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UIO'/WITMO

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm.1

Enero de 1952

Los Derechos del Hombre

Recordación

Jaime TORRES BODET

Han pasado tres años, desde el memorable 10 de diciembre
de 1948, día en que la Asamblea General de las Naciones Unídas adoptó la Declaración Universal de los Derechos del Hom•
bre. Semejante declaración, que proclama solemnemente la dígnídad de la persona humana y que afirma, sin distínciones, el
derecho a disfrutar de una vida liberada del temor y de la miseria, implica, por lo que atañe a los gobiernos, una gran promesa
y, por lo que concierne a los pueblos, una esperanza esencial.

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A los siete años de la desaparición de Angel Martínet Villarreal, maestros y alumnos universitarios de esta Casa de Cultura sienten el hálito benéfico y alentador de su ideario, su me•
cen~o espiritual, su alta y depurada docencia, su acción avasalladora y cenital •••
¡Qué mucho que ahora se recuerde su figura para honrar
su culto!
Con ocasión a este séptimo aniversario de la extinción de
esa clara y bienhechora inteligencia, la Universidad de Nuevo
León le tributa un homenaje inmarcesible.

Durante esos tres años, la esperanza
y la angustia han alternado continuamente en nuestras conciencias, No sólo ha tenido la humanidad que luchar
contra sus enemigos tradicionales: la
pobreza, el hambre, la enfermedad, sino que se ha visto obligada a combatir
el recelo, la ignorancia y el odio. Entre tantos adversarios, existe uno, acaso el más dificil de vencer porque yace en el interior de nosotros mismos:
la falta de confianza en el valor del
hombre, en sus posibilidades de obrar
sobre las cosas y de dirigir el curso de
los acontecimientos. Peor aún: la falta de confianza en su aptitud para
comprender, ayudar y querer a todos
sus semejantes. Pero ¿ cómo aceptar
desistimiento tan peligroso? Un mundo sin esperanza estaría destinado a
la destrucción.
La paz, por sí sola, no satisface todos los deseos del hombre. Una vez
obtenida, la paz debe abrir nuevos horizontes de acción. En otras palabras,
toda paz verdadera es acción de paz.
La cesación de las hostilidades no basta para instaurarla. Su condición no
es simplemente negación de la violencia. Su realización exige grandes tareas. De hecho, la paz sólo puede mantenerse cuando hace progresar a los
individuos y a las sociedades por caminos de justicia y prosperidad. El
mérito incomparable de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre
reside precisamente en que traza, para
nosotros, esos caminos. Al enunciar
un derecho, la Declaración no nos asegura su obtención inmediata, pero nos
indica la dirección que debemos seguir para que, algún dia, podamos poseerlo efectivamente. La paz real se
encuentra así al término de la ruta, en
la sintesis armoniosa de todos los derechos reconocidos y ejercitados. De
ahí la inmensa, ]a necesaria, la justa

esperanza que otorga al mundo la Declaración Universal que celebramos en
esta fecha.
Ante las incertidumbres y las divergencias del presente, la Unesco propone a la adhesión unánime de todos los
pueblos el texto del 1O de diciembre
de 1948. Sus cláusulas no formulan
ningún sistema, ninguna filosofía particular. Son compatibles con todos los
dogmas y con todas las doctrinas, salvo, si las hubiere, con las que negasen
el valor de la personalidad humana.
Cada uno de los derechos que afirman
expresa una aspiración del hombre y
representa, para nosotros, la aceptación de un deber. En efecto, ningún
derecho puede existir sin una obligación complementaria.
Para concertarse en la vida y no en
la muerte, el mundo ha menester de
una esperanza que le permita consolidar su unidad moral. Esa esperanza
es la que anima la Declaración Universal del 10 de diciembre, porque los
postulados que exalta son una invitación al progreso y nos incitan a realizar una paz activa. Uno de sus méritos consiste en enunciar, ademas de
los principios generales de igualdad y
de libertad - y de los derechos cívicos
y políticos que figuran en otras declaraciones- el derecho de todos los
hombres a la seguridad económica y
social, asi como a los beneficios de la
ciencia y de la cu1tura.
Pero, en un mundo materialmente
interdependiente y dentro de una humanidad en rápido crecimiento, ningún grupo social ha de desarrollarse
con detrimento de los demás. Para
ser durable, la elevación de unos debe
entrañar la elevación de todos, asi CO'mo también el retroceso de unos compromete la estabilidad de todos. Si no
Pasa a la Pág. 8

�Interés Común en la Prevención
en los Riesgos Profesionales+
Cesáreo SADER l\lATAR.

La finalidad de esta charla de divulgación social, al través
de los canales de la radioemisora XEFB, y como una actividad
más de la Sección de Ciencias Médicas en el desarrollo de la VI
Anualidad de los Cursos de Verano de la Universidad de Nuevo León, es la de cooperar a despertar, mantener y estimular el
interés por la prevención de los accidentes y enfermedades pro•
fesionales, en la conciencia de los patrones y gerentes de empresas, tanto como en la de los asalariados, hasta mozos y peones
de la Industria, por cuanto que la Seguridad y Prevención de los
Riesgos debe ser materia de interés común y general.
Interesa fundamentalmente a las empresas prestar mayor
importancia a la Prevención y Seguridad implantando medidas
que disminuyan sensiblemente los riesgos personales y mecánicos, y, por consiguiente, el número de casos de accidentes del
trabajo.
Interesa también a los Sindicatos
cooperar para mantener el interés de
los trabajadores por este asunto, y no
menospreciar el cumplimiénto de las
disposiciones dictadas por los Organismos de Seguridad y Prevención. La
educación de la clase obrera es parte
muy importante también para cooperar al común esfuerzo que reduzca en
mucho el porcentaje de estos casos nefastos.
Nuestra finalidad en cuanto a este
propósito es la seguridad para los
hombres que tienen necesidad de Ira•
bajar para subsistir y dar un mayor
rendimiento y producción industrial,

colaborando en esta estapa constructiva del Régimen en la Industrialización
del Pais.
De esta manera lograremos que los
trabajadores tengan conciencia de que
ellos pueden impedir los riesgos porque son responsables de la mayoría de
los casos que ocurren y podremos interes.ar a los patrones y directores de
industrias en suministrar equipos de
seguridad para sus obreros y protección a sus maquinarias.
La higiene industrial se ocupa de la
clefensa de la vida y de la salud del
trabajador, contra las enfermedades y
los accidentes ocasionados por el trabajo que, reunidos reciben el nombre
de Riesgos Profesionales.
Tanto los trabajadores intelectuales
como los manuales pueden sufrirlos,
pero están más expuestos los manuales, por lo cual se justifica que la higiene se llame Industrial.
La Industria es la producción para
la venta y el Industrialismo es todo Jo
que se relaciona con la producción.
En épocas pretéritas la Industria era
individual o personal, porque el obrero mismo manipulaba la materia prima y la llevaba hasta el producto final.
La aplicación de las máquinas a la
producción creó el maquinismo industrial y la gran Industria. Esta influye
sobre la salud del obrero, sea por el
manejo de sustancias tóxicas, ya porque los locales no son apropiados o
bien porque ocasiona fatiga o porque
las máquinas provocan accidentes.
La historia de la Higiene Industrial
presenta cuatro períodos: lo. Empírico, en el que se advierte que el trabajo causaba daño, pero no se tomaba
ninguna medida para evitarlo; 2o. Gremial, en el que, con el descubrimiento
de la máquina de vapor, se instalan las
grandes industrias, siglo XIX; 3o. Estatal, con el establecimiento de la ley

de Bismarck, cuando se siente la necesidad de proteger al trabajador por el
Estado, y, 4o. Social, originado en el
Tratado de Versalles, en que se sientan los principios de la dignidad y de
la humanización del trabajo.
Muchos años antes Romazini, el padre de la Medicina del Trabajo, ya ha•
bia expresado que había que conservar la vida para el trabajo, haciendo
inofensivo el laboreo para la vida. Y
es ésta la razón humanitaria básica
para la prevención de los Riesgos Pro•
fesionales, pero no debe necesariamente pagarse este tributo humano a cambio del adelanto industrial de los pueblos.
Existe también una razón económica
para la Industria, a fin de lograr la desaparición de los riesgos, porque económicamente los gastos de indemnización, atención médica, tratamiento,
hospitalización, etc., son factores que
elevan el costo de la producción. Los
accidentes son en realidad pérdidas
económicas, y así son reconocidos canónicamente por la Industria.
Existe un esfuerzo constante por
parte de las Empresas para eliminar
las pérdidas, por lo cual todos los patrones deben interesarse en la preven•
cióu de accidentes, ya que desde este
punto de vista económico pueden lograr entre otras ventajas -después de
demostrar la disminución o desaparición de los accidentes durante periodos anuales- que sean rebajadas las
cuotas de Riesgos Profesionales al grado mínimo de la clase en que están
cotizados ante el Instituto Mexicano
del Seguro Social.
Los gastos directos, cuando un trabajador sufre algún accidente, son los
enunciados antes: atención médica,
hospital, medicinas, indemnización,
etc., pero existen otros gastos indirectos que afectan los costos de producción y que son mayores aun que los
gastos directos o tangibles.
Estos gastos indirectos, según inves~
tigaciones realizadas por técnicos de
Seguridad Industrial, son cuatro veces
más grandes que los ocasionados por
gastos directos, y son contituidos por
el tiempo perdido por el personal
cuando acuden para prestar aj.ruda o
por simple curiosidad al ocurrir un
accidente, el tiempo perdido en hacer
investigaciones o levantar reportes. Se
tiene por pérdida porque no hay quien
sustituya al lesionado en su trabajo,
puesto que si es reemplazado, el sustituto no está entrenaµo y no da el
mismo rendimiento. Se conceptúa pér-

dida, de igual manera, cuando la máquina quedó inutilizada por el accidente, por el costo de su reparación y
el tiempo que dejó de producir.
Dejando a un lado los gastos de indemnización y de atención médica, se
ha podido comprobar que los accidentes aumentan los gastos generales, así
como el gasto de la producción. Con
mucha frecuencia debido a esto, ocurren pérdida de material y daños a las
maquinarias y herramientas. Como resultado de los accidentes no se pueden
completar las órdenes a su debido
tiempo, se mantiene la maquinaria inactiva y, debido a la sustitución de la
persona lesionada por una menos práctica, la calidad del material resulta inferior.
Hay casos, como cuando se sufren
incapacidades permanentes, en los que
se precisa invertir bastante dinero y
tiempo para entrenar a un operario,
en tanto que en otras circunstancias la
persona incapacitada se mantiene con
el mismo jornal o sueldo, aunque esté
ejecutando un trabajo que requiere
menqs destreza.
La capacidad intelectiva de un jefe
se estima por su habilidad para establecer una alta producción a un bajo
costo. La prevención de las lesiones
personales, así como de cualquier accidente, juega una parte muy importante en la producción.
Sobre este porcentaje de accidentes
ocasionados por fallas mecan1cas y
condiciones inseguras del trabajo, como falta de protección a la maquinaria, herramienta en mal estado, ventilación insuficiente, iluminación inapropiada, falta de ropa y equipo de
seguridad adecuado para el laboreo,
]as Empresas están obligadas de acuerdo con el Reglamento de Higiene del
Trabajo y otros, a fin de prevenir los
riesgos, a dar todas las seguridades
posibles a su Industria.
En esta etapa constructiva del Régimen, en la que tenemos que lograr
un mayor rendimiento de la producción industria], colaborando en la
campalla de superación e industrialización del País, para llevar a México
al sitio que debe ocupar después de la
11 Guerra Mundial, debemos afirmar
nuestro propósito fundamental de dar
seguridad a la Industria, que beneficiará a los hombres que tienen necesidad de trabajar para subsistir.
La finalidad de esta plática radiofónica estriba en enfatizar el concepto
de que los accidentes del· trabajo pueden evitarse; y que los patrones son
los llamados a iniciar y encauzar la
adopción de medidas de segnridad del
obrero en sus talleres, convenciendo
al sector patronal de que la prevención de accidentes, además de ser encomiable desde el punto de vista humanitario, es asimismo un buen negocio} para hablar con llaneza. Todo accidente implica una perdida inútil, un
daño a la propiedad y una disminución de los valores humanos.
Los índices de frecuencia y gravedad de los accidentes que acaecen en
esta Caja Regional del Seguro Social
en Monterrey, son demasiado elevados
Y pueden los patrones hacer mucho a
fin de disminuirlos sensiblemente; por
ello existen tantos patrones convencidos de Jo útil de la seguridad, que no
dan paso en la organización de sus
fábricas, si antes no han previsto la
creación y probada eficiencia de un
Departamento de Seguridad Industrial.
La clave de la prevención de los
riesgos profesionales radica en la gerencia de las Empresas, que son pun . .

Armas y Letras + Pág. 2

tualmentc obedecidas en sus recomendaciones.
Un ejemplo puede aclarar lo que es•
to significa. En un caso la Empresa
alarmada por el gran número de accidentes que se susciian en su planta,
contrata los servicios del Director de
Seguridad, el cual elabora planes de
prevención y da recomendaciones que,
por lo común, nadie toma en la cuenta.
Otro gerente, en cambio, convencido
de que la prevención de accidentes es
parte muy importante de su plan de
producción, se cerciora de ello visitando y observando el trabajo de su
fábrica y ordena que se eliminen los
estorbos, que se expediten los pasillos,
que se protejan las bandas o engranes,
etc., tomando así en cuenta las recomendaciones que presentan sus operario~ porque sabe que éstos conocen
los riesgos y las prácticas de trabajo
que entrañan o suponen peligro, y dicta, en consecuencia, disposiciones que
deben ser acatadas desde Juego. El interés de este gerente, como felizmente
existen ejemplos en la ciudad de Mon•
terrey, lo lleva a: lo. velar por la higiene del establecimiento; 2o. tratar
de eliminar los riesgos; 3o. vigilar la
instalación de maquinaria, y, 4o. adoptar los métodos de trabajo que Jo lle•
ven a reducir los riesgos.
Con el propósito de cooperar para
que se obtengan soluciones favorables
que beneficien humanamente a los trabajadores y económicamente a los patrones de la Industria, deseamos presentar a ambos las siguientes proposiciones:·
lo.-Despcrtar y mantener el interés de los directores de industrias para suministrar equipos de seguridad
individual y de protección a la maquinaria, logrando la aprobación por las
grandes Empresas de la creación de
departamentos de Seguridad con personal dedicado, competente, hábil y
entusiasta, que logre la confianza de
los obreros y que sea ampliamente respaldado en las medidas tendientes a
obligar el cumplimiento de las disposiciones dictadas.

Un Cursillo de Pediatría
CRONICA PERIODISTICA DEL CURSILLO DESARROLLA,
DO EN LA ESCUELA DE VERANO UNIVERSITARIA
POR EL PROFESOR HUESPED DOCTOR HERMILO

L. CASTAÑEDA
Olí vcrio SERNA CHAPA.

Dentro de la Sexta Anualidad de los Cursos de Verano de
la Universidad de Nuevo León, tuvimos como Profesor Hués•
ped al distinguido pediatra de la Capital de la República Sr. Dr.
Hermilo L. Castañeda, que ha sido Presidente de la Sociedad Me,
xicana de Pediatría, catedrático por más de 2 7 años en la materia de su especialidad, en la Facultad Nacional de Medicina;
actualmente es miembro de la Academia Mexicana de Pediatría
de reciente fundación y ocupa un lugar prominente entre los
galenos de la Metrópoli.
El Dr. Castañeda principió con su Curso de Pediatría, que
·se desarrolló del 13 al 18 de Agosto de 1951, exponiendo en el
Aula del 4o. Piso del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
González" situado en la A venida Madero al Poniente, el intere•
sante tema de las diarreas en los lactantes, expresando la impor•
tancia que reviste la atención cuidadosa de todos los factores
que entran para administrar los alimentos a los niños. Hizo hin•
capié que era muy conveniente ilustrar a las madres, acerca de
la manera de preparar la leche en polvo o de vaca, así como el
horario, ya que en un por ciento muy elevado de los padecimientos gastrointestinales, con sólo reglamentar la frecuencia de la
administración del alimento, se corregían estos trastornos.

20.--,-Proceder inmediatamente a la
integración y normal funcionamiento
de las Comisiones Mixtas de Segnridad
é Higiene en todas aquellas Empresas
en que no estén constituidas de acuerdo con el Reglamento de la Secretaría
de Trabajo y Previsión Social, y con
la Ley Federal del Trabajo.
3o.-Adoptar reglamentos para la
seguridad y protección a la vida de los
trabajadores y evitar daños y perjuicios a Jos intereses de los patrones, fijándolos en lugares visibles en los diversos departamentos de las fábricas,
a fin de que sean obedecidos y sancionando con medidas disciplinarias a
los trabajadores que no las cumplan.
Para terminar deseo agradecer la
atención a esta plática y quiero expresar que mis deseos quedarán satisfechos al lograr despertar y conservar
el interés por la prevención de los
Riesgos Profesionales por parle de los
directores de ]as industrias de Monterrey, Empresas que fabrican algunos
productos que por su calidad constituyen un timbre de orgullo para la Industria Nacional, pero en las cuales es
necesario revisar su proceso, a fin de
que no se acompañen irreniisiblemente
en su producción de pérdida de vidas
e in ter eses de trabajadores y patrones.
( •) Conferencia radiofónica pronunciada a
través de la emisora XEFB, por el doctor
Cesárro Sáder Mátar, durante el desarrollo
de la Seccióh de Ciencias :Médicas de la
Escuela de Ycrano, en su Sexta Anualidad,
1951.

El Maestro Hermilo L. Castaiíeda en una de sus disertaciones
En otra de sus pláticas expuso el
palpitante tema de actualidad que por
haber despertado tanto revuelo, era esperado por sus colegas regiomontanos
para normar su conducta a seguir. Este versó acerca de la aplicación de la
vacuna por el B.C.G. preventivo de la
temible tuberculosis. Indicó que en
su práctica hace la aplicación de esta
medicina preventiva no habiendo tenido ninguna complicación perjudicial. Insistió que era necesario elevar
el nivel cultural de nuestro pueblo y
conseguir de ese modo la disminución
de esta enfermedad.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León cuyos directivos son los Dres.

Guillermo Siller, Presidente; José Morales Garza, Secretario; Oliverio Ser•
na Chapa, Tesorero; Jesús T. Gonzalez
y Baltasar Rodríguez M. vocales, aproYechó la estancia del Dr. Castañeda
para invitarlo a una de sus sesiones
que fué seguida de una cena que se sirvió en el Salón Comedor del Casino de
:\Ionterrey, tornando participación el
Dr. Castañeda, que disertó sobre un
trabajo que está llevando a cabo un
hijo de él, que actualmente es Pasante
de Medicina; trabajo bastante bien do•
cnmentado, en donde hace una descripción muy amplia de las malformaciones congénitas que ha tenido oportunidad de estudiar en gran número

Armas

y

de pacientes. De este trabajo se desprende la gran trascendencia que encierra el incrementar en las Facultades )lédicas la dedicación de los eslu•
diantes y aún de los catedráticos, hacia la resolución de los problemas en
este capitulo de la Pediatría. También
se podrán tener medidas profilácticas
que impidan que la Humanidad tenga
que lamentar entes fisiológicos con
taras.
Esta cena se efectuó el martes 14 de
agosto padiéndose anotar entre los
asistentes a los siguientes Dres.: Guillermo Siller, Rogelio Gonz:llez Rueda,
José Morales Garza, Hernán B. i\ladero,
Carlos Canseco Jr., Francisco }fartínez y 1Iartínez, Serapio Muraira, Director de la Facultad de Medicina de
la 'C'niversidad de Nuevo León, José
María Rodríguez, Artemio Zambrano
Cueva, Jesús T. González, Heriberto
)lontemayor Jr., Oliverio Serna Chapa, Saúl V. Quintanilla Jr., Baltasar
Rodríguez )l., Everardo G. Treviño,
Roberto Sepú!veda, Ricardo Ortiz )fo.
rales, Rubén de los Santos Véliz, Vic•
tor M. GonzáJez, Dra. Irma Aguirre,
Víctor )l. Villarreal y otras personas
más.
Otro de los temas fué el relacionado
con la poliomielitis que tanto revuelo
ha causado en nuestro medio, indicando que en proporción al número de
habitantes de nuestro PaiS el porcentaje es reducido, no desconociendo
desde luego que debían de segnirse lo•
mando las medidas preventivas y curativas que se están tomando en la actualidad.
El Dr. Hernán B. Madero, miembro
de la Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, colaboró en este Curso con la
presentación del bien documentado
tema de los padecimientos hemorrágicos en la infancia. El Dr. Castañeda
comentó favorab1emente este trabajo
indicando que reflejaba el afán de superación de la Provincia, felicitando
al autor y diciendo que, en su concepto, el nivel de cultura médica de nuestra ciudad era igual al de la Metrópoli.
El Dr. Jesús T. González, también socio de la Agrupación antes mencionada, presentó un interesante estudio
acerca de las Colitis muco-hemorrágicas, que en una forma bastante extensa, dieron a conocer a los asistentes a
este curso, todas las fases de estos padecimientos y la terapéutica tan eficaz que se tiene a la mano actualmente.
El tema de las Ictericias del recién
nacido fué tratado en sesión de mesa
redonda, exponiendo todos los asistentes sus puntos de vista acerca del
mismo. El Dr. Castañeda ilustró con
su amplia experiencia y conocimientos al total estudio del mismo.
La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano de la Universidad que tuvo a su cargo la o'rganización1 tanto de este Curso como de
otros más, está constituida por los
Dres. Salvador Martínez Cárdenas, Oliverio Serna Chapa y Humberto Ruiz
Schubert.
Aprovechamos estas líneas para
agradecer la cooperación brindada
por la Sociedad de Pediatría de Nue•
vo León que dió mayor lucimiento a
este Curso de Pediatría. Asimismo el
Director de la Escuela de Verano, Profesor Francisco M. Zertuche, dirigió
hábilmente todos los trabajos para la
organización de estos eventos científicos que sirvieron para elevar el nivel
de cultura médica de nuestros galenos.
Esperarnos que en el próximo año
tengamos la asistencia de catedráticos
no sólo de la MeJrópoli, sino que los
profesionistas de provincia puedan demostrar que son capaces de desarrollar también estos Cursos. Que el
ejemplo que han dado los profesionistas de la Capital de la República sirva
para e1lo. Son nuestros mejores deseos.

Letras + Pág. 3

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Institu•
ciones oficiales, universitarias, académicas} ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y perso•
nas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones quo
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que re•
cientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula•
ción del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Ui;¡iversidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
pre~tigiosas prensas, las cuales serán
ob3eto de nuestros coment~~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nnevo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
eo.

�Páginas IJesconocidas Sobre
Con el propósito de contribuir al encarecimiento de la vida
y la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, en este tricentenario de
su nacimiento, procurando para los estudiosos una aportación
más en la bibliografía sobre la ilustre monja jerónima, "Armas
y Letras" publica en la primera entrega de su noveno año de
vida, un artículo desconocido en tomo a este apasionante tema,
salido a la luz hace setenta y dos años y debido a la pluma del
culto hombre de letras don Gustavo Baz.
El ensayo que ahora da a conocer nuestro Organo men•
sual de cultura, mantiene el criterio que se tenia en aquel enton•
ces sobre Sor Juana y su época, criterio hoy superado en mu•
cho por la crítica moderna.

Sor Jumza, de un rell'ato existente en el Museo Provincial de Toledo

Qué mucho que en el siglo de Jorge
Sand y Delfina Gay, de la Avellaneda
Y la Marín de Solar, se eleve la mujer
a los estadios del talento y de la gloria, si hoy, en medio de la hecatombe
de los antiguos principios, cuando el
derecho que nos legó Roma agopiza al
impulso de nuevas teorías, todos proclaman la emancipación de un sexo esclavo, y se le imparte la ilustración a
manos nenas? Pero que en medio de
la dominación colonial del siglo diez
y seis, en una sociedad reflejo pálido
de otra sociedad llena de preocupaciones y que marchaba a su decadencia
adornada con los oropeles de una falsa gloria, brillase una mujer no tanto
por su natural talento, como por su
amor al estudio y su vasta erudición,
he aquí ]o que sorprende v maravilla
a los que juzgan sin pasión ~á la que en
el claustro y en la república de las letras llevó el nombre de Sor Juana Inés
de la Cruz.
¿Qué era la ~ueva España en aquella época? Gna colonia, receptáculo de
todo lo malo, de todo lo detestable de
su metrópoli. A poblarla venían los
aventureros de ]a península, los labrie-

gos y campesinos ambiciosos de una
fortuna, los galeotes y los frailes; en
la \'asta extensión de su territorio vegetaban las poblaciones indígenas, sin
ilustración alguna, fanatizadas por los
curas españoles y sirviendo de instrumentos a los hacendados europeos; en
los grandes centros de población residían las autoridades peninsulares, ]os
ricos, los aventureros que sin instrucción alguna se encontraban de repente dueños de un gran caudal y gozando
de prerrogativas fundadas en el hecho
de haber nacido en España; el que nacia en México, por solo esta circunstancia era considerado como un sér
inferior, aunque fuese hijo de padres
españoles, y como los hombres que dominaban por su autoridad é influencia eran esclavos de rancias preocupaciones, pertenecían al clero español, el
más retrógrado de la Europa entera, ó
eran personas iliteratas por las circunstancias en que habían arribado á
las playas de la colonia. La instrucción
pública, si tal puede llamarse á la que
se impartia en la Nueva España, se reducía á una rutina nécia y a ciertos
conocimientos tan atrasados respecto

de España, como los de España estaban respecto de Europa. Todos los habita11tes de la colonia vivían ó contentos o ignorantes de aquel embrutecimiento social, y los cerebros educados
en él seguían su impulso, aislados del
mundo civilizado é imitando servilmente las costumbres de la metrópoli,
Tal fué el centro en que apareció la
mujer extraordinaria que mereció de
sus contemporáneos el dictado de LA
DECIMA MUSA.
Juana Inés de Asbaje y Cantillana,
nació en San Mignel de Nepantla, pintoresca población situada en la falda
del Popocatéptl y á la entrada de la
tierra caliente, el año de 1651, siendo
sus padres D. Pedro Manuel de Ashaje,
natural de Vergara en la provincia de
Guipúscoa, y Da. Isabel Ramirez de
Cantillana, nacida en Nueva España.
Teniendo apenas tres años acompañaba á una hermana suya á la escuela,
que suplícó a la maestra le enseñase á
leer: una compasiva sonrisa fué la respuesta que obtuvo; pero Juana, cuya
pronunciación aun no era correcta,
fingió un recado de su madre y e11 dos
años supo leer, escribir y contar, y lo
· que entonces era el complemento de la
educación primaria, bordar y coser.
Hé aquí como describe ella misma este repentino aprendizaje, en la carta
dirigida al obispo de la Puebla de los
Angeles, Manuel Hernández, en contestación á otra del mismo firmada bajo
el pseudónimo de Sor Filotea de la
Cruz: Prosiguiendo en la narración de
mi inclinación ( de que os quiero dar
entera nolica) digo, que no había cumplido los tres años de mi edad, cuando
enviando mi madre á una hermana
mia, mayor que yo, á que se ense1iase
á leer en una de las que llaman AMIGAS, me llevó á mi tras de ella el cariño, y la travesura: me encendí yo de
manera en el deseo de saber leer, que
engañando en el parecer a mi maestra
le dije: QUE MI MADRE ORDENABA
QUE ME DIESE LECCION: Ella no lo
creyó, pol'que no era creible; pero por
complacer al donaire, me la dió ... Prosegui yo en ir, y ella prosiguió en enseñarme, ya no de burlas, porque la
desengañó la experiencia, y supe leer
en tan buve tiempo que ya sabia cuando lo supo mi madre, á quien la Maestra lo ocultó, por darle gusto por entero, y recibir el galardón por entero:
y yo lo callé, creyendo que me azotarian, por haberlo hecho sin órden .. .
A.cuérdome, que en estos tiempos, siendo mi golosina la que es ordinaria en
aquella edad, me abstenía de comer
QUESO, porque oí decir que hacia rudos, y podia conmigo más el deseo de
saber que el de comu~ siendo este tan
poderoso de los niños. Por esta carta
escrita con tan poética sencillez, sobemos que á los siete años, y habiendo
oido decir que habia en !léxico una
Universidad en que se estudiaban ]as
ciencias, rogaba incesantemente a su
madre para que cambiándola de traje
la mandase a ella. Juana obraba en
todo esto impulsada por un secreto
móvil, por un afan inmenso de saber y
de escribir, y con aquella fé ciega pero grande de los cerebros privilegiados, que necesitan satisfacer ese secreto instinto, cualquiera que sea el medio que les rodee. Lo que si es verdad,
dice en la carta citada antes, que desde que me rayó la primer luz de la razón, fué tan vehemente y poderosa la
inclinación a las letras, que ni agenas
reprensiones ( que he tenido muchas)
ni propias reflejas ( que he hecho no

Armas y Letras + Pág. 4

pocas) han bastado a que deje este natural impulso.
Juana había nacido poeta; su organización delicada, su cerebro privilegiado hablan crecido ante el espectáculo más grandioso que puede presentarse en la Mesa Ce11tral; en efecto,
aquellas serranías cubiertas de pinos,
que resguardaron su cuna; el aspecto
de los volcanes con sus eternas níeves,
sus cambiantes de luz, con sus tendidas y esmaltadas faldas, tie11en e inspiran un sentimiento profundo de
grandeza, y sobre todo en aquel que
naciendo en medio de ellos, recibe
desde la cuna sus inspiraciones. No
hay como los grandes prusajes para
desarrollar las facultades poéticas; los
bosques de ]as sierras, los horizontes
del mar, las selvas de los trópicos, la
soledad del campo o de la playa, es lo
que hace a los grandes poetas; la poesía, cuyo sublime destino es pintar con
el ritmo y la palabra la belleza de las
cosas o su impresión en nuestra alma,
no crece, no vive síno al impulso de
grandes inspiraciones. Nuestro cerebro parece una plancha de Dagnerre,
que según la luz que la ilumina, según
su calidad, trasmite más o menos bien
los hechos que percibe, y sorprender
en la naturaleza lo que es verdaderamente grande y bello.
Juana tuvo esa fe1iz circunstancía:
la tempestad con sus armonías sublimes, las cascadas de la sierra, el murmurio de los bosques, las melancólícas
nieblas de los paisajes alpi11os, y el
grandioso espectáculo de los dos volcanes, hubieron de contribuir en gran
manera al desarrollo de esas facultades poéticas que llegaron a ser el asombro de propios y de extraños. Tal vez
algún libro, alguna colección de comedias del siglo de oro de la literatura española cayó en sus manos al acaso, y despertó aquel instinto, pues a
los ocho años compuso una loa bastante perfecta, y de cuyo hecho fué testigo Fray Francisco :\fuñiz, vicario de
Ameca, población situada en la falda
del Popocatéptl y distante cuatro leguas de San Miguel Nepantla. A esa
edad fué llevada a México al cuidado
de un abuelo suyo: Yo dediqué el deseo, dice ella misma, en leer muchos
libros vanos que tenía mi abuelo sin
que bastasen castigos, ni reprensiones
a estorbarlo: de modo que cuando vine a México, se admiraban no tanto de
mi ingenio, cuanto de la memoria y
noticas que tenia, en edad, que parecia que apenas ~1abia tenido tiempo
para aprender a hablar. Su afá11 de
aprender la guiaba en esa carrera, le
infunclia valor, y ni ]as reprensiones
de su familia al principio, ni ]as de sus
superiores en el convento después, la
arredraban en aquella tarea extraordinaria para su época. En medio de la
sociedad colonial donde la ínstrucción
era nula, donde el clero dominaba ·en
absoluto las conciencias, esa mujer,
sin maestros, sin guias, cortándose el
cabello para no abandonar el estudio,
llegó con su erudición a ser el asombro de la corte virreinal. Su figura simpática y atractiva, las galas de sus siete afias que le daban un talle esbelto,
unos ojos negros y rasgados, de color
apiñonado tan dulce como el cielo de
su patria, una cabellera de azabache
cayendo en sedosas trenzas, unos labios apenas entreabiertos y que semejaban los pétalos de un clavel, hubieron de impresionar a los galanes de la
corte, y como reunía a estas prendas
personales la dulzura de su carácter,
lo insinuante de su talento y lo vasto

Sor Juana Inés de la Cruz
de su instrucción, pronto, muy pronto
fué el ídolo de los salones de Palacio
v de las fiestas de los próceres espaiioles. El virrey marqués de Mancera
la hizo dama de honor de la virreina, Y
asombrado de que una mujer casi ni~
ña poseyese la suma de conocimientos
de Juana, reunió un día en Palacio a
cuantos hombres profesaban las letras
en México, para que decidiesen si era
o no ciencia infusa la de Juana. Los
teólogos sutiles, los frailes pedantes,
los poetas religiosos de la época, los
abogados rutineros, ]os magistrados
presuntuosos que componían entonces
la falanje literaria de la colonia, quedaron maravillados de Juana, quien
según las frases del mismo marqués de
Mancera, a la manera que un galeón
real se defenderla de pocas chalupas
que le embistieran, así se desembarazaba Juana Inés de las preguntas, arM
gumentos y réplicas, que tanto y cada
uno en su clase le propusieron.
Todos los hombres que vallan algo
pretendían la mano de aquella mujer,
y ella en su comedia Los empeños de
una casa, describe así su posición brillante en la corte del virrey de Nueva
España.
lnclineme a los estudios
Desde mis primeros años,
Con tan ardientes desvelos,
Con tan ansiosos cuidados,
Que reduje a tiempo breve
Fatigas de mucho espacio.
Conmuté el tiempo industriosa
A lo intenso del trabaio,
De modo, que en breve tiempo
Era el admirable blanco
De todas las atenciones:
De tal modo que llegaron
A venerar como infuso,
El que fué adquiriendo lauro.
Era de mi patria toda
El objeto venerado,
De aquellas adoraciones
Que fotma el común aplauso:
Y como lo que decia
(Fuese bueno o fuese malo)
Ni el rostro lo deslucía
~;¡ lo desairaba el garbo,
Llegó la superstición
Popular, a empeño tanto,
Que ya adoraban deidad
El ídolo que formaron.
Voló la fama parlera,
Discurrió reinos extrwi.os,
Y en la distancia segura
Acreditó informes falsos;
La pasión se puso anteojos
De tan engm1osos grados,
Que a mis moderadas prendas
Agrandaban los tamaños.
Victima en mis aras eran
Devotamente postrados
Los corazones de todos
Con tan compasivo lazo,
Que habiendo sido al principio
Aquel culto voluntario,
Llegó despllés la costumbre
Favorecida de tantos,
A hace!' como obligatorio
El festejo cortesano ...
Entre estos aplausos yo
Con la atención zozobrando
Entre tanta muchedumbre
Sin hallar seguro el blanco,
No acertaba a amar a alguno
Viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
Defendía mi recato
Con peligro del peligro,
Y con el daño, del dmío.
¿Que causas la pudieron llevar al
claustro? Ella dice que su aversión al
matrimonio, su deseo de vivir sola y

sos y vagos, dulces e irrealizables que
despierta el cultivo de la poesía.
Que Juana amara o no; que una pasión la precipitara al claustro, son hechos que el biógrafo puede suponer,
pero no afirmar; de uno u otro modo
aquella mujer conocía el corazón humano y sus pasiones como producto
tal vez de una triste experiencia. Ella
al hablar de su decisión confiesa que
la hizo titubear la idea de que las obligaciones del claustro sirviesen de obstáculo a su pasión favorita, el estudio.
Pensé que huia de mi misma, dice, pero miserable de mí! Trájeme a mí
conmigo, y traje mi mayor enemigo en
esta inclinación, que no se determinar
si por prenda o castigo me dió el cielo, pues de pagarse o embarazarse con
tanto ejercicio, que la Religión tiene,
reventaba como pólvora y se verificaba en mi el PRIVATIO EST CAUSA
APPETITUS.
Nada había más monstruoso en nuestras antiguas instituciones que la clausura para las mujeres. Que un sér lleno de ilusiones renunciase de repente
Si del campó te agradas
a los mayores goces del mundo, negaGoza de sus frescuras venturosas,
se a la naturaleza sus derechos y con~
Sin que aquestas causadas
denado a una esclavitud perpétua hiLágrimas te detengan enfadosas;
ciese abstracción completa de su famiQue en él verás, si atento te entretienes, lia, de sus deudos, de sus esperanzas,
Ejemplos de mis males y mis bienes.
con el frívolo pretexto de ser una Virgen del Señor, contra el precepto del
Si el arroyo parlero
Génesis, es no solo antinatural, sino
l'es galán de las flores en el prado,
monstruoso; y luego ]a monotonía de
Que amante y lisonjero
la clusura, la eterna sujeción, las conA cuantas mira intima su cuidado,
fesiones diarias, aquel hacer siempre
En su corriente mi dolor te avisa
lo mismo que convertía al sér humano
Que a costa de mi llanto, tiene risa.
en una máquina. Desgraciada la mujer que por fútiles consejos aceptaba
Si ves que triste llora
la vida del claustro! sola, sin afeccioSu esperanza marchita en ramo verde, nes, sin poder calmar esa fiebre de
Tórtola gemidora
querer que se exalta con la soledad y
En él y en ella mi dolor te acuerda,
la meditación, padeciendo la nostalgia
Que imita con verdor 'y con lamento,
del mundo, vivía o desesperada o reEl mi esperanza y ella mi tormento.
signada, pero siempre después de haber perdido su propia voluntad, de ha¿Cuándo tu voz sonora
ber llorado por el bien perdido y de
Herirá mis oidos delicada,
haber sufrido insomnios de llanto y
Y el almn que te adora,
desesperación.
De inundación de gozos anegada,
Tal fué la vida que cambió Juana
A recibirte con amante prisa
por la vida de fiestas y saraos de la
Saldrá a los ojos desatad en risa?
corte virreinal. Creyó tal vez al entrar
al claustro que su pasión al estudio la
Pero por mas que quiera la imagina- consolarla de la pérdida de tantos bieción romper los ve]os del pasado, por nes, y por decisión propía o intenciomás que busque la crítica en sus escri- nados consejos profesó en el convento
tos un fundamento para este aserto, no de San Gerónimo de la ciudad de Mése encontrará. El que haya sentido xico, fundado por las religiosas de la
una de esas pasiones que trastornan Concepción. Juana entró al convento
Ja vida, que matan con la fiebre del a la edad de 17 años, y vivió en él 27
deseo y liacen del sér amado el objeto sin retiros estruendos a que empeña el
de toda una existencia, podrá decir estruendoso y buen nombre de extátique la mujer que escribía versos seme- ca, como dice el primero de sus biójantes, que hablándole del amor a un grafos. En efecto, Juana cumplia con
celoso decía:
todas sus obligaciones, pero nunca poseyó eso que algunos llaman amor divino en Santa Teresa, ni su cerebro se
Doctrinanle tibie=as y desvios,
extravió nunca hasta el grado de diriy que sabia pintar con tan bellos ras- gir a Dios endechas amorosas como se
gos a un personaje amado como el D. dirigen a un galán, y como lo hacía la
Carlos de Los Empeños de una casa, santa española.
debió amar, y como aman las imaginaCumpliendo sus obligaciones como
ciones ardientes y los grandes corazo- la primera, aprovechando sus ocios en
nes. De otro modo tendrían razón los el trato de los libros y ejercie11do la
que decían que la ciencia de Juana caridad a manos llenas con sus hermaera ciencia infusa, y por negar un nas o pobres o enfermos, así se desliafecto natural en la mujer se asentaria zaron los primeros años de la vida reun absurdo como el de suponer que se ligiosa de Juana Inés. Pero el espíritu
puede expresar bien una pasión que dr la época, las preocupaciones de ]a
no se ha sentido. Propio es de las al- colonia, las susceptibilidades de ]os
mas juveniles querer y querer con de- teólogos y de los confesores, fueron
lirio; las meditaciones exaltan este hasta aquel su último asilo a incomoinstinto, y el cerebro que mucho abar- dar a una mujer que desde la oscurica y el corazón que mucho siente, bus- dad del claustro eclipsaba a todos los
can siempre un sér que los compren- potentados y sabios que venían de Esda, un sér a quien comunicar las pro- paña.
pias sensaciones y ]os anhelos inmenSe le prohibió hacer versos primesu afición al estudio, y más que nada
los consejos del jesuita Antonio Núñez, de gran fama por aquel entonces,
la determinaron a abrazar la vida monástica. ¿Pero es posible que aquella
mujer cruzase por el mundo sin que
una pasión alumbrase su corazón que
dejase por propio instinto aquellos espléndidos saraos del virrey, que a imitación de los de Felipe IV, servian de
centro de reuníón a ]os mas doc~os y
a los más galanes, y prefiriese a ellos
la soledad del claustro? Pueden los
desengaños marchitar el alma, pueden
las nieves de la vejez matar la; ilusiones; pero en medio de la juventud, con
la imaginación poética de aquella mujer, no se renuncia fácilmente al festejo cortesano y al común aplauso. Jua•
no amó tal vez y con delírio, amó quizás a un caballero como el D. Carlos
de ]os Empeños de una casa, hermoso,
arrogante, discreto, y lo pintó tal vez
en ella como se pintó a si misma. A él
tal vez dirigia aquellos tiernos versos
EN UNA AUSENCIA:

Armas y Letras

+

Pág. 5

ro, se ]e aconsejó luego que se abstuviese de estudiar materias científicas,
y sus hermanas de claustro no la dejaban un momento sola en su celda.
Enfermó entonces esta prodigiosa mujer, dice el P. Calleja, de no trabajar
en el estudio: así Jo testificaron los
médicos, y la hubieron los superiores
de dar licencia para que de fatigarse
viviese. Prohibió entonces que nadie
entrase a su celda, y las continuas visitas de reja, las cartas que recibía de
ambas Españas, los que solicitaban
amena e instructiva conversacion, apellas la dejaban tiempo para seguir con
natural inclinación. Entonces fué cuan•
do escribió ]a refutación a un sermón
del P. Vieyra que causó gran asombro
a los teólogos de su época, y que obtuvo alabanzas de los prelados de la
península. Este escrito provocó una
réplica que le dirigió el obispo de Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea,
réplica en la que el buen obispo aseguraba que una mujer no podía presumir de escolástica, y veia con desagrado la ilustración de Juana como
impropia de su sexo. Juana entonces
contestó al obispo en una carta, eterno monumento de su preclaro ingenio.
Defendiendo la ilustració11 de la mujer, dice en ella hablando de sí misma:
Como, sin lógica, sabría yo los métodos generales y particulares, con que
está escrita la escritura? Como, sin
retórica, entendería sus figuras, tropos
y Jocuciones? Como, sin física, tantas
cuestiones naturales de las naturalezas
de los animales, de los sacrificíos donde se simbolizaban tantas cosas, ya du•
dosas, y otras que hay? Como sin aritmética se podrán saber tantos cómputos de años, de dias, de meses, de horas, de hebdómadas tan misteriosas corno las de Daniel, y otras para cuya
jnte1igcncia es necesario saber las naturalezas, concordancias y propiedades de los números? Como sin grande
ronoeimicnto de reglas y de partes, de
que consta ]a Historia, se entenderán
los sitios historiales? Como 1 sin grande noticia de ambos Derechos, podrán
entenderse los Libros Legales? y después de presentar a los ojos de su contrincante esa necesidad de universales
conocimientos y de fundamentales
principios; después de apoyar su aserto en eruditas citas de los Evangelios
y de los Padres de la Iglesia, alégrase
de su inclinación a las letras y exclama: Bendito sea Dios que quiso que
fuese hacia las letras, y no hacia otro
vicio, que fuera en mi casi insuperable; y bien se infiere también cuan
contra la corriente han navegado (o
por mejor decir han naufragado) mis
pobres estudios. En esta carta alude a
las contrariedades que hubo de encontrar su noble afan; en ella habla de
persecuciones infinitas, de mortificaciones, de consejos que pretendían detenerla en su camino; en ella, en fin,
hace esta reminiscencia que prueba
que el fanatismo de su época la persiguió, si no como enemiga ele la fé, si
como superior a sus contemporáneos:
Aquella ley politicamente bárbara de
Atenas, por la cual salia de su República el que se señalaba en prendas y
virtudes, porque no tiranizase con
ellas la libertad pública; todavia dura,
todavía se observa en nuestros tiempos, aunque no hay ya aquel motivo
de los atenienses; pero hay otro, no
menos eficaz, aunque no tan bien fundado, pues parece máxima del impío
l\.faquiave]o; que es aborrecer al que
Pasa a la Pág. 8

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EIJICIONES u·NIVERSITARIAS
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JESUS REYES RUIZ

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EDIC!ONES PEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
U\1VERSITAR1A
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MCMLI

LA EPOCA LITERARIA DE SOR
JUANA INES DE LA CRUZ.-Por Jesús Reyes Ruiz. Prólogo de D. A. S. l'.
(Departamento de Acción Social Universitaria). Grabado de Sor Juana Inés
de la Cruz, fotografía de la pintura de
Miranda. Bibliografía General. 91 pp.
Ediciones del Departamento de Acción
Social Universitaria, lfonterrey, México, MCMLI.
El poeta aguascalentense Jesús Reyes Ruiz, miembro del Seminario de
Cultura Mexicana que presidió el humanista D. Agustín Yáñez, sustentó en
la Sección de Humanidades de la Escuela de Verano de la Universidad de
Nuevo León, en su Sexta Anualidad,
1951, un Ciclo de Conferendas en torno al tema "La época literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", que, dispuestas en forma publicable, han sido dadas a luz por el Departamento de Acción Social Universitaria que preside
el licenciado Fidencio de la Fuente
Olivares.
La obra contiene un prólogo breve
sobre la motivación de la edición v
las excelencias del contenido. Prese;ta cuatro largos capitulo.s: l. El mundo
exterior; II. Conceptismo y Culteranismo; III. El Sueño, y, IV. ~lcxícanidad
y origen familiar. Va a la postre una
bibliografía que cita a ~Iéndez Plan-

cmtc, Ezequiel A. Chávcz, ~Iarcelino
:\lcnéndcz y Pclayo, Gui11ermo Ramírez Espeña, Karl Vossler, Enrique Diez
Canedo, Dámaso Alonso y Carlos de
Sigüenza i; Góngora.

cos colmada de su propia especie inmuliplicable".
En análisis del capítulo El Sue1ío,
con ser y haber sido para todos los
biógrafos y críticos de Sor Juana, de
una dificultad casi insuperable, ha sido escrito por Heyes Huiz con toda
maestría. lnicia así la compleja ponderación: El sueño es poesía involuntaria. En efecto, la descripción del
suefio no es lo poélico, sino el sueño
mismo hecho poesia, compuesta con la
trama ilógica de todo sueño.
Ilógica se ha dicho, sí; porque aunque lo soñado produce a veces una
conciencia ra:onadora, sobre todo en
los espíritus que condicionan todos
sus actos a la inteligencia, esta conciencia no se obtiene en el sueii.o con
el planteamiento, los términos y la resolución del pl'oblema, sino asi, ilógicamente, a un solo golpe de vista que
capta la solución, acaso no lograda por
el más estricto J'aciocinio ni en la ple1w vigilia.
El siw1io, entOnces, es también intuición poderosa; superconsciencia y
no subconsciencia; capacidad de entender, de comprender lo que a veces
ni la mente humana aprehende; fuerza
para conocer lo creado y lo increado;
don sobrenatural: Poesía.
El cuarto capítulo, Mexicanidad y
origen familiar, se aplica a desenredar
el curioso tema de 1a genealogía sorjuanina, tan ajetreado en nuestros días
por sus modernos biógrafos, y establece que el verdadero nornbre de la poetisa· es Juana Ramírez, y no Juana Inés
de Asbaje, Vargas :M achuca y Ramirez,
puesto que ella firmaba con el primer
nombre, como consta en su retrato
custodiado en el l\foseo Provincial de
Toledo, citando a Don Francisco Fernimdez del Castillo.
Entra Reyes Ruiz en una serie de
consideraciones sobre la condición ciYil de hija natural de Sor Juana, y las
repercusiones que esto tiene en su
obra.
Termina Reyes Ruiz el cuarto capitulo de su obra con un bellísimo elogio sobre Juana Ramírez, que ya fué
publicado a guisa de editorial por Armas y Letras en número anterior.
No cabe duda que este ensayo sobre
nuestra máxima poetisa es una valiosísima aportación a los estudios suscitados con motivo del cumplesiglos de
riuestra monja. De haberse presentado
en los Concursos convocados para gloriar el tricentenario del nacimiento de
la Fénix de .lléxico, de seguro se le hubiese adjudicado señalada recompensa. :,in embargo de ello la generosidad
de poeta entregó su trabajo a nuestras
prensas, que hoy dispersan en hermoso ensayo a los cuatro rumbos del País.
F. M. Z.

LA EVOLUCIOX DE LA ~IEDICINA
Y LA FOinIACION PROFESIONAL DE
LOS )IEDICOS.-Doctor Ignacio Chávcz. Introducción por el Doctor Enrique C. Livas. Grabado del Prof. Dr. Ignacio Chávez. 39 pp., Ediciones del
Departamento de Acción Social Universitaria, ~Ionterrcy, },,léxico, 1951.
La Sección de Ciencias 1lédicas de
la V Anualidad de la Escuela de Verano ele la Universidad, tuvo la honra
muy altísima de contar entre sus l\laestros extraordinarios, entre otras tantas
figuras de r·elieve en el l\fedicato Nacional, al cardiólogo mexicano de fama universal, Profesor Doctor Ignacio
Chávez, Director Fundador del Instituto Xacional de Cardiologia, Miembro
Fundador de El Colegio Nacional,
Doctor Honoris Causa de la Universidad de París, miembro de las Academias de ~1cdicina de México, La Haba•
na, Buenos Aires y Nueva York.
El :Maestro Chávez, en asocio al notable cardiólogo Doctor Salvador Ace\'es, dictó algunas Conferencias para
postgraduados en el Hospital l'níversitario 11 José Eleuterio González", cuyas
sapientes enseñanzas se comentan aun
por Profesores y estudiantes.
Pero el distinguido Profesor huésped quiso hacer aun más por la cultura y el prestigio de nuestra Casa de
Estudios: dictó una Conferencia en el
Aula ~fagna ele la Universidad ''Fray
Servando Teresa de Micr", en torno al
tema: La evolllción de la Medicina y

la formación profesional de los médicos, cuya versión aparece en las ediciones uni\'ersitarias de las que se hace mérito en esta página.
El opúsculo, pulcramente impreso,
contiene un prólogo del Doctor Enrique C. Livas, Ex-rector de la Universidad, en el que se hace resaltar ]a re]evante y prestigiosa personalidad del
conferenciante y los esfuerzos del Patronato de la l'niversidad para editar
y difundir la palabra magistral del
Profesor Chávez, que abordó el viejo
terna de la faJta de selección vocacional y de la deficiencia de los estudios
médicos en nuestro medio 1 proponiendo soluciones que antes ya habían sido expuestas por el Maestro.
Asienta el eminente cardiólogo mexicano con inconfundible acierto: Pasa la medicina de nuestros dias por
11na crisis de transformación, que da
artualidad a la vieja polémica de si es
la nuestra una ciencia o sólo un arte
(file se apoya en la ciencia.
Al terminar, el Maestro Chávez impetra a las Autoridades universitarias
de esta guisa: Hago, por eso, un llamamiento a las Autoridades Escolares de
nuestra Universidad, para que estudien el problema a fondo, poniendo a
Pasa a la Pág. 7

Es esta realización de Jesús Reyes
Ruiz un ensayo cierto y amenísimo so-

bre las condiciones sociales de la Colonia en el siglo XVII, en el que queda
revelado de manera magistral la idiosincracia religiosa y ]as corrientes literarias predominantes de Ja época.
Al enjuiciar el difícil y complejo
problema del Conceptismo y el Culteranismo literarios, lo relaciona con
hábil facilidad con el tipo de las costumbres, con el aspecto correspondiente de la Arquitectura y de la Pintura
coloniales. En el análisis no faltan las
alusiones a las figuras inspiradoras de
estas escuelas: Don Francisco Gómez
de Quevedo y Villegas, Don Luis de
Góngora y Argote y otros monstruos.
Sitlla las fuentes de Sor Juana, con mucho acierto, en Ausonio, Quevedo, Gracián, los Argensola, Góngora, Garcilaso, Boscán, Lope, Calderón, Alarcón y
Tirso. Sin embargo de la grandeza de
Sor Juana, no dejó prosé1i tos la eximia
monja pcrónima ... "Está allí, aislada,
indh·idualizada o -como dice Santo
Tomás al referirse a los seres angéli-

UNIVERSIDAD

DE

NUEVO

en la sede de la Facultad de Filosofía y Letras, Calle de Washington Núm. 416, oriente, el día 15 de mayo venidero, como límite.
III.- El Jurado, que será integrado por Profesores de la Facultad cuyos nombres se ciarán a conocer oportunamente, rele\'ará su dictamen el &lt;lía último de] antedicho mes.
IV.-Las recompensas serán entregadas en solemne ceremonia universitaria por el Rect&lt;lr de la l'niversidad y Direclor de la Facultad.
V.-Con el propósito de colaborar con los interesados en la ilustración y elaboración de los Temas, auxilio de obras fundamentales
y de consulta, orientación sobre bibJiografía y otras particularidades adjetivas, la Facultad de Filosofía y Letras universitaria,
invita a 1os alumnos concursantes al Seminario de Literatura Española, cuyas lecciones se destinarán a tratar ampliamente los temas señalados en la CONVOCATORIA y se resol\'erán las eousultas aue se susciten. Estas lecciones se profesarán los miércoles y
vier~es, de las 21 a las 22 horas y los sábados de las 18 a las 20.
VL-La Biblioteca de la Facultad pone a disposición de los estudiosos
las obras clásicas fundamentales y de comentario, relativas a los
Teinas del CERTAMEN "SOR JUANA INES DE LA CRUZ".

LEON

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

Certamen "Sor Juana Inés de la Cruz"

"ALERE FLAM11AM VERITA TIS"
Monterrey, Nuevo León, enero 2 ele 1951.
El Secretario
Lic. Alfonso Rangel Guerra.

El Director de la Facultad
Lic. Ra,íl Rangel Frías.

\'iene de la Pág. 6
contribución a sus expertos; hago un
llamwniento a las demás Escuelas de
Medicina del pais pOl'a que fijen conjuntamente los cambios que requiera
su ense1íanza, hasta dejarla moderni;ada; hago también un llamamiento al
gremio médico para que medite en la
urgencia de estas medidas y colabore
en ellas y hago, pol' último, un llamado al Poder público para que brinde
apoyo a las Universidades en esta reforma, apoyo en lo moral y en lo económico, apoyo decidido en la hora de
la prueba, para que no se malogre por

tercera vez el intento. Está en juego
no ,rn problema puramente cientifico,
sino algo que llega más a la entraña de
nuestras preocupaciones, es el futuro
de nuestras generaciones médicas y es
la salud misma del pueblo.
La edición de esta tesis era ya necesaria en nuestro medio universal y
en el espíritu del estudiante preparatoriano, que no puede todavía orientar
Ja dirección de sus aspiraciones vocacionales.
Es, por todos conceptos la edición
de este opúsculo, una contribución válida a la cultura científica mexicana.
F.M.Z.

DR. IGNACIO CHAVEZ
Sor Juana, óleo de Fr. Miguel de Herrera. Mé.Tico, 1732.

LA EVOLUCION
DE LA MEDICINA
Y LA FORMACION
PROFESIONAL.DE
L o s M E D I e ·o s

La Cniversidad de Nuevo León, atenta a ]as celebraciones con
que la Cultura patria ha conmemorado la fecha trisecular del natalicio
de Juana Ramírez de Asbaje, conocida en la república de las letras con
el dictado &lt;le Sor· Juana Inés de la Cru.:, Décima ,Uusa Jle:.ricww, Féni.r
de México, etc., Y deseosa nuestra Casa de Estudios de que sea exaltada y re]e\'ada dignamente la época social y la vida y la obra de nuestra máxima poetisa 1 cuya figura cubre por entero la cultura de la décimoséptima centuria mexicana, CONVOCA a través de su Facultad de
Filosofía y Letras a los estudiantes universitarios, y singularmente al
Alumnado de la Facultad, a participar en el CERTAMEN "SOR JUANA
INES DE LA CRPZ", cuyos Temas se sujetarán a las siguientes

B A S E S
Primer Tema: EL ESTILO DE LA VIDA Y LA SOCIEDAD DE LA EPOCA DEL SIGLO XVII IIIEXICANO.
(Política y administración virreinal; cultura, religiosidad, costumbres coloniales, etc). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio; a una sola cara. Recompensa: $300.00 en
moneda corriente mexicana.
Segundo Tema: BIOGRAFIA DE SOR JUANA INES DE LA CRlJZ.
(Estudio biográfico de la poetisa, con base en sus biógrafos
clásicos coetáneos, y a la luz de los documentos testimoniales
modernamente descubiertos). Extensión: 10 hojas escritas a
máquina; doble espacio; una sola cara. Recompensas: las
Obras Completas de Sor Juana Inés de la Cruz, edición del Fondo de Cultura Económica; las ediciones sobre Sor Juana realizadas por la Imprenta Cniversitaria de la l'. N.A. i\L y la obra
''La época literaria de Sor Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, editada por el Departamento de Acción Social de la
Universidad.
Tercer Tema: LA OBRA LITERARIA DE SOR JUANA INES DE LA
CRUZ.
(Descripción y anáHsis de la obra de Sor Juana, en sus múltiples aspectos Jiterarios; crítica; reseña de la bibliografía de
la poetisa y la de sus bibliógrafos; sentido moderno de sus letras). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio;
a una cara. Recompensa: Beca para todos los estudios universitarios.

r
Eo1c!ON'ES DEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
UNIVERSITARIA.

N O T A S

El licenciado Jesús Reyes Ruiz, en una de sus disertaciones

Armas y Letras + Pág. 6

MONTERREY, .MEXICO.

1.-Los concursantes podrán participar solamente en uno de los Temas propuestos, a elección personal.
II.-Los justadores deberán entregar sus trabajos, bajo sobre cerrado,

1
L

Armas y Letras + Pág. 7

9 5

I

¡

�Páqinas
Desconocidas ....
iene de la Pág. 5

\1

se señala porque desluce a otros. Así
sucede y así sucedió siempre.
Hablando, en fin, de las contradicciones que se le opinan, refiere que
una prelada muy santa, pero muy ignorante, le prohibió el estudio como
cosa de Inquisición, y que entonces
ella sin tomar un libro se dedicó a observar los caracteres de las compañeras, los juegos de las niñas, haciendo
consideraciones geométricas en un
trompo que bailaban o en las lineas
paralelas del techo de su celda; observando en medio del silencio de la noche y desde el claustro la misteriosa
marcha de las estrellas en el firmamento o los cambiantes de luz en el
crepúsculo, y buscando las leyes de
la perspectiva en el movimiento de los
cuerpos. Este es el momento más sublime de la vida de Juana; la ignorancia, las preocupaciones de su época le
quitaban los libros de la mano; su superiora en nombre de la religión le
prohibía el pan de la inteligencia, y
entonces ella, en alas de su génio, tomaba a la naturaleza por libro, a su
instinto de observación por maestro, y
sola, grande e infatigable, demostraba
que no hay autoridad, ni poder bastante para ahogar ese derecho sublime
que se llama Libertad de Pensamiento.
¿Qué pueden las preocupaciones de
un siglo contra el genio) qué la tiranía de la ignorancía contra la conciencia? Nada. Todos aquellos seres que
rodeaban a Juana, que le arrebataban
los libros de la mano, que condenaban
con la voz del superior o con la autoridad del prelado, su estudio y su ciencia) no pudieron reducir su cerebro)
no pudieron esclavizar su voluntad, y
en una sola carta entregó a la picota
de la historia y de la critica todas
aquellas aberraciones de su tiempo,
que se levantaban contra ella y que
ella pulverizaba ejerciendo la más santa de las prerrogativas del sér humano, la inviolabilidad de la conciencia.
La carta de qué hablamos prueba
que la vida monástica fué para Juana
un prolongado martirio; que superior
a sus hermanas de cautiverio, éstas
que no la comprendían, eran los principales enemigos del que era el encanto de su vida, el estudio, y que Juana,
como todos los seres superiores que
nacen en una sociedad atrasada y en
una época en que impera el fanatismo, fué un mártir sacrificado en aras
de la estupidez.
Aquellos rigores de que habla en su
carta no Cesaban; un día se vió privada de sus libros que ordenó se vendiesen para socorrer con su producto a
los pobres, y obligada a seguir una vida de penitencia, por su confesor el
jeswta Núñez, el mismo que la habia
aconsejado que abrazase la vida monástica. La muerte vino al fin a arrebatarla a una vida tan opuesta a su carácter y a sus gentes; por los años de
1694 a 1695, gobernando la Nueva España D. Gaspar de la Cerda Sandoval,
conde de Galvez, se declaró en el convento de San Gerónimo una terrible
epidemia, que según el P. Calleja, de
diez religiosas que enfermasen apenas
convalecía una; Juana dedicóse entonces a socorrer a sus compañeras, hasta que contagiada también sucumbió,
sin que perdiese el juicio un solo instante, el 17 de Abril de 1695.
Ya en la vida su fama era inmensa:
sus contemporáneos la daban los dictados de la Décima Musa; de la Fénix
americana; la posteridad, más justa todavía, le ha concedido los honores debidos al genio, y hoy mismo sus obras
impresas en Santa Fé de Bogotá, exci-

tan la admiración del continente sudamericano.
De ella decia el célebre Feijóo lo siguiente: "Juana Inés de la Cruz es conocida de todos por sus eruditas y
agudas poesías; y así es escusado hacer su elogio. Sólo diré que ]o menos
que tuYo fué el talento para la poesía,
aunque es Jo que más se celebra. Son
muchos los poetas españoles que la hacen ventaja en el númen; pero ninguno acaso la igualó en la universalidad
de noticias de todas facultades" ... "Si
discurrimos por las mujeres sabias y
agudas, sin ofensa alguna se puede asegurar que ningun dió tan altas muestras (que saliesen a luz pública) como
la famosa monja de México, Sor Juana
Inés de la Cruz".
En efecto, la poetisa mexicana mostraba un gran conocimiento del mundo y del corazón humano; su célebre
defensa de las mujeres no tiene rival,
y en cuanto a la profundidad de sus
máximas rivaliza a veces con el mismo Argensola. En esa su composición
eternamente citada y eternamente be~
lla dice:
Hombres necios que acusais
A la mujer, sin razón,
Sin ver que sois ocasión
De lo mismo que culpais,
Combalis con resistencia,
l' luego con grauedad
Decís que fué liuiandad
Lo que hizo la diligencia.
Quereis con presunción necia
Hal/(11' a la que buscais,
Para pretendida Thais,
Y en la posesión Lucrecia.
¿Qué humo puede ser mas raro
Que el que falto de consejo,
El m.ismo empaña el espejo
Y siente que no esté claro?
Con el feruor y el desden
Teneis condición igual,
Quejándoos si os tratan mal,
Burlándoos si os tratan bien.

Y preciso es convenir que la mujer
que así escribía) tenía sobre una gran
intuición un gran conocimiento de la
,,ida. Uno de sus biógrafos tiene razón al decir que su genio se inclinaba
a la poesía cómica y festiva, y en cuanto a sus obras poéticas, pues que las
místicas murieron con la época que las
inspiraba, justo es defender a Juana
de una acusación que se la hace por
los que no han estudiado a fondo ni
sus liras, ni sus epigramas, ni su comedia Los Empeños de una Casa, ni su
Sueño. Dícese que Juana estaba viciada en la escuela de Góngora; la época
y el país en que vivía se prestaban a
ello, y a veces para satisfacer el gusto
de sus contemporáneos daba culto al
culteranismo; pero su estilo parece
más bien forjado bajo el modelo de
Calderón, su intención filosófica en la
de Argensola, o más bien en la de Séneca, y en medio de todo se nota una
gran originalidad que mal encubren
l_as imitaciones del lenguaje. Pero hay
otro aspecto bajo el cual se debe considerar a Juana: su amor Jlatrio; raro
parece que en aquella época hubiese
ya una profunda división entre criollos y peninsulares, pero el sainete segundo de Palacio que acompaña a la
comedia Los Empeños de una Casa,
atestiguan; en él supone la poetisa que
unos actores silban su comedia porque
como no era escrita en España era
mala, y que otro personaje azorado
con la gritería diga que parecen gachupines acabados de llegar, terminando con un rasgo cómico de primer
órden, y es que un personaje se escusa
de silbar, porque como criollo no sabe
pronunciar la c. esta ironía profunda,
esta maledicencia contra }os dominadores, prueba ·que la división entre

criollos y españoles babia ya sembrado profundas aversiones desde que los
primeros hijos de españoles nacidos
en América se vieron considerados como inferiores a los peninsulares por
este solo hecho.
De Sor J nana de la Cruz se puede
decir que los defectos que tuvo fueron de su época en la que imperaba
un borroso fanatismo, en el que se copiaba servilmente }as cosas de España;
en la que el clero, dueño absoluto de
las conciencias, lo dominaba todo.
Reasumiendo el juicio sobre la que
mereció el dictado de Décima Musa, se
puede asegurar como Feijóo, que fué
una de las mujeres mas extraordinarias de todos los tiempos y todas las
edades: niña, apenas empieza a balbucir, y ya sabe leer; joven, brilla en la
corte de los vireyes, no tanto por su
hermosura como por su sabor; da por
fin culto a las preocupaciones de su
tiempo, y en el claustro la persigue la
ignorancia, la atormenta, y ella se sobrepone a todo, vence todo y conquista por fin la inmortalidad. Lo que más
notable se hace en Juana, es que su
imaginación exaltada y su clausura no
la llevasen hasta los extravíos de Santa
Teresa; nunca la monja mexicana poseyó eso que los teólogos llaman amor
divino; el amor de que hablaba era
mundano, y fiel observante de las reglas monásticas y dechado de virtudes,
de bondad, de trato amable, nunca
malgastó su talento en exaltaciones ridículas y éxtasis como los de la monja
española.
Sor Juana Inés de la Cruz, que con
mayor derecho pertenece a la literatura mexicana que Alarcón y Gorostiza,
aun no tiene un monumento digno de
su gloria y digno del país que la vió
nacer; no hablamos de una estatua, sino de una fundación que recordase su
nombre y sus virtudes mientras existiese nuestra nacionalidad: haber convertido en colegio de niñ.as el convento de San Gerónimo, haberle dado a
este colegio el nombre ilustre de la
poetisa mexicana, hubiera sido una
acción digna de los reformadores de
1861. Pero al contrario, lo precipita. do de la exclaustración en aquella época impidió que los señores Zarco y TéHez sacasen los escritos inéditos de
Sor Juana, que existían en el convento
según confesión de la abadesa, y que
por mandato del arzobispo de México
no se enseñaban a nadie; pero afortunadamente Sor Juana había alcanzado
ya la inmortalidad viviendo todavía, y
sus obras que corren impresas bastan
para asegurarle un lugar distinguido
en el templo de la gloria.

Los Derechos del ....
Viene de la ta. Pág.·

queremos que el bienestar por el que
luchamos sea sólo una llamarada que
deje al morir nuevas cenizas sobre la
tierra, asociémonos para alcanzar una
prosperidad de la que todos disfruten.
He aquí por qué la Organización de
las Naciones Unidas y las instituciones
especializadas, con el concurso de sus
Estados miembros, se consagran a la
obra suprema de difundir a través del
mundo la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre. He aquí por
qué, en su actividad cotidiana, todas
ellas se empeñan por hacer de la realidad social una ilustración cada vez
más sincera de los principios formulados el 1O de diciembre. Suscitamos la
esperanza, pero ambicionamos justificarla, no con palabras sino con actos.
La Declaración Universal no es sólo
un monumento jurídico: es un programa de vida. Todos los que la aprueban en sus conciencias deben sentirse
colaboradores nuestros en el cumplía
miento de las tareas que nos incumben. Porque la paz del siglo XX sería
sólo un sueño si no lograra establecer
un orden internacional dedicado a la
realización progresiva de los Derechos
del Hombre.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Correspondencia Juárez-Vidaurri, To-

Genaro Salinas Quiroga

mo l. (Compilación del Lic. Santia-

Alfonso Reyes Aurrecoechea

go Roe]) ................. , $10.00

Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G,

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qni-

Adrián Yáñez Martinez

roga, (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo

Director

León y en diversas Instituciones cul-

Lic. Fídencio de la Fuente

turales de la República)

Oficinas

Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas

de Pedro Garfias) . . . . . . . . .

Armas y Letras + Pág. 8

$

5.00

Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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