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                  <text>DRGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEDN
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Cor.reos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

NUM. 7

JULIO DE 1950

marlínez

Tributo
al Maestro
La Universidad de Nuevo León dedica este número ex•

traordinario de Armas y Letras, a rememorar el primer cen•
tenario del natalicio del egregio Maestro, Ingeniero Miguel F.
'-"\
Martínez.
Desde hace tiempo nuestro Instituto de Cultura se ha
trazado el propósito de actualizar la vida y la obra de nues•
tros valores regionales, porque ellos, querámoslo o nó, son
parte de nuestro bagaje cultural.
Estimamos que pocas vidas en nuestro ambiente, han te•
nido la recia ejemplaridad del Maest.ro Martínez. Hombre
que tuvo la visión luminosa de su intransferible vocación; jamás abandonó su profesión de Maestro; porque ella significó
siempre para él, la realización cabal de su vida, su quehacer
esencial.
Su obra pedagógica, alcanza---proyecciones nacionales;
habiendo tenido el significativo privilegio de que el Maestro
Justo Sierra, lo llamara a colaborar a la Secretaría de Educa•
ción Pública; aprovechando esta eficiente tribuna para derra•
mar sobre la superficie de la Patria, el caudal valioso de las
nuevas ideas pedagógicas; que crearon lo que después se denominó nEscuela Nuevoleonesa".
Fundó en Monterrey la Escuela Normal para Maestros;
siendo además Director del glorioso Colegio Civil; pero su
obra capital estriba en haber sido capaz de formar una fa•
lange de maestros, con acendrada responsabilidad histórica
de su misión, y a los cuales, las generaciones de 1900 a la fe•
cha, deben indiscutiblemente, su reconocimiento jer~oroso. ,_

lng. Miguel F. Martíne::

Ideas Pedagógicas del
Ing. Miguel F. Martínez
Plinio D. ORDO~EZ.

Basta un ligero análisis de los Programas y materias de
estudio correspondientes, con que se fueron autorizando los
títulos de Preceptores, desde 1870, que se estableció la Escue•
la Normal del Estado, para apreciar la diferencia progresiva y
la importancia y valor docente de las generaciones de Profesores de Instrucción Primaria, que salían de ella, cada vez mejor preparados y con mayor y más segura conciencia profe.
sional.
La Ley de 1870, no prescribió en su
Plan de estudios, ninguna Asignatura
de índole pedagógica propiamente dicha; fué un ptograma de materias de
·instrucción general, que pretendía dar

al ;\Iaestro conocimientos qué enseñar,
considerando que éstos representaban
lo fundamental en la preparación del
(Pasa a la Pág. 12)

�Síntesis Biográ/ica del
Maestro
•

Plinio D. ORDOÑEZ.

La personalidad cultural de este sobresaliente maestro
regiomontano es múltiple y consistente, porque se plasmó con
la espontaneidad caracteristica de influencias vocacionales
bien dirigidas, en diferentes campos de las letras y de las artes
de su tiempo.
Se formó y se afinó en el seno familiar y en el medio in•
telectual creado en Monterrey en los inicios del Colegio Civil
del Estado; y aún cuando tuvo por aspiración profesional la
austera carrera de Ingeniero Topógrafo e Hidromensor, cuyo
título obtuvo en este plantel por el año de 1871, los difíciles
obstáculos económicos y domésticos que hubo de vencer para
ello, con inteligente terquedad, fueron motivo ocasional para
dedicarse a la enseñanza de niños y para encontrar, desde
luego, su verdadera vocación y su ocupación definitiva pos•
terior.
La competencia académica y docen- Nuevoleonesa; y que representa el sóte de este notable educador nuevoleo- lido basafnento técnico didáctico, sonés, único en el Estado, con positivos bre el que descansa, desde 1886, la
méritos de Maestro Nacional, puede educación popular oficial de la juvenconsiderarse desarrollada con eficien- tud nuevoleonesa; cimiento edificado
te amplitud, principalmente en: Len- con laudable acierto por este original
guaie.. Música, Pintura, Matemáticas y mentor coterráneo y que él mismo loEducación, en las que sobresalió y se gró consolidar, tras de una inteligentidestacó entre sus contemporáneos, fi- sima elaboración de más de 20 años
gurando como un hábil experto, con consecutivos, constituyendo, el hasta
grandes . dotes de organizador que le ahora insustituible Sistema Técnico
permitieron colocarse, desde luego a Pedagógico y Administrativo de las Esla cabeza del magisterio local de su cuelas Públicas de Nuevo León, inspiépoca, y en la envidiable posesión de rado en el concepto de una sencilla y
creador y director de una nueva orga- enérgica educación democrática, intenización escolar y de una nueva pe- gral, intuitiva, objeti,,a, psicológica,
dagogía personal, que adoptó el Esta- derivada de los principios expuestos
do, bajo el título de Escuela Moderna por los conspicuos pedagogos contem-

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poráneos: Mann, Sarmiento, Pestalo- de hicieron época ante la autorizada
zzi, Spencer y Herbert, para sus res- presencia del General Don Porfirio
1iectivos países de origen (Estados Díaz, de su escogido Gabinete ~linisUnidos, Argentina, Suiza, Inglaterra y terial, del Cuerpo Diplomático extranjero acreditado y de los más altos exAlemania).
Como experto en lenguas y docto li- ponentes artísticos y culturales de la
terato, el Maestro Martinez se consa- Sociedad metropolitana "1903-1905".
Su profesión de Ingeniero Topógragró y dtstinguió, calificado de ser un
ameno y correcto prosista que escri- fo e Hidromensor, la ejerció principalbió: jugosas crónicas sobre sucesos de mente, por los años de 1874 a 1886;
sociedad y de arte; conceptuosas di- pero siempre alternándola con las lasertaciones científicas y didácticas; bores docentes, que nunca descuidó.
expresivos discursos patrióticos y de La trayectoria profesional de esta acíndole doctrinal, que lo acreditan en- tividad del ~faestro Martínez, no fué
tre los representativos de las letras y muy nutrida, ni productiva, abandola cultura vernácula, en el periodo lai- nándola por completo desde 1892; pero r epresentó una de las actividades
co liberal de 1854 a 1901.
Buena parte de sus composiciones se que ,,ivió y que le proporcionaron alencuentran di spersas y publicadas en gun a1ivio económico y consideración
las diversas hojas periodísticas locales, social bastante, para ser reputado un
de este mismo período, y algunas de hombre de sólidos conocimientos acaellas, en folletos especiales de factura démicos, en las Ciencias Matemáticas,
e intención docente, pero la mayoría que informan esta carrera liberal ; por
aparecieron en ]os Semanarios "El Jaz- lo que entre sus servicios cuenta la
mín" (1874), "El Horario" (1878), ejecución de importantes mediciones
"Flores y Frutos" (1879-1881), "La rurales y urbanas, y el desempeño de
Violeta" (1890-1895) , y en el diario varias comisiones oficiales, relaciona"La Revista" (1880-1886) calzadas mu- das con el levantamiento del Plano
Topográfico de Monterrey, en su calichas con el pseudónimo "Lino".
Puede citarse también al Maestro dad de Ingeniero de la Ciudad, y con
~fartinez, en el campo literario, como el geográfico y la fijación de límites
autor de muy apreciables obras del fronterizos del Estado.
El propio Maestro Martínez decía,
género dramático: Monólogos, diálogos, juguetes cómicos, alegorías y dra- que vivió su vida social de cinco comatizaciones científicas e históricas, sas: La Pintura, la Música, la Ingeniedestinadas a ser representadas en fes- ría, el ~lagisterio y los empleos admitivales domésticos y escenificados con nistrativos; pero aún cuando en todas
niños, en las llamas Fiestas Escolares, ellas alcanzó meritoria reputación, es
de las cuales fué su introductor y crea- incuestionable, que su personalidad
dor, en Nuevo León, para substituir las resalta con mejores y más precisos
ostentosas y hueras distribuciones de perfiles, como educador, en cuya acpremios del Sistema Escolástico Lan- tividad se produjo con tan admirable
casteriano, imprescindibles para dar Yisión y acierto, que es ella, la que cafin . al año escolar; fiestas que intro- racteriza su verdadera misión social,
dujo para favorecer, por este medio, con la particularidad de no tener sela educación estética de la niñez, en gundo, hasta ahora, en el Estado; acJo que se refiere a Canto, Danza, l\Iú- tividad a que dedicó todas sus energías fisicas y posibilidades mentales,
sica, Declamación y Comedia.
También se destacó entre sus com- con decisión tan absoluta, y con un
paiieros de letras como orador y con- sentido tan exacto de su función, que
ferencista de fácil y correcta alocu- en realidad, vivió para ser el :\Iaestro
ción, figurando en lugar preferente en regiomontano predestinado para crear,
las conmemoraciones patrióticas pú- en Nuevo León, un Magisterio consblicas y en ]os frecuentes festivales ciente de su responsabilidad educaticulturales y escolares del ambiente in- va, mediante el establecimiento de la
actual Enseñanza Normal, más aprotelectual de la ciudad.
En relación con la abundante pro~ piada al medio y condiciones circunducción literaria publicada por el lng. dantes; para organizar un Sistema
Martinez, hacemos constar que cono- Educativo Original y perfecto, que aún
cemos más de cincuenta composicio- perdura entre nosotros, con la fuerza
nes diversas, todas de positivo valor indestructible de principios básicos y
pedagógico, de perfecta y castiza cons- sólidos, forjadores de una Escuela Retrucción y de superior mérito estético. gional Propia y con todos los lineaComo músico y ejecutante el lng. mientos de nacional; principios de tal
Martinei pudo haber sido un virtuo- manera arraigados, en el concepto diso, porque poseía grandes facultades dáctico fundamental de nuestra ensecomo flautista-concertista, que ejerció llanza popular, que niÍiguna de las dos
muchas veces, en calidad de profesio- poderosas corrientes escolares innovanal, formando parte de los mejores doras posteriores, denominadas Escueconjuntos orquestales, organizados en la Activa y Escuela Socialista, han
el medio musical de Monterrey, con- podido suplantarle, porque ambas se·
quist:indose nutridos aplausos con su sustentan sobre las mismas bases pemágica flauta en conciertos y audicio- dagógicas de aquella.
La personalidad del Ingeniero Marnes públicas y en los "s olos" con que
acompañó a las Divas y cantantes de tinez como educador, con la del Prof.
Opera y Zarzuela de fama, que visita- D. Serafín Pe1la, su colaborador y ami-•
ron a Monterrey hasta 1895, y ello des- go inseparable, en Monterrey, ocupan
de cuando aún era un imberbe adoles- más de medio siglo en NueYO León
cente . En no pocas ocasiones, más (1868-1919) y su obra comprende tantarde, y en momentos aciagos, el i\Iaes- to el fondo filosófico doctrinal , como
tro Marlinez recurrió a su prodigiosa la organización oficial educativa escoflauta corno medio salvador de preca- lar del Estado, principalmente desde
rias situaciones económicas accidenta- 1886, que el General Bernardo Reyes,.
como Gobernador de Nuevo León, se
les.
En Pintura y Dibujo, artes para las propuso establecerla, confiando su ejeque también tenia especiales aptitu- cución a estos dos campeones pedagó-·
des heredUarias, y que igualmente gicos locales, quienes la crearon, sin
ejerció con carácter profesional, por más elementos que su entusiasmo y dealgunos años, primero bajo la direc- cidido empeño personal.
Y no que neguemos o que tratemos.
ción y consejo de su padre y después
solo y en compafiia de sus hermanos de amenguar las personalidades de los.
don Juan y don Agustín, sobre todo &lt;lemas maestros contempor:ineos y de
en el decorado mural y en el escénico los que les precedieron, cuya obra inteatral; aptitudes que ]e fueron de mu- dividual es muy meritoria, y la de al-cha utilidad en la decoración de sus gunos prestó valiosa aportación al demuy rumbosas y muy elogiadas fiestas seado establecimiento del Sistema Es•infantiles; lo mismo en Monterrey, que
(Pasa a la Pág. 9)
en la capital de la República, en don-

dar ]a religión se cuenta con el após- mal de Santiago en 1842, dirigida por
tol; como para hacer la propaganda es el inmortal Sarmiento, porta-estandarindispensable el misionero; asi, para te de la educación popular en la Amélevantar los institutos de instrucción rica Latina; y en nuest,ro pais, con las
primaria á la altura de su objeto tras- ten ta ti vas hechas por la Compañia
cendental, ha sido necesario pensar en Lancasteriana, y apoyadas por el Goel maestro de escuela, que es el sacer- bierno Nacional: que consistieron en
dote, el apóstol de la religión del sa- destinar la numerosa escuela primaEn ocasión del XXV aniversario de la
ber, el misionero que derrama en te- ria de Betlemitas el año de 1823, á la
Escuela Normal del D. F., el Maestro,
rreno fértil y virgen las semillas del preparación pr:ictica de profesores, y
árbol de la ciencia, á cuya única som- en el establecimiento de la Escuela
en su calidad de Director, pronunció
Sr. Vicepresidente,
bra pueden llegar ]as naciones á ser Normal Lancasteriana, abierto en 1839,
estas palabras.
verdaderamente grandes, libres y feliM cuya organización fué por desgracia
Señoras, señores:
ces." Y de esta intima relación entre muy deficiente y su vida muy precael maestro y la escuela, donde se han ria. Mas si bien el carácter técnico del
Muy grato es, para quien tiene el honor de dirigiros la . reflejado siempre las ideas filosóficas normalismo, tardó algunos años más
dominantes de cada época, ha prove- en definirse entre nosotros, pasando
palabra, llevar por primera vez la voz de esta Escuela en mo•
nido la lenta evolución que con aque- progresivamente (de 1849 ; 1886) desmento tan solemne como el presente. Momento en que hace• lla
han sufrido en el orden técnico las de San Luis Potosí á Nuevo León, Puemos alto en el camino que llevamos, y en el que volviendo la escuelas normales. Por lo tanto, muy bla y Veracruz, para llegar al Distrito
vista hacia atrás, dirigimos atenta y cariñosa mirada al punto lejos estamos ya de las "Academias pa- en 1887 con la fundación de esta Esde donde partieran, llenos de esperanza y de fe, los primeros ra la especial preparación de los Maes- cuela; en cambio, como ya lo asentacre?,das por la orden de los Je- mos, el levantado espíritu político que
en nuestra honrosa jornada. Esta ojeada retrospectiva, que tros"
suitas en 1540, cuya organización, res- imprimiera á esta institución la Connos permite contemplar el tramo recorrido en cinco lustros, tringida y severa, según su Ratio Stu- vención Francesa, quedó perfectamenpuede además servimos para rectificar nuestra orientación, en diorum, se fundaba sin duda en el ca- te establecido aquí, desde que la excaso de encontramos desviados de la senda; ó para continuar rácter limitado, dogmático y tiránico presada benemérita Compañia acogió
confiadamente nuestra marcha, si estamos seguros de no ha- de la escuela antigua. Lejos también con entusiasmo el pensamiento, espequedan los programas y métodos de la ciahnente por lo que traia de imporber perdido el rumbo que nos fuera señalado.
Escuela para Maestros católicos, fun- tante para el vigoroso desarrollo de la
dada por La Salle en 1681 destinada á libertad y de la democracia, cuya só•
El punto de mira, que como polar ticular y pequeño, y convertida en po- los mentores de 1os Hermanos Cristia- !ida base es la educación de las masas
estrella encamina rectamente nuestros derosa fu erza al servicio de la liber- nos : los de la escuela de Krenisberg y por ende la formación de buenos
pasos, es la idea salvadora y progre- tad y de la den10cracia. Y este carác- fundada en 1701, y los de la de Her- maestros. Esta idea entró de un mosista á que obedeció la creación de ter de eficaz propaganda primero, y man Francke, fundador de las escue- do predóminante en los levantados
esta Escuela: la buena formación de de fu erza políti~a después, que se ha las para maestros protestantes, que propósitos de los fundadores de este
plantel.
los educadores de la nillez ; idea que encontrado en Ja institución de las es- abrió sus cursos en 1704.
Quizás encontraríamos, y sólo en el
He aquí lo que sobre el particular
surgió humildemente en el mundo ha- cuelas para maestros, se deriva necece más de tres siglos, en el seno de la sariamente de la íntima relación que orden metodológico, algunos gérmenes asienta el Sr. Baranda en el magistral
lglesia, que fué por muchos años la tiene con la enseñanza primaria; pues para la actual manera de ser de las discurso á que nos hem,os referido, y
única dispensadora de las luces del sa- como decía, en galana frase, el escla- normales, en el primer seminario de que volveremos á citar en otras partes
ber. La evolución histórica de tal idea, recido fundador de esta Escuela, Sr. maestros alemanes, fundado en Pome- de este trabajo, tanto por ser el docuen la que ésta pasó de elemento de Lic. D. Joaquín Baranda, en su discur- rania el afio de 1735 por un discípulo mento más valioso y apropiado en que
podemos inspirarnos, como porque
propaganda religiosa á firme sostén de so inaugural, de hace veinticinco años, de Francke.
Hasta de los avanzados principios con ello significamos el cariñoso relos intereses públicos, trájola hasta "Al tratar de crear la escuela, surge en
nosotros, después del soplo de vida el acto la necesidad de formar al maes- en que la Convención Francesa fundó cuerdo que en este día consagra el
que le infundiera la Revolución Fran- tro. Como al establecer el templo se su Escuela Normal Superior, el 20 de profesorado mexicano a la memoria
cesa, ya depurada de todo móvil par- piensa en el sacerdote; como al fun- enero de 1795, estamos bien distantes; de aquel egregio ciudadano. "No olviporque los propósitos de la progresis- demos, decía, que si en todas las épota ' Asamblea f u e r o n solamente, que cas, la difusión del saber ha sido una
"los ciudadanos ya instruidos en las necesidad, hoy es una exigencia impeciencias útiles, fueran á aprender eIÍ riosa que nos debemos apresurar a saaquella escuela el arte de enseñar, ba- tisfacer, para ser consecuentes con las
jo la dirección de los profesores más ideas de progreso, y no traicionar
hábiles en todos los géneros." Y con nuestras convicciones, nuestros prinmayor razón discrepamos del carác- cipios políticos y nuestros deberes pater de aquel centro normalista, recor- trióticos." Y en otra parte, al referirdando que las eminencias científicas se, (son sus propias palabras) "á la
que formaron su profesorado, se ocu- necesidad de fomentar y de perfeccioparon muy poco de mostrar á sus nar Ja instrucción primaria, como baalumnos el arte de enseñar, cediendo se de la democracia, y á la intima reá la tentación muy natural en ellos, de lación que hay entre la educación po9
comunicar á su auditorio, ya fueran pular y la enseñanza normal" cita este
sus propios descubrimientos en la hermoso pensamiento de Prohudón,
ciencia que cultivaban, ya los resulta- "Democracia es demopedia, es decir
DE LA FUNDACION
dos más altos á que la misma ciencia instrucción y enseñanza de todos ]os
días y de todos los grados", y agreg¡i,
estuviera destinada.
Los cánones pedagógicos que pro- "este es el credo de nuestro sistema
piamente han dado base sólida á la or- de Gobierno. No hay que olvidarlo:
ganización de las Escuelas Normales, la democracia tiene que levantarse sono se presentaron sino hasta princi- bre la Escuela Primaria, y la escuela
pios del siglo XIX, en los Seminario&amp; primaria tiene que ser bija 'de la EsAlemanes Oficales, establecidos en cuela Normal."
Veamos, ahora, señores, cual fué el
1810: en la Escuela Normal Superior
de París, fundada por decreto impe- concepto que en el orden técnico, se
rial en 1808, y en la Normal Primaria, tuvo de la enseñanza normal al crearSOSTENIDA POR LA FEOERACION
organizada según el plan de los semi- se este plantel; y para ésto, recurranarios alemanes, en Strasburgo, por el mos de nuevo al repetido discurso del
Prefecto Conde de Lezay de Marneira, Sr. Baranda.
"El nombre de Escuela Normal exel año de 1810, la primera escuela de
1
su género que por muchos años pres- plica bien el objeto de tal institución:
sirve de norma y da la regla á que detó importantísimos servicios.
De esa época, puede decirse que da- be ajustarse la enseñanza, es la escueta el claro y preciso concepto del nor- la matriz ó central de la que se derimalismo, y el movimiento que en su van las demás escuelas. En la Normal
favor se realizó, no sólo en Europa si- se forma y educa al maestro, perfecno en América, inici:indose casi al cionando sus Conocimientos y aprenmismo tiem po, en diversas partes de diendo prácticamente á transmitirlos:
~EXl":::O.
este continente : al norte, en Massachu- haciendo en las escuelas anexas la clíl MP RF.tHA OE. Sl'Ef'HMl 'i TORffES
sets, por James Car ter, llamado el pa- nica del Profesorado. Enseñar a ensedre de las Escuelas Normales America- 1íar. Esto es el programa de las EscueHH :.!
\' nas, que abrió su instituto particular las Normales." Y, antes, ya había diel año de 1827, y que fué secundado cho: "Aqui se formará al maestro: aquí
oficialmente por su Estado, con ]a adquirir:i los conocimientos y el caapertura de la Normal de Lexington rácter respetable y bondadoso que exien 1839, cuya dirección se confió á ge el ejercicio de sus augustas funcioI Cyrus Pi erce; al sur, en la República
(Pasa a la Pág. 10)
de Chile, con la fundaci ón de la Nor-

DISCURSO

XXV ANIVERSARIO

•

'

�El Ing. Miguel F. Martínez
Precursor de la Espeleología en Nuevo León

•

Aportación bibliográfica de
E. Aguirre Pequeño.

Habiendo tenido el privilegio, hace algunos años, de que
llegara a mis manos a través de mi muy querido amigo Miguel
D. Martinez, el Opúsculo extraordinariamente interesante denominado La Gruta de Pesquería (hoy Gruta de García) escrito por su señor padre, el Ing. Miguel F. Martinez, he consi•
derado oportuno transcribirlo con motivo de la celebración del
centenario de su nacimiento y a fin de colaborar en la difusión
de tan valioso documento histórico-científico, ya que desgraciadamente ha sido poco conocido y difícil de obtener en las
Bibliotecas públicas o privadas.
Este mag_nífico estudio, que constituye la primera inves•
tigación publicada acerca de la descripción de la Gruta y de sus
aspectos geográfico, geológico e histórico, nos· obliga a reconocer al inmortal pedagogo nuevoleonés como el precursor de la
Espeleología en el Estado de Nuevo León.
LA GRUTA DE PESQUERIA
"La Gruta de Pesquería" ó "Cueva
del Padre", es una de las más notables, y quizá la principal de las obras
extraordinarias de la naturaleza, que
se encuentran en el Estado de Nuevo
León.
Se haJla en el Cerro del Fraile, jurisdicción de la Villa de Garcia, antes
Pesquería Grande.

El descubrimiento de esta maravilla
geológica, según la tradición que hay
sobre el particular, se debe al Presbítero Don Juan Antonio Sobrevilla, Cur a de Pesquería, quien en uno de sus
paseos campestres, á los que era muy
aficionado, tuvo la fortuna de encontrarse con la expresada gruta, allá por
los años de 1843 á 1844.
Cuéntase que el día del descubrimiento no pudo penetrar el Sr. Cura

mismo barranco, es de 250 metros próximamente.
El ·camino de la ladera no presenta
una pendiente mur pronunciada, y sólo algunos metros antes de llegar á la
boca de la Grnta, es donde lo pesado
de la cuesta hace que se fatiguen bastante las cabalgaduras, en las que se
puede hacer la subida sin dificultad.
Generalmente, tanto para dar á las
excursiones más atractivo, como para
mayor seguridad de los visitantes, especialmente para personas del sexo fe~
menino, se emplean asnos para efectuar la ascensión.
El camino es de terreno firme, exceptuando uno que otro tramo, principalmente cerca de la boca, donde hay
mucha piedra suelta.

- VI -

Fondo del Teatro

Sobrevilla, sino hasta el punto en que
se pierde por completo la luz que entra por la boca de la gruta; pero que

kilómetros, la que á paso regular de
caballo se anda en dos horas generalmente.

pocos días después, provisto de un largo cordel, entró con varios vecinos
hasta el Cuarto de la Luz, lugar que
por mucho tiempo fué el término de
las exploraciones, y que es hasta ahora
e! punto á que se puede llegar sin grandes dificultades. Extraordinariamente
impresionados el Cura y sus acompaJlantes con lo bello é imponente de
aquel antro grandioso, entusiasmaron
de tal manera con las relaciones de su
exploración al pueblo todo de la Villa
que muy en breve la mayor parte de los
habitantes de Pesquería, en numerosas
caravanas, se dirigían á admirar las
fantásticas galerías de la Cueva del
Padre.
Desde entonces no cesan las excursiones á la Gruta, tanto de nacionales
como de extranjeros, encontrándose
todos, ante la realidad de aquel prodigio, deficientes y pálidas las desCripciones rñás minuciosas y brillantes que
de él se hubieren hecho.
- II La Vil1a de García, cerca de Ja cual
se encuentra la gruta de que se trata
es una de las poblaciones más pintorescas del Estado, de un clima templado y sano, y de un suel0 feracísimo. Es
notable en la producción de exquisitas
frutas, entre las que figura principalmente la granada; y en sus hortalizas
se da la cebolla más grande que se produce en Nuevo León.
Cuenta esta Villa con una población
de cuatro mil habitantes, y se halla á
unos cuarenta kilómetros de esta Capital, a la que está unida por dos vías
férreas, la del Golfo que toca ú la población, y la del Nacional ).fexicano
que pasa como á tres kilómetros al Sur
de la Villa.

, IV El camino es de terreno firme, cómodo y plano desde la salida de la po,
blación hasta la cuesta de Buenavista ·
Y la B~rranca, que se encuentran como
á ocho kilómetros de aquella. Desde
esos puntos para delante, presenta el
camino varias pendientes} aunque ligeras, y se hace incómodo para los
muebles de trasporte por entrar al cafión que forma la boca del Potrero del
Cercado, cañón de 30 metros de ancho,
que afecta la forma de una ese y por
el cual corre el arroyo que nace del expresado potrero, y que desemboca en
e! río de Pesquería. Este arroyo sólo
tiene corrientes en la estación de las
lluvias y su agua es dulce; pero se hace impotable desde el punto en que se
le unen las corrientes de otro arrovo
que nace del cerro, por contener s·us
aguas una gran cantidad de sal cat!trtica.
La parte más pintoresca del camino,
es el punto en donde éste pasa por el
Puel'to del Cristo, del cual se acompa1ia una vista fotográfica (Núm. 1) tomada por la parte interior del Potrc ..
ro. Llámase á esa garganta Puuto dt,f
Cristo, por existir en el frentón del cerro que mira al Oriente, grabada en la
roca, una figura que se semeja á un
crucifijo.
Pasa ndo el citado Puerto , se entra al
Potrero del Cercado, en el qt;.e, á corta distancia de la entrada se encuentra sobr e la margen oriental del arroyo, el camino de herradura que corre
en zig-zag por la pendiente Norte de
la ladera que se halla al Oriente del
calló n y qu e conduce a la boca de la

La boca de la Gruta tiene ocho metros de ancho, y su parte superior
afecta la forma de un arco cuya altura es de 12 metros. Al frente hay un
espacio circular, como de 15 metros.
de diámetro, que presenta una pequeIla explanada al nivel de la entrada, y
una especie de graderia irregular en la
parte opuesta á la boca.
La altura de este punto sobre el nivel del mar es de 1,110 metros próximamente. La temperatura observada en el mismo punto, el 15 de Noviembre á las 4 de la tarde, fué de 15º
centígrados. Con el número 2 se agrega una fotografía de la expresada boca.
- VIIA la entrada, se presenta una pendiente como de 20 metros, que se dirige al Este y que tiene una inclinación de 16°. Hay en este punto una
corriente constante de aire frío , que
se hace muy sensible al salir de la
Gruta.
Caminando primero al Oriente, luego al Sur, y en seguida otra vez al
Oriente, es decir formando una eS'pecie de Z con algunas Qndulaciones, y
como á 150 metros de la entrada se
encuentra el primer departamento ó

Prime,·a Sala, donde es ya muy inten-,
sa la oscuridad. Esta sala forma un
círculo como de 8 metros de diámetro; en el centro se hallan dos hermosas estalagmitas : una de 5 metros de
altura y la otra de 8, siendo sus diámetros respectivamente de 2 y 1 metros. Desde este departamento puede
ya apreciarse todo lo grande que en
sus extensas galerías ostenta esta gruta. Como puede observarse por la vista fotografica número 3 que se agrega a esta descripción, no son lo único
notable de la Sala, las estalagmitas de
que hablamos; pues c;ercanas á las pa•
redes de la cueva se observan forma•
ciones coloniales tan caprichosas en
su forma y estructura como las que
hay en el centro. El aspecto que presenta este primer departamento, como
todos los otros, es imponente y bello
á la vez; pues tanto impresiona lo es•
pacioso de sus bóvedas y la grandio•
sidad del conjunto, como los artísticos
primores que en los detalles se encuentran.
Siguiendo hacia el Sur, como á unos
30 metros, se encuentran los departa•
mentas llamados Los Balcones. El primero de éstos tiene 15 metros de lon•
gitud por otros tantos de latitud . Sus
paredes están formadas por una acu•
mulación de sarros que en su reca•
mada parte exterior figuran cilindros,
un tanto oblongados, como de 5 metros de altura. El otro Balcón se halla al Sur del anterior, tiene 15 metros de largo por 3 de ancho y una altura de 8.
Las paredes de este cuarto varían
mucho en su forma y grueso. Algunas de las pilastras que en él se encuentran, son casi cilíndricas, otras rematan en formas cónicas y sus diámetros varían entre dos y cuatro metros.
En el centro hay una preciosa coluro•
na que tiene un metro de diámetro en
la base, engruesa notablemente en su
parte media, y termina en ptinta cerca de la bóveda. Se haJla cubierta en
toda su superficie por adornos circulares, tan cimétricos y primorosamente taJlados, como si fuerau la obra del
. cantero más hábil.

Gr uta.
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PALACIO.

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Al Norte de "García" y como á dos
kilóffietros de distancia, se extiende de
Este á Oeste el Cerro del Fraile, montnlla en la que, como ya se ha dicho,
se encuentra la famosa Gruta. Esla se
halla, respecto de "García", hacia el
Nordeste y á una distancia, en línea
recta, como de sies kilómetros; pero
~igi.üendo las ondulaciones tanto del
camino carretero que cOnduce al pie
de la ladera en que aquella se encuen- ,
tra, como de la ,,ereda que sirve para
la subida hasta la boca de la Gruta,
puede apreciarse la distancia err doce

Desde el barranco que forma la margen derecha del arroyo, en el punto
donde comienza la subida á la cueva,
se observa una oquedad que por estar
muy cerca de la boca de la Gruta, se
toma por ésta ú primera vista. Por su
proximidad á la entrada de la cueva,
puede servir esta oquedad para determinar la dirección y altura de la r eferida boca. Se halla ésta al S. E. respecto del punto en donde comienza la
subida: el ángulo que forma con el horizonte la visual dirigida á la expresada oquedad, desde el barranco, es de
23°00, y la altura de ésta, respecto deL

Columnas

De este cuarto se ve la boca de la
Gruta al N. O. por una gran ventana.
Al S. O. hay otra ventana de donde
se mira una gran profundidad: arrojando en ésta una piedra, tarda 5 segundos en llegar al plan. Tiene otra
boca este cuarto hácia el E. que sirve
de entrada á otra galería, y una cuarta ventana hácia el S. E. comunica con
un departamento que es un verdadero
desfiladero. Cerca de esta última ventana hay una pequeñ,a claraboya que
da al mismo d esfiladero. A la derecha de este cuarto se haJla el de La
Gloria, que contiene preciosisimos sa-

rros.
Volviendo al cañón principal y siguiendo la marcha para el interior,
se encuentran á uno y otro lado infinidad de caprichosas columnas, que
con sus zócalos respectivos forman
verdaderos monumentos, galerías ex•
tensisimas d e paredes y bóvedas irregulares y estrechos pasillos de formas
inesperadas.
El suelo de este callón esta á trechos
cubierto por capas de guano y de salitre.
La principal caYidad hacia la derecha, es la Sala del baile, de piso plano
y firme, la que generalmente aprovechan los excursionistas para réndir
culto 3. terpsicore. Tiene esta sala
más de 30 varas de longitud, y está
adornada de multitud de artísticas estalactitas y estalagmitas, que le dan
un bellísimo aspecto.
A la izquierda, y antes de Jlegar al
departamento denominado Cuarto de
la Luz, están el cuarto del Caracol y
el del Nuevo Descubrimiento. La· entrada para estos salones, principalmente para el segundo, es bastante incómoda.
· Tomando luego el cañón principal
se comienza á ascender gradualmente
y se baja luego para llegar al espacio,
so y beJlo Cuarto de la Luz. Este salón afecta una forma circular, y tiene
más de 60 metros de diámetro. Altisimas bóvedas, aqornadas de afiligranadas estalactitas cubren aquel hermoso
· recinto, donde se experimenta una im•
presión de tranquilidad que convida
al reposo, elev3.ndose á la vez el espíritu que con la conteinplación de aquellas moles inmensas que, en formas de
columnas, de arcos atrevidos, de sarcófagos, de distintas fantásticas crea•
ciones, se destacan misteriosamente en
las tinieblas débilmente iluminadas
por la claridad difundida por los rayos de luz que entra por las claraboyas que se divisan en las bóvedas a
una altura como de ochenta metros. El
centro de este salón se halla iluminado con una luz tan suave como la que
producen los rayos de la luna. Esta
apacible claridad, lo espacioso del salón y su suelo provisto de multitud de
bancos de roca, convidan como decimos, al descanso, después de la fatiga causada por las incómodas pendientes de la travesía, los difíciles pasos
y el continuo esfuerzo para sostenerse
en un piso siempre accidentado y en
muchas partes resbaladizo.
La temperatura observada en este
salón á las 6 de la tarde, fué de 18º
centígrados. Por las observaciones de
las alturas barométricas de l~ boca de
la Gruta y de este cuarto, se viene en
conocimiento . de que el suelo del último se haJla como á 30 metros bajo el
riivel de la entrada.
·
En un pequeño departamento, ricamente adornado de finas concreciones,
que se halla al N. O. del Cuarto de la
Luz, se encuentra una fuente de 2 metros de longitud por uno de latitud y
0.50 m. de profundidad, llamada "El
Agua Chiquita" la que tiene una tem. peratura de 13° centígrados.
Al Norte del cuarto de que hemos
venido ocupándonos, y algo distante
de él, se halla el salón titulado La octava maravilla. Mide 20 por 8 m. y re,

presenta una hermosa rotonda; una
verdadera maravilla, superior a cuanto la imaginación de los artistas pudiera creer. La cúpula está sostenida
por más de cincuenta columnas cubiertas de primorosas concreciones. Una
gran cantidad de estalagmitas se levantan como á dos metros del suelo,
semejando centinelas apostados que
velan en aquel silencioso recinto.
Este departamento se extiende de
S. E. á ::-i. O. Saliendo de él se presenta una pendiente, por la que se asciende hasta á treinta metros, después de
lo cual se llega al Cuarto de la Víbora,
en cuyo suelo se mira una concreción
de un metro de longitud que tiene la
forma de ese reptil. En estos cuartos
hay muchas estalagmitas en formación.
Al Norte hay un gran cañón que da á
varias espaciosas galerías.
Otro de los departamentos extraordinariamente curiósos es el Cuarto del
Bautisterio, que se haJla al Este del
Cuarto de la Lu=. Es de forma elipti,
ca, y sus dimensiones son 4 por 2 m.
Tiene en el centro una estalagmita que
se asemeja mucho á una pila bautismal. Las columnas que rodean á ]a
pila se aproximan unas á las otras en
su parte superior, quedando como á
15 metros de altura unidas todas.
Cerca de este cuarto hay otro pe•
quefio departamento que contiene concreciones de formas rarísimas.
Más al Oriente, está el gran Salón de
la Mitra del Obispo, que tiene 40 metros de latitud. En la parte Oriental
de este espacioso recinto, se halla una
estalgmita de 3 metros de altura por
1 de grueso que tiene la forma de una
mitra. Multitud de elevadísimas co•
lumnas de más de 50 metros se ,,en en
este salón. Hay también una gran cantidad de rocas y estalactitas de diver,
sos tama1los y figuras, que en artistico
desorden forman las combinaciones
más caprichosas que puedan concebirse. De las bóvedas descienden hermosas estalactitas formando plegados cortinajes. Al golpearse con algún cuerpo
duro, producen estas estalactitas sonoras vibraciones.
Al E. de La Mitra del Obispo se en,
cuentra una inmensa cantídad de sali•
tre que impide por completo la marcha hácia delante.
El salón de Las Hermanas, que conti ene también bellísimos lienzos de ro..
ca con apariencia de cortinajes, y del
que se acompaña una fotografía, (Núm.
4) se halla como á 50 metros al Oeste
del cuarto de La Luz. Como se puede
ver en la fotografía, se encuentra en
uno de los lados de este hermoso de,
parlamento una formación que afecta
la forma de un órgano, teniendo -una
hermosa columnita de simétrico y gracioso labrado, que parece como uno
de los apoyos laterales del instrumen,·
to. Las galerias que se observan en
el fondo, débilmente iluminadas por
las luces con que se alumbró este cuarto al tomarse la fotografía, dan una
ligera idea del aspecto que eu lo general presenta el antro· grandioso que·
d escribimos.
Poco antes de llegar al cuarto de
Las Hermanas se halla una fuente, cu•
yas aguas tienen la misma temperatura que las de la Agua Chiquita; pero
no son permanentes como la~ de ésta.
Saliendo del -cuarto que acabamos
de describir, se llega á una Pendiente
de unos 10 metros, casi perpendicular,
que conduce á un estrecho departa,
mento llamado Cañón del Aire, que
.contiene finísimos sarros, los que se
conservan casi intactos, por ser muy
pocas las personas que llegan á este
sitio.
·
El Salón de las Niñas, que es uno de
los departamentos que Jlaman más la
atención, se halla como á 100 metros
del cuarto de La Luz. La principal curiosidad que se observa desde este
(Pasa a la Pág. 13)

�I
DECRETO Núm. 56
iniciativa del Prof. Jonás García, la H. XXXVII Legislatura del Estado de Nuevo León, durante su primer período de sesiones ordinarias, con fecha 20 de mayo de
1918, expidió el siguiente decreto:
·

A

Núm. 56.-''. El XXXVII Congreso del Estado representando
-al pueblo de Nuevo León·, decreta: UNICO.-Se'declaran Beneméritos,de la educación nuevoleonesa a.los C.C. Ing. D. Miguel
F. Martmez y Prof. D. Serafín Peñ-a, en virtud de sus eminentes
servicios p.testados al Estado en ese Ramo.-Lo tendrá entendí•
do e\ C. Gobernador, mandándole imprÍ[)lÍr, publicar y circular
a qmenes corresponda.-Dado en el Salon de Sesiones del H.
Congreso, en Monterrey; ·a los veinte días del mes de mayo de
mil no\'ecientos dieciocho".-G"MORALES SANCHEZ, D, P.
-A. GARZA GONZALEZ,, D. S.-ENRIQUE M. MARTI·
NEZ, D. S.

ALOCUCION
Palabras pronunciadas poi' el Ing.

Miguel F. Martinez, en la velada organizada por sus discípulos, con motivo

de haber sido declarado por el H. Congreso del Estado Benemérito de la Educación.

"En ocasión análoga a la presente,
el sabio Dr. D. José Eleuterio González al dar las gracias por las altas pruebas de estimación que se le ofrecían,
dijo, a propósito de su agradecimiento,
que: "Agradecer, es reconocer y confesar un favor recibido, queriendo y
procurando· siempre pagarlo de la mejor manera".
El que habla, siguiendo el noble
ejemplo de aquel varón ilustre, desea
ahora significar, en breves palabras,
su profundo agradecimiento, por Ja
parte que le corresponde en el honor
últimamente dispensado el Magisterio,
por el H. Congreso del Estado, así como en las hermosas manifestaciones
que el mismo Magisterio ha preparadc
para celebrar este triunfo. Y lo haré,
reconociendo y confesando, ante todo
el favor recibido, a reserva de expresar, en la última parte de esta breve
alocución, la manera como pienso ccirresponder a _tan grandes distinciones" .
"En tal virtud, mi primera palabra
de reconocimiento, sera, tanto para mi
muy estimado discípulo, el ,Sr. Prof. D.
Jonás García, Diputado al Congreso de
·1a Unión, que fue el iniciador de la
idea que motiva esta significativa fiesta como para los Señores Diputados de
nuestra Legislatura, José Treviño ·y
Profesor y Coronel Gregorio Morales
.Simchez, que hicieron suya aquella iniciativa, -al presentarla ante la misnra H.
Asamblea".
"En seguida, y con toda la respetuosa atención que se debe a los más altos Póderes del Estado; presento mis
votos de gratitud, · así al Legislativo,
por el inmerecitlo honor que. me ha
conferido, en su Decreto de 20 de Mayo Ultimo; como al Ejecutivo, que se
ha 'dignado sancionar, con su respetable intervención, las cariñosas y honorificas demostraciones que se ·nos l1an
tributado; reconociendo y ·declarancfo ·
·a la vez 1 que esa generosa actitud de
nuestros ilustres Gobernantes sólo debe atribuirse, al noble propósito ele
enaltecer y premiar, con toda liberalidad, ]os servicios prestado$ a ]a primera ·e nseñanza, con el laudable fin de
estiniular al Profesorado en su obra cÍe
bien y de adelanto".
"Por último,Y de modo más íntimo
y carifioso, manifiesto ' rifr agr: rleci1

miento a mis queri(}os descípulos y a
mis estimados amigos, que a propuesta del distinguido Profesor Joel Rocha,
uno de mis más amados Hijos intelectuales, han organizado las demostraciones de carill.o y de gratitud con que
nos honran, al ameritado Sr. Peña y a
mí, en estos días de imperecedero recuerdo; siendo también dignos de todo mi reconocimiento, las Autoridades
Municipales y Escolares, Sociedades,
damas, cabalJeros y niños, que han tomado parte en los diversos actos con
que se nos ha favorecido. Especial ,,oto de agradecimiento debemos, entre
estas personas, a las Señoritas Profesoras y a los Sellores Profesores del Estado de Coalrnila, quienes han venido
a dar realce a esta fiesta, tomando en
ella importante y fraternal participad4n".
"Llenado, con Jo exp uesto, el principal objeto de estas mis desaliñadas
frases, quiero tener la grata satisfacción de manifestar mi sincera complacencia, por el hecho de. que se haya
concedido a mi antiguo amigo y querido compañero ele labor, el ilustrado
Profesor Sr. D. Serafín Peña el mismo
honor que para mí se pidió. La H. Lelislatura del Estado, obró en esto con
,toda justicia pues si bien al que habla
tocole en suerte ponerse a la cabeza de
In evolución pedagógica iniciada en
1892, que es·, según creo, el principal
,notivo- del honor conferido; lo cierto es, que aquella obra no habría podido llevarse a cabo, sin la aytida de los
colaboradores inteligentes, empeñosos
y abnegados que tuvieron participación en ella, entre los cuales descolló
como principai, el modesto l\iaestro D.
Serafín Peña, quien por otra parte, tiene méritos propios, que ya desde antes,
lo han hecho digno de la especial consideración del Estado. Y ojalá que t8rribién para 1os otros valientes colaboradores en aquella obra, siquiera p/;l.ra
}os que resueltamente emprendieron
los ·primeros trabajos ele la reforma
efectuáda, pudiéra encontrarse la m"anera de honrar su labor, que no por
ser de un orden secundarioi debo desconocerse ni olvidarse. A fa1ta de esa
distinción permitaseme proc.Jamar en
estos momentos solemnes, ]os nombres
de aquellos buenos servidores de nuestra causa, los Seño'r es Profesores: Abel

José Ayala y Eülogio Flores, primeros
Inspectores Foráneos, para quienes pido atentamente justo y cariñoso aplauso" .
"Y ya que se trata de los honores debidos al ~lagisterio distinguido, creo
muy oportuno decir dos palabras, para
disipar la impresión de extrañesa que
lo causado en algunos ánimos, el hecho
inusitado de que se concediera a dos
maestros de escuela, ]a alta distinción
que en otros tiempos se ha reservado
para héroes de la Patria o del Estado,
para los políticos eminentes, o para los
sabios ilustres y los grandes filántropos".
"El honor que ultimamentc se ha
conferido a dos maestros, tiene a mi
juicio en los países democráticos, la
misma significación y el mismo valor,
que las grandes condecoraciones conque se premia al mérito en las naciones monárquicas o que las cruces de
honor y otras recompensas del orden
militar. Cirto que esas grandes distinciones se destinan a premiar servicios
especiales y de gran importancia; pero en su distribución, no se tienen en
cuenta las jerarquías; lo mismo se otorgan a los altos jefes que a los humildes
soldados; y de igual modo, en el orden
civil, se conceden a los grandes sabios,
que a los modestos obreros, cuando ]es
toca en suerte hacer algo importante 0
digno de premio. Los maestros podrán
si se quiere ser los últimos soldados u
obreros de la civilización; pero a pesar de esto, también tienen derecho a
la a1ta consideración del Estado cuando llevan a cabo algo importa~te en
bien de su causa, la causa bendita de
la escuela".
De estas consideraciones se desprenden la necesidad o más bien la
importancia de fijar el verdadero con~
cepto de las expresadas distinciones a
fin de que se promueva con ellas, un
mayor estímulo en el magisterio, hadendo ver a éste, que para obtener esos
honores, no bastará permaneeer por
largos años, al frente de los nillos ; sino que será preciso realizar algo que
haga evolucionar la Escuela, mejorando sus principios y perfeccionando los
medios prácticos que ele aquellas se deriven. Sin eluda que también es meritorio un largo periodo de buenos servicios; pero eso tiene su recompensa
· en los aumentos graduales de sueldo
en las jubilaciones, las medallas d~
co nstancia y en otros medios análogos ;
más para obtener recompensas de mayor valor, es preciso que la calidad supere a Ia cantidad de ]os servicios prestados. Y en ninguna ocasión en más
oportuno ese estimulo, que en estos
momentos, cuando brilla la aurora de
un nuevo día para la Escuela."
"Sí amigos míos, nuestra obra, que
se ha reconocido como un paso ele
avance entre las postrimerias del Siglo
XIX y los primeros lustros del Siglo

XX, no tardará en desaparecer; ya llenó su misión, y tiene que ceder su puesto a las nuevas ideas."
"Iniciase una trascendental evolución en la enseñanza; trátase de dar a
ésta un carácter más en armonía con
la libre actividad del niño y de hermanar en las escuelas, el estudio con el
trabajo propiamente dicho. Preténdese
que se enseñe a los pequeñuelos, no
tanto lo que les pueda servir, cuando
sean hombres, sino aquello que reclaman sus propias necesidades y sus infantiles aspiraciones."
"Las ideas de Rousseau sobre la educación, como un proceso de crecimiento natural, que tanto han influido en
la teoría de la actual eneñanza, están
ahora llamando la atención de los más
avanzados pedagogos, para darles especial aplicación, en la parte práctica
del trabajo escolar".
11
Se ha t.raido nuevamente al tapete
de la discusión pedagógica, entre otros
aquel principio del filósofo ginebrino'
que dice: "El niño se prepara mejm'.
para la vida de adulto por medio de
experiencias en la niñez, que tengan
significado para él como niño; más
aún, el niño tiene derecho a gozar de
su niiiez". Esas ideas del precursor de
la escuela integral, sobre el respeto debido a la libre actividad de la infancia , así como los ideales autodidácti•
cos y utilitarios de Spencer, hasta las
novedades y exageraciones del Conde
de Tolstoy, presentadas en su Escuela
ele Yasn3.ia Poliana, empiezan a depurarse, separando en e1las la escoria, del
oro que contienen, como se hizo en
otro tiempo, con las doctrinas de "El '
Emilio"; todo eso y algunas otras avanzadas ideas, están produciendo actualmente un entusiasta movimiento de reforma en la primera enseñanza."
"Con tristeza tendremos que despedirnos de nuestros sistemas y métodos
predilectos, para recibir con júbilo
des'"pués, los que vengan a sustituirlos.
uEn tre otras cosas el Modo Simultáneo, que ha impera:do como rey y Señor, en todos íos grados de enseñanza
nos dice uñ estudioso amigo, que ya
se apresta a entrar en la esperada
transformación tendrá que desaparecer cediendo su lugar al sistema individual, en los primeros años especialmente, quedando solo para los cursos
superiores, y casi como un método
complementario, para dar una ensellanza co]ecth·a que, sin contrariar la
independencia individual, conduzca
prácticamente a la vida social y poli~
tica."
"Ya se hacen curiosos e importantes
experimentos, tanto en Europa y en ]a
República vecina, como en uno dr
nuestros más lejanos Estados del Litoral del Golfo, que yo sepa, para resolver el problema que entraña la conciliación de la actividad libre del e&lt;lu(Pasa a la Pág. Ü)

Beneméritos Maestros Ing . Miguel F. Martínez y Prof. Serafin Pe1ía

•

lnq. Miquel F. Martínez

po

Insigne Educador Nuevoleonés

e m

a

TRIBUTO

Andrés OSUNA.

(Escuela Normal del Estado.
En la fiesla organizada en '1onor
del maestro Don Miguel F. Mar-

El día 5 de Julio próximo se celebrará el primer cente•

tinec, el dio 12 de Ab,,I d, 1908).

nario del nacimiento del que fué un gran educador de la juventud nuevoleonesa y promotor de la reforma educativa en
toda la República Mexicana.
Es justo que al recordar este aniversario traigamos a la
mente lo mucho que hizo este hombre por la cultura popular

Maestro, son los tuyos, tus fervorosos hijos
que aun te aman. Mira, sus francos regocijos
dicen lo intenso de su amor.
Maestro, son los tuyos; sobre tu alma labre
precisa huella el júbilo: tuya es la ofrenda, abre
de par en par tu corazón.

y lo que debemos a su memoria.

En sus primeros años ingresó a la escuela primaria aprovechando las que había en su época. Terminada ésta tuvo que
pasar a la escuela preparatoria en la que recibió todos los co•
nocimientos de los programas que entonces estaban en vigor.
Terminada su preparatoria se dedicó al estudio de la Ingeniería aprovechando una escuela de esta clase que entonces exis- ·
tía y los magníficos conocimientos de profesionistas de aquella
época.
Los disturbios políticos del pais hicieron que no pudiera continuar por
mucho tiempo en estos estudios sin que
tuviera que prestar sus servicios personales en la rama de Ingeniería en
algunos de los problemas que entonces
se presentaban. Sin embargo, pronto
terminó sus estudios, se presentó a examen profesional y fué aprobado unánimemente con aplausos y felicitaciones de los miembros del jurado. Des•
de entonces se le presentaban constantemente las ocasiones de dedicarse a
la Ingeniería porque contaba con numerosos influyentes amigos que en sus
grandes intereses personales le ofrecían trabajo. Sin embargo, muy pronto comenzó a dedicarse a la enseñanza, pues aprovechaba cualquier oportunidad que se le presentaba para dirigir alguna escuela y para entregarse 'l
la enseñanza primaria. Estos trabajos
escolares despertaron en él grandes
aspiraciones y sueños dorados de cultura que siempre le acompañaron en
su vida. Así es que podemos decir que
desde entonces consideró como su ocupación preferente, la educación, especialmente la primaria y la normal. Por
supuesto que sus trabajos profesiona~
les como Ingeniero Civil, le proporcio~
naron siempre trabajo remunerativo
con lo que podía sufragar sus gastos,
ya que Ia escuela primaria sólo le proporcionaba muy limitados recursos.
Sin embargo, sólo ejercía su profesión
de Ingeniero cuando le estrechaba la
escasez de fondos para sostener dignamente a sus familiares. Los sueldos que
entonces se pagaban no digamos a los
maestros de escuela primaria, sino al
director y a los profesores de la escuela normal, eran sumamente modestos y
no podian proporcionar una vida cómotla a una persona culta perteneciente a la mejor sociedad.
Este gran hombre tenia que equilibrar su propia actividad y cultura individual y asi en su horas de descanso
se dedicó a cultivar las bellas artes, especialmente la música y Ia pintura. Tomaba él esto como un verdadero descanso por el cambio de actividad, pero especialmente como una oportunidad de equilibrar su espíritu cultivando las facultades estéticas relativas a la
belleza.

Tocaba un instrumento musical con
gran maestría y con frecuencia organizaba y dirigía orquestas que eran la
delicia de la sociedad de su tiempo.
En sus trabajos de pintura observar la
naturaleza, escoger los paisajes artísticos más hermosos y más bellos que se
presentan y con frecuencia reunía lo
mejor, lo más selecto en cuadros artisticos de extraordinario valor.
De esta manera el Ing. Martinez cultivaba su espíritu, equilibraba sus facultades y se perfeccionaba como hombre inteligente y culto.
Entre las escuelas que estuvieron 'l
su cargo figuraba la Normal para Profesores de esta Ciudad, que de una manera humilde suministraba clases especiales a los jóvenes que deseaban dedicarse a la enseñanza. Pronto introdujo
en élla reformas importantes estableciendo cursos bien estudiados que proporcionaron la mejor preparación a los
futuros maestros.
Como la enseñanza que pravelecía
entonces en México· no le proporcionaba fuentes adecuadas para su perfeccionamiento, procuraba leer ya fuera en libros, en revistas o periódicos
lo mejor que existía en el mundo moderno. Así como se familiarizó con las
ideaS educativas de los grandes educadores Horacio Mann, norteamericano y
Domingo F. Sarmiento, argentino ilustre de imperecedera memoria, de quienes aprendió los principios fundamentales de la educación moderna. Por supuesto que lo que leía sólo le servia
de estímulo para estudiar los problemas locales de la educación estableciendo métodos y sistemas que mejor
contribuyeran a la más inteligente solución. Así fué como resulta realmente
un verdadero reformador en el ramo
de la educación.
El reformó no sólo la escuela normal sino la instrucción primaria en general, estableciendo ]os primeros programas concienzudamente estudiados
y los métodos científicos más selectos
para la mejor clase de enseñanza.
Formó parte de los primeros Con•
gresos de Educación que se establecie-

Los gritos placenteros, los impacientes gritos,
las frases que traducen anhelos infinitos,
dicen la hondura del sentir;
acordes armoniosos, acentos juveniles,
encantadores trinos de voces ·infantiles,
hechos legión t•an hacia tí.

il

No eres -jamás lo seas- un torvo desterrado:
generosos impulsos, al fin, te han obligado
el propio seno a abandonar;
mas como el Dante, sufres, a veces honda pena:
¡El pan de extraños lares y la escalera ajena,
jamás tu vida aliviarán!

-,
'

Por eso añoras tanto este apartado suelo
que te brinda mil goces y que te dá el consuelo
de su cariño siempre en flor.
Y mientras que allá lejos estalla la tormenta
de las noches obscuras, aquí sólo revienta
el día dorado a pleno $Ol.

Ya estás entre los tuyos, dá tregua a la fatiga:
el aura que te envuelve, mimosa, es aura amiga,
tiempo de goces va a correr.
Todo a tus pies sonríe, y hasta en la excelsa altura,
eco de lo de abajo, el cielo se empurpura
y pone al rojo su dosel.
V en, maestro, a esta tierra; tus giras no son vanas:
¡Cuánto echamos de menos tus venerables canas,
hilos de un místico blancor!
que a tu cabeza ponen ideal nimbo regio,
y que aun hoy reciben -¡qué feliz privilegio!materna y dulce bendición.
No puedes desdeñarnos, devoto peregrino:
el que a tu Meca llega, encantador camino,
nunca, olvidoso, extraviarás.
No puedes desdeñarnos, tras ímprobas labores,
tus pasos a'este valle, nido de tus amores,
devotamente volverán.
Y habrán de darte en medio, de regocijos ciertos,
las almas siempre unidas, los brazos siempre abiertos
cordial y vivo parabién.
'
Porque eres, a nosotros, lo que a la noche el día,
eres encanto, goce,. repique de alegría;
y en copas de oro, dulce miel.
-

··- ·

Y merecido tienes el singular tributo,
que hoy llenos de entusiasmo a tí rendimos. Fruto
de un entrañable y terco amor.
A quien labró el bohío con diligente mano
es justo que devuelva, cumplidamente el grano,
cosecha ópima y en sazón.
Y así: tú, juventud, insiste en tus fervores,
y tú, niñez, entona tus cánticos mejores,
frescos cual ráfagas de Abril;
que el que arrojó en el surco la fúlgida semilla,
EL SEMBRADOR, EL BUENO, con majestad sencilla
mírale bien, se asienta aquí.
'

Fortunato Lozano.

(Pasa a la Pág. 14)

Página 7 - .Árma6

'I

CÍ.t,a~

�DRACION FUNEBRE
PRONUNCIADA POR EL PROF. DON JOEL ROCHA, EN
OCASION A LA MUERTE DEL MAESTRO
La mueJ'le nó es la nada
sino para la ch ispa translol'ia cuya

luz ignorada
pasa sin alcanzar una mirada
de la pupila augusta de la historia.

dia, los veteranos de la escuela popular y las nuevas l(;!giones de apóstoles;
las primeras y las últimas generaciones, todos los que directa o indirectamente recibieron la luz indeficiente de
sus enseñanzas, los que sintieron el calor generoso de su corazón, en un día
inolvidable, que fué una triunfal jornada, celebral,llOS con santo júbilo la
exaltación del maestro a la cima de la
ir.mortalidad. Alli estaba entonces, CO··
mo lo está ahora para compartir con
él su porción de gloria, el compañero
inseparable de todas sus luchas, el alma hermana en ideales, en sacrificios
y en victorias, a11i estaba el colaborador en la grandiosa obra: Don Sera-

fín.

Mascarilla del Ing. ,Íliguel F. Marlínez

SEÑORES:
Mi labio, trémulo de emoción, apenas acierta a romper
el vasto silencio de esta hora suprema de los adioses; apenas
si encuentra palabras que puedan traducir la honda pena, el
dolor intenso, que nos embarga, ante los yertos despojos del
que fué nuestro maestro amado, nuestro padre intelectual.
Aunque pensemos con Epicteto que no morir, para el hombre,
es como para la espiga no ser jamás cortada, no podemos con-

formarnos con este derrumbamiento súbito, con eGta injusta
desapa~ición de un ser bueno y grande.
Como la sel va detiene sus sonoros rumores. y muda e inmoble parece lanzar una solemne protesta contra la mano despiadada del achero que derriba
el árbol más frondoso, el de raigambres más hondas, el de ramazones más
opulentas, así nosotros con el ll~nto
amargo que nubla nuestras pupilas,
con el sollozo que se anuda en nuestras gargant as, con esa honda tristeza
en que han caído nuestros espíritus,
hacemos una imprecación al infinito,
fornmJamos una elocuente y muda protesta contra el destino, que nos arrebata el más grande nuestros maestros,
al ilustre educador que consagró tod as las energías de su ser a la causa
bendita de la escuela. Tras de este féretro, por la recién abierta fosa, puerta de salida al misterio insondable, parécenos que se escapa algo de nuestro propio ser, algo que perderemos
para siempre y que al desprenderse de
Jo profundo de nuestra alma, deja con
el vacío un inmenso desamparo.
La muerte es bella cuando es digna.
Los espíritus superiores se alejan de
la vida con el gozo radiante de Sócrates, con ]a noble serenidad de Séneca,
con la dulce resignación de Jesús. El
alma di:ifana y pura de don Miguel
abandonó su envoltura mortal en medio de una paz luminosa que nos hace
meditar. Quila en sus últimos instantes, ya para tr.amontar la cumbre ex-

cclsa de su vida, se asomó a la eternidad y su rostro adquirió esa luz inefable, este sello de divina austeridad
que le dejara la visión deslumbradora
del infinito.
Ya había empezado para él la sanción ' justiciera de la posteridad. Su
nombre había sido magnificado en 'una
apoteosis memorable. Sus más antiguos discípulos, los de la ,,ieja guar-

Y tuYimos en tonces el triste presentimiento del próximo fin. No se puede cargar impunemente con el paso de
tantos honores. Raramente, en la sucesjón interminable de los siglos, habrá
recibido el mortal un homenaje semejante al que se tributó a nuestros grandes maestros. Trabajado por la ·emoción, con las venerables sienes agobiadas por la poderosa corona de gloria, don :\liguel ha sucumbido al primero. La Ciudad entera se ha co!lmovido ante la temida catóstrofc y viene
a este recinto somhrio trayendo, escoltado por coros de virgenes, por legiones infan tiles, por la juventud víYida
y fuerte que él amó y por la cual él
vivió, ,·iene trayendo los amados despojos del maestro, para depositarlos
con amor y con dolor en el regazo de
nuestra madre inmortal. La Ciudad
que fue el movido escenario de sus
triunfos, de sus luchas incesantes, de
sus empeños tenaces; la Ciudad cuyos
hijos de tres generaciones recibieron
la luz de la verdad; la Ciudad qu e creció próspera y se transfiguró bajo el
sabio impulso de sus entusiasmos y virtudes, se ennoblece hoy pagando una
deuda sagrada y depositando sobre la
tumb a del maestro las frescas rosas de
la gratitud . La muerte tiene piadosas
compensaciones. Todo lo que nos arrehata en carne ad orable, en frágil arcilla en materia de]esna b]e, nos deja en
es¡;iritu luminoso, en ráfagas de frescura, en ro sas inmarcesibles. Al despedirnos del viejo amado maestro, que
hov emprende ese viaje sin retornos,
qu~ hoy se hunde en ese ocaso sin auroras, nos lle\'amos dentro del alma,
muv hondo 1 encerrados e n la mansión
recÓndita, en esa silenciosa Tnle de
que hablara el poeta, el teso ro invalor ablc de sus enseñanzas, el recuerdo
de sus virtudes. Nadie podrá quitarnos
este legado que trasmitiremos a nu estros hijos y qu e se irá prolongando de
g('ner-ación en generación.,
y· a hora, digamos con V1ctor Rugo:
La muerte no es la noche, sino el dia
rn.dioso; no es el fin, sino el principio;
no es la nada, sino la eternidad.

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, uniVersitarias, académicas, ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamientó científico, literario 'o
ar ti -s ti e o, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de 'Orden cultural que anima a la Universidad de
Nuevo León, solicit3.ndoles el envío
de cada una de las ediciones nacidas
en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios.
en la medida que vayan llegando a
nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS v LETRAS",
Universidad t.le Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la r esol ución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
Yivas eX!)resiones de su m3s alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Col'l'espondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . ....... . ..... . .. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
clliturales de la Republica)
Para estudiantes ......... .. $ 9.00
Para el publico ........ . ... $10.00
De la soledad y olros .pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ......... S 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS

AI"mas y Lelr'as.-Boktin mensual de
la Universidad. Se rep.arte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista ~emcstral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la so1icite.

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Capilla ardiente erigida en el Salón de Actos de 1~ Escuela Normal _de Profesores. Guardia de Honor durante la celebracwn de la velada firnebre.

Para la adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fidencio ele la Fu~nte, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, l\fonterrc'y, Nuevo León, México.

Síntesis Biográfica...
(Viene de la Pág. 2)
colar Público. Neoleonés; sino que tal
labor fué en todos los casos, parcial y
fragmentaria sin haber logrado que
cristalizara en un régimen de servicio
general en el Estado, correspondiéndoles por ello solamente el honor de
precursores distinguidos por lo que
positivamente tan preciado suceso, es
la obra personal, del :Maestro lfartinez,
debidamente secundado por el Maestro Peña, y única que reune todas las
cualidades técnico-orgánicas de una
Escuela Popular, propiamente dicha, y
por esto, con énfasis absoluto, afirmamos que en materia educativa, es el
lng. D. Miguel F. ~lartinez, la p ersonalidad central, en la historia de la
Educación Pública del Estado de Nuevo León.
Lo extraordinario en este prestigiado Mentor, fué que su pasión por la
Escuela y por la Pedagogia, lo inclinaron ha&lt;;_ia el Magisterio, que luego
_a fuerza de estudio, empeño y constancia, pronto hizo del hombre un educador y un educacionista por excelencia, con todos las características de
CuJtura y Ciencia y cualidades de un
creador y de un verdadero didacta,
Mentor de niños y Maestros, que a través de las Escuelas Norma les que fundó, las desparramó pródigamente, hasta merecer con justicia los titulas de
Padre Intelectual de numerosas generaciones de ni ifos y de )Iaestros del Magisterio Neoleonés.

Fué, pués, el incontenible impulso
de su vocación pedagógica, el que desvió al Ing. ~fartinez de su primitiYa
inclinación artistica y líteraria, para
producir, en 1o sucesivo, solamente
obra didáctica y doctrinal urgente y
necésaria, la cual dispersa en multitud de documentos oficiales en panfletos de divulgación pedagógica y en
publicaciones periodísticas ocasionales, forman el acervo documental de
la Reforma Escolar de 1892 y encierran los principios generales y especiales del concepto educativo personal, que dió origen y cuerpo a la actual Escuela Nuevoleonesa.
Una inteligente glosa de este acervo
documental pedagógico del Ingeniero
1\lartinez, redactado sobre la marcha,
en la década de 1891 a 1903, durante
su trip le función oficial de Director
General de Instrucción Primaria, Dir ector de las Escuelas Normales de
P rofesores y de Profesoras y Secretari o del Consejo de Instrucción Pública del Estado y luego debidamente
clasificado y coordinado, nos llevaria
como de la mano, al conocimiento concre to de los puntos precisos de la Doctrina Filosófica, Organización, Metodología y Administración Pedagógica
y Escolar, que sirvieron al Maestro de
orientación y meta, para establecer el
Sistema Educatirn Publico del Estado en 1892, y para conocer las bases
sobre que descansa el original régimen , sobre que desde entonces se apoya la enseñanza popular de Nuevo
León, sistema tan firmemente elaborado, que aún subsiste en lo esencial,
aceptado por las do¡ modalidades escolares que después han significado
reforma posterior, como ya se dijo,
con el nombre de Escuela Activa, la
primera, y Socialista la más reciente
y actual.
·
Y tal glosa no ha sido hecha todavía, que nosotros sepamos, y por esto
el valor, efectivo, incuestionable e intrínseco de la obra didáctica y de la
Escuela que ella r ep resenta, ha pasado inadvertida o ignorada, sobre todo
para los :Maestros de nuestros tiempos,
que sólo la conocieron y recibieron un

tanto modificada, en el transcurso de
más de sesenta años de implantada y
confundida como criterio moderno del
momento .
Y una demostración patente de lo
que decimos, es qu e en Nuevo León, al
aparecer las Escuelas Nuevas citadas,
no produjeron desorientación en su
?ifagisterio y la Enseñanza Primaria
Popular siguió su curso norm al, en los
aspectos filosófico, orgánico y metodológico, que son los fundamentos de
una escuela, p orque los :\laestros no
encontraron en ellos innovación profunda y radical de índole pedagógica;
toda vez qu e de hecho también es actiYa en su téc nica y el carácter doctrinal político de la socialista, sólo
afectó al concepto laico-neutral y liberal~ considerado por ésta, como demasiado tolerante de ensefianzas falsas y contrarias a la verdad científica
r estrictamente filosófica materialista,
que estima que el Estado no debe permitir, y mucho menos favorecer, en
beneficio de una cultura general y social libre de errores, dogmatismos y
supersticiones.
La lista especificada de este vaJioso
y abundante material didáctico, confeccionado y escrito en correcto estilo respectivo, uno tras otro, según lo
fueron indicando Jas necesidades orgánicas del sistema que se creaba, fué
empezada a publicarse con alguna anterioridad al establecimiento definitivo de la Reforma Escolar, desde 1892,
cuando el Ing. .Martínez fungía en )tfonterrey co n el carácter de Inspector General de sus Escuelas Primarias, con
facultades también sobre las demás
municipales del Estado, cuyo agente y
relación se estableció mediante la edición de"La Escuela Primaria" primer
periódico pedagógico que se publicó
en Monterrey, considerado como órgano oficial de aquella Inspección, y redactado en su totalidad por el propio
Ing. Jlartínez, y cuyo contenido ]o formaron una preciosa serie de instru~ciones Metodológicas, Administrativas
y Estadisticas, para uniformar la organización y dirección de las Escuelas
de Nifios.
Después de 1886 hasta 1901 &lt;lió a luz
el más valioso docum e ntal en el que se
concentra todo el Sistema, como sigue:
1.- Noticia sobre la Instrucción Pública del Estado en 1889.
2.- Reseña Histórica de la Instrucción Publica del Estado de Nuevo
León, desde sus orígenes hasta 1892.
3.-Disposiciones Reglamentarias para la Organización de las Escuelas Oficiales del Estado en 1892.
4.- Instrucciones Metodológicas para la Enseñan.za Primaria Elemental y
Superior.
5.- Circulares y Prevenciones diversas sobre Exámenes, Fiestas, y Estadísticas Escolares.
6.-Código de la Reforma Escolar de
1892, que comprende todas las Leyes
y Reglam entos expedidos, sobre las
tres ramas c¡ue entonces comprendía
la instrucción oficial: Primaria, Preparatoria y Profesional.
7.- Boletín de Instrucción Primaria,
Organo de la Dirección General a su
cargo, el cual se publicó sin interrupción desde 1892 hasta 191 O.
8.- Memorias anuales sobre la marcha detallada de la Instrucción Pública del Estado (1886-1910 ).
9.-Apuntes y Extractos Pedagógicos
dados a sus alumnos normalistas (18921900); y por último, artículos, disertaciones y conferencias pedagógicas.
sobre temas de oportunidad docen te,
que con las obras didúcticas que escribió, en el ntisrno tiempo, el Prof.
D. Serafín Peña, en el campo Primario, y el Dr. Hafael Garza Cantu en
Preparatoria, y las que posteriormente, en ambos campoS, publicó el Prof.
Pablo Livas, distinguid o y más cons-

picuo discípu1o de estos )tfaestros (sin
espacio para analizar en particular)
constituyen la auténtica fuente expositiva y bibliográfica de la Reforma
Escolar de 1892.
Y esto sin contar las que en la prensa pedagógica nacional y en panfletos
especiales, dió a la publicidad, cuando (1901-1912) actuó en la cindad de
México, también con carácter de Dir ector General de Instrucción Primaria del Distrito y Territorios Feder ales, Director de las Escuelas Normales
de la ~letrópoli, Jefe de Sección en el
:\finisterio de Instrucción e Inspector
de Escuelas Oficiales y particulares de
la misma capital.
En ~uevo León y antes ele ocupar
los cargos federales citados sirvió todos los directivos de la Educación Primaria y Normal, principiando desde
11aestro de Grupo y Director de Escuela Primaria, en las citÍdades de
Monterrey y Lampazos de Naranjo, N.
L., hasta los de Inspector y Director
General en todo el Estado.
En la Escuela Normal de Profesores
fu e el tercer Director en orden progresivo, co n el mérito de haber sido
el primero que enseñó ~íetodologia General y Aplicada, Organización Escolar, Higiene Escolar, Antropología Pedagógica, Psicología, Prin cipios Generales de Pedago~a, Disciplina Escolar
y Sistemas Educativos, dando a la Enseñanza Normal su dirección funciona]
propiamente dicha, referida antes exclusivamente a materia cultural y académica.

ciones y r epresentaciones oficiales y
sociales, inclusive la de Senador al
Congreso de la Unión, por el Estado
de Durango y las de miembro honorario de diversas instituciones magisferiales, cientificas y culturales.
Por lo que se refiere a sus funciones
directas de catedrático de enseñanza
superior, el Ing. Martinez ]as desempeñó h asta el último momento de su
vida, principalmente en materia Peda gógica y en Ciencias Matemáticas y
Sociales, hasta el postrero año de su
fecunda vida, ocurrido en 1919, ini•
ciándolas con anterioridad a 1870, fec ha en que fué designado, por primera
vez, Director de una Escuela Pública
de Nillos en ~fonterrey, actividades
que desarrolló en las Escuelas Preparatorias y Normales del Estado y del
Distrito Federal.
En lo efectivo, el Ingeniero Martínez
fué un sensitivo exagerado, con una
fuerte inclinación vocacional a las
prácticas estéticas, que jecutaba con
gran facilidad y al parecer sin esfuerzo, espontáneamente, o cuando lo intentaba.
·
Su inclinación a las Bellas Artes lo
hicieron un espíritu alegre, expresivo,
dinámico y en extremo sociable, muy
afecto a expansiones artísticas· y a
reuniones intimas con personas de
sentimientos afines, a pesar del aspecto de hombre serio, huráño y autoritario, quizá. por .su apego al orden, al
método y a la corrección moral, en
todos sus actos.

Fué el creador y fundador de la Escuela Normal de Profesores que organizó (1894) con el titulo de Escuela
Profesional para Selloritas, porque se
proponía un instituto en donde la mujer pudiera optar también todas las carreras liberales, estableé.iendo por de
pronto, las de Maestra, Contadora, Telegrafista y de Labores Domésticas.

El Ingeniero Martinez tuvo tanto en
su vida familiar como en la pública
algunas crueles desilusiones; pero también gozó de momentos felices y de
grandes alegrías íntimas, pro(j.ucto del
reconocimiento y gratftud oficial y de
sus discípulos y amigos. Entre ellos
cabe ci tar como más significativos, la
declaració.n de Benemérito de la EduEn esta labor actuó en Monterrey, cación Neoleonesa y su jubilación Adcuatro veces espaciadas como sigue: Vitam, que son en si, los honores cívi1881 y 1883; 1885-1889; 1891 y 1901; cos más altos a que puede aspirar un
1916 y 1919. Durante la tercera inte- hombre, en v ida; estimado como un
rrupción (1889 y 1891 ), lo substituyó ciudadano que mereció bien del Estainterinamente el Maestro Pefi.a para do, y como un educador ejemplar, de
asistir a los dos primeros Congresos virtudes intelectuales inmejoradas, con
Pedagógicos Nacionales, en represen- cualidades cívicas y prenaas morales
tación del Estado, asambleas que pro- i ntachables; honores decretados por el
dujeron las Bases Programáticas de H. Congreso del Estado, tal vez demauna Escuela Primaria Nacional, cuya _siado tarde, para gozar ele ellos, el 20
interpretación, adaptación metodológi- de Mayo de 1918, con cuyo motivo el
ca y organización escolar respectiva, Magisterio del Estado le hizo patente
es la realidad, la esencia de la Peda- su regocijo y aprobación, en una serie
gogía Personal que implantó en Nuevo de festejos, que tuvieron el valor de
León, y que nosotros por sus caracte- una glorificación, y que compartió
rísticas originales, llamamos Escuela con su dignísimo colaborador, el Prof.
Nuevoleonesa, y también Nacional, D. Serafín Peña, a quien el mismo deporque surgió de aqueJlas gloriosas .creta con-cedió igual honor.
jornadas, en las que estuvo represen Este inigualado Maestro regiomontado Jo mós conspícuo del Magisterio
de la República, y en las que el Inge- tano, terminó su mtsión en este munniero Martíncz dió honra y prestigio do, el 2 de Febrero de 1919, a las catorce horas y veinticinco minutos, a .
docente a su Estado natal.
los 69 a1ios, (1850-1919), como el buen
Posteriormente el Maestro )fartinez,
pastor entre la grey a su cuidado, y
co n una experiencia didáctica definien el edificio que él mismo, antes de
da y sólidamente formada en Nuevo
irse a :México, dejó planeado y en consLeón, fué actuante autorizado de los
trucción, para albergar dignamente su·
Congresos Pedagógicos Nacionales que
obra, dejando tras de si la huella fe.se sucedieron hasta 1910, ocupando la
cunda y ejemplar de su vida hecha
presidencia de algunos.
educación.
Por lo que respecta a lo que el Maestro llamaba sus Empleos AdministratiLas lionras fúnebres que se le trivos y que estima como fuente econó- butaron no tienen precedente en Monmica de su Yida, el número de ellos 1 terrey y fueron de tal solemnidad, que
con tad os por riguroso orden cronoló- se excedieron a ]as otorgadas en vida,
gico de servicio, y anotados en una celebradas con el cortejo y presencia
lista que poseemos, ascendiendo a 104, de mfls de diez mil personas que -acucuyas constandas alli se ennumcran, dieron solicitas a testimoniarle su graentre las que aparecen títulos, nombra- titud, a rendirle el póstumo homenaje
mientos, certificados, cartas y notas de admiració¡1 a su labor, y a ofrecerrelativas a su designació n y fechas de le e] sincero y justo reconocimiento a
d esempello en Monterrey, y en la cin- su gran obra ed ucativa, que como dedad de 1\Iéxico, tanto en el medio es- jamos dicho, no tien e segundo entre
cola r , como en el profano y social.
los educadores corísagrados del EstaSon de agregarse, además dé los ser- do de Nue,•o León y que sirvió de pau•
vicios citados, los que prestó ad-hono- ta experimental a la actual educación
Tem en calidad ·de comisiones, delega- popular' mexicana.

1

�DISCURSO
(Viene de la Pág. 3)

nes. El maestro no es el esclavo fiel,
que en Grecia llevaba á los niños al
pedagogium, no es el maestro de juegos que en las plazas públicas de Roma, enseiíaba la danza y el canto, á
pe_sar de las severas censuras de Catón; no es el dómine ignorante y locuaz de que se ha apoderado la caricatura; no es tampoco el tirano inconsciente de la niñez que impone el
bárbaro principio de que "la letra con
sangl'e entra." ~o, ya sabéis lo que
debe ser el maestro de una escuela, en
el siglo XIX. Lo será completamente,
entre nosotros, e u a n d o ilustrado y
enaltecido salga de la Escuela Normal,
con un título, con la conciencia de
sus deberes y con la ,,ohmtad inquebrantable de cumplirlos, para ir á predicar por todos los ámbitos de la República el evangelio de la enseñanza
científica."

tiempo que se destina al plan pedagógico. La reforma que en este particular desearíamos, sería una mejor distribución de las materias profesionales. Acaso con una reducción en la teoría de las metodologías especiales, podriamos, sin disponer de más tiempo,
llenar algunos vacíos que se notan en
las asjgnaturas pedagógicas, y establecer clases especiales y constantes de
metbdología prádicai en los dos últimos afias.
En cuanto a los programas de las
matedas preparatorias, lo que necesitani a nuestro juicio, es un ordenamiento más lógico y una seria modificación en su desarrollo, para darles,
á todos lo que no lo tienen, el carácter que propiamente les corresponde;
pues la mayor parte de ellos están
arreglados 1 según la opinión de que deben ser a.nálogos á los de las escuelas
secundarias, y sólo con menor extensión y profundidad que éstos. Tan falso criterio, ha hecho decir á algunos
que lás Escuelas Normales no son más
que malos institutos de educación secundaria, en los que se enseña ademas
pedagogía; y que por lo tanto, convendría reducir su programa exclusivamente á los estudios pedagógicos1 exigiendo de los aspirantes al profesorado, que pasaran antes por una escuela
secundaria; con lo cual, dicen, se gana ria una mejor preparación para sus
estudios profesionales. Esto es un gran
error que precisa combatir y que f3.cilmente puede destruirse con una ligera explicación.

Este importante concepto de la enseñanza normal, que al tomar forma
en los programas, los reglamentos y
en la ensefianza propiamente dicha,
no fué bien interpretado, especialmente en aquella de ensell.ar á ensell.ar:
desvirtuándose, en el sentido de que
]a Escuela adoleciera mucho del extremo en que incurrió la Normal' de los
revolucionarios franceses, por inclinarse predominantemente al desarrollo
de un plan científico, con detrimento
Aparte de la diversidad de circunsde la buena preparación pedagógica
de ]os maestros; trató de completarse tancias que concurren entre los aspi•
y de perfeccionarse con las resolucio- rantes al magisterio, y los estudiantes
nes de los Congresos de Instrucción, que emprenden las carreras de abogaconvocados por el mismo Sr. Baranda do, médico, ingeniero. etc., y que son
en 1889 y 1890: resoluciones que des- muy de tenerse en cuenta para difegraciadamente no ejercieron entonces renciar .su preparación, especialmente
ninguna influencia en el mejoramien- en el tiempo destinado á esos estudios;
to de esta Escuela. Y no fué sino basta hay que pensar, sobre todo, en que en
1902, cuando nuestro primer ministro las escuelas secundarias ó preparatode Instrucción Pública y Bellas Artes, rias sólo se estudian las ciencias y las
el ilustre Justo Sierra, siendo Subse- letras para aprenderlas, y para obtecretario del ramo, y sabiamente secun- ner de su enseñanza la educación mendado por el eminente maestro Rébsa- tal que proporcionan: con lo cual se
men, dió vigoroso impulso á este plan- ofrece á los alumos 1 ya sea la base de
tel, mejorando principalmente su plan sus futuros estudios profesionales, ya
profesional. He aquí Jo que el Sr. Sie- una suma de conocimientos para su
rra dijo, en su monumental discurso, cultura general, que los ponga en conal inaugurarse el Consejo Nacional de diciones de desempeñar en la vida -soEducación, con referencia á las refor- cial, funciones de un orden superior;
mas de que hablamos: "La ley regla- mientras que en las escuelas riormales
mentaria del normalismo, se orienta se cursan las materias secundarias, no
hacia la pedagogía: no hay .una sola sólo para entenderlas claramente1 sino
de sus ensefianzas que no esté anima- para basar en su estudio las explicada del mismo espíritu y marche al ciones que de una manera sencilla y
mismo fin,.''cl'ear maestros"; y no hay clara tendrán que hacerse á los niños,
ninguna de las enseñanzas especial- en las escuelas primarias, sobre lo que
mente -pedagógicas que no tenga un de aquellas se enseña ó lo que con ellas
carácter esencialmente práctico y de se relacione. Por ésto el catedrático de
una preparatoria, al enseñar cualquieaplicación."
ra asignatura, solamente se preocupa
Esta nueva orientación de los estu- de dar el conocimiento de ella, lo medios, que con algunas modificaciones, jor y más completo posible, dentro del
desde hace diez años tenemos en prác- grado que le corresponde; mientras
tica, vista así de un modo general y que el profesor de una Normal 1 tiene
sin entrar en un detenido análisis de que relacionar los estudios secundarios
ella, ha hecho pensar á muchos, que con los conocimientos correlativos de
quizás hemos pasado de un extremo á la primera enseñanza1 para suminisotro, sacrificando la extensión y soli- trar al normalista lo que ha de necesí •
dez de las asignaturas secundarias, tar para fundar ésta.
por consagrar á las máterias y prácEn tal virtud, la enseñanza del plan
ticas pedagógicas mayor tiempo del
que les corres¡,onde, para el debido preparatorio en las Escuelas Normales
equilibrio entre el plan preparatorio debe ser propiamente, como lo declara
y el profesional. Estos temores pueden Mr. Harrís, en el brillante discurso que
desaparecer, teniéndose en cuenta que pronunció al poner la primera piedra
sólo comprenden los estudios y prácti- de la Normal para Maestras de Chicacas pedagógicas una quinta • parte deL go, "Un repaso de las materias primatrabajo, en el conjunto de los cinco rias, vistas á la luz de los estudios seaños escolares; y que dichos estudios cundarios, de los que toman aquellas 1
se hacen solamente en los tres cursos sus leyes y sus reglas." Así, la aritmésuperiores, dejándose los dos primeros tica se comprende mejor con el conoexclusivamente para las materias se- cimiento del Algebra y de la Geometría, la Geografía descriptiva se repasa
cundarias.
sólidamente con el estudio de !_a GeoNo es. por lo tanto, exagerado el grafía, la Física del Globo y las Cien-

cias Naturales; el Español con las raíces griegas y latinas, la Lógica y la Psicología, etc. Esta manera de revisar
las materias inferiores en sus relacio•
Iles con ]os estudios secundarios, de los
que derivan sus principios generales,
constituye un método especial, de
aprendizaje que según Harris, bien podemos llamar de conslrucción ó consil'uctiuo, porque al someterse una materia al estudio de su correspondiente
inferior, se analiza constructivamente:
y sólo quien haya hecho esa cuidadosa revisión, está en capacidad de enseñar las nociones elementales de una
manera racional.
Pero, dejemos aparte estas consideraciones, que son de un orden secundario, para inferir de todo lo expuesto
anteriormente, que no hemos perdido
el rumbo señalado á nuestra marcha.
Los grandes ideales que nos alientan
son los mismos que movieron á nuestros predecesores. Vamos bien; pues si
es cierto, co11lo hemos visto 1 que nos
desviamos, allá en los comienzos, un
tanto de la senda; la oportuna señal
d€ experto guía, nos llevó prontamen~
te al buen camino; y si hoy tenemos
algo que corregir, no es precisamente
en lo principal de nuestra obra1 sino
sólo en detalles sobre la maner~ de
hacerla más segura y eficaz; lo que se•
rá siempre nuestra constante y ruda
tarea. pues siendo infinito el adelanto,
sin fin también debe ser nuestro perfeccionamiento.
En cuanto al camino recorrido, no
nos detendremos a detallarlo: bástenos
la mirada sintética del recuerdo, para
darnos cuenta de que no hemos andado todo lo que debiamos: nuestro paso
ha sido lento y difícil, porque así es
toda marcha cuando empieza. La huella que han dejado nuestros pasos, por
muchos allos ha sido débil, y es que
éstos no han tenido la firmeza que sólo
suministra la experiencia. La semilla
que hemos venido derramando ha dado pocos frutos, sobre todo en las primeras etapas del camino; más consuélamos ver que hay rico grano en ese escaso rendimiento. En consecuencia, lo
que ahora importa es acelerar el paso,
acentuar nuestra marcha para dejar CO·
rno honda huella, una doctrina bien
caracterizada, y definida, y perseverar
en el ' 1 ademán augusto" para c¡ue el
porvenir recoja abundante y sazonado
1
fruto.
Felizmente vamos ya por terreno 1 cada día 11,1ás limpio y firme; nuestra doctrina, después de algunas fluctuaciones, ·vuelve á inspirarse resueltamente
en los sabios principios de 1902, y tiende á con·s olidarse firmemente; y los
gérmenes que vamos arrojando al surco, encontrando mejores elementos para su desarrollo y mayores cuidados
para su conservación, van dando ya
abundante y suculenta mies.

de los maestros de mañana, verdaderos educadores y sanos elementos de
orden, de fraternidad y de progreso para la sociedad y para la Patria. A la
vez, hagamos comprender á los jóvenes normalistas, con toda sinceridad,
que esta escuela no pretende, ni intent:1 siquiera formar hombres de ciencia, sino solamente buenos maestros y
maestros buenos. Que no piensen tampoco en que por el sólo hecho de salir
de nuestras aulas son los mejores profesores del país; pues aquí, como en
todas partes1 sólo puede dárseles una
clave segura para sus estudios posteriores; y sólo con éstos y una larga v
concienzuda práctica podrán llamarse
verdaderos maestros. Recordémosles
constantemente las palabras ya citadas
del Sr. Baranda, con las cuales fijó de
un modo claro y preciso, algo de lo
más importante para la educación moral del magisterio, diciendo: "Aquí se
'les formará el carácte1· respetable · y
bondadoso que e~ije el ejercicio de sus
augustas funcionesll. Así, respetable y
bondadoso, debe ser el maestro: es de-...,
cir, digno, pero sin altivez ni arrogancias que tanto cierran las puertas de la
vida, y que tan mal se compadecen con
la misión de mando de paz que les es- ·
tá encomendada. La bondad, comú la
modestia 1 les diremos, son las llaves
de oro que se abren las voluntades, especialmente la de los niños. que son todo candor y ternura; sólo por medio
de la primera puede lanzar el maestro
al corazón de sus discípulos la ardiente chispa que ha de engendrar la abrasadora corriente de afecto; indispensable entre uno y otrosi para que pueda
realizarse la grande obra de la educación; y sólo con la segunda, la modestia, podrá captarse el maestro la estimación y el respeto de la sociedad en
que viva.
Mas sería ya verdaderamente enojoso, seguir exponiendo todas las consideraciones que nos sugiere la breve
suspensión de nuestra marcha, para el
mejoramiento de esta Escuela. Bástenos decir 1 que en este momento de reposo, al volver nuestros ojos al pasado,
para mirar después al porvenir, todos
nuestros propósitos toman fuerza y todos nuestros ideales se engrandecen .
Concluyamos; pero para dar digno
término á estas Jíneas, hágámoslo, recurriendo como antes, á la elocuente
palabra con la que hemos venido dando belleza y vida á este desaliñado trabajo. Nada más propio, nada más justo,
que reproducir aquí textualmente el
hermoso final de aquel discurso memorable.
Oigámoslo, señores, con el piadoso
recogimiento con que debe escucharse
la voz místeriosa que se alza de una
tumba venerada y querida para el Magisterio l\.'lexicano, tumba que hoy resplandece con fulgores ·ae gloria, y ante la cual nos inclinamos reverentes.

Sírvannos para• esto los edificantes .
Escuchemos de nuevo aque1la voz1
ejemplos que nos dejaron aque11os de
nuestros antecesores que tuv-i eron tiem- que tuvo algo de profético, al resonar
po de influir en el progreso de esta en el antiguo Salón de actos de Sta. TeEscuela. Recordemos siempre é inspi- resa; y que si bien, en un arranque de
rémonos, mis buenos compañeros de ferviente entusiasmo expresara algo
labor, en el espíritu de orden y Ja fir- que pudo parecer hiperbólico 1 espemeza de Serrano, en la serena activi- cialmente para los profanos en el culto
dad y .sabía devoción del ilustre Réb- de la escuela, dió no obstante una casamen, en el ce1o y laboriosidad infa- bal idea de la alta importancia que
tigables de Correa, y en el juvenil ar- aquel grande amigo de la educación
concedía al trascendental suceso que
dimiento y recto y juicio de Kiel.
conmemoramos.
Hagamos,_como ellos, de esta Escue"Señores, decía 1 al abrir el señor
la, el más firme sostén de nuestras ins- Presidente las puertas
de esta Escuela,
tituciones, infundiendo en el espíritu abre las del porvenir de la República.
de sus alumnos, los futuros formadores Confiemos en que por ellas pasarán
del alma nacional, acendrado amor por nuestros hijos más ilustrados, más li1
la libertad y la democracia; procure- bres, más felices
que nosotros: confiemos que este plantel continúe siendo mos en que realizadas nuestras espe•
poderoso loco de luz y de calor, del ranzas y cumplidos nuestros votos, la
que irradie luminosa doctrina, y no- Escuela Primaria será el templo en que
bles y rectas inspiraciones, encamina(Pasa a la Pág. 13)
das al bien y al adelanto, para hacer

·REMEMBRANZAS
FORTUNATO LOZANO

FOTOCRAFIA
HISTORICA

El 5 de Julio del presente año dá término al centenario
Antonio ~IORENO.

dentro de cuya temporalidad se manifestó la vida fecunda en
bienes para la educación, del eminente pedagogo neolonés, el
Ing. Don Miguel F. Martínez. El maestro inolvidable nació
en nuestra ciudad, el 5 de Julio de 1850, y exhaló su postrer
aliento en la propia tierra natal, en donde preferentemente él
quiso vivir y morir, el 2 de Febrero de 1919.
¡ Cuántos años, los suyos, de maravilloso trabajo sin interrupción algu •
na, que valiera la pena, en pro de la
enseñanza; de la ennoblecedora empresa de hacer la luz en las conciencias a la hora en que el espíritu tánto
la necesita para guiar, atinadamente,
sus pasos en busca de la verdad! Ello
demuestra, de la manera más clara, la
energía inquebrantable de que fué poseedor el varón ilustre a que nos referimos; elJo nos habla del empeño fervoroso y tenaz que puso siempre de
manifiesto lo militante de su acción.
Puede asegurarse, con sobra de razones, que el maestro no conoció, a con·
tar desde los primeros empeños de su
existencia, otra ocupación que más le
atrajesei que esa fructifera tarea de
promover las facultades del estudiante, con ánimos de transformarlo, prontamente, en elemento positivo de progreso.

que su espíritu venía a hundir.;c c:::.si,
por entero, en el milagroso y deleitoso
ambiente de la nota y del compás.
Todo hacia ver que el maestro contaba con una preparación amplísima,
no sólo para llevar a cabo, aisladamente la tarea pedagógica, sino para
hacerla atractiva y llevadera como poseedor él, en alta medida, de capacidá.des artísticas, las cuales le permítie~
ron convertir el ambiente escolar en
un mundo donde las juventudes alent3.ban en medio de una acogedora y
unificadora complacencia.

Es bien sabido que Don Miguel-así

Las discrepancias o inarmonias de
cualquier especie prodncian en su ánimo indominab1es disgustos, así llegara
a suceder que en la vida cotidiana encontrase comunes menesteres sin el debido ajustamiento al principio sencillo
de la proporción. El mismo nos contó.
en cierta hora de intima charla, que,
por algún tiempo, al venir de su casa
a la oficina de su cargo1 tenia que pasar frente a un comercio vecino en
donde un gran reloj de pared pendía
irregularmente desde su punto de apoyo. Esto provocó al maestro, casi a diarioi una pésima impresión . Pero, como
pareciera que aquella notoria falta de
equilibrio no había molestado ni molestaria a nadie mús 1 se decidió al fin .
para acabar con aquella molesta circunstancia, pedir permiso al propietario a fin de dar mejor postura al adefesio, o lo que es lo mismo, para corregir! invariablemente, lo corregible.
Y como le fuese concedida la petición,
por propia mano quedó subsanado el
acpidental desasosiego del transeunte.

lo Jlamábamos, en lo íntimo, sus discí-

pulos-tuvo que recurrir, a las veces.
para proveer al decoroso sostenimiento de sus necesidades hogareñas, a
otras funciones que, sin relacionarse
de manera directa con la pedagogía, no
dejaban, sin embargo, de tener su parentesco, o de algún modo su contacto
con la obra edncacional1 a la que el
maestro tendió preferentemente. Esto
último acontece, como lo hElmos expresado ya, sólo a las vega das; ya que en
aquellos tiempos, sea por el premioso
avance con que encaminaba sus pasos
la economía oficial, sea porque aún no
se percibía la verdadera trascendencia
del trabajo educativo, los mentores sobrellevaban una vida premiosa con relación a Jas necesidades de su diario
existir. Así que, el maestro l\fartinez,
cuando menos en las primeras épocas
dP su carrera, a f:n de allegarse lo necesario para cumplir con las instancias
a que le obligaba su ya sobresaliente
posición social, tuvo que echar mano
tanto de sn prosión como ingeniero,
como de sus oficios tan destacados en
el arte musical. Como quiera que ésto
sea, es decir 1 a pesar de todo, a Don
Miguel le tocó ir, casi siempre, durant~ su vida, por caminos bordeados de
flores, por campos deleitosos que Jo in,•itaban a persistir animosamente en
sus empet1os, dirigidos éstos a lograr
una armonizante y edificadora función. Así, todo trabajo, por árduo que
le resultara, venia a tener para él un
algo de divertimiento. De algún modo
se justifica aquí aquello de que ''en el
querer no hay pena'', o como se acostumbraba decir en los gloriosos tiempos de la escolástica: "Volenti non fit
injuriau.
Tomemos en consideración que
nuestro maestro fué, en su intimidad,
ganado siempre por las artes; y, principalmente, por la música. Así su vocación quedaba satisfecha a la hora en

Era de sorprender cómo la idea del
ritmo y . de la proporción subyugaba al
maestro Martinez en cualquier instante. Como en un orden cualquiera aspiraba a encontrar lo que resultara allí
dr posiciones congruentes Y simpatizantes; y ésto, aún en los aspectos de
l'J simplemente material.

El maestro Martinez hizo, dentro de
1os trabajos de la enseñanza infantil.
una constante aplicación de sus virtudes estéticas. A consecuencia de ésto
se establecieron en las escuelas de
nuestro Estado las famosísimas fiestas
de fin de afi.o. Desde entonces ha sido
costumbre repetir tales entretenimientos que tan buenos efectos produjeron
en el espíritu de los niños, así como en
el ánimo complaciente de los padres de
familia. A Don Miguel lo asistieron en
estos trabajos, algunos colaboradores
perfectamente idóneos en la materia.
Entre ellos figuran notoriamente el
poeta Don Francisco de P. Morales, el
maestro de música, Don José C. Vil1ase-ñor Y el distinguido literato neolonés.
el Doctor Don Rafael Garza Cantú. En
cuanto a lo demás, y refiriéndonos ya
con especialidad a las labores estricta(Pasa a la Pág. 14)

En est_a fotografía, del año de 1876
figura D. Miguel F. Martinez con catorce alumnos internqs, en el Colegio Particular del que era Director. El local
que ocupaba, por la calle Padre Mier,
está en el costado Sur de la Plaza Bolivar. El grupo, de izquierda a derecha, está integrado como sigue: José
Barragún 1 Juan Zambrano, Reginaldo
Cavazos, Felipe Naranjo, Benjamín
Castro1 Francisco Naranjo, Guadalupe
Cantú, Don Miguel F. Martinez, Luis
González, Jesús González, Lucas González, Bernardo l\fendiola, Juan Manuel
García, Alonso Ríos, Leopoldo Naranfo. El único superviviente es el Dr.
Barragán, que cuenta 82 años de edad.
Predominaba entonces la escuela
antigua, pues la reforma educativa implantada por el Dr. Gabino Barredadesde 1867 en la Escuela Preparatoria
de la ciudad de México y secundada
poco despu és en casi todos los Estados, tardó como un cuarto de siglo
para llegar a ·la Escuela Primaria. Sin
embargo, D. Miguel ya empleaba el
método . objetivo, y en la fotografía
puede verse una esfera armilar y varios instrumentos de dibujo. Además,
según testimonio del Sr. Barragán, en
las excursiones escolares, que eran frecuentes, D. Miguel aprovechaba un
arroyuelo, una flor 1 una planta, un in~
secta, un bosque, una montaña, para
dar a sus discípulos explicaciones sobre Geografia, Botánica, Zoología, l\1ineralogía1 etc.

tar fielmente la reforma escolar, sino
que lograra implantarla, convirtiéndola en bella realidad en las escuelas &lt;le
Nuevo León. Posteriormente mejoró
de modo notable la enseñanza en el
Distrito Federal, donde D. Justo Sierra le confirió en 1901 el cargo de Director de Educación Primaría,

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento
de Acción Social Univ't!rsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl R.angel Frías
Fidencio rlc la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\iartínez Torres
Guillermo. Cerda G.

Es verdaderamente admirable que a
este hombre genial, la rutina de la docencia no le .í mpidiera desprenderse
de las ideas y hábitos inherentes a la
antigua enseñanza, memorista, libresca y dogmática, ·y que mediante la observación, el estudio, el trabajo y la
experiencia, no sólo llegara a interpre-

Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MEXICO

�Ideas Pedagógicas ...
(Viene de la la. Pág.)

mentor; y ello, sin excederse más alla
de los indispensables, para transmitir
el Programa de una Escuela de Prime-

ras Letras.
Tal concepto de los Legisladores, revela que ellos ·pensaban entonces, en
una Escuela estrictamente instructiva:
y que para ser Preceptor, sólo era su•

ficiente tener conocimientos qué trans•
mitir a sus educandos; y aún que la
Escuela Normal misma, no era indis•
pensable, porque todavía veinte años
después de establecida, se autorizaron
Diplomas de Profesores de la., 2a. y 3a.
clase, sin haber pasado los favorecí•
dos, por las Aulas del Plantel, tan solo

con presentar un examen, a título d~
suficiencia, sobre las Materias del Plan
de Estudios; y ello ante un Jurado Ajeno, o extraño al Instituto Normal, y an-

te el cual también los mismos normalistas debían acudir, en solicitud de
examen, para que se les expidiera el
consabido título.
Y este criterio perdur'ó, en el medio
oficial del Estado, durante toda la primera .época · de funcionamiento de
nuestra Escuela Normal, que apenas si
alcanzó a preparar una docena de
maestros; pues la casi totalidad de Di•
plomas expedidos entonces, correspondieron a personas que nunca fueron alumnos de ella, lo que parece no
hacía falta, en virtud de estimar que
cada una había de seguir su propia y
personal pedagogía, porque la Escuela
no daba ninguna, y apenas sí llegó a
considerar algún elemento de Organización Escolar, que dió el mismo, lng.
Martínez, fuera de Programa.
En cambio la Ley de 1886 con que
se inició la Segunda Epoca de la Escuela y de la cual fué Autor el propio
Ing. l\lartínez, ya prescribe un Plan
Profesional de enseñanza, paralelo con
el exclusivamente Escolástico de la Ley
anterior, encomendado a tres tipos de
Asignatura pedagógica que daban al
Maestro: Principios Educativos, Metodología de la Enseñanza Primaria y
Organización y Dirección de Escuelas.
La Ley denominó a esta Materia
profesional con los nombres de: Principios Generales de Pedagogía, Antropología Pedagógica, Nociones Elementales de Lógica, Metodología Pedagógica, Organización, Disciplina e Higiene
Escolares; pero su programa aunque
muy elemental, no alcanz.ó a desarro- .
liarlo, porque esta Ley no estuvo en
vigor, ni siquiera un Ciclo completo,
d e los Tres Años Escolares, en virtud
· de haberse derogado antes de completarlo; no obstante, la introducción de
tal Programa Profesional, evidencia
que el concepto netamenta instructivo
de la enseñanza primaria, había sufrido una seria innovación, desde el punto de -vista de la formación de los
Maestros, y que ahora se pensaba que,
además, de conocimientos generales,
qué enseñar, hacía falta saber cómo,
esto es saber un método lógico, fundado en la naturaleza de la materia; po·
seer co nocimientos psico-fisicos del
niño, para aprovechar la instrucción
en la cultura de sus facultades espirituales, y conocer las reglas morales,
higénicas y administrativas suficientes, })ara dirigir una escuela de niños.
Por esto fué la Ley de 1889, también
inspiración del lng. Martínez, la que
definitivamente puso en ejecución el
Plan Profesional en cuestión, y aún
cuando tampoco logró consolidarlo V
experimentarlo, por las mismas causas
que la anterior; es decir, por nueva y
temprana derogación de la Ley, el concepto iba adquiriendo forma y dando
origen a establecer las verdaderas condiciones de una Enseñanza Normal, y

los requisitos de un Magisterio Oficial,
preparado con una misma y uniforme
medida profesional.
Viene luego la Reforma de 1892, y
es sti. Autor e inspirador, también el
mismo Ing. :Martínez, que concibió y
redactó la Ley que la estableció; y es
entonces, cuando la Enseñanza Normal
toma cuerpo y queda establecido el
caudal de conocimientos y cualidades
que debe adunar una persona, en Nuevo León, para ejercer la función de
maestro oficial. Este programa define
1n función de }a escuela como instructivo-educativa y presenta el campo de
acción coordinar pltra ejercer, sobre
el niño, considerándolo como un complejo de cuerpo y espíritu, a los que
debe educar como elementos inseparables del ser humano, con los titulas de
Educación, fisica, intelectual, estética
y moral; fijando asi, claramente, el
concepto de la escuela integral.
Pero insiste mucho en diferenciar
los términos instrucción y educación
y concluye que ésta sólo se consigue
con la adquisición metódica y sistemada de la primera, y sugiere asi el concepto de una Metodología con fundamentos lógicos y psicológicos, para cuyo conocimiento el Maestro necesita
un estudio antropológica que abarque
Somatología, Psicología e Higiene General y en particular del niño, a quien
considera no como adulto; sino como
ser en desarrollo, Cn peculiaridades
biológicas diferentes, que eS necesario
tomar, muy en cuenta, para obtener el
complejo educativo. Y en la necesidad
de estos conocimientos apunta ya la
conveniencia de que el Maestro posea
una teoria educativa que denomina
Principios Educativos, un método depurado de enseñar Metología Pedagógica, y un modo de gobernar al niño, que
apellida Disciplina, Organización y Dirección de Escuelas.
Sin embargo, al analizar los Progra•
mas, se observa que el que correspon ·
de a las materias que explican y dan
una teoría educativa, es demasiado nocional e impreciso; pero en cambio el
que se refiere a la Metodología y Gobierno de la escuela es lQ suficiente·
mente extenso y completo para su objeto; lo que quiere decir que lo urgente por entonces, era preparar, no teóricos de la educación, sino Maestros
prácticos capacitados para enseñar, si•
guiendo un Método Instructivo definiendo y un Sistema Moral uniforme
y pragmático, para lo cual dió como
normas básicas, el empleo de la intuición, la objetivación de la enseñanza y
la cultura del espíritu, mediante la introducCión de las artes estéticas, como
materias de enseñanza en la escuela
primaria.
Y en este particular aparece en todo
su valor, el carácter didáctico de la Reforma, referido a nuevos Modos de Enseñar y a nuevas Asignaturas qué agregar, englobando en una Pedagogía Teórico Práctica las normas docentes de
la Escuela.
Así bajo el titulo de Principios Generales de Pedagogía comprende primero: Una teoría de la Educación Física que explica su objetivo, su valor
cultural y sus diversas aplicaciones !l
In escuela; señala las reglas y principios del ejercicio corporal y del reposo, incluyendo el Deporte, la Gimnasia, los Juegos y los Ejercicios Organizados, y concluye con los principios y
reglas relativas a la función nutritiva
o reposadora de las energías gastadas,
que implican un positivo régimen de
vida o sea un Curso completo de Higie'ne General del Cuerpo humano,
Segundo. Una teoría de la Educación Moral que presenta incluida en un
breve estudio psicológico que extiende
a la Educación de la Sensibilidad, sobre ]a cual señala su objeto esencial,
en la escuela primaria, para inferi-r de
eJla la manera de dirigir al niño y

crear en él una doble actitud ética y
estética que determinan su positiva
conducta moral.
También considera dentro de la Educación de la Sensibilidad los Sentidos
Corporales y la manera de aprovecharlos en la educación de los niños como
agentes e instrumentos de su cultura
general, me.d iante ]a educación particular de cada uno de ellos, admitiendo
además una teoría, sobre el valor psi•
cológico pedagógico de los sentidos y
una cultura sensorial.
Separa además los sentimientos y su
cultura y los presenta bajo el subtítulo
de Educación Estética, sobre los cuales
ofrece también una teoría que explica
-su origen, su asociación y sus relaciones con lo bello; la formación de los
hábitos, los afectos y las pasiones, principalmente su desarrollo y manifestació n en los niños, prescribiendo las reglas educativas para su cultura; de modo que fija la necesidad de iniciar al
niño en la apreciación real de lo bello
y en la formación de un gusto estético depurado.
Tercero. Completa el cuadro de la
Educación Moral con la teoría sobre la
Voluntad y la Conciencia Moral, por
cuanto a su influencia decisiva en los
actos de la vida, la formación del carácter, la personalidad, el sentimiento.
del deber y el amor al bien, actitudes
c¡ue establecen el modo de .ser del individuo como persona moral responsable.
Cuarto. Y concluye sus Principios
Generales de Pedagogía, con las Reglas
y principios para una Educación Intelectual, sobre la cual da una teoría general de la Inteligencia y del orden en
que aparecen las facultades, operaciones y demás poderes mentales, de que
se sirve el hombre; así como del objeto final de la Inteligencia y su cultura, en la escuela primaria. Luego es•
ludia separadamente la Inteligencia,
en sus diversas manifestaciones, asig.
nándoles su particular función y seña•
lando las reglas y principios de su res•
pectiva cultura en la ~scuela.
De las Funciones y Operaciones Intelectuales: se ocupa en particular y
formula una teoría sobre la Atención,
La Percepción, la Determinación, la
Observación, la Reflexión, la Abstracción, la Comparación y la Generalización, y con una inducción y deducción.
análisis y sintesis.
De las Facultades intelectuales, hace
igualmente estudio particular, y dá su
teoría sobre la Razón, la Imaginación.
El Entendimiento, el Talento, La Memoria, y la Asociación de Ideas, señafando para cada una, las reglas y principios de su cultivo en los niños.
En concreto, esta importante Asignatura del Programa de 1892, es un
completo Curso de Biología Psícopedagógica, que dá las bases y normas de
una educación primaria derivada de
la Cultura del cuerpo y del espíritu, cuya doctrina se contrae a explicar las
facultades y órganos educables del sujeto, sin1iéndose para ello de los conocimientos prácticos que deben consti•
tuír la instrucción común de la niñez.
Lo notable de este Curso nocional, es
que representa una elogiable síntesis
de la educación, implícita en una Pedagogía, que tiene caracteres de origi.
nal, para nuestro medio regional, por
lo menos, en cuanto a su adaptación
en la forma de Sistema Educativo Oficial.
En el Curso de su Metodología Pedagógica General completa la doctrina
del Sistema, definiendo co n absoluta
claridad, lo que es el Métodq Pedagógico y sus elementos y factores, constituidos por las llamadas Marchas u
orden -\ógico de los conocimientos que
se trata de enseñar; las Formas o presentación oral de las ideas que los explican, y los Procedimientos o modos
de exponer, aplicar y comprobar lo

que se enseña; así como los Modos de
Organización de la Clase o Grupo de
niños a quienes se destina la enseñanza correspondiente; concretando su
objeto esencial, en formar el concepto
del Método Pestalozziano o Intuitivo.
denominado entonces, Escuela Moderna.
Pero donde es más notable la innovación didáctica que entraña el Plan
Profesional adoptado por el Ing. Martinez, porque establece verdaderas
modalidades, es en el Curso denominado Metodología Aplicada,
Desde luego en este Programa figuraron Asignaturas completamente modernas, como Lecciones de Cosas, Len•
gua Materna, Ciencias Naturales y Lectura y Escritura en las cuales hay que
considerar, nuevo orden de conocimientos y nuevos métodos de enseñanza, que reclaman una preparación especial para su concepto y comprensión cducati vos, los cuales resultan pa•
ra el lng. Martinez, materia fácil y el
fondo didáctico original de· su Reforma Pedagógica de 1892, las que presenta con la sencillez típica del que
domina su estructura y los practica a
diario.
Las Lecciones de Cosas asignadas
a los tres primeros Años de Primaria,
representaron la introducción del Método Objetivo Analítico, en un estudio
esquemático de la naturaleza, habilmente referido a grupos de minerales,
vegetables, animales, objetos varios y
sus propiedades fisicas y químicas, que
equivalían a introducir a los niños, en
la enseñanza de las Ciencias Naturales y del Método Experimental.
La elaboración de los bosquejos de
estas Lecciones, que servían de ejemplo a los normalistas y la formación
y subdivisión de este Programa, acusan no sólo al docente experto e inteligente, sino al creador de una nueva
modalidad didáctica.
La Lengua Materna, fué una Asignatura dedicada al ejercicio práctico del
Lenguaje oral y escrito, accesible a los
niños; y en consecuencia, comprendía
la materia de la enseñanza posible en
la escuela primaria, desprovista de las
incomprensibles reglas y definiciones
gramaticales, que el educando retenia,
de memoria, en esta enseñanza, sin entender ni aprender a usarlas. Fué un
Curso completo de Exposición correcta, al alcance de los niños, graduado .
para los Seis Cursos de la Primaria,
con horario especial para cada subdivisión de la Materia General, con los
nombres de Ejercicios Orales de Estilo,
destinados a facilitar la expresión verbal del niño; Ejercicios de Redacción,
para iniciarlos en la composición es•
crita; Descripciones y Amplificaciones, para acostumbrarlos a exponer y
explicar, oralmente y por escrito, valiéndose de cuadros, paisajes, estampas y esquemas; Ortografía Usual, para enseñarlos a escribir con propiedad
y familiarizarlos con las reglas relativas y Gramática para darles a cono•
cer la estructura del idioma, sus elementos, el significado y uso de las palabras y la formación de las frases y
oraciones gramaticales. Esta Asignatura en su aspecto didáctico, fué al
mismo tiempo que una novedad, un
serio problema para el normalista y
para los maestros encargados de intro•
&lt;lucirla; y necesitó de varios años para quedar establecida su metodología
y su enseñanza satisfactoria; pero un
éxito rotundo contra la enseñanza libresca y memónica anterior, de la Gramática Castellana, en las Escuelas de
Nuevo León.
La Lectura Escritura. Esta Asignación sustituyó al Silabario de San Miguel, método sintético c;le enseñar a
leer, y por ello, significó también otra
modalidad innovadora y radical de la

(Pasa a la Pág. 14)

la belleza. Algo, repetimos, ó más bien uso, por que no producen el humo que
dicho, mucho de ésto se observa en' la éstos.
primorosa ornamentación de la Gruta.
Para iluminar el inter_ior de la cue(Viene de la Pdg. 5)
Por doquiera surgen en confusa mes- va, se emplean cohetes de luz ó lllces
cla, trasuntos de nichos bordados con de bengala, las que por lo general se
delicados encajes, de artísticos rose- llevan desde esta ciudad. En una excuarto, la constituyen dos estalagmi- ton es, de estátuas en místicas actitu- cursión de la que formamos parte, ortas de extraordinaria forma: semejan des, de ojivas erizadas de flores de lis, ganizada en Agosto del presente año,
dos mujeres, una cubierta con una to- y de todos aquellos sueños de los ar- se iluminó por primera vez la Gruta
ga, y la otra con un niño en los bra- tistas godos.
con Luz de magnesio,, la que sirvió pazos.
La formación geolQgica de esta Gru- ra obtener las fotografías que acom•
El notable salón llamado El Agua ta, es la sedimentaria química, reprepañan á esta descripción. Creemos
Grande, se encuentra á la derecha del sentada en gran parte por estalagmi- conveniente recomendar el uso de esde la Mitra, al que esta unido por una tas y estalactitas, predominando las ta luz, por medio de la cual, dispuespendiente de 8 metros. Este departa- primeras; formación mucho más mo- ta en di ve~sos focos, se pueden apremento forma un estanque de 15 metros derna que la semimetamórfica, carac- ciar mejor en grandes extensiones las
de longitud por 8 de latitud y 2 de terizada por calizas de cristalización bellezas que contiene la repetida Gruta.
profundidad. El agua es dulce y cris- incompleta, la que según opinión de
En la Villa hay muchos individuos
talina, su temperatura es igual á las personas competentes, fué interrumpi- que pueden servir de guías a los exde que antes hemos hablado. Contiguo da en su desarrollo por la acción de cursionistas, quienes ordinariamente
á este salón hay otro pequeño, de don- las aguas, á las que se debe la forma- cobran $2 por el viaje. Los más conode actualmente se extraen las más lim- ción de que primero se ha hablado.
cidos son : Ignacio y Benito Marmolepias y preciosas concreciones.
Según la opinión á que aludimos, los jo, Jesús Sánchez é lldefonso Garza:
Detrás del Agua Grande está el am- elementos mineralógicos que entran en el primero de estos guias ha conduplio Salón del Teatro, mide 30 por 20 la co nstitución del interior de esta cido para la fecha 180 caravanas.
m. y simula el frente de un foro, en gruta, son: la calcita por lo que resSe amenizan generalmente las excurel cual se distinguen perfectamente la pecta á la roca, y el nill'o, nitratina y
siones, llevando alguna música, la que
prevista, y el telón formado por mul- fosfatos por lo tocante á las materias produce un gran efecto en el interior
titud de cortinajes.
orgánicas de que el suelo se encuen- de la cum1 a, en virtud de las excelenImposible es describir con toda pre- tra cubierto en muchas partes.
tes condiciones acústicas de ista.
cisión, y sobre todo con toda verdad,
Las sustancias orgánicas que se haLas excursiones que anua:hnente se
Jas mil bellezas que contiene esta Gru- llan en grandes depósitos, son el guahacen á esta GI'ula son ocho por térta. No hay términos propios, no hay no producido por los excrementos de
mino medio. Los habitantes' de Villa
símiles siquiera que den una idea de millones de murciélagos que habitan
de García guardan recuerdos de mulo grandioso de esta maravilla natural. en las altas bóvedas de estas enormes
chas notables caravanas, unas por su
Dos son las caracteristicas de este concavidades, y el salitre que se cree
numeroso personal, y otras porque han
portentoso subterráneo: la sublimidad provenga de la transformación del gua•
formado parte de ellas personajes disy 1a belleza, la primera en su conjunto
no por la doble descomposición veri- tinguidos, como el General Zaragoza,
y en las colosales formas de sus fan- ficada entre la calcita y la úrea y el
Aramberri, Escobedo, Treviño, Gómez
tásticos saloas, la segunda en los pri- carbonato de amoniaco.
Farías, Guiilermo Prieto, Dtor. José E.
mores de sus adornos tan caprichosos
González, el Obispo Montes de Oca, y
como acabados.
- XIotros muchos, entre los cuales se enPueden dar una ligera idea de su
cuentran algunos extranjeros, cu y os
conjunto, ]as ap·ocalipticas ilustracio~
Incompleto quedaría este trabajo, si
nombres no recordamos. Cuando el
nes de Gustavo Doré en la "Divina Co- no contuviera algunas noticias que
General Zaragoza visitó la Gruta, allá
media" del Dante. Allí hay algo de sus puedan aprovecharse por las personas
en los últimos tiempos de Vidaurri, Jo
colosales y monstruosas formas, de sus que deseen conocer nuestra afamada
acompafü}.ron más de 100 personas, á
densas tinieblas, de sus abismos sill gruta.
las que se sirvió un expléndido han•
El tiempo más propio para las exfondó, de sus interminables y absurquete en el espacioso Cuarto de la Luz.
das arcadas, de sus indescribibles crea- cursiones es en Primavera ó en VeraPara concluir, manifestaremos que
ciones, mitad abruptas rocas y mitad no, por ser las épocas en que hay méademás de esta Gruta, existen en el Ceseres vivientes en desesperadas con- nos filtraciones en el interior de la
no del Fraile otras de la misma espetorsiones.
cueva.
cie; siendo las principales, la de La
En cuanto á sus detalles, hay que toLos excursionistas generalmente haBruja, en la ladera Sur del Cerro, y la
mar como ejemplo la profusión de or- cen uso de asnos ó caballos para ir
de La Nevada, notable por la blancura
nato de las construcciones góticas. Mil á la Gruta, por las razones al princide sus formaciones, que se halla al O.
veces vienen á la mente del que con- pio expuestas; pero no porque el ca•
del Puerto del Cristo y sobre la pentempla aquella maravilla, las agujas de mino no se preste para hacerlo en codiente oriental del mismo cerro.
las afiligranadas torres, y los ábsides che, como ya se habrá comprendido
góticos, cuajados, como si dijéramos, por la descripción que de él hemos
de lo que se en.cuentra de más bello en hecho. El alquiler de los coches imsimetría y en formas: de aquel estilo porta $4.00, el de los caballos $1.00, y
al que no bastaron las graciosas for- el de ]os asnos veinticinco centavos.
Lamentamos no haber ilustrado
Para penetrar á la Gruta, se proveen
mas de la naturaleza, sino que las moeste reimpreso con las fotografias
dificó y Jas revistió, con los atrevidos los visitantes de luces, que comunmen~
originales a que hace referencia
rasgos, con los nerviosos toques de una te son velas de cera ó estearina, presu autor; sin embargo, hemos creiimaginación delirante que buscaba feribles á los antiguos achones de cuerdo oportuno reproducir algunas
siempre en un extraño ideal el tipo de das embreadas de que antes se hacía
semejantes, como un complemen•
to al estudio mencionado.
(Nota de E. A. P.)

Precursor de la

DISCURSO
(Viene de la Pág. 10)

Salón de la Luz

se rinda culto al progreso y desde donde se elevará hasta el cielo, con los
acordes del órgano, el "himno sagrado y
conmovedor de la Patria. Confiemos en
que á la gratitud de la posteridad no
bastarán las fechas del 16 de septiembre de 1810, del 5 de febrero de 1857,
del 5 de mayo de 1862, sino que al calendario glorioso de 1:S fiestas nacio;;
nales, se agregará una más, de gran significación y trascendencia, la del 24 de
febrero de 1887."
¡Respetemos, señores, tan noble entusiasmo, ensalcemos ideales tan bellos, y avivemos en el fuego sagrado
de esa fé, la débil llama de nuestra
lámpara, para volver con ella presurosos á tomar digno puesto en la esplen•
dorosa procesión de antorchas que al
través de los tiempos alumbra el paso
de la Humanidad 1

ALOCUCION
(Viene de la Pág. 6)

cando, con el orden y regularidad en
el trabajo escolar. Asegúrase que la disciplina, no sólo no se quebranta. sino
que antes bien resulta verdaderamen·t,~ ideal con la nueva organización".
"Se atienden también a la simplificación de la ensefianza propiamente dicha más en su forma que en su fondo,
para dar más ensanche a la educación
Práctica. "Los factores de las escuelas
del mañana, serán solamente los juegos,
los cuentos, la observación y el trabajo manual. Poco a poco, van precisándose los contornos de esa nueva forma
escolar, que aun se mira vagamente:
pero que a pesar de su inconsistencia,
se -presenta ya, con sus seductores enca ntos, más bien adivinados que comprendidos".
"A vosotros los jóvenes Maestros está reservada la gloria de implantar, en
nuestro suelo, la reforma que anunciamos. Esa reforma exigirá mayores recursos para la enseñanza, como siempre se ha exigido en cada pasó de
avance de la escuela; pero esos recur•
sos se darán, como se dieron, cuando
se hizo desaparecer el Sistema 11utuo
o Lancasterino, en el que con un solo
Maestro, se atendían quinientos o más
niiíos, para sustituirlo con el )Iétodo
Simultáneo y la Organización Econó•
mica, primero, y luego con el que requiere un Maestro para cada grupo. Se
necesitarán más maestros y más bien
preparados, mejor material escolar, ta•
lleres, excursiones frecuentes, etc. y
para todo esto se necesita dinero del
Estado, de los padres de familia, de los
Ciudadanos en General, y todos cooperarán, así lo esperamos, al nuevo movimiento escolar, p_ara que nuestros
hijos perciban una enseñanza más racional que la presente, más práctica y
más de acuerdo con las necesidades
1
dC' la infancia".
"Si no lo hiciéremos así, nos quedaremos rezagados en las filas de la civilización".
"Afortunadamente nuestros antecedentes históricos, y el patriotismo de
nuestros gobernantes, nos garantizan
que entraremos en la nueva lid, animosos, y resueltos a sacrificar lo que fuere necesario, para la mejor preparación de los futuros nuevoleoneses".
"Alli precisamente, en esta próxima
lucha, en donde espero corresponder,
amigos, mios, el favor que ahora se me
dispensa; no sólo porque toda distinción obliga siempre, sino porque mientras haya un latido en mi corazón, ese
será para la causa de la escuela."
"Desde luego, en el poco tiempo que
me resta de trabajo docente,, procuraré ir encauzando .en las inteligencias
de los futuros maestros, la benéfica corriente de las novísimas ideas pedagógicas; según vayan interpretándolas,
por los que la prensa nos diga, ya que
no me es posible ir a beber en las fuen•
tes en donde brotan las cristalinas
aguas que nos traen la nueva vida. Y
más tarde, quizás antes de lo que yo
deseara, cuando tenga que separarme
por mis achaques de mi escritorio, ayudaros con mi gastada pluma, a resolver
los interesantes y difíciles problemas
que se presenten en el plan de los modernos ideales educativos".
uEsa será mi mayor dicha, mis queridos discipulos y amigos, estar con
vosotros mientras viva, sino a vuestro lado, combatiendo efectivamente.
cuando menos alentados desde lejos
en la lucha, aplaudiendo ,·uestros
triunfos y bendiciendo vuestros generosos esfuerzos en pro del adelanto intelectual, y moral de Nuevo León.

�Ideas Pedagógicas ...
(Viene de la Pág. 12)

Reforma de 1892, que originó las consiguientes dificultades para su introducción. Se trató de enseñar a leer por
un método fonético, analítico-sintético,
Y a escribir, al mismo tiempo, por lo
que se le llamaba Lectura y Escritura
Simultáneas. Pero las dificultades se
vencieron, con relativa brevedad, y en
menos tiempo del que se ~speraba,
quedaba establecido y ase~rado su
ejercicio, en virtud de su sencmez y
su efectividad manifiesta, para aprenderse el mecanismo de la lectura v cfo
la escritura, y de su rapidez pará enseñar a leer, reducida a un par de
meses; cuando por el método anterior,
no bastaban dos años, y había casos
en que algunos niños cumplían la edad
escolar, y se retiraban de la escuela,
sin haber logrado siquiera una lectura silábica aceptable.
La sola innovación didáctica, en la
Enseñanza del Lenguaje, introducida
con los títulos de Lengua Materna y
Lectura-Escritura, a las escuelas- primarias neolonesas, en 1892, son motivo y mérito suficientes, para acreditar
de positiva Reforma Escolar, a esta labor educativa del lng. Martínez, y para concederle el derecho de llamarlo
Reformador de la instrucción; pero
su mérito se agiganta, porque la hizo
extensiva a todo el Programa de Estudios Primarios, conocidos entonces, y
la llevó hasta considerar nuevos conocimientos, pasando de los simples instrumentales; y en todos ellos, con nuevo criterio de acción práctica y docente. Así pues, del mismo modo que
cambió el método de trasmitir el Lenguaje, lo verificó con la Aritmética, la
Historia, la Geografía, el Dibujo, la Escritura y la Instrucción Civica agregando las Ciencias Naturales, para las
cuales tuvo que elaborar su metodologia particular, y señalar las reglas didactica,; a seguir.
Ciencias Naturales: (Física, Química, Geolog.ia, Zoología, Fisiología). Bajo este libro se comprendía una explicación nocional y científica de la
naturaleza, usando el método analítico
expe1,imental intuitivo y objetivo, en
sus formas más simples y accesibles al
niño: indicando los principios y reglas pedagógicas, aplicables en cada
orden, de estos conocimientos; así como la graduación y modo de _presentarlos, en la escuela primaria, recomendando la manufactura de aparatos
y útiles, y la formación de Museos
Escolares.
La estructura didáctica de este Curso representó una positiva novedad
para el Magisterio local, toda vez la
Asignatura, hasta entonces, no babia
figurado en los Programas de Ensefianza Primaria, y se carecia de la información suficiente, porque también
apenas empezaba a tomarse en cuenta,
en los de Enseñanza Secundaria, y para muchos Preceptores, era todavía
desconocida. Pero su tenacidad y firmeza de acción, y sus grandes dotes
directrices le despejaron el camino, Y
le permitieron alcanzar la meta, con el
mismo éxito que la había obtenido en
toda esta meritoria empresa educativa.
Aritmética. Aún en las Matemáticas,
la materia más trabajada y conocida
por los educadores de antafio, en la
que muchos cifraban su orgullo, docente personal, y en la que parecía que
los métodos lógicos eran insustituibles, la Reforma del Ing. Martínez encontró campo propicio para la innovación, dando lugar a los métodos inductivos y a los procedimientos intuitivos de enseñar, más ventajosos y más
comprensibles para los n i ñ o s, que
aquellos, y estableciendo así una desconocida Metodología Particular de la

Aritmética, que originó sus controversias y creó alguna confusión, en esta
enseñanza; pero que a la postre se iinpuso por ser estrittamente pedagógica,
en razón de su claridad y de su 'fácil
adaptación a las condiciones psicológicas de la niñez.
Desde luego, fué una novedad la división y graduación de la Asís-atura
en Cálculo Objetivo Mental y Escrito;
la variedad y ejercicios y juegos para
cada orden de conocimientos aritméticos; el uso de las marchas y procedimientos intuitivos, para facilitar la
explicación, comprensión y comprobación de las operaciones, desde la formación, lectura y escritura de cantidades, hasta las relaciones y propiedades de los números y los problemas,
que con ellos pueden ejecutarse.
Uno de los procedimientos que mayo-r novedad causó por su extensa aplicación a las multiplicaciones y divisiones, fué el llamado de Reducción a
la Unidad, para el razonamiento y
comprensión de las llamadas Razones
y Proporciones, Reglas de Tres, Intereses y Descuentos, Compañía y Particiones, el cual llegó después a esquematizarse, de modo rutinario, usándose indebidamente como fin, y no como medio de razonamiento matemático; pero cuyo empleo constituyó entonces, una nueva norma instructiva
de esta Enseñanza y un modo de explicar lo abstruso de los procedimientos matemáticos antiguos.
Lo mismo sucedió con la Geomelria
Práctica, referida a líneas, superficies,
volúmenes y cálculos aritméticos relativos, relacionados con el Dibujo y
construcciones de polígonos y cuerpos, en los cuales los métodos objetives tienen una importantísima aplicación.
Historia y Geografía. En estas Asignaturas, cuyo estudio libresco representó una magnífica demostracióc ae
la cultura mnemónica del Sistema Educativo Lancasteriano y al mismo tiempo de la carencia absoluta de métodos
pedagógicos, para su enseñanza, encomendada al particular esfuerzo retentivo del niño; la innovación fué también revolucionaria, y tuvo una importante proporción, en la Reforma de
1892.

En las nuevas instrucciones metodológicas respectivas, estas materias
tuvieron fines educativos definidos, y
relaciones bien señaladas entre sí y
con las Ciencias Naturales, el Comercio, los Viajes, el Trato Social, el Dibujo y el Lenguaje; esto es, pasaron a
ser Materias prácticas, propiamente
culturales, cuya enseñanza representa
satisfacer una preparación general para el niño, como elemento social. Y
por cuanto a las Marchas, Formas y
Procedimiento:. p ar a su enseñanza.
ellos significaron para el Magisterio,
el más sencillo y extenso campo de
ejercicio, sobre los métodos intuitivos
y objetivo, que representaron la nueva Modalidad Didáctica General.
En conclusión, el valor pedagógico
de esta Reforma, en Nuevo León, es
único y porque no tiene antecedente
orgánico, ni técnico que la preparara,
en virtud de que hasta entonces, no
había sido posible al Estado controlar
por oficina o persona autorizada, la
Instrucción Primaria que se impartía
en su territorio y jurisdicción legal,
le asignamos el mérito de ser la primera en su género, en la Entidad, y
la consideramos como el origen y
principio del Sistema Educativo Oficial actual, con el nombre de Escuela
Nuevoleone.~ú, a la que además le atribuimos valor Nacional por haber comprendido a su Creador, el sin segundo
Ing. D. Miguel F. Martínez, haberla
practicado y experiinentado, primero,
en Nuevo León, y luego establecerla
en la ciudad de México y Territorios
Federales, de donde se difundió al resto de la República.

Insigne Educador
Nuevoleonés

Remembranzas
. (Viene de la Pág. 11)

mente pedagógicas del maestro Martínez, repetiremos aquí lo que se ha expresado en multiples ocasiones, sea por
los que accidentalmente han aludido a
tales tareas, sea por los que, justicieros
y amantes de esclarecer toda verdad,
ron en la Ciudad de :México, en donde han venido señalando la importancia
se dieron cita los más importantes edu- de esa misma obra; y todo con el objecadores de los diversos estados de la to, bien laudable por cierto, de hacer
República. Sin embargo, él se impuso -saber a las generaciones del presente
allí por sus ideas modernas, por su lo que tanto deben al guia supremo de
gran criterio y por el acierto con que estas jornadas, así como a sus colaboresolvía los problemas educativos. En radores más destacados. Aqui tenemos
ese Congreso figuró el gran educador que mencionar nombres que de ninalemán Enrique C. Repsamen, radica- guna manera deben permanecer en la
do entonces en Jalapa, Veracruz; pero sombra. Ellos fueron en especialísima
como éste era más bien un maestro uni- selección Don Serafín Peña, Don :{&gt;aversitario, no tenía los principios in- blo Livas, Don Abel José Ayala, Don
dispensables para la ed,ucación prima- Herminio del mismo apellido, Don Maria y casi se limitó a apoyar las ideas riano de la Garza y Don Emilio Rodríy los proyectos del Ing. Martínez. Por guez. Junto a tan apreciables y promieso fué que en ese Congreso la obra de nentes colegas, Don Miguel trabajó
nuestro gran educador se impuso de siempre con ese ardor constructivista
una manera clara y terminante, no só • que le fué tan característico. Así pudo
lo en la capital de la República, sÍÍlo dar cuerpo a una organización escolar
en los esfuerzos que en los diversos Es- que ha venido a servir de pauta para
tados se hacían para reformar la ense- los planes subsiguientes de la misma
ñanza. Por eso sostenemos que el Ing, índole. El gran organizador se dedicó
Martínez es un gran reformador esco- tan celosamente a sus propósitos que
lar no sólo en Nuevo León sino en toda en su prolongada actuación, puede deh República.
cirse que nadie pudo notar resquicio
alguno por donde pudiera haberse esUna de las cualidades más notables capado nada de su energía.
de este distinguido maestro era el afecComo impulsor de la enseñanza nato y la atención con que atendía a to'.. cional Don Miguel F. Martinez figuró
dos los jóvenes que acudían a él en bus- siempre en los primeros términos: Sus
ca de consejo para dedicarse a los es- labores en los congresos pedagógicos
tudios. Siempre les daba direcciones de su época, y sus iniciativas como Diclaras y precisas y aquellos que eran rector General de Educación en la mesus discipulos recibían constantemente trópoli mexicana, dieron constantes
consejos y aplauso para que continua- señales de que el renombrado maestro
ran por el buen camino. Se puede decir neolonés tuvo por teatro de sus hazaque todos sus alumnos supieron apre- ñas lós más amplios horizontes, asi cociar a este gran hombre que con su ca- mo las oportunidades más br.illantes
riño, su tacto y su habilidad los sostu- para poner a prueba su maravillosa vovo siempre en la senda de la cultura.
cación. Porque, en lo esencial, el amado y admirado maestro no se apartó
En est&amp; ciudad de Monterrey el Ing. ' de su trayectoria, del programa que le
Martinez trab.ijó en el Colegio Civil co- fué señalado por la vida. Así fué cómo
mo Director y como Profesor y tam- pudo ceñirse siempre con terquedad
bién en algunas de las escuelas supe- incuestionable al apotegma radicalísiriores que entonces se establecieron. mo de Federico Nietzsch que apostropues por muchas partes podía él hacer fa contundentemente: "¡Sé tú misalguna obra educativa de gran impor- mo!"; y así fué también cómo cumplió
tancia.
con las exigencias que señalara el impertérrito filósofo danés, Soren KierCuando el que era entonces Gober- kegaard, señalado, unánimemente conador del Estado fué nombrado Minis- mo el más ilustre sostenedor de lo que
tro de la Guerra, comenzó a agitarse la significa el poder del individualismo.
idea de que el sucesor en el Gobierno Efectivamente, nuestro adalid con su
había de ser Dn. Miguel F. Martínez, entereza pura ennobleció su destino,
pero él se rehusó terminantemente a supo realizar, al convertir en actos su,s
aceptar tal designación. En tal caso lo íntimas tendencias, una superadora t,
llamó el Gobernador que partía para imperecedera edificación.
México, el General Bernardo Reyes y
Y cosa bien rara: hallándose entre
le dijo: "Ingeniero: han estado insis- los espíritus que son dueños de reletiendo de México que yo consienta en vantes facultades para vencer obstácu(fl1 e Utl. se vaya a trabajar al lado del
los, Don Miguel fué, sin embargo, al
gran educador Lic. Justo Sierra y yo mismo tiempo, un corazón generoso,
me he rehusado porque mucho lo ne- un alma que sufría o gozaba en medio
cesitamos aquí en Nuevo León; pero si de. los dolores y de las esperanzas del
l.:d. no puede aceptar, el Gobierno del prójimo. Diríase que para varones seEstado le suplica que acepte el llama- mejantes al maestro, vigoroso y sentido que le hacen de México y vaya a mental a la vez, escribiera su lapidaria
trabajar allá en la reforma escolar". frase Victor Hugo: "De vidrio para lloDon Miguel aceptó desde luego la ofer- rar y de bronce para resistir".
ta y fué a trabajar activamente al lado
En su oratoria era sencillo, pero
de Don Justo Sierra en la reforma es- siempre estuvo, naturalmente, propencolar que se difundía por toda la Re- so a la más honda emoción. En todas
pública.
sus peroraciones los últimos acentos
quedaban materialmente ahogados po.r
Así fué como de este modo rehusó las lágrimas. Tales eran de amorosas }
puestos políticos de gran influencia y paternales las palabras de nuestro dede personal provecho para continuar saparecido. Con justa razón, cuando lo
dedicándose a la escuela. Por eso de- evocamos sus hoy alejados y viejos discimos que Don iliguel F. Martínez es cípulos, nos vienen incontenibles deel educador más notable que ha habido seos de repetir las entrañables e inquien la República Mexicana y con justi- sitivas voces del canto popular que
cia puede ser considerado como el or- eXpTesan casi llorando: "¿Dónde esgullo de Nuevo León.
tás... ~".
(Viene de la Pág. 7)

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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