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Marzo / abril de 1997

5

Nueva 6poca / Precio: S 20.00

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Contenido

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I

FOHOO ~

El pasado presente / Óscar Eduardo Martínez, 3
Reflexiones acerca la guerra México-Estados Unidos [1846-1848]
Victor Niemeyer, 10

Saskia en Icamole / Francisco Sánchez, 16
Mirruñas/ Humberto Salazar, 21
Canciones anónimas griegas / Cayetano Cantú, 23
La sed en lo oscuro / Raúl Renán, 25
En la calzada de José Luis / Genaro Huacal, 26
Ciudad de nadie/ Gabriela Riveros, 27
Hambre / Alberto Dalla!, 33

Rector: Ot Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

A
L

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otos

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S

Racismo y nacionalismo en nuestros días
José María Infante, 44

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Los cañones de El Potrero / Xorge Manuel González, 37
Vuelo en la oscuridad / Alejandra Rangel, 38
Xorge Manuel González / Rosaura Barahona, 38
La vida es una canción / Genaro Saúl Reyes Calderón, 40
Paras que sigas doliendo siempre / Dulce María González, 42
La entraña viva / Jaqueline Zúñiga, 42
Cuba, el viaje infinito / Javier Serna, 42

ociológica

j 1 11 lllltrSÍ j¡j 1tli111 1 j i 1 1111 l li 1

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: óscar Efrain Herrera
Diseño: Silvia R. Oyervides Marroquín, Francisco Barragán Codina
1ipografia y formación: Francisco Javier Galván C.
Cansejo editorial: Arq. Mario Arrnendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

tenciÓn
flotante

El amor en tres sonetos / Homero Garza, 46

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los art!cuJos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica. Canción y publicidad JAlfonso Ayala Duarte, 49

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illD!,Oa!DIAJ t..,,• •

WJ,o

�ine,
televisión
y otros
espejismos

El pasado presente
XXIX Muestra Internacional de Cine

Óscar Eduardo Martínez

Roberto Escamilla, 52

•
rtes
plásticas Aprender del tiempo/ Gabriel Contreras, 60

spacio
virtual

Merlín on line / Horacio Salazai; 62

Jorge Cantú de la Garza y la restauración de la memoria
Héctor Alvarado, 66

Poesía.
JJle!HtN.¡

ibros

La política: laberinto y escape/ Francisco Ruiz Solís, 68
La ruta de Becerra/ Óscar Efraín Herrera 69
La frontera de cristal, un frágil mosaico social

Jotp C';illtii de la Cana

I

Graciela Gutiérrez Garza, 70
Cuentos platicados, de Julio César Méndez
Lidia Rodríguez Alfano, 72

Contraportada / Libertad González, 73
El arcabuz, 73
Colaboradores, 77

Portada: Diseño de Silvia Oyervides y Francisco Barragán Codina.
Contraportada: Centro de Información de Historia Regional de la UANL, Hacienda San Pedro.
Fotografía: Francisco Barragán.
Viñetas en páginas interiores de Geroca.
Fotografías de Xorge Gonzálcz: Roberto Maldonado Espejo.

•

urbanas. Sin embargo, el legado histórico de la ciudad no sólo está compuesto
por las huellas físicas
de su pasado. Monterrey ha adquirido
una conciencia anticipada -una ciudad
que se construye
mentalmente a sí
misma, siguiendo la
constante utópica de
Garay1 desde el siglo
XVI- que parece estar en proceso de
confirmar un ambicioso ideal universalista para el siglo XXI.
Como hermana sobreviviente de todas
aquellas poblaciones
coloniales del norte
de México -las que
se asentaron para
luego desaparecersu historia acumulada de cuatro siglos
le ha heredado un
anhelo insatisfecho,
distinto y único: una búsqueda perenne de mutación. Quizá cuando los valores estables de su

Después de haberse
celebrado ·el cuarto
centenario de la fundación de Monterrey,
se hace imprescindible reflexionar sobre
su historia urbana,
encubierta a simple
vista en el tejido del
Monterrey actual. El
habitante de la ciudad contemporánea
no tiene a su alcance
el memorial arquitectónico que ha conformado la evolución de
Monterrey. El semblante urbano, compuesto por los intentos frustrados y los
logros coloniales, la
súbita afluencia comercial del siglo XIX
y el avasallador auge
industrial, había experimentado, de manera ineludible, la sobreposición de ideales urbanos distintos
y la consecuente destrucción o perjuicio del sitio y de la ciudad construida. Parajes boscosos, huertos frutales, edificios,
parques, plazas públicas y cauces naturales de agua
han desaparecido para dar cabida a un progreso
que, hasta hace pocos años, se había aplicado sin
un sentido de prospectiva.
Monterrey ha conocido los oscuros rincones
de la inconsciencia, la improvisación y la estupidez

1. Francisco de Garay fue gobernador de Jamaica y compañero

de Cristóbal Colón. Intentó, sin éxito, poblar el noreste de
México desde 1519 anticipándose al asentamiento mismo al
nombrar su Ayuntamiento -sin haber pisado tierra- desde
Jamaica.

3

�la avenida Juárez. De igual manera, se dibujó el
camino que formaría la calle de Padre Mier, la cual,
con el crecimiento de la población al poniente, iba
a encontrarse también con la calle Real. Todas estas
arterias eran casi paralelas entre sí al cruzar el valle
y fueron referidas como calles "Reales" o "Principales" en algunos documentos antiguos. La plaza
deslindaba, igualmente, el arranque de otras calles
hacia el oriente; algunas de las más antiguas eran
las que corrían a los costados de la Catedral. Me
refiero a las calles de Allende y Ocampo. Desde allí
se comunicaba la ciudad con otras poblaciones como Cadereyta y Guadalupe, siempre partiendo de
aquella célula urbana o plaza de armas. En el otro
sentido -el eje norte-sur- los callejones y pasos
se formaron, como era común en los asentamientos
coloniales, por muy diversos motivos: para ir al río,
para cruzar un puente, para dirigirse a algún edificio o lugar conocido y, por supuesto, para encontrarse con alguna de las arterias y caminos principales de la población. Aunque éstos eran de menor
extensión, con el tiempo, al crecer la ciudad hacia
el norte, adquirieron mayor"importancia y se prolongaron más allá de la calle de 5 de Mayo, vertiente
del Santa Lucía. Las calles de Diego de Montemayor, Escobedo, Dr. Coss y Mina son sólo algunos
ejemplo de lo que fueron los viejos callejones de la
población.
El crecimiento de la ciudad hacia otros rumbos,
incluyendo el paraje que fuera semiabandonado al
norte de los ojos de agua, fue demarcado por los
intentos urbanísticos de los obispos Rafael José Verger (1722-1790) y Andrés Ambrosio de Llanos y
Valdés (1725-1799). El primero -segundo obispo
de Linares- construyó el Palacio del Obispado y
la capilla del Roble para promover, entre otros motivos, nuevos núcleos de crecimiento de la ciudad
y desprenderla de su encierro urbano entre los ríos.
Esto mismo motivó algunas edificaciones hacia el
poniente y también para el norte de los ojos de agua.
Llanos y Valdés,2por su parte, formuló un plan mucho más sofisticado e inició la construcción de

arquitectura coincidan con sus ideales urbanos,
Monterrey cesará de transformarse tan dramáticamente. Una parte de la conciencia común la forman los antecedentes históricos de su arquitectura
y trazo urbano. O quizá debiera decir, de los elementos documentales y físicos que nos permiten
evidenciar su pasado urbano, aun cuando muchos
de ellos no existen ya, otros han sido transformados
y algunos más nunca fueron edificados o concluidos. Es en este contexto donde debemos reconocer
que se halla plasmada la razón auténtica del enclave de Monterrey: un sitio ideal para proyectar
una utopía, entre cerros y montañas imponentes.

Un generador urbano: la plaza de armas
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El núcleo originario del esquema urbano actual aún
forma parte de los paseos de la ciudad. La vieja
plaza de armas, vuelta a trazar por Diego Rodríguez hacia 1612, confirmó la permanencia española
desde entonces y guarda consigo memorias de los
distintos momentos vividos por la ciudad. Alonso
de León, el cronista revelador del siglo XVII, nos
obsequió el relato impactante de la inundación que
devoró textualmente al incipiente conjunto de casas
en el año de 1611. Como alternativa lógica, ese
suceso obligó a los pobladores a buscar un sitio más
seguro para su reubicación. Así se decidió el trazo
de la plaza de armas que, al paso del tiempo, se
convertiría en la Plaza Zaragoza.
Ese núcleo se estableció como ordenador y
direccionador del puñado de viviendas que apenas
dibujaban un conjunto urbano. Durante siglos, la
plaza de armas fue el único elemento rector de la
estructura urbana de la ciudad mientras sus edificios más importantes como la parroquia, el convento franciscano y las casas reales -luchaban por
permanecer en pie. En cierta forma, desde el punto
de vista estrictamente urbano, la plaza fue en sí el
asentamiento.

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quema urbano riguroso; mas bien, e1 asemanuemu
de la ciudad, apoyado en las leyes de poblaciones
nuevas de Felipe II, se amoldó simplemente a la
vida del valle. La misma plaza propició que se sucitara un reordenamiento de viejos caminos, calles
y propiedades que fueron llevadas a converger
entonces en aquella célula urbana. Después de todo,
ahí palpitaba la vida administrativa de la región.
Desde la plaza irradiaron las primeras calles del
asentamiento primitivo. El camino del Saltillo o" calle Real", serpenteaba su ingreso al valle siguiendo
el río Santa Catarina. Ese camino, más viejo que la
población misma, se convertiría en la calle Hidalgo
después de la Independencia y, aún hoy, arriba a la
plaza desde su límite poniente. También en la plaza
nacía el acceso al ojo de agua, fuente de subsistencia
del asentamiento. Este acceso trazaba un sendero
que llegaba hasta los límites del arroyo Santa Lucía.
De esa manera se formó "la calle que va al ojo de
agua" que hoy conocemos como calle Zaragoza.

Si bien es verdad que la vocación inicial de
aquel núcleo se postulaba como un espacio cerrado,
la inconveniencia constructiva de los primeros años
y las innumerables calamidades que asolaron a la
población, no parecen haber permitido tal resultado. Tampoco podríamos decir que, en aquel momento, a Monterrey se le exigió someterse a un es-

El orden resultante y el orden planificado

La primera solución urbana que se elaboró en Man-

4

terrey fue lógica y sencilla. El casco de la población,
formado por la plaza y sus alrededores inmediatos,
se había instalado entre los dos ríos -el Santa Catarina y el Santa Lucía-, donde prácticamente quedaría recluido durante doscientos años. La posición
de ese enclave le otorgó a Monterrey una logística
anticipada de desarrollo urbano por medio de la
cual, simplemente, fue agregando calles paralelas
en el sentido oriente-poniente hasta llegar a las fronteras de los dos ríos. Esto es, entre las calles de 15
de Mayo, al norte, y la avenida Constitución al sur.
Las edificaciones, por lo tanto, se extendieron hacia el poniente y, más tarde, a espaldas de la Catedral. En realidad, no sería sino hasta el siglo XIX
cuando esta superficie quedaría totalmente
construida.
La ciudad ha heredado quiebres y ajustes
urbanos que se remontan a viejos caminos que servían para cruzar el valle. Ninguno de aquellos caminos era más importante que la calle Real, distribuidora de las rutas de acceso a la población.
Desde el siglo XVII, la avenida Morelos se desprendía del arribo a la ciudad para trazar su propio
derrotero. Aún hoy podemos observar la divergencia entre las calles Hidalgo y Morelos a la altura de

2. Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés fue el tercer obispo de
Linares con sede en Monterrey. Sus conflictos con el virrey
Revillagigedo y el gobernador Herrera y Leyva provocaron
la suspensión de las obras monumentales de la Catedral, un
hospital y un convento al norte de la ciudad en el año de

1797.

5

�del gobernador Herrera y Leyva3- estableció las
dimensiones de las manzanas al norte de la calle
de Washington, además de su rumbo y orientación.
Es ésta la razón por la que algunas avenidas del
viejo centro de Monterrey deben de ajustar su curso
-al llegar a la calle Aramberri- obligando al tráfico vehicular a desviarse media cuadra para seguir
rumbo al norte.
Allí coinciden
los dos conceptos urbanos que
conllevaron a la
maduración de
la ciudad del siglo XIX: la ciudad colonial de
trazos resultantes, adaptada a
las cualidades
concéntricas de
su propio sistema y la ciudad
planificada e
impuesta a un
código urbano a
priz:icipios del
siglo XIX. Encima de esos esquemas
se
adaptaría la
ubicación de
muchos de los
viejos barrios y
"repuebles" de
Monterrey. La
ciudad, haciendo uso de las
edificaciones inconclusas o las que se hallaban en
proceso de construcción, diseminó su esquema
urbano hacia distintos rumbos. Primeramente,
coincidiendo con la propuesta colonial, se formaron

nuevos edificios al norte de los ojos de agua -alejados del enclave primitivo-y elaborando una cuidadosa estrategia para hilar un nuevo orden urbano. El obispo preveía que el nuevo asentamiento
crecería hacia el sur, hasta unirse con la vieja población, teniendo como centro y símbolo de aquel proyecto una nueva catedral para Monterrey. Esa catedral, como sabemos, nunca se
concluyó. Precisamente, "en
un bello campo
que está al norte
de esta ciudad"
se hallan las huellas de aquel sitio,
señalado ahora
por las calles de
Juárez y Tapia.
Restos de los muros de la inconclusa catedral
forman parte de
la llamada Ciudadela, sitio heroico que fue bastión defensivo
durante las batallas con Estados
Unidos, y que actualmente guarda una colección
bibliográfica de
la Universidad
Autónoma de
Nuevo León. Las
obras inconclusas de una catedral, un hospital, un convento y la
iglesia del Roble, dispersas al norte del viejo asentamiento, bien pudieron parecer un espejismo irónico del futuro, todavía incierto, de Monterrey a
fines del siglo XVIII.
Aun cuando aquellos intentos fueron frustrados por distintos acontecimientos, definieron el
desarrollo urbano de Monterrey durante el siglo
XIX. Justamente el plano de la ciudad que elaboró
el arquitecto Juan Crouset en 1798 -por encargo

3. Simón Herrera y Leyva fue gobernador del Nuevo Reino de
León en 1795. Su postura obligó al obispo Llanos y Valdés a
detener las obras al norte de la ciudad. Herrera y Leyva
construyó dos presas sobre el Santa Lucía donde la gente
paseaba en góndolas por la actual calle de 15 de Mayo, hoy
paseo Santa Lucía.

6

gen cosmopolita pero imprecisa. La comprensión
del pasado, aun cuando parece interpretarse sólo
como parte de un gran proyecto de dignificación e
identidad de Monterrey, ha permitido que algunos
valores de la ciudad vieja se hayan ido recuperando. Es la conciencia común de la ciudad que apenas
hemos comenzado a escuchar, la conciencia activa
que existe, únicamente, en el presente.

nuevas plazas públicas al norte de la ciudad para
motivar un crecimiento comunitario. Alrededor de
esas plazas se agruparon los proyectos dispersos
en la zona así como nuevas viviendas, comercios,
otras iglesias y mercados. Recordemos los antiguos
barrios del Roble, del Colegio Civil y de las Capuchinas, por citar sólo algunos. Podríamos decir que
la sencillez urbanística de la ciudad poseía una
forma preanunciada de crecimiento que, ciertamente, se fue haciendo realidad. Los trabajos urbanos de Isidoro Epstein4 en 1865 y de Francisco
Leonide¡; Mier, más tarde, lograron conjuntar
aquella dispersión. La masa urbana terminó por fusionarse totalmente para consolidar un solo enjambre de calles, edificios y espacios públicos.
Al llegar la esperada modernidad a fines del
siglo XIX y, más tarde la "gran industria", la vieja
ciudad inició una transformación más. Los tranvías,
el teléfono, el telégrafo, la luz eléctrica, así como
los ferrocarriles hubieron de encontrar instalaciones
adecuadas en donde operar eficientemente. Algunos caminos fueron convertidos en amplias e imponentes avenidas que parecían delimitar el antiguo
espacio urbano de Monterrey. La avenida Unión o
Calzada Madero, al norte de la ciudad, y la avenida
Progreso o Pino Suárez, hacia el poniente, ambas
promovidas por el general Bemárdo Reyes, guardan entre sus fronteras una esperada pero tardía
confirmación: los orígenes virtuales de Monterrey
como ciudad. Esas obras parecen definir el momento urbano en que la población hace evidente la existencia de una nueva conciencia. Dentro de sus límites se localiza la historia arquitectónica de la ciudad
preindustrial. Más tarde -ya en el siglo XX- los
conceptos y necesidades generados por la industria y el progreso contemporáneos sustituirían
precisamente una gran parte de aquella ciudad antigua. La dolorosa sobreposición de ideales dio comienzo a un viaje derrochador -sin retomo aparente- que ha sacrificado espacios y edificios intentando ajustar el curso de Monterrey hacia una ima-

En busca de una arquitectura

En perfecta sincronía con el desarrollo urbano de
Monterrey, la historia arquitectónica de la ciudad
mostró siempre una tendencia que parecía contraponerse a su propia realidad incipiente: construir
y reconstruir en un ciclo de acción infatigable. Sus
primeras edificaciones cargaban entre sus muros
la intención por establecerse sin tregua. Primero,
como una arquitectura transitoria, de uso temporal, quizá en algún sitio determinado, luego en otro,
para después ensayar fórmulas que le permitieron,
finalmente, una confortable durabilidad. Esa experiencia fue sumamente difícil considerando el inmenso e inseguro territorio del noreste de México.
La lucha por permanecer en el sitio conquistado
generó, inicialmente, una arquitectura de respuesta,
comprometida con la supervivencia y el valor del
enclave urbanizado, esencia de la conquista. Aquella arquitectura se caracterizó por el uso de materiales y formas de construir muy elementales. Un
modelo efímero que, sin embargo, fue obligado a
prolongar su vida útil hasta conseguir transformarlo en habitaciones de mayor consistencia.
La ciudad antigua se edificó de estructuras palizadas de muros de adobe y, más tarde, de cortes
de piedra de sillar. En el paisaje urbano de Monterrey fueron apareciendo distintos ensayos estructurales utilizando la riqueza material de los alrededores. La cubierta de paja o "jacal" con estructuras
de troncos, por ejemplo, se incendiaba con facilidad
y obviamente requería de un mantenimiento constante. Por otra parte, la de "morillos" con tablero"
de madera no sellaba correctamente y permitía las
filtraciones de aire y la sorpresiva lluvia. Por último,
la cubierta de vigas labradas en forma rectangular,
con tablero de madera, terrado inerte y, sobre éste,
una mezcla de hormigón, debió perfeccionarse por

4. Isidoro Epstein fue el primer ingeniero de la ciudad. Él puso
nomenclatura oficial a las calles en placas de mármol. Realizó
un plano para unificar los distintos "repuebles" que había al
norte y sur de la ciudad en 1865. Francisco Leonides Mier
continuó con la misma labor hacia 1867 y, finalmente,
consolidó el plano esbozado por Epstein.

7

�años hasta conseguir la eficiencia deseada. El sistema constructivo que hubo de satisfacer a Monterrey no fue logrado totalmente sino hasta el siglo
XIX. Sin embargo, aún podríamos recoger la historia de las primeras edificaciones de la ciudad a través de los testimonios que nos ofrece la arquitectura vernácula del noreste. Ahí descubriremos las casas de palizadas en algún pequeño poblado, los muros de adobe, las cubiertas de troncos o vigas de
madera, así como los paredones de sillar. Todo ese
memorial es un producto embrionario de la arquitectura primitiva que se levantó, primeramente, en
Monterrey.
El orden social y económico de la ciudad fue
certificado también por su arquitectura, es decir,
por su presencia física y su ubicación dentro del
sistema urbano. La plaza mayor o plaza de armas
testificó los intentos constructivos de la parroquia
y las casas reales, ambas instaladas al oriente y poruente de la plaza, respectivamente, desde el siglo
XVII. En esos mismos sitios florecieron las edificaciones de la actual Catedral y del viejo Palacio Municipal, utilizado actualmente como Museo Metropolitano. Es irrefutable que en estos dos edificios
se hallan resumidos casi tres siglos de la historia
constructiva de la ciudad. Lo rudimentario de las
construcciones propició que las expresiones estéticas en la arquitectura de Monterrey fueran apareciendo más bien en aquellos edificios importantes
de la ciudad. Existen evidencias de ornamentación,
desde el mismo siglo XVII, en las casas reales, el
desaparecido convento franciscano y la parroquia.
Sin embargo, aquella expresión fue siempre moderada. Las descripciones de almenas, cornisas, caídas
de agua, columnas y, por supuesto, el decorado de
los frontispicios y retablos de los edificios religiosos,
nos remiten a un ideal estético que buscó afanosamente identidad e integración con el resto de la
Nueva España. Según parece, los elementos que
formaron la arquitectura antigua de la ciudad fueron los mismos que se presintieron desde el momento de su fundación: Monterrey, como concepto
de ciudad, se amoldó al territorio y, por lo mismo,
sus productos de arquitectura se estimularon por
una constante importación de formas y técnicas, al
mismo tiempo que vio nacer su anhelo por confirmar una identidad propia.

A mediados del siglo XIX, la arquitectura de
la ciudad poseía características muy singulares. Las
casonas de sillar y cubiertas de terrado reinaron
sobre otros sistemas constructivos por su comprobada eficiencia hasta entrado el siglo XX. Más tarde
fueron sustituidas por otras alternativas como el
ladrillo y la losa aligerada. Algunas piedras de sillar
fueron extraídas hace cientos de años del subsuelo
de Monterrey y reutilizadas una y otra vez, tal y
como puede inferirse de diversos documentos antiguos del Ayuntamiento: una herencia secreta guardada en los viejos paredones de la ciudad que nos
revela la existencia de una historia íntima y perseverante en aquellas edificaciones. La ciudad blancosa
de muros largos y rectos se transformó con la llegada de maestros europeos a mediados del siglo anterior. Éstos incorporaron técnicas y diseños más sofisticados. Las fachadas, antes desnudas de ornamento, fueron revestidas con materiales como cantera y mármol, o zarpeadas con elaboradas texturas. En esa época, Monterrey abrió sus puertas a
una arquitectura más razonada y consciente que
llevaba consigo una definitiva intención estética.
Sin embargo, la primera vertiente estilística que formó parte de la conciencia urbana de la ciudad no
se cultivó sino hasta finales del siglo XIX: el porfirismo. Monterrey se entregó plenamente al movimiento nacionalista, el cual coincidía también con
el espíritu importador de la idiosincrasia regiomontana. De esa forma, la ciudad se sumó con entusiasmo a los ideales de la arquitectura inspirada en París. Los aires franceses se manifestaron físicamente
en cenefas, frisos, decorados de cantera y yesería.
Igualmente, aparecieron los diseños modernistas
de lámparas, puertas, herrería, vitrales, así como
remates y copones que ornamentaban los edificios.
La súbita rapidez de los cambios de la época incorporó también la sensualidad del art nouveau y las
vertientes de la arquitectura industrial. Edificios
como el Palacio de Gobierno, el Banco Mercantil o
Banorte y la Cervecería Cuauhtémoc forman parte
de los logros arquitectónicos de aquellos años que
aún podemos disfrutar en la ciudad.
El auge industrial que acompañó al porfirismo
regiomontano y que consolidó el desarrollo de la
ciudad fue más allá de cualquier previsión: Monterrey había generado un nuevo ideal urbano y, éste,

8

la comunidad y su identidad hubo de reafirmarse
o intercambiarse por otra más actualizada. Así nació el concepto de la gran plaza que transformaría
definitivamente el semblante de Monterrey en la
década de los ochenta. No obstante, algunas obras
y anhelos del pasado aún palpitan en el Monterrey
contemporáneo y se conjugan entre-con las obras
de la arquitectura actual. Los viejos palacios, el paseo de Santa Lucía, la Catedral, el Barrio Antiguo,
una vieja estación de ferrocarriles, el Obispado, las
caso-nas de sillar y una gran parte del trazo urbano
testi-fican una herencia sin la cual el asentamiento
no habría subsistido. También sobrevive el afán importador que siempre encuentra por igual eco y
confrontación. Asimismo, asoma su rostro una
identidad cada vez más fortalecida que permite
echar una mirada simultánea tanto al pasado urbano como al futuro de la ciudad. La conciencia de
Monterrey se ha reconocido a sí misma a través de
los valores permanentes de su arquitectura y urbanismo. La ciudad del siempre ansiado futuro, de la
utopía en movimiento posee una conciencia activa.
Ésta no depende de una fabricación instantánea
como tampoco es inmóvil; convive plenamente en
todos los elementos, físicos o de pensamiento común, que componen su cotidianeidad y los cuales,
seguramente, continuarán transformándose hacia

comenzó a requerir espacios y edificios que, entonces, le parecieron insuficientes y obsoletos. De
esta manera, la ciudad del pasado inició su última
y más dolorosa transformación para dar nacimiento
al Monterrey actual. Fue una transformación acordada. Así, como ejecutando un plan escrupulosamente diseñado, el concept0 de una ciudad nueva
se ubicó sobre la antigua hasta suplantarla casi por
completo. La añeja insatisfacción urbana de siglos,
finalmente, encontró su justificación. Borrar el pasado no fue una meta de supervivencia sino de afinidad con una imagen inmadura de progreso. De
esa manera, se dio inicio a una sustitución de valores que, en aquel momento, se consideraron imprescindibles para la futura metrópoli. En muy pocos
años Monterrey vivió una metamorfosis que la ha
lle-vado desde el caos urbano hasta el reencuentro
parcial con su estabilidad de ciudad, la ciudad posindustrial. Monterrey, como sucede con las poblaciones que crecieron rápidamente en el siglo XX,
ensayó su progreso en el tejido urbano antiguo y
su arquitectura. Un ensayo que, en algunos casos,
se pensó transitorio pero que resultó impactante
para su propia conciencia urbana. El reencuentro
de los últimos años y la revalorización del pasado
urbano de Monterrey no sucedería sino hasta que
los restos del antiguo asentamiento-abandonados
al deterioro o desuso- fueron siendo expuestos a

el siglo XXI.

9

�Reflexiones acerca de la guerra
México-Estados Unidos [1846-1848]*
Victor Niemeyer

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~:·~...,
,, .

Aunque por una parte me siento muy complacido
y honrado al estar con ustedes con motivo de los
cuatrocientos años de la fundación de Monterrey,
por otra parte, me siento menos cómodo al estar
aquí con motivo de los 150 años de la invasión norteamericana a México.

pales de mi investigación son tres: los dos tomos
titulados The Mexican War por Justin Smith; Ori-

gins of the WarwithMexico: The Polk-Stockto11 Intrigue
por Glenn W. Price y Recuerdos de la invasión
norteamericana por José María Roa Bárcena. También
quiero destacar la ayuda del teniente coronel Carter
Hilsabeck, norteamericano jubilado, quien por
quince años desempeñó el cargo de ayudante del
ingeniero Fernando García Roel, ilustre rector del
ITESM, quien ha hecho un estudio de la Batalla de
Buena Vista.

Ahora bien, permítanme tratar la guerra en sólo dos aspectos: sus orígenes y el conflicto en el norte. Basta decir que para esta charla las bases princi-

* Ponencia presentada por el historiador en la mesa
redonda A siglo y llll'dio de In invasión americana, el 13 de
septiembre de 1996, en el auditorio del Museo de
Historia Mexicana, dentro del programa de actividades
"Monterrey 400 en la UANL".

Respecto a los orígenes de la guerra, es necesario recordar que los primeros 25 años de independencia de la república mexicana fueron de turbulencia, golpes militares, incertidumbre, la lucha de fe-

10

adquisición de California, bello y rico territorio mexicano que varios exploradores y visitantes norteamericanos describieron como "un paraíso". Polk
lo quería porque temía que Inglaterra o Francia, ya
involucradas en aventuras imperialistas en el área
del Pacífico, privaran a Estados Unidos de esa tierra. En esa época la idea de extender el territorio
nacional al poniente hasta el Pacífico y al sur, hasta
el río Bravo, excitó a muchos norteamericanos. Entre ellos, el presidente Polk no fue excepción. Es la
época en la historia norteamericana que se denomina Manifest Destiny (destino manifiesto) y muchos
historiadores de mi país han calificado la adquisición de California como consecuencia lógica del
movimiento hacia occidente. En realidad no fue así
y hay que entender los diferentes esfuerzos del presidente Polk para obtener California. Primero trató
de comprarlo, pero México rehusó venderlo. Después, trató de fomentar una revolución en California que fracasó. Al fin, provocó una guerra contra
México disputando el estado de Texas cuando en
realidad sus miras estaban puestas en California.
En palabras del historiador Glenn Price, Polk fue
"un estratégico desmañado cuyas maniobras habían fracasado. Su último recurso fue empezar la
guerra enviando tropas norteamericanas a poblados mexicanos y tener fuerzas navales en el Pacífico
listas para ocupar California en cuanto reaccionara
el gobierno mexicano".
Ahora es necesario relatar los incidentes que
iniciaron las hostilidades, porque hasta noviembre
de 1845 reinaba la tranquilidad. En 1843 México y
Estados Unidos habían hecho un acuerdo sobre las
demandas de ciudadanos contra el gobierno de México en el sentido de que éste pagaría 4.5 millones
(US) en treinta exhibiciones trimestrales. En realidad, Estados Unidos era más benévolo que los franceses quienes habían bombardeado San Juan de
Ulúa en 1839 para cobrar su deuda. México había
pagado solamente tres cuotas a Estados Unidos antes de suspender el pago. A causa de los disturbios
que agobiaron al país, México estuvo casi en la quiebra. No hubo fondos para pagar la deuda.
Esto, en palabras del historiador Samuel Eliot
Morrison, dio al presidente Polk su "oportunidad".
Él encomendó a un representante, John Slidell, que
ofreciera a México un arreglo:Estados Unidos asumiría el pago de las demandas no cubiertas a

deralistas contra centralistas y de líderes corruptos
que antepusieron sus propios intereses al del bienestar de la patria. En el campo de las relaciones internacionales, México buscaba su lugar entre la familia de las naciones, una tarea difícil a causa de
su proximidad con Estados Unidos, una nación
vigorosa, joven, en plena marcha al océano Pacífico
pero todavía permitiendo la institución nefanda de
la esclavitud, un tema de discusión que dominaba
la política de ese periodo. Aunque hubo desacuerdo
respecto a los límites entre los dos países y las demandas d~ ciudadanos norteamericanos contra el
gobierno de México por daños a propiedades, el
problema más importante y grave, sin duda, fue el
de Texas.
No es necesario recapitular las causas de la rebelión de los colonos anglosajones de Texas contra
la autoridad mexicana que resultó en la separación
de esa provincia y el establecimiento de la independencia de Texas. Lo que nos incumbe es saber que
Texas fue una prenda entre los esclavistas que querían hacer de la república un estado más de Estados
Unidos con esclavos, y los que estaban opuestos a
la anexión y la extensión de la esclavitud. Además,
los esclavistas temieron que Gran Bretaña se apoderara de Texas y diera la libertad a los esclavos. Aunque la pérdida de Texas fue un hecho muy desagradable, salvo una tentativa llevada a cabo contra San
Antonio en 1842, México nunca trató de recuperar
la antigua provincia. Por su parte, Estados Unidos
hizo varios intentos ·de comprar Texas a México y
cada uno fue considerado como un insulto. Aunque
de ninguna manera México quería una provincia
libre y soberana, tampoco quería que Estados Unidos se apoderara de Texas. Por lo tanto, anexar Texas a la unión norteamericana llevaría a la guerra.
El presidente John Tyler, presionado por los
esclavistas sureños, persuadió a ambas camaras del
Congreso norteamericano para que aprobaran un
acuerdo (joint resolution) el 28 de febrero de 1845,
con el que Texas se anexaba a la unión norteamericana. Poco después de que entrara a la presidencia, en marzo del mismo año, el ganador de las
elecciones de 1844, el demócrata James K. Polk,
México protestó por la anexión de Texas y rompió
relaciones con Estados Unidos.
Ahora nos toca contemplar las intenciones del
presidente Polk. Lo más importante para él fue la

11

�ciudadanos norteamericanos a cambio de que México reconociera el río Bravo como frontera. Además, Polk ofreció cinco millones por Nuevo México
y una cantidad "no limitada" por California. Fue
una oferta "práctica", pero el presidente José Herrera rehusó recibir a Slidell. A fines del año 1845, el
general Mariano Paredes encabezó un golpe-de Estado que derrocó al gobierno de Herrera. Ahora,
México estaba en manos de una fracción militar
ansiosa de empezar una lucha con Estados Unidos.
No tuvieron que esperar mucho tiempo. El 13 de
enero de 1846, Polk ordenó al general Sachary Taylor y a sus
tropas,
acampadas
desde julio
de 1845 en la
margen izquierda del
río Nueces,
que cruzaran
el río y ocuparan territorio mexicano. Fue un
acto de clara
agresión.
Aunque
el ministro
de Relacio-

a México a la guerra con el propósito de obtener
California, puesto que México no la vendería, acto
por el cual Glenn Price ha calificado a Polk como
"presidente sin escrúpulos y agresivamente expansionista". En el Congreso, el joven diputado Abraham Lincoln habló persuasivamente en contra de
una declaración de guerra a México. Por otra parte,
podemos citar a Mariano Otero, senador de Jalisco,
quien en 1847 escribió un folleto en el que dijo que
"las fuerzas norteamericanas no avanzaron al Río
Grande hasta que la guerra se hizo inevitable ... el
golpe militar de San Luis Potosí resultó en un
gobierno
(de Mariano
Paredes)
empeñado
en resistir
todo acuerdo con Estados Unidos".
Ya que
he dado a
conocer los
orígenes de
la guerra,
voy a relatar
algo sobre la
campaña
del ejército
norteamericano en el norte. Las batallas de Palo
Alto (8 de mayo) y Resaca de la Palma (9 de mayo),
ambas libradas cerca de lo que ahora es la ciudad
de Brownsville, fueron victorias para las fuerzas
norteamericanas y dieron como resultado una gran
ola de popularidad en pro del general Taylor. Casi
de inmediato fue postulado como candidato del
partido Whig a la presidencia en las elecciones de
1848. Aunque sus oficiales encontraron defectos en
su comportamiento militar (lento, sin pericia, no
muy profesional, desaprovechó información disponible), había ganado los primeros dos encuentros
de la guerra y, como dicen en mi país, "nada te eleva
como el éxito". Durante su estancia en México, Taylor siempre fue blanco de críticas del Partido Demócrata (incluyendo al presidente Polk) y de elogios del Partido Whig. Basta decir que a raíz de la
Batalla de Buena Vista, la postulación de Taylor

nes Exteriores informó a Slidell, el 12 de marzo, que
su país consideraba la anexión de Texas como una
causa justa de guerra que seguramente estallaría si
Estados Unidos continuaba su invasión del territorio mexicano, con esta advertencia sostuvo la dignidad de México indicando a la vez su buena voluntad para discutir la cuestión de la anexión de Texas.
Sin embargo, Polk no estuvo dispuesto a considerar
una alternativa a la guerra. El arroz ya se había cocido. Ocurrió una escaramuza entre las fuerzas
opuestas el 25 de abril en la orilla izquierda del río
Bravo, y cuando Polk recibió estas noticias, envió
un mensaje de guerra al Congreso el 11 de mayo
de 1846, aseverando que "la sangre norteamericana
había sido derramada en suelo norteamericano".
En realidad fue una justificación sin base porque la
evidencia abrumadora indica que Polk utilizaba la
disputa sobre Texas como un pretexto para atraer

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para la presidencia era inevitable. Así fue y salió
electo en 1848. Entonces, si no hubiera sido por la
guerra con México, este hombre bucólico, brusco y
peludo, pero de gran coraje, nunca habría llegado
a la presidencia.
Ahora quisiera relatar algo de los dos ejércitos,
sus soldados y oficiales. Al principio de la guerra
no hubo más de 7,200 soldados del ejército norteamericano y ello, gracias al Congreso que había
votado pocos fondos en años de paz; estaban mal
equipados con rifles y cañones anticuados y municiones en mal estado. Recibieron un jornal bajo y
sufrieron una disciplina rigurosa. Muchos voluntarios se alistaron en 1846, pero hubo desconfianza
por parte de los regulares hacia éstos a quienes les
faltaba disciplina militar. Se habían alistado pa-ra
combatir al enemigo y si no lo hubiere pelearían
entre ellos mismos, aunque no con armas. Al terminar su periodo de alistamiento (3, 6 o 12 meses),
era frecuente que se salieran del ejército. En el campamento, a lo largo del río Bravo, las tropas tuvieron que adaptarse a un área muy distinta a la que
estaban acostumbrados. Hubo días abrumados de
calor, lluvias torrenciales, lodo y después polvo, sin
tiendas de campaña. Se quejaron de los alacranes,

tarántulas, pulgas, víboras, mosquitos y ciempiés
que abundaban. Un soldado escribió: "Anoche las
hormigas trataron de llevarme mientras dormía".·
Por lo general, los oficiales del ejército norteamericano desempeñaron sus cargos bien y aespués
muchos se distinguieron durante la guerra más
sangrienta del siglo XIX: la guerra civil. Sin embargo, algunos obtuvieron sus comisiones por medio de palancas políticas y algunos para poder
postularse para el Congreso. ¡Y aun hubo un general de brigada voluntario que quiso hacer la campaña a Monterrey por calesa!
Por otra parte, los soldados mexicanos también
carecían de buen equipo y armas modernas. Por lo
general, los oficiales del ejército mexicano no estaban tan bien entrenados como los norteamericanos.
Aunque los combatintes de Palo Alto y Resaca de
la Palma, bajo el mando del general Mariano Arista,
huyeron en pánico para cruzar al otro lado del Bravo, volvieron a agruparse en Linares; después de
esas batallas los soldados mexicanos se distinguieron por su valor y resistencia. Con frecuencia exhaustos, sin alimento y con sed después de lá
marcha forzada, lucharon "como tigres", en palabras de un oficial norteamericano. En realidad,

13

�es digno de todo encomio que México, a pesar de
tantos obstáculos para hacer la guerra, en periodo
de intrigas y pronunciamientos, falta de confianza
en los líderes políticos, casi continuamente en un
estado de bancarrota, pudiera mantener un ejército
de campaña. Ambos ejércitos sufrieron mucha
deserción. Durante la batalla de Buena Vista se dice
que alrededor de 1,800 soldados norteamericanos
huyeron del campo de batalla; los desertores mexicanos fueron más de ese número. Probablemente
la potencia de fuego de la artillería norteamericana
fue el factor más importante en las victorias de este
ejército.

feroz la lucha por tres días, a veces de casa en casa,
pero al fin capituló Arnpudia, aunque nunca se rindieron los defensores de la Ciudadela. Por los términos del armisticio, el licenciado Santiago Roe), en
su libro titulado Nuevo León, apuntes históricos, la
califica como "capitulaci(,~ honros.i y no rendición
incondicional". Las tropas mexicanas se retiraron
de la ciudad con pleno derecho de luchar otra vez,
y los norteamericanos podrían ocupar Monterrey
"solamente para propósitos de hospital y abastecimiento". Aunque criti~ado por haber otorgado a
los mexicanos términos tan liberales, Taylor se

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Puesto que no estoy enterado de la estrategia
militar de la guerra, voy a limitar el resto de mis
observaciones a incidentes del conflicto en el norte.
El general Taylor, al darse cuenta que el pueblo
exigía acción y que lo culpaban de inactividad, decidió ocupar Monterrey y Saltillo. Fue su propia
decisión. Tomando la ruta por Cerralvo, Taylor y
sus tropas llegaron el 18 de septiembre a Monterrey,
que fue defendida por el general Pedro Arnpudia
y unos 8,000 soldados. Además del fuerte El Soldado, el Obispado, la Tenería y la Ciudadela, la
ciudad fue fortificada con reductos y trincheras. Fue

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defendió aseverando que le faltaron parque y comestible, que era peligroso atacar a un enemigo de
calidad probada, protegido en casas de piedra, con
bastantes armas de fuego y parque. Parece que tuvo
razón. El 25 de septiembre las tropas mexicanas
evacuaron la Ciudadela. Monterrey había sido lugar de una verdadera lucha.
No sé por cuánto tiempo se quedaron las tropas norteamericanas en Monterrey y cuál fue su
comportamiento, pero espero que se hayan comportado bien durante su estancia entre los nuevoleoneses. No habían abandonado Nuevo León,

14

cuando el general John Wool dio la orden de amnistía el 26 de febrero de 1848, más de tres semanas
después de firmar el Tratado de Guadalupe-Hidalgo para la protección de los ciudadanos y sus
propiedades. Esto nos indica que él procuró que
su ejército diera trato bondadoso a los nuevoleo-

canos, a mi parecer, se debió al hecho de que no
llegaron al campo de batalla en condiciones para
luchar. Llegaron agotados y entraron en la lucha
casi de inmediato. Si hubieran descansado y se hubieran preparado para el combate, el resultado de
esta batalla hubiera sido diferente.
En conclusión, opino que la guerra con México
fue un error. Fue innecesaria. Aunque México había
rehusado vender parte alguna de su territorio, es
muy probable que las provincias que ahora comprenden los estados de California, Arizona y Nuevo México, con pocos habitantes y con vínculos
muy tenues con el centro tan lejano, no hubieran
podido resistir el avance de civiles norteamericanos
y que tarde o temprano se habrían separado del
país. En este caso, dudo que hubiera sido un conflicto. Se habrían separado paáficamente.
Hace 150 años, los valientes soldados de México y Estados Unidos lucharon y murieron en este
recinto. Siento la presencia de sus espíritus esta noche, en este salón, a medida que reconocernos su
heroica lucha. Aunque las heridas de México que
resultaron de esta guerra ya han cerrado, quedan
las cicatrices: la pérdida de casi la mitad del territorio mexicano; en el pensamiento nacional, la desconfianza hacia Estados Unidos y un temor perdurable al fuerte vecino del norte. En 1948, el presidente Harry Truman, en una ceremonia ante el monumento a los Niños Héroes en Chapultepec, devolvió
banderas militares mexicanas capturadas durante
el conflicto. Fue un gesto noble y amable, pero las
cicatrices están en la conciencia de nuestros pueblos todavía. Como humilde ciudadano norteamericano lo siento, pero no puedo hacer nada sino seguir tratando a los mexicanos como mis hermanos,
con respeto para ellos y su cultura. Nunca olvidaré
la respuesta de Manuel Amaya, diputado de
Monterrey en el Congreso Constituyente de Querétaro de 1916-1917, cuando durante una de las sesiones preliminares fue tildado de "porfirista y enemigo de la Revolución". Dijo don Manuel: "Agua
pasada no mueve molino". Y así es, amigos.
Trabajemos juntos para lograr una mejo~-comprensión entre nuestros dos pueblos, así como una amistad y buena vecindad que perduren a través de los
años.

neses.
Febrero de 1847 fue el mes de la lucha más violenta del conflicto en el norte. Desde Monterrey,
Taylor partió para Saltillo. Hubo muchos rumores
de que Santa Anna se estaba acercando para librar
una batal_la grande que arrojaría a los gringos de
México. Él sabía que era absolutamente necesario
para su futuro político y para el honor del país obtener una victoria contra el enemigo, y determinó lanzar su ejército contra Taylor, acampado cerca de Saltillo. CreY,endo que el ejército de Taylor estaba reducido en número por deserciones y que los voluntarios no podrían resistir un ataque furioso, Santa
Anna, el hombre extraordinario en la historia de
México, animó a su ejército informándoles del botín
y gloria que les esperaba y empezó la marcha desde
San Luis Potosí a Saltillo. Al llegar el 22 de febrero,
los soldados mexicanos estaban exhaustos después
de una marcha forzada tan larga. La lucha empezó
en el área de Buena Vista, al sur de la ciudad de
Saltillo. Afortunadamente para los norteamericanos, ellos habían llegado primero; Taylor escogió
el campo de batalla más ventajoso. Ambos ejércitos
lucharon furiosamente y, al anochecer, los soldados
mexicanos habían predominado por muchos sectores del campo de batalla. El 23, los dos ejércitos continuaron la lucha con un ímpetu terrible. Artillería
contra tropas, lanceros contra artillería, ataque y
contraataque, ad infinitum. Al fin llegó, gracias a
Dios, la noche. Los dos ejércitos estaban agotados,
sin deseo de renovar la contienda al día siguiente.
Oficial tras oficial aseguró a Taylor que las tropas
bajo su mando no podrían continuar la lucha, y si
lo intentaban, resultaría en una derrota. En el campo mexicano, la situación era igual. Para Santa
Anna fue imposible continuar y esa noche ordenó
la retirada de su ejército. De acuerdo con lo dicho
"no porque se muera un chivo, se acaba el corral",
se dio prisa para regresar a México y enfrentarse a
la invasión de Veracruz. Por lo tanto, ganó Taylor
la batalla de Buena Vista por falta de contrincante.
El factor más importante en la derrota de los mexi-

15

�Saskia en Icamole
Francisco Sánchez

•

11'-4-

2

biertos y, en fin, casas con ventanas estrechas y
puertas de una madera a menudo labrada por la
mano conjunta del hombre y del tiempo.

Suele salir Saskia sola en sus jornadas de pintura
al aire libre. Sube a su camioneta y parte hacia no
importa qué punto de la rosa de los vientos, siempre
que sea fuera de la enorme urbe en donde ella vive
con el poeta Andrés Huerta, su marido. Sin miedo,
sale a cualesquiera parajes del desierto, del monte

Deja el pueblo y sale hacia el monte.-El sol ya
espejea en cimas y cortes en ladera de las que el
poeta Manuel José Othón llamó montañas épicas:

Sus arrugas de piedra, sus picachos
donde el hierro incrustóse en rojas vetas
y plantó el jaramago sus penachos,
aparecen cual hachas formidables ...

o de la sierra. Sabe, con Fran~ois Toussaint, otro
poeta, que "el cuchillo que nos aguarda no está en
la curva oscura del camino, sino en el centro de la
gran ciudad iluminada". Ella tiene confianza en la
gente del campo, gente de verdades elementales
con la que no le resulta difícil identificarse.
Saskia se siente segura en el monte.
Sin embargo, una vez en el monte la asaltaron.
Aunque no necesariamente la esencia, dicho
asalto es la anécdota de este relato: su pretexto.
Iremos a él, no de inmediato, pues no hay prisa,
sino paso a paso, para que el cuento avance -y
nosotros en su lectura- con el mismo espíritu de,
por ejemplo, ese personaje de Pío Baroja que sale
de su c;:asa, sin objeto, sin saber por qué, con chaqueta al hombro, al amanecer, cuando los gallos lanzan
al aire su cacareo estridente como un grito de guerra
y las alondras levantan el vuelo sobre los sembrados. Así, con esa calma descriptiva, como conviene
a nuestro tema, burlaremos por un rato al stress
enajenador.

4
Arrugas de piedra, sí, y picos que estallan en profusión sobre las diversas cumbres serranas y que
en efecto parecen hachas o puñales o saetas o lanzas
o sables o mitras o emes o sillas de montar. Mientras
conduce, Saskia absorbe con la mirada ese espectáculo de oros sobre los desnudos y altos roquedales y su alma se nutre.
Llega una hora después a las afueras del
caserío de Icamole y se detiene ante un cerro rojizo,
veteado de grises, que destaca en una vaguada de
blancuras como de sal o cal. La elevación, no muy
alta, de forma limpiamente cónica aunque un tanto
deprimida, aparece como un elemento insólito en
aquel paisaje de arideces. Como fondo, e·l alargado
cuerpo azulgrís de sierras lejanas.
Saskia se detiene y empieza a disponer todo
lo necesario para el ejercicio de su labor. Lo primero,
naturalmente, es elegir, a partir del juego de la luz
sobre el objetivo, el ángulo: lo que en cine sería el
encuadre. Advierte que hay humedad en el ambiente y que las partículas de agua que flotan con la
brisa producen una fina pantalla que, con las titilaciones de la refulgencia, aligeran la pesada estructura de la mole pétrea. A causa de esa humedad
ambiental, se han modificado sutilmente los colores
de la vegetación enana que crece en las laderas del
cerro. Observado todo lo anterior, la pintora ya despliega el caballete en el sitio preciso, coloca sobre
él un fino papel de algodón hecho a mano (es francés, de la marca Arches, o tal vez italiano, de la firma

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3

1
Saskia Juárez tiene un mirar de águila: sus ojos se
clavan en los paisajes y atrapan su luz, su trazo, su
tono, su color y su peso. Ella es una cazadora de
imágenes: tira su red sobre los distintos motivos
que la realidad le pone enfrente y al primer lance
los apresa para encerrarlos luego en esa jaula de
fieras que es la memoria. Es su don. Saskia Juárez
colecciona representaciones de línea y tinte que van
saturando su espacio mental hasta que se desbordan. Entonces hay que ofrendarlas.

Las imágenes que Saskia Juárez recibe las
devuelve transfiguradas en arte. Ella es pintora. Ésa
es su destreza, ésa es su generosidad. Sus cuadros
permiten el acceso no a un simple almacén de vistas, sino a algo aún más importante: a un territorio
dominado por la más genuina de las emociones estéticas, aquella que por obra de talento logra atrapar
el alma de las cosas que reproduce. Atrás de las
apariencias siempre hay un misterio.

16

Así, igualmente serena·ante realidades peligrosas,
Saskia sale antes que el sol salga y deja atrás esa
colmena urbana donde sin cesar la ambición trabaja. Me refiero a la ciudad de Monterrey. Sale Saskia de ella en busca de ámbitos naturales más primitivos, menos contaminados, que le brindarán temas para su obra y en donde encontrará -lo sabe
por experiencia- esas rarezas de nuestros días que
son el alimento espiritual y la paz interior.
Llega primero a Villa de Garáa y recorre sus
arterias movida por el solo impulso de la contemplación de unas casas que ella ha dibujado y pintado muchas veces: casas largas y de una sola planta
en las que predomina la severidad de la línea recta,
casas de altas paredes heridas por canalones descu-

Fabriano) y traza la silueta con un lápiz de grafito.
Luego humedece toda la superficie del papel con
una esponja empapada en agua.

17

�5

bre un chaparral de verde más luminoso que el del
olivo predominante del contorno. Sask.ia siente por
un momento la tentación de incluir este nuevo elemento, calibra la posibilidad y luego la desecha.
En cambio añade en primer término, del lado derecho, un grupo de yucas que no está en el modelo.
Este ingrediente balanceará el conjunto, sin que importe la alteración de la realidad, dado que el propósito de la pintora es el de crear un cuadro y no el

El agua. De la misma manera que este elemento
primordial, tanto en las paredes de arcilla, piedra
o mineral de las altas montañas corno en las de los
más profundos barrancos o intrincadas cañadas, se
las ingenia para, a través de infinitos escurrimientos, infiltraciones o simple dispersión, crear murales
o frescos (de extraña y abstracta belleza), así despliega también sus
poderes para animar
el modesto papel de
algodón con las formas y colores que
aventura la mano armada de pincel. Es
precisamente el agua,
la todopoderosa
agua, el diluyente
básico de los múltiples pigmentos colorantes que se utilizan en la técnica de la
acuarela. No es ésta,
corno se pudiera pensar, un género chico
de la pintura, sino un
apasionante y delicado procedimiento
plástico que antepone lo sutil a lo obvio
y la gracia a la gravedad. Su principal
cualidad es la transparencia.

7

la mujer mientras alarga, hacia sus asaltantes, la
mano con el botín.

Sask.ia ha oído los pasos y no les ha dado importancia. Por entre los breñales surgen un hombre viejo
y dos jóvenes. Usan sombrero de palma y calzan
huaraches. Parecen campesinos. Ella les da las buenas tardes pero ellos se le plantan enfrente sin devolverle el saludo. El de más edad, que debe ser el
líder, de un morral saca una pistola.

-Eso poco será mucho para nosotros.
Al acercarse a recoger las cosas, el hombre viejo se fija en el cuadro y en su cara se refleja por un
segundo un gesto de admiración. La acuarela al
parecer lo ha atrapado. Se detiene y, dejando de
lado lo que iba a hacer, da dos o tres pasos para
acercarse al cuadro y verlo mejor. Parece
hipnotizado. Se queda observando la
pintura durante un
rato largo mientras
Saskia y los dos jóvenes lo miran a él,
la primera con azoro
y los últimos sin
reflejar ninguna
emoción. Por fin parece reaccionar y, retomando sus pasos,
se dirige hasta encararse con la mujer.
Saskia le extiende
los objetos antes pedidos, pero el viejo
parece haber perdido su interés por
ellos.

6

de copiar fotográficamente.
Ahora se añaden las sombras, con colores distintos y de más tenua intensidad, al mismo tiempo
que los trazos van siendo cada vez más finos y bien
definidos, utilizándose para ello pinceles que van
del número ocho al número uno. La obra casi está
terminada y hay que actuar con rapidez puesto que
la luz está cambiando de un modo sustancial. Sobre
color ya seco, Sask.ia añade algunos efectos con pincel también seco.

De arriba para abajo, con un pincel doce de pelo de
sable, Sask.ia comienza con una capa de azul cobalto
diluido para plasmar el cielo, dejando en blanco
los espacios de las nubes. Luego viene el bloque
pardo rojizo de la montaña, perfilada como un
triángulo, ya que la pintora, en las capas primarias
de color, prefiere generalizar las formas planteando
elementos casi cubistas.
Una parvada de palomas torcazas se para so-

18

-¡Quédese con
eso! -ordena él.
Ella lo mira interrogante.
-Me late que
mejor nos vamos a ir
quedando con la
pintura esa -casi
susurra el viejo mientras señala con el mentón la
acuarela.
-¡No!

Saskia se lleva la mano con el pincel al pecho
y deja escapar una exclamación de sorpresa y susto.
-No se espante que no le vamos a hacer daño.
-¿Qué es lo que quieren?
-Ahí por de mientras el reloj y la cadena y el
anillito.
Saskia empieza a despojarse de lo que se le
pide.

8

-¡No!
La negativa le ha salido a Saskia del fondo del
alma.

-Ya después veremos que trae en el mueble
-añade el viejo, señalando la camioneta.
- Sólo traigo un poco de dinero -responde

-¿Cómo de que no? ¿Pa qué se hace la remolona? Como que le va saliendo mejor el arreglo que

19

�le propongo, mujer, ¡hágase cargo!
-Mire, para que me entienda, señor, un cuadro es como un hijo ... y no quiero perder un hijo.
-Los hijos, todos los hijos, pues, hasta estos
dos míos que usted ve aquí enfrente, nacen pa irse
pa otro lado, lejos de uno. No hay modo de evitarlo
y está bien que así sea.
-Lo que no entiendo es para qué quiere usted
un cuadro.
-No, mujer, yo no quiero cualquier pintura,
yo quiero ésa, porque ya como que me di cuenta
de que usted tiene poderes ...
-No se crea, señor, yo sólo ...
Él no la deja terminar.
-Usted es santita, viene sola al monte, no tiene
miedo y luego sabe ver lo que yo nunca, en mis
muchos años bien caminados, fui capaz de ver: que
el cerro está cargado porque adentro tiene una fuerza ... un, ¿cómo Je diré?, un espíritu.
-¿Usted vio eso en mi cuadro?
-Vi, sí, pude ver... Y déjeme que le diga que
ya cavilé y estuve pensando que los santos de la
iglesia, por milagreros que sean, se acaban ... Se acaban, sí, porque son gente ... Y el cerro dura más,
hasta el día del juicio, porque es piedra ... Y la piedra dura.
-Para serle franca, me temo que mi acuarela
no puede hacer milagros ni creo que tenga otros
poderes ...
-Yo creo que sí. .. Ahorita vamos de paso pero,
oiga bien lo que le voy a decir, cuando regresemos
al rancho, allá por Concepción del Oro, yo le juro,
san tita, que vamos a colgar esa pintura en un lugar
harto principal, a un ladito del Sagrado Corazón
de Jesús y más arriba que san Martín de Porres y
hasta que san Martín Caballero.
-¿Sabe qué? ¡No se lo robe!
-¿Que no qué?
-Mejor se lo regalo.
-Bueno, santita, así hasta nos dispensa el
pecado.
-Se me ocurre una condición.
-Usted dirá, santita.

-Quesque pal norte ... pero ahí Dios dirá.
Y se van sin volver la mirada.

9
Saskia ve al trío alejarse y luego ve que el sol del
día también acabará pronto por irse. En una hora
más, según prevé, el cielo estará lleno de bermellones y de anaranjados. Cree adivinar el juego de colores y sombras que tendrá el cerro en el ocaso. Se
entusiasma ante la perspectiva de una nueva obra.
Calcula que aún tiene tiempo de comer y beber
cualquier cosa antes de que llegue el momento de
ponerse otra vez a trabajar y de pasar la esponja
sobre la hoja inmaculada de papel de algodón.
Mientras come junto a la camioneta, estudia
las disyuntivas del cuadro que está por empezar.
El cerro se ha vuelto pesado, pues con el fuerte calor
de la tarde la humedad ambiente ha desaparecido.
Usará otro tono y unos colores un poco más duros.
En estos momentos en que aun poniente el sol abrasa, Saskia está recordando algo que afirmaba Alfonso Reyes, un poeta originario de estos desérticos
parajes: "No conocí sombra, sino resolana".
Y piensa también ahora, sin darse pausas, como si obedeciera a una mecánica de los sueños, en
la posibilidad de un cuadro suyo colocado entre
santos milagrosos y desea creer, ya desde este momento, que ahí estará mejor que en cualquier museo
o galería. Y sonríe.

Noviembre, 1996.

El viejo va hacia el tablero y despega la acuare-

20

Humberto Salazar

•

-¿Hacia dónde van?

Saskia toma ahora un pincel grueso. Se encamina hacia el caballete. El milagro de la creación
está por volver a empezar.

-Que, para colgarlo, antes le ponga marco.
-Si no se puede de cedro, aunque sea de ocote.
-Aunque sea -repite ella.

Mirruñas

la. La enrolla con sumo cuidado, luego la ata con
un mecate de lechuguilla y la guarda en el morral,
junto con la pistola. Los dos muchachos, que están
a la expectativa, no han dicho ni dicen una solapalabra. Se limitan a seguir a su progenitor cuando
éste emprende la retirada. Antes, a modo de despedida, el hombre se permite todavía una explicación:
-Nos tenemos que ir, santita, que el camino
es largo.

No es que seamos tan frágiles. Es sólo que
la muerte se yergue majestuosa y pisotea
sistemáticamente todo lo que sobre la hierba esplende.

Me molesta en los demás precisamente lo
que más me disgusta de mi persona. Me
sirven como fiel espejo en que abomino de
nú. Como el niño que se cree el ombligo
del mundo, así yo. Todo lo tabulo protagóricamente desde mi traumática. Qué aburrimiento.

o
¿Qué sería de nosotros si no hubiera mujeres en el mundo? Seríamos sin duda menos
infelices. O mejor dicho: no sabríamos siquiera lo que es ser feliz o infeliz.

o
En los velorios y en los cambios de sexenio
se conoce verdaderamente a los amigos. En
la vida cachetona y regalada, y en el inicio
de las administraciones todo es falsedad:
el afecto y la amistad fluyen como presupuesto libre de auditorías, como el "amor
chiquito, acabado de nacer".

o
Supongo que habré leído unos dos mil
libros, de muchos de los cuales ya olvidé
todo. Pero no los leí para recordarlos o almacenar su saber; leerlos fue la ganancia.
La literatura, como dijo el poeta, es una de
las formas más altas de la felicidad. Leer
gran literatura, descubrir una filosofía o un
argumento nuevo, encontrarse con el autor
preciso en el momento preciso de uno, es
una de las grandes maravillas que nos
ofrece la vida. Leer nunca es una desgracia.
Casi todo es nobleza en los libros y en la
literatura. Los toma uno y los deja cuando
quiere. No protestan. No guardan rencor.
No se sienten abandonados. Dan todo sin
pedir nada. ¿El paraíso como biblioteca?
A lo mejor no es para tanto.

o
La neurosis es repetir a lo tonto. Actitudes,
comportamientos, teatralizaciones (dentro
y fuera), racionalizaciones y verborrea. Sin
ver la maraña de hilos moviendo extremidades y logos. Sin ver la manipulación que
ejerce, soberano, su majestad El Pasado.
Ese Pasado que es como una losa d e
granito sobre el presente, ese pasado que
nos encuerda como relojes, que nos pone
a dar vueltas en tomo de la Noria, de la
Novia.

o

o

21

�Alfredo Zitarrosa no debió morir. Pero
murió. Y se llevó consigo todo ese pasado
luminoso, toda esa mañana clara y
vaporosa llena de utopías y programas de
justicia, toda esa poesía y esa vasta
desolación juveniles. Hasta la capacidad de
uno para emocionarse con un punto de
vista particular se llevó. Y en el dolido
hueco nos quedó este eclecticismo, esta
indiferencia que se dice prudencia, esta
ecuanimidad que no dice su verdadero
nombre.

o

Grandes Escritores) es tan grande como el
abismo que hay entre ellos y la simplísima
felicidad. Quieren ser la gran cosa porque
son (o se sienten) una pequeña cosa.
Quisieran ser gigantes porque son (se
sienten) enanos.

El riesgo del aforismo es la moraleja, el
tono sentencioso, la pretensión estilística.
Superado este espejismo, puede salir o no.
Como el poema, todo aforismo es una
dádiva.

No es que seamos tan frágiles. Es sólo que
la sangre se riega tan fácil como si no
importara. Es sólo que al metemos a la
ducha el piso se tiñe de rojo y entonces
comprendemos.

*

Versiones de Cayetano Cantú

•

o

o

Hay escritores que desean con toda el alma
convertirse en Grandes Escritores. En el
ínter que lo consiguen ya traen adelantada
la soberbia. Ya se portan como si fueran el
que dibujan sus anhelos. La distancia entre su estatura real y la deseada (de

Canciones anónimas griegas

El cantor y la monja
Un joven se puso a cantar en medio del mar,
despertó doce fortalezas y tres conventos,
despertó a una religiosa en su claustro.
"Adiós mi cruz -dijo ella-, buen viaje, adiós
mis hábitos, vayan a la montaña sagrada,
y tú, libro de rezos, ve al Santo Sepulcro.
Me voy a casar, tomaré un joven,
me caso con un cantor que es capitán."

La joven

Librería Universitaria

Una niña de doce años, jactándose, dijo:
"Sol, ¿eres en verdad más fuerte que yo?,
marchitas a las pobres y locas hierbas,
pero yo marchito a los griegos,
a los bellos jóvenes griegos".

Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto ?= Ciencias := 7 Letras y humanidades
r'.

Política y sociedad
Libros de arte

Diccionarios

r=_

Enciclopedias

Papelería ~ Novedades

* El origen de estas canciones populares anónimas se remonta~ periodo bizantino. Fueron fuent_e de inspiraci~n
de los poetas románticos (versiones de los siglos XVII y XIX). Esta es una muestra de la Ant~log1a de poetas griegos del siglo XIX que realizó el traductor Cayetano Cantú gracias a una beca del Fondo Nacional para la Cultura
y las Artes.

22

23

�El manzano

La sed en lo oscuro

Pequeño manzano que junto al precipicio te yergues
lleno de frutos,
quiero tus manzanas, pero temo al precipicio.
"Si temes al precipicio, ven por la vereda,
que te cubrirán de besos mis manzanas.
Las manzanas serán para tu madre
y los besos para ti."

Raúl Renán

•

El amor

Estoy seguro que el misterio está a la vista
y también estoy seguro que no lo traigo
eritre los ojos
sellados por mi frente virgen aún.

Fui a un país de Oriente para encontrar a un árabe
a fin de preguntarle cómo se atrapa el amor.
"Se atrapa por los ojos -dijo-, baja luego a los labios,
de los labios se arraiga en el corazón, y de allí no sale".

Siempre me lleno de lo oscuro
dondequiera que entro a buscar
lo que otros atrapan con los dedos
índice y pulgar.

lJn barco
El barco que viene de Xios
con dos pequeños barcos
se detiene en Rodas y se pone a calcular:
¿_ a cuánto venderán los besos en Occidente
y a cuánto en Oriente?
Los de las casadas valen cuatro ducados en Venecia,
los de las solteras, catorce
y los de la doncella que se consume de amor,
mil, valen mil.

24

Salgo de un vitral al que hago añicos
expulsado por los colores.
Regreso a mí, a mi cuerpo,
sin el zumo de la naranja
servida en el ayuno de la misa terrestre.
El invitado que llegó después de mí
lo bebió con un chasquido
final de elevación.
Seguirá mi sed en lo oscuro
negado al misterio.

25

�Ciudad de nadie

En la calzada de José Luis

Gabriela Riveras

Genaro Huacal

•

•
La máquina de la tía Lucha
Todo hombre está sujeto por botones. Las mujeres los desprenden de
la ropa que no sirve. Botones que
antaño sostuvieron crucialmente a
los abuelos, ciñen a sus nietos en la
vida, sosteniéndolos ante la adversidad. La cremallera es sólo un artificio que no supera el tránsito a través
de los ojales. En mi casa preferimos
los de hueso, son las joyas familiares
heredadas desde siempre. Dependemos del poder de los botones, de
la vespertina habilidad de las abuelas que ya depura mi hija.

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Era tanto el descuido en que se vivía antiguamente en este reino, que no había casa con
cimiento, ni dejaban de fabricar cerca del agua.
Fue la misericordia de Dios tan grande, que
cuando menos daño pudo recibir la gente, envió
tanta agua, el mes de septiembre de año de
treinta y seis, que parece se abrieron las cataratas del cielo y rompieron las fuentes del
abismo de las sierras, según las bocas por ellas
reventaban.

en ella y tu dolor de piernas. Tu cabello se ha convertido en un atole de lodo y guijarros que no te
permite respirar.
Te cobijo, escucho fa maraña de susurros y pensamientos que hilas desde la zanja mientras toda
esta lluvia cae sobre mi piel y refresca este cuerpo
curtido por puentes, pasos a desnivel y tuberías de
drenaje. Soy el espacj.o en el que_se asienta esta ciudad, una gran mujer, una creatura tatuada por los
millones de individuos que han habitado en las
superficies y los rincones de mi cuerpo. Y tú, sin
darte cuenta, has resbalado y caído en una pequeña
herida que cicatrizará pronto, sin ti o contigo dentro.

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El último tren
A esta hora navegan los trenes sobre
durmientes de carne y hueso. Tocan
fondo los silbatos en lo profundo del
sueño. Entran y salen veloces sin
callar el traqueteo. Noche de silbidos
para el insomnio, para los ojos volteados hacia adentro. Afuera el
espacio dimensiona, cualquiera
puede caminar toda la noche sin andarla toda. La gente que no duerme
piensa, crea a oscuras los sonidos
de la noche. Así se inventaron los
trenes, para los rieles sujetados por
insomnes. La luz vuelve todo a su
sitio. Los durmientes desvelados se
marchan al trabajo. Ocupan sus lugares los trozos de madera. Entonces
pasa el último tren o el primero, según el caso.
26

Alonso de León, 1649.

La lluvia cae, inunda la ciudad con su voz eterna y
suave, cuchichea entre losas y se filtra hasta corroer
sus entrañas. Suelta una carcajada mientras azota

El lodo de la zanja se mueve en un vaivén
espeso, obediente al ritmo de la lluvia. Permaneces
inmóvil, sumisa a la voluntad del agua que ha
examinado todo tu cuerpo y se adhiere a él. Agua

los techos de lámina. Las mujeres murmuran letanías para mantener de pie sus tejabanes, para que
sus hijos y las gallinas no sean arrastrados por la
corriente. El agua i_nvade la ciudad, la contempla,
la abarca, la estruja. Se interna para lavar su con-

en tus ojos, piedras bajo la lengua. Intentas convencerte de que alguien vendrá por ti, de que no te
queda otra opción que la paciencia. Tus quejidos
se diluyen con el fragor que produce la lluvia al
estrellarse contra mi cuerpo. Intentas moverte, pero

ciencia. Empapa todos los barrios. Se esparce sobre
el pavimento, se estanca en charcos donde la luna
asoma su rostro cacarizo. Las luces de arbotantes y
cuartos iluminados se dilatan tras un velo de gotas

un dolor intenso te invade. Cierras los párpados.
Inhalas agua, lloras agua mientras ese cielo violeta
respira agitado arriba de nosotras. La lluvia se absorbe en mis poros y corre por mis venas. Te adhie-

filosas que descienden, en silencio. Millones de
moléculas indecisas se acumulan para formar una
gota; ésta corre en busca de su destino, se desliza,
se desintegra, se reúne con otras gotas, vuelve a

res a mis entrañas como quiste, como un parásito
sediento que pide misericordia. Las paredes de la

correr, cae desde una cornisa, se fuga por una alcantarílla, se filtra por los muros, perece cristalizada

zanja se desgajan y vas quedando cubierta...

sobre un pétalo. Algunos peatones deambulan con
la mirada fija en el vacío, agachan la cabeza para

La lluvia ha obligado a todos a entrar a sus casas. Sólo se escucha el agua y el paso de los autos

que el agua no les lave la mirada. Son siluetas vagas,

distantes allanando mi piel. Tu lucha contra el sue-

sin memoria, que se pierden al caer la tarde oscura.
Ya ha pasado mucho tiempo... dos o tres minutos, una noche o miles de años, no sé ... No sé

ño alarga la noche, no debes dormirte: ojos abiertos,
párpados rígidos, pesados ... Tus voces internas se
funden con las siluetas que danzan alrededor de la
zanja; huele a soledad y herrumbre.

cómo caíste en esa zanja, pero ya es mucha el agua

27

�son monumentos erguidos en memoria a los dos
años de ocupación estadounidense. Logotipos y
slogans arrasan con tendajos y cerros; se yerguen

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iluminados para desplazar los antiguos comercios
y transformar la ciudad.

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una calavera colgada del cuello a la que golpea
rítmicamente con los dedos mientras te mira y
susurra una melodía extraña.

Crees que todo es un sueño, una polifonía de
voces que se entrelazan en tu conciencia mientras
agonizas. No es así. Es tu vuelta al origen, tu rein-

I

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deforme: pies gigantes, torso mediano y cabeza
pequeña. Contemplas su cabellera volando alrededor de la luna que brilla tras él. Oiga, ¿no me
escucha? No contesta. El indio ladea su cabeza; trae

Un sabor amargo se impregna en tu paladar.
Intentas escupir las piedras, pero ya no tienes
fuerza; sólo un dolor que te contrae el cuerpo. Ya
no me mire. Váyase. No te salen las palabras, sólo
gemidos huraños que no coinciden con el recuerdo
que llevas de tu voz. No corresponden a esa voz
tuya, siempre igual, que hace las veces de
conciencia.

corporación al polvo. Te internas en mi memoria y
por eso ahora mismo distingues una voz masculina:
Alberto del Canto, primer fundador de esta ciudad

¡
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v1

que hoy descansa sobre mi piel, erguida sobre tierras pardas por las que arrastran los pies los hombres qué lo acompañan.
Cae la tarde y, quizá por primera vez, un hombre europeo contempla el juego de colores y luces
que avanza hacia la Huasteca para depositar la no-

Una sombra se acerca a la zanja. Contemplas
el rostro morado de un hombre que se asoma. ¿Qué
hace ahí? Si no se mueve, se ahogará. Sáqueme, no
me regañe. Ni crea usté que es tan fácil, ya ve
nosotros, los ahogados del huracán Gilberto, somos
un chorro ... ellos fueron los que me avisaron que
usté estaba aquí... A ver, deme la mano. No ... mejor
llame a alguien ... No le digo, y pos, ¿no soy alguien?
allá usté... Señor...

briera o brotara la Sierra Madre. Y tú, hoy vives o
sueñas ese proceso que te convierte en testigo de
todos los tiempos que conforman este espacio.
Escuchas los disparos, gritos, caballos ... 20 de
septiembre de 1846. Mes de lluvias. Se inicia un
ataque a la Ciudadela. Escuchas los asaltos en la
tenería al oriente de la ciudad, los ataques a los
fortines del Diablo, del Hospital y de la Libertad.
Las voces revolotean sobre la zanja y caen hasta
estrellarse con tu cuerpo. Escuchas a los soldados
que se dirigen al puente de la Purísima ... Por el
poniente de la ciudad, frente al Obispado, asaltan
el Fortín de la Federación. Dos mujeres proclaman
libertad: María Josefa Zozaya infunde ánimo a los
combatientes desde una azotea, cura las heridas,
abastece a los soldados de municiones. María de
Jesús Dosamantes se presenta vestida de capitán y

Abres los ojos, el hombre no está. Te acurrucas
en el fondo para aguantar el frío, como si mi vientre
pudiera protegerte. La lluvia persevera, resquebraja
los gritos de las ambulancias. Los ruidos se deforman y se estrellan con el agua. Unos hombres pasan
corriendo. Entra una luz intensa y te deslumbra.
Escuchas disparos, gritos, caballos ...
Te estás incorporando a mí, porque tus oídos
recargados a la tierra alcanzan a percibir mis recuerdos. El pasado de esta ciudad descansa bajo
mi piel, cada regiomontano sepultado en los cementerios se incorpora a la historia de todo lo que ha
vivido este pueblo, desde antes de ser planicie o
ciudad, desde antes de que el mar de Tetis la cu-

armada, se le encomienda que recorra todas las
líneas de defensa.
En medio de ese bullicio de lenguas y disparos
alcanzas a comprender por qué hoy, un siglo y
medio después, desfilan franquicias por la ciudad.
Hamburguesas, clubes de video, bancos y hoteles

28

El indio ya no está.
Escuchas otra voz: don Luis Carvajal y de la
Cueva, segundo fundador de esta ciudad. Deambulan cien piratas moribundos a quienes Carvajal
derrotó en la desembocadura del Pánuco. Felipe II
hace una mueca mientras aprueba el proyecto que
don Luis expone. Surge el Nuevo Reyno de León
con aquellas cien familias de judíos conversos.
Don Luis: la sangre de los tuyos recorre nuestros ríos subterráneos, ciento veintiún miembros
de tu familia son despojados y torturados por la
Inquisición.

che sobre el valle. Ha pasado el ritual de la fundación y Alberto, cansado, se sienta a orillas de los
ojos de agua. Contempla el cielo violeta, la forma
de las nubes que pasan homenajeando la primera
fundación de Monterrey, las montañas oscuras ...
Recarga los codos sobre las rodillas e inhala profundamente; cierra los párpados y recuerda aquella
patria lejana: Portugal. Qué distinto huele esta
tierra, qué distinto soy a aquel adolescente que un
día emigró al Nuevo Continente y que hoy suspira
sobre el suelo de esta villa recién fundada. Qué
distinto soy también allá, en la villa de Saltillo,
cuando Juana Porcallo anda por ahí, con sus ojos
negros y su voz altiva, con su cuerpo esbelto, caminando del brazo de Diego de Montemayor, su
esposo.
Tus dedos arrugados rascan las paredes. Tragas
agua; las pulgas arrastran sus patas largas por tus
brazos. Te pesan las pestañas y la frente. A lo lejos
ves una sombra. Arqueas las cejas para saber si aún
tienes los ojos abiertos ... Formas parte de la noche.
Comienzas a vislumbrar siluetas en el aire; cierras
otra vez los párpados, los abres y es igual. Contemplas cómo marchan las figurillas que tu mente
recrea en el vacío volcando su deseo de reproducir
realidades.
Distingues un rostro rayado, un par de ojos
que te contemplan en medio de los tatuajes. Es un
indio; lo escuchas pasearse alrededor de la zanja.
Se asoma a ratos, te mira lastimosamente. Se sienta
y le cuelgan los pies hacia donde tú estás. Lo ves

29

�guardo la imagen de esa muerte, el eco de su voz.
Desde aquella noche Monterrey ha procurado

Don Luis fundó por segunda vez esta ciudad
de nadie,
ni tuya, ni mía, ni de él.
Pocos años después quedó deshabitada de
nuevo.

lanzar fuego y voces. Las chimeneas que surgieron tres siglos más tarde son una manifestación
ge-nética, una herencia predestinada de la que

septiembre de mil quinientos y noventa y seis ...
Mes de lluvias. Doce familias atestiguan, un
conjunto de visionarios que auguran una gran
ciudad metropolitana, intuyen una estupenda
ficción totalmente ajena al aislamiento de los ojos

Has perdido la noción del tiempo ... Los gritos
de algún moribundo retumban en tus oídos. Tienes
una pierna dormida, sientes alfileres desfilar por

no se tiene conciencia y, por lo mismo, no se
puede escapar. La industria moderna es
monumento a este hombre que perece en la

de agua y a esos cuarenta primeros habitantes acosados por indios chichimecas. Doce familias, doce
tribus, son suficientes.

ella. La noche es una,
una sola.
Luis Carvajal, El
Mozo, perece en la
hoguera, este sobrino
del conquistador con
aires de profeta que
se hizo llamar Joseph
Lumbroso. Escuchas
sus gritos. Las cenizas cubren los llanos,
los restos del hombre
calcinado se elevan
mientras la sierra reproduce el eco de su
voz. El resplandor de
la hoguera se asoma
a tu zanja y delínea
en sus paredes el
suplicio del moribundo: rostro enjuto,
ojos suplicantes,
carne desgarrada por
el fuego, corroída por
el ardor y las torturas.

hoguera.
Meses antes
de la muerte de El
Mozo llega el tercer fundador a
estas tierras, el
hombre traicionado. Diego: todavía llevas contigo
el recuerdo de los
ojos negros de
Juana Porcallo, la
imagen de su
cuerpo inerte y su
piel helada. Llevas
contigo ese coraje
de haberte convertido en homicida.
Saliste de Saltillo
cargando la humillación y el remord i mi en to y hoy
vienes a depositarlos junto a los
Ojos de Santa
Lucía, entierras tu
pena en la fundación definitiva de
esta ciudad. En el
nombre de Dios
Todopoderoso... Yo, Diego de Montemayor, en
nombre de su Majestad Real el Rey Don Felipe
Nuestro Señor, hago fundación de ciudad me-

w

Escuchas un
alarido profundo, un
relámpago que quiebra el espacio en pedazos y lo maldice eternamente. Restos de ceniza
se introducen a la zanja. Se acercan las pisadas. Pasan dos hombres con sus atuendos de Inquisición,
una cruz roja sobre el pecho. Quieres quitar el lodo de tus pestañas, pero tu brazo no responde. Ya
no hay suelo ni oscuridad que te sean ajenas.
Luis El Mozo sigue gritando con esa voz ronca
deformada a fuerza de tantos tormentos, por el ardor del fuego lento, porque sus pies se tornan
ceniza mientras su corazón late y se desangra. Yo

tropolitana junto a un monte grande y ojos de
agua que llaman Santa Lucía ... y se ha de intitular
e intitule la Ciudad Metropolitana de Nuestra
Señora de Monterrey... y en fe y testimonio de
verdad lo otorgué y fundé en el Valle de Extremadura, Ojos de Santa Lucía, jurisdicción del
Nuevo Reyno de León, en veinte días del mes de

30

Parpadeas, es lo único que todavía puedes
hacer. El agua diluye sustancias de colores y se
interna en tus oídos, fría y viscosa.
No es la primera tormenta que inunda la
ciudad ni eres tú la única víctima. Quince años
después de fundada por tercera vez, la ciudad fue
arrasada por los Ojos de Santa Lucía. Las familias
tuvieron que trasladarse hacia el sur de éstos; allí
trazaron la Plaza

Diego:
la
frustración que te
ócasionaron tus
dos fracasos amorosos es suficiente
para hacer enraizar esta ciudad.
Yo misma la siento en mi cuerpo,
percibo la fuerza
de las doce familias primeras, y
sobre todo, siento
la intensidad de

Zaragoza y comenzaron a cons-

tu pena.
Al terminar
las faenas, mientras el cielo de
Monterrey se viste de violeta y las
-- ~(§ ~ ~ /l;\ 1%1
montañas irradian una luz clara,
tú te alejas del bullicio y te paras
junto al río Santa
Catarina. Derramas una sola lágrima espesa en la
que concentras tu
dolor, tu soledad,
tu impotencia. Primero, allá en España, te· uniste
en matrimonio con Inés Rodríguez. Inés, la de los
ojos grandes, cejas oscuras ... Después acá, te uniste
en segun-das nupcias con Juana Porcallo, mujer
mucho más joven que tú y que habría de traicionarte con quien ahora es tu yerno: Alberto del
Canto, esposo de tu hija Estefanía y primer funda-

~

~

~/

truir en sus alrededores. Un siglo
más tarde llovió
durante más de
cuarenta días, Antonia Teresa, la
tlaxcalteca, llevó
la imagen de la
Virgen hasta la
orilla del río Santa
Catarina. Allí, la
Virgen alargó sus
brazos para detener las lluvias.
Contemplas
tu infancia, recuerdas los insomnios en los
que descubriste
armarios con criaturas inmensas y
deformes. Las paredes de esta zanja se asemejan a
esos rostros. Las

pulgas acarician
tu rostro; escalofríos te sacuden y un látigo recorre tu cuerpo. De
niña veías la oscuridad, pero siempre a distancia.
Ahora, la hueles, te acaricia con sus dedos finos ...
te estremece y se interna en ti.
Ha dejado de llover. Los auto-móviles pasan a
lo lejos, rascan el pavimento como si un montón
de cristales se arrastrasen por las calles. Agualodo.
Arenalengua. Pasa alguien. Pasa.
Surge una idea que te acosa. Ayer a las 4:30 hrs.,

dor de esta ciudad de nadie,
ni tuya, ni mía, ni de él.

31

�dejó de existir la Srita ... Sientes los latidos del corazón
en tus sienes recargadas sobre el lodo; a la edad de
21 mios. Habiendo vivido siempre en el seno de la Santa
Iglesia Católica, Apostólica y Romana ... Crees que
estallarás, pero la muerte no siempre es sencilla ...

confortada s11 alma con los Santos Sacramentos. Sus
hijos... No quieres morir ahora; preferirías morir
anciana y ser llevada a cuestas después de un largo
ritual, de una serie de cantos, pétalos y oraciones.
Leer tu esquela en los periódicos y descubrir en
ella a tu descendencia ... hijos políticos, hermanos,
hermanas, nietos y demás familiares lo participan a usted
con profundo dolor. Prefieres una muerte en la
superficie y no bajo mi piel. Antes de morir anhelarías ver el rostro de alguien que te observe profundamente, que lea en tus pupilas todo lo que no
pudiste expresar en vida y que se diluya en ellas
para siempre ... y le ruegan eleve a Dios Nuestro Señor
las oraciones que su piedad le dicte por el eterno descanso

de su alma.
Intentarás gritar por última vez pero nadie
tendrá oídos para ti. Porque todos corren de un lado
a otro para no perder tiempo, para alcanzar el verde
del semáforo, para no llegar tarde, para no mojarse.
Caminas entre las hileras de abarrotes de un
supermercado, todo está apretado y gris, ¿tenías
cinco años? Abres los ojos y estás bajo tu cama; resortes y palos se extienden a tu derecha e izquierda.
Ruedas por las escaleras. Se acerca tu madre y te
carga. Ya no llore... mi niña, no pasó nada ... Abres
la puerta de aquel baño verde; intentas lavarte las
manos en un lavabo que no alcanzas. Buscas un
tesoro tras el espejo y en su lugar descubres una
araña intentando construir su tela.
Unos señores excavan frente a tu casa, arreglan
una tubería. Sales a despedir a tu padre; te balanceas en una de sus piernas. No te yayas papito ...
Hay un hombre sin camisa dentro del agua helada.
¿Pero cómo se mete ahí papi, si hace tanto frío?

El agua se interna en tu cabeza y garganta. Tu
cuerpo responde; intentas escupir y toser. Manoteas
un poco, pero vuelves a quedar inmóvil. Te resulta
imposible respirar: agua, piedras, basura. Manoteas ... Repasas un serie de imágenes que no te
permiten resignarte a escoger una posición cómoda
para la muerte, para no prolongarla.
Tus pupilas perciben la luz del día que comienza. Ya no sientes piernas ni brazos. Contienes la
respiración por un instante prolongado en el que
sólo escuchas tus últimos latidos y el movimiento

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del agua. Ves cómo se cierra el túnel despacio ... con
una opresión en el pecho ... en la espalda ... en los
ojos... en la cabeza ... se cierra ...
Antes de que ese túnel termine de cerrarse,
distinguirás a través del agua, unos ojos que te
observan profundamente, un rostro que lee en tus ·
pupilas todo lo que no pudiste expresar en vida y
se diluye en ellas. Así verás cumplido tu último
deseo ... Sin embargo, te extrañarás al identificar en
ese rostro los rasgos de tu abuela muerta ...
los tatuajes y la cabellera del indio aquel...
la mirada lasciva de don Alberto...

Y sólo entonces sabrás por qué esta ciudad no
te pertenece ni a ti, ni a mí, ni a ellos, y por qué esta
ciudad que creímos nuestra, es una ciudad de
nadie.

32

•

grietas, amarilla y lánguida; se desliza hacia la
zanja. Escarabajos y cucarachas asoman sus cabezas.

Por último, justo antes de morir, descubrirás
en ese rostro, la cara de una mujer... de esa mujer
tatuada e inmensa que custodia este paraje de
voces, tiempos y espacios, y que finalmente soy yo
misma.

Llega la madrugada y una claridad grisácea
se interna por el centro de esta ciudad que perma-

Alberto Dallal

los escombros y una laguna de inmundicias, aún
puede distinguirse tu frente, ya sin ojos, sin boca.
La noche se aleja con sus enaguas de lluvia
muerta. El agua que cubrió la ciudad ahora se
arrastra silenciosa, se interna por alcantarillas y

las marcas que dejó la Inquisición en don Luis...
la lágrima espesa de don D:ego.

Los restos de la lluvia extienden su manto
sobre tu cuerpo. El agua se interna a tus oídos.
Doblas la nuca para respirar. Orines, lodo. Silencio.
Bajo la película de agua tus ojos imploran. Concentras toda tu ansiedad en los párpados, los abres
y cierras. Miras al cielo.

Hambre

neceen silencio. La neblina deambula por las calles.
Las líneas blancas y naranja de los letreros destellan
un brillo sigiloso. Disculpe las molestias, estamos
trabajando. Ahí, al fondo de la zanja, en medio de

una vez que se había cerado, se habían ido las acomodadoras y los técnicos habían recibido su paga.
De todas formas, duante estos días no tiene mucho
que decirme. Yo ando en busca de algunas canciones que se adapten a mi manera de moverme
en el escenario, algo que el público aclame como
novedoso, interesante. El pianista me ha sugerido

Babeas. Dormido te pareces a tu hermana Virginia,
aquella que no deja de ensalzar tus dotes _d_e macho bien plantado, el hombrecito de la fam1ha, ese
en el que las mujeres pueden y deben apoya~se.
Pero no me sirves. Yo sigo pensando aun dormida.
A veces me despierta una idea en la cabeza y te
contemplo, como ahora, a mi lado, en una cama
exageradamente grande y ostentosa. Más tarde te
diré que tengo una idea luminosa, inesperada, para
la letra de una canción. Una tonada, también. Pero

dos o tres baladas, canciones con letras picosas que
hablen de las flores y los insectos y las situaciones
engorrosas en las que un hombre y una mujer
pueden caer en el momento más sublime de su
amor, a la mitad del día o de la noche, en el teatro o
la recámara, en la calle o en el parque. Puede ser

ahora, tú, desparpajado, desparramado, pareces un
cuerpo inerme, un muerto, alguien por el que las
pasiones, las emociones transitan sin tomar el cau~e
adecuado: algo que las haga valiosas, expenmentables; un imp1.ilso que las deposite en el cuerpo
de otra persona y fecunden y cundan y otorguen
beligerancia y creatividad. Es muy temprano para
platicar porque ayer llegamos muy tarde del teatro,

una situación ridícula, artificial, pero tú no ayudas
en todo esto. No das soluciones. Por el contrario,
tus ideas resultan muy imprácticas (cuando las
emites); podría pensarlas la más pequeñita de tus
hermanas, aquella que sí es precoz e inquieta, la

33

�que realmente me admira. Pienso que algún día
querrá estar subida en el escenario, tomando parte
en el show, apoyándome y yo apoyándola, tal vez
enfrascadas en una conversación con música llena
de claves y de misterios que muy pocos espectadores pueden percibir cuando alguna de nosotras
nos metemos en ellas, cantamos, bailamos, nos
movemos de un lado a otro, expresam'os lo inex-

nariz y boca sensualotas, en disposición para los
más excitantes manejos y vericuetos del fogoso

aparece en sueños y que no es sino la figura disfrazada de tus perseguidoras, tu madre y yo.

amor, ese amor mitad inventado que tú tienes en
gran valía y que le dio nuevo giro a tu existencia.

Pasa el sereno. Como el sonido del vendedor

cuando la noche ha sido agitada, el público se
entusiasmó hasta terminado todo el engaño, toda
la magia, espectadores asustados que tienen que

de camotes calientes, el silbato del sereno me parece
la tonada más triste de la existencia. Me recuerda
mi niñez, mi abandono, mi terrible nostalgia por

volver a sus casas a dar explicaciones y cenar poco
a poco a la luz de las lámparas que tienen algo de
brujas mironas, mientras las respectivas esposas

lo desonocido, aquello que no percibía sino como
una alegría fingida que a la manera de una muñeca
de trapo podía aparecérseme en el futuro, con

tratan de adivinar dónde estuvieron, qué hicieron,
miraron mujeres porque las mujeres sabemos que
debe existir otra mujer en el destino de cada uno

nombre de mujer o de hombre, con un poco de dinero para comer al fin una sopa bien caliente, un
guisado que me diera fuerzas para seguir viviendo
y esperar a que muriera mi madre para tomar el
tren, anlmal ululante, la determinación de ser libre,

de los hombres, cuando ellos han decidido, o nosotras hemos decidido, que el equilibro no alcanza o

Ojos entre negro y violeta, bigote también negro,
muy tupido, signo de vitalidad evidente, casi un
concepto de quienes, como tú, pululan por la calle,
al acecho de esa mujer fuerte, repetición clara de

presable o lanzamos por el espacio una serie de

una madre con alfa vigorosa que aduce los pormenores del destino, los sufrimientos de la especie y
del género pero que en realidad gracias a sus enor-

claves que en la música, en los movimientos del
cuerpo y en las palabras muchos sólo sienten algo
que no pueden explicarse. Lo más notable es que
yo te escogí porque percibí en ti una serie de elementos semejantes. No dudé que, a fuerza de innoble maña de trabajar lo menos posible, eras digno
vástago de tu madre, doña Carmen, la fuerte de la
familia, habilidosa mujer que te convierte en niño
de brazos con una facilidad pasmosa, como si jamás
hubieses salido del seno materno, de ese hogar mexicano que nuestros poetas adornan con sus metá-

mes dotes de pitonisa forja el destino de las gentes
que la rodean. Tú te parapetas detrás de tus bigotes
de la misma manera que tu madre crea una línea
maginot con sus deberes morales, con sus principios de familia decente, con sus guisos y sus habilidades para el bordado y el almidonado de las
camisas. Debo confesarte que yo soy igualmente
fuerte. Las dos lo sabemos y por ello ninguna quiere
conocer a la otra. Tu madre guarda la esperanza de
que el cansancio me haga flaquear y yo te mande
con cajas destempladas a su casa. Las sonrisas de
tus hermanas me convencen de que piensan lo mismo. Pero no cuentan con mi ingenio, con la larga
procesión de reflexiones que me he hecho ante circunstancias semejantes. Con las cargas emocionales
que puedo fingir delante de ti. No podría yo cederle
el terreno a tu madre y aunque me cansara de ti
ten la plena seguridad de que intentaría un acosó
mayor para tu familia antes de proclamar la llegada
de una nueva etapa amorosa en mi existencia.
Pecho como ropero, velludo, acinturado como tus

foras, de ese ámbito de la irrealidad que nosotras,
en las tonadas, en nuestras canciones más pegajosas
parecemos boicotear, atacar, aun implícitamente,
sin decirlo, dando por sentado que gente como tú,
hombres como tú, no tienen más remedio que vivir
una vida doble, a la vez presumidos fortachones y
criaturas que carecen de la fortaleza indispensable
para sentirse adultos en la corriente de la vida, en
ese consuetudinario río de sensaciones, de experiencias y de palabras que se origina por la mañana
y va sucumbiendo a lo largo del día hasta desembocar en un triste espectáculo que se llama rutina,
brevedad de la existencia, la otra cara de la moneda,

antepasados españoles y pierna larga, negación de
los antecedentes medio indígenas de tu madre. La

las organizadas huestes del Teatro Principal o del
Tívoli. Cuando en el escenario exclamamos "pero
dámelo, dámelo" no estamos pensando en algo
concreto, no obstante que ustedes, musculosos vástagos de la gran madre mexicana, le pongan todo

mujer no puede sino sentirse satisfecha con el
portento de hombre que Dios le dio por hijo aunque
resulte consciente de las limitaciones propias del
personaje, tu manera de pulular por la existencia,
cómo entreabres en este momento los ojos, babeas
un poco más, mueves una pierna y doblas la rodilla,
quieres seguir durmiendo a toda costa, no quieres

tipo de signos y de señales a un cúmulo de frases
engañosas que nosotros nos aprendemos de memoria, que repetimos sin ton ni son, que desparramamos con una música que ha quedado prendida
en nuestros cerebros para ser repetida hasta la
saciedad, hasta que aplauda el público, hasta que
termine la temporada, hasta que la muerte nos
separe.

que nadie te importune en ese pleno paraíso en el
que te sumes cuando duermes, tal vez lleno de
soldaditos de plomo o de canicas ágata de colores,
tal vez pensando en el conejito que viste en el
campo, cuando fuimos a La Viga o tal vez a la
expectativa de ese verdadero monstruo terrible que
a la manera de un muñeco o de un muerto se te

Di en el clavo. Ningún señor resulta tan amoroso como tú, con tu rostro moreno y tu pelo negro,

34

el ciclo no se cumple si en la intimidad del cuarto,
cuando hacemos el amor, aparecen esos otros ojos
en su cerebro, la imagen de esa otra que se ha quedado en otro cuarto, en otro reino, en un ámbito
distinto, engañoso, que lo convence de sus capacidades excepcionales cuando en realidad la vida es
lo que está enfrente, lo que tiene uno al alcance de

de venir a la capital y vencer todos los obstáculos.
O tal vez ser la misma niña enclenque, sin dientes
y llena de miedos y observadora de todas esas
enormes paredes que se le van poniendo enfrente,
pero en otro lugar lejos del lodo, con la mano contraída, resguardando la única moneda que habrán

la mano, esos cuerpos y esos objetos que va uno
superponiendo, uno sobre el otro, disfrazándolo,
metiéndoselo en la boca, pensando que aun dormido, esa moneda, tuya, cabalmente tuya, la recupero
y por unos instantes la superpongo sobre tu cuerpo
para explicarme mejor qué sucede, a dónde vamos,
como cuando escribimos y ponernos el acento sobre
una letra en particular, no sobre otra distinta, porque de ser otra estaremos construyendo una distorsión, sosteniendo un imposible ridículo. Sí, te
va bien este instante. Ahora me saco la moneda de
la boca, la limpio con el camisón, la contemplo
como si fuese la primera moneda que llega a mis
manos, la escondo bajo la almohada, vuelves a
suspirar, mueves la pierna, te acomodas de lado,
desnudo, y yo me siento cansada y digo más tarde
debo despertarte para que comencemos otra vez el
jueguito este, engañoso, desproporcionado. Antes
de la función tengo que hacer cuentas con la taquillera, ver cuánto dinero repartirá, cuánto guar-

de entregarme y que será mi salvación porque sé
que una moneda es la salvación de todo el mundo
cuando la ofreces a la vendedora en el mercado,
objeto que te abre las puertas de todas las acciones
habidas y por haber, pequeño objeto que mi madre
escondía celosamente en una bolsita que se colgaba
en el pecho como si yo no hubiera notado nada y
con la esperanza de que yo no supiera el valor
tremendo de una moneda, ese sabor amargo de
color negro que percibía cuando me la metía en la
boca para esconderla, como si mi paladar hubiese
sido el pecho de mi madre, como si no supiera que
era la llave que abría las puertas y que todo el
mundo andaba buscando afanosamente. Tú no
sabes nada de esto y cuando pones tus pantalones
sobre la silla caen las monedas y la vieja costumbre
de recogerlas y metérmelas en mi boca se agudiza
con un placer inesperado, aunque yo sé que esas
monedas provienen de los fondos que yo te doy
para tus gastos pero que como casi todas las cosas
que compartimos yo te entrego para robarlas en

daré, qué otros secretos voy a guardar en mi lecho,
como las monedas de mi madre, cuánto de observaciones echa una por la borda, cuánto se pierde
en el vacío, quedo sola cuando duermes, cuando

ese juego ridículo que tú no conoces y que me hace,
como ahora, regresar a la niñez: estoy sola, robo la
moneda de la bolsita, me voy a un rincón y mi
madre suspira en la cama, tú te mueves y cambias

te defino a tal grado que percibo el día que saldrás
por esa puerta, apuesto, limpio, pero solo, carente
de los secretos revelados, el valor que te hace falta,

de posición, te pones boca abajo y yo debo chupar
la moneda y caminas por el cuarto porque si te
despiertas no voy a poder explicarte mi insomnio,

que te he dado y que te he obligado a compartir en
este momento conmigo.

35

�9o. Certamen Nacional
u
CONVOCATORIA

El Consejo para la Cultura de Nuevo León, con la colaboración del R.
.Ayuntamiento de Monterrey, el Consajo Nacional para la Cultura y
las Artes, y la Universidad Autónoma de Nuevo León convocan al IX
Certamen Nacional Alfonso Reyes.

Irma, por su sonrisa y su mirada y su palabra since-

BASES

ra, parecía estar rodeada de ángeles.
Fue premiada en varias ocasiones por algunos estados de la república. Sin embargo, el más importante de

1. Podrán participar escritores mexicanos residentes en M el extr&amp;Itjero, el trabajo deberá presentarse en espa.ftol.

los premios fue la beca del Centro Nacional de Escritores,
bello momento en que aprendió muchísimo del escritor

a. No lo podrán hacer aquellos que Iabo~tn directamente en las
tuo1ones orgánizadoras del concurso ni. quienes lo hayan g
en anual1dades anteriores.

del campo mexicano, Juan Rulfo. En esa época, su pluma
delineó un universo literario cargado de recuerdos del

:S. El premio único e 1ndiV1s1ble consta de$ 40,000.00 (cuarenta mil
pesos 00/lOO' m.n.). Los trabajos que a juicio del jurado callf1cador presenten mérlt.os suflcientes obtendrán menciones honorffl.cas.

t. Los participantes deberán enV1ar un ens&amp;¡yo o libro de ensS¡yos
inédito escrito en espa.ftol, sobre los stgUleptes temas: literatura

mexicana., li_teratura hispanoamerica.na contemporánea, filosofía
en México, cultura oontemporá,nea en M:~co. e historia regional
(noreste de México).
8. Los 'trabajos deberán tener un minimo def60 y un máximo de 150
cuartmas en original y tres coplas, escrit&amp;S a máquina a doble
espacio, en hojas tama.fl.o carta, por una -sola
6. Los ansa.vos serán d1rig1dos al IX Cert.Mnen
Ens~o Alfonso
Reyes, Consajo para la Cultura de Nuevo León, J ~ Benitez 604,
Col. Obispado C.P 64010, Tela. (8) 348 4"382 y, 348 392.

'

rI_,Consejo para la
Cultura de Nuevo León

~
para la

monio de dramaturgia y en bibliotecas privadas se
encuentran esos manuscritos ... Obra breve pero original, en la que el proceso creador deja ver imaginación,
creatividad y luz.
Las voces de la tierra hacen su aparición: tranquilas
y añosas anacuas, mexquites viejos, la cantina de Chito,

Los cañones de El Potrero

moscas verdes que zumbaban como jicotes, enfrentito el
mezcal, cerquita lajas grises del arroyo, tía Remedios vieja
sudona chonguda, grangenos, cerro azul y felpudo.

Xorge Manuel González

Personajes bien caracterizados en sus virtudes o en
sus pecados. Historias sin complejidad, plenas de hu-

y fino. Nació Irma Sabina Sepúlveda en un rincón hecho
de cielos infinitos cargados de estrellas¡ un pueblo neolo-

mor.
ángeles están en Nuevo León.

la fecha de publicación de la presente com,ooafur!a. y concluye el
Viernes l 2 de septiembre de 1997. No se devolverán orig1nales.

nés de llanos, de riquezas, y también de gente noble y de
héroes: El Potrero, jurisdicción de Villaldama. Emigró a
la capital del estado y para fortuna de muchos, entre los

percatamos del estilo inconfundible de Irma Sabina.

9.El Jurado ca.11flcador estará. integrado por personas de ,,reconocida

que me encuentro, fue ejemplar maestra. Dedicada a la-

También observamos que el plan de esta narradora era

tr~ectoria intelectual. Sus nombres se darán a. conocer oportunamente.

bores de oficina, su tenacidad, su inteligencia muy pronto
la llevaron a la docencia en nuestra alma mater. No sólo

hacerse cargo no sólo del campo sino de la ciudad. La
expresión, la forma se vuelve todavía más rápida¡ fluye

10.El fallo del jUrado ca.llflcador se dará a conocer el viernes 5 de
diciembre. Un notario abrirá. únlca.mente los sobres que contengan
las identificaciones del ganador y de los acreedores de las menciones honorU1cas y destruirá. los sobres restantes.

en la universidad, también en grupos de amigos, en con-

velozmente: "Mientras Martín se metía al socavón, yo

ferencias y pláticas y, en especial, por medio de su obra
literaria, inolvidable maestra.

agarré por otro lado. Me fui por una veredita y llegué a

Fuimos vecinos y tuve la gran oportunidad de conoU.Las instituciones organizadoras notificarán de inmediat.o el fallo
a.I triunfador, a las personas distinguidas con menotoneg, honorífi-

cerla y recibir sus enseñanzas y consejos. Recibí Agua de
las verdes matas y lo leí con mucho interés, tal vez eso me

buena narración, que fluya por medio de acciones, están
presentes. Los personales se encuentran aun mejor deli-

8. La. recepción de las obras participantes queda abierta a. pa.rt1r

~

Consejo Nacional
Cultura y las Artes

Primero fue Agua de las verdes matas, después Los
cañones de Pancho Villa y El agiotista. Asimismo dejó testi-

Nota de la redacción: En diciembre de 1996, el maestro y escritor
Xorge Manuel González nos entregó para su publicación el
que sería su último artículo. Lo acompañamos, como póstumo
homenaje, con una serie de textos en los que amigos suyos nos
ofrecen las facetas que el coordinador de talleres y poeta
generosamente nos legó. QEPB.

Su sonrisa era la que nace de un espíritu entusiasta, firme

'1. Los concursantes deberán firmar sus h-abaJos con seudónimo y
proporcionar su 1dentiftcación en un sobre a.qfUnto oeIT&amp;d.o con
los sigulentes datos: nombre, dirección y te~ono.

,~,

terruño, universo literario armado con un lenguaje, el
de Nuevo León, sencillo y directo, expresivo y realista.

cas y a los medios de comunicación. Igualmente Informarán la
fecha en que se efectuará. la ceremonia de entrega del premio.
R. Ayuntamiento de MontenY¡

36

Irma Sabina Sepúlveda y todos sus personajes y
Tan pronto cae en las manos Los cañones de ... nos

una cueva tapada con peñascos". Los principios de una

neados que en la obra anterior. Además las historias con-

sirvió como acicate para seguir leyendo y posteriormente

tinúan siendo sencillas y económicas: las palabras ade-

estudiar letras españolas.

cuadas en los lugares adecuados. Esto atrapa al lector.

37

�Las descripciones son breves y muy económicas.

pasar tu bonhomía, lo gentil como esencia de lo humano.

En E/ agwtista nos encontramos con signos que nos
hablan de lo urbano: "Trabajaba como empleado, alto
empleado por cierto, de una importante cadena de

¿Cuántas cosas planeábamos hacer? Los viajes a Bizancio,
la tierra de la palabra donde se abrían las murallas y se
miraban a sí mismos los hombres.

tiendas distribuidoras de ultramarinos que se extendían
a lo largo de toda la república." O bien " ... célebre criminalista que se hallaba al frente de los asuntos policiacos

Siempre deseaste ser el viajero sin rumbo "con el
oscuro presentimiento de vagabundear solo". Tal vez

luznante sintaxis
o subrayaba, con

puedas hacer valer la sentencia de tu poema: "Ahora no
te entiendes ni te entiendo/ Lázaro vuélvete a tu tumba".

ojo agudísimo, la
confusión de significados provocada no por una

que aquejaban diariamente a la gran ci1:1dad". Da
muestras de seguir ironizando la sociedad, mas nunca
con amargura pues el humor siempre estaba en Sepúlveda. Nuevamente aseguro: Irma Sabina se encuentra
en Monterrey, en nuestro estado.

"Gracias por tus palabras" fue lo último que te escuché decir, aquella noche, en la presentación del libro de
cuentos cuando dejamos pendientes los personajes e historias. ¿Por qué te fuiste sin avisar? Te reclamé al conocer
tu muerte. ¿Por qué escoger el silencio sin decir adiós?
No tuve tiempo, hubiera sido tu respuesta. ¿Cómo querías que lo hiciera?
Me han dicho que tu rostro es de luz y que las palabras te acompañan por el camino que conduce a la región
de los muertos. ¿Llevas provisiones? ¿Te acordaste de
tus libros?

Xorge Manuel González
Rosaura Barahona
La soledad es el código secreto de una cofradía universal. Los portadores de ese sello imborrable somos cómplices: nos une la imposibilidad de articular el dolor que
nos vuelve extranjeros en nuestra propia piel. Los solí- .
tarios nos reconocemos fácilmente. Algo en la mirada

Vuelo en la oscuridad

del otro, un matiz imperceptible de su voz o el gesto involuntario de una mano nos dice que ese alguien comparte
con nosotros la soledad del mar y del desierto, de las
planicies y las montañas, de la nieye y la oscuridad.

Alejand ra Rangel
In memoriam Xorge Manuel González

Xorge Manuel era solitario y era un solitario. El
mundo siempre fue una circunstancia no hecha a su medida. Es verdad: el mundo no está hecho a la medida de

Te fuiste una mañana sin temperatura, el sol no existía y
el viento gélido petrificaba el semblant~. Viene la memoria de los días, de lo que nunca termina o al menos de lo
que creíamos permanente.

nadie. Pero los no-solitarios ceden ante las formas del
tablero y los rigores de la pieza que les tocó encarnar
(Borges dixit), de manera que optan por eludir conflictos
y eso les permite enfundarse en el respectivo modelo que
el orden tenía preparado para ellos.

Era tu color aceituna de tono gris lo que producía
un vacío, la preocupación de tu huida, el ya no encontrarte.

Los solitarios estamos vacunados contra los pseudosolitarios, que a veces pueden engañar: tienen la apariencia requerida pero en cuanto se les rasca un poquitín
dejan ver de inmediato el verdadero material del que
están hechos. Los solitarios entienden -Xorge Manuel

Te miré dentro de aquella caja con la cabeza sobre
la almohada, reconocí la sonrisa modesta como tu camisa
a rayas. El cuerpo seguía siendo el tuyo, mostraba ese
caminar pausado con el que subías las escaleras de la
biblioteca, el proyecto bajo el brazo, los poemas.

de manera especial- la vacuidad de su lenguaje. Por
eso a veces, entre una copa y otra, leía un párrafo de

Tu ~píritu latía, a través del cristal, como si acabaras
de dormir, palpitabas con esa amabilidad que dejaba tras-

quienes tienen la envidiable certeza de ser escritores

38

natos en proceso de canoniza-

diferencia de
muchos que
insisten en
llamar se
maestros,

ción y desmenuzaba su espe-

Xorgc Manuel sa bía,
gozaba al
aprender y
contagiaba
su entusias-

ambigüedad intencional sino

mo por el
lenguaje,
por la literatura, por las
palabras
desgranadas en ver-

por una prosa
mal hilvanada.
Entonces reía
con esa risa contagiosa, malsana
y perversa, que
sólo tienen quienes usan el humor inteligente
como instrumento para desenmascarar. Y
no decía más

sos que a
menudo leía
en voz alta
para sacudir,
remover,
sintetizar,
cuestionar,
gritar, jugar,
memorizar,
revisar, re-

porque no era
necesario: todo
estaba dicho;
todo lo pulverizable, pulverizado.
Pero fueron, sin duda
alguna, muchas

pensar.
Su ausencia nos
acompañará
hasta
la
muerte. Pero
desde aquí,
le agradezco
todo lo que fue (defectos incluidos) y le doy gracias por

más las veces
que se detenía
con fervor ante un verso perfecto o frente a un texto que
lo paralizaba porque había logrado expresar en unos
cuantos renglones lo que a otros nos hubiera tomado
horas enteras decir.
Xorge Manuel era diferente, como todos los solitarios. Raro para los estándares externos al caos. De ahí
la búsqueda desesperada y desesperanzada de opciones
que le permitieran serlo sin necesidad de justificarse a
cada paso. Carga onerosa: por un lado, el silencio obligado para no herir a quienes quería y estaban incapacitados para entender. Ese silencio lo rompía solamente

las horas pasadas en una pequeña sala, comiendo,
bebiendo, charlando, riendo, descubriendo, viboreando,
recordando. Doy gracias, también, por los libros y los
secretos compartidos, por los regalados, por los prestados, por los intercambiados, por los olvidados descuidada o voluntariamente en manos del otro; doy gracias
por las dedicatorias, por las palabras nunca escatimadas

ante los cofrades o durante los ritos a los que se accedía
por medio de la verdad. Por otro lado, el convertirse en

gala durante tantos años. Doy gracias, igualmente, por
sus ausencias largas que me hicieron extrañarlo tanto y

paradigma cuando nunca se lo propuso. La admiración

que ahora entiendo, de alguna manera terminaron por
servirme como ensayos para esta última.

cuando fueron imprescindibles; por los ojos sonrientes
y omnividentes, por su prudencia y su mesura; doy
gracias por su generosidad y su bondad de las que hizo

de sus discípulos brotaba desde el principio porque a

39

�La vida es una canción

debe tener / tal vez en una nube / en cada trino del rui-

poner, empezamos a canturrear y concluimos, como
siempre, cómo a través de la literatura, la filosofía, la so-

A pesar de identificamos en nuestro gusto por au-

señor / en el dulce rumor de la nieve al caer / la
encontraré para entregarte mi amor".

tores comunes (Truman Capote, Carson McCullers, Juan

Si durante veintiún años nuestras pláticas sabatinas

mos conocido tantas posturas ante la vida, y tantas expli-

Benet, etc.), hubo otro punto en común: nuestra vía de

terminaban canturreando "Mi amor", también durante

caciones, pero que nosotros, melodramáticos por excelen-

acceso al mundo a través de Rocío Dúrcal, Marisol, Via-

veintiún años me reclamaba cómo era posible que te-

cia, continuábamos explicándonos el mundo a partir de

ney Valdez, y todos los rocanroleros mexicanos y españo-

niendo tantos discos sesenteros no tuviese las "Palabras

las canciones, mientras más cursis, más profundas; y se-

les de los sesenta, y entre ellos apareció un fetiche para
ambos: Karina.

de amor" de Las Robín, que era la otra canción que desde

guimos canturreando. Primero Las Robín, luego, por su-

los quince años forjaría su melodramático vivir.

puesto, Karina, y muchos etcéteras. De pronto ya no

los que fue mi maestro: fonética y fonología, semántica
y filología.

Genaro Saúl Reyes Calderón
Septiembre de 1975. Vivo mis primeros días como alumno de la Facultad de Filosofía y Letras, a donde llegué
después de leer en el periódico que se iniciaba un plan
de estudios nuevo que ofrecía seis especialidades de letras (españolas, inglesas, francesas, italianas, alemanas
y clásicas). Iluso, me inscribí en letras clásicas y ya estando adentro me entero que tal carrera no existía; sólo había
sido nota para conferencia de prensa, pero nunca se pondrían en marcha. La única carrera que existía era letras
españolas. Ya adentro me dije ¡ni modo, hay que seguir
adelante!
El único contacto con las letras clásicas era la clase
de latín, porque literatura grecolatina estuvo muy accidentada: cinco maestros en sólo dos meses, prácticamente
cada dos semanas cambiábamos maestro, hasta que llegó
Xorge González, ya en noviembre, cuando sólo quedaba

El

Podíamos pasamos las tardes comentando, discutiendo sobre la fonética, la semántica, el estructuralismo,

do-

éramos un

mingo 5 de

dueto, ya era

la hermenéutica y todo lo demás, pero siempre terminábamos "canturreando" (palabra muy xorgiana) alguna

enero se me
ocurrió cami-

se nos había

canción de Karina. Y es precisamente en Karina donde

nar, Xorge di-

integrado

ría "pulular",

doña Irene,

por entre los

su mamá, y

Tras su muerte, por todos lados he escuchado y leído
que Xorge fue una persona que vivió intensamente, que

puestos de los

salí de allí

bajos

del

con el com-

apostó a la vida y la vivió con pasión. Es cierto, todas

puente San
Luisito. De

promiso de

era un hombre cargado de amor, y esto nadie lo dijo, o
no se atrevió a decirlo.

Xorge nos dejó sorprendidos con su saber, su decir y su
"enseñar". Propuso acudir los sábados por la tarde para

La filosofía de la vida de Xorge no nació a partir de
todos los libros que leyó (y vaya que leyó libros, de todo
tipo, de todas las áreas). Su filosofía nació en Karina, y
en una canción que para él fue motor y guía:

reponer el tiempo perdido, pero como mis compañeros
(más de treinta) eran en su mayoría maestros normalistas
muy celosos de la posición del alumno, argumentaron
que era antipedagógico impartir clases en el tiempo libre
del alumno y no acudieron. Fui el único en acudir a la
cita, así que Xorge y yo nos trasladamos al café Lisboa,
iniciamos así una costumbre que se extendió por veintiún
años.
Cuando el café Lisboa se convirtió en cantina, trasladamos nuestras charlas sabatinas al café hundido; luego
fueron a dar a La Cabaña y finalmente al Galaxia.
Pronto encontramos puntos de identidad. Bisoño
intelectual como yo era, quedé gratamente sorprendido
de tantas cosas que sabía este jovencísimo maestro (yo
tenía veintiún años y él apenas veintitrés). Yo estaba emocionado con un libro que había leído cuando todavía estudiaba la carrera de derecho: Contra la interpretación de
Susan Sontag. A partir de toda la emoción que demostraba al hablar de este libro, Xorge me guió por otros autores,
por otros mundos, así me acerqué a Roland Barthes, Mi-

Ahora, cuando algunos alumnos me reclaman mi
formación estructuralista, señalo al culpable, pues la teoría literaria y la lingüística las conocí por Xorge, tanto en
nuestras pláticas sabatinas como en los otros cursos en

en-

cuentro

un

discografía

puesto de audiocintas pira-

de Manuel

tas y entre de-

Pomián,
pues como

cenas de ellos
distingo uno

ya había cerrado su ci-

que
dice
"Hermanas

profundidad mayor del mar / mi amor es claro / y es
más claro que el firmamento en su fulgor / y en este.
mundo nada puede jamás cambiar mi amor".

Robin"; mi
reacción in-

clo de búsqueda del
amor adolescente, ya
podía pasar

mediata fue
de burla, pues

¿Cuántos sábados lo escuché cantar esa canción a
lo largo de veintiún años? Hagan cuentas. Ésa era una
de sus canciones. Ésa era también una de sus razones de

el dueto no se
llamaba Her-

existir. Ese "amor tan fuerte, más fuerte que el sol radiante

manas Robín,

en su brillar" es lo que lo llevó a vivir su vida intensamen-

sino Las Ro-

mana

te; ese amor que lo llevó a tantas y tantas líneas poéticas

bin; mecáni-

guiente Xor-

a otra etapa.
No pude
entregarle la
cinta.Ala sesi-

tratando de encontrar una palabra de amor suficiente

camente lo to-

para encuadrar la fuerza del amor que cargaba para dar,
porque también desde sus quince años escuchó otra can-

mé y lo pagué.

ge falleció; le
había ayu-

Corrí a la Clí-

dado a ce-

ción que lo marcó; así como se apoderó de la letra de Ka-

nica Oca a ver

rrar su ciclo.

a Xorge y sin

Yo ... nosé ...

más preám-

Realmente

bulos le dije:

no sé aún

"Deben existir palabras de amor / que tengan lo que sien-

"Ya tengo la

qué

to / que digan la verdad de mi corazon / mas yo no en-

canción que

con las tar-

cuentro alguna / la busco en una estrella fugaz / en el

buscas desde

des del sá-

sol, en el mar / en las flores de abril / inútil es / no hay

hace treinta

bado, ni qué

nada digno de ti / Mas tiene que existir / la voy a en-

años". Como

hacer para

contrar / no importa cuánto tarde / alguna melodía la

es lógico su-

tomar otra

de amor", y buscó y buscó la palabra que dijese lo que
sentía; estaba seguro de que, como decían Las Robín,

todos los cstructuralismos y posestructuralismos habidos
y por haber.

localizarle
ahora toda la

pronto

"Mi amor es fuerte / y es más fuerte que el sol radiante en su brillar / mi amor es más profundo / que la

rina, también se apoderó de Las Robín y sus "Palabras

chcl Foucault, Jacques Derrida, Greimas, Lévi-Strauss, y

un trío, pues

se encuentra gran parte de la filosofía de la vida que
Xorge adoptó.

esas frases que aparecieron en los periódicos son ciertas,
pero les falta un detalle: Xorge vivió intensamente porque

un mes para terminar el semestre. Desde el primer día

ciología, la antropología y todas las demás logías había-

\

I

hacer

vez la vida.

40

41

�Para que sigas
doliendo siempre

La entraña viva

abandonado para entregarse a la chispa, a la intuición, a

raque sigas doliendo". Quédate adentro Xorge.

Jaqueline Zúñiga

la libertad. Él decía: "Mucho nos hemos preguntado si el
destino existe, pero tal vez no todos creemos que sí".
Intento establecer la diferencia entre lo primero que

"Doy un salto metafísico y me doy cuenta que estoy
capacitado para emocionarme, para tener afectos, para
establecer relaciones no virtuales sino humanas". ¡Pu-

se revela en mi cabeza y lo primero que recuerdo: ese

blica Otra vez la vida!, cuánto pendiente, cuánto por delante, cuánto aquí: "Ay qué dolor", se burlaba, cuánto
amor. Formas de amistad con admiración mansa y sumi-

Dulce María González
A Xorge
1
1

Ni siquiera fuiste tú quien abrió la puerta. Entré por
voluntad y ahí estaban los sábados del taller en el antiguo
edificio de Difusión Cultural de la UDEM, en Pino Suárez; las fugas al café hundido, porque al trabajar los textos
la atmósfera era importante (en ocasiones hasta comíamos enchiladas). Después fue la Escuela de Teatro y al
terminar La Cabaña, donde aprendí a tomar cerveza con
tequila, donde empecé a dudarlo todo y conoá a los fabianos intelectuales, fríos (salvajes, dirías después), y supe
que no había que parecerse a ellos.
"Es nuestra oportunidad -decías-, estamos vivos." Yaunque te opusiste rotundo me fui contigo al Galaxia. Conocí a tus amigos y te conocí el otro rostro. Eso
me dejaste: Javier, Rosi, el teatro; la agudeza y el cinismo
de un poeta inteligente en extremo, sensible en extremo
y quizá por eso te pusiste gordo (más que antes).
Ya lo sé, Jorge, es importante el cuerpo. Usarlo aunque se te acabe. Consumirte las horas, comértelas porque
no se puede estar escribiendo siempre, decías. Vivir y
escribir. Echarte el clavado que te sitúa al filo y de pronto,
un buen día, pagar el precio.
¿Cómo atraparte ahora para que te quedes, para que
sigas doliendo?

Era la nostalgia de la fe, el dolor de una inocencia lejana.
Su vida no se dejó sintetizar a la extrema bondad que escondía su casi indiferencia. Como si uno, al ser atendido
por él en cualquier conversación que se convertía fácilmente en cátedra por su sapiencia, fuera el inoportuno,
inhábil confidente en la búsqueda de una palabra que,
por fin, lo uniera a su deseo. Nos enseñaba con una paciencia oriental lo que con movimientos oleosos sus gestos desdecían: todo lo que se aprende para ignorar tanto,
para perder el asombro y volvernos impíos. Sin presunción alguna parecía decimos "como me ves te verás". A
uno le tocaba el ¿para qué? Nunca nadie vivió tanto la
desesperanza. Y es que siempre faltaba algo en nosotros,
quizá mucho, para acompañarlo aunque fuera a la simple
complicidad. Ninguno llegamos a tocar nunca la fibra
más interna que en él vivía siempre tensa; como si sólo
existiera para el momento en que el arco se quebrara.
Era un hombre fatalmente extranjero de sí mismo. En
esa persona el tiempo perdía su condición de línea y
adquiría la densidad de una juntura, de un acople a dos
mundos oscilantes entre la aceptación y la apuesta. La
escena: un mundillo underground, cáliz p¡1ra una pasión
habitada por la soledad. Se hizo mito para muchos de
nosotros, jugadores de palabras; su ruleta era rusa: los
momios excedían a su persona y aun en ese mundo tan
cercano y lejano a la literatura Xorge construyó su hondura posible. Abandonó el secreto alguna vez pero nunca
la distancia, aun ahí no renunció a su calidad de testigo

Textos al alimón en la mesa de la cantina. Poemas
en las servilletas, tan efímeros como la noche o las bromas
con Melo, el sandwich que te llevaba cada noche "porque
Jorge no se alimenta bien, así como lo ves de panzón no
come nada".
Quien hubiera dicho que te iba a querer tanto cuando no eras sino el profesor de estilística, el coordinador
del taller, el maestro de vida a mitad del Galaxia. Quien
hubiera podido advertirme que no te tenía para siempre,
que no eras inmortal, que el riesgo que decías lo decías
en serio y no ibas a estar ahí para cuando se me ofreciera.
Tenías razón, la vida es oportunid~d de los que estamos. Tronamos la vida de golpe porque no sirve preservarla con una muerte en vida. Y escribir. Qué precio
tan alto para tocar el centro del amor, la claridad, la escritura. No te equivocaste, Jorge, lo sé; pero fuiste tan breve
que no dejo de extrañarte.
Y venir a hablar de ti en este tono. Decir estas palabras que te hubieran hecho reír porque son cursis (y
además esconden una falta de respeto). No. Nada de esto
te hubiera gustado y sin embargo también puedo pensar
tu otra parte, la que no se habla pero nos pertenece. Como
un secreto nos pertecene el otro Jorge, la otra Dulce que
se acabó contigo.

y en las entregas más brutales y destructivas del alma,
continuó la búsqueda de alguna palabra para seguir
muriendo, quizá indolentemente Otra vez la vida.

Cuba, el viaje infinito
Javier Serna
El ojo izquierdo ahora está cerrado, aquel rasgón diminuto debajo del aplanado párpado amarillo, estirado hacia la gran frente por la pequeña ceja triangulada, el que
acompañado de unos labios finos, entreabiertos al punto
del chasquido en mueca de sonrisa, significaba el agudo
ingenio de la ironía, la cínica respuesta de la gran seriedad, la máscara de la dureza del genio, un genio

42

ojo. Lo hago así por ésta, mi convulsión, por esta obsesión
de las palabras, por las letras, por el lenguaje y por lo
que significan, la última vez que estuvo abierto para mí

sión entusiasta ... dulzura y embriaguez de una megalomanía que se admira a sí misma en el otro. Y ahora, maestro, dónde acudir, dónde confiar; es hora de ser, en mí,
de rendir gracias.

fue con un destello luminoso de reclamo y de soma, fue
en el tercer piso, en el cuarto 309, en la cama dos. Está
cerrado, pero lo reconozco ahora en la misma mirada de
- desconcierto que asoma entre las rendijas de los dedos
pequeños de la madre en el cementerio.

En nuestros días más que la ausencia o la muerte
de Dios, se proclama el fin del hombre. Has cumplido
con lo determinado: entropía. Ahora un universo mucho

El reencuentro, luego del rito de paso del año viejo,
nos había dado confianza de victoria... Me preguntó por
Dulce, por Coral, Lupito y Ofelia; pidió sangre de
Yolanda, Sandra y César; aceptó de Rosa Magdalena la
esencia de aromas para la armonía; recordamos a Jesús
Mario; me dio un recado escrito en un papelito arrugado... la diminuta letra. Pensé en Avital, el maestro de

más amplio, luminoso, gordo como tú. No logro decidir
cómo alertarte sobre la diferencia que fue esperar la
muerte, tuya, en el pensamiento, y el decreto de una
muerte real.
La muerte no es nada, la muerte no es; es la ausencia
de una presencia, esta ausencia es tu ausencia. "Entonces
es esto ... cae la tarde o sube la tierra según la teoría de
moda", escuchaba lejano en el ensayo mientras en el
recuerdo seguía contemplando aquel ojo izquierdo ahora
cerrado en la memoria. Podemos quedarnos donde
estamos, aquí adentro.

mima y cábala: "Cada vez menos movimiento, cada vez
más expresión, hasta que llegue lo inmóvil total". Ya
estás, nunca más claro comprendo, aquí en tu cuerpo,
como tantas cosas aprendidas de ti. Inmovilidad total,
significado total, el sentido.
Monterrey pueblo, cuántas pérdidas te hemos hecho
en el camino. "¿Cuándo van a Cuba?, quiero ir con Universiteatro; Carlos me recomienda La Habana y un psiquiatra, ye quiero ir a Holguín y al arte. Necesito hablar
con María de los Ángeles y Carlín."
Vamos a las romerías de mayo, vámonos a Cuba
ya, ¡levántate! "Quiero dar una conferencia sobre mi vida
en la literatura y mi tiempo en la facultad ... me tocó la
época de 1968 a 1973, era una época conflictiva, llena de
sorpresas pero llena de magia ... algo nos estaba planteando la sociedad para que nosotros la tomáramos en
cuenta".

"Nadie va a arrastramos, sólo esperar", recitaba un
parlamento Homero, ¡esperar!, pero nadie se levanta
después de la muerte. Aunque queda 1a anécdota de
Lidia, la mujer grande de la otra capilla que le llevó una
tacita de café hasta su féretro, porque no podía levantarse
ya.
Lidia se acercó a preguntar: "¿En esta capilla es
difunto o difunta?", porque una voz de hombre me chistó
y me pidió un café". Adelante, llévaselo.
Si no hay explicación para él, quiere decir que
tampoco la habrá para nosotros. Todo será después como
el infinito viaje a Cuba, todo queda infinito. Adiós. Hasta
el encuentro. Hasta el instante de la soledad. Hasta el
paso que da sentido. Será para mí como hace un mes lo
fue para ti.

Me inspiró a Lezama, a Paradiso y su visión con énfasis en los elementos: aire, agua, fuego, tierra, los tiempos en el colegio de letras. Me recordó la sentencia al hablar de un mismo nombre, al hablar de un mismo hom-

Hasta mañana, como diría en la infinita Cuba
Arencibia.

bre ... "no te equivoques Jean Luc", el juego, el azar, la
chanza, lo profundo, ori-shá: Cuba... el viaje infinito.
"Definitivamente Xorge es con X... en el griego
significa campesino y yo siempre he pensado que soy de
la tierra", decía en su última entrevista, la única en lar-

Rosa/inda Robledo Charles
Maestra universitaria,
diputada, amiga y funcionaria
ejemplar.
Con orgullo y pesar la despedimos
los universitarios de ésta
que fue su casa de estudios.

gos años de trapeo de calles y búsqueda en cantinas...
donde aseguró dejaba sus únicos, sus últimos amigos;
yo sé que sí, allí, al Galaxia alguna vez regresó un amigo
para una despedida telegráfica, sin compromiso, con miedo atrás. "Hay que sacártelo". Dulce respondió: "No, pa-

43

�----------=---..,,.._.~-----=-.

ociológ-ica

l!J

@ ii

f1J

lE f!}

,- (,

-

,
~

mente en la historia humana y cuál es el objetivo o
fin al que apuntan.

Racismo y nacionalismo
en nuestros días
Hace un par de meses, las ideas de un profesor
universitario español sobre personalidad y cultura
sobresaltaron al mundo académico y político del
llamado viejo continente. En resumen, sostiene la
existencia de diferencias cualitativas absolutas entre distintos grupos humanos, diferencias en sus
rasgos psicológicos o psicosociales, según las cuales
los "negros" (cualquier cosa que eso quiera significar) son infantiloides y cobardes, amén de inferiores, y los miembros de raza amarilla (sin determinar tampoco a quienes está aludiendo) poseerían
una personalidad caracterizada por la inestabilidad
emocional, el desequilibrio, el miedo, la cobardía,
la seguridad infundada, el orgullo vacío de contenido y la carencia de sentimientos nobles, entre
otros. Por cierto, atribuye a los ''blancos" (también
inmerecidamente) una inteligencia superior y cualidades sobresalientes para la producción científica
y artística.
Consideradas en sí mismas, las ideas no resisten el menor análisis lógico, ya que llevan a un sinnúmero de contradicciones, ambigüedades y
aporías. Lo que me interesa aquí es reflexionar sobre
el porqué este tipo de ideas aparecen recurrente-

44

Muchas sociedades de tradición oral, o sea sociedades que aún no acceden a la escritura, suelen
designarse a sí mismas como "los seres humanos"
o seres superiores, utilizando para los otros grupos
términos despectivos o denigrantes. En nuestra
tradición occidental hay innumerables resabios de
esta costumbre, de los cuales basten tres como ejemplo: la caracterización de los nativos de lo que posteriormente se conocerá como América por parte
de los primeros viajeros europeos que dieron noticias de sus aventuras y que crearon una ideología
de justificación de la explotación que se conserva
hasta ahora -recordar Chiapas-; la exaltación que
hizo el nacional-socialismo hitleriano de las supuestas virtudes de la "raza aria" y la consiguiente
desacreditación de quienes no pertenecemos a ella;
y, por último, un libro por fortuna no traducido,
publicado hace un poco más de dos años por dos
científicos sociales estadunidenses -uno de ellos
profesor de Harvard-, en el que se desarrollan
tesis del tipo la inteligencia es heredada, los "negros" y los "chicanos" son innatamente inferiores
a los "blancos" y otras similares.
No me referiré a dos problemas claves: la definición misma de inteligencia o rasgos de personalidad y los instrumentos que se utilizan para
medirlos, la mayoría de los cuales no cumplen los
requisitos técnicos necesarios para ser válidos; en
otras palabras, se actúa como cuando se intenta
medir temperatura -suponiendo que sabemos
claramente qué es- utilizando un termómetro de
hule o cosa parecida. La mayoría de quienes usan
estos instrumentos, a menudo construidos por ellos
mismos, no parecen tener conciencia de la tarea
cuidadosa que ello implica y de las prevenciones

. .o

~¡~~-~.
por tomar en cuanto a su uso. Pero el tema, importante, no explica por qué hay quienes, universitarios
incluso -como acabo de mencionarlo-, recurren
a este complejo técnico para justificar su posición
teórico-ideológica.
Porque hay en juego varios aspectos: el problema de las relaciones con el otro, la presencia de
las formas de narcisismo colectivo vigentes en todas
las formas directas o metafóricas de nazismo y la
manifestación clara de un pensamiento rígido y
adialéctico.
El otro, omnipresente, ha sido siempre una
fuente de angustia para todos los seres humanos,
de todas las edades y todas las culturas. Nos constituimos en seres humanos, precisamente, gracias
a esa presencia, pero no dejamos de sentirla más o
menos amenazante según nos haya ido en la vida,
en un proceso que nuestra madre y nuestra socialización primaria modulan de manera determinante. Porque, como también se ha dicho de manera más bella en forma poética, somos como nos
vemos en los demás y somos como los demás nos
ven. Y lo que no hemos podido abandonar es que
sintamos --orwellianamente- que algunos somos
menos que otros; que imaginemos una diferencia
radical con los que sentimos muy extraños.
El etnocentrismo tampoco es un invento nuevo
y pensadores lúcidos e inteligentes sucumbieron a
él en ocasiones: piénsese, por ejemplo, en toda la
idea de superioridad de los europeos sobre los pueblos colonizados en los casi quinientos años que se
mantuvo la dominación. La idea de que el propio

grupo es superior ha causado demasiado daño a la
humanidad y el propio Marx, hasta poco tiempo
para muchos paladín de la igualdad humana, sucumbió a esa ideología europea de discriminar a
los pueblos ubicados en lo que luego se llamaría
"tercermundismo".
En el plano individual, un pensamiento así es
un pensamiento alienado y, por ello, rígido y adialéctico. Es alienado, porque no toma conciencia de
la necesidad del otro para constituirse, precisamente, como ser consciente. Es rígido, porque adopta
formas de prejuicio irreductibles a la razón y a la
lógica. Y es adialéctico porque es uniforme y unidireccional: no puede tolerar oposiciones ni permite
la crítica en ningún sentido.
Lo más destacable es que estas ideas, aun cuando han sido descartadas en el ámbito de la ciencia.
reaparecen bajo formas oficialmente aprobadas de
ideología en movimientos políticos: muchos de los
grupos que hoy adoptan una virulenta defensa de
sus identidades locales o regionales sostienen ideas
paralelas a las mencionadas, donde afirman hasta
grados superlativos la propia suficiencia o la propia
innecesariedad del otro: es el drama de los \·asco-.
del ETA, de los serbios de la exYugoeslavia, de lo-.
estadunidenses que buscan endurecer las leve.,
discriminatorias contra los inmigrantes y, en fin
de todos los que buscan en el espacio que consideran propio, la eliminación de todo lo extraño,
lo extranjero. Esperemos que estos atisbos de una
nueva Edad Media sean sólo un resplandor efímero.

45

�tencion
flotante
1

/

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

El amor en tres sonetos
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

¿Qué es el amor? Freud recomendaba hacer esta
pregunta a los poetas para saber cuál es la naturaleza de esa fuerza misteriosa que atrae a los seres
humanos, los transforma o los trastorna, los une
luego de una elección llena de incógnitas y-secundariamente, en la pareja heterosexual- asegura la
perpetuación de la vida a través de un ciego mecanismo de la especie. La poesía ha sido el vehículo
natural para expresar el sentimiento amoroso; pero,
¿pueden realmente los poetas explicar qué cosa es
el amor? Si la respuesta es afirmativa se impone
entonces una búsqueda de los poemas en que los
poetas hablan del amor, pero no sólo de las obras
que hablan acerca del amante y sus tribulaciones
frente a la amada inaccesible, sino de aquellos poemas en que el poeta reflexiona sobre esa oscura materia que llamamos amor.
En la poesía lírica de la lengua española existen
tres sonetos escritos por tres grandes poetas que
representan hermosas síntesis de lo que constituye
la compleja y desconcertante experiencia amorosa.
En ellos intentan -cada uno por separado- la descripción, la definición y la evolución del sentimiento amoroso. El primer soneto es de Lope de Vega
(1562-1635):

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor: quien lo probó lo sabe.
Este poema de Lope, imitado por Quevedo con
otro que dice "osar, temer, amar y aborrecerse", se
parece mucho a otro del mismo Lope sobre el tema
de la ausencia, donde describe igualmente el desasosiego, la impaciencia y una serie de afectos contradictorios que acompaña al enamoramiento, "ir
y quedarse y con quedar partirse / partir sin alma
e ir con alma ajena ...", "hablar entre las mudas soledades ... " En todos estos versos Lope describe las
manifestaciones clínicas del estado amoroso, semejantes a un ataque -flechazo envenenado- que
desencadena una suerte de intoxicación o locura
transitoria que se expresa a través de una reacción
confusional aguda donde juicio y razón están ausentes. La descripción corresponde, por su puesto,
a la primera fase del proceso amoroso que Ortega
y Gasset denomina encantamiento. El enamorado
adquiere --escribe- "una apariencia de sonám-

46

bulo, de lunático, de encantado". (Estudios
sobre el amor.)
Francisco de Quevedo (1580-1645) escribió muchos sonetos sobre el tema amoroso.
El más conocido y estudiado es "Amor constante más allá de la muerte", quizá el más
hermoso poema escrito en castellano que concluye con los famosos endecasílabos "serán
ceniza, mas tendrá sentido; / polvo serán,
mas polvo enamorado". Igualmente famosos
son otros endecasílabos que inspiraron a Neruda, a Alberti y a Miguel Hemández, entre
otros poetas contemporáneos. Veamos algunos: "hay en mi córazón furias y penas", "la
gente esquivo y me es horror el día", "micorazón es reino del espanto", "Yo, ausente
venzo en penas el infierno". En todos ellos
predominan el afecto doloroso y el grito
desgarrado del amante que sufre por ausencia, desamor, desdenes o no correspondencia
del objeto amado, que exacerban su lamentación amorosa. Pero el soneto que intenta una
definición del amor es el siguiente:
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y ro se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;

Francisco de Quevedo

fuego helado", para expresar el carácter contradictorio e incomunicable de la experiencia amorosa,
que más adelante intenta definir con otra paradoja:
amar es "un amar solamente ser amado". La síntesis
resultante de la unión de los contrarios reaparecerá
más tarde en los sonetos amorosos de la poeta mexicana sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695). Nuestra décima musa escribió, entre otros versos memorables de tema amoroso, los siguientes:

es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;
es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

"al que ingrato me deja busco amante,
al que amante me sigue dejo ingrata."

Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

''bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo"

Aunque recuerda a Lope que describe el enamoramiento como la primera y a veces única etapa
del amor, Quevedo pretende ir más allá al intentar
la definición de un sentimiento indefinible o expresar con palabras una vivencia inefable; por eso recurre a los pares antitéticos "es hielo abrasado~ es

"por quien no me apetece ingrato, lloro
al que me llora tierno no apetezco"
En todos ellos describe el oposicionismo pertinaz, los contrasentidos y contrastes que se suscitan
en las actitudes ambivalentes de los enamorados.

47

�Sin embargo, el soneto que deseo transcribir completo es el que dedica a un celoso, donde enumera
las etapas por las que pasa el amor:

¿Qué razón hay de que dolor te cueste,
pues no te engañó Amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso?

Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos,
susténtase de llantos y de ruego.

Los estudiosos de 1a obra de sor Juana consideran su poesía amorosa como un verdadero "tratado de amor", incluyendo sus dos famosas obras de
teatro Los empefios de una casa y Amor es más laberinto.
¿Cómo acumuló tanta sabiduría sobre el tema? La
respuesta sigue siendo un misterio.
En cuanto al soneto que nos ocupa está claro
que se trata de un amor frustrado en sus comienzos.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Los celos, cuando no han llegado a extremos de
posesión y control excesivos, son un buen ingrediente del amor, pero cuando sobrepasan ciertos
límites se vuelven intolerables. Neruda hablaba
de un "amor que puede ser eterno / y puede ser
fugaz", y esto último es lo
que pasó con el amor de
Celia y Alcino; los celos de
éste y las lágrimas de
aquélla apagaron el fuego
de un amor tan impetuoso
como breve.
Lope de Vega, en La Dorotea (acto IV, escena I), hace
decir a dos de sus personajes:
Fernando. -Porgue
amar y hacer versos todo es
uno; que los mejores poetas
que ha tenido el mundo al
amor se los debe.
Felipa. -Eso es cierto;
y que ningún hombre amó
que, bien o mal, nos los hiciese.
Y es verdad, todos los
poetas y muchos enamorados escriben versos de

Su principio, su medio y fin, es éste;
pues ¿por qué, Alcino, siente el desvío
de Celia que otro tiempo bien te quiso?

amor, unos espléndidos y
memorables y otros cursis y
deplorables. Pero, ¿han podido los poetas decirnos qué
cosa es el amor? El lector
tiene la palabra.

dedicada al refresco Eva por su autor, el maestro
Julián Martínez.2 Otros ejemplares de este tipo de
composición de la época son un fox-trot y un
&lt;lanzón que dos compositores, de apellidos Jiménez
y Aznor, respectivamente, dedicaron a la Sociedad
Terpsícore.
Estas piezas eran editadas y/ o distribuidas
regularmente por las casas comerciales de música
en la ciudad. Con la aparición de la radio en Nuevo
León semejante práctica no cayó en desuso, y
aunque la nueva industria no asimiló el género de
manera inmediata, éste se siguió reproduciendo y
distribuyendo en su forma tradicional de hojas de
música impresa y, en algunos casos, como discos
para fonógrafo y rollos para pianola. Por su parte,

Canción y publicidad
[1900 - 1940]

Dos de los más viejos comJ?ositores nuevoleoneses
de quienes tenemos noticias precisas: José Mauro
Garza, de Cadereyta (1870-1914), y Alfredo M.
Garza, de Sabinas Hidalgo (1877-1928), dirigieron
su abundante producción de valses, marchas, polkas, mazurkas, etc., a diversos sujetos, entre los que
sobresalen las mujeres, personajes importantes,
políticos relevantes y acontecimientos especiales.
En todas esas piezas los títulos expresan
admiración, amor, tristeza y alegría; pero también
aparecen títulos dedicados a empresas industriosas.
Por ejemplo, Alfredo M. Garza dedicó una de sus

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..

~

e::: :1:;:~n:'1;;;:1:~1:~
" --"'

canciones a una cantina de Sabinas Hidalgo, y otra
a la Compañía Cervecera de Sabinas, S. A. 1 Esta
costumbre de dedicar piezas musicales a industrias
y establecimientos comerciales se mantuvo y creció
durante los años diez y veinte de nuestro siglo.
Otros ejemplos: durante la velada organizada
el viernes 29 de julio de 1921 por los propietarios
del Teatro Salón Variedades Progreso, se presentó,
acompañando la función de cine mudo, la orquesta
del maestro Alberto Barrón que estrenó en la
ocasión el &lt;lanzón En el agua está el secreto, pieza

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Sor Juana Inés de la Cruz

48

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1{ : : :1:

49

41rfclll,__¡.

�durante la segunda y tercera décadas del siglo. Ello
estuvo asociado al auge comercial e industrial de
la ciudad. La producción de manufacturas y su
circulación tuvo un peso en la producción de la
música popular. Estas canciones poseían un
carácter comercial, fueron el origen del posterior
uso de la música en la publicidad. Sin embargo,
fue una regla el que estuvieran dedicadas a los
representantes de las industrias o comercios en
cuestión, con afecto, aprecio y, lo más importante,
de una manera personal. Entre estas piezas y
aquellas dedicadas a la belleza femenina, o a algún
militar destacado, sujetos de las canciones de los
géneros románticos-populares previos, existe una
importante intersección.
Y si bien las ediciones de piezas para piano, y
para piano y voz, que las casas editoras de música
venían haciendo desde tiempos pasados les
representaba algún beneficio económico, éste no era
tan significativo como lo sería, posteriormente, la
distribución de discos y la transmisión de
publicidad radiofónica. Se trataba de una
continuación de la tradición romántica de dedicar
canciones a las personas amadas y admiradas.

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los grupos musicales de la ciudad les actualizaban
de manera habitual. Durante los primeros meses
de 1926 la orquesta Bon-Ton Jazz ejecutaba con éxito
el &lt;lanzón El Porvenir, dedicado al periódico del
mismo nombre por el autor de la música, Raúl
Garza, y el de la letra, Manuel Neira,3 y para marzo
del mismo año ya se ofrecía la pieza en forma de
rollo para pianola y disco para fonógrafo en la Casa
Wagner &amp; Levien Succ., en la Mexico Music Co., y
otros repertorios musicales del país.4
En 1925 la sucursal local de la Casa Wagner,
importante establecimiento comercial y promotor
de la música en la ciudad y la región, tuvo su propia
pieza: un "fox-trot-jazz" llamado Calle Morelos, 88
y 90, Monterrey, dedicado por su autor, Armando
Villarreal, al señor Juan Schwarz, gerente de la
firma. Poco después, en 1929, Rosendo Díaz y
Manuel Neira, autores de la música y letra, respectivamente, dedicaron ¿Por qué sufrir?, un fox-trot,
al Tónico Ferruginoso, producto del laboratorio
químico farmacéutico La Oriental. Los ejemplos
pueden multiplicarse.

parecer para dar paso al "jingle", o comercial, brevísimo epígono de aquel género que aún antes del
desarrollo comercial de la radio ya recomendaba
refrescos, cervezas, cigarros y otros productos de
la industria norteña.

Con el establecimiento en Monterrey de la radio en los años veinte, y su posterior desarrollo en
los treinta, la música en general, y la música
publicitaria en particular, fueron empleadas por los
empresarios de la nueva industria. Primero bajo un
ca_rácter "aculturizador" y después bajo la consigna
de la comercialización de la radiodifusión, la música popular experimentó importantes cambios. La
demanda de canciones publicitarias tuvo un rápido
desarrollo y su presencia creció continuamente.
Pero su prosperidad fue breve. El desarrollo de la
radio tomó el rumbo de la comercialización del
tiempo de publicidad y las piezas publicitarias no
cupieron en su programación, debiendo &lt;lesa-

e

Notas:

l. Manuel Neira Barragán, "Compositores nuevoleoneses", en Humanitas, anuario del Centro de Estudios
Históricos, UANL, Monterrey, N. L., 1969, pp. 483484.
2. El Porvenir, Monterrey, N. L., 29 de julio de 1921.
3. El Porvenir, Monterrey, N. L., 9 de febrero de 1926.
4. El Porvenir, Monterrey, N. L., 12 de marzo de 1926.

ERTAMENDE
LITERATURA JOVEN
UNIVERSITARIA

Con el propósito de impulsar la producción literaria en los géneros de poesía y cuento entre los estudiantes
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Departamento de Difusión Cultural convoca al Certamen
de Literatura Joven Universitaria 1997, de acuerdo con las siguientes

BASES
► Podrán participar los estudiantes regulares (no pasantes) de todas las escuelas de la UANL, incluidas las

incorporadas.
► Los trabajos deberán ser de creación individual.
► Los interesados enviarán un original y tres copias, a doble espacio, firmadas con un seudónimo e incluir, en sobre

cerrado adjunto, los datos de identificación del autor (nombre, domicilio, teléfono), así como copia de la credencial
vigente.
► Los trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León,

Estadio Universitario,junto a la puerta 13, C.P. 66451, Cd. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
► En el género de cuento los trabajos deberán tener un mínimo cuatro y un máximo de seis cuartillas.
► En poesía deberán enviar tres poemas ó cinco cuartillas, máximo.
► El jurado estará -integrado por personas especializadas en la materia; sus nombres serán dados a conocer con

oportunidad.
► La recepción de los trabajos será a partir de la publicación de la presente convocatoria y cierra el 30 de mayo

de 1997 a las 15:00 horas.
► Premios: primer lugar: $ 5,000; segundo lugar $ 3,000; y tercer lugar $ 2,000, en cada uno de los géneros.
► Cualquier aspecto no especificado por la presente convocatoria será resuelto por los organizadores.

►

Este tipo de piezas musicales dedicadas a
industrias y comercios mantuvieron su presencia

50

Para mayores informes
comunicarse a los
teléfonos 332-03-31 y 332-

51

DIFUSION

CULTURAL

�los conductores de los taxis en bicicletas que pueblan la actual Saigón, antigua posesión francesa,
después reducto de la terquedad imperialista. De
la reflexión social, en una mezcolanza de imágenes
de la vida cotidiana en el inicio del film, a su conversión en un thriller de mala manufactura, desde su
mitad hasta la parte final; Triciclo cede, a pesar de
su llamativa envoltura -León de Oro en Venecia
en 1995-, a previsibles convencionalismos.

'
ine,
televisión
y otros
espejismos

Comenzando de nuevo
Un primer film escrito y dirigido por Lee David
Zlotoff repleto de buenas intenciones y con una
lluvia de valores "positivos", esos valores refulgentes en la actual mediocridad anímica.
Una chica con un pasado que la condena intenta iniciar una nueva vida en el nowhere estadounidense. La sociedad comunal le cae encima y termina
por pagar, a pesar de su bondad, el pecado primero.
Todos los fantasmas de la pequeña sociedad anglosajona, incluyendo los resabios de Vietnam, terminan por aparecer en esta producción, ganadora del
premio del público de Sundance en el festival del
mismo nombre en 1996. A tal público, en ~l noventa
y seis, tal película.

Estrella solitaria

XXIX Muestra Internacional
de Cine
La muestra llegó, mostró y venció. De una presentación en la ciudad de México de 21 películas, la
muestra se exhibió en nuestra ciudad con 15 títulos
'
la más completa del país después del Distrito Federal. La respuesta de los asistentes fue entusiasta.
Jóvenes aficionados se dieron cita para testimoniar
que sí existe público para el buen cine en Monterrey.
El futuro es esperanzador.

zonte, la violencia y la sinrazón se apoderan de los
protagonistas -o comparsas- de tan singular y
ridículo drama, con la fuerza de un grupo de actores, de segunda o tercera línea en el mundo de
los espectáculos de películas para la televisión,
extraordinarios. En especial, la policía del pueblo,
interpretada por Frances McDormand, cargando
con su elemental filosofía de la vida, acomodaticia,
pero nada tonta ni perezosa, un pesado embarazo.
Una película excepcional de los autores de
Educando a Arizona y Barton Fink.

Fargo: secuestro voluntario
Un falso secuestro. Un marido dispuesto a sacrificar
a su esposa, de manera temporal, para conseguir
un rescate de su opulento suegro, por parte de unos
supuestos secuestradores, conduce a una narración
delirante donde el humor y la comedia negra campean sobre un universo a punto de congelación.
Joel Coen, firmando la película, realizada como
siempre en colaboración con Ethan Cohen, su compañero de cine y hermano, lleva a cabo una de las
aventuras más siniestras y divertidas del cine contemporáneo. En un deslumbrante y blanco hori-

John Sayles, auténtica estrella solitaria del cine norteamericano, ha creado una obra de enormes resonancias. Por lo menos para los espectadores del
norte de México, recreando, con maestría firme, el
mundo entre fronteras, de allá de aquel lado, en el
límite de la línea divisoria entre nuestro territorio
y el vecino país del norte.
El descubrimiento de unos restos humanos
desencadena una serie de historias entrecruzadas
que nos hablan de la tradicional violencia racista
imperante desde siempre en la zona. La habilidad
en el desarrollo simultáneo de tales narraciones, en
el guión y en la realización, y el tono acuciante de
la pista musical otorgan un clima nervioso sumamente atractivo a una película que no suelta prenda
sino hasta el final, ·a pesar de sus repeticiones últimas, presidida por actuaciones cuya parquedad
es gratificante. La maestría dramática de Sayles es
también reconfortante en estos tiempos de cólera
visual; tiempos también, por desgracia, de renovada intolerancia espiritual en los países del primer
mundo.

El insolente
Como todos los últimos films franceses de meticulosa recreación histórica, deslumbrante en su reconstrucción. Como no todos los últimos films franceses, pobre en su concepción.
Pierre Beaumarchais es un dramaturgo de menor fortuna, a pesar del éxito de su trabajo en El
barbero de Sevilla. En el drama inédito escrito como
Sacha Guitry y puesto en la escena fílmica por
Edouard Molinaro, antiguo creador de comedias,
el personaje se maneja entre la frivolidad y la lucidez intelectual. Frente a los excesos de la monarquía
y con problemas con la autoridad, Beaumarchais
deviene espía. La complejidad de la situación real
termina en El insolente en mero recurso histriónico,
carente de la dimensión de un autor que con sus
locuras y excesos verbales anunció la llegada de la
inminente revolución francesa.
Sin atractivo entre las mujeres y con una sonrisa aparente de tonto, el Beaumarchais interpretado
por Fabrice Luchini, quedará como ejemplar testimonio artístico de que palabra mata rostro.

Triciclo
Las expectativas de TranAnh Hung, realizador vietnamita de la delicada y suave El perfume de la papaya verde, su anterior película, fueron demasiado
lejos. El film no es ni ladrón de triciclos, ni mucho
menos ladrón o ladrones de bicicletas, verdadero
título de la obra clásica del neorrealismo italiano.
La acción es muy sencilla, por lo menos en la
primera parte de la película: la vida y miserias de

52

Belleza robada
Una hermosa chica, tan hermosa que fotografiada
desde todos los ángulos llega a cansar con su fotogenia al espectador, es todavía virgen. Un veraneo

53

�Edipo alcalde

en una villa italiana en compañía de su madre y de
algunos jóvenes de su edad, al lado de un grupo
de artistas e intelectuales en el que puede estar su
padre desconocido, será el escenario de su entrada
al mundo de lo sexual.
Mínima trama, sugerentes caminos narrativos
a la espera de un cineasta con especial delicadeza
gráfica y anecdótica en la visión y tratamiento de
estos universos sensuales. Como el Bertolucci de
El conformista o el Bertolucci de El último tango en
París, siempre bellas y renovadas en cada contemplación.
Para tristeza nuestra, la óptica del célebre autor
queda fuera, como ha ~stado ausente en las últimas
producciones de su reciente filmografía.

Jorge Alí Triana, conocido por los espectadores por
su Tiempo de morir, insiste con Gabriel García Márquez, junto con otros guionistas, para llevar a cabo
una adaptación latinoamericana, en la violenta
América Latina actual, del Edipo rey de Sófocles.
El resultado es muy disparejo a pesar de la correcta hechura de la película. La demencial situación por la que atraviesa Colombia no obedece a
designios del destino, sino es resultado de enormes
intereses, económicos y de grupo, jugando a la par
con la tradicional irracionalidad de un continente,
acostumbrado por siglos a dar por naturales los enredos más demenciales y las cosas más disparatadas. Entre el montaje realista de un clásico y el
desmontaje mágico de la sinrazón, Edipo alcalde
pierde vigencia creativa.

Tierra y libertad
La muerte de un antiguo combatiente inglés de las
Brigadas Internacionales pone en acción una serie
de jlashbacks, a propósito de la lectura de sus cartas
por parte de su nieta, donde se recrea uno de los
eventos más trágicos y dolorosos de la historia contemporánea de la humanidad: la guerra de España.
Kenneth Loach, extraordinario cineasta inglés
con honda vocación de hombre de izquierda, regresa al pasado para volver a ubicar la enorme traición
de que fueron víctimas no sólo un pueblo entero,
sino miles de voluntarios extranjeros en la última
cruzada contra el fascismo. Y la ubicación se lleva
a cabo a través de una reflexión individual, sencilla
y sin compromisos políticos, en la figura de un quijote británico y sus compañeros de filas. Con gran
apego a los hechos y siguiendo las peripecias de
una pequeña unidad militar, con más fe en el futuro que armamento, Loach describe el ambiente
de desorden e incertidumbre de las milicias populares frente a un enemigo que no se ve más que fugazmente en el campo de batalla, pero que se siente
siempre presente, con el peso de su aplastante y
enfermiza brutalidad. Una hermosa lección cinematográfica hoy cuando el fascismo resurge acompañado del brazo de la posmodernidad.

Wallace, Gromit y sus amigos
Una vez más, después de la muestra pasada, los
seres de plastilina creados, fotograma por fotograma, por los estudios de animación Aardman. Tan
divertidos y ocurrentes como en la primera colección, esta vez ampliados con una serie de anuncios
deliciosos sobre aparatos eléctricos, donde las observaciones de los serios animales entrevistados
provocan un deleite corrosivo en el público a cargo
del consumismo obligado del mundo.
La pieza maestra es Un esquilado apurado de
Nick Park. El taciturno Wallace y su fiel compañero
el perro Gromit, enfrentados a una siniestra red de
esquiladores de ovejas, en un cortometraje de animación de escasos treinta minutos, repleto de

54

ingenio y de buen humor. Una delicia para todos,
grandes y ... chicos.

Historia de Lisboa
En una discreta ciudad envejecida, un sonidista
busca a un director de cine. En ese tránsito se encuentra con un deslumbrante grupo musical portugués: Madredeus.
El grupo musical ambientará el viaje externo,
y a la vez interno, de un personaje tacih.t:-:10 y melancólico. A la par, el descenso del propio espectador hacia el centro interior de su existencia, en una
reflexión en imágenes sobre el hombre y su tránsito
terreno, a cargo de uno de los escasos ensayistas
del cine mundial, Wim Wenders.
La disquisición no sólo es vital. El vehículo de
indagación: el cine, también es interrogado, en una
experiencia cinematográfica que se sucede, a cien
años de su nacimiento, en tiempo presente. Mientras el.film se desarrolla ante los ojos de los testigos
en la sala con la aleatoriedad vaga e inútil de los
momentos cotidianos. Historia de Lisboa no es una
película, es un estado de ánimo compartido, vía
un encuadre en movimiento que desaparece y se
olvida en el proceso de inmersión.
Pocas veces en el cine ocurre tal enlace, tal afinidad. Imagen y realidad, realidad e imagen. ¿Cuál
es la verdadera realidad visible? El blanco y negro
de la vieja cámara de manivela o el color de la sintonía emocional, mientras aparece en cuadro uno de
los grandes mitos vivientes del arte del.film: Manoel
de Oliveira. Sin lugar a duda, una de las experiencias más sugerentes de la muestra.

del recinto, tres de ellos, desde el cuidador y anfitrión de la pareja, seductor por naturaleza, hasta
un par de sirvientes, lectores inveterados del Tarot,
participan de la atmósfera del lugar. El convento,
depósito de sabiduría, situado entre las tinieblas
de la luz y la oscuridad de lo abierto, se convertirá
en discreto escenario amoroso al aparecer en el
reducido panorama una bella y pura archivista
como auxiliar en las tareas paleográficas del estudioso norteamericano.
La confrontación de El convento es eterna: el
bien contra el mal, en un lugar donde tales enfrentamientos han estado presentes desde que se convirtió en un lugar de asilo religioso en épocas muy
re-motas. El tempo moroso y el estilo casi místico de
la dirección trascienden las sutiles indicaciones del
argumento para profundizar en un tema olvi-dado
de antigua y universal raigambre. El convento es
un espectáculo magnético y a la vez divertido. El
viaje a un bosque cercano al convento, donde emergen los abismos infernales, confiere un tono fatal a
las sospechas compartidas de los cuatro viajeros
involucrados en esta singular alegoría.
Tono que se resuelve de una manera fársica.
El final ocurre junto al mar con un testigo que nos
cuenta a nosotros, los espectadores, lo que vemos
en la pantalla. La lógica llama a la reconciliación
de la pareja, frente a las acechanzas del mefistofélico
cuidador del convento, y al hundimiento de la bella
bibliotecaria. Pero el narrador, un pescador, es dado
a la mentira y no hay por qué confiar en lo que
cuenta.

El convento
Un entorno severo, unos seres desusados, un conflicto tan antiguo como el mundo, enmarcan el universo del segundo film visto en Monterrey de uno
de los grandes innovadores del cine contemporáneo: Manoel de Oliveira.
Un investigador literario llega con su atractiva
esposa al convento portugués de la Arrabida. El
motivo de su visita: descubrir el supuesto origen
español de William Shakespeare. Los guardianes

A los ochenta y seis años de edad, Oliveira habla de la nostalgia de Dios y de los misterios trascendentales del ser de una manera visual y narrativa sorprendente, mi~terios casi enterrados en el

55

�film de primera línea que desafía muchos conven-

tráfago de un fin de siglo que espera, ansioso, a
sus milenaristas.

cionalismos y produce, al igual que la jerga de sus
habitantes, un mundo tan afectuoso y regocijante
para las nuevas generaciones como distante ante
los ojos de los cinéfilos tranquilos. Un mundo en
ambos extremos, cosa curiosa, nada devastador. Para una generación fue El hombre del brazo de oro. Para
otra, la comedia La vida en el abismo.

La vida en el abismo
Las peripecias diarias de un grupo de jóvenes de
condición social baja, hundidos, o a flote, o en plena
superficie luminosa, por la droga.
Danny Boyle, director de Tumba al ras de la tierra, película con gran número de devotos, ha dirigido un film de una fuerza gráfica y realismo sorprendentes. Un realismo que nada tiene que ver
con el ortodoxo realis_m o cinematográfico, ni tampoco con la fuerza compositiva del expresionismo,
a pesar de que sus imágenes y sonidos navegan en
ambos sentidos. Sin
embargo,
enel entorno de esas
dos directrices, ha
elaborado
un documento lleno de simpatía
y
buena fe
sobre una
condición
social y humana cada
vez extendida con mayor fuerza en la faz de la tierra.
En la segunda parte de la película, la historia
de ese grupo de amigos se hace en apariencia más
domesticable, cuando en verdad se toma más insegura. En la primera parte, en el mundo de la heroína
y de las drogas baratas, las cosas sin sentido tienen
sentido. En la segunda parte, muy distinta en forma
y estilo a la primera, la ortodoxia de las normas
ciudadanas se hace tan irrespirable como la vida
sin alicientes artificiales. A pesar de eso, los que logran soportar la vacuidad ordenada se salva, para
hundirse en la cotidianeidad.
A pesar de su sobrevaloración entre un público
juvenil cada vez más extendido, Trainspotting es un

Tesis
Deliciosa opera prima del chileno Alejandro Amenábar excepto por su engreimiento en las fórmulas
del thriller que domina tan bien.
La anécdota es en apariencia simple. Una estudiante de
comunicación en
la Facultad de
Ciencias
de la Información en
Madrid
descubre,
por ca7
sualidad,
un circuito de
producción del
llamado
"cine snuff', la última moda del cine sanguinolento
en el que la sangre y los crímenes que se cometen
delante de la cámara son reales. La estudiante es
Ana Torrent que despierta en el aficionado al cine
español grandes simpatías.
La eficacia del novel director, por otra parte
lleno de buen humor en la caracterización de sus
personajes principales, se transforma, no en megalomanía, pero sí en cinemanía; y da al traste, con
sus constantes vueltas de tuerca, la resolución y desenlace de una película hasta cerca de su culminación, firme y segura en su desarrollo. Amenábar,
seguro, producirá pronto nuevas sorpresas.

56

Obsesión de una mujer

Sostiene Pereira

Discreta película china de Shuqin Huang sobre los
problemas de una mujer enfrentada a su vocación
de artista, en una sociedad cerrada.
La pintora Pan Yuliang, interpretada por la
hermosísima estrella oriental Gong Li, tendrá que
soportar a lo largo de su carrera artística múltiples
problemas, tanto en el seno de su familia como en
medio de su círculo profesional.
La obsesión de crear, la obsesión de ser ella
misma, la
sostendrá a
lo largo de su
existencia,
frente, no sólo a las viejas
formas de
dominio
masculino
de la estructura china
tradicional,
sino a los
nuevos esquemas de
convivencia
colectiva
producto de
la revolución
comunista.
El trazo
de la película
es seguro,
sin caer jamás en los
excesos de lo
que podría
haberse convertido con facilidad en un melodrama común. La
elegancia en las imágenes y el ritmo asentado de la
trama coinciden con el trabajo visual de una mujer
que estuvo cerca, en su época de estudiante en París, del surgimiento de los grandes movimientos
pictóricos de principios de siglo.

Una película entrañable dirigida por Roberto Faenza, cineasta italiano con cierta preferencia sobre materiales de origen literario.
La novela de Antonio Tabucchi narra la historia
de un viejo periodista, el doctor Pereira, redactor
de una intrascendente página cultural de un diario
lisboetano, en el momento del nacimiento de la
república española y del fascismo portugués.
Pereira, interpretado con donaire por Marcello
Mastroianni
en una de
sus últimas
actuaciones,
especializado
en literatura
francesa, está
en el otoño
desu mediocre rutina
cuando la
cercanía con
un joven militante de izquierda lo
lleva a descubrir el otro
lado de la sociedad. El
mundo anterior, el de sus
recuerdos y
excentricidades personales, saltará
en pedazos
cuando Pereira no sostenga sino se pronuncie por la libertad, en una toma
de conciencia ya hacia el final de sus días, a propósito de la redacción de una última nota necrológica.
Sin prisa y dando el tiempo necesario para que
los hechos se vayan asentando paso a paso, en el
transcurrir de la diaria monotonía, Faenza va haciendo partícipe al espectador del pulso de Pereira.
La muerte del joven colaborador a manos de la

57

�Notas breves (películas de estreno por perseguir,

policía política lo llevará, de manera jubilosa, al
inicio de una existencia plena ya en el límite de su

si no se han visto)

vida.
Un film centrado en torno a un hombre que
magnifica, aun en las miserias del doctor Pereira y
en la sensiblería de la puesta en escena, la presencia
viva de uno de los más grandes actores de este siglo:
Marcello Mastroianni.

Somos guerreros. Un film devastador. Las relaciones
internas de una familia neozelandesa de origen
maorí, similares a los enlaces emocionales de tantas
familias de clase media de la sociedad contemporánea.
La violencia y la enajención en un clima brutal
y sórdido, observada con ejemplar objetividad y
sin misericordia por Lee Tamahori. La vida en grupo frente a la vida doméstica cuando las tensiones
llegan a un límite mortal. El regreso a los orígenes
cuando se han perdido las propias coordenadas
culturales. Una visión imprescindible, aunque
dolorosa.
¡ Eso que tú haces! Discreta y simple, la primera
peiícula dirigida por Tom Hanks remite al espectador a la inocencia de los felices sesenta. Posible
inocencia, no comprobada, pero bien recibida. Recreada con enorme fidelidad y actuada con sencillez. Vale la pena. Fuimos ingenuos y a lo mejor
muchos lo somos todavía.
Extraños placeres. Título extraño en español para la obra del canadiense David Cronenb~rg Crash.
En realidad debiera llamarse Placeres ordinarios, en
un mundo donde la simbiosis persona-automóvil
es cada vez más intensa. De los accidentes y las
prótesis al sexo, nos dice el director, hay un simple
paso; y los lisiados de Crash lo dan, anticipándonos
las próximas degradaciones espirituales, o elevaciones, no se sabe, del siglo por terminar. (Véase con
seguro para el automóvil, si es que se posee uno.)
Evita. ¡Un musical fascinante! Poco importa si
está cercana o lejana la figura histórica de Eva
Duarte de Perón.
Con un ritmo fuera de serie, con actuaciones
espléndidas, en particuar de Madonna, y con la
presencia de un Banderas exacto al tono colectivo
de cada época caracterizada, la película de Alan
Parker es una espléndida aventura visual y sonora.
Desde Amor sin barreras, y eruptando miles, bueno,
cientos de videoclips vistos en la pequeña, pero ya
no tan idiota pantalla, aparentes sucesores del género por excelencia de Hollywood, no nos emocionábamos tanto.
Evita es otro gran momento del cine musical.
No hay que perdérselo.

Ciao, Marcello
Frase de cariño, frase de amigo. Titular de muchas
columnas periodísticas el día de la triste noticia de
su muerte en el último mes del año pasado.
El noventa y seis se fue y con él Marcello, el
único Marcello del cine. Siempre dejando asomar
su presencia personal y su enorme dimensión humana tras cada personaje interpretado, criaturas
que quedaron desde entonces inscritas en la memoria colectiva de los millones de espectadores del
cine internacional.
Para una generación Marcello Mastroianni fue
la imagen individual de todas las proyecciones solitarias y anónimas en la oscuridad de una sala. Desde el periodista de La dolce vita hasta el cineasta
fellinesco de Ocho y medio, desde el amante de La
noche hasta el homosexual de Un día especial.
Crecimos con él. Con su mirada inmensamente
triste y cariñosa a la vez. Respiramos de manera
vicaria sus aventuras y tratamos de corresponder
el modesto y desvaído entorno amoroso de cada
quien, con el que emanaba de su existencia luminosa en el marco de la pantalla cinematográfica. Para
unos más real y afectiva que el mostraqo ante sus
ojos, cuando las luces encendidas de los 0nes reflejaban el hondo abismo del transcurrir cotidiano.
Siendo viejos, se hizo viejo, y nos acompañó
hasta el día de su muerte. Por fortuna no nos deja
solos. A diferencia del resto de la especie humana,
él vivirá el sueño de los inmortales en cada proyección de sus películas. No descansa en paz, Marcello
está aquí, en video o en celuloide. O sea, en su verdadero espíritu.

58

ñerismo y la de la política, donde cayó el gran héroe
Michael Collins, bien armado por Liam Neeson. La
historia patria, y matria, como debe contarse. Sin
sendas de gloria. Véase, pero mejor escúchese.
Romeo+ Julieta. La cámara va y viene en Verona
Beach. Los actores y actrices, bonitos y feas, se pelean con la pista musical. En el ajo: México City,
trasfondo escenográfico de las urbes de la centuria
próxima. En medio de tanta imagen kitsch, la suma
(+) de una sola presencia: el texto de William Shakespeare. Todo clásico sobrevive, en cualquier época, a injurias, modificaciones o subtítuos. Por eso
se es clásico.

Eva Perón. Frente a Evita, Eva Perón. Centrada
sobre la relación entre el dictador elegido por el
pueblo, Juan Domingo Perón, y la "pasionaria y
arrabalera", como la calificaba la oposición, Evita,
el film no desmerece a pesar de su final lacrimógeno,
gracias a la impecable interpretación de Esther
Goris.
La caracterización de Víctor Laplace, como
Perón, ayuda. No tanto el estilo del realizador, Juan
Carlos Desanzo, que en aras de un mayor dramatismo elude el material documental, que lo necesita
por lo menos para los no argentinos. Sí, para aquellos que no nacimos con esa condición anímica tan
especial.
(Nota especial para el lector: entre Evita y Eva
Perón la verdadera historia se encuentra un libro
extraordinario: Santa Evita de Tomás Eloy Martínez.
Su lectura es imprescindible, tan imprescindible,
si se quiere entender, en verdad, la magia de una
diminuta, aun muerta y bien embalsamada, puta,
como ella misma gustaba de nombrarse.)
El precio de la libertad. Nunca la violencia fue
mejor recibida. ¡Atención, en las salas cinematográficas! La lucha por la libertad de un pueblo
en una narración impactante. Irlanda, tosca y gratificante, en sus dimensiones reales. La del compa-

Televisión y otros espejismos

De cine, mucho; de televisión, nada. Tantas películas, muestra y todo, no dieron chance a prender
el aparato. Nada personal contra el televisor, conste.
Y de prensa, otros espejismos, hablaremos después, mientras nos hacemos a la idea de que la página policiaca en nuestro país ha pasado del interior
de los periódicos a ubicarse en la primera página.
Y todavía falta contar lo más importante: la verdad.

59

�seguro
que,

de

no cabe du-

entre

da, pero no

mejor conoz-

son

cas al retra-

que instru-

tado, mejor

mentos, yel

vas a trabajar

ojo es algo

con él.

más pesado,

se liga, para siempre, a la foto fija. Específicamente

-La fotografía estuvo desde siempre en tu familia, no era
cosa nueva.
S e

al retrato.

ejerció una

zada, con
malos re-

Desde entonces hasta hoy, sus trabajos han sido

especie de

sultados; en

vistos, en muestras individuales o de grupo, en

redescubri-

tanto que

Estados Unidos, Japón, México, Francia y, en estos
momentos, en España, en una colectiva de jóvenes

miento de lo

otra no muy

cotidiano.

nueva

Algo, por
cierto,

puede responderbastante bien ...

rtes
plásticas
matografía (Universidad de Nueva York). Pero se
establece con joven madurez en el momento en que

fotógrafos mexicanos.

Aprender del tiempo
Juan Rodrigo Llaguno, fotógrafo.

(Entrevista con Juan Rodrigo Llaguno)

-¿ Cómo se incorporó tu familia a tu mirada fotográfica?
-Al acercarme a mi familia descubrí un mun-

Juan Rodrigo Llaguno nació en Fontainbleu, Fran-

do que había estado conmigo desde siempre y que,
tal vez, no me había detenido a observar... Comencé ·

cia, y sin embargo es regiomontano.
Figura, ciertamente, entre los más contun-

a intuir una riqueza visual digna de exploración...

dentes autores de la nueva fotografía en México.

Todo esto me lleva ahora a pensar en Félix Nadar,

Atento a una línea de trabajo sólida y austera,

un fotógrafo francés del siglo XIX. Nadar estaba

rable ... Se
puede usar
una cámara
muy avan-

trabajo ini-

te

c i a 1 ...

Lo importante es el

Cuando yo

fotógrafo, el

comencé, quise acercarme a realidades muy lejanas
a mi vida, como los seguidores del Niño Fidencio

ojo del fotógrafo.

- ¿Cuáles son, a tu parecer, los más grandes
avances de la fotografía mexicana en estos años?

o la gente que se pasea los domingos en la Alameda
de Monterrey. Y después de eso vine a enfrentarme

-En términos de apoyo las cosas han ido
bastante bien. Vaya, se abrió el Centro de la Imagen

con esto, que es mi realidad más íntima, mi sangre,
mi familia ...

Llaguno procura una composición elemental y, al
mismo tiempo, rigurosa y despojada de todo artificio o despliegue tecnológico.

-¿Te acuerdas de cuando te tomabas fotos siendo
pequeño?

Le preocupa fundamentalmente el descubri-

estudio para una foto tamaño pasaporte, por ejem-

miento, la exploración del otro. Es un buscador in-

plo. Era maravilloso tener contacto con aquel traba-

cansable de la luz que designa a los personajes anó-

jo estrictamente utilitario. Ahora lo pienso desde
lejos y creo que eso es, precisamente, la fotografía

en la ciudad de México. Se ha revitalizado la Bienal
de Fotografía. Se insiste en el camino de Fotoseptiembre, en el Encuentro de Fotógrafos Lati-

-Me acuerdo que mi madre me llevaba al

nimos de la ciudad, esos que suelen perderse entre
la masa.

más

conside-

opuesto a mi

Gabriel Contreras

más

noamericanos. Existe, pienso, una especie de auge
para los fotógrafos mexicanos en estos días.

- ¿Qué ocurre en estos momentos con nuestro
fotoperiodismo?
-Sigue siendo muy importante. Sobre todo

pura. En esas fotografías de estudio no hay altera-

porque los que lo ejercen han pasado a involucrarse

Pero Llaguno también se ha concedido el acer-

ción posible, no hay argucias técnicas, no hay lu-

con "su objeto". Vemos, ahora, fotos de carácter ín-

carse a su propia intimidad, rescatando a su familia

gar para el glamour ... Todo consiste, en esos casos,

timo. Creo que las cosas van por ese camino ...

de una especie de largo y discreto eclipse, para darle

en conseguir una imagen fiel, en la c::ue tú apareces
tal y como eres, y nada más.

un lugar en su mundo fotográfico.

Nuestra fotografía, en general, se vuelve cada
día más fuerte. Contamos con gente como Graciela

- ¿Te preocupan, te inquietan los adelantos de la
fotografía digital?

La carrera de Juan Rodrigo Llaguno surge en
un medio que supo condenarlo al tormento y los
placeres del ejercio profesional de la mirada. Arran-

Iturbide, Gerardo Suter, que influyen grandemente
sobre tod.o en nosotros, pero después de ellos viene

-Todos los avances tecnológicos, en fotogra-

ca, en términos formales, con su diplomado en cine-

empujando una generación que promete mucho
más.

fía, tardan un par de décadas en ser plenamente
asimilados. Los aparatos son importantes, de eso

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construir. En las novelas de Lady Stewart vemos
cómo Merlín -identificado como hijo bastardo de
Ambrosius- se convierte en un ávido universitario
(en el sentido de que busca el saber hasta debajo
de las piedras: "No hay nada en este mundo que
yo no esté dispuesto a ver o a aprender", dirá en
un pasaje a su criado) y, en nombre del Poder, se
mantiene alejado de las mujeres lo bastante para,
ingenuo pese a su astucia, cumplir cabalmente su
visión de una derrota final a manos de una mujer.
Ni Disney, ni Mark Twain, ni cierto viejo programa televisivo donde el héroe era Sir Galahad
habían logrado lo que sí pudo hacer la destreza
narrativa de Lady Stewart: transformar a Merlín
de simple telón de fondo en un personaje humano
y lleno de misterios. De modo que la "materia de
Bretaña", como se denomina entre los anglohablantes a la temática relacionada con el mito artúrico, se ha convertido con los años en uno de los
temas recurrentes en mis lecturas. Han llegado así
a mis manos algunos de los textos fundamentales;
no los editados por Siruela, cuyo precio generalmente suele disuadirme incluso por encima del
interés literario, pero sí al menos algunos documentos de Alianza o Editora Nacional. En particular, la casualidad puso a mi alcance la Historia de
los reyes de Bretaña (Historia regum Brittaniae), de
Geoffrey de Monmouth, donde aparecen por primera vez completas las profecías de Merlín ante el
rey Vortigem.
Pero la curiosidad es un hábito insaciable. Es
como una comezón: entre más se rasque uno, más
crece. Como Borges, he fatigado los anaqueles de
las librerías de viejo buscando material artúrico, he
buscado en librerías convencionales, en bibliotecas,
en librerías privadas, y por lo general descubro que

Merlín on-line
Como cada pocos años, estoy en plena relectura de
las novelas artúricas escritas por 'Lady Mary Stewart (Inglaterra, 1923). Esta dama, habiéndose
enterado de que por alguna razón biológica le estaban vedadas las delicias convencionales de la
maternidad, optó por darle vuelo a la pluma y, entre 1970 y 1983, escribió cuatro novelas que describen vívidamente la vida de Merlín, el magoingeniero que según la tradición sirvió al linaje de
Arturo: La cueva de cristal, Las colinas huecas, El último
encantamiento y El día perverso; de las primeras dos
hay edición en español, en Grijalbo, pero las restantes sólo existen -hasta ahora- en inglés.
Con la fascinación de costumbre, acabo de
releer en la primera de estas novelas el pasaje en el
que el joven Merlín, acosado por el rey Vortigern,
pronostica la muerte de éste y la unificación de
todas las Bretañas primero bajo Aurelius Ambrosius, después bajo Uther Pendragon y finalmente
bajo Arturo. El Merlín retratado por Lady Stewart,
muy distinto del anciano barbado que aparece en
la película de Walt Disney, La espada en la piedra, es
un joven imberbe que, poseídc del hálito de un dios,
utiliza la Visión para profetizar, y la ingeniería para

62

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el material escasea o simplemente no existe, al menos en estas latitudes. ¿Dónde encontrar, por ejemplo, las primeras menciones sobre Arturo? ¿Dónde
hallar los pasajes del De excidio Brittaniae en los que
Gildas describe una victoria en el Monte Badon que
la tradición posterior atribuiría al rey Arturo?
¿Quién tiene el texto de los Annales Cambriae (h.
540), donde se enumeran doce batallas ganadas por
Arturo? ¿Y la Gesta Regum Anglorum, donde William de Malmesbury dibuja sobre el escudo de
Arturo una imagen de la Virgen? Nunca pude hallar los textos de Nennius, Wace o Layamon. La
frustración crecía.
Pero llegó el momento, hace un par de años,
en que traspuse el umbral de Internet, y después
de los inevitables escarceos inquisitoriales acerca
de temas obvios (computación, periodismo, ciencia,
etc.), inevitablemente escribí en la caja de los search
engines las palabras "Merlin" y "Arthur".
Fue como un "ábrete, sésamo". Redescubrí que
para los anglohablantes el mito artúrico es incluso
más poderoso que la tradición del Quijote entre los
hispanohablantes. Después de todo, pensé, es más
fácil identificarse con un rey caballero que con un
hidalgo loco. El caso es que Internet me reveló no
solamente una docena de clubes dedicados exclusivamente a documentarse acerca de Arturo, Merlín, Lanzarote y demás protagonistas; encontré
también un vasto repositorio de documentos de
soporte, entre los cuales se hallaba una porción

importante de los documentos base del mito artúrico.
Fue aquella una de mis primeras incursiones
en el mundo de las bibliotecas digitales. Con el
tiempo descubrí que, por ejemplo, existen docenas
de sitios que tienen entre su acervo una misma
versión de El arte de la guerra, de Sun Tzu; .o que
para leer las novelas fantásticas de Edgar Rice Burroughs basta con buscar en los índices del Proyecto Gutenberg (que también tiene el clásico de
Sun Tzu. Puede buscar en http://cdrom.com/pub/gutenberg/). O bien que las obras de Hipócrates y
muchos clásicos griegos y latinos están fácilmente
accesibles, en inglés, por supuesto, en el archivo
electrónico del Tecnológico de Massachusetts
(http://classics.mit.edu).
Como bibliófilo irredento, sigo prefiriendo el
libro como objeto físico, sensual, pero no puedo
negar la conveniencia de tener; a través de una pantalla de computadora, cientos o miles de volúmenes
cuya existencia de otro modo jamás podré siquiera
imaginar. Por eso me resulta atrayente una profecía
de Michael Lesk, autor de un libro en prensa que
se llamará Practica[ Digital Libraries: Books, Bytes and
Bucks. Según Lesk, para el año 2000 "la mitad del
material accesado en las bibliotecas más importantes será digital", y hacia el 2010, "la mitad de
los materiales de biblioteca estará disponible en
formatos digitales".
Una institución pionera en este sentido es la

63

�pueden verse los progresos en la página Web de la
biblioteca, en http://www.bnf.fr).
"En todo el mundo -señala el texto que Lesk
publicó en la edición de marzo de Scientific American (también consultable por la vía digital en http:/
/www.sciam.com)-, las bibliotecas han iniciado la
hercúlea tarea de crear fieles copias digitales de los
libros, imágenes y grabaciones que conservan el
esfuerzo intelectual de la humanidad". Este esfuerzo, agrega, pondrá a disposición de todos una masa
de información que hará parecer pequeño el universo de la Internet actual. En otras palabras, nos
encaminamos hacia algo parecido a la Biblioteca
de Babel, y dentro de unas décadas casi cualquier
estudiante podrá "abrir'' en su computadora casera
el saber acumulado de toda la humanidad.
Esto, nos dice Lesk, ofrece tres ventajas primarias. Una, evita el deterioro de los bienes intelectuales frágiles sin por ello cerrar el acceso de los
eruditos a esa riqueza. Dos, mejora la disponibilidad de los materiales, ofreciéndolos simultáneamente a muchos lectores y acabando con los
proble-mas de recolocación en anaqueles. Tres, las
copias electrónicas ocupan unos cuantos milímetros
de espacio en un disco magnético, y no metros y
metros de espacio..

Bibliotheque Nationale de France, nacida de la
fusión, en enero de 1994, de la nueva Bibliotheque
de France (creada específicamente para el proyecto
de una gran biblioteca francesa) y de la Bibliotheque
Nationale, formada en el siglo XVII y con un envidiable repositorio que excede los 37 millones de
objetos, entre ellos más de 10 millones de libros,
revistas y periódicos. Al describir este proyecto no
es posible dejar de sentir un inevitable estado de
sana envidia: antes de que el siglo termine, la BNF
se mudará a sus nuevas instalaciones al oriente de
París, junto al Sena, en cuatro enormes edificios que
constituyen el complejo de Tolbiac. La biblioteca
dispondrá de 3 mil 600 sitios para lectores y más
de 320 kilómetros de anaqueles, de modo que podrá
alojar hasta 22 millones de libros. Pero el plato
fuerte serán cientos de estaciones de trabajo que
darán acceso al texto completo de 110 mil volúmenes y a más: un reporte de progreso presentado
en 1995 por Daniel Renoult, director de Coordinación y Planeación del proyecto, indicaba que el
objetivo del mismo era digitalizar durante 1997 un
total de 100 mil libros, 300 mil imágenes y 3 mil
grabaciones antiguas que totalizan mil horas de
sonido (puede consultarse el texto del reporte en
http://www.dl.ulis.ac.jp/-ISDL95/; también

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Un ejemplo de la primera ventaja es el vaso
del único manuscrito medieval del Beowulf, propiedad de la Biblioteca Británica. El objeto sólo era
accesible a un número limitado de eruditos, hasta
que Kevin Kieman, un académico de la Universidad de Kentucky lo sometió a un análisis con tres
tipos distintos de iluminación y lo instaló en el
ciberespacio. Ahora los interesados de todo el mundo pueden consultar la obra incluso con más detalle
que si fueran a Londres, y discutir entre ellos las
interpretaciones (el trabajo de Kiernan puede
consultarse en http://portico.bl.uk/access/beowulf/
electronic-beo-wulf.html).
Los principales obstáculos a la digitalización
del saber contenido en las bibliotecas de todo el
mundo son dos: la ausencia de estándares y el costo.
En cuanto a lo primero, algunas instituciones están
digitalizando su acervo mediante el simple análisis
(scanning) de las páginas; esto tiene la ventaja de
conservar, por ejemplo, las notas al margen y demás
elementos visuales, pero a cambio "infla" desproporcionadamente el tamaño de los documentos
electrónicos resultantes. Por ejemplo, un mapa
digitalizado para que tenga buena resolución se
convierte en un archivo de 125 megabytes. La BNF
está usando una resolución intermedia y según sus
estadísticas, están obteniendo archivos de 24 megabytes para alojar libros de 300 páginas. En cambio,
iniciativas como el ya citado Proyecto Gutenberg y
otros repositorios de lo que se denomina texto
elec.trónico (e-text) no digitalizan las páginas, sino
el texto, lo que produce archivos considerablemente
más pequeños, aunque sin imágenes. Este formato
permite, por ejemplo, disponer varios centenares
de libros en un solo CD-ROM.
Por lo que se refiere al problema del costo, parece más complejo. Por una parte está el costo de
digitalizar el material (que puede implicar el scanning, la captura mediante reconocimiento óptico de
caracteres, OCR, o mediante simple tecleo) y por
otra el costo de la infraestructura: se necesitarán
máquinas rápidas y costosas instaladas en una red
mucho más veloz que la actual Internet (como el
Interespacio postulado por Bruce Schatz en http://
interspace.grainger.uiuc.edu/america21.html)
para hacer realidad este sueño. También debe añadirse a lo anterior el costo de los derechos de autor
y de las gestiones jurídicas.

"Los esfuerzos de conversión tomarán décadas
y costarán miles de millones de dólares -vaticina
Lesk-. Pero así como ahora escuchamos fugas de
Bach tocadas al piano tanto como en el harpsicordio, así como leemos las tragedias de Shakespeare en papel o las recitamos en voz alta, así como
vemos a Charlie Chaplin en cintas de video y en el
cine, con el tiempo usaremos computadoras en red
para disfrutar, con más sencillez, accesibilidad y
gentileza, los tesoros de la creatividad humana".
Así sea. Pero mientras llega ese día, los lectores
consuetudinarios pueden irse preparando mentalmente, aprovechando los repositorios electrónicos ya existentes y las capacidades actuales de
Internet. He aquí pues un pequeño muestrario de
lo que está por venir. Puede buscarse mucha información teórica sobre el asunto en la Iniciativa de
Bibliotecas Digitales, auspiciada por la Universidad
de Illinois en Urbana-Champaign (http://dli.grainger.uiuc.edu/). La NASA tiene un sitio con
algo de información tecnológica en http://
dlt.gsfc.na-sa.gov. Algunos acervos universitarios
están en http://www.mc.van-derbilt.edu/adl y en
http://odyssey.lib.duke.edu/scriptorium.html.
Una amable bibliotecaria creó una valiosa lista de
recursos en http://www.servtech.com/public/
mvail/-electronic. Los lectores de francés hallarán
obras en este idioma en la Association des Bibliophiles Universels (http://cedric.cnam.fr/ABU). Y,
por supuesto, no podían faltar recursos en español,
aunque no son tan abundantes como uno quisiera.
Entre los valiosos destacan el Proyecto Cervantes,
en http:/1158.122.3.3/servicio.html, y Cervantes
2001 (http://www.csdl.tamu.edu/cervantes).
También vale la pena acercarse al servidor medieval y renacentista ubicado en http://www.uv.es/
-lemir/.
Las bibliotecas digitales, aunque incipientes,
pueden considerarse ya un recurso valiosísimo lo
mismo para el académico que para el lector diletante. Gracias a ellas tengo ahora, por ejemplo,
textos electrónicos de las principales sagas artúricas, así como ensayos, poemas, traducciones,
imágenes y más chucherías relacionadas con el rey
Arturo y con su sabio mentor, Merlín. Pero antes
de entrarle a los textos digitales, por supuesto, debo
proseguir con mi rito de relectura, así que, amable
lector, con permiso ...

65

�de obligarme a leer para una reseña, puedo decirles que,
aunque mal hecha, disfruté la tarea: leí la poesía de Jorge
Cantú de la Garza sin rigor pero con placer, hice lo que
debíamos hacer todos de vez en cuando.

en la vida y sus artefactos, y no obstante vivir con la canción de la muerte en el oído.

Creo que este volumen que comprende tres libros y
tres décadas de trabajo poético es, principalmente y para

alguna de estas líneas que dan cuenta puntual de la vida
del poeta, de los márgenes en los que se ha movido, de
las campañas alcohólicas con beneficios y pérdidas, de

El poder de observación, la lucidez, la brillante brevedad de casi todos los poemas del libro se mueven por

utilizar palabras del propio autor, una restauración, una
recuperación de la memoria que Jorge Cantú ha venido
guardando hasta hoy. Cuando ustedes tengan esta reunión en sus manos, creo que coincidirán en que cada poe. ma parece escrito en un día particular, un día que en su

ibros
La primera es casi siempre azarosa, circunstancial,
y produce un placer inmediato; el lector se queda con lo
más imaginativo y prevalece la impresión de que se ha
entendido el sustrato más inteligente del autor y su obra.
En la segunda se emprende un abordaje cuidadoso,
íntimo, que atrapa el sustrato de la razón y el de la sensación creándose una complicidad inevitable tanto para ver
los afectos como los defectos de la obra, pero también
del autor.
Si hablamos de obras literarias y de lectores avisados, la lectura se da conjuntamente. Por deformación o
gimnasia, casi nunca podemos separar la distracción, el
simple goce, de un análisis -aunque sea elementalde lo leído.
La lectura que debe hacerse para reseñar un libro
corresponde a este último tipo. Y sin embargo no pude
cumplir con mi deber, el libro de Jorge Cantú no me lo
permitió, no se dejó esculcar, diseccionar, meter tijera o
hacerle cosquillas por la sencilla razón de que, apenas
encontraba una constante temática, un tono común, una
idea del propio quehacer poético que pudiera señalarse
para interpretar su obra, y ya apareáan nuevas temáticas,
tonos o ideas que se sumaban a las anteriores y hacían
que el ojo se centrara en la variedad y la profundidad,
con lo cual la concentración se iba al cuerno para dar
paso a una lectura diferente que una y otra vez obligaba
a olvidarse de los recursos y las herramientas y los
detalles técnicos para centrarse en el poema, en los versos
y la vida de ese "espejo que viaja", como se declara el
autor con un mucho de acierto.

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Jorge Cantú de la Garza y la
restauración de la memoria
Héctor Alvarado
Jorge Cantú de la Garza

Poesía (1966-1996)
Colección Señal del tiempo. Editorial Iconos
Monterrey, México, 1996.

Al leer, todos tenemos cuando menos dos intenciones.
La distracción o la comprensión.

66

la máscara de un yo poético que de tan personal se hace
transparente y muestra con sutileza e ironía las preferencias, los placeres, los sueños del que es y no el autor.
Jorge Cantú utiliza la cultura popular, el refrán, la
música vernácula como el bolero y el danzón -tan caro
a su faceta de veracruzano norestense-, la cita culta y
las formas latinas y medievales -oda, himno, canción,
elegía, cantiga- para conformar una obra que lo instala
como un poeta cosmopolita que igual busca el filón de
José Alfredo Jirnénez como el de Marguerite Yourcenar,
que cita a Baudelaire igual que a Filomena Equis, que
juega con San Juan de la Cruz y las sensuales imágenes
de Agustín Lara, y todo ello diferenciado pero armónico
en un todo que es la obra, la apuesta de un verdadero
poeta.
En el autor pesa no sólo la virtud de su eficacia, su
multiplicidad de recursos y su poder para traducir sus
experiencias hasta hacerlas universales, sino también la
enseñanza que nos transmite como lector. Pessoa,
Kavafis, Cernuda, Eliot, cuatro naciones, cuatro lenguas
y una misma mirada, la de Jorge, que los ha visto e

momento fue único y que el poeta impronta para siempre. Mañana habrá otro poema, o habrá el vacío, o habrá
la vida; pero lo escrito hoy queda corno el resumen del
mundo.
Cuando uno trata de recuperar el pasado, en realidad sabe que una parte se perdió y hay que reconstruirla,
inventarla, darle brillo y luz. A este afán de reconstrucción, de dar claridad hasta encontrar las palabras,
obedece su herencia verdadera, acaso la única que valdrá
y se reconocerá a través de los años.
El libro de Jorge Cantú de la Garza es un mapa para
conocerlo, un mapa poético en el que se pueden identificar los puntos cardinales que desde mi punto de vista
son y han sido las preocupaciones y los motivos del poeta.
Al norte el hombre en busca de Dios; al sur el hombre
que lo niega pero lo siente crecer corno un cáncer. Al este,
el poeta que lee, reflexiona, disfruta, juega con los conceptos y se acerca a la palabra en aparente despreocupación; al oeste el poeta indignado por la sucesión de
los días, el que se debate. entre la búsqueda del amor
único y la pasión que lo aleja de ese amor, el poeta que
cae al pozo negro y se ve de frente con el miedo, la duda,
las lÍmitaciones del lenguaje para comunicar sus visiones,
el poeta y el hombre insatisfechos, ácidos.
En los poemas de Jorge Cantú siempre está presente
la dicotomía de la llegada y la partitura a un tiempo. No
es posible una sin la otra, no se puede estar vivo sin ir

incorporado a su vida y que sin poder evitar incorpora
también a la de quienes lo leen.
La fascinación que opera la lectura sobre el autor es
capaz de transmitirse sin necesidad de citas o párrafos o
glosas. En los poemas del libro hay un par de homenajes,
algunas alusiones y dos o tres versos que el autor pide
prestados. Sólo eso. Y sin embargo, la presencia de esas
voces que han seducido al autor nos invita a leer de otra
manera.
De los tres libros que componen el volumen, De vida
irregular y Ajuste provisional ya habían sido publicados
en forma de libro, y es el último, La noche por delante, el

estando muerto, inevitable que amar sea la cara-oculta
del desamor y el abandono, el sutil adiós que oculta la
primera mirada.

Y es que este libro, como todo libro de calidad, no

Los poemas de Jorge Cantú, dependiendo de su extensión y su tono, tienen una guillotina que cercena rá-

sólo tiene distintas posibilidades de lectura, sino que en
sí mismo las propone. Acompañamos a Jorge Cantú en

pida y limpiamente, o una bomba de tiempo que nos espera al volver la página. No hay término medio, hasta

las vicisitudes de la búsqueda de un estilo que paradójicamente ya ha encontrado, y por ello disfrutamos
más, porque somos testigos de la evolución, del gradual
avance del poeta, sus lecturas, sus fobias y filias.
De modo entonces que, como no hice bien mi tarea,
como me fui por otros caminos menos tortuosos que el

los poemas familiares, hasta los recuerdos infantiles y el
paisaje múltiple que aborda el libro poseen una carga de
juicios que se someten al lector.
Podría decirse que en el poeta hay una herida
metafísica y otra terrenal. Algo corno tener la compulsión
a la vida, la perfecta certidumbre de los sentidos puestos

que ve las prensas por primera vez. En él, Jorge Cantú
llega a su momento más alto, y no sólo porque la factura
de los poemas sea la más segura y eficaz, sino porque
domina y dice y grita y se descontrola y se arriesga y se
asume que su único medio para recuperar esa sed de
memoria es la poesía.
Acaso sin querer, los libros del autor forman una
trilogía. ¿Qué es lo que busca? ¿Calidad, ternura, lucidez,
¡usticia, verdad? A saber. Lo que sí sé es que la búsqueda
vale la pena porque cada poema es un reto para escribirse
a sí mismo y eso, esa fibra interna que lucha por mante-

67

�nerse y dar de sí, es lo que hace que un poeta lo sea y que

nos, la guerra y la paz, el cambio político visto en sus

nosotros tengamos la suerte de leer su obra.
En Jorge Cantú de la Garza las imposibilidades son

dos perspectivas, la reforma y la revolución, así como la
llorhf:rto llohhio:
rl ttló.&lt;nfo y la polilil~,

,,~ .,
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el motivo del poema, pero también de la vida. La imposibilidad de capturar el momento, de no hallar nunca

W ..._., S.affflá

el mismo paisaje, la misma ciudad, el mismo amoi; el
mismo ser el mismo al pasar el dia. Cada poema está

A1.v.,po RU1Z Aei:tu

relación entre la política y la cultura a partir de una

*

reflexión sobre el papel de los intelectuales en la sociedad;

la ceiba en llamas

su compromiso o no con el cambio político, en la medida
en que enfrentan un doble problema: la reflexión sobre
el mundo y sobre sí mismos frente a los acontecimientos.
En la última parte del libro Santillán, y Bobbio,

visto como si ya hubiera sido escrito ayer' y no perteneciera al poeta, hay un enrarecimiento, una atmósfera que

sugieren una vía de escape al laberinto, con dos ensayos

cubre las palabras, que las extrae de la página y las pone,

sobre los ideales y la historia: tradición y herencia del
liberalismo y ciencia, poder y libertad. En éstos Bobbio

como en Kavafis, en otro tiempo.
Termino citando el poema "Restauración de la memoria":

sugiere una alternativa frente a las transformaciones del
mundo moderno y los desarrollos y consecuencias de la
ternologia, la recuperación del iluminismo, el ascenso

Una raza de hormigas medra
en la memoria; rompe paisajes
y palabras; mutila noches
de felicidad, escasas;
hace añicos los sueños; borra
caras, nombres; transforma
en vida vulgar
los hoteles de una hora.
Así es la historia, lo que se sabe
de sí: fotografías
de momentos cupulares en que uno
está pero no se reconoce; borracheras
que no terminaron, vaguedad
de olores en los trajes
usados aquella temporada
de aeropuertos.

de la razón. Los trazos de est~ recuperación se sintetizan

La política: laberinto y escape
Francisco Ruiz Solís
Femández Santillán, José. Comp.

los "temas recurrentes" que atraviesan la historia del

La ceiba en llamas es un recorrido por la ruta de José
Carlos Becerra, ese poeta tabasqueño que murió en un
accidente automovilistico en una carretera italiana en
1970 y que conmocionó al medio intelectual de su tiempo.
Es un libro que comparte a los lectores los pasos de este
escritor desde su natal Villahermosa hasta su fatal
desenlace en el camino a Brindisi.
Ruiz Abreu acierta al unir la vida a la obra de Becerra, nos presenta un libro interesante en el que contextualiza el proceso creador con el ambiente y los sucesos que vivía el poeta. Quizá algunos hubieran preferido
que disminuyera la biografía y aumentara la critica. El
retrato que presenta el autor es el de un ser humano con

pensamiento político, para establecer categorias y fijar
en conceptos los fenómenos que entran a formar parte

un talento que todos le admiraban y le reconodan desde
muy temprano; este retrato incluye el ambiente de los

del universo político en el mundo moderno.

sesenta y las manías y debilidades del tabasqueño. Para

en la confianza en la razón para hacer frente a la resurrección de los viejos y nuevos mitos, la aspiración a
emplear el conocimiento para orientar a la sociedad y
sacarla de la indiferencia, y la orientación consciente del
progreso de la humanidad con proyectos espedficos para

Norberto Bobbio: el filósofo y la política

no aceptar ciegamente la fuerza del destino. Se trata

Fondo de Cultura Económica
México, 1996. 516 pp.

entonces de la recuperación de un tema que atraviesa la
historia y se vuelve a fijar en el presente: el valor moral
en sus múltiples formas, la libertad, la tolerancia, la

El antologador nos presenta un trabajo de sistematización
de un conjunto de ensayos que representan una síntesis
del pensamiento filosófico y político de Norberto Bobbio
en los últimos 25 años. Un esfuerzo arduo y difícil para
hacer coexistir en un sola obra una variedad de prob_le-

A menudo las hormigas dejan,
de un rostro, los ojos, o del mar
un rincón de playa, de cartón.
Parece que se recuerda lo que en realidad
imaginamos: lo que falta de esa cara,
los bañistas de Copacabana y, a través
de las piernas de un muchacho,
El· Pao de Azúcar, su evidencia.

mas y aspectos teóricos de alcance y profundidad diferente en la filosofía y la ciencia política.

La obra se presenta con un estudio preliminar donde
San~lán desarrolla un ensayo biográfico sobre la trayectoria académica y política de Bobbio y una síntesis de las
reflexiones y las propuestas teóricas contenidas en el
libro.
El laberinto ensayístico y temático inicia con el análisis de la filosofía política como construcción y recons-

¿Qué galería de mutilaciones las hormigas
han empezado a formar en sus cavernas?
Con aquellas piezas y las nuestras,
¿se tomarla alguien el trabajo
de juntar los fragmentos de la urna
para mirarse, fantasma de si mismo?
¿Y para qué?
¿Y qué importa?

trucción de los razonamientos en tomo a los problemas
del poder, las teorías de las formas de gobierno y el
Estado en los"clásicos", Marx, Weber y Kelsen. Filosofía
política vista como teorización sobre un modelo ideal de

igualdad y la justicia.
· En Norberto Bobbio: el filosofo y la política se conjugan
con rigor la reflexión analítica y el método histórico en

la realización del libro Ruiz Abreu se entrevistó con
familiares y amigos del poeta, consultó documentos y
recorrió en automóvil la misma ruta que Becerra siguió.

La ruta de Becerra

De los diversos testimonios que presenta el biógrafo,

Óscar Efraín Herrera

uno de la China Mendoza es de los más ilustrativos: "Era
un iluminado, el novio de todas las mujeres... No es fácil

Alvaro Ruiz Abreu

hacerse a la idea de que ese hombre burlón, amoroso,
que corría en la oficina para coquetear con las chicas,

La ceiba en llamas
Ediciones Cal y Arena
México, 1996.

fuera el autor de una poesía mística, filosófica, interminable".
A lo largo del libro nos encontramos anécdotas,
revelaciones y cuadros del momento histórico que nos

Estado, como búsqueda del fundamento último del poder, como una forma del espíritu, como un discurso crítico. De allí pasa al análisis de los temas clásicos, y a la
vez contemporáneos, de la filosofía y la teoría política,
como las relaciones entre ética y política y el derecho y
la justicia.
Los ensayos que siguen son contribuciones a una
teoría general de la política. En ellos se analizan la democracia, las relaciones internacionales, los derechos huma-

68

Ante el monumento de la obra poética de José Carlos

ayudan a comprender al poeta, como llamaban a Becerra

Becerra y las circunstancias de su vida y, en mayor
medida, de su muerte, se han colocado poemas, comen-

sus amigos cuando era un joven que vivía en la ciudad
de México. Es tanto el interés que despierta la vida del

tarios, anécdotas, tesis universitarias y unos pocos ensayos. Ahora el investigador literario Alvaro Ruiz Abreu

escritor que los juicios de su obra son aspectos propios
de la biografía. Quizá esto debió haber cuidado más Ruiz

nos presenta un proyecto más ambicioso: un largo ensayo

Abreu, no permitir que la biografía le ganara al ensayo,
aunque tal vez ésa fue su intención.

biográfico o, si se quiere, la biografía de un poeta al que

Finalmente el autor argumenta la causa de la muerte

no puede separársele de su obra.

69

�del poeta, quien pensaba llegar a Brindisi para de ahí

plementando en nuevas apariciones, sin que por esto se

embarcarse a Grecia. RuizAbreu menciona que en el sitio

La mayoría de los cuentos son presentados desde

media, un México que se pierde en un áclico espiral sin
fondo.

del accidente murió también Virgilio y pone en duda que

afecte la integridad de las historias como unidades
independientes.

la perspectiva de un narrador omnisciente. Variaciones

la causa de la tragedia haya sido el supuesto exceso de

Así podemos ver cómo la frontera representa the

Así cada cuento de la novela tiene vida propia, vale

a esto se dan en "La apuesta" donde hay un narrador

velocidad que se dijo entonces. Aunque José Carlos Be-

border line, un mosaico donde convergen distintas clases

como unidad independiente y cada uno nos va dando

contrapuntístico en segunda persona porque se dan dos

cerra, según varios testimonios, era mal conductor, la ca-

sociales, distintos anhelos, distintos modos de depen-

luz sobre una compleja relación entre dos vecinos: México

visiones de la realidad que al final se juntan en la muerte.

rretera no era peligrosa. Quizá el poeta eligió el sitio de

dencia y un mismo sueño que invariablemente deviene

y Estados Unidos. La novela nos lleva a situarnos en la

"La raya del olvido" se narra en primera persona, ésta

su muerte, quizá fue el cansancio, quizá fue su impericia
al volante, lo que ocasionó la desgracia. Por lo pronto te-

en pesadilla. La frontera de nopal, el muro de tortilla, el

amplia gama de situaciones que convergen alrededor de

es una persona comprometida con la realidad del país.

muro de acero, todas las distintas aseveraciones para un

una frontera tan asimétrica como la México-americana

Este cuento refleja dolor, la herida de la frontera y pre-

nemos ya la obra y una digna biografía de este sobresa-

punto tan neurálgico entre los dos países. Incluso podría

(la única frontera física del mundo entre un país desarro-

senta pues un narrador protagónico. La obra tiene un

liente poeta que a sus 34 años dejó de ser un joven de
indiscutible talento para convertirse en un mito de la literatura mexicana.

hablarse de una frontera móvil, una frontera que se

llado y uno en desarrollo) y nos presenta una serie de
personajes tan disímbolos como el campesino espalda

acento épico que se deriva en parte de la insistencia del

mueve al sur por la fuerte influencia económica, política
y comercial de Estados Unidos hacia México y se mueve

mojada, la familia americana puritana en la época de
Reagan, la sirvienta mexicana empleada en casa de una

desde el siglo pasado a nuestros días (incluida la reciente

al norte por la profunda influencia cultural de México

crisis) víctima de las insuficiencias propias del vecino
· poderoso del norte y también del capitalismo autóctono.

en Estados Unidos (incluso ya se habla del imperialismo

gringa, el chef que da clases de cocina mexicana en
Estados Unidos, el estudiante mexicano en ese país que

La frontera de cristal,
un frágil mosaico social

se descubre homosexual, la joven trabajadora de la
maquila, el joven clasemediero venido a menos improvisado como limpiavidrios en Nueva York y, como constante en todas las historias, representando el poder y la

Graciela Gutiérrez Garza
Carlos Fuentes

La frontera de cristal
Alfaguara
México, 1996

La frontera de cristal muestra la constante actualización
de tópicos de Carlos Fuentes (después de 40 años de promentos y personajes actuales tanto para México como
para Estados Unidos. Así aunque el tema de la vecindad

cromosórnico de México). En una entrevista en relación
a este libro, Fuentes señala que mientras en los veinte la

La obra además está llena de intertextos como fragmentos
de canciones, recetas, refranes mexicanos, refranes tra-

frontera cultural de los escritores americanos estaban en
París, hoy se encuentran en la frontera sur, en la frontera

ducidos al inglés, es decir recursos narrativos que señalan
interrelaciones culturales mutuas.

con México. Ningún lugar, afirma, es más excitante para
un escritor, ahí los dramas brotan, ahí se ve reflejada la

riqueza, el empresario Leonardo Barroso. A través de este
personaje se expone lo complejo de esta relación bilateral entre los dos países; Leonardo Barroso es el actual

pojo". Sin embargo es el patetismo el elemento más acentuado aunque en diferentes formas: en el monólogo de

pesar de tener un vecino débil le terne, lo trata de repeler
sin reconocer su dependencia económica de mano de

Artemio Cruz de la frontera, expresión de la oligarquía
mexicana, el empresario zar de su territorio que crea em-

"La raya del olvido", en la crónica del Río Grande, río
Bravo, etc.

obra barata. Ahí también se refleja la injusta, desigual y
corrupta sociedad mexicana.

pleos, contrabandea mercancía, posee empresas,
maquiladoras, periódicos, burdeles, bares, cabildea por
la aprobación de los "servicios profesionales" de trabaja-

Aunque la novela es actual (escrita incluso en un

Así la "realidad" que nos presenta Fuentes acerca
de la relación entre México y Estados Unidos a través
de estos cuentos se ve permeada por la ambigüedad. No

Los asuntos que trata la obra son ternas comunes a
la literatura (el amor, la soledad, las relaciones familiares);
sin embargo son tratados bajo la óptica de la situación

entre ambos países ha sido tocado por muchos autores,
Fuentes en esta obra lo aborda desde una perspectiva

texto en esa lucha, en esa dificultad del vivir mexicano

El tono dominante del libro es patético pero no falta
la nota cómica, corno sucede en buena parte de "El des-

dores mexicanos, "redime" a la mujer mexicana a través
de las maquiladoras, etc.

ducción literaria). El escritor presenta una obra con ele-

(ciudad de México, Cuernavaca).

lucha por la exclusión, la paranoia de una nación que a

año electoral en Estados Unidos), aborda un tema
controvertido en nuestros días y abundan las referencias
a temas modernos (el éxito de Como agua para chocolate,
el TLC, los servicios profesionales, la paranoia americana
hacia los latinos, etc.) la obra nos da una perspectiva

es coincidencia que desde el título se haga referencia a

histórica de las relaciones México-Estados Unidos. El

división irónica como la de una pecera, como dos comunidades en aislamiento donde sus habitantes se miran

una frontera de cristal, una división frágil y que permite
la "convivencia" pero a su vez limita. La frontera es una

fronteriza contemporánea, la resolución del amor de

cuento "Río Grande, río Bravo" incluye abundantes ínter-textos acerca de la historia entre ambas naciones.

nes entre los dos países a través de los personajes de sus
historias, nos muestra una relación bilateral ambigua lle-

pareja a través de la suspensión abrupta de la relación
("La apuesta") o del "espejismo" ("La frontera de cris-

Incluso el libro se ubica en un contexto histórico que va
más allá de cuatro siglos, pues se remonta a los primeros

tal"), la búsqueda del calor humano obstaculizada por

intentos por colonizar esta región. Sin embargo corno

na de matices y cornisas, la cual evoluciona constan-

los prejuicios ("Las amigas·"), el reconocimiento de la

frontera y por extensión, corno problema binacional surge

la personalidad cultural como la religión, la muerte, la

temente. A pesar del reconocimiento de situaciones ac-

desde hace más de 150 años, cuando fueron los nortea-

horizontalidad o verticalidad de sus estructuras políticas,

tuales (cantantes y personajes actuales, el TLC), el texto
plantea una relación entre ambos países muy dinámica

soledad del individuo y los mecanismos íntimos para
aliviar la condición de olvidado ("La raya del olvido").

mericanos los que nos eligieron como vecinos. En el resto

y hasta su respectiva capacidad de derroche y ahorro" 2•

Así los personajes van y vienen en secuencias intensas

de las historias, sin perder la perspectiva, se nos presen-

y difícil de retratar en un momento determinado.

que abarcan un variado repertorio temático: el amor ho-

tan diferentes fases de la historia reciente (últimos 20

El lector del libro se acerca a diferentes facetas del cristal
de la frontera entre México y Estados Unidos, pero eso

Resulta interesante el hecho que La frontera de cristal

mosexual, el amor heterosexual, y sus diversos rostros,

af.::J) entre ambos países. Por ejemplo, en el cuento "La

se encuentre clasificada en la sección de cuentos del autor;
pues desde la portada, este libro se anuncia como "una

la perplejidad del mexicano en Estados Unidos, la soledad del desarraigo, la explotación y la miseria de los

pena" nos encontrarnos una clara alusión al boom petrolero del sexenio de López Portillo. En esta misma historia

novela en nueve cuentos", o de nueve cuentos que en

trabajadores, y encima de todo esto: las difíciles relaciones

Fuentes nos presenta una muy irónica perspectiva de una

conjunto forman una noveJa. Como estrategia para

de ambos pueblos, subrayando la angustiosa lucha de

otorgarle al conjunto la condición de novela -más allá

los mexicanos. Nueve cuentos, nueve situaciones comu-

familia "típica" de los ochenta o la era de Reagan en
Estados Unidos.

de la cohesión que da el tema de los asuntos fronterizos-, en estos nueve relatos se entrecruzan algunos

nes vividas en la zona fronteriza o bien en ciudades don-

La novela no deja fuera los efectos de la más reciente

de se aglomeran mexicanos (Los Ángeles, Chicago) o que

crisis económica en México; pues nos presenta un México

pcrso-najcs; de una pieza a otra, los destinos se van com-

son visitadas permanentemente por los "gringos"

de miseria, crisis, especulación, decadencia de la clase

profunda y amplia. El autor, al adentrarse en las relacio-

70

constantemente unos a otros, pero no pueden trasponer
las fronteras ilusorias pero sólidas 1• Corno el mismo
Fuentes afirma "las dos culturas coexisten, pero se
cuestionan y se critican, en asuntos tan definitivos para

sólo lo lleva a enfrentar lo complejo y ambiguo de la relación entre ambos países.

Notas:

Cárdenas, Noé, "Minimalia, El laberinto de Azogue", en Ne-

xos, febrero, 1996, pp. 83-85.
2 Fuentes, Carlos. E' ·spejo enterrado, Fondo de Cultura Económica, Tierra Firme, 1992, p. 377.

71

�te de México, estructuran sus ideas y exponen sus expe-

Contraportada

de Julio César Méndez

riencias. Además, la fluidez del relato se apoya en el
sentido del humor con el que se retratan los caracteres:

Libertad González

Lidia Rodríguez Alfano

el inge-nioso mecánico que todo lo improvisa, el mal

Julio César Méndez

cazador que se empeña en disimular sus fracasos, el
anciano que se arrepiente por su exceso de honestidad

Cuentos platicados

en el pasado, etc. El humor se toma negro en "No hay

Libros de la Mancuspia
Monterrey, México, 1996.

como un baño caliente", donde Méndez pone en paralelo
dos planos narrativos, uno constituido por las respuestas

Miguel Ángel Sánchez de Armas

de una enfermera a las propuestas sexuales del médico,
y el otro, por el monólogo interior de una paralítica muda
que se quema en la tina por falta de atención.

Coccdlnado&lt;•

Cuentos platicados,

Los cuentos platicados de Julio César Méndez cumplen
con dos requisitos indispensables para que un cuento
sea bueno: prenden la atención del lector llevándolo sin
trabas al desenlace, y al mis1110 tiempo ofrecen una significación más profunda que un simple relato. Este volumen publicado dentro de la serie de Libros de la Mancuspia · está constituido por diez cuentos que se leen de un
solo tirón, pues además de ser cortos son historias platicadas por los personajes mismos, sin intervención del
narrador omnisciente, que cede su voz a los personajes
para que sean ellos quienes relaten directamente sus
recuerdos y acciones.

"profesionalización", el reportero centraba su creativo
quehacer en la caza de la noticia y no en la aburrida
espera de la declaración. La relación de la pesquisa y sus
bemoles era parte de lo que el lector disfrutaba cada mañana; nunca como entonces el periodismo estuvo tan cerca de la literatura y de la labor detectivesca. Los detalles
de cómo se consiguió la información, sin la pretendida
objetividad del dato frío, llenaban planas de jugosos
relatos en los que también contaba el hombre que estaba

Ornar Raúl Martfnez

detrás de la letra impresa. Con la intención de recuperar
la sal y pimienta de la labor reporteril se recogen en este
volumen diez testimonios de otros tantos sucesos en los
que el común denominador es la narración con pelos y

Al "platicar" sus historias los personajes narradores
-un mecánico, un vendedor de verduras, un bracero,
por nombrar sólo algunos de ellos-se limitan a exponer
los "hechos" y dejan al lector la tarea de identificar, en
las diversas anécdotas, las actitudes y reacciones típicas
de los grupos sociales a los que pertenecen. La ilusión
de realidad hace olvidar al lector que se trata de una construcción literaria. Pero precisamente este recurso le sirve
a Julio César Méndez para reflejar una realidad social
sin hacer abiertamente una denuncia; por ejemplo, en
"Culebra de agua", el retrato de tipos sociológicos más
o menos conocidos permite a Méndez contraponer la
distinta perspectiva de dos grupos sociales ante un mismo hecho, la inundación causada por el huracán Gilberto ••. En este cuento aparecen, por un lado, las voces de
quienes habitan en las márgenes del río y ven con impo-

La historia, que comprende la mayoría de las veces
dos planos temporales -el del presente en que se expone
la anécdota, y el de los recuerdos que la conforman- se
ambienta por lo general en medios semirrurales o en las
áreas marginadas de la ciudad. Son experiencias vividas
en ámbitos familiares, sea el trayecto de un autobús o un
mercado de verduras, y que se narran en situaciones específicas: desde la cárcel -donde se hallan los personajes
por problemas de violencia-, en una cantina, etc. De
acuerdo con el medio al que corresponden las historias,
y dado que la mayor parte de los narradores son hombres, el tema de la sexualidad es una constante y se ofrece
una imagen de la mujer como mero objeto del deseo, aunque en algunos de los cuentos la atracción física es contenida por la fidelidad al amigo o por el reconocimiento
de las distancias sociales -&lt;:orno es el caso de un albañil

tencia cómo las aguas arrastran sus pertenencias y, en
paralelo, los comentarios de quienes, con ayuda de binoculares, disfrutan del extraordinario espectáculo y planean aprovechar la situación para asegurar sus ganancias. El valor literario de Cuentos platicados radica en
tres elementos principales:
1) la capacidad del autor para disimular su intención
estética, pues la exposición de un relato sin la intervención de un narrador omnisciente deja en el lector la impresión de que las historias se construyen a sí mismas;
2) la naturalidad conseguida en el relato, que ase-gura
su verosimilitud y sirve a Julio César Méndez como un
recurso de gran efectividad para revalorar la cotidianeidad y el habla del noreste de México, al introducirlos
como en la Literatura; y 3) el mensaje sociológico que

que prefiere rehusar las insinuaciones de su patrona-.
Gracias a la autonomía del relato, los cuentos de
Méndez aparentan ser en verdad simples transcripciones
del habla oral. En ellos se imitan a la perfección las conversaciones de los hablantes de esta zona del país: se incluyen norteñismos (.posesionarías en lugar de paracaidistas y enea..., en lugar de en casa de..., etc.); y se respeta

trasciende la anécdota para presentar una realidad sin
juicios personales del autor.

la forma en que los personajes, todos habitantes del nores-

recomendamos su lectura y pedimos a su autor que siga
escribiendo para deleitamos con su creación literaria.

· La Mancuspia es una organización independiente de escritores que se
han dado a la tarea de editar y publicar textos literarios producidos en
Nuevo León..

• El huracán llamado Gilberto desbordó, en 1988, el cauce del río
Santa Catarina que cruza Monterrey y que usualmente está seco, por
lo que hay muchas personas que viven en sus márgenes.

Atendiendo a este triple valor estético del libro,

72

señales de los entresijos de la labor periodística. El fraude
y la intriga política son el punto medular de varias de
las crónicas que aquí se publican, como es el caso que
relata Miguel Ángel Ramírez sobre la acreditación de
"cachirules" en el futbol mexicano, o la crónica de Alicia

TESTIMONIOS PIRIODISTICOS

Ortiz que aborda la relación entre el grupo empresarial
de los "trescientos" y el Pacto de solidaridad económica.
El accidente aéreo en el que murieron varios reporteros,
la migración hacia Estados Unidos, la guerra en el golfo
Pérsico, la lucha en la selva chiapaneca, son otros de los
temas tratados en este volumen que nos hace ver que la
tarea de reportero todavía tiene mucho qué ofrecer en
México.

Miguel Ángel Sánchez de Armas
y Ornar Raúl Martínez (Coords.)

De reporteros. Testimonios periodísticos
Universidad Regiomontana
Fundación Manuel Buendía
Monterrey, México, 1996.

Susanna Tamaro

Animamundi
Atlántida
Madrid, 1997.

Quien haya estado en una reunión de reporteros sabrá
que no hay mejor tema de conversación que el relato animado de historias que no se publican al día siguiente

Hace apenas dos meses reseñábamos en estas mismas
páginas la novela que lanzó a esta autora a las cimas de

pero que son el corazón del oficio: la búsqueda de información. Parece lejano el tiempo ya, en que ir en pos
de la noticia era una tarea disfrutable y de igual importancia que la escritura de la nota; antes que hablar de

la popularidad -&lt;:orno dicen los publicistas-, y ya tenemos ahora una nueva publicación. No cabe duda que

EL ARCABUZ

CoNnNúA LA GESTAOÓN Y ALUMBRAMJENTO DE NUEVAS COLECOONES

editoriales en el noreste de México. Cuadernos del Topo es el
nombre del proyecto editorial con el que el Ayuntamiento de
General Escobedo, Nuevo León, se inicia en el campo de las
publicaciones literarias. Con el apoyo de Financiarte este
municipio patrocinó cinco títulos: El operador y otros relates de
Romualdo Gallegos, El sol sea con nosotros de Ramón López
Castro (ambos de narrativa), Mujeres en el campo afinales del siglo
XX de Verónika Sieglin, Caballo blanco de Femando Garza Quirós
y Para leer a Nietzsche de Héctor Noriega (estos tres de ensayo).
La edición de estos libros estuvo al cuidado de la Coordinación
Nacional de Descentralización, y del narrador Hugo Valdés,
quien además fue el promotor de la colección.

D ENTRO DE SUS ACTIVIDADES HAOA LA COMUNIDAD, LA SECRETARIA DE

Extensión y Cultura de la UANL organizó un ciclo de presentaciones de libros. Se seleccionaron cuatro de las más interesantes
novedades literarias. Una sala del Museo Metropolitano de
Monterrey fue el escenario en donde los autores y el público se
encontraron para dialogar acerca del proceso creador. Ventriloquía inalámbrica de Guillermo $amperio, La ceiba en llamas de
Álvaro Ruiz Abreu, Poesía reunida de Francisco Hemández y la
revista Fractal, que dirige Ilán Semo, fueron los títulos incluidos
en esta serie de eventos.

73

�recursos que le funcionaron antes, como es el caso de la
carta póstuma que luego permitirá ajustar cuentas con
el amigo muerto (recuérdese el diario de la abuela que

SusannaTamaro
l,1 ""'"" 11ov,la J, lt1 aulora d,1 bt1l-&gt;tlltr 1n,mJ1nl

DoNo~ EL CORAZÓN TE lilVE

es encontrado por la nieta en la novela anterior) y también
cierto tono didáctico en el empleo de frases que sirven
como máximas para la vida. Más allá del gusto que se

•

an1ma
mundj

tenga o no por el estilo de Tamaro, es claro que en su
más reciente novela, la autora hace demasiadas concesiones e incurre en la autocita y repetición.

objetivos: "l) Promover el estudio interdisciplinario de
la familia, las mujeres y sus procesos de interacción. 2)
Analizar los procesos de interacción entre la familia, las
estructuras políticas y económicas; y 3) Incorporar el análisis del espacio familiar en el contexto de la modernización sociocultural". A juzgar por estos propósitos
queda claro que la promoción y la investigación son los
ejes sobre los que se rige el Centro. En este primer número, el boletín presenta un análisis sobre el incremento
de la población femenina en el ámbito de la educación
superior; según Eloísa Heredia, la feminización de la
matrícula es un hecho para el caso de Nuevo León y sus
diferentes instituciones educativas. El resto del contenido
lo comprenden una pequeña nota histórica sobre la enseñanza laica femenina en el siglo XIX, una reseña y una
sección informativa de consulta electrónica sobre el tema
de la educación y la mujer. No sabemos si cada número
del boletín será, como en el presente caso, monotemático

novelo
AllUIIU

lejos como la mexicana: adecuadamente manipulados,
los dedos pueden lo mismo indicar un insulto que un
ungimiento político; basta para ello erguir el dedo medio
o el índice, según sea el caso. En su primera novela, El
dedo de oro, Guillermo Sheridan utiliza a placer estas y
otras implicaciones de la gesticulación digital para crear

o si es simple coincidencia. En cualquier caso, lo importante es que poco a poco los estudios sobre la mujer van

el dinero hace milagros editoriales, pues son muchos los
libros que editados en lengua extranjera salen simultáneamente en español, como es el caso de esta novela
que empieza a circular en México al mismo tiempo que
en Italia. Luego de la efervescencia que causó Donde el
corazón te lleve, los estantes de las librerías muestran ahora la obra más reciente de Tamaro y, sin duda, se espera
que sea otro éxito de ventas. Aunque no sabemos el destino comercial que este libro vaya a tener, lo que si se
puede decir es que la autora continúa con el mismo estilo
directo y emotivo de su narración anterior, pero no consigue los mismos resultados; en esta ocasión, el centro del
relato lo ocupa un joven con aspiraciones de escritor, cuya
vida cambia cuando conoce el abrigo que representa la
amistad y la alegría y sufrimiento que trae consigo el
amor. En apariencia esta anécdota resulta ideal para
provocar la simpatia del lector, sin embargo la figura del
protagonista luce un tanto inverosímil debido a su excesivo sentimentalismo. La autora insiste en el empleo de

dejando de ser privativos de drculos cerrados y se van
abriendo paso en las instituciones educativas del estado.
Al margen, y sólo como dato curioso, acaso inadvertidamente el diseño de la publicación reitera uno de los
lugares comunes más socorridos en tomo a la mujer:

una narración que, a medio camino entre la obra de ciencia ficción, Ja novela política y la parodia, traza un regocijante cuadro del México del año 2029. Llevando al
extremo las manías más deleznables de los mexicanos,
el autor dibuja un pais empequeñecido pero sin deudas

aquel que la identifica con el color rosa.

(empequeñeció precisamente porque saldó su "~roga"
con territorio), lleno de estructuras burocráticas de nombres inverosímiles y manejado a su arbitrio por la venerable y abominable figura del Líder Nato de Hombres,
Hugo Atenor Fierro Ferráez. Este émulo del no menos
venerable y abominable Fidel Velázquez ha ganado su
capacidad de influir en los hombres gracias a un fetiche,
precisamente el dedo de oro que da titulo a la novela.
Conservando este adminículo en salva sea la parte, el
protervo líder maneja un pais sin historia y sin futuro,
domina una ciudad escindida verticalmente y desfoga
su cibernética sexualidad en una ninfa lagrimeante de

Cefam (boletín del Centro de Estudios de la Familia y la
Mujer).
Universidad de Monterrey
Monterrey, 1996.
Como parte de las actividades del recién fundado Centro
de Estudios de la Familia y de la Mujer, apareció el primer
número de Cefam, órgano difusor del centro que agrupa
a docentes e investigadoras de la UDEM. La publicación,
a manera de tríptico (un poco difícil de manejo para la
lectura, por cierto) incluye en su editorial los siguientes

YA EMPEZó AORCULAR LA CONVOCAlORIA DEL PRcx;RAMA DE FOMENTO
a Proyectos y Coinversiones Culturales 1997 del Fondo Nacional
para la Cultura y las Artes. Mediante este programa se apoyan
proyectos culturales que se orienten a la investigación, producción, formación y promoción de las diversas disciplinas de la
actividad artística y cultural, y a proyectos de coinversiones
culturales que ya cuenten con apoyos de otras fuentes.
De acuerdo a la convocatoria, el programa apoyará a individuos, grupos artísticos, microempresas culturales o asociaciones que se inscriban en las áreas de artes visuales, danza,
letras, medios audiovisuales, música, teatro, interdisciplina y
estudios culturales.
La comisión dictaminadora seguirá los criterios de valor
artistico del proyecto, impacto social y cultural, claridad en los

objetivos, precisión en las metas, originalidad, innovación,
viabilidad del proyecto y presupuesto congruente con objetivos
y metas, entre otros. El monto del apoyo podrá ser hasta de 150
mil pesos. Para informes y solicitar el formato de inscripción
pueden comunicarse a los teléfonos 605 54 39 y 605 61 80, del
Distrito Federal.

Et CENTRO DE EscRITORES DE NUEVO LEÓN LLEGA A SU DtCIMO
aniversario. Para la anualidad 1997-1998 ofrece cuatro becas para
desarrollar proyectos en los géneros de poesia, narrativa, ensayo
y teatro, y una beca más para un proyecto de un género que pudiera no ser estrictamente literario: guión, testimonio, biografia,
periodismo, etc. Las becas consistirán en el apoyo de dos mil

74

Guillermo Sheridan

El dedo de oro
Alfaguara
México, 1996
Dicen los antropólogos que la mano, o más precisamente
su capacidad prensil debida al uso de los dedos, es en
buena medida lo que hizo al hombre. Pero pocas naciones
han llevado el manejo de estos apéndices digitales tan

y PARA ESOS RAROS ARnSTAS QUE SE OCUPAN DE LOS MENORES, EL Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la Dirección
General de Publicaciones convoca a una serie de concursos que
tienen que ver con la elaboración de libros infantiles y juveniles, tanto en su contenido como en su presentación.
Son cinco convocatorias: VII Catálogo de Ilustradores de
Publicaciones Infantiles y Juveniles; VI Premio F!LIJ de Cuento
para Niños; III Premio FILIJ de Dramaturgia "El Mejor Teatro
para Niños"; IX Concurso Nacional del Cartel "Con Nuestro
Ingenio Invitemos a Leer"; y II Premio Internacional del Libro
Ilustrado Infantil y Juvenil.
En estos certámenes podrán participar creadores de las artes
plásticas y de literatura, asi como empresas editoriales. Cada
convocatoria tiene sus propias bases y premios. Por ejemplo, el

pesos mensuales durante diez meses. Puede solicitar mayores
informes al 374 12 26, de Monterrey, N. L.

POR SU PARTE, EL FONDO NACIONAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES
abrió su convocatoria de Becas para Jóvenes Creadores, en la
que puedan participar los artistas menores de 35 años. El
organismo otorgará estimulos de cuatro mil pesos mensuales
durante un año para el periodo octubre de 1997-septiembre de
1998. También fue abierta la convocatoria de las Becas a
Ejecutantes. Mayores informes en el teléfono 605 61 61, de la
ciudad de México.

75

�Colaboradores

brevísima cintura. Pero no todo es alegría: el anciano está
cada vez más hundido en los recuerdos, y durante una
sesión amorosa queda en estado cataléptico, vivo pero
insensible a todo. Aquí empieza Sheridan a desplegar
una trama irreverente, ágil, coprofilica, humorística,
lépera, cínica y desenfadada que será de muy difícil
traducción a lenguajes menos polisémicos que el mexicano de fines de siglo. Para desdicha del lector, siempre
cabrá la posibilidad de que muchos elementos de la novela, delineados específicamente como absurdos, se conviertan en trágica realidad antes de llegar siquiera al
umbral del próximo siglo.

C Ol'f lt [1\l'fZ1\
(TRUST)

A~ A~ Investigador. Licen-

-----------

ciado en antropología por la UANL. Ha
publicado artículos acerca de la historia
de la música popular en diversos periódicos y revistas.

1 •
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Francis Fukuyama
Confianza, tr. Dorotea Plaking
Atlántida
Madrid, 1996.

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revolución democrática, es decir, con que las bendiciones
de la libertad y la igualdad no hayan llegado a toda la
gente. Más bien, la insatisfacción surge precisamente
donde la democracia ha triunfado de manera más completa; es una insatisfacción con la libertad y la igualdad.
Asf, aquellos que siguen insatisfechos siempre tendrán
el potencial para reiniciar la historia". En 1995, Fukuyama
llevó su análisis sobre las estructuras sociales un paso
más allá, al explorar en su libro Confianza el relevante

Hace ocho años, el nombre de Francis Fukuyama apareció en la palestra de las grandes discusiones cuando
publicó en The National Interest un ensayo titulado "¿El
fin de la historia?", en el que argumentaba que el creciente
consenso en favor de la democracia liberal como sistema
de gobierno podría tal vez interpretarse como "el punto
terminal de la evolución ideológica de la humanidad",
esto es, como el fin de la historia, entendida ésta no como
una sucesión de eventos sino -al estilo hegelian~ como un proceso único, evolutivo y coherente hacia una
organización final que dejará satisfechas las necesidades
más amplias y profundas de los hombres. Convertido
aquel ensayo en un libro que se publicó en 1992, Fukuyama llegó a una conclusión tan polémica como el texto
original: "Ningún régimen -ningún 'sistema socioeconómico'- es capaz de satisfacer a todos los hombres
en todos los lugares. Aquí se incluye a la democracia liberal. Esto no tiene qué ver con la incompletitud de la

papel que esta virtud, extendida socialmente, tiene para
fundamentar una sólida estructura económica. Según
este discutido filósofo, la confianza social constituye desde ya uno de los pilares sobre los que se asienta la capacidad económica para competir en un mundo cada vez
más homogéneo. El argumento de fondo es que el liberalismo económico (el libre mercado) es a la economía lo
que la democracia liberal es a la política, y que tanto aquél
como esta última (la democracia liberal) son facetas que
expresan o reflejan la estructura del capital colectivo del
que dispone una sociedad. El nuevo análisis de Fukuyama, seguramente tan discutido como el anterior, sin
duda apuntalará a este escritor como uno de los analistas
más profundos y polémicos de fines del siglo XX.

VI Premio FILIJ de Cuento para Niños otorgará doce mil pesos
al autor seleccionado. Los participantes deberán enviar un
cuento inédito con una extensión de entre dos y cuatro cuartillas,
original y tres copias, antes del 13 de junio de 1997. Puede obtener mayor información si marca los teléfonos 605 85 89 y 605
65 65, de la ciudad de México.

más una cantidad adicional, que no exceda de mil 500 dólares,
para gastos específicos de la investigación.
Los solicitantes deben hacer propuestas de investigación
en una o más de las siguiente áreas: música, teatro, literatura,
artes visuales, danza y medios que se manifiesten en la cultura
popular o tradicional del sur de Texas y del noreste de México.
Los interesados en estas becas deberán enviar la descripción
del tema de su investigación, de la metodología general y una
lista de requerimientos especiales. La fecha limite de recepción
de solicitudes es el 25 de abril de 1997. Para mayores informes
comunfquese al Centro Cultural Guadalupe, 1300 Guadalupe
Street, San Antonio, Texas, 78207-5519, teléfono 271 31 51, fax
271 34 80, e-mail: guadart@aol.com.

EL CENTRO CULTIJRAL GUADALUPE, CON SEDE EN SAN ANroNIO, 'fExAs,

anunció su programa de Becas en Humanidades Rockefeller que
ofrece estímulos económicos a personas que se interesen en
investigar '1a expresión cultural de la región fronteriza". De
acuerdo a la convocatoria, se seleccionarán hasta cuatro proyectos de investigación; a cada uno le otorgarán diez mil dólares

76

H~ Al,¡~ ~ (Monterrey,
1957). Escritor y editor. Estudió letras en
la UANL. Es coordinador del Centro de
Escritores y de la Casa de la Cultura de
Nuevo León.

R~ ~ Escritora. Autora
de los libros de relatos Por qué no Ferlos
o Cardo (1984) y Abecedario para niñas solitarias (1994). Es editorialista del periódico El Norte.

~,etM-o CM.u

(Reynosa, Tamps.).
Se especializó en griego moderno en la
Universidad de Atenas. En 1979 la editorial Diógenes le publicó su traducción
de la poesia completa de Constantino
Cavafis.
~ ~ (Monterrey, 1959).

Narrador, dramaturgo, periodista. Autor de los libros de crónicas y entrevistas
Estoy en la calle de los que vemos (1987) y
Sigue mirando el fuego (1992).

A~ T)¿J,W

(México, D. F., 1936).
Na-rrador y dramaturgo. Autor de El
árbol de turqueza, premio Xavier
Villaurrutia, 1982. Es director de la
revista Universidad de la UNAM.
~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, guionista. Ha colaborado con
crítica cinematográfica en las principales
publicaciones de Monterrey en las últimas tres décadas.

R~

Ho...,t-io 4M¡"'-

(Monterrey, 1935).
Psiquiatra y poeta. Actualmente es
presidente de la Sociedad Analítica de
Grupo de Monterrey, A.C.
~ H;I.W. G-,Jh¡ (Monterrey,
1958). Escritora, maestra universitaria.
Estudió letras en la UANL. Autora de
Gestus (crítica teatral), Crepúsculos de la
ciudad (crónicas) y Ojos de Santa (poesia).

a-A,

~
(Monterrey, 1961).
Es candidata al doctorado en el Colegio
de México. Es maestra en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.

~ H~

a-A,

(Monterrey,
1952-1997). Escritor, maestro universitario, coordinador de talleres literarios.
Estudió letras en la UANL. Publicó el
poemario Otra vez la vida.
~~~Profesora e
investigadora del ITESM. Actual-mente
cursa la maestría en letras espa-ñolas en
laUANL.

Ó~ ~ H~

(Monterrey,
1962). Periodista, poeta. Ha publicado
notas y reseñas y diversos periódicos y
revistas. Fue incluido en la antologfa
Júvenes creadores (1995).

poesía.
~~

R'r1 (Monterrey, 1954).
Maestro universitario. Coordinador del
Colegio de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
~ R~ (Monterrey, 1973).
Na-rradora. Estudió letras españolas en
el ITESM. En 1994 apareció su libro de
relatos Tiempos de arcilla.

~ R ~ Al.y- Escritora y
maestra universitaria. Coautora de los
libros De mujeres y otros cuentos (1989) y
Metodologías y análisis aplicados al habla
de Monterrey (1996).
~ (Puebla, Pue.,
1957). Sociólogo, ensayista, maestro universitario. Coautor del libro Desde el Ce-

f ~ R~

rro de la Silla. Artes y Letras de Nuevo León
(1992).

4t.f-MO

H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural, critico
literario. Es secretario de redacción del
periódico Vida Universitaria.
J~ H~ ~ (Tandil, Argentina,
1942). Sociólogo e investigador. Titular
de la división de estudios de posgrado
en la Facultad de Filosofia y Letras.

Ó-1tM EJ.wvik H ~ (Monterrey,
1948). Restaurador, ensayista e investigador. Hizo la restauración del antiguo
Palacio Municipal de Monterrey (1979)
y del Museo del Vidrio (1991).

V~ N ~

(Houston, Texas,
1919). Historiador, diplomático. Ha sido
maestro en Texas A &amp; I College, la Universidad de Puerto Rico y la Universidad Católica de Chile.

A~ ~

Escritora, maestra
universitaria, funcionaria pública. Autora del libro de relatos Desde la penumbra
(1996). Es presidenta del Consejo para
la Cultura de Nuevo León .

~d RtM,f. (Mérida, Yuc.,

1928).
Escritor y editor. Tiene una amplia trayectoria como coordinador de talleres
literarios. Es subdirector del Periódico de

77

~ (Monterrey, 1957).
Periodista, escritor. Publicó en 1991 el
libro de literatura cientifica El ombligo
de Edipo. Director editorial del periódico
El Diario de Monterrey.

H~

H ~ ~ (Monterrey, 1959).
Escritor, editor y ensayista. Estudió sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Autor de libros de poesia y critica literaria. Es Secretario de Extensión y Cultura de la UANL.

~ (Acuña, Coah.,
1939). Como narrador es Premio Comala 1988 por la novela Postales de los
años de esplendor. Como critico de cine
es autor de El crimen en el cine, Todo Buñuel, Hermosillo: pasión por la libertad, y

f~

Crónica antisolemne del cine mexicano.

~ Director y actor teatral.
Es titular de la Escuela de Teatro de la
Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL.

J~

~ (San Luis Potosi,
S. L. P., 1978). Narradora. Estudia letras
en la UANL. Ha publicado en Papeles
de la mancuspia y San Quintín 106. Autora
del libro ¿Quién dijo eso? (1996).

J~-r-et;...,_

�Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de ln_geni0áa Mecánica y Eléctrica
Con el objeto de reconocer, impulsar, estimular y divulgar a los universitarios distinguidos
en los campos de la enseñanza, la investigación, la producción y/o la difusión del arte en
esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

~

PREMIO A LAS ARTES UANL,
de acuerdo con las siguientes

DUCACI

Bases:
1. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que haya desarrollado actividades destacadas en el campo de
las artes, y tenga, o haya tenido, una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
2. Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción y / o la difusión
del arte en la Universidad.
3. Para inscribirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial, incluyendo curriculum
vitae y los documentos que avalen la información proporcionada. Las solicitudes estarán a disposición de los interesados
en la Secretaría General, ubicada en el quinto piso de la Torre de la Rectoría de la Universidad (Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza).
4. Los aspirantes podrán registrarse personalmente o a través de terceros, con la aceptación por escrito del participante. Si
el candidato fuese un grupo o una dependencia, podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro
del mismo.
5. Los aspirantes se inscribirán en alguna (o algunas) de las siguientes áreas:
Artes visuales, en las siguientes vertientes: Artes plásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica, arte urbano,
arte industrial); Artesgráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseño gráfico); Artes textiles (batik, estampado, gobelino,
tapete); Artes escenográficas (escenografía, iluminación, vestuario); Artes camarográficas (cine, fotografía, video).
Artes auditivas (música y canto): Composición, dirección, ejecución, interpretación, etc.
Artes corporales (teatro y danza): Actuación, dirección, coreografía, etc.
Artes literarias: Poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia.
6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $30,000.00 (TRE!NfAMIL PESOS 00/ 100 MONEDA NACIONAL)
en efectivo y diploma. El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área. Otra cantidad igual será
entregada al departamento o entidad académica de la dependencia universitaria en la que desarrolle sus actividades el
artista reconocido. (En el caso de los grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su propuesta la manera en que
se distribuirá el monto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo.)
7. Las propuestas serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas ex profeso por la Comisión
Académica del Consejo Universitario, quien se apoyará para el propósito en la Secretaria de Extensión y Cultura.
8. El premio podrá declararse desierto en una o varías áreas si la Comisión Académica del H. Consejo Universitario,
apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina. El fallo será inapelable.
9. Los resultados se darán a conocer públicamente en el mes de septiembre de 1997 y los premios serán entregados por el
Rector de la Universidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en este mes.
10. Los aspirantes deberán inscribirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaría General de la Universidad, de las 8:00 a las I 5:00 horas, entre el I 2 de febrero y el 30 de
mayo de 1997.
I I. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la institución organizadora.
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector
San Nicolás de los Garza, N. L, febrero de 1997.

78

Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General

r metodologías par id
común, enfocadas

Profund'
ue
'én SObte
El e~(ll
ingenie

discusión y
r los egres
tido comú

LORES,

perior, valores, actitudes

a las ingenierías.

los valores y actitudes
de ingeniería
tamla socieda

�Concurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
n el propósito de estimular la producció17 del teatro escrito en México,
Universidad Autónoma de Nuevo León convoca a los escritores residentes
n el país a participar en el Concurso Nacional de Dramaturgia UANL
1997, de acuerdo con las siguientes

Colección
Lettas Universitaria~

BASES
odrán participar los escritores nacionales o extranjeros que tengan un mínimo de
años de residir en el país.
as personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con
orma y temas libres.
os trabajos podrán ser de creación individual o colectiva.
J-os participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una
:f:!xtensión mínima de 70 cuartillas y máxima de 100.
os trabajos deberán firmarse con seudónimo e incluir, en sobre cerrado adjunto,
1nombre, teléfono y domicilio del autor.
~os trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Estadio Universitario, junto a la puerta 13, C.P. 66451,
d. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

Colección
Ciencía Universitaria
Cuadernos de
la Biblioteca

Colección
Ciencia Universitaria

recepción de los trabajos estará abierta a partir de la publicación de la presente
nvocatoria y cierra el 1O de octubre de 1997 a las 13:00 horas.
1jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas
e"\ la materia.

!~

ncederá un premio único e indivisible de$ 20,000.00 (veinte mil pesos M/N) .

•

Para mayores informes
comunicarse a los
Tels. (8) 332-03-31 y 332-09-96

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                </elementText>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 5, Marzo-Abril </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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              <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Alberto Dallal</name>
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