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                  <text>Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

D.A.s.e.

Pedro Henríquez Ureña
Después de registrar los anales de la cultura
mexicana la desaparición de Antonio Caso, tiene
hoy que apuntar otra nota dolorosa: .la muerte de
Pedro Henríquez Ureña, acaecida no hace mucho
en Buenos Aires. Y decimos que es ésta una nota
de dolor para nuestra patria, porque si bien Pedro
Henríquez Ureña había nacido en la República Dominicana, en la antigua Hispaniola de los conquistadores y los colonizadores, está estrechamente
ligado a una de las épocas claves de nuestra vida
intelectual: a aquella época un poco anterior a la
Revolución en que tanto se destacaron las actividades de aquel grupo de jóvenes cuyas hazañas
culminaron con la fundación del Ateneo de la
Juventud.
Las actividades de aquel grupo de jóvenes, en
el que figuraban algunos que, como José Vasconcelos y Alfonso Cravioto habían de significarse durante la época de la Revolución, no son extrañas
en realidad a la gran conmoción social y política
que pronto les siguió. Fueron en realidad un preludio de la Revolución, un principio de la Revolución
Mexicana.
México, a principios de este siglo, pasaba por
una situación que bien puede calificarse de desesperada, opreso entre innumerables vicios de su vida
política, de su vida económica y de su vida intelectual, que habían venido acumulándose con los años.
La vida intelectual mexicana ya había tenido una
pequeña explosión en el campo de la literatura,
en la época de Manuel Gutiérrez Nájera, de Amado
Nervo y de Jesús Valenzuela, en los tiempos de
la "Revista Azul" y la "Revista Moderna", pero
aquello que tan saludable fue dentro de los límites
de la Estética y de las Bel las Letras, no trascendió
de momento a otras actividades intelectuales.
Fue a principios del siglo, por el año de 1900,
cuando el periodista Manuel Caballero, quiso resucitar la "Revista Azul" torciendo abiertamente los
propósitos de su fundador Gutiérrez Nájera, cuando
aquel grupo de jóvenes a que nos venimos refiriendo, se echó a la calle, lanzando un manifiesto en
que campeaban el talento, la acometividad y el ansia de arrojarse resueltos a la conquista del futuro.
Aquel manifiesto tuvo la resonancia de un motín, un motín sin golpes, sin gritos y sin sangre,
pero tan trascendente como los motines que pronto
habrían de estallar al hacer crisis el porfirismo y
al avanzar como avalancha incontenible el movimiento revolucionario. Los jóvenes revolucionarios
de las ideas, se adelantaron un poco a los revolucionarios que se habían de apoderar del gobierno
y que iban a tomar en sus manos para largos años
la conducción de los destinos de nuestro país y la
reforma de su vida social y económica.
Aquel grupo de jóvenes fundó luego el Ateneo
de la Juventud, más tarde Ateneo Mexicano, que
organizó varios ciclos de brillantes conferencias, y
fundó luego la primera Escuela de Verano o Universidad Popular, como también se le llamó.
Pues bien, entre aquellos inquietos que no
acababan de trasponer los límites de la adolescencia, entre aquella pléyade de prodigios in(f,. la pág. 4)

AÑO III - NUM. 5

Nueva

MAYO 30 DE 1946

.
Ge neracion

En las zonas más altas de la vida mexicana-economía, gobierno, educación-la iniciativa creadora
está ya en las manos de los últimos hombres que
alcanzaron a participar o fueron testigos de la lucha armada de la revolución mexicana. En diez
años más asistiremos al completo reemplazo de esta
generación que dejó hecho un programa de vida nacional: la revolución mexicana.
La serie de acontecimientos que se vienen sucediendo en México desde 191 Ointegran una realidad
de tipo colectivo que se ha traducido en cosas y
transformaciones sociales, irrevocables. Esto es lo
que constituye objetivamente el programa histórico
de la revolución, cualesquiera que sean los desfallecimientos personales o las inflexiones de la dirección original. En el orden subjetivo estos mismos
hechos de nota distintiva en nuestra existencia histórica encuadran justamente con el principio, medio
y fin de una generación. En consecuencia, se impone su tratamiento histórico como una individualidad humana de caracteres unitarios, una generación.
En otras palabras: para reconstruir la figura del
hecho histórico pueden segurise dos líneas de investigación, una que va por el contorno y se ciñe al
propósito realizado, del lado en que caen las cosas
y los hechos definitivos, calca el perfil del movimiento y obtiene una visión objetiva. Así, esa temporada mexicana se define por la reforma agraria
la legislación obrera, la nacionalización del subsuel~
y el socialismo de Estado.
Por una vertiente interior al fenómeno, más íntima y subjetiva, que se coordina con la anteriorI
se va a dar con el propósito o la intención que sin
cumplirse totalmente en la realidad, ha servido
como piloto de la acción, algo que se condensaría
vagamente en la expresión de espíritu histórico o
generativo de todo el proceso.
De estos procedimientos de examen histórico
nos interesa particularmente el último, por la circunstancia primeramente señalada, o sea, que estamos a punto de asistir en México a un tránsito.
a un paso de generaciones; y aun cuando los qu~
vengan en seguida de los actuales responsables de
la vida mexicana heredarán cosas ya hechas, es problemático cuáles serán los caracteres espirituales
de la nueva época y de la nueva generación.
¿Hasta qué punto puede ocurrir un fenómeno
de simple prolongación histórica, como la representada por la juventud que se incorporó al Porfirismo,
aun cuando ahora los términos en aproximación sean
otros; o ¿podrá darse una variación que siendo fiel
a la especie paterna, introduzca una modalidad que
lleve al individuo histórico, a la Nación, a una capacidad superior?
No sería fácil dar una respuesta directa a esta
inquietante interrogación, así contásemos con métodos modernos de exploración de la conciencia juvenil
a la manera norteamericana. Y la razón es obvia:
para la inmensa mayoría, los motivos de la conducta
individual no afloran a la conciencia, pero ni siquiera
existe una estructura de motivaciones personales,

~

Raúl Rangel Frías

sino que la inspiración se toma de vertederos sociales: de los hábitos de trabajo o de los derivados de la
agrupación social en que el joven queda situado
por y a través de la familia, la escuela y el círculo
de sus amistades.
No podemos anticipar de una manera precisa
qué fruto se estará preparando de la germinación
histórica ya iniciada en esa nueva generación, pero
sí, en cambio, formular un esquema de los problemas que tiene por delante esa juventud.
En primer lugar está la herencia material del
· pasado, que no puede quedar vacante: habrá que
proseguir, en este orden de cosas, la ampliación de
la base agrícola de México para dotar al hombre de
un bienestar compatible con los recursos civilizados de vida; la extensión de beneficios colectivos
a los que sólo cuentan con su trabajo; el incremento
de la capacidad productiva del país mediante el uso
del mejor equipo industrial, adiestramiento técnico
y provisión financiera; la capitalización nacional de
las materias primas y energías fundamentales, para
desarrollar un programa económico que abrigue a
nuevas generaciones con una actividad sana, más
generosa y fecunda que la de hoy.
La magnitud de estos problemas, dada la distancia a que nos hallamos de su cumplimiento es
para consumir el esfuerzo de varias generaciones.
Sin embargo, nos quedaríamos a la mitad de nuestro intento si ahí radicásemos todo el destino de
un grupo humano que pretenda representar una
nueva modalidad de la historia mexicana. Muchos
ciertamente harán bien al país y a sí mismos entregándose a la prosecución de esa obra : la edificación
de la vivienda de México. Pero, ¿y no habrá nada
más que sumar cosas a las cosas y esperar el fruto
de la planta humana?
Para entregar nuestra voluntad a la fábrica de
la comodidad nacional, por espléndida que parezca,
hace falta una intención que se deje ganar por un
mensaje humano que sirva de enlace entre las generaciones mexicanas, una palabra que sea fruto y
a la vez simiente. Cualquier habitación que se
construya sin ese significado hará las veces de
campamento, provisional hasta la nueva orden de
marcha, como viene sucediendo desde siglos.
En punto a ello, no tenemos algo así como una
estructura espiritual homogénea ya organizada por
nuestro pasado y que sirva de apoyo para prolongar
en una simple variación el tema de la vida mexicana. Esta condición nos impone una extrema dureza y dificultad a la tarea, pero es motivo de
mayor libertad y permite un juego más amplio a
la imaginación y a otros recursos más espontáneos
o primitivos. Mientras en nosotros siguen librando
una intensa contienda todos los elementos de nuestro pasado, a otros pueblos les basta dejar correr el
río de su lenguaje para estar de acuerdo consigo
mismos y con su porvenir. Quizá el aislamiento mundial de México ha ido reservando los jugos más
fértiles para una hora que va dejando de ser incier(A

la pág. fü

�IMPRESIONES DE UN VIAJE A LAMPAZOS
✓

Héctor González
Al historiador don Leopoldo Naranjo
CAPITULO 1

LA MESA DE CARTUJANOS
A la ilustre ciudad de Lampazos de Naranjo,
cuna de héroes, hicimos un viaje hace poco algunos miembros de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Formábamos el grupo,
el Lic. Santiago Roel, el Prof. Timoteo L. Hernández, el Prof. Francisco Buentello Chapa, un hijo
mío, Fernán y Jorge Gómez, un compañero suyo. En
Lampazos nos atendieron el historiador D. Leopoldo
Naranjo, su hijo Fernando, y el Alcalde de la ciudad,
que nunca cesaron de colmarnos de exquisitas atenciones.
Como nuestro principal objeto era visitar la Mesa de Cartujanos y la tumba de D. Santiago Vidaurri,
tan pronto como llegamos a Lampazos el sábado 16
de febrero de 1946, ya tarde, nos ocupamos de
hacer preparativos para emprender nuestra expedición al día siguiente para lo cual contamos con la
ayuda eficacísima de los buenos amigos que antes
menciono.
El domingo 17 de febrero, muy de mañana, salimos en automóvil rumbo a Cartujanos, acompañados
de D. Leopoldo y su hijo. Cuando ya empezaba a
brillar el sol, llegamos al pie de la cuesta que debíamos escalar para llegar a nuestro destino y encontramos, esperándonos ya, los caballos que con anticipación nos habían preparado.
La Mesa de Cartujanos es una antiplanicie que
forma la cumbre de la Sierra de Cartujanos, esa
montaña de forma peculiarísima que las personas
que hacen el viaje de Monterrey a Laredo, en tren,
pueden ver hacia la izquierda, al poniente, cubriendo gran parte del horizonte, y que de lejos se ve
como una línea horizontal.
Esa altiplanicie tiene entre veinticinco y treinta
kilómetros de largo y seis de ancbo; y por lo inclinado y abrupto de sus laderas difíciles o mejor dicho
imposibles de escalar, ha sido por largos años una
fortaleza inexpugnable. Decimos que "ha sido" porque hoy, que sabernos pueden efectuarse invasiones
aéreas por medio de paracaidistas, el abrupto paraje
ha perdido su espléndido aislartliento, aunque todavía parece desafiar con su austera majestar el que
a ella se acerque.
•
Por su vegetación, sus buenos ojos de agua, sus
abundantes y ricos pastos para escalarla constituye
un gran potrero magníficamente dotado y bien defendido por la naturaleza contra las incursiones de
los abigeos.
Por esa razón, sus antiguos dueños pudieron
haber de ella una espléndida finca ganadera; y
cuando menos para uno de sus propietarios, el Gral.
Santiago Vidaurri, fue además a mediados del siglo
pasado, una fortaleza donde podía refugiarse o
atrincherarse con absoluta seguridad cuando las
peripecios de su accidentada vida de político y revolucionario se lo exigían.
En una misión de paz y de estudio empezamos,
pues, al paso tardo de nuestras cabalgaduras, a
escalar la vereda que sube a la cumbre, vereda que,
según nuestros guías, es la única practicable, pues
otra que solía usarse en tiempos antiguos, se halla
completamente perdida. La vereda que seguimos va
por el lado sur de la serranía y tan parada es, que
cuando llega a la mitad de la altura, que yo calculo
en unos quinientos metros, parece imposible escalar
la cumbre, pues mira el viajero casi encima de su
cabeza, los enormes acantilados que están arriba
y que no muestran indicio alguno de los sitios por
donde pueda ir el camino.
La vereda, sin embargo, al compás de nuestro
asombro, sigue avanzando y subiendo y tras de

penetrar en buenos trechos al costado mismo de la
roca, llega hasta la meseta. Ya arriba, al borde del
abismo, nos detenemos a explorar el amplio panorama. Hacia el suroeste se v.e en la lejanía la población de Candela, Estado de Coahuila, y a una distancia mayor todavía, pero al oriente, está Lampazos, como una pequeña mancha blanca en que descuella una torre diminuta en la punta norte de un
cerro, el cerro de Lampazos; circunstancia que dió
a la población uno de los antiguos nombres que tuvo
(Punta de Lampazos). Volviendo la vista al norte,
se despliega ante nuestra vista la extensa Mesa
cubierta de arboleda, de la que sobresalen un molino de viento y el techo de una capilla, que están
como a un kilómetro de distancia y que nos señalan
la meta final de nuestro viaje.
Tras de unos minutos de caminar llegamos a lo
que fue la antigua casa de la Hacienda de Cartujanos, hoy en decadencia y abandono, pero que
muestra haber sido algo soberbio por sus dimensiones, pues las casas, con su portal corrido, forman
como el cerco de los tres lados de una gran plaza,
menos por el sur que lo cierra una tapia. La capilla
de la hacienda está como a cien metros al oriente
y a ella nos encaminamos en seguida.
La capilla tuvo una campana, pero esa campana
y no está en su lugar, sino al pie y a un lado de
la entrada, como si se la hubiera bajado para evitar
que cayera desde la altura por el estado ruinoso
de las obras que la soportaban. Tiene grabada las
siguientes inscripciones. por un lado "Henry Me
Shane &amp; Co.-Baltimore, Md.-1881"; y por el
opuesto: "Patricio MHmo.-Pudenciana V. de Milmo.-1881 ".
Abrimos la puerta de la capilla a compás del
chirrido de un viejo candado y de unas mohosas
visagras y penetramos al interior, que antaño ha de
haber sido agradable y acogedor, pero que hoy se
halla en un estado de abandono que en algunos
años más se convertirá en completa ruina. El piso
es de tablas, muchas de ellas podridas, que ceden
peligrosamente a nuestros pasos. Y en igual estado
de decadencia están el techo, que a las claras demuestra no defiende por completo contra la lluvia,
el altar y algunos cuadros que cuelgan de las paredes.
A la derecha, el sitio correspondiente al brazo
del poniente de la cruz que hace la capilla, está
convertido en cripta, a la que se baja por un escalón; y en esa cripta hay cuatro sepulcros en otros
tantos nichos: el del Gral. Santiago Vidaurri, el de
su esposa (la señora Juana Vidaurri de Vidaurri),
el de Santiago Vidaurri Milmo y el de una señorita
O'Brien.
La tumba del Gral. Vidaurri tiene la siguiente
inscripción:
"EL Sr. GRAL. DON SANTIAGO VIDAURRI
FALLECIO
EN 8 DE JULIO DE
1867
A LA EDAD DE 58 AÑOS."
La tumba de la señora de Vidaurri tiene el
siguiente epitafio:
1865
EL 14 DE DICIEMBRE
A LAS 10. y 5 MINUTOS DE LA NOCHE
FALLECIO EN MONTERREY LA SEÑORA DÑA.
JUANA VIDAURRI DE VIDAURRI.
ALMA CRISTIANA NO LA OLVIDES EN LAS
ORACIONES. SE QUE VIVE MI REDENTOR Y
QUE HE DE RESUCITAR DE LA TIERRA EN EL
ULTIMO DIA ... Y EN ESTA MI CARNE VERE

ARMAS Y LETRAS -

Página 2

A MI DIOS ... A QUIEN HAN DE CONTEMPLAR
LOS OJOS MIOS, ESTA ES LA ESPERANZA QUE
EN MI PECHO TENGO DEPOSITADA-JOB. XIX.
DIJO JESUS: YO SOY LA RESURRECCION Y LA
VIDA: QUIEN CREE EN MI, AUNQUE HUBERE
MUERTO VIVIRA.-SAN JUAN, XI.
Las otras inscripciones funerarias son las siguientes:
SANTIAGO VIDAURRI MILMO
NACIDO
28 DE ENERO DE 1858
MURIO
25 DE MAYO DE 1882
R. l. P.
SARA MARIA MILMO O'BRIEN
NACIDA
11 DE NOVIEMBRE DE 1856
MURIO
22 DE MARZO DE 1884
R. l. P.
Al nombre de esta última se asocia un recuerdo
romántico. Nos dicen que habiendo venido a la
Mesa de Cartujanos a pasar una vacaciones con la
familia Milmo, le agradó tanto el lugar que pidió
la enterraran allí el día que muriera. Regresó de
su viaje y estando en Nuevo Laredo, falleció al
poco tiempo, por lo que su tío don Patricio Milmo,
recordando su deseo, llevó a depositar allí sus restos mortales.
La tumba de D. Santiago Vidaurri nos hace
pensar forzosamente en una serie de lugares comunes, pero que, más fuertes que nuestra repugnancia
a la vulgaridad, se aferran a nuestra mente. Y nos
quedamos considerando el triste final de una de
las vidas más agitadas, más activas y más esplendorosas que haye tenido gente alguna nacida en Nuevo León. Don Santiago Vidaurri de simple escribiente de oficina se convirtió en caudillo de la frontera
y árbitro por largos años de sus destinos. Tan poderoso fue que llegó a enfrentarse con el Presidente
Juárez, al que una vez hizo salir de huída de Monterrey. Se lanzó a la aventura del Imperio y fue
personaje destacadísimo al lado de Maximiliano;
pero la suerte le volvió la espalda y murió fusilado
al caer la ciudad de México en poder del Gral.
Porfirio Díaz; y traídos apresuradamente sus restos
a Monterrey por sus familiares, temerosos tal vez
de alguna profanación, vinieron al fin a descansar
en este apartado rincón de esta sierra casi inaccesible, donde muy pocos saben que están y más
pocos los que se acercan a visitar su tumba.
Después de permanecer en el lugar unas cuantas horas, emprendemos el viaje de regreso, esta vez
a pie, pues p,or temor a desbarrancamos dejamos
las cabalgaduras. Desbarrancando, según nos platica
el guía, murió bajando la cuesta a caballo Santiago
Milmo, uno de los sepultados en la cripta de la
capilla, salvándose milagrosamente de sufrir su
misma suerte una bonita mujer que llevaba en las
ancas de su cabalgadura, mujer que murió hace
poco en Lampazos, conocida con el nombre de "La
Paloma Azul", o nada más "La Paloma".
La cuesta en verdad es dura y difícil y para un
jinete que la haga cuesta abajo presenta a cada
paso un peligro. Si no fuera por un parapeto de
piedra que la bordea en casi toda su extensiónI el
viajero estaría en peligro constante de caer al abismo, pues como nos explica el guía. si no fuera por
esa cerca de piedra "la vereda se redumba".
Ya a. media cuesta, el Profesor Hernández, que
tiene la debilidad de andar buscando y recogiendo
(A la pág. 5)

John Maynard Keynes

L I B R
CORRESPONDENCIA PARTICULAR DE DN. SANTIAGO VIDAURRI, GOBERNADOR DE NUEVO
LEON ( 1855-1864) .-Prologada y anotada por el
Lic. Santiago Roel.-Monterrey, N. L., 1946.CCCL Aniversario de su fundación. Universidad de
Nuevo León.
A título de comentario transcribimos a continuación las palabras iniciales de esta obra:
PROPOSITO ED ITORIAL
La Universidad de Nuevo León inicia con este
volumen la publicación del archivo de correspondencia privada que perteneció a Don Santiago Vidaurri, Gobernador del Estado de Nuevo León a
partir del año de 1855, con diversas alternativas,
hasta la ocupación de la plaza de Monterrey por las
fuerzas francesas en el año de 1864. El material
fue seleccionado por el historiador Licenciado Santiago Roel, con la colaboración del desaparecido
señor Alberto Galván. Esta edición se ha hecho al
cuidado de la persona mencionada anteriormente,
en primer lugar, y con el patrocinio del Departamento de Acción Social de la propia Universidad.
La figura de Vidaurri cubre una época de la
historia de nuestro Estado, justamente aquélla en
que se deja sentir de manera decisiva la intervención del Norte de México en la vida nacional. Por
este título debe entrar a nuestra Historia Patria
como un fenómeno significativo y de grandes proyecciones al futuro, dejando a un lado su lamentable
y absurda determinación de pasarse a las filas del
llamado Imperio Mexicano.
El hombre de la frontera a mediados del siglo
pasado, con acusados rasgos castella11os, está representado a gran altura por Vidaurri y el grupo de
sus capitanes: Zuazua, Quiroga, Zaragoza, Aramberri, Escobedo. Gente campesina, endurecida en
la labranza y ágiles jinetes, cuya bravura no tiene
insolencia ni encierra provocación. Quizá-como
Vidaurri-señoreados por la codicia del poder. sólo
que a la manera antigua del hombre que posee la
tierra y el ganado, aferrado a las querencias del
terruño. Esto, y una gran incomprensión, explicable
por el mismo motivo, hacia la parte sur o indígena
de México, condujo a Vidaurri al choque con Juárez, que representaba la fórmula política y social
de la Nación. Algo que nunca quiso comprender
aquel caudillo fronterizo, para quien la Patria se
le comunicaba sólo en las estancias ganaderas Y en
el trato con sus leales.
No obstante la escena final del fusilamiento por
traidor tiene Vidaurri momentos en que su participación1 nacional es principalísima, sobre todo en el
movimiento liberal de _Ayutla y en la Guerra de Tres
Años. Y tal circunstancia, unida al hecho de ser
el promotor de muchos aspectos modernos de la
localidad regiomontana, hacen posible y necesaria
la tarea de rescatar su memoria de aquel fin dramático.
A este propósito y al más amplio de dar a conocer materiales históricos valiosos para reconstruir
la figura de los caudillos nacionales de la época,
pretende servir la publicación de este archivo de
correspondencia por la Universidad de Nuevo León.
Tenemos la seguridad de que será una valiosa contribución al estudio renovado de nuestra Historia
nacional y a la particular del Estado de Nuevo León.

ARTE PRECOLOMBINO DEL OCCIDENTE DE
MEXICO.-Secretaría de Educación Pública.-Marzo de 1946.
Fue hecho este volumen con motivo de la Exposición que realizó el Departamento de Bellas Artes
de la Secretaría de Educación Pública, reuniendo
importantísimo material artístico perteneciente a
las viejas culturas precolombinas que tuvieron su

Mauricio Valdés Villareal

asiento en los hoy Estados de Nayarit, Michoacán,
Guanajuato, Colima, Jalisco ... Un gran acierto de
elección, toda vez que esa región aparece por vez
primera a los ojos del gran público mostrando el
imponente sentido estético que sus probladores poseyeron; un gran acierto de ejecución, igualmente,
ya que se exhibieron gran número de piezas en
adecuadas condiciones de luz y colocación; un gran
acierto administrativo, por último, pues pudo disponerse elel material disperso en museos oficiales
y en varias colecciones particulares. No era para
menos que se hiciese al efecto este magnífico catálogo, que contiene textos de los especialistas Salvador Toscano, Rubín de la Borbolla y Paul Kirchhoff, y está ilustrado con un buen número de fotografías de las piezas exhibidas; si bien algunas
reproducciones dejar algo que desear, en lo general
su impresión es buena y llena los fines para que
fue hecha.

ENSAYOS CRITICOS SOBRE ARTE MEXICANO.
-EL PAlSAJISTA JOSE MARIA VELASCO.-Por
Juan de la Encina.-EI Colegio de México.-Primera
Edición.-México, 1943.
El destacado crítico de arte Juan de la Encina
que ya ha dado a la estampa otros interesantes estudios monográficos, ha escrito el presente ensayo
sobre la personalidad del acucioso paisajista mexicano José Maria Velasco, sin duda alguna el más
notable de los artistas mexicanos de la pasada
centuria.
Eugenio Landesio, pintor italiano, excelente
maestro de paisaje, fue el verdadero fundador de
ese encantador género de pintura que originó el
movimiento de los· artistas mexicanos a cultivar lo
que ahora se denomina el paisaje moderno en México. El pintor Velasco fue el más distinguido de sus
discípulos. Dice Juan de la Encina: "Los hados favorables quisieron que por aquellos años hubiera en
México algunos mozos artistas, entre los que descollaba Velasco, con los que el paisajismo comenzó
aquí con buena mano.
"¿C~eó escuela en México Landesio? Desde luego, lo que se dice escuela propia no. Enseñó a ver
y pintar paisajes. Eso fue todo. No se advierte rasgo
algun ode que se preocupara porque sus discíputos
imitaran sus obras. El predilecto, José María Velasco, poco le recuerda, y ese poco en sus obras primerizas."
En las obras de este notable paisajista se advierte una delicada sensibilidad y un adecuado y armonioso criterio sobre la interpretación del colorido.
El artista expresa en su obra la verdad. Una verdad
depurada severamente en su interior que resurta,
a la postre, como un genuino producto de su personalidad y de su talento. Los ojos del artista están
llenos del paisaje mexicano. Ellos le muestran ros
elementos sobre los que ha de descansar su pintura.
El modelo sirve de inspiración, de acicate, de estímulo para que surjan de su interior sus maravillosas
reservas.
Así, Velasco, poseído de ese don clarividente
produjo los más hermosos paisajes de su patria. El
Valle de México, la fuerza primitiva de la flora
mexicana, las rocas ásperas y macizas, la luminosidad radiante de los cielos en los que gravitan las
nubes, la tierra feraz y solitaria, las puestas de sol.
El presente estudio, enjundioso y acabado, es de
una gran utilidad para quienes estudian el curso de
la pintura mexicana moderna y constituye un auxiliar valioso para situar precisamente el lugar que
ocupó Velasco como pintor de primer orden, y un
documentado alarde de conocimientos necesarios
para comprender el delicado arte del paisaje
A. R. A.
ARMAS Y LETRAS -

Página 3

Hace algo más de un mes publicaron los diarios
la noticia de la muerte de John Maynard Keynes.
Para quienes se han iniciado en los estudios de Economía no es desconocido el nombre de este distinguido economista inglés.
John Maynard Keynes nació en Cambridge el
año de 1883. Se educó en Eton y en King's College
y, posteriormente, la Universidad Cambridge lo pudo contar entre su cuerpo de maestros.
Llegó a ocupar altos puestos dentro de la Administración inglesa. Cuando se firmó el Tratado de
Paz después de la guerra que se inició en 1914,
rep;esentó, en las conferencias que le precedieron,
a la Oficina del Tesoro. Llegó a formar parte de la
Junta de Gobernadores del Banco de Inglaterra. Presidió la comisión inglesa en la Conferencia de Bretton Woods y, en ella, defendió brillantemente lo
que se conoce con el nombre de Plan Keynes para
la formación de una Unión Internacional de Compensación. Presidió también la comisión inglesa que
gestionó el empréstito de' 3,750 millones de dólares
ante el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. Y, precisamente poco tiempo después de
haber vuelto de desempeñar esta misión, murió en
Inglaterra a la edad de 62 años. .
Sus escritos sobre Economía sqn numerosos, contándose, e·ntre ellos, innumerable cantidad de artícu;
los publicados en revistas de todo el mundo. Entre
sus obras más conocid¡3s y comentadas se encuentran el "Tratado de la Moneda" '(Treatise on Money) 1 su ''Teoría General de la Ocupación, Interés
y el Dinero" (General Teory or Employment, lnterest, and Money), y el estudio que se intitulé¡! "Cómo
Pagar la Guerra" (Hoy to Pay for the War).
Sus ideas han sido una aportación valiosísima
para el estudio de los grandes problemas económi~
cos de nuestro tiempo. Su influencia ha sido muy
considerable no sólo en las Universidades, sino también en los Gobiernos. Gran número de las teonas
de nuevo cuño tien~n su origel') en pensamiento. de
Keyner y, muchas más, son concepciones elementales y parciales de lo que este economista encua~
dra tan brillantemente.
Por su influenda, alguien lo calificó de inspirador de la política económica Roosveltiana del "Nue,vo Trato''., ya que no es difícil encontrar una gra~
similitud entre el camino tomado por ese Gobierno
y las ideas de este distinguido pensador. Si se recuerda la historia de la crisis económica que se. inició en 1929 y que culminó con la desocupación
involuntaria, en los Estados Unidos de Norteamérica, de veinte o treinta millones de hombres, la~
medidas dictadas durante la . Administración de
Roosevelt parece que encuentran su fundamentación teórica en los estudios monetarios del economista inglés.
Sus ideas sobre las crisis económicas dan orientaciones interesantísimas en relación a la Técnica
de la Banca Central, Administración Privada, Administración Pública, en general, y al e~tudio de la
Finanza Pública, en particular.
Además de sus profundos conocimientos de los
problemas económicos, fue un escritor. de estilp
brillante y claro. No es raro encontrar expresiones
elegantes y profundas salpicadas con un poco de
ese fino humorismo inglés. Y, junto a todo esto,
una sorprendente agilidad para el fel iz manejo de
la lengua inglesa.
Se ha dicho con acierto que, .para entender una
determinada época de la Historia, no basta con
estudiar los datos que se pueden obtener de las
obras disecadas en los museos. Es necesario comprender y vivir los problemas que gravitan sobre el
hombre de la época. Para ello no hay nada como
enterarse de las inquietudes de los grandes pensa. (A la pág. 5l
,

,

1

�LITERATURA
Continúa
SOR JUANA INES DE LA CRUZ

No obstante los constantes esfuerzos y eruditas
investigaciones realizadas por Ermilo Abreu Gómez,
Dorothy Schons, y otros menos notables en el estudio de nuestra literatura colonial del siglo XVII,
el análisis cierto sobre la época, la figura y la obra
de Sor Juana Inés de la Cruz está aún por escribirse.
Mucho han contribuído a la clarificación de la
época en que la poetisa vivió algunos trabajos meritísimos. Me refiero al escrito por el gran sorjuanista
antes aludido en "Ruta", número dos, de julio 5 de
1938.
Menciono también una obra escrita el siglo
XVII, "Diario de Sucesos Notables", de los PP. Robles y Guijo, cuyas ecuánimes notas cronológicas
ofrecen la clave inequívoca de las maleadas costumbres que privaban en aquella sociedad barroca, y
del relajamiento en que se movieron algunas de las
Ordenes religiosas, a pesar de los esfuerzos disciplinarios de ciertos mitrados y eclesiásticos de edificante vivir.
La señorita Dorothy Schons, de la Universidad
de Tejas, que ha invertido su vida en la investigación de la Literatura Española y singularmente en
los apasionantes temas de Juan Ruiz de Alarcón
y la Décima Musa, en su recomendable estudio opuscular "Sorne obscure points in the life or Sor Juana
Inés de la Cruz", publicado en noviembre de 1926,
espiga de algunas crónicas coetáneas a la época
en que nos ocupa algunos párrafos reveladores.
En 1644~ita-la Inquisición llamó la atención
del Gobierno virreinal en estos términos: " ... veemos de tres o cuatro años a esta parte en las causas
que han ocurrido, principalmente de religiosos, que
se haya comprehendido en este crimen mucho número de personas eclesiásticas y seculares . . . si a
este cáncer no se pone remedio . . . parece muy
dificultoso que después lo pueda tener ... si el Santo Oficio no lo remedia, la justicia seglar no parece
que ha de ser suficiente."
El biógrafo de don Francisco de Aguiar y Seixas, Arzobispo de México de 1682 a 1898, dice:
"... ponderaba (su Ilma.) que necessario era para
conservar la castidad el recato de la vista; encargaba que no se visitassen mugeres sin grave causa,
y aun entonces, quando era nocessaria la visita, no
se les había de mirar a la cara ... le oymos decir
algunas vezes que si supiera avian entrado algunas
mugeres en su casa, avia de mandar arrancar los
ladrillos que ellas avían pisado ..."
El director espiritual de la ilustre monja jerónima, Padre Antonio Núñez, varón de reconocida
gravedad y sapiencia, tenía este lema: "Con las
señoras gran cautela en los ojos, no dexarme tocar,
ni besar la mano, ni mirarlas al rostro, o trage, ni
visitar a ninguna ..." Y para no ser tentado, agrega: "Por las calles iba siempre con los ojos en el
suelo, de la misma manera estaba en las visitas .. .
Por evitar cualquier ocasión de que . .. le tocassen,
obesassen las manos ... las llevaba siempre cubiertas con el manteo."
Sor Juana Inés de la Cruz vivió en una época de
notorio relajamiento y a la vez de gran melindrería ... La licencia tremenda en que la sociedad vivía,
¿no queda comprendida en su verso: "Juntáis diablo,
carne y mundo"?
Através de toda su producción poética se recoge
la terrible antítesis de su tiempo.
Las informaciones biográficas y autobiográficas
de que hasta ahora disponemos nos permiten seguir
el curso de su vida, no faltando, por otro lado, ciertas lagunas o puntos obscuros controvertidos apasionadamente por los especialistas en la materia.

Sor Juana nació en la alquería de San Miguel
de Nepantla, a unos cincuenta ki lómetros de la
Metrópoli, el doce de noviembre de 1651 Pedro
Manuel de Asbaje, noble vizcaíno de mediana fortuna, e Isabel Ramírez, de ascendencia española,
fueron sus progenitores.
Precozmente manifestó Juana de Asbaje su viva
inteligencia y su amor al estudio. A los tres años
aprende a leer, a los cinco sabe escribir y contar,
y a los ocho pone de manifiesto sus dones poéticas
en una loa de motivo sacro. Sabe que en México
existe un Estudio (la Real y Pontificia Universidad),
donde se aprenden las ciencias y ruega a su madre
la envíe allá tocada de hábito masculino, para lograr
su empeño.
Antes de los diez años logra el codiciado anhelo.
y ávida de conocimientos emprende el estudio del
latín, que en una veintena de lecciones logra dominar, con el asombro de su preceptor, el bachiller
don Martín de Oliva, quien queda asombrado de la
capacidad adquisitiva de la niña.
Sor Juana, en importante documento autobiográfico, nos confiesa: "Desde que me rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y poderosa
la inclinación a las letras, que ni ajenas represiones,
que he tenido muchas, ni propias reflejas, que he
hecho no pocas, han bastado a que deje de seguir
ese natural impulso que Dios puso en mí . . ."
Su rara hermosura y sus espléndidos conocimientos pronto atraen la admiración de la corte virreinal. El Marqués de Mancera y doña Leonor de
Carrete, virreyes, la llamaron a los fastos palaciegos.
Deseosos los próceres de conocer la rara sapiencia
de Sor Juana, citaron a lo más selecto y alambicado
del saber colonial y en presencia de doctores, teólogos, matemáticos, escriturarios, humanistas y letrados de toda laya, la joven poetisa pudo replicar con
creces las graves cuestiones que de toda naturaleza
le fueron presentadas.
La corte virreinal reflejaba las costumbres galantes del reinado de Felipe IV. Allí lució Juana
Inés sus múltiples hechizos. Por tantas cualidades
nada extraño nos parece ahora que buena parte de
su obra poética tenga origen en ese mundo de gracias y discretees.
El notable polígrafo español, don Marcelino
Menéndez y Pelayo, cuya opinión nos ha parecido
siempre definitiva conviene en que "sin dar acceso
a ridículas invenciones románticas, ni forjar novela
alguna ofensiva a su decoro, difícil era que, en
tales condiciones, dejara de amar y ser amada mientras vivió en su siglo".
El 24 de febrero de 1f:/S9, profesa en el Convento de San Jerónimo, en donde. después de una
vida de rigurosa observancia, y de una constante
entrega al estudio, muere el 17 de abril de 1695
contagiada de maligna fiebre.
'
Su obra literaria, la más grandiosa de Nueva
España en el siglo XVII, se resiente un tanto del
gongorismo, corriente que causó pésimos estragos
en las letras de ese tiempo.
La producción poética de Sor Juana es de admirable variedad: sonetos, liras, silvas, redondillas.
décimas, romances; pero lo más quintaesenciado de
su poesía está en sus villancicos, en los que, como
expresa don Manuel Toussaint: "Sor Juana parece
cantar con voz de ángel".
Cuatro documentos en prosa nos han quedado
de ella: La Carta Athenagórica, la Respuesta a Sor
Filetea, y otros dos escritos más de índole devota.
Sobresale también por su obra teatral siguiendo
la huella de don Pedro Calderón de la Barca. "Los
empeños de una casa", "Amor es más laberinto"
los autos "El divino Narciso", "San Hermenegildo"
"El cetro de San José" y la Loa a la Concepción,
forman el cuadro de su producción dramática.
1

1

ARMAS Y LETRAS -

Página 4

Su obra se publicó periódicamente: el primer
tomo en Madrid, en 1689; el segundo en Sevilla,
en 1692, y el tercero y último en Madrid, en 1700.
muerta ya la Décima Musa.
La posteridad sigue dándole el primer puesto
entre los poetas del siglo XVI l.
Francisco M. Zertuche

Pedro Henríquez Ureña
(De la 1ª pág.)
telectuales que produjo nuestra patria, figuraba en
primera línea Pedro Henríquez Ureña, junto con
su hermano Max, recientemente llegados de su patria, Santo Domingo. Fueron compañeros de los que
luego habían de ser los líderes de nuestra vida
intelectual: Antonio Caso, Alfonso Reyes, Alfonso
Cravioto, José Vasconcelos, Martín Luis Guzmán,
Ricardo Gómez Robelo y otros muchos, a los que
pronto se unieron los sobrevivientes de las antiguas
lides, que vivían en un anhelo de constante renovación, como Enrique González Martínez y Jesús
Urueta, cuyos cerebros bebieron de alguna manera
las aguas de la fuente de la Eterna Juventud.
Pedro Henríquez Ureña fue no una unidad sino
uno de los principales adalides de aquel movimiento
único en nuestra historia. Si otros de aquellos jóvenes representaban el ansia de un pensamiento nuevo, o de una Estética más atrevida o más perfecta,
Henríquez Ureña fue el representativo de la honradez intelectual, de la seriedad en el trabajo, de la
perseverancia en los altos propósitos, de la visión
amplia que abarca no un país sino todos los países
y toda la vida del Universo.
Estudioso, tenaz y maravillosamente dotado,
Henríquez Ureña se hizo, con los años, de una
cultura universal, en la que nada ni nadie era extraño. Y si tras de vivir en México se fue a los Estados
Unidos, en donde tanto se distinguió como maestro
de las Universidades de Minnesota y de Harvard, y
si luego pasó a vivir definitivamente a la República
Argentina, entre cuya juventud y en cuyas Universi dades de la Plata y Buenos Aires hizo papel tan
brillante, no por eso se dedicó a vivir para un solo
país, sino que la universalidad de su pensamiento
se afirmó y fue como una antena que no cesaba de
vibrar con las inquietudes que le venían de todos
los rumbos de la rosa de los vientos.
Pero en medio de aquella universalidad tuvieron
siempre preeminencia dos inquietudes y dos cariños:
el de su patria de origen y el de México, donde
había vivido los años apasionados y rutilantes de su
mocedad, de los que el hombre nunca se olvida.
Henríquez Ureña no era fogoso orador ni escritor muy brillante, pero en justeza de pensamiento,
en riqueza informativa y en pureza de dicción es
inigualable. Y descollaba principalmente como
maestro en la clase y en la conversación. Su plática
era una cátedra perpetua, en que, con suavidad,
con discreción, con un tacto exquisito iba haciendo
siembra perpetua de lo que tanto aÍmacenaba de
sabiduría. Repetía así la historia de los grandes
maestros de la antigua Grecia.
México le debe mucho. Además de su influencia indudable entre los jóvenes compañeros suyos
que luego han sido los maestros de nuestra intelectualidad, contribuyó con Nicolás Rangel y Luis G.
Urbina en la preparación de uno de los monumentos
de nuestra literatura, la "Antología del Centenario"
(1910), Y es autor de uno de los más penetrantes
estudios que se han hecho, antes de los días de
~nto~io Castro Leal, de uno de los más insignes
ingenios mexicanos, don Juan Ruiz de Alarcón. Y
de paso en este estudio definió como ninguno lo
ha hecho, las características de la literatura del
pensamiento Y de la sensibilidad mexicanos. '
Pedro Hen~~quez Ureña es merecedor, como muy
poc~S, del canno Y del reconocimiento de nuestra
patria.
H. G.

Impresiones de un Viaje ...
(De la pág. 2)
fósiles por donde quiera que camina, se ensarza en
una conversación con el guía, y éste le informa que
ha trabajado en Anáhuac, población cercana, y que
una vez en el lecho de un río, al escarbar encontraron unos huesos.
- ¿De qué animal? pregunta el Profesor.
-De ningún animal, eran de cristiano, pero muy
grandes, mire, había una mue lota así (y hace con
la mano una ademán como indicando treinta o cuarenta centímetros).
-Eran de animal, insiste el Profesor, tal vez
de mastodonte.
-No, eran de cristiano, insiste el guía, y uno
de ellos me lo compró en 25 pesos el Dr. Canina.
- ¿Quién? le interrogué.
-El Dr. Canina, contestó rápido. Y entonces
el Prof. Hernández me dijo por lo bajo que se trataba del Dr. Dante Decanini.
Y en estas pláticas, pero todos ya desperdigados
y cansados, fuimos llegando al pie de la cuesta donde nos esperaba Don Leopoldo y en seguida iniciamos el viaje hacia Lampazos.
CAPITULO 11
POR LAS CALLES DE LAMPAZOS

Disfrutando del aire agradeble de la mañana,
recorrimos las calles de Lampazos, ansiosos de curiosear, pero no sin que nos moleste un poco la
incomodidad de sentirnos blanco de muchas miradas
de gente que no vemos. Nos hallamos en un pueblo
no acostumbrado a mirar a los viajeros con la indiferencia que lo hacen en las grandes ciudades, aun
cuando, justo es decirlo, sin los ojos de avidez y de
codicia con que en otros lugares asechan al turista
sin más mira que la de ver el mayor provecho que
pueden sacarle.
La mañana está tibia y la ciudad quieta, y así
llegamos a un parque, el Parque Cuauhtémoc, sombreado por una frondosa arboleda y animado por el
agradable correr de un arroyo. De alguna casa cercana llegan las notas alegres de un piano. Esta música, discreta por la distancia, la temperatura, la
vegetación, la quietud ambiente, nos hacen sentir
el agrado del medio ambiente en aquel parque
semiabandonado que nos recuerda otros semejantes, también como él, sitios encantadores: una plaza
que hemos visto en Arteaga, cerca de Saltillo y
principalmente un Parque de Ciudad Victoria, el
Parque Méndez, que ojalá se conserve eternamente
como lo conocimos hace años, sin que se le ocurra
hermosearlo a algún Alcalde de esos que sólo saben
estropear la naturaleza sin embellecerla.
Discurriendo por las calles de esta simpática población, repasamos las lápidas que exornan algunas
de las antiguas casas ligadas por el recuerdo a la
memoria de algún ciudadano ilustre; al lado sur de
la iglesia, hay una inscripción que tiene el privilegio
de conmovernos y dice así: "En esta casa habitó el
Capitán Juan Ignacio Ramón.-Fue aprehendido con
Hidalgo en Saján y fusilado en Chihuahua el 16 de
julio de 1811.-1810-1910."
En contraesquina hay otra casa que tiene la siguiente inscripción: "En esta casa nació el día 3
le julio de 1879 el Gral. Antonio l. Villarreal, intelectual, idealista, funcionario intachable, prócer de
la Revolución Mexicana."
A poco menos de media cuadra de esta casa
hacia el oriente, acera del lado sur, hay otra mar~
cada con el número 19, que tiene esta inscripción:
"En esta casa habitó el Gral. Juan Zuazua héroe
de la guerra americana y de Reforma."
·
A una cuadra hacia el poniente, en contraesquina de la plaza, hay otra casa que lleva esta lápida:
"En esta casa nació el 17 de abril de 1839 el Gral.
don Francisco Naranjo, héroe de la Reforma y Querétaro."

El Gral. Naranjo fue el padre de nuestro amigo,
el historiador don Leopoldo Naranjo, quien nos informa que la partida de nacimiento de su padre,
reza que nació el 19 de abril, pero que se trata de
un error, pues el día exacto de su nacimiento fue
el 17.
Saliendo de la Plaza Principal, llamada Parque
Juárez, por la calle que pasa fre'nte a su costado
sur, acera norte, hay otra inscripción que indica
que allí nació el Lic. Nemesio García Naranjo. Siguiendo por la misma calle hacia el poniente, y
cruzando la que lleva por nombre Antonio l. Villarreal, está otra casa de la acera poniente, donde nos
dice don Leopoldo Naranjo que fa lta una inscripción que indique que allí nació el Gral. Santiago
Vidaurri. La lápida no se ha puesto seguramente
ni por ignorancia ni por olvido, sino por el temor
de nuestros gobiernos para reconocer ningún mérito a personas condenadas a eterno aniquilamiento
por sus yerros políticos.
En el Parque Juárez, lado norte, hay una estatua
del Presidente Juárez que nos informa el señor
Naranjo es réplica en todos sus detalles de un monumento igual que se levantó en el pueblo de San
Pablo de Guelatao, con motivo de las fiestas del
Centenario de Juárez el año de 1906. Nos dice que
el tamaño del monumento es el mismo, igual su
base, la cual fue construída por el mismo constructor del monumento de Guelatao, el que, según una
inscripción puesta en el la, se llamó Pedro Cabra!.
En el lado opuesto de este monumento hay un
obelisco de granito de altura como de cuatro metros, erigido por la ciudad de Lampazos en memoria
de sus hombres ilustres. Tiene inscrito en un lado
varios de los diversos nombres que ha tenido la
población desde el de Misión de Santa María de
los Dolores que data de 1698 al de Lampazos de
Naranjo, de 1877.
·
Tiene también una lista de personas ilustres encabezadas por el nombre de su fundador: Fray Diego
de Salazar, franciscano, quien fundó la misión que
dió origen a la población el 12 de noviembre de
1698. La lista de personas comprende benefactores.
intelectuales, educadores, periodistas, pintores, poetas, historiadores, tribunos y músicos, y finalmente,
una lista de guerreros divididos por épocas o sea,
la guerra de Independencia, la de Reforma, la de
Intervención y la Revolución. En este monumento
sí figura en la época de la Reforma, el nombre de
don Santiago Vidaurri, juntamente con el del Gral.
Juan Zuazua, su entrañable amigo.
Entre los benefactores, figura en primer lugar
el del Capitán José Andrés de Sobrevilla, en cuya
casa que está también frente a la Plaza Juárez
lado oeste, un vasto edificio de dos pisos; tambié~
dice el señor Naranjo falta una inscripción, pues
el Capitán Sobrevilla fue hombre positivamente
eminente. Fue diputado por Lampazos al primer
Congreso Constituyente de Nuevo León, y además
de hombre de negocios afortunado y valiente, un
verdadero benefactor de su ciudad, pues por muchos años sostuvo de su peculio, en la misma casa
en que habitaba, una Escuela de Artes y Oficios
la primera que haya habido en el Estado de Nuev~
León.
CAPITULO 111

Según nos platica don Leopoldo, al fallecimiento
del Gral. Zaragoza en la ciudad de Puebla, sus
restos fueron sepultados en dicha población y para
ello se le vistió la misma levita que usó para dirigir
la batalla del 5 de Mayo, pero en la época del
Presidente Juárez se acordó trasladar sus restos a
la ciudad de México, al Panteón de San Fernando,
y así se hizo. A las ceremonias efectuadas para
recibir los restos y darles nueva sepultura, no pudo
asistir el Presidente Juárez, pero lo hizo en su
nombre el entonces Gobernador del Distrito Federal, Lic. Juan José Saz, uno de los personajes más
destacados, más pintorescos y más radicales de la
política mexicana. Al cambiar los restos de la urna
en que venían, a la urna en que iban a ser definitiva':1ente colocados, en medio del asombro general,
el Lic. Saz arrancó un botón a la levita que vestían
los restos del héroe y lo guardó cuidadosamente.
El Lic. Saz guardó siempre ese botón como
reliquia y a su fallecimiento quedó en poder de su
esposa, la señora Luciana A. de Saz.
En el año de 1884, la familia Saz vivía en México
en el Callejón de Santa Clara número 1O, y el número 9 lo ocupaba la familia del Gral. Francisco
Naranjo, a la sazón Ministro de Guarra en el Gabinete del Gral. Porfirio Díaz. El 4 de octubre de
dicho año de 188í, con ocasión del natalicio de don
Francisco Naranjo, la viuda del Lic. Saz le regaló
el botón de nuestra historia, colocado en una pequeña tarjeta y atado con un listón tricolor, hallándose
e_n la actualidad en el mismo estado. La tarjeta
tiene esta leyenda: "Este botón era de la levita que
el Gral. Zaragoza tenía en la batalla del 5 de mayo
de 1862.-Con esta misma levita fue sepultado y
al ser trasladados sus restos por el Gobernador del
Distrito Federal, Lic. Juan José Saz, del nicho en
que estaba al sepulcro en que hasta hoy está1 fue
recogido por dicho señor este bot6n que él y su
familia conservaban como un recuerdo de este benemé~ito de la Patria. Hoy lo cede a su apreciable
amigo, el Gral. Naranjo, su queridísima amiga:
LUCIANA A. DE SAZ."
:asando, los años murió el Gral. Naranjo y el
boton ~~edo en manos de su esposa, quien lo regaló
a su h1¡0 Leopoldo, según una carta que éste nos
muestra y que dice lo siguiente: "Sal tillo Coah
Julio 30 de 1910.-Sr. don Leopodo Naranj~.-Pre·~
sente.-Muy querido hijo Leopoldo:- Contesto tu
carta ~e fecha ~ del presente en que me ruegas te
obsequie el boton de la levita del Gral. Zaragoza
que portaba este héroe de la Patria en la memorable
b.atalla del 5 de Mayo de 1862.-Esta reliquia histórica la conservaba como mi más preciosa alhaja
por tener para mí el, doble mérito de ser un obsequi~
de :u padre ademas de lo que significa para un
n:iexica~o poseer este valioso souvenir de una Gloria Nacional. Teniendo la seguridad que sabrás conservar esta prenda, no vacilo en donártela, pudiendo
agregar que es un recuerdo más de tu madre que te
adora.-Dolores G. Vda de Naranjo."
. Muchos _son los papeles, documentos, retratos y
ob¡etos de importancia histórica que guarda en su
pod~r don Leopoldo Naranjo, entre los primeros, la
nutrida correspondencia y los despachos y papeles
secretos de su padre el Gral. don Francisco Naranjo·
pero hablar de todo ello sería muy largo y ya 1~
haremos en otra ocasión.

UNA RELIQUIA

Platicando con don Leopoldo Naranjo en su
biblioteca rodeado de libros, de papeles y de retratos
antiguos, rueda la conversación sobre tópicos diversos, y así nos enteramos de que la familia Naranjo
posee una reliquia histórica: un botón de la levita
que usó el Gral. Ignacio Zaragoza durante la batalla
del 5 de Mayo.
El botón está ahora en poder de la señora Emma
Naranjo de_ ~uazua, hija de don Leopoldo Naranjo
y la autent1c1dad de la reliquia está perfectamente
comprobada.
ARMAS Y LETRAS -

Página 5

John Maynard Keynes
(De la pág. 3)
dores que viviere~ en ella. Por lo que, quien pret~nda hacr un analisis de este momento trágico que
vive la humanidad, deberá volver la vista a los escritos de Keynes.
Si algún día los hombres llegan a rendir tributo
a la memoria de quienes se empeñaron en estudiar
las convulsiones de la sociedad para tratar de curar
sus males, deberán recordar el nombre de John
Maynard Keynes.

�6]3iblioteca Universitaria
DEPENDIENTE DEL DEPARTAMENTO
DE ACCION SOCIAL

Se ha~ recibido reguiarrr:ente los periódi~os capitalinos E_xcé~-,
S·1or Universal El Popular, El Nacional; los locales, El Porvenir,_ '·
' El Tiempo
' y El Sol; los cubanos A,erta Y E¡ D'iario
· de la Mar·na
Norte,
'
SOLICITAMOS CANJE - SOLICITAMOS PERMUTA - EXCHANGE
IS REQUIREO - ON DEMANDE L'EXCHANGE.
0

. . . , en la nueva i·uventud a la cual resulta
a d qu1s1c1on
'
b .
impracticable proponer como fórmulas. de . tra

ªJº

nacional escuetamente la técnica, la c~enc1a o un
código moral de buenas familias. Vendran estas cosas por añadidura, cuando primeramen'.e hayamos
puesto al hombre mexicano en su propio tema de

RECEPCION BIBUOGRAFICA
MAYO -

Revista de Estudios Jurídicos, Políticos y Sociales, _pubríca~a por
la Fac. de Derecho y Ciencias Políticas de San Franmc_o Javier oe
·
A"no VI¡ ' nu'm. 14' Die . de 45. - Atenea,
ehuquisaca,
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. revista ,..mensual
· · - letras y arte, publicada por la Universidad
de
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h --encepde ciencia~,
·, 'Ch'ile) A~o XXI 11 núm 249 marzo de 4o. - Bo em1a, por
c1on ,
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'
c
it
el c~ltívo del aríe; Año IV, núm. 42, mayo del "6. - El onsu or
Bibliográfico, publicación mensual de la Librería M. Gar~ía Purón
y Hermanos. • Oraí Hygiene, edición latinoamericana, ma¡o. del 46.
Letras de México; vol. V, núm. 122, abril de'. ,46. - Archivos del
Instituto de Cardiología de México; año XVI num. 1, marzo del 46.
La Escuela de Medicina Trop:cal de Puerto Rico, por e! Dr. P.
Morales Otero. • La Voz de Londres, nú~s. cor'.espond 1entes al
· · de 1946. - Traba1·0 y Prev1s1ón Social, tomo XVII,
mes de 1un10
núm. 96, ~Pero del 46. , - Tribun3 Israel ita, t-rgano _mensual. de_ la
Bene· Ben'thé, vol · XXXI 11 1 abril del 46. - Hoy, revistaThcap1talma,
u ·ted
núm;. correspondientes aI mes de mayo da- 1946. e_ n_i
States Quarterly Book List, vol. 2, núm. 1, marzo del 46: - Univers:dad
Católica Boliviana (Medellín, Colombia), vol. XII, num. _43, octubre y noviembre del 45. - Archivos Cubanos de Cancerolog1a, órgano
oficial del Instituto de Raclium; vol. IV, núms. 10, 11 Y 12, octubre
y diciembre del 45. - Cauce, órgano mensual_ de la. F: E. P., del
I erar1·0 ,· nu'm. 5, marzo del 46. • Revista, Jurid1ca VeracruGrupo L·t
zana; tomo 5, núm. 1, marzo del 46. - Jroa; num. 30, marzo. ?el
46. • Baluarte, órgano del Comité de Def~nsa de ia_ Revoluc1on,
año 111, núm. 22, marzo del 46. - !res, órgan~ del Instituto Revolu•
cionario de Estudioh Sociales, núm. 14, mayo del 46. - , ~oletín del
Instituto de Química de la Universidad Autónoma de M:x1co; a.o 1,
núm. 1, diciembre del 45. - Revista de l_a H~bana, nums. c?rrespondientes al mes, año IV, del 46. - Bohemia, nums. correspondientes
al mes de mayo del 46. - Hoy, revista capit~lina, maio del 4~. • La
NuevaEspaña, semanario republicano independiente; Ano 111, num. 25,
mayo del 4ó.• Letras de México, año X, núm. 12?,. febrero. del 46.
Revista de Arqueología, órgano oficial de la Com1s1ón Nacional de
arqueología de la Habana, Año 1, núm. 1, e,,ero _de_l 46. - ~ol_etb
de Información de la Unión de Repúblicas Socialistas _Sov1ét1cas,
núms. correspondientes al mes de mayo de 1946. - Revista de la
Universidad de cauca, Colombia, núm. VIII, enero Y feb:ero del _¿6·
Monterery, revista mensual de cultura, educaci:Sn . e ~nformac1on;
año 11, núm. 20, tebrc;o del 46. - El Farol, publ1cac1ón mensual
de Petroleum Corporation de Caracas, núm. LXXXI, febrero d_el 46.
revista Javeriana Tomo XXV, núm. 122, marzo de 46. • Tiempo,
semanario de la' vida y la verdad, vol. IX, núms. correspondientes
al mes de mayo de 1946. - Banco de México, S. A, Vigésimocuarta
Asamblea General Ordinaria de Accionistas. - Stanford Medica! Bulletin, vol. IV, núm. 1, febrero de 46. - Vida, revista de orientación,
af,o IX, núm. 144, mayo de 46. - Revista de Estadística, vol. IX,
núm. 41 abril d~ 46. - Archivo Médico Mexicano, año IV, núm. _3,
marzo del 46. - La Voz Farmacéutica, revista peruana de farmacia,
auímica, industria y comercio, año 1, núm. l, marzo del 46. - La
literatura Internacional, año IV, núm. 12, mayo del 46. • Mañana,
revista capitalina, núms. correspondientes al mes de mayo del 46.
Bulletin de Lifal del Instituto Francais de Amerique Latine, núm.
15, abril del 46'. - Nutrición, edición en castellano de Nutriti~n
Reviews, vol. IV, núm. 2, abril del 46. - España Nueva, semanar,o
1epublicano independiente, año 11, núm. 24, mayo de 46. - La
Nueva Democracia; vol. 26, núm. 10, diciembre ce 45. • Hidalgo,
revista de informacién mensual, año IV, núm. 47, abril de 46. - Boletín del Archivo General de la Nación, Caracas, Venezuela; núm. 129
• y 130, julio y agosto del 45. - Revue du Paludisme, núm. 24 ,marzo
de ~6. - Todo, revista capitalina, núms. correspondientes al mes de
mayo de 1946. - Boletín de la Unión Panamericana. vol. LXXX, nún,.
5, marzo del 46. - Toe Americas a Quarterly Review of lnter-American Cultura History, vol. 11, núm. 4, abril de 46. - Letras del Ecuador;
núm IX diciembre de 45. - Revista Rotaría, tomo XXVI, núm. 5,
may~ d; 46. - Gaceta Médica de México, órgano de la Academia
Nacional de Medicina, tomo LXXV, núm. 6, diciembre de 45. • Boletín, pubi icación mensual de la Comisión Panamericana de Cooperación lntermunicipal; año VII, núm. 4, abril de 46. - Boletín Bibliográfico de la Universidad de Cuenca, Ecuador, núm. l, diciembre
de 46. - Tricolor pensamiento y acción de México; año 11, núm. 17,
abril de 46. - Reivindicación, órgano quincenal del Comité Ejecutivo
Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
año 111, núm. 40, abril del 46. - Revista de Revistas, año XXXVII,
núm. 1873, mayo del 46. - Quarterly Revie-11, vol. LII, núm. 13,
febrero de 46. - Copia, publicación de la Sociedad Panarr,ericana
de Quito, Ecuador, marzo y abril de 46. • Todo, núm. 661, mayo
de 46.
LIBROS RECIBIDOS

La Seguridad Social en el Plan Beveringe, de José M. y San
Martín.
Donación de la Editorial Botas: Henri Barbusse, de Jesé Mancisidor. - La Mujer a Través de los Siglos, de J. cantú Corro. - Feliciano Cumple Medio Siglo, de Federico Sodi. - Ulises Criollo, de
José Vasconcelos. - Código de Procedimientos Penales para el Distritc
y Territorios Federales Comentado. - La Amada Inmóvil, de Amado
Nervo. - Plrnitud, de Amado Nervo. - La Selva Encantada, de Alba
Sandriz. - Historia del Pensamiento Filosófico, de Diódoro Cobo.• L~
Vía de Apremio, La Legitimación en la Causa, La Acción Oblicua y
Cuesi iones Procesales Diversas, de Eduardo Pallares. - Breve Historia
de México, de Alfonso Teja Zabre.
Donación de la Editorial Centauro: Sexo, Genio y Figura; El Cómo
y el Porqué de ia Herencia, de José Luis de la Loma.
Donación de la Editorial Uteha: Genética General y Aplicada.•
Bibliotecz de Autores Cubanos: La Polímica Filosófica, de José de
la Luz y Caballero y otros.
Libros donados a la Biblioteca Universitaria por el señor Miguel
M. Tromer, exdirector de la Escuela de Teatro, dependiente de la
Universidad: La Penseé de Saint Paul, por Jacques Maretaen. - Varouna, por Julien Green. - A Travers le Désaste, de Jacques Maretaen.•
L'H~oire Mervulleuse de la Lousiane Francaise, de Regene HumbertRobcrt. - L~ Roi des Belges A-T-11 Trahi?, de Robert Goffin. - Francé
été 1940, d~ ,l,,ndré Morize. - Democratie Beurre et Canons de Robert
de Saint Jean.
La Biblioteca Universitaria, agradece al señor Dr. Amoldo R.
Olivares de esta ciudad, la donación de 75 entregas opusculares de
la obra del Maestro Justo Sierra, México, su Evolución Social, editada
por J. Balle:scá y Cía.

--........"\

vida y de cultura.
.
Otro resultado que ya se puede aprecia~ para
este momento es la caducidad de ciertos . d_1 l_emas
El día nueve de los corrientes el Departamento de Acción Soc:a1
-'e
Universitaria patrocinó en el Aula Magna Fray Servand_0 Te·esa
'
Mier un Recital Poético ofrecido por la no•able recitadora afro•
antillana señorita Dominga de la Cr~_z.
, olkl6EI acto fue muy concurrido, hab1endose declamad~ poesia f
rica de poetas puertorriqueños y de otros valores americanos.

~

de la conciencia mexicana: militarismo

c1vil1sm~;

partido liberal y clericalismo, _más _otros ismos d~nvados de la contienda revolucionaria; pero e~peci~lmente esa polémica atrasada entre los motivos indígen;s e hispanistas. A este propósito vale la_ pena·

PROGRAMA:
-Ay, ay, ay, de la negra grifa, Juiiil de Burgos.
-De Viaje, José Santos Chocano.
-La luna durmió conmigo, Luis :.lorens Torres.
-La balada de Simón Caraballo, Nicolás Guillén.
-Lagarto verde, Luis Palés Matos.
-Su crimen Manuel Mirassou.
-Blasa no ~a al Cabildo, Rafael Sanabria.
--Candombe, Ll1is Palés Matos.
-La Macorina, Alfonso Camín.
-Frivolidad, Clara Lair.
-Vendimia, Angel Lázaro.
-La Canción de las Antillas.
El catorce de los corrientes los estudiantes del segundo año dal
Bachillerato de Ciencias Sociales de la Escuelil Diurna de Ba:hilleres
de :a Universidad ofrecieron a les Profesores de su Grupo una cena
en el restaurant Parthen6n. Fue invitado al ágape el Director del
Plantel, Lic. Bernardo L. Flore;. Algunos estudiantes hicieron. uso_ de
la palabra, contestando al ofrecimiento el titular ~e la lnst1t~ció1.
Al acto fue invitado el poeta español Pedro Garf1as, Secretario del
Departamento de Acción Social Universitaria, quien declamó algunas
de sus brillantes compcsicior,es poéticas.

decir que el indígena, con su mera pr~senc1a, ha
protegido a México más de lo que lo hu~1eran hecho
gobiernos de inspiración colonial, del tipo ~ue_ fracasó a raíz de la Independencia. Conste, as1 mismo,
que España está más cerca de nosot~os que n~nca,
y eso en la medida en que so_m~s

n:~s

espontanees

y menos conscientes de una 1m1tac1on formal.
A manera de compromiso entre ambos extremos se ha insinuado una fórmula de inspiración de
la cultura mexicana en· el mestizaje.

Pero

esta

expresión vaga y que se refiera a una realidad ~ovediza no es capaz de sintetizar la riqueza

Y varie-

dad d~ matices que se ocultan en el fenómeno que
superficialmente indica. Más que de un tipo raciat
único se trata de una novedad social y espiritual
que ;e está produciendo en gran escala en todo et

La Federación de Estudiantes Universitarios ofreció el 15 de
los corrientes, Día del Maestro, una espléndida cena a todos los
Catedráticos de la Universidad en los espaciosos y ventilados corredores de nuestra Casa de Estudios.
El señor Alfredo González, que fuera Presidente de la Federación
de Estudiantes Socialistas, fungió como Maestro de Ceremonias; el
Presidente de la nueva organización estudiantil, señor Juan Serna
Sánchez, ofreció el ágape. Contestaron el discurso el señor Licenciado
Eluardo Livas, Secretario General del Gobierno del Estado, el sef.cr
Rector de la Universidad, Doctor don Enrique C. Livas Y el señor
Doctor Amulfo Treviño Garza.
Los estudiantes patentizaron a los Maestros universitarios ~u
profundo agradecimiento por su vehemente y constante misión al
frente de la educación superior.

país, sólo que los más notorios ejemplares de _esa

El dfa diecisiete del que corre algunos intelectuales de la ciud3d
de Saltillo, Coahuila, invitaron al distinguido poeta español don
Pedro Garfias a presentar un Recital Poético en el Salón "Manuel
Acuña".
El poeta Garfias declamó poemas de Manuel y Antonio Machado,
Juan Ramón Ximénez, Federico García Lorga, Ramón López Velard~,
Manuel José Othón; y de los poetas saltillenses Jesús Flores Aguirre,
Héctor González Morales y Lorenzo Luna Curie!. El lucido acto
terminó con la declamación de poesías del propio poeta Garfias.

ción de inferioridad va cediendo a un estado de áni-

El jueves treinta del presente la Escuela Preparatoria y Técnica
"Alvaro Obregón", que dirige el señor Ingeniero Ernesto Villarreal
Pantoja, radió a través de los estudios radiofónicos de XEFB local
una trasmisión destinada a celebrar el fin de cursos escolares.

tendencia son los individuos de condición mestiza;
pero no están excluídos del fenómeno los de ascendencia blanca o indígena.
Lo más interesante de este proceso de precipitación y desplazamientos sociales está, a mi ver,
en el hecho de que su influencia se advierte como
una mayor proximidad de México consigo mismo. Por
todos lados se observa una nueva conciencia nacionat
más alerta, viva y audaz. Aquella deprimente sensa-

mo más seguro de sí mismo, combativo y sereno.

Y

entre las cosas que puede traer este cambio espiritual no será la de menor importancia, la estructuración de una nueva manera de ver a las cosas

y

al hombre mexicanos.

Y es

allá a donde vamos con la misión que le

toca desempeñar a una nueva generación. Es necesario comprender que está a punto de derrumbarsetodo un estilo de la conciencia nacional. por el

PROGRAMA:

empuje ascendente de hábitos, gestos y actitudes,

!.-Danzas, de Manuel M. Ponce, piano por el Maestro Josemar!a
Luján, Jefe de la Sección de Cultura Musical del DASU. - 11.-La
Escuela Preparatoria y Técnica "Alvaro Obregón", disertación por el
señor Ingeniero Ernesto Villarreal Pantoja, Director del Plantel. 111.-Danza;, de Velino M. Preza, piano por el Maestro Josemaría
Luján. - IV.-La misión del estudiante frente a los problemas de la
Escuela, disertación por el estudiante del Plantel señor Víctor Villarreal. - V.-Presencia de Martí en México, por el señor Profesor
Alfonso Reyes Aurrecoechea, Catedrático de la Escuela. - VI.-Antologia Poética declamada por la señorita Arcelia González Robledo,
de la Universidid de Nuevo León: Al Mariposas, y Bl Ondas muertas,
de Manuel Gutiérrez Nájera. - VI !.-Danzas, de Ernesto Elorduy.

que se vienen abriendo paso cada vez con mayor
aplomo y confianza de sí mismos. Entre otras señales indicativas de lo _que ocurre, está la transformación de la provincia mexicana. No una, sino diez
o quince ciudades de la República han asumido la
responsabilidad de su propia vida espiritual y material, como llegadas a la mayoría de edad; y

todo

el país está cruzado por cordilleras de organizaciones nacionales que han elevado el tono de comu-

El señor Carlos Villegas Garcla, corresponsal de las publicaciones
univensitarias de nuestra Casa de Estudios en la Capital, ha sido
designado recientemente Profesor de Historia del Arte en México,
en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, cátedra que desempeñó
anteriormente el licenciado Salvador Toscano.

nidades anteriormente aisladas y remisas a participar en la vida colectiva. La ciudad de México, que
antes se sentía provincia del mundo, preside ahora·
con recursos mentales de Capital una vida más.
rápida, intensa y enérgica de todo el país. Se per-

Nueva Generación
(De la

ta, a

l~

cibe un sentimiento nacional que se confía a su
propio instinto y crea obra mexicana sin pedir inspiración a los materiales acumulados por la tradi-

pág.)

ción cultural y política.

cuya altura de oportunidad quedará medida

Hará falta imaginación, intenso trabajo inven-

nuestra inteligencia y capacidad como ejecutores

tivo y no sólo reproductor de cosas muertas, obras.

de una promesa histórica.

humanas de recreación de la herencia cultural: len-

Esta circunstancia hace imposible que se reproduzca un tipo de sucesión como la habida entre los
jóvenes que sucedieron a la Reforma y se incorporaron a la paz del Porfirismo.
en cuenta que la

Y

más aún si se toma

revolución mexicana puso en

guaje, documentos históricos, artes

y

ciencias.

En

la más modesta porción de la realidad' mexicana hay
una tarea por cumplir. Está señatada• de antemano
por el avance de la vida instintiva y consiste ell
salir al encuentro de cada paso de aquella, con una

libertad una inmensa energía al aniquilar aquel en-

provisión de energía espirituat que traze y edifi-

sayo de cultura cosmopolita, de franca represión

que para el hombre, librándole de caer en la con-

a lo indígena. La espontaneidad de movimientos y

dición de un hormiguero cómodo y fuestiaJ, Q , ~uizá

la intensidad imaginativa que provocó quedará como

incómodo pero también estúpklltll..

ARMAS Y LETRAS -

Página 6

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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