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REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA.AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de h Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México.

�l

BIBLIOTECA CENTRAL

U.A.N.L

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 4

Año 10

Diciembre de 1967

Segunda Epoca

SUMARIO

Hernán Solís Garza, Dos Minutos de Historia . . . . .

5

Diana Pey, "La Educación Musical en la Actualidad . . . . .. . . . . . .

. . . . . . . . 17

Franz Bouschpies, uLa Presencia de Goethe" . . .... 31

1

�DOS MINUTOS DE HISTORIA

Dr. H ernán So lis Garza.

En 1930 un hombre llamado Russell Lord, editor
de "The Land", publicó un articulo que contenia un a
fantástica idea; 18 años después en la misma revista,
James C. Rettie revivió el tema y esto inspiró a Karl
Menninger quien en 1951 introdujo a la literatura psiquiátrica esta fantasia. (*)
Lo que enseguida relataré se nutre de esas fuente~, aunque me permitiré algunas grandes libertades
por mi cuenta.
El asunto es el siguiente:
Trataré de una película que iniciaron hace 750
millones de años, cientificos de otro planeta m u c h o
más desarrollado que el nuestro.
Sucedió en aquella remota época que sus poderosos
telescopios descubrieron nuestro pequeño mundo y decidieron, en un plan heuristico, filmar una película de
nuestra vida tomando una fotografía cada año.
El film proyecta 24 tomas fotográficas por segundo, de tal manera que cronos transita a una velocidad
de 24 años por segundo, 1440 pQr minuto, 86,400 por
hora y un poco más de 2 millones de años en un dia.
,..
. , El que logre ver toda esta película que r e f i e r e
nuestra historia desde hace 750 millones de años, tendría que prepararse para estar frente a la pantalla por
espacio de un año.
)

5

�Hace algún tiempo, los ·sabios que en, la actualidad
supervisan la producción de esta película, en un gesto
de fraternidad para con e:;;te mundo subdesarrollado,
enviaron una copia tomanao como conducto la O.N.U.
(Organización de las Naciones Unidas). Sin embargo,
la proyección pública de e3te importante documento,
no se ha llevado a efecto por fuertes divergencias surgidas en relación a los derechos que creen tener respecto a él dos poderosas potencias terrestres.
No obstante esto, parece ser que U. Thant, h&lt;J. resuelto este p1oblema y acaba je anunciar que el film
se exhibirá en la ciudad de New York, empezando a -las
cero horas del día lo. de e .'1 ero de 1968 y terminará
-F'reud médiante- a las doce de la noche del 31 de
diciembre del mismo año.
Como la asistencia será limitada, Mr. Thant ha enviado a todos los interesados en el estudio de la historia, un libretCl que, a manera de "avance", ilustre por
lo pronto algo de lo que pasa en el film.
Daremos un breve informe de esto.
La película es extraordinariamente aburrida durante los primeros tres m2ses de proyección, los cuales
comprenden los primeros 180 millones de años de nuestra vida. Solo verán ustedes en la pantalla; erosiones,
erupciones, montañas que surgen y desaparecen, partes
globosas como si la tierra estuviera hirviendo y en fin,
la superficie .t oda cambiando da forma, tamaño y posición.
A principios de abril, ustedes verán algunas indicaciones de la presencia de organismos unicelulares. en
algunas de las aguas que pare~erán que están aún en
ebullición, a fines de abril estos organismos llegarán a
ser pluricelulares y algunos se encapsularán.

te-brados, los que serán acuáticos.
En junio, la región hoy llamada Norte América e21tará totalmente cubierta por agua.
A mitad de julio, ap·uece la primer sefial vegetal
9ue irá poco a poco matizando de verde gran parte Je
la pantalla.

Al principiar agosto, el mar se verá lleno de peces,
algunos de ellos con respiración pulmonar, en el curso
de este mes muchos de estos peces buscarán la playa y
se conver.tirán en anfibios.
Temprano en septiembre, se dejarán ver los primeros insectos, algunos de ellos, gigantescos; después
.aparecen los reptiles y al final de septiembre, la pe11cula se anima al aparecer el primer gran participante
del film: El Dinosauro. Este actuará por unos dos meses y desaparecerá.
En octubre aparecen los primeros mamíferos.
Durante noviembre, reptiles voladores se proye'J
tarán en la pantalla.
/
Y así llegamos hasta el mes de diciembre y se observa que los mamíferos dominan la escena, que los mares permanecen en su sitio, las áreas verdes también,
pero el hombre aún no hace su aparición y tal pare&lt;:e
que solo le tocará un simple "bit" en la película.
Está a punto de terminar diciembre y con él la exhibición, estamos en el último 'lía del año, precisamente al filo del mediodía, que es cuando entra en escena
el hombre (El Mono de Java, El Pithecanthropus Erectus). Es de suponer que en este momento se escuche el
primer gran aplauso.

Para el final de mayo aparecerán los primeros var6

La pelicula irá transcurriendo en esa forma y a hs
7

�once de la noche de ese dia aparecerá el h o m b r e '1...e
Neanderthal, media hora después tocará el turno al Je
Cro-Magnon y 15 mi.nutos más iarde al hombre de la
edad de piedra.

mente. Imaginé que por un milagro de la ciencia, durante esos dos últimos minutos, cada uno de nosotros
vería en la pantalla diferentes imágenes y como en un
1meño sin reloj y sin métrica, en la máquina del tiempo
contemplaríamos escenas de los últimos 2,800 años.

Faltando 5 minutos para que termine el año aparecen egipcios, babilonios, hebreos, chinos, griegos y
romanos.

El amante de las artes veria a Leonardo, a Miguel
Angel, a Gaugin; escucharía a Beethoven y leería el
l,lanuscrito de Hamlet.

Los dos últimos minutos de la proyección incluyen
la historia de los últimos 2,880 años.

El amante de la guerra vería a Julio César, a Na¡,oleón y en los últimos segundos de la película, o sea
c,.tando se suscitan la Primera y Segunda Guerra Mundiales, su sadomasoquismo lo llevaría al orgasmo.

A las once de la noche con cincuenta y ocho minutos y 3 8 segundo, al faltar solamente un minuto más
22 segundos para que termine la pelicula, nace Jesús y
un segundo y fracción después muere crucificado.
20 segundos antes de terminar el año, Cristóbal
Colón descubre las Américas por equivocación.
Un segundo después, Hernán Cortés aparece llorando en su "Noche Triste".
Seis segundos antes de que ocurra el final, Hidalgo aparece dando "El Grito de Dolores".
Cuatro segundos faltarán cuando do:'.l Benito Juárez nos habla del Respeto al Derecho Ajeno.
A las 11 de la noche con 59 minutos y 58 segundos
e:l México revolucionario tiñe de rojo la pantalla.
Durante el penúltimo segundo todos nosotros empezamos a vivir. Dentro de dos segundos estar e m o 8
n·uertos la mayor parte.
Cuando terminó de leer el "Informe Thant" me
quedé absorto, pensando en esos dos últimos minutos
de la pelicula y una. serie de fantasias surgieron de mi
8

A mi ... a mi siempre me ha apasionado la historia de la psiquiatría ... entonces, yo vería lo siguiente:
Heráclito, el ambivalente, el pretendido semen de
la dialéctica, entra en escena. (En la película serán las
11 de la noche con 58 minutos y 18 segundos).
Observaría al melancólico de Efeso diciendo: "No
puedes meterte dos veces en la misma corriente, porque
nuevas aguas fluyen siempre sobre ti, nos metemos y
no nos metemos en las mismas aguas, somos y no sorr.os ... Ser y no ser ... y es lo mismo en nosotros, lo
que está vivo y lo que está muerto, lo que está despierte, Y lo que duerme, lo que es joven y lo que es viejo, los
¡;rimeros cambian de lugar y se convierten en los últimos y los últimos a su vez, cambian de lugar y se convierten en los primeros ... Todo cambia, menos el cambio ... "
Un segundo después, aparece el Padre de la Medicina, nos muestra la palma de su mano izquierda al
rnismo tiempo que exclama:
"La mano debería de t ener solo cuatro dedos, solo
cuatro ... cuatro son los puntos cardinales, cuatro l as

9

�E:Etaciones del año, hay cuatro edades en la vida, cuatro
e;;ementos son los fundamentales en el Universo, hay
cuatro humores y cuatro son los órganos vitales: la sangre y el corazón, la flema y el cerebro, la bilis amarilla
:¡ el higado y la bilis negra y el baso".
De Hipócrates a Galeno transcurrirán 2 5 segundos. Durante este periodo se ve al enfermo mental bien
tratado: baños, música, ejercicio, drogas, etc., y todo
esto en un escenario de bellos jardines.

describe el relato clásico de la esclerosis múltiple. Tal
era la razón de aquella tolerancia.
Un segundo depués, veo a este anatomo-patólogo
ya convertido en maestro y lo 'identifico como Juan
Martin Charcot, impartiendo un martes sus lecciones en
Salpétriere, entre sus asistentes podemos observar a
Babinsky, Pierre Marie, Janeta y un judio alemán recién llegado de Viena.

Veo después por todo un minuto -el más triste minuto de la historia-- al enfermo mental encadenado,
quemado con leña verde, perseguido, tratado como endemoniado, como hereje. Veo buitres místicos sonriendo y vistiendo medio luto.

Cuando falta apenas un poco más de cuatro segundos para el epilogo, en un pueblo nombrado Freiberg perteneciente a Moravia, en el mismo dia en que
esto escribo -seis de mayo-- y a la misma hora -seis
treinta de la tarde-, nace un hombre llamado Segismund Freud.

Diecisiete segundos antes del final, Fray Bernar·, !ino Alvarez funda en la ciudad de México el Hospita San Hipólito, primero en América en la atención del
enfermo mental.

No sé por qué -será mi envidia o mi ambivalencia
o ambas- el caso es que no me imagino a Freud niño,
ni joven, lo veo viejo, como un viejo roble.

A las 11 de la noche con 59 minutos y 53 seguncl0s, veo un Jurado que está integrado por Bailly, Par.cet, Jussien, Lavoisier y Benjamin Franklin y éste aca.ba de llegar a la conclusión que el mesmerismo no
representa ninguna terapéutica cientifica y conminan a
Franz Antón Mesmer a cruzar el Canal de la Mancha.

Lo veo en la pantalla contestando una carta a la
?1incesa Marie Bonaparte que dice: "Es cierto que han
quemado mis libros y en ese sentido hemos progresado
mucho, pues dos siglos atrás, hubieran preferido quemar mi cuerpo".

A las 11 horas con 59 minutos y 56 segundos de la
r-oche, veo entrando a la casa de un estudiante, una sirvienta que padece un singular temblor y cuya c o ns iguiente falta de seguridad en el manejo de los utensi.
lics domésticos hace que rompa platos, tazas y c o p a s.
No obstante estos gastos, el estudiante la conserra hasta la muerte. Tan pronto ocurre esto, aquel investigadcr termina la larga espera practicando la autopsia y

Lo admiro al verlo frente al oficial de la Gestapo
q1Iien ordena que firme una carta cuyo contenido medular es el siguiente: •''Yo, Sigmund Freud, confirmo
por la presente ... que he sido tratado por las autoridades germanas .. . con todo respeto y consideración ...
Y no tengo el más mínimo motivo de queja ... " El viejo Freud la lee detenidamente, su cara es inexpresiva,
n&lt;; toma la pluma. El oficial insiste: "Esto es lo que debE; firmar, si no lo hace, su visa quedará sin efecto".
Comprendo, contesta Freud y firma lentamente. M as
h.:.E:go iU cara se ilumina, sonríe e irónicamente dice al
oficial: "Podría agregar u~as palabras" y sin esperar

10

11

Un segundo después, aparece Felipe Pinel liberando de las cadenas a los enfermos de la Bicetre.

�..
·
"De todo corazón recomiend)
respuesta, escn"be a 1 pie:
le. Gestapo a todo el mundo".

.
Veo después a Teodoro Reik gritando desde Nueva York: "Mañana la radio anunciará que Hitler y Mu~
ssolini han decidido el destino de Europa ... .Jfü futuro
de la humanidad no será forjado por guerras ni conqt:istas, sino por el tranquilo trabajo de la mente. La.
lámpara que ilumina de noche las mesas de estudio do
los hombres de ciencia da una luz más poderosa q u P.
el fuego de la artillería. Freud vivirá mucho ti e m Pu
después que Hitler y Mussolini sean polvo. (**)

gidos por el padre del psicodrama: J. L . Moreno.
Ana Freud y Melanie Klein me permiten entrar a
la sala de juego donde sus niños enfermos se analizan.
Con atención sigo los diferentes pasos que se llevan a cabo en el tratamiento de enfermos psiquiátricos
con psicofármacos.
Y con todo lo anterior dan las doce de la noche.
¿Qué es lo que ha pasado en estos dos minutos de
historia? No acaso es una constante repetición.

En los tres últimos segundos de la proyección, veo
también a Emil Kraepelín defendiendo la génesis orgáhica de los problemas psiquiátricos.

A Heráclito lo repite alguien que ni tan siquier~
lo ha leído. Es un paciente mío, tien_e 9 años, es un peqi,cño solitario que dejó un dia esta carta mensaje a su
n:2.dre:

Asisto al primer tratamiento por medio de la cu 1~a
pHlúdica de un paciente con parálisis general progresiva. Julius Wagner Von Jauregg obtendrá el P re mi o
Nóbel por esto.

"Ten calma. Me morí ayer y hoy nací y mañana
muero y pasado mañana nazco y muero al día siguientP. y así sigue hasta ya no nacer y tengo que cruzar por
todo esto, que se acabe.

Observo a Manfred Sakel, en la Clinica Psiquiátric~ Universitaria de Viena, tratando pacientes esqu:z&lt;'•
frénicos con choques insulínicos.
Veo a Von Meduna provocar convulsiones con aceit!~ alcanforado primero y después cardiazol. Enseguid ,1,
Bini y Carletti dan el primer electrochoque. Estoy como observador en la incorrectamente llamada "primera operación" de psicocirugia.
Egas Monis, pone la idea y Almeida Lima el bistu1•í en esa operación. Monis recibe el Premio Nóbel por
ello.

Es como la luz, viene, no viene, no viene, no viene,
no viene, asi también como el agua, sube y baja de presión o velocidad, así como la vida muere una y nace
otra, también como el cristianismo, como el que es católico y luego protestante y luego cristiano protestante,
así también es con la vida y la muerte, se acerca y se
retira y se acerca y se retira, todo es lo mismo.
Como en juego de canicas ganas y pierdes, ganas y
pierdes hasta que ganas o pierdes.
Olvidemos esto y vayamos a otro tema como el de
caballos y perros, gatos y ratas, etc., etc ... "

Me sorprende ver la expectación que en un teatro
d,. Viena provocan un grupo de pacientes actores diri-

Platón nos habló del alma como si esta fuera un
carro de dos caballos, conducido por un cochero. Este
sirn baliza la razón, uno de los caballos la energía mo-

12

13

�rt'll y el otro el deseo. Sigmund Freud nos habla de un
jinete, un caballo y unas riendas, para terminar plantPando la situación de un yo, un ello y un superyo.
Hipócrates decía que la histeria era el camino del
útero hacia la humedad. El profesor Chrobak, ginecólogo Vienés en 1886 le refiere una paciente a Sigmund
Freud, agregando que el tratamiento lo ve1a muy difíc;l y al preguntársele al respecto contestó: "Esta muj2r angustiada e histérica tiene un marido impotente Y
la receta que amerita es la siguiente: pene normal, repetir la dosis".
Que la Inquisición pasó, que el medioevo quedó
atrás, estoy en parte de acuerdo. Sin embargo, hace apenas cinco años que vi una paciente en un centro asistencial que llevaba dos años encerrada en una celda a
pan y agua por el hecho de haber sido prostituta: "no
llamarse Magdalena y Jesús estar muy lejos".

Que si Mesmer fue médico de reinas. ¡,No acaso ante el niño Fidencio llegó un Presidente?
Que Ega Monis es el creador de la lobotomia. No
es cierto. Burckhardt merece el titulo y antes, mucho
antes que él, los egipcios la practicaron aunque r u d imentariamente.
¿ Y los psicofármacos?
En la India se administraban desde hace

centu-

rias.
¿ Qué pasará en los próximos segundos?
No lo sé, creo ser pesimista, veo cuatro caballos
d€sbocados Y sobre ellos los cuatro jinetes del Apocallpsi&amp; ...

Creo también que los electrochoques, las lobotomias y el ostracismo actúan también en ciertos casos
como castigo.
El prejuicio es menor, pero no hay que olvidar que
aqui en Monterrey, hace unas décadas, un pobre enfermo orgulloso en su locura de su tierra natal, gritaba al
mundo el nombre de su lugar de origen y desde ese
tiempo Cadereyta es sinónimo de enfermedad mental.
Hace unos años, por equis problema, los pacientes
de nuestro manicomio tuvieron que ser trasladados, al
n0 encontrar otro sitio donde colocarlos, a los chiqueros que se encuentran ubicados en la Exposición Ganadera y que precisamente son destinados para los anima-

B I B L I O G R A F I A:

*

les.
Que si Mesmer curaba con Imán, ¿No acaso las pul
seras japonesas hicieron furor terapéutico hace poco
tif,mpo?

14

**

Menninger, Karl. Looking Backward. The Selected Papers. The Viking Press. 1959. N. Y.
p. p. 58-66.
Reik, Theodor. TREINTA A~OS CON
Pa.idos, Buenos Aires, 1965. p. 10.

15

FREUD.

�DIANA PEY
Facultad de Ciencias y Artes Musicales. Universidad
de Chile.

"LA EDUCACION MUSICAL EN LA ACTUALIDAD"

La influencia de la Música sobre todo ser vivo es
un hecho indiscutible. El poder emocional que ella encierra llega a producir efectos fisiológicos; cambios en
la respiración, en el pulso y glár1dulas e n d o c r i n a s
(especialmente suprerrenales). Este poder emocional
que encierra la música, ha impulsado a los p u e b 1 os,
desde la antigüedad, a estudiarla como portadora de
buenos o malos, incluso perversos sentimientos.
Si examinamos las más completas teorlas sobre la
música: las técnicas de Helmholtz o Wllaschek, las naturalistas de Darwin o Vaschide, las sociológicas c o n
Guyau, por ejemplo; las estéticas con Berliotz o Wagner o las opin,iones literarias sobre ella, desde Stendhal a D' Anunzzio, encontramos que, con rara unanimidad, reconocen el papel importante de la m ú s i c a
COMO MEDIO DE EXPRESION DE LOS E S T AD O S
AFECTIVOS (animicos según nuestros dias) Y ADMITEN lo que hoy podemos llamar •''SU FUNCION REGULADORA EN EL EQUILIBRIO INTRASIQUICO".
En el aspecto pedagógico, ejerció en Grecia un poder mucho mayor que en los paises occidentales contemporáneos. Los pueblos orientales les habían transmitido la creencia de que la música curaba los sufrimientos del alma y del cuerpo y que también podía conomper los espiritus. El bien y el mal, el orden y la
discordia, la paz y la guerra se hallaban en sus manos.
Este concepto de la música h er edado de Egipto

17

�--con caracteristico enfoque griego- fue usado con fines pedagógicos en su interpretación cientifica de KATARTIKE (enseñanza purificadora). Determinad as
combinaciones de sonidos lograban fortalecer el carácter de los hombres, otras, en cambio, lo debilitaban. La
música no era, por lo tanto, solamE:nte ocupación estética sino que también obligación fisiológico-ética. Recordemos la frase de Platón: "¿Acaso no descansa en la
música lo más importante de la educación desde el momento en que el ritmo y la melodia especialmente, penetran en el alma y se imprimen en ella?". ·· Ritmo y
melodia llevan consigo la dignidad y, por lo tanto dignifican también cuando son bien enseñados: en caso
ccntrario, el efecto es pernicioso".
Para los griegos, la MUSICA EDUCA. Es é s t a la
clave de una filosofia pedagógica, que por desgracia no
s,· ha mantenido viva a través de las épocas, por lo que
h&amp;. sido necesario "redescubrirla" periódicamente.
Los educadores, teniendo en cuenta la importancia de la emoción en la vida humana, han tratado de
e1.contrar algunos medios para cultivar y desari-ollar el
as¡•&lt;.cto emocional tanto como el intelectual. Y encontramos a la música, que desde hace tiempo, busca. y necesita de la Escuela y a su vez la Escuela busca y necesita de la música.
Durante la Edad Media, la enseñanza de la música estuvo prácticamente a cargo de los monjes y se
r€alizaba principalmente en los monasterios y bajo la
sombra de las grandes catedrales.
En el Renacimiento, especialmente durante la Reforma, se planteó la necesidad de popularizar la enseñanza musical. La creación de las escuelas públicas y la
consiguiente extensión de la. cultura a un mayor número de individuos ocasionó nuevos problemas al educacor musical. Se revisaron entonces los métodos de ense18

í1anza, estudiando las causas que 1mpedian agilizarla,
con el fin de que el conocimiento y la práctica musical
fueran accesibles a las personas comunes, no solamente a los músicos. Luteranos y Calvinistas coincidieron
en pedir una educación musical para TODOS los niños
Y jóvenes, como en la antigua Grecia. Lutero afirmaba
que la "música gobierna al mundo" y recomienda qu ~
se coloque en primer lugar y en un mismo nivel que las
Humanidades y las Ciencias, el estudio de la músic3. y
el canto en las escuelas.
En el siglo XVII, Comenio (pedagogo y filósofo
checo), marca un importante impulso a las ideas pedagógicas, cuyos conceptos lo señalan como e l precursor
de los métodos sensoriales y a ctivos, como t a m bié n e l
método global al afirmar que "el conocimiento debe ser
completo a cualquier edad". De Comenio recordamos la
fiase: "NO HAY NADA EN LA INTELIGENCIA Q U E
NO HAYA PASADO PRIMERO POR LOS SENTIDOS" .
A partir de esta época, en la historia de la educación_ ~usical se observan ciclos que alternan en apogeos
Y c~isis. A un período de investigación y creación pedagógica le sucede otro de decadencia y abandono, du:ante el cual tienden a corromperse y desvirtuarse las
ideas que se encontraban vivas y florecientes en la época anterior. Un relajamiento prolongado ocasiona. a la
larga, una reacción; ésta a su vez, conduce a un nue,:o
florecimiento, y asi sucesivamente.
ANTECESORES DE LOS METODOS EN ACTUALIDAD
Durante los siglos XVII-XVIII se advierten claramente dos tendencias opuestas que se disputa!l el predominio: el racionalismo y el sensorialismo que dan
P_redomlnio a la teoría y a la práctica muslcal respect~vamente. Racionalismo o sensorialismo puros, en músic:i., conducen a un empobrecimiento que afecta fundar' entalmente la enseñanza: es tan nocivo enseñar teon1.

19

�musical desvinculada a la realidad sonora, como preparar a la ejecución musical (vocal o instrumental), sin
relacionar esta práctica a los principios que fundamen
tan el arte musical.
Uno de los creadores en la simplificación del apren.,.
dizaje de la música es Rousseau (siglo XVII!) cuyo
método fue perfeccionado por Galin. En el siglo XIX,
e! principal movimiento en pedagogia musical lo encon•
t r amos en Francia con los continuadores de Rousseau,
Wilhen, Gédalge, Galin, Aimé-Paris. En Inglaterra se
produce el método Tónic-Sol-Fa.
Aparecen entonces los métodos activos como rea•.~ción al intelectualismo, encontrando a Montesori, Decloly, (método Dalton o Parkhust), representantes
principales de la "Escuela Nueva" que después es continuada por Pestalozzi y Froebel.
Los métodos de enseñanza deben cambiar fundamentalmente de aqui en adelante, ya que el circulo de
la educación general se amplia deseando que llegue a
todo individuo. Un importantisimo papel le va a corresponder a la psicologia penetrando en la personalidad
infantil. El niño necesita una libre expresión y la debe
realizar a través de los medios de que dispone.
Para él, el juego es la forma más evidente de LIBRE
EXPRESION, y el juego está intimamente ligado al ritmo, a la melodia y la plástica, o sea: a la MUSICA.
NECESIDAD DE EXPRESION EN EL NI~O
Y EN EL ADOLESCENTE
¿A qué necesidades fundamentales corresponden
las manifestaciones iniciales de la expresión estética
en el niño? Según Piaget se orientan hacia dos polos
opuestos:
a l .- REALIDAD MATERIAL O SOCIAL que le impo20

nen sus medios de expresión.
b) .-El YO, sus conflictos, que no pueden exteriorizarse sino por medios particulares de expresión.
El niño, pues, exterioriza su personalidad gracias
a los medios de libre expresión de que dispone. Para él,
el juego es la forma más evidente de libre expresión. Y
el juego está intimamente ligado al ritmo, la plástica,
la MUSICA.
Según Pierre Fugués: "La necesidad de expresión
plástica es una exigencia imperiosa a la qu9 el niño no
puede sustraerse" .
La libre expresión comprende gran parte de las actividades corporales y procesos mentales. La liberación
de determinados estados produce activi~lad corp0ral,
emocional, racional o intuitiva. La expresión es indudablemente siempre, una traducción intima de estados de
conocimiento provocados por reacciones exteriores o interiores, mediante las cuales expresamos ideas, conceptos, emociones, experiencias y los más elevados atributos de nuestra sensibilidad y razón con una finalidad
diversa y sobre todo un deseo de entendernos con nuestros semejantes y aumentar el poder de nuestra eficiencia social.
La libre expresión es un terreno favorable para el
desarrollo en el niño en sus cualidades de artista inconsciente y también a su formación como individuo.
Vemos pues, la imperiosa necesidad de guiar la labor educacional en general, y en rarticular el aspecto
musical, con un sentido de inquietud creadora donde
so:&gt; despierte y desarrolle la imagin~ción; NO
OMO
UNA SIMPLE IMITACION.

C

El deseo de libre expresión es innato en todo indi-

21

�viduo, pero tiene mayor intensidad durante el periodo
dt: la niñez y adolescencia.
¿A QUE EDAD DEBE COMENZAR
LA EDUCACION MUSICAL?
El fenómeno musical debemos buscarlo en la percepción del latido cardiaco y de los ruidos intestinales
en la época fetal de nuestra vida intrauterina. Este es
un inmenso campo que se abre a la investigación: la
percepción auditivo fetal, cuyo estudio está en pleno desarrollo'.
Al iniciarse el mno en la vida escolar, su oído debiera ya encontrarse en formación y su deseo de expresarse cantando debiera ser firme y natural. Comenzar
la' educación musical al ingresar el niño al colegio, es
como enseñarle a caminar y a hablar en esa· época, o
sea cuando el niño tiene ya de cuatro a seis años. E¡;to,
sin lugar -a duda, nos resultaría absurdo. Sin embargo,
la música es tan innata en el ser humano como lo es el
andar o el hablar. La educación musical, pues, debiera
comenzar desde que el niño nace.
La CREACION MUSICAL comienza a percibirla · el
niño al darse cuenta de· que él es capaz de emitir un sonido con su propia voz; cuando él puede producir un
ruido o sonido al golpear un objeto. Esa primera experiencia-le llena de júbilo y persiste en su d e s c u b r imiento. Y a.hi lo ·encontramos ya _haciendo música,
creando música, viviendo un.a experiencia musical con
los reducidos medios de que dispone. SIN PROBLEMAS
TEORICOS NI TECNicos:
Indiscutiblemente, no todo cuanto el niño es capaz
de crear está aceptado por los mayores; esos seres para él tan grandes en estatura y en sabiduria. Muchas
veces, al presentar el niño su descubrimiento es reprendido por su mal gusto y sobre todo por su insistencia.

Por tanto, generalmente, al ingresar el niño a la
escuela llega ya con una expresión musical cohibida.
Con una parte de su libre expresión, r:ohibida. Ahora le
tocará al profesor guiarle hacia uno u otro lado: darle
medios para expresarse libremente, guiando su imaginación ere.adora o imponiéndole una &lt;;erie de normas rigidas y desagradables repletas de complejos problemas
teóricos, con signos cabalísticos indescifrables.
La libre expresión frente a una vivencia musical Y
aun a la repetición de un mismo trozo musical Puede
ser distinta en cada niño o en cada individuo. Eso del)Pnderá de varios factores: estado psiquico, físico, etc. ·
En los niños y adolescentes, los conflictos y la lucha interna forman parte esencial de su existencia, por
€SO debemos pues aceptar en la improvisación y creación, actitudes no solo de alegria, sino también de tristeza, de apatía o de violencia. Estas actitudes resultan
como algo natural e incluso necesario para la libre expresión; sin ello la sinceridad expresiva se cohibe y se
pierde, reduciendo la expresión e imaginación a lineas
marcadas de conducta. Existe una intima correspondencia y hasta un esquema único de comportamiento
entre las actividades trie la conciencia (o vida psíquica
interior) y los modos de la expresión (o vida psíquica
exterior). Así podemos ver la libre expresión por medio
de la mimica tiene un importante papel.
La imaginación artística se caracteriza por la riqueza y espontaneidad en la producción de imágenes.
Se manifiesta en los niños a través de las combinaciones en sus juegos. Si nosotros combinamos en ellos la
música y el movimiento serán de mucho más fácil comprensión y de mayor agrado. De esta manera se desarrollarán más tarde el artista y el sentido poético frente a la vida.
La música es constante creación. Al producirse el
23

22

�milagro sonoro, de inmediato surge la P.XP re si ó n, la
creación del momento. Ese sentido de creación debe cultivarse desde el primer contacto con la música.
Si consideramos, pues, la importancia de la creación, llegaremos a la conclusión de que el profesor de
música, más que ningún otr-o, debe sentir la alegría de
la creación en cada instante.
METODOS EN ACTUALIDAD
Existen en la actualidad varios métodos o sistemas
de trabajo en la Educación Musical.
Todos estos métodos tienen una misma finalidad:
realizar la VIVENCIA MUSICAL. La parte teórica debe llegar· como una necesidad, no como una imposición.
Debe llegar a la inteligencia después de haber pasado
por los sentidos.

sico de los elementos musicales. Su enseñanza no es teórica sino vivida a través del recitado ( ritmo de la palatra hablada) y el movimiento. Para el niño, como para
el. primitivo, la palabra y el canto, la música y el movimiento forman un todo indivisible (Arte Global). Esta
última conexión conduce con naturalidad de las palabras habladas al ritmo; de las formas rítmicas a la melodia.
La repetición de palabras bien dispuestas permiten al niño la comprensión de cualquier combinación
rítmica, sin ninguna dificultad aun cuando contengan
a.nacrusas o medidas irregulares.
La melodia recibe un trato similar. La repetición
rítmica de la palabra hablada lleva a una diferenciación de entonación.

La nueva orientación de la Educación Musical proporciona un vasto y variado campo de actividades, todas
ellas atrayentes y estimulantes, tanto para el educando
como para el profesor.

La entonación empieza con dos sonidos (tercer a
menor). Este intervalo se encuentra en las canciones
infantiles de todo el mundo. Aparecen después, un tercero, un cuarto y un quinto sonido, llegando así a la escala pentáfona de gran riqueza en la educación, sobre
todo en el aspecto creación Se completa por último la
escala diatónica.

Estos métodos es imposible que sean profundizados
por el profesor de Educación Musical. Cada uno de ellos
representarla el estudio de varios años. Sin embargo, es
necesario que el profesor conozca lo mejor posible alguno de ellos y que los sepa adaptar a la realidad del pais,
de su región, de su escuela, de su grupo de niños o del
niño en particular.

Los niños juegan con los textos, con los v a 1 o r e s
rítmicos, con los sonidos, con los instrumentos, con el
accionar de sus manos y pies, con sus voces. Expresan
por medio de la música, dando vida a su mundo afectivo.
Orff utiliza como original medio de educación un
maravilloso instrumental.

METODO ORFF
Orff tiene como punto de partida las canciones infantiles tradicionales.
Su iniciación es el ritmo considerado como el

24

bá-

Comienza por la percusión corporal, tomando como instrumento el propio cuerpo del niño y añadiendo
instrumentos de percusión en forma gradual. Completan su instrumental la flauta dulce y algunos instrumentos de cuerda.

25

�De la improvisación nace el deseo de aprender a
N,cribir y leer lo escrito en notación. Al ejercicio ya vivido siguen aclaraciones sobre forma musical y teórica.
METO DO KODAL Y
En el Método Kodaly, los niños comienzan ··•jugando música" en el jardín infantil; con cantos a base
de la tercera menor (sol-mi), con cuyas notas c re a n
cantos para marchar por el patio, para poner a dormir
sus muñecos, para hacer marchar caballitos, etc., variando el orden de los sonidos, su agrupación y duración, sus tempi y matices expresivos (agógica y dinámica). Conjuntamente el niño realiza movimientos manuales que indican la altura del sonido, usando la fonomimia de la Tónica Do. Cu.ando se automatiza el gesto
indicando la altura de los sonidos, asociados a los nombres de las notas, se inicia la lectura empezando con dos
líneas sin indicación de clave, produciéndose el juego
de reflejos condicionados con SONIDO, NOMBRE, ALTURA Y GRAFICA que conducen en forma insensible
a la lectura entonada.
Las notas aparecen en la siguiente serie: so1 - mi h. - re - do. Forman así la escala pentáfona, agregando
después los dos sonidos: fa - si que completan la escaId diatónica.
METODO MARTENOT
El método Martenot, insiste en una educación musical que parte de la atención auditiva interna, c o m o
generadora de un estado de esparcimiento y receptividad que debería regir todo proceso educativo y en especial el de la educación estética. Comprende la memorización en forma silenciosa, desarrollando así la audición interna.
Martenot fomenta el amor por la música y su vi-

26

vencía total como condición previa a su comprensión
intelectual y estudio teórico.
Las fórmulas rítmicas elementales que Carlos Vega denomina "células madies" del ritmo musical vit,ualizadas, percutidas, memorizadas en silencio y 'luego reconocidas en las frase~ musicales del repertorio
coral, forman parte de la ·metodología moderna en la
lfctura melo-ritmica.
Pone marcado énfasis en la formación previa de
todas las condiciones naturales del niño conducentes a
h. audición interna, sentido estético, a t e n c i ó n, conc~ntración, discriminación, sensibilidad a los distintos
timbres, planos sonoros, calidad tonal, etc.
El método Martenot tiene varios "juegos musicales" que son un atrayente auxiliar en la enseñanza de
la música.
METODO DALCROZE
Jaques Dalcroze, por su triple condición de pensador, de pedagogo y de artista, ante la realidad viva que
se le presentó al tratar de educar musicalmente a la juVPntud, descubrió de nuevo la enorme influencia d e 1
l'itmo. La CIENCIA DEL RITMO era una de las ramas
de la educación más cuidadosamente cultivadas por los
aPtiguos griegos; podemos encontrar profundos comentarios en los pensadores de la época: Platón Arístides
Quintiliano, Aristóteles y Plutarco.
'
'
Dalcroze, con su Método de EDUCACION POR EL
RITMO Y PARA EL RITMO realiza en nuestros tiempos el pensamiento de Platón: "el ritmo, es decir la
e~presión del orden y de la simetría, penetra, por 'mecio del cuerpo, en el alma y dentro del ser humano por
entero, revelándole la armonía de toda su personalid&amp;.d''.

27

�Los puntos principales del Método Dalcroze son: la
Idtmica, o desarrollo del sentido métrico y ritmico; el
solfeo, o desarrollo de las facultades aud i ti v a s y del
sentido tonal; la improvisación al piano, o sea la composición rápida con el mínimo de preparación y el máximo de utilización de los reflejos, con el estudio práctico de las formas musicales, el fraseo, etc., y la técnica corporal y plástica animada, como base al equilibrio
y armonía de los movimientos, traducción de los ritmos musicales en lenguaje corporal, estudio de matices dinámicos, de la evaluación del espacio y del fraseo
en los movimientos corporales. Todos estos elementos
se tratan separadamente, pero al mismo tiempo se hallan estrechamente ligados entre si completándose continuamente unos con otros.
RESUMEN

Los métodos antes mencionados brevemente son algunos de los u~dos en la actualidad. Faltaria enumerar otros muchos, entre ellos: "Las posiciones de Chevais", el Método "Susuki", el "Yamaha", el Método
V\"ard, y Vega, entre los más conocidos. Nos es dificil el
poder dedicar siquiera unas lineas, por falta de espacio.
Cada uno de estos Métodos y los que falta enumerar, necesitarían varios años de trabajo para su buen
aprendizaje. No podemos exigir al profesor de Educacjón Musical los conocimientos que DESEARIAMOS,
eso podrá conseguirse tal vez con el correr de los años.
Por el momento debemos enfocarnos a la realidad del
pais y de América Latina.
Debido a la gran escasez de profesores y educador61i1 de música en nuestra América, debemos tratar de
solucionar el problema y atenernos a l as necesidades
inmediatas examinando la estructura educacional en
sus aspectos: económico, político y cultural.
28

Después de conocer prácticamente distintos métodos y técnicas de trabajo, no se trata de llevar a la práctica con los educandos tal o cual Método sino que, más
bien, e1 conocimiento de estos son suger e n c i a s para
despertar la creación de métodos propios en cada uno
~e los educadores. El sistema d e trabajo, es pues, e.le
e11orme elasticidad. El educador debe convertirse en un
amigo de la música, en un .. verdadero juglar que sepa
convertir el ritmo, los sonidos y el movimiento en satisfacción y plenitud de vida" (Llongueras).
NUEVA ORIENTACION DE LA EDUCACION MUSICAL
La nueva orientación de la educación musical. se
basa en variadas a ctividades y un amplio repe rtorio de
cuyo conte nido se extraen los conocimientos teóricos
funcionales, indispensables y practicables por p a r t e
del educando, para la comprensión progresiva del lenguaje musical.
La Educación Musical actualizada descansa sobre
dos pilares:
a).-

La nueva orientación que se da al planteamiento
de la asignatura.

h) .- La metodología y técnicas de trabajo
a la realidad de cada pais.

aplicadas

La necesidad de nuestra sociedad actual, de dar
educación a todos nuestros niños y por tanto, el poner la
música a su alcance, sean o no dotados para ella, impone agilizar el proceso de aprendizaje, para lo cual es
necesario un cambio de programas y procedimientos de
técnicas de trabajo.
El enorme entusiasmo que han despertado entrE&gt;
los educadores los nuevos métodos de enseñanza, i mpone que las autoridades competentes pongan en práctica

29

�el mayor número posible de Cursos de Form ación y
Perfeccionamiento para los educadores en ejercicio.
Para terminar querria recordar las pala b ras de
Kurt Pahlen: "En el terreno de la Educación Musical
no es necesario una reforma leve y paulatina., se necesita una revolución. Se trata de borrar y e m pe z ar de
nuevo".

"LA PRESENCIA
DE
GOETHE"

30

�FRANZ BOUCHSPIES

•

"LA PRESENCIA DE GOETHE"

más

"El
grande de Los poetas alemanes ... el amado de la Humanidad
... nadie puede decir la gloria que
adquiera su figura, en el correr de
los siglos . . . "

(THOMAS MANN)
'·PRELUDIO"

Añadi~ algo a lo mucho que se ha hablado sobre
Goethe, dicho y escrito por muy grandes personalidades
en el mundo de las letras y del pensamiento, es pretender ir más lejos que ellos, y presentar un nuevo aspecto de la figura avasalladora del gran pensador alemán
Que antes que todo, fue un poeta excelso. La pluma de l
osado deberla detenerse aquí antes de seguir adelante,
pues fue el mismo Goethe quien dijo ya una vez, que
"Sobre los grandes, solo deberían hablar los que fueran tan grandes como ellos".
Nosotros, solo queremos aproximarnos a él, penetrar detrás de su olímpica muralla y disfrutar de su
poesía como la música, es un bálsamo mitigante para
el alma doliente de la Humanidad.
Vivimos una época caótica, de desenfreno, de desequilibrio y transmutación de los valores eternos ...
Aquel que s•~ dedica a la reflexión y a la investigación,
es tomado por el populacho por loco, y en cambio la
multitud que corre vertiginosamente a sumarse a las
filas del delirio y la insensatez, es aplaudida y estimulada, con la aprobación y el regocijo general. Hoy que
la máquina ha substituido al hombre masificado y metalizado en cus deberes, y que el pensador es relegado
Y es objeto de burla y escarnio, solo podemos volvernos
a Goethe y refugiarnos en su enseñanza y su ejemplo .. .

33

�Emil Ludwig ha señalado el hecho de que Goethe
sólo es comparable con otro genio universal, que se hizo glorioso en la ciencia y en al arte, Leonardo de Vinci
Podemos recorrer la Historia de la Humanidad y
dificilmente encontraremos otro más que como ellos,
haya extendido su actividad creadora a campos tan
diversos.
Leonardo fue un gran pintor, poeta, escritor de un
tratado donde establece las reglas u~ la pintura, té&lt;!nico, inventor y además cuenta con una vasta vis1óu humanistica enfocada hacia los siglos venideros.
I

Goethe, literato consumado, abarca todos los gl&gt;ne •
ros en ese campo:
Es el más grande lirico de su época, formó el teatro alemán con que habia soñado Lessing, con su drama '''Goetz de Berlichingen", en la poesia satírica no tiene igual y puede compararse con Voltaire y con Wieland. Con "Ifigenia en Táride", se remonta hasta Eurlpides, compitiendo con él y con los grandes trágicos
griegos mostrando el profundo conocimiento que tenia
del clasicismo helénico. En él, se funden Ariosto y Bocaccio, Y en el "Tasso" nos habla de la grandeza del Renacimiento Y de la soledad del poeta. Se ha aventurado
en el ensayo crítico con sus estudios sobre Winckelmann, sobre Wieland, sobre Erwin von Steinbach y
otros. En la balada, supera a Btirger y a Uhland, y con
su poema épico "La Aquileida" y "Hermano y Dorothea", pretende igualarse a Homero. En la autobiografia es un maestro, nos ha dejado un valioso documento
como es su "Poesía y Realidad". En la novela epistolar,
psicológica y pedagógica, nos ha dejado en "Las cuitas
del joven Werther", una obra maestra que pertenece a
las dos primeras formas, influenciado por .R.ousseau y
por Ossian, en "Wilhelm Meister" y "Las afinidade::: e lec
tivas", dos novelas que pertenecen a las dos últimas.

34

Con "\Verther", ha revolucionado la prosa alemana y
ha abierto las puertas al Romanticismo que se nos presenta bajo la forma del "Sturm und Drang" y se ganará la admiración de la Humanidad. Con esta novela ha
renovado la literatura universal. " WiJhelm Meiste r " ,
novela psicológica y pedagógica, puede ser comparada
con el "Quijote" de Cervantes y con el "Parzival" de
\Volfram von Eschenbach. Los románticos de su tiempo con Novalis y Schlegel a la cabeza, tuvieron en alta
estima esta obra grandiosa. La más. incomprendida de
sus novelas y poco apreciada en su tiempo, fue .. i., a¡;
afinidades electivas".
Esta obra, psicológica y pedagógica, ha sido a.;tualmente celebrada por Oswald Spengler y Jakob wassermann Y la han considerado como la verdadera forma de la novela alemana. En esta obra se reúnen el
poeta, el amante y el científico. En ella, desarrolla la
teoria de la polaridad de los cuerpos, l&gt;ajo la influencia
del Leibnitz. En una de sus páginas, nos dice:
"Llamamos afines a aquellas ?Wturalezas que ot
encontrarse se ap,oderan unas de otras rápidamente y
que se determinan mutuamente. En los ácidos y álcalis,
por ejemplo, que, si bien opuestos, y tal vez prerisamente por ello, se buscan y atraen de manera tan e·nér·gica, que no se modifican, y forman juntos un cuerpo
nuevo. Esta afin-i dad se ve claramente".

Esto lo aplica Goethe a la afinidad de esplritus
fuertes que se atraen reciprocamente.
Hace estudios sobre Arte y Arquitectura gótica,
clásica Y mediterránea, se interna en la botánica y escribe "La Metamorfosis de las Plantas", se interesa por
lo óptica y escribe "La Teoria de los Colores" y también la crónica bélica de Francia y 1.e Mainz. Es sor1,rendente taro bién su "Viaje a Italia".

35

�En Italia, al lado del pintor alemán 'l'ischbein y
de la pintora suiza Angélica Kauffmann, pinta con
maestría, con Alexander von Humboldt habla de mineralog[a ·y con Wilhelm, el hermano de éste, del desarrollo de las lenguas y la política. Contribuye a la antropologia con su descubrimiento del hueso intermaxilar en
el hombre, es actor y director del teatro de Weimar, pi:;
Consejero privado del Duque Karl August y preceptor
de sus hijos.
Don José Ortega y Gasset, en su libro "Uoethe desde adentro", le reprocha no haberse fijado una meta bien
definida, sin desviaciones, y seguir un camino recto pa
ra llegar a ella. Está inseguro de su propio destino. Y
transita por diversas veredas sin ver jl'l.más su fin . .l!Jstá
insatisfecho, inquieto e indeciso, y aún al final de su
vida no acaba de elegir.
Yo le veo de distinta manera. A mi recuerda
esa vida triunfante, la leyenda del Rey Midas al que un .
Dios le habia concedido convertir en Oro cuanto tocaba.
Así Goethe, er. todos los campos por donde él transitó, dejó huellas imborrables.
"EL ALBA"
Johann Wolfgang Goethe, nació en Frankfurt del

plorable con sus hijos, era tierna y comprensiva. El severo Kaspar se cuidó de la austera educación de sus hijos Wolfgang y Cornelia, llegando aprender el joven
Goethe además de la lengua paterna, hebreo, 1 a ti n.
griego, inglés y francés.
Leyó a los clásicos griegos, latinos, franceses y la
Biblia. Su madre amenizó aquella educación bonda·losamente, interesándolo por la Poesia y las Bellas Letras. Aun por su cuenta, aprendió alquimia y otras cosas que despertaron su afán de saber. No es de extrañar
por eso, que a los 11 años escribiera una novela en 7
idiomas, revelándose en él a tan temprana edad, el
genio que había de conducirlo a la cumbre da la inmortalidad.

El primero de enero de 1759, estando en guerra
austriacos y prusianos, los franceses que eran aliados
de los austriacos, ocuparon la ciudad y con gran disgusto del Consejero áulico, el Conde de Thorane que
los comandaba, se hospedó en su casa.
El noble francés tomó cariño a Cornelia y a Wolfgang y les hizo interesarse por el teatro galo. Pero hubo no pocos disgustos entre el Conde y el Consejero
Goethe, partidario de los prusianos, y este con sus 1m- ·
p1udencias estuvo a punto de poner en peligro su libe rtad y su vida.

Mein el 28 de Agosto de 1749. Su padre fue el Conseje-

ro áulico Johann Kaspar Goethe, de procedencia humilde, pues el progenitor de este, habia sido sastre y me
sonero, pero con su esfuerzo hab[a dado a su hijo una
brillante carrera con la cual llegó Kaspar a tener una
posición desahogada. La madre del joven Wolfgang,
fue Elizabeth Textor Lyndsheimer-, hija del burgomaestre o alcalde de Frankfurt, Wolfgang Textor.
Elizabeth era una mujer muy ilustrada al i gua 1
que su marido, pero lejos de ser como este, dura e inex-

36

Finalmente los franceses abandonaron la ciudad, y
con ellos el Conde de Thorane, volviendo la tranquiliadd
a la casa de Goethe.
Ya a los 15 años, en 1764, el joven Wolfgang se r evela como poeta al publicar su poema "Descenso de Jesucristo a los Infiernos", cuyo fragmento t enemos aqu i.
"En su carro triunfal que conducen ruedas d e
fuego, veo a Aquél qu6 en la Cruz

37

�muriera por nosotros. Notifícales su
victoria también a esas lontananzas, alejadas
de los luceros; la victoria que por nosotros
alcanzó. Va a acabar de destruir ese Averno
que ya con su muerte derribara; va a dictarle
su fallo . ¡Oíd! Ya se cumple ahora el
anatema. Ven los Infiernos Llegar al
Vencedor, y siéntense sobrecogidos por

pódía arrancarla de mi lado. Behrisch, ¡todo esto es
uiia gloriaJJ'

Ya se anuncia en esta página, ·el eterno enamorado ·que será Goethe. Ya anuncia aquel loco arrebato de
alegria de su ··•canto de Mayo" dedic:a do más tarde a
Fed.erica Brion en Sesenheim.
"Chiquilla, ¡ Oh mi Chiquilla!
yo te amo, mi bien eres;
fuego en tus ojos brilla;
bien dicen que me quieres"

su poder ...

En esta época ha leido "La Mesiada" de Klopstock,
l~i,. populares baladas de Bürger y los dramas de Lessing.

\

De sus relaciones con una jovencita llamada Gretchen (a la cual luego inmortalizará en el "Fausto"), d_o
un enojoso asunto en el cual se ve seriamente co~pll- 1
cado, y de su primer engaño amoroso, nace su primer 1
drama "Los Cómplices" que escribe con sangre de su corazón.
Goethe es enviado a la Universidad de Leipzig, Y
pronto la infiel Gretchen es olvidada Y sub~tituida por
Annette (Catalina Schoenkopf), a la que el Joven Wolff.ang llega amar apasionadamente.
De la correspondencia que sostenia con su amiga
Eehrisch, arrancamos esta epistola llena de intensa ternura el 16 de octubre de 1767:

Y más adelante continua este apasionado Lied:
"¡Con cuánto ardor te ama, y
te desea esa mi sangre moza¡
¡ en ti como se inflama, mi
inspiración y goza!

Pero la inconstancia de ambos jóvenes pon e fin
al idilio. Annete es olvidada y después de ella vendrán
otras a ocupar su corazón.
En Leipzig, en la taberna Auerbach, donde los jóvenes estudiantes se reúnen a charlar y a beber, Goethe
P':! encuentra por primera vez, frente a frente con la figura demoníaca que lo obsesionara hasta el fin de su.;;
dias. Fausto.

,

"Toda la felicidad en mis brazos. El precioso pudo·r
que se apodera de ella, no obstante nuestra intimidad Y
el fuerte amor que la empuja a mis brazos a pesar de
los mandatos de la razón. Los ojos que se cierran cada
vez que su boca se aprieta con la mía, el dulce reir de
los cortos intervalos de nuestras caricias, el enrojecimiento, la vergüenza, el temor, el amor, el placer, et
movimliento trémulo para librarse de mis brazos que
me indica su debilidad y dice que únicamente el temor

38

En uno de los muros de Auerbach Hof, están Fausto y Mefistófeles volando por los aires en un tonel. Es
"i" Fausto de las oscuras leyendas y de las trad:iciones
de magia y diabólicas consejas alemanas, el cual co- ,
mienza a perturbar el espíritu inquieto de Goethe.
Una penosa enfermedad pone a las puertas de la
muerte al joven soñador y tiene que regresar a su hogar forzosamente.

39

�Durante su estancia en Frankfurt, hace amist.ad
c·on una mujer mayor que él en edad y experiencia; la
:-,?"ita. Klettenberg. Esta, bajo la influencia de Sweden
borg, Jakob Boehme, y otros misticos de moda en aquel
entonces, pretendia fundar una sociedad religiosa que
estudiara los augustos misterios del Universo. Goethe
siente atraido hacia ella y por un momento se inclifü. a las reflexiones metafísicas.

se

Wolfgang, con su inclinación hacia esta dama,
muestra la avidez de su espiritu insaciable en eterna
búsqueda de si mismo. Más tarde caerá bajo el influjo
y la dirección de otra mujer madura e ilustrada, que lo
guiara también y le concederá su amistad: La Baronesa
de Stein.
"STRASSBURG"
Goethe se restablece completamente y debe reanudar sus estudios de Derecho, y ahora sus padres lo en':ian a la Universidad de Strassburg.
El joven parte a dicha ciudad en la primavera· !le
1770 y asiste a los festejos organizados alli con motivos
di.: las bodas de Maria Antonie.ta de Austria Y el Delfín
dé Francia ( más tarde el desdichado Rey Luis XVI) .
Queda asombrado ante la magnifica Catedral
Strassburguesa construida en la Edad Media por un arquitecto alemán: Erwin von Steinbach: ¡una verdadera
joya! ¡una obra maestra!
Goethe entusiasmado escribe sobre arquitectura
gótica tomando como punto de p a r t i d a la estupenda
creación de Steinbach.
En Strassburg estudia a Winckelmann interesado
en arte antiguo, y más tarde, escribirá sobre él.
Conoce a Johann Gottfried Herder, teólog o, lite-

40

rato, filósofo y poeta, quien le inicia en el culto por
Shakespeare, Ossian, Spinoza y Rousseau. Herder llega
a intimar con él y luego le gastará las más pesadas bromas que Goethe soporta con dignidad.
Herder Ir, llama descendiente de los dioses (Goetter) o de los godos (Gothern) o bien del fango (Kothe). Más tarde, Goethe se vengará de él a la manera
de un escritor que ya es. El Mefistófeles de su "Fausto" presentará las características burlonas de Herder.
Goethe toma lecciones ñe Esgrima y de Danza y
su maestro de baile tiene dos bellas hijas, Jas cuales se
enamoran locamente de él. Surgen los celos entre ambas hermanas, Lucinda y Emilia.
Goethe decide alejarse de ellas, pero al despedirse,
Emilia lo besa apasionadamente. Lucinda enfurecida.
1o arrebata de los brazos de su hermana, lo besa. a su
vez, y lanza sobre él, violenta maldición cual otra Ca•
ssandra ... Ninguna otra mujer podrá besarlo despuéE
de ella y seguir viviendo.
La que ose hacerlo morirá. Goethe huye horroriza
do de alli y superticiosamente evita durante mucho
tiempo, el trato con muchachas.
Weylaud, un estudiante de Teologia que le acompafí.a en sus paseos, le convida a- pasar un fin ·de semana a un pueblito cercano a Strassburg llamado Sesenheim, en la casa del reverendo Brion, pastor de a11na:;
de dicho lugar, Goethe se prenda de la hija del pre1ad.o,
la pequefía y bella Federica. Esta corresponde a sus miradas y a sus sonrisas, pero en el alma del joven poeta
aún permanece oculta la terrible maldición de la vengativa Lucinda. Ahuyentando sus temores, Goethe declara su amor a Federica y pronto es correspondido. La
familia de la muchacha ve con buenos ojos estas relaciones y el "sefíor Doctor Goethe" es recibido con be

41

�nevolencia y amabilidad en casa del Sr. Ministro.
Goethe que ha leido en este tiempo la novela de
Goldsmith, •'' El vicario de Wakesfield", vive realmente
el idilio pintado por el escritor irlandés y lleno de insptración, canta enamorado:

"¡Oh, que bella ante mis ojos la
naturaleza 'brilla1
¡06mo resplandece el sol!
¡Y cómo ríe 1a campiña!
¡En todas-zas ramas brotan
florecillas, y en las
matas, miles de pájaros trinan!
¡En todos los pechos bulle Za alegria
;Oh campos! ;Oh sol!
¡ Qué placer! ¡ Qué dicha!
¡ Qué dorado y bello el
amor palpita,
cual en los picachos
matinal neblina ... !"
Goethe se siente dichoso al lado de esta encantadora jovencita y ambos corretean y recorren el bosque tomados de· Ir. mano.
¡El amor! ¡El ,amor! ¿ Y qué es el amor para Goethe? ¡Ha creido sentirlo tantas veces! Aqui en la camplfi.a pinta y versifica el joven estudiante y mil veces bosqueja el roatro de su amada.
~

"Un mocito vio una rosa,
rosa brezalina,
tempranera 11 linda, ¡Oh!
11 eZ muchacho se acercó;
'VióZa con delicia,
Rosa, Rosa carme8',
rosa bre.ealina.
42

Dije ari, 'P~ co,-twé,
f'06a ln-eeaUha:,

EZZCJ 'h-Mó-, Mas te ~ é
'V tffi recuerdo te 8ef'é,
no 1t,Q8 die hooerme ~ o.

Rosa., rosa carmest.
Rosa brezaUna.
Y eZ muchacho la cort6
roaa bxezalif.14,
ella Mrió,
se de/emli,6
mas sus ayes de doZo:r mida
le valiero1J,, Rosa, rosa carme,ri
rosa brezalina ..• "
Este mozo ultrajante no es otro ,que el enamorado impulsivo al que ni los sufrimientos ni obstáculos
que se opongan a su afán, lo detienen en su empefto. La
rosita silvestre es la jovencita que se resiste a las pretensiones del mozalbete.
Pero el tierno romance de Sesenheim, es interrumpido de pronto por las apremiantes cartas del Sr. Consejero que apuran a su · hijo para volver a su hogar una
vez terminados sus estudios.
Goethe se encuentra de pronto en la encrucijada.
¿Abandonarlo todo, su carrera, sus anhelos de gloria y
un porvenir espléndido para unirse a esta timida jovencita alsaciana que le brinda sencillamente su amor;
y convertirse en un rústico padre de familia, o destrozar su corazón y el de su amada en aras de la inmortalidad?
Opta por lo segundo. La despedida es dura, dolorosa, pero ya es tarde cuando el destino llama apremiante. Ni Goethe ni la pequefi.a Federica podrán olvidarse jamás. Es el motivo de la renunciación que Goethe pinta en sus "Afinidades Electivas".

43

,

�Es preciso cortar de un ·tajo el .nudo · gordi_ano del
Destino y marchar adelante ·sin mirar atrás. En agosto
de 1771, el Dr. Goethe abandona a su ama'1.a Y parta
precipitadamente hacia Stra~s\rnrg y · de alli a Frankfurt. Wolfgang inmortaliza aquella dolorosa separación con un precioso lied "Saludo y Despedida".
"¡Vibró mi corazón! ¡pronto, a caballo!
¡y en menos que se piensa es cosa
hecha! ¡aún acunaba Za tarde Za campiña!
aZZá arriba, noche era.
En su capa de bruma el roble envuelto,
al modo de gigante centinela,
erguíase allí, donde sus miles ojos
negros aviz oraba Za tiniebla.
Por entre nubes asomando tr4ste,
la luna tras Za niebla parecía,
y sus alas moviendo levemente,
mis oídos el viento estremecía;
Za noche mil vestigios abortaba
más a mí amilanarme no podían.
¡ Qué fuego el que ardía en mis venas!
¡Qué fuego el que en mi pecho ardía!
Delante de mí, estabas y tu dulce mirada
me Llenaba de alborozo
tuyo mi corazón era, y mi pecho alentaba
por tí, por tí tan sólo.
Tal creía yo .. : indigno de ese gozo
Que para mí ternuras irradiaba ...
todo en rededor de tu divino rostro,
Rosada primavera florecía.

¡ Qué dolor en tus oesos amor mío!
¡Qué deUcia manaba de tus besos!
vino el adiós a quebrantar mis bríos
mas, ¡ay! que al clarear la mañana
Partí, seguido por tu fiel mirada,

44' .

húmeda de llanto, apenas reprimido . .
¡Mas, ¡qué dicha no obstante ser amado!
¡Amar también, qué dicha amigos míos!

¡Pobre Federica! al verse abandonada estuvo a
punto de motir de dolor, enfermó gravemente y estuvo a
las puertas de la tumba, pero se restableció y supo pel'donar al infiel amado y vivir en su recuerdo. A Goethe
le perseguirán aún los remordimientos mucho tiempo.
En 1779, aprovechando un viaje que hace a Suiza, acompañando al Duque de Weimar, escapa a Sesenheim y
visita a la familia de su amada, que lo recibe como antes, con alegria y amabilíoad. Federica se llena de regocijo y se siente feliz nuevamente. Ambos recorren lo3
lugares en que fueron tan dichosos, pero el antiguo
amor ya no resurgirá. Goethe, demasiado egoista ama
aún su libertad y teme volver a caer en las redes de la
pasión, del amor que encadena, W olfgang se despide
otra vez de su amada y de los familiares de ella. No hay
rencor ni dolor en esta despedida.
Queda entre los antiguos amantes una profunda
amistad que no podrá borrar el tiempo. Federica no entregará jamás su corazón a otro hombre, porque en su
pecho como en un taoernáculo, guarda el ardiente
amor que compartió con Goethe.
"STURM UND DRANG"
Es la época de la ebullición. Los poetas de mod'l.
son: Wieland, Klopstock, Btlrger, Lessing, Gottsched,
Weise, Zachariae, etc.
Goethe lleno de entusiasmo en Frankfurt, trabaja
Y planea dos de sus más famosas obras "Goetz vori
Berlichingen" y "Fausto". Goethe se su~a al grupo d!!
jóvenes literatos que más tarde serán designados como
los primeros románticos Fritz Jacobi, Gottfried Herder
Hammann y Max Friedrich Klinger. Alli, Goethe lanza

45

�pidiendo para nosotros numerosa descendencia de hijos nobles y valie:ates.
Tú no le has complacido y yo soy el
último ... Lerse, tu vista me es grata
en la hora de la muerte que en la violenta batalla. Entonces mi espíritu
guiaba el vuestro; ahora tú me so;;;tienes ¡Ah! No poder, una vez siquiera
ver a J oergen, reconfoi-tarme con su
mirada . .. ¡bajáis al suelo la vista!
lloráis .. . ¡Ha muerto Joergen! . ..
muere, Goetz! ... ¡Sobrevives a ti mismo; has sobrevivido a tus valientes!
¿Cómo murió? ¡Ah! ¿Lo cogieron con
los incendiarios y lo han ajusticiado ·t

audaces ataques a loe ya consagrados vates, sobre todo
a Wieland.
Este movimiento juvenil, será designado con el
nombre de uno de los dramas de Klinger ··•sTURM
UND DRANG" (Tormenta e ímpetu). Aportan ideas
nuevas, rejuvenecen la literatura y empti]an hacia adelante la Cultura Alemana. Es cuando Goethe escribe y
publica la primera obra que lo hará famoso en toda
Alemania: "Goetz von Berlichingen".
El tema de la obra, es la historia de un anciano ca
ballero feudal que se distinguró valientemente durante el levantamiento de campesinos en el siglo XVI, bajo
el imperio de Maximiliano l.
Goetz von Berlinchingen, es otro Don Quijote que
busca la justicia y la libertad para su pueblo y que vive en eterna lucha contra los Prin~ipes opresores y los
mercaderes abusivos. Durante la revuelta campesina,
él con Franz von Sickingen y Florian Geyer, son ~ombrados caudillos de la rebelión. Pero tardiamente, Goetz
se da cuenta, que en lugar de libertad y justicia que él
persigue, se ha convertido en el instrumento de una
venganza sangrienta y destructora. Es arrastrado contra su voluntad en- esa orgi.a de muerte, de saqueo y de
pillaje, pues ahora, los campesinos nada respetan y entran en todas partes a sangre y fuego.
Goetz, herido, desesperado y enfermo, cae prisionero de sus enemigos y arrojado en una prisión en
Heilbronn, donde muere rodeado de su mujer y los suyos.
He aqui la última escena de la obra en la cual se
acusa notablemente la 'influencia de Schalrespeare :
" GOETZ. -

El dia de nuestra boda, Isabel no sospechaba que yo moriria de este modo . .. Mi anciano padre nos bendijo,

46

"ISABEL. -No, cayó en la acción de Miltenberg,
combatiendo como un león por su libertad.
"GOETZ. -

¡Gracias a Dios! Era el mejor y el
más valiente de los jóvenes bajo el
sol ... Ahora, despréndase pii alma
... ¡pobre mujer! ¡Te dejo en un
mundo bien corrompido! ¡Lerse, no
te separes de ella. Cerrad vuestros
corazones con más cuidado que v11estras puertas. Vienen los tiempos del
engaño; hanle dado libertad ... Los
indignos gobernarán con astuci.1, y
los corazones nobles caerán en sus redes. Mari.a: devuélvete Dios a su esposo y no permita que caiga. tan bajo
como alto ha subido. ¡Selbitz murió,
y el buen Emperador, y mi Joetgen!
... dadme un sorbo de agua! ¡aire del
cielo! ¡Libertad! (muere) .

" ISABEL. -¡Oh! i Sólo arriba, arriba a tu lado!
El mundo es una prisión.

47

�"MARIA. -¡Hombre noble y generoso! ¡Maltaya
el siglo que te arroja. de si!
"LERS'E. -¡Malhaya la posteridad que te desconozca!"
El drama nos muestra también las intrigas del
Obispo de Bamberg, enemigo acérrimo de Goetz, y cómo su esbirro Adelbert von Weislingen, antiguo compañe.ro de armas del héroe, es seducido por los en&lt;'antos
de la. bella Adelheid von Waldorf y puesto de nuevo al
servicio del prelado. Finalmente Adelheid traiciona a
Adelbert con su paje, y lo hace envenenar por éste.

en el tribunal de Derecho del Reino en Wetzlar y con
este motivo se traslada a dicha ciudad.
En un baile en el pabellón de caza de Wolperthausen, conoce a una jovencita encantadora que le dejara
profunda, dolorosa e inmortal herida.
Es hija de Bailio de la. Orden Teutónica. Su nombre es Carlota Sofía Enriqueta Buff. Baila con ella y
nace una gran amistad que poco a poco se transformará en pasión avasalladora en el pecho de Goethe.

Weislingen muere arrepentido por su traición a
Goetz y su mujer es juzgada y ejecutada por el 1.1ibunal Secreto de la Santa Voehme.

Carlota está comprometida con J ohann Christian
Kestner, un joven agregado a la Embajada de Bremen .
Goethe frecuenta. durante algún tiempo la amistad de
Carlota y enamorado de ella, le propone matrimonio.

Goethe conoció a su héroe en el libro de Frar,z von
Steigernsald, "La vida de Gottfried von Berlichingen,
aunque otro~ como Hermann Grimm aseguran que el
poeta leyó las memorias del propio Goetz".

Carlota, fiel a su compromiso con Kestner, rompe
sus relaciones con Wolfgang. Ambos quedan no obstante como amigos después de la boda de Carlota y Kestner.

Más tarde, Gerhart Hauptmann en su drama, ·'Florian Geyer", desacredita a Goetz de Be-rlichingen acusándolo de traidor a la causa y de venderse a las potencias contrarias, hacieffiio resaltar como único y sincero
héroe de las guerras campesinas a Florian Geyer.

Goethe desesperado abandona Wetzlar y atormentado por su amor no correspondido llega a intentar hasta el suicidio.

Probablemente, Hauptmann babia leido a Friedrich Engels, que defiende con entusiasmo a F1orian
Geyer y ataca con saña a Berlichingen en su libre.•:
"Las guerras campesinas en Alemania".
Lo cierto es que en su tiempo, el drama de Goethe
causó gran revuelo y fue leido con avidez.
Este libro coloca a Goethe por encima de los "StUrmer und Dragner", y lo convierte en s'u caudillo.
En mayo de 1772, Goethe es nombrado practicante

48

De pronto, corre la noticia de que un amigo suyo,
Karl Wilhelm Jerusalem, hijo de un religioso luterano, se ha quitado la vida por culpa de un amor desdichado. Estaba enamorado de Madame von Herdt.
Goethe se siente sacudido por la inesperada descarga. que ha. dado muerte a su amigo y se detiene al
borde de la. tumba en que está a punto de lanzarse.
Es como un despertar aterrador.
Goethe trata de olvidar a Carlota y hace amistad
con Maximiliana de la Roche, casada con un comerciante suizo-italiano llamado Pedro Antonio Brentano. Ce-

49

�loso éste de las frecuentes visitas de Goethe a su esposa lo expulsa de su casa de mal modo.
Ante este nuevo fracaso, Goethe siente que necesita un desahogo, porque la desesperación lo arrastra
hacia la muerte espantosa y sombría.
Goethe se pone a escribir y vuelca todo su dolor en
un libro inmortal.
"Las cuitas del joven Werther" (Leiden 'des Jungen
Werthers). Este libro le abrirá las puertas del Parnaso
y lo conducirá a la cumbre de la gloria. "Werther" es
una verdadera confesión. Werther, enamoraao de Cario
ta, sigue frecuentando su amistad aún después de su ma
trimonio con Albert, su amigo, y al ver que no puede alcanzar su amor, se suicida. En forma epistolar a la manera de "La nueva Helol.sa", de Jean J'acques Rousseau,
confiesa Werther su pasión por Lottchen (Carlota) a
su amigo Wilhelm y todas sus angustias y fracasos que
lo llevan a la tumba.

"¡Oh, perdóname, perdóname, perdóname! debía haber sido aquél el último momento de mi exi s t e n c i a
¡Oh, Angel mio! ¡Por primera vez, sin ningún género
de duda, hirvió en lo más intimo de mi alma ese sentimiento delicioso; ¡Ella me ama! ¡Ella me ama! ¡Aún
arde en mis labios el sagrado fuego que despedían los
suyos; nuevo cálido gozo vibra en mi corazón!,,.

Goethe tuvo imitadores en todo el mundo, El Pistoletazo de Werther, el Fogonazo cegador y suicida repercutió en todos los ámbitos del Universo.
Hasta el Colose de Francia, al Rayo de la Guerra
conmovió íntimamente este disparo.
El joven poeta inexperto, al ver el éxito obtenido
con su pequeña obrita, la envía con una dedicatoria a
Carlota y a Kestner, pero por toda respuesta, recibe la
indignación de ambos que tienen el libro como una burla a sus sentimientos y a sus relaciones.
Finalmente las explicaciones de Go e t h e realizan
su reconciliación.

En "Werther", volvemos a encontrar todos los deseos, sueños e ilusiones irrealizables, propios de la adolescencia y de la juventud.

No es este el único disgusto que "Werther" le causa a su creador.

La propia confesión de un enamorado que se siente morir cuando se l.e escapa su amada ideal e inalcanzable, el único motivo de su vida inquieta y atormentada le es arrebatada por el destino y se precipita en el
abismo insondeable de la muerte.

Se inicia una época de sensiblería dulzona y lagrimeante en la poesl.a y en la vida misma. Jóvenes decepcionados y llenos de amargura, buscan un consuelo
en el ejemplo de "Werther", y como él, se quitan la
vida.

En el momento en que Werther olvidando que Lotte (Carlota) está unida en matrimonio a Albert su
amigo, le arrebata un beso ardiente y Lotte lo rechaza
violentamente y le prohibe volver a verla. Werther llora de amargura y felicidad. Ese beso lo arrastrara al
suicidio y en la carta de despedida dirigida al obje to de
su dolor, le escribe:

Goethe es acusado injustamente como culpable de
:os frecuentes suicidios a partir de la publicación de su .
libro.

50

Goethe toma aversión a su héroe y hasta los últimos a:iios de su vida cree verse perseguido por la sombra aterradora del suicida Werther.

51

I

�En 1824, para la edición jubilar de la obra, escribe estos versos tratando de alejarse de aquel espectro
fatídico y acusador.
"De nuevo osas, ¡ Oh sombra tantas veces llorada!
presentarte a la diurna y solar claridad.
y en los campos de nuevo florecidos, al paso
salirme sin que el verse te intimide y espante".

Llega a conocer personalmente a su a d m i r a d o
Friedrich Gottlieb Klopstock, a Gottfried Bürger y al
padre Gleim que lo acusa de perverso corruptor e instigador del "Mal del siglo" (el suicidio).
Goethe se muestra contrito ante él, pero en el fondo se ríe del reproche. Sin embargo, el recuerdo de la
bellísima Lottchen perdura aún y su pluma desliza estas dulces lineas en memoria de su desdichado amor:
"Es verdad, Oh, ,i es verdad que te he perdido,
que huiste de mi lado con el viento,
aún suena dulce en mi avezado oído cada
palabra tuya cada acento ... "

'°ITALIA"
En enero de 1775, Goethe conoce a Lili Schoene•
mann, hija de un rico banquero, con la cual se compromete formalmente a contraer matrimonio.
Esta Lili dejará alguna huella en el corazón del
poeta atormentado, pero para ella tendrá también dulces acentos:
",iEs esa amable y juvenil figura,
ese adorable rostro, esa mirada
que bondad y lealtad al par respira,
la voluntad te tiene enajenadar"

52

Y luego escribe un poema llamado "El Parque de
Lili" donde se finge un oso prisionero de los encantos
de la bella, pero de nuevo interviene el destino y la boda no se realizará. Los hermanos Stolberg, Leopold y
Friedrich, lo convidan a hacer un viaje' a Suiza, donde
conoce a Johann Caspar Lavater, el renombrado teólogo mistico de Zurich, al que él admiraba desde que hai&gt;ia tenido amistad con la Srita. K!ettenberg. Viaja por
f!l Rhin y finalmente vuelve a Frankfurt después de
: f\mper sus relaciones con Lili a raíz de algunas desavenencias.
El Duque Karl August de Weimar, llamado "La
Atenas Germánica", le ofrece el puesto de Consejero de
:Legación y Wolfgang acepta. En Weimar, G o et he es
presentado a Weiland el viejo poeta frivolo y a la Ba1•flnesa Carlota de Stein, mujer del Caballerizo Mayor
(Marschall, es decir, Mariscal) del Duque.
Karl August, lo estima y lo admira, lo nombra luego consejero intimo y más ,tarde Director de Hacienda y
!e con.cederá un titulo ele nobleza.
A partir de entonces será llamado Herr J o h a n n
Wolfgang von Goethe.
Goethe ha escrito entonces numerosos drama 8 y
poemas de los que solo conocemos fragmentos por haberlos abandonado el poeta a p e n a s comenzados. "El
Gran Copto" (Cagliostro), "El Ciudadano General",
"Erwin Y Elmira", "La Pescadora", "Clavijo" (inspirado en las memorias de Beaumarchais), "Stella", etc. Tra
duce "Mahoma" de Voltaire, compone "El Judío Errante", "Los Misterios", donde habla de una secta de iniciados, "Prometeo" que es la rebelión del Creador con-tra la tiranía absoluta, y los deja sin terminar, planea
nuevos dramas y comienza "El Conde Egmont" y su novela Pedagógica "Wilhelm Meister" corrige y renueva
con frecuencia un fragmento, "Fausto".
53

�Hace estudios cientificos y descubre el Hueso Intumaxilar, lo cual no fue publicado hasta 1820 en el
segundo "Cuaderno de Morfologia" .

Ya no busca la belleza en las formas góticas. Ahora será un apóstol del Arte clásico. Ahora pertenece al
mundo ente ro.

Hace un viaje al Harz, en compañia del Duque de
Weimar, y alli escribe su poema "Ilmenau" que comien-

En Italia conoce a Karl Moritz, joven critico de arte alemán, y Goethe se pre senta como el pintor Johann
Pbillipp Moe ller y dedica su tie mpo a este arte que babia abandonado desde su juventud, poniéndose bajo la
dirección de Tischbein y de Angélica. Tischbein pinta
alli un r etrato de Goethe muy conocido que se titula:

"ª asi :
"¡Oh valle encantador!
¡Oh valle siempre verde .. . "

Su estrecha amistad con la Baronesa Carlota von
Stein, le inspira su drama, "Ifigenia en Táuride", a imitación del drama de Eurfpides, que colocará a Goethe a
la altura de los clásicos y lo convertirá en un aeda griego.

I

En 1796, viaja a Italia, en compañia del pintor alemán Wilhelm Tischbein y la pintora suiza A n g é 1 i ca
Kauffman. Marcha a Roma, donde queda deslumbrado
por la grandeza del Arte Clásico, el poderio de los antiguos Césares, la gloria del Renacimiento y la magnificencia de la Iglesia Cafólica.
Absorto ante las maravillas que del Pasado ha respetado la acción del tiempo, exlama extático en su poe•
ma "El Caminante".
"Un arquitrabe aquí eZ musgo cubre ...
¡ Espíritu Creador te reconozco!
¡En Za piedra tu sello se descubre!

¡ De tu obra magistral, los mil fragmentos
se desplomaron; pero entre ruinas tu
espíritu inmortal yo aquí presiento!"

Se ha transformado completamente.

" Goethe en la cam piña rom ana".

En Ita lia t ermina s us dramas " lfigenia en 'l'áuride" y "Torcu ato T a sso" , sobre el poeta renacentista
que vivió en la Corte del Duque de Este y escribió " L a
J erusalem Liberta da". Nos cu enta d el desdich a do umor
del lauread o poet a por la he r man a de l Duque y su r ivalidad con el a dulador e hipócrita Ant onio, Secr e t a r i o
del P r ín cipe .
Tam bién a llí termina su "Egmont". El tema de est e dr a m a e s l a histor ia del desdichado Príncipe de Ga ure, Caballe ro del Toisón de Oro, a quien Felipe II h ace
encarcelar y e j ecu tar e n Gante , por me&lt;llo d e su esb irro
f•l Duqu e de Alba. Goeth e nos pr esenta un E n rique de
E gmont rejuvenecid o qu e ama a una hija del pueblo,
Clar it a. Guillermo d e Nassau, Duque de Orange l e advier te en vano a Egmont que e l fe r oz Duque de A J b a
les ha tendi do una cel ad a y que el Rey de España quie r e aniquila r a los caudillos de Fla ndes, con e l pretexto
de que levan tan el pue blo en su contra. Egmont, no h ace caso de la a dver tencia creyendo escudarse en su nobleza e inocen cia y acude a l a cit a d ada por el Duq~e
de Alba, el cu al lo h ace prision ero y lo hace m-'ttar secretamente .

Ya no es el poeta nacional, ahora es un pensador
universal.

Es adm irable como maneja Goethe el desar r o 1 1 o
del drama. Las a ltivas palabras d e Egmont en defensa

54

55

�de la libertad, y los juicios acertados de Alba sobre el
derecho, la soberanía, la autoridad y la justicia, nos
asombran, así como el amor abnegado de Clarita que si
gue a su amante a la muerte.
Goethe se aleja de la verdad histórica Y del verdadero Egmont anciano y cargado de hijos; pero el · bardo tudesco tiene por principio que el Poeta debe vivir
siempre ~l margen d:e la historia y de la leyenda . Este
drama fue inmortalizado por Beethoven con su o~ertura.
También allí termina, "Los años de aprendizaje de
Wilhelm, Meister" su más elogiada nove 1 a . wm:elm
Meister es el joven que se adentra en la vida preguntándose cuál es su misión y su verdadero fin en ella.

Es la canción de una jovencita enamorada a quien
un estudiante germano, Wilhelm Meister, ha salvado
de la crueldad de sus pariientes, de la miseria Y del hambre y ella en cambio, le ofrece su amor sencillo Y tierno. Aquel bello país donde ella anhela ir, es Italia ...
(Ambroise Thomas, compositor francés ha inmorta
]izado estos versos en una aria inolvidable en su Opera
"Mignón" y Schumann ha compuesto un bello lied) Italia es un sueño primaveral para los alemanes; una dulce nostalgia los envuelve. Goethe ha rPalizado su sueño. No sólo ha estado en Roma, sino que también viaja
por Venecia, Nápoles y Sicilia. Ahora reconoce el mérito de las obras de Winckelmann, y a él dedica sus esc,ritos.

que

El destino le arrastra de aquí para allá, engañándole mil veces en su vocación hasta encontrarle finalmente. Primero es un poeta que renuncia a la carrera
de hombre de negocios a que le destina su padre, Juego
es actor y hombre de mundo, critico, literario, para con,,ertirse luego en médico cirujano.
Los altos conceptos que vierte Goethe sobre el teatro de Shakespeare, especialmente sobre "Hamlet", son
tenidos en cuenta por los críticos teatrales en el futuro
pues siguen la ruta señalada por el literato alemán. De
"Wilhelm Meister" es inolvidable la balada inmortal a
la que el mismo Beethoven y más tarde Schumann, han
puesto en música. La balada de "Mignón" tan celebraca:
"¿ Conoces el pa,ís donde los limoneros florecen
y hay naranjas de oro. entre el follaje Y
Un suave viento emana de un cielo muy azul
los mirtos duermen y álzance los laureos
arrogantes dí, ¿Los conoces bienf .Allí, Allí,
contigo amado mío, anhelo ir ...

56

De esta época datan sus ·'Elegías Romanas" en las
como otro poeta latino, versifica frívolamente:
"Pero ¿Es que aprendo poco contemplando las
formas de esta viva escultura que mis
manos moldean?
.Ahora es cuando comprendo el Mármol; pues
lo estudio con ojos sensitivos y manos
videntes.
Y si el día la amada me niega alguna hora
en cambio de la noche me las concede todas.
No se va todo en besos; y también
conversamos y cuando le entra el sueño yo
despierto medito. Más de un poema en sus
brazos, he rimado, y a fe que tecleando en
su espalda suavemente, escondía los
latinos exámetros ... ')

Y en efecto, el poeta vive entregado a los amores
livianos, que son fuentes de inspiración en él.

En Nápoles conoce a Faustina, una "Mignón" para
él quien está dispuesta a seguirlo y a romper su com-

57

�promiso con un italiano, pero él vuelve solo a su f r i a
patria del norte de Alemania.
"POESIA Y REALIDAD"
Aún bajo la influencia clásica, escribe sus "Epigramas Venecianos", su poema "Alexis y Dora", su
"Nuevo Paunasias" y la sombría balada, •''La Novia de
Corintho". Esta balada es una leyenda de vampiros en
Grecia, tomando de un episodio de "La vida de Apolonio de Tyana", escrito por Flavio Filóstrato. Dos jóvenes griegos, son comprometidos en matrimonio por sus
padres desde niños, con el fin de unir más estrechamente los lazos ambas familias. La madre de la joven se
convierte al cristianismo, y faltando a la palabra dada,
nace que la muchacha profece en un convento.
Entre tanto, el novio, que vive en Atenas, viaja a
Corintho, donde piensa encontrar a su prometida, y llegar a la casa de sus supuestos suegros, donde es acogido
solicitamente. Le otorgan una habitación y le sirven
una opipera cena. A media noche, se presenta su prome,t ida, y se sienta a su lado, revelándole su identidad,
cambian prendas de amor y brindan por su felicidad.

"De los fantasmas en aquel momento·
suena la hora, en tanto que dichosos
ellos se sienten, y el oscuro vino,
se brindan mutuamente, y con sus
pálidos labios, sorbe el vino rojo la
novia ... "
Pero se niega a probar bocado alguno. El joven la
abraza ardientemente e intenta hacerla suya, pero ella
lo rechaza, y él, con lágrimas, le Implora la caricia de su
cuerpo. Ella le hace ver la palidez de su rostro y la
frialdad de su cuerpo, pero él enardecido la estrecha
tiernamente:
58

"Yo te daré calor, dice, aunque vengas
del sepulcro que Mela con su abrazo ... "
Al ruido que hacen, en amorosos transportes, y a los
juramentos de amor eterno y tiernas despedidas, acude la dueña de la casa y ante aquella escena. queda horrorizada.
Su hija habia muerto en el monasterio y habia sido enterrada cristianamente. Ante sus espantados ojos
veia el espectro de la muchacha en brazos de su amante.
El fantasma se vuelve a su maáre, le confiesa qut-es una lamia (mujer-vampiro) y que su amado morirá
porque ella le sorberá la sangre de las ven;:¡,s asi como
apuró el rojo vino. Los dioses han castigado a su madre por haber violado la promesa, pues el ,sepulcro no e_s
suficiente para retener prisionero un cu e r P o sediento
de amor.

"No en/ria la tierra un cuerpo
que en amor arde . . . "
Termina diciéndonos Goethe, que la joven apareci-da pide a su madre que se quemen sus restos, para evitar que su espectro siga errando impenitente.
La época de leyendas de ultratumba y de terror,
las ha extendido el romanticismo literario, y Go e t h e,
que no ha podido desligarse de él completamente, escribe poemas de magia y de misterio, a semejanza de Uhland, de Eichendorff, Bürger, Fouqué y otros. Asi compone su sombria balada "El Rey de los Silfos" (Erlkoenig) cuyo titulo tiene un curioso origen. Le llamó
"'Erlkoenig" (Rey de los Alisos) en lugar de Elverskoenig" ("Rey de los Silfos") que es lo correcto.
Alf o Elver significan en alemán, silfos. o sea esos

59

�seres diminutos y mágicos de las leyendas. (En tiempos primitivos se llamaba Alf a los Diose;:; escandinavos, tanto a los del bien como a los del mal. A los luminosos dioses del Walhalla o sea la mansión de los escogidos se les nombraba, los Albios bancos y a los Nibelungos o hijos de la niebla que poblaban el reino suoterráneo y eran seres malignos, los Albios negros. Posteriormente, los interesados en la magia Y t-n la alquimia, dividieron al universo en cuatro reinos. La Salamandra era el espíritu del fuego, los gnomos, los espiritus terrestres, la ondina el espíritu del agua y los s:lfos
los espir\tus etéreos que pueblan el aire y Erle, el Aliso,
' el árbol mágico antes mencionado, del cual formaron los
dioses germanos al hombre primitivo.
Goethe divertido por aquel juego de palabras y la
extraña coincidencia que las relacio'laba, 11 a m 6 a su
poema, "Erlkoenig", a sugerencia de Herder.

-¿Quieres venirte? Mis hijas te
servirán niño bello;
danzan y cantan de noche
te arrullarán en tu lecho.-¿Las hijas del Rey no ves,
padre, en la sombra, a lo
lejos?
Hijo mío son los sauces
que sacude y mece el viento.- A la fuerza, si no cedes,
te llevaré, pues te quiero.- ¡ Ay padre, el rey de los sal/os
me arrebata, tengo miedo!Temblando azuza el caballo,
tiene al niño más P,Strecho
llega at hogar y se encuentra
al hijo en sus brazos muerto".

¡He aqui dicho poema!:
"¿ Quién cabalga en altas horas
entre la noche y el viento?
Al niño, calienta el padre
estrechándolo en el pecho.
-Hijo, ¿Qué temes? ¿Qué ocultas?
-Al Rey de los silfos veo,
corona y manto flotante.
-no temas, hijo, es el viento.-Ven niño hermoso conmigo,
juntos los dos jugaremos,
vestido de oro andarás
entre flores y arroyuelos.-Padre ¡padre! ¿No has &lt;ñdo r
¿Lo que me dice en secretor
-Tranquilízate hijo mío;
en las hojas zumba el viento.-

60

¡Es desastroso y aterrador este lúgubre diálogo!
El desenlace de la balada sobrecoge, estremece. Goethe
sabe hacer vibrar a sus lectores de amor o de terror
como le place. ¿ Quién es este misterioso Rey de los Silfos cuyas hijas fingen ser siluetas de la niebla? ¿Es aca
so la Muerte?
Sobre este poema tétrico, el célebre pintor Moritz
von Schwind ha pintado un cuadro aterrador. En él, se
ve al padre galopeando velozmente sobre un corcel ne
gro que se desliza entre los alisos, estrechando entre
sus brazos al hijo querido. El Rey, vuela sobre e 11 ~ s
con el manto extendido tratando de arrebatar al niño
El Rey, es un anciano cuyo rostro simula un cráneo,
es decir un esqueleto. Y finalmente, sus hijas parecen
cantar o bailar al fondo del cuadro simulando ser viejos árboles o sombras confusas. El poema de Goethe ins
piró a otro artista más, Franz Schubert le puso música.

61

�También el poeta español, Federico García Lorca.
imitó a Goethe en su "Romance d,e La Luna Luna" incluida en el "Romancero gitano".
Otra balada famosa es la del "Aprendiz de hechicero", divertida y cómica, muy conocida en Alemania y
en el extranjero por los grandes músicos que se han inspirado en ella.
El aprendiz de mago, trata de emular a su maestro en ausencia de éste, pero no puede conjurar y detener a los poderes misteriosos que ha desatado, hasta que
vuelve el mago y lo salva.

Heine lo imitó en sus "Cuitas Juveniles" y el compositor francés Paul Dukas puso música al poema d,1
Goethe.
Estos poemas de encantamiento, los escribe para
demostrar a sus contemporáneos que lo que ellos escriben él lo puede hacer mejor, aunque prefiere vivir y
e·s cribir sobre la realidad sin despreciar la existencia
que ellos pretenden eludir. Goethe nos dice reflexi:vo:

"Siempre me ha extrañado la idea de los sa'bios
que entienden que la poesía se toma de los
libros y no de la vida".
"EL REGRESO"
Goethe ha vuelto a su patria, ya está de nuevo instalado en su casa en Weimar, cuando una muchacha,
Cristina Vulpius, acude a él, para que favorezca a: su
hermano, autor de una novela de aventuras, "Rinaldo
Rinaldini". Goethe accede a su ruego, pero a su vez, le
declara su amor, el amor apasionado y fogoso del poeta.
Cristina corresponde a sus anhelos, y durante a lgún tiempo vive a su lado. Goethe tiene de ella un hijo, August; esto enciende el escándalo en Weimar . ·
1

Muchos amigos le vuelven la espalda y la Ba.-o:i;iesa de Stein, retira a Goethe su amistad. Goethe se e,n-

62

coge de hombros y se aisla dedicando su tiempo al éstudio.
Sin embargo, el bardo germánico no con t r a e r á
verdaderos esponsales con su amante hasta muchos
años después, cuando su hijo es ya mayor.
En 1787 había conocido a Friedrich Sch i 11 e r, el
cual, si durante algún tiempo lo evitó y rehusaba su
amistad, será su más fiel amigo y colaborará con E.l arduamente, Goethe lo hace nombrar catedrático de Jena y formarán juntos un periódico, desde el que combatirán hombro con hombro. Schiller lo hace dedicarse
más a su labor literaria y Goethe inclina al joven más
hacia la realidad. A su regreso def viaje por s ·,liza,
Goethe sugiere a Schiller el tema de " Guillermo Tell"
para uno de sus dramas. Le ayudará en el desarrollo
del mismo.
Lo que más le dolió a Goethe al verse aislado, es
que el mismo Schiller y su antiguo amign Herder, desaprobaran ahora su conducta.
A Goethe, le es confiada la dirección del teatro de
Weimar en 1790, y hace gran amistad con los actores
Iffland y Corona Schroeter. El bardo pone en escena
"Ifigenia" haciendo la Schroeter el papel de la heroína y él mismo el de Orestes.
F r u t o de sus investigaciones científicas y de su
culto por la naturaleza en que ha iniciado a la b e 11 a
Cristina, es "La Metamorfosis de las Plantas" en la que
de una manera contemplativa y poética, explica lo?. di~
versos fenómenos a que está sometido al Universo.
No es de extrañar en un poeta, el interés extt"aordinario en la ciencia, ya minerólogos, ya botánicos, como así lo hace notar Alexander Gode -von Aesch- - en
su libro: "El Romanticismo alemán y las ciencias na-

63

�turales".

'

Es muy notable que un critico y filósofo contemporáneo, Osw:ild Spengler, niegue a Spinoza toda su influencia sobre el pensamiento de Goethe, cuando él
mismo, sus contemporáneos y críticos de épocas posteriores como Thomas Mann, Hermann Grimm, Emil Ludwig, George Simmel y otros, reconozcan en la obra del
poeta germano, la influencia Spinozista.
Oswald Spengler en su opúsculo "¿Pesimismo'!"
nos dice:
"Hay una poderosa corriente del pensamiento alemán que procede de Leibniz y pasando p o r Goethe y
Hegel, se prolonga hacia el futuro.
Como todo Zo alemán, tuvo su destino, que, po,· decirlo así, fluye subterráneo e inadvertido a través de
los siglos, que, en tanto que Za mentalidad extraña resbala por la superfic4e del pensamiento en estos hombres
que marcharon a la supremacía, Leibnitz ha sido el gran
maestro de Goethe, aunque para Goethe no fue n11,nca
consdente esta relación, que la fama siempre atribuyó
a Spinoza, que le fue completamente extraño, cuando él
había llevado por Za influencia de Herder o d i r e c t amente, por sus "Afinidades Electivas" un auténtico
pensamiento de Leibnitz a su modo de v;r Zas cosas".

Creo que es demasiado audaz-.a.tribuir, al mismo
Goethe, un estado de confusión en su peñsamiento, de
manera que, creyendo seguir a Spinoza, es realmente un
discipulo de Leibnitz.
No hay que poner en duda que Goethe conociese a
su compatriota Leibnitz en sus obras, ya que asi se l.o
hace saber a Eckermann en sus "Conversaciones", como no es dudoso que sufriese influencias de los filósofos contemporáneos Kant y Hegel, puesto que a la cam-

64

paña de Francia, llevaba consigo una obra de Kant, y
de Leibnitz oo hace vivo exponente en sus "Afinidades
Electivas" como asegura Spengler, mas no por eso, podemos restarle valor a Spinoza.
El mismo Otto Weininger, contrario al Spinozismo
y admirador ferviente de Goethe, tiene que reconocer

en él, la influencia evidente del filósofo de Amsterdam.
Goethe publica un fragmento de su "Fausto'· escrito entre 1771 y 1775, pero ya no logra despertar pc-r
él, el mismo entusiasmo popular de antes. Los poetas
románticos lo atacan. Goethe se h:i vuelto indiferente
a\ espíritu nacional que hay que mantener en alto. Los
hermanos Schlegel, Ludwig Tieck y Novalis, lanzan violentos ataques contra él. Goethe compone inspiradas
"Serenatas" a la manera italiana evocando los lejanos
dias de la juventud y del primer amor:
"¡Desde tu blanda almohada
presta a mi canción oído!
Dormirte ~Z son de mi Cítara,
¿ Qué más quieres amor mío f
Todo el tropel de luceros
de mi citara a los sones
bendice el eterno amor
duerme tú sin más anhelo
Por encima de esta t.ierra
ruin, el amor me encumbra;
duérmete, ¡Oh, amada mía!
duérmete, ¿Que más fortunaf
Con exceso, de esta tierra
ruin, tu me apartas y tienes
a Za intemperie aquí afuera,
duerme, vida, 6 más quieres f
Relegado aquí me de;as,
¡y sólo en S'Ueños me escuchas!
¡ Duerme sobre blanda almohada!

65

�Duerme, ¿Qué mayor fortuna?

Muchos ya ni poeta lo consideran. Da más irnportancia a sus trabajos cientificos que literarios. Ahora
hay nuevos valores en la poesía alemana.
Friedrich Holderlin, Heinrich van Kleist, Ludwig
Uhland, Friedrich van Hardenberg, Ernest tlo_ffmann,
Y sobre todo, el mejor dotado de todos: F'riedrich Schiller.
A Goethe ya no le importan esos ataques. Su puP.blo ha olvidado que les ha dado una literatura genuinamente alemana apartándolos de la m a 1 a imitación
de poetas ingleses y1 franceses. A su vuelta de I t a. 1 i a
acompañando a la D uquesa Amalia, se redoblan los ataques. Goethe toma una actitud indiferente.
Ferdinand van Kotzebue, aventurero, escritor, dramaturgo volteriano y cínico se pone a la cabeza de los
que atacan al bardo y lo llama brutalmente "El a s no
hiperbóreo" (Nórdico).
Lo llaman pagano por su escepticismo ante la excesiva mojigatería reinante, y porque retorna a las formás clásicas. Su estilo recuerda el de Boccaccio y Ariosto o a veces el de Esquilo y Eurípides. No niega a Cristo ni a su Evangelio pero se avergüenza de los pésimos
cristianos que lo rodean. La risa volteriana acompaña
las más acerbas burlas a la superstición o al puritanismo. Como un Dios heleno, parece contemplar inmutable
desde el Empireo, el curso de los acontecimient~s de la
historia.
Otros poetas y pensadores germanos como él confirmarán más tarde la ingratitud de su pueblo.
Schopenhauer, Friedrich List, Wagner, Nietz'3che,
y Thomas Mann, el gran glorificador de la cultura ale-

mana a la que contribuyó enormemente, vivieron años

66

en el exilio y en la soledad. Tardíamente se reconoció
la obra inmensa de estos Maestros. Así Gerhardt Hauptmann, famoso dramaturgo y poeta tudesco dirá amargamente en el Acto V de su "FLORIAN GEYER":
"No es fácil alcanzar la gratitud de los alemanes".
Desgracadamente, la ingratitud es una cualidad
de los pueblos grandes.
Así Inglaterra también ha desterrado a sus gloriosos poetas Lord Byron, Shelley y Osear Wilde, empujó
a la soledad a Bernard Shaw y a Milton y ha calumniado a su más grande b a r d o, William Shakespeare dudando de su identidad y de su obra.
No podemos sin embargo, negar la grand e za df'l
pueblo de Goethe. Sus enemigos no han podido hacer
otra cosa que reconocerlo. Así en 1946 apenas terminada la desastrosa Segunda Gu e r r a Mundial, Alemania
fue visitada por una comisión norteamericana de funcionarios y educadores entre los que se contaba con el
famoso teólogo Niebuhr.
En un informe de dicha comisión al pueblo norteamericano, se encontró a manera de prólogo, esta frase:
"Después de los griegos y los romanos, son los
alemanes, los que más han derrochado sus dotes
en 7,,a vida espiritual de otras naciones)'.

En 1792 ha estallado la Revolución Francesa. Los
pueblos se levantan tratando de sacudir el yugo de los
aristócratas. El rey de Francia pide apoyo a los de filuropa, y el Duque de Saxe-Weimar acompaña al Duque
de Brunswick en su invasión al norte de Francia.
Weimar lleva consigo a Goethe que pronto se acomoda a la vida de campaña y una noche al calor de vi-

67

�vac militar, el bardo, cual antiguo profeta, anuncia a
sus oyen.tes, que nuevas épocas se avecinan que habrán
de cambiar el curso de la Historia.
Durante la campaña de Francia, Goethe se entretiene en elaborar su poema "El Zorro Reinecke" (!teinecke Fuchs), tomando de la epopeya francesa "Roman
du Renard" y de los poemas holandeses y f r i s o n es
•''Reynk'e de Voss".
Es 13. historia del zorro que con su astucia y audacia vence a la estupidez y a la hipocrecia en torno suyo. Goethe se divierte haciendo alusiones muy marcadas a sus adversarios. Alli muestra todo su desprecio
por la adulación falsa y servil de la Sociedad decadente en que se veía obligado a vivir, y que le atribuia faltas y lo condenaba por enores que no habia cometido.
A su regreso a Weimar, escribe una interesante
crónica sobre la "Campaña de Francia y el Sitio de
Maguncia".
En sus páginas, con alivio escribe estos versos:
"Por fin nos encontramos la paz de la casa,
de mis puertas dentro, todo es calma y
placer;
goza en fijar sus ojos serenos el artista
allí donde la vida agita su poder ... "

Goethe escribe su autobiografia "Poesía y Verdad" (Dichtung und Wahrheit) y "Hermann y Dorotea", el precioso idilio que le devolvió la estimación de
los alemanes y que previniendo los tiempos tempestuosos que se avecinaban, decía como advertencia:
"Todo se agita y remueve como si el mundo
estuviera consumido y quisiera volver al
caos y a la noche para renacer en un

aspecto d.iatintoJ'.

68

Hasta Schlegel, Herder, Schiller, Humboldt Y
Schelling elogian este poema y lo consideran épico y patriótico. Goethe en e s t e poema, indignado reprocha a
su compatriotas la débil resistencia ante el empuje
francés:
"¡ Ah, si toda la juventud se
lanzara sobre las fronteras, determinada
a no ceder un palmo de tierra a los extranjeros, estoy seguro que no pisarían nuestro suelo ... "
Pero luego dice prudentemente:
"No es digno de los alemanes ,impulsar
ni propagar este movimiento terrible,
ni perder el juicio de un lado para otro.
Nuestra conducta debe estar en consonancia
con nuestro carácter .. . "

Una nueva obra del gran maestro alemán se pone
al alcance del público. En su novela, "Las Afinidac1.e~
Electivas"; la historia de un hombre entrado en años
que se enamora de una jovencita ilusionada, entre los
cuales se interpone una sociedad implacable con sus leyes y sus barreras inflexibles recordándole al héroe sus
compromisos contraídos con ella. La renunciación es
apremiante y la tragedia, inevitable. Allí desarrolla la
teoría de los espíritus afines que solo encuentran la satisfacción, en la unión con quien les atrae poderosamente.
Goethe ha puesto a los héroes de esta novela, un
epitafio digno del romance de Tristán e Iseo:
"Asi descansan los amantes, uno al lado de
otro. La paz vuela sobre sus tumbas, las
alegres figuras de los ángeles, sus afines,
los contemplan desde la bóveda y será un
momento grato si, en su dia, vuelven a
despertarse juntos . . . "

69

�¿Es acaso, él mismo, ~l que se pinta como Eduard,
ei héroe de la novela, teniendo relaciones con Ulrica
von Levetzow o con Mariana Willemer, o bien con Minna Herzlieb, que revolotean cerca de su r.orazón, para
alejarse luego definitivamente?
¿Ha alcanzado él, alguna vez, la dicha del amor
acaso'! Contrajo matrimonio con la mujer que le dio un
hijo, el cual es ya casi un hombre, pero, ¿Está satisfecho?
Algunas veces Goethe se siente arrebatado de amor
como en su juventud, por una de aquellas adolescentes
que le rodean, pero todos esos romances pasajeros terminan con la renunciación.
Los dolorosos acentos de su "Elgia de Marienbad"
dedicada a la partida de Ulrica Levetzow, solo son comparables con la amargura de "Werther" en el que lloraba otra desdichada pérdida, Lotte Buff . ..
" .. . invencible nostalgia me domina
y no hallo más consuelo que las lágrimas.
Déjolas correr, pues, irreprimidas;
mas apagar no logran este fuego,
que arde en mi pecho en voraces llamas,
donde la muerte con la vida lucha.
Para el dolor del cuerpo habría remedio;
voluntad, decisión, al alma faltan.

i Cómo olvidarla si su imagen bella
ciérnese ante mis ojos en mil formas,
ora amable, ora esquiva, ya borrosa,
ya lirradiando purísimos fulgores'!
¿ Como cnsuelo hallar en este inquieto
flujo y reflujo, ir y venir voluble'!
¡Dejadme solo aquí fieles amigos!
entre estas rocas y musgosas charcas;
seguid vosotros que tenéis abiertos
tierra y cielo, inmensos infinitos . .. "

Esta jovencita que y.a en el invierno de la vida supo hacer que el anciano poeta respirara la fragancia
de la lejana primavera y recobrara el fuego de la juventud, se vio sin embargo obligada a alejarse de el ya
abuelo, por la enorme diferencia de edades que los separaba y las conveniencias sociales y éticas que se
oponían a su unión.
Ulrica h a b í a sido como aquella adolescente que
nevaron al lecho de otro poeta sublime, el rey David
de Judá, para darle el calor al príncipe senil, pero esta
muchacha inolvidable, le fue arrebatada a su amante,
cuando él se veía nuevamente atormentado por el amor
juvenil.
Goethe no la olvidará jamás y la ha inmortalizado
en sus versos transportado de dolor y refugiándose de
nuevo en su amarga soledad.
Otra vez se convierte en Eduard, el héroe de "Las
Afinidades Electivas", el anhelado tesoro le es arrancado sin piedad.
El "Leitmotiv" de la renunciación se repite. Desde su juventud el Destino le ha obligado a dar este paso doloroso. Federica, Lilí, Lotchen, Mariana y Ulrica
han sido alejadas de su corazón.
Hans Franck, otro poeta tudesco, ha inmortalizado
este tardío romance en su novela "El Ultimo Amor".

"PROMETEO"

En 1806, mientras Goethe se encuentra desolado
por la pérdida de su compañero de batalla en el campo
de las letras, el ya fallecido SchiHer, Napoleón Bonaparte ha derrotado a los ejércitos del mundo y ha ocu71

70

�pado Alemania después de la batalla de Jena. Weimar
es invadida y El Duque huye para ponerse a salvo. Las
ballonetas francesas están a punto de arrancar la vida
a uno de los más grandes colosos de la Humanidad, pero la intervención de su esposa Cristina, los detiene.
Napoleón se hace presentar al señor Consejero von
Goethe Y tiene con él, una larga conversación en la que
lo elogia por su novela "'Werther", que él ha leído durante la campaña de Egipto y que desde entonces llevaba siempre consigo. El caudillo francés, despojándose
de la Cruz de la Legión de Honor, la coloca en el pecho
del señor Consejero con estas palabras:
"¡Señor de Goethe, es Ud. todo un hombre!"
El Diógenes guerrero ha encontrado a su igual en
el corazón de un pueblo enemigo.

no Goethe se quita el sombrero y les hace una profunda
reverencia. Beethoven indiferente continúa su paseo refudufíando:
"Monarcas hay muchos, pero sólo un Goethe y
Beethoven".

un

Beethoven narra lo acontecido en una carta a Bettina von Arnim, la amiga de Goethe, el 16 de agosto
de 1812.
Sin embargo sus conceptos eran distintos:
He aqui el atormentado y rebelde Beethoven que
vela en Napoleón al liberador de las naciones, al enemigo acérrimo de la monarquía tiránica. Goethe ve i a en
Bonaparte el Representante de los tiempos modernos,
del Progreso y de la unión Europea deseada por todos
los Humanistas.

El Gigante del Pensamiento y el Rayo de la Guerra, el Júpiter Olímpico y el Júpiter Tonante, se han
encontrado.

Napoleón es fruto y creación de la Rev o 1 u ció n
Francesa que cambió la Historia de la Humanidad. El
es el HÓmbre del Destino que marcará a Europa un a
nueva ruta.

Como Prometeo, ambos han robado al sol su luz
para alumbrar a la Humanidad. Goethe pensaba en Napoleón al hacer decir a •''Fausto".

Pero al auto-coronarse Emperador perdió a sus admiradores republicanos. Beethoven, vio en ello una trai
ción a sus ideales y le volvió la espalda furiosamente.

"Lo que llamá;i,s espíritu de los tiempos
es en el fondo el espíritu de los grandes
hombres en que se reflejan ... "
Incluso su admiración por Napoleón, es distinta
que la que sienten otros personajes de su época por el
Emperador. Distinta de la devoción que sienten Beethoven o Lord Byron por el Corso.

Rápido fue el encumbramiento del Coloso venido
de Córcega y rápida fue su caida. Goethe en cambio, vic
en la coronación de Bonaparte al glorioso sucesor de
los césares romanos.

En Teplitz, Goethe se encuentra con Beethoven y
se hacen grandes amigos. Pasean juntos un dia y se encuentran con la familia imperial austriaca. El cortesa-

Más tarde, durante la guerra de liberación, vien~n
a saludarlo los patriotas Ernst Moritz Arndt y Theodor
Koerner, ambos poetas, entusiastas agitadores contra
el caudillo francés y voluntarios en el ejército de liberación. Goethe les saluda amablemente pero les dice:
"Sacudid vuestras cadenas; ese hombre es demasiado
grande para vosotros. No las romperéis".

72

73

�Sin embargo, el acento profético de Goethe, ha fallado esta vez.
Napoleón caerá y el, quedará en pie como el.Coloso de Rhodas contemplando el paso de las edades que
cruzan ante él. Los antiguos amigos han desaparecido o
están al borde de la tumba. Nuevas notabilidades estremecen al mundo, pero él, es el gran Patriarca del "Siglo de las Luces". Todas las cabezas intelectu a 1 es de
Europa lo buscan. Beethoven ha alcanzado la gloria cou
su música inmortal. Europa lo aplaude. El mismo Napoleón al que el músico de Bonn dedicó su "Heroica",
ha querido escucharlo. Y Beethoven que admira a Goethe, pone música a muchos de sus poemas. Guillermo d~
Humboldt, con su viaje a España y su descripción de 1
Monserrat influirá en e] segundo Fausto de G o e t he
cuando éste describe el paraiso.

vinidad mitológica, está a punto de dirigirle la palab~a
en griego.

Más tarde en Lord Byron que lo visita en Weimar,
Goethe verá un reflejo del espiritu de Beathoven. Fogoso, revolucionario, tempestuoso, Lord Byron como Beethoven, es una verdadera tormenta.

Sus padres, su mujer, la Baronesa de Stein, El Duque y su madre han muerto, y finalmente, su hijo Augusto casado con Otilia Pogwisch, muere d u r a n te un
viaje a Italia.

Goethe ha reservado en la segunda parte de "Faus
to", un lugar para Lord Byron que lo representa bajo
la forma de el Euforión, impulsivo y violento hijo de
Fautos y Helena que muere victima de su audacia.
Para Beethoven también ha tenido G o e t h e palabras de noble admiración cuando dice:
"Nunca vi un artista más i n t i m o ni más efusivo . .. "

El Filósofo Hegel de Berlin, Alexander Humboldt,
Schopenhauer, Holderlin, Saint Hillaire, Victor Hugo.
Lord Byron, Gerard de Nerval, Tackeray, Carlyle, Wal•
ter Scott, etc., también se aproximan a él o le escriben
a su retiro en Frauenplan
Heinrich Reine también le visita en Weimar y .al·
verse frente al Coloso semejante a un titán o a una di-

74

Cuando más tarde, en su destierro volun t ar i o en
París, Reine sabe que el genio de Weimar ha muerto,
observa tristemente: "Los dioses se van . . . "
En medio de este tumulto, Goethe se siente cada
vez más solo. Es la soledad del genio que no encuentra
su igual en la multitud. El fuego demoniaco que busca
su .eflejo eh otros.
Había creído distinguirlo en Schiller, en Napoleón,
en Beethoven, en Lord Byron, pero todos ellos han desaparecido ya.

Carlota y el hijo de Lilli lo visitarán cuando ha llegado a la cúspide de la gloria, y aun la hija de Max1mi1iana de la Roche, Bettina Bren.tano hermana del poe
ta Clemens Brentano y esposa de su amigo Achim von
Arnim, también inspirado bardo, llega a buscar su amis
tad y quizá su amor. Bettina inicia un epistolario
con Goethe que más tarde publicará como: "'Correspondencia de una jovencita con Goethe"'.
Wolfgang llega a enamorarse tardíamente de Mariana Willemer, quien re inspira su "Diván Oriental-Occidental", en el que evoca los amores de Yussuf y Zuleika a imitación del poeta persa Hafiz.
En este libro, Goethe intercala poesías de la misma Mariana que desde muy joven se revela como exce.;
lente poetisa.
Evocación, nostalgia, ternura, podemos encontrar

75

�en este poema escrito a semejanza de los libros iranio¡¡_
Asi versifica el poeta:
"El libro más prodigioso
el libro del amor es,
lo leí de cabo a rabo,
de memoria me lo sé.
Pocas páginas alegres
en él, por cierto encontré;
en cambio, para el pesar
pliegos enteros hallé . . . "

En esta obra se declara musulmán, asi como antes
se declaró pagano en su idolatria por el a r t e griego.
Los antiguos héroes de los poemas persas, Yussuf y Zuleika, Mechnum y Leilah etc., son evocados, y Mahoma
es reconocido como el profeta de Allah.
Goethe termina "Los años de Viaje de Wi l h e l m
Meister" (Wander Jahre) , "La Teoria de los Colores'\
y sus "Ensayos sobre Anatomia Comparada".
Escribe aun leyendas poéticas inspiradas en la India y en otros pueblos del Oriente, como la balada "El
dios y la Bayadera", en la que el dios Mahadohe honra
con su amor a una cortesana y ésta con su sacrificio, se
dignifica ante él y el inmortal la diviniza a los ojos humanos. Mahadohe es Goethe mismo y la humilde cortesana es Cristina Vulpius ...
"FAUSTO"

sometida a correcciones y refundiciones mil veces.
En la dedicatoria escrita en 1797, evoca su juven•
tud, cuando por primera vez, se presentó la figura se·
ductora de Fausto en Auerbach Hof y a través de las
páginas del inglés Marlowe y de su amigo Klinger, ante él:
"De nuevo os acercáis, vagas formas
que allá en mi juventud os mostrasteis
ya a mi turbada vista. ¿Intentaré yo
reteneros esta vez? ¿Siento mi corazón
todavía inclinado a aquellas ilusiones?"

El "Preludio en el Teatro", le fue sugerido a Goethe por la lectura del libro oriental "Zakuntalá", del
poeta hindú Kalidasa, y el "Prólogo en el Cielo", le fue
inspirado al autor, por el biblico "Libro de Job". En
este "Prólogo", el Señor, en su conversación con Mefistófeles, le dice:
" ... de todos los espir,itus que niegan
el burlón es el que menos me molesta.
Harto fácilmente puede relajarse la
actividad del hombre y éste no tarda en
aficionarse al reposo absoluto. Por esta
razón le doy un compañero que, debiendo
obrq,r como diablo, le incite y ejerza
influ&lt;3ncia sobre él".

Esta obra es "Fausto", del que ya en su juventud
habia bosquejado la primera parte, la cual habia sido

He aqui, como Goethe mismo, nos da ya, desde el
principio, la clave de la obra total. Para el que no entienda estas palabras, el libro no tendrá sentido alguno. En ellas, Goethe revela el espíritu demoniaco que
se agita insaciable en el alma del hombre, que, lo inquieta y atormenta, y lo empuja a la investigación Y al
estudio, y a profundizarse en el conocimiento de las cosas profanas y divinas, y al esfuerzo ror superarse y avanzar a través de ias edades.

76

77

Pero la obra sublime que ha ganado al poeta un
sitio en el Parnaso, es sin duda, la obra que ocupó toda su vida, en la que revela el espiritu creador que se
agitaba en su alma y cuyo solo fruto bastaba para ganarle la gloria.

�F A U S T 0.-(horrorizado) ¡Visión aterradora!
El espíritu demoniaco del que ya nos hablaba Sócrates en otro tiempo, es el que logra convertir al hombre, en ese ser superior y creador que es el Genio.
En ese espiritu angustiado que se burla de todo lo
que le enseñaron en tempranos dias, que en su afán de
saber, rompe todos los vínculos de lo ya establecido y
entonces para no quedar en el va.cío, debe reunir y
guardar fuerzas para vislumbrar el camino que conduce a la verdad, allí se encierra el filósofo en su búsqueda insaciable.
Pero ¡ Cuántos Belerofontes intentarán remontar!3e hasta el empíreo para igualarse a los dioses! Será
terrible su caída, y como Fausto dirá:
"¡Ay del insensato que levanta

deslumbrado sus ojos al cielo
que se figura encontrar más allá
de las nubes a sus iguaies !
Pues cuando el aterrador espíritu de la Tierra apa!"ece ante Fausto conjurado por él, Goethe pinta la mez
quindad y la importancia humana frente a lo descocoddo Y lo inconmensurable del Universo.
F A U S T 0.-"Vertiginosos anhelo
dentro de mi palpita,
· y siento que el espíritu
siniestro se aproxima.
i Rasga el velo! ¡aparece!
¡ Cu.al sufre el alma mía!
Por abrir nuevo cauce
mis sentimientos lidian
y hacia ti obscuro genio
todos se precipitan.
¡Preséntate aunque fuere
al precio de mi vida!
EL ESPIRITU.-(Apareciendo) ¿Quién me llama?

78

EL ESPIRITU.-Audaz me evocas y a venir me
obligas, y ahora ...
F A U S T 0.-¡Me espanta
¡Aparta! ...

tu presencia!

EL ESPIRITU.-Con ti:inaz afán, llamábasme y que
rías ver mi semblante y escucha-r
mi acento; cedo a tu voz, preséntome a tu vista.
¿ Qué cobarde congoja r i n d e y
postra tu valor sobre-humano?
¿porqué desmaya el corazón soberbio, que en sus vivas palpitaciones engendraba un mundo, y
con su propia s a vi a lo nutria?
¿Cómo sucumbes si tender el vuelo al par que los espíritus q u erías? ¡Y eres tú, Fausto, ¡Gusano despreciable! ¡Al soplo de m1
voz, heladas, temblaron conmovidas tus entrañas!
F A U S T 0.- ¡0h, no roja visión hijo del fuego!
Soy Fausto, soy tu igual,
¡No me intimidas!

EL ESPIRITU.- En la incesante ráfaga
de actividad continua,
vuelo de arriba abajo,
vuelo de abajo arriba,
y en ese veloz torno;
mis dedos impalpables
las .tenues hebras hilan
de la vida y de la muerte
tejiendo a Dios, en el telar Eterno,
lo que viste inmortal túnica viva.

79

�F A U S T 0.-¡Como sintiendo voy que a ti mJ
acerco espíritu que flotas y te
agitas sobre el mundo!
EL ESPIRITU.--Al espíritu que sueñas
Y tu mente concibe, te aproximas,
no a mi. . .
F A U S T 0.-¿No a ti? Pues dime: ¿A quién?
¿ imagen soy ele Dios, ;, y ni a tl
llegar podría? ... "

En esta escena pone en evidencia Goethe, la pequeñez de nuestro espíritu y nuestra desmedida ambición
Y vanidad por conocerlo t o d o y pretender alcanzar la
conquista de las fuerzas que rigen al Universo.
Fausto simboliza el eterno peregrinar en pos de
los más altos ideales de la Humanidad, y Mefistófeles.
la acción, el impulso avasallador que derriba todas las
barreras Y pone al alcance del hombre, el éxito en todas las empresas. Es la tentación misma de alcanzar lo
;mposible. La acción es para Goethe el Principio Supremo . Por eso, cuando Fausto se aventura en el campo metafísico Y escudriñando el Evangelio de San Juan.
queriendo descifrar la impenetrable Palabra Di vi na
monologa :
"Escrito estás En el principio era ia Palabra
Aquí me detengo yo perplejo. ¡, Qu4én me ayuda
a proseguirf No puedo en manera alguna dar
un valor tan elevado a la Palabra. Debo
traducir esto de otro modo si estoy bien
iluminado por el Espíritu. Escrito está;
"En el principio era el Pensamiento •. • "
Medita bien la primera linea; que tu pluma no
se precipite. ¡,Es el Pensamiento el que todo lo
obra y creaf Debiera ser así:
"En el Principio era la Fuerza))

Pero también esta vez, mientras consigno lo
escrito, algo me advierte que ya no me atenga
a ello. El Espíritu acude en mi auxil.io.
De improviso veo la solución y escribo confiado
"En el Principio era la Acción ... ''

En el primer versículo del Ervangelio de San Juan,

reza la Biblia:
"En el principio era el Verbo, 11 el Verbo estaba
en Dios, y el Verbo era Di,os.
El estaba en el principio en Dios.
Por El, fueron hechas todas las cosas .. . "

Con qué exactitud interpreta Goethe la frase de 1
Evangelista a través de "Fausto". El Verbo, más qu1
la Palabra, el Pensamiento o la Fuerza, sig n i f i c a la
Acción. Es decir, la Acción Divina, la Actividad C r e adora, causa primera de todo lo existente. Es muy curioso observar que tanto Dios como el verbo gramatical
ostentan los 4 atributos; palabra, pensamiento, fuerza y
accfón.
No están alejados de la verdad quienes aseguran
que el Universo es producto de una Fuerza en continua
actividad. La Energía Creadora.
Cu.ando Fausto celebra el pacto &lt;:on Mefistófeles.
y éste le concede la juventud, el amor, la fortuna y lii

gloria, pone aún una condición:
"Ei, un C.Ua digo al fugaz momento;
¡ Detente] ¡ Eres tan bello!
puedes entonces cargarme de caden.as• .. "

El Espíritu inquieto de Fausto, prevee ya. que ni
un solo instante querrá retener su alma insatisfecha en
la agitada vida que ha de llevar.

80

81

�En vano se cansa el Espíritu Maligno de tentarlo,
Fa:}1sto el idealista se mantiene firme en su sublime
Qmpresa. Mientras Mefü,tófeles, con su carcajada satánica de reptil babeante, ensucia y cubre de fango cuanto es sagrado para el Hombre, Fausto lo ennoblece y
jistingue y a eifo encamina sus más altas aspiraciones.
Por eso, i"austo no puede estar inactivo y no tiene
un solo instante de reposo. Llega hasta exclamar:
"Solo he atravesado corriend.o el mundo
he asido por los cabellos cada deseo ... "

Finalmente, el insaciable Fausto, se encuentra soJo, ciego, y lleno de angustia y zozobra tras de correr
por el mundo inútilmente.
De pronto, se siente asaltado por súbito regociJo v
en el presentimiento de su futura gloria, no puede reprimir la condenable exclamación, y t r a t a de retener
este supremo instante:
"Detente¡ ¡ Eres tan bello! ¡ la huella
de mis días terrenos, no pueden borrarse
en el transcurso de las Edades!
i En el presentimiento de tan alta felicidad
gozo ahora del mornento supremo·!"

Esta trampa diabólica se parece a la que el diabl&lt;'
le tendió a Twardowsky el mago de la leyenda polaca,
en la cual el espfrrtu maligno no podría llevarse su alma si Twardowsky no se encontraba en Roma.
Un dia que Twardowsky estaba bebiendo en un a
taberna con otros compañeros, se acercó el diablo pa.,.a recordarle que sú alma le pertenecía en aquél instant.0. Cuando Twardowsky le recordó el pacto, el diablo, humorísticamente le hizo ver el nombre de aquellh
taberna. cerca de Varsovia el cual era •''R o m a" y sin
darle más explicaciones, cargó con él por los airé::;.
82

Así también Fausto, ai pronunciar la frase fatíttica, muere, y los Poderes del infierno van apod.:irán,fose de su alma, cuando los espíritus celestiales (scu ·
chando los ruegos de la bienaventurada M a r g a r 1 t r.
(Gretchen) su único y ve_rdadero amor, cuya deshonra y
muerte él había cállsaéio, arrancan al demonio su víc•lffia y Fausto alcanza la salvación eterna.
~n su canto, los ángeles que lleV'an el a}ma r &gt;scatada, parecen ce rrar la obra con estas palabras:
"Aquel que se afana siempre
aspirando a un ideal, podemos
nosotros salvarle .. . "

Gretchen o Margarita, es la evocación tierna d e 1
primer amor con su dulzura y su belleza ca n d o r o s a.
Aparece en la primera parte del poema siendo, por lo
consiguiente, una creación juvenil del poeta, que !e ha
descrito con toda la pasión y el fuego conque un j ove ncito es capaz de idealizar a la amada. En G r e t c h e n,
podemos ver la síntesis de las mujeres que Goethe a mó,
acentuando especialmente los rasgos de Federica Brion,
la muchachita que le entregó para siempre su tierno co;azón.
Allí la vemos en la rueca cantando la impaciencia de su corazón por la tardanza del amante o soñando con un amor más poderoso que la muerte al entonar
la balad·a del "Rey de Thule":
"Hubo en Thule un rey amante
qU:e a su amada fue constante
hasta el dia en que murió
ella en el último instante,
su copa de oro le diG
El buen Rey, desde aquel día
fiel al recuerdo tenaz

83

�solo en la copq, bebía
y al beber h,umedeofa
una lágrima 8U faz.
Llegó el momento postrero, y
al Mio au -reino entero iegóZe
como era Zey;
soló negó al heredero
ia copa el constante Rey.
En la torre que el mar besa,
por orden del Rey expresa
(tan próximo ve su fin),
la corte en la regia mesa,
gozó el último festín.
El po8trer 8orbo el anciano
moribundo soberano
wpuró sin vacilar,
y con enérgica mano
arrojó la copa al mar.
La copa que al mar caía.,
con mirada de agonía
fijo y ávido siguió,
vio como el mar la sorbía
y los párpados cerró".

Pero su juventud, su amor y su belleza, no conmueven a Fausto quien después de ultrajarla y de matar a su hermano Valentin, la abandona y se entrega. a
las más escandalosas orgias y a las más locas aventuras.
Mefistófeles lo lleva al Brocken o Blocksberg una
noche de aquelarre donde las brujas, los demonios, los
más monstruosos seres y los héroes mitológicos se re'&amp;•
nen bajo el cetro de Satanás. Fausto ve pasar la pálida
sombra de Margarita en medio de la o r g fa infernal.
Cuando Fausto dice: "Hay dos almas viviendo dentro

84

de mi pecho", Goethe querfa aludir al eterno dualismo
humano entre la inclinación muda.na del hombre por el
placer bestial y su elevación hacia lo sublime .Y lo divino. La lucha entre la sensualidad y el es p i r i t u. en su
constante afán creador.
Fausto quiere volver a ver a su amante y Mefistófeles la conduce a una prisión donde la infortunada niña se encuentra padeciendo por culpa del infiel.
En ausencia de éste, Margarita ha perdido la razón y es acusada. de haber dado muerte a su madre y a
su hijo y condenada al patibulo.
Fausto, arrepentido al saber esto, corre en su auxilio, y con ayuda de Mefistófeles, entra en la celd.a entonces una escena de intenso dramatismo.
Gretchen lo confunde primero con el verdugo, pero cuando apenas lo reconoce, lo cree fruto de su delirio y de su locura.
Fausto se desespera porque quiere libertarla y llevársela consigo, pero ella se resiste cuando ve a Mefist6feles apremiando la huida, y le rechaza vigorozamente porque no quiere volver a caer en las ~arras del
demonio.
Un grupo de espíritus celestiales, arrancan su al•
ma purificada por el dolor arrebatándola al poder in•
fernal, mientras Mefistófeles huye enfurecido a r r a strando consigo a Fausto.
La plegaria que Goethe ha puesto en los labios dH
la inocencia manchada al temer su condenación:
ª¡Tuya soy, Padre mío! ¡Sálvenme án geles bellos
protegedme con vuestras santas legiones . . . !"

85

�Ha sido puesta en música por el compositor francés Charles Gounod quien ha convertido el poema dramático en una opera sublime ...
Esta aria divina, parece una marcha triunfal entonada por los santos y los mártires, que arranca lágrimas al más inflexible.

aquí Za perfección alcanza;
y Zo que era indescriptible,
aquí tiene forma auténtica.
El Eterno-Femenino
Nos atrae a lo alto".

Fausto es el desencanto de la inteligencia. La eterexplicación
plausible de su existencia.

na inquietud del hombre en busca de una

Semeja un himno glorioso al que el Coro de Jos ángeles y de los bienaventurados se suma. Es la impotencia Y la derrota de Satanás ante el martirio y la Voluntad Divina.

Para Goethe, el amor es el motor del Univ9rso y
la causa primigenia de la Vida.
El amor para él, nos redime de una ·vida pecado-

La segunda parte de "Fausto", está cantada por
el mismo aeda que cantara "Ifigenia en Táúride". Es
realmente Goethe en este poema, un rapsoda griego
que nos narra nuevamente el rapto de la hija de Júpiter y Leda.

ra e inicua. La vida no es más que un eterno peregrinar lleno de anhelos y de angustias. El amor es el rf'
dentor del género humano y en torno suyo gira todo le

Fausto, transformado en nuevo París. después de
la noche de aquelarre en la Farsalia, arrebata a la espartana Helena a sus captores y se celebran sus bodas.

Este c&amp;ncepto ha abierto la puerta a una nueva épo
ca en la Historia. El Romanticismo ...

Esto encarna la voluntad y la pasión germánicas
integradas y armonizadas en las ~ntiguas formas meridionales.
Helena muere dejando a Fausto sólo su velo y su
atavío. Forma y fantasia. Goethe, al final de su vida y
de su poema inmortal que pa r e c en integrarse una y
otro, siente que, como Fausto, ha recorrido todos los caminos, en el Arte, en la Ciencia, en el Amor, en el Placer, en la Gloria.
El, mil veces amado y combatido, admirado y apla11
dido, cierra su libro magistral con estos versos:
"Todo aquello que perece,
aquí tan sólo es un símboloI

86

demás. Todo lo que pasa en el mundo, no es más que
un preludio de lo que nos espera en un mundo mejor.

Y ¿ qué es el Romanticismo?
Es una lágrima germánica (Werther) purificada
en el filtro latino y transformada en un mar inmenso
y profundo.

El alemán le dfo su fuerza a n a 11 t i c a (Hegel,
Schelling). y creadora (Goethe, Holderlin, Nietzsche),
revolucionaria (Wagner, Beethoven, Engels). mistica.
nostálgica y evocativa (Novalis, Rilke, Hesse), su amor
a la libertad (Schiller. Fichte, Koerner, Uhland, Reine), su pesimismo sombrío, (Kleist, Spengler, Sch·o penhauer) ...
El francés le dio gracia, (Musset, De Vigney); ternura, (Lamarti'ne); sublimidad, (Victor Hugo, Chateaubriand) ; fecundidad, (Dumas); elegancia (Balzac, No-

87

�dier, Merimmé) y un acento demoniaco (Baudelaire).

velas de otros autores alemanes que nunca pasaron de
la mediocridad; pero Goethe, supo superar los · anhelos

El español, le dio musicalidad, dulzura, risas y Han
to (Bécquer, Campoamor, Núfíez de Arce, Espronceda),
y su aspecto macabro y trágico (Zorrilla) ... ,
El italiano le dio la desesperación patriótica y sen
timental (Hugo Fóscolo, Leopardi, Manzoni y Carducci) ... y finalmente ...
El inglés le dio su pasión por la aventura, laa gran
des proezas y su afán de conquista (Byron, S he 11 e y.
Keats), y su fecundidad histórica (Walter Scott, Stevenson, Tennyson, Carlyle, Tackeray) ...
El Romanticismo ~s rebeltlia y exaltación, angustia, dolor, desesperación, fecundidad creadora, mirada
escudriñadora que descubre todos los secretos del alma humana y del Universo mismo. Nostalgia de Dios,
amor a la Naturaleza, investigación científica y mefa..
física, fuerza revolucionaria incontenible, evocación d~
los hechos heróicos y de la leyendas tétricas, hoguera
inextinguible que inflama el corazón del pueblo y se ele
va hasta el Eterno, terrible inquietud, grito ·de comba•
te, ejército avasallador, embriaguez divina, glorificación del pensamiento, esplendor de la sublimidad idílico y emotivo culto a l.a belleza, ternura, devoción: poe
sía infinita.
Gotthold Ephraim Leasing, que tanto l u c h ó por
una Literatura Nacional antes de Goethe, dijo en sus
cartas sobre "La Literatura moderna y el arte antiguo:

de Lessing y hacer de esta obra, una pieza maestra universal y eterna que consagró su inmortalidad.
Algunos aseguran que el Dr. Paracelso, de gran renombre en la Ciencia durante el siglo XVI, fue el origen de 13. leyenda del Dr. Faustus tan difundida en esta
época, puesto que Faustos hubo muchos y Georg Faust
el más conocido no fue más que un charlatán de feria.
Christopher Marlowe, el famoso dramaturgo inglés
contemporáneo de Shakespeare, dramatizó la vida del
Dr. Fausto, basándose en gran parte en los hechos de
Paracelso y otros le imitaron. También el Dr. Cornelio
Aggrippa Henrica von Hettesheim llevó una vida semejante a la del hechicero alquimista Fausto.
Paracelso (Philipp Teofrastus von Hohenheim).,
veni.a de una familia noble de Suabia. S11 abuelo era
Georg Bombast von Hohenheim, Comendador de la Orden de los Caballeros Teutónicos. Su hijo natural Wilhelm, fue el padre de Paracelso y él fue quien lo inclinó al estudio de la Medicina.
Paracelso nació en Einsiedeln, cerca del lago de
Zurich y llegó a ser un gran médico, naturalista y alquimista interesad en el Elixtr de la larga vida Y en la
Piedra Filosofal (por lo que le llamaron "Aureolns''., 9
sea el que fabrica oro) y con frecuencia lo confundieron con el Fausto histórico-legendario.

"El Doctor Fausto, ofrece much,a,s escenas que solo un genio como el de Shakespeare hubiese sido capaz
de concebir ... "

Como Fausto, Paracelso se entregó al estudio &lt;;le las
Ciencias Ocultas, a las investigaciones metafísicas, realizando curas maravillosas y corriendo el rumor entre
el pueblo de que tenia tratos con el demonio.

Leasing se refería sin duda alguna al "Fausto" de
las leyendas germánicas aprovechado en dramas y no-

Muchos han escrito sobre Fausto que simboliza la

88

89

�germanldad, pero ninguno le dio la grandeza ni el sentido profundo y universal que Goethe. Friedrich Klinger, Heinrich Heine, Grabbe, Nicolaus Lcnau, Paul Valery, Lord Byron ( "En su drama "Manfred"), Michael
Ghelderode (en su drama "Magia roja"). y finalmente
el gran escritor alemán de fama internacional, Thomas
Mann, fueron seducidos por el motivo de 'Fausto", 1
contribuyeron con maestría a extender su gloria.
Como epilog.o a este capitulo, que para mi tiene un
valor especial en este estudio, quiero incluir algunas Uneas de escritores alemanes de renombre en los cuales
Influyó 1&gt;oderosamente el pensamiento de Goethe y asi
podamos juzgar cuan profundo significa.do tiene para su
pueblo ese glorioso creador, cuya obra perenne se ha difundido en el mundo entero y le ha colocado entre !os
grandes clásicos de la Humanidad.
El poeta vienés Fanz Grillparzer escribia en su
tiempo sobre los dos inmortales bardos germanos:
r-,schilter cr.spim

i&gt;a".

hacm an-too; Gotthe me'9'11e de ani-

Lo cual explicaba el historiador tudesco Hermann
Stihneider en su libro ·" Las épocas df' la. Litera.tura alelnana" de este modo:

uuno es Hérooles buscando et camino hacia el
Olimpo a través del combate e,itre los deseos de los se.
fidos, el otro es el úrá~ioo ~bltm.e ett- ctt,y&lt;1, frente brilla ia lu~ tliR,ificadora.

Uno de los más bello-s párrafos del famoso poeta
óávaro Hans Carosso en su ensayo: "Proyecciones de
doethe en et presente", dice de esta manera:
•• , a$(,) o&lt;&gt;mo el /&lt;J,fJO'/lbés siente que le perteneot
el legendaf"io t,olcán Fuji-S&lt;l/llt, poir ser la. montaña sagrada, el símbolo ile su patria, tlUn cuando
v'iva lejos de él~ y ,n.unoa ka,ya visado sus cr. b i s"

90

mos ni sus valles ni eZ. nevado capuch.ón que cubre su cráter, así nosotros los alemanes s e n t ~
mos la fuerza y la p·;·esencia de Goethe aun en
el caso de que raras veces abramos un libro suyo".

Vemos pues cuan fuer.temente está unido el nombre de este famoso escritor al de su patria. C u a n d o
mencionamos a ~lemania por alguna causa, inmediatamente viene a nuestra memoria la imagen de Goethe o
la de Beethoven porque ellos eternizaron el destino de
su pueblo.
El Fausto que simboliza el espiritu teutónico. parece haber sido creado para ser inmort.alizado p o r la.
pluma genial de Goethe, al grado de que este personaje
mítico es identificado con frecuencia con el bardo mismo. Muy pobres son nuestros intentos para intepxetarlo
ya que el mismo autor lo dijo una vez:
"El Fausto es un tema inconmensurable
y vanos serán todos los esfuerzo.&lt;: que
haga el ingenio para venetrarlo del todo"

Apenas hemos tratado de acercar al lector a esta
obra sublime, y darle una. idea general de su mensaje.
El Fausto goetheano, es audaz, i m p u 1 s 1 v o, _v a
siempre en pos de lo desconocido, siempre ávido de placeres, de poder, de gloria, insaciable, ambicioso, nada
lo puede detener y para él, no existe la palabra imposible. Fausto anhela la suprema sabiduria, esc.1driña
los más oscuros misterios del Universo y hace un ·par.to
con las potencias infernales para poseerlo todo Y conocerlo todo; el poder, la riqueza, la juventud, el amor, Y
para el que Margarita solo es un episodio fugaz.
Fausto no es de ninguna manera el disoluto

91

don

�Juan ávido de placeres carnales, pero tampoco es el
enamorado a la Tristán o Roineo en el que algunos ro:mánticos lo convirtieron.
Es verdad que Goethe termina la obra, con Ja tedención de Fausto por el amor de Gretchen. per,, hace
notar también que el espíritu mismo d~ Fausto ayudó a
,realizar su salvación, ya que su anhelo de conocimiento
y ·su amor por la Ciencia lo había llevado por C'i.minos
.equívocos. En la concepción de Goethe se funden clasicismo y romanticismo en Jas personas de la espartana
Helena y el germano Fausto.
.
El clasicismo es el retorno a las antiguas formas
de la belleza griega. Significa escalar las más altas ciqias de la perfección estéUca.
El romanticismo es el impulso jun:,nil de superación, la búsqueda insaciable de nuevos caminos hacia el
desarrollo de la cultura. Revolucionario, dem o l e d o r,
avasallador ... titánico ... Sus símbolos son como dijo
Nietzsche, Apolo y DioniRos, Apolo el eterno, el consagrado por las musas, y Dionisos el esfuerzo creadór que
simboliza la rebelión del pensamiento y del espíritu ...
. El Fausto pues, a peEar de ser de tradición germámca, es un slmbolo universal y representa a la Humanidad, al hombre en si, en su esfuerzo de investiga•
ción y de progreso. Como otras grandes figuras inmortalizadas por las Letras de todos los tiempos, será ad·m1rado y glorificado en el correr de las centurias ...
"LA NOCHE"
" ... ¡ AlU detrás! ¡ Allí detrás! De
lejos, de lejos, alU viene nuestra
hermana; allí viene ella ...
... la Muerte ... !'1

('''FAUSTO", Goethe)

92

• 1 ,,:J!::n sus últimos años. Goethe nizo amistad con
un
ex-combatiente llamado Johann,J;&gt; et e r Eckermann ~
quien él convertirá en su confidente, y estE! se transformará en su eva3'.!-gelista voluntariamente y publica,á un
libro célebre: "Conversaciones con Goethe".

Quien lea este admirable libro, tendrá la impresión de conocer más de cerca al bardo tu&lt;1esco.
A veces sus contemporáneos le hacen caer en 1 a s
tnás violentas reacciones anti-germánicas al sentir ia incomprensión y la ingratitud de los suyos. Cuando alguien lo elogia y realza el valor que ha dado a la lengua y a la. poesía alemana, él responde abru m a d e&gt; de
aolor:
"Y así hecho a perder, ¡oh infeliz poeta!
Mi vida. y mi arte, luchando .Jan la peor
de las materias".

Hijo de su época, Goethe cree en la transformación de los seres y de las cosas. L::i. vieja ley de la física: "Nada se pierde, todo se transforma", la ley de i_
eterno renacer y de superación infinita.
Como el Ave Fénix, renaciendo df\ sus propias cetiizas, la Naturaleza entera y la vida misma resurge de
entre las mismas garras de la Muerte.
De la noche tenebrosa sale el Astro Rey a
su diaria trayectoria hacia el Ocaso.

seguir

i;&gt;el brumoso sudario del invierno, brota la tierna
prlma&gt;;'era y .alegra al espíritu con sus trinos y su verdor.
El hombre mismo está sometido a dichas transfor.
maciones y Goethe lo ha experimentade después &lt;.le su
desesperado amor por Lotchen y a la vuelta de su víaJe a· Italia.

93

�.no

"¡Muere y realizate"! grita alegremente en su be
Lied "Ansia dichosa"!

"¡Sólo al sabio has de decirlo,
que el 'VUlgo se mofa luego!
¡Quiero celebrar la vida
que morir en llama ansía:
En las noches en que amor
te engendró y en que enge·adraste,
rara sensación te €mbarga
mientras quieta vela arde.
Ya no te ves rodeado
de sombras ni de tinieblas,
y a más altas cola-::iones,
te impelen ansias nuevas.
No te asustan las distancms,
vuelas rápido, hechizado,
y por fin de luz ansioso,
mariposa, ardes ?-n llamas.
Mientras eso, tú no tengas,
éste, ¡muere y vive!
eres sólo huésped triste
de la obscura tierra".
Parece ser el canto &lt;le Homúnculos que deslumbrado por la belleza de Galatea, en el segundo Fausi:o, va
a est-rellarse y a convertirse en millones de partf&lt;'ulas
que forman el Universo. Stefan George se aproxima a
Goethe cuando nos dice en sus versos: "¡El que 'IMU1, vez
giró en torno a la llama de la llama satélite perdura!",
en que sugiere la fascinación que ejerce el fuego creador.
Y como Fausto al dirigirse al Espiritu de la Tierra, quisiera dirigir desde el fondo de su alma esta ao-

94

ción de gracias al Eterno Invisible que ha guiad o su
Destino .

"Augusto espiritu, tú me diste .
todo Zo que te pedí. Tú no en vano
volviste en el fuego, tu rostro hacia mt
Me diste la magmf4ca Naturaleza por reino,
vigor para sentirla, para gozar . .. n
Acosado sin embargo, p o r las enfermedades, los
desengaños y la soledad, presiente octogenario ya, la
proximidad de la muerte.
Una vez que ha terminado "Fausto", si ente que
ha terminado la misión de su vida. Asi escribe en la
"Canción del viajero en la noche".

"Sobre todas las cumbres
encuéntrase el reposo;
sobre las más altas ramas
apenas se percibe el más ligero hálito;
las aves enmudecen en el bosque.
.l!.guarda tú, que pronto
repo::Jaras lo m4smo".
La vida es un relámpago en la noche inmensa de
la Nada. La Muerte es el umbral de la Eternidad.
y contemplanClo el panorama de su vida Y encontrando que su actividad y su lucha por sus más a 1 t os
,ileales, jamás h.abian cesado, murmura lleno de intima
.iatisfacción con la voz de Fau~to:

"Las huellas de mis días terrenos,
no puede
en siglos desaparecer" . ..
La Gloria y la In mortalidad por las q ue él ha elaborado co--~t!'l.nte mente lo colman dP reg0f' ijo y de dicha.

95

�Es finalmente el 22 de marzo de 1832, cuando el
Gran Solitario de Frauenplan, el glorioso p o e t a de
Weimar, emprende el largo viaje a las regiones et éreas. Y el alma de aquel que aun en las postrimerías de
¡,¡u vida triunfante se aferraba a ella gritando: "¡Detente! ¡Eres tan bella!", al verse arrebatada por los espiritus angélicos, pedía aún: "¡Luz! ¡Más Luz!".

"B I B L I O G R A F I A"
"OBRAS COMPLETAS", Johann Wolfgang Goethe;

"GOE1.HE",

Hermann Grimm; "GOETHE", Georg Simmel; GOEHTE (HISTORIA
DE UN HOMBRE), Emil Ludwig; "LA SABIDURIA DE GOETHE",
Emil Ludwig; "GOETHE COMO REPRESENTANTE DE LA EPOCA

Ya no me queda nada por añadir; sólo despedirme con sus propios versos de su figura tttánica:

" ... nuestro canto se enardece
a aeguir tus huellas" ...

BURGUESA", Thomas Mann; "GOETHE Y TOLSTOY", T h o mas
Mann; "CA~LOTA EN WEIMAR", Thomas Mann; "GOETHE"

(EL

HOMBRE QUE TUVO AL MUNDO EN SUS MANOS), Margarita Nelken; GOETHE, Marce! Brion; "EL HEROE COMO LITERATO", Tho-

mas Carlyle; "GOETHE Y LA METAMORFOSIS DEL HOMBRE",
Eduard Spranger; "EL CAMINO HACIA TI MISMO", Albert Schwei-

FRANZ BOUCHSPIES ·

zer; "EL CRISTIANISMO DE GOETHE", Gottlieb So eh n gen;
"NIETZSCHE Y SU SIGLO", OswJ.ld Spengler; "¿PESIMISMO?",
Oswald Spengler; "PROYECCIONES DE GOETHE EN EL PRESENTE", Hans Carossa; "CARTAS 'SOBRE LITERATURA MODERNA Y
ARTE ANTIGUO", Gotthold Ephraim Lcssing; "DE LA ALEMANIA",
líefnrlch Heine; "LA LEYENDA DE FAUSTO", He inri eh Heine;
'"SEXO Y CARACTER", Otto Weiningcr; "CONVERSACIONES CON
GOETHE", Johann Peter Eckermaun; "EL ROMANTICISMO AL EMAN Y LAS CIENCIAS NATU.R.ALES", Alexander Gode-Von Acsch;
"LAS EPOCAS DE LA LITERATURA ALEMANA", Hermann SchDeider; "GOETHE DESDE ADENTRO", José Ortega y Gasset; "GOE·
'!'HE COMO LIBERTADOR", José Ortega y Gasset; "G O ET HE Y
ORTEGA", Julián Marias; "TRAYECTORIA DE GOETHE",

.Alfonso

Reyes; "CORRESPONDENCIA", Ludwig Van Beethoven; "FLORIAN
GEYJ!lR", Gerhardt Hauptmann.

96

��RYEC:ERIA CUAUHTEMOC:, S.A. •

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1967, Segunda Época, Año 10, No 4, Diciembre</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Hernán Solís Garza</name>
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      <name>Historia</name>
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