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                  <text>l

1

Organo Mensual de la Universidad· de Nuevo Leóil

1

Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

1·

D. A. S. U.

Año X

No. 9

Septiembre de 1953

Una Poesia
Catalana de Boscan

~ligue! D, )IARTINEZ RENDON

F. M. Z.

Maestro del color y del ritmo -como lo ha señalado la crÍ•
Sabido es que el repertorio poético completo del poeta bar,
tica de nuestra América- con este poeta llega el movimiento
celonés del Seiscientos Juan Boscán de Almogáver fué dado a la
modernista de México a su máximo florecimiento.
publicidad por stí viuda, la gentil y culta Doña Ana Girón de
Peregrino de los despiertos paisajes de la estética de fines Rebolledo, un año después de la muerte del bardo ( 1543), con
del siglo pasado y andador de los caminos venidos de Lutecia en privilegio imperial, en la casa de Carlos Amorós, conteniendo
la aurora del presente, por donde paseó la cohorte de los pontí- también algunas realizaciones de Garcilaso, con el titulo de
fices del verso, su voz señoreó los estadios de nuestra lírica, en su Las obras/ de Boscán y algunas/ de Garcilaso de la Ve! ga re•
-transición a la escuela parnasiana, conservando un lugar prefe- partidas en qua/ tro libros.
rente entre las voces contemporáneas.
Poeta de rumorosos vuelos, de dor::idas cláusulas, de resplandores sonoros, su musa viste el himatión helénico y la sandalia rítmica. Coros de panaleneas son la teoría de sus estrofas.
Voz aco1\Je brotada del asombro que
los fastos de la historia enciende y
hace , 1ibrar en su poesía como cálida
llama de lilmpara votiva. Flotante
aliento de las gestas patrias, rumor
aún despierto del paso de los héroes
por su ciudad natal -maravillosa arquitectura de leyenda- que hincha
las ,·elas de su canto, que pasa como
nave latina, rumorosa de espumas, hacia los paises del sol. Cálida Yoz que
suena a himno.
Todo en él es color, música, volumen. Fragancia y nielo. Solemnidad
y exaltación.
A veces se despoja del ferrado guantelete ,..d e su sonoro acento, para acariciar a la rosa o a la suave forma
de la mujer, y entre un bosquecillo de
laureles y mirtos abre sus giros melífluos su romántico laúd de ayer, o
ajusta la rútila palabra, que queda
prendida al elogio femenino como una
estrelJa cintilante.
Ocio despierto el suyo, que un sentido de superación eleva.
Tal su cuarteta primigenia:

Mientras 1111a lámpaÑ tenga encendida,
/oh Ruskin! mis cinco dedos arquitectos
en los duros bloques de la propia vida
buscaré sin lI'egua los versos perfectos.

l

Vuelo interior que suspendió su alnia de poeta a un mundo mágico de
ensuefio:

Con los ojos abiertos en quimeras
( clavados
de brumosas nostalgias de belle:a
( cubiertos,

por el mal de Saturno largamente
( embrujados
van mis sue1íos errantes, con los ojos
( abiertos ....
:Maestro del color y del ritmo, no
solo ha poblado el cielo de nuestra
lirica de joyantes resnlandores: --en el
agua de su enseñanza una juventud soñadora ha llenado el vaso de su poesía.

***
Tal dije la noche del 19 de Noviembre de 1938, al cerrar la serie de presentaciones de los poetas representati\'OS de nuestra lírica nacional, a partir del movimiento modernista. Y fné
precisamente para le_vantar nuestro
laurel, como un ciclo de cultura patria que so quiso señalar a la República entera, por lo que Don Rafael
López, quien con su voz metálica de
dulces y esplendentes inflexiones,
clausuró la puerta de este castillo de
ensueño, que Méxtco vió levantarse
desde el 20 de Septiembre del mismo
año y que había abierto otro ele nuestros grandes tetrarcas del verso: el
maestro Enrique González l\lartíncz.
Quedaron, pues, encerrados entre
estas dos figuras luminosas varios momentos de nuestra lírica, con sus representantes respectivos, y si reconocimos como muy merecido el lugar
primigenio a González ::\[artinez, para
significar la altura de nuestro mensaje, a D. Rafael López y no a otro liróforo, corrcspondia clausurar tal semblanza poética nacional.
En efecto, él tuvo toda la Jira, toda
In gama, toda la pauta. _Nació con los
últimos románticos y prendió a su solapa la inmarcesible flor del Duque
Job; tales sus poemas de adolescen-

(Pasa a la Pi1g. 8)

La edición príncipe contiene en el
Libro primero las poesias del barcelonés a la manera castellana -una
poesía de tiquismiquis, prendida con
alfileres~ llena todavía del aliento del
Cancionero; en el segundo, los noventa y dos sonetos "fechos al itálico modo" y diez canciones; en el tercero,
los Capítulos, la Epístola a Don Diego
Hurtado de Mendoza, la "Octava Rima"
y la Historia de Lcandro y Hero, extensa en casi tres mil versos, a imitación de O,·idio y de Museo. El Libro
cuarto estaba dedicado al entrañable
amigo Garcilaso, muerto siete años antes en ProvC'nza, a los ojos de Carlos
V, en el casUllo de Mue)\ al pretender
escalar el poeta toledano el empinado
talud que c.o ndncia a la fortaleza donde medraban los agresores.
La obra, pues, de Boscán, está íntegramente consignada en verso castellano; y es de suponerse que la educación humanística que recibió del sidliano Lucio Marineo Siculo le dio
más destreza en el manejo de la lengua_ de Castilla que en la lengua materna, pues de otra manera, la ópera
boscaniana hubiese sido dada a conocer en el habla de Rairnundo Lulio,
aunque, a nuestro suponer, apareciera más obscura su fama, pues nadie
sostiene ahora, conociendo el magistral trabajo de Don Marcelino :Menéndcz y Pelayo, que Boscán fué un alto
porta, sino que le cupo ser, por versatilidades de la fortuna, un grañ innovador, el precursor de la lírica renacentista de España, que Garcilaso logró perfeccionar hasta la excelsitud.
Algunos críticos han externado la
opinión de que Boscán desconocía su
propia lengua, Jo cual parece infantil y audarz, si tomamos en la cuenta

la categoría del poeta como ciudadahon,-ado de la ciudad condal, de
su larga estancia en eJla y su nacimiento en la calle de Lladó y de su
convivencia con Ana Girón de Rebolledo y ''su campaña" en Barcelona.
Recientemente :M. ele Riquer, excelente tratadista de la lírica de Jgs troYadores, pudo ojear en la Biblioteca
Central de la Diputación barcelonesa
el manuscrito 359, tropezando con una
poesía que él juzga incompleta, de Boscán. Se encuentra en el folio 4.o v. En
la cubierta moderna del aludido manuscrito se lle: Boscá: Canconeret, y
figuran en él gran número de poemas
castellanos de Boscél.n, pertenecientes a
la primera época, la tradicional castellana, muchas de ellas desconocidas y
otras ya da_das a la estampa en la magmfica ed1cwn de consulta de William
I. Knapp (las que empiezan: "A tanto
disimúlar", "Bien supo ell amor quey
zo", 'El que de vos se partiere" y '
'Aunque ya más no se quente").
. El hallazgo de ~lartin de Riquer
tiene un escaso valor poético. Más bien
podemos aducirle un valor arqueológico en el proceso de la e"olución poética del bardo de Barcelona.
Supone una influencia marcada de
Ausias Afarch en su poema "Axi com
cell q_ui deci!a vi~ncla'\ Jo cual no parecera extrano, s1 traernos a la cuenta el decidido influjo que tuvo el valenciano en la obra del barcelonés.
La poesia, ''que queda colgada"
como dice Riquer, es parte de un la/
go poema que no es posible integrar
por ahora. Lleva el nombre curioso
para nosotros de "Esparsa", o sea copla suelta.

"º

El texto literal es el siguiente:

Dos pensamep.ts ma pe (n) ssa, n tant torbada
determinar. no sse qual d'ells sa&lt;&gt;'uesca·
'
.,
'
a tots seguir no puch sens no fenesca
per gran dolor ma vida tribulada.
'
Deixar a tots es cosa imposible
se puga fer pus mon poder noy basta,
tant per ygual lo meu volver contrasta
los dos camins que mes no es posible.
Forssat sera divisio d'ells fassa
pus altrament es traure, l mal en plassa

�Relaciones Entre la Contaduría
Interna y la Contaduría Pública
Louis M. KESSLER

I'

El rápido desarrollo de los negocios modernos, tanto en la
amplitud de operaciones como en complexidad, han ocasionado
un cambio en las relaciones entre el contador interno y el con•
tador público. En la auditoría de un negocio pequeño, que ope•
ra en una sola localidad, las relaciones entre el auditor y el clien- '
te pueden ser más íntimas. El auditor puede examinar con todo
detalle el sistema del control interno, si es que existe en un pe•
queño negocio, y aún puede conocer efectivamente la persona•
lidad de los individuos responsables de los registros de contabilidad. El Contador Público puede revisar totalmente las operaciones del negocio y, ordinariamente, puede certificar los esta•
dos financieros con bastante confianza.
Por otra parte, el progreso de los
negocios modernos y la formación de
grandes e_mpresas, con sucursales y

compañías subsidiarias, en las cuales
existe gran volumen de trabajo y de
operaciones complejas, y en las cuales, asimismo, existe un enorme número de individuos encargados del mane-

jo de los registros contables, ha contrijmíclo a disminuir la intimidad de

las relaciones entre el contador inter-

r·1

no y el contador público.
Al mismo tiempo, existe una mayor
responsabilidad por parte de la gerencia para mantener un adecuado control sobre las operaciones del negocio,
y procurar que la auditoría de sus
cuentas se lleve a cabo en forma lo
m~s eficiente y económica posible.
En esta conferencia describiré brevemente tanto las responsabilidades
del contador interno, y en particular
aquellas relacionadas íntimamente con
lo que se conoce como auditoría interna, así como las responsabilidades
del contador público. Esto nos conducirá a una discusión sobre control
interno, y además, algunos comentarios en lo que puede denominarse "auditoría a base de cooperación".

ílESPOi\SABILIDAD DEL
COXTADOR INTERNO:
Es generalmente aceptado que la
responsabilidad, y que la preparación
de estados adecuados, recaiga sobre la
gerencia, y esta responsabilidad descansa generalmente en mantener un
programa efectivo de contabilidad interna. Esta responsabilidad incluye la
implantación de prácticas y procedimientos de contabilidad sanos y adecuados, de implantar un sistema de
control interno mediante división de
deberes y comprobación de trabajo,
dr descubrir fraudes, de la preparación de informes oportunos e ilustrativos, y de la revisión y coordinación
de: los proredimie1~tos contables por
medio de un grupo de auditores internos que dependan directamente de
In gerencia.
El Instituto de Auditores Internos,
organizado en los Estados Unidos en
1941, ha hecho grandes esfuerzos por
eleYar los estándares protesionales de
las personas encargadits del trabajo de
auditoría interna, para elevar su categoría y luchar por su independencia, haciendo que estos dependan dir€ctamente de un ofidal de elevarlo
rango en la organización.
En 1947, el Instituto de Auditores
Internos adoptó un programa de responsabilidades, el cual fué preparado
por su Comité de Investigaciones, que
incluye lo siguiente:

"Auditoría interna representa la
actividad de una apreciación independiente dentro de una organización, para revisar las operaciones de contabilidad, fínanCieras y otras, como base de un servicio de protección constructivo
para la gerencia. Es un tipo de
control cuya función es la de
apreciar y aquilatar, a su vez, la
eficiencia de otros tipos de control. Actúa principalmente en lo
relativo a cuestiones contables y
financieras, pero también puede,
en una forma adecuada, tratar
asuntos relativos a la operación
de la empresa".
Puede decirse del Departamento de
Auditoría Interna, que son "los ojos y
los oídos" de la gerencia -para determinar que ]os procedimientos de
contabilidad sean efectivos, para verificar la exactitud matemática, para
prevenir fraudes, para localizar deficiencias, y como asistente de la gerencia en lograr la más eficiente administración de las operaciones de la empresa.
Por lo tanto, puede decirse que la
contaduría interna tiene una función
de operación -llevar los registros
contables y la preparación de estados
financieros- y tiene además una función de revisión -verificar la exactitud, eficiencia y efectividad de los
controles. Al mismo tiempo, existe
una función definida que debe ser descmpefiada por el contador público.

RESPONSABILIDAD DEL
CONTADOR PUBLICO:
Una de las principales responsabilidades del contador público, en una
auditoria anual, es la de proporcionar
una "opinión" relativa a los estados
financieros de la Compañía. En la
forma usual de "informe corto" el contador público expresa una opinión de
que los estados financieros presentan,
en una forma apropiada, la posición
financiera a la fecha del balance, y
el resultado de las operaciones por el
periodo revisado, de acuerdo con
principios de contabilidad generalmente aceptados, aplicados en una
forma consistente. El contador expresn que su revisión fué hecha de acuerdo con procedimientos estandar de
auditoría generalmente aceptados y
que, asimismo, incluyó otras pruebas
&lt;le los registros co!:~ables y otros procedimientos de auclitoría que consideró necesarios en vista de las circunstancias.
Está perfectamente establecido que,
para pr'oporcionar ta] opinión, el con-

tedor público tiene que ser independiente.
En muchas ocasiones se han hecho
esfuerzos para hacer que el auditor
interno sea tan "independiente" como
sea posible, pero su bienestar personal
está demasiado relacionado con la benevolencia de los jef.es del negocio
para capacitarlo a analizar y valorizar
con completa independencia. Además
el auditor interno puede oponerse a
criticar las normas de la Compañía,
especialmente aquellas formuladas por
jefes de alto rango.
Puesto que el futuro de la profesión
del Contador Público depende de mantener su independencia, es de suponerse que lo que haga y lo que recomiende el contador público será más
imparcial y posiblemente de mayor
valor que aquellas recomendaciones
del auditor interno. Además, debido
a su experiencia en muchas Compañías y en muchas Industrias, el con~
tador público aplica, en ese trabajo,
una perspectiva más amplia que aquella que pudiera aplicar el auditor interno, el cual fácilmente puede quedar
involucrado con los problemas de la
Compañia. Esta perspectiva y esta
imparcialidad son necesarias para el
beneficio de los accionistas, otorgantes de crédito, y otras personas que,
además de los dirigentes activos del
mismo, puedan tener interés en el negocio.
Por lo tanto, al llevar a cabo la verificación de las cuentas de una Compafiia suficientemente grande, en la
cual exista un programa de auditoría
interna, uno de los principales deberes'del contador público es el de reYísar el trabajo ejecutado por ]os auditores internos. Debe estudiar er programa y examinar el procedimiento
seguido por el Departamento para cerciorarse &lt;le que los programas hayan
sido realmente llevados a cabo y de
que los informes que se presenten a
los jefes Sean concisos, a fin de facilitar su revisión y apreciación, y de
que se hayan seguido las recomendaciones y sugestiones dadas.
Con demasiada frecuencia el auditor interno depende de una persona
encargada y directamente responsable
ck los asuntos contables y financieros,
por lo cual se limita su área de independencia. Con frecuencia el gerente
general no está suficientemente interesado en asuntos contables y de auditoria para procurar que el auditor in~
terno preste un servicio lo más eficiente posible. Todos estos puntos deben ser apreciados por el contador público para determinar si existe y has•
Í[I donde puede confiarse en Ja all(li•
toria interna. Esto, desde luego, es
una parte esencial &lt;le su revisión del
sistema de control interno.

raciones y respaldar las adopciones de procedimientos prescritos
por la gerenc!a".
El contador público debe investigar
el sistema de control interno, a fin de
determinar el grado de confianza que
puede depositarse en el mismo, fo cual
le· servirii. para formular y determinar
la amplitud de sus procedimientos de
auditoria.
En su folleto titulado "Normas de
Auditoríau, el Comité de Procedimientos Contables del Instituto Americano
de Contadores. ha señalado que:

"El control interno comprende
tanto el plan de organización corno todos los métodos y medirlas
adoptados, dentro de un .negocio,
para salvaguardar sus bienes,. Yerificando la exactitud y si es de
confiar su información contable
promover la eficiencia de las ope~

Armas y Letras + Pág. 2

Cuando el ' Reglamento S-X fué modificado en Diciembre de 1950, la aseYeración antes descrita fué omitida,
posiblemente no se debió a un cambio
de opinión de la Comisión, sino a que
tal ase,·eración se tomó como ya implantada.
Debemos insistir que el examen del
sistema de control interno es una cosa que no debe ser pasada a la ligera,
tal como un mago mueve su varita
mágica. En el simple proceso de examinar un comprobante por la compra
de materiales, hay muchas cosas tras
del mismo que se relacionan con el
asunto de control interno -por ejemplo: ]a requisición correspondiente, ]a
cantidad razonable, autorización para
la compra, firma honorable del proveedor, recepción del material en buenas condiciones, corrección en los
(Pasa a la Pág. 7)

Año Lectivo 1953-54
_CURSOS DE HUMANIDADES

De Ja atmósfera tibia al infinito
como del seno universal del dia,
donde la luz es intención, porfía,
o restaJlante lampo o flavo grito.
Como de un trazo celestial, el rito
dt misteriosa luz y labrantía
)luvia, baja del aire hasta la umbría
mano que graba en fúlgido granito
un cósmico perfil, la primavera;
que se siente posesa sobre el mundo
y en inminencias de preñez avanza
sobre la alada curva de la esfera,
y al rigodón de un dios -meditabundo
Sileno- une los oros de su danza.

- II Desde una soledad de rosa abierta,
desde una claridad de limpia herida,
al soplo en que corcel de leve brida
levanta un torbellino, y en la incierta
frontera de la sombra, desleída
atmósfera lunar: en que cubierta
la noche de una crústula desierta,
un andante de música anida.
Como sombra de anillo incoloro
que construye, barrunta amar~nto
y en un trueno de luz se desgaja.

~

Un tramonto inaudible de oro
se convierte en un trémulo canto
y en un trueno de luz se desgaja.
- III A veces ya esta aquí, sobre las eras;
sobre el hombro solar en que la danza
de las nubes -copones de esperanzaJlega la rubia y niña primafra.

Voz dibujada en ecos de )andanza,
línea fruta], semilla prisionera,
verde medusa alth·a, bayadera
dt- agrícola y rapsódica bonanza.

Esta misma dependencia sobre Ja
organización interna ha sido reconocida por Ja "Securities and Exchange
Cornmission" Regla: 2.02 de su Reglamento S-X, que decía originalmente
como sigue:
"Para determinar 1a amplitud necesaria de la auditoria, debe con~
siderarse fundamentalmente si e 1
sistema de verificación y control
interno 'es adecuado. Puede considerarse apropiado un sistema
interno de auditoria que sea regularmente proporcionado por auditores que pertenezcan a la oficina de un contador público,'.

Facultad de Filosofía y Letras

José León SALDIVAR

". . . . es deber del auditor independiente revisar el sistema de
control interno contable, a fin de
determinar la amplitud y el grado de confianza que él pueda tener en el mismo. Para agotar la
posibilidad de malos manejos y
fraudes, el auditor independiente
tendría que examinar, en detalle,
todas las operaciones. Esto traería como consecuencia un costo
prohibitivo para la maroria de los
negocios -un costo que representaría una carga para fa industria y sobrepasaría los beneficios
y garantía que pudiera proporcionar. Merece la pena citarse que la
amplitud de las pruebas selectivas
deben basarse en el juicio del
contador público, el cual, a su vez,
-depende de su opinión respecto a
la efectividad del control interno,
de acuerdo con el resultado de investigaciones, pruebas y cuestionarios. Sus conclusiones a este
respecto son las que determinan
si el trabajo de detalle llevado a
cabo por el contador público independiente merece ampliarse o
puede ser restringido. Cuando
exista un departamento de auditoría interna, tal situación es, de
acuerdo con la opinión del auditor independiente, un factor decisiYo en beneficio de Ja selección
y aplicación de procedimientos de
auditoría".

CONFIANZA EN EL
COXTROL INTERXO:
Desde hace mucho tiempo, lós contadores públicos han reconocido que
las auditorias detalladas de cualquier
negocio, con excepción de uno enteramente pcqueiío, son imposible desde
cualquier punto de vista practico.
Existen dos formas de sustituirlo:
-auditoria interna efectiva y control
i1!tcrno efectivo. El Comité sobre Procedimientos de Auditoría del Instituto
Americano de Contadores ha definido
ampliamente el control interno como
signe:

a fa Primavera

Porque dedos más ht'imedos y suaves
ni cabellos más úgiles y tersos
nunca se vieron con igual. donaire
para tu cielo azul mis blancas naves,
tpara tu viento aromador mis versos
y una eclosión de dioses en tu aire.
- IV -

l

Y no es la flor sino la misma flora,
y no es el ave sino fauna en vuelo,
13 rosa que sonrosa encantadora,
y el lirico aletear de algún mochuelo.
Y no es al ola y si el oleaje quedo,
y no es la noche, y sí la oscura hora,
en que es el beso asordinaclo, ledo,
y la sexual' caricia tentadora.

de flores en perfil, bastión de dunas,
cilicio cenital--, con que se aferra
al ámbito dulcísimo del cielo,
a la esquirla de oro de una estrella
al sesgo luminoso en los alcores.
Tampoco soledad, sino alto vuelo
de un erótico diálogo y querella
de trasgos femeninos y pastores.
- VI Del torso nudo el ritmo acompasado,
de agua que niega su albo nuberío,
y con urgencias de anchuroso río
que · repta gemebundo y desbocado,
salta al cristal del aire el vocerío
musicado del mar hosco y umbrío,
y en ademán de redentor alado
del mundo Java su ínclito pecado.
De su estadía en zócalos nocturnos
flores y aromas por el viento lleva,
perfil de ola en donde pasa deja.
En la noche cintilan los coturnos
leves .de Adán y las pupilas de Eva
persiguen a los astros en pareja.

- VNi
en
en
en

soledad, ni soledad que inquiera
los sitios rotundos de la tierra;
el mar de mirífiéas espumas
la alta frente terrenal con brumas.

¡Oh! sitiado planeta por cien lunas
-vigilantes donceles de una guerra

IDIOMAS CLASICOS :-Los sucesivos
pasos por la Latinidad y el FilobeJenismo (lengua, literatura y cultura griegas y latinas) definen la
orientación de constante repaso y
esclarecimiento de los valoÍ-es originales enunciados por los precur~
sores del pensamiento.
IDIOMAS MODERNOS :-La serie optativa en Francés y en Alemán proyecta dotar al estudiante con un instrumento de consulta para que pue~
da establecer la secuencia histórica de las ideas a través de las mejores fuentes documentales.
NUESTRO IDIOMA :-El futuro graduado de Filosofía como de Letras,
debe perfeccionarse en el m'anejo

de nuestra lengua, con aspiraciones
al cultivo de una expresión propia
~· pulcra.
JNVESTIGACION :-El alumno debe
quedar salvaguardado contra la moda y contra el prE!juicio, y por ello
la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Nuevo León,
procura que se inicie en las tareas
del investigador. Por tanto, se estipulan asignaturas metodológicas y
de indagación colectiva o personal.
CONJUNTOS :-Los conocimientos a
impartir en la Facultad de Filosofía
y Letras se agrupan de mEl.nera que
fijen un perfil de conocimientos y
acentúen vigorosamente lo que queda por estudiar y cuanto requiera
enmienda o mejoria.

1

PLAN DE ESTUDIOS
CURSOS COMUNES
Primero

Sobre árboles y montes se avecina
una lluvia de lúcido abanico,
licúa el horizonte su alto grito
y bajo el sol su cl:'nnide encamina.
Llega hasta el valle y sobre la colina
meteórico turbión rueda infinito
-rosedal que al crepúsculo dominalicúa el horizonte su alto grito.
Al hombre, al rio y a la flor enciende
con su fuego de liquida fragancia,
con su invisible enjambre de deseo
Es la voz de los sexos en que esplende
el procreador aliento y la prestancia
de amor amor y lúbrico escarceo.

-VIII Es la voz quf! me suena confundida
en la inmortal materia, en el aliento
de espíritus y sangres, pensamiento
de este dolor latente de la vicia.
Es la mortal y confinada herida;
la palabra forjada en sentimiento
-ave sin ojos en el claro viento,
vuelo inefable de primer caidaMas resurge en la arcilla como una
paránola de bíblica templanza
y un sol azul bajo 1a tenue ]una.

Griego I
Latin I
Espafiol I
Filosofía I
Francés I
Aleman I

(Composición Literaria)

rl

uno por optar

~letodologia

Segundo
Griego II (Lengua y Cultura Griegas)
Latín II
(Lengua y' Cultura Latinas)
Espafiol II (Teoria y Técnica de la
literatura)
Filosofía II
1;·rancés II L
Alemán II Í
uno por optar
Teoría e Historia de la Cultura
S9minario
(de Literatura o de
Filosofía)

LICENCIATURAS EN LETRAS

LICENCIATCRA EN FILOSOFIA

Tercero
Griego 111
(Lileratura Griega)
Latin IIJ
(literatura Látina)
Literatura Español Medieval
J_,iteratura Mexicana
Literatura Iberoamericana I
Historia de España
Historia _de México

Tercero
Historia de la Filosofía I
(Griega, Helenislico-Romana y
Medieval)
Psicología
Eticn
Epistemología
Historia de :\léxico
Teoría e Historia de la Ciencia

Cuarto
Literatura Española de los Siglos de
Oro
Literatura Mexicana 1foderna
Literatura Espafiola Moderna
Literatura lberoamericana II
Introducción a una Literatura
Moderna diversa de la Española
Teoría Literaria
Estilistica

Cuarto
Historia de la Filosofía II
(Renacimiento, Moderna y
Contemporánea)
Lógica
Estética
Metafísica
Filosofía de la Historia
Historia de la Filosofía en México

"ALERE FLA~n!AN VERlTATIS"
Como del corazón simbólico su dia,
la voz de primavera es remembranza
y la noche, futura epifanía.
- IX -

no es amor sino la vida t:!ntera.
Y el mundo es un milagro en la
(sonriente
lumbre que en las pupilas de la oda
torna su flor azul en primaYera.

Este programa se inspira en las siguientes consideraciones:

- VIJ -

Y no es el día, sino la brasa ardiente,
Y no es el pulso sino la sangre toda,

La Universidad de Nuevo León ofrece a sus estudiantes un
Plan de Estudios para optar a las Licenciaturas en Filosofía y en
Letras, las cuales pueden cursarse en dos años comunes a ambas
para diversificarse hacia la especialidad de Letras o la de Filo•
sofía en dos años más.

Ki arista ni reloj de antena dura
que midiera sus limites extens9s,
la voz es el residuo en los inmensos
paraísos de todas las locuras.
Pregunto por un sueño en que fa albura
sr convierte en sonrisa o en incienso
para el glauco ritual de la madura
manzana que frustara el pensamiento.

~Ionterrey, :N. L., Septiembre de 1953.
EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD
Director de la Fac. de Fil. y Letras
Lrc. Raúl Rangel Frías

de inocua entraña y físicas arenas
encarcelan la esencia con su frío.

EL SECRETARIO
Alfonso Rangel Guerra

al Corazón su blanca rebeldía,
quiebro mi noche por hurtar el día
y pongo luz en mi feóril trasego.

- X-

Primavera es locura del sentido,
paroxismo, vor3gine sin penas
que recobra en la voz el albedrío

Yo siento primavera tu voz pía
subiendo a · mi garganta a paso ciego,
perfilando en mi labio un leve. . .fuego
y temblando en mi sed de poesía.

Ni quién la mida; ni reloj mentido

Te presiento en mi carne y aún le niego

Armas y Letras + Pág. 3

El altiplano está sobre mis ojos;
tu. le pusiste al llano surtidores
y a la montaña gris pristina .fuente,
a mi viejo jardín, en los abrojos
donde agostó la soledad, amores,
y una ánfora de luces en mi frente.

'·

�LAS PROYECCIONES
Goya --escribió Don Ramón Gómez de la Serna,- conoce
el atardeer español, la hora en qué no pintar, la hora en qué
punzar aguas fuertes como esculpiendo la propia noche; y acu•
den a esa hora a su mente las brujas, que es cuando entran en
actividad, cuando en la falta de espectáculo nocturno, dan el
único espectáculo de la noche . • . . Brujas en la auténtica vera•
cidad son las mujeres que envejecen torcido, mujeres que han
sido muy guluzneadoras, chillonas y comádreantes . . . . Brujas
en que los huesos ya muerden la carne y si no, recuérdenlo esas
sus bocas remetidas con que aparecen a sí propias . ... Estudia•
dos los ingredientes de sus ungüentos, aún podría darse la receta
a un viejo boticario y ver si en verdad se toma uno invisible y
vuela ...
Pensemos en lma bruja. Mejor cuanto más horrible, para abrir esta conferencia bajo la advocación de Dn.
Francisco de Goya y Lucientes. Una
de esas terribles desdentadas que se
nos aparecen desnudas en los claro-

obscuros del maestro español. Pensemos que quiere volar, puesto que volar
es su preocupación de clase; es evidente que después del clásico "Sin
Dios y Sin Santa Maria" intentará elevarse arrojándose desde lo alto de una
torre ..... Por piedad no os invito a

que imaginemos lo que le 3.conteció
después del salto. Pensemos mejor en

t·¡
1

1

uno de estos hombres modernos que a
bordo de cuerpos de diseños audaces
cruzan el espacio con velocidades ultrasónicas. Ambos, ]a bruja y el avia'dor, están identificados por el mismp
deseo de desplazarse en un medio qu e
no es el que naturalmente se nos marcó para nuestros movimientos; ambos
intentan con igual audacia, pues, sobreJ)asar las limitaciones naturales del
hombre. Y desde este ángu]o, no entiendo por Qllé el aviador nos aparece más respetable que la· bruja. Pensemos también en Icaro, el que se hundió en el abismo, fundidas al sol ]as
alas de cera. Las distancias de Icaro
a la bruja y de ésta al aviador miden
el peralte de esos escalones, mito, superstición, ciencia, en el ascenso de lo
que se llama, ignoro por qué, "el progreso humano", mas estos voladores
personajes sí nos están probando: que
la rebeldía y la inconformidad hunden sus raíces en la profundidad de
nuestra historia y que si el que fué
hecho para andar ha querido volar
siempre, el que nació corno un cuerpo
más entre el concierto de la naturaleza, infinitamente más pequeño que los
soles, menos vigoroso que los árboles,
más débil que las bestias, es sin embargo nido y cubil de una satánica
ambición de poder, anhelando siempre subyugar 1a grandiosidad natural,
valiéndose de esa chispilla de la inteligencia, llama azul que debió encenderse entre el barro cuando Dios sopló sobre la cabeza bárbara del hombre primitivo. De esta ambición nació la ciencia, colina frontera a aquella otra más elevada de la cultura. Pero entendamos todos estos términos.
Naturaleza es el conjunto de lo nacido por si, oriundo en si y entregando a su propio crecimiento. Enfrente
está la cultura como lo producido directamente por el hombre, actualldo
según fines volorados. Lo que por sí
ha nacido y crecido puede considerarse sin referencia a valor alguno, si
no ha de -ser otra cosa que natura1eza; o bien, si de un objeto cultural se
retira el valor, queda reducido a mera
naturaleza. Pero la cu1tura no se funda en valores más o menos subjetivos,
sino en cosas a cuya va1oración nos
sentimos "obligados" por considera-

ciones de cualquier motivo. Los pensamientos que pueden manifestársenos
como "debidos" nos sirven para trazar el limite que separa a los objetos
de la cultura de los otros objetos. Finalmente, esta distinción entre naturaleza y cultura, en cuanto que considera una distinción entre dos grupos
de objetos reales, marca el fundamento dr la división de las ciencias, a través de las cuales el hombre trata de
posesionarse y aprovechar la realidad.
Rickert ha dicho: Si consideramos un
suceder cualquiera, podemos percata.rnos de que no encontramos en él límites apreciables, sino que todo fluye
en una continuidad de tránsitos paulatinos. Toda forma extensa en el espacio o que llene un tiempo tiene este
carácter continuo. Pero hay que añadir que en este proceso ningún momento tiene apariencia idéntica sino
que cada uno es específicamente diverso. Así la realidad parece ser una
"continua diferencia" o un '!continuo
heterogéneo"; como ]a mente no puede copiar este fluir diversificado, entendemos a la naturaleza en sí como
irracional. Racionalizarla consiste en
insertar en la huella mental que nos
causa una interpretación o modificación que es de un doble posible carácter: o transformar arbitrariamente
en homogéneo lo que en si es dh·erso
(labor ele abstracción) o cortar en trozos diferenciados lo que en sí es continuo (labor de experimentación). La
homogeneidad seccionada constituye
el campo especial de las matemáticas.
La diferenciación constituye el campo
de, las llamadas ciencias naturales. La
ciencia no puede operar sino por estos dos caminos en los que no copia
sino falsifica la naturaleza; ]a falsifica, es preciso en tenderlo, desde el ángulo de que formá de ella una serie
de imágenes arbitrarias, los conceptos,
que sólo son aspectos, no como retratos, sino como símbolos para alcanzar
el poder de opÚar sobre lo real. El
presd rn::lir de la hetereogeneidad ( que
es lo matemático ) , iguala la imagen d e
la naturaleza en el mundo de las cantidades puras, pero los objetos de qu e
habla no tienen ya sentido "real" sino
que se retráen a la esfera de los seres ideales. (Cuando decimos "cuatro" podemos referirnos a objetos sin
q~1e nos importen sus diferencias efectivas correspondientes, sino que "cuatro" es una cantidad ideal que sirve
para envolver o cubrir a todos, los m3.s
variados posibles, que solo tengan de
común la condición de ser cuatro ) .
Se ha perdido, pues, la r ealidad que
se finca en lo di verso y sólo a este
precio las agudas e infinitas diferencias del mundo pueden ser cubiertas
con la red de las abstracciones matemáticas. Pero si por el contrario la
ciencia desea recalcar ]as diferencias
de ]o real para individualizar los fe-

nómenos, entonces necesita destruir la
secuencia que une un momento con
otro en el fluir del mundo, marcar límites a cada momento y separarlo y
rescatarlo 'de 1a corriente indiferenciada de la naturaleza. Cada "pedazo"
de estas secciones arbitrarias de ]o natural se llama "fenómeno" y su individualización resulta indispensable pan1 la faena experimental en que la
ciencia busca las ]eyes de esa naturaleza que ha falseado. Resumamos,
pues, diciendo que la ciencia no puede relatar con fidelidad o reproducir
sin diferencia este mundo de las realidades externas, el crecer de los vegetales, el circular de la sangre, el
combinarse químico de los elementos,
etc., que constituye la materia de su
estudio. Ni puede, ni desea hacerlo.
La ciencia es simplemente una arquitectura de conceptos desde y en los
que el hombre organiza su poder sobre el mundo. A medida que la suma
de ese poder logrado sea, mayor, por
mejor se tendrá a la ciencia que lo
produzca. La química contemporánea
es mejor que ]a alquimia medieval,
simplemente porque permite- con un
margen inmensaffiente más sólido el
manejo de la naturaleza puesta al servicio de los fines utilitarios del hombre. Contemplada desde este ángulo
la magia nos aparece como ciencia
caída en desuso simplemente porque
sus fórmulas resultaron inoperantes.
Hay tanta razón para llamar mago de
la ciencia al destructor de hoy como
para llamar científico de la magia al
brujo de ayer: ambos son ejemplares
qu e, salvando el grado de la eficacia
del propósito, por igual demuestran ]a
ans iedad del hombre por apoderarse,
para su uso, de los magnos secretos
naturales. Pero seria un despropósito
burlarse de las gentes que ayer tuvieron fe en las brujas,• porque estamos
expuestos a que mañana se burlen de
nosotros que concedemos crédito a la
ciencia de hoy. En realidad la ciencia
no es sino una magna arquitectura,
una aventura estupenda de la fe, aunque muy curiosame_n te ciertas gentes
cree n que la ciencia y la fe se contraponen. Vamos a estudiar_ un poco esto: Un hombre prisionero dentro de
una celda de piedra, hermética, sin
puertas ni ventanas, cuyos muros espesos sólo dieran lugar al paso de
alambres capaces de transmitir vibra-ciones eléctricas provocadas afuera,
en el mundo que el preso nunca ha
visto ni podrá ver, por fenómenos, cosas o seres desconocidos, ¿podría deducir verazmente de ]as ,,ibraciones
las características de los seres que ]as
producen, cómo son, qué aspecto guardan, bajo qué leyes o reglas crecen r
obran, etc.? Es . difícil decir que sí.
Cada uno de nosotros somos exaltamente como el preso, encerrados en la
cárcel de nuestra razón a donde sólo
llegan del mundo exterior ]as vibraciones de los nervios de nuestros sentidos y cuyas percepcfones son 1a·s
únicas constancias incompletas por las
que podemos afirmar la existencia de
un mundo exterior cuyas leyes y reglas estamos, sin embargo, ansiosos de
dominar. En estas condiciones, la
ciencia, obra de nuestra razón, desplaza la noción de 1o "verdadero" por la
noción de lo "útil", aplicando la famosa ecuación de Berkeley: "Esse-percipi" , reduciendo el sér al contenido de
nuestras percepciones, lo real físico al
contenido psíquico de nuestra conciencia. Esta es ]a formulación clásiCfl del idealismo sobre el conocimien-

Armas y Letras + Pág. 4

fo. Ahora bien, para sa1ir de esta angustiosa soledad del solipsismo, del
"yo" a quien no consta sino su angustia de sentirse vivir solo rodeado de
vibraciones que son como mensajes
cargados de enigmas, el hombre realiza construcciones mentales, arquitecturas de conceptos con las que pretendt: explicarse lo que pasa afuera. Y
después de haber construido la explicación CREE que es buena. Lo cree
hoy como lo creyó antes. Hoy estimamos que las explicaciones científicas
de la antigüedad eran falsas y que, por
tanto; fué falsa la fé depositada en
ellas. Mañana tocará pensar si es falsa nuestra ciencia de hoy, pero por ]o
pronto y dado que a nosotros sólo nos
toca aceptarla, nuetra ciencia se funda en una fe en vilo entre el misterio,
fe tan simple y pura como aquella mediante el cual Spallanzani creía que
los ratones nacen de los trapos sucios o los estudiosos de la antigüedad
creían en la existencia de aniniales
que se fecundan por el aliento, o los
hechiceros creen matar a un enemigo
pinchando el cuerpo de una miniatura de c·era. Oigamos a Einstein, Planck
y Eddington. El primero dijo:' 'La
creencia en la fe en la existencia de
un mundo exterior es la base de las
ciencias naturales". El segundo escribió: "Saltamos al reino de la metafísica, pues aceptamos la hipótesis de
que las percepciones nos aportan noticia de otro mundo que se halla afuera. Existe un teorema que es el punto cardinal de la total estructura de
nuestra física: la existencia de un
mundo real, externo, independiente de
nuestro acto de conocer y que por sí
mismo es incognoscible". El tercero
afirmó: ' 1 Nos negamos a amaginar la
horrible contingencia de que el mundo exterior, después de todo nuestro
cuidado para llegar a él, podría quedar descalificado por no existir". Y
asi como las brujas tenía un arsenal
de trapos, de velas, de uñas, de alas
de. murciélago y clientes de ahorcado
para provocar el amor, de igual manera el científico tiene un arsenal de
conceptos, instrumental hijo de su sola mente, para operar con eficacia sobre los resortes de la naturaleza.
Desiderio Papp J1a escrito: "Los'
conceptos básicos de nuestras leyes
científicas no son más que construcciones de nuestro espíritu. Fuerza, velocidad, temperatura, ·entropía, campo
electromagnético, inducción en la Física; peso atómico, valencia, afinidad,
en la Química; adopción, mutación,
entelequia, en la Biología; todas estos
y otras semejantes nociones que forman el sistema conceptual de las ciencias, son invenciones humanas, elementos de un vocabulario subjetivo sometido a un continuo cambio.
Casi nada subsiste del vocabulario de
Stevin o de Cardan, del químico de
Stahl y de Black, del biológico de
Swammerdam y Spallanzani en la
ciencia ele hoy, al igual que el vocabulario de ]a ciencia de hoy no será
probablemente el de los siglos venideros. La rápida y trascendental transformación operada con ]a teoría de la
relatividad y aun más por la de los
cuantos en la física moderna, demostró una vez más el carácter pasajero
Y artificial de estos conceptos eliminables que una época más confiada
que la nuestra · pudo creer eternos e
irreemplazables". Mas precisa entender que esto no es un ataque a ]a ciencia. La ciencia vive . y virá siempre
con independencia de lo que de ella

CIENTIFICAS EN EL ARTE
juzgue y justamente esta permanendos técnicas de la ciencia: la de divi***
cia Je da carta de naturaleza dentro
dir el proceso natural o la de homode las exigencias del espíritu humano.
En el orden de las ideas, el contac- geneizar lo diverso del mundo. Todas
Lo que nos interesa es dejar sentado to de lo viejo y lo nuevo genera fre- estas ideas y estas técnicas deben proel carácter antromomórfico de las Je- cuentemente la fertilidad del pensa- ducir un eco en el arte. Ello es exacyes y técnicas científicas y eliminar mieJJto. Asi el contacto. de las ideas to. La idea de la sensibilidad intelila posibilidad de suponer que los hom- de Collingwood -con la memoria de al- gente de lo natura] produce la corrienbres pueden leer y descifrar a la na- gunas venerables páginas platónicas tP. del romanticismo artístico; la divituraleza con independencia de todo incita a esta tesis original en cuanto a sión del fluir natural y la aplicación
carácter subjetivo, simplemente aso- su formulación más amplia, por más de la técnica de la luz produce la pinmándose a sus sentidos. Si es verdad que sean obvios algunos de sus ingre- tura impresionista; el homoge'neizar
que nuestras arbitrarias leyes científi- dientes particulares: Siempre que en las diversidades del mundo produce la
cas por falsas y fallas que sean deben la evolución de la Historia del Arte aplicación de la matemática al cubistener alguna conexión, deben lograr al- aparece un modo que revela una esti- mo; la idea de la naturaleza como mágún acierto al representar a la real le- 1ización fuertemente desconectada de quina influye en la creación de ]a lígalidad de la ,naturaléza, y nuestras sus antecedentes, bajo el tejido de los teratura automática y la idea del munconstrucciones mentales deben tener elementos puramente estéticos existe do como proceso y velocidad orienta
en "alguna parte" una línea de inter- como sostén y como motivo de in- la producción técnico-artística del cistcción, pues de otra manera seria fluencia preponderante el hueso de nematógrafo. Creo que es demostrainexplicable el innegable éxito de la una idea científica. Los artistas con- ción bastante. Asomémonos ahora a la
ciencia para prever algunos fenóme- sidE!ran frecuentemente su labor como ronda fantástica de los modos del arte.
nos, ello no quiere decir que nuestras algo absoluto, realizable sin la neceleyes científicas gobiernen a ]a natu- sidad del contacto de toda otra labor
raleza, ni que sean descripciones ade- mental que no sea el afán de proch, •
cuadas y justas de esa ordenación cir belleza, Pero esto es falso. FreLa época de la Tempestad y el Imnatural. Ni siquiera, en el curso de cuentemente el artista no hace sino petuo, el usturm und Drang" el vendala historia del hombre, esa enigmá- poner el ejercicio de lo bello al servi- val romántico cuyos aires azotaron el
tica Naturaleza nos ha producido cio de un interés ajeno, frecuentemen- alma de los hombres por 100 años enuna sola interpretación general, una te científico, deliberada o inconscien- cendiendo al rojo el testimonio sentiidea a la que investigadores y filóso- temente. Vamos a fundar esta afirma- mental de las artes en conflagración
fos hayan siempre permanecido fieles. ción, En su Fedón y en la Apologiª a que Alfonso Reyes llamó "incendio
Collingwood, filósofo de Oxford, uno de: Sócrates, el gran maestro de la fi- para carbonizar el mundo", el desbode los mejores ingleses en la linea de losofía de todos los tiempos expresa carse impetuoso cuando los dóciles
Russell o de Wbitehead, ha sugerido estas o parecidas palabras: "l,Qué es corceles del alma se rebelaron y rom, el siguiente panorama sobre Ja idea de lo. muerte? Aparte del alma -separa- pieron las .bridas de la atadura raciola Naturaleza que consideramos total da de! cuerpo- el cuerpo se ha aisla- nal, estuvo precedida por aquel otro
para la explicación de la teoría que do en sí mismo; y el alma, aparte del período en que el hombre ensayó los
proponernos: Los hombres hemos con- cuerpo y separada de él, se ha aislado primeros pasos modernos de ]a ·ciensiderarlo a la Naturaleza de tres mo- en sí mism3; ésta es una condición cia y luego se embriagó con su velodos: 1o.- Los griegos se imaginaron para captar al verdad. El cuerpo es cidad. Apenas encendido el tizón prouna Naturaleza copiada del modelo del un estorbo para el conocimiento. Los metéico de la ciencia moderna su huser humano dotado de alma y de in- sentidos no pueden conducirnos a ver- mareda pareció llenar con volutas
teligencia de la que, según ellos, todo dad alguna. Cuando el alma se pro- enormes el espacio infinito. Era una
el Cosmos estaba saturado. Pensaban pone investigar cosa alguna por medio velocidad precoz que semejaba objetique la vida y la inteligencia de los se- del cuerpo sufre un engaño decisivo. var ]a frase de Nietzche: "Aprendí a
res que habitaban en la superficie de El alma razona mejor cuando no la andar y desde entonces corro". La
hl tierra representaban sólo un aspec- perturba nada que provenga de los ciencia antigua había intentado el cato de la vitalidad inteligente que todo sentidos, ni una pena, ni un placer". tálogo simple de los "hechos" en una
lo impregaba y que la planta y el ani- Y en la Apología agrega: "Mientras descripción cuya simplicidad apenas
mal participaban, en su propia medi- poseamos nuestro cuerpo nuestra alma rompió Aristóteles con su ensayo de
da, del "alma" del mundo dotado de será perturbada por esta cosa mala. genética. Cuando la inducción, como
movimiento autónomo querido y guia- Amores, deseos, tentaciones que pro- método lógico especializado se impuldo por su propia mente; 2o.-Los vienen del cuerpo nos alejan de la ver- só por Bacon, los hechos aislados enhombres del post-renacimiento, influi- dad y este "intruso" nos ensordece y cuentran ]a forma de ligarse y el "cados por el descubrimiento de las má- nos conmueve. Cuando hayamos muer- tálogo" se transforma en "sistema". La
quinas, variaron la idea griega, El to podremos alcanzar un saber puro y ciencia se torna en descripción de las
mundo, según ellos, era incapaz de or- si mezcla, de las cosas en si mismas cadenas evolutivas de la naturaleza y
denar sus propios movimientos e in- pur.as y sin mezcla". Hasta aquí la voz 13 vida se mÚeve reflejada en la pancapaz también de moverse a sí misorn. solemne del viejo Platón. "El conoci- talla del pensamiento. Esta es la caSu actividad le era impuesta desde miento en 1a muerte será puro y sin racleristica relevante que aporta ]a
fuera y su regularidad d ebida a leyes mezcla" -repite el eco de sus pala- llegada del Siglo XVIII: entender la
también impuestas desde fuera. En lu- bras. Y a contrario sensu admitamos dinámica del Cosmos bajo los símbogar de organismo natural, el mundo con Platón que nuestro conocimfento · los de ]a expresión lógiCa. "Se ha
era una máquina literalmente: una es mentiroso y mezclado. La vida sig- temporalizado la cadena de la existendisposición de ,partes corporales dise:. nifica, en la abstracción mental que cia" - se dijo comentando el espíritu
fiada, montada y puesta en marcha; funda la filosofía y el arte, Ja intrusión del Uempo. Y como un río que hubie3o.-Finahnente, la idea moderna co- de los sentidGs en cuyo testimonio se ra incorporado un aluvión de materrige esa postrenacentista; se basa en apoya ]a experiencia científica, pues riales inertes, se desembocará más
la analogía entre ]os procesos del mun- 1,1 humano y la vida son esa conviven- tarde en la teoría darwiniana que ledo natural tal y como lo estudian los cia impura del alma con el cuerpo. Y vantó el testimonio de viejos restos
hombres de ciencia y ]as visicitudes en la indisoluble unidad del ," ro", con- petrificados como quien incorpora pad(; los asuntos humanos tal y como los ciencia y arte reconocen y se nutren labras antiguas y olvidadas para, en
ven los historiadores. Entonces, según de ]a misma raíz de fe y de engaño, un discurso excitado, contar elocuenesto, la Naturaleza se desarrolla en un d e la misma labor de construcción ar- temente la historia del mundo.
A partir de ehtonces, la ciencia nalargo proceso que no se repite sino en bitraria, del mismo aislamiento irreapariencia y que se desarrolla como mediable en que la fantasía edifica sus tural considera la vida como dibujavelocidad encaminada al misterio. Es- castillos deleznables para perseguir la da por el mundo de los fenómenos que
tas tres ideas: ]a naturaleza como ser verdad o para p erseguir la belleza. se mueven ligados en lo que pudiera
inteligente, la naturaleza como máqui- Esta es la explicación del por qué la llamarse el "programa de evolución
na, 1a naturaleza como proceso bistó-· ciencia interviene en la vida del arte, del tiempo", en cuya función todos los
rico de la velocidad, serán elementos ]o quieran o no los artistas. Y ésta es datos aislados se integran y hermaQue deben retenerse juntamente con afirmación que puede fundarse en nan. Esta es la base de una fe inconlos de las dos técnicas científicas: la procedimientos probatorios. He pedi- movible desde donde se proyecta una
que divide el proceso natural para do que se retenga la serie de ideas su- influencia definitiva sobre toda comcesivas sobre la naturaleza: la que la presión del mundo operada por ]a
coystituir los fenómenos y la que bo- consideraba como cuerpo sensible e mente del hombre, incluso sobre el terra las diferencias de lo natural para inteligente,; la que la entendió como rreno aparentemente autónomo del arorganizar el mundo de las entidades una máquina, la que la tiene como te. Lo real se da en fenómenos; nuesproceso histórico. Y también aquell3:s tra reacción opera en emociones; si
abstractas puras.
Sl'

se ligan los fenómenos se encuentran
las leyes del comportamiento natural;
cuando se relacionan las emociones y
se las entiende como ligadas, se diseña el trazo de la vida sentimental. Lo
primero es el camino de la cien~ia;
lo segtlndo es preciso para el arté de
]a época. En ambas cosas, eµ el fondo e:xiste ]a fe y el asombro, según lo
atestigua la cita de Einstein: "Es un
asombro humilde ante el orden que revela el pequeño pedazo de realidad a
que corresponde nuestra débil inteligencia". Pero en ambos casos opera
de igual forma esta nueva manera del
espirito cuyo secreto es bien sencillo;
fundir Jo contingente para integrarlo
en lo durable. La ciencia que se ha
interesado por ]os fenómenos naturales se plantea el problema de su integración en vastos sistemas y la tendencia de interpretar su significación.
Esto no puede realizarse Sino mediante la introducción obsesionante del
tiempo y de la cantidad. Al igual opera, con el arte, toda la faena cultural
del hombre atareado en acumular o
relacionar lo disperso. La liga de los
fenómenos revela la evolución; la suma de las existencias revela la inmortalidad; la suma de los hombres funda las consideraciones sobre lo humano; la liga de los individuos aisladas
aporta la idea de las nacionalidades
y la liga de los instantes denota la necesidad de lo eterno. La ciencia se
apodera de la noción de la evolución
orgánica; lo humano, ]o inmortal y lo
eterno serán conceptos c¡ue acoja como meta el romanticismo literario; el
concepto de las nacionalidades será
botín que recoja el roma,nticismo popularista y político. A ]a postre, todo es romanticismo, tronco agobiado
por su centenar de ramazones diversas: de ahi la dificultad de definir lo
romántico, esa &lt;Hficultad que ya desespera a la Condesa de Pardo, Se encuentran definiciones por cientos, pero ninguna se tiene por. completa
Eícbendorff decía: "Es el siempre repeti40 ensayo de cump1ir, en p_oesía,
la conciliación de lo eterno y lo terrestre"; Agnes Adison ]o define como "el amor del cambio"; Hardenberg
afirmaba: "La vida se parece a los colores, sonidos y fuerzas y el romántico estudia la vida así como el pintor,
el músico y el mecánico estudian el
color, el sonido y la fuerza". De cualquier manera el parentesco entre el
romanticismo y la ciencia natural es
bien notorio, Rudolf Unger lo testimonia en esta clarísima cita: "Se hizo patente una corriente de pensamientos,
quizft de sentimientos y fa,ntasias, que
partiendo de Leibniz pasa subterráneamente hasta llegar al Sturn und
Drang. Kant, Bonneta y Novalis son,
por asi decirlo, como sus postes kilométricos y en esta continuidad
Wieland (el poeta alemáni tiene una
función definitiva. En adelante es la
mezcla de elementos que se ha afirmado que Goethe es el antecedente de
Darwin en el espíritu de un tiempo
en que los datos aislados ya no tienen"
sentido. Schlegel decía: "Todos los libros de una literatura acabada deberían representar un solo libro que desarrollara eternamente el evangelio de
la cultura, Y en la heterogeneidad de
asp ectos, la insistencia en el carácter
evolutivo de lo romántico es el parentesco de familia que encuentran
y reconocen las modernas investigaciones".

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(Pasa a la Pág. 6)

Armas y Letras + Pág. 5
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�Las Proyecciones
(Viene de la Pág. 5)

***
Vamos adelante.
Christian Huygeos hijo de un gran
sellor de la cultura holandesa, que
asombra a Descartes y a Newton con
su genialidad en matemáticas, astronomía, física y óptica, autor del ucosm.otheros" donde la imaginación es un
buen antecedente de Verne y de Wells,
acaba publicando, en 1690, su Traité
dt. la Lumiere", cuya esencia es la de
establecer que la luz, como el sonido,
es fundamentalmente un movimiento
ondulatorio para cuya difusión en el
espacio Huygens inventa el medio del
éter, materia supersensible que no
puede ser vista, pesada ni aislada. Toda esta teoría opera en el reino de lo
iuvisible; se establece en secuencias
mentales en que el cerebro tratará
de esclarecer la realidad analizando
los fenómenos más allá de lo que
permiten las potencias de los sentidos, Newton, en su "Optics", al
afirmar que la luz es una corriente
recta de pa1iículas minú.sculas, combate a Huygens porque -argumentasi la luz fuera onda, los objetos luminosos serían visibles incluso cuando
se interpusiera un obstáculo entre
ellos y el ojo, así como los sonidos se
oyen aunque se coloque un cuerpo
denso entre ellos y el oído. Por la
autoridad newtoniana esta teoría prevalece un siglo. Pero Tomas Young,
el niño prodigio que a los seis años
domina 12 idiomas que incluyen el
árabe, el persa y el etíope, que entiende de matemáticas, de botánica, de
literatura, pintura y filosofía, que es
médico, músico, crítico y atleta, en su
conferencia "The Theory of Light and
Colors 11 renovó la teoría ondulatoria contra Newton, demostrando que
cuando dos rayos de luz chocan, el
punto de incidencia puede tornarse
obscuro porque al unirse la cresta
de una onda con el seno de la otra
las dos ondas se estorban y destruyen. Pero las ideas de Young chocaron contra la autoridad del Márques
de Laplace, Júpiter Olimpico de la
Academia Francesa. Quince años más
tarde, Fresnel, ingeniero militar francés, sin conocer los experimentos de
Young, por sus propias investigaciones llega a conclusiones análogas a las
del prodigio británico; descubre que
las ondas de luz no so~1 longitudinales como las del sonido, sino transversales como las ondas marinas.
Young y Fresnel dieron batana a la
oposición académica y la teoría de las
ondas triunfó. Luego se precipita la
cauda de los descubrimientos. Faraday
demuestra que la electricidad y el
magnetismo se hallan 'en íntimo contacto eón la luz; por este camino
Maxwell, en 1873, declara c¡ue las ondas de luz son electromagnétic~s cortas: Hertz probó que la luz y la electricidad poseen las mismas propiedades ondulafes diferenciándose sólo en
1a velocidad de la vibración en el éter
y descubre las ondas de radio; ~Iarconi, trece años más tarde aplica las
ondas hertzianas al descubrimiento de
la telegrafía sin hilos. Finalmente
Planck, que con Einstein encabeza la
revolución de la ciencia moderna,
aplica su teoría de los "cuantos" a la
luz, delatándola así como atómica y
discontinua, y la teoría corpuscular
resucita, mas ahora asociada a una
naturaleza dual .de la luz, que a veces
opera como O[!da t a veces como corpúsculo, lo que también es común a
cada átomo de la naturaleza. La ciencia moderna no está completamente
de acuerdo con una teoría ni con la

otra. Trattner cuenta que Sir William
Bragg, en su mensaje presidencial a
la British Association dijo: "Los lunes,
miércoles y viernes adoptamos una hipótesis; los martes, ju'eves y sábados,
fo otra".
Todo este pugilato técnico había durado demasiado tiempo y la pelea había sido demasiado ruidosa para que
sus ecos no repercutieran más allá de
las asambleas científicas. Cada episodio de la disputa prolongaba su impacto en oleadas que invadían las crónicas, las gacetas y las opiniones. Y
los pintores opinaron que no podían
ser indiferentes a estas novedades d e
su tiempo, a estas opiniones sobre fa
esencialidad de la luz sin Ja cual el
color y por ende la pintura no existen.
Esto se discutió acaloradamente en el
Café Nouvelle · Athénes, de la Place
Pigalle, en Paris, por el año de 1877.
Desde este santuario alborotó la pléyade de los impresionistas que encontraron en los problemas de la técnica
un pivote para la revolución mundial
de Ja pintura. Naturalmente, en el pasado hubo pintores impresionistas, pero Jo fueron sin saberlo. Se ha dicho
CO!l razón que el impresionismo fué
una de esas cosas que admiten explicaciones diametralmente opuestas, cada uno de las cuales tiene indiscutible
fuerza de con ,·icción. Pero la implicación científica en el impresionismo
es obvia. La entonces nueva teoría
trataba de hacer el cuadro representación de la luz de color del instante, desmenuzándola, aprovechando sus
unidades de acción más momentáneas.
Esto traia éntre otras trascendentales
consecuencias, la de hacer despreciar
el "tema" del cuadro, para elevar la
técnica cxpresi ,·a hasta la categoría de
único problema importante de la pintura. Se trataba nada menos qne de
reproducir la luz y de realizar, pintando, la física de los fenómenos c1·0máticos. El arte ingresó a la categoria de una experiencia de la ciencia.
Y de esta tendencia de arrancar al color el secreto de su realidad, derivó
la pintura hacia su necesidad de vivir
al aire libre de igual manera que la
teoría de la luz requirió la libertqd del
éter. La luz estaba hecha de ondas o
de corpúsculos. Debía entonces pintarse con pinceladas curvas o con puntos redondos desunidos entre si sobre
la tela, como desunidos estaban en el
aire los corpúsculos o las ondas. Se
trató entonces de denotar la presencia
de la pincelada de igual manera que
antes se la había disimulado entre el
liso tejido de los mediotonos. Cada
uno pinta con una coloración preferida: )Ion et con azul; Sisley con rosa;
Pissarro con verde; :\Ianet con negro.
Pero en todos la idea consiste en
aprender un instante de color tal como vuela en el éter, entendido en una
concepción instantánea, de realización
fugaz. Se trata de imponer un sistema
técnico visual , de enseñar que todo,
las catedrales, las callejas, Jos jardines
o el hombre, han de verse como un
sistema físicamente establecido de
manchas azules-violetas-verdes o rojas.
Y en la pintura lo que importa es el
sistema cientifico, no el objeto pintado, porque los objetos no son sino intermediarios para transmitir ]os fenómenos del color. La luz es fugaz y el
impresionismo adora la fugacidad. La
apariencia de las cosas pertenece al
instante y no a la observación profunda y el impresionismo no cree sino
en la sugestión de lo instantáneo, cualquiera que sea la cosa mirada, un haz
de trigo, un ciprés o simplemente el
cielo y el sol. Monet copia docenas
de veces el estanque de su jardín para
captar alguna variación levísima de la
luz; Sisley pinta cuadros a base de
complementarios puros y con él Pissarro, Renoir y los demás, tal como son

Armas

y

los colores de la luz del sol descompuesta por un prisma según habían
demostrado las investigaciones ópticas
d{; Bunsen, Rood y Kirchoff. La unión
de la ciencia y el arte no puede ser
más clara. Los neoimpresionistas, parí! lograr un efecto, lo más etéreo posible, de ]a vitalidad cromática, citaban como su autoridad científica a
Cbevreul. Se elimina el dibujo porque
se afirma que "el aire fluctuante corroe el contorno de las cosas". Esta
afirmación parece un eco de las demostraciones de la pelea NewtonYoung--Fresnel. Se piensa que en la
luz y el aire la visión se transforma
rn un tapiz de puntos de color; esto
parece vivir el espíritu de la teoría
newtoniana. Y no es un azar que Van
Gogb, con quien se llega al éxtasis sensual del color, tenga la obsesión de
pintar al sol que flota en el ciclo como
una bola de fuego; al sol, fuente de la
luz, al sol que derrama su poder sobre
todos, los buenos y los malos, según
rrzan los libros santos, por los siglos
de los siglos. La expresión pictórica
de todos los tiempos se entendió siempre como un mensaje empeñado en
contar algo: la belleza de Jo celeste,
l~ excelencia de lo sensible, la tragedia de lo real , etc. l\Ias, por amor a
la verdad científica, e] impresionismo
desdefio todo esto, para dedicarse a
contar solo, cientificamente, cómo es
en rralidad la luz.

** *
El florecimiento de la "Ecole de
Paris" integró en l.utecia, paradójicamente, un espléndido conjunto
dt extranjeros: Picasso, Cbagall, Klce,
Soutine, Max Ernest, Miró, Dalí,
Zadkine, Gargallo, etc., en cuyo ámbito cobraria resonancia el grupo comandado por Guillaume Apollinaire,
)Tax .Jacob, Jean Cocteau, Paul Dermer, .Braquc, Lipchits, cte., los abanderados en la época cumbre del cubismo. Otra vez en el aire-había sacudimiento de fronda. El cansancio ele lo
visto y sabido impulsaba a la búsqueda de nuevos rumbos. Se había confiado demasiado en "los sentidos que
deforman contra el espíritu que forma", como escribia Georjrs Braque, y
sC' aspiraba a la creación de un mundo artístico autónomo, sin raíz tradicional, con fin en si mismo. Se ponderaba el odio a la "mentira imitativa" entronizada desde el renacimiento italiano; se a·cusaba a la realidad
de penetrar brutalmente en el arte
vincul:índose a sn reproducción como
única y equivocada finalidad estética
y por tanto, bajo e] signo de una rehelíle voluntad , se postulaba la defensa de lo espiritual, entendida como
"aspiración de orden i:lemiúrgico", semejante a la faena divina de crear un
modelo, a realizar objetos simple y
solemnemente plásicos, sin recuerdo,
lazo ni vinculación sentimental arrastrado por el hábito de los sentidos.
La aspiración de los innovadores descubrió en la abstracción y el geometrismo Tos ºinvariantes" capaces de
unir como en un arco el arte prehistórico y el superevolucionado. Se buscaba la uesencialidad" plásica perdida entre los millones de objetos y formas del mundo, y este afán tenia que
hacer del arte cubista una aplicación
práctica de la geometría. Puede establecerse con absoluta precisión la
igualdad de las técnicas de cubistas v
geÜmetras por cuanto que ambas siinifican igual afán de huir de la imitación de la naturaleza esclavizadora
realizando una faena intelectual e~
contra de la sensualidad que arrastraba a la copia servil de las cosas. Si la
emoción deriva de la forma y no de lo
que esta representa, ¿ porqué obstinarse en buscar en el arte una reproduc-

ción y ver en la pintura, por ejemplo,
el retrato del objeto vulgar que el espectador dejó afuera del museo? Recordemos como operaron los primitiYOs geómetras griegos. Millones de objetos necesitaban ser reducidos a formas-tipo para que el cerebro del hombre pudiera manejarlos sin fatiga. En~
tonces el geómetra organizó grupos de
similitudes, agrupó a los objetos en algo parecidos entre si, abstrajo las cualidades análogas eliminando todas las
características puramente individuales, y redujo la enorme heterogeneidad subordinándola a un catálogo de
reducidos modelos: el cono, la esfera,
el cubo, etc., dentro de los cuales podía encerrarse todas las posibilidades
de lo existente. Se crearon asi instrumentos mentales para manejar la realidad a través de cosas sólo vivas en
fo mente del hombre, por cu~nto que
ningún objeto de la naturaleza puede
realmente ser como una figura o un
cuerpo geométrico puro. Es una labor
de "creación demiúrgica", un enriquecimiento de la esfera del sér, una función prodigiosa realizada por un camino análogo al intuido por el deseo
cubista: de ahí que la aspiración a
crear esencialidades artísticas abstraidas de la realidad e independientes de,
ella tuviera que caer en el geometrisrno como camino pláStico necesario
en la creación cubista.

*

Relaciones Entre

i'
1

**

Ahora bien, mas tarde, como una
derivación del sentido de originalidad
que arrastró hacia el cubismo, se produjo el fenómeno curioso de la literatura automática que creemos entender
como afiliada al desarrollo del seutido
cjentifico ele la época maquinista. Ya
Spengler, el inevitable, establecía que
el maquinismo sólo puede entenderse
partiendo de la técnica cuya significación, a su vez, no puede entenderse
sino partiendo del alma. Para él la
técnica no consiste en la fabI\icación
de herramientas, sino en su adaptación para la lucha y por ello la rnoy ·
lid.a d libre del animal es ya, con res.pecto a la planta, un escalón de la técnica. La máquina es desenvolvimiento ele guerra contra la naturaleza, en
que el hombre encierra su "rosado optimismo progresista"; cosa al ser-yicio
humano en que se pretende arrebatar
a la naturaleza el secreto de la creación. Pero si trasponemos el umbral
de la herramienta primitiva y más allá
de la inventiva heroica del Renacentismo llegamos hasta el maquinismo
burgués o capitalista del Siglo 19, encontramos curiosamente con que la
máquina acaba por transformar su
significación, y que de medio ·de lucha se torna en fin en si de la absurda ciVilización de nuestra época.
"La mecanización del mundo entra
en peligrosa tensión", se ha escrito.
La naturaleza del mundo se transforma y el espíritu del hombre no es ajeno a este panorama de la naturaleza
modificada. En medio del mundo ba
surgido la máquina nueva como una
espec~e de n:ionstruo que semeja tener ,
voluntad propia y que exige al hombre su contribución de sufrimiento,
e~fuerzo y lágrimas, constituyendo una
especie de terrible ideal oculto Y no
Yfl una necesidad vital del hombre.
Por la máquina entramos de lleno
en una etapa sociológica cuyo torturante ambiente deformado en la economía y en la política ni siquiera pudo ser previsto en la época de ]a herramienta primitiva o del descubrimiento renacentista. Y el hombre, al
propio tiempo fascinado y medroso,
se posterna ante el nuevo amo al que
vo que el hombre coÍnún, no podía
(Pasa a la Pág. 8)

,

proporcionar este material al contador
público. Los auditores internos están
naturalmente más familiarizados con
(Viene de la Pág. 2)
el aspecto técnico de las operaciones
Y productos de la Compañía. La cooprecios, autorización para el pago, peración puede organizarse en tal forpreparación y entrega del cheque, aca- ma que proporcione al contador pútamiento de los términos del descuen- blico la información que particularto, registro contable de la transac- mente será necesaria en relación con
ción-, todos estos puntos y otros, tie- fa verificación de inventarios.
nen una repercusión en el sistema de
Puede existir el caso de que la Comcontrol interno.
pañía tenga muchas sucursales, almaSin duda, ustedes están familiariza- cenes, tiendas de menudeo, y otros ludos con los extensos cuestionarios so- gares donde se guarden existencias, en
bre control interno que son amplia- cuyo caso deben hacerse arreglos a
mente utilizados, pero que no podemos fin de que los auxiliares del contador
describir en detalle en esta discusión. público visiten únicamente algunos de
El Comité sobre Procedimientos de estos lugares cada año y que, por roAuditoria del Instituto Americano de tación, visite cada lugar cada 3 a 5
Contadores ha publicado un folleto años. En tales casos, los ·auditores insobre el tema de Control Interno y, ternos deberán visitar, durante el año,
además, hay un Capitulo del nuevo los lugares no cubiectos por el contaManual del Contador Público Titulado dor público.
que se titula "Confianza en el Control
Posiblemente uno de los beneficios
Interno". Mi propósito es simplemen- mayores en la auditoria a base de cootr llamar su atención sobre el hecho peración es la reducción de la revide que este asunto forma parte inte- sión detallada de las operaciones por
grante en las relaciones entre el con- parte del contador público. En los catador interno y el contador público. sos en que, en otras ocasiones, se huEs obvio que el trabajo del contador biere requerido un análisis detallado,
público será más expedito si existe puede hacerse a base de pruebas s·etrabajo ya hecho de auditoría interna, lectivas, o si en situaciones normales
y si el control interno es adecuado. se llubiera requerido examen a base
En la parte final de este escrito, se de pruebas selectivas, la amplitud de
mencionarán algunas de las formas en éstas podrá ser reducida. Si por ejemque el trabajo de auditoria puede ser plo, los auditores internos llevan a camás expedito mediante una coopera- bo en una forma independiente conción real entre el contador interno y firmación de una parte de las cuentas
por cobrar, el contador público puede
el contador público.
confiar, en una forma amplia, en los
resultados de tal verificación, siempre
AUDITORIA A BASE
y cuando se haya satisfecho de que
DE COOPERACION:
sea correcta. Si los auditores inter•
La gerencia de una Compañía mo- nos revisan digamos una tercera parderna está interesada en ver que el te de las adiciones a las cuentas de
trabajo de contabilidad, auditoria y activo fijo, el contador público puede
suministro de informes se haga en for- revisar únicamente un 5 %, seleccioma correcta, con la mayor eficiencia nando algunas de las partidas checadas
y economía posibles. Nuestros intere- por los auditores internos, asi como
ses en la -contaduria pública están di- otras adicionales. En todos ]os casos,
rectamente relacionados con los inte- deberá existir un completo intercamreses de nuestros clientes, y nosotros bio de información entre los auditores
alabamos el progreso a pesar de que internos y el contador público.
Sin importarnos si el cliente tiene
pueda resultar en una reducción de
o
nó
un cuerpo de auditores internos,
nuestro trabajo y nuestros honorarios.
Seria muy torpe el contador público existe aún mucho trabajo que puede
que no cooperara para reducir la ex- ser hecho por auditoria a base de cootensión de su propio trabajo, ya que peración. Puesto que los estados ficon ello no sacrificaria la eficiencia nancieros son primordialmente manidel mismo en los aspectos dr contabi- festaciones de la gerencia sobre las
lidad. y de auditoría, al propio tiempo cuales el contador público expresa
c1ue representaría una mayor cncien- una opinión, es costumbre que la gecia y economía para el cliente. Debe- rencia y los responsables de contabiríamos luchar por el establecimiento lidad firmen cartas de. confirmación
tle departamentos serios de contralo- relativas a inventarios, pasivo y otras
ria y auditoría interna. Los cierres partidas.
El contador público debe utilizar,
mensuales por parte' del personal interno, deberían hacerse, en cuanto en cuanto le sea ppsible, las fa~ilidafuere posible, con iguales procedi- des c1ue le puede proporcionar el permientos que los ci~rres anuales des- sonal de GOntabilidad. Debe efectuarse un trabajo preliminar a fin de repués de la auditoria.
Si el cliente tiene un departamento ducir el volumen de trabajo después
de auditoría interna hay mucho que de la fecha de cierre del ejercicio, Y
pucrle hacerse en el campo de audi- procurar la mayor coordinación posible con los contadores internos. La sitoria a base de cooperación.
Primero que nada, debería planear- orruicnte lista es una ilustración de . la
•se anticipadamente la división de la- información que debe ser proporc10bores entre el contador público y los nada por los contadores internos, a
auditores internos; ésto deberá l1acer- fin de facilitar el trabajo del contador
se poco tiempo después de haberse público:
J.- Toda la información pertinente
completado la auditoria anual, y plarelacionada
con los programas de aunearse las actividades para el siguienditoria
interna.
tf' año. Los planes deberán cubrir,
2. -Copias de Jos estados financieentre otras cosas, de confirmación de
cuentas por cobrar y la observación ros mensuales y anuales.
3.- Catálogo de cuentas y una lista
d&lt;" la toma del inventario físico. Los
ck
los libros de primer ingreso, así coauditores internos deberán preparar
mo
una descripción de la forma en
los planes de control interno l' proque
se registran ]as operaciones.
porcionarlos al contador público. Es
4.Actas de asambleas de accionisobvio que el contador público hará las
Pruebas que estime necesarias a fin de tas, directores y juntas de importanasegurarse de que los trabajos han si- cia.
5.- Conciliaciones bancarias Y otras
do desarrollados de acuerdo coh el
informaciones
relativas a verificacioplan. Los auditores internos deberán
nes
de
efectivo.
conservar, en sus archivos, todos los
6.- Análisís de los fondos de caja
Programas e instrucciones giradas, Y

1

r

1
1

Letras + Pág. 6

chica, anticipos a empleados y partidas similares.
7.- Una relación de cuentas por cobrar, clasificadas por antigüedades, en
la cual los saldos acreedores hayan sido segregados, y con anotaciones relativas a las cuentas antiguas y partidas de importancia. (En relación con
las cuentas por cobrar, el contador interno debe preparar un detalle de la
provisión para cuentas incobrables, y
debe hacerse arreglos para encargarse
de una parte considerable de trabajo
de detalle en relación con ]a circularización de cuentas).
8.- Una cédula de documentos por
cobrar, en caso de existir, mostrando
todos los detalles pertinentes, junto
con una conciliación con la cuenta de
ingresos por intereses.
9.- üna relación detallada de inventarios, con precios y cálculos, arreglada en tal forma que facilite la conciliación con Jas pruebas físicas de
inventarios llevados a cabo por personal del contador público. La tabulación debe mostrar, separadamente, las
partidas obsuletas o de movimiento
lento y, además, debe adjuntarse un
resumen que muestre la comporación
con el año anterior. (Antes de la toma
del inventario físico, el cqntador interno y el contador público deben ponerse de acuerdo en relación con las
instrucciones escritas que deben expedirse para ]a toma del inventario,
iPcluyendo lo relativo al arreglo y distribución del material que va a ser
contado, separación de las propiedades de terceros, en la delimitación correcta de materiales recibidos y materiales embarcados, y en la supervisión y verificación de ]as partidas
contadas. Debe ]legarse a un perfecto
acuerdo en lo relativo a valuación y
que ésta sea a base de procedimientos
aprobados por el contador público).
10.~ Una relación completa de pólizas de seguro y otras partidas de gastos anticipados. (Al contador público
no deberú pedírsele que efectúe cálculos por lo que .respecta a el cómputo
de las primas no devengadas).
11.- Un análisis de los cargos en las
cuentas de activo y fijo y en las cuentas de reserva relativas.
12.- Vna relación o balanza de comprobación de las cuentas por pagar o
gastos acumulados por pagar. (El contmlor interno deberá procurar, a toda costa, que esta lista contenga todas
las partidas, a fin de disminuir el
tiempo que invierta el contador público en fa búsqueda de pasivo no registrado).
13.- üna cédula de documentos por
pagar, en caso dr existir, mostrando
todos los detalles pertinentes, así como la conciliación con la cuenta de
intereses pagados.
14.- lnformación relativa a pasivo
a largo plazo, en caso de existir, incluyendo un resumen de las estipulaciones y garantías contenidas en los
contratos de préstamo o escrituras tle
emisión de bonos.
15.- Un análisis de los cargos en las
cuentas de capital.
1H.- l:n resumen de ]as ventas, por
productos o por clasificación apropiada.
1i.-Análisis de algunas de las cuentas de ingresos y gastos, según se ha;ya acordado pre,,iamente. Esta Jista
puede incluir, asimismo, reparaciones
y mantenimiento, impuestos, gastos de
Yiaje de ejecutivos, contribuciones, ingresos misceláneos, etc.
Podrá verse que, después de que todo Jo antes citado haya sido ]levado
a cabo, queda poco por ha~er por el
contador públicó. Sin embargo, éste
debe satisfacerse, a sí mismo, d~ que
todas las partidas que se muestren en
los estados financieros estén correctamente presentadas, y a pesar de que

Armas y Letras + Pág. 7
,

el trabajo del contador interno facilita el trabajo del contador público, esto no lo exime de responsabilidad.
A medida que los negocios modernos vienen a ser más complejos, existe una mayor necesidad de cooperación entre la contaduria interna y la
contaduría externa. Unas cuantas horas en la planeación anticipada, en las
cuales se define la cooperación del
departamento interno, de contabilidad,
pueden economizar días en los trabaj9s finales de auditoría.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín ~rríba mencíonado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, cotejada·
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad dC Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber sellalado en Jas breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moclc-rna, y esperando recibir en bre,·e de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
Yivas expresiones de su más alto reconocimiento.
~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Líe. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

11

�,

•

Rafael López
(Viene de la la, Pág.)
cia: La Cita, Salmo de Navidad, Margarita Gautier; tomó más tarde pasaje
en el vuelo del parnasianismo y fué Su
poesía euritmia y nieve, como forma
de mujer.
Siempre en pegaso propio, tra~cendió el Simbolismo conservando en todo su vuelo esa eclosión jocunda de
su espíritu, especie de luz eufórica
con que coloreó su dolor interno; asi
dice:

Aquí ambuló, antaño, la vana
sombra de Lázaro P. Feel,
con el airón de la mañana
en el penacho de su Abril.
Hora del divino embeleco;
del beso que al corazón fiel,
lleva del paraiso un eco
en su precario cascabel.
Al diablo la inútil chaquira
ociosa al cuello de la flor,
como el carmin de doña Elvira;
hay que santificar la lira
en servidumbre de dolor.
Cuando· el dolor iba a brotarle a flor
de labio para curvar en una mueca

su poesía, la aristocracia de su espíritu tocaba de ironía la estrofa de su
canto:
No me demoro en el dibujp de un perfil

-vulgar barro mestizo- que no fué el
(Antinoo,
Se sintió hermoso siempre que el amor
(dijo: "si";
y vivió en desventura cuando dijo que
(no.
En la tela de su alma, que paisaje más

(vario
pintó la vida joven con goloso pincel;
de formas .Y colores fué hambriento
(sagitario
y corl'ió entre gacelas con paso de
(lebrel.

Hoy al margen de lodo devaneo
viendo como una sombra pasar la
(juventud,
oye J'onronear el gato del deseo
en el sillón burócl'ala, mullido de
(quietud.
Lente' maravillosa que dió la gracia
de la curva aun en aquellos temas contrarios a su amor patrio, porque su visión interior todo lo trocaba en belleza.
Así dice en su poema El Beso de la
Malinche; dedicado al escritor y abogado Don Alejandro Quijano:
Beso legendario; miel en la cora:a;
pimienta en la gula del neblí del sol;
preludio mesli.:o de esta nueva ra:a
que con labios indios en el aire enla:a
la letra católica del ritmo espailol.
Tórtola que arrulla bajo la parcela
y labl'a enll'e tumbas Sil nido de amor.
Frágil y olorosa raja de canela
en el chocolate del Conquistador.
Pero la nota predominante en la lira
del poeta es el resonante acento, hervorosó como un mar, de su sentimient0 patrio. Logias del Renacimiento o
bíblico cedros del Líbano, fueron entonces sus cantos a :.\léxico, desafiando
así a quienes en esa época, como hoy
todavía, desdeñan nuestras autenticas
y genuinas figuras nacionales.
Ni en verso ni en prosa ni en público ni en privado, ocultó su fervor por
nuestros primeros padres. Con motide la reimpresión de la célebre His-

"º

toria de la Revolución de la Nueva España, antiguamente Anáhuac, del Padre Mier, al apoyar aquella iniciativa,
en una de sus famosas "hebdomadarias" de "El Universal", decía entre
otras cosas: "Es una excelente idea,
que me reconcilia con el Cuerpo Legislativo, el cual igualmente ordenó la impresión de los discursos contra lturbide. Y no hablo así porque yo sea iturbidista. ¡Dios me libre! nací a la sombra de la Alhóndiga y me siento
solidario del Cura en sus gloriosos exorcismos; creo que los hombres dignos de que se les venere son
aquellos que desde las gradas de un
cadalso hacen brillar una esperanza,
en frente de otros que trafican con el
ideal como si fuera mercancía de traspaso".
Undoso y sonoro, tiene en sus Vitrales Patrios, poemas que solo un bardo
de una sola pieza como él puede hacer
surgir al golpe de su maza, como esculturas buonaróticas. Sólo un iluminado interior puede lanzar hacia lo alto sus voces proféticas, como espadas
flamígeras. Así sus estrofas ascienden
como las llamaradas del incendio de
una selva mesiánica.
"Quién como él pudo condenar abeternum a la Malinche con este solo aletazo de su poesía:
¡Porque Dios no perdona tu amor,
doña Marina!; y ¿ qué otro poeta nos
hace sentir la presencia del genio como cuando ex.clama en su Soneto a
:\fore1os?
Las fuerzas me faltaron cuando si( guiendo anduve
pol' cumbres y llanuras su rastro de
(león;
a veces lo veía pasar en una nube
que fustigaba el /meno y empu¡aba 11n
( ciclón.
Se posan en su tienda las alas de
(querube
de la Victoria. El triunfo cabalga su
(bridón.
Desnuda, entre las fieras garras de un
(candor,
sube su espada a suspenderse del tahali
(de Orión.
Sil genio es el paisaje del Sur; riscos y
(montes
que escalan firmamentos u colman
( hori:onles
Era su brava cuádriga la de la
(tempestad
Su choque, el del torrente que en furia

(se despeña.
Tras su gran sombl'a se oye rodar una
(oureña
como un arado que abre surcso de
(libertad.

Tal el vuelo de este claro poeta de
Ja forma . Por ello .a.nte la evocación de
su poC'sia. Los que Je amamos tanto, Je
decimos, como los ).layeque nativos en
sus ritos de la siembra: ¡l\faestro de
maestros: miran os ofrecrte la semilla,
antes de arrojarla en e] surco!

Las Proyecciones
(Viene de h Pág. 6)
teme y adora. El artista, más sensitisustraersc a esta atracción del "progreso" maquinista y con ayuda de las
tcorias psicológicas de la creación estética subconsciente, produjo el caso
de la literatura donde el poema o 1a
prosa se producían simplemente, automáticamente, corno la m::iquina fabrica un objeto. Es, al propio tiempo,
un horror a las (aligas a que obliga
al cre:idor la servid.umbre racional de
In lógica, como lo reconocía ' expresa-

Armas

y

mente Andre Gide. "Maquinizar la
poesía" fué entonces la bandera de
Apollinaire, cuyos poemas-conversaciones pretendían fundarse en un subconsciente en estado puro. Y aun
cuando de esto se deriva incuestionablemente el peligro de privar al poema de su carácter de comunicabilidad
y volver las fórmulas literarias intarnsferiblemente cifradas y subjetivas, no cabe duda que por esta rendija
de la fortaleza racional se escurrió toda la tendencia modernizante de la literatura vh'a en prosistas y poetas de
hoy, James J ayee, por ejemplo. Mas,
como en todas las tesis del hombre por
desbordamiento de la pasión actora se
llega al limite de la radicalidad, esta
tendencia de fabricar poemas automáticos llegó en su aspiración de "objetivar" la literatura hasta el extremo
de "pintarlos" materialmente, acomodando sobre el papel las palabras de
tal manera que produjeran el dibujo
directo de una cosa, un caballo, una
fuente o una corbata: tales fueron los
"Caligramas", condenados por su natural frivolidad a desaparecer sin buena tras un tiempo elocuentemente corto de ,,igencia.

Y llegamos a la última etapa de
nuestra revisión. La formulación lógica general para la consecución de un
itleal, podría formularse así: establecer claramente un fin de la conducta
y ejecutar despues, con la presteza posible, los actos necesarios para su rea lización. Sin embargo, el espíritu de
nuestro tiempo ha variado curiosamente los términos, estableciendo primero Ja prisa como presupuesto de la
obra y después, y · en segundo termino, la consideración de 1as metas a los
que por la prisa pudo llegarse. Vivimos agobiados, enfermos por Ja preocupación de la velocidad que aITastrn
fatalmente nuestra vida tal vez por
consecuencia de la copiplejidad de los
fenómenos de la economía maquinista. O tal vez pueda pensarse que estos fenómenos del maquinismo son
también resultado de nuestra preocupación por la velocidad, que obedece
a causas mús hondamente adentradas
en el espíritu del hombre. De cual- ,
qaier manera, y no tratándose aquí de
encontrar una ley psicológica de las
muchedumbres, nos resta sólo constatar el fenómeno del vértigo, patente
desdC en la condición intima de nuestro pensamiento como reacción ante el
mundo moderno, hasta en el espectáculo de las urbes sacudidas enormemente por el movimiento, la histeria
y el frago1·. Claro que en la ciencia el
dato de 1a velocidad ha sido también
pi\·ote de las transformaciones más
trascendentales de la teori8 y de la
técnica. La ciencia aplicada aporta los
recursos para el incremento de nuestra alocada movilidad y 1a ciencia teórica crea un nuevo dios, actor en 1eyrs gigantescas, que opera fenómenos
más asombrosos que los más fantásticos antiguos cuentos de hadas. Basta
recordar las nociones del tiempo dentro de las teorías einstcnianas para poder estar seguros ele que después de lo
descubierto y pensado científicamente
el hombre no puede ya, con justificación, asombrarse ante nada. Frente al
paso de este desbordado y violento vivir, el arte semejaba haberse quedado
inmóvil, como las rocas a la ori11a de
un río veloz, al margen del interés directo de lo humano, algo asi como un
testimonio arqueológico que sólo podía ya conmover al especializado rn
los secretos de la historia. La sonrisa
de la Gioconda y 1a inmovilidad cl"l
Discóbolo, parecían haber helado sus
sentimientos fugaces de vida, dejando
sólo·]a cáscara de un gesto hecho para

Letras + Pág. 8

reinar en los recintos del pasado, donde la caída de cada piedra marca un
ritmo de fatalidad en la larga agonía
de las ruinas. Y el hombre de la calle,
atareado en su angustiosa faeua de vivir, sin tiempo ni serenidad para con..
templar el arte, lo abandonaba al paso, cediendo su contem11Iación sólo a
ciertos "selectos", estúpida o heroicamente segregados del interés común
de las muchedumbres. Pero el arte,
abandonando a su vez las ataduras de
la inercia, se colocó a paso igual de
la velocidad del torbellino. Como a
nuevas catedrales, 1a muchedumbre
asiste al cinematógrafo donde la velocidad es mayor aún que en la vida.
No interesa ya un arte de cuadros de
caballete o de tallas de mármol a la
enorme masa del mundo. Pero ésta reverencia ahora al nuevo giro estético
que en una pantalla le permite la visión del hielo de Groenlandia inmediatamente junto al espectáculo de las
junglas del trópico; que la lleva por
las calles de las ciudades remotas, por
los caminos del aire, por las rutas submarinas; que describe los fenómenos
ocultos de la naturaleza, los recursos
del corazón, la ferocidad de la lucha
humana y el dulzor de los episodios
sentimentales, todo esto batido y creado para su presentación en unos cuantos minutos y por el pago de unas
cuantas monedas. Y el hombre de la
calJe, sentado en la butaca de un cine
en el rincón más apartado del mu.ndo,
por virtud de un arle que no putde
concebirse sino como hijo de la velocidad y de la ciencia, tiene ante sus
ojos el espectáculo de lo u·niversal de
una manera infinitamente más compleja y diversificada, 'que nunca lo tu''ü el mits poderoso de los hombres o
e1 más agregio de los genios, en cualquiera de las muertas etapa_s de la historia.
Y ahora, porque ya es tiempo, tengamos la discreción de abandonar en
este punto el tema.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo L,eón
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\fartinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adi'ián Yáñez :Martínez
Director
Lic. Fidcncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
CorresPondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . . . . . . . . . . .. . . 510.00
Eticn, por rl Lic. fienaro Salinas Qui ..
roga. (Ol,ra rl,• texto en el Bachillerato de la CniYersidad de Nue,•o
León y en dh·ersas Instituciones cul~
l11rales rle la República)
Para estudiantes ...... . .... $ 9.00
Para el nóblico .......... . . $10.00
De soledad r, otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) .. ...... . · $ 5.00

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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