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                  <text>I
,

BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

t1

Año XIV

No. 5

Mayo de 1957

/'

,

•

I

a

jOS

JO V ~íl

'lf ()""
. 1
André GIDE

L Maestro Francisco 1ll.

Zertuche dejó una fina
herencia que recibieron
los que fueran sus alumnos.
!J la Universidad de N ueuo
León recogió los f rulos de
su dedicación y amor a todo
aquello que dependía de la
Má.rima Casa de Estudios.

también me gustaría considerar
este tratado como una obra de
arte ¿.Qué importa, pues, dónde
me lleve tal afirmación temeraria?.
La cuestión de oficio me interesa
por si misma. Quiero partir de este
punto: de la afirmación de una predHccción particular, intransigente; y,
luego, examinar lo que puede impedirlo.
Por tanto. escribo este tratado en
alabanza del buen obrero. "Hacer un
libro es un oficio" -decía escrupulosamente La Bruyére en el umbral de
un libro que no lo era-. Advierto en

cia.

~H madre me enseñaba siempre a
vaciar el vaso de sidra antes de levantarme de la mesa, y a no tomar más
pan que el que pudiera comer.
Sin duda, subsiste un poco de esta
idea de economía en la urgente necesidad que siento por la medida. Quiero que la obra de arte sea enteramente gratuita; pero no tolero en ella nin-

f;una profusión insignificante, y no estimo que alcanzare la perfección si sobrase en mi estilo más tinta que la
que se necesita para la expresión estricta de mi pensamiento. En arte todo lo que es inútil perjudica.
Llamo periodismo, en literatura, todo lo que mañana interesará menos
que hoy. Periodismo es todo lo que en
seguida parecerá menos bello, menos
espiritual, menos agradable y menos
imperturbable de lo que le parecía al
público de hoy; y me reconforto al
pensar que, en oposición con el periodismo, la obra de arte perfecta no pa-

/

/

/

Repartió su vida entre la
cátedra y la amistad, lo cual
se avenía perfectamente con
la condición de su humanidad, mejor dispuesta a dar
que a recibir; y por eso mismo. sll ausencia se prolonga
todavía.
En este mes se cumple un
año del fallecimiento del
Prof. Francisco M. Zertuche
"ARMAS Y LETRAS" que recibió por muchos a/Íos su valiosa colaboración, recl!erda
este primer aniversario y le
dedica las páginas de este número correspondiente al mes
de mayo.

seguida a mi lector: se trata aquí nada
más que de asuntos de oficio.
Claudel, al retornar del Extremo
Oriente, me contaba cuánto le chocaba el derroche que observaba en Fran-

'

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,..,.

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&lt;r

-·

So escribas nada que no sea indispensable...

(Dibujo de Jorge Rangel Guerra}

��•
Piedra aparecen llanamente ante el
lector, dando a veces la impresión de
ser tomados de la vida real; de poder
identificarlos con personajes existentes.
El autor habla siempre en primera
persona, dando al lector una idea clara de sus pensamientos y sus reflexiones, así como del carácter y de los
sentimientos más recónditos que abrigan los protagonistas de sus obras.
Tanto éstos como los personajes accesorios, que van surgiendo en la narración, al ser pintados tan realmentC' con todas sus características, dan
al escritor la oportunidad de dibujar
con clarísimos perfiles los distintos
aspectos del modo de ser de las gentes
pueblerinas, sin salirse nunca de un
ambiente netamente mexicano.
Para confirmar lo anterior, podemos
citar el capítulo inicial de ºLa Bola":
la celebración del 16 de Septiembre;
en dicho capítulo, Rabasa no solamente describe a los distintos tipos engalanados para tal ocasión, sino que sugiere la habilidad de todos los dirigentes de la politica del pueblo, para
adornar el escenario y actuar dentro
de él como figuras principales.
El maestro de escuela, el comandante Don Mateo, cuyo duro semblante era sufitiente para no confundirlo
con otra. persona; el jefe político Cocieras, hombre de mala fama y encargado por el gobernador para someter
al cacique; Don Justo Llamas, el recaudado; las figuras femeninas que
agregan un poco de sabor a la novela
~otros más, son acomodados cada uno
en el lugar que social o políticamente
les corresponde y descritos como si
de personajes existentes se tratara.
¡Perfecta pintura a colores podriamos
decir, de una fiesta nacional! sin faltar desde luego la consabida exaltación a los héroes en boca de uno de
tantos tipos a quien el autor retrata
como orador de pueblo que intenta
aparecer erudito ante la gente del lugar.

Pero entre todo el realismo tan bien
marcado en esta obra, podemos encontrar de vez en cuando un débil rayo de romanticismo del que casi ninsuno de los autores pudo escapar sobre tocio en el transcurso de ese siglo;
4
' Rabasa, según Emanuel Carha11o, dentro de su realismo, tiene escapatorias
de su imaginación o del afecto, y brota de vez en cuando su trasfondo romántico... La descripción de Remedios, por ejemplo; "Tímida, dulce, delicada, alta y esbelta, airosa y con natural y no prendida elegancia; su mirada dulce y triste, ... ésto es lo que a
mi me hizo rendir el alma ... " Sin embargo, lo que de romántico puede enrontrarsc en el anterior, y otros pasajes del libro como el que hace mención a su madre, quedan un tanto opacados por escenas de una realidad tal,
como Ja enfermedad, agonía y muerte
de esta mujer.

'

"La Bola", título y tema prin~ipal
de la novela, revuelta originada en
San :\fortin, es pintada con tal realismo por Rabasa, que a medida que se
lee, clc-sfilan por la mrntc, uno a uno,
los sucesos hilvanados tan perfectamente, que su lectura se hace amena
r interesante, prcscntúndosc a la vez
claramente los funestos resultados de
la i~norancia, ,lcl atraso de los pueblos )' de la falta de preparación de
sus dirigentes, factores que originaron
.. La llola".
Termina el autor la narración de
este libro con lo que él llama Punto
Final, o sea el capitulo en que todo
vuelve a la normalidad, en que vuelve a aparecer la misma monotonia
acostumbrada en el pueblo.
"La Gran Ciencia", "El Cuarto Poder" :r "~Ioncda Falsa", siguen en orden a la anterior; en todos actúan los
mismos personajes, por lo que el lector acaba por familiarizarse con ellos.

Página 4

Son estas novelas una admirable sucesión de acontecimientos que seria largo ennumerar, pero que quedan colocados dentro de la vida real, de la
vida cotidiana de pueblo, provincia y
estado.
En la última novela de este tipo,
''La Guerra de Tres Años", que apareció en el Universal, en 1891 y que
fuera recogida en volúmen hasta después de ia muerte de Rabasa, aparece
éste con un estilo más conciso, un tema bastante elaborado y personajes
mejor deíinidos. Según Emanuel Carhallo, "con esta obra llega, la que se
ha llamado escuela realista, a la más
rigurosa objetividad".
Comienza ºLa Guerra de Tres Años",
de una manera muy semejante a "La
Bola"; repique de campanas, estallido
de cohetes y gran alboroto, que turban
la tranquilidad y despiertan a los habitantes del 'Salado", pueblo en el cual
se desarrollan los acontecimientos que
forman la trama de la novela; pero esta vez, no es el anuncio de una fiesta
cívica lo que inquieta a los vecinos,
sino la celebración de nna actividad
religiosa, narrada con todo realismo
por el autor.
Es el Salado donde acomoda tipos
pertenecientes al bando liberal y al
conservador, a los que no se inclinan
por ninguno de los dos, y a aquellos
que siempre existen, y que según la
conveniencia o las circunstancias cambian admirablemente de ideología. Todos estos personajes son descritos por
el autor claramente.

AJ referirse al jefe politico, Rabasa
muestra una vez más un marcado realismo, al pintarlo no sólo en su apariencia exterior sino mostrando al lector con claros caracteres las pasiones,
las emociones y cualidades y defectos
propios de este tipo: "Tenia Don Santos Camacho, proporciones de Coronel, aunque no lo era; es decir, aunque de poca estatura, era grueso, con
tendencias a ventrudo, de ancha nuca
y manos grandes, pesaba recio y escupía con frecuencia, tenía laringitis
crónica cte .. ..'' Fiel pjntura de caracteres físicos, que colocan al personaje
frente al lector: "Habia en las cavernas de su conciencia, terribles amenazas ... , era libre como nadie, odiaba a
los alzados del pueblo etc ... " Con descripciones como ésta el autor dá vida
a los protagonistas, dando además idea
de sus más recónditos sentimientos,
los cuales analiza casi siempre socialmente.
'
Ese realismo con que el autor pinta a sus personajes lo encontramos
también en la narración de los hechos;
la organización de la procesión, la intervención de Don Santos Camacho,
como autoridad, para impedir que se
efectúe esta demostración de culto externo; la prisión del sacerdote y del
santo; la labor de las adictas a la iglesia, así como la determinación del gobernador y su esposa, 1 casi dejan de
ser farsa para convertirse en realidad
bajo la hábil pluma del escritor, que
aprovechó ese realismo usado con fines políticos y sociales, para señalar

los errores de los dirigentes políticos,
a los c¡ue trató de moralizar, aitn cuando no presentaba explicita en sus libros ninguna moraleja.
Podemos decir que San ~!artin de
Piedra y el Salado, son el principio y
el fin di! la acción de las novelas de
episodios nacionales que Rabasa escribió, pintando a sus personajes al natural, sin exageración alguna, como seres realmente existentes, y aunque se
asegura que aparte de Galdós, influyeron en su estilo algunos novelistas
franceses, casi nos inclinamos a creer
que fueran anteriores al siglo XIX,
pues los realistas de esta época pintaban a los personajes de una manera
monstruosa, casi desfigurados.
Escribió este gran novelista del Siglo XIX con respeto a las ideologías,
pero haciendo siempre una critica fina al fanatismo, al cacicazgo y a la
violación de las leyes.
Escribió con caracteres realistas en
un período romúntico, imprimiendo
en sus libros un gran sentido del humor. 'Segitn Acevedo uposee gracia en
tocio lo que dice, y más en lo que intenta sugerir".
Mayor éxito pudo haber alcanzado
el autor en este género de novela social y politica, si no hubiera abandonado las Letras por el Derecho y otras
actividades; aún asi, sus obras son
amenas, se leen con gusto, despiertan
el interés en el lector, y puede decirse que Rabasa fué un precursor del
realismo en la Novela Mexicana.

CERVANTES, ARIOSTO Y LAS
CANCIONES DE 6ESTA
por FRANZ BOUCHSPIES

"!,os nombres de algunos de ellos
llegaron hasta nosotros,·
.\ madises se llamaban
y Rodomontes y ,\stol(os.
l'&lt;•nian de Tierra Santa
cubiertos aún con el polvo
de titánicos combates ... "

(Víctor 1/ugo)
bien, Herman ~!elville al mencionar a los precursores del ballt.•nero en su libro 'Baby Dick",
ignoraba los hechos heroicos ele los
primitivos vikings acostumbrados' a
rombatir al fabuloso Kraken, a la gran
Serpiente marina y al Leviathán bíblico, o no ha querido hablar de ellos y
los ha pasado por alto al exaltar la
gloria milenaria de los viejos lobos de
nrnr. En las antiguas sagas nórdicas
hablan del héroe noruego Fridthjof en
lucha titúnica contra un gigantesco
cetáceo durank su Yiajc a las islas
Shetland, ele la cual el corsario sale
Yencedor.
Pero \lrh·ill,• ha ignorado a Fridthjof
y ha glorifica,lo en su lu~nr al heleno
Perseo libertador de •.\ndrómeda contra un monstruo marino que iba a deYornrl:1. '.\fondona tambil·n a San Jorgt.' :r (•! dragón la versión cristhma de
Perseo ~- ..\ndrümeda. Pero ni Perseo
ni San Jorge rrnn arponeros ni balleneros como lo rra ya Fridthjof...\lude
luego al Profrta rebcldt.' .Jonás cuyo
viaje extrnordínario en el vientre &lt;le
nn cachalote, lo hace relacionarse más
clircctamrnte eon el motivo de la novela ele )lelville.
Ahora bién; no censuro al srñor
\leh·illc el buscar el modelo ideal y heroico para exaltar la ~randeza de sus
héroL·s ])l'ro cn•o miis bien que precursores dd ballenero, Perseo y San Jorge
libcrtan&lt;lo a su dama son los antecesores directos de la Caballería Andante y del Ciclo literario que los poetas

O

(Her111u11 .lle/vil/e)

de la Eclad :\Iedia formaron en torno
de éllos.
Lodovico Ariost o en su poema épico
"Orlando furioso", ha tomado el episodio ele Perseo y Andrómeda pero los
ha llamado Rugiero y Angélica. Pues
la inconstante Angélica, huyendo del
ardor de Rolando y Rinaldo, caballeros de Carlomaµ-no, cae en manos de

una tribu sah·aje ele Bretones que la'
rondena a morir C'n las voraces fauces
dt.'l Orco marino, pero Angélica se sal, a, gracías a la intervención &lt;le Ru•
1,:iero.
:'\o es extraño que en la Literatura
l"niversal se repitan con frecuencia
los grandes hechos o las hazailas heroicas. por ejemplo la leyenda del tier1rn infante abandonado en un cestito
~• 1t1(•rcNI fil' las olas, puC's lo t.•nrontra•
mos en la misma Biblia en la historia
de "\foisés, en la novl'la de Cnball&lt;'rÍa5.
".-\madis dt.• (jaula'', en 11 Las "\Iil y una
1ica·hes", ('11 la novela (fSinuhe el egip•
t·io .. de Mika Waltari y en "El elegido'' de Thomas :\fonn, quien lo ha toma,lo del poema medioeYal de Jiartmann ,·on Aue.
La historia de la no,·ia disputada
por clos hermanos, la encontramos en
los dramas de Schiller, "La desposa•
da tic :\lessina" y ºLos bandidos'' en
(') que Amalia Edclreich es pretendida
" la vez por Karl y por Franz von
1loor, en la balada de Heine en su
''Homancero" y en "Al este del Parai,;o" ele John Steinbeck y el "Osear de
.\Iba" de Lord Byron.
La historia de la rivalidad entre hermanos por distintos moth·os, la encon•
tramos en el "Caín" de Lord Byron,
en "Los Hermanos Corsos", ºLa Boca del infierno" y "El Vizconde de
Bra~elone" de Alejandro Dumas.
Del extraño parecido entre dos
prrsonas distintas, lo encontramos en
&lt;·1 .. Príncipe y mendigo" de ~lark

Twain. "El prisionero de Zenda" de
Aathon)· Hope y otros.
El "\\'ilhehn )leister" de Goethe escrita bajo el modelo de Cervantes, inspiró otras obras literarias como el
"FH.\);Z STER);BALD" de Ludwig
Tieck y Wackenroeder, "El Verde
Heinrich" de Gottfried Keller y "El
jue"O ele abalorios"' de Hermann Hesse
y e; el "Parsifal" de Richard \Vagner.
Libros o variantes de "Fausto" y de
En suma, no tengo para expresar
mi vida sino mi muerte.
"Don Juan", se han escrito en todas
las leneuas y en todos los tiempos.
, '✓alJe"?i t- Poemas Humanos.
);o o~ extrañéis pues. de que el Quijote Cervantino haya sido una novela
más de Caballerías, una no,·ela de ese
género, tal vez tardía, una novela de
Caballería cuya gracia picarezca y huPOESIA, entendida como actimorismo, había de ridiculizar a todas
tud vital del hombre, desembolas novelas de Caballería que entonces
ca en la expresión que saca a
se Irían con avidez. Cervantes retrata- luz las entrañas más intimas. No es el
ba en él, su propia imagen, la del simple divertimiento de la palabra que
idealista fracasado que arremet_e con- sC' busca y se extasía en si misma, si•
tra molinos de viento que semeJan los no el compromiso nacido en la piedra
ve,ticlos y fantasmas que poblaban su misma de su creación, compromiso en
pobre mente enferma.
el que se juega la existencia misma
Sin embargo su esfuerzo por exter~ del poeta. Hacer poesía, por tanto, es
minar a los Caballeros andantes fue una gran tarea humana, ejecutada con
vana pues Ariosto era leido con gusto, el riesgo y peligro que nacen de la toAriosto triunfó pues, puesto que las tal entrega que exige.
baladas y las leyendas de Caballería,
Así César Vallejo, gran poeta del
fueron resucitadas por los poetas ro- mundo, murió de poesía. Su muerte,
m:inticos como Ludwig Uhland, Josef ocurrida el año de 1038, llegó cuando
von Eichendorff, Walter Scott, Karl las fibras del hombre no pudieron reFriedrich Heinrich ,·on La Motte-Fou- sistir ya la tensión del dolor Y del
qué, Hebbel, Ibsen, Alexis, Puschkin, hambr~, de la incomprensión y de la
Lord Tennyson y otros.
injusticia .Espíritu templado en el saLas más leidas fueron aquellas del crificio que le impusieron su época Y
legendario Rey Arthur de Bretaña Y su circunstancia, dejó una producción
la mesa Redonda donde se sentaban poetica que recoge, como un haz, tosus caballeros Sir Lancelot, Sir Gawai- do el sufrimiento que puede contener
ne, Sir Bediverc el fiel, Sir Pcllimorre, el recipiente humano. Cuando se llega
Sir Tristán de Leonis, Sir Perceval, Sir lrnsta su poesía, se ha penetrado ya en
Galahad, etc.
el reeinto del dolor del hombre.
1Cómo se deleitaban leyendo c?m?
Hay golpes en la ,ida, tan fuertes ...
c-1 rey Arthur para probar su leg1tim1•
Yo no sé!
dad \uvo c¡ue arrancar la espcda Exca.
Golpes como del odio de Dios; como
libur del muro ele la iglesia de Camelo!
si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
de donde nadie había podido sacarla
se empozara. en el alma... Yo no sé!
y cúmo al final de su vida fué convertido en un cuervo y conducido a la isla
Esto escribla Vallejo en el primer
de Avalún en donde vivirú hasta la poema de su primer libro: Los hera{.
consumación de los siglos en compa- dos negros, fechado en 1918, Teinte
ñia del hada )!organ le Fay.
años antes de que se apagara su exisne cómo el )lago :'.lyrdhin o Merlín tencia. Desde entonces le acompañó
fué engañado por el hada Vivían Y el -;ufrimiento, dándole a su poesía
transformado en un espino blanco.
el tono inconfundible que permanece
De como Lancelot du Lac fué edu- hasta sus últimas manifestaciones. Sin
cado por las hadas de u? lago Y luego embargo, este dolor, patente y vertise convirtió en el pa]adm de la rema c{ll, c¡ue mantiene a su poesia viva en
Guenivere salvándola de todos los pe- un solo grito lanzado desde lo más alligros y despertando los celo.s del Rey to del espíritu, pero lindando con la
Arthur y la envidia ele! traidor )!or- carne. para arrastrar consigo el eco
dred.
de tocios los hombres, dejó siempre un
Como Perceval y Galahacl fueron lugar para el amor. César Vallejo, carconservados en la mús absoluta puroza gado de dolores y de penas, pudo tcn-y puestos al servicio del Santo Gr.na~, t.!C'r sin embargo sus manos hacia toda
el cáliz donde bebió Cristo en la ulh- la humanidad, porque fué hermano de
ma cena en compañía de sus djscipu- todos v hermano de si mismo, y en su
los y como ésta fué conservada por propi; carne sintió la injusticia en que
una sociedad de caballeros sin tacha transita el hombre. Este amor de Vapara beneficio de la Humanidad.
llejo, universal como su porsía, le haCervantes muestra un absoluto cono- ce- decir pocos mrses 'antes de su
cimiento de dicha literatura pues en muerte:
Ah querer, éste, el mío, el mundial,
el "Quijote" nos habla del "Caballero
interhumano y parroquial, provecto!
ele la \'ercle Espada", "El Caballero Cifar", Esplandian. y de Amadis de Gau- ProYecto ... tan viejo como el hombre
la a la que pone por modelo de todos es también su dolor, igualmente munlos Libros ele Caballerías. • Quién no dinl e interhumano, y parroquial, por~
se ha deleitado con el esforza~o Ca- que desde las calles ,le su provincia, o
ballero Amadis hijo del Rey Penón de las de París, habló \Callejo eon un lenGaula, protegido por la 11nga Urgancla guaje sin fronteras, desnudo de ropa•
la Desconocida, librando descomunal jes y duro como la propia resistencia
batalla contra su hermano Galaor Y del poeta, como él bafiado de dolor,
en su país o en el centro del mundo.
contra el encantador Arcalaus?
:\te viene, hay dias, una gana ubérrima,
Los mi1s celebrados paladines en el
(politlca,
"Quijote son Trist:in de Leonis Y Lande querer, de bésar al cariño en sus dos
cetot du Lac del c¡uc Cervantes recuer(rostros,
v me viene de leJo!I un querer
da aquel Homance:

DOLOR Y POESIA EN
CESAR VALLEJO
L

"Xu11ca fuera Caballero
de Damas tan bien servido
como fuera Lan:arote
cuando de Bretaña vino ......"
Trist:in era hijo de )fcliadux, rey de
J.eonis en Bretaña y de Isabeau hermana del rey )lark de Cornwall, en
Gales.
(Pasa a la página 6)

Alfonso RANGEL'GUERRA.

.\

demostratho, otro querer amar, de
(grado o fuerza,
al que me odia, al que rasga su papel
(al muchachito,
1
a la que llora por la que lloraba.
al rey de-1 vino, al esclavo del agua,
al que ocultóse en su ira,
al que suda, al que pasa, al que sacude
(su persona. en mi alma.

Dolor y amor, entrelazados, afinaron
In sensibilidad de este poeta, y sus ace-

del poeta. Quizás sea por eso que aparece en toda su poesía, en una forma
constante, la lluvia surgiendo a cada
paso del verso. Desde los primeros
poemas hasta los más cercanos a su
muerte, Yallejo hace llorar a la naturaleza, y a su naturaleza. La hace
acompafi.arle en su dolor mundial, y
aparece en el momento en que se llega a lo más íntimo de su ser: "Y empieza a llorar en mis nervios/un fós~
ro que en cápsulas de silencio apagué!"; "Llueve. Y hoy pasará otra na-ve/cargada &lt;le crespón;" "Ya no ]Jo.
res, V eran o!"; "Esta tarde llueve como nunca; y no/tengo ganas de Tivir,
corazón.": "Llueve ... llue,·e ... Sustancia el aguacero,"; ''En Lima ... En
Lima está lloviendo/el agua sucia de
un dolor ... "; "Si lloviera esta noche, retiraríame/de aquí a mil ai'ios.";
"Amanece lloviendo. Bien peinada/la
mañana chorrea el pelo fino." Así podrían seguirse eumerando estas citas
que se encuentran dispersas en toda su
poesía, bañándola y lavándola con el
toque insistente y silencioso de la lluvia. Pero entre todas ellas, la premonitoria, la que hizo transparente el
tiempo:
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.

(César Vallejo)
(Dibujo de Jorge Rangel Guerr,1)

radas puntas lo fueron extinguiendo.
Bajo estos dos signos caminó César
Vallejo sus cuarenta y seis años, y bajo ellos escribió su obra poética.
¿Pero se podrá hablar, con justicia,
tratándose de Vallejo, de obra poética?
Mejor digamos actitud poética, porque
toda su producción es el resultado de
su vida misma, de su posición hacia
los hombres, sus hermanos, a quienes
quiso tanto y en los que vió la destrucción y el odio. Por eso su poesia
es amarga y toma de pronto la superficie áspera de la piedra, bella en sí
misma por su cualidad natural y sin
embargo ruda. Dolor y amor se funden y hacen desaparecer la dualidad.
Y el amor se vuelve dolor:
Amada, en esta noche tú te has
sacrifica.do
sobre los dos maderos curvados de mi
beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha
llorado,
y que hay un viernesanto más dulce
que ese beso.

Se queda aqui prendida, en el hilo
lento clel poema, una crucifixión que
se hace más cercana y palpable en la
segunda linea, donde los "maderos
curvados" abrazan la emoción de todo el soneto, que baja el tono en un
final en el que aparece de pronto,
aunque en una forma fugitiva, la Fnensanta velardiana:
Amada, moriremos los dos Juntos,
muy Juntos;
se Irá secando a pausas nuestra.
e-xctlsa a.mar(Ura;
y habrán toca.do a sombra nuestros
labios difuntos.
Y ya no habrán reproches en tus
ojos benditos;
ni volveré a· ofenderte. Y en una
sepultura
los dos nos dormire-mos, como dos
berman..ttos.

Tal parece que en el mismo poema se
efectuará Ja transformación del poeta,
donde el sufrimiento de los primeros
versos se vuelve al final callado silencio de muerte, dulce sueño en el que
se acercan los amantes.
Así se nos descubre la poesía de César VaJlejo, corriendo toda por un mismo cauce, y dejando a su paso las mejores expresiones humanas, tan humanas que con ellas se fueron pedazos

Y Vallejo expiró en la capital de
:Francia, la maiiana de un ';iernes santo en que la lluvia lo acompafió con
su llanto ininterrumpido. Esto escribe
Gustavo Valcárcel sobre su muerte:
"El 15 ele abril de 1938, en la mañana del viernes santo, murió, en París,
César Vallejo. Llovía tenuemente cuando la ciencia, impotente para cxpJi.
car su mal, consternada observó su in•
greso rn~jestuoso en la muerte. De inmediato, comprobóse la certeza de su
triple profecía poética. Vallejo había
escrito: "hay un viernes santo más
dulce que un beso"; Vallejo habla di•
cho: "me moriré en París con aguacero"; Vallejo había clamado: "En suma,
no poseo para expresar mi vida sino
mi muerte!"
Este fue César Vallejo, el que pudo
escribir en ese mismo poema premo•
nitorio:
César Vallejo ha muerto, Je pegaban
todos sin que el les baga nada;
le daban duro con un palo y duro

sin que naciera el odio en él. Yuelve
tiquí aquel golpe que sintiera en sus
poemas ya lejanos. Toda su vicia fue
recibir golpes, y aquellos primeros que
hacía provenir "como del odio ele Dios",
se vuCl\'eo en definitiva los que le lle~
gaban ele los propios hombres, que le
pegaban "sin que el les haga narla".
Curiosa expresión ésta, que colocando
el vrrbo en un tiempo ajeno al resto
del poema, transfigura a Yellejo en el
símbolo intemporal del sufrimiento hu•
mano, antes y ahora, y después ele mañana. Tiene, sin embargo, un poema:
La rueda del hambrie11to, donde dejó
impregnada toda su &lt;'xistencia.
Un ptdazo de pan, ¿Tampoco habrá ahora
para mí?
ya no más he de ser lo que siempre he
de ser,
pero dadme,
una piedra en que sentarme
pero dadme
por favor un pedazo de pan en que
se-ntarme-,
pero dadme
en español
algo, en fin, de beber, de comer, de vivir,
de reposarse,
y después me irt ...
Hallo una extraña forma, está muy rota
y sucia mi camisa
y )'a no teni;o nada,
esto H horrendo.

¿Puede concebirse otro grito sin es.
peranza, limpio de odio, ajeno a las
pasiones, que como éste alcance tal
plenitud de expresión y llegue en far.
ma tan certera hasta la pared cordial
del hombre? Por ello César Yallejo
merece las bellas palabras que Xeruda
escribió en su Oda a Federico García

Larca:
Lloras llorando, con Jo1 ojos llenos
de lágrimas, de lágrimas, de lágrimas.

Página 5

�•

Cervantes, Ariosto...
(Sigue de la página 5)
Meliadux fué hechizado durante una
cacería y nunca volvió a su reino. Su
mujer salió en su busca pero murió
de parto en el camino dando a luz a
un hermoso niño a quien Gouvernail,
el fiel escudero de Meliadux llamó
Tristán.
Tristán creció y fué educado en el
castillo de Tinta1ocl en la Corte del
rey 1lark de Cornwall, su tío, y 'pronto se convirtió en un arrogante Y bravo caballero.
El sobrino de la reina de Irlanda, el
cruel Mordaunt agobiaba de impuestos y tributos el reino de Cornwall y
Trist:)n ofreció a su tio Mark librarlo
del perverso opresor para siempre, En
efecto, retó a Mordaunt a una lucha a
muerte de la que salió vencedor Tristán el cual se presentó a su vez como
amo y señor en la corte de Irlanda llevando como trofeo la cabeza de Mordaunt. Iba a exigir la mano de la princesa Jséo para el Rey Mark en señal
de paz entre Cornwall e Irlanda, pero
quiso el Destino que el triunfador quedase vencido de amor a los pies de la
bella Jséo.
Quiso sin embargo, ser leal a su rey
y a su tia y la condujo a Cornwall como todo un caballero, pero su doncella
Brangienne aleccionada por la reina
madre que era una hechicera, sirvió
un filtro de amor en el vino que bebían Tristán e Jséo durante la travesia
y ambos siguieron el impulso de su corazón y se arrojaron en brazos uno
del otro.
Grande fué la desesperación de ambos al llegar al castillo de Tintaloel o
Tintoyl donde tenían que separarse.
El anciano Rey Mark recibió con júbilo a su joven prometida y se desposó
en medio de grandes solemnidades,
con la princesa Jséo de Irlanda,
Sin embargo, Tristán no pudo resistir el efecto del filtro mágico Y vagaba
solitario por los bosques de Cornwall
en compañía de su fiel encudero Gouvernail y de su perro Houdain evocando la dulce imagen de la hermosa
Iséo, y retornó al castillo de Tintaioel
donde gozó del amor y de los favores
de la encantadora reina.
Gottfried von Strassburg, el trovador alemán que escribió un poema sobre éllos tomado de un romance francés de la época nos canta en el siglo
Xlll:

"El amor une en el mismo corazón, dulce pena y amarga alegría,
felicidad, y negra angustia, nefasta y divina vida, ..."

Pero como la dicha no es perdurable, como Tristán e Iséo vivían entregados a su amor, fueron sorprendidos
por el celoso anciano, el Rey Mark de
Cornwal quien arrebatado de furia,
hirió mortalmente a Trist3n e Iséo murió de amor sobre el cadáver de su
amado.
Conmovido el Rey los hizo enterrar
en el mismo lugar, de la tumba de
Tristán nació una hiedra Y en el sepulcro de Iséo, creció un rosal. Ambos

se entrelazaron de tal modo que nadie
hasta ahora ha podido separarlos.
Yo digo que no hay filtró más poderoso que el amor y yo agregaría a
esta infortunada historia, el epilogo
que Goethe dió a su novela ºLas afinidades electivas":
"Así descansan los amantes, uno al
lado del otro. La paz vuela sobre sus
tumbas, las alegres figuras de los ángeles, sus afines, los contemplan desde la bóveda y será un momento grato si, en su día, vuelven a despertarse
juntos."

Página 6

El Romancero Español recuerda tristemente esta leyenda. Es una elegía de
amor que nunca debiera de ser olvidada. Antes que Paolo y Francesca de
Rimini, que Abelardo y Heloisa y que
Roméo y Julieta, fueron cantados los
amores de Tristán e Jséo:
"Ferido está Don Tristán
De una muy mala !amada,
Diérasela el rey su tlo,
Que celoso dél estaba.
El ferro tiene en el cuerpo,
De fuera le tembla el asta;
Valo a ver la reina Iséo
Por la su desdicha mala.
J llntanse boca con boca
Como palomillas mansas,
Llora el uno, llora el otro ...."'

Y Ricardo Wagner el Músico-poeta
alemán, inspirado en el texto medioeval de Godefroid de Estrasbourg su
compatriota escribió el libreto y la
música para una ópera inmortal a mediados del siglo pasado.
He aqui el canto de dos enamorados
qu~ se reúnen al fin tras larga separación. Cantan Tristán e lséo:
"iOh noche inmensa,
oh noche de amor,
desciende y vierte
el olvido supremo;
acéptame
en tu vasto seno:
libüame
del Universo!
Ultima llama,
te has apagado,
y nuestros pensamientos,
y nuestros sueños,
nuestros recuerdos,
nuestras esperanzas,
todo se cumple
en un presentimiento augusto
de la noche santa y redentora
donde confundidos nos hundimos."

Este himno sublime ha sido noblemente comprepdido por Thomas Mann
otro renombrado escritor tudesco de
fama internacional, quien en su corta
novela "Tristán", ha sabido pintar hábilmente el idilio de Gabriela Eckhof
y Detlef Spinell semejante al de Tristán e Iséo:
"Moriría jamás el amor? ¿El amor
de Tristán? ¿El amor de !solda, tuya
y mia,? ¡Oh, los designios de la Parca no logran alcallzar al que es eterno!
¿ Que otra cosa po~ría hundirse en la
muerte sino lo que nos perturba, lo
que desune engañosamente a los unidos? Entonces, el amor enlazó a ambos en una dulce y melodiosa conjunción ... Si la muerte la rompiera, ¿de
que otro modo sucumbiría uno sino
con la propia vida del otro? Y un dúo
lleno de misterio les unió en la esperanza anónima del desenlace, en un
arrebato de amor, del abrazo eternamente ininterrumpido en el reino milagroso de la noche ...... "
El dulce presentimiento de vivir
eternamente el uno para el otro y de
morir en el mismo instante y del dulce y arrobador éxtasis que conmueve
a los enamorados fué inmortalizado en
estas páginas inolvidables.
Es el amor que anhelaba el desdichado Caballero de la Triste Figura y
que profesaba a su amada Dulcinea del
Toboso cuyo nombre real y verdadero
era el de la rústica Aldonza Lorenzo.
Era el amor que soñaba el triste hidalgo trotamundos que en su locura
combatía contra imaginarios gigantes
y trasgos, las humildes fondas las tomaba por castillos, arremetía contra
los molinos de viento tomándolos por
monstruos de cuatro brazos y cómicamente usaba una sucia bacía de barbería como el maravilloso yelmo de
1!ambrino.
Era el amor que anhelaba alcanzar
el logozo Orlando de la sin par Angélica que inconstante se entregó en

los brazos de 11edoro el esclavo y Orlando al saberlo, JJerdió la razón.
En estos libros ya se nota ]a influencia de los hechos heroicos de famosos
guerreros cuyo nombre era cantado
para el pueblo y para los príncipes
por los trovadores, poetas errantes que
iban de país en país y enlazaban la
gloria del Cid Campeador, de Raymond
de Lusignan, de los siete Infantes de
Lara y de otros tantos campeones.
El Cid Campeador llamado Rodrigo
Díaz de Vivar es uno de los más grandes héroes nacionales con que ha con ..
lado España. Su espada fué temida
por moros y cristianos y sus grandes
hechos de arruas son mencionados en
todos los pueblos e inspiraron El Cantar del Mio Cid.
Ya desde su juventud tuvo que matar en buena lid, al padre de su amada Jirnena para vengar su propia honra y desde entonces su infatigable vida estuvo colmada de hazañas notorias hasta su muerte.
También el bravo Bernardo del Carpía, sobrino del Rey de España que al
frente de algunos valientes navarros,
derrotó al ejército de Carlomagno en
la batalla de Roncesvalles.
También se hablaba del Caballero
Raymond de Lnsignán el cuál tenia
amores con una espíritu de las aguas
llamada Melusína y como al desdichado Conde de Staufenberg, este extraño idilio lo arrastró a la muerte.
El Conde Pedro de Staufenberg tenía su castillo en el Ortenan en Suabia
en el siglo VIII y un dia, andando de
cacería, se encontró a orillas del Danubio a una muchacha hermosísima.
Se enamoró de él1a, se 1a llevó a su
castillo y le dió un anillo como prueba de amor. Durante mucho tiempo
vivió en compañia de su amante aunque su confesor desaprobaba estas relaciones. Pero sucedió que el rey de
los Francos, Carlos i\Iartell a cuyo servicio estaba, llamó a todos los nobles
de la Germanía y del reino franco para detener a los moros de España que
amenazaban invadir sus dominios.
Staufenberg acudió al llamado de
su rey, no sin antes jurarle a la joven
desconocida, que seria leal a su amor
y que volvería a desposarse con élla,
El abuelo de Carlomagno, el glorioso
Carlos Martell, derrotó a los moros en
la batalla de Tours el año 732 de la
Era Cristiana y los arrojó definitivamente de Francia el año de 739.
Staufenberg fué quien más heróicamente combatió a su lado y Carlos
Marte11 quiso premiar su valor casándolo con una princesa de su familia.
Staufenberg aceptó tan gran distinción pero durante el banquete de bodas sucedió como en la antigua balada alemana:
"Enrique descansaba junto a su recien ..
te esposa,

Rica heredera de las orillas del
Rhin ......
Suena medianoche, y a través de la

cortina,
Pasa de pronto una mano blanca
Y delicada;
,;rl quien vi6? A su Guillermina
Que se erguia ante él envuelta en un
sudario,"

También aqui una mano bellísima
descorrió las cortinas del salón y esa
mauo lucía el anillo regalado por Stau.
fenberg. El Conde aterrorizado abandonó la fiesta celebrada en su honor
y tomando su caballo cabalgó furiosamente hacia su castillo en Suabia pero
al cruzar e] Danubio se cayó del caballo y se hundió en las aguas sin que
nadie lo volviera a ver de nuevo. Vieron a la joven desconocida a quien
Staufenberg había amado antes, que
lo tomaba entre sus brazos desnudos
y se sumergía en las profundidades
con el cadáver del guerrero,
Hay muchas leyendas también en
gestas heroicas y de misterio y encan.
tamicnto como en los otros países.
Tenemos la leyenda de Lohengrin
el lamoso Caballero del Cisne cantado
por tantos poetas de diversa forma pero especialmente por Wollram de Eschenbach y por Richard Wagner.
En las leyendas más antiguas se narra la Historia de la Duquesa Beatriz
de Cleves, cuyo padre al morir le regaló un rosario con una campanilla en
un extremo suplicándole que cuando
corriese algún peligro, lo rezara haciendo sonar la campanilla. Apenas
quedó desamparada la princesa, un
viejo enemigo de su padre, el Duque
Rainer de Sajonia comenzó a invadir
sus dominios y a merodear en torno
al castillo de Nímvege en el Rhin, donde Beatriz aterrorizada se había refugiado. Viendo que las hueses de Rainer saqueaban y robaban en sus tie,.
rras y que nada los detenía, la princesa comenzó a rezar noche tras noche invocando el auxilio del Cielo y
siguiendo el consejo de su padre.
Una tarde, asomada a una de las
torres del castillo y contemplando las
verdes márgenes del Rhin, vió deslizarse sobre las aguas del río, una na:-vecilla conducida por un blanco císne
que majestuosamente surcaba el liquido elemento, y el cual se hallaba atado con una fina cadena de oro a la
nao.
De pié, apoyado sobre su espada
desnuda y cubierto con una recia armadura, un extraño caballero se en..
contraba tristemente pensativo.
Apenas llegó frente al castillo, el
Caballero del Cisne, se hacercó a la
orilla, descendió, y Beatriz y su séquito salieron a recibirle.
El extraño caballero se arrodilló an(Pasa a la página 8)

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

Tocqucvillc. Editada en Paris por vez
primera en 1835, hizo célebre a su joYen autor, que fue saludado de inmediato como heredero del barón de
)fontesquieu, por su penetrante observación, por su elegancia y por la serenidad de su juicio. Así pues, no es
de extrañar que Dilthey hubiera dicho
La Universidad de Nuevo León ha
, A:-,A MARIA BARRENECHEA: La e.r- tre un estado poderoso y uno débil, años m{¡s tarde que Tocqueville era mantenido desde su fundación un vaspresión de la il'realidad en la obra entre una república fuerte y dotada de "el mayor pensador político desde to plan editorial que desarrolla al trade Jorge Luis Borges. 190 páginas. una larga práctica y tradición de vida Aristóteles y ~laquiavelo".
vés de publicaciones cuya circulación
Dos son ]os temas de La Democracia comprende a todas las Instituciones
El Colegio de México. México, 1957. diplomática y otra que apenas balbucea, aunque con decoro y dignidad, el en América: las instituciones norteoficiales, universitarias, académicas,
lenguaje de las relaciones públicas en- americanas como expresión de las
ateneistas, centros culturales, sociedatre naciones civilizadas.
costumbres y, en general, el estilo de des de diversa indole y personas, en
,·ida de los Estados Unidos y los prin- América y Europa.
cipios en que se base lun Estado de•
EDUARDO :-.'ICOL: ,\fetafisica de la mocrático. La parte inicial de la DeEntre el cuerpo de ediciones que
apresión. 422 pp. Fondo de Cultu- mocl'acia desarrolla el primer tema. aquí se imprimen figura nuestro menra Económica. ~léxico, 1957.
En ella se describe el funciona1l1iento suario "ARMAS Y LETRAS", que rede los tres poderes de la Unión: la es- cientemente ha establecido una secBien puede decirse que el tema de la tructura de los tribunales y los fun- ción -LIBROS-, en la que figuran
expresión ha sido el leil-motiv de 1a damentos del poder judicial, los cuer- comentadas las obras últimamente apaobra del Dr. Nícol, ya que reaparece pos legislativos y la organización del recidas en las prensas americanas.
,:n casi todos sus escritos -Psicología poder ejecutivo federal, introducidos
Dada la extensa órbita de circulade las situaciones vitales, Idea del por el análisis de la Constitución feción
del Boletin arriba mencionado, y
hobre-, como si marcara una línea deral. Se examina el sistema bipartiC1ue habría de conducirlo, por etapas dista y la importancia de las asocia- en interés de ofrecer al lector amerie jnsensiblemcntc, a un fin preestable- ciones, el poder de la mayoría y sus cano una juiciosa información del foncido: una metafisica de la expresión, efectos. Esa parte termina con una se- do y continente de la obra, cotejada
constituida no sólo como una teoría rie ele capítulos dedicados a conside- a la luz de un criterio ecuánime y a
mús de esos fenómenos, y ni siquiera rar la influencia de las costumbres y tono con la moder11a interpretación
como una· ontología de lo humano -a de la religión en el mantenimiento del del pensamiento científico, literario o
partir de la expresión como carác_ter sistema democrático: "Los clérigos artístico, "ARMAS Y LETRAS" se comconstitutí vo del ser del hombre-, sino norteamedcanos no pretenden atraer place en invitar a ustedes a coadyuvar
como una nueva fundamentación de ni fijar toda la atención del hombre con este propósito de orden cultural
1a ciencia metafísica misma Y por ello hacia la vida futura, sino que abando- que anima a la Universidad de Nuevo
de la ciencia en general; pues en tan- nan voluntariamente una parte de su León, solicitándoles el envio de cada
A través de cinco temas: el infinito, to que requiere una reforma del mé- corazón a los cuidados de la presente, una de las ediciones nacidas en sua
el caos, ]a personalidad, el tiempo y todo fenomenológico y establece las y se diría que consideran los bienes prestigiosas prensas, las cuales serán
la materia, la autora analiza el nitido condiciones de todo conocimíento, del mundo como objetos importantes, objeto de nuestros comentarios, en la
orbe de Borges. Los temas secunda- nsume también la misión de funda- aunque secundarios. Si no se asocian medida que vayan llegando a nuestru
rios que aborda están íntimamente re- mentar a la ciencia hacia otra anun- a la i'ndustria, se interesan al menos manos.
lacionados con los anteriores. "En ca- ciada ya en ella, El ser y el conocer, e nsu progreso y lo aplauden, y mos•
Los envíos deben hacerse a:
da caso estudia las alusiones filosófi- ,· drtc~mina la tarea de una "metafí- trando constantemente a los fieles la
"ARMAS Y LETRAS",
cas y literarias. 1a estructura de los ~ica de la razón simbólica".
fidelidad al otro mundo como el gran
relatos, los objetos que figuran con vaobjetivo de sus temores y esperanzas,
Universidad de Nuevo León,
lor simbólico, las metáforas, el vocanunca les prohiben que busquen honbulario preferido y, a veces, las sintaPlaza del Colegio Civil,
radamente el bienestar en éste."
xis." Como apéndice, Ana Maria BaMonterrey, Nuevo León,
En la segunda parte está trazada torrencchca publica una exJrnnstiva bida la teoría del Estado democrático
México,
blioarafía y hemerografía de Borges;
que constituye la gran aportación de
adc;ás, una considerable cantidad d~
Tocquevillc, su filosofía política. El
fichas que enuncian estudios sobre su
hecho generador de la nueva ciencia
política se encuentra, dice Tocqucviobra.
lle,
en la igualdad de condiciones que
Leer el libro equivale a asistir a la
priva en ]a sociedad norteamericana.
tarea de un escritor empeñado en desLa igualdad es la causa; la libertad el
truir la realidad y en convertirnos en
efecto: &lt;lNo difiriendo entonces ningusombras. Hemos ,·isto, asimismo, el
no de sus semejantes, nadie podrá
proceso de disolución de los concepejercer un poder tiránico, pues, en estos en que está cimentada la creencia
te caso, los hombres serán perfectadel hombre en su concreto vivir: el
Ürgano Mensual de la Universidad
mente libres, porque serán del todo
cosmos, la personalidad y el tiempo.
iguales; y serán perfectamente iguales,
Contemplamos ]a sofocante phescncia
de Nuevo León
porque ser.:m del todo libres".
del infinito v la desintegración de lo
A más de cien años de distancia de ·
liustancial e~ reflejos y sueños, espeRegistrado como artículo de 2a. Clase en la
sus
primeras ediciones, la vigencia de
cialmente inspirados en la filosofía
Admón. ele Correos de Monterrey, N. L.. el
/, aDemocracia en América sigue de~
idealista.
mostrando su indiscutible actualidad
20 de A1nl de 1944.
de Hbro clásico de la ciencia política.
su valor de libro de siempre. Nuestra
Correspondencia diplomática francoINDICADOR,
edición, la más completa que se ha hemexicana. Volumen primero. SelecAsí, pues, la Metafisica de la expre- cho hasta la fecha, consta de un preción, prólogo, texto y notas de ERColaboradores
sión, obra gestada a lo largo de vein- facio, notas y bibliografía comentada
NESTO DE LA TORRE VILLAR. 424
ticinco mlos, es un riguroso plantea- ele J. P. Mayer -director de la edición
páginas.
Hugo Padilla
miento de todas aque1las cuestiones de de las obras completas de A. de Tocfundamento que 1a situación de crisis quevillc-; de un estudio itroductorio
Fidencio de la Fuente
Dado el interés que tiene el estudio
de al metafísica, la cual reproduce Y ele Enrique González Pedrero y de un
de nuestros primeros contactos diploGcnaro Salinas Qwroga
supera la situación kantiana, impone apéndice que contiene la relación de
máticos con otras naciones, principalArturo Cantú S.
a la filosofía actual.
las ediciones anteriores.
mente con aquellas que más han inPor otra parte, las leyes de la e¿Homero A. Garza
fluido en el desarrollo de nuestra vida
prcsión simbólica que es formulan en
política, social, económica y cultural, la obra no sólo aspiran a restablecer
Alfonso Rangel Guerra
el Colegio de México comisionó en el el principio de unidad y continuidad
Guillermo Cerda G.
año de 1948 a uno de sus investigares, ,lel conocimiento, sino que constituJorge
Rangel Guerra
Ernesto de la Torre Villar, para que yen la base para una proyección de
realizara en Fancia ]a labor de con- la teoría expuesta hacia los campos
Manuel Morales
sulta, selección y copia de los docu- de la filosofía del lenguaje, la ética,
Dibujos de Jorge Ran¡tcl duerra
mentos relativos a las relaciones entre
la cstl'tica, etc.
Francia y lféxico.
Director
De los archivos franceses, los del
AJ.EXIS
DE
TOCQt:E\'ILLE:
La
de~tinisterio de Relaciones Exteriores
Lic. Fidencio de la Fuente
mocracia en América. 916 pp. Fonson los de mayor interés, puesto que
do de Cultura Económica. ~léxico,
presentan la opinión que una gran P~195i.
tenciatenía en el siglo XIX de los pa1Oficinas
ses. hispanoamericanos recién salidos
Washinglon y Colegio Ovil
Pocos libros han ejercido influencia
de la tutoría española, y más en conMonterrey, Nuevo León
creto, de )léxico. En sus documentos, tan notable en nuestro pensamiento
que hoy se publican, es posible sor- constitucional y político como La DeMEXICO
mocracia en ·América de Alexis de
prender el diálogo que se establece en-

LIBROS

rmasy

uETR

-

(Dibujo de Jorge Rangel Guerra)

Página 7

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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