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                  <text>BCTErJN MENSli\L ,DE 1A lNVERSIDAD ·DE NUEVO~
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

AÑO V

{;f ~pírilu Je r/ueJlr~

SEPTIEMBRE 30 DE 1948

NUM. 9

El lng. Francisco Beltrán(+)
Raúl VALDES VILLARREAL.

r/acionaAJaJ
El aniversario de nuestra Independencia, a 138 años de
su consumación, nos sirve ahora de base para pensar en un
balance de nuestras realizaciones. Es exagerada, naturalmen•
te, la pretensión de abarcar la totalidad del paisaje nacional
en vistas de saber si, en lo que respecta a la integración de
nuestra conciencia nacional, estamos cumpliendo con nuestro
deber.
Muy difícil ha sido la realización de nuestro ente políti•
co -los programas de aprovechamiento y rehabilitación de
nuestros recursos materiales mucho han contribuido a ella-,
pero ¿va hacia adelante el proceso de cristalización de nues•
t110 pensamiento? Desde Gabino Barreda los mexicanos es•
tamos empeñados en una lucha por conseguirla, contando
con los valiosos anticipos de Fray Servando y tantos otros. En
1910, Don Justo Sierra fundó la Universidad Nacional y con
esto echó un compromiso magnífico sobre los hombros de las
generaciones de la Revolución.
·
Hasta estos últimos años, sin olvidar la tarea de Vascon•
celos, todos olvidamos, en más o en menos, esta responsabili•
dad que recae más que nada en las instituciones de Cultura
Superior que tuvieron que pensar solas en esta tarea mientras
el Gobierno era urgido por las necesidades materiales del país.
Hasta estos últimos años la Campaña de Alfabetización y la
política de protección a las U niversidades mexicanas vienen
a indicarnos que ha llegado el tiempo de nosotros.
Ha habido, al fin, tiempo de pensar en nuestro propio
pensamiento. Los aniversarios de nuestra Independencia se
celebran ahora alentando el espíritu patrio no sólo para que
todos contribuyamos a hacer más cómoda la vida en nuestra
patria, sino entusiasmándolo también en la lucha por la eman•
cipación y elevación de nuestra inteligencia. Parece que va•
mos comprendiendo que no lograremos política, o económi•
camente nuestra independencia total sin antes definir nuestra
manera de ser propia, como la de todos los pueblos de la
tierra.
Esta tarea es la de los universitarios - maestros, investi•
gadores, humanistas y estudiantes- que ahora, con el aliento
del régimen y con la mayoría de edad en que van entrando
las universidades de la provincia mexicana, parece que se va
cumpliendo.

Un estudio profundo y completo merece, en verdad, la
destacada personalidad del lng. Francisco Beltrán. No pre•
tendo realizarlo ahora, sino que sólo trato de presentar ante
ustedes, en esta reunión que simbólicamente recuerda nues•
tros ya remotos años escolares, unas breves notas biográficas
sobre tan insigne Maestro, dejando los hechos reunidos, para
que alguien, con merecithietos de los que yo carezco, pueda
formular lo que sería el más brillante capítulo de un libro so•
bre biografías de Profesores ilustres del Colegio Civil. Y esta
iniciativa, que desde luego propongo a ustedes, debemos es•
forzamos por realizarla, pues es necesaria para complementar
la historia de la educación superior en el Estado, y asimismo
nos brindaría la oportunidad de rendir nuestro fervoroso homenaje a quienes supieron encauzar los años de juventud de
numerosas generaciones neoleonesas.
Esta idea tendrá igualmente por objeto afirmar en for ma indiscutida la
justamente gloriosa tradición del Colegio Civil durante más de ochenta
años, en lo intelectual y en lo pedagógico, y con ella, la urgencia de que
su nombre, que debió ser intocable y
que ha significado t anto en la historia neolonesa, vuelva a r estaurarse.
Nació el Ing. don Francisco Beltrán
en México, D. F., el 2 de abril de 1862.
Fueron sus padres don Adolfo Beltrán
y doña Josefina Otero de Beltrán, ambos de descendencia española, y ella,
según se cree, con algún parentesco
remoto con el insigne don Mariano
Otero, uno de los geniales precursores
del juicio de amparo.
Los esposos Beltrán tuvieron ocho
hijos varones, pero sólo tres de ellos
llegaron a la edad adulta, y el Ing.
Beltrán, el mayor, sobrevivió por muchos años a sus dos hermanos.
Francisco Beltrán hizo sus estudios
primarios en el Liceo Fournier, de la
ciudad de México, prestigiado Instituto de aquella época, por los años de
1868 a 1876. En 1877, sin consulta
previa con sus padres y atendiendo
sólo a su natural inclinación, solicitó
su ingreso en el ya glorioso Colegio
Militar, y no obstante carecer de la
edad y de los estudios formales previos, retadoramente aceptó someterse
a un examen extraordinario de admisión, el cual pasó con tal brillantez,
que le permitió su entrada inmediata.
El entonces joven Beltrán continuó
así su actividad escolar en el Colegio
Militar, en donde permaneció de 1877
hasta 1884, año en que obtuvo su título de Ingeniero Civil. Durante toda
su carrera obtuvo notas de "sobresaliente" -la más alta que se daba en
aquel Instituto- en todas y cada una
de las materias que cursó. Su vocación al estudio y su claro talento lo

colocaron en el sitio superior que desde entonces ya le correspondía y que
iría a conservar por el r esto de sus
días.
Como en sus éxitos escolares, su
fuerza de carácter también se manifestó desde sus años mozos, no sólo
admitiendo su responsabilidad infantil, pero propia y decidida, al escoger
la carr era que estudiaría, sino también recibiendo honores militares en
el Colegio de San Jacinto, pues fué ascendido a Cabo en 1879, a Subteniente en 1880, a Teniente en 1883, y después a Mayor, grado que conservó
hasta 1901, en el que dejó de prestar
sus servicios formales al Ejército de
la República. Con el grado de Mayor
formó parte del Cuerpo de Ingenieros del Estado .Mayor Especial del Colegio Militar.
Al recibir su título profesional, el
Ing. Beltrán fué nombrado para integrar la Comisión Geográfica Exploradora, que por el Gobierno de México
se ocupaba de levantar y rectificar los
planos de los diversos Estados del
~orte de la República. Sirvió dos o
tres años en esta tarea, siempre en la
zona de Tamaulipas.
Por aquel entonces, el Gobernador
de Nuevo León, Gral. don Bernardo
Reyes, solicitó de la Secretaría de
Guerra los servicios del Ingeniero que
salido del Colegio Militar tuviere los
mejores antecedentes escolares, para
contar con su dirección técnica en la
realización de una serie de obras públicas trascendentales para el Estado,
que ya exigía su visión constructiva
de gobernante progresista. La Secretaría de Guerra, después de recabar
los informes del caso, recomendó al
Ing. Francisco Beltrán, y así fué coLeído por su ~utor en la reunión celebrada por la
Generación del Colegio Civil 1923-1928.

(Pasa a la página 6)

�Francisco M. ZERTUCHE.
"La lengua desarticulada y familiar, la

lengua eliptica, expresiva y donairosa,
la lengua de la conversación, la de la
plaza y el mercado, entró por primera vez en el arte con una bizarria, con
un desgarro, con uná libertad de giros
y movimientos que anuncian la proxi-midad del gran arte realista español".
M. M. Pelayo.
(Origenes de la Novela, I, pág. CX)

•
Durante el infausto reinado de Don Juan II el de Cas•
tilla, que gobernó de 1419 a 1454, se dió en las letras españo•
las la figura extraordinaria de un prosista vivaz, penetrante,
que, abrevando las esencias del lenguaje popular, retrató en su
obra literaria fundamental, el folk-lore del pueblo, en la es•
tructura de un tratado doctrinal.
Nos referimos a Alfonso Martínez de Toledo, capellán
del discutido monarca castellano en 1438.
Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera, nació. en
1398 en la ciudad de su nombre, según él mismo dice al es•
cribir el Corbacho en 1438, en el que confiesa tener cuaren•
ta años. En la Crónica Troyana se lee esta nota oleógrafa:
"Ego Alfonsus Martini, archipresbiter Talaverensis . .. prcio•
narius eclesiae Toletanae, eadem oriundus civitate"; y su obra
maestra aludida, según el epígrafe, dice que fué compuesta
por Alfonso Martínez de '.f oledo, Arcipreste de Talauera, en
hedat suya de quarenta annos, acabado a quinze de Marco,
anno del nascimiento del Nuestro Salvador Ihesu X. o de mil
e quatrocientos e treynta y ocho annos.
Tomó el grado de Bachiller en Decretos en la ilustre Salamanca,- en
donde modeló su cultura, ya que en
muchos libros, aun conservados con
curiosas anotaciones suyas nos lo señalan como verdadero hihliófilo e incansable lector. Vivió en Aragón de
1420 a 1430, y dos años en Barcelona.
Por las alusiones contenidas en sus
obras, se deduce que conoció templos
como Santa Maria del Mar, y nos refiere los terremotos acaecidos en 1421
y 1428.
Vuelto a Castilla logró el arciprestazgo de Talavera y la capellanía reaf
de Don Juan 11, en cuyo servicio redactó el Corbacho o Representación
del amor mundano.

En 1448 era ya racionero de la Catedral de Toledo y capellán de Reyes
Viejos, pues los ·documentos lo mencionan por última vez el 3 de septiembre de 1446. En esos puestos permanecería hasta 1470, fecha en que se
supone su muerte.
La obra de este ilustre eclesiástico,
de este Arcipreste directo descendiente del jocundo de Hita, a quien algunas veces cita y en cuyo estudio parece empapado, según expresión literal del gran polígrafo montañés, presenta diversos a&amp;pectos estilísticos.
En 1438, corno se deja ya dicho, escribió el Corbacho o como su autor
quiso que su libro se llamase, el Arcipreste de Talauera, obra que ha sufrido frecuentes vicisitudes en el texto de su epígrafe, desde la primera
edición, hecha en Sevilla en 1498, hasta la última importante, realizada por
la Sociedad de Bibliófilos Españoles,
en 1901, en Madrid.
Es el Corbacho un "tratado contra
las mujeres 1 que con poco sabor, mezclado · con malicia, dicen e facen cosas non debidas", ureprobación de loco amor", "compendio breve y muy
provechoso para información de los
que no tienen experiencia de los males y daños que causan las malas mujeres", obra en que campea el gracejo
y la vivacidad del habla de Castilla,
que se adorna sólo de la picardía ínsita en el pueblo.
Advierte don Angel Valbuena Pral

Párina 2 -

que las fuentes del Corbacho pueden
sefialarse en el "Libro de las dones",
de Francesco Eximenis, en Jaume
Roig y en Juan Ruiz, Arcipreste de
Hita.
Posteriormente a la redacción de su
obra maestra, en 1443, se empeña en
la historia y escribe la Crónica intitulada Atalaya de las Crónicas, que con•
tiene "los grandes liechos de los Godos
y Reyes de España sus subcesores, escrita por Alfonso Marlinez de Toledo,
Arcipreste de Talavera y Capellán del
Rey Don Juan el Segundo de Castilla,
relato que narra la historia de España
desde Walia hasta Don Juan l.
Por último, en 1444 se dedicó a la
hagiografía. Escribió las vidas de ~an
Isidro y San Ildefonso, ilustrándolas
con algunos escritos de ellos.
Alfonso Martinez de Toledo, Arcí•
preste de Talavera, fué tan grande en
su prosa como el de Hita en verso.
En la presente entrega de nuestro
mensuario publicamos dos trozos antológicos del Arcipreste, el primero en
que se suceden en viva secuencia las
lamentaciones de la mujer que ha perdido su gallina y el segundo que re•
fleja el cuadro de la salida y paseo de
la mujer vanagloriosa y lozana.

• ••
"ltem si una gallina pierden, van de
casa en casa conturbando toda la ve- ·
zindat. ¿Do mi gallina la rubia, de la
calza bermeja, o la de la cresta parti~
da, cenicienta escura, cuello de pavo,
con la calza morada, ponedora de huevos? ¿ Quién me la furtó? Furtada sea
su vida. ¿ Quién menos me fizo della?
Menos se le tornen los dias de la vida.
Mala landre, dolor de costado, rabia
mortal comiese con ella; nunca otra
coma; comida mala comiese, amen.
¡Ay gallina mia, tan rubia! Un huevo me debas tú cada día; aojada te
tenia el que te comió, asechándote estaba el traidor; desfecho le vea de su
casa á quien me comió; comido le vea
yo de perros ayna; cedo sea, veanlo
mis ojos, e non se tarde. ¡Ay gallina
mia gruesa como un ansar on, morisca, de los pies amarillos, crestiberme-

ARMAS Y LETRAS

ja, mas avia en ella que en dos Otras
que me quedaron! ¡ Ay triste! Aun
agora estaba aqui, agora salió por la
puerta, agora salió tras el gallo por
aquel tejadó. El otro dia, triste de mi,
desaventurada, que en ora mala nasci,
cuytada, el gallo mio bueno cantador,
que asi sallan dél pollos como del cielo estrella.s, atapador de mis menguas,
socorro de mis trabajos, que la ca'sa
nin bolsa, cuytada, él vivo, nunca vacía estaba. La de Guadalupe señora, á
ti te lo acomiendo; señora, non me desampares ya, triste de mí, que tres
dias ha entre las manos me lo llevaron. ¡Jesús cuánto robo, cuanta sinrazón, cuánta injusticia! ¡Callad, amiga, por Dios; dexadme llorar, ,.que yo
sé qué perdi e qué pierdo hoy! ....
Rayo del cielo mortal e pestilencia
venga sobre tales personas; espina o
hueso comiendo se le atrevesase en el
garguero, que San! Bias non le pusiese cobro . . . ¡O Señor, tanta pacien~
cia e tantos males subres; ya, por
aquel que tu eres, consuela mis enojos, da lugar á mis angustias, synon
r:ibiaré o me mataré o me tornaré mora! ... Hoy una gallina e antier un gallo, yo veo bien mi duelo, aunque me
lo callo. ¿Cómo te fiziste calvo? Pelo
á pelillo el pelo levando. ¿Quién te fi.
zo pobre, Maria? Perdiendo poco á
poco lo poco que tenía ... ¿Dónde estactes, mozas.? Mal dolor vos fiera ...
Pues corre en un punto, Juanilla, ve
de mi comadre, dile si vieron una gallina rubia de una calza bermeja. Marica, anda, ve á •casa á casa de mi vecina, verás si pasó allá la mi gallina
rubia. Perico, ve en un salto al ·vicario del Arzobispo que te de una carta
de descomunión, que muera maldito e
descomulgado el traidor malo que me
la comió; bien sé que me oye quien
me la comió. Alonsillo, ven acá, para mientes e mira, que las plumas no
se pueden esconder, que conocidas
son. Comadre, vedes qué vida esta tan
amarga, yuy, que ahora la tenía ante
mis ojos. Llámame, Juanillo, al pregonero que me la pregone por toda
esta vecindad. Llámame á Trotaconventos, la vieja de mi prima, que venga e vaya de casa en casa buscando la
mi gallina rubia. Maldita sea tal vida,
maldita sea tal vecindad, que non es
el hombre señor de tener una gallina,
que aun no ha salido del umbral que
luego non es arrebatada. Andémono.s,
pues, á juntar gallinas, que para esta
que Dios aquí me puso cuantas por
esta puerta entra,ren ese amor les faga que me faz en. ¡ Ay gallina mía ru·
bia! Y, ¿adónde estábades vos agora?
Quien vos comió bien sabía que vos
qu'e ría l'O bien 1 é por me enojar lo fizo. Enojos e pesares e amarguras le
vengan por manera que mi ánima sea
vengada. Amen. Señor, así lo cumple tú por aquel que tú eres; e de
cuantos milagros has fecho en este
mundo, faz agora éste por que sea sonado'1.

saya de grana. Juanilla, ,•eme a casa
de mi hermana que me preste su aljuba, la verde, la de Florencia. Inesica,
veme a casa de mi comadre que me
preste su crespina e aun el almanaca.
Catalinilla, ve a casa de mi vecina que
me preste su cinta a sus arracadas de
oro. Francísquilla, ves a casa de mi
señora la de Fulano, que me preste sus
paternostres de oro. Teresuela, ve en
un punto á mi sobrina que me preste
su pordemas el de martas forrado.
Mencigüela, corre en un salto a los alatares o a los mercad~res, traeme soliman e dos oncillas cinamomo, o clavo
de girofre para levar en la haca ..•
E sy a caballo quieren ir, la mula
. ' la falda,
prestada, mozo que ie lleve
dos o. tres, o cuatro hombres de pie en
torno della que la guarden non caiga,
ellos por el lodo fasta la rodilla e
muertos de frío, o sudando en verano,
como puercos, de cansancio, trotando
tras su mula a par della e teniendola,
e ella faciendo desgaires como se
acuesta e que se lleguen a tenella, la
mano al uno en el hombro e la otra
mano en la cabeca del otro; sus bra- ·
zas e alas abiertos como clueca que
quiere volar; levantandoSe en la silla
a do vee que la miran; faciendo de la
boca gestos doloriosos, quexandose a
veces, doliendose a ratos, diziendo:
Avad, que me caigo; ¡yuy qué mala silla, yuy qué mala mula! el paso lieva
alto, toda vó qurbrantada, trota e non
ambla; dueleme la mano de dar sof1enadas; cuitada; molida me lieva
toda, ¡ qué será de mi! · E va faciendo
plan! como de Magdalena. E si algun
escudero le lieva de la rienda e hay
gente que la miren, dice: ¡ ay amigos!
adobadme esas faldas, enderescadme
este estribo; yuy, que la silla se tuerce; e esto a fin que es ten allí un poquito con ella e que sea mirada".

PAGIINAS IDIESCONOClllDAS
lDlE
IR.AM\ON ILOIPlEZ VIEILAlR.lDlE
En este n!Ímero inicia ARMAS Y LETRAS In publicación de 1ma serie
de escritos de Ramón López \Telarde prácticamente desconocidos. Han sido
recogidos de periódicos y revistas por nuestro corresponsal en México, señor Carlos Villegas, del Centro de Estudios Literarios del Colegio de Mé•
xico. Su publicación en este boletin obed'ece a la necesidad de dar a cono~
cer la obra integra del poeta, ya que las ediciones que se han hecho *, así
de sus versos como de sus prosas, no comprenden la obra completa. En las
páginas que sucesivamente iremos publicando, encontrará el lector datos
muy importantes relativos a la doctrina estética del poeta, su concepto de
algunos escritores nacionales y exll'anjeros y su actitud . ante diversos as~
pecios de la vida social de su época, que al mismo tiempo que ayudarán a
comprender cabalmente su personalidad, son sin duda páginas representativas de su arte de prosista.

Con el material existente hemos formado tres secciones: la primera estará formada por las páginas de prosa lirica, la segunda por ensayos breves sobre temas diversos y la tercera por comentarios bibliográficos.

PROSA LIRICA
LA VENDEDORA DE FAJAROS
-IEl día ha amanecido triste, dejando
caer aisladas gotas de lluvia con la
discreción de quien pretende procurar contener un llanto inoportuno. Las
paredes del patio en que me encuentro recortan un cuadrilátero de · firmamento nublado. Se deslizan las horas en medio de un recogimiento que
todo lo invade, desde los troncos vetustos de la parra hasta la campana
que se entrega al olvido en la torre
de la cercana iglesia.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Dr. Enrique C. Livas

En semejante escenario de cosas
mudas, de silencio oportuno, de ambiente pacífico, me doy a remotas divagaciones, a vuelos retrógrados de la
fantasía, que temerosa de lo porvenir
se espacia por melancólicos ayeres; y
a fe que lo hace bien, tan perfectamente, que descomponiendo mi ser,
hace del cuerpo una masa sin conciencia y materializa mi espíritu haciéndole casi capaz de ser acariciado
por las manos de la tristeza, manos
amigas cuyas palmas son santidad y
sus dedos consolación.
¡ Oh santa tristeza, inspiradora,
compañía y alivio nuestro! Los que
buscamos consonantes y medimos renglones, creemos en tí como un dogma
de aventuranza perpetua.

Secretario
Prof. Antonio !lloreno
Jefe del Departamento de Acción Social, Universitaria
Lic. Raúl Rangel Frias
Jefe de la Sección Editorial
Lic. Edmundo Alvarado Santos

ARMAS Y LETRAS
Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León.

• ••
"Dice la fija a la madre, la mujer
al marido, la hermana a su hermano,
la prima a su primo, la amiga a su
amigo: ¡ Ay, como estó enojada, dueleme la cabeza, sinetomc de todo el
cuerpo; el estómago tengo destemprado estando entre estas paredes; quiero ir a los perdones1 quiero ir a San
Francisco, quiero ir a misa a Santo
Domingo; representacion facen de la
Pasion al Carmen; vamos á ver el monesterio de San! Agustín. ¡O qué fer•
maso monesterio ! Pues pasemos por
la Trenidad a ver el casco de San!
Bias; vamos a Santa l\laría; veamos
como se pasean aquellos gordos, ricos
e bien vestidos; vamos a Santa María
de lÜ Merced, oiremos el sermon ... E
lo peor que algunas nort tienen arreos
coñ que salgan, nin mujeres nin mo•
zas con vayan, e di zen; Marica, veme
a casa de mi prima que me preste su

INDICADOR:

-II-

Redactores

En torno mío hay un silencio solemne, en mi interior pensamientos
cuya honda trísteza me fortifica, abstrayéndome del mundo de la materia;
y en la torre que empieza a ennegrecerse con la pátina de los tiempos, se
entrega la campana a olvidos seculares.

Francisco M. Zertuche
Carlos Villegas
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Guillermo Cerda G.
Raúl Rangel Frias

- III-

Edmundo Alvarado Santos
I

Director
Lic. Raúl Rangel Frias
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MONTERREY, N. L.
l\lEXlCO

Pero, ¿ quién eres tú, bella desconocida, que no de otro modo que las buenas nuevas avanzas hasta nosotros, sin
detenerte ante los zagüanes? Ya me lo
dice tu traje de buhonera, tu rostro de
vieja cosmopolita y más que nada la
carga de armonía que sustentas sobre
la juventud de tus espaldas, espaldas

fuertes
sionera
mia ele
dedora

en que va descansando 1 prien jaulas de carrizo, la bohecantores alados: ¡eres la ven•
de pájaros!

¡ Alegre profesión es la tuya! Pero,
dime, errante hermosura, ¿por qué capricho de tu estrella o por qué escarnio de la suerte llegas en este día triste a venderme tu mercancía jubilosa,
a mí, más triste que el día? Mi precaria melancolía no tiene monedas para comprarte la música de un pájaro.
Vete, vendedora. Que tus pies des•
calzos te guíen a la morada de los fe•
lices. Encierra aves en la jaula el
dueño de la casa que de antemano lleva en el alma el pájaro de la dicha por
obra y gracia de una mujer. Sólo a la
mano femenina toca la cultivadora
faena de aventurarse, jaula adentro, a
colocar los granos substentadores, sólo ella sabe coger al cautivo sin hacerle daño. Anda en paz, vendedora,
y ofrece tus compañeros de éxodo a
las casas en que el surtidor de la fuente, el trino del pájaro y las palabras
de la mujer querida son notas de la
misma escala de la vida satisfecha.

• IV Se ha ido la vendedora que con la
viveza de sus miradas y la garrullería
de su plática juguetona pretende ocul•
tar quién sabe qué amargos desconsuelos. De hoy más su recuerdo será
evocación de otra mujer ... de ti, grave paisana mía, provinciana ausente,
lánguida flor de jazmín, que enamoraste mis quince años e hiciste florida mi niñez en el milagroso brote de
un verso; de tí que hueles a los naranjos de nuestra tierra, y que, de codos sobre la reja, en las azules tardes
de otoño1 quizás hayas pensado más
de una vez que hubieras sido mía "si
Dios hubiese querido".
Y el recuerdo de la vendedora peregrinando es una evocación tuya, peregrinante es evocación tuya porque
si ella vende el pájaro viviente de la
realidad, tú vendes - ¡y cuán cara!el ave retórica de la ilusión. ¡También tú eres vendedora de pájaros!
Guia invisible que me precedes en la
selva oscura, a mi, que perdido entre
la turba de florentinos anónimos no

tengo, en medio de la sombra, más recurso que orientar mis pasos por donde suena el canto de tus aves.

va y si la sum1s10n de los párpados
denuncia estar abolido para siempre
el afán de la visión paradisíaca.

Por eso, provinciana ausente,. simbólica vendedora de pájaros, te amo
en Cristo Jesús, a pesar del tiempo y
a través de la clistancia, y te sigo por
los caminos de salud que me va señalando tu marcha mística.

En esta hora, que se arrastra con
una lentitud de reloj soñoliento, cárgase la conciencia con las sugestiones
profundas de cuanto encierra la recámara; y al mecerse y volverse a me..
cer la señorita Virginia, con la complacencia de una niña maltratada que
se entrega a una onda perenne de
arrullo, se funde con el vaivén del sillón el ritmo de mi propia existencia.

AL VAIVEN DEL SILLON
Noche de noviembre, novelesca y
sutil . . . La claridad del quinqué se
adormece en la recámara y mitiga los
relieves de personas y cosas, tornándolas irreales. En un sillón de la pe·
numbra se mece la señorita Virginia,
con perezoso meneo de cabeza y fisonomía Sonámbula.
Hay luna llena, luna de cenit que
baña el patio, y la señorita piensa que
la plenitud de su desencanto rima con
la plenitud de la vieja luna. Y piensa
ademas: "¡ Todo está en otoño .... la
naturaleza, la esperanza, la vida!" Y el
tono de su pensamiento repercute dentro de si misma como campanada enfática que anuncia el incendio de su
techo, la catástrofe de su paz y el fu.
ncral de su quimera.
Cuando sus pies, con ligera flexión
y en intervalos iguales, tocan la alfombra para mantener la melodía del sillón, esbozan la trascendencia de un
simbolismo. ¿ Un rondador vulgar
acecha en la calle? Tocan la alfombra los pies de la señorita Virginia, y
se eleva al mundo en que impera la
bizarría de los galanes mágicos, ¿Alguna revista de moda muestra impertinente sus figurines de última nove~
dad? Ella toca la alfombra y trans•
pórtase a las fiestas del gay saber, y
se mira presidiendo una justa . sentimental o en torneo retórico, con la
diadema sobria, la chaqueta de raso
luciente, el halda con torzal de oro y
la zapatilla romancesca. ¿Bate la llu•
via las vidrieras con rumor agresivo?
Sus pies tocan la alfombra, y la lluvia
no es ya más que un balbuceo cordial,
una confesión que se prolonga con timidez. ¿ Un mal viento de la cuaresma azota su casal desmelena sus árboles, mete un pavor cómico en sus
aves de corral y castiga las bardas de
su huerto como si quisiera aportillarlas? Ella toca la alfombra, y se entretiene con la hostilidad del ventarrón
como con los soplos de un gigante que
la divirtiese. ¿Desafinan las notas del
piano en que ensaya su lección una
colegiala? La señorita Virginia toca la
alfombra, y se translada a una nube
armónica, y valsa con un músico sabio, y son una pareja que valsa concienzudamente un vals ejemplar, Así,
la señorita del sillón cuando con sus
plantas simbólicas ro'za la tierra, se
aleja . de ella en una asunción diaria,
apoyandose en las alas de su desdén y
de su sueño como sobre los querubes
familiares.
Recostada en su sillón de la penum•
bra, se mece la señorita Virginia, con
los brazos cruzados, con los párpados
abatidos como en la abdicación de
una corona espiritual, y con el sonreir cumplido y el gesto cabal de la
que ya nada espera. De tiempo en
tiempo toca la alfombra con las puntas de los pies para man tener el movimiento de péndulo del sillón, y sus
pies, esbeltos y largos, parécen ir puntuando las estancias del poema en que
se arrulla. Yo contemplo en 1a penumbra su rostro, dolido como el de una
doncella de martirologio y con el singular matiz de una fruta de cera; y
mirando la raya de su partido, recta
como una vocación y blanca como un
lienzo litúrgico1 medito con melancolía que en vano se marca entre sus cabellos un camino ascensional de triunfos cándidos si la frente mustia implora una almohada de quietud definiti-

En la pequeña curva que trazan sus
rodillas al ascender y bajar, se con•
tiene el anhelo íntegro de una vida,
con su totalidad de culminaciones y
de fracasos.
La señorita Virginia, meciéndose
con una melodía recóndita y con una
exactitud fatal, deshumaniza .la recámara, suspende la ondulación imperceptible de las cortinas, extingue el Je.
ve temblor de la llama del quinqué y
abre un paréntesis en la sucesión de
los minutos.
La señorita Virginia ha inmortalizado el tiempo; su palidez absorbe las
perspectivas incoloras del pasado; su
mano corta el presente, como si segase un tallo efímero; y el porvenir retrocede a cobijarse en la bruma de sus
ojeras. Ha dado al quinqué la seguri•
dad con que perdura, en la lámina de
un libro selecto, la tamizada luz de
una vigilia de ensueño. Ha desarmado a Saturno de su guadaña secular, y
se mece sobre la guadafia. El rigor
geométrico de sus cejas, que son arcos de tiniebla sedosa, difunde la eternidad sobre el espíritu. Ella y yo velamos en una tiniebla absoluta.
El sillón va, el sillón viene; va y
viene también un sordo afán de diálogo noble; yo querría vaciar la vibración de mi conciencia en una frase de estilo singular; pero como la
señorita Virginia se halla investida de
un poder ultraterrcno, como acaba de
desarmar a Saturno, como ha dado a
personas y cosas una plasticidad de
museo, temo que me conteste con la
palabra ineludible que puede causar
la parálisis del corazón, producir la
rigidez del ideal undivago y sinuoso,
y parar el reloj de la dicha en el instante mismo en que las manecillas van
a juntarse al filo de la hora máxima.
LOS MAGOS
ºPues cuando hubo nacido Jesús en
Belén de Judá, en tiempos de Herodes el rey, he aquí que unos magos
vinieron del Oriente a Jerusalén. Diciendo: ¿Dónde está el rey de los ju- ·
dios, que ha nacido? Porque vimos
su estrella en el Oriente, y venimos a
adorarle. Y el rey Herodes, cuando lo
oyó, se turbó, y toda Jerusalt\n con él.
Y convocando a todos los príncipes de
los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntaba dónde había de
nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En
Belén de Judá; porque así está escrito por el profeta. Y tú, Belén, tierra
de Jndá, no eres la menor entre las
principales de Judá; porque de ti saldrá el caudillo que gobernará a mi
pueblo de Israel. Entonces I erodes,
llamando a los Magos en secreto, se
informó de ellos cuidadosamente del
tiempo en que les apareció la estrella. Y encaminándolos a Belén les dijo: Id, e informaos bien de! niño; y
cuando le hubiereis hallado, hacédmclo saber1 par&amp; que yo también vaya a
adorarle. Ellos, luego que esto oyeron del rey, se fueron. Y he aquí que
la estrella que habían visto en el
Oriente iba delante de ellos, hasta que
llegando se paró sobre donde estaba
el niño. Y cuando vieron la estrella
..
'
se regoc1Jaron en gran manera. Y entrando en la casa, hallaron al niño
(Pasa a la página 5)

ARMAS Y LETRAS - Página 3

�cuadrados. Está realizada por el procedimiento que utiliza el silicato de
etilo como elemento aglutinante de los
pigmentos para aplicarlos directamente sobre el muro de concreto y, por
primera vez en la historia de la pintura en México se han aplicado, como
recursos de expresión, metales como
aluminio, acero inoxidable y latón sobre algunas de las figuras principales
Alfonso Reyes Aurrecoechea.
del mural. Este acusa y conserva la
forma parabólica del muro, visto a
cualquier distancia, 'J)Uesto que las forEl distinguido pintor jalisciense José Cleme'nte Orozco
mas de la composición están organizauno de los más eminentes artistas del arte contemporáneo uni'. das de manera que pintura y arquitecversal, ha realizado en el curso del presente año una labor cu• tura presenten un desarrollo integral
yas proporciones proyectan un extraordinario vigor plástico. y una expresión plástica uniforme.
El pintor ha traducido, en símbolos e imágenes, diversos
El tema desarrollado en este extratemas acerca de los grandes sucesos históricos que conmovie- ordinario mural es "El Triunfo del' Esron a! país durante la-época de la Reforma y algunos otros que píritu". Por medio de grandes formas
líticas y metálicas, el arse refieren a la lucha permanente del pueblo mexicano por geométricas,
tista emplea como elementos .de comemanciparse de las fuerzas que tradicionalmente lo agobian.
posición el águila y la serpiente, que
En su obra pasada y presente, este genio del arte pictórico ha representan la vida y la muerte y la
revelado claramente ser un decidido campeón de las libertades tierra mexicana; un hombre con la cahumanas y un observador atento y eficaz del destino de su pa- beza envuelta en las nubes que asciende una escala gigantesca, simboliza la
tria. Nadie como él ha condensado los ideales que han infla- perenne
lucha de la humanidad por
mado el pecho de nuestros próceres y nadie como él ha podi, superarse y alcanzar los más altos esdo intuir con tan hialina claridad el presente que se desen• tadios de la cultura; y una mano puvuelve ante nuestros ojos absortos y el futuro que espía nues- liendo la piedra condensa -viva y
tras inevitables huellas. Los símbolos, metáforas y alegorías elocuente imagen- el ideal de la educación del puebld sin cuyo ejercicio e
que le sirven para expresar su pensamiento figuran diáfana, influencia no puede aspirar al progremente como destellos de su propia conciencia, de su vitalidad so y a la civilización.
intelectual y de su gran capacidad interpretativa.
Los dos tableros de 25 metros cuadrados cada uno que figuran en la enEn lo que va del año Orozco ha reaLos grandes murales pintados en la trada princ)pal de la Escuela Nacional
lizado las siguientes obras: El Triun- Escuela Nacional de Maestros si~nifi- de Maestros tepresentan al pueblo que
fo del Espíritu, El Pueblo se Acerca a can, para el arquitecto Mario Pani, se acerca a las puertas de la escuela.
las Puertas de la Escuela y Derrota y gestor de esta monumental construc- Estas pinturas al fresco están adaptaMuerte de la Ignorancia, en el edifi- ción, "el hecho" artístico más imporw das sobre bastidores de acero, indecio de la Escuela Nacional de Maes- tante de los últimos tiempos. Por sus pendientes del muro del edificio. En
tros; Retrato de Don Benito Juárez y procedimientos y forma de trabajo, el vestíbulo principal de esta EscueAlegoría Histórica de la Reforma, en abre un campo hasta ahora inexplo- la pueden verse cuatro tableros, pinel Museo Nacional de Historia de Cha- rado de la pintura. Constituye, ade- tados mediante el mismo procedimienpultepec y La Gmn Legislación Revo- más, una perfecta integración plástica to de los dos anteriores, de nueve melucionaria Mexicana, en la bóveda del entre pintura y arquitectura,,, La pin- tros cuadrados cada uno en los que el
Salón de Sesiones del Poder Legislati- tura ejecutada sobre el muro parabó- pintor ha querido representar la devo del Estado de Jalisco, en el Pala- lico, de concreto, del teatro al aire li- rrota y muerte de la ignorancia.
cio de Gobierno de la ciudad de Gua- bre de esta institución --educativa, reEn la nueva sala de la Reforma y el
dalajara.
presenta una superficie de 380 metros imperio, en el Museo Nacional de His-

La Obra Reciente de
José Clemente Orozco

José Clemente Orozco.- Retrato de D. Benito Juárez y Alegol'ía Histórica de la Reforma. -

Página 4 -

ARMAS Y LETRAS

toria de Cbapultepec, Orozco ha realizado una de sus más im,Presionantes
pinturas. La figura serena y majestuosa de J uárez, nimbada por el fuego,
símbolo de las luchas del hombre por
perpetuar su acción en beneficio de
la libertad de los pueblos de la tierra,
destacando de una - alegoría formada por elementos simbólicos que le
prestan fondo. En la parte inferior
aparece el cadáver amortajado de Maximiliano que es llevado a cuestas por
los intervencionistas y algunos miembros del clero, traidores a las instituciones que representaban a la República. A uno de los lados del benemérito patricio destaca la imagen del clero, personificada en un individuo cuyo rostro está desfigurado por la ambición, la codicia, la falsedad y la corrupción; tiene garras en pies y manos y su expresión es de un realismo
impresionante. Está atado de pies y
manos y de su cuello pende una cadena a modo de rosario en cuyo extremo
tiene un anzuelo, suplantación irónica
del crucifijo, que, más que para salvar almas sirve para atraparlas y someterlas a sn ciega voluntad. Un soldado republicano, defensor de las Leyes de Reforma y representación de
la legalidad, con los ojos cerrados, seguro de contribuir con su esfuerzo a
la restauración necesaria de los supremos poderes, poseído de singular convicción y blandiendo una antorcha
arrebata la cadena al monstruo el que,
sintiéndose agredido, muestra 'en su
impotencia sus tenebrosos instintos y
sus inútiles resentimientos. Al otro extremo del indio de Guelatao está el
pueblo cuyos hombres mantienen con
sus armas las ideas inmarcesibles del
Derecho y de los Supremos Ppderes.
Una de las actividades que año por
año realiza el pintor José Clemente
Orozco, miembro distinguido de El
Colegio Nacional, la más alta institución de cultura en nuestro pais, es una
exposición de sus obras. Fiel a e.s ta
voluntad el pintor ha presentado en

(Pasa a la página 5)

Museo Nacional de Historia, Chapultepec. -

Fresco. 1948.

PE NS AMI E·N TO
UNIVERSITARIO
Del discurso pronunciado por el doctor W alter H. C.
Leaves, Director General Adjunto de la UNESCO, 'en la ceremonial inaugural de la Conferencia Preparatoria de Repre,
sentantes de Universidades, celebrada el dos de agosto reciente, en Utrecht, Holanda, espigamos los más turgentes concep,
tos expresados con el más alto sentido universitario:
• "Es especialmente adecuado que esta reunión internacional de representantes universitarios, la primera que se celebra
después de la guerra, tenga su asiento en la ciudad de Utrecht.
Es esta una Conferencia reunida con -la mira de examinar los
medios por los cuales pueden las Universidades y otras instituciones de enseñanza superior, llegar a cooperar de manera
más efectiva en el cumplimiento de sus deberes en el mu_ndo
moderno.
Desde sus comienzos, las Universi•
dades han figurado entre las más antiguas de las instituciones humanas dotadas de una orientación internacional
y supranacional. Las Universidades
han sido el medio de reunir a gentes
de culturas nacionales sumamente diversas y de difundir allende las fronteras politícas el pensamiento y la experiencia resultantes de ese intercambio. Esa corriente de ideas a través
de las fronteras internacionales ha sido la contrapartida intelectual del creciente canje en los dominios del comercio, de la industria y de la ciencia, que ha originado el desarrollo del
''mundo único" en que hoy en dia vivimos.
Las universidades han desempeñado un papel profundamente importante en la construcción de ese mundo
único. Han fomentado la comprensión entre los pueblos del mundo y
preparado a los elementos directivos
a conducir con acierto las relaciones
entre esos pueblos.
A pesar de lo extraordinario del logro, los acontecimientos de la última
mitad del siglo han demostrado harto
claramente, sin embargÚ, que ni las
Universidades ni ningunas otras instituciones sociales de nuestro · tiempo
han .conseguido crear el género de
comprensión entre los pueblos que
asegure en rigor la paz en este mundo. Lo que se necesita es algo más que
la mera comprensión de las culturas
y de los valores de otros pueblos.
Yo apuntaría que debe completarse
con otros dos géneros de comprensión: la primera es una comprensión
más a fondo del hecho de la interdependencia mundial y de la naturaleza
de las fuerzas, debido a las cuales ha
llegado a ser inquebrantable, por medios pacificas o belicosos, el lazo que
une el bienestar de cualquier pueblo
con el de todos los demás pueblos del
mundo; la segunda es una comprensión de los medios en virtud de los
cuales puede vivir el pueblo de un
pais en paz con los de los demás países.
En tiemp&amp; de guerra, cuando el resultado de proceder ignorando esos
hechos puede ser la muerte nacional
o · individual, la humanidad parece
más dispuesta a aceptarlos y actuar en
consecuencia. En tiempo de paz, sin
embargo, cuando los efectos de los
errores de juicio se evidencian sola..
mente al cabo de algún tiempo, hay
todavía cierta propensión a menospreciar los hechos y a segujr actuando como si el mundo fuese un grupo
de naciones aisladas, inconexas y por
completo independientes.
El progreso de la civilización depencle del acceso unh•ersal al conocimiento y al libre cambio de ideas
entre naciones.

El segundo género de comprens10n
está estrechamente ligado con el primero. Las realidades de la interdependencia son asequibles; los medios
más adecuados para vivir dentro de
los limites puestos por esas realidades exigen todavía el estudio más intenso.
Durante varios siglos, el mundo ha
venido progresando, por medio de las
ciencias naturales, hacia la comprensión de la naturaleza del mundo físico, y ha estado aplicando a los transportes, al comercio y a la industria
los resultados de la investigación en
las ciencias naturales. Pero no podemos pretender que nos hallamos siqui('ra en el umbral de ·un esclarecimiento parejo en la comprensión de
la naturaleza del mundo social. En rigor, hemos enc~.mtrado los medios de
eliminar bastante eficazmente a la
humanidad, pero nos faltan aún el conocimiento y las actitudes que nos
impidan hacerlo.
Sigue habiendo una abrumadora
confianza en la presunción de que la
guerra es una consecuencia de la naturaleza humana, y de que la naturaleza h.umana no cambia. Una reciente declaración de un distinguido grupo internacional de sociólogos, ha recordado al mundo que " ... hay necesidades vitales comunes a todos los
hombres que deben satisfacerse a fin
de establecer y mantener la paz; los
hombres en todas partes, quieren verse libres del hambre y de la enfermedad, de la falta de seguridad y del temor; ]os hombres, en todas partes,
quieren la camaradería y el respeto
de sus compalleros, la posibilidad de
su propio crecimiento y desarrollo
personal. El problema de la paz es el
problema de mantener los estados de
tirantez y las agresiones de los grupos
y nacionales dentro de proporciones
que permitan manejarlos y enderezarlos a fines que sean al mismo tiempo
personal y socialmente constructivos,
de modo que el hombre no busque ya
la explotación del hombre. Este objcti vo no puede lograrse con reformas
superficiales ni con esfuerzos aislados. Para ello es esencial que se produzcan cambios fundamentales en la
organización social y en nuestras maneras de pensar".
Su declaración continúa diciendo:
"Las modernas guerras entre naciones
y grupos de naciones son fomentadas
por muchos de los mitos, tradiciones
y símbolos de orgullo nacional transmitidos de una generación a otra • .•
la educación en todas sus formas debe oponerse a la suficiencia nacional
y esforzarse por llevarnos a una critica y autodisciplinada valoración de
nuestras propias formas de vida social
y de las ajenas ... se llecesita con urgencia un programa de investigación

y enseñanza internacionales, concen- diva ... Impedimenta que se exporta
de las honduras del cielo boreal eón
trado y adecuadamente financiado".
Concluyen recomendando " .... la destino a un botin bisoño ... Próspecooperación de los sociólogos en am- ra impedimenta: el día que mueres en
plios planos regionales e internacio- la conciencia, congélase la fe. En ese
nales, la creación de una universidad día se experimenta, quizá por la priinternacional y una serie de institu- mera vez, "el dolor de ser humano".
Si, al menos, fuera la ocasión úni~
tos mundiales de ciencias sociales
puestos bajo los auspicios internacio- ca en que los rostros de ]as epifanías
se cuajan en la lógica corriente y monales".
Dificil es predecir cuanto tiempo liente, como en una arcilla barata ...
"Entonces Herodes, cuando vió que
les queda a las instituciones internacionales para adaptarse de modo que babia sido burlado por los Magos se
puedan servir a las necesidades de irritó mucho ... e hizo matar a todos
nuestra época; pero no han de tardar los niños que bahía ·en Belén y en toda su comarca, de dos años abajo,
mucho, ciertamente,
La urgencia de la labor que ante conforme al tiempo que había averinosotros teD.emos requiere una nueva guado de los •Magos. Entonces fué
distribución de las energías de las ins- cumplido lo que se babia dicho por
tituciones de la enseñanza superior. Jeremías el profeta, que dice: Vos fué
Hay que volver a examinar los planes oída en Ramá, lloro y mucho lamento:
de estudio atendido a su contenido e Raquel llorando y sus hijos, y no quiimportancia y a su integración. Más so ser consolada, porque no son. Y
aún que esto se necesita una colabo- habiendo muerto Herodes, he aquí
ración mayor entre las mismas cien- que el ángel del Señor apareció a Jocias sociales y entre éstas y las disci- sé en Egipto. Diciendo: Levántate, y
plinas de las ciencias naturales y de toma al niño y a su madre, y vete a
las humanidades con ellas relaciona- tierra de Israel; porque muertos son
das, para un ataque conjunto contra los que querían matar al niño. Levanlos problemas inmediatos. Hay nece- tándose José, tomó al niño y a su masidad evidente de llevar a un contacto dre, y se vino para tierra de Israel.
personal mucho más estrecho a los Mas oyendo que Arquelas reinaba en
profesionales de campos similares que la Judea en lugar de Herodes su paestitn separados geográfica y nacional- dre, temió de ir aUá; y avisado en
mente, pues hace falta que haya un suefios~ se retiró a las tierras de Gaintercambio de ideas si las conclusio- lilea. Y vino a morar en una ciudad
nes a que se llegue han de encontrar que se llama Nazareth, para que se
apoyo y comprensión universales. Ins- cumpliese lo que habían dicho los
titutos especiales, centros de estudio profetas: que será llamado Nazareno".
y de investigación regionales y munHabiendo remachado los Magos su
diales, organizados y sufragados sobre eslabón en la cadena evangélica, reuna base internacional, son requisitos gresan a sus solios de fábula, despemanifiestos para lograr una mentali- didos por la degollación clamorosa.
dad mundial y la organización de las No se inmutan: su retorno es fatal, coenergías y el ·talento a la medida de mo el Qe los personajes que nos han
enriquecido transitoriamente, para
las tareas que tenemos ante nosotros.
luego abandonarnos al enemigo, desoyendo el tropel de las congojas.
Nuestras almas, Raqueles imperecederas, no pueden abstenerse de gritar
Cuando las desampara .lo dinástico y
lo mágico.
Recuerdo el hipo desgarrador de
una bella señora, cuando sacábamos
de su casa a su hijo Fernando, un mu(Viene de la página 3)
con María su madre, y postrándose le chacho que íbamos a sepultar. Una
adoraron; y abiertos sus tesoros, le particula de la angustia de aquel hipo
ofrecieron dones, oro, incienso y mi- memorable derivase por mis dedos y
rra. Y habida respuesta en sueños, produce en el lápiz, antes de firmar,
que no volvieran a Herodes, se vol- intermitencias gemebundas.
Ramón López Ve/arde.
vieron a su tierra por otro camino".
Se trenzan así, en la novedad del * La Sangre Devota, Ed. Revista de Revistas, México,
testamento, la alhucema salvadora, la
1916.
Zozobra, Ed. México Moderno, México, 1919.
pesquisa ideal de tres poderosos, la
El Minutero, Imprenta de Murguía, México, 1923.
intriga de otro, el aroma, de la profeEl Son del Corazón, Ed. del B. O. l., México, 1932.
sia, la guía estelar y el rango de los
Obras Completas (de Ramón López Velarde), Ed.
presentes. La encalmada sucesión de
Nueva España, México, 1944,
los versículos contrasta con la sucesión, plena de riesgos, con que las
orejas de los chacales se alinean en la
perspectiva del desierto.
¡ Qué aciaga rectificación, para mi,
la de Ja fecha remotisima en que me
enteré de que ni Me]chor, ni Gaspar,
(Viene de la página 4)
ni Baltasar, eran dueños de un cutis
lechoso! El rubio engaño que los al- una de las salas de esta institución la
zaba en mi mente, se liquidó en el sexta exposición de sus obras entre
cóncavo desprestigio de la infancia. las que figuran los estQdios y bocetos
Hasta, hubo ún interregno en mi sim- para los murales que venimos comenpatía, y el entusiasm9, caminante de tando.
los Magos pesaba poco en mi inquina.
La sexta exposición de las obras de
Va demasiado lejos la represalia de Orozco sirve, en gran parte, para prepantalón corto y del tupé contra las sentar los estudios que utilizará el pindeficiencias de los ídolos. Los reinos tor para los murales que ha princide la naturaleza escandalizan a Bebé piado ya a pintar para el Palacio de
(copio a Darío en la mayúscula) con Gobierno de la ciudad de Guadalajamayor frecuencia de lo que sospechara. Cirios, rejas, candados, llaves,
ría un moralista de papeleta.
hombres con la cabeza envuelta, estuDe estos trascendentales escándalos dios de personas en actitudes diversas,
- no penados con el mar ni con la forman la parte substancial de este expiedra de molino atada al cuello- no traordinario trabajo artístico de Orozes el menos grave el conocimiento de co, quien logra, como siempre, una
lo utilitario. Conocimiento que mata
maravillosa expresión pljlstica en la
la creencia en la obsequiosa noche de que se advierte fácilmente el contrasReyes. Golosinas y juguetes, próspera
te rotundo que existe entre las actituimpedimenta de los camellos zodiacacles de los opresores y de los esclaviles que se avecinan a los tejados para
zados. Todos estos bocetos servirán
allegar a la flúida ilusión de los hombrecillos y las damitas la concreta dá(Pasa a la página 6)

Páginas
Desconocidas deRamónLópez Velarde

La Obra Reciente de
José Clemente Orozco

ARMAS Y LETRAS -

Página 5

�el ofrecimiento y, conocedor del hom- e imperiosa, acompañada con gestos precisas y apasionadas, fué sin embre, prefirió abandonar el territorio y ademanes sobrios pero expresivos, bargo, discreto y tolerante para las
nacional, para evitar cualquier con- constituían un marco adecuado a sus ideas de los demás. Alguna vez afirmó
tingencia grave, desterrándose volun- elocuentes palabras, y así, sus confe- que el signo de la civilización y la
tariamente a Nueva Orleans. Allá per- rencias y explicaciones socráticas te- cultura es la tolerancia, y el día que
maneció un año. Todo su tiempo lo nían un poder de sugestión y una ésta acabe terminarán también la cul(Viene de la 1a. página)
ocupaba, rodeado de libros, en la Bi- amenidad e interés incomparables.
tura y la civilización. En cátedra se
La enseñanza de toda disciplina fi- limitó a exponer su pensamiento, denmo, en forma accidental y para for- blioteca Pública, ampliando su ya
tuna nuestra, este personaje llegó a vasta cultura, y con una voluntad sin losófica implica siempre una postura tro de su más profunda sinceridad, y
limites, por sí solo aprendió el ale- que la oriente, si bien con suave matiz en la de Historia de la Filosofía proMonterrey en el año de 1887.
Debe aclararse que el Gral. Bernar- mán con la mayor perfección. En tratándose del pensamiento ajeno, en curó sólo mostrarnos el contenido de
do Reyes también obtuvo los servicios aquel destierro gastó todos sus aho- cambio con perfiles decididos en la sus mejores páginas, con la mayor obpara su programa de obras públicas, rros reunidos en años de trabajo; pe- labor crítica. Esta afirmación es tan- jetividad.
Murió el Ing. Beltrán el 8 de enero
de otros dos distinguidos profesionis- ro una vez viendo al Lic. Querido Mo- to más exacta cuanto más definida es
tas: del Ing. Miguel Mayora y del Ing. heno -ex-ministro de Huerta- por la postura filosófica del pedagogo. El de 1934. Padecía un tremendo cáncer
las calles de Nueva Orleans, jubiloso Maestro Beltrán no podía escapar a del hígado. Su energía inagotable lo
Florentino Arroyo.
El Ing. Beltrán realizó su primer anunció a su esposa su regreso a Mé- esta actitud, y consecuentemente, en hizo continuar en la cátedra hasta
trabajo para el Gobierno del Estado xico. El usurpador había caído y la sus lecciones de Lógica, Psicología, quince días antes de su muerte. Su
ayudando al Ing. Mayora -cuya sa- desbandada de sus secuaces se había Moral e Historia de la Filosofía, en- fin se precipitó con una pulmonía dolud estaba muy quebrantada- a con- iniciado. Los hombres libres podían contramos inseparable la orientación ble, y así llegó a su término esta vida
de su pensamiento positivista.
tan fecunda.
cluir el Puente de la calle de Zarago- volver a su Patria.
Aquel
profesionista
que
tanto
reNo
he
podido
precisar
las
influenEn este homenaje que ahora rendiza, para resolver el problema urbano
que por entonces creaba el arroyo nombre alcanzó en sus labores técni- cias que durante sus años escolares mos a su inolvidable memoria, veneproveniente de los ojos de agua que cas, no sucumbió al éxito, ni a la ten- hubiere recibido en México, pero se- ramos con devoción inextinguible al
existen en el centro de la ciudad y tación de numerosas ofertas que pu- guramente que la filosofía positivista Maestro que supo trasmitirnos, con
que ahora forma la Alberca Monterrey, dieron haberlo llevado a una vida de sostenida por Gabino Barreda y Porfi- toda sinceridad y desinterés, su más
el cual dividía perjudicialmente a la. compensaciones materiales más am- rio Parra -de tal preeminencia en el auténtico pensamiento. Fué un hompoblación. Después participó nuestro plias. Su vocación decidida, de verda- medio universitario e intelectual de bre de su época y así nos enseñó su
biografiado en trazar el plano de la dera renunciación, estaba en el magis- la época- participó importantemente. verdad. Marcó una ruta a nuestras viciudad. Parece que su labor compren- terio. A éste dedicó, con desinterés Nosotros lo conocimos ya entusiasta das, y si de ella respetuosamente nos
dió el planeamiento de las calles que incomparable, sus mejores años y sus y apasionado con las ideas de Augus- hemos apartado algunos, creemos haestán, de la del 5 de Mayo, aproxima- mejores entusiasmos. Su cultura bien to Comte, de Herbert Spencer y de cerlo con la misma honestidad intedamente, hacia el Norte, incluyendo la cimentada y su inquietud intelectual John Stuart Mill. Sería interesante co- lectual que el Maestro nos enseñó y
hoy Calzada Francisco l. Madero, con- constante hasta su muerte, hicieron de nocer, como génesis de sus ideas, la con un ansia justa de encontrar una
siderada como demasiado amplia y él el más valioso y brillante Profesor correspondencia que parece se cruzó explicación más completa a los miscon el Dr. Parra.
terios del Universo y una meta final
extensa para la época, pero que al co- de su época.
Aparece
en
l;ibores
docentes
por
Conocedor
profundo
de
las
ciencias
a
la vida del hombre, que se desarrorrer de los años sólo ha confirmado
experimentales,
que
eran
su
material
vez
primera
en
el
Colegio
Militar,
lla
entre el infinito de las estrellas.
la visión que tuvo quien la ideó y su
de trabajo cotidiano, encontró en ellas
Ello no me impide, como el más hufe en el progreso de nuestra ciudad, . cuando sólo tenía dieciseis años de
el apoyo que exigía su rumbo filosó- milde de sus discípulos, inclinarme
ya que ahora constituye nuestra Ave- edad, impartiendo con excepcional
fico, y así, en el frenesí cientifista de reverente y agradecido ante su impeprecocidad,
una
cátedra
de
Geografía.
nida más importante.
aquellos años, la observación y la ex- recedero recuerdo.
Pero
aquel
recuerdo
borroso
no
tenMerecen especial mención los trabadría
mayor
siginificación
si
no
lo
viéperiencia
se afirmaban en sus convicjos del Ing. Beltrán para rectificar y
ciones como los únicos títulos posibles
ramos
años
después
iniciar,
ya
con
precisar los límites del Estado de Nuepara un conocimiento válido.
vo León, obteniéndose que a iniciativa nosotros, uµa actividad magisterial
que
casi
completó
medio
siglo.
El Positivismo tuvo en nuestro país
suya los Gobiernos de Nuevo León y
En el Colegio Civil el Ing. Beltrán un éxito inusitado, como también lo
Coahuila se cedieran recíprocamente
partes de territorio para lograr que el por vez primera es nombrado como había tenido en Europa, y no puede
Estado de Nuevo León fuera fronteri- Profesor en el año escolar de 1887- negársele su influencia e importancia
zo, mediante la creación de la Con- 1888, para la cátedra de Matemáticas. cuando suministró el contenido inte(Viene de la página 5)
Sus grandes posibilidades pedagógicas lectual a las tendencias liberales de la.
gregación de Colombia.
También construyó el edificio pú- pronto fincaron su prestigio, y por Reforma, y aún más, al imponerse en de base o estudio para los murales deblico de más mérito y de mayor be- esto, luego aparece enseñando Espa- la enseñanza preparatoria con técnica finitivos en los que el gran artista jañol (en el curso de Retórica y Com- de indudable eficacia, a través de la lisciense desarrollará el tema sobre la
lleza en todo el Norte de la República: el Palacio de Gobierno, modelo posición), Geografía, Cosmografía, As- clasificación comtiana de las ciencias Gran Legislación Revolucionaria Mede arquitectura neoclásica, del más tronomía y Francés, idioma éste que abstractas. Este programa educativo, xicana. Estas pinturas tendrán 240
llegó a dominar como el suyo propio, que Gabino Barreda elaboró, trascen- metros cuadrados de dimensión y serefinado estilo, que aun hoy sigue
y más tarde las asignaturas que ele- dió al pai$ entero y subsistió entre no- rán, pintadas al fresco directo, cal y
siendo el mejor de nuestros monuvaron su nombre a imponderable al- sotros, casi en su trazo inte~al, hasta arena sobre la bóveda de concreto.
mentos públicos y me atrevo a pensar,
tura:
Lógica, Psicología y Moral, y por 1927.
Orozco desarrollará el tema anterior
será de las cosas que perduren para
último, Historia de la Filosofía. Adeen
la siguiente forma: Decreto de don
Aun
cuando
no
es
la
oportunidad,
orgullo de nuestra ciudad mientras los
más, eventualmente suplía a otros ciertamente, para hacer un examen Miguel Hidalgo libertando a los esclasiglos lo permitan. Construyó igualProfesores que transitoriamente deja- crítico del Positivismo, creo un deber vos, dado en Guadalajara, por primemente la vieja Penitenciaría del Estado, ya derruida, la casa que habitó ban sus cursos, continuando éstos con de lealtad hacia mí mismo el manifes- ra vez en el Continente; las Leyes
superada maestría.
tar que no comparto sus aseveraciones Agrarias de l\forelos; las Leyes de Repor muchos años el propio Gral. don
·
Fué,
además,
Director
del
Colegio
esenciales,
pues tengo la convicción forma y las Constituciones de 1857 y
Bernardo Reyes por la calle de Hidalgo, y el antiguo Casino de Monterrey, Civil durante los años de 1905 a 1906, de que sus estrechos límites han sido 1917.
El distinguido crítico de arte Justiinfortunadamente consumido por un y de 1915 a 1917, realizando una ex- superados por la Filosofía misma, ...
no
Fernández, en una interesantísima
celente
labor
administrativa.
que
los
positivistas
vieron
siempre
incendio a principios del siglo; todo
conferencia
sustentada no hace mucon
tanto
desdén.
Su
teoría
del
coSu
carácter,
desde
su
juventud,
fué
esto además de otra serie de trabajos
y obras públicas de singular utilidad siempre duro y enérgico, pero con du- nocimiento conduce sólo a un empi- cho tiempo en el Palacio de las Bellas
reza y energía necesarias para que su rismo, y a mi manera de ver, además Artes, sobre el pintor Orozco, ha disocial.
Participó asimismo el Ing. Beltrán, labor 'magisterial fuera lo más fructí- del conocimiento empírico, existen cho: "Orozco resulta ser, si no ando
muy equivocado, el artista de excepayudando con sus conocimientos, en fera. Con verdadera severidad exigía otros tipos de conocimiento, de tanta
ción que une a la vez la capacidad de
el desarrollo material de la Cervecería a sus alumnos el cumplimiento de su validez como aquél. Además, no ofrepenetrar
certeramente la realidad y de
ce
el
Positivismo
una
solución
comCuauhtémoc, símbolo de la industria deber, al igual que como lo hacia con
expresarla portentosamente, cual ninpleta,
ni
un
rumbo
final,
a
los
problesu
propia
persona,
pero
en
ello
radiregiomontana, como Jefe de su Deparguno, por eso le he llamado un raro
tamento de Ingeniería y Construcción, caba una de sus más grandes cualida- mas del sér, de la vida humana y de
genio, porque el artista, el historiador
los
valores;
aunque
sí
debemos
recoviendo ante sus ojos la multiplicación des, al orientar esta fuerza al mayor
y el filósofo se confunden en el homnocerle
una
gran
deuda,
y
es
que
bajo
de las actividades de aquel importan- éxito pedagógico. Era bondadoso y
bre que es Orozco.
su
afirmación
metódica
de
observaamable,
dentro
de
su
austeridad,
con
te foco industrial. · Después y casi hasHa llevado la pintura contemporáta su muerte fué eficiente Consejero el alumno estudioso; agrio y difícil ción y experiencia, bajo su orientanea
a una altura que no había tenido
ción
un
tanto
pragmática,
encerrada
con el perezoso; pero compensaba con
del Departamento de Agua y Drenaje.
este
arte desde el Renacimiento y lleen
la
frase
comtiana
"Saber
para
preNo obstante sus continuos contactos largueza los esfuerzos de los buenos
ga a un nivel tal, que mientras no apaver,
prever
para
obrar",
condujo
a
las
estudiantes
con
calificaciones
que
con el Gobierno, jamás se interesó por
ciencias experimentales a un increíble rezca otra figura de su talla, ese nivel
intervenir en política. Estaba. atento eran su mayor timbre de gloria.
Cuando nosotros lo conocimos con- grado de desarrollo. La inferencia in- quedará marcando el tiempo de un
a los sucesos que afectaran los destitaba
sesenta y un años, pero su apa- ductiva, ya conocida aunque elemen- hombre que tuvo el denuedo de mosnos de su Patria y opinaba sobre ellos
trar lo que somos, en una calidad poécon ponderada discreción, Cuando el riencia física era la de un hombre en talmente desde los días de Aristótetica sublime.
les,
se
afirma
como
método
importanusurpador Huerta se apoderó de la plena madurez, con sus fuerzas maOrozco ha elevado el ser de México
tísimo
de
conocimiento
en
Francis
BaPresidencia de México, al igual que teriales y espirituales completas. Más
a categoría de conciencia universal
con,
y
se
realiza,
por
fin,
con
posibibien
bajo
de
cuerpo,
de
amplias
y
rec~
en la ciudad de México, buscó en propor su obra grandiosa, pues ha exprevincia personas de prestigio que sir- tas espaldas, con su cabeza limpia de lidades plenas en los cuatro submétosado ante todo y sobre todo, en su ardos
de
inducción
que
John
Stuart
Mili
vieran.. de sostén a lo que su despres- pelo, sólo rodeada de canas rizadas y
te, la preocupación por su ser y por el
estructura
y
desarrolla.
Así
logra
el
tigiada personalidad no podría soste- venerables, haciendo juego plástico y
mundo, es decir, de su ser en el munPositivismo
la
mejor
sistematización
homogéneo
con
su
barba
y
su
bigote,
ner, y así intentó que en el Estado
do, y con ello contribuye originalmende Nuevo León lo ayudara el nombre que daban a su faz especial distinción. conocida para el conocimiento empíte a profundizar y a ampliar la visión
y el carácter del Ing. Beltrán. Este, Su mirada, a través de sus anteojos, rico.
de la realidad humana".
El
Ing.
Beltrán,
dentro
de
sus
ideas
era
aguda
y
penetrante;
su
voz
grave
correcta pero decididamente, rehusó

El Ingeniero
Francisco Beltrán

~a Obra Reciente de
José Clemente Orozco

Página 6 -

ARMAS Y LETRAS

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