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                  <text>BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como artículo de 2a. clase en fa Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

Año XIII

D.A.S.U.

Sumamente difícil es tratar de desa•
rrollar un tema o emitir juicio alguno
acerca de la Poesía Mística, pues esta
es el fruto de una inspiración que no
es humano sino acaso sobrenatural.

Las grandes figuras de la Literatnra
Mistica, bajo el soplo de esa inspira•
ción, escribieron sencilla pero muy
profundamente, altos conceptos religiosos, haciendo a nn lado la técnica
y los recursos humanos; para ello necesitaron más que el simple númen
poético, una altísima contemplación,
asociada a una estrecha e íntima unión

'

con el Creador. El poeta místico, para
poder penetrar en el santuario de esa
contemplación, precisa un desprendimiento de las cosas de la tierra, a las
que juzga simplemente como vestigios
divinos.
De tal manera podemos notar la diferencia con que un simple poeta contempla, por ejemplo, la inmensidad del

mar o la belleza de las flores sin pasar los dinteles de Jo humano, en cambio, el místico sin salir del ámbito
poético contempla todo, relacionado
con el Ser Supremo que lo creó.
Según Menéndez y Pelayo, para poder comprender la Mistica y constituirse en crítico de la materia, debe
haberse sentido alguna vez la inspiración divina.
De acuerdo con el sentir de Pedro
Sainz Rodríguez, la Mística la constituyen las relaciones natnrales secretas,
por las cuales eleva Dios a la crialnra
sobre las limitaciones de su naturaleza
y la hace mirar un mundo superior al
que es imposible llegar por las fuerzas
naturales, ni por las ordinarias de la
gracia.

De tal suerte, siendo casi imposible
comprender a estos escritores tal y
como ellos hubieren deseado que se
les comprendiese, trataré de exponer

No. 6

Junio de 1956

algo del Misticismo Español y de una
de sus más grandes figuras representativas: SANTA TERESA DE JESUS.
El Misticismo Español llenó con
gran intensidad una parte muy carac-

teristica del Siglo XVI. Epoca de Oro,
o mejor llamado Siglo de Oro Español.
Surgió la Mistica de manera sorprendente en los albores del Siglo,
época preeminente de las conquistas
y prosperidad españolas; época que a
su vez tuvo el privilegio de presenciar
los mayores triunfos literarios que España ha conocido, como el Lazarillo
de Tormes, el Teatro Profano de Lope
y Calderón, los Sonetos y Eglogas de
Garcilaso, el Arle Florido de Herrera,
los Dramas Posteriores de Tirso de
Molina y Alarcón y la elaboración de
la obra maestra de la Literatura Española que por si sola haría grande a
un Siglo: El Quijote del Inmortal Cervantes.

El gran caudal literario prodncido
durante este periodo está contenido
más o menos en tres mil obras que

son testigos fidedignos del papel importantísimo que desempeñó la Mística en España.
Su primitiva historia nacional, es la
de una devoción de siglos a un ideal;
Y en un ambiente así, el Misticismo
se eleva en fecundos campos donde

germina y florece. La España del Siglo XVI, henchida por los ideales religioso y nacional, creó con su Ciencia
y con su Arte el más alto tipo de cultura que ha producido la civilización
cristiana en la Historia.
Largo sería tratar detalladamente la
época mística española por ser vasto
el número de escritores y sus obras,
pero el carácter individual de éstos,
se impone tanto como su número y
no es dificil distinguir sus propios rasgos que al mismo tiempo lo diferencian del de otros paises. Sin embargo,
trataremos de pasar la mirada, aún
cuando sea por encima, sobre algunas
de las grandes figuras de la Literatnra
,\scético-Mistica y quién más indicado
para encabezar la lista que Fray Hernando de Talavera, confesor y director espiritual de la Reina Isabel y a
quien correspondió el honor de plantar, sobre la más alta torre de la
Albambra, el estandarte de la Cruz.
Puede considerársele como precedente
de la Escuela Mística, pues mezclados
con sus escritos ascéticos se distinguen algunos rayos de misticismo.
Al lado de Fray Hernando de TaJavera puede situarse desde luego a
Alejo de Venegas, uno de los primeros
defensores de la Lengua Vulgar y au-

tor de "Agonía del Tránsito a la Muerte". A Alonso de Horozco, autor de
varios libros aunque no del todo misticos; cuya vida fuera de un espacio
de nueve años, abarca la totalidad del
Siglo XVI.
Estos tres autores primitivos, principalmente ascéticos, nos conducen hasta los años en que los grandes misticos comienzan a volcar sobre el papel,
las inquietudes de su espíritu.
El primero de éstos, Francisco de
Osuna; cuyo Tercer Abecedario Espiritual fué la primera guia de Santa
Teresa, cuyo camino como- escritora
fué también preparado por Bernardino de Laredo con su obra Subida al
Monte Sión.
Escritor diferente a Laredo fué San
Pedro de Alcántara. Santa Teresa, su
hija espiritual, puede contarse entre
los muchos testigos de su gran popularidad. Sucesor de éste fué Juan de
Avila, el Apóstol de Andalucía, autor
del Epistolario Sentimental y el Audi
Filia, que tanto favor mereció de San
Ignacio de Loyola. Por último citaremos a Fray Luis de Granada, el mayor de los precursores de Santa Teresa, cuya oratoria y obras fueron su.
mamente conocidas en toda Enropa.
Después de lo anterior, podemos
acercarnos de lleno a las dos grandes
figuras, últimos eslabones de la cadena de misticos españoles, los dos fuertes pilares, columnas gigantescas del
Siglo de Oro, del siglo de grandeza
en España en el orden cultural: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
Dedicaremos pues nnas cuantas Ji.
neas a exaltar la figura luminosa y regia de la gran reformadora de la orden del Carmelo, de la escritora cumbre de un mundo místico, alma ferviente de honda penetración, conocedora de los resortes del corazón hn-

�mano y del medio de adueñarse de la la pereza. Según !sabe! de Santo J?ovoluntad de los demás; de la mujer mingo, nunca estaba oc10sa, antes bien
más extraordinaria de la historia de todo el tiempo que le que le quedaba
la Literatura Española y aún de la His- de la oración o de otras actividades
toria de España: Santa Teresa de Je- forzosas lo oc11:paba en hilar o en essúS, que asimiló y &lt;lió forma, color Y c,ribir.
Fruto notable de esta cualidad Y de
vida con su hablar típico al pensamiento teológico que respiraba en su otras mas era su irresistible alegria.
.
Su presencia sembraba siempre ammo
ambiente.
Avila de los Caballeros, ciudad que y optimismo. En el Libro de su Vida,
arde sin entibiar el ambiente, situada escribe ella misma: "En esto me dava
en una loma que se alarga hasta mo- el Señor Gracia, en dar contento a
jarse en el Adaja; de severa silueta donde quiera que estuviese". La alepero hermósa y sugestiva; que fué tes~ gría fué el testamento que legó a sus
ligo de innumerables hechos de armas monjas para llevar menos difícilmende la reconquista peninsular contra te los rigores del Carmen. Otra de las
los moros, fortaleza de reyes persegui- virtudes de la Santa de Avila era la
dos como Alfonso VIII en su infancia; ingenuidad, pues aunque con una intela cindad castillo como no hay otro ligencia poco cumún siempre conserejemplar en Europa, amurallada e in- vó cierto aire infantil. Con esta vir•
tacta, fué la escogida para dar alber- tud, se aparejaba su espíritu fogoso
gue a los Sánchez Cepeda y Ahumada para abrazar Jo que le convenla enque más tarde labrarían la cuna de tender. Desde sus primeros años, dió
la insigne escritora de la Raza, de la muestra de un arrojo invencible; más
mujer fuerte que en la mejor habla tarde, cuando se enfrentó a una vida
española escribiera "Su Castillo Inte.. casi rutinaria disminuyó su proverbial entereza, que más luego reviviría
rior".
Teresa Cepeda y Ahumada vió la luz en el siguiente aviso de Camino de
primera en los albores del dia 28 de Perfección. "Importa mucho y en toMarzo de 1515. Miércoles de la Pa- do una muy grande y muy determinasión, siendo rey de España Fernando da determinación, de no parar hasta
el Católico y General del Carmen el llegar, Venga lo que viniere, suceda lo
Beato Juan Bautista Montuano. El fe- que sucediere, murmure quien murliz lugar de su nacimiento parece ha- murare, siéruiera llegue allá siquiera
ber sido la risueña aldea de Gotarren- se muera en el camino, siquiera se
dura, donde sus padres solían pasar las hunda en el mundo."·
El día dos de noviembre de 1536,
temporadas de invierno.
Según Fray Luis de León: ''Pusié- puede considerarse como una fecha
ronle por nombre Teresa, guiados sus memorable teresiana, pues toma el há•
padres a Jo que se entiende por Dios, bito de Carmelita en el Monasterio de
que sabia los milagros y maravillas la Encarnación, profesando u~ año
que en ella había de hacer". Francisco después.
Es en el año 1562, cuando comienza
de Rivera asienta que este nombre le
fué impuesto por llevarlo alguna San- su vida como escritora y fundadora.
ta de España. Lo más factible es que "El Libro de su Vida", fué el primero
se le haya bautizado con el nombre de que salió de su pluma, al que siguió
Teresa en atención a su abuela mater• "Camino de Perfección". De las funna Doña Teresa de las Cuevas; así las daciones, la primera fué la del Condemás razones estan fuera de propó- vento del Carmen de Avila; más tarde
con la valiosa cooperación de $an
sito.
Transcurre la infancia de Teresa en Juan de la Cruz y del Padre Gracían,
un ambiente de conquista, de empre.. lleva a feliz término después de haber
sas guerreras, de reyertas entre los vencido innumerables obstáculos, las
mismos convecinos; de allí la expre- fundaciones de Conventos de Carmesión de Rodolphe Honaret: "Sus gran- litas Descalios. Si para las fundaciodes ojos asombrados habían de ver nes de Monjas, la Doctora de Avila
más de una vez los arcabuceros de los tuvo que andar y andar constantetercios pasar bajo el arco del Alcazar mente de un lugar a otro, para las de
o batir bajo su peso el viejo puente frailes tuvo que valerse de la oración
del Adaja." Leyendas y romanceros y del constante epistolario.
Siguieron a los dos libros ya citados
habrían de impresionar a la niña,
dando color a la vida de su infancia "Las Moradas o Castillo Interior" y el
y encanto a sus ensueños; sin embar~ Libro de las "Fundaciones". Como
go, la recia contextura de su espíritu, obras menores podemos anotar "Cony la visión diáfana del paisaje de Avi- ceptos del Amor de Dios" que tiene
la, habrían de modelar aquella alma gran relación con las Moradas; "Los
con un perfil sereno, de contornos de- Avisos Espirituales", "el Libro de las
finidos, que no habrían de confundir Relaciones y Avisos" y "la·s Exclamanunca lo imaginario con la realidad; ciones". Estas últimas pueden consisiempre fué realista y el mundo de la derarse como el tránsito de la prosa a
imaginación casi los descartaba de su la poesía teresiana.
El epistolario de Santa Teresa es
vida.
Cualidad muy suya era una cons. . muy copioso, se conservan más de cuatante actividad. Estaba reñidísima con trocientas cartas que constituyen una

.

Página 2

Jladolid, y su contenido se refiere a
las virtudes de las religiosas. Es un
perfecto tratado de ascética teresiana.
El Libro de las Fundaciones según
ella misma, lo comenzó a escribir en
Salamanca en 1573. Contiene la fundación de los ocho primeros conventos en su primera parte y la fundación de la totalidad de estos en la segunda y tercera; Jo iba escribiendo
según iba realizando nuevas fundacio ..
nes y lo terminó poco antes ·de morir.
La esencia de este libro es la actuación de la Santa muy real y humana.
Contiene además un precioso arsenal
de datos biográficos de personas de
todas clases sociales, que muestran los
carácteres de los españoles del gran
siglo; es una pintura real de sucesos
de ambiente, un cuadro histórico por
decirlo así de la vida española.
"El Castillo Interior o Las Moradas"
comenzó a escribirlo en junio de 1577
y lo terminó en noviembre del mismo
año. Puede considerarse como el libro
más perfecto de la mística española.
"Considerar nuestra alma como un
castillo de diamantes o muy claro cristal donde hay muchos aposentos asi
como en el cielo". Vemos en esto, como la comparación no es siempre
creación de su mente sino fruto de sus
sentidos.
"Los Conceptos del Amor de Dios"
tienen gran relación con "Las Moradas", de ellos no existe autógrafo, pu~s
por probar la obediencia de la escritora uno de sus confesores mandó que
lo quemara. Se cree fué escrito en
1577. Afortunadamente para la posteridad, se conservan de la mayor parte de los autógrafos copias hechas por
religiosa~ en Alba de Tormes, Baeza Y
otros monasterios.
En Las Esxclamaciones escritas por
la Santa de Avila y que son la expresión más ardiente de su desfallecimiento amoroso están co~tenidos los
pensamientos líricos a los que después
dá forma poética; tales como "Oh vi•
da que no se vive."/ "Que muero por•
que no muero"/ "Que mandáis hacer
de mi" / y otros más.
Toila la prosa de Santa Teresa encierra el habla del pueblo de Castilla
la Vieja en el siglo XVI, por su extrema naturalidad, su limpieza en las
descripciones siempre vivas y concisas, notandose en ella una feminidad
exquisita por lo inestable del discurso
floreado siempre por mil disgreciones.

.

de las mayores joyas de la Literatura
Universal. La más antigua es la dirigida a su hermano Lorenzo en el año
1561; en ésta como en todas las demás, pone de manifiesto los dones naturales de su ingenio privilegiado.
De las composiciones poéticas se
conserva un escaso número, pues la
Santa fué siempre superior como escritora en prosa que como poetiza.
En el Libro de su Vida que llamó también 'Libro de las Misericordias de
Dios" comenzó a tratar de su confesión general y a poner por esc~ito todos Jos males y bienes; es un discurso
de su vida lo más claramente que lo
entendió y supo, sin dejar nada por
decir; lamenta en él no estar facultada por su director espiritual, para escribir con claridad todos sus pecados
sino solo los carismas que creía haber
recibido de Dios; no obstante, pondera con frecuencia su imaginada ruindad de alma.
Fué el Padre Diego de Cetina quien
tuvo en sus manos la primera relación escrita de su Vida. De el paradero de tan precioso manuscrito no
ha quedado memroia; las manos estremecidas d~l joven jesuita, enrollaron
aquellos folios amarillentos sin dar
cuenta de su destino a nadie; se cree
que hayan sido quemados en el secreto de su celda, pues se trataba de una
confesión. Años más tarde vuelve a escribirlo en la ciudad de Toledo por
mandato de sus confesores, y fueron
Juan de Avila, Hernando del Castillo
y el P. Báñez quienes aprobaron la
relación de su Vida en nombre de la
Inquisición.
Es este libro el más extenso de todos, consta de cuarenta capítulos. Norra en él de una manera sencilla los
sucesos de su niñez y mocedad, el momento• en que se entregó a Dios por
entero, las riquezás espirituales de su
alma; es una narración sincera de sucesos interiores alrededor de una vocación religiosa. Intercala en él un
breve relato de la fundación de San
José de Avila, Monasterio en el cual Jo

terminó de escribir en el año 1565.
Por orden de Felipe II, y con los
honores especialísimos sólo comparables a los que se prodigaron a San
Agustín, este manuscrito fué guardado
en el Escorial. Según ficha trazada
por el Padre Guillermo Antolín, el
autógrafo mide por 29/½ por 20/
½ centímetros. Su escritura es muy
clara y bien legible; no tiene puntos
ni comas ni divisiones de párrafos.
En la segunda hoja, tiene pero no de
letra de Santa Teresa, este título "La
Vida de la Madre Teresa de Jesús escrita de su misma mano"; tiene algunas tachaduras; la aprobación autógrafa del Padre Bañez va al final, llena tres hojas y está fechada a 7 de julio de 1575. El texto tiene 201 hojas
foliadas con números que bien pudieron ser de su autora. La filigrana o
marca del papel, es un corazón con
una cruz en el centro y a los lados
unas letras que parecen F" y M. Está
encuadernado en terciopelo carmesí
floreado, tiene algunas notas marginales y otras entre renglones, que pertenecen al Padre Báñez. Entre las correcciones y notas hay algunas de la
propia autora y otras escritas por mano desconocida que bien pudo haber
sido la del maestro Juan de Avila. "Misericordias de Dios" fué el titulo por
el cual Santa Teresa tenía predilección y más a menudo mencionaba con
este nombre el Libro de su Vida, obra
principal que en su parte histórica tiene, como magnifico complemento el
Libro de Las Fundaciones y en la parte doctrinal, ascética y mística los libros titulados "Camino de Perfección"
y uLas Moradas."
Es "Camino de Perfección" la obra
ter~,siana más al alcance de todos,
practica Y sencilla trata acerca de las
virtudes que debe~ ejercitarse en el
claustro. Se publicó en Evora y Salamanca en 1585 y 1589. Santa Teresa
escribió este libro accediendo a una
petición de las monjas de San José de
Avila; existe un autógrafo en el Escorial Y otro en las Carmelitas de Va-

Fray Luis de León nos dá las siguientes características .de estilo de la
prosa de la excelsa Doctora: delicadeza, claridad, pureza, facilidad, gracia,
buena compostura, elegancia, dulzura,
destreza, discreción y gracia en la
mezcla de unas razones con otras; característica más visible en su prosa,
hábito propio del hablar cotidiano, en
que ella responde al olvido del arle y
de la forma.
Para Menéndez Pidal, el principio
renacentista "escribo como hablo" que
practica en la actualidad el gran poeta
español Juan Ramón Jiménez impera
en Santa Teresa, pero un tanto modificado por el sentimiento religioso;
aún asi el escribir como se habla, llega en el1a a su más perfecta y completa realización.
De los elementos literarios de Santa
Teresa el más interesante es la imagen
simple, no trabajada; desde los cuatr~
modos de oración expuestos en el "Libro de su Vida" hasta "Las Moradas"
derrama su ingenio y su observación
para trasmitir sin ningún adorno literario sus experiencias personales.
Nadie mejor que ella ha calificado
su propio estilo. En el "Camino de
Perfección", capítulo XVI exclama:
"Más Que desconsertado escribo", Y
más adelante "Quizá lo entenderéis
mejnr por mi gro~ero estilo que por
otros elegantes."
La excelsa literata escribe sin concierto, sin número, deja la elaboración
de estilo, capacidad ,que pudo alcanzar
en ella gran esplendor, y olvida aqu~llo que su sagaz mirada descubre en
el mundo literario que la rodea y la
envuelve ya sea en libros místicos o
profanos.
La forma de sus escritos es nueva Y
enteramente personal; expresa las más
excelsas visiones de gloria, con el lenguaje más sencillo de las gentes de
Avila · y atin cuando tiene el alma remont~da al sublime cielo de los éxtasis, sus pies están clavados en la tierra de su pais por ella tantas veces
recorrido.
Como ya anotamos antes, la poesía
de la gran mística es mucho menos
abundante que su prosa, pues aún
cuando existen varias, de algunas se
desconoce su verdadera autenticidad.
Don Vicente de la Fuente reduce a
siete las composiciones propiamente
teresianas.
Una de las mas conocidas es sin duda la que en sus primeras estrofas
dice:
Vivo sin vivir en mi,
y tan alta vida espero
que muero porque no muero.
Aquesta divina unión,
del amor con que yo vivo
hace a Dios ser mi cautivo,
y libre mi corazón;
más ·causa en mí tal pasión,
ver a mi Dios prisionero,
que muero porque no muero.

/

¡Ay que larga es esta vida,
1
que duros estos destierros,
esta carcel y estos hierros
en que el alma está metida 1
Solo esperar la salida,
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
Las poesías de Santa Teresa saben
a Romance, están escritas en metros
cortos, de manera sencilla y sobria,
con gran sentimiento y fervor, sin epítetos, con ideas bellas y delicadas. Su
alma necesitaba del verso pero con la
sobriedad de un filósofo. Así el caráctes filosófico-moral de la escuela poética del Siglo XV, y un notable parecido con las poesías contenidas en los
primeros cancioneros, lo encontramos
en los siguientes versos.
Vuestra soy, pues me criasteis,
vuestra pues me redimisteis

vuestra pues que me sufristeis,
vuestra pues me conservasteis
vuestra pues no me perdí.
Otro ejemplo de la viveza alada del
genio de la escritora lo vemos en los
versos que compuso para la toma de
velo de Isabel de los Angeles en Salamanca:
Hermana porque veléis,
os dado hoy este velo
y no os vá menos que el cielo
por eso no os descuideis.
Aqueste velo gracioso,
os dice que estéis en vela
guardando la centinela,
hasta que venga el Esposo.
No sabe nadie a que hora,
si en la vigilia primera,
o en la segunda o tercera.
En vuestra mano encendida ·
tened siempre una candela
y estad con el velo en vela;
Porque habiendo asi velado
con el esposo entrareis
por eso no os descuideis
Junto con una de sus cartas, la que
escribió a su hermano Lorenzo envió
la siguiente composición:
¡ Oh hermosura que excedéis

a todas las hermosuras,
sin herir dolor haceis,
y sin dolor deshacéis
el amor de las criaturas.
¡Oh vida que así juntáis
dos cosas tan desiguales,
no se porque os desatáis,
pues unido fuerza dáis
a tener por bien los males.
Santa Teresa no ha formado escuela
propia; su escuela son sus hijas y sus
libros en los que reconocía Fray Luis
De León su propio espíritu. "Yo no .
conocí ni vi a la madre Teresa de Jesús mientras estuvo en la tierra más
ahora que está en el cielo la conozco
y veo casi siempre en sus dos imágenes que son sus hijas y sus libros, que
a mi juicio son testigos fieles y mejores, de toda excepción de la grande
virtud". La escuela de esta escritora
está pues encerrada en una antología
de aforismos expresados en un hablar
radiante de claridad. Sus pensamientos dada la energía del idioma en que
están escritos, no pueden menos que
señalar una gran influencia en el mun..
do literario y monástico.
Toda su obra es muy española y a
la par muy humana, precisamente por
lo popular, porque refleja las tendencias universales del ser humano. Sus

escritos sin preocupación alguna de literatura, son aparte de la inspiración
que movía su pluma, la literatura culta por excelencia del pueblo español.
En torno a cualquier obra de Santa
Terésa, tan española, tan castellana,
tan mujer y tan santa, hay un hendo
encanto de intimidad; aún en aquellos
de sus libros que tienen vuelos misticon señores, se vale de la mayor sencillez expresiva o como afirmara la
gran escritora española recientemente
fallecida Blanca de los Ríos Lamp~rez:
"La prosa de Santa Teresa es inseparable de su espíritu, es la estética de
su santidad, es humildad sin afeites,
es anhelo generoso de que todos gustasen el bien que ella gustaba vertiéndolo en palabras claras como la luz;
y como si en un tintero de loza talaverana bebiese su pluma en vez de
tinta, luz y jugo de verdad, rompe a
escribir como se habla en la vida familiar, sencilla, entrañablemente."
Recientemente Don Miguel de Unamuno, critico altísimo del idioma, ha
revelado en uno de sus ensayos lo que
deben en la creación y en la semanlica de las palabras al misticismo, pues
nos dice que muchos de los términos
de la lengua culta, y aún de la vulgar,
han cobrado nueva vida en la Literatura originada por inisticos y ascetas
españoles.
Así Santa Teresa, que creó una teología popular para sus monjas, dio vida también aunque no con las excelencias de San Juan de la Cruz, al
cuerpo del idioma.
El gustado poeta español. José Maria Gabriel y Galán ha evocado deliciosamente la figura de la gran mujer
castellana del Siglo XVI:
Mujer de inteligencia peregrina
y corazón sublime de cristiana,
fué más divina cuánto más humana,
y más humana cuanto más divina.
Hasta el implo ante tu fé se inclina
y adora la grandeza soberana,
de la egregia doctora castellana,
de la santa mujer, y la heroína.
Oh mujer, te dará la humana historia,
la gloria que por sabia merecieres,
más con el mundo acabará esa gloria,
que por ser terrenal, no es sempiterna.
Tu Teresa de Ahumada, alcabo mueres!
Teresa de Jesús, tu eres eterna!
A estos seres predilectos de Dios,
humanizados y deshumanizados a la
vez, debemos los deliquios de nuestra
alma, la enseñanza histórica de su siglo, la deleitosa lectura y su enseñanza
magistral, y aún a veces la paz y .el
remanso de nuestro espíritu.

Página 3

•

�Leípzig para volver a su ciudad natal.
Pero por primera vez lleva en su mente la imagen de Fausto. En la taberna
de Auerbach donde se reunen los estudiantes hay una imagen de Fausto
arrebatada por _el diablo.

EL SOLITARIO IJE FRAUENPLAN
Franz BOUCHSPIES.

"Yo soy alemán, es cierto, alemán
hasta la médula; pero, a pesar de

éllo, de la vieja cepa, superior, a
saber, cosmopolita de corazón .•• "
"DOCTOR FAUSTUS"
THOMAS MANN.

Mucho tiempo hace, intenté escribir
alrededor del Genio de Weimar, pero
apenas intentaba acercarme a él, me
deslumbraba. Y mientras más profundamente le conocía, más ardua tarea
me parecía porque recordaba sus sagradas palabras que eran como un
Evangelio para mí:
"Sobre los graneles no deberían hablar
sino los que fueran tan grandes como
ellos ... "
Y me encolerizaba contra quienes le
atacaban sin conocerle bién, sin conocer su obra inmensa, pero no me sen•
tía capaz de tomar su defensa.
De muy joven escribí un torpe ensayo sobre él que quisiera habel"
destruido. Hoy conozco mi igrrorancia de entonces y el poco Yalor de mi
opúsculo.
Poco después, cuando se celebraba
el segundo centenario de su natalicio
intenté rendirle mi homenaje pero sentí que · no estaba preparado para éllo
Jo suficiente. Finalmente, no hace mucho, me atreví a mirarle a través de
"Fausto" y hoy, de puntillas, con respeto y veneración he tomado la audacia de remover sus sagradas cenizas. He tenido en cuenta al principio de mi exégesis, aquellas palabras
de Georg Simmel: "La interpretación
Ese instante nos arrastra a través nalmente.
de Goethe, que siempre calificó de de la vida en su busca y la Muerte
gran confesión cuanto él creo, será nos sorprende antes de haberlo enCon la espada de "Goetz de Berlichsiempre también, quiérase o no, una contrado.
ingen" ha combatido por el espíritu
confesión del que interpreta ....
nacional y ha ahuyentado de influenLuego recorremos el largo camino cias nefastas la literatura alemana mosCierto es. Todo lo que yo podría de nuestra mísera existencia y en- trándole su verdadero camino.
decirles es como he visto yo al gran contramos que lo único que la ha
Coloso del Pensamiento Universal y embe1Iecido es el amor, y lo único que
En el bello idilio de "Hermann y
no como lo han visto Emil Ludwig, la ha hecho digna es la continua lu- Dorothea", ha mostrado que su coraGeorg Simmel, Thomas Mann, Alfon- cha, la batalla interminable que hemos zón eternamente joven era un devoto
so Reyes u Ortega y Gasset, Eduard librado.
del templo de Eros.
Spranger, etc. Debo agradecer sin duda a ellos el haber facilitado mí traLos problemas que Goethe ha abor:-.'ació en Frankfurt del Mein el 28
bajo y haberme iniciado en el culto dado en sus Jibros, son motivos eter- de Agosto de 1749, su padre fué el cona Goethe, aún cuando Goethe mismo nos con los cuales tendremos siempre sejero áulico Johann Raspar Goethe y
ya me había mostrado gran parte del que enfrentarnos y no podremos evi- su madre Elisabeth Textor, hija del
camino .....
tar jamás. Son parte de nuestra vida burgomaestre de la ciudad, Wolfgang
misma.
Textor. Fué llamado por ésto, Johann
Es Goethe, no solo la cumbre de liWolfgang Gocthe.
teratura alemana, sino una de las granEn "\Verther", volveremos a encondes figuras del Humanismo, es decir, trar todos los deseos, sueños e ilusioSu padre se cuidó estrictamente en
un apóstol de la gran reconciliación nes irrealizables propios de la adoles- su infancia de su educación, aprende los pueblos y su obra. Deberá si- cencia y de la juventud. La propia diendo el joven Wolfgang, hebreo, latuarse junto a la de los grandes Colo- confesión de un enamorado que sien- tín, griego y francés. Leyó a los autosos del Pensamiento Universal: Dante, te morir cuando se le escapa un ideal res clásicos, griegos latinos y france•
Shakespeare, Homero, Virgilio, Cer inalcansable, el único motivo de su vi- ses y la Biblia. Aún por su cuenta
vantes etc.
da inquieta y atormentada, le es arre- aprendio alquimia y otras cosas que
batada por el Destino y se precipita despertaron su interés. El primero de
Goethe es el gran educador que nos en el abismo insondable de la muerte. Enero de 1759, estando en guerra ausha mostrado nuestra eterna inquietud
triacos y prusianos, los franceses que
interior. Ha puesto un espejo ante
En "Las afinidades electivas", nos eran aliados de los austriacos ocupa.
nuestra propia alma.
muestra las barreras de la sociedad ron la ciudad y con gran disgusto del
interponiéndose entre el amor de un consejero áulico, el Conde de Thorane
Hemos ido con Fausto en pos de hombre entrado en años y con com. que los dirigía se hospedó en la casa
un instante maravilloso que sedujera promisos contraídos y una jovencita de Goethe. Este, despertó en el pequenuestra alma y poder decir: ¡ No de- ilusionada cuyo epilogo es la tragedia ño Wolfgang y en su hermanita Corneseo nada más! ¡he alcanzado cuanto inevitable.
lia el gusto por el teatro y por el arte
anhelaba y mi vida puede darse por
clásico, pero hubo no pocos disgustos
satisfecha! ¡ Sé cuanto quería saber y
En "Wilhelm lfeister" encontramos entre el Conde de Thorane y entre el
tengo cuanto he deseado! ¡No quiero de nuevo a "Fausto"; es el joven que Consejero áulico Goethe quien sentía
más 1 ¡ Quiero retener este instante se adentra en la vida preguntándose viva simpatía por los prusianos poeternamente!
cual es su misión y su verdadera posi- niendo en peligro su libertad y su vida.
sión en élla. El destino le arrastra
1Desengañáos ! ese instante, no exis- aquí para allá engañándose mil veces
Finalmente los franceses abandonate para el Hombre!
en su vocación hasta encontrarle fi- ron la ciudad y con ellos el Conde de

Thorane volviendo la tranquilidad a
la casa de Goethe.
Ya a los 15 años en 1764 el joven
Wolfgang se revela como poeta y es
publicado su "Descenso de Jesucristo
a los Infiernos". Lée a Jos autores antiguos y contemporáneos y le atraen
las tradiciones populares. Klopstock Y
Lessing son sus favoritos. De sus relaciones con una jovencita llamada
Gretchen y de un enojoso asunto en el
que se ve seriamente complicado y su
primer desengaño amoroso, nacen "Los
cómplices" que escribe con sangre de
su corazón.

1
ti

Goethe es enviado a la Universidad
de Leipzig y pronto la inconstante
Gretchen es olvidada y substituida por
Annette (Catalina Schoenkopf) a la
que el joven Wolfgang llega a amar
apasionadamente.
El 16 de Octubre de 1767 aún enfermo escribía a su amigo Behrisch:
"¡ Oh, Berisch, todo lo que me había imaginado ayer haber visto, ella
me lo dijo ahora! ¡Ella! Apretada
contra mi. Un momento de placer
reemplaza miles llenos de pena.
¿ Quién de no ser así quisiera vivir?
Mi disgusto había desaparecido. Una
pequeña pena pasada es un bien. El
recuerdo de dolores vencidos es una
alegría, ¡ y recompensado así! Toda
la felicidad en mis brazos. El precioso pudor que se apodera de ella,
no obstante nuestra intimidad y el
fuerte amor que la empuja a mis
brazos, a pesar de los mandatos de
la razón. Los ojos que se cierran
cada vez que su boca se aprieta con
la mía; el dulce reír de los cortos
descansos de nuestras caricias, el
enrojecimiento, la vergüenza, el
amor, el temor, el placer; el movimiento trémulo para libertarse de
mis brazos que me indica su debí•
Iidad y dice que únicamente el temor podía arrancarla de mi lado.
Behrisch, todo esto es una gloria;
para alcanzarla se pasa voluntariamente por el purgatorio."

tará jamás el amor de otro, conservando el recuerdo de su adoración por
Goethe hasta la muerte.

critor también, se ha suicidado por
amor.
Goethe se siente sacudido por la
inesperada descarga que ha quitado la
vida a Jerusalem.

En Agosto de 1771 vuelve a Frankfurt y termina su primer drama que
lo hará famoso en toda Alemania.
El 30 de Marzo de 1770, una vez reEn aquella época, Goethe mantenía
"Goetz de Berlichingen". El héroe
cuperada la salud, marcha a Estrasburaún
el recuerdo de su angustioso amor
data del tiempo de la guerra de Camgo a continuar sus estudios de doctopesinos, es un héroe popular que el por Lotte Buff y mantenía relaciones
rado en Leyes. Allí, admirado ante la
público acoge con júbilo. Goethe con con Maxímiliana de La Roche, casada
grandiosa Catedral construida por el
este Paladín de la Libertad, ya ha ini- con un comerciante suizo-italiano llaarquitecto alemán Erwin von Steinciado la Escuela romántica y los poe- mado Pedro Brentano quien un buen
bach escribe sobre la arquitectura gótas que pertenecen a ella, lo elegirán día, expulsa de su casa por celos al
tica. Conoce a Godofredo Herder, mecomo su caudillo. Llaman a este mo- señor Doctor Goethe.
dio literato, medio religioso, quien lo
vimiento literario, "Sturm und Drang''
inicia en la filosofía de la Naturaleza
Goethe siente que su corazón nece(Tormenta e ímpetu). Ya no segníy le hace leer a Jean Jacques Rousseau,
sita un desahogo y que la desesperarán
unos
a
los
modelos
ingleses
con
a Ossian, a Shakespeare y a Spinoza,
ción lo arrastrará a la muerte, pero en
quienes más tarde influirán en él po- Herder, Bürger, Lessing y Klopstock, lugar de eso, escribe 'Las cuitas del
y otros a Chrístoph Wieland o a
derosamente.
Gottsched de la escuela francesa. Se- joven Werther" (Leiden des Junge
Werthers). Este libro lo llevará a la
Asiste a la ceremonia en la cual la guirán a Goethe y a la escuela alema- cumbre de la gloria. Le abre las puerprincesa imperial Maria Antonieta de na. La llaman Sturm und Drang por- tas del Parnaso. "Werther" es una verHabsburgo, va a desposarse con el que uno de los dramas de Max Klinger dadera confesión. Es preciso leer uno
amigo de Wolfgang, lleva ese título.
Delfín de Francia, más tarde Luís XVI,
"Getz
de Berlichingen" ha causado re- de los párrafos finales de ." Werther":
cuyo reinado terminara trágicamente.
vuelo en todo el país y unos lo com"¡Oh, perdóname, perdóname! debía
baten mientras otros lo defienden. Es
Por medio de un compañero suhaber sido aquel el último momento
el grito de la Revolución literaria en
yo, estudiante de Teología llamado
de mí vida. ¡Oh, Angel mío! ¡Por
Weyland, conoce a la familia del Pas- Alemania. Los Clasicistas tiemblan.
primera vez, por primera vez, sin
tor protestante de Seseiheim, Brion,
ningún género de duda, hirvió en lo
En Mayo de 1772,Goethe- marcha a
y se enamora de la hija menor, Fedemás intimo de mi alma ese sentirica, cuyo idilio inmortalizara él en Wetzlar y conoce a Hans Christian
miento delicioso: élla me ama! ¡Ella
sus versos.
Kestner, Secretario de la Legación de
me ama! ¡ Aún arde en mis labios el
Bremen y el 9 de Julio de ese mismo sagrado fuego que despedían los suGoethe siente que su amor por Fe- allo, durante un baile celebrado en el
yos; nuevo, cálido-gozo vibra en m~
derica es noblemente correspondido y pabellón de caza de Volperthausen,
corazón. ¡Perdóname l ¡Perdóname!"
que los familiares de la jovencita ven conoce a Charlotte Buff, hija del Baicon agrado sus relaciones. Tal vez es. lio de la Orden Teutónica en Wetzlar
Es el momento en que Werther olla más tierna y la más bella época y se enamora de ella, sabiendo más vidando que Carlota está unida en
digna de ser recordada por él, ·pero tarde que es prometida de Kestner.
matrimonio a su amigo Alberto, sin
su carrera ha terminado y su padre
poderse contener le arrebata un beso
apremia su regreso. Goethe lucha enGoethe está ahora verdaderamente apasionado y Carlota lo rechaza intre sus ambiciones y su porvenir y el enamorado de Lottc Buff. Siente todos dignada y le prohíbe volver a verla.
inmenso amor por Federica Brion. los tormentos y angustias que el amor Hay en los ojos de Werther lágrimas
Triunfa lo primElro y Goethe escribe mal correspondido produce. Lotte no de dolor y de felicidad. Ese beso lo
como despedida su preciosa poesía:
Jo mira más que como un gran y no- arrastrará al suicidio.
ble amigo, pero prefiere unirse en
"¡Me saltó el corazón,
matrimonio a Kestner. Desesperado,
El joven inexperto al ver el éxito
prol1to, a caballo!.. .... "
Goethe abandona Wetzlar, quisiera mo- obtenido de su libro, lo envía a Kestrir e intenta muchas veces el suicidio. ner y a su esposa con una dedicatoria
Fcderica está a punto de morir .De pronto, corre ]a noticia de que un pero tiene solo como respuesta la incuando su amado ha partido, pero des- amigo suyo, Friedrich Jerusalem, hijo dignación de ambos que tienen el libro
pués de su restablecimiento, no acep- de un religioso protestante, y joven es- como una burla a sus sentimientos y a

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sus relaciones. Finalmente las explicaciones de Goethe realizan su reconci..
Iiación. Goethe aún escribe su poesia
recordando su amor por Lotchen:
"¿Es verdad, oh, es verdad que te
he perdido,
que huiste de mi lado con el viento?
Aún suena dulce en mi avezado oído
cada palabra tuya, cada acento......"
"Werther" y "Goetz de Berlichingen"
llegan a tener no solo en Alemania
imitadores sino hasta en el extranjero y luego publica Goethe nn fragmento de su "Prometeo", "Clavigo",
"Hanswurst", "El judío errante", "Dio..
ses, héroes y Wieland" (éste último satirizando al viejo poeta Christoph Wieland, aútor de "Oberon") ,
En Enero de 1775 conoce a Lilli
Schoenemann, hija de un rico banquero y hace un viaje a Suiza con los
hermanos Stolberg y se encue.ntra con
Lavater un hombre de ciencia a quien
Goethe admiraba por sus trabajos.
Vuelve finalmente a Fránkfurt después del rompimiento con Lílli y acepta el puesto de Consejero de legación
que le ofrece el Duque Carlos Angusto
de Weimar, donde conoce a Wieland,
a Gleim y a la baronesa Carlota de
Stein, mujer del Caballerizo mayor del
Duque. Este último lo nombra luego
Consejero intimo, más tarde le hará
Director de Hacienda y le concederá un título de nobleza. A partir
de entonces se llamara Herr Johann
Wolfgang von Goethe.
Sus relaciones con Carlota von Stein
le inspiran su drama "Ifigenia en Tauride" con el que entrará en la escuela
clásica y se convertirá a partir de entonces en un aeda griego.
Hace estudios científicos y descubre el hueso intermaxilar, lo cual no
fué publicado hasta 1820 en el segundo "Cuaderno de morfología".
En 1786 viaja a Italia en compañía
del pintor alemán Tischbein y de la

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Ya anuncia en su carta el eterno
enamorado que será Wolfgang. Ya
anuncia aquel loco rapto de alegria
de su "Canto de Mayo" dedicado a
Federica Bríon más tarde en Estrasburgo:
"Chiquilla, ¡oh mi chiquilla!
yo te amo, mi bien eres;
fuego en tus ojos brilla;
bien dicen que me quieres."
Y más adelante continúa este apasionado Lied:

•

"¡Con cuanto ardor te ama, y desea
esa mi sangre moza 1
i En tí cómo se inflama,
mi inspiración y goza!"
Pero olvida a su adorada Annette y
suspenderá sus relaciones con la joven
Federica Oeser a causa de una enfermedad que le pone a las puertas de la
muerte e interrumpe sus estudios en

Página 4
Página 5

�pintora suiza Angélika Kauffmann y
marcha a Roma donde queda deslumbrado por la grandeza del arte clásico
y el poderío de los antiguos césares y
la magnificencia de los ritos de la Iglesia Católica.
Absorto ante las maravillas que del
genio de los pueblos antiguos ha conservado la acción del tiempo y que
llega a nosotros a travez de los siglos,
exclama extático:

más sus "Elegías Romanas", que tienen algún éxito, pero ahora los poetas
románticos lo atacan. Goethe se ha
vuelto indiferente· al espiritu nacional
que hay que mantener en alto. Tal vez
"El Conde Egmont", es la última manifestación de su romanticismo. A su
vuelta de Venecia ese mismo año cuando acompañaba a la 'Duquesa Amelia a
su regreso de Roma, escribe aún sus
"Epigramas Venecianos", con los que

che para renacer en un aspecto distinto .... "

y el Júpiter Tonante se han encontrado.

Y al concluir el poema continua:

Más, tarde, durante la guerra de liberación, vienen a saludarlo los patriotas Ernst l\foritz Arndt y Theodor
Koerner, ambos poetas y entusiastas
voluntarios y agitadores con.tra el caudillo francés. Goethe les saluda afablemente pero les dice: usacudid vuestras cadenas: ese hombre es demasiado grande para vosotros. No las Romperéis."

"No es digno de los alemanes
impulsar
ni•propagar este movimiento
terrible,
ni perder el juicio de un lado para
otro:

"¡De tu obra magistral los mil fragmentos se desplomaron;
pero entre ruinas
tu espíritu inmortal yo aqui
presiento,,,

Sin embargo, el acento profético en
Goethe ha fallado esta vez. Napoleón
caerá y e1, quedará en pié como el
Coloso de Rhodas contemplando las
Edades que cruzan ante él. Los antiguos amigos han desaparecido o estan
al borde de la tumba. Nuevas notabilidades estremecen al mundo. Conoce a
Beethoven en Teplitz.

Se ha transformado completamente.
Ya no es el poeta nacional, ahora es
un pensador universal. Ya no busca
la belleza en las formas góticas. Ahora
ser:i un apóstol del arte clásico. Ahora
pertenece al mundo.

Todas las cabezas intelectuales de
Europa lo buscan, Hegel de Berlin,
Schopenhauer, Heine, Saint Hillaire,
Víctor Hugo, Lord Byron, Walter Scott,
Nerval etc. Todos le escriben o le visitan en su retiro en Frauenplan.

En Italia conoce a Karl Moritz y se
presenta Goethe como el pintor Johann
Phillipp l\Hiller y dedica su tiempo a
este arte que había abandonado en su
- juventud. Ahora se dedica bajo la dirección de Tischbein y Kauffmann.

1Es el "gran Patriarca del siglo de
las luces". No obstante que la escuela
romántica le haga objeto de sus aláques con Schlegel, Tieck y Novalis,
Ludwig Uhland y Theodor Ernest
Hoffmann a la cabeza.

En Italia termina sus dramas "Ifigenia en Tauride" teniendo por modelo a Euripides, "Torcuato Tasso" Y
su novela "Wilhelm Meister" (Años de
Aprendizaje) del que no podremos jamás olvidar su balada inmortal a la
que el mismo Beethoven ha puesto música; 1a balada de "Mignón" tan celebrada:

En medio de este tumulto Goethe se
siente cada vc·z más solo. Es la soledad del genio que no encuentra su
igual en la multitud. Había creído distinguirlo en Schiller, en Napoleón, en
Lord Byron, pero todos ellos han desaparecido. Su madre, su mujer han
muerto y finalmente su hijo Augusto
casado con Otilia de Pogwisch muere
durante su viaje a Italia.

"¿Conoces el país donde los
limoneros
florecen y hay naranjas de oro entre
el follaje?
Un vicñto suave emana de un cielo
muy azul;
los mirtos duermen y álzance los
lauros arrogantes;
di, ¿lo conoces bien? Allí, allí,
contigo, amado mío, anhelo ir ...... "
Es la canción de una jovencita enamorada a quien un joven estudiante
tudesco Wilhelm Meister, ha salvado
de la crueldad de sus parientes, de la
miseria y del hambre y ella en cambio le ofrece su amor sencillo y tierno.
Aquel bello pais a donde ella sueña ir
es Italia.
Italia es un sueño primaveral para
los alemanes; una dulce nostalgia los
envuelve y Goethe ha realizado su sueño. Ahora conoce el mérito de la obra
de su antecespr Winckelmann y a él
dedica sus escritos.
No se detiene en Roma y marcha a
Nápoles donde conoce a Faustina, una
''Mignón" para él quien está dispuesta
a seguirlo y a romper su compromiso,
pero él vuelve a la fria patria del Norte: Alemania.
De ,,uelta en su casa en Frauenplan,
una muchacha humilde, Cristina Vu!pius acude a él para que favorezca a
su hermano, autor de una novela de
aventuras "Rinaldo Rinaldini". Goethe
accede a su ruego pero la hace su
amante.
Con élla tiene un hijo, Augusto; esto
enciende el escándalo en Weimar. Muchos amigos le vuelven la espalda -y
la Baronesa de Stein retira a Goethe
su amistad. Goethe se encoje de hombros, y se entrega a sus estudios científicos y publica sus ''Metamorfosis de
las plantas".
A Goethe le es confiada la dirección
del Teatro de Weimar en 1790, luego
publica un fragmento de "Fausto", escrito entre 1771 y 1775. Escribe ade-

aumenta la cólera de sus enemigos.
Goethe ya no es un poeta alemán. Es
un poeta latino o un poeta griego. Es
más; ya ni poeta es, dá más impor-.
tancia a sus trabajos científicos que
literarios. A Goethe ya no le importan
esos ataques. Su pueblo ha olvidado
que les ha dado una literatura alemana, los ha apartado de ingleses y franceses, aunque a veces le pesa.
En 1792 ha estallado la Revolución
francesa. Los pueblos se levantan tratando de sacudir el yugo de los aristócratas. El rey de Francia pide apoyo a los reyes de Europa y el Duque
de Saxe-Weimar acompaña al Duque
de Brunswick en su invasión del norte
de Francia. \Veimar se lleva consigo
a Goethe quien asiste a la Campaña
de Francia mientras escribe su "Reinecke Fuchs" (el Zorro Reinecke) tomado de la epopeya francesa del zorro
Renard.
A su regreso escribe sobre "La Campaña de Francia", "El sitio de Maguncia" como una crónica de las mismas,
escribe su autobiografía 1'Poesía y Verdad" (Dichtung und Wahrheit), "El
Gran Copto" (Cagliostro) y "Hermann
y Dorothea" el precioso idilio que le
devolvió la estimación de los alemanes y en el que previniendo los tiempos tempestuosos que se avecinaban
decía como advertencia:
"Todo se agita y remueve como
si el muncJo estuviera consumido y
quisiera volver al caos y a la no
4

nuestra conducta debe estar en
col).sonancia
con nuestro carácter ... "
Goethe vuelve a ver a su madre, viuda ya después de dieciseis años de separación. Poco después, Goethe conoce a Schiller con quien tendrá una
amistad grande y noble hasta la muerte y lo considerará su compañero de
batalla en el campo de las Letras.
Estamos ahora en 1806. Schiller ha
muerto y Goethe se halla desolado por
la pérdida de su amigo. Napoleón Bonaparte ha derrotado a los ejércHos
del mundo y ha ocupado Alemania
después de la batalla de Jena. Entra
en Weimar con sus huestes y se hace
presentar al señor Consejero von Goethe ya que el Duque después de la
derrota sufrida, ha huido.
Después de una larga conversación
con Goethe en el que ha aludido al
poeta y ha hablado de "Werther", el
que Napoleón habia leído y llevaba
siempre consigo, el caudillo francés,
despojándose de la Cruz de la Legión
de Honor la coloca en el pecho del señor Consejero con estas palabras: "Señor de Goethe, es usted todo un Hombre."

En vano sostiene relaciones amorosas con algunas jovencitas que le admiran más que le aman. Con Bettina
Brentano hija de Maximiliana de la
Roche y Antonio Brent:lno, sus viejos
amigos. Es hermana del poeta Klemens
Brentano y esposa de Ludwig Achim
von Aruim de Berlín, amigo de Klemens con quien ha editado "Des ~na.
bes Wunderhorn" (El niño del Cuerno
maravilloso), colección de cantos populares.
Bettina rn1cia con Goethe una correspondencia que más tarde publicará como: "Correspondencia de Goethe
con una niña". Después de élla vienen Ulrica von Levetzon y Mariana
Willemer quien le inspira su Divan
Oriental-Occidental en el que evoca
los amores de Yussuf y Zuleika a imitación del poeta persa Hafiz. Goethe
escribe sus famosas baladas "La copa
del Rey de Thulé'", "La novia de Corintyo", "El aprendiz de Hechicero",
"El rey de los Alisos", adelanta la segunda parte de su poema dramático
''Fausto" y su Teoria de los Colores"
y 'Ensayos de Anatomia comparada".
Nadie ha abarcado tanto en el arte
y en la ciencia salvo él y Leonardo da
Vinci. Pero en ' 1Fausto" es donde él
revelará el espíritu creador que lo
empuja hacia arriba, "Hacia lo alto" ...
Traba conocimiento con Johann Peter Eckermann a quien él convertirá
en su confidente y éste querrá voluntariamente ser su evangelista al PU•
blicar su libro "Las conversaciones
con Goethe".

El Diógenes guerrero, ha encontrado a su igual en el campo enemigo.

Hijo propio de su época y discípulo
de Spinoza y de Rouseau, en su culto
a la Naturaleza, cree en la transformación de los seres y de las cosas.

El gigante del Pensamiento y el Rayo de la guerra, el Júpiter Olímpico

Como el Ave Fénix renaciendo de
sus propias cenizas, la naturaleza en-

tera y la vida misma resurge de entre
las mismas garras de la muerte. De
la noche misma sale el astro rey a seguir su diaria trayectoria hacia el
ocaso.
De lo brumoso del sudario del invierno, comienza la tierna primavera
a dar señales de vida y a alegrar el
espiritu, con sus cantos y su verdor.
El hombre mismo está sometido a dichas transformaciones y Goethe lo ha
experimentado después de su desesperado amor por Lotchen y a la vuelta
de su viaje a Italia; "¡Muere y realizate !" grita alegremente en su lied
"ansia dichosa":
¡Solo al sabio has de decirlo,
que el vulgo se mofa luego!
¡Quiero celebrar la vida
Que morir en llama ansia!
En las noches en que amor
Te engendró y en que engendraste,
Rara sensación te embarga
Mientras quieta vela arde.
Ya no te ves rodeado
De sombras ni de tinieblas,
y a más altas colaciones,
te impelen ansias nuevas.
No te asustan las distancias,
Vuelas rápido, hechizado,
y por fin, de luz ansioso,
mariposa, ardes en llamas.
Mientras eso tu no tengas,
este! muere y vive!,
eres solo huésped triste
de la oscura tierra.
Parece ser el canto de HomU.nculos
que deslumbrado por la belleza de Galatea en el segundo Fausto, va a estrellarse y a convertirse en uno de los
millones de partículas que forman el
Universo.
Parece ser una elegia a Lord Byron
a quien Goethe al saber su muerte en
Misolonghi cuando una noble causa lo
llevaba alli, quisiera gritarle:
"¡Has muerto para los hombres pero
has resucitado a la Eternidad!"

"¡Mientras haya hombres que recuerden tus hechos, divino impaciente, serás inmortal!"
Y como "Fausto" al dirigirse al Espíritu de la Tierra, quisiera dirigir
desde el fondo de su alma esta acción
de gracias al Eterno Invisible que ha
guiado su destino.

"Augusto espíritu, tu me diste, me
diste todo
lo que le pedí. Tu no en vano
volviste en el fuego, tu rostro hacia
mi.
Me diste la magnifica naturaleza por
reino,
vigor para sentirla, para gozar .... "
Acosado sin embargo por las enfermedades, los desengaños y su soledad,
presiente, octogenario ya, la proximidad de la muerte. Esto le ha hecho
concebir la "Canción del, viajero en la
noche":

LIIIBIR.OS
R. H. BARROW: Los romanos. (Breviario No. 38). 2a. ed., 201 pp. Fonclo de Cultura EconÓiflica, México.

Roma no ha muerto. ¿ Qué la hizo
inmortal? Por la fuerza de su carácter conquistó un lugar en el mundo
mediterráneo; por este carácter dejó
una huella imperecedera en las nuevas naciones de Europa nacidas de su
Imperio. ¿ Cómo fue el carácter romano? ¿Cuál fue la esencia de la obra de
Roma, y cuál la aportación de los romanos al establecimiento de la civilización europea?

"Sobre todas las cumbres
encuéntrase el reposo;
sobre las más altas ramas
apenas se percibe el más pequeño
hálito;
las aves enmudecen en el bosque.
Aguarda tú, que pronto
reposarás lo mismo."

De ahi la exuberante cantidad de
dioses con que contaba su panteón.
Junto a Huitzilopochtli y Tezcatlipoca,
dioses mayores, los dioses de la lluvia
y de las siembras, y enfre ellos, aquellos que tienen como función especifica el crecimiento del maguey, la extracción de su savia y la preparación
del pulque. El maguey recibe el nombre de "planta, sagrada", y lo era en
un sentido muy real, no sólo porque
produce la bebida ritual, sino por los
múltiples beneficios que derivaban de
ella. En efecto, el maguey es, ante todo, proveedor de materias primas, vestidos, alimentos, herramientas y papeL
Pero además produce el jugo dulce
que suple con ventajas al agua donde
ésta es escasa.
Oswaldo Gon~alves de Lima resume
en este estudio sus numerosas y frecuentes incursiones por el campo de
la historia antigua americana. El resultado de sus investigaciones es una
exposición sistemática, la primera en
su género, que abre una ancha perspectiva no sólo en la mitología indígena sino aun en la tarea de buscar
nuevos datos que aclaren la cultura
prehispánica.

Pero contemplando el panorama de
su vida y encontrando que su actividad y su luchar por sus más altos
ideales jamás habían cesado, murmura
lleno de intima satisfacción, con la voz
de "Fausto":
"Las huellas de mis días terrenos,
no puede en siglos desaparecer .... "

masy

La gloria y la Inmortalidad por la
que él ha laborado intensamente, lo
colman de regocijo y de dicha.
Es finalmente el 22 de Marzo de
1832 cuando el Gran solitario de
Frauenplan, el glorioso poeta de Weimar, emprende el largo viaje a las regiones etéreas. Y el alma de aquel que
aún en las postrimerías de su vida
triunfante se aferraba a ella gritando
1
' ¡Detente,
eres tan bella!", al verse
arrebatada por los espíritus angélicos
pedía aún: uLúz, más lúz !'1

Ti

Aunque se incluya aquí algo de la
historia, este breviario no es una historia de Roma; ni un bosquejo de la
literatura latina; ni un tratado sobre
la administración o la jurisprudencia
romanas; ni un manual sobre la vida
cotidiana. Sin embargo, dentro de sus
marcos netos, hay algo de todo esto.
No es simplemente un estudio erudito,
porque muchos de los problemas del
mundo romano son los problemas de
hoy día, y algunas de las soluciones
que propusieron son peculiarmente
modernas. Los romanos es un libro
'escrito teniendo en cuenta que el estudio del pasado es de importancia vital para comprendernos a nosotros
mismos, y que en ese estudio el genio
romano es factor de gran importancia.

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León

Regi,trado como artículo de 2a. Clue ea la
Admón. de Correos de Monterrey, N.

L.

e(

20 de Abril de 1944.

INDICADOR:
Colaboradores

Raúl Rangcl Frías
Fidencio de la Fucnte
Francisco M. Zcrtucbe

La relación del Estado y el individuo, la libertad y la intervención estatal, el uso y el abuso del poder, la civilización de los pueblos "atrasados",
la doble lealtad al Estado y al municipio, son unos cuantos de los temas
que el lector encontrará diseñados en
lo que e1 carácter romano acuñó enérgicamente en la historia del mundo.

Ccnaro Salinas Qµiroga

''

Arturo Cantú S.
Homero A. Garza

Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Cerda G.
Jor¡c Rangcl Guerra

OSWALDO GON(,ALVES DE LIMA: El
maguey y el pulque en los códices
mexicanos. 280 pp. Fondo de Cultura Económica, llléxico, 1956.
Para la mente indigena del México
precortesiano, las fuerzas superiores
presiden toda la actividad que tiene
lugar en el universo. Los dioses, asentados en el firmamento u ocultos en
lo profundo de la tierra, rigen los destinos de hombres y cosas. El indígena
nada deja a cargo del azar, pues todas
las esferas de lo real y de lo ideal están ya ocupadas por la divinidad.

Manuel Morales

Director
Lic. Fideocio de la Fuente

Oficinas
Wathington y Co,legio Civil
Monterrey, Nuu-o León

MEXlCO

Página 6
Página 7

�TRES SONETOS de Homero Garza
I
,.

Un callado perfume te denuncia
sin explicar el signo de tu esencia,
y un pétalo que en alas se pronuncia
confirma el litoral de tu existencia,
Naces como la espiga que renuncia
la fórmula habitual de la presencia,
y prefieres la voz que no se anuncia
al grito de indurable permanencia•

•

La memoria tropieza en el vacío
al intentar reconstruir el rio
de la imagen virtual que te resume.
Pues solo dejas en la ausencia escrita
una voz que el silencio precipita
y la efímera estancia de un perfume.

7
11
Dentro de tí, sin alas, cae la hora,
sin forma temporal, sin un latido
que describa el minuto que ya aflora
ni aproxime el instante que no ha sido.
El tiempo en tí se inventa y se devora.
De los brazos del viento desprendido
por raíces de humo se incorpora
sin tocar el silencio ni el sonido.
Honda como la voz en el presagio
surges como la espuma del naufragio
sin el color donde la luz se astilla.
Y asciendes solitaria como el grito
que pretende poblar el infinito
y siente su raíz en la semilla.

m
En el misterio de tu esencia flota
la savia de mi luz y de mi viento,
el ruido de mi sangre, la honda nota
que empuja el débil cuerpo de mi acento.
He de integrarme en tí, gota por gota,
-lluvia volviendo a su fluvial sustentoquiero enterrar la voz de mi derrota
en la insondable arena de tu aliento.
Lleno de tí, fundido en tu paisaje,
emprenderé el silencio de tu viaje,
el pulso inerte, la palabra muda.
Las manos rotas, ciega la mirada;
hasta romper la curva imaginada
donde tu enigma sideral se escuda.
Página 8

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1956, Año 13, No 6, Junio </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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