<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="17249" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/17249?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:15:07-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15280">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17249/ARMAS_Y_LETRAS._1946._Vol._3._No._6_0002014650ocr.pdf</src>
      <authentication>458ba7f0a952dd820c7880e1ae2f8a47</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="487780">
                  <text>Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo Le6n
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

Jl'~IO 30 DE H).16

D.A.S. U.

Paisaje Político

?7zéxico

fa Come~ia o 11ta9iccmeci
~e Calisto 712.el,hea

Alfredo González Jr.

El examen d~ dos interesantes artículos aparecidos en este Boletín, (Crítica de la Revolución
Mexicana, de Edmundo Alvarado Santos, y Nueva
Generación, de Raúl Rangel Frías), me ha decidido
a escribir· este pequeño estudio sobre las posibilidades de la nueva generación en el presente y en·
el futuro de los problemas nacionales.
Es indudable que el movimiento económico, político y social iniciado en 191 O, y que se le conoce
históricamente hablando, como el período de la
Revolución Mexicana, ha adquirido mayoría de
edad; por lo tanto es preciso e imperioso para su
propio bien, criticarlo, pero desde un ángulo que
permita ·que la crítica se realice sana, honrada y
justamente.
En México, la crítica a la Revol1 ,ción Mexicana
se ha realizado desde dos distintas posiciones.
La primera es la que bien pudiéramos llamar
negativa-absoluta, y es hecha y apoyada por los
restos del conservatismo ultramontano, y por las
personas e intereses perjudicados por las reformas
sociales y económicos de la Rrvolución. Para esta
clase de hombres, nada de lo realizado por los llamados gobiernos revolucionarios, merece la pena
de tomarse en cuenta. Aunada a esta crítica, han
realizado y realizan una política de oposición sistemática, y tomado parte en todos aquellos disturbios que han tenido por objeto retrasar la vida
mexicana a los años anteriores a 191 O.
Como toda crítica debe, a la par que critica_
apuntar soluciones a los graves problemas que analiza, sobre todo tratándose de asuntos de orden
económico, político y social, las presentadas por
este sector pudiéramos enumerarlas de la siguiente
manera:
Devolución de las tierras a los antiguos
propietarios expropiados.
Restricción de los derechos y prerrogativas
concedidos por las leyes mexicanas, a los
obreros industriales.
Revisión del programa y orientación de la
Escuela Mexicana, a fin de liquida,f todo
aquello que tienda a liberar la conciencia de
la niñez y de la juventud.
El otro grupo que analiza, estudia y critica la
obra de la Revolución Mexicana, se encuentra encuadrado en el propio sector revolucionario, y está
constituído cronológicamente hablando, por los llat11ados "viejos" y "jóvenes revolucionarios".
La crítica de los primeros argumenta en su
favor el hecho de que el actual proceso de la vida
rnexicana, no responde a los ideales de los primeros
hombres que se lanzaron al campo de la lucha
Jrmada para derrocar a la Dictadura, sino que se
han desnaturalizado los propósitos iniciales de la
Revolución. La crítica de este grupo, da a entender, casi siempre, resentimientos de orden personal,
intereses insatisfechos, o incomprensión desde el

principio, de la categoría y trayecto-ria del futuro
de México.
El segundo grupo lo constituyen elementos jóvenes, educados en el período postarmado. Este formula sus críticas desde un punto de vista históricofilosófico. Afirma que una de !Js causas fundamentales del incumplimiento de la obra revolucionaria, y del estancamiento político· mexicano, lo
constituye el temor de los directores de la vida
institucional, para resolver los urgentes problemas
populares; y que por una razón de orden biológico,
debe dejarse paso a la nueva generación revolucionaria, para que con la audacia y valentía propias
de la edad, proceda a orientar la conciencia del
pueblo mexicano hacia metas que ofrezcan como
objetivo inmediato, la franca resolución de los más
agudos problemas de nuestra nacionalidad.
Las soluciones que plantean los "viejos revolucionarios", podemos condensarlas en tres puntos
fundamentales:

Francisco M. Zertuche

rdíanr=-

calítmtmdtt~

Suspens "n del reparto de la tierra, por
considerar que se ha ido más allá de lo propuesto.
tó
arguméros nucuamice añaotooa
Acabar con la "anarquía imperante" sobre l.aQI cóticncó mJS tic fu asraooi,tc voolctdlilo nUJébae~
of'11i:B:,zauüos11M11.nc«lfanoep11 mana:IJO&amp;fflQfbioo~
todo en las relaciones obrero-patronales.
mqal\oe que dbu1 marnrooo at fU111DVr8ttlo¡i,uaae.:.
Constitución de un gobierno "fuerte" que
realice plenamente los anteriores principios
fú, ,.,,;, ,/, 11•111 ,1/i&lt;itw 1uli .~11a

rus

'----~

Los críticos jóvenes opinan que para llevar hacia
adelante la vida mexicana, urge tomar las siguientes
medidas:
Reparto absoluto de la tierra y liquidación
del latifundio (posición antifeudall, incluyendo los formados en el período postarmado. (Nuevos ricos, surgidos algunos de el!os
de las propias filas revolucionarias.)
Nacionalización de la riqueza y renglones
económicos en manos de extranjeros. (Antiimperialista.l
·
lndependi~ar la vida política de México
respecto de las grandes potencias.
1ndustrialización del país, aceptando el
concurso del capital extranjero, siempre y
cuando éste, se ajuste a lo dispuesto por
las leyes mexicanas.
Orientación progresista y científica de la
Escuela Mexicana. Dar la importancia que
se merece a la Educación técnica.
Modernizar la vida cultural en forma
valiente.
Libertad religiosa, por considerar el fenómeno religioso como asunto de orden individual; pero restricción absoluta a que la Iglesia, como tal, participe en la vida política
mexicana.
Además de estos sectores que analizan la obra
(A la pág. 5)

Entre 1492 y 1497 se compuso probablemente
en Salamanca, Toledo o Sevilla, la Comedia o Tragicomedia de (alisto y Melibea, obra conocida universalmente desde 1519 con el nombre de La Celestira,
una de las concepcrones más cabales del genio literario español.
Esta obra, situada en el pórtico del Renacimiento, frente a los grandes acontecimientos pol íticos
del descubrimiento de un Continente Nuevo y de
la caída de Granada, ha sido considerada por Julio
Cejador y Frauca como una producción que, con el
Libro de Buen Amor y El Quijote, forma la más
grande trilogía de las letras españolas.
Los problemas bibliográficos que suscita la aparición de esta obra han sido tratados apasionadamente por D. Marcelino Menéndez y Pelayo, Wolf,
Foulché-Delbosc, Ticknor, Carolina Michaelis rle
Vasconcellos, Lorenzo Palmerino Moratín Adolfo
Bonilla y San Martín, Blanco White, Gallardo, Garmond de Lavigne, Julio Cejador y Frauca y otros;
y muy valiosas investigaciones se realizaron también por el ilustre Catedrático de la Universidad de
Zaragoza, don Manuel Serrano y Sanz, en torno
a la persona y a la familia del judío converso, bachiller Fernando de Rojas, a quien se atribuye en forma
casi unánime la paternidad de tan discutida obra.
La edición de la Comedia, que ahora se tiene
por "princeps", el llamado ejemplar J,eber, n:.producido por Foulché-Delbosc y Huntington, es :3 im(A la pág. 5)

1

�EN EL XXV ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE Pe\lil ~e las 1-~eas
EL MOVIMIENTO
RAMON LOPEZ VELARDE (*)
Intuición:

Manuel de Ezcurdia Yértiz

Voy a tratar de evocar, en esta tarde lluviosa de
pésame, la figura ritual del poeta López Velarde.
Quiero hacer sentir su presencia entre nosotros,
mantenerlo vivo y actual dentro de su oscuro traje
provinciano, acercardo más a aquellos que han hecho
de "Zozobra" un libro lírico de cabecera.
Quiero bajar mi voz, para hablar de aquél que
ha muerto a los 33 años, porque "la edad del Cristo
azul se le acongoja". Saber de su doble lucha de
provinciano, religioso y devoto, para lograr su no
lejana poética intrepidez. Y ¿por qué no decirlo?,
quiero imaginarme una Fuensanta, esa Fuensanta
dulce que todos hemos tenido, inspiradora de versos
y de caricias, señora y dueña del alma del poeta.
Recuerdo un epígrafe de André Gide: "los extremos se tocan". Qué bien sintetiza esta frase el
espíritu y la lucha de Ramón López Velarde, sobre
cuya cabeza se tocaron y chocaron perpetuamente
los extremos; a este poeta ejemplo sintético de
espíritu y cuerpo, nudo de oposiciones violentas y
trágicas, alma dt franciscano y carne de sibarita.
A este seminarista que recita de memoria los ejercicios espirituales de San lglecio de Loyola, y que
al descubrir a Baudelaire hace una síntesis, sublime
y humana, y no cambia la "Arabia feliz por Galilea".
A este hombre, que deseando a todas las mujeres,
ama a la doncella misteriosa y oculta en un rincón
de la provincia; a la mujer de la que no ha tocado
siquiera el borde de su falda.
Ramón López Velarde ha nacido en la provincia,
en el México tranquilo que veía finalizar en raz el
siglo XIX. Muere hace veinticinco años en la capital,
agitada aún por el recuerdo revolucionario. Y ha
muerto provinciano, dejando esa obra polifacética
que todos conocemos, desperdigada en revistas y
periódicos, y de la que no vió en forma publicada
sino "La Sangre Devota" y "Zozobra". Y en treinta
y tres años de vida, aparentemente apacible y sencilla, pero llena en lo íntimo de dualismos y complejidades, de indecibles y misteriosas angustias,
logra, por vez definitiva y primera, legar a la poesía
mexicana una obra coherente, entregándole su espíritu atormentado por los tres temas que sin cesar
repite y no agota: la Religión, la Muerte y lo
femenino.
Para hablar de Ramón López Velarde tenemos
que conocer la provincia, esa tierra natal en que
siempre hay un seminario, buen colegio a donde
son llevados los niños de buena familia. No importa
que el chico tenga la vocación sacerdotal o no. Si
persevera, llegará a ser clérigo; si no, tiempo tendrá para escoger otra carrera. Ramón López Velarde
dejará el seminario, pero el recuerdo de estos años
enclaustrados lo perseguirá y dirigirá, como uno de
los tres grandes leit-motivs, de su obra sinfónica
dedicada a la provincia, provincia preciosamente
delimitada, entelequia lírica montada sobre un triángulo de ciudades: Jerez, Zacatecas, San Luis Potosí.
Con qué amor, con qué conocimiento nos canta
López Velarde la provincia. Nos habla de esas ciudades viejas que tienen algo de plácido y de arcano,
temerosas de toda innovación, castas, enfermas de
una "íntima tristeza reaccionaria". El nos recuerda
lugares de repicadoras campanas, de conventos con
celosías de madera ennegrecida por los años; vió
cómo se alzaban las cortinas siempre bajas ce las
casas, cuando en la calle desierta resonaban unos
pasos; vió a los niños que camino de la escuela,
juegan en las esquinas, con los cuadernos debajo
del brazo, y convivió con esas mujeres devotas, que
volviendo de la primera misa, sacan una enorme
,1ave y desaparecen en los zaguanes oscuros. Fue

el provinciano ejemplar este digno varón de deseos,
de bizantina mano diestra y de indígena mano
siniestra.
Yo no puedo imaginarme a López Velarde más
que como el sensillo poeta del pueblo, metido en
un austero traje negro, afable, pero consciente de
su valer. De los retratos que de él conozco, ninguno tan encantador y atractivo como aquél que nos
lo muestra en su niñez; un muchachito como de
unos doce años, de cuello almidonado y traje dominguero, de cara inteligente y seria, que no ,cree en
el pajarito de que le habla el fotógrafo. Esta parado
junto a un sillón muy fin desiglo, y su mano izquierda descansa sobre el respaldd del mueble. La postura, premeditada, (tiene un pie cruzado sobre el
otro), el sillón, el tapete multicolor, el gran jarrón
de porcelana con hojas artificiales de palma, fondo
decorativo e ingenuamente cursi de salón de fotógrafo, nos hablan de una niñez cómoda y agradable.
El retrato nos mira. La mirada cándida, "olorosa a
sacristía", se clava en nosotros. Nos transporta a
un ambiente tranquilo, doméstico, nos preside ya
"el íntimo decoro". En esta fotografía, digna del
mejor daguerrotipo, el tiempo se detiene, para darnos la más dulce impresión deinfancia; el tiempo
volandero, que teme López Velarde, y que a la
manera de Azorín, trata de detener encerrándolo
en la porpia mano que sangra.
Y en una criolla torre de marfil, rodeada por
"palomos colipavos", el poeta encierra su espíritu
durante su estancia en la capital potosina, mientras
hace sus estudios de Derecho. En el recinto prohibido y sagrado, vive el recuerdo de Fuensanta, entre
los primeros poemas y prosas prematuras y desorganizadas. Afuera, el varón se interesa por la lucha
cívica de la Suave Patria.

Cómo me gustaría saber de los libros de cabecera de Ramón López Velarde. Sé que leía a Montaigne, a San Agustín; sé de su devoción por Leopoldo Lugones. Y no me interesa saber si leía a
Baudelaire en francés o en castellano. Si se aprehende el contenido, a qué preocuparnos del formalismo
externo ... Pero me interesaría saber cuáles libros
fueron fundamentales para López Velarde. En qué
libro sintió consolidarse su fe de provinciano, y qué
libro le habló de paraísos orientales, vedados al
creyente y al occidental. O tal vez, dejando vagar
su fantasía, cerraba las tapas del libro, e imaginaba
un paraíso terrenal asentado en "la bizarra capital
de su Estado".
Y el adolescente se transformaba en pensador.
Los principios fuertemente objetivos de su poesía,
dejaban un íntimo escape para la pequeñez intocable de las cosas. Pero pronto lo exterior fue para
López Velarde sólo un símbolo. Fue descubriendo.
paso a paso, con lentitudes de iniciado, un universo
muy reducido, dé su exclusiva propiedad, poblado
de imágenes familiares.
Mallarmé había dado a las palabras un vigor de
concentración tal, que eran capaces por sí mismas,
o como nexos aislados, de representar la idea íntegra, el color, la forma, los matices y aún la calidad
olaftiva de la materia, o de la abstracción que se
trataba en ellas.
(*J Leído por su autor durante el homenaje con que el Ateneo de
la Generación 1945 ( Fac. Nac. de Jurisprudencia) honró la memoria
del poeta, en el X:XV aniversario de su muerte.

(A la pág. 3)

ARMAS Y LETRAS -

Página 2

La antigüedad consideró todos los cambios que
ocurren a las cosas como movimiento, y en tal virtud
clasificó variaciones cualitativas y temporales, así
como otras transformaciones, al lado del fenómeno
exclusivamente físico. Cambios de lugar y de tiempo, crecimiento y extinción de las cosas, formaron
una sola familia de conceptos.
Esta noción en la cual juega la intuición concreta de la variación temporal un papel decisivo,
entró en conflicto con los principios lógicos de
identidad y contradicción tomados de la noción del
espacio. Zenón de Elea mostró e ilustró la dificultad con el célebre apólogo de Aquiles y la tortuga:
la discontinuidad de los números enteros, en contraste con la fluidez de la marcha.
Platón y después Aristóteles, arbitraron la dificultad mediante la inmovilidad de las ideas, o de
las formas en las cuales encaja la materia, a impulso de un motor externo e inmóvil, causa de todas
las causas, de cuyo punto pende el universo entero,
donde todo se ordena como a su fin supremo. Dualismo entre la pasivilidad de la materia y el dinamismo del pensamiento.

Análisis :
En el siglo XVII Galileo eliminó del estudio del
movimiento la condición cualitativa de las cosas
(todos los cuerpos caen en el vacío con igual velocidad), y lo examinó en función del espacio, primero,
y luego del tiempo, relacionados en seguida dentro
del mismo fenómeno. Fue un primer análisis y un
ejemplo de integración. Obtuvo la conclusión de que
el cambio de velocidad (aumento o disminución)
es el resultado de la intervención de una fuerza
de resistencia o de impulso, en ausencia de la cual
el movimiento sería uniforme y constante en el
plano horizontal, o no habría ninguno. La aceleración es proporcional al cuadrado de los tiempos del
recorrido en un plano inclinado.
Las conclusiones de Galileo revelaron la existencia de la inercia, (posteriormente habría de formular Newton la ley respectiva), en virtud de la
cual se descompone analíticamente el movimiento
en masa y fuerza. La quietud y el cambio de las
cosas se reducen a una noción más general, que
abraza ambos fenómenos intuitivamente contradictorios, a una combinación de fuerzas.

Instrumentación Matemática:
Por el mismo tiempo que Galileo (siglo XVI !).
el fi lósofo francés Descartes había obtenido la descomposición de las nociones físicas en ideas matemáticas, a través del análisis geométrico. El con cepto intuitivo de punto material ("lo que no tiene
partes" según Euclides) se transformó en una posi ción, que se determina con auxilio de las coorde,
nadas. De esta manera perdió el punto su privilE
giada condición sustancial y apareció en una fun ción, como valor numérico.
Las dificultades del apólogo de Zenón provenían del intento de reconstruir la continuidad del
espacio por separado del tiempo y sobre partícula~
concretas y limitadas que se identificaban con los
números. El análisis geométrico invierte la perspectiva: destaca el esquema del espacio y del tiempo
continuos, acabados, en el cual hacen cortes por
avance y confluencia dos series numéricas. Las coordenadas son a modo de pinzas que señalan límites
de figuras, no puntos materiales, y a la vez etapas
de un tiempo corrido.
Para coordinar las nociones del movimiento con
el espacio y la materia, fue preciso despejar pri(A la pág. 6)

LIBROS
LA IV FERIA DEL LIBRO.
Cuentan las viejas crónicas que por los años
nebulosos de la Edad Media, juntábanse los mercaderes en cierto sitio de la ciudad, que exponían allí
su mercancía y que la demanda llegaba hasta ellos,
por boca de los villanos rudos, para adquirir tal o
cual tela, esta o aquella bestia de carga o alguna
rareza traída de exóticos países. Sin duda, esas fueron las ferias iniciales, propicias al gozo de las clases
media y baja y a los bolsillos de los comerciantes.
Hoy, por la evolución fatal de la sociedad humana tócanos en suerte presenciar la fiesta singular
de un Gobierno que, periódicamente, gusta de
mostrar al pueblo, como hacían las madres antiguas
con sus hijos al paso del monarca, el rosedal florido
de la cultura nacional.
1

Muchos países han concurrido, facilitando así
el intercambio de ideas y el conocimiento mutuo
de sus gentes. Cuba, Canadá, Rusia, Francia, España,
la orgullosa Generalidad de Cataluña y e! bloque
hermético de Centroamérica, compiten entre sí y
con los estados que forman la Federación Mexicana,
en una lid simbólica de la que no resultarán vencedores ni vencidos. Allí Yucatán con su acervo bibliográfico sobre los mayas; acá Guanajl!ato con sus
valiosos incunables; aquí lai Universidad con sus
magníficas colecciones, a la vez económicas Y académicas; allá Educación con sus documentos, su
Biblioteca Popular y sus Cartillas de Alfabetización;
y a ambos lados de la Avenida del Ejido los innumerables "puestos" de librerías y casas editoriales. Y
hay que ver el mar de gente que hojea, que compra,
que interroga ... Por las improvisadas calles ~uena
la palabar recta del funcionario que alaba los libros,
o del diplomático que dicta su mensaje de buena
voluntad, o del artista que entretiene, aún más, el
tiempo alado que se nos va de entre !as m~n?s. A
decir verdad, aquí las horas pasan 1nsens1b,es Y
prometedoras, como mujeres vanas; y a ello contribuye la reiterada asistencia de los intelectuales
de todas cepas, cuya flúida virtud escapa por los
labios en charla entretenida .. . Hay tanta luz, tanta
gente y tantos libros, que se diría asistimos a la
asamblea constituyente de la República de las Letras. Afuera, sobre el pórtico grandioso de la monumental fachada que nos separa del mundo, la bandera nacional anuncia la nueva patria, mientras lame
el pie de su asta una cascada de agua clara, como
el alma del libro.

ULISES.-James Joyce.-Santiago Rueda, Editor.Buenos Aires.-1945.
Nadie como James Joyce ha logrado Prod ucir
tan grave sensación de desconcierto en la novela
contemporánea. Antes de él, Marce! ProuSt : st~ba
considerado como el autor de la última tecntca
novel ística forjada a base de retrata~ fuera del
tiempotodas las expresiones del consciente. Y del
subconsciente con respecto al objeto exterior. El
logro de su experiencia está conseguido a, ba_se de
imágenes y asociaciones que forman la mas inmediata de las experiencias psíquicas de un. ~o_mbre
normal, y por lo mismo si su nov~la es dtfi~il, no
lo es al gr.ado de hacer incompren5ible el ~otivo de
su obra. Joyce es un autor casi incomprenSible_porque llega a individualizar a tal grado las sensaciones
y· las experiencias, que hace caSI· ·imp~SI'ble penetrar
, .
totalmente el espíritu de sus persona¡es. Su tecnica
difiere fundamentalmente de la de ProuSt porque
la relación que hace de los sucesos mentales es ab-

solutamente fiel y propia de cada uno de sus personajes. Joyce no trata de buscar un punto de vista
objetivo que haga penetrable la psicología de éstos
refiriéndola a una imagen, o a la de un personaje
convencional.
La culminación de su ensayo en la novela lo
constituye este "Ulises" cuya primera versión castellana comentamos. Antes de esta obra su "Dubliner's" y "El Artista Adolescente" son ya dos caminos hacia la meta final, aunque estas dos obras no
presentan, con mucho, las dificultades de "Ulises".
La traducción de esta obra es toda una proeza;
antes todos los intentos para lograrla habían fra casado. Es indudable que en la traducción se ha
perdido una buena parte de la obra, ya que no ~a
sido posible vencer dificultades de la pa rte mas
difícil del idioma: aquella en donde éste se liga de
tal manera a la mentalidad de quien lo usa que
hace imposible traducir la más pequeña frase. Habría que hacer, estudiando detenidamente esta obra,
la crítica de alguna teoría sociológ ica que pretende
que a pesar de la diversidad de las len_g~as, pue~e
haber siempre una base para el entend1m1ento untversal.
Ha pasado mucho tiempo ya de la publicación
inicial de este libro y su actualidad está todavía
muy lejos de ser pasajera. "Ulises" r:present~ un
aspecto de la complejidad de las relac1on:s sornles
contemporáneas, y el apunte de una sene de_problemas que el autor deja esbuzados porque indudablemente que no ha llegado el momento de su
solución. Por ejemplo el hecho innegable de que a
pesar de la identidad ideológica de los in~ividuos,
por profunda que sea, existe una esfera de 1m~enetrabilidad hacia lo social, que puedeser motivada
por la manera de vivir, por la idiosincrasia de los
grupos humanos, o sencillamente porque al hom~re
le falta aún largo trecho por ascender en el camino
del logro total de su humanidad.
La obra reviste un singular interés desde el punto de vista humano, y merece un estudio detenido
que excede a las posibilidades de una nota bibliográfica.

--•---

En el XXV Aniversario ......
(De la pág.

2)

Con qué transparencia se nos da esta teoría en
la poesía de López Velarde. Liberó, nuevo hidalgo
manchego, del estatismo académico al idioma, Y lo
entregó, a través de intenciones inau~itas a sus
ideas desconcertantes, imágenes predestinadas, que
con igual valor sujetó a ritmos inarmónicos, no
hollados antes por ningún poeta.
Ta I vez esto que acabo de decir, se prestara a
hablar de las influencias que hay en Ramón López
Velarde.
Su obra y su figura han sidorecorridas por estudiosos de todos los campos literarios. Cada uno de
sus versos ha sido diseccionado, con clásica paciencia de eruditos, buscando luces, las más de las veces
falsas, para conocer de la médula misma del poeta.
Mal sistema y chocante sistema, cuyos resultados
son siempre dudosos. Los que vemos a López Velar-

ARMAS Y LETRAS -

Página 3

de a través de un prisma deadmiración, no buscamos
en él ni las influencias ni los forzosos descensos de
inspiración, que, naturales y explicables en cualq~ier
escritor, son también naturales y explicables en literatos extraordinarios.
Se ha hablado de la participación del "Lunario
Sentimental", obra fundamental del argentino Lugones, en "La Sangre Devota" de nuestro Lóp~z
Velarde. Basados en la admiración del segundo hacia
el primero, esto no es de dudarse. Pero a mi juicio,
ambos poetas parecen diametralmente opuestos. El
sudamericano es ambicioso y universalista; es el
poeta cívico de la Argentina, un pedagogo se!ecto,
un defensor de la espada. López Velarde, primordialmente, es de acomodamiento y filiación provincianos. Es ya el poeta del "íntimo decoro".
Otra de las influencias traídas y llevadas, es la
de Baudelaire, el autor de "Las Flores del Mal": En
el magnífico ensayo de Villaurrutia se hacen minuciosos paralelos entre líneas y temas de uno Y otro
poeta. La relación salta a primera vista. P~ro creo
de capital importancia señalar el modo tan diferente
de tratar el tema erótico por el francés Y por el
nuestro. Para Baudelaire la mujer es sólo la hembra;
muchas veces ni esto. Es la carroña humana por ~a
que obtenemos el placer, tanto mayo~ cuanto mas
depravado. Baudelaire es el poeta maldito que busca
en el vicio los mayores deleites, de los que muy a
su pesar, se asquea un poco. Qué diferencia con
López Velarde, con su santo amor a Fu~~santa,
su súplica fiel hacia las vírgenes, su devoc1on a la
niña del retrato. Su voz, abierta a la luz. del}º''
nos dirá del "perímetro jovial de las muieres , Y
en su voz no habrá quejas ni orgullo, ni lascivia
desenfrenada. Sólo una sumisa conformidad, una
tristeza por la doncella que envejece ante el brasero
exhausto de la casa.
López Velarde no es un poeta simplemente sensual; para él, el olfato no es, como para Baudel_aire,
el más sensua l de todos los sentidos. No creo cierto
que nuestro poeta aclara no ser ya un semi~arista
sin Baudelaire, sin rima y sin olfato, se refiere a
este sentido en su acepción típicamente fisiológica.
Creo que este olfato sea un año sentido en López
Velarde. Ese sentido de agudeza y visión para el
más allá de las cosas, esa percepción sensible Y
refinada del hombre que ha andado ya mucho por
sus propios caminos, y ha encontrado una definición rápida y acertada, para lo que a simple vista
es oscuro e indeterminado.
No. Ramón López Velarde no es el poeta maldito. López Velarde es un poeta matinal. Y esto,
según juicio certero del recién f~llecid~ Henríqu~z
Ureña es una anomalía en la poes1a mexicana. Dec1a
Pedro Henríquez Ureña que la nueva lírica mexicana
- y al decir nueva habl ade López Velarde hasta los
contemporáneos-es una poesía de tono cerpuscular.
En México, en la capital, los poetas viven, Y por
tanto/ crean, de noche; su vida empieza al _declinar
el día, de aquí el tono íntimo, la presencia de la
angustia, el temor estrangulado.
La provincia ha salvado de esto a Ramón López
Velarde, aunque no completamente. Esta desesperación verperal se adentró más tarde en él, Y le
hizo concebir un "Sueño de los Guantes Negros",
un "Sueño de la Inocencia", poemas con los que
cierra "El Son del Corazón".
Y de aquí que, aunque el poeta dirija una línea
llena de voluntad lírica hacia la Capital, tengamos
que buscar sabor y reciedumbre, ambien,;e,: na~i~na lidad, en poemas como "El Campanero , El V1e10
Pozo", etc.

(A la pág. 4l

�•

f ite1z.atu1z.a

¿:}lexicana
Carlos Villegas

AMADO

NERVO

(1870-1919)

(1776-1827)

Por lo vario de su producción, por su delicadeza
y elevación de sentimientos, por su perfección formal, es Amado Nervo uno de los más grandes poetas
mexicanos de todos los tiempos.

Reza la partida de bautismo del "Pensador Mexicano" (1) que nació "el quince de noviembre de
mil setecientos setenta y seis años", que fue "hijo
legítimo de Manuel Fernández lizalde (sic) y de
Bárbara Gutiérrez, españoles de México, que el
mismo día que nació fue bautizado, y que se le
puso por nombre Joseph Joachín Eugenio. Su familia, con todo y ser el jefe de ella médico de profesión, no supo de los placeres de la opulencia; por
el contrario, consta que el padre de Fernández de
Lizardi y los que de él dependían, se vieron obligados a transladarse al vecino pueblo de Tepotzotlán,
lugar en que se ofreció al padre del Pensador el
puesto de doctor del plantel que allí había. En dicho
pueblo estudió el joven Lizardi los rudimentos de
la escuela primaria, y habiendo dado muestras de
poseer un talento vigoroso, su padre decidió enviarlo
a la capital para que estudiase latín. Terminado el
estudio del idioma referido, ingresó en el Colegio
de San lldefonso, donde estudió Teología. Obte•
nido el diploma de bachiller, se dedicó a estudiar
Teología. No se sabe si logró terminar sus estudios,
constando sólo que por ese entonces murió su padre
y que él obtuvo del gobierno español el puesto de
Juez Interino de Tasco, primero, y más tarde de
una de las cabeceras del partido de Acapulco, de
donde regresó a la capital. Cree algún estudioso
que por ese entonces publicó sus escritos primeros,
pero no se han encontrado; se sabe definitivamente,
eso sí, que hacia 1811 publicó sus "letrillas satíricas", reunidas más tarde en un volumen.

Nació en Tepic, el 27 de agosto de 1870. Fué
el mayor de siete hermanos, y su infancia sólo tiene
de notable el haber escrito nuestro poeta sus primeros versos, durante ella. Pronto muere el padre,
y el niño poeta ingresa en el plantel de Jacona,
Mich., para estudiar latín, inglés, francés y, natural•
mente, español. Al año siguiente se translada a
Zamora en compañía de su familia, y se inscribe en
el seminario del lugar a fin de cursar la carrera
d_e Derecho. Suprimida la Facultad por causas que
se desconocen, queda fuera Nervo nuevamente; pero hacia 1891 ingresa en el Seminario de Zacatecas,
decidido a ordenarse sacerdote. Los problemas eco•
nómicos por que atravesó su familia en aquel entonces, lo hacen nuevamente abandonar las aulas: debe
ganar el diario sustento; parte al efecto a Maza.
tlán, donde trabaja en algún periódico, y pocos años
después parte a México, meca obligada aún hoy,
para muchos artistas. Se destaca allí trabajando en
la prensa, pero lo que le da notoriedad es la publicación de una novela "El Bachiller" (1895) . Funda
con Jesús E. Valenzuela la "Revista Moderna", una
de las publicaciones de más honda huella en la vida
literaria de México. Va a Europa '-f, de regreso a
México, se inicia en la diplomacia. En efecto, es
destinado a España; allá lo sorprende la Revolución
Mexicana, con sus correspondientes dificultades,
que sólo pudo salvar gracias al trabajo de su pluma
ya consagrada y a la amistad de algunos políticos
peninsulares. Regresa a la patria llamado por el
gobierno constituído, quien le encomienda el cargo
de Ministro Plenipotenciario en Argentina y Uruguay, y en la capital de esta última república lo
encuentra la muerte, el 24 de mayo de 1919. Fué
enterrado en la capital mexicana con solemnidad
única en la historia patria; a su sepelio asistieron
muchas personas venidas expresamente de varias
naciones hispanoamericanas.
'1

JOSE JOAQUIN FERNANDEZ DE LIZARDI

La producción de Nervo es muy copiosa. Tres
docenas de volúmenes aparecieron con su firma;
en ellos hay versos, cuentos, crónicas, alguna biografía y una autobiografía.
Formalmente, Nervo pertenece al movimiento
llamado Modernismo, dentro del cual es, con González Martínez, su más auténtico representante.
Pero, atendiendo a su cualidad interna, puede apreciarse cómo predomina en él un misticismo fruto de
sus primigenias inquietudes, aunado a una serenidad delicada, lo que presta a sus versos, valga el
símil, una apariencia de ánforas de cristal, aun en
aquellas composiciones cuyo tema está más alejado
de sus predilecciones. Con el transcurso del tiempo,
llegó a una de las regiones prístinas del arte, aquélla
en que la emoción requiere apenas vestidura oral
para manifestarse, pues podría brillar por sí misma.
Es la hora de "En Voz Baja", cuyo título mismo es
harto sugerente.
Muchos de sus versos perdurarán como modelos
de elegancia y perfección.
· ·
Sus Obras Completas fueron editadas en Madrid, bajo el ojo avizor y la mano atenta de Alfonso
Reyes, a cuya pluma se debe uno de los mejores
,~studios que se han consagrado a este poeta.

Con el advenimiento de la Nueva Constitución
Española (30 de septiembrede 1812) que garantizaba la libertad de imprenta, comienza Fernández
de lizardi a escribir afanosamente. Destaca entre
su actividad la publicación de "El Pensador Mexicano", periódico fundado por él y que es el antecedente de su pseudónimo. En él sostuvo las ideas
avanzadas que lo caracterizaron y que tantos sinsabores le valieron: fue puesto entre rejas por las
autoridades españolas conforme al Bando del Virrey
Venegas, y vió muy cerca la muerte; obtuvo su
libertad al cabo de siete meses, y reanudó desde
luego sus interrumpidas actividades. Reeditó el
"Pensador", "El Conductor Eléctrico" (2) y otras
muchas publicaciones, casi todas ellas en forma de
Diálogos, o Fábulas, sin dejar por esto de cultivar
el género que más fama le ha conquistado: la novela (3). Sea por su portentosa actividad o por su
endeble constitución, contrajo una tuberculosis que
lo llevó al sepulcro el 21 de junio de 1827. Sus
restos han corrido mala suerte, pues hasta la fecha
no han podido ser localizados; se sabe sólo que fué
enterrado en "el camposanto de la Parroquia de San
Lázaro".
Aunque Fernández de Lizardi escribió en verso
y en prosa, es unánimemente aclamado, con sobra
de razón, por sus novelas. Su estilo, sin ser un paradigma de perfección, no ostenta las naturales fallas
justificables en quien tuvo que escribir tanto. Con
todo, su gran talento y su vigoroso ingenio lo salvan en cualquiera de sus páginas, aún aquellas dedicadas al ensayo político. Alguno de sus artículos
conserva aún en nuestros días candente actualidad
como son los que refieren a la instrucción pública'
o aquellas en que habla de las corridas de toros~
Si sus fac4lta9es de creación hubiesen sido armó-

~RMAS Y LETRAS -

P~gi!'a 4

nicamente desenvueltas, tendríamos en él a uno
de los más grandes novelistas de habla española.
Críticos hay que lo consideran como el primer
novelista, strictu sensu, de México.
(1) Fue descubierta en 1914 por D. Nicolás Rangel.
(2) Publicó otros periódicos: " Pensamientos Extraordi:1arios", "Alacena d2 Frideras", "El Amigo de la Paz y de la Patria", "El Hermano
del Perico", etc.
•
·

(3) Luis González Obregón afirma que con sus obras se formarían
más de 25 gruesos volúmenes. "El Periquillo Samiento" se publicó
oor primera vez en 1816; "La Quijotita y su Prima" en 1818;
"Noches Tristes y Día Alegre" en 1818; y es probable que en este
mismo período Fernández de Lizardi estuviese ya trabajando en
"Don Catrín de la Fachenda", que no se publicó sino después de su
muerte, en 1832

--•--

En el XXV Aniversario...
(De la pág. 3)
Su filosofía se tornó decepcionada y amarga,
y lo hizo decir: "Asistiré con sonrisa depravada a
las ineptitudes de la inepta cultura"; y en otro sitio:
"toda la ciencia, la zurda ciencia, cabe en la axila
de una danzarina".

Después de un brillante ciclo poético de México,
ciclo que había culminado en Díaz Mirón, Amado
Nervo, y la obra de juventud de González Martínez,
ante López Velarde se abrían dos caminos: el priJ
mero, superar, llevando a su último extremo lo
hecho por los tres poetas anteriormente citados, o
dar un viraje completo, tomar una vía distinta, nue•
va. Con talento e intuición sin igual, López Velarde
avanza intrépidamente por la resultante de estas
dos líneas, tratando de realizar un nuevo arteI al
que él mismo llamaría Criollismo más tarde. Este
arte sería la respuesta de salvación en la hora en
que el país se debatía tratando de volverse hacia sí
mismo, queriendo tocar su ya cercana realidad. Nuevamente habremos de unir, en otra figura geométrica gloriosa, este gesto nacional, con el concepto
de la época y el nombre de López Velarde.
Y como iluminado, guiado únicamente por su
extraordinaria sensibilidad para lo plástico, López
Velarde, el amigo íntimo de Saturnino Herrán se
adelanta a las conquistas de la poesía universaÍ de
cierto tipo, rica en imágenes, en la que brilla con·
primera magnitud el español Federico García Lorca.

Y no sería completamente descabelladoI aun•
que sí difícil, el tratar de esbozar un paralelo entre
los dos poetas. El poeta del altiplano, que no conoce
el mar, y el poeta de las tres ciudades andaluzas
Córdoba, Sevilla, Granada, impregnadas de luce¡
mediterráneas, y que es el gitano.

. Amor igual hacia la tierra, tendencia igual a
mtegrar por medio de desconcertantes ideas de
palabras predestinadas, el paisaje, el matiz, la f~rma
Y el color, todo lo que constituye una plástica. Igual
palabra culta, que sigue siendo culta al tratar los
temas más cotidianos, muy populares. García Lorca
Y L?~ez Velarde, poetas del pueblo, alejados ambos
espmtualmente de las grandes ciudades no caen
sin_ embargo en un golklorismo o localismo desmanado.
El tema es inagotable. Todo lo que se ha dich~
sobre López Velarde no es sino un primer esfuerlO
para dignificar al poeta, baluarte nacional de los
mejor_ cimentados. Mi íntimo home~aje, que acabD
dedec1r, a ustedes, está ya dado. y pienso que éste
no ser ael, u'n1·co, porque se,, que toqos
· los que amamos ª Lopez Velarde, trataremos de intimar con su
_poesía, de acercarla a aquellos que no lo ·conocen .
~ cuando hagamos esto, sabremos q~e "será par~
bien".
·
,
·

Paisaje Político de ...
(De la 1~ pág.)
de la Revolución, existe el grupo que bien pudiéramos designar como "oportunista", integrado por
hombres de ninguna convicción política, atentos y
dispuestos a adoptar la posición que marquen los
representativos temporales de la Revolución, desde
las más altas posiciones del presupuesto. Por desgracia, éste es el grupo que más daño ha hecho;
es el causante de la parte negativa del movimiento
revolucionario; es el tipo de hombre que desde los
puestos administrativos o de elección popular han
corrompido más la vida nacional.
Un análisis severo de la situación mexicana desde
191O a nuestros días, arroja un saldo verdaderamente positivo, porque es innegable el avance que
ha tenido el país en la construcción de caminos,
obras de irrigación; construcción y apertura de un
gran número de escuelas urbanas; fundación y
desarrollo de la educación rural; mejoramiento de
las condiciones sanitarias en muchas de nuestras
ciudades; elevación de las condiciones materiales
de vida de nuestro pueblo (actualmente en crisis
por falta de un enérgica política del Estado); organización y libertad del movimiento obrero: aumento
destacado en el número de pobladores; una magní•
fica política internacional-negada por una que
otra inconsecuencia, hija de la presión internado·
nal-; apreciación de los valores artísticos nacionalesI desterrando las fórmulas europeizantes de
nuestra cultura, ajustándolas convenientemente a
nuestra propia ideosincrasia (teatro, cine, novela,
pintura, poesía, etc.); seguridad interior, respe\o
a la vida humana, NACIONALIZACION del subsuelo, organización de las finanzas con un moderno
sentido de movilidad (organización de la Nacional
Financiera, Banco Agrícola y Ejidal, .etc.).
En la parte negativa podemos anotar el enriquecimiento desmedido de algunos de los participantes en las actividades gubernamentales, provocando con ello la repulsa popular; la falta de organización de un potente Partido Revolucionario que
garantice la integración del equipo público con
hombres de honestidad a toda prueba y de convicción revolucionaria; la carencia de la "mística" revolucionaria· la falta de canalización del crédito privado en 'favor de nuestra economía raquítica, a
fin de lograr un avance de tal calidad, que garantice
la industrialización del País, única manera de lograr
un rápido avance nacional; la falta de educación
política del movimiento de los obreros y de los campesinos, etc.
Este es el estado que se le presenta a la nueva.
generación mexicana; de ahí tiene que sacar ~os
andamios para una nueva construcción de lo nacional, que responda al interés del pueblo mexicano ~e
salir de su estado semicolonial y de dependencia
internacional, que desfiguran su aspecto y se oponen
a una auténtica actitud mexicana.
De ahí que sea interesante examinar el artículo
de Raúl Rangel Frías porque analiza el proble:na
biológico de los dirigentes revolucionarios Y expl~~a
el fenómeno de tránsito de una a otra generac1on
( la que "hizo" la revolución, y la que se edu~ó ~n
el período revolucionario). Es por otra parte mdiscutible, el hecho de que por una razón de orden
natural la anterior generación tendrá que ceder
su pue¡to a los nuevos hombres de México. Aquí es
interesante observar el temor que siempre han sentido los auténticos revolucionarios cuando este instante llega en la vida de los pueblos. Por des?rac¡a
en nuestro País tenemos una amarga experiencia
cada vez que este fenómeno se presenta. El más
interesante es el paso de la generación de la
Reforma Uuárez Ocampo Lerdo, Gómez Farías,
'
· a" del
etc.) a la generación
de 'la "Paz Octav1an
Porfirismo (Díaz, Romero Rubio, Limantour, etc.) j
Durante ese proceso se diluyó de tal suerte e

pensamiento de los hombres de la Reforma, que era
difícil reconocer, a principios de este siglo, rasgos
que pudieran identificar a los "científicos" con la
calidad y pensamiento de los hombres del 57, auténticos forjadores de la nacionalidad mexicana, e iniciadores de la vida moderna en nuestro País.
La juventud mexicana tiene ante sí el mayor
de los problemas. La vida moderna que ya empieza
a vivir nuestra Patria, cuyas aristas fundamentales
la constituyen la industrialización del País, la existencia de partidos políticos nacionales de vida permanente, la intervención cada vez mayor del Estado
en la Economía, la liquidación del analfabetismo,
la organización revolucionaria de losobreros y la
intervención de los campesinos en el proceso y
dirección de la economía agrícola, los rasgos muy
mexicanos de algunos aspectos de nuestra cultura,
etc., exigen de la nueva generación progresista
actitudes y maneras tan profundas de estudio y de
meditación, que sin temor a equivocarnos podemos
afirmar, que se encuentra ante este tremendo dile·
ma: o se decide de una vez a participar activamente
en el proceso político nacional, como una fuerza
nueva, o de lo contrario quién sabe cuál será el
derrotero que siga nuestra nacionalidad.

--•--

La Comedia o ...
(De la 1íl pág.)
presa en Burgos en 1499, al que le falta la primera
hoja.
Constaba de dieciséis "auctos", y se ha deducido
la existencia de una edición anterior, por el incipit
que se lee en la de Burgos: "Con los argumentos
nuevamente añadidos."
La que sigue a ésta es la de Sevilla, de 1501,
publicada por el bachiller Alonso de Proaza, que
vivía en Valencia.
Precedía ya a la comedia una "Carta del auctor
a un su amigo", en cuya epístola se asienta que
el autor había encontrado hecho el primer acto y
que en "qince días de unas vacaciones" escribió
los quince restantes hasta la conclusión le la obra.
Seguían unas octavas en que se reiteraba lo anterior y se leía el siguiente acróstico que declaraba
el nombre y la patria del autor: "El bachjller Fernando de Roias acabo la comedia de Calysto y Melibea e fue nascido en la Puebla de Montalvan."
Una tercera edición conocida sucede a las dos
anteriores, la de Sevilla, de 1502, en la que el texto
aparece alargado a veintiún actos, llamándose a estos cinco adicionados, del Centuria; y en la edición
toledana de 1526 se agrega un nuevo que suele
llamarse del Traso.
En la carta y en el acróstico citados arriba se
dice que el primer acto era de Juan de Mena o de
Rodrigo de Cota, atribución inadmisible ya que la
prosa de Mena es distinta a la de la Celestina;
en cuanto a Cota, tampoco hay verisimilitud ya
que éste---afirma el tratadista Valbuena Prat-, fue
contemporáneo y seguramente conocido de Rojas,
y es imposible pensar que no se afirmase resuelta-

mente la atribución en favor de Cota, de que hablan
carta y acróstico.
El citado erudito don Manuel Serrano y Sanz
realizó indudablemente eminentes aclaraciones a
la confusión que presenta esta obra en su aspecto
bibliográfico. El meritísimo Catedrático encontró y
estudió dos procesos inquisitoriales relacionados con
el bachiller de Rojas y sus familiares.
El primero de éstos data de 1518-18, aludiendo
a uno que vivía en Talavera, y en donde se presenta
como testigo el dicho bachiller Rojas; el otro documento ,de 1525-26, contra Alvaro de Montalvan,
vecino de la Puebla de este nombre, a quien se
acusa de judaísmo y en edad de setenta años. Este
Alvaro de Montalván era suegro del bachiller Rojas,
por cuanto en los papeles se declara: tener cuatro
hijos, entre ellos "Leonor Alvares, muger del bachi•
ller Rojas, que compuso a Melibea, vecino de Talavera", y más adelante, "que nonbrava por su letrado
al bachiller Fernando de Rojas, su yerno, vecino de
Talavera, que es converso".
Se ha deducido que Rojas nació hacia 1465, hijo
de padres judíos, estudió Leyes en Salamanca, fue
Alcalde Mayor de Talavera y murió en 1541.
Tanto por la felii uniformidad ideológica y estructural de La Celestina, como por la autoriqad
reconocida de los mejores críticos, entre éstos don
Marcelino Menéndez y Pelayo, afirmada en el v.. lor
documental de los trabéljos de Serrano y !:o11z, ha
sido posibleasignar al bachilelr Rojas, judío con•
verso, la paternidad de la genial comedia.
Otro de los problemas más debatidos del libro
es la ciudad escenario del drama.
La mayor parte de las probabilidades favorece
a Salamanca como la ciudad en que hubo de desen•
volverse la acción de la Celestina, más que a To ledo
o Sevilla. La tradición vino asentándolo así, y el
escritor portugués Amato Lusitano-dice Nerciso
Alonso Cortés-, que terminó sus estudios en 1529,
así lo afirma.
Acerca de las fuentes que se advierten en La
Celestina se han escrito trabajos devalar definitivo:
el de D. Marcelino Menéndez y Pelayo y el de Cas•
tro Guisasola.
Los precedentes ciertos los encontramos en el
Libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita; el
Corvacho de Alfonso Martínez de Toledo; De los
remedios contra próspera y adversa fortuna, de Petrarca; El diálogo entre el Amor y un Viejo, de Cota
y la novela Cárcel de Amor, de Diego de San Pedro.
Las imitaciones a este grandioso drama del pensamiento literario español se han sucedido constantemente, dentro y fuera de España.
Juan de Valdés, autor del Diálogo de la Lengua
dice de la Celestina: "Ningún libro hay escrito en
castellano adonde la lengua esté más natural, más
propia ni más elegante."
Y Cervantes en sus versos de pie suelto:
Libro al parecer diviSi encubriera más lo huma1

BIBLIOGRAFIA:
Orígenes de la Novela, M. Menéndez y Pelayo.Tomo 111.-1910.
Anales de la Literatura Española, Adolfo Bonilla.(1904).

Boletín de la
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Editado por el Deparlam~nlo
de Acción Social Universitaria
Di~ector:
LIC. RAUL RANGEL FRIAS
Colegio rjvil y Wáshin¡ton
MONTERREY,N.L
ME.XICO

ARMAS Y LETRAS -

Página 5

Revue Tispanique, Tomo IV. (Año 1902, págs. 185
a 190).
Las fuentes de La Celestina, Castro Guisasola, 1925.
Noticias bibliográficas de Fernando de Rojas, autor
de "La Celestina" y del impresor Juan de Lucena. (Revista del Archivo, 1902), M. Serrano y
Sanz.
Revista de Filología Española, 1929.
Documentos referentes a Fernando de Rojas. (Revista de Filología Española, 1925), F. del Valle
Lersundi.
Farsas y Eglogas de Lucas Fernández, Manuel Cañete. Madrid, 1887.
Biblioteca Nova, Nicolás Antonio.
La Celestina, Javier Soravila.-1895.

�613iblioteca Universitaria Perfil de las Ideas
DEPENDIENTE DEL DEPARTAMENTO
DE ACCION SOCIAL
RECEPCION BIBLIOGRAFICA
-

J UN IO -

Revista de Comercio Exterior, Temo XI, núrr. 1, enero del 46.
Boletín del DepartaT'lcnto de Música de la Secretaría de Educación
Pública, núm. 2, mavo del 46. - Hi~aleo; revista de información
mensual, ailo IV, mayo del 46. - Tiempo; sc:-ianario de la vida y la
verdad, vol. IX, rúm. 215, junio del 46. - Mañana, revista capitalina,
núms. correspondientes al mes de junio de 1946. - Universidad de
la Habana; núms. 61, 62 y 63 de julio a diciembre de 45. - Anales
de la Universidad de Chile; año CII, núms. 53 y 54 de 1944. - Anales
de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala; Tomo XX,
núm. 4, diciembre del 45. - La Prensa Medica Mexicana, año XI,
núm. 3, marzo del 43. - Archivos Médicos Mexicanos, año IV, núm. 4,
abril del 46. - Bohemia; revista cubana, año XXXVII 1, núm. 19, mayo
del 46. - Ni.trition, edición en castellano de Nutrition Revieus,
Tomo IV, núm. 6, mayo del 46. - Revista Rotaría, Tomo XXVII,
núm. 6, junio del 46. - El Libro Americano; Unión Panamericana,
vo~ IX, núm. 6, junio del 46. • Revista de la Asociación de Maestros
de Puerto Rico, vol. V, núm. 3, abril del 46. - Vida Nueva; revista
mensual de medicina y cirugía, año XX, núm. 1, enero del 46. •
España Nueva; semanario republicano independiente, año 11, núm.
28, junio del 46. - Juventud Americanista; órgano oficial del C!ub
Juventud Americanista", año 111, núm. 10, marzo del 46. - Le
(.aducée por au Prince, núm. 24, marzo del 46. - Monterrey, cultura,
educación e información, año 111, núm. 6, mayo del 46. - Todo;
revista capitalina, núms. correspondientes al mes de junio "del 46.
Hoy, revista capitalina, núms. correspondientes al mes de junio de •
1946. - Kuba; revista de medicina tropical y parasitología, vol. 11,
marzo del 46. - Jus; revista de derecho y ciencias sociales, núm. 91
y 92, febrero y marzo del 46. - Abside; revista de cultura mexicana,
año X, núm. 2, de 1946. - Boletín de Minas y Petróleos; Tomo XVII,
núm. 5, mayo del 46. - Boletín de Información, Embajada de la •
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, año 111, núm. 24, junio
del 46. - España Nueva, semanario republicano i~dependiente, año 11,
núm. 30, junio del 46. - Censo de Población del Estado de Jalisco
del año de 1940, Secretaría de Econom!a Nacional, Dirección General
de Estadística. - El Auto Argentino, año XXXV, núm. 411, marzo
del 46. - Boletín; publicación mensual de la Comisión Panamericana
de Cooperación lntermunicipal, año VII, núm. 6, junio del 46. - El
Foro, órgano de la Barra Mexicana, Torno 111, núm. 1, marzo del 46.
Horizonte; al servicio de la Patria, año 11, núrr, 13, junio del 46.
Revista de la Habana; año IV, núm. 44, abril del 46. - Agronomia,
órgano bimestral del Centro de Estudios de Agronomía de Lima,
Perú; allo XI, núm. 45, enero, febrero del 46. - Vida; revista de
orieQtación, núm. 6, junio del 46. - Cuaderno de Chiapas; Departamento de Biblioteca del Gobierno Constilucional del Estado, núms.
del I al 6 de 1946. - Boletín Bibliográfico Mexícano, año VII, núm.
i5, r,arzo del 46. - Reivindicación; órgano Quincenal del Sindicato
de Trabajadores de la Educación, año 111, núm. 43, junio del 46.
Revista del Centro de Estudiantes de Farmacia y Bioquímica de Buenos Aires, año XXXIV, núms. 1 al 7, junio del 45. - Cauce; órgano
menst..al de la F E. P. &lt;!el grupo !;\erario Cauce, nú:n: VII, ma¡o
a iunio del 46. - Revista del Instituto Americano de Arte (Cosco,
Perú), a/lo IV, rúrr,. 1, sept emi&gt;re de 45. - Revista Jurídica, año
VII 1, nú!!'. 32, septiembre del 45. - Revista de Revistas, año 38,
núm. 1880, ji..nio del 46. - De Eugenesia, revista de la Sociedad
Mexicara de Eugenesia, Tomo VII, núm. 74, marzo del 46. - América; rev-sta mensual de la tribuna de la democracia, núm. 45, diciembre del 45. - Boletín de la A,rupación de Universitarios Españoles
núm. 2, enero y febrero del 46. - Tribuna Israelita, órgano mcnsuaÍ
de la Venee Verath, jumo del 46. - C.arterly Revieu, vol. 111, núm.
20, mayo del 46. - Monterrey; cultura, educación e información,
a.o 11, núm. 21, marzo del 46. - Marruecos en la Política Europea,
por Mario Granados. - Renac,miento; revista educativa magisterial,
año VIII, núm. 23, de nayo del Lume.,; Re.-ista mensual de Estudiantes del lnstit.ito Campechano, año 1, núm. 1, ¡unio del 46. - Ir~,
órgano del Instituto Revolucionario, núm. 16, junio cel 46. - Rueca,
año IV, núm. 15, diciembre del 45. - Le Canadá Francaís, vol
XXXII f, núm. 10, junio det 46. - Un Loro y Tres Golondrinas, de
Herm:!io B. Gomes. - El Hijo Pródigo, revista de literatura, vol. XII,
núr. 38, mayo del 46. - Universidad Nacional de Colombia Revista
Trimestral de Cultura M.odema, núm. 5, enero, febrero y ~rzo del
46. - Revista de Estudios ~urídicos, Políticos y Sociales, publicada
por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
de San Francisco Javier de Chuquisaca, año VII, núm. 14, diciembre
del 45. - Espalla Nueva, semanario republicano independiente año 11
núm. 31, junio del 46. - Veracruz; órgano cultural de Veracruz'.
Tomo 111, núm. 3, maye del 46. - Repertorio Americano cuaderno
de cultura hispánica, de San José de Costa Rica, Tomo XLII, núm. 10,
11 Y 12, de 1946. - Revista de la Sociedad de Maestros de Puerto
Ric~, vol. V, núm. 3, abril del 46. - Proa; núm. 30, mayo del 46.
Revr..ta de Economía, vol. IX, núm. 4 y 5, mayo del 46. - Revista
de Estadística, Secretaría de Economía Nacional, vol. IX, núm. 5,
~yo de 46. - México Agrario, revista de sociología, vol. VIII,
num. 1, enero y marzo del 46. - Vigía; revista internacional año
111, núm. 37, mayo del 46. - Indice de lo publicado en el B~letín
de Cooperación lnterrnunicipal, allo V y VI, enero del 46.• The
Rotarían: vol. LXVIII, núm. 6, junio del 46. - Tiempo; semanario
de _la vida y la verdad, vol. IX, núm. 213, mayo del 46. - Onda,
re,v1sta mens~al del Instituto Tecnológico de Monterrey, Tomo IV,
num. 1, abra] del 46. - Cultura Soviética, Instituto de Intercambio
Cultural Mexicano-Ruso, año 111, núm. 20, junio del 46. - La Voz
de Londr~, núms. correspondientes al mes de junio del 46. - Boletín
de la Unión Panamerica,a, vol. 80, núm. 6, junio del 46. -.: La Mujer
en la Industria Norteamericana, por Caralyn Boen/,ard. • Revista
de Der;cho de la Facultad de la Universidad de Concepción, año
XIII, nums. 53 Y 54, julío y diciembre del 45. - Biblioteca Universitaria,. consideración a su importancia y misión, por Emes! G. Gutz.
Boletin, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadistica, tomo
XLI, num. 3, mayo del 46. - Gaceta de Literatura Arte Filosofía
y Variedad, núm. V, febrero del 46.
'
'
Se han recibido con regularidad los periódicos locales El Sol
El Porvenir, El Norte y El Tiempo; los capitalinos El Popular EÍ
Nacional, El Universal y Excélsior; y de Cuba, Alerta! y el Diari~ de
la Marina.
SOLICITAMOS CANJE. - EXCHANGE IS REQUIRED. - ON
DEMANDE L'EXCHANGE.

(De la pág. 2)
mero, un equívoco derivado de considerar la materia
sólo como extensión, es decir, figura geométrica.
Leibnitz corrigió la fórmula de Descartes sobre la
cantidad de movimiento constante: introduce la
masa como energía potencial y deduce la fórmula
de la masa por el cuadrado de la velocidad, que
es la noción de fuerza viva.
La mutua penetración de las ideas de fuerza
y de función dió acceso al tratamiento matemático
de los problemas mecánicos, una vez que se completó el análisis geométrico con el cálculo infinitesimal. Con este instrumento se reconstruye la
trayectoria de un móvil con sólo conocer la posición, la velocidad y las fuerzas que obran sobre
una partícula en un punto dado; y recíprocamente,
si se conoce la trayectoria y la velocidad se pueden
determinar las fuerzas correlativas.
El cálculo permite tomar dos posiciones, tan cercanas como se quiera, y valuar el intervalo como
una fuerza, de radio con valor numérico preciso.
Este artificio reduce el tiempo a espacio homogéneo y continuo, por el cual puede deslizarse sin
tropiezos la velocidad de Aquiles, superior a la de
la tortuga.
Cielo y Tierra:

Entre tanto, las observaciones sobre el movimiento .de los astros habían conducido a Copérnico
a emitir la hipótesis heliocéntrica del sistema planetario; y posteriormente Tycho Brahe y a Kepler
a integrar la teoría y los hechos en la descripción
precisa del curso de los planetas. La Física celeste
quedó inscrita en el pensamiento humano como ' un
ejemplo universal de matemáticas aplicadas y, al
mismo tiempo, como una incitación a conducir por
el mismo camino los hechos de la Tierra.
La inclusión en una sola ley del movimiento
sobre la superficie terrestre, y la carrera celeste
de los planetas fué la obra de Isaac Newton. Las
leyes de la inercia, de la acción recíproca y de la
proporcionalidad del cambio de movimiento con la
impulsión de la fuerza, dieron al movimiento una
clave universal dependiente de tres factores: masa,
distancia y fuerza. El enigma de los cielos auedó
despejado con la fórmula de la atracción univ~rsal
directamente proporcional a la masa, e inversa deÍ
cuadrado de la distancia, o ley de la gravitación. La
armonía de las esferas cobró semejanza directa
a un preciso mecanismo de relojería.
Viaje de ida y . . .

A partir de este momento la idea mecánica
absorbió los métodos de investigación y explicación del Universo. Inundó las ciencias, la Filosofía
y las teorías de la vida social. En este último caso
fue el instrumento ideológico de la Revoluci~
francesa.
En el dominio filosófico, sirvió de tras-fondo
científico a la elaboración que hizo Kant de las
estructuras o aparato del conocimiento humano.
También el positivismo de Comte se apoyó en
esa interpr~taci~n de la Naturaleza, que transportó
al terreno histórico para explicar la Cultura humana.
Regreso:

Entre fines del siglo XIX y lo que va corrido
d~I ~r:sente, se han producido acontecimientos
c1ent1f1cos ~ue, en, ~onjunto, significan una crisis
del pensamiento clas1co de la idea mecánica. No es
que se la considere erróna, sino que se trata d
reducir su dominio a cierto tipo de experienci:
humana, aquella precisamente que se refiere al
cam~ de observación terrestre que se define en
los organos de nuestros sentidos. Es que la Ciencia
M~erna ha encontrado métodos de exploración d 1
Universo y del interior de la materia, para los

cu:-

ARMAS Y LETRAS _ Página 6

les resulta remasiado gruesa aquella idea. y muy
torpes nuestros órganos sensibles.
La más destacada teoría, que pretende un nuevo
ajuste del conocimiento y la experiencia humanas
es la enunciada por Einstein bajo el nombre de
Relatividad y cuya complejidad nos impide, por esta
vez, continuar nuestro relato.

-·EXAMENES FINALES

El día p6"1ero del mes en ccrso se iniciaron en las diversa&gt;
Facultades y Esc~elas Universitarias los exámenes finales que se pro-, •
longarán hasta mediados del entrante.
Como resultado de estos actos, puede observarse que hay un
Indice más alto de alumnos aprobados Que el de años anteriores.
COOPERACION MUNICIPAL: BIBLIOTECA

El señor Presidente Municipal de la Ciudad, don Félix González .,
Satinas, ofreció a la Universidad ta construcción de la Bibli~t:&lt;;a )
Universitaria. Se ha estado. elabo_rando el proyecto para el ed1f1c10 ,
que revestirá todas las condiciones confortables de las moderna&gt; 1
Bibliotecas.
UNIVERSIDAD, NUMERO 6

Los ensayos, artículos y estudios Que contendrá la Revista de
la Universidad de Nuevo León, "UNIVERSIDAD", en su sexta enttega,
se han estado recibiendo. El próximo número, que aparecerá en
septiembre venidero, contendrá muy valiosas colaboraciones de los
mejores escritores y elementos de ,a Universidad nuevoleonesa.
RECITALES BREVES DE PIANO
La Sección de Cultura Musical del DASU organizó como final

de actividades del presente año escolar, una serie de quince recitales
cortos en los que se presentaron numerosas obras de la literatura
pianística escogida del más selecto repertorio de compositores clásicos, román! icos y modernos.
La interpretación estuvo a cargo del Maestro Josemaría Luján
y fueron efectuadas las radiotransmisiones por la Estación XEFB los
días: 22, 23, 24, 25, 26 y 30 de junio y proseguirán del ]9 al ,9
de julio.
Formaron los programas de esta importante serie obras de Juan
Sebastián Bach, Vivaldi-Bach, Domenico Scarlatti, Ludwig van Beethoven, Franz Schubert, Roberto Schuman, Federico Chopin, Johannes
Brahms, Camilo Saint Saens y Carlos del Castillo.
AUDICIONES

Con mol"º de la clausura de cursos de la Escuela de Música de
la Universidad ,la Dirección y el Alumnado ofrecieron una serie de
recitales en el Aula Magna Fray Servando Teresa de Mier durante
los días 12, 14, 15, 17, 18 19 y 22, en cuyas audiciones, Que revistieron grato interés para la sociedad regiomontana, se revisaron los
mejores va!ores de la música univerSill · Puccini Schuman Rolle
Heins, Sitt, Beethoven, Mendelssohn, Chopin, DancÍa, Schuber~, A!be:
niz, Gounod, etc. Maestres y a!unnos que participan en estos sugestivos actos obtuvieron el merecido lauro por parte del públ ic0, que
Quedó coir.placido con la labc:r qCJe desarrolla la Escuela de Música
de la Universidad.
PERIODICO ESTUDIANTIL

La Federación de Estudiantes Universitarios, que P!eside el señor
J~an Serna Sánchez, de la Facultad odcntológica, ha publicildo la
segunda entrega del periódico órgano de la Institución "El Universitar o", cuyo número ha mejorado notablemente su contenido y calidad
tipográfica.
.
GRADUACION

La Escue:a Nocturna de Bachilleres de la Universidad ofrecerá
~I próximo 6 de Julio en los corredores universitarios un significativo
ª?ªpe a 35 alumnos que obtendrán su grado de bachiller en las
di:,-er~s ra;"'.1s del bach ,~rato Cie~cías Sociales, Ciencias Biológicas,
C1enc1?s F1s1co-Matemáticas y Ciencias Físico-Químicas.
Dicho acto, que entraña tambi~n ia formación de ta genl'ración
de 1:46 de la Escuela Nocturna de Bachilleres, será presidido por
el senor Rector de la Universidad, Dr. Enrique C. Uvas, y asistirán
al banquete todos los maestros del plantel.
ENTREGA DE DIPLOMAS

En ocasión_ a la fi~alización de cursos del presente año, la
Escuela Industrial Femenil Pablo Uvas realizó con fecha 11 del
act~al un acto consagrado a la entrega de diplomas correspondientes
ª c,ento dos alumnas graduadas en las siguientes ramas de la industria
femenil:
Corte
de Ropa, Bordado en Máquma,
.
Cocina
.
y R
• CY Confección
.
epos1er,a, onservación de Alimentos Cocina Popular y Cahcultura.
'
. Una selecta velada precedió al otorgamiento de diplomas. 1 Selección por _el Quinteto Zambrano. - 11, Desfile de las alumnas ~r~duadas
en las diferentes industrias. - 111, "Mañanitas de Abril" Orfeón de
la. Escuela de Música· • IV, Declamación
. "Por la Patria"' de Marce~º Dávalos.• V, Informe de la señorita Profa. Julia Garza Almaguer
'.rector~, de) Plantel. • VI, Contradanza de California. - VII "~
Violetas , duo y coro.• VIII Entrega de D"1 1
•
nadas del Estado L" Ar '
P ornas por el C. Gober'
IC.
!uro B. de la Garza • IX H"
1
Escuela Industrial Femenil Pablo livas, por el Orfeón' de

';:":¡:roa~

HORA CONMEMORATIVA "RAMON LOPEZ VELARDE"
ran En oport_unidad al vigésimo cuarto aniverasrio de la muer!e del
g
poeta 1erezano Ramón López Velarde el DASU
. ó 1
19 del mes
,
organiz e
Radiofónicos ~EF~rs: un homenaje ra~i~I a través de tos Estudios
rios· Antol •a ' . cuyo acto participaron elementos universitaGon~ález i~._P~~~a de _Ram6n López Velarde, Srita. Profa. Alicia
ino, ,agra 11ª del Poeta Ramón López Velarde señor
Femando Pé rez Ort"
1
•
Estudio Crítico d ,zl a umno de la Escuela Nocturna de Bachilleres,
Composiciones de e ~ z Velarde, Lic. Edmundo Alvarado ~antos.
Héctor Montfort de la ~:~~:vdardro, LRavel dy Gra~,. por el señor
e eyes e la Univemdad.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="213">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3142">
                <text>Armas y Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479186">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480141">
            <text>Armas y Letras</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480143">
            <text>1946</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480144">
            <text>3</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480145">
            <text>6</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480146">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480147">
            <text>30</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480148">
            <text>Mensual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480164">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480142">
              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1946, Año 3, No 6, Junio 30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480149">
              <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480150">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480151">
              <text>Historia crítica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480152">
              <text>Arte mexicano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480153">
              <text>Narrativa</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480154">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480155">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480156">
              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480157">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480158">
              <text>30/06/1946</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480159">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480160">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480161">
              <text>2014649</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480162">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480163">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480165">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480166">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480167">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="559">
      <name>Amado Nervo</name>
    </tag>
    <tag tagId="6647">
      <name>Biblioteca</name>
    </tag>
    <tag tagId="9785">
      <name>Comedia</name>
    </tag>
    <tag tagId="17344">
      <name>José Joaquín Fernández de Lizardi</name>
    </tag>
    <tag tagId="7001">
      <name>Libros</name>
    </tag>
    <tag tagId="494">
      <name>Política</name>
    </tag>
    <tag tagId="13991">
      <name>Ramón López Velarde</name>
    </tag>
    <tag tagId="7149">
      <name>Universidad</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
