<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="17279" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/17279?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T12:39:04-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15310">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17279/ARMAS_Y_LETRAS._1949._Vol_6._No._1_0002014682ocr.pdf</src>
      <authentication>2e171e6a161bf13cdcb29a7940b7fd27</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="487810">
                  <text>mas ~_____'a_s
BDLETIN MENSUAL IJE LA UNIVERSIIJAIJ IJE NUEVO LEDN
Registrado como arti culo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVI

rl«cion«f Univer6il«rio
El solo anuncio de que se suprimirían los subsidios fe•
derales a las Universidades de los Estados, en el presupuesto
para 1949, produjo a su favor un movimiento nacional de
apoyo y simpatía. Todo se redujo en definitiva a una falsa
alarma. La representación de la Quinta Asamblea de Recto•
res recibió del ciudadano Presidente de la República la segu•
ridad de que las instituciones beneficiarias seguirían percibiendo los mismos arbitrios de parte de la Federación.
Liquidado el incidente sin mayores consecuencias, subsiste sin embargo el hecho de la precaria vida económica de
las Universidades mexicanas. Algunas tienen en el subsidio
federal la principal fuente de sus recursos; y en las más representa un complemento indispensable para sostener el decoro
elemental. La dotación normal de su patrimonio, a través de
las asignaciones de los presupuestos locales, es insuficiente
para atender las exigencias de una población estudiantil que
crece con#nuamente, a las nuevas carreras universitarias y al
aseguramiento económico del personal docente universitario.
Por otro lado, la necesidad de un programa que proporcione una solución orgánica y de conjunto a los múltiples
problemas que plantea esta materia, se afirma en la conciencia nacional con caracteres cada día más v igorosos. Un hecho
que apunta en el sentido indicado es la pronta y eficaz respuesta provocada por el falso anuncio de la supresión de
los subsidios federales. Otro más, al cual no se le ha prestado
la debida atención, es la reiteración de las A sambleas Nacionales de Rectores que, dada la importancia de las materias
-unificación de planes y programas de estudios universitarios en toda la República; intercambio de profesores y alumnos; censos y estadísticas; promoción de nuevas p,·ácticas universitarias - sobre las cuales se delibera y formulan recomendaciones- viene constituyendo el órgano de representación
de una incipiente federación universitaria nacional.
T odo ello indica la conveniencia de formular de una
manera más precisa la organización d e una entidad permanente, federativa, que agrupe a todas las Universidades mexicanas para que, en el seno de la misma y desde un punto de
vista general y común a todas ellas, se aborden los problemas
económicos, docentes y estudiantiles que les afectan mediante la adopción de un programa nacional universitario.

NUM. 1

ENERO 31 DE 1949

SOBRE LA
CONDICION DEL POETA
Raimundo LIDA.
ARMAS Y LETRAS honra sus páginas con la publicación de 11n artículo original que es síntesis de las con/ erencias que el notable humanista argentino, doctor
Raim11ndo Licla, S ecr etario de la Nueva Revista de
Filología Hispánica y miembro de El Colegio de México, sustentó en la Universidad de Nuevo L eón durante
la Esc11ela de Verano de 1948.

Lo cuenta Plutarco en su Vida de Pericles. Habiendo
cantado Alejandro, príncipe, con gracia y pericia en un festín, le increpó su padre, el rey Filipo: "¿No te avergüenzas
de cantar tan diestramente?" El mismo Plutarco será quien
explique con abundancia de razones y ejemplos cómo el poeta no merece honor más alto que el de engañar con sus fábulas a las mujeres. El relato de una acción virtuosa engendra en el alma de quien lo escucha un anhelo o conato de
imitación; pero los frutos del arte, por más que los admiremos, no encienden ese imp ulso imitativo. "Aunque la obra
nos causa placer, miramos mal al artífice". Mejor es contemplar la estatua de Fidias que ser el propio Fidias.
Por largos siglos continuará r eson:mdo en Occidente la condena griega del a rtista, desterrado de la República perfecta. Así despreciará Roma
al actor teatral, a unque aplauda la
obra. El primer cristianismo, el de la
re nuncia ascéti ca al mundo, r ech aza
con vehemenci a el arte todo de los
paganos. No arte de la palabr a, sino
arte palabrero -"linguosae ar tes"llama San Agustin a la r etórica. Las
conquistas sup r emas de la c ultura antigua son, a lo sumo, vicios magníficos : "virtutes pagan orum, splendida
vi tia". Y es el mismo San Agustín
quien llama a Homero "ingenioso y
du lcísimamentc vano", y lo acusa
(agravan do el reproche que ya el Cicerón de las T11sc11lanas había lanzacto contr a los dioses homéricos) de estimular los pecados h umanos con el
e~r,ectáculo de unos seres celestes sumi dos en la corrupción y en la violencia, y se duele de haber malgastado tantas noches leyendo a Virgilio y
descuida ndo el gran n egocio ele la salvación. ¡ Llorar la muerte de Dido. sin
n•parar en la muerte ele la propia alma ! Ya Tertuli ano había condenado
las elegancias ele la retórica pagana,
co n sus r efi namientos de r imas y simetrías, y a un toda liter atu ra que no
estuviese al sen•icio de la pedaao.gía y
la apologética.

Pero distingamos entre el cristianismo inicial, en luc ha activa contra
las seducciones de la belleza pagana,
y el cristia nismo de los últimos siglos
medievales. La sociedad cristiana
constituida opond rá al arte venal de
los juglares el noble y desinter esado
de los trovador es. P ar a las Sie te partidas, "juglar se faci enclo alguno contra la voluntad de su pad re, es otra
razón por que el padre p uede desheredar s u fijo". Ni el clérig0 ni el cal,allero han de canta r por la paga; la
infamia del juglar no es menor que la
del tabernero, el bufón o el tah ur. En
cambio, "los que tañesen estrumentos
o cantasen por solazar a sí mismos, o
por facer placer a sus amigos o dar
alegría a los reyes o a los otros señores, non serian por e nde enfamados".

ro canto cual canta el ave
a quien da el bosque mansión
y encuentra en s11 mismo canto
la recompensa mejor,
dice, sin grave anacronismo, el trovador en la canción de Goethe. El propio Alfonso X, en el elogio q ue tributa
a su pad re. Fer nan do el Santo, recuerda su afición al trovar y cantar y su
destr eza consumada en discernir
Pasa a la página 8

�impresa en otros textos históricos antiguos.

Literatura Geográfica
de la ·Antigüedad

La primera edición castellana del
clásico viaje se debe a Pedro Rodríguez de Campomanes, Madrid, 1756; y
entre las veintinueve ediciones principales es para nosotros de mérito inrliscuUble Ja del ya mencionado Profesor Casariego, que ha tenido la virtud de recorrerlas todas, realizando
con esa experiencia su trabajo crítico
bilingüe, autorizado con sus vastos
conocimientos sobre Historia Antigua,
Geografía y Navegación.

El periplo de Hannon de Cartago
"Ce morceaau, dans sa conclswn, est un d"es plus
précieux fragmens géographiques que l'Antiquité
nous a,it legué".
'

Caudillo cartaginés

Por las costas de Libia, más allá de
las Columnas de Hércules, puesto
ofrenda en el templo de Kronos, y
que dice así:

12.- El último día fuimos impulsados hacia unas grandes montañas cubiertas de bosques. La madera de ]os
árboles era olorosa y de diversas clases.

La presente exposición divulgativa se inspira en la acreditada edición crítica bilingüe que sobre el famoso y discutido ro tero púnico escribió el Profesor

J.

Casariego en I 94 7,

.,,

obra que figura entre las realizaciones editoriales del Instituto

1.- Parecióles conveniente a los
cartagineses que Hannon navegase más
allá de las Columnas de Hércules y
crease poblaciones de libiofenicios.
Navegó, pues, llevando sesenta pentecónteros y una muchedumbre de alrededor de 30,000 hombres y mujeres,
mantenimientos y demás cosas precisas.

de Estudios Africanos del Consejo Sup'erior de lnvestigacio•
nes Cientificas de España.
Las limitaciones que ine imponen el desconocimiento de
la logística naval y aún las antigüedades históricas de los pµe•
blos mediterráneos del milenio anterior a la Era Cristiana, me

2.-Después de haber pasado frente

llevan a tratar solamente este tema desde el punto de vista bi-

a las Columnas y navegado dos días

blipgráfico ya conocido, pero poco vulgarizado; y a añadir la

fuera de ellas, fundamos ( en una planicie grande) la primera ciudad, a la
qne llamamos Thymiaterion.

transcripción de los dieciocho parágrafos de la relación ofi•
.

1

cial del nauta cartaginés, que el referido Profesor Casariego

:t- Proseguimos siguiendo hacia
Occidente y llegamos a Soloeis, promontorio de Libia muy cubierto de
arboleda.

ha vertido al español, del molde griego mülleriano que apa•
rece en Geographi graeci minoris.

PR.OVJNCIAE

'

'

4.-Habiendo erigido allí un templo
a Poseidón, continuamos rumbo al
de Levante durante medio día, hasta
que llegamos a una laguna sitt1ada
cerca de la mar, llena de juncos altos
y apretados; habia pastando elefantes
y otro gran número de animales bravos.

¡.-.

CARTl'IAGffllE:NSIBUS
SUDDITAE

·:,~:
·~ · _. :~,eq-_,,,cs---:,-,
e,

~:u;;;;,, . ·;-•· • "
.,;f'

SIN /JS

, . _ _,_~

CYANII:;
y &lt;o CÓ!&lt;SICA

¿i

r:'w

7Yflll
•rL ~N

~usAf::oo,.

=

~-..,:

~ " !" "·¡...

~ LIS

,...,.

~

. .~,..

.

L~A

..._,,_/if,o.

a,1,."cTVLI

-¡-La narración del viaje de circunnavegación de Hannon, suffetá de
Cartago, a quien se designa Con diversos títulos - rey, basileus, imperator, scglln Solino, Polibio y Plinio,
respectivamente-, estuvo contenida
en una plancha que el enigmático mareante depositó como oblación, al terminar su derrota, en el templo de
Kronos o Saturno, de Cartago.
La expedición marítima de Hannon,
que fué realizada en sesenta bajeles
con ]os propósitos políticoeconórnicos
que demandaba la talasocracia pllnica, puede situarse entre el 535 y el 480
a. C.
El texto de este documento geográ-

/

· 5.- Un dia más allá de esta laguna
fundamos (¿repoblamos?) las ciudades marítimas llamadas Karikon-Teic
1 hos, Gylte, Akra, Melitta y Arambys.
T
1

10.- Navegamos hasta entrar en
otro río grande y ancho, lleno de cocodrilos y caballos de rio (hipopótamos). De a11í tornamos hacia atrás y
llegamos de regreso a Kerne.

11.- Después navegamos hacia el
Sur durante doce días costeando un
litoral poblado por etiopes, que huían
cuando nos acercábamos. Su lengua
(sus gritos) no era comPrensible ni
para los lixitas que nos acompañaban.

PERIPLO DE HANNON

Vivien de Saint-Martín.

tenía tres islas mayores que Kerne,
desde las cuales llegamos en un día
al fondo de la ensenada, dominada
por unas montañas altas en las que
había hombres salvajes vestidos con
pieles de animales, que nos arrojaron
violentamente piedras y no nos dejaron desembarcar.

1

6.- De allí llegamo s después al río
Lixos, grande y que procede de Libia.
AlH apacientan sus ganados los lixitas, que son gentes nómadas. Demoramos algún tiempo y entablamos
amistad con ellos.
7.- Más arriba vi ven los inhóspitos
etiopes, en una tierra llena de fieras
que estaba separada por . unas grandes montañas, en las cuales dicen que
nace el Lixos; tambi~n habitan en
torno a esas montañas unos hombres
de singular aspecto: los trogloditas,
que son más veloces que un caballo a
la carrera, según contaban ]os lixitas.

fico, que narra en sus lineas ]os acaecimientos marítimos y el ingenuo azoro de los tripulantes de los pentecónteros frente a las costas libicofenicias,
8.- Tomamos intérpretes entre ellos
no nos es conservado en la lengua v costeamos el desierto rumbo al Sur
materna del intrépido explorador, el durante dos días y después, hacia el
púnico, sino a la feliz curiosidad de - sol Levante, durante un día. Llegamos
un griego, que a mediados del siglo IV, a un golfo, en el cual encontramos
antes de Cristo, le tradujo, siendo en una pequeña isla de cinco estadios de
lo antiguo, segúri Plinio, varias veces bojeo, en la cual dejamos colonos. La
trasegado por historiadores y copis- llamamos Kerne. Por el viaje que hilas.
cimos juzgamos que estaba situada en
la línea recta de Cartago y que era
La Edad Media recogió en el códice igual ]a distancia de las Columnas a
de Heidelberg, en el siglo X, el rela- Cartago que a Kerne.
to hannoniano de la Antiguedad, her9.- Navegando por un río muy
manado a otras narraciones geográficas. La edición príncipe del célebre grande que · se llama Retes fuimos a
viaje se hizo en Basilea, 1533, siendo dar a una ensenada fluvial que con-

13.- Habiendo bordeado esas montañas durante dos días, llegamos a
una ensenada muy grande; a su alrededor se extendía una Jlanura. Durante la noche vimos con intervalos brillar fuegos, que unas veces eran más
intensos que otras.
14.-Después de haber hecho aguada proseguirnos nuestra navegación
de costeo durante cinco días_, hasta
que llegamos a un gran brazo -de mar
que los interpretes dijeron que se llamaba Cuerno Hespérico. En el existe
una isla grande que tiene una bahía
en la cual hay otra isla. Habiendo desembarcado durante el día sólo vimos
bosques, pero de noche surgieron muchos fuegos y oímos sonar flautas y
ruidos de timbales, tambores y gran
gritería. Nos sobrecogió el temor y
los sacerdotes-augures dispusieron que
abandonásemos la isla.
15.-Nos alejamos precipitadamente y costeamos un litoral abrasado, lleno de emanaciones y arroyos de fuego que desembocaban en la mar. La
tierra resultaba inaccesible a causa
del calor.
16.- Atemorizados por ello, nos separarnos con rapidez. Durante ·cuatro dias de navegación vimos por las
noches la tierra llena de llamas. En
medio había un fuego mucho más
grande que los otros que parecía llegar a las estrellas. De día percibimos
que era una montaña muy alta llamada Trono (Mansión, Carro) de los
dioses.
17.- Durante tres días costeamos
arroyos de llamas y llegamos a un
golfo nombrado Cuerno del Sur.
18.- En el fondo este había una
isla semejante a la anterior que tenía
una bahía y en ella otra isla llena de
hombres salvajes. Las mujeres eran
más num.e rosas y de cuerpo muy peludo. Los interpretes las llamaron
gorillas. Perseguimos a los varones
sin poder apresar a ninguno, pues todos huían trepando por las escarpaduras y se defendían firmemente con
piedras {¿flechas?, ¿subiéndose a lo
alto simplemente?) 1.-Pero cogimos
tres mujeres, que mordían y arañaban
a los que las traían, pues no querían
seguirlos. Las matamos y Hevamos
las pieles a Cartago. No continuarnos
la navegactón por falta de mantenimientos.

IPAGIINAS. JDIESCONOC!llDAS
lDE
lKAM\ON lLOIPIEZ VEILAIKIDIE
ARMAS Y LETRAS prosigue la publicación de una serie de escritos de
Ramón López Velarde prácticamente desconocidos. Han sido recogidos de
pe.riódicos Y revistas por nuestro corresponsal en México, señor Carlos Vi/legas, del Centro de Estudios Literarios del Colegio de México. Su publicación en este boletín obedece a la necesidad de dar a conocer la obra integra d_el poeta, ya que las ediciones que se han hecho, asi de sus versos
como. &lt;ie sus p~osas, no co~nprenden la obra completa. En las páginas que
suceswamenle iremos publicando, enconll'ará el lector datos muy importantes l'elativos a la docli'ina estética del poeta, Sll concepto de algunos escritores nacionales y extranjeros y su actitud ante diversos aspe ctos de la vida
social de su época, que al mismo tiempo que ayudal'án a comprender cabalmente su personalidad, son sn duda páginas representativas de su arte de
prosista.
Con el material existente hemos fol'mado tres secciones: la primera estará formada por las páginas de prosa lírica, la segunda por ensayos .breves sobre temas diversos y , la tercera por comentarios bibliográficos.

-I -

e o TA ·DE A e u A
(Para una amiga lejana)

La fantasía se entretiene en urdir,
en homenaje tuyo, símiles pintorescos,
Y nunca llega a cansarse de inquirir
las cosas ideales y los seres en que rebosa ]a gracia, para compararte con
ellos, en ley de gallardía y de justicia.
·

inaccesibles a la algara~ía callejera,
el espíritu se siente como en su pa~
tria, · saboreandq el mutismo de ia
etefnidad: Nada mejor• para contemplar el pasado y para c'olumbrar el
porvenir, que el silencio, a todas horas fecundo.
En su seno hallaron los ascetas el
venero de las aguas milagrosas de la
vida espiritual; en el sonoro silencio
se dejaron oír para el Tasso y los demás cantores épicos los fragores de
las batallas; en el silencio han erigido
1os sabios la cohunna . maciza de sus
concepciones, y en los ruidosos días
de la actualidad Un pOrtalira maestro
oslenla con orgullo el título de poeta
d'el silencio.

•

* •

Los únicos que sinceramente desprecian las cosas exteriores son los
que han conseguido que en el ambiente de la soledad y la meditación se vaya elevando su alma como las burbujas que ascienden desde el fondo de
una copa hasta la sup_erficie del liquido. Nadie más que los silenciosos,
conoce cuán vanos resultan los intereses mundanos para el sueño de
Kempis que se transfigura en el crisol permanente de las ref1exi0nes íntimas. Sólo quienes viven en comunión estrecha con el silencio, se recrean en la hora· mágica en que se
pueblan de visiones los ámbitos del
universo.

EL SILENCIO

Leída Y sofi.ada viene· a mi memoria
la aventura de un príncipe que vivió
en la época de que hablan los cuentos de infancia. Al buen principe le
impuso el padre de su novia, un rey
Tu ú1tima analogía ]a he descubier- voluntarioso, como condición para ento pensando en ti, una de estas tardes tregarle la mano de su hija, ·que encontrara e] palacio mejor de una exveraniegas.
tensa y abrupta serranía, encantada
Habrás visto en las horas de niebla, desde hacia varios siglos. El príncipe
mienb·as en el portal haces labor y te- vagó largos meses por las montafi.as, y
jes ensueños, cómo se abate la lluvia cada vez que creía haber encontrado
sobre las macetas de tu patio. Y des- el palacio más regio, sus habitadores
pués,. cuando el chubasco amaina, em- le informaban que el vecino era supebriagándote en la fragancia del am- rior.
biente que trasciende a búcaro, te haPor fin, el príncipe se encontró con
brás llegado a las plantas a hundir el un solitario de barba luenga, de sayal
rostro en el fo1laje húmedo. Te acor- Y de báculo, que informándose del obdarás del presligio diáfano de las go- jeto de 1a excursión del enamorado
tas sobre ]os tallos oscuros de la ma- llevó al principe a una celda formad~
dreselva, sobre la esmeralda de los naturalmente p or las rocas, en la cumnaranjos . y sobre ]a felpa rústfoa de las bre más eminente de 1a serrania.
malvas. Y bien, amiga : porque con- He aquí, oh príncipe - dijo el socurren en tí la gracia cristalina, el en- litario, señalando su pobrísima celcanto leve y la limpidez pura de los da- el mejor palacio de la montalla.
diamantes que la lluvia prende en las
El príncipe desconcertado, creía
hojas, eres una gota de agua.
habérselas con un Joco. '
Y el viejo del saya], mirando la
No sonrías ante la amenaza de un
sorpresa del joven, continuó:
panegírico de fervoroso lirismo. Tran-:-En vano buscarás palacio mejor
quilamente explicaré los secretos de
que
esta celda mía, que es el Palacio
tu semejanza con las gotas de agua.
del Silencio. El ruido de las fiestas
Como eJlas, eres límpida y leve, tan más espléndidas en cualquiera de los
leve, que quien te alllase temería, al suntuosos palacios de la montaña valevantarte sobre la palma de la ma- le menos, oh príncipe, que un minuno a la altura de su boca, para el be- to del silencio fértil de mi celda.
so, o de sus ojos para el éxtasis, que
Concluye el cuento narrado que el
te evaporases con un rayo de sol de- r ey, que era hermano del solitario,
masiado ardiente. Hay tarnbjén en la consintió en el casamiento de su hija
apariencia frágil de tu cuerpo la gra- con el príncipe y que éstos se fueron
cia vacilante de las rosas que tiem- a vivir al Palacio del Silencio, lejos
blan en los rosa]es, próximas a des- de los hombres y con la vecindad de
las águilas del cielo.
prenderse.
A tu espíritu, frío como un témpa• • •
no en presencia de las bajas pasiones,.
bien puede atribuirse la pureza helaQuizá esta sencilla fábula no exageda de las gotas que, si caen en el lore
la valía del silencio.
do, antes de confundirse con él, se
El mortal c¡ue sabe encerrarse en el
transforman y suben hasta la seda
azul del firmamento. (Verso de Da- silencio, como en una esfera de oro,
posee el secreto ele 1a dicha más honrio).
da. Las creaciones de Ja fantasía disGota de agua que decoras el arbus- curren por las zó nas de Ja soledad
to de una vida: que nunca se evapore como por el espado más a propósito
el milagro de tu diafanidad ni el he- para que se agigante el pensamiento.
chizo de tu esbeltez.
En el recinto grave de los aposentos

Si grala es la realidad de lo que tocamos, no se aproxima a la delicia de
los fantasmas entrevistos por la reja
del silencio, en el castillo de los pensares recónditos.
Dulce es la boca de Beatriz, pero
más suave es la miel que presentimos
en los labios vírgenes que nos sonríen en la niebla de los éxtasis; esbeltas son las manos de Laura, pero gracia más ideal existe en las que no podemos asir, por mucho que nos saluden desde la altura de un ensueño;
luz radiosa hay en las pupilas de Leonor, pero preferimos el encanto incoercible de los ojos de las heroínas
cuya silueta se esboza en los ángulos
sombríos de la imaginación.
Si pudiéramos, sin un solo desfallecimiente, regular nuestra vista pe~
rennemente como ]as apariciones que
se dibujan más al1á del zodiaco.

• • •
Amada de otros días!
No salgamos nunca de este jardín y
de este Caslillo del Silencio.
El jardín está siempre embalsamado con brisas de otros mundos, y el
c3.sti1lo está edificado de un solo monolito, consistente y magno como la
fuerza que conserva los mundos rodando armónicamente.
Amada de otros días: ven al castil1o
del silencio, para que vaguemos bajo
sus bóvedas seculares; para que descansemos a la sombra de sus corredores, nunca profanados con el menor
bullicio, y para que en la alla noche
nos asomemos a sus ba1cones, abiertos
al infinito, y podamos percibir ]a sorda palpitación de la eternidad.
Amada: ven al jardín del Silencio, a
mirar abrirse las flores, en la paz religiosa de sus prados; a gustar de las
frutas de sus árboles inmóviles y a
mirar cómo, en él espejo de sus fuentes, ,se copian las constelaciones.
Ven, y si un dja, en un ba1cón del
castillo o en un sendero del jardín, se
nos viene a los labios una palabra, que
el Silencio, con sus índices inape]ables, nos selle la boca.

Amada de otros días: ven y encerrémonos en el Si1encio como en una
esfefa de oro.

AVES DE PASO
En el espacio ruidoso en que se
agitan ]os clamores de Ja lucha cotidiana, busco un rincón de paz y un
instante de silencio, para consagrarte las escasas sílabas de un recuerdo
amable. ilusión de una hora, que decoraste con el sortilegio de tus palabras y con la magia de tus pupilas
unas cuantas semanas de mi juventud.

• • •
Se encontraron nuestras vidas en la
calma luminosa y fragante de la Provincia, y tal vez entre tu corazón y el
mio se estableció la corriente simpática del amor. Pero supimos desarmar
a tiempo el cruel niño, inutilizando
las flechas ardientes con que desde los
tiempos mitológicos ha traspasado los
pechos más insensibles. Y no necesitamos, para triunfar del diosecillo alado, más ciencia que la de una retirada oportuna. Nos dijimos adiós en
el momento preciso en que se arrebolaba nuestro cielo con las tintas de
una cariñosa madrugada, de una madrugada con limpidez y con brisas de
domingo pascual. Y se agitaron tu pañúelo y el · mío, despidiéndose "hasta
otra vez''i en Ja mafüma cándida que
se volvía sonora con el canto jovial de
los pájaros mozos.

• • •
No quisimos pasar del prólogo del
idilio, e hicimos bien. Jugamos puerilmente en un simulacro sentimental,
y nos entretuvimos echando a ,•olar
embozadas confesiones de amor, que
se deshacían en el aire con el desvanecimiento de los cohetes multicolores. Nos quedamos en el prólogo y
fuimos y seremos felices, porque aspiramos el olor de la manzana del Mar
Muerto sin morder su ceniza. Nos divertimos en una comedia emocional
- quizá en algo más que una siml)le
comedia- sin que rozase las alas de
nuestro afecto el soplo glacial del tedio, médula gris de todos nuestros goces.

• • •
Ave de paso que piaste, en fugaces
notas, en ]a soledad sonora de mi vida provinciana; visión seráfica que
supiste, para no vulgarizar tu aureola, abandonar a tiempo al favorecido
con tu presencia; boca indulgente que
callaste oportunamente., para conservarme la magia musical de tus frases;
ojos que os cerrásteis para no obscurecer vuestra luz incólume de madrigal; manos frágiles que acertásteis a
separar de las mías para garantizar la
eternidad vuestra alianza; que viváis
vida imperecedera, y que el Amor os
premie con sus dádivas.

• • •
Bien hayan las semanas pintorescas
y perfumadas en que distrajimos la
monotonía del vivir aldeano construyendo torres de quimeras para desbaratarlas nosotros mismos y edificando
castillos de engafiosas esperanzas, casas de naipes que derribábamos •c on
un soplo; celebrando el derrumbamiento con el estrépito de nuestras
propias risas.
Con este arte hemos logrado mantener la ilusión, para en un día de lágrimas tuyas saber yo enjugarlas fraternalmente, y para que en un futuro
aciago, cuando desde la sombra alce
yo los brazos implorantcs, acudas a
levantarme en Jas tinieblas.

�Apuntes Sobre Zurbarán
Alfonso Reyes Aurrecoechea.
Uno de los grandes ai:tistas del llamado siglo de oro del
arte español es sin duda Francisco de Zurbarán. Este gran
pintor español nació en Fuente de Cantos, pequeño pobla•
do de la provincia de Badajoz, y fué bautizado el día 7 de no•
viembre de 1598. Fué hijo de don Luis de Zurbarán y de
· doña Isabel Márquez, honrados labradores de modesta fortuna.
No se sabe nada de la infancia del pintor, la que segura•
mente transcurrió en su villa natal.
Los primeros estudios hechos por el
artista datan del año de 1614, en Sevilla, la bellisima ciudad andaluza que

por aquellos años era considerada como un emporio de riqueza y un centro de intensa preocupación por la
cultura y el arte. Alli estudió bajo la
dirección de un oscuro pintor llamado Pedro Diaz de Villanueva, según

uiia interesante escritura que fué en-

en el convento de la Merced Calzada.
Teruel, El beato dominico Enrique
Suzón, El Padre Eterno, La apoteosis
de Santo Tomás de Aquino, San Luis
Beltrán, El Cristo de la Expiración,
De los adelantos anotados por Zur- Estas obras fueron admiradas granbarán en su aprendizaje, da buena demente por la sociedad sevillana de
cuenta el cuadro "La Inmaculada, Ni- la época, con lo que el maestro alcanña", fechado en el año de 1616, cuan- zó muy justamente una envidiada nodo el autor contaba sólo 18 años de toriedad. Los envidiosos, pintores de
edad. Es una obra de juventud plena alguna celebridad, trataron de crear
de gracia y de candor. Aparece la ambiente pesado a su profesión de arvirgen niña ataviada con mantos de tista tan requerida por solicitas resutil elegancia, en actitud de beatifica clamos.
postración religiosa y rodeada por un
Se sabe de cierto que Zurbarán, no
grupo de ángeles que le prestan singular encanto. Otro cuadro es "La obstante todas las intrigas que en su
Virgen Niña en Oración", realizado contra urdieron sus enconados enealrededor de esa misma época, en el migos, se quedó a vivir en Sevilla,
que pueden verse fragmentos que donde trabajó intensamente para dianuncian la futura grandeza del pin- versas con_g regaciones de religiosos.
tor. Se conocen, de los primeros años Las obras que ejecutó en esa ciudad
de producción del artista, algunos fueron realizadas con cariño y devootros cuadros como "Cristo Atado a la ción y presididas siempre por espíriColumna" y la sobras atribuibles a tu de trabajo y sacrificio. El pintor
Zurbarán: "San Pedro Llorando" y envejecía y otros pintores jóvenes, en•
"El Niño de la Espina", que actual- tre ellos Murillo, daban la nota de talento alegre y juvenil. Escasearon los
mente se hallan en Toledo.
trabajos y nuestro artista contraía
Por el año de 1623, en Sevilla, el deudas y cumplía pesadamente con
Marqués de Malagón encargó al pintor sus obligaciones familiares. En el año
nueve cuadros sobre motivos de la vi- de 1656 se le siguió un proceso en Seda del apóstol San Pedro, para deco- villa a causa de la falta de pago de la
rar la capilla dedicada al apóstol en la renta de su casa. Resolvió entonces
catedral del Betis. Estos cuadros fue- transladarse a Madrid.
ron terminados dos años después y
Se sabe que en Madrid pintó cuafueron colocados en dicha catedral.
dros
bajo el titulo de "pintor del Rey",
Estas obras representan una figura de
recomendado
por Velázquez, su gran
Dios Padre, que fué puesta en el ático
coetáneo.
Y
se
refiere una anécdota,
del templo y que actualmente figura
en el Museo de Sevilla; dos escenas recogida por Antonio Palomino, en la
del Encuentro de San Pedro con Jesu- que Zurbarán, en el momento de fircristo; la Visión del Apóstol; San Pe- mar uno de sus cuadros con el título
dro Arrepentido de su pecado; San de pintor del Rey, sintió que alguien
Pedro en su Trono; la Entrega de las golpeaba suavemente uno de sus homLlaves; el Encuentro de Jesucristo bros. Al volverse Se encontró con el
con sus Discipulos y la Curación de propio monarca que, sonriendo, le declaraba refiriéndose a su firma: "Pinun Tullido, por San Pedro,
tor del Rey ... y rey de los pintores".

señar todo cuanto supiera en el oficio
de pintor al joven Zurbarán, durante
tres años, estipuladas las condiciones
bajo contrato.

contracta en el archivo de protocolos
de Sevilla, por el erudito don Fran-

cisco Rodríguez Marín, y citada por
el pintor y escritor Bernardino de
Pantorba en su acuciosa obra biográfico-crítica denominada "Francisco de
Zurbarán", publicada en Barc~lona
hacia el año de 1946. Según dicha escritura, el maestro Diaz de Villanueva,
por dieciséis ducados, habría de en-

Durante el año de 1624 fué encargado el pintor de realizar ocho figuras
de cuerpo entero que actualmente se
encuentran en el Museo de Lisboa.
Por el año de 1625, al terminar los
cuadros que hemos descrito en las anteriores líneas, el pintor extremeño
contrajo matrimonio con doña Beatriz
de Moral es y estableció su residencia
en Llerena. De esta unión nacieron
tres hijas: Isabel, Maria y Paula, y un
hijo : Juan, que escogió el oficio de su
vadre. Dos o tres años vivió el artista
en Llerena y partió después para Sevilla donde, hacia el año de 1639 murió doña Beatriz. En el año de 1644
Zurbarán casó por segunda vez con
doña Leonor de Torderas, también
viuda y de la que tuvo el artista seis
hijos: :Micaela Francisca, José Anta'
nio, Juana Micaela, Maria, Eusebio
Y
Agustina.
Los discipulos más conocidos de
Zurbarán, además de su hijo Juan,
fueron: Juan Martínez de Gradilla, José de Sarabia, Bernabé de Ayala, Jerónimo de Bobadilla, Juan Caro de Tavira, Antonio del Castillo Saavedra y
los hermanos Miguel y Francisco Polanco . Algunos de ellos ayudaron al
maestro en ciertas obras, y otros lograron destacar, aunque en grado muy
poco brillante. Los hermanos Polanco son unos de sus discipulos cuyos
cuadros existen en el Museo de Sevilla.

Francisco de Zurbarán. EL BEATO ALONSO RODRIGUEZ EN UN EXTASIS,
Oleo, 1630. Academia de San Fernando , Madrid.

Página 4 -1-

Allá por el año de 1628, como queda apuntado, encontramos a Zurbarán
en Sevilla, ciudad a la que se le llamó
para que desempeñase encargos de
gran importancia, dado el prestigio
tan grande que había conquistado con
su talento. Fué comisionado para decorar la capilla del convento de San
Pablo y para pintar varios cuadros
sobre la vida de San Pedro Nolasco,

_,4,maJ V oÍ,fra4

pañia, San Francisco de Borja mostrando . el Santisimo Sacramento, San
G,:egorw, Un santo obispo, San Jerónimo_, _La Virgen de las Cuevas, Jesús
cruc1f1cado, San Carmelo, obispo de
San l/ ugo con varios monjes cartujo&amp;
en el refectorio, Conferencia de San
Bruno con el Pontifice Urbano II Un
santo, obispo Y mártir de la Orde~ de
la Merced, Un crucifijo, Jesús coronando a San José, Santo Domingo y
El Niño Jesús labrando una corona de
espznas. U~o de los cuadros de mayor
~hento Y vigorosa expresión, de entre
estos, es el llamado "La apoteosis de
Santo Tom~s de Aquino", en el que
puede admirarse un autorretrato del
pmtor Zurbarán, según la descripción
que de este cuadro hace don Narciso
.Sentenach, copiada por Pantorba en
8 ~ o~ra tan,:as veces citada y que es la
s1gmente: Sobre una gloria que rec~erda las de Roelas, coloca nuestro
~mtor a _S anto Tomás, en pie, en actitud de rnspiración, con un libro en
un~ mano Y la pluma en la otra; rodeandolo, sentados, los cuatro santos
padres de la Iglesia católica que sostienen grandes libros y argumentan
e~tre . sí, mientras el Doctor angélico
.smtehz~, resume Y ordena aquellos
pensamientos para ajustarlos en fo ma .esc?lástica Y fundar su filosofi~.
Vanos angeles se distinguen en la glona del fondo, presenciando aquella
.escena, desde un ángulo, Cristo y su
Madre, y desde el otro, San Pablo y
Santo Domingo; mientras, el Espíritu
Santo, en forma de paloma, derrama
su luz sobre la figura del protagonista. En la parte baja del colosal lienzo
al !ad.o de un tapete, Y arrodillado so'.
bre neos almohadones de terciopelo
-carmesí, están el emperador Carlos V
S":ªn protector del colegio, y el arzo~
hispo.. Deza; detrás de éste aparecen
tambien, arrodillados, tres frailes Y a
la espalda del emperador varios caba-

llcros, entre los que se reconoce el
retrato del autor".
"~anta Tomás, con la cabeza des~
cubierta, viste los hábitos de su Or1len; los Santos Padres se envuelven
men~s el cardenal, que luce su traj~
prop10, en riquisimas capas pluviales
de broca.do de oro, con bordados d~
unagrnena, maravillosamente estudiados? el e~~perador, con la coi-ona im~
per1al cemda y vistiendo negra arma~ur?, ?sienta sobre sus hombros una
rnd.onuta capa de tisú de oro que se
resiste a ceñir sus formas , Y 'e1 arzob.
1spo de Sevilla refleja la luz en su
mu.seta
. f' de. raso y su roquete bl aneo
con rn imtos pliegues; hiere la luz de
u~a manera forzada las cabezas Y háb'.tos de los frailes; refléjase en el tisü Y el brocado de las ricas capas.
f~lguran los ffietales; opalizan los ter~
crnpelos; deslumbran los ligeros ro~uetes blancos; aparecen los más dehcados pormenores; Y enmedio de esta luz, de estos juegos de claroscuro
de esta vida ofuscadora, permanec~
seren~~la corr.ección de aquellas nobles figuras, su majestad, sus actitudes, sus estudiados detalles, nunca
va~os, nunca confusos, en todo conclmdos".
. En ~l Museo de Bellas Artes de Cád1z existen actualmente veintidós cuadros de Zurbarán que son gala y ornato de esa rnstitución. Entre ellos
pueden citarse: "La Porciúncula"
"La Pentecostés", "San Bruno en Ex~
tasis" Y "El cardenal Nicolaus".
. Fuera de España se conservan, en
d1feren~es museos, obras pintadas por
Zurbaran. Hay tres obras en el Mu~,e~ ?el Louvre, de París; tres, en la
Naho~: 1 _Galle~y", de Londres; cinco,
en la H1spamc Society", de Nueva
York; el "Palazzo Bianco" , de Geno·

Muchos son los lugares donde se
conservan actualmente pinturas de
Zurbarán. En el Museo del Prado, de
Madrid, existen actualmente ocho cuadros auténticos y algunos otros de dudosa pertenencia. En la Academia de
San Fernando existen cuadros que representan los mejores trabajos de
Zurbarán, los más valiosos. En opinión de los más destacados criticas,
el cuadro "El Beato Alonso Rodríguez
en un Extasis" es "el mejor Zurbarán
de Madrid". De este cuadro, existente en la Academia de San Fernando
de Madrid, dice el eminente pintor y
crítico Bernardino de Pantorba, en su
obra ya citada: "está firmado en 1630
y retrata al beato Alonso Rodríguez
en un éxtasis. La figura, arrodillada
junto a un ángel, tiene los brazos
abiertos y eleva sus ojos· en místico
arrobo. En la parte alta del cuadro
vemos un rompimiento de, gloria celestial, con ángeles músicos y las fi. guras sedentes de Jesucristo y la Virgen, que hieren, con los rayos divinos
de sus corazones, el pecho del manso
y humilde fraile encendido en caridad".

va, posee dos; dos obras en el Museo
de Leningrado; el "Kaiker Friedrich"
de Berlín, tenia dos; hay uno en Dres~
de Y otro en Breslau; en Boston, Mass.,
existe uno de los pocos retratos de seglares pintados por Zurbarán; en
Edimburgo hay una "Inmaculada" y
dos santos donantes; en Lyón hay un
San Francisco; en Budapest se guardan dos obras; seis cuadros figuran
en Granoble, Posen y Nueva York, relatí vos a la Cartuja de Jerez.
En el Instituto ·de Arte de Chicago
hay un cuadro de Zurbarán que representa a San Román Má.rtir, diácono de Cesárea, quien sufrió el marti•
rio a causa de sus prédicas. Le fué
mutilada la lengua y se le sometió a la
hoguera.

En la hermosa sacristia del monasterio de frailes jerónimos lde Guadalupe, orden que hoy está ei:i poder de
los franciscanos, se guardan celosamente ocho cuadros que representan
la vida y sucesos de los frailes jerónimos; en la capilla de ese mismo monasterio, hay tres grandes cuadros y
en el estilóbato del altar hay ocho pequeñas tablas entre las que se supone
alguna sea de Zurbarán.
En el Museo de Sevilla aparecen
veintidós obras de Zurbarán, dieciocho de las cuales son absolutamente
auténticas. Estas veintidós son: San
Ignacio de Loyola, San Francisco de
Borja vestido con el hábito de la Com-

Francisco de Zurbarán. LOA/ APOTEOSIS DE SANTO TOMAS DE AQUINO
eo. Museo de Sevilla.
·

Francisco de Zurbarán. LA INMACUALADA, NIÑA. Oleo, 1616.

Según el Catálogo de Pinturas -sección europea- editado en el año de
1934 por el Palacio de las Bellas Artes, de México, pertenece a] Museo de
Artes Plásticas el cuadro "Jesús en
Emaús"' firmado por Francisco de
Zurbarán, en 1639. Se creyó por mucho tiempo que este cuadro era de
Sebastián de Arteaga, pintor sevillano del siglo XVII, que llegó a México
por el año de 1643. Don José Salomé
Pina lo mandó limpiar Y se encontró
la firma. Es una de las obras procedentes de la Iglesia de San Agustín.
Representa tres figuras de cuerpo en•
tero, sentadas a la mesa. Cristo aparece en medio, de frente.

Otros cuadros que se identifican
con la escuela de Zurbarán·, también
se conservan en las Galerías del Museo de Artes Plásticas Y son los siguientes: "San Juan de Dios", "San
Agustín", "Fray Juan Antonio de Velas co " ' "S anson
· Y Dalila" Y, final•
mente, "La Magdalena", adquirida en
Londres en el año de 1933 por el Ing.
Alberto J. Pani, Y certificada por el
eminente crítico Dr. Augusto L. Mayer, considerado el más agudo histo•
riógrafo de la antigua pintura espafiola.
"Zurbarán -dice Pantorba- pintó
la mayor parte de sus obras para conventos e iglesias, para decorar altares
claustros, sacristias. Cuadros de asun~
to profano hizo muy pocos; los retratos de seglares también son muy escasos en su labor, Bodegones, se han
encontrado algunos; no se cree que
hiciera muchos el maestro".
Zurbarán siguió en su carrera artística el camino del realismo. Sus
cua~ros son vivas proyecciones de la
reahdad que aparecia en ellos con la
mayor fidelidad. Sus cuadros denotan
riqueza en la composición y naturalismo en el colorido. Se ha hablado mucho de las telas en los cuadros de
Zurbarán, en las que podian formarse amplios pliegues de colores blancos
tratados con gran elegancia de lineas
Y voluptuosidad en las formas. Fué
llamado "el pintor de los frailes".

�RAFAEL ALTAMIRA
MIS PUBLICACIONES RELATIVAS A LA DOCTRINA E
HISTORIA DEL HISPANOAMERICANISMO
( Con exclusión de todos los trabajos de carácter histórico
general de España y América)

Con objeto de guardar el orden cronológico de mis trabajos hispanoamericanistas y presentar completa la lista de
ellos, he creído necesario no limitarme a la bibliografía ex-

trictu sensu ( de libros, folletos y artículos) , ya que en los
años de 1909 y 1910 la exposición y, en gran medida también,
la ejecución de aquella doctrina, las realicé en forma docen•
te y en la misma América, sin que en la mayoría de los casos
cuajasen sus ideas y declaraciones en publicaciones aparte.
Muchas de las fuentes directas de aquella extensa e intensa
predicación del hispanoamericanismo, se encontrarán en la
prensa de las naciones que visité y en los manuscritos que,
sin duda, existen inéditos en los archivos de varios centros do,
centes americanos ( 1) .
Cierto es también que muchos de
esos trabajos se publicaron, años después (1911), en el libro titulado Mi
Viaje a América; pero la índole de esta obra no se prestó a que tomase la
forma bibliográfica que haría fácil el
hallazgo de las diferentes manifestaciones de mi doctrina: con ésto se hizo posible olvidarlas y que, en efecto, no figuren en la Bibliografia que se
publicó en 1936, donde la papeleta del
citado Viaje no revela el gran contenido de obras intelectuales que la forman. Para Henar este ,·acio ofrezco
aquí un análisis deta1lado de los documentos que en ese libro figuran Y
que numéricamente exceden de los
propiamente bibliográficos. Ellos representan, además, una época capital
en el hispanoamericanismo de origen
y calidad español. La época posterior
a los primeros meses de 191 O, pasados
todavia en América, es desde luego
una continuación de aquélla, pero no
la sustituye; y de callarse ]a fuente
inicial, daria una historia truncada del
pensamiento total del autor.
I.- Revisla crítica de Historia y Literatura Españolas, Portuguesas e Hispanoamericanas. 1895-1910. Primera
expresión de la necesidad de restablecer !as relaciones espirituales de
España con América y Portugal. Colaboraron en ella todos los hispanistas de Europa, incluyendo los españoles y los portugueses.
11.- Cuestiones hispano-america11as,
1900.
111.- Eco de Madrid. Conversaciones en espall.ol, alemán, inglés y francés como medio de expansión en los
paí~es cultos. Publicadas en Alemania.
IV.- Esparia en América. 1908.
V.- La preparación del viaje a América, como prácticc1 •del hispanoamer~canismo. 1908-9. Desarrolla en las siguientes formas:
1.- Cómo nació la idea del viaje.
2.- Carta circular a las autoridades
del ramo de Instrucción Pública y a
personas caracterizadas de los países
hispanoamericanos.
3.- Alocución a los espall.olcs y hermanos de América.
4.- Actitud del Ministerio de Instrucción Pública Española.

5.- Documentos referentes a la intentada Suscripción Nacional en Espalla.
6.- Representación de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
en mi propia persona.
7.- La gestión de la Universidad de
La Plata.
8.- Oficio del Rectorado de la Uníversidad de Oviedo en que se me otorgó la Delegación de la Universidad
para los países hispanoamericanos.
9.- El apoyo ele Vigo.
VI.- Ejecución del Viaje en la Rep,ib/ica Argenlina.
1.- Primer informe dirigido al Rector de la Vniversidad de Oviedo.
2.- Proyecto de un Instituto Histórico Argentino en Espafia.
3.- Comunicaciones oficiales de los
centros docentes argentinos.
4.- Comunicación especial de los
trabajos ele Extensión Universitaria.
5.- lnvitación a los obreros, emanada de la Federación gráfica bonaerense v del Comité de Extensión Universit;ria creado por mi y los profesores
del Colegio Nacional Oeste.
6.- Documcntos de la Real Academia de Ciencias 1forales y Políticas de
Madrid, referentes a las gestiones hechas en su nombre.
VIL-Conferencias, cursos universitarios y exlrawzivel'sitarios, discursos
y propuestas docentes en la República
Argenlina y en la_ del Uruguay. 1909.
1.- Discurso en la Universidad de
La Plata, sobre el hispanoamericanismo de la Cniversidad de Oviedo.
2.- Historia y finalidad de la Extensión Vniversitaria de Oviedo.
3.- Plan y ejecución, en la Argentina, de la misión de la Universidad de
Oviedo.
4.- Tntimidad espiritual entre argentinos y españoles. ·
5.- Curso de Metodología ele la Historia en la Cniversidad de La Plata.
Tres meses, a dos lecciones semanales v dos semanarios prácticos por
sem~na. Texto taquigráfico inédito.
6.- Dos conferencias más sobre el
carácter y desarrollo de la Extensión
Universitaria Ovetense.
7.- Organización de la Extensión

Lniversitaria en el Colegio Nacional
Oeste de Buenos Aires.
8.- Conferencia en la Federación
Universitaria de Buenos Aires.
9.- Conferencia en el Club Español
de Buenos Aires, sobre la creación en
esta ciudad de un colegio español de
cultura general y técnica, Y de escuelas especiales para emigrantes, en España.
10.- Conferencia sobre "Los Ideales
l;niversitariós", en la Universidad de
Rosario de Santa Fe.
11.- Conferencia sobre Pedagogía
en la Escuela Pública Freyre, de Rosario de Santa Fe.
•12.- Los Museos Pedagógicos Y la
formación de los maestros primarios
en La Plata.
13.- La Educación del maestro; en
la Dirección Nacional de Instrucción
Pública de Montevideo.
14.- Conversación socrática con los
estudiantes universitarios de Montevideo.
15.- Discurso resumen de la doctri~
na hispanoamericanista en La Plata,
(Págs. 169-182 del libro Viaje a América que aqui se analiza) (2).
16.- Proyecto de Instituto Histórico
Argentino en España (Págs. 77-81 del
mismo libro).
VIIJ.- EI programa reali=ado en la
Rep,íblica de Chile. 1909.
1.- Cuatro conferencias en la Universidad ele Santiago de Chile sobre
la L'niversidad de Oviedo y sus varios
aspectos docentes, los trabajos prácticos en la Facultad de Derecho Y las
bases de la Metodología histórica.
2.- Explicación de nuestros propósitos en cuanto a las relaciones entre
las juventudes americanas y la espai\ota en la Casa Social de los cstudim/tes universitarios de Santiago de
Chile.
3.- Conferencia en el Circulo Español de Santiago sobre "Forma del
concurso de los espai\oles de América
en la obra de las relaciones hispanoamericanas".
4.- Confcrencia en Valparaiso sobre "El motivo y la significación del
viaje de la Universidad de Oviedo".
5.- lnlorme enviado al Ministro de
Instrucción Pública de Chile.
6.- Bases establecidas en Uruguay,
Argentina y Chile en punto al intercambio universitario y el envío de libros españoles a los países de Am~rica. (Págs. 72-77 del libro antes citado).
lX.- EI programa realizado en la
República del Perú.
J.- Tres conferencias en la Vniversiclad de San Marcos (Lima) sobre
asuntos docentes comprendidos en la
misión de la l'.niversidad de Oviedo.
Publicadas en la Revista Universitaria
ele dicha Universidad peruana Y en
La Escuela Peruana, en 1909.
2.- Conferencia especial para los
estudiantes universitarios, sobre "Los
ideales de la vida".
3.- Discurso, en el Instituto Histórico Peruano, sobre "La historia de la
colonización española y la esfera de
trabajo científico comlln a los historiadores peruanos y españoles".
4.-Cambio de impresiones sobre el
seguro establecimiento de una, continuada e íntima relación espiritual entre España y las naciones hispánicas
de América, en el Centro Español.
X. - El Programa reali:aélo en la República Mexicana.
1.- Conferencias en la Escuela Nacional de Jurisprudencia. Aparte otros
temas puramente técnicos, hay que señalar, como más relacionados con el
hispanoamericanismo, la referente a
la "Organización práctica de los estudios jurídicos, con ejemplos de ejercicios en Seminarios y academias pro-

fcsionale! practicadas en varias Uni,,crsidades españolas", y la dedicada a
explicar el "Ideal Jurídico de la Historia".
2.- Conferencia para los estudiantes, sobre la "Colaboración del alumno en la enseñanza y sus deberes profesionales".
3.- Conferencia para los estudiantes
en la Escuela Nacional Preparatoria,
sobre "La Organización Universita~
ria".
4.- Conferencia en la Escuela de
Artes y Oficios, sobre la "Extensión
Universitaria".
5.- Conferencia en la Escuela Nacional ele Maestros sobre "El Ideal Estético en la educación".
6.- Conferencia sobre "La educación jurídica del militar profesional".
En el Colegio ;\lilitar de Chapultepec.
i .- Conferencia sobre uLas funcio~
nes sociales de los ingeí4)eros y arqui~
tectos". En la Academia Nacional de
esas dos profesiones.
8.- Exposición general del Programa que el Delegado de la l:niversidad
de o,,iedo iba a realizar en México.
9.- Conferencia sobre "La misión
doceqtc de las Asociaciones españolas
en América"; dada en el Centro Asturiano.
10.- Conferencia sobre "La emigración española en América y la realización de grandes obras sociales"; dada en el Gremio de Abarrotes.
11.- Conferencia en Veracruz sobre
"La obra pedagógica de Ja Universidad de OvÍedo".
12.-Ideas y observaciones sobre la
Escuela de niñas indígenas de Xochiman y las Escuelas Superiores de niños y niñas de Xochimilco. Ver la revista "La Escuela Mexicana", órgano
de la Dirección General de Educación
Primaria.
13.- Conversaciones tenidas con el
;\linistro y el Subsecretario de Educación Pública, a solicitación de estas
autoridades, sobre la organización del
intercambio de profesores, tutela y vigilancia de los pensionados en el extranjero {en Europa, por ]o que toca
a los mexicanos); libros elementales
de texto; plan de la futura Universidad ~fcxicana y, especialmente, de la
Facultad o grupo de estudios de Letras o Humanidades; las investigaciones de Historia del Derecho y las de
Sociología Mexicana; las clases de Extensión Universitaria y los programas
y métodos de las Escuelas Primarias.
Entonces redacté un Dictamen pedido
por el Sr. Ministro, sobre el proyecto
oficial de Ley constitutiva de la Uni,·ersidad Nacional.
14.- Plan de Escuelas para emigrantes, a petición de importantes
personas de la colonia española con
quienes tuve varias conversaciones
sobre este punto.
15.- Conferencias en ),lérida, Yucatán. Entre ellas, una especial para los.
maestros primarios, dada a continuación de la visita hecha a las escuelas.
t 6.- Confcrencfa en Progreso, explicativa de los resultados obtenidos
hasta entonces en el viaje encomendado por la Cniversidad de Oviedo.
(Continuará)
(1)

Sería muy útil buscar en esos archivos los textos.
a que se alude ahora, para coleccionar el mayor
número posible de las declaraciones hechas en
1909-1910, por mí y también por las numerosas personas hispanoamericanas con quien tuverelaciones entonces. Muchos de esos textos los.
remití al Rectorado de Ovi&lt;!do, donde, si el incendio de 1934 no tos hiz:o desaparecer, podrían,
encontrarse.

(2 ) Para facilitar a los lectores el hallazgo de al.
g11nos de los textos de más importancia, hemos
creído útil señalar de vez: en cuando las páginas
correspondientes del libro MI VIAJE A AMERICA,
no obstante que toda esta bibliografía procede
de esa obra.

Notas
Universit Q(lQS
•

NUEVO RECTOR
Por disposición del señor Goberna&lt;ior Constitucional del Estado, el se11or licenciado Octavio Treviño fué
11ombrado Rector de la Universidad
de Nuevo León, en substitución del
~eñor doctor Enrique C. Livas, quien
estuvo al frente de la Rectoria desde
la restauración de la Universidad a
partir del mes de noviembre de 1943.

NUEVO TESORERO
Por acuerdo del Rector de la Universidml ha sido designado Tesorero
General de la misma el sellar don Delfino de la Gar::a, nombramiento que
será puesto a la consideración del ll.
Consejo Universitario.

CURSOS LIBRES
El Departamento de Acción Social
Vniversitaria ha decidido ampliar la
órbita de sus actividades de extensión
1rniversital'ia poniendo en práctica,
por lo pronto, la profesión de tres
cursos libres sobre Filosofia, Historia
de la Pintura Mexicana y Español Superior, que estarán a cargo, respectivamente, del Lic. Raúl Rar,gel Frias,
el Prof. Alfonso Reyes Aurrecoechea y
el Prof. Francisco M. Zertuche.

En reciente y oportuna asamblea
conseja[ de nuestra Casa de Estudios,
el doctor Aguirre Pequeiio presentó
un amplio informe con la documentación general relativa a esa importante .4samblea, que mereció la aquiescencia de los miembros ele la Corporacwn. Las autoridades universitarias se han dirigido al se11or Gobernador de Oaxaca, Dtc. Eduardo l'asconcelos, haciéndole presente su gl'atitud por las atenciones recibidas por
el representante de nuestra Univel'si&lt;lad.

NUEl'O ESCUDO

En la pasada enll'ega de este Boletin se dió a conocer el nuevo escudo
de la UniveI'sidad, que fué apr'obado
durante la sesión del H. Consejo Universitario, el día 3 de diciembre pasado. El reciente símbolo fué ideado
por el serlor doctor Enrique C. Livas
y dibujado a colores por el sellor arquitecto Joaquín A. Mora.
"ARMAS Y l,ETRAS" acompwiará
en alguna ele sus ediciones la hoja policromada de dicho escudo, impl'eso
en offset, difundiendo de esta guisa
la insf.qnia representativa de la personalidad de nuestra lnslitución.

NECROLOGlCA ·
NUEVO LOCAL
La Escuela de Artes Plásticas, que
ahora depende del Departamento de
Acción Social, ha logrado acondicionar una sala especial para que sean
impartidas debidamente las clases de
Pintura y Escultura, duranle el presente año escolar.

SUBSIDIO
El Gobierno Federal proseguirá
otorgando a la Universidad de Nuevo
León el subsidio anual de cien mil pesos, que fué gestionado durante el
ejercicio rectoral del Dr. Enrique C.
Livas. Esla aporlación, que estuvo a
punto de ser duplicada, supone la adquisición de material didáctico y de
equipo y reactivos de laboralorio.

El joven Jesús Marline= Gracia, estudiante del segundo año en la Facultad de Arquilectura, saldrá en breve para la ciudad de México con el
propósito de conlinuar sus estudios en
el Instituto Politécnico Xacional. El
joven estudiante pudo •ignificarse
por sus empe1íosas iniciativas y por
su espontáneo y generoso desinterés
para allegar recursos en difere11tes
formas, capaces de resolver algunas
de las urgentes necesidades que plantea la naciente Facultad de Arquitectura.

DOCTORADO

El becario de la Universidad de
~r u evo León por la A lim1:a Francesa,
licenciado Arturo Salinas Martine:, al
finali:ar su Clll'SO académico en la
Universidad de la Sorbona, ha sido
honradó con el grado ele Doctor en
Del'echo. Es esle el primer Doctorado en Ciencias Juridicas que se otorga por una Universidad extranjera a
un hijo de la Vniversidad de Nuevo
León.

CA,\'JE

El Bolelin "ARMAS Y LETRAS" ha
enviado dos mil quinientos ejemplares a las instituciones universitarias
de Xorleamérica, Latinoamérica y Eurova, estableciendo asi correspondencia cultural con todas las Universidades del mundo. En cambio, se han
J'ecibido, para enriquecer la Biblioteca Universitaria, numerosas publicaciones de las más iluslres y representativas instituciones culturales del extranjel'o.

En asocio a las autoridades civiles
y a diversas Socieclcu/es de la ciu&lt;lad,
la i·niversidad rindió una ve.: más

p1·ofu11da oblación a la memoria del
insigne Maestro Dr. Angel Martine:
Villarreal, e.1·-Rector de la Universidad y guia impar de la juventud, con
ocasión al cuarto aniver·scu·io de su
prematura muerte. La recordación
luctuosa fué celebrada en la Escuela
que lleva su nombre, situada en los
aledaiios de la ciudad; y en dicho aclo pronunció 1111a sentida pie::a 0l'ator·ia el representante univel'sitario,
Dr. Arnulfo Trevirio Gar:a.

ARTES PLASTICAS

La vida universitaria reqllerfa ya la
&lt;leliberación &lt;le los diversos proble·
mas de carácter técnico y cultural inherentes a ese aspecto. Este antece~
dente ha culminado con la celebración de In Asamblea de Rectores, que
se verificó en la Ciudad de Oaxaca, en
las poslrimerias del pasado año, planteando la discusión de imporlanles lemas en torno a la educación superior.

Bn estímulo a la naciente actividad
de las artes plcísticas prohijada por el
Deparlamento de Acción Social, esta
entidad gestionará la adquisición de
un nuevo y valioso lote de diaposiUvos que se utili:ari&lt;rn como material
ilustrativo en las conferencias sobre
la Historia de la Pintura en México,
acervo pictórico, arquitectónico y arqueológico (Jlle Ita sido seleccionado
por el prestigiado invesligador licenciado Salvador Toscano, Secretario
del Institulo Nacional de Antropología
e Historia y Profesor lluesped en la
Escuela de Verano de la Universidad.

El actual Rector confirió un nombramiento representativo en favor del
señor doctor Eduardo Aguirre Pequeño, distinguido parasitólogo !nexicano, quien disertó sobre "Deberes del
Estado en Relación con la Producción
Científica", ponencia que fué aprobada unánimemente por los honorables
asambleistas.

Con esta posible aportación didáclica la Sección de Artes Plásticas del
D.A.S.U. dispondria ya de 565 pie:a,
ilustrativas de alto valor arqueológico,
que colocan a la Universidad en el
privilegio de disponer de un respetable equipo objeliuo, que sólo el ln•tituto de Investigaciones EstéticaJ
puede superar.

CONGRESO

ESTUDIANTE

CO.\'MEMORAClON:

ta Universidad de Nuevo León y
pm·ticulal'lnenle la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales conmemoró el
pasado día 18, el 1250. 'aniversario de
la fundación de la primera cátedra de
Derecho en el Estado, por don .4/ejandro de Treviiio y Gutiérre: en el
Seminario Conciliar de la ciudad ele
il/onlel'J'ey. La Dirección del plw1tel,
los alumnos y las auloridades univer.'iilarias participaron en diversos actos de ho~e11aje, en que se exaltó la
iluslre figura del maestro de 1'l'evir1o
y Gutiérre: y la trasce11de11cia cultural de la cátedra /mulada por él, que
constituye el antecedente más remolo
de nueslra Inslituci6n universilaria ..

NL'El'OS CONSEJEROS:

Con arreglo a lo dispueslo por las
recientes reformas de la Ley Orgánica de la UniveI'sidad de Nuevo
León, los estudiantes de la misma a
través de sus Sociedades de .4lumnos,
procedieron durante el mes a la designación de los respeclivos conseje•
l'OS por cada plantel, mediante los actos eleccionarios de rigor.

ADQUISlC/0.\' DE EQUIPO:

La Dirección &lt;le la Escuela de Bachilleres eslá por recibir un nuevo
equipo para ampliar el gabinele ele Física.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
travé! de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias académicas, ateneísta!, centros c~ltura.
Jes, sociedades de diversa indole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo _de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARlllAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec•
ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente
aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación _del _Boletín arriba mencionado, y
en 1nteres de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo Y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARlllAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de orden
cultural que anima a la Universidad
de Nuevo León, solicitándoles el envio de cada una de las ediciones nacidas en sus prestigiosas prensas, las
cuales serán objeto de nuestros co•
mentarios, en la medida que vayan
llegando a nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS"
Universidad de Nuev~ León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. To•
mo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León Y en diversas Institucione!
culturales de la República)
Para estudiantes .......... $ 9.00
Para el público ........... $10.00
De la soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ......... $ 5.00

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de
v~nta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria, Lic. Raúl Rangel Frias, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méx.

�Sobre la
Condición del Poeta
Viene de la 1a. página
"quién 16 facía bien e quién no". El
perfecto caballero andante suele ser
hábil trovador; no ha de olvidarlo
don Quijote, que también en este punto se empeñará en imitar a sus modelos.
·
Doble actitud frente al poeta nos
presentará, en curioso paralelo, el islamismo incipiente. Para la religión
combativa de los comienzos, los poetas son -ya parece que escucháramos a Keats o a Kierkegaard- esos
seres vacíos, en permanente "disponibilidad", a quienes agita el más leve .
soplo de entusiasmo porque nada llevan dentro que les dé aplomo y solidez. Bien claro lo enseña el Profeta:
"¿He de deciros quiénes son los hombres sobre los cuales descienden los
demonios y los inspiran? Son los poetas, a quienes siguen a su vez los hombres perdidos. ¿No veis que los poetas van por todos los caminos como
insensatos? ¿No veis que dicen lo que
no hacen?" Pero la religión no tarda
en servirse de esos perdidos e insensatos. Y el musulman no debió buscar
muy lejos autoridad en que apoyarse,
pues el propio Mahoma había exhortado a un poeta, Caab, a luchar con armas poéticas contra los rivales: "Combátelos con tus sátiras, porque (¡ lo juro por quien tiene mi alma en sus manos!) las satiras hacen más daño que
las flechas".
A través del Renacimiento, vemos
entrelazarse con el elogio de la poesía
el desdén a los poetas -que el Cortesano de Castiglione mezcla con los
músicos "y otras suertes de hombres
para holgar"- y la desconfianza o la
franca reprobación de los "libros de
devaneos y mentiras probadas". Contra los de caballerías, precisamente,
ya sabemos que antes del Quijote ejercitan su pluma una larga serie de graves escritores, desde Vives, Guevára y
Juan de Valdés hasta Fray Luis de
Granada y Malón de Chaide. Y por
siglos sigue viva y activa la hostilidad contra el actor teatral, tan vigorosa en los puritanos ingleses, que llega a proscribir en absoluto la práctica del teatro. (Una noble voz en defensa del actor honesto, la de Juan de
Mariana: "¿ Qué razón hay para afrentar y tener por infames a los que juzgamos ser provechosos?").
Pero será la exaltación del poeta lo
que en el Renacimient_o prevalezca.
Pata Ronsard, la más alta aptitud poética no cabe sino en almas hechas a
lo sobrehumano, transidas de belleza
y grandeza. Poeta noble y virtuoso.
Y poeta sabio, se añadirá, mientras
cundan por todo el Occidente las ansias de penetrar los secretos de la naturaleza y los de la ciencia antigua. El
gran poeta ha sido siempre experto
conocedor del mundo y del hombre.
¿Quiénes más sabios que Homero y
Virgilio, modelos eternos de "filosofía"? Nadie se acerque al ejercicio
de la poesía, r ecomienda Du Bellay,
que no sepa de matemáticas y de ciencias naturales.
Con los ·humanistas de los siglos
XIII y XIV había comenzado la glorificación de la poesía, ya afirmando,
contra los viejos reproches, que el
poeta no miente, pues sus historias no
quieren pasar por verdaderas; ya señalando cómo la propia palabra de
Dios suele envolverse en imágenes y
símbolos poéticos, en parábolas e
himnos, y cómo, por tanto, la poesía
es, pese a Aristóteles, arte divino,

frente a la ciencia divina o teología;
ya i•dentificando, tímida o resueltamente, poesía y teologia. Así en Petra.rea, Boccaccio, Albertino Mussato,
Coluccio Salutati.
De éstos pasa al Renacimiento la
concepción de la poesía como camino al verdadero y más alto saber. "Sin
duda la inspiró Dios en los ánimos de
los hombres -explica Marcelo en el
libro I de Los nombres de Cristopara con el movimiento y espíritu de
ella levantarlos al cielo, de donde ella
procede; porque poesía no es sino una
comunicación del aliento celestial y
divino; y así, en los profetas cuasi
todos, así los que fueron movidos verdaderamente por Dios como los que
incitados por otras causas sobrehumanas hablaron, el mismo espíritu
que los despertaba y levantaba a ver
lo que los otros hombres no vían, les
ordenaba y componía y como metrificaba en la boca las palabras, con número y consonancia debida, para que
hablasen por más subida manera que
las otras gentes hablaban, y para que
el estilo del decir se asemejase al sentir, y las palabras y las cosas· fuesen
conformes". La poesía, hija del Elíseo, creada para levantar hacia él a
los hombres. La poesía, vehículo del
sumo conocimiento.
Aun allí donde, por boca del mismo l\farcelo, prorrumpa Fray Luis de
León en reproches contra la poesía
que se aplica a asuntos livianos, indignos de su sagrado origen, reconocerá tácitamente -como Platón- .la
incomparable eficacia de los versos.
Por ser éstos el _acostumbrado instrumento y camino de la poesía, resultan1 cuando se falsea su verdadero
oficio, tan profunda, tan arteramente dañosos: "los vicios y las torpezas
y enmeladas con el sonido dulce y artificioso del verso, recíJ?ense en los
oídos con mejor gana, y de ellos pasan al ánimo . . . y lánzanse en él po•
derosísimamente, y hechas señoras de
él, y desterrando de allí todo buen
sentido y respeto, corrómpenlo, y muchas veces sin que el mismo que es corrompido lo sienta". Vigile, pues, el
poeta el uso que haga de su arte. No
olvide por un momento su gravísima
responsabilidad ante los hombres.
Cuando al cabo de dos siglos comience a encresparse la ola romántica, encontraremos al poeta abrumado
bajo responsabilidad tan tremenda.
Misión del poeta sobre la tierra ; sombría existencia de este ser singularísimo, marcado por la fatalidad. A traYés de todo el romanticismo, y aun
después de él, vemos tejerse y destejerse infatigablemente esos temas. El
poeta, ave sagrada, desgarra su propio pecho en una de las Noches de
Musset. Un joven de veinte años clama en la tumba de Larra, el suicida:
"El poeta, en su misión sobre la tierra que habita, es una planta maldit'a
con frutos de bendición". "Mi vida es
un erial -canta otro romántico español-, flor que toco se deshoja, que en
mi camino fatal alguien va sembrando el mal para que yo lo recoja".
No es que falten entonces almas ro. bustas y patriarcales, como la de Victor Hugo, que, lejos de ver al poeta en
discordia con la sociedad, lo ven en
fecunda comunión con ella, sea cual
fuere la ocasional resistencia que el
vulgo profano le oponga. El poeta es
un Prometeo que, desafiando a los
dioses, arrebata de sus manos, para
alumbrar el camino de los hombres, la
antorcha profética:

C'est luí qLLi Sllr toutes les te.tes ...
Doil, q11' on ['insulte ou qu'on le loue,
Comme une torche qu'i/ secoue
Fail'e flamboyer ['avenir.
Poetas-magos que guían a la humanidad hacia la verdadera l,uz. Poetas-

sabios, poetas-videntes cuyas palabras
encierran en viva síntesis las ideas de
su época y el íntimo latido de todas
las almas humanas: "Cuando te hablo
de mí, te hablo de ti. ¿Cómo no lo
sientes? ¡Ah insensato que crees que
yo no soy tú!" Pero lo que sin duda
predomina en la visión romántica del
poe.ta es la nota de trágico pesimismo.
"Trágico, taciturno, sobrehumano entre tanta ceniza y tanto escombro":
así se aparecerá a Díaz Mirón la figura de lord Byron (la concepción romántica del poeta se prolonga, entre
nosotros, hasta bien entrado el siglo
XX). Aun cuando la actividad poética se concibe como una gloriosa búsqueda de lo Absoluto, el poeta mismo,
habitante de dos mundos inconciliables, puede rnostrársenos íntima y dolorosamente dividido por la conciencia de su "misión" titánica.
Fácil sería multiplicar las páginas
de este melancólico repertorio. Honor
a la poesía, dirá en suma J ohn Keats,
pero ¡ay de los poetas! Hasta el más
sublime de ellos es sólo un arpa eolia
que suena según sople el viento, un
alma sin "yo", un molde hueco cuya
única razón de existir es el llenarse
de otros "yoes". Poeta que no es él
mismo, sino Yago, Ofelia, o Lear, el
sol, la luna o el mar. Poeta camaleón.
O se insistirá, con Pushkin, con
Holderlin, con Vigny, en cómo el poeta, cima y justificación del universo,
cáliz sagrado, nuncio de las fuerzas
divinas, sólo por el dolor asciende a
dignidad tan sublime. "Torturada de
sed -canta el Profeta de Pushkinse arrastraba mi alma en el desierto
cuando vi al serafín de seis alas. Con
dedos ligeros como un sueño tocó mis
párpados; y se abrieron mis párpados
proféticos como un águila espantada ...
Y oí el temblor del cielo y el vuelo de
los ángeles en lo alto y el bullir de
las bestias bajo las aguas . . . Y me
arrancó la lengua pecadora ... y puso entre mis labios muertos la lengua
de una serpiente sabia. Y con una
espada me abrió el pecho y me arrancó el corazón trémulo, y puso una
brasa ardiente en mi pecho herido".
Pasión, martirio y, en fin, radiante
figuración del poeta en profeta: "Yacía como muerto en el desierto cuando me llamó la voz de Dios: Levántate, Profeta, y mira y oye. Llénate de
mi voluntad, y cruza el mar y la tierra, y aclara con mi luz el corazón
del hombre". Todavía en el lbsen de
Los pretendientes de la corona (a
quien no sin motivo recordará el autor del Rey burgués) el Poeta explica
cómo el dolor ha sido su escuela de
poesía: "Rey:• ¡Eh! Cuéntame, Jatgeir,
de qué modo has llegado a ser poeta
y quién te ha enseñado la poesía.Poeta: Señor, la poesía no se aprende.-Rey: ¡La poesía no se aprende!
Pues . ¿ cómo has hecho ?-Poeta: He
recibido el don del sufrimiento y así
he llegado a ser poeta".
.
O se nos mostrará, con el Chatterton de Vigny, cómo el poeta, pasando
de la luz, que es su natural elemento,
a la oscura caverna de este mundo,
no puede menos de tambalearse y
caer, entre las risas de · la multitud.
Baudelaire aguzará esta misma imagen en su Albatros. Y si Poe había enseñado que no hay belleza sin su parte de melancolía, el Baudelaire del
Diario íntimo no admitirá que haya
poesía sin su parte de malheur. Poetas
desdichados, poetas escarnecidos, por
inaccesibles al buen burgués. Poetas
abso/11/os, preferiría llamarlos Verlaine. "Absolutos por la imaginación,
absolutos en la expresión . . . . Pero
malditos". Los poetas malditos: tal el
nombre que Verlaine, como evocando
las palabras del fúnebre Doctor Negro en el Slello de Yigny, pone a su
libro sobre Rimbaud, 1fallarmé y Corliiere. Poetas que odian al filisteo y
son condignamente odiados y malde-

cidos por él. (En la literatura y la
subliteratura de Hispanoamérica, la
tradición de rebeldía contra la sociedad proseguirá también mucho más
allá de la época romántica; en el argentino "Almafuerte", será tema predilecto de sarcasmos y de líricos desal10gos).
Las líneas tendidas por· el romanticismo no sólo llegan a las últimas décadas del ochocientos, sino que penetran de lleno en nuestro siglo. Y si
a los testimonios de los poetas mismos agregamos ahora los de los filósofos, el cuadro no resultará menos
sombrío: sobre parte muy significativa de la actual "filosofía de la literatura" pesa la tradición de S0ren Kierkegaard, con su ascética inclusión del
"poetizar" entre los modos inferiores
de existencia humana. Esperemos de
los próximos años una visión menos
áspera de la poesía y de los poetas,
secularmente desterrados de la Ciudad platónica y pnritana, como no
sea cuando consienten en servirla con
el elogio de los dioses y de los héroes.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector

Lic. Octavio Treviño
Secretario

Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de Acción Social, Universitaria
Lic. Raúl Rangel Frías

Jefe de la Sección Editorial
Lic. Edmundo Alvarado Santo~

ARMAS Y LETRAS
Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León.
INDICADOR:
Redactores
Francisco M. Zertuche
Carlos Villegas
Alfoni\O Reyes Aurrecoechea
Guillermo Cerda G.
Raúl Rangel Frias
Ectmundo Alvarado Santos
Director
Lic. Raúl Rangel Fria~
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MONTERfl.EY, N. L.
MEXICO

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="213">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3142">
                <text>Armas y Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479186">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480951">
            <text>Armas y Letras</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480953">
            <text>1949</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480954">
            <text>6</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480955">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480956">
            <text>Enero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480957">
            <text>31</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480958">
            <text>Mensual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="480974">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480952">
              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1949, Año 6, No 1, Enero 31</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480959">
              <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480960">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480961">
              <text>Historia crítica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480962">
              <text>Arte mexicano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480963">
              <text>Narrativa</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480964">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="480965">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480966">
              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480967">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480968">
              <text>31/01/1949</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480969">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480970">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480971">
              <text>2014679</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480972">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480973">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480975">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480976">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="480977">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="27392">
      <name>Francisco de Zurbarán</name>
    </tag>
    <tag tagId="325">
      <name>Literatura</name>
    </tag>
    <tag tagId="38">
      <name>Pintura</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
    <tag tagId="4916">
      <name>Rafael Altamira</name>
    </tag>
    <tag tagId="13991">
      <name>Ramón López Velarde</name>
    </tag>
    <tag tagId="7149">
      <name>Universidad</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
