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                  <text>FUNDACION DE LA UNIVERSIDAD DE MEXICO,
PRIMERA DE AMERICA
1551-1951

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Arlministración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

!J.Jeario Je
Sierra

Núm.9

Septiembre de /95/

La Academia Mexicana,
de Cervantes de Salazar
Francisco M. ZERTUCHE.

De entre la teoría de ingenios renacentistas que la Metrópoli española enviaba al Nuevo Mundo, interesa singularmente
dad o lo lance a la lucha por la existencia de un campo social a la historia de la neonata Real y Pontificia Universidad de Mésuperior, o lo levante a las excelsitudes de la investigación cien• xico, -cuya fecha natalicia recordamos ahora-, la figura del
latinista Don Francisco Cervantes de Salazar, natural de la ciutífica; pero sin olvidar nunca que toda contemplación debe ser dad del Tajo.
el preámbulo de la acción; que no es lícito al universitario pen•
Las noticias que de él disponemos se deben al Maestro de

Cuando el joven sea hombre, es preciso que la Universi•

sar exclusivamente para sí mismo, y que, si se pueden olvidar toda erudición mexicana Don Joaquín García lcazbalceta quíen
en las puertas del laboratorio al espíritu y a la materia, como
Claudio Bernard decía, no podremos moralmente olvidarnos
nunca ni de la humanidad ni de la patria.
La Universidad entonces tendrá la potencia suficiente para

coordinar las líneas directrices del carácter nacional, y delante
de la naciente conciencia del pueblo mexicano mantendrá siem•
pre alto, para que pueda proyectar sus rayos en todas las tinie•
blas, el faro del ideal, de un ideal de salud, de verdad, de bon•
dad y de belleza; esa es la antorcha de la vida de que habla el
poeta latino, la que trasmiten en su carrera las generaciones.
¿Qué habríamos logrado si al realizar este ensueño hubiéramos completado con una estrella mexicana un astttrisco que
no fulgurase en nuestro cielo? No; el nuevo hombre que la
consagración a la ciencia forme en el joven neófito que tiene en
las venas la savia de su tierra y la sangre de su pueblo, no pue•
de olvidar a quién se debe y a qué pertenece; el sursum corda
que brota con él han amado, a los que con él han sufrido; que
~nte ellos eleve, como una promesa de libertad y redención, la
hostia inmaculada de la verdad. Nosotros no queremos que en
el templo que se erige hoy se adore una Atena sin ojos para la
humanidad y sin corazón para el pueblo, dentro de sus contor•
nos de mármol blanco; queremos que aquí vengan las seleccio•
nes mexicanas en teorías incesantes para adorar a Atena pro•
makos, a la cíencia que defiende a la patria.
Del discurso del Maestro Justo Sierra el 12 de septiembre de 1910,
con ocasión del acto inaugural de la Untvers1dad Nac10nal.

después de senderear aquí y allá y de enmendarle la pÍana a
Don Nicolás Antonio y a Don Francisco Cerdá y Rico conclu,
ye por situar el nacimiento de Cervantes de Salazar e~ 1513 ó
1514, Y por damos informes de este hombre de letras durante
su estancia en la capital de la Nueva España.
Las claras dotes humanísticas de
este ingenio, puestas de manifiesto durante su docencia en la Universidad
naciente, le provenían muy a las claras de su conocimiento y estrecha
amistad con el ilustre Maestro Alejo de
Yenegas, quien puso prólogo a las
obras de Cervantes de Salazar, dando
alli testimonio de su adelanto en la
lengua del Lacio y de sus estuclios de
Cánones en la benemérita Universidad de Salamanca: y le quedaban, también, de sus relaciones con el humanista ViYes, de quien tradujo su Introducción y Camino pw•a la Sabiduria
comentando y continuando sus Diálo~
gos,
Común era en aquellas centurias el
trasiego de ingenios en Italia, Flandes
l' el Xuevo ~lundo; y Cervantes de Salazar, como muchos otros, acogido a
la jerarquía del Lic. Girón, le vemos
en tierras flamencas, para restituirse
a su patria a desempeñar el empleo de
Secretario latino del Cardenal Don
Fray García de Loaysa, Maestro General_ de la Orden de Santu Domingo,
Obispo de Osma y de Sigüenza, Arzobispo de Sevilla, Consejero de Estado
Comisario de Cruzada, Inquisido;
General y sucesor del Arzobispo Fonseca en la Presidencia del Consejo de
Indias.
En 1550 le encontramos regenteando una cátedra en la Universidad menor de Osuna.
Sus primeras obras fueron publicadas en la Madre Patria e impresas en
40 en Alcalá de Henares por Juan de

Brocar, descendiente de Arnaldo GuiJlén de Brocar, célebre impresor de la
Biblia Poliglota Complutense, cuya
empresa fué concebida por el Cardenal Ximénez de Cisneros.
La obra de este ingenio, reimpresa
hacia el dieciocho por D. Francisco
Cerdá y Rico, tiene este largo titulo:
"Obras que Francisco Cervantes de
Salazar ha hecho, glosado y traducido,
La primera es un Diálogo de la Dignidad del Hombre, donde por manere de
sisputa se trata de las grandezas y mamvillas que hay en el Hombre, y por
el contrario de sus trabajos y mise1·ias,
comenzando por el Maestro Oliva y
acabando por Francisco Cervantes de
Salazar, La segunda es el Apólogo de
la Ociosidad y el Trabajo, intitulado
Labricio Portundo donde se trata con
maravilloso estilo de los grandes males de la Ociosidad, y por el contrario
de los provechos y bienes del Trabajo.
Compuesto por el Protonotario Luis
Jlejia, glosado y moralizado por Francisco Cervantes de Salazar. La tercera es la Introducción y Camino Para
la Sabiduría, donde se declara qué
cosa sea, Y se ponen grandes avisos
Par_a la vida humana, compuesta en
latm por el excelente varón Vives,
vuelta al castellano con muchas adiciones que al propósito hacían1 por
Francisco Cervantes de Salazar.
:iruy probablemente el mismo año
que profesaba en Osuna, o en 1551
llega a J!éxico tal vez a probar fortu'.
na, viviendo todavía en estado seglar.
Pasa a la Pág. 4

�Páginas Desconocidas de
Eusebio de la Cueva
"Armas y Letras" presenta en esta entrega algunas páginas
poco divulgadas, singularmente en América y en el propio solar
natío, del escritor nuevoleonés don Eusebio de la Cueva, uno de
los más significativos hombres de letras de la generación con•
temporánea.
Eusebio de la Cueva nac10 en la ciudad de Cerralvo, del
Estado de Nuevo León, el 16 de febrero de 1893. ·
Hizo sus estudios primarios en Monterrey; después, en for,
ma diversa, incompleta, en los Estados Unidos, en Washington,
San Luis Mo., y Denver. De 1908 a 1910 en la Escuela Nacio,
nal Preparatoria de la ciudad de México, y en Monterrey durante 1911.
En este mismo año vivió en México colaborando en los pe•
riódicos Nueva Era y La Tribuna.
Viajes: Por tierras de Quevedo y
Cervantes, publicada primeramente en
Zig-Zag con ilustraciones de Mariano
Martínez y Una primavera en Jtalia
(1924).
Novela: El 1·etorno mudo (1923), El
emigrante, Cosas de chicos, Las gemelas, La sombra del maestro, El legajo
de la culpa, Amor de lobo (inédita) y
El perro vagabundo (inédita).
Cuento: Los niños.
Ensayos: Sorbos de café, Volutas de
humo y Palabras en la w·ena.
Eusebio de la Cueva murió el 7 de
julio de 1943, en forma repentina, víctima de una afección cardíaca. Antes
de que su cuerpo fuera recogido por
la tierra, leyó una sentidísima poesía
fúnebre el poeta regiomontano, compañero de su generación, Miguel D.
Martinez Rendón.
LA MUERTE DEL ALMIRANTE
Eusebio de la Cueva

En 1913 viajó por España y de este
alucinado itinerario surgió su libro de
impresiones Por tierras de Quevedo y
Cervantes. Viajó también por Bélgica,
Francia, Suiza e Italia.
Dedicó su vida substancialmente a

las letras; al periodismo, a la política
y al magisterio.
Fué Director de las revistas La Semana, Gil Bias y El Porvenir Ilustrado
y editorialista de los periódicos regiomontanos El Porvenir y El Tiempo,
durante dieciocho años.
En el terreno político y de la burocracia administrativa fué Secretario
particular de varios Gobernadores, Secretario del Procurador de Justicia de
la Nación y Diputado al Congreso de
su Estado natal.
En la docencia figuró como Catedrático de Literatura en el Colegio Civil
de Monterrey, en la Escuela Preparatoria y en la Escuela Normal de Ciudad Victoria, del Estado de Tamaulipas, Director de la Escuela de Bachilleres y miembro del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León.
En las letras ha producido las siguientes obras:
Teatro: Los humildes, El camino de
rosas, Juegos de amor y El hijo (iné-dita).
Poesía: Ondas de vida (1922); El libro de los dos poemas (1928); Ocios

literarios, La emoción del vivir ondulante y Vientos de juventud (1932) y
su obra de emoción más íntima Glosario sentimental, inédita.

2

A César E. Arroyo.
La muerte del .4lmirante fué hondamente sentida por todos los que le conocimos.
No se crea que, como Almirante, gozaba de grandes honores,
No se veía en su pecho ninguna condecoración.
La noticia de su fallecimiento tuvo
una reducida resonancia. No le sorprendió la muerte en ninguna batalla
en que las aguas se tiñeron de sangre.
No fué compañero de Churruca en
Trafalgar, ni de Cervantes en Lepanto.
Su desenlace doloroso fué tan natural
y tan indiferente como el de un perro.
No podía ser de otro modo, porque
nuestro Almirante no había sido otra
cosa nunca.
Era un perro.
Desde muy pequeño le tomó carmo
Y le atendió en todo una chica del pueblo. Ella quiso hacerlo Almirante, sin
contar con la venia de ningún Soberano, Y, no por otra cosa, el animalillo
llegó a ser, durante el primer tercio de
nuestro siglo XX, el Almirante más joven de la tierra.
Nació poco después del desastre de
la escuadra rosa, cuando perdió la vida el infortunado Makarrof. Si sospecháramos alguna verdad en las locuras de la metempsícosis, acabaríamos
por suponer que el alma del marino
moscovita, en una gloriosa transmigración, había sentado sus reales en la
triste y desmedrada naturaleza de un
perro.
Nuestro Almirante era muy serio.
Poco dado al ruido. Huía con frecuencia a refugiarse en un rincón de ]a
chimenea cuando escuchaba una deto-

nac10n que acusaba el trabajo de las
minas cercanas. No sabré decir si era
previsor o cobarde. Nunca se lo pregunté, aunque repetidas veces tuve deseos de hacerlo. No os extrañe esto.
)li perro sabía hablar. Hablaba con el
rabo y decía con los ojos sentencias
maravillosas -muy gramaticales por
cierto-, que hubieran hecho reir a un
necio y dado que pensar a un sabio.
Yo me conformaba con escucharlo,
sin comprender muchas cosas, porque
era su idioma demasiado elevado para mi.
Durante el verano de 1914, cuando
se rompieron las hostilidades entre
Alemania y varias de ]as otras entidades europeas, no tuvo el Almirante ni
un gesto de protesta. Yo esperaba que
siquiera me hubiera dicho que la guerra acabaría en seis meses, porque al
fin y al cabo eso Jo dijeron todos, en
un alambicado gesto de torpeza risible.
En un principio me supuse que el
Almirante, dado su rango, estuviese
emparentado con el Kaiser o con alguno de los otros Monarcas. Eso podia
motivar su silencio. Quizás no quería
hablar para evitar compromisos a
nuestra patria, c_uyo Gobierno declaró
que observaría durante el conflicto la
más estricta neutralidad. También me
supuse que, de haber definido en forma alguna su importante actitud personal, se hubiera ,,isto en el caso, doloroso por demús, de separarse de la
chica que tanto le quería, cosa que en
extremo nos hubiera afectado a todos,
pues nos habíamos acostumbrado a pasar muchas horas juntos, Jo mismo
cuando estábamos en casa que cuando
salíamos de paseo por el campo o por
los abarrancados del río.
En las noches de invierno, cuando,
después de ]a cena, nos quedábamos
horas enteras junto al hogar, tomando
café, fumando cigarrilJos sabrosos y
charlando, nunca faltaba entre los
campesinos alguno que, echando ruano
a la guitarra, cantara con voz amable
Y deJicada canciones amorosas de
nuestra tierra. En esos momentos el
Almil'ante -que nunca tomaba café ni
acostumbraba fumar- meneaba el rabo acompasadamente. Cuando alguna
de las canciones campesinas tenia tonos alegres, y, la guitarra, acompañando siempre, se deshacía en buliiciosos
estallidos de notas, el Almirante ladraba Y sus ladridos imponían. (Quizás
alguna pena muy honda se revelaba en
su interior). Gustaba más de las tonadas melancólicas que de los aires alegres y traviesos.
¿Por qué no hemos de creer que entre los perros haya verdaderos héroes
del dolor? ¿Por qué no han de tener
también sus profetas y sus trovadores?
¿Acaso no tienen sus guerreros?
En el misterioso mundo de los perros hay también Mahomas y Cristos.
Hay Napoleones y Alejandros, y no faltan verdaderos Romeos.
Vna ocasión que estuvo con nosotros un inglés, se puso furioso el Almirante. Nunca de anterior lo había
visto tan irritado. El inglés era todo
un caballero. Nada tenían que desear
en su persona la corrección y la finura. A decir verdad, llegó a molestarme
la conducta del Almirante. (¡Dios lo
tenga en el Paraíso!) Eso que no era
nada grosero, pues a las personas que
estimaba les alargaba la mano para
saludarlos. El caballero inglés trataba
de acariciarle, dejando asomar a sus
labios la más amable de sus sonrisas
pero el Almirante gruñía y se rebelab;
a sus halagos. ¿Qué originaría ese
comportamiento Seguramente el Almirante no podía menos que odiar a un
compatriota de Nelson, que tan graves
daños había ocasionado a las marinas
francesas Y española aliadas. Esto me
lo supuse cuando más tarde lo miré
muchas veces echado frente a un busto de Bonaparte, de cuyos ojos de águi-

la no separaba su mirada de perro. El
.Almirante era un buen latino.
.E¡l Almitaute quería mucho a los
animales. Había que ver a lo que por
ellos se aventuraba, a pesar de su elevada categoría social, y sin necesidad
de pertenecer, ni como simple socio
siquiera, a la Sociedad Protectora de
Animales.
Es fama que el perro y el gato viven de pleito. El uno araña y el otro
muerde. Cuando se encuentran, están
a portia prodigándose ferocidad, después de haberse amenazado mutuamente con el filo de sus uñas el gato,
Y, el perro, con el filo de sus dientes.
A pesar de todo esto, el Almfrante era
el mejor y más cariñoso amigo de un
grato negro y una gatita blanca de la
.-eciÓdad. ¡Habia que verlos jugar!
Se conocía que gozaban. Tenían sus
juegos ese sabor inocente y delicioso
de los juegos de un padre con sus hijos pequeños. El Almirante sabia hacerse el distraído. Los gatos aprovechaban aquel aparente descuido suyo
para hacerle una travesura; pero, apenas iban a lograr su intento, cuando el
Almirante los sorprendía, mostrándoles, graciosamente amenazante, sus colmillos afilados y agudos, cuya blancura mate resaltaba en la roja carne de
su lengua jugosa.
¡ Qué buen amigo era el Almirante!
Todo el dia andaban los cerdos del
lugar, paso a paso, acosándose al menor ruido, por el laberinto de los montes. Se alimentaban, entre otras cosas,
con la tuna silvestre que, roja como
una amapola de sangre, irrumpía de la
esmeralda de las pencas. No pocas espinadas costaba a los pobres animales
el placer de alimentarse con tan sabroso manjar. Llegaban por la tarde al
corral de nuestra vivienda montañesa
Y se echaban en tierra. El Almirante,
que ya conocía a sus compañeros en el
reino animal, se acercaba a ellos, y, a
uno por uno, con solicitud de madre,
con cariñosa y amable ternura paternal, iba con el hocico librándoles de
las espinas, que, a manera de puñales
finísimos y agudos, tenían incrustadas
a la talluda piel.
Había que ver a los cerdos, una vez
desprovistos de las molestas espinas,
levantarse y emitir, roncamente, sonidos desacordes que -en su muy correcto idioma- podrían significar el
más reconocido agradecimiento.
El Almirante no exigía nada en cambio de sus buenos oficios. Era como
la fuente de que habla Tolstoy, Se conformaba con calmar la sed de cuantos
buscaban, en sus líquidas aguas, apagarla.
Hasta la zorra, que por las noches
rondaba la vivienda, deseosa de raptarse un polluelo -cuando el Almirante no estaba en compañía de otros
congéneres-, entraba libremente a cenar en nuestras propiedades, platillos
que envidiábamos nosotros.
Por no sé qué secreta piedad hacia
todo género de animales, el Almirante
sabía hacerse el sordo para favorecer
de vez en vez a la zorra.
El Almirante hacia el bien sin mirar a quien, corno dicen por allí que
debe hacerse.
En presencia del Almirante, los demás pe~ros, humildes y pobretones, se
manteman serios. Se conoce que lo
respetaban mucho. Tenía sobre ellos
un magnífico ascendiente. Debía ser
un sabio o un santo. Pero, de todos
modos, tenía que haber una excepción.
Veamos cuál fué ésta.
Lna ocasión hubo un pleito ruidoso.
Fué cuestión de linderos. Un perro
de la vecindad, dueño y señor de los
r~rr_ales de un Ingeniero rico que, por
"'ªv1C!ad Y Semana Santa iba de paseo
al pueblo, se opuso a que los otros perros entraran a sus dominios. Como el
Almirante sabía por la Historia de la
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

Los IJocumentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México
Con motivo y ocasión de las fiestas natalicias correspon•
dientes al IV Centenario de la fundación de la Real y posterior•
mente Pontificia Universidad de México, "Armas y Letras" di-

\

;.."'

vulga en esta novena entrega de su octavo año de vida los facsÍ•
miles de la fundación universitaria y de la inauguración de sus
Cursos académicos, ambas efemérides gloriosas acaecidas res•
pectivamente el 21 de septiembre de 1521 y el 5 de julio de 1553.
EL DOCUMENTO DE LA FUNDACION
En cumplimiO (cumplimiento) del mandacto de la hoja antes desta yo Juan
arias de paz I secretro (secretario) de la Real Universidad de mexico escrivano Recetar J del avda (Audiencia) Real de la nueva españa saq (saqué) de
los originales y libros J delos secretarios y otros de la universidad las cedulas
preví I siones Reales y avtos dados, En favor de la dha (dicha) universidad I En la forma y manera q (que) se sigue
El Rey
cedula rreal sobre la fundacion del estudio. S• (septiembre) 1551.

l

El documento de la Fundación.

don carios esa (etcétera) Por quanto ansi por parte de la ciudad de I tenuxtitlan mexico de la nueva españa como de los
prelados y Religiosos della y de don anto J (Antonio) de
mendo9 nro (nuestro) visorrey q (que) asido de la dha J (dicha) nueva españa asido suplicado fuesemos ser J vidos de
tener por bien q (que) en la dha (dicha) ciudad I de mexico
se fundase vn estudio e Univer J sidad de todas siencias donde
los naturales I y los hijos de españoles fuesen yndustria I dos
en las cosas de nra sancta fee catolica y I en las demas facultades y las concediesemos I los privilegios y franquezas y libertades I q (que) asi tiene el estudio e Universidad de la
J

Pasa a /11 Pág. 8

l
¡

r

,,.,,.,
Término del documento fundacional u. principio de la Constancia Notarial
de la Jnauguracwn de Cursos.

Septíemhre de 1951

,.,,,,
~,_;,;;,.,,..,.,._

Término de la Constancia Notarial de la Inauguración de Cursos,

3

�1

II la inédita Crónica de Nueva Espa-

La Academia Mexicana de ....

ñ~, publicada después, en parte, al cuidado de Don Francisco y Troncoso,

epistolario y los diálogos Academia
Mexicana, Civitas Mexicus Interior Y
Mexicus Exterior, redactados en latín
para usos didácticos en su magisterio
universitario e impresos por Juan Pablos en 1554 y vertidos en castiza y
vernácula prosa por Don Joaquín García Icazbalceta en 1875.
El Diálogo Academie Mexicana, que
fué redac.tado por Cervantes de Salazar con el propósito de que sus alumnos ensanchasen un tantillo su vocabulario práctico en latín hablando de
coSas y objetos circundantes y de sucedimientos contemporáneos, es un
sabroso parlamento entre dos juiciosos interlocutores, Mesa y Gutiérrez,
que en su amena charla describen el
edificio de la nueva Universidad, sus
aulas, sus Maestros y los alumnos, asi
como algunas costumbres y vicisitudes
de la vida escolar.
Con propósito divulgativo se transcribe a continuación íntegramente el
diálogo mencionado, seguros de que
su versión ofrecerá a los lectores la
imagen fiel de la Real y Pontificia
Universidad de México, en los años
primigenios de 1554.

Viene de la ta. Pág.

Gutiél're::: Razón tienes. Pero ruégote
que entremos juntos. Ancho es, por
cierto, e] zaguán, y muy espaciosos
los corredores de abajo.
.lfesa: Iguales son los de arriba.
Guliérrez: Para el número y concurrencia de estudiantes tiene bastante amplitud el patio; y por este lado
izquierdo hay espacio sobrado para
cuadrar el edificio, igualando el lado derecho. Pero dime Jo que importa más y que realmente ennoblece a una Universidad, ¿qué tales
profesores tiene?
Mesa: Excelentes.
•
Gutiérrez : Por supuesto que no pregunto de su honradez, sino de su
instrucción y práctica en la enseñanza.
Jlesa: Son empeñosos, y versadísimos
en todas ciencias. Y hasta te diré,
nada vulgares, y como hay pocos en
España.
Gutiérrez : ¿ Y a quién se debe tan grande obra?
Mesa: AJ Emperador, bajo cuyos auspicios y gobierno se han hecho en
todo el orbe cosas tan insignes,
Gutiérre::: ¿Cuále.s son sqs inmunidades y privilegios?
Mesa: Muchos y grandes; conformes
en todo a los de Salamanca.
Gutiérrez: Merecen muchos más y mayores, si posible fuera, así los que
enseñan tan lejos de su patria, como
los que estudian en medio de los
placeres y de la opulencia de sus
familiares.
Mesa: Antes bien debieras haber dicho, que a unos y otros debe honrarse por haber de ser los primeros
que con la luz de la sabiduría disipen las tinieblas de la ignorancia
que obscurecian este Nuevo Mundo,
y de tal modo confirmen a los indios
en la fe y culto de Dios, que se trasmita cada \'ez mayor pureza a la
posteridad.
Gutiérre:: Juzgas tan acertadamente,
que no hay más que añadir. Pero
dime ya lo que tanto ansío saber:
¿qué emolumentos gozan, cuánto
tiempo enseñan, y quiénes son estos
celosos maestros de ]a juventud?

sus lecciones de Retórica proseguía
sus estudios en Artes y Teología, obLos primeros rasgos de su vida en teniendo por suficiencia el grado en
la capital de la Nueva España pueden Artes, y en Teología los de Bachiller,
deducirse inqu1"ocamente de sus Diá- Licenciado y Doctor, habiéndose gralogos, en los que asienta que se gana- duado antes en Cánones.
ba la pitanza enseñando gramática laCervantes de Salazar fué compañero
tina en una escuela particular.
de los próceres Maestros que enseñaPor entonces se erigía nuestra plu- ban en la nueva Universidad; y por
risecular Universidad, primer a de sus sabrosos y amenos Diálogos pasan
América. Según Don Joaquín García algunas de las ilustres figuras docenIcazbalceta, el cronista Herrera seña- tes: el bachiller Blasco de Bustarnanla como el primer promotor para fun- te, que expJicaba Gramática; el Presdar este Estudio al benemérito Padre bítero y Maestro Juan García, DialécLas Casas. Tocó después al Virrey tica; el eminente Fray Alonso de la
atender la solicita petición del Ayun- Veracrnz, Teología; el Doctor Morones,
tamiento de la Ciudad para que se fun- Cánones; el Doctor Arévalo Sedeño,
dase en eUa "unlr Uniuersidad de to- Decretos Pontificios; Juan Negrete,
das ciencias, donde los naturales y los lector de Teología, versado también
hijos de los españoles fuesen industria- en Filosofía, Matemáticas y Medicina;
dos en las cosas de nuestra Santa Fe el licenciado Bartolomé Frias de AlCatólica y en las demás facultades", bornoz, de Instituta o Cátedra de Ley posteriormente las instancias del Vi- yes, y el mismo Cervantes de Salazar,
rrey, de la Ciudad, de los prelados y peritísimo en Retórica, de quien dice
Ordenes religiosas consiguieron del de él mismo, en la forma autobiográCésar la autoridad real, que fué fir- fica tan usual en el Siglo de Oro que
mada en Toro a 21 de septiembre de "el Jlaestro Cervantes enseña Retórica,
1551 por el príncipe Felipe, para la a los aficionados a la elocuencia, que
fundación de una Universidad, con- vienen a oírle, y a los estudiantes de
cediéndole las mismas franquicias y las demás facultades, para que realce
ACADEWA MEXICANA
privilegios que la salmantina y exal- el mérito de todas"; o bien "Este Certándola a Pontificia a partir de 1555.
vantes, si no me engaño, es el que tamHacia 1553 se encomendó a Cervan- bié11 fué catedrático de Retórica en la
lnlerloculores: MESA, GUTIERREZ
tes de Salazar la regencia de la cáte- Universidad de Osuna", o por.último
dra de Retórica y se le encargó al ini- ", .. un tal Cervantes, que según decian
Mesa: Alégrome en verdad de tu venicio de los cursos del propio plantel la muchos, era muy versado en letras
da a esta tierra, pues como sé que
lectura de una oración latina. Fué el gl'iegas y latinas."
conoces muchos colegios de España,
3 de junio de ese año.
Cervantes de Salazar escribió alguy según en tu viaje mismo lo maniMás tarde fué nombrado Conciliario nas obras en México: la relación de
fiestas, eres amigo de ver cosas nuede la Universidad, y después Rector, las exequias hechas en México a] Cévas, al mostrarte lo que no has visto,
de noviembre de 1567 a noviembre de sar, con el nombre de Túmulo Impeaprenderé Jo que deseo saber.
1568. Al mismo tiempo que profesaba rial, un comentario a la jura de Felipe
Guliérrez: Nada es tan natural al hombre, y así lo dice Aristóteles 1 como
sentir una inclinación innata e irresistible a adquirir Ja sabiduría, que
por abarcar tantas y tan elevadas
materias, nos encanta con su variedad . En esta se complace igualmente la naturaleza, produciendo sin cesar cosas tan di versas, y por Jo mismo, tan gratas a Jos hombres. Y Mesa: No a todos se da el mismo suelcomo la variedad atrae y detiene la
do; a unos doscientos, a otros tresvista, así el ánimo se fija en lo que
cientos pesos de oro al año, según la
LAVIEA LICENCIATVllAE IN IVRE CANONICO SVSCIPIENDA,
percibe por primera vez, fastidiánimportancia de la facultad y la cienu CIIELEllRI GREG.I X.POMT.a.u 'X. DEC!SSIONE IN (;AP, r.
dole infaliblemente la repetición de
llJ.XUl.~I INSUIBllY' 8E IESTITYTIOIII
cia del profesor. Sin embargo, confpclúrorudtlí&amp;, U,Do&lt;ncaliam.
lo
que
ya
conoce.
Dígote
todo
esto
siderando
en general el esmero con
t
para que entiendas, que la codicia,
que enseñan, y la carestía de la tiecomo en muchos sucede, sino el derra, es bajísima de todos modos la
seo de ver cosas nuevas, es lo que
asignación. Porque sólo la propia
me ha hecho atravesar con tanto peexperiencia podrá Jrncer creer, que
ligro el inmenso Océano.
lo que en España compras con cualMesa: A cada uno arrastra su inclinaquier moneda de cobre, aquí no hación. Y como tú te dejas llevar de
llas quién te lo venda, no digo por
esa, así otros ceden a otras; pero en
el duplo, pero ni aun por el !ripio
verdad que prefiero la tuya.
de plata.
Gutiérrez: Así sucede. Pero sirvete in- Gutiérrez: Bien lo creo, porque a mi
formarme de lo que no he querido
pesar lo he experimentado; lo más
..... rMA. CONCL,,S10
preguntar a ningún otro: ¿qué ediordinario y común no se consigue
ficio es ese con tantas y tan grandes
1CE T.fpol,aru .1ntt omnia rdliru,.ndu vcniar;ca Jall, 4i(poGdoae ramm ti c~ptioni confciuiz.r
sino con plata; no hay moneda de
ventanas arriba y abajo, que por un
1tn.UICJld•-•ff,a,11equamdeescepdonroppoGtdicdil'cµ{um.
'
vellón como en España, y 1a que allá
lado da a la plaza, y por el frente
es pieza de plata, aquí es de oro.
S!CVNDA CONCLVSIO,
a la calle púb1ica, en el cual entran
los jóvenes, ya de dos en dos, ya co- Mesa: Convendría, por Jo mismo que a
los catedráticos se diese un sueldo
C1P IE NS, ,cldcriae111Ícialur1c111 laaaf111ali(,obatore,1cocco1cam fpoUato nllitucre, lier.:
mo si fueran acompañando a un
.ljloluro,do-mp1obn.
tal que sólo se ocupasen en Jo que
maestro por honrarle, y llevan catienen a su cargo, sin distraerse papas largas y bonetes cuadrados me1'11 TIA CONCLVSIO
ra
nada en otras cosas, y que les
tidos hasta las orejas?
bastará para sustentar medianamenJI esa: Es la Universidad, donde se edute a sus personas y familias. Resulmip lnliuorcm ípob1d,qu111 iD M111111 rpolian.
ca la juventud: los que entran son
•--••-•
.COIUIC_,
taría de esto lo que es preciso que
. los alumnos, amantes de Minerva y
suceda en cualquier escuela bien orde las Musas.
ganizada: que habría mayor concurGuliérrez: En la tierra donde la codiDI FENDEKTV 1 (D IV IN O PAVI NT I NVMINE) IN llEGII,
so de sabios, y estudiarían con más
cia impera, ¿queda acaso algún luM,1uana Acad,1111118mhal1u1n Hl11onlnlo Pruco,lult p1,rÍ1dijs fapl,n11f,iau
ardor los jóvenes que algú.n día han
gar para la sabiduría?
ferdmandi SW11dr, Valdmamo,Conr.Jiari¡ R,gljlurfl,¡u, Poauficij
de IJegar a ser maestros.
Mescr:
Venció
la
que
vale
y
puede
más.
Dccani 1110111if11m1.D11 Meofia
Gutiérre::: Si; en aquellos que estiman Guliérre:: Aumentará los honorarios
las cosas en lo que realmente valen,
el emperador luego que sea de ello
Y no toman las viles por preciosas,
informado; y si, corno se dice, las
ni al contrario.
dignidades eclesiásticas y demás em_
1 99
.llesa: Pues a éstos que aSí juzgan, ]os
pleos se han de reservar para los
venció y dominó antes la sabiduría;
que habiendo dado prueba de. su
c¡ue a no ser así de todo formarán
erudición sean considerados más
Vna Tesis de Licenciatura de la Real y Pontificia Universidad del Siglo XI'/
juicio errado.
dignos, esto infundirá grande ánimo

m . ·. ( . -.

T E X T V S R E L E G E N D V S,P R O

Sequenres proponunru r,1uris vrriuíque candidatis
conrrouenendt conclufiones.

L

RE

P'! E~°.!~ T!,_~-:;••UpoBfli.....,_

o.

Mexici apud Perrum Balli.

4

f

Armas y Letras

a Jos escolares para proseguir incansables en sus estudios.
Mesa: Hay muchas esperanzas de que
asi se hará. Mas ahora, para que sepas lo demás que preguntas, debo
decirte que los dias no feriados hay
continuas lecciones y explicaciones
de autores, de ]as siete a las once de
la mañana, y de las dos a las seis de
la tarde. Algunos profesores dan cátedra dos veces al día, y los demás
una sola.

dra el Doctor lllorones, a quien tan- Guliérrez: ¿Son acometidos con muto debe la Jurisprudencia. Sus discho vigor los que descienden a la
cípulos, que son muchos, le oyen
palestra para defender conclusiones?
con gusto y con claridad.
Mesa: Terriblemente, y es tal la dispuGutiérrez: Muchos le siguen.
ta entre el sustentante y el arguyenMesa: Y con razón. De las diez a las
te, y de tal modo vienen a las manos, que no parece sino que a amonce, y en la misma catedra, el Doctor Arévalo Sedeño explica y declabos les va la vida en ello . En asiento elevado está con muceta y capirora los Decretos Pontificios con tal
te doctoral, insignia de su grado y
exactitud y perfección, que los más
dignidad, uno de Jos maestros, a
Doctos en Derecho nada encuentran
quien tocó el puesto según las consdigno de censura, sino mucho que
Gutiérrez: Lo mismo es en Salamanca.
admirar, como si fuesen palabras de
tituciones, y es quien dirige la conMesa: De las ciencias concernientes al
un oráculo. Es copioso en los argutroversia y aclara las dudas: presilenguaje Y al raciocinio, que guían a
mentos estériles, conciso en los
dente del certamen y juez de la
los demás, hay tres sobresalientes
disputa, como le llama Vives.
abundantes, pronto en las citas, suprofesores.
til en las deducciones. Presenta sa- Gutiérrez: ¿Por ventura los que bajan
Guliérre:.: Dime quiénes son y a qué
fismas y los deshace, nada ignora de
a la arena pelean siempre con el
horas enseIJ.an .
mismo brío y forta]eza?
cuanto hay más oscuro y elevado en
Mesa: El que ves paseando por aqueDerecho, y por decirlo de una vez, Mesa: Nada de eso: unos descargan
lla grande aula de abajo, tan llena
es el único que puede hacer jurisgolpes mortales y hacen desdecirse
de discipulos, es el maestro Bustaconsultos a sus discípulos.
al adversario; otros lo procuran y
mante, que de ocho a nueve de la Gutiérrez: Le oí en Salamanca, y cada
no Jo consiguen. Algunos pelean
mañana, y por la tarde de dos a tres,
con malas armas, que al punto se
día fueron creciendo las esperanzas
enseña con tanto empefío como inembotan; ya porque son principianque siempre tuvieron de él.
teligencia la gramática, de que es Mesa: Por la tarde, de tres a cuatro,
tes y nunca han bajado a la palestra,
primer profesor. Explica con cuiya
por falta de ingenio suficiente.
lee Teología el Maestro en ella y en
dado los autores, desata las dificulArtes, Juan Negrete, que el año pa- Gutiérrez: ¿Acontece alguna vez que el
tades, y señala con bastante intelisustentante se dé por vencido?
sado fué Rector de la Universidad.
gencia las bellezas. No es poco verAsombra su saber en Filosofía y Ma- Mesa: Casi nunca, porque no falta
sado en Dialéctica y Filosofía, en
quien le ayude, bien sea el presidentemáticas, y porque nada le falte palas cuales es maestro; y como hace
te o algún otro de los aguerridos
ra abrazar todas las ciencias, tamveintiséis años que se emplea sin
que se han hallado en muchos compoco ignora la Medicina.
descanso en la enseñanza de Ja jubates, y suele acontecer que siendo
Guliérre:: Sujeto como se necesitaba
ventud mexicana, apenas hay en el
de opiniones contrarias doctores y
para tan insigne Vniversidad.
día predicador o catedrático que no
licenciados, se traba el combate enMesa: De las cuatro a las cinco da cábaya sido discípulo suyo.
tre ellos con mucho más calor que
tedra de Instituta, con bastante
entre los mismos que sostenían anGutiérrez: ¡Cuán larga será su descenacierto, el Doctor Frías, Maestro
tes la disputa.
dencia!, si quien forma el ánimo no
también en Artes, peritísimo en grieGutiérrez: ¿Quién pone término a la
merece menos el nombre de padre,
go y latín; pero lo más admirable es
cuestión?
que quien ha dado la existencia.
que aún no ha cumplido treinta y
Alesa: La noche, porque no hay alli
Mesa: Ciertamente muy dilatada. A tocuatro años.
otro Palemón; pues muchas veces el
dos enseñó con gran brevedad y en- Gutiéne.:: Según me informas, ]rny• en
presidente
del acto o padrino del
caminó con buen éxito por la senda
esta naciente escuela profesores sasustentante
es acometido con más
del saber, en cuanto permitió el inbios e insignes, tocios muy capaces
vigor que el discípulo o ahijado a
genio de cada uno. Pero subamos,
ele desempeñar con gran fruto su
quien patrocina, o que algún otro·
que allá arriba están las demás cácargo en cualquiera Universidacl de
cuj.'a defensa tomó viéndole metido
tedras. La que se ve a la derecha
las más antiguas y famosas. ¿Pero
en
la contienda.
está destinada a la lección de sagrano hay, por ventura, en México, otro
Gutiérrez: ¿Ha habido ya lecciones de
da Teología, y en e11a, de dos a tres,
gramático? Porque uno solo, por
candidatos?
el Maestro Cervantes enseña Retóriinstruido que sea, no sé si podrá
Mesa:
Todavía no, porque los discípuca, a los aficionados a la elocuencia,
bastar.
los
de
Lógica aún no han obtenido
que vienen a oírle, y a los estudian- .lfesa: Tuvimos antes a Puebla, Vásel primer grado de bachiller; pero
tes de las demás facultades, para
quez, Tarragona, ~fartin Fernández,
pronto las habrá, puesto que hasta
que realce el mérito de todas.
de no común erudición en Dialéctiahora por falta de tiempo no se lia
Gutiérre:: Este Cervantes, si no me enca y Física, y un tal Cervantes) que
podido. Sin embargo, ya recibieron
gaño, es el que también fué catedráseglln decían muchos ser muy verel
primer grado en sagrados Cánotico de Retórica en la Universidad
sado en letras griegas y latinas; hunes, porque los habían estudiado en
de Osuna.
bo además otros varios QH.e enseñaSalamanca, el presbítero Bernardo
Mesa: El mismo. En aquella esquina,
ron con buen éxito, pero no han
López, provisor del obispado de Oapasada la magnifica clase en que se
proseguido en eJlo, por haberse dexaca,
persona de notable erudición,
lee Derecho Civil y Canónico, hay
dicado a otras ocupacfones. Sin emel
Doctor
Frías y el Maestro Cervandos salas bastante amplias. En la
bargo, vino hace poco de España un
tes.
primera) el presbítero y Maestro en
Diego Dfoz, quien en una escuela
Gufiérrez: ¿Por quién fu-eron graduaArtes, Juan García, enseña dos veces
privada explica con todo esmero las
dos?
al dia la Dialéctica, con mucho emreglas y los autores; y será cada día
peño y no menor provecho. Es permás útil a Ja juventud, porque él Mesa: Por el doctor Quesada, oidor de
1a Real Audiencia, sujeto tan perito
sona digna de aprecio por su probitambién se dedica asiduamente al
en ambos Derechos, que digno de
dad y literatura.
estudio, según me dicen.
ser comparado a los antiguos, según
Gutiérrez: ¡Dios mio! ¡con qué gritos Gutiéfl"e:: Perfectamente. Pero ¿quién
pueden testificarlo Salamanca y Aly con qué manoteo disputa aquel eses aquel hombre tan a1to con ro))a
calá.
tudiante gordo con el otro flaco!
talar, y una maza de plata al homMira cómo Je hostiga y acosa.
bro?
Gutiérrez: ¿Con qué aparato se da la
borla y cuánto cuesta?
Mesa: Lo mismo hace el otro, y se de- Mesa: El macero de la Universidad,
fiende vigorosamente: sin embargo, seque en castellano llamamos Bedel. Mesa: Con grandísima pompa, y con
gún advierto, ambos disputan una
Es hombre de estudios, circunstan•
tal gasto, que mucho menos cuesta
bagatela, aunque al parecer se trata
cía que no sienta mal en tal ejemp]o.
en Salamanca.
de cosa muy grave.
Guliérre:r: ¿Y qué dice, con ]a cabeza Gutiétrez: Cuántos doctores y maesGutiérre:: ¿A quién van a oir tantos
descubierta, el catedrático de Teotros hay?
logía?
frailes agustinos que junto con alMesa: Entre los que se han graduado
gunos clérigos entran a la cátedra Mesa: Que mañana no ha de dar cáteen Méxicoi y los que alcanzaron el
de Teología?
drai por ser día festivo, según las
título en otras partes, pero que ahoconstituciones de la l'niversidad.
Mesa: A Fray Alonso de la Veracruz, el
ra son del claustro y gremio de esta
más eminente Maestro en Artes Y en Gutiérrez: ¿Está señalado por tal el
l'niversidad, hay tantos, que apenas
jueves, si no hay otro día de fiesta
Teología que haya en esta tierra, Y
serán más en Salamanca a lo que se
entre 1a semana?
catedrático de Prima de e,sta divina
agrega, para mayor dicha de tan
y sagrada facultad: sujeto de mucha .l!esa: Así es costumbre en esta Univerilustre Academia, que D. Fr. Alonso
sidad.
y varia erudición, en quien compide Montúfar, Arzobispo de ~léxico,
te la más alta virtud con la más ex- Guliérrez: ¿Qué contiene aquel papel
e insigne Maestro en sagrada Teolofijado en la puerta?
quisita y admirable doctrina.
gía, se cuente el primero en el núGutiérrez: Según eso es un varón ca- .Ilesa: Conclusiones físicas y teológimero de sus doctores; siendo tan
cas; unas problemáticas, otras afirbal, y lie oido decir además que le
aficionado a las letras y a los literamativas, otras negativas, que, según
adorna _tan singular modestia, que
tos, que nada procura con tanto emallí mismo se expresa, se han de deestima a todos, ~ nadie desprecia, Y
peño como excogitar medios para
fellder e impugnar en esta cátedra
siempre se tiene a si mismo en poco.
que sean siempre mayores los adede Teología el martes, o la feria ter~
Mesa: Para leer Cánones, de que es calantos de la literatura.
cera, como dicen los escolares.
tedrático de Prima, sube a la cáteG11liérrez: ¡Cuán cierto es aquello de

Septíembre de 1951

Dame, Flaco, Mecenas, y no faltarán
Marones!
Los c¡ue desean graduarse en Teología, y Filosofía o Jurisprudencia,
qué comprometen en el examen privado?
A/esa: Lo mayor de todo, es decir, la
honra, que muchos estiman más que
la vida; ninguno hay tan confiado
en sí mismo que no tenga gran temor de que en aquel lance le pongan
una negra C, porque nadie puede tener agotada una materia.
Gutiérrez : Para aprobar y reprobar,
usan aquí las mismas letras que en
Salamanca, es decir la A y 1a R?
A/esa: Exactamente las mismas; pero
los antiguos usaban tres para votar:
la C que condenaba, por Jo cnal se
dijo poner una negra C; la A que
aprobaba, y la L y N, que significaban non liquet, esto es, "no está. claro".
Gutiérre:: No tiene Biblioteca esta
Universidad?
Mesa: Será grande cuando llegue a formarse. Entretanto, las no pequeñas
que hay en los con ven tos servirán
de mucl10 a los que quieran frecuentarlas. Mas ya que te he hecho la
descripción de la Universidad de
MexicoJ dime en breves razones, si
no te sirve de molestia, cómo es Ja
de Salamanca, que se tiene por la
más célebre de España?
Gutiérrez: Quién podrá compendiar
cosa tan grande en pocas palabras?
Mesa: El que pueda escribirla con muchas, pues :\!aerobio escribe que
Virgilio con este verso Los campos
donde Troya fué, deshizo y borró
una gran ciudad.
Gutiérrez: Pues lo diré, acaso con más
brevedad de la que pedías. La Universidad se divide en dos escuelas,
poco apartadas entre sí, y que llaman mayor y menor. La mayor tiene en el piso bajo muchas y grandísimas cátedras, cada una con el letrero de la facultad que en ella se
enseña. El patio es tan largo y ancho como corresponda a la extención de las cátedras, rodeado de
pórticos amplísimos. Hay también
en el piso bajo una capílla muy bien
aderezada, donde se celebran los oficios divinos : sobre ella 1 y a conveniente altura, es de ver el reloj, que.
no sólo da las horas sino también
cuartos, por medio de dos carneros
que vienen a topar mutuamente en
la campana. Casi desde que amanece lrnsta qire anochece S'e dan sin intermis~ón lecciones de todas ciencias: lle algunas no hay sólo dos o
tres catedráticos, sino muchos y muy
doctos, aunque no todos son de la
misma categoría ni disfrutan igual
sueldo. Los hay de primera, segunda y tercera clase; y asi como los
honores y emolumentos no son los
mismos, tampoco es igual en todos
la erudición . Los catedráticos de
Prima y el de Derecho tienen el primer lugar, como los generales en un
ejército; siguen se los de Visperas.
En parte alguna hay mayor concurrencia de estudiantes, y a ellos toca
votar para la provisión de cátedras.
Ocupan 1a escuela menor muchos
gramáticos versadísimos, que con
diversos sueldos regentean las cátedras de su ramo. En ambas escuelas) además de los profesores dotados por el rey, 11ay otros muchos
igualmente doctos que aspiran a ganar cátedras, y que por lucir un in-genio o captarse el aplauso y fervor
de los escolares, explican con todo
empeño Y claridad los arcanos de
Jas ciencias. Omito hacer mención
de los innumerables colegios donde
sin pagar nada, son mantenidos al~
gunos colegiales siete años, otros
otros ocho) y aún más. De estos colegios apenas sale quien no pueda

Pasa a la Pág. 7

s

�La Enseñanza de la Pediatría en
los Países Poco Desarrollados
Federico GmlEZ SANTOS.

INTRODUCCION
En el texto de los convenios y estudios que han venido realizando las Oficinas de las Naciones Unidas ó sus Agencias Es., " pa1ses
, po•
pecializ
· ad as, se emplea f recuentemente la expres1on
co desarrollados", cuando se refieren a países cuya economía,
recursos y cultura no llegan a cierto nivel, como promedio de
vida de sus habitantes.
Esta expresión se ha creado para diferenciar a algunos países de otros cuya civilización, cultura y economía ha sido más
af~rtunada y proporciona a sus pobladores una situación de
bienestar mayor.
Como es fácil entender, los "países
poco desarrollados", independientemente de la etiología de este mal social, viven, reaccionan y proceden en
muchos aspectos de su vida, . en forma
bien diferente de aquellos países ricos
y cultos, a causa de su menor economía, de su menor cultura y de su me-

nor experiencia.
Algunas veces, estas reacciones y
procedimientos de los "países poco
desarrollados" tienden a copiar o a
mal imitar las actividades y los mCtodos de los países ricos, sin haber estudiado previamente los alcances de un
paso tan serio y de tanta trascendencia dentro de las actividades sociales,
científicas o técnicas de los sectores
de que se trata. Con el deseo de orientar dentro de un criterio distinto la
Enseñanza Pediátrica, expongo en seguida algunos conceptos abrigando la
esperanza de que sean útiles para lléxico, país considerado, en la clasificación de las Naciones Unidas1 como
"pueblo poco desarrollado".
LA PEDIATRIA EN LOS PAISES
ADELANTADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarro1lados", es decir,
en aquellos que no han contado con
medios económicos y con material humano apropiados para crear una enseñanza de acuerdo con sus propias necesidades y posibilidades, ha tenido
que seguir la experiencia de los países
que, con medios más afortunados, han
realizado grandes adelantos en esta
rama.
La Pediatría moderna ha necesitado, para lograr su adelanto actual, impulsar vigorosamente la Pediatría Preventiva, crear buenos Hospitales1 contratar excelentes investigadores en los
problemas sociales de la infancia, equipar buenos laboratorios y, sobre todo,
encontrar hombres que dediquen todo
su tiempo y todo su pensamiento a
esos problemas médicos. Además, ha
necesitado la Pediatría fomentar sin
límite la educación popular y contar
con una alta capacidad económica de
la gran masa, factores sin los cuales
serían inútiles y poco prácticos los
consejos que se deriven de los grupos
de investigadores, de los profesores y
de los buenos Hospitales.
Los adelantos en la Medicina Pediátrica y el crecimiento del nivel educacional y económico de un país han
progresado paralelamente, resultando
de esos dos factores la utilización general y sin tropiezo alguno, de los nuevos conocimientos y experiencias de
esta amplísima rama del ejercicio de
la medicina.
Los "países poco desarrollados" que
ban sentido la necesidad de utilizar

6

los adelantos de la Pediatría Moderna,
han tenido que recmrir a las Escuelas
Pediátricas, a los Hospitales, a los laboratorios y a ios Profesores de otras
Naciones para aprender en un medio
extranjero y distinto, sistemas y métodos que desean aplicar posteriorJnente
para sí mismos.
Cuando un médico extraño llega, becado o por su propia cuenta, a un país
adelantado para aprender la experiencia pediátrica que en ese país existe,
generalmente se le trata con generosidad; se le ofrece lo mejor, lo mas moderno y Jo más adelantado en las Clínicas; se le muestran Hospitales ricos
r complicadas Instituciones de Investigación y de Enseñanza, para que
abreve dentro de su tiempo y de su capacidad, todo lo que desee.
Cuando C&gt;sc médico regresa a su propio país y a su peculiar medio de trabajo, si está conectado con la enselianza o con algún servicio social, se preocupa ¡)or enseñar a sus alumnos o a
sus compañeros, lo más moderno y lo
más nuevo de la Pediatría que aprendió.
Así contemplamos a muchos profesores de Pediatría de los Hpaíses poco desarrollados" y a muchos médicos, enseñando a sus discípulos y practicando en el medio social, una doctrina pediátrica en la que más de un
50 % de la enseñanza no es aplicable
a su propio país, porque el nivel cultural y económico de la población es
muy inferior al nivel educacional y
económico del país donde el médico
aprendió.
DIFEREl\CIA DE LA PEDIATRIA ENTRE LOS' P AISES ADELANTADOS
Y LOS POCO DESARROLLADOS
Esta gran diferencia social y económica del medio en que se aprende y
del medio en donde se trata de aplicar lo aprendido, requiere un inteligente ajuste entre el médico y el ambiente social, o entre el profesor y sus
alumnos, para poder enseñar o practicar sin profundas desorientaciones,
una Pediatría útil a la Escuela y a la
Comunidad.
Nuestro medio tiene alumnos diferentes y pobladores también distintos,
en todos los aspectos, de los alumnos
y de los pobladores de aquellos países
a donde hemos ido a aprender nuestros conocimientos básicos de Pediatría. Por otra parte, la Pediatría que
aprendemos en Escuelas extranjeras
resulta sumamente incompleta y unilateral, inaplicable en el detalle y en
su filosofía a los "países poco desarrollados".
La mayoría de los Pediatras sólo hemos aprendido Pediatría Clínica, es
decir, cómo aplicar métodos terapéu-

ticos a los niños enfermos. No aprendimos Pediatría Preventiva, ni hemos
aprendido Pediatría Social, dos aspectos de la Pediatría General de importancia mayor para los "países pobres"
o al menos igual que la Pediatría Curativa.
Los países de pocos recursos necesitan tanto de la Pediatría Clínica Y de
la prevención de las enfermedades en
los niños, como de la Pediatría Social.
Es decir, el Pediatra que practique en
ellos necesita conocer procedimientos
curativos, procedimientos preventivos
de aplicación práctica y, además, estar familiarizado con los métodos Y
caminos para ayudar a la comunidad
y resolver los problemas sociales de
los niños y aconsejar procedimientos
viables y ~onvenientes a las familias.
En los países adelantados, la Pediatría Clínica se desarrolla preferentemente en Hospitales, la Medicina Preventiva está en manos de los ::\[édicos
de Salubridad Pública y los problemas
de Pediatría Social están en manos de
organizaciones especializadas; pero
entre nosotros el Pediatra necesita reunir en sí, los tres elementos de lucha,
si quiere ayudar eficientemente a la
protección de los niños, pues no disponernos, ni dispondremos por mucho
tiempo, de material humano suficiente
para llenar esas actividades separadamente.
EXSES;AXZA DE LA PEDIATRIA EN
PAISES POCO DESARROLLADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarrollados" debe de
seguir orientaciones distintas de las
oriéntaciones que actualmente rigen la
enseñanza en los países adelantados.
~osotros debemos enseñar al estudiante, en la Escuela de ~ledicina y al ~lédico, en los Cursos para Graduados,
una Pediatría que llene las necesidadts especificas de nuestro propio país.
Los Pediatras deben de aprender I la
Clínica Pediátrica que les enseñe, además de los conocimientos clásicos, la
Clínica propia de los países pobres; de
aquellos que aún padecen enfermedades que ya no se ven en otras partes,
como por ejemplo, desnutrición en todos sus grados y en todas sus múltiples complicaciones y accidentes; enfermedades carenciales de todos los tipos; salmonelosis y shigelosis, diarreas
infecciosas, mortíferas epidemias de
tosferina y, otras enfermedades más,
que han ido quedando como patrimonio de los pueblos desafortunados, con
escasa educación y pocos recursos
económicos. Debemos de enseñar, al
mismo tiempo, los principios clásicos
de nutrición y dietología que tienen
los Jibros extranjeros, aquellos conocimientos necesarios para la práctica
diaria en nuestras comunidades, en
donde no se come jamón, ni carne, ni
huevos, ni mantequilla, donde no se
toma leche porque no existe o porque
está fuera del alcance de la gran mayoría de nuestra población. Debemos
estimular la enseñanza superior apropiada para manejar los problemas de
los niños de una familia de bajas condiciones económicas y culturales. Si
el Pediatra de los países mal desarrollados no conoce cómo aproximarse a
los problemas de la mayoría, siendo
la mayoría de la población de pocas
posibilidades socio-económicas, será
útil solamente para el pequeño grupo
de privilegiados de los países y por
lo tanto, no desempeña ninguna labor
social de trascendencia.
En las manos de los Pediatras de
estos países, descansa la tarea de aplicar y aconsejar las medidas preventivas generales y la vigilancia en el desarrollo y crecimiento de la infancia·
ellos deben hacer un gran esfuerzo d¿
tiempo y de voluntad para actuar como educadores en las prácticas de sa-

lud que protegen al niño Y a la familia. Su labor será muy pobre si se
concretan solamente a extender una
receta para tratar de curar un mal; debemos de inculcarles desde estudiantes la más fuerte inclinación a la Me•
dicina Preventiva Y enseñarles como
aprovechar todas las oportunidades
profesionales que la Pediatría les presenta en ese campo para aplicarla. Por
último, los Pediatras de los "países
poco desarrollados" deben de estar
familiarizados con procedimientos que
ayuden a resolver los problemas sociales que se presenten en los hogares,
en donde se les pide consejo, no sólo
como Médicos Clínicos que curan una
enfermedad, sino también como expertos y guias para las innumerables
complicaciones que afectan la vida de
los niños y de la familia.
El Pediatra debe de saber claramente qué hacer y qué conducta seguir
con un niño ciego; qué hacer con un
débil mental; qué procedimientos psíquicos, físicos y sociales deben seguirse con un niño lisiado; qué hacer con
un niño sordo o sordomudo; qué hacer con un nifio abandonado o con un
huérfano.
Frecuentemente, en el propio terre•
no clínico, necesita el Pediatra saber
como aconsejar la resolución de conflictos sociales, como acontece en los
casos de males incurables del corazón
o de crónicas enfermedades de los ri•
ííones, que acarrean estados emocionales que envuelven a toda la familia~
pero que tienen como punto de origen
el pequefio paciente. En este caso y
en muchos otros similares, el Pediatra
necesita ser el orientador y el guía.
Hasta ahora no se ha enseñado en este
campo que tanto afecta al niño y a la
familia y a la comunidad y que esconde muchas veres problemas que desintegran un hogar, si el médico no sabe
como manejarlos.
Es altamente deseable que los profesores que nos dedicamos a enseñar Pediatría nos orientemos hacia una enseñanza especifica y útil que satisfaga
la realidad social de nuestro medio,
sin querer reproducir lo que se hace
en París, Nueva York o Boston. Abundan los ejemplos de médicos latinoamericanos o de otros países que fueron a los Estados Unidos o a Europa a
estudiar Pediatría y que al volver a su
país de origen, orgullosos de su aprendizaje y con un intimo sentido de sapiencia, al tratar de comenzar s11 prác•
tica privada u oficial, se encontraron
con que no sabían cómo tratar a un
paciente de fiebre tifoidea, porque
nunca la vieron en los Estados Unidos; ni tampoco sabían qué hacer con
un niño con edemas nutricionales Y
cuadros clínicos de pelagra; ni cómo
tratar la desnutrición infantil porque
en la Clínica para Graduados de aquellos paises no les enseña estas variedades de casos puramente nuestros,
sencillamente porque no los tienen.
Pero el conflicto aumenta cuando el
llédico trata de prescribir la dieta que
aprendió a manejar en los países extranjeros y que considera como · normal para los niños, leche, cereales; crema, jamón, huevos, pan, mantequilla,
etc., pues se encuentra con que la madre no le entiende o si le entiende, no
tiene capacidad económica para adquirir los alimentos que se le aconsejan.
El joven Pediatra se encuentra en·
tonces con que no sabe que otra cosa
formular en las dietas, porque no se le
enseñ·ó cómo alimentar a los niños de
recursos económicos bajos, ní cómo
manejar estos problemas sociales en
relación íntima con su trabajo pediatrico privado o de Instituciones Oficiales.
Un Médico chino vino a los Estados
l:nidos para aprender Pediatría So-

Pasa a la Pág.

8

Armas y Letras

La Academia
Mexicana ....
Viene de la Pág. 5

ser oidor o presidente de alguna audiencia real, u obtener cualquier
otro empleo en el orden civil o eclesiástico. En los conventos, que son
muchos, hay asimismo estudios particulares de Artes y Teología. Y para que nada se eche de menos también hay certámenes literarios.' Quieres, por último que en una sola pa•
labra encierre yo lo que no cabría
en un largo discurso? No hay en Sicilia tanta abundancia de trigo, como en Salamanca ele sabios. Con todo, esta Academia vuestra, fundada
en región antes inculta y bárbara,
apenas nace cuando lleva ya tales
principios, que muy pronto hará, según creo, que si la Nueva España ha
sido célebre hasta aqui entre las demás naciones por la abundancia de
plata, lo sea en lo sucesivo por la
multitud de sabios.
Mesa: Mucho me has dicho en brevísimas razones. Cuando estemos más
desocupados te servirás explicarme
algunas cosas que piden tratarse con
más detenimiento. Por ahora, vamos
a comer, que ya es cerca de medio
día.

IPOIESIIA
Tres Poemas de Pedro Garfias

***
JIUERTE

Si conmigo naciste ¿cómo nunca te ví?
Juntos hemos vivido. Jamás te rehuí.
¡Ay este andar de espaldas por el mismo sendero ... I
Te busqué en el espejo. No me reconocí.
... Y hubiese sido tanto mí gozo verdadero
ver que en alguna cosa me parecía a ti . ..

NOCTURNO

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,

sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.
Sé que mí a'lnor se fué sin haber sido,

que mi vida se va porque así quiere~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

y que mi anhelo de vivir se muere,
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta; y que no es cuento
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

ni el velo ni el desvelo de mí noche,

La Universidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba men~ionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, coteja,la
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito "lle orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

apenas siento deslizarse el rio.

Los envíos deben hacerse a:

Secretario

Al cora.:ón pongo el oído atento

Prof. Antonio Moreno

como Rubén siento pasar un coche

"ARMAS Y LETRAS",

y pasa por mi carne un largo frío.

Universidad de Nuevo León,

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Plaza del Colegio Civil,

Lic. Fidencio de la Fuente

Monterrey, Nnevo León,
México.

NOCTURNO

ARMAS Y LETRAS

Las cal/es en la noche
discurren como rios.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

El latido de un coche
acelera los fríos.

Los cielos nos sujetan
bajo su dura planta

Con la satisfacción de haber señalado en las breves~lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

y los vientos aprietan

Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertucbe
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

su nudo a la garganta.

PUBLICACIONES PER!ODICAS

POJ'a la pena mia

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

pájaro desasido
sólo la noche fría
tiene calor de nido.
Bajo las sordas olas

-f

del negro firmamento
si me dejáis a solas
me encontraréis contento.
Porque esta sombra larga
por donde yo camino

Oficinas

es como yerba amarga

Washington y Colegio Civil

que da sabor al vino.

Monterrey, Nuevo León,

MEXICO

Septíembre de 1951

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

México, Septiembre de 1951.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
co.

7

...

�La Enseñanza de
la Pediatría en

ses y que esa experiencia debe dominar en la enseñanza para estudiantes
y médicos en los países económica-

mente débiles.
4o.-Que no existiendo en los países
más adelantados Centros de Enseñan-

Viene de la Pág. 6

za Pediátrica que puedan llenar las ne-

cial; fué enviado, como es costumbre,
al mejor centro de trabajo Clínico Social, que era entonces el del Doctor
Aldrich, en la Clínica Mayo, que a la

cesidades de los países menos desarrollados, deben estos últimos, crearlos
para evitar la emigración prematura y
desorientaila de los médicos jóvenes
interesados en la Pediatría.

sazón bacía su experiencia preventiva
y social en la comunidad de los niños

de la Ciudad de Rochester. El Médico
chino era hombre inteligente, sabía ]o

que quería aprender y pronto cambió
a otros sitios, los que también abandonó sucesivamente. Cuando el Departamento Oficial al que le habían
enviado le preguntó a qué otra parte
quería ir, contestó: "adonde se ensefi.e cómo trabajar eficientemente, pero
con los elementos más pobres. Adonde
yo mire manejar con experiencia la
miseria y la ignorancia; adonde todo

ejemplo para ser útil a las grandes
masas de población china 9-e capacidad económica mínima a las que voy
a servir". Por supuesto que ese sitio
no lo encontró en los Estados Unidos,
en donde poca experiencia tienen en
esos campos, pues no han tenido que
manejar problemas como los nuestros
desde hace muchos años. Este ejemplo es importante y sugiere nuevos caminos a seguir en la enseñanza de la
Pediatría y en el aprendizaje de nuestros médicos que van al extranjero.
Los países mal desarrollados necesitan fundar sus propias organizaciones
de enseñanza pediátrica y obtener en
ellas la mayor experiencia local posible; deben encontrar sus propios medios y sistemas para poder servir a
una población que necesita mucho del
Pediatra, pero no precisamente de
aquel que sólo le quiere a1imentar con
jamón, mantequilla, huevos y leche, sino de aquel que conoce otros recursos
nutricionales, científicos y sociales
para aconsejar los mCtodos mils apropiados y accesibles para una gran
masa de población económicamente

débil.
~o es necesariamente la riqueza en
equipo ni en elementos de investiga-

ción lo que hace falta para implantar
en los países poco desarrollados, una
Enseñanza Pediátrica Clinica, Preventiva y Social, adecuada para el medio.

Hace falta acudir a la reflexión, hace
falta usar el cerebro, para abordar los
problemas y poner los pies en nuestra

propia tierra infértil y desafortunada.
Hace falta que los profesores que enseñamos Pediatría meditemos en el alcance práctico de las enseñanzas que
impartimos a alumnos y a médicosi tomando en consideración siempre, el
nivel económico y educacional de
nuestra propia población. Fácilmente
pueden los países poco desarroJlados
reunir experiencia y encontrar los caminos más apropiados para que Ja Pediatría ayude a ]os cientos de miles de
niños que la necesitan.

CONCLCSIO)IES:
Algunas recomendaciones se podrían
sugerir de lo anteriormente expuesto:
1o.- La enseñanza de la Pediatría
en los "países poco desarrollados" debe abarcar los tres aspectos pediátricos esenciales: Pediatría Clínica, Pe-

diatría Preventiva y Pediatría Social.
2o.- Es necesario agregar a la Enseñanza de la Pediatria Clásica que se

aprende en Europa y en los Estados
Unidos, los conocimientos acumulados
por la experiencia y 1a observación de
los países económicamente débiles, y

propagarlos por todos los medios a
nuestro alcance.
3o.- Los conocimientos de Pediatría
Clásica deben ser enriquecidos con la
experiencia científica de nuestros paí-

8

Los Documentos Fundacionales .. ..
l' iene de la Pág. 3
ciudad ¡ de salamanca con las limitad~nes q (qne) fuese ¡
mos seruidos. Enos acatando El benef1c10 ! Y (que) dello se
seguira a toda aquella trra (tierra) avernos ! lo auido por bien
y avernos ¡ ordenado q (que) de ura (nuestra) Real hacienda
En cada vn año ¡ para la fundacion de dho (dicho) oficio y
estudio ¡ e Universidad mili pesos de oro en cierta forma ¡
por Ende por la presente tenemos Por bien ! Y es nra (nuestra) merced y voluntad q (que) en la dha (dicha) ciudad ! de
mexico pueda auer y haya El dbo (dicho) estudio E ! Universidad la qual tenga E gose todos los I Preuilegios Y franquezas
y libertades y esenciones ! q (que) tiene E goza El estudio E
Universidad de la dha (dicha) 9ibdad ! de Salamanca contando q ( que) en lo que toca a la jurisdicion ! se quede y este
como agora esta E que la Univer ! sidad del dho (dicho) estudio no execute jurisdicion ! alguna E que los q (que) alli
se graduaron no go ! zen de la libertad que el estudio de la
dha (dicha) 9ibdad I de salamanca tiene de no pechar los
allí graduados ! E mandamos a nro (nuestro) Presidente E
oydores de la nra ! (nuestra) avdiencia Real de la dha (dicha) nra (nuestra) spa (España) y otras I quales quier nras
(nuestras) justicias della y de las otras I yslas y provincias
de las nras (nuestras) yndias q (que) guarden ! y cumplan
esta nra (nuestra) carla y lo en ello contenido I y conb·a El
y forma della no pasen ni vayan I ni consientan yr ni pasar
En tiempo alguno ni I por alguna manera. Dada en la ciudad
de toro I a veinte E vn días del mes de setiembre de mili I E
quiso (quinientos) e cincuenta E vn años. yo El príncipe I yo
Juan de samano Secretario de su catolica Real I M. (Majestad) le fize escreuir Por su mandado de su alteza I El marqs
(marqués) El licenciado gregario lopez. El lícendo (licenciado) tel10 de sandoual El D. (doctor) Ribadeneira. El licendO
(licenciado) biruiesca. Registrada ochoa de luyendo. Por

5o.- Es de desearse que sólo vayan
a tomar Cursos de Pediatría en los países adelantados, aquellos médicos que
ya aprendieron Pediatría Básica en su
pais y que buscan experiencia en campos específicos de esa rama de los conocimientos médicos.
Go.-Debemos considerar un error

el dar facilidades de Enseñanza Pediátrica en el extranjero a los médicos
jóvenes de los "países poco desarrollados,,, si antes no conocen los problemas, la experiencia y los recursos
pediátricos de su propio medio; de lo
contrario, los exponemos a sufrir un
serio desajuste profesional y social a
su regreso, o los convertimos en elementos poco útiles para la realidad
que vivimos.

Páginas
Desconocidas ...
l'iene de la Pág. 2

chanciller. martin de Ramoya.

Edad ;\ledia acabó el feudalismo y que
después de la última cruzada a Palestina nació la democracia, y, además,
tenía noticia de que en su patria habían muerto muchos hombres por ella,
no quiso sujetarse a los caprichos de
ese gran señor reaccionario, que había escapado al saneamiento social, y
se le enfrentó con la misma apostura
con que Ro1dán se puso cara a cara
con Fierabrás.
El coinbate revistió caracteres de
una crueldad infinita. Había que ver
a aquellos animales en una desespera~
da lucha a mt;1erte. Durante aquel combate había treguas. El cansancio los
hacia echar fuera la lengua, que colgaba sobre la mandíbula inferior, como una llamarada de exterminio. En
algunas de aquellas batallas parciales
tocaba la mejor parte al Almirante;
pero, en las mils crueles, en las más
largas, en las que mayor gasto ele energias se necesitaba para merecer la vic-

toria, el soberbio lebrel del Ingeniero,
consciente de su fuerza adquirida al
cabo de muchos años de acaparar
odios contra el vecino, sacaba la mejor parte.

Aquello tenia que acabar. No podía
ser de otro modo, y el triunfo definitivo correspondió al aristócrata, a cuyos pies, el pobre Almirante estaba casi inerte, en una agonía desesperada,
dejando escapar, visible apenas, por
sus entreabiertos párpados una mirada
de divino rencor hacia el destino.
Hace poco aconteció todo esto. Así

fué la muerte del Almirante.
La chiquilla lloró mucho y maldijo

LA CONSTANCIA NOTARIAL DE LA INAUGURACION
DE CURSOS
Sobre El orden

q (que) adete-

ner la Unidad
(Universidad).

Prima de
Theologia.

don luis ele Velasco Visorrey. Egovernador ! de la nueva españa es (etcétera) Presidente de la advien I cia Real que en
ella Reside. Sabed q (qne) don I anto (Antonio) de mendo9a
Visorrey q (que) fue desa tierra ! Escrivio al Emperador Rey
mi señor que I esa ciudad de mexico hazia ynstancia I que
se fundase en ella Vna vnniversidad de todas I ciencias donde
los naturales E los hijos de ...
tbeologia.
Lunes cinco de junio de mili y quinientos y I cincuenta y tres
años empc90 a leer el rreuren I do padre fray pedro de la peña
prior de san I cto domingo en las escuelas publicas desta !
cibdad de mexco (México) la secunda secunde desanclo I tomas de aquino desde siete a ocho de la ma I na (mañana) en
cumplimiO (cumplimiento) de la cathedra de prima de I theologia señalado para ello por el illmO (Ilustrísimo) señor don
!nis de velasco visorrey desta nue I va españa y por los muy
poderosos señores

I presidente

y oydores de la audiencia

rrel 1 (Heal) de su mag (1lajestad) que rreside en esta cibdad
de I mexco (México) siendo maestrescula (maestrescuela) el
muy magco 1 (maguífico) señor licd0 (licenciado) Santillan
oydor della y rrelator I de las escuelas el muy magco (magnifico) señor el ! doctor quesada oydor de la dicha audien !
cia testigos q (que) fueron presentes. pagosele vn año y no
leyo mas. doy fe q (que) El año de cinqta (cincuenta) y tres:
a tres de junyo ! se hizo el initio de las escuelas desta cibdad ! El qua! hizo el licdo (licenciado) cervantes de salazar
en presencia del yllmo (ilustrísimo) visorrey don luis de ve-

lasco Y de la real audiencia !. y el lunes siguiente cinco ds
(días) del dho (dicho) mes comen9aron a leer los catedraticos
de teología Y canones I y gramaticos y pa (para) vdad (verdad) lo firme de my ne (nombre)

al Ingeniero y a su perro, al cual se
complacía en apedrear, desde la calle,
en las noches obscuras.
Nosotros no lloramos, pero, ¿por
qué no cOnfesarlo? ... varias veces se
nos quisieron rodar las lágrimas .

Esteuan de portillo
notto (notario) Appco (Apostólico)

El gato negro y la gatita blanca se
preguntaron, con los ojos, por dos noches seguidas, en dónde estaba el buen
amigo, y la tercera noche debieron
adivinarlo 1 porque se pusieron muy
tristes.
LoS cerdos, que encontraron en el
arroyo del río el cadáver del buen
amigo, descompuesto, no se han con-

solado todavía.
El inglés, a quien odiaba el A/miran-

te, estuvo ayer de visita en el pueblo
- me decía sonriendo-, al enterarse

de la desaparición del perro:
- Nada tiene de extraño que lo venciera el otro.

- Claro. Es más fuerte.
- Sobre todo, no fué un combate naval; de haber sido así el Almimnte
hubiera eclipsado las glorias del Almirantazgo inglés.

5t,

Armas y Letras

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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