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                  <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrad,, como articulo de 2da. clase en la Administración ,le C.orreos de Monterrey, N. L.. el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. 8

Agosto de 1951

EL BALLET

Desde el Renacimiento
a Nuestros Días
Por Vladimiro Rosado Ojeda.
Dentro de la espléndida floración literaria de los Siglos de
Oro del pueblo español, cabe resaltar aquí la figura radiante,
De todos los períodos culturales del pasado, el Renacimienprofusa, universal de Lope de Vega Carpio, cuyas características
to fué indudablemente el de mayor trascendencia. El hombre de
tienen aun en entredicho a críticos y estudiosos. Por mucho que
los siglos XV y XVI es conmovido por innumerables inquietuse haya estudiado en este punto en torno a la obra del gran poeta
des. El saber adquiere la fuerza de una pasión. El conocim:ento
nacional español por antonomasia, la dispersión de su producde la historia, el cultivo de la filosofía, de la literatura, la poesía
ción dramática invita cada vez más a la cavilación, al análisis,
y el teatro, el dominar las ciencias y la búsqueda de un mejor
al estricto enjuiciamiento.
orden social, son sus resortes impulsores. Pero, al par de aquel
Es indudable desde todo ángulo de vista que Lope es, a la acendrado y experimental intelectualismo, se impone un sentivez que un paradigma de las letras hispanas - ya lo decía Cer- miento irresistible de la belleza, es decir, del arte. El Renacimienvantes cuando aludía a que el Fénix se había alzado con el cetro to no surgió, sin embargo, como un acontecimiento aislado.
de la monarquía cómica en España - , un profundo caso psico• Era también, en cierto sentido, h~re- toda brusquedad y espontaneidad, pelógico; y que s.i caudaloso acervo dramático obedece a los trasie- dero del pretérito del c¡ue aprovechó ro confiando solo a la memoria las
muchos valores y que injertó a los su- actitudes.
gos de su vida azarosa y de sus simpatías o diferencias.
· Por lo que hace a las características y los matices de su dra•
maturgia, puede decirse que ese teatro es Lope mismo. Por cuanto a la forma en las obras históricas de este Monstruo de 1~ Naturaleza, encontramos el marm,illoso enlace entre la poes•a popular, entre el género épico, tan admirablemente robusto en l~s
antiguos romances, y el teatro. Dramas hay entre los de tal genero y tal autor en que, como en El Conde Fernán González, El
Casamiento en la Muerte y Las Mocedades de Bernardo del
Carpio, la acción y aun en algunos momentos el lenguaje son
exactamente los mismos de romances antiguos, y por esa senda
llevó Lope de Vega al teatro castellano a la estr:cha y absoluta
compenetración con el espíritu nacional de Espana.

Contestando a los agudos venablos de sus detractores y teorizando lo que tan magistralment~ ejccuta~a, escribió ~u Art~
nuevo de hacer comedias; pero mas que ho¡eando este libro didáctico, se aprende con la visión de su flora inagotable.
Sus obras dramáticas, en efecto, demuestran hasta la saciedad que entre las cualidades más s_o~resalientes Y eficaces para
conquistar tan súbitamente el dommw de la escena espanola,
fueron capitales su espíritu épico, ,ca_balleresco y aventurero, la
riqueza de su imaginación, tan prodiga en argument?s Y ~ecursos escénicos propios para despertar y mantener el mteres, en
cuyos méritos es Lope indudablemente el primer dramaturgo del
Orbe.
También es cualidad preferente la habilidad para exp_oner
casi siempre con la acción misma, muy pocas vec~s me~iante
diálogos O relatos con una riqueza insuperable de tipos, figuras
(Pasa a la Pág. 8)

yos propios. Iba aun más aHú; fué el
despertar de un sentimiento original
de la vida moldeada indistintamente
en cánones clásicos. Sus paladines
fueron los grandes señores que, no
obstante su plebeya extracción, consiguieron, merced a diversas circunstancias, apoderarse del mando. Su
fuerza política y linajuda necesitaba 1
para mayor efectividad, externarse en
un marco digno que los obligó, fuera
de su gusto personal, a la protección
intelectual y artística. La alta vida social, especialmente en Florencia y Mihln, adquiere entonces un esplendor
extraordinario que se significó en bailes, convivios, carnavales, mascaradas,
espectáculos teatrales y desfiles triunfales y alegóricos de raigambre pagana, los que, más o menos modificados, se habían tamizado a través de
la Edad Media, constituyendo, entre
otros aspectos, lo esencial de los cantos carnavalescos y de los triunfos
mediccanos.

De todo aquel conjunto de festividades fué desprendiéndose un sustralum: el "hallo", que implicaba una serie de danzas populares, como la piva, la chacona, la zarabanda y el sallarello, a las que, no teniendo otras a
que recurrir, los nuevos señores acogieron mediante una condición: "amanerarlas", es decir, condicionarlas a
lo que ellos conceptuaban "buenas maneras" o "maneras señoriales", lo que
venía a significar el despojarlas de

Una importancia mayor que la que
tenía en la Edad Media asume el juglar, músico, danzarín, poeta, actor y
acróbata a la vez. Venia a constituir,
en realidad, una especie de semiprofesional y solita, por cuanto era el
que, más que nadie, conservaba la
tradición y se permitía ciertas innovaciones, lo que hizo aceptársele en
los palacios principescos, habiendo
dado lugar, posteriormente, al "maestro de danzar".
Definiéronse así dos tipos de danza: la "danza alta" o popular, de elevados saJtos, movimientos muy vivos
y rápido golpear en el suelo, pero con
posibilidad virtuosista, y la "baja
danza" o señorial, de pasos lentos,
arrastrados y corta elevación en un
pie, predominando en sus actitudes la
reverencial y cortesana. Su propósito
fundamental era "marcar las distancias" entre las jerarquías y los sexos,
contribuyendo también a su carácter
las pesadas vestimentas que dificultaban el libre movimiento. El uso de la
máscara casi siempre fue de rigor.
La moda cortesana se impuso a Jos
bailarines, incluso hasta cuando se hicieron ya profesionales, pero de la
que fueron desligándose poco a poco.
Ambos géneros de danza, dentro de
dichas limitaciones, llegaron a mez(Pasa a la Pág. 4)

)

�AR TE

venido conociéndose en diferentes ex•
posiciones, como las de la Academia
de San Carlos, Palacio de Bellas Artes, Galería Savoy, Galería Prado, Chicago, New York, Francia y Alemania,
son una de las más discutidas de Jos
tiempos modernos.

La Exposición Pictórica de J\!1iguel S. Teyer

El Señor Arquitecto Don Joaquín A.
Mora, célebre acuarelista, estableció:
"Las pinturas de Saad tienen la transparencia y luminosidad de la acuarela. Los colores se derraman en la
tela como si salieran de surtidores
inagotables &lt;1ue dan perenne frescura
al cúlido colorido de la obra. Su técnica es excepcionalmente brillante y
su composición, sin rebuscamientos,
establece de inmediato una corriente
de simpatía entre el artista y el espectador."

Durante los días del mes que corre y dentro del ámbíto de
la VI Anualidad de la Escuela de Verano uníversítaria, se presentó la Exposición de Pínturas del pintor mexicano Miguel
Saad Teyer, con catorce piezas exponentes, representativas de
diversas tendencias artísticas. Entre estas, las más admiradas y
reconocidas por su maravillosa técnica fueron: Superstición, Flo-

res Chinas, Marina ( Acapulco), Marina ( A la espátula), Juguetes Michoacanos y Rey de Chichén.
Nuestros crHicos universil~irios y el
alto poeta Don Luis Hosaclo Vega emitieron por escrito las siguientes opiniones en torno a la obra disímbola
de Saad Tcycr. El Profesor Don Alfonso Reyes Aurrccoechca, Director
de la Escuela de Artes Plústicas, que
funciona bc.1jo el patrocinio del De-

partamento ele Acción Socfal Vnivcrsitaria, escribió lo siguiente: "Miguel
Saad Tcycr es el artista que ha lrans
formado los materiales en vcrcladcros
valores plásticos y cmoti vos. Con clJos
ha venido formando durante treinta
años prodigiosos poemas donde las
formas y los espacios se ahondan, como recinto sagrado, produciendo sonoras transparencias y donde los colores tienen la virtud de permitir el
viaje de la imaginación.

En ellas 'se detienen los ojos, porque
es la película que vela de momento la

/&gt;uperstición

visión. Pero el espíritu realiza su labor sulil, infaUgahlc: se desliza por
el delgado velo y va inuntlúndose e.Je
la fotcrminahlc interposición de atmosfcras hasta perderse en el ingenioso
lubcrinto.
La obra de este artista suele ajustarse, aunque no lo necesita estrictamente, a dcrtas normas csléticas: Ja
precisión de la linea, la elegancia de
la forma, la inteligente disposición
del color y la composición justa, que
responde a una idea recóndita . El resultado es un fragmento de vida que
condensa el temperamento del autor y
que luego produce el deleite del espíritu."
El arqueólogo del l\luseo Nadonal,
Don Vladimiro Rosado Ojcda, escribió esto: "Miguel Saad es el artista
mexicano que no puede definirse con
la precisión de otros maestros, y es

t

•

MARINA Acapulco

que de su vigorosa y original personalidad deriva una obra vasta y compleja en la que alientan diferentes temas, técnicas y estilos.
Su conocimiento y sutil intuición
de la plástica maya, ele la que obtiene nuevas inspiraciones, acomodúnclolas a un nuevo sentido clásico, ha
ha hecho que se le considere como
el moderno precursor de las pinturas
de Bonampak, y el más grande de los
pintores mayistas Pero no menos trascendentes son sus otras creaciones,
como las marinas que constituyen acabados estudios atmosféricos: las "cubistas humanizadas", fundidas en delicadas perspectivas y transparencias;
las Hselváticas", que son verdaderas

sinfonías en verde, sobre las que realzan mujeres de broncínea tez y de expresivos rasgos, estilo que la crítica
artistica de Chicago considera como
la más asombrosa de 1~ pintura contemporánea, la que le ha valido un
galardón; las "costumbristas" mexicanas en las que con fino sentido crítico revela la vida escéptica y trágica
del pueblo; las "musicales", cuyas formas fantasmagóricas se plasman sobre
armoniosas ondas, a manera de un
adagio plástico; así como las "románticas", las de retrato, miniaturas, etc.
Miguel Saad es un colorista fundamental co nautopropios valores y un
imaginativo prodigioso que jamás se
agota. De ahí que su obra, que ha

;

El notable pintor úulico esraifol
Don Alejandro Pardillas, opinó: ' 1En
la pintura imaginativa ha habido innumerables artistas que llegaron en
un momento a mariVllar al mundo. A
mi venida a México conocí por un
azar al genio de este género que dificulto pueda ser superado y que es
el gran pintor Miguel Saad."
El gran cantor yucateco Don Luis
Rosado Vegadió también expresó su
sentir: "La capacidad de Miguel Saad
como artista, tiene amplitudes de espacio, sin techo familiar que le impida clavarse. Es una fortuna y de ahi
que sus interpretaciones sean un haz
de multiplicidad de temas, de tonos,
de composición, de sentimiento. Ha
conseguido ser así porque así es su
temperamento. prismático, en el cual
caben armoniosamente todas las luces
Y porque así es su intuición y su com~
prensión de la naturaleza: comprensión exacta. Sabe que la belleza, única fe del artista, no es cosa embotellada sino esparcida a todos los vientos, tal como abierto está el suelo sobre la tierra. Encontrar la belleza
donde quiera caben los ojos para en~
contraria, y traducirla a través de Ja
propia sensibilidad, es la visión suprema Y mágica de este artista."
Los cuadros de Miguel Saad Teyer,
durante la vigencia de esta Exposicrnn, fueron admirados por centenares- de personas en el vestíbulo del
Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa ~e Mier".

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA

Alas Casas Editoriales yalos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Uni vcrsidad de Nuevo León ha
manlenido desde su fundación un
Yasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprrndc a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros rullurales,
sociedades de di versa índole y personas, en América y Europa.

Entre el cuerpo de ediciones que
:iquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ba establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientiíico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
obje~o de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

l

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N11evo León
México.
'
Con la satisfacción de hatJt"f señalado en las bre•es líneas que anteceden la resolución· de una urgencia inherente a la cultura modcr.na. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

SECCION EDITORIAL
OBHAS DE RECIENTE EDICION:
PUBLICACIONES PERIODICAS
Correspondencia Juárez-Vidaurri. To-

mo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . .. . . .. . . . . . . . $10.00

Armas Y Lelras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura y
libremente a quien la solicite.
•
Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Universidad. -

Ftica, por el Lic. Genaro Salinas Qni-

roga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León Y en diversas Instituciones culturales de la Repúhlica)
Para estudiantes .... , ...... $ 9 _00
Para el público ....... . .... $l0.00

Flores Chinas

2

•

De soledad Y otros pesares (Poemas
Juguetes Mexicanos

Rey de Chichén

Armas y Letras

Agosto de /951

de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ S.00

J

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán rei,litirse al Jefe del Departamento de Acción Social Unhrrsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente , •,
.
.
umversidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi
co.

3

�ca social. El ballet atlquicrc, en suma,
un carúcter definitivamente corlt•sano
con el rey a la cabeza en calidad de
''primer bailarín".
Continúasc en el ballet francés Ja
pantomima, entre cuyas danzas figuraban el branlc, reícrentc a di,,crsos
asuntos étnicos, la couranlc, la ,·olla,
el pasapiés, la alegre gallarda, la pavana en la c¡uc se imitan los pasos
del pavo real arrastrando su cola y
ejecutada ya por una o muchas personas, el rigodón, el turcliún con disfraces y la imprescindible y dramática morisca, de trenzadas figuras. Algunas lle estas danzas, sin embargo,
eran ya conocidas en Francia cksdc
antes del siglo XVI, dcsapan•dcndo
otras a fines de esta centuria. En ci&lt;.·rtas ocasiones llegaron a mt•zclarst&gt;,
au1u1uc solo sccu1Hlari:11ncnlt•, los nobles con bailarines profcsionaks tJm'
se equiparaban aun al acrúbala. "El
ballet, según Jo conocemos dice A.
Haskel nació cuando se unieran fas
acrobacias dl'I profcsion.il y la aristocrúlica gracia clel cortesano".
Baltasar &lt;le Belgioso crea, en ocaNijinsky en el ballet impresionista de Claude Debussy "La Siesta de un Fauno". sión de una bocla principesca, el
"Ballet cómico de la reina o ballctcomeclia, muy espectacular y complimas de cartlctcr mitológico, naturalis- cado, pues incluía un gran conjunto
ta y alegórico, a base de cantos, dan- de ejecutantes, desfiles de carroza!-i,
zas y recitados en los que tomaban muchas danzas y temas pantomimicos
(Viene de la la. Pág.)
parte los nobles.
' 1 y una escenografía aparatosa consisCatalina de Medicis se establece e~ tente en rocas, nubes, arquitecturas,
clarse, sirviendo la popular como fon- Fontainebleau como reina de Fran- jardines, grutas, etc., de donde salían
cia. De su patria de origen introdu- los participantes, no faltando ya los
do a la señorial.
El conjunto de dichos bailables, ce muchas novedades que revolucio- escenarios movibles. El primer yiolin
cuando se trataba de grandes fiestas nan pronto la severa sociedad gala. pasa a ser ahora el maestro de baile.
palaciegas, tomó el nombre ele "balli", Entre ellas, no fué de menor impor- Este ballet, por lo costoso y compley, cuando se las ejecutó a menor es- tancia el "ballet" que establece como jo, solo se pudo seguir representando
cala, el de "balleto 11 , nombre del que diversión para sus hijos. Pero pronto con motivos de importantes aconteciderivó en el mismo siglo XVI, el fran- la belleza y amenidad del espectáculo mientos sociales. La obra capital de
toma otros rumbos, convirtiéndose en Belgioso consistió, sin embargo, en
cés "ballet".
A fin de amenizar los largos ban- un pasatiempo o divertimiento de to- que codificó por primera vez la disquetes los "ba1letos" se ejecutaban ca- rla la corte y en un medio de extor- posición de los grupos (primer "corp
si siempre en el centro de los salones nar simbólica y artísticamente el po- de ballet"), temas y música, logrando
donde se disponían los primeros, con- der político y la riqueza de la monar- al mismo tiempo una mayor unidad
sistiendo el espectáculo en pantorui- quía, llegando ya a incluir una críti- temática y un mejor acuerdo musical,

El Ballet Desde el. .

acerca de todo lo cual escribió un tratado qm' se impuso en las demás cortes t'1iropcas.
El lrnllet, de aquí en adelante, va.
atravesando por otras etapas qm· marcan su constante cvolul'ic'rn, viniendo
despul·s del ballet-cómico que al fin
dt•cac por lo costoso, el balkt-mascarada que requería menos gente y complicaeión, pero sicmpn• argumentado,
el ballet a entrée consistente ('ll números divt•rsos y muchas YN·cs satíricos, mmqut' sin ilaciún mutua, degenerado en "divt•rlissemcnt", el baHct
de cour y su derivado la óp(•ra-ballet
y el halll'I de aeción qm• \'ino a constituir una sint(•sis de lm; anteriores.
Casi todos ellos tl'rminaban en la
'•mise en scenc" en la que tomaban
parte lodos los asislenlt•s y t'n In que
llegarnn a mezclarse danzas nobles y
burlesc:1s.
\1c1rios aconll•eimientos, ·en el si~lo
XVU, son aun de mayor trascendencia pura el ballet. La eomplieación
cada vez nrnyor del es¡H.'ctáculo hizo
que se l'l'{JUiricra al fin un escenario
alto dispuesto en el fondo de la sala
de baile, el que solo sirvió, al principio, 1wrn situar a Ja orquesta, pero
del que salían los bailarines para desce1H.ler, mediante rampas, al centro de

la sala. Poco después el ballet se clispuso en definitiva en el escenario del
que ya no volvió a dt•scender y se
desplazó la orquesta abajo.

Luis XIV se retira al fin de la escena y, con él, su séquito de cortesanos que ya solo actuarún en los meros bailes de salón, pues el balkt, que
requeria cada vez mús temas a gran
escala y mayor varie&lt;la&lt;l musical toma en definitiva un carúcter profesio-

nal, sobre todo a partir de la funclación de la Academia Real de Música
y de Danza, presentándose ya tt un

público más heterogéneo.
Entre los tratadistas, teóricos y
creadores más destacados de entonces
se contaron Beaucllarµp que tenia mu-

cha inventiva Y que define el vocabu-

lario técnico del ballet, casi lodo en
francés, dominante hasta la fecha, asi
como las cinco posiciones fundamentales, siguiéndole en importa:1cia
Lully, l'Oll el que colaboraron ~lolil're,
Hacine· r Corneille y que, no obstanL•
sentir mús interés por la ópera que
por el ballet, logra para este mavor
libertad Y mejor categoría nwló&lt;Úra
en su música, a la qur no se daba importancia anll's. J,ully l'scribiú úpt•rnsOallets en las que el porrenlaje m;'iximo dt• la actuación era danzada v
ballets de ópera, tomando ya en est·e
último sentido, la danza académica n
pesar ele sus aclelanlos, un carácter
secundario que la harían dt•generar
algún día, espel'ialmenk en Francia.
Van &lt;kfiniéndost', al mismo, tiempo las
característic:.1s del ballet frand•s: elegancia, sua,·id:ul y grada y las cll•l
italiano; dinamismo, impl'luositlad )
virtuosismo gimnústico.
El siglo X\'111, conlinuaciún mús intensificada del h:11To(·o del siglo anterior, se presenta como una grnn paradoja cultural, pues en tanto &lt;1uc liega
a una gran decmlcncia, no exenta, sin
t•mbargo, de bellt za, con el "rococó"
Luis XV, otra eorriente va imponiendo un concepto mús justo y humanizado del hombre, una vuelta a la naturaleza preconizada por los enciclopedistas. Los bailes característicos
eran la gavota, el minué y el rigodón
en los que se diluía un amor sofisticado y galante. La indumentaria cortesana se imponía hasta en la escena,
siendo curioso que hasta cuando los
artistas profesionales intentaban representar el tipo de un pueblo extrallo, como el egipcio o el griego, tenían
que salir las mujeres con amplias polleras y miriñaques y los hombres con
casacas, pelucas o altos penachos, indic8ndose únicamente, por un Jigcro
1

obligatorios. Sin embargo, la escenografía adquiere por primera \'l'Z una
disciplina profesional 111;·1s sC'ri:.1.
Dos bailarinas inician una re\'olución . La Camargo se atn•,·t• a acortar
unos eentimetros su polll'rn,. eon gran
t'Sl'Úndnlo de la SOC'iedad y de la iglesia; i1Henla las dúsil'as zapatillas de
danza, ligeramt•nll' modifcadas posteriornwnlt•, lo que le hace obtem•r mejor vntiealidéld y facilidad en l'I salto. a lo &lt;111e auna lTl'al"ión de nue\'os
pasos y pt.•rft•('l'ionnmil•ntos, como el
"enlreclrnt". A l'llo siguió :María Sallé
que consigue aun nwyor libertad corporal, f)Or n·nunci~1r mús a la convt•ncional ind11m&lt;·ntaria y (llll' introduce,
por primt•ra Y('Z, t·I uso del tul adapt:11l0 a la polll•ra. antecedente del clúsieo "lulú" de la hailarina-, acentuando ,al mismo tiempo la expresión psicológica.
Xo fallaron también grandes IL'Úricos, ('OlllO ~o,·l 1Te, autor de las célebres "Cartas sohn• Ja danza" y que
ful• un g('nuino n·¡wes&lt;•ntank lle su
l•poca, por pugnar a que el ballet se
tncauzara hacia un naturalismo mús
n•rídico, a una mejor unidad entre
la msúsica, el baik, trajes y decorarlo,
:.isi como a una mayor pt·rsonalid,ul y
originalitlacl, no debiéndose el artista
circunscribir, por lo tanto, a un puro
Yirluosismo. Luchú igualmente por lograr una mayor gracia y expresión
dramútica, por lo &lt;111c t•I ballet de su
preferencia tenia que ser por entonces el pantomímico. Ataca duramente
el uso ele casacas, pelucas y múscaras,
siendo al fin suprimidas estas por
Gardel, no dejando también de hacer
notar la importancia &lt;JUC tit•nc la cultura en este género teatral, aunque l·I
solo la fijó ohligatoriamente en el coreógrafo. Desdella, entre otras cosas,
la geometría y simetría. Su mejor in1

detalle, la caracteristica del país exó-

térprete fué la Guimard que se empeño, por su parte, en desligar el ballet

tico. La máscara o cuando menos el
antifaz, eran también casi siempre

(Pasa a la Pág. 8)

----xilistas del ballet {l'uncés en una escena de"Las Bodas de Aurol'a",
de Tchaikowsky.

••••

_,,_

·},,
~

Mia Slavenska en el Ballet Romántico "Las S·ilfedes"-;-deChopfn.

4

lvette Chauviré en la obra romántica "Giselle", de Adam.

Armas y Letras

Mlle Bourgeois en una actitud de "El Lago ,de los Cisnes", de Tchaikowsky.

Agosto de /951

'

Anna Leontieva, Anna Volkova, Galina Razoumova en "Las Silfides", de Chopin.

5

�iudole bibliográfica, ofrece algunos
comentarios.
Después de presentar, en los tres
primeros capitulas, los panoramas generales antes mencionados, el autor
dedica los dos siguientes (IV Y V), a
demostrar la urgencia con que necesitamos contar con biólogos, y a discutir la forma como deben ser preparados, no sólo para que resulten
buenos técaicos, sino para que se conduzcan de acuerdo con normas de
ética, en el ejercicio profesional.
Nota bibliog1·áfica y comentarios
El profesor Belb'án advierte a los
por J. J. l:quierdo.
jóvenes (5) que el valor de los biólogos depende únicamente de su competencia, dedicación al trabajo y caliEl doctor Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto dad de éste; y de ninguna manera del
de Investigaciones Científicas de la Universidad de Nuevo León, nombre más o menos ampuloso que
les confiera algún titulo, diploma o
en el prólogo que puso a la obra a que paso a referirme, (1) la cerlificado que logren ostentar. Señapresenta como una contribución para que los biólogos hagan la el peligro que en la actualidad ya
sus carreras "con la preparación básica necesaria, por una parte, nos ameµaza y crece, de que tales dopara la difusión pedagógica y la producción científica, y por otra, cumentos constituyan el palrón único
para decidir de la capacidad requepara fomentar e impulsar Jas distintas ramas de la Biología apli- rida
para que un individuo llegue a
cada en favor del bieniestar mental y físico del hombre". ( 2)
ocupar posiciones superiores, y denuncia que con tal proceder, por igual
se abrirán las puertas a series de nu.
.
lidades, como les serán cerradas '~
individuos de graudes capacidades,
cuya experiencia y sobre todo, el caENRIQUE BELTRAN
riño· que pusieron en su rama, les
permitieron destacarse brillantemente,
hasta llegar a ser autoridades" en
ella,
Es muy de celebrarse que con lo
anterior, Beltrán se coloque entre los
sostenedores de la tesis de que sólo
como resultado de nna verdadera especialización, lograda al precio de una
larga y sólida preparación científica,
ajustada a planes cuidadosamente traNORMAS Y METODOS PARA
zados, es como se llega a adquirir,
con sentido de responsabilidad y criLA INVESTIGACION BIOLOGICA
terio científico propio, capacidad para actuar en los diversos campos particulares de las ciencias, (6) Con ello
'
refuerza la posición que venimos de.
fendiendo, de considerar que sólo las
labores de especialización seria, y no
la mera otorgación de grados, es lo
que permite a los individuos ensanchar progresivamente el campo de sus
conocimientos; llegru· a ser maestros
capaces de hacer contribuciones originales, e iniciar a los jóvenes por senderos de la investigación científica,
conducentes a la especialización. (7)
De acuerdo con el criterio expuesto, Beltrán reconoce, naturalmenlc,
que la preparación de los biólogos no
es obra que pueda ser confiada a centros específicamente creados con tal
objeto,
ni a escuelas exclusivamente
Ediciones del Instituto d~ Investigaciones Científicas
destinadas
a ese fin, que aunque 11
de la Universidad de Nuevo León
gan a ofrecer ºcursos que debían conMONTERREY, N. L. (MEXICOI
ducir a la obtención de grados académicos", luego no llegan a organizar
19 5 1
cursos coherentes, y se concretan a
ofrecer cursillos monograficos. (8)
. .
Beltrán informa a los jóvenes, de
que la labor de especialización propiamente dicha empezará después de
Salvo ligeras variantes y adaptacio- laboratorio", y que él en los· años de que por haber obtenido un grado prones, la obra contiene los mismos ma- su iniciación "leyera y releyera con fcsipnal previo, merezcan el feo caliteriales presentados por el autor, en amor", y luego evocara en una tem- ficativo que suele dárseles en la acforma de conferencias, ante los estu- prana profesión de fé científica, he- tualidad, de "postgraduados", así codiantes regiomontanos, para ofrecer- cha al ingresar a esta Academia. (4) mo de que tal labor consistirá fundales los panoramas generales del desa- Después, la lectura de la obra acre- mentalmente en el trabajo que realirrollo evolutivo de las ciencias bioló-. centó el interés, en primer lugar, por- cen al lado de algún maes(ro que sea
gicas dentro y fuera de llléxico y de que.. aunque el autor la presenta como autoridad en la especialidad que hasu estado actual¡ señalarles los cami- una serie de ""consejos" u ''orientacio- yan escogido, o concurriendo a cursos
nos abiertos que ofrecen a la juven- nes elementales para los jóvenes", la monográficos de carácter superior. (9)
tud, y darles orientaciones destinadas verdad es que también toca y discute Aunque con ello esté de acuerdo, me
a encaminarlos por ellos y a que .se con buena critica, muchos de los as- permito agregar que según mi modo
inicien con éxito, en las difíciles ta- pectos y problemas fundamentales re- de ver, el joven biólogo en rofmación
reas de la investigación.
lacionados con el desarrollo y progre- no debe quedar sometido a las influenEl interés de quien esto escribe, por so de las ciencias biológicas mexica- cias exclusivas de un hombre, porque
lá obra, nació desde que su título mis- nas. ·y como se trata de cuestiones entonces se le priva de otras provemo le hizo evocar la benemérita obra que no menos han preocupado al chosas influencias y recursos que pueprecursora, Reglas y Consejos para la que esto escribe, y acerca de las dan ofrecerle las instituciones. (10)
Investigación Biológica, (3) escrita cuales tiene hechas algunas contribu- También quiero insistir en que adecon título y fines semejantes por don ciones, fué muy natural que para de- mas de cubrir el campo fundamental
Santiago Ramón y Caja!, "para pro- jar constancia del interés y aplauso de la especialización, las labores de
mover el amor y entusiasmo de la ju- con que recibe la nueva obra, haya ésta deben extenderse a otros campos
ventud estudiosa por las empresas de formado esta nota, que ademas de su con el primero más o menos directa-

LIBROS

El Libro "Consejos a los Biólogos"
del Profesor Enrique Beltrán

•
•
•

Consejos a los Biólogos

•

'

.

•

•

•
•

6

mente relacionados, (11) precisamente para evitar que se siga produciendo el caso lamentado por Beltrán, "de
que se sigan produciendo especialistas unilaterales, tan sólo capaces de
profundizar ampliamente su materia''
y de ser "eficientes trabaj8dorcs en
un campo particular, a veces muy reducido". (12)
Beltritn reconoce la importancia que
tienen en la preparación de los biólogos, la historia de las ciencias biológicas, y otros aspectos humanísticos
y éticos de su cultura. A la historia la
recomienda ''como el mejor instrumento para la interpretación del estado actual del campo de cada ciencia", (13) y con ello estoy de acuerdo, ya c¡ue en 1934 publiqué mi historia de la fisiología en México; (14)
luego otros libros, y trabajos, (17) para exponer ante nuestros jóvenes experimentadores, la obra de algunos
graneles maestros que les sirviera de
faro en sus anhelos de adquirir capacidades para la investigación, y en
1945 logré que el VII Congreso Mexicano de la Historia, hiciera suya mi
proposición de que se recomendara a
los centros de enseñanza científica superior, que paralelamente a los cursos de preparación en las ciencias, organizaran cursos de historia de las
mismas y de la ciencia en general. (18)
Beltrán sostiene, atinadamente, que
la inclusión de los aspectos humanísticos en la carrera del biólogo, es conducente a darle visión más completa
de la existencia, y capacidad para integrar sus hallazgos dentro del panorama general de la ciencia y de la cultura humana en su conjunto.
En cuanto a lo ético, es de aplaudirse que lo haya puesto a la consideración de las nuevas generaciones, para orientarlas "por el camino recto,
dificil a veces, pero satisfactorio siempre, de la honestidad del trabajo, de
la que nunca hay que arrepentirse, y
de la cordialdad y comprensión con
sus colegas, única manera de purificar el ambiente en que las ciencias
biológicas se desenvuelven en nuestra
patria", (20) inficionado por grupos
y camarillas "que desde hace tiempo
han existido en México". (21) Si muy
lamentables han sido cuando se ha
tratado de "clanes formados por los
hijos de una escuela, enfrentados a
los de otra'\ que ha sido frecuente
que se valgan de las circunstancias
politicas para bloquear el camino a
sus contrarios, lo es doblemente - -agregó ahora- cuando dentro de una
misma escuela o institución se forman
subclanes movidos por pasiones que
a las veces, cuando no son reacciones
alzadas en contra de quienes han exigido trabajo austero y disciplinante,
encubren la defensa disimulada de bajos intereses. Sólo vendrá el remedio
- agrega Beltrán- si los hombres maduros de hoy empiezan a ser para la
jnventud, ejemplos de hombres de
bien, de ecuanimidad y de cordura, (22) convencidos de que su misión
no se limita a transmitir en el aula o
en el laboratorio, conocimientos concretos a sus discípulos, sino que los
obliga a "ser ejemplo constante de
amor al trabajo, de apego a la verdad,
de cordialidad y modestia para todos,
y de rectitud intachable en su conducta científica y privada." (23)
Hemos sostenido que las instituciones que carezcan de hombres, de medios o de ambos requisitos para organizar las carreras de especialización
científica, deben empezar por mandar
a sus individuos a instituciones en
donde su trabajo sea realizable, si preciso fuere, del extranjero. (24) Con
relación a tan importante cuestión,
BeJtrán hace la juiciosa recomendación de que para ello no se tome desde luego a los jóvenes recién graduados "que dicen interesarse por una

Armas y Letras

especialidad determinada, pero que no ciosa ejecución de las tareas de labotrán insiste, justamente, en que el cohan demostrado aún nue ésla respon- ratorio guiados por una cabal comnocimiento adecuado del idioma esde a su verdadera vocación, ni que prensión del método científico de inpañol sea requisito indispensable que
tengan las capacidades necesarias pa- vestigación. (32)
se exija para poder ingresar a los
ra destacarse en ella". (25) Por nuesLas orientaciones de los tres últi- planteles superiores. Tan lamentable
tra parte, también tenemos recomen- mos capítulos, VI a VIII, tieneu por
estado de cosas lo atribuye a que las
dado que la selección de los aspiran- objeto guiar al novel investigador patesis, por lo general, son hechas con
tes a la especialización sea severa, y ra que saque el mayor provecho posila exclusiva finalidad de que por el
encaminada, no a la admisión de mu- ble de los materiales bibliográficos, momento sirvan para cumplir con un
chos, sino de unos cuantos: los mejo- tanto al relacionarlos con los datos requisito escolar, y luego queden desres. (26) Ojahi y &lt;Jue todos los selec- por él alcazados, como al utilizarlos cartadas, por inútiles. (41) Pero incionados de candidatos, con verdade- en la formación de los trabajos escri- siste, y en ello siempre hemos estado
ro sentido de responsabilidad, empie- tos y en particular de las tesis. La rc- de acuerdo, en que debe procurarse
cen a prestar la debida atendón a tan comc1ídación Ue que Hen todo intento
que sean de calidad, a cuyo efecto setrascendentes recomendaciones, para de investigación científica, es indis- ñala las cualidades que deben tener.
que por ello dejemos de seguir vien- pensable conocer, con la mayor amEn suma, y por todo lo anterior, la
do que no pocas oportunidades para plitud y precisión posibles, el estado obra del Profesor Beltrán va a ser alsalir al extranjero, son desper(Hciadas previo en que se encuentra el asunto tamente beneficiosa para la formación
en individubs que sólo tienen reco- que se quiera investigar", (33) es ex- de los jóvenes biólogos mexicanos, y
mendaciones que para muchos son Jo celente, y 1o único que se echa tle me- por ello es de felicitarse a la Univerprimero a que conviene atender.
nos, es que no se le haya dado cum- sidad de Nuevo León, por haberla puComo uno de los medios de proveer plimiento con relación a puntos di- blicado,
a las instituciones ele maestros espe- versos de la obra, acerca de los cuacializados, Beltrán discute la importa- les muchos lectores hubieran deseado
México, D. F. a 16 de agosto de 1951.
ción de profesores extranjeros, que ya encontrar referencias que les permiha sido ensayada entre nosotros. "Te- tieran buscar algunas informaciones
HEFERENCIAS PARA LOS PIES
nemos que ser -dice- sumamente complementarias.
DE LAS PAGINAS
cautos, para no caer en un funesto
A propósito de las críticas que haya
malinchismo, que nos haga aceptar co- lugar a hacer, de los resultados de
l. Beltrún, E. 1951. Consejos a los
mo autoridades indiscutibles a medio- otros autores, Beltrán recomienda que Biólogos. Normas y Métodos para la
cridades extranjeras, tan sólo porque se las mantenga en el terreno objeti- Investigacióu Biológica. Ediciones del
vienen de otras tierras". (27) Hasta vo y científico; evitando todo lo que Instituto de Investigaciones Científidespués ele pesar "sus antecedentes pueda dar lugar a distanciamientos o cas de la Universidad de Nuevo León,
formales y su rendimiento entre noso- rencillas personales; a tender a "dis- Monterrey, N. L. (México). xx + 175
tros", es cuando debemos colocarlos minuir las aportaciones de otros, o a pags. 14.3 x 18.8 Con un retrato del
en el sitio que justamente les corres- dar rienda suelta a personales simpa- autor.
ponde: "ni más alto ni más bajo de lo tías y antipatias, cosas todas ellas cen2. !bid, pag. 9.
que sus capacidades merecen". Lo surables". (34) Por nuestra parte, y
3. Caja!, S. Ramón. Reglas y Conque la experiencia nos ha ensefiado con iguales finalidades que las asi sejos PUJ'a la investigación biológica.
-sigue diciendo-- es que al lado de buscadas por Beltrim, hemos recorda- (Los tónicos de la voluntad). Libro
algunos extranjeros que han hecho do la actuación de los grandes inves- consagrado a la juventud española .
contribuciones apreciables a la cien- tigadores. A Harvey, el verdadero ini- 4a. edición ctúdadosamente revisada y
cia mexicana, podría hacerse una "lis- ciador del método experimental, quien aumentada. llladrid. 1916.
ta mayor de simples simuladores". (28) siempre usó de gran moderación para
4, Izquierdo, J.J. 1920. Discurso de
Nada pues, de servil malinchisrno, del sus más enconados y envidiosos con• ingreso a la Academia Nacional de
que "m:'.ts de una vez hemos tenido tradictores, demostrando con ello que Medicina de México. Gaceta Médica de
que arrepentirnos amargamente", pe- la efectividad de las armas del sabio México, 4a. Serie, tomo I (año LV)
ro tampoco "injustificada xenofobia, no desmerece porque este las maneje pags. 350-354.
que nos haga rechazar en bloque todo como hombre bueuo, caballeroso y de
5. Vide 1, pags. 12-13.
lo extranjero, sin darnos cuenta &lt;le limpia intención. (35) A Pavlov, que
6. Véase Izquierdo, J.J. 1947. Nueque entre la mucha paja que desgra- aunque en sus discusiones se mostravas Rutas para la Especialización
ciadamente reciUirnos, suelen también ra impetuoso, áspero, cáustico e inCientifica en México. Escuela Naciovenir algunos granos de oro''. (29)
transigente, después todo pasaba y era nal de Ciencias Biológicas, Instituto
El capitulo V de la obra, estú des- olvidado, sin dar nunca lugar a labo- Politécnico Nacional. Editorial Cultutinado a realzar la importancia que res de zapa o intrigas, imposibles en
ra, T.G. Folleto de 39 pags. México,
dentro del conjunto de las tareas de la honrada y transparente mente del
Podrán obtenerse ejemplares de este
!a especialización, corresponde a la maestro. (36)
folleto, pidiéndolos a la Escuela Naejercitación en los métodos de Ja inEntre las consideraciones hechas cional de Ciencias Biológicas. Apartavestigación científica. Reconoce su va- con relación a la redacción de los tra- do Postal 19186, México, D. F.
lor para lograr mantener y aumentar bajos, Beltrán llama la atención (37)
7. Véase Izquierdo, J.J. 1934. Balaulas capacidades del biólogo, aunque sobre el frecuente desentendimiento
ce Cualricenle11ario de la Fisioloyia
con la condición de que previamente en que incurren "especiahnente los
en México. México, Ediciones Ciencia,
cada individuo haga un análisis hon- que trabajan cu los llamados aspectos
vi + 338 pags. ilustrs. 24 cm. Pags.
ratlo sobre si posee las facultatles fun- experimentales de la biología", al de- 301-319.
damentales que para ello se requieren. jar de identificar "con su designación
8. Vide 1, pags. 64 y 47.
9. !bid,
Para perfilar los rasgos generales y científica, a los organismos que empag. 86. 10. Vide 6 pag. 20. 11. !bid,
realzar la importancia del método de plean para una investigación". "Porpgs. 20-21. 12. Vide 1, pag. 66. 13.
investigación cfontífica, advierte a sus que - agrega- decir ranas, sapos, tor- !bid, pags. 79-80. 14. Op. cit. en 7.
jóvenes lectores, &lt;1uc no hay proble- tugas o ratas, no tiene significación
15. Izquierdo, J.J. 1936. Harvey, Inima biológico que no se ataque siguien- alguna, pues bajo cada una de esas
ciado,· del Método Experimental. Estuclo el camino de 'tratar de encontrar designaciones vulgares se comprenden
dio critico de su obra "De Moto Corpor medio &lt;le la observación y &lt;le! ex- di versos organismos, pertenecientes a
&lt;lis" y de los factores ,1ue la mantuperimento, las pruebas necesarias pa- especies distintas y aun a géneros o
vieron ignorada en los países de habla
ra demostrar la justich1 de Ja hipóte- familias diversos". Su observación espafiola. Con una reproducción facsisis" (30) formada como resultado de debe ser atendida, ya que hay oca- milar de la edición original y su pri1as primeras observaciones. Es satis- siones en que hasta el preciso señala- mera versión caste1lana. México. Edifactorio comprobar que esto coincide miento de una especie animal resulta- ciones Ciencia xviii + 400 pags. ilustr.
con lo expresado por un vitral de la rá insuficiente, y requerirá que se le 24 cms.
Escuela Nacional de Ciencias Biológi- agregue la localidad de donde fué to16. Izquierdo, J.J. 1942. Bernard,
cas, en su breve mensaje acerca de las mada, y aun un bosquejo del cuadro Creador de la Medicina Científica. Escaracterísticas fundamentales del mé- ecológico d&lt;l la misma. (38)
tudi~ crítico de su labor científica,
todo científico de investigación: (31)
Las tesis, profesionales o para la segmdo de una versión castellana de
"Observa, medita, y vuelve a obser- obtención de los grados superiores de su "Introducción al estudio de la Mevar". Es decir, observa, para apoyar- la especialización, han sido objeto de dicina Experimental". México, Imte, desde el principio, en la plalafor- particular y justificada atención, pues- prenta Universitaria de México. xxvi
1ua inicial de los hechos; medita, para to que se viene observando que tales + 329 pags. illstr, 24 cms.
que interpretes Jo que hayas observado producciones, en su mayor parte son
17. Izquierdo, J.J. 1949. Elogio de
y relaciones sus partes entre si y con deplorables, (39) tanto por la elección luan Petrovich Pavlov, Miembro Hosus factores determinantes, y _vuelve a de los lemas, como por la manera de norario (1898) de la Academia Nacioobservar si lo que ocurre en c1 curso desarrollarlos, y la forma final en que nal de Ciencias de México. Memorias
de nuevos experimentos, que hayas son presentadas. Si algunas resultan Y Revista de la Academia Nacional de
acertado en planear y rea1izar, con- aceptables, es por la "oficiosa interven- Ciencias. Tomo 56, pgs. 551-587. Méforma o contradice tus primeras in- ción de los tipógrafos, que frecuente- xico.
terpretaciones (hipótesis). Celebra- mente demuestran mejor conocimien~
18. Izquierdo, J.J. 1945, Algunas promos pues, la contribución de Beltrán to de la lengua, que el que tienen los posiciones encaminadas a promover el
a la causa de que los nuevos biólogos pasantes de muchas carreras univer- estudio de la Historia de la Ciencia.
se formen como resultado de la iui- sitarias, y de otra lndole", ( 40) Bel- Boletin de Información de la Escuela

Agosto de 1951

Nacional de Ciencias Biológicas del
Instituto Politécnico Nacional de México. Núm; 4, enero de 1946. Pgs,
35-43.
19. Vide 1, pags. 66-67.
20. !bid,
pg. 16. 21. !bid, pgs. 14-15. 22. !bid,
pg. 16.
23. !bid, pags. 91-92.
24.
Vide 6, pag, 16. 25. Vide 1 pag. 90.
26. Vide 6, pag, 19. 27. Vide 1, pag.
88. 28. !bid, pag. 89. 29. !bid.
30.
!bid, pags. 104 y 110.
31. El uitral del método científico y
su mensaje a los jóvenes investigadol'es de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas. Anales de la misma,
Vol. VI, núms. 1-2, 1949, pag. 5.
32. Véase 6, pag. 22,
ce. Vide 1,
pag. 119.
34. lbid, pags. 141 y 153.
35. Izquierdo, J.J. 1944. Lugar de
Harvey en la Historia del Método
Cienli{ico de la Biología. Anales de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, Vol. iii, núms. 3-4, pags. 267-296.
36. Izquierdo, J.J, 1949. Elogio de
Jvwz Petrovich Paulov. Memorias de la
Academia Nacional de Ciencias. México. Vol. LVI, pags, 551-587.
37. Vide 1 pag. 151.
38. Dansereau, Pierre. 1950. The
Scope of Biogeography and its integralive levels. Revue Canadienne de Biologie, Vol. X, mars 1951, pags. 8-32.
39. Vide 1, pag. 162.
40. !bid,
pag. 67.
41. !bid, pag. 163.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

'

Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hedactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco 111. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

l

�IPOIESllA
TRES REClEXTES POEMAS DE PED/1O GARFI.\S
EPITAFIO A ANTOYIO M,iCHADO
Qué cerca de tu tierra te has sabido quedar .. ..
Así el viento de Espruía te canta,•á al oído
a poco que desborde su vuelo circular
y el sol podrá mirarte, cuando en el mediodía

frena su impulso, fiero, antes de resbalar.
A ANTONIO MEDIZ BOL/O
El hombre tie11de como el ele{ru,te
a la hora de su muerte,

a buscar el panteón de sus mayores.
Bendito sea el pueblo, Maestro Antonio,
que el día en que le llega el híio predilecto,
viajero i11fatigable y moríbu11do,

en vez de ornar su muerte de crespón y laureles
lo resucita
y lo devuelve al pueblo u11íversal.

El Ballet IJesde el...
(Viene de la 5a. Pág.)
de la ópera. Juntamente con Novcrrc
cuéntasc Ramcau que quiere aun mús
humanización en los temas, asi como
un carácter más universal en los mismos· define los cánones de la danza ;c;:tdémica y crea nuevas actitudes.
La Revolución Francesa pro,·oca ]a
derivación del ballet a su patria de
origen, Italia, en la que coUra nuevos
impulsos. Con Viganó el "corp de baJlet" deja de constituir ya un simple
fondo plástico, es decir, adquiere más
personalidad. Cario Blasis, el maestro
supremo, fundador de la Academia de
Danza de Milán, cuya trascendencia
palpita hasta el presente, dignifica y
disciplina más la danza académica de
teatro¡ acopia cuantos conocimientos
se tenían en el género, codifica una
técnica de mejor comprensión, inventa la ' 4 barra de ejercicios" y otras actitudes, inspir3.n&lt;lose en una de ellas
en la uactitud" del célebre Mercurio
de Jcan de Boulognc; define la edad
infantil en la que debe comenzarse el
aprendizaje y pugna porque porque el
bailarín, ya no solo el coreógrafo, tenga una mas amplia y universal cultura.

A JIAFAEL DEL RIO
Pasado el Barroco, allegró prcstisidel XVIII, culminando en la revolución y el desastre napoleónico,
deviene el adagio. La paz sabor de
muerte. El escepticismo, la fatalidad,
un hondo sentimiento de soledad se
ha apoderado del hombre que huyendo de la realidad se refugia en un
mundo cxaltadamentc subjetivo. El
mal de ,verther, el suicidio, se impone como una filosofia liberadora del
doolr. Así, apasionado, complejo, con
la fuerza de una pasión, surge en el
siglo XIX el Romanticismo.

1110

Pobrecílo padrecilo
de las dos justas mitades
-

que los bosques, que las nieves,

que los hijos, que la madre trabaja11do y trabaja11do
en la jaula de la carne

-

en la frente tope cielo

y en la planta tope sangre pelea11do y pelea11do
y embistiendo a los alambres

- por abrir paso a

su

vuelo,

por abrirle paso al aire-.

La IJrarnaturgia de Lope de Vega
(Viene de la la. Pág.)

y situaciones que se apoderan rápida y definitivamente del alma
del espectador.
Lope conoció las literaturas clásicas y contemporáneas, y
fué profundo conocedor de la historia: de otro modo no se explica, ni aun admitidos geniales fenómenos de adivinación, su
completo apoderamiento de los ambientes de otras edades, que
sintió y pintó como nadie, dando así a ms dramas históricos
una fuerz.a de vida imposible de superar.
En la forma externa hizo también el Fénix innovaciones
notables: desterró de la escena la prosa y el verso de pie quebra•
do, escribió preferentemente en romance octosílabo, en redondillas o quintillas, en endecasílabos, y creó de una vez por todas
el lenguaje dramático natural, sin afectación.
Su vida y su obra fueron casi un mito para el pueblo español. ¡Qué mucho que su figura sin fronteras, casi inasible para
tantos, se haya casi identificado con lo divino!
¡Cuántas veces las muchedumbres exclamaron: Que si lo
bueno es de Lope, Lope, por bueno, es de Dios! .... Y su fama
se adelgaza hasta nuestros días.

F. M. Z.

8

A 1a luz sucede el reino de las sombras, del mito, de la alucinación.
El Impresionismo satura todo, vaporiza las formas, diluye los contornos,
inclclimita la realidad y la irrealidad.
Fué aquel el reino de lo quimérico,
de los genios, de las willis, ele los seres encantados, de la sílfide frágil,
del cisne, de la hoja y la flor arrebatados por el viento. Fantasia y dramatismo se aunan en un extraño y maravilloso consorcio en el que alentaron
su gloria muchas luminarias, como la
Grisi, la Cerito y sobre todo la Taglioni que introduce por primera vez la
elevación sobre la punta de los pies
para emprender el salto y el vuelo,
logrando así la perfecta omponderabilidad y verticalidad en el aire. En
la luminosidad mortecina de los bosques y de los camposantos gasas suti•
les de apariencia humana se elevan de
las tumbas. Fué una vez más el triunfo del espiritu sobre la materia. El
ballet, hasta poco antes, se babia desarrollado en la tierra; ahora iba a
desenvolverse en el espacio, La vida
y la muerte, la alegria, la locura y la
tristeza, se sintetizan en 'Giselle", la
obra más pura del Romanticismo.
Pronto se alzó la antípoda. Un crudo materialismo fué invadiendo poco
a poco a la sociedad y a la cultura,
acabando por fin de asestar un golpe
de muerte al Romanticismo. El ballet
dcccac rápidamente en Francia hasta
convertirse en un "divertissi menl"
frivolo de Music Hall, de Café Cantante, atendiendo solo a un sensualismo equivoco. Se hizo una i ndustria, no un arte, una especulación de
"grissctts". El bailarín es relegado a

una catcgoria mucho menos c¡ue secundaria. Es solo el mero sostcén de
la bailarina. Fué el espectáculo de la
teatral m~eria velada de oropel, caricaturizada por Lautrec, lamentada por
Dcgas.
Un pais, Husia, salva al ballet de la
pendiente a que se precipitaba. Tenia,
por otra parte, antecedentes y derechos para ello. Siempre ha sido innato en el ruso el instinto por la música
v la danza. Pedro el Grande, en su
~fún de occidcntalización, lo había ya
dado a conocer. Una Academia de
danza había sido fundada por la emperatriz Ana, cobrando todavía mayor impulso con CataHna la Grande.
Con la creación de la Escuela Imperial de Ballet de San Pctersburgo, bajo patrocinio oficial, se recoge, conserva y disciplina la tradición a la
vez c¡ue se inician nuevas creaciones
y adelantos. Pronto el Ballet Ruso se
distinguió del occidental en ser más
realista, dramático y menos convencional. Con Johanscn, Dana, Cechctti
y Petipa se sintetizó en una curiosa
fórmula: "tres cuartos de escuela francesa y un cuarto de italiana al través
del temperamento ruso". Entre sus
innovaciones se cuentan el haber reivindicado al bailarín en su personalidad humana, ya como solita, como
sostén o compafiero de la bailarina.
Sin embargo, la Escuela Imperial llegó a estancarse en tabulaciones rgidas
que iban a someterse a grandes modificaciones, sobre todo después de la
primera guerra mundial. La influencia del Ballet Ruso, empero, se dejó
sentir internacionalmente. Fué el molde del que deriva ron otros, como el
inglés, el americano y el propio francés que volvió a reivindicarse.
Productos del Ballet Ruso o influidas por él han siclo grandes figuras
como la Pavola, la postrera y más
emotiva artista del estilo romántico, inmortalizada en "Giselle" y "La
muerte del cisne" Nijinsky, 'el genio
del aire", de intenso poder mimético
y movimiento muscular que tocó en
los los limites del ballet moderno al
Ilegar a dar más importancia a la línea y al ángulo que a la curva,
inigualable intérprete del "Espectro
de la Rosa" y del esclavo en la
"Sherazade"; la estilista Danilova, la
Markova, llamada la segunda Pavola
de la danza; la Vernichina que sintetiza el clacisismo con el llamado "estilo central europeo''¡ la emocional y
clásica Baronova ¡ la tan sutil Slavenska, la ligerísima Riabouchinska;
Massine, el gran transformista de agudo nerviosismo y sentido crítico; Lichine tan notable en "papeles de carácter", etc.
A partir ele 1917 el Ballet ha venido siguiendo la corriente revolucionaria del arte conforme a las nuevas
ideologías sociales hasta culminar en
el llamado Ballet Moderno, es decir,
el Impresionista, Futurista, Surealista,
Cubista, Freudiano, el rimico de Dalcroze, el de constructivismo ruso y el
de expresionismo alemán, etc., etc. En
todas estas tendencias, si bien es verdad que no faltan nuevos e innegables valores, no menos cierto es que
otros que se pretenden como tales, no
solo no son nuevos en realidad sino
que se han prestado a patentes mixtificaciones y equívocos, no pudiendo
ya encajar, por lo tanto a representar
una cultura que lleva más de veinte
siglos de madurez. De ahi que, hasta
el momento quizá la mejor resolución
del problema se haya logrado en los
propios ballets rusos, especialmente
con Diaguileff y Fokine: conservación
con nuévas experiencias del estilo académico, del romántico y del naturalista, según el pueblo, época y tema de
que se trate.

Armas y Lestra

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 8, Agosto </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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