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                  <text>BOLETIN MENSli\L DE 1A lNVERSIDAD DE NUEVO L~,..
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

D. A. S. U.

AÑOV

P,ófogo af :lealro
CfáJico UiverJilario

NUM. 7

JULIO 31 DE 1948

CARACTERES de la CONCIENCIA

HISPANOAMERICANA
Leopoldo Zea.

l .-Sentimiento de dependencia. ,
La Universidad de Nuevo León ha llegado ya, en su loable trayectoria por la difusión incansable de la cultura, al clímax en que se mueven, en saludable consorcio, las alas del espíritu y las vivas y elocuentes voces de las ideas en el pensamiento.
Ficción y realidad, realidad y fiicción, el teatro ha sido
srempre un vehículo alado que lleva, en un juego insuperable
de luz, color y movimiento, el sano placer a los espíritus, el
fulgor que clarifica el pensamiento y el dolor que se experimenta al sufrir la evidencia de una triste realidad. En él pensamos,
gozamos y sufrimos en un iluminado deseo de vivir con el ansia suprema de abarcarlo todo para recoger -breve aliento de
una inspiración- la vasta experiencia de una eternidad. Es la
dimensión profunda del espíritu humano que se proyecta hacia
los vórtices del mundo en busca del consuelo, purga necesaria
de nuestras dolientes lacerias.
"El teatro, decía Federico García Larca, es la poesía que se
levanta del libro y se hace humana". El escenario del teatro es
la humanidad misma que a lo largo del tiempo lucha por una
mejor vida y un medio mejor de resolverla en felicidad y gozo.
El teatro, pues, resulta ser una manifestación que crea estados
de conoiencia, un instrumento a través del cual la humanidad
se purifica de sus vicios y de sus defectos y establece el ideal de
vida a que debe aspirar en el concierto de la civilización.
La Universidad de Nuevo León, al \fomentar en su seno la
actividad dramáúca, quiere llevar su mensaje de fe y confianza
en los destinos humanos y quiere despertar en los corazones la
voz libre y única que hable perennemente de las excelencias del
hombre y de su sano impulso hacia el bien. Así cumple con un
programa cuyo radio de acción está más allá de las reducidas
proporciones de sus aulas, para llegar al pueblo donde se Fraguan las más vivas y dramáticas convulsiiones.
Nuestra Casa de Estudios, al presentar a sus incipientes
temperamentos dramáticos, frutos logrados en sólo dos meses
de trabajo intenso y dinámico, felicita cordialmente al maestro
Aceves, todo actividad, todo espiritu de sacrificio y todo amor
hacia el arte, por esta sana alegría que nos proporciona a través
de la escena y por esta fiesta del espíritu, entreacto de nuestra
diaria transfiguración.
Levántese, pues, el telón y quede para siempre, como una
luz en la conciencia, el noble y vivo afán de esta acogedora Institución de cultura, por producir bajo su generoso amparo actividades que, como el Teatro Clásico de la Universidad, mantendrán en lo futuro el deseo bueno de redimimos con el aleteo
maravilloso del arte.

Hegel en sus Lecciones sobre Filosofía de la Historia decía.
refiriéndose a nuestro Continente: "América es el país del porvenir. En tiempos futuros se mostrará su importancia histórica, acaso en la lucha entre América del Norte y América del Sur.
Es un país de nostalgia para todos los que están hastiados del
museo histórico de la vieja Europa". Y a continuación agregaba, "América debe apartarse del suelo en que, hasta hoy, se
ha desarrollado la historia universal. Lo que hasta ahora acontece aquí no es más que el eco del viejo mundo y el reflejo de
ajena vida". Pero este hecho, el de que no se tratase de un país
del porvenir, era suficiente para que Hegel lo eliminase de su filosofía. "Más como país del porvenir -decía-, América no
nos interesa; ·pues el filósofo no hace profecías. En ~1 aspecto
de la historia tenemos que habérnoslas con lo que ha sido y con
lo que es. En filosofía empero, con aquello que no sólo ha sido
y no sólo será, sino que es y es eterno: la razón. Y ello basta".
Para Hegel, que concibe la historia tendrá que negar, asimilar, América
de las ideas como un movimiento dia- para que inicie la prapia. La historia
léctico en el cual toda superación es de la cual es América una simple deal mismo tiempo negación y conser- pendencia.
El pensador español, José Ortega y
vación, la América carece de historia y al carecer de historia carece de Gasset, al hablar de la historia del
realidad. La historia de que puede hombre europeo decía: "El hombre
hablar este Continente no es sino un europeo ha sido "demócrata", "libereflejo o un eco de la historia del vie- ral", "absolutista", "feudal", pero ya
jo mundo, su anejo. América tendrá no lo cs. ¿ Quiere esto decir, rigurosahistoria, existirá, cuando sea capaz mente hablando, que no siga en algún
de entrar en ese movimiento dialécti- modo siéndolo? Claro que no. El homco mediante el cual se desarrolla el bre europeo sigue siendo todas esas
espíritu, cuando sea capaz de negar cosas, pero lo es en la forma de haese pasado que no le es propio, pero berlo sido. Si no hubiese hecho esas
mediante una negación dialéctica, es- experiencias, si no las tuviese a su esto es, asimilándoselo. Dentro de una palda y no las siguiese siendo en esa
lógica dialéctica negar no significa peculiar forma de haberlas sido, es
eliminar sino asimilar, conse1·var. J)Osible que, ante las dificultades de
Significa ser algo plenamente para la vida política actual, se resolviese a
no tener necesidad de volver a serlo. ensayar con ilusión alguna de esas acEl que asimila plenamente no siente titudes. Pero haber sido algo es la
lo asimilado como algo ajeno, estor- fuerza que más automáticamente imboso, molesto, sino como algo que le pide serlo". ¿Es esto válido para Amées propio, natural. Es parte de su ser rica, especialmente para Hispanoaméque en ninguna forma estorba su se- rica?, cabe preguntarnos por nuestra
guir siendo. Este haber sido forma parte.
parte de la experiencia que permite
Nosotros los hispanoamericanos heel seguir siendo. El que asimila no mos sido conqiústadores y conquistatiene que volver a repetir todas las dos, coloniales, ilustrados, liberales,
experiencias de sus antepasados. Su conservadores, positivistas y revoluconciencia histórica le ofrece esta ex- cionarios. ¿Pero realmente hemos siperiencia. La historia es la expresión do todo ésto en el sentido de que por
objetiva de esta asimilación o nega- haberlo sido no tenemos necesidad de
ción o negación dialéctica. Tal es volver a serlo? O en otras palabras,
la historia de Europa, la historia del ¿los problemas que planteó la Conhombre europeo. Hegel ha persegui- quista, los que plantearon la Colonia
do esta historia, la de lo que ha sido
y lo que es. La historia que un día
(Pasa a la página 5)

�E·L RETABLO DE LAS
MAR AVI L· L A S
Francisco M. Zertuche.
Julius Leopold Klein, en Gestchichte des Dramas, hablaba
con este aliento de. las piezas breves dramáticas de Miguel de
Cervantes Saavedra: "Los entremeses son el bufón de Talía,
los gnomos de las montañas de las Musas, que forjan espadas
y yelmos para los gigantes y para los grandes locos, como Don

Quijote, con los cuales tienen parentesco, tal como los pigmeos
se vanaglorian de ser del mismo origen que los titanes. Se deslizan entre los actos de una pieza dramática, como los gnomos
entre las grietas de las peñas para llenarlas de noble metal, o bien
igual que el hombre del bosque en las montañas de Konigshain.
las rellenan con hojarasca vulgar, q~e en las manos de sus amigos se convierten en piezas de oro y brillantes monedas de plata".

OCHO

COMEDIAS.Y OCHO
ENTRE MESES NVE V OS,
Nunca reprc:[cncados

[OM PV Esr AS PO'R. MJCV El
de Cerua11tes Saaued,11.

',

D .1 R IG l. DAS A DON PEDRO FER·
nandez.de Caflro,Condede Lemos.de Andradc,
y de Villa·l1;1a,MarquesdeSarria, Gentilhombre
de la Can12ra de (u Mageílad, Comendador de
la Encon1ienda de P.eñafiel,y la Zar~a,de la Orden de Alcancara, Virrey, Gouernador, y Capi•
tan general dd Reyno de Napoles, y Preúdente del fupremo Conícjo
de lralia.
l.0S TJTVL0S DEST.AS OCHO COMEDIAS

r f11s rntrtmefu ),u, m /4 q11,ir,, b,¡,.

Año

16 1

s.

C O ,N P R I V I L EG I O.

Las primeras referencias que encontramos sobre la palabra entremés, son
en ocasión de unas fiestas que celebraban en Cataluña en una coronación del año 1381. Se presentó entonces durante el real ágape un magnifico plato acompañado de una cobla escrita.
Durante el florido imperio de la literatura trovadoresca, en Galicia y
Portugal, estos gérmenes literarios co
hraron una fisonomía más clara y definifla, representando la juglaría. con
vario y vistoso instrumental, actos
.dramáticos durante el servicio de los
distintos platos de un convite.
A partir del año 1402 la palabra entremés o entramés figura documentalmente en el archivo valenciano, y designa ya la acción dramática que al
través del siglo XV y hasta las postrimerías del XVI habría de entrar
en la composición de las festividades
de Corpus.
Al llegar el primer tercio del siglo
XVII, y sin olvidar el precedente de
los pasos de Lope de Rueda, los entremeses, en manos de don Miguel de
Cervantes Saavedra, cobraron un . señorío y una plenitud insuperables.
Corre como valedero el criterio de
que Cervantes fué poco afortunado como escritor de comedias, pero indudablemente ha sido el más alto autor de
entremeses de la literatura española,.
pese a su acerado enemigo Lope de
Vega, que "alzóse con la monarquía
cómica".
En las postrimerías de septiembre
de 1614, el librero Juan de Villarreal,
de la Plaza del Angel, de Madrid,
compró el . manuscrito cervantino
Ocho comedias, y ocho entremeses
nuevos, nunca representados, que era
publicado al afio siguiente en las prensas de la viuda de Alonso Martín.
En el orden editorial, El retablo de
las Maravillas ocupaba el segundo lugar.
Este entremés, que destaca admirablemente dentro de los siete restantes, es un fidelísimo cuadro de aldea
en que se hace burla de los intereses
creados, los convencionalismos e hipocresias sociales, el concepto del
honor y la credulidad de la época.
Por una frase de Chanfalla, en la
que dice que en la corte no hay autor
de comedias, y que perecen los hospitales, creemos se pueda aludir a
1598-600; y por el parlamento del Gobernador cuando expresa que en una
de las coplas que compuso habla de
que trataron del diluvio de Sevilla,
don Angel Valbuena Pral supone que
el Retablo es posterior a estas fechas,
La precedencia de este entremés está en el Enx~mplo número XXXII de
'
El Conde Lucanor,
obra del Infante
Don Juan Manuel en el siglo XIV, y no
en el síglo XXII, que establece el señor Valbnena Prat.
Nos referimos al Ejemplo que lleva
este título: De lo que contescíó a un
rey con los burladores que fizieron el
paño, que está clasificado así en los
diferentes documentos: número XXXII
en el Códice de Puñonrostro; XXXI en
el 6376, S. 34 de la antigua signatura;
X.'\.XI en el M, 100; 28 en el de la Academia de la Historia; XXXI en el de
Gayangos, y XX en la edición de Argote de Malina.
Con el propósiÍo de divulgar el antecedente del Retablo, damos a conocer el aludido Ejemplo, atenidos a la
edición de Eduardo Juliá, de la Serie
Escogida de Autores Espalloles, núm.
X, Madrid, 1933.

EN M AD R f D, Porf4'1111d•dt.AlonfoM4rt1,,•.

EXEMPLO XXXII

Aconi lle liun de Vil!Jrrocl,muclder de libros, vtndcoíc en. fu cla
, 11 ph~11cl1 del Angel,

De lo que contesció Q un rey co n los
burladores que fi=ieron el paño.
Fablaba otra vez el conde Lucanor
con Patronio, su sonseiero, e diziaie:
-Pa\ronio, un ho1ume vino a mi e
díxome muy grand fecho e dame a en-

Facsimilr de la portada de la edición príncipe
de ,, Comedias y Entremeses ,

Párina 2 -

ARMAS Y LETRAS

tender que sería muy grand mi pro,
dízeme que Jo non sepa homne del
mundo por mucho que yo en él fié, e
tanto me· encaresce que guar~e esta
paridad fasta que dize que, si a homn.e del mundo lo digo, que toda mi
fazienda e aun la mi vida en grand
periglo. Et porque yo sé, que homne
non vos podría dezir cosa que non
vos entendades, si se dize por bien o
por algún engaño, ruégovos que me
digadcs lo que vos paresce en esto.
-Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, para que vos entendades, al
mío cuydar, lo que vos más cumple de
fazer en esto, plazerme ya que sopiésedes lo que contesció a un rey con
tres homnes burladores que vinieron
a él.
El conde Je preguntó cómmo fuera
aquel (Fol. 163) lo.
- Señor conde -dixo Patronio-,.
tres homnes burladores vinieron a un
rey e dixiér'onie que eran muy buenos
maestros de fazer paños, e señaladamente que fazían un paño que todo
homne que fuesse fijo daquel padre
que todos dizían que vería el paño,
mas el que non fuesse fíjo daquel padre que él tenia a que las gentes dizian, que non podría ver el paño.
Al Rey plago dcsto mucho, teniendo que por aquel paño podría saber
quáles homnes de su regno eran fijos
de aquellos que debían seer sus padres o quáles non, et que por esta manera podría acrescentar mucho Jo suyo; ca los moros non heredán cosa
de su padre si non son verdaderamente sus fijos. Et para esto mandóles dar
un Palacio eh que fiziessen aquel
paño.
Et ellos dixiéronle, que porque viesse que non lo querían engañar, que
los mandasse cerrar en aquel Palacio
fasta que el paño fuesse fecho. Desto
plago mucho al Rey. Et desque hovieron tomado para fezer el pallo mucho
oro, e plata, e seda, e muy grand haver, para que lo fiziessen entra.ron en
aquel Palacio e cerráronlos y.
Et ellos pusieron sus telares e daban a entender que todo el día texían
en !' paño. Et a cabo de algunos día&amp;
fué el uno dellos dezir al Rey que el
paño era comencado e que era ]a más
fermosa .cosa del mundo; e dixol a
qué figuras e a qué labores lo comencaban de fazer et que, si fuesse la su
mercet, que lo fuesse ver e que non
entrasse con él homne del mundo.
Desto plago al Rey mucho.
Et el Rey queriendo probar aquello ante en otro, envió un su camarero que lo viesse, pero non le apercibió quel desengañasse ...
Et desque el camarero vió los maestros e lo que dizi:m, non se atrevió a
dezir que non lo viera. Quanclo tornó ·el Rey dixo, que viera el pallo . Et
después envió otro e dixol esso mismo. Et desque lodos los que el Rey
envió, le dixieron que ,rieran el paño
fué el Rey a lo veer.
Et quando entró en el Palacio e vió
a ·1os maestros que estaban texiendo e
dizían: "Esto es tal labor, e esto es
tal historia, e esto es tal figura, e esto
es tal color". E concertaban todos en
una cosa e ellos non texian ninguna
cosa, Quando el Rey vió que ellos
non texian e dizían de qué manera era
el paño, e él que non lo veya e que
lo havían visto los otros, tóvose pQr
muerto, ca tuvo que porque non era
fijo del Rey que él tenia por su padre que por eso non podia ver el pafio, et receló que si di:x:iesse que lo
non veya que perdería el regno. Et
por ende comencó a loar mucho el
paño e aprendió muy bien la manera
cómo dizían aqueJlos m~estros que el
pallo era fecho.
Et desque fué en su casa con las
gentes comencó a dezir maravillas de
cuanto bueno e c¡uanto maravilloso.
(Pasa a la página 4)

La Exposición del Pintor
FELIPE MORENO
El día diecisiete del presente mes fué abierta al público de
la ciudad, en el vestíbulo de nuestra Aula Magna "Fray Servando Teresa de Mier", la Exposición 'de pinturas del maestro
potosino Felipe Moreno, miembro del Centro Cultural Potosino de la ciudad de San Luis Potosí. Doce acuarelas y tres óleos
formaron el conjunto de trabajos presentados por la Sección de
Artes Plásticas del Departamento de Acción Social de la Universidad y que fueron admiradas por miles de espectadores.

Gran parte de las acuarelas representaban motivos caracteristicos del
pequeÍio poblado de Catorce, Estado
de San Luis Potosí, mineral que tuvo
gran auge en ot'ras épocas; dos vistas
de la ·ciudad de Puebla y un aspecto ,
del malecón, en Veracruz. Los tres
únicos óleos presentados dan buena
cuenta del valor intrínseco del pintor,
pues aparecen en ellos cualidades
muy estimables.

tura! Potosino y la otra en el Salón
de Exposiciones de nuestra Universidad Autónoma, en las cuales se perfiló ampliamente como un magnifico
artista en el óleo y consagrándose definitivamente como un acuarelista
consumado. Nos referimos al pintor
potosino

En :1 pequeño católogo ilustrativo
que fué profusamente repartido entre
los milláres de asisrnntes a esta exposición, se reproducen algunos párrafos escritos por el señor Antonio Espinosa Romero, Presidente del Centro Cultural Potosino, que hacen la
presentación del artista y que dicen:

(Pequeña Biografía)

"El Centro Cultural Potosino fué
fundado- en 1937 por un nutrido grupo de intelectuales admiradores de la
Literatura y las Bellas Arles en general, como los señores licenciados Miguel Alvarez Acosta, Agustín Vera,
Luis Castro y López, Rafael Díaz de
León y otros más, ampliamente conocidos en el país y en el extranjero
por su fecunda labor en beneficio de
México y de su patria chica: San Luis
Potosí.
Con la sinceridad y la honradez
que norman los actos de esta Institución damos a conocer enseg'uida la
breve biografía de uno de nuestros
socios activos, catalogado dentro del
arte pictórico de la provincia como
uno de los más destacados y de fines
bien logrados, como nos lo han demostrado sus dos últimas y recientes
exposiciones efectuadas en el curso
del año pasado, una en el Centro Cul-

FELIPE MORENO

Fué su padre el artista pintor Isidro Moreno, y su madre la señora doña Mícaela Díaz de León de Moreno,
originarios de Toluca, México. Nació
en la ciudad de San Luis Potosí el 15
de enero de 1908 y su niñez transcurrió en un ambiente puramente artístico ya que su padre fué su maestro.
No faltó a su tierna imaginación la
comp1eta expansión que forma al artista, pues sus correrías de adolescente las pasó entre los andamiajes de
decoradores, en los templos y casas
señoriales, siendo así como formó sólidamente sus principios.
En 1923, al cumplir los quince años,
debido a sus propias instancias y siguiendo sus propios impulsos solicitó
y consiguió d~ su padre la autorización correspondiente para transladarse a la Capital de la República donde
ingresó a la Academia Nacional de
Bellas Artes, mas la pugna existente

Felipe Moreno. El Mundo de los Niños , Oleo.

Un aspecto de la Exposición del pintor Felipe Moreno, en el vestíbulo del
Aula Magna de la Universidad.

en esa época entre ]os académicos Y
los de plástica contemporánea pronto
lo hizo retornar a sus patrios lares,
donde decidió terminar su carrera. A
pesar de esto hizo frecuentes viajes
a la ciudad de México logrando imponerse debidamente de la orienta~
ción que tomó el movimiento revolucionario del Arte.
Así es como Felipe Moreno ha JograQo por espacio de treinta años, vivir y conservarse dentro del arte pictórico, formando a la vez su propia
técnica.
En la actualidad, por ]a práctica,
conocimientos y experiencia logrados
"por su perseverancia y esfuerzo en el
terreno de la pintura, lo consideramos como un maestro en el arte que
domina.
Como su técnica y su arte empieza
a darse a conocer, por su abundante
producción alln esperamos de su esfuerzo y capacidad muy bellos frutos".
En uno de los ángulos del vestíbulo
de ]a Sala máxima universitaria podía
leerse la siguiente declaración a modo de juicio crítico:
"La Sección de Artes Plásticas del
Departamento de Acción Social de la

Universidad de Nuevo León tiene el
alto placer de presentar al público de
la ciudad de Monterrey la presente exposición del artista potosino Felipe
Moreno, representativo fiel de la corriente artística de provincia. Sus trabajos muestran una decidida voluntad
por estampar y fijar los distintos aspectos de su sensibilidad creadora de
emoción y de beJleza. En su interpretación del colorido, en el dibujo y en
el conjunto de sus composiciones hay
un gusto artístico poco común y ,,.un
resultado armonioso. Las formas naturales son reproducidas con verdad
y con realismo, de modo tal que que
no se omiten los más nimios deta'lle~ que contribuyen a la representación plástica del sujeto de sus pinturas, ,El pintor Moreno ha cuidado
de establecer en sus cuadros la relación necesaria entre el ojo que descu~
bre valores y la mano que ejecuta las
particularidades propias del modelo.
Así, además de la ·expresión intima
de sus cualidades psíquicas, aparece
en todo su esplendor la verdad de la
naturaleza psíquicas, aparece en todo
su esplendor la verdad de la naturaleza, respuesta estética de la contemplación exterior".
La realización de este acto cultural en nuestra ciudad constituyó un
fiel testimonio de que nuestra Casa
de Estudios está animada de los mejores deseos por hermanar su acción
educativa con las más representativas
instituciones culturales de ]a República.
A. R. A. .

Felipe Moreno. Capilla. Oleo,

Felipe Moreno. Camino a "Maroma". Oleo.

ARMAS Y LETRAS -

Página '3

�HACIA UNA HISTORIA El Retablo
de las Maravillas
DE MEXICO
(Viene de la página 2)

Con este título fué presentada por su autor, el doctor Silvio A. Zavala, dentro de la Sección humanística de la Escuela de
Verano de esta Casa de Estudios, una trilogía de conferencias
en torno a los valores esenciales de nuestra Historia nacional.
Para ofrecer una idea, siquiera globalizada, de la biografía y bibliografía del doctor Zavala, así como de la exposición
de sus teorías, a continuación damos un sumario de los temas
aludidos.
BIOGRAFIA:-Nació en Yucatán el 7 de febrero de 1909,. y
realizó sus estudios en el Instituto Literario de Yucatán, y en las
Universidades del Sureste y Nacional de México.
En 1931 estuvo en España y se graduó de Doctor en Derecho por la Universidad Central de Madrid, presen-

tando su tesis sobre Instituciones españolas en América, redactada bajo la
dirección del Maestro Don Rafael Altamira.
Fué colaborador del Centro de Estudios Históricos de Madrid, de 1933
a 36. Dé regreso ~ México fué Secretario del Museo Nacional. Funda y dirige, desde 1938, la Revista de Historia de América.
Fué becado por la Fundación J ohn
Simon Guggenheim, continuando sus
investigaciones en la Biblioteca del
Congreso, de Washington.
A partir de 1940 se le nombra
miembro de El Colegio de México, Y
funda y dirige el Centro de Estudios
Históricos del mismo.
En 1942 fué invitado por Carnegie
Endowment for International Peace a
dictar una serie de conferencias en las
Universidades de Columbia, Prince-ton, Pennsylvania y otras. En 1944 visita Argentina, bajo los auspicios de la
Comisión Nacional de Cultura, realizando estudios y dando conferencias.
Con la cooperación de la Fundación
de Rockefeller visita Uruguay, Paraguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Guatemala.
En 1945 fué profesor extraordinario
de la Universidad de Puerto Rico, Y
se detiene en Santo Domingo, Haití Y
Cuba.
En 1946 fué profesor huésped de la
Universidad de La Habana.
Actualmente es miembro de El Colegio de México; Presidente de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia;
miembro del Colegio Nacional de México y Director del Museo Nacional de
Historia, en el Castillo de Chapultepec.
Recienteinente ha llegado de Francia, donde ha sido invitado por el Gobierno de ese país para dictar una serie de conferencias en la Sorbona.
Es, tah1bién 1 profesor honorario de
varias Instituciones nacionales y extranjeras; académico de la Academia
Mexicana de Ja Historia, correspondiente de la de ~la~rid; académico
correspondiente de la Academia Nacional de la Historia argentina; de la
Academia chilena de la Historia; de la
Academia de Historia de Cuba y de la
Academia Nacional de la Historia de
Venezuela.
BIBLIOGRAFIA :-Ha publicado, entre otros, los siguientes libros:
Las instituciones jurldicas en la
Conquista de América, Madrid, 1935.
La encomienda indiana, Madrid,
1936.
La Utopía de Tomás Moro .en la

'
!

:¡

Página 4 -

Nueva Espmia y otros estudios, México, 1937.
Francisco del Paso y Troncoso. Su
misión en Europa, 1892-1916. México,
1938.
Fuentes para la historia del Trabajo en Nueva España. Recopiladas en
colaboración con Maria Castelo, México, 1939-1946, 8 voltimenes.
Ideario de Vasco de Quiroga, México, 1941.
Ensayos sobre la colonización española en América, Buenos Aires, 1944.
Servidumbre natural y libertad cristiana, Buenos Aires, 1944.
1947.
Ha colaborado en las siguientes Revistas:
·
Revista Critica de Derecho Inmobiliario (Madrid); Tierra Firme (Madrid); Universidad (México); Letras
de México (México); Sur (Buenos Aires); Revista de Historia de América
(México);
Cuadernos AmeriCanos
(México); El Trimestre Económico
(México); Memorias de la Academia
Mexicana de la Historia (México) ;
The Huntington Library Quarterly
(San Marino, California); Annales,
Economies, Societés, Civilisations (París), y otras.

CONFERENCIAS: I,. El encuentro
de Culturas; II, La experiencia colonial; III, La guerra de 184 7.
Slntesis
A menudo escuchamos que es pre•
císo rehacer· la historia de México.

En cuanto la Historia es realidad
humana, acción, vida, no podemos
configurarla a la medida de nues(ros
deseos, y hemos de reconocer que ya
está hecha y se va haciendo cada dia.
Pero lo que se puede rehacer y se rehace constantemente es 1a imagen de
tal historia, el conocimiento o la idea
que de ella tenemos .
Ese es el campo de batalla de los
intérpretes del pasado, al cual conviene entrar con los ojos bien abiertos y con el ánimo alerta, porque de
dicho forcejeo ideológico surge, no
sólo la conciencia que poseemos acerca de la vida nacional, si no 1a fuerza
que impulsa a la acción histórica presente y futura.
Al plantear el problema de la Conquista quiero apartarme de la fase
épica, a fin de observar los aspectos
sociales. que presenta el encuentro de
las culturas española e indígena. Creo
que ese encuentro de elementos culturales ha sido fundamental para el desarrollo del pueblo mexicano y que
su exploración reserva todavía gran. des sorpresas si se aborda con un áni•

ARMAS Y LETRAS

era aquel paño, et dizia las figuras e
las cosas que babia en el paño, pero
que el estaba con muy mala sospecha.
A cabo de dos o de tres dias, mandó
a su alguiazil que fuese veer aquel paño. Et el Rey contol las maravillas e
estrañezas que viera en aquel paño.
Et el alguazil fué allá.
E desque entró y vió los maestros
que texian e dizían las figuras e las
cosas que havía en el paño e oyó al
Rey cómmo lo havia visto e que él
non lo veya, tovo que porque non era
fijo daquel padre que! cuydaba, que
por eso non lo veya, e tovo que, si gelo
sopiessen que perdería toda su honra. E por ende comenzó a loar el paño tanto commo el Rey o más.
Et desque tornó al Rey e le dixo
que viera el paño e que era la más noble e la más apuesta cosa del mundo,
tóvose el Rey aún más por mal andante pensando que, pues el alguacil
viera el paño e él non lo viera, quC
ya non havia dubda que él non era

'
mo distinto al de la sola contemplación de la conquista militar.
La historia de México vista como
un problema de "transculturación" invita a establecer comparaciones con
fenómenos semejantes que se han presentado en otras partes del mundo,
aunque cada uno conserve su individualidad propia.
Si la conquista puso a la cultura es·
pañola frente a la indígena, la época
colonial desarrolla en el tiempo la fusibn de ambos órdenes de la vida. Semejante proceso, cualquiera que sea la
tabla de valores que adopte el historiador para enjuiciar sus rasgos característicos, se encuentra de manera
inevitable en la base de la vida histórica de México. Pero me pare,ce que
es posible examinar la colonización
no sólo con el ánimo de aceptarla falsamente, sino también con el de descubrir en ella ciertos valores que han
perdurado en el estilo de vida del
hombre mexicano.
Dada la insuficiencia del tiempo de
que disponemos para examinar la arquitectura fundamental de la historia
de México, concentraremos finalmente nuestra atención en ]a guerra de
1847. Ella nos lleva, si bien en el momento más trágico, al problema de las
relaciones con ]os Estados Unidos, que
es después de la colonización hispánica, uno de los que han tenido mayor trascendencia en el curso general de la historia mexicana.
Creo que para formarse una idea de
la historia de México1 que esté de
acuerdo con el estado actual de la vida del país, se impone la revisión periódica tanto del panorama general de
nuestro pasado como de las crisis
fundamentales que han contribuido a
darle su peculiar figura. En caso de
no hacerlo así existe el peligro de
aceptar por hábito algunas posiciones
anticuadas que no se sostienen por si
solas cuando cambian las circunstancias que ]as determinaron.
Es posible que discrepemos en
cuanto a la apreciación concreta de
cada problema,· pero no es naturalmente la unanimidad la que perseguimos, sino avivar la actitud alerta pa•
ra enfrentarnos a esa historia.

fijo del Rey que él cuydaba. Et por
ende, comencó mits de loar e de firmar más la bondat e la nobleza del
paño e de los maestros que tal cosa
sabían fazer.
Et otro día, envió el Rey con otro
su privado e conteciól commo el Rey
e a los otros. ¿Qué vos diré más?
Desta guisa e por este recelo fueron
engañados el Rey e quantos fueron en
su tierra, ca ninguno non osaba dezir que non veye el paño.
Et assi pasó este pleito fasta que
vino una grand fiesta. E dixieron todos al Rey que vistiesse aquellos paños para la fiesta.
Et ]os maestros traxiéronlos envueltos en muy buenas sábanas, e dieron a entender que desbolvian el paño e preguntaron al Rey qué qi1eria
que tajassen de aquel paño. Et el Rey
dixo quáles vestiduras queria. E ellos
daban a entender que taiaban e que
median el talle que havian de haber
las vestiduras, e después que ]as coserían.
Quando vino el dia de la fiesta vinieron los maestros al Rey, con sus
paños taiados e cosidos e fizi~ronle
entender que] vistian e que! allanaban los paños. Et assi lo fizieron fasta
que el Rey tovo que era vestido, en el
non se atrevía a dezir que él non vaya el paño.
Et desque fué vestido tan bien commo havedes oydo cabalgó para andar por la villa, mas de tanto le, avino
bien que era verano.

•

Et desque las gentes lo vieron assi
venir e sabían que él que non veya
aquel paño que non era fijo daquel
padre que cuydaba, cada uno que los
otros lo veyan a él non lo veya. que
si Jo dixiesse sería perdido et deshonrado. Et por esto fincó aquella poridat guardada, que non se atrevía
ninguno a lo descubrir fasta que un
negro que guardaba el caballo del Rey
e que non . havía que pudiesse perder
llegó al Rey e dixol:
-Señor, a mi non me enpece que
me tengades por fijo de aquel padre
que yo digo, nin de otro, e por ende
dígovos que yo so ciego o vos desnudoydes.
El Rey le comencó a maltraer diziendo que, porque non era fijo &lt;laque! padre que él cuydaba, que por
esso non veya los paños.
Desque el negro esto dixo, otro que
lo oyó dixo csso mismo, e assí lo fueron diziendo fasta que el Rey e todos
los otros perdi~ron el recelo de conoscer la verdad e entendieron el engaño que los burladores habían fecho. Et quando los fueron buscar non
los fallaron, ca se fueron con lo que
havian levado del Rey por el engaño
que havedes oydo.
Et vos señores conde Lucanor,
pues aguel homme vos dice que non
se pa ninguno de los que en vos fiades
nada de lo que él vos dize, cierto seed,
que vos cuyda engañar, ca bien deberles entender ca non ha él razón
de querer más vuestra pro, que non
ha con vusco tanto debdo commo to'"'
dos los que con vusco viven que han
muchos debdos e bien fechos de vos
porque deben querer vuestra proe
vuestro servicio.
E el conde tovo éste por buen consejo e fizolo asi e fallose ende bien.
E veyendo don Johan, que éste era
buen exiemplo, fizolo escribir en este
libro et fizo estos viessos que dizzen
assi:
Quien te conseja escohrir de
tus amigos,
Sabe, que más te quiere engañar
que dos figos.
Et la ystoria de este exiemplo es ésta que se sigue:

Caracteres
de la Conciencia
Hispanoamericana

Notas
Universitarias
ORIEXT.4CION VOCACIONAL

(Viene de la la. página)

El se,101· arquitecto don Joaquín A.
.llora, Director de la Facultad de Arq11ilec/11ra, ha . dictado pláticas de
orientación vocacional a los estudiantes de Bachilleres de los disti11tos
planteles de la ciudad con el propósito de seleccionar entre los gr11pos de
bachillem/os de Ciencias Físico-Matemáticas, todos aquellos alumnos que
sientan inclinación poi' la pl'ofesión
de m·quitecto. Estas interesantes pláticas llevan el deseo de guiar la vocació11 de los estudiantes para que la futura inscripción de la Facultad de Arquitectura esté constituida por elementos vudaderamente avocados a
desarrollar todas sus aptit11des.
En nuestro concepto, esta acertada
medida pedagógica del Director de la
Facultad de Arquitect11ra, ha de ganar
positivos frutos en el grupo de alumnos que se inscriban, ya que, quienes
ingresen a esta naturaleza de estudios
irán realmente identificados con su
fut11ra ejecutoria profesional.

y la Independencia, los que se siguió

NUEVA ADQUISICION.
Por iniciativa del seiior ingeniero
dan Manuel Jl.fartínez Carranza, Director de la Facultad de Ingenieria, esta
importante dependencia universitarid
ha adquirido una costosísima máquina de laboratorio de resistencia de
materiales que servirá para integrar
debidamente en dicha Fac11ltad un
verdadero Laboratorio de Resistencia
de Materiales q11e no sólo te11drá el
car&lt;icter de prácticas para el aprendizaje de los futuros ingenieros, sino
que podrá ser un servicio que rendirá
fr11tos en el control de obras públicas
de la ciudad y dará utilísimos beneficios a los ingenieros qne realizan
diversas construcciones en todo el
norte de la República.
Esta m&lt;iquina se está acondicionando debidamente en uno de los salones de la Facultad de Ingeniería y
puede su considerada como una de
las más modernaS que existen en el
pais.
l.-UEVO LOCAL.
La Facultad de Arq11iteclura está
realizando todos los trabajos necesarios para terminar el nuevo local que
será destinado para desarrollar los
cursos normales durante el próximo
año escolar. Dichos trabajos consisten en el acondicionamiento de uno
de los corredores de la planta alta del
edificio universitario para Sel' convertido en parle del local propio para
los estudios de arquitecto.
El lócal constará de una sala gran•
de para dibujo, una biblioteca, servicios smiitarios para ambos sexos y
una sala que será destinada a la Di•
rección y reuniones de la Directiva
de la Facultad.
SOLEMNE INAUGURACION.
El domingo 18 del presente fueron
solemnemente inaugurados, a través
de la Hora Nacional que difunde Radio Gobernación desde la ciudad de
México, las actividades de la Escuela
de Verano de la Universidad de Nuevo León, con las palabras del señor
doctor Enrique C. Livas, Rector de la
Universidad de Nuevo León, y del selior Rafael Heliodoro Valle, profesor
extrnordinario de la Escuela de Verano.

\
Julio Castellanos. AUTORRETRATO. Oleo. -

Col. Sra. Dña. lita B. Vda. de

Castellanos.

JULIO CASTELLANOS
El día 16 del mes en curso se cumple exactamente el primer
aniversario de la muerte del gran pintor mexicano Julio Castellanos. Sus amigos, que lo fueron en oída, sus admiradores
que lo serán para siempre y aumentarán su número en tanto
pase el tiempo, han colocado en su tumba un imperecedero homenaje a su memoria de artista consagrado por sus obras definitivas. El busto de Julio Castellanos se erigirá sobre sus yertos despojos como la expresión más limpia de una victoriosa
resurrección.
Dueño de un espíritu selecto poseyó las cualidades del artista nimbado por la inmortalidad. Su obra, aunque escasa, recogió nítidamente las múltiples facetas de su sensibifrdad creadora y todas las excelencias de su lenguaje plástico.
Murió en plena floración, cuando el surco de su tierra pródiga apretaba la mies para ofrecer el milagro de su fruto y la
eclosión de su espíritu. Perteneció por entero al mooimiento
contemporáneo de la pintura mexicana a la que enriqueció con
sus obras plenas de viqor y de modernidad.
Fué de aquellos que realizaron en su vida la loable tarea
de plasmar, con su arte magnífico, la sencilla verdad que fulgura como un poder oculto del espíritu.
A.R. A.

planteando toda Hispanoamérica después de su independencia, son problemas resueltos, problemas que ya no
se plantea el hispanoamericano actual? ¿La Conquista, la Colonia y
nuestras luchas liberales son para no·
sotros simple experiencia histórica'?
No, si así fuera querría decir que habríamos empezado a realizar nuestra
historia en el sentido dialéctico en
que lo entendía Hegel. Nuestra historia no es aún una historia de negaciones, aún no la hemos asimilado. El
hispanoamericano no ha dejado de
ser un conquistador y un conquistado,
un colonial, un ilustrado, un liberal,
un conservador, un positivista ni un
revolucionario. A pesar de que ha
pretendido ser todo esto sigue dejando de serlo. Esa multitud de actitudes que ha ido tomando el hispanoamericanismo sólo lo han sido en el
campo de lo formal. En el terreno
de lo real tales actitudes no han hecho sino enmascarar, encubrir, un
hecho, una realidad no asimilada aún,
la primera de que tuvo conciencia el
hispanoamericano: la colonial. Esto
es, la de su dependencia con una realidad que siempre se ha negado a
considerar como propia. La de su
dependencia con algo considerado
como· ajeno. El hispanoamericanismo
del siglo X,X sigue discutiendo apasionadamente, afirmando o negando, la
Conquista y ]a Colonia. Unos poniéndose en el lado de los conquistadores,
otros en el de los conquistados; unos
justificando la Colonia, otros la Independencia. Siempre el mismo punto
de vista aunque tomando distintas
banderas. Siempre el problema de la
dependencia y la independencia. Ilustrados, liberales, conservadores, pos1ti vistas y revolucionarios, no han he•
cho otra cosa que expresar en diversas épocas y con diverso lenguaje el
mismo y latente problema. Nuestro
pasado es España y con ella Europa.
Pero no hemos podido asimilarnos este pasado, porque aún lo sentimos como algo ajeno en vez de sentirlo co·
mo algo propio. Esto es, aún no se
convierte en pasado, sigue siendb un
presente que no se decide a ser historia.
En yez de resolver nuestros proble·
mas por el camino dialéctico no hemos hecho otra cosa que acumularlos.
Aún no se resolvía la contradicción
entre el conquistador y el conquistado cuando decidimos hacernos republicanos, Ji~erales y demócratas conforme al modelo que presentaban los
grandes países modernos, especialmente los sajones. A continuación, sin
resolver las nuevas contradicciones
que se planteaban, aspiramos a establecer burguesías semejantes a la gran
burguesía europea, sin llegar a ser
otra cosa que servidores de ésta. Tampoco hemos alcanzado el poderio económico que permita la descomposi•
ción de esa burguesía sui•géneris
cuando ya nos estamos planteando los
problemas de una lucha de clases. Esta lucha existe, la del oprimido contra el opresor, pero en los mismos términos que lo planteó la Conquista: la
lucha del conquistado contra su conquistador; la lucha del colonial con\

(Pasa a la págino 6)

ARMAS Y LETRAS -

Página 5

�Caracteres
de la Conciencia
Hispano americana
(Viene de la página 5)
tra la :Metrópoli, ayer España, ahora
los Estados Unidos. Siempre la lucha por la Independencia. Ayer política frente a España, más tarde mental contra los hábitos y costumbres
que la Colonia dejaba, después económica frente a las poderosas burguesías del mundo moderno, y cultural
ante un pasado que seguimos sin poder asimilar.
El maestro Antonio Caso ante la
historia de México decía : 'Los problemas nacionales jamás han sido resueltos sucesivamente". "México, en
vez de seguir un proceso dialéctico
uniforme y graduado, ha procedido
acumulativamente". "Causas profundas, que preceden a la Conquista, y
otras más, que después se han conjugado con las primeras, y todas entre
sí, han engendrado el formidable problema nacional, tan abstruso y difícil,
tan dramático y desolador". "¡ Todavía no resolvemos el problema que
nos legó España con la Conquista; aún
no resolvemos tampoco la cuestión de
la democracia, y ya está sobre el tapete de la discusión histórica el socialismo en su forma más aguda y
apremiante!" Este plantearnos los
mismos problemas que Europa es Jo
que Hegel veía como un eco del viejo
mundo, como el reflejo de ajena vida.
Sin embargo, lo cierto es que no nos
planteamos los mismos problemas,
aunque imaginamos hacerlo. La realidad es siempre más poderosa y nos
ha obligado, nos obliga y nos obligará a plantearnos los que Je son propios, hasta que algún día, conscientes
plenamente de su existencia los resolvamos definitivamente.

2.-Remmcia negativa del pasado hispanoamericano.
El hispanoamericano en la medida en que fué haciéndose más consciente de sus relaciones de dependencia con un mundo que no consideraba como propio y de un pasado que
le era ajeno, trató de romper definitivamente con este mundo y este pasado. En vez de negarlo de acuerdo
con una lógica dialéctica lo hizo de
acuerdo con una lógica formal, esto
es, de acuerdo con una lógica que no
admite la contradicción. Una lógica
en la cual la historia no tiene cabida.
Partiendo de esta lógica no le quedó
otro camino que negar su historia, la
historia con la cual se encontraba. Esta historia, su pasado, fué considerada como algo que le era ajeno, como
algo que no le pertenecía porque no
había sido obra suya. El pasado se le
presentó como lo negativo por excelencia. Como aquello que no debía ser
el hispanoamericano, ni aún en el sentido de haberlo sido.
El hispanoamericano se encontró
lleno de contradicciones. Incapaz de
realizar su síntesis siguió el camino
de la amputación. Había que amputar el pasado. En el pasado estaba la
raíz de todos los males de Hispanoamérica. Este pasado era la Colonia.
La historia de la Colonia fué considerada como algo ajeno al hombre de
Hispanoamérica. España había sido
la creadora de este pasado al cual había impreso ancestrales defectos. La
aceptación de este pasado no podría

Página 6 -

significar otra cosa que la aceptación
de la dependencia frente a algo que
no era propio del hombre de la América Hispana.
El hispanoamericano se comprometió en la difícil, y prácticamente imposible, tarea de arrancarse, amputarse, una parte importante de su ser,
como si nunca hubiese sido, otra cosa
distinta. La herencia española, la herencia colonial, decía el chileno Lastarria, debe ser reformada completamente. Ella es todo lo opuesto de lo
que queremos y debemos ser. Nuestros males, decía el argentino Sarmiento, los llevamos en la sangre. Los
llevamos en la educación que recibimos de España. Y Esteban Echeverría, otro pensador argentino decía
con no menos violencia: La emancipación social de Hispanoamérica no
se logrará si no repudiamos plenamente la herencia española.
España, el pasado, estaba en la
mente, en los hábitos y costumbres del
hispanoamericano. Arraigada a él plenamente le imposibilitaba evolucionar. Todos sus esfuerzos por transformar este pasado fallaban. Nada se
podía hacer para cambiarlos. Inútiles
habían sido los esfuerzos realizados.
La lucha por la emancipación política había sido insuficiente. El pasado
estaba siempre allí: en la carne y huesos de los mismos libertadores. Estos
habían aspirado a dar a los hispanoamericanos una forma de vida a la
cual España era ajena. Imposible lograrlo, España siempre aparecía. El
hispanoamericano seguía obrando como si ningún cambio se hubiese realizado. En realidad no existía cambio
alguno. Nada se había hecho. La
emancipación era puramente formal.
El hispanoamericanismo se había independizado de la Corona Española
pero nunca de España. Esta seguía viva, actuando sobre la misma acción
de los hispanoamericanos. Estos seguían viviendo como si nada hubiese
cambiado. El espíritu del conquistador español seguía vivo y actuando.
Cada hispanoamericano aspiraba a
ocupar el lugar que éste había dejado.
Andrés Bello, el maestro venezolano, decia: la revolución de independencia ha siclo animada por el espíritu imperial hispánico. Ha sido una
revolución política, no social. Sólo s2
ha aspirado a quitar un señor para
poner otro. Arrancamos el cetro a España, pero no su espíritu. Nuestros
Congresos libertarios, nuestros libertadores y guerreros, no hicieron otra
cosa que actuar de acuerdo con este
espíritu. La lucha no fué de América contra España. Sino de España
contra España. Una España más joven, pero España al fín, venció a otra
España más vieja. Los mismos fueros, los mismos privilegios, siguieron
en pié. Nada había cambiado. Hispanoamérica seguía siendo una colonia española.

testó con otra violencia, a una imposición con otra.
Pero el pasado no se elimina así, sin
más. El pasado siempre volvería a
hacerse patente. En cada gesto, en
cada acto, el pasado se hacia patente. Los partidos políticos iban tomando distintos nombres, surgían nuevas
ideas, nuevas filosofías. Pero éstas no
hacían otra cosa que encubrir siempre los mismos problemas. El mundo
marchaba, hacía Historia, mientras el
hispanoamericano seguía siendo un
pueblo sin historia, al menos sin historia consciente. Esto es, negándose a
considerar como su historia aquello
había encontrado hecho y que iba haciendo. La Colonia no era su historia,
pero tampoco aceptaba como tal la
de la lucha por arrancarse el pasado.
Esta estaba formada por múltiples
violencias, por anarquías sin fin. Por
despotismos y revueltas. Nunca por
aquello que deseaba ser. Nunca por algo constructivo. Y sin embargo, pese
al afán del hispanoamericano la historia marchaba, éste iba haciendo
una historia muy especial, sin negaciones y asimilaciones dialécticas.
Una historia de puras contradicciones. Pero historia al fin y al cabo. La
historia que ahora, a los hispanoamericanos de mediados del siglo XX toca negar en un sentido hegeliano, esto es, asimilar.

3.-Nueva Historia.
Empezar ele nuevo, hacer una historia desde sus inicios, son actitudes
que se han presentado en la historia
de la cultura, y también en las historias muy particulares de los individuos, en las biografías. En épocas de
crisis, de decepción, suele surgir el
afán por empezar de nuevo. El hombre, en determinados momentos de
su vida suele sentir el afán por escapar a sus circunstancias, por escapar
a su realidad, por romper sus compromisos con ésta. Alguna vez, cuando la
marejada histórica se enreda, el hombre siente grandes deseos por escapar
a este enredo. En vez de entregarse a
la tarea de desenredar prefiere escapar y no saber más nada de la complicada mareja. Es entonces que empieza a imaginar mundÓs sin complicaciones, mundos sin historia, mundos en los cuales cada individuo empieza allí donde mejor le place. Mundos de máxima libertad, esto es, sin
compromisos adquiridos. En estos
mundos todo se encuentra hecho, a las
mil perfecciones. El hombre no tiene
otro quehacer que vivir en ellos, así,
sin más. O bien, mundos vírgenes, en
donde todo está por hacer y por lo
mismo llenos de posibilidades. Utopías que son verdaderas jaujas o utopías para crear. En ambos casos el
hombre renuncia a su pasado, esto es,
a sus compromisos, a su tener que
resolver todos los problemas que este
pasado plantea. En una utopía todo
está decidido, en otra todo está por
decidirse; pero ninguna representa un
problema.

derno al hacer crisis la Cristiandad.
Este hombre "hastiado del museo histórico de la vieja Europa". Su Uopía
no se situó ya en mundos trascendentes en los que todo estaba previsto. La
Utopía se situó en tierras vírgenes,
tierras nuevas. Donde el hombre que
las habitaba vivía en pleno estado de
naturaleza. Donde la acción de otros
hombres no había aún comprornet:.do
la acción de este hombre natural. La
Tierra l'lueva y El Buen Salvaje representaron el ideal del hombre moderno
harto de tener que responder de la5
acciones de sus antepasados. Este
hombre pretendió empezar una nueva historia. Una historia en la cual él
fuese el principal protagonista.
En Hispanoamérica, en la tierra que
los europeos han visto como el ideal
de esta Utopía sin pasado, sucedió algo semejante. Los hispanoamericanos
se negaron a reconocer corno propio
un pasado que no había sido hecho
por ellos. Se negaron a tomar las responsabilidades que este pasado implicaba. Simplemente rompieron con él.
Lo negaron, tratando de empezar como si nada hubiese pasado. También
formaron su Utopía. El ideal de lo
que había de ser el hispanoamericano
lo encontraron en los grandes países
sajones: Inglaterra y los Estados Unidos, y en Francia. Sus Constituciones,
su política, filosofía, literatura y toda
cultura en general fueron los modelos
conforme a los cuales trataron los hispanoamericanos de hacer la nueva
historia. ¡El pasado o el futuro! , fué
el dilema. Para alcanzar el futuro
ideal era menester renunciar irrevos:ablemente al pasado. El pasado hispanoamericano no era otra cosa que
la absoluta negación de los ideales del
mismo. Los nuevos ideales se encontraban en absoluta contradicción con
la herencia española. Había que renunciar a lo uno o a lo otro. ¡Republicanismo o Catolicismo! decía- el chileno Francisco Bilbao. ¡ Democracia o
Absolutismo!, ¡ Civilización o Barbarie! decía Sarmiento. ¡ Liberalismo o
Tiranía ! Este terrible dualismo, decía
Bilbao, nos llevará a la muerte si no
sabemos elegir uno de los dos. O el
predominio absoluto de la Colonia o
el predominio. absoluto de los nuevos
ideales libertarios. Pensar en asimilarlos es el mayor de los errores. l'-1 ecesariamente se impondrá uno de
ellos con el exterminio pleno del otro.
Pero mientras esto sucede los hispanoamericanos se exterminarán entre
sí. No hay conciliación, hay que elegir. Y en esta elección los hispanoamericanos que hicieron la historia
del siglo XIX se decidieron por el futuro con la absoluta negación de su
pasado.

P ero, como ya decía, el pasado iba
dentro, Jo llevaba el hispanomericano
en todo su ser. El futuro no lograba
transformarse en presente. La Utopía
en vez de realizarse se fué alejándose
día a dia. Pese a todos sus esfuerzos
los hispanoamericanos seguían siendo
hispanoamericanos, esto es, hijos de
Así, consciente el hispanoamericano
esa circunstancia y realidad llamada
de · esta su realidad, determinó eliminarla ofreciendo el r aro espectáculo
En la.. grandes crisis culturales el Hispanoamérica. El pasado seguía
del hombre que trata de negar algo hombre toma así una de estas dos ac- presente en todas las formas de vida
que le es esencial como la historia. titudes o ambas. Unas veces anhela de este hombre que en vano trataba
Con gran furia, lleno ele coraje y va- un mundo ideal en el cual todos los de arrancárselo. Con un presente que
lor, se entregó a esta tarea. Pero en problemas están resueltos. Un mun- no se realizaba y con un pasado que
ella iba poniendo el tesón, coraje y do sin responsabilidades, un mundo no terminaba por ser tal, de hecho, la
valor propio del hispanoamericano. donde la libertad es máxima, pues to- Historia no existía. Hispanoamérica,
En su violencia por arrancarse el pa- do lo que represente un compromiso por autodeterminación era un pueblo
sado actuó comp español, como hijo ha sido abandonado a una providen- sin historia. Pueblo, si acaso, ele] fude España. La nativa constancia es- cia que todo prevee y resuelve. Tal turo, tal como pensaba Hegel. Una
pañola, corno diría Bello, se expresó sucedió al hombre que sufrió la crisis profecía, no una realidad. Hispanoen el afán del hispanoamericano por de la llamada Cultura Pagana. Otras américa era una sombra, una proyecdejar de ser español. El mismo tesón veces anhela un mundo nuevo, en el ción o proyecto de los que en Europa
que el español había puesto para do- cual todo tenga que ser hecho. Aquí estaban cansados de su historia, y una
minar estas tierras e imponer sus há- no se renuncia a la acción, sólo que proyección o proyecto de los que en
bitos y costumbres, lo ponia el hispa- esta es una acción plenamente libre, la misma Hispanoamérica se negaban
noamericano para expulsar al domi- esto es, irresponsable. No hay nada a recibir su historia. Sin embargo, no
nador y para arrancarse esos hábitos que estorbe esta acción porque nada se trata de enjuiciar a nuestro pasado,
y costumbres. A una violencia se con- está hecho. Tal intentó el hombre mo- sino de comprenderlo.

ARMAS Y LETRAS

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1948, Año 5, No 7, Julio 31</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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