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                  <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

_Año lX

Núm. 12

Diciembre de 1952

1111 ~exe11i, tle P,lític11 Sor Juana Inés de la Crui
1'11iie,Jit11,i11
María Guadalupe Alcalá González

Si -como ha expresado el escritor Eugenio D'Ors-, la in•
fluencia de un hombre en la existencia se aquilata por lo mucho
de lo que con él, se ha ganado; por lo mucho de lo que sin él, se
ha perdido, la vida pública del último de nuestros Presidentes,
consagrada en buena parte al acrecimiento de la Educación en
el País, merece la justeza del primero de los asertos del celebrado
escritor español.
Es ya proverbial en la mentalidad del pueblo mexicano la
honda preocupación que ha normado la conducta de los Presi•
dentes acaecidos en la Política nacional, desde el General Alvaro
Obregón hasta el Licenciado Miguel Alemán -ya que el Gobier•
no del Señor Carranza se vió asediado por múltiples y graves pro•
blemas internacionales y domésticos, cuya atención no le deparó
suficiente margen al desenvolvimiento tranquilo e integral de la
Cultura universitaria- por lo que hace a la Enseñanza univer•
sitaria; y los planes para'la difusión de este tipo de Cultura han
venido desenvolviéndose con señalado interés por los Gobiernos
precedentes, hasta culminar, con el último Mandatario saliente,
en una etapa digna de mencionarse en los fastos de la tradición
v de inscribirse en los bronces de la gratitud nacional.
En el ámbito de este último sexenio, la prócer Universidad
Nacional asumió la estructura y la trascendencia cultural que las
necesidades del conocimiento exigen, creando en su seno multi•
tud de Institutos de investigación, que suponen un seminario de
intelectuales dispuestos a servir a las Instituciones patrias; y las
hermanas menores, recogidas en la Provincia mexicana, unidas
al través de la Asociación Nacional de Universidades y de Ins•
titutos de Cultura Superior de la República, fueron atendidas
año por año en sus necesidades presupuestales, que vale tanto co•
mo decir en sus aspiraciones creatkas y en sus prácticas realiza•
ciones.
Bajo la mano rectora del último Presidente, fué celebrado
en forma ecuménica la fundación de la Universidad Nacional,
que tuvo su origen en la Real y Pontificia -consagrada por el
empeño de Carlos V y Felipe II, Don Antonio de Mendo~a Y el
Arzobispo Don Fray Juan de Zumárraga- en su cuarto siglo de
vida, señalándosela en esta magna fiesta del espíritu, como el Co•
legio primigenio en la América conquistada.

Ya en las postrimerías de la Administraci~n, la gigantesca
Ciudad Universitaria de México queda como e1emplo, para los
hermanos Países de la América Latina, del templo del saber Y la
concordia humana.
Desde los inicios de este Gobierno que acaba de finar S'tf~
actividades, también la Universidad de Nuevo León merecw
(Pasa a la Pág. 7)

Modesto e inadvertido fué su nacimiento, tanto, que los
amarillentos y polvosos libros en donde tal vez debiera aparecer
.su nombre por ocasión primera en el mundo de las letras, jamás
se han encontrado, perdiéndose quizá en alguna de las frecuentes revueltas de la historia, o carcomidas por el polvo y las telarañas, esas canas que ponen los años a las cosas.
Por esta misma razón es difícil decir con precisión lo relativo a sus primeros días de vida, pero al seQtir de
sus biógrafos, llevó el nombre de Juana de Asbaje Ramirez Santillana, aunque también en ésto hay discrepancias, pues algunos aseguran que era el
nombre de Juana Ramírez con el que
firmaba sus escritos y no Juana de
Asbaje, como es más conocida. (Jesús
Reyes Ruíz en su libro "La Epoca Literaria de Sor Juana. Mexicanidad y
Origen Familiar). Vió la _primera luz
en la Alquería de San Miguel de Nepantla del Estado de México, el día
doce de noviembre de mil seiscientos
cincuenta y uno. (Dato recogido por
declaración verbal de ella misma, hecha al Padre Calleja).
Desde una edad muy temprana, aún
antes de cumplir los tres años, dió
precoces manifestaciones de su gran
talento (1653), aprendiendo a leer a
hurtadillas de su madre, aprendizaje
para el que le bastaron dos escasos
años, dominando también lo relativo
a los demás conocimientos matemáticos elementales de la época.
Tan pronto como pudo beber de los
libros su ilustración, fué siempre la
lectura su mayor anhelo y; con motivo de una festividad religiosa, obtuvo
en un concurso el premio de un libro
por hacer una Loa de carácter religioso, pieza literaria ésta que reunía
todas las cualidades de un cabal poema, y que compuso cuando todavía no
llegaba a los ocho años.
Durante sus primeros años, vivió al
calor de su familia, su padre Don Pedro Manuel de Absaje y Vargas .Manchuca y su madre, la Señora Isabel
Ramírez de Santillana; siendo ambos
de viejas costumbres castellanas, el espíritu de Sor Juana, ávido de conocimientos, quiso salir de aquel rincón
de tradiciones, para lo cual, con el
consentimiento de su madre, se dirigió a la capital con unos parientes,

para luego inscribirse en la Uníversi•
dad bajo un disfraz masculino, con lo
que desde aquella edad demostró su
ansiedad de rebasar los Imites que ceñían sus facultades. Cabe mencionar
aquí la comparación que se hace de
Sor Juana con Santa Teresa, a quien
ella tomó como inspiración. Es de notarse que si bien ambas buscaron en
la soledad el camino del conocimiento, Santa Teresa lo bacía leyendo vidas devotas, mientras que Sor Juana
busca en el estudio las doctrinas ·té:nicas y la explicación de las cosas por
la razón, considérese pues esta comparación entre sus diferencias y no
de sus semejanzas. · (ERMILO ABREU
GOMEZ en Biografía de Sor Juana
Inés de la Cruz).
Como las normas predominantes en
aquella época le impidieron realizar
sus estudios en la Universidad, y además se restringía la circulación de publicaciones en castellano por el temor
de propagación de ideas no convenientes al régimen eclesiástico, optó
por autoeducarse en las obras de latín,
para lo que tuvo que estudiar este
idioma en la voz del Bachiller Martín
de Olivas. El 1:onocímiento de esta
lengua le dió fácil acceso a las obras
de filosofia antigua y literatura clásica, que más tarde normaron sus trabajos.
Posteriormente, en 1664, sus familiares la llevan al Palacio del Virrey,
Marqués de :\lancera, en donde se le
recibe con el título de "muy querida
de la señora Virreina" (Padre Calleja), tenía Juana Inés trece años en
aquella época, y el nuevo ambiente 'de
la corte desarrolla su sinceridad e n
sus escritos, pues como no le eran familiares ni cómodos los protocolos
cortesano_s, aludía a ellos en forma picaresca. (ABREG GmIEZ).
Durante su estancia en el Palacio
(Pasa a la Pág. 2)

�SOR JUANA ....
(Viene de la 1a. Pág.)

María Guadalupe Alcalá González

de los Virreyes, como el Marqués de
Mancera viera en ella tal variedad de
facultades quiso ponerla a prueba haciéndola sustentar un examen ante
teólogos, matemáticos, filósofos, historiadores y demás cortesanos cultos.
La admiración se despertó en ellos
cuando todas sus preguntas y contradicciones fueron evadidas o contestadas por la poetisa. Esto sucedió más
o menos por el año de 1665, tiempo en
que empezó a llamársele la Décima
Musa. (ABREU GOMEZ).
Más tarde ingresa en el Convento de
San José, de Carmelitas, dejando el
Palacio Virreinal, para abandonarlo
después por no llenar sus aspiraciones con las actividades del convento,
pues habiendo ingresado el catorce de
agosto de 1667, como religiosa corista,
sale el día 13 de noviembre del mismo año. (ABREU GOMEZ). Esta actitud de Sor Juana deja ver el poco interés que para · ella tuvieron las escalas y las corcheas·, ella acostumbrada
a hurgar en libros y manuscritos los
misterios de las ciencias terrenas.
Tres meses después, en 1668, ingresa al Convento de San Jerónimo. Durante el tiempo comprendido en estas
dos fechas, da forma a un soneto dedicado a la Virreina, (1667) el Soneto
a Laura que dice:

En la vida que siempre tuya f ué,
Laura divina, y siempre lo será
la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie
Yo de su atrevimiento me admiré
que si debajo de su imperio está,
tener poder no puede en ella ya,
pues del suyo contigo me libré.

Para cortar el hilo que no hiló
la tijera mortal abierta ví.
- ¡Ay, parca fiera! -dije entonces yo
Mira que sóla Laura manda aquí.
Ella corrida al punto 'se apartó
Y dejóme vivir sólo por tí.
Se advierte desde luego en su expresión, la extraordinaria facilidad
con que versificaba y la sencillez de
sus figuras de dicción pareciendo ser
ésta su habitual forma de expresión.
En el sonet~ a que nos referimos la
poetisa deja ver su estimación por su
protectora y amiga, la Virreina; sin
embargo, no fueron siempre sus sentimientos ni sus experiencias los que
se expresan y manifiestan en sus
obras, ya que como ella misma lo dice, muchas de sus poesías no fueron
hechas de propia voluntad, sino por

encargos, y limitada por las circunstancias, (JESUS REYES RUIZ) es pues
una poesía ocasional que lo mismo
que medita que juega descuidadamente con el tema que en su obra está
expresando. A pesar de estas limitaciones circunstanciales algunas de sus
obras revelan sus verdaderos sentimientos, aunque encarnados en otros
personajes.
En el siguiente año, 1669, y en el
día 24 del mes de febrero, hizo profesión de fé en el Convento de San
Jerónimo, con el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, llevándose a cabo
todas las ceremonias del rito, además
de que por mucho conocida en los
círculos sociales, su iniciación tuvo alguna resonancia. Por la lejanía de su
familia, o por la escasez de ésta en recursos económicos, D. Pedro Velásquez de la Cadena cubrió el valor de
la dote, en agradecimiento de lo cual
escribió el romance cuyas primeras
lineas dicen:- "Yo, la menor de las
ahijadas, al mayor de los padrinos".
Acerca de los motivos que la llevaron a enclaustrarse, mucho se ha dicho por sus biógrafos, y cada quien
según sus doctrinas, pero se desconoce, a ciencia cierta, cuales hayan sido
éstos. Algunos de sus versos amorosos
han hecho pensar a sus biógrafos que
fué un desengaño amoroso el que la
llevó al convento, otros, considéranla
predestinada a esta vocación por el
liecho de haber nacido en un lugar de
la Alqueria denominado La Celda, pero aún el mismo Calleja se convence
de que no tuvo ni inclinación para el
matrimonio, ni tampoco fervor religioso para las prácticas del convento
(ABREU GOMEZ). Sin embargo, bien
pudiera ser que ninguna de las dos
causas mencionadas le hicieran tomar
tal determinación, sino más bien un
concepto de los hombres, adquirido
desde su niñez, lo que bien pudiera
fundarse examinando la Carta Testamentaria de su madre, que en ~ma de
sus partes textualmente dice " .. .Item,
declaro que yo he sido mujer de estado soltera y he tenido por mis hijos
naturales, a Doña Josefa María, y Doña Maria de Asbaje y a la Madre Juana de la Cruz, religiosa del Convento
del Señor San Jerónimo de la ciudad
de México". .(JESUS REYES RUIZ).
En tal estado de conciencia es lógico
suponer que Sor Juana encontrara la
vida monástica como lo más decente
que pudiera hacer, dado su origen.
Una demostración patente de estos
sentimientos, podemos encontrarla en
los siguientes versos:

"El 110 ser de padre honrado
fuera defecto a mi ver,
si como recibí el ser
de él, se lo hubiera yo dado"
Sus redondillas, muy conocidas por
cierto, nos dan también una idea sobre el fundamento de esta razón para
dejar el mundo material.

"Hombres necios que acusais
a la mujer sin ra:ón
Su reclusión en el Convento no la
apartó de las actividades literarias, ni
tampoco de su sed de lectura, constituyendo los libros su único tesoro
aunque esperaba, conforme le había~
prometido, tener amplitud de actividades, sin embargo éstas fueron restringiéndose por no verlas con agrado las autoridades eclesiásticas. En este medio, sus obras fueron siempre las
que Je solicitaron, no teniendo libertad para escribir sus propias impresiones, limitada su actividad literaria
a los teológicos asuntos y de ritual·
producto de esta época fue sus villan:
cicos, oraciones y demás piezas litúrgicas que abundan en sus obras. No

escondía ella el temor que le causaba
abordar temas de tal naturaleza. A pesar· de que las reglas conventuales establecían la prohibición de correspondencia y relación con personas extrañas al mismo, las autoridades eclesiasticas acabaron por concederle este desahogo y en esa forma, le visitaban
en su celda numerosos personajes -de
la corte, como fueron, sus antiguos
protectores los virreyes Marqueses. de
Mancera, Sígüenza y Góngora, Fray
Juan de Guevara y algunos otros de
los intelectuales de la época. Es de
suponerse que algunos de los versos
amorosos que figuran en su antología,
fueron hechos durante este tiempo
conventual, ya que revelan notable
perfección en la técnica, por lo que
se cree que en ellos expresa su verdadero sentir.
Entre las obras que, de acuerdo con
sus propias palabras, escribió con toda libertad y confianza, figura El Sueño, siendo esta tal vez la única que
hizo en tales condiciones y que revela
notables conocimientos de la metafísica y de la filosofía de Descartes y de
Aristóteles.
Con motivo de la recepción de los
Virreyes de la Nueva España, Condes
de Paredes, se le encargó la redacción
del Arco Triunfal que dirigió el Cabildo de la Iglesia Metropolitana de
México, pieza literaria que alaboró en
prosa y en verso, escribiendola en latín además de español.
Durante ese mismo año, 1680, Don
Carlos de Sigüenza y Góngora, ilustre
literato de la época, de cuya amistad
gozaba la ilustre monja de San Miguel
de Nepantla, sometió a la critica de
ésta un panegírico en honor del Virrey Conde de Paredes, la poetisa Je
dió su aprobación en un Soneto que
mereció los aplausos de los entendidos en letras.
En virtud de los honores que su
docta pluma prodigó al Virrey de Paredes, éste le dispensó siempre especial estimación a semejanza de su antecesor el Marqués de Mancera, cuya
esposa falleció en la Nueva España,
en el año de 1673, sentimiento que inspiró a Sor Juana el soneto siguiente:

Bello compuesto en Laum dividido
alma inmortal, espíritu glorioso
¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso?
¿1' para qué tal alma has despedido?
Pero ya ha penetrado en mi sentido
que sufres el divorcio riguroso
porque el día final puedas gozoso
volver a ser enteramente unido.
Alza tú, alma dichosa, el presto vuelo,
y de tu hermosa cárcel desatada,
dejando vuelto su arrebol en hielo,
sube a ser de luceros coronada:
que bien es necesario todo el cielo
porq11e 110 eches de menos tu morada.
Tal era la influencia lograda por
Sor Juana en el Palacio Virreinal, que
en el año de 1683, y con motivo de
cumplir un año de vida el hijo del
Virrey, solicitó a éste último la gracia
de indulto para el reo Benavides, favor que no le fué negado.
Continúa en los años siguientes escribiendo villancicos y cantos religiosos en honor de Santos Varones y de
T'
•
\ irgenes, obras religiosas que según
ella decía le causaba temor abordarlas, no por desagrado, sino más bien
justa y religiosa humildad.
En el año de 1689 se publica la primer? edi:ión de sus obras Tomo I, que
llevo el titulo de "Inundación Castálida en Madrid". · Para esta fecha emp ezaba ya Sor Juana a padecer diversos quebrantos de su salud; adivinando ya su muerte prematura, no le ex-

Armas y Letras + Pág. 2

traña esta idea Y así lo expresa en uno,
de sus sonetos:

RTE DE JA IN H. M RA

Y aunque llega la muerte presuro
y tu fragante vida se te aleja,

SU'

no sientas el morir tan bella y moza .
'
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosw
y no ver el ultraje de ser vieja.
-Según Abren Gómez, Sor Juana, con~vencida y confesada de su incapacidad ~atrimon!al ,masculinizó su personahdad, y dice de ella que fué comoun tipo viriloide. Sin embargo, en sus.
poesías eróticas, se advierten sentimientos muy femeninos y delicados
los que reprimiendo, no le impide;
seguir la línea de conducta impuesta
por su voto religioso. En este tipo depoesías escribe, no con la pasión espontánea de quien siente el amor porvez primera, sino con la meditacióre
de quien ha dejado pasar estos sentimientos, para examinarlos después;
con mayor detenimiento y mayor juicio. Sirva el siguiente soneto como,
testimonio:

Al{onso Reyes Aurrecoechea.

El día 15 del actual a las 17 horas, en el Mezzanine de Galerías Artísticas, S. A. fué celebrado el acto inaugural de la Exposición de 25 acuarelas recientes del arquitecto Joaquín A. Mora, con asistencia del señor licenciado Raúl Rangel Frías rector
de la Universidad de Nuevo León, quien hizo la decl~ratorla
inaugural, así como de numerosas y distinguidas personas que
concurrieron al acto.
La presentación del señor arquitecto don Joaquín A. Mora,
.escrita por el señor licenciado Rangel Frias, está concebida en
lo.s .si_guientes términos:

PRESENTACION
la Facultad de Arquitectura y el despertar de numerosas vocaciones juveniles para las artes plásticas.

Cuando mi error y tu vileza veo
contemplo, Silvio, de mi amor err~da:
cuán grave es la malicia del pecado r
cuán violent(! la fuerza de un deseo..'
A mi misma memoria apenas creo·
que pudiese caber en mi cuidado
la última línea de lo despreciado,
el término final de un mal empleo.
Yo bien quisiera, cuando llego a verte,.
viendo mi infame amor poder negarlo;
mas luego la razón justa me advierte
que sólo me remedia en publicarlo;·
porque del gran delito de quererte,
sólo es bastante pena con{esarlo..
Es digna de singular admiración sur
obra, en el auto sacramental "Narciso,.
el Mártir del Sacramento", pieza teatral exquisitamente romántica que escribió en el año de 1690.
En ese mismo tiempo, y con motivode un sermón del renombrado jesuita
tortugués D. Antonio Vieyra, famosoen México por sus sermones que eran
con frecuencia reproducidos en la voz
de otros predicadores, le fué pedidoque escribiese un comentario acerca
del Sermón del Mandato (Abren Gómez), y los conceptos vertidos en éf
le valieron criticas y persecuciones.
muy especialmente de los jesuitas, recibiendo posteriormente y fechada ef
25 de noviembre de 1690 una carta deSor Filotea de la Cruz en la que lerecomienda abandonar la poesía profana y regresar a los estudios religiosos.
.
Algunos de sus biógrafos, entre ellos
Ermílo Abren Gómez, consideran quefué el Obispo de Puebla, bajo el pseudónimo de Sor Filotea de la Cruz,
quien escribió esta misiva, creyéndose- .
también que fué él mismo quien le solicitó hiciera el comentario al Sermón
del Mandato, como tesis que tituló
"Carta Atenagórica" publicada después e impresa por su propia cuenta.
Más tarde, en marzo d e 1691, Sor
Juana Inés de la Cruz dá su respuesta
a Sor Filotea de la Cruz, en la que defiende con atenta y• reliaiosa
energía
l)
sus actividades poéticas y literarias,
que a juicio de los religiosos estaban
ft!era de los principios católicos.
Estas dos piezas literarias, ademásde sei una verdadera defensa no sólode las libertades d e la mujer, sino de
la libertad de expresión misma, d~-muestran claramente el sin par doroinio que también tuvo para la prosa ~r
la amplitud de criterio que siempre lecaracterizó.
(Pasa a la Pág. 7)

.Arquitecto JOAQUIN A. MORA

"JOAQUIN M. MORA ofrece a la Uni·versidad y a la ciudad de Monterrey,
una doble oportunidad cuyo significado voy a formular en breves términos.
:Por cuanto a la Universidad se refiere, le brinda la satisfacción de poner
bajo los auspicios de esta Institución,
los frutos de su más reciente obra pictórica representada por· las 25 acuarelas que hacen el lote de esta ,exposición. La Universidad se complace en
r(•conocer que esta obra, aunque realizada fuera de nuestra Casa :Merced al
esfuerzo propio de su creador, consagra un auténtico valor universitario.
:\fora ha sido por largos años un espíritu de creación proyectado sobre las
formas de expresión artística, al cual
debe la Universidad entre muchas
otras cosas valiosas, la dirección de

Monterrey tiene en esta exposición
una fascinante invitación al recreo espiritual en las formas extraordinariamente plásticas y agradables que Mora
ha impreso en sus acuarelas, con un
colorido que se extrema por efectos
de una intensa luminosidad. Esta influencia se impone a la producción artística del acuarelista y debe venir de
lejos porque no resulta de nuestro paisaje local como vocación por el color
y la estructura cromática de la luz.
Recuerda la exclamación poética de
Pellicer: "Trópico, ¿por qué me diste
las manos llenas de color?". La plástiC:-\ agradable de la forma y el acentuado colorismo, hacen de las acuarelas de Mora verdaderas composiciones
musicales.
La Universidad de Nuevo León, al
reconocer el mérito artístico de estas
25 acuarelas que se presentan bajo sus
auspicios, agradece al Arquitecto Joaquín A. Mora que haya puesto su obra
a! amparo tutelar de nuestra Casa; y
confía el éxito de esta exposición a la
fina apreciación de los regíomontanos."
?IIonterrey, N. L., diciembre de 1952.
UXIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.
La acuarela es una manifestación
artística en la que la sensibilidad y el

temperamento humano encuentran una
expresión determinada. Es un género
pictórico susceptible de transformarse
merced a los designios de la voluntad
que lo utiliza como vehículo de expresión plástica.
Largas horas de proceso interior ha
menester esta voluntad estética para
manifestarse en la vida claridad que
adquiere ante nuestros ojos; pero de
pronto aparece el destello interior que
va a dar forma y color a la superficie
en la que el pincel pasa y repasa para
fijar los efectos. No obstante que el
artista ha concebido de antemano su
obra, los detalles de la misma van apareciendo lentamente y nuevas impresiones se funden en ella para darle,
mayores alcances y llevarla al resultado que contemplamos con admiración.
El arquitecto J oaquin A. Mora ha
descubierto en el libre juego de colores y en el procedimiento técnico de
la acuarela, una forma de expresión
en la que pone al descubierto las múltiples formas de su emoción. En sus
obras aparece, sencillo y luminoso, ese
misterioso fondo que todo artista lleva
consigo y que se manifiesta mediante
complicados meC{lnismos de orden
subjetivo. En esos trozos de color, a
modo de pantallas de transparencias
cromáticas, se ha condensado ese agitado afán que tiembla en el alma del
artista en cuyas complejidades hay un
vehemente deseo de elevarse a la evidencia física del sentido visual para
transmitirnos su emoción íntima.
En las obras del arquitecto Mora los
temas se nos presentan, más que como
la sustancia que adquiere un determinado proceso de expresión, como un
amable pretexto que el pintor aprovecha para realizar sobre su superficie
una gran diversidad de colores en contrastes y esfumados que han adquirido
tonalidades diversas por la múltiple
combinación colorística.
Las grandes formas visibles de la
naturaleza aparecen en los cuadros de
Mora como trozos de visiones que han
conmovido su espíritu y que, en fuerza de trasladarlos al papel, adquiren
mayor vigor, mayor transparencia,

mayor luminosidad y nos comunican
su emoción recóndita. Tal sucede con
REMANSO, OCASO EN LA SIERRA y
LUCES Y SO:\lBRAS, donde el pintor
ha sabido captar el encanto luminoso
de los paisajes, traduciendo de modo
personal las formas gráficas de los objetos, infundiendo la impresión de la
atmósfera y estableciendo los planos
sucesivos de las cercanías y las lejanías.
La figura humana, presente en la
mayor parte de los cuadros, adquiere
una forma muy peculiar, con síntesis
de líneas, utilizando masas sintéticas
de color con las que el pintor sale
siempre airoso merced a su natural
gsto artístico y a su marcada tendencia de confundirlos con la armorría
general y el ambiente del cuadro. Esto
puede observarse en LUCES FUGITIVAS: los desgajamientos luminosos de
fo atmósfera, en el fondo; la construcción convencional de la carreta y 1·
figura del hombre trazada con admirable ahorro de líneas; la elegancia de
la composición y el estupendo colorido, producen en el espectador una sensación de alivio espíritu~! y de alegría.
En el cuadro ROCIO aparece el gran
acuarelista que es Joaquín A. Mora,
capaz de encontrar los más hermosos
efectos de color dándoles un sentido
de equilibrio que da por resultado una
maravillos armonía. Este cuadro coloca a Mora entre los más grandes acuarelistas mexicanos de la época, por la
sinceridad de su realización, por la
suprema verdad de técnica y porque,
en fin, demuestra que el artista se ha
acoplado perfectamente a la forma de
expresión que utiliza como lenguaje
plástico.
En toda esta labor artística desarrollada recientemente por el arquitecto
Mora podemos admirar su magnífica
técnica, el selecto gusto que la preside y el hermoso colorido que salta a
la vista. Esta exposición bien podría
presentarse, sin desmerecimientos, en
las principales salas de exhibición de
la República, con la seguridad de que
el pintor obtendría la aceptación ju(Pasa a la Pág. 6)

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Joaquín A. Mora. - INTIMIDAD. - Acuarela.

Joaquín A. Mora. - TONOS MATINALES. - Acuarela.

Armas y Letras + Pág. 3

�sobre Vasco Núñez de Balboa y Hernán Cortés colocaba Paulo Jovio a Magallanes, y yo diría que, de haber vivído en los tiempos heroicos, ocuparía un lugar entre los dioses.

ANTOLOGIA DE JOSE
TORIBIO MEDINA
CON MOTIVO DEL PRIMER CENTENARIO DE SU
NACIMIENTO
SUSCINTO PARARELO ENTRE COLON Y MAGALLANES
Bien comprenderéis señores, que no
es este el momento de hablaros, ni aun
en sus rasgos generales, de aquella memorable jornada emprendida y realizada por Fernando de Magallanes, de
la cual hubiera podido decir, con harta mayor razón que Cervantes de la
de Lepanto, que era la· más alta de
cuantas vieron los pasados siglos, los
presentes ni esperan ver los venideros
por que tengo por indudable que no
habrá nadie de los que aqui estamos
congregados para conmemorarla, que
de ella no tenga cabal noticia. Pero,
si tal prescindencia se impone privándome de recordaros cuántas fué la
previsión que la inspiró, la larga y laboriosa gestación que tuvo, el despliegue de una constancia insuperable en
su desarrollo, los obstáculos derivados
de las contrariedades opuestas por sus
subordinados al jefe encargado de
conducirlas que llegaron hasta la revuelta y se aunaron a la deserción de
algunos con cuyo concurso esperó fundadamente contar; las luchas casi desesperadas con los elementos, y en no
pocas ocasiones, con el hambre, que
los obligó a veces para sustentarse, a
cocer en el agua del mar los cueros
de las entenas de sus naves; y ese natural temor a lo desconocido, que a
cada instante se les ofreció, día a día,
durante meses de meses; y luego el
fruto de tanto sacrificio, logrado por
unos pocos y perdido por los más; y
por sobre todo eso, los resultados alcanzados por la ciencia destinados a
perdurar y a alumbrar al mundo con
la resolución de problemas tan discutidos, como eran los que, antes de la
circunnavegación del globo trabajaban la mente de los sabios de la época; si me veo obligado a no consignar
hechos tan trascendentales al par que
heroicos, digo, séame licito, por lo
menos, y con sólo eso quiero ya indicar cuanta es la gloria que corresponde al inspirador y ejecutor de tamaña empr.esa, comparar en sus rasgos
más culminantes, su figura con la del
descubridor del Nuevo Mundo, paralelo que podrá, quizás, semejar un
atrevimiento y que, no lo dudéis, no
habría intentado enunciar siquiera, si
no estuviera cierto de que las alas que
nuestro héroe lleva para este vuelo, al
través del tiempo y de los dictados de
la Historia, no resultarán aquellas de
cera con que fracasó en sus arrestos
el !caro de la fábula que las vió deshechas por el Sol.
Porque, en verdad, pasa con los
grandes hombres que han desarrollado sus esfuerzos en un mismo campo,
y a quienes la posteridad ha coronado con nimbos de gloria, lo que con
los más altos picos de la cordillera,
con sus cabezas escondidas entre las
nubes, que para apreciarlos con toda
su majestad es necesario compararlos.
Así también Colón y Magallanes. Y ese
paralelo puede iniciarse desde la cuna

de ambos; aquel la tuvo en el hogar
de una palaire; éste en casa cuya
puerta adornaba un historiado escudo
de armas. En ambos los anhelos de
triunfo surgen irresistibles, como una
finalidad a que se creyeron predestinados, más propios, por más humanos,
en el de humilde nacimiento; más raros, y no sé si decir más laudables, en
el que aspira a agregar nuevos blasones a los ganados por sus abuelos.
Colón y Magallanes eran extranjeros en España; empero qué diferencia! Al paso que los italianos medraban allí, ya como mercaderes y banqueros, ya en los altas esferas oficiales de la Corte, en la cual se vieron
figurar nada menos que en el propio
Consejo de la Corona, a un Pedro
Mártir de Anglería, destinado a ser el
primero que recordara al mundo las
hazañas de su compatriota, y al lado
del César en el cargo de su secretario, a l\.Iaxímiliano Trasilvano, que
divulgaría en elegantes frases latinas,
las proezas inauditas, que parecían increíbles, del marino portugués; éste
por su misma nacionalidad, se hallaría expuesto en todo momento a las
suspicacias engendradas por las rivalidades de su patria con la de aquella
cuyo favor había ido a buscar; se vería obligado a escapar a las acechanzas de los agentes del Rey de Portugal, que no llevaban camino de detenerse sino en el asesinato, preconizado que fué en los Consejos de su Cor•
te, nada menos que por un elevado
dignatario eclesiástko; y más tarde,
cuando ya se ve de jefe, tendría que
vencer, a fuerza de tacto y de energía,
las insidias y conspiraciones de los
que se habían colocado, disimuladamente, a su lado para vigilarle, entrabando su acción de capitán y pretendiendo abatir su autoridad.
He dicho que como extranjero llegaba a España ~fagallanes; pero era
aun menos que eso, era un sin patria!
La había renunciado con todas las
formalidades legales ofendido de las
injusticias cometidas para con él, por
el monarca a quien había servido con
entera devoción!
Como era de esperarlo del diferente
medio social en que habían nacido,
Colón durante su niñez, ayudaba a su
padre en las modestas labores de su
oficio, de tejedor de paños, Magallanes
a título de nobleza, entraba a servir
de paje a la Reina doña Leonor, y al
paso que aquel no podía cultivar en
edad temprana su inteligencia, este
cursaba las matemáticas y la -hidrografía en la Casa de la India, anexa
al Palacio Real, donde pudo tratar a
Martín de Bohemia, el más celebrado
geógrafo de su tiempo, cuyo planisferio se dijo haber servido de guía al
futuro descubridor del Estrecho, y que
pudo consultar también Colón; al paso que las relaciones de éste con Paolo
Toscanelli, otra lumbrera de su edad,

habían de producirse cuando ya empezaba a madurar sus planes de cruzar el Océano.
Esas diferencias capitales que caracterizan en ambos los años de la juventud, se ven acrecentarse todavía
cuando sabemos que Magallanes abraza la carrera militar, para ejercitarla
con brillo en las luchas de su patria
en la India, y más tarde en Africa,
hasta lograr en ella, sino ascensos de
grado, por lo menos el de las consideraciones a que se hizo acreedor por
su comportamiento y valor, dando eso
si, en todo momento, pruebas manifiestas de independencia de carácter
y de cordura. En aquellas lejanas jornadas aprendió, también, a poner en
práctica sus conocimientos náuticos,
de que más tarde hubo de dar tan
brillante prueba, al paso que Colón,
apenas si en naves de comercio logra
recorrer parte del Mediterráneo y alejarse cuando más, hasta las costas de
Inglaterra, y penetrar en el Océnano a
las no muy remotas islas de Cabo Verde y las Canarias.
Veamos ahora como estos dos hombres de apariencia y caracteres tan
diversos, por la empresa que iban a
realizar, escalaron el camino de la
gloria. Para ambos el objetivo era el
mismo, llegar al Oriente por la vía de
Occidente.
Colón concibe su proyecto, lo aquilata en el estudio, y animado de profunda fe, rayana en el misticismo, se
ofrece a los Reyes Católicos para llevarlo a cabo. Magallanes parte de datos más positivos; d e su trato con gente de •mar, de la experiencia propia
adquirida durante sus viajes por la
India, · de su comunicación con pilotos, astrólogos y cartógrafos; lo madura durante tres años en su residencia
de Portugal; no olvida un solo detalle
de los que pudieran ponerle al habla
con los habitantes de los lejanos pueblos hasta donde se proponía llegar,
con la intuición anticipada de la configuración del continente cuyas costas
intentaba explorar, derivada de la que
mostraba el Africa, se presenta ante
los miembros del Consejo de Carlos V.
Sus gestiones continúan durante dos
años, llevando de esto ventaja a Colón
que las vió prolongarse por cerca de
cuatro, teniendo que luchar solo con
las desconfianzas que suscitaba su nacionalidad de portugués y las intrigas
y reclamaciones de los agentes del Rev
Don :Manuel, pero acogido y favor;.
cido en Sevilla por mi compatriota
que le franqueó su hogar y llegó hasta
concederle la mano de su hija; en tant_o que Colón tuvo que luchar contra
las preocupaciones de los sabios reunidos en Salamanca, que de1;ahuciaron
sus ideas, y con la pobreza que no
dejó de asediarle, hasta el extremo de
dar esa nota profundamente simpática
y conmovedora, de llegar con su hijo
desfallecido a las puertas del convento de la Rábida en busca· de un vaso
de agua para reanimarlo; así como
igualmente más tarde faltaría en la carrera posterior de l\fagallanes el hecho
de la prisión del gran naveoante cuya
noticia había de hacer de"rram'ar lá-

Armas y Letras + Pág. 4

VIDA.DE ERCILLA

José Toribio Medina

grimas a la reina Isabel; pero que acaso encuentra su similar en el encarcelamiento de uno de sus deudos que
le había sido fiel durante el viaje, y
en la vigilancia a que fué sometida su
mujer doña Beatriz Barbaza, cuando
en la Corte se dió oídos a lo que desertores de su armada llegaron contando calumniosamente a Sevilla.
En cambio, cuánta diferencia en la
realización del viaje que ambos emprendieron. Colón gasta 35 días, desde que se aleja de las Canarias, y lo
efectúa según él contaba, -gozando
de frescas brisas, siendo deliciosa la
serenidad de las mañanas y la temperatura semejante a la que se goza por
abril en Andalucía- sin que nada
perturbara la tranquilidad de a bordo,
puesto que ya ha pasado al dominio
de la invención aquel supuesto motín
que se decía producido en víspera de
divisar tierra; en tanto que Magallanes
'tiene que luchar con la revuelta, solapada primero y que más tarde estalla
con caracteres de amenaza de muerte; surca durante meses de meses los
mares, que en ocasiones se embravecian -a causa de los vientos deshechos que soplaban- , según lo recordaba quien se encargó de consignar
los sucesos de aquella jornada; desplegando en todo momento una energía
de carácter incontrastable, una fuerza
de voluntad a toda prueba y una decisión sin límites para lograr el propósito que le animaba, que no cejaría
ante el espectáculo del hambre, de las
enfermedades y del vagar continuo
por una senda que parecía inacabable
y que él el primero iba abriendo ante
los ojos atónitos de los que le acompañaban y habían de admirar aún más
a los que después llegaron a saber!&lt;'
Resultados de trascendencia incal·
culables estaba destinado a producir
el hallazgo de Colón, que él no los
imaginó jamás, per sistiendo siempre
en su errónea creencia de haber llegado al Asia, y que tanto había de per·
judicar a su bien merecida gloria; no
les superan sin duda los que logró )fo·
gallanes con su empresa, durante la
cual, es cierto, pudo antes que nadie
recorrer la cuarta parte de los mares
que bañan la tierra, y con la vueltr.
mundo que dió una de sus naves, 1
resolución de problemas náuticos Y
científicos hasta entonces indescifrables. Para Colón se convirtieron en
honra y provecho suyo o de su fam·
lia; para ~1agallenes le acarrearon Jr
muerte; en su patria se quiso hasta
borrar el recuerdo de su nombre, los
que decian sus descendientes hubieron de emigrar a tierras lejanas para
no provocar la ira del pueblo portugnez, enfurecido; para su familia el
más completo olvido.
A Colón han querido se le cuente
en el número de los santos del cielo;

Según esto, Ercilla ha debido salir
directamente de Cañete, pasar nuevamente por la Imperial, siguiendo el &lt;;amino de la costa y atravesando la región de Toltén Bajo, alcanzar a Hurtado de Mendoza en Villarrica, y pasando por Valdivia, detenerse en el
campameto de las orillas del lago.
La hueste de don García se había
aumentadp considerablemente desde
su partida de Cañete, a sea en virtud
de sus órdenes, ya por haber acudido
a Valdivia, lugar de la convocatoria
y de donde debía partir la expedición,
soldados voluntarios, ansiosos, unos,
de ver aquella tierra desconocida que
iba a ofrecerse ante sus ojos, y otros,
de lograr parte, si fuera posible, en el
reparto que era natural esperar se hiciese con preferencia en los que alistasen en ella. Por tal motivo, el campo españ'ol llegó a constar allí de doscientos soldados.
El nú¡nero de los que allí acudían,
el rumor de armas que se sentía en
toda la comarca, despertó luego las
sospechas de los indígenas, que acordaron unánimemente, en la junta que
tuvieron, a fin de dificultar en cuanto fuera posible aquella inYasión en
sus tierras, retirar del camino todo lo
que tenían. Ellos mismos, amedrentados, huyeron a los montes.
Llegados, pues a orillas de la parte
boreal del lago, "y puesto el pie en la
raya señalada" como último término
de lo descubierto hasta entonces, se
emprendió la marcha, el día 14 de febrero. Luego veremos el motiYO que
tenemos para apuntar esta fecha.
Iban todos a la retahila, aunque en
orden y a buen andar, siguiendo una
angosta senda apenas hollada, abriendo pasos, que remataban en riscos despeñados, y sin más norte que el curso
del sol. Los indios que habían elegido
como guias, fieles al acuerdo que tenían adoptado de evitar que los espafioles penetrasen en sus tierras, los
liabían intencionalmente extraviado,
llevándolos por parajes de donde parecía imposible seguir adelante ni volver atrás. Cuatro días caminaban ya
en esa forma, cuando al descender de
un pequeño cerro escarpado se vieron
salir ele entre unas breñas diez indios
. semi-desnudos, que subiendo el recuesto se encaminaban a encontrar a
los españoles, y que se detuvieron para esperarlos al pie de un gran peñasco que formaba una cascada, depositando en el suelo sus arcos y flechas
para manifestar que iban en son de
paz.
Puestos al habla con los españoles
por medio del intérprete que llevaban,
el más anciano de los indígenas les
ofreció un presente -de frutas silvestres y carne seca, envuelto todo en
una especie de red tejida con yerbas
marinas, e inició luego una arenga encaminada a disuadir a los españoles
de que continuasen su viaje. La tierra
en que se hallaban era yerma en partes, cubierta de espesos bosques en
otras, completamente despoblada; asegurándoles el indio que la de más adelante era todavía más espesa y fragosa.
Pero viendo que los españoles no
daban muestras de cejar en su propósito, puesto a pensar, al cabo de un
rato, concluyó por decirles que hallarían un paso más abierto, si dejando
el monte a la izquierda, seguían la
banda del poniente a la derecha; que
el trecho que habían de caminar era
largo y • ~espoblado, pero que él les

proporcionaría un guia seguro y prác!ico en la lengua de las tribus que
iban a encontrar. Se retornó el viejo
su presente con cintas de colores y
cascabeles y una manta roja de aloodón. Listos de nuevo para la marcha
siguieron varios indios acompañándo~
los durante dos jornadas, al cabo de
las cuales dieron la vuelta por senda
diversa de la que habían traído, pero
dejándoles el guía. Este les aseguraba que en seis días más habrían llegado al término del viaje. Alegres los
expedicionarios con tales nuevas, no
se cuidaban de las escasas provisiones que les quedaban; seguían atravesando, tan pronto hondonadas como
cumbres, montes, riscos y malezas;
pero cuando se habían enterado ya
otras tres jornadas, a la cuarta, "al
tramontar el día", esto es, cuando el
sol se ocultaba en el ocaso, escapóse
aquel falso guía. Ocurría esto, por
consiguiente, cuando se cumplían, aparentemente, según la relación del
poeta, diez días de viaje.
Viéndose así abandonados, cu tierra
desierta, hostigados del hambre y la
fatiga, aquellos hombres no trepidaron
un punto. Abrían unos, con hachas v
machetes, la espesura; rompían otro~,
con picos y azadones, los peñascos;
pasaban a trechos por sitios pantanosos, donde las yerbas y las raíces de
los ~írboles entretejidas formaban verdaderos lazos en que los caballos se
enredaban hasta el extremo de dejar
los cascos. Añadíanse a todos estos
trabajos que les ofrecía el suelo, continuas lluvias y tempestades; el gra-nizo les azotaba furiosamente, los zarzales les desgarraban los vestidos, que
llevaban ya hechos pedazos; al atascarse de los caballos, las voces de socorro de los que se hundían en los
pantanos; las negras nubes que tornaban en noche el claro día; cubiertos de sangre, de sudor y lodo descalzos Y desnudos; apretados cada vez
más por el hambre, y, lo que era peor
que todo la ninguna espectativa de remedio que se les ofrecia, hacían verdaderamente desesperada aquella situación:
Desmayaba la fuer:a y el aliento
Corlando un dejativo sudor frío
De los cansados miembros todo brío.
P or fortuna, los españoles no cejaron: comenzó a poco a hacerse menos
denso rl bosque; disminuía la altura
de los cerros, el ciclo se tornaba más
claro, y, por fin, cuando se habían enterado siete días de haber andado perdidos sin tener un sólo momento en
que poder descansar sus fatigados
cuerpos, una mañana, desde lo alto de
un cerro de úspera ladera, descubrieron un espacioso llano y vieron que
a los pies del monte llegaban las aguas
de "un extendido lago y gran ribera".
Siguiendo por el lado oriental del
lago del Llanquihue y cerca de la cordillera, tal vez por las faldas del volcán de Calbuco, probablemente desde
las alturas que dominan la vista de
l\faillén, a los once dias de viaje vieron desplegarse ante sus miradas atónitas las aguas del espacioso seno del
PeloncaYí, pobladas de islas que parecían delitosas, y surcadas por numerosas piraguas. Por un impulso instintivo, todos ellos a una se arrodillaron para dar gracias a Dios de haberlos escapado de peligros que parecían irremediables. Con los únimos
a más leYantados, presto bajaron a lo
llano y derramados por allí en cuadrillas, iban saciando el hambre con
la frutilla, de que estaban sembrados
aquellos campos, sin p erdonar hojas
ni ramas.
Se hallaban ocupados en esta faena
cuando vino a zabordar a la playa una

piragua con quince hombres, .de ellos
doce remeros.
Agrupáronse a su alrededor los españoles, y oída su plática de paz, les
pidieron las provisiones que tuviesen.
Con gran prisa, el que parecia jefe de
la banda, hizo sacar cuanto venía en
la piragua, y lo repartió todo, sin querer recibir nada por ello.
Un tanto reparados de la fatiga, comenzó 'la gente de don Garcia a marchar, formados, por la playa, y después de andar una legua, se detuvieron en el sitio que les pareció a propósito para su primer alojamiento. No
acababan aún de asentar el campo,
cuando de todos los contornos comenzaron a llegar piraguas, que les proveyeron abundantemente de maíz y
pescado, sin pedir ni aceptar nada en
retorno.
Al día siguiente, arribaron al campamento dos caciques, llevándoles de
regalo una "lanuda oveja y dos vicuñas", manifestándose admirados y suspensos de ver aquellos hombres tan
diferentes, vestidos, blancos, rubios y
barbados; miraban con sorpresa los
caballos obedientes a la rienda y se
espantaban al oír el ruido de los tiros
de los arcabuces.
Comenzóse de nuevo a marchar;
continuaban rumbo al sur,
La torcida ribera costeando,
Siguiendo la derrota del Estrecho,

lla para grabar en la corteza de un
árbol con la punta de un cuchillo la
inscripción que marcaba su estancia
alli a las dos de la tarde del 28 de
febrero de 1558:
Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
Don Alonso de Ercilla, que el primero
En un pequeño barco deslastrado,
Con solo diez pasó el desaguadero;
El mío de cincuenta y ocho entrado
Sobre mil y quinientos, por Febrero,
A las dos de la tarde, el postrer día,
Volviendo a la dejada compañía.

Y embarcándose atravesaba otra vez
el canal para ir a reunirse con el grueso de los expedicionarios en el continente.
Hasta este punto no más alcanza la
relación de Ercilla. Desde allí según
dice, fué guiándolos el indio práctico
por un camino cubierto de bosques,
hasta sacarlos de aquellos parajes, para contarnos en seguida cómo regresaron al fin a la Imperial, no sin que
se pasaran "muchos trabajos", sin otro
detalle alguno.
Procuraremos, en cuanto nos sea
posible, suplir su silencio. Contaba
ya la actuación de Ercilla, según lo
que él apunta en LA ARAUCANA, se
hace indispensable estudiar lo relativo
a esa primera exploración del archipiélago, ocurriendo a otras fuentes.

y a medida que avanzaban, el golfo
S&lt;' ensanchaba e iba descubriendo, de

distancia en distancia.
Islas en grande número poblados.
Ese día, Ercilla, acompañado de alguna gente moza, se metió en una piragua y pasó a la principal isla cercana. Visitó dos más y fué rodeando
sucesivamente otras, siempre escoltado por las barquillas de los indios.
La vecindad de la noche y el fresco
viento que soplaba le hicieron regresar a la ribera del continente.
El día inmediato, el tercero del viaje, cuando hacia tres horas que caminaban, descubrieron que el gran golfo
desembocaba en el mar, "por un hondo y veloz desaguadero" que les atajaba el paso. Siguiendo la costa, habían encontrado el canal de Chacao.
Comprendieron luego que no era posible atravesarlo a nado llevando los
caballos de cabestro, ni que la ligera
construcción de las piraguas ni su capacidad permitía embarcarlos en ellas.
Profundamente constristados se hallaban ante aquel inesperado estorbo,
que venia a cortar en absoluto sus proyectos de continuar el viaje; comprendían que la vuelta por el camino que
habían traído significaba la muerte de
todos ellos; que las señales que daba
el tiempo de aproximarse ya el invierno en aquellas regiones eran manifiestas, y que permanecer allí era
imposible; se hallaban, por esto, llenos de congoja, cuando un muchacho
indígena se ofreció a guiarlos por camino mucho mejor que el que habían
traído; se aceptó el ofrecimiento y con
grande alegría de muchos, quedó acordado el regreso. Hallábanse entonces
muy cerca. de Carelmapu.
De allí fué de donde Ercilla con
diez compañeros, "gente gallarda, brava y arriscada", subió en una piragua
y reforzando la tripulación de remeros, atravesó el canal de Chacao y logró tomar tierra en la isla de Chiloé,
llegando a ella destrozados y a pura
fuerza de brazos; sin guías, sin noticia y anclando a la ventura, conociendo que el pasar de allí sería locura
todavía Ercilla deseoso de poner ei
pie más adelante que ninguno de sus
compañeros, fingiendo que reconocia
el terreno, avanzó aún una media mi-

Armas y Letras + Pág. 5

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hcdactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Hryes Aurrecoechea
Enrique l\Iarlinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáfiez Martinez
Director
Lic. Fiurncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
~Ionterrey, Nuevo León,

MEXJCO

�Centenario de José Martí
DIRECCION GENERAL DE CULTURA
:\UNISTERIO DE EDUCACION

CURSOS INTERNACIONALES
1.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
2.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
3.-:\Iejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
4.-:\lejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
5.-:\Iejor Articulo Periodístico sobre
:\lartí, idioma extranjero.

de esos tres ejemplares dentro del plazo a consignado en la oficina consular o diplomática de Cuba en el país
donde el autor habitualmente resida u
ocasionalmente permanezca.
SEPTL\1O: Una vez que reciban las
obras de los aspirantes a estos premios la Dirección General de Cultura
del Ministerio de Educación designará
los miembros que han de formar los
jurados calificadores.
OCTAVO: En el fallo de cada uno
de los concursos comprendidos en esta convocatoria deberá consignarse el
voto razonado de cada uno de sus
miembros; y esta resolución del jurado será inapelable.

que valen. Así lo esperamos para satisfacción no sólo de este importante
renglón de la cultura regional, sino
para provecho y orientaci?n de las generaciones futuras de artistas que están empeñadas en el desenvolvimien•
to de su personalidad y en la rcali~ación de su Yocación por las artes plasticas.
OBHAS EXPUESTAS
1-Contrafuertes
2- Pieclras Franciscanas
3-Rincón en Valenciana
4- La arclillita
5- La Puerta Verde
6-Remanso
7-Rocío

CONVOCATORIA
En cumplimiento de acuerdo tomado por el Comité Ejecutivo de la Comisión Nacional Organizadora de los
Actos y Ediciones del Centenario y del
Monumento de Martí, que dispuso la
celebración de una serie de concursos
internacionales como homenaje a José
Martí, y que expresamente encargó a
la Dirección General de Cultura del
Ministerio de Educación de la redacción y publicación de las convocatorias con las reglas que han de normar
dichos concursos,

NOVENO: Los ejemplares de las
obras presentadas en estos concursos
no serán devueltos a sus autores. Un
ejemplar se destinará a la Biblioteca
Nacional, otro a la Biblioteca de la Sociedad Económcia de Amigos del País,
y el otro se reservará en la Dirección
General de Cultura del Ministerio de
Educación.
La Habana, 11? de Nov. de 1952.

Carlos González Palacios,
Director General de Cultura.

8- Tonos :\Iatinales
9- Umbrales
1O- Ocaso en la Sierra

12-El Jarrito
13- Ritmos
14-En el pajar

HAGO SABER:

SEGUNDO: Se oJorgará un premio
de CINCO MIL PHSOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Martí, publicado
fuera de Cuba por autor extranjero en
lengua castellana.
Para optar por cualquiera de estos
dos premios la obra no podrá tener
menos de 200 páginas.

EL ARTE DE ..•
(Viene de la Pág. 3)
bilosa de los más exigentes espe_ctadores y críticos, porque sabe llenar su
obra de todos los elementos que deben
figurar en lasgrandes producciones arthticas.
Al presentar estas 25 acuarelas bajo
los auspicios de la Universidad de
Nuevo León y con el concurso decidido y entusiasta de Galerías Artísticas,
S. A., el arquitecto Mora debe sentirse
estimulado y satisfecho de poder contribuir tan gallardamente al desarrollo
y difusión del movimiento artístico de
la. ciudad de Monterrey, cuyos habitantes sabrán apreciarlas en todo lo

16-Rayo de Sol
17-La fuente del oro
18-Luces Fugitivas
19- Intimidad
20-Puente en los riscos
21- Cantar de los Cantares
22- Marta y Susana
23-El Viejo Molino
24- Otoño
25-L~iz y Sombra

TERCERO: Se otorgará un premio
de DOS MIL PESOS $(2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escri•
tos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en cualquier idioma
que no sea el castellano.

Cróni·ca Universitaria

Bibliografía de Don
José T oribio Medira
1o.-De orden científico, entre las
que se cuentan "Los Insectos Enemigos de Chile", El Punchen (folklore),
La momia de "Chuquícamata" (arqueología), "Los rostros indígenas de
Pichilumi" (arqueología), "Los conchales de las Cruces" (antropología),
"Los aborígenes de Chile" (etnografía).
"La instrucción pública en Chile" (didáctica y pedagogía) y "Ensayo acer•
ca de una mapoteca chilena" (cartografía), etc., etc.
20.--Historia y documentales, entre
otras: "La Primitiva Inquisición en
América", "Historia ele la Inquisición
en Lima", "Historia ele la Inquisición
en México", "Historia ele la Inquisición en Rio de la Plata", "Historia del
Tribunal del Santo Oficio en Cartagena de las Indias", etc., etc.
3o.-Bibliografías, tales como, "Biblioteca Hispanoamericana" (siete volúmenes), "Bibliografía de la Imprenta en Santiago de Chile"; "La Imprenta en México"; "La Imprenta en La
Habana", "La Imprenta en Veracruz",
"La Imprenta en Oaxaca", "La Imprenta en Morelia", "La Imprenta en
Guadalajara", "La Imprenta en Caracas", "La Imprenta en Bogotá", "La
Imprenta en Quito", "Historia y bibliografía en el antiguo virreinato del
Río de la Plata", "La Imprenta en Gua•
temala", "Historia de la Imprenta en
América", etc., etc.

A iniciativa del Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria,
Licenciado Fidencio de la Fuente Olirnres, y como una actividad y una
aportación más a la cultura musical
de Monterrey, el pasado viernes 28 ch
noviembre tuvo lugar en el Aula magna ele nuestra Casa de Estudios, a
partir de las 20 :30 horas, un sugestivo recital de Canto y Música de Cámara, bajo la dilecta actuación de la
valiosa soprano veracruzana Señora
Mercedes Caraza, cuyas excelencias
artísticas son ya bien conocidas de los
más distinguidos escenarios y auditorios del Mundo y del Trío de Cámara
de la Universidad, integrado por los
Maestros José Flores, José Sandoval y
José Andrade, éste último, Director de

la Escuela de Música de nuestra Ins-

titución.
La eminente soprano cantó exquisitamente tres elencos antológicos de
canciones internacionales, latinoamericanas y vernaculares mexicanas, que
fueron aplaudidas con verdadero entusiasmo general.
El Trío de Cámara tuvo bajo su ejecución -ya bien conocida y celebrada entre el público regiomontanomúsica clásica de Debussy y vernácula de Pedro S. Andradc, con la pres&lt;·ntación de Dos Danzas Costeñas.
La presentación del acto artístico
corrió a cargo del estudiante de la Facultad de Jurisprudencia Eduardo Segovia Jaramillo.
El Programa tuvo el siguiente desarrollo:

PRIMERA

1.- Prescntación de la Soprano MERCEDES CATIAZA.
11.-MERCEDES CARAZA canta "SELECCIONES INTERNACIONALES"
. . . (VILLANUEVA)

b) Core Ingr.ato, Canzone Napolitana.

(CARDILLO)

c) Cuentos de los Bosques de Viena..

. (STRAUSS)

I N T E R ~I E D I O

SEGUNDA

P.tRTE

J.-Primcr Arabesco..

QUINTO: Se otorgará un premio de
:\UL PESOS ($1,000.00) y diploma, al
autor del mejor artículo periodístico
sobre José Martí, publicado fuera de
Cuba en cualquier idioma que no sea
el castellano.

(DEBUSSY)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD
Violín: José Flores.
V. Cello: José Andrade.
Piano: José Sandoval.

Armas y Letras + Pág. 6

e) Alma Llanera. - Joropo Venezolano . . . . . . .

(Díaz Gutiérrez)

d) María de la O. - Romanza Cubana. . . . . .

. . . (Lecuona)

INTERMEDIO

TERCERA PARTE
J.-Dos Danzas Costeñas. . . . . . . . .

(Pedro S. Andrade)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD.
11.-MERCEDES CARAZA canta "l\lUSICA MEXICANA"
b) Peregrina. . . . . .

. . . . . (Palmerín)

b) Besame Mucho.

. . . . (Chelo Velázquez)

e) Recuerdo. . . .

. . . . . . . . (Alvarado)
Acompañando al Piano
Prof. José Sandoval.

siempre la distinción de la Presidencia de la República, asignán•
dole un subsidio que ha sido acrecentado en más de una ocasión.
Unamos a esto la cesión de una q;asta área de terreno para
la edificación de la Ciudad Universitaria del Norte -establecido este compromiso en reciente Decreto-, con lo que se tendrá,
dentro de nuestras limitaciones de todo orden, una muestra de
alta evidencia de la política educacionista del Regimen y un en•
vidiable paso en el terreno de las realizaciones culturales de la
Provincia nuevoleonesa.
Por éstas y otras múltiples razones, los universitarios de
Nuevo León esperan de la naciente Administración Pública y de
los ulteriores Gobiernos, todo el estímulo moral posible y el ma•
yor apoyo material a las aspiraciones de sus programas, cada vez
más vastos, pues que los muros universitarios de esta Entidad, no
sólamente dan acogida a los hijos del Estado, sino que su amplio
albargue presta sombra bienhechora, solaz y señorío a los uni•
versitarios del Norte de México.

(Viene de la Pág. 2)

60.- De numismática: "Medallas chilenas", "Monedas obsicliales de Chile",
''Medallas artísticas hispanoamericanas", y muchas más.

Joaquín A. Mora. - EN EL PAJAR. - Acuarela.

b) Dos Almas. - Canción Argentina . . . . . . . . . . . . (Don Fabián)

SOR JUANA ....

4o.- Reimpresiones ele libros rarqs,
como "Histórica relación del reino de
Chile", del jesuita Alonso de Ovalle;
versos de José del P. Medina" (su pa•
dre), "Diario de un joven norteamericano detenido en Chile durante el período revolucionario de 1818 a 1819",
''El primer poema que trata del Nuevo Mundo" de Luis Zapata; "Arauco
Domado", del Lic. Pedro de Oña; "Insurrección en l\Iagallanes", del capitán
Charles H. Brown.

7o.-De Erudición literaria: "Histo·
ria ele la literatura colonial de Chile",
''La novela de la transfingida", "La liJ
teratura femenina en Chile", "Ercilla
juzgado por la Araucana".

a) La Ramilletera.• Pregón Peruano (:MERCEDES AYARZA DE MORALES)

(Viene de la ta. Pág.)

PARTE

a) Romanza de la Opera l\lexicana "KEOFAR" .

11.-1\IERCEDES CARAZA canta ":\IUSICA DE AMERICA"

UN SEXENIO ....

PROGRAMA:

5o.- Geografía, biografía y relatos
históricos: "Viajes de Diego García
l\Iaguar al Río de la Plata", "El Veneciano Sebastián Cabot al servicio de
EspaJ'ía", 'Vasco Núñez de Balboa Y
sus compañeros", "Relación diaria del
Yiaje de Jacob la Maire y de Guiller•
1110 Cornelio Schoutau", "El portugués
Esteban Gómez al servicio de España",
"Descubrimiento del Río de las Amazonas", etc., etc.

CUARTO: Se otorgará un premio de
DOS MIL PESOS ($2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escritos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en lengua castellana.

SEXTO: Los aspirantes a cualquiera
de los premios de esta convocatoria
deberán presentar tres ejemplares del
libro, ensayo o artículo en la oficina
del Centenario, en La Habana, Cuba,
antes del día 30 de noviembre de 1953.
También se autoriza la presentación

Esquemática de la

11-Madrigal

15-Las lavanderas

PRIMERO: se otorgará un premio
de CINCO MIL PESOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Marti, editado fuera de Cuba y por autor extranjero en
cualquier idioma que no sea el castellano.

Clasificación

La Sra. Mercedes Cara:a, notable cantante, acompañada por
alumnas universitarias.

Con su última epístola termina la
vida pública de esta culta Jerónima,
ya que posteriormente la soledad y las
persecuciones le hicieron renunciar a
sus libros y a las cosas terrenas, haciendo en el año de 1693 su confesión
Genérica ante el Tribunal Divino y su
Petición Causídica.
Enferma como estaba ya en sus últimos años, fué víctima de una epidemia que se apoderó del Convento y
falleció el día 17 de abril de 1965, a
las cuatro de la mañana. Un año antes, en febrero de 1694 protestó y firmó con sangre su declaración de fé y
amor hacia Dios, a la vez que juraba
abandonar los estudios humanos.
Su muerte fué llorada sinceramente
por sus l1ermanas de convento, que
mucho la estimaban por las demostraciones de afecto que para con ellas
tuvo siempre.
En el año de 1700 el Padre .Calleja
publica su biografía y en 1713 Sor
~\Iaría Gertrudis de Santa Eustaquia, ·
del mismo Convento de Sor Juana, hace donación al mismo del retrato de
la poetisa pintado por :\Iiranda.
Otro de los grandes ,,aJores de las
letras castellanas, Amado Nervo publica en 1910 su JUANA DE ABSAJE y
posteriormente la escritora norteamericana Doro~hy Schons escribe su bibliografía de Sor Juana, cuya versión
castellana fué auspiciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de
México.

Armas y Letras + Pág. 7

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICIO:N:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Cniversidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público .. . . .. .. . . .. $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . S 5.00

PlJBLJCACIONES PERIODICAS

Armas y l,elras.-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ventoda correspondencia y ,·alores deher:ín remitirse al Jefe del Departamrnlo de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Unh-rrsidad de Nuevo León, Plaza del Colrgio
Civil, Monterrey, Nuevo León, l\féxico.
1:.l,

�lndi~e de lo Publicado en "Armás y
Letras" en su 9o. Año de Vida: 1952
(CONTIENE 31 FICHAS HEMEROGRAFICAS)
-ALCALA GONZALEZ, María Guadalupe. - Sor Juana Inés de la Cruz
(Biografía) : número XII, diciembre.
-ALEMAN VALDES, Miguel. - Palabras Presidenciales a los Universitarios Nuevoleoneses: número I, enero.
--.:BARRIENTOS, Alfonso Enrique.Primera Lección de Cuba: número
IV, abril; Libros (Crítica breve en
torno a un nuevo libro sobre Rubén
Darío): número VIII ,agosto.
-BAZ, Gustavo.-Estudio de...publícado por la Redacción de "Armas y
Letras", con el título de Páginas desconocidas sobre Sor Juana Inés de
la Cruz: número 1, enero.
-CALVO, Julián. - La Libertad del
Trabajo y su Protección Penal (Ponencia del Tercer Congreso de Sociología Criminal) : número X, octubre.
-CARPIO, Campio.-Radiografía Cordial de América: número V, mayo;
Con{ esión ante la Historia: número
IX, septiembre; A los Jóvenes de
Nuestra Generación: número X, octubre; Humanidad del Porvenir: número XI, noviembre.
-CARPIO, Nausicáa.-La Here_n cia de
los Maestros: número IX, septiembre.
-CERDA G., Guillermo. - Antología
Poética de Enrique González Jlfortínez, con una nota introductoria de... :
número III, marzo; Notas de Cultura: número V, mayo.
--DIEZ-CANEDO, Enrique.-Sobre Alfonso Reyes: número IX, septiembre.
-ELIZONDO, Antonio M. - El Hombre del Buho y Perfil histórico de
Gon=ález Martínez: número III, marzo: Educación y Vida y Notas Universitarias: número IV, abril.
-FAGCLTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON. - Certamen sobre
Sor Juana Inés de la Cruz .... Bases
del: número I, enero.
-FERNANDEZ, Sergio E. - El Inmanentismo del In{ierno de Quevedo:
número III, mayo.
-FRAIRE, Concepción.-El Estilo de
la Vida y la Sociedad de la Epoca
del Siglo XVII Mexicano: número
VII, julio.
-GARRIDO, Luis. - Discurso en el
Tercer Congreso de Sociología Criminal pronunciado por.... número X,
octubre.
-KELSY, Mavis P. - Ciencias Médicas: El Tratamiento del liipertiroidismo por Yodo Radioactivo: número V, mayo.
-LOZANO, José Guadalupe. - Semblan::a de Juan de Dios Peza y An-

.. tología del Poeta: número VI, junio;
Miguel D. Martinez Rendón. (Estudio bibliográfico y Antología poética) : número XI, noviembre.
--MAS, Garet.-La Maldición del Viento y Cielo de Salto (Poemas con una
nota introductoria de Rafael Heliodoro Valle): número II, febrero.
-MONJ:'FORT, Héctor R. - Notas sobre la Música en la Ciudad de México: número III, mayo.
-MORALES GOMEZ, Manuel. - La
Educación como Formación: número IX, septiembre.
-ORDO~EZ, Plionio D. - Precursores, Benefactores y Maestros de la
Enseñanza Superior en Nuevo León:
I: Nómina biográfica: Precursores:
número III, marzo; Precursores, Benefactores y Maestros de la ..... : Número II: Benefactores: número IV,
abril; Precursores, Benefactores y
Maestros de .... : Número III: Maestros: número VII, ju lío.
-REDACCION, La. Recordación
(En el séptimo aniversario de la
muerte del Doctor Angel Martínez
Villarreal); Libros: Ediciones universitarias: Recensiones sobre la
obra "La Epoca Literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, y "La Evolución de la Medicina y la Formación Profesional
del Médico", del Doctor Ignacio
Chávez; A las Casas Editoriales y a
los Señores Editores, Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria, e Indicador: número 1, enero.
Presente y Futuro de la Universidad
de Nuevo León; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número II, febrero.

Los Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador: número III marzo.
EL Destino de América: A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria: Indicador; número IV, abril.
Séptima Anualidad de la Escuela de
Verano de la Universidad: Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número V, mayo.
Recensiones ( Cuadernos Hispanoamericanos) ; La Civilización Egea
(Programa del Cursillo en la Escuela de Verano y Currículum del Doctor Don Pablo Martínez del Río, Profesor Extraordinario); A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria e Indicador : VI, junio.
La Escuela de Verano de la Uni-

versidad en 1952 (Catálogo General
con un editorial del Licenciado Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad); Profesores Extraordinarios de
la Escuela de Verano de 1952 (Rodolfo Usigli) e Indicador: número
VII, julio.
La División de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad, e Indicador: número VIII, agosto.

Balance Universitario: En el Centenario de Leopoldo Alas (Editorial
y publicación antológica de Adiós,
Cordera) : Informe de las labores
desarrolladas por el Departamento
de Acción Social Universitaria durante el año lectivo .1951-1952; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador: número IX, septiembre.
Congreso de Sociología Criminal:
Tercer Congreso Nacional de Sociología. Crónica Universitaria e Indicador: número X, octubre.
La Exposición de Pintums "José
Guadalupe Ramírez"; Sobre la Ciu7
dad Universitaria del Norte; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Librerías del Continente e Indicador; número XI, noviembre.
Un sexenio de cultura universitaria; Antología de Don José Toribio
Medina, con una nota aclaratoria;
Recital de Canto de Mercedes Caraza ! A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Librerías
del Continente; Sección Editorial
del Departamento de Acción Social
Universitario; Indicador o índice de
lo publicado por Armas y Letras en
su noveno año de vida: 1952.
- REYES RUIZ, Jesús.- La Epoca Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz.
Primer capítulo: El Mundo Exterior, con un prólogo suscrito por el
D. A. S. U. : número II febrero; La
Epoca Literaria de ..... Segundo capítulo: El Sueño: número V, mayo; La
Epoca Literaria de...... Cuarto capítulo; Mexicanidad y Origen Familiar; número VI, junio.
- ROSADO OJEDA, Vladimiro· Historia del Grabado: número
mayo;
Historia Artística del Libro: número
VII, julio.

v,'

-SADER MATAR, Cesáreo. - Interés
común en la prevención de lós Riesgos Profesionales: número I, enero.
-SALDIVAR, José León.- Canto a la
Primavera, y Lección del Colibrí:
número IV, abril; Poema constelado
de Lágrimas y Penas: número VII
julio; Xoctumo: número VIII, agos~
to.
SER~A CHAPA, Oliverio. - Un Cursillo de Pediatría (Crónica periodística del Curso desarrollado en la Escuela de Verano de la Universidad
en su VI Anualidad por el Profeso;
extraordinario, Doctor Hermilo L
Castañeda): número J, enero.
·

Armas y Letras + Pág. 8

-SIERRA, Roberto. - El Discur,o
Central del Quijote: número VÍil,
agosto.
- SUAREZ GALINDO, José Guadalupe.
La Obra Literaria de Sor Juana Inés
de la Cl'llz: número XII, diciembre.
-TORRES BODET, Jaime. - Los Derechos del Hombre: número I, enero.
-URIBE, Federico M.- Dintorno Universitario: número II, febrero; Lorenzo Hervás y Panduro; Era Sor
Juana (Poema): número VI, junio;
José Toribio Medina: número XI,
noviembre.
- VALLE, Rafael Helíodoro.- El Mundo Poético de González Martínez:
número VIII, agosto.
-ZERTUCHE, Francisco M.-El Marqués de Santillana: número VIII,
agosto; Ximénez de Cisneros: número IX, septiembre; Sobre José Toribio Medina: número XI.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diYersa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec•
ción --LIBROS-, en la que figuran.
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Cni,·ersidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
l\fonterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece·
cien la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breYe de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la l'ni,•ersi•
dad,.de Nue,·o León les testimoJ1ia las
Yi vas ex presiones de su mns alto re·
conocimiento.

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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 12, Diciembre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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