<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="17278" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/17278?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T14:25:04-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15309">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17278/ARMAS_Y_LETRAS._1948._Vol_5._No._12_0002014669ocr.pdf</src>
      <authentication>be5958a5029dae62b09ca884d9f94f81</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="487809">
                  <text>BCUTJN·MENSU\L DE 1A UNlVERSIDAD DE NUEVO LD'i
,,.

Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

AÑO V

mdÍÓn

Desde los días de Abelardo hasta los de Thomas Mann,
las Universidades han hecho de la palabra, la ciudadela en
que se guarda la esencia moral del hombre, el depósito de las
voces universales y la más pura riqueza de la vida. El designio que imprime sentido a la estructura universitaria, se cierne por encima de la utilidad técnica y la grandeza científica o
artística, para rendirse exclusivamente al señorío de la con•
cordia inteligente entre los seres humanos. El más caro ideal
de las Universidades ha sido el entendimiento pacífico entre
los hombres, como básica sustentación de la riqueza moral y
material.
Tal entendimiento, que encuentra su plenitud en el espíritu universal de la Cultura, unánime y acogedora de todo
lo humano -lenguas, artes y pensamientos de los pueblos a
través de la historia; no corresponde siempre al estado de la
civilización humana, regida por intereses y oposiciones de toda índole, generalmente adverso y cuyo juego desemboca fá•
cilmente en querellas o en la misma guerra, a falta de una
instancia superior que los domine.

NUM. 12

DICIEMBRE31 DE 1948

EL ESCUIJO IJE LA
UNIVERSIIJAIJ IJE
NUEVO LEON
Desde la restauración de la Universidad de Nuevo León
en el mes de noviembre de 1943, fué preocupación incesante así del Consejo Universitario como de la Rectoría y el
Departamento de Acción Social la de dotar a la misma Casa
de Estudios de un Escudo y un Lema que simbolicen y representen su personalidad. Por múltiples circunstancias no había
sido posible realizar esta idea sino hasta los últimos meses.
Ciertamente, tanto el escudo anterior, correspondiente a
la primera época de nuestra Universidad, como el lema res•
pectivo, no se compadecen con el carácter y el espíritu de
nuestra Institución.

La unidad de la Cultura se contrapone, así, a la diversidad y a la pugna que caracterizan las fuerzas de la civilización. A la plenitud del ideal puro de humanidad, responde la
historia del hombre con la pluralidad de realizaciones de ca•
da pueblo, muchas veces contrarias y al parecer irreconci•
liables.
La polaridad de los signos que presiden a la civilización
a la Cultura, alcanza en nuestro tiempo un estado de má•
xima tensión, no aliviada por el decaimiento posterior a la úl•
tima guerra. Dentro de un t'mundo único", materialmente
hecho tal por la prontitud y multiplicidad de las comunicaciones, el intenso tráfico y la inquebrantable interdependen•
cia económica de las partes, trabajan poderosísimas fuerzas
desintegradoras que hacen inminente nuevas colisiones de
consecuencias irreparables.

y

De ahí, el insuperable interés de actualizar la misión de
las Universidades, como portadores de los valores unitivos de
la Cultura, cuya vigencia en el espíritu de los hombres ha de
servir como suprema instancia, para contener en sus justos
límites las diferenciaciones locales, los intereses contrapuestos
de los grupos y de las naciones y los desequilibrios inherentes
a las fuerzas de la civilización.

Darla la importancia que reviste la
divulgación de este símbolo que recoge las esencias del gran propósito que
anima a la Univer sidad de Nuevo
León, ofrecemos a los lectores de "Armas y Letras" la representación gráfica del Escudo, así como los motivos

simbólicos que se tuvieron en cuenta par a la elaboración de esta insignia.
Por encargo del Consejo Universitario, el Departamento de Acción SoPasa a la página 8

�\'aldés.-Muy larga me la levantáis.
En 1535 pasa a Nápoles poco tiempo después de ocupar la Cátedra de Quanto que esto más es querer saber
San Pedro Paulo III. Alli, en un am- historias que gramática, y pues vosobiente de claridad marina, honrado tros holgáis desto, de muy buena gapor una pleyade de humanistas y pre- na os diré todo lo que acerca dello he
dicadores,
nobles caballeros y muje- considerado. Estad atentos, porque
Francisco M. ZERTUCHE.
res de histórica hermosura, como sobrello me digáis vuestros pareceres.
Bernardino Ocbino, Pedro Mártir Ver- Y porque la lengua que oy se habla
migli, Julia Gonzaga y Victoria Colo- en Castilla, de la qua! vosotros queréis
"Pero la obra de verdadera importannna, viuda del Marqués de Pescara, ser informados, tiene parte de la lencia literaria de Juan de Valdés, que a
comunica sus doctrinas religiosas y gua que se usava en España antes que
pesar de haberse discutido su autenenseña las excelencias de la lengua de los romanos la enseñoreasen, y tiene
ticidad todo parece hoy tender a contambién alguna parte de la de los goCastilla.
cedérsela, es el "Diálogo de la lengua",
El Diálogo de la Lengua, obra que dos, que sucedieron a los romanos y
que en un excelente estudio castellano
recoge ]a doctrina valdesiana del ro- mucha de la de los moros, que reinase aleja por completo de toda activimance del siglo XVI, puesta en boca ron muchos años, aunque la principal
dad y preocupación religiosa del aude cuatro interlocutores, dos españo- parte es de la lengua que introduxetor".
les: Valdés y Pacheco, y dos italianos: ron los romanos, que es la lengua laAngel Va/buena Prat.
)ifarcio y Coriolano, permaneció olvi- tina, será bien que primero examinedada por espacio de dos siglos, ha- mos qué lengua era aquella antigua
biendo sido editada como anónima que se usava en España antes que los
~layans en sus Orígenes de la len- romanos viniesen a ella. Lo que por
No pocas veces la vida y la obra literaria de los huma• por
la mayor parte los que son curiosos
gua española en 1737.
nistas españoles Juan y Alfonso de Valdés -hermanos geme•
Fué después víctima de diversas destas cosas tienen y creen, es que la
los-, se presenta constantemente confundida en los escritos atribuciones, que Clemencin y Pedro lengua que oy usan los vizcaínos es
valdesianos, poniendo de esta guisa obstáculos a la erudición José Pida! se encargaron de defender, aquella antigua española. Esta opinión
hasta que la critica científica moder- confirman con dos razones harto apamoderna.
na ha concluido con la paternidad de rentes. La una es que, assi como las
armas de los romanos quando conJuan y Alfonso, hijos del perpetuo regidor conquense la obra en favor de Juan.
quistaron la España no pudieron paEl
Diálogo
fué
redactado
en
NápoFernando de Valdés, nacieron en la ciudad fantástica que pu•
ssar en aquella parte que llamamos
les entre 1535 y 1536.
do haber pintado El Greco, en las postrimerías del siglo XV.
En sus páginas, que son la versión Vizcaya, assí tampoco pudo passar la
'
exacta
de las conversaciones tenidas lengua al tiempo que, después de averPoco se sabe con certeza de la mocedad de Alfonso. Las
en plácidos y amables lugares napoli- se hecho señores de Spaña, quisieron
noticias que de él tenemos arrancan desde los inicios de su tanos, desenreda Valdés con elegancia que en toda ella se hablase la lengua
vida pública, en el apogeo de la gloria imperial de España.
y habilidad los problemas y las dudas romana. La otra razón es la discon..
del castellano del siglo XVI, e intenta formidad que tiene la lengua vizcaína
Alfonso, que fungió como secretario del Emperador Car• la explicación de la historia del len- con cualquiera de todas las otras lenlos V, vivió más intensamente que Juan la crisis ideológica de guaje, empleando con sutil dialéctica guas que el dia de oy. en España se
usan. Por donde se tiene casi por
su tiempo, haciendo sentir en dos de sus obras, de un íntimo sus parlamentos.
Al penetrar al examen de la orto- cierto que aquella nación conservó
cristianismo, la corriente de aquel excelente varón Erasmo
juntamente con la libertad su primera
Rotherdamo, que con mucha elocuencia, prudencia y modes• grafía, el humanista conquense pre- lengua.
Desta mesma opinión fui yo
tende avenir la pronunciación con la
tia en diversas obras que ha escrito descubriendo los vicios y escritura. Desecha los términos ar- un tiempo, y creí que cierto fuesse
engaños de la Corte romana y en general de todos los ecle• caicos y propone la reducción de dos assí, porque la una razón y la otra
siásticos, y su fidelidad al César con motivo de las consecuen• vocablos iguales en uno, por ejemplo: me contestaron; pero avíen.do descias acarreadas por el saco de Roma y de la situación de Fran• de esta agua, nuestra ama, está acá, se pués considerado lo mejor, y aviendo
leido un poco más adelante, soy vecisco I después de la derrota de Pavía y de su prisión en hará destagua, nuestrama, estacá.
En general, las normas ortográficas nido en esta opinión: que la lengna
Madrid.
de Valdés -dice don Rafael Lapesa- que •en España se hablava antiguamenobedecen a tres principios: exacto te era assi griega como la que agora
La segunda obra, "Diálogo de Mer- paralelismo entre letras y fonemas, se habla es latina; quiero desir que
curio y Carón", que se había atribuí- autonomía para la escritura romance assi como la lengua que oy se habla
do tradicionalmente a Juan, ha sido y aversión por el cultismo forzado.
en Castilla, aunque es mezclada de
esclarecida por el humanista francés
Sus ideas sobre el estilo nos pare- otras, la mayor y más principal parte
1larcel Bataillon (V. M. Bataillon, Al- cen tan modernas, por lo clásicas, co- que tiene es de la lengua latina, assí
fonso de Valdés, auteur de Dili.logo de mo los sabios preceptos de Quinto la leugua que entonces se hablava,
Mercurio y Carón, en favor de Alfon- Horacio Flaco en su famosa Epístola aunque tenía mezcla de otras, la maso. Es una obra miscelánea de perfec• a los Pisones. El estilo, resultado del yor y más principal parte della era de
ta afinidad erasmiana.
carácter del escritor, debe evitar con- la lengua griega. En esta opinión he
De la juventud de Juan disponemos torsiones y rebuscamientos ... "El es- entrado por dos puertas. La una es
de secas y enjutas noticias. Acaso tilo que tengo me es natural, y sin leyendo los historiadores, porque hatranscurrió en la corte imperial en afectación alguna escrivo como hablo llo que griegos fueron los que más
donde realizó el aprendizaje humanís- .... Y digolo quanto más llanamente platicaron en España, assi con armas
tico con el versadísimo italiano Pedro me es posible, porque a mi parecer como con contrataciones, y ya sabéis
Mártir de Anghiera, alternando sus en ninguna lengua está b_ien la afeta- que estas dos cosas son las que hazen
alterar y aun mudar las lenguas, quanocios con la lectura corriente de obras ción".
to
más que se lee que griegos vinieron
de caballerías, tan en privanza entonLa forma coloquial utilizada por
ces: "Diez años, los mejores de mi vi- Juan de Valdés en el Diálogo era una a abitar en España, por donde es de
da, que gasté en palacios y cortes, no imposición de la tradición humanís- creer que, no solamente guardaron su
me emplee en exercicio mas virtuoso tica. Desde Platón basta Erasmo, pa- lengua, pero que la comunicaron con
que en leer estas mentiras".
sando por Cicerón, Luciano, León He- las otras naciones, las quales, por ser,
En 1524 entra al servicio del Mar- breo, Pontana, Castiglione, Bembo y como es, rica y abundante, la deviequés de Villena, don Diego López de Erasmo, el diálogo era la forma más ron de aceptar. La otra puerta por
Pacheco. En Escalona, donde radica- perfecta para sustentar tesis y antí- donde soy entrado en esta opinión es
la consideración de los vocablos casba Juan, sollamaron su ánimo las doc• tesis.
te1lanos, porque, quando me pongo a
La
exposición
filológica
e
históritrinas iluministas de Pedro Ruiz de
Alcaraz y los escritos de Erasmo, in- ca de Valdés en Nápoles, no debe to- pensar en ellos, hallo que muchos de
La pPimera es el "Diálogo de las co- fluyendo decisivamente en su forma- marse como un aspecto uniforme de los que no son latinos o arávigos son
sas ocurridas en Roma", también lla- ción espiritual.
su consagración humanística; tuvo co- griegos, los quales creo sin falta quedasen de la lengua antigua, assí como
mada "Dialogo de Lactancia y un arProsigue después su estudio en la mo misión exaltar la riqueza y presti- quedaron también algunas maneras de
cediano", en cuyas páginas, por meUniversidad alcalaína, frecuentando gio de que entonces en tierras de Ita- dezir, porque, como sabéis, el que hadio de Lactancia, se acusa a los eclelas lenguas clásicas, el hebreo y la lia gozaba la lengua de Castilla, ya que bla en lengua agena siempre usa algusiásticos pontificios de cortesanía,
los humanistas y los eclesiásticos, las
teología.
concubinato y simonía: "Veo, por una
damas y los caballeros tenían como nos vocablos de la suya propia y alAños
más
tarde
inició
su
amistad
gunas maneras de dezir.
parte, que Cristo loa la pobreza y nos
privilegio saber hablar el español.
Marcio.-Cosa nueva es para mí, no
convida, con perfectísimo ejemplo, a epistolar con Erasmo, cuya influencia
lo que toca a las historias, sino lo que
que le s.igaihos, y por otra veo que de penetró en la corte imperial, invadienDIALOGO DE LA LENGUA
dezis que la lengua castellana tenga
la mayor parte de sus ministros nin- do centros docentes y eclesiásticos y
Antología
aun
altos
jerarcas
como
el
Arzobispo
tanto de la griega; y, si no me lo tugmia cosa sancta ni profana podemos
viéssedes a mal, no lo querría creer
alcanzar sino por dineros. Al baptis- Fonseca y el Inquisidor Manrique.
Marcio. - Cornencando a preguntar hasta ver primero cómo lo prováis.
Es indudable que del conocimienmo, dineros; a la confirmación, dineValdés.-Aunque el creer sea corteros; al matrimonio, dineros; a las sa- to de Erasmo derivó su obra "Diálogo digo, señor Valdés, que lo primero
cras órdenes, dineros; para confesar, de doctrina cristiana" que, por sos- que querria saber de vos es de dónde sía, yo huelgo que desto que os he didineros; para comulgar, dineros. No pechas de heterodoxia, fué denuncia- tuvieron origen y principio las len- cho no creáis más de lo que viéredes.
Marcio.-Aceptamos la licencia, y
os darán la Extrema Unción sino por da, motivando el viaje de Valdés a Ro- guas que oy se hablan en España, y
dineros ... ; de manera que parece es- ma, en donde fué gentilhombre del principalmente la castellana; porque, mirad que no os admitiremos los votar el paraíso cerrado a los que no tie- Papa Clemente VII y secretario o pues avernos de hablar della, justo es
Pasa a la página 7
que sepamos su nacirhiento.
agente del Emperador.
nen dineros".

El IJiálogo de la Lengua

IPAGllNAS IDESCONOClllDAS
IDlE
IR.AM\ON lLOIPIEZ VIEILAIR.lDIE
ARMAS Y LETRAS prosigue la publicación de una serie de escritos de
Ramón López Velarde prácticamente desconocidos. Han sido recogidos de
periódicos y revistas por nuestro corresponsal en México, señor Carlos Vi/legas, del Centro de Estudios Literarios del Colegio de México. Su publicación en este boletín obedece a la necesidad de dar a conocer la obra integra del poeta, ya que las ediciones que se han hecho, asi de sus versos
como de sus prosas, no comprenden la obra completa. En las páginas que
sucesivamente iremos publicando, encontrará el lector datos muy importan•
tes relativos a la doctrina estética del poeta, su concepto de algunos escritores nacionales y extranjeros y su actitud ante diversos aspectos de la vida
social de su época, que al mismo tiempo que ayudarán a com])render cabalmente su personalidad, son sin duda páginas representativas de su arle de
prosista.
Con el material existente hemos formado tres secciones: la primera estará formada por las páginas de prosa lirica, la segunda por ensayos breves sobre temas diversos y la tercera por comentarios bibliográficos.

clásicos, era yo estudiantillo de latin
aturdido y quimerista, en un seminario del Norte. En las cátedras, traducíamos servilmente, lamentablemente,
]os modelos imperecederos. Recuerdo
que mis libros tenían notas destinadas
a cubrir las alusiones escandalosas del
texto. Las notas echaban un velo de
cristianismo sobre los deslices de los
dioses y los desenfrenos de los mortales, y así fué cómo adulteré la fisonomía de la edad muerta, porque si Baco se embriagaba, ocurríaseme que,
pasada la embriaguez, habría de ser
presa de bochornoso remordimiento,
y si Yenus o Helena sonrosaban un
exámetro de Virgi1io, dábales mi descarriada fantasía rostro semejante al
de las esculturas católicas. Andando
los ailos, el doctor González l\fartínez
me ha ayudado a comprender aquellas
embriagueces y aque1los rostros.
Y en gratitud de aquella ayuda, comento1 siquiera con palabra perezosa
y dubitativa, las páginas de convicción, &lt;le entusiasmo y de fecundidad,
de "La :\fuerte del Cisne".

..2 de mayo de 1915.
III

ENSAYOS BREVES
yos versos marchan como centauros y
suenan como notas íntegras. Su tono
es casi siempre un tono cabal. QuieFREi\'.TE AL CISNE ~ICERTO
(Impresiones y Apuntes de critica)
ro decir que la ha escrito con una
pluma parienta de Heredia y de Samain. ¿Habrá fijado alguien los graEvidentemente, el pobre cisne que a lo mejor, se prometia una linda dos del parentesco? Yo, en verdad,
primavera- ha sufrido bajo el puño no acierto a decidir si el portalira esdel doctor Gonz:J.lcz Martínez una be- tá más cerca de los placeres plásticos
lla muerte, que no por beJla dejará de que del temblor escurridizo e inforser lamentada por algún parnasiano me, de puertas adentro, en que hoy
contumaz, si los hay aún. Y si el cis- nos desmayamos. Para agravar perne estrangulado clamase justicia, que- plejidades, se define en su último lidan ahí los autos de tal desgracia, for- bro otro término: la tendencia ceremando, para satisfacción de las con- bral. He aquí "el buho sapiente" que
ciencias agotadas de los contemporá- llega a complicar el análisis. De tal
neos, para entretenimiento de la pos- modo se mezclan las sensaciones del
teridad y para solaz de todos, un libro sátiro que goza macizamente y el temen que la riqueza de la sustancia se blor ya dicho y la preocupación micontiene en la gallardía de la forma. nervina, que des,·irtúan en algo, qui•
Sólo es de desearse que el matador zú, la emoción total. Ora leemos un
-que tan hondamente nos complace saludo entusiasta al ave callada y necon la belleza fatal del fatal espectácu- gra de la sabiduria, ora el elogio (en
lo no dude un día de la conveniencia una composición felicisima) de un alde poner manos violentas en el plu- ma sin ideas; ora tañe virginalmente
maje sin mancilla del ensimismado se- una campanilla en un soneto aligero,
ñor del agua azul, del petulante ritmo inconsciente del mal, ora son celebradel pavo real, del maestro de los ar- das las manos delincuentes e impuras
moniosos bogares. Que si tal duda le de Ninón ...
viniese, no bastarían a desvanecerla
los buhos que Saturnino Herrán ha
¿Se neutralizan, en su diversidad,
hecho testigos del lance, ya que el estas concepciones, o, lejos de neutrabnho, probablemente, no pretenderá. lizarse, van confundidas en un caudal
invalidar con su íntima trascendencia único y simple? Cuestión es esta pala trascendente gracia del cisne.
ra crítico más sagaz y para trabajo
más amplio.
Mas el poeta quizá no llegue a turbarse en su conciencia por haberse
Pienso que el aspecto sobresaliente
decidido a tomar medidas extremas del autor es la vo luptuosidad selváticontra el símbolo preciosista. El poe- ca, medular, antes de Jesucristo, que
ta, prudente y todo, es asertivo, con- no quiere disciplinarse en sistemas de
fiado, optimista. Así, confiadamente, ética ni pretende atenuar su acre sase regocijará de habei- seguido el par- bor con elíxires sentimentales. Gontido del buho, atribuyéndole un ,,alor zález Martíncz, siempre sincero, parerepresen latí vo superior al del amigo ce descubrir el más hondo seno de su
de Leda. Puede ser que se halle en lo psiquis cuando pide a un cuerpo desjusto, y no nos toca sino respetar su nudo y a un alma sin ideas, sus ojos,
criterio. Respétenlo aún aquellos que para ver con e11os la vida; cuando
han sabido conservarse apasionados quiere dar la ingenuidad de sus asompor los problemas especulativos.
bros al sol, al aire y a las rosas; cuando anhela que lo punce el espino, que
De tiempo atrás observábase en la la hoguera del día lo consuma, q_ue un
psicología de González Martinez una ,•iaje de azoramientos le dé ocasión de
duplicidad cuyos términos nunca 11e- contemplar todo en un pasmo primigué a combinar con tino, ignorando tivo ...
en qué proporción se juntan la tranquilidad pagana y una inquietud muy
El montaraz poeta ha divulgado enleve, muy intima, muy moderna. No tre nosotros el sentido de la antiguecon esto os quiero decir que vayamos dad riente y saludable y del propio
hablando de un poeta de matices, mundo mitológico. Yo, entre muchos,
pues, al contrario, juzgo que se trata Je debo enseñanzas. Cuando comende un productor a grandes rasgos, cu- zaron a pasar ante mi los personajes

CO:\!ENTARIOS BIBLIOGRAFICOS

"HOLOCAUSTOS"
(Apuntes para la Psicologia de
Xúiiez y Domínguez)

fosas; si la cabal y efectiva fórmula
del trabajo de los hijos de Caín se expresase al decir que el amor abastece
a la muerte, seria siempre tema de
grande meditación este descontento
del artista ante la obra que conceptúa
susceptible de mejoría, este afán de
crear el monumento insuperado e insuperable, contra cuya eternidad nada puede el gusano.
¿Será creatura de la ciudad este panegirista suyo, que llega hasta encomiar los cinematógrafos de barrio?
Con él iremos "al teatro, a la clínica,
al senado", placenteramente; mas, a
poco andar, advertiremos que el panegirista de la ciudad va ausente, que
el guia se emboba y nos falta. No vacilemos: anda por el campo. Su alma
es como esas alamedas, muy prolongadas, que comienzan a un paso del
Ayuntamiento y soportan al regidor
de la escoba tiránica, porque saben
que después de metros y metros se
confundirán, seh-áticamcnte, con el
campo. Su alma es un guión entre la
cultura y la naturaleza. Su libro constituye una documentación entre la policia y el panteísmo.

Su sentido de la vida se halla lejos
del optimismo, hacen sus ideas voluptuosas y crecen tristes, y, vertidas en
un lenguaje ele natural petulancia, son
)i!iembro ele la juventud lucida, casi como damas ataviadas y melancólicas,
siempre dispersa y siempre concien- cuyo atavío es menor que su languizuda, sobre la cual ejerce Gutiérrez dez. Opina del mundo con una opiNájera su paternidad armoniosa y be- nión sin sistema y asiste a las dispunévola, el autor de "Holocaustos" nos tas humanas como quien tiene intereha entregado una obra de arte autén- ses en todos los bandos. La derrota
tica. Alabemos tal autenticidad como de la carne le sería sensible -y tan
debe celebrarse en un medio social en sensible!-, mas si la legión espírituaque la insignificancia juega al genio, Jista abatiese sus penachos de candor,
los pintamonas estropean las flores él lamentarla que se liquidase así la
mañaneras, los versificadores de con- batalla. En toda su producción lírica
fitería echan a perder la estrella de coexisten, con un equilibrio que no
la oración, y los dramaturgos de hue- logro puntualizar, un empeño lascivo
sos ele chicle orillan a la bancarrota a y una renunciación honesta. Por sus
las brujas de media noche. En el hu- páginas va ese aire desmayado, y pimo propiciatorio c¡ue se escapa de las cante aún, que se encierra en la hapáginas de "Holocaustos", flota, orgu- bitación en que acaba de pasar un
llosamente, un espíritu que, si arde lance de luna de miel. ~iirad: la tarcontrito en el ara de una deidad supe- de manda sus avanzadas grises a des·
rior, huye, como ele un contacto sa- lucir las cortinas y a agravar las ojecrílego, de Jos Arlequines.
r3.s de los retratos; el doncel está distante de su pareja, que examina un
florero; se cierne un descanso contriHosco, dcspreciati vo y áspero, gasto; r, en el horizonte, un lucero náuta, a las veces, amabilidad con quie- frago ratifica la contrición.
nes se le aprox,iman. Mas si alguno,
enfrente de esa amabilidad, dedujese
He ido hablando de un gran amigo
estimación, correría grave riesgo de de las mujeres. Para él, solamente
engallarse. Nada hay más protector
existe el plural cuando se trata de este
que su benevolencia ni nada más
substantivo. Carece de heroína cenaplastante que la solicitud con que lletral y predilecta, ante la cual se agruga a codearse con el interlocutor, copan las demás como los pétalos en
mo una persona que levanta del suelo
torno del oro de una margarita; Mua un perrillo de lanas para jugar con
jeres y mujeres, he aqui lo que ama,
él. ¿Es esto un ciego amor propio?
lo que más ama. Vosotros, señores inPienso Que no; pienso que es un radivulnerables, no leáis su libro. Permacal desprecio ele los demás de sí misneced en vuestra gallarda firmeza ...
mo. Ha cambiado los términos, sustiaunque a Jo mejor, os sorba el seso
tuyendo el de amor con el de despreuna pobrecilla que no valga la pena.
cio, y dice: Despreciarás a tu prójimo
Núñez y Domíngucz no presume de
como a ti mismo. En alguno de sus
invulnerable. Al contrario: nada hay
más elegantes poemas afirma que los
para él de más estimación c¡ue ser
peces ele colores son "sólo una vil fralanceado sin tregua por las amazonas
gilidad". Y el mundo, para él, es una
Y cree que las heridas que éstas le
pecera en que bogan y en que él misabren no tienf'n precio. Posee el senmo es un pez. Por lo demás, no se
tido fulminante y aristocrático que se
paga mucho de lucir colores más virequiere para comprender Ja alianza
vos que los otros peces.
de escultura, calor y música que se
llama lsabel o Virginia o Clara o AdeYo sé bien que Núñez y Domínguez
la. La colaboración tibia y melódica
se cuenta entre los descontentos de
de las artes en la envoltura viviente
sus propias obras, entre los irreductide la mujer, lo hunde en un vértigo
bles descontento,. Se produce la befeliz y se deja arrastrar por la onda
lleza, pero basta que pensemos que su
femenina, deseoso de sumergirse en
ejecución pudo, quizá, ser mejor, y
pleno océano . Secundarias, para su
ya nos encogemos de hombros y un
índole, las profesiones de fe religiosa
soplo de disgusto intenta helar las feo filosófica, vive más o menos triste,
cundas brasas en que se acrisolan la
pero vive intensamente, y es de aqueemoción y la gracia del pensamiento.
llos que, al morir, podrán desdeñar,
Si la vida no tuviese otro sentido real
desde el ataúd que contiene una amque el meramente numérico y biológi~
plia y aguda experiencia, las Jágrimas
co; si, según la torturante insinuación
de sus deudos.
de Baudelaire, las alcobas no preparan más que el hediondo festín de las
12 de diciembre de 1915.

�su obra respectiva un profundo sentido social "buscando siempre que la
forma sea belleza y que el contenido
sea verdad".
Prep aradas las notas históricas e
iconogriificas, quedaba al artista lo
demás, confiado a su extraordinaria
imaginación y a su talento "para conquien se siente urgido de la celebrivertir en elementos de belleza plástidad en una escuela especial.
ca ]os fríos moti vos de la ciencia".
Habíamos dicho que este libro re- Había que encontrar cabida en dos
presenta un episodio más de la vida muros de veinticuatro metros cuaintelectual de Alfonso Reyes, y habla- drados a numerosos hombres y otros
mos de esto porque ella, que vive en tantos temas para constituir lo que
toda la vasta obra del autor, no es habría de resultar una verdadera obra
otra cosa que la propia vida de la in- maestra de Diego Rivera. El pintor suteligencia mexicana moderna, angus- po resolver hábilmente la compositiada por conocer su origen y su ra- ción de su obra usando la superposizón de ser para buscar con mejor éxi~ ción de planos y figuras aumentando
to el cumplimiento de su destino. En de este modo la profundidad y el esesta labor Alfonso Reyes es el héroe pacio para situar las di versas escenas
máximo cuyo ejemplo habrán de bus- históricas y los hombres representatic'ar los que se sientan con fuerzas su- vos de ese progreso cientifico.
fidentes para emprender la dificil taA simple vista los murales agrupan
rea del conocimiento del hombre por con admirable sentido plástico y vela obra del hombre, por la más espon- hemente colorido a los hombres que
tánea y a la que no todos pueden pe- consumieron su vida a la medicina,
netrar.
con aparente actualidad; pero deteEstas magníficas lecciones de lite- niendo la vista en sus particularidaratura mexicana de la Colonia son úti- des cada escena manifiesta las caracles e indispensables para todo aquel terísticas que peculiarizaron cada
que lrate de conocer la actividad del etapa histórica de la ciencia cardiopensamiento mexicano y la raíz de lógica significada tanto en la indudonde procede la situación actual en mentaria de los protagonistas c0mo
mucho.s d'e sus aspectos.
en el instrumental con que elabor8ron
E. A. S. y aún el campo de experimentación
•• •
en que ejercieron su apostolado.
DIEGO RIVERA. Sus frescos en el InsEn la explicación literaria que pretituto Nacional de Cardiología, po.r el cede a las preciosas ilustraciones el
DI'. Ignacio Chávez, Miembro Funda- Dr. Chávez hace la relación pormenodor de "El Colegio Nacional". Edito- rizada de todas y cada una de las
rial Policolor, S. de R. L. México, D. personas de distintas nacionalidades
F. 1946.
que han procurado con su noble ejercicio el incremento cada vez mayor y
el progreso ascendente de la ciencia
cardiológica, con la nitidez admirable
de quien, como el doctor Ignacio Ch.ivcz, conoce íntimamente todas las características de las escuelas más variadas que intervinieron en su desenvolvimien\o.
La edición de esta hermosa monografía constituye un espléndido triunfo de las artes gráficas nacionales por
su presentación pulcra y de admirable
buen gusto, por su limpia impresión y
por las bellísimas reproducciones a
colores de los dos murales y de los
detalles que figuran ilustrando las es• ~ e~ n,;.,rtnt&lt;t ' l ~ Dll e_up¡Qi,&lt;~.cenas.
Se engalana )a edición con la
1!1 t«'/t._ Wctdoawiu
'4'HMf&gt;
m'. ,a·~)O~~;.¡.~
efigie en grabado del pintor Rivera,
obra del pintor José Chávez Morado
y las vil1etas y capitulares fueron di~j¡)l:fCD;O'-F
!.l'.;i,~4L~t
:i
~ bujadas por el artista \Varren Jfeek,
y las litminas a colore~ fueron hechas
por el procedimiento especial de "foEl doctor Ignacio Chávez, ilustre tocolor", de Berthold Von Stetten.
cardiólogo mexicano, recientemente
A. R. A.
invitado por La Sorbona, de París, pap
ra dictar algunas conferencias sobre
•• •
su especialidad y honrado por la insigne Casa de Cultura con el titulo de ROSARIO LA DE ACU1i1A. Carmen
Doctor Honoris Causa, describe en es- Toscano. Cooperativa de Talleres Grátas páginas el contenido histórico ficos de la .\'ación. México, 1948. plasmado por el gran pintor mexicano en los dos maravillosos frescos que
fueron pintados en los muros del Instituto Nacional de Cardiología.
En estilo claro, preciso y elegante
se relata la forma como surgió la iniciativa de prodigar un merecido homenaje de gratitud imperecedera, a los
grandes creadores de las doctrinas
cardiológicas de todos los países y de
todos los tiempos por medio de la
pintura al fresco, que tiene " la potencia expresiva que requieren los grandes mensajes y porque ella ha tenido
en México la más noble de las tradi•
ciones, muchas veces secular''.
Se expresan ias razones por las cuales se pensó en que el discutido pintor
mexicano fuera el encafgado de realizar estas pinturas de. gran aliento,
porque es él ,quien más' ha contribuido a recrear · el irescó, casi olvidado
por los grandes pintores" y · porque
tanto él como sus compañeros Orozco
y Siqueiros han podido infundir en

ILIIIBlR.OS

LAS LETRAS COLONIALES EN LA
NUEl'A ESPAÑA, por Alfonso Reyes,
Colección Tierra Firme, Editorial
Fondo de Cullura Económica, México,
1948.

Este nuevo episodio de la vida intelectual de don Alfonso Reyes representa para :México una importante in-

'I

vestigación de uno de los períodos
más importantes de su historia literaria. Bastante conocida ya, pues esta
obra apareció en "México y la Cultura", magnífica síntesis de la inteligencia nacional publicada por la Se-·
cretaría de Educación PUblica durante la administración de don Manuel
Avi1a C3macho, aparece ahora renovada en esta limpia edición del Fondo
de Cultura Económica en la cual encontramos reformado el orden de la
obra para agregar nuevos capítulos
que detallan con mayor extensión los
periplos del pensamiento colonial.
Interesado profundamente por el
pensamiento nacional, Don Alfonso
había publicado ya importantes ensayos sobre diversos personajes de la
época y sobre su obra, aparecidos en
los Capítulos de Literatura Española
y en diversos artículos del Boletín del
Instituto Francés d·e la América Latina. La visión de conjunto que proporciona este nuevo libro completa la explicaci ón de las inquietudes del autor
y supera, en mucho, lo realizado hasta
ahora por los historiadores de la literatura mexicana, pues agregada a la
minuciosidad histórica, la exposición
ya acompafiada de una certera exposidón crítica que hace entender a la
perfección este intrincado periodo en
el que menudearon las influencias de
toda índole salpicadas del indispensable criollismo del ambiente de la época. La insospechada riqueza de ingenio y las motivaciones de la obra realizada en las distintas épocas por los
protagonistas de la historia del pensamiento mexicano a partir de la conquista, sorprenderá a los interesados
por la inquietud de las letras y Je dará moti vos para tener fe en el porvenir.
El estilo de este gran escritor que
pone interés en sus temas con ese tono c¡ue le es peculiar y que humaniza todo lo que toca, da a la obra un
interés mayor. Nada mejor hubiesen
escrito Schwob, ni 'iValter Pater si se
hubiesen propuesto ·a intentar una
obra semejante, y es que la maestría
de Alfonso Reyes es de las que se logran por un largo ejercicio del comercio de ]as ideas y no de aquellas otras
que· Se consiguen con el esfuerzo de

i§,.~.,..

La atmósíera romántica en que se
movió ]a sociedad mexicana en el último tercio de la pasada centuria; y
los exponentes literarios de esa manera de vida, que granaban sus frutos en sociedades culturales como la
Filoiátrica Mexicana, la Antonio Alzate y el Círculo Adolfo Bécquer Acuña, Altamirano, Flores, Peza, Sierra, Ramírez, Prieto, Gutiérrez Nájera y tantos- se renueva ahora en la
exquisita literatura de Carmen Toscano, que por su libro Rosario la de
A.cuña mereció el lauro de 1948, otorgado por el Certamen Cultural de la
Cooperativa de Talleres Gráficos de
la Nación, que tanto debe a la iniciativa del Presidente Cárdenas.
L~ figura de Rosario Peña, esa musa de carne y hueso, cuyo decantado
influjo en los cenáculos de poetas de
la sociedad metropolitana le hizo ganar tantas frentes soñadoras hasta culminar con la tragedia de Acuña y su
desposorio con Manuel M. Flores, nos
era ya familiar en la obra que con el
mismo título escribió el académico
don José López. Portillo y Rojas.
La obra de Carmen Toscano, escrita con la exquisita sensibilidad de la
mujer transfigurada por obra y gracia
de la literatura, nos parece que -ha llegado a nosotros con el propósito que
alentó su autora, reverdecer el mito
romántico -como ella misma lo llama- del trémulo cariño del bardo
coahuilense por Rosario, a quien hizo
Ja oblacfón de su vida en un trágico
sorbo de cianuro de mercurio.

UN LUSTRO
UNIVERSITARIO
El cumplimiento del primer lustro de vida universitaria,
contado a partir de la restauración de esta Casa de Estudios
en noviembre de 1943, nos brinda la oportunidad de realizar
un somero balance de las realizaciones obtenidas durante es•
te lustro que estuvo bajo la dirección rectoral del Dr. Enrique
C. Livas.
Entendemos -y con nosotros lo entenderán muchos
más- que el ideal absoluto de una Universidad nunca será
objeto de satisfacción plena, porque sus objetivos están siem•
pre en marcha hacia su cristalización definitiva. Así, la Universidad de Nuevo León, al constituirse legalmente en virtud
de 1a Ley Orgánica que le dió vida en el mes de septiembre
de 1943, surgió como una voluntad en camino de realizar su
propio destino en el consorcio cultural de la patria.
de sus fines, una clara fisonomía universitaria. Hasta hoy, podemos afirmar que algo se ha hecho comparativamente a lo que existia en un principio, aunque este algo esté muy dis•
!ante de lo que debe ser el auténtico
ideal universitario. I\lucho queda por
hacer y, en la realidad apetecida, se
irá encontrando el camino cierto y
seguro.

Acuña, que había nacido en Saltillo, el 27 de agosto de 1847, había estudiado en el Colegio Josefino de sn
ciudad natal, iniciando sus estudios
galénicos en 1866, para morir por Rosario siete áños después en el cuarto
número trece de la Escuela de Medicina de México, cuarto que había ocupado antes el malogrado poeta Juan
Diaz Covarrubias.

La Universidad ha podido establecer, gracias a los esfuerzos de sus hijos y a la buena voluntad de sus dirigentes, nuevas instituciones que indudablerriente han venido a constituir
una preciosa fuente de inquietudes y
una nueva oportunidad de posibilidades y horizontes de vida para las generaciones jóvenes que se anuncian
en las promesas del porvenir. La Fa·
cultad de Arquitectura, la Escuela de
Verano y la Escuela de Artes Plásticas, suponen beneficios que se ex•
tienden como provechosas linfas satisfaciendo las exigencias que plantea
la nueva modalidad de la cultura.

La determinación de Acufia impresionó fuertemente a la sociedad de
entonces, pues el suicida se había dado a conocer ventajosamente no sólo
como lírico, de viva imaginación y delicado númen, sino como autor dramático cte relevantes facultades patentizadas en su drama El Pasado.

l'OI;

;;N;),&lt;)J(:l

L _ _ _ _ _ _ ..

Rosari9
la de Acuña

11

•

La muerte de Acuña fué tiernamente llorada por sus compañeros de letras, singularmente por Justo Sierra,
cuyas sensibles frases memoraremos
siempre.
Rosario, que sin género de duda no
amaba a Acuña, sino que lo estimaba
y admiraba con gratitud como a uno
de sus más convictos y fervorosos
adoradores, sufrió la pérdida del amigo, que fué a la vez la mutilación de
uno de los más acendrados valores de
nueStras Jetras.
Berta Singerman, que fué fervientemente aclamada por los auditorios
mexicanos durante el ministerio de
don José Vasconcelos, honró la memoria de Acuña y la presencia de Rosario invitándola a uno de sus más célebres recitales, en donde declamó el
famoso Xo.c lurno del poeta.
El 24 de agosto de 1924, cincuenta
y un años después de la desaparición
de • Manuel Acuña, IJlUrió Rosario en
Tacubaya, después de haber encarnado el ideal.. femenino de su época.
No fué una preciosista en el concepto literario de la palabra: su sentido de· la vida, el clima romántico y
fatal que le ródeaba, la gracia que
emanaba de su sér y la impa:ridad de
su belleza, fueron los involuntarios
incentiYOS que contribuyeron, en parte, a la exaltación de las letras románticas en el periodo tnás intensivo de
nuestra literatura patria.
F.M.Z.

Se ha recorrido, en estos cinco años
de ejercicio docente al servicio de
una idea, un camino que lleva hacia
metas lejanas, todavía insatisfechas.

Asímismo, se puede hacer mención
de que la iniciativa privada se ha acogido a las normas educativas de la
Universidad, incorporando a ésta a
Escuelas de Bachillerato y de Estudios Contables, posibilitando hacia el
exterior la acción universitaria.

En esta suma de esfuerzos destinados a coronar un programa se han
empeñado los mejores propósitos de
los directivos de esta Casa de Estudios, de la Doce_ncia y del Estudiantado que, puestos a contribución, han
logrado cubrir las metas iniciales del
trayecto.

Por cuanto hace al patrimonio de
la Universidad se han tenido en cuenta las necesidades de construcción de
nuevos edificios escolares, cómodos y
modernos, tales como la edificación
de la Facultad de Ciencias Químicas,
en donde también funciona el Instituto de Investigaciones Científicas, la
Facultad de Arquitectura, que se erigió en parte mediante la eficaz colaboración de aportaciones particulares,
, así como de fuertes sumas dispuestas
por la propia l;niversidad, realización
en que intervinieron técnicamente
maestros y alumnos de dicha dependencia; la Facultad de :Medicina, que
se encuentra actualmente en construcción )' los trabajos preparatorios
para la edificación de la Escuela de
Ba&lt;:hillcres.

Asi, de aquella suma de instituciones que laboraban en forma independiente, había que hacer surgir, mediante la planeación y coordinación

A esto habrá que agregar actividades de remoZación y mejoramiento
en los edificios de los planteles ya establecidos.

Al recoger en su seno a diversas Facultades y Escuelas que antes vivían
en forma independiente, la Universidad de Nuevo León ha procurado ser
la forma sustancial en que se identifican ideales y propósitos por alcanzarse a través de múltiples actividades, cuya unidad la representa la formación del hombre mexicano en función de los valores universales de la
cultura.

Atenta a las exigencias objetivas de
las disciplinas teóricas, esta Casa de
Estudios procuró singularmente la
dotación de laboratorios de moderno
instrumental en la Facultad de Ciencias Químicas, en la Facultad de Ingeniería y en la Escuela Nocturna de
Bachilleres.
Concorde a las crecientes pretensiones de la bibliografía, la Biblioteca
universitaria y algunas particulares de
las Escuelas duplicaron sus partidas de
adquisición de libros. El Instituto de
Investigaciones Científicas, preocupado por la creación de modernos laboratorios de Historia Natural, contribuyó con el adecuado donativo de
equipos de material objetivo, tales como preparaciones taxidérmicas, trabajos de modelado anatómico, pinturas y dibujos ilustrativos; todos ellos
referentes a las Ciencias Biológicas.
Este material fué proporcionado no
solo a las escuelas universitarias, sino también a escuelas de otro tipo,
como las Secundarias del Estado. El
Departamento de Acción Social Universitaria, por su parte, adquirió los
elementos necesarios para el trabajo
de sus distintas secciones que lo componen.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distri.huidores y Libreros
del Continente

En lo que se refiere a los presupuestos universitarios hay que decir
que de 1943 a la fecha, el subsidio de
la Universidad, proporcionado por el
Gobierno del Estado, ha sido aumentado en un cincuenta por ciento; habiéndose logrado durante este periodo
la colaboración del Gobierno Federal
hasta lograr un subsidio de cien mil
pesos en los últimos dos años.

Para la difusión cultural, la Universidad de Nuevo León se valió del
D.A.S.U., el ·cual mediante la colaboración de sus distintas secciones, organizó conciertos d~ música clásica
que fueron desarrollados por el Trio
de Cámara de la Universidad y por
di versos ejecutantes, y cursos de apreciación 1m~sical; conferencias dictadas por eminentes intelectuales cuya
cooperación se logró gracias al interés que por nuestra Universidad han
mostrado siempre la Secretaria de
Educación Pública y el Colegio de
México; transmisiones radiofónicas
con programa especial de divulgación; actos conmemorativos de deter•
minados aconteoimientos universitarios, o relativos a personas que se distinguieron en el ejercicio de la labor
educativa; misiones culturales a cargo
de elementos pertenecientes a nuestra
Casa de Estudios, desarrolladas en diversas ciudades del pais; exposiciones pictóricas de interés nacional y
expositivas de la labor de los valores
del arte regional; y finalmente, la Escuela de Verano en cuyas tres anualidades se obtuvo un éxito que superó
a los propósitos iniciales.

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneístas, centros culturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa,
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "AIDiAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente
aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coad•
yuvar con este propósito de orden
cuitural que anima a la Universidad
de Nuevo León, solicitándoles el envío de cada una de las ediciones nacidas en sus prestigiosas prensas, las
cuales serán objeto de nuestros comentarios, en la medida que vayan
llegando a nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León 1
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber .señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universi•
dad de Nµevo León les testimonia las
vivas expre.siones de su más alto reconocim~nto.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICJON:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
culturales de la República)
Para estudiantes .......... $ 9.00
Para el público ...... ·..... $10.00
De la soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ... , ..... $ 5.00

En suma, y haciendo un balance
del trabajo uni vcrsitario en el lustro
que hoy se cumple, se puede afirmar
nuc han sido firmes los pasos con que
se ha iniciado la Universidad de Nuevo León en el camino de la cultura
PUBLICACIONES PERIODICAS
nacional, de tal manera que si aun
estamos lejos de creer que haya cum- Armas y Letra,.-Boletin mensual de
plido su destino, si pensamos que esla Universidad. Se reparte por can•
tamos dentro del cumplimiento del
je a las Instituciónes de Cultura, y
deber c¡ue le tiene asignada la patria.
libremente a quien la solicite.
En esta gran tarea mucho hay que Universidad. -Revista semestral. Se
agradecer a don Enrique· C. Livas, exdistribuye por cambio bibliográfico
Rector de la l;niYersidad, ilustre guía
a entidades culturales y libremente
y patrocinador de to.das~las iniciatia quien la solicite.
va~ que han hecho posible que el nombre de nuestra Casa de Estudios ~ea
Para la adquisi,ión de obras de
pronunciado con ·agrado fuera de }lé- venta, toda correspondencia y valores
xico·. Con el nombramiento ·del Lic. deheran remitirse al Jefe del DeparOcta,·io Treviño como nn~vo'. RectÓr tamento de Acción Social Universitade 1'1 'Cnh;ersidaP,, se e~peran mayo- . ría, Lic. Raúl Rangel F.rias, Universi•
res rendjmi~ntos de sus tareas, con dad _de, Nuevo León, Plaza del Colegio
más lustre a su prestigio.
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méx.

�IINlDIICIE ]DIE ILO IPUIIBILIICAIDO IEN AlR.M\AS y
IDUl~ANlílE IEIL ANO IDIE 1948
ALTAMIRA, Rafael: Antonio de Herrera, su concepto de la
Historia y su Metodología; No. 8.
ALVARADO SANTOS, Edmundo: Justo Sierra y el Pensamiento Mexicano; No. l. Vida y Novela: dos Formas
de la Verdad, No. 10.
ANTOLOGIA de Don Justo Sierra: No. 1.
ANTOLOGIA DE LA Poesía de Pedro Garfias: No. 4.
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA: No. 3.
CAVAZOS, Alfonso: Kant: Genealogía de una Moral, No. 2.
EDITORIAL: Centenario de Justo Sierra, No. l. Una Misión de los Periódicos Universitarios, No. 2. La Iniciativa Privada en la Educación, No. 3. Escuela de
Verano, No. 4. Las Universidades, No. 5. La Expo,
sición de Cerámica Precortesiana, No. 6. Prólogo al
Teatro Clásico Universitario, No. 7. Nueva Jornada,
No. 8. El Espíritu de Nuestra Nacionalidad, No. 9.
La Verdad de la Raza, No. 10. Cinco Años al Servicio de México, No. 11. Misión de la Universidad,
No. 12.
GONZALEZ, Héctor: La Cuestión de la Generación del 98,
No. l. Exposición Paralelística del Pensamiento en la
Obra Literaria, No. 3. El Diccionario de Autoridades, No. 6.
INDICE de lo publicado en "Armas y Letras" durante el año
de 1948.
INFORME de Labores del Departamel}to de Acción Social
Universitaria durante el año escolar 1947-1948, No. 6.
LA UNIVERSIDAD EN EL MUNDO: (Editorial) No. 8.
LEAVES, Walter, H. C.: Discurso pronunciado en la inaugu,
ración de la Conferencia de Representantes de Universidades en Utrecht, No. 9.
LIBROS: Comentarios de: Edmundo Alvarado Santos: Las
Letras Coloniales en la Nueva España, por Alfonso
Reyes, No. 12. De Alfonso Cavazos: Episodios Histó,
ricos, por José P. Saldaña, No. 4. De Raúl Rangel
Frías: Nueve Grandes Filósofos Contemporáneos y sus
temas, por David García Bacca, No. 3. Nuevo León,
Apuntes Históricos, por el Lic. Santiago Roel, No. 4.
De Alfonso Reyes A.: La Naranja, por Enrique Larreta, No. l. Nueva Teoría de los Colores, por César Ga,
rizurieta; Catársis del Mexicano, por César Garizurieta, No. 3. Los Murales de Diego Rivera en el Instituto de Cardiología, por Ignacio Chávez, No. 12. De
Francisco M. Zertuche: La Razón y la Fé, por San
Anselmo de Canterbury; Cervantes su Vida y sus
Obras, por Antonio Maldonado Ruiz, No. l. El Re•
tomo a la Tierra, por Alfonso Camin, No. 4. Rosa•
rio, la de Acuña, Carmen Toscano No. 12.
LIVAS, Enrique C.: Discurso de Inauguración de la Escuela
de Verano, No. 8. Discurso de Clausura de la Escue,
la de Verano No. 10.
NOTAS, Editoriales: Angel Martínez Villarreal, No. l. Curso de Apreciación Musical; Maestro desaparecido, No.
3. La Escuela de Verano para 1948, Un curso sobre
el Pensamiento en Hispanoamérica, de Leopoldo Zea;
Un Curso sobre Lengua y Literatura, de Raimundo
Lida, No. 5. Nuestra Escuela de Verano de 1948, No.
6. Obras de Reciente Edición del D. A. S. U.; Programa de la Hora Nacional con que fué inaugurada
la Escuela de Verano, No. 8. Voto por Alfonso Re-

lllEltlR.AS

yes, No. 8. El Escudo de la Universidad. Un Lustro
de la Universidad, No. 12.
NOTAS UNIVERSITARIAS: Nos.: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 11.
RANGEL FRIAS, Raúl: Notas de Filosofía, No. 4. Bergson,
No. 5.
REYES AURRECOECHEA, Alfonso: El Arte de David Alfa,
ro Siqueiros, No. 2. Aspectos del Arte Moderno, No.
4. El Autorretrato Mexicano; Dos Exposiciones, No.
5. Un Cuadro del Pintor José Juárez en Monterrey,
No. 6. La Exposición del Pintor Felipe Moreno; Julio Castellanos, No. 7. Dos Exposiciones en la Escuela de Verano, No. 8. Obra reciente de José Clemente
Orozco, No. 9. Vida y Obra del Maestro Antonio Decanini, No. 10. El Arte de Carmen Cortés, No. 11.
SALINAS QUIROGA, Genaro: Un libro sobre Antonio Caso, No. 2. Elogio de un Juez, No. 5. Las Letras Nue,
voleonesas de Luto, No. 8.
TOSCANO, Salvador: Cerámica Precortesiana, No. 6.
URANGA, Emilio: Educación y Carácter, No. 11.
VALDES VILLARREAL, Raúl: El lng. Francisco Beltrán,
No. 9.
VALLE, Rafael Heliodoro: Discurso en la inauguración de la
Escuela de Verano, No. 8.
VILLEGAS, Carlos: Páginas Desconocidas de Ramón López.
Velarde, Nos. 9, 10, 11 y 12.
ZAV ALA, Silvio: Hacia una Historia de Méxicó, No. 7.
ZEA, Leopoldo: Caracteres de la Conciencia Hispanoameri,
cana, No. 7.
ZERTUCHE, Francisco M.: Vida y Obra No. l. El Doctor
Don Justo Sierra, No. 2. San Juan de la Cruz, No. 3.
El Infante Don Juan Manuel, No. 4. El Maestro Fray
Gabriel Téllez, No. 5. Jorge Manrique, No. 6. El Retablo de las Maravillas, No. 7. El Viage del Parnaso,
No. 8. Alfonso Martínez de Toledo, No. 9. La He,
chicería en el Coloquio de los Perros, No. 10. Gonza•
lo de Berceo, No. 11. Diálogo de la Lengu,a, de Juan
de Valdés, No. 12.

ERRATAS

En el número 10 de "Armas y Letras", en el renglón 5 del edi,
torial dice:
" .•• rio, y sobre de lograr un pensamiento homogéneo
que haga"
y debe decir:
" .•• rio, y sobre su evolución posterior. El propósito ha
sido, a veces, el de lograr un pensamiento homogéneo
que haga"
En el número 11, en el artículo titulado: Gonzalo de Berceo
del Prof. Francisco M. Zertuche dice en el nombre del autor
del epígrafe:
"Antonio R. Solalinde".
debe decir:
"Antonio G. Solalinde".

El Diálogo
de fa Lengua
Viene de la página 2
cablos griegos que la lengua castellana ha tomado de la Sagrada Escritura,
como son escandalizar, atesorar, evangelio, apóstol, ni otros que son como
anexos a éstos, assí como ciminterio
y martilojo, ni tampoco los que parecen sean de la medicina, como cristal,
paroxismo, ephímera, gargarismo, porque quiero que en sí muestren su antigüedad, porque de otra manera no
valerá nada vuestra razón.
Valdés.-Bien me podría servir de
alguno de los que avéis dicho, pero no
quiero sino dexarlos por no contender y deziros algunos otros que a mi
ver muestran ser antiguos assi bien,
que bastan harto para que creáis que
lo que digo es verdad. Estos son apeldar por huir, malatía por enfermedad,
cillero por el lugar donde .Ponen la
harina, fantasía por presunción, gacafatón por cosa mal dicha, tío, rávano, cara, carátula, cadira por silla ...

Marcio.-Agora, prosuponiendo que
es assí como vos dezís, que la lengua
que en España se hablava antes que
los romanos, aviéndola enseñoreado,
Je introduxessen su lengua, era assi
griega como es latina la que agora se
habla, proseguir adelante.
Valdés.-La vida me avéís dado en
no querer contender sobresto, porque
por no porfiar me dexara vencer, haziendo mi cuenta que más vale quedar
por necio que ser tenido por porfiado.
Pero mirad que, si alguno querrá dezir que la lengua vizcaína es en España aún más antigua que la griega,
yo tanto no curaré de contender sobre lo contrario, antes diré que sea
mucho en buen hora assí como lo dirá, con tanto que a mí me conceda lo
que digo,
Pacheco.-No os concederé yo tan
presto lo que avéis concluido, porque
Gayo Lucio y los tres Cipiones, Claudia Nerón y Sempronio Graco, siendo romanos latinos y griegos, no hablarían con turdetanos, celtiberos o
iberos y cántabros por intérpretes si
la lengua antigua de Spaña fuera griega, ni los mercadantes de Fenicia
avían necessidad de intérprete en el
contratar de sus mercaderías con los
antiguos de Spaña antes que cartaginenses y romanos la combatiessen.
\Ta/dés.-Basta que la lengua latina,
como he dicho, desterró de Spaña a
la griega. La cual, assí mezclada y algo corrompida, se platicó en España
hasta la venida de los godos, los quaJes, aunque no desterraron la lengua
latina, todavía la corrompieron con la
suya, de manera que ya la lengua latina tenia en España dos mezclas, una
de la griega, según mi opinión, y otra
de los godos. El uso desta lengua assí
corrompida duró por toda España, según yo pienso, hasta que el rey don
Rodrigo, en el año de setecientos y
diez y nueve, poco más o menos, desastradamente la perdió, quando la
conquistaron ciertos reyes moros que
passaron de Africa, con la venida de
los quales se comencó a hablar en España la lengua aráviga, ecepto en Asturias, en Vizcaya y Lepuzca y en algunos lugares fuertes de Aragón y Cataluña, las quales provincias los moros no pudieron sujuzgar; y assí allí
se salvaron muchas gentes de los
christianos, tomando por amparo y
defensión la aspereza de las tierras,
adonde conservando su religión, su libertad y su lengua estuvieron quedos
hasta que en Asturias, adonde se re-

cogió mayor número de gentes alearon por rey de Spafia al infante don
Pelayo, el qual con los suyos comencó a pelear con los moros, y ayud:indoles Dios, ivan ganando tierra con
ellos; y assi como los successores deste rey sucedían en el reíno, assí también sucedían en la guerra contra los
moros, ganándoles qu:indo una cibdad
y quándo otra, y qu:indo un reino y
quándo otro. Esta conquista, como
creo sabéis, duró hasta el año de mil
y quatrocientos y n·oventa y dos, en el
cual año los Reyes Católicos de gloriosa memoria, ganando el reino de Granada, echaron del todo la tiranía de
los moros de toda la España. En este
medio tiempo no pudieron tanto conservar los españoles la pureza de su
lengua que no se mezclase con ella
mucho de la aráviga; porque, aunque
recobravan los reinos, las cibdades,
villas y lugares, como todavía quedavan en ellas muchos moros por moradores, qued:ivanse con su lengua; y
aviendo durado en ella hasta que, pocos años ha, el emperador les mandó
se tornassen cristianos o se saliessen
de Spaña, conversando entre nosotros
anuos pegado muchos de sus vocablos.
Esta breve liistoria os he contado,
porque para satisfazeros a lo que me
preguntastes me pareció convenía
assi. Agora, pues avéis visto cómo de
la lengua que en España se hablava
antes que conociesse la de los romanos tiene oy la castellana algunos vo•
cables y algunas maneras de dezir, es
menester que entendáis cómo de la
lengua aráviga ha tomado muchos vocablos, y avéis de saber que, aunque
para muchas cosas de las que nombramos con vocablos ar:ivigos tenemos vocablos latinos, el uso nos ha
hecho tener por mejores los ar:ivigos
que los latinos; y de aquí es que decimos antes alhombra que tapete, y
tenemos por mejor vocablo alcrevite
que piedra sufre, y azeite que olio; y
si mal no m'engaño, hallaréis que para solas aquellas cosas que avernos tomado de los moros, no tenemos otros
vocablos con qué nombrarlas sino los
arávigos que ellos mesmos con las
mesmas cosas nos introduxeron. Y si
queréis ir avisados, hallaréis que un
al, que los moros tienen por artículo,
el qual ellos ponen al principio de
los m:is nombres que tienen, nosotros
lo tenemos mezclado en algunos vocablos latinos, el qual es causa que no
los conozcamos por nuestros. Pero
con todos estos embaracos y con todas
estas mezclas, todavía la lengua latina
es el principal fundamento de la castellana, 'de tal manera que, sí a vuestra pregunta yo uviera respondido
que el origen de la lengua castellana
es la latina, me pudiera aver escusado todo lo demás que he dicho; pero
mirad que he querido ser liberal en
esta parte, porque me consintáis ser
escaso en las demás.
Pacheco.-Creo yo, según lo que
conozco de vuestra condición, que,
aunque os roguemos seáis escaso, seréis liberal, especialmente desta mercancía, en que con la liberalidad no
se desmengua el caudal.
Marcio.-No os ha respondido mal.
Y vos nos avéis muy bien satisfecho
a nuestra pregunta, porque assi vuestra opinión acerca de la primera lengua como acerca de la corrupción de
Ja latina parece no se puede negar;
pero, pues tenemos ya que el fundamento de la lengua castellana es la latina, resta que nos digáis de dónde
vino y tuvo principio que en España
se hablasen las otras quatro maneras
de lenguas que oy se hablan, como son
la catalana1 la Yalenciana, la portuguesa y Ja vizcaína.
Valdés.-Diréos no lo que sé de
cierta ciencia, porque no sé nada desta manera, sino lo que por congeturas
al canco y lo que saco por discreción;
por tanto me contento que vosotros a

lo que dixere deis el crédito que quísiérades. Y con este presupuesto digo que dos cosas suelen principalmente causar en una provincia diversidades de lenguas. La una es no estar
debaxo de un príncipe, rey o señor,
de donde procede que tantas diferencias ay de lenguas quanta diversidad
de señores; la otra es que, como siempre se pegan algo unas provincias comarcanas a otras, acontece que cada
parte de una provincia, tomando algo de sus comarcanas, su poco a poco se va diferenciando de las otras, y
esto no solamente en el hablar, pero
aun también en el conversar y en las
costumbres. España, como sabéis, ha
estado debaxo de muchos señores, y
es assí que -dexado a parte que aun
hasta Castilla estuvo dividida no ha
muchos años que Cataluña era de su
señor, al qual llamavan conde, y Aragón era de otro señor, al qua! llamavan rey, los quales dos señores vinieron a juntarse por casamientos, y después por armas conquistaron el reino
de Valencia, que era de moros, y andando el tiempo, lo uno y lo otro vino
a juntarse con Castilla. Y los reinos
ele Granada y Navarra tenían también sus señoríos, aunque ya agora a
su despecho el uno y el otro están debaxo de la corona de Castilla, Y Portugal, como veis, aún agora stá apartada de la corona de Spaña, tiniendo
como tiene rey de por sí. La qual
diversidad de señoríos pieso yo que
en alguna manera aya causado la diferencia de las lenguas, bien que cualquiera dellas se conforma más con la
lengua castellana que con ninguna
otra, porque, aunque cada una dellas
ha tomado de sus comarcanos, como
Cataluiia ha tomado de Francia y de
Italia, y Valencia que ha tomado de
Cataluña, todavía veréis que principalmente tiran al latín que es, como
tengo dicho, el fundamento de la lengua castellana, de la qua!, porque os
tengo dicho todo lo que sé y puedo
dezir, no curo de hablar más. De la
vizcaína querría saberos dezir algo,
pero, como no la sé ni la entiendo, no
tengo que dezir, della sino solamente
esto: que, según he entendido de personas que entienden esta lengua, también a ella se le an pegado muchos vocablos latinos, los quales no se conocen, assí por lo que les han añadido
como por la manera con que los pronuncian. Esta lengua es tan agena de
todas las otras de Spaña, que ni los
naturales della son entendidos por
ella poco ni mucho de los otros, ni
los otros dellos. La lengua castellana
diz que era antiguamente lemosina,
que es agora lenguadoch; hase apurado tomando mucho del latín, sino que
no le toma los vocablos enteros, y tomando algo del francés puro y también del castellano y del italiano. La
valenciana es tan conforme a la catalana, que el que entiende la una entiende casi la otra, porque la principal diferencia consiste en la pronunciación, que se allega más al castellano, y assi es m:is intellegible al castellano que la catalana. La portuguesa
tiene más del castellano que ninguna
de las otras, tanto que la principal diferencia que, a mi parecer, se halla
entre las dos lenguas, es la pronunciación y la ortografia.
Mal'cio.-Siendo esso que dezís assí,
¿ cómo en Aragón y Navarra, aviendo
sido casi siempre reinos de por sí, se
habla la lengua castellana?
Valdés.-La causa desto pienso sea
que, assí como los christianos que se
recogieron en Asturias debaXo del rey
de Pelayo, ganando y conquistando a
Castilla, consen'aron su lengua, assí
también los que se recogieron en algunos lugares fuertes de los montes
Pirineos debaxo del rey don Garci
Ximénez, conquistando a Aragón y
Navarra conservaron su lengua, aunque creo que también lo aya causado

la mucha cOmmunicaccíón que estas
dos provincias an siempre tenido en
Castilla. Y la causa, por que, según
yo pienso, en el Andaluzia y en el reino de ~lurcia la vezindad de la mar
no ha hecho lo que en las otras provincias, es que los castellanos conquistaron estas provincias en tiempo
que ya ellos eran tantos que bastavan
para introducir su lengua y no tenían
necesidad del comercio de otras naciones para las contrataciones que
sustentan las provincias.
Marcio.-Bien me satisfazen essas
razones, y, ·quanto a esto, con lo dicho nos contentamos, y assí queremos
que dexéis las otras quatro lenguas y
nos digáis solamente lo que toca a la
lengua castellana.
Valdés.-Si me avéis de preguntar
de las diversidades que ay en el hablar castellano entre unas tierras y
otras, será nunca acabar; porque como la lengua castellana se habla no
solamente por toda Castilla, pero en
el reino de Aragón, en el de Murcia
con toda el Andaluzía y en Galizia,
Asturias y Navarra (y esto aun hasta
entre la gente vulgar, porque entre la
gente noble tanto bien se habla en todo el resto de Spaña), cada provincia
tiene sus vocablos propios y sus maneras de dezir; y es assí que el arágonés tiene unos vocablos propios y
unas pro pías maneras de dezir, y el
andaluz tiene otros y otras, y el navarro otros y otras, y · aun ay otros y
otras entierra de Campos, que llaman
Castilla la Vieja, y otros y otras en el
reino de Toledo; de manera que, como digo, nunca acabariemos.
Pacheco.-No os queremos meter en
ese labirinto; solamente, como a hombre criado en el reino de Toledo y en
la corte de Spaña, os preguntaremos
de la lengua que se usa en la corte, y
si alguna vez tocáremos algo desotras
provincias, recibiréislo en paciencia.
Valdés.-Mientras me mandáredea
acortar la matenia y no alargarla, de
buena voluntad os obedeceré.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Octavio Treviño
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de Acción Social, Universitaria
Lic. Raúl Rangel Frías
Jefe de la Sección Editorial
Lic. Edmundo Alvarado Santo,

ARMAS Y LETRAS
Boletín Mensual de la U niversidad de Nuevo León.
INDICADOR:
Redactores
Francisco M. Zertuche
Carlos Villegas
Alfon!o Reyes Aurrecoechea
Guillermo Cerda G.
Raúl Rangel Frías
Edmundo Alvarado Santos
Director
Lic. Raúl Rangel Frias
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MONTERREY, N. L.
MEXlCO

�Ef Escudo de la
Universidad de
Nuevo León
Viene de la 1a. página

cial puso la idea a Concurso de todas
las dependencias de la Universidad.
Al efecto se giraron comunicaciones a
las Escuelas y Facultades para que
todos los interesados en el certamen
se impusieran de las bases establecidas para el mismo.
Al llegar a su término el mencionado concurso un solo concursante presentó su trabajo, en forma de un dibujo a colores del Escudo y una exposición razonada de los motivos heráldicos. Abierto el sobre lacrado que
contenía la identificación del ponente, pudo saberse que los autores de ese
trabajo fueron el doctor don Enrique
C. Livas, autor de la idea y de la declaración explicativa de los símbolos,
siendo el arquitecto don Joaquín A.
:Mora quien realizó el dibujo correspondiente.
Presentado el trabajo a la consideración del H. Consejo Universitario
durante la sesión celebrada el día 3
de diciembre del año que finaliza, este cuerpo colegiado lo aprobó por
unanimidad de votos, según se expresa en la parte relativa del acta que enseguida transcribimos:
''En esta sesión se presentó el dibujo original del Escudo de nuestra
Cniversidad, dibujado por el arquitecto Joaquín A. :Mora. Tanto el Consejero Prof. Alfonso Reyes Aurrecoechea
como el arquitecto Mora hicieron amplias explicaciones a la asamblea sobre la significación heráldica de ese
Escudo y de los motivos que lo adornan, las que fueron escuchadas con
todo interés. El arquitecto Joaquín A.
Mora explicó que dicho dibujo lo había elaborado traduciendo la idea que
sobre el particular le dió el señor doctor Enrique C. Livas, a quien debe
considerarse como el verdadero autor
intelectual de dicho Escudo. Cada uno
de los Consejeros tuvo en sus manos el
ejemplar original del mismo; algunos
hicieron preguntas sobre su contenido, y finalmente por unanimidad de
votos se aprobó el mismo, junto con
su lema y se acordó que en el papel
oficial de la Universidad, es decir,
en toda comunicación oficial debe ir
impreso el Escudo aprobado en esta
sesión".
Con el objeto de que la decisión
del Consejo Universitario sea puesta
en práctica, el Departamento de Acción Social ha tomado las medidas
convenientes a fin de que el Escudo
de la Universidad de Nuevo León sea
conocido en todas partes, mandándolo imprimir por el procedimiento de
Offset, a todo color, en papel especial,
para que se acompañe un tanto de este Escudo en cada uno de los ejemplares de "ARMAS Y LETRAS", con
su explicación correspondiente. Se
imprumran, además, engomados y
timbres que serán posteriormente distribuidos mediante el pago del valor
respectivo.
Enseguida reproducimos íntegramente el texto de la ponencia presentada por los concursantes Cástor y Pólux -según el pseudónimo que usaron-, para que sea conocida por todas las personas interesadas:

"La adopción de un Escudo y un
Lema, por una institución, cualquiera
que sea su naturaleza y cualesquiera
que sean sus diversas características,
debe ser, en nuestra opinión, el resultado de un proceso que debe desarrollarse en dos fases principales: primero, precisar · el ideario de la institución, en su forma más íntegra y abstracta; segundo, seleccionar la expresión gráfica que mejor simbolice y
haga objetivo el concepto que se haya
encontrado como representativo o
equivalente del ideario mencionado.
Por tal motivo, nuestra ponencia para sugerir un Escudo y un Lema para
la Universidad de Nuevo León, constará de dos partes, en las que trataremos de desarrollar las dos fases del
proceso a que aludimos en el párrafo
anterior.

IDEARIO

El primer concepto que exige precisión, al abordar esta primera fase
del proceso, es el que resulta de la
connotación del término "Universidad". Bien sabido es que la idea que
domina en él es la de "universalidad"; es decir, que una Universidad
es en esencia, o pretende ser, un reflejo o expresión del pensamiento humano en toda la majestuosa amplitud
que éste puede tener, a través de los
diversos tipos de actividad que desarrolla una institución de esta clase,
que enseña, que investiga y que difunde a todos los rumbos el fruto de su
investigación y de su enseñanza. No
es concebible una Universidad, cuyas
actividades en el campo del pensamiento humano, en sus muy diversas
manifestaciones -ciencia, arte, técnica, etc.- sean objeto de limitación alguna en sus propósitos o finalidades;
tal limitación serían antitética del término "universidad" y sólo sería compatible con el de "escuela", "facultad",
"instituto", "departamento", etc., términos que se aplican a entidades de
enseñanza o de trabajo destinadas al
estudio o al fomento de una o más disciplinas, pero nunca a proporcionar
una concepción integral -en lo posible- de las potencias del hombre. De
aquí que sean consideradas en todo el
mundo, como lo más preciado y representativo de las Universidades, las
Facultades de Filosofía y Letras o de
Altos Estudios, que es donde el intelecto humano tiene el inás amplio
campo de desenvolvimiento y superación.
Sentado este principio -el de la
universalidad-, concluimos que debe ser descartada, al adoptar un lema o un símbolo de la Universidad,
toda idea que signifique limitación o
restricción de la libertad del pensamiento y acción del hombre, como
son las de raza, nación o región. La
idea fundamental de un símbolo o lema universitarios debe ser de tal fuerza de extensión y de tal amplitud, como valor auténtico de la cultura, que
pueda ser valedera en cualquier lugar,
en cualquier circunstancia y en cualquier momento, como meta y aspiración suprema del hombre.
La idea que nos parece como más
apropiada para expresar la universalidad, como más significativa de unidad en todos los hombres, en todas las
épocas de la historia y en todos los
lugares del mundo, es la idea de la
verdad. ¿Puede concebirse algo más
universal - como concepto abstractoque la verdad? ¿Puede concebirse una
idea más capaz de igualar, en planos
de superación, a los hombres todos

-Y por lo tanto, de hacerles sentir
un principio universal, común- que
la idea de la verdad? Ella es fuente segura, la única segura, de la justicia
humana. Su menosprecio, su desconocimiento o su ocultación -ya que
no puede ser destruida- han sido
origen, a través de toda la historia del
hombre, de bárbaras contiendas y de
crueles suplantaciones de valores humanos. Por falta de ella, o por su desprecio y su simulación, la fuerza se
ha convertido innumerables veces en
derecho y el mundo ha presenciado
retrocesos increíbles del hombre en la
esfera de la convivencia. Por falta de
ella el mundo ha pasado por épocas
que, examinadas a siglos de distancia,
se antojan expresiones de la más estricta animalidad y de la más auténtica falta de las esencias que después
han sido distintivas de la especie. La
verdad se ha expresado en descubrimientos, en creaciones, en procesos
evolutivos asombrosos y en la utilización de éstos en bien del progreso humano. Y si sus conquistas han servido una y mil veces para negar los
más elementales principios de superación humana, ha sido porque se le
ha utilizado, en tales ocasiones, no como una meta o aspiración suprema
del hombre, sino como un simple medio para realizar algo que a la postre
se convierte en su propia negación.
Es fuente inagotable de belleza; y
las múltiples interpretaciones y concepciones de lo bello -como una verdad intima del ser-, según las muy
diversas circunstancias en que este
concepto puede desenvolverse, son
también prueba de su universalidad,
pues puede expresarse a través de
muy di v e r s o s temperamentos, de
muy distintos estados anímicos y en
muy diversas condiciones ambientales. Con muy diferentes expresiones,
en función de la belleza, conserva su
unidad al convertirse en un mismo
propósito o en un mismo fin, al que
puede llegarse por diversos caminos,
según las facultades del que expresa
la belleza y según los medios de que
éste disponga.
Finalmente, siendo la verdad un
concepto que por su misma universalidad tiene los caracteres de lo eterno, jamás podrá sentirse que se tiene
integra, como aprehensión del intelecto humano. Significa, por lo tanto, lucha inmanente en su busca y ésta constituye, a no dudarlo, la más
segura vía de superación del hombre
y su más noble, digna y específica
ocupación.
Resumiendo: universalidad y verdad, como una fórmula reversible, es
lo que debe constituir la esencia ideológica de nuestra Universidad, como
único sendero capaz de conducirla a
la consecución de sus fines: buscar
siempre la verdad y luchar porque ésta resplandezca en todos los ámbitos
del mundo.

- II -

EXPRESION GRAFICA

Creemos que la flama -símbolo
universal de luz y d·e pureza, de actividad perenne, de proceso vital- es
la representación gráfica más apropiada de la verdad, sobre todo si a
ella se añade una expresión que precise su significado. No es la llama de
la pasión humana, que es negación de
la luz del entendimiento; no es el fuego que destruye, que aniquila; no es
el arder que daña o que lesiona. Es el
fuego que vivifica, que da pureza, y

que ilumina, el que proponemos como parte de nuestro símbolo y por
ello lo hemos expresado con una antorcha flamígera, añadida de unas líneas elípticas, entre las cuales irrumpe el fuego de la verdad y que expresan la idea electrónica, con miras a
reforzar la intención del conjunto
-fuego y átomo- hacia la universalidad y carácter perenne del concepto que constituye la esencia ideológica que proponemos.
Estos dos símbolos constituidos en
uno, forman la única figura heráldica
en nuestro proyecto, porque pensamos que la simplicidad de un símbolo está en proporción directa de su
fuerza; pues expresar un concepto
tan hondo y tan universal como lo es
la verdad con sólo dos figuras -la
flama y las elipses del electrón- que
dan el aspecto de una figura única,
solamente puede lograrse si ésta tiene
una gran potencia expresiva.
Consecuentes con nuestro propósito de excluir toda idea que limite o
restrinja en cualquier manera el concepto de universalidad, el escudo que
ponemos a la atenta consideración de
los señores Consejeros no está dividido en cuarteles, sino que consta de
un solo campo, tablilla en azur -o
sea, color azul, para significar la inmensidad del espacio y dar idea de
universo-, en el cual se destacan, en
oro y naranja, la antorcha y la flama con las líneas elípticas que pregonan la idea electrónica universal
por su carácter de unidad. Este campo está limitado por un borde en gules -el color rojo usual en heráldica- de forma rectangular, con borde
inferior en punta y cuyo borde superior remata en el pórtico de un templo de la antigua Grecia -asiento antiguo, el más puro y esplendoroso, de
los valores universales de la cultura-,
simulado por dos columnas dóricas
sosteniendo un frontón de forma
triangular; todo esto en marfil.
En el pórtico, que quiere ser evocación de la universalidad de un pueblo que dió a la filosofía un esplendor sin precedente y jamás igualado
a través de los siglos, hemos colocado
la inscripción del lema que proponemos para la Universidad: ALERE
FLAMMAM - VERITATIS, cuya traducción, "alentando la llama de la verdad", satisface la idea que presid,e
nuestra ponencia. Este lema tiene su
origen en el antiguo "Alere Flammam"
del primitivo Colegio Civil del Estado -cuna y germen de nuestra Universidad-; expresión latina que significa "alentando la llama" y a la que
hemos añadido el concepto "verdad",
expresado en su genitivo, en latín, es
decir: VERITATIS. Creemos que así,
al mismo tiempo, que se rinde justo
homenaje a lo que fué el origen real
de nuestra Casa de Estudios, se satisface el concepto que desde el principio de esta ponencia defendemos corno base ideológica de esta institución:
la verdad, alentada por el fuego del
pensamiento humano.
El escudo está inscrito en una franja circular en la que, casi sin motivo
ornamental alguno, se destaca el nombre vigorosamente sencillo de nuestra
Alma Mater: UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON. El espacio que queda entre el borde del escudo y el circulo
interior de dicha franja lleva un simple rayado vertical sin significación
alguna, en gris matizado muriendo en
oro en la parte inferior y con el único propósito de hacer resaltar el es- .
cudo en forma agradable a la vista".

CASTOR Y POLUX.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="213">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3142">
                <text>Armas y Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479186">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480924">
            <text>Armas y Letras</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480926">
            <text>1948</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480927">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480928">
            <text>12</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480929">
            <text>Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480930">
            <text>31</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480931">
            <text>Mensual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480947">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480925">
              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1948, Año 5, No 12, Diciembre 31</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480932">
              <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480933">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480934">
              <text>Historia crítica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480935">
              <text>Arte mexicano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480936">
              <text>Narrativa</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480937">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480938">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480939">
              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480940">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480941">
              <text>31/12/1948</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480942">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480943">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480944">
              <text>2014678</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480945">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480946">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480948">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480949">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480950">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="27391">
      <name>Escudo de la Universidad</name>
    </tag>
    <tag tagId="7001">
      <name>Libros</name>
    </tag>
    <tag tagId="325">
      <name>Literatura</name>
    </tag>
    <tag tagId="13991">
      <name>Ramón López Velarde</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
