<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="17381" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/17381?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T06:44:31-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15412">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17381/ARMAS_Y_LETRAS._1957._Vol_14._No._8_0002014770ocr.pdf</src>
      <authentication>6c7b25cf1856f69ae1253ce31cc275da</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="487936">
                  <text>BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

1

Año XIV

No. 8

1Q111C IIN~INC

Agosto de 1957

Por Miedzyslaw Porebski
ADEUSZ Kulisiewcz es un ar- se dirigió por vez primera /, Szlemtista que por la continuidad bark, una oscura aldea montañesa
de sus experiencias y adelan- de Gorce, en las montañas Besidy
tos artísticos une dos épocas del ar- (parte de los Cárpatos), tal vez no
te polaco: la de los veinte años _que tenía plena conciencia de la imporseparan las dos guerras mundiales tancia de la tarea a que iba a eny la actual, la época de la construc- frentarse En la difícil vida de la
ción del socialismo en la Polonia gente de Szlembark, en los niños
Popular.
de caras envejecidas y tristes, en
La obra de Tadeusz Kulisiewcz las muchachas feas, en las mujetiene vastos horizontes y profunda res ajadas, en los hombres miserainspiración. Su ritmo no lo marcan bles descubriría el más candente
los propósitos ni las soluciones "ais- problema de aquellos tiempos: el
ladas" que atienden por turno. Ca- problema de la injusticia humana
da creación concreta del artista es imposible de vencer dentro de la esun eslabón de una obra más am- tructura social que entonces exisplia. Los diversos trabajos de gra- tia.
. hado o dibujo convergen y se unen
Hoy no es posible ver esos docuen grandiosas realizaciones com- mentos --ilUe son parte de la hispletas,en ciclos, cada · uno de los toria de tiempos que nunca volvecuales constituye la plena respues- rán- sin sentir profunda emoción.
ta del artista a problemas de la El artista habla con palabras viomayor importancia histórica, acer- lentas, contadas. Existe un mundo
tadamente elegidos en el enorme -dice-, en el cual la gente se pesurtido de asuntos, personas, acon- trifica cuando mira de frente y detecimientos y cosas al alcance de la ja caer inertes los brazos endurecivista y de la memoria.
dos por el trabajo. La miseria surEn 1926, cuando Tadeuzs Kuli- ca los rostros con profundas grietas
siewicz, joven estudiante de la Es- que nunca desaparecerán, deforma
cuela de Bellas Artes de Varsovia, los cuerpos, aplana los pies, roba

M

REAL COMO LA
VIDA MISMA
Un Cuento de Julián Gállego

U

N DIA Madame Paulette me
dijo, con aire de Mecenas:
-¿No sabe usted? Me están pintando un retrato ... Un artista joven
muy interesante. Me gustaría saber
su opinión.
Como los deseos de una portera
son órdenes para sus vecinos, mostré inmediatamente el más vivo interés por asistir a la creación de tal
obra de arte. Resultó que el autor
vivía en mi propia casa, es decir en
una de las tres casas, contenidas
una dentro de otra, como en un
juego de sorpresas, que constituian
el inmueble total: Después de cruzar dos patios de luces -o de tinieblas- y de subir una vacilante escalera de caracol, llegué a un pasillo lleno de puertas, semejante al

mío, en una de las cuales vi un letrero con el nombre del artista:
JEAN PIERRE LAFERME. A pesar
de frecuentar las galerías de exposiciones nunca este nombre me había saltado a la vista. De creer a
mi portera merecía, sin embargo,
ser voceado por los clarines de la
Fama.
Iba ya a dar con los nudillos en
la cerrada hoja cuando sobre el
nombre destinado a la celebridad
vi un papelito clavado con una
chincheta: "Ausente por unos minutos". Me sé de memoria la insidia de estos letreros de la bohéme
de París, que le obligan a uno a esperar durante horas el regreso de
una persona sin una idea muy exacta del valor del tiempo; así que ya
(Pasa a la página 3)

\

destreza a las manos. Su ambiente
son las áridas tierras montañosas,
las bardas entreveradas, las apretadas casuchas amontonadas en
desorden, con aleros que bajan sobre las ventanas. La única preocupación de este mundo es sobrevivir.
El temor a los acontecimientos
pende sobre las cabezas como una
pesadilla. Sus acontecimientos son
la espera de las nuevas cosechas,
las hambres, las enfermedades que
se llevan del corral la última vaca.
¿Era asi realmente? Sabemos que
sí. ¿Pero, acaso tenia que ser así?
A esta pregunta todavia no encontraba respuesta el arte de Kulisiewicz:. Sus grabados en madera del
período interbélico fueron ante todo una voz de protesta, la voz más
profunda y ardiente que ha conocido la plástica polaca.
Pasan los años. En 1945, apenas
terminada la guerra, Tadeusz Kulisiewicz es ya uno de los escasos habitantes de la desierta Varsovia,
destruída bárbaramente. Encuentra
en élla el difícil sentido humano de
las calles y plazas reventadas por
los explosivos, de los muros horriblemente lisiados; el sentido de las
ruínas que no han dejado de ser la
ciudad orgullosa e Indómita que
muestra heroicamente la fuerza de
lo que sobrevive, la decisión de renacer en su belleza arquitectónica.
Frente a ese crimen fascista que
fué el intento de asesinar a la ciudad, Kulisiewicz escoge el camino

más dificil, que es el único justo: el
camino de un consecuente realismo. Tranquila y gravemente, el artista nos lleva a través del desierto de ruinas. Recorremos las calles
cubiertas de escombros, vemos los
vientres abiertos de los edificios
monumentales, los restos de las casas de departamentos, con sus ventanas como cuencas vacias por las
que pasa la luz, los muñones de los
árboles, los retorcidos arbotantes.
Con la precisión de un investigador, Kulisiewicz reconoce y descríbe cada detalle de lo destruido, establece sus dimensiones, sus proporciones y su carácter, relaciona
en valores y luces el suelo y el cielo, los rodea del ambiente propio
del día y del año elegidos.
En toda esa imponente exactitud,
en el intenso deseo de conservar toda la verdad única del fenómeno,
se realiza y cumple la gran decisión y creadora: comprobar el valor
de aquello que se había querido negar y destruír. Por eso "Varsovia
1945" no oprime, sino que eleva. Es,
precisamente, el ejemplo de esa
dignidad y ese heroísmo que constituyen el precio y la característica
de la nueva libertad conquistada en
la lucha.
Pasan algunos años más. En 1950,
un año de intensa y creciente lucha cada vez más poderosa por la
paz y el futuro del mundo, Tadeusz
Kullsiewicz expone en Varsovia los
primeros dibujos del ciclo "Sol-

�nueva dimensión, se enriquece con sus viajes por Italia y ~ancia. La
fuerza de la gran tradición humauna experiencia nueva. Ali en- nista
impresa en la originalidad
cuentra su lugar un extraño túmudel
~aisaje
y en la riqueza de las
lo que surge entre un pequeño camformas
arquitectónicas,
es la fuerpo de gavillas y una lejana cadena
za
de
la
expresión
heroica.
de montañas, y la delgada ala de
Los ciclos que se abren con el de
una vela que se desliza por el rio
hacia la escarpada orilla, y las cin- Soldados de la revolución Y de la
tas multicolores de los cartelones paz los acompañan nuevos estudios,
suspendidos entre los árboles de al- ya en la postguerra, de aquella mistas copas, extendidas como doseles, ma gente de Szlembark que el ary el humano hormiguero de som- tista empezó a conocer en ~936, y
breros puntiagudos que se atarea que redescubriría en los anos en
en una vasta construcción. Tam- que se efectuaba victoriosamente la
bién encuentran su lugar algunos revolución. Esto le permitió revisar
retratos, como el de la obrera Li- el ambiente de desesperación Y de
Lie, en cuyo rostro de facciones be- cosa irremediable que pesaba sobre
llas y regulares se refleja la luz de sus trabajos anteriores a la guerra.
La expresión artistica de Tadeusz
los campos y del cielo de China.
Las conquistas artísticas de Ta- Kulisieficz empezó a for":'3:r~e en
deusz Kullsiewicz están intima- una época especialmen_te dif1cII pamente ligadas a su personal méto- ra un artista que quer1a dar en sus
do de trabajo. Cada uno de sus ci- obras el testimonio de la realidad.
clos de dibujo o grabado, ya sea Los años que mediaron entr~ las
Szlembark, o Bacowa. Metody o La dos guerras mundiales se vieron
Aldea de Gorce, de los años 1931- oprimidos por las tendencias for1936 ya Las ruinas de Varsovia, de malistas que intentaban llevar __el
1945'. o las posteriores series: Lu- arte al laberinto de la especulac1on
aprisiona en la intensidad necesa- chadores por la paz y la democra- aislada y del experimento subjetidados de la Revolución y de la ria con la linea que le ayuda a me- cia, Dibujos del Viaje a Checoeslo- vo. Kulisiewicz debe haber sufrido
Paz". Abarca con visión ~rtística dir' y disponer la superficie. Para vaquia, Dibujos del viaje a la China también esa opresión y cont_es~~a
los acontecimientos Y los heroes de Kulisiewicz cada efecto obtenido Popular constituye la. suma de ex- a ella en una forma al prmc1p10
la España antifascista de 1936, vin- del material a su servicio, del flexi- periencias, apuntes y estudios que alejada de la sencilla visión realisculándolos al frente de la paz que ble instrumento, es un recurso de se miden por decenas y centenas de ta de asuntos y formas. La visión
recorre China, Corea Y ~íetnam, )ª interpretación personal, llrica, del notas bocetos y trazos de composi- saturada de elementos expresionisUnión Soviética y Poloma, Fra~c,a objeto. El no dice directamente: he ción. 'En los ciclos de Kullsiewicz tas luchaba con la verdad directa
e Italia. Con el tiempo este ciclo aquí las montañas, he aqui los ár- nada ha.y de accidental. Constitu- de la observación, la irrealidad del
se amplia y se comple~enta. E~ po- boles ésta es la orilla del rio, sino yen capltulos completos de un libro concepto se revolvía contra la rea' montes son como un capri. cuyo contenido presenta el artista lidad de los asuntos tratados, deder de la gran idea mternac1onal que los
se dibuja Y expresa en las volunta- cho de )a pluma que se desliza por como el definitivo resultado de su formándolos y confundiéndolos. El
rias yuxtaposiciones de personas Y las sombras lejanas, los árboles se ansia de descubrimientos y de su convencionalismo del espacio y de
la luz a menudo la transformación
de hechos que relacionan el pasado alzan por sobre los techos, como pe- pasión de investigador.
En Kulisiewicz la forma no surge de lo; detalles, la búsqueda, en los
revolucionario con la lucha de hoy. nachos movidos graciosamente por
Entre escenas que parecen sacadas el viento, las riberas son simples y espontáneamente, de un dia al otro, blanco-negros y en los grises, de
de un diario de guerra o d e los amigables como una linea horizon- de observaciones inmediatas. En los efectos independientes de la expreapuntes reporteriles vemos los re- tal. La poesía del dibujo, lo mismo ciclos de las Beskides las primitivas sión gráfica, limitaban la libertad
tratos de los caudillos de la re~olu- que la de la palabra, usa compara- formas de vida de la misera pobla- de expresión, descubrían el influjo
ción, de los luchadores por la liber- ciones y metáforas, rimas sencillas ción campesina se exteriorizan de de los convencionalismos y de las
tad Y por la paz, de los creadores y lejanas asonancias, conoce las re- una visión tras de la cual están las doctrinas en boga.
Pero Tadeusz Kulisiewicz está dede la cultura y los camp~ones del g'las del ritmo y las licencias sintác- figuras ingenuas y duras de los
trabajo socialista. He aqm, trazada ticas, sabe colorear la obra con tin- santos populares de Polonia, talla- masiado ligado a la realidad para
das en madera. y regidas por el es- seguir bajo ese influjo. El circulo
casi de un solo rasgo hiriente de la tes, luces y emociones.
tudio
de la monumental escultura de sus experiencias de taller se exla pluma, Y sorprendente por su
De este modo el exotismo de paireveladora verdad, la cabeza de sajes lejanos se hace repentina- romana, tan semejante en su ex- tiende constantemente, el artista
realiza profundas investigaciones
Dzierzynski, o, lograda con_ bruscas mente cercano,y formas y motivos presión.
En Las ruinas de Varsovia entran de la visible composición de los ferayas que se agrupan sab1ama_nte, desconocidos tocan cuerdas famila de Harchlewski, plena de ardien- liares y entrañables. La emoción en juego las luces y los resplando- nómenos, estudia la riqueza de las
te concentración. He aquí al ge':'~- artística del creador adquiere una res coleccionados por el artista en formas y de la atmósfera, la luz Y
el colorido, y traduce estos valores
ral Walter, héroe de la revoluc1on
en calidades siempre nuevas de
española: los trazos fluyentes de la
construcción, de linea, de factura.
pluma dibujan su cara sencilla,
En el ciclo Las Ruinas de Varsovia
alerta ffSUelta. He aquí a un prelos resultados de ese trabajo son ya
so de Óswiecim, al gran artista drabastante visibles. La idea profunmático Stefan Jaracz: su rostro
damente patética, encuentra forbasta a Kuliesiewicz para mostrar
mas en que la sensibilidad personal
la inutilidad de la violencia a la
se somete a la lógica objetiva de
que se enfrenta la mirada, conslas cosas y toma de ella, libremenciente de los verdaderos valores, de
te, la ¡¡-ravedad y la riqueza de la
un hombre de mejillas demacradas,
expresión artística.
cubiertas de una piel trasparente Y
de altiva frente cubierta por una
Después de esa etapa en la que
gorra a rayas.
.
prevalecen las investigaciones anaLos viajes a Checoeslovaqma en
liticas. Tadeusz Kulisiewicz mues1951 y a la China Popular en 1953,
tra claramente una tendencia a
aportan nuevos progresos, nuevos
profundizar en los recursos de la
eslabones del gran poema plástico
síntesis artistica precisa y sencilla.
de la solidaridad internacional y la
Vienen nuevas búsquedas de las leamistad entre la gente del mundo
yes de construcción del cuadro y de
de distintos paises y razas, pero
los más expresivos medios de realiunida en la obra común de la conszación. El campo de las experientrucción pacifica. Kulisiewicz sacias y de las resoluciones decisivas
be leer en los ojos del pueblo chies ahora para el artista "punta seno en sus gestos y en el ritmo de
ca", técnica en la cual el ,acierto de
.
sus' pasos y el tierno amor a l vila rápida decisión va unido a la
da y a la libertad. Ese conocimien¡¡-ran sencibilidad del material para
to no se adquíere únicamente a
las más sutiles y finas reacciones
fuerza de ver; se logra por la emoartisticas. Los resultados pueden
ción que establece un vinculo con
observarse en los últimos ciclos de
el objeto contemplado. Es ésta una
dibujos: retratos penetrantes, sinemoción cuya vibración poderosa
téticos, escenas de conjunto plenas
es capaz de adueñarse de los mede sensible comprensión, paisajes
dios expresivos, escogiéndoles meconstruidos sugestivamente. La indida, composición y colorido.
quietud de la búsqueda, que caracKulisiewizc sabe expresar su createriza todavía algunos dibujos del
ción, goza con el trazo de pincel
ciclo Luchadores, es reemplazada
que impone el tono deseado, con ~l
por la serenidad del equilibrio loligero rasgo de pluma cuyo recorri(Pasa a la página 4)
do y consistencia ha previsto y dispuesto, con la luz que el dibujo

REAL COMO LA
VIDA MISMA

f

(Viene ele la página 1)
crédito al letrero número uno y sume decidía. a bajar la escalerilla puse que el recién llegado no era
cuando, en la misma puerta, adver- otro que Monsieur Laferme.
tí otro letrerito que antes no había
Aparentaba unos treinta. años,
visto: "No molesten, por favor" . aunque su hirsuta cabellera, su
(Por si alguien lo ignora, "por fa- barba. y la negligencia de su atavío
vor" se traduce "S'il vous plait" y pudieran enmascarar mayor juvenque se abrevia S. V. P., fórmula que tud. Como estábamos a mediados
debe acompañar todo ruego, prohi- de febrero y el frío era intenso, el
bición o advertencia, por abruptos cuerpo del barbado personaje apaque sean, en la patria de la. corte- rentaba mayor robustez de la que
sía.) De creer el sentido implícito sin duda disfrutaba, Varios jersedel segundo letrero, el artista esta- yes de lana aparecían superpuesba en casa; de creer el anterior, ha- tos, los pantalones de pana dejabía salido. Y el modo, sencillísimo, ban aparecer otros blue-jeans muy
de salir de dudas, que era llamar a
la puerta, caía bajo la tajante, aunque cortés, prohibición del S. V. P.
En mi indecisión, examiné la
puerta más atentamente, por ver de
encontrar nuevos letreros. No los
hallé de papel, sino escritos en la
madera con lápiz, tinta, óleo, carbón y bolígrafo, Equivalían a otras
tantas tarjetas de visita. Unos manifestaban el paso de personas;
otros, las opiniones de éstas sobre el
pintor y su obra, crudamente expuestas; otros daban citas, exigían
deudas o solicitaban préstamos. La
lectura de este palimpsesto, en el
que, por desgracia, unas inscripciones montaban sobre otras, sin sabio
que las separase, ocupó mi atención
durante varios minutos. Y cuando
oí un rumor de agua seguído de otro
de llaves y de la aparición en el pasillo de un personaje con barba., di

ª.

Página 2

•

estrechos y el cuello estaba protegido, aparte de por los de dos de los
chalecos, por un pañuelo de dudoso amarillo. La vetustez de sus zapatillas le obligaba. a. arrastrar los
pies como un anciano. Con este
traje no es de extrañar la. dificultad de calcular la edad del pintor.
El cual mientras tanto se debatía
entre dos adversos sentimientos:
alegrarse de ver un visitante, acaso un comprador, y entristecerse de
ver un importuno, acaso un rival.
Así son los artistas de contradictorios. Son ca paces de hacer todo lo
imaginable por vender un cuadro
que luego despiden con maldiciones y lágrimas en los ojos, como a
una hija descarriada. Suelen llamar idiota a quien adquiere sus
obras, por considerarlo un explotador de la pobreza ajena y un impotente que compra hijos a los demás.
Sus sentimientos hacia la critica
son unánimes, de pura detestación:
por lo que me libré muy mucho de
descubrir mi condición de crítico,
que hubiera producido superficiales
sonrisas y maldiciones internas. Me
limité, pues, a decir que me intere. saba mucho la. pintura., que vivía
en la. misma. casa y que Madame
Paulette me había dicho que le estaba pintando un retrato, que me
gustaría ver, de ser posible. Es de
advertir que mi portera no me había. escrito carta. de presentación
alguna, acaso para. marcar la superioridad de una cliente de calidad
respecto al artista que la pinta,
-Pero ¡esa vieja está loca! --&lt;lxclamó el pintor, herido en su vanidad. -¿Un retrato? ¿Por quién se
toma.? Me está posando para una
composición, que no es lo mismo ...
Además el cuadro está muy atrasado, sólo llevamos catorce sesiones y
esa mujer no sabe posar, no cierra
el pico un momento ... Pero como tema es extraordinaria, la bruja, con
su turbante, sus collares y esa boca... ¡Increíble! ¡Un pedazo de la
realidad! ... Porque yo pinto la realidad ...-. Y volviéndose cuando ya
estaba abriendo la puerta y mirándome con desconfianza me preguntó: Porque usted no será uno de
esos aficionados a la pintura. abstracta, ¿eh?
El Cielo no me tendrá en cuenta
las mentiras a que me he visto forzado en aras de mi instrucción.
Aseguré, pues, a Laferme que la
pintura abstracta. me daba náuseas,
y después de esta afirmación, me
franqueó el paso.
Su cuarto era algo mayor que el
mio; pero el panorama de la ventana era todavía más triste. Había
servido, sin emllargo, de inspiración al artista a. juzgar por los numerosos bocetos y estudios que de
aquel pobre patio había por las paredes. No faltaban varios croquis
de latas de basura, de pájaros
muertos, de chimeneas. Natural-

mente, todos los objetos de la habitación habían merecido pasar a la
inmortalidad. Laferme echó en la
estufa un pedazo de madera y el
humo asfixiante que se desprendió
nos hizo creer en un calorcillo que
el hielo de los cristales desmentía.
-Hoy hay mala luz para ver los
cuadros -dijo el pintor, como suelen, corriendo el caballete para que
la claridad de la ven tan a iluminara
la efigie de mi portera. Quien ocupaba un extremo de un inmenso
lienzo y aparecía sentada junto a
una mesa, la misma del estudio, sobre la cual comenzaban a apilarse
los objetos que ya habían sido re_producidos en los dibujos de las paredes : un plumero, una caja chinesca., un molinillo de café, una corona de siemprevivas, una taza. con
su plato y su cucharilla y sus residuos de café, la jarra del lavabo,
un periódico, una muñeca sin bra-

zos ni pelo, una jaula sin pájaros,
una paleta, un sombrero de paja
antiguo y descolorido. Madame Paulette aparecía. sentada, como digo,
con el codo en la mesa y la. cabeza
en la mano. con gesto de profundo
desaliento, producido acaso de ver
tanto polvo y tanta miseria o de
considerar su propia. vejez y fealdad, porque la astillada línea que
señalaba sus facciones le daba aspecto de monstruo de feria. En
cuanto vi la pintura. me extrañó
tanto el entusiasmo de la modelo
que no pude por menos de preguntar:
-¿Madame Paulette está contenta del cuadro?
-No es ella quién para estar o no
contenta, sino yo -me respondió el
autor. -Ella. no entiende nada de
pintura. Es una cursi, que porque
ha ido a tres exposiciones con un
pedante abstraccionista- yo me
senti enrojecer y aparenté examinar la jarra del cuadro, que era
azul y desconchada- se permite
tener opiniones. Por lo demás, no
le he dejado ver el cuadro. No lo
verá hasta que esté terminado. Se
va a llevar una. sorpresa... Lo menos debe creer que es un retrato
mundano ... Cuando lo vea en el Salón con el título de "La trapera" ...
Laferme reía a carcajadas. Yo
consideré atentamente al atrevido
que osaba desafiar las iras de su
portera, al hombre fuerte que había sabido dominarla. y atajar su
curiosidad infinita.. Un poco de envidia me hizo proyectar un cambio
radical en mis relaciones-- de lo
más dignas, repito una vez más-con mi tirana.
-A mí no me interesan los retratos mundanos -seguía explicando Laferme. -Me interesa la
realidad, la vida, lo que nos rodea ...-. Tanto le interesaba que,
en efecto, parecía reducir el mundo a la atmósfera mustia y los cachivaches destartalados de su taller. Me fue enseñando los lienzos
que tenía apilados en un rincón.
Había, por lo pronto, cuatro o cinco autorretratos que demostraban
que la realidad, al contrario de lo
que el pintor creía, no es una e invariable, sino plural y diversa según el observador; porque cuando
yo miraba al ser de carne, hueso y
pelo que tenía a dos pasos no reconocía a aquel personaje gallardo
y casi maléfico de acusados rasgos
y mirada borgiesca, que miraba con
orgullo desde los sucesivos cuadros
que pasaban por el caballete. Como
ello me pareció tan evidente, al
alabar los cuadros me creí obligado a decir una vulgaridad, tan falsa, por lo demás, como todos los lugares comunes: que en un retrato
lo que menos interesa es el parecido.
(Pasa a la página 4)

Página 3

�¡

REAL-COMO LA
VIDA MISMA
te por culpa de esos bestias de criti;os, les gustan las odaliscas de
-¡Ah, no, perdón! -cortó decidi- Matisse, porque son guapas Y está_n
do el artista. -Por fin me va a re- embadurnadas de azul y de amarisultar abstraccionista ...-. Yo me llo ... Como si uno no pudiera embadefendí, como pude, de esta sospe- durnar de colorines una tela ... Cocha infamante. -En la pintura hay mo si una odalisca fuera algo que
que acumular detalles, porque la se ve cada dia ... Como si pintar Y
realidad reside en cada uno y si su- hacer el amor fueran lo mismo ...
no , nada de arte de carameprimimos cualquiera nos expone- ·Ah
1
'
•
mos a perder todo. Mire usted Du- lo ... ! La realidad, la vida, la nuserero, mire usted Grüber ... Esos son ria, los objetos que nos rodean, la
pintores, dibujando hasta los po- portera de la casa ...
En aquel momento llamaron a la
ros ... El color viene después ...
Este "después" no había llegado puerta y las interesantes declaraaún a la pintura de Laferme, por- ciones de Laferme se vieron inteque el color no llegaba ni llevaba rrumpidas. El pintor gritó, aún más
trazas de llegar. A menos que lla- fuerte: ¡Pasen! -Y una muchacha
memos color a aquella especie de casi oculta por un abrigo militar
mixtura parda o terrosa que relle- con capucha que sólo dejaba asonaba tristemente los campos mar- mar una punta de flequillo rubio,
cados por los contornos d'e sistemá- una nariz respingada y el bajo de
tica agresividad. Esa línea, como unos pantalones moteados como un
la voz de las personas que siempre leopardo y calzada con zapati!~as
están protestando, era impercepti- de bailarina entró en la hab1tac1on.
-¡Qué :&amp;resco eres!- protestó,
ble al cabo de cuatro lienzos, porque ya no se prestaba atención.
sin hacerme ningún caso. -Te lle-Hay que volver al tema, a la vo esperando en el "Clairon" más
realidad cotidiana, a Courbert- y de tres cuartos de hora-. -Se
yo le daba la razón con la concien- acercó a la estufa y alargó las macia más tranquila, pues entre el nos: ¡Ah, qué calor hace aqm.maestro de Ornans y aquella flaca comentó satisfecha, pasado su encach.irrería no veía relación nin- fado; y comenzó a despojars~ ~e su
primera envoltura y aparec10. con
guna.
-¿No había algo de usted en el un chandail de lana que en tiemSalón de la Joven Pintura? -pre- pos lejanos había sido blanca y con
gunté por ser amable, aunque de sólo el cual hubiera ido honestatal exposición no hubiera conserva- mente vestida, pues la tapaba desdo sino una abrumadora sensación de la barba hasfa cerca de las rodillas. Era una chica regordeta,
de pesimismo.
-¡Vaya! El único que la ha vis- con aire de descarada que no oculto... Ya se ve que usted entiende taba que le faltaban unos años pade pintura ... -exclamó con regoci- ra cumplir los veinte.
jo el pintor, en cuya estima acaba-Este señor ha venido a ver mis
ba de ganar varios grados. -Y ¿qué cosas. ¿Qué querías que hiciera?
-explicó el artista con displicenle pareció?
¡Allí fue mi confusión! Traté de cia, dándole un beso distraido.
-Y ¿te ha comprado algo?
zafarme por un lado:
-Se veía tan mal... Me gustaría -preguntó ella que me seguía convolverla a ver.
siderando ausente.
Por suerte no era uno de los cuaEl pintor sonrió algo confuso y
dros que ya habíamos visto. El pin- denegó con la cabeza.
-Es un amigo de la portera.
tor fue a buscarle detrás de un
-¿De esa bruja? ¿Sabes que no
biombo y lo plantó en el caballete.
La pintura representaba un conejo me quería dejar pasar si no le dedas de la injusticia campesina en desollado y un pollo muerto, ambos cía adónde iba? ¡Qué mararracho!
(Viene de la página 2)
Szlembark aun no se ven las pers- colgados de sendos clavos y con as- Ya hace siglos que debió haber pade una vida nueva huma- pecto de putrefacción.
sado la menopausia y aún está llegrado, por la completa segurid~d pectiva
na. El paisaje trágico de las ruinas
-Claro
que
se
veía
mal.
..
Como
na de inhibiciones ... Es una ninfodel artista en los recursos a su dis- de Varsovia, sobre el cual el artismaníaca; nada más hay que verla ...
que
me
extraña
que
usted
lo
viera
...
posición. Gracias a ello los ~~t~os ta luchó solo, está lleno de interropaisajes y retratos de Kuhs1ewicz gantes y de intranquilidad. La fe ¡Ah, no, ya he terminado con la Ten cuidado con ella.
-No te preocupes- dijo Laferme
son elaborados con una vasta Y l&gt;ni- inquebrantable en el porvenir y la Joven Pintura ... ! En cuanto uno no
es
de
su
capilla
Jo
colocan
de
cualcon
cierta fatuidad.
forme resolución del asunto y de la clara conciencia de su forma sólo
-¡Cuidado
que eres idiota! Ayer
quier
manera
...
Que
se
las
componforma, lo que hace tan clara Y es- están en los paisajes, lejanos y cercogida la emoción puesta en la canos, de la tierra libre de opera- gan solos, ya veremos lo que ha- estuve con Maurice ... -¡Qué guapo
cen ... No es por alabarme, pero us- es! ... Pero lleva calzoncillos a listas
creación plástica.
ción, en las figuras, las caras y los ted vió el Salón: éste era uno de los verdes y rojas, como un Matisse-.
El tipo de creación que represen- ojos de sus héroe~ y sus trabajadopocos cuadros auténticamente pin- Verdaderamente, el pobre Matisse
ta Kulisiewicz es la constante relación entre los temas vividos Y la res.El arte de Knlisiewicz es para no- tados que alli había ... Lo demás no gozaba tampoco de la admirapropia poesía del artista. Esa rela- sotros tanto más •importante cuan- eran porquerías. Y aún agregó otros ' ción de los amigos de Laferme.
ción existe en Kulisiewicz hace mu- to más demuestra la rara capaci- calificativos más vivos, pues su len- -No tiene un ·solo pelo en todo el
cho tiempo. Ha habido en ella rápi- dad de unir armónicamente todo guaje era de un grafismo aún más cuerpo -seguía contando la adodas mutaciones y conscientes retro- un relato épico de las tareas más impresionante que su pintura. _______ _ lescente- y hace el amor como una
Comencé a sentir bascas de tan- mujer.
cesos, ensayos abandonados después importantes el pueblo y del hombre
Laferme se encogió de hombros:
to
mirar aquellos despojos mortay permanentes conquistas traslada- al profundo lirismo de la interpre-Calla un momento, Minette.
les:
das de una experiencia a otra. Una
tación. Tal vez sea la realidad de
-¡Es
tremendo!
...
Estamos
viendo mi pintura.
cosa no ha habido nunca: p¡u;os ver y sentir lo que constituye una
-¿Verdad?
Es
la
realidad
...
Si
la
Ella
se
colocó obediente tras de
perdidos. Las sucesivas experien- de las mayores características de la
vida
está
repleta
de
temas
de
pinnosotros,
pero
al cabo de tres cuacias se han yuxtapuesto en una su- tradición del arte polaco. Gracias
ma laboriosa eliminando la acci- a esa facultad los trabajos de Ta- tura, si uno los sabe ver ... Estos do~ dros, no pudiendo seguir callada,
' y puliendo preci.
animales me los regalaron en la po- propuso:
dental y dejando
deusz Kulisiewicz se vinculan de lleria de la esquina, porque ya
-¿Quieres que te pose? Me das
samente lo esencial.
modo natural al acervo de nuestro olían... No imagina usted la· peste algo de comer, me desnudo y dibuLa linea de desarrollo de la obra pasado, y su obra se hace comprende Kulisiewicz, linea de conquista sible y cercana para el público po- que había en este taller. Fenome- jas una hora...
Me pareció discreto abreviar la
y profundización de la forma real, pular que se educa en el ambiente nal. Como cuando Gérkault pintavisita.
Volví a encontrar a Laferme
es al mismo tiempo una linea de de esa tradición y que a través de ba sus trozos de cadá~er del Depóampliación y precisión de los hori- ella busca los caminos hacia el ar- sito ... Eso es la vida, eso es la rea(Pasa a la página 8)
zontes ideológicos y temáticos de
lidad ... Pero, ya ve usted, a la gensu arte. Detrás de las torcidas bar- te de hoy.

VALLEJO, EIJUCAIJOR INSIGNE
Genaro SALINAS QUIROGA

(Viene de la página 3)

I

.,

La palabra es una parábola. Ambas
tienen la misma etimología: del griego, P_ara que_ significa alrededor de y
ba/lem, arroJar. La parábola es una
metáfora, una figura del lenguaje,
una alegoría como dirían los helenos.
Quisiera que mis sinceros conceptos
fueran el más bello elogio en torno

EL ARTE DE
KULISIEWICZ

Página 4

•

a la figura ilustre del maestro, señor
Licenciado José Juan Vallejo y se
curvaran en su frente como una radiante diadema, depositándose al mismo tiempo, en el ánfora de ternuras
de su noble corazón.
El homenaje que le ha rendido recientemente el Colegio de Abogados

la palabra ....
LOS

POETAS

P

UEDE asegurarse que la mayoría de los poetas no conocen las
leyes científicas a que obedecen cuando escriben versos excelentes. En materia de prosodia atiénense con razón al más
elemental empirismo. Poco inteligente sería censurarlos. En arte
como en amor, basta el instinto, y la ciencia sólo puede aportar!~
una claridad importuna. Cierto es que la belleza arguye geometría, pero sólo por el sentimiento es posible apoderarse de sus formas delicadas.
.
~os poetas son felices:_ parte de su. fuerza está en la ignorancia mJSma. Pero es necesario que no disputen con mucha viveza
sobre las leyes de su arte: entonces pierden su gracia y su inocencia, y como los peces fuera del agua, se debaten vanamente en las
áridas regiones de la- teoría.

de Nuevo León, tiene como notas inconfundibles, el desinterés y la sinceridad. ¿Quién puede tener interés
mezquino si nuestro gran educador
no ocupa un alto puesto, que ya en
otras ocasiones los ha desempeñado
ejemplarmente? El es pobre como todo auténtico mentor, ya nos ha dado
mucho, no esperando nosotros de él
mas que el privilegio de su amistad
y de su fecundo magisterio.
Ese acto justiciero del Foro nuevoleonés ha tenido como signo inobjetable y primordial. la sinceridad. Escribió acertadamente el consagrado escritor catalán Eugenio D'Ors: "Sinceridad saloa siempre_ Toda palabra
dicha por aquél que ha puesto en ella
su alma y su corazón, es a derechas o
torcidas, por golpe o por contragolpe, palabra de Dios_ Sinceridad salva siempre".
Príncipe, principio, principal. tienen filológicamente el mismo alcance del latín principium, el que gobierna_ Príncipe, el que manda hombres;
principio, ley que rige fenómenos;
principal, lo que gobierna lo secundario o accesorio. El Derecho no fué
creado por los sabios de la Hélade, sino por los Jurisprudentes, Papiniano,
fylodestino, Gaius y Ulpiano, este último creador de la definición de Justicia clásica e inmortal: dar a cada
quien lo suyo.
Si el maestro Va:lejo hubiera vivido en Roma, en la época de su esplendor jurídico, por su vida ejemplar, por su sencillez, por su existencia dedicada infatigablemente a I a
disciplina del Jus hubiera sido un
príncipe de la Jurisprudencia. Es él.
en nuestra colectividad regiomontana
un hombre-principio, raíz de muchos
bienes espirituales, una figura principal que rige necesariamente y se destaca en el sentir colectivo, aunque él
en. su_ modestia no lo pretenda y un
principe de la moral. demostrada invariablemente en el ejercicio de su
apostolado.
La Biblioteca de la Facultad de Leyes lleva merecidamente su nombre·
nuestro Consejo Universitario !~
cuenta desde hace muchos años entre
sus mej?res elementos; el Mutualismo Nacional vé en él a uno de sus dirigentes más destacados ; la Facultad
de Derecho, además de ser su Decano lo incluye entre sus docentes más
]Jrestigiados, y es considerado por la
Juventud universitaria como uno de
los más amables y queridos maestros_
La Asociación Nacional de Abogados
lo ha designado su Delegado General
en esta Entidad Federativa.
. Todo ello demuestra que su espíritu batallador se ha multiplicado por
doquier_ Recordamos aquella elegan-

té _metáfor~ del escritor egregio que
fue Antomo Caso, grata al oído y al
pensamiento, cuando afirma en su Sociología q_u~ todo aquello que responde a un ex1to en el mundo tiende a
propagar~e, "como aquellas grandes
construcciones sinfónicas de Beethoven, o de Mozart, que hacen germinar de un motivo dúctil y bello, desarroll?s brillantísimos en que Id múszcq ,:ntsma parece recrearse como si no
qutstera abandonar/as jamás".
El mundo antiguo tuvo un gran
maestro, que es considerado su símbolo moral: Sócrates. Creó la Etica
Y la enseñó en el Agora de Atenas,
lo cual es admirable para quién no alcanzó la luz evangélica. El mundo
moderno lo tuvo en Jesucristo que
en una col_ina cerca del mar ' pronuncio su rncomparable Sermón de
la Montaña, columna maestra de su
doctri1:a, Ambos personeros de la
H1stona, no sólo fueron insignes
maestros de sus respectivas comunidad_es q~e los vieron nacer, luchar y monr, srno de la humanidad entera_
A pesar de sus grandes conocimientos ha sido el maestro Vallejo
un hombre sencillo, bondadoso, con
el alma de niño_ Esto nos recuerda
cuando Cristo dijo en su divino Sermón: "Si no os volvéis como niños
no entraréis al reino de los cielos"'
Quiso decir ~l. Salvador que podemo;
volvernos v1eJos con los años, pero
que de~emos. conservar siempre el
candor 1nfant1l. exento de malicia. A
pesar de los problemas que como tod_o hombre tiene en su existencia,
siempre est* alegre y la alegría, junto
con la castidad y la pobreza, son las
tres grandes virtudes franciscanas_
Ya se ha comparado al ser humano
como una planta: nace, crece y muere.
Los grandes hombres representativos
de una comunidad mueren como un
roble, de pié o como decía Nervo en
su poema º Raza de BrOnce'' "viendo
el sol y apedreados por un rayo". El
Conde de Keyserling comparaba la
vida del hombre con una melodía en
q_ue su muerte representa los acordes
frnales de una completa partitura. Le
deseamos al insigne maestro una larga vida, ya que tanto lo necesitamos
en la Universidad, en el Mutualismo
en el Colegio de A bogados, en toda;
partes. Sabemos que él seguirá ensenando por vocación innata hasta el
último latir de su corazón, 'donde seguirá conquistando nuevos lauros.
Ci:ando ~ecline su existencia, él podra repetir las palabras que bien pudo decir el divino sordo de Bonn
Lud'Yig Van Beethoven: "¡ Termin~
m, vida musical con una Novena Sinfonía y con un canto a la Gloria !"

Anatole FRANCE

Página 5

�(

CEPT ANDO gustosos la invitación de marcha'. al reencuentro de nosotros mismos que nos
dirigió el ilustre autor de la "Filosofía del Hombre", y empapándonos
del concreto imperativo que Dios nos
otorga a nosotros, los hijos del vigésimo siglo, de realizar el "hace falta que
vosotros renazcáis de nuevo", (lo.
III,7) y adecuándonos con todo esmero a los matices multicolores de

A

nuestra "haecceitas", es preciso cui-

darnos de no sucumbir a las tentaciones de algunos "idola theatri" (F.
Bacon) de nuestro siglo,
Con intitular su genial libro "Naturaleza, Historia. Dios" Xavier Zubiri nos ofreció simultáneamente una
brújula que nos hizo vislumb'.ar l&lt;;s
rumbos indicadores de las cns1s mas
características de nuestros días, añadiendo de nuestra cosecha que necesitaría ampliar el horizonte también
en direcciones sociológico-políticas de
hoy día.
En cuanto atañe al concepto de la
Naturaleza parécenos que el materialismo acariciado aún por nuestros
predecesores universitarios, continúa
retorciéndose a más y meJor en las
ciencias de la física y microfísica para desempeñar su papel nefasto en las
ciencias de la psicología y -Iast but
not least- en las cuestiones de la
cosmovisión popularizada.
Quienquiera ose abrazar como físico un desvirtuado materialismo y un
rancio determinismo corre el riesgo de
ser desdeñado por sus colegas como
reaccionario representante de un "lag"
científico. Rozándose los extremos,
no es de extrañarse que la física moderna coquetee al contrario con la
concepción de un indeterminismo microfísico que amenaza. el concepto de
la causalidad misma, y ataque, desde
un punto de vista contrarío a la misma ontología clásica, que fué combatida por el determinismo de su antecesora materialística. Pero hace falta
no hacer la vista gorda al hecho de
que no es lo mismo decir "determinismo total" que "causalidad" porque "causalidad" -hacemos nuestro
el raciocinio del ilustre profesor Juan
Roig Gironella, S.J. (!)- importa
cierto determinismo, no todo grado
de determinismo. Y, por lo tanto,
negar que haya una clase de determinismo, el más rígido, puede ser que
no importe negar toda la causalidad,
sino sólo una cierta noción de causalidad (la racionalística o mecanística,
dura herencia postcartesiana y postkantiana). Y ya Louis De Broglie
propuso un "assouplissement" (una
ampliación o una "flexibilización",
por así decirlo) de la causalidad confrontando una "causalidad débil", no
determinante completamente del efecto, con la "causalidad fuerte" del determinismo de modo que se deje cierto margen al indeterminismo ( 2) .
Aun cuando la Naturaleza del mi-

•

EPILOGO ALA
FIL0S0FIA DEL HOMBRE
DEL PROFESOR
AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE.
DDDr. Ivo HóLLHUBER
(Austria)

ria- único y verdadero fundamento
de la superhistoria (cf. "Filosofía del
Hombre" p. 280).
La época clásica y la Edad Media
no dieron lugar a un movimiento explícito de existencialismo. La "essentia" y la "existentia" estuvieron en
armonía completa y no ha habido excrecencia ni de una ni de otra; sólo
cuando merced al descomunal éxito
de la filosofía Hegeliana esencialista,
en casi todos ambientes filosóficos, se
anunció la necesidad de una antídosis
contra tan exagerado esencialismo, esa
antídosis fué propinada en una medida igualmente excesiva y se llamó
exístencialismo.
La verdad siempre es suprahistórica en tanto que los fallos de la facultad cognoscitiva no dependen de las
circunstancias muy relativas del ambiente histórico multicolor. Pero los
factores históricos que hacen preferir
a los hombres ciertos rumbos de intereses a otros --,,sos sí son variables
y susceptibles de elección, de tal modo que en una cierta constelación bis- \
tórica, la visión clara para ciertos problemas y verdades continúa aumen'
tándose, mientras para otros problemas y verdades va disminuyendo y
obscureciéndose. Alois Dempf en su
"Autocrítica de la Filosofía" ("Selbstkritik derPhilosophie", Viena, 1947,
p. 4) admitió que era preciso "tolerar
una filosofía que se sociologiza. a fin
de salir de la filosofía que se historiciza" ("die Soziologisierung der Philosophie in Kauf nehmen, um aus
ihrer Historisierung heraus zu kommen").
"Se nos despierta una ansía de ir
a las fuentes mismas de la vida y beber en ellas ( González Martínez)
también cuando damos con la pista
histórica porque "el alma del hombre necesita de perspectivas infinitas,
hasta para resignarse a limitaciones
cotidianas" (Ramiro de Maeztu) .
Las "limitaciones cotidianas" nos
aprietan cada vez que nuestro desamparo ontológico y la angustia nos hacen ver los horizontes históricos bajo
un ángulo de visión desintegrante, y
"las perspectivas infinitas" nos alumbran cada vez que nuestro afán de
plenitud nos abre los ojos hacia un
horizonte histórico integrante de los
hechos escuetos con las ideas y valores eternos.
Nos parece que el crisol que verifique el quilate de "nuestro amalgama
de nada y de eternidad" (A. Basave)
y por consiguiente él de nuestra po- .
laridad existencial en todas situaciones históricas es nuestra capacidad de
acertar lo "agible" en todo momento y de poner de acuerdo nuestra
"haecceitas" con las demandas de la

de que el mismo materialismo, expulsado de la esfera de la física científica, logró establecerse en la psicología
moderna donde desempeña el papel
de prestidigitador "enlibidoendiosado": la Libido endiosada rige al hombre muñeco encerrado en la estrechez
de su horizonte Freudiano unilateral
y doctrinalmente materialista. A esos
resultados llegaron los hombres desprendiéndose del deseo de ver coronada su vida conyugal con la dádiva de
los hijos y considerándolos como riesgos y perturbaciones posibles de sus
concupisciencias vitales. "La psicoanalisis ortodoxa es marxismo psicovo que buscar nuevos conceptos aná- lógico" dijo con plena razón Luigi
logos a los ya conocidos de la Esco- Stefanini {Universidad de Padova, cf.
lástica: acto y potencia. Las nociones su libro "Personalismo social e". Roaristotélico-- escolásticas de "actu" ma, edit. Studium, p.! 06).
Y de nuevo somos testigos de otro
y de "potentia" lejos de haber caído
en desuso han tomado al menos un -espect¡culo igualmente triste: el de
carácter heurístico para la microfísica que el mísmo materialismo logró esmás moderna: un corpúsculo locali- tablecerse también en la sociología
zado podrá muy bién ser considerado moderna y hacer vislumbrar la sociecomo materia "in actu", en tensión dad casi sólo bajo aspectos de un maenergética que por su parte tiene su terialismo, atomismo, utilitarismo ilicomplemento en un campo ondulato- mitados. Esa sociología nominalístirio, en un conductor, en un llamado ca tuvo sus iniciadores no simplemenorganisator que fijará los lugares pro- te --como se supone de ordinario-bables y posibles para la futura rea- en Augusto Comte, sino en los fanfalización corpuscular. Se trata aquí de rrones del espíritu llamado "iluminaun campo de probabilidad que asig- do", a saber en Locke, Hume, Rousna los lugares posibles para la reali- seau, Voltaire, Diderot, Helvetuis etc.
zación subsiguiente, pero de tal mo- Fueron esos quienes promulgaron el
do que este mismo campo lejos de ser santo y seña del "hombre-máquina".
una pura nada, un puro nulo, una Y no tardan en sucumbir al "idolum
pura ficción matemática, tenga ,nás theatri" del materialismo y positivisbien la categoría de una potencialidad mo sociológicos modernos algunos
real a la que corresponde una actuali- corifeos contemporáneos de la sociodad corpuscular.. Este campo no figu- logía llamada científica -si bien a
ra más que como el representante de menudo no es más que un "fideísmo
una materialización posible de un cor- científico"- (p.e. en Norteamérica
púsculo que no es material y no cons- Georges Lundberg y Stuart Carter
tituye todavía realidad alguna, sino Dodd) que por un lado osan dárseuna eficacia posible. Si en el mundo las de inmunes contra t9da infiltrano se encontrase más que un solo ción metafísica pero por otro lado no
electrón, no tendría ya sentido que- se recatan de que confesando de anrerle atribuir un lugar cualquiera, éste temano como dogma inviolable un
estaría más bien en todas partes y si- positivismo y atomismo sociológicos
multáneamente en ninguna: en todas han dado la prueba intrínseca de su
partes en cuanto a la posibilidad, en miopía general.
Nos incumbe desenmarcarar el atoninguna parte, en cuanto a la realidad
corpuscular. No existiría más que un mismo, el mecanismo y todas las concepciones individualistas de que están
croscosmos reaccione diversamente a campo de carácter potencial. Más ge- imbuidas -a menudo sin saberlo-las mismas acciones externas a las que neralmente aún se podría agregar: el las ciencias políticas, económicas y soreacciona la Naturaleza del macrocos- mundo material no es una realidad ciales. La economía nunca debería ser
mos, el principio de causalidad en actual y localizada sólo en una con- considerada como fín último sino comodo alguno es puesto en tela de jui- currencia recíproca, sino más bien una
mo un organismo de medios para ficio por la nueva "libertad" de las potencialidad, localizada y corporal
nes (Othmar Spann).
en
potencia.
partículas de la microfísica moderna.
En cuanto atañe al concepto de 'la
Añadimos
--con
Albert
Farges
y
Admiremos la "modernidad" de la
Historia,
parécenos que el "idolum
verdad inalterable- clásica expresada otros-- que nada escapa a la Provi- theatri" que nos acecha es la confudencia
Divina:
ni
los
acaecimientos
en el discurso de S.S. el Papa Pío XII
sión de la verdad histórica con la veren ocasión del IV Congreso Tomista estrictamente determinados del ma- dad relativa y la de la verdad sociocrocosmos,
ni
los
menos
determinaInternacional celebrado en Roma dulógica con el sociologismo.
rante los días 13 al 17 septiembre dos del microcosmos, ni los causados
Sería muy peligroso el confiar la
por
las
decisiones
del
libre
albedrío
de 1955:
dirección de nuestro anhelo de supede
los
hombres
porque
Díos
es
sufi"Puestos sobre falso camíno, algurar la historia a un sabio del quilate
nos han ido más lejos, atribuyendo cientemente poderoso para haber elede Jaspers --Scylla que evita el progido
entre
la
infinidad
de
los
muna las partículas del microcosmos una
fesor Basave con el radicar el impulespecie de "libre albedrío", y así ha;1 dos posibles un sistema bastante com- so J asperiano hacia la superhistoria
prensivo
para
salvaguardar
simultállegado a pensar haber puesto en enuna base mucho más consistente,
sis el principio de causalidad, al me- neamente su eterna visión de las co- en
que revela la coincidencia de la Ley
sas
y
las
causalidades
"fuertes"
y
"dénos para el microcosmos. Pero este
inscrita en los corazones de los homprincipio nada tiene que ver con el biles" de la Naturaleza hasta la liber- bres con la ley eterna del supremo
tad
de
los
seres
que
creó
libres.
determinismo y el indeterminismo.
Somos testigos del triste espectáculo guía extramundano de toda histopuesto que es de naturaleza más gene-

Página 6

ral que la investigación experimental.
Como es obvio para quienquiera que
considere el problema en sus términos
reales, menos aún puede ser atacado
el principio de razón suficiente ......
La filosofía perenne, en efecto, admite la existencia de principios activos
intrínsecos a la naturaleza de los cuerpos, cuyos elementos reaccionan, dentro de un mínimo intervalo, diversamente, según las mismas acciones externas, y cuyos efectos, por tanto, no
se pueden determinar univocamente"
(3).
· A. Wenzl (Universidad Munich)
indicó que la moderna microfísica tu-

Prudencia Política.
No se trata de un arte sino de una
virtud, no se trata de algo "factible"
siendo compatible con almas de malhechores, sino de algo "agible" que
no sirve sólo para hacer cosas perfectas sino para hacer perfecto al que las
hace. Con eso seguimos el norte que
guía al ilustre profesor Leopoldo EuIogio Palacios (Madrid) en su obra
premiada "La Prudencia Política" (2.
ed. Madrid I 946).
La sindéresis -dice E. Palaciossólo versa sobre los principios remotos que deben inspirar la dirección de
nuestra conducta, mientras la prudencia se ocupa en sacar de estos principios conclusiones prácticas y hacederas y esta virtud, que ajusta y amolda la ley universal a todos los casos
que pueden presentarse, es lo que llamamos la prudencia (cf. ibid. pp 2o.
y 26).
Sentimos mucho que comúnmente
el prejuicio gratuito de la incompatibilidad de la moral con la política esté muy divulgada porque la opinión
común está inficionada por uno u
otro mugrón del neo-maquiavelismo-

Descuellan entre los impugnadores
de ese error, además del Eulogio Palacios que no se cansó de subrayar que
la política es una realidad moral, en
Francia Jacques Maritain ( 4), en
Alemania y en Austria Helmut Coing
y J ohann Messner ( cf. más adelante)
y en Italia Guido Gonella ( 5) y
Giorgio Del Vecchio quien se percató
agudamente de que el derecho natural
hace resplandecer la idea de la justicia en toda su luz y esplandor mientras que el derecho positivo sólo ofrece una luz particular de la misma (6)
También la idea del Derecho Natural y su primacía enfrente al derecho positivo desempeñan un papel
central en la Historia -hecho que no
debe pasar por alto una antropología
filosófica.
Los fundamentos más vitales del
derecho natural radican en los fines
existenciales del hombre. Bien lejos
de ser subjetivos, esos fines existenciales del hombre son objetiuísimos
porque son constitutivos de su propia
naturaleza. Forman parte de ellos, la
auto-conservación, la perfección de su
propia naturaleza física, intelectual y
moral. la reproducción del género humano y la educación de los hijos, la
vida social y el interés manifestado al
bienestar del prójimo, el fomento de
la seguridad, la paz y el progreso téc- nico y cultural de la sociedad y ante
todo el acatamiento del Creador y el
ponerse en comunicación con El. Con
eso hicimos nuestra la exposición sucinta de Johannes Messner en su obra
-modelo "El Derecho Natural" (7).
Es lástima que justamente en su Patria Messner no sea bastare reconocido porque propiamente los ambientes
jurídicos universitarios de Austria,
infectados aun del Kelsenianismo necesitarían urgentemente una nueva

orientación hacia las fuentes verdaderas de la justicia y la moral (8).
He inri ch Rommen ( 9) y Helmut
Coing (I O) en Alemania, y Jacques
Leclercq ( 11) en Bélgica, luchan por
los mismos ideales.
Tomando en consideración el hecho que el hombre esencialmente es
social, p~ecisa incluir en una antro-

pología filosófica que aspira a una revalidación de los valores eternos para
la Historia del hombre también una
sucinta reflexión sobre la reformación
del Derecho de Gentes.
Hacemos nuestra la distinción propuesta por José Todoli (Instituto
"Luis Vives" de Filosofía, Madrid)
al XI. Congreso Internacional de Filosofía (Bruselas 1955, Actos del
Congreso, Tomo IX, p. 112) :
"El derecho positivo de individuo
a individuo se llama derecho positivo
a secas. Ese mismo de nación a nación. se llama derecho internacional
público. El derecho natural de Nación a Nación, ¿Porqué no llamarlo

Derecho de Gentes?"
La fuerza del derecho natural de
Nación a Nación llamada Derecho de
Gentes es entonces superior a toda ley
i_nternacional pública.
A menudo nos obstruye el acceso
a tal evidencia un individualismo embebido en las más íntimas capas de
nuestro ser que lo penetra hasta los
tuétanos. A la primera ojeada parece
debido que la Unión de Estados nazca sólo por el trámite de positivos y
consecuentemente voluntarios contratos de cada uno de los Estados. No
tenemos presente la prioridad lógica
de la Nación y del Estado frente a
los ciudadanos y no nos representamos con bastante empuje que p.e.
también la Unidad Europea y hasta
la Unidad mundial de las Naciones y
Estados toma la delantera frente a
los Estados particulares.
Visto que al Estado corresponde
un concepto político y a la Nación
un concepto sociológico con raíces
mucho más profundas (cf. A. Ba-

save, "Teoría del Estado", México mayor e inestimable que nos hizo ver
1955, p. 75) pensamos que una nue- Zubiri: "En cierto modo, pues, asi
va Europa y más tarde quizás una como la exterioridad de las cosas perUnión Mundial no se podrá realizar tenece al ser mismo del hombre ... sin
a base de Estados, sino a base de Na- que por esto las cosas formen parte
de él. asi también la fundamentalidad
ciones.
En Austria Endre van Ivanka y yo de Dios "pertenece" al ser del hommismo hemos señalado los rumbos bre, no porque Dios fundamentalprincipales en sendas comunicaciones mente forme parte de nuestro ser, sial Referendum Internacional "Idea no porque constituye parte formal de
Europea e Concetto di Nazione" {Ri- él el "ser fundamentado", el ser relivista "Huma,;,itas ;" Brescia, Italia, gado. Dios no es nada subjetivo. cofascículo n. I 0-1 I. Octubre-Noviem- mo tampoco lo son las cosas externas. Existir es, en una de sus dimenbre 1956).
El desprecio de la prioridad del De- siones, estar habiendo ya descubierto
recho de Gentes como derecho natural a Dios en nuestra religación." (Xade Nación a Nación, en ocasión de vier Zubiri, "Naturaleza, Historia,
las varias convenciones subsiguientes Dios", 2.ed., Madrid 1951.p. 341).
Es preciso además que esa religaa la Segunda Guerra Mundial no obstante sus disfraces farisáicos chorrean- ción no sólo religue a los individuos,
do de aseveraciones pacifistas, logró sino también a las Naciones y los Esdeshaciendo el orden universal de los tados.
La obra del profesor A. Basave
pueblos en general y destrozando la
unidad Europea en particular: la Car- constituye una de las más preciosas
ta del Atlántico, el Proyecto-Morgen- invitaciones a un "Renacimiento",
thau de Quebec, las Convenciones de que sigue la pauta del ideal cristiano
Teheran y de Yalta que no fueron e intenta una integración de nuestro
sino eslabones de una traición histó- espíritu y -cultura.
Superando las tentaciones de la perica universal. La victoria de los
reza
intelectual y moral -los MedieAliados con sus organizaciones de
la "Sociedad de Naciones" y de la vales la llamaron "acedia" y la tuvie"ONU" no son garantías suficientes ron en máxima cuenta- debemos
para la paz. Es el espíritu el que vi- adecuarnos nosotros mismos a la efivífica y el que lleva la paz. Pero el gie de Dios y realizar un orden juríespíritu fué muerto a golpes de odio dico y social que corresponde a la digen Quebec, en Teheran, en Yalta y nidad de la persona humana.
En las épocas llamadas modernas
en Potsdam. Dieciocho millones de
cristianos de lengua alemana fueron ya no está de moda el asimilarse asinexpulsados cruelmente de sus países. tóticamente a los únicos hombres que
Los detalles que nos ofreció entre el merecen Ser llamados grandes a saber
padre Dr. Emmanuele J. Reichenber- a los santos.
Todo al contrario, nuestros polítiger, presidente del "Kolping", Chicago, en su conmovedora obra "Euro- cos y estadistas-y no sólo los ateos
pa en ruinas (El resultado de la cru- sino, es lástima, también los que se
zada de los Aliados)" (1) nos abren Jactan de su cristiandad- tienen en
su gran mayoría más confianza en el
nuevos horizontes.
No sabiendo cómo salir del atolla- empréstito de dólares y en el lanzadero y cómo parar el jaque mate que miento de bombas atómicas que no
amenaza la política universal. en va- en Dios y en los valores eternos.
Y nosotros-ricos herederos de una
no acechamos una ocasión de aliviar
la crisis histórica de nuestro siglo {que cultura sublime, pero pobres hombres
--como el profesor Basave lo expuso de un siglo auto-destructor-declarécon empuje y claridad- se basa en n:onos testigos de la verdad y deponúltima instancia en "la soberbia de gamos en favor de los valores eternos
la vida que ha pretendido olvidar su siguiendo con gratitud las fuentes deÍ
religación con un Ente fundamental hombre sobrenaturalizado y transubsY fundamentante", cf. p. 168-de su tanciado en medio de un ambiente
libro). si no concentramos todas profano y vulgar, que nos hizo alumnuestras fuerzas físicas y morales en brar con tanto esmero y denuedo el
el único oficio que importa en ese joven mexicano Agustín Basave casingular "Kairós" de la historia del ballero de la verdad más humana y
hombre en el umbral de la Edad por ende hombre cabal!
Atómica, esto es, en el de realizar el
Inssbruck (Austria), el 6 de
verdadero "Renacimiento" espiritual.
Como óptima "medicina mentis"
Mayo de I 957.
se ofrece a cada uno la "Meditatio
mortis" que nos insinúa de modo
1) C!. Juan Roig Gironella, S. J., 'El detergenial el profesor Basave en un capímsmo de la moderna Fisica Cuánticatulo especial de su libro.
examinado a la luz de la noción filosófica
de causalidad" (Revista "Pensamiento"
Otro mérito de nuestro ilustre penMadrid 1953, vol. 9,p.52.
'
2) Cf. Loui_s ~e Broglie, "Au dela des mousador se basa en haber subrayado la
vantes hm1tes de la science" citado ibid
teoría de Xavier Zubiri, según la cual
p.62
3)
Cl. "IV Congreso Tomista Internacional"
la religación del hombre con Dios es
Revista "Crisis", Madrid 1956, n. 9., p. 109:
una dimensión formalmente constitu4) Cf. Jacques Marltain, "Principes d'une
~o~it19ue HlJ.!'1aniste", Paris 1945, p. 178:
tiva de la existencia (cf. Basave, l.c.
Ams1 done il re~te vral que, la politique
étant. chose l~~rmséquement morale, la
p. 160-161).
premiére c~ndibon d'une bonne politique
Es una dimensión de un alcance
est d'efre Juste".
5) C!- Gt:1-ido Gol}ella. "Presupposti di un or-

dine mternaz1onale" Padova 1942 p 31 ·
"il vocabolario della' morale individuaie ~
I o,,stesso vocabolario della morale socia-

•·
6) Cf. Giorgio Del Vecchio

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
La L'niversid;ul de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan ec.lilorial que desarrolla al través de publicaciones ,·uva circulación
comprende a todas las· lnstiluciones
oficiales, uni ,·ersilarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones (¡ue
aquí se imprimen figura nuestro mens~ario ·'AfülAS Y LETRAS", &lt;1ue recientemente ha establecido una sec-

ción -LIBHOS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Dada la extensa órbita de circulació~ del _Boletín arriba mencionado, y
en mteres de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon-

do Y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico literario o
artístico, "AHMAS Y LETRAS" se complace en ínvitar a ustedes a coadyuvar

con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ~dicíones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la

medida que vayan llegando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a.

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,

México.

rmasy

~TI

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en

Admón. de Correo, de Monterrey, N. L, el

• 20 de Abril de 1944.

INDICADOR,
Colahoradoret

Hugo

"essenza del di-

7)
8")

9)

10)
11)
12)

p. 1 y 7,
'
Cf. Johannes Messner, "Das Naturrecht"
Innsbruck-Wien (Tyrolia) 2.ed. 1950, p. 36
ss. y p. 4~ ss. y passim.
Cf. Ivo Hiillh~ber, "V«:rs une Révision des
Grandes No~ons Soc1ologiques: les rapports du dro1t et de la Sociologie", Beaune 1954, fascículo I,p. 199 ss.
Y ~demás, Ivo HOUhuber, "Non si costru!s~e una sociologia e nemmeno una
politica senza basi filosofiche", Atti del
Cof!greso Internazionale di Filosofia Antonio Rosmini, Firenze (Florencia Italia)
1957, pp789-797.
'
Cf. Heinr1ch Rommen, "Die ewige Wiederkehr des Naturrechts" Munich 2 ed
1947 (trataducido en lengua castellana por
el profesor mexicano Héct.Q.r Uribe González con el título "Derecho Natural")
Cf. Helmut Colng, "Grundzüge der Rechtsphllosophie", Berlin 1950.
Cf. Jacques Leclercq, "Lecons de Droit
Naturel", Vol. I: "Le Fondement du Droit
et de la Société", Namur 1927
Cf. Father Emmanuel J'. RelCbenberger
"Europa in Trilmmern (Das Ergebnis de$
~uzzuges der Alliierten"), Graz y GOttingen (ed. L. Stocker), 3,ed. 1952.

Pad;Jla

Fidencio de la Fuente
Genaro Salma, Quiro¡a

Arturo

1

ritto natura1e", Milano, (ed. Giuffré) 1952

la

Homero

Cantú S.

A.

Gana

Alfonso Rangel Guerra
Gwílenno Cerda G.
Jor¡e Rangel Guerra
Manuel Morales
Dibujos de Jorge Rangel ·ouerr1o.
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficina,

Wa.hington y Cole¡io Q.;J
Monterrey, Nuevo Wn

MEXICO

Página 7

�•

REAL COMO ....
(Viene de la página 4)

DONDE EMPIEZA TODO

'

una semana más tarde, en el "Clai-

Te encuentro como las tier~as carcomidas por el rayo,
como se encuentran los pozos secos de lumbres y cenizas,
como los dioses lánguidos que ríen una vez
cuando hay hastío en el estómago,
en las mismas flores que se marchan al tiempo que la sangre calla.
Ahí te encuentro como rosa empapada por el labio de la abeja,
y en suspenso de amor y de cosas suaves, cristalinas.
Te encuentro como la fruta asoleada,
como el jugo que brota del azúcar disecado,
y como la miel que se hace abeja,
allá en los recodos de la tierra enferma.
Estás en el encuentro como muñeca primeriza
y como lágrima que brota buscando el cauce que te rima.
Ahí estás, sosteniendo el diálogo de mis paredes,
las huecas paredes que sueñan con tenerte
el momento que vive el trueno en los cielos,
en las parles más calientes de mis manos,
en los dientes que me ríen,
y en los nervios que me cantan,
Te quiero aquí en el mismo sitio que pisaron las amigas,
cuando principiaron la danza de las palmas,
y los gritos de las aves.
Te quiero porque das el paso sin temblar como fruta deshonrada
y porque calla's hasta romper la voz del espíritu
que espera la palabra,
por el hermoso ademán que le aterra deliciosamente,
tensamenle en la epidermis que le cubre en los instantes
que le miran las estrellas,
cuando callas como paloma remojada,
como una luciérnaga querida por el monte,
y una rama herida por la fuerza de la savia.
Te quiero mística porque tu bondad es de sábana tendida,
porque tus gestos se incan al vértice de la vista.
Así te quiero, así gota de agua absorbida por el minúsculo sol.
recia flor que le naces para adentro,
porque tienes la sonaja de la noche
y porque son tus cabellos una canción que llevo aquí,
en las arrugas que forma el tiempo en el zapato,
donde quedan las ropas colgadas
y donde sostienen las palabras el equilibrio quieto del amor.
Te tengo donde empieza todo, donde está la fórmula del tiempo
que te envuelve, donde se encuentran los algodones macizos.
donde la sángre muere,
allá en el ademán muerto, y en la obscuridad,
ahí en el lugar donde los subterráneos cantan,
en lo más ínfimo de risa,
aliá te quiero porque quedas en una sola palabra,
¡&gt;orque quedas en una sola palabra,
porque duermes en un solo latido,
en el golpe de mis yemas
y en las flechas que escapan por la boca.

ron", comprando tabaco.

-Estoy muy preocupado, trabajo mucho... Ahora me parece que
voy a hacer algo fuerte, real como
la vida misma ... He terminado con
Minette ... ¡Qué pesada más grande! ... Yo no puedo perder el tiempo, necesito trabajar.
Y se despidió apresuradamente,
que no pasara a verle, porque tenia
mucho que hacer. El cuadro de la
"Trapera" Iª comenzaba a estar
maduro ... En menos de veinte sesiones lo concluía ...
Al volver a casa pregunté a Madame Paulette por el cuadro.
-Una obra de arte, un Courbet
-me dijo. -Nada de esas tonterías abstractas que a usted le gusan. Real como la vida misma. El retrato es un arte que se iba perdiendo. En cuanto el mío se exponga
en el Salón, verá usted cómo le
llueven los encargos a Monsieur
Lafe.rme.
-Pero ¿usted lo ha visto?
Mi portera me miró indignada.
Pues claro- que lo habia visto. ¿O
es que yo creia que Jean-Pierre tenía secretos para ella ... ? Precisamente había reformado algunos detalles, siguiendo los consejos de
Madame Paulette.
Yo eché escaleras arriba, sospechando del amor de mi portera por
el arte.
Pero al cabo de mes y medio salí
de este nuevo error, al tropezarme
en la acera con el pintor, que se
esforzaba por incrustar en un triciclo, de los que se suelen emplear
para recoger papel viejo, sus· inmensas telas. Aquellos tristes objetos vistos de medio lado tenian un
aspecto feroz, que contrastaba con
la cálida atmósfera verde de la primavera.

¡í;,,

-¿Se marcha?
-Por culpa de esa bruja, de la
portera ... Total, porque debia dos ' !¡¡f
trimestres ... Tome mi dirección, en
1
el taller de un amigo... Si conoce
usted· a alguien que se interese de
veras por la pintura...
Se l)letió portal adentro y reapareció con un gigantesco desnudo, ,'
que era como una caricatura ma:·,
cabra de Minette, un esqueleto marrón verdoso metiendo el pie en ¡
una palangana gris plomo.
-¿Qué le parece mi "Grande
Baigneuse"?
-Sin duda, muy fuerte, muy inMonterrey, N. L., 2 de Septiembre de 1957.
teresante ... Pero ¿no le parece que
la cadera y el fondo tienen valores
.. :,,: ., ..,.
algo parecidos?-. Al instante me
Salomón GONZALEZ ALMAZAN
di cuenta de haber cometido una
torpeza.
-Precisamente ése es el mejor
En la nueva versión, Madame
trozo de la tela -me contestó La- Lo mejor que puede hacer es colgar valores de cadera y fondo. Al cabo
ferme muy picado. -Ya veo que la paleta y casarse con una rica. .. de unos dias pasé a verle y le en- Paulette abría en su cara terrosa
usted no comprende lo que he tra- Si la encuentra, porque es grosero contré en un taller entresuelo, ló- una boca negruzca y mostraba unos
taoo de expresar... Sin duda por mi y sucio como no puede usted ima- brego y frío. Tenia la barba más i!ientes afilados, como un tiburón.
crecida que de costumbre y aspecto
culpa- agregó con cierto tonillo ginar.
-Pero esta gripe intestinal me
Como vi a Madame Paulette de de enfermo.
que indicaba lo contrario. -Claro,
preocupa... Por si acaso ya he he-Estoy con la gripe -se lamen- cho testamento ... Dejo escrito a mis
ustedes los abstractos ... -Dispense, humor como para estarse descuarpero aún me queda un cuadro por tizando dos horas a su ofensor tó. -Creo que es algo intestinal ... amigos que me expongan todo el
plástico, pretexté una necesidad ur- Me encuentro mal, pero voy traba- tiempo posible en una caja de crissacar.
El último lienzo estaba cuidado- gente y entré portal adentro. No jando ... Voy a mandar la "Grande tal, como los Cristos españoles, pasamente tapado con papeles de pe- pareció hacerle mucha gracia tan- Baigneuse" a los Independientes, ra que me dibujen los amantes de
riódicos. Por su tamaño y tales ta prisa y me lo dejó sentir dos ya que no puedo enviar la "Trape- la realidad... A ver si de una vez
precauciones me figuré que era '-'La dias; porque una portera parisina ra" ... Tenia usted razón, los valores se enteran de lo que es la vida...
Trapera". La modelo se habia aso- puede no haceros caso cuando le de la cadera y fondo no eran justos.
Por suerte, sus siniestros temores
mado a la puerta y miraba con ex- habláis, pero si ella os habla no te- Mírelos ahora ...
no se confirmaron. Sanó, expuso en
-Y ¿por qué no presenta la "Tra- una sala que nadie conoce y tuvo
presión de insultante ironía los es- néis que cortar su discurso ni aun
pera"?
fuerzos de Laferme por acomodar con la ayuda del S.V.P.
un par de críticas, la una buena y
Me quedó cierto remordimiento
su cuadro. Por fin el pintor montó
-No me hable. Aquella bruja me la otra mala, aunque ambas de tres
en el triciclo y se alejó pedaleando. de haber ofendido, por vanidad, al rasgó la tela... Lo he cosido, pero se renglones. Con un cuadro que ven-Gracias que se ha ido -me di- pobre Laferme en nuestra última ve la costura ... Ahora lo estoy repi- dió y siete que dejó en depósito llejo la terrible portera. -Era un fra- entrevista. A decir verdad, puestos tiendo, corrigiendo algunas blandu- gó a cubrir la mitad de los gastos
casado sin ningún talento ... Le han a criticar la "Baigneuse" habla de- ras... Será fuerte y duro como la de la exposición. Lo cual considero
rechazado el cuadro en el Salón... fectos mucho más palpables que los realidad ...
que fue un éxito.
.

Página 8

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="213">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3142">
                <text>Armas y Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479186">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483660">
            <text>Armas y Letras</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483662">
            <text>1957</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483663">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483664">
            <text>8</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483665">
            <text>Agosto</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483666">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483667">
            <text>Mensual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="483683">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483661">
              <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1957, Año 14, No 8, Agosto </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483668">
              <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483669">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="483670">
              <text>Historia crítica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="483671">
              <text>Arte mexicano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="483672">
              <text>Narrativa</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="483673">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="483674">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483675">
              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483676">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483677">
              <text>01/08/1957</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483678">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483679">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483680">
              <text>2014776</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483681">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483682">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483684">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483685">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="483686">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="14379">
      <name>Agustín Basave Fernández del Valle</name>
    </tag>
    <tag tagId="707">
      <name>Arte</name>
    </tag>
    <tag tagId="14043">
      <name>César Vallejo</name>
    </tag>
    <tag tagId="6628">
      <name>Filosofía</name>
    </tag>
    <tag tagId="27499">
      <name>Julián Gallego</name>
    </tag>
    <tag tagId="27541">
      <name>Tadeusz Kulisiewicz</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
