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                  <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

No. 10

Octubre de 1953

Scienliarum Studium (}eneraÍe NOTAS

Sobre la Universidad Mexicana,
Reflejo de la Salmantina
F. M. Z.

Sabido se tiene en demasía que la actual Universidad Nacional de México, arranca de los reiterados empeños que las Auto•
ridades civiles y eclesiásticas de la Colonia, desde los primeros
años de su gubernatura y hasta los años anteriores a la fundación de esta Casa de Estudios pusieron cerca de la Corona espa•
ñola para establecer en Nueva España un Estudio de todas las
ciencias.

,

, ¡,,_ 1937 ;·· ex.. R ector de la prócer y secular
Don Miguel de U11am11110, ( 1~6
. _, Univer$idad de Salamanca

Por espacio de décadas fué Toledo, la ciudad i~perial de la
monarquía visigoda, el meridiano de la culturá occ1d.ental.
Bajo el rein~do del sapiente Y batallador hijo de San ~e~nan.
do , e l t ey Don Alfonsp X, apodado
. . el
, Sabio, l elf..conoc1m1ento
.
'"'od, '
¡ ' b ·t de· su. Cctncilleria, con ef e d'd
1cat concierto
,,, 7 ero., en. e am I o. •
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un I os en rosde Pensadores cristianos, arabes Y 1udws, con h b
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· · ' d e los om res ·
Peras academias dignas
dé lá ·memordcwn
.

(Pasa a la .Pág:;'. SJ

~~

·

Con efecto, desde 1526 el Oidor Gil
de Albornoz expresaba al Emperador
Carlos V: "Para que los hijos de los
caciques y señores, muy poderoso señor, se instruyan en la fe hay necesidad nos mande V. M. se haga un colegio donde les muestren a leer Gramática y Filosofía." Simultáneamente
el mitrado y fraile francisco Don Juan
de Zumárraga instruía a sus procuradores ante el Concilio provincial para
que se solicitara del Monarca "mande
en todo caso establecer y fundar en esta
gran ciudad de México, una Universidad en que se lean todas las faculfades que se suelen leer y en~eñar en
las otras Universidades, y sobre .todo
Artes y Teología pues de ello hay m&amp;s
necesidad."
De igual manera, Como consta en ]a
Crónica de la Real y Pontificia Universidad de México escrita en el siglo
Xl'lll por el bachiller Cristóbal de la
Plaza y Jaén, el primer virrey de Nueva España Don Antonio de Mendoza
proponía "que se funde Universidad
en donde los naturales y Iqs iiijos Q~
españoles fueren industriados en las
cosas de nuestra santa fe católica y en
las demás facultades .... , y que entE;!ndiendo lo que importaba . había señalado personas en íodas las facultades
para que, desde lueg9 leyesen lecciones con esperanza que les puso que se
había de fundar y criar eµ ésta UniYersidad con sus cátedras -y que para
principio de ellas había dolado señálado por propios unas estancias suyas
con propios ganados."
En obsequio de estos ocur;sos de
Don Antonio de Mendoza y del religioso franciscano el Rey Prudente expíclió Cédula Real, datada en la dudad de Toro el 2f de septiemJ¡r~ de
1551, por la que mandaba quedase
fundada en la sede de Virreinato "un
-estudio y Ünivélsidad de todas cien-

cias donde los naturales y los hijos de
los españoles fuesen industriados en
las cosas de nuestra santa fe católíca
y en las demás facultades y les concecediésemos los privilegios y franquicias y libertades que así tiene el estu
dio y Universidad de la ciudad de Salamanca con las lilllitaciones que fué
semos servidos", ordenando que, de
las cajas de la Ral Audiencia se le diesen dos mil pesos de oro de minas
anuales para su sustentación.
Las franquicias que la equiparaban
al Estudio salmantino, según dicen las
Actas del Cabildo de la Ciudad de México, correspondientes a las sesiones
del 29 de abril de 1562 y 1563, fueron
publicadas a pregón por Joan Ortiz el
martes 13 de abril del año últimamente mencionado. La Cédula respectiva
concedía "que ahora y de aqui en ade
lante, todas las..pei-sonas que en la dicha Universidad se graduaren gocen
en las nuestras Indias, islas y tierra
firme del mar océano, de las Jiberta
des y franquezas de que gozan éll estos reinos los que se graduaren en el
estudio y Universidad de Salamanca,
asi en lo de no pechar coco en todo
lo demás."
A la asignación que para su mantenimiento había concedido el Monarca
para su fundación ha de agregarse en
1570 un nuevo subsidio de quinientos
pesos de oro de minas; además, se le
concedió a la neonata Casa de Estudios el uso de las armas de Castilla y
León, para su escudo.
Más adelante, hacia 1597 el Ponlifice Clemente VII la declaró pontifi~ia
teniendo así reconocimiento canónico
los grados que se otorgaran por sus
autoridades. El Maestrescuela osten·larfa la representación papal y conferiri°a' los grados en la Santa Iglesia
4

4

4

4

(Pasa a la Pág. 2)

....

1

1

�cia del Rector y Maestrescuela. Vi. Que
el Rector y ~laestrescuela se conviden.
VII. De la elección de Diputados. VIII.
De la elección de primicerio. IX. De
los claustros. X. Que no se congregue
Claustro sino en Juputado. XL De las
lecturas de Cánones y Leyes. XII. De
las lecturas de Teología. XIII. De los
lectores de Medicina. XIV. De los lectores de las dos Cátedras propiamente de Gramática. XV. De las que ha
ele leer el catedrático de Retórica.
XVI. De las que ha de leer el catedrático de Lengua. XVII. De la cátedra de
Canto. XVIII. De las que de leer el caÍedrático de Matemáticas y Astrología.
XIX. De los catedráticos de propiedad
y regentes de Artes. XX. De las cátedras de griego y sus lecturas. XXI.
Cómo han de leer los lectores y en
qué días y cómo han de oir los oyentes. XXII. De las visitas que ha de
hacer el Rector y los lectores. XXIII.
De las disputas en común y en particular de las de Cánones y Leyes.
XXIV. De los bedeles ele las disputas.
XXV. De las disputas en Teología.
XXVI. De las disputas en Medicina.
XXVII. De los exámenes que se han de
hacer ele los que pasan de Gramática
a otra Facultad. XXVIII. De los cursos, probanzas y exámenes que se han
ele hacer pata los grados de bachilleres en todas las Facultades. XXIX. Que
los grados de esta Universidad se prefieran a otras. XXX. De la manera de
dar el grado del bachilleramiento.
XXXI. De las repeticiones. XXXII. De
]os grados de licenciamientos. XXXIII.
De la provición de las cátedras.
XXXIV. Del valor de los votos. XXXV.
Del modo d'e regular de los. rntos
XXXVI. Por qué tiempo deben ser proveidas las cátedras. XXXVII. Que los

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!\iÍV.tRS ~. ." ·

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rr_

que llevaren cátedras no las pueden
regocijar de noche ni dar colaciones.
XXXVIII. De los derechos del Rector,
consiliarios y el bedel y escribano en
la provisión de cátedras. XXXIX. De
los dineros que han de pagar al arca
los que llevan cátedras proveyéndose
por votos. XL. De lo que han de pagar no tomando votos. XLI. De los salarios que han de haber los catedráticos de las cátedras que no son de
propiedad. XLII. Del residuo que han
de haber los catedritlicos muriendo.
XLIII. De las repeticiones que han de
hacer los doctores y catedráticos de
propiedad. XLIV. De la matricula y
desde cuando se han de contar los cursos a los estudiantes. XLV. De los dineros que han de pagar los que se matriculan. XLVI. De la opción que tienen los catedráticos en los generales
y en las cátedras que vacan. XLYII .. De
la ausencia de los catedráticos. XL VIII.
Del Hacedor y Administrador y Arca
de la Universidad. XLIX. Del Síndico.
L. De las cuentas y hacienda de la
Universidad y personas que s~ han de
hallar en ellas. LI. Del prestar de los
dineros del Arca de la Universidad y
cómo se entregan las prendas a su dueño. LII. De la capilla del estudio y misas y fiestas qeu se han de cefebrar
en ella y de las honras de los difuntos y de los ornamentos de Ja capilla.
LIII. Del hospital del estudio y de los
pobres que han de haber en él. LIV.
Del Visitador de las obras y de los
materiales que para ellas hubiere. LV.
De los bedeles y librería. LVI. Del escribano del Claustro y ele lo que ha
de hacer y los derechos que ha de llevar y de la guarda de registros. LVII.
Del ~laestro de Ceremonias y de Jo

El Espíritu del Adolescente en
Relación con la Realidad Ambiente ·
Salvador M. LIMA,
Profesor extraordinario de la Escuela
de Verano de la Universidad de
Nuevo León.

El espíritu en la adolescencia y en los años inmediatamente
subsecuentes a ella, es revolucionario, porque resulta de que los
adolescentes atraviesan la edad en la que hacen --espiritualmente, y cada uno a su modo- suyo el mundo, con lo cual, en pen•
samiento lo rehacen según los modelos que ellos mismos se forjan; comparan su propia familia con las otras familias que van
conociendo; sus maestros con otros maestros; con instituciones
. extranjeras y con otros países, las suyas y su país; confrontan los
criterios y las normas que les han enseñado o que han visto prac•
ticar en su casa, con los que nuevamente conocen y que ven en la
calle, en el teatro, los periódicos, las pinturas y los libros, y razo•
nan más o me_nos atinadamente sobre todo ello. Por _eso, y por•
que comúnmente no la entienden son, en general, enemigos de
la tradición y amigos de las novedades ( a menudo con pasión
violenta) que los hace rudamente injustos. Ser conservadores les
parece, en consecuencia, ( salvo en rarísimos casos) absurdo.

(Pasa a la Pág. 8)

¡.

I,

Estatutos de la U11iuersidad de Salama11ca

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 1)

Cancelario el Doctor Gómez de Santillana. Figuraron como :Maestros en Ja
Ciencia teológica el docto Fray Alonso de la Veracruz y Don Juan Negrete, Maestro en Artes de Ja Universidad
ele Paris y Arcediano de la Catedral
:\fetropolitana; Fray Pedro Peña, de
Prima de Teología; el licenciado Pedro de :Morones, de Prima de Cánones; el doctor Bartolomé Melgarejo, íle
Cánones; el canónigo Juan García, de
Artes; el Jicenciado Bartolomé Frias
de Albornoz, de Instituta; el doctor
Bias de Bustamante, ele Prima de Gramática; el licenciado· Francisco Cervantes de Salaz ar, de Retórica y Diegú Martínez, de Gramática.
De acuerdo con las leyes y reglamentaciones de la Universidad mater
- la salmantina -, por lo que se refiere a los privilegios, el fuero universitario concedía al Rector la autorización para conocer y juzgar todos los
delitos o asuntos criminales que se
perpetraran dentro del ámbito de la
Casa de Estudios en tanto no ameritaran "penas de efusión de sangre o mutilaciones de miembros u otra corporal". De esta suerte, la Universidad
mantenía sus propios calabozos.
Las Constituciones o Estatutos que
gobernaron a la Universidad desd"e su
fundación fueron formados por el Virrey y la Real Audiencia, modificando
un tanto las prescripciones salmanti11as.
Los Estatutos de Salamanca constaban, por entonces, de los siguientes títulos: I. De la elección del Rector. JI.
De la elección de Consiliarios. III. Del
juramento que Rector y consiliarios y
escribanos han de hacer. IV. Por qué
orden se han de asentar los consiliarios en el Claustro. V. De la Audien-

l

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Catedral, teniendo a ]a vez el carácter · de Canciller o Conciliario.
El 25 de enero de 1553 fueron inauguradas con toda la pompa tradicional
de las Universidades españolas las
lecciones universitarias poniéndose a
la nueva Casa de Estudios bajo el patronato de San Pedro, por recordarse
en es·e día su conversión.
En la Crónica de la Orden de Sa11
Agustín en las Provincias de la Nueva
España, publicada en 1624 por Juan
de Grijalva, se asienta que "en esa fecha don Luis de Velasco convocó a
los Oidores y a todos los hombres que
había en ese reino en la Iglesia de
San Pedro en donde se cantó misa del
Espíritu Santo" y de allí partió la procesión para las escuelas. Las lecturas
se hafían en el solar que había sido
de Doña Catalina de Montejo.
. Los cursos se iniciaron, ciertamente, el 3 de junio del propio año del
53, con la presencia del Virrey Don
Luis de Velasco, de los señores Oidores, de la membrecía de los Cabildos
civil y ec1csiástico y de las personas
más acreditadas de la capital del Virreinato. El Maestro Cervantes de Salazar, autor de los célebres Diálogos
sobre la Universidad y la ciudad de
México, pronunció una oración latina
de a,dmirable grandilocuencia.
El primer _Claustro se celebró el 21
de julio del mencionado año del 53,
en la Real Audiencia. El primer Rector de la flamante Universidad fué
el Doctor Don Antonio Rodríguez
de Quesada y primer Maestrecuela o

l

Una pági11a de los Estatutos salmantinos

Armas y Letras + Pág. 2

La adolescencia es la edad en la que
nadie quiere quedarse atrás o inmóvil;
en la que todos pretenden ir adelante.
Es la edad del progreso en la que cada
cual ansía reformarse a sí mismo para
progresar, y reformar el mundo para
que el mundo progrese.
En gran parte, tal actitud es buena;
porque esa actitud existe, el progreso
se ha iniciado; toda fuerza histórica
de grande eficacia tiene que ser, a un
tiempo, conservadora y revolucionaria; cuando en efecto sólo es revolucionaria, no crea, destruye, cortando
y despedazando las raíces del árbol de
la historia, lo hecha abajo, cortando
el rio de la vida de los pueblos, lo
ar ranca .a sus fuentes, lo empobrece y
lü mata; cuando sólo es conservadora,
lo inmoviliza y la inmovilidad es tam•
bién la muerte. Aun en un simple organismo molecular necesitase el armo•
nioso concurso del núcleo, que pre•
serve la identidad de la célula, y del
citoplasma que extiende en todas las
direcciones sus actividades. Precisa
juntar los dos factores de la vida en
marcha: el conservador y el modifica•
dor, y esto no puede hacerse sino entregando a los jóvenes la antorcha que
los siglos han encendido, y que toca
a los jóvenes llevar adelante, avivando, (sin apagarla) su llama. Fuerza es
que para eso los educadores todos,
maestros y pdarcs de familia, se empeñen en mantener su permeabilidad
psíquica que les permita conserYar la
juventud espiritual; y que así renue•
ven y rejuvenezcan perennemente su
alma, para que puedan entender a los
adolescentes, y siendo entendidos a su
vez y amados por éstos, que los unos
con los otros, cooperen. Sólo asi puede lograrse formar aquella "conciencia histórica" que necesita conquistar
el hombre para salir de la angustia de
su individualidad, y respirar el aire
libre ele la solidaridad humana.
La cooperación espiritual íntima
que el perfecto desarrollo de la humanidad requiere, y que es la base de la
verdadera libertad y la condición del
progreso moral, tiene que afrontar, no
obstante, dificultades de diversos órdenes, para que se realice en los adolescentes; unas se vencen al cabo, Y
Por lo común pronto; de ellas, la mayor es el aturdimiento natural de los
adolescentes en que para ellos hay aún
dos mundos: el mundo superficial Y
de plena libertad de al imaginación
-que es como libre mundo del juego
de los niños, para vivir en el cual llegan a veces los adolescentes a la faJ.

sedad, a la hipocresía y aun al crimen- y el serio mundo de los adultos
en el que todo se somete al áspero rigor de las realidades ambientes; pero
el pensar lógico, a cada instante más
fuerte, hace distinguir cada vez mejor
ambos mundos, y lleva a los adolescentes a jerarquizarlos, poniendo al
fin en primer término el mundo de las
realida,des, aunque siempre, y por for•
tuna para ellos mismos y para el progreso, con la propensión a supeditar
todo a algún ideal.
A la hora de la adolescencia, el instinto autoasertivo crece dominándolo,
haciéndolo suyo, sintiéndolo suyo, sintiéndolo como cosa de la conciencia
misma y entra entonces a ella, todo
despedazado y produce en ella la impresión de que la inunda una infinita
riqueza, cegadora y deslumbrante. El
estado del alma es entonces sobremanera paradógico, egoísta, egocéntrico
y a la vez juntamente altruista -excentrico-y.
Cuan grandes son para la mirada
del adolescente el aire, la montaña, el
bosque, el cielo, ¡ cómo brilla la luz!,
¡cómo rutilan los astros en la senda
profunda de los espacios infinitos!, ¡y
cómo la naturaleza toda está a la vez
allá, afuera, en el tumbo de la catarata, en el rodar del trueno, en la larga
y solemne salmodia del mar, y se
'adentra en el alma que se siente, a si
propfa, en comunión con todo!
Juntos el instinto inquisitiYo y los
dt autoaserción en forma de ensanchamiento y exteriorizamiento psíquico y de adentramiento y esjmismamiento en la conciencia, con un descubrir y un adueñar espiritual constante, de todo Jo que entra en el horizonte del alma, impulsar al ansia de
]a aventura; no sólo a caminar y a
viajar, sino ir a reuniones, saraos a
otros círculos, "a escaparse de la monotonía de la vida diaria" a leer noYelas y - con secreta fruición y temor, o altanera suficiencia- libros
vedados; a buscar cosas de cuento,
color y belleza; o cosas reales -agregaríamos nosotros- crudas y positivas; pero cómo las busca quien se
siente señor de ellas, y va a dominarlas y verlas de arriba a abajo, hechas
suyas. Cosas de cuento, color y belfeza, los adolescentes tienen hambre de
todo eso; "dadles viejos cacharros, esmaltes de colores y pinceles, y veréis
cómo se absorben encantadas en el
placer de dar a esos cacharros, nueva
y luminosa vida. Enseñadles a dibujar
· Ya bordar con sedas de colores, y os

Armas

y

sorprenderá el interés con que cubren
de bordados sus vestidos y sus muebles, símbolo a menudo, de su espirito. Tienen en cambio repulsión por Jo
gris, por lo neutro, por lo pardo, por
lo monótono que, lo mismo que a los
adolescentes, las hace huir y les pro- .
voca tedio. Por eso no gustan de las
calles angostas y obscuras, Y en cambio las atraen los espacios abiertos; no
sólo por otras razones, sino también
por éstas: los escaparates, las tiendas,
los cines".
En su propio cuerpo, ellos y ellas
avivan el sentimiento de su yo que se
exalta; si hoy muchas mujeres se pintan y si tantas se han enjoyado siempr;, cs, en gran parte, por la razón
anterior; análogo origen tienen en muchos casos el tatuaje, porque en verse
y adornarse se recrean.
Manifiéstase también éste durante la
adolescencia, en la propensión a hablar solo, a cantar, tararear, silbar y
bailar, o hacer expansivos movimientos de bienestar, cuando bajo ]as miradas de otro no se siente el que hace
todo esto.
El propio instinto esplende en el
placer de bailar con otras personas,
en la marcha rápida, en los veloces y
bruscos movimientos, y en las actividades todas, como se expresa también
en ]a música y las bellas artes. Vastísimo campo que observar pueden tener en los adolescentes, los educadores para contribuir a afinarlo, ensancharlo, hacerle perder su pristina rudeza y ennoblecerlo.
Hay en el adolescente, pero más ,•isible a menudo que en las edades posteriores, "una expresión simultánea
del cuerpo y del ab)la" y que es característica de la adolescencia; una
avidez por ensanchar y profundizar la
vida, que se traiciona aun en la propensión a bautizar las cosas más comunes, dándoles nombres pomposos o
extraños; y en el placer de encontrar
inagotable el mundo, como se siente a
si propio el adolescente.
El instinto autoasertivo se manifiesta enérgicamente en la forma franca
de instinto de imposición, sobre todo
en· los adolescentes, extravertidos, respecto de los cuales son por completo
exactas, las palabras siguientes: "En
primer lugar señalado cómo una propensión general de la humanidad toda, una especie de perpetuo y desasosegado deseo de poder, por poder, que
no acaba sino con la muerte". Este
instinto, en su aspecto más radical y
resucito, explica que Maquiavelo haya
dicho que "es de afirmarse en general
de todos los hombres que son desagradecidos, mudables, falsos, cobardes, codiciosos, y, tan largo tiempo
como otro tiene éxito, enteramente de
ese otro"; pero la verdad es que convirtieron verdades ciertas, en gran número de casos, en generalizacío'nes excesivas, y, sobre todo que hicieron,
de una posibilidad latente en todos los
hombres, una incesante realidad que,
por fortuna, no existe en el grado en
que ellos la describieron.
La atracción a la aventura, parece
ser aún más fuerte en la adolescencia.
Muchos adolescentes jóvenes sienten
que su vida en el hogar es estrecha y
que la existencia diaria es demasiado monótona. Ansían cambiar de ambiente, para ser más desarrollados,
mas independientes y más autoasertivos, y más maduros que antes; muchos de ellos abandonan sus hogares
y se unen, por lazos más o menos prolongados, al ejército de. los trotamundos, poseídos del impulso hacia la vida errante. Es probable que la mayo.
ria de los ,•arones y una incierta cantidad de las adolescentes sienta, en algun.as épocas, un deseo vehemente de
errar, de ver y conocer otros lugares,
de ponerse en marcha. La pasión de
0

Letras + Pág. 3

viaJar no está, sin embargo, limitada
a los adolescentes, domina también a
los mayores y aun aquellos que no
han entrado todavía en la adolescencia. El desarrollo encierra un conflic•
to de intereses y deseos. Hay otros inttrcseS que chocan con el espíritu de
aventura; la sociedad ejerce presión
sobre el individlio, por medio de sus
usos y sus costumbres, de sus normas
y de su modo de ver las cosas, en suma, por su organización de las con•
diciones de la vida, de modo que, normalmente, el espíritu de ave~tura se
limita a llenar su función aprobada
por la sociedad én la existencia de los
individuos. En algunas personas, estas tendencias son tan potentes que
nunca llegan a ser dominadas por las
convenciones y otros intereses, y como resultado t~nemos los adultos vagabundos, los trotamundos y los erráticos de todas clases.
Los campamentos, las caminatas y
otras actividades similares cuentan
con el entusiasmo de ]a mayoría de los
adolescentes hasta la edad adulta. Los
intereses más importantes derivan, en
parte, el amor a la naturaleza, en parte del gregorismo y de otras tendencias sociales y en parte del amor a la
aventura. Además proporciona a los
adolescentes que vi ven en las ciudades, una oportunidad para escapar áel
confinamiento de la artificia1idad, de
]a monotonía, sordidez y fastidio, y de
la acción coercitiva de la vida urbana.
La pa'r ticipación en estas actividades
ha aumentado enormemente en la década pasada, con un ritmo mucho más
rápido que el del desarrollo de nuestras ciudades y ele nuestros pueblos.
Indudablemente, esto se debe en parte
al carácter monótono, poco interesante del trabajo en la industria muy especiaJizada, asi como a las comodida•
des y al mayor número de horas libres que el aumento de la producción
ha dejado como saldo favorable.
Los incesantes desequilibrios de la
adolescencia, los fuertes choques emotivos y las readaptaciones que son
consecuencia de los mismos y de la
tendencia constructiva, sintética y armonizante que en cada individuo existe, originan bruscas oscilaciones de
agrado y de desagrado. Ni aquél ni
éste experimentamos marcadamente,
si nuestras inclinaciones e instintos se
satisfacen de una manera automática;
y si las tendencias, las necesidades, los
instintos de un modo perfecto y sin dificultad terminan en actos, son para
nosotros casi inconscientes, apenas los
percibimos; pero si se encuentran "li•
geramente contrariados", logran, sin
obstáculos demasiado temibles, su satisfacción, provocan una impresión de
placer en tanto que "contrariados
fuertemente, y tendiendo hacia un
funcionamiento menos armonioso, es
dolor lo que ocasionan".
Por otra parte, la oposición que se
encuentra en el desarrollo de un impulso, engendra la cólera que acompafia, a la lucha para vencer la resistencia o bien el miedo, si presintiendo la
derrota, se huye y este cuadrilátero
fundamental de emociones, de agrado
y desagrado, cólera y miedo, reacciona sin cesar sobre si mismo, a la vez
que se producen agitaciones de actividades de los sistemas viscerales,
cambios vaso-motores y modificaciones ·de metabolismo de las glándulas
de secreción intet'na que, por su parte
también, determinan en al conciencia
un profundo razonamiento.
Natura) pues, que en la adolescencia se pase a menudo del dolor al placer y viceversa, y de la cólera al miedo o de éste a aquella, y que, después
de cada choque emocional y de cada
nueva adaptación, se llegue a tener
(Pasa a la Pág. 6)

j

1

�DEL

,Fachada de la Universidad de Salamanca

Lá ilustre y tradicional Universidad de Salamanca, fundada
en el Medioevo español por el Poder Real y acrecida en los siglos
de Oro por los más esclarecidos maestros del saber hispánico,
que irradiaron sus experiencias enriqueciendo al Humanismo re•
nacentista, llega en estos precisos días otoñales a la celebración
de su séptimo cumplesiglos, aureolada de leyenda, henchida de
gloria secular, rodeada de la múltiple consideración que las Universidades del mundo le consagran, como a la más célebre, aca•
so, del Renacimiento, rectora, en mucho, de la política imperial
española, baluarte de la Contrarreforma, hóntanar y seminario
de historiadores, teólogos tridentinos, poetas líricos e ingenios
laicos.
En este venerable Centro Docente
todo es acreedor de meditación y estudio; todo avasalla y atrae las ajenas
miradas, transportando la mente a
épocas pretéritas.... Sus bellísimas y
elegantes vestiduras, su fachada plateresca, rica en su género y en toda
clase de detalles, las antiguas aulas
con sus altos púlpitos y sus bancos
carcomidos, el primitivo claustro lleno de inscripciones latinas, la capilla,
lo librería, los artesonados, las ver]as,
los escudos, las bajorelieves: todo evoca un pasado que ciega con su esplendor al hombre moderno de las
Universidades, que ha recogido, en
parte, dorados frutos de aquellas edades,
Es incuestionable que la Universidad de Salamanca tuvo su nacimiento
en la Edad Media española, mas no
pude fijarse con certeza la fecha de su
fundación, por no haber documento
alguno que lo atestigue.
En las postrimerías del siglo XII Alfonso IX de León estableció en Salamanca un centro de enseñanza sobre
la base de los estudios eclesiásticos
que se prodigaban en la Catedral, y

acaso fué creado este estudio en emulación a la Universidad de Palencia,
que ya decaía por falta de sustentación económica.
Una inscripción redactada por Fernán Pérez de Oliva, a la que al parecer, no se concede mucho crédito, por
la posterioridad de su redacción dice
así:
ANNO DOMINI M, C. C.
Alphonsus VIII Castellae Rex Palentiae Universitatem erexit cujus aemulatione Alphonsus IX Legionis Rex
Salmanticae itidem Academiam constituit: illa defecit, deficientibus stipendiis: haec vero in dies flourit,
!avente prccipue Alphonso Rege X a
quo accitis hujus Academiae viris, et
patriae leges et astronomias fabulae
demum conditae.
EN EL AÑO DEL SE:-íOR 1,200.
"Alfonso VIII Rey de Castilla erigió
a la Universidad de Palencia y su
émuio Alfonso IX Rey de León fundó
al mismo tiempo la Academia de Salamanca: aquélla vino a faltar por esca-

Armas

y

sez de recursos, ésta floreció cada vez
más, ~specialmente bajo la protección
de Alfonso X, el cual auxiliado por los
varones de esta Academia dió leyes
para su patria y formó las Tablas Astronómicas."
La Universidad de Salamanca no
fué, en manera alguna, una continua~
ción del Estudio palentino, sino una
creación, a·nterior, particularmente in~
dependiente, como consta del discurso
histórico de Don Pedro Chacón, cuando expresa: Hy porque los que hasta
aquí han escrito lás cosas de España,
por no haber visto las cosas de esta
Universidad, tienen creído que fué
transladada aquí de Palencia, será
bien desengañar de ello al principio,
y mostrar cómo entrambas se hicieron
juntas, una en el reino de León y otra
en Castilla, aunque algunos tiempos
después la Universidad de Salamanca,
como la vaca gorda del sueño de Faraón , se tragó al flaco estudio de Palencia."
El fundador y los reales y sucesivos
favorecedores del Estudio salmantino,
hicieron cuanto les fué posible por
-acrecentar los fueron y privilegios que
le habian otorgado, mas ninguno entre
ellos como el sapiente Rey Don Alfonso el Décimo, que puso especial empeño en honrtula con los catedráticos
mas sabios y disertos de su reino, instituyendo1 enseñanzas en los diversos
aspectos del saber medie-.,a1, sin cuidars e de gastos y diligencias. Sentó,
asimismo, la teoría de que los haberes
cie los profesores habían de ser fijados
por el Rey y que el estipendio de cada
maestro debía estar en relación con la
cultura del mismo y con la labor que
realizase dentro de las aulas; expidió
privilegios; acreció con estímulos y
señalado celo la fama que iban adquiri endo mentores y alumnos y estableció el cargo y la dignidad del Rectorado, con la misión de imponer paz y
velar por la integridad del estatuto
universitario.
La creación de esta jerarquía, según
Enrique Esperabé Arteaga, puede desprenderse del texto de la ley sexta, titulo XXXI, de la Partida segunda, que
dice: "Otrosí pueden establecer de si
mesmos un ma:roral sobre todos a que
llaman en latín rector, que quier tanto decir como regidor del estudio, a
que obedescan (sic) en las cosas que
fueren convenibles, et guisadas et derechas. Et el rector debe castigar et
apremiar a los escolares que non levanten bandos nin peleas con los ornes
de los logares que ficieren los estudios
ni entre si miemos, et que se guarden
en todas guisas que non fag~n deshonra nin tuerto a ninguno, et defenderles que non anden de noche, mas que
finquen asosegados en sus posadas, et
puñen de estudiar et de facer vida honesta et buena: ca los estudios para
eso fueron establecidos, en non para
andar de noche nin de da armados 1
trabajándose de pelear o de facer
otras locuras o maldades adaño de si
e! a estorbo de los logares do viven:
·et si contra esto viniesen entonce el
nuestro juez los debe castigar et endercszar de manera que se quiten de
mal et fagan bien."
"Armas y Letras", con el propósito
de poner al paciente lector en el conocimiento de los instrqmentos legales
primitivos de la multisecular Universidad de Salamanca, publica en esta su
décima entrega las Cartas de Don Fernando 111, el Santo y de su hijo Don
Alfonso X, el Sabio, documentos am-

Letras + Pág. 4

bos de una alta y venerable antiguedad, conservados en pergamino.
CARTA DE DON FERNANDO III,
EL SAl\TO
Connoscida cosa sea a todos quantos
esta carta uieren como jo don Fernando por la gracia de Dios Rey de Castiella e de Toledo de León e de Gallizia e de Cordoua Porque entiendo que
es pro de myo regno e de mi tierra
otorgo e mando que aya escuelas en
Salamanca e mando que todos aque- .
}los que hy quisieren uenir a leer que
uengan segura mientre e jo recibo en
mi comienda e en myo defendimiento
a los maestros e a los escolares que hy
uini"eren e a sos ornes e a sus cosas
quantas que hy troxieren e quiero
e mando que aquellas costumbres e
aquellos fueros que ouieron los escolares en Salamanca en tiempo de royo
padre quando establecio hy las escuelas tan bien en casas como en las otras
cosas que essas costumbres e essos
fueron ayan e ninguno que les fiziesse
tuerto nin fuerca nin &lt;lemas a ellos
nin a sus cosas aurie mi ira e pechar
mye en coto mili morabetis e a ellos
el danno duplano. Otro si mando que
los escolares biuan en paz e cuerda
mientre de guisa que non fagan tuerto nin &lt;lemas a los de la villa e toda
cosa que acaezca de contienda e de
pelea entre los escolares o entre los
de la villa a los escolares que estos
que son nombrados en esta mi carta
lo hayan de veer e de enderecar: El
Obispo de Salamanca, e el Dean, e el
Prior de los Predicadores, e el Guardiana de los descalcas, e don. Rodrigo
e Pedro Guigelmo, e Garci Gomez e
' Pedro Uellido, e Ferrand Johhannes
de Porto Carrero e Pedro Munniz calonigo ele León, e Miguel Perez calonigo de Lamego, e a los escollares e
a los de la villa mando que esten por
los que estos mandaren. Facta carta
apud valletum rege exprimente sextO
clic .Aprilis. Era milesirna dusentesima
c.ctagesima prima.

-IICOmnoscida cosa sea a quantos esta
carta uieren como yo don Ferrando
por la gracia de Dios, Rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia,
de Seuilia, de Cardona, de Murcia, f!
de Jahen, otorgo que los escolares que
estudieran en Salamanca que non den
portazgo por quantas casas anduxieren par ;i mismos ellos o sos ornes
por ellos sin de ida nin de uenida,
1E airoso otorgo e mando que tengan
e uayan seguros por todas las partes
de myo regno con todas sus cosas e
que rron sacando cosas uedadas de
myo regno que ninguno non sea osado
de ehmargar los nin de facer les mal
ninguno nin de pendrar los sinon
fuere por su debda propea o por ' fiadura que elos mismos 'f echa ca qui
quier qye lo fiziesse aurie mi ira a pe·
char mis e coto cient maravedis e a
ellos o a qui su uoz touiesse todo el
danno duplado, Data Sibilla rege exprimente duodecimo die MartiL Johannes petri scripsit. Eramilesima dusentesima nonagesima.
CARTAS DE DON ALFONSO X.
EL SABIO

-1 Don Alfonso por la gracia de Dios

Escaleta claustral de la Universidad
( detalle)
Rey de Castiella, de Toledo, de León;
de Gallizia, de Suilla, de Cordoua, de
Murcia, e de J aben. Al concejo de Salamanca, salut e gracia: Mando uos
que guardedes e que defendades a los
Maestros e a los escolares de Salamanca en so derecho e que non consistades que reciban feuca nin tuerto
de ninguna parte, que les tengades e
les guardedes son privilegios que han
del Rey don Ferrando myo padre e de
mio auuelo que confirme, yo e ninguno non les fasse a ellos e ninguna cosa, ca el que lo fizziesse, a el me tornaría por ello, Dada en Badaioz por
mandato del Rey nueve días de nouiembre. John Perez de Segobia la
escriuio en era de mil dosienlos e
Nouaenta Annos.

- 11 /

Don Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castiella, de Toledo, de León,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia et de Jahen. Al conceio de Salamanca dalut et gracia: Bien sabedes
como mio padre dio so priuilegio a los
escolares de Salamanca. Et agora enbiaron me dezir que gello non gueredes tener en algunas cosas. Otrosi me
enbiaron dezir que ha by algunos de
nos que fazedes ayuda et que prestades armas a los escolares peleadores
que son hy en uestra villa por que se
destorua el estudio e au a mal, et esto
tengo yo por fuerte cosa et por mal
fecha. Onde nos mando que les tengades so priuilegio en todas cosas assi
como mando ·el Rey don Ferrando mio
padre et que gello guardedes et non
les passedes a mas, Et mando et defiendo firme mient que ninguno non
sea osado de prestar armas nin de fazer ayuda ninguna de ornes nin de
otra cosa a los escolares peleadores,
ca el que lo fiziesse aurie mi ira et
pechas mie en coto cient maravidis et
a el me tornaria por ello, et mando
a los alcaldes de Salamanca que recabden estos cient maravidis del coto
Para mi. Dada en Badaioz por mandado del Rey diez dias de Nouiembre,
Johan Perez de Segouia la escruio en
era de mil et dosientos et nouaenta
annos.

manca pedieron merced a mi don Alfonso por la gracia de Dios Rey de
Castilla, de Lcon, de Toledo, de Gallisia, de Scuilla, de Cordoua, de 1lurcia, de Jaen, que yo que les otorgase
estas cosas que son escriptas en esta
carta que me enbiaron pedir con su
procurador porque desian que fasian
mucho menester aprouecho del estudio e yo con grand sabor que he
quelestudio sea mas auancado e mas
aprovechado cate aquellas cosas que
me ellos pedieron e oue mi conseio e
mi acuerdo con los obispos e con arcidianos e con otros clerigos buenos que
conmigo eran sobre ellas e anido el
consejo aquello quelos entendieron
que era pro e onrra de mi e de mios
regnos e delos escolares e de toda la
tierra aquello fis yo e mande a toue
por bien que mandase faser ende carta
abierta e sellada demi sello colgado
cnque fuesen escriptas elas pusturas
que yo puse e mande sobre este fecho
e que supiesen como las deuen guardar e tenier e enbio hi alos conseruadores que yo fise que guardasen el
estudio e las cosas que pertenescen al
estudio. E las pusturas son estas:
mando e tengo por bien que los escolares del estudio de Salamanca non .
alluguen las cosas que los otros escolares touieren allugadas por poco nin
por mucho nin anden sobre ellas por
gelas sobremontar que los conseruadores del estudio que estimen las cosas de la villa por derecho aluguero
así aquellas que son delos ciudadanos
como aquellas que son delos canongos
e de los clerigos. E que la mayor estimacion sea fasta dies a siete maravidis e non mas. Otrosi mando quela
sentencia de descomunion del obispo
dela villa que sea guardada e tenida
entre los escolares. Otrosi mando
aquelos escolares dela vniversidat non
ayan sello comunal de la vniuersidat
sinon por mandado e por complaser
del obispo de Salamanca. Otrosí mando que todo ome que traxiere a Sa12manca pan o vino o..... otra manera
para , 1 ender onde quier quela traya
que non sea cnargado de ninguno nin
contrallado mas ttaya la e venda la •
como mejor pudiere. Otro si mando
que los alcalles dela villa guarden e
fagan guardar los preuillejos dela
vniucrsidat quanto pertenesce alos derechos del Rey, Otrosí mando quesi

algunos escolares fueron en la villa
de Salamanca peleadores o boluedores
o que cnbarguen el estudio por alguna manera que el obispo e el maestro
e escuela de Salamanca qu elos fagan
prender e echaren carcer oquelos
echen de la villa e !oque ellos por
mejor touvieren. Otrosi mando que si
los legos de la vilJa fesieren mal nin~
guno alos escolares que los alcalles de
la villa quelos castiguen e que fagan
todo aquello que entendieren de dere- •
cho. De los maestros mando e tengo
por bien que ayan vn maestro en leys
e yo quel de quinientos maravedis de
salario por el anno e el que aya vn
bachiller canonigo, Otrosí mando que
ayan vn maestro en decretos e yo
quele de tresientos maravedís cada
anno. Otrosi mando que ayan dos
maestros en decretales e yo queies de
quinientos maravedis cada anno. Otrosi tengo por bien que ayan dos maestros en logica e yo queles de dosientos maravedis cadaa nno. Otrosí
mando e tengo por bien que ayan dos
maestros en lo gramatica e yo queles
de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan dos maestros en fisica e yo queles de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan un estacionario e yo qucle de
cient maravedis cada anno e el que
tengo todos los exenprarios buenos e
correchos. Otrosí mando e· tengo por
bien que ayan vn maestro en organo
e yo que le (de) cinquenta maravedís
cadaanno. Otrosi mando e tengo por
bien que ayan vn apo(te)cario e yo
quele de cincuenta maravedís cada
anno, Otrosí tengo . por bien el &lt;lean
de Salamanca e Arna! de Sencaque
que yo fago conseruadores del estudio
ayan cada anno dosientos maravedis
por su tr(a)baio e pongo otros dosientos varavedis que tenga el dean sobredicho para faser despesar en las cosas
que fesieren menester al estudio. E estos maravedís e mando que los sobredichos conseruadores rreciban e tengan estos maravedis sobredichos e que
los despiendan en prouecho del estudio asi como yo mande e sobredicho
es e que den c(uen)to e rason dellos
cada anno a mio a quien yo mandere.
E mando e digo a los sobredichos escolares que ..... en ..... bien su fecho e
sus...... su onrra e &lt;Jue binan en pas

- III Conocida cosa sea a todos quantos
esta carta vieren como elos escolares
de la vni uersidat del estudio de Sala-

Un aspecto del Aula de Fray Luis de León

Armas y Letras + Pág. 5

Cátedra de Fray L11is de León

(sin) vuelta e sin pelea ninguna e que
guarden e tengan todas las mías pusturas asi como las yo puse e mande
de guisa que yo aya voluntad deles
faser bien e Illerced e deles adelantar
su (on)rra e su prouecho. E si alguno fuere quelas m (i) as posturas non
quiera guardar nin tener sepa queme
pesara mucho e &lt;lemas non gelo sofrire. Dada en Toledo por mandado del
Rey ocho dia(s de) Mayo en era de
mill e dosientos e nouenta edos annos.
Domingo Yuannes la físo demandado
de don Martín Ferrandes, electo de
Leon e Notario del Rey,
- IV Don Alfonso por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Toledo, de León,
de Gallísia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, del Algarhe á los
conceios e a los alcalles e a los jucses
de Astorga, de Villa Franca, de Val
Caree!, de Pon! Ferrada, de Porteba,
de Aseua e de Venencias e atados los
otros conceios e jueses e alcalles del
reyno de Leon que esta mi carta vieren, salut e gracia: Sepades que yo
dy mio preuillegio alos escolares del
mio estudio de Salamanca que non
diesen portadgo de aquellas cosas que
traxiesen para gouernio desu estudio
epara mantenimiento de sus cosas, e
enbiaron seme querellar que ay algunos en vuestros •lugares queles pasan
contra el e queles toman portadgo ,delo
que ellos osus ornes traen, e pidieron me mercet quelo non consintiese,
equegelo fisiese guardar. Ende mando
e defiendo firmemente que ninguno
non sea osado de tomar portadgo ninguno alos escolares que vienen al estudio de Salamanca sin asusomes delo
,q ue traxieren para su gouernio e para
mantenimiento de sus cosas nin de los
enmargar nin de los contrallar por
ello, ca qual quier que lo fisiese pechariela pena que dis en el "inio preuillegio e &lt;lemas ai cuerpo e a quanto
que ouiese me tornaria por ello. Otrosi
en el lugar de gelo fisiessen e el conceio e los alcalles e el jues gelo consintiesen faserles ya pechar en pena
tresientos maravedis e aquel a quien
lo tomasen el danno doblado, Dada en
Seuilla el Rey la mando domingo catarse dias de agosto era de mili e tresientos e cinco annos. Martin Peres la
liso por mandado de maestre Ferrando García arcediano de Niebla,
(Pasa a la Pág. 7)

�lió un sayal teñido con el color de las
alondras.
En los adolescentes predomina, mejor que en otras edades, el fenómeno
(Viene de la Pág. 3)
capital de proyección del alma hacia
el futuro que es característico de la
buen o mal carácter. Como sin embar- imaginación; que se realiza aún al forgo. en el adolescente sano predomi- jar los más humildes razonamientos sinan, a pesar de retrocesos y caidas, logísticos, en los que, desde las precrisis y vacilaciones, las fuerzas vita- misas, se va hacia lo que ellas habrán
les y con ellas los instintos, las ten- ' de contener o de justificar, y es natudencias que terminen en actos que ar- ral que tal necesidad de proyección
moniosa y facilmente, aunque de ven- del alma, esplenda en la edad en que
cer obstáculos, dan paso a fuerzas vi- todas las energías físicas y morales de
tales triunfadoras y como por otra • la vida van adelante.
parte, no obstante su gran important;n grave peligro hay que apuntar
cia, la cólera y el miedo no pueden aquí; peligro que acrecienta el carácser m:is que episodios en la existen- ter mismo esencia] de la adolescencia,
cia; salvo en condiciones anormales: la figura ideal se empeña, en partes se
placer, el buen humor, naturalmente horra, pues la naturaleza excesiva de
predominan.
los adolescentes, su frecuente inestabiAsí ocurre, no sólo en la adolescen- lidad emocional, sus bruscas alternaticia sino en las demás edades, sobre to- vas de irresolución, de resoluciones
do cuando se pone la mirada más allá no pocas veces irreparables, fácilmendel momento presente, y se atiende a te los llevan al desvío, a la indiferene11a sin desmayo, con tenacidad y en- cia; más lejos quizás, si han reverentereza, transportando al plano ideal la ciado, acaso escarllezcan y se mofen;
vida psíquica; los que asi llevan sus tal vez cometan crímenes, y en el iraojos mas allá de lo presente, aun cuan- cundo desconsuelo de lo que crean
do padezcan graves sufrimientos, pue- que es su desconsuelo, de lo que crean
den tener profundas satisfacciones y que es su decepción, se entreguen luegoces, salvando su propósito a pesar go, con sombría rabia o con altanero
de las contrariedades que les imponen desdén a la vida disoluta e impura,
los instintos y alcanzan satisfacciones al desenfreno. "Cualquier desvanecique, justamente por ser ideales, pue- miento del ideal", sea que se encarne
den tener la mayor fuerza.
y se personifique en seres determinados, sea que se vincule en abstraccioLOS IDEALES DEL ADOLESCENTE nes, "entraña rendirse a las potentes
y desgobernadas fuerzas hereditarias".
La importancia de la adolescencia Las vidas legendarias no son más que
para el desarrollo de la conducta pos- una oscilación constante y tempestuoterior y aún de la vida entera, puede sa de arrebatos, de impulsos hacia la
ser, en este aspecto, máxima: su prin- realización de ideales, y bruscas y
cipal función es que ciertamente en hÓndas decepciones que los Hevan, por
ella se forjan los ideales y se desdeña reacción al predominio de obstáculos
la estructura esencial del carácter. El y vivaces instintos.
adolescente debe saber forjarse aqueEl resultado lamentable suele ser
llos y lograr empezar a dar consisten- que, adolescentes de singular valor
cia a su carácter. Si en quien tiene ~oral, se pierden enfangán?ose en viideales, la vida toda, proyectada lue- c10s.
go hacia la realización de los mismos
La mayor parte de los casos de criy viviéndose para rea1izarlos, es la vi- minalidad provienen de parada psida digna de vivirse, ya que,· "el arte quica y de reversión a la vida amoral
de la vida es hacer de la ;vida una en la que aún no se modela al conobra de arte"; en quien no tiene idea- ducta por superiores influencias psíles, la vida es una simple sucesión quicas y sociales, y suyo gobierno no
inacorde de fortuitos accidentes, feli- puede ejercerse ya por uno mismo, sices o desventurados; conexos, sin va- no que "tiene que imponerse desde
lor moral sintético ninguno; sin pilo- afuera".
to que lo dirija, porque, sentado al tiCitase a menudo el ideal, en la somón no dicta su rumbo un carácter.
ciedad de la que se forma parte, en
La formación de los ideales, no la patria, en 1ás instituciones que se
siempre es consciente. Se produce, consideran venerables.
en parte, pm: ..admiraciones irreflexiLos fenómenos de disolución, provas. Un adolescente puede encontrar ducidos por la pérdida o el relajaun ideal fragmentario en otro adoles- mi~nto del ideal, se acentúan a causa
cente, por su inteligencia, su bizarría, de la natural tendencia del adolescensu elegancia, su verba; acaso por su te a rebelarse, 11cualquier hombre que
actitud melancólica; por el halo de normalmente sea respetuoso de la ley
prestigio y de añoranza en sus pala- y que recuerde su adolescencia, puebras.
de acordarse, sin duda, de numerosos
Verá otras veces el adolescente su casos en los que se sintió peligrosaideal, en personas más grandes y a mente acerca de los límites de la ley
quienes apenas conozca; o como Cé- misma y pronto a violarla".
sar, en héroes, en Alejandros. AlejanLa retrogradación moral en tales
dro lo personificaría también breve casos ocurre. No es raro que se vueltiempo, en Filipo, quizás a ratos; en van los adolescentes insinuantes y pérAlcibiades, en Sócrates. Todo puede fidos, solapados, o, por lo contrario,
ser episódico, trasc'endental siempre. cínicos y brutales; los defectos y los
Así se explica la enorme influencia vicios, la propensión por ejemplo, a
que en los adolescentes, y luego en mentir, conviértese fácilmente en hilos hombres, tuvieron durante acaso pocresía; la de escaparse a la coacmillares de años, las figuras legenda- ción social y ,•uélvese, cuando ésta se
rias de Aquiles y de Patroclo, de Héc- relaja, morboso placer de quebrantar,
tor y Ulises; más tarde las de las vi- con violencia y desprecio, los vínculos
das paralelas de Pltuarco y la que sociales; la de encolerizarse, arrastra
ejerce el ejemplo de los héroes, los a los actos más brutales, por poco que
grandes exploradores y los santos, No se ceda a la tentación de reaccionar
sólo el prodigioso poeta de Asís, sino rudamente a las provocaciones o ante
la humanidad, pero más él que casi to~ los obstáculos. Y aqui conviene recorda la humanidad, han sido la fascina- dar la verdad espantosa que en los
ción del divino amante de los hom- grandes trágicos griego~ encontró su
bres, cuyo rostro le sonríe en el Mar mejor revelación: que el mal enconde Galilea, mientras que hombres y trado engendra el mal y el crimen es
mujeres en todo el mundo, oyen la voz hijo del crimen, que la crueldad, tan
y siguen las huellas de aquél que vis~ extraña a la adolescencia, ya qile la

El Espíritu del . .

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adolescencia es por su propia índole nos grande, de las impulsos que a la
la edad generosa, puede llegar a ser pasión lo llevan, y el temperamento,
la sardónica compañera de la adoles- conjunto de efectos que sobre la vida
ct'ncia, en un país en que los ideales mental determinan los cambios quicolectiYOS se derriben y en el que las micos o metabólicos del organismo, el
carácter, como resultante, meor o peor
almas encallezcan.
organizado,
de la disposición innata,
Explicanse la lúgubre y rápida deel
genio
y
el
temperamento, guiados
generación que en tales casos se prolos
tres
y
unificados
por un sistema
ducen, al derrumbarse los ideales, por
el mismo carácter excesivo de las re- más o menos coherente de juicio y
acciones de los adolescentes Y de los de sentimientos -diséñase progresivahombres que, mentalmente, no llegan mente en la adolescencia, sobre todo
más allá de la adolescencia. Derroca- porque en ella, al través de las crisis,
da la deidad del pedestal en el que se se imponen los rasgos principales de
le habia adorado; desconócense en la fisonomía moral, y porque éstos son
ella, todas las cualidades que le fue- los que el respectivo sistema de juicios
ron atribuidas y basta para que esto, y sentimientos organiza Y, más o meque se haya creído ver que uno solo nos progresivamente dirige.
Nada definitivo; sin embargo, la
le faltaba. Arráncase, entonces, del
jardin del alma la flor que en él cre- cristalización vendrá después, hasta
cía y sustitúyenla rastreros y punzan- donde pueda llegar en la edad adulta,
tes abrojos. De la religiosidad más pero en la adolescencia cabe forjar algrande puede pasarse no sólo al ex- gunos, al menos, de los sentimientos
cepticismo más grosero sino a la más ... que en sólidos juicios se incorporen,
sangrienta burla; de la mayor delica- y que con otros se organicen, constituyendo asi las piedras angulares del
deza a la grosería, a la brutalidad.
LAS UTOPIAS.-Si un ideal -refe- edificio del espiritu, a las que se refierente no a un individuo solo sino a ran hábitos que les den mayor coheun grupo de individuos, a una ciudad, rencia.
Cuando se tiene la buena fortuna de
a un pueblo o a la humanidad entera- se ve, o siquiera se entrevé inac- que ]os juicios que se forjen en la adocesible acaso, pero capaz de realizar- lescencia sean justos; generosos y perse, a lo menos en parte, mediante las severantes los sentimientos que a taactividades concordes de muchos in- les juicios se vinculen, fáciles y fuerdividuos; tal idea constituye una uto- tes los hábitos de buen servicio, verpía, entendiendo este vocablo en el daderas virtudes que se les refieran;
sentido de un pueblo completamente rápida, eficaz y perseverante 1a resodichoso, gracias a las instituciones lución y la acción que de esos juicios,
sentimientos y hábitos se derivan, y
ideales.
Las utopías nact'n en el pensamien- que los organice cada vez mejor, y en
to de un individuo, a causa de un -aes- armónico conjunto; el carácter moral.
acuerdo entre la realidad social que Quien logra tenerlo, no se deja arraslo circunda y que le parece imperfec- trar por los impulsos que en él pugta, fea, odiosa o aborrecible; y su nan por imponerse, ni por los agitadoideal de una sociedad distinta, un sue- res que quieren arrebatarlo a acciones
ño que juzga realizable, tan pronto co- desatentadas o vituperables y a la reamo otros lo compartan y hagan con- lización de funestas utopías, que no
currir sus actividades unánimes, para merezcan dedicarles Jo mejor de la
existencia.
conquistarlo.
·
Sea cual fuere el tipo de adolescenNo siempre son, sin embargo, las
utopías factores de progreso: la con- tes, no se consolida en ellos, sino en
dición que se pretende alcanzar por contadas excepciones, el hábito de raellas es, a veces, totalmente inaccesi- zonar, cuando sea oportuno, la conble e ilusoria; los medios que las mis- ducta, fundándola en juicios de cuya
mas preconizan son en ocasiones, des- exactitud se tenga normalmente comquiciantes de ,to.da coordinación supe- probación adecuada. Porque no razonan su conducta, ésta, o es, por lo corior y de toda vida más alta.
mún,
automática repetición de comAun los ideales generosos que como
nobles utopías se persiguen, llevan portamiento que especialmente se proentre · sí riesgos de otra naturaleza. duce en grupos sociales, sobre los que
Cuando son vencidos q~ienes por .ellos pesan coacciones que la tradición ha
combaten, apoderérase de su alma, al impuesto durante siglos, y que la deperder la fe, el desencanto, y con él sigualdad económica mantiene, o desse producen las más mortales caídas files de actos fortuitos que las pasioen el plano moral. Asi, sobre todo, nes enardecen e impulsos instintivos
ocurre en los grupos militantes que, determinan, sin que apenas fenómenos
olvidando la gran verdad salvadora de superiores los modifiquen.
Por lo que a los juicios se refiere,
que el buen fin no justifica los medios, se lanzan por medios violentos, no teniendo aún los adolescentes el
a la conquista de buenos fines. Cuan- hábito de fundarlos debidamente, los
do encuentran la derrota, no les queda forman, sea como resultado de simples
ya más que las armas despedazas con percepciones, sea bajo la fe del testilas que lucharon, y muerto su ideal, monio ajeno, o mediante ese implícito
que con sus cadavéricas emanaciones reconocimiento de semejanzas y difeenvenena el aire. Transfórmanse fá- rencias, entre lo que se sabe qué es Y
cilmente en bandas de foragidos o des- lo que de nuevo nos sorprende, que es
cienden a categorías amorfas en el lo que constituye la intuición; procefondo de las ciudades donde, perver- dimientos -los tres valiosos, y los tres
tidos, viven una vida subterránea, en legítimos- de formación de juicios,la que se revuelvan, degenerándose pero exclusivos de aquel otro que los
con todos ]os vicios. Nada es tan te- funda en la recta inferencia lógica,
rrible para un grupo malo, como su- que el razonamiento se deriva. Y aquí
frir estas reacciones colectivas de de- es donde está la diferencia; mientras
cepción que conducen al crimen, a la que el joven excepcionalmente reflexidisolución de todos los vínculos y a vo Y el adulto, ceden el paso a este
la muerte obscura, afrentosa y deses- ltimo modo de juzgar, en todos los caperada.
sos en que no parece que basten los
El carácter, o lo que es lo mismo
tres primeros, tiende el inexperto adola combinación cada vez más estable' lescente a no poner en ejercicio el
peculiar para cada uno de estos tre~ procedimiento de más riguroso y sisfactores; ]a disposición innata, las ten- temático carácter, o a aplicarlo soladencias instintivas y el genio o índo- mente a medias.
le, modo suigéneris que caracteriza a
La acción suele ser, por lo mismo,
un individuo en la expresión con más menos rápida en los adultos, sobre too menos fuerza, con mayor o menor
rapidez, con persistencia, más o me• (Pasa a la P ág. 7)

Armas. y · Letras + Pág. 6

El Cumplesiglos ...
(Viene de la Pág. 5)

-V -

·,

Don Alffonso, por la gracia de Dios.
Rey de Castilla, de. Toledo, de Leon,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, et del Algarue. Al
conceio et al juyz o a los juyzes de·
Salamanca et a todos los otros ames
de mios regnos que esta mi carta uiercn, salut et gracia : Sepades que los
maestros et la vniuersidat delos escolares de Salamanca me e~uiaron dezir
que auia grand carestia en Salamanca
de todas las cosas por que se auian
de mantener d guisa que lo non podían soffrer sen muy grand danno
dessi, et enuiaron me ·pedir por merced que yo mandasse que todos aquellos qeu y quesieessen traer pan et vino et otras uiaudas de fuera parte a-ssi
de Salamanca et de su termino como
de otros logares, que lo podiessen fazer, et yo touc Jo por bien. Onde mando que todos aquellos que quesieren
traer pan t vino et otras viandas auender a Salamanca assi los de Salamanca
-codc su termino como los otros, que
lo tragan et Jo uendan y, et delfiendo
que ninguno non sea osado de gelo
embargar nen de gelo contrallar por
estatuto nen por p1eytesia ninguna que
el conceio sobredicho ayan con los
maestros et con la uniuersidat de los
escolares sobredichos nen por carta
que yo aya dada en esta razon, Et esto
mando que sea agora mientre durar
la carestia en Salamanca o ata que yo
touiere por bien, et mandoauos el conceio et al juyz o a los juyzes de Salamanca que non embarguedes en ninguna manera esto que sobre dicho es
et non fagades end al se non anos me
tornaría por ello. Dada en Cuenca
postremero dia de Enero.- maestre
Pedro arcidiano de Reyna et tenie"nte
las uezes de maestre Jo han Affonso,
notario del Rey et arcediano de Sanctiago la mando fazer por mandado del
Rey,- Pedro Perez de Leon la fizo.Era de mil et tresientos et nueue
annos.
- VIDon Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Leon, de Toledo,
de Callisia, de Seuilla, de Cordoua, de
Musia, de J aneo, e del Al garue, a los
conseruadores del mio studio de Salamanca, Salud e gracia: La uniuersidad de los Maestros e de los Scolares
del studio me enbiaron pedir mersed que yo que uos mandasse que les
aguardassedes e que les fessiessedes
aguardar los privilegios que les yo die
e que les otorgue y. Et yo por les fazer
bien et mersed toue por bien de lo
faser ende uos manc;lo que uos que los
agardedes estos priuilegios et que gelos fagades agardar, et se para esto
ouierdes menester aiuda mando a los
alcaldes dy de Salamanca que uos
auiden a cumplir esto que yo mando
et non fagan end al. Sinon a e11os me
tornaría por ello. Dada en Alcalla primero dia &lt;le Enero era de mil et tresientos et catorse annos yo Johan i\ligaeliz la escreui por ma_ndado del Rey.

R. A. L.

El Espíritu del . .
(Viene de la Pág. 6)
do en los c¡ue mejor adquieren el hábito de la deliberación, cuando la conducta, por la gravedad que entraña y
la novedad que exige, lo requiere. Entonces adoptan el sistema de razonamiento intermedio. Los adolescentes,

SEGUNDO CONGRESO UNIVERSITARIO Y PRIMERA
ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA UNION
DE UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS

P?r lo _com_n, no tiene tiempo, método,
m paciencia, y suelen, aun en los casos graves, juzgar de golpe, sólo por
los medios iniciales; pero no se sirven, sino muy imperfectamente, del
razonamiento completo que tenga en
cuenta todos los datos y las posibilidades todas.
La generosa actitud del adolescente,
que vaya al fin sin que le importen la
fuerza de los inconvenientes con los
que personalmente pueda tropezar,
porque el fin sea lo único que Jo preocupe, es muy superior a la calculadoLa Universidad de Chile invita a las Universidades de la
ra actitud del adulto, que podrá opoAmérica
Latina al Segundo Congreso Universitario y Primera
ner excepciones dilatorias al acto, que
acaso lleguen a impedirlo, aun cuan- Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades La,
do esté convencido de que el acto sea tinoamericanas, que desarrollará sus labores en la ciudad de San•
buena y deba hacerse, porque no aca- tiago de Chile, entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre del
be jamás de resolver sin decir, a este presente año. La Universidad de Chile ha tomado a su cargo la
respecto, la última palabra, o llegar a
responsabilidad de realizar esta obra de vinculación de las Urii,
la decisión de si podrá resultarle ventajoso para su personal copveniencia. versidades Latinoamericanas, en cumplimiento de la misión que
El sentimiento de la propia respon- le encomendó el Primer Congreso de Universidades, celebrado
sabilidad trae consigo que, quien lo en Guatemala, en el mes de septiembre de 1949, y de acuerdo
experimenta, se juzga, en muchos as- con la Convocatoria hecha por el Consejo Directiv_
o de la Unión
pectos, hijo de si mismo, artifice de
de
Universidades.
Dentro
de
las
condiciones
extraordinarias
del
sus progresos y de sus desfallecimientos, autor de sus triunfos y de sus de- momento histórico, en que desemeña papel importante nuestro
rrotas. Es en este tiempo, cuando la Continente, corresponde a las Universidades Latinoamericanas
autoridad personal de los padres y de un lugar señalado en la dirección del espíritu y de al cultura.
los maestros, para quienes asi lo expe- Estas circunstancias asignan a la reunión de Santiago trascenden•
rimentan, cuenta menos y más el catal significación. El Segundo Congreso y Primera Asamblea de
rácter personal. D_e aquí, en las conla
Unión de Universidades reafirmará los ideales de contrater•
diciones normales, todo gobierno autocrático sea recibido, por los adoles- nidad espiritual de las delegaciones, portavoces de los anhelos
centes, con resentimiento y con des- morales, intelectuales y sociales de nuestros pueblos. Serán con•
precio y que, si pueden lo desobedez- siderados los asuntos esenciales para la existencia misma de las
can.
Corporaciones Universitarias: sus objetivos y finalidades, la or,
Para que los adolescentes lleguen a
tener genuino interés moral, conviene, ganización de la enseñanza y de la investigación, el Estatuto del
en efecto, de una parte, que lo sienten Profesor y del Estudiante, la administración de las Universida,
como siendo un poco obra suya, de la des y su autonomía, son algunos de los aspectos que se estu¡fia,
otra, que por ser l1amados a colabo- rán en este Congreso y Asamblea. Al mismo tiempo que el Se,
rar, depongan la actitud de descon- gundo Congreso celebre sus sesiones, se efectuará la Primera
fianza que por lo común tienen contra éstas y en fin, que las reglas y le- Conferencia de las Facultades de Ciencias Económicas. Esta tie,
yes que los rijan no sean muchas, ni ne por fin coordinar las investigaciones para el perfeccionamien,
demasiado pormenorizadas, sino po- to de la técnica y de la ciencia en,el campo de las disciplinas eco,
cas y basadas en amplios principios nómicas. En el Temario respectivo se destaca el plan de crea,
generales, que dejen margen a los múl- ción de la Escuela Universitaria Latinoamericana de Ciencias
tiples modo de acción de todos. Son
estos también los conceptos que ]os Económicas para la formació~ superior de expertos. La Univer•
gobiernos de los pueblos necesitan te- sidad de Chile, formada en la tradición de Andrés Bello, hace
ner presente, cada individuo de un un llamado a sus hermanas para que concurran a este Congreso
pais, experimenta igualmente la nece- y Asamblea del cual espera los mejores frutos en la realización
sidad de sentirse como contribuyendo de las aspiraciones comunes. En Santiago de Chile, en el mes
por sus acciones, al progreso, buen
nombre, y prestigio de su pais; verse de julio de 1953.
honrado por las autoridades que le pidan - en lo que convenga- que asi
lo haga, y no vivir en medio de leyes
y reglamentos, de tal modo intrinca- completándolo y rectificándolo con el
ARMAS Y LETRAS
dos, enredados y ajenos a sn propia de cada uno.
De esta suerte, el sentimiento de la
iniciativa y a su parecer, que no Jos
entienda, y que aun le parezca que no personal responsabilidad, fuente y ori- Organo Mensual de la Universison más que las mallas de una red gen del sentimiento moral, se ensandad de Nuevo León
inextrincable, dentro de la que toda cha hasta compenetrarse con el sentilibertad de acción se pierde. Si así miento de la responsabilidad colectiINDICADOR:
no lo siente, ni tiene sangre cívica en va. Entiéndese, entonces, que el ideal
]as venas, ni contribuye a formar su no podrá consistir nunca en gobernar
Redactores
país, y si en este gran número de hom- sobre esclavos de hecho o de derecho,
sea
en
un
pais,
en
una
institución
púbres y de mujeres se ignoran unos a
Raúl Rangel Frías
otros y su gobierno los ignora, no blica o privada ó en el hogar mismo,
sino en gobernar con seres libres, por
constituyen ya un país.
Fidencio de la Fuente
Un déspota cualquiera, o una banda el libre acuerdo armónico de todos,
ele déspotas, podrá manejar a su anto- c¡ue no puede tener otra autoridad que
Francisco M. Zertuche
jo a quienes así vivan. No son ya ma- la razón.
' . s1qmera
. '
Genaro Salinas Quiroga
Y esto mismo Heva a preocuparse
)·oría, no son m
una masa,
conviértense en unidades sueltas e in- por el bien de los demás, y también a
Alfonso Reyes Aurrecoechea
coherentes. Olvidan, en fin, que los sustituir a la actitud de perenne comEnrique Martinez Torres
adolescentes sólo pueden crecer mo- bate, y a los impulsos vengativos de
desquite
y
represalia,
o
a
la
opaca
e
ralmente, en una atmósfera de liberGuillermo Cerda G;
ti!d, y que ésta nace de reciproca inte- inerte inconexión, la &lt;1clitud cooperaAdrián Yá!\ez Martinez
ligencia, porque la libertad, ya lo he- tiva universal; la única que puede venmos dicho, es el crecimiento natural cer el principio de la lucha por la ,,¡_
del espíritu, en relación con los otros da, que reina ciertamente, en gran
Director
espíritus, mediante la razón de que to- parte del mundo; ]a única, asimisom,
Lic. Fidencio de la Fuente
c¡ue puede triunfar de la incoherencia
cios los espíritus armonicen.
El aprendizaje de la libertad no es, de los unos para con los otros, caracpor lo mismo, otra cosa que el de la terística del caos mismo que precedió
Oficinas
,,ida en armonía con los componentes _a la creación del cosmos; ]a única, en
Wáshington y Colegio Civil
todos de la sociedad, y para que esa fin ; que entre hombres y pueblos crea
armonía se alcance, se necesita que to- la vida cívica, a medida que prevaleMonterrey, Nuevo León,
dos espiritualmente se relacionen; que ce en ella el principiG de la cooperacada uno enriquezca su pensamiento, ción para la vida y por Ja vida.
MEXICO

INVITACION

Armas y Letras + Pág. 7

�El documento dice: "Se me ha he- rar los Estatutos que ha de guardar,
cho relación esta hermandad de la suplicome fuese servido de mandar
Universidad de esa ciudad con la de ciar mi Real Cádulapara que dos o
Salamanca siguiendo sus leyes y esta- tres doctores de la dicha Universidad
tutos que por no poderse acomodar •vean asi los de Saamanca como los
sr hicieron otros por el Arzobispo nuevamente hechos y recopilen los
Moya y Contreras y el Oidor Farfán más necesarios y convenientes para el
de cuyas variaciones se siguen muchos buefl gobierno Y que éstos sean sola- ·
inconvenientes y que conviene decla- mente los que se guarden."

Scienfiarunt StuJium (}enerafe
(Viene de la Pág. 1)

El seminario no había sido estéril, pues que de esos focos de
afanoso laboreo intelectual y búsqueda constante de la verdad,
los saberes medioevales sendereaban los caminos universitarios
de Francia y España.
La circulación que Toledo dió a-tantas nuevas obras del pen•
samiento coincidió con los inicios de la prócer Universidad de
París. París fué el modelo para las Universidades del norte de
Europa, y Bolonia, preeminentemente una escuela de derecho
civil, el paradigma de organización universitaria para Italia, el
sur de Francia y España.
Así, de Francia e Italia concurrieron _mentores para la pri•
mera Universidad española, la de Palencia, docta en el conocimiento eclesiástico y la ciencia, por lo que se formó aquel adagio
popular: "En Palencia, armas y ciencia".
Fué efímera la vida de la Universidad palentina. Ya en 1228
un Concilio de Valladolid trató de levantar sus estudios, muy
postergados acaso, pues a corta distancia de este hontanar de
saber, otra sede del conocimiento humanístico, la hoy heptase•
cular Universidad de Salamanca, anunciaba la alborada de su
gloria ecuménica.
Creación del poder real fué este célebre Estudio ~ Ignórase la
fecha de su establecimiento, pero puede colocarse hacia el año
de 1215. Los Estudios salmanticenses fueron mejorados por nue•
vas normas por el rey Don Alfonso IX de León, primo y yerno
de Don Alfonso VIII de Castilla.
Estatutos y Constítuciones Reales de la Real y Pontificia
Universidad de México

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 2)
que ha de hacer y guardar. LVIII. Del
alguacil de las escuelas y de lo que ha
de haber de salario. LIX. Del barrendero de las escuelas. LX. Que ninguno tenga dos oficios ni dos salarios en
la Universidad. LXI. De los tasadores
de las casas. LXII. De los libelos infamatorios. LXII l. De los colegios ele
Gramática. LXIV. Del Colegio Trilingiie. LXV. De los trajes y honestidad
de las personas de esta Universidad.
LXVI. De los bachilleres de pupilos
LXVH. De las penas en que incurrieren los transgresores de estos Estatutos. LXVIII. De la .Audiencia y oficiales del Maestrescuela.
De acuerdo con la legislación uni,,.ersítaria salmantina, y por lo que
hace al rector, éste deberá ser del gremio de la Universidad, y su matrícula
deberá figurar antes o al propio tiempo de ·la elección; de igual manera,
se le exigia una residencia de un año
antes del acto eleccionario y no pertenecer al Cabildo de la iglesia Mayor
y no ser religioso o miembro del clero, canónigo o persona que tenga cátedra o colegial.
Asimismo, jurará. que no es opositor
a ningún _qolegio y no será reelecto en
los dos años siguientes.
Por lo que loca a los consiliarios
deberéln estar 1uatriculados, ser estudiantes y tener un año de residencia
en la tnivetsíéfad ántes de la función
electoral, No po&lt;jrán, tampoco, ser
criados o familiares de los que desempeñan el mismo ph~tO, y están exclui-

dos de presentat oposición a los Colegios :Mayores los que pertenezcan a
los Menores. Se ~stipula un término
de tres años para ,1..olvcr a srr electo.
El Rector y consiliarios jurarún ante esribano y testigos, sobre una mesa
y ante el Crucifijo Jo que ordena la
Constitución uni\'ersitaria. No favorcccrún a los opositores a las cútcdras
y tendrán voto secreto.
Rector y consiliarios dcherún proveer con justicia y , equidad las ciitedras, so pena de perjurio y de una
veintena de ducados por cada violación que resultare a los Estatutos. Los
consiliarios sóh.J podrún ausentarse
por tres meses.
Las Constituciones de la de Salamanca contenían algunas disposiciones referentes .a la responsabilidad
rectoral, de los Diputados r otros funcionarios.
Ert realidad, ·la· legislación contenida en los titulos X a L'(I!l ronstitnyc
el verdadero plan de estudios de la
Cniversidad de Sal-amanea; que sirvió
de base 1 substancüllmente, a la fundación y primeras ',:ép0cas de nuestra
L ni versidad mexic:ana.
Los Estatutos formulados por el
doctor e Inqúi&amp;iclor Don Pedro ~loya
de Contreras, se.gundoS de nuestra Casa de Estudios •después de los del
Oidor Farfán estuvieron vigentes hasta el 23 de octubre de 1626, año en
que entraron -·en · vigor los llamados
"Estatutos Nue-vos'\ hechos ante el bachiller Don Cristóbal ·Bernardo de la
Plaza y Jaén, Secretario de la Universidad, en acatamiento de la Real Cédula de 12 de sépHembre de 1625, remitida al VirreJ~ Don Rodrigo Pacheco
Osario, marqués tle: Cerralvo.•

Armas•:

Existe un privilegio concedido a los Estudios de Salamanca
en 1242 por el monarca Don Fernando III, referente al fuero y
costumbres de los estudiantes, "en tiempo de mi padre, cuando
estableció allí las Escuelas". Este privilegio, otorgado en Valladolid, es.el primer estátuto de la hoy laureada Universidad española, y el primer documento universitario de España.
Una década más tarde, el Rey Santo otorgóle un nuevo pri•
vilegio, eximiendo al estudiantado del pago de portazgos, con lo
cual queda como evidente que las Universidades peninsulares
nacen como de Real Patronato y que sus privilegios les fueron
también concedidos por el poder real.
A los dos años de la ascensión al poder del sabio rey Don
Alfonso, en 1254, le fué señalada a la Universidad salmantina
la primera dotación que tuvo. A partir de esta fecha, con las or•
denanzas que la Corona promulgó en Toledo el 8 de mayo de
ese año, queda, por decirlo así estatuida la Carta Magna de la
más ilustre de las Universidades españolas.

Por esta codificación conocemos la organización de esta Casa de Estudios y el número de sus cátedras, de las cuales las me•
jores remuneradas eran las de Leyes y Cánones, a las que seguían
las de Física - Medicina y Ciencias Naturales - , Lógica, Gra•
mática y, por último, un profesor de Música. Entre el personal
de administración se encuentran un "estacionario", llamado hoy
bibliotecario e yo que le de ciento maravedis cada anno e el ql/,e
tenga todos· los exenprarios buenos e correchos.

En el siglo XVI, mayor floración de ingenios e ilustres pro•
fesores tuvo la tradicional Universidad de Salamanca que en cen•
turias pasadas y posteriores.
Hija de aquel centro doñde la ciencia, las letras y ki teología
magnificaron la vida española, aparece nuestra Real y Pontifi•
cía Universidad de México, concebida acaso en la mente corte•
siana, y fundada por los empeños evangélicos de Don Fray Juan
de Zumárraga, Don Antonio de Mendoza y el Ayuntamiento de
la Capital del Virreinato, por. Carlos V y el Rey Prudente, en
1551 e iniciados sus cursos en 1553. . .
. ,

y • Leuas + Pág.

F.N. Z.

8

�</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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