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                  <text>A
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de la univers i dad aulónoma de nuevo león

Enero/ febrero de 1997

4

Nueva época/ Precio:$ 20 . 00

�Contenido

FONDO UNIY&amp;WTMIQ

Raúl Rangel Frías: un humanismo a la altura de los tiempos / Hugo Padilla, 3
El hombre del siglo para Monterrey: Roosevelt / Juan Alberto Cedillo, 15
Aforismática / Humberto Martínez, 19
Catorce versos dicen que es soneto / Francisco Hemández, 22
Tías / Carlos Patiño, 23
Poema/ Jaime Garza, 25
Escrito sobre el vaho / Sergio Cordero, 26
Eme / Mario Anteo, 27
Reina / Juan Velasco, 29

Enero del 67 / Rosaura Barahona, 31
Xorge Manuel González / Graciela
Salazar Reyna, 33
,J\,J
Carta a Andrés Huerta sobre Pedro Garfias / ., '
Alfonso Rangel Guerra, 33
Inspiración / Roberto Villarreal Sepúlveda, 36
Vertov: el cine total / Femando
del Moral González, 37
Gerardo Cantú: talento, sensibilidad, congruencia /
Samuel Flores Longoria, 38

Rector: Dt Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensi6n y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

111i1t1 la la 11i1111iltl 11111111 la 11111 l ala

o ciológica Olimpiadas intemporales / José María Infante, 40

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacci6n: ÓSCar Efraín Herrera
Disef!o: Francisco Barragán Codina, Silvia R Oyervides Marroquín
Tipograf(a y fennaci6n: Francisco Javier Galván C.
Consejo editorial: Arq. Mario Annendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos
, firmados son responsabilidad de su autor.

' ,;

tencion Amor, literatura y psicoanálisis / Homero Garza, 42_
flotante

1

•

�ine,
televisi6n
y otros
espejismos

.--

~.:--'..:

Un cine sobrenatural / Roberto Escamilla, 45

Rangel Frías: un humanismo
a la altura de los tiempos*
Rugo Padilla

',-.·
;;:.

, ...

,¿;_

l

XVII Muestra Nacional de Teatro / Reynol Pérez, 51

l. Introducción

rtes
plásticas

ibros

El universo de las falsificaciones/ Eduardo Rubio Elosúa, 54

Lexicón, un buen intento / Genaro Huacal, 55
Estación de un itinerario intelectual / Adolfo Castañón, 60
Posmodernidad y educación / Eloísa Heredia, 61

Contraportada / Libertad González, 63
El arcabuz, 63
Colaboradores, 67

Portada: "Homenaje a Luis Buñuel". Manipulación electrónica de imágenes por Silvia Oyervides y Francisco Barragán Codina.
Contraportada: Relieve de Federico Cantú en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Fotografías de la nevada del 67 en Monterrey por Alberto Florez.

•

fa JUEVES 3 DE NOVIEMBRE DE 1994, EN LA CAPILLA
Alfonsina de la ciudad de México fue presentado
el libro Escritos,1 de Raúl Rangel Frías. Tuve, entonces, la fortuna de participar en la presentación. En
esa ocasión me referí a los textos de mayor densidad
teórica para mostrar la polaridad emoción-razón
o, si se quiere, la dualidad pascaliana espíritu de
fineza-espíritu de geometría, en el pensamiento de
Rangel Frías. Expuse, entonces, mi convencimiento
de que todo espíritu fino tiene algo de geométrico,
y al revés. Para sustanciar el aserto en el primer
sentido, aludí a la gran consideración que Rangel
tenía por la ciencia y la tecnología.
Diez años antes, en 1984, ya había adelantado
la idea. Con motivo de un homenaje que se le rindió
en el Centro Neoleonés, en la ciudad de México,
expresé, en relación con la apreciación rangeliana
por la ciencia y la tecnología, lo que ahora es casi el
título del presente trabajo: "El humanismo de
Rangel Frías es un humanismo a la altura de los
tiempos".2 Quiero, ahora, explorar un poco más este
asunto.
Ofrezco tres justificaciones -si es que alcanzan
a serlo- de mi elección temática:
a) Intento hacer presente a un Rangel distinto,

ajeno al que solemos imaginar cuando lo destacamos como devoto del lenguaje, de la literatura, de
la figura de Reyes, de la pintura, de la historia y de
las ideas sobre la historia...
b) Pretendo acentuar la geometricidad de su
pensamiento frente a hechos que espíritus de menos reciedumbre esquivarían diciendo simplemente: ¡Qué horror! Me refiero a ciertas consecuencias
de la realidad tecnológica abierta por el hombre.
c) Me interesa ocuparme de esto, como profesor que he sido -y por más de 30 años, que ya
basta- de filosoña de la ciencia, con algunas incursiones en el campo de la reflexión filosófica sobre
la tecnología.
Al comentar el pensamiento de Rangel, me
ocupo de esbozar ciertos apuntamientos conceptuales de otros autores. Esto obedece al propósito de
establecer un marco de referencia necesario a una
mejor comprensión de las posturas y enfoques rangelianos. Es decir, al fin de facilitar la lectura de
unos textos que en ocasiones presentan una gran
densidad y sinteticidad en las ideas.

2. Textos y lecturas
Dos son los textos que voy a comenta4 ninguno de
los cuales está incluido en el libro primeramente
mencionado, Escritos:
1) "Significación de la técnica",3 en adelante

• El 15 de marzo de 1996 tuvo lugar un foro de reflexión sobre
el pensamiento de Raúl Rangel Frías; se llevó a cabo en el auditorio del Museo de Historia Mexicana, en Monterrey. El presente trabajo es un desarrollo de las notas que, en la ocasión
señalada, sirvieron de base para mi participación.
l. Rangel Frías, Raúl. Escritos. Selección, prólogo y notas de
Hurnberto Salazar; semblanza del autor por Samuel Flores
Longoria; La Biblioteca de Nuevo León; Monterrey, N. L.,
Gobierno del Estado de Nuevo León, 1994.
2. Padilla, Hugo. "Rangel Frías, humanista", en: Nueva Salamandra; Monterrey; N. L., núm. 19-20 mayo-agosto de 1993, p. 46.

ST.
2) "Diálogo de la técnica",4 en adelante DT.

3. En Rangel Frías, Raúl. Testimonios. Monterrey, N. L., Universidad de Nuevo León, 1961, pp. 107-115.
4. En Rangel Frías, Raúl. Secuencia de Reyes -Las palabras-:
Contribución al Homenaje Nacional a Alfonso Reyes. Monterrey,
N. L., SEP, Nuevo León, 1982, pp. 68-87.

3

�sino también en Ferrater, Rangel se siente seguro:
la tecnología (o la técnica) es un coto válido para
las incursiones filosóficas. Otra circunstancia lo
apoya: al pensamiento filosófico en alemán no le
aconteció lo mismo que al de lengua inglesa.
Para 1945, hacía tiempo que la lengua alemana
había otorgado status filosófico a la materia tecnológica (o técnica). Aquí estamos aventurando que
Rangel hizo lectura del trabajo de Ortega y de la
entrada correspondiente en el diccionario de Ferrater. Estas lecturas, sin embargo, sólo son suposiciones; hipótesis viables, pero no estrictamente
fundadas. En cambio, Rangel sí conocía, según
referencia explícita, las ideas de un pensador alemán: Spengler. Spengler es el autor, entre otras
obras, de un opúsculo dedicado a la filosofía de la
tecnología (o la técnica): Der Mensch und die Technik.
Este breve trabajo de Spengler fue traducido al español desde la década de los treinta. De cómo Rangel pondera las ideas de Spengler, nos ocuparemos
más adelante. Por ahora baste con señalar que Rangel las conocía, y bien.

El primero, "Significación de la técnica", originalmente fue publicado en el número 5 de Universidad, con fecha de diciembre de 1945. La fecha
misma es importante por varias razones. Destacaré
dos de ellas.
Primero, se trata de un trabajo que, al igual
que el otro que luego comentaré, bien puede inscribirse en el rubro de filosofía de la tecnología (o
de la técnica). El origen de esta línea de reflexión
filosófica en Rangel quizá pudo haber arrancado
de alguna lectura que hiciera del texto clásico de
Ortega y Gasset, "Meditación de la técnica'',5 publicado 6 años antes. Rangel no menciona a Ortega
en estos trabajos, pero hay algo indicativo en el
hecho de que los títulos que les puso manifiesten
una gran proximidad al elegido por el español. Por
otra parte, para la fecha de 1945, también tenía ya
cuatro años en circulación el diccionario filosófico
de Ferrater Mora,6 el cual desarrolla la entrada
"Técnica" en más de media página impresa, aunque
con escasas referencias bibliográficas, ninguna de
ellas en lengua inglesa. No se trata de un defecto
en el trabajo de Ferrater, sino de algo más significativo. En los diccionarios filosóficos en lengua
inglesa de ese tiempo, ni siquiera aparecían las entradas correspondientes a este tema. No se otorgaba
reconocimiento de validez filosófica al tema de la
tecnología (o la técnica). Esta circunstancia se conservará por bastantes años más; no será sino después de la década de los sesenta que los diccionarios y enciclopedias en inglés empiecen a conceder
rango filosófico a dicho tema. Ante esto, Carl
Mitcham expresa: "The simple fact is that Spanishlanguage philosophical discourse has recognized
for much longer than English-language philosophical discourse the philosophical significance of
technology". 7 Y Rangel en 1945, en Monterrey,
andaba también de adelantado con respecto al
pensamiento filosófico en inglés, aunque con toda

Rangel también había leído a un autor inglés:
Sir James George Frazer. Pero la obra de Frazer no
es filosófica, sino que se ubica en el ámbito de la
antroposociología. De cómo pondera Rangel las
ideas de Frazer, también nos ocuparemos más adelante. Las referencias que hemos hecho a"textos y
lecturas destacan un primer sentido de la importancia que tiene la ubicación temporal del primer
trabajo de Rangel. Ahora intentaremos destacar un
segundo sentido. Pero esto merece consideración
aparte.

Motivado por un hecho mayúsculo, que no quiere
mencionar por su nombre,8 Rangel explora algunas
de las vetas de la filosofía de la tecnología (o la técnica). El 6 de agosto de 1945, apenas 4 meses antes
de la publicación del primer artículo, un avión militar de los Estados Unidos, apodado Enola Gay, había
arrojado una bomba, llamada Little Boy, sobre la

ciudad japonesa Hiroshima.9 Esta bomba fue el
primer artefacto bélico creado por el hombre con
base en la física atómica y la tecnología nuclear. Una
segunda bomba se arrojó poco después sobre la ciudad de Nagasaki. Como nación beligerante, el Japón se rindió. Pero una nube de asombro y de temor
empezó a recorrer los cielos del planeta.
Frente a estos sucesos, mucha gente hizo aspavientos, reales o fingidos, como manifestación de
un espíritu de fineza conmovido por el horror. Rangel también apreciaba la magnitud de los hechos,
también se sentía conmovido, pero eligió instalarse
en un mirador teorizante y geométrico; más allá
de la circunstancialidad de los acontecimientos,
había algo mayormente atractivo: la incitación a
incidir en "la significación de la técnica como factor histórico y cultural" .10 Esta incitación puede tra-

8. "Ciertos hechos recientes, que por ser excesivamente notorios
nos ahorran la necesidad de nombrarlos", dice sr, op. cit., p.
107.

9. Las grandes batallas del siglo veinte. México, D. F., UTEHA,
1982, vol. 11, p. 1662s.
10. ST, op. cit., p. 107.

3. Hiroshima, el temor

seguridad sin saberlo. Apoyado no sólo en Ortega,

5. Originalmente, en: Ensimismamiento y alteraci6n. Buenos Aires,
Espasa-Calpe, 1939.
6. Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. México, D. F., Edi
torial Atlanta, 1941.
7. Mitcham, CarL editor. PhilosophyofTechnology in Spanish Speaking Countries. Philosophy and Technology, vol. 10; Dordrecht,
The Netherlands: I&lt;luwer Academic Publishers, 1993. Introducción, xxv.

4

Raúl Rongel Fríos y Alfonso Reyes

ducirse en una pregunta: ¿cuáles son las propiedades, las características, las notas privativas de la
tecnología (o la técnica) y cuál su repercusión en el
seno social? Rangel señala una, certeramente esencial: la eficacia. En verdad, sin eficacia la tecnología
(o la técnica) desaparece, pierde su sentido. Al encontrar esta respuesta, Rangel ensarta su flecha en
un blanco fundamental. Y se trata de una flecha
que viene desde el origen de las primitivas comunidades humanas.
Si somos cínicos, podemos establecer valoraciones comparativas como la siguiente: una bomba,
llamémosleA, es mejor que otra bomba, llamémosle
B, si al explotar la bomba A libera mayor energía
que la bomba B. El enunciado anterior, basado puramcmte en el criterio de la eficacia, no es aún lo
suficientemente crudo. Puede ser expresado en
otros enunciados más extremosos: a) un artefacto
explosivo, llamémosle A, es mejor que otro artefacto
explosivo, llamémosle B, si el artefacto A tiene mayor capacidad destructiva que el artefacto B (se

5

�mento, esta mortandad se reflejó sobre conciencias
que habían perdido su capacidad de reacción: la
gente se había acostumbrado a los ataques con
bombas convencionales, aun a aquellos monstruosamente masivos como el que se efectuó sobre
Tokio. Los artefactos nucleares acabaron con este
achatamiento de la sensibilidad por una doble vía:
la una, por eficacia en el acceso a un nuevo tipo de
energía;14 la otra, por la facilidad operacional, "el
sencillo ademán", de que habla Rangel Frías: el solitario bombardero Enola Gay y su pequeña tripulación.
Los bombardeos con armas nucleares abrieron
las puertas hacía ámbitos nunca antes sospechados. Y esto "origina un sentimiento de temor y admiración",15 dice Rangel. Temor y admiración: estos
conceptos son mencionados en relación con el holocausto nuclear, pero también son inmediatamente
conectados con las características del pensamiento
mágico. En este tránsito Rangel nos revela otra de
sus fuentes documentales: Frazer y su famoso
estudio, La rama dorada. 16 Veamos esto.

esconde ahora que se trata de una bomba, pero se
mide la eficiencia por el poder de destrucción); b)
una bomba, llamémosle A, es mejor que otra
bomba, llamémosle B, si la bomba A es capaz de
matar a mayor cantidad de gente que la bomba B
(ahora ya no se oculta nada). Y aún se puede llegar
a mayor grado de precisión, añadiendo indicadores
más finos. Sólo unos ejemplos: "liberar mayor energía por unidad de tiempo"; ''matar a mayor cantidad de gente a menor costo", "liberar mayor energía con el menor requerimiento operacional", etc.
No hay duda: frecuentemente la alusión al solo criterio de eficacia conduce a extremos desagradables.
Pero, ¿por qué hemos desmenuzado el asunto de
la eficacia hasta este punto? Porque intentamos dar
contenido a una, aparentemente simple, afirmación
de Rangel: en la reacción frente a la tecnología se
"adivina un riesgo en el que las posibilidades de
causar la muerte sean tan accesibles y fáciles de
ejecutar, como el sencillo ademán de empujar un
resorte" .11 En el origen de las primitivas comunidades humanas se empezó a utilizar un artefacto que
empleaba fuerza de resorte para impulsar un proyectil: el arco y la flecha. Este artefacto, este objeto
técnico, tenía que cumplir también con la función
de la eficacia o resultaba inútil. Y, al igual que los
dispositivos de destrucción modernos, conllevaba
su riesgo. Por eso, Rangel asienta con justicia: "Un
arco y una flecha representan tanto riesgo para la
vida primitiva, como la bomba atómica para nuestra apretada humanidad" .12 La apreciación de una
eficacia proporcional en función del tiempo es
adecuada.
Pero antes, Rangel aludió a "un sencillo ademán" y esto no es sino una forma retórica de referirse a la facilidad operacional, la cual puede también ejemplificarse en los sucesos bélicos de 1945.
En marzo de ese año, la ciudad de Tokio sufrió un
feroz ataque aéreo que causó más muertos que
cualquiera de los ataques con las bombas atómicas
sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.13 Este
hecho no tiene una presencia destacada en la memoria histórica, casi no se le recuerda. En su mo-

4. Rangel y Frazer
En la obra de Frazer hay algunas referencias al pensamiento mágico y mítico en su eventual relación
con la ciencia y la técnica. Y esta eventual relación
es tomada por Rangel como punto de arranque para
otra línea de reflexión. Los conceptos de temor y
admiración, suscitados por las explosiones nucleares, constituyen un puente sobre el que Rangel

14. Des~e el mismomesde agosto de 1945 estaba preparado
un m~orme sobre el desarrollo de la bomba atómica que,
para fines de divulgación, incluía toda la información cientí~ca pertinente y revelable, entonces, al público. Este traba¡o está ahora traducido al español: Smyth, Henry D. La
energía atómica para fines militares. Traducción: Rafael Molina Pulgar; Cultura Universitaria, núm. 59; Serie Ciencia¡ México, D.F., Universidad Autónoma Metropolitana, 1995.
15. ST, op. cit., p. 107.
16. El trabajo original se publicó en 2 vols., en 1890; la edición
monumental fue publicada en 12 vols., durante el lapso
1907-1914. El autor publicó una edición abreviada en 1922·
la traducción española se basa en esta edición: Frazer, S~
~ames ~rge. La rama dorada. Magia y religión. Versión espanola: Elizabeth y Tadeo l. Campuzano¡ Sección Obras de
de Sociología; México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económi_ca, la. _ed., 1944; 2a. ed. revisada, 1951. Aquí utilizamos
la qumta re1Illpres1ón de la segunda edición revisada, 1965.
En adelante: RD.

11. Ibidem.
12. Ibid., p. 114.
13. Williams, Trevor. Historia de la tecnología. México, D. F., Siglo
XXI, 1988. Vol. 5, p. 557.

6

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dones negativas, la magia, para Frazer, juega un
papel con alto desempeño en el desarrollo de las
sociedades. En especial, Frazer pondera su relación
con la ciencia: "Aunque podemos justamente rechazar las pretensiones extravagantes de los magos y
condenar las supercherías con que engañaron a la
humanidad, la institución original de esta clase de
hombres, tomándola en su conjunto, ha producido
un bien incalculable para los humanos. Ellos fueron
los predecesores directos, no sólo de nuestros médicos y cirujanos, sino de nuestros investigadores
y descubridores en cada una de las ramas de la
ciencia natural" .21 Esta apreciación de la relación
magia-ciencia es, por lo menos, extremosa, y por
lo más, infundada y falsa. Aun podemos encontrar
más de estas controvertibles ideas de Frazer:
"Cuando recordamos que en otro sentido la magia
ha despejado el camino de la ciencia, fuerza es admitir que si la magia ha hecho mucho daño, también ha sido la fuente de mucho bien y que, si es
hija del error, ha sido la madre de la libertad y de la
verdad" .22 Esto parece demasiado. Rangel lo piensa
así, sin importar que en otros lugares Frazer lo
intente matizar: "Es difícil que los lectores de esta
obra necesiten recordar que el supuesto orden
mágico difiere extensamente del que forma la base
de la ciencia".23 Estas precisiones sólo son burladeros por dónde escapar en el caso de que las posturas fundamentales susciten oposición por su contenido de dislates.
Frente a todo este panorama de especulación,
Rangel parece decir: tengamos cuidado de este
Frazer. Lo dice de una manera política, deferente y
elegante: "en la magnífica, por lo demás, obra de
Frazer"24 dice, como de paso, Rangel. El guiño de
discrepancia se encuentra en la expresión "por lo
demás". Porque, ¿qué es "lo demás"? Lo demás son
las interesantísimas narraciones de creencias, costumbres, hábitos, prácticas y usos de magias y mitos
en diversos pueblos y grupo_s étnicos y con distinta
ubicación histórica. Sólo eso: no una teoría sustentable de la relación magia-ciencia.
Rangel se aparta de Frazer por el desmesurado
valor que éste concede a la magia y al mito como

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transita hacia Frazer. Es posible esto en virtud de
que esa misma pareja conceptual se encuentra también en el pensamiento mítico y mágico estudiado
por el autor inglés.
Los conceptos señalados andan en una y otra
parte del trabajo de Frazer. En algún momento se
expresa: "De todas las fuentes de peligro ninguna
es más temida por el salvaje que la magia y la brujería" .17 Y también aquí y allá aparecen alusiones a
la ciencia y la técnica. En Frazer, las relaciones entre mito-magia, por un lado, y ciencia-técnica, por
el otro, son -por decirlo de alguna manera-polivalentes. Su apreciación de estos asuntos no es unidimensional o monótona; incluso, en ocasiones, llega a presentar ciertos matices de contradicción. Es
necesario ver esto con mayor detalle para poder
entender una deferente insinuación de desacuerdo
y una franca manifestación de disentimiento con
Frazer, que aparecen en el primer artículo de Rangel.
La magia es algo de carácter puramente práctico: "La magia es siempre un arte, nunca una ciencia",18 afirma Frazer; pero añade que quizá algún
día un estudioso pudiera lograr abstraer los principios generales imbuidos en las prácticas mágicas
y, así, se lograra "discernir la ciencia espuria tras el
arte bastardo" 19 o el "pseudo arte" de su "pseudo
ciencia" .20 A pesar de estas clarísimas caracteriza17.
18.
19.
20.

21.
22.
23.
24.

RD, op. cit., p. 235s.
Ibid., p. 34.
Ibidem.
Ibid., p. 44.

7

Ibid., p. 89.
Ibid., p. 74.
lbid., p. 797.
ST, op. cit., p. 108.

�promotores de un camino que finalmene desemboca en la ciencia y la técnica modernas. No es de
esa manera, afirma Rangel. Cualquiera que pudiera
ser la relación entre tales quehaceres, de amistad o
adversidad, de duelo o de colaboración, una cosa
es cierta: "esto no implica la sucesión de un idéntico
proceso mental que vaya de la magia a la t~cnica
por perfeccionamiento y progreso".25 Esta afirmación es categórica y fundamental. Permite aceptar
coincidencias o similitudes, pero no un condicionamiento genético que ligue y emparente ambos
fenómenos.
Un sustrato común a magia y técnica, por ejemplo, estriba en la intención de que algo suceda o no
suceda. El brujo baila para que empiece a llover o
para que deje de llover, según el caso. El tecnólogo
levanta un peralte en las curvas de las carreteras
para que los automóviles se conserven sobre la cinta
asfáltica y no se vean empujados por la fuerza centrífuga. Las intenciones se asemejan, pero su fundamento es radicalmente diferente: el tecnólogo se
basa en las razones de la mecánica; el brujo, en
creencias surgidas de la irracionalidad.
En algunos mitos, eventualmente, puede darse
una relación de prefiguración con respecto a la técnica, esto es cierto. En señalar este tipo de relación,
Rangel concede razón a Frazer. De manera atinada
'
Rangel habla del mito de Prometeo como una anticipación del dominio técnico del fuego y, aun podría decirse, de la energía en general. Este ejemplo,
al que Rangel alude para otorgar méritos a Frazer,
ni siquiera es de éste,26 aunque sea válido. Por otra
parte, tampoco es necesario que esta relación anticipativa aparezca sólo ligada a los mitos. Puede
aparecer en cualquier ejercicio de la fantasía; se encuentra en La nueva Atlántida, de Francis Bacon, o
en la obra literaria de Veme. En cualquier caso, la
relación de prefiguración no constituye un vínculo
genético, sino una simple antelación imaginativa,
como bien lo aprecia Rangel Frías. La imaginación
es un componente esencial a las creaciones técnicas:
"Fallaría de intento una teoría de la técnica que
prescindiese del proceso imaginativo de la conciencia humana" .27 Ahora, Rangel ya no se refiere sólo
25. Ibídem.
26. No encontramos incluida la palabra "Prometeo" en el índice
analítico de la edición de la RO que consultamos.
21. sr.op. cit., p. 109.

al mito, sino que habla en general. Esto parece correcto, y constituye una invitación a ahondar en el
asunto.

S. Rangel y Spengler
La alusión a la ciencia y la técnica en Frazer, obliga

a Rangel a efectuar un nuevo tránsito. Dentro del
propósito general de la actividad científica de ampliar el conocimiento, se ubican los fines más
precisos de encontrar leyes y estructurar teorías.
Con un rompimiento radical frente a la tradición
histórica, la ciencia contemporánea empezó a
encontrar sus condiciones de posibilidad a fines del
siglo XV, y las desarrolló, principalmente, durante
las centurias XVI y XVII. Los nombres de Bruno,
Copérnico, Kepler, Bacon, Galileo, Descartes, Newton, entre otros, destacan en este amanecer de la
modernidad. Pero, ¿será igualmente posible el
desarrollo de la ciencia en todos los campos? Históricamente, Spinoza intentó una ética, more geometrico demonstrata, que a pesar de su pretensión no
logró alcanzar rango científico. Un poco más tarde,
Kant se quejaba de que la metafísica careciera de la
solidez que caracteriza a la geometría de Euclides.
Más recientemente, Dilthey intentó sentar las bases
para las ciencias del espíritu. Y, en la actu~lidad, se
establece la distinción, cortés y amable, y para propósitos académicos, entre "ciencias duras" y "ciencias blandas" simplemente para disimular el hecho
de que las "ciencias blandas" no son ciencias. Y
nuestro Alfonso Reyes, en alguna ocasión y frente
a una observación impertinente, respondió con
sequedad: "La historia no es ciencia". Rangel parece
compartir la opinión de Reyes.
¿Es posible la historia como ciencia? Mucho
se discute al respecto. 28 En todo caso, y con respecto
a la historia, ha habido quienes proponen leyes de
diverso tipo como si poseyeran certidumbre de
~encia. Rangel alude a uno de ellos, al principio
sm querer dar su nombre, con alusión sesgada como lo hizo también la primera vez que mencionó
el bombardeo nuclear sobre Hiroshima. Ahora dice:
28. ~lo como ilustración, cfr.: "Are Historical Explanations
Different?" y "On the Epistemology of the Inexact Sciences"
en: Rescher, Nicholas. Scientific Explanation. New York,
Free Press, 1970, pp. 147-208.

Th;

8

entre los hombres, aquellos vocados para el saber
son "hombres nacidos para el mando" y los vocados para el hacer son ''hombres nacidos para la obediencia".32
Ylo que pasa entre los hombres, pasa asimismo
entre las naciones por ellos habitadas. Ergo: hay
naciones destinadas al mando y naciones condenadas a la obediencia. Entre las primeras, se encuentran todas las naciones de raza blanca, los pueblos
nórdicos; los "wikingos", llega a decir Spengler. Por
la otra parte, las naciones condenadas a la obediencia están conformadas por los pueblos de color;
y, para colmo, añade en una nota a pie de página:
"Comprendo entre los 'hombres de color' a los habitantes de Rusia y de una parte de la Europa meridional y oriental".33 El racismo que aqueja a Spengler, lo obliga a pegar maromas conceptuales increíbles. Por ejemplo, frente a hazañas de descomunal
e irrebatible mérito, como el descubrimiento del
Nuevo Mundo y la primera circunnavegación austral de África, realizadas por Colón y Vasco de Gama, empresas que parecen más propias de los
"hombres del mando" que de los ''hombres de la
obediencia", Spengler emplea sus trucos y prestidigitaciones y empieza por llamarlas "expediciones
wikingas". Y¿por qué wikingas? Otra vez, a pie de
página lo explica: "Pues los que emigraron de
España, Portugal y Francia fueron seguramente, en
su mayor parte, descendientes de los conquistadores de las invasiones bárbaras".34 Spengler es un
descarado: ahora resulta que los hipotéticos genes
de Childericos, Rodericos y Recaredos, sobrevivientes en la sopa racial que conformó a los pueblos
del sureste de Europa,35 son los únicos que justifican
la magnitud de estas empresas.
Rangel tiene razón: los vicios de Spengler se
expanden a lo largo de una extensa escala y culminan en el más feo de todos: su racismo. En su momento, fue un osadía señalar al pensamiento de
Spengler como algo lacrado por vicios. Rangel lo
hizo, sin importar que alguien lo entendiera.

"Hay alguien que ha tratado de obtener leyes de
desenlaces históricos por catástrofe, apoyando tal
razón en las últimas consecuencias del pensamiento
técnico" .29 Luego, lo menciona sólo por el apellido:
Spengler, como lo hemos señalado antes. Su nombre completo: Oswald Spengler (1880-1936). Nos
ocuparemos en algunos aspectos de las ideas de
este autor, pues según las estimaciones rangelianas,
Spengler padeáa de serios y feos vicios.
El libro más conocido y famoso de Spengler es
La decadencia de Ocddente, publicado originalmente
en alemán, en cuatro tomos, entre 1918 y 1922; esta
obra fue vertida al español, en cinco tomos, en 1934.
Otro libro que hemos mencionado ya, Der Mensch
und die Technik, apareció en su idioma original en
1931, y fue publicada su traducción española al año
siguiente. Rangel pudo haber leído ambas obras.
Quizá de la primera toma el ejemplo de la conquista
de México, para criticar los mecanismos simplistas
con que algunos filósofos de la historia, como
Spengler, atacan los problemas, bajo su creencia de
que hay una ley (o leyes) que regula los sucesos:
"una ley inercial propia de la historia",30 dice
Rangel. Tan partidario de enaltecer la libertad y la
creatividad del hombre, esta perspectiva condenatoria a futuros ineludibles, predichos por ley, quizá
a Rangel le pareáa una forma degradada y laica
de cualquier teoría de la predestinación, o una presencia inaceptable de la fatalidad. Yla consideraba
un vicio de pensamiento.
Pero encontraba en Spengler otro vicio, aún
peor; su racismo. Para entender esta calificación,
merecida y sobradamente ganada por Spengler,
vamos a comentar algunas de las tesis contenidas
en El hombre y la técnica,31 el segundo de los libros
mencionados antes.
Para Spengler, el ojo y la mano pueden funcionar como metáforas corporales del saber y el hacer
humanos. La técnica (o la tecnología) es una empresa bizqueante: conjuga un saber con un hacer en el
saber-hacer binomial que le es propio. En este binomio, empero, es más importante el término del saber que su pareja operativa. Así acontece también

32.
33.
34.
35.

29. ST, op. cit., p. 108.
30. /bid., p. 109.
31. Spengler, Oswald. El hombre y la técnica. Traducción del alemán: Manuel G. Llorente; Buenos Aires, Ediciones Modernas, s/ f. En adelante: HT.

9

HT, op. cit., p. 85.
/bid., p. 134.
Ibid., p. 115.
Cfr. Bosch-Gimpera, Pedro. El poblamiento y la formación de
los pueblos de España. México, D.F., Universidad Nacional
Autónoma de México, 1995.

�ridículos como el común de nuestros nuevos filósofos se imaginan" .39 Leibniz tenía en gran estima
todo intento de reflexión sobre asuntos metafísicos:
¿dualismo o monismo en el fondo de la realidad?
No en balde, a través de Wolff, se convirtió en uno
de los maderos de la cruz metafísica de Kant. No
obstante, también contribuyó con lo suyo al arranque de la modernidad. No siempre se tuvo éxito,
pero hubo aportaciones decisivas. Descartes fracasó
en su mecánica de vórtices, pero tuvo éxito con su
nueva geometría; Leibniz se estancó en su metafísica dogmática, pero abrió un postigo a la modernidad con sus aportaciones al cálculo infinitesimal;
la mecánica de Galileo, aunque de validez restringida, ya había sacado un pie del pantano de los
errores. Algo totalmente nuevo empezaba a despuntar. Al mismo tiempo, algo había llegado a su
término: "la ciencia de naturaleza filosófica", como
dice Rangel, que venía desde los tiempos viejos.
El hacer que se funda en el nuevo tipo de conocimiento, ya no es un hacer técnico. El hacer moderno, basado en la ciencia, tiene otro nombre: tecnología.
En el segundo de los trabajos de Rangel sobre
estos temas hay consistencia en la terminología.
Predominan las referencias a la tecnología. Y si de
modo ocasional vuelve a emplearse el término "técnica", ello parece obedecer ahora sólo a un prurito
de evadir repeticiones. El cambio terminológico es
importante por lo que antes señalamos: implica
también un cambio conceptual. Y este cambio es
de radical importancia. Incluso en el tiempo en que
Rangel escribió su segundo trabajo -veinte o veinticinco años después de la aparición comercial de
la televisión, según uno de los participantes en el

hay ciencia en sentido estricto. Los historicistas pretenden encubrir este hecho cuando justifican casi
cualquier cosa llamándola la ciencia de su tiempo". No hay tal: la física de Aristóteles no es la
ciencia de su tiempo". Simplemente no es ciencia;
es un error, y sobre los errores no puede fundarse
ninguna técnica. Precisamente por errónea, la física
11

11

Nevada del 9 de enero de 1967 en Monfelley

6. Más de veinte años después: precisión
terminológica

la experiencia común y la práctica (tipo de conocimiento requerido en la elaboración del arco y la
flecha primitivos, mencionados en el primer trabajo), b) conocimientos científicos sancionados por
experimentación rigurosa (tipo de conocimientos
requerido en la elaboración del arma nuclear, aludida por Rangel también en el primer trabajo). De
esta suerte, en 1945, el término técnica"le sirve a
Rangel para cobijar los dos casos. Pero estaba muy
consciente de que, con respecto al saber, los artefactos son de dos tipos distintos. Por ello, para diferenciar el segundo tipo, al cual pertenece el artefacto nuclear, Rangel emplea locuciones como 11recursos técnicos fundados en los conocimientos científicos"36 o "técnica científica"37• Pero la ciencia sólo
empieza a ser posible a partir de la modernidad.
En el viejo periodo de la historia occidental que
empieza en Grecia con los filósofos presocráticos y
culmina en los albores del Renacimiento, no hay
"técnica científica" en sentido estricto. No puede
haberla, porque en el ámbito del conocimiento de
la naturaleza, salvo escasas excepciones-el principio de Arquímides, y algunos casos más- tampoco

Ahora vamos a intentar desarrollar algunas consideraciones sobre el segundo trabajo de Rangel:
"Diálogo de la técnica". Al hacerlo, será posible poner de manifiesto algunas cosas interesantes. Entre ellas, conviene destacar dos: a) la pervivencia
de sus lecturas de Frazer y de Spengler, aunque ya
no vuelva a mencionar por su nombre a estos autores, y b) la maduración terminológica y conceptual
en tomo al binomio saber-hacer en la modernidad.
Empezaremos por esto último.
En el primer trabajo, Rangel únicamente empleó la palaba técnica"; ni siquiera una sola vez
usó el término tecnología Esto es sintomático:
por una parte, revela la influencia de Spengler y
de Ortega -en el caso de que fuera correcta la suposición de la lectura de este último, mencionada antes-, aun en aspectos lingüísticos y terminológicos. Pero esto no es inocuo, tiene una repercusión
importante en el nivel conceptual. La creatividad
del hombre se ve representada en los objetos que
elabora, en los artefactos. Pero el saber que está
detrás del proceso mismo de elaboración puede ser
de dos tipos: a) conocimientos sancionados sólo por

11

11

11

11

•

de Aristóteles no dio lugar a ningún desarrollo técnico. Una apreciación justa de la empresa aristotélica sería verla como un intento de hacer ciencia,
sólo como eso, pero no como un logro. La física de
Aristóteles pertenece a la historia de los fracasos,
no a la de los éxitos. Y lo mismo acontece con otros
muchos intentos: la mecánica de los vórtices, de
Descartes, la teoría del flogisto, y más.
De todo esto se percata Rangel y lo establece
con claridad: "La Ciencia de naturaleza filosófica
llegó hasta los griegos y se quedó en la Edad Media; lo que ahora denominamos con esa palabra es
una técnica científica preparada en laboratorios industriales y adherida más que nunca al experimento a base de máquinas".38
Podemos glosar el fondo del asunto de la siguiente manera: no la técnica, en general, sino algo
más preciso, la tecnología, el hacer fundado en el
saber científico en sentido estricto, sólo empieza a
ser históricamente posible una vez que termina la
Edad Media (¿1453?). Sigue siendo factible elaborar
artefactos técnicos, pero un nuevo tipo de objetos
artificiales, hechuras humanas basadas en conocimientos cada vez más sólidos y confiables, aparece y progresivamente empieza a crecer hasta llegar a constituir una presencia avasalladora en nuestros días. Es la tecnología y su condición de posibilidad: la ciencia, este tipo de conocimiento que, en
sentido estricto, empieza a despuntar sobre los

diálogo posterior a la conferencia de Rangel- ni
siquiera todos los investigadores en el ámbito internacional sobre filosofía de la tecnología lo habían
percibido por entero.

escenarios de los siglos XVI y XVII. Antes mencioné
algunos nombres de ilustres actores que se desempeñaron sobre estos escenarios. El listado no era
exhaustivo, pero una omisión -quizá dos, si recordamos a Pascal- debe subsanarse: la de Leibniz.
Importante por variadísimos conceptos, Leibniz
conservaba un cierto espíritu de reticencia frente a
sus contemporáneos abjuradores del pasado. Dice
Leibniz, en relación con los filósofos precedentes:
"No están ellos tan alejados de la verdad ni son tan

39. Leibniz, Gottfried Wilhelm. Discurso de Metafisica. Traducción del francés, prólogo y notas de Alfonso Castaño Piñán;
Buenos Aires, Aguilar, 1955, p. 34.

36. ST, op. cit., p. 110.
37. !bid., p. 113.

10

38. lbid., p. 111.

11

�7. Más de veinte años después: la tecnología como liberación

atendida al término de la exposición del conferenciante.

El segundo de los trabajos fue originalmente una
conferencia impartida, con seguridad, a un grupo
de ingenieros: "El supuesto, como lo es efectivo en
este caso a todos ustedes, de haber sido educados,
preparados y estar ejerciendo una actividad dentro
de la dimensión tecnológica del mundo",40 les dice
Rangel a sus oyentes.
Como uno de los pivotes temáticos, "nos enfrentamos al problema de la tecnología y de la cultura
humanas",41 asienta Rangel. Los dos conceptos que
aquí se destacan constituyen también el nombre de
una de las revistas internacionales más especializadas sobre estos temas: Technology and Culture. 42
No hay base alguna para suponer que Rangel
tuviera conocimiento de esta publicación. Sus ideas
y su manera de incidir sobre estos asuntos son por
completo originales. Rangel podía tener oyentes,
alumnos, admiradores, pero no tenía en Monterrey
pares con quienes, en rigor de paridad, pudiera
dialogar. En este sentido, necesariamente fue un
solitario. Este último aspecto ya ha sido destacado:
"Me sorprendió siempre la heroicidad con la que
Raúl Rangel Frías mantuvo su actitud de presencia
en una ciudad que muchas veces no lo comprendió" .43 Para ciertas cosas del quehacer intelectual,
Rangel Frías pareció encarnar lo que expresa el
poeta:

Para poner en marcha su plática, Rangel recordó algunas de las líneas narrativas empleadas
por Huxley en Un mundo feliz. A diferencia de otras
interpretaciones, no ve en Huxley solamente la
posibilidad de un futuro sombrío regido por la
tecnología, sino su caricatura; en efecto: cuando se
destierra casi toda la gama de los valores alcanzados en el empeño cultural del hombre, y sólo
queda privando el de la eficiencia, el resultado es
una caricatura, "una deforrnación". 44 Al ampliar la
validez de esta observación, quizá pudiera aventurarse que el efecto caricaturesco se produciría en
todo caso en que uno solo de los valores quedara
entronizado, con cercenamiento de todos los demás. Así, la lección que, tornando sólo como pretexto a Huxley, parece querer establecer Rangel, es la
siguiente: la eficiencia implícita en los propósitos
tecnológicos es un valor que pierde su sentido cuando se le aísla del resto de los valores; por el contrario, lo acrecienta al tener "en cuenta la totalidad
del ser humano y no exclusivamente la eficacia de
los resultados, ni la acumulación del poder económico o social".45 El pretexto huxleyano y las consideraciones amplias y generales, no impiden, antes
lo contrario, que Rangel baje a niveles de la~ concreciones reales, especialmente por lo que concierne a
la realidad nacional. Pero como esto se conecta con
otros aspectos interesantes de destacar, puede
intentar hacerse todo ello en bloque.

porque para andar conmigo
me basta mi pensamiento.

Dos citas mostrarán tres cosas. Las citas: a) ''Para México que es un país tradicionalmente desorganizado sobre la base de una tradición de esclavitud y de trabajo servil (... ) la tecnología es una
liberación";46 b) "La tecnología representa uno de
los pasos esenciales de un progreso y una actitud
de liberación, no solamente material sino también
éticamente insustituible corno ineludible de todos
los mexicanos" .47 Las tres cosas que estas citas
muestran: 1) Rangel no ha olvidado su lectura de
Spengler, y le sigue siendo polarrnente opositor:
Spengler concibe a la tecnología corno un instru-

Corno contrapeso, cuando era posible, ofrecía
y participaba en diálogos. En la ocasión de la conferencia ofrecida a los ingenieros, bajo alusión a la
manera platónica, invitó a sostener una participación dialógica. Y, en su medida, la invitación fue

40. DT, op. cit., pp. 69s.
41. lbid., p. 70. Los subrayados son de RRF.
42. Technology and Culture. Chicago. The University of Chicago
Press; quarterly, 1959.
43. Garza Guajardo, Celso. Ensayo de una Vida. Conversaciones
con Alfonso Rangel Guerra. Monterrey, N .L., Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de NuP.vo León, 1996,
p. 78.

mento de dominación de los pueblos "blancos" sobre los otros pueblos; Rangel, como un instrumento
de liberación de los otros pueblos: están en los lados
opuestos de un mismo mostrador; 2) Rangel no ha
olvidado su lectura de Frazer; la cita b muestra un
fuerte parentesco con este aserto: "La esperanza de
progreso, tanto moral e intelectual como material,
en el futuro está condicionada por la suerte de la
ciencia" .48 Y, finalmente, 3) la preocupación que
muestra Rangel, no sólo por los determinantes generales de la relación entre tecnología y cultura, sino
por su impacto en la realidad concreta del país. Este
último asunto se enriquece particularmente en la
participación dialógica a la que Rangel invitó desde
el principio de su plática.

8. Colofón

48. RD, op. cit., p. 797.

49. DT, op. cit., p. 79.

La tecnología envía mensajes bivalentes; por una
parte, constituye una fuente de recursos de los
cuales se beneficia el hombre; por la otra, "ha llegado a cumbres completamente inesperadas y a una
capacidad de producir consecuencias en el orden
social y sicológico para lo cual no estamos del todo
prevenidos".49 La eficiencia de la tecnología también puede derivar hacia fines funestos; de ello fue
consciente Rangel y en varias oportunidades tocó
las cuestiones éticas; pero no cejó en su empeño
fundamental, geométrico y racionalista, de entender con máxima claridad estos asuntos. No cedió
desde el primer momento; desde su primer artículo
en 1945, año en el que, de manera brutal, el hombre
mostró que había logrado dominar el corazón de
la materia.

44. DT, op. cit., p. 71.
45. Ibid., p. 76.
46. lbid., p. 72.
47. lbid., p. 73.

12

13

�El hombre del siglo para
Monterrey: Roosevelt
Juan Alberto Cedillo

•
Roosevelt y Ávila Camacho en Monterrey

trial de Monterrey tenemos que hacer un repaso
de la situación en la que se encontraba nuestro país
en el preludio de la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto armado en Europa provocó diversos problemas para la economía mexicana; uno de
los principales fue la escasez de productos manufacturados que México le compraba a Estados Unidos, debido a que ese gobierno restringió las exportaciones de diversos productos y materias primas.
Además, el gobierno de EU temía que diversos
materiales estratégicos para la guerra fueran triangulados por empresas que se los podían vender a
los alemanes y japoneses. Para evitar esa situación
el gobierno de Roosevelt creó el War Production
Board (WPB), que se encargó de vigilar que las
pocas ventas al exterior no fueran a parar a las
empresas que tenían algún contacto con los países
que formaban el Eje: Alemania, Japón, Italia y
España.
Para tal efecto se formaron las famosas listas
negras, en donde estaban incluidas todas las empresas a las que el WPB no autorizaba la venta de
ningún producto norteamericano. De esta manera,

EL DESARROLLO INDUSTRIAL DE LA OUDAD DE MONTERREY
está relacionado con una de las figuras más importantes de la historia mundial: Franklin Delano
Roosevelt, quien por cierto muy probablemente
será declarado por un comité internacional "el
hombre del Siglo XX", candidatura que han apoyado diversas personalidades, entre ellas el escritor
Carlos Fuentes.
El expresidente norteamericano reúne méritos
suficientes para ese nombramiento, como su papel
para derrotar al fascismo en la Segunda Guerra
Mundial. Pero su contribución para conformar el
poder industrial de los Estados Unidos con su
programa conocido como el New Deal reviste hoy
en día una importancia fundamental, para confrontar a un modelo económico que funciona únicamente para beneficiar a los pequeños grupos de
especuladores que controlan las finanzas internacionales y que sólo crean riqueza virtual, a costa
de desalentar la riqueza real sacrificando a los
sectores productivos de la economía.
Para entender la dimensión de la contribución
de Franklin Delano Roosevelt al desarrollo indus-

15

�el War Production Board creó un gran cuello de
botella, ya que las materias primas, manufacturas
y refacciones fluían a cuentagotas por el gran burocratismo que representaba investigar que las importaciones no fueran a parar a alguna empresa incluida en las listas negras. En Monterrey, por ejemplo, fueron inscritas varias empresas, entre las que
destaca la firma alemana Casa Holk.
Dos fueron los rubros en donde la economía
mexicana sufrió la falta de productos y servicios.
El primero consistió en la escasez de llantas tanto
nuevas como usadas. La falta de neumáticos afectó
a grandes sectores de la economía. El problema
llegó al extremo de que fue tratado directamente
por el gobierno federal con su contraparte de los
Estados Unidos para que se pudiera surtir al mercado mexicano, aunque fuera con llantas usadas.
Empresas que estaban naciendo en Monterrey,
como Transportes del Norte, pudieron sobrevivir
gracias al mercado negro de llantas que se formó
en Cuemavaca, Morelos.

rador de la empresa, dejando a gran parte de
Monterrey y a las industrias en una situación sumamente crítica.
El problema era tan grave que el director de la
planta, viendo la magnitud del desastre que había
provocado y asumiendo la misma responsabilidad
del capitán de un barco que se hunde, se suicidó.
La difícil situación para la industria regiomontana se presentaba de la siguente manera: en
medio del conflicto armado era imposible conseguir turbogeneradores en Europa o Japón, y los
Estados Unidos no los producían en ese momento
porque la industria estaba dedicada sólo a producir
material estratégi~o para la guerra.
Tal desastre amenazaba también con cancelar
los proyectos de los empresarios regiomontanos
para sustituir los productos que ya no se podían
importar, como el acero, por lo que estaba en riesgo
el nacimiento de una de las principales empresas
de México: Hojalata y Lámina (Hylsa).
El problema fue planteado directamente al
Presidente de la República, Manuel Ávila Carnacho,
quien sabiéndose impotente ante tal situación consiguió que 15 directivos de las principales industrias regiomontanas se entrevistaran con el presidente Franklin Delano Roosevelt en el campo militar durante su visita a Nuevo León el 20 de abril
de 1943.

El otro grave problema que sufrió la industria
nacional fueron los permanentes cortes de energía
eléctrica. Debido a la falta de refacciones, era imposible mantener un suministro de energía las 24
horas y los cortes de electricidad duraban buena
parte del día, y estos constantes "apagones" limitaron el desarrollo de la industria.
Por si fuera poco, en Nuevo León esa situación
se agravó debido a que la principal planta de energía que surtía a la industria regiomontana sufrió la
descompostura de su principal generador a comienzos de los años cuarenta.
Este suceso fue recientemente documentado
por Gustavo Obregón, director de la Planta de energía eléctrica Pegui, quien narró en un foro organizado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
los siguientes hechos.

Gracias a la intervención directa del presidente
Roosevelt se consiguió que la empresa Dupon
transfiriera dos turbogeneradores que tenía en bodega para que los principales industriales regiomontanos crearan la única empresa privada de
energía eléctrica independiente de la CFE hasta
nuestros días: la Planta "Pegui".
De esta manera fue como empresas de Vitro,
Cemex, Cervecería Cuauhtémoc, Troqueles y Esmaltes, y otras tuvieron su propia planta de energía
que les permitió desarrollarse. Por ejemplo, el
anuncio de la construcción de Hylsa se realizó a
escasos días de que el presidente Roosevelt autorizó
la maquinaria para la nueva planta de electricidad
regiomontana.

La principal empresa que surtía energía eléctrica a las empresas regiomontanas era de origen
canadiense, Montreal Power, y acostumbrada a tener mayores ganancias de las que obtenía en Monterrey solicitó a la Comisión Reguladora la autorización para aumentar sus tarifas.

El mismo director de la Planta Pegui, Gustavo
Obregón, asegura que el desarrollo industrial regiomontano se hubiera pospuesto por lo menos una
década sin la autorización de Roosevelt para tener
los turbogeneradores en México.

Tal petición fue negada y la empresa llevó a
cabo una política de reducir costos posponiendo el
mantenimiento de sus principales plantas. Esa
situación provocó que "tronara" el principal gene-

16

Roosevelt y Avila Camacho en el Palacio de Gobierno, en Monterrey

sado el uno por ciento en promedio durante el periodo señalado. Y en cambio el país ha sufrido un
proceso de desindustrialización, proceso que se
agudizó en 1995 cuando quebraron más de 10 mil
empresas, lo que significó la pérdida de casi el 7
por ciento del PIB.
Peor aún, el principal daño que ha causado ese
"modelo" ha sido el crecimiento de la pobreza, que
en los últimos dos años comenzó a alcanzar a las
clases medias, y como consecuencia se ha perdido
la movilidad social para las mayorías, por lo que
miles de familias mexicanas tienen canceladas las
esperanzas de superarse.
En contraste, hasta antes del sexenio de Miguel
de la Madrid, la tendencia de la pobreza era de retroceso. El crecimiento del PIB fue en promedio del
6 por ciento en los últimos cuarenta años y la inflación prácticamente no existía.
Las políticas que permitieron esa estabilidad

Sin embargo, la ayuda del presidente de EU
hubiese sido insuficiente sin la influencia de sus
políticas económicas, que sacaron a los Estados Unidos de la recesión y conformaron el poder industrial de esa nación, y que en México permitieron
nacer a las principales empresas de hoy en día.
Esa política contrasta radicalmente con los
"dogmas" que privan actualmente en la economía.
Por ejemplo, durante los últimos 15 años que se
ha aplicado el mal llamado modelo neoliberal la
principal prioridad de la política económica ha sido
"controlar la inflación" y mantener "finanzas públicas sanas".
Sin embargo, durante ese periodo, los precios
han crecido hasta 150 por ciento, y cuando se ha
logrado "controlar" la inflación ha sido a costa de
frenar el crecimiento de la economía.
El crecimiento de la riqueza nacional expresada en el Producto Interno Bruto (PIB) no ha reba-

17

�los portafolios de sus empresas será en los próximos
años muy diferente de la que existe actualmente.
Incluso desde ahora tenemos ya el ejemplo de
cómo uno de los principales holdings estuvo a punto
de "quebrar" uno de sus sectores, debido a que su
director general se ocupó más en los "negocios
financieros" y desatendió el sector industrial, por
lo que tuvo que ser removido de la dirección general.
Por otra parte, existe un fuerte proceso que podría incrementar la amenaza que se cierne sobre
grandes sectores de la industria regiomontana: la
revolución de los materiales. Actualmente se gesta
de manera acelerada un proceso similar al que hemos vivido con las computadoras, y en menos de
una década, plásticos, superplásticos, gels, aire
comprimido, metales con memoria, aceros especializados, etcétera, comenzarán a desplazar a los
materiales tradicionales como el vidrio, cemento y
acero, de la construcción, fabricación de autos,
envases, etc. En este momento esa revolución está
en la fase de registro de patentes en todos los países industrializados, principalmente en Japón,
Alemania y en Estados Unidos.
Este proceso se puede convertir en una amenaza para el poderío industrial de Monterrey debido a que nuestras principales empresas carecen
de los centros de investigación y desarrollo que nos
permitan participar en la nueva "revolución tecnológica".

y crecimiento están ejemplificados en cómo concebía la política monetaria Eduardo Suárez, secretario
de Hacienda en los sexenios de Lázaro Cárdenas y
Ávila Camacho: "Si por falta de dinero acumulado
mediante el ahorro, aparece el desempleo y los recursos naturales no pueden ser explotados, es
legítimo y conveniente crear dinero por medio de
la prensa de imprimir, aun a riesgo de alterar el nivel de precios, porque la calamidad mayor que
puede aquejar a una sociedad es el desprecio de
sus recursos humanos y el empobrecimiento general que le acompaña". Huelga decir que Miguel
Mancera, actual Gobernador del Banco de México,
se rige por todo lo contrario.
Otro ejemplo que refuta la necesidad de "finanzas sanas" lo da Marriner Eccles, presidente de
la Junta de la Reserva Federal (Banco Central) en
el periodo de Roosevelt, quien sale a la defensa del
déficit fiscal señalando que: es una "forma necesaria
y compensatoria de la inversión, la cual daba vida
a una economía que estaba operando por debajo
de su plena capacidad".
Bajo esas políticas tan despreciadas actualmente es como nacieron las principales empresas
en México y Estados Unidos. Lo anterior es de suma
importancia porque la principal amenaza a la industria regiomontana no proviene de la competencia global, sino de un conjunto de ideas que se
les ha vendido a los empresarios y que se les presentan como el único modelo económico correcto
en los tiempos actuales.
Además, el neoliberalismo ha dado paso a otra
moda: la sociedad postindustrial y cada vez más
empresarios en México creen que la economía de
servicios puede sobrevivir sin una fuerte base industrial. Esa fue la política que se llevó a cabo durante la época de los presidentes Ronald Reagan y
George Bush en Estados Unidos, y su principal
resultado fue la agudización de las contradicciones
sociales, es decir, sólo hizo más ricos a los ricos y
más pobres a los marginados.
Esa política comienza a ganar terreno en nuestra ciudad debido a que las nuevas generaciones
de directivos que recientemente tomaron el control de los grandes corporativos los encontraron con
un nuevo rubro: el financiero, sector que produce
"ganancias" más rápido que la industria, por lo que
ahora los ejecutivos señalan que la composición de

En este aniversario de los 400 años de nuestra
ciudad es un buen momento para reflexionar sobre
el pasado reciente del desarrollo regiomontano y
debatir sobre cuáles son las directrices que se tendrían que llevar a cabo para mantenerla como polo
industrial. En esta reflexión habrá que tomar en
cuenta las experiencias de nuestros padres y abuelos sobre cómo construyeron el desarrollo de Monterrey, porque sin duda nos proporcionan mejores
ejemplos que las "modas académicas" de las universidades estadounidenses para construir un futuro más promisorio.
Por el contrario, de continuar por el sendero
que nos marcan tales "modas", seguirá el deterioro
de las clases medias y en el horizonte de este camino
sólo se vislumbra una sociedad aún más polarizada
entre una gran mayoría marginada y una pequeña
élite que vive en la opulencia.

18

Aforismática
Humberto Martínez

•
¿(óMO CONCORDAR NUFSfROS AFECTOS CON TODO LO QUE
arrastran,_con todo lo que implican?

o
Qué importante es lo físico, es decir, la atracción
física: para algo basta; para lo demás nunca ha sido

Todo cambio da igual; a la larga todo se empareja.
Ni bien ni mal, simples movimientos de olas en el
vivo mar.

o
Pessoa es el gran poeta metafísico.

o

suficiente.

o

Aunque sean particularidades, cosas de la circunstancia, si se las ve como encamaciones de lo que
las trasciende y engloba, como portavoces de una
providencia personal, ellas se vuelven llenas de un
profundo sentido y utilidad cuando se las sabe
interrogar. No hay nada banal; lo hacemos o lo
vemos banal.

Las preguntas esenciales de la vida, de la existencia,
siempre están presentes, aunque constantemente
tratemos de ocultarlas. Pero la Verdad, los Fundamentos, no toleran encamarse por mucho tiempo
ni resisten la atención directa.

o

o

Abordar el camino y no salirse de él. ¿Cuántas
vueltas más debemos soportar?

El ojo es el que mira; las cosas son.

o

o

Si tuviéramos un tiempo preciso, definido; pero
igual si no lo tenemos actuamos en consecuencia.
¿Quién puede dejar de actuar? ¿Acaso no es nuestro
actuar el que va precisando y definiendo nuestro
tiempo?

Si no hay detrás la pregunta, el verdadero sentimiento metafísico no se muestra. Sin embargo, él
es el único que importa, lo único perdurable.

o

o

¿Cómo podemos actuar de otra manera que no sea
transformar nuestra situación en una realidad que
nos despierte siempre la esperanza, que nos transfigure la vida, así sea en el inmediato y cotidiano
sentido, hacia una forma y lejanía ideal?

¿Hay callejones sin salida? ¿Hay respuestas al final de caminos a las que sabia y mañosamente les
sacamos la vuelta?

o

o

¿Qué es lo que cuenta en fin de cuentas?
No todo es para todos.

o

o
19

�Nada comprenderemos realmente si antes no nos
ateizamos, si no nos convierte la gran Duda.

La escritura oblicua presupone la hermenéutica.
Pero, ¿no lo presupone toda escritura, todo rostro?

o

La vida puede recompensarnos con el juego, la
variedad y la eterna desmemoria. Sólo el olvido nos
mantiene.

Somos lo que podemos medir; somos los que
podemos medir: ¿porque tenemos un pie en cada
orilla?

o

o

Lo sagrado sólo se entenderá de nuevo después de
nihilizarse.

El sentido está siempre detrás; nunca a flor de piel,
como algunos sentimientos.

o

o

El cambio procede siempre del sujeto; el sujeto debe
aprender a sujetarse.

¿Por qué es importante el sentido? Sóio para el
hombre.

No lo creemos, y sin embargo su esen&lt;;ia es irse. La
permanencia es de los muertos.

Cuánto trabajo cuesta perseverar en algunos
propósitos: nos falta la fe que mueve las montañas,
la transformación que todo lo transforma.

o

o

o

o

El movimiento se ve ilusorio cuando el yo está
estacionado, clavado a lo eterno.

La vida misma es en sí peligro; la existencia es un
riesgo. Más profundamente ambas son una pérdida.

Para nosotros el Dios nace por lo que nos falta. Así
debe ser: si viviera moriría.

La visión, la auténtica y verdadera visión, sólo
ocurre cuando somos anfibios, mitad y mitad. Ser
o estar de un lado es la tranquila oscuridad. De
este lado es ciega; del otro, luminosa.

o

o

Toda conmoción proviene del interior. Creer que
las cosas nos alteran es el engaño.

Felizmente el sentido carece de sentido en lo Vacío:
sólo la vida tiene sentido, pero un falso sentido.

o

o

El Silencio es el centro, lo inmóvil.

o
Todo acaba por perecer, pero imperecederamente.

o

o

o
La vida juega de este lado y del otro. Pero su Existencia sólo está del otro.

o
No es lo mismo ver aquí que allá; en realidad no es
lo mismo ver parado aquí que desde allá. Sólo
nosotros vemos y no hay nada que ver.

o
Hay un regalo en el traspasar fronteras.

La suprema paradoja: vivir cuando se está muerto.

o

Diciembre de 1996.

o

Lo que nos mata es la vida, el movimiento. Por eso
la vida es muerte.

¿Cuál es nuestra ventaja al existir?

o

o

Véase la otra perspectiva: "Vivir significa: rechazar
continuamente de sí mismo algo que quiere morir;
vivir significa: ser cruel e implacable contra todo
lo que en nosostros se vuelve débil y viejo. Por consiguiente, vivir significa: ¿carecer de piedad con el
que muere, el desdichado, el anciano? ¿Ser siempre
asesino? Y sin embargo el viejo Moisés dijo: "No
debes matar" (Nietzsche, La ciencia jovial, 26). Pero
en voz de Tiberio, quien a tantos abrevió la vida, el
mismo Nietzsche dice: "La vida es una larga
muerte".

Cuestionamos desde aquí; el más allá carece de toda
duda.

o
Nada nos mata: nacimos muertos.

o
Sólo viviendo ignoramos que eso no es la Vida. Sí,
pero es también sólo viviendo que sabemos que
eso no es la Vida.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur/ teléfono: 34216 36

o

o

La existencia misma procura el engaño: es el
tiempo, y la situación.

Vivimos cuando nos detenemos; morimos cuando
nos movemos.

o

o

Se nace junto con la mentira.

Lectura oblicua: ¿existe ahora?
Escritura oblicua: es necesaria.

o

Libros de texto D Ciencias D Letras y humanidades
D Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades

o
20

21

�Catorce versos dicen que es soneto

Tías

Francisco Hemández

Carlos Patiño

•

•

Crece la quemazón cuando me llamas.
Crece también el lago pensamiento
Y en él nada la estatua del sediento
y mi lengua perfila lentas flamas.

Las tías tienen la deliciosa costumbre
de amar a sus sobrinos por encima de todas las cosas/
traen en s.us manos prodigios repetidos
cada vez que aparecen/
y su amor está hecho de un material
mil veces más resistente que el de los
amantes.

Abandonarme a ese bullir de piernas,
la boca rellenar con sangre blanca,
la boca en pulpa que se desbarranca,
los ojos ríos donde van linternas.
Quiero el amor, no la erección distante.
Quitar lo rumoroso desgastado
para llegar al centro, voz cantante.

Pueden tolerar cualquier agravio
y no dudarían en caminar sobre el fuego
si eso divierte a sus sobrinos/
poseen los brazos más extensos que existen
para rodear sus cuerpos
por lejos que se encuentren/
por pequeños quesean/
y

Quiero ser labios, flujo, piel bramante.
Morir si es necesario enajenado
Y en plena oscuridad nacer violante.

extrañas ternuras penden de sus sonrisas
cuando extraen de lugares insólitos
casi siempre a mansalva
esas fotografías.
Yo también tengo tías.

22

23

�Laura, Negra, Ninina, Margarita,
eran como un enjambre de risa y parloteo.
Me llevaban flameando por calles escondidas,
me sellaban la boca para que no dijera/
pero siempre decía/
mientras ellas/ pegadas a las puertas/
blandía_n puños de felpa
que jamás descargaron.
El tiempo fue podando
risas, charla y paseos.
Tomaron sus caminos.
Pasa que hasta las tías pueden
envejecer
Y alguna ya no está para mostrar las fotos/ pero
las tías fueron creadas
para amar a sus sobrinos sobre todas las cosas
Y eso es algo que ningún accidente del universo
puede impedir.
Por allí andarán su risa y parloteo
por allí los caminos y los besos
andarán inmutables
porque las tías
son seres casi mágicos

Poema
Jaime Garza

•

¡Ay! Descarnada sensación de muerte y vida
tristeza y alegría en manera desmedida, desbordada,
contingencia pálida y sombría, desesperanza y esperanza,
barco de papel que busca su sentido
en los atentos ojos mágicos de un niño.
Fotografías, recuerdos,
fantasmas adheridos al alma
como rémoras marinas.
Pasión por todos a ciegas construida y destruida,
ojos del amor,
tu carta y el lápiz labial
que no acepta abandonar su huella roja y fría
y ese papel que guardas para siempre
como el tesoro más invaluable y grande
en tu sola, única y particular subasta de soledades
hasta donde quieres desafiar de frente
la inevitable resolución de lo previsto.

capaces de demostrarte que este mundo
es un sitio
en el que vale la pena estar presente.

24

•

25

�Escrito sobre el vaho

Eme

Sergio Cordero

•

•

No en este diálogo
a la orilla del fuego,
no en los aullidos distantes
tras la nieve;
ella está siempre más allá.
¿Cómo distinguirla a través
del cristal empañado?
Esas desinencias imposibles
que delínea en el vaho
¿son adiós o bienvenida?
No importa.
Sobre el rastro,
como perros de presa,
seguiremos.

MarioAnteo

•
EME LEYÓ LA NOVELA DONDE UN MONTAÑ~S DE OJOS
verdes y barba vikinga se dedicaba a proteger a su
familia del ataque de una tropa de boy-scouts que,
enloquecidos por la soledad de las montañas, insistían en violar a su mujei y así uno a uno fue enviado
a la otredad por el valiente barbón.
Ahora Eme caminaba por la calle Cuauhtémoc,
rumbo al centro. Eran las siete de la tarde, la hora
justa en que los automóviles al unísono encendían
sus claxons. Al llegar al Hospital de Zona y ver una
quejumbrosa ambulancia que envarada por el tráfico no podía entrar al estacionamiento de urgencias, lo asaltó la duda de si le vendría bien una barba
como la del güero de la novela.
No es que le exigiera a Monterrey un drama
como el leído; le bastaba una humilde anécdota que
vitaminizara la rutina. ¡Cuánto anhelaba Eme una
aventura que reventara la almeja de sus días regiomontanos! ¿Cómo reanimar su novela de puntos
muertos y redundancias redundantes? Le faltaba
crescendo, sustancia, estructura. Sus días se redudan a impartir por las mañanas clases de inglés
a un grupo de niños tarados, y a una caminata vespertina aderezada por el cine más cercano o una
lectura en la plaza. Así las cosas, ¿dónde encontrar
un hilo de vida con principio, nudo y desenlace?
En la novela el barbón aparecia cortando leña
a la entrada de su cabaña. Luego llegaban los boyscouts con la excusa de pedir agua y daba inicio el
conflicto. La obra culminaba cuando el único sobreviviente de los inquietos chamacos, emperrado en
encuerar a la mujer del barbón, también era despachado a la Otra Acera vía un escopetazo. Un sonoro
beso marcaba el punto final.
Por el contrario, la existencia de Eme pasaba
lejos de las experiencias vitales; lo más emocionante

26

27

de su vida había sido un paseo en moto en el estacionamiento de un supermercado, subir a la montaña rusa de Plaza Sésamo y remar en el parque La
Pastora. De seguir inmóvil en su perspectiva unidimensional, ningún editor se interesaría por su
biografía.
Aunque sin gran arrojo, alguna vez intentó la
aventura amorosa, la desempolvante pasión con
ruido y furia, rayos y centellas, romeo y julieta. Pero, sabrá dios por qué, las muchachas lo confundieron siempre con un buzón; metían cartas en su boca
y él detestaba el sabor del papel.
Al pasar por la hipotecaria Zeta, vio a una señora aullando tras un carterista que huía a toda carrera, y aunque seguramente allí palpitaba un novelón de posguerra, Eme lo descartó de inmediato,
pues nunca había perseguido carteristas; tenía un
miedo enfermizo a que herraran su cabeza o le
clavaran un picahielo en el intestino. Había pues
que desaburrirse en otro sitio más espiritual.
Se detuvo ante la estatua del padre Mier. ¿Hasta qué punto los historiadores adornaron la realidad
del fraile? Eme recordaba la tarea escolar sobre el
astuto, patriota, intrépido regiomontano, quien incluso después de muerto continuaría sus andanzas,
unos dicen que en calidad de momia en Argentina,
otros que, en las mismas resecas circunstancias, convertido en el platillo fuerte de un circo de Bruselas.
Sí, se dijo Eme, he aquí el remedio a la lluvia
de cenizas que aplana los días y engarza las horas
en un monótono collar: hay que despistar al cronista, correr el rumor de una vida intensa y, aunque
nuestro paso por la tierra haya sido más aburrido
que el cocodrilo del zoológico, dejemos a la posteridad el recuerdo de una vida tipo Hemingway.
Al dar vuelta en la esquina encontró un perro

�sin sentido y se dijo: "El sí entenderá mi vacío, la
náusea de la nada en plena caída absurda". Miró
fijamente al animal en busca de una respuesta,
alguna canina señal de solidaridad. Lengua de fuera, el perro no reaccionó al estímulo, por lo que Eme
debió guiñarle un ojo para acentuar la comunicación. A partir de entonces se desbordaron los
acontecimientos: el prudente animal echó a correr,
evitando al tío que a todas luces era uno de esos
mañosos que lo asediaban con la excusa de la soledad.
Apesadumbrado, Eme recurrió al vicio de
imaginar que una cámara de video, caminando a
su lado, lo remitía a una película donde él representaba a un hombre solitario, peludo y autosuficiente, recorriendo las calles de Nueva York en
busca del mejor sitio para colocar una bomba
tumba-imperios que ocultaba bajo la gabardina.
Pero pronto se aburrió y apagó la cámara. Era
mejor la realidad con sus cables pelones, sus negros
hilos. Al menos no se cansaba tanto, pues en verdad
era una labor titánica eso de tensar al máximo su
imaginación, cuando por las noches, con los ojos
cerrados en la cama, se alucinaba en el papel protagónico de un cuento medieval, con torneos de
caballería y toda la cosa. De inmediato se extenuaba
la pantalla de su mente, donde a duras penas corrían las maravillosas escenas, y en vez de un final
apoteósico arribaba el insomnio y el dolor de cabeza.
Por eso prefirió mezclarse a la muchedumbre
de Juárez entre Padre Mier y Morelos. Si tan sólo la
gente enfilara en una misma dirección, entonces él
levantaría los pies con las rodillas dobladas, y cerrando los ojos benditamente bogaría en el sentido
de las circunstancias.
En la prometedora zona de la plaza Morelos
encontró un grupo de holgazanes arremolinados
frente a un escaparate donde un televisor transmitía
la final del mundial de futbol. Serios, respetuosos
del ángulo de visión del prójimo, habían interrumpido sus aburridas novelas para participar de la
emoción de los goles. Eme imaginó que se presentaba: "Soy Eme, ¿cómo la están pasando, cuates?
Cien pesos a que gana Brasil. ¡Qué buena onda es
el compañerismo! ¿Alguien quiere un cigarro?
¿Nadie? ¡Contesten, idiotas! ¡Quién vive!"

Por supuesto, fue a Sanborns a hojear las revistas, y sí, derramó una lágrima ante una portada
alpina donde un rubio de suéter abullonado, recostado en la nieve frente a una cabaña tirolesa,
sonreía a la lente, cigarro en mano, cabellera despreocupada, los pies cobijados por una libidinosa
sueca.
Molesto por el dinero del rubio contado delante de los pobres, Eme se aventuró con una secretaria
bancaria que, labios enchapotados, pestañas de
vaca y aretes plomadas, hojeaba a su lado la Cosmopolitan del mes. Pensó en sonreír y pedirle la
hora, pero desgraciadamente quien llevaba reloj era
él, y ella no parecía interesada en decirle: "Amorcito, ¿qué hora es?" Así que mejor compró unos
cigarros y salió con la discreción del Hombre Invisible.
En un restaurán se detuvo como todos los días
a tomar su taza de café en una de las mesas al aire
libre. Lo más sobresaliente fue: 1.- Una baldosa del
piso estaba suelta. 2.- El muchacho de la mesa vecina lucía una mancha de tomate en el cuello de la
camisa. 3.-Un ''bolerito" sin clientes masticaba chicle frente a una zapatería. 4.- La cinta de un zapato
del mesero estaba por desanudarse. 5.- Eme pagó
con un billete de veinte pesos.
En una palabra, le faltaba "ángel" para colarse
en una experiencia de sustancioso mensaje y ritmo
ascencional. Ansiaba ser el protagonista de una
novela cargada de condition humaine, rica en sicología y rock and roll. Mas ¿cómo alcanzar un clúnax,
la subida de su vida, viviendo en el llano de Monterrey?

Reina
Juan Velasco

•
que requieren estos casos. No me dejé ver interesado por ella, sólo ligeramente curioso. Tampoco
me moví de mi posición -bastante segura, cómoda
y desde la que podía observar todo lo que pasaba a
mi alrededor-. Me limité a esperar a que se sucedieran los acontecimientos, a que poco a poco se
apercibiera de mi presencia --quizás ella observaría
también mis rasgos, sopesaría mis cualidades, todo
lo que yo podría aportar a una posible relación.
Me sorprendió una oscuridad rotunda, repentina. Durante ese lapso de tiempo sin luz todo se
había borrado de la vida y pensé en ese enigma del
que tanto hablaban mis compañeros. No podía s~r
esto desde luego. Ellos hablaban de un gran destino, una misión a la que habíamos sido llamados, y
luego una clave: cuando llegara el momento sabríamos lo que teníamos que hacer y entenderíamos
la razón última de nuestra existencia. Pero yo no
les creía demasiado. Bien mirado me parecían una
panda de snobs con aires místicos y que en el fondo
no eran muy diferentes de los demás. La oscuridad se hizo intermitente y con un relámpago la luz
me hizo verla de nuevo. Ahora se
desplazaba a lo largo del vagón de
pasajeros, como para desentumecerse, y me miraba con ojos cálidos
y acogedores. No pude menos que
sonrojarme. Descubrí en mí síntomas que nunca antes había experimentado: agitación, enormes ganas
de volar, y una mezcla de osadía y
excitación que resultaba paradójica
en mí, de temperamento apacible y
perezoso.
Una idea me sacudió tan repentinamente como antes lo había

Nadie podía vemos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

K. Kavafis
APENAS EL REVISOR SE HABIA IDO CUANDO APAREOÓ ELLA.

Es decir, la percibí allí por primera vez, acurrucada
en el extremo inferior de la ventanilla. Había sido
un largo viaje -ya nos acercábamos casi al tramo
final-, y aunque en principio cualquier presencia
me resultaba extraña y peligrosa me sentí tentado
a acercarme pues parecía entregada a una pena
muy grande o a una especie de sufrimiento que la
trascendía. Por esto y por el extraño amaneramiento
que percibí desde el momento en que empecé a distinguir mejor sus rasgos -y el vagón de tren era lo
suficientemente amplio como para exigirme un esfuerzo en ese sentido-, no dudé en llamarla (apenas sentí que llegaría a ser mía) "mi reina".
Por supuesto mi acercamiento fue todo lo sutil

La verdad es que no había sido convocado por
el numen. Así pues, lo de siempre: regresó a casa,
preparó una quesadillas con tocino que comió de
pie en la cocina, luego se sentó en el excusado y
aprovechó para quitarse los pantalones. Al salir del
baño recordó que desde ayer no se había cepillado
los dientes; mañana lo haría, ahora no tenía ganas
de nada. Se dejó caer en el sofá y, tomando de la
mesita la novela en turno (Orlando, de Virginia
Woolf), ingirió la diaria aspirina de los mundos vedados, sin advertir que a sus pies una valiente hormiga se disponía a internarse en el misterioso mundo de bajo el sofá.

28

29

�hecho la oscuridad del túnel. Calculé rápidamente
el número de pasajeros: sólo cuatro. Cuántas estaciones hasta el final del trayecto: cuatro. Y cuántos
túneles: sólo uno. Calculé rápidamente las posibilidades de acercarme a ella aprovechando la oscuridad del siguiente túnel situado justo tres paradas
después, es deci¼ entre la tercera y la última parada;
asimismo calibré las posibilidades de riesgo si no
se producía la bajada de ninguno de los pasajeros.
No me pareció que fuéramos a correr peligros innecesarios. A mi lado una niña pequeña se agarraba
con precaución a la mano de su mamá mirando con
ojos ariscos a mi amada. Frente a ellos un hombre
gordo y rojizo, con bigote, leía el periódico, y al lado de éste estaba un anciano algo despeinado que
no paraba de hablar a la señora todo el tiempo
mientras ella asentía, una y otra vez, con cara fastidiada. Mi plan era arriesgado. Acercarme a ella,
abordarla en la oscuridad del túnel sabiendo que
no se resistiría, y al sentir su cuerpo caliente y suave
junto al mío, declararle en un susurro inaudible mis
sentimientos.

su presencia a los demás y no se diera cuenta del
peligro que corríamos.
Mi disgusto y mi alarma empezaron a desvanecerse cundo al llegar a la tercera parada la niña y
la madre se levantaron del asiento, y el hombre gordo de bigote, con la cara enrojecida, empezó amoverse como si realmente se fuera. Sin embargo éste
último no se bajó, se acercó a la zona de la ventanilla
-allí donde mi amada ahora relajada, sabiendo lo
que yo haría, me esperaba, tomaba el sol con los
ojos cerrados- y se acomodó mejor para seguir
leyendo el periódico. Me asustó ese movimiento.
Desconfiaba de que los hombres se acercaran, ya
que cualquier presencia extraña, en sí misma, era
peligrosa. Y sin embargo, al mirarla a ella de nuevo
se me contagió la calma de sus ojos, la calma de
sus ojos acogedores, y el rihno silencioso de su cuerpo grande y suave que se abría invitándome ahora,
disimulando apenas su deseo ante la mirada despreocupada del hombre gordo, que de nuevo volvía
al diario.

En la segunda parada nadie hizo el más mínimo movimiento, aunque continuaba la mirada
arisca de la niña, y algunos comentarios en voz baja
por parte de la madre provocaron que los pasajeros
dirigieran sus ojos a mí, y luego a mi amada. El
hombre del periódico balbuceó algo sobre el "estado de las cosas", y luego habló de política, y luego,
al mirarnos, de que habría que matarlos porque son
peligrosos.

Tuve poco tiempo para pensarlo, me lancé sabiendo que al final de mi camino estaba ella, y que
mi peregrinaje solitario había acabado aquí, en un
estúpido vagón de suburbano rodeado de fotos en
tinieblas y desperdicios de otros pasajeros. Todo se
volvió negro. Supe entonces que este era el túnel, y
en ese instante mi cuerpo y el suyo se encontraron
como si toda la vida hubieran sido uno. Su cuerpo
era aterciopelado y abierto, y al introducirme, supe
que aquella oscuridad nos protegería eternamente
y que éste sería el placer supremo de mi vida y el
pago precioso que se me brindaba al final de mi
existencia. Intuí el final del túnel -apenas una claridad mínima que se nos venía encima como un
rayo-, y me separé. Me fui a un extremo de la ventanilla mientras ella sonreía casi agotada, prometiéndome con su mirada muchos hijos que propagarían la especie, que no me olvidarían nunca y
que harían lo mismo que yo hasta el infinito, cuando un golpe seco y duro la machacó allí mismo contra la ventanilla. Apenas mi reina pudo mover sus
antenitas mientras el gordo con bigote sonreía con
el diario en la mano.

Me sentí asustado, lo reconozco, aunque no
sólo era por mí, también por mi amada que parecía
-ante estos comentarios- que adoptaba una actitud desafiante y se movía como si quisiera imponer

"Te pillé", dijo. Y antes de llegar a la cuarta
parada me fui, desplegué mis alas de zángano, y
crucé el espacio abierto hacia allí donde me sorprendiera la muerte.

En la primera parada bajó el anciano, saludando con grandes aspavientos y alejándose con un
caminar presuroso. Sabía que sólo tenía dos oportunidades más (tan sólo dos paradas) para que aquel
vagón quedara sólo para nosostros dos, pero al mismo tiempo me pareció maravilloso que fuera este
extraño recinto el que enmarcara el encuentro de
nuestras vidas. Mi amada, aún silenciosa pero bastante excitada a juzgar por sus ojos, parecía que
podía leer mis pensamientos. Una mirada mía, tan
llena de amor como de esperanza, le hizo bajar los
ojos, aún tímida y dubitativa, pero a la expectativa
de todos mis movimientos.

30

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Enero del 67

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Rosaura Barohona
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EN MI CASA DE SOLTERA ERA MUY COMÚN ESCUCHAR EN LA

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madrugada O muy, muy temprano por la mañana, la voz
de mi mamá llena de entusiasmo invitándonos a levantamos para ver algo único. Quienes le hacíamos caso,
nos topábamos con un amanecer impresionante, con un
lucero que parecía recién estrenado o con unas nubes,
un Cerro de la Silla y unas montañas de belleza insólita.
Mamá, un poco por costumbre y un mucho por la
edad, se levantaba siempre antes del amanecer. A sus
seis hijos nos tranquilizaban sus pasos leves y amortiguados mientras recorrían el pequeño jardín o nos indicaban en qué maceta estaba cortando las hojas secas Y
dando de beber a las plantas.
Si hacía frío, sabíamos que no tardaría en entrar a
la recámara para cerciorarse de que estábamos arropados;
si calor, para revisar que el ventilador disminuyera los
rigores del clima. Su excepcional calidez y su facilidad
para expresar el cariño a los demás: hijos, amigos, ~onocidos y desconocidos, eran claves en su personalidad.
Quizá por eso descontaba los problemas de incomunicación como pamplinas e inventos de desocupados.
Haber vivido de niña la Revolución Mexicana le
dejó enseñanzas esenciales. Aprendió que lo importante
no es lo material. Su familia lo perdió todo porque el pa-

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dre había sido porfirista pero se mantuvieron unidos y
razonablemente felices a pesar de los pesares. Quizá de
ahí surgió la frase que la hizo famosa entre nosotros: "Ya
que estamos aquí, vamos a divertimos", la que esgrimía
cada vez que algo resultaba decepcionante o caótico.
No creyó nunca en los castigos como una forma de
educación porque partía de que todo mundo es inteligente y comprende si se le explican las cosas con suficiente
claridad.
La disciplina le parecía algo úil pero sólo en ciertas
ocasiones. Nunca nos levantaba para ir al colegio. Preguntaba quién quería ir y si alguien decidía quedarse en
la casa, respetaba su decisión. Sólo que no valía bajar las
calificaciones a fin de mes.
Las decisiones eran algo muy importante. Cada
quien tomaba las suyas después de que ella o papá nos
explicaban lo que las alternativas ofrecían, pero una vez
tomadas, se respetaban y debíamos hacemos responsables de las consecuencias.
A menudo, mamá nos encaramaba al carro en el
que mi papá, ingeniero civil, haóa sus recorridos por pre-

31

�visto en las películas y en las tiras cómicas. Todos nos
empapamos los zapatos y la ropa porque nadie tenía los
adecuados para la nieve. El ausentismo en los trabajos y

Carta a Andrés Huerta
sobre Pedro Garfias

en las escuelas fue el más alto en la historia de la ciudad.
Aunque se pudiera llegar, nadie quería pasarse el día
entre cuatro paredes y perderse la nevada. Había que
tocar la nieve, armar una guerrita con los vecinos y los
hermanos, hundirse en ella, acariciarla, escudriñarla,
guardarla en la memoria para siempre. Sólo así podríamos contar a los entonces inimaginados hijos, en un día
muy lejano, cómo fue ese enero en el que la Naturaleza

Alfonso Rangel Guerra
EN EL VERANO

se distrajo y desorientada, vino a descargar toneladas de
copos en un valle árido y seco en donde al invierno siempre lo espanta el sol que insiste en deslizarse por las
montañas todo el año.
Hoy, los hijos se saben la nevada al revés y al derecho, como si la hubieran vivido. Mi nieto aún no la entiende, pero de todos modos, en enero del 97 habrá escuchado esa historia por primera vez, junto con la de su
bisabuela, dulcísima y regordeta iconoclasta, amante de

91

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1985

RECIBf EN MADRID -DONDE PASt DOS

Sr. Andrés Huerta,
Praga4336
Las Torres
Monterrey, N.L.

la libertad.
Una y otra son imborrables en mi vida.

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DE

años sirviendo a la Embajada de México como ministro de
Asuntos Culturales- una carta de Andrés Huerta. En ella
me invitaba a participar en el homenaje que se preparaba a
Pedro Garfias en Monterrey y escribí las líneas que siguen a
continuación. Han pasado muchos años desde entonces y ya
olvidé la fecha en que se realizó ese homenaje, pero supe que
fue en "La Fonda de Andrés" y mi carta fue leída en esa ocasión
por don Alfredo Gracia Vicente, fallecido el año pasado. Ahora,
en el año en que se cumplirán treinta de la muerte del poeta,
pensé que esta carta a Andrés Huerta podría publicarse, de
nuevo como homenaje a Pedro Garfias, quien dejó aMonterrey
su poesía y una tumba visitada por españoles y mexicanos.

Xorge Manuel González

Estimado Andrés:

Graciela Solazar Reyna

Su carta del 18 de julio me llegó hace unos días. En ella
me informa del acto de homenaje dedicado a Pedro Car-

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sas o carreteras. A veces lo acompañábamos una semana
entera de pueblo en pueblo, sin que ninguno pudiera

Creo que en el fondo, a mi papá le fascinaba la
libertad de su mujer, libertad que, por supuesto, compartía y con la que terminaron por inocularnos a varios
de los hijos. Gracias a eso, algunos hemos logrado sobrevivir en una cultura que, para nosotros, a menudo resulta
más rígida que sus montañas.

quejarse de las incomodidades o de los alimentos porque
esas eran las reglas del juego. Por supuesto, durante todo
ese tiempo nos hacíamos la pinta para horror de mi papá,
formado en la disciplina castrense. Sus reclamos eran
anulados por su esposa con una sonrisa enorme y un

Por eso, cuando en enero del 67, la voz de mamá

"Ay, mira, ni tú te lo crees... aprenden más descubriendo
todo esto que en un salón aburrido en donde les enseñan

nos despertó llena de alegría y de asombro, ninguno saltó
de la cama. No era novedad. Tuvo que venir a movemos

lo mismo que nos enseñaban a ti y a mí hace más de
treinta años y, como por fortuna salieron a ti, en cuanto
lleguen se pondrán al día, ¿verdad, niños?" Los seis,
conteniendo la risa, respondíamos que sí.

y a decimos, con el rostro iluminado, que todo estaba
blanco: había nevado.
Fue un día excepcional. Creo que todos hicimos los
monos de nieve que, con envidia y curiosidad, habíamos

32

fias y amablemente me invita a participar. Desde esta
distancia, sólo puedo hacerlo con unas pocas líneas, ani-

Xorgito

madas por el propósito de colaborar, así sea modestamente, en el testimonio de reconocimiento al poeta de
España y Monterrey.
Un poeta como lo fue Pedro Garfias, pasa por la

Este lunes, 13 de enero,
la impotencia derribó mis ganas
de correr
violentó para joder obligándonos
a presenaar
cómo arbitrario detienes la conjugación
de vivir.

vida y detrás de sí deja sólo unos cuantos versos, y las
muchas o pocas anécdotas sobre su existencia, en las que
finalmente se recoge su retrato, o parte de él, son más
bien un intento de recuerdo colectivo, armado a trozos
por quienes de una o de otra manera cruzamos su camino. Así pues, Pedro Garfias fue un poeta oral en mitad
del siglo XX. Hay poetas con biografía, pero hay otros,
corno éste de Andalucía, Castilla y Monterrey, cuya presencia acabará sosteniéndose sólo en su palabra poética.
Sin embargo, nos engañaríamos si redujéramos así

Cuartocreciente

la herencia que nos dejó Garfias, la herencia que dejó a
Monterrey y a su tiempo. Pues ocurre que sus versos, o

No estrenabas ni concluías vendavales
anidaron en tu calidez nerviosa
olas que llenan casi en secreto la luna.

para decirlo más exactamente, su poesía, posee en el
fondo todos esos valores que son tan caros a los hombres
para erigir y desenvolver una colectividad: valores morales, políticos, sociales y estéticos. Sin embargo, Pedro

33

�Este poeta del exilio surge así de una amalgama de
circunstancia y existencia. Si muchos dejan para los años
encendidos de la juventud el quehacer poético, para luego abandonarlo o simplemente mantener una reiterada

memoria de Pedro Garfias. Puede sei; como ya quedó
dicho, que el tiempo desdibuje su figura y quede sólo su
poesía. Quizá, también, así lo hubiera querido él, como

expresión del tiempo ido, el caso de Pedro Garfias es distinto. Es el hombre adulto en cuyo resto de vida, sometida
después de la tragedia al lento desperdicio de los días
entre alcohol y soledad, rescatará de este naufragio exis-

hombre discreto y tímido que fue. Pero si recordamos
bien, su timidez y discreción no fueron obstáculo para
escuchar, en su propia voz, su poesía sostenida en su
increíble memoria. Nos queda, ahora, la tarea de difun-

tencial -como de un escenario sumergido eh la obscuridad se libera el espacio iluminado por un haz concentrado de luz- su elemental oficio de poeta. A esto se li-

dirla y recordarla, de hacer posible· su conocimiento a

mitó la vida de Pedro Garfias desde su llegada a México

en su carta informarle lo que en España se hace ahora
para el conocimiento de Pedro Garfias. Después del libro
de Andrés·Sánchez Pascual, Pedro Garfias, vida y obra,

en 1939, hasta su muerte en Monterrey en 1967. Del fondo
de la vida fue sacando su poesía, con esa alquimia misteriosa que transforma la vivencia en palabras. Lo dijo él
en un breve poema:

Que fiero dolor despacio...
Fue, cuando me lo arrancaba,
como si me despegase
la piel del alma.
Dibujo de Pedro Garfios por Alfonso Reyes Aurrecoechea

En efecto, la poesía es espejo del alma, y en la de
Pedro Garfias nos asomamos a su rostro interior. Aquel
poeta de voz quebrada y mirar extraviado no conoció la

Garfias no era un moralista, ni un político, ni un pedagogo; tampoco fue promotor de nada. ¿Qué fue, en el
fondo, Pedro Garfias, y qué lo hace merecedor de este
reconocimiento público?

maldad ni el dolo, y en su poesía se revela su condición
moral. No es poca cosa vivir la destrucción y poder mantener intactas, sin rencor, la generosidad y la bondad.
Este hombre bueno fue igualmente solidario con los demás hombres, pues aunque vivió la mayor parte de su
exilio en soledad, o sólo rodeado de unos pocos amigos,
nos legó una poesía comprometida con los principios
primordiales de la convivencia, el respeto a las vidas de

El hombre que fue fedro Garfias tuvo en su juventud impulso de poeta. Fue, como muchos de su edad,
animador de una revista literaria y convivió con escritores en los drculos de la época. Participó incluso en uno
de los movimientos poéticos del momento, el "ultraísmo". Cuando llega la Guerra Civil, eso había quedado

los otros y la defensa de los valores fundamentales de la
existencia. Con su poesía nos dejó también el testimonio
de su tiempo, y aquí valdría precisar: no sólo del tiempo

atrás y después la contienda lo arrasó todo. Como una
paradoja del destino, o quizá como un vuelco natural de
la vida, la tragedia hizo brotar de nuevo al poeta dormi-

español y universal, sino de su tiempo mexicano y particularmente de su tiempo de Monterrey. Pero además de
todo esto, que es como un mensaje hacia todos los vientos

do, pero ahora con una voz dolida, esencial, dolorosamente universal. La vida impuso a Garfias una tragedia
que llevó consigo el resto de sus días: la patria primero

La obra de Francisco Moreno Gómez, a que se refiere la parte

Todo esto nos compromete con el recuerdo y la

final de la carta, se publicó en 1989: Pedro Garfias, Poesía
completa, Ediciones La Posada, Colección Violeta, Ayuntamiento de Córdoba, 496 páginas. Esta edición ofrece en un
prólogo de 57 páginas, un estudio sobre la vida y obra del poeta,
56 fotografías de Pedro Garfias, sus amigos y contemporáneos
y 381 páginas en las que se recoge su poesía.
Sin embargo, es necesario incluir en la obra de Francisco
Moreno Gómez, sin duda el mejor conocedor ahora de la vida
y obra del poeta de Salamanca y Monterrey, dos obras fundamentales -y monumentales- sobre Pedro Garfias: sus Poesías completas, donde se recogen 525 poemas, precedidos por
un texto introductorio del mismo Francisco Moreno Gómez
(Editorial Alpuerto, S. A., Madrid, 1996, 651 páginas). Para
la realización de esta obra colaboraron los ayuntamientos de
Osuna y Ecija (Sevilla); Cabra y Pozoblanco (Córdoba); Villafranca de Córdoba; La Carolina (Jaen) y la Exma. Diputación
Provincial de Córdoba.
La segunda obra de Francisco Gómez Moreno, también
aparecida en 1996, es Pedro Garfias, poeta de la
vanguardia, de la guerra y del exilio, publicada por la Exma.
Diputación de Córdoba, 806 páginas y 95 fotografías,
incluyendo recortes periodísticos y programas de recitales y de
actos de homenaje. Con estas dos obras de Francisco Moreno
Gómez se cumple la deuda que se tenía con el poeta olvidado o
desconocido por muchos. En otra ocasión nos ocuparemos de
comentar estas ediciones, con la extensión que se merecen. _

las nuevas generaciones.
· Quizás me he extendido demasiado. Me pide usted

pubficado en 1980, la revista Litoral, continuadora de
aquella que hiciera en Málaga ManuelAltolaguirre, dedicó un número a Garfias, con varios trabajos sobre su obra
y una amplia antología. Más recientemente, Radio Nacional de España emitió el año pasado un programa de una
hora, con lectura de poemas de Pedro Garfias y las voces
de algunos de sus contemporáneos y compañeros de los
años de la Guerra Civil. Finalmente, Francisco Moreno,
de Córdoba, prepara un amplio trabajo sobre la vida y la
obra de Pedro Garfias, que seguramente aportará una
mejor integración de los datos biográficos, más un estudio de su poesía.
Va un saludo para usted y todos los amigos de Mon-

[ARG]

terrey. El homenaje a Pedro Garfias congregará, sin duda,
a quienes en su tiempo convivieron con él, a quienes
aman su poesía y a quienes desean conocerla. Entre todos,
se mantendrá la llama viva del poeta.
Cordialmente,
Alfonso Rangel Guerra
Pedro Muguruza 5, 9 O,
28036 Madrid, España
7 de agosto de 1985.

'-.

del trasegar humano, Pedro Garfias nos regaló la poesía
misma, sin más. Leer sus poemas nos ofrece la posibi-

dividida y después perdida. La circunstancia, esa trama

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lidad de acercamos a una de las expresiones más altas
de la poesía castellana del medio siglo. Y por último, gas-

en la que se hace y deshace el vivir, empujó a Pedro Garfias a la orilla del exilio. De esta tragedia y esta circunstancia emergió el poeta, no aquél de la perdida juventud,

tadas y agotadas las fuentes de la creación, y derrotado
el organismo en el que vivía el poeta, Pedro Garfias nos

sino otro; más austero, ajeno a toda desmesura, conteni-

dejó su muerte. No fue, seguramente, un hecho fortuito

do, sin otro apoyo que la pura forma de la palabra poética, alimentada con el dolor cotidiano de la vida rota.

su fallecimiento en Monterrey, pues en su largo peregrinar por tierras mexicanas, tomó el rumbo final hacia

Sin embargo, la poesía de Pedro Garfias no es la expresión

la ciudad en la que vivió los primeros años del exilio,

conmovida por el sentimiento y la emoción, pues entre
éstos y aquella media justamente el acto creador, el que
convierte la vida en poesía.

como si hubiera deseado llegar a puerto; es de~ a la

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tierra en la que encontró amistad y refugio, distante y
ajena la patria perdida.

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Dibujo de Pedro Garfios por Gerardo Contú.

35

�Inspiración

sus canciones, las escribe, las registra, las explota y vive

Roberto Villarreal Sepúlveda

de ellas, de su "inspireichon". Después de un número
musical en donde se comprueba que es cierto, porque el

revolución rusa de 1917. Al definir su posición y hablar
por sus compañeros, Vertov puntualizaba, en 1929: "Nosotros consideramos simplemente que lo esencial, en el
cine, es fijar los documentos y los hechos, fijar la vida y
los acontecimientos históricos".
Cineasta innovadoi; teórico, poeta, agitador, editor,
propagandista y pilar indispensable de un cine documental auténtico que respondiera a las necesidades políticas,
económicas y sociales del momento histórico en que se
hallaba inserto, Vertov fue también un inventor y un imaginativo ariete del cine experimental, todo lo cual fue
demasiado para las mentes cuadradas de los burócratas
del partido que llegaron a humillarlo, bloquearlo, desanimarlo, desmovilizado y que buscaron sofocar un espí-

vecino canta lo mismo nada más que en segunda voz,
EN EL DIRECTORIO AKTfSTICO MEXICANO PUBLICADO EN

Tm Tan se interrumpe y le dice lastimero a la autoridad:

1954

"Hágame justicia, señor juez, mi inspiración es lo único
que tengo... que no se roben mi inspiración..."

por la ANDA, para promover a sus agremiados, se encuentran los siguientes datos: "Cómico y excéntnco musical, conocido en el mundo artístico como 'Tm Tan', nació
en México, Distrito Federal, el 19 de septiembre de 1915.
Su estatura es de 1.73 m, pesa 69 kilos, tiene el 'Cabello
castaño claro, y los ojos verdes". Posteriormente, se informa que debutó en Ciudad Juárez en 1943 con la compañía
de Paco Miller, y que recorrió toda la República Mexicana,
con excepción de "la blanca Mérida".

Vertov: el cine total
Fernando del Moral González

ritu flameante que a ellos, gente mediocre, dejaba como
bola de chivos lampareados, incapaces de darse cuenta
que estaban ante un hombre del presente y del futuro.

¿ALGUNA INSTITUOÓN DEL PAlS, DE LAS QUE TIENEN ENTRE SUS

Otros datos subrayan que en realidad nació en
Ciudad Juárez, pero siempre se coincide en la fecha; sin
embargo, hay fuentes que dicen que vio la primera luz
en Progreso, Yucatán, pero que poco después sus padres
fueron a radicar a Juárez. Otro dato importante es la línea

atribuciones la difusión de la cultura cinematográfica,
se acordó de los cien años del nacimiento de Denis Kaufman (Bialystok, Polonia, 12 de enero de 1896 / Moscú, 12
de febrero de 1954), un valedor mejor conocido como

En vísperas del siglo XXI, pero tomando como referencia el año 1960, cuando el uso de cámaras y grabadoras
portátiles impulsaron la corriente documentalista carac-

Dziga Vertov?
Pues no, porque ¿quién fue ese tal Vertov, dirán los

que expresa en su primera película estelar (El hijo desobediente, Humberto Martínez Landero, 1945): "Yo también
soy rico, de los ricos de Chihuahua". Los datos que corresponden a su físico son de ese año, pero sí puede asegurarse que debutó con Paco Miller, ya que Marcelo
Chávez, su compañero en escena de toda la vida, era el
director del mencionado grupo artístico.

gunda (1948-1954) donde imperan las parodias de personajes clásicos o el desarrollo de seres fáunicos, para
entrar en la madurez (luego decadencia debida a los años

Las inexactitudes se repiten con el dato de que su
debut cinematográfico ocurrió en 1944, sin tomarse en
cuenta que ya había salido el año anterior con una intervención corta y musical dentro de la película Hotel de verano (René Cardona), hecho que es histórico, real y comprobable, además de que, por esa época, cuando funcionaba un número cómico en las carpas, inmediatamente
era aprovechado por el medio más efectivo: el cine.
Tm Tan entra con frescura, con novedad, con simpatía. El pachuco, individuo común fronterizo, encontró
un representante en su persona. Al no respetar las con-

venciones de solemnidad, y procediendo además del
chiste verbal a las situaciones visuales, Tm Tan llamó la

Tampoco como Tsekub Baloyán en las cuatro cintas
donde fue el compañero del "Chanoc", incluyendo Jos
homenajes que la nueva hornada de directores le rindió

se venían desarrollando, conjuntamente a los de una incipiente apertura temática sobre la(s) realidad(es) nacional(es) y su historia en la entonces Unión Soviética:
los cineastas, o se plegaban a la línea señalada por el mero
mero y hadan a un lado sus ideas "exóticas" de la euforia
revolucionaria, o les iban a hacer cansada su labor y sus

Tm Tan nos legó su honestidad y picardía. Ahora se

reír solamente por medio del ingenio de la palabra. Los

le exalta aunque solamente sea por medio del lugar común del pachuco que cierta corriente de jóvenes confun-

ojos grandes y expresivos, las muecas de una boca con
gruesos labios poblados por el bigote bien recortado,
aunándole su capacidad de audacia y erotismo porque
"las carnalas" eran besadas con atrevimiento, hizo que a

de como identidad y rebeldía, sin comprender el fenómeno que representó. Se le repite constantemente por
medio del video y hasta se escuchan sus canciones en

los treinta años de edad, Tm Tan mezclara su comicidad
con el rol de galán.

compact disc.
Nos atrapa por algo que difícilmente puede explicarse en un texto, pero que quedó plasmado en una se-

Pero no se quedó en el estereotipo, se fue transformando y adaptando con el tiempo en sus diversas etapas
frente a las cámaras. Desde la inicial (1945-48) con el
pachuco, músico, poeta, loco, niño perdido, hasta la se-

cuencia de Reportaje (Emilio Femández, 1953), cuando
llega a la delegación ante el juez Carlos López Moctezuma, quejándose de un vecino (Marcelo) quien escucha

36

sean muertos-vivientes, para la sonrisa forzada con la
foto con el licenciado? -No, cómo crees, pero ¿cqmo dices que se llama? ¿Dziga qué...?
A ellos ni falta les hace saberlo: desde el ungido en
el puesto por dedazo del Señor hasta el último de sus
talacheros, se parecen o son como la burocracia stalinista
que frenó las libertades de lenguaje cinematográfico que

en el patetismo del globero que muere por hidrofobia en
Seis días para morir (Emilio Gómez Muriel, 1966).

atención de un público acostumbrado a que lo hicieran

funcionarios despistados, los programadores al vapor,
los investigadores (bueno, es un decir) comodines, los
milusos cinematográficos prestos a rendirle honores a la
última llamarada de petate hollywoodense, cualquier
película de moda que los apantalle o a mitos fílmicos,

Y los excesos) jamás perdió la dignidad, ni siquiera
cuando fue seleccionado brillantemente por el productor
Fernando de Fuentes para darle vida nuevamente al
campeón del pobrediablismo mexicano, o sea, Pito Pérez
0uan Bustillo Oro, 1956).

(como fue el caso de El quelite, Jorge Fons, 1969 0 Los
cacos, José Estrada, 1971). Y, forzando la admiración, hasta

terizada como el cine directo, el auge posterior de las comunicaciones y las aportaciones tecnológicas que han
posibilitado la utilización, cada vez mayor, de las
microcámaras de video y la circulación abierta de
imágenes generadas por multitud de individuos y grupos
sociales a nivel mundial, podemos decir que, en cierta
forma, una parte de todo eso lo anticipó Vertov en sus
manifiestos y la teoría del cine-ojo (Kino-glaz), que en los
años veinte tenía una fuerte carga visionaria, pero cuyas
hipótesis empezó a practicar de inmediato en la medida
de sus alcances, entre las fronteras de Europa oriental y
Alaska, frente al estrecho de Bering, en el vasto territorio
de la URSS: la sexta parte del mundo, nomás. En 1925,
Vertov antici-paba: "En un futuro próximo el hombre
podrá transmitir simultáneamente por radio, para el
mundo entero, los hechos visibles y sonoros grabados
por una radio-cámara".
A grandes rasgos, la praxis de Vertov con las imágenes en movimiento empieza en 1918 al trabajar en el
primer noticiero cinematográfico de actualidades del es-

proyectos: la aprobación, el financiamiento, la promoción

tado soviético, el kinonedelia. Su experiencia en los frentes

y el reconocimiento sólo serían para quienes se adecuaran
a un cine hecho a la medida del régimen y sus tomillos.
Dziga Vertov, como otros representantes de la van-

de combate lo lleva a realizar Historia de la guerra civil en
1922, y entre ese año y 1925 desarrolla su serie Cine verdad
(Kinopravda); luego en 1926 La sexta parte del mundo, en
1928 El undécimo año y en 1929 El hombre de la cámara (su

guardia del cine ruso y soviético, que va de los años veinte a los treinta, compartió con Serguei Eisenstein, Alexander Medvedkin y otros compas de su brillante generación, la senda tortuosa de la cizaña burocrática y desdeñó,

película más conocida a nivel internacional). Entusiasmo,
en 1930, es su primera obra en el cine sonoro, por la cual
Charles Chaplin le envía felicitaciones y le dice: "Considero Entusiasmo como una de las sinfonías más emo-

para citar a Borges, "las burdas seducciones del Comité";
aunque Vertov luchó e hizo logros importantes encaminados a lo que podría considerarse cine total, entendiendo

cionantes que haya oído jamás". Tres cantos sobre Len in,
en 1934, marca su apogeo como cineasta cuyo desarrollo

al cine como una totalidad integrada a un determinado
tipo de sociedad, que era la sociedad emergente tras la

creativo, desde entonces, fue obstaculizado por el

37

�Partido-Aplanadora y sus secuaces.
Luego vendrían los tiempos de guerra por la invasión nazi a partir de 1941 y, después de la contienda, trabajos fílmicos modestos. Vertov murió de cáncer en 1954
y se fue a la tumba sin haber podido hacer ninguna obra
mayor, al nivel de su talento e imaginación, en los veinte

para siempre. Es decir, caballero trashumante de la vida

años anteriores. Hoy, quienes lo impidieron están, desde
hace rato, en el basurero de la historia; pero, por lo que
hizo en el cine, Vertov es y será un ilutninado y un revolucionario; un pionero de la vanguardia en la comunicación

cente, mas no ingenua) y lápiz y pincel siempre a punto
para captar el instante preciso, el paisaje, el devenir humano, rostros amargos, tristes, alegres o indiferentes, la

homenaje oficial que en ocasiones -afirmaba- se daba
por conveniencia o compromiso y, sobre todo, no antes

y el pincel, después de acrecentar y perfeccionar sus es-

de que se hiciera justicia a los artistas en sus tareas y en

tudios en la ciudad de México -megalópolis obligada
de la política, la ciencia y la cultura-, estuvo presto para
recorrer el mundo. Y lo hizo con mente abierta, mirada
escrutadora, sencillez y curiosidad infantil (pura e ino-

sus inveteradas demandas. No hubo más remedio que
archivar el expediente.
Y allí quedó hasta que otra autoridad se topó con él
y sin decírselo, lo propuso nuevamente para recibir tal
distinción. ¡Se le otorgó, aun sin su conocimiento! Nunca
se hubiera hecho. Gerardo rechazó públicamente el homenaje a través de la prensa y otros medios de comunicación. No obstante, una placa colocada en el patio central

mujer y la sonrisa siempre alentadora de los niños. ¿Y
después? Marinés, su hermosa, culta y profundamente
humana y humanista esposa cubana. Sus hijos. Sus

y alguien por quien aquí levantamos nuestra copa, sea
de cálido mezcal o de vodka helado, para brindar a su
memoria diciéndole: ¡Adelante Vertov!
¿Epílogo?

del Palacio de Gobierno perpetúa en bronce, junto con el
de otros recipiendarios, el nombre del artista. Homenaje
rechazado, ciertamente, pero indiscutiblemente justo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán.
El inolvidable "Chato" Cantú, que siempre ha arremetido, palabra y pincel en ristre, contra los falsos promo-

nietos. Y Monterrey. Y México. Ciudades referenciales
de su deambular planetario.
Gerardo Cantú Guzmán -¿se precisa subrayar?es un artista plástico en plena madurez. Talentoso. Sen-

x) Premio "No habrá más penas ni olvido" al Departamento de Programación de la Cineteca Nacional,
por su esforzada, incansable y exhaustiva labor de difu-

sible. Sencillo, con la sencillez que otorga la grandeza. Y

tores y mecenas, oficiales o privados, de una sofisticada

de una manera especial, congruente.
Un día, un grupo de sus amigos allegados, quisimos
rendir tributo a su talento artístico y a su grandeza de
alma. Condensamos su curriculum vitae. Recolectamos

sión de la obra Vertov, que en los últimos 14 años hizo
sólo una exhibición de La sexta parte del mundo, debido a
una iniciativa externa, en 1989. (La copia nueva, en 35
mm, fue donada a México por el Comité de Cinematografía de la Unión Soviética, en 1982, y permanece olvidada en las bóvedas de la institución.)

Gerardo Cantú: talento,
sensibilidad, congruencia

y) Premio "Al cabo que ni quería" al Departamento
de Exhibición de la Filmoteca de la UNAM, por la surrealista inclusión de El hombre de la cámara, casi una (foto) copia gris que deja qué desear por su calidad de ima-

Samuel Flores Longoria
jSiEMPRE EL MISMO! Y NO PORQUE EL CORRER DE LA VIDA SE HAYA

gen, en el ciclo 1996 Año de André Breton, y en el ciclo

subcultura para élites diletantes; desde luego, esto último
en su sentido peyorativo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán:
un artista auténtico. De indiscutible talento, reconocido
por fortuna dentro y fuera de nuestras fronteras. De gran
sensibilidad. Comprometido con el arte y con su tiempo.
Y congruente con sus principios, que el tiempo ha reafir-

firmas (tarea fácil tratándose de él). Y le comunicamos
que lo queríamos proponer para que el gobierno de Nuevo León le otorgara su máxima presea: la Medalla al
Mérito Cívico en el terreno de las artes plásticas. Su
decisión fue inflexible, firme y congruente con su manera
de ser y de pensar. Agradecía a sus amigos la deferencia,
pero rechazaba el honor. No estaba de acuerdo con el

mado. Pero siempre, en el terreno del arte y la creación.
Genuino. Verdadero. Puro. Intemporal.

detenido en un instante preciso de su existencia. En el

Cien años de Cine.

lejano ayer. En su añorado Taller de Artes Plásticás de
una universidad que aún sin autonomía formal respiraba
el placer de los cuatro vientos en libertad. Tampoco en
los viejos aunque siempre actuales placeres cognoscitivos
Y estéticos de La Esmeralda, bajo el amparo de los grandes maestros de la plástica mexicana. Ni siquiera en su
largo aunque apresurado deambular por el mundo y luego el reencuentro con México, con los grandes muralistas
Diego Rivera, José Oemente Orozco, David Alfaro Si-

z) Premio ''Donde las dan las toman" a las iniciativas
que surjan en cualquier ciudad de México, para presentar
en algún futuro no remoto una retrospectiva de las películas de Vertov (preservadas y disponibles -en el Gosfilmofond de Rusia). Si en Monterrey, por ejemplo, ya
trajeron a Gorbachov a echarse el rollo, ¿por qué no traer
ahora los rollos de Vertov?

queiros, Rufino Tamayo y otros muchos, jóvenes y viejos.
Estilos van y escuelas vienen. El arte y la calidad permanecen.

Bibliografía:
1) Para los que quieran echarse un clavado a los textos de Vertov se
recomiendan; El cint dt Dziga Vertov de George Sadoul, Ediciones
Era, México, lm; El cine ojode Dziga Vertov, Editorial Fundamentos,
~~d, 1973; Artículos, proyectos y diarios dt trabajo de Dziga Vertov,
Edicones de la Flor, BuenosAires, 1974; y Dziga Vertov. Memorias dt
un cineasta bolchevú¡ut, Editorial Labor, Barcelona, 1974.
2) Arqueología Cinematográfica, A.C. (Apartado postal 76-062, México,
D.F. 04201) distribuye información sobre los textos teóricos de Vertov
a personas interesadas que la soliciten, sin costo.
'

Oan,, este deambular por el hemisferio y por todos
los puntos cardinales del arte, tuvo que dejar su impronta.
Madurez. Perfeccionamiento de las técnicas. Inmersión
en la pluralidad de estilos y de escuelas. Reafirmación
de su visión estética y amorosa de un México que jamás

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se ha escabullido de su mente o se le ha diluido entre sus
pinceles.

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Un día salió Gerardo de su tierra natal, Nueva Rosita, en el vecino estado de Coahuila, para aposentarse en
Monterrey, su otro terruño de adopción. Aquí abrevó conocimientos, cultivó amistades, se armó regiomontano

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�o ciológic·a
eso-. Nuevamente, no tengo nada en contra de
que las personas ganen dinero: lo que me parece
aberrante es que se haga mezclando valores de otro
tipo. Es decir que si organizáramos las olimpiadas
como un gran certamen donde, sobre la base de
demostrar dominio de habilidades corporales,
algunos individuos fuesen recompensados económicamente por ello, seríamos más honestos. Otro
punto es entrar en ese juego sucio de periodistas y
medios de comunicación de la defensa de honores
nacionales y otro más grave todavía es que de las
rentas generales -vale decir, de nuestros impuestos- se destinen recursos a empresas de beneficio
particular. Otro también es hablar del mito de la
capacidad de organización de los directivos del
deporte mexicano, cosa que tampoco es objeto de
este trabajo.

Olimpiadas intemporales
Los ANTIGUOS IDEALES GRIEGOS DE COMBINAR LA SALUD
corporal y espiritual renacen con las celebraciones
olímpicas en un ritual cada vez más sometido a las
leyes del consumo mercantilista y menos al espíritu
originario de hermandad y solidaridad entre los
pueblos: no puede haber mucho amor cuando se
trata de superar y derrotar al otro a como dé lugar.
Como ya ha pasado un cierto tiempo desde las
últimas olimpiadas, celebradas -¡oh, casualidades!- por tercera vez en una ciudad del país del
norte, podemos presentar con cierta mesura un
problema que, expuesto en el momento de su acaecer, siempre despierta pasiones; por ello, es preferible analizarlo y discutirlo ahora, distante de las
competencias deportivas y de las fracturas que
suele acarrear.

Pero de todas maneras, no es a ello a lo que
me quería referir de manera central en este artículo:

El deporte, en la segunda mitad del siglo XX,
se ha convertido, en primer lugar, en un inmenso
sistema de circulación de consumo, donde obtienen
beneficios económicos todo tipo de personas: desde
los propios deportistas hasta los periodistas, pasando por las empresas de televisión, las compañías
vinculadas al turismo y los estucheros -que aun
cuando sean "primermundistas" no dejan de ser

40

me parece que debemos meditar un poco en las expresiones de justificación o condena al papel que
los atletas mexicanos, como supuestos defensores
de la nacionalidad o de "la raza", deben asumir y a
las relaciones entre educación (o ideales o sistemas
educativos), cultura y deportes "de alto rendimiento".
En principio, creo que el deporte debe estar
obligado al placer y al juego, en otras palabras, a
esa parte de la personalidad asociada con lo infantil
que todos debemos sanamente mantener: la vida
de sacrificios impuesta por la realidad se sobrelleva
difícilmente si no es matizada por la pausa y la
expansión, por el placer de organizar la realidad
en relación al mero juego, por el solo interés de divertirse, por el placer de la alegría. Como ya lo dije,
si a esto le ponemos un objetivo de ganancia
económica, todo se trastoca; pero se trastoca aún
más si hacemos de los niños, jugadores por naturaleza, atletas disciplinados por el trabajo que ya no
es juego sino necesidad económica disfrazada. Todo
el deporte mundial ha sido corrompido por la
"necesidad" de ganancias de dinero y este breve
artículo es un llamado -que seguramente será desoído- a repens¡u en ello.
Los medios de comunicación hicieron un gran
escándalo por el "fracaso mexicano" en las olimpiadas; me parece que no se trata de tal cosa, pero
me gu:;taría plantear otra dimensión: el posible
éxito y sus precondiciones y consecuencias. Alcanzar el perfeccionamiento en las habilidades corporales supone un ejercicio metódico desde edades
muy tempranas lo cual exige a sus cultivadores un
abandono de las actividades infantiles y de los

placeres a esa edad de la vida por exigencias brutalmente impuestas. Los testimonios de los superatletas nos muestran un mundo de férrea disciplina,
de exigencias rayanas en la tortura, de entrenadores
de corte nazi o "schreberiano". Parece, según los
mismos relatos, que es muy difícil llegar a ser
campeón si no se sacrifica desde niño todo lo que
es gozable y mi pregunta principal a todo esto es
¿vale la pena? La educación de los niños mexicanos,
en general, ha sido muy permisiva; querer generar
campeones mundiales de un día para otro supone
invertir de manera absoluta los fundamentos de esa
educación; en otras palabras, allí donde hemos sido
condescendientes, debemos imponer rigor; allí
donde nos preocupaba evitar sacrificios inútiles,
debemos implantar sufrimientos y dolores; allí
donde se buscaba la participación fraternal, pretendemos implantar una competencia eliminadora del
otro en todos los aspectos. Los valores educativos,
entonces, están en el centro de las exigencias olímpicas.
Debemos repensar qué queremos; me atrevo
a sugerir que deberíamos quitarle a las olimpiadas
el connotativo de representaciones nacionales junto
con el canto de los himnos nacionales y la presentación de las banderas nacionales, dado que el
interés de casi todos los deportistas es ganar dinero.
Pero, en segundo lugar y no por ello menos importante, repensar social y culturalmente los valores
educativos y las exigencias que debemos plantear
a nuestros niños: si se trata de ganar vida y no
medallas, no creo que debamos ni siquiera avergonzarnos por el "débil" papel de los atletas nacionales.

41

�1

De esta manera podrían explicarse una enorme cantidad de variantes vinculares y combinaciones de las relaciones amorosas, según predominen uno u otro de los cuatro factores en un amplio espectro de intensidades y en sus múltiples
posibilidades combinatorias.

/

tencion
flotant·e

Estos dos libros resultan ser sorprendentemente complementarios y su lectura conjunta es
muy recomendable. Sin embargo, cubren campos
distintos. Paz repasa la historia y la prehistoria del
amor, lo estudia en los filósofos y poetas más
importantes de la antigüedad y contemporáneos.
La vastedad de los temas tratados por el Nobel mexicano es infinita. Lo cual, por supuesto, en la fascinante prosa poética de Paz no es una dificultad sino
una seductora invitación a la lectura y a la meditación. La cercanía con Freud de esta obra de Paz
parece derivarse de un ensayo anterior, Un más allá
erótico: Sade, donde nuestro máximo poeta y ensayista cita ampliamente la obra del padre del psicoanálisis. Con su muy peculiar estilo y sin emplear la
oscura conceptualización y el áspero lenguaje del
psicoanálisis escribe: "El fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez sostiene y alza otra llama, azul
y trémula: la del amor. Erotismo y amor; la llama
doble de la vida". El ameno y erudito libro de Paz
está integrado por nueve lúcidos ensayos, fuerte-

las épocas, constituyen la temática del drama, la
tragedia y la comedia en el teatro. En cuanto a la
narrativa -relato, cuento y novela- las historias
de amor son el material con el que trabaja el creador
literario. Para confirmarlo bastaría una rápida revisión de los títulos más recientes de novelas y libros de relatos, sin incluir los nombres y contenido
de telenovelas y canciones populares. Sin embargo,
seguimos careciendo de un buen tratado científico
del escurridizo tema del amor.

Amor, literatura y psicoanálisis
SE PREGUNTA MONTAIGNE EN sus ENSAYOS: ,,¿Qut HA
hecho la sexualidad a los hombres -ella, tan natural, tan necesaria y tan plena de sentido-, para que
no nos atrevamos a hablar de ella sino con vergüenza y para que se la excluya de las conversaciones y de las reflexiones serias?" Tendrían que
venir las investigaciones de Krafft Ebing, Havelock
Ellis y Sigmund Freud a finales del siglo XIX y
principios del siglo XX para que el tema tabú de la
sexualidad se transformara en un objeto de reflexión científica. Algo semejante ha ocurrido con
los afectos-emociones, sentimientos, deseos y pasiones-, que no han adquirido todavía el rango
de materia digna de estudio científico. El tema del
amoi por ejemplo, parece poco serio para la ciencia
y se ha dejado su tratamiento en manos de poetas,
dramatwgos y novelistas. Algunos filósofos lo han
estudiado arriesgando su prestigio de pensadores
profundos y rigurosos. En la poesía amorosa, romántica y erótica, y en las historias de amor es
donde el sentimiento amoroso se instala plenamente como pez en el agua. Los conflictos y enredos
de la rica varidad de posibles e imposibles relaciones amorosas, imaginadas por los autores de todas

Las razones de esta carencia son múltiples y
van desde la aparente frivolidad del asunto hasta
la difícil confirmación objetiva de los componentes
genéticos, bioquímicos (la famosa "química") y
físicos que están involucrados en la experiencia
amorosa. Por lo que respecta al psicoanálisis, sabemos que no existe una teoría cabal de los afectos
que satisfaga plenamente las exigencias de los investigadores de la psique humana, ya que Freud
privilegió su teoría de instintos, pulsiones, libido y
agresión sobre una teoría de los afectos; considerados éstos como epifenómenos o derivados instintivos. De esta manera Freud pretendía explicar
una fenomenología clínica más amplia, profunda
y diversa en el campo de las neurosis y las perversiones. No obstante, sus aportaciones sobre la sexualidad, el amor de transferencia y la elección de
objeto amoroso son muy valiosas.
Recientemente, en la presentación de su libro
Te amo (Gedisa) en Madrid, el sociólogo italiano
Francesco Alberoni se quejaba de que existen en el
mundo miles de clínicas de consulta externa que
tratan a parejas en conflicto y que no existe una
"teoría del amor". En su última obra este autor continúa una línea de investigación expuesta en sus
anteriores libros sobre el erotismo, la amistad y el

amor. Sus aportaciones al fenómeno del enamoramiento como un "estado naciente" son dignas de
ser incluidas en un seminario sobre el tema.
Afortunadamente la falta de estudios especializados no es absoluta; dos autores muy conocidos,
Octavio Paz, poeta, y Otto Kemberg, psicoanalista,
han llegado por diferentes caminos a formulaciones
más o menos parecidas a las que Freud arribó hace
muchos años. Trataré de explicarlo. Freud concibió
la energía motora de la psique humana, a partir de
una fuente instintiva de la que derivan pulsiones
que a su vez se transforman en afecto; Octavio Paz
en su libro La llama doble (Seix Barral, Biblioteca
Breve, México, 1994) y Otto Kemberg en su obra
Relaciones amorosas, normalidad y patología (Paidós,
Psicología profunda, México, 1995) parecen seguir
el esquema freudiano que, reducido a su mínima
expresión, podría representarse de la siguiente
manera:
Freud

Kemberg

l. Instinto (sexual)

l. Excitación sexual

Octavio Paz
l. Sexualidad (fuego)

2. Pulsiones (libido)

2. Deseo erótico

2. Erotismo (llama roja)

3. Afecto (amor)

3. Amor

3. Amor (llama azul)

4. Relaciones objetales 4. Relaciones de pareja 4. Amante y amada

42

Sigmmd Freud

43

�mente relacionados entre sí y cuya suma forma un
gran texto de apretada urdimbre temática y estilística. Una verdadera obra maestra comparable a
El laberinto de la soledad, El arco y la lira y Sor Juana
Inés de la Cruz. Las trampas de la fe, del mismo autor.
Por su parte, Otto Kernberg se sitúa en la perspectiva psicoanalítica y particularmente en la teoría
de las relaciones objetales. Revisa la literatura más
reciente sobre la sexualidad, la id~ntidad genérica
nuclear, la identidad de rol genérico y la elección
de objeto dominante. Otros temas tratados por el
actual presidente de la Asociación Psicoanalítica
Internacional, que estuvo recientemente en nuestra
ciudad, son: la excitación sexual, el deseo erótico y
el amor sexual maduro.

grupal y el convencionalismo" donde hace agudas
observaciones en torno a las diferencias entre el cine
convencional y las películas eróticas y pornográficas. El último capítulo está dedicado a "la
pareja y el grupo" donde pasa revista a las formas
más variadas de parejas en el mundo contemporáneo.
Con estos dos libros escritos por dos destacados autores latinoamericanos, imprescindibles en
el acervo personal de todo lector culto, se llena una
gran parte del vaáo editorial sobre el vasto tema
del amor y su indisoluble relación con el erotismo
y la sexualidad.

Kernberg dedica varios capítulos a los temas
del amor y la agresión en su relación con el complejo de Edipo y los efectos de los conflictos de la
infancia tanto en la elección como en la relación
adulta de la pareja. Revisa una interesante psicopatología narcisista neurótica y muestra su interferencia en el desarrollo de relaciones amorosas
maduras. Presenta varios casos clínicos. En este
terreno explora también el territorio de la patología
masoquista severa y de su contraparte en la caracteropatía narcisista; escribe: "La explotación egocéntrica de una mujer por parte de su esposo desconsiderado, por ejemplo, puede sugerir una patología narcisista en él y victimización en la esposa.
Pero la exploración de las interacciones conscientes
e inconscientes revela que ella lo provoca inconscientemente y proyecta sobre él su propio superyó
sádico". Esta afirmación la ilustra también con
viñetas clínicas.
En esta obra Kernberg dedica un amplio espacio a las funciones del superyó. Propone que ambos miembros de la pareja construyen un sistema
superyoico propio, aparte del superyó de cada uno
de ellos. Si el superyó de ambos es maduro la relación se fortalece y el amor se incrementa; si no lo
es, el vínculo se erosiona y se desintegra. La idealización de la persona amada es el resultado de la
proyección de partes del ideal del yo enamorado.
El autor repasa lo que ocurre en el amor romántico
el amor correspondido, el amor maduro y describ;
también la influencia del superyó en la pareja de
rasgos inmaduros e infantiles. Finalmente el Dr.
Kemberg incursiona en "La lactancia, la dinámica

espacio ajeno por completo al melodrama tradicional, a finales de la década de los cuarenta, es
muy afortunado. La asepsia del panorama no impide, sin embargo, que Profundo carmesí se precipite
en graves problemas.
Primero, por el guión, al recurrir más a las explicaciones verbales que a la connotación visual
para ofrecer al espectador las claves de la trama. El
monólogo inicial de Nicolás Estrella en la soledad
de su habitación es, en ese sentido, lamentable. La
posible fuerza delirante o sarcástica del amor loco
entre Coral y Nicolás se derrumba porque jamás
se deja sentir.
Segundo, por la falta de sutileza en el trazo
escénico de Arturo Ripstein, cineasta acostumbrado
a mover la cámara con tanto empeño que hace
demasiado notorios los movimientos de la misma
desde antes de que se lleven a cabo. La película es
una auténtica representación, en el peor sentido de
la palabra, ante el staff de producción... y ante el
público. Hay escenas donde se advierte un desequilibrio mayúsculo entre su principio y su final
que anula el ritmo que intenta alcanzar el film. A
esa impericia se le suma una iluminación a destajo,
tan visible como todo lo anterior; paradójicamente
en un campo donde el último cine nacional ha
demostrado logros excepcionales.
Tercero, carentes de rigor dramático y abandonados al poder exclusivo de su potencial histriónico, Daniel Giménez Cacho y Regina Orozco batallan para hacer despegar sus personajes, no obstante la deslumbrante presencia, para esta narración en particular, de Regina Orozco. No hay en
ningún momento, por desgracia, altura suficiente
para liarlos in extremis y caer como testigos en la
siniestra fascinación de estos originales aunque

Un cine sobrenatural
EN UNA INDUSTRIA MUERTA, EL CINE MEXICANO,

imestral.

••=

s Centro

n

O

44

.

1ne,
televisión
y otros
..
espeJlSffiOS

O
ico: pdeislo@moil.gigo.com

inexistente al grado de casi no poder reunir el número de películas mínimas para completar la muestra anual de cine de Guadalajara, surgieron a finales de 1996 dos apariciones: Profundo carmesí y
Sobrenatural, que provocaron un gran impacto en
taquilla, para bien o para mal.
¿Hemos perdido el contacto con el buen cine
de reciente factura en estas tierras alejadas de la
exhibición internacional? ¿O los jurados de algunos
festivales extranjeros empiezan a padecer de miopía? Profundo carmesí, precedida por una avalancha
publicitaria sin igual, amparada en varios premios
obtenidos en festivales europeos, es una película
bastante mala, salvo en el aspecto del diseño artístico, lo cual ya no es un detalle novedoso en el tres
o cuatro veces novísimo cine mexicano.
La recreación escenográfica es excelente. Desde
hace unos años el cine mexicano ha ganado una
enorme habilidad en este campo de la producción
cinematográfica, que le ha permitido a las películas
realizadas en los últimos años de la agonía moverse
en un entorno adecuado y creíble. La ubicación de
la singular relación verídica de Raymond Fernández y Martha Beck en el territorio nacional, en un

45

�comodinos criminales seriales, a pesar de la espléndida caracterización de la pareja. Después de lo anterior, trascender hacia otros confines significativos
en Profundo carmesí, volcaría estas líneas hacia mera
especulación. Habría que regresar al film original,
al thriller sobre los Amantes sanguinarios (1969), en
la única película de Leonard Kastle -por cierto no
mencionada en los créditos-, par~ levantar el vuelo.

Sobrenatural es la otra aparición. Deslumbrante
como un videoclip manufacturado en láser, la
película de Daniel Gruner es un artificio encima
de un viejo artificio: el género de terror.
El primer artificio es el técnico. Jamás se había
visto en el actual cine mexicano de ficción, no en la
televisión o en el cine publicitario, tanto barroquismo audiovisual. Desde la posición y angulación de la cámara hasta la iluminación retorcida
y antinatural cada uno de los planos del film se
transforma, vía su perfección, en un mini universo
fotográfico y aural. Universos que se disparan solos, lejos, muy lejos, de las escenas de las que son
vehículo. Pericia evidentemente sobrenatural en el
contexto lumínico y sonoro del poco llamativo cine
nacional.

El segundo artificio es la historia, que se
deshace desde el principio, al fin relato de terror,
en su penumbra. El misterio de Sobrenatural podrá
reservarse para el cierre de la narración, pero si no
encaja su revelación con la lectura previa de las
imágenes, debilita por completo la construcción
entera de la película. Aun las historias más irracionales del género se sostienen y admiran hasta el
último grito, porque crean y hacen visible su propia
lógica, así sea ésta demencial para el cinéfilo.
Prendido el misterio entre alfileres en casi todo
Sobrenatural, y poco o nada observable, se antoja,
ya en el remate, decepcionante, por lo menos para
el aficionado al género.
Librado de estos excesos, de cámara y de
trama, y con la firmeza del éxito económico en su
opera prima, Daniel Gruner podrá dedicarse más a
contar que a demostrar que conoce de técnica de
cine y/ o video.

Los vuele.os del cine mexicano
Presentada hace unas semanas, después de dos
años de haberse realizado, una película mexicana
sorprende y cautiva: Los vuelcos del corazón de Mitl
Valdez.
Aquí coinciden aparato y texto. Mitl Valdez,
autor ya de un film sobre la obra de un escritor mexicano, Juan Rulfo, muchas veces filmado y grabado en video pero nunca realmente visualizado,
se acerca al universo y mirada de otro mexicano
excepcional: José Revueltas. La acción sucede en la
década de los cuarenta y el despliegue escenográfico y de diseño de producción opera al servicio
de la historia. Una historia en varios tiempos en
donde alternan presente y pasado. El pasado del
escritor, su pasado ideológico, su misterio, oculto
hasta el final, en directa confrontación con sus sentimientos. Todo teniendo como trasfondo una
ciudad de México tan sugerente en la pantalla como
el cine mexicano melodramático, en verdad, y
lastimero, de esa época.
El trabajo del director es firme. Estamos con el
personaje y estamos en su mundo. El manejo de
las acciones es discreto y seguro. La imagen no interfiere ni grita su presencia, está allí sólo para

correcto, una serie de decisiones que ocurren aquí
y ahora frente al espectador, en el presente inmediato del tiempo cinematográfico. Las actuaciones
son precisas, aun María Rojo. Arturo Beristáin está
espléndido.
Cine en apariencia sin grandes vuelcos en imagen y sonido, pero incursionando en nuestro
pasado. El pasado de un país al que debemos llegar
en este verano que parece será de próxima cólera.

Cine de arte
Dos complejos de salas de arte se inauguraron en
los últimos meses del año pasado en la ciudad de
México. En sus funciones, un poco más caras que
el cine normal, se ofrecen café y bebidas. Creo que
vale la pena. Perseguir las películas de estas salas
en Monterrey es una tarea azarosa. Si acaso se
entera de ellas el aficionado por los desangelados
resúmenes de la prensa diaria, verlas obliga a viajar
a uno de los polos de la ciudad, ya que sólo se ofrecen en dos cines en territorios opuestos y en horarios muy específicos, por lo general a las siete o
diez de la noche.

Memorias de Antonia
Donde el corazón te lleve

Otra octogenaria, muy diferente a la heroína anterior, comparte sus recuerdos con el público el último día de su vida. Desde su llegada, ya cuarentona, a su pueblo natal, del que salió a comienzos
de la Segunda Guerra Mundial, hasta su muerte,
Antonia es la lucidez y entereza mismas.
Contada con la simpleza y gracia de un cuento
nórdico -recordar El festín de Babette-, a Antonia
la moral tradicional le importa un reverendo cacahuate. Y sin tapujos, entre una cultura popular festiva y poco ceremoniosa, salvo el sacerdote del
lugar que oculta en el confesionario sus apetecibles

Segundo film italiano sobre una obra literaria de
éxito. Primero fue El cartero, sobre la novelita de
Skármeta, y después esta película de Cristina
Comecini sobre las confidencias de Susana Tamaro.
Pronto vendrá de Roberto Faenza Sostiene Pereira
del escrito de Antonio Tabucchi, con Marceno Mastroianni.
Una abuela le platica a su nieta, a través del
testimonio de unas cartas, muchas cosas que no dijo
jamás. Entre el viento, que es fuerte en medio de la
casa de la anciana, y el pasado, se derrama un pasado infiel y un valle de lágrimas. Lo único relevante
-obviamente ante la dureza pétrea de quien esto
escribe y lo mediocre del argumento-fue la figura
de Vtma Lisi, todavía bella sin importar los años
transcurridos desde su esplendor en la década de
los sesenta.

preferencias sexuales, Antonia deja libre la elección
maternal de su hija y también sus posteriores inclinaciones lesbiánicas. No hay condena, sólo gozosa aceptación de la vida en su familia y en la comunidad.
En una galería de seres excepcionales, entre un
filósofo y una niña genio, Marleen Gorris, escritora
y directora de esta bella película, ha creado un documento fuera de serie, sin gritos ni estridencias.

testimoniar, en el momento justo y con el encuadre

46

47

�Monterrey, tan joven en sus cuatrocientos años,
se ganó a pulso, con gritos y alharacas, una marca
que es patrimonio de las grandes y nobles ciudades:
la antigüedad. Y eso sin que los ingleses llegaran a
sancionarla. La vida sigue al cine o el cine, como
anota García Riera, es mejor que la vida.

Festival de verano
Hasta hace dos años la ciudad imperial contaba con
sólo dos grandes festivales de cine: el Foro Internacional de la Cineteca celebrado cada marzo, y la
tradicional Muestra Internacional de Cinematografía, realizada entre noviembre y diciembre.
Corno el ayuno parecía demasiado largo para los
aficionados al buen cine entre la primavera y el
otoño, la Universidad de México decidió salir al
rescate y creó el Festival Cinematográfico de Verano. El otoño pasado se presentó en Monterrey el
festival de estrenos completo que incluye material
filmado entre 1994 y 1995, gracias al apoyo del Consejo para la Cultura de Nuevo León.
El festival abrió con Rubor, peücula china de
Li Shao Hong, reflexión sobre la situación de la
mujer en la sociedad china de los cincuenta a través
de la relación de dos exprostitutas rehabilitadas.
Continuó con una comedia sensacional de Doris Dorrie: Nadie me quiere, encuentros de comunicación amorosa entre dos solitarios personajes,
una mujer y un homosexual, en busca del hombre
ideal. Y dejó para el tercer día, un film extraordinario, La ceremonia, del veterano Claude Chabrol.
Un simple acto doméstico: la contratación de
una ama de llaves, transformará la plácida armonía
de un hogar burgués en enfrentamiento ideológico.
Desde los conflictos de caracteres hasta el choque
social, con la aparición de una inquietante aliada
en la figura de una administradora de correos, La
ceremonia va subiendo en tono y agresividad hasta
llegar al límite de la inconsciencia, sentida esta
última por las dos mujeres, a pesar de su violencia,
como absoluta normalidad. En otra línea distinta
Acostándose con perros, primer largometraje de Wally
White, ofreció de manera divertida y sin ningún
complejo de culpa los vericuetos de los romances
gay en el paraíso vacacional de los homosexuales

En Memorias de Antonia la posición feminista
alcanza una dimensión sensible exacta, producto
del devenir existencial de su fresco y entrañable
personaje.

El inglés que subió una colina...
pero bajó de una montaña, divirtiendo a los espectadores, es un relato galés de Christopher Monger,
lleno de encanto.
La anécdota es muy graciosa y tiene enormes
resonancias. ¿Cómo la "montaña", orgullo de Ffynnon Garw, es una simple colina por obra y gracia
de dos cartógrafos ingleses? ¿Tan sólo porque le
faltan menos de veinte pies para alcanzar el estándar requerido?
La peücula habla de un esfuerzo solidario, de
un orgullo nacionalista, que se expresa en la voluntad de construir entre todos los habitantes del
pueblo la altura requerida por la geografía, y sostenerla hasta el último día de rodaje del film. Una
fábula social amenizada tanto por la actitud parsimoniosa de Hugh Grant, tan gentil en la figura de
Anson, y la de su contraparte científico, como por
la legión de aldeanos, desde el propietario de la
taberna hasta el cura del lugar, incurablemente colérico.

48

En un estilo muy suyo anunció que le apuraría
para que su inauguración coincidiera con el final
de periodo. Si no, otro iba a bailar con la quinceañera. Con todo respeto, ojalá que el honor del baile
le toque al "Benjas". Por el gusto del cine, no por la
política.

neoyorquinos.
Flirt, quinta peücula del festival, fue admirada
y a la vez rechazada. Una sola historia, con iguales
situaciones, estructura y diálogos, en tres lugares
y tres épocas distintas, aunque cercanas en el tiempo. Ejercicio riguroso de Hal Hartley, el más godardiano de los cineastas posrnodemos. De Portugal
llegó la segunda película que vernos en esa cinematografía por estos lares: La comedia de Dios, de Joao
César Monteiro, comedia con un ritmo lento y
preciso, demasiado especial para el ritmo
acostumbrado por el cine comercial, sobre el
propietario de una nevería que mantiene un delicado hobby con un redomado y escrupuloso espíritu coleccionista.
El penúltimo film fue otra película china, esta
vez de Hong Kong, titulada Ángeles caídos, de Wong
Kar-Wai. Un estilo visual acerado sobre el submundo criminal de una ciudad encerrada en sus
ümites con personajes solitarios llevados hasta el
último extremo. Más atractiva por sus imágenes
encajonadas que por su perspectiva existencial.
El III Festival Cinematográfico de Verano
concluyó con una sorpresa excepcional. El último
film de Michelangelo Antonioni, el cineasta legendario, Más allá de las nubes, dirigida a sus ochenta y
tres años con el apoyo del cineasta alemán Wim
Wenders. El mismo terna, el mismo estilo de los
sesenta. La incomunicación de la pareja en cuatro
historias de desencuentros amorosos, acotada por
la descripción elegante y elocuente de Antonioni.
Wenders enlazó las historias, que remiten a los
grandes momentos de la filmografía del maestro
italiano, por medio de un monólogo omnisciente
en voz en off sobre las reflexiones del cineasta y la
obra fílmica, no del todo afortunado. Un festín para
los ojos y el espíritu, a pesar de que la película tiene
sus altibajos en el diferente peso de cada uno de
los relatos.

Blitzkrieg
Cuatro días, sólo cuatro días se necesitaron para
que Televisa y Televisión Azteca se enredaran en
una guerra relámpago a la caza de los presupuestos
publicitarios de las grandes compañías nacionales.
Todo comenzó con los ratings que TV Azteca
publicó sobre su participación en el mercado de la
ciudad de México. Televisa, 0fendida por su reducción en el control mental del país, enderezó el domingo 27 de octubre un programa especial llamado
la "Conexión Azteca", en el que señalaba los nexos
que unían a la naciente empresa televisiva de Salinas Pliego con el apellido tabú del sexenio: Salinas.
Por más de hora y media Ricardo Rocha, vocero del sistema Azcárraga, demostró, alarmado, las
conexiones que, trato injusto, había realizado el
régimen anterior para darle a los Salinas, los Salinas de Salinas y Rocha y Elektra, el control de un
negocio para el cual no estaban calificados, por no
tener ninguna experiencia.
Lo ridículo del caso, para los televidentes, que
todavía se encuentran al margen de las grandes
decisiones nacionales, es .:¡ue Televisa olvidó, durante la transmisión del programa, su tradicional
política monopólica, que la hizo dueña de todas
las señales de video por tierra y satélite nacionales,
en complicidad con las autoridades de Comunicación, para vetar, en su sacrosanto dominio, la
presencia de un competidor.
Tan evidente era esto, que el mismo lunes el
propio zar de Televisa, don Emilio Azcárraga, el
antiguo zar ideológico del país, concluyó apresurado con un breve comunicado su guerra relámpago, porque amenazaba degenerar en una guerra
no tan florida corno la que practicaban, por razones
espirituales, los aztecas.
La respuesta periodística de TV Azteca no se
hizo esperar. Una semana después, el lunes 4 de

La Cineteca
En la reunión última del Consejo para la Cultura
de Nuevo León, Benjamín Clariond, gobernador
del estado, anunció el apoyo económico en 1997
para la construcción de un viejo sueño: la Cineteca
de Nuevo León.

49

�noviembre, en esta blietzkrieg televisiva, en un desplegado de dos páginas en los diarios más importantes del país, la empresa de los nuevos Salinas
desmintió, uno por uno, los puntos señalados por
la ofensiva Rocha-Azcárraga.
La guerra no fue más lejos. Algo está cambiando para los televidentes, condicionados noche a
noche en los canales de antes a una programación
insulsa e idiota. Hoy, entre Los Simpson y lo que
pasa en Televisa, la elección, por inteligente y sensata, no se hace esperar. Homero, obviamente, es
mejor que cualquier figura real de la competencia.

un icono religioso, el televisor está con los mexicanos no sólo en los momentos clave de su respirar
diario, sino también en medio de la intimidad.
En Guadalajara la mayoría de los televidentes
cuenta entre los 4 y los 12 años de edad, pero en el
área metropolitana de la ciudad de México y en
Monterrey la mayoría de los telespectadores se
encuentra entre los 19 y los 29 años de edad. De
ese público, ¡oh sorpresa!, el 16 por ciento tiene por
lo menos estudios de licenciatura.
en un escenario pequeño lesiona la composición
escénica y anula la atmósfera; sin embargo, aumen-

Hacia los jóvenes

En todo México, únicamente el 5.1 por ciento
de los televidentes no tiene estudios. La televisión
se extiende cada vez más como una forma básica
de entretenimiento e información para una pobla-

La guerra de desplegados de las televisoras partió
de un estudio realizado por el Instituto Brasileño

ción, hasta cierto punto, ahora lo sabemos, educada.
Ese es el territorio fértil de la publicidad y de las
telenovelas.

un mayor número de público disfrutar de las obras
asistentes a la muestra.

de Opinión Pública y Estadística (IBOPE). En su
análisis titulado "Establishment Survey Nacional
96" una serie de parámetros poblacionales sobre la
nación mexicana permitió generar una singular
información sobre el uso de la televisión en nuestro
país.
Los datos sociodemográficos del IBOPE son,
en principio, de utilidad especial para las industrias
publicitaria y televisiva. Pero también proporcionan señales significativas sobre un instrumento
indispensable para sobrevivir, en todos los sentidos,
en el mundo moderno que nos rodea.

tar la cifra de representaciones habría permitido a

En este sentido, la obra que reunió a un escaso
grupo de privilegidos fue Cuarteto de H. Müller,
bajo la dirección de Ludwik Margules. De origen
polaco, Margules se encuentra entre los más inge-

Habría que implementar en las escuelas de
educación media y superior cursos para enseñar a
leer la televisión, antes de que la invasión electrónica, con el cable y la nueva televisión satelital,
ocupen la mayoría del espacio espiritual de los
mexicanos del futuro.

Todo personal

niosos directores teatrales de México y su trayectoria abarca puestas memorables.

XVII Muestra Nacional
de Teatro

Precedida por una aureola de éxito, la obra en
cuestión consiguió una larga fila de aspirantes a
espectadores en el Teatro Calderón. Propósito inútil. Con excepción de un séquito de burócratas y
teatris tas involucrados, Cuarteto pasó por la muestra tan inalcanzable como el sol; por tanto, habrá
que esperar mejor ocasión para constatar el vigor
estético de este montaje.
En cuanto a la apertura de esta XVII Muestra
Nacional de Teatro, la inauguración mantuvo un
soporífero tono oficialista que se extendió más de
lo permisible. El comienzo de la fiesta teatral no
alcanzó en absoluto la atmósfera de años anteriores,

MONTERREY VIVIÓ DEL 1 AL 9 DE NOVIEMBRE ESTA FIESTA

del teatro nacional en su edición XVII. Numerosos

Supervivencia válida para la satisfacción de
necesidades de consumo inmediato, pero también
como reflejo de la visión, hacia el interior de la familia y hacia el exterior, de una sociedad en un
momento determinado, visión no necesariamente
orientada hacia la perfección comunitaria. La
guerra de las televisoras no fue sólo un estallido
de carácter económico, fue el primer enfrenta-

Los detalles de tan singular hecho llegaron hasta
el diario The New York Times: "Heroína de telenovela
rechaza el guión y el argumento se hace espeso".
Parece increíble. Antes eran los crímenes y la
corrupción la clave de nuestra vida periodística en

comentarios circularon respecto al nivel de calidad
de las obras participantes y se ha especulado acerca
del futuro de este evento, además de cuestionar sus
verdaderos beneficios en relación con el gran público.

el extranjero. Hoy es la posición personal de una
actriz en el horizonte dramático de una telenovela.
El Times dice: "Es un caso de la vida -real- que
imita a una telenovela que -a su vez- imita a la
vida real".

No es posible expresar una opinión imparcial
-o por lo menos coherente- si no se ha visto la
totalidad de los montajes participantes, situación
poco probable debido a las limitantes que se impu-

Camila de los Reyes era, según Ana Colchero,
en el libreto, el retrato de la mujer mexicana. Una

miento en la lucha por el control ideológico de las
capas medias y bajas de México.

mujer mexicana no miente y menos con algo tan
delicado como la paternidad de su hijo. De ahí su
salida personal de Nada personal.

Un detalle importante: en las 27 ciudades más
pobladas de México viven 36 millones de habitantes, de los cuales 35 son considerados "televidentes" según el reporte, distribuidos en 7 millones y
pico de hogares.
De éstos, en el 57 por ciento, la televisión ocupa
el lugar central de la recámara principal. En el 29
por ciento, el aparato se encuentra en otra recá-

Nada personal, la primera telenovela contem-

espacios. Este inconveniente podría haberse salvado con sólo aumentar el número de funciones.

poránea sobre la realidad contemporánea en manos
de una mujer de ficción "valiente, decidida, honesta
y un tanto salvaje", al decir de la actriz. La teleno-

evento de esta magnitud, el hecho de presentar
obras en espacios reducidos encarna una grave defi-

vela asumida en serio en un país dor.de todo, incluyendo la vida, es una telenovela constante.

mara, y en el resto se localiza en la cocina. Como

50

pese a la numerosa presencia de miembros de la
comunidad teatral nuevoleonesa y nacional.

sieron en la programación de los eventos.
El cupo limitado para asistir a las representaciones resultó en esta XVII Muestra una verdadera condenación. Al parecer el teatro de cámara
se impuso sobre las obras que exigen amplios

El Lazarillo de Tormes
Abrió la muestra El Lazarillo de Tormes, adaptación
de un texto de ÓScar Liera sobre este clásico de la

Si se considera el volumen de asistencia a un

picaresca española. Dirigida por el experimentado
Sergio García y con el desempeño del grupo del
CTAI (Centro Teatral de Arte Infantil), la obra no

ciencia cuando los trabajos programados apenas
suman las dos funciones. Resulta evidente que
ubicar en un teatro amplio un montaje ensayado

alcanza a despegar. La principal falla radica en la
irregularidad del tono en un texto donde predomi-

51

�nan anécdotas largamente descriptivas, estupendas
en su concepción narrativa, pero en las que escasean
las imágenes teatrales.
La experiencia de García logra una estructura
atractiva que combina el cambio de actores en las
distintas aventuras que corre El Lazarillo y a cuyo
envilecimiento asistimos. Una dirección que conoce
los recursos del teatro logra sacar partido de la espontaneidad de un reparto con escasa trayectoria
escénica; gracias a ello conforma una labor actoral
fresca que sin embargo no consigue transmitir la
ironía y amargura de los personajes ni condensar
la sordidez y desesperanza que se perciben en el
texto.

El Lazarillo de Tormes representa un teatro
didáctico, no en la acepción peyorativa del término,
y es preciso valorarlo, pues en este aspecto el
montaje cumple con su cometido. Los jóvenes
actores del CTAI -dentro de sus posibilidades e
independientemente de las deficiencias-han acercado su trabajo a jóvenes como ellos brindándoles
la oportunidad de un primer contacto con el teatro.
La selección de El Lazarillo de Tormes como obra
participante en la XVII Muestra Nacional de Teatro
provocó cierta incomodidad en integrantes de
nuestra comunidad teatral. Si este montaje, con
"todos los defectos del didactismo", ha conseguido
colocarse en este evento nacional, habría que cuestionar sobre sus causas a quienes en esta ciudad
están dedicados al teatro profesional.

Los niños de sal
Si El Lazarillo no recibió la total aprobación de la
crítica, la obra de Hernán Galindo corrió con mejor
suerte en la muestra. El montaje correspondió a El
tercer grupo de Jalisco y contó con la dirección de
Moisés Orozco.
Galindo debutó en 1988 con la comedia Todo
queda enfamilia y a partir de esa fecha ha producido

y la irrelevancia de la anécdota y explora con acierto
las posibilidades de la obra de estructura abierta.
Con una atmósfera onírica apoyada en recursos casi
cinematográficos recurre a diálogos poéticos en un
juego destinado a combinar intensamente la realidad con el recuerdo y la añoranza.
Los niños de sal constituye la obra más consistente de la producción dramática de Hemán Galindo. La puesta que el grupo jalisciense ha traído
a la XVII Muestra Nacional de Teatro se deriva del
reconocimiento que ha alcanzado la pieza en cuestión, ya que en 1994 obtuvo el Premio Nacional de
Teatro.

En Los niños de sal el autor se aleja de la
superficialidad en el tratamiento de los personajes

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ción de Moisés Orozco ha logrado proyectar el
entrañable afecto que une a estos niños de sal que,
al igual que en el mito de la mujer de Lot, Raúl
reencuentra al volver sus ojos al pasado.

Conclusiones
Si el futuro de la muestra no es muy claro será preciso esperar a que se haga la luz sobre el panorama.
La crisis creativa que atraviesa el teatro mexicano
tiende a agravarse por las dificultades económicas
para armar producciones. Este hecho ha alcanzado
incluso al teatro comercial en la ciudad de México.
Una de las pocas alternativas consiste en el apoyo
de las instituciones gubernamentales. Desafortunadamente, ésta también posee sus inconvenientes.
En su extensa historia el teatro ha vivido largas
épocas de inmovilidad y oscurantismo. Como diría
Rodolfo Usigli en su obra Vacaciones:"El teatro consume mucha leña humana". Será preciso entonces
continuar trabajando para que ese fuego se avive;
pese a que con ello acabe consumiéndonos.

El montaje de Moisés Orozco se apega al texto
y pese a la correcta recreación de la atmósfera incurre en obviedades que evitan el lucimiento de
algunas imágenes y en ocasiones atentan contra la
concepción poética de los diálogos.
El error más grave y obvio de la puesta es el
acento costeño que el director marcó a los actores.
De entrada éste representa una interpretación absolutamente errónea de los códigos del teatro poético.
El acento tiñe de realismo un texto que no se encuentra en esta categoría y en consecuencia lo encaja en el teatro de retrato.
Si bien es cierto que Galindo roza el lugar común en ciertos momentos de la obra, el montaje
consigue acentuar estos defectos al crear imágenes
poéticas literales que en sí mismas se anulan. Los
apoyos visuales resultan innecesarios y no agregan
nada al discurso. El colmo es el final de la obra con
un toque sentimentaloide que el texto no posee: un
grupo de niños retoza en una playa, imagen que
intenta reforzar una situación expuesta a lo largo

un regular número de obras. Los primeros textos
de este dramaturgo regiomontano se sostienen en
el arquetipo y se avocan a contar una historia sin
pretensiones de innovación en la estructura o en el
planteamiento de las situaciones.

de la historia.
Pese a estas fallas, Orozco consigue armar con
corrección la estructura de la obra. Existen violaciones en los complicados cambios de tiempo y
espacio, pero finalmente los retazos consiguen
integrar el pasado de un hombre que vuelve irremediablemente al puerto de origen para reconstruir
una vida atada al pasado por el negro hilo de la
culpa.
El trabajo actoral alcanza momentos destacados aunque el discurso poético se adelanta a su
desempeño en algunas escenas. Marco Antonio
Orozco (Raúl) lleva el papel principal; Yosi Lugo
(Marina) y Marco ~tonio Pérez (Jonás) son convincentes y proyectan la labor interior de sus personajes.
Los apoyos escénicos en ocasiones rebasan las
exigencias de la atmósfera poética y alcanzan un
barroquismo gratuito como los adornos excesivos
de un pastel barato.
En Los niños de sal, Hernán Galindo explora el
poder de la amistad en la infancia y la pérdida irrecuperable de la inocencia. En este sentido la direc-

1
53

�rtes
plásticas
de poseer obras de un artista famoso, pensando que
por ello él gozará por ende del mismo prestigio.
En la medida en que haya quien pague fuertes
sumas de dinero por algo que pueda ser imitado a
un costo mucho más bajo, habrá terreno fértil para
que aparezcan las falsificaciones. Nadie se tomará
la molestia de falsificar algo cuyo valor de mercado
sea igual o menor al costo de producción o bien
falsificar obras de pintores desconocidos que por
lo mismo no tienen valor comercial.
Mucha gente piensa que una obra falsa nunca
podrá igualar al original y que por lo mismo es
relativamente fácil detectar cuando una pieza es
copia. Esta idea no puede ser más errónea. Es uno
de tantos mitos que se crean en tomo al arte. Los
que nunca han pintado se imaginan que lo que da
valor a las obras es la dificultad técnica para representar la realidad. Muchas piezas falsas son tan
buenas o mejores que los originales y hasta los más
connotados expertos del mundo han sido víctimas
de los falsificadores. Muchas de estas piezas han
estado expuestas en los principales museos y colecciones privadas del mundo por siglos, sin que nadie
siquiera sospechara de su falsedad.

El universo
de las falsificaciones
Eduardo Rubio Elosúa
A DIFERENCIA DE LA MAYOR1A DE LAS COSAS QUE SE

compran y se venden, en el arte no existe ninguna
relación entre el costo de producción y el precio de
venta. Tampoco existe una relación entre el precio
de una misma obra en diferentes momentos de su
historia. Una pintura que a finales del siglo pasado
se podía comprar por doscientos dólares, cien años
después se vende por millones de dólares. Asimismo obras por las que se pagaban cantidades muy
importantes en otras épocas, ahora no valen ni una
pequeña fracción de lo que se pagó entonces por
ellas. El tema de los precios ha sido un motivo de
curiosidad permanente y, cuando las obras alcanzan precios muy altos, la tentación de ganar dinero
fácil haciendo copias de obras a la manera de... se
vuelve irresistible para muchas personas.
El tema de las falsificaciones ha sido siempre
un tema nebuloso. Hay muy pocos casos que queden perfectamente claros. Este mundo está en
relación con la parte material y no la parte espiritual
de la obra de arte. Tiene su origen en el deseo de
ganar dinero fácil; en la posibilidad de explotar la
ignorancia del comprador unida al deseo de éste

Solamente en Estados Unidos entre 1904 y1914
se registró en aduana el ingreso de nueve mil quinientas obras originales de Rembrandt, que se integraron a las colecciones públicas y privadas más
prestigiadas de entonces. El número de obras reconocidas mundialmente como originales de Rembrandt ha ido cambiando con el tiempo; en 1913
Hofstede de Groot reconocía como originales novecientas ochenta y ocho telas; en 1923 W. R. Valentiner, otro experto en la obra de Rembrandt, recortó
la lista dejando como originales solamente setecientas; en 1935, Bredius realiza su propia investigación y reduce a seiscientas ochenta el número de

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En el ámbito de las atribuciones también se da
el fenómeno opuesto, es decir, obras que se pensaba
que eran copias y que por ello estuvieron relegadas
a las bodegas de los museos, se reivindican gracias
a los resultados de análisis de laboratorio. Un caso
importante se dio con una Madona de Rafael. Siempre se creyó que la que estaba colgada en la Galería
de los Oficios en Florencia era original y la que
estaba en la National Gallery de Londres era la copia, por lo que ésta siempre estuvo relegada en las
bodegas del museo. Hace unos años se emprendieron estudios de laboratorio de ambas piezas y
se encontró que la de Londres correspondía plenamente a la manera en que Rafael utilizaba los materiales, particularmente la de hacer sus pinturas
en base a aceite de nuez. Este equívoco y muchos
más, de tantos expertos y por tantos años, demuestra cómo no se puede confiar sólo en el ''buen ojo"
y la experiencia del "experto". Se conocen muchos
casos de obras que por estar mal atribuidas o por
no estar firmadas se suponía que eran de artistas
de un nivel más bajo hasta que en una limpieza
apareció la firma y se descubrió que la obra era
original de un gran maestro.
En los ejemplos anteriores toqué un concepto
clave: la atribución. Una pintura de época que no
tiene firma, como es el caso de la mayoría de ellas
desde el siglo XIV hasta el siglo XVII, necesariamente tiene que ser atribuida a un autor y ante la
incertidumbre, ¿qué mejor para el vendedor que
atribuirla a algún maestro que esté más cotizado
en el mercado? Si la obra parece un Rubens, ¿por
qué atribuirla a uno de sus discípulos menos famoso y por ende menos caro? Esto es por supuesto un
fraude.
En la mayoría de los casos la venta de obras
de arte se realiza por medio de una subasta pública
o de una galería. Si la obra es llevada al galerista o
al subastador por alguien que no sea autoridad en
arte, supongamos que es llevada por alguien que
la heredó de su bisabuelo, es muy posible que le
hagan creer que la pieza es una obra de procedencia
desconocida que puede ser de tal siglo pero que
como había tantos artistas es muy difícil precisar
quién la pintó y, por lo mismo, su precio debe de
ser bastante bajo. Generalmente, si la mano de
algún maestro es muy evidente o la obra viene ya
con una atribución, lo que normalmente sucede es

originales; en 1968 Gerson reconoce como originales solamente quinientas; en 1990 el doctor Joshua Bruyn, quien está a cargo del Rembrandt Research Project, que depende de la Stitching Foundation, publica el corpus de la obra de Rembrandt
y reconoce como originales solamente trescientas
cincuenta obras. Esto nos muestra con claridad
cómo una atribución basada solamente en el "buen
ojo" y la experiencia de un experto puede estar
equivocada aunque la obra haya estado colgada en
un museo importante y haya sido reproducida en
monografíé'!,s o enciclopedias de arte de gran circulación. ¿Cuántos no nos hemos emocionado frente
a obras falsas creyendo que son originales? Es muy
posible, igualmente, que existan obras originales
de Rembrandt de mediana calidad y que actualmente sean atribuidas a otros artistas de su época.
No obstante, hay que decir que muchas de las copias de Rembrandt salieron de su taller y fueron
realizadas por sus discípulos. En otras se reconoce
en partes la mano del maestro pero la mayor parte
del cuadro se atribuye a algún discípulo. Se conocen
obras que habiendo sido realizadas enteramente
por un alumno llevan la fuma original de Rembrandt y suponen los expertos que en más de una
ocasión el maestro pudo haber firmado estas obras
para que sus estudiantes pudieran vender a un
mejor precio sus trabajos. No hay que olvidar que
tanto Rembrandt como Rubens fueron comerciantes en arte. De Rubens se conoce que él mismo
ordenaba a los que trabajaban en su taller realizar
copias de sus cuadros que después él vendía como
originales. Hay documentos escritos por él mismo
en donde propone trueques a cambio de obras,
algunas pintadas totalmente por él, otras hechas
en su taller, y otras en las que él no metió mano. Se
sabe que Rubens en su taller aceptaba encargos para
realizar copias de obras de otros artistas.
El caso de las obras de Corot es también escandaloso, pues se tienen reconocidas como originales
de él cuatrocientas obras y hay más de cuatro mil
colgadas en museos de Estados Unidos. Respecto
a las tablas de los primitivos flamencos se tienen
registradas como originales cerca de cuatro mil
quinientas obras, y únicamente sesenta de ellas han
podido ser atribuidas a un autor, las demás se reconocen sólo como de época. Esta lista podría ser
recortada si se aplicaran criterios más rigurosos.

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�que le hacen creer que no es completamente original sino que es "del círculo de ..." o "del taller de...";
"a la manera de ..." o "after..." Pero si la obra fue
adquirida por algún marchand, éste tratará de hacerla pasar por algo mucho más valioso para que
resulte un gran negocio. Este tipo de acciones son
cotidianas tanto en las galerías como en .las más
prestigiadas casas de subastas del mundo tanto
para la pintura antigua como para la pintura
moderna, no así para la obra contemporánea.
Hablo de pintura moderna refiriéndome a obras
que fueron supuestamente pintadas
antes de 1960 y cuyos autores ya murieron. En las obras
de reciente factura
hay más controles y
en la inmensa mayoría de los casos el
artista está vivo y
puede determinar
si la obra la pintó él
o no. Ninguna de
las casas de subasta
se hace responsable
por la autenticidad
de obras que hayan
sido pintadas antes
de 1870.
En estos tiempos el mercado es
tan activo y las piezas cambian tan
rápido no sólo de país, sino de continente, que es
casi imposible seguirles la huella. Una obra que fue
puesta en venta en una subasta en Montpellier,
Francia, aparece seis meses después en Londres,
un año después en Nueva York o en Tokio, y así
sucesivamente. Generalmente las obras viajarán a
los sitios en donde se puedan vender por un mejor
precio. La velocidad a la que se mueven las obras
es un factor determinante de las malas atribuciones,
pues no existen en el mundo tantos especialistas

capaces de dictaminar autenticidades serias a ese
ritmo. Las atribuciones realizadas por gente seria
pueden requerir en ocasiones años de estudio estilístico, histórico y de laboratorio confrontando las
obras en proceso de estudio con otras ya probadas
del mismo autor.
La inmensa mayoría de los llamados expertos
extienden certificados de autenticidad con sólo ver
la obra un minuto, confiando en su buen ojo, su

Los amantes de Pablo Picasso

experiencia y en
quien le facilita la
obra un minuto. Los
certificados de autenticidad son solamente atribuciones.
Quien extiende un
certificado emite
una opinión personal de acuerdo a su
experiencia y a su
calidad moral. Yo no
quisiera pensar que
no existen expertos o
historiadores del arte honestos, sin embargo, la historia nos
demuestra que los
más grandes expertos e historiadores
del arte, así como los
más importantes galeristas internacionales, no han resistido a la tentación de
ganar fuertes sumas
de dinero por realizar atribuciones que
en el fondo son sólo

mentirillas piadosas.
Incluso este tipo de fraude es muy difícil de
probar y por lo general queda impune al decirse
como pretexto que ellos actuaron de buena fe y que
fueron igualmente víctimas de otra persona. Lo más
que llega a suceder es que demostrado el fraude,
los tribunales exijan la retribución del dinero al afectado. Las leyes por lo general otorgan mucho terreno de acción en este sentido a los involucrados en
el negocio de las obras de arte. Sólo cuando se des-

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la tentación de seguir explotando la mina de oro y
son muy pocos los riesgos. Por supuesto que ningún familiar del difunto va a reconocer que son
ellos, los familiares, los que falsifican la obra de su
padre o de su abuelo, y tratarán de darle a su negocio un halo de legitimidad y seriedad, pues de lo
contrario se les acabaría. Esto sucede a diario desde
Picasso hasta Carlos Mérida.
Cuando la obra de arte es adquirida por un
coleccionista
privado generalmente ésta
va directamente a los
muros de su
casa y no pasa
por ningún
análisis posterior hasta que
la pieza es donada o es solicitada por algún museo
para exhibirse. Cuando esto sucede, si
nadie siembra
la duda sobre
su autenticidad, la obra se
acredita como
buena por haber sido expuesta en un
museo. El número de obras
que son soliciAIAonelra!o de Rembrandt tadas para exposición en los museos es muy reducido respecto
al número de obras que se venden, por lo que la
probabilidad de que se descubra el fraude es baja.
De cualquier manera esto sería la excepción. La
mayoría de los coleccionistas han caído en la trampa, al igual que la mayoría de los curadores de los
grandes museos del mundo. Además de la atribución fraudulenta que se da principalmente con
las obras antiguas y de calidad, existen muchas
otras maneras de falsificar obras, por ejemplo la

cubre una banda de traficantes o de falsificadores
y que los sorprenden in Jraganti, los mandan a prisión. ¿Quién iba a dudar de la palabra escrita de
Bemard Berenson, de Lionello Venturi o de Sir Kenneth Clark? Aun en el supuesto de que se llevara a
la corte un caso de errónea atribución, ¿quién sería
capaz de contradecir al más grande experto en la
materia? En estos casos sólo la opinión de otro experto con la misma o mayor autoridad pudiera
hacerlo.
Hay que
señalar que el
fenómeno de
los certificados
d e autenticidad es reciente
y que fue determinado en
gran parte por
compradores
ignorantes que
buscan amparar su inversión en un papel como si esto fuese prueba
incuestionable.
Falsificar un
certificado es
aún más fácil
que falsificar
una obra y, de
suyo, los casos
más flagrantes
de falsificación
han sido los
que practican
los familiares
de los artistas difuntos. ¿Quién dudaría de la palabra de la viuda que acompañó al artista toda una
vida? Sin embargo las viudas, los hijos y los nietos
han encontrado una manera de hacer negocio fácil
explotando la posibilidad de extender certificados
de obras "póstumas", argumentando que éstas fueron encontradas en el taller del artista. ¿Quién puede dudar de su palabra?¿Quién puede tener mayor
autoridad para extender un certificado de autenticidad que la propia familia del artista? Es muy fuerte

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�como pintarle ropa a los desnudos o cambiarle la
fisonomía a un rostro deben de considerarse falsificaciones. Un grabado que sea reproducido incluso
a partir de la placa original pero sin consentimiento
de su autor es también un falso. Y así dentro de
este universo encontramos múltiples posibilidades
y sería muy difícil en tan poco espacio analizar
todas ellas.
La historia de las falsificaciones es tan larga
como la historia del gusto por coleccionar y este
gusto va cambiando con el tiempo por lo que los
falsificadores tienen que estar muy alertas al gusto
del momento si quieren que sus piezas encuentren
comprador a precios altos.
Lo que me invita a la reflexión no es si una
obra es falsa o no, sino cómo cambia nuestra percepción y nuestra valoración de una obra por el hecho
de haber sido o no realizada por la mano de alguien
reconocido. La obra de arte pierde todo su significado como mensaje y se convierte en un objeto mágico
que contiene toda la energía y la genialidad del gran
maestro. Si la obra no es original del gran artista
entonces no tiene ninguna magia y ninguna energía. ¿En qué cambia el mensaje de la obra el que
haya sido realizada por uno u otro? ¿Qué es lo que
me emociona de una obra, lo que me quiere decir o
el que haya sido realizada por tal artista? ¿Por qué
cambia mi actitud frente a una pieza que me ha
emocionado profundamente por el solo hecho de
que yo descubra que no fue pintada por quien yo
suponía? ¿Podría distinguir un original de una
buena copia? ¿Por qué estoy dispuesto a pagar cien
veces más por una obra original que por una excelente copia?
Me gustaría poder profundizar más en este
punto, pues se relaciona tanto con las obras originales como con las obras falsas. Nosotros estamos dispuestos a pagar por la ilusión y no por el objeto.
Mientras nos hagan creer que la obra es de alguien
importante nos emocionamos y nos detenemos a
observarla aunque la obra en realidad no lo sea. Si
alguien nos muestra su colección de obras de grandes maestros, éste se convierte en sujeto de admiración y de envidia, pero bastaría con que nos enterásemos que sus obras son falsas para que perdiera
nuestra admiración y respeto y posiblemente nos
inspirase lástima. Mientras... las obras permanecen
allí, inmutables.

copia burda y la copia con variaciones, esto es, obras
recientes pintadas a la manera de Chagall o de
Matisse que hacen pasar por originales de éstos.
Este es un fenómeno común en el que curiosamente
no es que el pintor quiera engañar a nadie, sino el
que vende la obra quien, sabiendo que se trata de
una copia, la vende como si fuera original, incluso
mostrando papeles de expertos que la acreditan
como tal. En la mayoría de los casos que se han
estudiado resulta que el falsificador es un arte dealer
o un marchand establecido, y que los propios
productores no tenían noticia de que sus cuadros
se estuviesen vendiendo como originales. Tal fue
el caso de Alceo Dossena o el de Réal Lessard, quienes siendo excelentes artesanos fueron engañados;
el primero por el anticuario Fasoli y el segundo por
Fernand Legros, ambos marchands sin escrúpulos
con clientelas de muy alto nivel.
Desde luego que también existen los casos de
quienes falsifican obras con todo conocimiento de
causa y con toda la intención de engañar a los más
afamados expertos, como fue el caso de Han Van
Meegeren, quien falsificó a la mayoría de los maestros flamencos del siglo XVIl, principalmente a
Johan..'les Vermeer; o el de Elmyr de Hory, quien
pintó maravillosas obras de Picasso, Renoir, Matisse, Modigliani y otros.
Aunque parezca increíble se han dado casos
en que obras falsas han sido presentadas a los artistas buscando que reconozcan que se les olvidó firmar la obra o simplemente que extienda de su puño
y letra una certificación de que él es el autor. Kees
Van Dongen no sólo reconoció ser él el autor, sino
que se acordaba claramente de la modelo y de por
qué no le firmó la obra. En realidad el cuadro había
sido pintado por un joven en California, utilizando
como modelo a una amiga, cuarenta años después.
Van Dongen escribió al reverso del cuadro: "Esta
obra fue pintada por mí el año de 1910". Se sabe
que experiencias similares les sucedieron a Picasso,
Cézanne y Matisse.
Cabe mencionar que no sólo es en base a malas atribuciones, a certificados de autenticidad dudosos o a copias como se presentan los falsos. Una
pintura dañada que haya sido restaurada en áreas
importantes ya no es una obra original. Una pintura
que sea firmada por otra persona que no sea su
autor; una pintura que haya sufrido alteraciones,

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ibros
Sin embargo el espíritu de la palabras migrantes y
tornadizas desaparece en el Lexicón del noreste de México
de Ricardo Elizondo; en este libro las palabras no evolucionan. Inquieta su quietud.
El trabajo ofrece como rasgo principal que el lenguaje norestense es extremoso como el clima: "autorizado
o disidente", rural o citadino, neologista o arcaico, centrífugo o centrípeto. De tal forma, posee voces que se
van muriendo con los abuelos en el campo y giros lanzados a la calle por jóvenes que en materia de neologismos
son inagotables.
El lenguaje norestense, podemos adelantar, pierde
su tipicidad por muerte ñatural y va gestándose el nuevo
lenguaje norestense que será típico en el siglo XXI.
Agoniza en el espacio rural y renace en la calle citadina.
Ese es el paisaje que nos muestra Elizondo en el

Lexicón, un buen intento
Genaro Huacal
Ricardo Elizondo Elizondo

Lexicón del noreste de México
Fondo de Cultura Económica
México, 1996.

recorrido alfabético por nuestra patria chica lingüística.
Es notoria la cantidad de palabras, muy nuestras, que
no fueron incluidas, y es obvio las tantas que están de
sobra por ser de uso general en otras entidades y, más

Llls palilbras pQSlln ltntamentt frente a mi baloon.
uCanáón deotoñow,J06é Luis Perales

aún, en todo el país.
El lector se queda con mal sabor de boca por la falta

EL LENGUAJE NORESTENSE DEMUESIRA EN si MISMO, DESI mismo

de rigor en ambos sentidos y la facilidad con que se incurrió en ello. Sin embargo, en tiempos en que el lenguaje
visual le gana al texto, el Lexicón del noreste de México

y por sf mismo su autarquía, imposible de atrapar su

lexis en un lexicón. Basta llegar de un estado a otro, en
esta región, para sentimos mágicamente en otro país, con
su clima, geografía, gastronomía y modos de hablar

provoca que el lenguaje oral tome el lugar que le corresponde.
Nos hace reflexionar en el ejercicio lingüístico de
todos los días, agudiza nuestros sentidos para captarlo,
dilucidarlo, saborearlo. Este libro es un buen principio,

peculiares.
Difícilmente podría hablarse de un lenguaje norestense si sabemos que Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas son entidades únicas y particulares. Nuevo León

no del todo afortunado, que da pie a inminentes trabajos

es, en muchísimos aspectos, Monterrey y viceversa. He

que si se cultivan con el rigor necesario e insoslayable

aquí que a la sombra del Cerro de la Silla nos amalga-

estarán a la altura del tema.
Los facilismos sexuales incluidos echan a perder las

mamos gente de varios estados con preponderancia de
los vecinos, atraídos por el estudio y el trabajo.
Agregaremos las entidades que a su vez se acercan
como círculos concéntricos formados al caer una piedra

buenas intenciones del autor; el primer indicio que nos
pone en alerta, hasta concluir en un abusivo registro de
terminajos que más que asustar a las buenas conciencias,
provocan pena ajena en las malas por la ingenuidad que

en el agua. Esto demuestra que el noreste es un crisol
lingüístico que se nutre de aquí y allá, con las palabras

destellan.

trashumantes que se cobijan en su estancia.

59

�buscar no tanto una Ética para náufragos -para decirlo
con la voz de José Antonio Marina- como trazar una
carta de la ética, sus navegaciones y naufragios.
En El ethos, destino del hombre el lector advierte una
reflexión sobre la condición humana como una condición
ética, inspirada por un lado en un conocimiento de la filosofía griega clásica (Platón, Aristóteles, los presocráticos) y por el otro en un saber critico o de la crisis que se
bifurca por un lado en un manejo de los discursos modernos encarnados en Nietzsche, Heidegger y Freud y por
el otro en una inquietud consciente sobre la propia histórica circunstancia. La condición sobre la condición humana como condición ética, del mundo como mundo en
emergencia, se plantea como una discusión ineludible.
Ineludible porque se deriva y remite a aquellos discursos
fundadores y contra los cuales se coteja constantemente
el discurso de los valores. Ineludible porque se da como
una discusión urgida por el saber de la crisis o sobre la
crisis tanto como por la experiencia humana e histórica.
Urgida o avivada; se diría que el enfrentamiento entre
universalismo y relativismo se resuelve aquí en la inflexión de uno en otro como una chispa que surge al frotar
dos pedernales. Este radicalismo filosófico tiene un valor
doble al damos a leer los textos clásicos a la luz ~ al
calor- del mundo histórico e intelectual circundante y
de situar, por otro lado, para nosotros cuestiones que nos
desviven -por ejemplo el suicidio y la pena de muerte-a la luz de una filosofía moral de estirpe humanística y
no, como es más habitual hoy, de linaje lógico. Tal acercamiento no sería posible si Ethos, el destino del hombre -al
igual que la obra toda de la autora-no estuviese animado por una pasión intelectual, un amor a las ideas que
sabe expresarse con aquella claridad que sabe hacer sentir
al lector desarmado que es posible adentrarse sin lágrimas en ciertos grandes textos de la filosofía antigua y
moderna. El ethos, destino del hombre es título, ya se dijo,
que se antoja apropiado para cubrir la obra de toda la
autora. El libro aquí reseñado se divide en dos grandes
partes que a su vez se dividen en otras dos. Dos partes;
digamos una sobre el ser del valor y otra sobre las condiciones del ethos.
Al lector le hubiese gustado que hubiese en el libro
(y lo hay en la obra de Juliana González) una meditación
más amplia sobre la libertad, una biografía del daimón
responsable. Ese es justamente el asunto del ensayo que
arranca la segunda parte de "El ethos ante la vida y la
muerte", el texto a mi parecer más original y palpitante
de este libro que sabe enlazar firmamento y tierra firme.
No me parece inoportuno llamar la atención sobre
la imagen que ilustra la portada del libro. Reproduce un
fragmento rupestre de la cueva La Pintada en México,
en Baja California Sur. La imagen no sólo habla de que

Estación de un itinerario
intelectual
Adolfo Castañón
Juliana González
El ethos, destino del hombre
FCE/ Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
México, 1996, 164 pp.
donde vtrti por mi dichosa historia
quien mt!s leyere en ella,
que es dula libertad lo menos de ella
• A la Libertad", Lope de Vega

UN LIBRO DE FILOSOF1A ESCRITO POR UNA MUJER NO ES ENllL SICLO

que corre a su fin -y que para algunos ya terminó- algo del todo inusitado. Su autora podría llamarse Hannah
Arendt, Simone de Beauvoir, Catherine Clément, Iris
Murdoch, María Antonieta Macciocchi o, entre nosotros,
Victoria Campos, Victoria Combalía, Olbeth Hansberg o
Juliana González, la autora del libro que hoy presentamos
aquí, en un día bisiesto o bisextil. El ethos, destino del hombre es la más reciente estación escrita de un itinerario
intelectual ya considerable y que podemos decir marcado
no sólo por Jfueas de argumentación y preocupaciones
congruentes sino también por un estilo, una actitud reflexiva que no excluye ni rigor ni pasión ni aun cierta impetuosa elegancia. La más reciente estación escrita, pues
Juliana González no ha descartado por dedicarse a la
contemplativa esa vita activa del saber que sostiene a la
Universidad y que consiste en dar cursos y seminarios,
dirigir tesis, organizar congresos y simposios, editar
libros propios y ajenos y afanarse en fin en ese gobierno
de la nave académica que ha sido, primero, la secretaria
general de la Facultad de Filosofía y Letras y luego desde
1990 a la fecha la dirección de la misma. Vita contemplativa y vita activa que le han permitido reflexionar y
tener la experiencia de contrastar lo que Juan Nuño llamó
"el doble problema del estatus de los valores (qué son) y
del valor de los valores (cómo medirlos)". El ethos, destino
del hombre, un título que abre a tal punto horizontes que
el lector se arriesga a preguntar si no convendría como
leyenda emblemática para cubrir toda la obra de la más
conspicua disdpula del impecable Eduardo Nicol. ¿No
son los avatares de la vocación ética y valorativa del ser
humano uno de los hilos conductores de El malestar en la
moral. Freud y la crisis de la ética (1986), Ética y Libertad
(1989), El héroe en el alma. Tres ensayos sobre Nietzsche (1993),
fibra óptica, hilo conductor de esta pensadora resuelta a

60

hubo en México, en tiempos muy antiguos, hombres adictos a mirar y pintar las paredes de la caverna. Alude acaso
a otro hecho inquietante: igual que se dio en aquella edad
una paleopolítica y un arte y seguramente una moral y
un ethos, se da hoy también, en los inicios de esta nueva
edad de piedra-como la ha llamado el filósofo alemán
Peter Sloterdijk-, un arte y una reflexión ética que dependen tanto del canon humanista tradicional como del
discurso que brota de la intemperie. El ethos, destino del
hombre puede leerse así como un mensaje singular que
nos permite desencadenar el diálogo en nosotros mismos
entre el pasado yel porvenil; lo universal y lo relativo.
Una lección de convivencia que merece gratitud y algo
más: relectura.

Posmodernidad y educación
Eloísa Heredia
Alicia de Alba (comp.)
Posmodernidad y educación
Col. Problemas educativos de México. CESU-UNAM
México, 1995

UNO DE LOS ASPECTOS QUE HA SIDO POCO TRABAJADO EN EL

campo de la educación, en nuestro país, han sido las posibles conexiones entre la construcción social del campo
posmodemo y la pedagogía, incluyendo en ella las reflexiones sobre la institución escolar, la construcción del
sujeto y la construcción del conocimiento.
Este volumen reúne ocho ensayos, todos escritos al
final de la década pasada o a inicios de los años noventa,
en los cuales se aborda desde los diversos espacios contextuales y de significaciones de los autores, los distintos
matices que esta fecunda relación puede llegar a construii:
Catedráticos de la Universidad Nacional de Autónoma de México, investigadores del Instituto Politécnico
Nacional, así como otros expertos reconocidos por su
trabajo fecundo en el tema como Adriana Puiggrós, Henry Giroux y Peter McLaren presentan las distintas
aportaciones que se reúnen en este trabajo, proporcionándole al lector un sinnúmero de problematizaciones a
partir de las cuales inevitablemente el lector puede
reflexionar sobre su propia práctica y contexto.
En el primero de estos ensayos, "Horizonte posmodemo y configuración social", Rosa Nidia Buenfil Burgos
hace una revisión y deslinde de las distintas interpretaciones sobre el escurridizo carácter de la posmodernidad en los autores que en conjunto han aportado a

través de sus propias de-construcciones, el tejido complejo que anuncia el fin de los metarrelatos.
AsíLyotard (1988), tacan (1983), Castoriadis (1975),
Derrida (1986), Rotry (1989) Foucault (1982), Kuhn (1983),
y Mouffe (1987), entre otros autores clásicos son estudiados desde las propias construcciones que sobre la posmodernidad realizan o bien en su propio discurso que construyen cada cual en sus propios espacios conceptuales.
Realidades relativas, liquidación de la universalidad,
cuestionamiento de la racionalidad central de la historia,
erosión de los planteamientos del pensamiento moderno,
constituyen, entre otros, los señalamientos a donde
apuntan estas posibilidades de enunciación cuya mira
es la utopía de la emancipación.
Como parte del análisis que Buenfil Burgos realiza,
la racionalidad comunicativa habermasiana merece un
lugar central al deslindar su tesis acerca de la escasa
posibilidad emancipatoria que ella posee, al proponer
un nuevo centro permanente.
Dos son los trabajos que el volumen presenta de
Henry Giroux, en "La pedagogía de frontera en la era
del posmodernismo", dibuja los contornos de la posmodernidad en una construcción que incluye la crítica a los
supuestos o bases de la sociedad moderna.
Para Giroux, el discurso y la cultura signada por el
posmodernismo hacen una implacable crítica a los
supuestos tradicionales de la sociedad moderna: sus
nociones de progreso, orden y linealidad en la historia;
el predominio de la cultura occidental junto con el proyecto político liberal que encierra y del que se exclúye
"a todos aquellos que han sido considerados como
subordinados y/ o sujetos a relaciones de opresión debido
a su color, clase, etnia, raza, o capital cultural y social"(70).
Se dibujan, al mismo tiempo, los signos del posmodernismo en los que los referentes no son ya unívocos ni
centrales, donde se acude a nuevas cadenas de significaciones e imágenes vertiginosamente generadas por los
sistemas de comunicación, a tal punto que "se oscurece
la diferencia entre realidad e imagen"(71). El posmodernismo de la resistencia que plantea el autor, propone entre
otros elementos, no un sujeto unificado y racional como
lo ha entendido el modelo de sociedad moderna, sino
uno contradictorio y multiestratificado en quien la posibilidad de la autorrelación y la acción se den en el conocimiento de sus propios límites: históricos, estructurales e
ideológicos.
Al dibujar estos contornos, el autor estructura las
bases de la pedagogía crítica ("pedagogía de frontera o
de la resistencia") en la que se subraya la búsqueda de
un sujeto crítico y se cuestionan las bases de dominación que crean inequidades.
El aprendizaje, desde este plano, se encuentra di-

61

�mensionado a los distintos parámetros de lugar, identidad, historia y poder.

tor puede construir una panorámica integradora del desarrollo conceptual en este campo.

La pedagogía de la resistencia de Giroux encuentra
una alternativa en la construcción de significados para

Otro de los enriquecedores trabajos que integran
este texto, es "Posmodernidad y educación. Implicacio-

el sujeto a partir de la textualidad y reinterpretación de
códigos que retoma del trabajo de Scholes (1985). Con-

nes epistémicas y conceptuales en los discursos educativos" de Alicia de Alba; este trabajo constituye al
mismo tiempo un ensayo en el que se realiza una crítica
al discurso posmoderno en el campo de la educación y a

tramemoria, multiplicidad de posibilidades no unívocas
de aprendizaje y comprensión de los propios límites de
los maestros se integran inextricablemente en la propuesta pedagógica de Giroux.
En el segundo de los trabajos que aquí se p'resentan
de este mismo autor, "El posmodernismo y el discurso
de la crítica educativa" (1989) se presentan los elementos
de la crítica posmodernista de la sociedad moderna, ya
mencionados, sin embargo, en este trabajo, realiza inicialmente una exploración de las bases teóricas del significado del posmodernismo y en un segundo momento,
"las diversas transformaciones discursivas y estructurales que caracterizan la que puede ser llamada la cultura posmodernista del capitalismo tardío"(231), en las
que se ha plasmado la condición posmoderna. En su primer análisis subraya la perspectiva de Lyotard en relación
a las cambiantes condiciones que permean la organización social y trastocan viejos hábitos y prácticas sociales.
Junto con este análisis, también se incorpora la noción
de reemplazo de nacionalismos por el multinacionalismo
de las corporaciones "y el surgimiento de poderes económicos fuera de las relaciones occidentales industrializadas"(238) de Aronowitz (1988).*

la teoría social sin compromiso y plantea los señalamientos para un "posmodernismo del contacto cultural".
En el centro de su crítica coloca la miopía del posmodernismo, ante "su imposibilidad de superar su popio

de construcciones subjetivas que posibilitan la construcción de la identidad.
Por otra parte, el trabajo de Adriana Puiggrós presenta un análisis crítico respecto a la construcción de la

rales que explican la aparición de la posmodernidad, que
se relacionan directamente con "los cambios en la redistribución global del poder político y la legitimación cultural. La destotalización y la descentralización del poder
en Occidente, las transformaciones en las fuerzas de

En los otros ensayos que forman parte de este texto,
concretamente en los dos de Peter McLaren, se pueden
encontrar otros análisis cercanos al posmodernismo crítico de Giroux, al plantear los rasgos de la pedagogía
crítica. En esta línea, para McLaren la pedagogía radical
adquiere sus principales rasgos de emancipación y posibilidad, por lo cual lleva su análisis al trabajo de Freire.

producción y las nuevas formas de crítica cultural"(238).

Finalmente, el trabajo "La escuela en el debate de

Finalmente, se presentan los elementos que para Giroux en el posmodernismo representan una posibilidad

la modernidad -posmodernidad" de Angel Díaz Barriga, también se integra en este volumen ofreciendo un

de emancipación al incorporar posibilidades de reflexión
y crítica, al dar significado a voces múltiples aprehendiendo al mismo tiempo las particularidades de sus contextos, al evadir y rechazar narraciones maestras; al recu-

sucede después de la tormenta, después de la caída,

Libertad González

después del dolor, el tiempo de la reconstrucción, del
sosiego y la fe. Houston es una larga pregunta, un grito,
una agonía, pero también una aceptación. Sorprende en

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N

1

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w.,,;.,, !fa,,,,.,,

este volumen la manera en que la autora maneja una serie
de términos no muy comunes al discurso poético, como
todo lo relacionado con el lenguaje técnico médico y que,
no obstante su "frialdad", o quizá por ello, da la medida
exacta de lo que se quiere expresar: la enfermedad en
toda su crudeza. El poema tiene como telón de fondo un

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origen y pertenencia cultural: la cultura occidental" (150).
Entre los rasgos del posmodernismo del contacto
cultural plantea su conflictividad (las partes intentan
someter y dominar al otro) en el terreno cultural y en ésta centra tanto su capacidad de producción de significados como en su elaboración de productos culturales y

posmodernidad y su aplicabilidad para los países de
América Latina, así como los elementos ideológicos
presentes en los discursos educativos en los distintos contextos; constituye un instrumento conceptual de categorización y agrupamiento del que se sirve para describir
los rasgos sobresalientes en las distintas economías y
contextos culturales de estos países.

Un aspecto que no fue descuidado por Giroux en
este trabajo es la interpretación acerca de las bases cultu-

Contraportada

,....... . . . . , --

J~

escenario conformado por calles, paredes de hospital, una
ventana a través de la cual no se ve nada más que el
dolor. Houston: una ciudad, una esperanza, una herida
punzante, un recuerdo, un poema.

PtlC~,U

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Ethel Krauze

Houston
Diana
México, 1996.
LA ESCRITIJRA COMO SUPERVIVENOA, LA PALABRA COMO ARMA

contra la realidad inhabitable, y como espacio de reconciliación, son las primeras impresiones que deja la lectura
de este volumen que concentra en un solo poema la bipolaridad de la existencia humana. Con una adecuada dosificación de lirismo y narratividad, la autora da cuenta
de la única y verdadera tragedia del amor: la separación
definitiva de los amantes. Diestra en el manejo del ritmo
y la temporalidad, Krauze presenta en la primera de las
dos partes que componen el poema, una serie de imá-

Jorge Volpi

El temperamento melancólico
Nueva imagen
México,1996.

genes cada vez más fuertes, cada vez más rápidas, una
especie de tobogán que arrastra al lector, quien, desprevenido, no sabe cuándo y dónde se va a detener. Hay
una primera culminación a la que sobreviene, como

VOLPI, ANUNCIADO COMO UNO DE LOS EXPOS!lDRES DE LA

llamada generación del Crack, en la cual se incluyen nom-

análisis de la institución escolar desde la perspectiva moderna a fin de explorar algunos de los sentidos que se
asignan a ella y la manera "como el proceso histórico ha
deformado y cancelado a los mismos" (214). Todo ello

perar las formas de lo Otro y dar una fundamentación

con el ánimo de estructurar más que una crítica a este
proceso, las posibilidades de que la escuela pueda abandonar prácticas alienantes.

para comprenderlo, al desterritorializar el discurso, y al
revalorar el valor de lo cotidiano como fuente de acción,
entre otras de las posibilidades que este discursocondición proporcionan.

Tras la diversidad de planteamientos y construcciones, el lector puede encontrar un rasgo común, una

Los análisis de Giroux y de Buenfil Burgos comprenden las visiones teóricas y críticas con las que el lec-

tendencia liberadora, un ánimo de emancipación que la
reflexión cultural del posmodernismo y sus implicaciones en educación pueden llegar a generar.

• "Posmodemism and Politics". 5-0cial text, 18, 1987-1988.

62

EN DIOEMBRE SE DIO EL DICTAMEN DEL CERTAMEN DE BECAS DE
Investigación Alfredo Gracia Vicente, al que convocó la
Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL. El jurado
compuesto por Roberto Escarnilla, Nicolás Duarte y Silvia
Zapata, eligió los proyectos de los jóvenes universitarios
César Manjarrez Arriaga, Luis Alberto Valdés Rodríguez y
Abe! Garza Martínez. Los tres estudiantes regulares de la
Universidad y para el desarrollo de sus proyectos recibirán
un apoyo económico de dos mil pesos mensuales durante
tres meses.

EL ARCABUZ .
CONCLUYÓ 1996 CON EL BUEN SABOR DE LA PROUFERAOÓN DE OBRAS
literarias y empezó 1997 con la pena por la pérdida de Xorge
Manuel González, poeta, maestro y amigo de los escritores
de esta ciudad. Impartía la cátedra de la generosidad y le
gustaba ayudar a los jóvenes. Fue más generoso con los demás que con su persona y las enfermedades lo oprimieron
hasta este 13 de enero.

63

�tudio de Francisco Javier Martínez dedicado al caso
ISSSTELEÓN en la prensa regiomontana, entre otros.
Como es común en este tipo de revista, se incluyen las
normas para la entrega de originales, en las cuales se nota
un exagerado puntillismo. No se apunta la frecuencia
con la que se publicará pero mientras aparece el segundo
número reciba un saludo esta recién nacida.

bres como los de Eloy Urroz, Ignacio Padilla y Ricardo
Chávez Castañeda, publica su quinto libro de narrativa.
Cine, literatura y psicología son las coordenadas a través
de las cuales el autor entreteje su historia. Se trata aquí
de un proyecto de entrada ambicioso que busca concatenar los tiempos de la narración con los de la realización
cinematográfica: a medida que se avanza en la filn)ación
de una película, se va contando una historia y a la vez se
va desarrollando la vida. Los personajes-actores-personas recurren a sus propias vivencias y frustraci9nes para
responder a los requerimientos de un guión que no ha
sido escrito pero que promete ser la obra máxima de Car!
Gustav Gruber, un director alemán que en el ocaso de su
vida decide experimentar con el potencial psicológico
de los actores. A la manera de un dios todopoderoso y
manipulador, Gruber juega con los elegidos. Aunque el
planteamiento inicial resulta atractivo, la novela decae
en momentos porque resulta muy forzado sostener el
perfil de los personajes; no hay tal profundidad psicológica, más bien se trata de personajes planos que no
logran convencer. Los distintos recursos narrativos que
Volpi utiliza, por ejemplo las fichas biográficas de cada
personaje, se vuelven monótonas y a veces gratuitas. Incluso el título le queda grande a la novela. Pese a lo anterior, hay que destacar dos méritos: el autor logra mantener la intriga y, con ello, captura la atención del lector,
lo cual es mucho decir tratándose de una novela de casi
trescientas páginas.

Como un espacio para la publicación de trabajos pertenecientes a las áreas de humanidades y ciencias sociales,

el Tecnológico de Monterrey cuenta con una nueva publicación; se trata de una revista de corte académico, dirigida, por lo tanto, a maestros, investigadores y estudiantes. Cuenta con un consejo editorial integrado por profesores de dicha institución, así como maestros de la
UNAM, El Colegio de México, La Universidad de las
Cruces, Nuevo México y la Universidad de Indiana. La
revista presenta cinco secciones: tres de ellas dedicadas
a trabajos de investigación en las áreas de literatura,
lingüística y ciencias sociales; una sección llamada
"Desde el campus" en la que se da cabida a entrevistas o
discursos de las distintas personalidades que visitan el
ITESM, y una última sección para reseñas de libros. En
este primer número se reúnen trabajos de distinta índole,
por ejemplo, para el caso de estudios de literatura, aparece el trabajo de Luis Felipe Alvarado en torno a la obra
de Roa Bastos o el estudio de Eduardo Parrilla Sotomayor
sobre Umberto Eco; también se publica una entrevista
con Carlos Fuentes y la transcripción de una conferencia
dictada por Cecilia Soto en una de sus visitas a esta
institución educativa; en el rubro de lingüística se incluye,
por mencionar uno, el trabajo de Caro! Carpenter sobre
el "spanglish" (por cierto, es un texto publicado en inglés); en relación a las ciencias sociales se publica el es-

fa YA TRAOIOONAL CoNCURSO NAOONAL DE DRAMATIJRGIA DE LA

LAs BASFS DE LA CONVOCATORIA PARA EL PREMIO A LA ARru DE LA

UANL en esta edición tendrá un premio de 15 mil pesos.
Todavía tienen tiempo los dramaturgos de concursar. Se
recibirán trabajos participantes hasta el 31 de enero. Los
interesados deberán enviar un original y tres copias de una
o varias obras de teatro inéditas, que tengan una extensión
de entre 70 y 100 cuartillas, al Departamento de Difusión
Cultural de la UANL, Estadio Universitario, junto a la puerta
13, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León. Los trabajos deberán estar firmados con seudónimo y
en sobre aparte poner su ficha de identificación.

UANL en su nueva edición tienen un punto que aclara la
confusión que para algunos existía respecto al reconocimiento. Este es que puede participar cualquier persona,
grupo o dependencia que haya desarrollado actividades
destacadas en el campo de las artes y "tenga, o haya tenido,
una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo León". De esta forma se amplía considerablemente el número de los posibles candidatos al premio, lo cual lo hará más competido y seguramente contribuirá a elevar el prestigio que ya ha ganado desde que fue
instituido.

Revista de humanidades, núm. 1
ITESM
Monterrey,1996.

64

estructura simple en la que una abuela, mediante una
carta, intenta dejar la única herencia que puede darle a
su nieta: enseñanzas a partir del relato de su vida. Muy
en el estilo de Robert James Waller en Los puentes de Madison, la nieta descubre, poco a poco, el hilo que entreteje
su vida de muchacha con la de su madre y su abuela. Es
una novela en la que abundan referencias universales
en tomo a la mujer: la rígida conducta paterna, la casi
nula elección de marido, la incomunicación e imposibilidad de expresarse dentro del matrimonio, el encuentro
con el amor y la obligada clandestinidad, la equívoca
asimilación del dolor, el fracaso en la maternidad, la
incomprensión entre madre e hija, la sensación de inutilidad y sinsentido, etc., son algunos de los temas que se
tocan de una manera íntima y sincera. Asimismo la escritura es utilizada como el único y quizás último canal posible de comunicación; es a través de ella como la abuela
logra recuperarse a sí misma y posibilita que la nieta encuentre su orig~n y su centro. De ahí que la novela tenga
cierta lección positiva de la vida y, como bien lo explicita
el título, alienta a seguir sin reparos los rumbos del corazón.

Susanna Tamaro
Donde el corazón te lleve. Tr. Eleonor Gorga.
Atlántida/ Océano
México, 1996.

Ricardo Elizondo Elizondo
Lexicón del noreste del México
ITESM/Fondo de Cultura Económica
México, 1996.
"PERO¿QU~ PASA SI MI SER O MI COMUNIDAD -SI NO TOTALMENTE,

C ADA VEZ SORPRENDE MENOS ENCONTRAR EL NOMBRE DE UNA

sí algunas partes, y partes trascendentes- no son reflejadas por diccionario alguno? ¿Qué acaso mis palabras
no existen, o debo pensar que alguien las condenó a la
ilegalidad, a una existencia espuria y fementida?, y si así
fue, ¿por qué?", estas preguntas son algunas de las que
Ricardo Elizondo se hace y a las cuales responde con la
elaboración de este diccionario que recupera el habla viva

mujer entre los autores de los diez libros más vendidos;
en esta ocasión corresponde el tumo a Susanna Tamaro,
autora italiana que en los últimos meses se mantuvo en
el primer lugar de ventas en Monterrey. Es claro que tamaño éxito editorial tuvo como apoyo la exhibición de
la película con el mismo título en las salas regiomontanas.
Donde el corazón te lleve es una novela de prosa llana y de

EN BOSTON, MASSAORJSETf&amp; CONVOCAN AL CONCURSO LITERARIO

EL GRUPO EorroRIAL Vm coNVOCA A su PREMIO WTERNAOONAL
de Novela de Ciencia Ficción y Fantasía, que tendrá un
premio único de 50 mil y la publicación de la obra.
Los organizadores recibirán los trabajos participantes
haste el 28 de febrero de 1997. Podrán participar novelas
inéditas, escritas en español, que tengan una extensión
mínima de 120 cuartillas. Deberán remitirse firmadas con
seudónimo, en tres tantos, engargoladas, con el título y el
seudónimo escritos claramente en la portada de cada una
de las copias. Las novelas deberán enviarse a Camino a Sta.
Teresa 1040, noveno piso, colonia Jardines de la Montaña,
C.P. 14210, México D.F.

"Vellocino de oro", que organiza el Versal Editorial Group.
Podrán participar escritores de cualquier nacionalidad, con
obras originales e inéditas escritas en español, en los géneros
de poesía, novela, cuento, biografía, ensayo y teatro. Deberán
enviar sus trabajos por duplicado, firmados con el nombre
del autor o con seudónimo, al domicilio del grupo editorial:
304 Newbury Street, Suite 272, Boston, Ma. 02115, Estados
Unidos.
Según la convocatoria habrá tres premios por cada
modalidad literaria de diez mil dólares para el primer lugar,
cinco mil para el segundo y dos mil para el tercero.

65

�Colaboradores

de los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Regionalismos que todo norestense que se precie de serlo
ha dicho u oído y que por razones extralingüísticas no
encontramos en los diccionarios canónicos, palabras que
tal vez tengan un significado literal olvidado y que en la
región ha sido sustituido por un uso específico, términos
arcaicos para unos pero para otros de vigencia plena, así
como mexicanismos que han tomado giros singulares,
son parte de las voces que integran este volumen. Aquí
encontramos vocablos como chiflazón, carrascalpso, güi-

J.,.,.t_,..

~~
(México, D.F.,
1942). Escritora. Ha sido maestra en el

Pero no siempre; algunas decenas de fotógrafos han dedicado gran parte de su vida a documentar con talento

lo, charchino o expresiones como "pata bandola" y
"tilingo-lingo". La única fuente utilizada fue el habla
misma, pues según dice el autor, nunca se recurrió a fuentes documentales para la recopilación del material. En
cada entrada Elizondo hace un cotejo con el Diccionario

excepcional la plasticidad de la vida animal, y el volumen
Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso, coeditado por Cementos Mexicanos y la ambientalista Agrupación Sierra Madre, es una verdadera galería de homenajes a una vida que no todos podemos ver. Para elabo-

básico del español en México, el Diccionario de mejicanismos
y el Diccionario de la Real Academia Española, como fuentes

rarlo, sus productores no escatimaron imágenes, y se fueron a los archivos de publicaciones tan augustas como
National Geographic para rescatar verdaderamente lo

principales, para saber si determinada voz ha sido registrada y, de ser así, comparar su uso. Aparte de servir
como texto de consulta, el trabajo de Elizondo viene a

mejor de lo mejor; lograron así conjuntar las mejores fotos
de artistas de la lente como Frans Lanting, Mitsuaki Iwago, James Brandenburg, Thomas D. Mangelsen y el autor
del estudio introductorio, Patricio Robles Gil. Pocas veces
se ha preparado un libro tan hermoso, en el que se concentran imágenes de elefantes, delfines, leones, gacelas
y más, todos ellos en plena acción y contra un fondo de

enriquecer la no muy abundante investigación lexicográfica realizada en México y a documentar una zona
que cada vez es más frecuentada por los lingüistas.

Patricio Robles Gil

plasticidad a veces increíble. El ojo profesional de los fotógrafos captó en plenitud muchos momentos dramáticos,

Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso
CEMEX / Agrupación Sierra Madre
México, 1996.

como el instante en que un págalo (una especie de halcón
meridional) rapta frente a sus padres a un pequeño pingüino. Lo único de lamentar es que esta edición, impresa
en Japón con toda la calidad alcanzable editorialmente,
es limitada y no comercializable; vale la pena desear que

Los ANIMALES, COMPAÑEROS DEL HOMBRE COMO INQUILINOS DEL
planeta Tierra, son mucho más que una categoría biológica definible como fauna: son también protagonistas de
una lucha cotidiana por la supervivencia y, en el marco
majestuoso de la naturaleza, verdaderos objetos de arte

los productores, tanto CEMEX como la Agrupación Sierra Madre, sigan en este caso la ruta de los tres libros
producidos antes por ellos mismos y ofrezcan al mundo
una edición rústica disfrutable por todos.

cuya calidad visual casi siempre escapa al ojo del hombre.

ITESM y coordinadora del suplemento
cultural Aqu( vamos, del periódico El
Porvenir. Actualmente es editorialista
del matutino El Norte.

AJ.JI-.a.,t,.;;.,. (México, D.F., 1952).
Escrito¡; ensayista, crítico literario, traductoi; editor. Es gerente editorial del
Fondo de Cultura Económica y forma
parte del consejo de la revista Vuelta. Es
autor de Arbitrario de literatura mexicana
(1994), entre otras obras.

J..,.,,,. A. (!,JJ,:JJ,. (México, D.F., 1954).
Hizo estudios de historia en la UANL.
Ha sido corresponsal de las revistas Ex-

pansión y Mundo ejecutivo, y coordinador
de la sección económica de El Porvenir;
realizó una investigación sobre México
durante la Segunda Guerra Mundial en
los Archivos Nacionales de Washington.
~ c..J,,.. (Guadalajara, 1961).
Poeta, narrador y crítico literario. Estudió letras en la UANL. Ha sido becario
del INBA, en el área de poesía, y del
Centro de Escritores de Nuevo León, en
narrativa. Recientemente publicó el
poemario Oscura lucidez.

pasado se publicó su antología poética de Atanas Dalchev.

LA ACilVlDAD EDl10RlAL EN NUEVO UÓN SIGUE CREOENDO. EMpezaron a circular los primeros tres títulos de poesía de la
colección literaria Señal del tiempo: Cómo borrar tu imagen
de Andrés Huerta, Naufragio de la voz de Alfonso Reyes Martínez y Poesía (1966-1996) de Jorge Cantú de la Garza. La
presentación de estos libros se realizó el 23 de enero en la
Fonda de Andrés. La colección es dirigida por Reyes Martínez, quien anunció la publicación próxima de otros títulos.
[OEH)

DESDE AQul FELICITAMOS A NUESTRO COLABORADOR DE LA SECCIÓN

de teatro, Reynol Pérez, quien obtuvo una de las becas de
traducción literaria que otorga el Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes. Como ya lo hemos comentado en este
mismo espacio, Pérez es traductor del búlgaro y el año

66

cantante, poeta. Fue alumno de la
SOGEM. Ha publicado en diversas revistas literarias. Está por aparecer su
primer libro de poesía.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Candidata al doctorado en Letras Hispánicas por el Colegio de México. Es
maestra en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
~ H~. Catedrática de la
Universidad de Monterrey y de la Universidad Pedagógica Nacional.

Fv...e:.u• Hc.t~"", (San Andrés
Tuxtla, Ver., 1946). Poeta. En 1994 obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia. La
UNAM publicó el año pasado en un volumen su Poesfa reunida.

H...:.. ~ H:.,..¡.,,. (Monterrey,
1955). Escritor. Estudió letras en la
UANL. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de
Nuevo León. Es autor de la novela histórica El reino en celo.

a~ H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural, crítico

~ &amp;r,,.,,..~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, guionista, crítico de cine y
maestro universitario. Es profesor de
posgrado en la Facultad de Ciencias de
la Comunicación (UANL).

s,..,...,L f'-4 ~ (Monterrey,
Los organizadores especifican que los trabajos deberán
tener una extensión de entre 30 y 80 cuartillas, en el caso de
poesía; entre 150 y 300, en el de novela; de 50 a 200 cuartillas,
en cuento; entre 50 y 200, en biografía; de 100 a 200, en
ensayo; y en teatro se pide que la obra tenga una duración
aproximada de 30 minutos a dos horas.

J~ ~ (Monterrey, 1954). Actor,

1934). Colaboró en el semanario Vida

universitaria. Fue jefe de Extensión Universitaria y del Departamento de Prensa
de la UANL. Es vicepresidente de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

H~

aMj'- (Monterrey, 1935).

Psiquiatra. Dirigió la revista literaria
Kátharsis, en los años cincuenta. Actualmente es presidente de la Sociedad
Analítica de Grupo de Monterrey, A.C.

literario. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León. Es autor de tres
libros de poemas, entre ellos Noctambu-

lario (1996).

J.- H,11,M ~ (Tandil, Argentina,
1942). Sociólogo. Titular de la división
de estudios de posgrado en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

.,...,.~ 1-t~ (Monterrey, 1942).
Filósofo, escritor. Es profesor- investigador de tiempo completo en la UAM.
Cultiva el aforismo y la prosa poética.

fc.tf4A.,.I.• /.J. 1-t~ a-..,,t«1
(Torreón, Coah., 1950). Director de Medios Audiovisuales. Sus textos sobre
cine han sido publicados por la UNAM,
la SEP y la UAM-Xochimilco. Ha

67

colaborado en las revistas El acordeón,
de la UPN, y Nitrato de plata, y en el diario Úl Jornada.

H~ P~ (Monterrey, 1935).
Escritor, ensayista, catedrático en la
UNAM. Licenciado en filosofía por la
UNL, donde dirigió el Departamento de
Extensión Universitaria (1%1-1964). Es
autor del libro de poemas Los d{as des-

habitados.

a..,l., PA:.Ñ (Buenos Aires, Argentina). Poeta, dramaturgo, periodista. En
1990 obtuvo el premio Casa de las Amé-

ricas de poesía, en Cuba; participó en el
V Encuentro de Poetas del Mundo
Latino, en Guadalajara.

~

P"'J

(Agualeguas, N.L., 1959).
Dramaturgo, narrador, traductor.
Estudió periodismo en la UANL y en la
Universidad de Sofía (Bulgaria). Recientemente obtuvo la beca de traducción
literaria del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

fJ4 ,.,.¿,. ~ EJ.,.:,.. (Monterrey,
1956). Historiador del arte, maestro en

técnica pictóricas contemporáneas,
crítico, curador de exposiciones. Trabaja
en forma independiente.
~~~(Monterrey,
1955). Escritora, maestra universitaria.
Estudió letras españolas en la UANL.
Coordinadora del taller literario de la
Preparatoria 8.

~ '1~. Crítico de cine, promotor cultural. Dirigió el departamento
de Difusión Cultural de la UDEM. Colabora en el periódico El Norte. Co-autor
del libro Las extrañas mexicanas del
celuloide.

JtiMt. 'l«IMu. Escritor. Es maestro del
Departamento de Español y Portugués
de la Universidad de Kansas, Estados
Unidos. Hizo la edición del libro Cartones de Madrid de Alfonso Reyes {Hiperión, España, 1988).

�l..',;

,•

....

,

Con el objeto de reconocer, impulsar, estimular y divulgar a los universitarios distinguidos
en los campos de la enseñanza, la i,nvestigación, la producción y/o la difusión del arte en
esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

PREMIO A LAS ARTES UANL,
de acuerdo con las siguientes
Bases:
1. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que haya desarrollado actividades destacadas en el campo de
las artes, y tenga, o haya tenido, una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
2. Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción y / o la difusión
del arte en la Universidad.
3. Para inscribirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial, incluyendo curriculum
vitae y los documentos que avalen la información proporcionada. Las solicitudes estarán a disposición de los interesados
en la Secretaria General, ubicada en el quinto piso de la Torre de la Rectoría de la Universidad (Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza).
4. Los aspirantes podrán registrarse personalmente o a través de terceros, con la aceptación por escrito del participante. Si
el candidato fuese un grupo o una dependencia, podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro
del mismo.
5. Los aspirantes se inscribirán en alguna (o algunas) de las siguientes áreas:
Artes visuales, en las siguientes vertientes: Artes plásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica, arte urbano,
arte industrial); Artesgráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseño gráfico); Artes textiles (batik, estampado, gobelino,
tapete); Artes escenográficas (escenografía, iluminación, vestuario); Artes camarográficas (cine, fotografía, video).
Artes auditivas (música y canto): Composición, dirección, ejecución, interpretación, etc.
Artes corporales (teatro y danza): Actuación, dirección, coreografía, etc.
Artes literarias: Poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia.
6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $30,000.00 (TREINTA MIL PESOS 00/ l 00 MONEDA NACIONAL)
en efectivo y diploma. El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área. Otra cantidad igual será
entregada al departamento o entidad académica de la dependencia universitaria en la que desarrolle sus actividades el
artista reconocido. (En el caso de los grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su propuesta la manera en que
se distribuirá el monto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo.)
7. Las propuestas serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas ex profesopor la Comisión
Académica del Consejo Universitario, quien se apoyará para el propósito en la Secretaría de Extensión y Cultura.
8. El premio podrá declararse desierto en una o varias áreas si la Comisión Académica del H. Consejo Universitario,
apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina. El fallo será inapelable.
9. Los resultados se darán a conocer públicamente en el mes de septiembre de 1997 y los premios serán entregados por el
Rector de la Universidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en este mes.
10. Los aspirantes deberán inscribirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaria General de la Universidad, de las 8:00 a las 15:00 horas, entre el 12 de febrero y el 30 de
mayo de 1997.
11. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la institución organizadora.
Dr. Reyes S. Tamez Guerra

Dr. Luis). Galán Wong
Secretario General

Rector

San Nicolá.1 de los Garza, N. L, febrero de 1997.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 4, Enero-Febrero </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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