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                  <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1974

�ARMAS Y LETRAS/ Julio - Diciembre/'14

��___e_1_e_L_1_o~T:-:E:-::c:-A-:--::c~E;.;N~TttRt.AAl'-:-7\
U. A. N. L.

A8M,\5ylEfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Julio a Diciembre de 1974

Toda correspondencia debe dlrlglne a "ARMAS Y LETB.AS"/Depto. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Red.orla,
Noveno Plso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO-DICIEMBRE DE 1974

SUMARIO
El Harioonte Físico del H umanismo en Alf&lt;&gt;n80 Reyes,

Cannelo Gariano . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Henr y Kissinger, Lic. Eduardo L. Suárez . . . . . . . . . .

17

Un lwmbre tlammw Franz Kafka, Armando Garza

Clark .. . .-·. .. . ... . . ..... . . .. . ... ... .. . ......

25

La primera Universidad de Nuevo León, Geranio de
León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

37

¿Orisis de la Bocial-Denuxrática? Rodolfo Caltofen
Segura.. .... . ... . . .. ..... . . . .. . .. . . . .. . .. ..

65

Ubros Recientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

69

Autógrafos de la Biblioteca Nacional

75

�EL HOH IZONTE FISICO DEL HUMANISMO
EN · ALFONSO REYES
Carrnelo Garwno
(California State University)

�LA

segunda mitad del siglo XV ofrece un espectáculo
nuevo en la sensibilidad del hombre europeo. La herencia
clásica latina se robustece con el aporte helénico y vi€'11e a
formar una nueva Welta.nschauung, determinando un movimiento espiritual que se ha designado con fr€(;uencia como 'Humanismo, no sólo por haber fomentado el estudio de
las humanidades, sino por haber concentrado su interés en
cil hombre. 1 Su obra de renovación es espiritual, realiza~a
en lo filológico, lo literario, lo especulativo. Alfonso Reyes
reconoce esa valiosa contribución de los humanistas prerrenacentistas. De todos modos, huelga destacar que su contribución más original consiste en relacionar su obra teorética oon los resultados prácticos conseguidos por los exploradores de la misma generación.
De buenas a primeras, parece que no hay nada en común entre los dos grupos. Y en realidad, se trata de dos especies difer€'11tes. Los humanistas escudriñan manuscritos
y palimpsestos. Los exploradores manejan botes y astrola1 C I Alfonso Reyes. " Po labros sobre el humanismo". Boletln Capilla Alloru,ina.
XIX (1971). 13.

7

�bios. Son los dos }X)los opuestos de la sociedad en que re;i.lízan su quehacer. Y sin embargo, los dos tienen un fondo
común. Son lnnovadore;; y pertenecen a la inquieta estirpe
do hombres que no quieren dejar el mundo tal como lo han
recibido. La tesis de R-eyes sobre este punto es uno de sus
atisbos más originales. Acaso hay que hallar la raíz de tal
relación en la propia estructura de su humanismo americanista, en que lo telúrico aflora con harta fre&lt;!uencia en el
compromiso entre la vida y el pensamiento, entre el espacio interior y la realidad circundante. Es 10¡ que señala, ·con
sutileza de acierto, un buen conocedor de la forma mentis
alfonsina: "Su moderno humanismo no es ninguna compostura convencional. Busca un entronque de la cultura occidental con la realidad operante del Nuevo Mundo, con las
relaciones que de un modo singular vinculan aquí el hombre a la tierra, a la sociedad y a la historia de nuestro contlnente" .2 Al dirigir el interés al hombre, va de cajón que Jo
vea aso~iado con su medio físico y social.
En efecto, el mundo físico es una extensión del hombre. No hay forma de vida que n&lt;&gt; esté asociada con un medio orgánico, así como tampoco hay medio orgánico que no
esté asociado ecológicamente con un medio físico. En la
antigüedad, el genio griego, por su vivaz curiosidad había
favor€cido el trato y las relaciones con pueblos y paises lejanos. El genio romano, por su impulso colonizador, expande su gravitación sobre cuantos pueblos están expuestos a
su poder. Su influencia sobre el movimiento humanista prerrenacentista despierta un anhelo ilimitado de espacio, un
deseo de conocer la ·forma, distribución y condiciones del
m~ndo. Se trata de mirar y ver este planeta con ojos despeJados: dffipejados de la recarga simbólica medieval, por
la cual los signos físicos de la realidad externa se relacionaban en tácita alegoría con un transmundo metafisico, y
el Involucro cosmogónico del sistema. ptolomeico estaba poblado por la demonologiai del espiritualismo judaico-cristiano. El humanista se niega a calar el objeto flslco para cap~
tar el sfmbolo de otra esencia. Al ajustar su enfoque a la
2 Lula µnillo Soto, "Alfon10 l\eyH y la e:rperlencla literaria", P6gb,a ao!ire
AlieNo ller•• (Monterrey, 1955)'. 1, (78.

8

visión de los autores clásicos, capta en la fenomenología circundante o lo estético de la apariencia o lo funcional de una
rdación. Lucrecio había incorporado la ciencia en la poesía
lo mismo que Aristóteles había tratado el arte con criterios
científicos. Ahora los humanistas dirigen su mira a la realidad al paso que el explorador navega hasta el último punto indicado. Pensamiento y acción marchan de concierto.
Los explorad9res emprenden sus viajes a tierras lejanas bajo eil mismo estimulo que traslada a los humanistas hacia
epocas y culturas remotas. La curiosidad merital se ha despertado de nuevo en la conciencia occidental. .
Atm cuando lo fan(ást!:!o asoma en los relatos, el interés científico adquiere un cariz antidogmático: "Se habla
continuamente de viajes a países lejanos, de las ti€rrras del
Preste Juan, de contrastes entre las costumbres, lo que ayuda a cksterrar poco a poco los viejos criterios dogmáticos".3
El Oriente conserva su antig•~o atractivo. Reyes nos brinda
detalles muy instructivos. Odorico de Pordenone renueva y
completa los viajes de Marco Polo. Toroello propone destruir
la hegemonía comercial de Egipto €'Stabloeciendo una ruta en
Armenia. Pegolotti ofrece un cuadro de los viajes de aventureros y mercantes en su Practica della Mercatura. Un
nuevo atractivo ejerce ahora el lado occidental. L:&gt;s dos venecianos Zeno se adelantan por la vertiente nórdica del
Atlántico y su compatriota, Querini, acaba en un naufragio
en la costa noruega. De todos modos, no es de creer que sólo
los navegadores italianos se sientan impulsados por el afán
de explorar. Desde el siglo XII, los vascos habían tocado los
banoos de Terranova. También los bretones y los normandos --estos, en particular, no. ponian coto a sus tendencias
migratorias- se hablan aventurado a expediciones de las
cuales debían de correr noticias orales, hasta cuando se establece una verdadera literatura de viajes a fines del siglo
XV.
3 A. Reyee, Ultima Tule, en Obra completcra (M4xko: fondo de C11lt11ra Eco•
n6111lca, 1960) , Vol. XI, 26. la• citas q11e se sacan de la coleccl6n completa
de las obra• de Allon•o Reye1 1e Indicarán a contlnuacl6n con la abrevlat11ra
OC. ••guida del tomo en n6mero1 romano, y de la pógina en g11arlam01
ar6blgoa.

�Después de la cafda de Constantinopla y la Intransigencia de los turoos contra las rutas levantinas, las fabulosas 1-eglones del Oriente se desvanecen en los nombres de
Oflr Y Catay, abstractas referencias poéticas que, según
Reyes, no dejaron de ~ r su lnf.luencla en las sucesivas
exploraciones hacia la dirección opuesta. En la práctica los
. humanistas viajaban con moderación: por Italia, usual~ente, Y pocas partes de Europa. "Pero a tierras de sus amo~", anota Reyes, "se asomaban en los libros. Así Flavio
B1ondo Y asi Eneas Silvio Piccolominl (Pío 11)."◄ Es así como los humanistas se convierten en los verdaderos impulsores de los movimientos exploradores. El estudio de los
clásicos los polariza hacía el Occidente. Dos vertientes atraen
su Interés. Una, de origen griego, es la Atlántida platónicü.
La otr~ es una remota región ya señalada por Virgilio
(G-eórgicas, I, 30) y más tarde aludida con ~tisbos proféticos en la Medea de Sé~a, aunque simpre con vaguedad de
lejanías espaciales:

V enient annis
SaecuJ,a se ri.~ quibus Oceanus
Vincula rerum ktxet et ingens
Pat,eat tellus, Tethysque novos

Detegat orbes, nec sit terris
Ultirna Thule. (11, 379 ss.)
La prof~a de Séneca parece especifica, pues anuncia
la en:ierge nc1a de una vasta extensión territorial de entre
los vmculos oceánicos (ingens tellttS) y alude a que en un
lejano futuro (annis seris) "la na vegación había de superar un día aquella comarca, descubriendo entonces nuevos
mundos, Y don ~ernando Colón se jactaría más tarde de que
su padre cumphó la antigua prof-ecía." 5 Los estudiosos modernoo podrán proponer varias hipótesi~ sobre esta remotfsima Tule, consignada a la leyenda como nombre vívido
de una 1ocalidad indefinida: Islandia para algunos; las islas
Shetland para otros; o las islas Lafoten para otros más. De
todos modos, el anuncio de nuevas tierras allende al oceáno
◄

Loe. dt.• p 29

5 A. R•r••· 0e61Jl'al• chl auo.do aaUvuo. OC. XVlll , 9~.

(el Oceáno era, a la sazón, solamente el Atlántico) es prometedor y comprometedor. Y con la fe que los humanistas
les tienen a los clásicos, la Atlántida y el Tule gaJvanizan
su curiosidad, de suerte que en ellos se forma una conciencia territorial antes que ese territorio se descubriera. Su
conciencia se hace contagiosa, algo así como los centros
plasmadores de ia opinión pública en nuestros tiempos. Reyes define esa situación con claridad: "Lo importante es
que los viajeros no humanistas por profesión parecían moverse bajo las instrucciones expresas de los humanistas; ejecutaban, en efecto, lo que escribian los otros, y ventan asl
a constituir un verdadero humanismo mmtante ... La acción se había puesto al servicio de la inteUg.encia en el más
profundo y armonioso sentido." 6 Esa int'erpretación alfonsina del cuadro histórico de la época es novedosa. Es fascinadora y, acaso, parcialme nte impugnable.

De todos modos, hay mucha vt1rdad en la correlación
de imaginación y pensamiento de un lado, y actividad y ejecución del otro: a tal punto que el conoepto de "humanismo
militante" forjado por Reyes, se non é 11('1\() é l&gt;en trovato.
Las acción de los exploradores confirma su 'concepción.
En breve, e:I florentino Buonde lmonte viaja por el Mar Egeo;
Nicoló de'Conti va a China e Indochina, y sus viajes aparecen en el IV libro de las Hisf!oriae de Vartetate F&lt;ntum.aRdel humanista Poggio Braccio lini ; Ciriaco Pizzicolli de Ancona deja de ser mercader y asocia en sí las actividades de
humanista y explorador, viajando y colectando ma nuscritos
por Grecia y Asia Menor. En la opinión del Sabio mexicano, sus viajes representan el primer inte'Tlto de "romper el
ciclo de la geografía clásica, al cual la gente humanísti-ca
se venia manteniendo fiel" ([bid.).
La cartografia, por supuesto, refleja el ensanchamiento del orbe físico a raíz de los viajes que tienen lugar. El
mapa de Becaria (1435) incluye las islas de Brasil y Antilla (ante insulam, o isla anterior), localizadas a1 suroeste
de Il'landa__; Los dibujos de Paolo Toscanelli, auténticos o
6 A. R•yea, Ultima Tule. OC. XI. 29.

11

10
■

,

-

�apúcdfos, dan unn idea más definida del mumk&gt;. El globo
de Martín Behaim haee 1-cferencia a la existencia de tierras
oc~ánicas. En un coloquio imaginario, que Rcyes supone
ocurri&lt;lo en el primer viaje hacia el Nuevo Mundo, el Almi1·ante escucha con enojosa condescendencia a Alfonso Pinzón, oh~ionado con el sueño de alcanzar la isla de Cipango, de la cual, insiste él, había tenido noticias por parte de
11n sabio de fa Biblioteca Vaticana. sin contar las indicaciones ('Ontenidas en las cartas náuticas de Pizzignano (1367),
clel mencionado Becaria (1435), de Bianco (]436), de Par(&gt;to (1455) y de Benincasa (1482).
Los relatos escritos y orales tienen su influencia. El
Cardenal Aliaco esct·ibe la /mago Mundi. Una copia de ese
libro c-&lt;1e en manos de Cristóba3 Colón y lleva las anotaciones gC'og1·áficas h('(:has por el Descubridor en las márgcm~
,fr,1 lt•x to &lt;'11 1'182. 8(, aht·&lt;• asi un pE&gt;l'iorlo incuhador ele vislumbre:- que el drseo de la empresa hace casi tangibles. Noticias y testimonios de viajeros y aventureros.trazan el contorno de lo vcnidern. Alfonso Sánchez de Huelva, según el
testimonio de Oviedo y d Inca Gracilaso, muen• en casa
&lt;I&lt;' Colón, ('nlrC'gándol~ documentos concernientes R un lejano viaje. El piloto Pedro Velaso~ indica a Colón la ruta
de la Isla d&lt;' Flores, a ciento cincuenta leguas de Fayal. Dos
marinos españoles hablan de las naves caídas en Terranova
o Ba&lt;'alaos. Vázquez de la Frontera había divisado lejanos
territol'Íos. Lo mismo aseguraba otro marino de Madera. Y
más deja Reyes a la conjetura, pues aquellos navegántes no
eran exploradores, sino gente de oficio, dispuestos a lanzarse a la acción a trompa y talega por ganancia, y por eso
mismo, decididos a ocultar sus secretos.
De esos testimonios se coli~ que el descubrimiento de
Amédca llama a la puerta. Colón, el único que sabe jugar
el lance, se levanta sobre la legión de aventureros anodinos
como hombre dotado de un sentido de misión. Bajo la influencia de la a~tividad lit.eraria del humanismo, él trata de
armonizar ese aspecto liberal ,con lo pragmático. "Colón
llega a ellos animado por el espíritu humanlstico del Mediterrá noo, por el ansia de descubrir y propagar lo que des-

,·ubl'e; de fundai· &lt;&gt;n C'I d&lt;&gt;s&lt;·ubrimic-nto g&lt;'ográfico. no $Ólo

un posible medro privado, sino un ensanche d&lt;&gt; las posihh•s
,·ondiciones humanas."7
¡Qué noble este retrato interior del Descubridor trazado por Reyes sobre el fondo del movimiento humanista!
Es la manera de retratar de un verdadero humanista, que
se esfuerza por fundir su honda imagen mental con la estel'eotípica imagen grabada en su ''retina S€'11timental", E'$lo
es, la de Colón ahincado ant.e la Reina Isabel en el acto de
recibir las joyas reales, prendas de la inquietud soñadora
del alma diplomática cast.ellana, sostenida tras bastidores
por el tino administrativo y pragmátioo del genio catalán.
El cuadro dibujado por Reyes tiene la hondura de un juego
óptico de doble ()("rspectiva, puesto que .Ja expresión del Descubridor enlaza I&lt;¼ generatriz de su nnh&lt;&gt;lo int.crior con la
coordcnad¡:¡ del saber humanístico y la dobl&lt;:' fac&lt;,ta del alma
ibérica. La grandeza irradia del trazactQ verbal: "Colón posee aquel acometimiento cN&gt;ador de las fuerzas cósmicas."
Su relieve se hace tridimensional por la intc&gt;rac·dón d&lt;' dos
planos ópticos. En la superficie, la borrosa imagen hedrn de
broclrnzos imp1'('!':ionistas: "A primera vista. uno el&lt;'' los italhrnos cos1riopolitas y empnmdcd~rPs. ac-aso un tanto quiméricos y Rrbitristas, sin más riqu.cza que la inspiración,
díscolos y osados, des&lt;'ontentadizos, disimulndores, tenaces,
visionarios, llenos de groserías eficaoes, a la vez mezquinos
y sublimes." En el fondo, e l firme tra:b::&gt; ,e xpresivo: "A última vista, y considerado por el saldo, el Héroe, romántico
animal del destino."8 El retrato es completo y novedoso,
acaso l):)rque lleva los rasgos estilísticos de una técnica atávica, de un arte nativo amalgamado con su oblicuo mestizaje perceptivo, que un critico moderno ve aflorar en el
conjunto universal de la ment.e alfonsina: "Hay hasta en sus
travesuras de humanista ... un primor casi indigena como
el de los decoradores de lacas y cerámicas en su artesanísimo pueblo mexicano."9
·¡ Loe. cit .. p

41

8 Loe. cit.. p . 46.
9 Manono Picón S0l01. " Varón loumant11mo .. , ,m Libro lubilar de Jlllonao R•Y••
(M6xico Dnecc1ón G uneral du Dltu11ón Cuhural . 19~6) . P 340.

13

�La. historia fue pródiga con el Héroe que realizó los
suefios de los humanistas. La historia fue madrastra con los
discretos que secundaron su obra, a saber, los Pinzones,
Juan de la Cosa, Américo Vespucio. Bienvenida, pues, la
palabra aclaradora de Alfonso Reyes, quien, confiando en
el poder de la pluma a la manera de los antiguos humanistas, pone en tela de juicio la tradición y viene a deshacer
tuertos históricos. No hay razón ni necesidad de mantener
la Injusticia con que se intensifica el halo del Héroe eclipsando el nombre de los Discretos. Levantaos de vuestro olvido, sombras de Mattin Akmso, Vloent.e Yáfie,z y Francisco Martin: "Vuestras disputas privadas con CristtSbal Colón no perturban la gratitud de Arnérica." 1º La orden real
de que la ciudad de Palos entregue dos carabellas en pago
de faltas anteriores acaba por suplir nada mAs que maderos
vados. El apoyo de Medinaceli y Marchena tiene algo del
t.estamento de la ZQrra: su palabra no es prenda de oro ni
produc:? tripulaciones o provisiones. Pero los humildes Discretos paren a medias con el Héroe: contribuyen diner~;
aúnan tripulaciones; arman barros; proveen los abastos;
desencadenan la actividad in~able.
Los Pinzones, varones de pdo en pecho, se juegan por
entero en la empresa. Esperaban compartir la gloria, y ni
consiguieron siquiera un reconocimiento de mala muerte.
Alonso Marin navega a toda vela para cobrar las albricias
de la expedición. Murió desacreditado por deslealtad. Más
tarde, Vicente Yáñez explora hasta el delta del Amazonas.
Su antecedente de asociado con el Almirante le viene como
magnificat a · maitines, y tiene que ceder el sitio a Cabra!.
Sólo Juan de la Cosa, armador y capitán de la carabela en
que viajaba Colón, logra atar su iniciativa de descubridor a
Venezuela, y de su descubrimiento "levanta un mapa, publicado en 1500, que es el primero del Nuevo Mundo." 11 ¡Qué
triste e ingrato epilogo el de los Discretos! Nemo prapheta
acoepttV:&gt; est (n patria stta. Es humano, pero no humanista. Y Reyes los reivindica en lllOmbre de una función histórica, la lnlciatlva. privada, la fuena secreta que sostiene a
10 A. l&lt;eyeo. Ultima Tute. OC. Xl. 47.
11 A. Reyea, SunpeU.. J' c111.._ . , OC. IV, 149.

-

14

España en los momentos cruciales. Brota de una sentada
entre el pueblo y se realiza contra corriente ante la autoridad. La iniciativa privada guía al Cid desterrado hacia los
senderos de la Reconquista. La iniciativa privada ~nima a
los Pinzones por las rutas del Descubrimiento. Y más tarde,
añade Reyes, durante la guerra napoleónica, "la iniciativa
privada se echa a la calle para salvar la nacionalidad, aun a
despecho de los monarcas sumisos." 12
También sobre Américo Vespucio se proyecta la sombra de la "jettatura" de Colón. Vespucio no es jefe de expedición ni organizador de empresas. Tiene sus grandes méritos-méritos de discreto: es excelente narrador y buen cartógrafo; descubre el carácter continental de las nuevas tierras, y las reconoee como un continente distinto de Asia.
Como muchos valientes naufragan en el puerto, Colón muere sin darse cuenta de lo que ha descubierto, lo mismo qut&gt;
Vespucio fallece sin saber que Martín Waldseemüller, del
grupo humanista de.Saint-Dié, iba a bautizar el nuevo continente en su honor. 13 Ironías de la historia.
Con el descubrimiento de América, surge la octava maravilla de la identificación de la corriente ideal con la corriente prágmática del humanismo prerrenacentista. El milagro de América trasciende la búsqueda de la piedra filosofal del Medievo reconduciendo la magia a la historia. El
descubrimiento parece un conjuro que ll€'Va a la realidad
una imagen columbrada en la poesía y la profecía: "América", afirma Reyes a luz de paja, "antes de ser encontrada
por los navegantes, ha sido inventada por los humanistas y
los poetas. La imaginación, la loca de la casa, había andado
haciendo una de las suyas." 14 Da ganas de creerle a puño
cerrado.
Las rutas de los navegantes tienen etapas que arrancan de un puerto y llegan a otro. Las rutas del pensamiento
12 A Reyes, Ultún• Tule. OC, XI. 50.
13 Loe. cit.. 57 En un almll apropiado a Schhemann, q uien buscaba el teaoro
de Prlamo, aal dlca Reyeo en El tr14nguJo ageo, OC. XVlll. 273: "'Como Col6n;
nunca aupo que habla encontrado a lgo mejor da lo que b uacaba"'
14 A · Reyoa, Ultima Tule. OC. XI, 75.

�HENHY KlSSJNGEH
t lenen etapas, pero carecen de llegadas definitivas. La ruta

espacial del Humanismo se concluye con el Descubrimiento.
Pero la ruta Ideal toma otro derrotero. Sus linderos se mantienen dentro de los horizontes geográficos establecidos por
los exploradores y renuevan el antiguo espejismo humanista bajo otra ilusión. El ciclo se hace reversible. El espacio
Interior de la imaginación se realiza en la inmensidad del
espado físico a raiz del descubrimiento. Ahora el territorio
descubierto activa la imaginación hacia un itinerario utópico. El continente columbrado por la fantasía de los humanistas es punto de llegada para los exploradores. El orbe
descubierto por los exploradores es punto de arranque para
k&gt;s humanistas que alientan la ilusión de la regeneración
social. América se inserta en el juego entre ensueño y realidad, entre esperanza e intereses. No s,e le escapa a Alfonso
Reyes lo poético de semejante interacción. Por eso, acaso,
el reflejo poemático del hombre occi~ntal proyectado hacia
el Oriente y el Occidente se traduce en imagen lírica individual. Cuando los grandes exploradores llegan a su última
puerta, Alfonso Reyes poeta Se embarca hacia su nueva
aventura:
Cierto tendré la vela:
me siento descubridor
alumno de Marco PoZo
y de Cristóbal Colón.15

Y a la antigua, le deseamos: "Bonam viam, víator."

California State Univer~ty

15 A R•yu , .. Moreno ... en Conalancia po•Uca. OC. X; 393

Lic. F:duardo /,. Suárez

-

�(Notcr de Redacci6n:-Mucho •• ha discutido la
personalidad de Henry Kissinger. Sin apasionamientos ideoJ6gicos.. el e conomista Eduardo L.
Suárez señala su punto de vista sobre el
diplomático norteamericano de origen a 1emó:n).

-

N.

ACIO en Fuerth, Alemania, el 27 de mayo de 1923

Se graduó con honores en la Universidad de Harvard en
1950. Obtuvo su maestría en 1952 y su doctorado en 1954.
Llegó a los Estados Unidos en 1938; se naturalizó norteamericano .en 1943. Fue profesor en Harvard (Asuntos Internacionales) en 1951 a 1959, y asesor del Presidente Nixon desde 1969 en asuntos de seguridad nacional. Fue también asesor de la familia Rockefeller. Consejero del Departamento de Estado, de 1965 a 1969. En 1958 obtuvo el pre.mio Wilson por haber escrito el mejor libro de política y
asuntos internacionales. Es miembro de la Asociación N orteamericana de Ciencia Política, del Consejo de Relaciones
Exte1iores, de la Academia Norteáinericana de Artes y
Ciencias. Es autor de 5 ó 6 libros sobre política exterior,
de los cuales se han traducido al español la Crisis de la Seguridad Europea, y Un Mundo Restaurado. Esta última
obra, que escribió inicialmente como tesis para obtener el
grado de doctor en asuntos internacionales en la Universidad de Harvard, nos revela mucho de la mente de Kissinger
en lo que toca a las relaciones de su país con el resto del
mundo y al equilibrio de poder mundial, de mock&gt; que vamos

�a utilizarla como una especie de "autobiografía" psicológica de nuestro hombre.
Se ha observado que el caso de Kissinger es singular
en la historia de la humanidad, porque es uno de los pooos
intelectuales académicos, quizá el único, que ha llegado_ a
ocupar una posición importante de poder y la desem~n_a
con espíritu académico y con evidentes r~ultados pract1cos a la verz. En efecto, es el primer Secretario de Estad? ~n .
la historia de los Estados Unidos, y quizá el primer Mm1stro de Relaciones Exteriores eri la historia de cualquier país
del mundo, que antes de salir a la vida p~blica, ha sido exclusivamente profesor e investigador de tiempo completo de
tina universidad. O sea que nunca fue político práctico, a
pesar de dedicarse profesionalmente al estudio Y _l~ enseñanza de la ciencia política. Por eso resulta espec1annente
interesante observar su desempeño como principal responsable de la política exterior del país má~ poderoso ~e la ti~rra. Hasta ahora, tal desempeño podna haber sido mas
brillante: concluyó las negociaciones que terminaron la participación de su país en la Guerra de V~etnam, logró que s~
celebrara un armisticio entre árabes e israelíes, reanudo
las relaciones diplomáticas de su país con China Continental Jo que permitió el acceso de esta gran potencia a las
N¡ciones Unidas y continuó el aparente aflojamiento de las
tensiones existe~tes entre Estados Unidos Y Rusia. Todo
eJlo logrado con excel€'nte tacto diplomático, sin dejar sentimientos de hostilidad en ninguna parte. Es cierto que en
esta cadena aparente de éxitos casi increíble; oo debe de haber influido solamente la preparación académica de Kissinger, sino también su talento natural de diplomático nato.
Un Munik&gt; R,estaurado (México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1973) relata la historia de las hazañas di-

plomáticas del Príncipe Matternich, Ministro de Relacion~s
Exteriores de Austria en la época de las guerras napoleonicas, que culminan c~n el Tratado. de Viena q~e dio a ~ropa una estabilidad politica esencial, en _una epoca p~t1cularmente revolucionaria, hasta el estalhdo de la Primer
Guerra Mundial, casi un siglo más tarde. Por eso se dio a

Metternich el título de ''Doctor de las Revoluciones", rx&gt;rque sabía encontrar el remedio para aplastarlas donde
quiera que brotasen: a veces por la vía violenta, a veces
mediante la intriga o el convencimiento. Así, destacan en
Metternich dos características fundamentales: su habilidad
diplomática casi increíble y su espíritu conservador.
En el momento en que Metternich se hace cargo de las
relaciones exteriores de su país, el Imperio Austrohúngaro
era un extraño conglomerado de países, razas e idiomas,
unidos sólo por el mito de la majestad imperial. El Emperador era un individuo débil, ignorante, timorato y acomplejado. La maquinaria administrativa del estado funcionaba
muy mal y estaba llena de corrupción. Las élites sociales,
económicas y políticas estaban imbuidas de un espíritu aristocrático y feudal que ya no iban de acuerdo con los tiempos, puesto que ya había estallado la Revolución Francesa.
La economía del paí~ era débil, y su posición en el centro
de Europa convertía este imperio en presa fácil de conquistadores ambiciosos: Rusia por el este, Francia por el oeste,
Alemania pol1 el norte. A pesar de todas est as desv~mtajas,
Metternich supo maniobrar tan hábilmente que rn la lucha
por el poder de todos los países antes mencionados supo
colocar a su país como el fiel de la balanza, como el J)€{1ueño
peso que hacía la diferencia entr,e un platillo y el otro. Así,
paradójicamente, Austria dictó la politica europea de 1810
a 1830, y siguió influyendo en ella poderosamente hasta la
muerte de Metternich en 1865 ( curiosamente, Metternich
aconsejó a Maximiliano, poco antes de su muerte, que "no
se metiera en la avientura de México").
Ahora, Kissinger ocupa una posición muy similar a la
de Metternich. Su país no es tan débil como lo era Austria,
pero sin duda está atravesando por crisis internas muy graves; en todo caso, ya no ocupa una posición de preeminencia única en el mundo, sino que tiene que consultar y negociar con Rusia, China y Europa Occidental, por lo menos,
sin contar con la rebelión de los países del Tercer Mundo.
Su jefe, el señor Nixon, ha sido derrocado y hundido en la

�ignominia. Su persona es objeto de la inquisición constante
de muchas gent:es interesadas en hundirlo, aunque sólo sea
por lograr un éxito periodístico. Sín embargo, por lo menos
hasta ahora Kissinger ha conservado su prestigio entre los
jefes de es~do de los países más poderosos de la tierra Y
continúa adelante sus gesti-ones conciliatorias.
El logro de la paz mundial constituye sin duda un objetivo de primera magnitud para todos los habitantes del
planeta, pero adquiere importancia particular en el caso de
un país tan poderoso como los Estados Unidos, de quien depende en buena parte el resultado final. Por eso podemos
considerar que este es uno de los problemas más graves que
afrontan los norteamericanos y del cual es responsable en
primera instancia el señor Kissinger.
Las Naciones Unidas, organismo internacional creado
precisamente para salvaguardar la paz en el mundo, han
resultado inoperantes en ese sentido. La Asamblea General,
donde están representados prácticamrnte todos los paises
del mundo, asi k&gt;s grandes como los pequeños, se ha convertido en un foro importante para la ventilación de muchos problemas internacionales, pero no opera como mecamismo de toma de decisiones. La paz mundial es una cuestión demasiado importante com::&gt; para dejarla en manos de
un enorme número de países, la mayoría de ellos irresponsables e ignorantes, interesados en las cuestiones más diversas. Por ello, la propia Carta de las Naciones Unidas reserva este asunto a la consideración y decisión del Consejo
de Seguridad, d::mde están representados en forma permanente las cinco "grandes potencias" (Estados Unidos, Rusia,
China, Inglaterra y Francia) y las demás lo están en forma
temporal y por rotación. Pero los grand~ son sin duda quienes deciden, y además Inglaterra ha quedado fuera de
combate por sus tremendas crisis internas y Francia se
siente aislada una vez más ·(como en tiempos de Napoleón),
por su paqueñez relativa y por su orgullo de viejo líder intelectual y cultural ahora relegado a segundo término. De
modo que en el Consejo de Seguridad sólo quedan los "tres
grandes": Estados Unidos, Rusia y ~hina, como correspon-

de a la realidad mundial de nuestros días. Conscientes de
esta realidad, los países de Europa Occidental (encabe-zados por Alemania) están tratando de formar un bloque
económico y político que se constituya en una cuarta potencia.
En este marco general, d~ tres o cuatro grandes potencias que se disputan fl predominio mundial, es que tiene que desenvolverse Kissinger, &lt;X&gt;mo lo hizo su antecesor,
Metternich, en el siglo pasado. Es como un enorme tablero
de ajedre-z jugado por tres o cuatro participantes, donde los
peones son todos los países del Teroer Mundo y los países
desarrollados pequeños. Se trata ahora. como siglo y medio antes, de lograr algún equilibrio entre esas ambiciones
de dominio, así sea precario e inestable, que impida el estallido de una conflagración mundial. Tal conflagración sería
ahora mucho más terrible que antes, ya que resultaría virtualmente imposible que no se recurriese de inmediato a la
guerra atómica. Es por esto que debemos alegrarnos de que
al frente de la diplomacia norteamericana se encuentre un
hombre como Kissinger, que une a su talent-::&gt; natural unn
int,eligencia poo::, común, un espíritu científico y una preparación académica sin igual. Si él no puede hacer la tarea,
parece difícil encontral' quién lo haga.
Quizá podamos también llegar a otra conclusión: los
problemas internacionales, como los problemas nacionales,
o regionales, o aun locales, o individuales, o de cualquier
otra índole, se abordan mejor cuando se tiene una preparación académica sólida y un espíritu científico. No es cierto
que pueda resolverlos quien sólo cuente a su favor con alguna "experiencia" o un arsenal de mañas. Las soluciones
que encuentra este tipo de personas son siempre falsas, engañ~as: no resuelven el problema, sólo parece qll€ lo hacen
y dejan las cosas en igual o peor estado que antes. Por eso
resulta especialmente lamentable que la gran mayoria de
los políticos mexicanos, casi la totalidad de los mismos, estén tan maJ preparados para el ejercicio de sus funciol1€s.
Es de desearse que algún día lleguen al poder gentes de la
talla intelectual de un Kissinger.

�UN HOMBRE LLAMADO FRANZ KAFKA
Armando Garza Clark
1

•

�(Nota de B•dacci6n:.-Eat.amoa en el anive raario
d• la muerte de Fraru: Kafka y e) periodista
Armando Garza Clarlc: nos ha enviado un intoreaante escrito a.obre el inmortal alemán. Leamos. p\lea. algunos detalle• aobresoliéntea de
aquella peraonalidad).

DE

Shakespear~ se ha dicho que fue un hombre de
carne y hueso, más la paternidad de sus obras ha sido puesta en tela de duda. Respecto a Kafka, por el contrario, es
indudablemente autor de las suyas, pero ¿él existió? Esta
es la cuestión, para expresarlo en frase shakespearana. La
duda planteada por la existencia terrenal de un hombre llamado Franz Kafka, escritor, proviene de lo que en términos
policíacos se calificaría de un exceso de pruebas y esto, ya
de suyo, suscita conjeturas. Nada hay en nuestra época que
no haya sido tildado de kafkiano, lo mismo las siniestras
hazañas de la epopeya nazi, como el tejemaneje burocrático
y judicial, la política de disuasión termonuclear, la descolonización, la crisis de valores humanos, en fin, el término se
ha desparramado insidiosamente para hacerlo extensivo a
to&lt;la la Creación. Cuanto reviste tintes sombríos, lo que es
sulfuroso, desesperado, insoluble, se califica sin · más de
kafkiano. Y también se cuelga el mismo sambenito a lo
malsano, intrincado o nada más inquietant:e.

�EN EL CEFIRO

El adjetivo kafkiano ha llegado al punto de la singularidad de desbancar al propio nombre: Kafka no pervive
más que en lo kafkiaoo. Pero ¿si algo es kafkiano, dónde
diantre está entonces Kafka? En el céfiro, como lcaro, como Prometeo u Odin, responde un eco. Cuando se muestra
su sepulcro en el cementerio de Praga, es casi como si se
mostrara la que fue prisión de Sócrates -o tenida por ta·len Atenas. Una V&lt;:ll. sin rostro, salida de una tumba vacía.
Y, sin embargo, en este año, cuando cúmplese el cincuentenario de su muerte, la sombra de Kafka resalta, se
difunde y alcanza mayor vigencia que nunca. Pero ya es
hora de conferirle un pequeño deirecho, bien merecido por
lo demás: el de elaborarle una biografía rigurosamente fechada, corporeizarlo en una biografía bien definida ubicada en un marco espacio-temporal preciso, sin pasiones nf
sentimientos. En swna, Franz Kafka (Praga 1883-Kierling
1924). Un día Kafka miróse al espejo y comprobó que tenía
mejor talante del que suponía. "Un rostro pulcro, armoniosamente modelado, de perfiles casi hermosos. La negrura
de los cabellos y de las cejas, las cuencas orbitarias salientes como una cosa viva del conjunto de la cara, que está a
la expectativa. La mirada en modo alguno es apagada, ni
vestigios hay de ello, pues ya no es, no más, infantil. Seria,
más que todo, increíblemente enérgica si no hubiese sido un
,;imple observador, puesto que estaba precisamente en plan
de observarme y quería meterme miedo".
HOMBRE EQUILIBRADO

¿Atemorizarse? Actitud infantil extemporánea, por
cuanto a la sazón ha dejado atrás la infancia. Pero su devaneo ante el espejo no es en aras de amedrentarse sino
con miras a lo que desea ser: un hombre bien equilibrado
entre dos polaridades, la fisica y la Intelectual. En esta virtud se afana por remar, nadar, montar a caballo. Tiene el
anhelo de ser un atleta Agil "porque con un cuerpo esmi-

rr iado no puede obtenerse ningún resultado". Un propósito
por lo demás muy natural de millares de adolescentes a
quienes sugestionan los anuncios publicitarios: "Sea un
Hércules ... Hágase respetar en cinco lecciones". Pero lo
singular en Kafka son los móviles que le han inducido a
esta actitud, el nudo qUe quiere desenlazar con el concurso
de la gimnasia en primer término, luego de la literatura, de
la enfern:iedad y la gloriosa floración del amor.
Aquí debe entrar en escena el padre, Hermann Kafka.
Comerciante mayorista en Praga, alto, corpulento, taciturno, pero cuando su voz resuena, es tonante. Franz se siente
sobrecogido. Un día el hombrón clama: "Te haré trizas cerno a un p€scado". El muchacho, endeble pescado, sardina,
a lo más, se aviene a todo con tal de que la voz cese de atronar. Más tarde el hijo escribirá al padre: "Desde tu mostrador gobernarás al mundo", ccn una mezcla de admiración y rencor. Pero la misiva jamás será remitida, como
testimonio de la intangibilidad paternal.
HUELLA PATERNA

El temor al padre, a decir verdad más. pelafustán ql,le
C!llcl, dejó huella en todos los actos del Franz adolescente y

juvenil, al punto d€• hacerlo casi incapaz de sostener un trato normal con sus semejantes. Fuese cuanto él hiciera o
desease realizar, no obstante haber traspuesto los umbrales de 1a juventud, Franz sentía pesar sobre él la miraóa
del padre sarcástico, menospreciant.e, amenazador. "Te haré trizas como a un pescado". De tal suerte fue que tras
de concluir el liceo y planteársele la decisión de dar rumpo
a su vida, deliberadamente se encauzó hacia los estudios de
Derecho por quienes tenia la certidumbre de no sentir ninguna vocación. Incapaz de reb~larse contra la autoridad
paterna, se resignaba a llevar las cadenas de su sometimie.n to hasta el fin, acatando la divisa que más tarde expresara:
"En la lucha entre el mundo y tú, toma el partido del mundo". Por cuanto su padre no veia en él sino a un fruto vano, pues bien, ¡sería ese fruto vano! De tal guisa ratificaba
simultáneamente su Rumisión y su indiferencia.

29

�Empero, concluido su doctorado en Derecho y tras de
obtener un sostén en una compañía de seguros obreros en
Praga, percatóse con sobresalto que nunca podría conciliar
el trabajo de oficina con su verdadera vocación que era la
literatura. Había comenzado a emborronar cuartillas, a realizar sus pininos en el azaroso campo de las letras, cual una
tierra de nadie, como el mundo que le rodeaba. Un mundo
sibilino en donde no acertaba a poner pie firme. Ahí estaba
el padre para darlo todo al traste. Y también Dios, o, por
mejor decir, su ausencia, su silencio. Ello sin dejar de mencionar su condición de judío cheoo en el marco del imperio
autro-húngaro, vale decir, de hombre objetado lo mismo
por los checos que por los alemanes. Aun cuando se expresaba en lengua germana, Kafka decía que solamente se consideraba "un invitado de la lengua germana". La nostalgia
1o acuciaba entonces a buscar una comunidad más segura,
una fraternidad más vasta que iba a buscar en los poetas,
en los anarquistas, en los sionistas.
ENVIADO DE LO ALTO
Singular impresión causaba Franz donde quiera que iba.
No por cuanto fuese célebre -muy poca cosa había publicado a la sazón- sino que impactaba por su sola presencia.
Doquiera fuese este pequeño burócrata de cuello almidonado y sombrero color melón, de voz suave y llena de viveza
-pues "tenia el corazón triste pero el espíritu alegre"cautivaba sin querer a todos aquellos que lo trataban.
"Franz es un enviado de lo Alto, un gran elegido", expresó
alguien con palabras que hoy corresponderían a "un hombre fuera de serie".
Milena Jesenska, el primer amor en la vida de Franz,
refiere de este modo la impresión QUe causaba él: "Todos
nosotros, en apariencia, somos capaces de vivir porque en
un momento cualquiera nos refugiamos en la mentira, en la
ceguera, en el entusiasmo, en el optimismo, en la convicción, en el pesimismo o no importa qué expediente. Pero él
-Franz- no tiene asilo protector. Es absolutamente inca-

paz de mentir, como es incapaz de emborracharse. No tiene
el menor refugio, el menor abrigo. Es por ello que está expuesto a t odo aquello de que nos salvaguardamos. Es como
un hombre desnudo e-ntre l-os vestidos".
El hastío de la oficina no le doblegaba. Sus sueños incidían en "ese mundo prodigioso" que tenía en la cabeza, aun
cuando malograra su vida "en aras de una deplorable papelería". Empero, los lectores de "El Proceso" o de "El
Castillo" tiene sin embargo otros motivos para sentir gratitud hacia la malhadada oficina, pues, sin ella, sin duda la
visión kafkiana de la vida moderna no habría surgido. Precisa haber laborado en una oficina para describirla en to&lt;la
su descarnada r.ealidad.
TESTIGO DE INJUSTICIA

Ef.ectivamente, Kafka ha t€'nido ocasión, dentro de su
trabajo en la compañía aseguradora, de ser test igo de la
injusticia. El, un pequeño burgués de Praga, ha visto en su
situación de mayor desamparo, de mayor sufrimiento, a
obreros accidentados, a viudas y madres ancianas, solicitando un socorro. "Cuán humildes son -&lt;liria más tarde a
· su amig,o Max Brod- ¡vienen a suplicarnos! En lugar de
tomar la casa por asalta y de entrar a saco, Uegan a imploramos". Su asombrosa facultad de identificarse con todo y hacia todos -mimetismo lo calificaría luego Marthe
Robert- iba a desarrollarse hasta convertirse €TI una doctrina auténtica: "Todos los sufrimientos que nos rodean,
nos hacen también sufrir. De igual modo el niño se desarrolla atravesando por todos los estadios de la vida hasta
la vejez y la muerte, asimismo nos desarrollamos - no menos profundamente ligados a la humanidad que a n osotros
mismos- a través de todos los sufrimientos de este mundo". Esto es lo que se llama la fe.
KAFKA Y LA MUJER

La influencia del padre iba también a ensombrecer
otra faceta de su existencia envuelta por mucho tiempo en

31

�el misterio: sus relaciones con las mujeres. Fue oovio dos
veces de la misma joven, una berlinesa muy sosegada que
se llamaba Felicia. Estas relaciones duraron cinco años y
puede descartarse que Franz la haya amado. El sólo veía
en ese matrimonio evrntual un medio de escapar al dominio
paterno, de vivir la vida normal que esperaba. Pero, al regresar de Berlín en 1914, escribió: "Estaba maniatado como un delincuente. Como si hubiera sido arrojado a un rincón sujeto con v~rdaderas cadenas y gendarmes apostados
delante de mí. ¡Y eran mis esponsales! Rompió las relaciones dos meses después, pero reanudólas en 1917 para terminarlas definitivamente a fines de ese año, considerándose
incapaz de hacer vida común o~m una muchacha tan poco
poética como Felicia. Ella evidentemente quedó , en trance
de sufrir. "Por fortuna ---eomentó al .respecto Kafka con
clarividencia maliciosa y un poco cruel, incluso- ella era
una mujer inquebrantable, una combinación prusiano-}udaica, una personalidad robusta y triunfante".
Esto sucedía en 1917, cuand:-&gt; la primera matanza a nivel univ.ersaJ se encontraba en pleno apog,eo. Sin embargo,
Franz no fue movilizado. Para él su guerra se desarrollaba
en otro plano. Mas, como muchos en tal,es circunstancias,
sabía que éstas terminarían por abatirlo. En ef.ecto, de
aquella ép,xa data en todo caso el inicio del mal quien, a la
postre, lo llevaría a la tumba: la tuberculosis. Una noche
expectoró sangre. Levantóse aterrado, encaminándose hacia la ventana. Miró hacia afuera, dio un centenar de pasos
y se sentó en su lecho. La hemorragia se detuvo y Franz
pudo reanudar ·su sueño sobresaltado. A la mañana siguiente
la sirvienta advirtió la sangre y con esa rotundidad ingenua
de los espíritus simples, Le espetó: "Señor, no tiene usted
para mucho tiempo".
DOLOR, AMOR
Sus malandanzas sentimentales tuvieron relación directa con su padecimiento. Al menos así lo afirma el propio
Franz con tranquila convicción: "He dejado •arruinar mi
cuerpo . . . Me he destruido sistemáticamente a lo largo de

32

estos años ... Mi cabeza y mis pulmones han conspirado
contra mí, a mis espaldas". Ahora, el atleta ágil de otro
tiempo no quiere ser más que un cuerpo doliente por cuanto
ha naufragado en la prosecución de una vida normal. Todavía, como en el momento de elegir una profesión, Franz
continúa hasta la consumación de su derrota. En 1919 hará
una nueva tentativa con otra muchacha - J u l i a - pero sin mayor convicción que con Fellcia. ¿Es incapaz de
amar o no ha incurrido más que en vulgares errores? Durante algún tiempo Franz se inclinó hacia la primera posibilidad, hasta que nuevas relaciones le demostraron no ser
distinto de los demás hombres.
El primer hálito de felicidad lo recibió de Milena Jesenska, joven checa de la alta burguesía praguense. Escritora de talento, se le había metido entre ceja y ceja traducir
del alemán a su nativo checo, los poemas del mismo bardo
obscuro a quien todavía no conocía pero admiraba. Se escribieron, se vieron y cortejaron. "Hoy por hoy, Milena,
Milena ... No puedo escribir otra cosa . .. Era yo un ani. mal del bosque, que no vivía casi nunca en la floresta. Me
derrumbaba, nQ importa dónde, en una sucia fosa (sucia en
virtud de mi sola presencia, naturalmente) hasta que vi al
sol la cosa más maravillosa que jamás haya visto. Me he
aproximado a pesar de mi tenor y he llegado hasta ti. ¡Que
si eres grata! He puesto mi rostro en tus manos. Me he sentido dichoso, confiaoo, libre, potente en mi mismo, por completo dentro de mí! "Pero si Kafka rompió con Julia, tampoco desposó a Milena. Ella estaba casada Y, además, comenzó a sopesar la dificultad de vivir en las mismas nubes
que Franz. El fuego se extinguió y él procuró recibir atención en un sanatorio. Entre tanto continuó carteándose con
Milena, pero el romance estaba ya condenado a la vaciedad.
Escribir no es convivir y esto lo sabia mejor que nadie el
propio Franz, cuando asentó: "Escribir cartas es plantarse
desnudo ante fantasmas. Avidamente ellos aguardan esta
acción. Los besos escritos no llegan a su destino. Los liban
en el camino".

�..

RETORNO A LAS FUENTES
Fue en 1922 cuando Kafka escribió "El Castillo". Cada vez está más enfermo --0e laringitis tuberculosa- En
julio, pasa sus vacaciones en el Báiltico y sueña con partir
en octubre rumbo a Palestina . . . "Era una fantasía como
puede tenerla un hombre enfermo, oonvencido de que ya
nunca más abandonará su lecho. Entonces ¿por qué no ir
a Palestina al menos?" Este estado de ánimo disimula con
d_elicade-za que acaba de iniciar con Dora Dymant un nuevo
idilio. Ella es una joven judía de Polonia quien será su último amor. Cabría decir el único, pues por ella hará lo que
jamás había hecho por las otras: alejarse de Praga y del
padre para ir a radicarse en Berlín con Dora. Es el Berlín
de la postguerra con su inmisericorde cortejo de inflación,
pobreza, frío. Kafka está enfermo, muy enfermo, pero se
siente rebosante de dicha. En fin, realiza un "retorno a las
fuentes", pues se aplica al estudio del hebreo. El y Dora
han trazado planes. Partirán a la Tierra Prometida para
trabajar, Franz, de camarero en un café; ella, de cocinera.
Lo que se llama una vida nueva. Y a efecto de subrayar la
decisión de terminar una etapa de su vida e iniciar otra distinta, Franz Kafka le manda a Dora quemar, ante sus ojos,
la mayor parte de sus manuscritos.

EL FIN
Aún quedan algunas semanas de felicidad. Pero al llegar ja primavera de 1924, Franz está en trance de muerte.
La familia acude en su socorro, vuelve a hacerse cargo de
él y lo traslada a Praga. Le internan en un sanatorio. Hacia
abril, casi ya no puede pronunciar palabra. Se comunica
con Dora, que permanece a su cabecera, a través de misivas. El tres de junio de 1924 pide a todos salir de su habitación, pero retiene al joven médico que lo atiende, su amigo, además, y le pide morfina. El médico rehúsa. Entonces
Franz, ya agonizante, le espeta estas palabras terribles y
singulares que traducen un sufrimiento en el limite de lo
soportable: "Si no me matas, serás un asesino". Fue lnhu-

mado en el cementerio de Praga, donde, algún tiempo después, iba a reunírsele aquél de quien, por asi decirlo, jamás
se había separado, el despedazador de pescado, el grande, el
fuerte, el poderoso, Hermann Kafka. Un padre inolvidable.
Antes de sucumbir, el escritor había exigido a su mejor amigo, el también escritor Max Brod, quemara todos sus
manuscritos. Empero, contrariamente a lo realizado por
Dora, Max no cumplió la postrera voluntad de Kafka. Cual
si hubiese presentido que otros a no tardar se encargarían
de ello. Estos otros, por supuestio, fueron los nazis, quienes
no se contentaron con quemar las obras de Franz Kafka,
sino también, como inquisidores modernos, hicieron arder
a las tres hermanas del escritor, a la mayor parte ele quienes fuel'On sus amigos y también a Milena, quien murió en
el campo de concentración de Revensbruck en mayo d€
1944. "Por qué hablarme, Milena, de un porvenir común
que no será jamás ... Pocas cosas son seguras1 mas una de
entre ellas serán que nunca viviremos juntos en la misma
casa_, lado a lado, en la misma mesa. Jamás. Ni aun en la
misma ciudad".
·
Como corolario de esta sumaria semblanza un último
pensamiento de Franz Kafka: "Verdaderamente estamos
abandonados como niños en el bosque. ¿ Qué sabes tú de los
sufrimientos que me aquejan y que sé yo de los tuyos? No
sería que por ello debiéramos los hombres ser los unos con
los otros tan respetuosos, tan pensativos, tan afectuosos como si estuviéramos ante la puerta del infierno?".

1

�LA PRIMEl{A UNIVEHSJOAD DE NUEVO LEON
Gerardo de León
Ja Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística)
(de

■

�(Nota d• Redacci6n:- La primera parte de éate
estudio apareci6 en •l n.úm•ro corre■pondie·nte
cd Primer TrimHtre de 1974). '

Apuntes Histórioos
111.- P ASOS EN FIRME

..

TAN

luego coro,; se fueron dando los primeros pasos
en firme para llevar a la realidad la fundación de la Universidad en Monterrey, presentado el ocurso de los estudiantes ante el Congreso del Estado y animados por las
declaraciones del Gobernador don Francisco A. Cárdenas,
distintos sectores de la ciudadanía se dieron a la tarea de
animar a los iniciadores, con opiniones, con comentarios, o
interviniendo en algunas formas más efectivas. Así, comenzaron a aparecer en los periódicos locales de la época, "El
Porvenir" y "El Sol", artículos al respecto de personas interesada~ en colaborar con el grano de arena de sus razonamientos, o debidos a la pluma de algunas autoridades
en materia educativa o cultural.
En el diario "El Porvenir" se estuvieron publicando
algunos articulos alµsivos a través de la sección "Tribuna
Pública", por la cual salieron a luz diversos comentarios,
principalmente en lo relativo al asiento definitivo de esta
nueva Universidad en la ciudad de Monteney, y si acudimos
a ellos, no es por descuido en el abuso de las transcripciones,
sino con el propósito de revivir íntegramente el pensamien-

�to de aquellos ciudadanos a quienes inquietaba, en lo más
vivo, el problema de la cración de esta Casa de Estudios.
El Ing. Gustavo W. Fernández, por ejemplo, publicó en
este periódico, el 22 de octubre de 1932, un artlículo que intituló "Nuestra Universidad", y en él hace públi'fls algunas
sugerencias muy interesantes, de entre las cuales sacamos
varias:
"En el número del 21 de este mes, menciona 'El Porvenir' en el artículo referente a la ciudad universitaria, la
factibilidad de hacer que el edificio 'Alvaro Obregón' sirva
a la vez de escuela industrial y de facultad de ingeniería.
La idea n&lt;&gt; podría ser más atinada. De este modo (y aquí
empiezan mis sugestiones) tendríamos el Colegio de Ingeniería en el extremo oriente de la Avenida Madero, e'l'l la
proximidad de las principales industrias, mientras que en
el extremo ponientz de la misma Avenida, al torcer al sur
podríamos tener la Escuela de Medicina junto al Hospital
que está por construirse en ese lugar.
"El problema monetario debe atacarse mediante una ·
campaña parecida a la qUe n evó a cabo Ja Cámara de Comercio hace algunos meses para adquirir la ambulancia.
Sólo que este movimiento deberá ser más extenso y abarcar a todos los habitantes del Estado que puedan dar de un
peso para arriba. Comisiones de donantes deben formarse
que recaben fondos y otorguen a los donantes un prendedor
que diga: 'Yo construí la Universidad' o algo parecido ...
" ... Muchos de los estudiantes carecerán probablemente de suficientes recursos par.a sostener su educación profesional. A ellos se procurará darles empleo en la misma
Universidad o dependencias de ella. Los honorarios serán
muy flexibles (habiendo bastantes grupos para la misma
clase para que cada estudiante disponga el suyo como mejor
convenga a sus inter€ses).
''Más que todo urge que una persona se eche a cuestas
el cargo de iniciar los trabajos formales para la erección

40

de nuestra Universidad. A dicha per9ona debe dirigirse toda
la correspondencia relacionada con la Universidad, como si
ésta ya fuera una entidad real. Por lo pronto, a dicha persona debemos enviar sugestiones como las que he ' venido
haciendo, o oorrecciones a éstas, o muchas más que indudablemente se suscitarán. Pero ¿quién quiere ser el iniciador? El que esto escribe propone para dicho puesto al Lic.
Santiago Roel o al Ing. Spencer Holguín. Ni siquiera se ha
pedido a los interesados su consentimí,ento. Se hace esta
proposición sólo porque empiece a 'rodar la bola'. Es el único modo de que terminen las discusiones y los ofrecimientos
de ayudas morales y materiales y empiecen a reaJizarse hechos ooncret:os.
"Respecto al nombre que deberá llevar la Universidad,
no e\S más lógico que sea el de UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON? A medida que el tiempo avance, los demás Estados,
o los más importantes, querrán tener su Universidad cada
uno, y entonces 'Universidad del Norte' no significará nada.
¿No ,es el Gobierno de Nuev•o León, no son los hombres de
empresa de Nu€'Vo León, no son sus estudiantes, los que
van a construir la Universidad? ¿Novar a ser ésta nuestra
Universidad? Universidad de Nuevo León, pues".
El hecho de la aridez en materia de educación superior
que sufrían vastas zonas mexicanas en aquellas épocas, había inclinado a los precursores de nuestra Universidad a
pensar en ella con miras a amparar áreas estatales en esta
región de nuestro país, desde que se empezó a acariciar el
proyecto de fundación. Y desde luego no era de criticárseles. Al contrario, las condiciones imperantes los obligaban.
Pero, tampoco el ingeniero Fernández fue un desatinado en
sus ideas, y el tiempo se ha encargado de darle la razón.
El problema estaba en ese entonces muy latente, y calentaba, como brasa, los cerebros de todos los interesados.
No faltó quien, desde luego, pensara también en una Universidad fraccionada, para asentar parte de ella en el Estado de Coahuila.

�Firmado por el señor Guillermo A. Benavides, publicó
"El P.orvenir" del lo. de noviembre siguiente, un artículo
que se llamó "El C. Gobernador de Coahuila y la Universidad del Norte", en el cual hace elucubraciones tan temera1·ias como ésta:
"Perfectamente confirmado está, por diversos conductos, que una Institución Universitaria será establecida en
Coahuila. No queremos saber si será la del Norte o la de
Coahuila, pero si sabemos que será una Universidad, y esto
porque conocimos el entusiasmo de D. Nazario para estos
trabajos (se refma a don Nazario Ortiz Garza, Gobernador
entonces del Estado vecino), por lo tanto, llevará adelante
su pI'::&gt;grama sobre todos los obstáculos; hacer de Coahuila
('} Estado más progresista y luchar por el prestigio de Coahuila.
" El éxito de la Universidad del Norte depende de diversos factores y muy principalmente de lo que pase en Nuevo
León, dado que se instale allá y no aquí, en virtud de que
Nuevo León ha sido siempre y lo seguirá siendo: el Estado
pesadilla de Mdos aquellos que no han podido alcanzar su
civilización ni su adelanto. Naturalmente que de esto, que
es casi una regla, Coahuila es una excepción y si tal Estado pudiera garantizarse en lo sucesivo de contar con elementos en el poder público, del valor, integridad y esfuerzo
del señor Ortiz Garza, Gobernador actual, podríamos en
Nuevo León temer que este vecino nuestro Se nos adelantara . .. "

la lejanía en el tiempo, después de más de cuarenta años·
sobre todo cuando son tan diferentes las pasiones y los in~
tereses que hoy privan, por lo general, en los medios universitarios. Entonces, nuestros primeros fundadores, y el
ámbito que los rodeaba, acudían a la tribuna, y a la polémica, con la tranquilidad que da una conciencia tranquila,
sin odios, sin partidarismos, sin politiquerías. Lástima que
tan luego fue tomando forma la Universidad de Nuevo
León, fue también cambiando el panorama de la misma a
este respecto.

Para ant:s de qUe terminara el año de 1932, ya la
prensa local mformaba de la inminencia de la realidad de
los proyectos de que hemos venido hablando anunciando
también que la Secretaria de Educación otre'cía cooperar
con algunos catedráticos para la flamante Universidad.
En los primeros días del año siguiente el Gobernador
Cárdenas se prepara:ba para trasladarse a Ía capital de 1a
República, para tratar allá lo relativo a la cooperación del
gobierno federal para la creación de la Universidad de Nuevo León, Y se especulaba que para el regreso del Mandatario ya se podría fijar la fecha en que se daría principio a la
organización de ésta.
·
Pero antes del anunciado viaje a México del Gobernador, éste recibió una carta del propio Secretario de Educación Pública donde le participaba que, como primera cooperación de las autoridades federales, ya había sido comisionado ei culto educador, doctor Pedro de Alba, para que
auxiliara, con su eficacia característica, las labores de organización de la Universidad· en proyecto.

Con el título de "El Asunto Palpitante de la Universidad del Norte", firmado por J . Femández Rojas y publicado e'l el mismo diario, el día 9 del mismo me~ de noviembre,
se rcluta el del señor Benavides que menck&gt;namos anteriormente. Con a;to, tenemos una idea del interés de la colectividad por los acontecimientos tan importantes que Se avisoraban al fundarse la nueva Universidad, y el color tan
especial con que se matizaban los distintos criteirios, significándose t:&gt;dos estos, por las tendencias constructivas y la
bondad de las intenciones, pudiendo advertirlo mejor desde

De inmediato, los Directores de las Escuelas Superiores
del Estado y el Comisionado se dedicaron a realizar reunio-

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43

El miércoles 22 de febrero de 1933 por ferrocarril llegó a Monterrey el doctor De Alba, ~pertando verdadero
entusiasmo en todos los sectores interesados, pues éstos esperaban mucho de las luces y la experiencia universitaria
de este Maestro.
'

�nes preparatorias, con el propósito de estudiar lo concerniente a la nueva Ley Universitaria.
Una vez: instalado en Monterrey, el doctor De Alba fue
entrevistado por periodistas regiomontanos, y de sus declaraciones transcribiremos algunos conceptos, que indudablemente han subido de interés al quedar consagrados por
la historia:
"Mi concepto de Monterrey --declaró el Maestro-, es
de que ha servido de guía y de modelo a una infinidad de
aspectos de la vida social y económica de la ciudad de México. Por lo tanto, el establecimiento aquí de un centro revelador de alta cultura como lo es la Universidad, le dará
a esta ciudad la significación elevadísima no solamente en
la parte material, sino que vendrá a ser también un faro,
una antorcha para el mantenimiento de los impulsos espiri,
tuales".
Cuando se le interrogó con respecto a su opinión sobre
cómo debería organizarse la nueva Universidad, declaró
textualmente:
"Creo en principio que Monterrey cuenta con elementos bien preparados y capaces en el orden intelectual, para
integrar el personal idóneo que fuera el fundador del gran
cuerpo de profesores universitari~.
"Por lo tanto -agregó-, la obra principal será de los
mismos regiomontanos; es decir, el pie veterano de antiguos
profesores del prestigiado Colegio Civil, de la Escuela de
Derecho, y de la Facultad de Medicina, quienes al fundarSe la Universidad, contarán con más elementos materiales
y con un mejor ambiente para sus estudios".

Y finalmente expresó, que ya Se estaba citando a una
junta general, en el despacho del Gobernador, a representantes de las distintas escuelas superiores, así como a elementos locales de la industria, la agricultura, etc., para
que cada quien aportara su contingente, y anunció también
que ya las ideas principales habían sido completadas por el
Gobierno Y la Legislatura locales, faltando únicamente pequeños pormenores para dar comienzo a los trabajos definitivos.
Y efectivamente, el 23 de febrero de 1933 se realizó
la reunión en el Salón de Recepciones del Pal~cio de Ger
biemo en Monterrey, acordándose entonces la integración
de un Comité PrerUniversidad, que habría de funcionar en
forma autónoma, y que se encargaría de dar cuerpo a la
nueva Universidad.
IV.-EL COMITE ORGANIZADOR

Con la celeridad y eficacia requerida en est-os casos,
cuando quienes quedan comisionados para una organización
son personas indicadas y responsables, éstas se dieron a la
tarea de laborar constantemente, desde los inicios para irl0
imprimiendo un carácter definitivo a las labores de estructu:ación de esa tan soñada Universidad de Nuev,o León, y
as1, tres días después del arribo a la ciudad del Dr. Pedro
de Alba, y tras reuniones y deliberaciones constantes entre
él y los elementos necesarios, el 25 de fe'brero de 1933
se int€'iró definitivamente el Comité que habría de encargarse de regular los trabajos de creación de la Institución,
según noticia dadá por el vespertino local "El Sol" de esa
fecha.

Habló del interés y la simpatía con que la Federación
había visto los planes de fundación de que tratarnos, y las
posibllidades de cooperación de aquélla. Clffi más de una
vez, los laudables propósitos del Gobernador Cárdenas y de
la significación que tend.ria en el panorama nacional la
creación de esta entidad educativa.

La r-eunión tuvo lugar en la antigua Escuela de Jurisprudencia, y la dirección de los trabajos estuvo a cargo,
desde luego, por el propio Dr. De Alba, habiendo integrado
esta Junta, representantes del Gobierno del Estado, del
Ayuntamiento de Monterrey, los Directores de cada una de
las Escuelas Superiores de la Ciudad y un alumno representante por cada una de ellas también.

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45

�Registra el acta respectiva a los integrantes de esa
Primera Junta definitiva: al poeta Eusebio de la Cueva,
representante personal del señor Gobernador del Estado;
al doct&lt;&gt;r Nicandro L. Tamez, representante del H. Ayuntamiento de Monterrey; Lic. Héctor González, Director de la
Escuela de Leyes; Dr. Procopio González Garza, Director
de Medicina; Lic. Pedro Benítez Leal, Director d€'1 Colegio
Civil; Prof. Plinio D. Ordóñez, Director de la Escuela Normal para Maestros; Ing. Spencer Holguín, Director de la
Escuela Industrial Alvaro Obregón; Profra. Belem Garza,
Directora de la Escuela Industrial P.emenil Pablo Livas;
Prof. Juan Escamilla, Director General de Educación Pública en el Estad0r; Prof. Juventino Torres, Director General de Educación Federal en el Estado; se-ñor don Federico
Gómez, Director de "El Porvenir", en representación de la
prensa local; señor Eduardo Livas Villarreal, representant-e de los estudiantes de la Escuela de Leyes; señor César
R. Ramír-ez, representante de los estudiantes de la Escuela
de Medicina; señorita Ma. de la Luz González, representante de las alumnas de la Escuela Normal; Sr. Guadalupe R.
de los Santos, representante de los alumnos de la Escuela
Normal; Sr. Rubén Castillo, representante de k)s &lt;l:lumnos
del Colegio Civil; señorita Ana Ma. Delgado, representante
de las alumnas de la Escuela Pablo Livas; Sr. Rob€rto Cantú, representante estudiantil de la Escuela Alvaro Obregón;
Prof. Macario Pérez, Presidente de la Sociedad Mutualista
de Maestros Mexicanos, en representación de la misma Sociedad y el Dr. Pedro de Alba, en su carácter de consultQr
técnico, invitado especial del Superior Gobierno del Estado
y Delegado de la Secretaría de Educación Pública.
El primero en hacer uso de la palabra fue el poeta Eusebio de la Cueva, quien manifestó, a nombre del Gobernador Cárdenas, cuál era el objeto de la convocatoria a aquella reunión: la constitución del comité ejecutivo que se encargara de realizar, tras estudiar y proponer, todos los
trámites legales, y dejar establecida en el Estado la educación universitaria.
Mencionó ademAs, también a nombre del Gobernante,
que éste deseaba delegar en el Comité por constituirse to•

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das sus facultades inherentes al ramo educativo y lo autorizaba para que presentara el proyecto de reforma correspondiente a la legislación escolar en vigor. Finalmentt' se
hizo manifiesto que el señor Cárdenas, en su carácter d&lt;'
Gobernador del Estado, se permitía declarar constituido
dicho comité con todos los presentes en el acto, y que para
que desde luego se iniciaran los trabajos del mismo, él sf'
permitia designar al doctor Pedro de Alba como Presidente
de Debates, a efecto de que se procediera a la elección de la
Mesa Directiva y a la organización de las labores respectivas.
Tras aceptar su designación, el doctor De Alba propuso que se nombrara un Secre1.al'io Provisional, y la eleceión
re&lt;:'ayó en el estudiante Eduardo Livas Villarreal.
Consecuentemente, dicha Directiva quedó designada :
por el propio Gobernador del Estado, señor don Francisco
A. Cárdenas, como Presidente Honorario; Presidente Efe('t.ivo, Lic. Pedro Benítez Leal, Director del Colegio Civil y
ex-Gobernador del Estado; Primer vice-Presidente, Li&lt;:.
Héctor González; Segundo vic,e-Presidente, Dr. PPcwopio
González Garza; Secretario General, Dr. Pedro de Alba; Secretario de Actas, Prof. Plinio D. Ordóñe'I.t; Primer pro-SeCl'etario, señorita Ma. de la Luz González y Segundo pr-oSecretario, Sr. César R. Ramírez; Tesorero, Prof. Joel Rocha; pro-Tesorero, Sr. David Albeirto Cossio y Vo('ales, Sr.
Eusebio de la Cueva, Dr. Nicandro L. Tamez, Srita. Belem
Garza, Ing. Spencer Holguín, Prof. Juventino Torres, Prof.
Juan F. Escamilla, Sr. Federico Gómez, Srita. Ana Ma.
Delgado, Sr. Rubén Castillo, Sr. Guadalupe R. de los Santos, Sr. Roberto Cantú, Sr. Eduardo Livas Villarreal y el
representante que designe el H. Congreso del Estado.
De los demás integrantes del Comité, los delegados de
las diversas sociedades obreras y profesionales e instituciones industriales y comerciales, se acordó que se inoorporen
al mismo con el carácter de Miembros Cooperadores.
Tanto por la costumbre inveterada de halagar con nombramientos honorarios a ciertas autoridades, en casos co47

�mo el presente, como pór el int€~'és en vincular a la mayor
parte de los designados a 1-os planes de estructuración, se
nombró una larga lista de Miembros Honorarios rlel Comité
Organizador, quedando integrados así, el Lic. Aarón Sáenz,
a la sazón Jefe del Departamento Central del D. F., ex-Gobernador del Estado y persona, en aquel entonces, de importante ascendiente ante las altas autoridades federales
por su posición política; al Ing. Plutarco Elías Calles Jr.,
Alcalde de la ciudad de Monterrey y primogénito del omnipote nte caudillo de quien también heredara €1 nombr,e ; el
Lic. J osé Benítez, ex-Gobernador del Estado también, Secretario General del Gobie nx&gt; del Distrito Federal y persona de las confianzas del Lic. Sáen'.lj; Lic. Narciso Bassols,
Secretario de Educación Pública en el Gabinete del Presidente , Gral. Abelardo L. Rodríguez; Lic. Alfonso Reyes,
nuestro Alfonso Reyes, máximo exponente de las letras hispanas, regiomontano por derecho y de corazón; señor Nazario Ortiz Garza, Gobernador del Estado de Coahuila ; Dr.
Rafael· Villarreal, Gobernador de Tamaulipas; Gral. Rodrigo Queverlo, Gobernador ·de Chihuahua; Gral. Carlos Real,
Gobernador de San Luis Potosí; así como el Dr. Pedro de
Alba.
En la misma sesión fueron designados con el carácter
de miembros colaboradores y patrocinadores, los señores
Prof. Joel Rocha, eminente hombre de letras nuevole-onés Y
capitán de la industria local y don David Alberto Cossio,
potosino arraigado en nuestro suelo, poeta, periodista de
polendas y notable historiador de los sucesos de nuestro pasado.
Una vez que los conútentes tomaron posesión de sus
respectivos cargos, ya bajo la presidencia del Lic. Benítez
Leal, se acordó un plan orgánico de labores, que se condensó en los siguientes puntos:

suJtivo a la otra, integrado por los direc1ores y a lumnos de
las escu(:'las superiores del Estado, por los dirE'Ctores de
Educación esta1al y federaJ, así &lt;'Orno por los rrpresentantes de las autoridades estataJes y municipales, del Congreso del Estado y por el Dr. De Alba.
II.-De este Comité Técnico Consultivo se formoron
dos Comisiones, una que se encargaría de formular el prnyecto de Ley Orgánica Universitaria y el otro que se a\'ocaría a estudiar las reformas necesarias a la Ley General
de Educación vigente entonces en Nuevo L€ón.
III.-Par a formular el Proyecto de Ley Orgánica quE'daron designados el Lic. Héctor G-onzález, como P res idente
del Comité y los señores Lic. Pedro Benítez Leal, Dr. Procopio González Garza, Ing. Spencer Holguín, Profa. BPlcm
Garza y Guadalupe R. de los Santos como sus colabo radores.
IV. -El Prof. Plínio D. Ordóñez quedó comisionado como Presidente de la Comisión que estudia ría las reformas
a la Ley de Educación, auxiliado por el Prof. Jua n F . Escamilla, el Prof. Macario Pérez, la Srita. Ma. de la Luz
González, el Sr. Eduard-o Livas Vi1larreal y el representante
del H. Congreso del Estado.
V.-El Dr. Pedro de Alba quedó definitivamente designado como ConsuJtor General del Comité y de las comisiones que en el futuro se designaren.

VI.-Y se acordó, finalmente, que el Oomité verificara
sus sesiones generales los sábados, de die-z a doce de la mañana.

!.-Que el Comité funcionaria en dos secciones denominadas Comité General, a la que quedar~ integrada por
los miembros designados por el Gobernador y por los representantes de las instituciones Invitadas, y Comité Con-

Todos los comisionados Se hicieron cargo desde luego
de la responsabilidad que habían contraído, y con un entusiasmo digno del mayor elogio, y tal y cual se planeó, las
reuniones tuvieron lugar con la frecuencia calculada, rindiendo óptimos frutos cada una de ellas, gracias al celo y a
la buena disposición de todas las-comisiones designadas.

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49

�En la sesión del 4 de marzo s1gu1ent.e, llevada a cabo
bajo la presidencia del Lic. Pedro Bení1ez Leal, fueron
acreditados como nuevos miembros del Comité, el Dr. Mateo A. Sáenz, representante del Partido Nacional Revolucionario (el abuelo de nuestro PRI actual), el Profr. Oziel
Hinojosa, de la Unión de Maestros Nuevolroneses, y por la
Asociación Médica Mexicana· s.e presentó al Dr. Angel Martínez Villarreal.
Las comisiones encargadas de formular los proyectos
de leyes, la que modificaría la General de Educación y la
Orgánica de la Universidad, rindieron concienzuck&gt;s informes de las actividades realizadas.
En la misma, el Dr. De Alba sugirió que se estudiase
a fondo el problema hacendario de la Universidad que
- dijo- ''debe ser considerado de tanta importancia como
el técnico", y después de algunas discusiones, se acordó
que el Tesorero y d pro-Tes:m ~ro se constituyeran en Comisión de Hacienda, para que se encargase de presentar al
Comité un Plan de Arbitrios y Fondos Propios para el sostenimiento de la Universidad, y quedaron autorizados para
proporcionar la designación de miembros benefactores que
pudieran participar en la organización y constitución del
Patrimonio Universitario.
Se acordó también, agregar a la lista de Miembros Honorarios, y cerrarla con su nombre, al Lic. Virgilio Garza
Sr. Finalmente quedó integrada una Comisión que habría
de encargarse de la publicidad y de dar la información pertinente en lo relativo a las labores del Comité.
Una semana más tarde, y también bajo la presidencia
del titular, se realizó la tercera de las reuniones ordinarias
del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León,
y en ella se rindieron informes más substanciales de parte
de las diversas Comisiones, habiéndose destacado el del
Prof. Joel Rocha, Presidente de la de Hacienda, al solicitar
de la Mesa Directiva que se extendiesen nombrami€'11tos como Miembros Cooperadores a las personas QUe habian

aceptado ya intervenir con sus concursos econom1cos en
favor de la nueva Universidad, y la lista de l•os mismos queció integrada hasta ese día por las siguientes personas; Sr.
Jorge S. Rivero, lng. Bernardo Elosúa, Ing. Santiago C€'fna, lng. Luis G. Sada, lng. Roberto G. Sada, Sr. Ricardo
Chapa, Sr. Isaac Garza Sada, Sr. Carlos Garza Cantú y Sr.
Ignacio Albo, quienes ya habían ofrecido firmemente su colaboración, y romo posibles miembros de la misma sección
del Comité a los señores Dr. Eusebio Guajardo, José Muguerza Jr., L::&gt;renzo Zambrano, Prisciliano Elizondo, Anto
nio L. Rodríguez, Roberto Reyes, Alejandro Guajardo, Lic.
Jesús de la Garza y José Mier del Bosque.
V.-PROYECTOS DE ESTRUCTURACION
Aquel memorable grupo de trabajo que constituía el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León, no
solamente se reunía ·para intercambiar ideas y fructíferas
discusiones en los días que se tenían señalados, sino que, al
llevarse al terreno de los debates la Ley Orgánica de la
Universidad que deberían prop::&gt;ner, en la sesión ordinar ia
del 18 de marzo de 1933 se acordó declararse; para la semana siguirnte, en sesión permanente, con el propósito de que
los alegatos sobre esa Ley se concluyeran en el menor tiempo posible, y dichas reuniones se llevaran a cabo en las noches de los días 20, 22, 23 y 24 del mismo mes de marzo.
Para la ordinaria del lo. de abril, la Secretaría informó que
ya se había hecho entrega al Gobernador de ese Proyecto
de Ley, y se nombró la Comisión que habría de representar
al Comité ante el Congreso del Estado, para cuando en el
seno de éste fuera llevado al terreno de las discusiones, así
como también el Proyecto de Ley de Educación General,
quedando integrada la Comisión por los señores profesores
Plinio D. Ordóñez, Juan F. Escamilla y Macario P érez, así
como los estudiantes Eduardo Livas y Maria de la Luz González.
También en ese entonces fue llevada la idea sobre la
conveniencia de que se formulara el Plan de Estudios de la

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�Educación Secundaria en el Estado, para conectarla con la
Primaria y con la Preparatoria, iniciándose así la desvinculación de los planes existentes en el antiguo Colegio Civil.
Además se designó a los señores ingenieros Francisco
Beltrán y Spencer Holguín para que se dedicasen a los estudios concernientes a la creación de la Facultad de Ingeniería, comisión que, en la sesión de la semana siguiente, presentó una lista de las diversas ramas que podrían componer
dicha Facultad, que serían las carreras de topógrafo e hidromensor, agrónomo, ingeniero químico, ingeniero químioo industrial, ingeniero constructor, ingeniero arquitecto,
ingeniero civil, ingeniero de minas y ensayador, ingeniero
mecánico, ingeniero electricista e ing,e niero mecánico-electricista.
En la sesión del 22 de abril del mismo año, se propuso
también la creación de la Facultad de Filosofía y L€'tras,
quedando comisionados para los estudios conducentes los
señores Directores de las Facultades y Escuelas Universitarias; así como, se dispuso que los mismos se avocaran a
estudiar los planes necesarios para la creación de la Escuela de Bachilleres --con lo que, en definitiva, quedó separada la €ducación inmediata posterior a la primaria que, desde 1859 en el Estado de Nuevo León, había estado representada por el glorioso Colegio Civil de Monterrey-, proyecto
que se presentó a la sesión del Comité a la semana y cuyas
discusiones acapararon la atención del mismo p~r varias
subsecuentes.

11

Estas comisiones se denominaron de Organización Escolar, de Publicidad, de Hacienda y de Archivo, y quedaron
bap el control de los señores Presidente y Secretano del
mismo Comité.
La Comisión de Organización Escolar quedó con el encargo de cooperar con el Gobernador del Estado en la organización previa, material, técnica y económica de todas
las Escuelas e Instituciones prescritas, tanto por la Ley General de Instrucción Pública como por la Orgánica de la
Universidad; así como para sugerir las reglamentaciones
provisionales urgentes que pudieran ser expedidas por el
propio Ejecutivo, para que surtieran efectos en tanto se
constituían el Consejo Universitario, o el Consejo de Educación Primaria y Secundaria, o cualquier otro cuerpo al
que, por la ley, le correspondiese expedir esas reglamenta·
ciones.

La Comisión de Publicidad tendría la obligación de
publicar un boletín de las labores que había venido desarrollando el Comité y sobre los antecedentes y notas periodís- ·
ticas sobre el mismo asunto.
Ese b:)letín basaría su publicación sobre cinco puntos
esenciales:
!.- Publicación de las legislaciones y proyectos relativos a la Educación en el Estado.

Fechado el 29 de junio de 1933 y firmado por lru. se•
ñ:)res Lic. Pedro Benítez Leal y Prof. Plinío D. Ordóñez,
con el carácter de Presidente aquél y de Secretario éste, el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León presentó al señor Francisco A. Cárdenas, Gobernador del Estado, un largo e.scrito que principiaba con la notificación
de que, con fecha 15 del mismo mes de junio, esa Corporación babia dado por concluidas sus labores escenciales para
las que fue convocada, y que declaraba en receso sus sesiones generales, dejando únicamente cuatro comisiones para
que continuaran fungiendo, en tanto se constituía definitivamente la Universidad.

IV.-La organización y ejecución de un Concurso Pú~lico para el que se convocaría a maestros, estudiantes, artistas y pers:)nas que deseasen participar, sobre la selección
del Lema y Emblema que habría de sustentar la Universidad de Nuevo León. (Para aquel efecto se ofreció un pre-

52

53

II.-Relación de los trabajos formales del Comité Organizador.
fll.- Antecedentes de la creación de la Universidad en
proyecto.

�mio de cien pesos y un diploma, para los dos concursantes
que resultaran vencedores).
V.-Finalmente, el boletín contendría la información Y
datos pertinentes sobre la organización y funcionamiento de
la Universidad.

El Proyecto de Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, por la grandiosa novedad que representaba
entonces en nuestro medio y por la importancia histórica
que la misma reclamaba, si nos merece una atención más
cuidadosa:

La misión de la Comisión de Hacienda se definió para

El artículo primero se refería concretamente, a los fines de la institución:

que oolaborara con el Gobernador del Estado dir~tament~,
y así determinar y organizar previamente la Hacienda Uruversitaria.

!.-Patrocinar los estudios filosóficos y fomentar las
manifestaciones artísticas en todas sus modalidades.

La Comisión de Archivo que quedó a cargo de la Secretaría del Comité, llenarí¡ sus funciones coleccionando
toda la documentación acerca de las diversas labores desarrolladas.

II.-Promover y organizar la investigación científica
en todos los campos de la cultura.
III.-Impartir la educación superior, la profesional y
toda enseñanza posterior a la secundaria.

Los Proyectos de Leyes presentados, para su discusión
y aprobación, ante el H. Congreso del Estado de Nuevo
León, p3demos si ntetizarlos con los siguientes extractos:

IV.-Formar técnicos y expertos en varias actividades
cuya preparación se inicie después de la educación primaria o de la secundaria.

De la Ley de Educación Pública, según el artículo lo.,
una nueva división de los ramas educativos en Nuevo León:
a).-Primaria (incluyendo jardines de niños), b).-Secundaria y c) .-Universitaria.

V.-Interesarse por todos los problemas sociales y ayudar especialmente al estudio y solución de los peculiares de
México.

El articulo 2o., declaraba el carácter de la Enseñanza
en el Estado, oomo libre y laica.

VI.-Difundir elementos de cultura, por medio de campañas de extensión universitaria fuera de los programas
regulares.
VII.-Acreditar con títulos, diplomas u otras recompensas, todo esfuerzo relevante del hombre en pro de la
ciencia, del arte o de la cultura.

El tercero designaba como corporaciones educativas
oficiales, a la Dirección General de Educación Primaria y
Secundaria, a un Consejo de Educación Primaria y Secundaria a las Dir~iones y Juntas Directivas de las Escuelas
Sec~darias, a las Direcciones y Juntas Dir€Ctivas de las
Facultades, Escuelas e Institutos Universitarios, a la Rectoría de la Universidad, al Consejo Universitario y a un
Departamento de Higiene, Educación Física y Recreación.
Los demás artículos se refieren a las atribuciones de los organismos creados por la Ley y a disposiciones generales.

El articulo 4o., enumeraba las dependencias que deberían funcionar, dependientes de la Universidad, al quedar
definitivamente establecida.

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!.-Facultad de Filosofía, Ciencias y Artes
Il.-Facultad de Medicina

�IlI.-Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
IV.- Facultad de Ingeniería
V.-Facultad de Química y Fannac-ia
VL-Escuela Normal
VIL-Colegio Civil (Escuela de Bachilleres)
VIll.- Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".

111

IX.-Escuelas anexas a la Universidad:
a) Escuela de Enfermeras
b) Escuela de Obstetricia
c) Escuela Industrial de Labores Femeniles
"Pablo Livas"
X.- Los Institutos de investigación que se funden
de acuerdo con la presente Ley.

Ja Dir&lt;-&gt;eción de Educación Primaria y Secundaria, el que
llevaría la representación del Gobierno del Estado. Estos
Consejeros Ex-Oficio serían el Rector, el Secretario General -que ~o sería también del Consejo- y los Directores
de las Facultades, Escuelas e Institutos.
Por Consejeros Electos se considerarían, un profesor
titular por cada Escuela o Facultad, un alumno regular t ambién por cada una de éstas, un representante de la Federación de Sociedades de Alumnos de las Escuelas o Facultades
pertenecientes a la misma Universidad y 1-os representantes
que designen las Sociedades de Profesionistas Universitarios, siempre que esas asociaciones lo soliciten y la representación fuera admitida por el Consejo Universitario.
Las atribuciones del mismo Consejo Universitario, del
Rector de la Universidad, de las demás autoridades y del
pmfesorado están pr9puestas en el articulado con que continúa el Proyecto, para concluir éste con los derechos de
expedición de grados académicos, que consistlrian en Bachiller, Maestro y Doctor, y los demás de expedición documental inherente al organismo por crearse.

XL-Las Bibliotecas Públicas del Estado y las salas
populares de lectura que se funden.
VI.-ORTO Y OCASO
XII.-Las escuelas populares que se funden, dependientes def Departament-o de Extensión Universitaria.

XIII.-Las demás Facultades y Escuelas que se sigan
creando en Nuevo León, de acuerdo con la presente Ley; y las similares que se organicen en
plan de identidad o equivalencia con las que
formen esta Universidad y se adhieran a ella,
dentro de las bases que se establezcan luego.

Al rendir su segund~ informe ante la XL Legislatura
local, el día 16 de septiembre de 1933, don Francisco A.
Cárdenas hace hincapié en los trabajos realizados para la
creación de aquella Universidad de Nuevo León y entre
otros conceptos vertidos, destacan:

El Consejo UniversitariQ debería quedar integrado por
Consejeros Ex-Oficio y Electos, además de un delegado de

"Hay que hacer honor al hecho de que en el recinto de
la Legislatura de Nuevo León, se haya hablado repetidas
veces, del elevado propósito de fundar nuestra Universidad
Y es por ello que me complace informaros que las ideas primordiales expresadas por el señor licenciado Aarón Sáenz,
recogidas por mí en momentos solemnes como éste, van en
camino de convertirse en plausibles realidades, la ~álida y
entusiasta aoogida que mereció la iniciativa universitaria

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XIV.-Salas de exposiciones, conciertos y conferencias.

�por parte de todas las clases sociales, ha facilitado los trabajos preliminares, pues he contado con una fran?a ~ resuelta cooperación de los intelectuales, los profes1omstas,
los estudiantes, la prensa local y en general de todas las
fuerzas propulsores de nuestro mejoramiento y adelanto.
Así es que pronto abriremos nuestro primer año de estudios
universitarios y un poco después, tendrá lugar la solemne
inauguración de la Universidad de Nuevo León ...
" ... Debo informar que nuestra Universidad será una
Asociación de estudiantes y profesores y un exponente de
los ideales efectivos de la región en materia de cultura; por
lo tanto no no.s ha detenido el escrúpulo de no contar desde
luego con grandes edificios o con flamantes dotaciones materiales, por más que se irán construyendo poco a poco. Por
lo pronto, lo que más interesaba era no defraudar las aspiraciones manifiestas en ese sentido y por eso concedí el más
decidido apoyo a la iniciativa.
"Las clases intel€Ctuales de Nuevo León, contarán en lo
sucesivo con el fuerte vínculo de la Universidad; los profesores y funcionarios de Escuelas y Facultades, tendrán garantías y estabilidad de acuerdo con sus merecimientos Y
capacidad; los estudiantes se regirán por leyes amplias Y
reglamentos generosos; pero debo decir, que tanto el Ejecutivo como la Legislatura de Nuevo León recogemos los
compromisos y sellamos los pacto.s que figuran en la Ley
Orgánica de la Universidad, principalmente en lo que hace
a los ofrecimientos de estar siempre atentos a extender, cada vez más, los beneficios de la cultura universitaria a las
clases laborales y a las gentes necesitadas ... "
Efectivamente, la Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León (la ·primera) fue promulgada por ese Congreso local ante el que estaba rindiendo su informe el Gobernador Cárdenas, el día 31 de mayo de ese mismo año de
1933.
Con una ceremonia que tuvo lugar en el antiguo Teatro Independencia, que esturo situado en el local que hoy

ocupa el flamante Cine Olympia, el día 24 de septiembre,
una semana después de que fue rendido el informe de gobierno citado, se declararon abiertos los cursos universitarios, dando oportunidad ~í a que se iniciaran las clases al
día siguiente.
No todas las dependencias universitarias iniciaron sus
trabajos en esta fecha, pues, como lo hemos venido apuntando, muchas de ellas estaban apenas constituyéndose, y
requerían de cierta minuciosidad en su organización, como
las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Químicas. Otras
no llegaron a funcionar siquiera por aquel entonces, como
la Facultad de Filosofía.
El Comité Organizador, declarado en sesión permanente desde el 15 de junio anterior, se disolvió el 3 de octubre
siguiente, quedando entonces como .0elegado del Gobierno
del Estado, el Dr. Ped.r9 de Alba, con carácter de Secretario General de la Universidad en funciones de Rector y con
el encargo de instalar el Consejo Universitario, según nombramiento expedido por el Gobernador Francisco A. Cárdenas del día lo. de octubre de 1933.
En una ceremonia llevada a cabo en el Salón de Actos
de la vieja Escuela de Jurisprudencia, de las calles de Abasolo Y Di.ego de Montemayor, tomó posesión el Primer Consejo Universitario de nuestra Máxima Casa de Estudios en
la noche del día 4 del mismo mes. Este se integró de ac~erdo con la Ley Orgánica que ya regia a la misma, y entró
en funciones inmediatamente. Y el día 17 de diciembre siguiente fue designado oficialmente como primer Rector de
~a ~niversidad el licenciado Héctor González, distinguido
Jurisconsulto, hombre de letras de vasta cultura y acucioso
historiador quien, como ya lo hemos visto formó activísima Parte en los trabajos creativos de esta Institución como
Director que era de la Escuela de Leyes.
0

El dia 20 de diciembre de ese mismo año de 1933 se
ina~ró oficialmente la Universidad ron un acto, en el que
se mauguraba también el Aula Magna, construida en la an-

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�ligua sede del Colegio Civil. La inauguración oficial estuvo
a cargo del licenciado Narciso Bassols, quien en su carácter
de Secretario de Educación Pública trajo la representación
de-1 Presidente de la República. Al día siguiente tomó posesión el licenciado González de la Rectoría.
Una serie de tiranteces políticas que no viene al caso
sacar a colación, habían venido ejerciendo una perniciosa
influencia en el ánimo del Gobernador Cárdenas, pero éste,
hombre de limpia trayectoria y nobles ideales, logró soportar aquellas tempestades hasta en tanto no pudo ver cristalizado el viejo anhelo de fundar nuestra Universidad. Así
pues, ap€'llas constituida legal y oficialmente ésta, el 27 de
diciembre de 1933, renunció a su puesto irrevocablemente.
Se hizo cargo, como Gobernador Constitucional Substituto, el licenciado Pablo Quiroga Treviño, para completar
el períod,::, inconcluso.
Aquellos actos trascendentales, como es natural, no dejaron de influir en el funcionamiento normal de la Universidad, y apenas iniciado el año de 1934, empezaron a hacerse sentir cambios de consideración entre los principales
integrantes de la misma. El 31 de enero renunciaron el Director y el Se&lt;!retari,o de la Escuela de BachHleres. El 2 de
febrero dejaron también sus puestos el Director y el Seer.etario d.e la Facultad de Medicina, y el 15 de agosto siguiente fue reemplazado el Rector Héctor González por el
Dr. Angel MartínE'Z Villarreal.

Blx:&gt;ta por esos días una agitación general con motivo
de las pretensiones oficiales de socializar la educación. En

tanto que se iniciaban los cursos del nuevo año escolar el
día 3 de septiembre, el Consejo Universitario prepa~aba la
inauguración de los mismos y la inquietud minaba al elemento estudiantil que, en una importante mayoría, preveía
e intentaba rechazar algunos de los actos de sus autoridades.
Y efectivamente, al realizarse el acto oficial de inauguración de los nuevos cursos, sancionados con la presencia del Gobernador Quiroga, y al hacer uso de la palabra
el Secretario de la Facultad de Medicina, quien, a decir del
historiador Tomás Mendirichaga (Humanitas No. 8, 1967) ,
"entró de lleoo a hacer la apología de la educación socialista", cuando se desató la gritería estudiantil desde las galerías dando lugar a que uno de los jóvenes fuera agredido
y golpeado por la policía. Esa misma noche, el Consejo
Universitario acordó- la expulsión de doce estudiantes.
Al día siguiente, la 'Escuela de Bachilleres inició el movimiento que se presentía, ya en forma, esgrimiendo como
lema: "Contra la Escuda Socialista y en Defensa de la Cátedra Libre".
Al tercer j.ía, 15 de septiembre, el estudiantado realizó
un grandioso mitin en el local del Cine Imperio, que estuvo
situado en la esquina noreste del cruzamiento de las calles
Juárez y 5 de Mayo, aledaño a la Plaza del ,Colegio Civil,
durante el cual se decretó la huelga general universitaria,
que debía de estallar el 17.

Durante el ciclo escolar 1932-1933, las Escuelas que
posteriormente formaron parte de la Universidad (Oolegio
Civil, Medicina, Jurisprudencia, Farmacia, de Enfermeras
y Parteras, Normal para Maestros, la Femenil Pablo Lívas
y la Industrial Alvaro Obregón") , registraron una población
escolar de l,~)78 alumnos, según consta en la Memoria de
Gobierno de don Francisco A. Cárdenas, y al año siguiente,
el primero de funcionamiento de aquella, el alumnado bajó
a 1,864, no obstante la creación de nuevas instituciones, de
acuerdo con lo informado por el Lic. Quiroga en septiembre
de 1934.
·

Concretamente, los organizadores de la huelga estudiantil dÍrigieron al Gobierno del Estado un pliego de peti-

60

61

1

En esa misma fecha en que se planeó iniciar el movimiento, se adhirió la Facultad de Medicina y los demás universitarios fueron dejando de asistir a sus clases subsecuentemente, a excepción de las Facultades de Qu1mica e Ingeniería que, oficia4mente se mantuvieron al margen, pero sin
ocultar sus simpatias por el mismo.

.

�dones oondensadas en los siguientes puntos: a) .-Que se
reconsideraran sus derechos a los estudiantes expulsados;
b) .-La renuncia del Rector Mart1nez Villarreal y de algunos de sus colaboradores; c) .-Que se reinstalaran a los catedráticos a quienes se habia forzado a renunciar; d) .-La
independencia económica de la Universidad con un subsidio
manejado por un Consejo de Administración; e) .--Garan- ,
tias a la libertad de cátedra; f) .-Respeto a la sober~nía e
independencia de la Universidad en su régimen interior;
g) .-Una nueva estructura al monto de _las cuotas en las
Facultades y Escuelas, que se consideraban onerosas y h} . La cre&amp;ción de la Facultad de Filosofía y Letras, que de
acuerdo~n la Ley de la propia Universidad ya debería estar .funcionando.
El día 19 se verüicó una grandiosa manifestación estudiantil, tanto para apuntalar el movimiento que se iniciaba, .
como para protestar por el asesinato de un estudiante.
El 21, la Escuela Secundaria No. 1, la única existente
en aquel entonces dependiente de la Dirección de Educación,
se unió al movimiento, apoyándolo.
Asi, a medida que pasaban los días, el movimiento se
agudizaba y se extendía, a tal grado que, en la noche del 27,
fue tomado el edificio del antiguo Colegio Civil, ya consíderado como Central de la Urnversidad, y en él se hicieron
fuertes los inconforme., iniciando una tradición ya tan común y corriente para nuestros ojos actuales.

Por iniciativa de las altas esferas oficiales se formó
entonces ún "Comité Organizador de la Universidad Socialista'', que se hizo cargo del funcionamiento de las dependencias que fueron universitarias, pero cuya trayectoria no
legó nada trascendente a la historia.

EPILOGO
El mandato constitucional del Gobernador Pablo Quiroga terminaría el día 4 de octubre de 1935, pero un ostensible desequilibrio político que había venido imperando en
el Estado, obligó que las elecciones estatales verificadas ese
mismo año fueran nulificadas, y el Superior Tribunal de
Justicia, a falta de otras autoridades competentes, nombró
al profesor y general Gregorio Morales Sánchez, Gobernador Interino de Nuevo León, el 27 de septiembre.
El día 4 anterior, por Decreto del Lic. Pablo Quiroga,
en su carácter de Jefe del Ejecutivo, fue creado un nuevo
organismo para que supliera a la desaparecida Universidad,
Y se le denominó "Consejo de Cultura Superior", extendiend_o nom~ramiento para qu~ lo presidiera el Dr. AngeJ Martmez V1llarreal, el día 10 de septiembre.
El doctor Martíne-z Villarreal renunció a su cargo el 4
de octubre siguiente, el mismo día en que tomó•posesión el
general Gregorio Morales Sánchez de la gubernatura. Un
mes exacto después, €'l propio Gobernador se autonombró
Presidente del Consejo de Cultura Superior, sembrando una
vez más el ~oncierto y la inquietud en todos los medios
estudiantiles.

Al siguiente día, el Gobernador Quiroga se trasladó a
la H!ilcienda Soledad de la Mota, del municipio de General
Terán, N. L., donde a la sazón se encontraban los generales
Plutarco Elias Calles y Lázaro Cárdenas, éste, candidato
presidenci¡µ en aquel entonces, aquél considerado todavía
&lt;;orno "El Hombre Fuerte de México", y otro dia más tarde
envió al Congreso local la iniciativa para que fuera derogada la Ley Universitaria en vigor, Decreto que promulgó la
misma Legislatura que habla creado la Universidad, un dia
antes de que esta cumpliera sus primeros dieciséis meses de
vida, el 29 de septiembre de 1934.

Una v~ realizadas nuevas elecciones en Nuevo León y
habiendo resultado electo para gobernar al Estado el General Anacleto Guerrero, recibe del interino el Poder el día
lo. de mayo de 1936, cesando también automáticamente en
s~s funciones de Presidente del Oonsejo de Cultura Superior, el general Morales Sánchez.

62

63

�Tras una breve actuación provisional del profesor Abelardo González, que había venido funcionando como Secretario, se hace cargo de la Presidencia del mismo Consejo
· el doctor Enrique C. Livas, quien permaneció en el mismo
hasta la promulgación de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Nuevo León, según Decreto número 79, de fecha 29 de septiembre de 1943, expedido por el Gobernador,
general Bonifacio Salinas Leal. El mismo doctor Livas fue
designado primer Rector de esta segunda Universidad de
Nuevo León.
¡Su historia está por escribirse ... _!

i. CRISIS DE LA SOCIAL-DEMOCRATICA?
Rodolfo Caltofen Segura

�Eso

se preguntaba últimamente un gran diario suizo
comentando k&gt;s resultados de las eiecciones en los países
nórdicos, así como también las discusiones perpetuas en el
partido social-demócrata alemán, en el que -a pesar de toda unidad exterior- son· cada v~ más agudos los contrastes en el ala derecha conservativa y en los de una izquierda
creciente, especialmente los Jusos.
La cxmducta de Wehner, este viejo jefe del partido, en
Moscú, la cual fue tomada naturalmente por Brandt y su
grupo como una exageración de la prensa, fue últimamente
señal de que Wehner, que persigue muy exactamente las
opiniones en la base del partida, rehúsa la conducta tibia
de Brandt. Wehner no quiere favorecer al comunismo, ciertamente, pero no quiere tampoco perder de ninguna manera a la juventud que relevará en algunos años a la generación ahora dominante.
También la salida de Kühn como jefe del mayor grupo
social-demócrata en Rheinland-Westfalen, que no encontraba ninguna palabra de agradecimiento por sus compañe67

�ros, fue una muestra de la aversión de la joven generación
contra la conducta de los viejos jefes. No se acepta este
continuo barloventear. Desea un curso que se oriente hacia
las necesidades de las masas trabajadoras, para que los ricos· no se hagan cada vez más ricos y los trabajadores, más
'pobres.
Son señales de tempestad, precisamente en este tiempo de crisis ~nómica, que no causa solamente números
crecientes de horas de trabajo reducidas,· sino que también
hace aumentar perpetuamente el número de parados.
Bajo estas condiciones, tiene que esperar el SPD en las
elecciones que tendrán lugar en este año en algunos Estados
de la Federación Alemana, grandes pérdidas, si no logra la
dirección del partido tomar fuertemente el timón en su
mano. Pequeñas ayudas económicas no salvan, porque no
compensan de ninguna manera la pérdida de ingresos de la
clase obrera.
Y el monumento de Brandt mismo, con el que ganaba
la SPD muchos votos en las úítimas elecciones, se desconcha lentamente.
La simpatía de la clase media, simpatizantes en gran
número del SPD, se inclina hacia los liberales, cuyo jefe
Schrel gana con su amabilidad y sus sonrisas.
Si tuviera el CDU (los cristiano-demócratas) en esta
época, una personalidad eminente seria, aseguraría su victoria en las próximas elecciones. Su desmembramiento interior forma la mayor ayuda para las agrupaciones gobernantes y hace esperar que la coalición social-liberal continuará, con la diferencia de que los liberales darán aún más
el tono que hasta ahora, lo que aumentará ciertamente
gravemente las discusiones en el partido social-demócrata.

68

•

LIBROS RECIENTES

�Comentarios
TELEVISION, por Robert L. Hilliard, comp.
1974. Editores Asociados, S. de R. L. Angel
Urraza, 1322, México 12, D. F.

EL DESARROLLO DE LA TV
La televisión es uno de los medios de difusión que mayor influencia ejerce sobre las masas po~ulares de todos
los países, conformand::&gt; y unificando los gustos, los hábitos
de comportamiento y hasta las ideas de la gente. Considerando la importancia que la misma ha adquirido en el mundo actual, apenas puede concebirse que ese invento fuera
. todavía un sueño lejano hace 35 años.

La primera transmisión en los Estados Unidos fue hecha por la estación experimental de la NBC, al difundir el
discurso del Presidente Roosevelt con motivo de la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York, el 30 de abril
de 1939. El negocio no parecía entonces prometedor. No se
habían establecido todavía las caracteristicas técnicas del
sistema y, por consiguiente, los fabricantes de aparatos receptores no podían lanzarlos al mercado, pues estaban expuestos a que no sirvieran para captar las estaciones que
71

---

�se autorizaran. El problema se resolvió cuando, en julio de
1941, se adoptó el marco de 525 líneas, o sea 30 cuadros
completos por segundo, y los fabricantes pudieron iniciar
la producción de aparatos en gran escala.
La estación de TV de la NBC comenzó a transmitir
programas comerciales en cuanto se aprobó el marco mencionado. La tarifa era de 120 dólares la hora, pero el anunciante tenía que cubrir, además, los gastos de estudio, producción, actore., etc. Dicha tarifa, que parece tan baja en
comparación oon las que se aplican actualmente (20 años
más tarde, la misma emisora cobraría a razón de 10.000
dólares la hora) no lo eran en realidad, porque el anuncio
sólo llegaba a unos 5000 aparatos receptores, que eran todos los que había.

En la actualidad las emisores se cuentan por centenare3 y el número de receptores en ese país excede de los 100
millones, que en promedio funcionan de 5 a 6 horas, aunque un 20'fr de esos aparatos permanecen prendidos 10 horai; diarias.
El libro Televisión, compilado por Robert L. Hilliard
t Editores Asociados, Méxi&lt;X&gt;) recoge los aspectos más importantes del desarrollo y ne la realidad actual de esta revolucionaria innovación técnica de nuestro siglo, expuestos
por seis de los más destacados expertos de la TV norteame-ricana. Constituye un interesante conjunt,o de información
útil para los profanos y para los estudiantes y profesionales
de cualquier especialidad relacionada con esta moderna actividad.

..

SYLVANUS G. MORLEY Y EL MUNDO DE
LOS ANTIGUOS MAYAS, por Robert L.
Brunhouse, 1973. Editores Asociados. S. de
R. L. Angel Urraza·, 1322, México 12, D. F.
EL LEGADO CULTURAL DE LOS MAYAS

Sylvanus G. Morley fue un entusiasta investigador de
la cultura de los mayas. A él deb€mos importantes descu72

brimientos que constituyen una valiosa aportación a nuestro conocimiento de la espléndida civilización qu~ floreció
en el sureste de México y en Belice, Guatemala y Honduras,
en una extensión de más de 300.000 kilómetros cuadrados.
La primera aventura arqueológic~ de MorÍey en busca
de ruinas mayas se efectuó en 1907, cuando contaba 24
años, bajo los auspicios de ia Institución Carnegie. Se enam'oró entonces de México y de su gente, y las expediciones
se repitieron sin cesar, a pesar de la Revolución Mexicana
y de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial. Como fruto de sus trabajos publicó media docena
de libms sobre México, así como numerosos artículos en
periódicos y revistas y pronunció centenares de conferencias. Sus aportado~ son muy valiosas para el mejor conocimiento de la que se considera la cultura más refinada que
floreció en este hemisferio. Murió en 1948.
Robert L. Brunhouse, después de una larga tarea de
varios años de recopilar material sobre la obra de Morley
y de estudiar el diario de:! distinguido arqueólogo, ha escrito una excelente biografía de éste. Se titula Sylvanus G.
Morley y el Mundo de "los Antiguos Mayas (Editores Asociados, México), y está ilustrada con una treintena de fotK&gt;grafías y cuatro mapas.
Es un relato ameno como una novela de aventuras. Los
paisajes, las personas y las situaciones están descritos con
vívidos colores, así como los peligros de la selva hostil, llena de asechanzas, de reptiles \ 1enenosos y de insectos que
sólo brindaba incomodidades de todas clases. El lector ve
desfilar ante sus ojos la amargura producida por los penosos trabajos emprendidos con grandes ilusiones y que a menudo terminaban en fracasos, k&gt;s momentos de desencanto
Y frustración, la indefensión ante las enfermedades (Morley
adquirió allí el paludismo) y la alegría desbordante cuando
el éxito coronaba los esfuerzos y se encontraban pie-zas clave. Así transcurrieron cuarenta años.

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

��Jo1u,1c MAÑA&lt;.. H pg9g ..- ¡

Escritor y político cubano
Glusario

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1887 .. 1960)

Médico y ensayista español

Nue11as orientaciones sobre patogenia y tratamirnlo ,t,. la diabl'I,, i11sí pida
( 1920 )
A1no;, con;eniencia y eugenesia ( 19 3 O)
Ensayo biológico sobre Enrique IV de Casti/111 y SIi tiempo (1930 )
La e11olt,ción de la sexualidad )' los estados intcrxesuales (2' ed. 1930)
A.miel, un estudio sobre la timidez ( 1932 )
Raíz y decoro de Espa,ia ( 1933)
Las ideas biológicas del Padre Feijoo ( 1934 )
España )' la h!storia de América ( 1935 )
Vocación y ética ( 1935)
El comfe..duq11e de Olivares ( J 9 3 6)
Vida e bistoria ( 1937)
Psicología del gmto (1937)
Liberalismo y comunismo ( 19 3 8)
Esi1ldios de endocrinologí a ( 1938)
Crónica y gesto de la libertad ( 193 8)
Tiberio, histaria de un resentimiento ( 1939)
Tie111po viejo y t iempo nuevo ( 1940)
Don Juan; ensayos sobre el origen de s11 leyerrda ( 1940)
Elogio y nostalgia de Toledo ( 1941 )

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GREGORIO MARAÑÓN Y PosADILLO (

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AUGUSTO

MARTÍNEZ

ÜLMEUIJ.LA

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1880- )

Novelista español

Resnrgimiento (1919)
Teatro de marionetas ( 1920)
El mal menor ( 1921)
Lady Ham ilton ( 1922 )
El coche de plata (1923)
El derecho de ser feliz ( 1923 )
Pa¡arita de las nieves ( 1926)
La mano de Alicia ( 1926 )
Una mujer de s11 casa ( 1927)
La poesía del recuerdo ( 1926)
Don José de Salamanca ( 1929)
Cómo mu.rió Napoleón ( 1930)
La ley de Malthus ( 1933 )
Cómo vivió la Emperatriz Eugenia (19 34)
La cuarta esposa de Fernando VII ( 1935)

.'

· 1

1

��,
ZuvJRIA
GUSTAVO ADOLFO MARTINEZ

(Seud.: Huco W,-s·1 ( 1883-)

Escritor argentino

Alegre ( 1917)
La casa de los cuervos ( 1917)
Chtdad turfntlenta, ciudad alegre ( 1919)
Pata de zorra (192?)
La corbata celeste ( 1922)
Novia de vacaciones (192~)
El vengador ( 1922)
Val/e negro ( 1922)
Flor de d11ra-zno ( 1924)
El desierto de piedra (1925)
El jinete de f11ego ( 192 6 )
Sangre en el 111nbral ( 1926)
Fuente sellada ( 192 8)
El camino de las llamas ( 1930)
Confidencias de un novelista (1931)
Buenos Aires, futura Babilonia (19 35)

1

1
1

1

: 1

1

��AN'DRÉ MAUROIS (Seud. de ÉMILE HERZOG) (1885- )

Escritor francés
Les bourgeois de Witzheim ( 1920)
General Bramble ( 1921)
Ariel (1923)
Voyage att pays des Articoles (1928)
Clomats' (1928)
Les mondes hnagi12aires ( 1929)
Relativisme (1930)
Byro,i ( 1930)
Morcea11x chois:s ( 1931 )
Lr pesrm d'ámes ( 19 31)
Le cercle de famillc ( 1932)
En Améríque ( 1933)
Edouard VII et so,i te11ips ( 1933)
Chantíers américaim ( 1933)
L'instincl du bonheur ( 1934)
Les anglais ( 19 35)
Dick.ens ( 1935)
Premiers contes (1935)
Voltaire (1935)
Histoire d' Angleterre ( 1937)
La je1messe devant notre km ps ( 1937)
La machine a lire les pensées ( 1937)
La 111011archie anglaise de Victoria a Georgc VI ( 19 37 )
Chateaitbriand (1938)
Un Art de vivre ( 1939)
i'.tats-U,iis 39 ( 1939)
Les origines de la guerre de 1939 (1939)
Études litteraires ( 1941)
Cinq visages de l'amour ( 1942)
Memoirr., ( 1948)

1

1.

11
'

1

'1

��(Seud.: de Luc1LA Gooov ALCAYAGA 1889-19S7)
Poetisa chilena. Premio Nóbel de literatura en 194 S.

GABR.lELA M1sTRAL

Desolaci6n ( 1922)
Lecturas para mit¡eres (1923)
Nubes blancas y La oraci6n de la maestra ( 19 30)
Poesías (1936)
Tala, poemas (1938)
Ternitra
Canciones de cuna
Rondas para niños

��,¼ ~ . /

1W- N'~. ~ \
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~

½~_)

á~~-A~

PAUL MORAND ( 1889Escritor francés

Poemes ( 1914- 1924) ( 1924)
Lewis et frene, roman ( 1924)
Boudd ha vivant ( 192 7)
Magie noir ( 1928)
L'Europe galante (1928)
Black magic ( 1929)
Ouvert la nttit (1930)
Le voyage (1930)
New York (1930)
Champions du monde (1930)
Fleche d'0rient (1932)
Air lndien (1932)
L'art de mourir; mivi de Le suicide en littérature (1932)
Le voyageur et l'amour ( 1932)
Londres (1933)
France la douce ( 1934)
Bucarest; avec deux cartes ( 1935)
Les extravagants ( 1936)
Bug 0'Shea ( 1936)
Apprendre J se reposer ( 1937)
L'heure qn'il est (1938)
Mediterranée, mer de surprises ( 1938)

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JosÉ MoR.ENO VILLA (1887-1955)
Escritor, poeta y pintor español, vivió y murió en México.
Garba ( 1913)
El pasajero (1914)
Evol11ciones ( 1918)
Colecci6n ( 1924)
Tacinta, la pelirro¡a ( 1929)
Puentes q11e no acaban (1933)
Salón sin 1111,ros ( 19 36)
Doce manos nuxicanas (1941 )
Puerta severa ( 1941)
La escultura colonial mexicana ( 1942)
La noche del verbo ( 1942)
Vida en claro ( A11tobiografía) ( 1944)
Cornucopia de México ( 1940)
La 1111/sica que llevaba (19 13-1947) (1950)
V nz e11 1•11eln a m c11114 ( 1961)

��MARÍA. LUISA ÜCA M PO ( 190 5'EscrÍtora mexicana

Cosas de la t'ida (1923)
La hoguera ( 1924)
La jauría (1925)
Sin alas ( 19,.2 5)
Sed ,,,, el desierto ( 1927)
Castillos e11 el aire ( 19 3 1)
El corrido de Juan Saa11edra ( 19 34)
Una vida de mujer (1938)
La virgen fuer/e (1942)
Bajo el fuego ( 1947)
La maestrita ( 1 949)
Ha 11111erlo el doctor Bena,,ides ( 19 S4)
Atitlayapan ( 195 5)
Sombras en la arma ( 19 S7)
Una larde de ar,01/0 ( 1966)

��fRANClSCO ÜROZCO MUÑOZ (

1884-1950)

Escritor y diplomático mexicano
1n vasión y wnq11ista de la Bélgica mártir ( 1915)
Bélgica en la paz (1919)
¡Oh, IIÍ, que comienzas a tener un pasado! { 1932)
Renglones de Sevilla { 1947)

��_.
FERNANDO ÜCARANZA CARMONA (

1876-1965)

Médico e historiador mexicano
Fisiología general (1927)
ÚíCciones de biología general (2' ed. 1931)
Los franciscanos Cll las prol'incias inlrruas Je Sonor&lt;1 ) Osti11111ri ( 1933)
El lmper!al Colegio de Indios de Sta. Cruz de Santiago Tlatelolco (1934)
Capítulos de la historia franciscana (1933-1934)
J11árez y ms amígos 1860 ( 1930-1939)
Cróni&lt;'as y relaciones del Occi,Ícnte de México (1937-1939)
Crónicas de fas /1rovincias internas de la Nuev a Es/&gt;aña ( 1939)
La not·ela de 1111 médico ( 1940 )
Fisiología humana (1940)

La tragedia de

1111

rector (1943)

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fRANCESCO ÜREST ANO

(187 3-1945)

Filósofo italiano
Enrico Glicenstcin e la sua arfe ( 1926)
Pensieri, ttn libro per tutti ( 1936 )
Roma nel/'opera di G. B. Vico (1937)
Eroine, inspiratrici e donne di ccce=ione ( 1940)

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(1899-1949)

Escritor y poeta mexicano

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R,·d ( 1928)
Pr.11tu111i111a . ( 1930)
193 1)
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/• la 11' / ~•rafura mex.'cana moderna (
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Prit,;rru .,111•1io ( 19 33)
M11rrfr de ci&lt;'lo a=ul ( 1937)
El 5,,m/,rrró11 ( 1946 )
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L,taalura
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El cas11 dr mi ami_~a alfa-:;r/a ( 1946)
s/l{'lifl ) por.&lt;Ía (J 9l 2 )

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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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