orden del mundo, con frecuencia sometidos a avatares que no siempre reflejan su valor racional o sus formas objetivas. El "arqueólogo" francés lo tenia claro: los conocimientos y, con ellos, las
palabras que los nombran y transmiten, acaban construyendo una historia que no es la de su perfección
creciente, sino la de sus condiciones de posibilidad.

E

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO-AGOSTO 2006

Optar por un tipo de saber y no por otro, o
interrogarse acerca de por qué aparecen y se consolidan unos enunciados mientras otros son excluidos
o debilitados, también son elementos constitutivos
de la realidad, a la que describen e interpretan, definen y encarnan, registran e inventan ... con muy diversas artes metodológicas y teóricas. La enorme
capacidad configuradora del lenguaje nunca puede
ser obviada, ya que a él se remiten los códigos fundamentales de las culturas -los que rigen sus esquemas
mentales, sus valores, sus técnicas, la jerarquía de sus
prácticas- y de las múltiples concreciones que cada
cultura adopta en los órdenes discursivo y empírico,
con los cuales tendrán algo que ver y dentro de los
que se reconocerán. Al no ser los únicos que pueden
existir, ni tan siquiera los mejores, los órdenes
discursivo y empírico son proclives a la confrontación y al debate, al desencuentro y a la ruptura, a
triunfos y derrotas en el complejo escenario de las

u

�efle.xiones para.una___agendcuunlaienmllL- - - - - - - - - - - - ---4-- - - - - - - - - - - - - -•eflexiones...para nCLagenda ambiental
Nombrar el desafio

Un ccnuevo estilo de
educación))) integral e
integradora en sus
concepciones y metodologías)
en cuyo interior el papel del
saber ambiental y del hacer
pedagógico asumieron la
necesidad de una mejora
cualitativa de los modos de
educar y educarse) de
enseñar y aprender; de
formarse y socializarse.

"similitudes y signaturas" que hacemos los humaos, creando malestares difíciles de superar, porque
' - - - - - - - ' Tni· an secretamente el lenguaje y sus representaciones de la realidad.
Para Foucault (1984: 3), frente al consuelo que
nos proporcionan las
Utopías... pues si no tienen un lugar real se desarrollan
en un espacio maravilloso y liso; despliegan ciudades de
amplias avenidas, jardines bien dispuestos, comarcas fáciles, aun si su acceso es quimérico, (las) heterotopías (inquietan) ... porque impiden nombrar esto y aquello,porque rompen los nombres comunes o los enmarañan,
porque arruinan de antemano la sintaxis y no sólo la que
construye las frases ... a las palabras y a las cosas.

12

Si las utopías permiten las fábulas y los discursos, e incluso un cierto recorrido hacia lo que se estima deseable y factible,
(las heterotopías) ... secan el propósito, detienen las palabras en sí mismas, desde su raíz, toda posibilidad de gramática; desatan los mitos y envuelven en esterilidad el lirismo de las frases.

En el complejo territorio de las relaciones educación-ambiente-desarrollo, la Educación Ambiental (EA) comenzó por la utopía, al situar sus principios y objetivos en el marco de las soluciones que
debían adoptarse para afrontar la crisis provocada
por la creciente gravedad de los problemas ambientales; y que, en lo fundamental, tienen su origen en
modos de vivir y desarrollarse que además de hipotecar el futuro del planeta y de sus ecosistemas, han
incrementado significativamente las desigualdades
existentes entre las personas y los pueblos, al alimentar la riqueza y el bienestar de unos pocos frente la
pobreza y el malestar de otros muchos.
Sin ser un asunto del todo nuevo, como llegó a
admitir Ulf Carlsson ( 1998), a la sazón Jefe de la
Oficina de Programas de Educación y Formación
Medioambiental de las Naciones Unidas, ya que los
conocimientos y habilidades que posibilitan interactuar
con el medio siempre han sido un soporte esencial para
la supervivencia, la EA concentraría, a mediados de los
años setenta, buena parte de los esfuerzos destinados a promover un cambio de rumbo en las conciencias y en los comportamientos humanos, no sólo con
el afán de resolver los problemas existentes sino también, con una visión estratégica de prevenir la aparición de otros nuevos. Una tarea que a juicio de uno
de los primeros directores del Programa de Educación Ambiental de UNESCO, el profesor W. B. Stapp
(1978: 542), sólo podría hacerse si además de conseguir que la población se interesase por ellos, activando las destrezas teóricas y prácticas que han de
darles respuesta, se definen y establecen "unos pro-

TRAYECTORIAS

¡ AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

gramas de educación centrados en las causas de la
crisis ambiental, y no simplemente en los síntomas".
Con el paso del tiempo, la EA, después de convertirse en "una referencia mundial en los sistemas
educativos formales, en las asociaciones, en la universidad y en las administraciones de gestión del
medio" (Calvo, 2004: 55), con la contribución de
distintos organismos y programas de relieve internacional -entre otros: UNESCO, la TIJCN, el PNUMA, el
WWF, la North American Association for Environmental Education (NAAEE), o la European Environmental
Education Network (EEEN)- , no ha podido sortear su
propia crisis de identidad, abocándonos a la heterotopía que trae consigo lo que ha dado en llamarse
Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS). Sin
duda, y por lo que se afirma reiteradamente, una forma alternativa de observar la educación, con la que
se pretende transitar por las primeras décadas del
tercer milenio; aunque también, inevitablemente,
como un modo de cerrar algunas puertas que en su
momento quiso abrir la EA.
Cuando todavía estamos emprendiendo ese
tránsito, valorar en las palabras y en los hechos el
protagonismo de esta EA tiene hoy más sentido que
nunca. Al menos con una doble perspectiva:
a)

De un lado, en clave de pasado, por lo que
significa de reconocimiento a una trayectoria
en la que, no obstante la pluralidad de sus enfoques y prácticas, la EA ha desempeñado un
importante papel en la búsqueda de "otros"
desarrollos para la educación, los individuos y
sus contornos socio-ambientales; una tarea en
la que, como diría Daniel Vidart (1978: 513),
el quehacer educativo-ambiental tuvo "la virtud -o la imprudencia- de convocar toda una
serie de problemas antiguos, modernos y contemporáneos relacionados con el ser y el deber
ser del acto educativo en una sociedad mundial
aquejada por una profunda y persistente crisis". Un "nuevo estilo de educación", integral e
integradora en sus concepciones y metodolo-

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

gías, en cuyo interior el papel del saber ambiental y del hacer pedagógico asumieron la necesidad de una mejora cualitativa de los modos de
educar y educarse, de enseñar y aprender, de
formarse y socializarse alzando la mirada hacia
horizontes más comprehensivos y dialogantes
con las realidades en las que se inscribe la vida
(Caride y Meira, 2001).
b) De otro, en clave de futuro, por lo que esta EA
debe suponer para una lectura crítica de la "sustentabilidad" o "sostenibilidad" a la que se adhieren los "modelos de desarrollo" de nueva ola.
En particular, desde el momento en que la expresión "desarrollo sustentable" encontró acomodo en las propuestas que Naciones Unidas
empiezan a formular desde los primeros años - - - - - ochenta, a cuya difusión contribuirán de un
modo decisivo la Estrategia Mundial para la - - - - - Conservación de la Naturaleza que la TIJCN presentó en 1980 y el Informe Our Common.
Future elaborado por la World Commission on
Environment and Development (WCED, 1987),
también conocido como The Brundtland
Report; a los que se añaden todos cuantos eventos -de alcance local, regional, nacional, internacional- se han venido convocando en los últimos años para ilustrar los caminos a seguir,
entre los que ocupan un lugar destacado las
Conferencias Mundiales de Río de Janeiro en
1992 y de Johannesburgo en 2002.

En este contexto, a pesar de las controversias
que inducen las imágenes del "desarrollo sustentable" y las políticas de sustentabilidad que lo amparan -de las que se ha repetido hasta la saciedad que
son conceptos vacíos, enormes cajas llenas de nada,
que no pasan de ser un simple desideratum en torno
al que nadie puede estar en desacuerdo, aún cuando
se trate de un "calificativo epistemológicamente incorrecto" (Rivas, 1997: 4 7)-, todo indica que estamos abocados a habitar tiempos en los que estas ex-

13

�Reflexiones pal'CL.una_agenchLambientaL -~-----~---~.....:.L-- - - - - - - - - - - - --'lte1rtexiones...pam una agenda_ambienta
Nombrar el desafío

presiones constituirán los ejes vertebradores de la
nueva realidad planetaria, a partir de un consenso
mínimo: conseguir satisfacer las necesidades de la
generación del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones del futuro para satisfacer sus
!Propias necesidades.
--~~---La educación, al igual que ha sucedido con
otras prácticas socio-políticas y económicas, también
ha sido incorporada a las estrategias del desarrollo
sustentable, llegando a ser identificada como un elemento transversal a todos sus procesos y logros. Así
se ha hecho constar en las declaraciones y recomendaciones que se vienen formulando desde los primeros años noventa: en el capítulo 36 de la Agenda 21 aprobada durante la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
Cumbre de la Tierra de Río 92- o, ya más tarde, en
el Documento Final de la Conferencia Internacional
sobre Medio Ambiente y Sociedad. Educación y Sensibilización para la Sostenibilidad, celebrada en

14

Nombrar el desafio

Tesalónica (Grecia) del 8 al 12
de diciembre de 1997, en el que
se afirma literalmente que "concebir a la educación en pro de la
sostenibilidad como un aporte a
la sociedad políticamente
alfabetizada es esencial para la
reelaboración de la educación"
(UNESCO, 1997: 28).
Una vez más, las palabras, y
con ellas las actuaciones que anticipan, tendrán un importante cometido en esta redefinición. En un
primer momento, atribuyéndole a
esta educación un sentido normativo y praxeológico muy explícito
en tanto que "Educación para ...
la sustentabilidad, el desarrollo
sustentable, un futuro o una sociedad sustentable". Después, haciendo que sus objetivos y líneas
de acción, orienten las prioridades de toda una década, al proclamar en la 57ª Asamblea General de
Naciones Unidas, celebrada en diciembre de 2002,
que el período comprendido entre los años 2005 y
2014 sea el "Decenio dedicado a la Educación para
el Desarrollo Sustentable". En esta resolución se designaría a la UNESCO como órgano responsable de la
promoción del decenio, en confluencia con las responsabilidades que ya verúa asurrúendo en otros dos
importantes programas: la Educación para Todos y
el Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización. Los tres, se dice, han de reforzarse mutuamente para alcanzar los objetivos del desarrollo del
rrúlenio, en los que la educación y la sustentabilidad
son dos pilares básicos.
En su esquema de implementación (Arima y
otros, 2004), las perspectivas ambientales y la protección del medio ambiente mostrarán una preocupante indiferencia hacia la EA, de la que buscan distanciarse en sus conceptos y prácticas, aún cuando

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

se afirme que en el centro de la EDS deben situarse
los esfuerzos para hacer comprender la interdependencia y la fragilidad de los sistemas que sostienen la
vida sobre el planeta y el capital de recursos naturales que son indispensables a la humanidad. De este
modo, la reconciliación del hombre con la naturaleza, asignándole a la educación un destacable papel
en su consecución, retornará al primer plano de los
impulsos socio-políticos de la modernidad, ahora en
su versión post, al objeto de clarificar y comprender
los múltiples y preocupantes impactos que viene ocasionando la crisis ecológica en los ecosistemas naturales y sociales.
Los mismos organismos que impulsaron y consolidaron la EA, presentándola como uno de los procesos más sugerentes y coherentes para afrontar los
desafios del futuro, incluso hasta el extremo de llegar
a valorarla como la herramienta más importante para
crear conciencia y cambiar estilos de vida que permitieran salvar un medio ambiente en progresivo
deterioro ... forman parte del coro que en los últimos años interpreta su derribo y abandono a favor
de la EDS.
A diferencia de esta última, constantemente
legitimada por su supuesta visión prospectiva, en
sintorúa con valores y preocupaciones que nos afectan directamente (la promoción de la salud, el entendimiento intercultural, la paz, la igualdad de género, la reducción de la pobreza, la transformación
rural, los derechos humanos, la producción y el consumo, las tecnologías de la información y la comunicación, entre otros) la EA será injustamente presentada como un campo de pruebas fallido: una tentativa
del pasado, que no ha conseguido superar la confusión acerca de los problemas y direcciones a seguir,
con una fuerte carga académica, reduccionista en su
concepción del medio y en las prácticas educativas
que promovía, etc. Todo ello, implícita o explícitamente destinado a cuestionar su competencia y efectividad para lograr los objetivos que se verúan proclamando -toma de conciencia, adquisición de

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

conocimientos y aptitudes, cambio de actitudes, capacidad de evaluación, participación social- desde
la puesta en marcha del Programa Internacional de
Educación Ambiental (1975), cuyas finalidades y
características fueron adoptadas y reforzadas en las
conferencias de Tbilisi (1977) y Moscú (1987). Y, a
partir de ellas, en las políticas educativas y ambientales
que suscriben numerosos países con el apoyo de buena
parte de los organismos internacionales que inscriben
sus actuaciones en la educación y el medio ambiente.
Baste recordar que en el Congreso Mundial
sobre Educación y Formación Relativas al Medio
Ambiente celebrado en Moscú del 17 al 21 de agosto de 1987, con el objeto -entre otras cuestiones- de
aprobar una estrategia internacional en materia de______,
educación y formación ambientales para los años
noventa, se declarará la década 1990-2000 como e.__ _ _ __
Decenio Mundial de la Educación Ambiental. Un- - - - - acontecirniento que en el año tiene su continuidad, o
acaso con mayor sentido su contrapunto en diciembre de 2002 con la proclamación, como ya hemos
apuntado, del Decenio de las Naciones Unidas para
el Desarrollo Sustentable.
Con todo, que consideremos injustas e injusti
ficadas algunas de las valoraciones que se vienen realizando acerca de los logros y fracasos de la EA,
magnificadas por los impulsos que apoyan su reconversión, integración y/o sustitución por una EDS, no
obsta para que admitamos que es y ha sido una educación ambiental cuyas realizaciones están lejos de
equipararse a las expectativas y resultados que anuncia, del mismo modo que viene sucediendo con muchas "otras" educaciones (intercultural, cívica, para
la salud, la paz o la igualdad de género), con las que
se trata de dar respuesta a las complejas y cambiantes realidades sociales. Tanto es así que en la misma
Resolución del IV Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, celebrado en La Habana (Cuba),
del 30 de mayo al 6 de junio de 2003, en cuyo apartado octavo se admitía esta circunstancia señalando
como:

15

�~--ellio_ne_s_.para...una agencla.ambieiD'EIH-- - - - - - - - - - - - --,.__________________eflexiones para na ag~ncla..ambi

...en los últimos años se han producido fuertes cuestionamientos sobre las orientaciones y desarrollo futuro de
los programas educativo-runbientalistas, lo que ha puesto en movimiento a importantes procesos de cambio tanto en sus orientaciones básicas, como en las maneras de
implementarla. Frente a estos mismos cuestionamientos,
otro enfoque propuesto ha sido el de asimilar a la EA
dentro del campo emergente de la educación para el desarrollo sostenible.

Cabe decir que, por sus propias limitaciones o
por las resistencias que muchas de sus prácticas generan, la EA no siempre ha podido eludir los problewffiªS -y a partir de ellos, los desafios- que dieron Ju:..
gar a su nacimiento y progresiva consolidación como
una forma de afrontar los desequilibrios (ecológicos,
sociales, morales, etc.) inherentes al desarrollo. Cuando menos, de ciertas formas de desarrollo, y de lo
ue éstas comportan en la adopción de determinados estilos de vida, de ciertas pautas de producción y
consumo, de movilización de las políticas y de los
procesos destinados a satisfacer con criterios de equidad y justicia las necesidades de todas las personas,
coadyuvando al logro de niveles minimos de bienestar y calidad de vida.
Al respecto, el consenso alcanzado por países
ly entidades con intereses muy dispares en torno a la
._...______ EDS, no puede ni debe soslayar las contribuciones
de la EA al desarrollo humano, por sí misma y en
convergencia con cualesquiera otras alternativas que
pretendan agrandar el potencial educador de la sociedad y de las diversas opciones que de él se derivan para mejorar la vida cotidiana de las personas y
de las circunstancias socio-ambientales en las que
aquella se inscribe. Como mínimo, dos razones avalan
que pueda y deba ser así:
a)

16

En primer lugar, el hecho de que la Educación para el Desarrollo Sustentable o Sostenible ni recrea ni sustiruye a la EA por mucho que
la nueva configuración discursiva lo pretenda,

tal y como demuestran las sólidas argumentaciones que hacen a este mismo número los Doctores González Gaudiano y Meira Cartea. En
todo caso, y al margen de otras lecruras, lo deseable es que cada una de ellas mantenga sus
respectivas señas de identidad, sin que sus potenciales opciones para la convergencia e interacción den lugar a la subordinación o la dependencia de una en relación con la otra.
Conceprual, epistemológica y estratégicamente responden a motivaciones distintas, por mucho que puedan coincidir en el diagnóstico y
pronóstico de las críticas circunstancias de partida -degradación de la vida en el planeta- y de
los planteamientos educativos que se precisan
para afrontarlas, que el informe dirigido por
Jacques Delors ( 1996) concretaba aludiendo al
indispensable papel que ha de jugar la educación para que la humanidad pueda progresar
hacia los ideales de paz, libertad, democracia y
justicia social, al servicio de un desarrollo humano más armonioso, desde el cual combatir
la pobreza, la exclusión, las opresiones, las guerras o las discriminaciones en cualquiera de sus
manifestaciones.
b) En segundo lugar, porque la EA es y necesita
seguir siendo una educación cuyas prácticas
pedagógicas y sociales aspiren a ir más allá de
cualquier desarrollo imaginable, por muy "sostenible" o "sustentable" que se pretenda, ya que
su empeño debe ser mucho más profundo y
comprometido: educar para cambiar la sociedad, procurando más y mejores condiciones de
perdurabilidad, equidad y justicia social (Caride
y Meira, 2001). La ambición de este propósito
seria refrendada por los documentos emanados del Foro Internacional de Organizaciones
No Gubernamentales y Movimientos Sociales,
al que también conocemos como Forum Global Ciudadano, al que su celebración simultánea a la Cumbre Gubernamental de Río de
Janeiro en 1992, permitiría declarar sin ambages que la EA debe ser entendida como un acto

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. ~21

ENERO-AGOSTO 2006

político basado en valores que promuevan la
transformación social, en concordancia con la
ética ecológica que precisa la con strucción de
un desarrollo humano que sea, entre otras cosas y a pesar de sus ambigüedades, sustentable.
Su Tratado sobre Educación Ambiental en Sociedades Sustentables y para la Responsabilidad Global, llegará a ser reconocido como uno
de los primeros intentos para dotar de un marco ético, social y político a la EA en el marco de
las propuestas del Desarrollo Sustentable, tal y
como se expresa en la Resolución de los Delegados del N Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental celebrado en La Habana.

UNA EDUCACIÓN AMBIENTAL CON
ENTIDAD E IDENTIDAD HISTÓRICA,
CRÍTICA Y REFLEXIVA CON SUS PRO·
PIAS CONCEPCIONES
Y PRÁCTICAS
Frente a los modelos de desarrollo que conocemos y
han sido experimentados por la humanidad a lo largo de la historia, basados en la explotación económica a corto plazo y en el interesado mensaje de un
crecimiento sin limites, la EA admitirá, de este modo,
que las opciones del desarrollo sostenible o sustentable podrán formar parte de sus horizontes estratégicos siempre y cuando sus itinerarios, en las actuales
circunstancias socio-históricas, permitan concebirla
como una práctica educativa de intenso contenido
cívico y político, en un contexto ético-moral, cultural y estructural radicalmente distinto, lo que presupone un cambio de paradigma en la escala de los
valores y en los estilos de vida dominantes en nuestras sociedades (Ortega y Minguez, 2003).
En los elementos documentales que con el título "Educar para un medio ambiente mejor" compilaba la revista trimestral de educación Perspectivas
en el número 4 de su VIII volumen, correspondiente
al año 1978, el profesor Meter J. Fensharn aseguraba
que a partir de 1972 habían "progresado considera-

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 j

ENERO-AGOSTO 2006

La EA debe ser entendida
corno un acto político
basado en valores que
promuevan la
transformación social) en
concordancia con la ética
ecológica que precisa la
construcción de un
desarrollo humano que sea)
entre otras cosas y a pesar
de sus ambigüedades)
sustentable.
blemente las actividades reconocidas en el plano in
ternacional como educación ambiental", contrastan--- - - - - do sus siruaciones de partida:
... en 1974, tan sólo en un número muy pequeño de paí
ses se había aceptado suficientemente este concepto, o
había una coordinación suficiente de los programas, com
para que pudieran presentarse informes nacionales sobre
la situación al respecto.

Con los logros alcanzados a finales de 1977,
cuando -con m otivo de la celebración de la Conferencia lntergubernarnental sobre Educación Ambiental en Tbilisi (Georgia)- "más de treinta países habían compilado informes nacionales oficiales sobre
sus dispositivos y programas de educación ambiental"; en su opinión, un recuento que a esas alturas
era " una indicación minima de lo que ha promovido
y logrado en el plano internacional el Programa de la
UNESCO y el PNUMA" (Fensham, 1978: 492).

17

�mones..pam..una..agendCLilllllüie nlalL-- - - - - - - - - - ~-'J---- - - - - - - - - ~ - --Reflexiones_para nCLGgenda_ambienta
Nombrar el desafio

Veinte años más tarde, el balance de
kJlf Carlsson (1998: 20), sin dejar de admitir que el "desarrollo de las reflexiones
sobre educación ambiental no ha sido tan
Jrápido como el de otras cuestiones acerca
del medio ambiente", evaluaba sus realizaciones reflejando que cuando el Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA) -hoy desaparecido, pero al que
entonces conceptuó como "el mayor y
más importante programa de educación
ambiental en el mundo"- se lanzó y estaleció "la naturaleza y filosofia de la educación ambiental, ésta se puso al frente
de una reforma educativa llevada a cabo
a través de un enfoque holístico e integrador". Con sus aportaciones y las que im\Pulsaron otras ciencias ambientales, desde su privilegiada posición en la Oficina del Programa de
ducación y Formación Medioambiental de las Naciones Unidas, Carlsson (Ibidem) reconocía que se
avanzará considerablemente en el entendimiento de
la problemática ambiental dentro de una óptica más
amplia, al tiempo que se extendieran los límites establecidos en su resolución, al abarcar ahora el medio
ambiente una perspectiva más extensa. En su opi·ón, aún siendo "dificil medir el impacto sobre la
conciencia en general. .. se adivina que ha sido sustancial, creando conciencia a todos los niveles en la
mayoría de los países alrededor del mundo".
Coinciden muchas de estas apreciaciones con
los juicios emitidos en la Resolución de Delegados
del IV Congreso Iberoamericano de Educación
Ambiental de La Habana, celebrado en 2003, cuando se reconoce que la:

CUADRO 1
MARCOS DE REFERENCIA EN EL ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

-------1

11

-- -Crisis
.ambiental

.

Educación Ambiental ha tenido un proceso de evolución

y fortalecimiento continuo, siendo en la actualidad el campo educativo no disciplinario más ampliamente difundido en todos los países del mundo, y uno de los primeros
que fue considerado como una necesidad educativa ge-

18

,

f---

!

---,----+

~

111

II

C

b'

"""::::,::.am 10 en los
enfoques de las

_,~ IEAI :--1
ped~agógica

~ara~:::;o1~ico.
c::ompleJo

V
Ideología
~ ologista"
Fuente: elaborado por el autor.

neral para todos los habitantes del planeta. Las orientaciones y enfoques básicos de la EA se consolidaron en
una serie de eventos internacionales que a partir de mediados de los años 70 del siglo XX le dieron una sólida
base conceptual y metodológica.

Lo que no ha impedido que en su seno, a lo
largo de los últimos años, se hayan
... producido fuertes cuestionamientos sobre las orientaciones y desarrollo futuro de los programas educativoambientalistas, lo que ha puesto en movimiento importantes procesos de cambio tanto en sus orientaciones
básicas, como en las maneras de implementarla.

Como se sabe, en esta evolución, la EA, además de tomar como marco de referencia distintas
circunstancias que explican su nacimiento como una
dimensión de la educación integral y global de las
personas y de las colectividades sociales (véase cuadrol), a través de la que aprender a pensar y actuar
conforme a nuevos principios y valores, ha conseguido
implicar a un amplio repertorio de agentes institucionales y sociales, con tres finalidades principales:

TRAYECTORIAS

I AÑOVIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

1) Facilitar, desde una visión holística e interdisciplinar, la comprensión de las complejas interacciones existentes entre las sociedades y el
medio ambiente, favoreciendo un mejor y mayor conocimiento de los procesos ecológicos,
económicos, sociales y culturales en los que se
asientan. Para lo que se remite a un análisis crítico de los problemas socio-ambientales y a su
relación con los estilos de vida, los modelos de
gestión y la vida cotidiana de las personas, tanto en su dimensión comunitaria local como en
otros ámbitos territoriales y sociales.
2) Fomentar el compromiso de la ciudadanía
con los procesos de cambio social, cultural y
económico que son precisos para el logro de
un desarrollo humano sostenible, con valores,
actitudes y aptitudes que permitan a cada persona disponer de criterios propios, en las relaciones que mantiene con otras personas, y en
las de todos con el medio ambiente.
3) Promover competencias y habilidades para
la acción, en los planos individual y colectivo,
con especial énfasis en la participación de los
ciudadanos en la toma decisiones y en todas las
iniciativas que conduzcan a un desarrollo alTRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

ternativo, económicamente factible, ecológica
mente apropiado, socialmente justo y cultural
mente equitativo (Gutiérrez, 1994) .
Al tratar de satisfacerlas, la EA ha enriquecido
significativamente sus perfiles semánticos y conceptuales (Breiting, 1994; Novo, 1995; González Gau
diano, 1997); la reflexión epistemológica y teórica a
la que se adscriben cartográficamente sus corrientes
de pensamiento (Sauvé, 2003), las líneas de investigación y metodologías que se han ido habilitando en
los últimos años (Sauvé, 1999 y 2000; Benayas, Gu
tiérrez y Hernández, 2003; Barroso, Benayas y Cano,
2004); y las políticas y estrategias educativo-ambientales de alcance internacional, nacional, regional o
local en muy diversos contextos y realidades socia-- - - - - les; a lo que debe añadirse un incremento sustanci..,_
de las fuentes y recursos documentales (Meira, 1998),
de los equipamientos y dispositivos educativo-ambientales, de los programas formativos en las universidades y otros niveles del sistema educativo; así como
de los encuentros, reuniones, conferencias, etc. que
se han ido convocando en nombre de la Educación;- - - - - Ambiental a lo largo y acho de todo el mundo, con
frecuencia altamente sensibles a problemas heredados o emergentes (globalización, pobreza, biodiversidad, convivencia pacífica, turismo sostenible, paisajes frágiles, etc.), que requieren "nuevas propuestas
para la acción" (Xunta de Galicia y UNESCO, 2001).
Todas ellas, de un modo u otro, constituyen
los exponentes más visibles de una EA cuyas realidades y perspectivas (véase cuadro 2), más allá de las
palabras, han ido ganando en entidad e identidad discursiva y práctica en el complejo territorio de las relaciones educación-ambiente-desarrollo.Y que, en líneas
generales, se vieron respaldadas por un relativo consenso acerca de sus principios y actuaciones más relevantes. Entre otras, las que consideran que se trata de:

_____

·, ------~

• Una vía alternativa en los modos de educar y
educarse en la sociedad postmoderna, del conocimiento y la información. Una tarea para la
19

�.Reflexiones para una age.nda..ambiental -

---~--~---~-+--- - - - - - - - - - -....ellexiones_panLUn

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Nombrar el desafio

Nombrar el desafio

CUADRO 2
EDUCACIÓN AMBIENTAL: REALIDADES Y PERSPECTIVAS

l Teonas-&lt;liscursos-prácticas i

T,ansversaidad

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~

~

Real-

EDUCACIÓN
AMBIENTAL

~
/

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/

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~

Gk,balozao6n

Complejdad

Desarrollo

humano
sostenible

Diseño....

-···---·······•·♦

Evaluación•...

Pensamiento-conocimiento-reflexión-acción
ESTRATEGIAS-PROGRAMAS-PROYECTOS

Fuente: elaborado por el autor.

que se requiere profundizar en la idea de _un_a
educación integral y permanente, cuyas pracucas deben proyectarse en distintos espacios Y
tiempos sociales, resaltando las múltiples potencialidades que se derivan de asociar el aprendizaje al ciclo vital, al proporcionar a ca~a individuo -desde su infancia hasta su veiez- la
capacidad de dirigir su propio des~o Y br~darle los medios para alcanzar un me1or equilibrio entre sus necesidades y las oportunidades
de aprender (a conocer, aprender, convivir Y
ser).
• Creadora e impulsora de nuevos enfoques Y
estrategias en el diálogo educación-ambien~edesarrollo, entre otras lecturas, induce a (Cande
y Meira, 2001): develar las contradicciones sociales y ecológicas que hacen insostenible el
actual modelo de desarrollo perpetuando las
condiciones de desigualdad e injusticia social;
reorientar la satisfacción de las necesidades básicas y de los indicadores sociales, económicos
y culturales que definen la calidad de vida; reelaborar los objetivos, los contenidos, la organización social del trabajo y los procesos productivos con criterios sociales y ambientales;
articular un marco alternativo de valores, cen-

trado en la equidad y la solidaridad redistributiva para compartir las cargas y los beneficios
ambientales; incentivar procesos de desarro~o
comunitario que ejemplifiquen modelos sociales sustentables, que sirvan de experiencia para
hacer más comprensibles las conexiones
globales entre la crisis ecológica y el modelo de
sociedad subyacente.
• Inspiradora de nuevos contenidos y métodos
pedagógicos, lo que deberá posibilitar el desarrollo de conocimientos y aptitudes que sean
significativos para una comprensión tr~nsdisciplinar, compleja y globalizada del medio ambiente, de los diferentes factores y procesos (fisico-naturales, socio-económicos y culturales)
que lo definen. No sólo con fines diagnósticos,
sino también con el propósito de llevar a cabo
actuaciones que permitan prever o resolver problemas socioambientales en los planos local,
regional, nacional e internacional.
• Generadora de iniciativas solidarias Y responsabilidades compartidas, tanto desde una perspectiva diacrónica como sincrónica, ?el prese~~e
y del futuro, de las que deben senurse part1c1pes los individuos de cada generación y todas
las generaciones. La expresión "sustentabilidad"
goza aquí de especial valor simbólico, en lo que
supone apertura hacia nuevas lecturas d~ los
compromisos y obligaciones de la humarudad
consigo misma y con el medio ambiente, garantes de los derechos cívicos y ecológicos. En
este sentido, la afirmación de la participación Y
del diálogo social en un contexto de paz, la democracia y sus libertades, constituyen soportes
inexcusables para avanzar en la cohesión Y la
integración social, combatiendo la pobreza y las
desigualdades que limitan o impiden el logro
de un bienestar humano generalizado.

• Posibilitadora de una nueva ética, de corte
biocéntrico, mediante la cual sea plausible,
como apuntan Ortega y Mínguez (2003: 278),

... restaurar el daño ecológico producido y preservar, en
el fumro, las condiciones de vida de todos los ecosistemas, no pensando sólo en la supervivencia de la especie
humana, sino en el deber moral de mirar y tratar de otro
modo a los demás seres vivos.

Se trata de trabajar a favor de una ética integral, exigente con principios, valores y actitudes en
los que se asienten la constru cción de una conciencia moral planetaria, que enfatice el protagonismo
de las personas y de las realidades socio-ambientales
como sujetos morales, cuya autonomía y autorrealización individual deberá ser congruente con el logro de más y mejor desarrollo humano para todos.

CON TODO, PUEDE Y DEBE SER EDUCA·
CIÓN AMBIENTAL PARA UN DESARRO·
LLO HUMANO SUSTENTABLE

20

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO.AGOSTO 2006

lo socava y desintegra ... que actúa por y para la expan- - - - - - - - sión de un modelo de humanidad masculino, adulto, bur

En estas coordenadas, de pasado y futuro, la EA debe
salir al encuentro del "desarrollo su stentable", reivindicando un espacio propio. En lo que ha sido y en
lo que deberá ser com o una práctica educativa con
vocación critica, estratégica y coherente con alternativas que renueven el pensamiento y la acción humana, construyendo hasta donde sea factible y de-construyendo hasta donde sea necesario la controvertida
y ambigua, y aún así increíblemente poderosa constelación semántica que tiene su epicentro en la palabra "desarrollo" (Esteva, 2000). Un concepto, diría
Edgar Morin (1995: 396)
... maestro, evidente, empírico (medible atendiendo a índices de crecimiento de la producción industrial de la elevación del nivel de vida, habitualmente empleados para
describir el estado del mundo y de cada país), a la vez que
sugerente y rico en significados que permiten reflexionar
sobre la evolución de las sociedades y el progreso de las
virtudes humanas. Pero también... un concepto oscuro,
incierto, mitológico y pobre ... que al núsmo tiempo que
consuma un modelo cultural y de civilización burguesa,

TRAYECTORIAS
TRAYECTORIAS

A pesar de que
no exista un modelo
universal de EDS) siempre
será preferible que dicha
educación incluya la
sustentabilidad entre sus
principws rectores a
que no lo haga

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO.AGOSTO 2006

gués y blanco, suscita una reacción múltiple que no sola
mente cuestiona el dominio de ese modelo, sino tambié
el valor de dicho modelo.

Advertimos, en estos y otros discursos acere
del desarrollo, que estamos ante un problem a de largo recorrido histórico, aunque con muy diversos
matices (Caride, 2001), desde donde es posible analizar o promover fenómenos tan dispares como las
metamorfosis del capitalismo, la lucha de los países
del tercer mundo por la descolonización, la búsqueda de nuevos equilibrios en las relaciones Norte-Sur,
o la ampliación de los derechos humanos a todas las
personas, independientemente de su origen y condición social. Todos ellos, aspectos que amoldan las
utilidades de la palabra "desarrollo" a intereses tan
contrapuestos como los que pueden defender el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial y
las organizaciones no gubernamentales, las iglesias y
las multinacionales, las Naciones Unidas y los Estados
autocráticos, las derechas y las izquierdas, las élites y
los movimientos de base.

21

�•OAes.para un agenclCLIUnlñennut--- - - - - - - - - - - ----:111---- - - - - - - - - - - Reflexiones_para..una agendCLI1mblental
om ar el desafio

Cualquier desarrollo es
susceptible de estas interpretaciones, a las que se añade el he,....,,...,.,.-_ _,,,.,...,cho de que cuando se tipifica
como "sustentable" lleva "implícita la contradicción semántica
de que un desarrollo no puede,
or definición, ser sostenible"
(Morey, 1997: 33). Superar sus
contradicciones no es fácil, ni en
los vocablos ni en los hechos, en
un contexto político, institucioacadémico, científico, cultual, etc. que usa y abusa de la expresión sin demasiados reparos.
De ahí que, frente a otras posibilidades, podamos llegar a advnitir las bondades del concepto,
'siempre y cuando se nos muesltre en sus dimensiones esencialmente plurales (como un desarrollo de todo y de todos) y prioritariamente humanas
(de los sujetos y no de los objetos, aunque integre a
ambos). Un desarrollo, diremos (Caride, 2001: 22),
que pase por

\ial,

. .. entender que mucho de los que se propone en sus
discursos sólo podrá concretarse en el horizonte de una
sociedad que admita la posibilidad de tranSformarse radicalmente.Y esto, con la plena convicción de que lo humano y lo social son dimensiones incuestionables y transversales a cualquier concepto o modelo que lo propugne.
Para decirlo con cierto énfasis: o el desarrollo es humano
(en lo personal y lo social) o no será.

Por lo demás, en ningún caso se podrá soslayar que toda educación es para algo; sin duda, también para el desarrollo (de las personas, de las comunidades, de las sociedades, de las culturas, de la
economía, de las instituciones, etc.), por lo que será
preferible que lo sea para aquél que se identifica como

22

Nombrar el desafío

"sostenible" o "sustentable" que
para otros que no clarifican sus
identidades, ni en las palabras ni
en las cosas, manteniendo intactas las cargas ideológicas que históricamente lo asimilaron al simple crecimiento y progreso
económico, en sus indicadores
más materiales.
De ahí que, a pesar de que
no exista un modelo universal de
EDS, siempre será preferible que
dicha educación incluya la sustentabilidad entre sus principios
rectores a que no lo haga, asumiendo para ello la responsabilidad de crear un futuro que sea
viable y durable. Hacerlo, no
obstante, desde todas y cada una
de las educaciones que diversifican y multiplican los espacios
y los tiempos del educar y del educarse en nuestras
sociedades. Entre ellas, y en convergencia con otras
(que se reivindican en nombre de la paz, la comprensión internacional, la interculturalidad, la igualdad de género, la democracia, etc., dentro y fuera de
los sistemas educativos), la EA.
Creemos que a estas alturas de lo que se viene
diciendo y haciendo (más aún, de lo que se seguirá
diciendo y haciendo en el "Decenio") es su mejor
destino el que hace compatible la voluntad de que la
educación -toda la educación- contribuya al desarrollo sustentable de los contornos socio-ambientales, sin anular o aminorar la capacidad que tienen
sus diversas concepciones y prácticas -en particular,
lo decimos en nombre de la EA- de hacer aportaciones substantivas en ese logro. La complejidad y el
alcance global de los problemas ecológicos, unidos a
la mundialización del espacio económico y la homogeneización de las pautas culturales, así lo requieren.
Volviendo a Foucault, aunque sólo para evitar equí-

TRAYECTORIAS

I

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ENERO-AGOSTO 2006

vocos y desdoblamientos que nos compliquen hasta
el infinito en disquisiciones flotantes y abstractas,
como acabará sucediendo si nos quedamos en las
generalidades, ambigüedades e imprecisiones de una
"educación para el desarrollo sustentable", de la que
se admite literalmente, por parte de los organismos
que la promueven, entre ellos la UNESCO ( 1997), que
"no existe un modelo universal", que "cada país debe
definir sus propias prioridades y modos de intervención", que "está en relación con otros programas y
otras preocupaciones de la educación" o que "no es
un programa nuevo, sino una invitación a repensar
nuestras políticas educativas, nuestro programas y
nuestras prácticas pedagógicas".
Ante las incertidumbres que se ciernen sobre
su futuro, afirmarnos críticamente en las identidades que ya hemos construido, además de constituir
un acto de justicia histórica -en este caso, con la EA,
con sus programas y estrategias, con las personas e
instituciones que la hicieron posible- representa una
de las vías más sólidas, sensatas y consecuentes para
avanzar en sus realizaciones, a favor de una educación para el desarrollo de amplias miras -justa, equitativa, solidaria, integral, comunitaria ... sostenibleque no se contradiga a sí misma, ni en sus propósitos
crítico-reflexivos ni en sus prácticas emancipatorias
(Caride, 2005). Que esto pueda hacerse en nombre
de la EA y que desde sus concepciones y prácticas se
pueda y deba contribuir al desarrollo sustentable ...
es una exigencia que nace de las palabras y las cosas,
con vocación de futuro y sin traicionar a ningún pasado, por mucho que éste deba ser recreado o revisado. Máxime si esta exigencia se inscribe en las complejas y complicadas relaciones que establecen entre
sí la educación, el desarrollo y las realidades ambientales. ,a.,

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Stultifera navis:
celebración insostenible
JosÉ GuTIÉRREZ PÉRE Z

Y

MARÍA TER ESA Po zo

Recibido: diciembre de 2005
Aceptado: abril de 2006

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

lo largo de este texto se pone énfasis en
una critica contundente a las grandes celebraciones ambientales, a los excesos que
se cometen en tantos protocolos, rituales
institucionales y, sobre todo, al inútil desgaste de energías que se pierden mientras quemamos velas (Calvo, 1999: 85) y derrochamos recursos estériles de
forma innecesaria bajo un modelo más centrado en
los fuegos artificiales del evento que en el fondo de las
cuestiones que se abordan y el impacto que han de
tener las acciones en la realidad.
La celebración de la década de la educación
para la sustentabilidad por parte de la UNESCO, no
puede impedirnos caer en la tentación de retrotraernos a escenarios pasados con los que bien pudiéramos establecer un cierto paralelismo entre algunos
de los textos de la literatura clásica del siglo XV 1 y las
pretensiones y ostentosidad con que se conmemora

A

el crecimiento sostenido de la década, 2005-2014;
sin haber establecido de entrada la más mínima de- - - - - - marcación conceptual y terminológica acerca del significado de los términos y de la opción por la que se-- - - - - apuesta. Un énfasis importante se ha puesto desde e,- - - - - - mundo educativo al intentar establecer una diferen;
ciación clara y operativa a lo largo de la década dci
los noventa (véase por ejemplo, Max-Neef, 1993;
Kapp, 1995; Gutiérrez, 1995; Huckle y Sterling,
1996; González-Gaudiano y de Alba, 1996; Gutié-. - - - - - - rrez et al., 1997; González-Gaudiano, 1997, 1998;
Caride y Meira, 1998; Sauvé, 1999; Huckle, 1999;
Foster, 2000; Hesselink, Paul y Wals, 2000). Aportaciones más recientes acrecientan en mayor grado es
tas discrepancias al matizar las diferencias semánticas
según los diferentes contextos de uso (Stables, 2001;
Stables, y Scott, 2002; Woollcombe, 2002; Day, 2003;
Alberts y Grant, 2003; Whelan y Rocca, 2004); las

1
En pleno transito entre la agorúa de un mundo medieval oscuro
Y decadente, y el despertar de un Renacimiento esplendoroso
aparece en Europa la obra Das Narrenschiff (1494) de Sebastian
Brant, una original sátira social traducida al latin como Stultifera
Navis (Nave de los locos), por su discípulo Jacobo Locher. Durante esta época era habirual encontrar en el Océano Atlantico y
los canales navegables de las ciudades, barcos a la deriva abarrotados de indigentes, mendigos y, sobre todo, locos que
deambulaban por el mar en naves sin un rumbo cierto. De hecho
el tema ha dejado huellas artísticas y literarias de ese periodo,
fmales del siglo XV y principios del XVI, tales como el cuadro La

nave de los locos de Bosco, las Stultiferae naues de Jodoco Vad.io, El
elogio de la locura de Erasmo o la Conjura de los locos de Murner,
Molina (2004) Das Narrenschiff (latine). Stultifera Navis de
Sebastián Brant. Presentación, en Catálogo Universidad de Granada: Domus Sapiemiae. Fondos bibliográficos de la Universidad de
Granada de la época de Isabel la Católica. Granada: Editorial Universidad de Granada. Hemos querido utilizar esta metafora en el
tirulo como preambulo a los riesgos intrinsecos en que podemos
vernos involucrados los profesionales de la EA al aceptar las normas de juego que impone una década dedicada a la sustentabilidad y embarcarnos en una nave a la deriva de esta naturaleza,

TRAYECTORIAS

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25

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Stultifera nav

Stultifera nams

Las celebraciones siempre
juegan a favor de los
discursos hegemónicos de
quienes las promueven) de
quienes las patrocinan y de
quienes las subvencionan. De
sobra son conocidas las
contradicciones internas en
que incurren las
conmemoracwnes
institucionales.
instituciones promotoras de las acciones (McKeown,
2002; Mckeown, y Hopkins, 2003; Schlesinger, 2004;
Ashley, 2005; Klock, 2005); las comunidades de prác~ca profesional (Foster, 2002, 2005a,b; Akerman,
2005); los destinatarios y los medios empleados para
" - - - - - _...alcanzar los fines según el modelo de desarrollo implícito en cada caso (Bonnett, 2002; Rauch, 2002;
Caride y Meira, 2002; Aik y Tway, 2004; García,
2004; Blewitt, 2005a,b; Gough, 2005; Grove-White,
2005; Winnett, 2005).
En un ritual como éste que ha de durar una
década, dos lustros, diez años, tres mil seiscientos
cincuenta días ... , en el que no se establece explícitamente el marco conceptual por el que se apuesta,
llena de incertidumbres gremiales, caos conceptual y no menos
tensiones institucionales, muchas de las cuales encuentran su razón en el ruido que ha generado en el campo el discurso del desarrollo sustentable. Con el sobreañadido de que las celebraciones
tienen un carácter excesivamente formal y oficialista, y que no
dejan espacio a la crítica abierta.

26

ioneL pam U1HL.C19encla amlu

cabe preguntarse con ingenuidad: ¿qué es realmente
lo que se celebra? Podíamos ir más allá, y cuestionarnos cosas más concretas como por ejemplo, el
gasto publicitario que un evento de esta magnitud
puede acarrear. Posiblemente los medios de comunicación nos recordarán a diario, por activa y por
pasiva, que deberíamos hacer algo para comprometernos en la conservación del planeta, nos invitarán a
asociarnos, a participar en campañas verdes, y asistir a plantaciones de arbolitos, a ondear banderas, a
lucir gorras, chapas y pegatinas con eslóganes oficiales de instituciones, multinacionales y patrocinadores de distinta catadura moral. ¿Alguien se ha preguntado por el número de empresas y el tipo de
empleados que van a beneficiarse del evento? ¿Alguien se ha preguntado cómo vamos a conseguir
mantener la actividad y la atención de los ciudadanos "de forma sostenida", durante tanto tiempo sin
que la gente acabe aborreciendo el desarrollo sustentable?
Dedicar diez años de nuestras vidas, lo equivalente a casi un octavo (algo menos en países en
desarrollo) del ciclo vital de un ser humano a una
causa de esta naturaleza, bien merece algunas reflexiones educativas, así como algunas dudas legítimas que
trasciendan los envoltorios y se cuestionen por la
calidad del contenido. Es legítimo el preguntarse por
las razones invisibles que puede ocultar la celebración, por el formato de fiesta elegido, por el currículum oculto que hay detrás de cada una de las actividades, programas y proyectos previstos, así como por
las previsiones de continuidad. ¿Qué haremos cuando se acabe la década, recoger el tiovivo y las atracciones de feria para emplazarlos en otro lugar?
Las mismas expresiones de un rito, de una celebración, de una conmemoración social son fruto
de visiones discordantes, de conflictos interculturales, de confrontación de pareceres y de encuentro de
divergencias. La conmemoración, al ser una simplificación extrema de la realidad contribuye a sacralizar exageradamente los hechos, "mientras que la his-

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ENERo-AGOSTO 2006

toria por complicada es sacrílega por naturaleza"
(Todorov, 1992), y sujeta a confrontaciones. Las celebraciones siempre juegan a favor de los discursos
hegemónicos de quienes las promueven, de quienes
las patrocinan y de quienes las subvencionan2. De
sobra son conocidas las contradicciones internas en
que incurren las conmemoraciones institucionales,
las tensiones que suscitan, los conflictos que generan
y las controversias que provocan ante la diversidad
de intereses y puntos de vista puestos en juego. Siendo lo ambiental un campo controvertido (Tilbury,
1995; Gutiérrez, 2003: 86; Schlesinger, 2004: 76),
seguramente no todo el mundo piensa lo mismo acerca de cómo debemos de celebrar el evento de la década; qué prioridades establecer sobre los recursos
financieros disponibles; cómo y dónde llevar a cabo
las actividades; y sobre las metodologías, los medios
y los profesionales que han de legitimarlas.
A lo largo de este articulo se plantea cómo va a
afectar esta celebración a las prácticas institucionalmente dirigidas y a los enfoques dominantes de intervención basados en modelos formales y ligados a
un tipo de investigación académica. D e igual modo,
se alerta de los peligros de acorralamiento e infrava-

2

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales en el año
2004 ha celebrado el V Centenario de la muerte de la Reina Isabel la Católica como figura emblemática de la historia universal.
La exposición ha estado precedida y envuelta por una serie de
protestas populares en la ciudad de G ranada, manifestaciones
escritas en los medios de comunicación, y altercados en contra
del evento. Tal vez el icono más llamativo sea el acto anónimo de
cubrir el rostro de los carteles con pintura roja, tal y como ocurrió hace unos años con un monolito dedicado a Bill Clinton que
colocó un ayuntamiento de derechas con motivo de la visita de
este expresidente frente al Palacio Nazarí de la Alhambra, en uno
de los miradores más bellos de la ciudad. La conmemoración de
una figura histórica, de un hecho histórico siempre suscita contratiempos, máxime si se trata de una figura conflictiva envuelta
P?r un halo de beligerancia y exclusión en la expulsión de judíos,
gitanos Yateos. Lógico es que el evento haya levantado una gran
repulsa ideológica por parte de determinados sectores de intelectuales y comunidades religiosas, especialmente islamistas. Hacemos extensiva esta reflexión empírica a la deseada conmemoración patrocinada por UNESCO en la Década de la Educación
para la Sustentabilidad.

TRAYECTORIAS

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1

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!oración de esa otra categoría de acciones, programas e iniciativas más intuitivas y espontáneas que
nacen de las necesidades de las propias prácticas y
se orientan por la urgencia de encontrar respuestas
reales a problemas concretos, generalmente al margen de los entornos institucionales y académicos. Al
tratar de patrirnonializar desde la perspectiva institucional todas las iniciativas pro-ambientales se corre un serio riesgo de exceso de patemalismo y mecenazgo que en algunos casos puede atentar contra
los derechos de autonomía y diversidad. En este texto se justifica la necesidad de reconversión del sector
educativo ambiental y la urgencia de abordar una
27

�•eflexiones_pal'CLuna agencla..ambien11G1l-- - - - - ~ - - - - - - - . . :11--~- ~ - - - - - - - ~ ----eflexiones__para-Una-agencla ambiental
Stultifera navis

La palabra desarrollo
sustentable se ha convertido
en un tipo de pegamento
multiuso que ha puesto en
contacto a ambientalistas e
inmobiliarias) a empresarios
y conservacionistas) a políticos
y gestores) sin que por el
simple hecho del uso común
del término se haya resuelto
nada; muy al contrario.
reorientación de la cualificación y los entornos, instituciones y estrategias de formación de las diferentes familias y perfiles profesionales relacionados con
el sector en un sentido más crítico y menos academif ista. Se destacan también algunos rasgos de autismo,
¡mocencia y filantropía que definen al sector y lo ctife¡rencian de otros colectivos y gremios profesionales con
- - - - - -..,...,ayor tradición social, más perspicacia, capacidad de
presión, credibilidad y poder de convicción. Se destaca la oportunidad que acarrea el medio ambiente
para el mundo del empleo, y las cautelas y precauciones que hemos de tener presentes a la hora de
adoptar posiciones a favor y en contra de este movimiento bajo las presiones y condicionantes de la
mundialización de la economía.

EL HORIZONTE EMPAÑADO DEL
DESARROLLO SUSTENTABLE
No puede dejar de sorprendernos la Declaración de
la Década de la Educación para el Desarrollo Sus-

28

Stultifera navis

rentable, si tenemos presente que el término sustentabilidad encuentra su origen en los discursos institucionales en la Cumbre de Río y legitima su estatus
en Johannesburgo como una estrategia interna para
institucionalizar la ambigüedad, los discursos y los
movimientos de protesta social. El discurso del desarrollo sustentable ha contribuido a diluir y difuminar con bastante éxito todo el trabajo de sensibilización, concienciación y denuncia que silenciosamente
venían construyendo los movimientos sociales proambientales en las últimas décadas, y más recientemente, los profesionales de la Educación Ambiental
(EA). Bien es cierto que nos ha dado la oportunidad
para debatir y disputar sobre un terreno de juego
común, pero no es menos cierto que nos ha llevado a
disfrazar con el mismo traje intereses y visiones históricamente confrontadas:
.. .la capacidad de convergencia demostró ser el punto
fuerte del desarrollo sustentable y la ambigüedad semántica su punto débil (Sachs, 2002:10).

La palabra desarroUo sustentable se ha convertido en un tipo de pegamento multiuso que ha puesto en contacto a ambientalistas e inmobiliarias, a
empresarios y conservacionistas, a políticos y gestores, sin que por el simple hecho del uso común del
término se haya resuelto nada; muy al contrario, con
la confusión generada, quien más ha ganado han sido
los defensores del neoliberalismo, pues el término
desarrollo puede significar cualquier cosa dependiendo de cómo se mire y con qué fines se emplee. Ante
una dócil apariencia de neutralidad semántica, podemos ver cómo su uso polisémico permite acepciones diametralmente opuestas que van: desde quien
lo emplea como el crecimiento económico per cápita
en términos del Producto Interno Bruto, sin preocuparse de que el crecimiento económico explota el
capital social y natural para producir más capital
monetario; hasta quienes identifican "desarrollo"
como sinónimo de más derechos y recursos para los

TRAYECTORIAS

¡ AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

pobres y recomiendan priorizar la búsqueda del bien
común en base al patrimonio social y natural (Sachs,
2002: 14).
Al ligar la idea de desarroll.o a la de sustentabilidad se desdibujan los límites y restricciones de la explotación de los recursos y se abren los mercados al
libre uso en pro del crecimiento económico. Esto ha
sido una de las grandes críticas que se han formulado a los textos nacidos de Río, en los que las presiones de los sectores económicos fuerzan a que la idea
de crecimiento económico sea asumida como un
imperativo natural, que de entrada es considerada
como una solución y no como parte del problema.
De este modo se legitima el que todo esfuerzo ligado
al desarrollo requiera de los instrumentos del crecimiento (Sauvé, 1999; Sato et al., 2005).
Hasta el momento, la mayoría de los modelos
y teorías económicas que han ido apareciendo no han
considerado el medio fisico y sus recursos como elementos integrantes de la actividad productiva, salvo
para entenderlos como insumos o variables de entrada exógenas a los ctiferentes modelos propuestos
denominados en el lenguaje económico más puro
bajo el eufemismo de "externalidades", por cuanto
en la producción no se estima su coste como bienes
valiosos (Yew-Kwang, 2004:156-1 58; Spangenberg,
2004: 83-84) . Un primer paso consiste en integrar la
estimación de costes muy locales ligados a consecuencias ambientales de la producción tangibles. Si
bien el problema se plantea cuando esos costes no
están ligados a consecuencias ambientales singulares (efecto invernadero, pérdida de biodiversidad,
infertilidad de suelos ... ). En el primer caso, la presión que ejercen los afectados y las normativas locales, con un poco de suerte, obligan a que se lleven a
cabo estimaciones que transforman los daños ambientales directamente en costes para productores y
consurnídores. En el segundo, tanto la estimación de
costes como la identidad de las víctimas escapan a la
posibilidad de la justicia, y dan lugar a preguntas
como:

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Cuando la evolución del efecto invernadero haya desen
cadenado la inundación de Bangladesh, ¿cómo vamos a
hacemos cargo de las decenas de millones de refugiados?
¿Quizá de forma proporcional a la contnbución de cada
país,en el pasado,a la polución atmosférica? (Sachs, 2002:
15-16).

¿Quién va a asumir responsabilidades singula
res ante situaciones de multicausalidad sobre las que
ya hemos acumulado suficientes pruebas de ineptitud e inoperancia?, ¿servirán los desastres del pasado para arreglar los problemas del futuro? La metáfora del hipódromo circular por el que corren una
jauría de ingenuos galgos persiguiendo a una liebre
de trapo es la trampa conceptual en la que hemos,_ _ _ _ __
caído los educadores ambientales, al morder el an-.
zuelo del desarrollo sustentable3 •
Quien se alegre del crecimiento económico es,,....._ _ _ ___
un hipócrita, y no sólo en privado, sino también e
público, pues a nadie con dos dedos de frente se I
escapa el hecho de que los indicadores del crecimient
económico son también indicadores de una autodestrucción colectiva ... La nueva frase acuñada de de ---------.
sarrollo sustentable ... encierra en una fórmula ver
bal la contradicción misma que tiene que resolverse;
a saber, desarrollo (crecimiento económico) y sustentabilidad (salvar la naturaleza) ... Mientras estJ
contradicción siga siendo insoluble, nos enfrentamos
en el espacio público a formas de lenguaje sobre un
bien común contaminado. (Beck, 2003: 337).
Las lecciones aprendidas desde la revolución
industrial en el imaginario colectivo mundial no han
3

Esta.metáfora apareció por vez primera en un comentario informal que me hizo Pablo Meira en México durante el Foro Nacional de San Luis Potosí (México), organizado por Lucy Nieto. En
sucesivas ocasiones le hemos ido añadiendo adornos al comentario. Hoy se ha convertido en La fábula de la liebre de trapo y el
desarrollo sustentable, como la moraleja de un relato ancestral que
repiten los educadores ambientales de México y España con la
misma naturalidad con la que cuentan versiones políticamente
correctas de La Cigarra y la Hormiga, Caperucita Roja, El Patito
Feo o La Cenicienta.

29

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Stultifera navis

Stultifera navis

Las empresas y los
mercados no van a
cambiar de planteamientos
por mas sermones)
tratados) cumbres y
décadas que celebremos.
Haber-debe1; costebeneficio) pérdidasrentabilidad es la
argumentación bipolar con
que estructuran el mundo.
I

sido demasiadas. Si bien los logros singulares y las
cotas de bienestar observable en el salto de una generación de población a otra son más que evidentes.
Disponemos de pruebas autobiográficas suficientes
de cómo afecta todo ello a nuestras vidas singulares.
'También han aumentado, desgraciadamente, nues...________...,.as frustraciones, nuestros desencantos y nuestras
desilusiones para con la especie humana y las promesas de la ciencia, la tecnología y los grandes gestores de estos instrumentos.
El pensamiento único, en el sentido que le asignan Held y McGrew (2002), Berger y Huntington
(2003) y Singer (2003) ha de encontrar respuestas
diversas y plurales a su encrucijada en el seno de los
contextos locales, el medio ambiente constituye un
revulsivo importante en estos procesos de transformación y cambio de realidades socioprofesionales,
cuyos efectos tal y como señalan sistemáticamente
los Informes para el Desarrollo Humano del PNUD
(1996: 1-10; 2001: 11-12) son los siguientes:

30

a)

b)
c)

d)

e)

Un crecimiento sin empleo, que repercute de
diversos modos, pero que en los países en desarrollo se expresa en la necesidad de invertir
más horas de trabajo por los bajos ingresos y
en el incremento de una economía informal.
Crecimiento sin equidad, en el que los frutos del
trabajo benefician principalmente a los ricos.
Crecimiento sin voz de las comunidades, donde éste no se acompaña de una democratización, y se caracteriza por regímenes autoritarios que ahogan la participación social en las
decisiones que afectan las vidas de la población.
Crecimiento sin raíces, en el que la identidad
cultural desaparece al fomentar una uniformidad que tiende a suprimir las diferencias, pero
no la desigualdad.
Crecimiento sin futuro, como cuando se despilfarran los recursos naturales y se degrada el
ambiente, en el afán de un crecimiento económico de corto plazo.

El esfuerzo que hemos de hacer los educadores ambientales, profesores, gestores, investigadores
y educadores en el mundo en que actualmente vivimos es exponencialmente infinito. Por una parte,
debemos ejercer como técnicos expertos en una parcela de la realidad socio ambiental conjugando nuestros conocimientos y destrezas instrumentales con
marcos de fundamentación y visiones globales de
conjunto que nos ayuden a ver el bosque de la complejidad. Las empresas y los mercados no van a cambiar de planteamientos por más sermones, tratados,
cumbres y décadas que celebremos. Las leyes del
mercado son muy transparentes, claras y taxativas
en este sentido, y no entienden de teorías ni de milagros y altruismos. Para ellas, lo blanco es simplemente
blanco y lo negro, negro. Haber-deber, coste-beneficio, pérdidas-rentabilidad es la argumentación bipolar
con que estructuran el mundo. Por esto no cabe extrañarse ante la célebre frase que Dalton reiteraba
en sus intervenciones públicas:

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. ~21

ENERo-AGOSTO 2006

mientras la destrucción capitalista siga produciendo ganancias a los dueños del mundo y sea más importante
que la conservación ambiental, la única posibilidad de ser
importante que tiene la ecología es la de seguir siendo un
negocio.

No podemos dejar de reconocer que la perspectiva actual que impone el capitalismo ante la lógica de los mercados mundiales supone para los postulados del desarrollo sustentable a escala humana
(en el sentido que le da Max-Neef, 1993), una postura cuando menos subversiva o contradictoria a sus
aspiraciones e intereses a seguir prescindiendo de esas
externalidades que nunca han costado dinero como
el agua o el aire (Yew-Kwang, 2004; Spangenberg,
2004). Con el avance de las sociedades modernas
hemos ido asistiendo progresivamente a la caída de
algunos mitos importantes desde las ilusiones y espejismos de la sociedad del bienestar (Chomsky y
Dieterich, 1997; Beck y Beck-Gernsheim, 2003, Beck,
2004). Se pensaba que:
1.
2.
3.

4.
5.
6.

A mayor crecimiento menor desempleo y ha
resultado justo al contrario.
A mayor progreso más igualdad y reparto de
bienes.
A mayor avance científico más racionalidad cívica y mayor capacidad de convivencia pacífica entre los pueblos.
A mayor tecnología menos contaminación.
A mayor bienestar menos problemas de convivencia, exclusión y equidad.
La igualdad debía llevarnos a superar todos los
mitos sobre las razones de género, nivel social,
cultural, de orden étnico, ...4

4

La actual situación de Alemania es un ejemplo emblemático de
esta siruación. Las argumentaciones del Premio Nobel de Literatura de 1999 sobre el tema son altamente elocuentes: "Desaparece el pleno empleo. Las consecuencias de esa evolución disfrazada de globalización saltan a la vista... Con la cifra de personas
desempleadas, que anda por los cinco millones, constante desde
hace años y la resistencia igualmente constante de los empresa-

TRAYECTORIAS I AÑO Vlll, NÚM. ~21 1 ENERO-AGOSTO 2006

El papel que juegan en todo este proceso insti
tuciones como el Fondo Monetario Internacional y
la Organización Mundial del Comercio (OMC) merecen unas breves consideraciones como afirman
Sato, Gauthier y Parigipe (2005: 105):
Es preciso denunciar los sucesivos ajustes y programas
del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco

Mundial que abarcaron tanto la externalización de los
rios a crear nuevos puestos de trabajo, a pesar de unos réditos
demostrablemente más altos, especialmente en el sector de las
exportaciones, la esperanza del pleno empleo ha desaparecido ... "
La República Federal -un país que sigue siendo rico- tolera un
crecimiento de proporciones vergonzosas: el de la "pobreza infantil" (Günter Grass, 2005, Periódiro El País, 8 de marzo, "Alemania, 60 años después de Hitler").

31

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Stultifera navis

Stultifera navis

costos ambientales y sociales del comercio internacional,
como el intercambio ecológico y económico desigual. la
Organización Mundial de Comercio también manifiesta
intereses lucrativos en los intercambios, reforzando un
modelo de desarrollo dominante. No es pos1ble, así, aceptar las estrategias que impulsan los circules de poder en
tanto sujetos principales de la sustentabilidad, ni aceptar
el dilema de la densidad demográfica como problema
ambiental de primer orden, mucho menos aceptar el optimismo tecnológico como alternativa prioritaria para solucionar la crisis ambiental.
Entre las muchas acusaciones realizadas habitualmente contra la OMC, cuatro son centrales para
Singer (2003: 69) a la hora de valorar el papel que
desempeña la OMC, y en términos generales, la globalización económica en el modelo actual de institucionalización de las macroeconomías:
a)

b)
c)
d)

La OMC sitúa las consideraciones económicas
por delante de las preocupaciones por el medio
ambiente, los derechos humanos y el bienestar
de los animales.
Erosiona la soberanía nacional.
No es democrática.
Incrementa la desigualdad, o bien hace más ricos a quienes ya lo son y deja a los más pobres
del mundo incluso peor de lo que estarían en
5

otras circunstancias

desarrollo pormenorizado de cada una de estas acusaciones
puede consultarse en el capítulo de la obra de Singer (2003: 65121) denominado "Una sola economía", en su libro Un solo mundo.

32

6

les son "el desarrollo de la esclavitud" •
Siendo la UNESCO uno de los subsistemas que
canalizan las acciones conjuntas de las Naciones
Unidas en materia de educación, ciencia y cultura,
no es descabellado pensar que su trabajo como institución ubicada en un sistema de relaciones pueda
verse condicionado por alguno de estos otros subsistemas anteriores, cercanos a esta institución Y patrocinadores en muchos casos de proyectos y programas a los que aportan fondos directamente. Lógico
es pensar que las sinergias entre subsistemas impongan ciertos tributos y condiciones mutuas.
la Organización de Naciones Urúdas ... invita a hacer

misiones imposibles que las naciones individuales no podrían hacer por sí mismas. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad ejercen un poder excepcional en promover sus propios intereses nacionales
en la ONU, mientras representan sólo 29% del mundo. la
ONU, como un microcosmos del mundo de estados-nación, refleja la responsabilidad (o carece de ella) que tienen todos los gobiernos de mantener un organismo fuerte para la resolución de problemas. (Klock, 2005: 49).

•

En opinión de Víctor Menotti (1999: 14), el
modelo de comercio e inversión promovido por la
OMC ha desatado fuerzas económicas que destruyen
sistemáticamente bosques ecológicamente esenciales y al mismo tiempo recompensan prácticas
esquilrnadoras que aceleran la degradación de los
bosques. Por su parte,Vandana Shiva ( 1999: 92-123)
s Un

afirma que las reglas construidas por la OMC son
principalmente "reglas para robar, camufladas por
la aritmética y los legalismos", y el libre comercio
mundial "el mayor programa de creación de refugiados del mundo", cuyas consecuencias principa-

Como Power (2004) menciona, las Naciones
Unidas se han mantenido intencionalmente débiles
durante sesenta años. Las miserias del historicismo
ponen en entredicho hoy las muchas trabas, precariedades, inconsistencias, limitaciones, debilidades y
deficiencias de los modelos de organización social
en el panorama de la globalización, y la responsabili-

6 Víctor Menotti y Vandana Shiva son, respectivamente: Director
del Programa sobre Medio ambiente del Foro Internacional de la
Globalización y Presidenta de la Fundación India de Investigación para la Ciencia, la Tecnología y la Ecología y editora adjunta
de The Ecologist, en Singe:r, op cit.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

dad que ejercen las instituciones debe ser cuestionada permanentemente.
las preguntas sobre las razones de la creciente brecha

entre pobres y ricos se rechazan como 'cochina envidia'.
Se burlan del deseo de justicia, tildándolo de utopía. El
concepto de 'solidaridad' sólo se encuentra en la lista de
extranjerismos ... Y la economia de mercado social -en
otro tiempo modelo de éxito de una actuación económica y solidaria- degenera en una economía de mercado
libre, para la que la función social de la propiedad, basada
en la Constitución, resulta gravosa, y el deseo de obtener
beneficios, sacrosanto...el valor fundamental es la maximización de las ganancias. Los parlamentarios se someten a la presión, tanto interior como global del capital...
Como demócratas convencidos, debemos oponemos
soberanamente al poder del capital, para el que el ser humano es sólo un material que se produce y consume.
Quien contabilice equivocadamente la libertad regalada
como ganancia en Bolsa, no habrá comprendido lo que,
año tras año nos enseña el 8 de mayo. (Günter Grass,
2005: 3).

Estas ideas ya fueron expresadas por Karl Marx
en El Manifiesto Comunista, donde valoraba las consecuen cias del mercado en la libertad del ser humano:

imaginar desde el plano de la ficción. Basten alguno
ejemplos para mostrar el colmo de la estupidez a l
que estamos llegando en materia ambiental: vertidos
de sulfúrico en el sur de Francia como protesta obrera
reivindicativa; ecotasas para circular en coche por
las ciudades como otro más de los privilegios neoliberales de quien paga manda en Inglaterra, desman
telamiento de carriles bici por quejas de comercian
tes que argumentan impiden llegar con el coche a la
puerta del establecimiento en España; tasas/multas
por ruido que pagan sin pudor determinados establecimientos nocturnos sin que se vea prohibida su
actividad en Italia ... ; y un sin fin de anécdotas locales que a pequeña escala demuestran hasta dónde
somos capaces de llegar los humanos.
En este contexto de la década, el papel de las
instituciones va a ser determinante, siempre que real- - - - - - -mente lleguen a tener el margen de acción que teóri-- - - - - --'lfl:.
camente le asignan las cartas magnas correspondientes y su s marcos de legitimidad constitucional. Lo
que no deja de ser una incógnita importante es el ro
que van a desempeñar las conexiones y alianzas que
se establezcan en esta década entre las diferentes.--_ _ _ _ _..,,a¡
ONGS y la propia UNESCO.
Claramente la UNESCO y las ONGs deben jugar un rol:
Debe hacerse un importante ejercicio de sinergia a fin d
asegurar que cada profesional (practitioner) en el campo
sea conciente de las buenas prácticas uno del otro
(Woollcombe, 2002: 18).

Ha hecho dela dignidad personal un simple valor de cambio. Ha sustituido las numerosas libertades escrituradas y
adquiridas por la única y desalmada libertad de comercio.
[...]Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con
su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de
llegar a osificarse.Todo lo estamental y estancado se esfuma; todo lo sagrado es profano. (Mane, 1967: 82).

¿Deberemos de hacer la vista gorda al incumplimiento de algunas de las promesas públicas realizadas recientemente con motivo de los últimos eventos internacionales?

En la vieja Europa este ideario a menudo se
materializa en disparates estrechamente ligados al
medio ambiente. Un amplio anecdotario ilustra las
historias más macabras y surrealistas que cualquier
literato ingenioso de nuestro tiempo sería capaz de

El Registro Internacional de Prácticas Innovadoras que
Promueven la Educación, la Concientización Pública y la
Capacitación para la Sustentabilidad de la UNESCO, fue
anunciado con fanfarrias en la conferencia deTesalónica,
y supuestamente se presentaría en ésta pero el registro

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 2~21 I ENERO-AGOSTO 2006

33

�dia el programa de trabajo de la EDS era que la UNESCO
construyera una "amplia coalición" de gobiernos, organii.aciones no gubernamentales (ONGs), maestros involucrados, y estudiantes para promover la EDS. Pero nunca
mostró voluntad de hacerlo, y de hecho eliminó esa tarea
de los resúmenes del programa de trabajo hasta que se le
forzó a que volviera a incluirlos ... Sin el apoyo de una
coalición y un activo trabajo en red, realmente nunca ha
habido un cabildeo internacional de promoción del tema
~ólo gente comprometida arando un solitario surco,
nunca segura de que haya más gente compartiendo sus
intereses ... los cursos sobre EDS existen, y el entusiasmo
está presente sin duda entre estudiantes y maestros. Ciertos gobiernos han establecido comisiones de alto nivel para
explorar el tema, como la Comisión sobre EDS del gobierno holandés, pero hay falta de energía y liderazgo en el
campo.Algunas instituciones importantes---especialmente la Unión Europea y el PNUD (el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo-han cancelado los puestos que trabajaban en el tema. El compromiso de la
UNESCO a la tarea nunca ha asido satisfactorio. Con
solo dos miembros en el equipo del departamento y sin
fondos adicionales, ¿cómo podria ser de otra manera?
(Woolcombe, 2002: 18).
todavía no era completamente operativo. Si bien un sitio
Web en la redlnt.ernet podria ser parte de la respuesta, no
puede proveer la misma energía y dinamismo que una
organización con boletines, conferencias periódicas y se-

LA AMBIGÜEDAD CONCEPTUAL
EN EL PUERTO DE EMBARQUE
DE LA STULTIFERA NAVIS

minarios (Woolcombe, 2002: 18).

¿Hay suficiente infraestructura, financiación
explicita, capacidad para establecer alianzas globales/
locales y liderazgos bien definidos para llevar a cabo,
al menos alguno de los grand es objetivos (véase
UNESCO, 2005) que se abanderan en los documentos de la década?
La UNF.SCO siempre se ha identificado como la agencia
encargada del tema (Educación para el Desarrollo Sustentable) pero nunca ha cumplido su rol involucrando a
muchas ONGs,... Por ejemplo, la primera tarea a que alu-

34

En su historia de la locura, Michel Foucault (2000:
30), incluye un capítulo titulado Stultifera navis, donde da cuenta detallada de cómo la imaginación del
ser humano en las civilizaciones clásicas ha estado
acompañada de una importante dosis de locura e
imaginería. Locura en su versión utópica, eu-topos,
lugar imaginario, en su acepción de mundo feliz y
proyecto de futuro dinámico, anhelo de cambio y
deseo de transformación y búsqueda del mejor mundo posible en función de nuestra capacidad de moldear el ambiente. También el concepto de locura roza
con frecuencia los limites de lo absurdo y de lo anor-

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

mal, de lo atípico y de lo contracultura!, y por eso
suele ser objeto de rechazo7•
De igual manera que en Europa, determinados partidos de izquierda en sus campañas en contra de un Tratado de Constitución Europea recientemente han argumentado razones de descontento con
el proceso, con el modelo, con la metodología y con
los planteamientos generales del texto en la forma y
en el fondo; aun reconociendo explícitamente que el
disponer de un marco normativo europeo encierre
de entrada un valor universal en sí mismo, nadie lo
discute.
¡Bienvenida sea la década si se admite la crítica
y abre puertas a la imaginación utópica! Que de antemano le dediquemos energía, espacio intelectual y
tiempos de reflexión puede ser interesante y enriquecedor, pero no debemos cegarnos con la retórica
e hipocresía de las palabras y la euforia de los ritos,
pues si hemos de aspirar a algo es a normalizar la EA
en nuestras vidas y convertirla en algo cotidiano, no
extraordinario, integrado en nuestro quehacer ordinario sin ningún tipo de excepcionalidad.
Visto desde su lado positivo, también las conmemoraciones podrían brindar una excelente oportunidad de críticas abiertas, reflexiones discrepantes,
voces discordantes y contra discursos utópicos. La
locura como sátira social que no se aviene a norma
alguna y adopta posturas políticamente no correctas
y en ocasiones extravagantes tiene su propio valor
creativo. Al ser las conmemoraciones iniciativas oficiales no consideran de entrada la posibilidad de apertura hacia la autocrítica8, más allá de los limites de la
7

De igual manera que en Europa, determinados partidos de izquierda en sus campañas en contra de un Tratado de Constitución Europea recientemente han argumentado razones de descontento con el proceso, con el modelo, con la metodología y con
los planteamientos generales del texto en la forma y en el fondo;
aun reconociendo explícitamente que el disponer de un marco
normativo europeo encierre de entrada un valor universal en sí
mismo, nadie lo discute.
8
Y pueden caer en la situación de conmemorar para confundir y
crear ruido conceptual (en el sentido al que se refieren Huckel,
1999; Sauvé, 1999; Sach, 2002;), que es bien distinto de conme-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

exaltación exagerada de metas universales, declara
ciones grandilocuentes y documentos descontextua
lizados por su grado de vaguedad y generalidad9 •
Un mal ejemplo en EA se puede pagar caro, ya
que supondría un retroceso en las conquistas de legitimación social y profesional a las que tantas energías hemos dedicado los educadores ambientales par
demostrar la utilidad de nuestro trabajo. El efecto
bumerang que pueden provocar estos livianos experimentos tal vez contribuyan a desplazar la verdadera esencia de los debates, finalidades y conquistas
hacia pretextos superficiales, que cuidan mucho la
formas pero que no abordan cuestiones de fondo.
Los efectos indeseables de la institucionalización se han ido viendo en la esfera curricular en rei-,....______
teradas ocasiones con reformas progresistas en los
ámbitos académicos que han asumido los discursos,,..__ _ _ _ _..,
más radicales, oficializándolos en pos de un cons--- - - - - -.111
tructivismo sin financiación, medios, ni plazos: es por
ello que la realidad no se ha movido o al contrario,
ha suscitado reacciones de adversidad incontrola
bles 10• Nuestros planteamientos parten de la idea de
que no basta con asumir discursos, profetizar sermorar para hacer justicia con la memoria tústórica, tal y como se
plantea con el centro de visitantes de Auschwitz en París, con la
Plaza del Holocausto Judío en Berlín diseñada por Eisenman, co
las víctimas de la guerra civil española anónimamente sepultada
en fosas comunes, con los barcos de niños extraditados a México
y la Unión Soviética al comienzo de la dictadura española, con
los damnificados por los atentados del 11-S y el 11-M, ...
9
Los objetivos propuestos para la DEDS son: 1) dar un elevado
perfü al rol central de la educación y al aprendizaje en la búsqueda común del desarrollo sustentable; 2) facilitar enlaces y redes
de intercambio e interacción entre los participantes en la EDS; 3)
proveer el espacio y la oportunidad para redefinir y promover la
visión de, y la transición al desarrollo sustentable - a través de
todas las formas de aprendizaje y concientización pública; 4) fomentar una creciente calidad de enseñanza y aprendizaje en la
educación para el desarrollo sustentable; 5) desarrollar estrategias a todo nivel para fortalecer capacidades en EDS. (UNESCO,
2005: 25).
10
Un análisis critico de cómo los discursos progresistas de la
ambientalización transversal de los currículos obligatorios se desvirtúa, puede consultarse en el trabajo de Reigota sobre Brasil
(2000: 19-26). Esto ha ocurrido en España con la LOGSE (1990)
y puede que ocurra con los prometedores discursos sobre el Es-

35

�·ones..para una agencia ambientai- - - - - - - - - - - - - - - l-- - -- - ~ - - ~ - - - -n.eflexione para-1111a age ndCLJ1mbienta
Stultifera navis

Stultifera navis

ones y sacralizar doctrinas maravillosas sobre las
ondades del desarrollo sustentable, hay que movilizar conciencias colectivas y cambiar estructuras.
..,______Objetamos al discurso del desarrollo sustentable y
os conformamos con mantener las señas de identi!l
·dad de la EA. Sensibilización y participación van de
la mano y crecen simultáneamente, educación y par.cipación son dos términos exentos de ambigüedad,
cargados de historia y de experiencias exitosas. Si lo
que se pretende con esta década es convencernos de
que lo primero es sensibilizar y luego lo demás, tal
vez el caldo de cultivo para el marketing de la sensibi. ación encuentre su nicho ecológico de este escer1ario con un sainete que más parece un trabalen, guas infantil que un plan de movilización de
mentalidades y cambio de horizonte cultural. Ya lo
hemos podido comprobar con los múltiples planes
estratégicos que nos han vendido como productos estelares, de última generación, con las ecoescuelas, los
ecopatios y las ecoagendas 21 locales, urbanas, escolares, vecinales y familiares, sin que nadie se haya atrevido realmente a evaluar en términos económicos de
coste/beneficios socio-educativos, en términos
cognitivos, en términos democráticos, en términos
de madurez e impacto participativo, las consecuencias de estos infinitos programas-fractales que han
· vadido nuestras vidas e instituciones sin saber, a
ciencia cierta, las consecuencias para el desarrollo
de las capacidades de participación de los ciudadanos.
Quizás resulte inteligente embarcamos en esta
nave, aunque nos mareemos un poco al comienzo, o
provoquemos pequeños motines conceptuales que
incomoden a las instituciones. Ahora bien, si lo que
se pretende es pasear veleros, globos con publicidad
en zonas de verano, mejor quedarse en tierra firme y
dejar el barco a la deriva, sin rumbo fijo, ni provisio-

pacio Europeo de Educación Superior y las reformas metodológicas que se espera provoquen en las aulas universitarias (Romero, Gutiérrez, Coriat, 2003).

36

nes, ni combustible, sin capitán ni marineros adiestrados. Si se da entrada a otras opciones, ideas, propuestas, pensamientos, iniciativas diversas, nuestra
propuesta es pragmática: ¡aprovechemos la década
como pretexto de análisis sistemático! De lo contrario la Década de la Sustentabilidad no dejará de ser
una nueva sátira social de la vida y costumbres de
una época que rememora con obscenidad su impotencia para arbitrar medidas operativas ante el cambio climático.
Como todos estamos conscientes, el actual sistema educativo es muy bueno para emitir vándalos planetarios,gente
joven calificada en el saqueo del ambiente para el crecimiento económico, sus cabezas llenas con aspiraciones
insustentables de grandes casas, cocheras para tres carros, botes poderosos,golfy vacaciones en campos de ski.
No es aún muy bueno en producir gente joven ávida en

crear un planeta pacífico, armónico y sustentable. Más
aún, son las naciones más educadas sobre la Tierra las
que están produciendo el mayor daño al ambiente.
(Woolcombe, 2002: 18).

La sociedad mediática nos está llevando a vivir pendientes de trivialidades ritualizadas al detalle
y servidas a la carta con dosis de intriga ante cosas
que no sólo nos son ajenas, sino que, además, no van
a contribuir a nuestro bienestar colectivo, ni tampoco a aumentar las razones de la equidad en el mundo, ni por supuesto, a resolver los problemas socio
ambientales más inmediatos que nos atormentan de
forma improrrogable. La gente ocupa su tiempo en
contemplar la llamarada de humo blanco que ha de
anunciar que el mundo puede dormir tranquilo pues
habemus papae en Roma nuevamente y el Príncipe
Carlos de Inglaterra ha consumado su segundo matrimonio.
Mientras no se fijen referencias de base, puntos de partida y puntos de llegada, estaremos a la
deriva en un barco "de locos", al que nos obligarán a
subir y bajar, a barnizar el barco con palabras y ban-

TRAYECTORIAS , AÑO VIII, NÚM. 20-21

i ENERO-AGOSTO 2006

deras, o a entretenernos sacando agua del mar para no hundirnos. Entre tanto, esos otros
barcos "a la deriva institucional"
pasarán por la acera de delante
de nuestra casa como buques
fantasma cargados de petróleo
o de seres humanos que buscan
el paraíso lejos de su cultura de
origen, soñando que su llegada
a tierra firme les ha de salvar de
los infiernos que dejaron detrás.
¿De qué desarrollo sustentable
estamos hablando cuando dedicamos tanto tiempo a soplar velas, tirar cohetes y festejar efemérides mientras los conflictos
ambientales nos abrazan e invaden y acorralan nuestra existencia sin ser ya objeto de leyenda
lejana sino de rumor cotidiano,
de alarmismo vital y solivianto diario en la sociedad
del riesgo global? (Beck, 2002b; Beck y Beck-Gernsheim, 2003; Beck, 2004).
Ya hace tiempo que la EA viene proclamando
y reivindicando un mayor compromiso social en sus
discursos, programas y actuaciones. No son nuevas
las atenciones que se han dedicado en nuestros textos a estas cuestiones, ¿Qué nos ha de ofrecer la década para todos estos temas controvertidos? Temas
que no son políticamente correctos e incomodan al
pensamiento único planteándole revisiones de fondo sobre los modelos de organización de la economía; del uso de los recursos; de las razones de las
guerras; de los motivos de la explotación; la injusticia y la desigualdad; de las sinrazones de las deudas
externas y de las ausencias en materia de alimentación, salud, educación y bienestar generalizado.
En los contextos neoliberales en que nos movemos, tal vez los profesionales de lo ambiental nunca lleguen a comprometerse con un modelo finalista

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

de cambio global que apueste a
máximos. Ante la complejidad
del mundo, aplacaremos nuestras ansias de profesionalidad y
nos sentiremos satisfechos con
la retórica de los ejes trasversales en el currículum, el discurso
erudito de los planes estratégicos de EA y el diseño de materiales didácticos tipo ílíizlt Disney, donde se entiende el medio
ambiente como un hobby pequeño burgués, como una forma más de ocupar el ocio con
historias tipo Munster o Harry_ _ _ _ _ __,u;¡
Potter, de aventuras, intriga, y bri1
colaje vecinal con el parque de,i - - - - - --4'1
barrio, que aplacan las concien--- - - - - -....til
cias de la población con fórmulas filantrópicas que emplean a los
niños como educadores ilustra-'
dos de los malos hábitos ambientales de los adultos
nos exime, en la realidad, de cualquier tipo de com-,
promiso real con la injusticia social, la desigualdad
la delincuencia ambiental. Desde esta simulación de
vivencias virtuales que conciben lo ambiental como
una estampa comercial promocionada con colores
de temporada y estructuras de conservación ambiental ortopédicas, en casitas de madera envueltas de
naturaleza tropical y máquinas de coca-cola, nunca
llegaremos a sentir la necesidad de que nuestros
modelos de intervención puedan jugar a contracorriente cuestionando la realidad e incomodando a las
inercias institucionales, personales, sociales, políticas
o económicas con que transitamos en nuestro hacer
profesional como investigadores, o en nuestras vidas
cotidianas como ciudadanos consumidores.
El discurso de lo ambiental tiene una fuerte
dosis de compromiso, ineludible, a nuestro modo de
ver, en lo que a la reflexión, acción, capacitación e
investigación respecta. Si los mediadores ambienta-

37

�panLIUHLI1gencl

es no asumen los presupuestos ideológicos de fondo, implícitos al discurso de la toma de conciencia
ante el medio ambiente y la toma de decisiones comrometida con los problemas ambientales y las estrucs que los mantienen, nunca llegaremos a plantear
cambios reales, coherentes, duraderos ambientalmente
comprometidos y éticamente sustentables. Tal vez
·ustifiquemos nuestras incoherencias apelando al mito
el trabajo en los ámbitos socioeconómicos más deprimidos, como una responsabilidad particular y específica de los países del tercer mundo o de los pueblos y comarcas rurales, como espacios vírgenes;
·deados al estilo de aquellos viajeros románticos del
fXIX, o de aquellos colonos insaciables que trataron
de cristianizar el mundo a costa de lo que fuere.
Mediadores ambientales que con la ayuda de agencias internacionales, hoy podrían llegar a adquirir
\ffiayores cotas de compromiso, y acciones
\unbientalmente más perdurables y coherentes con
modelo de cambio global en lo personal e institucional. Esto quizás acreciente aún más las distancias
entre una formación ambiental de "primer mundo",
planteada como un complemento a la cultura general de cualquier ciudadano "moderno" que equivaldría a una capacidad similar a nuestra educación visual para diferenciar un Van Gogh de un Rembrandt,
o una polka de una ranchera; frente a una alfabetiza1v-------',ción ambiental vital basada en el compromiso activo
socio-ambiental, el cambio y la transformación de
las realidades próximas. El peligro de estos planteamientos vuelve a ser el de siempre: los que más tienen acabarán teniendo aún más y los que menos contaminan deben asumir más responsabilidades en su
vida cotidiana y en los márgenes de precariedad de
recursos con que sobreviven. Evidentemente, la prometida sociedad del bienestar también ha acarreado
elevadas dosis de malestar, injusticia y un buen número de promesas incumplidas tanto en el llamado primer mundo como en los que van detrás.
¿Tiene la década indicadores de seguimiento
de estos problemas socio ambientales?, ¿qué instru-

38

Reflexione5-para una agendCLambiental

ombi

Stultifera navis

mentos han de evaluar los logros? 11 , ¿qué profesionales e instituciones liderarán los programas y admirústrarán los fondos públicos? ... ¿serán nuevamente
las ONGs quienes abanderen las iniciativas?, ¿solamente?, ¿no hay profesionales calificados? EA para
toda la vida y en todas las vidas, seria un bonito eslogan para iluminar esta década. Pero bueno, siempre
quedan las esperanzas de las décadas paralelas y de
los foros ad latere 12• ,a,,

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11 El documento de la UNESCO, como no podía ser menos, es
muy genérico en este sentido, y no se compromete en aspectos
específicos: 1) En coordinación con grupos participantes, determinar qué aspectos de la DEOS deberían ser monitoreados, y
cómo debería analizarse y emplearse la información resultante.
2) Establecer indicadores mensurables y monitorear procesos,
basados en los objetivos para la DEDS formulados en cada pais.
3) D iseñar un plan detallado sobre los datos que deben recogerse
a nivel nacional y local, quién será responsable de recogerlos y
cotejarlos, cuándo se hará esto y quién responde a quién.
12 ¿Quién iba a pensar que las celebraciones de Davos y Porto
Alegre acabarían en manos de Bill Gates y los discursos más ortodoxos de la cultura neoliberal? Sararnago, en su Canción de Davos
constru ye una sutil alegoría sobre el tema al poner en boca de un
minero que subió al campanario de la iglesia para aclamar a sus
paisanos tocando a muerto sin que hubiera ningún cadáver y proclamando públicamente que había muerto la justicia.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

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Elogio
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TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

¡ ENERO-AGOSTO 2006

Nadie puede forjar unas armas para utilizarlas
contra sus adversarios sin exponerse a que sean esgrimidas..-_ _ _ _ _....Jlli'
inmediatamente contra él, por elws o por otros,
y así hasta el infinito.
Pierre Bourdieu·.__ _ _ _ _...¡,¡,

n antiguo proverbio chino dice: "¡Ojalá vivas en
una época interesante!".
Así escrito parece una
buenaventura, pero esta frase era
utilizada corno una sutil maldición.
Es cierto, las "épocas interesantes"
coinciden con momentos históricos
de convulsión y crisis, con etapas
en el devenir personal o colectivo
en las que se cuestionan las estructuras y las convenciones establecidas; en las que se necesita idear
nuevas alternativas que no siempre
son fáciles de concebir y de acordar. Pienso, con sinceridad, que la
Educación Ambiental (EA) está viviendo uno de estos momentos,
aunque buena parte o la mayoría
de su comunidad de practicantes
no sea consciente de la crisis que
se está produciendo. Por un lado,
estamos en una fase de desconcier-

U

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20.21 1 ENERO-AGOSTO 2006

to en la que se pone en cuestión s
propia existencia, hasta el punto de
aparecer, no sé si procedente de1- ~ - - - -•
escenario de la reflexión teórica
ideológica o de las cocinas del mercado simbólico afio al mercado de
los capitales (del marketing), una
nueva denominación: la Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS). D enominación y enfoque que se está impulsando desde
distintas plataformas institucionales, incluido el sistema de las Naciones Unidas a través de organismos como el Consejo Económico
y Social, la UNESCO o el PNUMA entre otros- , y que llega para ocupar el lugar de una Educación Ambiental que se juzga reduccionista,
anacrónica e ineficaz frente a los
retos de la globalización económica y de la irrupción de una supuesta "sociedad del conocimiento".
41

�.am.aJxt(iiíClomnaeeLpC111L111ULC1gencia..Janlllí·en1a11-- - - - - - ~ - - - --:
Elogio de la educación ambiental

No enconwanws razones de
carácter lógico) epistmwlógicoJ
teúrico-pedagógicoJ
metodológico o ideológico
para aceptar
sin más que la EDS
sea opueda llegar
a ser algo substancialmente
distinto) superior o más
eficaz que la EA.
Por otro lado, este momento de crisis y deconstrucción (o destrucción) del campo de la EA ofrece
una oportunidad única para reflexionar sobre su
objeto y naturaleza, sobre el sentido o sentidos que
tiene como alternativa de cambio de una realidad que
se considera social y ecológicamente insostenible, y
sobre la trama plural de enfoques teóricos, ideológicos y metodológicos que se han ido configurando en
sus treinta años de historia. Esta "época interesante"
puede aprovecharse, en un sentido positivo, para reflexionar sobre la trayectoria que nos llevó desde una
educación ambiental embrionaria en la década de los
sesenta del siglo XX hasta el presente y, sobre todo,
para meditar y debatir con cierto espíritu critico sobre los horizontes que se están abriendo (o cerrando) en los primeros pasos del siglo XXI. No vaya a
ser que el presentado como un adelanto trascendental en el tratamiento educativo de la crisis ambiental,
la EDS, no sea más que uno de los enfoques, modelos
o corrientes -en la terminología utilizada por Lucie
Sauvé (2004: 170)- posibles entre los muchos que
han venido conviviendo, yuxtaponiéndose o compitiendo en el devenir de la educación ambiental. De
hecho, haciendo una extrapolación con ciertos gra42

dos de libertad del concepto de paradigma introducido por Thomas Kuhn en la filosofia de la ciencia,
se podría afirmar que la EA es un ámbito o campo
disciplinar con rasgos multi-paradigmáticos (Meira,
1991).
Proponer este debate ahora, cuando ya llevan
transcurridas casi dos decenas de meses de la Década de las Naciones Unidas de la Educación para el
Desarrollo Sustentable (2005-20 14), liderada por la
UNESCO, puede parecer un reto a contracorriente,
pero queremos apelar a otro proverbio, esta vez gallego, para justificar nuestro atrevimiento: "Sólo los
peces muertos nadan a favor de la corriente".
Asumo de entrada una posición que se expresa con claridad meridiana en el titulo de este trabajo:
no encontramos razones de carácter lógico, epistemológico, teórico-pedagógico, metodológico o ideológico para aceptar sin más que la EDS sea o pueda
llegar a ser algo substancialmente distinto, superior
o más eficaz que la EA. Más todavía, el proceso por el
que llegó a bifurcarse en un determinado momento
(¿ 1987?, ¿ 1992?) la ruta de la respuesta educativa a
la crisis ambiental en dos trayectorias, la EA y la EDS,
dista mucho de haber sido transparente y de obedecer a dinámicas de debate, participación y consenso
generalizadas dentro del propio campo de la EA. No
debemos olvidar, para adelantar un argumento fundamental, cuándo y cómo surge el concepto de desarrollo sustentable, ni las dificultades para concretar una
definición univoca y operativa de un constructo que
ha sido identificado irónicamente como un oxímoron
(una combinación de dos enunciados antitéticos e
incongruentes, esto es: una abstracción concreta), o
como una especie de fetiche útil en la medida en que
su significado depende de quién lo use, del contexto
en el que se use y de para qué se use. Expondré, a
continuación, algunos de los argumentos en los que
apoyo mi "Elogio de la Educación Ambiental" (que
espero no llegue a convertirse en un epitafio). El hilo
que seguiré es, en apariencia, histórico, aunque esta
aproximación tiene más de arqueología o genealogía en el sentido sociológico que daba Foucault a estos términos- que de revisión de acontecimientos pasados;
esto es, se trata de dar más una visión genética que propiamente histórica.
TRAYECTORIAS f AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO.AGOSTO 2006

UNO

Es incuestionable que el sistema de las Naciones
Unidas, en especial el de la UNESCO y el del PNUMA,
a partir de la Conferencia de Estocolmo de 1972,
han desempeñado un papel clave en el desarrollo institucional de la EA y en el reconocimiento público de
su rol en el enfrentamiento de la problemática ambiental. Cualquier manual educativo que repase su
génesis y evolución histórica no podrá evitar hacer
referencia a la Declaración de Estocolmo ( 1972), a
la Carta de Belgrado (1975), a la Conferencia de
Tbilisi (1977), al Congreso de Moscú (1987), o al
Capítulo 36 de la Agenda 21 acordada en la Cumbre
de Río ( 1992), etc., como hitos que fueron marcando una -aparente- progresión en el ajuste teórico,
metodológico y social de la educación ambiental a lo
largo de tres décadas.
Resulta curioso y paradójico constatar cómo
la idea de progreso, uno de los fetiches en los que se
asienta la modernidad y que se identifica en el discurso ecologista como un mito ideológico y político
creado para legitimar unas relaciones desequilibradas entre el hombre y el ambiente y de los hombres
entre sí, se aplica también en la construcción de un
discurso historicista de la evolución de la EA. Es decir: casi siempre implícitamente, pero también explícitamente, se asume que cada uno de esos eventos
internacionales o regionales ha supuesto un avance,
un paso hacia adelante, en la construcción de la EA;
que los documentos y propuestas aprobados en el
Congreso de Moscú superaron a Tbilisi, que en la
Cumbre de Río se transcendió la doctrina emanada
de Moscú, que en la Conferencia de Tesalónica
(1997) se afinó lo ya esbozado en el Capítulo 36 de
la Agenda 21, etc., y así hasta el presente, en que están por hacerse operativas las recomendaciones de
la Cumbre de Johannesburgo (2002) en iniciativas
como la Década de la Educación para el Desarrollo
Sustentable.
Esta lectura lineal y progresiva ignora las condiciones en las que fueron elaborados esos documentos. Detrás de su redacción se esconden conflictos y
juegos de intereses y poder, muchos de ellos totalmente ajenos a las propias dinámicas del campo eduTRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

43

�-Reflexiones._pam u.1ULI1genda.-eun1t·1e111a1__ _ _ _ _ _ _ _ _ _______:

~ ~- - - - - - - - -&amp;ene:Xiones...pom una agencl
Elogio de la educación ambiental

Elogio de la educación ambiental

Existe una tendencia en el
- - ~ - campo de la EA a aceptar -y
casi a sacralizar- el discurso
de la ONU como referente
principal) cuasi natural)
atribuyéndole propiedades de
consenso y ((neutralidad))
que) como cualquier
propuesta para entender o
representar la realidad social
y) en este caso) la realidad
educativa) no puede poseer.
cativo-ambiental, que resultan ser opacos para la inmensa mayoría de los educadores y de las educadoras. Esto no sucede sólo con los documentos o resoluciones que aluden a la EA, es una caracterización
extensible a todos los ámbitos, educativos o de otro
!tipo, sobre los que se pronuncia o en los que actúa la
. . _ - - - - -ONU o la constelación de organismos que dependen
de ella. Cualquiera de los documentos citados ha sido
el resultado de arduas negociaciones entre representantes gubernamentales, entre actores públicos y/o
privados directamente afectados, entre funcionarios
de la propia ONU o expertos externos con distintas
concepciones de la EA o con intereses corporativos
contrapuestos (pugnas, por ejemplo, entre distintas
divisiones administrativas dentro de la UNESCO por
"controlar" la EA), de las presiones a las que se ve
sometida la labor de la ONU y sus organismos para
limitar o influir en sus actuaciones, de la presión de
las ONG.i y de otros agentes sociales, etc. Es evidente
que cualquier discurso sobre lo que debe de ser la
educación, en general, o la EA, en particular, está sometido a este tipo de tensiones cuando se confronta
44

públicamente y entra en conflicto con otras formulaciones; pero existe una tendencia en el campo de la
EA a aceptar -y casi a sacralizar- el discurso de la
ONU como referente principal, cuasi natural, atribuyéndole propiedades de consenso y "neutralidad"
que, como cualquier propuesta para entender o representar la realidad social y, en este caso, la realidad
educativa, no puede poseer.

DOS
En esta línea argumental, la pregunta clave podría
formularse como sigue: ¿por qué la EA deja de ser el
referente disciplinar principal en las Naciones Unidas para identificar la respuesta educativa a la crisis
ambiental y da paso a un nuevo discurso centrado en
la EDS? Veamos cómo fue este proceso y, quizás, podamos dar alguna respuesta, aunque sea parcial, a este
interrogante.
Si bien pasó bastante desapercibido, el Capítulo 36 de la Agenda 21, no habla reabnente de EA sino
que ya utiliza en su redacción la denominación de
EDS. En el texto sólo aparecen dos menciones literales a la EA, una para designar a la Declaración deThilisi
y otra para apelar al Programa Internacional de EA
de la UNESCO y el PNUMA, como antecedentes relevantes en el pasado, reflejando la perspectiva historicista y progresiva que acabamos de comentar. Referencias, por cierto, en el apartado a) del capítulo, que
llevan el revelador título de "reorientación de la educación hacia el desarrollo sustentable". Este matiz no
pasó inadvertido para algunos educadores, sobre todo
los más comprometidos con el pensamiento ecologista
más radical y conectados con el movimiento de la
pedagogía crítica en sus diferentes corrientes y enfoques. Es significativo que el documento aprobado en
el Foro Global, reunido simultáneamente a la cumbre oficial en Río de Janeiro, relativo a la educación el Tratado de Educación Ambiental para las Sociedades
Sustentables y la Responsabilidad Global-, sí continúe
hablando de EA situando, sin embargo, la respuesta
educativa en otras coordenadas políticas, ideológicas,
éticas y pedagógicas.
La principal referencia doctrinal de la Agenda
21 y, en general, del discurso sobre el desarrollo susTRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

tentable que fue consagrado en la cumbre ambiental
de 1992 es el sobradamente conocido Informe
Bruntlandt (CMMAD, 1987). Lo cierto es que en este
informe no se hace referencia alguna a la EA, aunque
sí a la educación -en general- como uno de los principales instrumentos para la construcción de un futuro distinto, asumiendo el ya conocido discurso
prometeico tan afina la literatura de la ONU. Una de
las particularidades de este discurso es la referencia
a la educación casi siempre orientada a los países
subdesarrollados y centrada en la alfabetización de la
población y, principalmente, de aquellos grupos sociales más desfavorecidos (mujeres, infancia, minorías,
grupos más pobres, etc.). Se asume, implícitamente,
que la educación básica universal es la principal baza
en el camino hacia un mundo más sustentable y equitativo. Ello explica, por ejemplo, que el Capítulo 36
de la Agenda 21 dé mayor importancia a la Declaración de Jomtien de la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Tailandia, 1990), que a otros documentos o declaraciones más específicamente
concebidos para orientar la respuesta educativa a la
crisis ambiental.
No seré yo quien cuestione la importancia de
universalizar el acceso a la educación básica; es más,
sería dificil que alguien pudiera oponerse a una aspiración que suele presentarse como un derecho básico de la persona (al menos desde un punto de vista
occidental). Sí se podría cuestionar la existencia de
una correlación positiva automática entre el nivel
educativo -toda vez .que se habla esencialmente de
educación escolarizada o formal- y una relación más
equilibrada con el entorno, o una mayor solidaridad
con los otros y que, por tanto, el incremento del nivel
educativo mejoraría o mejora automáticamente las
condiciones del contorno local y progresivamente las
del ambiente global. Que eso sea así dependerá, en
todo caso, de muchos más factores que la acción
educativa formal puede reforzar, pero también obstruir, dependiendo de los contenidos, la metodología, los valores, las concepciones de aprendizaje, las
formas de organización, etc., que se adopten como
marco curricular de la práctica escolar. Para explicar
mejor lo que queremos decir: existe una correlación
evidente entre las altas tasas de escolarización en las
TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

en¡

s?cie~ades más avanzadas y su huella ecológica
termrnos de consumo de recursos y de producció
de residuos (es fácil demostrar desde un punto de
vista estadístico que las tasas de escolarización en los
países desarrollados fueron creciendo paralelamente
con indicadores ambientales claramente negativos
como la producción de residuos domésticos, el con
sumo de agua, el consumo de combustibles fósiles
etc., per capita); mientras que todavía existen en el
planeta comunidades indígenas absolutamente ajenas a cualquier experiencia educativa formal que sin
embargo mantienen un equilibrio notable con su
entorno. No estoy afirmando con esto que las alta
tasas de escolarización sean la causa o formen part
de las causas de la crisis ambiental, pero resulta evidente que son un factor fundamental en la reproducción de las sociedades occidentales y del modo. . - - - - - -a:.
particular en que éstas conciben la apropiación de
mundo y las relaciones con otras sociedades. Tam-.___ _ _ _ _,,
bién hay que reconocer, que las altas tasas de escola
rización se correlacionan positivamente con la satis
facción de otros parámetros relacionados con e
bienestar y la calidad de vida: la esperanza de vida, la
mayor igualdad entre hombres y mujeres, la salud,
. - - - - - - - - lLi
etc.
Este enfoque generalista es una de las caracte
rísticas de la EDS, y se acentúa en las recomendaciones educativas del plan de acción aprobado en 1
Cumbre de Johannesburgo de 2002.

TRES
El Programa Internacional de Educación Ambiental
(PIEA) puesto en marcha en el año de 1975 como
parte de la aplicación del plan de acción acordado
en la Cumbre de Estocolmo, bajo el auspicio de la
UNESCO y el PNUMA, y que se cita en el Capítulo 36
de la Agenda 21 como un instrumento que ha de ser
reorientado hacia el desarrollo sustentable, fue cancelado en 1995, sólo tres años después de la cumbre
de Río y sin haber sido siquiera evaluado como destaca González- Gaudiano (1999). Su defunción coincidió con los prolegómenos de la Conferencia Internacional sobre Ambiente y Sociedad: Educación
y Conciencia Pública para la Sustentabilidad, cele45

�__........exione.LpGBL una. agencla_a1tn11li·íel11a1L- - - - - ~ - - - - - - - C-- - - -- - - - - - - - ---eflexioneS-p.Gl'CI-UJHLagenclCLambienta
Elogio de la educación ambiental

füogio de la educación ambiental

brada en la ciudad griega de Tesalónica en el año
1997, organizada por la UNESCO y apoyada por el
~obierno de Grecia. Este evento sirvió para remarcar el cambio de la EA hacia la EDS, paso que la
.luNEsco no pudo dar sin enfrentar cierta polémica
con sectores de la EA que no acababan de entender
que fuese necesario. John Smyth ( 1998) escribiría
un breve texto a tenor de este enfrentamiento con el
revelador título de "Educación Ambiental: el principio del fin o el fin del principio", ironizando sobre la
naturaleza del cambio -ruptura o continuidad- que
la UNESCO estaba impulsando. Edgar González
Gaudiano (2003a: 264) también destaca que la propuesta hecha en Tesalónica "dio lugar a una gran discusión y se sugirieron conceptos alternativos que en
la declaración final de la conferencia fueron aparentemente aceptados, pero que no fueron retomados
en documentos posteriores". La UNESCO, remarca
González-Gaudiano, "insiste en extender el acta de
defunción de la EA y continúa hablando de Educa46

ción para la Sustentabilidad o para el futuro sustentable; lo anterior, además, en el marco de un doble
discurso que ya ha sido denunciado".
El documento que sirvió de base a los debates
de Tesalónica (UNESCO, 1997) establece ya claramente un discurso en que la EA y la EDS aparecen diferenciadas, aunque reconoce que " las lecciones que
provienen de la EA brindan elementos valiosos para
determinar una noción más amplia de EDS". Esta
nueva denominación se considera más ajustada en
comparación con otras que en ese momento (y todavía ahora) estaban surgiendo dentro del campo
educativo-ambiental: Educación Ambiental para el
Desarrollo Sustentable (propuesta como alternativa
de compromiso entre la EA y la EDS); Educación para
la sustentabilidad (evitando la apelación al desarrollo y su asociación con el ambientalismo neoliberal);
Ecopedagogía, Pedagogía de la Tierra, Educación
Global, etc. (Caride y Meira, 2001 : 180-181), aunque formuladas más como corrientes dentro de una
EA caracterizada por su pluralidad teórica y metodológica, que con la idea de subvertir todo el campo.
¿Qué tensiones subyacentes se expresaron en
Tesalónica en torno a la identidad de la EA? En nuestra opinión y la de otros autores, lo que estaba -y
está- en juego es una lucha simbólica por la apropiación del concepto de sustentabilidad. Por un lado, se
utiliza como modelo para identificar y promover alternativas (ideológicas, políticas, económicas, culturales, etc.) a la crisis ambiental y social existente. Por
el otro, se intenta instrumentalizarlo para legitimar
la idea de que es posible mantener, dentro de unos
límites ecológicos tolerables, un ritmo de crecimiento económico que, en el orden del mercado, se considera imprescindible para llegar en un futuro a satisfacer las necesidades de toda la humanidad. Bajo
esta perspectiva, sólo un incremento sostenido de la
producción y del capital permitirá, además, liberar
los recursos precisos para reparar los impactos ambientales ya realizados o para prevenirlos en un futuro cuyo horizonte es dificil de determinar. Se trata,
pues, de la representación en el campo educativo, de
la controversia entre ambientalismo (los enfoques de
la crisis ambiental que entienden que puede ser resuelta en el marco de la sociedad de mercado liberal
TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

o neo-liberal) y ecologismo (los enfoques que demandan un cambio radical en el modelo de sociedad
como premisa para afrontar la crisis ambiental y la
crisis del desarrollo), tal y como exponemos con
mayor profundidad en otros textos (Caride y Meira,
2001).
De hecho, el documento preparatorio de la
Conferencia de Tesalónica enuncia sutilmente su
vocación "ambientalista" en textos como los siguientes: "La sustentabilidad conlleva la tarea compleja
de reconciliar y tomar decisiones sobre reivindicaciones que se contradicen entre sí y de avanzar hacia
un desarrollo que sea ecológicamente racional", "El
concepto de desarrollo sustentable acoge las advertencias de los ecologistas y los argumentos de los economistas a favor del desarrollo" (UNESCO, 1997: 12).
Siendo así, el desarrollo sustentable puede interpretarse conforme al gusto del consumidor, en una línea de ruptura del actual orden social, o aparecer
como un complemento integrado para ambientalizar
la economía de mercado, básicamente preocupada,
como insiste Lucie Sauvé (1999), en el "ambiente
como recurso" que es preciso preservar para mantener la maquinaria productiva y reproductiva del capital.
Lo cierto es que, a partir de Tesalónica, la
UNESCO focalizó definitivamente todos sus esfuerzos en potenciar la EDS. Al impulso de este nuevo
rumbo se suman también las debilidades de la EA,
que no son pocas, comenzando por la dificultad
(compartida con otras "educaciones": para la paz,
para el desarrollo, para la igualdad de género, para
los derechos humanos, etc..) de trabajar en la consecución de un nuevo orden moral y social, lo que implica la promoción de valores, de formas de representación y apropiación de la naturaleza, y de formas
de distribución solidaria de las cargas y de los recursos ambientales, a contrapelo de los valores y de las
formas de representación y apropiación características de la sociedad de mercado en su versión contemporánea. Como la tela de Penélope, la trama que
tejemos de día con la EA la desteje el mercado a todas
horas a través de los poderosos aparatos de inculcación simbólica de los que se sirve para alimentar el
ciclo de producción-consumo, estimulando la
TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

La trama que tejemos de día
con la EA la desteje el
mercado a todas horas a
través de los poderosos
aparatos de inculcación
simbólica de los que se sirve
para alimentar el ciclo de
producción-consumo)
estimulando la
sobresatisfacción de las
necesidades básicas y creando ____
nuevas necesidades.
sobresatisfacción de las necesidades básicas y creando nuevas necesidades -en realidad, deseos- y nuevos productos y servicios que las satisfagan en un
ciclo consumista sin fin. En este contexto socio-es
tructural, no es dificil afirmar que la EA no ha alcanzado sus objetivos, que es ineficaz y, por lo tanto,
prescindible. En una declaración de positivismo que
contrasta con el discurso moralista que impregna el
documento base de Tesalónica, se llega a afirmar" que
la eficacia, de la concientización y de la educación para
un desarrollo sustentable deberá en última instancia
cuantificarse por la medida en que modifica las actitudes y el comportamiento de los individuos en tanto que
consumidores y ciudadanos" (UNESCO, 1997: 6)
(cursivas del autor); quedaría por explicar por qué
es preciso distinguir entre "consumidor" y "ciudadano", sin duda, un lapsus ideológico. En definitiva:
una EDS que ha de demostrar empíricamente su eficacia, frente a una EA que ya había demostrado su
"ineficacia", vistos los escasos avances dados desde
1992 hacia el horizonte del desarrollo sustentable.
47

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L -- - - - - - - - -..lltldle~iones_pam una agenda..ámbienta

Elogio de la educa,ción ambümtal

Otra debilidad, reiteradamente denunciada
desde los discursos más críticos de la EA, es la desl"'li:;,.._ _---'_;,;,__.viación naturalista y conservacionista que caracteri'"'"'-------a muchas actividades y prácticas que se sitúan dentro de su campo disciplinar. Este ha sido un obstáculo
importante, pero no creemos que sea atribuible a una
debilidad teórica o metodológica específica del campo de la EA, sino a la dominancia cultural de una
representación todavía reduccionista del ambiente
(=naturaleza), anclada en ciertas visiones románticas y edénicas del medio natural, sobre todo en los
países más desarrollados. Nos atrevemos a pronosticar que esta desviación, especialmente funcional
cuando no se quieren adoptar políticas ambientales
'b sociales que cuestionen el orden económico-político establecido, no se alterará substancialmente por
adoptar una nueva denominación y, en apariencia,
un nuevo discurso educativo centrado en la noción
de desarrollo sustentable. Esto es, el reduccionismo
'naturalista o conservacionista no es atribuible a la EA
como campo o disciplina per se, sino que es una expresión en el mismo campo -criticada y cuestionada- de una representación del ambiente y de la crisis
ambiental todavía dominante en la sociedad. Esto
explica porqué, por ejemplo, las instituciones públicas o privadas que quieren contratar un educador (o
educadora) ambiental piensan antes en un biólogo
que en un filósofo, por designar un "experto" del
que no se espera especial competencia o saber para
,...._ _ _ _ _ _ejercer como tal. Que es preciso adoptar un concepto de ambiente más integral y multidimensional y
que las ciencias sociales deben desempeñar un papel
tan relevante o más que las ciencias naturales en el
tipo de cambios que es necesario impulsar en las representaciones y en las relaciones entre los sistemas
humanos y la biosfera, son principios que ya formaban parte de la EA, sobre todo de aquellos sectores
más ligados a la pedagogía critica en la medida en
que enuncian el cambio necesario como social, y no
sólo de los "comportamientos (estilos de vida)", de
los "conocimientos" o de los "valores". GonzálezGaudiano (2003b: 18) destaca cómo en la comunidad latinoamericana -España y Portugal incluidasY para algunos colectivos canadienses (a los que yo
sumaría algunos autores de la pedagogía crítica aus48

Elogio de la educa,ción ambümtal

traliana como Robottom y Fíen, por ejemplo) se venia "manejando esta misma orientación más social
que ahora se promueve para la EDS precisamente
desde la EA, por lo que sustituir simplemente los conceptos, además de que representaría perder un activo político que ha sido dificil de construir, contribuiría a la confusión de quien se ha incorporado a
este campo durante la última década". El corolario
de este análisis es obvio: ¿para qué crear un nuevo
campo cuando el que ya existía comprendía las aspiraciones y los discursos de los que se anuncian y
enuncian como distintos y más avanzados?

CUATRO
La controversia entre EA y EDS condujo a la realización
de distintos estudios para explorar la percepción sobre
la misma dentro del campo educativo-ambiental. El
primero al que queremos hacer referencia fue auspiciado por la Comisión de Educación y Comunicación de la UICN (Hesselink, van Kempen y Wals,
2000). En él participaron 50 expertos de 25 países a
través de Internet, contestando a una serie de preguntas cerradas y remitiendo sus opiniones a una
persona encargada de moderar el debate a través de

CUADRO 1
POSIBLES RELACIONES ENTRE EA Y EDS QUE EXPRESARON
LOS PARTICIPANTES EN EL ESDEBA TE

A) La EA como parte de
laEDS

C) La EA y la EDS como
campos pan:ialmente
su~os

8) La EOS como parte de

laEA

~en la evolucl6n de la EA

Fuente: Hesselink, van Kempen y Wals (2000: 12).

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERo-AGOSTO 2006
1

intemet. Uno de los tópicos explorados fue la relación entre EA y EDS, construyendo con las opiniones
recibidas la representación que reproducimos en el
Cuadro 1. Esta representación tiene la ventaja de visualizar topológicamente la noción de campo que
venimos empleando.
Los redactores de las conclusiones de este debate apuntan que la visión compartida por más participantes es la D), esto es: "la EDS como un eslabón
en la evolución de la EA", destacando que supone un
avance sobre la EA naturalista, apolítica y cientificista
que, en opinión de algunos expertos, se venía realizando en las décadas de los ochenta y noventa del
siglo pasado. Curiosamente, no es ésta la concepción que se asume de la disyuntiva EA-EDS en los
documentos de la UNESCO. Precisamente, en el Draft
International Implementation Scheme {Borrador del
Esquema Internacional de Implantación), elaborado

como referencia para la Década de la EDS y hecho
público en octubre de 2004, se aclara que la "Educación para el Desarrollo Sustentable no debe ser equiparada con la EA. Esta última es una disciplina bien
establecida que se centra en las relaciones humanas
con el ambiente natural y en las vías para conservarlo y preservarlo, así como para administrar adecuadamente sus recursos. El desarrollo sustentable por
lo tanto abarca la EA, situándola en el marco más
amplio de los factores socioculturales y de las finalidades sociopoliticas de equidad, pobreza, democracia y calidad de vida" (UNESCO, 2004: 16). Esta definición del campo nos colocaría más cerca de las
alternativas A) y C) reproducidas en la Figura 1 que
de la reconocida mayoritariamente por los expertos
y, posiblemente, de la que asumen por sentido común la mayor parte de los agentes de la EA cuando
tienen que interpretar la aparición en escena de la
EDS. No deja de ser curioso en el Draft de la UNESCO
(repitiendo argumentos ya vertidos en el documento
base de Tesalónica), el estatus de disciplina que se le
atribuye a la EA, aunque remarcando que sólo se preocuparía de las "relaciones humanas con el ambiente natural".
Otro estudio similar fue realizado más recientemente por Edgar González-Gaudiano (2004). En
este caso la comunidad de expertos consultados se
TRAYECTORIAS

I

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Es difícil encontrar
argumentos sólidos más allá
del uso del concepto de
desarrollo sustentable corno
un reclamo o un fetiche que
conecta con cierto
ambientalisnw neoliberal
que hace fortuna)
principalmente en las
sociedades más avanzadas.
limitó al ámbito geográfico de América Latina y E
Caribe, reuniendo la opinión de 101 expertos de 1
países. El 53% de la muestra opina que el tránsito d
la EA a la EDS es "inconveniente", mientras que 38%
lo ven conveniente y 9% restante no se pronuncia.---~---lit
Cabe destacar que la misma formulación de la pre
gunta da por supuesto que la EDS es una continuación de la EA, pero el rechazo de esta representació
es lo que queremos destacar. Los argumentos que s
dan para considerar inconveniente la implementación de la EDS frente a la EA estaban precodificados
en el instrumento: 35% opina que la "EA construida
en la región ya contiene los elementos sociales y económicos que promueve la EDS, pero no ha recibido
apoyo institucional y político"; 34% entiende "que
representa la pérdida de un capital simbólico construido en la región con muchas dificultades y con un
gran potencial transformador" y 16% argumenta que
la "EDS presenta todavía una opacidad conceptual y
operativa". Entre quienes consideran conveniente el
tránsito, los dos argumentos son "que permite involucrar temas sociales y económicos y no sólo ecológicos en la intervención educativa" (34%) y que "representa el proceso de evolución natural de la EA"
(1 1%).
49

�eflexlones_pam_UJ1cPJgPDda ambienfa,,.__ _ _ _ _~ - - - - Ewgio de la educaciim ammental

Resulta paradójico, o quizás no tanto, que la
de los expertos latinoamericanos consultados por Edgar González, 46%, entienda también que
..,,,,.....,....,..,.,a década de la EDS es un "gran logro" y que sólo
9% la consideren un "problema", mientras que 23%
11
•~,wllllliiiilil•--liillise reserva su opinión. La razón de esta aparente contradicción radica en la visión pragmática que tienden a adoptar los actores: favorecerá la canalización
de financiamiento y apoyo político a las acciones y a
os programas educativo-ambientales, estimulará la
implicación de más instituciones, etc.
•q,,..,,,.,,..,.,,...ayoría

EPÍLOGO
.L,as razones utilizadas para justificar por qué la EA
debe de dar paso a un nuevo discurso centrado en la
EDS no parecen demasiado consistentes. Es dificil
encontrar argumentos sólidos más allá del uso del
concepto de desarrollo sustentable como un reclamo o un fetiche que conecta con cierto ambientalismo
,neoliberal que hace fortuna, principalmente en las
sociedades más avanzadas. Nadie es tan torpe para
rechazar un modelo de desarrollo que promete sustentabilidad ecológica y equidad social en el mismo
lote, con el valor agregado de no cuestionar el orden
económico y socio-político establecido. Ello explica,
por ejemplo, que políticos, científicos, educadores y
actores varios del campo ambiental aludan al desarollo sustentable atribuyéndole significados y consecuencias operativas substancialmente distintas y
hasta contrapuestas entre sí. Una proliferación y confusión de conceptos y de políticas asociadas que es
fácil de constatar, por ejemplo, entre los actores políticos, técnicos y sociales protagonistas de la expansión de la Agenda 2 1 locales (Ramos y Meira, 2003).
Buena parte, sino es que la mayoría, de la comunidad de practicantes de la EA asiste indiferente o
ingenua a la irrupción de la EDS, asumiendo implícitamente que lo que se hace o se va a hacer seguirá
siendo, en esencia, educación ambiental. Desde mi
punto de vista, retomando la representación de la
Cuadro 1, la EDS es una "corriente", un "modelo" o
un "paradigma" dentro de la pluralidad de visiones
ideológicas y metodológicas surgidas en la evolución
de la disciplina que conocemos como EA, identidad
50

disciplinar que reconoce la propia UNESCO. Otros
campos próximos, con estatus epistemológico y científico más consolidado, como la psicología ambiental o la sociología ambiental, no están produciendo
fórmulas similares, si bien utilizan el desarrollo sustentable en sus discursos como un concepto político-ideológico y normativo que se utiliza en la representación de la crisis ambiental y en la definición de
las políticas de respuesta.
Cabe recordar, siguiendo a Foucault, que cualquier discurso no es verdadero o falso en sí mismo,
sino que tiende a producir "efectos de verdad", influyendo en la forma en que los agentes sociales representan la realidad social y actúan en ella. Escobar
(1995), por ejemplo, entiende que el poder del concepto de desarrollo sustentable no está tanto en su
consistencia teórica o en su capacidad real para transformar las políticas ambientales -que asocia directamente con la ideología liberal-, sino que está en su
participación en la producción de la realidad. Lo
mismo cabe decir de la EDS: podemos denunciar su
inconsistencia teórica, demostrar que no aporta novedades relevantes en la respuesta educativa a la crisis ambiental (salvo llamar la atención una vez más
sobre algunas inconsistencias -importantes- en la
praxis de la EA), develar que asume una concepción
neoliberal del desarrollo y de las relaciones humanas
con el ambiente, o mostrar que en su génesis pesaron más los juegos de poder e intereses en los circuitos de la ONU ajenos a la dinámica del campo educativo-ambiental que otro tipo de argumentos, etc., pero
no cabe duda de que al estar en el Decenio de la
Educación para el Desarrollo Sustentable es de esperar que este hecho incida en las políticas educativas y ambientales a distintos niveles (internacional,
regional, local). Podemos ignorar a la EDS, pero dificilmente la EDS ignorará a quienes nos movemos en
el campo de la EA.
Quiero finalizar recordando otro proverbio
chino, retomado de Confucio por Deng Xiaoping, el
impulsor de la última modernización de China, que
dice: "blanco o negro, qué importa el color del gato,
si caza ratones". Podría ser la actitud más inteligente
en este caso, si por inteligencia se entiende la capacidad de adaptación a las circunstancias si uno o una
TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

no tuviesen demasiados escrúpulos ideológicos o éticos. A mi no me sirve, puesto que asumo que detrás
de la EDS existe un proyecto ideológico claramente
orientado a una resolución en clave liberal y de mercado de la doble crisis, la ecológica y la social, las dos
caras de la misma moneda. Es lo único que explica el
intento de convencernos de que la EDS supera a la
EA. Respeto y comprendo a quien asume la EDS como
una herramienta educativa para superar los excesos
ecológicos y sociales de la modernidad -una educación posmodema-, pero creo que dentro de la EA
existen otras visiones, otras alternativas, otros paradigmas, más críticos y consecuentes con una construcción igualmente sustentable, pero también emancipadora, equitativa y orientada hacia la justicia social del
presente y del futuro de la humanidad .._,

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Devek&gt;pment 2005-2014. Draft lmernaiional lmplementaiion
Scheme, octubre, Paris: UNESCO.
Recibido: marzo de 2006
Aceptado: abril de 2006

51

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lXioaes pa111 una. agenda_amlaiellllld.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _.....,i

Campo de partida
Educación ambiental y educación
para el desarrollo sustentable: ¿tens,ión o transición?
EDGAR}AVI ER GO NZÁLEZ GAUDIANO

rL.!'IEZ A~OS DE CONSTRUCCIÓN
. •Y DISENO
esde su legitimación como campo pedagógico, la educación ambiental (EA) se ha
encontrado en un permanente antagonismo, o al menos divergencia, de enfoques
'y posturas teóricas y metodológicas. Ha arropado numerosos discursos, desde sus vínculos con la enseñanza de la ecología (como una rama de las ciencias
naturales) y la educación para la conservación hasta
los enfoques con fuertes cargas en la dimensión cívica, en la formación ciudadana (González Gaudiano
y De Alba 1996; Mrazek, 1996, 1997), la educación
tmoral y ética; la dimensión política (Robottom,
• - - - - - -1987), desde el análisis crítico de la globalización, la
inequidad social y la relación norte-sur, así como la
dimensión rural (Altieri, 2004; Toledo y Castillo,
1999), por citar algunas muy representativas. Todo
ello coexistiendo con enfoques ligados al conocimiento científico Genkins, 2003; Castillo, 2000; Castillo,
Ruvalcaba y Martínez, 2002), pero también con
aproximaciones a filosofias orientales (Guha y Martinez-Alier, 1997; Guha, 2000), así como con el vasto espectro de la ecoespiritualidad (Berry, 1988;
Scharper, 1998; Hallman, 1994).
Asimismo, muchos de los discursos identificados en la EA se encuentran fuertemente asociados a
un modo de concebir la realidad que busca la verdad
universal y cree en el camino de plenitud y progreso,

D

52

en el proyecto de la humanidad, en la inviolabilidad
del sujeto humano y en una concepción de un mundo social e histórico ordenado por fundamentos absolutos, entre otros rasgos. Se trata de discursos inscritos dentro de la corriente esencialista que admite
la subjetividad metafisica; es decir, considera al sujeto como origen y fundamento del sentido (De Peretti,
1989; Barnes, 1996).
En otras palabras, en nombre de la EA se ha
justificado una pluralidad enorme de discursos que
simultáneamente han apuntalado y minado una percepción social favorable de su campo 1 • Este resultado contradictorio suele presentarse en campos emergentes que congregan adscripciones múltiples y
diversas (Reid, 2003). Esto es, al igual que ocurre en
otros campos simbólicos en constitución, la EA ha
sido un punto de confluencia de especialistas y practicantes no sólo provenientes de las ciencias sociales
y humanas, así como de las naturales y exactas, sino
de las más disímbolas actividades y creencias.
Sin embargo, en esta compleja trayectoria ha
sido evidente la intención de hegemonizar el campo

1
La pluralidad discursiva es frecuente dentro del campo de lo
social. Sin embargo, en el caso de la EA se incrementa aún más
por la diversidad existente, incluso del propio concepto, derivado, entre otros aspectos, de las variadas definiciones de lo que es
el medio ambiente. Encontramos concepciones que ven al ambiente como naturaleza, recursos naturales, sistema, y ambiente,
desde el punto de vista local y global, y como problema, entre
otros (Sauvé, 1997b).

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO.AGOSTO 2006

de la EA por parte de aquellas aproximaciones ligadas al ambiente verde con el foco puesto en la escolarización y en la racionalidad instrumental, por encima de corrientes críticas (Hart, 1993) y, por ende,
mucho más políticas, comprometidas con los complejos problemas socio ambientales de nuestro tiempo. El propio Programa Internacional de Educación
Ambiental (UNESCO-PNUMA, 1975-1995) contribuyó de manera intensiva a esta pretensión, cuya serie
de publicaciones valoró y dio voz a las experiencias
y perspectivas de representantes de los países centrales. Esta relación centro-periferia ha tensionado
la constitución del campo de la EA, pero al mismo
tiempo ha sido la impronta de su discursividad dinámica, plural, precaria, compleja y contradictoria.
De igual modo, la década entre 1995 y 2005
ha visto surgir a la educación para el desarrollo sustentable (EDS) bajo el signo de la polémica, toda vez
que se ha visto inmersa entre quienes la asumen como
un estadio superior de la EA con reales y potenciales
contribuciones a la resolución de los problemas de
hoy; es decir, como una construcción que permite
superar los limitados alcances de la EA (Fíen, 1993;
Tilbury, 1995), y proyectar los procesos educativos
a un plano donde puedan ser superadas las ideologías ambientales que se encuentran larvadas en la EA
(Huckle, 1983); y quienes perciben a la EDS como
algo distinto, aun borroso y en sintonía con los dictados del neoliberalismo y el pensamiento único
(Sauvé, 1997a) 2•
Hoy, muchos se preguntan si los resultados
obtenidos durante estos años en el fortalecimiento
ambiental del currículo en las escuelas y universidades, en la actualización docente, en materia de cultura ambiental, en la formación de tomadores de deci-

2

El debate sobre el concepto de desarrollo sustentable surgido en
1987 con la presentación del húorme de la Comisión Mundial
del Medio Ambiente y del Desarrollo (1988), titulado Nuestro
Futuro Común, y también conocido como húorme Brundtland,
ha repercutido también en la noción de la educación para el desarrollo sustentable. Aunque la definición aportada en el Informe

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Muchos de los discursos
identificados en la EA se
encuentran fuertemente
asociados a un modo de
concebir la realidad que busca
la verdad universal y cree en el
camino de plenitud y progreso)
en el proyecto de la
humanidad) en la
inviolabilidad del sujeto y en
una concepción de un mundo
social e histórico ordenado por
fundamentos absolutos.
siones y en los procesos de desarrollo comunitario,
entre muchos otros logros, magros o no dependien
do de su momento y contextos particulares, deberían considerarse consumados, y entonces orienta
los esfuerzos hacia las propuestas de la EDS, en la
cuales el medio ambiente es sólo uno más de un
amplio conjunto de temas y problemas que no sabemos cómo articular entre sí3. Propuestas que se tornan aún más difusas cuando se quieren trasladar a
los terrenos de decisiones de política y metas eduBmndtland es la más conocida, en 1995 un estudio de la UICN
ya reportaba la existencia de más de 70 definiciones (Trzyna
1995).
'
3
La UNESCO defmió la educación para el desarrollo sustentable a partir de un listado de diez temas entre los que se encuentran reducción de la pobreza, equidad de género, promoción de
la salud, conservación y protección del ambiente, transformación
rural, derechos humanos, entendimiento intercultural y paz, producción y consumo sustentables, diversidad cultural y tecnologías de la información y la comunicación (UNESCO, 2004).

53

�na.agenda_ambie~--- - - - - - - - - - - - --...

..:,...¡;;,;,.._-- - - - - - - - ----•eflexiones para unCL.agencla...ambienta
Campo de partida

Campo de partida

______
..
_____

....._

cativas, de procesos de enseñana-aprendizaje, de conocimiento
....._y de vinculación con el conjunto
social amplio, por mencionar
algunos. Aunque hay que admitir sin ambages que la EDS ha reposicionado los procesos educa.vos, en el marco de las políticas
,mternacionales y nacionales, en
un álgido momento en el que los
asuntos ambientales han perdido
progresivamente vigor y actualidad.
La discusión sobre la vigente y conflictiva relación entre la EA-EDS durante 1995 y
2005, es el motivo de este trabajo. D os artículos publicados
en distintos momentos de labree pero significativa historia de
la revista británica Environmental Education Research, servirán
como ejes de este comentario: el
de John Smyth (1995) y el de
¡Michael Bonnett (2002) . Sin
embargo, dadas las cualitativas
diferencias entre ambos, resulta
sumamente complicado articular en un argumento sendas contribuciones, por lo que se analizan por separado. Para iniciar,
solamente habría que decir que
los dos coinciden en que el desarrollo sustentable es un término problemático, sujeto a una
variedad de interpretaciones y
con sustantivas contradicciones
internas, que requieren mucho
más exploración (Bonnett,
2002). Los puntos de partida y
las vías de esa exploración son

"'---~--

54

las que difieren: el análisis político versus el análisis filosófico. No
necesariamente incompatibles.
Smyth (1995: 18) ubica a
la EA en el marco de un mundo
de cambios sumamente rápidos
y condiciones inestables, bajo un
creciente stress que lo torna vulnerable, sobre todo al ataque de
"oportunistas con muy diferentes agendas". Se trata de una
postura fuertemente política que
cuestiona los esquemas ingenuos e intencionados que suelen reducir el medio ambiente a
representaciones demasiado recortadas, sobre todo aquellas
que lo conciben como un simple depósito de materias primas
para sostener los procesos de
desarrollo, lo cual constituye la
razón por Jo que debe ser protegido, en tanto base material de
dichos procesos. Esta concepción ha sido el l.eit motiv de la
confrontación entre desarrollistas y ambientalistas. La historia
reciente ha mostrado con bastante claridad quiénes son y
dónde están los oportunistas de
los que habla Smyth, cuáles han
sido los argumentos para justificar intervenciones interesadas
en violentar todos los principios
internacionales de convivencia,
no por la promoción de la libertad, ni por el fortalecimiento de
la democracia, tampoco por la
justicia social y el respeto a la
persona humana, sino, en este
momento básicamente, por la

TRAYECTORIAS

AÑO ~NÚM. 2~21

ENERO-AGOSTO 2006

posesión de reservas petroleras y la ocupación de las
rutas geopolíticamente estratégicas.
Smyth agrega que la idea del desarrollo sustentable requiere de un mayor esclarecimiento y un
uso cuidadoso, y menciona que no deja de llamar la
atención la popularidad de que goza entre gobiernos, empresarios de industrias y reconocidas organizaciones; incluso es popular entre los países en
desarrollo que creen ver ahl las posibilidades de un
mundo más justo en los intercambios comerciales y
la distribución de la riqueza. No es de extrañar que
la sustentabilidad sea la bandera de las grandes corporaciones mundiales y de los gobiernos a ellas asociadas, así como de las grandes organizaciones
conservacionistas "no lucrativas" que se ven beneficiadas con sus contribuciones. Lo que extraña es la
expectativa ingenua de quienes piensan que con base
en la sustentabilidad puede construirse un mundo
solidario y equitativo.
En 1992, el PNUD publicó su tercer informe
de desarrollo humano. En ese año, el informe fue ilustrado por la gráfica conocida por su forma como la
"copa de champagne" que mostraba la enorme desigualdad en el consumo mundial de los recursos naturales, financieros, energéticos, etc. 82. 7% de estos
recursos era consumido por 20% de la población más
rica, mientras que sólo 1.4% por el quintil más pobre4 (PNUD, 1992). En 2001, según el PNUD, había
4,000 millones de personas en el mundo que sobrevivían con dos dólares diarios o menos. Esta es la
verdadera relación proporcional entre el desarrollo y
el subdesarrollo. En el periodo de catorce años post• Por cierto el índice de desarrollo humano del UNDP no contempló inicialmente factores ambientales, solamente económicos,
de educación y salud. En los años sucesivos, fueron incorporándose criterios de ajuste por desequilibrios regionales internos,
desigualdades de género en el acceso a la educación y otros servicios, etc. Así fue como hasta 2001, se adicionó el factor de sustentabilidad ambiental representado por los valores de emisiones
de dióxido de carbono y eficiencia energética, como un elemento
a considerar en la evaluación del desarrollo humano y de la calidad de vida (PNUD, 2001 ).

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 2~21 1 ENERO-AGOSTO 2006

Río y después de Johannesburgo, y de muchas otras
reuniones cumbre sobre habitat, mujer, población
educación, pobreza, inter alía, se ha ampliado en el
mundo la brecha entre el desarrollo y el subdesarrollo: los pobres son aún más pobres, y los ricos más
ricos, sobre todo las grandes corporaciones internacionales y los capitales financieros. Pero tambiéil¡,
durante esos años, el deterioro ambiental ha crecido
dramáticamente. Según la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (Mill.ennium EcosystemAssessment,
2005), la cantidad de agua extraída de los ríos y lagos para el riego, el uso doméstico y la industria s
duplicó en los últimos 40 años; de 1980 a la fecha se
ha perdido aproximadamente 35% de los manglares
y se destruyó 20% de los arrecifes del mundo y 20%_ _ _ _ __,..
ha sido seriamente degradado o destruido; las activi
dades humanas generan ahora más nitrógeno bioló-- - - - - --o
gicamente disponible que el que producen todos los_ _ _ _ _ ___
procesos naturales juntos, y más de la mitad de todo
el fertilizante a base de nitrógeno producido hasta
ahora se ha aplicado desde 1985; por lo menos
cuarto de las poblaciones de peces marinos, están
siendo sobreexplotadas, entre muchos otros datos.
Frente a tal panorama de insustentabilidad, la
economía y el consumismo han crecido a niveles
nunca vistos, a partir de un nuevo rasgo del way ofi
lije de occidente, centrado en un modelo adquisitivo!
individual que ha sido introducido en todo el mundo, ofreciendo la ilusoria emancipación del sujeto
(Peters, 2005). En base a lo anterior es posible reconocer que en estos tres conjuntos sobrepuestos de la
economía, la sociedad y el ambiente, con los cuales
se suele representar la idea del desarrollo sustentable
en forma genérica y al margen de definiciones, lo
que al final prevalece, en forma abrumadora, es la
racionalidad económica (Stevenson, 2002: 191 ).
Citando a Pezzey ( 1998), Smyth (1995: 11)
acepta que el opaco concepto de desarrollo sustentable "es útil para forjar un consenso para promover
el desarrollo sustentable pero también obscurece los
temas políticos, filosóficos y técnicos que todavía

55

�agemlCLillllbienuu- - - - - - - - - - - - - Campo de partida

¡permanecen sin resolver" y denuncia que estos térnninos se han "convertido en la propiedad de un
. ._______sacerdocio ambientalmente ilustrado presentado

_______..

como símbolos de bondad a ser iluminados, no exlicados", por lo que advierte que los "educadores
deberían asegurarse en sus propias mentes que saben lo que están diciendo, y que los otros también lo
aben, porque hay mucha gente alrededor de quie¡i.es apoyan la falta de claridad sobre las implicaciones de un estilo de vida globalmente sustentable, que
no lo están".
¿Cómo educar bajo esta perspectiva? Lamaor contribución a los procesos educativos sería
develar los intereses que se encuentran enquistados
en los discursos de sustentabilidad; desenmascarar
los discursos que pregonan las "buenas nuevas" al tiempo que, en los hechos, desangran y saquean continentes enteros; deconstruir la supuesta posibilidad de trascender hacia un nuevo estadio civilizatorio, mientras la
pobreza, el hambre y la degradación ecológica campean por doquier. De ahí que Plant (1995: 261) apunta hacia "la naturaleza contenciosa del desarrollo sustentable", así como a la necesidad de "promover
enfoques de la educación ambiental que valoren y
¡respondan críticamente a las realidades económicas
'Y políticas".
En un trabajo posterior, Smyth ( 1998) reco- ----~---....oce que la EA congruente con los objetivos de la
Agenda 21, está generando preocupación en varios
aspectos, pero principalmente en dos de ellos: su
estatus y su identidad. A nivel de estatus dice que
continúa siendo relativamente bajo, tanto en el contexto internacional como en el nacional, pese a sus
frecuentes referencias; asimismo, existe una pobre
representación de los educadores, tanto gubernamentales como no gubernamentales, en los procesos de
planeación a ellos asociados y en las negociaciones,
y una casi nula prioridad en los presupuestos; bajo
nivel de compromiso de los profesionales (practitioners), y quienes están de manera entusiasta dedicados en lo individual poseen una influencia necesa-

56

riamente limitada. Smyth pregunta:"¿Necesitaremos
una crisis internacional de algún tipo para posicionar
mejor esto en la agenda política?"
En cuanto a la identidad, Smyth señala que la
educación acorde con la Agenda 21 está sufriendo
una crisis de identidad, reflejada en las actuales dificultades sobre cómo denominarla: educación ambiental, educación para el desarrollo sustentable, para
la sustentabilidad, o alguna de las otras variantes existentes. "Los educadores están en peligro de perder
sus bases de entendimiento común sobre los términos empleados para describir el ambiente, el desarrollo y la sustentabilidad: lo cual debilita la presión
para la reforma educativa" (Smyth, 1998: 18).
En uno de sus más conocidos y mejor logrados párrafos, parafraseando a Winston Churchill,
Smyth (1998: 15) afirma que: "Si la educación ambiental significa una educación largamente confinada al ambiente verde, entonces ciertamente podría
ser el principio del fin. Pero si se adopta una mirada
holística del ambiente, como originalmente se pretendía, y se desarrolla entre la gente la perspectiva de
una vida mejor, más rica, menos amenazada, un
mundo más seguro, entonces simplemente podría ser
el final del principio y nos equipará para el futuro
con una visión más clara que nos sostendrá y conducirá hacia delante" (cursivas de González-Gaudiano).
En una perspectiva cualitativamente diferente
y en un discurso poco común en la discusión entre la
EA y la EDS, Bonnett (2002: 4) afirma que la esencia
de la sustentabilidad "es intrínseca a la auténtica conciencia humana" por lo que empleada "como un
marco mental no alude sólo al tema de las actitudes
hacia el ambiente, sino que representa una perspectiva sobre el conjunto de las más fundamentales consideraciones éticas, epistemológicas y metafisicas para
describir al ser humano; una perspectiva que es tanto teórica como práctica en cuanto a lo que preocupa esencialmente respecto de las prácticas antrópicas,
así como las concepciones y valores en ellas imbuidas". Se trata de una postura filosófica hacia una

TRAYECTORtAS . AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

noción de sustentabilidad contraria al término utilitarista y economicista que se ha analizado arriba, al
que Bonnett define como "desarrollo sustentable
como política". El planteamiento de la sustentabilidad como un marco mental podría hacer importantes contribuciones al proceso educativo intentando
restituir la relación cultural y afectiva con la naturaleza, relación extraviada en el camino del proceso
civilizatorio dominante, sobre todo porque los procesos escolares al sobrestimar la dimensión cognitiva de los procesos pedagógicos han dejado de lado el
componente afectivo donde subyace la posibilidad
de la formación de valores. También es importante
ante la necesidad de una interpretación radical, que
recupere concepciones no-instrumentales de esa desacreditada noción llamada desarrollo 5 (UNESCO,
1978).
No obstante, hay discrepancias con Bonnett en
su búsqueda de las esencias de lo humano y de la
verdad que han sido dos de los motores que han guiado el pensamiento moderno surgido de la Ilustración. No es claro qué quiere decir Bonnett con "auténtica conciencia humana", para poder pensar si la
sustentabilidad es intrínseca a la conciencia humana
o no. Es de valorarse el esfuerzo de Bonnett por articular cultura con sustentabilidad, porque la cultura
es precisamente una de las principales carencias de

s Una de las vertientes del debate sobre el desarrollo sustentable
está asociada al cuestionamiento crítico sobre la noción de desarrollo por estar ante todo entrelazada a la dimensión económica,
lo que a su vez remite al viejo conflicto entre economía y ecología. García (2004: 146) afirma que el desarrollo sustentable es
una noción que se resiste a todos los intentos de elaboración teórica consistente con los datos empíricos y que, a efectos prácticos
resulta (en el mejor de los casos) equívoca. Nació del tardío reconocimiento de que los límites naturales sí existen y que el ignorarlos puede conducír a poner en riesgo la existencia misma de la
vida sobre la Tierra. En el mismo sentido, Sachs (2000) sostiene
que el desarrollo sustentable es un episodio más de la larga serie
de intentos de apuntalar la gastada y conflictiva noción de desarrollo. Saldívar (1998: 35) por su parte señala que sin considerar
los criterios ambientales "el crecimiento económico se ha convertido en un verdadero mito y en una gran ilusión, amén de que
ya constiruye un desastre."

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERo-AGOSTO 2006

El planteamiento de la
sustentabilidad conw un
marco mental podría hacer
importantes contribuciones
al proceso educativo
intentando restituir la
relación cultural y afectiva
con la naturaleza) relación
extraviada en el camino del
proceso civilizatorio
dominante.
la mayoría de las aproximaciones a la sustentabili
dad. Sin embargo, si "la conciencia es el espacio dond
las cosas ocurren y la precisa calidad de espacio consciente en cualquier momento está condicionada po
estas cosas en su devenir (con todas sus significacio
nes culturales)" (Bonett 2002: 18), ¿podemos hablar
de una auténtica conciencia humana con la miríad
de expresiones culturales que existen? Lejos de
relativismo cultural donde todo vale, al menos deberían reconocerse las múltiples interpretaciones culturales del mundo.
Desde hace unas décadas se ha venido produciendo un descentramiento radical que niega un
privilegio epistémico o histórico tanto a la noción
cartesiana tradicional de una subjetividad individual
"centrada", transparente, como al ideal humanista
de un sujeto racional, autónomo y responsable (Peters
y Lankshear, 1995). Por lo mismo, ha crecido la tendencia a pensar como Luke (2003: 246), en el sentido de que: "Para cultivar una sensibilidad ecológica,
uno debe revitalizar las ricas tradiciones de la teoría
social critica".

------e:

57

�•

una agendCLJmnbu·mlaL- - - - - - - - - ---.!

~-- - - - - - - - - - - - -..llte•miones. pnra vnca c:,gen:h

Campo de partida

¿TENSIÓN O
RANSICIÓN?
'Una profusa literatura ha surgido
sobre el desarrollo sustentable, la
· que también califica prácticamente
todos los discursos, proclamas y
\Jrogramas institucionales (Plant,
1995: 254-255). Ser sustentable es
un signo de los tiempos que corren, si bien Tiibury (1995: 198)
señala que "aunque esta literatura
ha estado de acuerdo con la educación para la 'sustentabilidad', ha
fallado en delinear la esencia del
nuevo foco y ha evadido preguntar acerca de cómo difieren res\Pecto de los anteriores enfoques
de la educación ambiental", y señala que la educación ambiental
para la sustentabilidad difiere de
la EA en que se enfoca más insistentemente "en desarrollar vínculos más estrechos entre la calidad
ambiental, la ecología y lo socio-económico y los hi~os políticos que se entretejen entre sí". No obstante,
esa fue una de las recomendaciones de Tbilisi que no
eron aplicadas por haber puesto el acento en el ambiente verde y en la racionalidad instrumental, de tal
forma que castró las posibilidades de que esa EA pudiera contnbuir a cuestionar radicalmente el estado de cosas
existente6. Un severo tratamiento para convertir a la
EA en una educación light, acorde con el status quo,
construida en base a medidas preempacadas, desarticuladas, puntuales, inmediatistas, individualizadas,
ejecutables desde los distintos espacios de las esferas
pública y privada y que, además, proporcionan la
6

Aunque en una perspectiva más amplia en términos del
ambientalisrno en la EA, el continuum no debería ser visto solamente en función de sus variados tonos de verde, o que es tan
ecocéntrico o antropocéntrico (Gough et al., 2000).

58

·

Campo de partida

ilusión de que se participa en la construcción de soluciones sin hacerlo (ver Sterling, 2005).
Pero no toda la EA es así, por fortuna el campo
no es uniforme. Por supuesto que esa EA debiera ser
sustituida, pero por qué hacerlo con aquella educación de otro tipo que se resistió de diferentes formas
a ser deglutida por el status quo. Para esa EA es que
Tilbury (1995) aduce la paradoja de que si bien la
educación es actualmente reproductora de las relaciones de explotación del ambiente, el desarrollo sustentable no puede alcanzarse sin una educación para
el cambio.
¿Es este movimiento hacia la sustentabilidad
un giro paradigmático como dice John Fien (1995)
o el desarrollo sustentable es un oxymoron (Meira
Cartea, 2005), un fetiche (Bifani, 1992), una cortina
de humo (Turner, 1997), o un eslogan (Stables, 2006;
TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

Jickling &amp; Spork, 1998)? Contribuyendo a esta diversidad de calificativos, podría decirse tam bién que
se trata de un significante vacío7, un gran mito con
pretensiones de convertirse en una meta narrativa
salvacionista. Ciertamente, hay "aproximaciones de
.Ja educación ambiental que ignoran los asuntos de
justicia y sustentabilidad ecológica y son guiadas por
una racionalidad tecnocrática y metas conductistas
surgidas de una ciencia occidental reduccionista y
de los enfoques desarrollistas occidentales" (Fien,
1995: 27). Pero cabe preguntar si se habla de la misma EA, como si fuera un corpus homogéneo, y de
igual forma, si no es la EDS precisamente más susceptible a la racionalidad tecnocrática, a las metas
conductistas y a los enfoques del libre mercado y el
neoliberalismo; finalmente, si la EDS no contribuirá
aún más a la fragmentación y desarticulación de campos de intervención pedagógica, donde lo ambiental
ha sido reducido a su mínima expresión.
El campo de la EA, según el concepto de campo en el sentido de Bourdieu (1990) como el espacio social regulado en el que se enfrentan posiciones
y disposiciones (habitus) respecto de aquello que los
participantes reconocen como su capital simbólico,
implica acuerdos y desacuerdos, conceptos unificadores, tensiones, expectativas, percepciones. Este
campo de la EA, al menos en México y en América
Latina, se ha incrementado progresivamente pero de

7
Significante vacío es el concepto para hacer inteligibles algunas
asunciones discursivas. Los sistemas discursivos son abiertos y
más que estar articulados a una esencia se estructuran en relación a la carencia de una esencia. Esta carencia, esta vaciedad, es
lo que diferentes sistemas discursivos intentan llenar. La función
de llenado se lleva a cabo mediante significantes vacíos, que son
capaces de articular varios significados (por ejemplo, demandas
sociales, valores políticos, y así sucesivamente), para parar temporalmente el flujo de significación y así estabilizar parcialmente
un campo. Estos significantes son capaces de articular varios significados porque reducen sus vínculos con un significado particular y de ese modo viene a representar un "valor universal" (Esta
es una imposible y siempre inadecuada representación porque la
carencia de esencia no es solamente un accidente sino la condición propia de cualquier sistema) (Buenfil-Burgos, 2000).

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

Para contrarrestar el elusivo
maximalismo de la EDS hay
que reforzar la prioridad
política de la EA.y
intensificando el desarrollo de
capacidades y estimulando la
convergencia de los educadores
ambientales con aquellos otros
de los campos que han sido
afines y complementarios a
nuestra labm; en los asuntos
clave del campo ambiental.
man era discontinua. Asimismo, ha sido diverso
desigual pero productivo, y está inscrito en este mo
mento de inestabilidad y debilitamiento de políticas
sobre lo ambiental, en lo que parece ser una escalad
para desplazar lo ambiental del conjunto de priori
dades mundiales.
Se sostiene que para contrarrestar el elusivo
maximalismo de la EDS hay que reforzar la prioridad
política de la EA, intensificando el desarrollo de capacidades y estimulando la convergencia de los educadores ambientales con aquellos otros de los campos que han sido afines y complementarios a nuestra
labor, en los asuntos clave del campo ambiental. El
desarrollo sustentable dista mucho de tener una institucionalidad funcional, aceptada con credibilidad
y con argumentos, pero mientras esto ocurre se requiere promover la refundación de procesos educativos que bien o mal han contribuido a que transitemos hacia una diferente percepción de la magnitud,
59

�eReiiones_panL u_n agenclCLam111·en1a1t-_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-.J

i2,'a,---- - - - - - - ---ellexiones....pal'CLllnCLI1gencla aaabienn1L
Campo de partida

Campo de partida

complejidad y responsabilidad de lo que ocurre, so'bre todo si dicha refundación tiene como origen veleidades de organismos internacionaless8, puede resultar muy peligroso ante los críticos rezagos del
desarrollo y la agudización de las expectativas socia. les. En suma, no pueden imputársele a la EA los magros resultados de las políticas ambientales, sociales
económicas, y con eso justificar la imposición de
oscuros neologismos, para con ello postergar el inevitable enfrentamiento decidido de los riesgos y
amenazas del presente y los que están tocando a la
puerta.
Sin embargo, existe el convencimiento de que
el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sus- ·
rentable (2005-2014) es una oportunidad para evaluar críticamente el quehacer de los educadores ambientales, así como para reforzar las debilidades y
superar los sesgos que están a la vista. Se requiere
regresar a los puntos de partida, a los pronunciamientos que dieron origen al campo, revisarlos para
actualizarlos; un aggiornamento para ponerlos a punto
con los tiempos que corren. De la misma manera,
pueden aprovecharse contribuciones que se han hecho desde la EDS y que tienen mucho sentido. Por
ejemplo, Tilbury (1995) insiste en que hay que dejar
de poner el acento en la educación como un proceso
curricular para verla más como un proceso social;
coincidiendo con Tilbury, es algo que hay que hacer
para no seguir atrapados en los rituales estereotipados
de 1a escolarización. Esto ha sido ya señalado innumerables veces, pero pareciera que hay una especie
de fuerza centrípeta que vuelve a concentrar el foco
en la dimensión curricular. Para luchar contra esto, también se necesitan otras vías de pensar el currículo.
La crisis ambiental es social antes que ecológica,
pero eso no conduce a subsumir lo ambiental en lo
8
Se alude aquí a la política de la UNESCO por imponer el concepto de EDS, para lo cual extendió el certificado de defunción
de la EA en 1997 durante el proceso preparatorio de la Corúerencia de Tesalónica, ignorando incluso los acuerdos surgidos en
contrario en la misma (UNESCO, 1997).

60

social sin mediación alguna, como lo está haciendo
la propuesta de la UNESCO para la instrumentación
de la EDS durante la Década 2005-2014 (UNESCO,
2004). Por ello será posible observar una tensión
permanente no sólo durante el decenio, sino hasta
cuando la EDS empiece a mostrar sus limitaciones y
problemas de diverso tipo y sea desplazada por algún otro concepto que pueda discursivamente funcionar para seguir encubriendo el ejercicio del poder, un "nuevo y paradójico eslogan político"
(Stables, 2006: 159), no sin antes recibir una gran
cantidad de nuevas definiciones y significados reciclados los que podrán ser analizados, interpretados
y debatidos a la luz de su iterabilidad9 . Por todo ello,
el campo estará tensionado pero también estará en
transición porque, a final de cuentas, toda tensión
discursiva es constitutiva de la identidad de cualquier
campo. ,¡,,

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9

Fue Derrida (1982) quien formuló la idea de iterabilidad como
una repetición circular que se recrea a sí misma introduciendo
algunos cambios que alteran su planteamiento previo.

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Desarrollo sustentable en un mundo globalizador

BoB}ICKLING

Recibido: diciembre de 2005
Aceptado: enero de 2006

ohn Ralston Saul ( 1995), el más destacado filósofo canadiense, advierte que nosotros, especiahnente los del hemisferio norte, vivimos
en una sociedad corporativista con débiles
pretensiones de democracia. Si aceptamos pasivamente la forma que llegue a adoptar la globalización,
pero particularmente aquella modelada por una ideología corporativista, el poder se escapará de las manos del ciudadano hacia grupos representados por
las elites corporativas.
Una acometida de la política globalista gravita
en tomo al concepto de desarrollo sustentable, idea lanzada por el informe de la World Commission on Environmet and Development (1987) titulado Our cmnmon
future. Posteriormente, éste se promovió durante la
Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro (UNCED, 1992), y
ocupó nuevamente el foco de atención en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable de Johannesburgo celebrada en 2002.
Durante todo este período y con el apoyo adicional de muchos congresos, se han hecho esfuerzos
concertados para transformar la educación ambiental en educación para el desarrollo sustentable. Aún
más, la influencia globalizadora, en especial la ejercida por poderosos organismos como la UNESCO, ha
aportado combustible a esta transición (veáse
Crossley y Watson, 2003, por ejemplo). Las ideolo-

J

62

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS I AÑOVIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

gías globalizadoras afectan a la educación, y sus
ideólogos son inamovibles en su convicción de que-- - - - - - r
van rumbo a la verdad y por lo tanto a la solución d
nuestros problemas. Realmente no tienen la meno,,.._______.
duda. Al respecto, consideremos la siguiente cita d,,,__ _ _ _ _...
quienes apoyan el movimiento por el desarrollo sus
tentable:
(La educación para el desarrollo sustentable) incluso necesitará dar cabida a la desilusionada minoría (esperemos

------~,

que algún día sea pequeña) que considera que el d
llo sustentable es lll1 ardid, W1 truco o lll1 taladro (Scott y
Gough, 2003: 77).

Se advierte la actitud de descalificación hacia
quienes no coinciden con su análisis y su ideología.
Por su parte Saul (1995) sostiene que los autoritarios y sus cortesanos son amantes del orden y desprecian a quienes tienen incertidumbres legítimas.
En otras palabras, este desdén por la duda legítima
puede verse como un modo de normalizar una orientación ideológica específica. Tal vez no todos los lectores concuerden con este análisis sobre la globalización, o esta evaluación del desarrollo sustentable. Pero
supongamos por un minuto que fuera verdad. ¿Entonces qué? ¿Quiénes saldrían ganando? ¿Tendría la
educación para el desarrollo sustentable realmente
la capacidad para desafiar al status qua? O, en resu63

�para una gencla amblen._..__ ~ - - - - - ~ - - - -- c ~ - -- - - - - - - - - --.aeflexioneLpanLIUHL.agenda...ambie...,...._
Advertencia sostenida

midas cuentas, ¿contribuiría a sostener más aún las
jinequidades globales presentes?

EL RETO PARA LOS EDUCADORES
. El propósito de lo anterior ha sido ofrecer una breve
introducción a algunas de las tensiones que podrían
:,5urgir en las agendas educativa y global. Al margen
tle nuestras preferencias, las fuerzas de la globalización influirán en las decisiones educativas. Al mismo
tiempo que me preocupan los efectos generales del
desplazamiento global hacia el enfoque del desarro'I.Io sustentable, deseo aclarar mi convicción de que
se hace mucho y bien en n ombre del desarrollo sus- ·
tentable. Numerosas personas comprometidas con
el cambio social y ambiental están preparadas para
trabajar dentro de este esquema para propiciar el
cambio y aminorar la pobreza, a partir de procesos
'sustentables" concebidos de maneras muy distintas
a las que se promueve internacionalmente por los
grupos de interés y organismos multinacionales. Y
aplaudo su labor. No obstante, esta situación podría no
ser permanente. Y podría no ser suficiente.

En tal virtud, ¿qué significa ser un maestro, un
alumno, un padre de familia, o un diseñador de planes de estudio a la luz de estas fuerzas en pugna?,
¿Cómo podrán los educadores evaluar las políticas y
los materiales que emanen del contexto globalizador?
Con estas preguntas en mente, he preparado una serie
de comentarios sobre el desarrollo sustentable. Espero
que estas observaciones y preguntas precautorias
puedan emplearse como una herramienta analítica
que ayude a los educadores a darle sentido a la sustentabilidad, al desarrollo sustentable y a otras controversias globales, así como a evaluar las iniciativas
surgidas desde el desarrollo sustentable.

ALGUNAS ADVERTENCIAS SOBRE LA
EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO
SUSTENTABLE
La educación para el desarrollo sustentable
es determinista, ¿pero es educativa?
El informe de la World Comrnission on Environmet
and Development, Our common future (1987: 46),
sostiene que:
El desarrollo sustentable ha sido descrito aquí en términos generales.¿Cómo persuadir a la gente del mundo real
o lograr que actúe por el bien común? La respuesta
subyace en parte en la educación, el desarrollo institucional, y la aplicación de la ley.

Otros continúan abogando por una educación

Debería poder lidiar con la determinación e implantación
de estos amplios principios (de sustentabilidad) al centro
de la EDS (educación para el desarrollo sustentable)"
(Hopkins, 1998: 172).

Muchos educadores consideran que estos
enunciados constituyen una sorprendente tergiver-

64

TRAYECTORIAS , AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

sación de su tarea. El problema con dichos enfoques
es que son deterministas. Implican que hay un segmento de la sociedad que decide lo que es preeminente, una ideología preferente, y luego usan la educación como herramienta para implantar su concepto
de "lo mejor" en las mentes del educando. El problema que enfrentan los defensores de la EDS es que
dicho determinismo no es consistente con la manera
en que muchas personas perciben la educación; es
un anatema pensar que la educación debería conducir a semejantes fines predeterminados Oickling,
1992, 2003; Sauvé, 1996, 1999a, 1999b; Sirnmons,
1996; Zeph, 1998;Jickling y Spork, 1998, Berryman,
1999).
Aquéllos a quienes no convence esta crítica
(véase p. ej., a F ien, 1993), suelen aducir que toda
educación es valiosa. Aunque esto sea cierto, no es
muy clara esta idea de impedirle al educador la libertad de insertar su propia visión política del futuro en
un programa educativo. John Fien nos proporciona
un buen ejemplo de esta tendencia en el libro Education for the environment ( 1993). Ahí él decide, basado en un análisis previo, que la tendencia más prometedora es una variedad específica que caracteriza
como rojo-verde. Sostiene que "ese futuro rojo-verde deseado está en el corazón de la educación sobre
el medio ambiente" (Fien, 1993: 12). Actualmente,
tenemos innumerables propuestas que siguen la misma pauta que aboga por la "educación para la sustentabilidad", la "educación para el desarrollo sustentable", y la educación para una pléyade de cosas
más.
Claramente Fien (1993) no está solo en esta
tendencia que desdibuja el compromiso personal de
la función de educar. Todos encaramos este riesgo.
No obstante, quienes proponen la EDS no han proporcionado una manera satisfactoria de distinguir el
mérito educativo de diversas ideas equivalentes como:
educación para el creacionismo, educación rojo-verde
para el ambientalismo, educación para el desarrollo
sustentable, educación para el civismo, y educación para

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

todos. Agreguen estas ideas a una lista creciente d
"educación para" y los sistemas educativos podrían
reducirse a una enorme lucha de poder entre grupos
de interés competidores. ¿En semejante competencia sería inapropiado especular que las perspectivas
y los intereses económicos neoconservadores --esto
es, el status quo--tendrian las mayores probabilidades de prevalecer?
Frente a estas tendencias deterministas, convendría cuestionar y analizar el concepto de la educación en sí. La gente común, como los padres de
familia, maestros y demás ciudadan os, poseen sus
propias expectativas de la educación. L o más notable es que muchos de ellos se oponen a la idea de que
la educación deba usarse deterministamente, coerci-- - - - - - r,
tivamente, o para fines doctrinarios (Sirnmons, 1996;
Zeph, 1998).
El análisis conceptual no trata de fundamentar_ _ _ _ _ _,t,
una sola idea, de hallar una única verdad, o de cons
truir una grandiosa metanarrativa. El concepto de
educación es dificil. No sólo ha evolucionado y cambiado a través del tiempo, sino que sugiere una fluidez de significados que se desplazan a través de una
gama de contextos ( Peters, 1973; Williams, 1975;
Walsh, 1993). Los significados son propensos a cambios sutiles y reinterpretaciones en complejas respues-1
tas al acontecer cotidiano. Sin embargo, nuestra capacidad para hablar sobre educación en un contexto
dado y entendernos mutuamente presupone ciertas
asunciones comunes. Creo que necesitamos sostener este debate, por dificil que sea, y buscar bases
para una comprensión común, por provisional que
sea. Si no lo hacemos, no sólo corremos el riesgo de
que el significado cambie al transcurrir el tiempo,
sino de que quienes se resistan a la cooptación educativa por intereses ideológicos lo olvidarán, y la idea
de la educación en sí perderá su significado crítico.
Más recientemente, unos autores (Scon y
Gough, 2003) decidieron que la educación para el
desarrollo sustentable debe ser considerada como un
proceso de aprendizaje y no como un resultado.

65

�ReflexioAe_s_panLUna_agenclcLamlüenta.__ _ _ _ _ _ _ _ _ _____.

¡¡_;_-- - - - - - - - ---eftexiones para una agencia ambienta
Advertencia sostenúla

Advertencia sostenúla

Queda por verse si semejante precepto puede tener
impacto en un vasto océano de retórica determinista
basada en resultados. Y, según Lotz-Sisitka (2004:
"IJ..-.J..-----47):

se interesó profundamente en las relaciones entre el
medio ambiente y los problemas sociales. Incluso, la
clásica Declaración de Tbilisi (UNESCO-UNEP, 1978:
1-8) dice, entre otras cosas:

... parece haber habido un aumento en el "instrumentalismo" del discurso de la UNESCO en los úlúmos diez
años, al confinarse cada Vf:Z. más las fronteras de la educación hacia la sustentabilidad a la educación para el desarrollo sustentable.

Siendo un hecho que la base natural del medio ambiente
humano está constituida por rasgos biológicos y fisicos,
sus dimensiones éticas, sociales, culturales y econónúcas
también cumplen una función en la deternúnación de las
lineas de abordaje y los instrumentos mediante las cuales
la gente puede entender y aprovechar mejor los recursos
naturales para satisfacer sus necesidades.

También podríamos preguntar si la formulación que Scott y Gough hacen de la EDS como un
proceso se encuentra, en sí, libre de tendencias
deterministas.
Si la EDS es un proceso de aprendizaje, entonces ¿la meta es aprender a "desarrollar sustentabilidad"? ¿Tiene sentido reducir la EDS a un proceso?
¡Es este proceso innecesariamente limitado? Como
lb.a dicho Heila Lotz-Sisitka en su reseña de un libro
de Scott y Gough (2003): "Mi única pregunta es si
el desarrollo sustentable en sí podría necesitar convertirse en uno de muchos 'temas' de la meta del
aprendizaje ambiental, y no el resultado de este proceso" continúa sugiriendo que las metodologías y
~eorías "probablemente son tan (o quizás más) valiosas si también se consideran dentro de una visión
ás amplia del cambio social, una que deje espacio
y potencial para extenderse hacia fuera y más allá de
las concepciones de cambio social contempladas en
el discurso de desarrollo sustentable en caso de que
fuera necesario".

El desarrollo sustentable:
¿monopolio de problemas socia/,es?
Quienes abogan por el desarrollo sustentable suelen
afirmar que la educación ambiental (EA) no ha tomado en cuenta los problemas sociales y, por lo tanto, la mejor opción es el desarrollo sustentable. Esto
sencillamente no es cierto. Desde el principio, la EA

66

Otra intención básica de la educación ambiental es mostrar claramente la interdependencia econónúca, política y
ecológica del mundo moderno, donde las decisiones y
acciones de cada país pueden tener repercusiones internacionales.
Debe prestarse especial atención a entender las complejas relaciones entre el desarrollo socioeconómico y las
mejoras al medio ambiente.

La EA desde su nacimiento, ha sido un movimiento con ingerencia en los problemas sociales, si
bien pueden reconocerse algunas tendencias que
destacan los aspectos ecológicos "verdes" del ambiente por encima de los demás, numerosos proyectos y regiones del mundo han construido su EA dentro de una perspectiva que necesariamente incluye
los social. En un trabajo reciente, Heila Lotz-Sisitika
(2004) señala que la EA en África está inextricablemente vinculada a problemas sociales. Asimismo, el
Segundo Congreso Mundial de Educación para el
Medio Ambiente celebrado en septiembre de 2004
en Río de Janeiro, destacó el dinamismo de la EA,
especialmente en Brasil. Ahí se hizo evidente que la
EA se da más en la confluencia de problemas ambientales y sociales; los problemas de justicia están
inextricablemente atados a problemas ambientales
Qickling, 2004). Aunque necesitamos mucho más

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

trabajo de este tipo, es dificil imaginar cómo simplemente mejoraría la situación con cambiar el nombre
de la EA por EDS.

El desarrollo sustentable es una idea seductora ¿pero tiene algún significado?
Según el politólogo británico Andrew Dobson (1996),
en 1996 había más de trescientas definiciones de sustentabilidad y desarrollo sustentable. A la luz de esta
evidencia, parece ser que a casi una década de que el
término recibió su primer gran impulso mediante la
publicación de Our common Juture (World Commission on Environmet and Development, 1987), y el
gran impulso por dar significado a estos términos,
hay menos coherencia y entendimiento, y quizás más
divergencia de lo que antes se imaginó. La probabilidad de llegar a alguna comprensión útil es más remota que nunca.
Un participante en la Cumbre de Johannesburgo confirmó esta observación. Señaló que pese a las
dificultades con frecuencia discutidas para definir el
desarrollo sustentable, y la ausencia de un significado común o una concepción unificada de este término a nivel global, sorprendentemente el tema no fue
el foco principal de debate en ningún evento (Anon,
2002) . Algunos dirán que la educación está llena de
conceptos complejos que no pueden ser definidos
universalmente: ciudadanía y democracia, por ejemplo. Pero me permito decir que la situación con el
desarrollo sustentable es distinta. Aunque ciudadanía y democracia son conceptos desafiantes con significados que dependen de cada contexto, circulan
en el lenguaje común del ciudadano en muchas partes del mundo. Y tienen cierta historia etimológica.
Por otro lado, la investigación realizada en el
Reino Unido comienza a mostrar que son pocos los
que -en su lugar de trabajo o en el hogar- tienen
idea de lo que significa sustentable. Un informe reciente de House of Commons Environmental Audit
Cornmittee (2005: 12) reporta que:

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

La EA desde su nacimiento)
ha sido un movimiento
con ingerencia en los
problemas sociales)
si bien pueden reconocerse
algunas tendencias que
destacan los aspectos
ecológicos ('verdes»
del ambiente por encima
de los demás) numerosos
proyectos y regiones
del mundo han
construido su EA
dentro de una perspectiva
que necesariamente
incluye lo social.
La reciente investigación deAndrew Damton (2004) para
el DEFRA [Departamento del Medio Ambiente, Alimentos y Asuntos Rurales], tirulado "Toe impact of
sustainable development on public behaviour",reveló que
sólo 28% de los entrevistados habían oído el térnúno "desarrollo sustentable". No fue más alentador preguntar a
este 28% que explicara lo que entendía por el térnúno.
Cerca del 16% dijo que desarrollo sustentable se relacier
naba con 'desarrollo que no perjudique al medio ambiente'; un 11% dijo que se relacionaba con 'el uso de los recursos renovables'. Lo más desalentador fue que el 20%
de quienes dijeron que habían escuchado el térnúno no
pudieron ofrecer una explicación de su significado.

67

�efle.xioAes. panu,nCLI1genclcLcunbie...,-.._____________

~ - - -- - - - - - - - - ---efte.xiones...panu,na age11cla.._ambienta
Advertencia sostenida

Advertencia sostmida

En contraste, Neil Evernden (1985:4) reporta
que la preocupación por la naturaleza y el medio
ambiente tiene una larga lústoria. Pero sostiene que
"algo ocurrió a fines de los 60, o más bien se lúzo
muy visible algo que había estado ocurriendo durante mucho tiempo ... " Fue durante ese período que
el libro Primavera Siknciosa, de Rache! Carson ( 1962)
obtuvo actualidad, con las primeras fotografias de
una Tierra frágil tomadas desde el espacio exterior y,
como sugiere Evernden, las preocupaciones por el
medio ambiente se volvieron muy visibles después
del primer Día de la Tierra el 22 de abril de 1970.
Durante ese lapso, la expresión de interés público
influyó en la agenda política. Fue de este entorno
público que surgió la educación ambiental como un
campo. Y en 1969 se fundó la primera revista, en
respuesta a preocupaciones de las bases (Stapp et
al., 1969).
¿Puede confiarse en un concepto tan hueco
como desarrollo sustentable, con tan poca circulación pública, para guiar ideas educativas que podrían
perturbar el status quo global y tener un verdadero
impacto en mitigar la pobreza y otros motivos de
preocupación global? ¿Y qué hay detrás de semejante esfuerzo por imponer un concepto tan ajeno al
público cuando existen otros asuntos de mayor preocupación de las bases? EA puede no ser un término
perfecto, pero podría ser más útil como concepto
convocante. Y podría ser considerablemente más significativo para el público.

gen amplia podríamos preguntar ¿quién ha tenido el
mayor éxito en cooptar el discurso? ¿A qué amo sirve?
Otra manera de enmarcar estas preguntas seria preguntando ¿cuáles son los intereses de los lideres de las naciones industrializadas que dan forma a
las agendas de las grandes reuniones internacionales
como la Cumbre de Johannesburgo? ¿Realmente están interesados en cambiar el status quo? Si no, ¿contribuirán sus actos a aliviar la pobreza o a sustentarla? ¿Cuáles son los intereses a los que sirven mejor?
Aun cuando estas preguntas son por naturaleza especulativas, y ofrecen algunas posibles direcciones para indagaciones futuras, ya circulan análisis que
destacan la importancia de esta linea de investigación. Por ejemplo, algunos estudios aducen que el
desarrollo sustentable ha respondido a imperativos
económicos, en primera instancia, dejando a la saga
la inestabilidad social y ambiental, produciendo una
creciente pobreza y desigualdad en el ingreso y desarrollo (Salim, 2002). Heila Lotz-Sisitika (2004),
en un destacado informe titulado Posicionamiento de
la educación ambiental sudafricana en un contexto de
cambio, expone que desde la perspectiva africana:

Y peor aún: ¿quién se encarga de esta definición?

Lotz-Sisitika (2004: 64) también expresa preocupación por "el hecho de que las perspectivas de
ecojusticia están siendo dominadas por la ortodoxia
neoliberal en deliberaciones globales sobre el desarrollo sustentable". Y continúa exponiendo que dicha ortodoxia está:

El trabajo de Doblón (1996) también revela que la
mayoría de las trescientas definiciones fueron elaboradas por personas con intereses económicos. Sólo una
mínima parte de las definiciones tema la capacidad de
conducir a los ciudadanos a cuestionamientos fundamentales. De manera que desde nuestros asientos en
los congresos sobre EA, el desarrollo sustentable puede
parecer a muchos una idea razonable. Pero en la ima-

68

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

... las élites no están haciendo lo suficiente por resolver
los problemas del medio ambiente y el desarrollo, y que el
corporativismo, la privatización, la conversión de la naturaleza en materias primas (mercantilización) y las estrategias dirigidas por los mercados no son ni adecuadas ni
eficaces (Lotz-Sisitika, 2004: 27).

...contnbuyendo a mayores niveles de pobreza, con impactos que repercuten por todo el continente y afectan la
capacidad de África para la autodeterminación, goberna-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

bilidad, y para proporcionar educación. Al mismo tiem
po, esta narrativa está presentándose como la 'narrati
de salvación' del medio ambiente y desarrollo de África.
Esta ortodoxia también está conduciendo a una creciente
mercantilización de la naturaleza y la vida, y a la privatización de recursos esenciales como el agua (lbíd., p. 64).

En otras palabras, John Foster (200 1:
observó:
Vean el "desarrollo sustentable", un concepto que ha vuelto
tan neutral el mensaje del medio ambiente que tantoTony.
Blair como el Director General de BP Amoco pueden
suscribirlo.

La disensión, ¿dónde están las voces de los críticos y lo

inconformes?
John Ralston Saul (1995) con frecuencia expone qu
las comunidades sanas y las democracias que funcionan bien se han construido sobre la participación.
Añade que los críticos e inconformes son cruciales
para una participación eficaz; son esas voces críticas
las que se resisten a las imposiciones ideológicas y 1
erosión de las instituciones democráticas.
Con tales preocupaciones por la crítica públi
ca, podríamos preguntar ¿dónde están esas voces
críticas? y ¿hay lugar para inconformarse? Suele haber sólo silencio. Tomemos por ejemplo un importante congreso internacional patrocinado por la
UNESCO y el gobierno griego en Tesalónica en diciembre de 1997. Las actas (Scoullos, 1998) revelaron que había sido organizada para darle relieve a
"la función crítica de la educación y la conscientización del público sobre el logro de la sustentabilidad"
(Mayor, 1998: 7). Más aún, la Declaración de Tesalónica, distribuida para adoptarse por los participantes, reafirmaba las metas preferentes de la UNESCO
de "educación para el desarrollo sustentable" y "educación para la sustentabilidad". Pese a la diversidad
de análisis existentes en la agenda del desarrollo sus-

69

�agenclCLambienfa..__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

~ - -- - - - - - - - --efleiiones..pora una-agenclcuunlüenta
Advertencia sostenida

entable, el lector batalla para hallar citas críticas en
as 862 páginas de las actas de Tesalónica. Alú hay
'J1'1'1'1W- - - - - - poco espacio para el disenso y la crítica.
Más anecdóticamente, hace poco asistí a una
__. eunión de planeación sudafricana relacionada con
la Década de Educación para el Desarrollo Sustentable. Los asistentes consideraban que si la agenda
vanzaba y la Década se implementaba, debería prestarse atención al mismo tiempo a los discursos de
crítica del desarrollo sustentable. Sin embargo, cuando el debate giró hacia el desarrollo de un plan de
implementación, se vio poco entusiasmo en el presiente (no africano) por incluir este aspecto de las
onencias. Cuando le recordé que había sido voluntad del grupo mantener una perspectiva crítica, él
dijo "Sí, pero no queremos ser demasiado ... demasiado ... " Tras una pausa, sugerí "¿Críticos?", y él
contestó "Pues sí." Esta anécdota parece sintomática
e un movimiento que tiene poco interés en ser
autorreflexivo o crítico; a menos que sea en sus propios términos.

______

f

'""

¿Patriotería?
¿Por qué los gobiernos, los grupos directamente
afectados y los representantes de la industria favorecen
el desarrollo sustentable y la sustentabilidad a la luz de
semejante confusión sobre su significado? Para responder, quisiera referirme al trabajo de Noam Chomsky.
En el documental Manufacturing Consent ( Gestionando el consenso) (Achbar y Wintonick, 1992)
Chomsky habló de distractores, o sean aquellas actividades a las que la gente presta mucha atención y
sin embargo tienen relativamente poca importancia;
como los deportes profesionales. La distracción, sugiere, es útil a los gobiernos y demás elites de poder
porque impide que la gente preste atención a cosas
que importan y hagan algo para remediarlas. Una
ciudadanía crítica es dificil de controlar. Sin embargo, puede fomentarse la cohesión de grupo inculcando lo que él denomina patrioterismo (jingoism)

70

irracional, la autopromoción de criterios estrechos o
jacobinismo. Encontramos un ejemplo de esto, como
lo dije antes, en las actas de la conferencia internacional celebrada en Tesalónica patrocinada por la
UNESCO y el gobierno de Grecia donde no es fácil
encontrar referencias a la autorreflexión o a la crítica
(Scoullos, 1998).
Me temo que el discurso de desarrollo sustentable puede muy bien tolerarse porque también es
distractor. Casi a diario veo apoyo anecdótico para
esta tesis entre los jóvenes y los desilusionados que
encuentran esos términos huecos, mal definidos e incapaces de imponer sanciones al gobierno o la industria. Y el desarrollo sustentable, como señalé antes, está
siendo rebatido como un fin de la educación y sin duda
irracional, promovido sin crítica ni reflexión. En este
punto convergen la patriotería y el doble discurso, y se
reduce la capacidad de razonamiento.
Por supuesto, las voces que he identificado aquí
no son mutuamente excluyentes y los intereses mejor servidos no se impugnan fácilmente. Numerosos
oportunistas y pragmáticos también lo impulsan por
un serio deseo de ser factores de cambio. Muchos
funcionarios del gobierno no están conscientes de
las implicaciones de sus actos. Sin embargo, también
es interesante señalar que entre los más de mil delegados al Segundo Congreso Mundial sobre Educación Ambiental celebrado en Río de Janeiro, las únicas voces en que escuché el lenguaje del desarrollo
sustentable eran de los pocos que representaban a
grandes organizaciones internacionales o tenían vínculos estrechos con ellas. La mayoría de nosotros
hablábamos alegremente de la educación ambiental.

observar que aparte del preámbulo a dicha resolución, que recuerda la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de
1992, no hay referencia alguna a "medio ambiente,"
"ambiental," " ecología", o "ecológico/a." Ni siquiera se habla de sustentabilidad. ¿Por qué? ¿También
fue neutralizada esa resolución? ¿Es esta Década una
táctica distractora? ¿No quieren los líderes mundiales que hablemos del medio ambiente o de problemas ambientales? ¿Se ve bien esta resolución en la
superficie, pero carece del lenguaje e ideas para promover un cambio importante en la educación?

El desarrollo sustentable, ¿parte de un discurso
totalizador?
Recientemente, H eila Lotz-Sisitika (2004: 5) preguntó: "¿'Necesita' la educación ambiental de Sudáfrica
reposicionarse globalmente como 'EDS' [educación
para el desarrollo sustentable] (en aras de la conformidad global)?" Más adelante plantea que, dados los
artículos críticos sobre el desarrollo sustentable que
emanan de las naciones en desarrollo y movimientos
de la sociedad civil, parece que hay necesidad de enfoques más críticos del desarrollo sustentable en estos contextos.
De hecho, podríamos considerar· una perspectiva crítica a la luz de aseveraciones recientes de la
UNESCO (2003: 4) en el sentido de que la EDS es un:
... concepto emergente y dinámico que abarca una nue-

va visión de la educación que busca dar poder a personas
de todas las edades para que asuman la responsabilidad
de crear y disfrutar un futuro sustentable.

¿También la Década de las Naciones Unidas
es una táctica de distracción?
En diciembre de 2002, las Naciones Unidas aprobaron la Resolución 57/254 (United Nations, 2002) que
declaraba una Década de Educación para el Desarrollo Sustentable a iniciarse en 2005. Es interesante

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

¡

ENERO-AGOSTO 2006

Los autores de este documento señalan que no
habrá un acuerdo general sobre ¿Qué es EDS? Sin
embargo, ellos también sostienen que " habrá diferencias implícitas según los contextos, las prioridades y los enfoques locales ... Significa que no habrá
una definición única 'correcta' de EDS, pero habrá

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1ENEROAGOSTO 2006

un acuerdo general sobre el concepto del desarrollo.
sustentable que plantea la educación" (Ibíd., p. 4).
Aparte de que la retahíla de afirmaciones es confusa,
y quizás hasta contradictoria, hay un par de puntos
que ameritan consideración.
En primer lugar, Tom Berryman ( 1999) advierte sobre la naturaleza totalizadora de las declaraciones afirmando que habrá un acuerdo general. Ale
ga que dichas declaraciones " desprecian las otras
perspectivas que no comparten esta visión única".
Luego dice que "El desarrollo sustentable es solamente una historia que no puede proclamar que abarca todas las visiones sobre el medio ambiente... " (Ibíd.,
p. 59). Permitir las diferencias contextuales dentro del
acuerdo y favorecer un entendimiento general sólo "de.______...,
dientes para afuera", es ser condescendiente.
En segundo lugar, como señala Lotz-Sisitik.a-- - - - --=
(2004: 66), "parece que el 'acuerdo general' no es,_ _ _ _ __
de hecho una realidad global, y por lo tanto esta pre
misa de la UNESCO parecería equivocada". En se
gundo lugar, sería justo preguntarse ¿si el medio
ambiente y los problemas sociales, y las respuestas a
ambos, fueran contextuales, entonces hablarían las- - - - - - ~'.
poblaciones locales sobre "desarrollo sustentable" ?
¿Sería parte de su jerga, o de su visión del mundo?
Hay otros que toman en serio estas preguntas.
Por ejemplo, Aminata Traoré (2002a; 2002b), escri
tora de Mali, habla del impacto de las corrientes e
ideas globalizadoras, y los efectos que tienen en su
cultura. Denuncia la imposición de ideas totalizadoras como vio! de l'imaginaire (violación de la imaginación). Con esto en mente, me pregunto por el impacto del discurso sobre desarrollo sustentable en las
culturas y capacidades de los ciudadanos de muchos
países. ¿Dónde está escrito que todos debemos usar el
mismo lenguaje para hablar de las "mismas" ideas? ¿Y
cuál es el impacto de semejante hegemonía global?

CONCLUSIÓN
Para terminar, el desarrollo sustentable es una idea

71

�paNLUna age.nd am,b·h!mlbn _____________________

Reflexiones parcL.UnCLagenda....ambiental

Advertencia sostenida

;importante, pero debemos cuidarnos de ella. Es un
error considerarla un concepto organizador, o un
'f'l'l'"'4'------objetivo de la educación. La EDS, por seductora que
sea la idea, no está a la altura del potencial de la EA
en gran parte sin realizar; potencial para trascender
. el presente; potencial para cambiar el status quo.
De ahí que ¿hay futuro para el desarrollo susentable? Cautelosamente digo que sí, si lo concebimos como un escalón en la evolución de nuestro
pensamiento y reconocemos sus limitaciones. Los
educadores han realizado muy buenos trabajos en
nombre del desarrollo sustentable. Podemos construir sobre ese trabajo. Pero creo que deberíamos esperar más de la educación. Debemos esperar que la ·
educación nos dé la capacidad para trascender el lenguaje del desarrollo sustentable y las concepciones
de cambio social incrustadas en dicho concepto.
\Debemos esperar que la buena educación proporcione la capacidad para salir y extendemos más allá del
desarrollo sustentable, como fin y como proceso. -&amp;,,

nrn,..¡-------

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Recibido: marzo de 2006
Aceptado: mayo de 2006

73

�....,_..eJdon_e.s_pam..unCL.a9enclCLI1mbienta1 _____________

- - - -- - - - - - - - - ~,Reflexiones_para..un agenda..ambienta

Educar para el debate

Educar para el debate
Políticas nacionales y educación ambiental

Lucrn

SAUVÉ) RENÉE BRUNELLE Y ToM BERRYMAN

esde los primeros esfuerzos por introducir la educación ambiental (EA) en contextos educativos formales e informales
realizados en la década de los sesenta,
iempre se ha identificado la falta de voluntad y.apot/º institucional a nivel nacional, regional y local de
Jmuchos protagonistas del campo como uno de los
principales factores limitantes para el desarrollo de
la EA. La institucionalización de la EA ha sido y sigue
siendo un gran problema. Por un lado, la institucionalización es vista como una estrategia clave o palanca principal, como se declara en la Carta de Belgrado (UNESCO-UNEP, 1976) y en todos los informes
y declaraciones internacionales y nacionales poste· 1 - - - - - - -riores que enfatizan las mismas recomendaciones,
más recientemente concernientes a la educación para
el desarrollo sustentable (EDS). Por otro lado, la institucionalización es vista como problemática por muchos autores y educadores (Paulo Speller, 2000)
cuando corresponde a una estrategia emanada de
arriba hacia abajo, cuando promueve un isomorfismo culturalmente ciego (Chan-Tiberghien, 2004),
cuando apoya sin cuestionar o impone ciertas formas de pensamiento y obra, y cuando no ofrece estrategias y medios concretos.
Rémi Hess (2000) distingue dos principales
concepciones de la institución y de la institucionalización: la primera considera a la institución como
74

una estructura social dada, lo instituido (l'institué);
la segunda se refiere al proceso mediante el cual una
sociedad está desarrollando su propia estructura, lo
instituyente (l'instituant). Nuestro programa de investigación busca caracterizar tanto a lo instituido
como a lo instituyente de la educación como un campo de teorías y prácticas, siguiendo el concepto de
campo (champ) de Pierre Bourdieu (1992) como un
universo social que evoluciona a través de una dinámica específica de relaciones de poder social. Pero el
desplazamiento actual hacia EDS nos lleva a considerar también la idea más completa de educación relacionada con el medio ambiente (como lo sugiere Paul
Hart, 2003: 3). Esta idea, que se aproxima a la expresión francesa para la EA, éducation relative a
l'environnement, nos permite plantear la pregunta más
importante de nuestra investigación de una manera
más adecuada: ¿Cómo se consideran las relaciones
humanas con el medio ambiente en el plan de estudios actual? En estrecha relación con las otras dos
esferas de interacciones que están en la base del desarrollo personal y social, la esfera de las relaciones
con uno mismo (construcción de la identidad), como
es la esfera de relaciones con Oikos, nuestra casa vivencia! común compartida con todos los seres no
humanos, considerada en las propuestas educativas
internacionales y nacionales (políticas, estrategias,
planes de estudio, etc.). Dentro de esta imagen más
lRAYECTORIAS

¡ AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

amplia de nuestro programa de
investigación, este trabajo presenta algunos resultados de nuestro
estudio de documentos institucionales a niveles internacionales y
nacionales como iniciativas de institucionalización de la EA u otras
formas de educación relacionada
con el medio ambiente.
El contexto global considerado en este trabajo es el siguiente: tras 30 años de una labor formal internacional por promover la
EA, principalmente a través del
Programa Internacional de Educación Ambiental Internacional de
la UNESCO-UNEP (PIEA, 1975-1995), la EA ha entrado a una nueva fase de institucionalización con reformas educativas en todo el mundo, en una época
en la que está siendo subsumida en un nuevo marco
de referencia globalizado, actualmente denominado
desarrollo sustentable (DS). Esta parte de nuestro
estudio se enfoca en las formas en que la EA y/o la
educación relacionada con el medio ambiente se
conceptualizan e introducen actualmente en distintos planes de estudio nacionales. Sin embargo, no se
consideran en este trabajo los problemas relacionados con procesos de elaboración y operacionalización de esas prescripciones o propuestas. También
es importante aclarar la postura particular que, como
educadores e investigadores, adoptamos hacia las
políticas educativas y las actividades educativas de
enseñanza y aprendizaje: esta postura se puede resumir en cierto modo haciendo referencia a la teoría de
la acción comunicativa de J. Habermas en términos de
la deliberación, y a su trabajo sobre el conocimiento y
los intereses en términos de una axiología critica.
En una primera fase, se analizaron (análisis de
contenido y discurso) las propuestas internacionales
relacionadas con la EA (UNESCO, Banco Mundial,
OECD, UICN, etc.) para aclarar sus fundamentos ideo-

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

lógicos, examinar sus principios y lineamientos epis-- - ~ ~ ~- .
temológicos, éticos, curriculares y pedagógicos, as1·.- - - - -- ,
como para caracterizar sus concepciones subyacentes de educación, medio ambiente y desarrollo. Un!
ejercicio crítico comparativo destacó lo específico d
cada documento e identificó algunos elementos comunes como componentes de representaciones so-- - - - - --t
ciales globalizadas relacionadas con la EA o educa
ción-relacionada con el medio ambiente. En una
segunda fase se analizaron documentos institucio
nales a nivel nacional con los mismos objetivos e
mente. En esos documentos nacionales también se
examinó la influencia de las representaciones sociales globalizadas dentro de las propuestas internacionales. Finalmente, se delinearon las características específicas de cada documento nacional o regional,
incluso las estrategias de integración e implementación propuestas para la EA. Entre los 19 países y regiones cuyos documentos institucionales examinamos, este trabajo se enfoca en Bolivia, Brasil,
Colombia, Cuba, Francia, Quebec y el Reino Unido.
Se seleccionaron estos países porque abarcan distintas realidades geográficas, políticas y culturales, y porque sus documentos institucionales reflejan una diversidad de concepciones, métodos y estrategias de

75

�•

s_parcLu.na agend ambien. ..,._______________

Reflexiones para...una agenda ambiental

ucar ara el debate

(integración para la EA o educación relacionada con
el medio ambiente. Este trabajo presenta algunos elerJT1""'"- - - - - -mentos que esperamos puedan ayudar a aclarar y
enriquecer las dimensiones conceptual, ética y estra!t:égica de las iniciativas institucionales con respecto a
........
·la integración de dimensiones ambientales a la educación. Específicamente, desde la perspectiva de la
forma educativa en curso en Quebec (como en la
ayoría de las regiones del mundo), esperamos que
s resultados de esta investigación mejoren las reflexiones, el análisis y las deliberaciones con respecto a opciones posibles para la institucionalización de
la educación relacionada con el medio ambiente a
,tuve! nacional propio. Por lo tanto, ilustra una especie de conexión entre actividades de investigación y
políticas educativas.

~"'-------

.""'

---~-

PROPUESTAS INTERNACIONALES
los encuentros y documentos de la UNESCO-UNEP
en el contexto de su PIEA (1975-1995) aportaron un
gran impulso para legitimar, institucionalizar y difundir la EA durante las últimas décadas. Más recientemente, la Conferencia Internacional de Tesalónica
(UNESCO, 1997) confirmó y reforzó el desplazamiento de la UNESCO durante fines de la década de 1980
!hacia la inclusión de la EA en el susodicho marco
ayor de la EOS. Las propuestas de la UNESCO, y las
de otros organismos internacionales influyentes
(como el Banco Mundial y la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos) han servido y aún sirven de puntos de referencia para la
concepción e implementación de reformas y programas educativos en todo el mundo. Debido a la enorme importancia de este tipo de apoyo internacional,
es obviamente necesario evaluar el contenido del discurso y las recomendaciones de informes, políticas y
otros documentos emanados de instituciones internacionales cuyos nombres y trabajos se utilizan tan a
menudo como voces autorizadas legitimadoras e incuestionables.

76

Educar para el debate

Los principales hallazgos de nuestra investigación analítica y crítica de 29 documentos internacionales (políticas, directrices, recomendaciones, etc.)
relacionados con la educación ambiental (dentro o
fuera del marco del DS), y emanados principalmente de la UNESCO y otras estructuras de las Naciones
Unidas, muestran las siguientes tendencias, que ya
eran subyacentes en la propuesta del PIEA (nacida en
el contexto del nuevo orden económico de la ONU
(United Nations, 1974), pero han sido reforzados
constantemente durante las últimas décadas (Sauvé,
Berryman y Brunelle, 2000; 2003):
La educación generalmente es vista como un
instrumento para alcanzar metas predeterminadas que suelen rondar al "desarrollo", más
que como procesos emancipadores o práctica
endógena.
El medio ambiente es concebido como fuente
de recursos y asociado con diversos problemas
de administración de recursos. Se opaca la idea
de un mundo viviente con valor intrínseco.
El desarrollo es un credo. Generalmente está
mal definido o se asocia principalmente con un
crecimiento económico sostenido, como primera condición para cualquier desarrollo humano.
La EA es esencialmente una herramienta de solución de problemas y administración del medio ambiente para garantizar el os, marcadamente a través de las ciencias, la tecnología y la
administración.
Esas tendencias corresponden al esquema conceptual del os que se ilustra más a menudo con los
tres círculos entrelazados de economía, medio ambiente y sociedad. Por lo tanto, la economía se muestra como si existiese fuera de la sociedad e impuesta
desde afuera de sus reglas a las diversas relaciones
ambientales, a nivel social y personal. El medio ambiente se reduce a una serie de recursos para el desa-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

rrollo económico. La sociedad es definida por sus
actividades en relación con los recursos (el medio
ambiente como capital natural), su extracción, transformación y consumo para el bienestar de las poblaciones humanas. En documentos más recientes de
EOS (p. ej., el marco para implementar la estrategia
de la United Nations Economic Commission for
Europe aplicable a la EOS (UNECE, 2005), la educación es reemplazada por el aprendizaje (conocimientos y habilidad técnica) y casi no se menciona el término medio ambiente, diluido en la pluralidad de las
dimensiones económicas y sociales del os. La EA se
menciona como una de las muchas disciplinas que
contribuyen a la educación para el DS. El crecimiento económico, su fuerza y vitalidad, se identifican
como las primeras características del DS. El mensaje
es claro e insistente: el enfoque no debe estar dirigido solamente al medio ambiente y, consecuentemente, la educación sólo ambiental es problemática ...
como si en el pasado hubiese habido graves excesos
en este sentido y medio ambiente excluyese los intereses sociales y económicos.
Las anteriores son las ideas globalizadas transversales más oficiales, propuestas como faros para
alumbrar todas las iniciativas formales contemporáneas de educación relacionada con el medio ambiente
en todo el mundo. A través de la economía (el combustible del desarrollo), la globalización influye en la
educación, en estrecha relación con las esferas políticas
Yculturales de las sociedades (Clark, 1997; Porter y
Vidovich, 2000). La globalización de la educación,
que se convierte en un "subsector" de la economía,
está marcada por una ideología antropocéntrica,
recursista y neoliberal, así como por la transposición
de una lógica empresarial de abasto de productos y
servicios para el desarrollo de recursos humanos y
capital social, con el fin de aumentar la productividad y la competitividad en el contexto de la globalización; como lo resaltan Petrella (1996), Carnoy
(1999), Laval y Weber (2002) y Olssen (2004), entre otros. "El fenómeno actual de la globalización ha

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO.AGOSTO 2006

sido descrito como el canibalismo de lo social y lo
político por la economía" reitera McLaren (1998:
431-432). Como las prácticas educativas reflejan las
preferencias sociales, pero principalmente porque la
educación también es un crisol para el cambio social
(Legendre, 2002), los protagonistas del campo de la
educación deben ser convocados enérgicamente por
esta tendencia. Desafortunadamente, Li (2003: 62)
observa la manera en que las reformas curriculares
vigentes tienden a concentrarse en "proporcionar a
los alumnos los conocimientos y habilidades necesarios para competir en el mercado global y cosechar
los beneficios de la globalización económica", sin
apoyar indagaciones críticas de las causas y consecuencias de la globalización y sus premisas subyacentes. Obviamente, la EA o educación relacionada

77

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Refle.xiones para una agenda ambiental

Educar para el debate

Educar para el debate

La globalización de la
educación) que se convierte en
un ((subsector)) de la economía)
está marcada por una ideología
antropocentrica) recursista y
neoliberal) así como por la
transposición de una lógica
empresarial de abasto de
productos y servicios para el
desarrollo de recursos humanos
y capital social.
I

•

•

con el medio ambiente recibe las oleadas del " maremoto" de la globalización, aunque debe reconocerse
como una dimensión medular de la educación básica.

\POLÍTICAS E INICIATIVAS NACIONALES
¡Ahora bien, ¿y los documentos de diversos países que
,,.,.,,~,L..---~--son testigos de opciones específicas (o de la ausencia
de opciones deliberadas y la adopción carente de sentido crítico de un discurso dominante) para la EA o
cualquier tipo de educación relacionada con el medio ambiente? ¿Han influido las propuestas internacionales en aquellos que toman las decisiones?
¿Cómo? ¿En qué medida? N o es tarea fácil examinar las políticas, estrategias o planes de estudio nacionales en busca de la educación relacionada con el
medio ambiente. Múltiples estructuras políticas de
estados federales y cambios continuos en los contextos políticos y, más específicamente, el educativo global y nacional, son factores que complican la tarea.
Reconociendo esa complejidad, analizamos las poli78

ricas nacionales y otras iniciativas formales de 19
países con respecto a la EA o para el DS de las últimas
décadas, enfocándonos en los documentos institucionales más recientes. Observamos que la mayoría
de ellas reproducen, en ciertas formas y en diversas
medidas, las tendencias globales que identificamos
dentro de propuestas internacionales. El paradigma
del DS ha influido en las decisiones tomadas en muchos países respecto a reformas educativas y orientó
o reorientó las dimensiones de la educación relacionada con el medio ambiente del plan de estudios y
programas informales. Pero para algunos países, los
documentos institucionales dan fe de formas de resistencia al paradigma dominante y estas propuestas
pueden inspirar formas alternativas de concebir e
integrar una dimensión ambiental al proyecto educativo nacional.
Los siguientes apartados se enfocan en el análisis de documentos oficiales o institucionales de diversas naciones con respecto a la EA o EDS. Subrayan algunas características específicas del R eino
Unido (por la influencia internacional de su propuesta), de Bolivia, Francia, Cuba, Brasil y Colombia (con
base en nuestra experiencia y las experiencias de
cooperación en el campo de la EA en dichos países),
y finalmente de Quebec (donde diariamente realizamos investigaciones e impartimos educación). Se
presenta una perspectiva general de cada país, seguida por un breve resumen de las tendencias comunes.

Reino Unido
El Reino Unido tiene una larga historia de reconocimiento y desarrollo de la EA. Esto lo ilustran organizaciones pioneras como el Consejo para la Educación Ambiental de Inglaterra, fundado en 1968,
cuando 40 organismos nacionales se unieron para
promover y desarrollar la EA (United Kingdom.
Council for Environmental Education, 2002). Esto
también es ilustrado por otras iniciativas educativas

lRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

del pasado como la ley Education Reform Act de Inglaterra de 1988 (la cual definió un plan de estudios
a nivel nacional con recomendaciones de EA).
Más recientemente, en linea con la Estrategia
para el D esarrollo Sustentable del Reino Unido
(United Kingdom. Government, 1999), el Department for Education and Skills (2003) cambió de
orientación y ahora promueve un Plan de acción de
desarrollo sustentable para educación y tecnologías,
haciendo eco a las metas del Departamento que incluyen ayudar a "construir una economía competitiva", donde se valoran tanto el conocimiento como
las aptitudes para la vida y el trabajo (United Kingdom. Department for Education and Skills, 2002:
6). A nivel del gobierno central y en la mayoría de las
regiones administrativas del Reino Unido, la EA ha
"desaparecido" como una dimensión específica de
la educación contemporánea. Por ejemplo, en Inglaterra,Aprender a perdurar (Sustainable Development
Education Mesa Redonda, 2003) se presenta como
un esquema educativo inspirador; el lenguaje y los
objetivos de la susrentabilidad refuerzan las tendencias del plan de estudios principal, en el que el conocimiento medular consiste en ciencias y matemática,
y cinco de siete campos de educación transversal (incluyendo la EDS) están relacionados con el trabajo y
la economía. El paradigma educativo racional/tecnológico está de manifiesto aqui, de manera congruente con una imagen dominante del medio ambiente
como recursos ("cosas que necesita y valora la gente", el "capital ambiental") y una visión dominante
del desarrollo como prosperidad a través de una economía estable y competitiva como condición primaria para mejorar el medio ambiente y lograr mejores
condiciones de vida. Dicho discurso económico y
tecnológico presenta im portantes problemas si se
pretende invitar coherentemente a los jóvenes a valorar el medio am biente "como la base de la vida o
una fuente de asom bro e inspiración" como también
se sugiere en la declaración de valores del plan de
estudios de Inglaterra (United Kingdom. Department

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERC&gt;-AGOSTO 2006
,___

for Education and Employment &amp; Qualifications and
Currículum Authority, 1999).
Entre otras estrategías, la implementación de la
EDS se basa en la colaboración entre el Departamento
de Educación y Tecnologías (DES), el Departamento
para Asuntos Alimentarios y Rurales (DEFRA), la Mesa
Redonda para la Educación del Desarrollo Sustentable (SDEPM) y otros organismos representativos de
las regiones administrativas del Reino Unido, desde
perspectivas educativas tanto formales como informales.

Bolivia
En 1993, como contribución al bienestar de la gente
que pide la ley ambiental nacional, la Secretaría Nacional del Medio Ambiente del gobierno boliviano
publicó un documento en el que se presentó una
política y una estrategia para la EA en el país (Bolivia. Viceministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, 1992). En el documento de 1993, la EA
se presenta como "una nueva ética que redefine las
relaciones de los seres humanos con la naturaleza y
la sociedad para promover un proceso de desarrollo
sustentable que no destruya el acervo de recursos y
tiene como fm mejorar la calidad de vida en todos
los sectores sociales" (Bolivia. Secretaría Nacionall
del Medio Ambiente, 1993: 3). Aquí, como en otros
países de América Latina, los problemas ambientales están estrechamente relacionados con los problemas sociales (González Gaudiano, 2003). También
es interesante señalar que las directrices gubernamentales asignan un importante énfasis a la participación pública en todas las esferas y pretende valorar
las fuerzas creativas de las poblaciones para iniciativas de desarrollo.
En 1994, el proceso boliviano de reforma educativa reiteró la importancia de integrar temas ambientales al plan de estudios, donde una de diez
metas de la educación es "estimular el amor y el respeto por la naturaleza y aumentar la concientización

79

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Educar para el debate

Educar para el debate

define claramente, y tampoco sus vínculos con la EA
o sus componentes específicos. Muy a menudo ambos términos parecen usarse como sinónimos, y es
dificil percibir las estrategias de implementación práctica de dicha prescripción educativa; así como las
estructuras de administración pública que podrían
estar involucradas. Las principales concepciones de
educación, medio ambiente y desarrollo reflejan a las
de organizaciones de gobierno internacional, que
determinan tanto directrices exógenas como condiciones para apoyo económico internacional.
Francia

· - - - - - - --,.,.ara la protección y la administración sustentable de
los recursos naturales y protección del medio ambiente" (Bolivia, 1994, art. 2). La idea de la sustentabilidad se presenta como una de las dimensiones
de la EA. A partir de 1995 ocurrió un cambio: la EA
como una dimensión específica de la educación contemporánea fue reemplazada o subsumida en la EDS
(Bolivia. Secretaria Nacional de Educación, 1995),
como se confirma en el plan general económico y de
desarrollo social del país (Bolivia. Presidencia de la
República, 1997). En términos generales, la estrategia de integración del plan de esrudios se basa en el
desarrollo de competencias transversales orientadas
al desarrollo humano y el DS. El concepto EDS no se

80

Al igual que el Reino Unido, Francia es uno de los
estados precursores de la legitimación y promoción
de la integración de EA (éducation a l'environnemeni)
al plan de esrudios formal. Desde 1977, el Ministerio de Educación Nacional pidió EA para los alumnos (France. Ministere de l'Éducation Nationale,
1977). Entre los años de 1977 y 1993 se redactaron
diversos documentos oficiales para aclarar las características de la EA y, principalmente, para reiterar la
importancia de su integración, así como sugerir y
apoyar estrategias para que se hiciera en los contextos de educación formal.
Sin embargo, recientemente, en relación con
la creación del comité interministerial francés para
el desarrollo sustentable (France. Comité interministériel pour le développement durable, 2003) y la
adopción subsiguiente de una estrategia nacional de
DS para los siguientes cinco años, la éducation a
l'environnernent (EA) se convierte en la éducation a
l'environnement pour un dével,oppement durable (educación ambiental para un desarrollo sustentable,
EADS). En 2004, los lineamientos gubernamentales
anteriores que exigían la promoción de la EA fueron
reemplazados verticalmente por una nueva directiva
que dictó la "generalización " de la educación ambiental para un desarrollo sustentable (EADS), y que
define y aclara su meta y características, basadas, entre

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

otras cosas, en la definición de desarrollo sustentable
de Brundtland 1 Aquí también, las concepciones principales de la educación, el medio ambiente y el desarrollo reflejan los de organismos internacionales. La
directiva francesa insiste en la promoción de sociedades en diversas esferas sociales y a diversos niveles
de gobierno, incluyendo la estrecha colaboración
entre las distintas autoridades gubernamentales responsables de gestionar la introducción de la EADS y
las actividades relacionadas (France, Ministere de
l'Éducation Nationale, 2004). Se proponen estrategias pedagógicas para la integración transversal de
la EADS al plan de esrudios, incluso trabajo en proyectos interdisciplinarios, viajes de estudios y debates. En cuanto a asociarse, las estrategias de la EADS
son exactamente las mismas que las sugeridas antes
para la EA.
Cuba

La propuesta cubana para la EA surge esencialmente

de la estrategia nacional en la materia, que se formuló en 1997 bajo la responsabilidad del Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y el Centro
de Información, Gestión y Educación Ambiental, y
ofrece vínculos con la Ley Ambiental de Cuba. El
texto de la estrategia de EA de Cuba (Cuba. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, 1997)
afirma que se basa en y valora la historia de participación local y popular en asuntos ambientales de
Cuba para la prevención y resolución de problemas
ambientales. Exhorta a la integración de la EA a la
educación formal e informal, con particular énfasis
en los vínculos entre las dos áreas y en un proceso
1

Esta operación emanada de arriba hacia abajo ha sido ordenada
por la Comisión Francesa de Desarrollo Sustentable a pesar de
un rechazo previo más democrático y deliberativo del DS como
el esquema único y dominante para la EA por una mayoría de
actores del "campo" en 2000. La operación fue ejecutada durante
el periodo en que renunció el presidente de la Comisión Jacques
Testan (2000-2003), denunciando al desarrollo sustentable como
parte de la actual crisis socioambiental (Testart, 2003).

TRAYECTORIAS , AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

educativo basado en la comunidad. Este proceso edu
cativo basado en la comunidad debe llevar al "forta
lecirniento de la identidad cultural cubana y su sentido de pertenencia, a través del cuidado del legado
cultural, los recursos y la soberanía de Cuba" y también debe respetar "la diversidad de las tradiciones
culturales y la autonomía de los grupos relacionado
para determinar sus propias necesidades y las for
mas de resolver sus problemas" (Cuba. Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, 1997: 6).
Las particularidades de la propuesta de EA de
Cuba estriban en que aunque la EA es vista comq
una aportación al DS, se pueden observar algunas
diferencias en las principales concepciones de educación, medio ambiente y desarrollo en comparació....______
con las de organizaciones internacionales. Se dedi
caron esfuerzos a la aclaración del esquema concep•~ - - - - - rual de sustentabilidad, así como la aclaración de las
características de la EA en dicho contexto. Más aún,
también se puede observar una postura de "resistencia" en la que se analizan y critican patrones de desarrollo dominantes. Esa postura critica es poco común en los documentos que analizamos de otro
países. Por ejemplo:
La globaliz,ación de la economía relacionada con mode

los de desarrollo -que se basan en las leyes de capital
valores que justifican el deterioro de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, así como la dismbución injusta de
la riqueza y, por lo tanto, el awnento de la pobreza- está
vinculada intrinsecamente a procesos de homogenización
cultural, a su vez orientados a exportar los patrones de

consumo insustentables que caracterizan a las sociedades
económicamente desarrolladas y que constituyen factores que contnbuyen a los problemas ambientales (Cuba.
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente,
1997: 1).

Los educadores cubanos se han preocupado
por asociar estratégicamente su propuesta de EA al
desarrollo sustentable: pareció importante no derri81

�eflexiones.para una_agendCLI1mlüe• .._,..._____________--:.
Educar para el debate

ar más puentes con la comunidad internacional. Sin
mbargo, insisten en conservar el enfoque en la EA.

El gobierno de Brasil hace un llamado explicito a que
se incorpore la EA (educa,&lt;:iio ambiental) a la educación formal e informal. Esta directiva se fundamenta
con una serie de documentos gubernamentales oficiales, pero sobre todo se menciona explícitamente
en la Constitución Federal (Brasil, 1988). En respuesta a la Constitución Nacional, la integración de
la EA al sistema de educación formal surge de la Ley
de Educación de Brasil de 1996 y los parámetros
nacionales para planes de estudio, conforme fueron
definidos en 1997 (Brasil. Ministério da Educa,;:ao e
do Desporto, 1997). El plan de estudios está relacio-

82

~.:-..- - - - - - - - ---llelsexioneS-.pC1nLU11CLagencla.-Gmlüental
Educar para el debate

nado con ocho áreas disciplinarias de aprendizaje y
cinco temas transversales, incluyendo el medio ambiente (los otros temas son ética, salud, orientación
sexual y pluralidad cultural).
Brasil también puede contar con una Política
de Educación Ambiental (1999) y un Programa de
Educación Ambiental (Brasil. Ministério do Meio
Ambiente y Ministério da Educa,;:ao, 2004), que involucran tanto a las estructuras gubernamentales responsables de asuntos ambientales y educativos como
a los sistemas y redes de información en apoyo de la
integración actual de la EA en todas las esferas sociales.
En la propuesta brasileña (Brasil. Ministerio
da Educa,;:ao e do Desporto, 1997; Brasil. Governo
do Brasil, 1999; Brasil. Ministério do Meio Ambiente y Ministério da Educa,;:ao, 2004), se enfatizan las
dimensiones social y ética de la educación; como por
ejemplo, mediante la adopción de principios y valores relacionados con la dignidad, la participación y
la corresponsabilidad, solidaridad y equidad. También se reconoce y promueve explícitamente la importancia de reforzar el pensamiento crítico. Desde
la perspectiva de nuestra investigación, estos son elementos interesantes de la propuesta brasileña, donde la EA se define como "el proceso a través del cual
las personas y la comunidad construyen valores sociales, conocimientos, capacidades, actitudes y competencias dirigidas a la conservación del medio ambiente [...] esencial para una sana calidad de vida y
su sustentabilidad" (Brasil. Governo, 1999: art. 1.).
El lenguaje de la sustentabilidad ha tenido una menor influencia en el discurso gubernamental de Brasil relacionado con la EA al compararlo con las orientaciones de otras naciones. En la edición de 2004 del
programa de educación ambiental nacional de Brasil, se ofrecen aclaraciones adicionales sobre el concepto de sustentabilidad (sustentabilidade), en las que
la EA está relacionada con "sociedades sustentables y
responsabilidad global". Aquí la referencia no es el
Capítulo 36 de la Agenda 21 (UNCED, 1993), sino el

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

Tratado Mundial de las ONG sobre Educación Ambiental para Sociedades Sustentables y Responsabilidad Global.

Cowmbia
Al igual que en Brasil, el atractivo político del DS ha
tenido una influencia marginal en el discurso oficial
colombiano relacionado con EA. El lenguaje es el
mismo de la EA, o sea:
...el proceso que permite a la persona entender las relaciones de interdependencia con su medio ambiente mediante el conocinúento reflexivo y critico de su realidad
biofisica, social, política, económica y cultural, de manera
que puedan promoverse actitudes de valoración y respeto del medio ambiente entre la persona y su comllllÍdad...
(Colombia. Ministerio de Educación Nacional, 1998: 17;
Colombia Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio
de Educación Nacional, 2002: 21 ).

Una fuerza importante de la iniciativa colombiana (como en el caso de Brasil) es que la Constitución Nacional (art. 67) define al medio ambiente
como un componente educativo importante: " La
educación formará al colombiano con respeto por
los derechos humanos, la paz y la democracia ... para
mejorar la cultura, ciencia y tecnología y proteger el
medio ambiente ..." (Colombia, 1991).
Desde la perspectiva adoptada en esta investigación, la política de Colombia con respecto a la EA
(Política Nacional de Educación Ambiental; SINA;
Colombia. Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio de Educación Nacional, 2002) es un ejemplo
muy rico de la institucionalización nacional de este
campo. Esta política se basa en una visión explicita
de la construcción de una "cultura ambiental" (de
una naturaleza esencialmente ética) y un esquema
teórico y estratégico extendido a la EA. La concepción adoptada de sustentabilidad (como uno entre la
pluralidad de problemas de EA) tiene fuertes com-

lRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

ponentes ideológicos, éticos, socioculturales, politi
cos y naturales; el componente económico no se pos
tula en detrimento de otros componentes y se dan
importantes aclaraciones para distinguir crecimiento de desarrollo. La educación no es vista como un
simple instrumento para una meta predeterminada,
sino como un proceso participativo para el desarrollo de un civismo nuevo, para la construcción de iden
tidad personal y social, valorando la diversidad cultural y la interculturalidad. Más aún, se promueven ·
diversas formas de concebir el medio ambiente. El
medio ambiente no es solamente un conjunto de recursos que administrar y problemas que resolver.
También es un sitio para vivir, un proyecto comunitario en el cual participar y tener la sensación de per- _ _ _ _ __
tenecer a la responsabilidad colectiva. Los temas d
la cultura y la paz también son muy importantes y I.~ - - - - - - 1
EA es vista con un factor que contribuye al surgi-r - , - - - - - .
miento de una cultura de paz y a la reconstrucció)
de la sociedad colombiana.
La política nacional (como reconocimiento
formal de iniciativas desarrolladas progresivamente
desde 1994) se apoya en un extenso sistema nacional para la promoción, apoyo y gestión de proyectos
de EA y su integración a todas las esferas sociales.
Este sistema o estructura de gestión se basa en
comité interministerial (Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio de Educación) en estrecha colaboración con el Consejo Nacional Ambiental y sus
consejos territoriales asociados. Una importante estrategia de gestión es la creación de comités técnicos
interinstitucionales e intersectoriales para la EA (a
niveles locales-distritales, municipales y departamentales) donde diversos actores sociales trabajan en
colaboración para el desarrollo de iniciativas de EA
contextualmente apropiadas. En el sistema educativo formal de Colombia, cada escuela elabora un proyecto ambiental (proyectos ambientales escolares:
PRAES) relacionado con su realidad ambiental particular. En el contexto no formal colombiano también
se invita a las comunidades a elaborar proyectos de

83

�eflexiones..pam,_una_agenda-.amlüen1a1_ _ _ _~ - - - - - --.J

.;....;.- -- - - - - - - - -Reflexiones....pam naAgend

Educar para el debate

_____

..._

colaboración ambiental (proyectos comunitarios en
educación ambiental: PROCEDA). Preferentemente,
ambos tipos de proyectos (PRAES y PROCEDA) se inerrelacionan.
Finalmente, es importante reseñar el riguroso
proceso de investigación participativa a través del cual
se formuló la Política Nacional Colombiana y el programa relacionado con ésta. Desde un diagnóstico
t,cial hasta la evaluación y retroinformación continuas, aquí se adoptó una estrategia emanada desde
abajo, estrechamente asociada con la preocupación
principal por la contextualización y pertinencia soial.

.....------

Durante la década de 1980 y principios de la de 1990,
el Service d'éducation relative a l'environnement del
· ·sterio Ambiental de Quebec participó activamente en la promoción de la EA ( éducation relative a
l'environnement), especialmente con la producción de
material educativo y el apoyo a iniciativas en diversos sectores de la sociedad. Otros ministerios (en
particular el de recursos naturales) también tuvieon iniciativas para promover la EA, en contextos
educativos tanto formales como no formales. A principios de la década de los noventa, se creó un comité
· terministerial para la EA (el CIERE) con el fin de
adelantar, intensificar y compartir más el trabajo iniciado por las dependencias ministeriales participantes (medio ambiente, educación, recursos naturales
y agricultura). Después se elaboró un programa de
capacitación de maestros que se impartió durante
algunos años. Después de la disolución del Servicio
de Educación Ambiental en el Ministerio del Medio
Ambiente de Quebec (en relación con la reducción
de su presupuesto global) y luego la silenciosa "extinción" del Comité Interministerial de EA (por falta
de disposición e interés de los distintos ministerios),
la EA en el contexto de educación formal ahora está
principalmente vinculada con el Ministerio de Educa-

84

Educar para el debate

ción de Quebec, donde desafortunadamente la importancia relativa de la EA es bastante reducida.
La reforma educativa de Quebec a nivel de la
educación básica y preparatoriana introduce cinco
áreas generales de aprendizaje: conciencia ambiental
y derechos y responsabilidades de los consumidores;
salud y bienestar: civismo y vida comunitaria; alfabetismo en medios y planeación personal y profesional
(Canada. Ministére de l'Éducation, 2001). Las cinco
áreas generales de aprendizaje aunadas a competencias interdisciplinarias y competencias en materias
especificas, constituyen la base del plan de estudios.
La EA no se menciona explícitamente en el plan
de estudios de Quebec. Aunque integra algunos elementos de una visión humanista de la educación, el
contenido real del área general de aprendizaje titulada conciencia ambiental y derechos y responsabilidades de los consumidores está muy relacionado con
el concepto de DS. Uno de los cuatro enfoques del
desarrollo a tratar es la construcción de un medio
ambiente viable basado en el desarrollo sustentable
(Canada. Ministére de l'Éducation, 200 1: 47); los
otros tres tratan respectivamente de conciencia del
medio ambiente, estrategias del consumidor para el
uso responsable de productos y servicios y conciencia de los aspectos sociales, económicos y éticos del
consumo. La relación entre el medio ambiente y el
consumo muestra la influencia de propuestas y políticas internacionales recientes que consideran el medio ambiente como recursos al servicio del os. También debemos mencionar que en la reforma educativa
de Quebec a nivel de la educación básica y preparatoriana también hace un llamado a la integración de
una dimensión ambiental dentro de los campos disciplinarios específicos de la materia.
Por supuesto que es importante reconocer el
enorme, generoso y relevante trabajo realizado por
las ONG's en el campo de la EA y, más específicamente, subrayar la sobresaliente iniciativa del sindicato de maestros de Quebec ( CSQ) que contribuyó
en gran parte a llenar el nicho de la EA que en el

TRAYECTORIAS ; AÑO VIII, NÚM. 2~21

j

ENERO-AGOSTO 2006

contexto escolar nunca fue ocupado adecuadamente por el Ministerio de Educación. Se debe reconocer y celebrar la función esencial representada por
las organizaciones civiles para el desarrollo de la EA,
al igual que en todos los otros países mencionados
en este trabajo, incluso si en ocasiones tienden a apoyarse indiscriminadamente en el discurso e ideas
emanadas de instituciones internacionales y nacionales para su legitimación y financiamiento. Pero ese
no es el objetivo de este articulo, que presenta iniciativas formales nacionales para la educación relacionada con el medio ambiente.

PERSPECTIVA GENERAL
DE TENDENCIAS COMUNES
En el análisis anterior se pueden observar dos polos
de un gradiente. En un extremo, encontramos propuestas nacionales permeadas del paradigma dominante de desarrollo sustentable. La educación tiene
un papel instrumental en el desarrollo sustentable
(que a su vez es visto como la meta final o la finalidad de la humanidad; UNESCO-UNEP, 1998). La EA
está estrechamente relacionada con la EDS o es reemplazada por ésta. Con una visión tan utilitaria de
la educación y una imagen economicista del desarrollo, se debilitan las dimensiones educativas de esas
políticas o iniciativas nacionales. En los documentos
se da muy poca atención a la explicación, argumentación y justificación de las directivas. No se habla
de la econonúa neoliberal dominante y los problemas socioambientales de la globalización. Parece circular el razonamiento de que la EA debe contribuir al
desarrollo sustentable porque necesitamos promover el desarrollo sustentable. Este discurso a menudo se construye sobre la base de lo que se considera
como "bueno", "cierto" o "dato" como si existiera
un consenso previo. El enfoque es de arriba hacia
abajo: La EDS es indispensable, una necesidad que
debe generalizarse, universalizarse, adoptarse localmente y adaptarse en todas partes.

I

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. ~21

ENERO-AGOSTO 2006
1

Se debe reconocer y celebrar
la función esencial
representada por las
organizaciones civiles para el
desarrollo de la EA) incluso si
en ocasiones tienden a
apoyarse
indiscriminadamente en el
discurso e ideas emanadas de
instituciones internacionales
y nacionales para su
legitimación financiamiento.
En el otro extremo del gradiente, observamos
propuestas nacionales que refuerzan la EA como un
dimensión esencial de la educación personal y socia
contemporánea, con base en un esquema teórico
educativo explicito. Esas propuestas incluyen un
visión del desarrollo social separado del desarroll
económico, que insiste en la importancia de la ética,
la cultura, el contexto y la participación.
Ciertamente entre esos dos extremos existen
posturas distintas, que combinan elementos de ambas. Habría que buscar y refinar esta sistematización.
Con base en la información de nuestro estudio, podemos proponer tentativamente el siguiente posicionamiento de los documentos de políticas de los países analizados en el gradiente: Reino Unido, Bolivia,
Quebec, Cuba, Brasil, Colombia. El caso de Francia
es interesante: la adopción del desarrollo sustentable
(développement durable - DD) como meta de la educación ambiental se enuncia como un dogma y no se
analiza, pero a excepción de la adición del desarrollo

85

�...ReflexioneLpara. una.agendcLamlaienta,._____________
Educar para el debate

sustentable (DD) en el eslogan de la EADS (y por lo
anto la legitimación implícita del paradigma
economicista), el discurso es el mismo que el de anes sobre la EA, quizá con mayor acento en la asociación ya declarada de la EA con la educación cívica.
De hecho, el DS se ve como una nueva "imagen" cosmética emanada de arriba hacia abajo, una necesiad de seguir la estrategia nacional de os, que en sí
esponde a las instrucciones del Consejo Económico y Social de la ONU. Nuestra vacilación para ubicar los documentos de la política de Francia en el
continuo ofrece una oportunidad para insistir en las
tensiones dinámicas entre políticas y prácticas educativas y acentuar la importancia de no cosificar a
un país o un documento y estar mucho más atentos
a los procesos sociales que a diversos niveles influyen en las actividades educativas.
Surgen distintas preguntas de estas observaciones. Por ejemplo: ¿qué factores pueden explicar
que los tomadores de las decisiones de algunos países adopten más fácil o radicalmente el esquema del
DS para su proyecto educativo nacional, poniendo
con ello a la educación al servicio del desarrollo sustentable? ¿Será porque hace eco a su propia cultura
sociopolítica dominante, basada en la competitividad económica? En contextos de pobreza extrema,
¿podría explicarse por la necesidad de adoptar el lenguaje y las estrategias de los organismos internacionales de financiamiento? ¿Por qué los documentos

:.:..:---- - - - - - - - - --eRexiones__p.am...unCL.agenda ambi
Educar para el debate

formales de algunos otros países están menos permeados del imperativo de desarrollo sustentable del
Consejo Económico y Social de la ONU, y por qué
mantienen una fuerte perspectiva educativa para su
proyecto de EA o educación relacionada con el medio ambiente? ¿Podría esa postura retórica y en ocasiones práctica de "resistencia" estar relacionada con
una capacidad mayor para hacer valer ciertas diferencias en una identidad cultural específica? ¿Cómo
se crea esa capacidad? ¿Bajo qué condiciones? ¿Cómo
se construyen las propuestas, políticas, programas o
estrategias nacionales? ¿Mediante qué procesos? En
particular, ¿cuáles son las influencias de sus diversos
protagonistas, de su propia cultura educativa y de su
sensibilidad ecológica, de su contexto ambiental y su
propia visión del mundo?

CONCLUSIONES
Finalmente, más allá de los preocupaciones e intereses políticos y económicos, más allá del consenso
ideológico Ciel consenso de quién?), a pesar de las
influencias de estructuras poderosas, ¿qué EA o educación relacionada con el medio ambiente se debe
promover para un proyecto educativo que dé resultados para la reconstrucción de la red de relaciones
entre personas, sociedades y medio ambiente? Es
necesario que el debate se mantenga abierto y nutrido de varias formas de concebir y practicar la EA en

el crisol de distintos contextos y culturas como, por
ejemplo, en la política colombiana. El problema más
preocupante identificado a través de esta investigación es la tendencia hegemónica de cierto marco de
referencia: el de una visión mundial centrada en el
crecimiento económico, en linea con un nuevo orden económico mundial, solicitado por las Naciones
Unidas desde 197 4, y reforzado por iniciativas más
recientes como sucedió en Johannesburgo (United
Nations, 2002). En semejante contexto, la impresión
de que el concepto de desarrollo sustentable funciona como producto y agente de un proceso de globalización integral en la economía neoliberal parece
mucho más explícita. Como investigadores y educadores, debemos por lo menos cuestionar y examinar las diversas bases teóricas y prácticas educativas
sobre las que realmente descansaría una educación
para el desarrollo sustentable, así como la imagen
mundial y las diversas prácticas que fomentaría. Finalmente, a partir de nuestra investigación y perspectivas educativas, y de nuestra revisión de documentos de políticas internacionales y nacionales,
podemos proponer de algún modo una reversa al discurso dominante. Por lo tanto, el desarrollo sustentable se convierte en "sólo" una de las distintas formas
de abordar educacionalmente las dimensiones personal y social de nuestras relaciones con el medio ambiente. Debemos ser precavidos al promoverlo como
fundamental y omnipotente, cuando más bien debería ser visto sólo como una de las numerosas posibilidades axiológicas de la educación relacionada con el
medio ambiente. -a.,

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Recibi,do:febrero de 2006
Aceptado: marzo de 2006

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

~ - -- - - - - - - - - -Reftexiones para_una_agenda amlaientaL

Ciencia y sustentabi.lidad
Contribución de la investigación en educación
ambiental en Brasil

MARCOS ANTONIO

a actual problemática ambiental representa un
gran desafio ético y epistemológico para los
profesionales de la ciencia. Nos exige
posicionamientos políticos firmes y nos cuestiona sobre el tipo de ciencia que hemos producido:
cómo, para quién, con qué fin y con qué patrocinios
y compromisos. En este breve argumento inicial es
posible encontrar una gran variedad de aspectos que
necesitan tiempo para su concreción, así como reflexión colectiva y transdisciplinar para estar en condiciones de alcanzar algunas respuestas y alternativas. De cualquier forma, los aspectos políticos, éticos
y epistemológicos de la producción científica comprometida con la sustentabilidad merecen dedicarles
un poco más de atención.
Si bien hubo logros importantes, no podemos
dejar de reconocer que los avances científicos y tecnológicos alcanzados, principalmente a partir de la
Segunda Guerra Mundial, están en relación directa
con la aparición de la problemática ambiental en la
dimensión, persistencia y complejidad acruales. Lo
anterior remite por tanto a las consecuencias de la
actividad, pero también a los intereses y opciones
políticas, técnicas y científicas de un grupo singular
de la población mundial formado por los científicos.
Como observa Borheim (2002: 161):

L

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Dos

SANTOS REIGOTA

La riqueza de lo que se viene haciendo con el arte y laj

-------1

ciencia que genera perplejidad, se alimenta por la presen.......

cía de una creatividad que es totalmente humana ... El, - - - - - ---f
norte ahora está mucho más en la pregunta y en aquello
que cabe al hombre inventar a partir de ella.

Por tanto, el arte (y, yo agregaría, la política)
de producir conocimiento debería en este momento
histórico en todo el mundo, estar condicionado po
sus posibles impactos ambientales, así como por el
potencial que tengan de constituirse en alternativas
que contribuyan a la construcción de sociedades de
mocráticas, justas y ecológicamente sustentables.
En el marco de esta idea, expongo dos caminos, entre otros posibles, para proceder al análisis. El
primero está relacionado con la siempre conflictiva
relación entre producción de conocimiento científico y las políticas vigentes (sean ellas políticas públicas, partidarias o la política de lo cotidiano al interior de las instituciones de investigación).
Aunque hoy se acepta ampliamente la idea de
que la ciencia no es neutral, es todavía bastante común encontrarnos con la afirmación contraria en
universidades, en institutos de investigación, en agencias de financiamiento, en discursos en los medios,
en los congresos especializados y hasta en las con-

-~------«

89

�__,,...exiones..pal'CLIUI agendCL.amlüenta,.___________~ --..:
Ciencia y sustent,abilidad

versaciones cotidianas. La postura que asume que la
ciencia es neutral, la asume también como buena,
útil, avanzada, de punta y cuenta además con enormes recursos financieros y humanos para su desarrollo y dominio del campo científico. Ello sin hablar
del capital simbólico enfatizado en todas las ocasiones posibles, principalmente a través de los medios
de comunicación de masas 1• Aunque no sólo por eso,
esta postura ideológica y política de la ciencia recibe
numerosos cuestionamientos del campo adversario,

1

Un producto, servicio u opinión cobijado por alusiones a investigaciones científicas, deviene argumento incuestionable.

90

::-..--- - - - - - - - - -ReflexioneLpCll'CI unCLC1gencla..ambienta
Ciencia y sustent,abilidad

o sea, de la ciencia comprometida con la construcción de sociedades democráticas, justas y sustentables
a la que me referí arriba y que he abordado con mayor amplitud en otro texto (Reigota, 2002a).
La segunda opción, que es de mi interés abordar en este momento, se relaciona con una serie de
estudios, ensayos e investigaciones de las más diversas áreas de conocimiento publicados en Brasil, principalmente a partir de la segunda mitad de la década
del noventa, que apuntan a que las perspectivas para
hacer ciencia comprometida -a la que he denominado indisciplinada- no sólo se han ampliado, sino que
sus resultados han sido de alto valor, profundidad,
competencia y pertinencia (Flusser, 1979; Catunda, 1993; Rodrigues, 1997; Raminelli, 1997; Jucá y
Moulin, 2001; Bornheim, 2002; Cunha y Almeida,
2002; Philippi Jr. y Pelicioni, 2004; ínter alia). En esa
producción también puede observarse la presencia
de la "contaminación" entre y de conocimientos planteada por Prigogine (1996)2.
Dicha serie configura una bibliografia básica,
aunque siempre incompleta, que incluye textos adscritos a diversas áreas del conocimiento y la creación
que cristalizan el fundamental diálogo entre la producción contemporánea lograda por la ciencia con
el arte y los saberes populares y étnicos construidos
en la vida cotidiana a lo largo de la historia. El lector
interesado en esa producción podrá encontrar en este
ensayo una breve muestra de dicha bibliografia.
Con esa producción científica, artística y literaria es con la que delibera el grupo de investigación
al que pertenezco en la Universidad de Sorocaba,
Brasil y que estudia las perspectivas ecologistas de la
educación. En congruencia con mi afirmación ante-

2

A lo largo de su obra, Prigogine (junto con Isabelle Stengers)
argumenta a favor del diálogo entre las ciencias y las humanidades. Para sus críticos, se trata de una contaminación negativa en
la cual las especificidades de las ciencias y de las humanidades
(artes, literatura, cinematografia) se pierden; sin embargo, Prigogine no es sólo un adepto, sino también un estimulador de esa
contaminación.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

rior, la selección de tal bibliografia deriva en consecuencia de propensiones políticas que suelen provocar discusiones internas, pero también las generan
en las vecindades, aunque estas discusiones a diferencia de aquéllas no siempre son constructivas, y se
distancian de los cuestionamientos críticos fundamentados que han sido y serán siempre bienvenidos.
La observación pautada de ese comportamiento cotidiano de algunos miembros de la comunidad
científica no constituye novedad sobre la práctica
social de los investigadores e investigadoras conformistas, adeptos de la "ciencia normal"; ello ha sido
descrito porThomas Kuhn (975) en su clásica obra
La estructura de las revoluciorzes cientijicas, y por Paul
Feyerabend (1977), en su no menos célebre obra
Contra el método. Sin embargo, esas discrepancias no
representan el aspecto más importante que debemos
tener en consideración. La cuestión fundamental que
nos mueve en el contexto histórico y ambiental que
vivimos es intentar responder: ¿Cuál ha sido la contribución efectiva de la ciencia y el arte "indisciplinados" en la construcción de la sustentabilidad?
Para comenzar es necesario explicar lo que
entendemos por sustentabilidad, lo que suele confundirse con la noción de desarrollo sustentable. Parto
de la premisa de que la sustentabilidad se opone radicalmente a la de desarrollo sustentable, principalmente, en cuanto a que ésta última, acorde con su
interpretación hegemónica, continúa postulando el
desarrollo dentro de los moldes capitalistas (García,
1999). Aunque no ignorarnos el sentido de significación del enunciado original de desarrollo sustentable en la formulación de políticas públicas de Amapá,
de 1994 a 2002, que abrió posibilidades de aplicación con base en priorizar el desarrollo económico,
social, cultural y educacional de los grupos más pobres y excluidos (Castro, 1998) 3 •

3

Amapá es un estado de la Amazonia brasileña fronterizo con la
Guyana Francesa. De 1994 a 2002, el entonces gobernador adoptó

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

Durante la búsqueda de una definición de sus
tentabilidad acorde con el significado que le confiero a la misma, encontré a Dobson ( 1999: 12), quien
afirma que la posibilidad de aplicar la sustentabilidad presupone cambiar los fundamentos del sistema
capitalista. Al relacionar ésta con la organización de
la sociedad, Dobson (1999: 13) considera que "la
sociedad sustentable es una sociedad utópica en el
sentido estricto del término". La utopía de la sociedad sustentable es explicada en la definición de
Rodrigues (1997: 159), quien sostiene que:
Solidaridad y cooperación son principios a ser recuperados por la sociedad, a partir de sus diversas comwúdades
e instituciones. Por eso los términos 'sociedad sustentable' _ _ _ _ _ _,..

y 'comwúdad sustentable' han sido utiliz.ados con mue
frecuencia. Una sociedad sustentable puede definirs,c:-- - - - - como la que vive y se desarrolla integrada a la naturaleza,,- - - - - -~
considerándola un bien común. Respeta la diversidad bi:l
lógica y sociocultural de la vida. Está centrada en el pleno

1

ejercicio responsable y consecuente de la ciudadanía, con)
la distnbución equitativa de la riqueza que genera. No

utiliz.a más de lo que puede renovarse y favorece condi - - - - - - - "
ciones de vida digna para las generaciones actuales y fu
turas.

Apoyándose en varios autores (Robert Costanza,Joan Martinez-Aliery Herman Daly, interalia),
Guimaraes (2003: 62-63) cita como principios de la
sustentabilidad los siguientes:
...tener una tasa de explotación igual o menor que la tasa
de regeneración de los recursos naturales (como agua,
animales, vegetales, suelo, etc.); sustituye los recursos no
renovables o que son limitados (como el petróleo), por

la perspectiva de desarrollo sustentable conforme a Jo explicitado,
como eje de todas las políticas públicas del estado. Destacándose
las relacionadas con la educación, salud, ciencia y cultura. Fue la
primera iniciativa de este tipo en Brasil. Debido a las disputas
internas por el poder entre grupos políticos del gobierno la propuesta no tuvo continuidad.

91

�ñones_para...uJHLafJenclL amlüental- - - - - - - - - - -- -

Reflexiones .para una agenda ambiental
Ciencia y sustentabilidad

ciencia y sustentabilidad

renovables; los recursos no renovables uólizados deben
ser aquellos que puedan ser reciclados y reuólizados para
que se disminuya la tasa de extracción y de dispersión de
los residuos; aquellos contaminados que pueden ser
biodegradados y reintegrados a los ciclos naturales deben
tener una tasa de emisión igual o menor que su tasa de
asimilación; la contaminación que no sea biodegradable
ni se reintegre a los ciclos de materia, y que se acumula
indefinidamente (como contaminación radioactiva y alguna química) debe ser prohibida su emisión, finalmente, debe haber una selección de tecnologías según su eficiencia, debe haber también un principio general de pre-

caución tecnológica (dada la complejidad de los proce-

sos, interrelaciones y efectos).

Los argumentos anteriores dejan en claro que
la noción de sustentabilidad involucra dimensiones
folíticas, sociales, culturales y biológicas que exigen
una extensa producción y difusión de conocirnienrtos y de principios ético-políticos. Por tanto, es en el
espacio de las prácticas sociales cotidianas y en la
producción de conocimientos transdisciplinarios,
donde se da el primer embate político para la concreción de la sustentabilidad.
Con un fuerte componente utópico, me pregunto si en estos tiempos de tanta desilusión con la
acropolítica y sus instituciones locales e internacionales, la ciencia de y para la sustentabilidad tendrá
condiciones de convocar a nuevos investigadores dispuestos a usar y enfrentar al sistema de financiamiento, legitimación y difusión del conocimiento científico existente y, aun así, afirmarse en el espacio público.
En otras palabras, ¿Cómo enfrentar la poderosa ciencia volcada hacia concepciones belicistas y de desarrollo económico, que pretende ser única, permanente,
hegemónica y dueña de los principios y métodos correctos, "racionales" y adecuados?
Por ello, es necesario tener claro que la opción
por la "ciencia sustentable", aunque sea una urgencia social planetaria, implica hacer elecciones y rupturas que podrían ser muy costosas a los individuos

92

e instituciones que a ella se adhieran. Implica también defender un área científica y política que contiene altos riesgos e incertidumbre.
A este respecto, y si bien las nociones de riesgo
e incertidumbre son características de la ciencia y
sociedad contemporáneas (véase Beck, 2004), inclusive de algunas distantes de las premisas de la sustentabilidad, se obser va una vez más en la "ciencia
normal" un riguroso alineamiento a las normas y
reglas consolidadas, herederas del positivismo y del
cientificismo empirista, que buscan eliminar los riesgos y descalificar la incertidumbre.
En el contexto político, científico y cultural
descrito, la educación ambiental tiene una historia
que ayuda a la comprensión de los embates arriba
mencionados. AJ igual que otros campos, la educación ambiental surge en Brasil con los movimientos
sociales del periodo final del régimen militar ( 19641984) . Estos movimientos sociales minoritarios
aglutinaban una gran parcela de la intelectualidad
brasileña que se oponía al modelo político, económico, cultural, social y ecológico de los militares en el
poder. Involucraba a renombrados profesores, investigadores, artistas y jóvenes estudiantes universitarios en formación en las más diversas tendencias de
pensamiento político de izquierda, así como a obreros, sindicalistas y activistas influenciados por la Teología de la L iberación.
En el movimiento por el retorno a la democracia en el país, el movimiento ambientalista era uno
de los más activos pese al pequeño número de sus
integrantes, pero es desde ahí que se expande la perspectiva de la educación ambiental (Pelicioni, 2002).
Practicada inicialmente por biólogos y profesionales
de áreas afines como agronomía y salud pública\ tres
décadas después podemos decir que la educación

• Reconocemos aquí el papel precursor que tuvieron, entre otros,
Angelo Machado, Denise del Rey, Kazue Matsushima, José
Lutzemberger, Miguel AbeUá y Nicia WendeU de Magalhiies.

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO-AGOSTO 2006

ambiental brasileña ya ha conquistado legitimidad
en los espacios políticos y científicos.
Un estudio muestra que de 1984 a 2002 fueron producidas en Brasil y por brasileños en el exterior, una tesis de libre docencia, 40 tesis doctorales y
244 disertaciones de maestría (Reigota, 2002b) 5 . Esta
vasta producción presenta características científicas
y políticas significativas. Una de ellas, digna de análisis más profundos, es su cartografia; es decir, los
espacios institucionales que han acogido la investigación en educación ambiental en Brasil. Es significativo que la mayor parte de esa producción provenga de programas de postgrado en educación (18 tesis

s A la fecha (noviembre d e 2005), los datos se han incrementado
a una tesis de libre docencia, 54 de doctorado y 362 disertaciones de maestría.

y 140 disertaciones) de diversas universidades brasileñas y extranjeras.
En el estudio de referencia se analizaron también los aspectos relativos al contenido, las bases teórico-metodológicas, las perspectivas políticas y la temática ambiental de dichas tesis y disertaciones.
Debido al espacio disponible, en el presente artículo
me he centrado únicamente en el análisis de los datos cuantitativos atinentes a los aspectos cartográficos.
Como también ocurrió en otras partes de
América Latina (p.ej. México), la cartografia de la
educación ambiental en Brasil da cuenta del desplazamiento desde una perspectiva surgida y desarrollada inicialmente en los movimientos sociales y en
las ciencias naturales hacia las universidades en busca de fundamentación teórica en las ciencias sociales
y humanas, sobre todo, en la educación. Este tránsi93

�•

Reflexiones__para una--.agenda .ambiental

s_panL.IIIICLilgenda ambiennn-.- - - - - - - - - ------

Ciencia y sustentabilidad

Ciencia y susumtabilidad

o es un cambio sustantivo, considerando que las
'bases epistemológicas predominantes en los estudios
de las ciencias naturales respecto de las ciencias sociales y humanas son cualitativamente distintas ene sí, y sentó las bases para construir una educación
ambiental con aportes multidisciplinarios y una comunidad educativa polifacética.
Otra característica importante a tener en cuenta
es que desde el inicio de los años ochenta hasta por
lo menos la segunda mitad de los años noventa, se
dio el predominio del pensamiento pedagógico marxista en los principales y más influyentes departamentos de postgrado en educación de Brasil. Los
principales exponentes de este pensamiento nunca
escondieron que eran refractarios a los cuestionamientos y perspectivas pedagógicas y políticas de la
educación ambiental (Reigota, 2003b). Cuando la
educación ambiental se incorpora a los programas
~e postgrado en educación, empezó a acontecer un
giro en este desdén, que puede verse como una confrontación epistemológica y política entre corrientes
más o menos afines a la critica radical del capitalismo. No obstante, a mi juicio, el giro se adscribe más
a un proceso de deconstrucción de concepciones
críticas hegemónicas de educación, así como a la iden. 1cación de constructos científicos y políticos que,
si bien no están afiliados al ideario marxista (más
ideológico que epistemológico), no niegan su herencia y potencial critico.
Evidentemente que al aludir sólo a los datos
cuantitativos del estudio de referencia, no estoy proporcionando suficientes bases para un análisis apropiado, por lo que asumo el riesgo de exponer una
intuición y, como alerta Renato Janine Ribeiro, " todo
lo que huele a intuición sufre de una cierta desconfianza" (Couto, 2000: 117). Exploraré a profundidad la hipótesis del giro al que he aludido en otro
trabajo, a partir del arribo de la educación ambiental
a los programas de postgrado en educación y en otras
áreas de conocimiento, destacando la trayectoria y la
recepción de los investigadores del área.

_______

- -------

,...,.,

94

Considero como trayectoria el proceso de formación profesional y política y las opciones, desvíos,
apoyos y estímulos que cada investigador ha recorrido a lo largo de su carrera y, como recepción, la acogida
dada a los investigadores y a sus ideas sobre educación ambiental y, para los fines de este ensayo,
explicitando los encuentros y desencuentros con sus
asesores, así como las características teóricas, metodológicas y políticas de los programas de postgrado
donde realizaron sus trabajos (Carvalho, 200 1;
Reigota, 2003a; Reigota, Possas y Ribeiro, 2003).
Estoy convencido de que el análisis de la trayectoria y la recepción de los investigadores en educación ambiental podrá revelar el proceso de constitución de un área de conocimiento, a través de
migraciones, infiltraciones y una perspectiva rizomática que apuntan hacia " una transversalidad entre las
variadas áreas del saber, integrándolas, si no en su
totalidad, por lo menos de forma mucho más incluyente, posibilitando conexiones inimaginables" (Gallo, 2003: 96). De manera provisional toda vez que
el estudio no ha sido concluido, argumentaré sobre
la trayectoria de algunos investigadores, con base en
el análisis del proceso de elaboración de una muestra de tesis de doctorado defendidas en varios departamentos y áreas de conocimiento, que presentan características especiales de ruptura, de audacia,
de pertinencia, de articulación crítica de conocimientos y de construcción paradigmáticas.
1. Maria Auxiliadora Teixeira Ribeiro defendió su
tesis de doctorado en psicología social, La perspectiva dialógica en la comprensión de problemas sociales: el
caso de la pesca de corral en Ipioca - Maceió-AL en
2003, en la Pontificia Universidad Católica de Sao
Paulo. En su estudio enfatiza el conocimiento de los
pescadores y pescadoras sobre aspectos fisicos, químicos y biológicos de las especies marinas y las representaciones que ellos y ellas tienen sobre la necesidad de educar a la población y a los nuevos/futuros
pescadores sobre ecología y sobre los riesgos de esa

I

'TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21 : ENER&lt;MGOSTO 2006

actividad cotidiana. Fue asesorada
por Mary Jane Paris Spink, doctora
en psicología social por la London
School of Economics and Political
Science. La tesis de Teixeira Ribeiro
se fundamenta en corrientes teóricas
sobre la producción de sentidos, en
estudios culturales, de desarrollo humano, ecológicos, económicos (con
enfoque de sustentabilidad) y de educación ambiental. La tesis ha sido clasificada como de educación política
de participación e intervención ciudadana.
La autora relata en discretos
pasajes cómo de su formación en
psicología (licenciatura y maestría)
por la Universidad de Sao Paulo, usr,
con perspectiva conductista, migra
hacia la psicología social que enfatiza las identidades, los sentidos y los
significados atribuidos por los sujetos, en una perspectiva teórica que le
da reputación al departamento de
psicología social de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Sao
Paulo. La "recepción" en la PUC hizo
sentir a la autora que existían condiciones de dialogar con los fundamentos de la sustentabilidad y de la educación ambiental, caracterizada como
política, participativa y dialógica.
Concluido su doctorado, la investigadora profundiza en esa perspectiva en su trabajo en el departamento
de psicología en la Universidad Federal de Alagoas.
2. Eraldo Costa-Neto defendió la tesis, Etnoentomología en el poblado de
Pedra Branca, municipio de Santa

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1 ENERo.AGOSTO 2006

1

Teresila, Bahía:un estudio de caso en las
interacciones seres humanos-insectos, en
2003 en el departamento de postgrado en ecología y recursos naturales de
la Universidad Federal de San Carlos; fue asesorado por Josué Marques
Pacheco (Entomologista, doctor poi;
la Universidad de San Pablo) . En el
trabajo de Costa-Neto, es evidente la
influencia del pensamiento y las propuestas de etnoecología de los estudios hechos por Darell Posey. Incluso
la tesis le está dedicada ya que se considera heredero y continuador de su
obra. El autor tiene publicaciones internacionales en la materia (CostaNeto y Pacheco, 2003), y coordina un
equipo de jóvenes investigadores de
iniciación científica en la Universidad
Estatal de Feira de Santana.
Al investigar los etnoconocimientos sobre los insectos en una pequeña comunidad en el interior de
Bahía, los describe y los compara con
el conocimiento científico convencional. Al explicar la vida cotidiana de esa
comunidad en su relación con los insectos, Costa-Neto dialoga con la antropología, etnografía, psicología, educación ambiental, literatura y cultura
popular. Sus análisis y osadas sugerencias son rupturales; por ejemplo,
cuando destaca el valor nutritivo de
determinadas especies de insectos que
podrían utilizarse como alimento si
mediante la educación se modificaran
hábitos, preconceptos y representaciones hostiles6 • Se enfatizan también al• N. de T. En el centro y sur de México, desde
tiempos prehispánicos se aprovechan varios tipos de insectos como fuente de proteína ani-

95

�·ones....para..111HLagencla ambienllalL-- - - - - - - - - - - -.. . . ;

i!,i,...- -- - - - - - - ~ - ---efl.e.xlones...pam una genda ambiental
Ciencia y sustentabilidad

iencia y sustentabilidad

~as posibilidades económicas, sociales y ecológicas de los insectos, aproximándose a la noción de
----------sustentabilidad.
Andréa Focesi Pelicioni defendió su tesis Educación ambiental: límites y posibilidades de una acción
transformadora, en 2002 en la Facultad de Salud Pú. blica de la Universidad, con la asesoría de la geógraa Helena Ribeiro Sobral (doctora en geografia por
la universidad de Sao Paulo). En la tesis se analizan
las representaciones de medio ambiente y de educación ambiental de los alumnos del curso de "Especialización en educación ambiental" de la Facultad
tle Salud Pública de la Universidad de Sao Paulo,
evaluando así el mismo y analizando cómo la cuestión ambiental, vía educación, fue acogida, puesta
en marcha e institucionalizada en esa tradicional institución. Apoyada en la teoría de las representaciones sociales aunque distanciándose de la corriente
,'fuertemente marcada por métodos experimentales y
cuantitativos, Focesi Pelicioni hace un apurado análisis del discurso de un grupo de profesionales de la
educación ambiental que actúan principalmente en
la ciudad de Sao Paulo y quienes buscan en la USP
¡referencias teóricas que puedan ampliar sus práctilcas pedagógicas e intervenciones políticas cotidiaas. El pensamiento pedagógico de Paulo Freire po-

111'!1..,.,._ _ _ _ __.; 3.

mal, entre otros, los chinicuiles o gusanos de maguey (Hipopta
Agavis lepidóptero de la familia Cossúiae), las hormigas chicatanas
o tzicateras, los chapulines (Tettigonia viridissima), los tlilazcátl o
escamoles (larvas de hormigas de las especies Liometopum
apiculatum y Peltophorus pol,ymitus) y los jumiles (orden Hemíptera
de la familia Pentatomidae y Coricidae, cuyo número de especies
asciende a 23), éstos últimos incluso se comen vivos pues tienen
un sabor picoso (lo mismo que las chicatanas) que encanta a los
mexicanos. La cantidad de proteínas de los jumiles es alta, podría
decirse que más de la mitad de su peso son proteínas, las cuales
se acercan al contenido de la carne de res (50 a 70% de proteínas
en base seca). Dos especies (Atizies taxcoensis y Euchistus strennus)
poseen 47.0 y 48.66% de aminoácidos indispensables. Debido a
la calidad de sus proteínas se podría dar una calificación química
del 10% para Atizies con digestibilidad del 63.98% con base en
materia seca, por lo cual podrían ser considerados como un concentrado proteínico.

96

sibilitó a la autora analizar los limites y el potencial
de la educación ambiental, no sólo en la Facultad de
Salud Pública de la USP, sino también en una ciudad
con los desafíos de Sao Paulo. La autora está formada en geografia por la USP y en administración de
empresas por la Fundación Getulio Vargas. Realizó
su maestría en la Facultad de Salud Pública (Pelicioni,
1998), con la asesoría de la profesora Helena Ribeiro
Sobra!. En su disertación utiliza el concepto de percepción, con referencias teóricas en la geografia y en
la psicología ambiental. Su trayectoria transita de las
percepciones a las representaciones sociales del medio ambiente, lo que le permite manejar conceptos originados en concepciones epistemológicas distintas, pero
que contribuyen a obtener una mejor comprensión de
cómo las personas "perciben" (en los aspectos sensoriales, cognitivos y biológicos) y "representan" (en lo
imaginario, en la cultura y en las interacciones y prácticas sociales) el medio ambiente7 •
4.- Valdo Hermes l. Barcelos defendió su tesis en
educación, Ecología, literatura y educación ambiental:
la contribución de Octavio Paz, en la Universidad Federal de Santa Catarina, UFSC, con la asesoría de
Clélia María Nascirnento Schulze (doctora en psicología social por la universidad de Bristol). El autor
hace importantes, audaces y originales contribuciones
a la educación ambiental al tomar como referencia la
obra del conocido escritor y ensayista mexicano8 •
Al buscar fundamentos para una propuesta de
educación ambiental en la obra de Octavio Paz,
Barcelos invierte el flujo del movimiento de ideas,
rompe fronteras del conocimiento y se adentra en
los inevitables y aun tenues diálogos entre el irnagi-

7

Cabe destacar que la investigadora es hija de Maria Cecilia Focesi
Pelicioni, autora de la única tesis de libre docencia hasta el momento que se enfoca explícitamente en la educación ambiental
(Pelicioni, 2000). Actualmente, Andréa Pelicioni es profesora del
Curso de Enfermería del Centro Universitario Facultades Metropolitanas Unidas en Sao Paulo.
8
N. de T. Octavio Paz fue Premio Nóbel de Literatura en 1990.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Valdo Barcelos tiene formación en veterinaria
por la Universidad Federal de Santa María y la maestría en educación por la misma universidad, donde
también es profesor en el Departamento de Administración Escolar.

nario ficcional y el imaginario social, entre la teoría
literaria y la teoría de las representaciones sociales.
En un artículo basado en su tesis, Barcelos (2003:
45) observa:

5. Lorenzo Zancanaro (1999) defendió su tesis en
educación, El concepto de responsabilidad en Hans
Jonas, en 1999 en la Universidad de Campinas con
la asesoría de Newton Aquiles von Zuben, doctor en
filosofia por la Universidad Católica de Lovaina, traductor de Martin Buber y Gilbert Hottois. Zancanaro
hace un profundo análisis de las contribuciones del
influyente pensador alemán Hans Jonas, aún poco
conocido y estudiado en Brasil.
Recorriendo una vasta bibliografia publicada
en inglés, francés, italiano, español y alemán, el autor_______.
analizó las contribuciones del filósofo y teólogo qu.1..r-,_______,
influyó fuertemente en el movimiento ecologista ale
mán, así como en la constitución del Partido Verde.
Con base en el concepto de responsabilidad en la
tradición filosófica europea (responsabilidad con las
1
generaciones actuales y futuras y con todas las espe-- - ~ - - - . . c
cies), el autor analiza cómo la noción de responsabilidad sugerida por Jonas debe incorporarse a la educación contemporánea9 . En un pasaje de un artículo
pautado en su tesis, Zancanaro (2003: 57-58) lo explica de esta forma:
...nuestra reflexión está basada en Hans Jonas debido a
que sus obras reflejan el panorama de nuestra situación.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, a resultas de

...existe un lugar donde necesariamente prosa y poesía
requieren coexistir: es el espacio de la educación. Ya que

una experiencia personal, se desencanta de los rumbos
de la tecnología. Surgía en el horizonte un pcx!er tecnoló-

están tan próximas territorialmente ¿será imposible soñarlas habitando este territorio de forma prosaica y poéti-

cando cambios radicales en el actuar, además de serios

gico omnipotente, utópico y de efectos perversos provo-

ca? En signos de rotación, Paz compara la prosa con la
marcha y la poesía con la danza. Cabe elegir lo que quere-

riesgos y amenazas a la vida (Proyecto Manhattan,Apolo
y Genoma Humano) y la biotecnología con posibilidades

mos: si marchar o danzar. No tengo dudas sobre la elección más adecuada para la educación. Me quedo con la
danza.

TRAYECTORIAS : AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

9

La noción de responsabilidad no es universal conforme podemos observarlo en la cultura hindú, china, africana (Camaroes,
Senegal) o Malasia (Sizoo, 2000: 47-49).

97

�dones,-111amu1n11-ataenlklum111il·u11e1L____~----------..:.l

~ - - -- - - - ~ - ~ - -Reflexiones para una agenda ambiental

Ciencia y sustentabilidad

Ciencia y sustentabilidad

de transformaciones aleatorias del hombre y de la naturaleza.

En otro pasaje, Zancanaro (2003: 79) escribe:
...la hbertad define la posición de Jonas dentro del concepto de responsabilidad. Somos hbres en el uso de nuestros poderes; sin embargo, el imperativo ontológico de la

vida nos obliga a respetar las otras fornlaS de vida porque
su existencia implica directamente la continuidad de la
humanidad.

El autor tiene formación en teología y filosofia
or la Pontificia Universidad Católica de Campinas,
PUCCAMP, y es profesor en el Departamento de Filosofia de la Universidad Estatal de Londrina, UEL. Sus
estudios relacionando la responsabilidad con la educación, dieron origen a la disciplina ecología y eduación en el curso de especialización en bioética de
a UEL.
Con esos pocos datos cuantitativos y algunos
ejemplos destacados de la producción académica
brasileña en educación ambiental (ramificaciones,
rupturas, diálogos y construcciones paradigmáticas
que atraviesan la trayectoria de los autores consideados), la educación ambiental ha ido conquistando
egitimidad en el escenario de la producción científica, lo que se cristalizó en 2004 cuando fue incluida
como un área de conocimiento de la educación por
la Asociación Nacional de Investigación en Educación (ANPEE) 1º.
Para finalizar, a efecto de que la ciencia contemporánea pueda incorporar la noción de sustentabilidad, como he intentado explicar, o sea, para que

'º En 1997 en Guarapari, durante la realización del IV Foro de
Educación Ambiental, Eunice S. Tein propuso a Isabel Carvalho,
Valdo Barcelos y a mí, que constituyésemos un grupo de trabajo
sobre educación ambiental en la ANPED. Simultáneamente en
Río de Janeiro, Hedy Vasconcelos y Alexandre de Gusmao Pedrin.i
se reunían con el mismo objetivo. Ello dio origen al Grupo de
Estudios en 2003-2004, proceso que culminó con la aprobación
por aclamación del Grupo de Trabajo en 2004, durante la asam98

contribuya a la construcción de una sociedad justa,
democrática y ecológicamente responsable, hay un
largo camino a recorrer, pero los hechos e investigaciones manifiestan que el proceso se ha iniciado. A la
luz de los desafios ambientales planetarios y particularmente los brasileños, la comunidad científica y la
intelligentsia (Reigota, 1999) no podrán soslayar sus
responsabilidades políticas y éticas en la producción
de conocimientos y en la formación de las nuevas
generaciones de investigadores en educación ambiental. Por tanto, es importante insistir en que no existe
ciencia neutral y la que se construye en la perspectiva de la sustentabilidad es una ciencia incipiente,
controversia!, que duda de sus resultados y aplicaciones, pero que está convencida de su pertinencia y
compromiso político, así como del imperativo de una
mejor y más adecuada competencia técnica.
El hacer ciencia con esa perspectiva implica
también que el investigador se sitúe en un desafiante
proceso de aprendizaje, en el cual:
...aprender es para el ratón en el laberinto, es para el
perro que escarba su agujero; es para quién busca, pero
que no sabe lo que va a encontrar, pero que era algo que
no había sido buscado. Es, en este aspecto, que el aprendizaje se coloca fuera de cualquier control (Gallo, 2003:
80).

De esa forma, la historia de la educación ambiental brasileña, la trayectoria y acogida de algunos
de sus sujetos que investigan aporta elementos para
mostrar que, a pesar de todos los obstáculos, otro
tipo de ciencia tiende a consolidarse; una en la que
su principal argumento y precario capital simbólico
acumulado hasta el momento ha sido la pertinencia
y la insistencia de aquellos que constituimos esa minoría en la comunidad científica. Si conseguiremos
construir o no la sociedad sustentable es una cues-

blea general de asociados de la ANPED, celebrada en Caxambu.
www.anped.org.br/educacaoambiental

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO-AGOSTO 2006

tión que continuará siendo nuestra constante duda y
utopía. -&amp;,,

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Traducción de Edgar Gonzá/ez Gaudia1w
Recibido: diciembre de 2005
Aceptado: marzo de 2006

99

�.-

TEORÍA

TEORIA

Configuración y significado

Configuración y significado
Educación para el desa"o//o sustentable
EDGAR]AVIER GüNZÁLEZ GAUDIANO

A John Srnytht

U

n sinnúmero de debates y controversias se
han producido durante los últimos diez
años sobre la Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS) y su inserción en la
lógica dominante de la corriente neoliberal de la econonúa. Los educadores ambientales se han visto interpelados por este nuevo concepto, si bien para un
gran grupo de ellos la EDS es percibida como un estadio superior de la evolución del campo de la Educación Ambiental (EA). Esta percepción permite darle
más coherencia a las acciones dirigidas a la conservación del ambiente, al alinearse a los términos actuales
no sólo de la política ambiental, sino también de la
política social, la política económica y la política política. Veamos.
Numerosos planteamientos sobre la EDS reconocen una opacidad conceptual que deriva de la confusión que gravita en torno al propio concepto de
desarrollo sustentable. Pero para la UNESCO la EDS se
integra por diez campos emergentes, que dan origen
a un nuevo campo multidimensional, polifacético y,
según la UNESCO, acorde con el perfil de los nuevos
tiempos 1• Se trata de una estrategia simplista, pero
efectiva a la vista del gran público.
1

El planteamiento de los temas que integran la EDS no surgió
del proceso de formulación del esquema de implantación, sino
que responde a una propuesta que la UNESCO ya había presentado en la tercera Prepcom de la WCSD, el 25 de marzo de 2002
(UNESCO, 2002).

100

l.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
1O.

Reducción de la pobreza
Equidad de género
Promoción de la salud
Conservación y protección ambiental
Transformación rural
Derechos humanos
Entendimiento intercultural y paz
Producción y consumo sustentable
Diversidad cultural
Tecnologías de la información y la comunicación

¿Quién podría estar en desacuerdo con la integración de la conservación y protección ambiental,
la reducción de la pobreza, los derechos humanos, la
diversidad cultural, la equidad de género y el cuestionamiento al consumismo, por ejemplo? De hecho,
dicha integración ha sido un esfuerzo deliberado de
muchos educadores ambientales en América Latina
y El Caribe, para intentar responder mejor a los complejos desafíos por educar en un mundo surcado por
crisis de todo tipo. Es curioso que la opacidad conceptual de la EDS quiera resolverse proponiendo una
configuración inclusiva con demarcaciones lábiles
entre sus elementos constituyentes. Analizaré esto más
adelante.
Un problema de facto que surge para la instrumentación de la EDS es que al parecer sólo los
educadores ambientales hemos estado polemizando
TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

-a favor o en contra- sobre la misma. Los educadores de los otros campos implicados no manifiestan
estar enterados o interesados en la entrada en vigor
de un decenio que involucra su quehacer.
Es reconocido que los resultados de la EA a lo
largo de los treinta años desde su surgimiento han
sido precarios y en poco han contribuido a modificar el acelerado proceso de degradación ambiental
mundial, principalmente determinado por un estilo
de desarrollo en franca expansión. Después de estas
tres décadas, sigue siendo emergente2• Es emergente
en lo político por su ubicación vis-a-vis la centralidad de las prácticas educativas y de gestión ambiental, donde no deja de ser un discurso periférico. En
2

Un proceso es emergente no por lo reciente de su aparición,
sino porque constituye una nueva configuración de sentido que
propone nuevas preguntas y que implica diferentes formas y grados de ruptura que luchan por desplazar la o las sedimentadas
configuraciones anteriores. Es, por lo mismo, un proceso de
resignificación. La emergencia también refiere a la relación de
marginalidad que guarda respecto de la centralidad de la estructura.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Jo conceptual porque no sólo son vigentes sus preguntas, sino porque continúa preguntando y poniendo en tensión los valores que hegemonizan el mundo social.
Sin embargo, también hay que admitir que a
nivel mundial mutatis mutandis la EA ha venido
posicionándose -no sin problemas- tanto en las políticas de gestión ambiental como en las de gestión
educativa, así como incorporando un creciente contingente de nuevos adeptos. Por eso llamaron tanto
la atención los intentos de la UNESCO, desde la Cumbre de Río ( 1992) pero sobre todo a partir de la
Conferencia de Tesalónica (1997), por extender el
acta de defunción de la EA.
Los diez años entre Río y Johannesburgo dejaron ver con mucha claridad que el peso relativo que
el factor ambiental había adquirido en las dos décadas anteriores se encontraba en un claro retroceso.
Ello se aceleró con la prominencia mundial que adquirió el combate al terrorismo después de los lamentables sucesos del 11 de septiembre de 2001. La
sustantiva disminución de los montos asignados al
financiamiento de proyectos (GEF), la resistencia para
ratificar las convenciones ambientales y la crisis de
gobernanza de los organismos ambientales de Naciones Unidas, son sólo algunos ejemplos de ese debilitamiento.
Los insignificantes acuerdos en materia de educación que consigna el Plan de Aplicación Internacional surgido de la Cumbre de Johannesburgo ya
habían sido prácticamente aprobados antes de la
cuarta reunión preparatoria celebrada en Bali, Indonesia. Lo educativo no era, ni con mucho, un asunto
de preocupación y de disputa en las deliberaciones.
De ahí que los "compromisos" aprobados no establecen metas concretas, salvo las ya convenidas en el
Marco de Acción de Educación para Todos de Dakar,
que supuestamente representaban un piso básico que
se ha convertido en techo. Además, es muy poco lo
que puede esperarse de aportaciones voluntarias y
de "compromisos" que no involucran a los países

101

�TEORÍA
TEORÍA

Configuración y significado

Configuración y significado

desarrollados, corno si el problema del deterioro
ambiental fuera sólo debido a la pobreza.
Al promoverse la EDS queda claro que los devaneos de la UNESCO por recuperar la participación
de los Estados Unidos dentro del organismo, han
implicado una respuesta puntual al malestar que produce lo ambiental dentro del mundo de los negocios
as usual. No es aventurado anticipar que ocurrirá lo
mismo que con la EA, donde la UNESCO ha sido la
agencia responsable (task manager) del Capítulo 36
de la Agenda 21 y lo fue del Programa Internacional
de Educación Ambiental (PIEA), es decir, ocurrirá
casi nada a resultas de la propia acción de la UNESCO.
Los cuatro millones de dólares anuales que el PNUMA
canalizó a la UNESCO durante los veinte años de aplicación del PIEA (1975-1995) fueron empleados para

Al promoverse la EDS
queda claro que los
devaneos de la UNESCO
por recuperar la
participación de los
Estados Unidos dentro del
organismo) han implicado
una respuesta puntual al
malestar que produce lo
ambiental dentro del
mundo de los negocios
as usual.

102

pagar una ineficiente burocracia y un programa editorial que promovió precisamente la visión de EA que
posteriormente consideró rebasada y con una orientación predominante acorde con la visión de los países desarrollados, es decir propuestas educativas con
un enfoque asistencialista.
En otros trabajos (González Gaudiano, 1998;
1999) he afirmado que la serie editorial del PIEA estuvo escrita básicamente por educadores ambientales de los países desarrollados, lo cual hacía evidente
el desdén institucional hacia las experiencias llevadas al cabo en países en desarrollo. Los escasos títulos de esa serie que fueron asignados a educadores
de países en desarrollo, fueron anglófonos Gamaica
e India) y los borradores producidos por éstos fueron revisados y aprobados por un especialista de la
Universidad de Columbia, el Prof. Willard Jacobson,
quien redactó la versión fmal. Lo paradójico es que
justo esas experiencias que fueron desdeñadas por el
PIEA, enfatizaban la vinculación entre los problemas
ambientales con el contexto social, sobre todo rural,
que se producían al margen de la escuela por su pre-·
caria institucionalización; por lo tanto, las propues~
tas estaban orientadas principalmente a población
adulta y construían una EA imbricada con un proyecto comunitario de mayor alcance, lo cual se está
ahora promoviendo como EDS. En palabras de
Annette Gough ( 1997: 36) "Este silenciamiento de
las perspectivas no-occidentales en el discurso dominante de la educación ambiental es un asunto en
marcha y un desafio para el futuro de la propia educación ambiental",
Es tan fácil ver la escasa disposición a encabezar verdaderamente un proceso activo del que pueda esperarse una diferencia al cabo del periodo que,
a estas fechas al menos en la región de América Latina y El Caribe, la UNESCO no ha emitido ni siquiera una circular sobre el decenio y el tema no ha sido
incluido en ninguna de las agendas de las reuniones
del Foro de Ministros de Educación de América Latina y El Caribe, que se celebran cada dos años.

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

LA EDS, UNA NUEVA CONFIGURACIÓN
DISCURSIVA3
En este marco surge la EDS como un elusivo conjunto temático que tiende a configurar un nuevo discurso; esto es, un incipiente sistema de significación en
vías de articulación, ya que sus identidades temáticas diferenciales han sido, en muchos aspectos, constitutivamente autónomas. Se trata de identidades articuladas entre sí en formas y grados muy variables e
incluso, puede decirse, que no articuladas (dispersas) como conjunto sistémico. Una imagen que puede ayudarnos a representar esto es la noción de archipiélago (Lyotard, 1988; De Alba, 1995: 146- 147)
empleada para describir metafóricamente la dispersión, la diversidad y la multiplicidad de configuraciones discursivas. Aunque configuración es una
noción usada por numerosos autores (Bourdieu,
Laclau, Ricouer, Foucault, Derrida, etc.) en una gran
3 Robert Prescott (2002) en Tilbury y Wortman (2004) apunta
que " ... hoy ningún país es sustentable y ni siquiera está cerca de
serlo... Nadie sabe cómo encontrar esas nuevas demandas. No
hay una receta probada para el éxito. De hecho, nadie tiene una
idea clara de lo que debería lograrse. Avanzando hacia nuevas
formas de vivir más deseables, equitativas, y sustentables es como
nos aproximaremos a un país que nunca ha existido con geografia y principios de navegación, pero sin mapa o compás. No
sabemos cómo será ese destino, ni podemos decir cómo llegar
ahí, ni siquiera estamos seguros de la dirección que debemos tomar ..." La presentación de este estudio menciona que "The
Wellbeing of Natiom apunta en esa dirección combinando indicadores de bienestar humano con los de sustentabilidad ambiental
para construir una imagen más comprensiva del estado de nuestro mundo ... El autor combina 36 indicadores de salud, población, economía, educación, comunicación, libertad, paz, delincuencia y equidad en un Índice de Bienestar Humano (Human
Wellbeing Jndex), y 51 indicadores de calidad del suelo, áreas protegidas, calidad del agua, suministro de agua, atmósfera global,
calidad del aire, diversidad de especies, uso de energía, y presión
sobre los recursos naturales, en un Índice de Bienestar del Ecosistema (Ecosystem Wellbeing Jndex,). Ambos índices se combinan
para constituir un Índice de Bienestar/Stress ( Wellbeing/Stress
lndex) que mide qué tanto el bienestar humano en cada país contribuye a la cantidad de stress que tiene lugar en el ambiente."
(fraducción libre). Es decir, no se trata de una simple opinión
sino de conclusiones de un estudio que se encuentra monitoreando
permanentemente indicadores.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII~ NÚM. 20-21

j

ENERO-AGOSTO 2006

cantidad de sentidos, nos interesa en este momento
entenderla corno configuración discursiva para explicar el carácter relacional de la constelación de elementos (Buenfil, 1995: 30), en este caso, de la EDS.
Una configuración discursiva se entiende como un
arreglo estructural que permite dar cuenta del carácter abierto, inestable, relacional y dinámico (en
movimiento) que subyace en toda estructuralidad
discursiva (Gómez-Sollano, 2001: 60-64)
Las identidades relativamente autónomas de
esta configuración discursiva, al ser diferentes entre
sí son, de algún modo, antagónicas y excluyentes. Sin
embargo, es muy importante percatarnos de que en
este sistema de significación denominado Educación
para el Desarrollo Sustentable, lo que vemos corno
un posible componente articulador de los elementos
diferenciales que lo integran es el hecho de que son
campos de intervención social que han generado diversas formas de disentir con el status quo. Son campos de fractura, de desedimentación de lo social. Son
precisamente los campos de intervención de muchos
de aquellos que concurren al Foro Social de Porto
Alegre.
Al crearse esta cadena de equivalencias vertebrada por la disensión con el status quo, paradójicamente se debilitan las identidades diferenciales individuales y se introduce un rasgo de universalidad y
de legitimidad. Esto es particularmente significativo
para la EA cuyo campo se denota como "conservación y protección ambiental." En el texto del marco
de referencia para el Esquema de Aplicación Internacional se define este campo en los términos siguientes:
Conservación y protección ambiental: No puede haber un desarrollo económico y social de largo plazo sobre
un planeta agotado. La educación para desarrollar un entendimiento general de la interdependencia y fragilidad
de los sistemas que sostienen la vida planetaria y la base
de los recursos naturales de los que depende el bienestar
humano, reside en el centro de la educación para el &lt;lesa-

103

�TEORÍA

TEORÍA

Configuración y significado

Configuración y significado

rrollo sustentable. Las prioridades de recursos clave identificadas en la Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sustentable incluyen: agua, energía, vivienda, agricultura y
biodiversidad--los temas que fueron denominados en Johannesburgo como la Agenda WEHAB4 • "La alfabetización ambiental" depende de tal entendimiento- y EFA5 y
UNI.D 6 son centrales para desarrollar la capacidad para

ese aprencfuaje.También involucra la capacidad para identificar las causas de raíz que amenazan al desarrollo sustentable, así como los valores, motivaciones y habilidades
para dirigirse a ellas (UNESCO, 2003). (Traducción libre).

Los términos de esta problematización dejan
entrever la dominancia de una concepción del ambiente como recurso natural, una conditio sine qua
non del desarrollo económico y social, para emplear
una de las categorías de Sauvé ( 1997: 13- 15).
Como podemos ver, no sólo la EA sino el conjunto de reivindicaciones particulares de cada identidad diferencial quedan subsumidas en este sistema
diferencial que las oscurece, deforma y coopta, convirtiéndose en un significante vacío. Al respecto,
Laclau (2000: 113-1 34) señala que es: " ... un lugar
vacío [por] que unifica al conjunto de las demandas
equivalenciales, ... [pero] en lo que concierne al contenido, no tiene uno que le sea propio, sino tan solo
el que le es dado por una articulación transitoria de
demandas equivalentes."
El ser un lugar vacío proviene de que la "disensión con el status quo" que representa el factor de
articulación de la cadena de equivalencias, es algo
abstracto y particular a cada identidad. El que sea
4

N. de T.: Por sus siglas en inglés (Water, Energy, Housing,
Agriculture and Biodiversity).
5
N. de T.: EFA remite por sus siglas en inglés a Education for Ali
(Educación paraTodos), conferencia mundial celebrada en Dakar,
Senegal en el año 2000.
6
N. de T.: UNW remite por sus siglas en inglés a United Nation
literacy Decade (Década d e las Naciones Unidas para la Alfabetización) periodo que comprende de 2003 a 2012 y que se traslapa
con el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable.

104

un significante vacío no implica que no tenga significado, sino que se produce un movimiento en el que
el significante se desprende (vaciamiento) de su significado específico, para asumir numerosos significados de una larga cadena de equivalencias. Es el
caso de lo que ha ocurrido con el significante "ecología" a partir de que comenzó a simbolizar múltiples procesos, políticas, discursos, productos, que no
necesariamente están en relación con el significado
original.
El status quo representa un punto nodal, un
significante maestro, también vacío que significa algo
distinto para cada identidad diferencial. Esto es, la
búsqueda de la equidad de género y del reconocimiento a la diversidad cultural, por poner un ejemplo, han sido luchas específicas históricamente determinadas que configuraron sus muy particulares
discursos y estrategias de oposición con el status quo.
En particular con los dos campos anteriores,
cabe destacar que ha habido el problema de que la
demanda de respeto a los usos y costumbres de los
pueblos indígenas en México, por destacar algunos
de sus rasgos, se ha enfrentado al hecho de que estas
culturas no suelen mostrar usos y costumbres socialmente equitativas respecto al género. Esta es una
muestra de los contrasentidos que pueden irse identificando en el conjunto significante. Contrasentidos
que están determinados por el orden de reivindicaciones y proclamas que cada identidad ha elevado
como centrales y prioritarias.
Así, cada eslabón de la cadena de equivalencias si bien conserva sus principales rasgos diferenciales adquiere una relativa universalización y, por
ende, la capacidad de representar al sistema diferencial en su conjunto (Laclau, 2000: 135). Por lo anterior, al carecer de un contenido propio, la EDS se ve
representada por el contenido de todas y cada una
de las identidades diferenciales que constituyen la
cadena de equivalencias. Retomando otra vez a
Laclau (2000: 137) esto confirma que toda articulación es contingente, así como que el momento

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO-AGOSTO 2006

articulatorio como tal va a ser un lugar vacío, en el
que los intentos para llenarlo de significado serán
siempre transitorios y sometidos a un permanente
cuestionamiento.

Las posturas integradas)
por el contrario) ven a las
TIC como la oportunidad
para superar rezagos
ancestrales) así como para
uniformar desigualdades
y homogeneizar
diferencias.

LAS TECNOLOGÍAS DE LA
INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN
El componente disruptivo del sistema diferencial temático de la EDS es el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), puesto que no es
un área de lo social, sino un instrumento. Diversas y
antagónicas posiciones se han expuesto sobre las TIC.
Emplearé como punto de partida para este somero
análisis las categorías que Umberto Eco (1999) popularizó en su ya clásico ensayo: Los apocalípticos y
los integrados.
Las posturas apocalípticas han censurado acremente a las T IC por suponer que son intrínsecamente perversas, deseducativas y deshumanizantes. Han
sido condenadas por considerarlas el vehículo por
excelencia de la desculturización y enajenación de la
sociedad contemporánea. Fue a partir de la década
de los ochenta que arreciaron las criticas sobre el
papel del conocimiento en las sociedades avanzadas
bajo el impacto de la transformación tecnológica.
Lyotard ( 1989) en La condición posmoderna, destacó
que el desarrollo tecnológico asegura la expansión
del capitalismo global y analizó el impacto combinado de las nuevas tecnologías en las dos principales
funciones del conocimiento: la investigación y la
transmisión del aprendizaje (Peters y Roberts, 1998).
Las posturas integradas, por el contrario, ven
a las TIC como la oportunidad para superar rezagos
ancestrales, así como para uniformar desigualdades
y homogeneizar diferencias. Tienen una confianza
desbordada sobre el potencial que representan y, en
el delirio de su exaltación, las TIC son concebidas
como el recurso para restituirle a los procesos educativos su promesa de transmutación social e individual. En otras palabras, los productos y sistemas tec-

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

nológicos digitales representan el puente para arribar a un futuro de plenitud, promisorio, según los
integrados7 •
En una perspectiva que pretende superar esta
marcada bipolaridad, Carbajal (2002: 158-159) propone una configuración -que denomina 'híbridoagonal' la cual sin dejar de reconocer la "diversidad
De hecho el Marco de Acción de Educación paraTodos de Dakar
advierte sobre los riesgos de las T IC y reconoce que podrían "contribuir a aumentar las desigualdades, fragilizar los lazos sociales y
amenazar la cohesión social". Pero la UNESCO lo resuelve en su
Marco de Referencia para un Esbozo de Plan de Aplicación Internacional para el Decenio (pág. 11) diciendo que estos riesgos
"se encuentra también en el progreso de la alfabetización y de la
educación para el desarrollo sustentable cuando el contexto local
es sensible .. . [por lo que todo es cosa] ... de saber cómo conjugar
la utilización de las TIC con los instrumentos tradicionales de
aprendizaje (papel y bolígrafo, gis y palabra, por ejemplo)". Véase UNESCO (2003).

7

105

�TEORÍA
TEORÍA
Configura,eüm y significado

expresiva que circula por los medios
de comunicación contemporáneos,
particularmente por las redes computacionales que soportan a la Internet ....
Permite una reflexión critica de la dimensión tecnológica. Particularmente
de tecnologías que, como la Internet,
ponen en tensión la estructura misma
de wsociaf'.
Por su parte y en un sentido
complementario, Vattimo (1990: 78)
sostiene en La sociedad transparente: "a)
que en el nacimiento de una sociedad
posmoderna los mass media desempeñan un papel determinante; b) que éstos caracterizan tal sociedad no como
una sociedad más 'transparente', más
consciente de sí misma, más 'ilruninada',
sino como una sociedad más compleja,
caótica incluso; y finalmente c) que precisamente en
este 'caos' relativo residen nuestras esperanzas de
emancipación."
Asumiendo una postura intermedia pero critica admito, por una parte, las ventajas que han representado las TIC para la emergencia de formas de expresión e intercambio cultural inéditas que han
abierto el mundo a los ojos de todos pero, por otra,
que también han sido y son empleadas para la transmisión del proceso de globalización del capitalismo
y de su ideología concomitante, el neoliberalismo.
Nuevamente en palabras de Carbajal (2002: 159160) "el complejo Internet es un campo de interacción social donde juegan múltiples interdependencias.
Donde operan equilibrios precarios y fuerzas invisibles, ... [donde] se constituyen sujetos sociales que
participan de los juegos de sentido que ahl se vehiculizan, de la permanente interactividad que ahí se
configura".
Foucault (1998) describió un dispositivo para
un modelo de reclusión diseñado por Jeremy Bentham (1748-1832), denominado el Panóptico. Este

106

Configuración y significado

... El todo de este edificio es como una colmena, cuyas
celdillas todas pueden verse desde un punto central ...
Foucault ( 1998) afirma que el panóptico " ...
plantea el problema de la visibilidad totalmente organizada alrededor de una mirada dominadora y vigilante.
Pone en m archa el proyecto de una visibilidad universal, que actuaria en provecho de un poder riguroso y meticuloso ... ". Sin pensar que se trata de una
conspiración internacional, me pregunto si no podría ser éste el propósito de introducir las tecnologías de la información y la comunicación dentro del
conjunto temático que conforma la EDS, convertirse
en un p anóptico, para vigilar a las identidades
discordantes con el sistema que la constituyen.

nos han presentado, cada uno con sus propias promesas.
¿Es o pretende llegar a ser la educación para el
desarrollo sustentable un nuevo fetiche? Porque esa
impresión produce la forma de presentarla como "el
ahora sí"; en otras palabras, como una nueva "piedra
filosofal" para resolver los problemas de la humanidad y no sólo los educativos. ¿Es verdaderamente la
EA un concepto paseé o, como dijimos, aun se encuentran vigentes sus preguntas? ¿Es necesario acuñar un neologismo como educación para el desarrollo sustentable para superar deficiencias e inercias o
se trata de la misma maniobra desgastada de ir proponiendo neologismos que, como personajes de
Lampedusa, propulsan procesos de "cambio para que
nada cambie"?

UNA SEGUNDA MIRADA

dispositivo consiste en la reorganización fisica de las
celdas de los presos en las que pueden realizar todas
sus actividades sin tener contacto entre sí, al mismo
tiempo que pueden ser, todos y cada uno de ellos,
controlados por un solo custodio. La descripción de
Bentham (1979) es la siguiente:
Una casa de penitenciaria... deberla ser un edificio circular, o por mejor decir, dos edificios encajados uno en otro.
Los cuartos de los presos formarían el edificio de la circurúerencia con seis altos [seis pisos o niveles], y podemos figuramos estos cuartos como unas celdillas abiertas
por la parte interior ...Una torre ocupa el centro, y ésta es
la habitación de los inspectores ... la torre de inspección
esní también rodeada de una galería cubierta con una celosía transparente que permite al inspector registrar todas
las celdillas sin que le vean, de manera que con una mirada ve la tercera parte de sus presos ... pero aunque esté
ausente, la opinión de su presencia es tan eficaz como su
presencia misma ... Entre la torre y las celdillas debe haber un espacio vacío, o un pozo circular, que quita a los
presos todo medio de intentar algo contra los inspectores

TRAYECTORIAS

I

AÑO vm, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

¿A qué contribuye toda esta discusión? ¿Aclara algo?
Esta discusión y las otras que acompañan este volumen nos permiten entender mejor el sentido que pretende dársele a la acción educativa que gravita en
torno de la EDS. Es un análisis político y teórico que
no suele ser apreciado - lamentablemente- por muchos educadores, que prefieren centrarse en las posibilidades de lo práctico. El binomio oposicional teoría-práctica es una relación dilemática falsa que ha
sido abordado en muchos momentos, desde las más
diversas miradas teóricas. Pero si cada época construye sus marcos de inteligibilidad desde los que se
otorga sentido al análisis teórico, tendremos que reconocer que nos encontramos en un momento inédito de complejas transiciones en el que han perdido firmeza los esquemas plenos de certezas absolutas,
de fundamentos esenciales que sustentan un curso
unitario de la historia y un proyecto humano promisorio, de realización total. Pese a ello, nuevamente se
nos ofrece la EDS como la nueva respuesta integral,
superadora de las deficiencias y sesgos de las anteriores, acorde con las características de nuestro tiempo. Un nuevo edén como los que recurrentemente

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

LAS PERSPECTIVAS DE LA
EDUCACIÓN AMBIENTAL
Con toda la discusión precedente, no estoy abogando por una EA irreductible. La EA ha sido un campo
en permanente construcción y lucha. No es que no
haya tenido y tenga conflictos; por el contrario, el
conflicto es constitutivo de todo lo social y la EA no
ha sido la excepción. Ya he dicho en otros trabajos
(González Gaudiano, 1998; 2003), que como campo se encuentra radicalmente atravesado por numerosos discursos en línea con una particular visión de
la problemática ambiental y que responden, a cada
peculiar modo de ver, con propuestas pedagógicas
acordes. En esta proliferación discursiva la EA se convierte en un significante flotante, ya que adquiere
diferente carga de significación en cada discurso (De
Alba, 2003: 52).
Lo anterior se traduce no sólo en concepciones distintas del problema ambiental, sino de la función que cumple lo educativo en el mismo; es decir,
de sus propuestas pedagógicas específicas para prevenir, resolver o mitigar el problema mismo y sus
efectos. Por ejemplo, la propuesta de las tres R sur-

107

�TEORÍA
TEORÍA

Configuraaón y significado

Configuración y significa,do

gió de una concepción de la problemática ambiental
con base en el aprovechamiento de los recursos, pero
que no cuestiona los modos de producción y consumo, sino la disminución de los residuos; es más, deposita en el consumidor final la responsabilidad de
los mismos. Esta propuesta de reciclar, reducir y
reutilizar en sí misma distrae de la imperiosa necesidad de adoptar medidas más radicales, aunque puede ser útil si se le ve como una primera fase de intervención, que debe acompañarse de un profundo
cuestionamiento para desmontar la alienación que
acompaña las estrategias de propaganda del mercado.
Así, durante estos treinta años de existencia el
campo de la EA se ha constituido como una configuración discursiva abierta, inestable, múltiple y relacional,
pero que ha podido dar cuenta de un imaginario
pedagógico y de un ideario político que se encuentran vigentes; basta retrotraemos a los documentos
fundantes de Tbilisi (1977) y otros similares para
reconocer que eso que está ahí enunciado sigue interpelándonos como sujetos.
Una respuesta recurrente de quienes defienden a la EDS de las criticas de los educadores ambientales, es que se trata de algo indiferente, es decir,
de una discusión sobre cuestiones semánticas. Se
entiende en este argumento a la semántica en su acepción de equivalencia de significados, pero no en su
connotación más amplia de estudio de los significados de los signos lingüísticos, de las transformaciones de sentido y de relación significativa. Esta perspectiva remite a un problema semántico en cuanto a
la construcción de sentidos; sin embargo, a la luz de
lo planteado, además de semántica, se trata de una cuestión ontológica, es decir, constitutiva, de identidad.
Me parece sumamente pertinente la categoría
de Buenfil (2003: 84) de "táctica intersticial" para
referirse a aquel conjunto de modalidades empleadas por agentes involucrados en una lucha, para
"abrirnos paso, alcanzar un espacio, un nombre, afirmar su existencia, empujar sus limites, antagonizar
con los que niegan al campo y formar equivalencias

108

con quienes lo afirman desde posiciones diferentes a
las nuestras, buscando articulaciones académicopolíticas que lo fortalezcan". Buenfil (2003: 85) también apunta que estas tácticas intersticiales "no necesariamente deliberadas o planeadas mediante una
selección cuidadosa de medios conforme a objetivos
discutidos y consensuados por una comunidad sino
que, en ocasiones, son formas dispersas y fragmentadas de proceder, a veces al nivel de supervivencia y
otras como improvisaciones ingeniosas y sobresalientes."
La lucha se seguirá dando, ahora dentro del
marco del decenio, al que hay que ver como una oportunidad que nos permite reactivar discusiones, incorporar nuevos enfoques, actualizar nuestras posturas. Estoy profundamente convencido de que la
controversia entre la educación ambiental y la educación para el desarrollo sustentable, será beneficiosa si los educadores ambientales somos capaces de
aprovechar el momento de oportunidad, para reactivar la discusión sobre la construcción de los sentidos pedagógicos de nuestro quehacer, así como emplear el impulso que se genere para insuflarle a la
educación ambiental otros hálitos provenientes de esa
fecunda cadena de equivalencias. La negación de la
identidad de la Educación Ambiental ha detonado el
antagonismo con la Educación para el Desarrollo
Sustentable. Pero esta negación de nuestra identidad
no debe problematizarnos, ya que desde las nuevas
articulaciones constituyentes podemos vislumbrar
otros horizontes de posibilidad. -&amp;,,

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AÑO VIII, NÚM. 20.21

ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS \ AÑO VIII, NÚM. 20-21

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109

�TEORÍA
TEORÍA

Crisis ambiental y globalización

Crisis ambiental y globalización:
Una lectura para educadores ambientales
en un mundo insostenible
PABLO Á NGEL M EIRA CARTEA

e

iertamente y en rigor, hablar de la
globalización obligaría a hablar y
debatir "de" todo y "sobre"
todo, tarea que transciende
nuestras posibilidades y que
probablemente aportaría
muy poco al logro, aunque
sea parcial, de la finalidad de
este texto: reflexionar sobre
el qué Oa identidad), el cómo
Oa estrategia) y el para quién
(los destinatarios) de la educación ambiental (EA) ante los retos de un mundo
cada vez más unificado e interdependiente en términos económicos, sociales, políticos y culturales.
En otras palabras, y para centrar la mirada del
lector, nos gustaría iluminar algunas de las implicaciones que se derivan para la EA del laberinto de la
globalización. El hecho de que los conceptos de globalización y desarrollo sustentable hayan emergido
prácticamente al unísono en el discurso cientificosocial y político, y que hayan calado rápidamente en
la cultura común, no es una mera contingencia histórica. La toma de conciencia de la crisis ambiental
como una amenaza que cuestiona la bondad y la viabilidad del proyecto moderno y de sus instituciones

110

centrales -comenzando por
el Estado-, y como una variable que opera al margen
de las fronteras geopolíticas
establecidas, forma parte
tanto de los signos como de
los síntomas de la globalización.
De igual forma, la
búsqueda de una respuesta
"universal" bajo la etiqueta
del desarrollo sustentable se
enmarca en el intento de
construir un nuevo discurso y un nuevo orden transnacional que interiorice la
variable ambiental, sobre todo al entenderla como una
amenaza potencial al progreso del capitalismo avanzado. Ambos conceptos, además, comparten la misma propensión a la superficialidad, la mixtificación y
la manipulación semántica, hasta el punto de transformarse en objetos retóricos usados de forma indiscriminada para justificar y connotar positivamente
cualquier propuesta o acción política, científica, educativa, tecnológica, etc.
La globalización es uno de los conceptos -por
no decir, "el concepto"- que más se utiliza para expresar la identidad del mundo contemporáneo. Así
vista, la globalización transciende la mera mundiali-

TRAYECTORIAS

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ENERO-AGOSTO 2006

zación, a pesar de que con frecuencia ambos términos se utilizan como sinónimos. La mundialización,
entendida como unificación geopolítica, no es un fenómeno estrictamente nuevo. Sus inicios se pueden
remontar a las aventuras colonizadoras emprendidas
en el siglo XV por las potencias europeas de la época,
y a su consolidación con la instauración de los imperios coloniales en los siglos XVIII y XIX. Su consecuencia principal es la conversión de todo el planeta
en objeto de los intereses de una civilización, la occidental, que ha convertido en hegemónicos su modelo
de producción-consumo y las estructuras políticas y
patrones culturales que lo aderezan y legitiman.
La fase actual de este proceso, la globalización,
sería una forma de neocolonialismo más sutil y sofisticada que la denunciada en los años sesenta y setenta del siglo pasado: aparecen nuevos instrumentos que
aceleran e integran cada vez más los flujos económicos -las nuevas tecnologías de la comunicación y del
transporte-, nuevas formas de reproducción del capital -dominadas por la economía especulativa- y
nuevas estrategias de producción -la deslocalización
de las actividades productivas en busca de bajos salarios, menor presión fiscal y un control ambiental más
laxo-. En esta linea, Baricco (2002: 32) afirma que
"globalización es el nombre que le damos a cosas
como internacionalismo, colonialismo, modernización
cuando decidimos sumarlas y elevarlas a la categoría
de aventura colectiva, épica, de época".
Pero el rasgo definitivo y específico de esta nueva época es la "desregulación" de la economía; esto
es, el desmantelamiento progresivo de las normas y
de las pautas económicas que, desde los aparatos estatales o desde los organismos supranacionales creados a partir de la Segunda Guerra Mundial (Banco
Mundial: BM; Fondo Monetario Internacional: FMJ;
Organización Mundial del Comercio: OMC, etc.) ,
habían sido pensadas para compensar los desequilibrios del mercado. Joseph Stiglitz (2003: 59), ex-vicepresidente del BM y persona clave en la política económica del gobierno de los EEUU en la era Clinton,

TRAYECTORIAS

AÑO Vlll, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

señala que "la orientación keynesiana (inicial) del FMJ,
que subrayaba los fallos del mercado y el papel del
Estado en la creación de empleo, fue reemplazada por
la sacralización del libre mercado en los ochenta( ... )
que marcó un enfoque completamente distinto del
desarrollo económico y la estabilización". Buen conocedor de las entrañas de un sistema al que ha servido, Stiglitz reconoce que la desregulación no se ha
aplicado de forma universal y que los países occidentales han mantenido los mecanismos arancelarios, financieros y de soporte público de sus aparatos productivos, a la par que no han dudado en imponer a
los países subdesarrollados la supresión de barreras
comerciales y el desmantelamiento de sus escuálidos
sistemas públicos a través de planes de ajuste estructural y de la imposición de condiciones draconianas
para la devolución de la deuda externa.
La globalización, en fin, "es un paisaje hipotético, fundado en una idea: dar al dinero el campo de
juego más amplio posible" (Baricco, 2002: 33). En
última instancia, la globalización es eso: el libre juego
de los flujos despiadados, anómicos amorales del capital y de quienes lo poseen -pocos, y cada vez menos- con el único fin de multiplicarse. No existen reglas ni escrúpulos, no se reconocen fronteras para el
capital o las mercancías (sí, claro, para las personas);
sólo la pulsión del beneficio y la ley del más fuerte.
Los únicos paraísos posibles son los paraísos fiscales.
Pensar en formar una conciencia ambiental o una
cultura de la sustentabilidad en este escenario, con la
educación o con otros instrumentos sociales es, cuando menos, un reto sobrecogedor.

LA GLOBALIZACIÓN,
EL PRETENDIDO BIEN
El término globalización, sin embargo, carece de las
connotaciones negativas de otros más desgastados
como capitalismo, imperialismo o neocolonialismo.
Se puede afirmar, incluso, que tiene buena prensa: se
utiliza casi siempre con connotaciones positivas o

111

\

�TEORÍA

TEORÍA
Crisis ambiental y g/,obalizaci,ón

como un término netamente descriptivo y neutro. De
hecho, los movimientos sociales que la denuncian
comenzaron identificándose como anti-globalizadores para pasar a defender que "otra globalización es
posible", en una estrategia inteligente de apropiación
del discurso dominante. La retórica es también una
variable importante en el trabajo cultural para impulsar o entorpecer el cambio social.
Cuando se habla de globalización no sólo se
describe el mundo contemporáneo como un ente económico cada vez más integrado. Se expresa algo más:
la emergencia de una estructura en la que todos sus
componentes y procesos están estrechamente entrelazados y son cada vez más interdependientes. El proceso de globalización se expresa también en las -esferas cultural, social, política y psicológica, adquiriendo
una dimensión histórica y subjetiva que ha llevado a
algunos autores a hablar de una nueva fase o, incluso,
de una nueva era de la civilización occidental.
La globalización, así entendida, sería uno de dos
principales rasgos de la cosmovisión contemporánea,
que obliga a replantear nociones como las de sujeto,
ci,udadanía, democracia o Estado-naci,ón; es decir, a
revistar las bases de la primera modernidad (Caride
y Meira, 2001) y a abrir las puertas a una segunda
modernidad o "modernidad reflexiva" (Beck, 2000).
Este momento de inflexión histórica es el fruto paradójico del éxito y, al mismo tiempo, de las debilidades
de la primera modernidad en su fase avanzada (del
capitalismo industrial o del capitalismo organizado).
Los nuevos problemas no son realmente nuevos, como
la degradación antrópica del ambiente, pero se pone
de manifiesto que no pueden ser afrontados con las
premisas y los instrumentos institucionales propios de
la primera modernidad, desmontando la convicción de
que para cada problema que genera el progreso se acaba por encontrar una solución racional (técnica o política). Lo cierto es que las vigas maestras de la primera
modernidad se tambalean (Beck, 2000).
Los discursos más optimistas entienden esta
etapa como un nuevo avance en la escala siempre

112

Crisis ambiental y g/,obalizaci,ón

ascendente del progreso humano. Este punto de vista
acepta que el motor y el núcleo principal de la globalización debe ser el mercado. Un mercado unificado
concebido como plataforma ideal para que el capital,
impulsado por la creatividad y la iniciativa social, circule y se desarrolle sin cortapisas. De ello resultará el
progreso de "toda" la humanidad y la solución de
aquellos males que "provisionalmente" la aquejan en
forma de pobreza, injusticia, desigualdad o degradación ambiental.
Quienes denuncian la cara perversa de la globalización cuestionan la bondad atribuida al mercado como principal elemento de cohesión. Desde este
punto de vista se afirma que las interdependencias económicas, sociales y culturales establecidas entre individuos, comunidades y sociedades no responden a criterios de correspondencia y equidad. Se denuncia que
la globalización deriva también en homogeneización

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

cultural y alienación social. Se subraya que la pérdida
de soberanía estatal y la inexistencia de instancias
supraestatales de gobierno efectivas originan un vacío de control que propicia la conculcación impune
de Jos derechos individuales y colectivos. Tres cuartas partes de la humanidad permanecen al margen
de )os beneficios que generan los flujos principales
del capital, la información y el conocimiento.
El discurso políticamente correcto sobre la globalización obliga a hablar de ella como un fenómeno
con claros y oscuros (Stiglitz, 2003; Giddens, 2003).
Como sucede con otras cuestiones controvertidas,
alguien decide en algún momento de la creación del
discurso que lo positivo pesa más que lo negativo, y
que a largo plazo -siempre a largo plazo-, los beneficios para todos serán mucho mayores que los perjuicios -a corto y medio plazo- para unos pocos, aunque estos "pocos" sean 80% de la población mundial.
Esta fórmula para legitimar y racionalizar una determinada visión del desarrollo (progresiva, lineal, basada en la fe más o menos ciega en la ciencia y la
tecnología), que obvia e infravalora sus efectos perversos, se utiliza con demasiada frecuencia para
desactivar procesos similares que generan contestación en otros ámbitos: desde la polémica sobre el uso
de la energía nuclear, hasta la más reciente sobre las
aplicaciones de la biotecnología y la ingeniería genética
(acaso las próximas fronteras de la EA). Siempre hay
alguna instancia ideológica dispuesta a decidir arbitrariamente que lo positivo pesará más que lo negativo, o que acabará por compensar todo lo negativo.
En el campo ambiental, con un sentido critico,
Mcnaghten y Urry (1998) han destacado la naturaleza ambivalente de la globalización. Por una parte,
dicen, "ha incrementado las posibilidades de actuar
sobre el Planeta gracias a la expansión de nuestro
conocimiento y experiencia sobre el cambio ambiental global y a las nuevas oportunidades de influir en
las esquinas más remotas del Planeta" (Mcnaghten y
Urry, 1998: 252); pero también manifiestan, en aparente contradicción, que dichas posibilidades se es-

TRAYECTORIAS

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AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Tres cuartas partes de la
humanidad permanecen al
mawen de los beneficios
que generan los flujos
principales del capital) la
información y el
conocimiento.

tán limitando "en el sentido de nuestra creciente percepción de que dependemos en la vida diaria de fuerzas en gran medida fuera de nuestro control, aunada
con la fuerte sensación de que estados y corporaciones acaban desobedeciendo sus propias normativas
ambientales, estimulados como están por intereses
económicos a corto plazo" (Mcnaghten y Urry, 1998:
252). Giddens ( 1993; 2003) responde al vértigo y a
la desorientación vital que provoca esta ambivalencia
en el "sujeto contemporáneo" con un apunte de relativo optimismo: si bien reconoce que nos sentimos
atenazados por fuerzas que no acabamos de identificar o entender del todo y sobre las cuales no tenemos
poder alguno, también expresa su creencia en que "la
impotencia que experimentamos no es señal de deficiencias personales sino que refleja las deficiencias
de nuestras instituciones", por lo que propone "reconstruir las que tenemos o crear otras nuevas. Pues
la globalización no es accesoria en nuestras vidas. Es
un giro en las propias circunstancias de nuestra vida.
Es la manera en que vivimos ahora" (Giddens, 2003:
31).

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�TEORÍA

TEORÍA

Crisis ambiental y gwbalización

Crisis ambiental y gwbalización

SINERGIAS ENTRE GLOBALIZACIÓN
Y CRISIS AMBIENTAL
La relación entre globalización y crisis ambiental se
puede sintetizar en una serie de fenómenos que, en
rigor, no son nuevos pero que en las últimas dos décadas se han agudizado y acelerado. Como ya adelantamos, la visión unificada del mundo se apoya,
además de en la aparición de nuevas estructuras económicas, tecnológicas o culturales, en el reconocimiento de que determinados problemas ambientales
sólo se pueden aprehender, tanto en sus causas, complejas, múltiples y sinérgicas, como en sus efectos,
diversos e impredecibles, si se contemplan la biosfera
y la sociosfera en su conjunto. Nos referimos a alteraciones como el cambio climático, la degradación
de la capa de ozono, la pérdida de la biodiversidad o
la dispersión de contaminantes químicos en el entorno. Si bien ya se había señalado en los años sesenta
que los problemas ambientales no saben de fronteras
políticas y que deben ser abordados de forma "global" (véase Dubos, 1972; Enzensberger, 1973: 4550 que anticipó en su critica a la ecología política el
"problema de la globalización"), diagnóstico que se
torna evidente ante el reconocimiento de la existencia de rupturas ecológicas de escala planetaria.
Sin embargo, la principal amenaza que introduce la globalización en la evolución de la crisis ambiental aparece en sus causas estructurales: es la
potenciación y generalización de un modelo de desarrollo que ha demostrado su gran capacidad para alterar y degradar la estabilidad ecológica a nivel local y
global; un modelo, el occidental, basado en el poder del
mercado para generar riqueza y, sólo para algunos y
en algunas sociedades, bienestar. El crecimiento, que
ha de ser sostenido en los países desarrollados, y que
ha de acelerarse en los países subdesarrollados, se
entiende como una condición imprescindible para
derivar, una vez satisfechas las necesidades básicas,
recursos para la conservación del ambiente. El deterioro ambiental no se asume como una manifesta-

114

ción de las limitaciones ecológicas y sociales del modelo económico o como una expresión de la crisis
civilizatoria de la modernidad, sino que se contempla, en el mejor de los casos, como un ruido que es
preciso controlar para que no entorpezca su "buen
funcionamiento" Qacobs, 1991; Bermejo, 1993; Naredo, 1996; Leff, 2004; etc.).
Esta filosofia se refleja, con un esquematismo
que aporta claridad, en un texto del Banco Mundial
(World Bank, 1994: 25) que dice así:
...existe una sinergia entre la calidad del medio ambiente
y el crecimiento económico. Si no se mejora la ordenación ambiental, el desarrollo se verá menoscabado, y sin
un crecimiento económico acelerado en los países pobres, las políticas ambientales no surtirán efecto. Gran parte
del deterioro ambiental se debe principalmente a la falta
de desarrollo económico: en los países en desarrollo, los
servicios inadecuados de saneamiento y agua potable, la
contaminación del aire en el interior de las viviendas debido al uso de combustibles de biomasa y muchos tipoo
de degradación de la tierra tienen como causa fundamental
la pobreza.

Más adelante, el mismo documento dice: "algunos problemas disminuyen con el aumento de los
ingresos. Cuando las personas no tienen ya que preocuparse por la supervivencia diaria pueden dedicar
recursos a inversiones rentables en conservación. De
la misma forma, ciertas situaciones empeoran al principio, pero luego mejoran con el aumento de los ingresos. En esta categoóa se encuadran casi todas las
formas de contaminación del aire y del agua, así como
algunas clases de deforestación y de invasión de hábitat
naturales. Esta mejora no es en absoluto automática;
se produce solo cuando los países introducen deliberadamente políticas que aseguran que los recursos
adicionales se utilizan para afrontar los problemas
ambientales".
Esta lectura identifica implícitamente pobreza
con degradación ambiental y riqueza con preserva-

TRAYECTORIAS ~ AÑO VIII, NÚM. ~ 21

ENERO-AGOSTO 2006

ción del medio: son los países desarrollados los que
más invierten en gestión y mejora del entorno, y son
los pobres los que menos pueden hacerlo dado que
tienen otras prioridades (Martínez Alier, 1992a;
1992b). Lo que no computa esta visión economicista
es el desequilibrio en la huella ecológica que los habitantes de ambos mundos imprimen sobre el planeta.
Más aún, la imagen de la crisis ambiental como
un agregado de problemas interrelacionados a nivel
planetario puede servir para diluir la diferente responsabilidad que tienen en su generación las distintas sociedades humanas. La ilusión de que la globalización permitirá superar las carencias básicas de tres
cuartas partes de la humanidad al generalizar un
modelo de desarrollo que se ha mostrado eficaz (que
no eficiente) al lograr, al menos parcialmente, dicho
objetivo para la cuarta parte restante, también se
extrapola de manera automática a la forma de encarar los problemas ambientales. No obstante, las políticas ambientales y el discurrir de los compromisos
internacionales adoptados hasta ahora no invitan al
optimismo. Un ejemplo desesperanzador es el tortuoso discurrir del Protocolo de Kyoto ( 1997) y de los

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ENERO-AGOSTO 2006

intentos fallidos para concertar una política global efectiva para reducir las emisiones de gases invernadero.
Si desde la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente y Desarrollo
( 1972) ya resultó dificil desvincular ambiente y desarrollo, la globalización no ha
hecho más que estrechar este binomio. En
la actualidad, los pobres están atenazados
por la insuficiencia de recursos, la fragilidad de sus redes sociales, la precariedad
de sus dinamismos socioculturales y por
su exclusión de los núcleos y procesos
centrales de la globalización Oas redes telemáticas, los mercados financieros, la innovación tecno-&lt;:ientífica, etc.), sin apenas alternativas para romper el círculo de
miseria que los atrapa. También se constata en el seno de las sociedades occidentales cierto
"cambio en los rostros de la pobreza", asociado con
las sucesivas reconversiones económicas, los recortes
en los derechos laborales, el desgaste de los sistemas
de protección social y las modificaciones en las relaciones sociales y familiares que conllevan estos cambios. El concepto de Cuarto Mundo se está generalizando para designar a la población que está quedando
fuera del paraguas del bienestar en el seno mismo de
las sociedades avanzadas. La vulnerabilidad y la rabia de los sectores marginales de población -pobres y
de raza negra- dejados a su suerte por el gobierno de
los EEUU en el fragor del huracán Katrina; o las recientes explosiones de violencia social en los suburbios de las principales ciudades francesas, son un aviso
de que ese Cuarto Mundo emergente puede generar
serios conflictos en el corazón mismo del sistema. O
peor aún: pueden ser síntomas de que a la economía
global de mercado le comienza a ser indiferente dónde se localicen los colectivos excluidos de la multiplicación del capital.
Como ya comentamos, algunos modelos económicos intentan establecer una relación causa-efecto

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�TEORÍA

TEORÍA
Crisis ammental y globalización

1

unidireccional entre pobreza y deterioro ambiental.
Ciertamente, en las sociedades del Tercer Mundo este
vínculo se materializa muchas veces en la sobreexplotación y desgaste de los recursos locales. No obstante, y aunque la ligación pobreza-medio ambiente
se presente en forma de determinismo ambiental asociado al crecimiento demográfico y a la destrucción
del sistema natural, la tesis de que la pobreza en sí
misma causa deterioro ambiental no está empíricamente demostrada (Martínez-Alier, 1992a; Bermejo,
1993; Bifani, 1999; etc.). Al contrario, los problemas
ambientales más serios que enfrentan las sociedades
contemporáneas, sobre todo aquellos más claramente globales, derivan principalmente de la opulencia,
siendo relativamente fácil de trazar una relación
multicausal directa entre riqueza y degradación ambiental.
Para enfrentar el trinomio pobreza-opulenciacrisis ambiental es preciso recurrir a iniciativas y acciones suficientemente consistentes y estructuradas,
no sólo para tratar de aprehenderlo en su complejidad, sino también para ofrecer respuestas que sean
igualmente complejas y eficaces. Lo que no será fácil
si no se asumen planes, programas y proyectos en los
que la educación, en general, y la EA en particular,
ocupen un lugar concurrente con otros procesos. Primero, porque responden a un derecho social básico;
segundo, porque son herramientas indispensables en
la construcción de cualquier proceso de integración
social; y, tercero, porque en su interior subyacen algunas de las oportunidades más sólidas para afrontar
de un modo consciente, autónomo y libre las miserias sociales y ambientales en un mundo globalizado.
Como sugiere Max-Neef (1993), más que una necesidad, la educación debe ser considerada como un
satisfactor de otras necesidades. Si una variable central en el proceso globalizador es el conocimiento, su
posesión o carencia, la educación se dibuja como un
pilar estratégico cuya relevancia política dependerá
de cómo se conciba y utilice. Las comunidades más
alfabetizadas del Tercer Mundo, con una proporción

116

Crisis ammental y gwbalización

creciente de población que accede a mayores cotas
educativas, son también las que consiguen proteger,
regular y distribuir mejor sus recursos ambientales,
aun cuando sean escasos o frágiles.

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
EN LAS RESPUESTAS ESTRATÉGICAS
A LA GLOBALIZACIÓN
Cualquier planteamiento estratégico de una educación enfocada en contra de las derivaciones perversas de la globalización y, en especial, contra la creciente desigualdad en el reparto de recursos y cargas
ambientales, debe contemplar la dimensión ambiental y, por lo tanto, educativo-ambiental como uno de
sus ejes de acción. La mejora de la calidad de vida de
una comunidad depende tanto de la restauración de
las capacidades sociales, económicas, políticas y culturales para un desarrollo autónomo y endógeno,
como de la comprensión y manejo de las posibilidades y los limites que establece su entorno y el ambiente global para la satisfacción adecuada de las necesidades básicas de su población a largo plazo.
El Capítulo 3 de la Agenda 21, "Lucha contra
la Pobreza", alude a la "capacitación de los pobres
para el logro de una subsistencia sostenible" y establece como requisito básico la existencia de una estrategia que "debe comenzar por centrarse en la producción de recursos y en la población y abarcar
cuestiones demográficas, el mejoramiento de los servicios de salud y de educación, los derechos de la
mujer y la función de los jóvenes, de las poblaciones
indígenas y de las comunidades locales, y comprender asimismo un proceso de participación democrático ligado al mejoramiento de la administración".
Además, será fundamental promover un crecimiento
económico de los países en desarrollo que sea -a la
vez- sostenido y sustentable, así como la implementación de medidas para eliminar la pobreza mediante
el fortalecimiento de programas de empleo y de generación de ingresos. El Capítulo 36 reconoce el pa-

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AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

pe! de la educación entre las medidas de apoyo para
esta tarea. Nada que objetar, salvo que nadie puede
leer en la Agenda 21 un capítulo titulado "Lucha contra la riqueza", aunque sí se hacen alusiones más o
menos indirectas a la relación entre estilos de vida
opulentos y degradación ambiental.
Como es bien sabido, la Agenda 21 propuso el
diseño de estrategias locales, nacionales y regionales
para avanzar en el logro de la sustentabilidad. En los
trece años transcurridos desde Río ( 1992) y con el
refuerzo limitado de la Cumbre de Johannesburgo
(2002), esta recomendación se ha concretado de
manera desigual, con resultados por debajo de las
expectativas generadas en la capital carioca. En pocos casos se han articulado estrategias realmente integrales para la promoción de la sustentabilidad, con
la excepción de algunos proyectos y experiencias
comunitarias y locales que destacan, además, por su
singularidad frente a la norma. En ámbitos territoriales más amplios, la forma de operar más frecuente ha
sido la definición de estrategias sectoriales. En los
países desarrollados los campos que más iniciativas
de este tipo han suscitado han sido la conservación
de la biodiversidad, la gestión de residuos, la energía,
la movilidad y el transporte, la gestión del agua y, sorprendentemente, la EA. El caso español resulta especialmente ilustrativo y hasta paradigmático. En los
últimos cinco años, se elaboraron o están en proceso
de elaboración distintos documentos estratégicos sobre la EA, tanto a nivel de Estado (libro Blanco de la
Educación Ammental en España, 1999) como de algunas Comunidades Autónomas -regiones- (Andalucía, Aragón, Castilla-León, Cataluña, Galicia, Navarra, etc. 1), sin existir previamente un marco estratégico
general orientado al logro de un desarrollo sustentable en los territorios de referencia.

1
Estos documentos pueden ser consultados en la página web
del Centro Nacional de Educación Ambiental del Ministerio de
Medio Ambiente español: www.mrna.es/educ/ceneam.

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

¿Por qué resulta "fácil" promover políticas o
estrategias educativas orientadas al logro de la sustentabilidad -o del desarrollo sustentable- en contraste
con la dificultad para definir estrategias integrales con
el mismo fin? Este interrogante se relaciona con otra
cuestión clave en el enfoque de posibles respuestas
educativas ante los retos socio-ambientales del mundo global: ¿cuál es el papel -el que tiene y el que debería tener- de la EA en las sociedades opulentas? ¿Y
en las sociedades subdesarrolladas? Si el objetivo de
la EA es promover "cambios en las relaciones entre
los sistemas humanos y los sistemas naturales", según una retórica muy al gusto de organismos internacionales como la UNESCO: ¿qué tipo de cambios
son esos?, ¿cambios en los comportamientos individuales, de tipo ético, en las formas de organización
social, tecnológicos, en el modelo socio-económico,
etc.?
Desde un prisma político, la proliferación en
los últimos años de estrategias sectoriales de EA en
distintos ámbitos territoriales puede explicarse usando dos claves fundamentales. En primer lugar, en sentido positivo, como un fruto maduro de la creciente
sensibilidad social e institucional ante la problemática ambiental, que incorpora la necesidad de articular
proyectos colectivos que integren a la educación como
un instrumento efectivo de respuesta. Pero también,
en segundo lugar, puede interpretarse como parte consciente o inconsciente- de una operación legitimadora, relativamente barata e inocua, que permite
demostrar a una sociedad que se percibe cada vez
más como ambientalmente vulnerable, cierta capacidad de respuesta institucional. En el caso español, las
estrategias han sido promovidas casi siempre, por instituciones o administraciones públicas, ante la dificultad que conlleva adoptar estrategias que comporten cambios de mayor calado en áreas de gestión más
controvertidas o que están directamente relacionadas con la mecánica del mercado y con el modelo de
desarrollo vigente. También es probable que buena
parte de las iniciativas amalgamen ambas lecturas en

117

�TEORÍA

TEORÍA

Crisis ambiental y globalización

Crisis amb-iental y g/,obalización

un sincretismo imposible, trasladando a la praxis política el oximoron que encierra el concepto de desarrollo
sustentable. Leff (2004: 99), habla de la "ontología de
la simulación" para señalar la naruraleza ficticia de este
camino: "la racionalidad económica -afirma- resiste a
su reconstrucción y monta un simulacro en el discurso del desarrollo sustentable, una estrategia de simulación, un juego falaz de perspectivas ( .. .) que burla
la percepción de las cosas y pervierte toda razón y
acción en el mundo hacia el futuro sustentable" (Ibíd.,
p. 107). Es por ello dificil de explicar -más allá de las
palabras y de los discursos- las diferencias entre la
EA y la Educación para el Desarrollo Sustentable
(EDS).

En la declar ación, bajo los auspicios de la
UNESCO, de la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable (2005- 2014), se demanda, una vez

La EA debería promover
acciones en una doble
dirección: en primer luga1Yy
para reducir la presión sobre
un ambiente finito en su
capacidad para donar
recursos y reabsorber
impactos) y) en segundo
luga1Yy para avanzar en la
satisfacción universal) justa y
equitativa de las necesidades
humanas.
us

más, el diseño de políticas y estrategias sectoriales
específicas, ahora con una nueva "marca". El tránsito de una EA supuestamente agotada y poco menos
que encastillada en un naturalismo decimonónico a
una EDS que retoma la antorcha caída para iluminar
el futuro, ha generado bastante confusión en el campo y alguna polémica, quizás menos de lo que el asunto
merece. Hay quienes lo defienden como un paso más
en el ajuste de las respuestas educativas a la crisis
ambiental (Novo, 1996; UNESCO, 1997; 2005; etc.), y
quienes denuncian su función de legitimar o reforzar
una globalización económica convergente con el
modelo de desarrollo imperante (Leff, 1994; 2004;
González Gaudiano, 1998; Sauvé, 1999; Meira, 2005,
etc.). Hay que reconocer que el concepto de desarrollo sustentable, tal y como fue acuñado en Nuestro
futuro común (CMMAD, 1987), tiene la virtud de reconocer el vínculo entre crisis ambiental y desarrollo
desigual. Pero las soluciones estructurales que se proponen en el mismo documento apuntan a un crecimiento sostenido, aunque ambientalmente responsable, y más acelerado en los países subdesarrollados, y
a medidas de control demográfico -principalmente
en el Tercer Mundo- para reducir la presión de la
pobreza y de los pobres sobre los recursos, como ejes
estratégícos para conciliar la sociedad de mercado con
los limites de la biosfera.
Sea cual fuere la orientación asumida o los matices que se quieran defender, la EA debería promover acciones en una doble dirección: en primer lugar,
para reducir la presión sobre un ambiente finito en
su capacidad para donar recursos y reabsorber impactos, y, en segundo lugar, para avanzar en la satisfacción universal, justa y equitativa de las necesidades humanas. Podemos denominarla como queramos
(EA, EDS, Educación para la Sustentabilidad, EcoPedagogía, EA para la Responsabilidad, Pedagogía de
la Tierra, etc.), que éste podría ser el mínimo común
implícito a (casi) todas ellas.
La sustentabilidad, liberada de su antitesis -el
desarrollo-, como valor central sobre el que recrear

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 j ENERO-AGOSTO 2006

la EA, debe ser concretada con un doble fin: evadir su
uso para enmascarar enfoques puramente desarrollistaS y no solidarios que ignoren los valores también
primordiales de equidad y justicia; y evitar su uso retórico para legitimar cualquier iniciativa que asocie,
sin más, educación y ambiente. En esta linea, es preciso traducir el valor sustentabilidad en valores intermedios como los de suficiencia, eficiencia, durabilidad, solidaridad, frugalidad, mesura, responsabilidad,
redistribución (intra e intergeneracional) o prevención. Valores intermedios, estos y otros, sobre los que
será necesario debatir y reflexionar, pero que pueden
ser mucho más útiles para la construcción social de
una ética práctica que inspire y permita valorar el potencial de cambio de cualquier iniciativa educativoambiental o, en un plano más amplio, de cualquier
estrategia social que contemple el logro de la sustentabilidad.
Uno de los mayores riesgos que asume la EA en
el escenario de la globalización es, precisamente, refugiarse en un discurso y una práctica exclusivamente moralizadora, con frecuencia definida de forma
simplista por las polémicas que se establecen entre
éticas antropocéntricas y biocéntricas. Es necesario
proponer un cambio de valores y hacer de esos nuevos valores una de las claves de un cambio social más
profundo. Pero hacer sólo eso implica otorgarle al discurso moral un valor prescripto de las prácticas sociales que dista mucho de tener y, además, legitimar
el orden vigente, puesto que de la asunción de valores proambientalistas no se deriva necesariamente la
adopción de prácticas ambientales coherentes en la
vida cotidiana, ni individual, ni colectivamente. De
hecho, no hay ciudadanos más "declaradamente" sensibilizados, informados y preocupados por la problemática ambiental que los habitantes de las sociedades
opulentas, lo que no es óbice para que su huella ecológica sea la más pesada y que presente evidentes signos de seguir aumentando.
Los valores de sustentabilidad, equidad y justicia, y ese conjunto de valores intermedios que propo-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

nemos para su traslación a la praxis social o socioeducativa, abren alguna posibilidad más allá de la retórica naturalista y moralista de la defensa de la vida,
bien sea de la vida humana (en las éticas antropocéntricas), o de la vida o los sistemas ecológicos en general (en las éticas bio o ecocéntricas). No hemos de
olvidar que cualquier alternativa de futuro pasa por
reformular el modelo de desarrollo socio-económico
para atender a una doble aspiración: la satisfacción
universal y suficiente de las necesidades humanas
básicas y la perdura?ilidad ecológica que permita
garantizar dicha satisfacción a largo plazo.

EDUCACIÓN AMBIENTAL, GLOBALIZA·
CIÓN Y "SUJETO" (OCCIDENTAL)
Una de las resistencias que ha de considerar la EA
para responder estratégicamente a los retos de la era

U9

�TEORÍA

TEORÍA
Crisis ambiental y gwbalización

global tiene que ver con la cultura, los estilos de vida
y las formas de subjetividad que ésta potencia, sobre
todo en el seno protector y aparentemente seguro de
las sociedades opulentas. Balandier (1994) define al
individualismo posrnodemo con el término nomadismo. Para el nómada "los espacios del orden son aceptados en su precariedad, la novedad y lo efímero son
acreditados en razón misma de su poca duración, la
futilida~ cobra importancia, y el goce de lo inmediato reemplaza al proyecto y la moda se convierte en
un sistema por el cual progresa la realización personal y se realiza un 'suavizamiento de las costumbres'
( ...) considerado propicio para la democracia". El
individuo que describe Balandier existe en un vacío
de normas -en el mercado todo vale-, de valores -en
el mercado todos los valores son válidos- y de deberes -el mercado es hedonista y ofrece la ley del mínimo esfuerzo para quienes consumen (y la del máximo para quienes no pueden consurrúr y tienen, por
lo tanto, la obligación de trabajar en las condiciones
que impone el mercado)-.
La globalización hace más opaca e inaprensible la genealogía social y ambiental de aquellos productos, servicios o actividades de consumo que facilitan el bienestar (o el sobre-bienestar). En el seno de
las sociedades avanzadas todo parece funcionar de
forma automática, desde la satisfacción de las necesidades primarias relacionadas con la subsistencia (beber, comer, calentarnos, etc.), hasta las que tienen que
ver con el bienestar psicológico y el desarrollo cultural. Todos entrarnos a formar parte, casi siempre corno
consumidores, de flujos tecnológicos, económicos,
energéticos y de materiales cuya huella ambiental y
social ignorarnos o se nos oculta deliberadamente. La
relación de cada uno de nosotros con la naturaleza o
con otros hombres está mediada por procesos tecnológicos, sociales o económicos cada vez más intrincados, que tienden a diluir la responsabilidad personal
y colectiva al alejamos de la génesis biofisica y social
de los problemas. Esta distancia contribuye a inhibir
la reacción personal o colectiva para buscar altemati-

120

Crisis ambiental y globalización

vas. Las nuevas formas de individualismo y la crisis
de las instituciones y de los movimientos socio-políticos tradicionales, paralela a la crisis de los grandes
paradigmas ideológicos, también bloquea la acción
social concertada, incrementando la sensación de
sobrepasamiento que cada ciudadano siente ante un
mundo cada vez más complejo.
La deslocalización de las actividades productivas en la economía se acompaña de una deslocalización de la subjetividad en la esfera personal y comunitaria. Los sujetos de las sociedades avanzadas están
cada vez más vinculados a los flujos globales y cada
vez menos a los lugares que habitan. "La paradoja de
la cercania social y de la distancia geográfica -afirma
Beck (2000: 37)- gana terreno en la formulación
socioespacial: desintegración local junto a integración
global". Hay ciudadanos occidentales que están dispuestos a comprar una hectárea de la región amazónica para evitar su desaparición, mientras los bosques
primarios de su entorno sucumben ante la urbanización intensiva, los monocultivos arbóreos, el trazado
de infraestructuras o la lluvia ácida. A este efecto psicológico se une la crisis del concepto de ciudadanía,
motivada por la erosión del Estado. Los derechos y
deberes reconocidos y salvaguardados por esta institución para "sus" ciudadanos -al menos en algunas
sociedades- quedan en entredicho al decaer su soberanía en beneficio del mercado y de las nuevas agencias
que dominan la globalización 0as redes telemáticas, los
grandes grupos de comunicación, las industrias del ocio,
las multinacionales o, hasta cierto punto, determinadas ONGs, por ejemplo). La posibilidad de una "ciudadania global" -y por lo mismo, de una ciudadanía
ambiental global (González Gaudiano, 2003)- choca con la carga moderna del concepto: ¿quién garantiza, a nivel global, dicho estatus?, ¿quién salvaguarda
sus derechos y determina sus deberes?, ¿quién legitima las formas de participación y organización política de los ciudadanos globales?
Desubicado en el espacio-planeta y constreñido su rol como ciudadano a un campo local sobrede-

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

terminado, el individuo se enfrenta a procesos globales
cuya magnitud y complejidad le resultan amenazadores -p. ej., el cambio climático- pero que lo inhiben
como posible agente de cambio.
La adopción de enfoques educativo-ambientales de tipo conductual ha sido una respuesta frecuente
en un escenario psico-social en el que la subjetividad
se ve sometida a las ambivalencias y contradicciones de
la globalización. Para Robottom ( 1987; 1995), estos
enfoques legitiman la ideología liberal del individualismo. En ellos se refuerza la idea de que la responsabilidad ante los problemas ambientales es más individual que social: son los individuos quienes, por
ignorancia o incompetencia, cometen los errores y es
a ellos a quienes corresponde corregirlos. Dado que
el macro-sistema que constituye un mundo globalizado no puede ya funcionar mejor -la ideología del
fin de la historia-, el conjunto de mensajes que transmiten las instituciones políticas, educativas, económicas o mediáticas tienden a desplazar el péndulo de
la responsabilidad ambiental hacia la esfera del individuo identificado como consumidor, ciudadano, trabajador o empresario responsables, con el efecto añadido de convertir a algunas víctimas también en
culpables. "El individualismo - señala Robottom
(1987: 13)- en la educación formal y no formal presenta el ambiente de forma apolítica, ahistórica y
asocial desviando la atención de los constreñimientos
sociales, políticos y económicos" a los que realmente
se ven sometidos los individuos y las comunidades
en su vida cotidiana. La EA entendida como instrumento para modelar conductas pro ambientales aparece como una opción a la que se recurre en la creencia de que el problema se puede reducir a esa
dimensión. Macnaghten y Urry (1998: 25 1) clasifican este enfoque dentro del "ambientalisrno instrumental", otro fruto distorsionado del racionalismo
moderno que asume "que si a la gente simplemente
se le presentan los hechos, entonces estarán motivados para cambiar sus conductas y salvar el planeta
pues perciben que es de su interés hacerlo".

TRAYECTORIAS

j AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO-AGOSTO 2006

La EA puede y debe de ser
un vector de innovación
social) pero esto sólo puede
suceder si se produce un
cambio de modelo en la
búsqueda de un desarrollo
verdaderamente humano.

UNA CONCLUSIÓN ABIERTA
En síntesis, la EA concebida desde la perspectiva de la
racionalidad económica dominante en el mundo global tiende a ocultar y distorsionar la producción social, política y epistemológicarnente compleja de la
crisis ecológica. La tarea educativa deriva en mera
transmisión de conocimientos cientificos (el medio
como objeto), de técnicas para la resolución de problemas (el procedimiento como objeto) o en la aplicación de técnicas validadas empíricamente para
modificar actitudes y hábitos individuales (las conductas como objetos). En pocos casos se cuestionan
o problemarizan el sentido, los fines o la lógica subyacente del sistema, cuya bondad y racionalidad se
da por supuesta y definitiva. Parafraseando los argumentos expuestos por la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza en su programa estratégico para los años noventa (UICN{UNEP/WWF,
1991), este modelo se apoya en la idea de que la gente puede alterar su conducta cuando sabe que puede
hacer las cosas mejor y cuando sabe como hacerlo. El
problema no está en el sistema, que es racional y efi-

121

�TEORÍA

TEORÍA

Crisis ambiental y globalización

Crisis ambiental y globalización

ciente por definición, sino en los sujetos y las comunidades que actúan irracionalmente.
La EA corre el riesgo de convertirse en un instrumento al servicio de la regulación y racionalización de la actividad ciudadana, para hacerla ambientalmente más coherente -en apariencia- y para
mejorar la funcionalidad y la sustentabilidad (más
económica que ambiental) del propio sistema. Como
adelantamos, al comentar la dificultad para calibrar
las amenazas ambientales en un mundo globalizado,
un enfoque meramente tecnocrático de la EA puede
servir, paradójicamente, para amortiguar la sensibilidad social ante los riesgos que se generan, simplificando los problemas y mostrando que pueden ser
resueltos en la esfera técnica o en la esfera conductual.
El hecho de incurrir en severas contradicciones, fundamentalmente entre los valores y los hábitos proambientales que se pretenden inculcar y aquellos otros
que operan en el marco de la sociedad del consumo y
del mercado global, ha llevado a cuestionar la validez
general de este modelo.
A pesar de ello, los educadores ambientales son
invocados con frecuencia señalando que la EA es "la"
clave para construir un mundo sustentable. Las estrategias sectoriales de EA han proliferado como instrumentos politicos para facilitar esta labor. Demasiada responsabilidad que muchas veces genera
frustración entre los mismos educadores y el rechazo
de las instituciones promotoras ante la ineficacia que
muestran -y no puede ser de otra manera- las herramientas educativas ante un reto de tales dimensiones.
La EA puede y debe de ser un vector de innovación social, pero esto sólo puede suceder si se produce un cambio de modelo en la búsqueda de un desarrollo verdaderamente humano. Sólo en ese contexto
se podrán resolver contradicciones evidentes: que las
sociedades ambientalmente más agresivas a nivel global sean también las sociedades más educadas y
concienciadas, o que se diseñen estrategias de EA para
la sustentabilidad, cuando el resto de los sistemas (forestal, productivo, tecnológico, energético, etc.) se

122

guían por los imperativos egoístas del mercado.
La globalización suma complejidad a la complejidad e incertidumbre a la incertidumbre, tanto en
la comprensión y delimitación de los problemas ambientales, como en la búsqueda de alternativas. Lejos
de asumir el papel mesiánico que algunos le otorgan,
la EA debe de reconocer sus limitaciones y revisar su
posición ante las nuevas realidades, principalmente
en las sociedades opulentas, en cuyo seno es preciso
desvelar las múltiples contradicciones ecológicas y
sociales que lastran al mercado. La construcción de
respuestas locales, colectivas o individuales, no debe
perder de vista la escala global. La identidad de la EA
debe ser reforzada, pero no a costa de quedar reducida a un mero ejercicio moralista o conductual.~

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TEORÍA

Estrategia alternativa

Estrategia alternativa
Proyecto nacional de desa"ollo
en el pensamiento de Ce/so Furtado
ART URO GILLÉN ROMO

Hoy puedo decir que fui un heterodoxo. Y agregar que las heterodoxias, así como las
herejías, desempeñan un importante papel en la historia de los hombres.
Cuando en una sociedad se impone el consenso es porque atraviesa una etapa poco
creativa. Al apartarse del consenso, el j!YVen economista percibirá que los caminos
que ya zrillaron otros lienen poco valor. Notará enseguida que la imaginación es un
poderoso instrumento de zrabajo y que debe ser cultivada. En poco tiempo perderá la
reverencia frente a lo que está establecido y compendiado.
Y en la medida en que piense por cuenta propia, con independencia,
conquistará la autoconfianza y perderá la perplejidad.
Celso Furtado

E

l objetivo de este artículo es analizar las ideas
principales de Celso Furtado en torno a la
necesidad de construir y llevar a la práctica
en América Latina una estrategia alternativa de desarrollo frente al neoliberalismo, que permita a los países de la región sortear los retos que plantea
la globalización. Me referiré a tres temas que ocupan
un lugar central en la obra de Furtado y que definen su
propuesta alternativa: la concentración del ingreso y
su impacto en la dinámica del capitalismo latinoamericano; la tendencia al sobreendeudamiento externo;
y el rol de las políticas monetaria y cambiaría en el
proceso de desarrollo.
Raúl Prebisch y Celso Furtado fueron los economistas latinoamericanos más importantes del siglo XX, no sólo por la trascendencia que adquirió su
pensamiento al fundar una corriente teórica: el estructuralisrno latinoamericano, que ocupa un Jugar

124

central en la teoría del desarrollo, sino también porque sus ideas perrnearon las estrategias económicas
de los gobiernos de América Latina en el periodo de
la posguerra, durante el cual los países de la región
lograron el mayor desarrollo y progreso social de su
historia moderna. La teoría de la CEPAL y la teoría de
la dependencia han sido, quizás, los únicos aportes
teóricos procedentes de países de la periferia que
contribuyeron, a partir de enfoques propios, a la comprensión de la dinámica del capitalismo como sistema mundial.
Prebisch ( 1948) fue el fundador del estructuralismo con su teoría del deterioro de los términos
de intercambio y con la introducción de las categorías de centro y periferia en el estudio del subdesarrollo, pero la contribución de Furtado en la construcción de la teoría de la CEPAL del desarrollo y de
la dependencia, fue decisiva. El propio Prebisch
!!b\YECTORIAS_ AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO.AGOSTO 2006

(1981: 11) destaca en su última obra el papel central
de Furtado en ese pensamiento. Al referirse al mismo, Prebisch señala:
&amp;te pensamiento viene desenvolviéndose desde los primeros tiempos de la CEPAL.Tuve entonces la buena fortuna de encontrar hombres jóvenes con los que pude tener un diálogo para mi estimulador y fecundo (...)
Ante todo, Celso Furtado. Cels? ya había iniciado
fervorosamente sus rareas en la CEPAL cuando me invitó
a Santiago para escnbir la introducción del primer Estudw &amp;nómico me impresionó vivamente por el talento
extraordinario que desbordaba ya en sus años juveniles.
Su colaboración conmigo ha sido inapreciable. Bien sabemos lo que significa su gran tarea intelectual; nadie ha
penetrado con más profundidad en la interpretación del
desarrollo. Siempre original e incisivo ha dado gran prestigio a su cátedra en la Sorbona ¡Tiene el exilio sus giros
inesperados!

EL CONCEPTO DE DESARROLLO
EN CELSO FURTADO
La propuesta de proyecto nacional alternativo de
Furtado no podría comprenderse cabalmente si no

TRAYECTORIAS

i AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

se asocia con su concepto de desarrollo. Su análisis
del subdesarrollo pronto dejó atrás los análisis de su
época que veían el atraso corno una etapa anterior
del desarrollo (Rostow, 1960), o aquellos que confundían crecimiento con desarrollo, al centrarse exclusivamente en el proceso de acumulación y en sus
determinantes. Para él, el subdesarrollo era una condición estructural específica, resultado de la forma
en que evolucionó históricamente el capitalismo
como sistema mundial integrado por centros y periferias. Las características esenciales de los países subdesarrollados, aquellas que los definen corno tales,
eran, a su juicio, la dependencia externa y la heterogeneidad estructural, las cuales tienden a perpetuarse y a reproducirse.
La definición de Furtado de desarrollo se acerca más a la del economista francés, Frarn;:ois Perroux
(1984) quien fue su maestro en París. Para ambos,
las categorías de crecimiento, desarrollo y progreso social son categorías distintas, aunque interdependientes La acumulación y el progreso técnico son parte
integrante del desarrollo desde el momento en que el
crecimiento es su base material. Pero el crecimiento
es solamente un prerrequisito del desarrollo, no el
desarrollo en sí. Para Furtado, el crecimiento resul-

125

�TEORÍA

TEORÍA

Estrategia alternativa

Estrategia alternativa

taba incapaz de promover el desarrollo en economías sujetas a una división internacional del trabajo
que los condenaba a generar productos primarios.
En esas economías, el sector exportador moderno
no reterúa el fruto de su progreso técnico, ni lo irradiaba al resto del sistema productivo.
El desarrollo no podía ser el resultado espontáneo de la acción de las leyes de mercado, sino que
era un proceso de transformación de estructuras, lo
que implicaba la creación de un sistema productivo
que asegurara un desarrollo endógeno autosustentable. Ello significaba, por un lado, la necesidad de avanzar en la industrialización y, por otro lado, conducir
deliberadamente ésta desde el Estado, a través no sólo
de políticas de fomento, sino mediante la elaboración y ejecución de planes de desarrollo indicativos.
Como observaba Furtado en Dia/,éctica del desarrollo (1964: 65):
FJ desarrollo econórrúco, que es fundamentalmente un
proceso de incorporación y propagación de nuevas técnicas, entraña modificaciones de tipo estructural, tanto
en el sistema de producción como en la distribución del
ingreso. La forma en que estas modificaciones se hacen
efectivas depende, en buena medida, del grado de flexibilidad del marco institucional dentro del cual opera la economía, grado de fleXtbi!idad al cual no es ajena la mayor o
menor aptitud de las clases dirigentes para superar las
limitaciones naturales de su horiwnte ideológico.

El desarrollo para Furtado, no era un fin en sí
mismo, sino un medio para conseguir el mejoramiento económico, social y cultural de las grandes mayorías. Como intelectual formado en las ideas de la Ilustración consideraba que las sociedades evolucionan
hacia su progreso. El desarrollo significaba el mejoramiento de los productores no sólo en cuanto medios de producción, sino como sujetos de la historia.
El progreso social no podría lograrse tampoco mediante el mercado, sino solamente a través de la aplicación por parte del Estado de políticas de redistri-

126

bución del ingreso, de la propia organización de los
productores y de la creación y modilicación de las instituciones. Para Furtado el desarrollo era un proceso
social de cambio cultural e involucraba la transformación de las estructuras económicas, pero también
de los valores sociales. Según sus propias palabras
(1964: 39-40):
Se puede definir el desarrollo econórrúco CiJmO un proceso
de camhw social par el rual un número creciente de necesi.dades humanas, preexistentes o creadas par el mismo cambio, se
satisfac.en a través de una di,ferenciacifm en el sistema ,prv¡h.¡ctivo generada par la i:mroduccüm de innuvacúmes tecnológi-

Es por ello que al evaluar en uno de sus últimos trabajos (2002: 31) la experiencia brasileña en
la segunda mitad del siglo XX, cuando se lograron
en algunos periodos altas tasas de crecimiento, señalaba:
Hoy en día Brasil tiene una renta diez veces
mayor que la que terúa cuando comencé a estudiar
esos problemas, pero también tiene mayores desigualdades y los pobres continúan siendo igual de pobres.
Cabe entonces la pregunta: ¿hubo desarrollo? No:
Brasil no se desarrolló, sino que se modernizó. El
desarrollo verdadero sólo se da cuando se ve beneficiada la población en su conjunto.
En suma, en la visión furtadiana el desarrollo
no podía ser alcanzado automáticamente por la vía
del mercado y del trasplante de técnicas y capitales
provenientes de los centros, sino que era el resultado
de un proyecto social que permitiera la transformación estructural del sistema productivo, mediante la
preservación de la identidad cultural de los pueblos
involucrados. El desarrollo era un proceso multidimensional que abarcaba la economía, la sociedad, la
política y la cultura. Resulta comprensible, entonces,
que al observar cómo Brasil y América Latina se insertaban pasivamente, a partir de la década de los
ochenta, en la globalización neoliberal mediante la

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERCMGOSTO 2006

aplicación de políticas Jundamentalistas de mercado,
Furtado insistiera en la urgencia de cambiar de rumbo y de construir un nuevo proyecto nacional de
desarrollo.

EL PAPEL DE LA CONCENTRACIÓN
DEL INGRESO EN LA DINÁMICA
DEL CAPITALISMO LATINOAMERICANO
Celso Furtado asignó un papel fundamental a la concentración del ingreso en el análisis del subdesarrollo latinoamericano. En su opinión, éste era un rasgo
estructural que tendía a reproducirse y perpetuarse
en los distintos modelos de desarrollo.
La persistencia de la concentración del ingreso condiciona la existencia de patrones de consumo
suntuario que no se corresponden con el grado de
desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas;
configura un sistema productivo funcional con esos
patrones; implica la desviación del excedente económico hacia fines dístintos a la acumulación de capital; y, al limítar el crecimiento de los ingresos de los
trabajadores y de las grandes mayorías, traba el crecimiento del mercado interno y genera tendencias al
estancamiento de la economía.
La causa última de la concentración del ingreso es la existencia de una oferta ilimitada de mano de
obra en el sector de subsistencia, lo que impide el
aumento de los salarios reales en el sector moderno.
Esta idea fue desarrollada en su estudio sobre la economía brasileña (1959). Allí aclaraba, con gran rigor
teórico, que en el caso de la economía cafetalera brasileña, actividad predominante durante el modelo
primario-exportador, las mayores ganancias de los
exportadores durante las fases de auge económico
no elevaban la productividad fisica de las fincas, sino
que se trasladaban al exterior, vía deterioro de los
términos de intercambio, o se dilapidaban en consumo suntuario de la oligarquía terrateniente. Por el
contrario, en las fases depresivas, la baja en los ingresos provocaba el desequilibrio de la balanza de

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERQ-AGOSTO 2006

Hoy en día Brasil tiene una
renta diez veces mayor que la
que tenía cuando comencé a
estudiar esos problemas) pero
también tiene mayores
desigualdades y los pobres
continúan siendo igual de
pobres. Cabe entonces la
pregunta: ¿hubo desarrollo?
No:Brasünosed~arrolúi)
sino que se modernizó.
pagos conduciendo a la devaluación de la moneda
brasileña. Sin embargo, esas devaluaciones protegían
relativamente a los exportadores al incrementar sus
ingresos en moneda nacional, mientras que trasladaban el ajuste a los consumidores, mediante el deterioro de los salarios reales de los trabajadores.
El modelo de sustitución de importaciones
(MSI) no resolvió la existencia de una oferta ilimitada de mano de obra, ni eliminó el carácter heterogéneo del sistema productivo y de la estructura social.
El excedente estructural de mano de obra, sin dejar
de seguir presente en el sector rural, se trasladó a las
grandes ciudades. Sin embargo, la industria, a pesar
de su dinamismo, no logró absorber a los vastos contingentes de mano de obra, dando lugar al surgimiento del subempleo urbano y a nuevas formas de marginación. Por eso a diferencia de Lewis quien creía
que el exceso de mano de obra sería vaciado una vez
detonada la acumulación de capital, Furtado consi-

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Estrategia alternativa

Estrategia alternativa

deraba que el MSI al no desembocar en la construcción de una base interna de acumulación de capital,
reproduciría el subdesarrollo bajo nuevas formas,
independientemente de las tasas de crecimiento alcanzadas.
Los patrones de consumo suntuario se reprodujeron en el MSI ahora bajo la acción de las empresas trasnacionales (ETN), las que trasladaron a la periferia las normas de consumo que se masificaron en
los centros durante el auge de la posguerra.
La reproducción de la heterogeneidad estructural y de la dependencia externa obedecía a factores
no sólo de orden económico, sino también políticos.
La industrialización latinoamericana, a diferencia del
modelo clásico europeo, se dio sin provocar una ruptura entre la oligarquía exportadora y la burguesía
industrial. La industrialización entrañó una recomposición del bloque dominante, más que un desplazamiento de las viejas elites. Un proceso parecido se
ha dado ahora con el modelo neoliberal. La alianza
entre la oligarquía terrateniente y la burguesía indus-

128

trial, limitó grandemente la viabilidad de reformas
ampliamente preconizadas por los cepalinos, como
la reforma agraria y una reforma fiscal redistributiva, lo que implicó la perpetuación de formas abusivas
de concentración de la renta. A pesar de que en México, Brasil y otros países se generó un proceso de
mejoramiento de los salarios reales y de cierto progreso social, el ingreso se concentró en esos países
más que en otros de la región.
Con el tránsito de la sustitución "fácil" a la sustitución "dificil" de importaciones, el proceso de crecimiento en América Latina perdió dinamismo, cuestión que llevó a Furtado a postular una tendencia
endógena al estancamiento económico. El paso a una
fase más avanzada de industrialización, obligaba al
uso de técnicas intensivas en capital. En el marco de
salarios reales estables, la densificación del capital se
traducía en un alza de la relación capital-producto,
lo que involucraba una baja de la tasa de ganancia
(Furtado, 1965). De allí que mantener la tasa de crecimiento en esas condiciones, reclamaba una tasa
creciente de inversión, lo que se topaba con los limites impuestos por la capacidad para importar.
Como dice en Dialéctica del desarrollo
(1964: 115):

cía menospreciar las posibilidades de crecimiento de
las economías latinoamericanas. En la que fue, quizás la crítica más profunda, Tavares y Serra (1998),
sostenían que Furtado subestimaba las posibilidades
de acumulación de los grupos dominantes y no diferenciaba entre los intereses de éstos y el interés nacional. Para ellos, el problema no estaba en las dificultades para aumentar la capacidad productiva,
"sino más bien con problemas relacionados con la
estructura de la demanda y el financiamiento"
(Tavares y Serra, 1998: 584).
Al margen de si Furtado subestimó las posibilidades de crecimiento de América Latina, me interesa rescatar dos ideas centrales desarrolladas por él
en torno a la tendencia al estancamiento: una es la
existencia de un proceso de causación circular que
agudizaba, tanto la concentración del ingreso como
la reproducción de la heterogeneidad estructural; y
la otra, los limites del MSI para consolidar una base
endógena de acumulación de capital. Según sus propias palabras ( 1965: 97):

Pero en la medida en que la realización efectiva de las

ciente, originase una pauta de distribución del ingreso

En síntesis, todo sucede como si la existencia de un
sector precapitalista de carácter semifeudal, junto a un
sector industrial que absorbe una tecnología caracterizada por un coeficiente de capital rápidamente cre-

inversiones dependa de las importaciones, la capacidad

que tiende a orientar la aplicación de los recursos pro-

para importar condiciona el comportamiento real de la

ductivos, en forma de reducir la eficiencia económica

tasa de inversión. Si la barrera de la capacidad para im-

de éstos, y de concentrar aún más el ingreso, en un

portar se eleva, también deberá elevarse el esfuerzo de

proceso de causación circular.

ahorro para acompañar al awnento de los precios relativos de los bienes de capital. Surgen así condiciones que
tienden a reducir la tasa de crecimiento, lo cual obstaculiza las modificaciones estructuralesrequeridas para la misma superación de la barrera de la capacidad para importar.

No pretendo aquí profundizar en la tesis del
estancamiento ni entrar en su debate. Baste señalar,
que la tesis furtadiana fue cuestionada porque pare-

TRAYECTORIAS I AÑO VUI, NÚM. 20-21

1

ENERO-AGOSTO 2006

Efectivamente, Brasil, México y otros países
lograron mantener altas tasas de crecimiento económico en la década de los sesenta y aún en los setentas, lo que ponía de manifiesto que existían, corno
bien entendió Tavares, posibilidades de acumulación
de los grupos dominantes. En ambos casos, la fórmula básica fue la inserción de América Latina en la
economía del endeudamiento internacional. Aunque
el sobreendeudamiento externo, como lo advirtió

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Furtado anticipadamente, pronto colapsaría al MSI y
nos empujaría a la vorágine del neoliberalismo.

EL MODELO NEOLIBERAL:
CONCENTRACIÓN DEL INGRESO
Y HETEROGENEIDAD ESTRUCTURAL
El modelo neoliberal (MN) reprodujo la heterogeneidad estructural y la dependencia externa, así como
las tendencias a la concentración del ingreso.
La puesta en marcha del MN a partir de la crisis de la deuda externa de 1982, el cual pretendidamente imprimiría dinamismo a las economías latinoamericanas y permitiría mejorar la situación
económica y social de las grandes mayorías, se tradujo en resultados mediocres en materia de crecimiento económico y empleo, así como en un reforzamiento de las tendencias a la concentración del
ingreso y a la exclusión social.
Aunque Furtado no investigó en extenso la globalización, sí reflexionó en sus últimos libros (1998
y 2002), con la profundidad que lo caracterizaba,
sobre las implicaciones de estos nuevos procesos en
la economía mundial. Furtado consideraba la globalización como un proceso irreversible, el cual tenía repercusiones negativas en materia de concentración del ingreso y equidad social.
En efecto, la inserción pasiva de América Latina en la globalización agravó y volvió más compleja
la heterogeneidad estructural de los sistemas productivos y de la estructura social, lo que empeoró las ya
de por sí abismales disparidades de ingresos. En un
trabajo reciente (Guillén, 2004) he planteado que en
el caso de México -el cual, creo, puede hacerse extensivo, salvando las diferencias nacionales, a otros
países latinoamericanos- el MN ha significado la constitución de un sistema productivo más desarticulado
y vulnerable que el que prevaleció durante el MSI. El
sector exportador, que es el eje dinámico del nuevo
modelo, se encuentra separado del resto del sistema
productivo, siendo incapaz de arrastrar al conjunto

129

�TEORÍA

TEORÍA

Estrategia alternativa

Estrategia alternativa

de la economía. La economía carente de un motor
interno, de una base endógena de acumulación de
capital, resulta incapaz de absorber el progreso técnico y de irradiarlo al resto del sistema

La debilidad del mercado de
tra:bajo está vinculada con los
bajos niveles de inversión y
con factores diversos que
traban éstay entre los que
destacan: la baja capacidad
de arrastre del sector
exportador; el
comportamiento de la
inversión extranjera directay
la aplicación de políticas
monetarias y fiscales
restrictivas; el peso del
endeudamiento externo e
interno en elgasto y la
inversión pública; las crisis
recurrentes vinculadas a la
apertura y desregulación
financiera.

130

La heterogeneidad estructural en vez de atenuarse, se ha reproducido en forma ampliada, haciendo
más complejas las relaciones entre el sector " moderno" y el sector "atrasado". Han cobrado inusual fuerza fenómenos como la informalidad y la mígración
hacia Estados Unidos (o Europa, como en el caso de
los países andinos). En lugar de producirse la creación de empleos de " mayor calidad", ha habido una
expansión sin precedente de la economía informal y
una creciente "informalización" del sector formal de la
economía. Además, se ha registrado un escaso dinamismo en la creación de empleos.
La debilidad del mercado de trabajo está vinculada con los bajos niveles de inversión y con factores diversos que traban ésta, entre los que destacan:
la baja capacidad de arrastre del sector exportador;
el comportamíento de la inversión extranjera directa, donde ha predominado la compra de pasivos existentes dentro de los flujos totales; la aplicación de
políticas monetarias y fiscales restrictivas; el peso del
endeudamíento externo e interno en el gasto y la inversión pública; así como las crisis recurrentes vinculadas a la apertura y desregulación financiera.
El escaso dinamísmo del mercado del trabajo,
así como la expansión de la economía informal, han
sido elementos de primer orden en el aumento de la
pobreza. La economía informal constituye el marco
objetivo que determina el bajo nivel de los salarios
reales. La acumulación de capital transcurre, sin que
se genere un incremento de los salarios reales, debido a la existencia de una oferta ilimitada de mano de
obra. La economía informal no sólo es un refugio de
quienes no encuentran un lugar en la economía formal, sino que constituye, también, el piso del valor
de la fuerza de trabajo. Este proceso bajista de los
salarios reales se ve reforzado por factores institucionales, como la existencia de topes salariales, los
menores niveles de sindicalización y organización de
los trabajadores y la poca disposición de éstos a luchar por mejoras en sus condiciones, debido a la inseguridad en los empleos y el temor a perderlos.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21.

ENERO-AGOSTO 2006

EL SOBREENDEUDAMIENTO COMO
OBSTÁCULO DEL DESARROLLO
Las contradicciones del modelo MSI en América Latina trataron de ser paliadas mediante el acceso al endeudamiento externo. Ese fue el camino elegido por la
mayoría de los países latinoamericanos para sortear las
barreras que imponía la capacidad para importar. Como
afirmaba Furtado (1964: 113), cuando apenas cobraba fuerza el endeudamiento externo de Brasil con
los bancos transnacionales:
En la acrualidad, las inversiones destinadas a sustituir im-

portaciones se encuentran entre las de más dificil consecución. Son todas inversiones de alta densidad de capital
y largo periodo de maduración. De esta manera, la capacidad para importar se ha transformado en un auténtico

obstáculo para el desarrollo (...) La lucha por soslayar
esa dificultad llevó al país a un endeudamiento externo
creciente. Los efectos de tal endeudamiento tenían que
hacerse sentir a mediano y largo plazo y obligar a una
contracción mayor de la capacidad para importar, a fin
de atender el servicio de una deuda voluminosa(...)

La historia la conocemos todos. En los setentas, ya en el marco de la crisis, el endeudamiento externo de América Latina se llevó hasta el paroxismo.
En los ochentas, el endurecimiento de la política
monetaria estadounidense, bastó para que el castillo
de naipes del endeudamiento externo se derrumbara. México se declaró insolvente en 1982 y a partir
de allí cayeron, una a una, las fichas del dominó de
América Latina y de toda la periferia endeudada.
La década de los ochenta no sólo fue la "década perdida", sino que representó el fin de los proyectos nacionales de desarrollo y el tránsito hacia el
neoliberalismo. Las renegociaciones pactadas con el
Fondo Monetario Internacional (FMI), combinadas
con la falta de acceso al refinanciamiento, condujeron al estancamiento, sin que, por otro lado, las medidas contraccionistas, incorporadas en los progra-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

mas de ajuste, resultaran efectivas en el control de
los procesos inflacionarios. La renegociación en el
marco del Plan Brady, sólo significó un alivio temporal e insuficiente del oneroso servicio de la deuda.
Mientras tanto, el ajuste instrumentado por el FMI
preparaba el terreno para el volcamiento de las economías hacia el exterior y para la entrada en vigor de
las reformas estructurales "a lo Banco Mundial".
Como afirma Gérard de Bernis (2000), la crisis de la deuda externa fue una de las causas más
importantes que detonaron la globalización finan-

131

�TEORÍA

TEORÍA
Estrategia alternativa

México en 1994-1995)
Brasil en 1999 y Argentina
en 20,01 experimentaron
con sus respectivas crisis) los
efectos nefastos de la entrada
· sin control del capital de
cartera externo.

ciera. La apertura externa de los mercados financieros era necesaria, por un lado, para hacer circular la
enorme masa de recursos que generaba el creciente
déficit de la cuenta corriente de Estados Unidos y,
por el otro lado, para reactivar a las economías endeudadas mediante la reapertura de su acceso al
mercado internacional de capitales, ahora bajo la forma de obligaciones.
Los llamados mercados emergentes iniciaron un
nuevo ciclo de endeudamiento en los mercados privados de capital. Los gobiernos neoliberales de Salinas de Gortari en México, Carlos Menem en Argentina, así como Collor de Mello y Cardoso en Brasil,
abrieron unilateralmente su cuenta de capital. El capital de cartera ingresó con celeridad durante la primera mitad de los años noventa, lo que indujo una
reactivación económica pasajera y poco vigorosa. La
llave para captar esos recursos fue el mantenimiento
de altas tasas reales de interés y de monedas sobrevaluadas. ¡Ése es el tributo que exige el capital financiero especulativo para colocarse en nuestros países
y obtener una rentabilidad superior a la que obtienen en los mercados del centro! La prima de riesgo,
dirán los neoliberales.

132

Estrategia alternativa

Poco tiempo tuvo que pasar para observar los
resultados de este nuevo ciclo de endeudamiento.
México en 1994-1995, Brasil en 1999 y Argentina
en 2001 experimentaron con sus respectivas crisis,
los efectos nefastos de la entrada sin control del capital de cartera externo. Paralelo al endeudamiento
externo se generó un acentuado endeudamiento interno, asociado no solamente a la emisión gubernamental de títulos, sino también a costosos programas de rescate de bancos y de privatizaciones
fracasadas.
En la hora presente, los países latinoamericanos confrontan altos niveles de endeudamiento. En
los círculos financieros se acepta que el nivel de endeudamiento es alto, pero se sostiene que es manejable y que los países endeudados pueden cumplir sus
compromisos de pago si mantienen politicas monetarias y fiscales "sanas". Lo que no se comprende y
se oculta es el impacto altamente negativo que tienen el pago escrupuloso del servicio de la deuda y el
mantenimiento de políticas restrictivas, en el desarrollo económico y social de los países endeudados.
Furtado era muy consciente de que el endeudamiento
constituía uno de los mayores obstáculos al desarrollo económico de Brasil.
En su último libro (2002: 33), afirmaba al respecto:
En este momento el mayor problema de Brasil es la rece-

sión que, en gran medida, es consecuencia de la obligación de financiar el servicio de una considerable deuda
externa, por medio del envío al exterior de recursos que
deberian ser invertidos en el país.

Y en un mensaje preparado pocos meses antes
de su muerte, preocupado por la continuidad de la
política económica neoliberal en el gobierno de Lula,
Furtado (2004: 23) señalaba sin rodeos:
Forzar a un país que todavía no ha atendido
las necesidades mínimas de su población a paralizar
los sectores más modernos de su economía, a conge-

TRAYECTORI ~ AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

lar inversiones en sectores básicos como salud y educación, a fin de cumplir con las metas de ajuste de la
balanza de pagos impuestas por beneficiarios de altas tasa de interés, es algo que escapa a cualquier
raciocinio.
Se comprende que esos beneficiarios defiendan sus intereses. Lo que no se comprende es que
nosotros mismos no defendamos con idéntico empeño el derecho a desarrollar al país. Si continúa prevaleciendo el punto de vista de los que defienden la
recesión, que colocan los intereses de nuestros acreedores por encima de cualquier otra consideración en
la formulación de la política económica, tenemos que
prepararnos para un periodo prolongado de contracción económica, que conducirá al desmantelamiento
de buena parte de lo que se construyó en el pasado.

EL PAPEL DE LA POLÍTICA
MONETARIA Y CAMBIARIA
EN EL PROCESO DE DESARROLLO
El estudio histórico de la economía brasileña realizado por Furtado está nutrido de agudas reflexiones
sobre el papel jugado por la política monetaria y
cambiaria en su proceso de desarrollo. En Formación
económica del Brasil (1959) y en Dialéctica del desarrollo (1964), destaca la importancia que tuvieron,
en el contexto de la depresión de los años treinta, la
depreciación de la moneda brasileña, así como la
política de subsidios del gobierno, en la defensa de la
economía cafetalera y en el aliento de la industrialización sustitutiva de importaciones.
La devaluación amortiguó los efectos del deterioro de los términos de intercambio y del desplome de la demanda internacional de café. En efecto,
al decidir el gobierno acompañar la devaluación con
subsidios directos a los productores de café, protegió el ingreso de los exportadores en moneda nacional y mantuvo la capacidad productiva del sector.
Por otro lado, la devaluación alentó la industrialización, ya que impulsó la sustitución de impor-

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 2~

ENERO-AGOSTO 2006

raciones. Aunque la política gubernamental fue "una
política inspirada por los intereses del café o concedida para contentar a estos intereses", favoreció, asimismo, a la burguesía industrial al modificar la estructura de precios relativos, en favor de la
producción interna y en detrimento de las importaciones.

133

�TEORÍA

TEORÍA

Estrategia alternativa

Estrategia alternativa

Existen igualmente abundantes referencias en
la obra de Furtado, sobre el rol positivo jugado por
la inflación en el proceso de industrialización durante sus primeras etapas o sobre el efecto favorable de
la estabilización de la moneda en una etapa más avanzada de la sustitución de importaciones, al estimular
la demanda de bienes intermedios y de capital.
Estas referencias son pertinentes por la importancia que en el contexto actual de apertura comercial y financiera, tienen la política monetaria y
cambia~ia, como instrumentos que favorecen los intereses del capital financiero internacional y la concentración del ingreso en unos cuantos rentistas nacionales y extranjeros. Estas políticas que forman
parte del recetario del Consenso de Washington, se
han aplicado en forma generalizada en América Latina. Bajo el velo de la lucha antinflacionaria, se establecen permanentemente tasas de interés reales muy
superiores a la de los países del centro y tipos de cambio sobrevaluados.
Las políticas monetarias y cambiarías actuales
tienen un carácter procíclico. Es decir, la tasa de interés y el tipo de cambio suben durante las fases
recesivas del ciclo, con el propósito de evitar, dentro
de un mundo de finanzas globalizadas, la fuga de
capitales de los países de la periferia y estimular la
exportación de capitales desde los centros. En las fases
de &lt;&lt;auge&gt;&gt;, aunque bajan las tasas de interés nominales, las tasas reales se conservan en niveles altos, superiores a los prevalecientes en los países del centro,
mientras que las monedas se aprecian por el influjo
de capitales. Es evidente que una situación de esta
naturaleza lesiona al capital que opera en la esfera
productiva y entra en contradicción con cualquier
propósito de fortalecer el mercado interno.
Los elementos abordados sobre el pensamiento de Furtado, constituyen aspectos centrales en la
construcción de una estrategia alternativa de desarrollo frente al modelo neoliberal. Concentración del
ingreso, sobreendeudamiento externo e interno, políticas monetarias, cambiarías y fiscales restrictivas,

134

que inevitablemente desembocan todas ellas en el
fortalecimiento de las tendencias al estancamiento y
a la exclusión social en América Latina, son elementos inherentes al modelo neoliberal, y son por tanto
los obstáculos principales a remover dentro de un
proyecto nacional de desarrollo.

CONTENIDO DE UNA ESTRATEGIA
ALTERNATIVA EN EL PENSAMIENTO
DE FURTADO
La globalización no ha resuelto los problemas de
desarrollo de América Latina. El predominio de políticas económicas fundamentalistas de mercado, así
como una inserción pasiva y subordinada en los esquemas de integración, se han traducido en procesos de lento crecimiento, escasa absorción de empleo, desarticulación de los sistemas productivos y
financieros, mayor vulnerabilidad externa, así como
aumento de la pobreza y de la exclusión social.
La concepción del desarrollo en Furtado se
alejó siempre de cualquier posibilidad de conseguirlo en el marco del laissez Jaire. Para él, el desarrollo
implicaba "una estrategia de modificación de las estructuras", un proyecto nacional de carácter social y
cultural capaz de lograr en forma planificada esa
transformación, y de revertir las tendencias a la concentración del ingreso y a la exclusión social.
A finales de los sesenta Furtado estaba consciente de los límites del "desarrollismo", así como de
los cambios que requería América Latina para avanzar. Los proyectos de transformación estructural
reclamaban, en su opinión, transformaciones políticas de gran envergadura.
La necesidad de un proyecto nacional de transformación social profunda se acrecienta con la globalización. Ésta, pensaba Furtado, se seguiría imponiendo en todo el mundo, lo que reducía el margen
de maniobra de los estados nacionales y dejaba las
decisiones estratégicas en manos de las empresas trasnacionales.

TRAYECTORIAS f AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Los nuevos desafios son de carácter fundamentalmente social y político. En la hora presente, según
Furtado, un proyecto nacional de desarrollo tiene que
cambiar su eje de la lógica de los medios, de la lógica de la acumulación de capital, a la lógica de los
fines. El paso de una estrategia de desarrollo basada
en la lógica de la acumulación de capital a otra fundada en los fines y en la satisfacción de las necesidades sociales, será todo menos fácil. Por un tiempo
quizás largo, coexistirán dos lógicas contradictorias:
la lógica de la acumulación y de la ganancia, junto y
frente a la lógica del desarrollo nacional y de las necesidades sociales (Aguilar, 2005). El éxito de un
proyecto nacional de desarrollo reclamará, entonces,
la construcción de una democracia avanzada, de un
sistema político en donde el pueblo participe activamente en las decisiones: una democracia que no se
reduzca a ser un mero escenario electoral, un "cascarón vacío", como acertadamente la califica Borón
(2005), dominado por los dueños del dinero. Como
afirma Furtado (2003: 47):
(La) voluntad colectiva requiere el reencuentro de los li-

deres políticos con los valores permanentes de nuestra
cultura. Por lo tanto, el punto de partida del proceso de
reconstrucción que tenemos que enfrentar deberá ser una
mayor participación del pueblo en el sistema de decisi&lt;&gt;nes.

Furtado no desarrolló en extenso una estrategia alternativa, ni podría haberlo hecho (ni él, ni nadie en lo individual), en la medida en que esa estrategia será el resultado de una amplia lucha social y
política que coloque en el poder a los grupos sociales interesados en el cambio. Sin embargo, sí apuntó
un conjunto de ideas valiosas sobre las directrices de
un nuevo proyecto nacional de desarrollo. Me concentraré en cuatro de ellas:
Retomar el mercado interno como el centro
dinámico de la economía

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-~

NERO-AGOSTO 2006

Una estrategia centrada
en el mercado interno no
puede descansar en el
funcionamiento espontáneo
del mercado) sino que
reclama una acción
deliberada por parte del
Estado) así corno la
aplicación de una política
industrial activa y la
utilización de técnicas de
planeación económica) de
manera de concentrar la
acción en las inversiones
básicas.
Revertir el proceso de concentración de la renta y eliminar la pobreza extrema
Hacer descansar el financiamiento del desarrollo
en el ahorro interno y reducir el peso del servicio de la deuda externa
Aplicar políticas monetarias, cambiarías y fiscales compatibles con el proceso de desarrollo
En cuanto al primer punto, Furtado parecía
estar convencido de que la estrategia exportadora
unilateral seguida por el MN no podría sacar a América Latina del subdesarrollo, ya que no imprimía

135

�TEORÍA

TEORÍA
Estrategia alternativa

dinamismo al conjunto de la economía, desarticulaba los sistemas productivos y reproducía la concentración de la renta y la exclusión social.
Para los países de gran dimensión geográfica y
alta heterogeneidad estructural, como México, Brasil y otros, no existe otra alternativa que el reconvertir
al mercado interno en el centro dinámico del sistema productivo y en el motor de la economía. Al situar al mercado interno en el centro de la estrategia
de desarrollo, no se trata de volver atrás y de reeditar
las condi~iones -tarea imposible, por otro lado- que
hicieron posible el MSI. Se trata, más bien, de aplicar
una estrategia que combine el fomento de las exportaciones y la búsqueda de mercados externos con la
sustitución de importaciones y el desarrollo del mercado interno. En última instancia, su objetivo seria
crear una base endógena de acumulación de capital,
capaz de estimular la creación, asimilación y difusión de los avances tecnológicos. El fomento de las
exportaciones sería un objetivo subordinado de la
política de desarrollo.
Una estrategia de ese tipo no implica voltear la
cara a la globalización y aislarse de la misma. En realidad, América Latina siempre se ha desenvuelto en
el marco de una econorrúa-mundo. El problema no
es la globalización en sí misma, sino la forma en que
cada país se inserta en ésta. Como afirma Ferrer
(2005: 647):
El resultado desde la perspectiva de cada país,radica en el
estilo de inserción en el orden global o,dicho de otro modo,
en la calidad de las respuestas a los desafios y oportunidades de la globalización.

Una estrategia centrada en el mercado interno
no puede descansar en el funcionamiento espontáneo del mercado, sino que reclama una acción deliberada por parte del Estado, así como la aplicación
de una política industrial activa y la utilización de
técnicas de planeación económica, de manera de
concentrar la acción en las inversiones básicas.

136

Estrategia alternativa

La concentración de la renta en manos de unos
cuantos que es evidente en la mayoría de los países
latinoamericanos, pero especialmente aguda en los
más grandes (Brasil y México), debe ser revertida
por razones económicas, para validar una estrategia
de desarrollo centrada en el mercado interno, pero
también por razones sociales y políticas porque los
riesgos de ingobernabilidad que provoca la desigualdad social, como creía Furtado (1998: 40), son reales. Una reforma agraria que redistribuya la tierra en
países como Brasil o Venezuela que han carecido de
ella a lo largo de su historia, y una reforma fiscal
redistributiva, son transformaciones urgentes dentro de la agenda de transformación latinoamericana.
La única manera efectiva de redistribuir el ingreso es mediante un crecimiento sustancial y perdurable
de la tasa de inversión que absorba de manera paulatina pero persistente, el excedente estructural de mano
de obra que pulula en las grandes ciudades, el cual
es la base de los bajos salarios reales y de la consecuente concentración del ingreso. El financiamiento
del desarrollo debe descansar fundamentalmente en
el ahorro interno (Bresser-Pereira, 2005). Los altos
niveles de endeudamiento de América Latina implican una carga onerosa en materia de servicio de la
deuda. Como ya se dijo, el problema no es si dicho
servicio puede pagarse, sino su efecto nocivo en la
postergación de los programas de inversión y sociales. Los superávit primarios de las finanzas públicas
que en el caso de Brasil alcanza 5%, constituyen un
tributo insostenible para garantizar el pago de los
intereses de la deuda externa. Furtado (1998: 34)
pensaba que en el caso brasileño era necesario "encarar una renegociación completa de esa deuda".
Otros piensan, incluyendo al autor de este artículo,
que la única solución duradera es la cancelación de
la deuda externa. Desarrollo económico y perpetuación del endeudamiento son incompatibles (De
Bernis, 2000). En ese sentido, la cancelación de la
deuda externa constituye un prerrequisito de una
estrategia alternativa.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

Puede sostenerse y con razón, que la cancelación de la deuda exige una correlación de fuerzas
internacional favorable a la periferia, situación que
no existe en las condiciones actuales. Lo que no se
puede es soslayar el problema, como lo hacen algunos gobiernos latinoamericanos, incluyendo algunos
de izquierda, y evitar la realización de una revisión a
fondo de los esquemas de servicio de la deuda. La
realidad es la mejor consejera; nadie podría poner en
duda que Argentina- abandonó la parálisis económica y la deflación, en el momento en que decidió unilateralmente suspender los pagos a sus acreedores
externos privados y abandonar la camisa de fuerza
de la caja de convertibilidad.
Igualmente urgente es modificar de raíz las
políticas monetaria y cambiaria. La sobrevaluación
de las monedas (de 30 o 40% en los casos mexicano
y brasileño) y las tasas de interés reales exorbitantes,
constituyen tributos al capital especulativo, injustificables en economías estancadas que requieren urgentemente retomar el camino del desarrollo. Además, dichas políticas restrictivas y procíclicas son
insostenibles, porque la historia de América Latina
nos demuestra que las sobrevaluaciones persistentes, combinadas con altos niveles de endeudamiento
externo, conducen inevitablemente a la crisis del sector externo.
Particular importancia reviste recuperar soberanía monetaria. Con el MN y sus secuelas de crisis,
los sistemas financieros han sido entregados al capital extranjero (el caso extremo, México, donde más
del 90% de la banca comercial está en manos de bancos transnacionales) . Un peligro quizá mayor es la
"independencia" de los bancos centrales. En algunos
países de la región esta contrarreforma -la que pretendidamente daría autonomía técnica al banco central para
despojarlo de cualquier " utilización indebida de los intereses políticos" y para evitar el "populismo"-, ya se
ha materializado en reformas constitucionales, mientras en otros países existen iniciativas legislativas en esa
dirección.

TRAYECTORIAS

1

AÑO VIII, NÚM. 20.21

ENERO-AGOSTO 2006

Al dejar los bancos centrales de ser una instancia de los poderes ejecutivos, dejaron de ser, de hecho, parte del Estado nacional, para convertirse en
prolongaciones del poder del Consenso de Washington (que no es otro que el poder de los centros), ejercido por intermedio de los organismos multilaterales
y del Tesoro estadounidense. Es indispensable recuperar el control estatal de los bancos centrales, de
manera que puedan cumplir con la función no solamente de alcanzar la estabilidad de precios, sino también el crecimiento económico y el empleo. Y si nos
interesa la democracia, cabría la pregunta ¿Quién
elige, quién vota a los gobernadores de los bancos
centrales? Porque bien o mal, populistas o no, los
gobiernos federales y locales tienen que pasar por la
prueba de las urnas.

CONCLUSIONES
Para Celso Furtado el desarrollo económico es un
proceso multidimensional que no puede ser alcanzado mediante la acción espontánea y exclusiva del
mercado, sino que debe ser el resultado de un proyecto social que permita la transformación estructural de los sistemas productivos, el mejoramiento cualitativo de la sociedad y la preservación de la identidad
cultural de las naciones.
A lo largo de su fecunda obra, Furtado asignó
un papel fundamental a la concentración del ingreso
en la determinación del subdesarrollo latinoamericano. Demostró que aquélla tendía a reproducirse,
lo que perpetuaba la heterogeneidad estructural y la
dependencia externa. Ello fue así tanto en el modelo
primario-exportador como en el modelo de sustitución de importaciones, donde la operación de la
empresa transnacional trasladó a la periferia formas
de consumo suntuario que se incorporaron al consumo de masas en los centros durante la posguerra.
El modelo neoliberal que se generaliza en América Latina en los años ochenta, acentuó las tendencias a la heterogeneidad estructural, a la dependen-

1 37

�TEORÍA

ÁMBITO

Estrategia alternativa

cia externa y a la concentración del ingreso. Dicho
modelo ha significado resultados mediocres en materia de crecimiento económico y creación de empleos, con mayores desigualdades sociales y altos niveles de pobreza
Furtado propone una estrategia de desarrollo
alternativa al neoliberalismo enfocada hacia los fines
de la sociedad, la que.tendría como ejes fundamentales: retomar el mercado interno como el centro dinámico de la economía; revertir el proceso de concentración de la renta y eliminar la pobreza extrema;
financiar el proceso de desarrollo con ahorro interno y mediante la reducción del peso del servicio de
la deuda externa; y aplicar políticas monetarias,
cambiarias y fiscales soberanas compatibles con el
desarrollo.
La viabilidad de un proyecto nacional de desarrollo en América Latina dependerá de la capacidad que tengan sus actores políticos y sociales para
construir una democracia avanzada participativa y para
integrarse, en condiciones de reciprocidad y tomando
en consideración las asirnenias existentes, no sólo con
el Norte sino también con el Sur, en especial con los
propios países latinoamericanos y del Caribe. ,..,

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Recibido: diciembre de 2005
Aceptado: febrero de 2006

Discurso oficial y adversidad
Implantación de la modalidad
emprendedora en México
D OMINGO

os preguntamos si la política de promoción de las actividades económicas de tipo
emprendedor en México podemos entenderla como una ideología de Estado. Las
prácticas económicas, codificadas como preceptos o
recetas, y eventualmente como moral, buscan desde
el siglo XVI racionalizarse y justificarse en alguna teoría de la riqueza y de la producción (Foucault, 1971).
Sin embargo, más que una respuesta fundada en razón, son una solución ideológica y pragmática a la
contracción del mercado de trabajo. Las políticas públicas de fomento emprendedor buscan remediar los
malestares sociales del país y regularizar el mal funcionamiento de la economía a través del emprendimiento económico. El intento de activar la llamada
"capacidad emprendedora" parece reflejar más una
voluntad política y moral (ideología) que a los efectos
de una lógica económica 1•
El artículo busca esclarecer los principales postulados de la política emprendedora en México. A partir de las condiciones sociales de emergencia de la
capacidad emprendedora a finales del siglo XX (primera parte), buscamos dar cuenta del repentino inte-

N

' Este artículo sintetiza algunas ideas de mi tesis doctoral en sociología sobre el espíritu emprendedor en México, bajo la dirección
del Dr. Yves Dezalay en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias
Sociales (EHESS) de París.

138

TRAYECTORIAS ! AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

GARCÍA

rés por el "espíritu emprendedor". En la segunda parte
abordamos los fundamentos y creencias que generan
lo que constituye uno de los " discursos más poderosos socialmente sobre el mundo social" (Bourdieu,
1997b: 64); tratamos de explicar racionalmente la
naturaleza ideológica, a través de las insuficiencias
teóricas, los juicios de valor y la posiciones políticas
y/o morales de los promotores de una de las principales políticas de cambio social. Finalmente, esbozamos las formas y las argucias de su presentación para
esclarecer la eficacia simbólica de la lógica económica desocializada representada por los intentos por
fomentar el espíritu emprendedor. Concluimos exponiendo algunas razones de la ineficacia concreta
de dichas políticas públicas.

CONDICIONES HISTÓRICAS
DE LA RENOVACIÓN DE LA FIGURA
DEL EMPRENDEDOR
¿Cómo podemos entender el repentino interés por
promover la "capacidad emprendedora" (Bates,
1993) en México? Invisible si no la relacionamos con
una política pública en la sociedad en la cual está
"encastrada" (Polanyi, 1944: 250)2, es imposible com2

Según el principio de "embeddedness" esbozado por Polanyi
( 1944), reactivado después por Granovetter (1985).

139

�ÁMBITO

ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad

Discurso ofuial y adversidad

El emprendimiento
economico pareceria ser mas
bien una respuesta
pragmdtica) concebida
seriamente por los
representantes de los poderes
públicos para intentar poner
fin al desempleo rampante.
I

•

I

/

prender las razones de su promoción y el interés que
suscita hoy en día (fundamentalmente en los grupos
dominantes). Por la naturaleza del discurso empresarial y su modalidad de expresión, bajo la forma de
políticas públicas es más fácil entender que la difusión del espíritu emprendedor en México obedece más
a la subjetividad de juicios, de creencias y de voluntades que al producto de un trabajo consensual y razonado con oportunidades reales de impacto social. El
emprendimiento económico parecería ser más bien
una respuesta pragmática, concebida seriamente por
los representantes de los poderes públicos para intentar poner fin al desempleo rampante, a la baja tasa
de recaudación de impuestos, a la elevada evasión fiscal, la innegable pobreza, la delincuencia, la llamada
"inseguridad"; es decir para regularizar el mal funcionamiento de la economía. La resolución por estimular el espíritu emprendedor satisface, al mísmo
tiempo, las preocupaciones de orden moral y ético de
las fracciones sociales dominantes que las promueven.
Para explicitar una política pública fundada más
en presupuestos ideológicos o en creencias económi140

cas (Lebaron, 2000) que en la razón, es menester remitirnos a las condiciones sociales bajo las cuales
(re)aparece la figura del emprendedor (García,
2006b). Si asistimos a un nuevo auge de promoción
del emprendedor, es más por razones sociales y económicas que por la grandeza o las virtudes de un
modelo económico determinado. Algunas experiencias pasadas de auge económico nos muestran que
los periodos de dinamismo económico y la creación
de empresas coinciden con coyunturas históricas precisas (Cerutti, 1983; Saragoza, 1988; Haber, 1989;
Marichal y Cerutti, 1997). La historia económica
provee elementos más convincentes que la moral (que
tiende más a aliviar y confortar Jas conciencias de los
grupos dominantes que a modificar la estructura social) y que las justificaciones teóricas del modelo económico neoclásico (racionalidad calculadora, maxirnización de beneficios, información simétrica).
La historia económica y la sociología económica
ofrecen una alternativa de comprensión a un fenómeno social al que muchas veces se le atribuyen las más
extravagantes explicaciones (suerte, fe, destino). Lejos de explicar la reaparición del espíritu emprendedor, e incluso el deseo de su institucionalización como
política progresista, por razones geográficas, temperamentales o personales, la perspectiva sociológica
invita a explicar un fenómeno de sociedad con razones sociales3 . Para ofrecer algunos elementos de comprensión de las actividades económicas, la sociología
del emprendimiento económico4 que tratamos de
desarrollar debe luchar contra las aprehensiones del
sentido común (p. ej. los " norteños" son emprendedores), contra los presupuestos "racionales" de la or-

todoxia liberal y contra las creencias
de orden moral que parecerían perpetuar el orden establecido bajo las
apariencias del cambio social.
L as universidades privadas
(García, 2003) fueron más sensibles
a las transformaciones del mundo económico que las univer sidades públicas, al introducir por primera vez el
modelo emprendedor como una alternativa a la disminución de oportunidades de empleo5• Más perceptivas a
las variaciones del mercado laboral, las
universidades privadas, cuyo valor
simbólico depende de la inserción profesional de sus egresados, fueron las
pioneras en introducir cursos y modalidades emprendedoras en la educación superior. Ante un mercado
contraído y frente a un porvenir cada
vez más incierto en términos de empleo asalariado, la reorientación en
materia educativa avanzó hacia la dimensión emprendedora para adaptarse a los imperativos de la economía
globalizada. Reproducido posteriormente por algunas universidades públicas, el espíritu emprendedor
busca estimular la creación de empresas como fuente
de recursos económicos ante el desempleo creciente
entre los egresados universitarios.
La evolución económica favoreció la expansión
del autoempleo o el modelo emprendedor como un
nuevo paradigma de las relacion es económicas contemporáneas, consecuencia no sólo de la desvalori-

3

Se~ el primer precepto del método sociológico que invita a
explicar un fenómeno social por otro fenómeno social.
4
Inspirada en los lineamientos más vanguardistas de la sociología
francesa en lo que concierne a la figura del emprendedor (Zalio,
2005) cuyos tres principales postulados son los siguientes: el empre?~edor juega con los desfases o las diferencias, está plenamente
soc1alizado y puede liberarse de las obligaciones sociales de un dete~ado marco y, finalmente, juega con la tensión de acoplanuento-desacoplamiento.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

5

Producto del agotamiento del modelo fordista de inspiración
keynesiana, el debilitamiento del mercado de trabajo ofrece menos
oportunidades de inserción profesional. Las dificultades para encontrar un empleo estable y bien remunerado se acentuaron al final de los años ochenta, es decir en la encrucijada de los limites del
modelo en que se basó la econonúa nacional y la reorientación
política de apertura a la econonúa mundial (Babb, 2001; Camp,
2002; Rousseau, 1999).

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

zación del trabajo asalariado6, sino también de la incapacidad de la economía nacional para absorber la
oferta de mano de obra (calificada y no calificada), el
modelo emprendedor empezó a ser paulatinamente
adoptado desde finales de los años ochenta y difundido a través de políticas públicas7 por los gobiernos
6
La desvalorización de la figura del asalariado clásico de tipo
"tayloriano" deviene inoperante y menos eficaz en el contexto del
trabajo moderno, además de favorecer el individualismo de la relación salarial (Linhart, 2004). Las exigencias de la economía contemporánea imponen las nociones de autonomía, polivalencia,
movilidad, creatividad, espontaneidad, "cooperación forzada", etc.
de la "empresa neoliberal" (Coutrot, 1998). La fragilización de la
condición salarial invita a optar por el "self-employement" (autoempleo) y la "empresa individual" (Audrey, 1994). Por su parte
Foucault (2004) evoca que el neoliberalismo tiende a "aumentar
las libertades", al mismo tiempo que aumenta el control sobre los
individuos.

141

�ÁMBITO

ÁMBITO
Discurso oficia,! y adversidad

La promoción emprendedora
parece haberse impuesto al
Estado imposibilitado para
intervenir en la economía y
sometido) cada vez más) a los
imperativos del campo
económico mundial para
promover el empleo.

en prácticamente todos los niveles, y por la mayoría
de las partidos políticos (PRI, PAN, PRD). La difusión
del modelo emprendedor parece ser la respuesta a la
disyuntiva de relanzar la economía, respetando los
postulados de los programas de "ajuste estructural";
es decir, respetando las premisas del llamado "Consenso de Washington"8 (Dezalay y Garth, 1998). La
promoción emprendedora parece haberse impuesto
al Estado imposibilitado para intervenir en la economía y sometido, cada vez más, a los imperativos del
campo económico mundial para promover el empleo.

7

Como ejemplo basta mirar los programas de fomento a la capacidad emprendedora, como los de la Secretaria de Economía, los de
la Secretaría de Relaciones Exteriores así como los de los gobiernos estatales y locales.
8
Cuando evocamos el término "ajuste estructural" hacemos referencia a la difusión de las políticas llamadas "neoliberales" que se
apoyan en las teorías de la "Escuela de Chicago". Dicha política
consiste en la corrección inflacionaria, el control del gasto público
y el desmantelamiento del Estado de bienestar. El Banco Mundial
y el FMI impondrían a los países deudores un compromiso de
reformas estructurales que se inscribe en un programa político e
ideológico, calificado por John Williamson (1990) como "Consenso de Washington".

142

Discurso oficial y adversidad

Las oportunidades que describe el discurso enaltecedor del emprendedor son el resultado de la destrucción9 del tejido económico y social. Dichas oportunidades aumentan en proporción inversa al espacio que
las empresas desaparecidas han dejado vacante. Además, el modelo emprendedor insiste en las perspectivas que ofrece la firma de tratados y acuerdos de libre comercio, basados en la teoría de las "ventajas
comparativas" 1º. La renovación de la figura del emprendedor parece obedecer más a la contracción del
mercado laboral, a la internacionalización de la economía y la reestructuración consecuente, que a la
naturaleza emprendedora de los mexicanos o a las
virtudes del modelo liberal.
La imposición de la inseguridad (material y
simbólica) no sería solamente el principio de organización económica que produciría individuos más eficientes y productivos (Bourdieu, 2000: 24), sino también
el principio de creación de empresas en economías
en reestructuración como la mexicana, donde no se
dan los medios adecuados para reactivar la economía
y el empleo. Debido a las condiciones adversas (precariedad, bajos salarios, endebles niveles de instrucción), los individuos privados de la oportunidad de
encontrar un lugar en la sociedad a través del trabajo
asalariado, se ven cada vez más obligados a superar
un porvenir incierto con el espíritu emprendedor.
Ligada a los vaivenes del mercado, la economía emprendedora da la impresión de basarse en el potencial de cada individuo a subsistir. El modelo emprendedor es revelador de la dificultad de la economía
mexicana para crear empleos (acentuada por la apertura económica) y de la incapacidad del Estado para
reactivar la economía. A falta de un sistema de protección contra el desempleo, y con un sistema educativo desfasado del mundo real, la política económica
nacional parece contentarse con estimular a los indi9

Según el razonamiento "destrucción-creación" de Schumpeter,
(1990).
'º Según los postulados clásicos de David Ricardo (1882), o más
recientemente los de Michel Porter (1990).

TRAYECTORIAS

I

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viduos a instalar un "changarro" 11 asociado al concepto de "semillero empresarial" 12 • Las acciones concretas de las instancias gubernamentales 13, civiles 14 o
universitarias 15, se traducen generalmente en la creación de incubadoras 16 de alquiler moderado o en otorgamiento de microcréditos 17 a tasas preferenciales. Al
concentrarse en el aspecto motivacional e innovador,
las incubadoras rara vez logran proporcionar las nociones más elementales de la economía. Además se

11 Los "changarros" son "pequeñas unidades económicas comerciales, industriales o de servicio, iniciadas sin recursos propios o
muy limitados, que son el producto de la inquietud de un individuo, de una familia, o de un pequeño nwnero de personas, con el
fin de superarse (sic), tener éxito, y llegar a la independencia económica" (Molina, 2003: 13). Según la Real Academia de la Lengua
Española, la palabra "changarro" corresponde a un "tendejón" es
decir, a una tienda pequeña, o a una barraca mal construida.
12
Vicente Fox (2004).
13
El Fondo PyME de la Secretaría de Economía:
(www.fondopyme.gob.mx)
o el Contacto PyME (www.contactopyme.gob.mx) a nivel nacional.
El Sistema de Apertura Rápida para Empresas (www.nl.gob.mx/
?P=sare) o El Programa de Mejora Regulatoria y Simplificación
Administrativa de Nuevo León:
(www.nl.gob.mx/?P=sec_des_economico) a nivel regional.
14
Emprende México: (www.emprendemex.ico.org), Endeavor
(www.endeavor.org.mx), Emprenautas (www.emprenautas.com),
Impulsa (www.impulsa.org).
15
Universidad Iberoamericana: (www.ie.uia.mx/CODAT/
emprendetec), ITESM (www.emprendetec.com), UANL
(www.emprendedor.uanl.mx), Universidad Anáhuac:
(www.anahuac.mx), etc.
16
Como las incubadoras municipales de Monterrey:
(,vww.monterrey.gob.mx/inem)
y la de San Pedro: (www.insp.gob.mx).
17
Legitimados por el reconocimiento internacional y por el prestigio moral de su creador en Bangladesh (Yunus, 1998), los microcréditos continúan formando parte de la visión dominante de la
economía. Por un lado, su principio fundamental engloba la participación de los beneficiarios convirtiéndose en una organización
colectiva. Por otro lado, los microcréditos resultan una herramienta útil para difundir la idea que es posible iniciar una microempresa con un pequeño capital económico. La promesa de las
microfinanzas está fundada en la innovación (Morduch, 1999).
Por el desconocimiento generalizado de las reglas de la economía
su comprensión no es universal. Así, no es raro encontrar tanto
casos de despilfarro y/o endeudamiento, como de fracaso económico.

TRAYECTORIASj_AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERo-AGOSTO 2006

erúocan por lo regular hacia áreas de comercialización, distribución y servicios. Es decir, tienden a alentar actividades innovadoras y viables económicamente
aunque sean actividades clásicas de intercambio o de
autoempleo. Lejos de fungir como verdaderas
"socializadoras" de la economía, las incubadoras ofrecen prácticamente un resguardo temporal contra los
costos reales de la economía, y son raras las empresas
que se concentran en los sectores de alto valor agregado.

FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS DE LA
ECONOMÍA EMPRENDEDORA
En la actualidad todavía no hay consenso teórico en
lo que respecta al emprendimiento económico. Origen y motor del capitalismo, la acción emprendedora
ha sido paradójicamente poco estudiada por la economía (Swedberg, 2000: 11). Recientemente continúa siendo objeto de estudio de las ciencias sociales 18. De ahí la dificultad para estudiar el espíritu
emprendedor y la necesidad de reconstruir la imagen
a menudo idealizada del emprendedor con el fin de
liberarla de toda la serie de presupuestos en los cuales se basa la teoría neoclásica 19 • Cargada positivamente, la noción del emprendedor resiste bastante
bien el análisis sociológico y las críticas.
Las políticas públicas de promoción de la acción emprendedora parten a menudo de los postulados teóricos de la economía clásica; es decir, la competencia pura y perfecta del mercado como regulador
social; la búsqueda de beneficio y la maximización de
éste; y el cálculo racional como visión universal del
mundo social (Bourdieu, 1998). Si dichos preceptos
18
Tendencia que está cambiando recientemente en Estados Unidos. Desde los años noventa asistimos a una convergencia multidisciplinaria para estudiar los emprendimientos económicos. Para
el caso norteamericano remitirse a Swedberg (2003), Granovener
(1995) yThomton (1999). Para el caso francés ver Zalio (2004) y
Zalio &amp; Bastin (2003).
19
Es decir las de Schumpeter, Knight, Bates, Becker, etc. Para una
síntesis sobre el tema ver Martinelli (! 994).

143

�ÁMBITO
Discurso oficial y adversidad

son válidos en teoría, raramente los encontramos en
la realidad. Además, las explicaciones de los economistas conciben modelos, que por afinados y refinados que sean, no ofrecen por el momento otra cosa
que explicaciones parciales (Darras, 1966) . La visión
más liberal de la economía que postula la "libertad
natural" implica la ausencia de regulación estatal que
proporciona al interés personal la ocasión de manifestarse. La búsqueda individual del interés personal
es lo que llevaría al establecimiento espontáneo de un
mejor estado social (Valier, 2005: 58-59). Además de
hacer abstracción de la importancia del Estado como
regulador económico y social, la economía neoclásica
olvida las antiguas formas de intercambio de bienes y
servicios, como la reciprocidad y la redistribución para
mantener la cohesión social (Polanyi, 1944).
Si el modelo emprendedor al estilo norteamericano (self made man) se pretende imponer como
único y universal, merece la pena recordar que es
producto de una historia económica y social particular, es decir la de Estados Unidos (Bourdieu y
Wacquant, 1998). La razón económica "deshistorizada", protegida por el halo "científico" de las tesis
económicas más poderosas del mundo académico, se
presenta como "ineluctable" y "necesaria" (Lebaron,
2000). La dificultad de toda tentativa para repensar
libremente los fundamentos de la economía, deriva
del hecho que la formalización matemática le confia
144

ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad

las apariencias ostentosas de rigor y de neutralidad a
la ortodoxia económica (Bourdieu, 1997b). Esta visión es difundida en forma de programas universales
por organizaciones internacionales a países en "vías
de desarrollo"2º, esencialmente a los latinoamericanos (Lebaron, 1998; Dezalay y Garth, 2002).
Basada menos en fundamentos científicos que
morales21, la difusión del espíritu emprendedor parece estar cimentada no sólo en una teoría de la riqueza, sino también en una concepción de la pobreza.
Lejos de considerar a los pobres como producto de
una estructura social determinada los promotores del
espíritu emprendedor privilegian una concepción
moral y moralizante de la pobreza. Producto de su
" holgazanería" y no de los condicionamientos sociales, la pobreza no sería, según esta visión, sino producto de la pereza colectiva y no de la historia económica. La pobreza en México tiende a ser asociada
por la ideología dominante a las insuficiencias (voluntad, determinación, decisión) y a las carencias in-

dividuales (ideas, capacidades, talento) y no a razones de orden social. Bajo estos parámetros es sencillo
pensar el subdesarrollo como producto de la insuficiencia de los pobres22, de obstáculos culturales (Lipset
y Solari, 1967) o incluso de la inadaptación de las mentalidades "irracionales" al mundo moderno.
Además de los valores morales que justifican
las recetas y los programas económicos, el modelo
emprendedor padece también la amnesia de la génesis de la economía capitalista, según Bourdieu (1997a:
16). La visión ahistórica de la economía tiende a aplicar los modelos construidos según el postulado de la
racionalidad calculadora. El espíritu de cálculo no es
universal. Impuesta progresivamente a todas las dimensiones de la vida social, incluyendo la esfera doméstica, la disposición al cálculo, y sobre todo al cálculo racional, es distribuida diferencialmente en los
diferentes espacios nacionales y al interior de éstos.
Si los postulados liberales de la economía no
son erróneos en teoría, sus resultados no siempre se
comprueban en la práctica. Éstos tienden además a
entender el comportamiento humano como un acto
racional. Por el contrario, la antropología económica
de Bourdieu sugiere que la conducta social es menos
racional que razonable23 • Además, propone que el
funcionamiento de todo sistema económico está ligado a la existencia de un "sistema determinado de
disposiciones con respecto al mundo, y más precisamente con respecto al tiempo" (Bourdieu, 1977: 16).
Es decir que el sistema precede a las actitudes que
exige (Bourdieu, 1963: 25), alguien que no posea las
nociones con las que el sistema funciona, dificilmente podrá integrarse a él24 • Enmarañado de origen, el
modelo emprendedor tal y como se quiere imponer,

20

El "desarrollo" en su concepción dominante seria grosso modo,
una construcción occidental, producto de la expansión de los mercados por la apertura comercial y la imposición de productos (Rist,
2001).
21
No por ello desdeñarnos los análisis de Luc Boltanski y Eve
Chiapello (1999: 45) donde subrayan que el capitalismo desarrolló justificaciones morales para adherir a los individuos, transformándolo en un universo más habitable o aceptable, para qu e sea el
"único posible o el mejor de los órdenes posibles".

TRAYECTORIAS

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ENERO-AGOSTO 2006

22
MaxWeber diría que se trata de la "teodicea de la infortuna". La
creencia que los pobres merecen ser pobres por ignorantes o analfabetas es el corolario de la teodicea de la buena fortuna (Swedberg,
2003: 303).
23
La noción de habilus resume ese principio general de conducta y
de acción en el mundo social (García, 2006b).
24
Este desfase da cuenta de la incapacidad a efectuar las operaciones matemáticas necesarias para obtener un beneficio estable y
duradero, que es lo propio del capitalismo (Weber, 1964).

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ENERO-AGOSTO 2006

se concibe a la vez como el mecanismo ideal que
reactiva la economía y como el principio de cohesión
social perfecto para una economía desacelerada e
impedida para crear empleos.
Más popular y popularizada que el rigor científico y epistemológico de las ciencias sociales, la versión psicológica del emprendedor tiene más oportunidades de ser difundida y entendida ampliamente.
Los promotores del modelo emprendedor no escatiman recursos para ajustar teorías a su visión del mundo. Preocupados ante todo por encontrar la "fórmula" para crear emprendedores, en lugar de darse los
medios para una mejor comprensión de la actividad
económica, los defensores del modelo emprendedor
buscan en todas las ramas del saber justificaciones
para validar el modelo, así como métodos para su inculcación. Recurriendo a motivaciones internas como
la necesidad de llevar a cabo algo, de experimentar
situaciones nuevas, de realizarse profesionalmente, de
emanciparse de la tutela familiar, la psicología impulsa la idea según la cual todo individuo es capaz de
emprender una actividad económica exitosa. El análisis de sus factores internos remite a motivaciones
personales que habría que "activar" si por alguna razón éstas no están despabiladas25 . Buscando las razones para despertar la capacidad emprendedora en la
dimensión interna del individuo, la visión psicológica

25

De alú el interés por estudiar el auge exponencial de la literatura
llamada de "superación personal" donde figuran los nombres de
Carnegie, Goldratt, Covey, Chopra, Coelho, Kiyosaki, Vargas, Hill,
Sanchez, etc. Lo interesante es poner en evidencia la manera en
que dicha literatura intenta básicamente dar cuenta de la dimensión motivacional para emprender un negocio a través de la
inculcación de la iniciativa individual, el culto al esfuerzo personal
y la lucha contra la adversidad, haciendo abstracción de todos los
determinismos sociales. Partiendo generalmente de casos de individuos vaciados de su esencia social, el envite principal es convertir
la crisis individual en bienestar colectivo. La literarura de superación personal busca grosso modo vencer los obstáculos sociales que
pesan sobre los agentes bajo la apariencia de la fuerza y la potencialidad de las capacidades individuales. Este tipo de literatura gira
en torno al control del estrés, la creatividad, la autoestima y la "asertividad" ( capacidad de transmitir fácilmente opiniones, intenciones, posturas, sentimientos).

145

�ÁMBITO

ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad

Discurso oficial y adversidad

tiende a hacer abstracción de las circunstancias económicas y sociales, a menudo adversas a la acción
económica. Supuestamente interna y no externa, la
eficacia del discurso que alaba la figura del emprendedor residiría en la creencia de que es posible modificar dicha actitud para plegar al individuo al servicio
del mercado lo más• económicamente posible. Todo
indicaría que la concepción psicológica de la acción
económica se revela como un instrumento importante
para justificar o para racionalizar el modelo emprendedor, que lejos de ser solamente sicológico, es esencialmente social.
Para escapar a la dominación que la economía
ejerce sobre el resto de las ciencias sociales y sobre las
interpretaciones del mundo social, renace la sociología económica en Estados Unidos (Convert y Heilbron, 2004) 26 • Esta subdisciplina es útil para la comprensión más satisfactoria de los emprendimientos
económicos. El recurso de la sociología se impone
por el hecho que los comportamientos económicos
no son siempre racionales y las explicaciones sociológicas por lo regular lo son (Steiner, 1999: 4). Además, la sociología económica se yergue frente a la
abstracción social que parece impregnar la economía
(neoclásica); es decir aquella que concibe al agente
económico desocializado cuyo único objetivo sería la
maximización del beneficio27.

CONDICIONES DE EFICACIA SIMBÓLICA
DEL ESQUEMA EMPRENDEDOR
Construcción social tan arbitraria como irrealizable
bajo la situación actual, el modelo emprendedor es
producto de la historia social y de las luchas por el
26

Entre los representantes más destacados de esta corriente figuran también Harrison White, Vivían Zelizer y Neil Fligstein.
27
Polanyi (1944: 75) afirma que las relaciones sociales engloban,
como regla general, su economía y que el hombre no actúa de
manera de proteger su interés individual o de poseer bienes materiales, sino de garantizar su posición social, sus derechos y sus ventajas sociales. Si alguna vez actúa según la lógica materialista, es
para perseguir los fines antes mencionados.

146

poder político. ¿De qué manera se apoya la fuerza del
discurso en las condiciones históricas y en la creencia
construida por los principales actores sociales (funcionarios públicos, rectores, políticos, empresarios,
dirigentes patronales)? Proporcional al capital simbólico de esos actores, la fuerza de la visión que buscaría imponerse como la más legítima de la economía, tiene dificultad para implantarse por la falta de
reconocimiento y de autoridad que produce la "eficacia preformativa" del discurso oficial (Bourdieu,
2001: 156). Los comentarios a favor del movimiento
emprendedor8 intentarían crear las mejores condiciones de eficacia simbólica por las distintas formas de
presentación que se usan para difundirlo. Lejos de lograr aplicarse como modelo económico viable, éste se
impone por ser una de las pocas opciones disponibles.
Un aspecto que podemos dilucidar es la manera en que se crea el discurso promotor del espíritu
emprendedor y cómo dicho discurso tiene más oportunidades de imponerse legítimamente cuando son
los grandes empresarios los que lo difunden. Comprendemos mejor la manera en que se impone el
modelo cuando descubrimos que no es raro encontrar entre sus principales promotores a altos funcionarios del Estado, muchas veces ex-ejecutivos de
empresas nacionales o extranjeras. De orígenes sociales notablemente favorecidos y disponiendo de diversos recursos (culturales, sociales, económicos), los
incitadores al emprendimiento económico se esfuerzan por convencer de las virtudes de crear una empresa29. Concebido para dinamizar una economía
desacelerada, el modelo emprendedor da la impre-

28
Frase del subsecretario de Economía, Alejandro González Hernández, en el encuentro organizado por el IPN y la Canacintra (E.
Velasco, 2005. México, líder en AL en incubación de empresas. La
Jornada, 20 octubre).
29
Nos inclinamos a pensar que no se trata de mala fe. Diversas
razones nos Uevan a pensar que los promotores del modelo emprendedor están sinceramente convencidos de las virtudes del liberalismo económico. Por citar un ejemplo,el del director general
de una empresa regiomont:ana, José A. Femández, " Espiritu emprendedor. Pilar de nuestro crecimiento" (CAJNTRA, 2004) .

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 , ENERO-AGOSTO 2006

sión de ser una solución loable, favorable; en fin, deseable. Al mismo tiempo representa una posición
política y económicamente irreprochable. Protegida
por la reputación generadora de empleo y distribuidora de riqueza, la economía emprendedora parece
obtener en los aspectos positivos de la actividad económica su fuerza de imposición. El modelo emprendedor
encuentra también apoyos sólidos en los beneficios sociales y económicos que procura, esencialmente en las
aparentes ganancias de tiempo y de poder. La idea
implícita del emprendimiento es una mayor disposición de tiempo, una alternativa para escapar a la alienación y la explotación del trabajo al trabajar para sí
mismo y, sobre todo, por ofrecer posibilidades de
ganancia superiores a las de la condición salarial.
La dinámica emprendedora tiene más oportunidades de implantarse por la eficacia de la codificación que se usa para vehicular su esencia. Lejos de
constituir un apelativo absurdo y anodino, el modelo
emprendedor es cobijado por el concepto de "changarro". Economía de lenguaje así como de inversión
social y económica, la "changarrización de la economía" promovida decididamente por la administración
pública actual, busca estimular la creación de empre-

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

sas, pero sobre todo de empleos que el Estado no fomenta. La eficacia de emplear ese concepto residiría
en la falta de voluntad política para estimular el empleo. En razón de las condiciones adversas, los individuos así despojados de la oportunidad de encontrar un lugar en la sociedad a través de un empleo
asalariado, deben encontrar la fuerza para superar un
porvenir incierto en el espíritu de éxito o al menos en
el espíritu de supervivencia. Asociada a una lucha
contra los avatares de la existencia, la economía emprendedora fomentada desde la alta función pública
hasta los gobiernos locales, da la impresión de basarse en el potencial de cada uno para sobrevivir en un
mercado autorregulado.
Vista positivamente, la concepción preferida por
los actores económicos para imponer la idea emprendedora como paradigma de las relaciones económicas y sociales del México "globalizado", es la del teórico del capitalismo: aquel que descubre las mejores
maneras de utilizar los recursos disponibles, reduciendo el derroche y creando además empleos. Es sorprendente ver con qué facilidad se acepta en América Latina30 la definición más tradicional de la acción
emprendedora; es decir, el proceso dinámico que con-

147

�ÁMBITO

ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad

siste en recibir los frutos de la creación de riqueza,
asumiendo los costos y los riesgos del intercambio
comercial.
Por un lado, encontramos las ventajas que promete el modelo emprendedor. Por el otro, tenemos
las condiciones ideales que buscan la eficacia simbólica, es decir sus instrumentos abstractos de seducción para atraer a los individuos a ese esquema. La
riqueza, los bienes muebles e inmuebles y el poder de
compra, _son los atractivos materiales más comunes a
los que hace referencia la idea emprendedora. Promoción social, prestigio y honor son algunos de los
beneficios simbólicos que ofrece el modelo emprendedor. El desafio, el reto y la adversidad son las condiciones idóneas para el pleno desarrollo del buscador de riquezas contemporáneo. La independencia,
la audacia, el coraje, el gusto por el riesgo o, incluso,
el espíritu de aventura, son algunas de las características que deben poseer los emprendedores según el
discurso que exalta el liberalismo económico. Lo implícito31 en la promoción del modelo emprendedor
es la capacidad de acción, de creación, de innovación; es decir, de enfrentar un porvenir incierto que
no ofrece los útiles necesarios para afrontar la vida
económica. En definitiva consideramos el modelo emprendedor como la voluntad de convertir por sí mismo la desdicha en dicha, la crisis en oportunidad, la
mala suerte en buena suerte, en fin, en fortuna.
Amenazados por la realidad social que les niega oportunidades de empleo asalariado, los ciudadanos progresivamente desocializados son más suscep30
El cuadro de interpretación schurnpeteriano piensa el d esarrollo
económico en términos industriales y sería el resultado de la acción emprendedora orientada a la empresa. Las dificultades para
pasar del "patrón" tradicional al emprendedor moderno estarían
ligadas a la influencia de los grupos dominantes tradicionales orientados más bien a la búsqueda de beneficio inmediato que a una
inversión a largo plazo (Poupeau, 2004; Cardoso, 1970).
31
Bajo la huella de Foucault, no se trata de explicar la historia del
pensamiento o de hacer una "historia de mentalidades", que es
una tarea de historiadores dice Veyne ( 1995: 210), sino de " definir
los pensamientos implíciios, que él llama discursos, prácticas discursivas o presupuestos".

148

Discurso oficial y adversidad

tibies de abrazar fácilmente el modelo que exalta la
capacidad individual y los beneficios egoístas del enriquecimiento personal. Generoso en beneficios materiales y simbólicos, el esquema emprendedor parece ser capaz de convencer fácilmente a las fracciones
que sueñan con una promoción social idealizada por
los medios de comunicación32 y por las "historias de
éxito". Por su impacto, la política de invitar a emprender una actividad económica por cuenta propia
parecería un medio de perpetuar el orden social, castigando doblemente a los más desvalidos: primero,
por la dificultad de participar en el juego económico
sin conocer las reglas del mercado, y segundo, por el
pago de impuestos correlativo. Ocultando las desventajas del modelo (costo social y psicológico) el discurso
pro-emprendimiento se instaura como un ejercicio esencialmente oratorio, que oculta magníficamente los
envites más importantes por sus formas de presentación.
Finalmente, ante la imposibilidad de justificar
racionalmente el modelo emprendedor, una argucia
común para transmitirlo más eficazmente es a través
las formas de presentación (García, 2005). Sus principales defensores recurren regularmente a diversas
modalidades: estrategias de condescendencia, a la irorúa, las bromas, el humor, las ocurrencias33, pero sobre todo a una forma de hablar "franca", "directa",
32

Encontramos regularmente en la prensa la promoción del espíri-

tu emprendedor dirigida hacia los niños (F. Cepeda, 2005. Falta en

México motivación emprendedora para niños. El Nort.e, 18 de abril)
o en las revistas especiali2adas como Entrepreneur. Podemos apreciar la estructuración desde la niñez en un parque temático (Mundo de adeveras), donde existe una representación de una universidad privada local, que exige la capacidad emprendedora, y que
ideali2a la imagen de éxito, pero sobretodo una vía de éxito para
los niños. En fin, constatamos también la promoción de los emprendirniemos económicos destinados a los menores por las cámaras empresariales y por diversas ONGs como Junior Acheivement (D. Franco. 2004. Emprendedores desde chiquitos. El NMte,
8 junio) .
33
Dicha práctica lingüística es llamada comúnmente "campechaneo" . Consiste en una economía de lenguaje, que se caracteriza
por el recurso de expresiones idiomáticas que buscan igualar a
miembros de grupos sociales distintos, en beneficio del dominante. El ajuste de entonación y vocabulario a cada contexto trata de

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

opuesta al discurso tecnocrático, cuyo tono inspira
desconfianza y resulta poco atractivo para las grandes masas. Seducidos y fascinados por las virtudes
del emprendimiento, las fracciones sociales marginalizadas o excluidas de los bondades del mercado constituyen un terreno fértil para abrazar un esquema que
presenta promesas tan grandes como dificiles. Habiendo perdido su carácter formal y serio, el discurso
promociona! del emprendedor tiene menos dificultades para alcanzar un abanico más amplio de capas
sociales que un discurso tradicional. Más fácil de asimilarlo cuando escapa a las formas de decoro oficiales, el discurso adaptado familiarmente al temperamento de los mexicanos tiene más oportunidades de
ser aceptado. Conforme con los usos y costumbres
en México, la creación de "changarros" puede parecer más convincente que la creación de empresas.

CONCLUSIÓN
Como toda doctrina que se autoproclama indiscutible, la difusión del espíritu emprendedor en México
merece ser cuestionada. Todo nos lleva a pensar que
el modelo emprendedor es uno de los medios más
económicos para ahorrarse la inversión necesaria en
la gestión de las relaciones económicas y sociales del
México contemporáneo. En la primera parte, tratamos de dar cuenta que ignorar las condiciones sociales de la (re)aparición del espíritu emprendedor equivaldría a no darse los medios para ver su naturaleza
ideológica. La promoción del espíritu emprendedor
no se explica por rasgos individuales. Las nuevas formas de organización de trabajo, la desaceleración industrial y los imperativos de la globalización económica explican su pronto impulso. La fragmentación
de la condición salarial (Castel, 1995; Beck, 2001) y
la contracción del mercado de trabajo, agravada por
la apertura económica, empujan a optar por la crea-

establecer una identificación mutua de los participantes del intercambio lingüístico.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

ción de empresas o por el autoempleo. En la segunda
parte, se trató de explicar que los fundamentos del
modelo emprendedor son menos teóricos que ideológicos por estar sujetos a valores morales y a juicios
de valor. A falta de una teoría única de los emprendedores, las bases que pretende sustentar el modelo
emprendedor (sicológicas) son relativamente endebles, sin mencionar que su análisis se basa en abstracciones teóricas y postulados de pretensión universal.
En la tercera parte, se intentó esclarecer cómo sus
formas de presentación dan fuerza a la imposición
del modelo emprendedor, le dan más fuerza simbólica que material. Todo parecería indicar que la econorrúa emprendedora encuentra su más fuerte sostén
en el coraje que debe producir la confrontación con
la adversidad económica de individuos abandonados
cada vez más a los azares de la existencia. &amp;,,

149

�ÁMBITO

ÁMBITO

Discurso oficial y adversidad

Discurso oficial y adversidad

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Recibido: noviembre de 2005
Aceptado: marzo 2006

151

�ÁMBITO

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La complejidad de un rostro

La complejidad de un rostro
Representación social de la pobreza:
un estudio comparativo intercultural
MARÍA ESTELA ÜRTEGA RUBÍ

D

iversas investigaciones que abordan la
cultura y su importancia en los procesos
de la cognición social y en la conformación del conocimiento social, muestran
las diferencias en los estilos de pensamiento, de razonamiento y de organización mental entre grupos
pertenecientes a países asiáticos y a países occidentales (Gideon, Schaller,Tweed, y Hallett, 2001). Otras
investigaciones abordan las diferencias culturales y
la relación con algunos valores: distancia respecto al
poder, individualismo-colectivismo, masculinidadfeminidad, disminución de la incertidumbre. (Hofstade, 1991; Paez, Gonzales y Aguilera, 1996) Éstas
muestran la tendencia de las personas a hacer distinciones relacionadas a aspectos u objetos sociales desde
su medio ambiente perceptual, es decir, desde su
propio contexto.
Triandis (1999) remarca que las culturas difieren en el tipo de información que extraen de su
ambiente; las diferencias pueden darse entre culturas simples y complejas, entre cerradas y abiertas,
entre horizontales y verticales, entre individualistas
y colectivistas. Las sociedades individualistas y las
colectivistas se distinguen por los atributos disposicionales que identifican a sus miembros. Los rasgos
ideocéntricos-individualistas se definen por la valoración de la autonomía y la independencia, y los rasgos allocéntricos-colectivistas por un funcionamien-

152

to en grupos cohesivos y la interdependencia de sus
acciones. (Markus y Kitayama, 1991) Estas aseveraciones sobre las diferencias culturales remarcan que
la comprensión de la realidad dependerá del estudio
del conocimiento social y de la acción, contextualizado en la dimensión cultural (Hofstede, 1991).
En el artículo "The Knowledge of social systems", Mario Von Cranach ( 1998) menciona que el
conocimiento no concierne sólo al sistema individual,
refiriéndose al mode/,o cognitivo de procesamiento de la
información, sino también a un sistema social con
procesos de pensamiento y de actos más complejos,
porque en él se considera la experiencia previa del
sujeto en su vida cotidiana y, en este sentido, va más
allá del proceso de la memoria, refiriéndose a un procesamiento social de la información. Para Von Cranach, la comprensión de la sociedad y su realidad
implica identificar los tipos de sistemas sociales en
los que el sujeto organizará y estructurará su conocimiento, variando de cultura a cultura, en su estructura y en su s procesos. Los sistemas sociales se presentan en dos polos que van de lo individual a lo
social, es decir, de los sistemas más simples a los más
complejos (diadas, grupos, organizaciones, sociedad).
Von Cranach analiza el conocimiento en cada uno
de los sistemas sociales y de sus funciones; propone
el modelo mu/ti-nivel de estructuras y procesos. En éste
define algunos conceptos importantes para avanzar

TRAYECTORIAS ~ ÑO VIII, NÚM. 20-21

ENER&lt;MGOSTO 2006

en la compresión del conocimiento:
sistema social, sociedad y cultura, conocimiento, memoria, acción y desarrol/,o.
Retomaremos para este artículo los conceptos de sociedad y cultura, importantes para nuestro marco de
análisis. Según Von Cranach ( 1998)
la sociedad es un sistema, cuya estructura es más permanente comparada
con los procesos temporales de los sistemas sociales rudimentarios menos
desarrollados, como las interacciones
entre dos individuos. La sociedad influye en la estructuración y la organización del conocimiento colectivo en
tanto que es generadora y portadora
de la cultura. La sociedad tiene una
influencia importante en las representaciones sociales, éstas consideran el
conocimiento teórico y empírico en relación con lo
local, lo social, lo cultural, y con los contextos históricos en donde es generado y utilizado. La cultura
contextualiza las interacciones sociales y el significado que adquieren cada uno de los diversos objetos
sociales; otorga a los grupos o individuos una organización y el control de su medio ambiente.
La dimensión cultural incide significativamente
en la formación de una representación social de un
objeto (material, social, imaginario o simbólico), participando en el proceso constituyente de la misma,
en los procesos de la actividad mental (mecanismos
psicológicos y sociales) que determinan la formación,
la organización y la transformación de los contenidos, así como en sus funciones y su eficacia en la
sociedad. El contexto cultural aporta a los sujetos la
estructura lógica, los medios para orientarse en el
ambiente social y material mediante los valores expresados en sus evaluaciones y acciones.
El contexto cultural está ligado a un momento
ideológico e histórico de la sociedad de la que el sujeto forma parte. La cultura en este sentido, es un

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-2!_. ENERO-AGOSTO 2006

producto colectivo resultado de la interacción dinámica y cambiante entre los sujetos, en donde están
las ideas y los valores, también las acciones y los productos que hacen reales tales ideas. Razón por la que
la cultura establece una relación significativa con las
representaciones sociales, generadas y compartidas
igualmente en las interacciones sociales (Ortega,
2003). El contexto cultural facilita al sujeto establecer una identidad individual y colectiva; de esta manera, el sujeto no sólo integra la cultura, sino la construye, haciéndola propiedad interior. Los aspectos
culturales se convierten en características de su identidad, condicionando los procesos psicológicos y sociales, influyendo en su pensamiento y en sus representaciones sociales, haciendo inferencias que le
permiten atribuir causas a los efectos y elaborar sus
verdades o realidades.
El objetivo del artículo es mostrar desde un
estudio intercultural (Italia, Rumania, México y Francia) las diferencias y similitudes semánticas resultantes del test de asociación libre en un estudio de re-

153

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ÁMBITO

La complejidad de un rostro

La comp¼jidad de un rostro

presentación social, con una muestra de clase media
superior no implicada directamente en la lucha contra la pobreza. Es denominada como no implicada
porque no tiene una práctica social directa en la lucha contra la pobreza. Los resultados señalan la importancia de la dimensión cultural y su influencia en
la representación social de la pobreza.
El artículo está estructurado por un primer
apartado sobre el pensamiento social y su implicación en la construcción social de la realidad. Después se presenta la investigación intercultural, el
método y los resultados. La justificación de la presentación de estos resultados recae sobre dos razones: la primera, los resultados encontrados en esta
muestra permiten presentar una de las diferencias
importantes entre los países; la segunda, es la existencia de una gran cantidad de análisis que es imposible presentar en este artículo (Galli, 2003). La orientación de este trabajo es la teoría de la representación
social, lugar privilegiado en el que se expresa el pensamiento social.

EL PENSAMIENTO SOCIAL Y SU
IMPLICACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN
SOCIAL DE LA REALIDAD
En psicología social se distingue entre la lógica formal, independiente de los sujetos que la producen y
de las circunstancias de su producción; y la lógica
natural, determinada por el contexto, propia del pensamiento social (Guimelli, 1999). En contraste con
el conocimiento científico caracterizado por sus procedimientos lógicos y sus principios de racionalidad,
el pensamiento social se caracteriza por poseer una
organización más cerrada, que interactúa con el
mundo exterior filtrando y seleccionando la información o los acontecimientos que lo confirman, siendo uno de sus retos el mantenimiento y la protección
de los lazos sociales (Guimelli, 1999); se manifiesta
a través de las creencias, de los valores, de los rumores, de los rituales, de las prácticas mágicas, de las

154

representaciones sociales y de otros aspectos importantes propios de sus interacciones sociales, dando
la impresión de que el pensamiento social nos engloba
y al mismo tiempo circula entre nosotros (Garnier,
2002).
Su lógica es racionalizar para establecer su coherencia, seleccionando y eliminando todo aquello
que no esté en consonancia con el mismo. Sus reglas
y prácticas son evidentes, de tal manera que el sujeto
se servirá de ellas según el momento.
Sobre la oposición de estos conocimientos, psicólogos sociales como Moscovici y Hewstone ( 1984),
Doise, Clémence y Lorenzi-Cioldi (1992), los distinguieron retomando la idea de saber científico y saber
de sentido común.
La apertura fenomenológica y la diversidad
conceptual del pensamiento social, ha llevado a psicólogos de la especialidad a discernir las grandes líneas que lo estructuran y lo definen. Garnier (2002)
señala que podría ser un proceso sociocognitivo p roducido en las interacciones sociales e implícito en las
conductas observables. A la vez, distingue entre un
conocimiento sobre los objetos sociales y un sistema
de conocimiento de visiones del mundo (Garnier, 2002).
Asimismo, proporciona dos nociones del pensamiento social: un conocimiento que toma por objeto la
realidad de la sociedad y un conocimiento que hace
alusión a diversos factores sociales que intervienen
en la conformación de un conocimiento común.
Rouquette (1996) señala que el pensamiento
común o general es social por naturaleza, y establece
los principios para aproximarse a su estructura: el
nivel de integración determinado por la globalidad/
particularidad que explica que los elementos presentarán un mayor nivel de integración cuanto más
globales sean; por ejemplo, la ideología; el otro principio, la variabilidad intra e interindividual, determinada por la estabilidad/inestabilidad. Los elementos
con mayor variabilidad intraindividual son más inestables, por ejemplo, las opiniones (cuadro 1).
Las representaciones sociales son un conocí-

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

CUADRO 1

pensamiento social se forma y se transforma. Así,
siguiendo el ejemplo, y refiriéndonos a nuestro es+
tudio, la muestra de la claNivel de
se media categoriza y
integración
estereotipa al grupo de
pobres como personas
que no les gusta trabajar
desde una ideología conservadora que considera al sistema como justo, y al atribuir la causa
al propio pobre, no se enfrenta el problema.
Este trabajo aborda el estudio de las representaciones sociales de la pobreza, considerándolas un
espacio privilegiado para la comprensión de la realidad. Proporcionan una vía de análisis distinta a la
económica y estadística, abordando el estudio del significado social directamente relacionado con la problemática de la pobreza y con su reproducción, así
como con su tratamiento social.

ARQUITECTURA GLOBAL DEL PENSAMIENTO SOCIAL, DOBLE ESCALA INVERSA DE VARIABILIDAD
(INTER-INDIVIDUALES Y DE NIVEL DE INTEGRACIÓN)
Nivel ideológico
( creencias, valores, nonnas, themata)
Variabilidad intra e
interindividual

+

Representaciones sociales
Actitudes
Opiniones

Fuente: Rouquette y Flament, 2003

miento generado y compartido por los grupos, con
un alto grado de integración y una menor variabilidad intra e interindividual. Al mismo tiempo, tienen
una base ideológica, explicada por procesos generales y categorías genéricas, variando en su contenido
y organización de una sociedad por los contextos
sociales e históricos.
El pensamiento social tiene un rol en las relaciones sociales intergrupo y en las relaciones que establecen con los objetos sociales en la construcción
social de la realidad. Para acceder a éste es necesario
conocer qué piensa el grupo, cómo se piensa, qué se
transmite y el posicionamiento que los sujetos presentan.
Para su análisis y comprensión, tres aspectos
son fundamentales: a) su funcionalidad tiene un rol
relacionado con interacciones sociales como la categorización social, la causalidad, la comparación,
entre otras; b) el tipo de enfoque necesario para abordarlo y analizarlo (individual, interindividual, posicional e ideológico). Este aspecto se podría relacionar con el modelo de los diferentes sistemas sociales
de Von Cranach mencionado anteriormente; c) la
diversidad de campos en los que se manifiesta la salud, la educación, entre otros. Al identificar la funcionalidad (p. ej., categorización social), el enfoque
(p. ej., ideológico) y el campo (p. ej., la pobreza) podemos visualizar los problemas sociales en donde el

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

UN ESTUDIO INTERCULTURAL
DE LA REPRESENTACIÓN SOCIAL
DE LA POBREZA
Esta investigación internacional (1995-2000) sobre
la representación social de la pobreza se realizó en
las ciudades: París (Francia), Nápoles (Italia), Iasi
(Rumania) y Ciudad de México (México) . El grupo
integrado por Galli, Ortega, Fasanelli, Neculau y
Seca, consideró que la pobreza es un objeto de reflexión y de análisis intercultural al que la psicología
social debe enfrentarse con el fin de obtener informaciones sobre el significado social, cuyo valor
heurístico inmediato permita comparar las diferencias y similitudes entre los diferentes grupos estudiados. Con el objetivo de que los resultados observados tengan un eco en la sociedad y en su propio
cambio. La cuestión urgente que motivó el estudio

155

�ÁMBITO

ÁMBITO
La complejidad de un rostro

La complejidad de un rostro

de este objeto complejo y multidimensional fue su
redefinición, a través de su desarticulación y de su
reconstrucción, abordando su representación social.
En los últimos 20 años, la pobreza ha sido uno
de los temas principales del debate y de la acción
política a nivel nacional e internacional. Las sociedades democráticas desarrolladas, aferradas al ideal
igualitario, nunca han llegado a erradicar las desigualdades en el orden económico y social, pasando por
alto la importancia de la equidad, es decir, la de una
distribución más justa de los recursos. El desfase existente entre la aspiración, el ideal y la realidad concreta es el origen de la fuerte tensión que explica el
carácter inagotable de esta cuestión social.
La mayor parte de las contribuciones se concentran en los índices de medida (Foster, Geer, y
Thorbecke, 1984; Boltvinik, 1994, 2000; Desai y
Shaha 1998; Boltvinik y Hernández, 1999) y poco
en la resolución de los problemas económicos y políticos (Sen, 1996, 2000; Hernández y Velásquez,
2002), y en la dimensión social, principalmente en
la importancia que tiene su significado social (SEDESOL, 2003). Estudiar la representación social de la
pobreza es una condición preliminar para los trabajos que tienen por objeto sobrepasar el estancamiento en el que se encuentra la investigación. En nuestra
hipótesis el núcleo del problema está en las prácticas
sociales derivadas y sustentadas por representaciones sociales a las que hay que acceder para redefinir
el problema y las estrategias de intervención.
El marco de referencia es la teoría de la representación social de Serge Moscovici. (Moscovici,
1961): sistema de apropiación y de interpretación
de la realidad que permite a los individuos guiar sus
comportamientos y sus prácticas Godelet, 1984),
estableciendo una visión de la realidad común a un
grupo culturalmente dado. Las representaciones sociales corresponden a una actividad de apropiación
y de elaboración psicológica y social de la realidad
exterior al pensamiento, a través de dos procesos de
objetivación y anclaje que concretiza los objetos, vol-

viéndolos familiares y confiriendo un valor funcional al arraigamiento en la sociedad Godelet, 1991).
Esta investigación intercultural abre una perspectiva de investigación en psicología social, contribuye al enriquecimiento del estudio de la pobreza, y
proporciona resultados sobre las diferencias y similitudes en el contenido semántico de las representaciones sociales y en la organización de los elementos
que las integran. ¿Existe una representación social
intercultural de la pobreza o solamente elementos
significativos compartidos, que son relevantes para
la estructura de la misma? ¿Podemos hablar de un
significado común de la pobreza que organice las
relaciones entre los diferentes actores en el campo
social? ¿Cuáles son los elementos significativos para
poder hablar de una diferenciación de los contenidos de las representaciones sociales? Partiendo del
objetivo de conocer lo que los sujetos sociales piensan, ¿cómo éstos se refieren cognitivamente y afectivamente a la pobreza, y cómo se la representan?
La importancia de la representación social
como un aspecto fundamental para evaluar y analizar las políticas sociales, permitió comparar los diferentes tratamientos sociales y proponer la innovación de las mismas.
El articulo presenta sólo una parte de los resultados, que corresponden a los de la muestra de la
clase media superior no implicada. La selección de
estos resultados permite identificar algunos elementos significativos que acentúan la importancia del
contexto cultural.
La técnica de la asociación libre permite (De
Rosa, 1988, 2003) la reducción de los límites propios de la producción discursiva y evidencia los contenidos del campo de la representación y los contenidos simbó licos de cada palabra. El carácter
espontáneo permite acceder con rapidez y simplicidad a los elementos constitutivos del universo semántico del objeto. El análisis se realizó utilizando el
modelo de Verges ( 1989, 1992) que identifica el contenido semántico de la representación, la jerarquía y

la organización de sus elementos. Para Verges (1994)
el rango es de aparición, porque considera que las
palabras más importantes serian enunciadas primero, no requiriendo una ordenación jerarquizada posterior a la asociación libre por parte del sujeto, como
ha sugerido recientemente Abric (2003).
MÉTODO

contra la pobreza. La muestra se integró por la clase
media dividida en superior e inferior, implicada y no
implicada, y los pobres. La muestra implicada son las
personas adscritas en organizaciones no gubernamentales y activamente luchando contra la pobreza,
los no implicados son la clase media que no tienen
una práctica directa con la pobreza. Así, la implicación se considera como una variable bínaria de ausencia-presencia (Rouquette y Flament, 2003). A
efectos del presente artículo, la muestra se reduce a
los 15 sujetos de clase media superior no implicados
en cada una de las cuatro ciudades, íntegrando una
muestra de 60 sujetos (cuadro 2).

En primera instancia se solicitó a los sujetos asociar
cinco palabras al estimulo pobreza y la justificación
de las asociaciones. Para el análisis se realizó una
agregación semántica de las palabras asociadas, y para
reducir los efectos de las diferencias idiomáticas de
cada país y poder realizar una comparación, se traRESULTADOS
dujo al francés cada una de las palabras y se evaluaron las palabras traducidas con el sentido dado en la
La información contenida dentro de cada uno de los
justificación de cada una de ellas. Se analizó cruzancompartimientos desde el modelo propuesto por
do la frecuencia (veces en que la palabra es asociaVerges (1992) es la siguiente:
da) y el rango medio de aparición (media del orden
en que fue mencionada la palabra, orden que varia
de uno a cinco).
El estudio es descripCUADRO 2
tivo, con un diseño no exCARACTERÍSTICAS DE LA MUESTRA (N=80 POR CADA PAÍS)
perimental transversal, un
muestreo no probabilístico
1
Grado de implicación
~
y una muestra por conveImplicados
No implicados
niencia. La muestra total
Personas que no tienen
Personas que trabajan en
Posición sociodel estudio internacional
una relación directa con
asociaciones que ayudan
económica
comprendió 80 sujetos en
la pobreza, no están
a los pobres:
realizando ninguna
cada una de las capitales
acción en contra de la
estudiadas (París, Nápoles,
pobreza.
Ciudad de México e Iasi).
Clase media
l. Dirigentes de
l. Profesionistas•
Nos propusimos comparar
superior ( 1) *
asociaciones
(n= l 5)
las representaciones socia(n=l 5)
les de diferentes grupos en
Clase media
2. Asistentes sociales,
2. Empleados, obreros,
el interior de cada país,
inferior (2)
colaboradores activos
trabajadores
considerando dos criterios
(n=15)
independientes, entre
sociológicos: la posición sootros (a= 15)
.----- - Pobres
cio-económica y el nivel de
implicación en la lucha

I

¡

* Sólo serán tratados los datos relativos al grupo de clase med,a superior no implicada

156

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. ~2:1.

1

ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20.2:1.

ENERO-AGOSTO 2006

1 57

�ÁMBITO
La complejidad de un rostro

ÁMBITO
La complejidad de un rostro

Compartimiento 1. Contiene palabras destacadas y significativas para el grupo. Los elementos
más frecuentes e importantes. Es la zona del núcleo
central.
Compartimiento 2. Incluye palabras con fuerte grado de importancia, información contradictoria
y ambigua. Zona periférica fuente de cambio y desequilibrio para el núcleo central.
Compartimiento 3. Captura palabras con débil importancia e información contradictoria, zona
potencialmente desequilibrante y fuente de cambio.
Se encuentran los elementos poco enunciados, cuya
frecuencia es baja, pero con un rango elevado. Complemento de la primera periferia.
Compartimiento 4. Contiene palabras menos
frecuentes y citadas al último. Elementos poco presentes e importantes en el campo de la representación.

Presentamos los datos de la muestra mexicana
(cuadro 3).
Las palabras cultura e ignorancia están relacionadas con aspectos normativos como valores, prejuicios
y estereotipos. Al pobre se le piensa como ignorante,
sin cultura y ni gusto por el trabajo, atribuyéndole la
causa de la pobreza. La palabra cultura captura las
creencias religiosas que presentan en su significado
contradicciones y ambigüedades. Se percibe un ambiente de precariedad y de pobreza, y al mismo tiempo se hacen comentarios relacionados con un pensamiento religioso, tales como "si Dios quiere nos
ayudará", "gracias a Dios estamos bien, aunque con
algunos problemas". Se justifica la pobreza a través
de un destino en el que los pobres son privilegiados
en el reino de Dios. La condición de pobreza se equilibra con el uso de creencias, constituyendo una estrategia socio-cognitiva ante el problema (Ortega, en
prensa). En las zonas potenciales
y fuentes de camCUADRO 3
bio está la palabra delinEVOCACIONES DEL GRUPO MEXICANO, DE LA MUESTRA:
seguida por las
cuencia,
CLASE MEDIA SUPERIOR NO IMPLICADO
palabras necesidad y caren_ _ _.......,.._ _ _C_lase media superior no_im__,._li_ca_d_a_. - - - - - - - - - - - - 1
cia (Ortega, 1999, 2003).
"R.M. de
{ inf a 2. 5 l
2 .5 { igual o sup. a 2. 5 } 5
Ap.*
Las palabras que se enFREC.
Compartimiento 1
Com~rtimiento 2
cuentran en el núcleo cenhambre- 7
educación - 5
tral
hacen referencia al
=&lt;5
marginalidad - 7
culturalcreencias- 6
hambre,
la miseria y la
niños -7
enfermedad - 3
miseria- 4
marginalidad. Se asocian a
delincuencia- 3
crisis - 3
campesinos - 3
la idea central de la pobredesempleo - 3
ignorancia- 3
za como concepto, y al
2.5
contexto social mexicano
Com artimiento--'3'------+-----=Compartimiento 4
----1
necesidad -2
carestía-2
en donde la mayoría de la
tristeza -2
debilitamiento de los lazos
población se encuentra en
carencia -2
familiares- 2
condiciones
de pobreza.
poder
salarios bajos- 2
adquisitivo - 2
En
la
muestra
rumafalta de recursos- 2
falta de oportunidades- 2
na (cuadro 4) no se presenviolencia- 2
tan palabras relacionadas
•R. M. de Ap. - Rango Medio de Aparición
con la cultura. Las palabras
la lectura de la tabla es de la siguiente manera: las palabras que se insertan en el compartimiento 1, cumplen los dos
más importantes y signifirequisitos de frecuencia alta y media de rango; es decir, tienen alta frecuencia y aparecen en los primeros lugares cada vez
que se asocian. Por esta razón se encuentran en donde se localiza el núcleo central de la representación.
cativas
asociadas, y que inLos números al lado de la palabra indican la frecuencia de aparición en la asociación.
158

~YECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 ~GOS!_O 2006

CUADRO 4

cambio están las palabras: niños, barrio pobre, seguidas, por
desocupación, desempleo, dinero,
Clase media superior no implicada
que reflejan la problemática
~ de ' 1 { inf. a 3 ¡
social actual (cuadro 5).
3 { igual o sup. a 3 ) 6
Ap*
En las tres muestras se
f..--- - - - - 'I' - - - - una idea central de
comparte
Compartimiento 1
Compartimiento 2
la pobreza, evidenciando una
free.
miseria-13
definición tradicional e indidesocupación-JO
cando la existencia de un con=&lt;6
necesidades-8
mendicidad- 6
senso en el contenido semánfalta de alimento- 6
tico asociado a la pobreza.
hambre- 6
En el caso de la muestra
falta de dinero- 6
francesa, está ausente la pala3
enfermedad- 5
bra hambre, y las palabras alimentos y comida aparecen en el
Compartimiento 3
Compartimiento 4
compartimiento
4, o de aspeccostos- 5
inseguridad - 4
tos más periféricos y poco fresalario reducido-4
vestido-4
cuentes
en el campo de la re1
1
1
presentación. No se menciona
ninguna asociación con algún
*R. M. de Ap. - Rango Medio de Aparición
La lectura de la tabla es de la siguiente manera: las palabras que se insertan en el compartimiento 1, cumplen los
aspecto
cultural. Se presenta la
dos requisitos de frecuencia alta y media de rango; es decir, tienen alta frecuencia y aparecen en los primeros
lugares cada vez que se asocian, por esta razón se encuentran en donde se localiza el núcleo central de la represenpalabra dinero como un eletación.
Los números al lado de la palabra indican la frecuencia de aparición en la asociación.
mento importante y significativo. La palabra exclusión del
sistema educativo, del trabajo, de la vivienda y de
relaciones, reagrupa todas las formas de pobreza. La
tegran el núcleo central hacen referencia a la idea de
importancia de esta palabra en la zona potencialmencarencia: hambre, miseria, y la falta d.., aquí la palate desequilibrante es que al mencionar exclusión se
bra miseria se encuentra relacionada con la palabra
culpa
a la sociedad de la pobreza. En el compartimiennecesidad. En la zona desequilibrante tenemos mendito 3 de esta tabla, no se tienen palabras asociadas que
cülad y salarios reducidos; la mendicidad se relaciona
cumplan
con los dos criterios del modelo (cuadro 6).
con la tendencia del sujeto a atribuir un estado moral al
Los resultados señalan la importancia del confenómeno de la pobreza, corno pérdida de la dignidad,
texto cultural en el significado semántico del conteasí como con la delincuencia y con la posibilidad de
nido de las representaciones sociales y, al mismo tiemabandonarse al vicio.
po, las similitudes y diferencias en la estructura del
En la muestra italiana, tampoco existe en el
contenido. Las diferencias se presentan en relación
contenido semántico la dimensión cultural. En la zona
con aspectos culturales como las creencias religiosas
del núcleo central, están las palabras que reflejan la
y las creencias normativas; las similitudes relacionapobreza como un fenómeno social: hambre, tercer
das a una noción o idea central de la pobreza, lo que
mundo. También se hace referencia a una idea prinse podría llamar themata.
cipal de la pobreza. En la zona potencialmente de
EVOCACIONES DEL GRUPO RUMANO, DE LA MUESTRA:
DE CLASE MEDIA SUPERIOR NO IMPLICADO

~ O R I~

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

1 59

�ÁMBITO
ÁMBITO
La compk_jidad de un rostro

La wmpk_jidad de un rostro

CUADRO 5

conocimiento más ideológico,
con poca variabilidad intra e interindividual, un nivel más alto
Clase media superior no implicada
de integración social (ver
RM. de A ~ ¡ inf. a 2.5 J
2.5 { igual o sup. a 2.5 J 5
Rouquette y Flament, 2003).
1
1
free.
Compartimiento 1
Compartimiento 2
Ligadas al contexto cultural,
1
i------------:-----,---f-------,--------j
tercer mundo- 6
niños- 4
están relacionadas con el signi=&lt;5
hambre-4
barrio pobre- 4
ficado social de la pobreza, con
el discurso sobre los pobres, con
Compartimiento 3
Compartimiento 4
---l
2.5
las
relaciones que se establecen
desocupación /
alimentos- 4
con ellos y con las explicaciones
desempleo- 3
miseria- 2
causales
de la pobreza (Ortega,
dinero-2
harapiento- 2
2000). Las creencias religiosas
son estrategias socio-cognitivas
*R. M. de Ap. - Rango Medio de Aparición
La lectura de la tabla es de la siguiente manera: las palabras que se insertan en el compartimiento 1, cumplen los
frente
al problema de la pobrerequisitos de frecuencia alta y media de rango; es decir, tienen alta frecuencia y aparecen en los primeros lugares
cada vez que se asocian, por esta razón se encuentran en donde se localiza el núcleo central de la representación.
za, son formas de organización
Los números al lado de la palabra indican la frecuencia de aparición en la asociación
mental que aportan un equilibrio cognitivo ante la incertiCUADRO 6
dumbre de vida en condiciones
EVOCACIONES DEL GRUPO FRANCÉS DE CLASE MEDIA SUPERIOR NO IMPLICADO
precarias o de pobreza. Por su
Clase media superior no implicada
parte, las creencias normativas
!
R.MdeAp. * - -1- {- inf. A 2.5 J
2.5 { igual o sup. 2.5 J 5
cumplen una función imporCompartimiento -, - Compartimiento 2
tante en el proceso de la identifree.
miseria- 4
fa/ta/carencia -12
dad social (Bar-Tal, 1999).
dinero-4
sdf, alojamiento-9
Los resultados muestran
=&lt;5
la transformación del significaexclusión-3
tCompartimiento 3
do de la pobreza comúnmente
Compartimiento 4
t2.5
comprendida desde los aspecdesocupación/
tos
materiales como la falta de
desempleo-2
recursos, la carencia, el hambre, la
soledad- 2
miseria, al significado atravesaalimento/comida-1
do por otros aspectos contextuales como la cultura, la expeR. M. de Ap. - Rango Medio de Aparición
La lectura de la tabla es de la siguiente manera: las palabras que se insertan en el compartimiento 1, cumplen los
riencia previa del sujeto.
dos requisitos de frecuencia alta y media de rango. Es decir tienen alta frecuencia y aparecen en los primeros
lugares cada vez que se asocian. Por esta razón, se encuentran en donde se localiza el núcleo central de la represenSe presenta una idea centación.
los números al lado de la palabra indican la frecuencia de aparición en la asociación.
tral de la pobreza asociada por
dos palabras hambre y miseria.
En la muestra francesa sólo se asocia la palabra miseCONCLUSIÓN
ria como la pobreza que impide vivir; el contenido
de la representación se estructura con otras dimenEn la muestra mexicana aparecen las creencias norsiones como la palabra dinero. La asociación puede
mativas y las creencias religiosas en tanto que son un
EVOCACIONES DEL GRUPO ITALIANO DE CLASE MEDIA SUPERIOR NO IMPLICADO

l

J

4

160

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

interpretarse como la relación con un aspecto "material" en comparación con la palabra hambre que se
presenta como un elemento desde un sentido más
"social". Es interesante remarcar la asociación con
la palabra sokdad en la muestra francesa, que si bien
es periférica, no aparece en las otras muestras. Según estudios (Paez et al. 1996), la sociedad francesa
presenta características que la sitúan dentro de las
sociedades individualistas. En estudios sobre la pobreza y exclusión social en Francia (Paugam, 1998,
1999) se ha observado que los lazos de proximidad,
como los lazos familiares no se presentan de la misma manera (reforzados) como en las sociedades con
tendencia al colectivismo, en donde la solidaridad
familiar cumple una función de sostén en condiciones precarias o de pobreza. Lo mismo para los aspectos culturales como las creencias que cumplen
una función de equilibrio. En las sociedades individualist.as en donde existe una ruptura de los lazos de proximidad, la pobreza no es relacionada con el aspecto religioso, ni atribuida a un problema individual, razón
por la que las instituciones públicas asumen, a través
de las políticas sociales, la responsabilidad social. De
aquí la importancia adquirida en el caso francés del
État providence.
La ventaja de la utilización del test de asociación libre es que revela la importancia del significado que tiene el lenguaje en la estructura semántica
de la representación. (Ortega, 2000; Galli, 2003). La
técnica señala una similitud y diferencia entre algunos de los elementos semánticos centrales de la representación en los diversos contextos culturales, lo
que permite hacer una comparación en este sentido.
Est.a interpretación de los resultados hace referencia
sólo a la muestra del estudio. Las similitudes están
en el aspecto social ligado a la pobreza y las diferencias en los elementos periféricos que se refieren a los
aspectos cotidianos, permitiendo variaciones y protegiendo los elementos centrales.
Se puede concluir que solamente existen elementos significativos que se comparten y que son

ENERO-AGOSTO 2006
TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO-AGOSTO 2006

relevantes para el arraigamiento o anclaje de la representación social de la pobreza. El estudio de las
representaciones sociales permite identificar y analizar los diferentes tratamientos sociales de la pobreza
en los diferentes países. También reveló la importancia del proceso de laicización de la pobreza. Podemos destacar el caso de Francia, en cuya representación social, los elementos afectivos, morales, de
creencias religiosas y juicios de valor no se presentan
como elementos semánticos importantes y significativos de la representación. Revisando el desarrollo
histórico social de la pobreza encontramos que la
pobreza perdió su carácter religioso (creencias) y
moral (valores, prejuicios), para pasar a un tratamiento social dentro de un principio de acción social, en
donde la pobreza comenzó a ser tratada en términos
políticos como un problema social y estructural, y
los pobres como ciudadanos con derechos y deberes. El impacto del estudio de las representaciones
sociales de la pobreza permite profundizar en la relación sujeto-objeto, considerando la interacción con
los otros, con el contexto, con la sociedad, lo que
permitirá guiar las prioridades y acciones sociales. -&amp;,

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161

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TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 • ENERo-AGOSTO 2006

Vivir en el fondo
In/rae/ases rurales y pizca de naranja
en Tamaulipa.r
SIMÓN PEDRO I zcARA PALACIOS
y

KARLA LOREN A ANDRADE R UBIO

T

amaulipas, dentro de la denominada Ruta
del Golfo (SEDESOL, 2001: 37), es un estado de atracción de mano de obra
migrante. La concentración estacional del
trabajo agrario (principalmente en el sector de cítricos2 la caña de azúcar), unido a la atracción de mano
de obra ejercida por determinados sectores no agrarios, especialmente las empresas maquiladoras, provocan que durante los periodos en los que la oferta
de trabajo en la agricultura es más elevada, la población local sea incapaz de abastecer el alto volumen de
mano de obra demandada por el sector agrícola.
En las áreas de atracción de mano de obra las
condiciones socio-laborales de los jornaleros se caracterizan por jornadas laborales extenuantes; una
temprana incorporación de los niños al mercado laboral; salarios bajos; hacinamiento en infraviviendas
construidas con materiales de desecho y carentes de
1 Este trabajo se inserta en el marco del proyecto de investigación
"La emergencia de un colectivo social infraclase en el medio rural tamaulipeco: Análisis comparativo con Andalucía (España)",
financiado por el Programa de Mejoramiento del Profesorado
(PROMEP); Secretaria de Educación Superior e Investigación
Cientifica (SESIC) y Secretaría de Educación Pública.
2 En la pizca de la naranja el trabajo se concentra principalmente
entre los meses de febrero a junio.
3 En el corte de la caña el trabajo se concentra básicamente entre
los meses de noviembre a mayo.

lRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERo-AGOSTO 2006

iluminación, ventilación, agua potable o drenaje; servicios médicos limitados; desnutrición; periodos
alternos de subempleo y sobre empleo; exposición
permanente a sustancias agroquímicas de alto riesgo
para la salud, etc. (Arroyo, 2001; SEDESOL, 2001;
Morett y Cosío, 2004). Por otra parte, el carácter eventual de la situación laboral de los jornaleros agrícolas
los margina de las prestaciones mínimas establecidas
por la ley del trabajo (Guerra, 1996: 148) .
El objetivo de este trabajo es analizar bajo una
metodología cualitativa, los problemas de irregularidad laboral, subempleo, desempleo y aislamiento social de los jornaleros empleados en la pizca de la naranja en la zona centro de Tamaulipas; elementos que
permiten caracterizarlos como una infraclase.
LAS INFRAClASES RURALES
La pobreza ha sido conceptualizada a través de tres
nociones clave: exclusión social, marginación e infra.clase
(Herpin, 1993; Fassin, 1996). Los tres conceptos no
son excluyentes. Los atributos y características definitorias de los mismos aparecen entrelazados. Sin
embargo, el concepto que presenta la caracterización
más severa de la pobreza es el de infra.clase. El término exclusión social es multidimensional y hace referencia a aspectos relacionales -falta de integración

163

�ÁMBITO

ÁMBITO

Vivir en el fondo

Vivir en el fondo

económica y ausencia de integración social e interpersonal- (Walker, 1997; Schucksmith y Chapman,
1998). La marginación implica la ausencia de un rol
económico articulado con el sistema de producción
(Lomnitz, 1983: 17). El concepto infraclase surge a
comienzo de los años ochenta para hacer referencia a
nuevos procesos de deterioro social y económico en
los ni:ideos urbanos. Wilson (1987: 8) define a los
integrantes de la infradase como individuos no cualificados, desempleados de larga duración, involucrados en formas de conducta aberrante, dependientes
de prestaciones sociales y que padecen rachas prolongadas de pobreza. Los rasgos más sobresalientes
asociados a este término son condiciones de vida precaria, desempleo y subempleo, baja calificación profesional, escasas perspectivas de empleo, aislamiento
social y dependencia de prestaciones sociales (Wilson,
1987; Murray, 1990; Roberts, 1997).
Por una parte, desde la denominada hipótesis
estructural, el origen de las infraclases aparece referido al impacto desigual de una estructura económica
cambiante, en la que la producción de mercancías es
desplazada por la producción de servicios. El paso a
una sociedad post-industrial, caracterizada por una
profunda reestructuración del sector industrial, un
acelerado crecimiento de los servicios y un requerimiento de elevados niveles educativos, muy por encima de la calificación de los trabajadores residentes en
los barrios urbanos más marginales, tendría como
resultado una restricción de sus oportunidades ocupacionales, un proceso de aislamiento social, un fuerte
crecimiento de los niveles de pobreza y un aumento
de los problemas sociales (ver Wilson, 1987, 1991,
2003; Roberts, 1997; Young, 2003).
Por otra parte, desde la denominada hipótesis
cultural, la etiología de las infradases aparece andada en la intemalización de una cultura infraclase, caracterizada por un menosprecio a los valores sociales
básicos, como el trabajo y la responsabilidad social,
dando lugar a un estilo de vida que reproduce una
situación de marginación social. Esta cultura infradase

164

impediría a los grupos sociales más empobrecidos de
los cinturones urbanos sacar partido de las oportunidades de mejora socio-económica surgidas en el transcurso de sus vidas (ver Murray, 1984 y 1990; Jenks,
1992; McDonald y Armstrong, 2001).
En el marco de los países más industrializados,
principalmente en Europa y Estados Unidos, a partir
de la década de los ochenta, los estudios sobre pobreza aparecen centrados principalmente en el análisis
del deterioro socioeconómico de los guetos urbanos,
recibiendo la pobreza rural una atención mucho menor por parte de los investigadores sociales (Albrecht
et al., 2000). En el caso de México los estudios de
pobreza presentan hasta los años noventa un sesgo
marcadamente rural. Autores como Julio Boltvinik,
que hasta mediados de los noventa hablaban de una
concentración de la pobreza en las áreas rurales
(Boltvinik, 1995), en publicaciones más recientes subrayan un cambio en la composición urbano-rural
de la pobreza, caracterizada por un crecimiento de la
pobreza extrema en las áreas urbanas (Damián y
Boltvinik, 2003: 526). Fernando Rello (200 1: 28)
observa una ligera disminución de la brecha entre la
pobreza urbana y rural durante los años noventa; sin
embargo, no vislumbra una tendencia clara hacia la
disminución de la pobreza en el campo.
Según Paul Cloke ( 1992) la asociación de la
pobreza rural con la antítesis de las características
definitorias del concepto infraclase4, habría puesto un
velo sobre la pobreza rural, al aparecer en la literatura
sociológica una ligazón entre el incremento de la pobreza extrema y el crecimiento de los infraclase urbanos. Pocos autores (Cloke, 1992; Tarkowska, 1999,
Albrecht et al., 2000; Izcara, 2002a y 2002b; Jongh,
2002) han destacado la necesidad de reconceptualizar
la pobreza rural bajo el término infraclase. Sin embargo, algunos de los rasgos más significativos de esta
clase (desempleo de larga duración, subempleo, tra-

'Por ejemplo en el medio rural la pobreza no suele aparecer asociada a formas de conducta aberrantes.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

1 ENERO-AGOSTO 2006

lRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20.21

ENERO-AGOSTO 2006

El concepto infraclase
SU1'¿Je a comienz.o de los
años ochenta para hacer
referencia a nuevos
procesos de deterioro social
y económico en los núcleos
urbanos.

bajo no cualificado en empleos erráticos y aislamiento social) tienen gran relevancia en el estudio de la
pobreza rural en Tamaulipas.

NOTA METODOLÓGICA
Este trabajo se fundamenta en una metodología cualitativa y las técnicas que emplea, la entrevista en profundidad y el grupo de discusión, son técnicas de investigación social que trabajan con el habla. El grupo
de discusión aparece enraizado en la función
metalingüística del lenguaje. Es decir, produce discursos particulares que son la expresión de discursos
generales o sociales (Alonso, 1994: 225). La entrevista en profundidad está basada en la función expresiva del lenguaje (Alonso, 1994: 226); narra las
experiencias y vivencias del entrevistado desde su
punto de vista (Ibáñez, 1986: 123). Por lo tanto,mientras los discursos recabados a través del grupo de discusión reflejan las nociones colectivas compartidas y
negociadas por el grupo, los datos de la entrevista
individual aparecen centrados en la visión y opiniones del informante (Berg, 1995: 78).

165

�ÁMBITO

ÁMBITO

Vivir en el fondo

Vivir en el fondo

El tipo de muestreo utilizado para realizar la
investigación es el denominado muestreo intencional
(Punch, 1998: 193), cuya lógica se fundamenta en la
selección de casos específicos, ricos en información,
para su estudio en profundidad (Patton, 1990: 169183). En este sentido, para la selección de los entrevistaqos se toma en cuenta el conocimiento y aptitud
de éstos para informar sobre el tema específico de
estudio. La técnica aplicada para elegir a los integrantes de la muestra fue el muestreo en cadena. Así, la
ayuda de varios informantes que actuaron como guías
fue clave para la selección de los entrevistados. El
proceso de recopilación de información se concluyó
al llegar a un punto de saturación del campo de diferencias en la producción discursiva de los hablantes.
La entrevista en profundidad se aplicó a un
total de treinta y tres jornaleros y se realizaron tres
grupos de discusión en los que participaron trece jornaleros.
En la selección de los participantes se tomaron
en cuenta dos variables: la edad y la procedencia (locales y migrantes). En el cuadro 1 aparece representada la estructura de la muestra.

LOS PIZCADORES DE NARANJA
EN LA ZONA CENTRO DE TAMAULIPAS

La zona centro de Tamaulipas, compuesta por los
municipios de Hidalgo, Padilla, Güémez y Victoria,
destaca por una fuerte presencia de población jornalera5.
La producción dominante de la zona centro de
Tamaulipas es la naranja. En el área de estudio la superficie de naranjos es de 23,500 hectáreas (INEGI,
2005a: 416). Este dato representa más de 33 % del
suelo agrícola, que asciende a 70,972 hectáreas (INEGI, 2005b: 22 y 23) y más de un 71 % de la superficie
naranjera del estado, que se eleva a 32,930 hectáreas
(INEGI, 2005a: 416). Este es un sector que atraviesa
por una profunda crisis debido a la falta de apoyos
estatales, al deficiente nivel organizativo de los productores, a su retraso tecnológico y la a falta de integración a la comercialización y a la industria. Además, la caída del precio internacional del producto,
tanto en fresco como en jugo concentrado, debido a
los altos niveles de producción de Brasil y al elevado
desarrollo tecnológico del sector en Florida, Texas y
California (Peña, 2004: 30),
ha dado como resultado
CUADRO 1
que los citricultores tamauEstructura de la muestra por_procedencia
lipecos sean incapaces de
Menores de 35 36-49 años
~ayores de
Total
competir en el mercado inProcedencia
años
50años
Total
Total
%
%
Total
% Total
%
ternacional.
Locales
13
28
6
13
4
9
23
50
La pizca de la naranInmigrantes
JO
22
5
11
17
8
23
50
ja es la principal fuente de
Total
23
50
ll
24
12
26
46
100
empleo para los jornaleros
Fuente: Elaborado por el autor
agropecuarios de la zona
centro de Tamaulipas. En el
resto
de
las
actividades
agropecuarias,
principalmenEl trabajo de campo se realizó de enero a mayo
te ene. cultivo de sorgo y de maíz, la demanda de
de 2003 y el mes de abril de 2005 en diferentes cotrabajo
asalariado agrario es mucho menor. En la zona
munidades rurales de los municipios de Padilla, Hianalizada los pizcadores de naranja no son contratadalgo y Güémez.
En los cuadros 2 y 3 figuran los códigos utilizados para identificar a las personas que participaron
en las entrevistas y en los grupos de discusión.

166

5
En Hidalgo 47.2 % de los trabajadores agropecuarios son jornaleros; en Padilla 58.8 %, y en Güémez 67.9 %. En Victoria el porcentaje de jornaleros baja a 35.3 %. (INEGI, 2000).

TRAYECTORIAS ~

O VIII, NÚM. 2('.21

ENERO-AGOSTO 2006

provenientes principalmente
del norte de Veracruz (Cabrera, 2002).

CUADRO 2
CÓDIGOS UTILIZADOS PARA IDENTIFICAR LAS ENTREVISTAS A JORNALEROS

i Origen

Al

Edad
________,__ (años)
22
veracruzano

Al2

tamaulipeco

Edad
~os)
20

A2

tamaulipeco

Al3

tamaulipeco

53

Origen
1

45

1

A

7

!Edad
Origen
(años)
--l...
tamaulipeco
47

23
A
24

tamaulipeco

A

tamaulipeco

La acomodación a una situación de irregu"/arida,d "laboral

~
34

En Tamaulipas la característica más definitoria del tra~
.
28
tamaulipeco
A
A 15
tamaubpeco 38
~ veracruzano 29
bajo asalariado agrario es la
26
1
26
oaxaqueño
irregularidad laboral. En el
A
tamaulipeco 20
r A5
Al6
33
veracruzano
27
-lsector
agrícola predominan
19
veracruzano
A
tamaulipeco 50
A17
60
nuevoleonés
A6
los contratos de tipo verbal
28
1
39
A 1 veracruzano
Al8
tamaulipeco 60
veracruzano
entre el empleador y el tra29
bajador asalariado, de modo
veracruzano ~
A
tamaulipeco 24
Al9
58
tamaulipeco
que únicamente 11 % de los
~
1
A
veracruzano '26
1 A20
tamaulipeco 53
I tamaulipeco
62
1 A9
trabajadores agropecuarios
31
--l-disponen de un contrato de
A
veracruzano 1 40
taroaulipeco 43
A2I
tamaulipeco
68
AIO
32
trabajo (ver cuadro 4).
1
nuevo leonés I 42
A
: A22
tamaulipeco 37
Ali 1 veracruzano : 58
Los jornaleros de la
33
1
1
zona de estudio se autodefiFuente: Elaborado por el autor
nen como trabajadores temporales. Su trabajo tiene un
carácter
efimero, el empleaCUADRO 3
dor
varía
cada día. Ellos misCÓDIGOS UTILIZADOS PARA IDENTIFICAR LOS GRUPOS DE DISCUSIÓN
mos argumentan que careGD 1 Grupo de discusión en el que participaron S jornaleros de diferentes estados con edades comprendidas
cen de derechos laborales
entre los 44 y los 54 años de edad.
GD 2 Grupo de discusión en el que participaron 4 jornaleros tamaulipecos con edades comprendidas entre
porque no tienen un emlos 19 y los 34 años de edad.
pleador fijo. Incluso afirman
GD 3 Grupo de discusión en el que participaron 4 jornaleros veracruzanos con edades comprendidas entre
los 13 y los 24 años de edad.
que los contratistas actúan
correctamente cuando les
Fuente: Elaborado por el autor
emplean de forma irregular:
"no es un trabajo fijo y el patrón no le puede dar
dos por los propietarios de las huertas donde trabaseguro. Si le va a tener trabajo en una semana y a la
jan, sino por intermediarios foráneos, a quienes deotra semana ya no tiene y, por lo mismo, casi nadie
nominan coyotes. Éstos compran la naranja sin cortar a
tiene seguro" (A22) 6 •
los ejidatarios y pequeños propietarios locales, y conLa pizca de la naranja es una actividad que retratan a jornaleros locales y migrantes para cortarla.
quiere un grado elevado de entrenamiento. El oficio
La pizca de la naranja proporciona empleo a
más de cinco mil jornaleros anualmente. 60 % de la
demanda de mano de obra es cubierta por la pobla6 Los códigos de identificación de las entrevistas aparecen definidos en el cuadro 2.
ción local, mientras 40 % es satisfecha por jornaleros
A3

veracruzano

25

Al4

tamaulipeco

58

25

~

~YECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

167

�ÁMBITO

ÁMBrro

Vivir en el fondo

Vivir en el fondo

cuando hay mucho trabajo
( ... ) Por eso todo no me ha
POBLACIÓN OCUPADA ASALARIADA SEGÚN TIPO DE CONTRATO EN TAMAULIPAS
gustado trabajar de planta. Sí
(PORCENTAJES)
me aconsejan, pero no he
Contrato
Población asalariada con contrato escrito
Población
Actividad
Total
verbal
Menos de ' De 2 a 6 Más de6 Si&gt;
económica
asalariada i,cmpo
agarrado ese consejo." (A25)
e_,r,c,,r
,nJetennin 2me,;es
meses
meses
ado
Paradójicamente, los
64.7
35.3
2.03
0.1
2.4
Total
842,704
58.3
1.9
jornaleros
persiguen una si88.8
0.07
O.O -¡-11.2
0.8
Agroj&gt;&lt;!Cuarias
49,603
10.2
0.1
Todas excepto
ruación de irregularidad. La
68.1
31.9
2. 1
0.1
2.0
2.5
793,101
61.3
_!gro~rias
perspectiva del pizcador
Fuente: Elaboración del autor con base en INEGI, 2002.
únicamente abarca el corto
plazo. Su aspiración, como
afirman
ellos,
es
obtener
un buen "jale" en el día a
de pizcador, además de fortaleza fisica, exige unas
día. El futuro es una coordenada que no forma parte
habilidades especiales: agilidad en las manos para
del esquema mental del jornalero.
cortar la naranja con rapidez, y destreza para usar la
El pizcador, cuando sopesa la disyuntiva entre
escalera y manejar el colote (Andrade, 2004). Como
un trabajo fijo, seguro, con un salario bajo, y un traconsecuencia, esta actividad presenta una remunerabajo
inestable mejor remunerado, tiende a aceptar el
ción económica más elevada que la realización de otras
8
segundo.
Lo que ellos denominan "la chamba de plantareas agrícolas, como el chapoleo •
ta" aparece asociada a valores negativas: falta de liUn pizcador puede llegar a ganar en una jornabertad, bajos salarios y sumisión. Por el contrario, el
da más de 400 pesos. En contraposición, el jornalero
"trabajar libres" aparece asociado a valores positivos:
que está empleado de forma regular en las huertas de
ingresos elevados por hora trabajada y poder decidir
naranja, realizando otras actividades agropecuarias
entre
aceptar o rechazar un trabajo.
(chapoleando, podando o regando) reúne únicamente
Los jornaleros jóvenes raramente buscan en la
300 pesos a la semana. Esto origina que sean los proagricultura
un empleo de planta, eslable. Al contrapios pizcadores quienes rechacen la idea de trabajar
una mayor preferencia por el emrio,
suelen
mostrar
con un contrato, en una situación regular.
pleo irregular, inestable, carente de red de seguridad
Tener un contrato de trabajo es una garantía de
social-sanitaria; sencillamente, porque este tipo de
seguridad en el empleo; pero, según afirman los proempleo ofrece una remuneración económica más elepios entrevistados, también de mayor sumisión; adevada a corto plazo.
más de conllevar unos ingresos menores por hora traEl empleo de carácter regular, menos intensibajada. Como recalcaba un jornalero de Santa Juana
vo, es generalmente demandado por jornaleros de
(Tamaulipas) de 44 años: "es mejor estar como ahoedad más avanzada, quienes han sido expulsados del
rita, si viene un patrón van a jalar, pues uno dice, sí,
trabajo en la pizca de la naranja, una actividad más
pues vamos, y si no nos conviene el precio, pues no
intensiva y de más alta remuneración económica. Para
vamos, y si te hacen contrato haz de cuenta que estás
el
jornalero entrado en años, encontrar un empleo de
comprado para siempre, vamos." (GDI). Asimismo,
planta muchas veces constituye la única alternativa
otro jornalero señalaba: "ahorita en el trabajo de la
para seguir trabajando; aunque tener un empleo de
naranja valencia a veces ganamos hasta 900 pesos,
planta, en un sector donde lo que predomina es la
irregularidad, no necesariamente es apreciado como
1
N. de la E. Canasto que se usa para la recolección de la fruta.
un logro. Muchas veces llega a ser valorado en térmi8

CUADRO 4

7

Término que significa desmontar con machete.

168

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

nos peyorativos: el salario es más reducido, las tareas
más sencillas. Sin embargo, es la opción laboral más
atractiva para el jornalero que ve mermada su fortaleza fisica. Como afirma uno de los entrevistados:
"aquí hay unos que otros que van al rancho, así como
yo, tenemos trabajo de planta( ... ) No, pues como ya
la edad de uno no lo ayuda para nada andar trabajando así eventual, pues uno ya está viejo; a uno ya no lo
ocupan en el corte. Cortar naranja ya no. No, pues,
van a decir, pues, éste ya no puede" (A14).

Los problenias de subempl,eo y desempleo
En el discurso de los jornaleros, de forma invariable,
el problema más preocupante es el del subempleo.
Para el pizcador de naranja de la zona centro de Tamaulipas, cada día el trabajo es una incertidumbre,
Nunca existe un mínimo de seguridad en el empleo
(Izcara y Andrade, 2004).
El problema de la inseguridad en el empleo es
más pronunciado para los trabajadores rnigrantes.
Para los jornaleros foráneos la zona centro de 1amaulipas constituye un tramo dentro de un círculo migratorio que se repite anualmente, y que para los trabajadores vcracruzanos, el grupo de migrantes más
numeroso en la zona, sigue un itinerario que conjuga
la complementariedad de los ciclos de pizca de la
naranja que se suceden entre Veracruz y Tamaulipas.
En ocasiones este itinerario se complementa con el
trabajo en las huertas de San Luis Potosí; y en el caso
de algunos rnigrantes se extiende al estado de Sonora, en un periplo anual que parte de Veracruz en el
mes de febrero. EnTarnaulipas se quedan hasta el mes
de julio, que es cuando parten para San Luís de Potosí. Aquí pueden permanecer hasta que concluye el
mes de agosto, y finalmente se desplazan a Sonora;
para retornar a su lugar de origen.
Los trabajadores migrantes, por lo general, llegan por su cuenta a la zona centro de Tamaulipas,
por su cuenta, sin saber si van a encontrar trabajo, y
con la acuciante necesidad de tener que trabajar el

TRAYECTO~

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AG~

mayor número posible de días para cubrir los gastos
de transporte y alimentación y ahorrar algo de dinero. Sin embargo, la suma de tres elementos: a) la oferta
de trabajo -si ha sido una cosecha parca o abundante-; b) los factores climatológicos; y c) la evolución
del mercado, hace que el promedio de días trabajados por los jornaleros sea muy bajo. Durante los meses de mayor oferta de trabajo, la presencia de las lluvias reduce las oportunidades laborales de los
trabajadores eventuales. La evolución del mercado
también es un factor que contribuye a reducir el empleo. Así, los productores, sobre todo aquellos que

169

�ÁMBITO
ÁMBITO

Vivir en el fondo

Vivir en el fondo

Esta situación de
impotencia y exasperacwn)
provocada por la falta de
empleo) frecuentemente se
traduce en escenarios de
violencia intrafamiliar.
•

•

• I

disfrutan de una situación económica un poco más
holgada, no están dispuestos a vender cuando el precio de la naranja no ha alcanzado el nivel que iguale
sus expectativas. A menudo se puede observar cómo
la naranja se estropea en las huertas mientras el propietario espera por una subida de precios. Estos factores merman sustancialmente las oportunidades económicas de los pizcadores de naranja.
En la zona de estudio existen cuatro básculas
en funcionanúento. Éstas están situadas en las localidades de El Plan de Ayala (Guémez), Santa Engracia
y Barreta! (Hidalgo) y Barretal (Padilla). Aquí es donde los contratistas normalmente reclutan a las cuadrillas de jornaleros. Los miembros de las cuadrillas
se desplazan diariamente hasta uno de estos puntos,
donde esperan pacientemente la ocasión de ser empleados. Gran parte de los jornaleros viven en poblaciones situadas a varios kilómetros, desde donde se
desplazan en bicicleta o microbuses. Como señala un
pizcador tamaulipeco de 19 años de edad "unos viven aquí cerquíta, otros vienen a larga distancia, unos
vienen de unos poblados retirados, unos vienen del
municipio de Padilla, ellos tienen que madrugar un
poquito más; p ero, por lo regular todos debemos estar aquí desde las siete de la mañana" (GD2). Estos

170

jornaleros tienen que madrugar y recorrer un largo
canúno para llegar a una de las básculas a esa hora
sin la certeza de encontrar trabajo. Al las diez de la
mañana, si el jefe de cuadrilla no ha llegado a ningún
acuerdo con los contratistas para trabajar en una huerta, significa que ese día el jornalero no tendrá trabajo.
Los pizcadores afirman estar acostumbrados
a esa situación de extrema inestabilidad laboral. Madrugar todos los días y esperar durante largas horas,
para luego regresar con las manos vacías, es algo normal. Esto forma parte de su estilo de vida. Como señala uno de los entrevistados: " uno se impuso a este
tipo de vida, y ya, para uno, ya sabe que va a trabajar
tres días a la semana. Entonces, ya no nos afecta
mucho" (A22).
Sin embargo, el hecho de madrugar con la esperanza de conseguir trabajo y obtener una pequeña
remuneración económica, para luego percatarse de
que va a tener que permanecer parado todo el día,
incurriendo en gastos de alimentación y sin obtener
ningún ingreso, produce en el jornalero una profunda frustración. Esta situación genera en ellos un profundo malestar, desánimo y hasta desesperación.
Como señala un jornalero: "sí, se aburre uno de estar
ahí y no conseguir trabajo ( ... ) no regresa uno de
buen carácter" (A16).
Esta situación de impotencia y exasperación,
provocada por la falta de empleo, frecuentemente se
traduce en escenarios de violencia intrafamiliar. La
siguiente cita textual de una entrevista realizada a un
jornalero casado y sin hijos, es claramente reveladora
de esta situación: "pues a veces sí. Sí llegas molesto,
no. Porque no hubo nada, y se enoja uno. Pero, pues,
la mujer qué culpa tiene" (A2 1).

El aisl,amiento social del jornakro inmigrante
El jornalero, especialmente el migrante, es una persona fuertemente estigmatizada. La dureza del trabajo agrario, unido a unas precarias condiciones materiales de vida, gen era en la sociedad local una

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

resistencia a aceptar a este grupo. Además, las autoridades municipales no reconocen con la responsabilidad de paliar la situación social de los jornaleros migrantes.
El propio jornalero, al percatarse de su pobre
apariencia fisica, experimenta un retraimiento que le
impide mantener una relación adecuada con la sociedad local, sintiéndose etiquetado como alguien que
atenta contra los valores sociales establecidos. Como
afirma en uno de los grupos de discusión, un jornalero de Coahuila de 53 años de edad: "pos sí, eso pasa
donde quiera, siempre hay discriminación, piensan
que uno es malo sólo por la ropa que uno usa, o su
vestimenta de uno. La gente nos ve mal" (GDl ) .
En ocasiones, la relación con la sociedad local
se torna tan dificil, que para evitar posibles enfrentamientos, principalmente con los jóvenes locales, prefieren permanecer recluidos en el reducido espacio
habitacional donde residen. En este sentido, un jornalero de Oaxaca (A27) relata una fuerte paliza que
le fue propinada por un grupo de jóvenes locales desempleados que le impidió trabajar durante un mes,
recuperándose de las heridas en una cabaña, sin ningún tipo de asistencia médica, con la reducida ayuda
económica ofrecida por algunos compañeros de trabajo. Ahora, cuando regresa de su trabajo, afirma no
salir de su sencillo habitáculo durante todo el día. Por
lo tanto, el jornalero, especialmente cuando es inmigrante, tiene que enfrentarse a una dura situación de
aislamiento social. Un jornalero veracruzan o afirma,
"casi no salimos porque no queremos problemas, y
pos los muchachos de aquí no se aguantan" (A28) .
El trabajador migrante tiende a com enzar la
entrevista describiendo una situación de armonía entre trabajadores locales y migrantes. Cuando se les
pregunta acerca de la convivencia entre los jornaleros locales y los migrantes aparecen respuestas como:
"no hay envidia" (Al ); "con la gente de aquí nunca
he tenido problemas" (A3); "no tenemos pleitos entre nosotros, estamos bien" (A4); "aquí la gente no se
molesta porque vienen más gente" (E6); "la relación

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO-AGOSTO 2006

con los de aquí es totalmente normal" (A7); "nunca
he tenido problemas, siempre he estado tranquilo"
(A30) .
Sin embargo, al analizar el contenido de las
entrevistas y exanúnar aspectos discursivos que encierran un cierto grado de incongruencia, se refleja
la existencia de un relación muy pobre con la sociedad local. Las relaciones interpersonales entre locales y migrantes son superficiales. El jornalero migrante
describe esta situación de mínimo contacto interpersonal con la sociedad local como normal. El trabajador migrante considera que no debe mantener un
contacto excesivo con los locales. Éste aparece subyugado; piensa que debe mantenerse un poco al margen de la sociedad local, para no crear problemas. En
la medida en que se mantiene en una situación marginal, pasa inadvertido, y si no hace ruido, todo va
bien. Por lo tanto, esta convivencia armónica entre
los trabajadores locales y migrantes aparece cimentada en una relación interpersonal inexistente.
En un espacio que no les pertenece, donde son
extraños y llegan en busca de trabajo, no esperan encontrarse en una situación de igualdad con los locales. Por lo tanto, se sienten, en cier ta forma, obligados
a permanecer ocultos, a pasar desapercibidos y no
buscar ningún problema. Como afirma un jornalero
veracruzano: "mientras no le busque uno, todo bien
aquí."(A3). Otro jornalero de Veracruz señalaba,
"mientras no busque uno motivos, no los encuentra"
(GD3).
Por otra parte, los jornaleros locales insisten de
forma reiterada en el ambiente de concordia existente entre ellos y los trabajadores inmigrantes. En las
entrevistas se repiten expresiones como: "no hay conflictos; pos ellos se manejan de una manera, nosotros
de otra" (A2); "aquí no hay conflictos" (A14); "que
se les tenga algún coraje o rechazo porque vienen ellos,
no, nada" (A15); "aquí todos somos parejos, todos
tenemos la misma n ecesidad" (A22); "nunca ha habido conflictos, cada quien tiene su necesidad" (A26).
Como se desprende de las anteriores expresiones, se

171

�ÁMBITO
Vivir en el fondo

ÁMBITO
Vivir en el fondo

insiste en la existencia de una igualdad entre los trabajadores locales y los migrantes.
Sin embargo, en el desarrollo de las entrevistas
siempre se traslucen ideas y valoraciones negativas
en torno a los trabajadores migrantes. Los jornaleros
locales se autodefinen como personas solidarias, para
quienes el compañerismo es un valor sólido. Por el
contrario,. frecuentemente califican a los migrantes
como personas muy individualistas. Entre los dos
grupos existe una diferencia de talante moral. En el
discurso de los jornaleros tamaulipecos se subraya el
enraizamiento del carácter de los locales en sólidos
valores morales. Por el contrario, los migrantes son
caracterizados como portadores de una frágil cimentación de valores como la solidaridad, la lealtad, la
amistad o el compañerismo. Además, son acusados
de utilizar prácticas laborales desleales, para conseguir más trabajo, por lo que reiteradamente son acusados de quitar el trabajo a los jornaleros locales. La
mayor penuria económica de los jornaleros migrantes y el nivel de vida más bajo en su lugar de origen,
son aducidos como elementos que les llevan a aceptar salarios inferiores a los pagados a los trabajadores
locales. Por lo tanto, el jornalero local ve en el migrante
una amenaza a su situación laboral.

largos espacios de inactividad, unido a las características del empleo en la zona de estudio, donde un
pizcador puede ser empleado durante una misma semana por varios contratistas diferentes, hace que los
jornaleros padezcan siempre una situación económica precaria. Además, el subempleo es considerado por
los propios jornaleros como un problema que se agrava cada vez más.
Por otra parte, la vida del jornalero, especialmente en el caso del migrante, se desarrolla inmersa
en un profundo aislamiento social. En el espacio laboral, la competencia por el empleo entre los trabajadores locales y los migrantes crea fricciones dentro
de este colectivo. Fuera del ámbito laboral, el jornalero migrante intenta reducir al mínimo su contacto
con la sociedad local, para así evitar potenciales enfrentamientos.
En conclusión, la situación social de los jornaleros de la zona centro de Tamaulipas, caracterizados
por una situación sociolaboral inestable, originada por
problemas de subempleo, desempleo y una falta de
relación con individuos e instituciones que representan la sociedad, permiten definir al colectivo social
estudiado como una infrac/ase. ...,

BIBLIOGRAFÍ A
CONCLUSIÓN
En la zona centro de Tamaulipas el problema de la
irregularidad laboral, unida a la pronunciada estacionalidad de las tareas agrarias y al consiguiente problema del subempleo, se traduce en una precarización
de las condiciones de vida de los jornaleros empleados en la pizca de la naranja.
La situación de irregularidad laboral en la que
se encuentran estoas trabajadores hace que este colectivo carezca de una mínima estabilidad en el empleo. El problema del desempleo es un elemento con
el cual el jornalero tiene que lidiar de forma permanente. La estacionalidad del trabajo agrario, donde
periodos de sobreoferta de trabajo se entrelazan con

1 72

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Aceptado: octubre de 2005

173

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

Compromiso wn la vida

Compromiso con la vida
Conversación con julia Carabias
EDGAR JAVIER

GoNZÁLEZ

GAUDIANO

Primero, la selva tropical
amenazada; después, la amenaza
de la vida misma. Estas son las
coordenadas de una conciencia que
comenzó con la certeza de la
salvación y desembocó en la
incertidumbre de un país sin
congruencias ante los desafíos de la
devastación medioambiental.
Julia Carabias piensa que no
basta con sembrar árboks

Académica y científica mexicana., Julia Carabias ha destacado en los ámbitos nacional
y extranjero por su extraordinaria labor consagrada a la búsqueda de un equilibrio
entre el desarrollo y la conservación ambiental. Sus investigaciones orientadas a la
regeneración de los bosques tropicales y en general a la preservación del ambiente en
que tiene lugar la vida, le condujeron a compromisos cada vez de mayor alcance., entre
ellos la titularidad de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca del
gobierno de México durante el sexenio de 1994 a 2000. Ha hecho estudios de biología
en la Universidad Nacional Autónoma de México, formó parte de la comisión que
publicó el reporte "En defensa de la Tierra", a propósito de la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992.
174

TRAYECTORIAS

4

AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

julia ¿podrías comentar sobre tu trayectona como académica de la Facultad de Ciencias de la UNAM? ¿Cómo fue gue llegaste a los asuntos
del medio ambiente?
La evolución que tuve en la UNAM, primero como estudiante y después
como profesora de carrera, siempre apuntó en dirección de poder contribuir con mi trabajo académico a resolver problemas en el país. Cuando terminé la carrera y durante el tiempo que estudié la maestría estuve
trabajando en el laboratorio de ecología en la Facultad de Ciencias, bajo
la dirección de Sergio Guevara. Mi trabajo académico se enfocó hacia la
regeneración de las selvas tropicales, tema en sí mismo motivador desde
el punto de vista teórico, pero además con una dimensión muy importante en la práctica debido a la problemática que, precisamente, en esos
años estaba ocurriendo en el trópico mexicano. Estoy hablando de 1977,
cuando los procesos de transformación del trópico fueron tan intensos.
Los primeros grandes proyectos habían producido impactos muy fuertes en el trópico mexicano, a consecuencia del proceso de ganaderización en
el país apoyado por los créditos nacionales e internacionales. En esos años,
se pasó súbitamente de la agricultura a la ganadería y estuvimos viendo
cómo se destruía el trópico en el que trabajé durante diez años. Ahora nuestras selvas están limitadas a unos pocas miles hectáreas y el resto, toda la
parte plana, desapareció. Eso evidentemente me generó una motivación de
qué hacer con el conocimiento para evitar que lo que se estaba estudiando se
acabara. Ya estaba quedando sólo como testimonio de artículos.
Paralelamente, tenía una inquietud política y social; por ello fue que
participé en la fundación de algunos partidos de izquierda, así como en
la construcción del sindicalismo universitario. Es decir, era una especie
de dualidad en la que, por un lado, me abocaba al desarrollo académico,
a consolidar mi formación e investigar un tema que me estaba angustiando enormemente relativo a la destrucción de nuestros recursos naturales
y, por el otro, desdoblaba mi vida para participar activamente en la construcción de un país más justo. Me decepcioné de los partidos un tiempo
después, pero ocurrió un acontecimiento muy importante en la montaña
de Guerrero. Al ganar las elecciones Othón Salazar y convertirse en el
primer presidente municipal de izquierda en Alcozauca, nos invita a mi y
a otros biólogos y amigos, entre ellos, Carlos Toledo y Javier Caballero, a
que con nuestro conocimiento ayudáramos a revertir las condiciones de
extrema pobreza a las que se enfrentaba este municipio, ahora que él
tenía la posibilidad de tomar decisiones en su beneficio.

Era una especie de
dualidad en la que) por
un lado, me abocaba al
desarrollo académico, a
consolidar mi
formación e investigar
un tema que me estaba
angustiando
enormemente relativo
a la destrucción de
nuestros recursos
naturaks y, por el otro)
desdoblaba mi vida
para participar
activamente en la
construcción de un
país más justo.

Continúa siendo uno de los más marginados de la República.
Así es, recuerdo que en esos momentos estaba en decimoquinto lugar de

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

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�MEMORIA VIVA
Compromiso con "la, vida

Primero, en l,a
montaña de Guerrero;
luego, el gobierno del
estado propuso un
esquema que nos
resultó atractivo,
consistente en hacer los
estudios necesarios,
siempre y cuando
derivaran en
propuestas
productivas. El
gobierno del estado se
comprometía a invertir
en esos proyectos
productivos. Fue
cuando sentí que
habíamos alcanzado
un objetivo, que era
atraer inversión

MEMORIA VIVA
Compromiso con "la, vida

los más pobres. Nosotros éramos unos biólogos teóricos que nos enfrentábamos con una realidad muy dura y honestamente puedo decirte que
al principio no sabíamos cómo entrarle. Estuvimos un año trabajando
intensamente, formulando distintas propuestas, dentro de nuestras capacidades y a partir de las necesidades de ellos. Lo primero que se nos
ocurrió era estudiar muy bien el problema. Te estoy hablando de 1982.
Yo había dejado un proyecto en Los Tuxtlas, Veracruz, más teórico, más
centrado en ciencia básica para las selvas tropicales y, casi de repente, me
percato que mi parte académica puede fusionarse con mi interés social y
político, en el espacio y en el tiempo, y me aboco plenamente a tratar de
que mis conocimientos sirvan para contribuir a ese bienestar social en
nuestro país.
Así, arrancamos un programa que empezó a crecer, a crecer y a crecer entre 1982 y 1984. Primero, en la montaña de Guerrero; luego, el
gobierno del estado propuso un esquema que nos resultó atractivo, consistente en hacer los estudios necesarios, siempre y cuando derivaran en
propuestas productivas. El gobierno del estado se comprometía a invertir en esos proyectos productivos. Fue cuando sentí que habíamos alcanzado un objetivo, que era atraer inversión, en este caso estatal, hacia propuestas que teniendo la base técnica y científica de cómo se podía producir
mejor, pudieran impactar positivamente aquí en México.

Con el apoyo gubernamental, que era muy importante para poder trabajar en esta región en ese momento.
Apoyo gubernamental y apoyo académico en un municipio, por primera
vez en manos de la izquierda. Era un esquema único que hay que reconocerle al Lic. Cervantes 1 y al gobierno del estado de Guerrero, quienes
contra viento y marea se atrevieron a hacer algo distinto en el país. Esa
fue una experiencia pionera y un parte aguas no solamente en mi biografia, sino para México pues significaba el inicio de un proceso en el que
las ciencias se acercaban a problemas sociales concretos vinculados con
el medio ambiente.
Esto es muy importante porque como sabemos muchas otras ramas
del conocimiento científico en la universidad están directamente involucradas con las prioridades nacionales, pero en ese momento no era el
caso de la ecología, pues hay que recordar que la ecología se estaba apenas consolidando. El Dr. José Sarukhán estaba empezando a formar los
primeros cuadros en los años setenta; algunos habían ido a formarse
fuera del país y estaban regresando. Empezábamos a definir una linea de
1

176

Alejandro Cervantes Delgado, gobernador del estado de Guerrero ( 1981-1987).

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENER~AGOSTO 2006

la ecología actual en nuestro país y todo esto fue como a grandes saltos
en el quehacer de la academia.
En nuestro caso, creamos un grupo de trabajo para echar a andar el
Programa de Aprovechamiento Integral de los Recursos Naturales
(PAIR), cuyo objetivo era conocer los recursos naturales donde la gente
vive e investiga cómo pueden ser bien utilizados para mejorar las condiciones de vida de esa población, sin afectarlos. Esto que lo teníamos escrito más o menos en estas palabras, se convierte en 1987 en una definición del desarrollo sustentable. Entonces empezamos a trabajar con esta
filosofia, que en su momento se llamó ecodesarrollo y, posteriormente,
desarrollo sustentable.
Para mí, el desarrollo sustentable se convirtió en militancia, en una
filosofia, en un paradigma de vida, donde lo que yo estaba haciendo profesionalmente podía conciliarse perfectamente con mis motivaciones
sociales y políticas. Así, empezamos a ampliar nuestros rumbos de trabajo, crecimos. En 1988, el proyecto era sustantivo y lo extendimos. Gustavo Gordillo nos abrió algunas puertas y nos expandimos a otras tres
regiones del país, la purépecha en Michoacán, San Juan Nuevo; la
Chinantla en Oaxaca y la zona del desierto de Durango.
Los programas en esas zonas partían de componentes que reconocían la existencia de recursos naturales de una diversidad importante,
pero estaban habitadas por poblaciones indígenas que a veces no tenían
conocimiento del valor de éstos y de otros recursos, o no sabían cómo
sacarles provecho, y ésa era una de las causas de sus condiciones de pobreza extrema. Éste era el componente común, pero en ecosistemas
contrastantes, por lo que había que ajustar nuestra experiencia en proyectos de desarrollo que ayudaran a superar las condiciones de pobreza
de la gente en condiciones completamente distintas entre sí. Eso nos hizo
entender la enorme riqueza a nivel nacional y nos permitió desarrollar
una práctica concreta de manejo de las comunidades, de intervención en
procesos de decisión a nivel local.
Hubo mucho contacto con los procesos gubernamentales; todos los
proyectos fueron integrados por el gobierno federal, a través de la SEDESOL;
y por los gobiernos locales, vinculados a los municipios y con las organizaciones campesinas, en este caso, indígenas: Eso fue de una enorme
riqueza. En algún momento haré una relación de lo que fue el PAIR. Documentar esa experiencia que ha servido de base para muchas otras. Juntaré obviamente a todos los que participamos en ella, quienes después de
veinte años estamos en actividades diferentes; no muy distintas a las que
estábamos haciendo entonces, simplemente actuando en otros espacios
y en la medida de nuestras capacidades y necesidades. Pero vale la pena

TRAYECTORIAS

I

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ENER~GOSTO 2006

Para mí, el
desarrollo
sustentable se
convirtió en
militancia, en una
filosofía, en un
paradigma de vida,
donde lo que yo
estaba haciendo
profesionalmente
podía conciliarse
perfectamente con
mis motivaciones
sociales y políticas.

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�MEMORIA VIVA
Compromiso con úi, vida

MEMORIA VIVA
Compromiso con Úl vida

hacer una reflexión de lo que fue el PAIR. No podría decir lamentablemente que pudimos cambiar la forma de vida de la sociedad y de las
comunidades en las que estuvimos participando; creo eso sí, que dejamos sembrados muchos procesos que después se han ido consolidando
y que, sin duda alguna, hubo beneficios, pero no se superó la pobreza.

Este trabajo implicó un amplio reconocimiento más allá de lo académico
y fue por lo que en 1994 fuiste designada como Presidenta del Instituto
Nacional de Ecología y unos meses después Secretaria de Medio Ambtente, Recursos Naturales y Pesca. Una oportunidad aunada al reto que
representaba no sólo poner en marcha a una nueva dependencia de la
administración pública federal, sino para darle espacio a las conquistas
que el ambtentalismo mexicano había obtenido en una lucha de casi dos
décadas ¿Cómo viviste esa oportunidad?
La experiencia del PAIR tuvo consecuencia en dos ámbitos principales.
Primero, que el conocimiento y la experiencia que adquirimos, pudo
llevarse a otros niveles y se empezaron a convertir en políticas públicas y,
segundo, aproximadamente 120 personas se formaron cuando estábamos en las etapas finales del PAIR, en el marco de una gran inestabilidad
de cuadros. Estábamos pensando en cómo sería el cambio, porque iba a
haber cambio de gobierno y no sabíamos cuáles serían las condiciones
de continuidad del programa. Estábamos en esa reflexión, cuando me
invitó Carlos Rojas a formar parte del equipo de SEDESOL, presidiendo el Instituto Nacional de Ecología (INE). A mi me costó mucho trabajo tomar esa decisión; yo no quería dejar el PAIR. Además, tendría que
salir de la universidad y le respondí que no. Esto sucedió en noviembre.
Yo prefería seguir ayudando desde donde estaba, trabajando cerca de la
SEDESOL, pero desde la universidad.
En la etapa .final del gobtemo de Carlos Salinas de Gortan:
Exactamente en 1994. Ante mi negativa, hubo un nombramiento en el
INE, pero duró muy poco tiempo, el Dr. José Narro se fue a la Secretaría
de Gobernación y, entonces, volvieron a insistir. El planteamiento fue
contundente, me solicitaron ayudar a formular el plan ambiental de este
país. Quedaban nueve o diez meses de gobierno, esto era a finales de
enero de 1995, me dijeron quédate al frente del INE durante este tiempo
Y luego te regresas a la universidad, si eso es lo que quieres. Entonces
pedí que me permitieran consultar con quienes integraban mi equipo de
trabajo, porque esto se trataba no de una cuestión de capacidades personales, sino colectivas. Hable con Enrique Provencio y con los miembros
más cercanos del PAIR. Decidimos que era una oportunidad, aceptamos
178

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

y trabajamos en el INE durante esos meses, en donde continuamos construyendo, pero ahora en una perspectiva nacional, un conjunto de ideas
y de experiencias tratando de sistematizar lo que habíamos aprendido, lo
que creíamos que había de hacerse, de elaborar un inventario y de definir
cuáles eran las grandes reformas que había que impulsar. Hicimos una propuesta, la cual fue entregada en su momento a los colaboradores del candidato electo, que era el Dr. Ernesto Zedillo y hasta ahí llegamos con el trabajo.
El 30 de noviembre de 1995, el Dr. Zedillo me invitó a formar parte de su
gabinete. Esto me sorprendió, pero acepté el reto y todo nuestro equipo de
trabajo nos empeñamos en construir la SEMARNAP. Ante tu pregunta creo
que hice una larga respuesta, pero es que fue un proceso muy paulatino:
arrancó de la motivación académica con la nueva ciencia que se estaba construyendo en nuestro país que era la Ecología y se vinculó con mis motivaciones política y social de luchar por un país mejor. Fue así que encontré el
quehacer del desarrollo sustentable y es ahí donde sigo.

Ahora puede uno entender mejor por qué muchos de las decisiones que
tomaste como Secretaria de MedioAmbtente., Recursos Naturales y Pesca
tenían una expresión de apertura en la reorganizaci'ón de la política
ambtental Por ejemplo, la creación de los consejos consultivos, prácticamente desde el ª"anque de la gestión, en .función de la expenencia de

participación con las comunidades en tus trabajos con elPAIR, ¿es así?
Sí. Estoy convencida que las capacidades que existen en el país son enormes y que están colocadas tanto en el gobierno como en la sociedad. No
solamente en las instituciones académicas, sino también en la gran cantidad de organizaciones sociales que surgieron durante los años ochenta
alrededor de estos temas. A lo mejor se me pasó un poco la mano en esa
época, al haber absorbido a tantas cabezas directivas de estas organizaciones, porque invitamos a quienes se identificaban como claves, tanto
en las organizaciones sociales como en la academia.
Nuestro quehacer había estado basado siempre en una reflexión colectiva. Por eso decidí darle forma a través de estructuras de consejos,
donde no únicamente se tratara de abrir espacios para reflexionar, de
darle cauce al derecho de la sociedad de poderse expresar, sino que hicimos modificaciones a la ley y a los reglamentos para que hubiera la obligatoriedad del gobernante de escuchar esos consejos y, en algunos de
ellos, hasta pusimos candados. Por ejemplo, era el consejo de reservas
protegidas quien designaba, a partir de una terna propuesta, a los directores de las reservas y era quien también sancionaba sus salidas. No transfiriendo la decisión a los consejos, sino que la decisión fuera del titular de
la institución con el soporte del consejo para definir quiénes eran los

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

Nuestro quehaar
había estado basado
siempre en una
reflexión colectiva. Por
eso decidí darle forma
a través de estructuras
de consejos&gt; donde no
únicamente se tratara
de abrir espacios para
reflexionar, de darle
cauce al derecho de la
sociedad de poderse
expresar, sino que
hicimos modificaciones
a la ley y a los
reglamentos para que
hubiera la
obligatoriedad del
gobernante de escuchar
esos conse;os

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Compromiso con /,a vida

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Compromiso con /,a vida

Las organizaciones
que participan en esos
consejos no están
representando a una
sociedad organizada,
no le rinden cuentas y
por eso se pueden
tomar actitudes
muchas veces extremas
y absurdas, que sirven
en realidad a
caprichos e intereses
personales.

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especialistas en el terna. Es una forma de evitar que los puestos estén
siendo ocupados por recomendados políticos. Esto porque desde el primer momento en que empecé a trabajar como Secretaria, comencé a
recibir llamadas telefónicas de los gobernadores, para que nombrara a
los ex presidentes municipales, a los candidatos perdedores o los ex diputados locales, en posiciones en las áreas protegidas. Por lo que yo me
vacuné contra eso y les dije bienvenidas sus propuestas, pero la decisión
debe pasar por un proceso de selección a partir de criterios.
Esta es una manera distinta de pensar la función de los consejos que
suelen ser figuras meramente decorativas, que dan la apariencia de participación pero que en realidad se usan para legitimar decisiones consumadas. Sí, creo que los consejos dieron, por un lado, mucho oxígeno, aire
fresco, nuevas ideas, propuestas, pero también tenían otro sentido. Cuando
los armamos, decidí que los consejos tuvieran una representatividad de
los sectores y que no íbamos a nombrar a los consejeros, ni iba ser por
invitación; sería por elección en sus estados dentro cada sector. ¿Cómo le
iban hacer?, esa ya no era nuestra responsabilidad, pero estoy convencida que los procesos participativos deben tener dos grandes componentes
de contribución. Por un lado, la apertura de los gobernantes a escuchar,
a abrir los espacios; eso ayuda a que la participación tenga sentido en las
decisiones, por lo que debe haber autononúa para que el consejo sea un
espacio verdaderamente deliberativo y apoye a la autoridad con los mejores argumentos posibles para la torna de decisiones. Pero la otra parte
es que tiene que existir responsabilidad de las organizaciones; la representatividad es básica. Deben rendirse cuentas a quienes se representa,
porque no debe verse como un puesto de interés personal ni grupal, sino
que se tienen que velar los intereses de quienes están siendo representados en la sociedad. Se trata de una gran responsabilidad y eso es lo que
nos está faltando todavía. Las organizaciones que participan en esos consejos no están representando a una sociedad organizada, no le rinden
cuentas Y por eso se pueden tornar actitudes muchas veces extremas y
absurdas, que sirven en realidad a caprichos e intereses personales. Por
eso presionamos para que hubiera procesos internos en los estados, que
las organizaciones no gubernamentales y empresariales, se reunieran y
dijeran quién para cada sector. Así lo fuimos promoviendo en cada estado, con la mira puesta en que el proceso núsmo fuera madurando los
procesos de selección de los representantes, que fuera un aprendizaje.
No se siguió haciendo así y eso se truncó, por lo que sigue siendo un
pr?ceso que n? acaba de madurar, pero es cada vez más importante que
existan mecarusmos para elegir a los representantes, cada vez más transparentes, mejor organizados, con reglas claras.

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. :Z0.21

ENERO-AGOSTO 2006

Para ti ¿cuáles son las pnm:ipales lecciones aprendidas en esos seis años
intensos en los que fuiste Secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca?
Bueno, una primera es que la realidad es mucho más fuerte de lo qu e una
puede pensar desde la academia. Entré con el deseo de hacer todo al
mismo tiempo y en las primeras semanas me di cuenta de que el problema iba mucho más allá de mi voluntad por la cantidad y complejidad de
factores y sectores. Existe tal heterogeneidad de retos, que no puedes
pretender resolver los problemas solamente con voluntarisrno. Es una
cantidad brutal de trabajo construir instituciones, reglas, leyes, formar
gente, etcétera. Por lo tanto, muy pronto entendí que debía verlo corno
procesos de mediano y largo plazos, entonces asunú una actitud más
modesta. Me di cuenta que urgía definir prioridades. Contaba con un
diagnóstico, porque a eso me había dedicado durante décadas, todos los
años setenta y ochenta estuve estudiando el país en términos de su problemática ambiental. No puedo decir que conocía perfectamente todos
los problemas ambientales, pero sí tenía una visión bastante buena de los
problemas ambientales de México. Aquello que me había planteado en
un principio de atacar todos los frentes, en pocas semanas me percaté
que era irreal. Así, la primera gran lección fue que se requiere priorizar y
esa tarea tiene que ser un ejercicio colectivo. Ahí fue donde instauramos
los llamados COCODER,2 el nombre surgió porque la primera reunión
que tuvimos en enero de 1995 la hicimos precisamente en sus instalaciones y se conservó el nombre aunque no volvimos a sesionar ahí. De este
modo hubo COCODER 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y todas las ocasiones fueron
ejercicios de planeación para atender prioridades.
Cuando hicimos el primer ejercicio de planeación, todos los responsables, en este caso subsecretarios principalmente, llevaban unas agendas tan grandes como la que yo misma tenía. Entonces se acuñó entre
nosotros, entre broma y no broma, el concepto de mega meta que implicaba hacer el esfuerzo de decidir para cada una de las áreas de responsabilidad cuáles iban a ser a las prioridades en las que nos debíamos concentrar, desde el Presidente de la República hasta el puesto más humilde
de la estructura, para lograr tener un impacto en este aspecto. Esa fue
una primera lección muy importante, logramos establecer prioridades
desde el inicio sin descuidar el resto de nuestras responsabilidades; los
funcionarios sabían que eran responsables de hacer todo lo que les correspondía por ley, pero que debían hacerse primero ciertas cosas.

2 Comisión Coordinadora de Desarrollo Rural, organismo del gobierno del Distrito Federal
que desapareció en 1998 para dar pasó a la CORENA (Comisión de Recursos Naturales).

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20.21

ENERO-AGOSTO 2006

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Compromiso con la vida

MEMORIA VIVA
Compromiso con la vida

Las prioridades se relacionaban, por ejemplo, con la necesidad de
atender lo irreversible, con aquello que de dañarse no se podria recuperar en el país. Ésa era la agenda verde: los procesos de extinción de especies son irreversibles, por lo que acordamos dedicar esfuerzos muy importantes a toda la agenda relacionada con protección de la biodiversidad
y con la reversión de los procesos que generaban la destrucción de la
biodiversidad. Es ahí donde el programa de áreas naturales protegidas
adquiere mucha fuerza, pero como teníamos claro que la biodiversidad
no solamente se debe conservar dentro de las áreas protegidas, las que
probablemente no van cubrir más allá de 15% del territorio nacional, eso
implica que hay que encontrar mecanismos para que la biodiversidad se
proteja también fuera de las áreas protegidas y, bajo este criterio, surgió
el programa de fomento productivo sustentable de la biodiversidad, a
través de las unidades de medio ambiente y fauna silvestre, del desarrollo
forestal sustentable, de las pesquerías sustentables. Esos fueron convirtiéndose en los ejes rectores, tanto de la Subsecretaria de Pesca como del
Instituto Nacional de la Pesca, del Instituto Nacional de Ecología, de la
dirección de vida silvestre, de la dirección de áreas protegidas, a la que
fue dándose mucho impulso hasta convertirla en una institución con una
jerarquía elevada a nivel de subsecretaria. Ésas fueron las áreas a las que
dedicamos el mayor esfuerzo posible para intentar revertir las tendencias
de deterioro, para conservar el patrimonio natural nacional, como la base
material de nuestro desarrollo y bienestar social, articulándolo con un
uso sustentable para que, a partir de ese uso, se pueda vivir mejor.
De ahí surgieron programas con características articuladoras de todas estas áreas, era la parte productiva en el proceso de conservación,
por ejemplo, los programas de desarrollo rural sustentable (PRODERS),
con cobertura regional y con una estrategia de aterrizaje local, para lo
cual se requería de un conjunto de instrumentos que se fortalecieron con
sus reglamentos respectivos y esto en términos de una plataforma programática. En la agenda gris quizá el impacto más importante tuvo que
ver con programas de calidad del aire y los programas de mejora
regulatoria.
No puedo hablar aquí de todo, son sólo ejemplos, pero esos eran el
tipo de logros a nivel de la plataforma con un objetivo que no consistía
simplemente en sumar actividades puntuales; había que tener un rumbo
Yel deseo de ir construyendo un programa, una estrategia, con un plazo
definido que permitiera definir metas, calendarios.
El libro blanco es una reflexión de esta gestión y por eso su capítulo
final está dedicado hacia dónde ir; es un intento de acercarse a los siguíentes 25 años en un proceso de consolidación de estas líneas y donde
182

I

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20.21

1

ENERO-AGOSTO 2006

expresamos que podemos llegar al 2020 o 2030 con una parte del territorio nacional bien regulada, bien manejada, que permita no solamente
la conservación de la biodiversidad, sino también que provea la parte
económica, el empleo, para que la gente que habita en esos lugares pueda
vivir decorosamente.
Otro asunto al que yo hubiera puesto más atención es lo de la
transversalidad. Te decía que habíamos logrado algo diferente, ya no era
el programa forestal aislado del programa de áreas protegidas, del programa de selvas. Pero nos faltó transversalizar hacia fuera, teníamos que
haber promovido la transversalidad en la SECOFP, también con la
SAGAR4, pues con ésta estábamos teniendo problemas para poder lograr una acción conjunta ya que las políticas públicas eran contrarias.
No es una justificación, pero me parece que los tiempos no estaban maduros para ello, cuando estábamos apenas creando no solamente la institución
en sí misma, no podíamos pensar en la relación con otras instituciones. Son
procesos programáticos. Ésa tenia que haber sido la función de esta administración, y eso es lo que está haciendo, aunque le está faltando apoyo.
Son algunas de las lecciones aprendidas en la parte programática, lo
que requería de medidas internas muy bien definidas, porque construir
una nueva institución como la SEMARNAP implicaba que la parte de
recursos naturales renovables se articulara con el uso de esos recursos y
esto a su vez se conjuntara con lo ambiental. De esta manera, ver el agua,
suelo, aire, flora y fauna en conjunto. Eso implicaba que la Subsecretaría
Forestal se vinculara con la Comisión Nacional del Agua, con la Subsecretaria de Pesca, con el Instituto Nacional de Ecología, con la PROFEPA5.
Es decir, todo se articuló en una institución que por primera vez vinculaba la conservación de todos los recursos naturales. Creo que eso fue un
gran acierto; me siento muy satisfecha de lo que hicimos, nunca se había
integrado un equipo de trabajo con tal calidad técnica, científica y
operativa, en los que puedo nombrar a muchos compañeros, entre ellos a
ti. Pero no se mantuvo, se perdió una parte muy importante que es la
pesca, como si los recursos marinos no fueran parte del ambiente. Los
recursos marinos se estaban sobreexplotando, faltaba primero establecer
un criterio de sustentabilidad para su uso y ya después haber cuántos
pueden usarlos. Era indispensable tener esta lógica de sustentabilidad
del Instituto Nacional de la Pesca, que después se convierte en la Carta
Nacional Pesquera, que es el instrumento rector más importante para

Los recursos
marinos se estaban
sobreexplotando)
faltaba primero
establecer un criterio
de sustentabilidad
para su uso y ya
después haber cuántos
pueden usarlos.

3

Secretaria de Comercio y Fomento Industrial.
Secretaria de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.
5
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

4

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20.21 I ENERO-AGOSTO 2006

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�MEMORIA VIVA
Compromiso con la vida

MEMORIA VIVA
Compromiso con la vida

orientar hasta dónde y cómo se pueden extraer recursos en las áreas
pesqueras.

La pesca nofae el único aspecto que se perdió durante elcambio de administracion, muchos de los programas, de los proyectos que estaban muy
consolidados faeron desmantelados, faeron desechados.
Efectivamente, creo que durante los primeros dos años de la presente
administración hubo un objetivo, desde mi punto de vista, completamente irracional por parte del equipo dirigente, no solamente de su titular sino de sus subsecretarios, que impulsaron la construcción de una
nueva política pero con base en la destrucción de la anterior, como si la
política anterior hubiera sido hecha por una persona, en este caso por
nú. Eso es absolutamente absurdo y lo único que reflejó fue una falta
total de entendimiento del país. Habíamos construido un conjunto de
programas con la participación no sólo de un equipo calificado sino de
gente externa de altísima calidad; era sí nuestro trabajo, pero con la gente
involucrada. No hubo un solo día del año en que no hubiera un proceso
consultivo en el área de pesca, agua, recursos forestales, recursos
maderables, no maderables, suelo, etcétera. Siempre hubo un proceso,
en algún lado de la República, con participación de mucha gente interesada que estaba construyendo, construyendo, construyendo.
El mérito principal de la SEMARNAP había sido conjuntar las cap,acidades sociales y gubernamentales en un proyecto de largo plazo, al
querer destruirlo se dañó también un proceso construido por la sociedad. Eso no lo entendió Lichtinger6 • No se trataba de un proyecto individual, sino de un proyecto de miles de personas que habían participado y
que se habían identificado con el proyecto. Por lo tanto, en vez de aprovechar la oportunidad de concretar lo que se había dejado como piso
básico y empezar a construir el piso 1, 2, 3, 4 y 5, se dedicaron a difundir
que todo lo hecho estaba mal. Y la gente decía ¿cómo fue que pudimos
equivocarnos los miles de personas en el país que participamos en este
proyecto? La frase de ahora sí se van hacer bien las cosas, ofendía a
muchos mexicanos que en poco tiempo fueron cobrando las facturas de
la falta de interés y los errores que se cometieron; hasta que el Presidente
de la República tuvo que tomar medidas. Los subsecuentes titulares cambiaron su actitud por completo; retomaron muchos programas; invitaron a expertos y a gente con capacidades para atender esos temas y nuevamente ha vuelto a haber un intento de reconstrucción, de consolidación

6

Víctor Lichtinger, titular de la SEMARNAT del 2 de diciembre de 2000 al 2 de septiembre
de 2003.

184

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

de programas, aunque habiendo perdido casi tres años en una situación
muy dificil.
Me pesa decirlo porque es mi país pero no puedo soslayarlo: no hay
congruencia gubernamental. De modo que por más interés y entusiasmo
que un secretario tenga para empujar la agenda ambiental, no se pueden
lograr los objetivos si los mensajes que el Presidente está enviando al país
al más alto nivel, a los estados, a los gobernadores, a los otros secretarios
y al resto de la gente son contrarios a Jo que establecen los objetivos
ambientales. Eso es lo que está pasando ahora; el apoyo presidencial está
logrando que el resto de las instituciones avancen en sus objetivos productivos, imperando los intereses económicos, pero a costa del medio
ambiente. Consecuentemente, la institución se ha debilitado.

A casi seis años de haber dejado la SEMARNAP,julia ¿qué harías diferente de lo que hiciste entonces?
El agua, no pude con el agua. Lo reconozco, Jo confieso, lo lamento enormemente. No pude con el tema agua, era el hueso más duro de roer y no
fue por falta de planeación. Me propuse en mi propia agenda, a mi nivel
de responsabilidad como titular, construir una nueva institución en donde realmente lográramos la transversalidad de los temas prioritarios. Dicho de otra manera, había que pintar de verde lo forestal, había que integrar los criterios ambientales a la pesca y al agua y en eso empezamos a
avanzar. Lo logramos en la parte forestal y en pesca no tanto como hubiéramos querido, pero hubo importantísimos avances que se consolidaron en Jo forestal un poco mejor, y en pesca se perdieron con el cambio
de secretaría.
Esa era la función de la Subsecretaría de Planeación con Enrique
Provencio, el equipo empezaba a pensar en una lógica distinta, -no sé si
te acuerdas- el primer programa que hicimos en 1995, es un programa
construido en capítulos sectoriales; el segundo todavía salió así en 1996;
pero el tercero es un programa transversal, ya no era Jo forestal, la pesca,
el agua, el medio ambiente, sino eran tres grandes lineas: detener el deterioro, restaurar y utilizar sustentablemente los recursos en relación con
la pobreza. Todos los programas de la Secretaría caben en estas tres grandes lineas y entonces empezamos a actuar de manera conjunta. Definimos prioridades territoriales para que se avanzara en conjunto y eso significaba que los instrumentos se empezaran a entrelazar, se iban creando
nuevas estructuras, nuevos instrumentos, nuevos incentivos, para que la
parte de la Comisión de Áreas Protegidas pudiéramos vincularla perfectamente con lo forestal, etc. Era una forma de articulación de las áreas a
nivel territorial. No se hizo nada de esto sino hasta 1997, ése era el obje-

TRAYECTORIAS I AÑO Vlll, NÚM. 20-21

ENEROAGOSTO 2006

El mérito principal
de la SEMARNAP había
sido conjuntar las
capacidades sociales y
gubernamentales en un
proyecto de largo
plazo) al querer
destruido se dañó
también un proceso
construido por la
sociedad. Eso no lo
entendió Lichtinger

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Lo que nos ocurrió con

los incendios:, lo que te
voy a decir es
espantoso:, ha sido la
peor pérdida sufrida
en los últimos años en
el país: casi ochocientas
· mü hectáreas fueron
afectadas:, pero no
están perdidas
totalmente porque se
están recuperando
aunque kntamente.

186

MEMORIA VIVA
Compromiso con la vida

tivo del programa operativo de 1997, ese programa tiene una forma distinta de organización, con base en esas tres grandes lineas.
Era el momento idóneo para poner énfasis en el agua. De hecho ya
habíamos empezado a trabajar en cómo incorporar los elementos de la
sustentabilidad en el agua y a eso le dediqué una parte de 1997. Pero se
presenta el huracán Paulina y destruye la costa de Guerrero, en particular de Acapulco y de Oaxaca. Se moviliza la Comisión Nacional del Agua
de manera extraordinaria y ejemplar, para lo cual hasta los técnicos de
Nuevo León, Baja California, Chihuahua y Sonora se trasladan a esa
parte de nuestro país. Estamos saliendo de esa catástrofe, cuando ocurren las tormentas en Chiapas; apenas habíamos acabado de atender éstas, cuando estábamos en 1998 con los incendios, y así en una espiral sin
fin de emergencias. Nos dedicamos entonces a atender los desastres de
los eventos hidrometereológicos.

199~ el año más seco del Siglo XXy el peor en cuanto a incendios en
todo el mundo.
Lo que nos ocurrió con los incendios, lo que te voy a decir es espantoso,
ha sido la peor pérdida sufrida en los últimos años en el país: casi ochocientas mil hectáreas fueron afectadas, pero no están perdidas totalmente porque se están recuperando aunque lentamente. Nos sirvió de lección para obtener una capacidad impresionante en materia de actuación
en incendios forestales, fue una revolución. Te lo describo anecdóticamente; yo recibía a la Dirección de Incendios Forestales aproximadamente en el mes de julio de cada año, cuando ya se habían acabado, para
que me informaran. Prácticamente, yo no me ocupé directamente de los
incendios forestales del 95 al 97, no era un tema prioritario, sabía lo que
se estaba haciendo, pero nunca había ido más allá del acuerdo entre la
dirección general y el subsecretario. Nunca hubo necesidad de que el
subsecretario me llevara el tema en acuerdo para revisar procedimientos,
estrategias y demás; ni se le había planteado al presidente nunca. Cuando en 1998 empieza a ocurrir lo que ahora conocernos bien, m e di cuenta de que la manera en que estábamos organizados no tenía sentido y me
refiero concretamente al momento en que se empieza a quemar El Ocote.
Eso requería de brigadas, un helicóptero y del apoyo de la dirección de
incendios forestales. El director respon sable de incendios me informa
que no tenemos a nadie disponible, en ese momento miles de brigadistas
llevaban días sin descanso; no teníamos a nadie a quien mandar a combatir el siniestro. Al preguntar dónde estaban ubicadas las brigadas y
localizarlas en el mapa preciso, georeferenciado, me percaté de que estábamos apagando pastizales en el trópico y de que la gente se había ido

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

asignando conforme habían llegado las solicitudes, olvidándose que es
una dirección que tiene que evitar los incendios de nuestros recursos
forestales.

Otra vez las prioridades.
Exacto. Entonces empezamos a priorizar y se produjo un proceso de
movilización que tuvimos que armar sobre la marcha con un alto costo
político, pues los gobernadores se enojaban porque reasignábamos a la
gente a los sitios prioritarios y los otros que los atienda alguien más. No
podíamos con todo. El país no se podía permitir el lujo de perder su
patrimonio natural por estar apagando pastizales. Fue cuando modificamos las prioridades. La CONABIO7 desarrolló un sistema fantástico a
partir de puntos de calor, por lo que desde las 6 de la mañana ya conocíamos todos los puntos de calor donde había incendios, a partir de los
cuales verificábamos si tenían interés forestal y de biodiversidad y si éstos eran demasiados, se priorizaban los sitios donde se presentaban emergencias. Los incendios permitieron crear una capacidad distinta que, de
alguna forma, se ha mantenido.
Volviendo al tema del agua, todos estos eventos hidrorneteorológicos
extremos que nos llevaron a una dinámica de atención de emergencias
ya no me permitieron ir más allá; ya no había tiempo para emprender
una reforma importante. Por eso la respuesta a tu pregunta sobre qué
hubiera hecho distinto, te reitero, el agua.

Nuevamente, como resultado de una gestión exitosa con reconocimiento
internacional, una vez que de/aste el sector público tu interés volvió a lo
académico, pero ahora aderezado con invitaciones por parte de organismos internacionales para el desa"ollo de proyectos regionales, así como
en la definición de políticas, como ocurrió con la Unión Mundialpara la
Naturaleza y El Banco Mundial ¿Podrías comentar sobre estos nuevos
escenarios?
Al salir de la Secretaria torné la decisión de atender cuatro aspectos fundamentales. Uno, recuperar la experiencia que había logrado a nivel regional y
nacional, para influir en el nivel internacional llevando la experiencia mexicana a otros foros, particularmente en materia de biodiversidad. De ahí que
lamento que en el Congreso Mundial de Parques no hayamos alcanzado
todos nuestros objetivos. Mi interés se centraba en intentar influir en los
criterios para que el debate mundial ambiental incorpore más elementos
técnicos y científicos en las decisiones políticas. Actúo de esta manera en
7

Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

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�MEMORIA VIVA
Compromiso con la vida

..

La secretaria ha
promovido proyectos
nuevos en
reforestación) muy
activos) pero es algo
relativamente acotado
y pequeño porque la
restauración es mucho
más que reforestación
y se requiere mucha
más gente capacitada.
No se ha podido
convertir la
restauración realmente
en una política
pública; primero)
porque no existe la
ciencia básica que la
sustente) no existen los
cuadros teóricos.

MEMORIA VIVA

Compromiso con la vida

varios foros internacionales UICN8, El Banco Mundial y siento que mi
intervención está logrando resultados cuando la COP9 7 de la Convención de Biodiversidad adopta algunos puntos que estuvimos promoviendo; no es lo que me hubiera gustado pero fue un avance importante en
ese plan de acción para las áreas protegidas. Me hubiera encantado un
protocolo a nivel internacional, pero lo que se logró fue un buen producto del V Congreso Mundial de Parquesio. Siento que ahí está gran parte
de mi esfuerzo; he dado por concluida esa tarea y he dejado por el momento el foro internacional.
La segunda tarea que estuve impulsando paralelamente, fue algo que
identifico como un drama: no hay suficientes cuadros técnicos, científicos, preparados en nuestro país y particularmente lo estamos haciendo
en restauración. La secretaría ha promovido proyectos nuevos en reforestación, muy activos, pero es algo relativamente acotado y pequeño
porque la restauración es mucho más que reforestación y se requiere
mucha más gente capacitada. No se ha podido convertir la restauración
realmente en una política pública; primero, porque no existe la ciencia
básica que la sustente, no existen los cuadros teóricos. No existe la tecnología que se derive de ello y a esto me aboqué: creamos la maestría de
restauración en la UNAM de donde han salido ya varias generaciones;
esperamos que en cinco años tengamos cien cuadros formados que como
nosotros en Ecología, ahora sean ellos los que den el gran impulso.
El tercer gran tema fue el retorno a lo regional, es por eso que estoy
trabajando intensamente en la Selva Lacandona. Escogí la Selva Lacandona porque he empleado mis capacidades ahí desde hace mucho tiempo y porque es el sitio más importante para la biodiversidad de México.
Intervienen numerosos factores, desde actores políticos, sociales y económicos, procesos ambientales, es un reto extraordinario que te permite
hacer nuevamente desde investigación hasta procesos alternativos con la
gente y, además, me devuelve un poco a mis orígenes de lo que sé hacer,
de lo que me gusta hacer. Es volver al trabajo regional como en el PAIR,
pero con una experiencia nacional e internacional que espero pueda servirme para salir mejor.
Lo mencionaréyo porque sé que tú no lo harás, pero hay que hablar de tus

premios internacionales que has canalizado hacia este proyecto en la
Lacandona. En 2001, el Fondo Mundial para la Naturaleza~ te
otorga el Premio Paul Getty de Conservación de la Vida Sz7vestre; en
8

Unión Mundial para la Naturaleza.
Corúerencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés)
'º Celebrado en Durban, Sudáfrica del 8 al 17 de septiembre de 2003.

2004 el Premio Internacional Cosmos, de parte de la Fundaci'ón Osaka
de .Japón, por cierto fuiste elegida entre 122 candidatos de 19 países;y en
abn7 de 2005 el Premio Campeones de la Tien-a otorgado por el PNlfMA a
siete líderes sobresalientes a nivel mundial en el campo del medio ambiente.
Sí, tuve el reconocimiento del premio Paul Getty de WWF en 2001 que
es muy importante y cuya retribución económica doné al proyecto en la
Selva Lacandona y, posteriormente, el premio otorgado por la Fundación Osa.ka que se llama Premio Cosmos Internacional. Ese fue un donativo de $150,000.00 dólares muy buenos también para el mismo propósito. El premio del PNUMA 11 fue un reconocimiento llamado Campeones
de la Tierra, que no lleva recursos económicos pero promovió que el
PNUMA ahora esté invirtiendo recursos en la capacitación. Con todas estas aportaciones se ha creado un centro de capacitación, donde se están
formando directores para áreas protegidas. Estamos dando tres o cuatro
cursos al año, tanto a gente local -campesinos y niños fundamentalmente- hasta para los directores de áreas protegidas sobre la importancia de
la biodiversidad y, en el caso de los especialistas de áreas protegidas&gt;
tenemos grandes temas emergentes que surgieron del Congreso Mundial de Parques y que se quedaron como preguntas y con respuestas
pendientes que ya estamos abordando.

Pero el Premio Cosmos fue acompañado por elDoctorado Honoris Causa
de la Universidad de Ochanomizu, lo cual para una académica no es
asunto menor, aslque tendríamos que dejar de llamarte Maestra Cambias
para empezar a llamarte Doctora Cambias.
Sí, la Universidad de Ochanomizu de Japón me entregó un Horwris Causa;
lo que pasa es que es un doctorado que me cayó de repente y no siento haber
hecho el esfuerzo académico para merecerlo, así que mejor me quedo como
maestra. He sido honrada con todos esos premios y este doctorado, pero mi
compromiso con el medio ambiente sigue siendo el mismo.

Y en esta coyuntura electoral de un nuevo cambio de gobierno ¿Qué upimon tienes de las propuestas que hacen los candidatos a la presidencia en
relaczon con el tema de medio ambiente?
El cuarto tema al que también me aboqué al terminar mi gestión en la
SEMARNAP, y que ya no alcancé a mencionar antes, fue que con un grupo
de compañeros de ese grupo de alto nivel que colaboramos en el proyecto, en el que también estás tú, creamos el Centro Interdisciplinario de
Biodiversidad y Ambiente (CEIBA). En este espacio hemos podido no

9

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TRAYECTORIAS ¡ AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO-AGOSTO 2006

11

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21

. ENERO-AGOSTO 2006

189

�.-

MEMORIA VIVA
Compromiso con w, vida

Nadie puede negar que
necesitamos más
empleos, empleos
dignos, productivos y
de calidad; pero lo que
tampoco se puede
negar es que durante
estos treinta años de
política ambiental en
el mundo también ha
quedado daro que no
puede haber un buen
crecimiento económico,
si no atendemos "los
problemas del medio
ambiente, y eso es "lo
que no aparece en las
campañas.

EL TRAYECTO DE LOS DIAS

sólo continuar sino profundizar un proceso de elaboración y reflexión a
lo largo de estos años, que hoy nos permite tener una mejor idea de
cuáles deberían ser las grandes estrategias de cambio para poder consolidar una estrategia ambiental. Hemos por ello construido colectivamente un documento sintético que resume en doce tesis por dónde creemos
que debe trabajarse en los próximos años. Y esto viene al caso por tu
pregunta sobre las propuestas de campaña.
Lo que yo considero es que las preocupaciones principales que han
manifestado los candidatos siguen centradas en lo económico. Esto está
bien, en parte, porque nadie puede negar que necesitamos más empleos,
empleos dignos, productivos y de calidad; pero lo que tampoco se puede
negar es que durante estos treinta años de política ambiental en el mundo también ha quedado claro que no puede haber un buen crecimiento
económico, si no atendemos los problemas del medio ambiente, y eso es
lo que no aparece en las campañas. De ahí que estamos tratando de influir en este proceso, intentando incrementar el nivel del debate con el
documento elaborado colectivamente en CEIBA. Somos gente con experiencia y mucha práctica en la gestión ambiental, con una trayectoria,
por lo que estamos obligados a decir cuáles deberían ser los principales
lineamientos de cambio para México en esta materia.
Ha habido algunas propuestas de campaña, pero no dejan de ser propuestas aisladas, porque es evidente que todos los candidatos tienen otros
asuntos que responder y que consideran prioritarios. Pero hay cosas obvias, por ejemplo, en México el tratamiento de las aguas residuales es
sólo de 23%. Es absurdo. La ciudad de México no esta tratando el agua
residual y si logramos echar andar los planes de tratamiento en la ciudad
de México será un gran logro. El proyecto está listo desde hace casi diez
años y no se logra poner en marcha por distintos problemas. Estos son
asuntos que deben estar insertos en un proyecto general de país. Se requiere fortalecer la institucionalidad ambiental a nivel nacional, pues si se le
deja caer otra vez, volveremos no sólo a ser una institución marginal, que no
se toma en cuenta para las decisiones importantes, sino que los problemas
que ahora vemos con preocupación se tomarán aún más graves.
Por lo que estás diciendo, en el próximo gobierno se deberán .fortalecer
sustantivamente los asuntQs ambientales en el marco general de políticas
como parte de un proyecto de nacion o no estaremos en condiciones de
competir a nivel internacional
Sin duda alguna y es urgente entender esto con todas sus implicaciones.-&amp;,,

México, D. F. Abril de2006
190

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-2:1.

1

ENERO-AGOSTO 2006

Memorándum a la nación
Un grupo de académicos del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de
Nuevo León redactó un memorándum de 15 7 páginas que circula por todo el país bajo un título que
desafia: México: Diálogo social para el proyecto de nación. Un libro breve que sintetiza una
visión integral de los grandes retos enfrentados por la generación presente de mexicanos y que no
pretende abrumar al lector con un pesado fardo de soluciones complejas: un libro que se reescribirá en
el diálogo con ws lectores y en el tejido de ideas que tiene lugar precisamente por estos tiempos. En esta
entrega, Trayectorias abre un espacio para este diáwgo con las palabras de quienes tuvieron a su
cargo la presentación de la obra recién editada por Plaza y Va1dés.

El destino en juego
JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ TREVIÑO *

a democracia es la forma civilizatoria que la humanidad ha encontrado para superar el autoritarismo y reconocer, en la
pluralidad, la tolerancia y el respeto, que la
sociedad se integra por distintas visiones políticas, sociales y culturales y que todas, sin
excepción, le dan vitalidad y rostro definido
a la nación de la que forman parte.
De conformidad con el Estado de derecho, los procesos electorales se constituyen
en espacios temporales para la reflexión y el
compromiso. Son tiempos que permiten evaluar el camino recorrido, reconocer los aciertos y errores, para definir nuevas estrategias
que fortalezcan la democracia, la convivencia social pacífica y respetuosa, la cultura

L

• Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

de respeto al derecho y un mejor desempeño competitivo del país en el contexto actual de la globalización en que vivimos.
En México, la Ley Federal Electoral de
1996 y su legislación secundaria fueron el
resultado de un amplio y prolongado proceso social y político de la sociedad orientado
a la transición democrática. El reclamo democrático de impacto nacional, hunde sus
raíces en el movimiento estudiantil de 1968
y se extiende incorporando progresivamente a una diversidad de sectores: empresariales, laborales, campesinos, universitarios,
profesionistas y las nacientes organizaciones no gubernamentales que participaron a
lo largo de las diferentes coyunturas políticas en las décadas de los setenta y los
ochenta, culminando a principios de los
noventa en un acuerdo nacional, de amplio
alcance, de confluencia y participación en

191

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Memorándum a la naciim

foros, consultas y seminarios tendientes aconcretar la reforma democrática en México.
Este profundo y trascendente acuerdo
nacional, resultado del surgimiento de una
renovada ciudadanía dispuesta a construir
un sistema político fincado en altos valores
civilizatorios, constituye una experiencia
invaluable del nacimiento de una nueva ética política en la historia reciente de México.
Desde entonces, conforme a la ley, los
procesos electorales han ido progresivamente
garantizando los derechos de confiabilidad,
equidad, gobemabilidad y libre participación.
Con la creación del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación se ha avanzado en la aplicación de la ley electoral y se
ha fortalecido el Estado de derecho.
El reto es muy grande. Fortalecer y perfeccionar el sistema político de transición
fincado en el Estado de derecho implica,
también, cultivar nuevos valores que nutran
una visión cultural que le otorgue presencia y vitalidad al nuevo ciudadano del México al cual aspiramos.
Hace exactamente diez años, los mexicanos nos constituimos en los autores de
este gran acuerdo nacional, de este extraordinario ejercicio democrático que nos ha
conducido a descartar el uso de la violencia
en el ejercicio del poder y en su lugar pugnar por el respeto, la tolerancia y la afirmación de la pluralidad.

Memorándum a la nación

México está viviendo una etapa de transición democrática respaldada por la indeclinable voluntad de los ciudadanos de participar
en el proceso de cambio y de transformación. Se tiene conciencia de que la reforma
democrática constituye la base de
sustentación política para continuar con otras
reformas en el marco substancial de nuestra vida económica y sociocultural que apuntan hacia la realización de un proyecto renovado de nación.
La construcción de una alternativa para
la nación que goce del consenso social necesario para su viabilidad presente y futura,
tendrá que nutrirse de los valores esenciales del quehacer político, social y cultural
que caracterizan la historia de México. Finalmente, el objetivo común es arribar democráticamente la construcción de alternativas auténticas que conduzcan, desde la
política, a la transformación de las estructuras económicas, fortaleciendo las instituciones en beneficio de la sociedad e incorporando la esencia de los valores culturales
que sustentan el imaginario colectivo de la
nación.
En esta etapa de construcción orientada al cambio y la trasformación, todas las
instituciones sociales y las organizaciones
no gubernamentales tienen cita con la historia. Las universidades asumen una gran
responsabilidad moral en esta coyuntura.

Son las instituciones convocadas para proporcionar, con compromiso y responsabilidad, información fundamentada y propuestas constructivas para facilitar el diálogo
entre los actores de los distintos sectores
económicos y sociales, y continuar el camino hacia la concreción de un acuerdo nacional para el proyecto renovado de nación.
La Universidad Autónoma de Nuevo
León se ha distinguido, a lo largo de su trayecto, como una institución educativa permanentemente vinculada a los acontecimientos que han hecho historia y a los
compromisos vitales que configuran el futuro de México. Es por ello que nuestra universidad ha formulado, desde su autonomía
y sin afiliación partidaria, esta contribución
objetiva y propositiva para participar en el
debate nacional. Es una aportación responsable y trascendente de nuestra universidad
a la coyuntura histórica que vive el país, con
la que busca contribuir a las mejores causas de México.
El libro México: diálogo social para el
proyecto de nación, editado por la reconocida casa editorial Plaza y Valdés, y que hoy
presentamos, busca ser una contribución al
país que todos nosotros queremos y con mayor razón en este momento decisivo. No es
exagerado decir que en esta coyuntura política
electoral, para todos los mexicanos, nuestro
destino está en juego. En un mundo que

avanza a pasos agigantados, no podemos
atrasarnos más; en un país con productividad insuficiente, no podemos rezagarnos en
forma adicional; a un México con grandes
injusticias, no debemos añadir mayor fragmentación; en un país con la política desprestigiada, no podemos aceptar un comportamiento irresponsable y evasivo. Todo
retraso vulnera nuestro presente y lleva hacia el futuro su efecto negativo.
Pero como todos sabemos, no bastaría
con detener esas tendencias regresivas, sino
que debemos revertirlas con un esfuerzo
coordinado que incluya a todos los mexicanos: el diálogo social es el medio que nos
permitirá construir consensos y mayorías
para conseguir ese cometido; el proyecto de
nación será la orientación vital que podrá
dar coherencia, ritmo y objetivo a ese esfuerzo de todos a favor del cambio y la transformación a que aspira México.
Como lo plantea el libro, los mexicanos
hemos de encontrar desde la política, los
consensos que nos permitan crear las instituciones que den viabilidad a un proyecto

RODRIGO P LACARTE DE LA GARZA *

A
TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

un mejor futuro para el país. Éste es y seguirá siendo nuestro compromiso.
Acorde con la visión 2012 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y desde la
pluralidad que la identifica, la presente publicación contribuye con responsabilidad de
vincular a nuestra casa de estudios con la sociedad a la cual servimos; participa en la formación de la sociedad del conocimiento; colabora con las labores de investigación que dan
coherencia a nuestros trabajos de innovación;
fomenta las actividades interdisciplinarias; anima la conciencia social y la participación de
todos los grupos sociales en la solución de los
problemas que aquejan al país, y además, refrendando el compromiso de alentad la flama
de la verdad, formar estudiantes universitarios, y contribuyendo a fortalecer el desarrollo
de nuestro sistema educativo nacional. Hoy
que México requiere del compromiso de todos, la Universidad Autónoma de Nuevo León
se hace presente con el cumplimiento de sus
responsabilidades académicas, de investigación, y con la insustituible responsabilidad de
formar ciudadanos para el bien de México.

Referente obligado

gradezco al Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo
León y a los autores de esta
importante obra; a la doctora Lylia Palacios Hernández, al doctor Edgar González
Gaudiano, al doctor José Luis Solís Gonzá-

192

de nación durante la primera mitad del presente siglo. Ha de ser un proyecto incluyente, orientado por la participación responsable del Estado, la aportación insustituible de
la ciudadanía, el concurso de las organizaciones políticas modernas y democráticas, la participación sin excepción de todos los grupos
sociales, buscando productividad económica,
justicia social, y actuando desde el Estado de
derecho como factor integrador distintivo.
Este libro que propone un diálogo social para instrumentar un proyecto de nación en México, fue realizado por el Instituto de Investigaciones Sociales de nuestra
Universidad. Para el Instituto nuestras felicitaciones, y el reconocimiento a un esfuerzo que sabemos fructificará.
Esta valiosa publicación es en esencia
una contribución de la Universidad Autónoma de Nuevo León a una sociedad de la
cual forma parte, y a la cual sirve. Las universidades en México, desde su autonomía
y sin afiliación partidaria son y seguirán siendo las instituciones vitales que modelan el
presente y colaboran en la construcción de

lez, al licenciado Julio Puente Quintanilla y
en especial a la doctora Esthela Gutiérrez
Garza por haber pensado en un servidor para

claro ordenamiento de ideas, conciso y esquemático, tres aspectos fundamentales:

poder hacer algunas reflexiones alrededor de
esta interesante obra.
Alo largo de esta obra, los autores plan-

1. Nuestra realidad de país.

tean en una forma muy amena y con un

• Director General de la COPARMEX-N.L.

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21 ENERO-AGOSTO 2006
+
-·

193

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Memorándum a la nación

Memorándum a la nación

2. Nuestras capacidades ante el entorno
mundial.
3. Nuestra proyección y futuro de nación.
Considero que la presente obra es una
referencia obligada para todos aquellos deseosos de buscar entender presente y futuro
de nuestro quehacer nacional en lo económico, político y social.
Ydiversos públicos pueden disfrutar de
ella: maestros, estudiantes, empresarios y
politólogos, entre otros.
A lo largo de la obra, los autores responden a las inquietudes que desde diversos ángulos han planteado distintos actores
y observadores del rumbo de nuestro país.
Y que para el sector empresarial que represento es de sumo interés.
Los autores contestan, entre otras interrogantes, algunos aspectos fundamentales
que llamaron mi atención. Cuestionamientos tales como:
1. ¿cuál es la visión de país que se desea
tener para el futuro?
2. ¿cuáles son las prioridades a las que el
gobierno debería poner todo su empeño
para progresar como país?

3. Wué es lo que debemos hacer para ser
mas competitivos como nación?
4. ¿Qué reformas son fundamentales para
acelerar el desarrollo de México?
5. lCómo erradicar las causas estructurales de la pobreza?
6. ¿Cómo deben de actuar juntos sociedad,
gobierno y sector productivo?
Los autores nos ubican en el concierto
mundial de las naciones, dándonos tres
ejemplos de regiones en el mundo con comportamientos claramente distintos: Asia, con
su claro enfoque al crecimiento,.África con
su lacerante marginación y América Latina
con su continuado estancamiento y en donde los autores centran su atención en los
niveles de endeudamiento, la década perdida de los ochenta, los enfoques a la políticas de austeridad y monetaria y las transiciones políticas que han experimentado las
diferentes zonas de esta región.
En el apartado sobre el diagnóstico del
México actual, los autores nos llevan de la
mano desde la inserción de México en el
Tratado de Libre Comercio de América del
Norte en diciembre de 1993, pasando por
la etapa de ajuste económico con todos sus

vaivenes (privatizaciones, crisis financieras,
etc.), la transformación como sociedad e
instituciones y sobre todo las decisiones políticas con los cambios involucrados con rumbo
al proceso democratizador de nuestro país.
Dentro de las reflexiones para el futuro
de la nación, los autores abordan mediante
una secuencia muy clara y concisa los procesos de cambio y transformación por los
cuales debe de evolucionar nuestro México,
agregando con esto una serie de etapas por
demás interesantes, iniciando desde la memoria colectiva y participación que debe tener toda
sociedad para evolucionar, hasta pasar por reformas económicas, transformaciones políticas
y alcanzar la madurez de país con reformas de
estado incluyentes y participativas.
Finalmente los autores nos invitan en
sus conclusiones a reflexionar, en cuanto al
proyecto de nación, sobre la necesidad de
considerar cambios de una envergadura tal
que llevan a pensar en una nueva constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
Ha sido un agrado la lectura de este libro. Mis felicitaciones a sus autores. Obras
como ésta dan una muestra más del talento
universitario y del impacto y trascendencia
de sus acciones. Enhorabuena.

Un libro que compromete
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA*

a Universidad Autónoma de Nuevo León comprometida con la
sociedad a la que pertenece, ha
hecho acto de presencia a lo largo de la historia de México.

L
194

En clara congruencia con los valores que
han orientado el desempeño de esta casa
de estudios, a través de su Instituto de Investigaciones Sociales presenta a la sociedad
en esta trascendental coyuntura, el libro de

reciente publicación, titulado México: diálogo
social para el proyecto de nación, editado por
la reconocida casa editorial Plaza y Valdés.
• Coautora del libro.

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2~

El libro versa sobre México y los mexicanos; sobre la globalización y la vida de las
naciones y un diagnóstico de los aciertos y
desaciertos de nuestro país en este contexto
y sus propuestas de solución; sobre la participación responsable del Estado y su injustificado debilitamiento; en torno a la parálisis económica de las últimas décadas y las
opciones de desarrollo sustentable; de su
tradición política autoritaria y los compromisos de un pueblo por construir una democracia electoral. Se refiere también a la
injusticia social que fragmenta y lastima y a
laconstrucción de una conciencia por la justicia y democracia sociales; señala la arbitrariedad judicial y legal que priva en nuestro país y la urgente necesidad de
fundamentar todo el funcionamiento de la
sociedad en la seguridad y el Estado de derecho; y verse éste mismo, en torno a la prestigiada política exterior mexicana y las actuales improvisaciones de la incompetencia.
De igual manera identifica nuestra riqueza
cultural como referencia permanente que da
contenido a las aspiraciones colectivas.
En síntesis, México: diálogo social para
el proyecto de nación, aborda en su primera parte la situación del país en el contexto
de la globalización, enfatizando el entorno
latinoamericano. En la segunda parte se presenta un diagnóstico objetivo y fundamentado, sobre el modelo de inserción, la economía, la sociedad y la política del México
actual. Finalmente, en la tercera parte se
desarrollan ocho capítulos de reflexiones en
torno al futuro de la nación.
El libro recoge el sentir de la historia del
país orientado por la voluntad de cambio y
transformación que impulsan los mexicanos,
y brinda elementos para sostener que, desde la política, se vive una etapa trascendenTRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

te que busca concretar el diálogo social entre
los ciudadanos mexicanos, sus organizaciones y sus instituciones, con el propósito de
alcanzar una gran acuerdo y compromiso nacional para instrumentar políticas de estado
en torno a un proyecto renovado de nación,
viable en el mundo actual de la globalización.
Una de las ideas transversales de esta
obra reivindica que, solamente si los mexicanos orientamos nuestra acción cotidiana
y de largo plazo inspirados en un proyecto
nacional incluyente, tanto en lo referente a
sus responsabilidades como en sus beneficios, se podrá impulsar la construcción de
una economía productiva y competitiva que
permita instrumentar políticas sociales orientadas a la superación de los rezagos, y fortalecer nuestra sociedad fincada en el Estado de derecho y el cuidado del ambiente,
todo ello en el marco de un reconocimiento
a nuestra historia y nuestra cultura basado
en el compromiso con un México participa-

ENERO-AGOSTO 2006

tivo en el contexto de las naciones.
En suma, el libro recoge el sentimiento
de la nación que permea la coyuntura que
vivimos y que se manifiesta en el reclamo
de transformación individual y colectiva. Los
mexicanos sólo podemos aspirar a un México diferente si el cambio empieza por nosotros mismos, y el proceso de trasformación
social al que aspiramos se traduce en el ejercicio de liderazgos que estén a la altura de
México y su circunstancia.
La responsabilidad social de las instituciones de educación superior es fundamental y creciente en la sociedad actual. Por ello
nos permitimos presentar este libro con la
finalidad de compartir estas reflexiones y
propuestas con el comunicador social
involucrado y comprometido con un México
que heredamos y que, con nuestro quehacer en el presente, habremos de entregar a
las generaciones del futuro con mejores horizontes.

195

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Un libro inquietante
SERGIO ZrnMEÑO, La desmodernidad mexicana y las alternativas a la violencia y a la
exclusión en nuestros días, Océano, México, 2005, 364 pp.

Lo primero que quiero decir es que el de
Sergio Zermeño es un libro impactante. Difícil permanecer impasible durante su lectura, pues su preocupación central es la de
trazar una imagen fiel de la sociedad mexicana luego de dos décadas y media de implementación de un modelo económico cuyo
eje rector es la apertura de nuestra economía a las fuerzas poderosas de la depredadora globalización capitalista. Se trata, pues,
de un libro que, de acuerdo con la tipología
de Vasconcelos, podemos leer a ratos sentados aunque la mayoría de sus pasajes nos
mueven a leerlo de pie.
Otra cosa que me gustaría comentarles
es que, además de impactante por su temática, es un libro muy bien organizado y muy
bien escrito. El propósito de Zermeño no es
hacer alarde de novedades sociológicas, sino
exponer con la mayor claridad y orden una
imagen crítica del país así como de las posibles alternativas para salir de esta situación,
para lo cual echa mano de un estilo que es

196

perfectamente congruente con su finalidad.
El libro nos atrapa desde su mismo inicio y
nos va llevando desde un momento descriptivo inicial hasta un desenlace en el que su
propuesta toma vida en una serie de experiencias de participación ciudadana en el sur
de la ciudad de México.
La desmodernidad mexicana es la continuación, con una mayor amplitud y profundidad, del perfil que Zermeño había ya
empezado a trazar en su obra anterior, La
sociedad derrotada, de 1996. Me parece
que con ambas obras, Zermeño nos entrega
una visión de México a la que quizá podamos oponer algunas reservas, matices o
agregados, aunque, en lo fundamental, sabemos y sentimos, que se trata de una visión realista, pertinente, de la cual se pueden derivar diferentes propuestas de acción,
nunca la indiferencia displicente o la inacción cínica. Zermeño nos conmina, con su
libro, a ubicarnos en el espectro de espejismos que él mismo denuncia o bien a seguirlo en sus propuestas de reconstrucción
de lo social. La visión de Zermeño es crítica, aunque no en un sentido teórico, especulativo. La suya no es una discusión académica, sino una interpretación militante,
en el buen sentido de la palabra. No busca
la floritura epistemológica sino la pertinencia estratégica, el enfoque o explicación atinada que nos permita una acción social productiva en el sentido por él planteado.
Cuando se ocupa de corrientes de pensamiento, o marcos interpretativos, como la
"transitología" o el llamado nuevo institucionalismo, lo hace desde una perspectiva
histórico-sociológica, remitiendo dichos esquemas a los momentos y condiciones sociales en los que surgen y a los propósitos y proyectos sociales a los que sirven.

Me llama la atención que Zermeño, en
sus dos obras, La sociedad derrotada y La
desmodernidad mexicana, relaciona la dualidad optimismo-pesimismo con las ciencias
sociales latinoamericanas de las dos últimas
décadas, asociando una visión optimista de
lo que ha estado ocurriendo en nuestras
sociedades, con los economistas, los
politólogos y los políticos de diferente signo
ideológico; mientras que sociólogos,
antropólogos y psicólogos sociales, por su
contacto directo con los grupos y actores
sociales básicos, desarrollarían más bien una
visión crítica y pesimista de las cosas. Esto,
por supuesto, despierta la curiosidad de
buscar los casos de excepción que confirmen la "regla" propuesta por Zermeño. No
importa. Lo importante es que el "pesimismo" de Zermeño no desemboca en la melancolía ni en una visión decadente, a la
manera por ejemplo del dandy posmoderno
(el flaneur) de Peter Melaren, sino que es
más bien lo que podríamos llamar un realismo sin concesiones.
Después de un apartado introductorio
en el que se plantea en términos generales
el propósito del libro y los antecedentes teórico-sociológicos en el ámbito latinoamericano, un segundo apartado se destina a
documentar con profusión y detenimiento lo
que su título indica, que "la economía abierta
es el enemigo de nuestro tiempo".
En esta sección Zermeño hace lo que él
mismo denomina "sociología de la economía", exponiendo con detalle y abundancia
de información lo que ha ocurrido con la
sociedad mexicana después de dos décadas de economía abierta y neoliberalismo.
"El balance del experimento, dice, ha resultado desastroso en lo referente al estancamiento de la economía, a la ampliación de

lRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

las desigualdades, al deterioro del medio
ambiente y a la declinación material y moral de los mexicanos". Recogiendo un planteamiento del libro anterior, nos recuerda la
tesis de que en nuestro país, la modernización ha actuado contra los principales actores de la modernidad: burguesía, proletariado, campesinado, capas medias, etc., y que
este proceso de desmantelamiento de los
actores modernos se ha dado en beneficio
de "un núcleo reducido y poderosísimo de
empresas trasnacionales asociadas a las
cúpulas del poder político estatal y en medio de la desorganización y pauperización
crecientes ... "
Además de describir con amplitud lo
ocurrido a los diferentes sectores y ramas
de la economía mexicana en los años ochenta y noventa, Zermeño plantea un asunto
esencial: la cuestión de si dicho proceso tenía que hacerse necesariamente en un periodo de tiempo tan breve, sobre todo si pensamos en la ubicación de nuestro país como
frontera sur del país económicamente más
poderoso del mundo. Zermeño pasa revista
a lo ocurrido con nuestra agricultura, nuestra producción petrolera, las remesas, el
narcotráfico, el turismo, las maquiladoras del
norte, las diferentes ramas de la industria,
lo que llama "la economía de la gente" y el
comercio, y la falta de horizontes para nuestro jóvenes. En la página 103 resume el
periplo anterior diciendo que "la economía
mexicana no sólo ha sido poco competitiva
en los mercados abiertos sino que ha generado una destrucción tremenda de su sociedad; está abatiendo los índices de densificación en prácticamente todos los renglones,
de la misma manera entre el empresariado
que entre los trabajadores, manifestándose
todo ello en una multiplicación de los ex-

lRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

cluidos y disparando los índices de delincuencia, violencia y anomia".
El siguiente apartado, "La reconstrucción social", es como la antítesis del anterior, pues en éste se exploran las alternativas al desorden social descrito. Dice Zermeño
en la página inicial:
Hay un camino posible de reconstrucción social que no va necesariamente en el
sentido evolucionista de mayor técnica,
mayor competitividad, mayores intercambios
exteriores, siguiendo las formas espectaculares de la sociedad informacional y de los
medios masivos, sino que comienza a construirse cada vez más a distancia de estos
referentes, sirviéndose de ellos pero
condicionadamente en la medida en que
tales referencias se han convertido en
disolventes poderosísimos de la vida pública, de la densificación social y de la concordia.
Dicho camino de reconstrucción social
depende de la generación de colectivos sociales en espacios intermedios, entornos
manejables para los seres sociales no
profesionalizados: la autonomía regional, la
democracia participativa, la organización
vecinal; colectivos empoderados en el plano social, capaces de entablar relaciones de
igualdad y respeto hacia las fuerzas que vienen de su exterior (. .. ) y capaces de entablar también, en su interior, relaciones de
respeto y equidad entre los actores que componen esos espacios intermedios.
Un requisito básico para este planteamiento es el referido a la dimensión, a la
escala en que es posible esta labor de reconstrucción, que necesariamente es el
ámbito de lo local, de lo regional. Zermeño
hace consideraciones incluso sobre el número de habitantes idóneo que pueden te-

ENERO-AGOSTO 2006

ner estas condensaciones sociales en los
diferentes niveles o peldaños de actuación y
los asuntos de que pueden ocuparse, y reseña algunos ejemplos destacados de este
tipo de organizaciones basadas en la territorialidad, por ejemplo los Proyectos de Desarrollo Regional Sustentable (PRODERS) impulsados por la Semarnap. Un caso que le
sirve para ilustrar este tipo de dinámica social es la comparación entre el norte y el sur
de Italia desde el análisis de Robert Putnam,
así como otros casos semejantes en Europa
y América Latina. Compara, asimismo, la
perspectiva basada en el concepto de capital social (de Ostrom, Fukuyama y otros autores) con la que él mismo propone sobre la
densificación de lo social.
Este apartado cierra con una fuerte crítica al movimiento altermundista y a autores como Castells y Chomsky, reivindicando
la vía larga y paciente de la sedimentación
frente a opciones más espectaculares pero
improductivas como la movilización social o
la expectativa de integración de una sociedad civil global vía las redes informáticas.
La crítica del movimiento altermundista en
su expresión más mediática es demoledora:
Los movimientos altermundistas (antiglobales se decía al principio) en los distintos
puntos del orbe han demostrado una gran
virulencia; en ellos se congregan poderosos
sindicatos como el estadounidense de la
AFL-CIO, agrupaciones ecologistas como
Greenpeace, de género como el movimiento gay y lésbico, organizaciones campesinas,
grupos indígenas y religiosos, misioneros,
anarquistas, defensores de los derechos del
hombre, de los consumidores, etcétera.
Pero no cabe duda que estas manifestaciones terminan muy lejos de los espacios
cotidianos en que se desenvuelve la vida de

197

�CONTEXTOS

los excluidos en nombre de la que esos mismos movimientos hablan, y algo más definitorio, esos movimientos tienen muy poca
influencia para modificar los términos en que
se desenvuelven esas vidas.
(. ..) Se producen líderes, obras de arte,
material fílmico, fotográfico, plástico, periodístico, literario, etcétera, pero es demencial
la velocidad con que esos productos se elevan al nivel del consumo del mundo de la
integración y se separan de las necesidades
por ellos evocadas.
Desde estos planteamientos, Zermeño
se pregunta por el papel que deben jugar
las ciencias sociales en sociedades como la
nuestra, y sobre la necesidad de vincular a
las universidades no con las empresas, sino
con la sociedad. "El futuro de las ciencias
sociales en nuestros países (dice) es la producción de una sociología de la puerta de
atrás".
"La democracia impertinente (Comités
Vecinales en una cultura estatal)" es el título del siguiente apartado, en el que Zermeño da cuenta de diversas experiencias desarrolladas en nuestro país en el sentido
anteriormente descrito. Aunque la experiencia histórica muestra que los procesos de
densificación y fortalecimiento de ciertas
regiones son procesos muy dilatados en el
tiempo, de lo que se trata es de que mediante la intervención sociológica (Alain
Touraine), mediante la aplicación de determinadas técnicas se vuelva posible el no
tener que "esperar siglos de sedimentación
para que los actores de la sociedad civil se
fortalezcan y para que se desarrolle en el
mediano plazo alguna forma de organización que densifique a los ciudadanos de una
manera más ágil". Dos técnicas destaca Zermeño por su eficacia a partir de los años

198

CONTEXTOS

ochenta: la descentralización y el presupuesto participativo, la primera de ellas implementada en Montevideo, Uruguay, y la segunda en algunas ciudades de Brasil.
En este apartado es donde toman concreción todas las reflexiones e interpretaciones generales del autor sobre la situación
del país, donde se advierten como obstáculos los rasgos propios de la antidemocracia
mexicana, de nuestro estatismo y nuestra
tendencia al victimismo. Las experiencias
descritas, desarrolladas a partir del impulso
a la participación ciudadana que se vivió con
la llegada del PRO al gobierno capitalino,
dejan en la boca un sabor agridulce. (Lo que
hemos visto en los últimos días refrenda esa
sensación de que tampoco el partido que se
supone representa a la izquierda en nuestro
país, ha logrado estar a la altura de una propuesta comprometida con una verdadera
participación ciudadana en las decisiones
colectivas.)

Me parece destacable el análisis de las
lógicas contrapuestas al llamado asociativismo ciudadano, que Zermeño hace a partir
de las situaciones concretas vividas en las
experiencias descritas: la lógica del Estado,
la lógica de la administración, la lógica partidista, la lógica de la iniciativa privada, la
lógica de la policía, la lógica de las leyes y
de los abogados, la lógica electoral.
En el último capítulo, "México: una cultura estatal", Zermeño busca las "raíces profundas de lo que ha obstaculizado con más
fuerza el desarrollo de nuestra democracia
social", y encuentra la explicación en el hecho de que en "nuestro país se ha gestado
una forma de organización sociopolítica que
ha fortalecido primordialmente al Estado y
no a la sociedad". La revisión histórica del
proceso de la modernidad en su versión clá-

sica le sirve para exponer la singularidad del
proceso en países como el nuestro, donde
ha sido impulsado desde el Estado. La rareza del desbalance mexicano entre Estado y
sociedad se debe a razones históricas, al
hecho de que "sólo un Estado despótico
asentado sobre su herencia guerrera fue capaz de unificar un territorio siempre amenazado y mutilado por las grandes potencias".
A partir de ese origen, la relación entre el
Estado mexicano y los movimientos sociales adoptó una fórmula tripartita de "solución" basada en tres opciones: represión,
cooptación o muerte y solución de las demandas y sustracción de las banderas. Aquí
nos encontramos de nuevo el famoso "vaciamiento hacia arriba", por la cooptación
de los líderes, que Zermeño describió en La
sociedad derrotada.
El recuento histórico de la segunda mitad del siglo XX nos deja como saldo esa
cultura nacional estatista, autoritaria, y lo
que Zermeño llama la "fascinación por el
vértice" y que no necesita, entre quienes
somos mexicanos, de mayor explicación. El
autor pasa revista a algunos acontecimientos clave en la búsqueda de una verdadera
democracia social en nuestro país, del 68 al
surgimiento del EZLN, buscando los elementos constitutivos de la sociedad mexicana que
explican nuestras dificultades para fortalecer lo social, que en algún momento el autor califica como "la ley de hierro de la mexicanidad".
Por todo lo dicho, creo que resultan más
que evidentes la actualidad y pertinencia del
libro de Sergio Zermeño en el momento actual. El último año que vivimos en México,
y el próximo, constituirán sin duda un buen
ejemplo de esa sobrepolitización, de ese
estatismo y esa fascinación por el vértice que

TRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 , ENERO-AGOSTO 2006

en nuestro país han sido un gran obstáculo
para la ampliación de nuestra democracia.
Seguimos pensando, como país, en que sólo
desde el Estado es posible construir la nación que decimos querer construir. Le apostamos todavía casi todas nuestras monedas
a la modernización y a la democracia representativa, a la estrategia piramidal de conquistar la silla para luego, desde adentro,
impulsar los grandes cambios que reclama
el país, mientras las señales del deterioro
social y la anomia se incrementan. O nos
creemos todavía el cuento de que estamos
en tránsito hacia algo mejor, que llegará por
la acumulación de las pequeñas mejorías
que vamos construyendo día con día.
El libro de Zermeño tiene la virtud de
que nos hace despojarnos de cualquier optimismo ingenuo en relación con los grandes problemas nacionales. Su actitud nos
recuerda la ambivalencia productiva que
Gramsci cifró en la dialéctica "pesimismo de
la inteligencia / optimismo de la voluntad", y
nos refresca el profundo compromiso que la
sociología y las ciencias sociales tienen, o deben tener, con la construcción de sociedades
más justas, más democráticas, más felioes.
Un aspecto en el que quizá debemos
profundizar es el relativo a la articulación de
estos procesos de reconstrucción social en
los ámbitos regional y mundial. El proyecto
de Boaventura de Souza iniciado en Democratizar la democracia apunta a documentar esa confluencia de movimientos, objetivos y experiencias que, desde mi punto de
vista, es mucho más que una confluencia o
coincidencia de propósitos, y debe hacernos reflexionar en las posibilidades de esa
"globalización contrahegemónica", pues la
sociedad derrotada no es otra que la sociedad mundial, y algunos aspectos como la sus-

TRAYECTORIAS

tentabilidad, sabemos que no pueden ser planteados seriamente sino en un marco global.
Otro tema que en lo personal me mueve a continuar la reflexión es el de si la sociedad, o el ámbito de lo social al que se
refiere Zermeño, es homogéneo en sí mismo y su densificación tiene el mismo signo.
Es decir, ¿es igualmente valiosa la densificación de un cluster que la de una comunidad indígena? ¿No perdimos algo en el camino, relativo a las clases o grupos sociales?
Yo que soy originario de Monterrey viví muchos años de mi vida en una región y una
cultura que le apostó todo al desarrollo económico y no lo recuerdo como un mundo
ideológicamente muy agradable.
También me despierta un gran interés
su explicación sobre la relación entre Estado y sociedad en México en el siglo XX. A
contracorriente de la idea predominante que
ve los años de 1968 a 1994 como un paulatino pero real avance democrático, Zermeño nos entrega una visión negativa derivada
del modelo económico y de esa dinámica
estatista a la que antes hice referencia. Cabría pensar en que el fortalecimiento de lo
social también puede ser impulsado por acciones del Estado y del sistema político imperante, por muy defectuoso que éste sea.
La política de desarrollo social, como en el
ejemplo de los PRODERS, ilustra estas posibilidades, así como las experiencias del
presupuesto participativo en Brasil, que han
sido impulsadas por el PT, y las nuevas formas de participación ciudadana en la India
promovidas por el PC. Aquí habría todo un
ámbito de reflexión sobre los partidos, principalmente el PRO, que debemos transitar.
Yo creo, por otro lado, que el fortalecimiento de la democracia social en nuestro
país tiene como uno de sus supuestos bási-

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

cos la democratización de la familia, y me
parece que es desde el Estado, con un marco jurídico apropiado y mediante políticas
públicas adecuadas en materia educativa,
sobre las mujeres y los niños, como pueden
hacerse los avances más importantes en esta
materia; sin descartar lo que se puede hacer desde la sociedad. De la misma manera, otra condición básica para la democracia, me parece, es la regulación de los
medios de comunicación, que sólo desde el
marco estatal es posible concebir.
Con esto termino mis comentarios, y
felicito a Zermeño por este libro triste comprometido con una verdadera búsqueda de
mayor felicidad para todos los mexicanos.
Humberto Salazar Herrera

Sujeto, poder, teoría social

S1EGUN, VrnoN1KA (2004). Modernización
rural y devastación de la cultura tradicional
campesina, México, Editorial Plaza y Valdés
yUANL
En el libro de Veronika Sieglin, Modernización rural y devastación de la cultura tradi-

199

�CONTEXTOS

cional campesina, hay desde mi perspectiva tres aspectos fundamentales que me gustaría señalar: al su interés por temas como
las construcción del sujeto y el poder, problemáticas que han estado presentes en
la obra de Sieglin ya desde hace algunos
años; b) su pre(?Cupación por realizar trabajos interdisciplinarios; c) y por último, su rigurosidad metodológica en el uso de técnicas cualitativas.
· El trabajo de Sieglin dibuja una temática que le ha preocupado enormemente en
los últimos años como lo es la construcción
del sujeto en el proceso de modernización
en las sociedades occidentales, particularmente sobre los actores desprotegidos, los
de abajo, los estigmatizados, los vulnerables.
Sieglin afirma que es necesario encontrar
teorías que expliquen la forma en que los
individuos construyen su subjetividad y cómo
se instalan esos diversos dispositivos políticos en el aparato psíquico de los sujetos
sociales. Este libro analiza las formas en
las que se instalan las visiones de la salud
reproductiva en el aparato psíquico de las
parteras tradicionales del sur del estado de
Nuevo León y cuáles son los efectos que
generan al interior de los actores.
Según Sieglin, el sujeto se construye a
sí mismo dentro de una densa red de discursos que circulan dentro de su contexto
social específico. Estos discursos aportan un
conjunto de reglas para pensarse y conocerse a sí mismo. Los individuos se observan,
se indagan, se reconocen, se controlan, se
disciplinan, se castigan, se culpan y se someten a sí mismos. La autora sostiene que
"los discursos identitarios de los sujetos sociales pretenden asentarse en su aparato
psíquico controlando los procesos cognitivos,
afectivos y motivacionales". Las políticas

200

CONTEXTOS

identitarias intentan influir en la evaluación
de los sujetos acerca de su potencial para
resolver exitosamente los conflictos con el
entorno. De esta manera, para los hacedores y teóricos de las políticas sociales este
libro apunta a una reflexión vital. No es solo
ética, social o administrativamente importante que se siga viendo a los sujetos como
meros depositarios de recursos. Las políticas sociales con sus procesos modernizantes
que pretenden "colonizar el mundo de la
vida" lo único que provocan es la devastación de la cultura tradicional de actores sociales que no obstante resisten, embalen y/
o aceptan. Toda práctica de intervención,
como Sieglin lo asienta, "debe llevarse a cabo
en base a un reconocimiento de la interculturalidad que reconoce que los cambios no
pueden ser forzados o impuestos a los sujetos. Es necesario retomar una actitud de disposición positiva hacia las comunidades rurales, urbanas o marginadas. Dado que los
individuos son capaces de evaluar y juzgar
propuestas dadas o novedades en función
de las tareas a solucionar".
Otro aspecto central del trabajo de
Sieglin es su preocupación por encontrar
vínculos entre disciplinas del conocimiento
sobre el análisis de la subjetividad. Este libro sirve como antecedente de su acercamiento adisciplinas, como la psicología, que
logren encontrar canales entre los aspectos
macro y los análisis micro sobre la construcción del sujeto. Sieglin critica las perspectivas sistémicas que no reconocen la idea de
que los actores individuales o colectivos
constituyen factores centrales no solo en la
reproducción de la estructura social, política, económica o cultural sino que hay una
interdependencia. Específicamente, la autora señala que la modernización no es el

resultado de fuerzas anónimas y apersonales
que empujan a actuar de determinada manera, por tanto una perspectiva psicológica
no ayuda a entender este proceso. De la
sociología, Sieglin utiliza a Habermas y a
Weber con sus aportaciones para entender
la acción social y la racionalización de la
modernidad. Sin embargo, critica las limitaciones de sus enfoques para explicar la interacción concreta de los integrantes de
una comunidad. De ahí que Sieglin hace uso
del enfoque de Foucault para explicar la problemática del poder que se manifiesta en
las interacciones de los sujetos que ya abordé más arriba. No obstante que en este libro ya se manifiestan ciertas cuestiones que
tienen que ver con la separación entre razón y emoción en las sociedades modernas,
aún hay vetas por explorar como el uso de
las teorías de las emociones que tradicionalmente han sido exploradas por la psicología y en mucho menor medida por la sociología. Por ejemplo, Sieglin encuentra que
las prácticas de desautorización, invalidación
o devastación de las prácticas tradicionales
de las parteras se lleva a cabo a través de
técnicas de exclusión como "los niveles de
cualificacion o de dominio de ciertos saberes, posesión de títulos o nombramientos".
Desde su perspectiva "hay mecanismos que
atacan a la estructura emocional de las parteras: como lo son la ridiculización de sus
prácticas, el sarcasmo a sus saberes, la falta de valoración asu calificación que le provocan vergüenza, malestar, tristeza, baja
autoestima, angustia, o temor". Una forma
de estigmatizar es a través de "atacar el alma,
el interior del sujeto". De tal suerte que,
como Sieglin lo plantea, este proceso de
modernización ha tenido éxito en la medida
que ha logrado penetrar en la personalidad

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

de los actores y, por tanto, es un acto político de enorme importancia. Diversos autores sobre todo de corte marxista como el
propio Marx, Gramsci y Althusser, al igual
que Adorno y Foucault no han podido desarrollar una teoría acerca de cómo se instalan los dispositivos políticos en el aparato
psíquico de los sujetos sociales. Tampoco
lo ha podido hacer la corriente más importante en la psicología ya que, según Sieglin,
estos planteamientos se encuentran profundamente plasmados por la visión cartesiana
del sujeto. "La problematización del sí mismo se encuentra enmarcada por contextos
sociales concretos (la escuela, la familia, el
círculo de amigos, etc.) donde los sujetos
interactúan en función de valores y reglas
intersubjetivos que proponen a cada miembro social un "arte de la existencia", es decir, formas de interacción con los demás
actores y consigo mismo. Mas aún, los términos con cuya ayuda los sujetos se construyen a sí mismos y su entorno no emergen
desde su interior privado sino son artificios
culturales que penetran su concepción de
ellos mismos (sus se/ves) y que influyen en
los discursos que pueden construir los sujetos acerca de ellos mismos y su entorno a
través de historias, imágenes, metáforas o
ideologías."
Por último, desde el punto de vista metodológico este libro me parece una excelente manera de dibujar el vínculo entre dos
aspectos fundamentales de todo proceso de
creación intelectual, la teoría y la metodología. Estoy convencida que el detallado y rico
proceso de recolección y análisis de la información serviría como modelo a estudiantes,
docentes e investigadores sobre el valor de
técnicas como el análisis del discurso que
concibe a los materiales empíricos recopila-

TRAYECTORIAS

I

dos a través de entrevistas semiestructuradas, como textos. Es un proceso analítico
que permite, como lo expresa Sieglin, "elaborar interpretaciones validadas a partir de
los recursos lingüísticos (gramática, semántica, etc.) y evitar caer en interpretaciones
que los investigadores hacen de manera más
o menos de manera fortuita". Por último, creo
que en medio de tanto descrédito a la
teorización, el libro de Sieglin nos advierte
que sin teoría social toda interpretación por
muy técnica y metódica que parezca será
solo un manejo de lenguaje.
María Elena Ramos Tovar

La nueva geografía de la migración

V1crnR ZúÑIGA v RuBÉN HERNÁNDEZ-LEóN (eos.),
New destinations. Mexican inmigration in
the United States, Russell Sage Foundation,
Nueva York, 2005, 288 pp.
De los miles de personas que diariamente
cruzan la frontera desde México hacia los
Estados Unidos, unos 400 por cada año,
terminan con sus planes trágicamente cancelados. mué buscan con tanto ahínco como
para arriesgar sus vidas en ello? Wué pode-

AÑO VIII, NÚM. 20-21 ; ENERO-AGOSTO 2006

rosas fantasías los mueven a semejante
aventura? Al parecer para la gran mayoría,
la más simple y antigua de la humanidad:
condiciones de existencia que les permitan
conseguir los bienes necesarios para una
vida digna para sí y para sus hijos. ffantos
sacrificios por algo tan elementaJ? Esta enorme contradi_cción de nuestro sistema socioeconómico no ha encontrado soluciones
en ninguno de nuestros políticos y no parece que, en el corto plazo, las cosas puedan
mejorar.
Mientras tanto, mexicanos y también de
otras nacionalidades consiguen llegar a varios de los destinos previstos o soñados,
aunque algunos -considerando las determinaciones sociales- tengan que ubicarse allí
donde nunca habían pensado. Desde hace
más de dos décadas, los destinos tradicionales se han diversificado enormemente y
hoy es posible encontrar comunidades de
origen mexicano en estados como Arkansas,
Carolina del Norte, Nebraska, Minesota,
ldaho, lowa, Kentucky, Tennessee y Utah.
Los autores que participan en este texto hablan de una nueva geografía de la migración que tiene múltiples efectos en la vida
cotidiana y en los procesos macro de la sociedad estadounidense. Además de los editores, participan 19 investigadores de universidades mexicanas y estadounidenses,
quienes, como era de esperar, no comparten las explicaciones sobre este nuevo panorama, sus causas y posibles desenlaces.
Al mismo tiempo que hay una diversificación geográfica, puede verificarse una
complejidad estructural: no se trata ya de
ubicarse en ocupaciones "simples" (generalmente en la economía agrícola) sino que
se desempeñan tareas derivadas de las nuevas condiciones de la economía, con alta

201

�BREVIARIO

CONTEXTOS

composición de elementos electrónicos y
organización tecnificada hasta en mínimos
detalles. Si duda que todavía hay un gran
componente de mano de obra que acude a
ocupar tareas despreciadas por los estadounidenses, pero también está apareciendo
un componente de complejidad que hace
que las viejas teorías y explicaciones deban
repensarse; no son ya exclusivamente mexicanos de origen indígena y semianalfabetos.
En varios trabajos, además, se analiza el
crecimiento de un grupo heterogéneo de
personas que acuden, a partir de sus diferentes especialidades profesionales, a cubrir

202

o solucionar diversas necesidades: educadores, religiosos, abogados, especialistas en
servicios de salud y otros que por motivos abnegados o de los otros han encontrado en los
mexicanos --indocumentados o no- una canalización de sus intereses salvíficos o una solución a sus propias necesidades económicas.
De las múltiples posibilidades que el
tema en cuestión ofrece, los autores se enfocan de manera fundamental en tres: el
clásico de las condiciones de vida de los inmigrantes, pero también las reacciones de
los estadounidenses a la inmigración y los
efectos de ésta en sus propias comunida-

des, a las que se agrega un tercero e inevitable: las interrelaciones familiares, económicas, culturales y demás entre ambos grupos, que a pesar de los estereotipos mutuos,
no son homogéneos. Dado que la realidad
estudiada es compleja y dinámica, quienes
pretendan encontrar respuestas definitivas
se sentirán algo defraudados, pero la riqueza de posibilidades para esas respuestas
debería atraer la lectura de especialistas y
no especialistas en el tema.

lRAYECTORIAS

José María Infante

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

! ENERO-AGOSTO 2006

NOMBRAR EL DESAFÍO
El wmp/,ejo territorio de /,as relaciones
educación-ambienw-desarrollo

GIVING A NAME TO CHALLENGE
The complex territory of
educa1ion-environmen1-developmenl relaiions
José Antonio Caride Gómez

José Antonio Caride Gómez
En los últimos años se han producido fuertes cuestionamientos sobre las orientaciones y desarrollo futuro de los
programas de educación ambiental, lo que ha puesto en
movimiento importantes procesos de cambio tanto en sus
orientaciones básicas, como en las maneras de implementarla. Un enfoque propuesto ha sido el de asimilar la educación ambiental (EA) dentro del campo emergente de la
Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS). En este
contexto, el autor revisa la trayectoria de la EA desde la
pluralidad de sus erúoques y prácticas y considera injustas
e injustificadas algunas de las valoraciones que se vienen
realizando acerca de sus logros y fracasos, magnificadas por
los impulsos que apoyan su sustitución por una EDS. Ello,
sobre todo, al mostrar que la EDS es un producto inacabado con generalidades, ambigüedades e imprecisiones, ya que
"no existe un modelo universal", y "cada país debe definir
sus propias prioridades y modos de intervención". El autor
concluye que la EA, con sus programas y estrategias y con
las personas e instituciones que la hicieron posible, representa una de las vías más sólidas, sensatas y consecuentes
para avanzar en sus realizaciones, a favor de una educación
para el desarrollo de amplias miras -justa, equitativa, solidaria, integral, comunitaria, sustentable-- que no se contradiga a sí misma, ni en sus propósitos crítico-reflexivos, ni
en sus prácticas emancipatorias.

Hard questions have been made in the last few years about
the future orientations and developments in environmental
education programs, triggering significant change processes,
both in the basic orientation and the manners of implementation. Another proposed approach is the incorporation of environmental education (EE) to the emerging field
of Sustainable Development Education. In this context, the
author reviews the crack record of EE in the course of its
multiple approaches and practices, concluding that sorne
evaluations of the accomplishrnents and failures it has had
through time are both urúair and unqualified, as magnified
by a drive that supports its replacement by SDE. Mainly,
he shows that SDE is an unfinished produce based on generalities, ambiguities, and inaccuracies, as "no universal
model exists;' and "each nation should define its own priorities and intervention methods." The author concludes
that EE, with its programs and strategies plus the manpower
and institutions that brought it about, is one of the soundest, most sensible and steady roads to pursue goals for the
benefit of an education that fosters a comprehensive -fair,
equitable, solidary, encompassing, communal, sustainable-view of education for development, one that does not contradict itself in terms of its own critical-reflective purpose
or emancipating practices.

Palabras clave: educación, sustentable, sostenible, desarrollo
hwnano, interdisciplinar.

Key terms: education, sustainable, hwnan development,
interdisciplinary.

STULTIFERA NAVIS:

STULTIFERA NAVIS:

CELEBRACIÓN INSOSTENIBLE

UNSUSTAINABLE CELEBRATION

José Gutiérrez Pérez
y María Teresa Pozo Uorente

José Gutiérrez Pérez
and María Teresa Pozo Llorente

La idea central que se aborda en este artículo es el caos --en
el sentido asignado por Hardi ( 1999)- conceptual, metodológico y epistemológico actual que estamos viviendo en
el campo de la Educación Ambiental (EA), como consecuencia de la incertidwnbre, en el sentido amplio que plantea Grove-White (2005), generada desde algunas instituciones y organismos internacionales por el exceso de
expectativas depositadas ante la celebración de la Década

The core subject in this arride is the current conceptual,
methodological, and epistemological chaos -as defined by
Hardi (1999)- that we are undergoing in the field of Environmental Education (EE) as a consequence of uncertainty
-in its ample sense proposed by Grove-White (2005)- , generated by a variety of intemational institutions and agencies in the form of excessive expectations from the advent
the Decade of Sustainability. Our viewpoint stems from the

lRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 j

ENERO-AGOSTO 2006

203

�BREVIARIO
BREVIARIO

de la Sustentabilidad. Nuestro punto de vista parte de la
idea de que la celebración va a contribuir a acrecentar las
tensiones y fracturas entre los cliferentes colectivos y culturas profesionales que se ocupan de este campo educativo.
M.ientras que unos van a ver menguados los cauces de expresión y deslegitimados sus modelos de trabajo, otros van
a incrementar su popularidad y a extender su poder hegemónico sobre los modelos de intervención dominantes y
sobre la capiación de recursos financieros asociados a los
programas y convocatorias que se realicen. La razón de estas tensiones reside en el enfoque subyacente que se promueve desde el modelo de celebración por el que se han
apostado las instituciones que lideran el proceso.

notion that it will contribute to the increasing tensions and
ruptures among the different professional groups and cultures involved in this education field. While sorne will find
that the channels for speech have diminished and their work
models being clisqualified, others will increase their popularity and expand their hegemonic power over the dominant models ofintervention and fund-raising associated with
the designed programs and calls made.The reasons for these
tensions reside in the underlying approach promoted from
the Decade's model on which the institutions that are leading this process are betting.

Palabras clave: meclio ambiente, sustentabilidad, campo,
celebración, desarrollo

Key terms: environment, sustainability, field, celebration,
development.

ELOGIO DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

IN PRAISE OF ENVJRONMENTAL EDUCATJON

Pablo Ángel Meira Cartea

Pablo Ángel Meira Cartea

Las razones que suelen utilizarse para justificar por qué la
Educación Ambiental debe de dar paso a un nuevo discurso centrado en la Educación para el Desarrollo Sustentable
no parecen demasiado consistentes. Ello explica por qué
numerosos protagonistas y actores varios del campo ambiental aludan al desarrollo sustentable atribuyéndole significados y consecuencias operativas substancialmente distintas y hasta contrapuestas entre sí. Buena parte, si no es
que la mayoría, de la comunidad de practicantes de la Educación Ambiental asiste indiferente o ingenua a la irrupción de la Educación para el D esarrollo Sustentable (EDS),
asumiendo implícitamente que lo que se hace o se va a hacer seguirá siendo, en esencia, "educación ambiental".
Desde el punto de vista del autor, la EDS es una "corriente", un "modelo" o un "paradigma" dentro de la pluralidad
de visiones ideológicas y metodológicas surgidas en la evolución de la disciplina que se conoce como Educación
Ambiental, identidad disciplinar que reconoce la propia
UNESCO. Sin embargo, otros campos próximos, con
estatus epistemológico y científico más consolidado, como
la psicología ambiental o la sociología ambiental, no están
produciendo fórmulas similares, si bien utilizan el "desarrollo sustentable" en sus cliscursos como un concepto político-ideológico y normativo que se utiliza en la representación de la crisis ambiental y en la definición de las políticas
de respuesta. El autor arguye que se puede soslayar a la
EDS, pero dificilmente la EDS podrá ignorar a quienes se
mueven en el campo de la EA.

The reasons commonly used to justify why Environmental
Education should give way to a new discourse centered on
Education for Sustainable Growth do not seem very consistent. This explains why many actors and players in the
environment field, when they refer to sustainable development, give it substantially different operational meanings
and consequences, even sorne that are mutually contraclictive. A good part, if not the large majority, of the community ofEnvironmental Education practitioners indifferently or naively embrace the irruption of Education
for Sustainable Education (ESD), implicitly assuming
that what is being conducted or will be conducted in
the future is in essence "Environmental Education."
From the author's standpoint, ESD is a "trend ," a
"model," ora "paradigm" in the multiple ideological and
methodological visions emerging from the evolution of
the discipline we know as Environmental Education, a
disciplinary identity recognized by UNESCO itself.
Notwithstanding, other related fields with a more consolidated epistemological and scientific status, such as
environmental psychology or environmental sociology,
are not producing similar formulas, although they use
"sustainable development" in their discourses as a political-ideological and normative concept used to depict
the environmental crisis and the definition of response
policies. The author argues that ESD may be overlooked,
but ESD can hardly ignore the movers and shakers in
the field of EE.

204

lRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

! ENERO-AGOSTO 2006

Palabras clave: educación ambiental, sustentable, campo
ambiental, reconstrucción.

Key terms: environmental education, sustainable, environmental field, reconstruction

CAMPO DE PARTIDA
Educación ambiental y educación para el desarrollo sust.entable
¿Tensión o transición?

THE STARTING FIELD
Environmental educatúm and Su.stainable Development Education: Tension or transition?

Edgar Javier González Gaudiano

Edgar Javier González Gaucliano

D esde su legitimación como campo pedagógico, la educación ambiental (EA) se ha encontrado con clivergencia de
enfoques y posturas teóricas y metodológicas. En nombre de
la educación ambiental se ha justificado una pluralidad enorme de discursos que simultáneamente han apuntalado y minado una percepción social favorable del campo. De igual
modo, el periodo comprenclido entre 1995 y 2005 vio surgir
a la educación para el desarrollo sustentable (EDS) también
bajo el signo de la polémica, toda vez que este concepto se ha
visto inmerso entre quienes la asumen como un estaclio superior de la EA con reales y potenciales contribuciones a la
resolución de los problemas de hoy, una constrUcción que
puede permitir superar los limitados alcances de la EA, y
quienes la ven como un problema (oxímoron, significante
vacío, mito, etc.) . Una cliscusión sobre la vigente y conflictiva
relación entre la EA y la EDS es el motivo de este trabajo.
ArtícuJos de John Smyth y M.ichael Bonnett fungen como
ejes de este comentario, sobre los que, después de un análisis
de los mismos, el autor concluye que el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable es una oportunidad para
evaluar críticamente el quehacer de los educadores ambientales, así como para enfrentar las debilidades y superar los
sesgos que están a la vista. La EDS en algún momento mostrará sus limitaciones y problemas y será desplazada por algún otro concepto que pueda cliscursivamente funcionar para
seguir encubriendo el ejercicio del poder. Por todo ello, durante la década el campo estará tensionado aunque también
estará en transición porque, a final de cuentas, toda tensión
discursiva es constitutiva de la identidad de cualquier campo.

Ever since it became a legitimate pedagogical field, environmental education (EE) has come into a variety of theoretical and methodological clisagreements. A huge number
of discourses in the name of environmental education have
concurrently supported and undermined a favorable social
perception of this field. Sirnilarly, the 1995-2005 decade
witnessed the emergence of Sustainable Development Education (SDE), also under the sign of controversy, given that
the concept itself has been influenced by those who embrace itas a higher state of EE with real and potential contributions towards the solution of current issues, as a structure that might pave the way to overcome the limited scope
of EE; and those who see itas a problem (oxymoron, significant vacuum, myth, etc.). The purpose of this arride is
discussing the present conflict between EE and SDE. Papers by John Smyth and M.ichael Bonnett are the pivots of
these comments as the author, after reviewing them, coneludes that the the Sustainable Development Education
Decade is an opportunity to make a critical evaluation of
the efforts of environmental educators, and likewise
strengthen its weak spots and overcome the observable
slants. SDE will shortly revea! its limitations and problems,
to be displaced by sorne other concept that might work from
the point of view of its discourse and continue to conceal
the underlying exertion of power. For aJl these reasons,
throughout this period the field will be both under tension
and in transition, because at the end of the day, in any given
field tension in discourse is a constituent of identity.

Palabras clave: educación ambiental, sustentable, transi-

K ey terms: environmental education, sustainable, transition, environmental crisis

ción, crisis ambiental.

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21 ENERO-AGOSTO 2006
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205

�BREVIARIO

BREVIARIO

ADVERTENCIA SOSTENIDA
Desarrolw sustentable en un mundo gwbalizador

SUSTA INED WARNING
Sustainable deve/,opment in a gwbalizing world

Bob Jickling

Bob Jickling

La postura de esta ponencia es que en el contexto globalizador que vivimos el concepto de desarrolw sustentable no
debe asumirse sin una actitud critica. Es más, han surgido
algunas tensiones que derivan de que está pensando la educación como instrumento para implementar este concepto,
como lo manifiesta la noción educación para el desarrolw
sustentable. Con una preocupación critica sobre el desarrollo sustentable y las tensiones que surgen de una agenda de
determinismo educativo, en este trabajo se plantea una serie de advertencias en relación a este tema. A pesar de que
muchos educadores que trabajan bajo la consigna del desarrollo sustentable realizan una gran labor, se argumenta que
la educación debe permiúr la capacidad de trascender este
concepto específico, para ir más allá del núsmo.

The standpoint of this paper is that in the globalized context where we presently live the concept of sustainable deve/,opment should not be embraced without a critica] atútude. What's more, sorne tensions have emerged from the
notion that education is being thought of as a too! to implement this concept, as it may be found in the notion of sustainable deve/,opment education. With a critica! concern for
sustainable development and tensions emerging from an
agenda of educational determinism, the author makes a
number of warnings related with the subject. In spite of the
considerable effort of many educators who work under the
byword of sustainable development, the author argues that
education should allow for the ability to go beyond this particular concept and advance beyond it.

Palabras clave: desarrollo sustentable, globalización, educación ambiental

Key terms: sustainable development, globalization, environmental education

EDUCAR PARA EL DEBATE
Políticas nacionales y educación ambiental

EDUCATION FOR DEBATE
Domestic policies and environmental education

Lucie Sauvé, Renée Brunelle y Tom Berryman

Lucie Sauvé, Renée Brunelle, and Tom Berryman

Este artículo presenta algunos de los resultados del análisis
de documentos de instituciones internacionales relacionados con la educación ambiental (EA), desde la década de
1970 hasta ahora. El objetivo del estudio es presentar una
caracterización critica de la forma en que la educación ambiental se ha conceptualizado e introducido a través del
movinúento de la reforma educativa en curso a nivel mundial. Los resultados presentados en este trabajo destacan la
influencia del programa político internacional globalizado
y globalizador para el desarrollo sustentable en las propuestas educativas nacionales. Se analiza el cambio en el discurso institucional previo relacionado con la educación ambiental rumbo a una visión economicista más explícita del
mundo. El objeto de este trabajo es esúrnular el debate sobre algunos de los fundamentos en los que descansan las
políticas educativas y otras iniciativas nacionales relacionadas con la educación ambiental, y presentar elementos que
podrían enriquecer sus dimensiones conceptuales y éticas.

This paper shows sorne of our findings after a review of
documents from international institutions related with environmental education (EE) that go back to 1970's. T he
purpose of the study was to present a critica! picture of the
manner in which environmental education has been conceptualized and introduced through the present worldwide
movement for educational reform. The findings addressed
here highlight the influence on domestic education proposals of the globalized and globalizing international political
agenda regarding sustainable development. The authors
analyze the shift in former institutional discourse related to
environmental education towards a more explicit economistic vision of the World. Their purpose is encouraging
debate on sorne of the foundations that support education
policies and other domestic initiatives related with environmental education, and proposing elements that may enrich
its conceptual and ethical aspects.

Palabras clave: educación ambiental, sustentable, globalización, institucionalización.

Key term s: environmental education, sustainable, globalization, institutionalization.

206

I

TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21

1

ENERO-AGOSTO 2006

CIENCIA Y SUSTENTABILIDAD
Contribución de la investigación en educación ambiental en
Brasil

SCIENCE AND SUSTAINABILITY
Contribution by the environmental education
research in Brazil

Marcos Antonio Dos Santos Reigota

Marcos Antonio Dos Santos Reigota

La problemática ambiental actual representa un gran desafio ético y epistemológico a los profesionales de la ciencia.
Exige posicionamientos políticos firmes y cuestiona sobre
el tipo de ciencia que se ha producido: cómo, para quién,
con qué fin y con qué patrocinios y compromisos. En este
tenor, el arte y la política de producir conocimientos deberían estar condicionados por sus posibles impactos ambientales, así como por el potencial que tengan de constituirse
en alternativas que contribuyan a la construcción de sociedades democráticas, justas y ecológicamente sustentables.
A efecto de que la ciencia contemporánea pueda incorporar la noción de sustentabilidad, como se explica en este
artículo, o sea, para que contribuya a la construcción de
una sociedad justa, democrática y ecológicarnente responsable, hay un largo camino a recorrer, pero los hechos e
investigaciones manifiestan que el proceso se ha iniciado.
De esa forma, la historia de la educación ambiental brasileña, así como la trayectoria y acogida de algunos de sus sujetos que investigan, aporta elementos para mostrar que pese
a todos los obstáculos, otro tipo de ciencia tiende a consolidarse: una en la que su principal argumento y precario capital simbólico acumulado hasta el momento ha sido la pertinencia y la insistencia de aquellos que constituyen esa
minoría en la comunidad científica.

The present environmental issue is a big ethical and epistemological challenge faced by science professionals. It demands firm political stances and raises questions about the
type of science produced up to now: how, for whom, for
what purpose, and under what endorsements and comrnitments. In this line of thought, the art and politics of producing knowledge should be conditioned by its likely impact on the environment, as well as by its potential to become
alternatives that contribute to the construction of democratic, fair, and ecologically sustainable societies. There is a
long road ahead if contemporary science is to incorporate
the notion of sustainability as discussed in this paper. That
is, if it is to contribute to build a fair, democratic, and ecologically responsible society; but facts and research show
that we are already on our way. Thus, the history of environmental education in Brazil, as well as the track record of
and welcome by sorne of the individuals subject matter of
the research, provide elements which show that in spite of
all obstacles another type of science is on a consolidation
trend: one where the major argument and the weak symbolic capital accumulated up to now are the banners of involvement and tenacity by those who constitute a minority
in the scientific cornmunity.

Palabras clave: sustentabilidad, ciencia, educación ambiental, trayectoria, recepción.

Key terms: sustainability, science, environmental education, track record

CONFIGURACIÓN Y SIGNIFICADO
Educación para el desarrolw sustentable

CONFIGURATION AND MEANING
Sustainable Deve/,opment Education

Edgar Javier González Gaudiano

Edgar Javier González Gaudiano

La entrada en vigor del Decenio de las Naciones Unidas de
la Educación para el Desarrollo Sustentable (2005-2014)
ha activado polémicas sobre la validez del concepto de la
educación para el desarrollo sustentable (EDS), al tiempo
que ha reactivado la revisión crítica de la constitución del
campo de la educación ambiental. En este artículo se analizan las particularidades de la EDS, sus condiciones de aparición, las características de su propuesta de configuración
y las implicaciones para la educación ambiental.

Enactment of the Sustainable Development Education
Decade (2005-2014) by the United Nations has triggered
controversies about the validity of the concept of sustainable development education (SDE), and concurrently reactivated a critica! review of the manner in which the environmental education field has been constituted. This paper
analyzes the particularities of SDE; the conditions in which
it emerged; the features of its configuration proposal; and
its implications for environmental education.

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

207

�BREVIARIO

BREVIARIO

Palabras clave: educación ambiental, educación para el desarrollo sustentable, decenio de la educación para el desarrollo sustentable, configuración, significado.

Key terms: environmental education, sustainable developrnent education, sustainable development education decade,
configuration, meaning

CRISIS AMBIENTAL Y GLOBALIZACIÓN:
Una lectura para educadores ambientales
en un mundo insostenible

ENVIRONMENTAL CRISIS
AND GLOBALIZATION:
A readingfor environmental educators in an unsustainable world

Pablo Ángel Meira Cartea

Pablo Ángel Meira Cartea

La globalización no sólo transforma las relaciones económicas, haciendo que todo gire en torno a un mercado
desregulado, deslocalizado y cuyo pulso acelerado lo marcan las nuevas tecnologías de la comunicación. Los cambios alcanzan a otras esferas de la realidad: el marco ideológico y político, las concepciones de sujeto y de ciudadanía,
el papel cuestionado del Estado-nación, las formas de representación cultural, etc. En este escenario, la crisis ambiental se resignifica y agrava al potenciarse y generalizarse
un modelo e&lt;':onórnico que ignora los límites ecológicos y
sociales del planeta. La Educación Ambiental debe revisar
sus fundamentos y sus estrategias, sin caer en la ingenuidad de seguir, sin más, la estela de conceptos fetiche corno
el desarrollo sostenible. Ante la dificultad e incertidumbre
de esta tarea ofrecemos algunos argumentos para repensar
la teoría y la práctica de una educación ambiental que sepa
operar en los flujos sociales, culturales y económicos de la
globalización.

Globalization not only transforrns econornic relations having everything pivot on a deregulated, non-localized market with an accelerated pulse where the tempo is marked by
new technologies. Changes reach other spheres of reality:
ideological and political frarneworks; conceptions of subject and citizenship; the challenged role of a state-nation;
the forms of cultural representations; and so forth. In this
scenario, the environrnental crisis takes a new meaning, and
grows as an econornic model that ignores ecological and
social boundaries in our planet becomes stronger and more
pervasive. Environmental education should revise its foundations and strategies, without falling in the simple-mindedness of becoming a follower without a second look at the
trail of fetishist concepts such as sustainable development.
In face of the difficulty and uncertainty of this task, we offer
a few arguments to rethink the theory and practice of an environmental education that knows how to operate within the
social, cultural, and economic .flows in globalization.

Palabras clave: educación ambiental, globalización, mercado, sustentabilidad, desarrollo sustentable.

Key terms: environmental education, globalization, market, sustainability, sustainable development

ESTRATEGIA ALTERNATIVA
Proyect.o nacional de desarrollo en el pensamúmt.o
de Celso Furtado

AN AU'ERNATIVE STRATEGY
National development project in the thinking
of Celso Furtado

Arturo Guillén Romo

Arturo Guillén Romo

El autor analiza las ideas de Celso Furtado, en torno a la
necesidad de construir y llevar a la práctica en América
Latina una estrategia alternativa de desarrollo. Se refiere a
tres temas: la concentración del ingreso y su impacto en la
dinámica del capitalismo latinoamericano; la tendencia al
sobreendeudarniento externo; y el rol de las políticas monetaria y cambiaría en el proceso de desarrollo.
Entre los principales objetivos de un proyecto nacional de
desarrollo, se encontrarían: retomar el mercado interno

This author reviews the ideas of Celso Furtado about the
need to build and put into practice in Latin Arnerica an
alternative developrnent strategy. He discusses three topics:
concentration of incorne and its irnpact on the dynarnics of
Latin American capitalism; the tendency to overborrow
abroad; and the role of monetary and exchange policies in
the development process. These were found Among the
main objectives of a dornestic development project: readdressing the domestic market as the dynarnic center of an

208

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

como el centro dinámico de la economía; revertir el proceso de concentración del ingreso; hacer descansar el financiamiento del desarrollo en el ahorro interno y reducir el
peso del servicio de la deuda; y aplicar políticas monetarias,
cambiarías y fiscales compatibles con el desarrollo.

economy; reverting the income concentration process; having the funding of development reside in domestic savings
and reducing the debt service burden; and enforcing development-friendly monetary, exchange, and fiscal policies.

Palabras clave: desarrollo, proyecto nacional, mercado interno, capitalismo

Key terms: development, national project, domestic market, capitalism

DISCURSO OFICIAL Y ADVERSIDAD
Implantación de la modalidad emprendedora en México

THE OFFICIAL DISCOURSE ANDA DVERSITY
Implementing the entrepreneurial approach in M exico

Domingo García

Domingo García

Con la introducción del modelo emprendedor en México,
que podemos constatar en los años recientes, es posible
observar la emergencia de nuevas relaciones económicas y
sociales. Programa político del gobierno, presentado como
una medida que busca mejorar las condiciones de vida de los
mexicanos, el modelo emprendedor intenta relanzar la economía a través del desentendimiento del Estado. Bajo la bandera de una intervención estatal, el esquema emprendedor
produce nuevas dificultades en una economía ya fuertemente deregulada. Bajo el halo de medidas sociales contra
el desempleo, presentadas como avance social, la economía
emprendedora empuja a los individuos, privados de un
empleo en la "sociedad salarial", a encontrar en el "coraje"
y la "motivación" las fuerzas necesarias para superar su situación de inseguridad económica, origen de su condición
precaria.

With the introduction of the entrepreneurial model in
Mexico, evident in recent years, we may observe the emergence of new econornic and social relations. A government
política! program, presented as an action that seeks to improve the Mexican's way of life, the entrepreneurial model
attempts to re-launch the economy without any involvement by the State. Under the banner of state intervention,
the entrepreneurial schema produces new difficulties in an
economy that is already highly deregulated. Under the halo
of social actions to fight unemployment, presented as social progress, the entrepreneurial economy pushed individuals deprived of their jobs in the "wage-bound society" to
find in "courage" and " motivation" the strength they need
to overcorne their financia! insecurity at the root of their
perilous situation.

Palabras clave: emprendedor, economía, liberalismo, globalización, ideología.

Key terms: entrepreneur, economy, liberalism, globalization, ideology.

lA COMPLEJIDAD DE UN ROSTRO
Representación soci.al de la pobreza: un estudio comparativo
intercultural

COMPLEXITY IN A PACE
Social depiction ofpoverty:
a comparative intercultural study.

Maria Estela Ortega Rubí

María Estela Ortega Rubí

Este trabajo muestra las diferencias y similitudes en el contenido semántico de la representación social de la pobreza
en la muestra de clase media superior (no implicada en la
lucha contra la pobreza) correspondiente a cuatro ciudades de distintos países (Ciudad de México, Iasi, Nápoles y
Paris). El estudio es descriptivo, con un diseño transversal
y una muestra no probabilística incidental, con 15 sujetos
por ciudad. El contenido semántico de la representación

This paper shows the differences and sirnilarities in the semantic content of the social depiction of poverty in a sample
from the upper rniddle class (not involved in the fight against
poverty) in four large cities of the world (Mexico City, Iasi,
Naples, and Paris). The study is descriprive, with a transversal design anda non-incidental probabilistic sample, with
15 subjects per city. The semantic content of social depictions is recalled in a free association test, analyzed after the

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21 I ENERO.AGOSTO 2006

,,

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�BREVIARIO

IAS VOCES DEL TRAYECTO

social se evoca a través del test de asociación libre, analizado por el modelo de Vergés. En la muestra mexicana, rumana e italiana, a excepción de la francesa, se observa la existencia de una idea central de la pobreza, representada por
dos palabras: hambre y miseria. En la muestra mexicana
aparecen las creencias religiosas que atribuyen la pobreza a
un destino o designio de Dios, además de presentarse prejuicios y estereotipos. El problema se atribuye a causas personales. En las otras muestras este aspecto cultural está ausente, lo que determina que el pobre sea visto como un
ciudadano y la causa del problema, estructural.

Vergés model. In the M exican , Rumanian , and Italian
samples, ali but the French one, the existence of a central
notion of poverty is evident, represented by hunger and
indigence. In the M exican sample religious beliefs blamed
poverty on fate or the will of God, additionally to expressions of prejudices and stereotypes, the problem being attributed to personal causes. The absence of this cultural
aspect is absent in the other samples, and causes the poor
to be seen as citizens and the cause of poverty structural.

Palabras claves: pobreza, representación social, estudio intercultural.

K ey terms: poverty, social depiction, intercultural study

VIVIR EN EL FON DO
Inf raclases rurales y pizca de naranja en Tamaulipas

LIFEAT THE BOTTOM
Rural underclasses and orange crop pickers in Tamaulipas

Simón Pedro Izcara Palacios

Simón Pedro Izcara Palacios
y Karla Lorena Andrade Rubio

y Karla Lorena Andrade Rubio

En la zona centro de Tamaulipas la situación de irregularidad laboral, unida a la estacionalidad del trabajo en la agricultura y al consiguiente problema del desempleo, provoca
que los jornaleros empleados en la pizca de la naranja vivan
en unas condiciones precarias.
Por una parte, la persistente situación de desempleo e irregularidad laboral, hace que este colectivo sea especialmente vulnerable cuando les sobreviene una eventualidad imprevista. Por la otra, la competencia por el trabajo está
agudizando un problema de aislamiento social. Esto ha creado fricciones entre los trabajadores locales y los inmigrantes. Así, la situación social de los jornaleros de la zona centro de Tamaulipas, caracterizados por una situación
socio-económica precaria, originada por problemas de subempleo y aislamiento social, permite asociar los rasgos más
característicos del colectivo social estudiado con las características definitorias de las "infraclases".

Palabras clave: infraclase, subempleo, irregularidad laboral, colectivo social

210

In the central region of Tamaulipas, unsteady jobs combined with seasonal employment in farros, and the subsequent problem of unemployment, are driving hired orange
pickers to live in miserable conditions.
On one hand, persistent unemployment and unsteady jobs
make this group particularly vulnerable when hit by an unpredictable downturn. On the other hand, competition for
available jobs is making the problem of social isolation even
worse. This has created friction among local and immigrant
laborers. Consequently, the social situation of farmhands
in central Tamaulipas, typified by the borderline socio-economic condition caused by unemployment and social isolation, gives place to an association of features that are more
characteristic of the social group studied here defined as
"underclasses."

Key terms: underclass, underemployment, unsteady jobs,
social group

TRAYECTORIAS

l

AÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

JOSÉ ANTONIO CARIDE GÓMEZ
Catedrático de pedagogía social en la Universidad de Santiago de Compostela. Profesor visitante en diversas universidades europeas y latinoamericanas. Autor de más de
doscientas publicaciones en libros, monografías y revistas especializadas en distintos
países e idiomas, entre otras: Educación
ambiental y desarrollo humano; Las fronteras de la pedagogía social. Miembro fundador de la Sociedad Iberoamericana de Pedagogía Social y presidente de la misma
en 2002. Le fue concedida en 2004 la "Orden al Mérito Institucional" por el Consejo
Mundial de la Educación-World Council For
Curriculum and lnstruction. Miembro honorario de la Academia Nacional Mexjcana de
Educación Ambiental.
hecaride@usc.es
JOSÉ GUTIÉRREZ PÉREZ
Director del Secretariado de Evaluación de
la Calidad Docente del Vicerrectorado de
Planificación, Calidad y Evaluación de la
Universidad de Granada; Profesor titular de
metodología de investigación de la misma
universidad. Premio Nacional de Investigación Educativa del Ministerio de Educación
y Ciencia, 2004. Sus libros más recientes:
La investigación en educación ambiental en
España; Learning in sustainable environments: the greening of higher education.
Artículos recientes: "Aseguramiento de la
calidad ambiental en instituciones de educación superior"; "Uncertainty at the
beginning of the decade of education for
sustainable development''.
jguti@ugr.es
MARÍA TERESA POZO LLORENTE
Profesora de métodos de investigación y diagnóstico en educación en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de
Granada, donde imparte docencia sobre
métodos de investigación en educación social y evaluación de programas educativos.
Sus líneas de investigación prioritarias se
centran en el uso de metodologías de investigación biográfico narrativas aplicadas al

desarrollo profesional de los educadores, las
historias de vida, el estudio de los ciclos y
trayectorias profesionales, la educación intercultural y la educación ambiental. Ha
colaborado en proyectos internacionales con
la Boston University of Massachusetts (Estados Unidos), la Deutscher Akademischer
Austauschdienst, Hamburg (Alemania) y
Universidades Latinoamericanas en República Dominicana y Cuba. Sus libros más
recientes: Investigación en educación social;
Temas fundamentales en la investigación
educativa.
mtpozo@ugr.es

PABLO ÁNGEL MEIRA CARTEA
Doctor en ciencias de la educación y profesor de educación ambiental en la Universidad de Santiago de Compostela. Sus líneas
de trabajo actuales se centran en los fundamentos teóricos de la educación ambiental,
el tratamiento educativo del cambio climático
y el impacto social de la catástrofe del
Prestige. Forma parte del plantel de profesores del Programa lnteruniversitario de doctorado en educación ambiental que desarrollan actualmente nueve universidades
españolas. Entre sus publicaciones más recientes destacan el artículo "Educación ambiental en tiempos de catástrofe: la repuesta educativa al naufragio del Prestige";
coautor del volumen sobre investigaciones
en educación ambiental: De la conservación
de la biodiversidad a la participación para
la sostenibilidad.
hemeira@usc.es
EDGAR J. GONZÁLEZ GAUDIANO
Ingeniero químico, licenciado y maestro en
pedagogía por la UNAM y doctor en filosofía
y ciencias de la educación por la Universidad Nacional de Educación a Distancia en
Madrid, España. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores y del Consejo
Mexicano de Investigación Educativa. Autor
de una amplia investigación publicada dentro y fuera del país sobre educación ambiental. Ha publicado cuatro libros de su autoría
y once libros colectivos, cuenta además con

TRAYECTORIAS I AÑO VIII, NÚM. 20-21~ ENERCH\GOSTO 2006

veinte capítulos en libros editados tanto en
México como en el extranjero, y ha publicado más de un centenar de artículos de difu-sión e investigación en revistas nacionales
e internacionales. Entre sus libros están:
Educación ambiental. Historia y conceptos
a veinte años de Tbilisi; Centro y periferia
de la educación ambiental. Un enfoque
antiesencialista, y Educación ambiental:
trayectorias, rasgos y escenarios.
edgarg@sep.gob.mx

BOB JICKLING
Doctorado en teoría curricular por la Simon
Fraser University y colaborador en el Yukon
College de Canadá, donde impartió cursos
sobre filosofía ambiental y educación
ambiental. Es el editor fundador del Canadian Journal of Environmental Education en
1996, una de las más importantes revistas
en este campo. Forma parte del consejo
directivo de la Red Canadiense para la
Educación Ambiental y la Comunicación y
algunos de sus trabajos son de referencia
obligada en el campo de la educación
ambiental. Entre ellos se encuentran: "Why
1 don't want my children to be educated for
sustainable development"; "Teaching about
sustainable development: Problems and possibilities"; "lf environmental education is to
make sense for teachers, we had better rethink how we define it1"; y con Helen Spork
Environmental education for the environment: A critique.
jickling@yknet.yk.ca
LUCIE SAUVÉ
Profesora del Departamento de Educación y
Pedagogía en la Université du Québec á
Montreal, Presidenta de Investigaciones sobre Educación Ambiental de Canadá, miembro del Instituto de Ciencias Ambientales,
directora del programa de postgrado en educación ambiental y directora adjunta de la
rev ista internacional de investigación
Éducation relative a /'environnement Regards, Recherches, Réflexions. Sus proyectos de investigación colectiva nacionales
e internacionales se enfocan principalmen-

211

�BREVIARIO

te en el desarrollo profesional del educador
ambiental, la educación comunitaria y la
educación para la salud ambiental.
sauve.lucie@uqam.ca

RENÉE BRUNELLE
Asistente de investigación de la Presidencia
de Investigación sobre Educación Ambiental de Canadá de la· Université du Québec a
Montréal, donde participa en diversos proyectos de investigación sobre educación
ambiental y en la publicación de la revista
de investigación internacional Éducation
relative a l'environnement: Regards,
recherches, réflexions. También participa activamente en la administración ambiental de
iniciativas de cooperación internacional.
brunelle.renee@uqam.ca
TOM BERRYMAN
Actualmente estudia un doctorado en educación en la Université du Québec a Montréal. Después de obtener la licenciatura en
ciencias de biología y ecología y muchos
años de participar en la educación ambiental en el Centre de la montagne y la asociación nacional para la educación ambiental
de Quebec, concluyó su tesis de maestría
en educación enfocada en la Ecoontogénesis: relaciones con el medio ambiente como
una dimensión esencial del desarrollo humano y su significado educativo. Su investigación de doctorado se enfoca en la educación ambiental dentro de los programas
educativos para maestros, previa a la práctica de maestros de primaria.
MARCOS A. DOS SANTOS REIGOTA
Profesor de la maestría en educación de la
Universidad de Sorocaba, Brasil. Doctor por
la Universidad Católica de Lovaina y PostDoctor de la Universidad de Ginebra. Es profesor visitante en varias universidades brasileñas, europeas y latinoamericanas. En
1998 recibió en premio de OAB/San Carlos:
Personalidad del Medio Ambiente. De 2001
a 2004 fue coordinador de Educación Ambiental de la Asociación Nacional de Postgraduados en Investigación Educativa. Es
212

autor, entre otros, de los siguientes libros:
Ecologia, Elites e intelligentsia na América
Latina: Um estudo de suas representa9óes
sociais; A floresta E A escala: por uma educa9áo ambiental pós-moderna; Trajetórias
e narrativas através da educai;áo ambiental; ecologistas.
marcos.reigota@uniso.br

AR11JRO GUILLÉN ROMO
Profesor Investigador titular del Departamento
de Economía de la Universidad Autónoma
Metropolitana lztapalapa. Profesor del doctorado en estudios sociales de la misma universidad. Coordinador de la Red Eurolatinoamericana de Estudios sobre el Desarrollo Ce/so
Furtado. Doctor en ciencias económica~ de
la Escuela Central de Planificación y Estadística de Varsovia. Autor de los libros México hacia el siglo XXI: crisis y modelo económico alternativo; Problemas de la economía
mexicana; Imperialismo y ley del valor; Planificación económica a la mexicana. Coautor y/o coordinador de más de veinte libros
colectivos y alrededor de cuarenta artículos
publicados en diversas revistas especializadas del país y del extranjero, sobre los siguientes tópicos: economía mexicana, economía financiera, economía internacional y
teoría del desarrollo.
grja@xanum .uam. mx
DOMINGO GARCÍA GARZA
Candidato a doctor en sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París. Maestría en sociología por la Escuela de
Altos Estudios en Ciencias Sociales, París.
Maestría en ciencia política, Universidad de
París 1. Ha sido profesor de historia económica de América Latina, Université Cergy Pontoise. Actualmente es becario de CONACYI
Entre sus trabajos publicados en revistas:
"Transformaciones educativas en México: el
caso de la cultura empresarial en la universidad"; "El costurero y su firma: contribución a
una teoría de la magia". Colaboración en libro:
"La sociología económica de Pierre Bourdieu:
la economía de las prácticas económicas".
dgarcia@ehess.fr

MARÍA ESTELA ORTEGA RUBÍ
Doctora por la Escuela de Altos Estudios en
Ciencias Sociales de París. Profesora del
posgrado en la Facultad de Psicología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Desde 1995 hasta la fecha, investigadora invitada por la Maison de Sciences de Sciences
de I' Homme- Laboratoire Européen de Psychologie Sociale, Paris. Forma parte del Sistema Nacional de Investigadores. Entre sus
publicaciones recientes los capítulos de libros: "Social representations of poverty in
several mexicain groups. The importance of
social thinking" y "Studio della poverta in
Messico. Rappresentazioni sociali e credenza".
estela_ort_rubi@hotmail.com
SIMÓN PEDRO IZCARA PALACIOS
Profesor de tiempo completo en la Unidad Académica Multidisciplinaria de Ciencias, Educación y Humanidades (Universidad Autónoma de Tamaulipas). Doctor
en sociología por la Universidad Complutense de Madrid, y miembro del Sistema
Nacional de Investigadores. Sus áreas de
interés principal son los estudios rurales y
de medio ambiente. Algunas referencias
bibliográficas recientes de su producción son
"Farmers altitudes towards sustainable development in Japan", "La crisis de sucesión generacional en la agricultura japonesa", "La
función social de la cuadrilla: Los pizcadores de naranja de Tamaulipas".
sp_izcara@yahoo.com
KARLA LORENA ANDRADE RUBIO
Profesora en la Unidad Académica Multidisciplinaria de Agronomía y Ciencias (Universidad Autónoma de Tamaulipas). Licenciada en
sociología y maestra en comunicación académica por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su área de interés principal son
los estudios rurales. Algunas referencias bibliográficas recientes de su producción son:
Elementos de Sociología; "Política social y
pobreza rural en España".
kandrade@uat.edu. mx.

TRAYECTORIAS ¡ AÑO VIII, NÚM. 20-21 ; ENERO-AGOSTO 2006

Los autores de la colección de grabados que ilustran este número se abisman en mundos diversos. Se
emparejan en la textura peculiar de las tintas y las máquinas de impresión que dejan en el papel
su huella inconfundible) pero se bifurcan las visiones. Una, América Gabrielle, celebradora, suave)
memoria y cómplice de la naturaleza. La otra visión, Francisco M. Capdevilla, expresionista Y por
momentos desgarrante) duro trazo humanista, de bruces sobre lo interior. Así, las páginas de
Trayectorias proponen) también en lo visual) ese Juego intenso de dicotomías con que se construye el
pensamiento.
Material proporcionado por la Promotora y Editora de Arte Puente PROMEDART jucepuentel@gmail.com

TRAYECTORIAS , AÑO VIII, NÚM. 20-21 . ENERO-AGOSTO 2006

213

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN
Suscripción: 1 año (3 números)
(Pesos, M.N.)

1 . CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: 1J Reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en tomo a los caminos que se
transitan en esta etapa de cambio social; 2) contribuciones que faciliten o conduzcan a una interrelación
efectiva con la sociedad y sus instituciones, principales destinatarios de la producción del conocimiento de las universidades, y 3) estudios de excelencia académica que activen el debate, la investigación
y el intercambio, con el fin de abrir nuevas perspectivas en el terreno de las teorías sociales y políticas
contemporáneas.
2 . REDACCIÓN

Biblioteca
-Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca
Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

$210.00
$250.00
$60.00

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
Resto del mundo:

uso $51 .00
uso $70.00
uso $89.00

~

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

FORMA DE SUSCRIPCIÓN
Nombre: _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ __ _ _ __ _
Institución: _ _ __ _ __ _ _ __ __ _ _ __

1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte (BANORTE), sucursal Ciudad Universitaria (0480), San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, para abono en la cuenta del
Instituto de Investigaciones Sociales de la UANL: 480-00038-2.

Dirección: _ __ __ _ _ __ __ _ _ _ _ __

Ciudad: _ __ _ _ ___ Estado: _ _ _ __ _ __

Con respeto invariable al estilo de cada escritor, sugerimos: 1) El empleo de construcciones sintácticas
senci!las, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica,
rigor científico y claridad expositiva; 2) el empleo de títulos breves, originales y sugestivos, reforzados
por un bajante o subtítulo que amplíe y precise el tema, asunto o problema de que se trate.

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la ficha de depósito a la siguiente dirección: Revista Trayectorias / Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías"/ Alfonso Reyes 4000 /
Monterrey, N. L., México 64440.

3 . ESTRUCTURA

También puede enviarlas por fax al:

1) Los trabajos deberán ser inéditos y los autores conservarán el derecho de autor; 2) los escritos
deberán estar precedidos por un abstrae/ de 10 líneas, en español e inglés; 3) se incluirán de 3 a 5
palabras clave; 4) se respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación
introductoria, desarrollo y reflexiones conclusivas; 5) los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos; 6) se recomienda el empleo del sistema decimal; 7) las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas; cuando se trate de citas breves,
se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia; si la cita rebasa las 4 líneas, se
colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

(5281 ) 83 29 42 37

País: _ _ _ _ __ _ __ Código Postal: _ _ __ __
Teléfono: _ __ _ _ _ _ Fax: _ _ _ _ __ _ __
E-mail: _ _ __ _ _ _ __ _ __ _ _ __ __

~ Trayectorias

4. FORMATO

1) Los trabajos deberán presentarse en formato Word; 2) la bibliografía será consignada al final del
texto en sistema Harvard, organizando cronológicamente las obras de un mismo autor; 3) las referencias bibliográficas dentro del texto se harán de acuerdo al mismo sistema, por lo cual no se consignarán a pie de página.

El Consejo Editorial de la revista Trayectorias invita a la comunidad académica,
investigadores y expertos, a participar en sus páginas con los temas siguientes:

S. EXTENSIÓN

1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 25 mil caracteres y un máximo de 35 mil (de acuerdo
al contador de palabras contenido en la barra de herramientas de Word, considerando caracteres con
espacios), en fuente Times New Roman de 12 puntos a doble espacio, tamaño carta. Los diagramas
y cuadros se entregarán por separado.

Fundamentos ideológicos de l,as políticas de cambio social
N arcotráfico y seguridad nacional
Instituciones y política social
Violencia en espacios públicos y privados
Tecnología y sociedad

1) Todos los trabajos serán sometidos a dictamen; 2) el dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el cual se fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los
autores y a su vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera
que fuere el fallo; 3) la directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
cualquiera de los términos siguientes: se publica, no se publica o se publica con las recomendaciones
o modificaciones que se consideraron pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS

1l Las colaboraciones se remitirán a la directora o editora de la revista; 2) los trabajos deberán enviarse
por correo electrónico, o bien impresos (y grabados en diskette) por mensajería, servicio postal o
entregarse personalmente en las oficinas de la revista; 3) no se devuelven originales no solicitados; 4)
la revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados; 5) cada trabajo deberá
acompañarse de una reseña académico-biográfica del autor con una extensión de 1O renglones, así
como dirección postal, correo electrónico, teléfonos y fax.

214

Revista de Ciencias Sociales

Procedimiento:

6. DICTAMEN

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. (81) 8329 4090,
Ext. 6524 y 6509
Fax (81) 8329 4065
http: / / www.bmu.uanl.mx

Trayedorias

En México:
Suscripción individual:
Suscripción institucional:
Números sueltos:

lRAYECTORIAS

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AÑO VIII, NÚM. 20-21. , ENERo-AGOSTO2006

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales.
Universidad Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias", Piso 5, Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N. L., México, 64440, o a
trayectorias@r.uanl.mx

lRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21. I ENERO-AGOSTO 2006

215

�~ Trayectorias ... Nllmeros anteriores
DIECINUEVE

DIECIOCHO

DOSSIER: REPRESENTACIONES SOCIALES
Procesos, dinámicas, articulaciones
Eduardo Márquez
En el nombre de ...
El problema de los valores en psicología social
La irroestigadnra repasa las categorías epistemológicas de
salvaje y doméstico para luego avanzar hacia un enfoque de los
va'-ores en psicología social, apoyándose en reconocülas teorías.
lucy Baugnet
Valores del trabajo y representaciones sociales.
Un estudio exploratorio.

Los autores desarrollan una exploración en torno a los efectos
que ejercen los "esquemas cognitivos de base" sobre la
importancia atribuida a los valores del trabajo.
Eduardo Márquez, Édouard Friemel
y Michel-Louis Rouquette
Cambio y permanencia. Identidad colectiva
y aculturación en la sociedad japonesa

Partiendo del singular caso de Japón, el presente artículo
adelanta lo que su autor concibe como una nueva manera de
explicar la aculturación en general.
Toshiaki Kozakai
Palabra, sentido, representación. Cómo se representan
los franceses a los magrebinos

El presente ensayo explora la representación construida por
los "frinceses de origen" con respecto a la comunidad
magrebina, a partir de un estudio de asociaciones verbales.
Edith Sales-Wuillemin

---------==

Dinámica de la representación.
De las representaciones mentales a las representaciones
sociales de los grupos
Aquí se propone una lectura teórica de las representaciones de

los grupos sociales vistos desde la psicología.
_ _A
_..;,
la....
in Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi

BITO
Pensar en el agua. Representaciones sociales, ideologías
y prácticas: Un modelo de las relaciones con el agua en
diferentes contextos societales
En esta investigación se busca identificar los factores que
modulan las relaciones con el agua en el medio urbano, a
partir de las representaciones propias de diferentes contextos
culturales.
Gabriel Moser, Eugenia Ratiu
y Bernadette De Vanssay
El desencantamiento de la razón

SSJER: DES F. OS DE LA TEOR A
IAL
Apuntes para el debate
Freddy Mariñez Navarro
Crítica a la teoría social clásica
Se examinan aquí tres de los más significativos
cuestionamientos a la teoría dású:a, surgidos en años
recientes: la teoría de la postmodernidad, la teoría reflexiva y

el globalismo.
Nicholas Gane
Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad

Una evaluación critica del pensamiento durkheimiano, cuya
fuerza y función emancipadnra, según el autor, yacen en su
capacidad de articular concepciones normativas que lwy
gobiernan las relaciones entre los Estados.
lsher-Paul Sahni
Funcionalismo y reconfiguración social.
Una revisión crítica de la sociología de Talcott Parsons

El autor desarrolla aquí un acercamiento al esquema teórico
de Talcott Parsons y algunas criticas a su paradigma, a la luz
de las nuevas configuraciones de las
instituciones y las dinámicas de la sociedad.
Freddy Mariñez Navarro
Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

El autor indaga en el pensamiento del filósofo y sociólogo
alemán para encontrar una respuesta radú:al a una pregunta:
¿cuál es la espacialidad de la sociedad humana?
Phili J. Ethington
TEORIA
Transición al descalabro. De la aristocracia tradicional a
las modernas élites del poder

El autor fundamenta la posibilidad de que la transición de
aristocracia tradicional a élite funcional moderna ha
significado no sólo un descenso, sino un genuino descalabro
histórico para algunas naciones.
H. C. F. Mansilla

MBITO
La privatización desbordada. Privatizaciones, capital
extranjero y concentración económica en América Latina

Las privatizaciones desbordan el ámbito de la reducción de lo
estatal como parte de un proceso que se expresa en el avance
de la concentración económica.
Gregorio Vidal Bonifaz
,,,------~------~
M_,E~M=ORIA VIVA
Encuentro en el camino

Una charla con Víctor Tokman
Entrevistado por Esthela Gutiérrez
Garza y Lylia Palacios

IDltigico
Rutor: W.R. ffiozart

Dominyo 5de noviembre

CtfltCWT~

t/4F~~

Ofüa en Do menor Auter: 111.8.

DominfO 18 de Didemln

TEATRO DE LA CIUDAD

....
,
---

Boletos en taqullla / Hora 18 : 00 hrs . / Tel. 8479 - 0010

Conversación con M ichel-Louis Rouquette
Entrevistado por Eduardo Márquez

216

So ¡Jlouto

lRAYECTORIAS

I AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

www.conarte.org.mx

�REVISTA

L
CDffllO DE OOCll'EAACIÓH REGIOtW.
PARA LA EDIJCMlÓN DEADUI.TOS
EN AMÉRICA LATINA YEl. CAIU8E

REvlsTA INTERAMERICANA
DE EDUCACIÓN DE ADULTOS

/4' B A C 0
REVISTA DE CULTURA Y CIENCIAS SOCIALES

CIDOB

D' A F E R S

INTERNACIONAL$
LO INTE~CULTURAL

Nº 46 • 2005

t. B /\ C 0

Mediación
y Gestión

AÑO 27 / NÚMERO 2 / JULIO - DICIEMBRE DE 2005 / NUEVA ÉPOCA

cultural
ABAfX&gt;, ..,,;,,a de aJ1tura y ciencias ,ociaJes, es una nóativa que_surgi6en 1986 ~
d Centtode lnióalÑa&gt; c..h&lt;ales y SOdaies (QCffS). entidad no
que"""'3 actMdodes
: '._., buen número de penona, vin(ul¡,das al mundo profesional, ,ooal y wtturaL

lucn..,._

Esta pobllcaó6n trime,tr.,1 nace con &gt;'0CaCi6n,.,
incorporar un horizroote amplio, univel'sal

..-te

local, al oontrario, p,eo,nde

El contenido de la revista coincide habitualment! ffl ~n ~ ~ tntado_desde:
dilen,ntes penpe&lt;tivas o dis&lt;ip&amp;na&lt; economía, sociologóa. p,,cologia, fenom&lt;n0 culttnl. histona,
po(tica.
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La Revista lnteramericana de
Educación de Adultos se publica
dos veces por año, en los meses
de junio y diciembre, bajo los
auspicios del Centro de
Cooperación Regional para la
Educación de Adultos en
América Latina y el Caribe
(CREFAL). Se reciben
colaboraciones que serán sujeras
a revisión por el Consejo
Editorial.

MAYORES INFORMES
Promoción y Difusión
Institucional

Tels. (434) 342 82 00 y 82 01
Av. Lázaro Cárdenas s/n,
Col. Revolución,
C.P. 61609
Pátzcuaro, Michoacán,
México.

•

Revista de la CEPAL
Santiago, Cllile

Diciembre 2005

N6mero87

Polllicas dedMrsiñcacióo ocou6mica
DamRodrik

Hacia una política de innowciJío eficiente c:nAmáica Latina
WU/iam F. Ma1oney y GuíJknno Perry
Bacía nuevas polilicas sociales en Amirica Lalina: aocimí&lt;nto,
cJa.,es medias y derechos sociales
An&lt;ti,Scl/manO
FiDaoáamienlo y equidad en salud: elseguro póblioo chikoo
Rofae/ Urriola

MIRADOR 'María Clara Di Pierro
EXPLORACIONES *Marianela Núñez Barboza
*María Mercedes Ruiz Muñoz
CONTRAPUNTO *Carmen Campero *Graciela Frigerio
*Guillermo Bustamance Z. *Graciela Messina
*José Luis Tejada González *Leonel Zúñiga
INTUICIÓN DEL INSTANTE *Carlos Blanco
TRANCISIONES *Jamal Shemirani *Humberto Salazar
*Gabriela Arévalo Guizar
RESEÑAS Y CONTRASEÑAS *Miguel de la Torre
*Ana Corina Fem;índez A
*Boris Abba Bemstorff *Esteban Cortés Solis
*Gabriela Delgado Ballesteros *Alma Elena Gutiérrez Leyron
*Gabriela Enríquez Ortiz *Luis del Muro Cuéllar
*Adán Pando *Estela Quintar *Hugo Zemelman
CABÚS *Francisco Ruiz Solis

Rdmna tnoutaríaparaddesam,llobumanoc:n~
M,;,,r,,el 11. Ago,br, Alberlo lJarrei,, Juon Caries Gómez Sabaini

y&amp;óertoModtado
Scotmibilidad de ladwda púhtic:a a, los paises
oorta1oode América Latina
lgor P&lt;lWIOVic

Acumulaci6n y aarnas agroalimemarias eo América Latina
Rtióerto BisangyGracida E. GIi/man
~ - d e loslnlbajadom infurmitioos.
Elca.sodeAJgentina

José Bardlo, AnaHa Eri&gt;es, v...wa, RDbm. Sonia Roitto
y Gobrid Yoguel
Int,gnción n:giooal y n:,m;ado de llabajo: n:pcn:usiones en Brasil
J,lartalleu Cmti/Jto
12 ¡.' 1 .... :ia de los _ _ y su relaaón000 lainllacióo
Hdder Ft:IMTllde~
()ócmciancspraa,lalxndarcsdc laite,,islade laCl!PAL

LaRC\'ÍsiammletDCl
N&gt;üc:ocioa:sncimr&lt;sde laCl!PAL

Publicaál,ncuabio-.1.co~•inglés.
ValocUS$ lS(osucw¡o;..-mlDOl&gt;Oda-1).
Soscripci6o ...,,J; USS 30 (c,pdol)y USS 35 (a,glls~
Suoaipcióo pcr&lt;bo allos: ussso (c,pllllol} y USS 60 (a,glls)
- - dellidr1bad6n dela Cl!PAL, Casilla 119-D,
Samiagode Clñle. Frmall: ~ 1 1 :

www.crefal.edu.mx
218

TRAYECTORIAS

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENERO-AGOSTO 2006

TRAYECTORIAS

IAÑO VIII, NÚM. 20-21

ENERO-AGOSTO 2006

219

�Desarróllo
Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales

REVISTA LATINOAMERICANA DE ECONOMÍA

Facultad de Ciencias políticas y Sociología. Universidad Complutense

Vol. 36, núm. 143, octubre-diciembre, 2005

Presidente
Francisco Aldecoa Luzárraga

ÍNDICE

Director
Ramón Ramos Torre

EDITORIAL

Consejo de Redacción
Víctor Abreu Fernández, Rafael Bañón Martínez, Inés Campillo Sierra,
Cecilia Cataño Collado, M.ª Isabel Cataño García, Juan José Castillo Alonso,
María Cátedra Tomás, Eduardo Crespo Suárez, Rafael Cruz Martínez,
María González Encinar, Jesús Leal Maldonado, Lorenzo Navarrete Moreno,
Laureano Pérez Latorre, Fernando Valdés dal Ré

Jesús Ignacio Martínez Paricio y Bemard Labatut
El sentimiento de inseguridad"" la unión europea.
Una aproximación desde las encuestas de opinión pública

Diego Torrente, José Luís C. Bosch y Verónica Valencia
Or¡¡anizandolasefpidad:Anáisiso,ga,izati,odelos """""'6privados
de seguridad en España

Nuno Madureira

Policía sin ciencia: ta investigacidn criminal en Portugal: 1880-1936

VARIOS

Man~ Ángel Río Ruiz
Dilemas polfticos y de orden público: alcaldías y fuerzas de seguridad
en disturbios etnícistas

Remi Lenoir
La genealogía de la moral familiar

Maria Eugenia Suárez de Garay
Annade&gt;s, enrejados, desconfiados... Tres """"'5 leduras

La representación del poder y el poder de la representación: ta política
cvltvra/ en los museos de Antropología y la creaaótl del Museo del Traje

Ascensión Barañano y Maria Cátedra
sc/Jre ta cvltvra polida/ mexicana

RECENSIONES

Víctor Pereira

Daniel Mielgo Bregáis
Art and Soda} TIJ90ly. SocioiogcaJ Aiguments ÍÍ1 Aeslhetics
de Auslín Harrington

El poder de la impolencia. Polcias y fflÍ!1aCÍÓn c/andestm
en/re Portugaly Francia {1957-1974)

Susana Ourao, Candldo ~ l o Go~lves y G~ Índias Comelro
Vadios. mendigos, mffras: prácócas clasificatorias de ta p,,/icía "" Lisboa

Femando Ampudia de Haro

Noroert Ellas and Modem Soda/ n-y de DeMis Smith

_,__

CONTENIDO Vol. 43 Núm.1 (2006)

Un ejercicioempíricó paraAméri
tEs posiblef)l'8&lt;Íedr las qisis gm

JACQUfyt.O

,

Etsery la razón: Sergio Bagú, ~6ny vida ejemplar
en proyec,;i6n histórica
CLAUD/0 8AGÚ

PIERRE PIÉGAY, Y Lf!IIS-PmtlPPE ROCHON
1
iJléxieo¡lá estratégia,¡nacroecon6mica 2001P~Ofll8$3S, resultados y'perst)9Ctixas

REVISTA DE REVISTAS

JO&amp;É WIS CALVA

RESEÑAS

La reestructuración del duster electrónico
deGuadalajara{Méxioo)yelnuevo;¡prendizajetecnol6gico
ALEJANDRO DABAT. SERGIO ORDÓÑEZ
y MIGI.YEL Á RJVERA Rios
Comportamiento innovador

Sergio Bagú. Un clásico de la teoriá'social latmoamencana,
dejorgeTumeryGuadalupeAcevedo(coordi~es)

CARWS VÉ.)AR PÉREZ-RLJPO

petitividad: factores el&lt;plicatillq$
de la conducta exportadora en M~&lt;&gt;- El caso deGuanaiuat0

SALVADOR ESTRADA Y )OOST HEIJS
Balance de la competencia entre~)' China
en el mercado estadounidense

JORGE ENRJQUE HORBATH

Hacia una gesti6n integral de
en México:
reto$, alternativas, d.Jéedlia To · da, Vicente Guerrero
y Ricard¡:;Sandpval (cOOl'di(raQores)
SALVADQR P8tvlCHE Y ,!MNUEJ. ~
ACTMD~~&lt;éN EL IIEC

ÍNDl&lt;¡;E ANUAb flRQ.Bl,l!MAS DEL DESARROLLO

Lacoordi'.'3ciónderecursosenl~smadeasien~s

tvan Rodríguez Pascual
Infancia y nuevas tecnologias: m análsis del 6saaso sotxe ,a sociedad
dehnormaciónylosniños

LourdesGaíúin

cturalista de 1

C UDE 8

uri¡laproximatjó~~:w,....., .....~esa

Pablo Sánchez León
Ordenar ta civilizadón: semántica del conoepto de poflCia
en los orígenes de la ilustración española

Gerald Blaney, Jr.
La t.sloriogtaffa sclxe la Guardía CM/. Crllica y propuestas de inwsligad6n

AR'Jk:ULOS

~nas monetarias poske,viii!ísl.l!lffllla:'

CONTENIDO Vol. 42 Núm.3 (2005)

Clive Emsley
El ejército, la policia y el mantenimiento del orden público en Inglaterra
(c. 1750-195())

Lo tecnología de lo información lo comunicación: estudio económico
AD •

~ TTQA l&lt;IERNÁN

Secretaria
Carmen Pérez Hernando

Diego Palacios Cerezales
Presentación: Policia, Opacidad y Ciencias Sociales

Publicación trimestral del Instituto de Investigaciones Económicas
Universidad N acional Autónoma de México

.

IOíAA LA ~EPCIÓN DE' 0

GINALES

~4.IB~RR,
l~L, ~~::~ ~~=~~z
~ ~ e t . ~....., ORIGINALS

automomces:elcasodeLearTiáhuac
ALEJANDRO GARciA GARNICA Y EUNICE

_ _ ,_de_

L.a""""8sociologiádelai'&gt;latw:il. Aportac/ooesdeooa--..

José Miguel Marinas

Ferrin Casas

Comité Editortal

VARIOS

1,1,•Jc&gt;siHemán
DemotpJ(a &lt;18 la mx:ia en España: bs niños 00'00 tnidad de obsemiaoo

Ángel Zurdo Alaguen)

José Luis Calva Téllez

-yEstadoclashnt:ionesambwalenlesdelnuew_,_,
Francisco José Martfnez-Mesa
La Fmdaci6n Saill'..sinon y el debate sobre la modemimci6n

LounfesGaótán
e - , social de 1a inlatlcia 1 1os derechos delos -

(UEc-UNAM-México)
Hubert Escaith

Rector:
Juan Ramón de la Fuente

(CEPAL-Chile)

Víctor Gálvez Borrell

en Fi'anc::e: Jas pautas de ma ~ hom:,geoeiz.adoia

Helmut W'antersberger

RECENSIONES

kdanciay-6/"'1Mge,,e,aaona/delEstadodeBienestar

U/6-denrioS

UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTÓNOMA DE MÉXICO

llanfred Liebel
y r,nashbajado,es. u, enlixpe- lasodolorp

(FLACSO-Guatemala)

Coordinadora de Humanidades:
Mari Cannen Serra Puche

Cei.o Garrido Noguera
(UAM·A-Méxiro)

Juan Manuel lnlnzo

LmtstoG&lt;owth:The30--dea,._~-.,a-.

Aurora Cristina Martmez Morales

Direáilr del IIEc:

(IIEC-UNA.'l•Méxioo)

Jorge Basave Kunhardt

Miguel Ángel Rivera Ríos

Beatriz Santamarina

Beatriz Hungertand. Manfred Uebet, Anja Liesecke, Anne Wihstutz

La - d e la Identidad gay en España de Femando -

¿Canw&gt;ando hacia &amp;a autonomía? Si!;nificados del lrabap
de~enAJemanti.1

8rew reseña biográfica de los OUl&lt;&gt;res

(PEC·UNAM-Méxioo)

Secretaria Académica del !IEc:
Verónica Vularespe Reyes

Gonzalo Rodríguez Gige0&gt;
(Ministerio de ReL Ext.-Uruguay)
Emilio Romero Polanco
(!IBc-UNAM•Méxioo)

SUSCRIPCIONES
ESPAÑA
Suscripción incividL&lt;!l:
27.00 €
Suscripción SlSlitucional: 33.00 €
Número suelto:
15.00 €

220

EUROPA
Suscripción irdvwal:
36.00 €
Suscripción nstrtuáonal: 39.00 €
Número suelto:
18.00 €

RESTO DEL MUNDO
Suscripción indivirual:
45.00 €
Suscripción inslítucíonal: 54.00 €
Número suelto:
21.00 €

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21 1 ENER&lt;MGOSTO 2006

Héctot Salas Harms

Directora de la Revista:
Esther lglesias Lesaga

TRAYECTORIAS

I

AÑO VIII, NÚM. 20-21

A la venta en librerías de la UNAM. Suscripciones y ventas: Depto. de Ventas del IIE&lt;:: Torre II de Humanidades,
ler. piso, Ciudad Universitaria, 04510, México, D.F.,
MÉXICO oal A.P. 20-721, 01000, México, D.F.MÉXICO.
Tel: (52-55) 5623--0080, Fax: (52-55) 5623-0124,5623-0097.
CorreoelectrónicO:venliiec@smJidor.unam.mx.

reuprodt@seroídor.unam.m.r
Colaboraciones: Departamento de la Revista: Torre u de
Humanidades, So. piso, Cubículo 515, Tels.: (52-55)

5623-0105, 5623-0074, Tel/faic (52-55) 5623--009'7, ron
atención de la directora, doctora Esther Iglesias Lesaga.
CorreoelectrónicO:
reuprode@seroidor.unam.mx

Consullarla página:
Http;l,lwww.iier:.unam.mx/probltnU1S_dd_,lesanollohtm

(PcA•UNAM-Méxi&lt;:o)

Horocio Sobarzo Fimhres
(COLMEX-Méxiro)

1

ENERO-AGOSTO 2006

221

�Revista
Internacional
del Trabajo

región Y.

sociedaa

REVISTA DE a OOLEGk) oe SOHORA

Vol. 124 (2005), núm. 4

PUf!UCAOOKOJATRMSJ'fUL,, YCl... M, M0. 35. OOl).,,MIRL DE D&gt;6

Balance del prog,eso bboral de bs muje=
en América Latina
L ABRAMO y M. E. VALENZUEL.A

~-Aoreodl:rajeblot~en-delNorte.
Alejanc&gt;o Celis

Efectos previsibles del Acuerdo sobre los Texúles
eo d empko fcmeruno del Puiscin

Mállslscompa,ati,odel doa&lt;Tollohumanoen los-deo.huolluay
Sioaloa, 199S.2000.

K. A. SIEGMANN

· -Jo,éAAi&lt;&gt;CésarMorales-.ies
- . Jo,é Luis Romo Lozano

Tua de actividad fcmenim durante las crisis de
b A,gcntin, y la Repúbli&lt;&gt; de Corea
K. W. LEE y K. CHO

"'"1kfpodóná.dadlnay_del..,.enel_do....,_°""""""-

Se&lt;Jio.....,_

Gusta,,oCórdoY&gt;Bojórqoez, Mariadel.ou&lt;desRomo~
[I SKtor pe,queroen Bojo Ca6fomla SUr: un enfoqoe ele !~
Roóo Ateli Cortés Ortlz, Gennin Pance OW. Anae(es Villa

1

·

US mujeres en d mercadó labora] ~
de 1947 a 2003

J. KUMAMOTO-HEALEY

oc.onsumoc1ec1rops..., ....,,....._..,.~•-·
Un -

e,q,loAlono.

RlcanloSánche:t·- v.,...,......,.1s1as,~r. Rodriguez•Ku1,Jorle

Factores sociocuJru.cales de las decisiooes

luis Arettanez-Hffl'tández. Rosa Ma. Orttz-Endnas

laborales de bs mujeres suizas
F. B. LOSA y P. ORIGONI

.._________________
• ~ - 4 '1Ú1Mf'O _ _ _ _

_ _ _ _ _ _ _ __

1

Índias d,/ wiNm,, 124 (2005)

f«NdeP1F=Ghposta1odtpos1toeno.ieco8anc,:wa,er'i,o,.OMXMStS,allClldJr-edeO
(.delfodtSo-lln.

,~,, ~ ~ J . Olstode ta ~ p o r w i

•ai

NÚMERO MONOGRÁFICO
INTEGRACIÓN LABORAL DE LA MUJER

ti lepífltia Ml:Jdclra

sm.oo.pwaaEsudostwdosS90.ooc1s,.fnrlee'$Utll6oC1'rfSi6otYJIOCitdod.Obfetót,S1.
C o l ~ C. P. &amp;m&gt;, Htnrw:wsao, Scwn.~ faw;-01 f66,2J212-50-21
~-,o I

gr.__

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lnd.ividua1 90 &amp;ancos suizos,. 70 dólares. 60 allO$

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orr, 06ci:n:a l o ~ dd Trabajo.CH-1211, Gtoebr-a. 22,. Suiz:a;
Td&lt;ín, (41-22) 799.69.38; TéLc m.7828; Concoc!=óaiax pub,-cm&lt;©Jn&lt;&gt;&lt;&amp;

Publicacioocs de b

Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales
COMITÉ EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Director), Carlos Acuña, Luis Beccaria,
Matio Damill, Juan Carlos Korol, Edith Obschatko, Femando Porta, Juan Carlos
Portanliero, Getulio E. Steinbach (Secrelatio de Redacción).

tSSN

Vol. 45

Octubre-diciembre de 2005

004§-001X

N• 179

RoBERTO BouZAS y RICARoo FFRENCH-DAVIS: Globalización y políticas
nacionales: ¿cerrandoel círculo?
BEN Ross ScHNEIDER La organización de los intereses económicos y las
coaliciones políticas en el proceso de las refonnas de mercado en
América Latina.
GUILLERMO PARAJE Crisis, reforma estructural y ... nuevamente crisis:
desigualdad y bienestar en el Gran Buenos Aires.

RICARDO PASOUNt El nacimiento de una sensibilidad política. Cultura
antifascista, comunismo y nación en la Argentina: Entre la AIAPE y el
Congreso Argentino de la Cultura, 1935-1955.
GABRIELASCHIAVONI: El experto y el pueblo: La organización del desarrollo
rural en Misiones (Argentina).

Vol. 45

Enero-marzo de 2006

AlFREDOJUAN CANAVESE Corrupción organizada y asignación de recursos.
JESÚS ROORIGuEZ y ALEJANDRO BoNvECCHt El papel del Poder Legislativo
en el proceso presupuestario argentino (1984-2004).
VERENASrOLCKE La mujer es puro cuento: La cultura del género.
LEANDRO LOSADA: Sociabilidad, distinción y alta sociedad en Buenos Aires:
Los dubes sociales de la elite porteña (1880-1930).
DEBATE
A propósito de los capitalismos contemporáneos:
f'ETER H. HALL y DAVID SosKICE Variedades de capitalismo: algunos
aspectos fundamentales.
MORENO BERTOLDt Variedades y dinámica del capitalismo.
RONALD DoRE Una lectura excesivamente "economicista".
MARINO REGINI: Del neocorporativismo a las variedades de capitalismo.
f'ETERH. HAu. y DAVID SOSKICE Una respuesta a Bertoldi, Dore y Regini.
INDICE CRONOLOGICO, TEMATICO Y DE AUTORES

MARINO REGINt Del neocorporativismo a las variedades de capitalismo.
f'ETERH. HAu. y DAVID SOSKJCE Una respuesta a Bertoldi, Dore y Regini.
INDICE CRONOLOGICO, TEMATICO Y DE AUTORES
Dnarrollo Econ6mlco es ltdzada, con nilJsión de resúmenes, en las SigUieo1eS pooficaciones;

eunem Contents (Soaal Saence Qtation lndex. lnsbtule fof Scientlfic lnlonnabon); Jouma/ ot
Economlcl.Jlem""'(AmericanEcooomio_,_( ~ - - ) : /n-B-,ollhoS&lt;&gt;cla/-(8&lt;11isf&gt;Ub&lt;alyolP-.ilandE&lt;ooomíi:
ScieoceylJNESCO~Clase(UNAM,Mé&gt;ioo);_American,,.,_,,,,_~(HAPl.lJnivo&lt;sidad de Calffornía. Los Ange,es). Tambtén en ooas ediaones de carádef' periódico y e n ~
especiales nacionales e intemacionales. así como eo inck:es eo V9fSión electrófica.
DESARROU.OECONOM/CO-RellistadeCienciasSocialesesunapublicaciónlrimestral
edilada por el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES). Suscripción anual: R.
Argentina, $60,00; Países limítrofes, U$S68; Resto de América, U$S 74; Europa. U$S76;
Asia, Africa y Oceanía, U$S 80. Ejemplar simple: USS 15 (recargos según destino y por

envíosvíaaérea). Másinfoonaciónen:desarroHo@ides.org.ar,odisponibfeenelWEBSfTE
www.ides.org.ar. Pedidos.c:orrespondenei, etcétera, a:

Instituto de Desarrollo Económico y Social
Aráoz 2838 • C1425DGT Buenos Aires • Argentma
Teléfono: 4804-4949

N• 180

♦

Fax: (54 11) 4804-5856

Correo efectJórico; d9satroloflides.org.ar

Trayectonas, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 20, terminó de imprimirse en
agosto de 2006 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V.,
Vallarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El

tiraje consta de 1,000 ejemplares.

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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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