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                  <text>Revista de la Universidad de Nuevo León

Alfonso Reyes, La /ongr:·vidad de Coetlre; Pedro
Ramíre!, La génesis drl

·¡narroel, f.:otas me:rica. Serge P . Darmon, Lite,,

ratura de a11ticipació1 ·

uanita Soriano, Rosas;

Seymour Menton, Ma io Mo11teforte Toledo y la

evolución de la novel h pa11oamerica11a; Agustín
Basave Fernández d

posición y crítica; Alfonso Rangel Guerra, Para ima
bibliografía de Fra11:; Kafka; .1\' oficias; Libros.

ENERp / MARZO DE 1958

O 1 / Segunda Epoca

�..

A partir de este número
Armas y Letras, Revista de

la Universidad de Nuevo
León, se publicará en f or-

mato menor y aparecerá
los meses de marta, junio,
septiembre y diciembre.
Sus páginas serán para trabajos de creación (poema,
cuento, novela corta) y trabajos de investigación de
escritores nacionales y ex•
tranjeros, noticias culturales y reseñas·bibliográficas.
Al iniciar su segunda época como revista literaria
desaparece el Boletín Men•
sual que se publicó durante catorce años a partir de
1944, fecha de su fundación.

�ReYista de la Cni,·ersidad de X uern León
Año 1, ?\o.

Enero ' Marzo de 1958

Segunda Epoca

S C ~1 .\ R I O

.\lfonso Reyes. La lo11_q&lt;!1. idad dl' Goethi• .

5

Pedro Garfias. F..rodo .

8

1

l ' "\ I V E R S I O A D

DE

:'\ l' E V O

l. E O "J

Rc-rtor

S&lt;,uc-tario

In(!. Rol)('rlo Trr, iilo Gonzáln

1.ir. Roqur Gonzálrz Salazar

~ri,\n Editoriill

1.ic. Alfonso Ran(!&lt;'I Gurrra

' .
. \lejanclro Ramírez, La gr11esis del Quijote .

11

César.\. Portala. Porma para l11a11 Ra111ó11 Jiménc:;.

15

Roberto BraYo Y .. X olas Jfc.rica11as .

16

Serge P. Darmon, Literatura de a11ticipació11 .

27

Juanita Soriano, Rosas .

39

, Seymour :Menton, .11ario Jfo11teforte Toledo y la
c,•ol11ció11 de la 110,•c/a hispa11oa111rrica11a .

. \gustín Basave Fernández del \' alle, El rxistencialismo . 53

ARMASYLETRAS
l ~ AÑO (cuatro númrros)

En :'\léxico: \'rinlr pesos
Otro• paísr~: Dos clólnrrs

'

.

•.

.\lfonso Rangel Guerra, Para
Fra11:; f.:afka.

•

PRECIO DE SUSCRIPCIO7'

l

Dirección
\ Vashington y Colrgio Civil
\Ionlrrrry. :'\. 1 .. \léxico

-U

.\"oficias.
Libros.

11110

bibliografía de

73
81

�..
Alfonso Reyes /

La

longevidad de Goethe

A

,/

o

LOS cuarenta años aún se busca.
Su cañón lleva una parábola de ochenta. La curva balística de
su vida asciende cuando ya la de sus coetáneos declina. Conserva
plasticidades cuando éstos ya cristalizaron. El desliz del pie de
un gigante -decían los griegos- ·es carrera para un enano. La
unidad de percepción del tiempo -teoría de Baer- cambia con
la dimensión de cada vida, de modo que para todas las vidas
el total de los instantes percibidos sea el mismo. El hombre
medio percibe, como unidad de tiempo, 1/ 16 de segundo.' La
efímera, que vive un día, percibe unidades mucho más pequeñas
y en el término de breves horas realiza una evolución completa.
Lo que para nosotros es fugaz, es lentísimo para la efímera, y
ve· la bala del revólver parada en su trayectoria, como vemos
nosotros el inmenso proyectil del sol. El Matusalén ideal que
viviera mil años hallaría que el sol cruza como un rasgo de fuego.
No vería los días y las noches, sino un temblor de luz y sombra.
Longevidad significa lentitud biológica. Lentitud biológica significa trabajo intenso de Lis hormon{s retardatarias, juego poderoso de frenos, mayor humanización del hombre, dignidad
zoológica de la especie cuyos ejemplares tardan más en andar,
en alimentarse por sí solos, detención de las mandíbulas en la
forma redondeada del feto sin llegar a desarrollarse en el hocico
animal (Bolk). Goethe, humano demasiado humano, va despacio. Lavater le reprochó un día : " Te conduces en todo como
si debiéramos vivir trescientos años' ·.
- 5-

..

,

�6

Alfonso Reyes

Todo en Goethe viene a decirnos: v1v1rás no menos de
ochenta años. En la célebre conversación narrada por Falk,
aquélla del 25 de enero de 1813, cuando los funerales de
Wieland, donde vemos a la mónada Goethe increpar y amenazar
a la mónada del perro, Goethe elogia francamente a Wíeland
por haber vivdo muchos años, al contrario de Rafael o de Kepler,
que se dejaron morir aquél a los treinta y éste a los cuarenta
más o menos.
-¡Cómo ! - interrumpe Falk--¿Habla usted de la muerte cual si dependiese de nuestra voluntad ?
-Así suelo consentírmelo --contesta Goethe. Y explica
sus razones.
Remóntase aquí en una teoría leibniziana que le lleva a
hablar de las almas imperiales, las que atraen y absorben cuanto
las rodea, convirtiéndolo en cosa propia ; y a divagar sobre las
almas de los mundos y las estrellas, en términos que hacen recordar aquellas fantasías de Kepler respecto a la " fuerza animal"
que mantiene en sus órbitas a la tierra y a la luna, y algunas
otras extravagancias pitagóricas que hay en el Epítome a Copérnico. Estas mónadas, dice Goethe, estas almas son indestructibles, y cuando parecen deshacerse es porque modifican su
relación con las fuerzas ambientes. En esta modificación interviene siempre ---en diverso grado según la escala o jerarquía,
resabio de Swedenborg -la intención de la mónada. La muerte, . con razón llamada disolución, es aquel acto de la mónada
imperial que resuelve dejar en libertad a las mónadas sometidas
a su servidumbre. Y este acto, que significa una desaparición
del conjunto llamado persona -término opuesto al acto de la
aparición o _nacimiento--, son decisiones libres de la mónada
imperial. cuya esencia ignoramos de modo absoluto. No le
asombraría a Goethe, después de millares de años, el que la mónada Wieland, desprendida de sus antiguos elementos accesorios y en una nueva combinación, se incorporase en estrella de
primera magnitud y reconfortase con su dulce luz a las cosas que
la rodean.

La longevidad de Goethe

los setenta y cinco. ¡Pobre gente, sin valor para conservarse más
tiempo en la vida! En cambio. para mi amigo Bentham, ese loco
tan radical. sea el elogio, sea la alabanza: me lleva unas semanas
y se mantiene admirablemente ... Pero hay una diferencia: ¡yo
soy una raíz y él es un " radical" ! ( I)
A la desaparición de la Duquesa Amalia, hablaba con
Soret de la célebre Ninon, joven a los noventa años porque
poseía el arte de conservar su equilibrio y de no atormentarse
por las cosas terrestres más allá de lo que merecen. Ni siquiera
le atemorizaba la muerte. D.e todo gustó con placer, pero sin
pasión. No exageraba los dolores que nos es imposible evitar.
ni rechazaba los goces que le ofrecía la suerte ¡Cuán pocos saben hacerlo ! (2)
Goethe pasaba a la sazón de los ochenta, y todavía viviría
unos dos años. ¿El regreso voluntario a Matusalén, de que habla Shaw, otro longevo ? El argentino· Mitre, muy a lo criollo,
había dicho ya antes: " No hay que morir joven. El que sobrevive a sus coetáneos siempre acaba por tener razón" .
Pero la voluntad de vivir no debe· ir más allá de la propia
misión . " El hombre debe ser aniquilado. Cuando ha cumplido
su misión, ya no hace falta en el mundo: ¡ que la Providencia
lo emplee en otra cosa !" Según esto ¿Goethe se dejó motlr voluntariamente, cuando lo consideró oportuno ? El 28 de mayo
de 18 I 9 sorprende a Müller y a Julia de Egloffstein por la certeza y serenidad con que habla de su muerte, como sí le fuera
asunto conocido. Por febrero de 1823, la muerte se le andaba
ofreciendo. Los médicos se mostraban algo indecisos. El decide
manejar la muerte napoleónicamente, y ordena un vaso de agua
de Kreuzbrunnen: "Si be de morir, que sea a mi manera". Y la
muerte, por lo pronto, pide' disculpas y se aleja (3). En los últimos
meses de 18 31, casi acabado el segundo Fausto, dispuso así de
su existencia: - " Lo que aún me queda de vida: ·será un regalo :
me es indiferente lo que pueda hacer en adelante" . - Es la sentencia de muerte que la mónada se dicta a sí misma. Por impulso
adquirido, vivió todavía hasta el 22 de marzo del siguiente año.

Conversando años más tarde con' Eckermann y Soret les
dice:
-Nuestro Sommering, el cuitado, se ha dejado morir a

7

(1) Eck., 3u. ple., li-111-1830 ; Borct, 19-III y 23-IV-1830.
(2) Sorct, 14-ll-1830.
(3) ::\lüller y Soret, 24-II-1823.

�9

Exodo

Pedro Garfias /

Exodo

'

'

.

.

¿Por qué te vas, negro de Arkansas, negro,
de la vida sumisa y sometida?
¿Por qué te vas clamando, llorando, de tu tierra ?
-Porque no quieren a mi niña.
Marzo de 1958.

¿Por qué te vas, negro de Arkansas, negro,
de tu tierra querida?
-Yo no me voy, yo sí me voy, yo no me voy.
¿Por qué te vas de tu tierra nativa ?

I

-Yo sí me voy, yo no me voy, yo sí me voy.
Si no te fuiste el día
que te injuriaron y te apalearon ;
si n&lt;1 te fuiste el día,
-¿ o fué de noche cuando lincharon a tu padre?
si no te fuiste el día
que te llevaron a la mala guerra
y te trajeron roto, triste carne maldita,
¿por qué te vas ahora?

.\

-Yo sí me voy, yo sí me voy, yo sí me voy.
-¿Vas a Rusia o a China,
o a la India entrañable,
o al corazón de Africa, tu tierra primitiva?
-Soy norteamericano y voy a Washington
a hablar con voz entera ; voy a pedir justicia.
- 8 -

I

�La

Alejandro Ramírez /

Génesis del Quijote

Es

DE todos sabido que Cervantes trata, en el prólogo al primer Quijote ( 1605 ) , de justificar
los supuestos defectos de sil libro diciéndonos que 1o concibió
en circunstancias muy adversas. Don Quijote resultó seco, avellanado y antojadizo porque se engendró en una cárcel donde
toda incomodidad tiene su asiento. El poeta no disfrutó de la
quietud necesaria al ingenio que medita y crea:
" El sosiego, el lugar apacible, la amenidad de los campos, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes,
la quietud del espíritu, son grande parte para que las musas
más estériles se muestren fecundas y _ofrezcan partos al
mundo que le colmen de maravilla y de contento."
Como se ve, aquí se nos habla simplemente de las condiciones ideales en que la obra del ~reador madura y fructifica.
El escritor debe separarse del resto de los humanos para dedicarse con tranquilidad a su trabajo. Esta idea es frecuente bajo
la pluma de los clásicos del siglo de oro porque se trata de un
recuerdo horaciano. Las palabras de Cervantes no son, en efecto, sino mera paráfrasis de un pasaje de la Epístola a Febo, amigo de Nerón, en que el poeta venusino aconseja a los autores
que huyan del tumulto de las ciudades, y busquen, para crear
sin molestias, los lugares agrestes. En su mencionada epístola.
Horacio escribe lo siguiente:
- 11 -

•

�12

Alejandra Ramírei:

La génesis del Quijote

Scriptorum chorus omnis amat nemus et fugit urbem,
rite cliens Bacchi somno gaudentis et umbra;
tu me ínter strepitus nocturnos atque diurnos
uis canere et contracta sequi uestigia uatum?
En su Arte poética ( verso 2 9 8) , el poeta viene a decirnos
lo mismo cuando afirma que el ingenio: "secreta petit loca,
balnea uitat." Lupercio L. de Argensola vertió así la idea a
nuestro castellano en su carta a don Juan de Albión (Rimas, ed.
Blecua, Zaragoza, 1950, p. 84):
·
" Lugares de quietud i despoblados,
i no tumulto i gritos, dize Horacio
que son para las musas delicados. "
Cervantes nos recuerda, pues, un precepto muy trillado en
su tiempo, pero no es aquí precisamente la reminescencia horaciana lo que más nos interesa. El autor del Quijote la trae a
cuento para que resalten más los momentos difíciles en que ha
engendrado su obra. Por lo demás, sabemos que no siguió, en
la carrera de su larga y penosa existencia, el consejo de
Horacio, por muy compenetrado que estuviera con el vate latino.
Y tenemos que congratularnos mucho de ello. Si Cervantes hubiera podido disfrutar lo más mínimo de la quietud horaciana
(la vida se encargó de impedirselo) , acaso no tendríamos más
que su novela pastoral. Fuera del tumulto ciudadano, hubiera
vivido, como nos dice Azorín (Con permiso de los cervantistas,
Madrid, 1948, p. 71 ) :
" en un campo hasta cierto punto; en un campo
convencional;
en un campo de teatro; en el campo, en fin, de la
Galatea."
Por fortuna, Cervantes nunca se alejó de sus semejantes
aunque tuviera a menudo hartos motivos para hacerlo. Si algo
le aparta radicalmente del venusino es, a no dudarlo, el decantado Odi profanum vulgus. Prefirió el estrépito diurno y nocturno ( que tanto hubo de molestarle ~n su cárcel ideal o ver- ·
dadera) a la ficticia bucólica horaciana. Por otra parte, de haber tomado algún guía en esta compleja cuestión de la creación

.

•

..

l3

poética, y pese a la influencia del Pinciano, nos inclinaríamos
a pensar que, puesto a teorizar, el autor del Quijote tenía siempre muy presente al doctor Juan Huarte de San Juan. Este último nos dice, en efecto, en su famoso Examen de ingenios (BAE,
LXV, 409a), repitiendo probablemente un lugar común de la
vieja escolástica, que "el entendimiento es potenci'a generativa,
y que se empreña y pare; y que tiene hijos y nietos, y aun también partera." De aquí que Cervantes hable de " ofrecer P,artos
al mundo," concepto, aunque no del todo ajeno, muy distante
del texto de Horacio, y llame a su libro "hijo del entendimiento," a la vez que se considera a sí . mismo " padrastro de don
Quijote. " Sean cuales fueren estas influencias, Cervantes parece
estar persuadido de que no hay creación auténtica sin haber pasado antes por la amarga prueba. Después de todo, no hay
alumbramiento sin dolor, y en su Quijote (I, 34) hace decir a
uno de los personajes que " lo que cuesta poco, se estima en
menos."
Buscar el sosiego en la tremenda circunstancia de un siglo
en que la valentía y el esfuerzo son virtudes cardinales que
preceden siempre a la fama no puede caber en la mente cervantina. Cervantes comprende pronto que la adversidad es la verdadera razón histórica de su época, y que a ella le deberá lo
mejor de su vida y de su obra. España entera, en el ocaso de
su poderío, empieza a considerar la adversidad como fuente de
posibilidades y deja de dar coces contra el aguijón. Es la hora
crepuscular en que el estoicismo se po~e de moda. Cervantes se
casa, pues, con la adversidad, como San Francisco con la pobreza.
Bien dice Fr. Luis de León, de quien nuestro autor se considera
discípulo (BAE. XXXVII, 301a). que "lo alto, lo ilustre, lo
rico, lo glorioso, lo admirable y lo divino siempre se forjó en
esta fragua ." Y aquí no cabe objetar que el animoso agustino
hable de oídas, o que sea ( como de hecho es) el más horaciano
de los poetas de su tiempo. Sus Nombres de Cristo se han engendrado en un calabozo. Es la época en que Rivadeneira escribe su precioso Tratado de la tribulación ( 1589), y nos habla
de los bienes que de ella se siguen. San Juan de la Cruz ha
concebido su Cántico espiritual en una cárcel. y uno de sus modernos editores, el P. Martínez Burgos, no puede menos de pa-

�14

La génesis del Quijote

rangonar esta creación con la del propio Cervantes (Madrid,
1944, p. XI) :
"Aunque fué engendrado en la oscuridad de un calabozo, no salió enteco y avellanado, cqmo temió Cervantes
de aquel su famoso hijo intelectual. por haberle concebido
en semejantes condiciones."

César Abdallah Portala / Poet

•

Pensemos, por último, aunque diste mucho de serlo, en don
Francisco de Quevedo, encerrado en la Torre de Juan Abad, y
engendrando allí. entre otras criaturas de su ingenio, la maravillosa Política de Dios, y gobierno de Cristo (1626). ¿Qué ha
sido, en todo esto, del precepto de Horacio? Lo que de tantos
otros avisos y consejos de los clásicos antiguos. Se siguen recordando para adorno de las letras pulidas, pero no son más _que
lastre del humanismo paganizante. Van quedando más fuera
que dentro de la entraña de aquellos hombres. La cita clásica
está perdiendo su valor normativo.

ma para Juan Ramón Jiménez

(Adaptación de In Time of Gold, de H. D. )

'

Ha y ahora en el agua un resplandor dorado.
¿Cuál es mi edad y cómo los años han pasado?
No sé tu edad tampoco, ni el día en qll:e te fuiste:
sólo se que tu tierna mirada ya no existe

Esta creación in carcere de muchos de los libros egregios
de la época nos revela, cuando menos, dos cosas dignas de meditación. La primera es que el verdadero ingenio, esa potencia
generativa de que habla el doctor Huarte, tiene tal pujanza
cuando se empreña, que ofrece sus frutos, no ya sólo en los verdes prados, sino en los más lóbregos y hediondos calabozos.
Y la segunda es que la adversidad misma constituye, las más de •
las veces, la mejor piedra de toque para apreciar la calidad y
autenticidad de toda creación. Fr. Hernando de Zárate en sus
Discursos de la paciencia cristiana (BAE, XVII, 4 31-4 32), lo
dice mucho mejor:

y es de austeras pupilas el ext,ra~o refleJo
que penetra en mis ojos el mag1co espeJ?·
¡Oh, soy viejo, muy viejol Mí entumecida mano
al calor del abrigo busca calor en vano.
No puedo protegerme de f~ÍQ tan int~nso:
estoy cansado y débil y vacilante, y pienso:
¿Quién soy; por qué aquí espero, y ~ué se me_ ha perdido?
Acaso nada ... o todo ... ; pero agraciado he sido

"Así se prueba la espada, cuando la doblan juntando
la punta con la guarnición, si lu~go torna a la primera
derechura; si no, no vale nada."

con la imagen que habita la laguna dorada,
y mi mano se abstiene de cortar la sagrada

I

flor de loto, temiendo deshacer la v}sión
de un apergaminado rostro de Faraon.
Ciudad de Nueva York.
A 31 de diciembre de 19 57.

Washington University
Saín t Louis, Missouri.

l

- 15 -

�\

17

Roberto Bravo V.

la agudeza y el recuerdo el afecto, pará insertar, ~unqu~ fuese
incidentalmente, algunas notas evocadoras de la tierra distante
"por miles de leguas" .

Roberto Bravo Villarroel / Notas
.
Mexicanas en un Poema Teológico

i -

Ahí está el poema del P . Diego José Abad, al que ya aludíamos, que no obstante ser un tratado poético de l~s más pura
teología, deja abiertas algunas rendijas por donde se cuela el
fervor patrio. Hemos escogido, de dicho poema, cuatro notas
de mexicanismo, de las que daremos su traducción y haremos
un breve comentario.

11.-" EL MONTE ORIZABEO" .
I.-"PATRIA MUY FLORECIENTE".

LA

CONDICION de desterrados
hizo que los jesuítas mexicanos del _siglo XVIII, expulsados a
Italia por la Pragmática de Carlos 111, frecuentemente emplearan la pluma para rememorar nostálgicamente la patria distante.
La pluma anónima que compuso el prólogo a la edición póstuma
del poema de Diego José Abad, " De Deo Deoque Homine Heroica", fechada en Cesena en 1780, escribe sobre "la condición
muy inicua" en el destierro de los ilustres emigrados: " Ad eius
denique tumulum, tot a Patria leucarum millibus dissitum, cum
lacrimis consistentes, caros no bis cineres . em~culamur, illiusque
sortero invidemus, q\locl ex hac iniquis~ima conditione ereptus,
atque aeternae (ut spes est) Ele.ctorum societati adscriptus, exilium suum cum beatissíma Patria commutavit". " Finalmente
ante su tumba (la del P . Abad), distante de la Patria por tantos mil-es
de:leguás,
aquí Uorosos;-.,,.bes;imos
sus cenizas,
.
. ·reunidos
.
~·
tan queridas a nosotros, y envidiamos su suerte, porque arrancado de esta muy inicua condición y asociado ahora a la eterna
compañía de los elegidos, ( como lo esperamos) , trocó su destierro con la dichosísima patria celestial".
~

Ni fue necesario que el asunto de los escritos de los jesuitas
humanistas fuese mexicano. Aún en aquellas páginas sin puntos
de contacto con " la floreciente patria", la nostalgia les avivó
- 16 -

'

.En 4 3 caatos- que son los que aparecen en la edición de
Cesena, dividió el P. Abad, el Agiólogo, su gran poema teológico. Canta la existencia de Dios y sus atributos en los primeros
21, y trata luego, en los 22 siguientes, de Cristo Dios-Hombre.
La preocupación del jesuita michoacano fue hacer dos tratados
dogmáticos, "De Deo Trino et U no" y "De Verbo Incarnat_o
et de Gratia Christi" , denominación que corresponde a la terminología de la teología.
En el canto tercero, titulado " Incomprehensibilis cogitatu",
" Dios, incomprensible al entendimiento humano", en los vers~s
15 al 23 y en una nota al pie de la página, encontramo~ primera evocación a la patria, evocación de carácter orografico, al
hablar del Pico de Orizaba:

!ª

" Quantus Athos, et quantus Eryx, quantusque nivali
Vertice se attollens pater Apenninus ad auras :
Quantus qui caelos dictus Maurusius Atlas
Sustentare humeris, quantusque fragosus Olympus
Thessalus: et quantus, qui multo est celsior istis,
(a) Orizabaeus frontero mons tollit ad astra,
Ostentans fere in immensum fastigia Nautis
Cana nive ; hi montes, inquam, sunt instar arenae
Exiguae: pedibus quae insensilis haeret."
"(a) Orizaba pagus est opulentissimus Novae Hispaniae,
nomenque dat vicino Monti. Qui mediterraneus cum s1t, et a

�18

Notas mexicanas en un poema teológico

Portu Verae Crucis distet milliaria nonaginta ; adeo est excelsus,
ut a Nautis totidem nonaginta aliae milliaria a Portu remotis
conspiciendum se det. Quae uidi, narro."

III.-"TIERRA FELICISIMA".
En el Canto XV, " Caelí Dominus", " Señor del Cielo",
versos 12 al 25, el Agíólogo encuentra otra oportunidad para
hacer una remembranza de su " patria feliz". Este recuerdo es
de carácter climatológico:

" Cuanto el Atos, cuanto el Erice, cuanto el padre Apenino,
de nevado capuz, que se levanta entre los vientos. cuanto el
Atlas Mauritano del que se dice que en su cerviz sustenta los
cielos, cuanto el fragoso Olimpo de Tesalia, cuanto el · monte
de Orizaba (a), mucho más alto que todos éstos, que levanta
su frente hasta los astros, y cubierto de cana nieve muestra casi
en el infinito su pico a los navegantes, cuanto todos estos montes, digo, representan en magnitud, son (ante Dios) como las
minúsculas arenas que insensiblemente se adhieren a los píes. "
(a ) Orizaba es una villa opulentísima de la Nueva España,
y da su nombre a un monte vecino que, enclavado tierra adentro y distante 90 millas del P,Uerto de Veracruz, es tan alto,
que puede ser visto por los navegantes desde otras noventa millas
mar adentro. Narro lo que ví.
La alusión a México es fugaz pero precisa. Queda esto
confirmado por la nota referente al pico de Orizaba, que el P .
Abad finaliza con un rotundo y conciso "quae vidi, narro" . No
escribe por datos recibidos de oídas. Recuerda el día en que,
desterrado, zarpó el barco que le condujo a Italia, y pudo ver
la lejana playa y más adentro, " la cana nieve del monte Orizabeo" .

19

Raberta Bravo V.

J

'

1

•

"Sed memini degisse ubi nubila numquam
· Obducunt tenebris hiberno tempore caelum !
Nix ubi siquando cecidit, videre cadentem
Attonitis símiles pueri, juvenesque: ubi vixdum
In tertam incubuit, su bito tepefacta liquescit:
Nec niget in glaciem, neque sursum tollere cristas
Audet, et in magnos concreta assurgere montes.
Et tamen illa quídem longe est felicior ista
Tellus. Nec solum quae fert haec omnia condit
Uberiore sínu, ac reddit meliora ; sed ultra,
Plus viginti hic nec solo dum nomine nota
Nectareo poma, ac vario condita sapore,
Aspectuque etiam jucunda, et grandia mole
Fertque, refertque sinu nutrix opulenta suorum.
"Pero recuerdo haber vivido donde las nubes nunca obscurecen el cielo con tinieblas durante el tiempo de invierno ; donde, si alguna vez cae la nieve, los niños y los jóvenes
ven
caer con rosti;os atónitos ; donde, apenas la nieve reposa en la
tierra, súbit~mente deshecha, se licúa, no se convierte en hielo
ni se atreve a levantar sus penachos para que, endurecida, forme
montes. Y sin embargo, aquella tierra (México) es más feliz
que ésta (Italia). Porque no sólamente engendra aquélla en su
ubérrimo seno y produce en mejor calidad lo que ésta cultiva;
más aún, esta opulenta madre nutricia de sus habitantes produce
sin fatiga en su seno más de veinte variedades en sus frutas,
aquí ignoradas y ni siquiera conocidas por el nombre, sazonadas con sabor variado y exquisito, agradables a la vista y de
gran tamaño."

!ª

Ni es tampoco hiperbólico llamar "mucho más alto" que
los otros montes citados, al pico de Orizaba: el sacro monte de
Athos, ciudad monástica ortodoxa, tiene una altura de 1935 m.;
el monte Erice, ahora de San Giuliano, apenas 850 m.; el padre
Apenino, 2914 ; la cordillera del Atlas, espinazo africano, 4 225 ;
el Olimpo, sede magnífica del Panteón griego, 2985 . Apela el
P. Abad, ya que el círculo de sus lectores humanistas es principalmente europeo, a la altura de varios montes europeos o extraeuropeos pero muy conocidos, para poner de relieve la altura
del monte mexicano, 5442 m., conocido como el Pico de Orizaba o Citlaltépetl -"Cerro de la Estrella" -que cierra la cadena volcánica de la Meseta Central Mexicana.

•l

¡:

"Tierra más feliz" . Lo es por ser la tierra del poeta
desterrado, porque no puede haber en el mundo lugar más feliz
que el de la propia patria, " opulenta madre nutricia de sus habitantes" , que, aunque no escogida y muchas veces por fortuito

�20

Hotos mexiconos en un poemo teológico

Roberto Brovo V.

destino, es sin embargo el punto geográfico donde el hombre
asoma al aire del planeta y empieza a poblar el alma de afectos,
imágenes, semillas de ideas que le darán un perfil psicológico
no fácilmente deleble. Recuerda el P. Abad, y lo hace con suspiros, haber vivido donde la nieve, tan esporádica y tibiamente
cae al suelo, que es un espectáculo verla descender para los jóvenes y los niños. No es por eso más feliz Italia. Esta no debe
enorgullecerse porque sus campiñas y sus montes no sorprendan
a sus habitantes si las encuentran con mantos de nieve. En contraste, ~n versos no citados aquí, el P. Abad declara que se
rieron de él por quejarse de los rigores invernaleS- la feracidad
del campo mexicano, tibiamente arropado por los rayos del sol.
es superior a la del italiano porque el seno de la patria mexicana
no se cansa -fertque refertque- en prodigar frutos-abundantes, "de sabor nectáreo", "jubilosos a la vista", que ni siquiera
" de nombre son en Italia conocidos".

"El buey, y aun el asno tardo, conocieron a su Dios, y,
comedidos, se echaron en tierra y reanimaron, calentándolo con
el hálito de su hocico, con su respiración, al Niño aterido. ¡ Ea,
pastores! ¡Acudid presurosos, prestamente traed flores en colmados canastillos! ( La tierra ríe y os ofrece ahora todos sus
dones) . Derramad en torno del niño la Flor Mexicana, reina
y esplendor sin igual de todas las flores, pues lleva consigo las
señales de nuestra salvación: tres clavos con erguida piramidal
cabeza rematados en acerada punta y tintos en triste color ferruginoso; una marmórea y erecta columna en medio de la flor;
un flagelo nudoso y en actitud de ser vibrado, una corona espesamente entretejida y enredada, y cinco llagas con grandes gotas
de sangre. Esta flor es ciertamente muy grata al Niño."
He aquí un recuerdo botánico: "la flor de la Pasión", "pasionaria" o "granadilla", llamada por los Botánicos "passiflora
coerulea" :

IV.-" LA FLOR MEXICANA" .

Es la rosa de pasión
( que unos llaman mexicana
y que acredita de indiana
la más común opinión) :
en donde la redención
formó con raros cinceles
los instrumentos más fieles
de las finezas divinas,
coluna, azotes, espinas,
clavos, llagas, y cordeles.

En la IIa. parte de su libro, que se ocupa de Cristo DiosHombre, en el canto XXIII, "Prínceps Pacis", "Príncipe de la
Paz", versos 96 al 110, escribe el jesuita mexicano, a propósito
del nacimiento de Cristo, lo siguiente:
'·Agnovit bos, et rudis ipse agnovit asellus
Numen: et officiosi procubuere, et anhelo
Ore, anima, algentem Puerum recreantque foventque.
Pastores huc, o celeres, plenisque canistris
(Quandoquidem ridet, fert et nunc omnia tellus)
Ferte citi flores, et circumfundite florem
Mexiceum, florum regem, florum decus ingens:
Nam gestat secum Mostrae argumenta salutis,
Tergeminos alto capitatos vertice c·lavos,
Cuspide obarmatos imo, et ferrugine tinctos
Tristi: surgentem in medio arrectamque columnam
Marmoream: et quasi vibratum, intertumque flagellum,
Et spisse circumtextam, implexamque coronam,
Quinaque sanguineis magnis exstantia guttis
Vulnera. Flos equidem Puero gratissimus hic est."

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¡

dice la d écima de Francisco Xavier Lozano, traductor del
poema de nuestro humanista, escrita en 1788. También el P.
Abad llama, impropiamiente, por darle categoría de antonomasia, "mexicana" a esta flor. Dice C. Conzatti en su libro "Los
Géneros Vegetales Mexicanos" que de los I 6 géneros que comprende esta familia (la de las Pasifloráceas), en México no hay
más que uno. Es éste el género Passiflora que se compone de
plantas herbáceas o arbustos trepadores, pocas veces erguidos,
con hojas alternas, en raro caso opuestas ... tienen zarcillos laterales que raras veces faltan ... Esta familia se caracteriza sobre
todo por la presencia de su corona sencilla o doble, caraácter
que la distingue fácilmente de las demás con las cuales ofrece

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Notos mel(iconos en un poema teológico

Roberto Bravo V.

semejanza o afinidades. El arilo pulposo de éstas plantas sirve
para hacer bebidas refrescantes, siendo comestible el fruto de
algunas de ellas como sucede con la "Granadilla de China" ...
Esparcidas por todo México, de este género hay 37 especies y
5 variedades, de algunas de las cuales damos en seguida los nombres vulgares: "Granadita de China", "Jujito peludo", "Díctamo real", "Amapola" y "Jujito amarillo", "Granadita fétida"
y "Sandía de la Pasión".

Qua neque amabilius quidquam est, neque pulchrius Orbe.
Ut memini ! Ut videor, te nunc quoque, Virgo, videre!
Quod fas, hoc facio . .Memor bine, et cernuus ore,
Quae sola ire queunt, ad te, pulcherrima virgo,
Creba, et itura quidem citi us suspiria mitto. "
(a) Imaginero hanc miraculorum frequentia celeberrimam Mexicani vocant de Guadalupe. Colitur prope Urbem magnificentissimo Templo, et regio, ac prae clarissimo Sacerdotum Collegio, cuí et templi, et cultus procuratio mandata est. Rite, atque
ordine Patronam Regnorum illorum principem proclamatam esse
Benedictus XIV A uctoritate Apostolica declaravit; et Officio,
ut aiunt, proprio illam decoravit die 24 Aprilis 1754''.

Se equivoca pues el P. Abad al llamar a la Passiflora flor
mexicana por excelencia. Pero no obsta al propósito del jesuita,
que no quiso componer un tratado de Botánica sino un poema
teológico. La misma creación poética le legitima el epíteto aplicado a la flor de la Pasión: "Mexicana", así, en letra mayúscula,
para enfatizar só acendrado patriotismo.
V.- "BROTARON LAS ROSAS".
En el Canto XLVIL "Religio Victrix", "La religión victoriosa", en los versos 61 O al 630, el humanista mexicano aduce
la mejor nota de mexicanidad, la más eficaz, la que sacude más
entrañablémente el alma piadosa del ilustre desterrado:
"Cum Fide adorandum, et magnum tibi, Mexice, signum
Exhibitum, lapsa et meliora ancilia caelo:
Praesidium aeternum tibi tutamenque futura.
Namque Dei coram adstante, et sic Matre iubente,
Saxoso, sterilique solo, medioque Decembri
Erupere rosae. Quas asperiore, rudique
Palliolo implícitas, simul atque Antistite coram
(Infula cuí sacros umbrabat pendula crines)
Indígena explicuit (mirum !) esse impressa repente
Palliolo est quam pulchra Dei Genitricis imago,
ligero innixa, et sinuosa cornua Lunae
(a) Calca ns: caeruleo fert dedita plurima peplo
Sidera; propendens capiti radiata coron1
Eminet, a tergo circumdatur indique sole:
Illius omnino ad normam, speciemque, sereno
Caelo tranquillus quam Pathmo viderat exul:

23

t

•

"Con fe debes adorar, oh México, una excelsa prenda, a
ti mostrada, égida mejor del cielo descendida para ser tu eterna
defensa y fortaleza. Porque ante la presencia misma de la Madre
de Dios e imperándolo ésta, en medio de los rigores de Diciembre,
en rocoso y estéril suelo, brotaron rosas que, recogidas en áspera
y grosera tilma, apenas a la vista del Obispo, cuyos cabellos consagrados cubría la mitra, desplegó el indígena, ( ¡cosa admirable~) súbitamente estampóse la hermosa Imagen de la Madre
de Dios, sostenido en un ángel, hollando los torcidos cuernos
de la luna; lleva en su azul manto prendidas muchas estrellas,
colocada sobre su cabeza se destaca espléndida corona, y está
rodeada por el sol que la ilumina. Del todo parecida en ejemplo
y hermosura a aquella aparición que en su quietud de Patmos
el desterrado (San Juan ) vió en el sereno cielo. ¡nada, nada más
amable ni más hermoso hay en la extensión del Orbe! ; Ah,
cómo te recuerdo! ¡Cómo me parece verte ahora, oh Virgen!
Lo que ahora sólo me es dable, eso hago: al acordarme de ti,
con el rostro abatido, te envío encendidos y frecuentes suspiros
que, solitarios, van hacia ti".
" (a) Los mexicanos llaman de Guadalupe a esta imagen, celebérrima por la multitud de sus milagros. Es honrada cerca
de la ciudad de México, en un templo suntuosísimo, por un famosísimo y regio Colegio de sacerdotes, al cual el cuidado y el
culto del templo están encomendados. Benedicto XIV, por
Autoridad Apostólica declaró esta imagen como Patrona prin-

�24

Notas mexicanas en un paema teológico

cipal de aquellos Reinos y le concedió Oficio propio el 24 de
abril de 1754."
Casi al terminar su libro, el autor lanza su último suspiro
nostálgico por la patria distante. Evoca, corno buen religioso.
una de las prendas más queridas del corazón de los mexicanos
devotos: la imagen de la Virgen en Guadalupe. Aquí se sublima
la pluma del jesuíta y sale del cauce severo de la Teología para
abrir las fuentes del afecto. Empiezan sus versos describiéndonos el ambiente de la aparición: "en terreno rocoso, estéril, en
medio de los rigores de diciembre, brotaron rosas." Recuerda
el poeta sus peregrinaciones al magnificentísimo templo, ubicado
fuera de la "ciudad", esto es, de México. Después de que la
Guadalupana ha aparecido impresa en la tilma "áspera y ruda
del indígena" pone los versos descriptivos de la imagen, aquí
traducidos en popular perífrasis por Lozano:
"El ángel le da oportuna
repisa en la luna, en que
pisa su triunfante pie
manchas y eclipses de luna.
El sol logra la fortuna
de bordarle su ropage,
y en su prodigioso traje
de luceros esmaltados,
la majestad, y el agrado
hacen bello maridaje"

\

Y unos versos al estilo de Góngora nos describen que:
"sin discernir de color
allí la nieve, y carmín,
dudan si rosa, y jazmín
son nieve, carmín o flor".
''¡Ah, cómo te recuerdo! ¡Cómo me parece verte ahora,
oh Virgen!" Quizá los ojos del P. Abad, al componer estos
últimos versos, notables por su fluidez y su espontaneidad exclamativas, ante el peso del afecto y del recuerdo, abrieron las
fuentes de las lágrimas. "Envíote suspiros solitarios, porque no
puedo irme yo con ellos". [a imagen de la colina del Tepeyac
está presente en la fantasía del jesuita, recuerda los momentos
gozosos de contemplación ante la sagrada imagen guadalupana,

25

Roberto Brava V.

allá, en su querido México, a muchos miles de leguas distante.
en su patria feliz, patria de montes altos de cana nieve, opulenta
madre nutricia, de campos manchados con pasionarias, tierra escogida, en medio de los rigores de diciembre, para pintar con
nieve y carmín la imagen de la Madre de Dios.
BIBLIOGRAFIA:
Didaci Josephi Abadii Mexicani... De Deo, Deoque Homlne Heroica.
Ed. 3a. posthurna. Caesenae, MDCCLXXX, apud Gregorium Blasinium.
De Dios y sus atributos. Poema puesto en verso espaflol por el Abate
Dn. Francisco Xavier Lozano. Barcelona, Afio MDCCXXXVIII. Por
Francisco Surifl y Burgada.
La versión de los párrafos. latinos a cargo del autor.

�Serge P. Darmon / Lite-

ratura de anticipación
I

¿Estará la Civilización del Porvenir universal,
feliz ... y amenazada por la destrucción? ·

,

EN

•

' 1

I

'

una época en la cual el ·mundo evoluciona, gracias a la Ciencia, a vertiginosa velocidad, el
público se interesa cada día más en. una literatura científica,
o seudo-científica, y particularmente , en lo que se llama Literatura de Anticipación, o como la llaman los Estados Unidos 1
la " SCIENCE FICTION" o "S.F". Se trata esencialmente de
obras en las cuales la imaginación del autor, y la nuestra, sobrepasan o prolongan las realizaciones más adelantadas del espíritu
humano. La evolución rápida del mundo no es más, sin embargo, que una explicación superficial del actual · capricho para
tal literatura. Las causas (y los efectos) son mucho más importantes.
Si el género no es nuevo, conoce desde el fin de la Segunda
Guerra Mundial un inmenso éxito en todos los país~s. y sobre
todo en los .E. U. Como la moda parece consistir en seguir ahora,
algunas veces a tontas y locas, el ejemplo americano, dicho género es uno de los mayores éxitos de la literatura de imaginación,
sin sobrepasar sin embargo la novela policíaca. Se escribieron
novelas de anticipación, hasta antes de Julio Verne y Edgard
Allan Poe; pero se han multiplicado ahora de una manera in creíble, e interesan al obrero tanto como al estudiante, al chofer
de camión, como al profesor. Uno cree o no, en esas utopías
- 27 -

1

�28

Serge P. Darmon

Literatura de anticipación
1

más o menos fantásticas ; dice : " ;ah! estos autores ...", pero
se queda interesado. ¿Por qué ? Pues, primero, porque vivimos
en una época en la que el hombre ya no tiene derecho a asombrarse de nada. Dominando la técnica la mayoría de las actividades humanas, debemos interesarnos en los diversos progresos
de la ciencia. Los periódicos, las revistas hablan cada día de pruebas atómicas, de cohetes-laboratorios lanzados -bajo el mero
empuje de un botón- a distancias infinitas ... Grandes diarios
internacionales consagraron parte de sus hojas al problema de
los satélites artificiales, los cuales, a ejemplo de la Luna, girarían sin cesar alrededor de nuestro planeta. Y Nueva Yor~ tiene
ya (según se dice) sus agencias de viajes en las cuales Ud. puede
separar su boleto para los primeros viajes interplanetarios...
Todos hemos oído hablar, en serio o en broma, de aquellos misteriosos platillos voladores... En un dominio más serio, varios
directores de compañías aéreas se reunieron, en 19 54, para discutir el problema de los aviones supersónicos y estratosféricos.
Así. que, en todos los dominios, reina el Progreso. Y todas estas
técnicas nuevas acostumbran al lector, o al espectador de cine
{o de televisión) a cierto vocabulario científico, a ciertas formas de la Ciencia; se habla todavía de "máquina~ que piensan",
pero ya no se ignora la "Cybernética" que es el nombre dado a
esta técnica. Y si Ud. da una mirada a las historietas que interesan a sus niños, encontrará aerolitos, aviones-cohetes, viajes
a la Luna, etc., etc... Autore~ y lectores se disfrazan de científicos, cada uno deseando hablar del último progreso ... con la
pal~bra un poco bárbara que asombrará al interlocutor.
Notemos que desde entonces que casi siempre los novelistas
científicos parecen interesarse sobre todo en las invenciones de
carácter espectacular, o en las repercusiones morales y sentimentales, psicológicas y sociológicas de un descubrimiento. de una
invención, de una hipótesis maravillosa. Los progresos mecánicos visibles e inmediatamente utilizables hacen olvidar los
grandes descubrimientos humanos (salvo en los autores de tendencia filosófica ) . Muchas veces el autor no se preocupa del valor científico de la invención en la cual basa su historia ; busca
sobre todo lo extraño, lo maravilloso, y es normal. lo fantástico.
Debe buscar también una irrealidad muy " adelantada", " es una
necesidad pues los progresos de la Ciencia ( y de la Historia)

..

29

•

van a tal velocidad que uno no supiera tomar interés en anticipaciones que riesgan realizarse dentro de diez años, cinco años,
o menos" (Raymond Queneau) .
Pero si el número cada día más importante de invenciones
permite que se crea en todo lo que se nos está presentado como
debiendo ser el mundo de mañana, son otras razones, creo yo,
las que hacen que nos interesamos en los tiempos futuros y en
lo fantástico. Hay sobre todo, indirectamente, una consecuencia
de la guerra. Está inestable el mundo actual. Vivimos en la
ANGUSTIA. El hombre común tiene naturalmente la tendencia de querer evadirse por la imaginación hacia una problemática
Edad de Oro ; y ¿cuál medio mejor que esta literatura ficticia,
la cual, tomando su apoyo en un presente conocido, se lanza
hacia las tierras invioladas e in verificables, del Futuro? - ¿Por
qué no tener confianza en tales obras, puesto que en la realidad, ciertos resultados de las ciencias actuales parecen alcanzar
lo maravilloso y lo imposible ?- Cuando Julio Verne escribía
" 20.000 leguas bajo el mar" , sus lectores podían ver en él nada
más que un autor lleno de fantasía . Y sin embargo tenemos
el subma.rino, el teléfono, la televisión de los cuales nos hablaba
ya el autor de "La Vuelta al Mundo en 80 Días" . Así que el
espíritu está listo para todas las extravagancias, como para todas
las posibilidades.
Otra razón, lo debemos reconocer, explica la afición del
público para la Science Fiction. Es que la vida actual no deja
mucho lugar a la fantasía como antaño : fantasmas, demonios,
magia, etc .... Pues estudios recientes demuestran que el individuo
está siempre dispuesto a admitir en su vida una parte de fantástico ; hasta la pide. Cambiaron los temas, el deseo por satisfacer permanece el mismo: la Science Fiction no es más,
en cierto sentido, que un aspecto de la literatura fantástica .
[" Science Fiction is distinguished from both weird fiction and
light fantasy by its selection of more nearly possible subject
matter ; its strees is not on " cannot", but on "has not yet".
(The Cheklist of Fantastic Literature.) ]
El entusiasmo del público y el aumento de la producción
de Science Fiction siendo a la vez causa y efecto, hay ahora la
más importante cantidad de novelas y de películas que jamás

�'

30

Serge P. Darmon

Literatura de anticipación

se han visto. El cinema, por ejemplo, que siempre presentó
películas de anticipación [ (Vea "Cincuenta años de Cinema de
Anticipación" en complemento de este estudio) ], aull}entó considerablemente su producción en este dominio; aparecieron tantas películas desde 1949 que entre 1905 y 1948, una gran empresa norteamericana mandó a los gerentes de sus cines este
folleto: " El público vend~á, semana t~as semana, a su cine, para
conocer los secretos de la radio astronómica, del rayo hipnótico,
del "cosmojet", del platillo volador, del desintegrador térmico,
del cañón cósmico, etc ... ". La novela sigue el movimiento ; se
hacen nuevas edicioñes de obras ya antiguas, o se escriben ( e·n
inglés, en francés, sobre todo) nuevos libros; hay también numerosas traducciones. Varios países tienen revistas especializadas (E. U., Francia, Suiza, Bélgica, Alemania, Italia, China,... ) ,
y la literatura infantil es ya, lo hemos dicho, invadida por aquel
tema. Cuanto a la radio, hace tiempo que lo está, y se queda
todavía en todas las memorias la emisión que, en 1948, hizo
Orson Welles sobre la invasión de la Tierra por hombres venidos de Marte, emisión que impresionó tanto a los oyentes, que
ciertos creyeron en un cataclismo verdadero, hubo •inclusive,
algunos muertos .. . y Orson Welles se hizo muy célebre...
Tal entusiasmo ( confesado o no) no es, como se pudiera
creer, una generación de estos últimos años. Esta literatura no
es una literatura nueva sino una "diferente" y un crítico pudo
escribir: "La Science Fiction no es más que un sector estrecho,
el menos interesante tal vez, de un muy amplio movimiento de
ideas, el cual es el reflejo en la literatura de la nueva imagen
del mundo" . Hemos hablado de Julio Veme quien, creador de
la novela científica moderna se interesó en todos los géneros de
anticipación (profetizando casi siempre con notable lucidez).
Pero muy antes - desde la Edad Media- , los autores dejaron
aparecer en sus obras cierto gusto (muy modesto) por las i~venciones dichas "diabólicas". El "caballo volador" nos es muchas veces pintado. Y ¿quién pudiera olvidar la aventura de
Don Quijote montado en Clavileño, el caballo de madera, tal
como nos lo cuenta Cervantes al capítulo XLVI de la segunda
parte de su inolvidable libro?-El inglés Godwyn da, en 1648,
el título de: "The Main in the Moon" a una de sus obras, y el

31

francés Cyrano de Bergerac anuncia, por sus fantasías científicas
y sus cien medios de ir a la Luna, la literatura de imaginación
de hoy. Estos diversos autores son ya unos precursores. El sigio
XIX, golpeado por ruidosas invenciones y por el progreso mecánico, debía establecer las primeras bases fuertes de la anticipación tal como hoy se concibe. Si Edgard Allan Poe se considera
con razón, como uno de los precursores de la novela policíaca,
se le pudiera también atribuir el mismo mérito para la Science
Fiction, pensando por ejemplo en la " Aventura sin igual de
ciuto Hans Pfaal" .

' .

.

.

•

•

Pero " un libro sobre el porvenir no puede interesarnos más
que si sus profecías tienen la aparencia de las cosas cuya reaii7.lción puede concebirse" (prefacio del "Mejor de los Mundos''
de H. G. Wells). Los temas que interesan en esta literatura se
conforman con esta nota y reflejan una manera de pensar característica de la civilización actual, cualquier tipo de anticipación
que se considere: anticipación intemporal, la narración situándose más o menos en la época actual, pero suponiendo una evolución de la Ciencia en una dirección bien determinada y al servicio, lo más a menudo, de una potencia bélica; anticipación
en el espacio, en la cual la aventura se sitúa en otro universo,
en otro planeta, sin que nos sean explicados los medios de alcan zarlo ; anticipación sencilla, en la cual la acción se desarrolla en
tiempos bastante lejanos. Para el lector angustiado · de la postguerra el peligro humano ya no parece bastante grande. Se le
propone el relato de invasiones venidas de otros planetas ("The
War of the Worlds" de H. -~- Wells) . Otros autores se adelantan más: los habitantes de otros planetas ya están entre nosotros,
invisibles o " disfrazados de humanos" . En estas guerras implacables, todos los medios se utilizan, pero una dt las principales
armas es el " Rayo de la Muerte" (del cual los autores olvidan
de darnos una explicación, pero cuyos efectos son generalmente
fulminantes e imprevistos). Monstruos de acero, de vidrio o de
alguna materia actualmente desconocida, libran terribles combates en los cuales este famoso Rayo, utilizado a propósito, evapora al adversario o lo paraliza. El hombre, simple mortal sin
mucha defensa, está casi siempre vencido. Es siempre la víctima.
hasta cuando se trata de luchas entre planetas bastante alejados

�32

Literatura de anticipación

de él. Aquí los autores se desencadenan. Lo fantástico es rey.
¡Nos sentimos muy chicos con nuestra bomba atómica y nuestros platillos voladores ! Los autores llegan a retratarnos la destrucción de la Humanidad, sea por otros planetas, sea por nuestro propio progreso--¿por qué no ?- (vea la película " El Mundo sin Fin") . Se plantea entonces un problema: cuando haya
desaparecido el hombre actual ¿quién le reemplazará? - ¿Otros
hombres más evolucionados, más resistentes? - Tal vez ; pero
la mayoría de los autores parecen dar la preferencia a los animales, y, entre ellos a los insectos ; imaginan arañas gigantes,
abejas, hormigas, moscas (vea "The Fly" de Arthur Porges)
dotadas de una inteligencia y de unos medios técnicos superiores
a los nuestros, y que doll)inarían al mundo como dictado~es...
Sin embargo no se trata siempre de guerra o de muerte en
las novelas de anticipación (No ¡ no siempre!... ). Hablan por
ejemplo de viajes interplanetarios. Pero no a la escala "humana" . La Lpna parece entonces demasiada cerca. La Galaxia
aparece un poco como un lugar de descanso al alcance de la mano. Los autores americanos parecen interesarse particularmente,
desde algún tiempo, en la cybernética. Imaginan máquinas cada
día más complejas, más perfeccionadas, más perfectas. Y naturalmente sobrepasan la frontera que separa la mecánica de la vida : las máquinas se echan a pensar solas, a raciocinar (Vea
"John the Revelator" de Oliver La Farge) . En el dominio de
la biología, los lectores parecen apreciar la partenogénesis o las
creaciones de seres fantásticos e imaginarios.

***

Ahora si intentamos representarnos el mundo de mañana,
a través de las diversas manifestaciones de la Science Fiction.
resulta bastante curioso y, muchas veces, poco tranquilizador.
¿Será la Ciudad Futura subterránea y conquista sobre el
desierto con fábricas silenciosas y sin humo? O, al contrario
; constituirá algún "satélite artificial de nuestro planeta? De todos modos, se diferenciará totalmente de nuestro mundo actual.
y eso de una manera poca animadora. Ante todo -y eso no nos
debe extrañar- , la Civilización futura estará A V ASALLADA
A LA CIENCIA. Se supone que el Hombre, cumplidos unos
progresos inmensos en todos los dominios técnicos, tendrá entre

Serge P. Darmon

'

33

sus manos potencias infinitas. Dar un paseo a Saturno parecerá
tan fácil como jugar a la canasta. El mero movimiento de un
volante hará del hombre el maestro de las fuerzas universales.
Ningún fenómeno, cualquiera que sea, podrá pretender a una
explicación sobrenatural. Todos los elementos serán domados.
y se hablará, por ejemplo de " acumuladores de vientos"
de
"sol"... Pero naturalmente al jugar con fuerzas desconocidas,
.. 1 y enconse acaba por hacer estallar todo, ¡ y nosotros tam b1en.
tramos por ejemplo en " El Gran Cataclismo" de H. Allorge,
una visión de esta destrucción casi total de la especie humana
llegada a la cumbre de la civilización mecanizada, por un abuso
del progreso científico y técnico no seguido de un progreso moral
similar.

?

La Civilización del Porvenir será, según muchos autores,
UNIVERSAL, y totalmente opuesta a toda clase de individualismo. Los escritores consideran fácilmente el mundo como una
sola comunidad internacional. Las relaciones humanas están en
la escala del universo, y eso es una consecuencia de la abolición
del Tiempo por la Velocidad. Se fechan los acontecimientos
del "Primer Siglo de la Era UNIVERSAL". La comunidad
mundial no es más, algunas veces, que provisional, uniéndose
las naciones nada más que para resistir a las manifestaciones
belicosas de otros planetas. Naturalmente en este gigantesco estado mundial reina teórica fraternidad. Pero como podemos ser
hermanos sin ser libres e iguales, los autores de Science Fiction
han resuelto, a su manera, el problema del gobierno. Será TOTALITARIO y CENTRALIZADO: una dictadura más o
menos disfrazada. Según los autores, el poder pertenece, sea a
seres científicamente seleccionados y superiores (Vea "El Mejor
de los Mundos" de Aldous Huxley, por ejemplo) , sea a los
habitantes de otros planetas, sea - la idea es ingeniosa- , a
"Dictadores de la Opinión", entre ellos los propietarios de periódicos (Vea " Dos fragmentos de una Historia Universal 1992"
de André Maurois).

***
Siendo mundial y científica esta civilización ¿cuáles serán
sus caracteres más destacados. Ante todo, un carácter negati-

�34

Literatura de anticipación

vo que se imagina facilmente : será non- igualitaria. Las novelas conservan la estructura social actual pero aumentan, exage-•
rándolas, las divisiones en clases sociales. Y hasta en autores serios, no encontramos el cuadro de una humanidad a base de
igualdad. "El Mejor de los Mundos", cuyo tema es el progreso
de la Ciencia en tanto que afecta a los individuos humanos, nos
presenta un mundo en el cual las investigaciones en biología,
fisiología y psicología permiten un sistema científico muy evolucionado de las clases sociales. Por otra parte, en la Ciudad
Futura, al interior de cada categoría humana, todos participan
de la organización de una vida perfectamente estable. Tal estabilidad está lograda por una estandarización, una racionalización y una finalidad hasta el extremo. El más pequeño objeto
inútil desaparece. Sólo permanecen los que contribuyen al fin
supremo: LA FELICIDAD. No, la palabra no habrá desaparecido con nuestra civilización. Mañana existirá ·todavía, más
hermosa, más potente, inmensa. Será ,un fin , un mito, una antorcha que el Hombre alzará. Esa felicidad de los seres, todos
los autores nos la presentan como esencialmente fisiológica y
materialista. Ante todo, se buscarán los medios para hacer que
los hombres quieran su esclavitud. Entre estos medios, el que
propone Aldous Huxley es muy sencillo: la sugestión desde la
niñez, a todas las horas del día o de la noche, esa frase leída,
oída, pensada: "Soy un hombre feliz ". Además, la ciencia perfeccionada de las diferencias humanas permitirá una jerarquía
natural y consentida: se orientará el progreso hacia los medios
dando al hombre condiciones de vida que le eviten el cansancio,
el esfuerzo y hasta el pensamiento. La máquina hará, con inteligencia, el trabajo de millares de hombres. Los instintos se dilatarán. Y la felicidad del Porvenir aparece como la abolición
del trabajo y el adormecimiento en un bienestar engañoso. El
primer defecto del mundo futuro, pues, es la pereza. El segundo, la soberbia que da al hombre la posibilidad· de realizar todo.
El Hombre, soberano del Universo : la imagen es frecuentísima.
A pesar de este poder ilimitado, a pesar de esta felicidad,
los seres de mañana se aburrirán. Ante todo porque ya no tendrán nada que hacer. Y estando considerado el aburrimiento
como promotor de desórdenes, la Ciudad Futura organizará pa-

Serge P. Darmon

35

ra sus ciudadanos numerosas diversiones, naturalmente colectivas y obligatorias (el hombre habrá perdido desde largo tiempo
el sentido de la palabra escoger). Cada hombre tendrá, en el horario asignado, unas horas consagradas a ciertas ocupaciones reglamentadas sin hablar de las partidas de "balón aéreo" de
André Maurois, las dos principales diversiones serán la Televisión y el Cinema. "Cine Total" de René Barjavel, nos revela
las futuras características de éste' sin-alambre, a colores, en relieve (con los personajes fuera de la pantalla) • oloroso, etc. Las
funciones se darán en inmensas salas climatizadas donde, hundido en un adormecimiento propicio, el espectador asistirá a las
películas proyectadas en veinte lugares distintos desde un puesto
central situado en el corazón de la Ciudad.
Otra diversión: los viajes. Se pasea mucho en el mundo
futuro. Pasa de París a Nueva York, en unas horas. No: de Londres a Vladivostock en unos minutos. O mejor, de la Tierra
a Venus. Cuando no se pelea con un planeta, se establece con
él servicios regulares. La Osa Mayor parece "chic" como ahora
la Costa Azul, Miami o Acapulco. Pero casi siempre la guerra
impide estos viajes ... La vida en masa necesita todos los medios
de acercar a los hombres, hasta el combate... No se trata de una
manifestación cualquiera del sentimiento de solidaridad ; los sentimientos del individuo habrán casi totalmente desaparecido.
Perdido en una Comunidad que le ahoga, el hombre seguirá la
multitud, dirigida por una autoridad suprema. Pero los grandes
sentimientos colectivos, como el miedo o la risa, estarán fuertemente desarrollados, y utilizados con fines universales. Los
hombres habrán perdido la costumbre de pensar solos.
La misma noción de Belleza habrá desaparecido; o a lo
menos su noción individual. En la Ciudad Futura, no hay sitio
para los monumentos o las artes de hoy. Pero las calles se adornarán de curiosas figuras simbólicas, de vidrio, de plástico o de
acero. Lo útil remplazará a lo bello. A los vestidos agradablemente coloreados de nuestras mujeres, sucederá el uniforme de
amianto con cierre magnético. El hermoso desorden artístico de
nuestras grandes capitales se transformará en un urbanismo de

�36

Literatura de anticipación
Serge P. Darmon

líneas rectas, puras y de colores claros y metálicos. Y si nos
prometen parques y jardines, son de verdura sintética ...

***
Ustedes se preguntan tal vez lo que hace el hombre en
medio de esta civilización que le quita todo trabajo, todo pensamiento, y que le busca las diversiones. Sencilla unidad en un
conjunto " universal", avasallado y dirigido, el Hombre de Mañana tiene una ocupación que supera a todas las otras: LA
GUERRA. Sea a la parte del mundo atrasada, sea a otros planetas, pero de todas maneras en una lucha mortal y terrible.
Todo eso no es muy animador... Es sin embargo la imagen del
porvenir que nos proponen 90 7o de los autores de anticipación.
El hombre cumplió un ciclo perfecto: salida optimista hacia lo
desconocido! y vuelta con un terrible castigo. El precio del Progreso parece ser la perversión y el horror.

***
Antes de concluir, y para no dejarnos con una visión pesimista, hay que notar que algunos autores de películas o de libros de Science Fiction intentaron imaginar un porvenir más
risueño. Siguiendo en eso a Camille Flammarion, creen en el pro'
greso intelectual y moral. Algunos por ejemplo creen en una
posible victoria sobre la Ciencia. Otros, más recientes, condenan
severamente un mundo obstinado en perderse; denuncian lo nocivo de los progresos de la Civilización y guardan una pequeña
esperanza en la Razón.
Al fin de este pequeño estudio quedaría un problema que
plantear: ¿qué crédito dar a todas estas manifestaciones de 1a
imaginación humana ? El ejemplo de Julio Verne, profeta in. teligente, no debe engañarnos. El mundo de Mañana será tal
como lo haremos. El gran interés de las obras de Science Fiction
es, con el de divertirnos, el de hacrrnos pensar. Hay una tendencia demasiado grande a menospreciar las advertencias del artista o del escritor, sobre todo cuando parece inventar. La Ciencia
está al alcance de nuestras manos; intentemos hacer de ella algo
más que un medio para avasallar al hombre. Imaginen ahora

37

los tiempos futuros. Tal vez en el mundo que Uds ..construirán, el Hombre, como individuo, no habrá desaparecido Y no
será aplastado por todas las fuerzas que ya desencadenó.

CINCUENTA AÑOS DE CINEMA DE ANTICIPACION
1902:
1905·:
1915:
1918:
1919:
19 20:
1922:
1923:
I 924:

J 925:
1930:
1931:
19 3 2:
1938:
1941 :

1949:
19 50:

19 51 :

1952:

19 5 2:
1953:

"Le Voyage dans la Lune" de Méliés.
" 20.000 lieues sous les mers" de Cutchéon.
" La Folie du Docteur Tube" de Abe! Gance.
"Himmelskibet" de H . Madsen.
"The First Men in the Moon" de Cecil Hepworth.
"Rejaen til Mars" de Ole Olsen.
" Dr. Mabuse" de Fritz Lang.
" París qui dort" de René Clair.
" Aelita" de Protozanov.
"La Cité Foudroyée" de Luitz Morat.
"Le Rayon de la Mort' ' de Koulechov.
"Die Frau im Mond" de Fritz Lang.
"Dr. Jekyll and Mr. Hyde" de Rouben Mamoulian.
"Frankenstein" de James Whale.
" Mars attacks the World" de Beck.
" Les Passagers de la Grande Ourse" ( dibujo animado)
de Grimault.
"Croisiéres sidérales" de André Zwoboda.
"The Monster Maker" de Sam Newfield.
"The Thing" de Christian Niby.
" Destination Moon" de Irving Pichel!.
" Flying discman from Mars" de Brannon.
" Son of Dr. Jekyll" de Seymour Friedman.
"Five" de A. Oboler.
" When worlds collide" de Rudolph Maté.
"The Day the earth stood still" de Robert Wise .
"The Mad Monster" de Sam Newfield.
"Flight to Mars" de L. Selander.
" Lost Continent" de Sam Newfield.
"Red Planet Mars' ' de Harry Horner.
" The War of the Worlds" de Byron Haskin.
"The Four sided Triangle" de Terence Fisher.

�38

Literatura de anticipación

"The Magnetic Monster" de Curt Siodwak.
"The Lost Planet" de Bennet.
"Phantom from space" de W. Lee Wilder.
"The Beast from 20.000 fathoms" de Eugene Lourie.
"lnvaders from Mars" de Menzies.
"Captive Women" de Stuart Gilmore.
"La Bergére et le Ramoneur" ( dibujo animado) de
Grimault f1 J. Prévert.
Desde el cincuentenario del cinema de anticipación, los Estados U nidos sobre todo, han producido numerosas películas de
este tipo que hemos podido ver. Los temas de tales películas
siguen iguales, pero se nota cierta preferencia ahora para los viajes interplanetarios y la creación de monstruos espantables.

Juanita Soriano / Rosas

I
Oscilación de aromá, luz de seda,
cisterna de la abeja, geometría
del pétalo desnudo que se enreda
en papeles de canto y poesía.
Rosa de ayer, de ahora, rosaleda
de mañana y de siempre, fantasía
para el ángel del verso donde queda
completa su nevada melodía.
Tras la rosa de ayer, la rosa vierre
tomando la experiencia que contiene
el existir de la pasada rosa.
Traza su sombra igual que la primera,
danza su danza de confianza entera
con nueva brisa y nueva mariposa_.

11
Bajo el azul azul que el Angel sueña
vela mi rosa, ¿vela?, también llora,
ríe y medita, duerme, se enamora
mientras la rosa oculta se diseña.
- 39 -

�40

Rosas

Espectro de la rosa que se empeña
en llegar a ser rosa, y avizora
el clima del rosal, donde la aurora
traza la forma de su luz pequeña.

Seymour Menton / Mario

Monteforte To ledo y la
Evolución de la Novela

El arquetipo de la rosa abstracta
será la rosa terrenal, exacta.
Flor diseñada en lumbre que resbala.

Hispanoamericana

Amor o rosa. El Angel desde afuera:
¿Rosa ... ? ¿Duermes... ? ¿Vigilas? rosa espera,
y guarda en ella un corazón y un ala:

'

III

LA

publicación de U na manera
de morir representa un paso más en la evolución de la novela
hispanoamericana, una evolución cuyos últimos treinta años se
ven reflejados en las cuatro novelas del insigne autor guatemalteco Mario Monteforte Toledo (191 l ~ ) . Anaité (1948 ), Entre la piedra y la cruz ( 1948) , Donde acaban los caminos
( 1953 ) y Una manera de morir ( 1957) marcan cuatro fases
básicas en el desarrollo de la novela hispanoamericana: el criollísmo; el nacionalismo; el estudio psicológico revestido de experimentación estilística ; y el estudio filosófico de tendencias
universales.

Cuando los ojos dicen "rosa", "amor"
es la palabra que la rosa calla
bajo el signo de rosa hay un ~olor
que extiende libertad y que avasalla.
Al tiempo del botón que en rosa estalla
estalla entero un ámbito de olor
'
y el ángel que presiente la hatall;
en rosal de sonidos ve la flor.

-

"! la !osa, rosada ... , pensativa,

en extas1s de luz está cautiva
en la contemplación de su existencia.
Y no sabe que existe, que perfuma
con su estela de luz entre la bruma :
Es, nada más. Y amamos su presencia.

.

.

Anaité, escrita en 1938, es la historia de la civiliación de
la ciudad de Guatemala en pugna con la barbarie del Petén.
Lleva varias reminiscencias de Doña Bárbara y de Canaima de
Rómulo Gallegos, pero en realidad se parece m~s a La vorágine
de José Eustasio Rivera. A pesar de todo su realismo, Anaité,
como sus precursores sudamericanos, está impregnado de resabios
románticos y modernistas. Jorge, el protagonista, decide ir a la
región más exótica de su país para ganarse una fortuna. Esto
ofrece al escritor la ocasión de servirse de su herencia modernista
para captar las luces y sobre todo, los ruidos de la selva exuberante.
- 41 -

�42

Mario Monteforte Toledo

"Era la primera mañana en tierra habitada por los
hombres, después de un eterno ambular por orillas desiertas.
Ahí todo cambiaba en una noche. Hasta el cielo parecía una hechura nueva tras los dementes rayos del sol que
se filtraban por la palma de los techos; hasta el río llevaba
yerbajos de tonos chillones. Las garzas bajaban precavidas
Y se fugaban en parábolas abiertas." (p.27)
" Nuevo espectáculo el de aquel día. Las gotas enor~1~s caían _una detrás de la otra, formando sobre la superf1c1e del no pequeñas eminencias espumosas. Tronaba la
selva como si se estuviera viniendo abajo. Arrancadas de
las copas de los árboles, las hojas volaban en los remolinos
del viento. Entre las ramas, las garzas hinchaban tristemente su plumaje esperando que pasara el chaparrón."
(p.57)
"Son las cinco de la tarde. Las guacamayas pasan en
ba~dadas; sigue el reguero hervores~ de los loros y las
penca~; con su croar batracio, los cucharones atalayan a los
peces mcaut?S; de vez en cuando, la miopía de una garza
confunde la verdura de la grama con las aguas eternas y se
atreve a merodear sobre el pueblecillo. En lo más hondo
de los bosques los saraguates rugen incansables. Ha quedado en el poniente el último rojo del sol." (p77)
Hacía el final del libro Jorge se encuentra con que su novia
se ha casado con otro hombre y en típica actitud romántica,
huye de la vida capitalina para reunirse en la selva con los indios
lacandones. Pero lo más importante del libro es la lucha del
hombre civilizado para sobrevivir en el ambiente violento de
la selva tropical. Tiene que luchar contra la ferocidad de la
selv~ lo mismo que contra la ferocidad humana engendrada por
a_quella. Los personajes viajan en canoas por el río Usumacinta
s~n amedrentarse ante los raudales. Las víboras y los tigres no
solo amen~zan continuamente a los hombres sino que también
los co_ntag1an. Éstos. llegan a herirse y a matarse impune¡pente.
Las fiestas son pretextos para emborracharse pero ni pretextos
les hacen falta . La soledad y el calor de la selva suscitan los
deseos lujuriosos de los hombres y de las mujeres. El doctor

Seymour Mentan

43

Wood se envilece a tal grado que hasta vende a su propia hija
a un hombre malo. La violencia proviene de afuera también.
Unos revolucionarios mexicanos tratan de alborotar a los trabajadores pero éstos le quedan fieles a Jorge porque él los trata
bien. En el mismo capítulo llegan los soldados del "señor presidente" y añaden su propia brutalidad a la que ya se ha cont~do.
Al final del libro, Monteforte sigue el artificio de Rivera al internar en la selva a su protagonista. Pero hay una diferencia
importante: Arturo Cova y sus amigos fueron devorados por la
selva; Jorge se interna en la selva, como el protagonista de
Canaima, para vivir con los indios, cuya vida pura y tranquila,
insinúa el autor, es superior a la barbarie refinada de la sociedad cursi de la capital. Este final representa una vuelta a la
actitud de los autores realistas ·del siglo diez y nueve quienes
ensalzaban el campo como el baluarte de la bondad y la virtud
frente a la ciudad pecaminosa. Al mismo tiempo representa una
reacción contra los modernistas cosmopolitas quienes no podían
vivir sino en las grandes capitales.
Después de extasiarse por más o menos ,veinte años frente
a las regiones bárbaras de su país, 1 el novelista hispanoamericano, influido en parte por Dos Passos, se dedicó a retratar en
un solo libro la totalidad de su país. Por todas partes de His ·
panoamérica se ·escribieron novelas para captar una vista panorámica del país. 2 Uno de los mejor logrados es Entre la piedra y
la cruz de Monteforte Toledo. El cuadro nacional se forma por
una vista comprensiva de la geografía, el pueblo y la historia
de Guatemala. La acción comienza en el pueblecito de San Pedro
la Laguna, a orillas del Lago Atitlán. Pasa a una finca cafeta•
lera en la faja costanera del Pacífico. Pedro Matzar, el protagonista indio, visita el puerto de San José. Después de pasar
por Escuintla, va a la capital para estudiar y luego enseña en la
sierra cerca de Sololá. Además del protagonista indio, otros tipos raciales que aparecen en la novela son el ladino, el alemán.
el negro, el chino, el jenízaro y el libanés. Montefotte remonta
hasta los tiempos precolombinos para darnos una visión amplía
de los motivos históricos de su país, la cual incluye: leyendas
indias, el baile de la Conquista, la casa colonial de Teófílo Castellanos, el terremoto de Antigua, la Revolución unionista de

.,.

�\

44

Mario Monteforte Toledo

1920, la crisis económica de 1929, la Guerra Mundial de 1939
y la Revolución de 1944.

/

Entre la piedra y la cruz, por ser una novela nacional. tiene
que preocuparse por la situación del indio. Desde este punto de
vista, la novela puede incluirse en el grupo de novelas indigenistas que tanta fama han cobrado por toda Hispanoamérica 3• Se
presenta un cuadro del indio que a pesar de sus variaciones guatemaltecas ya ha llegado a ser tradicional. Los indios, que constituyen más del sesenta y cinco por ciento de la población total
de Guatemala, no tienen más que pedacitos de tierra mientras
que los dueños de las grandes fincas son ladinos que por ·10 general viven en la ciudad. Muchas veces los mercaderes compran
el maíz a los indios, lo acaparan todo y luego, los mismos indios
no tienen bastante maíz para comer.
Las compras se hacen a la sombra de la iglesia, en el sentido
literal y figurado y el hambre de los indios no se aplaca con las
misas del cura.
"Bajó el cura de Sololá y dijo muchas misas, unas en
la iglesia, otras a campo abierto, cerca de las cuevas donde
a media noche hervía el pom levantando su ofrenda a los
rajau de todo lo que hacía falta en el pueblo.
- Los santos no escuchan cuando se les pide de comer- dijo un hombre con la frente cruzada de arrugas.
Los vecinos pensaron que aquello era terrible, pero
verdadero." (p. 3 7)
Sí los indios protestan a los jueces, éstos se hacen sordos y
permiten que los abogados enganchen a los indios mientras que
se prolongan los pleitos. Si se presenta alguna queja en contra
de un indio, éste se ve sentenciado a trabajar de peón en la carretera. De vez en cuando llegan los soldados al. pueblo para
reclutar trabajadores para las fincas tropicales. Ahí aumentan
los sufrimientos del indio. El calor tropical, los mosquitos pestíferos y las víboras contribuyen a poner en peligro la vida del
indio. Vive en la finca cafetalera como siervo. No le pagan
sino en fichas que se aceptan sólo en la tienda de raya. Naturalmente las deudas se le van amontonando. Si huye de la finca,

Seymour Menton

45

los soldados lo alcanzan y lo llevan de vuelta donde le esperan
las bofetadas y las patadas del dueño. Indefenso, el indio tiene
que contemplar la violación de las mujeres de sú familia. Su
único alivio es .el guaro que le proporciona benévolamente el
patrón. Claro, le da al indio una sensación ilusoria _de felicidad
y le debilita la voluntad. Al mismo tiempo q~e l_os que mandan
utilizan el guaro, persiguen cruelmente a los md1os que lo producen clandestinamente. Uno de los aspectos más trágicos de
todo esto es que el mismo ejército, que es el instrumento de
opresión contra los indios, se compone de indios. Paradójicamente los indios, reclutados por la fuerza y maltrados constantemente, tienen que obedecer a sus oficiales para maltratar a sus
propios hermanos. '
Para mejorar la situación del indio hace falta la educación.
Pero cuando Pedro Matzar asiste a la escuela en la ciudad, se
siente despreciado tanto por los alumnos como por los profesores. Cuando él mismo llega a ser maestro rural, sus esfuerzos
de redentor fracasan ante la falta de cooperación de parte del
gobierno. Los maestros son obligados a usar los textos escritos
por el ministro de educación, por malos que sean. Hacen mucha falta materiales pedagógicos. Como respuesta a sus cartas
en que pedía material didáctico, Pedro Matzar recibe por correo
utla caja de tiza. Es el colmo. Olvida todo su idealismo, abandona la escuela y les da la espalda a los indios e~ cuya cultura
se crió.
Al describir el pueblo de San Pedro la Laguna, Monteforte
Toledo no puede menos que incluir muchas leyendas, supersticiones y costumbres de los indios. La importancia de las cofradías es primordial. Varias leyendas sobre los dioses indios
son narradas con un deseo de captar el ambiente del Popo[ V uh.
Al nacer el protagonista, un hechicero le vaticina una lucha victoriosa contra 1·os fuertes y se alude a la creencia en el náhual, o
sea la doble existencia del alma en el indio y en un animal, con
el cual siempre está asociado. Las costumbres matrimoniales de
los indios también aparecen en la primera parte de la novela.
Lo que distingue Entre la piedra y la cruz como una gran novela
es que todos los elementos nacionales y las not~s de pro~esta
social están fuertemente ligados por el protagonista margmal.

�46

Mario Monteforte Toledo

Como tantos otros protagonistas de novelas hispanoamericanas
de los últimos dos decenios 4 • Pedro Matzar es un hombre marginal. Se encuentra " entre la piedra y la cruz," o sea entre la
cultura de los indios y la de los ladinos. Antes de llegar a una
decisión definitiva, vaga por todo el país. Los pies del indio
llegan a personificarse para representar los dolores de todos los
indios. El autor hace entronque entre el vagar eterno de los indios y la suerte del judío errante. 5 Si el fin optimista de Entre
la piedra y la cruz no concuerda con el desarrollo lógico del protagonista, se explica por el entusiasmo rebosante de los jóvenes
intelectuales por la Revolución de 1944. Después de muchos
sufrimientos y dudas, Pedro Matzar decide por fin incorporarse
en la nueva nación casándose con una ladina . . Al cabo de tanta
cavilación, esa decisión lo llena de una tremanda fuerza tranquila.
" Pedro Matzar comprendió que él. para redimir a los
suyos, abandonaba el dios de su padre y la casa de su padre.
Y se sintió dueño de una fuerza fabulosa y de una
gran paz que dolía en silencio." (p 3 02)
La caída de ese espíritu optimista hasta la desesperación
total es la historia de las otras dos novelas de Mario Monteforte
Toledo. Donde acaban los caminos trata el mismo problema
que Entre la piedra y la cruz: la fusión de los indios y los ladinos para formar la nación guatemalteca, pero el enfoque es totalmente distinto. Pedro Matzar, protagonista indio de Entre
la piedra y la cruz. acaba por adoptar la cultura de-los ladinos.
Raúl Zamora, protagonista ladino de Donde acaban los caminos,
fracasa en su intento de asociarse con la cultura indíg'ena. Pero
esta novela es más que una novela indigenista con elementos de
protesta social. Por toda Hispanoamérica se han escrito centenares de novelas sobre la lucha entre la civilización y la barbarie ; los abusos de los dictadores, los hacendados ·y las compañías
extranjeras ; el destino del indio y los pr~blemas del hombre
marginal. Estos temas criollos se han agotado. El novelista
hispanoamericano, desde el fin de la segunda Guerra Mundial, tiende a buscar una nueva orientación.
En Donde acaban los caminos se nota el afán del autor de
librarse de la forma ya tradicional de la novela telúrica y de aso-

Seymour Menton

47

marse a las corrientes de la novela mundial. En esta novela,
inspirada técnicamente en patte por Joyce y Faulkner, Monte- ·
forte introduce el monólogo interno, los recuerdos, la preocupación individual por el sexo, unas escenas surrealistas Y el cambio
de narradores de la acción novelística. Esencialmente Donde
acaban los caminos es la historia de un hombre que es obligado
a transigir con sus sentimientos e ideales para conformarse a la
presión social. Raúl Zamora, m_édico de un pueblo, se enamora
de María Xahil, una india tzutuhil_y vive con ella. Verdaderamente enamorado, ofrece casarse con ella conform~ con su moralidad ladina aunque en el fondo espera que no acepte. Tanto
María como su padre rechazan el matrimonio porque saben que
aparte son los naturales y aparte los ladinos. Impotente frente
a la lógica indiscutible de los indios, pero en realidad aliviado
por la oposición de los indios que le permite vivir en paz con su
propia conciencia, Raúl Zamora pierde su identidad individual
al casarse con una joven rica de la misma sociedad provinciana
que él desl?reciaba tanto.
La última novela de Monteforte, U na manera de morir,
ofrece otro caso de un hombre que trata en vano de luchar contra la sociedad. Sólo que Una manera de morir es una novela
mucho más trascendental. Al tratar el tema del comunismo,
Monteforte no solamente logra presentar la realidad de. Guatemala, sino que también pl'antea un problema universal. El título
-una ",nanera de morir- se refiere a los indivÍduos que en estos
años de la posguera no tieneñ más remedio que sacrificar sus
ideales para someterse a un pensamiento ortodoxo. La ortodaxia
principal de la novela, pero no la única ortodoxia, es el comunismo. El protagonista Peralta es un comunista que se da cuen~a· de la hipocresía del Partido. . Después de permitirse el lujo
de pensar por su propia cuenta, Peralta se siente tan atormentado que acaba de salir del Partido. Al principio, se encuentra
solo en el mundo. Hasta su propio hermanito, que antes
lo idolatraba, lo desprecia por haber abandonado la lucha en
la cual había creído tan fervorosamente. No obstante, no le
cuesta ~ucho trabajo adaptarse externamente a la nueva vida.
El novio de su hermana le consigue un empleo irónicamente en
un ba~co donde, valiéndose de su inteligencia y de su aplica-

�•

48

Seymour Menton

Mario Monteforte Toledo

ció~, c~~ienza a subir rápidamente. Conoce a una joven rica
Y s1mpat1ca que pronto llega a ser su novia. Parece que todo le
está saliendo a pedir de boca. Sin embargo, en el fondo, Péralta
sabe que t~m~o~o per:enece a esta nueva sociedad. Ni él puede
aceptar su ins1p1dez m su afectación, ni ellos pueden perdonarle
sus ideas radicales. A pesar de eso, llega hasta el punto de querer
casarse con su novia, pero se interpone la Iglesia. Peralta no
puede transigir con sus ideales que lo ayudaron a librarse de la
ortodoxia del Partido y el cura no puede librarse de la ortodoxia
de_ su dogma que justifica su propia existencia. El diálogo termin_a_ cuando el padre afirma que sí le niega su Dios a Peralta.
Casi inconsciente y completamente deshumanizado, Peralta vuelve a entrar en el Partido. Ya no se atreverá a pensar. Es " una
manera de morir. "
.

desviado. Su desviación consiste en haber transigido con la finquera para que los campesinos no murieran de sed. Los diálogos
están llenos de una angustia desesperada. Peralta está convencido de que Rueda ha obrado bien pero como miembro del Partido tiene que cumplir su misión de destituirlo. Rueda, también
convencido de que ha obrado bien, trata de hacerse creer a sí
mismo que ha traicionado a los suyos. Hasta ofrece que lo maten para satisfacer al Partido pero esto no basta. Se ha resuelto
que Rueda tiene que salir del pueblo desacreditado. Peralta,
avergonzado por su papel hipócrita en la destitución de Rueda,
se tortura frente a la inocencia candorosa de su víctima. "Peralta
sintió que le ardía una sola mejilla; una sola, cual si le hubiesen
dado una bofetada a mano abierta. " (p. 57)
Por medio de un salto para atrás, presenciamos la escena
igualmente dramática entre Rueda y la dueña de la finca. A
pesar de su altanería, se siente cierta compasión por esa vieja
señora feudal que ha visto la destrucción de su familia y de su
tierra. El mismo Rueda le habla .con cierta humildad y aguanta
su desprecio para poder transigir con ella. En cambio por el permiso que otorga la señora de que los campesinos puedan usar
" su" agua, ellos tienen que devolverle algo de la tierra expropiada. Se destaca la tragedia de esta mujer cuya impotencia de
obrar como acostumbraba obrar antes es lo que más la irrita.
La transacción de Rueda en este diálogo muy humano es· lo que
causa su caída frente a la dialéctica inexorable del Partido.

A primera vista, U na manera de morir puede considerarse
una novela anticomunista pero en realidad no Jo es. Con una
angustia que aún excede la de las obras existencialistas de Eduardo Mallea, Monteforte expone la ciega hipocresía de .los dogmas
ortodox~s ~ualesquiera que sean- y su efecto aniquilador
sobre el md1V1duo capaz de pensar por sí mismo. Los mismos
banqueros d_e la novela no se atreven a pensar por su propia
cuenta. Se intuye que aunque ellos reconocieran cierta verdad
en lo q_ue les dice Peralta, nunca podrían admitírselo a sí mismos.
Los únicos personajes felices son los que no tienen la manía
de ~ensar: la hermana y la novia de Peralta, las dos frívolas, y
al
su hermanito Luis quien -vuelve a la casa decidido a trabaJar Y a desentenderse por completo de cuestiones políticas.

!in,

. Quizás. indicando una nueva orientación para la novela
hispanoamericana, U na manera de morir está totalmente desarraigada de Guatemala. Su conflicto ideológico podría entablarse en cualquier parté del mundo. El autor, en busca de una
nueva técnica, nos dice muy poco sobre. los antecedentes de sus
personajes. Lo que importa es el momento actual. El libro se
compone de una serie de diálogos largos, cada uno de los cuales
es sumamente doloroso. Se inicia la novela cuando Peralta, todavía dentro del régimen del Partido, llega a un pueblo para
enfrentarse con Rueda, el líder local. Peralta lleva la comisión
de eliminar a éste como jefe de los campesinos porque se ha

49

Cuando Peralta vuelve a la ciudad, se desahoga ante su
madre quien aumenta la angustia de su hijo al no comprenderlo.
La madre es una persona sencilla cuya preocupación principal
es el bienestar de su hijo. Es incapaz de comprender su inquietud. No puede concebir que haya cambiado de opinión respecto
al Partido después de haberlo servido por tantos años. Lo aconseja descansar porque el Partido lo necesita y ,cree darle la clave
de su inquietud diciéndole "-Tú nunca fuiste niño." (p. 79 )

..

La falta de comprensión persigue a Peralta y su tormento
llega a su colmo en otro diálogo penoso con su amante Laura.
Ella representa la fe y su amor está íntimamente ligado con el
Partido. Parece querer a Peralta pero los fieles tienen qtfe subor-

�50

con Antonio bajan en la próxima estación.

dinarse a la disciplina del Partido hasta el punto de renegar de
sus propias emociones.
La angustia del libro se trueca en heroísmo cuando Peralta
.hace la decisión de romper con el Partido. Con una gran tranquilidad de espíritu se enfrenta con Urrutia y le cqntesta firmemente a toda su dialéctica. La victoria de Peralta contra su ambiente y contra sí mismo ocurre en medio del libro. Aunque
al parecer el tono angustioso se alivia, en realidad sólo se disfraza. Durante todo el noviazgo de Peralta y Silvia se sospecha
que Peralta nunca podrá seguir disimulando. La vuelta a la
angustia existencialista marca toda la escena con el cura, la cual
presenta a Peralta con toda dureza la barda infranqueable entre
él y el mundo burgués. Sintiéndose en un vacío y espiritualmente muerto, se reintegra en el Partido. Pero ahí no termina
la historia. Todavía falta algo para completar el armazón de
la novela. En el último capítulo, Peralta vuelve a bajar del tren
en el mismo pueblo del primer capítulo. Este artificio, categorizado por la frase inmortal de Doña Bárbara, " las cosas vuelven
al lugar de donde salieron," parece a primera vista restarle fuerza
a la novela. El entusiasmo de los campesinos se ha disipado.
Rueda ha vuelto. Los ídolos capitalinos se han convertido en
los derrotados. Peralta, acompañado de dos compañeros, Antonio y Lamberto, sale en el tren rumbo al próximo pueblo. Este
final algo forzado y demasiado obvio se salva, sin embargo,
con un diálogo angustioso más. En la plataforma del tren, sacudidos por las vibraciones y ensordecidos por el viento y los
ruidos metálicos, discute Lamberto con Peralta. Le pide una
explicación de su reingreso al Partido. Cuando Peralta, completamente disciplinado, léase "muerto," le repite la cantaleta de
que se había desviado y que ya reconoció su error, Lamberto se
exaspera porque él y otros, lo mismo que Peralta, ya no estaban
conformes con la política comunista y estaban esperando a que
él les enseñara cómo era posible vivir fuera del Partido. Sintiéndose defraudado por su amigo deshumanizado, Lamberto se
vuelve ciego de ira y por poco mata a Peralta empujándolo fuera
del barandal. La última página del libro tiene una angustia insuperable. El tren se detiene y Peralta se escapa de la muerte.
Lamberto y Peralta vuelven a entrar en el carro del tren y juntos

51

Seymour Mentan

Mario Monteforte Toiedo

Una manera de morir representa la última etapa en .el de-

•

sarrollo de la novelística tanto de Mario Montefoite Toledo
como de toda Hispanoamérica. Los elemento criollos han desaparecido; la preocupación nacional no está en consonancia con
el cinismo de la posguerra; y las especulaciones freudianas ya
pasaron de moda. Una manera de morir, como l~s novelas anteriores de Monteforte, refleja el ambiente del momento. Sus
novelas evolucionan con el ambiente. No obstante, revelan ciertos valores del autor que son constantes en cada una de las cuatro; su gran talento para penetrar en el cerebro de sus personajes,
su verdadero don de narrador y sus grandes cono~imientos en
el arte de novelar. Un buen adelanto en. su arte gu·e ~e p.ota en
Una manera de morir es que ya no está presente el autor. Todo
se expone en los mismos diálogos o en los monólogos introspectivos. Al eliminar las descripciones del mundo exterior,
Monteforte ha logrado una novela más escueta cuya falta de
, elementos poéticos ayuda a crear un dramatismo tremendo.' La
evolución continua de la obra de Mario Monteforte Toledo presagia otros libros de alta calidad que no pueden menos que seguir
reflejando y enriqueciendo el desarrollo de la novela hispanoamericana .
NOTAS
1. Carlos Reyles, Terruño (1916) ; Mariano Latorre, Zurzulila (1920); José
Eustaslo Rivera, La vorágine (1924) ; Rómulo Gallegos, Doña Bárbara
(1929) ; Flavio Herrera, El tigre (1932) ; Clro Alegría, L a serpiente de oro
(1935).
2. Rómulo Gallegos, Canaima (1935); Jorge !caza, Cholos (1938); Ciro Alegria,
El mundo es ancho y ajeno (1941 ) ; Enrique Amorim, El caballo y su sombr a (1941); José Revueltas, El luto humano (1943).
3. Alcides Arguedas, Raza de bronce (1919); Jorge Icaza, Huasipungo (1934);
Gregorio López y Fuentes, El indio (1935) ; Mauricio Magdaleno, Resplanr
dor (1937) ; Relnaldo Lomboy, Ránquil (1941); Miguel Angel Asturias, Hombres de maíz (1949) .
4. Enrique López Albújar, Matalaché (1928) ; Rómulo Gallegos, Pobre negro
(1937), Sobre la misma tierra (1944); Jorge !caza, Cholos (1938), H11airapamushcas (1948); Adalberto Ortiz, Juyungo (1942); Ramón Rubin, La
bruma lo vuelve azul (1954).

�Mario Monteforte Toledo

52

5. Ese tema del Indio errante también está presente en El luto humano (1943)
y Los paregrinos inmóviles (1944) de los mexicanos José Revueltas y Gregorio López y Fuentes y en El mundo es ancho y ajeno (1941) del peruano
Ciro Alegria.

Agustín Basave Fernández
, del Valle/ El Existencialis-

BIBLIOGRAFÍA

mo / Exposición y Crítica

1. ;\fario Monteforte Toledo, Anailé (puatemala: Editorial "El libro de Guatemala," 1948)
2. ).fario Monteforte Toledo, Entre
"El libro de Guatemala," 1948)

!ª

piedra y la cruz (Guatemala: Editorial

3. )fario )fonteforte Toledo, Donde acaban los caminos (Guatemala: Tipografía nacional, 1953)
4. Mario :\lonteforte Toledo, t'na manera de morir ()léxico: Fondo de Cultura
Económica, 195í)

PROLOGO

DESPUÉS de la primera guerra
mundial se ha intensificado l&lt;} actitud antiintelectualista, reivindicándose, a la vez, la realidad de lo concreto. Se ha pensado
que el sistema es impotente para apresar la realidad integrada
por seres únicos, intransferibles, singulares. Se ha preferido buscar un contacto, un vibrar al unísono con la plasticidad de la
vida y con la fluctuosídad de la emoción humana. Un sondear
la profundidad de la existencia y un advertir la problematicidad
de una realidad inmediatamente vivída y refractaria a objetivizarse en conceptos, caracteriza la actitud de los existencialistas.
El existencialismo pretende descubrir o develar -aletheíael sentido y el valor del hombre concreto. No son las esencias
desexistencializadas lo que importan, .,sino las existencias como
posibilidad de adquirir, determinándose, una esencia.
Describir y valorar estos esfuerzos de conquista filosófica,
ha sido la tarea fundamental que me he propuesto. Pero no se
trata de una simple descripción material o exterior, de una pura
descripción fenomenológica, sino de una exposición -por dentroy de una crítica. Al enfrentarme en carne viva con la problemática filosófica de los existencialistas, no he querido redu- 53 -

\

�54

Agustín Basáve

El existencialismo

el tejido hasta donde es posible-- se toma como reflejo del
alma existencialista. En París, el "Café Flore" y el "Café Pont
Royal", son el cuartel general de grupos existencialistas que aparecen -ante el atónito turista medio-- como misteriosos, como
exóticos. Las famosas "soirées existentialistes" han constiuido
un espectáculo con indudable éxito de concurrencia. Dejemos a
un lado estas manifestaciones extra-filosóficas que expresan artística o extra-artísticamente la situación espiritual de nuestros
días.

cirme a la miserable situación de un puro historicismo o de una
pura reseña de nombres, obras y doctrinas, sin el -hilo conductor
de una sana 'toma de posición personal. Otra cosa me parecería
indigno.
, Al estudiar a los existencialistas espero poner de manifiesto
su íntima y profunda humanidad, pero también su demoledor
trabajo en contra de la razón que, al fin y al cabo, es el fundamento del hombre y la necesaria base de toda auténtica filosofía. Se ha confundido la razón -la sana razón-, con la
razón abstracta del racionalismo y se ha decretado, erróneamente,
el divorcio entre existencia y razón.
¿Qué es el existencialismo? ¿Cuál es su temática? ¿Se
tratará fundamentalmente de una Filosofía del Hombre? ¿Qué
relaciones guarda el existencíalismo con el cristianismo? ¿ Cuáles son sus principales direcciones? ¿Qué tienen en común los
diversos existencia listas? ¿Podemos hablar de _un existencialismo
religioso de lengua española? ¿En qué divergen esencialismo y
existencialismo? ¿Cuáles son las preocupaciones fundamentales
del existencialismo? ¿C_uáles sus límites y peligros? ¿Será preciso asumir una posición p_ersonal frente al existencialismo? He
aquí las principales interrogantes que nos formulamos al iniciar
nuestro estudio. Pero la problemática -ineludible y provechosa- no adquiere su sentido por la problemática misma. Esto
sería -permítasenos la palabra- mera morbosidad intelectual.
Después de haberse planteado rigurosamente los problemas, es
menester intentar la búsqueda de una cabal solución. Otra cosa
sería indigna del hombre y de su apetito de verdad.
Tal vez podamos obtener del estudio¡ de los existencialistas, un fruto precioso: la incitación al cumplimiento de nuestra
vocación personalísima y el estímulo para decir nuestra palabra
leal. _

¿QUÉ ES EL EXISTENCIALISMO?
El existencialísmo es, a más de una filosofía, un fenómeno
cultural de nuestro tiempo. Hay pintura, hay teatro, hay novela
y hay poesía existencialistas. Y hasta el traje corto --que ahorra

55

.\

Como fenómeno histórico, el existencialismo es algo privativo del hombre europeo del período de la postguerra y de la
entreguerra. Los iberoamericanos lo podemos comprender, lo
podemos explicar, lo podemos criticar, pero no lo hemos podido
vivir en su génesis. Y no lo hemos podido vivir porque nos ha
faltado ese pasado de fracasos, de desilusiones, de frustraciones
en la función de dirigir al mundo, de desesperación ante las continuas luchas y atropellos, de expectación de lo imprevisto.
Los europeos no han podido disimular su psicosis de "fracaso",
de "desastre". Viven una vida eufórica, aunque ficticia, que
en vano pretende encubrir una honda crisis. Se sienten arrastrados por un torbellino de masas humanas en que su personalidad
se anonada. La cantidad aplasta a la calidad; el irracionalismo
preside la vida urbana. Se deciden las cosas sin saber por qué.
Y un ambiente de misterio y de absurdidad envuelve a la desangrada Europa ...
En esa atmósfera ha nacido una filosofía desvigorizada y
desvirtuada, es verdad, pero también auténticamente preocupada
de la libertad, de la responsabilidad, de la existencia cotidiana
y del hombre concreto. El existencialismo se ha encarnizado
despiadadamente en la finitud del hombre. Pretende tener como
punto de partida la experiencia concreta de la vida de cada cual
para descubrir y tocar el ser mismo. Por vía de conciencia se
quiere .desembocar en la PATENCIA del ser. Pero no se acaba
de precisar las palabras, de definir, de concluir. La desconfianza, la ambigüedad, la indecisión y la ausencia de un claro sistema
doctrinario han presidido, hasta ahora, la marcha del existencialismo. Su estilo y su tendencia, en cambio, presentan nítidos
contornos. Y aunque "no sea capaz de darnos la etiología y la

�..
56

El existenciplismo

terapéutica de las afecciones antropológicas actuales --como lo
apunta J. lturrioz- al menos vale la pena de conocerlo para
conocer a un hombre. Conocerlo y salvarlo".
San Agustín y Soren Kierkegaard son los dos principales
precursores del existencialismo. El "horno interior", la introspección, la experiencia de la finitud y los análisis de la angustia
y de la muerte entroncan a San Agustín con el árbol existencíalista, aunque el pensamiento agustiniano desborde los estrechos .cauces del existencialismo contemporáneo. Kíerkegaard tiene una percepción directa vivísíma de la subjetividad angustiada, de los estadios y paradojas de la vida humana. Como
precursores pueden tomarse, también, a Pascal, Maine de -Biran,
Nietzsche, Bergson y Unamuno.
Se ha hablado de existencialismo abierto y de existencialismo cerrado, de existencialismo espúreo y de existencialismo
auténtico, de existencialismo cristiano y de existencialismo ateo.
El existencialismo abierto y auténtico o cristiano -llamésele
como se quiera- Pilrte del hombre integral con su espíritu y sus
ligas con la trascendencia, usa del método fenomenológico pero
deja abierta la puerta a la trascendencia metafísica. Marcel,
Zubiri y Jaspers -aunque este último imperfectamente- son
representantes de esta actitud. Sartre, Camus -y algunos señalan a Heidegger aunque nosotros tenemos serías dudas sobre
el particular- son los jefes del existencialismo ateo.
Reservamos, para próximo comentario, la temática del
existencialismo. lmpórtanos, por ahora, hacer una caracterización general de esta filosofía. ·Es denominador común de todos
los existencialistas la afirmación de que la existencia precede a
la esencia. "Esto significa sencillamente --dice Sartre-, que el
hombre primero existe y luego consiste, es decir, ES, y luego
ES ESTO O LO OTRO ( 1). Mientras que cosas, plantas y
animales PER-SISTEN y SUB-SJSTEN por que les sostiene
un ser, el hombre no puede abandonarse inercialmente al ser.
tiene que luchar --de ahí la raíz dramática de la vida humanacontra el ser, constituirse su existencia. Lo verdaderamente humano es la actividad: PRE-OCUPACION y OCUPACION.
La MISMIDAD del hombre -intimidad intransferible- se
conjuga con la relación constituitiva y ontológica, con las cosas

57

Agustín Bosave

y con las personas; entonces emerge la CIRCUNSTANCIA.
Los existencialistas usan la DESCRIPCION FENOMENOLOGICA como interpretación. La "Sorge" o cura (cuidado) aparece definiendo la existencia. Pero el sentido de ese cuidado es
la temporalidad. Es así como el TIEMPO CONCRETO se
instala en el centro mismo de la analítica existencial. El existencialismo se ha empeñado en presentarse como un humanismo.
¿Un humanismo? Para nosotros no puede haber verdadero humanismo si no se reconoce --con todas sus consecuencias- a la
persona humana en cuanto portadora de espíritu, en cuanto objeto supremo de la Creación que está en el mundo pero que a la
vez está contra el mundo y sobre el mundo.
Del encuentro de la filosofía con la existencia ha brotado
el existencialismo: punto capital para el análisis. Los que nos
empeñamos en filosofar hoy, no podemos eludirlo.
EL EXISTENCIALISMO COMO
FILOSOFIA DEL HOMBRE

•

Pese a la absoluta falta de propósito sistemático en los más
de los existencíalístas, se descubre en su dispersión una profunda
unidad lograda a base de constante reiteración. El tema central
del existencialismo es el hombre en su integridad; "el hombre
de carne y hueso -del que hablara Unamuno-, el que nace,
sufre y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y a quien
se oye, el hermano, el verdadero hermano". " Y este hombre
concreto, de carne y hueso, es el sujeto y el supremo objeto a la
vez de toda filosofía, quiéranlo o no, ciertos sedicentes filósofos" .
Para los existencialistas, filosofar ha sido, hasta ahora,
preocuparse de los problemas humanos. En este sentido puede
decirse que el existencialismo se ha reducido de hecho, a una
antropología filosófica. Huyendo de todo doctrinarismo que
sirva sólo de juego o distracción artificiosa de la inteligencia, el
existencialismo se muestra como una filosofía comprometedora.
Si la filosofía no logra explicarme estos problemas, que son los
más vitales de mi ser, fracasa. ·
El punto de partida es egocéntrico. Lo más inmediato de lo

�f

58

El existencialismo

experimentable es la realidad humana. No puedo conocer la
realidad del mundo exterior o la realidad en general sin partir
de la realidad del propio yo. "No solamente es un deber moral
este egocentrismo del filosofar -advierte Ismael Quiles S. J.sino también es UNA NECESIDAD Y UN DEBER ONTOLOGICO, es decir, radicado en la misma esencia de mi realidad,
y de la cual no puedo prescindir" (2). Heidegger ha pretendido llegar a una verdadera metafísica por el sentido de la realidad íntima del hombre y de su vida. De esta manera, el hombre
ha sido el punto de partida de la filosofía existencialista y el
término final donde ella se tortura constantemente.
No se satisface el existencialismo con un frío conocer las
esencias, con una asimilación intencional o representativa de los
objetos. Su ambición es el "conocer que lleva al ser", el conocimiento comunicativo. Para ello se vale del análisis de las vivencias más arraigadas en el hombre, de las experiencias humanas más persistentes, de las espontaneidades de la vida más manifiestas.
Cosmología, Metafísica y Antropología han sido las tres
grandes fases de la filosofía en su historia. Lo que preocupó a
lo$ grandes metafísicos o a los grandes filósofos del idealismo,
apenas si preocupa a los existencialistas. ¿Qué somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? He aquí las grandes cue~tiones
vitales que inquietan al existencialismo. A este respecto es bastante ilustrativa la frase de Jaspers: "la Filosofía es el atrevimiento de penetrar en el fondo insondable de la auto-conciencia humana. Este buscar camino hacia sí mismo no termina
sino con la muerte".
Planteado el problema, el existencialismo adopta una actitud: el ser de la realidad humana es puro existir, surgir y aparecer en el mundo, auto-encuentro. No hay naturaleza humana.
El hombre no es nada al inicio. · El hombre será ante todo lo
que él haya proyectado ser. Sin apoyo ni socorro alguno, cada
ser humano está condenado a inventarse.
Lo que de posibilidades hay en lo humano, lo pone de
manifiesto la historia. De ahí que los historicistas hayan dicho que la historia hace al hombre. "Para el Existencialismo

Agustín Basave

59

--observa J. Iturioz S. J.- el hombre todavía es un poder ser;
para el Historicismo, un haber sido ... Pero, aun en estas diferencias de expresión y puntos de mira hay un presupuesto inicial,
básico y fundamental. en que ambas filosofías coinciden del todo: el hombre no aparece en el mundo hecho ya, terminado, es
decir, la negación de la objetividad. Por otra parte, el hombre
tiene que darse a sí mismo su ser, que antes de llegar a ser es
libertad, después de haber sido es historia; libertad e historia
son así una misma realidad, pero vista desde extremos opuestos" (3).
Circunstancias intrínsecas y circunstancias extrínsecas, limitan el exagerado horizonte de absoluta libertad que nos describen los existencialistas. Aunque se obstinen en negar la esencia humana, la naturaleza humana, no hacen otra cosa que afirmarla cuando hablan de la "situación humana" y de "las situaciones límites".

LA TEMA TICA EXISTENCIALISTA
La terminología existencialista está salpicada de palabras
como estas: "libertad", "tiempo íntimo", "angustia", "caída",
"apertura", "clausura", "nada", 'nihilidad ontológica", "finitud" ... Los problemas filosóficos arrancan del hombre mismo.
Pero en la mayoría de los existencialistas la cosmovisión tiene
sus raíces en una situación peculiar, privativa, intransferible, de
manera que más que de interpretación objetiva debe hablarse de
testimonio personal.
La subjetividad es -desde Kierkegaard- un tema capital
del existencialismo. Si el hombre no es cosa ni objeto, su realidad existencial y libre es la de ser sujeto. El ser humano, carente de esencia previa, es pura existencia. Y su existencia es
libertad. Lo que equivale a decir que el hombre no tiene libertad, si:no que es libertad. La libertad ontológica, radical, absoluta es lo que hace al hombre existencialista. El manojo de posibilidades que es el ser humano, no tiene nexo con una esencia
humana o naturaleza, ni con el pasado ni con el futuro. Al
existente no le importan las verdades, sino SU verdad.

�60

El existencialismo

El irracionalismo, el absurdo, el pesimismo, es otro de los
temas del existencialismo. Las cosas y los sucesos son así, porque sí, gratuitamente. El mundo carece de sentido. Ni la causa
eficiente ni la causa final son motivo de consideración para el
existencialista. El hombre está arrojado a la existencia (¿por
quién?) y destfoado a la muerte. La nada le circunda cuando
no se le adentra. La vida humana . es gris, dura, impenetrable.
Los personajes de Camus y de Sartre son hastiados, decepcionados, fracasados. El futuro incierto y vacío hacen a la existencia
pesada, angustiosa. El hombre carga -mediante la "Sorge"con su existencia sobre un abismo de niebla impenetrable para
caer, al final. en el fracaso. En medio de situaciones azarosas
e irracionales, los seres humanos tienen que tener una austera
autovigilancia para ser fieles a sí mismos, para ser auténticos.
Y este programa viviente que es el hombr~. tiene que aferrarse
a su programa maleable, en ebullición, sin designio previo y
sin modelo en el cual inspirarse. No hay posiciones adquiridas,
ni fidelidades inmóviles.
La existencia. -se nos dice- es un drama. Un drama en
que el hombre "está ahí" sin haberlo pedido. En el "horno
viator" Marc~l llega a decir: "estamos embarcados". Y Sartre
llega hasta el extremo de afirmar que el ser está de MAS. Su
estupidez injustificable estorba como la bestialidad. El ser humano es contingente, frágil, impotente racionalmente, inconsecuente, expuesto ante lo VISCOSO -"el otro'', el mundo-que le desposee de sí mismo, que le enajena. No hay acabamiento, no hay totalidad de la existencia. Se vive en espera constante de la muerte. Para Sartre "es absurdo que hayamos nacido
y es absurdo que muramos" ( 4).
Las voces de Nietzsche resuenan en el existencialismo: "Es
en el desierto - decía Zaratustra- donde han vivido siempre
los verídicos". Heidegger y Sartre ~nsisten en la soledad absoluta.
Marce} siente que estamos· solos frente a una inmensidad y en
la entraña de un todo. Sólo que como bien replica Emmanuel
Mounier: "La soledad absoluta, ¿no es un seudoconcepto, un
concepto insostenible, que se nutre clandestinamente del otro que
él niega, como el concepto de la nada absoluta? ¿Es que es pensable sin referencia a una presencia envolvente, de otra manera

Agustín Basave

61

que transformándose en su contrario, la idea de plenitud absoluta?" (5).
El tema del personalismo es presentado por el existencialismo un poco crispadamente. El individuo es lo extraordinario,
lo único, lo "encapsulado". Cada persona debe emprender su
conquista. Cada individuo describe un modo peculiar de vida.
Pero cabe siempre decidirse por un modo de vida auténtica o
por un modo de vida inauténtica. Si el ser humano se subsume
en el mundo, se trivializa y cae en lo impersonal, estamos frente
a la existencia inauténtica. En cambio si se elige a -sí mismo en
presencia de la muerte y de la nada, se recupera y vive una vida
auténtica.
El mundo adquiere su significación por el hombre. Hombre y mundo están soldados indisolublemente. De esta manera
el mundo se humaniza y el hombre se mundaniza (ser-en-elmundo) .
El "otro" es aquel que yo veo, pero es, también, aquel
que me ve. Y al verme, me mira como objeto dependiente .
Aprehendido por el otro, caigo en su poder, descubro el secreto
de mi corazón y me constituyo en su esclavo. Sólo me queda
un remedio: recuperarme como sujeto, responder como libertad
y convertir al otro en objeto. Hasta el amor es una lucha -reversible- en que los amantes buscan adueñarse no tan sólo del
cuerpo sino de la libertad del "otro'.'.
El riesgo es una nota típica de la vida existencialista. En
cualquiera de mis actos me comprometo y comprometo a toda
la humanidad. Vivir, es definirse actuando constantemente. "El
hombre -dice Nietzsche- está hecho para ser superado". Antes
que nada las obras. Pero las obras no describen al hombre.
La existencia -piensa Marce!- es lo no-inventariable.
Las agudas descripciones que los existencialistas han elaborado en torno a la condición humana, demuestran que no han
podido escapar -pese a sus desesperados esfuerzos- a una filosofía de la esencia.

�62

Agustín Basave

El existencialismo

res objetivos. Tampoco cabría hablar de lógica, de ética, de
religión, de estética o de ciencia. Todo se diluiría e.n una serie
de duraciones existenciales. El devenir tragaría al ser y a la
metafísica, para quedar al final perdida la existencia misma. De
t"into demudar a la existencia, ésta se ha revelado como evaporación frente a la nada.

CRITICA GENERAL AL EXISTENCIALISMO
Una atmósfera de cansancio, de desconfianza y de pesimismo no es, precisamente, la atmósfera adecuada para hacer
filosofía. Resulta explicable la angustia de un hombre concreto
de la post-guerra, pero no resulta justificable que contamine la
filosofía con su personal nihilismo. El desahogo de los instintos
vitales, en nombre de una espontaneidad gratuita, no es, en rigor, una actitud propiamente filosófica. Con UN drama de la
existencia se puede confeccionar una pieza de teatro pero no se
puede tejer EL drama de la existencia. Casi todos los existencialistas contemporáneos pretenden universalizar sus vivencias
personales. El resultado, más que una filosofía, es un testimonio
singtilar.
Negar los méritos del existencialismo es una torpeza inexcusable. En el haber del existencialismo estará siempre el haber
llevado al primer plano al hombre concreto, con la intimidad
de su conciencia, con su finitud, con su temporalidad, con su
angustia. El Hegelianismo que lo resolvía todo pero que se olvidaba de la persona humana, los ejercicios escolares en torno a
bizantinismos han sido justamente relegados ante el hondo problema del hombre de carne y hueso y ante la acuciante crisis
que vive el mundo contemporáneo. Como reacción en contra de
estas posiciones agotadas, el existencialismo ha sido mucho más
afortunado que como doctrina.
El existencialismo ha declarado una guerra a muerte a todo
sistema, olvidando que una filosofía no TIENE un sistema, sino
que ES sistema. Pese a su denodada crítica, el existencialismo
ha terminado, a la postre, por constituirse en sistema.
Una fenomenología puramente descriptiva de la realidad
humana no es, ni mucho menos una ontología. En este sentido,
Michele Federico Sciacca ha podido decir que el existencialismo,
más que una filosofía es una filosofía fallida. Y es que su problemática, y su conjunto de agudas observaciones psicológicas.
han quedado propiamente sin ulterior elaboración filosófica.
No todo es reducible a momentos existenciales. Si así fuera
ya no podría hablarse de esencias, de objetos ideales y de valo-

63

Salvo el caso de los existencialistas católicos, los demás se
cierran a la trascendencia encerrándose en un inmanentismo sin
soportes y sin atmósfera respirable.

'

Quitando todo lo que pueda haber de sarcasmos en la crítica que del existencialismo hace Guido de Ruggiero, quedan
varias observaciones aprovechables: a) .-la irracionalidad no es
tan radical e irreductible como pretende afirmar el existencialismo. Se halla sujeta, y puede ser sometida a una racionalización,
que en alguna medida la redime. Leibniz ha mostrado que, en
virtud del principio de razón suficiente, las verdades de hecho,
sin perder su contingencia, son susceptibles de una explicación
causal que, extendiéndose progresivamente en el tiempo y el espacio, las acerca indefinidamente a las verdades de razón. Todo
el desarrollo de las ciencias se halla confiado a la posiblidad de
reunir los DATOS empíricos en una red cada vez más tupida
y sólida que neutraliza en parte su contingencia individual.
b) .-La existencia es explicada por los existencialistas como
emergencia, un surgir el ser del ser, por lo tanto como un trascender el dato originario, de modo que la misma comprendía
el SI MISMO y lo OTRO, el tiempo y lo eterno, lo finito y
lo infinito... : La. existencia despunta como un hongo en el terreno llano del DASEIN, o mejor, para redargüir con un parangón usado equivocadamente por los existencialistas contra
el idealismo, emerge como el barón de Münchausen que, con la
fuerza de su brazo, se saca por los cabellos del pantano en el
que se había h_u ndido. c) .-Hacer de la existencia la protagonista del devenir, significa trocar el efecto con la causa, el camino con la etapa; significa, en última instancia, concebir un devenir acéfalo, sin sujeto. Y esta es la enorme ilusión del existencialismo, que ha creído poder prescindir de los AGENTES
de la filosofía tradicional, y en cambio los ha presupuesto implícitamente o, queriendo permanecer fiel a su propósito, ha

�64

El existencialismo

Jesucristo obró y enseñó. Su predicación no está basada
en ningún mecanismo de inferencias sistemáticas. Para comprender plenamente la verdad, Jesús proclamó la necesidad de
vivirla. Sus parábolas -tan sencillas, tan concretas- no han
podido ser agotadas en siglos enteros de meditación. "Jesús, que
vive la verdad, cuando la enseña no emplea proposiciones universales -dice Roger Troisfontaines-, sino sugerencias concretas, como jamás hombre alguno las hizo. No fue :Él, fue
San Juan quien formuló el "Dios es caridad", Dios es amor:
fórmula preciosa, como todas las que definirá en seguida la
Iglesia, pero que resultaría muy vacía si Jesús, por la manifestación, alterna de su poder y de su humildad, de su valor y de
sus padecimientos, de sus milagros y bondad, no nos hubiera
revelado con su vida, qué es el amor divino" (7). En la caridad reside el elemento esencial de la Buena Nueva. El amor
--comunión interpersonal- es el centro del mensaje evangélico.
" El núcleo viviente de la religión es la persona adorable d~
Cristo, cuya plenitud nunca podrá ser contenida en una fórmula" . Mientras los existencialistas ateos se encierran en la orgullosa soledad del egoísmo, pretendiendo bastarse a sí mismos y
centrando todas las cosas en torno a su persona, los cristianos
caminamos hacia la unión, aspiramos a la caridad sencilla y nos
abrimos a Dios y al prójimo, tanto para dar como para recibir.

hecho del devenir una escena de apariencias fugitivas, privadas
de consistencia. d ) .-La carencia de un protagonista, de un artífice del devenir, nos ayuda también a explicarnos toda una
serie de deficiencias especulativas del existencialismo: su falsa
interpretación de toda expansión existencial como una trascendencia, de todo paso como un salto, de todo problema como un
misterio ( 6) .
No es posible quedarnos con las solas existencias sin remontarnos al sentido o razón de ellas mismas, a lo que las
constituye en determinado tipo de ser: las esencias. La mera
existencia -asegura y con razón el pr. Sabino Alonso-Fueyo-no puede filosofar. Si el existencialismo puro se atuviera a la
pura facticidad ¿qué nos podría decir ? Filosofía es reflexión
humana, búsqueda de razones y principios supremos. La existencia pura de los -existencialistas, en cambio, es... ausencia de
razón. ¿Cómo poder hablar, entonces, de una filosofía existencial?
EXISTENCIALISMO Y CRISTIANISMO
El existencialismo ya no es pura especulación, teoría y razón, sin'b cosmovisión y actitud vital: "Lo que yo necesito
-decía Kierkegaard- es ponerme en claro conmigo mismo, saber qué debo hacer. La cuestión no es para mí lo que debo
conocer: más bien se trata de comprender mi destino: que yo
vea lo que la Divinidad quiere realmente de mí: se trata de encontrar una verdad, y para mí la verdad es la idea por la cual
quiero vivir y morir" . Surgió el existencialismo como formu lación filosófica de la desgarradora experiencia de esta crisis sin
paralelo. El hombre que ha vivido entre dos guerras; comienza
a sentir íntimamente los términos de la antinomia: finitud e
infinitud, caducidad y eternidad_. .. Perdida su fe en Dios y en
· la Razón, el hombre angustiado ansía liberarse de su propia
congoja. ¿Pero qué apoyo podrá dar una filosofía que no se
basa ella misma en un Dios personal, principio y fin de todas
las cosas ? Si el exist~ncialismo no halla sus soluciones en Dios,
en la eternidad y en la inmortalidad personal, no le queda otro
camino como no sea el del fracaso y el _de la desesperación.

65

Agustín Basave

"Para el espíritu humano -ha dicho Albert Camus- no
hay sino dos mundos posibles, el sagrado ( o hablando en lenguaje cristiano ~ xpresa Camus- el de la gracia) o el de la rebelión (8 ). Camus -Y con él todos los existencialistas ateosescogió la rebelión.
I

Toda nuestra vida está resumida en una elección básica:
con Cristo, o sin Cristo. El existencialismo ha sido un buen
activador de est.t opción. Y cuando en su dirección atea se ha
decidido por la segunda proposición, "el sin Cristo avanza cada
día más hacia el contra Cristo" .
Troisfontaines ha intentado encerrar el existencialismo en
la siguiente definición: " es un retorno apasionado del individuo
sobre su libertad para sorprender en el despliegue de sus marchas
y co~tramarchas el sentido de su ser". Como emotivos, los

•

�66

El existencicalismo

existencialistas reaccionan contra las abstracciones o generalidades que amenazan disolver la originalidad personal. En la libertad creen encontrar la fuente de los valores. Por medio de
la descripción fenomenológica pretenden buscar y encontrar el
mundo del ser y por la iniciativa personal, el mundo del deber
ser. Rechazan la objetividad porque piensan que "la verdad es
el regusto mismo de mi experiencia ontológica (llámese angustia, desesperación, fe o esperanza, etc... ) . Les in_teresa, sobre
todo, el surgir de la libertad, su ejercicio y modalidades. Niegan
lo suprasensible y se afanan por dilucidar el sentido del ser ert
concreto, del ser de cada cual. Hay que experimentar aquello de
que se habla y darle luego una expresión concreta. Esos serían
los dos postulados básicos del método existencialista.
Los existencialistas se han encarnizado con los elementos
de la contingencia humana: la nada, la muerte, la finitud, la
angustia. Contra este vacío final se yergue la plenitud cristiana.
Los cristianos podemos oponer a la nada, el ser -y sobre todo
el Ser supremo--: a la muerte, la vida eterna; a la finitud, la
infinitud de Dios; a la angustia, la esperanza ...
Aunque seamos seres caídos -arrojados como dicen los
existencialistas y deficientes, podemos orientarnos hacía el bien.
si sabemos hacer buen· uso de la libertad y con la ayuda de la
gracia. La angustia no es, para una concepción cristiana de la
existencia, más que una nostalgia de un mundo superior a aquel
en que se vive y en el que la muerte ya no es amenaza. Hay
en la existencia humana --observa el Padre Quiles, S. J.-, ,algo
que determina su dirección hacia lo absoluto, y que es más interior a la misma existencia humana ella misma: su fundamento;
este fundamento no se encuentra saliendo ( ec-stasis hacia el vacío, hacia fuera), sino entrando en sí mismo . .Estar-en-El, insis-tere, es la plenitud del hombre; cuanto más insiste tanto más
está en el ser, tanta más plenitúd tiene de ser. Como ya los
grandes místicos, desde San Agustín, experimentaron, Dios es
más íntimo al alma que el alma misma; a Dios se le encuentra
en lo más profundo, in summítate animae.
La voz del Papa Pío XII se ha dejado oír, desde su alto sitial.
tachando de falso el existencialismo, si profesa el ateísmo, o.

Agustín Basave

67

por lo menos, si rechaza el valor del razonamiento metafísico.
No creemos, en consecuencia, que la condenación alcance a los
existencia listas cristianos ( 9). Es nota común, entre los existencia listas, afirmar que la existenéia precede a la esencia. Esto
puede tener sentido tan sólo si se considera a la esencia como
una resultante de las determinaciones que la existencia se da libremente en el curso de la vida. Pero, en rigor, la esencia del
hombre -mínimo requerido para participar en las prerrogativas
humanas- es contemporánea de la existencia y dependen del
Creador. Es claro que la esencia humana, en cuanto implica
contingencia y libertad, es ampliamente determinable.
Frente al absurdo de un mundo existencialista el cristianismo descubre que toda creación es triunfo y alegría donde cada
criatura encuentra su sitio y misión.
EXISTENCIALISMO Y ESENCIALISMO
La existencia, la intuición del ser existencial tiene la primacía sobre la esencia, como el acto precede a la potencia. Pero
eso no significa que se destruya o supriman las esencias. To~o
lo contrario, la existencia implica las esencias o naturalezas y
con ello salva la inteligibilidad. Porque existencias sin esencias
es algo impensable y por ende imposible. Como Santo Tomás
de Aquino, nosotros vamos por la inteligencia a la existencia.
El existencialismo espurio pretende entronizar la primacía
de la existencia bruta sobre los despojos de las esencias · (posibilidades, proyectos). Pero la filosofía había sido hasta ahora
-y tendrá que seguir siendo-- captura e inquisición de esencias. En y por las esencias, el hombre -ser inteligente- puede
aproximarse al ser de la vida. Si las cosas son lo que son, es
porque tienen una peculiar consistencia. La inteligibilidad es
inseparable del ser y si de algún existencialismo auténtico cabe
hablar, éste tendrá que ser de tipo racional...
La existencia como tal es una realidad primaria que no
se deja encajonar en conceptos. La esencia en cambio (aquello
por lo que una cosa es lo que ' es y se distingue de las demás)
refleja lo que en un ser hay de inteligible. La existencia -aun

�68

El existencialismo

Agustín Bosave

particular, diversa de todas las demás, irrepetible. Así considerado, el existencialismo es la última reoelión contra el pensamiento especulativo. En este sentido puede llegar únicamente
a una descripción fenomenológica del existir pero nunca a una
filosofía que es discurso sobre el set. Está muy bien encauzar
la filosofía por el plano de lo concreto e individual, recurrir al
hombre de carne y hueso para no quedarse con un esquema
abstracto; pero desembocar en la disolución o negación de la
esencia es un contrasentido. Reducir la existencia a "posibilidad", a indi:terminación absoluta, es disolverla en la nada, es
proclamar el naufragio de la razón y el fracaso de la metafísica.
Pero la existencia, concebida sin la esencia, es inexistente. Esencia y existencia son ontológicamente inescindibles. El ser es una
síntesis de esencia y existencia. Usar el nombre de "existencialismo" para negar las esencias es fraude y es usurpación.

la misma de los existencialistas- se muestra incorporada o realizada en las cosas existentes: este hombre, esta ciudad, aquella
colina... Pero aunque la filosofía enfoque y dilucide más la
esencia que la existencia, de 'aquí no· cabe concluir -como lo
hace Sabino Alonso-Fueyo-- que "importa, sobre todo, más
que el hecho de ser, lo que se es; una existencia que corresponda
a nuestra naturaleza"; y mucho menos afirmar "la primacía de
la esencia sobre la existencia". U na aseveración como ésta no
puede admitirse a menos que se niegue la primacía ontológica
del acto sobre la potencia. No hay que olvidar que lá verdad
es posterior al ser de las cosas (veritas sequitur esse rerum) :
que lo primero que nos dan los sentidos son las existencias y
que el juicio tiene una última función existencial.
Se nos ha dicho que el hombre no tiene esencia sino historia. Pero la historia sólo podrá decirnos lo que le acaece al
hombr"e pero nunca lo que el hombre es. Porque una cosa es
descubrir lo que hace un ser y otra cosa es aprehender y expresar
su esencia. En todo caso -como ha observado agudamente
Eduardo Nícol- "hay algo que no es histórico, y es la estructura del ser histórico, por la cual se explica Ja historia misma.
Este absoluto es el principio de todas las relatividades". (10).
Lo que hace el hombre no lo hace porque sí -la gratuidad perfecta de Sartre es imposible- sino que tiene una específica intencionalidad. Toda existencia tiene sentido, mejor dicho es
creadora de sentido. Y si alguna vez falta este sentido se produce la angustia que es siempre tardía, derivada, momentánea,
provisional. " Claro está que, cuando la existencia toda se proyecta sobre el fon'do de la nada --expresa el mismo Nícolqueda ella misma nulificada. La nada es la gran anuladora, el
gran principio de indiferencia. Ante este absoluto, todos los
proyectos de existencia son relativos, y el armazón entero del
ser del hombre parece derrumbarse. Ninguna posibilidad de ser
tiene sentido; sólo parece que pueda alcanzarlo, por contrasentido, la imposibildad de toda posibilidad, en que la muerte consiste, según dice Heidegger" ( 1) .
Sirviéndose de una imagen, Miguel Federico Sciacca ha llamado al esencialismo la filosofía del molde universal, o de la
forma eterna; y al existencialismo, la filosofía de la impresión

69

1,

1

1

LIMITES Y PELIGROS DEL EXISTENCIALISMO
Hasta ahora el ~xistencialismo ha sido, más que una metafísica, una metodología. Lo que tiene de doctrina se ha quedado en un neoempirismo nominalista. Los acuciantes problemas
antropológicos que maneja -con ademán romántico y terminología sibilina- los podemos reconocer, casi todos, en la temática religiosa del cristianismo. Ló malo del caso es que el
existencialismo se ha quedado, la mayoría de las veces, en puras
descripciones fenomenológicas sin "transponer sistemáticamente
en el plano nocional -afirma el catedrático de Filosofía Ramón
Roquer- los resultados de sus exploraciones". Es tiempo ya
de decirlo, el antiintelectualismo radical de que ha hecho gala
el existencialism:o, ha sido causa de su último fracaso.
El existencialismo se encarniza con la finitud humana y se
complace, hasta la exasperación, con el lado sombrío de la existencia. Falta - y no me refiero aquí a los existencialistas cristianos- el lado luminoso de la existencia, la forma estructural
de la esperanza.
Tal vez nadie haya visto con mayor profundidad los lí,, mites del existencia'Iismo que Otto F. Bollnow. De su libro

�70

El existencialismo

"Filosofía de la Existencia", dedica el último capítulo (XIV.
Los límites de la Filosofía de la existencia) a señalar las limitaciones del existencialismo contemporáneo. En gracia a la brevedad, nos permitimos resumirlas en la siguiente forma:
1) .-Como filosofía total es la expresión de una situación de crisis histórica pasajera.
2) .-Todo verdadero valor y verdadero sentido se pierden
necesariamente en un mundo reducido a la existencia como la
formal relación de liberarse, lo manejable ("Zuhandenen") y
lo que está a los ojos ("Vorhandenen"), es decir, lo determinado deficientemente.
3) .-Falta el punto de arranque para una filosofía de la
naturaleza orgánica, puesto que ésta se distingue, porque sólo
puede ser comprendida desde un apropiado centro.
4) .-Falta también todo el mundo espiritual del hombre
en la cultura y la historia, con sus diferentes articulaciones.
5) .-No se ofrece el punto de partida para comprender
adecuadamente toda la múltiple esfera de los contenidos de la
vida psíquica, que Hegel designaba como "espíritu subjetivo".
6) .-Del lado ético, el " engagement" incondicionado de la
actitud existencialista degenera en un vacuo aventurerismo que
busca el peligro y lucha sólo por el goce de jugar a la sensación,
y aún en ella se queda indiferente.
7) .-El hombre desilusionado y sacudido en todas las relaciones objetivas que le soportan es rechazado a la soledad de
su existencia individual. Desde este punto de vista se pierde toda la realidad del mundo circundante.
El existencialismo reduce las diversas categorías tradicionales -acto y potencia, causa ~ficiente y final. causa formal y
material. etcétera- a una sola categoría; lo continuo, lo uniforme. En el eterno fluir de las cosas, forma y materia se funden
en tensión continua; esencia y existencia se diluyen en la confusión del "existencial" puro. ¿No será preciso que el existencialismo adopte un sentido concreto sustancial y abandone esa
filosofía de la existencia puramente formal para que cese el peligro de caer en un aventurerismo irresponsable?

Agustín Bosove

71

EL ASPECTO POSITIVO DEL EXISTENCIALISMO
No se puede negar el mérito de los existencialistas, consistente en ese esfuerzo por encontrar en la existencia valores
que reintegren al hombre a su libertad más auténtica. Nicolás
Abbagnano, por ejemplo, ha visto certeramente que " los problemas de la filosofía conciernen verdaderamente al ser del hombre, y no del hombre en general, sino de cada hombre, en la
concreción de su existir, y son apelaciones o llamamientos que
se le dirigen para que se ponga en claro consigo mismo, asuma
sus responsabilidades y tome sus decisiones" . (Pág. 7, "Introducción al Existencialismo" , Fondo de Cultura Económica) .
Son aspectos positivos del existencialismo: 1) .-La autentificación de los problemas filosóficos, es decir, " el esfuerzo de recogerse y poseerse en aquel aspecto fundamental de su ser al
que se refiere el problema" (Abbagnano) ; 2) .-El sentido de
la filosofía como compromiso estrictamente personal; 3) .-El
reconocimiento del ligamen que nos ata a los otros, con los
cuales coexistimos; 4) .-El reconocimiento de la muerte como
riesgo ineliminable que me incita a la fidelidad conmigo mismo;
5) .-La búsqueda de un completamiento, de una estabilidad
que le falta al hombre.
Se ha dicho que la posibilidad es la categoría fundamental
de lo humano. Es cierto que la vida del hombre no viene hecha, sino que se va haciendo. Pero no es menos cierto que la
vida humana no puede reducirse a mero proyecto, porque los
proyectos se hacen sobre la base de ser ya algo quien los formule.
Y un proyecto no merecerá nuestra adhesión si no concuerda
con nuestro peculiar modo de ser. La posibilidad es posibilidad
de un ser actual.
Reconozcamos que los existencialistas han llevado la atención a muchos problemas humanos que no se habían estudiado
debidamente. Pero rechacemos un concepto del hombre que se
reduce a movilidad pura, porque esta movilidad se sostiene y
transporta en una sui-ipsidad; en el ser persona del hombre
que permanece, desde la infancia hasta la muerte, uno mismo
a través de las mil vicisitudes.

�El existencialismo

72

NOTAS BIBLIOGRAFICAS

Alfonso Rangel Guerra / Para
1 Sartre.-" Action", 27 Diciembre 1944.
2

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3

J. Iturrioz S. J .-Pág. 113, " Existencialismo", Zaragoza 1951.

4

Sartre.-" L' etre et le néant", 631.

5 Emmanuel Mouníer.-" lntroducción a los Existencialismos" , Pág. 5 5, Ed. Revista de Occidente, segunda edición
Madrid.

6

Guido de Ruggiero.- "Fílosofías del Siglo XX", Cap.
XVI; Editorial Abril. Buenos Aíres, 1947.

7

Roger Troisfontaines.-" El Existencialismo y El Pensamiento Cristiano" , Ediciones Descleé 'de Brouwer, Bilbao.

8

Albert Camus.-"Remarque sur la Révolte", eti el volumen en colaboración, L'Exístence, París, Gallímard, 1945.

9

P. Pío XIl.-"Encíclica " Humani Generis" , de Agosto
12 de 1950.

1O Eduardo Nícol. "Historicismo y Existencialismo", El Colegio de México, Pág. 3 O7.

11

Eduardo Nícol: Opus cit., ·Pág. 3'4-7.

una Bibliografía de Franz Ka/ka

F

RANZ Kaf ka es sin lugar a dudas uno de los escritores más importantes
del s,iglo XX. La obra de este singular y atormentado
hombre lleva el signo de la época, y aun cuando fue
escrita lejos de los principales centros de la Europa pensamente se ha colocado junto a otras producciones de
carácter similar, en las que también palpitan las angustias y los 'interrogantes de la obra kaf kiana.
Murió Kafka el 3 de junio de 1924. Toda su
gran producción se encontraba inédita, aunque ya había revisado pruebas de El artista del hambre. Sin embargo pidió a Max Brod, su amigo, 4estruyera todos
sus escritos para que no !fueran entregados a los editores.
Brod hizo justamente lo contrario. Los recogió, ordenó
y entregó a la imprenta, seguro de que la obra de Franz
Kafka debía publicarse y ser conocida por sus contemporáneos. La inf luenciia de Kafka ha sido enorme. Sus
libros se han traducido a varios idiomas y más de un
autor es su heredero directo. No se puede prescindir de
Kafka en la literatura del presente siglo. La literatura
fantástica adquiere, con el autor checoeslovaco, un per- 73 -

�Fran:r Kafka

74

•

fil más humano y más trascendental, por cuanto los
temas que maneja importan directamente al hombre,
emparentado con la angustia, la esperanza, la incógnita
de lo que lo rodea.
Como una pequeña aportación para el estudio de
su obra se ofrece en seguida un breve número de fichas
bibliográficas (en español) sobre la vida y la obra de
Kafka. Sabemos perfectamente que no agotan la bibliografía existente, pero quizá sean de alguna utilidad
para un trabajo posterior en el que se pretendan reunir
todas las referencias :publicadas sobre este importante
autor de nuestr9 tiempo. Se incluye al \final una relación de las obras de Franz Kafka traducidas al español.

***
AGUILAR, Hernando : "Kafka, Faulkner, Joyce". Revista
Letras Universitarias de la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia, No. 38, página 27.
AMARILLA, Lidia N. G. de: "Introducción al estudio de
Franz Kafka". Revista Humanidades del Departamento de
Letras de la Facultad de Humanidades de la Universidad
de Eva Perón, Argentina. No. XXXIV, 1954, pág. 37.

Alfonso Rangel Guerra

75

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de 1955.
BROD, Max :Kaf.ka. Emecé Editores, Argentina. 19 5 l.
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CAMUS, Albert: "La esperanza y el absurdo en la obra de
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FRANULIC, Lenca: "Franz Kafka". Cien autores contemporáneos. Ed. Ercilla, Santiago de Chile. 3a. edición, 1952,
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FROMM, Erich: "El Proceso de Kafka". El lenguaje olvidado.
Librería Hachette, S. A., Buenos, 1957, pág. 202.
FUCHS, Rudolf: "Recuerdos de Franz Kafka". Apéndice al
libro Kafka, de Max Brod. Emecé Editores, Buenos Aires.
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�Alfonso Rangel Guerra

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Diarios. · ( 1910-1923). Traducción de J. R. Wikock. Emecé
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OBRAS DE FRANZ KAFKA TRADUCIDAS
AL ESPA1'!OL

La carta al padre. Traducción directa y acotaciórt de D. G. V ogelmann. Buenos Aires. Primera edición, 19 55.

El proceso. Traducción de Vicente Mendivil. Ed. Losada, Col.

Carta a mi padre y otros escritos. Traducción de Carlos Félix

Las gtandes novelas de nuestra época. Buenos Aires. Primera edición, 19 3 9.

Haeberle. Emecé editores, -Selección de Obras Contemporáneas. Buenos Aires. Primera edición 19 5 5.

América. Traducción de D. G. Vogelmann, revisión de Alberto

Cartas a Milena. Traducción de J. R. Wikock. Emecé editores,

Bixió. Emecé editores, Col. Los grandes novelistas. Buenos
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Selección de Obras Contemporáneas. Buenos Aires. Primera edición, 19 5 5.

La metamorfosis. Traducción de Jorge Luis Borges. Ed. Lo-

El guardián del sepulcro. Colección Teatral de Ediciones Lo-

sada, Biblioteca Contemporánea. Buenos Aires. Primera
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La Metamorfosis (Sin el nombre del traductor) . Ed. Revistas
de Occidente, Col. Novelas extrañas. Madrid, 1945.

Informe para una academia. Traducción de María Rosa Oliver.
Emecé editores, Cuadernos de la Quimera. Buenos Aires.
Primera edición, 1945.

79

sange, No. 31. Buenos Aires. (En catálogo) .
1-

�Noticias

"

• Visionario del mundo contemporáneo, Georges Rouault, ha
muerto el 13 de febrero en su casa de París, después de una larga
enfermedad. Recibió los últimos sacramentos. El hombre, su
leyenda y su obra están ahora eternamente confundidos. El pintor muere a los 87 años, dejando una de las obras más significativas de nuestros tiempos.

\

Había nacido en un barrio popular de París en 18 71, en
medio de los combates de la revolución. Hijo de artesanos, fue
durante toda su vida un artista "popular", con esa nobleza
de lo popular que un poeta como Charles Peguy debía expresar
también en su obra con tanto sentimiento. Poeta, lo fué también Georges Rouault que nos ha dejado unos " Divertimientos"
irónicos y burlones. Y sería dejar escapar lo esencial de la obra
de Rouault olvidar sus orígenes y la orientación primordial
de su carácter. De eso vienen a la vez sus violencias, su fiebre y
sus aspiraciones, sus exigencias y su humildad para con su arte,
esta probidad artística que es la marca más original y más simpática, tal vez, de Rouault. Y cuando hayamos añadido que, a
los catorce años, trabajó como aprendiz en el taller de un vidriero que se dedicaba al delicado trabajo de reparación de vitrales,
habremos dado las raíces más primitivas de su inspiración.
A esto hay que añadir dos circunstancias que debían dar
al pintor su verdadero modo de expresión. La primera es su
~stancia en Bellas Artes en 18 91, donde concurrió al premio de
- 81 -

�82

Noticias

Roma con composiciones donde los recuerdos de Rembrandt se
mezclan con los de ,Leonardo de Vinci; pero donde, sobre todo,
encontró un maestro extraordinario en la persona del pintor
simbolista Gustave Moreau que tuvo el raro privilegio de revelar a ellos mismos dos seres tan espiritualmente opuestos, como
Matisse, el futuro autor de la "ALEGRIA DE VIVIR" y el
grabador del ." MISERERE". Y si vemos a Rouault interesarse
sucesivamente en la cerámica (1907), en la tapicería (1937) y
en el vitral (Iglesia de Assy, 1948), su inspiración seguirá siempre
el pensamiento del viejo maestro que supo confirmar en él, el
amor a la materia coloreada, espera y viva.
La segunda circunstancia de la vida de Rouault, es su encuentro y su amistad con el escritor religioso Lean Bloy, que
despertó en él sus preocupaciones místicas y una concepción de
la vida que traduce, no una predilección hacia el pesimismo y
el amor a lo feo, sino la desesperación de un corazón purísimo.
Y un amigo (André Suarés) podía escribirle, ya en 1923:
"Lo que de Ud. se conoce menos, es sin duda este deseo de
realizar un sentimiento religioso en una belleza durable...
"A mi parecer, Ud. puede lograr lo que no ha sido hecho
desde hace tiempo: el paisaje religioso. El paisaje místico, ningún pintor lo alcanzó desde hace siglos, desde Rembrandt"Esta es la parte de su obra más famosa y sin embargo, no podernos olvidar sus composiciones en las cuales pinta hombres
horribles, prostitutas, gente de circo, o jueces, en colores llamativos bordados de una espesa línea negra que acusa los rasgos.
Obsesionado por el sentimiento de su culpabilidad y por el miedo a las tentaciones, el amigo de Bloy y de Tailhade no ve a
su alrededor sino decadencias. Sus modelos serán títeres embrutecidos, sujetos a una inmovilidad casi hierática, formas calentadas al rojo blanco, alumbradas menos por las luces caídas
de soles pálidos o de lunas sanguinolentas, que por su infierno
interior. Esos réprobos, esos condenados son sus hermanos. "Somos todos unos payasos, más o menos; llevamos todos un traje
de lentejuelas. Cuanto más grande parece un hombre, más temo
por su alma". (Claude RogerMarx). Ya no es la fría ironía de
Toulouse-Lautrec; cuadros como "La Terraza", o "La Viuda",
hacen pensar en Gaya.

Noticias

83

Entre las dos guerras, Rouault emprenderá series considerables de aguas-fuertes para ilustrar, sobre todo la vida del Circo, y hasta "Las Flores del Mal" de Baudelaire, acompañando
cada ilustración de una leyenda, de un título, de unos comentarios personales.
En 1930, empieza una nueva era más esencialmente religiosa. Sus Cristos crucificados, sus Santas Faces, flotan en una
luz de crepúsculos hech; de amarillos y verdes. Parecía haber
encontrado aquí no la paz, pero al menos cierta serenidad.
Pintor solitario, "pintor maldito", pintor místico «había
entrado en la pintura como hubiera entrado en religión. Era su
Orden. Le sirvió con pasión y le dió lo mejor de sí. Fuera de
eso, nada más que un hombre, este hombre que conocía bien
sus defectos y sus "ridículos", que acentuaba con gusto, como
para darse una comedia irrisoria) (M. Arland). Con él se va
uno de los artistas más sinceros, y más probos, aislado, sin discípulos, admirado como el gran "profeta" del arte moderno.
Desde unos diez años, sus retrospectivas abundaban en el mundo, pero su obra más significativa queda sin duda este extraordinario "MISERERE" grabado hace 40 aos, y que constituye el gran testamento de este visionario y de este cristiano.
• La Comedia Francesa, el tan famoso teatro nacional francés,
estará entre nosotros este año. Su último viaje, en 19 56, fué un
verdadero éxito; debido a eso, una nueva gira está planeada para
este verano. Pero si la primera gira no les había llevado más
que a Estados Unidos y Canadá, ésta les conducirá a las tres
Américas; del Norte, Central y del Sur. Las representaciones
tendrán lugar entre el 16 de Junio y el 21 de Agosto.
La gran compañía francesa visitará sucesivamente Estado~
Unidos, México, Bolivia, Perú, Brasil, Argentina y Uruguay.
Ya sabemos que la Comedia Francesa representará dos
obras: una moderna, el ''Port-Royal" de Henri de Montherlant,
y una clásica, seguramente una comedia de Moliére, cuyo título
no se ha fijado todavía.

�84

Noticias

• La obra póstuma del filósofo español José Ortega y Gasset
se publicará próximamente por la Deutsche Verlaggsanstalt, bajo la dirección de sus discípulos. La edición contendrá los capítulos que se interrumpieron con la muerte de Ortega, en los
que toca los problemas de la vida social. Según la publicación
alemana de la que se toma esta noticia, para Ortega "la vida
social es una " quasi-naturaleza, " lo humano convertido en naturaleza, en mecanismo, en mineral. por así decirlo. Por eso se
está en lo cierto cuando se designa a la sociedad como un "mundo
social", pues la persona vive no tanto en el interior de la "humanidad como dentro de un " elemento no humano" . Porque
la sociedad es, precisamente por ser un mecanismo, una máquina, integrada por hombres, de capital importancia." Aunque
la validez de los axiomas sociológicos expuestos deba relegarse
a una detallada investigación científica, sin embargo ya desde
ahora se puede aconsejar esta edición póstuma para su lectura y
estudio al sociólogo y economista, al filósofo y antropólogo,
etc., como resumen de los resultados de una vida de investigador. "
• "Anacleto Morones", el magnífico cuento de Juan Rulfo que
forma parte del libro El llano en llamas, se publicará próximamente -si es que no se publica todavía- en la Nouvelle Revue
Fran~aise, según se anuncia en uno de sus últimos boletines. No
hace mucho tiempo se publicó traduciao al francés el libro de
Octavio Paz titulado Aguila o sol, y la antología que este autor
preparó sobre la poesía mexicana también pasó por las prensas
francesas. L' Esprit de Lettres, magnífica revista ya desaparecida, dió cabida a poemas de Torres Bodet y a un ensayo de Leopoldo Zea, traducidos al francés. Es satisfactorio observar que
nuestras letras no se detienen en las fronteras, y que por el contrarío llegan a otros países con la traducción correspondiente.
Es bueno recordar también aquellos poemas traducidos del náhuatl por el P. Angel María Garibay, que vertidos al inglés
sorprendieron a los radioescuchas de la B.B.C. de Londres.
• El cine alemán recupera poco a poco el terreno perdido, y
pasa a ocupar el lugar que le corresponde en la cinematografía
mundial. El propio gobierno demuestra su interés por el desa-

Noticias

85

rrollo de la industria cinematográfica, ya que para el presente
año el Ministerio del Interior ha destinado 1,84 millones de
marcos como premio para la mejor producción cinematográfica
y fomento del film. Con estos incentivos, no es de dudarse qu_e
la calidad del cine alemán, bastante digna en la actualidad, se
supere todavía más.
• Experiencies Anonumes, casa grabadora de discos de la ciudad de Nueva York, sacó a la venta en su colección de discos
de larga duración Las Cántigas de Alfonso el Sabio, tercer volumen de "Music of the Middle Ages", Joseph Iadone toca el
laúd y canta el tenor Russel Oberlin. Ya debe estar también
al alcance del público, el disco de música española de los siglos
XVI y XVII, con el clavecinista Paul Wolfe.
• Acaba de aparecer, en la Colección Lengua y Estudios Literarios del Fondo de cultura Econó•míca, el libro Letras Hispánicas, del filólogo argentino Raimundo Lida. Además de referirse a la tarea del poeta, Lida _estudia la obra realizada en América por los principales representantes de su literatura. Con este
libro se enriquece la Colección de Lengua y Estudios Literarios,
donde se han publicado ya trabajos de indiscutible valor, necesarios para el estudio y conocimiento del fenómeno líterario.
La misma editorial anuncia, en su Colección Letras Mexicanas,
la próxima aparici6n de las obras completas del novelista Mariano Azuela.

�Libros

JORGE LUIS BORGES, Historia de la Eternidad (Volumen I de las Obras Completas de) , Emecé Editores, S. A .
Buenos Aires, 19 5 3.

,I

Emecé Editores, S. A ., de Buenos Aires, ha emprendido la
tarea de la publicación de las Obras Completas de Jorge I,,uis
Borges; en vez de agrupar varias obras en un solo tomo, siguiendo un orden cronológico, se ha preferido la edición en tomos separados, manuables y de excelente presentación tipográfica. El primer volumen corresponde a la Historia de la Eternidad, una de las obras más significativas en la producción total
de Borges; el tiempo ha sido una presencia constante, casi angustiosa y temática, en la obra del argentino; es raro no encontrar esta coordinada temporal en la trama complicada de todo
su proceso creador. "El tiempo--afirma- es un problema para
nosotros, un tembloroso y exigente problema, acaso el más vital
de la metafísica ; la eternidad, un juego o una fatigada esperanza" . Esta Historia de la Eternidad presenta el problema del
tiempo analizado con auténtico rigot filosófico y raras veces
encontramos en sus páginas el elemento ficticio que con tanta
facilidad y brillantez maneja Borges. Sin caer en el estilo descarnado e impersonal de un tratado filosófico o de una obra de
especialización, sin tomar una actitud docente, analiza en el primer capítulo --que es el que da nombre a todo el libro-- el
problema de las distintas concepciones de la eternidad a partir
de las Enéadas, las Confesiones y otros textos filosóficos y teo- 87 -

�88

Libros

lógicos, para concluir en su teoría personal de la eternidad, " una
pobre eternidad ya sin Dios, y aun sin otro poseedor y sin arquetipos" . Las Kenningar, es un estudio estilístico de "una de
las más frías aberraciones que las historias literarias registran,
las menciones enigmáticas o kenningar de la poesía de Islandia" ,
exhaustivo en completo análisis e interpretación de un juego
verbo-mental literario. La Metáfora puede muy bien ser considerada como un escolio del anterior capítulo, con la particularidad que estudia el absurdo o la ventaja de las metáforas ya hechas y que van evolucionando insensiblemente, distanciándose y
volviéndose a mezclar en nuevas interpretaciones. La Doctrina
de los Ciclos, retoma de nuevo la eternidad y el tiempo que habían sido estudiados en el capítulo primero ; consiste en una
crítica --demoledora y evidente- de la doctrina del Eterno
Retorno de F. Nietbsche ; este capítulo se completa en el siguiente
-El Tiempo Circular-, idéntico en el tratamiento y con el
mismo objeto. Los Traductores de las l 001 Noches, no tiene
vinculación con el tema general tratado en esta obra. Es un estudio de los distintos traductores occidentales que han puesto
sus pecatrices manos en una obra de ambiente oriental, muy
distante del nuestro; Borges da muestra en este estudio de su
conocimiento de la literatura univer~al; no en vano muchos de
los cuentos que integran Ficciones son de ambiente oriental. Este
Volumen de Historia de la Eternidad se completa con dos notas:
El acercamiento a Almotásim, estudio fantástico sobre una novela apócrifa. No sabemos por qué razón este mismo estudio
ha sido incluído en el volumen V , Ficciones, pp. 35 a 43. La
segunda nota, Arte de, injuriar, es un breve ensayo sobre el arte
y la agudeza de la ofensa y su contenido humano-diabólico.

J. A. A.
JORGE LUIS BORGES, Historia Universal de la Infamia
(Voldmen III de las Obras Completas de) , Emecé Editores.
S. A. - Buenos Aires, 1954.
Jorge Luis Borges recrea en este volumen la historia de
ajenas infamias, introduciendo en ellas ese elemento fantástico
y alegórico tan característico de toda su producción. Al prólogo

Libros

..

89

escrito .e~, 193 5 añade un segundo, escrito especialmente para
esta ed1c1on. De él tomamos las siguientes palabras: " Y o diría
que barroco es aquel estilo que deliberadamente agota ( o quiere
agotar) sus posibilidades y que linda con su propia caricatura ...
Ya el excesivo título de estas páginas proclama su naturaleza
barrocá. ·Atenuarlas hubiera equivalido a destruirlas ... Son el
irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir
cuentos Y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética) , alguna vez ajenas historias" .
Estas " ajenas historias" son las siguientes: "El Espantoso
Redentor Lazarus M orell" de un falso redentor de negros en
tierras sudistas de los Estados Unidos; " El Impostor Inverosímil
Tom Castro", pupilo del negro Bogle, impostor de un caballero
inglés, abogado, reo y acusador, al mismo tiempo, de una causa
perdida, que era y no era la suya ; La Viuda Ching, Pirata; infamia china, de juncos, fumaderos de opio, posadas de té, asaltos
nocturnos y periódicas avenidas de un río vertebral ; una viuda
china- que tanto nos recuerda a la viuda, arquetipo en una novela de Ling Yu Tang-, pirata en los litorales del Dragón, que
acaba rindiéndose a las tropas del Emperador para acabar, de capitán de una escuadra pirata, en contrabandistas de opio; El
Proveedor de Iniquidades Monk Eastman, preludio de los cacicazgos parroquiales del barrio, del sindicato, de la industr!a; un
gangsterismo en ciernes, eón toda la grandeza de una época en
que los bandidos no estaban sindicalizados y conservaban sus
rasgos épicos; El Asesino Desinteresado Bill Harrigan, "La imagen de las tierras de Arizona, antes que ninguna otra imagen" ;
" el casi niño que al morir a los veintiún años, debía a la justicia de los hombres, veintiuna muertes"sin contar mejicanos"; el hombre muerto por un sheriff amigo y burla y ludi-·
brío, ya muerto, en la vidria del mejor almacén de Nuevo México; El Incivil Maestro de Ceremonias Kotsuké No Suké, aciago
funcionario que motivó la degradación y la muerte del señor de
la Torre de Ako; aquí ya no hay infamia, hay un impulso épico
y heroico, donde Cuarenta y Siete Capitanes se ofrendan en el
Altar de la venganza, precisamente para borrar un capítulo en
la historia universal de la infamia; El Tintorero Enmascarado
Hákim de Merv, es ya la fantástica historia de ambiente árabe,

�i .

Libros

90

en la que la infamia moral va mezclada con la infamia física
de la lepra.
La segunda parte de esta obra titulada E/ Hombre de /a
esquina rosada aunque se desenvuelve siempre dentro de la infamia, como tema central, toma el carácter de un libro de apólogos al estilo de los que se escribían durante la Edad Media Española. La técnica literaria, la descripción de ambientes, las leves y completas sugerencias, las atrevidas elipsis, hacen de la
Historia Universa/ de /a Infamia, una de las obras más destacadas de la producción de Borges.

J. A. A.
JORGE LUIS BORGES, Ficciones, (Volumen V de las
Obras Completas de) , Emecé Editores, S. A. - B_uenos Aires,

1956.
Ficciones bien puede señalarse como la obra cumbre de
Jorge Luis Borges y como una obra maestra dentro de la literatura moderna; de toda su producción ha sido esta colección
de cuentos ficticios la que ha tenido mayor difusión)nternacional, pues ha sido traducido al francés y al italiano. Ficciones
está dividido en dos partes: I - "El jardín de senderos que se
bifurfan" y II - "Artificios". Todo el libro, a pesar de sus
notas y referencias eruditas, de sus citas de la realidad, está apoyado precisamente en la palabra que le sirve de título, en verdaderas ficciones.
"Tlon, Uqbar, Orbis Tertius" es la búsqueda, por senderos bibliográficos adulterados y ediciones pirateadas, de una famosa nación cuyos valores filosóficos, lingüísticos y · literarios
nos pueden parecer anárquicos. Todo se resuelve en el hallazgo
milagroso de una sociedad secreta nacida para "demostrar al Dios
no existente que los hombres mortales son capaces de concebir
un mundo". No es éste sólo un cuento, una manera más de
ficción o de invención; es un auténtico tratado de filosofía misteriosa, en la cual todos los problemas se planten y resuelven
por el absurdo, sin llegar a constituir un modelo más de Utopía
a lo Moro o Campanella, sino que en palabras de Borges es una
realidad porque "el mundo será Tlon".

·,

Libros

91

"El acercamiento a Almotásim" es ficción literaria llevada
a un punto y a una técnica peligrosa: la de narrar haciendo crítica de una obra imaginaria, ya que la elaboración es doble, no
debe fallar la primera ficción en ningún detalle para que sea
posible urdir la segunda. Es un cuento de ambiente oriental
que presenta la búsqueda de "Alguien y ese Alguien de Alguien
superior ( o simplemente imprescindible e igual) y así hasta el
Fin --o mejor, el Sinfín- del Tiempo". Este cuento se repite
como una nota al fin de tomo I de las Obras Completas de
Borges, titulado "Historia de la Eternidad" (pp. 135 a 144).
Creemos que es este un error en la edición que parece ser definitiva.
"Pierre Menard, autor del Quijote" consiste en la exposic1on de una fórmula estilística mágica sobre el arte de recrear
o volver a crear las obras literarias ya escritas, sin cambiarles
una coma ni un punto, pero insuflándoles el espíritu nuevo de
la creación personal e indivisible. Tiene este breve cuento el doble poder de asombrar y al mismo tiempo de hacernos reflexionar acerca de lo que pudiera interpretarse como un plagio,
"Las ruinas circulares" es, a juicio nuestro, uno de los mejores cuentos de ficción filosófica que se han escrito en toda la
literatura universal; bastaría ser su autor para consagrarse definitivamente. "Las ruinas circulares" plantea el eterno problema
de lo que somos, deJ· fin del camino que recorremos y de quién
somos hechura. Un viajero se .retira a las ruinas de un templo
con el firme propósito de soñar un hombre, de crear con su
mente un auténtico hijo de su espíritu. Después de innumerables noches, años, logra conformarlo según su deseo y lo lanza
a la vida. Un día se entera que el hijo de sus sueños se ha lanzado al fuego y no se ha quemado; esto Je humilla pues su hijo
puede averiguar de dónde procede; entonces, , para no sufrir esta
humillación, este defecto, él mismo se lanza al fuego y experimenta, con sorpresa que no se quema y deduce que él es el sueño
de otro ser desconocido. Tanto la estructura como la ordenación de los elementos literarios y filosóficos, están perfectamente
conjugados en equilibrio de interés, profundidad de conceptos
y sorpresa en la solución.

�.,

Libros

92

Los restantes cuentos de esta obra son los siguientes: La

Lotería en Babilonia, Examen de la obra de Herbert Quain, La
' Biblioteca de Babel, El Jardín de senderos que se bifurcan, Punes el memorioso, La forma de la espada, Tema del traidor Y
del héroe, La muerte y la brújula, El milagro secreto; Tres versiones de Judas, El fin , La secta del Fénix y El Sur.

J. A. A.
ALFONSO REYES, Obras Completas de, Tomo VI.
Fondo de Cultura Económica, Colección Letras Mexicanas.
México, 19 57.
El tomo VI de las obras Completas de Alfonso Reyes
comprende tres partes principales: Capítulos de Literatura Española (Primera y segunda series); De un autor censurado en el
"Quijote" y Páginas Adicionales. dentro de las cuales se incluyen: Cuatro prólogos (a Tertulia de Madrid, Cuatro Ingenios,
Trazos de Historia Literaria y Medallones), Ruíz de Alarcón y
el Teatro Francés y un Apéndice Alarconíano. Alfonso Reyes
es uno de los autores de lengua española que con más suerte ha
hecho incursiones en todos los campos de la literatura: ha cultivado la investigación rigurosa de serios problemas literarios:
ha creado literatura de ficción: ha escrito historia, una historia
maravillosa de Europa que casi ni parece periodismo; ha escrito
poesía, aunque muchos se empeñan en ignorar esta primordial
calidad de Don Alfonso: ha traducido a Chesterton, Homero y
Mallarmé, entre muchos. El volumen que hoy nos ocupa está
consagrado p~eferentemente a obras de investigación literaria,
españolas y americanas.

'

.

93

Libros

Reyes se sale del método corriente empleado, por desgracia, con
demasiada frecuencia en la docencia literaria.
Otro de los capítulos más importantes y llamativos de este
tomo es el VI de la segunda parte, 'titulado: "Un precursor de
la aviación en el siglo XVII (pp. 283-317, incluida la transcripción de un texto) . Alfonso Reyes da a conocer el estudio
que hizo sobre la obra Ente Dilucidado, 1676, del filósofo escolástico español Antonio de Fuente La Peña, profesor en Valladolid y autor de diversas obras teológicas. Digo que es de importanci~, pues A. R. ha desenterrado viejo~ documentos para
añadirlos a la historia de los precursores de la aviación, que tuvo
grandes partidarios e inquietos investigadores entre los poetas y
filósofos del Renacimiento. Junto a su comentario se nos ofrece
el texto íntegro -scholastica' ratio-, en el cual se discute la posibilidad y la imposibilidad del vuelo humano.
Son de excepcional importancia los textos dedicados a Ruiz
de Alarcón, como Tres siluetas de Ruiz de Alarcón, Ruiz de
Alarcón y las Fiestas de Baltasar Carlos, Tercer Centenario de" Alarcón, Urna de Alarcón, Ruiz de Alarcón y el Teatro Francés,
y, finalmente, Apéndice Alarconiano, textos que, en estos últimos días, han sido completados con el prólogo del mismo A.R.
al tomo I de las Obras Completas de Ruiz de Alarcón, publicado por el Fondo de Cultura Económica.

J. A. A.
VYVYAN HOLLAND: El hijo de Osear Wilde. Ediciones La Isla, Buenos Aires, 19 5 6.

En este volumen se incluye un trabajo de tipo didácticopráctico, reco~ndable para todos los maestros de literatura. Er,
la Segunda Serie de los Capítulos de Literatura Española, c.IIL
AÍfonso Reyes habla sobre "Ejercicios de historia [iteraría española" (pp. 25 7 y ss.). Son páginas escritas entre 1918 y 1931,
como "resultado de un curso práctico para la preparación de pro
fesores de lengua y literaturas españolas en el extranjero". La
metodología y el tratamiento de los temas expuestos por Alfonso

.

\

.

Las páginas de este libro son de carácter autobiográfico
y se escribieron para borrar todos los errores acumulados por
tantos biógrafos de Osear Wilde que voluntaria o involuntariamente han mentido sobre un personaje tan importante de f_in
de siglo. Su autor, segundo hijo de Wilde, saca a la luz sus
más viejos recuerdos y narra todos los sufrimientos que pasó en
compañía de su hermano y su madre después de la sentencia
pronunciada en Old Bailey. Es un libro de capital interés porque ofrece una información qu~ hasta ahora no había llegado al

�94

que se ocupó de escribir su vida. De Franz Harris, autor de
Vida y confesiones de Osear Wilde, quizá el libro más leído sobre el escritor irlandés, dice: " Y o lo conocí en mi juventud, y
me pareció el personaje más siniestro y repulsivo que hubiera
conocido nunca. Su libro sobre mi padre ha sido denunciado
ya como una concatenación de mentiras, y merecería ir a reunirse en el tacho de la basura con sus otros libros de reminiscencias."
Hay un personaje en .el libro de Holland, Robert Ross, a quien
debió Osear Wilde la mejor ayuda en sus momentos difíciles.
Más tarde lo conoció Holland y trabaron una buena amistad.

público, y el Osear Wilde que queda aquí retratado tiene aspectos insospechados sobre todo en lo concerniente a su vida
familiar.
Tiempo atrás tuve un sueño --dice el autor- en el que
se me aparecía mi madre y me decía: "Quiero que cuentes la
historia de tu infancia, y del aislamiento que .significó ser hijo
de Osear WÜde en aquellos días lejanos en los que él vivía aún,
o sólo hacía poco tiempo que había muerto. Quizá algunas personas te condenen, pero muchas más aprobarán lo que hagas.
Por otra parte, tú también tienes un hijo joven, y le debes esto."
Sin duda alguna las mejores páginas del libro son hts que se
refieren directamente al escritor irlandés, pues otras muchas relatan solamente la vida del autor en los colegios de Italia, Alemánia y más tarde Inglaterra. Sin embargo, la sombra del padre surge· a cada momento porque todos los actos de sus hijos
llevaron siempre el sello ineludible de aquella situación que modificó para siempre sus vidas. El apellido Wilde fue borrado
de sus nombres con autorización de Cédula Real, adoptándose
d de Holland, de la rama materna; se prohibió hablar del padre
y de lo oc~rrido; dejaron de usar las ropas que pudieran recordar la época que había quedado atrás, como los uniformes escolares que llevaban escrito el apellido de los niños. Todo fue ·
preparado minuciosamente por los parientes de la madre, que
nunca habían visto con buenos ojos su matrimonio y que ahora,
después del escándalo, pudieron argumentar con más fuerza contra el escritor sentenciado a dos años de cárcel. En esta forma
los hijos de Osear Wilde vivieron bajo la voluntad ferrea de
estos parientes duros y estrictos que prohibieron toda relación
con el padre, el cual nunca más volvió a verlos. El mayor de
los dos hermanos, Cyril, murió en la primera guerra mundial.
El segundo, autor de estas interesantes páginas, siguió sus estudios clásicos y pasó por Cambridge. La publicaGión del libro
que se comenta, aparecido en lengua inglesa al cumplirse el primer centenario del nacimiento de Osear Wilde, permite asegurar
que este descendiente superó las condiciones desfavorables y toda
esa serie de circunstancias negativas por las que tuvo que pasar.
Sobre los biógrafos de Wilde, Holland afirma que todos
han seguido la obra de Rober( .Harborough Sherad, primero

95

Libros

Libros

El libro se enriquece al final con cinco apéndices: se publican treinta y tres cartas desconocidas de Wilde, poemas inéditos en prosa, una reminiscencia de W . W . Ward, compafrero
de Wilde en Oxford, dos cartas de Lord Alfred Douglas que
facilitó la marquesa de Queensberry y por último una relación
general de las etapas de la opinión pública sobre las obras de
Osear Wilde.

A. R. G.
VARIOS: Literatura contemporánea. Ed. Sur, Buenos
Aires, 1957.

•

En traducción de Héctor Vaccaro se publica en español
este libro que apareció originalmente editado por Mentor Boock.
Contiene una selección de los más importantes ensayos que se
han publicado en The New York Times Boock Review, en
compilación de Francis Brown. Son 31 los autores incluídos y
aunque predominan los de lengua inglesa puede contarse a
Thomas Mann y André Mourois entre los que escriben en otro
idioma.
El libro se divide en seis secciones: De los libros; De los
escritores y el arte de escribir; Valuaciones y revaluaciones; De
la poesía; De historia y biografía y Recordando algunos nombres. De esta manera se ha querido ofrecer un panorama general de las letras y el resultado no defrauda al lector, que encuentra en estas páginas estudios y ensayos de positivo interés, firmados por Elisabeth Bowen, Joyce Cary, Katherine Anne Porter,
Atan Pryce-Jones, Thomas Mann, André Maurois y muchos

.

'

•

�Libros

96

Libros

más cuya indiscutible calidad pone fuera de duda· el valor de
sus estudios y ensayos que versan sobre distintos aspectos y
problemas de la literatura.

I

La novelista inglesa Elisabeth Bowen escribe sobre el
asunto en las novelas, sobre el mundo del escritor y por último
sobre Virginia Woolf. Los dos primeros son ensayos que gu~rdan íntima relación. El último es un lúcido e inteligente trabajo de interpretación de la obra que dejó la autora de Al faro.
Joyce Cary, el discutido novelista irlandés autor de la trilogía
Sorprendida, La boc~ del caballo y El peregrino, se ocupa de la
función del novelista, delicado problema que tratado por él lleva
indiscutiblemente su propio sello. 'Thomas Mann se ocupa de
André Gide. Sería muy largo enumerar todos y cada uno de
estos ensayos, pero los ya citados dan una idea de su importancia porque se refieren a temas fundamentales en los estudios literarios, y aunque son breves porque su destino era publicarse
en una edición periódica no por eso carecen de valor e importanci~ en la actualidad. Por el contrario, esta clase de escritos, publicados en suplementos literarios o revistas, suelen llevar el sello
del momento, lo que palpita al momento de aparecer, a diferencia de los libros cuyo contenido a veces no corresponde con la
fecha de su edición, porque son el producto de algunos meses o
años de trabajo. Estos ensayos, por el contrario, suelen tener
además del valor intrínseco el que les corresponde por la época
en que fueron publicados, y por eso es de alabarse el trabajo
realizado por Francis Brown y por la Editorial Sur de Buenos
Aires, que hizo la edición española, ;a que en esta forma dichos ensayos no se perderán en hemerotecas pocas veces consultadas. La recopilación de estos ensayos publicados por The New
York Times Boock Reuiew puede servir de ejemplo para muchos
suplementos literarios de Hispanoamérica que tienen colaboradores de reconocido prestigio pero cuyos trabajos no llegan más
que a un reducido número de lectores.
·

la División de Filosofía, Letras y Ciencias de la Unión Panamericana, firma la Introducción, en la que se nos explican el plan
y los fines de la obra. El · propósito fundamental de este diccionario es el acercamiento de las cuatro culturas que existen en el
Continente Abericano: la anglo-americana, la hispanoamericana, la lusoamericana y la francoamericana. Cuatro culturas que
se desconocen entre sí y que ignoran lo que se produce a su alre.,
dedor. Entre otros proyectos literarios, surgió el de elaborar
esta obra, en la que se encontrarán datos esenciales sobre los
principales autores del continente americano, exceptuando a los
de Estados Unidos.

¡

1

t

A. R. G.
. , Diccionario_ de la literatura hispanoamericana. (Boliuia ) .
Union Panamericana. Washington, D. C. (Sin fecha ) .

1,

• f '

Armando Correia Pacheco, Jefe de la Sección de Letras de

•

97

Para la realización de este trabajo la Sección de Letras antes mencionada distribuyó más de 2,000 circulares con cuestionario entre los escritores americanos, pero desgraciadamente muy
pocos tuvieron la delicadeza de contestar, por lo que el trabajo
se ha complicado enormemente para los organizadores, que como
es fácil comprender no pueden emprender solos una tarea de tal
magnitud. No obstante la falta de colaboración se pusieron a
trabajar, y el resultado es esta primera edición, ( provisional
mientras se puede hacer la definitiva) en· la que también intervino el señor Augusto Guzmán, de Bolivia. De cada autor s_e
ofrece su biografía, valoración de la obra y bibliografía ( del
autor y sobre el autor) . Una publicación de tal naturaleza es
de valor incalculable para los estudiosos de las letras americanas, que no cuentan con guía·, diccionario o bibliografía que les
permita acercarse rápidamente a fa literatura de una época y
lugar determinados. Es incomprensible que esas circul_ares que
nos menciona el señor Correia Pacheco hayan quedado sin respuesta. Dice en la Introducción: "El facsículo sobre Bolivia,
que ahora se publica, es el primero de esta serie. En ese sentido,
nos permitimos advertir, por lo que se refiere al número de autores incluídos, que se trata de un diccionario de literatura latinoamericana y no boliviana. El enfoque tiene que ser continental
y no nacional. Aun así, conviene recordar que varios otros
autores, entre los vivos, podrían figurar si hubiesen contestado
a nuestra ~ncuesta. Esperamos sinceramente que todavía lo hagan para que entren a formar parte de la edición definitiva de
la obra."

�98

99

Libros

Libros

atención se dirigió a la literatura castellana, a la inglesa. a la
americana. Sus numerosos ensayos, publicados en Europa Y
América, se refieren a historia literaria, autores, libros, corrientes culturales. Esto no es todo. También se dedicó a las investigaciones lingüísticas, labor que desaqolló en Buenos Aires, a

Como es edición provisional, no incluye el panorama de
la literatura boliviana. No obstante lo anterior, el valor bibliográfico de este diccionario, ' que esperamos llegue a ser una
realidad, se pone de inmediato al alcance de los interesados mediante estas ediciones, ya que la obra total tardará algún tiempo
en publicarse. Nuestra felicitación más sincera para los organizadores y ejecutores de este Diccionario de la literatura hispanoamericana.
A.R.G.

donde llegó en 1924.

LUIS LEAL: Pedro Henríquez Ureña en México. Sobretiro de la Revista Iberoamericana. Vol. XXI, Núms. 41-4 2.
El autor de este ensayo se ha dedicado desde hace tiempo
al estudio de las letras mexicanas. No hace mucho publicó un
trabajo sobre la generación del Centenario y ahora nos ofrece
éste sobre Henríquez Ureña en México, íntimamente relacionado con aquel.

'

La figura de Pedro Henríquez Ureña pertenece a la historia
l~teraria de más de un país hispanoamericano. Surge en el preciso momento en que se realizará una transformación importante Y trascendental en las letras nacionales. Así lo vemos llegar a México el año de 1906, poco antes de que se desencadenara el movimiento revolucionario de 191 O, y justamente cuando se forma esa generación de jóvenes que vino a modificar la
historia cultural de México al descartar el sistema positivista del
siglo XIX como valedero para las nuevas estructuras del siglo.

.
t.

1

~

El estudio de Luís Leal se suma a la bibliografía existente
sobre Pedro Henríquez Ureña. Toca únicamente el período que
corresponde a México, y por esta circunstancia tiene valor especial para los lectores mexicanos. Como éste, otros trabajos de
autores distintos han estudiado al maestro desde diversos ángulos, pero hay que afirmar que todavía• no se escribe el estudio
· general de la vida y la obra de este distinguido dominicano al
que tanto deben las letras hispanoamericanas. No se le ha estudiado íntegramente, y su obra se encuentra dispersa en libros
agotados, revistas especializadas o ensayos sueltos. El Fondo
de Cultura Económica inició hace años su Biblioteca Americana
en Honor de Pedro Henríquez Ureña. También podría honrársele publicando su obra completa, edición digna para quien
dedicó sus horas de estudio al mejor conocimiento de nuestra
literatura.
A.R.G.
FRANCOIS MAURIAC: El novelista y sus personajes.
Cuadernos de Ensayos de Emecé Editores. Buenos Aires, 19 55.

En este trabajo de Luis Leal se sigue la huella de Henríquez
U reña, que dejó su señal en Alfonso Reyes, en Caso, en Vasconcelos Y en todos los integrantes del Atsneo de la Juventud.
Su innata condición de maestro lo llevó hacia esos espíritus don~e alentaba ya la llama de la inquietud intelectual, y que gracias a él se desenvolvieron bajo el signo de una· generación. "Sin
su esfuerzo -dice Luis Leal- el grupo de jóvenes entusiastas
que se re~nía en los salones de la Preparatoria para dictar y oír
conferencias nunca se hubiera organizado en "Ateneo de la Juventud".

.. ..

En 57 páginas nos entrega el conocido novelista francés
sus observaciones sobre los problemas, de la creación novelesca,
en especial lo relacionado con el ele.mento vivo de la obra: los
personajes. Doble valor tiene este ensayo, pues además de provenir de un escritor como Mauriac, adquiere importancia porque su autor es también novelista, lográndose así una explicación o exposición de la novela ' '"desde dentro", y no a la distancia en que necesariamente se encuentran los críticos.
Alrededor del personaje surgen aspectos que no pueden
pasar desapercibidos, y Mauriac no los rehuye. Su estudio se
inicia con el problema de la creación, es decir, con el viejo problema de saber qué es lo que el novelista hace cuando toma la

!:fenríquez ?~eña merece el calificativo de maestro, pero
tambien el de cntico y estudioso de las letras. Infatigable, su

\

�100

Libros

pluma y con ella forma hombres, ambientes, circunstancias. Su
posición nos parece algo exagerada, pero la conclusión final despeja en buena parte la incógnita fijando en su justo lugar la
naturaleza de "eso" que hace el novelista. Los héroes de novela
-dice- nacen de las nupcias que el novelista contrae con la
realidad. No se trata pues de una creación pura, de la nada, ni
tampoco de una copia o imitación de la vida. Es una conjunción de verdad y mentira en tanto que el autor inventa sus personajes y sus mundos sin poder desligarse de la realidad que lo
rodea. Y quizá pudiera afirmarse que de la naturaleza de esas
·nupcias dependerá la calidad del novelista, cronista inutil o forjador de mundos nuevos.
No puede Francois Mauriac hacer a un lado su producción
literaria y continuamente echa mano de ella para ejemplificar o
apoyar sus afirmaciones, sobre todo en lo referente a los personajes. Thérese besqueyroux se nos atraviesa a cada momento,
porque este personaje es un claro ejemplo de lo que expone el
novelista, que•afirma en la vida un punto de partida necesario,
pero que sin embargo es abandonado después por el escritor para
aventurarse por caminos distintos. Thérese tiene su origen en
una vieja visión que recuerda Mauriac, de un tribunal en el que
se juzgaba a una mujer envenenadora, pero su desarrollo en las
páginas de la novela quizá nada tenga que ver con el destino
que tuvo esta mujer.
No deja de sorprender la actitud pesimista de Mauriac, pues
siendo novelista niega a _la novela toda posibilidad de alcanzar
su objetivo, ya que cuando pretende pintar la vida social alcanza
sólo al individuo, y cuando quiere acercarse a éste lo único que
logra es aislar una pasión. El arte del novelista --dice- es una
quiebra.
No todo lo que escribe Mauriac en este breve ensayo puede
ser considerado con el carácter de observación· general y válido
como tal para el conocimiento de la novda. Muchos de sus
puntos de vista son estrictamente personales y valen sólo para
él, pero no obstante sbn de un valor indiscutible por su aportación al estudio siempre escaso de la novela como obra literaria,
sobre todo en esta época que ha visto desarrollarse el género en
forma tan arrolladora.
A. R. G.

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