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                  <text>BDLETIN MENSUAL UE LA UNIVERSIIJAU IJE NUEVO LEDN
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

C urJoJ

AÑO VI

U rano

La Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo León,
realizará en Agosto próximo los cursos correspondientes a su
cuarta anualidad.
Las materias que cubre el programa elaborado por esa
Dependencia Universitaria comprenden: Humanidades, Ciencias Puras y Aplicadas, Medicina, Derecho, Economía y Ciencias Sociales. Además, se proyectan exposiciones de Artes
Plásticas, Conciertos y Teatro. Conferenciantes distinguidos de
la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto
Nacional de Antropología e Historia, de las Facultades de
Medicina, Derecho y Económía de la propia Universidad Nacional, tendrán a su .cargo conferencias y cursillos de su especialidad.
Con estos someros datos pued~ apreciarse que esta Escuela de Verano representa algo más de lo que tradicionalmente se conoce en otras Universidades con ese nombre. No
se trata exclusivamente de atraer a esa población flotante de
estudiantes que ordinariamente envía Norteamérica en viaje
de paseo, de descanso y hasta de curiosidad por los aspectos
pintorescos de nuestro pueblo, la cual ordinariamente desemboca en ciudades de clima templado y de intrincada tradición
cultural.
Nuestra Escuela de Verano ha sido concebida en función de un propósito pur~mente universitario. Se trata, en
suma, de desplegar los beneficios de un programa sintético de
la cultura humana. De sobreponer al profesionalismo de
nuestra época, en cuyos cauces discurre no sólo la enseñanza
sino toda la vida económica y social de nuestro tiempo, una
cisión unitaria de lo que constituye la estructura espiritual
del hombre.
La tlinculación de los conocimientos técnicos y científicos
con las disciplinas sociales y económica~ y su perenne inspiración en las creadoras fuerzas del arte, de la danza y el teatro, es uno de los más caros ideales universitarios.

Por ello, la Universidad de Nuevo León, se esfuerza en
realizar del modo más cabal esta Escuela de Verano, que representa una avanzada de la imagen Universitaria del futuro.

NUM. 4

ABRIL 30 DE 1949

Antonio Caso y el
Sentido de la Existencia
Por JOAQUIN MACGREGOR.
La existencia humana fué el gran tema de la filosofía del
maestro Caso. Desde La existencia como economía, como desinterés y como caridad -uno de sus primeros libros, en todos
sentidos- hasta esa grave admonición que es El Peligro del
Hombre, no sólo nada de lo humano le fué ajeno sino que precisamente constituyó el máximo de sus afanes.
No podía ser de otro modo, pues el maestro Caso no for.•
ma en el linaje de pensadores que toman la filosofía, ante todo, como un ejercicio científico que se agota en el puro raciocinio y en el dogma lógico más inflexible y arcano.
El autor de los Discursos a la Nación taña que para los cristianos debiera
Mexicana no era un filósofo dado a la ser fuente de constantes abluciones:
construcción de un vasto sistema del Sed perfectos como vuestro Padre que
pensamiento, ni especulaba por espe- está en los cielos.
La malla de relaciones utilitarias y
cular. Como hombre de su tiempo sabía que el mito racionalista pertenece causales; la monárquica suficiencia de
va a la historia y que las moles filosó- los momentos artísticos y la efusión
ficas tipo Spinoza, tipo Hegel, están re- amorosa representan, en el pensamienñidas con la época. No, nada de racio- to de Caso, una triple orientación de
nalismos o de abstr acciones ilusorias. la existencia, una triada cuyo sentido
Antonio Caso er a de la estirpe de filó- ascendente aspiraría al perfeccionasofos para quienes el dato básico es la miento y cabal logro del ser humano.
vida h umana misma. De ahí que de- La vida económica de todos los días coclarara en su obra capital: "La Filo- mo tesis; el de"Sinterés propio de las
sofía es la explicación de la existen- emociones finas ---desinterés de pura
cia". ¿Para qué ir más lejos a buscar cepa kantiana- como antítesis, como
el objeto de la reflexión filosófica si experiencia vital e n contraste con la
el horizonte de todo posible conoci- anterior; y el movimiento centrífugo
miento es nuestro humano fluir tem- del amor cristiano como síntesis y comporal '/ Así pues, la materia filosófica pendio, paradigma y canon, de la exispor excelencia será el hombre tal co- tencia humana. "La Filosofía - dice
mo se capta a sí mismo y a su mundo Caso- ha de hallar la síntesis de lo
en una relación inmediata e irrecu- estético y lo lógico, como la de lo étisable.
co y lo económico, como la de lo meAplicándose el maestro Caso a descu- tafísico y lo histórico". Pues bien, la
brir el secreto del bregar humano en- existencia como caridad -tan maracuentr a tres caminos a seguir : el lógi- villosamente comprendida y descrita
co o técnico que se ampar a bajo el sig- por el maestro- r epresentó, en su fino utilitario de la economía ; el estéti- losofía, dicha síntesis anhelada. Es
co que es "un divino punto neutro de una especie de dialéctica vital ascenla existencia", una suspensión, bien dente y un itinerario del alma hacia
qUe pasajera, de las necesidades más Dios lo que, a la vez, concibió Caso. La
urgentes y r utinarias, una fruición li- técnica y el arte son modos de existirber adora y absolutamente desintere- divergentes por completo: el uno lleva
sada; por fin, el camino del amor cris- a obtener el mayor provecho con el mítiano, de la caridad paulina, que es el nimo de esfuerzo; el otro tiende a la
culmen de la existencia, el ápice moral recreación y a los placeres nobles, a la
que permite no sólo la realización in- contemplación del objeto y no a su
tegra del ser h umano sino su sobr e- aprovechamiento. El t érmino de esta
pujamiento y h as t a su deificación . situación que a mí se me antoja tiranMerced al milagro del auténtico amor te -inter és y desinterés se disputan el
al prójimo el hombre deviene carne .de terreno- resulta ser para Caso el exisexperiencias ultraterrenas y cumple
aquella máxima del Sermón de la MonPasa a la página 6

�Nacia vástago de una familia de c_x -

FRAY LUIS
DE GRANADA

MEMORIAL

tremada pobreza. Su padre, Franc~sco Sarria, de la villa gallega del nus1110 nombre; su madre, cuyo nombre
se ha ignorado, hubo ele sustentar al
hijo, que babia quedado en la orfandad a los cinco ailos, avenida al obscuro trabajo de lavandera en el flo-

de la vida Chriíl:iana: en el aual
fe cnfcí!l todo lo que vn Chriílilno

reciente monasterio dominicano de
San t a Cruz, en Granada.
l;n incidente de su ni1lez lo acercó

cIR.P.F-l uysdcGrJJ1Jd1dc

&lt;lcue hazerdendeel principio de Íu con
ucrfion,haíla el tin dela pcrfcflion:rc:pmi ..
do c11 fictc: T r:ic,,dos: compuclto por
l;i ordtn de fanc1o
D1,rningo,

a la protección del conde de Tendilla,
Francisco M. ZERTUCHE.

alcaide de la ciudad, quien le admitió como paje y acompaiíante de sus

"·Quié n será en Es pafia mayor p1·osista que Fray Luis
d~ Granada? Cuando abrimos sus libros Y recorremos

las páginas tenemos la impresión de hallarnos en un

taller de 111;0 de aquellos forjadores antiguos, castellan os, del hierro. Bajo tas manos de aquellos hombres,
el hierro flexible, maleable, tomaba dulcemen!e, como

por enáanto todas las formas. Las formas prlmoro.sas
- flores. ar¿bescos, coronas, figuras hmna:ias- que
hOy admiramos en nuestras catedrales. Sl en Fray

Luis de León parece que se no_ta el esfuer=o (su prosa

es recia, resultante, un poco 111olenta), en Granada lo-

do es fácil, espontáneo, gracwso y elegante. No penséis en la negligencia ni el desmayo_; ba¡9 estas apa-

riencias de facilidad se oculta ,un, artista

siempre

aten-

to, vigilante de los detalles, ferv1dame11te amoroso de

su arte".

Los dos Luises, de Azorín.

Todo un cúmulo de sucesos gloriosos en la historia de
la España preimperial rodea el nacimiento del fecundo· y delicado escritor ascético Fray Luis de Granada.
El Almirante ensanchaba la órbita de las tierras indígenas que dilataban los territorios de Castilla. En Gante florecía tiernamente el futuro Emperador Carlos V, en cuyos
dominios no se ponía el sol. Los capitanes españoles Gonza•
lo de Córdoba García de Paredes, Leiva y Próspero Colona
acrecian el no:iibre de España con sus victorias; y rubricando el aire granadino desde hacia más de dos lustros e~ pen•
dón de los Reyes Católicos, se apagaba la antorcha b1e~echora ele Isabel I en el Castillo de ~a Mota, ~l 26 de n~v1;m•
bre del año en que nacía Luis Sarria en la ciudad del ultuno
Boabdil.

hijos, realizando bajo ese mecenazgo
sus primeros estudios literarios con
lns luces humanísticas del maestro ,
italian o Pedro Mártir de Angleria.
El 15 de junio de 1525 emitió sus
, •otos religiosos en manos del prior
Fray Cristóbal de Guzmán, en el convento granadino ele Santa Cruz.
Años adelante sus virtudes teológicas y su sapiencia le granjearon en
plebiscito unánime de co ndiscipu]os Y
maestros una beca en el Colegio ·de
San Gregario, de Valladolid, en donde co noció a los esclarecidos maestros
Carranza y )lelchor Cano.
Sus estudi os en San Gregario, que
los biógrafos limitan de 1529 a 1534,
Je permitieron una comp-lcta formación ascé lica.
"Cna misión encomendada por el
maestro general de ] a Orden dominicana, le llevó a la ciudad de los Califas, en donde, de 1534 a 1545, se consagró a restaurar material y espiritualmente el abandonado convento de
Santo Domingo de Escalaceli, en el
corazón de ]a sierra cordobesa.
De 1555 hasta su muerte permaneció en Portugal desarrollando su múltiple personalidad de místico ascético, teólogo, filósofo, orador, escritor!
santo, hombre de sociedad, prelado y
súbdito, como dice el Padre Alonso
Gctino.
Bajo la protección del duque de )!edina Sidónea, de qui en fué capellán, le
ofrecieron el obispado de la ciudad
portuguesa de Viseo, que rehusó siendo poco más tarde elegido como Provincial de los dominicos en Portugal.
En Lisboa, ya en los últimos afias de
su vida fué victima de una monja embaidora que pretendía hacer milagros;
requerido a dictaminar sobre el caso,
Granada respaldó con su autoridad a
la mujer milagrera, . ])ero tan pronto
como se descubrió la sup erch ería, se
rectificó escribiendo el célebre Cermón de las caídas públicas, acaso la
última de sus obras.
En 1588, exhortando a los nov1c10s
en su celda de Santo Domingo de Lisboa, murió Luis de Sarriá, llamado en
la vida religiosa Fray Luis de Granada.
El licenciado Luis Muñoz nos ha legado el retrato del Padre Granada,
descrito en estos rasgos: "Fué de estatura más que mediana, mas de majestad; de gran hueso, corpulento en
proporción; tuvo en el rostro una apacibilidad angélica, con la carne mue•
lle, delicada y colorida; los ojos algo
encogidos, mas alegres y modestos,
puestos continu amente en la tierra; la
frente espaciosa y serena, con ]as lineas que del derecho de la nariz de
tal manera se juntaban, que formaban
una estrella ; los di~ntes blancos y
con buen orden; la nariz aguilcñ~ algo crecida .. . ; la haca de mesura; el
. pelo un tiempo algo de rubios después
pararon en blancos; la cabeza gru,esa,
_a lgún tanto calva; era dulcísimo en
la conversación y de lodos amigo".
Las obras del Padre Granada son:
Oración y ~leditación, Guía de Pecadores, ?tlemorial de la Vicia Cristiana,
Adiciones al ":\1en\orial", Introducción al Simbolo de la Fe, Guia de Pecadores y Meditación (estos dos, especialmente la Guia, notablemente reformados' después de la inclusión en el
Catálogo de libros prohibidos de la

PINTURA MODERNA
EN MEXICO
Alfonso REYES ACRRECOECHEA.

l'rimr, 11olum,n,dond,f, p,n,lo 7u, pmtnm d ·t, doE/rm&lt; d, bi,n 11,uir,

"Para los mexicanos, el arle es una
n ecesidad, 110 un lujo, y la religión, de

ser algo, es una pm,ión, una experien•
cia conmove&lt;lora, de tipo emotivo".
F. S. C. Northrop.

Desde hace más de cinco lustros México entero contemE N S A l A M A N C A,
fn.c.il.r.t de Andrc:l de PortO!l.lfll\,lmprdfor

pla el esplendor de un arte que ha podido expresar, en sus
aleteos recónditos, la trascendencia de un nuevo despertar

de fu CathohcJ MJ;dbd.
1

CON

s

nacional. Después de la Revolución de 1910, la patria ha lla-

6 6.

'

f'~IPl(.fGIO,

mado incesantemente a todos sus hijos al trabajo fecundo y

fíl• ra!fado en crnco 1,1,ncas il plac50,
40. - Fray Luis de Gran;icb, u Memorial r'
la vida Chrn11ana . (Salamanca. Andrea e".:
Por101urns, 1;66.)

a la concordia que suponen una prolongada etapa de progre1

Inquisición) , Tratado de la Oración
y Meditación (compendio), '.\!anual de
Oraciones (y postcrionnente otro manual, pero ampJiadoL :Memorial de lo
que debe hacer el cristiano, Tratado
de algunas oraciones, Vita Christi,
Tratado de Meditación, Recopilación
del libro ele la oración, Oraciones y
Ejercicios Espirituales, Trece Sermones, Doctrina EsJ)iritual, Diálogo de
la Encarnación, Seis Biografías, Sermón de las Caídas Públicas.
Traducciones: La Imitación de Cristo, o Comptcntus rnundi, La escala espiritual, ,·ertidas del latín y añadiendo bastante por su cuenta en esta última.

Obras latinas: Innumerables sermones de tiempo y de santos. Sylva locorum. Collectanes moralis philosophise. Seis lib ros de la retórica eclesülstica. Locci communes.
En portugués: Compendio de la
doctrina cristiana. Algunos sermones.

so social en todos los órdenes de la actividad humana.
Los artistas mexicanos han cami_nado a la vanguardia
de esta nueva cruzada de redención nacional y han creado
-a la luz de nuevas imágenes, nuevas formas y nuevas soluciones técnicas del color- un arte pictórico que se identifica
profundamente con el carácter de los mexicanos. Grandes
superficies murales contienen los mensajes épicos de nuestra historia, los errores que hemos cometido, el fulgor inmar•
cesible de nuestros ideales y el aliento sublime de la nacionalidad. Es la patria que se busca a sí misma, que se ilumina con nuevos horizontes y que otea afanosa en el porvenir
para descubrir los perfiles de su propio destino.

ANTOLOGIA
DE L.4 GRANDEZ.{ Y HER.\IOS URA
DEL CIELO

Mas levantamos los ojos a las cosas
mayores. En el ciclo resplandecen las
llamas de innumerables estrellas, entre las cuales el príncipe que todas las
cosas esclarece y rodea es el sol, que
es muchas veces mayor que toda la
tierra; y asimismo las estrellas SQn de
inmensa grandeza. Y estos tan gran•
des fuegos ningún daño hacen a la
tierra ni a las cosas de ella, mas antes
la aprovechan de tal · manera, qu~ si
mudasen sus lugares y puestos arderia todo el mundo.
Y un pÓco más abajo afiade el mismo Tulio estas palabras: Hermosamente dijo Aristóteles que si habitasen algunos hombres debajo de la tierra, eri algunos palacios adornados
eón diversas pinturas y con todas las
cosas con que están ataviadas las cosas de los que son tenidos por bienaventurados y r icos, · los cuales hombres, mor ando en aquellos subl erráneos, nunca hub"iesen visto las cosas
que están sobre la tierra, y hubiesen
oido por lama que hay una divinidad
en el mundo soberana, )' después de
esto, abiertas las gargantas de la tierra, saliesen de aquellos aposentos,
cuando vieSen la tierra, la mar y el
ciclo, la grandeza de las nubes, la
fuerza de los vien tos, y pusiesen ]os
ojos en el sol, y conociesen la grandeza y hermosura y ficacia ele él, y cóPasa a ta página 8

David A/faro Siqueiros. EL ESTETA EN EL DR.4.lIA. Piroxilina en masonite.

José Cleme11te Oro:co. FIGURA EN LLAMAS (Cúpula).

La pintura tradicionalista, fabricada en las academias para halagar la
vanidad y producir solamente el deleite de los sentidos, entró en franca de•
cadencia en virtud de que su variada
producción no sólo no se ajustaba a
las características propias de los mexicanos, sino que estaba muy lejos de
interpretar ]a vida y las costumbres
ele nuestros habitantes. Al amparo de
una estética formada por corrientes
ex trañas, el academicismo se desentendía del natural poder creadqr del
artista y lo obligaba a resol ver los
temas con el auxilio del colorido de
receta, fielmente apegado a las formas propias de la rea1idad ci rcundante. Nadie podía pintar de otro modo que no fuera ajustándose al modelo largamente observado y pacientemente dibujado hasta en sus menores
detalles, asi se tratara de un cuadro
ele composición formado con diversos
mo ti vos para producir una impresión
de gran aliento .
Pero la ReYolución trajo consigo
una nueva realidad r un nuevo ideal
de vida. ¡ Que insubstanciales parecían a nuestros artistas las producciones pictóricas de sus antecesores inmediatos, que se apegaban tan sen·iJrnente a los objetos copiados! La pin1ura actual es algo más que un cuadro "bonito" en el que se han querido representar todas las particularidades del modelo. Es algo más qué la
reproducción fotográfica de la naturaleza. Es un constante ejercicio en
el que se ponen en juego las más íntimas esencias del ser, es la necesidad
de dar soluciones adecuadas a los
prob1emas que surgen del tema que se
d0sa¡rolla, es el difícil pero implacable deseo de expresar con Jinea y color lo que inevitablemente se siente
en el fondo de la propia alma como
un modo de prnsar, como una filosofía vivida y dolorosamente experimentada. Por esta razón el artista no
articula palabras m~is o menos bellas ;
con la forma ~· el color únicamente,
expresa la conciencia ele su época y
revela el sentido de sus concepciones
con el auxilio de los símbolos, fieles
metáforas que aprisionan el contenido de su espiritualidad .
En el aiio de 1922 se inició en )léxico lo que puede llamarse con justicia un nuevo renacimiento del arte
americano. Han sido los artistas me•
xicanos los que dieron vigencia de ac-

tualidad al fresco, por largos años olvidado, utilizándolo como vehículo
eficaz para hablar al pueblo de sus
luchas y de sus quebrantos. de su pasado y de su presente y de sus proyecciones hacia el porvenir.
Las grandes superficies coloreadas,
de fácil acceso público. se convirtieron de pronto en un mensaje heróico
de magnitud nacional. ¡Qué atrás
quedaban las pinturas de caballete,
destinadas a la contemplación privada, en las residencias y en los museos! Los muros de los edificios públicos fu eron utilizados por nuestros
pintores para cumplir el destino del
arte mexicano contemporáneo. La píntura mural en :México, gracias a los
esfuerzos de sus ar ti stas, ha podido
crecer y multiplicarse hasta demostrar que representa una presea de indudable mérito.
En todo el continuado proceso de
elaboración pictórica que se alarga
hasta nuestros dias 1 los pintores mexicanos han demostrado que la labor
de un artista no es el fruto de ltna
impro\'isación surgida al azar, sino el
resultado ele intensos trabajos realizados día a día, pacientemente, con el
alfo inquebrantable de llegar cada
vez más al dominio absoluto de los
materiales que habrán de recoger el
aliento del artista para expresar mejor sus pensamientos.
Para poder comprender el profundo sentido ele este nuevo arte monumental y heroico es necesario desprenderse de los remanentes estéticos
que el arte tradicional ha inculcado
en la conciencia de ]os hombres.
¿Porqué no escuclrifiar, sin prejuicios
de ninguna naturaleza, las grandes
obras que son susceptibles de inter~
prelaciones distintas, según sea la
persona que ]as contempJa? El artista
estú ahí, solo con su espectador, remo\'iendo su conciencia y despertando su imaginación para prodigarle
momentos de vida interior, intensa y
dramática, aclarando en i g m as y
abriendo su alma hacia el infinito de
una realidad triste o halagadora. Y el
espectador deberá encontrar, en esos
momentos de silenciosa meditación,
en ese instante de duda o de escepticismo, las proporciones que el mensaje del artista quiso fijar en su obra.
Las características de la pintura
Pasa a la página 5

�!

La Defensa Social Contra
el Delito y el Peligro
Mariano RUIZ FUNES.

1.-La defensa social contra el delito

reprobación del delito y debe ser para
la sociedad una institución protectora

y para- el crimen un tratamiento ambivalente de represión y prevención.
Así se cumplirá la defensa social, que
no debe emprenderse con la carga de
ciertos principios del pasado, como la

retribución, que revive los elementos
talionaleS con una proporción material; la expiación, que en lugar de
una igualdad de valores implica una
identidad de dolores, y los residuos
de venganza pública que quedan en la
tarea defensiva del Estado cuando la
inspira la irritación,
haciendo callar
1
a la justicia.

Alimena observó ya que la primera forma de la lucha
contra el delito fué una reacción igual a la acción. Movimiento biológico elemental, tan simple como el impulso del instinto de destruir, que se descargaba en la acción criminal. El
protoplasma irritado reacciona, decía el gran penalista ita•
liano. Tal era la raíz del acto con que el hombre primitivo
repelía el delito consumado. Todo esto no pasa del automa•
tismo simpll!, anterior a la psicología de las asociaciones, y
no es más que un juego de acciones reflejas. , Los grupos elementales tienen también, en sus componentes, un psiquismo
elemental. Esos grupos son la suma de sus individuos. To,
davía no han nacido la sociedad organizada, el grupo social
homogéneo y la psicología social. El instinto de conserva•
ción y el instinto de lucha son los fundamentos de la reac•
ción primitiva contra el delito.
Nos importa notar que estas observaciones no coinci•
den con una realidad cronológica, sino con una mentalidad.
Por eso no son un hecho histórico superado, sino un fenóme•
no psíquico, que puede producirse en cualquier tiempo, a
condición de que la mentalidad primitiva resucite al hombre
primitivo y lo coloque en el ambiente social.
En el delicado problema de la lucha contra el delito, esta mentalidad
primitiva burla a cada instante los
progresos de la cultura, arma el brazo del hombre con medios modernos
de combate y de ataque y los pone al
servicio de una inteligencia oscurecida o ignorante, que hace de su poseedor un auténtico contemporáneo del
hacha celta.
De la fase biológica de la lucha contra el delito se opera el tránsito a la
fase social. Ya hay una sociedad, regularmente organizada, con unos sentimientos sociales que han sustituido
el egoísmo por un juicio de valor. La
sociedad aspira a su •propia cot:;1.servación y reacciona contra los ataques
que tienden a ponerla en peligro por
la alarma y por la agresión a su tranqüilidad que el delito significa o a
destruir a sus miembros inocentes. Se
diferencian la agresión y el agresor
y se lucha contra una y otro por medios jurídicos. Contra la agresión,
protegiendo penalmente los bie~es jurídicos fundamentales del individuo
y de la sociedad, mediante la amenaza de la pena; contra el agresor, con
la ímpÓsición de la pena misma.
La sociedad tiende, como es lógico, a su propia conservación. Para
procurarla y alcanzarla dispone de
medios distintos de la destrucción.
Dos formas de progreso social en la
lucha contra el delito son: utilizar al
delincuente, en lugar de eliminarlo, y
hacerlo incapaz de dañar. La simbiosis del delito, al ,,ariar la orientación de las energías criminales, transformitndolas en útiles, es una de las
tareas de la prevención criminal. La
limitación de las medidas de defensa
a inocuizar el delincuente, constituye
uno de los adelantos más significativos e inteligentes de la defensa social.
Inocuizar no es destruir; puede ser
también curar o simplemente limitar
las actividades antisociales, o transformarlas en sociales, o enseñar al an~
tisocial o al refractario que el compqrtamiento que beneficia a la sociedad puede suponer asimismo una uti-

Jidad para él e incluso un goce per~
sonal.
Dos formas tiene la defensa social
contra el delito: la directa y la indirecta. La segunda comprende todo el
ancho campo de la prevención o profilaxis del delito. Evitar el delito es
también defenderse contra él, poniendo toda clase de obstáculos a su genera'ción.
La pena es sólo uno de los medios
de defensa social. Ni el mas eficaz, ni
el más util, ni el que ha alcanzado
resultados mas beneficiosos. Se trata
de contener la carrera del delito median te la carrera de la pena; pero la
Ultima no es un obstáculo ni una oposición a la primera, sino que la favorece. La pena puede ser un impedimento del delito, pero es también
un impedimento para la recuperación
social del delincuente. Las cifras de
la reincidencia son tan elocuentes en
todos los paísesi que sería vana tarea
cerrar los ojos ante este hecho desconsolador de la eficacia de la pena.
La utilidad de la pena, según afirmó un prúctico del derecho penal español, JosC :Marcos Gutiérrez, radica
en su justicia: la pena es injusta si
es inútil. El malogrado y eminente
filósofo francCs Guyau sellaló como
función de la pena el máximum de
defensa social con el mínimum de sufrimiento individual, y a esta idea
prestó Alirnena su adhesión autorizada. Para imp ~dir el delito, las leyes
penales son las menos .eficaces, según
la expresión de Ferri, y a esta inspiración obedece su teoría de los sustitutivos penales, certero y razonado
homenaje a la prevención criminal,
rendido por un criminólogo defensista.
La defensa social contra el delito se
propone alcanzar determinados fines,
si bien han ¡Jesado sobre ella varias
ideas parásitas, residuo misoneísta de
una mentalidad penal pretérita, que
se le han adherido como prejuicios retrógrados. La pena se funda en una

La pena teleológica o de fin se propone readaptar socialmente al delincuente y combatir las causas individuales del delito. Al construir su doctrina finalista de la penalidad, Liszt
le adjudicó también fines preventivos.
La pena se dirige a prevenir los delitos futuros del delincuente a quien se
impone; pero asimismo aspira a actuar sobre las conciencias vacilantes y
a reforzar los sentimientos anticriminales de los honestos, desempeñando
de este modo su alta tarea de prevención general.

ron como fines de la pena la coacción
psíquica sobre el delincuente y que el
delito a que haya de aplicarse despertara entre los coasociados el sentimiento de la sanción. Tarde atribuyó
a la responsabilidad penal un doble
presupuesto: la identidad personal y
la semejanza social del delincuente.
La sociedad no experimenta el sentimiento de la sanción con respecto a
todos los delincuentes. La conciencia
colectiva elimina, por lo tanto, de las
sanciones a los desemejantes, con alteración de su identidad personal incapaces de sentir la coacción psicológica de la pena. Este sentimiento
despierta la alarma, altera la tranquilidad pública y activa la defensa, en
virtud del instinto de conservación
social contra el crimen, a condición
de que sea obra de un ·sujeto responsable; pero no siente la necesidad de
sancionar al enfermo mental que consuma el delito como uno de 1os síntomas de la ruptura de su personalidad
o de su despersonalización.

La defensa social adopta en su ejercicio una variada morfología. Unas
veces es la línea recta y justa. Otras,
una linea sinuosa, alterada por la
claudicación o desvjada por la injusticia. En ocasiones instituye un tratamiento etiológico, pero en otras se
deja influir por la fácil tentación del
tratamiento sintomático, línea de menor resistencia que esteriliza su eficacia.
La defensa social debe inspirarse
en la ley de la mayoría y no ser el
producto de un arbitrio minoritario,
obra de un poder que prescinde del
consentimiento. Sólo a condición de
que la defensa social se autolimite, en
virtud del principio de lo necesario,
la justicia podrá conservar íntegra su
inspiración única y fundamental. La
defensa social puede ser eliminación,
pero no es abandono. No cumple su
misión cuando la limita a separar al
delincuente, sino cuando este divorcio
material del reo con la sociedad se
realiza con el propósito de hacerlo sociable o de resocializarlo. El delito
no es sólo una ofensa a }as condiciones sociales de existencia, sino a la
moral del agregado colectivo, obra de
un inadaptado. Al inadaptado se le
excluye temporalmente para hacerlo
sociable y adaptarlo. Esta adaptación
puede ser factible o no. Nadie ignora que entre los delincuentes existe,
según el concepto de Exner, el enemigo activo, que es el antisocial, y el
enemigo pasivo, que es el asocial, y el
anómalo psíquico, que es el enfermo.
Esta distinción influye sobre el pronóstico de sociabilidad y sobre el de
corregibilidad, que es su aplicación
concreta.
La defensa social no puede ejercerce exclusivamente en favor de los intereses del grupo que usufructúa el
poder público o de la minoría que se
beneficia con la protección especial
de ese poder. La defensa social no
es defensa de intereses ni de una clase determinada; es protección de los
bienes jurídicos de todos los ciudadanos contra lo injusto, del que el delito constituye la expresión más grave. Es asimismo protección de la moralidad colectiva mediante la conser,,ación del minimum ético que es el
derecho, de acuerdo con el concepto
de Stammler, r eforzado por las normas del derecho penal, que constituye, segl.ln la idea de Manzini, el mínimum del minimum ético.
lmpallorneni y Alimena como representantes de la ter.za scuola, sostuvie-

Numerosos fundamentos se han atribuido a la defensa social, idea que ha
pretendido sustituir los viejos conceptos responsabilistas. Desde la propia conservación de la ciudad, pasando por la culpa moral y por la responsabilidad social, se ha recorrido un
largo camino. No vamos a detenernos
en la evolución de las tareas penales
sobre estos temas, que por Jo démás
plantean hondos problemas filosóficos, psicológicos y sociológicos. Nos
bastará con afirmar un concepto profundo y real de ]a terza scuola italiana: el hombre es responsable porque
es intimídable. Con tal aseveración
no pretendemos negar la culpa moral,
sino limitarla y exduirla de las funciones de la defensa social, respetandola en las profundidades de la conciencia humana, donde no puede entrar para captarla y sancionarla, sin
grandes riesgos, por otra parte, el imperativo de Ja norm~ penal. Cuando
en la historia se ha tratado de efec--tuar esas penetraciones, se ha hecho
siempre con daño de los derechos
inalienables de la persona humana.
Por Jo demás, admitir; como Ferri,
una responsabilidad social, fundada
sobre el hecho evidente de que el
hombre vive en sociedad, nos parece
eludir el problema psicológico del delito y de la pena y prestar a la sanción no un fin jurídico y moral, sino
los caracteres de una · aventura policíaca, amenazada de continuo por los
peligros de la arbitrariedad o del
atropello.

Boletín Extraordinario
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
La Universidad de Nuevo León invita a los universita•
rios mexicanos y extranjeros a concurrir a la Cuarta Anualidad de la Escuela de Verano, que se celebrará del 18 de Julio
al 26 de Agosto próximos, en esta ciudad de Monterrey, Nue•
vo León, México, de acuerdo con el siguiente programa:
Sección de Humanidades,
Sección de Ciencias Juridicas, Económicas y Sociales,
Sección de Ciencias Médicas,
Sección de Ciencias Vivas y Aplicadas,
Exposiciones de Arqueología y de Pintura,
Conciertos y Audiciones,
Teatro Contemporáneo, y
Exposiciones Fílmicas Científicas.
Colaborarán en esta próxima Escuela de Verano, las siguientes instituciones de cultura mexicanas: Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional de México, Instituto Nacional de Antropología e Historia de la Secre•
taría de Educación Pública, Instituto Nacional de Bellas Artes, Departamento de Cooperación Intelectual de la S. E. P.,
Facultad Nacional de Economía de México, el Colegio de
México, Embajada de Francia, Embajada de Canadá y Embajada de Ecuador.
Próximamente se enviarán los prospectos de la Escuela,
que informan sobre cursos, profesorado y datas.
Valor de inscripción por curso $50.00 moneda nacional.
En solicitud de informes escriba usted a: Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo León. Plaza del Colegio Civil. Monterrey, Nuevo León, Méx.
Monterrey, Nuevo León, Méx., Abril de 1949.
El Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

El Director de la Escuela de Verano
Prof. Francisco M. Zertuche

Pintura Moderna en México
Viene de la 3a. página
mexicana actual se ajustan puntualmente a la hora que vive el mundo, renovado por el progreso, remozado por

los prodigios de la técnica y asaeteado por los temores de las conflagraciones bélicas. La pintura mexicana·

Pasa a la página 7

CUARTA ANUALIDAD, 1949
SECCION DE CIENCIAS VIVAS Y APLICADAS

CURSO de Fitopatologia, a cargo del Dr. Jeannot Stern, de la Universidad
de Berlín, actualmente investigador del Instituto de Investigaciones
Científicas de la Universidad de Nuevo León, en los Departamentos de
Fitopatología, Zimologia y Química·. Curso de especialización con empleo de proy~ctor, consagrarle a citricnltores e ingenieros agrónomos,
Y a 1os estudrnntes de estas ramas científicas. Se impartirá de lunes a
viernes, de las 19 a las 20 horas, del primero al 25 de agosto. Valor
del Curso: $50.00 moneda mexicana.
CURSO de Bacleriologia Médica, a cargo de la señorita Profesora Mercedes
de la Garza Curcho, de la Universidad de Nuevo León, con especialización en la Universidad de Indiana, Estados Unidos. Curso de especialización para médicos, estudiantes de Medicina, bacteriólogos y
laboratoristas clínicos. La teoría se desarrollara a partir del lunes 18
de julio hasta el miércoles 17 de agosto; y las practicas los días 22,
24 Y 26 del mismo mes, ambas lecciones de las 19.30 a las 20.30. • Se
otorgarán diplomas. Valor del Curso de veintiuna lecciones: $50.00
moneda mexicana.
CURSO de Materias Primas Minerales del País, a cargo del Ingeniero ilanuel
Cuevas, de la Universidad de Nuevo León, técnico de Industria en esta
ciudad. Curso especial para técnicos en fabricación de algunos materiales de cÜnstrucción, loza y similares. Se profesará a partir del lunes 18 de julio, hasta el 18 de agosto, con prácticas, de las 18 a las 19
horas. Se torgarán diplomas a los postgraduados. Valor del Curso:
$50.00 moneda mexicana.
CURSO de Química Industrial, bajo la dirección del Ingeniero Químico Manuel Ayala Saldivar, Catedrático de Análisis Químico Cualitativo y de
Tecnologías Inorgánicas y Orgánica en la Facultad de Ciencias Quimicas de la Universidad de Nuevo León. Curso propio para operadores de calderas de varias industrias. Se impartirá del 18 de julio al
20 de agosto, los lunes, miércoles y viernes, de las 18 a las 19 horas.
Valor del Curso: $50.00 moneda mexicana.
CuJ'sO de PI'evención de Accidentes lndusll'iales, que desempeñará el Sr. Ricardo Ridolfo, técnico en la materia de la American Smelting and Refining Company. Este Curso es de especial interés para los Jefes de
Departamento de las Industrias locales, para las mayordomias industriales, obreros y abogados especializados en Derecho Obrero e Industrial. Se impartirá dentro del ciclo de la Escuela de Verano. Valor del
Curso: $50.00 moneda mexicana.

CURSOS escolares de Física General, bajo 1a dirección de los señores Profesores de la materia Luis Lauro Saldívar y Arturo Sepúlveda, de la
Universidad de Nuevo León. Curso destinado a capacitar a los alumnos del BachiJlerato en esta Asignatura. Se impartirá alternativamente por los Catedráticos señalados, todos los días, con empleo de prácticas. Valor del Curso: $25.00 moneda mexicana.
CURSO escola!' de Química Gene1:al e Inorgánica y de Quimica Orgánica
bajo la dirección del Ingeniero Aureliano Garcia Fernández, Catedrático de la Universidad de Nuevo León. Curso consag·r ado a capacitar
a los Alumnos del Bachiilerato. Se impartirá los lunes, miércoles y
viernes, a partir del 18 de julio hasta el 26 de agosto. Valor del Curso: $25.00, moneda mexicana.

La defensa social ha de atenerse al
doble fundamento del delito y del delincuente. Sin conocimiento no hay
defensa justa, Jo que se puede decir
de este otro modo: conocer es defenderse. La ignorancia es un factor criminógeno, cuya potencia puede expresarse elocuentemente con las frases de Lacassagne de que la sociedad
es la que crea sus propios criminales
y cada sociedad tiene los delincuentes
que merece. Por lo demás, la defensa social posee sus matices, lucidamente concretados por Ferri cuando
afirma que toda sociedad tiene el derecho de defenderse contra los ataques de la delincuencia evolutiva, pero no tiene el derecho de confundirlos con los de la criminalidad atávica.
Es obligatorio abordar el problema
de las relaciones entre defensa y ne•
cesidad, aunque en la mayor parte de
los casos se sitúe fuera del derecho.
J,a necesidad no es un concepto que
puede valorarse subjetivamente. Se
valora a base de una situación obje~
tiv3i. No es nunca una forma rotunda
de encubrir los excesos del poder del

La Escuela de Verano
de la Universid·ad

DIEGO RIVERA. Fragmento de uno de los frescos en la e.sea/era princiJ!al del
edificio de la Secretaría de Educación Pública. (Cortes,a de la Galena de
Arte ll!exicuno).

actual no podría tener los perfiles de
la pintura académica, que es su inmediata antecesora, puesto que todo
se transforma, la vida crea nuevos motivos de superación y los' estilos de
vida cambian con las costumbres y
el progreso de los pueblos. El arte es
un producto humano que es susceptible de cambiar cuando las condiciones de la vida modifican la conciencia humana aunque el fondo del ideal
permanezca iluminado por la misma
virtud original.
Los pintores mexicanos más distinguidos de la hora presente han entendido que, para que una creación verdadera haga sentir su provechosa influencia y sea comprendida cabalmente, es necesaria una transformación radical. Una verdadera creación
ha de revolucionarlo todo, ha de establecer sus propias leyes y ha de transformar todos sus medios y recursos
materiales para establecer las bases de
su futura significación.
•
José Clemente Orozco es el pintor

que, con mayor propiedad, ha dado
mayor contenido nacional a una obra
pictórica en la que se desborda el esespíritu de los mexicanos. Educado
totalmente en su pais, ha procurado
infundir a sus obras una serena unidad. Sus temas son momentos intensamente vividos y sentidos a través
de su temperamento y su sensibilidad
de artista, y se refieren a todo cuanto
tiene o ha tenido contacto íntimo con
la vida de su pueblo. Su arte es una
ardiente réplica contra los que pensaron algún día que nuestras posibilidades estéticas deberían ele estar sometidas a los principios y normas del
arte europeo.
Las primeras pinturas que brotaron
de sus manos son ya una dura crítica
enderezada contra los artistas preocupados por expresar la sensibilería cursi del "bonitismo". Orozco pintaba
las escenas de la vida de arrabal y
ciertas formas ¡Jeculiares de la vida
Paso o lo página 8

�NOTAS
UNIVERSITARIAS
VACACIONES

CONFERENCIA

El Consejo Universi tm·io acordó vaEl doctor Eduardo Aguirre Pequecaciones de Prima.pera para Maestros, . ño, Director del Instituto de Investialumnos y personal administrativo de
esta Casa de Estmlios, del 10 al 17 del
presente mes.

SUBSIDIO
La Universidad de Nuevo León recibió de la Secretaria de Hacienda
una· aportación de $33,000, en carácter de anticipo 'de Ja cantidad de ..
$100,000, que la Secreta1·ia de Hacienda concede a nuestra Institución como subsidio anllal para el mejoramien-

to de la iniciativa universitGJ'ia.
CONDONACION
Las Autoridades universitarias han
exceptuado de sus cuotas de escolaridad el presente año, por acuerdo emitido el mes en curso, a doscientos cincuenta estudiantes pertenecientes a las
diversas Entidades de esta Casa de Estudios. Para dispensar esta medida
se ha tenido en la cuenta la situación
familiar del solicitante y la condición
de aprovechamiento y conducta del
alumno.

PROFESORES HUESPEDES
La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano, que está enco-

mendada al señor Doctor Salvador
Martínez Cárdenas, ha concertado la
colaboración de cuatro destacados especialistas que profesarán Cursos teó-

rico-prácticos en el Hospital universitario "José Eleuterio González", sede
ile esta rama de la · Escuela: Doctor
Carlos D. Guerrero, en Ginec'ologiQ,·
Doctor Abralwm Aya/a González, en
Gastroentero/Ógía; Doctor Clemente
Robles, Neurología y Neul'o-Cirugia, y
Doctor Rogelio Berta Riuerp, de la
Univasidad de La Habana, en Cirugía toráxica.
Independientemente de los aludidos
maestros extraordlllarios, la Universi-·
dad apl'ovechará la colaboración anual
de los maesii'os ordinarios de la Facultad de Medicina, que figuran, a la
vez, como Jefes de Servicio en la referida Institución hospitalaria.

AGREGADOS CULTURALES
En la presente cuarta anualidad de
la Escuela de Verano, la Universidad
recibirá la valiosa colaboración de las
Embajadas de Francia, Canadá y
Ecuador, al través de sus Agregados
culturales. La Embajada francesa enviará al profesor Jean Siro/, que tendrá a su cargo conferencias sobre dos
temas: "El Salario en la Vida del
Obrero Fraiicés" y "La Economía Liberal y la Economia Dirigida11 ; la misión diplomática canadiense presentará al doctor Arthur Blanchett, en un
ciclo de conferencias sobre "Geopolitica", y la Embajada ecLZaioriana estará representada por el doctor Enrique
Garcés, eminente pedagogo latfnoamericmw, que disertará sobre ' 1Homicultura".

gaciones Científicas de la Universidad,
en su carácter de .Miembro Corresponsal de la Academia Nacional de Medicina, presentó en el seno de esta Institución, durante la sesión del día 27
del presente, verificada en la ciudad
de México, un trabajo científico sobre
la importancia de una especie de batracios que constituyen un reactivo
animal en el diagnóstico del embarazo.

Antonio Caso y el
sentído de la
Existencia
Viene de la la. página
tir caritativo. En él se levantan las
contradicciones y se acaban las •miserias; de 5hi que se imponga a la conciencia coíno un deber, mas no como
deber a secas sino con una plenitud de
contenido y entusiasmo que obedece a
la creencia de que tal género de vida
es el mismo de la Divinidad.
Etica de la imitación de Cristo sd
podría llamar a la de Caso. Tal t::ristocentrismo lleva a que su sistema filosófico re~ume sabiduría, sagesse, que
- conforme indica Maritain- pertenece al orden de la fruición, y a que
su moral se vuelva noble prédica y requisitoria serena. De ahí que en Caso
haya una cierta facilidad - que no dificultad- de ser, una tan grande fe
en los destinos del hombre; de ahí esa
su moral humanista de alegre corazón.
La voluntad de conocer y la voluntad
de gozar, la lógica y la estética, sirven
sólo de puntos de arranque a la voluntad de hacer el bien, o sea, a la Yida
caritativa, que es acto puro, felicidad
suprema, meta anhelada.

La existencia como caridad, en cuanto norma ética, concede, evidentemente, un margen de utopía, de idealidad.
Esta utopía, esta idealidad. ha sido uno
de los ingredientes básicos de toda ética y, en mucho mayor grado, de ]a
cristiana. Debido a ese remanente de
utopía la náturaleza moral ha flotado
en el orbe de lo posible, del porvenir
·imperativo. Debido a tal carácter utópico el maestro Caso podía exhortar a
la vida superior de la ética con las siguientes palabras: "lo que aquí se dice es sólo fi1osofia, y la filosofía es un
interés de conocimiento. La caridad
es acción. Ve y comete actos de caridad. Entonces, además de sabio, serás
santo. La filosofía es imposible sin la
caridad; pero la caridad es p.e rfectarnente posible sin la filosofía, porque
la primera es una idea, un pensamiento, y la segunda una experiencia, una
acción. Tu siglo es egoísta y perverso.
Ama, sin embargo, a los hombres de tu
siglo que parecen no saber ya amar.
que sólo obran por hambre y por codicia ( ... ) Todas las filosofías de los
hombres de ciencia no valen nada ante
la acción desinteresada de un hombre
de bien".

C~ENCIIA
VALOR ACTUAL DE LAS REACCIONES GRAVIDICAS BIOLOGICAS
PARA EL DIAGNOSTICO DEL
EMBARAZO

El distinguido parasitólogo nuevoleonés Dr. Eduardo Aguirre Pequeño,
Director del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de
Nuevo León, presentó a la Academia
Nacional de Medicina, durante la sesión del 27 de abril de 1949, un interesante trabajo en el que da a conocer, mediante una serie de investigaciones que ha venido realizando, que
el sapo mexicano Bufo va11iceps ,viegmann es una especie útil para el diagnóstico biológico del embarazo.
Con el propósito de divulgar el contenido de este importante trabajo científico, se reproducen el resumen y las
conclusiones correspondientes:
RESUMEN
"Tomando en · cuenta la literatura
adjunta en el presente trabajo, podernos afirmar que se recalca por primera vez en México, la importancia del
valor actual de las reacciones gravidicas biológicas para el diagnóstico
del embarazo y se da a conocer el descubrimiento de una especie de sapo
macho mexicano (B uf o valliceps
Wiegmann) que responde en múltiples ocasiones en forma semejante como el Bufo arenarum Hensel de Argentina .
Justo es mencionar los conceptos
vertidos por Galli Mainini y transcritos en el J ournal of Clinical Endocrinology de septiembre de 1947, por
Enrique B. del Castillo, Jefe del Servicio de las Enfermedades Endócrinas
del Hospital de Rivadavia, en Buenos
Aires, Argentina, en los cuales se advierte su atinada sugestión, consistente en la conveniencia de verificar las
investigaciones tendientes a descubrir
nuevas especies de sapos, que respondan en forma verdadera como el Bufo
arenarum Hensel y el interés general
que re'portaría el encontrar dichas especies.
Las reacciones verificadas en el sapo mexicano, se basan en el hecho de
que tanto las in yecciones de orina corno de suero en casos de embarazo,
tienen la propiedad de provocar la
migradón de espermatozoides desde
el testículo hasta la vejiga del sapo y
que puede observarse bajo el microscopio en una gota de orina extraída
por cateterismo. Se recalca a la vez el
importante fenómeno consistente en
la respuesta positivri del sapo mexicano ante la negativa del Yenopus, previamente testado, (de tres a cuatro
meses de cautiNcrio) en un caso de
embarazo de dos meses.
Experiencias comparativas con ranas machos de la localidaci resultaron
siempre más intensas en el macho sapo, que en el macho rana.
De las pruebas co1n'parativas verificadas con rana hembras de la localidad ,· a mi juicio por el 1i1omento no
, 1 ale le Pena tomarlos en cuenta, funno an te la negativa del Xenopus, presrniadas por los batracios mencionados.,
En suma, no pretendo haber encontrado una especie nueva de sapo
de aplicación practica inmediata, sino
simplemente de señalar una especie
de nuestro medio en la cual continuaré las investigaciones en gran escala
• lo más pronto posible a fin de rendir,
en un futuro no lejano, el resultado de
los experimentos.

Pdgina 6 -·- Árma; 'J cÍ.lra;

La Defensa Social
Contra el Delito
y el Peligro

CONCLUSIONES
Primera.-La inyección de 1 e.e. de
concentrado, o de 10 e.e. de orina de
mujer embarazada en el sapo macho
meXicano Bufo valliceps Wiegmann
produjo la aparición de espermatozoides en su orina.
Segullda. -Efectuadas simultáneamente las reacciones en el sapo mexicano Bufo valliceps y en algunos.
Xenopus lacvis hembras de tres a cuatro meses de ~autividad; en un caso
positivo de embarazo de dos meses, el
sapo dió resultado positivo y negativo el Xenopus laevis hembra.
Es importante selíalar que dos inyecciones de s1-1ero de 0.5 cada hora
del mismo caso del embarazo de dos
meses dió respuesta positiva en el sa-po macho (Bufo valliceps) a las 3 horas.
Tercera.- La aparición de espermatozoides en la orina del sapo tuvo lu-gar dentro de las tres horas.
Curu·ta.-La duración de la presencia.
de abundantisimos espermatozoides.
en la orina de los sapos examinados.
fué no mayor de 24 horas:
Como se asentó en el resumen, estos:
datos no tienen la, pretensión de ha-·
ber determinado lógicamente el valor
práctico de una reacción, sino sim-•
plemente el de dar a conocer una especie de sapo mexicano· (Bufo vallíceps Wiegmann) en la que de continuar los estudios de investigación podría responder no sólo a nuestras aspiraciones prácticas, sino también a
determinar nuevos horizontes en las
investigaciones .médico biológicas".

Viene de la 4a. página
Estado, aunque quienes lo asuman se
crean colocados en una posición critica. Admitir lo contrario seria una
ficción monstruosa, que abriría el
cauce de la tiranía o del miedo. La
necesidad real es siempre un arbitrio
cxtrajurídico. Toda discusión sobre
este punto seria vana. Pero anticipándonos a los hechos fatales, debemos ennumerar dos principios: uno es
que la defensa social es defensa jurídica creada Y limitada por el derecho; otro, que el derecho tiene una
función social y sobre ella, o más allá
de ella, sólo se halla lo injusto. No
podemos estar conformes con el con,ccpto de Florian de que el derecho
"encuentra la sociedad como es y
provee a su defensa". Aceptarlo equivaldría a convertirlo en carta magna
de todas las inmoralidades y a conceder una patente de corso a todos los
abusos. En cambio, es obligado afirmar, aceptando una idea de Stoppatto,
la necesidad de que el magisterio punitivo no prescinda del elemento ético. Para qµe la defensa social sea
verdadera, _h a dicho lmpallomeni,
"necesitaría una constitución psícosocial, en la que fueran igualmente
respetadas las condiciones de existencia de todos". El principio de la igualdad es también imprescindible en ]a
defensa social, huyendo· de aquella
ley del encaje que Don Quijote señalaba a Sancho como una de las deTogaciones de la justicia.
2.- LA DEFENSA SOCIAL Y LA
PELIGROSIDAD

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Octavio Treviño
Secretario
Prof. Antonio Morerio
Jefe del Departamento de Acción Social, Universitaria
Lic. Raúl Rangel Fria!
Jefe de la Sección Editorial
Lic. Edmundo Alvarado Santos

ARMAS Y LETRAS ·
Boletín Mensual de la U niversidad de Nuevo León.
INDICADOR:
Redactores
Franci!co M. Zertuclui

La defensa social contra el peligro
plantea problemas diferentes. Es sobre todo protección de la sociedad
contra el peligroso y protección del
peligroso contra él mismo . Al enfermo se le protege curándolo y previniendo el quebrantamiento del régimen terapéutico que le ha sido impuesto. Al peligroso se Je socializa si
es un asocial, es decir, si ignofa la
·sociabilidad, y se le resocializa, se le
vuelve social, si es un antisocial. En
la lucha contra el peligro no deben
ser olvidados estos conceptos. Repugna a la conciencia colectiva y a la individual que se trate al peligroso como delincuente, bien porque ya lo fué
o porque se teme, con fundada probabilidad, que llegue a serlo. Por otra
parte, abandonarlo a su peligrosidad
,es no sólo exponer a la sociedad a sus
riesgos futuros y hacerla soportar sus
perjuicios y agravios actuales, sino
condenarlo a un destino que puede
ser rectificado, convirtiéndolo en un
elemento útil para la colectividad y
para si niismo. Esto aparte de su
ejemplo pernicioso, de la imitación
que puede ofrecer y de sus agresiones directas a la convivencia, median1e su conducta.

Carlos Villegas
Alfon~o Beyes Aurrecoechea.
Guillermo Cerda G.
\

Raúl Rangel Frias
Edmundo Alvarado Santos
Director
Lic. Raúl Rangel Frias
Oficina!
Wá,hington y Colegio Civi~
MONTERREY, N. L.

MEXICO

El peligro plantea, pues, un doble problema, social e individnal. Es
un fenómeno que se multiplica en
épocas de desajuste y de crisis, y por
lo ' mismo muy del tiempo presente.
Las dificultades para la vida normal
lanzan a la vida peligrosa; los obstáculos del camino recto, a la vereda;
la injusta distribución económica, al
parasitismo. Los excesos de la riqueza y las privaciones de la miseria, en
-una época de deflación, provocan todas las conductas marginales. El des.ajuste social y moral favorece no sólo

la miseria física, sino también la moral. El desaliento se bifurca en el peligro y el delito.
Hay también un peligro criminal,
especie de adición al tipo del delito,
q~ie. proyectan personalidades psicopallcas, torpes o amorales: el matonismo en, los homicidas; los crueles
atentados a la integridad física o los
ataques sexuales violentos en los embriagados; la omisión de una ciiligencía elemental asociada con la brntalidad en los delincuentes cnlposos; la
profesionalidad y la calidad intelectual elevada en los fraudes. Podría
prolong~rse la lista indefinidamente.
El tipo delictivo asume entonces un
valor sintomático, superado por una
personalidad singularmente peligrosa.
El peligro necesita una clínica no
sólo para precisar su morfología, sino también para establecer su índice
personal. Junto · a las conductas peligrosas, tan conocidas, hay que establecer el diagnóstico y el pronóstico del sujeto peligroso, tan desconocido por Jo (lemás.
El tratamiento del peligro es un tratamiento de fin. Se propone su supresión y la readaptación a la vida social
del peligroso, transformado en un
elemento útil. En el peligro, como en
el deli\o, tienen un valor etiológico
la personijlidad y el ambiente. Hay un
peligro endógeno y otro exógeno. Si
el peligroso es exclusivamente ambiental, el tratamiento es simple : basta
cambiarlo de medio. Pero si las raices del peligro se encuentran en la
personalidad, ]a tarea no es tan sencilla: se convierte en un delicado problema de diagnóstico y de tratamiento. Hay que curar al peligroso. En
otros casos basta con educarlo o con
hacerle trabajar, sin olvidar qtie el
trabajo es también una pedagogía.
Delicado y difícil entre los problemas del peligro es el pronóstico del
peligroso. Comprende la determinación, sobre los datos del diagnóstico,
·unidos a la conducta y a los efectos
comprobados del tratamiento, de cuál
ser:í su futuro. El pronóstico de incorregibilidad del peligroso debe determinar la imposición de medidas
eliminatorias.,, a semejanza de las que
se aplican a los enfermos contagiosos
e incurables. El término eliminación
suscita recelos, lo comprendemos; pero en este caso se trata de su internamiento asilar indefinido, y nadie
piensa en su dfstrucción biológica.
Los medios que han de ponerse en
práctica para el tratamiento del peligro son de los más variados: industriales o trabajo de los peligrosos de
la ciudad; agrícolas con trabajo al aire libre para los obligados por su pe1igrosi~ad a un cambio de medio;
pedagógicos, el tratamiento de los peligrosos puede ser la educación que
nunca luvieron 1 o una segunda educación; terapéuticos, curación fisica o
psíquica del peligroso enfermo físico
o mental o con personalidad psicopática. La rectificación y la enmienda,
logradas· por métodos de pedagogía
correctiva, tienen una especialidad,
cuando se trata del peligro. No es posible pensar, para el tratamiento del
peligro, en una medi&lt;;la que reproduzca para él la prisión que se aplica a
los deJincuentes. Si ésta ha fracasado no sólo como medio de luch~ contra el delito, sino como instrumento
de defensa social, porque de institución de reforma del delincuente se ba
convertido. en factor criminógeno que
asegura la continuación de la carrera criminal, seria absurdo y estéril
emplearla en la lucha contra el" peligro. El internamiento de seguridad,
como medida pedagógico-correctiva,

tiene un ideal que alcanzar: la reforma del peligroso,
un ejemplo que
no seguir: el de la organización penitenciaria de la mayor parte del
mundo.

r

El tratamiento de la peligrosidad
comprende la implantación de múltiples medidas. Del arsenal de las penas se toman algunas de ellas: las de
carácter moral y naturaleza patrimonial. No hemos de abordar ahora el
problema de la identidad o de la diferencia entre las penas y las medidas de seguridad. A nuestro propósito basta consignar que unas y otras
son sanciones; que la sanción es un
concepto genérico que parte del orde~n natural; que se manifiesta unida
a todas las infracciones de la conducta, morales, sociales, jurídicas, penales, y que no es un castigo, sino una
disminución de bienes jurídicos y
una obligación, y finalmente, que se
propone no sólo reaccionar contra el
mal obrar, sino prevenirlo, rectificando o reformando socialmente aquella
actividad o actividades que determinaron la transgresión. Ahora se comprenderá mejor la variedad de estos
medios de lucha contra el peligro.
En primer lugar debemos referirnos, ,de una manera genérica, a los establecimientos que se proponen la lucha· contra el peligro. Han de organizarse a base de un régimen de reforma, con aquella limitación de Jibertad
necesaria para el cumplimiento de
sus funciones. Trabajo y educación
son ideas de esfuerzo, de sacrificio y
de obligación que limitan la libertad.
Se trata, por tanto, de establecimientos con régim en de privación U.e ciertas libertades, cuyo derecho a ejercerlas y practicarlas se ha de ganar con
la conducta. La detención es un me-·
dio de sustraer de su ambiente al peligroso, no para conyertirlo en recluso, sino para imponerle la residencia
en un lugar determina'd o o dentro de
un recinto. Insjstimos en estas ideas
para que no se confundan los peligrosos con los presos y no se olvide que
no son penados, sino internados. Nadie piensa que los internados de los
asilos o de los hospitales sean iguales
a los encarcelados, aunque unos y
otros estén constituidos en huéspedes
_forzosos de una determinada institución. Por estas razones, tales establecimientos no deben, ni por su régimen, ni por la mentalidad que los inspire, parecerse en nada a la prisión.
El régimen de limitación de ciertas Jibertades es común a la prisión y .al
asilo. Un asilo moderno no es nunca
una prisión, y cuando quiere dotarse
a las últimas ele un sentido reformador! educador y humanitario, se les
llama prisiones-asilos, aunque, en honor de la verdad, hemos de reconocer _
que casi. nunca ]o son, pm:que en la
realidad se frustran estos generosos
propósitos. La idea de especialidad
de los establecimientos no se limita a
los de corrección; se hace extensiva
también a los de carácter psiquiátrico.
Hay gran cantidad de peligrosos que
son enfermos mentales. Otros constituyen un grupo creCido de personalidades psicopáticaS para cuyo ttatamiento es cuando menos necesaria
una sección especial dentro de un
hospital de enfermos de la mente.
Otra forma del tratamiento de los
pe1igrosos consiste en la privación de
ciertos derechos: el de ejercer una
determinada profesión o un oficio
concreto, el de residir en un lugar determinado, el ele libertad de residencia mediante la asignación de un domíci1io obligatorio. También constituyen una medida eficaz las restricciones del derecho de propiedad o las
disminuciones del patrimonio, mediante confiscaciones parciales o
multas. La asociación del peligro con

la pobreza constituye un prejuicio inmoral. También hay ricos peligrosos,
en cuyas manos el dinero es un instrumento de corrupción o 11na manera de asegurar una existencia parasitaria. Si el vago, por ejemplo, es el
que no trabaja porque no quiere, infligiendo así a la economía colectiva
la agresión de su ociosidad estéril, o
si el dinero sirve para promover empresas de lenocinio, explotación de
juegos prohibidos o propaganda de tóxicos, los empresarios de estas actividades inmorales y antisociales son
t3.mbién sujetos peligrosos. Entre estas medidas pecuniarias figura asimismo la prestación obligatoria de
jornadas de trabajo con retención de
una parte del salario justo. Igualmente es una medida patrimonial la caución de conducta, garantía que puede
transformarse en una obligación económica.
Dos medidas de carácter moral:
son la reprensión, cuya encacia va lógicamente ligada a la sensibilidad moral del reprendido por la autoridad
pública, y la vigilancia 'tutelar. El adjetivo marca aquí la nota predominante de esta protección. Quiere decir
que la pueden prestar oficiales de
prueba o trabajadores sociales, pero
en ningún caso los agentes de la poli~
cía represiva o de. investigación criminal, cuya preparación y orientación profesionales alterarían el sentido tutelar de la medida 1 la harían estéril o la convertirian en una actividad persecutoria, contraria a su naturaleza y fines, volviéndola no sólo
inútil, sino contraproducente.
Hemos de referirnos obligadamente
a los problemas del trabajo, como el
mas eficaz de los medios de lucha
contra la peligrosidad. Tres formas
reviste: trabajo obligatorio sin reclusión en un establecimiento correccional, cpn el nombre, la orientación y el
régimen de una verdadera casa de trabajo; trabajo sin retención, y trabajo
en colonia agrícola, La claridad de
estas medidas es manifiesta. Que trabaje coactivamente el que no quiere
trabajar, tal es su inspiración y su fin.
La colonia agrícola tiene extraordinarias ventajas con respecto al tratamiento adecuado y fructífero de la peligrosidad. No es sólo la tarea, sino
el cambio del ambiente, lo que esta
medida se propone. El peligro se produce y fructifica en los medios miserables o viciosos de la gran ciudad.
El medio de la colonia agrícola, sano
moralmente e higiénico físicamente
es el mejor de los· tratamientos. No ·S~
nos oculta el valor de un argumento:
la dificultad para el vago habitual o
acostumbrado a transitorias tareas
que no requieren esfuerzo físico algu~
no, de adaptarse a las de carácter
agrícola, que exigen a la fuerza física
un alto rendimiento. Todo ello se obviaría estableciendo en las colonias
fáciles labores industriales, derivadas
de la agricultura, que se rindieran con
menor esfuerzo, pero que conservarían todo el valor pedagógico del trabajo.
Las medidas físicas o eliminatorias
como la esterilización y la castración:
Y la relegación colonial, están afectadas, en la lucha contra el peligro, de
la misma cruel inutilidad que ha podido comprobarse al aplicarlas en la
lucha contra el delito. Producto de la
barbarie más elemental, seria pedir
demasiado a la inteligencia que se esforzara en combatirlas.
La regulación jurídica del diagnóstico y tratamiento de la peligrosidad,
para la defensa social contra la mis~
ma, comprende varios principios, que
vamos a resumir. Los estados y los inPasa a la página 8

�Ni menos resplandece aquí la omnipotencia del Criador no conservar
unas isletas pequeñas en medio de tan
grandes golfos y abismos de aguas y
de las grandes ondas usurpar un pequeño pedazo de ellas, que es aquella maravilla que el mismo Señor encarece cuando, hablando con el santo Job (38, 8), dice: ¿Quién cerró y
Viene de la página 7
puso puertas a la mar, cuando corría
con gran ímpetu como si saliera del
dices de peligrosidad deben de ser esvientre? Yo soy el que la cerqué con
tablecidos por uua ley ante facto, que
mis términos, y le puse puertas y ceexcluya la analogia y que los ennumerraduras, y le dije: Hasta aquí llegare c o n c r e ta m e n te, aun cuando
rás y no pasarás adelante, y aquí se
no sea necesaria la definición de
quebrantará el furqr de tus olas hinm u ch o s de ellos, sino simplemente
chadas.
.
su designación. Las medidas de traY, cierto, es cosa de admiración que
tamiento deben asimismo ser estacorriendo todos los elementos con tan
-blecidas, con igual exclusión de la
gran ímpetu a sus lugares naturales,
analogia. El juez debe gozar de un
como ya dijimos, y siendo natural luamplio arbitrio para su aplicación. La
gar del agua estar sobre todo el cuerpeligrosidad debe tener una jurisdicpo de la tierra y tenerla cubierta, hación especial y someterse a las garanberla
Dios con sola su palabra sacado
tías de un procedimiento, también lede este lugar, y conservándola tantos
galmente preestablecido, con una acmil años fuera de él, sin usurpar ella
ción ex officio a cargo de la primera.
un paso del espacio que le señaló. Lo
La resolución del juez ha de ser funcual trae él por argumento para condada. Debe auxiliarlo un personal esfundir la desobediencia y desacato de
pecializado de oficiales de prueba. El
los hombres, vista la obediencia de
diagnóstico de peligro ha de establelas criaturas insensibles. Y así dice
cerse mediante un peritaje técnico y
por Jeremías (5, 22) :¿A mí no temeobligatorio. Al peligroso ha de recoréis, y no temblaréis de mi presencia,
nocérsele la ilimitada iniciativa de
que fui poderoso para hacer que la
aportar cuantas prfl.ebas crea convearena fuese término de la mar, y ponientes y del ejercicio de su derecho
nerle precepto y mandamiento, el
de defensa. Las medidas establecidas
cual
nunca quebrantará. Y moverse
por la ley pueden ser impuestas para
han las ondas, . y no prevalecerán, e
su cumplimiento simultáneo o sucesihincharse han, y no lo traspasarán.
vo, de acuerdo con lo que su índole
En la navegación que hay de Portupermita con carácter indeterminado y
gal
a la India Oriental, que son cinco
con revisión periódica. Su ejecución
mil leguas de agua, está en medio del
ha de ser vigilada por el juez, al que
gran mar Océano, donde no se ·halla
se concederá un amplio arbitrio pasuelo, una isleta despoblada que se
ra sustituirlas, suspenderlas o hacerllama
Santa Elena, abastada de dulces
las cesar absolutamente. CompletanViene de la 2a. página
aguas, de pescados, de caza y de frudo la jurisdicción de la peligrosidad
y sus auxiliares, los oficiales de prue- mo él, esclareciendo con su luz el cie- tas que la misma tierra sin labor alba, deben funcionar instituciones de lo, es causa del dia, y, llegada la no- guna produce: donde los navegantes
patronato para ocuparse de la situa- che, viesen todo el cielo adornado y descansan: y pescan, y cazan, y se
ción ulterior del peligroso corregido. pintado con tantas y tan hermosas· proveen de agua.
De suerte que ella es como una venPara la cesación de una medida se lumbreras, y .notasen la variedad de la
ta
que la divina Providencia diputó
instituirá con carácter obligatorio el luna, con sus crecientes y menguanpara
sólo este efecto, porque para
pronóstico del peligroso a cargo de tes, y considerasen la variedad de los
peritos. Al cesar el peligro, el sujeto nacimientos y puestos de las estrellas, ninguno otro sirve. Y el que allí la
será liberado y rehabilitado. Si fun- · tan ordenados y tan constantes en sus puso no la babia de criar en balde.
ciona un registro de peligrosos, ten- movimientos en toda la eternidad; sin Y lo que más nos maravilla es cómo
drá derecho a ser eliminado del mis- duda, cuando los tales hombres, sali- se levanta aquel pezón de tierra sobre
mo. También se le concederá la facul- dos de la oscuridad de sus cuevas, sú- que está fundada la isla, desde el abistad de cambiar de nombre, con los bitamente viesen todo esto, luego co- mo profundo del agua hasta la cmnefectos civiles correspondientes, para nocerían haber sido verdadera la fa- bre de ella, sin que tantos mares lo
que no soporte los inconvenientes del ma de lo que les fué dicho, que era hayan consumido y gastado. Y adeque desacreditó con su conducta an- haber en este mundo una soberana di- más de esto, ¿ cómo no siendo esta isterior. A nueva vida, nuevo nombre. vinidad, de que todo pendía. Esto di- leta para con la mar más que una cáscara de nuez, persevere entre tantas
Nadie podría negar la justicia de este jo Aristóteles.
ondas y tormentas entera, sin consuprincipio.
Mas nosotros, dice el mismo Tulio, mirse ni gastarse nada de ella?
No es posible defender la supervi- imaginemos unas tan espesas tiniePues ¿quién no adorará aquí la omvencia, en la lucha contra la peligro- blas cuantas se dice haber salido en nipotencia y providencia del Criador,
sidad, de ninguno de los principios el tiempo pasado de los fuegos del que así puede fundar y asegurar lo
monte Etna, las cuales oscurecieron que quiere? Este es, pues, el freno
del derecho represivo.
Se discute si la peligrosidad debe todas las regiones comarcanas, e ima- que El puso a este gran cuerpo de la
ser regulada en el código penal, en un ginemos que por espacio de dos días mar para que no cubra la tierra ; y
cuerpo especial de leyes, como el có- ningún hombre pudiese ver a otro. cuando corre impetuosamente contra
digo de prevención criminal de que Pues si al tercero día el sol esclare- la arena, teme llegar a los términos sehabló Longhi, en una ley de seguri- ciese al mundo, parecería a estos ñalados, y viendo allí escrita la ley
dad pública o en una ley específica hombres que de nuevo habían resu- que le fué puesta, da la vuelta a masobre el peligro y su tratamiento. Co- citado. Y si esto mismo acaeciese a nera de caballo furioso y rebelde, que
mo el peligro no coincide con el de- algunos que hubiesen vivido siempre con la fuerza del freno para y vuelve
lito y existen criminales peligrosos y en eternas tinieblas, los cuales súbita- hacia atrás, aunque no quiera.
criminales sin peligro, junto a peli- mente viesen la luz, ¡ cuán hermosa les
. grosos sin delito, el código penal sólo parecería la figura del cielo 1
* * *
debe ocuparse del peligro criminal.
El código de prevención criminal só- LAS ISLAS, JOYELES DEL .MAR
"Tarde os temí, majestad infinita;
lo comprendería a los peligrosos sin
tarde
os conocí, hermosura antigua;
Ni
menos
resplandece
la
omnipotendelito, pero que han de delinquir; no
a los que no ofrecen esta probabili- cia y providencia del Criador en tan- tarde os amé, bondad sempiterna.
dad, a pesar de ser sujetos activos de ta muchedumbre de islas como están Buscábaos yo, descanso mío, y no os
constantes conductas peligrosas. El repartidas por la mar, las cuales dice hallaba, porque no os sabía buscar.
peligro es función social y jurídica, San Ambrosio que son unos joyeles de Buscábaos en estas cosas exteriores, y
no de policía. Su concepto no es ex- este tan grande y tan hermoso cuer- vos morábades en las interiores. Ro- ·
traño a la seguridad pública, ni a la po que lo adornan y declaran la om- deaba todos los barrios y plazas del
defensa social, ni a la economía, ni nipotencia y providencia del Cria- mundo, y en ninguna cosa hallaba el
a la moralidad. Excede, por lo tan- dor: la providencia, en proveer estas descanso que buscaba, porque buscato, de los límites de una ley policíaca. como ventas y estancias para los na- ba fuera de mí lo que estaba dentro
Su tratamiento es reforma y protec- vegantes, donde tomen refresco, don- de mí. Pregunté a la tierra si por vención. Asimismo es ajeno a la ley es- de se rehagan, donde descansen, don- tura era ella mi Dios, y respondióme:
pecial, que regula las funciones de au- de se acojan, o en tiempo de tormen- Búscale sobre mí, porque no soy tu
xilio a la justicia penal, que, con ca- tas, o cuando quieren escapar de los Dios ... Pregunté a todas las criaturas
y respondiéronme a grandes voces: El
rácter complementario y bajo la es- ladrones de la mar.

La Defensa Social
Contra el Delito
y el Peligro

tricta iniciativa de esa justicia, deben
cumplir los cuerpos policíacos. No es
tampoco tarea de las policías administrativas de las diversas clases. Por lo
demás, el orden público es un complejo de actividades que necesita la
aplicación de distintas jurisdicciones.
La de la peligrosidad se limita a la
justicia penal especializada, a los oficiales de prueba y a los trabajadores
sociales. Sustraerla de estas actividades envuelve el mayor de entre los
que ingeniosamente se han llamado
los peligros de la peligrosidad.
Para la lucha contra la peligrosidad es necesario tener en cuenta los
conceptos de Prins. Debe emprenderse cuando comienza a germinar la corrupción, no cuando se haya convertido en una corrupción sin esperanza. Implica, como hemos dicho, una
protección, porque no puede desconocerse esta verdad admirable: "Somos dueños de nuestro primer acto;
somos los esclavos del segundo".
No se nos ocultan las enormes dificultades de la obra ni la ímproba tarea que significa la lucha contra el
mal. El triunfo o los triunfos que se
han logrado en ella y los peligrosos
que se han salvado constituyen el mejor premio de una empresa de tan alta calidad social y moral. Lo importante es adiestrarse en esta complicada y difícil tarea de generosidad humana. Ya dijo Epícteto que "la naturaleza del mal está ·en el mundo como un blanco puesto para adiestrarse, no para hacernos errar".

Fray Luis de Granada

que a todos nos hizo, ése es tu verdadero Dios y Señor. ¿Dónde está mi

Dios? Respondedme, ¿dónde lo buscaré?, mostrádmele. En todo lugar es-·
tá tu Dios, búscalo dentro de tí: el
cielo hinche, y la tierra, y también tu
corazón. Volviéndome pues a mi corazón, comencé a decir a mi Dios:
¿ Cómo pudistes entrar aquí Señor
Dios mío? ¿Porqué puerta entrastes,
dulce amor mío? ... ¿A dónde estábades, esperanza mía?, pregutéle y
respondióme: Sube a 10 más alto de
tu corazón, y ahí hallarás a Dios.

Pintura Moderna
en México
Viene de la página 5

popular, poniendo siempre de manifiesto el ingenio de los mexicanos y
las chispeantes notas de su graciosa
picardía.
Más tarde, Orozco se identificó plenamente con el movimiento pictórico
que dió origen a la pintura mural de
México, creando las más intensas producciones que relatan los episodios
salientes de la Revolución mexicana.
Toda su obra realizada en el pais y en
el extranjero, es la síntesis de u,n verdadero gran artista.
Diego Rivera es, sin duda alguna,
el pintor más discutido de su época.
Amigo de los más grandes pintores europeos contemporáneos, pasó por todas las corrientes artisticas modernas
que surgieron en la vieja Europa, en
donde residió largo tiempo. Pertenece también a los iniciadores de la
gran pintura mural mexicana, a la
que ha dado un inusitado esplendor,
por la fuerza y la calidad extraordinarias de sus producciones. Su obra
tiene un profundo sentido social y
contiene los aspectos más salientes de
la historia de México, pintados con
una gran habilidad de ejecución, una
admirable percepción de las formas
y el color y una monumentalidad majestuosa en la composición de los
grandes espacios.
David Alfaro Siqueiros es el pintor
más apasionado y vehemente de México. Su obra se distingue por su vigor poético y su fuerza creadora. Sus
figuras parecen gritar con estentórea
voz, sus volúmenes quisieran salir de.
su pesado cautiverio y sus ideas brotan como destellos trágicos. Su arte
es una nota de dinamismo y una expresión conmovedora.
La nueva escuela pictórica mexicana ha trascendido, desde hace ya
tiempo, los limites de la patria; ha dado prestigio al país en el extranjero
y se ha colocado ya en un lugar de honor en el concierto universal de las
artes plásticas.
La obra colectiva de los pintores
mexicanos es como un árbol gigantesco, plantado en el centro de México,
hundidas sus profµndas raíces hasta
los orígenes de su historia y extendidas hacia el infinito las múltiples ramazones de su fecunda vida. Quienes tengan aún en el espíritu los residuos de antiguas corrientes estéticas,
extrañas a nuestra idiosincracia y a .
nuestro temperamento; quienes piensen aún en la pintura que produce el
solo deleite de los sentidos y halaga
las fibras de la vanidad, no busquen
en este heroico esfuerzo la "belleza''
ornamental que es un vano espejismo,
de las sensibilidades, que se acogen
tradicionalmente a un pasado "siempre mejor".
Quienes tengan sus ojos puestos en
el porvenir, recogerán de estas pinturas lecciones permanentes de vida y
eficacia humana para estructurar, con
fe y esperanza, la patria equilibrada ·
del futuro.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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