<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="17325" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/17325?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-26T04:40:37-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15356">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17325/ARMAS_Y_LETRAS._1952._Vol._9._No._11_0002014726ocr.pdf</src>
      <authentication>cf9831534d84280572120d1d3931cb1f</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="487856">
                  <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N'. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año/X

s,,,., J,,,

Núm. 11

Noviembre de 1952

JOSE TORIBIO MEDINH

7,,.i&amp;i, /Jt1t/i1111
Cuando Marcelino Menéndez y Pelayo en España removía
la infarme y vasta masa documental donde dormían los elemen•
tos arqueológicos de la historia literaria y social de la Península
española y de los pueblos de habla hispánica, en América -sin
olvidar al mexicano Joaquín García Icazbalceta, ttsabio de toda
erudición"-, con idénticos anhelos y las mismas afinidades, el
chileno José Toribio Medina, cuyo ilustre centenario natal celebramos el presente año, desbrozaba la apretada selva de la historia americana, para entregar al mundo moderno, en múltiple
eclosión, más de un centenar de volúmenes grávidos de enjundiosa, documentadísima y juiciosa información histórica, fruto de
una tarea fervorosa e ininterrumpida, que por sí sola hubiese lle•
vado al agotamiento a más de un investigador.
Medina nació en Santiago de Chile en 1852. Se educó en el
Colegio Inglés de Valparaíso y en el Instituto Nacional. Recibió
su grado de abogado en 1873, mas no llegó a ejercer la judicatu•
ra y su devoción se entregó en plenitud a la Historia y a la Biblio•
grafía, en cuyas disciplinas no ha sido igualado por nadie más
en América.
Sus producciones, que ascienden a índices incalculables para ser humanos, pues son varios centenares, lo acreditan como el
escritor más fecundo y activo en América en esos difíciles cam•
pos que él cultivó con tan marcado acierto y provecho. Sus es•
tudios de investigación histórica y documental y sus trabajos sobre Bibliografía, Numismática, Historia Literaria, son tan com•
pletos, que nadie puede escribir en la hermana República chilena sobre la epopeya de la Conquista y el período de la Colonia,
sin apoyarse en los valiosos libros y en los elementos arqueológi•
cos del sabio polígrafo americano.
Pué académico de la Facultad de Letras; perteneció a la
Academia chilena correspondiente de la Real Academia Españo•
la de la Lengua y fué miembro honorario de las más importantes
instituciones intelectuales de América y de Europa.
Entre sus obras principales se mencionan: Historia de la Literatura Colonial de Chile, La Araucana, texto, documentos y
biografía de Ercilla, El Quijote de Avellaneda, Sebastián Caboto, Juan Díaz de Solís, La Instrucción Pública en Chile hasta la
fundación de la Universidad de San Felipe, el Descubrimiento
del Océano Pacífico, V asco Núñez de Balboa, Hernando de Magallanes, Diccionario biográfico colonial de Chile, la Primitiva
Inquisición Americana y otras obras no m enos importantes.
Medina estuvo en nuestra Patria. Durante su fecunda es•
tancía aquí, se consagró a una afanosa búsqueda de documentos
que le sirvieron para dejar en favor de la Cultura mexicana una
obra monumental sobre la Imprenta en la Nueva España y otra
no menos valiosa sobre la Inquisición en México.
Murió en 1930, pero su legado sobrevive.

Federico ORIBE.

El polígrafo chilen o José T oribio Medina

Hay o cuando menos puede ensayarse el admitir que haya
do~ clases o especies de escritores en las que parece factible in•
clmr a los de todos los matices: primera, la legión de quienes procuraron expresar su íntima riqueza de claridades o su abismal
penuria_e?tre las tini~blas propias; segunda, la co~gerie de quienes e_scn~~eron o escnben escudados en,su paciencia y con la deternunac1on de sostenerla hasta el her01smo, en la disipación de
las nieblas mundanas o en la recolecta de la luz abandonada. Este segundo tinte, no puede obtenerse sino a merced del amor:
Para lanzarse a la publicidad con el propósito establecido de rectificar algo, para emprender aceptablemente la salvación de lo
que el tiempo va carcomiendo, la paciencia del estudioso escri•
tor, debe pertenecer al tipo de las amorosas.
El otro estilo expresivo, el de quienes buscan hacer hablar sus pr opias
vivencias, opacas o relampagueantes,
exige una arrogancia tan egoísta en veces, que suele pasar habitualmente por
humildad Y por sumisión : En el torrente circulatorio de los juicios a la ligera,
a estos escritores preocupados por si
mismos y dispuestos a preocupar por
lo mismo a quienes los lean, se los

atiende como a pedigüeños que solicitan venia para ser escuchados. Se
aman a si propios. Los primeros, pues
que no pretenden ser admitidos sino
que se afanan en que se admita e ilumine lo ajeno, respecto a lo que escriben y estudian, adelantan su amor y
su dedicación hacia lo demás, hacia
(Pasa a la Pág. 6)

�MIGUEL D. MARTINEZ RENlJON
José Guadalupe LOZANO.

HUMANIDAD
DEL POR VENIR
Campio CARPIO.

1916, fecha lejana en la trama imborrable de los recuerdos.
En la Escuela Normal para Profesores se hacía cargo de las Cátedras de Historia y Literatura el poeta Miguel D. Martlnez Rendón. Unos cuantos· conceptos a la hora de la presentación; y
luego la palabra fácil, sobria, escudriñadora en los intrincados
laberintos de la historia; el conocimiento pleno de los hechos,
las trayectorias a seguir basados en la experiencia; esa es la impresión de la primera clase del que más que Maestro, por su edad,
parecía un compañero de estudios; y fué la charla continua del
amigo en el correr de los días. No se olvidarán nunca sus palabras en el 4o. año de Estudios Normales: "De todo vamos a hablar en nuestra clase, menos de Literatura" y empezó esa obra
comprensible apenas para los educadores del porvenir que se
apartan de la rutina para guiar a las juventudes por caminos de
altura en la resolución de los problemas que plantea la vida.
Lecturas selectas, concursos, composiciones sobre temas libres, crítica
constructiva de las mismas, ensayos literarios en cada una de nuestras fiestas
patrias, participación directa en dichas fiestas; organización y desarrollo de
programas culturales dentro de las actividades de la Escuela Normal, sin faltar
nunca la orientación clara y precisa del bien hablar, en relación con los trabajos presentados; tal fué su programa de acción con los resultados siguientes:
amor a las bellas letras, deseo inusitado de escribir, de participar en todos los
eventos literarios, de figurar en las revistas, de espigar ante los públicos, de internarse en los linderos de la elocuencia, de la poesía y de la historia, para
dejar una huella en nuestro paso por la vida.
Desde esa fecha he seguido la trayectoria del Poeta.
Sirva este pequeño ensayo de crítica a su obra (insignificante y falto de
méritos si se quiere, pero lleno de sinceridad y afecto para el Maestro), en estos días en que él, desde una altura envidiable, puede escuchar todavía el aplauso de los suyos antes de entrar en el silencio imperturbable de lo desconocido.
Poeta de una trayectoria nacional, de los que se forman no por elocubraciones de la imaginación, sino de los que han tenido como maestra a la vida,
• de los que saben apreciar a través de sus ojos y de sus sentidos las palpitaciones del bien y del arte, de la naturaleza viva que plantea con colorido inusitado
y elocuente todas las manifestaciones del universo; poeta hecho al calor de las
tardes de sol en las épocas de su juventud; con sabor de frutas maduras en las
incursiones de su pensamiento; con gritos de rebeldía frente a las injusticias
humanas, con cariños paternales para los niños "que duermen tendidos bajo
de las estrellas", con una alta filosofía de la existencia; con cantos vibrantes
a la Patria; todo como un reflejo fiel de la alta misión de los seres humanos
en su ruta sin fin ...
Apenas la sangre roja de sus años mozos palpitaba en sus venas, cuando
ya nos manifestaba sus ideas en la forma incontenible y fecunda de sus versos:

Y, al son de sutil flauta de extraña melodía,
probé, en jícara de oro, el néctar de los sueños ...
De esa raza nuestra, hecha de piedra y de bronce, que ha forjado su destino indómito a fuerza de brazos y de espíritu, de chispazos de luz y de heroísmo, sigámoslo en su poesía:

Yo vengo de esa raza, cuya grandeza ida
es gigantesca cumbre coronada de flores,

El título pertenece al cubano Enrique Lluria y corresponde
a la segunda parte de su libro ''Evolución Super Orgánica" que
en 190? dió a publicidad Francisco Ferrer. No porvenir de la
humanidad porque esta frase encierra algo reciamente científico,
como producto de laboratorio, sometido a la riourosa e inflexible
ley del análisis, como señalándonos un destin; cruel del que no
s~mos partícipe,s ni adeptos. En cambio, Humanidad del porvenir se acerca mas a nuestro temperamento, abre otros horizontes
a la imaginación, alimenta el espíritu y vigoriza el entendimiento.

El bardo Miguel D. Marlínez Rendón

asesiuand mis horas de. tristeza y de llanto,
manchad, con vuestras vidas, mi fatigada sien,
y haced de mis palabras un lujurioso canto
qlle vibre, por los siglos de los siglos ... ¡A.mén!
Los cambios inevitables en la trayectoria de la vida, hacen escribir al Poeta en su poesía clara y fecunda en imágenes:

vivo la intensa vida de las cosas de ayer
de los instantes locos, de los momentos cuerdos,
q11e con el bien pasaron y nunca han de volver.
La vida fué domando mi f ero= energía
inútiles mis oros, mis vasos, mis empeños ...
sé que la vida es algo,
pero algo que se acaba ...
¡El acabarse es su mejor virtud!

Fuerte, indomable, tosco. A veces, en mi vida,
asoma el trazo rudo de mis progenitores;

¡Oh mis filosofías!:
¡ La vida es tan pequeña
que cabe toda en un beso de amor!

Indomables, sañudos, artífices, creyentes ...
Como yo fuisteis todos, patriarcas soñadores
de fúnebres chimales y ajorcas relucientes.
Carne ardorosa, capaz de todas las invocaciones, pensamiento que junta
en un haz todas las emociones, los entusiasmos y las esperanzas, esa divina ilusión llena de espejismos y que el poeta los manifiesta en estos admirables
dísticos:'

•

Como lln manso venero, mi juvenilld claudica;
soy, como una ala rola, como esperan=a tmnca;
la vida mis internos espejismos complica
con sus torvos paisajes de tísica espelunca.
El mosto de las uvas frescas, al impulso reparador de los toneles con el
sabor de las amargas descepciones o de los triunfos estruendosos· la 'vida la
, amarga vida d_e los miserables, _de los que arrastran su miseria y su' trabajo ~or
e~ mundo l~evo al poeta a un bien logrado poema titulado "Hoz" que no me resisto a copiar porque refleja la inquietud de los tiempos nuevos.

Sonoras carcajadas, espumas de tus vinos,
esparcidos en esta floración de mis trinos;
báquicos impudores de sátiros tl'Uviesos,
ronda lasciva y mágica de rutilantes besos;
sangre de uvas maduras, pulpa de tus colmenas;
senos rojos y tersos, amplias caderas plenas;
redes, quemantes redes; redes enrojecidas
con que el vino aprisiona las vírgenes vencidas
¡oh, ronda de paganos y de monstruos lascivos!
agitad en mis versos los placeres furtivos;
pasad entre las castas figuras de mis trinos,
chorreantes las espaldas de vuestros rojos vinos;
moved gresca en la nítida soledad de mis lloros,
pisotead mis canciones con vllestros rubios coros;
abríos paso en ellas, caricias in/ernales,
y, en vez de tirsos mágicos, blandid rojos puñales:

Flor dentada del marlfrio
soga de acero del campesino,
pllñal curvado hacia el cora:ón del indio:
porque el tiempo alimenta
la mano nervuda que siega,
y la espiga vuélvese dura·
porque todos los hombre~ protestan
Y llega la hora del grifo:
Vibra, garfio de los tormentos libertarios
signo de Dios en las alturas
'
ceja del mundo.
'
DeJamos
'
este f'mal al poeta en sus versos incomparables, que son la prolon-

Pasa a la Pág. 8

.,

Armas y Letras + Pág. 2

Este libro de Enrique Lluria, publicado hace casi medio siglo, ha constituido un acontecimiento sociológico,
sobre todo en lengua castellana. La
critica periodística de entonces anunció su aparición como una novedad
cientificoliteraria no común en , nuestra lengua. De ahí que los sectores más
diversos, con sus propias reservas, hayan aceptado el libro, riguroso en su
contextura, pero sociológico en su fondo. Y por la audacia con que acometía la solución de los problemas y el
respeto que imponía su doctrina, desde
el eximio periodista madrileño Luis
Morote hasta el santurrón Luis López
Ballesteros, para tomar dos puntos
equidistantes, todos han saludado la
aparición de esta obra como el acontecimiento más significativo de aquel entonces.
La edición de La Escuela Moderna
lleva un epilogo de Carlos Maleto, creyente con Lluria en el porvenir inmediato de la humanidad, sometida a las
leyes de la mecánica universal, -llamada a realizar el desenvolvimiento esplendente y prodigioso a un mismo
tiempo-, pone de manifiesto ese futuro que a gritos clama el espíritu humano y que acicatea las ansias de la revolución. Su imaginación que encontraba entonces una fecha tope en 1925,
año de su fallecimiento, entreveía el
completo desenvolvimiento de las sociedades obreras como para formar
una sola federación de productores como l,o concebía Malatesta, trocándose
de nacionales en internacionales, sirviendo de unión entre el productor y el
consumidor, eliminando el salario vil
y estableciendo un régimen de justicia
sobre todo desde el punto de vista económico.
Enrique Lluria arribó a las conclusiones más originales y ha tenido vuelo y perspectiva para ver el futuro con
un cuarto o medio siglo antes que el
común de los mortales, anticipo del
tiempo a donde los hombres no alcanzan muchas veces con una vida normal
dentro de nuestra civilización capitalista.
Profeta como Nicolai en cuanto a la
liberación del individuo mediante el
triunfo de la máquina, Enrique Lluria
ha previsto entonces que el hombre podría redimirse de estar sometido a la
acción de vender, comprar, engañar,
falsificar, enriquecerse arruinando a
los demás, con todos los horrores del
mercantilismo actual, confiando en que
las asociaciones, al progresar en número, en fuerza y en medios de asimilación del personal técnico -hoy fuera
del movimiento económico obrero, pero que mañana se verán arrastrados
por él- organizarán la producción sobre bases racionales, equitativamente
justas. Porque es hora de que la sociedad asegure el bienestar para todos y
haga circular ese bienestar como agua
de los ríos, como el aire en el cielo infinito y el calor del sol en el espacio,

de modo que todo sea de todos y para
provecho de todos.
Enrique Lluria, pese a haber tenido
una gran actuación en el movimiento
científico literario español, no es suficientemente conocido como para apreciar en conjunto el vigor de sus ideas.
Hombre hecho al estudio como Tárrida del :\lármol y Pellicer Paraire, su
labor en forma de libro comienza con
"El medio social y la perfectibilidad
de la salud" que apareció poco después de doctorarse en medicina en la
L'niversidad de Barcelona. Espíritu
dinámico e investigador de nota -habia nacido en Matanzas, Cuba, el 23 de
febrero de 1863 y falleció en Cienfuegos el 6 de octubre de 1925- inició sus
estudios de medicina en la Universidad de La Habana, que terminó en Cataluña. De ahi pasó al Hospital Necker, de París, para hacer prácticas,
donde se internó, despertando sus conocimientos la admiración del Dr. Guyan que a la sazón dirigia el Instituto.
Reacio a toda imposición como al
arcaísmo en ciencias e i~eas, cambió
las rutinarias orientaciones que en urología se practicaban con su descubrimiento del cateterismo de los uréteres
y fué el primero que coloreó con azul
de metileno los linfáticos de la vejiga
que no habían sido aun estudiados al
microscopio. A él se le debe también
el original y nuevo procedimiento de
fijar el riñón móvil, sin necesidad de
intervenir quirúrgicamente.
Establecido posteriormente en Madrid, alli se dedicó a profundos estudios sociológicos, que alternaba con
una ayudantía al lado de Santiago Ramón y Cajal, y tanto fué el aprecio en
que' el sabio español tenía por los conocimientos científicos y dones espirituales de Lluria que le hizo participe
y colaborador en los modernos métodos histológicos que abrieron tan amplios campos a las investigaciones del
cerebro humano. Fruto de ese tráfico
de ideas y pensamientos fué su obra
"Evolución Super Orgánica de los seres Humanos", que prologó Ramón y
Cajal y la segunda parte del mismo libro "Humanidad del Porvenir", ambos
editados por Ferrer.
El prólogo a este libro entraña todo
un testamento del mundialmente reconocido sabio español, que veía en el
hombre social "de hoy, adulterado por
la morbosa adaptación al capital", una
derrota intermitente "que viene a ser
una mezcla extraña de civilización y
barbarismo. Piensa y siente, al parecer, como un cristiano, pero obra a la
manera de un ciudadano de las aristocráticas e inhumanas repúblicas antiguas. La esfera de la inteligencia ha
crecido tanto como menguado la de la
voluntad. Cada día más refractario al
sentimiento de justicia, la sociedad actual nos da el triste y paradógico espectáculo de un mundo al revés; arriba, entronizados y venerados el vicio
·y la holganza; abajo, luchando con el

hambre y el dolor, los laboriosos y los
útiles, es decir, las cabezas que, según
diría Spencer, han adaptado mejor
-aguijoneados por la dura necesidad,
soberano escultor de la arcilla nerviosa- las relaciones dinámicas internas
a las externas. De donde la inevitable
decadencia y estancamiento de la raza
humana o puesto que las organizaciones superiores adaptadas, consumidas
por el sobretrabajo y la miseria- caen
en la esterilidad y dejan ruin descendencia, diezmada por las infecciones,
en tanto que, al contrario, los zánganos, los inadaptables, los indigentes del
espíritu, ahitos de placeres, incuban
prole robusta, perpetuando de esta
esta suerte el peso muerto de la máquina social".
"N'o rigen, pues, para el hombre ciYilizado -continúa Ramón y Cajallos principios de la selección del más
apto ni prevalece en la lucha por la
vida la casta de los mejores; antes
bien, la adaptación se ajusta a una condición artificial extraorgánica, por
cierto desconocida del resto de la animalidad y semillero inagotable de estancamientos, retrocesos y organizaciones aberrantes, a saber: la adquisición
Y goce del capital con el fin exclusivo
de garantizar la perennidad de la holganza de unos pocos y el aumento incesante de los parásitos del trabajo.
Con que el tipo humano, oscilando perpetuamente de la miseria a la abundancia desde la anemia a la plétora,
viene a ser algo extraño e incomprensible; una especie de vesánico aquejado de la rara manía de imponer el
hambre a los demás para procurarse
la soberana voluptuosidad de suicidarse de hartura."
"De acuerdo con Lluria, estimo que
los únicos capitales antropológicamente legítimos son la organización humana y las fuerzas de la naturaleza, factores de producción que no podrán
marchar en consonancia con la justicia Y la ley evolutiva, sino a condición
de ser colectivamente fomentados y
administrados. La tierra para todos
las energías para todos: he aquí la di~
visa de la sociedad del porvenir. Urge,
pues, reintegrar el hombre en las leyes
de la evolución, devolver al capital, secuestrado en provecho de unos pocos,
al acervo común de la colectividad,
continuar, en fin, la historia biológica
de la raza humana, estancada por el
egoísmo y la injusticia de tres mil años
de civilización".
Enrique Lluria, al estudiar las leyes
de la adaptación, la génesis del sistema nervioso, la filogenia y ontogenia
de la neurona y los ritmos de la organización y adaptación psíquica, estima
que el individuo, sometido a la dura
disciplina del salario, actúa primitivamente, como bárbaro, sin medir el alcance ni valor de su actividad. Como
quiera que todos sus movimientos obedecen a un principio automático por
Yia de la ruda labor a que es sometido,
que la insensibilidad como para rebelarse, este juego de cavilaciones le lleva al estudio de la lucha de clases y del
concepto de la igualdad, medios por
los cuales únicamente el hombre podrá
situarse en el centro de la naturaleza.
"La lucha entre el capital y el trabajo
triunfador éste, no conducirá al resul~
tado apetecido. La responsabilidad no
es del capital ni de los capitalistas; el
mal está en la organización social. La
sociedad vive en un error profundo en
lo que se refiere a la propiedad; ha
escogido un medio mezquino, el dinero, en vez del gran patrimonio de la
naturaleza, que de derecho le pertenece, como está confirmado por la teoría
de la evolución" y en tanto la comprensión no elimine este concepto,
irremisiblemente la sociedad estará dí~idida entre explotados y explotadores, pobres y ricos, poetas y coi:nerciantes. "Cuando desaparezca el capi-

Armb1 y tetras + Pag. 3

tal, desaparecerá también la lucha de
clases."
"La producción actual, obra de una
minoría ha m b r i en ta e inadecuada
-prosigue Ramón y Cajal- es deficiente con relación a las necesidades
de la raza. Divorciada de las leyes naturales, nuestro cerebro no rinde sino
frutos desmedrados y escasos. Y como
indeclinable consecuencia de la penuria alimenticia de los riesgos del sobretrabajo de los demás, prodúcese el
dolor moral y físico, la miseria fisiológica, la degeneración de la especie y,
en la esfera moral, el odio de clases y
el despego de la vida".
La naturaleza, dice Lluria, tiene un
modo de proceder lógico que da a sus
fenómenos regularidad y por eso es
posible, examinando una serie de hechos que forman sistema, erigir una
ley. La lucha por la vida está inspirada o deducida de una serie de observaciones naturales, pero no a la sociedad
actual, obedeciendo a una organización
que gira o evoluciona toda ella sobre
una base, que no reconoce ninguna ley
ni principio natural, sino un principio
arbitrario y en contraposición con las
leyes naturales como es el capital. De
ahí la injusticia sin medida ni control,
el desenfreno bárbaro de aniquilar al
débil, en el instinto primitivo de bestia de comer y dormir. Porque la sociedad actual descansa en ésto. Todas
las satisfacciones responden a un deseo mórbido de hartarse. Y para ello
el individuo se agita, corre, se destroza por llegar antes, alcanzar la fortuna
a corto plazo, enriquecerse de la noche
para la mañana, sin importarle el que
queda atrás, el que sucumbe y muere.
Lluria no reconoce carácter de derecho natural a la propiedad. Por eso no
dice con Proudhon que la propiedad
es un robo. Cree que, dada la organización social presente, la humanidad
no ha podido ser de una manera distinta de la que es, sino que, necesariamente, tiene que mostrarse egoísta
porque así lo requiere el concepto d~
la propiedad. La humanidad que durante siglos viene aceptando como cosa natural la propiedad individual,
cree en este concepto como en un articulo de fe. Las religiones, las filosofías cambian, siempre que ideas nuevas, más lógicas y más bellas, las puedan reemplazar, y a este propósito se
aplica lo que dice Augusto Comte de
"que no se destruye sino aquello que
se restituye". Las religiones y las filosofías se han sucedido unas a otras·
en cambio, la cuestión económica, l~
del capital y el trabajo, parecen tener
en la conciencia humana más hondas
raíces, porque prevalecen, mientras a
su alrededor nacen y mueren, imperan
Y desaparecen los dioses y los genios.
Las ideas obedecen a la inercia, como las rocas, y si la humanidad no
marcha o no prospera en la medida
que los tiempos reclaman, es porque es
muchísimo mayor el n-µmero de cerebros inertes que el de los activos, y la
balanza se inclina siempre al lado del
peso mayor. Las revoluciones surgen
Y triunfan fatalmente cuando las ideas
fuerza de ciertos cerebros, es mayo;
que la inercia de los unos y la neutralidad de los más. El progreso de la
humanidad está en razón directa de la
fuerza en las ideas.
La cuestión económica, continúa
Lluria, ha resistido al embate de los
tiempos y de las revoluciones, porque
no se ha concretado aún la fórmula del
porvenir. Si la cuestión económica es
tan antigua como el mundo, la sociología, en cambio, es una ciencia de ayer,
porque es la tributaria de la ciencia
biológica, como ésta lo es a su vez de
las ciencias físico-químicas, y era menester que progresaran los antecedentes para que siguieran los consecuentes. La sociología no ha tenido aun
tiempo de integrarse en la ley de la
Pasa a la Pág. 7

�~ - - "'"".'"'·"" _•,¾ ~ =

1111P

®'

.. . V--•~,(

La Exposición de Pinturas

, Jósé Guadalupe Ramírez"

La Sección de Artes Plásticas del Departamento de Acción

Al presentar esta exposición de las comprender la llamada pintura absobras de José Guadalupe Ramírez fue- tracta a ultranza y casi de moda; pero
ra del recinto universitario, gracias a hay que insistir en que se trata de un
la generosidad de Galerías Artísticas, pintor dedicado a su expresión genuiS. .4.., la Universidad cumple con el de- na. Por su limpieza artística, los inber de llenar el renglón correspondien- flujos extraños a nuestra realidad surte a la di{ 11sión y conocimiento de las gen eventualmente durante el examen
artes plásticas regionales, con la obra de sus obras.
de un artista salido &lt;le su propio seno
y que habrá de ganar para ella prestigio y nombradía.

Social de la Universidad presentó, como fruto de la labor anual
de dicha Institución, la valiosa Exposición pictórica "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", que corresponde precisamente al Director de este Plantel, que de algunos años a esta parte --consagrado devota y asiduamente al arte pictórico-, ha logrado la meta
expresiva de su estética al través de la veintena de destacados y
relevantes cuadros expuestos el viernes 7 de los corrientes en

PROBLEMA Y SU EN'CXCIADO

Lic. Raúl Rangel Frías.

Galerías Artísticas, S. A., ante un numeroso público de exper~
tos y de elementos universitarios, que aquilataron juiciosamente
el acervo artístico del joven y ya prestigioso pintor regiomontano.
La ceremonia inaugural, celebrada a
las 19.30 horas en Galerías Artísticas,
, S, A,, fué presidida por el Sr. Lic. Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad
de Nuevo León y por el Sr. Lic. Fídencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, a quienes acompañaron, entre otras personas, los Sres. Líe. Amadeo Garza Treviño, Dr. Arturo S, Martínez, Prof. Guadalupe Lozano y un nutrido grupo de maestros y alumnos de
la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra Casa de Estudios, así como la
Srita. Eladia Faraudo, Directora del
Centro artístico mencionado y el Sr.
Juan Ramón Francés, funcionario de
dicha empresa.
La exposición fué ilustrada con un
artístico catálogo, que fue distribuido

Peregrinos

profusamente entre los asistentes, quienes pudieron imponerse de la nómina
de piezas exponentes, que es como sigue: Peregrinos, Mujeres Caminando,
La Espera, La Despedida, La Visita,
Los Esposos, Mujeres Caminando (variación), Maternidad, Plañideras (tres
diversos ejemplares), La Danza, Las
Bailadoras, El Andar de Lola Ochoa,
Mujeres Tehuanas, Tehuanas, Mercado
Jucbiteco, El Luto, En Marcha y Cruzando el Río.
Con el propósito de ilustrar mejor esta nota informativa, ARMAS Y LETRAS
consigna en sus páginas la presentación debida al Sr. Lic. Raúl Rangel
Frías, que aparece en las páginas del
Catálogo de la Exposición "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", así como la nota
escrita sobre este evento cultural por
el Sr. Dr. Federico Uribe, Maestro de
la Facultad de Filosofía y Letras universitaria.

PRESENTACION
La Universidad de Nuevo León, por
conducto del Departamento ae Acción
Social Universitaria, presenta en esta
oportunidad un lote de las obras pictóricas más recientes de José Guadalupe
Ramírez, perteneciente a las nuevas
generaciones de artistas que se han venido significando en la ciudad de Monterrey.
La obra artística del pintor Ramírez,
es el resultado de una labor casi autodidacta. Hizo sus primeros estudios
formales en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León,
bajo la dirección artística de la pintora Carmen Cortés, cuando sus inquietudes artísticas se orientaban hacia el
impresionismo. Posteriormente ha seguido avanzando en su producción artística, seducido por las corrientes de
la pintura mexicana contemporánea.
·Ramírez es ya conocido en el ambiente artístico de Monterrey, donde
ha presentado en otras ocasiones su
labor, que se caracteriza por la originalidad en el tratamiento del color Y
por la solución que da a la composición de sus pinturas.

La De.• pedida

Armas y Letras+ Pag. 4

Los cuadros que ahora presenta a la
consideración del público de la ciudad
desarrollan una temática puramente
humana donde las formas y los colores
se transforman en el lenguaje plástico
que el pintor utiliza para dar mayor
expresión a su obra. El artista ha ido
logrando poco a poco su formación es•
tética, al punto de que ahora se descubr.en en ella nuevas y mejores excelencias.

* * *
JOSE GUADALUPE RAMIREZ
Dr. Federico Uribe.
Ya en todo el ambiente universitario
neolonés, es conocido y cordialmente
estimado el estilo pictórico de José
Guadalupe Ramírez, Jefe de la Sección
de Artes Plásticas de nuestra Universidad de Nuevo León.
La juvenil inspiración del pintor que
en sus últimos viajes a ]a Capital de
la República, atrajo para las actividades artísticas en Monterrey una oportuna atención; satisfactorio episodio
que apuradamente puede explicarse en
los contornos de la lógica, puesto que
José Guadalupe Ramírez, apenas ha
)]evado a mostrar, casi nada de su pertinaz y constante labor. Sin embargo,
en México, D. F., lo ocasionalmente conocido del maestro de la Escuela de
Artes Plásticas, reconcentró juicios y
apegos que pudieron traducirse, hasta
en Jo pragmático y ostentoso de mercado digno para sus cuadros.
Y se sabe bien que él no ha andado
jamás urgido de clientes, ni acaudalados ni medianos; ha podido observar
las ingratas distorsiones artísticas, que
se originan en pintar no para perseguir artísticamente la belleza; sino para obtener comercialmente un precio.
Larga y descendente y amarga tendría
que ser la lista, de emprenderla con la
nómina de todos quienes circulan por
ahí, lamentablemente sumisos al encarguito del parecido, de 1a anécdota y
del pompier. Ramírez trabaja en el
ahinco de correlacionarse con la belleza, con la auténtica, palpitante en
nuestra realidad mexicana, que con
nobleza tan inusitada, ha sacudido y
prestigiado nuestra sensibilidad y que
últimamente, levantó la resonancia admirativa de medio planeta desde el
centro focal de la exhibición en París.
Procura ser lealmente mexicano, aunque durante su preparación y sus estudios, haya debido atravesar compaginaciones sucesivas según influencias
más o menos notables, en nuestra propia pintura nacional; algunas de las
realizaciones mas reconocidas de este
artista, verbi gratia, los búcaros enflo- .
rados en tratamiento monocromático,
constituyen para los entendidos, una
especie de lujoso alarde de técnica y
de oficio, en recuerdo de algunos y de
otras de ascendencia francesa como el
puntillismo. Otras composiciones tales
como la introspectiva pareja que colaboran a formar por un lado, un enmascarado Narciso visible como todo
verdadero únicamente para sí mismo
(cuadro ventajosamente vendido) Y
cierta luna coqueta, igualmente abismada ante el vacío de su espejo mientras se peina, ciertamente que también
señalan el repaso de Ramirez, atento a

Si el Maestro Ramírez ha tenido que
someterse disciplinadamente a las peripecias del estudio y a los rigores del
ensayo a incertidumbres de la tentativa, ello es notorio que acontece porque
vive con honradez la problemática mexicana de la sensibilidad artística expresiva. No es un teorizador ni menos
un sectario. De manera que resulta,
que en la trayectoria completa de sus
cuadros, a partir de los primeros que
expuso en Monterrey, avanzando hacia
los más recientes que ya pueden verse
en público, , la temática y el trazo, la
composición y el colorido, el estilo de
buscar la luz por el espacio y de disponerla según las figuras, permiten determinar la textura y la configuración
de una personalidad ya en su propio
camino, de regreso de modismos y de
amaneramientos ajenos: es en verdarl,
una seria exposición la que hace el
Maestro Ramirez con la cosecha de sus
últimos cuadros; y una inapelable demostración ele la imrortancia de las
dedicaciones universitarias en Nuevo
León, por .el ámbito de ]as disciplinas
estéticas.

Mujeres Caminando

La Rsflern

Armas y Letras + Pág. 5

�JOSE ·TORIEIO...
lliene de la ta. Pág.
los otros. Se olvidan de sí mismos.
Han transcurrido su vida recuperando
cosas olvidadas, precisando detalles
minuciosos. Entre el caudal de ese olvido general, van quedando desteñidos
y se dispersan y se diluyen en la polvareda que levantaron al caminar entre sepulcros.
El Sr. Lic. Don José Toribio Medina
llegado a la vida en Santiago de Chile,
el 21 de Octubre de este año hace eien,
muerto hace 22, graduado legisperito
a los 21, mereció a los 40 ser citado con
la ejemplar cortesía que distinguió a
Don Marcelino Menéndez Pelayo en la
calidad de compilador honesto de noticias "de especial interés" (Poes. Hisp.Amer. I-61; Ed. Nacl. de las Ob. Comp.
de M.P., XXVII; Consj. Sup. de Inv.
Cient.; Santander MCMXLVIII) tanto
en cuanto se refiere a México, como a
Guatemala (ib. id, pg. 171), a Cuba en
el mismo nivel de Bachiller y Morales
a pesar de la promesa de éste de diez
volúmenes suspensa en sólo el primero para aquel entonces (1911) o a la
propia Patria del Lic. Medina (ib. id.
11-pg. 239, nt.) con el definitivo elogio,
al juzgar de la una y de la otra del investigador chileno, "obra de grande
erudición, que nos ha sido muy útil...".
En el propio texto escolar, Compendio
de Ilisl. Univ. de la Liter. del Dr. Don
Agustín Millares Cario (Ed. Esfinge,
~iéx. 1943) se consagra a Don José Toribio Medina, en la pluma y en el juicio del enterado latinista y consumado erudito "maestro de la bibliografía
americana" (pgs. 529-530) dicho y
asentado por alguien cuya máxima especialidad lo es la erudición bibliográfica, con el explicable asombro, al hablar de "una producción que rebasa la
cifra de 300 volúmenes" por completo
diverso, ciertamente, del "stupendous,
a list of his works would exceed 300
titles" de Parker (Chileans of To-Day;
snt. de Chile, 1920-Sg. Encyc. Brit. vol.
XV pg. 206, b).
Difícilmente puede estimarse, el que
sea necesario insistir sobre los merecimientos de alguien a cuya documentación, 1.'Índen su homenaje mas incondicional, criterios tan disímiles como
el de un i\lenéndez Pelayo -cauto y
mesurado habitualmente-, Millares
Cario -enterado pero premioso y urgido al redactar su obra citada- y
Parker, con el designio de aprovechar
que el Lic. Medina "spend... two years
travelling in the United States ..." y
con toda evidencia, piratescamente entusiasmado con el dato de "a dangerous
journey into Araucania ..." y sin la
menor sombra de duda, por el material
para leyenda negra de Tribunales del
Santo Oficio en América, una de tantas
hermosas investigaciones de Don José
Toribio Medina.
El nuestro personal caso, como mexicanos, tras haber hecho las anotaciones con las que se tachó gran parte de
cierto ruido conmemorativo respecto
al establecimiento de la imprenta en
:.\léxico, hace años, según los datos fundamentales del estudio correspondiente del Lic. Medina y de haber señalado
la sospechosa coincidencia de publicai·
"colecciones de documentos" no en 30
tomos como los trabajados por Don José Toribio, sino casi un cuarto de siglo
más tarde que los suyos, lo que más
austeramente nos convence y con más
honda cordialidad nos encariña y relaciona con la obra del doctor chileno,
es el amplio ademán compren.sivo con
el que, sin atropellos ni exhibiciones,
abarca en su obra la verdadera realidad de nuestra estirpe, la hispanoamericanidad.
En los mismos cuadros esquemáticos
de Gándara-y Miranda (E.P.E.S.A. Hist.
de la Lit. Esp. s/f, Madrid) resecos a
más no poder se reconoce en la pag.

115 "la gran influencia pedagógica y
literaria que ejercieron en este país
(Chile) dos ilustres maestros extranjeros, el español José Joaquín de Mora
(1783-1864) y venezolano (sic) Andrés
Bello" que en la opinión de la obra
aludida, destacan "una generación literaria chilena muy preocupada por las
cuestiones filológicas y críticas". Agrupan los cuadros con esas peculiaridades, a Vicuña, Amunátegui, Lastarría
y a Barrios Arana entre quienes el penúltimo ante Don José Gaos (Ant. del
Pens. de Leng. Esp. en la Ed. Contemp.;
Ed. Séneca, Méx. 1945, lntd. XLIX) mereció el honor de quedar incluso en la
importante Antología del antiguo Sr.
Rector de la Universidad Central de
:.\Iadrid. De paso se obtiene, con la
ennumeración de los prosecutores del
maestro de Bolívar, un contorno psicogramático y existencial bastante completo, corno para juzgarlo típico en la
"generación" a la que vino a pertenecer el Lic. Don Jo,sé Toribio Medina;
ya que igual vida diplomática en la
circunvecindad de Chile y en Madrid,
de la antigua :Metrópoli, lo configuran
como persona preparada al grado de
merecer la referencia "an excellent education" en el repaso de Parker (vd.
sp.) Precisamente la articulación de
páginas paradigmáticas en la manera
antológica trabajada por el Dr. Don
José Gaos, ilumina como suelen todos
sus escritos, ese amor a lo propio y auténtico que haría inexplicable, la no
inclusión de selecciones del Lic. Medina, de desconocerse el criterio al que
sometió la suya el Dr. Gaos.
Tanto la voluminosa controversia sobre Bolívar y su pretendida doctrina,
(Cuad. Hist. de las Ind. S. de Madariaga, Bns. Ara. y Bolivm· Ed. Hermes,
Méx. 1951) como las consecuencias inferibles de la casi aristotélica o platónica actitud de Don Andrés ante su discípulo por los Andes, como las resonancias todavía actuales de la investigación e intento de poner orden respecto al trauma de nuestra separación,
siquiera haya sido ésta tan sólo política, como certeramente lo vió Vossler
(lnt. a la Lit. Esp. del Sg. de Oro, Bns.
Ars. 1945, pg. 15) y pasajera y primeriza, con desembocadura en un mayor
arraigo por cuanto toca a lo espiritual, a lo cual laboriosamente orientó
sus escritos el Lic. Medina, denotan ese
amor lo primero y la sensibilidad que
lo vive y que consagra su esfuerzo a
conservarlo como reliquia. No se detiene, sin embargo, ni la disciplina filológica de Don Jo~ Toribio Medina,
ni sus resultados críticos e históricos,
en el burocrático registro de datos o
únicamente en la compulsa erudita de
textos ni en la exhumación de hojarazca en los archivos. Cuando el Lic. Medina, con su atención y con su cariño,
avanza en actitud de monje mercedario a efectuar el rescate de verdades y
de episodios como los que estudió y
como los que aclaró, relativamente a
:.\léxico, la personalidad austera del investigador chileno se recubre y se rodea como con gasas luminosas. La distancia al primer siglo de su nacimiento
nos lo matiza como a un precursor, de
algo que ya es tiempo de que decidamos todos los hispanoamericanos: emprender con la nobleza y con el desinterés, conque vemos que trabajan en
ello, un Gaos o un l\féndez Plancarte
(El Pens. de Amér .) . Debe lo tal vivirse como nuestro primer apasionamiento. Hay que reconocernos principiando a ser esto que somos, en el estallido
y en la lastimadura de nuestro conflicto germinal. Aunque no se lo alcance
o caprichosamente se pretenda no reconocerlo, ya el Sr. Rector de la Universidad de Nuevo León, al conjurar
evocativamente la personalidad de un
historiador mexicano muerto joven,
(Universidad, Niím., 10, XII-1951, pgs.
(Pasa a la Pág. 8)

.

SOBRE LH CIUDHD
UNIVERSITHRIH DEL NORTE
DIARIO OFICIAL
Organo del Gobierno Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos
SECCION PRIMERA
Tomo CXCIV
Núm. 50
México, ~liércoles 29 de Octubre
de 1952
SECRETARIA DE BIENES NACIONALES E JXSPECCION ADMINISTRATIVA
DECRETO que declara que forma parte del dominio público nacional el
terreno con superficie aproximada
de 334-36-58 hectáreas, ubicado en
Monterrey, N. L., con las colindancías que el mismo especifica. Páginas 10 y 11.
Al margen un sello con el Escudo
Nacional, que dice: Estados Unidos
Mexicanos.-Presidenéia de la República.
~HGUEL ALEMAN, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que con las facultades que me con- 1
fieren las fracciones I y II del artículo
9o. y 38 de la Ley General de Bienes
Nacionales, y
CONSIDERANDO:
PRU1ERO.-Que desde el año de
1924 el Gobierno Federal inició la ocupación de algunos de los terrenos que
actualmente comprende la Ciudad Militar de Monterrey, Nuevo León; y el
día 18 de enero de 1928 se dictó Decreto Presidencial expropiatorio de los
terrenos mencionados.
SEGUNDO.-Que con posterioridad
y por diversos títulos la Nación ha adquirido y poseído mayor cantidad de
terrenos, hasta completar la superficie
aproximada de 334-36-58 hectáreas, que
constituyen la extensión total utilizada en la Ciudad Militar de Monterrey;
TERCERO.-Que es preciso formular la declaración categórica, en los términos consignados por la fracción I
del artículo 9o. de la Ley General de
Bienes Nacionales, de que el repetido
inmueble forma parte del dominio público nacional;
CUARTO.-Que el predio aludido,
no es ya adecuado para el fin al que
se ha venido destinando, por su ubicación dentro de la ciudad de Monterrey por lo que se ha resuelto utilizarlo en la siguiente forma: 150-80 hectáreas aproximadamente, seguirán al servicio de los Ferrocarriles Nacionales
de México; 5 7 hectáreas aproximadamente, para el establecimiento de la
Colonia Militar autorizada por Decreto
Presidencial de 17 de noviembre de
1950 Y el resto o sea la superficie aproximada de 126-56-58 hectáreas, se destinarán al Gobierno del Estado de Nuevo León, a fin de que se erija la Ciudad l'niversitaria de Monterrey.
QUINTO.-Que es de estricta necesidad la existencia de un campo militar
en la ciudad de Monterrey, y que el
Gobierno del Estado y el Patronato de
la Universidad de Nuevo León se han
obligado solidariamente, a cambio de
lo_s terrenos que se entregan para la
Cmdad Universitaria de Monterrey a
adquirir los terrenos y a construir ios
edificios que habrá de ocupar la nueva
Ciudad l\filitar de Monterrey, de acuerdo con los planes y especificaciones de

Armas y Letras + Pág. 6

la Secretaría de la Defensa Nacional y
bajo la vigilancia y supervisión de la
de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa.
SEXTO.-Que por la ubicación de
los terrenos que se entregaran para la
Ciudad Universitaria de Monterrey y
por las construcciones que en ellos se
encuentran, seguramente su valor re,
sultará superior al de aquellos que se
utilicen para la nueva Ciudad Militar,
pero es conveniente que la diferencia
que resulte quede a favor del Gobierno
y Universidad de Nuevo León, por satisfacer esta una necesidad de evidente
interés general, por lo que he tenido a
bien dictar el siguiente
DECRETO:
1.-Se declara que forma parte del
dominio público nacional el terreno
con superficie aproximada de 334-36-58
hectáreas, ubicado en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, y que tiene las
siguientes colindancias: al Norte con
el Arroyo de Topo Chico y terrenos
que separan de la Colonia Anáhuac;
al Sur la Colonia Hidalgo y Campo de
Turismo California; al Oriente la Carretera i\léxico-Laredo y al Poniente la
Colonia Nil'ío Artillero y terrenos sin
construir.
11.-Se retira del servicio de la Secretaría de la Defensa Nacional el terreno descrito en el punto anterior.
III.-Se autoriza a la Secretaría de
Bienes Nacionales e Inspección Administrativa para donar condicionalmente al Gobierno del Estado de Nuevo
León la fracción de terreno de .....
126-56-58 hectáreas aproximadamente,
que se menciona en el apartado Cuarto de los considerandos de este Decreto, con las construcciones que en ella
se encuentren, para que se construya
en él la Ciudad Universitaria de Monterrey, Nuevo León.
IV.-La donación que se autoriza estará sujeta a la condición de que el Gobierno del Estado y el Patronato de la
Universidad de Nuevo León, adquieran
los terrenos y construyan los edificios
para la nueva Ciudad Militar de Monterrey. El incumplimiento de esta condición dará lugar a que la donación
quede sin efecto y la Federación recuperará desde luego el dominio de los
terrenos que se donan.
V.-En caso de que el Gobierno de
Nuevo León no utilice el citado terreno, precisamente en la construcción
de la Ciudad Universitaria de Monterrey, quedará sin efecto la donación y
la propiedad del terreno revertirá automáticamente a la Nación.
VI.-La propia Secretaría de Bienes
Nacionales e Inspección Administrativa realizará 1os trámites necesarios para la formalización del contrato de do•
nación.
TRANSITORIO
U~ICO.-Este Decreto surtirá efec·
tos a partir de su publicación en el
"Diario Oficial" de la Federación.
Dado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en Los Pinos, Distrito
Federal, a los veinticuatro días del mes
de septiembre de mil novecientos cin·
cuenta y dos.-Miguel Alemán.-Rúbrica.-El Secretario de la Defensa Nacional, Gilberto R. Lomón.-Rúbrica.El Secretario de Bienes Nacionales e
Inspección Administrativa, Angel Car·
vajal.-Rúbrica.

HUMANIDAD
Viene de la Pág. 3
evolución porque el cerebro humano
no pudo desligarse todavía del peso
muerto en que la inteligencia representa el con·cepto de la propiedad acumulado durante tantos siglos.
Las condiciones económicas de la
vida han dividido a los hombres en
pastores y guerreros, patricios y plebeyos, nobles y pecheros, burgueses y
proletarios. Se trata de divisiones hijas de la época y de la ignorancia, de
lo que resulta que una parte de la humanidad ha vivido y vive a expensas
de la otra. De ahí el antagonismo muy
natural que constituye la lucha de clases. Correlativamente, con esa diferenciación de clase, se provoca la distinción de trato y de concepto que desemboca en la explotación del hombre
por el hombre, en esa denigrante condición a que le someten los tiempos
modernos. Lluria, hace medio siglo,
igual que Nicolai en la actualidad, juzgan que el hombre tiene que ser liberado por la máquina, su enemiga de
ayer. El patrón, capitalista, hasta ahora ha explotado al hombre y a la máquina en beneficio propio, considerando a ambos como cosas, como esclavos. Pero el dinero, nervio que hasta
ahora movió todas las voluntades, despertando todas las codicias, impulsando la inmensa mayoría de los crímenes
individuales y colectivos, el gran corruptor está perdiendo terreno. El capitalista ha cambiado también su propia filosofía desde el siglo pasado al
presente. La acumulación de capital,
en bienes físicos o en dinero ya no representan exactamente el verdadero
ideal, sino un medio, el más fácil, de
vivir, partiendo de la divisa que es
preferible mandar a ser mandado. El
dinero ya no es un medio de cambio
valedero en su plena totalidad. En muchas situaciones ya ha dejado de existir como medio de transacción en la
economía moderna. Poco a poco va
perdiendo su poderío y con él declinan todas las instituciones que a su
amparo viven y todas las actividades
que medran a su favor.
Por cierto que el obrero, el trabajador, el explotado por otro en provecho
del Estado o del capitalista, es reacio
a la concepción de ideas abstractas.
Especulando con esa resistencia a la
interpretación de las ideas, ha sido
materia de fácil combustión dentro del
actual sistema capitalista. Como no es
posible, en esta división de clases establecer un principio de justicia, al pobre, al débil, al explotado se le acusó
de ser el generador de todos los males
sociales. Si la humanidad padece privaciones, es porque el obrero no trabaja suficientemente, no produce en relación con las necesidades. Si hay
hartura, el capitalista tratará de desviar la superproducción hacia otros
rumbos para que el productor no se
sienta demasiado feliz, desahogado, y
trate de levantar cabeza. El es el culpable de todos los males de la sociedad. Contra él se redactaron todas las
leyes, reservándose a su favor todos los
derechos. El aporta soldados para la
guerra, mano de obra barata para todas las construcciones y actividades,
carne de explotación gratuita. A latigazos, su alma se fué templando desde
los tiempos más remotos de la historia.
El día que reaccione vigorosamente, es
indudable que el régimen capitalista
morirá sin remedio. La ley natural del
progreso lleva a la humanidad por ese
camino.
Tal estado de cosas no puede ser
eterno, dice Ramón y Caja!. "Tiempos
vendrán en que la ciencia ilumine conciencias y eleve los corazones. Y, entonces, desterrado el culto fetichista
del capital, el hombre habrá sido in-

corporado a las leyes de la evolución;
cuando, escudril'íadas y explotadas las
fuerzas naturales, el Cosmos trabaje
por nosotros, poniendo en acción infinitas máquinas y fabricando mercancías a precios irrisorios", cuando descubierto el secreto de la síntesis química, el ingeniero colabore sin el concurso de la tierra, la fécula, el gluten,
la albúmina y el azúcar y la grasa, utililizando la fuerza viYa de los rayos solares, y "el ocio bien ganado permita
la universalización de la ciencia y del
arte, y todos puedan saborear las inefables armonías que palpitan en el fondo de la naturaleza; cuando redimidos
por la solidaridad y el amor, todos nos
sintamos ondas de una misma corriente vital, células hermanas de un mismo cuerpo", habremos llegado, sin duda, al primer peldaño del gran edificio
social. "¡ Soberbio y alentador ideal,
que acaso un día se convierta en vida
y palpitante realidad. Creamos en él
para que tenga lugar su advenimiento;
porque en este bajo mundo sólo es realizable lo enérgicamente creído y esperado," dice el gran sabio español.
A la distancia de medio siglo, qué de
cambios no se han experimentado en
todos los órdenes de la vida científica
y social! Enrique Lluria, como todo
poeta, es más bien un profeta de los
tiempos modernos. Siempre la voz de
los poetas es el anticipo del tiempo.
De entonces acá, la técnica ha evolucionado tanto que, desde el punto de
vista mecánico constituye el asombro
de nuestros días. La máquina ha progresado a tal punto que una nación como Alemania, destrozada y derrotada
a bombazos en la última guerra, en el
intervalo de siete años está concurriendo en competencia con sus productos
en todos los mercados del mundo. Mas
no por ello el obrero se ha liberado de
ser un objeto, un factor de cotización,
un material negociable, una materia
prima al servicio de la bolsa, la banca
y el comercio. Si ayer ha sido una víctima de la máquina que le ha robado
el trabajo, dejándolo inerme, desamparado, abandonado a su mísera suerte
de desterrado en la tierra, hoy permanece en igual ritmo de actividad, impávido frente al progreso, aturdido ante
la máquina, a quien saluda con la cabeza descubierta. Dentro de un par de
al'íos el gran fenómeno ha de repetirse
inexorablemente si el productor no se
hace cargo de la máquina y la domestica para sus fines colectivistas.
Pero queremos dejar aquí constatadas las aseveraciones de Enrique Lluria y Ramón y Cajal, que mas bien son
predicciones. Por medio de la fotosíntesis, el hombre esta logrando uno de
los grandes asombros de la creación
intelectual humana. En materia de productos alimenticios y de uso doméstico, la ciencia ha remontado constelaciones inimaginables, lo mismo que el
progreso de la física con los medios de
transporte aéreo, los medios comunicativos y la radiotelevisión. A mayor progreso, la lógica consideraría como obligado un grado superior de libertad de
acción del individuo, particularmente
en cuanto a su redención. Sin embargo, el hombre continúa atado a las ruedas de la explotación. Apenas pronuncia algunas palabras de protesta, emite
algunos gemidos o se desahoga en actitudes de rebeldía. Mas Jo evidente es
que el productor no ha comprendido
aun su papel dentro de la sociedad, no
reconoce su propia importancia, no
quiere hacerse dueño de la situación.
Suyo es el mundo porque él es el que
trabaja. Está a su alcance. Todos lo~
elementos están a su disposición. Sólo
falta hacer uso de ellos. Si el proletariado no lo hace, es indudable que el
capitalista se siente muy cómodo y feliz en continuar obedeciendo al imperativo histórico de usufructuar el esfuerzo del hombre, la energía de la máquina, la influencia de la religión, el

Armas

y

poder de las instituciones civiles y los
conocimientos de la ciencia. Pero el
capitalista no es un culpable directo.
El es el producto del medio. Si él hace
uso de estos bienes no eje,cuta más que
un derecho natural de apropiación del
que otros no quisieron sacar rendimiento.
La ley de los principios económicos
en la sociedad moderna ha hecho comprender a la gran mayoría de las clases ilustradas que el único representante, auténtico con valor indiscutible,
es el individuo. Y no se les oculta que
los bienes terrenales pertenecen al conjunto de la comunidad, y no a una clase o número determinado de personas.
Así como la luz y el aire son de uso común, de igual modo la riqueza de nuestro suelo ha de ser distribuida en bien
de la colectividad. La naturaleza así lo
dispone. Ella no establece diferencias
fundamentales. Por asociación de
ideas, los burgueses y capitalistas, luego de lo observado en Rusia y España,
reconocen positivamente que el dia en
que los productores lo determinen, con
un movimiento de hombres reducirán
a escombros hasta los cimientos más
sólidos de nuestra organización. Pero,
entre tanto ello no ocurre, utilizan todos esos elementos en beneficio propio, porque están al alcance de su mano, se le permite disponer de ellos y
beneficiarse con el producto de su explotación.
Estamos de acuerdo que el comerciante, el negociante no es más que un
vil estafador, un explotador de marca
mayor. Pero esa es su ética. El no ejerce funciones de moralista; ni dicta cátedra de lógica ni en su filosofía establece relaciones entre lo justo y no injusto. El obedece al dios de la ganancia. Pero si perdonamos al caballo que
nos da de coces porque un tábano se
clavó sobre sus ancas, ¿por qué no analizar a fondo el ejercicio del burgués
y del capitalista en función de explotadores? En rigor de verdad -sin defender en un ápice la actividad de estas carcomas de la sociedad caP.italista- no existirá alguna falta de responsabilidad por parte de la misma clase
trabajadora? Nosotros hemos defendido y defenderemos al débil, frente al
poderoso, tenga éste o no razón. Pero
el proletario ha adoptado siempre la
posición del más cómodo. Con la miseria y la pobreza elaborarnos una filosofía que el tiempo se ha encargado de
destruir. No ofrece ninguna novedad
porque las épocas se modifican totalmente y el momento, que vivimos hace
cisco con los conceptos aparentemente
mas sólidos, con pasmosa facilidad.
Pero lo evidente, lo que no admite discusión es que la mecánica, la técnica y
la física, han cumplido ampliamente
con su misión. Pese a las dos últimas
guerras terroríficas, los adelantos de
la ciencia están aquí, a nuestra vista,
inmutables, como retándonos, acusándonos ante el tribunal de la justicia
verdadera. En cambio, nosotros, los
hombres de clase, el proletariado sumiso, aplastado, víctima de todos los
rigores morales y padecimientos, hemos permanecido en actitud pasiva,
dejando que el mundo siga su curso.
Con nuestros dolores y nuestros deseos
de rebelarnos, hemos frenado nuestros
instintos para no irritar a los poderosos, a los enemigos jurados. Y la revolución ha quedado por hacer, al menos
en nuestro concepto integral. Lo que
aparecía como inminente, por nuestra
pasividad, nuestra indolencia, por el
temor de morir, lo hemos postergado,
limitándonos a la condolencia, al llanto o a la queja. Y la sociedad actual es
demasiado materialista, cruel y fiera
como para detener su carro de violencias, para consolar al desventurado.
La ciencia ha cumplido y está realizan do su revolución. En esto, tanto
George Friedrich Nicolai, como Enrique Lluria y Santiago Ramón y Cajal

Letras + Pág. 7

han estado en lo cierto. La técnica ha
ido más allá de sus especulaciones. Por
el momento esa revolución industrial
no ofrece perspectivas de liberar al
hombre, pero al menos lo ha sometido,
lo ha obligado a seguir tras de sí, a
obedecerle. Pero no es porque la máquina responda a un ideal, sino porque
el hombre se ha olvidado de sí mismo.
:Narcotizado por los prejuicios de su
civilización, con los vapores del mosto
que él mismo se prepara, pierde los
sentidos, se extravía y no responde al
llamado de su conciencia. No! La revolución industrial, por el momento no
es más que el producto de una revolución pagada por el capitalismo. Como
producto de envilecimiento, es falso.
Es preciso que el esclavo, el proletariado, el asalariado haga su revolución, la
re,·olución social que redima al esclavo y al capitalista. Es preciso demostrar a los explotadores que en ideal y
en conciencia es nuestra clase la que
dicta leyes, impone sus dogmas e instituye sus normas de conducta. Hasta
aquí, el hombre ilustrado o medianamente culto ha fracasado; es necesario que el ignorante, guiado solamente
por la ubicación de las estrellas y el
instinto, intente liberarnos a todos.
Esa es nuestra única salvación. El
hombre que construye la máquina, que
realiza ecuaciones, que logra por medio del entendimiento dirigido combinar ideas y resolver problemas por
muy complicados que ellos sean, no
puede ser un criado del instrumento,
sino su propia alma. El hombre no
puede seguir detrás, sino delante de
la maquina. La revolución de la industria es un producto de la combinación de mecanismos, insensibles; el
hombre piensa y discurre: por encima
de los elementos, del tiempo y las circunstancias ha de estar el hombre restituido a su plena majestad. Y si el individuo ilustrado abandonó su puesto
de combate por su elevación, el proletario, el asalariado tiene el deber indiscutible de tomar en sus manos el estandarte que otros no supieron mantener
con dignidad.
Enlazando los trabajos de los más
eminentes biólogos a los grandes pensadores y sociólogos, Enrique Lluria,
en nombre de la ley de la evolución
que rige los seres, proclamó la "socialización de la naturaleza", que en Barcelona mereció personalmente el juicio elogioso del gran maestro Turró
"por el feliz hallazgo y la compacta
aleación de los datos irrebatibles de la
ciencia positiva con las especulaciones
ideales del progreso futuro". Y es que
el anarquista, arranca de los principios
científicos, sustentándose en la concepción fértil que conducirá a la humanidad del porvenir, dueña de su felicidad, a un perfeccionamiento indefinido. Y ha de lograrlo, si las clases humildes que al fin de cuentas sacaron a
la historia de todas las crisis, también
de esta se hacen un concepto de la revolución total. Las bases están echadas. Eliminando la jauría sanguinaria
que, azuzada en forma infamante, pretende destrozar al resto de la humanidad, habrá conquistado en el corazón
de cada individuo el mundo de la paz,
de la justicia y del amor.
Separada de él por el espacio de un
cuarto de siglo, la ciencia moderna ha
dejado atrás muchos conceptos y teorias. De poder observar los últimos
adelantos, él y Caja!, que miraban tan
lejos, podrían discurrir con libertad
sobre nuestro futuro inmediato. Poetas
profetas que eran, ambos quemaron
nervio y fósforo al servicio de la humanidad doliente y desamparada. Tras
rudo batallar, la 'tierra que lo viera nacer, llamó a Lluria a su seno, para ofrecerle descanso eterno a la edad de 62
aiios. El libro que comentamos, "Evolución Super-orgánica" -"Humanidad
del porvenir"- será por algunos años
todavía una obra maestra.

�de Monterrey. Presidente AdVitam del
Centro Literario de Monterrey, 1945.
PUESTOS PUBLICOS :-Diputado a
l'iene de la Pág. 2
las Legislaturas Federales XXIX YXXX.
Senador Suplente por el Estado de Nuegación de su vida, dedicados a su padre Do. Miguel F. l\fartinez, Maestro de vo León de la XX..."'&lt;.I. Director de la BiMaestros de Nuevo León y de la República Mexicana.
blioteca Pública de 1917-1919. Inspector Gral. de Monumentos ArqueológiSé que IJOY hacia tí porque me imantas;
cos en el Estado de Nuevo León de
y e11 atracción geométrica de mundos
1915-1920. Secretario Particular de la
como centro de lumbre te levantas;
Junta Nacional de la Campaña contra
un huracán de vórtices pro{undos
la Langosta. Jefe de Personal d.e la
me ha de llevar ¡Señor! ante tus plantas.
misma Junta. Jefe del Departamento
Administrativo de dicha Junta. SecreMartinez Rendón es un miembro Parlamentario; conocedor de los proto- tario Particular del Gobernador del Escolos del Estado; periodista vigoroso de izquierda; es un poeta que se ha trans- tado de Nuevo León de 1918. Jefe de
formado al compás de la vida, desde la poesía simplemente lírica y soñadora Empacadores del Departamento de Eshasta las creaciones serias del espíritu y de los conceptos materialistas de la tadística ~acional, 1927. Secretario
historia.
Particular del Jefe del Depto. de EstaNo ha buscado sus fuentes de inspiración en los caminos trillados de la vul- distica Nacional. Visitad o r Especial
garidad, sino en los jardines ocultos donde florecen los rosales de la elocuencia, del Depto. de Estadística Nacional.
de la virtud y de la justicia humanas.
Contador del Depto. de Estadística NaPertenece al grupo de los reformadores, de los que no gustan de doblar la cional. Jefe del Departamento de Purodilla ante los hombres y los ídolos, pero Que sí son reverentes y uncíosos ante blicidad de la Defensa Agrícola de la
la belleza y arte, ante los crepúsculos rojos del porvenir, llenos de inquietud, Secretaría de Agricultura y Fomento.
de miseria, de hambre, a veces de sangre palpitante y generosa.
Jefe de Biblioteca y Publicidad de la
Poeta que sabe medir sus fuerzas con los atletas de su pensamiento y los Secretaría de Comunicaciones y Obras
impulsos de su corazón.
Públicas. Oficial Mayor del DepartaCima coronada de nieve que proyecta su blancura en los fértiles valles de mento Autónomo de Estadística Naciola Patria; índice que señala caminos de altura; ojo avisor de la ceja enmaraña- nal. Jefe de la Oficina de Inspección
da pleno ne inquietudes que refleja las proyecciones de su espíritu siempre re- del Depto. Federal del Trabajo. Jefe de
belde y soñador en los surcos de la lírica nuestra.
la Oficina de Concentración de FonUltimos reflrjos de una tarde majestuosa que han de formar el galardón dos en la Dirección General de Cosupremo que perpetúe la floración de sus pensamientos por encima de las ase- rreos. Jefe del Departamento de Gochanzas de la vida y de la muerte.
bernación de la Secretaría de Gobernación. Secretario Particular del C.
DATOS COMPLEMENTARIOS:-Na- cional", de Monterrey, N. L., 1917-1919. Secretario de Gobernación. Asesor de
ció en Monterrey, N. L., el 12 de ;\layo Director de la Revista "La Ilustración", la Secretaría de Comunicaciones y
de 1891. Sus padres fueron el Ing. y 1918-1919 en Monterrey, N. L. Miem- Obras Públicas. Jefe de la Oficina de
Maestro Do. Miguel F. Martinez y Sra. bro del "Pen Club". Director del Ma- Tránsito. Secretario Particular del C.
qazine Ilustrado de "El Nacional Revo- Gobernador de Nuevo León, 1936. DeJosefa Rendón de Martínez.
PREPARACION CULTURAL:-Uni- lucionario". Editorialista del diario "El legado de la Confederación Nacional
versitaria, Preparatoria. Altos Estudios: Instante". Director del Magazine ilus- Revolucionaria en Nuevo León, 1920.
Historia de México y Literatura caste- trado "El Insta_nte". Articulista de "El Senador Suplente por Nuevo León a la
llana y francesa. Conocimientos o es- Anti-Reeleccionista", periódico funda- XXXII Legislatura de la Unión. Subtudios artísticos: Literatura y Música. do por Madero. Redactor de "Pierrot", J efe de la Oficina de Tránsito y PoliConocimientos y Estudios Técnicos: 1909. "La Semana", 1915-1917. Jefe de cía de Caminos.
Estadística, Biblioteconomía y Sociolo- Redacción de Páginas Blancas, 1912.
gía. Conocimientos prácticos: Perio- Director de la Revista "Crisol" de la
dismo, Imprenta. Viajes o estancias en cual se acaba de publicar su número
el Extranjero: Estados Unidos de Nor- 100. Colaborador de la Revista "Pega(Viene de la Pág. 6)
teamérica y Guatemala.
zo". Colaborador de la Revista de ReOBRAS PUBLICADAS :-Poemas, :\lé- vistas. Corresponsal de "El Universal", 37 a 53) cita "desamor al indígena
xico, 1915. Palabras de Enseñanza, 1917-1920.
-obra de un mal entendido hispanisPoemas, 1914. "Carmina Aurea", PoeACTIVIDADES POLITICAS :-Miem- mo-" manquedad y perspectiva erróma, 1923. Biografía del Gral. Escobedo, bro del Comité Obregonista de Nuevo nea, que puede ya comprobarse supe1918. Discurso, cuasi una Biografía del León, 1920. Secretario General del Par- radas en los estudios de Don José ToSacerdote Fray Servando Teresa de tido Socialista Republicano de Nuevo ribio Medina, tanto como en las proMier .. "El País de la Riqueza, :\i_é xico", León, 1920-1924. Miembro de la Comi- longaciones de su actitud en tratadistraducido al inglés y al francés. Esta- sión de Prensa en el Comité Nacional tas como Don Salvador Toscano a quien
dísticas, compendios 1930. La Pobla- "Pro-Calles", 1924. Representante del el Sr. Lic. Rangel Frías alude. Quiere
ción de Nuevo León desde 1603 a 1929. E.O.Y. en la Campaña Pro-Obregón, decirse, corno lo vieron y lo practicaBiografía de Leona Vicario y Quintana 1928-1929. Secretario Gral. del mismo, ron aquellos clásicos de la realidad
Roo. "En Torno a la Poesía de l\fartí", asi como Director del "Crisol". Repre- histórica americana nuestra, que la
1933. Mensaje lírico de México. Entre- sentante de Nuevo León en el Primero veracidad aflictiva y conflictiva en que
vistas Imaginarias con Próceres ~fexi- y Segundo Congresos Nacionales de consistimos los hispanoamericanos, se
canos. Inquietudes de la Revolución. Ayuntamientos. Representante del Go- nutre amorosamente en la sangre y en
Homenaje a Monterrey, crítica poética bierno de Nuevo León en el Primer la sombra de los desprendimientos que
en el CCCL Aniversario de su funda- Congreso Nacional de Geogr!lfía. Re- nos violentan a separarnos. La obra
ción.
presentante del Gobierno de Nuevo toda del Lic. Don José Toribio Medina,
OBRAS E~ PREPARACION:-"An~ León en el Primer Congreso Nacional queda impregnada en el propósito de
selmo", libro de lectura cprriente para de Geografía. Representante del Go- restañar esas heridas y de aminorar
uso de los alumnos del 4o. año de edu- bierno de Nuevo León, en el Primer esa-s cicatrices. Para Vossler como se
cación elemental en las Escuelas Noc- Congreso Nacional de Caminos. Re- ha dicho, ya apenas queda nada; la
turnas.
presentante del Gobierno de Nuevo concordancia espiritual va elevándose
TROFEOS Y PRK\IIOS:- Flor ~atu- León, en el Segundo Congreso Nacio- a medida que lo material y mundano
ral de los Juegos Florales de la ciudad nal de Educación 1924.
se desvanece y se supera. En la opide México, 1915. Primer Premio en el
ACTIVIDADES SOCIALES :-Repre- nión del Lic. Don Salvador Toscano,
Concurso al Canto a Monterrey en el sentante de Nuevo León en el Primero puede la palpación todavía despertar
CCCL. Aniversario de su fundación. y Segundo Congreso Nacional de Es- dolores en heridas antiguas. La superMedalla de Oro en la Exposición de Se- critores. Redactor en la Primera y Se- vivencia de un hispanismo frente a un
villa 1930, por sus trabajos de estadís- gunda Reunión Nacional de Estadísti- pretendido indigenismo y el aprove-.
tica. Primer Premio en el Concurso ca. Secretario General del Bloque de chamiento por críticos irresponsables,
"La Lira de Plata" del Universal Grá- Obreros Intelectuales. Miembro de la que los manejan como conceptos cuanfico 1949. Primer Premio y Medalla de Asociación de Veteranos de la Revo- do ya tan sólo agonizan en palabras,
Oro por su biografía de Leona Vicario lución. Miembro del Sindicato de la puede gallardamente dirimirse en una
y Quintana Roo.
Prensa. Miembro del Sindicato S.C.O.P. síntesis espléndida pero nada más, a
ACTIVIDADES EDUCACIONALES:- Gran Orador de la Gran Logia de Nue- base del esfuerzo recordatorio y esclaProfesor de Educación Primaria, en vo León. Grados Masónicos del lo. recedor de una atención y de estudios
las Escuelas Normales de Nuevo León al 30.
como los que pueblan las páginas de
ACTIVIDADES CULTURALES:- "más de 300 volúmenes" que recogie1915-1920. Profesor de Historia de México y Gral. en el Colegio Civil del Es- ;\liembro (,le la Sociedad Mexicana de ron la obra del Lic. Don José Toribio
tado. Profesor de Historia General en Geografía y Estadistica. Miembro del Medina, sin distingos ni exclusividaCentro de Cultura de Nuevo León. des, sin egoísmos ni ruindad. Asi, anla Escuela Nacional Preparatoria.
ACTIVIDADES PERIODISTICAS:- Fundador de varios Sindicatos de Nue- te el panorama integro de nuestra proPropagandista y Redactor de varios vo León. Miembro de varias Socieda- sapia hispanoamericana, ejemplarmenperiódicos en la Campaña Maderista des Científicas Literarias de la Repú- te vivió _aquel sabio chileno, nacido
1910-1911. Director de "El Constitu- blicá. Miembro del Centro de Cultura hace un siglo.

MIGUEL D. MARTINEZ.

••

JOSE TOR/BIO...

Armas y Letras+ Pág. 8

A.las Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través · de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de habér señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universida~ de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique 1\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="213">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3142">
                <text>Armas y Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479186">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482193">
            <text>Armas y Letras</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482195">
            <text>1952</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482196">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482197">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482198">
            <text>Noviembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482199">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482200">
            <text>Mensual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="482216">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482194">
              <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 11, Noviembre </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482201">
              <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482202">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="482203">
              <text>Historia crítica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="482204">
              <text>Arte mexicano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="482205">
              <text>Narrativa</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="482206">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="482207">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482208">
              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482209">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482210">
              <text>01/11/1952</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482211">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482212">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482213">
              <text>2014725</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482214">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482215">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482217">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482218">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="482219">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="27402">
      <name>Editoriales</name>
    </tag>
    <tag tagId="27458">
      <name>José Guadalupe Ramírez</name>
    </tag>
    <tag tagId="27456">
      <name>José Toribio Medina</name>
    </tag>
    <tag tagId="325">
      <name>Literatura</name>
    </tag>
    <tag tagId="27457">
      <name>Miguel D. Martínez Rendón</name>
    </tag>
    <tag tagId="38">
      <name>Pintura</name>
    </tag>
    <tag tagId="7149">
      <name>Universidad</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
