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                  <text>A

R

M

A

FERNANDO CURIEL RAMIRO GARZA
ERNESTO LUMBRERAS • HUMBERTO
MARTINEZ • DIONICIO MORALES •
VICENTE QUIRARTE • ALFONSO
RANGEL GUERRA • ENRIQUE RUIZ •
ENTREVISTAS CON : GABRIEL FIGUEROA, JULIO GALAN Y GUILLERMO
SAMPERIO.

6

s

I

Nueva época / Pre.lo: $ 20.00

I

/

�Contenido

,,-,0 UMIVWl'f,..Ci

Jaspers y Heidegger: una amistad perdida / Humberto Martínez, 3
Las nubes y la épica mexicana. Conversación con Gabriel Figueroa / Gabriel Contreras, 7
Los cien años de Carlos Pellicer / Vicente Quirarte, 11
Carlos Pellicer: un reto a la muerte / Ramiro Garza, 14
Brochazos para un retrato de grupo / Fernando Curiel, 17
Julio Galán sin disfraz/ José Garza, 21
Los partidos políticos / Agustín Basave Fernández del Valle, 24
Dos poemas / Ernesto Lumbreras, 31
Luz para la noche / Alfonso Reyes Martínez, 32
El dilema de Telémaco / Louise Glück, 33
Travesía del muro / óscar Efraín Herrera, 34
La otra voz del ventrílocuo / Edmundo Derbez García, 35
El cuaderno / Andrés Montes de Oca Leal / 37

Letanía por Carlos Pellicer / Dionicio Morales, 39
Carlos Pellicer / Alfonso Rangel Guerra, 41
La semilla de los frutos / Rubén González Garza, 43
A Pedro Almodóvar / Ofelia Pérez Sepúlveda, 44

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicacionts: Lic. Armando Joel Dávila

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Directora: Mira. Carmen Alardin
Secretario de redacción: óscar Efrafn Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroqufn
Tipografta y formación: Francisco Javier Galván C.
Omsejo editorial: Arq. Mario Arrnendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lle Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Miro. José Maria Infante, Lle Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

tenciÓn
flotante

Comportamientos políticos y democracia / José María Infante, 45

Actualidad de los sueños / Homero Garza, 47

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Keyes núm. 4000 Nte.

Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Annlls y l.ttrll5 no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artfculos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica

Pollea, redova y chotis en Nuevo León
Alfonso Ayala Duarte, 50

�ine,
televisión
Y otros
Los Óscares / Roberto Escamilla, 54
espejismos

Jaspers y Heidegger:
una amistad perdida
Humberto Martínez

5oBRE GUSfOS, SE HA DICHO, NO HAY QUE DISCU1DL BNru

rtes
plásticas

El urbano panorama del arte / Enrique Ruiz, 57

spacio
., a empu¡ones
.
/ Horaao
. sa1azar, 60
. t ua eomputacion
vir
1

ibros

Contraportada / Libertad González, 74

La huida y el encuentro/ Eduardo Antonio Parra, 65
La ronda de los libros/ Humberto Salazar, 66
Fin y utopía/ Francisco Ruiz, 68
Una metáfora del tamaño del mundo / Alfonso Rangel Guerra, 70
Periodismo noticioso en diez lecciones / Diana González, 71

El poeta

en sotierra
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...

AWlpat.-.trz

El arcabuz, 74
Colaboradores, 78

Portada: Fotografías de Javier Orozco.
Vuietas interiores: Serie Flores, de Basia Batorska.
Contraportada: Orquesta Sinfimica de la UANL.

•

pensar que gran parte de las amargas desilusiones
que suhen los jóvenes se deben al hecho de fincar
sus lazos amistosos únicamente en esos mutuos
intereses intelectuales sin que haya ese fondo que
da lugar a la armonía, que descubre afinidades
mayores en el carácter, el temperamento, la forma
de ser.
Pero cuando se trata de creadores originales en
el campo del conocimiento filosófico, con dificultad
pueden hacerse a un lado las mismas ideas que se
van creando o constituyendo a la par de sus vidas;
producciones de sentido en las que el mismo pensador como ser humano está involucrado; creencias,
verdades, que tienden muchas veces a petrificarse
y volverse decisivas en cuanto a la elección o rechazo incluso de amistades íntimas. ¿Puede haber
amistad sin que haya creencias compartidas de por
medio? ¿Cómo podrfa aceptarse al otro, con su idea
propia y original, su individualidad, sin que implique negar algo de la nuestra?
En el caso de dos grandes creadores de pensamiento en este siglo, Karl Jaspers y Martin Heidegger, la lectura e interpretación que hicieron de
Nietzsche fue la que, al parecer, impidió que ambos lograsen una amistad más profunda. El primero
dijo que Nietzsche habla sido "el último de los grandes filósofos"; para el segundo fue tal vez la influencia más decisiva que determinó el rumbo de su
pensar.
Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, y
se inició un juicio a Heidegger por su participación
en el nacional-socialismo, se le pidió a Jaspers su
opinión. El mismo Heidegger apeló en esos momentos a "la amistad". Por una carta nos enteramos
de que Jaspers había elogiado el comprometedor
discurso del rectorado de Heidegger en 1933 (al
frente de la Universidad de Friburgo), pero el

artistas es posible la amistad, si se reconoce al otro
haciendo algo único, que nadie puede hac:er de esa
manera, y cuyo valor puede estar más allA de los
cánones temporales de una estética. Pero entre
pensadores, en cambio, aparece la cuestión de la
verdad. Y aquí el antiguo dicho presiona: Etsi Plato

meus amicus est, tamen veritatem ducem sequor.
(Aunque Platón es mi amigo, tomaré la verdad como guía.) En otras palabras, ¿qué es más importante: la verdad o la amistad? Una verdad convertida en dogma, en absoluto, bien sabemos que puede ser lo más exigente. Recordemos tan sólo aquello
de que habría que dejar hasta la familia, tomar su
cruz y seguir a alguien. Para estos tiempos, no obstante, resultaría anacrónico tratar de imponer una
verdad en esos términos. El mundo del perspectivismo moderno, secularizado, nos ha enseftado que
no hay verdades, sólo interpretaciones. Aunque todavía muchos mueren por ellas, las verdades absolutas las debemos considerar sólo como normas de
conducta para mantener las creencias y valores que
le dan sentido a la vida, que justifican nuestra existencia. Sin éstos, difícilmente enfrentariamos la
vida, e intervienen sin duda en las relaciones amistosas; para muchos, y más ahora, hasta en el amor.
¿Bastan para una verdadera amistad los mutuos
intereses intelectuales? Cuando en sus primeros
escritos autobiográficos Nietzsche menciona su
amistad con Erwin Rohde, descubre que una
amistad debe poseer un fondo ético-filosófico que
se encuentra cuando se tocan elementos más
profundos y vitales. Nietzsche y Rohde estaban
alejados en el campo científico y estaban en
desacuerdo sobre una gran cantidad de cosas y, sin
embargo, hicieron una buena amistad, al menos durante su épocá de juventud. Nietzsche llega a

3

�mismo Jaspers nunca fue partidario del régimen y,
casado con una judía, se le prohibió, desde 1937,
enseñar. Jaspers reconoció en aquella ocasión, dentro de un balance muy razonable de los hechos, que
debido al tipo de personalidad de Heidegger (fuerte, dogmática) no se le debería dejar que siguiera
con sus cursos. A Heidegger se le retiró de su cátedra sin ninguna jubilación de por medio. Pero fue
el mismo Jaspers quien, un poco después, contribuyó a la reintegración de los derechos de Heidegger
como profesor retirado. Para ese entonces (19451949) en que se desarrolló el juicio, la comunicación
entre Heidegger y Jaspers no existía, se había suspendido desde 1936. Las causas fueron más bien
desacuerdos filosóficos. Algo de lo que cada uno
pensó en verdad acerca del otro podemos leerlo en
las 155 cartas (y otras no enviadas) que se cruzaron
en vida y cuya traducción francesa acaba de publicar Éditions Gallimard.1

A pesar de los avatares políticos y de las discrepancias en la manera de buscar la verdad, Jaspers,
a diferencia de su colega, supo distinguir y reconocer lo que representaba la capacidad intelectual de
Heidegger y su originalidad en el pensamiento
filosófico. "El señor profesor Heidegger", escribió
Jaspers al rector de la Universidad de Friburgo en
1949, "es reconocido en el mundo entero, gracias a
sus producciones filosóficas, como uno de los filósofos más importantes de la época actual. No hay
nadie en Alemania que le sea superior. Su manera
de filosofar casi secreta, en contacto con las cuestiones más profundas y que no es más que indirectamente perceptible en sus escritos, hace quizás de
él, hoy, en el mundo filosóficamente pobre, una
figura única en su género". Juicios como éste acerca
de Jaspers no se encuentran en Heidegger, y las cartas ahora publicadas revelan más bien una desestimación del filosofar de Jaspers que se inició con la
lectura que hizo de Nietzsche.
El 16 de mayo de 1936, Heidegger le comenta a Jaspers que
había recibido por esos días un
folleto adjunto con la autobiografía recientemente descubierta del joven Nietzsche, la cual
desearía enviársela para que
pudiera utilizarla en la obra que
sobre Nietzsche estaba escribiendo. "Con ocasión de una sesión en Weimar", dice Heidegger, "había podido ver esta
autobiografía que se acababa de
descubrir; bajo el impacto de
una impresión inmediata hice la
proposición de publicar en seguida el texto para mostrar a la
juventud actual un ejemplo de
la manera en que un muchacho
de diecinueve años ve su vida."
Jaspers le contesta que "el ma-

l. Martín Heidegger, Correspondance avec

Karl faspm (1920-1963), texte établi
par Walter Biemel et Hans Saner suivi
de Co"espondance avec Elisabeth Blochman (1918-1969), traduit par OaudeNicolas Grimbert et Pascal David,
~ditions Gallimard, 1996, 480 pp.

4

nuscrito de Nietzsche, que me hubiera
gustado recibir de vuestras manos, me
ha sido enviado hace algunos días de
Weimar. Lo he mostrado y comentado
en seguida a los estudiantes de mi seminario". YJaspers agrega: "Este saber precoz que anticipa ya todo lo que está en
cuestión, y esta nobleza y seriedad con
la que se dirige a todo son sorprendentes. Si, así debe ser el estudiante alemán". Sin embargo, esta carta de respuesta de Jaspers nunca fue enviada.
Después de fa guerra incluso Heidegger
le menciona a su hijo Hermann que no
había recibido nunca respuesta a su carta
del 16 de mayo de 1936. El hecho de que
Jaspers no haya enviado la carta invita
a suposiciones. En Alemania Hitler recababa todo el poder, y en 1934, bajo su
presidencia, se había celebrado en Weimar solemnemente el noventa aniversario del nacimiento de Nietzsche.
Heidegger y Jaspers se frecuentaban
y leían amistosamente desde 1920, y se
acercaban en sus intereses intelectuales
(un poco más tarde, no con mucho conocimiento todavía, la fama los unirá en la
llamada corriente existencialista). Ambos leían los mismos autores. En la misma carta no enviada de Jaspers se decía al principio:
"Su actitud hacia la filosofía de nuestra época es
también la mía; los autores que estimáis -Nietzsche, Holderlin-nos acercan". Algo más importante había, entre tanto, ocurrido. Sincero o no, cuan~o
Heidegger conoce el libro de Jaspers sobre Nietzsche, no lo aceptará, aunque diga al principio lo contrario (lo cual lo hace parecer hipócrita. Sus críticas
no se las da a conocer a Jaspers). Pero intriga que si
Jaspers no lo sabía (¿intuición?) fuese él quien en
ese entonces interrumpiese, sin más, la comunicación (tampoco contestará ni de recibido cuando más
tarde Heidegger le envía su ensayo sobre Platón y
la doctrina de la verdad). El desacuerdo en las ideas,
que no se dicen, era ya patente. Oigamos a Jaspers
desde las anotaciones que hizo al margen del ejemplar de esa obra sobre Platón: "trata a Platón como
un hombre de 'doctrinas' -exactamente como
Zeller-, tonalidad por completo contraria a Pla-

tón. Nada de dialéctica -nada de movimiento en
la comprensión de lo real, -una especie de fantasma -nada- reemplaza la trascendencia-existencia. -Platón falsamente caracterizado. ¡Afirmaciones generales un poco ridículas!"
Oigamos a Heidegger sobre Jaspers, quien sí tuvo conocimiento de su Nietzsche:2 "Extraordinaria
la manera en que hacéis un libro después de otro.
En Roma, donde di la conferencia que aquí le adjunto sobre Holderlin, se comentó que trabajabais
en un libro sobre Nietzsche.3 En febrero de este año
[1936] había anunciado para el próximo invierno
2. Berlin et Leipzig, 1936; una magnifica traducción al español
la hizo Emilio Estiú, en 1963, para Editorial Sudamericana de
Buenos Aires.
3. En carta anterior de julio de 1935 ya Heidegger le deda que
se le habia reportado de su trabajo en un libro sobre Nietzsche,
a lo que agregaba: "asi que me puedo alegrar de saber hasta
qué punto persiste la corriente que, en vos también, fluye hacia la gran obra".

5

�r:.~

3. que "relativiza" visiones decisivas de Nietzsche,
que no son opiniones de un individuo, sino necesidades de la metafísica occidental, y pretende que el
mismo Nietzsche no las ha verdaderamente admitido más que bajo reservas, probablemente como
cifras;
4. que relaciona todo con un subjetivismo existencial con los colores de la teologia cristiana y así ni
prepara una de-cisión, ni reconoce qué de-cisión es
el mismo Nietzsche en la historia de la verdad del
Ser.

~

Fh¡

~,i

Para Heidegger, la razón principal de que Jaspers falle en su estudio sobre Nietzsche es que él
considera a la filosofía en general como imposible.
Es fundamentalmente una "ilusión" para los fines
de esclarecimiento moral de la personalidad humana. "Puesto que Jaspers no toma más en serio el saber filosófico en su fondo más íntimo, no hay cuestión de verdad. La filosofía deviene la psicología
moralizante de la existencia de los seres humanos."
Yesta actitud, según Heidegger, no puede más que
impedir la entrada a la filosofía de Nietzsche. Otras
distancias separarán a Heidegger de Jaspers, a
quien considera psicologizante 0aspers era médico
psiquiatra de profesión, pero enseñó filosofía durante muchos años en Heidelberg, cuya universidad le concedió, en su setenta aniversario, el título
de doctor honoris causa en filosofía). "Los aspectos
concretos", dice Heidegger, "de la actividad psicologizante deberian ser sobrepasados; filosofar debe
consistir en buscar esta abstracción que puede, por
su forma, mover la realidad más profunda".
Heidegger rechazó lo que posteriormente se
convertirla en la etiqueta de "existencialista", ya
que su Sein und Zeit no"debía comprenderse como
filoso/fa de la existencia''. Su tema central no había
sido nunca tratado antes, ni por I&lt;ierkegaard, ni
por Nietzsche y, según él, Jaspers pasaba completamente de lado. No es sino hasta el 2 de junio de
1949 cuando Jaspers vuelve a escribir a Heidegger,
después de dar sus opiniones al comité que fo juzgaba. La amistad, entre el derrumbe de las así creídas comunes convicciones de pensamiento, su diferente manera de filosofar, y las cirrunstancias históricas, no continuó en lo sucesivo sino como una
breve y sobria relación, con la prudente distancia,
hasta la muerte de Jaspers en 1969.

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un curso sobre la Voluntad de poder' de Nietzsche;
éste debía ser el primero. Ahora que vuestro libro
ya está [publicado], yo no tengo necesidad de hacer
esta experiencia, pues mi intención era justamente
la que vos decís clara y simplemente en vuestro
prefacio: mostrar que es tiempo de pasar de la lectura de Nietzsche al trabajo. Ahora yo puedo recomendar vuestro libro, que es accesible a los estudiantes. Ypara este invierno yo eligiria otro curso".
Sin embargo (¿leyó entonces realmente el libro?),
contrario a eso, Heidegger consagra un curso sobre
Nietzsche durante ese semestre de invierno de
1936-37 y trabajará en los años subsiguientes en una
interpretación de Nietzsche tal y como lo habla proyectado, la cual culminará con su publicación hasta
después de la guerra. En esta obra (Nietzsche I,
Pfullingen, 1961; trad. francesa de Klossowski, Gallimard, 1971) se encuentran las críticas que hará
Heidegger de la obra de Jaspers:
Los defectos fundamentales del libro de K. Jaspers
sobre Nietzsche:
l. Que, sobre todo, él escriba un libro tal;
2. que no ve cada graduación historial (en lugar de
una simple evolución histórica) que hay en la obra
de Niettsche, y escarba sin disrernimiento lo mismo
en los escritos de juventud que en aquellos del periodo tardío para usar pasajes que coloca de cabo a
cabo;

4. El titulo con el que por ese entonces se hablan publicado algunos de los escritos póstumos de Nietzsche.

6

Las nubes y la épica mexicana
CONVERSACIÓN CON GABRIEL FIGUEROA*

Gabriel Contreras

EL DE MAYOR RESPETO, EL MÁS CONTUND~ EL MÁS ASOM-

•

sonido, y sólo consiguieron arruinarla ... Yo estoy
seguro que con la pura imagen hubiera bastado,
pero quisieron ganarle tiempo al tiempo y salieron
perdiendo.
-¿Qué pasó después con Paul Strand?
-&amp;a fue la única .película que fotografió en
México -indica el amigo inseparable de Luis Buñuel-. Hasta ahí llegó, y no volvimos a saber de

broso yfirme de los cinefotógrafos mexicanos. El primero
que, en los terrenos de la pantalla de plata, le otorgó, le
impuso un carácter único a nuestro cielo, nuestros cerros,
nuestro pueblo, nuestras nubes.
Artista apasionado y, al mismo tiempo, minucioso,
exigente. Gabriel Figueroa constituye, en sí mismo, una
pieza fundamental para la historia del cine mexicano.
Resulta prácticamente imposible pensar a nuestro cine
sin el aporte de este hombre modesto y silencioso, pulcro,
elegante, genial y discreto.
A Gabriel Figueroa se le encuentra rodeado de libros
de técnica fotográfica, pintura, guiones, textos de crítica,
y siempre dispuesto a compartir, amablemente, una taz.a
de cafe.
Para verlo, para platicar con él, hay que estar en Coyoacán, en esos dominios que alguna vez fueron los de
Figueroa y sus amigos: Pedro Armendáriz, María Félix,
Emilio El Indio Fernández, Diego Rivera, Frida Kahlo.
Para arrancar con la conversación, le preguntamos
por la participación del fotógrafo Paul Strand en los
primeros momentos del cine mexicano sonoro.
-Paul Strand era muy bueno, pero su participación en nuestro cine fue realmente muy pequeña.
Cuando Paul Strand vino a México, yo toda:vfa no
entraba alos asuntos del cine. Recuerdo que llegó
al puerto de Alvarado, en Veracruz. Estaba contratado para fotografiar la película Redes. Sin embargo,
en términos históricos, nuestro cine vivía un momento difícil. La novedad del sonido estaba encima
de nosotros, y por tanto, el proyecto Redes (concebida inicialmente como cine mudo) naufragaba ...
Total, quisieron salvar la película aplicándole

él
-¿Cómo influyen sobre sus puntos de vista artísticos los escritores Salvador Novo, Celestino Gorostiza
y Xavier Villaurrutia?
-Me tocó encabezar la formación de una compañia en el año de 1939. Por esos días, el trabajo cinematográfico era realmente escaso... Armamos un
plan para la empresa Films Mundiales. Teníamos
con nosotros capital !!el Palacio de Hierro, Teléfonos
de México y algunos bancQS ... Nosotros pasamos
a invertir nuestro trabajo, los ricos arriesgaban su
dinero ... Muy pronto nos llamaron de otra comparua más fuerte y nos ofrecieron mejores condiciones
de trabajo. Aceptamos de inmediato. Hicimos una
película con Arturo de Córdova, un melodrama que
funcionó en un dos por tres. Luego decidimos lanzar a Julio Bracho, sacarlo del ámbito teatral y meterlo al negocio del cine. Otra vez nos fue muy
bien... El respaldo artístico con el que contábamos
no daba lugar a riesgos: teníamos un equipo que
revisaba los argumentos, los aprobaba o los rechazaba. Luego, ese mismo equipo corregía los diálogos y arreglaba todo lo que estuviera mal escrito.
Eran tres los escritores: Salvador Novo, Celestino
Gorostiza y Xavier Villaurrutia. Nada más.
-¿Cómo dio comienzo su mancuerna con El Indio
Fernández?
-Llegó a México Dolores del Río y quisimos

• Esta conversación tuvo lugar en la casa del artista en Coyoacán,
en octubre de 1996.

7

�que la dirigiera Julio Bracho.
Pero ocurrió que él estaba
muy ocupado en una filmación con María Félix y nos
mandó _con un joven llamado
Emilio Fernández. Ese joven
· sólo había dirigido un par de
cosas baratas. No tenía una
trayectoria respetable ni mucho menos... Pero no teníamos de otra y lo contratamos ... Cuando faltaba un dia
para comenzar la filmación,
Dolores del Río me dijo: "Gaby, me gustaría mucho que
usted buscara el modo de
conseguir una visión fotográ~ca mexicana" ...
Yyo le contesté: "Eso es lo
que estoy tratando de hacer y
voy a comenzar precisamente
en esta pelfcula".
Para dar con esa nueva visión fotográfica, comencé a
estudiar la obra de José Guadalupe Posada, el más admirable de nuestros grabadores
populares; también me detuve a revisar el tra?ajo de Leopoldo Méndez. Ypor supuesto, me sumergí en el mundo
plástico de José Clemente
Orozco ... Cuando la pelfcula
quedó terminada, el mismo
Orozco me dijo que existía un
claro parentesco entre su trabajo artfstico y el mío. Es más,
me señaló que, en algunos aspectos, mi perspectiva era
más exacta que la suya.
-Los críticos europeos no
tardaron en apostar por su trabajo y de El Indio Fernández.
-A la segunda película
que hicimos con Dolores del
Río, María Candelaria, ganamos en Cannes, Francia, el

premio a la mejor dirección
y la mejor fotografía. Muy
pronto se harían famosos
"los cielos de Figueroa" ... Y
poco después de eso, nos
corrieron a todos, a El Indio,
a Julio Bracho, a Pedro Armendáriz y a mí, de la compañía donde trabajábamos.
La verdad, fue como si de
pronto nos hubiéramos quedado huérfanos... Salimos a
la calle a buscar trabajo. Entonces llegó a nuestras manos un libreto fabuloso, basado en una obra de John
Steinbeck: La perla. Naturalmente, con ese guión y con
ese equipo, no podíamos
hacer más que una gran película, la mejor que se ha
hecho en la historia del cine
en blanco y negro en México ... Nos tardamos doce semanas en filmar La perla. Y
todo gracias a que nos corrieron de Films Mundiales.
A partir de ese momento,
pudimos comenzar a trabajar en grande y cobrando
bien.
-Allá en el rancho grande fue el primer gran hit internacional del cine mexicano.
Usted se hizo cargo de la fotografia.
-Ese proyecto se hizo en
1936. Yo estaba becado para
estudiar en Hollywood. Tenía que presentarme ante
Gregg Toland para convertirme en su disdpulo. Así
ocurrió. Yo regresaba siempre que me era posible a Hollywood para verlo trabajar... Se estableció un nexo
de trabajo bastante bueno, y

J~ -

de pronto me tocó ser operador de cámara en un
trabajo de Femando de Fuentes: Vámonos con
Pancho Villa ... El proyecto que venía enseguida era
Allá en el rancho grande.Ahí yo ya no sería operador,
sino fotógrafo en el sentido estricto de la palabra.
La película fue protagonizada por Tito Guízar y nos
fue de maravilla en Europa. La película costó algo
así como 65 mil pesos, y recuperó alrededor de 80
millones, un verdadero dineral. De ahí, todos salimos convertidos en estrellas.
-Poco después usted se incorporó al cine norteamericano.
-Un día llegó aquí un señor que se apellidaba
Cooper. Él me dijo que quería hacer cine en México
y que quería verme trabajar. Él se puso a ver que El
Indio me decía "quiero esto y esto, pero pon la cámara donde tú quieras"... Total que Cooper me
explicó el asunto: Toland tenía que fotografiar El
fugitivo, una novela de Graham Greene, bajo la dirección de John Ford. Pero no se había podido, entonces habían pensado en mi ... Yo, al lado de John
Ford, el mejor director del mundo. No lo podía
creer... Cooper me contrató y John Ford se comportó exactamente igual que El Indio Femández.
Me dio libertad para que yo organizara la composición de cada toma.
-¿Cómo surgen sus cielos, lqs cielos que lo hicieron
famoso como fotógrafo?
-La cinematografía es, ante todo, iluminación.
Y si algo sabía hacer yo, eso es manejar las luces...
Tocó que, en un libro de Leonardo, me encontré
con un punto de vista muy curioso. Decía Leonardo
que para retratar el paisaje, había que tomar muy
en cuenta el color de la atmósfera. Yyo pensé ¿cuál
color? Pero claro que sí, el color de la atmósfera
existe. Así que me puse a buscarlo a través de los
filtros y sus mezclas. Me puse a oponer filtros hasta
que llegué a unos infrarrojos muy pesados, y me
di cuenta de que con ellos las nubes se realzaban
mucho. Así nacieron los "cielos de Figueroa" ...
Gracias a ese libro, a esa búsqueda, a esos filtros,
he podido ganar veintiún premios internacionales
hasta el momento.
-El Indio razonaba como un soldado sobre el set
-Él me necesitaba y yo lo necesitaba a él. Conmigo siempre se llevó muy bien. El Indio Fernández
tenía muy mal alcohol; cuando llegaba a la tercera

copa, sacaba la pistola, por eso yo siempre me iba
a la segunda.Además, ese hombre era un mentiroso
total. Fabricaba unas mentiras maravillosas ... Aunque llegó el momento del declive; el momento en
que El Indio comenzó a repetirse sobre la pantalla.
Entonces yo me retiré y no volví a trabajar con él.
Nunca.
-Muy poca gente en el mundo conocía la verdadera
identidad de Bruno Traven. Usted era uno de ellos.
-Femando de Fuentes me mandó a conseguir
los derechos de unas obras de Traven. Acudí a una
prima mía y ella me comunicó con el misterioso
escritor. Después, ella se convirtió en su traductora
y su representante ... Traven vivía en Acapulco:
tenía una casa de 30 mil metros cuadrados. No vivía
solo. Vivía acompañado de 30 gatos ... Cuando sintió que su secreto estaba a punto de ser revelado
por Luis Spota, vino a esconderse aquí a mi casa...
Traven era alemán y había sido perseguido en los
días de la república de Weimar. Quisieron matarlo
y no pudieron. Escapó con un cadáver atado a una
de sus muñecas. Traven sufrió mucho. Se pasó tres
meses en mi casa. Se quedaba en el piso de arriba y
a veces me invitaba a tomar una copa.
-¿Qué imagen conserva de Luis Buñuel?
-Buñuel había hecho dos películas en México
cuando nos conocimos. Dos películas malísimas:
Gran casino y El gran calavera. Esos trabajos los hizo
por hambre; realmente no le interesaban. A Buñuel
se lo trajeron de Hollywood. Aquí le nació la idea
de filmar Los olvidados. Me contrató e hicimos una
gran amistad ... Aunque debo decir que, en las películas de Luis Buñuel yo no tuve nunca nada que
ver. Ese hombre ensayaba las escenas completitas.
De manera que, antes de filmai; ya las tenía íntegras
en la cabeza. Buñuel ensayaba paso por paso, tenía
todo medido con reloj. Con él no había falla posible... Además, era un director que salía muy barato,
porque así como corrían las escenas, así quedaban.
-¿A Buñuel no le interesaba el virtuosismo fotográfico de Figueroa?
-A Buñuel sólo le interesaba Buñuel. .. Al final
de una película de Luis Buñuel, tú sólo puedes acordarte de Luis Buñuel.

Selle fotogréllca: Andtél ~eega

8

9

�Los cien años de Carlos Pellicer
Vicente Quirarte

•
DESDE MUY JOVEN,

llicer no es autobiográfica. f:l está en ella, pero la
deja lucir en su pureza, sustantiva y vegetal, acuática y profunda. Mir~ asir y cantar constituyen en
él un triple ejercicio donde pareciera que todo nace
con la fuerza y la naturalidad con que prosperan
los verdes casi negros de Tabasco. Oscilante entre
lo apolíneo y lo dionisiaco; criatura sensual y eléctrica; animal de sobrecargas espirituales, Pellicer
escribió una poesía que sentimos tan necesaria como el agua y el sol. La vastedad de su obra tiene la
anchura generosa del Usumacinta y el Grijalva, esas
dos grandes arterias que nutren a su primera tierra.
Nacido a la vida literaria en los albores de las
vanguardias, cuando la locura de los hombres se
recuperaba de un enfrentamiento global sin precedentes, y la poesia se planteaba como un arte autónomo de la realidad, Pellicer no creyó en los ismos
que modificaban la manera.de leer y traducir. Confiado exclusivamente en su instinto, en su oído educado en los grandes maestros del Siglo de Oro, supo
adecuar las palabras a las cosas, las cosas a las palabras. Lo hizo con tal maestría, que sus poemas parecen fruto de la improvisación, cuando escribir con
claridad es el oficio más alto al que puede aspirar
un hombre de palabra. Severo autocritico, él se encargó de reflexionar sobre el enfrentamiento del
poeta con sus herramientas de trabajo:

CARLO; PELUCER TUVO CONOENOA

de que su tarea consistía en dar cuenta del mundo
con sed de eternidad y afán omnívoro. Como representante de la Federación de Estudiantes Mexicanos
ante sus colegas de Colombia, cuando nuestra América intentaba de nuevo ser una patria común, desde el aeroplano Pellicer contempló el mundo y éste
se le entregó con sus ondulaciones y verduras; sus
nubes, en rebaños hiperbólicos; el aire, como supremo orquestador, maestro de dibujo que exige el concierto de todos los sentidos. El terceto inicial de su
obra debe habérsele revelado entonces en su verdad
rotunda:
En medio de la dicha de mi vida
deténgome a decir que el mundo es bueno
por la divina sangre de la herida.
En otro poeta que no fuera Pellicer, semejante
optimismo sonaria falso o pretencioso. Si sus palabras se han impreso en nuestra piel, nuestro corazón y nuestra memoria, es por la fidelidad que su
autor supo mantener entre el hombre que vive y el
poeta que crea. Tristezas y amarguras las tuvo, porque la felicidad no hace gran poesia; la prematura
muerte de su hermano Ernesto y la derrota del vasconcelismo fueron aletazos del ángel negro que le
sirvieron para ir al encuentro de la luz, para buscar
la plenitud en nuestro desamparo. Devoto de la hermana pobreza, militante del más auténtico espiritu
franciscano, Pellicer nunca usó de la palabra ociosamente. Acaso por ello, aun en los poemas de cir. cunstancia, siempre encontramos el hallazgo o el
deslumbramiento. La poesía de Pellicer es una exhaustiva búsqueda del yo-nosotros, del ser adánico
que nombra las cosas como si con él y su asombro
fueran creadas. Paradójicamente, la poesía de Pe-

Estoy escribiendo y las palabras
se me quedan mirando
como si me preguntaran
que por qué las escribo,
que por qué no las invento.
En una ocasión, el joven Rubén Bonifaz Nuño
se acercó al admirado Carlos Pellicer para mostrarle
unos sonetos. ~ maestro los leyó y dijo que estaban

10

Retrato de car1os Pellicer por Diego Rivera

11

�bien construidos. Bonifaz escribió nuevos sonetos
y los volvió a mostrar a Pellicer. Su respuesta era la
misma: insistía en la correcta arquitectura del soneto, en el rigor obstinado con el cual el joven poeta
realizaba su oficio. Por fin, un dia, el maestro Pellicer leyó un nuevo soneto de Bonifaz, lo releyó, y
poniendo más gravedad en la voz de suyo pot~nte,
exclamó: "Maestro, este soneto se hizo solo".
Menciono la anécdota anterior porque ejemplifica la idea que Pellicer tuvo y defendió de la poesia:
un arte exigente
donde la voluntad
de decir debe fun.
dirse con la voluntad de hacer. Como el resto de la
generación con la
cual convivió en el
tiempo y el espacio, la de los Contemporáneos, Pellicer fue el hombre consciente de
su cuerpo. Sabia
que el poeta es
Narciso enfrentado al espejo q~e
puede vencer su
vanidad efimera
sólo si le responde
con una belleza
superior al reflejo
engañoso.
De su álbum
fotográfico, elijo
aquella imagen
que lo representa a
sus 74 años de edad, sumergido en las aguas lustrales del rio Usumacinta. Hay otras imágenes suyas que mueven a la admiración o despiertan las
conjeturas. La del joven anciano que recibe las
aguas de un nuevo bautismo, sintetiza la tarea que
se propuso: ser uno con el mundo y compartirlo
con el prójimo a través de las palabras suyas que
este año, especialmente, resonarán de otra manera.
A lo largo y a lo ancho de su patria, es recordado

12

Carlos Pellicer. Su patria, a la cual su siempre joven
amigo que lo antecedió en la partida aplicara el
epiteto más justo y complejo: suave patria, transparente y enigmática, inagotable y milagrosa. Carlos Pellicer comprendió el sentido de esa nueva forma de cantar el paisaje, desde el instante en que
escribió al frente de Colores en el mar y otros poemas:
"A la memoria de mi amigo Ramón López Velarde,
joven poeta insigne, muerto hace tres lunas en la
gracia de Cristo".
Nunca está de
más alzar a la mitad del foro el
nombre de Ramón López Velarde. Menos en
Aguascalientes,
donde se forjó
una parte fundamental de su carácter. Entre otras
muchas celebraciones, La suave
Patria celebra el
centenario del
natalicio de Carlos Pellicer con la
edición -sobria,
artesanal y elegante- de los Esquemas para una
•
oda tropical, el
- poema que mejor
lo representa,
porque en él se
unen todos los
.M
elementos de su
t,
personal orquesta para concertar
su voz más caracteristica. Prefirieron la primera
intención, porque se trata de un poema poblado
de ojos de jaguM, de húmedos jades, de lianas que
mezclan sus profundos aromas con la tierra. Sin
embargo, Pellicer sabia, al igual que sus compañeros de generación, que un poema no se termina
sino se interrumpe, de acuerdo con la lección de
Paul Valéry. Los primeros esquemas datan de 1935,
cuando la poesia de Pellicer y sus contemporáneos

-

--

se halla en su etapa de joven madurez: es la época
de Nostalgia de la muerte de Xavier Villaurrutia; los
tiempos cuando José Gorostiza roba minutos a sus
deberes para forjar las estrofas de Muerte sin fin.
Los.Esquemas-im su primera intención-están dedicados a Jorge Cuesta, circunstancia que no debe
pasar inadvertida. El autor de Canto a un dios mineral escribió, a modo de poética, una frase definitoria: "El paisaje no es un estado del alma sino un
sistema de coordenadas." En principio, la fórmula
no parecerla aplicable a Pellicer, que se caracteriza
por su exuberancia y espontaneidad. Sin embargo,
la existencia de una segunda intención para el poema, 38 años más tarde, relaciona a Pellicer con las
búsquedas que los Contemporáneos realizaron con
el poema extenso: no una suma de instantes poéticos breves, como queria Edgar Allan Poe, sino la
arquitectura interior que, a manera de una sinfonia,
desarrolla un tema rector a lo largo de varios movimientos. En la "Segunda intención" hallamos a
un Pellicer cuya sabiduria se refleja en la forma
misma, sobre todo en aquellas partes del poema
próximas al aforismo o la sentencia. En su redescubrimiento del paisaje mexicano en particulM, y del
paisaje interior en general, Pellicer consumó lo que
José Vasconcelos anunciaba en el prólogo a Piedra
de sacrificios: ".. .la religión del paisaje; la devoción
de la belleza exterior, limpia y grandiosa, sin interpretaciones y sin deformaciones; como lenguaje
directo de la gracia divina". Arquitecto cuidad~
de sus emociones, Pellicer supo llevar a la práctica
la "Retórica del paisaje" que se impuso en Hora de
junio:
El aire es siempre exacto
en su tiempo tonal; sabe escultura
porque un pintor en tan vastos andamios
puede fraguar los delirantes cadmios
y acompasar geométricas figuras.
Y asi como Vasconcelos profetizó la trascendencia futura de este hombre local y universal, tabasqueño y ciudadano del mundo, el propio Pellicer adivinó lo que ocurriria un siglo después de su
natalicio, cuando hemos venido "del Sur, del Este
y del Oeste,/ del Norte avión" a conversar con él y
a decirle lo joven que nos vuelven sus primeros cien
años de existencia.

13

�Carlos Pellicer: un reto a la muerte
Ramiro Garza

•
CONOCER A PELUCER NO FUE UNA

rea de los admiradores del momento, abriéndome paso no sé
cómo, en la zozobra de quienes exigirían el autógrafo, la foto, la entrevista, el saludo...
El jueves del arribo, por la
tarde, lo fui a buscar en los dos
únicos hoteles donde podía estar hospedado. No llevaba más
pretensión que conocerlo, darle
la bienvenida a nuestra tierra
a nombre de los oyentes de mis
programas, a quienes avisé del
acontecimiento.
Cuando pregunté por él, el
encargado de la recepción del
Ancira, azqueando la ceja profesionalmente, me dijo: "Carlos
qué?" "Pellice~ señor, Pellicer,
viene de México, es poeta, va a
leer su poesía... " "Mire, muchacho, está en el cuarto 312
(creo que ése era) pero, no se
debe molestar a nadie, háblele
por teléfono primero... "
Traté de hacerlo, pero no
contestó nadie. ¡Seguro ya lo habían arrebatado los
literatos de la ciudad, llevándoselo a tertulia improvisada, con gran rabia de mi parte! Pero ...
Subí, llegué al tercer piso. Toqué la puerta. Nada.
Silencio, ese silencio de los pasillos alfombrados
de hotel, silencio cómplice de aburrimientos, cansancios y, a veces, de esperanzas furtivas.
Volví a tocar. Oí una voz, ronca, penetrante y
decidida: ''Espere un momento". Esperé. De pronto,
se entreabre la puerta y un hombre solo, sencillo,

aventura sorprendente, fue
una experiencia irrepetible. Su
nombre recorría las páginas
culturales de los periódicos de
Mixico y la sonoridad de su
poesía era comentada, en la década de los cincuenta, con entusiasmo creciente.
El Monterrey de entonces
era un pueblo grande, con inquietudes culturales embrionarias, con una juventud que
comenzaba a dudar de la tradición intocable de estudiar algo para quedar bien con la familia. Una juventud que empezaba a sentir vientos de libertad fomentando a escondidas
el ansia de sentirse algo más
que un empleado o que un
profesionista honorable. Esa
juventud que padecíamos o
disfrutábamos nos dio la pauta
para encontramos con el escritor tabasqueño.
Por una nota en el periódico nos enteramos que
Carlos Pellicer vendría a Monterrey a leer su poesía
en el Tecnológico. Invitado por no sabemos quién,
llegaría un jueves, leería sus poemas el viernes por
la tarde.
La curiosidad de mis 18 años era incontenible:
yo escribía versos, yo leía poemas en XEH, yo había
conseguido dos de sus libros... Yo tenía que conocer
a Carlos Pellicei a pesar de multitudes intelectuales
agrupadas para aclamarlo, contra el viento y lama-

14

de mirada penetrante,
calva luciente y aspecto dominante, me dijo:
"¿Qué se ofrece, señor?" "Es que yo venía
a buscar al maestro
Carlos Pellicer..."
"Inútil, señor, ya no
busque más", respon- '.11:
dió severo.
La sangre se me fue
a los talones. ¿Qué hacer? En ese instante en
que te leen en los ojos
lo que no puedes ocultar, agregó estas palabras: "Le digo, no busque más, yo soy". Abusando de mi desconcierto, de mi ingenuo
pasmo provinciano,
sonrió y comentó claramente: "Pase, pase ...
llega a tiempo de ayudarme, necesito un
gran favor".
Entré a su habitación pensando rápidamente
que ésa era la oportunidad para entablar conversación con él, resolviéndole quizá una urgencia.
¿Tendría que ir al Tecnológico? ¿Quizá necesitaba
dinero, quizá se sentía mal?
"Mire, joven, me urge que me saque de un apuro
inmediatamente, ahora mismo, en este instante."
Su voz reflejaba apuro, angustia.
"Maestro -le dije-, usted ordena. ¿En qué
puedo servir?"
Pellicer me miró fijamente, alzó su rostro impresionante y disparó una frase lapidaria: "Lléveme a
comprar calcetines. Se me olvidaron en la casa".
Se me agolpó la realidad en el cerebro: nada de
multitudes persiguiéndolo, nada de reporteros acosándolo, nada de admiradores desesperados exigiéndole autógrafos. Carlos Pellicer, en Monterrey,
era un hombre solo, sencillo, cordial, agobiado por
una angustia cotidiana que no sabía cómo resolver:
dónde conseguir calcetines.
Lo llevé a la calle Morelos, compró calcetines y

dos camisas. Me preguntó si no se enojaría el público si leia sin corbata, porque no la usaba nunca y
no sabia hacer el nudo a "ese trapo ocioso". Le respondf que en el Tec quizá verían mal a los asistentes
en camisa, pero a él no. Él podia hacer lo que le viniera en gana.
Al dia siguiente, por la tarde, el recital. Éramos
cinco asistentes: don Alfredo Gracia, don Pedro Reyes Velázquez, otras dos personas y yo. Carlos Pellicer entró en el salón saludando con una caravana
respetuosa, como si fuéramos parte de la multitud
que todos esperábamos que acudiera y dijo: "No
se preocupen, estamos los necesarios".
Leyó durante cuarenta y cinco minutos, emocionado, con esa ronca voz que nunca lo abandonó,
con ese acento tropical y mundano, con viva energía
deslumbrante en los poemas descriptivos y con entrega casi mística en los religiosos, amorosos e íntimos.
Casi al finalizar la lectura, habían llegado varias
personas más, algunas encargadas de atenderlo du-

15

�mónico y genial en su entorno creativo y amoroso.
Gabriel Zaid comentó acertadamente en uno de
sus ensayos sobre poesía: "En resumen, después
de medio siglo de presentaciones públicas (19201972), a los setenta y cinco años de edad, en plena
gloria, ni uno solo de sus libros se había reeditado,
ni uno solo se había editado normalmente, no había
ninguno en las librerías y sólo un centenar de personas los tenía todos, no por las vías normales, sino
por cortesía del autor''.
Carlos Pellicer sigue siendo un reto a la muerte.
Ahora que festejamos el centenario de su nacimiento, parece que se multiplica su capacidad de vivir,
parece cumplirse no se sabe si la profecía o el maleficio de que un buen poeta nace cuando muere y
al morir renace
en un cosmos de evocaciones' lec,
turas y evaluaciones de su obra.
Por ahí anda quizá, probablemente esté aquí, al
lado de nosotros, recordando ese primer Monterrey
que lo recibió con cinco asistentes a su recital o riendo de buena gana de sus propias ocurrencias, con
ese humor sutil y abierto que lograba convertir
nuestro asombro en confianza y nuestra admiración
en cercanía dichosamente humana.
Aún resuena en nuestro recuerdo aquel breve
poema XX de Hexágonos que leyera con voz entrecortada por la emoción:
rante su estancia en Monterrey y otras, quizá movidas por la curiosidad que despertaba su voz estentórea, impresionante y cordial al mismo tiempo.
Me dio sus datos. Dirección, teléfono en México.
Los anoté en la última página blanca de Recinto, libro que le presté esa tarde para leer ciertos poemas. Nació así, entre nosotros, una amistad que duró muchos años, fomentada por encuentros y charlas diversas, en su casa de Las Lomas -Sierra Nevada-, o en casa de algunos amigos mutuos.
En otra ocasión regresó a Monterrey, pero ya los
admiradores y los compromisos interfirieron nuestra charla prometida. En su recital, centenares de
jóvenes y personalidades de la ciudad aplaudieron
de pie a ese hombre de apariencia dura y de alma
suave, a ese inventor de poemas continentales y
.de poemas profundamente religiosos.
Lo vimos en México varias veces más, lleno de
amor por la vida y por sus museos, aparentemente
desordenado y caótico en su vida externa, pero ar-

Divina juventud, corona de oro,
ventana al Paraíso.
Te poseo total. (La muerte no figura
en el reparto íntimo.)
Oíd lo que cantan las musas:
enciende la noche, no ha muerto el destino.
No, querido Carlos Pellicer, poeta: no ha muerto
el destino. Porque ahora, a den años de que apareciste sobre la tierra, sigues retando a la muerte con
la vitalidad de tu poesía que en un futuro se editará
adé'cuadamente, que algún día se evaluará con
acierto.
Porque bien lo escribiste en una de tus páginas,
premonitorias e inolvidables:
Cuando la muerte venga a visitarme
mi ropa solamente encontrará.

16

Brochazos para un retrato de grupo
Femando Curiel

•
Primero

anatomía interior, a Porfirio Díaz); en el quinto caso
-el de las artes plásticas-, esgrimen al unísono
la prédica y el ejemplo.

UNA RISTRA DE ASUNI'a,-NO SÓLO EL LITERARIO- FATIGó

la -llamémosla así- agenda del Ateneo de la
Juventud; aquella revuelta cultural, estudiada en
su mínima expresión, que encabezaron los filósofos
Antonio Caso y José Vasconcelos, el arquitecto Jesús
T. Acevedo, el scholar Pedro Henríquez Ureña y el
polígrafo Alfonso Cravioto.
¿Qué ristra de asuntos?
a) El Modernismo.
b) El Positivismo.
c) El Porfiriato.
d) La Pintura Académica.
e) Otros.

Tercero
En 1906, año del Manifiesto del Partido Liberal Mexicano y de las grandes huelgas obreras, los futuros
atenefstas se congregan alrededor de una revista
propia: Savia Moderna. Se iba a llamar el impreso,
con razón, Savia Nueva, pero se antepuso la lealtad
a sus benefactores que no paradigmas modernistas.
Amplfsimo es el espectro plástico de Savia. Me refie- .
ro a su portadista: Diego Rivera. Me refiero a la
inclusión en el directorio, además de a redactores
(33), a artistas (24) y a fotógrafos (3). Me refiero a la
organización, muestra de un activismo cultural que
hoy llamaríamos ciudadano, de una exposición de
nueva ·pintura y escultura. Me refiero, por último
-pero no finalmente- a los ecos que dicha exposición tuvo en las páginas de la revista metida a dealer.

Segundo

Si, en el primer caso, se elige la colaboración camino
a la independencia (luego de habitar las páginas
de las dos revistas modernas, y de llamar a la suya
Savia Moderna, el nuevo grupo intelectual se declara
en 1907 posmodernista); si, en el segundo, la confrontación se torna inevitable herejía (los atenefstas
harán que, en años de Victoriano Huerta pero, también, de Venustiano Carranza, retornen al campus
universitario algunas de las figuras expulsadas por
el positivismo a la mexicana: la tradición clásica, la
filosofía, la metafísica); si, en el tercero, el pugnaz
ejercicio de las armas de la crítica se alza equivalente al de la crítica de las armas (estudiosos como
los dominicanos Pedro y Max Henríquez Ureña,
Alfonso Reyes, Martín Luis Guzmán y Vasconcelos
juzgan al ateneísmo capítulo del movimiento que
termina por derrumbar de la silla, ya parte de su

Cuarto
La exposición de marras se inaugura el 7 de abril
de 1906 en un local ubicado en el centro de la dudad
de México (calle de Santa Clara número 20 y 21,

hoy calle Tacuba). Patrocinadores no oficiales: el
señor licenciado don José Algara y el señor ingeniero don Gabriel Oropeza. Curador: Gerardo Murillo (inminente Dr. Atl recién desestibado del viejo
continente). Orador: José Juan Tablada. Primeros
visitantes ilustres: señor licenciado don Justo Sierra,
secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes;

17

�Patria y el Guzmán de El águila y la serpiente. Crea-

1

ii

segundo de a bordo, el también señor licenciado
don Ezequiel A. Chávez.
Lista (incompleta) de expositores: Joaquín Oausell, Germán Gedovius, Gonzalo Argüelles Bringas,
Diego Rivera, Jorge Enciso, Francisco de la Torre,
Alberto y Antonio Garduño. ¿Y Saturnino Herrán,
Roberto Montenegro y Ángel Zárraga, colaboradores los tres de Savia Moderna? Quizá. Pero
habría que averiguarlo.

las bellas esperanzas encarnadas en los pintores
recientes, exclamo: ¡Oh tierra!, hay aquí algunos
hombres más que te aman, y al mirarte, en su
corazón se transfiguran, has hecho nacer botones
en los que el dia de la eclosión, brillarán triunfalmente, transformados por tu voluntad, que así lo
has querido al crear al artista, tus propios jugos y
tus más bellos colores. Concédeme el llegar a leer
con claridad en las páginas vivas de los videntes,
donde se hallan traspuestos tus secretos y revelados
tus himnos: concédeme, ¡oh Madre misteriosa!, que
cada vez se hagan más penetrantes, más puros, más
ardientes mis sentidos, para admirarte en tus enigmas, gozar en tus dones y can~ bellamente, y con
tu voz, tus alabanzas.

Quinto
No puedo menos que transcribir las siguientes
palabras de Ricardo Gómez Robelo, uno de los más
completos críticos de la exposición de pintura organizada por Savia Moderna:

Sexto

El de Gómez Robelo es un programa artístico que
cumplirían a cabalidad no sólo Diego Rivera y el
malogrado Saturnino Herrán sino, también, el Reyes de VtSión de Anáhuac, el López Velarde de Suave

Al salir de la sala, una grata emoción me llena, reúno
mis impresiones, pienso en que a una nueva revista
han acudido deseos nobles, que cada dia se agrupan
y relacionan más los artistas nuestros, y recordando

18

Roger Fry escribió a Vanessa sobre la sugerencia que
le habla hecho Oive de que pintara un retrato "histórico" del grupo(...) sin embargo, Roger desechó
pronto la idea. Fue Vanessa la que más adelante
pintó "el viejo Bloomsbury", es decir, a los amigos
iniciales reunidos en el Oub de los Recuerdos y sentados en circulo en un salón. No terminó el cuadro.
Muestra las figuras de los amigos en posturas reconocibles, pero los rostros han quedado en blanco.
Mucho después, cuando tres de los amigos habían
muerto, pintó el posterior Oub de los Recuerdos,
en cuyas filas se enamtraba la generación más joven.

dores, los cinco, de dimensión universal: corazones
transfigurados por mirar a la tierra, su tierra. Los
jugos, los colores de México. Del mismo tenor es el
llamado de·Jesús T. Acevedo a una arquitectura
vernácula, enraizada en la virreinal. Y la "mirada"
colonial que practican, con agudeza, dos ateneístas
de dificil encasillamiento: Julio Torri y Genaro
Estrada.
.A la luz de esta inclinación de los ateneistas a
las cuestiones plásticas, ¿sorprende que dos de
ellos, los antecitados Reyes de Monterre}' y Guzmán de Chihuahua, se cuenten en la lista de los
primeros críticos de cine en lengua española?
No.
Lo que ~rprende es que, pese a Rivera, Herrán,
Zárraga y el Argüelles Bringas pintor, no obstante
Enciso y Montenegro, carezcamos de un retrato de
grupo (de grupo, no individual, como el que Rivera
hace a Guzmán en 1915). Un retrato, lectora, lector,
equiparable al que Julio Ruelas dedicó a la pandilla
bohemia de Revista Moderna; al que José Gutiérrez
Solana dedicó a "la tertulia del Café de Pombo" (el
de Gómez de la Serna, en la calle Carretas); al que
nuestro compartido Roberto Femández de Balbuena ofrendó, en ''Mesa de café", a Pedro Salinas, Federico García Lorca, Ramón Gómez de la Serna,
Jorge Guillén y Luis Rosales. Etcétera, etcétera,
etcétera, etcétera.
Esto es lo sorprendente.

Ojo:
Los miembros fallecidos estaban representados por
sus retratos en la pared que habla detrás del grupo
sentado; eran Lytton, Roger y Vuginia. Vanessa finalizó este cuadro en la década de 1940.

Octavo

¿Puede consolarnos el reiterado fracaso de la pintora Vanessa Bell para pintar a su grupo? En modo
alguno. A nueve años del primer centenario de
Savia Moderna (2006), plataforma de lanzamiento
de algunos de nuestros más grandes pintores (Rivera, Herrán, Montenegro, Oausell, Zárraga), se impone la necesidad imperiosa de reparar una falta
sfgnica tan atribuible a los atenefstas como a nosotros, su desmemoriada posteridad.
Talentos pictóricos, nos sobran.
Anticipo procedimientos, técnicas y antecedentes.
a) Me gusta la idea de Vanessa Bell: vivos y
muertos. Sólo que en el retrato de grupo del ateneísmo, el lugar de los "muertos" lo ocuparán los reconocidos maestros: Manuel Gutiérrez Nájera, Justo
Sierra, Manuel José Othón, Gabino Barreda, R-:-dó ...
b) ¿Retrato? Debí decit desde el principio, retratos, En plural, no en singular. Porque el número
de integrantes -&lt;así un centenar-, y lo dilat;:ido
de la revuelta, de Savia al sueño presidencial de José
Vasconcelos, obliga al trazado no de uno sino de
varios momentos históricos de la camada ateneísta.
El porfirismo terminal, las Fiestas del Centenario,
noviembre de 1910, los Tratados de Ciudad Juárez,
la tentativa maderista, la Decena Trágica, el constitucionalismo, la Convención de Aguascalientes, el

Séptimo
Doy con un caso similar. Similar al del Ateneo en
muchos casos. Hablo del muy londinense grupo
de Bloomsbury, tan innovador en pensamiento y
letras y artes plásticas como nuestros ateneístas; tan
de escritores y pintores como el Ateneo de la
Juventud. Vtrginia Woolf y Lytton Stradtery, sf, pero
asimismo los_"plásticos" Roger Fry y Vanessa Bell.
Hasta el periodo -las primeras tres décadas del
siglo XX- es el mismo.
Resulta que los Bloomsbury tampoco se autorretrataron como grupo. En efecto, uno de los biógrafos de la pandilla que puso en jaque la moralidad victoriana, León Edel, fija la cuestión:

19

�Último

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11

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carrancismo, Agua Prieta, obregonismo, la campaña presidencial de 1928-29. Qué tiempos.
c) El, los pintores mejor dicho, no podrán soslayar ciertos lugares -el Casino de Santa María, la
biblioteca de Antonio Caso, el despacho del "arqui"
Acevedo- y, en su omnisciencia, a la ciudad de
México (la todavía armoniosa,
centro y ensanche; que "mapea" el ingeniero Jesús Galindo
y Villa). ¿Y también las ciudades del exilio? Quizás.·san
Antonio, Nueva York, Madrid,
París.
d) Se antoja la mezcla de géneros: pintura, fotografía, fotomontaje.
e) También: retratos fijos y
en movimiento (sin excluir el
videoclip, tras el que andaban los
del Pombo, los cubistas, el Reyes de La cena, los surrealistas,
los narhol).
f) Una alumna mía, Rosa
·Spada, lleva muy avanzada la
investigación fotográfica.
g) Etcétera.

20

Lista mínima de posantes (o
primera fila): Antonio Caso,
Jesús T. Acevedo, Pedro Henríquez Ureña, Luis Castillo Ledón, Alfonso Cravioto, Alfonso Reyes, Rubén Valenti, Ricardo Gómez Robelo, José Vasconcelos, Isidro Fabela, Roberto Argüelles Bringas, Eduardo
Colín, Nemesio García Naranjo (otro regiomontano), Rafael
López, Manuel de la Parra,
Abel C. Salazar, Emilio Valenzuela (el hijo de don Jesús),
Gonzalo Argüelles Bringas,
Jorge Enciso, los dos Garduños, Saturnino Herrán, Diego
Rivera, Martín Luis Guzmán
Ángel .2árraga, Julio Torri, Ma~
riano Silva y Aceves.
Auguro larga fama al retratista-retratistas del
Ateneo de la Juventud.

Julio Galán sin disfraz
José Garza

•

Mayo, 1997.

"Aquí es", dicen pequeñas letras en la puerta. Un retrato
de revista del cantante Miguel Bosé, en la parte superior de la pared, y los fragmentos, en el suelo, de lo que
fue un objeto de porcelana, aparecen como evidencias de
gustos y preferencias, y confirman que efectivamente ahi
inicia lo que del otro lado de la puerta estll: el mundo
personal de Julio Galán (Múzquiz, Coah., 1959), el pintor
más internacional de los artistas jóvenes mexicanos.
Consuelo, la trabajadora doméstica, permite el acceso
a lo que es una verdadera instalación: una sala decorada
con muebles y tapetes antiguos, algunos con aires
orientales, así como infinidad de objetos que pasaron por
las manos de Galán y fueron convertidos en arte, como
el monumental espejo en el que pintó un autorretrato
con spray negro; también destacan los animales disecados: cabezas de coyotes, un impresionante perro pastor alemán colocado en el centro de la sala y un ventanal
desde donde puede contemplarse todo Monterrey: Galán
vive en Chipinque, al sur de la ciudad.

Julio Galán aparece entonces sin disfraz, como acostumbra hacerlo en público y en sus encuentros c.on la
prensa. Disfraces que corresponden al vestuario de sus
personajes pictóricos, generalmente. Y es que Julio hace
de la moda y de él mismo un objeto artístico. De la moda
hace arte, "pero del arte no hago moda, eh".
ti mismo es icono del arte contemporáneo. Pero para
esta ocasión, Julio se muestra desenfadado, como un
chamaquillo quinceañero, con pantalón de mezclilla
holgado, una playera y una cachucha negra con la letra
G al centro, y descalzo.
-Hfjole, qué pena, pero acabo de llegar del mercado, fui con Sofía (su hermana), y estoy hecho un
vagabundo. Bueno, ni modo.
Galán se disculpa, entra y sale apresurado, contesta
llamadas y recibe gente. Son las nueve de la noche. Julio
es un noctámbulo, la mayoría de sus actividades las realiza por las noches.
-Mi hermana Sofía dice que estoy loco. Yquién

21

�sabe -comenta sonriendo--. Lo que pasa es que
soy muy inquieto. Fíjate lo que acaba de ocurrirme,
no sé qué voy a hacer. Estando en el supermercado,
viendo los tomates y los pepinos, y no me preguntes
por qué, me surgió la idea de organizar un desfile
de modas. Entonces le dije a Sofía: "Vamos a una
agencia de modelos". Yquedamos en que llegarían
aquí a la casa a las doce de la noche. ¿Qué voy a
hacer? No tengo la ropa preparada.
Galán tiene una faceta de diseñador. Al igual que
hace en algunos de sus cuadros, realiza collages usando

agenciándome el cien por ciento, pero no soy mercenario ni promotor ni art dealerni nada. Tengo que
concentrarme en pintar. De hecho mucha gente me
buscaba para comprar mi obra directamente, pensando en que conseguirían mi obra un poco más
barata, pero yo no me dedico a vender, ¿me entiendes? Un buen dealer siempre será necesario para
permitir al artista hacer su trabajo. Annina, en cambio, en lugar de favorecerme me perjudicaba, porque por su carácter todo el mundo la evita. Ya nadie
quiere comprarle, se cierra puertas creando una situación que obliga a los coleccionistas o museos a
que vengan directamente conmigo para tratar esos
asuntos.

creación, es lo que fundamenta mi trabajo como
pintor.

-¿Cbmo llega Julio Galán a la tela en blanco?
-Igual que llego cada día a la vida. Desconozco
lo que voy a hacer cada mañana, pero lo que haga
lo haré con esfuerzo. Así en la pintura.

-Sorprende el que hayas desarrollado una capaddad
para verbalizar tu discurso plástico, a lo que antes te
negabas.
-Bueno, estoy destinado a cumplir con lo que
se me dio: pintar, y cultivar mi espíritu para después de morir estar con Dios. Yo, la verdad, no encajo en este mundo. No disfruto de verdad estar aquí,
tampoco disfruto pintar pero fue lo que se me dio,
aunque al final de cada cuadro surge en mí una satisfacción. Igual cada ex?.&gt;5ición digo: qué logro.
Pero todo es un gran batallar, un gran laberinto en
el que caminas por pasillos y encuentras obstáculos:
asf veo los cuadros cuando está la tela en blanco,
pero me salva la certeza de que llegaré al final del
laberinto, aunque no sepa cómo. Y eso es lo interesante: no saber cómo salir del laberinto, medio
perderme en mi mente, medio confundirme y no
saber de qué forma y cómo resolveré el problema
pictórico.

sacos de Armani o Gaultier con mangas de Yamamoto o
Comme des Gar'°ns, con los cuales logra, según los expertos en moda, sorprendentes y delirantes prendas,
mismas que tiene proyectado exhibir en un desfile este
año.

Pero Galán tiene un lugar en el arte contemporlmeo
como pintor, y como tal recientemente expuso en Nueva
York, del 16 de abril al 16 de mayo, en la galería que

Llego ala tela igual que llego cada día
a la vida. Desconozco lo que voy a hacer cada mañana, pero lo que haga lo
haré con esfuerzo. Así en la pintura.

-Por cierto, de la galerista Annina Nosei se han
formulado infinidad de leyendas. Se dice, por ejemplo,
que al desapareddo pintor Jean Michael Basquiat lo
encerraba drogado para que elaborara sus desgarradores
cuadros fundamentados en el graffiti. Pero igualmente
se aplaude su capaddad para descubrir talentos y proyectarlos. A ti, Julio, ¿los galeristas o los museos te han
presionado?
-No. Me respetan mucho porque todos saben
que a la primera me largo.

-Me parece que recibes presiones de tu mundo particular, familiar. Recordarlo te provoca coraje y te humedece las pupilas. ¿Consideras que existe morbosidad de
parte de los espectadores al mirar tu obra, por descubrir
qué existe detrbs de cada cuadro?

-¿En qué condiciones emigraste a Nueva York en
1984, luego de vivir en Monterrey desde que tenías diez
años?

tienen el estadounidense Robert Müler y el regiomontano
Ramis Barquet en la calle Madison 57. Para esta exposición, compuesta de 15 óleos y una treintena de objetos
y esculturas, se editó un catálogo que lleva un análisis
de Carlos Monsiváis. La exposición confirmó el inter'es
que su obra despierta, desde la década pasada, en los
prindpales centros de arte, como el neoyorkino y el europeo. Una obra que narra la condición homosexual a
través de autorretratos, paisajes y naturalezas muertas;
una obra pictórica que va de lo inocente a lo perverso,
que se mueve entre lo figurativo y lo expresionista. Una
obra c.on profundo sentido posmoderno: amalgama, collage galanesc.o de historias, emociones y materiales.

-Cuando terminé la preparatoria decidí dedicarme a la pintura, pero mi familia me exigió que
cursara una carrera (arquitectura), lo cual finalmente me ayudó a forjar una disciplina para vivir
de la pintura como cualquier profesionista vive de
su profesión. Al principio no conté con el apoyo de
mi familia, ni económico ni moralmente, nada.
Entonces decidí viajar a Nueva York, por la fama
de centro de arte. Al estar allá descubrí algo que
me decepcionó: cada seis meses surge una moda
artística, lo cual me aterró en cuanto a perder mi
identidad, si seguía esas modas. Seguí firme con
mis ideas, con mi identidad, aunque sí me afectó la
ciudad misma: su violencia, su agresividad, su soledad en medio de la inmensidad.

-Lo importante de la exposición es que los cua-

dros los elaboré con una libertad infinita de pensamiento y de inconsciencia. Siempre pinto bajo un
estado de embrujo, de mucho riesgo, procurando
el elemento sorpresa. Por eso siempre el resultado
es satisfactorio para mí. La sorpresa, lo misterioso
y lo desconocido, lo imprevisto en el proceso de

-¿Por eso produjiste cuadros tan célebres como "Me
quiero morir", reflejo de soledad y nostalgia?
-Claro. Estando solo en Nueva York, sin dinero, sin apoyo de la familia, pensé en regresar a Mon-

22

-No sé, soy una droga. Lo cierto es que no me
impongo. No fuerzo a nadie a que le entre. Yo sólo
me desnudo en el cuadro; en cada cuadro enseño
lo más íntimo, aunque no todo lo que está en mis
obras soy yo, está disfrazado. Creo que hay mucha
valentía y riesgo, y creo que eso llama la atención.

terrey, pero seguí luchando; probé mis posibilidades, unos dicen que con mucha suerte y con mucha rapidez.

-Desde tu primera estancia en Nueva York, en los
ochenta, tu obra despertó el interés de galeristas neuyorkinos y posteriormente de franceses y holandeses. Críticos
y coleccionistas, así como artistas famosos, entre ellos
Andy Warhol, te elogiaron, y museos importantes adquirieron tu obra,·como el Witte de Rotterdam y el
Stedelijk de Amsterdam. Aquí en México tu obra era
promovida por Guillermo Sepúlveda y en Estados Unidos
por Annina Nosei, pero ahora la comerciali:zación de tu
pintura en el exterior está a cargo de Robert Miller y el
regiomontano Ramis Barquet. En este sentido, ¿los dealers son un mal necesario?

-Pero el disfraz no es la mentira.
-Vivo disfrazado desde chiquito.

A estas horas de la conversación, y de la noche, la ca-sa
de Julio Galán está ocupada por sus amigos y/ami-liares,
se involucran en la charla. Observamos fotografias de
su obra reciente y videos de las constantes visitas del
pintor a Nueva York. El artista recuerda lo del desfile de
moda y anima a todos a improvisar la sala de su casa
como una pasarela...

-Yo podría vender más cuadros que ellos,

23

�Los partidos políticos
Agustín Basave Femández del Valle

•
QuIBN BUSCA EL PODER POR EL PODER

es un insensato o un extraviado.
El poder, necesario de suyo, se
ejerce para bien de un pueblo.
Yal hablar'de pueblo quiero indicar una comunidad integrada
con todas las clases sociales sin
excluir a ninguna. No vale la pena luchar por una democracia
-hueca de fermento espiritual- que beneficia a unos
cuantos. Cuando privan las premisas técnicas sobre los valores
humanos, lá convivencia se desajusta, se deshumaniza, se desfleca, puede haber un espejismo
de bienestar colectivo, pero
jamás un auténtico y renovado
orden sodopolítico que realiza
la justicia, la seguridad, el bien
común. Sin esos tres valores del
derecho no puede haber paz ni
orden duradero. No andamos
en pos de un orden estático, fijo
en la historia. Queremos un itinerario hacia la
justicia viviente y conviviente con la libertad. Una
libertad de todos y para todos que depare una existencia digna y una participación en los beneficios
de la cultura y de los bienes terrenales.
Hay quienes confunden el servido a México con
el servicio al sindicato, a la empresa o al partido
político. Es posible que el servicio al sindicato, a la
. empresa o al partido político coincida con el interés
íntegro de los mexicanos; en este caso ese interés
sirve a México y coincide con el bien que es de todos, porque todos pueden aprovecharse de él. Cabe

advertir que una ideología radical, extremista,
intolerante, es incapaz de concebir el bien integral
de México y de servir a todos los mexicanos. Las
ideologías extremistas conducen al totalitarismo de
Estado, de raza o de clase social. Sólo el pueblo puede impedir un totalitarismo franco o solapado, si
se decide verdaderamente a participar en la reforma
sociopolítica, en la opinión pública y, en la forma
indirecta, en las decisiones del poder. El hombre
del pueblo quiere vivir en libertad y con dignidad.
Al hablar de dignidad incluyo, por supuesto, la suficiencia económtca, aunque no me limito a ella.

24

La reforma sociopolitica que desea el pueblo mexicano se ha quedado, hasta ahora, en balbuceo de
café, en sueño de cantina, en conversación de compadres o en critica que no cuaja en participación dvica y política. Se deja para el futuro, un futuro que
nunca se concreta, el despliegue de la indispensable acción para reconstruir un orden justo en
nuestro saqueado México.
Los partidos politicos oposicionistas, sus grupos
de presión, y la opinión pública son piezas indispensables ~orno lo es el orden jurídico--- en la
contención del poder. No todas ellas contribuyen
en igual forma a conseguir resultados benéficos,
valiosos y a corto plazo. Pero hay un factor que colabora, en cierto modo, con la extralimitación del
poder: la deserción dvica. Los grandes grupos de
la ciudadanía que se abstienen de formar opinión
pública, de integrarse en partidos politicos oposicionistas o en grupos de presión son culpables, en
gran medida, de la situación política actual. No todo es cuestión de las lacras personales de los dirigentes, del presidencialismo o del régimen unipersonal, como lo han querido hacer creer algunos politólogos, entre ellos Daniel Cosío Vtllegas, quien
omitió, en su estudio sobre El sistema político mexicano, la deserción cívica de la mayoría del pueblo
mexical).o como pieza esencial del sistema. Este
lúcido politólogo opera sobre un supuesto implícito, cuando habla del estilo personal de gobem~
de la rectitud un tanto torcida, del terco apego a
los puestos del mando, por vanidad o para obtener
granjerías; se omite explícitamente el elemento,
patente a nuestro juicio, de la deserción cívica de
la mayor parte de nuestro pueblo, que permite edificar, sobre ella, el presidencialismo y el estilo personal de gobernar.
Cuando el inconfesable apetito de poder o de
lucro comanda la polftica, tropezamos con el régimen faccioso. Resulta claro que para el sistema
de facción lo que cuenta no es el bien público temporal sino la satisfacción de la pasión personal por
el podei por el dinero, por el nepotismo o por la
vendetta. En lugar de bienestar colectivo surge la
prepotencia de un grupo. En vez de los requerimientos de la sociedad política plena, las parcialidades de los "mandamases" en tumo. Las consecuencias no se dejan esperar: autocracia, deshonestidad,
poder cautivo, espíritu inquisitorial... La ebriedad

del poder corre pareja con la ignorancia o la postergación del bien público temporal. Los facciosos
piensan que ellos, y sólo ellos, son los detentadores
de la verdad absoluta. Los facciosos se erigen en
"guaruras" del "concepto racional y exacto del universo y de la vida". Los puestos públicos sirven
como botín que acrecienta patrimonios privados.
La administración de justicia se convierte en mascarada. La mendacidad, la manipulación, la opresión
instrumentan la tiranía politica. La autodeterminación dvica y política queda brutalmente aplastada en los medios masivos de comunicación, aunque se permitan ciertas libertades que no toquen el
centro mismo de la simulación democrática.
Yo no diría que el gobierno mexicano sea el
único responsable de la deserción de la ciudadanía
en México. Todos somos responsables. Los valores
colectivos se atesoran con el concurso de todos los
ciudadanos y no solamente de los políticos.
A mí personalmente no me interesan las etiquetas de izquierdas y de derechas, liberales y conservadores, revolucionarios y reaccionarios. Me interesa la seguridad y la ventaja de la nación entera
y no de una facción banderiza.
Los intereses de un partido no pueden estar endtr..a de los intereses de México. Ycuando los intereses de un partido coinciden con los intereses de México, entonces, y sólo entonces, ese partido adquiere
respetabilidad mientras se mantenga en esa posición. Los mismos miembros de un partido político
debieran preguntarse qué es lo que daña o beneficia a México, antes de preguntarse qué es lo que
daña o beneficia al PRI, al PAN, al PDM, al PRO, al
PT o a cualquier otro partido. Porque antes de ser
miembro de un partido se es miembro de una nación, de un pueblo. Y a una nación no se le puede
contemplar con el ojo derecho tapándose el ojo izquierdo, o con el ojo izquierdo, tapándose el ojo
derecho. Ala nación, a nuestra nación, hay que verla de frente, limpiamente, con mirada de integración y de comprensión. A la patria la queremos
inmaculada, hospitalaria, amparadora, amorosa. La
unidad nacional sólo cobra vigor desde las raíces
del amor patrio.
La misión intransferible de México no puede ser
asumida por la misión de un partido político, por
inspirado que se sienta. La representación política
auténtica es el único medio que dispone el Estado

25

�11

para reconciliarse con su
pueblo. Es preciso dar una
fórmula genuina a la sociedad invertebrada para
convertirla en
nación con
destino. De
otra suerte privará la mendacidad, la comedia política, el
fraude electoral y las falsas
leyes que no
merecen el
más mínimo
respeto porque dan la espalda a la realidad y pisotean los derechos humanos. Seamos lógicos: cuando
no priva el bien público temporal es que reina un
instrumento de opresión -que puede estar revestido de una apariencia democrática-, maquiavélico, oprobioso e insalubre.
Hoy, a varias décadas de distancia, el "partido"
de los abstencionistas sigue siendo el "partido de
la inmensa mayoría de nuestro pueblo". Y los partidos de oposición se siguen quejando de las maquinaciones sobre los resultados electorales, de la falsificación del sufragio.
No quiero limitarme a hablar de la democracia
como una fría técnica numérica, fácilmente tergiversable, encaminada a computar quién tiene derecho a la titularidad del poder. Quiero referirme a la
vocación democrática del hombre -tan adormecida en el mexicano- que es realización práctica
de los postulados éticos de la coparticipación, de
la corresponsabilidad y de la ayuda recíproca. Su. pone el reconocimiento -no falta en la Constitución de 1917-y la protección de los derechos, que
frecuentemente pisotea la polida, de la persona humana. Quiero referirme, también, al esfuerzo-que

no hemos hecho- por llevar a su plenitud el ser
dialógico del
hombre.
¿Acaso la "democracia dirigida" sirve
como instrume~to para la
cabal realización personal? La democracia sin más
hace del ser
humano -y
no del Estado-la base y
el fin de la estructura política. Pide la
adhesión de
Fotog,afla de Javier Orozco
seres libres y
erige la persuasión en método. Permite subsistir la
variedad de opiniones políticas y prolu"be la bárbara
mutilación de los sectores sociológicos disidentes.
Ni el gobierno ni los partidos políticos electoreros
se han preocupado en serio por enseñar al pueblo
el sentido fundamental de la democracia como capacidad humana de servicio a la comunidad. Se
trata de una cátedra diaria -con palabras y con
obras-para que en ese servicio a la comunidad se
forje el destino personal de cada mexicano. Se trata
de hablar menos de los fraudes -reales o supuestos- en las urnas electorales y de dedicarse
más a instaurar en la empresa, en la escuela, en el
hogar un orden de justicia con libertad. Con protestas por los fraudes electorales no se logra institucionalizar la participación de los diversos sectores
del pueblo.
Nunca he perdido mi confianza en la democracia como vocación del hombre, como forma de
vida y como sistema de gobierno. En 1963 salió a
luz pública la primera edición de mi Teoría de la
democracia -fundamentos de filosofia democrática-.
Han pasado más-de dos décadas y sigo con la con-

26

vicción de que las ideas sustentadas en esa obra no
han perdido su vigencia. En el capítulo IX de ese
libro estudié el tema de la "Educación para la democracia en riesgo". Decía entonces -y sigo creyéndolo ahora- que la democracia no ~gnora las diferencias naturales entre los hombres ni las puede
suprimir. Procura evitar, eso sí, la extinción de la
democracia misma. La democracia no es un régimen de masas ni de capitales anónimos. Es un
sistema popular y humano que practica la justicia
y -en el mejor de los casos- la caridad. Supone
crítica, autocrítica, coloquio civilizado en constante
vilo. No Íiquida a los enemigos de los otros
partidos. Transforma los complejos de enemistad
en oposición y compañerismo. La arriesgada e incierta empresa de la democracia mexicana requiere
hombres maduros, "ilustrados", valientes, que no
se arredren ante los peligros y ante la alta y temeraria empresa de practicar la libertad, la igualdad
y la fraternidad para construir la civilización del
amor. La fuerza constructiva dependerá, claro está,
del grado de educación para la democracia que
posea el pueblo mexicano. La comunidad democrática en México es una comunidad en peligro por
la deserción dvica. Tenemos que hacer camino para
los buenos, para los mejores. A ello contribuyo, por
mi parte, como maestro universitario y como
filósofo.
Porque hay libertad de asociación en un régimen
democrático, con las corrientes de opinión ciudadana, hay partidos políticos. Suprímase la libertad
de asociación y la pluralidad de opiniones ciudadanas y se habrán suprimido los partidos políticos.
Un partido político no sirve tan sólo para representar una corriente de opinión política de un
pueblo, sino también -y acaso más- para confrontar, valorizar, censurar y equilibrar la conducta
-sobre todo si es partido de "oposición"- de los
titulares de los órganos estatales. Mayorías y minorías ciudadanas intervienen, en uso de la libertad
de expresión, en la vida pública. No se trata,
solamente, de entidades que seleccionan candidatos, sino de "laboratorios políticos" -si se me permite la expresión- donde se formulan directrices
de un gobierno, que eventualmente pueden llegar
a tener vigencia si se triunfa en las elecciones.
El "partido único" -propio de autocracia- es

la negación de la democracia. El "partido en el poder" confunde el partido con el gobierno. Es legítimo llegar al poder desde cualquier partido político que haya obtenido mayoría de sufragios, pero
una vez que los gobernantes han llegado al poder
serán gobernantes -en buena tesis- para todo el
pueblo y no tan sólo para los miembros de su partido. En México se ha olvidado esta verdad política
fundamental.
Todo partido político es una asociación política,
pero no toda asociación política es un partido. El
partido politico es una asociación que sustenta un
conjunto de principios ideológicos para resolver los
problemas nacionales y realizar, de acuerdo con su
ideario, el bien común. Asociación política permanente, vinculada a la vida misma y al bienestar del
pueblo, que no debiera estar centrada en el exclusivo propósito de obtener el triunfo electoral de sus
candidatos. En México, por desgrada, la gran mayoría de los partidos politicos son partidos electoreros.
Todo ciudadano mexicano puede asociarse "para tomar parte en los asuntos políticos del país"
(artículo noveno de la Constitución Política Mexicana). Pero una cosa es la posibilidad -mero derecho- de asociarse y otra cosa sería la obligación
de asociarse en un partido político para tomar parte
en los asuntos políticos del país. En el mundo en
que vivimos las discrepancias son tan radicales que
los discrepantes sólo por la violencia podrían
aceptar públicamente, nunca íntimamente, la
doctrina de los que mandan. Existimos muchos
millones de mexicanos que no estamos afiliados a
partido politico alguno, porque ninguno de ellos
nos satisface del todo y porque preferimos cumplir
nuestros deberes dvicos en forma personal, de
acuerdo con los dictados de nuestra conciencia. Hay
fanáticos de todo tipo que quisieran reducirnos a
una facción política. Respeto a quienes de buena fe
comparten los idearios politicos determinados de
los diversos partidos, pero exijo el mismo respeto
para quienes no estamos convencidos y no deseamos afiliamos a un partido político. Lo que no justificaría es la deserción dvica de los ciudadanos, la
abstención del deber de votar y cumplir con los
deberes dvicos.
Hoy, como ayer y como siempre, los mexicanos

27

�podemos colocar el bien objetivo de México por
encima de nuestras aspiraciones egoístas, o situar
nuestras aspiraciones egoístas por encima del bien
objetivo de México. Más que luchar por obtener un
diputado federal, un gobernador o un presidente
municipal, yo propondría que luchásemos cons. tante y permanentemente por el bien común _de
México. Más que frutos inmediatos, deberíamos
buscar resultados de concordia nacional, de justicia
en un Estado social de derecho. Cuando el ciudadano medio de México se decida a enseñar al polftico
que el poder público noes ocasión de satisfacer apetitos sectarios o personales, habrá empezado a ejercer su ciudadanía integral. Cuando el polftico sepa
dominar la seductora concupiscencia del poder se
ltabrá cónvertido en un verdadero servidor público.
El indecoroso asalto de las posiciones del Estado
por parte de los técnicos del poder o de la rapiña, y
el abandono de la dimensión polftica del hombre
por parte del ciudadano, constituyen el más grave
escollo del estancamiento -por no decir retroceso- del sistema político mexicano. Algún día llegaremos-asf lo esperamos-a tener instituciones
de control directo sobre el ejercido del poder polftico. Alguna vez el referéndum, la revocación, la
designación de representantes y la actividad de la
opinión pública dotarán de conciencia y de voz a
la comunidad polftica mexicana.
¿Cuáles son las ideas directrices que pueden
propiciar la transformación radical de México? Ante todo, es preciso respetár la opinión pública, plegarse al cambio total de métodos en el manejo de
la cosa pública cuando asf lo requiere el pueblo.
Pero, ¿qué quiere el pueblo? El pueblo aspira al bien
de México que es el bien de todos y cada uno de
los mexicanos. Las orientaciones y los principios
de una persona o de un partido político.
El enriquecimiento en los puestos públicos es
una vergüenza nado~. Nuestro conformismo le
llevó a decir alguna vez a José Vasconcelos: "El
pueblo mexicano, la más resignada casta de cuantas
habitan la tierra". Me pregunto si no será hora de
disponemos a la organización de nuestra vida política y social, con la indeclinable voluntad de construir un conjunto organizado de condiciones comunitarias para que todos y cada uno de nosotros podamos vivir en paz, en solidaridad, en concordia,
en libertad y en justicia. La transformación radical

28

de la política mexicana traerá, como consecuencia,
la transformación radical de México. Pero esta
transformación requiere una energía sin desmayos,
una constancia que supere los desalientos pasajeros,
una voluntad impostergable de organizar servicios
más urgentes en beneficio del pueblo.
La polftica no puede seguir a la deriva. Necesitamos una orientación filosófica en la política mexicana. Para que nuestros políticos no caigan, desde
un principio, víctimas de la hidra del empirismo, deben tener una decorosa base filosófica, o consultar
-si carecen de esa base- a filósofos de la política. La soberbia que no reconoce límites, es la ruina
de los políticos y de las naciones.
La mayoría de nuestros partidos políticos pretenden poseer la verdad ·en exclusiva. No importa
que no usen esta frase "quien no se afilia a su partido no ha llegado a la verdad política". Es preciso
que el filósofo de la política advierta al pueblo sobre
esa dogmatización y tiranía de la mayoría de los
partidos políticos mexicanos, en nombre
una
verdad de la cual nadie los ha nombrado depositarios. Es natural que el intelectual moleste a los
malos políticos. Es la razón que piensa y analiza
los objetivos polfticos, frente a la fuerza inescrupulosa que se apodera del poder para enriquecerse y
para satisfacer apetitos de dominación. La política,
en·buena tesis, no puede pretender constituirse en
su propia razón. La politica por la política carece
de sentido. Mézclense todos los ingredientes que
activan la política: emoción y razón, prestigio y
hono~ lealtad y odio, agresión y deber, recta conciencia y propio interés, búsqueda de seguridad y
ventaja material; y en cualquier caso encontraremos
el bien público temporal como fin legitimador de
la actividad política. El miembro de un partido
político, el partisano, debe servir al bien común antes que al bien de su partido y de sus afanes protag'ónicos. El bien común de México es el conjunto
organizado de las condiciones sociales gracias al
cual los mexicanos pueden cumplir su destino natural y espiritual.
La lucha para el rescate de México tendrá que
ser larga y dificil. Son tantos los años en que viene
minándose el orden moral de la sociedad mexicana
que apenas si nos damos cuenta de ese encallecimiento ético. Los simulacros democráticos se practican desde hace tanto tiempo, que resulta difícil,

de

para la gran masa, salir de la confusión mental.
Quisiera ver líderes carismáticos que convencieran
a un pueblo decepcionado, semiparalizado, escéptico en alguna medida. Si me ocupo de México, de
su vocación, de su estilo, es porqu~ le quiero más
desde que le veo postrado en su crisis, quieto sobre
la inmóvil superficie de aguas que nunca debieran
estancarse. Y a veces me pregunto, también, si hemos perdido nuestro destino. Simplemente hemos
perdido el tono político, la intrepidez ciudadana.
En política siempre se enfrentará el socratismo
contra el cesarismo. Yo no pido que César se transforme en Sócrates, sería una quimera. Exijo, tan
sólo, el respeto y el debido aprovechamiento de las
lecciones socráticas. Es necesario que el filósofo hable, denuncie, ironice a los nuevos sofistas. Es preciso que se muestre al pueblo, que la fuerza que
ostenta el ambicioso de pode~ no es justa ni necesaria, que tan sólo sirve para asegurar sus intereses
propios. México necesita nuevos políticos, es cierto.
Pero no es menos cierto que necesita también nuevos filósofos que busquen fórmulas de
convivencia más humanas y más inteligentes, justicia identificada ~on la verdad,
sabias advertencias
-producto de la reflexión filosóficapara el verdadero estadista que sobreponga el bien común
a los intereses dinásticos o personales. Se
ha definido el partido
político como una
agrupación permanente organizada de
ciudadanos, que mediante la conquista legal del poder, se propone realizar, en la
dirección del Estado
un determinado programa político social.
En el partido de opinión
se permite diferir,

sustentar opiniones independientes; dentro de la
estructura partidista. En el partido intolerante se
impone férreamente su doctrina, no solamente a
sus afiliados, sino a la masa en general. Exigen
adhesión total y a veces afiliación forzosa. En la
politología actual más reciente -pienso en Pier
Luigi Zampetti, Fichbach y en varios otros colegas
ilustres--, los partidos políticos se hallan en descrédito. ¿Por qué? Porque llegan al dominio casi
total del gobierno, imponiendo sus puntos de vista
en forma que ha permitido decir a Fichbach que el
gobierno constituido por los prohombres del partido es de antemano un comité ejecutivo del parlamento, que ofrecen el peligro de utilizar ese mismo
poder en su exclusivo provecho y en el de sus
miembros. El electorado vota por los partidos que
menos le disgustan y no por los que más le agradan; porque no halla la agrupación que responda
fntegramente a sus aspiraciones. La actividad permanente de los partidos en vida dvica, concentra
la atención en tomo de los actos electorales, disper-

29

�sándola de otros asuntos de mayor importancia.
No es posible que el interés inmediato de los próximos comicios oriente la política en detrimento del
bien común. Los partidos políticos se encuentran
desarticulados por los juegos de sus corrientes internas, frecuentemente incomprensibles para los
propios electores. Vaya esta bandad~ de interrogaciones: ¿a quiénes representan las personalidades
de las distintas corrientes que determinan el surgir
y desaparecer de los gobiernos?, ¿no está el poder
en realidad en las manos de los dirigentes de los
partidos, que no son designados por los electores?,
¿son los gobiernos emanaciones del parlamento o
de los partidos?, ¿acaso no existe un distanciamiento entre electores y elegidos por una parte y los partidos por la otra? Por eso se piensa que en el futuro próximo habrá una democracia participativa que
superará el régimen de la democracia representativa. En vez de representantes habrá exponentes
del pueblo. No administrarán el poder en nombre
del pueblo-sistema representativo-, tampoco por
el-pueblo -ajeno al ejercicio del poder-, sino que
actuarán de común acuerdo con el pueblo, como
verdaderos exponentes de los grupos sociales.
Dejemos las conjeturas y pronósticos de autorizados politólogos para el próximo futuro, y vayamos de lleno al momento actual. Los partidos políticos representan corrientes de opinión de la ciudadanía sobre la situación política de una nación. Confrontan, valorizan y censuran el comportamiento
de los titulares de los órganos estatales. Si los partidos son "de oposición", deben servir como controles del gobierno en turno, como altavoz de las minorías ciudadanas que intervienen en el ámbito público. En una vida democrática sana, los partidos
no son gallos de pelea en un palenque político, sino
factores de estructuración del poder, órganos de la
libertad de expresión eidética, entes de selección
de candidatos. Los partidos seleccionan y el pueblo
elige. Pero esta selección no debe ser oligárquica,
cupular, sino enraizada profundamente en bases
populares.
Los partidos políticos canalizan y simplifican
la opinión diversa que requiere representación en
el gobierno. Podemos hablar de instrumentos esenciales para la estructuración y funcionamiento del
Estado democrático. Trátese de fuerzas sociales con

orientación política, que apuntan a la conquista del
poder, por vía electoral y de manera legal. Prescindir de los partidos políticos en los grandes Estados
contemporáneos equivaldría a prescindir de la representación. Contra el riesgo de que los partidos
políticos bien organizados manipulen la opinión
pública, sólo cabe precaverse con una buena educación democrática. Respecto a la opinión pública,
los partidos políticos ocupan una situación muy
peculiar: son forjadores (porque forman opinión
mediante propaganda y estructuras ideológicas
prefabricadas) y representantes (porque canalizan
y simplifican opiniones).
Invito a un examen de conciencia: ¿han cumplido los partidos polfticos su verdadera misión?, ¿se
cuenta con el consenso del pueblo para la estructuración del poder? ¿Cuál es verdaderamente el fin
que se persigue: el bien del partido y de sus jerarcas
y manipuladores, o el bien común del Estado mexicano?
Se requieren manos jóvenes para el rescate de
México. Hombres que al existir aquí y ahora sufran
por la inautenticidad y suplantación de la genuina
vida política; gentes que tengan la pasión y el dolor de México en su finitud y temporalidad. Hace
algunos años, don Miguel de Unamuno, apretándole la falta de conciencia que en el mundo existe,
se armó de todas sus armas, tomó su adarga, empuñó su lanza y, en camino de glorioso alucinando,
salió al rescate del sepulcro de Don Quijote...
Nuestro mundo y nuestro siglo no le siguieron, por
cobardes y anodinos. No faltaron pretextos inicuos
para ocultar su miedo y su miseria.
Para ir al rescate de México, con verdadera conciencia de su bien común, tenemos que ponernos
en marcha sin temor a las pedradas de la turba demagógica, sin detener el paso, ni acallar el grito.
Sólo los apasionados llevan a cabo obras verdaderamente duraderas y fecundas. Ojalá que todavía
existan ciudadanos que les estalle el corazón por
una imposible hazaña, por una bendita locura, con
los ojos fijos al canto de la estrella.
Concluyo mi meditación invitándoles a enamorarse de este México emotivo y trágico, de su
vocación y de su estilo, de sus raíces pluriculturales
y de su alto destino histórico. ¡Qué así sea!

30

Dos poemas
Ernesto Lumbreras

•
Nocturno para un
recolector de luciérnagas

Los muertos
Los amores o el oro
queman su corazón
cuando oyen nacer el agua.
No diré pobres
porque la oración en su jardín
es siempre una boda de niños.

Para Yarka Bodis Suckel

¿En qué orfandad dispersas, noche, tus semillas?¿Qué recolector de insectos hunde
la nariz en el barro, peregrino de tus constelaciones, acólito de los ojos de tus sapos?
¿Quién, tras reconocer tus iluminaciones,
infunde la aparición de hormigas, ahí donde mi oración guarda un aguacero?
¿Cómo desprende tu lágrima sin plantación de hisopos, atenta a los perdigones
en la grupa del ciervo? ¿A qué cisma de
bemol torna, tu enjambre de luciérnagas,
noche, para reprochanne el oxígeno de
una luz enterrada? ¿Oyes en mi oído una
conversación de ánimas recriminándose la
aparición de una hen-adura? ¿De todos nosotros, quién dispone la lengua para redimir tu oscuridad sobre un bosque recién
llovido?

Hablan de las ilusiones
que una miga de pan
guarda para su cielo.
Abandonarlos me es difícil.
Cuando la noche
prolongue su camino de sal
en mi lengua,
tendré para su vasto sueño
un león en el mar.

31

�Luz para la noche

El dilema de Telémaco

Alfonso Reyes Martínez

Louise Glück

•

•

A Rosalinda

Tus ojos que me anunciaron siempre
la inminencia de la primavera
-luz para la noche en que nos dejashoy se van entre los tubos del dolor
Otras arenas despertarán a los páramos
y tu voz estará para el desamparo
Llenaste con tu vida los sitios del amor
bajo tu sombra espesa sombra del silencio
arde ya tu pasión inalterable
y tu palabra corno un ángel quieto
que nos apartara de la desolación
Rosa del incendio será tu pensamiento
no más decirte
ahora nos toca enmudecer frente a los días
y hundir nuestras débiles presencias
para abrir un camino hacia tu Dios.

Monterrey, enero 31 de 1997.

_Nunca puedo decidir qué escribir
en la tumba de mis padres.
Yo sé lo que él quiere: él quiere
bienamados, que ciertamente lo son,
especialmente él, si contamos todas las mujeres.
Pero esto deja a mi madre afuera, en el frío.
Ella me dice que es lo que menos le importa,
pero que preferiría ser representada
por sus propios méritos. Parece poco delicado
recordarles que uno no honra a los muertos
perpetuando sus vanidades, sus proyecciones
de sí mismos. Mi propio gusto me dicta ser acuciosa
sin pretensiones; son mis padres, consecuentemente
los veo juntos, unas veces inclinándose
a ser marido y mujer, otras a ser fuerzas opuestas.

Traducción de Jorge Cantú de la Garza.

32

33

�Travesía del muro

La otra voz del ventrílocuo

,

Osear Efraín Herrera

Edmundo Derbez García

•

•

I

No SE HA TRASPASADO NI EL MANTO DE

Una línea en el muro, un cabello
del aire entre la piedra,
una pizca de polvo abre camino
con su velamen de horas; se detiene
cada mañana en el espejo.
Una línea o dos o muchas más se peinan
pero no son reflejadas fielmente.
Son ríos subterráneos, tercos hilos
tejidos con el vaho del cansancio,
herrumbre de los días.
Estas primeras grietas en el muro
conocen el relámpago y la lluvia,
penetran el umbral de la mirada
y llaman al bullicio pirotécnico
del juego de la luz en el espejo.
II

En el rostro del muro hay un estuario
donde concurren ojos y cisuras,
aguas que amasan otras grietas,
fuente de líneas que se enredan
entre las ramas secas del cabello.
Una, dos, .muchas, más cada mañana
se abren camino con su firme espuma
las briosas lanzas de las canas.

34

las bambalinas de un taller, ni se en. cuentran muñecos de madera sin
piernas sobre un sofá, ni hombres
de overoles de colores; pero hacia el
fondo de la estancia a media luz, un
hombre que, como el ventrílocuo,
crea utilizando otros a quienes inventa la voz, escritor que forma realidades del vacío, lo mismo que el
trapecista, el tragaespadas o el equilibrista.
Esa estirpe que surge de manera
fantástica en un escenario iluminado para luego desaparecer hacia algún lugar desconocido, forma parte
del proceso de conformación de
Guillermo Samperio como narrador
de una literatura que no sabe cómo
llamarla, si fantástica, extraña, absurda o experimental.
· En los ambientes de su padre en
la AW, conoció por igual a cómicos
y a vedettes, oyó cantar en vivo "al
aire" a Los Panchos, y vio a Pedro
Infante durante el rodaje de alguna
de sus películas.
Todos ellos de algún modo se
entrelazan en la misma persona de Samperio por
. el "don de sacar realidades desde lo ficticio, lo improbable, lo hipotético, lo falaz".
Sus ojos de abatidos párpados, fijados hacia un
punto indeterminado, delatan el viraje a ese pasado
cuando el pequeño Guillermo percibía esa "sensación de lo evanescente, del ensueño, de la nada"
cuando escuchaba una canción de su padre, músico
y compositor del trío tamaulipeco de los Hermanos

Samperio. La canción que había escuchado ensayar
hasta dormido en su casa, de pronto parecía venir
de la nada, aquello resultaba mágico.
"Después eso lo corroboré un poco en el sentido
filosófico o estéticamente en el sentido de que la
pieza original artística, no tiene un sustento real
previo a su aparición, entonces, es un objeto único
que está en el tiempo suspendido", explica el
escritor.

35

�Pero en aquel chico no se dio el gusto por la
música porque su padre no poseía cualidades didácticas y en lugar de inclinarlo por algún instrumento, lo alejó de ellos.
En cambio generó en el alumno de primaria inclinaciones fantásticas, oscuras, densas y deformes
a través de otro tipo de didáctica, la del horror dándole clases de cuestiones insólitas y extraordinarias
de las que era muy aficionado.
A los relatos del hombre que se comía más navajas en menos tiempo, el individuo de barbas más
largas o mujeres de dos cabezas, se sumó la lectura
de textos clásicos que en extractos publicaba la
famosa Enciclopedia de la juventud y El tesoro de los
niños que compró su padre.
Después a un médico dipsómano le robó la llíada
y otros libros, de tal forma que todas aquellas irrealidades, fueron poco a poco habitando dentro de
él, sin saber cómo y dónde derivaría su creatividad.
Esa parte de su infancia en la cual le gustaba
manuscribir las letras de canciones, pero sin acompañamiento, se quedó finalmente.
"Eso me lleva a la parte narrativa, meterme con
las puras palabras sin la partitura o con la partitura
implícita", refiere Samperio.
Ahora entiende que en aquella sensación de ensueño, de esos espacios donde se fundía el ocio y
la nada, de esas clases de récords Guines extraños
iban temas literarios del futuro, que se funden cuando empieza a escribir sus primeros cuentos fantásticos.
Fantasmagoría que desbordó en Ventriloquia
inalámbrica en la que Samperio periodista entrevista
en un mundo onírico a un muñeco de un taller de
ventriloquia para hacer un viaje por el amor,-los
sueños y la muerte.
A través de esta literatura Samperio busca sondeos de una realidad apabullante por muy dolorosos o crueles que pudieran parecer.
"A veces creo que este tipo de literatura llega
más profundamente o más a fondo en las cuestiones
humanas que un relato realista, esta otra literatura
que es urbana, se mete en los vericuetos de la existencia más radical distante de lo cotidiano."
"Sabemos·que las verdades no están adornadas,
toda verdad es severa por su contundencia, incluso
las verdades de signo vital como vivir con dos ideas

36

propias y salir con ellas al encuentro con la multiplicidad."
Este encuentro es lo que más sugiere frente a
una enseñanza rígida en México, acostumbramos
a oír junto a Los Jaguares a Félix Mendelssohn, visitar las diversas corrientes o disciplinas de la música, las letras, incluso las ciencias.
Para Samperio atravesamos ya por una crisis
de creatividad al quedamos sin instrumentos de
expresividad en las llamadas artes modernas, entre las que está toda la literatura her~dada desde
Virginia Woolf, James Joyce hasta Mario Vargas
Llosa, Juan Carlos Onetti o Carlos Fuentes.
"Se agotó la veta y hemos tenido que hurgar en
otros sitios, en mi caso ha sido en la pintura, en el
cine y enla música, he tratado de traducir a literatura música de Bill Mertens o sensaciones o propuestas de pintores actuales de lo extraño o terrífico".
Con la literatura fantástica deja que haya una
función entre los territorios del lector y el escritor,
en una época de productos semidigeridos demasiado metidos en el terreno de quien lee.
"Entonces creo tres cosas: hay que tener un respeto al lector a como uno lo pueda entender, yo en
principio pienso que no voy a toparme con un lector tonto, y que no le voy a decir lo que él puede
suponer o sugerir".
Pareciera que la ciudad quiere un detenimiento
del pensar de la sociedad, pues la filosofía que
ayuda a los múltiples procesos de esta acción, se
halla expulsada.
"Y eso es muy grave porque empieza a generar
almas muertas, ¿que quiere decir?, ausencia de sentimientos, una persona que toma un arma y dispara
contra tres sin ninguna estimación de por medio.
''El pensamiento es el sentido común, es saber
quiénes somos, en dónde estamos y para qué estamos, y eso está perdido."
Después de recoger sus testimonios, Samperio
salió, con sus libros envueltos en una bolsa de plástico, a andar con su paso encorvado por la calle
Zaragoza. Cual cantante o lanzapuñales, ilusionista
o contorsionista se sumergió en la nada.
A fin de cuentas, pensaría, "la antigua ruta que
nos ha traído hasta el filo del siglo XXI no será modificada, como no ha sido modificada.
"Ergo estamos perdidos."

El cuaderno
Andrés Montes de Oca Leal

•
A Ana Maribel Ríos Farjat

A Isaías no le gustó lo que escribía, arrancó la
hoja y cerró el cuaderno, miró hacia atrás, sintió el
viento marino y recordó las palabras del agüelo Pablo: "Mira Isafas, en este cuaderno puedes escribir
todo lo que sientes, lo que piensas, inclusive lo que
serás un dfa. Isafas movió la cabeza y dijo: "Ah que
agüelo tan güey, si yo lo que quiero es a Ana Ma-

lsA1As TENIA UN CUADERNO, SE LO REGALO SU AGÜELO
Pablo. Isaías lo cargaba de mala gana; era el feo del
pueblo: regordete, pelo de cepillo y para colmo con
lentes de "profe normalista".
lsaías se preguntaba cuándo tendría una novia

que fuera güera, ojos de color, sencilla y con frenos
plateados. Bueno, Isaías más bien se preguntaba
si algún día Ana Maribel sería su novia.
Iba enojado Isaías, abrió el cuaderno y empezó
a escribir lo que veía: la ventana antigua de la casa
de Cleotilde, el perro corriente de don Tomás, la
oficina de correos, los cuatro árboles que plantó el
alcalde en honor de cada uno de sus hijos, los cometas multicolores que techaban el cielo, los jarros
de barro recién horneados, el hilillo de agua que
pasaba por el acotamiento de la calle.

ribel". Regresó su mirada al inicio de la calle, abrió
el cuaderno y escribió:
La ventana rojiza de Cleotide me mira.

El perro zarco de don Tomás quiere orinarme.
En la oficina de correos no hay carta para mí.
Zigzagueo entre los cuatro árboles del poniente
llamados Hugo José, María José, Antonio José y
[Ana José.
Cometas multicolores techan el cielo del pueblo.
Cien jarros de barro se hornean al sol naranja.

37

�Un hilillo de agua recorre mi espalda y el fondo
[de la calle.
Las palabras del agüelo Pablo volvieron a taladrar los oídos de lsaías: "lsaías, en este cuaderno
puedes poner todo lo que tú eres, lo que no tienes,
lo que más quieres, en letras todo será tuyo. ¿Oíste,
Isaías? Todo lo que quieras será tuyo".
lsaías caminó hacia donde inicia la calle, miró
de reojo, abrió el cuaderno y escribió:
AnaMaribel
Tu sonrisa es rojiza
como la ventana de la casa de Oeotilde,
llena de claveles.
Sólo el perro zan:o de Tomás me acompaña
por los barrotes que custodian
la oficina de correos.
Chicoteo mi soledad en cada uno de los
cuatro encinos que adornan la calle.
Te amo y estás tan alto
como los cometas que techan el pueblo.
Para decirte lo que siento,
no son suficientes los cien jarros de café
que se hornean al capricho del sol;
como hilillo de agua llegaré a tu puerta
y lanzaré una carta por la hendidura
de plata.

el capricho del sol. Ojalá pudiera tomar un cometa
y adornar mejor el jarro. ¿Sabes agüelo?, tenías razón, lo que no tengo, si lo escribo lo tengo, soy como
el hilillo de agua que pasa sobre la banqueta.
''Viéndolo bien, el agüelo no está tan güey." La
cara de lsafas se iluminó de alegría, recorrió nuevamente la calle, abrió el cuaderno y escribió:
Tarde de cometas

"Ah que agüelo tan güey, yo lo que quiero es a
Ana Maribel". Repitió lsaías, volvió a recorrer la
cuadra, cambió de hoja y siguió escribiendo:

para Ana Maribel

Cien jarros se hornean al sol.
Cuatro encinos protegen mi andar.
Tu sonrisa rojiza clavel
se entrelaza en una carta.
El perro zarco de Tomás será
el mensajero;
seguirá la ruta del hilillo de agua
ignorando la estación de correos.
El agüelo palmeará mi espalda
y tú te fundirás con un abrazo
ami cuerpo.

Querido agüelo:
El cuaderno que me regalaste me hace compañía; el perro zarco de Tomás me mira incrédulo; estoy frente a la fachada de la casa de
Oeotilde; en los claveles que adornan la ventana distingo la sonrisa rojiza de Ana Maribel.
Le escribiré una carta y la dejaré en la oficina
de correos, que aunque está a media cuadra
de su casa, más elegante se verá la carta con el
sello postal en la orilla del sobre.
Esperé a que nadie me viera y robé dos claveles
-protegido por los cuatro encinos del poniente-los coloqué en un jarro de café recién horneado por

"Agüelo, agüelo-gritó Isaías-, agüelo, agüelo". Isaías corrió, Isaías se transformó en calle, en
la calle donde vive Ana Maribel.

38

co; que vestia, como tú, con humildad y usaba sombrero,
huaraches y paliacate en la garganta allá en su ciudad
natal de Vtllafea -quise decir Vtllahermosa.
Señor, reza por este hombre que un di.a recibió completamente desnudo a un periodista norteamericano en
el Museo de Tabasco y al notar su sobresalto Pellicer le
dijo: ahorita vengo, voy a ponerme algo y el periodista
respiró tranquilo, cuál no seria su sorpresa cuando regresó el poeta todavfa como tú lo trajiste al mundo -con
sesenta años más- con unos anteojos diciéndole: ahora
si estoy a sus órdenes.
Señor, acoge a este hombre que en un acto de frivolidad y para no enseí\arel poco pelo que tenia se rasuraba
todos los d(as la pelona; perdona a Pellicer que cuando
impartl.a una conferencia sobre Salvador Diaz Mirón
empezaba diciendo con cierta pausa teatral y con una
voz de trueno, para espantar al poco auditorio que tenia:
el poeta mató a tres; perdona a este hombre a quien su
madre encerraba en el tinaoo de agua en su vivienda de
la calle de Correo Mayor para que no lo tocaran los balazos de la Revolución.
Señm; ten misericordia de Carlos que llegaba a los
programas del famoso-quién sabe por qué- cine Teresa en donde costaba tres pesos la entrada para ver dos
peliculones; ten misericordia de este poeta que confesaba,
no sé si en un acto de humildad o de cinismo, que él habla viajado por todo el mundo con el dinero del sufrido
pueblo mexicano; perdona al poeta Pellicer quien en un
acto de generosidad por ayudar a los demás, emulándote,
se quitaba hasta la ropa.
Señor, perdona a quien escribió más de cuatrocientos
sonetos y en un válido arranque de soberbia decia que
"diez o doce de ellos para ser del país no están tan mal";
ten misericordia de Carlos Pellicer que se robó todo el
paisaje de América y lo escondió en su corazón y en el
regocijo de sus sentidos; perdona a quien presumía de
sus versos desnudos y sin zapatos pero con corbatas
elegantes.
Señor, perdona a quien en un arranque americanista

Letanía por Carlos Pelllcer
Dionicio Morales
SEÑOR, PERDONA A ESTE HOMBRE QUE EN SU C0RAZÓN LLEVA SU

propia luz aunque haya pecado de incontinencia poética,
de su prodigiosa alegria de viv~ de su necio -¡perdón!-y auténtico cristianismo; perdona a este poeta que
tuvo la osadia de hermanarse con el sol, de haber nacid,o
en una tierra que es pura agua arriba y abajo, de armar
hasta la saciedad a los desheredados.
Señor, perdona a este hombre que tenia una mara1
villosa voz impostada porque, dicen, se habla tragado a
un hombre; que en su cabeza tenia pájaros y entre sus
piernas un jaguar, que recorrió a pie los lugares por donde
anduvo San Francisco de Asl.s.
Señor, perdona a este poeta que alcanzó con altura
varios registros poéticos, que cristalizó en los sueños de
Bolívar su andariega manera de vi~ porque era pobre,
tan pobre que nunca tuvo para comprar un automóvil y
se subia al camionc:ito que pasaba por la calle de Reforma
cerca de Sierra Nevada, donde vivia, para llegar al centro
de la ciudad de México.
Señor, ten misericordia de Carlos ya que cada año
rehada tu Nacimiento en el garage de su casa en el que
conjuntaba todas las artes y que era visitado de diciembre
a enero por miles de personas; que era aficionado a los
toros -perdón, a las corridas de toros-, y no pagaba la
entrada porque su hermano era el juez de la Plaza Méxi-

39

�llamó al sol de Paris sol de chimenea, bibliotecario y sacristán; perdona a quien le dijo a José Vasconcelos que
U'evaba en la cara un jardfn de lujuria; ten miserirordia
de este pobre poeta que en Italia trabajó de mesero y vMa
de las propinas que recibla; sé misericordioso ron Carlos
Pellicer que ronstrufa puentes movedizos y colocaba el
mar a la izquierda porque se habla cargado mucho a la
derecha.
Señor, perdona a este hombre que cuando nos invitaba a comer en su casa sólo nos ofreda pescado con momo
y pozol bien ftfo; perdónalo porque durante veinte años
dio clases en la Secundaria Núm. 4, pagando as( su cuota
de humildad, porque para quedarse a vivir en Europa le
daba sablazos a todo mundo; porque un dia conoció en
Paris a su admirado André Gide, con quien su rostro
guardaba un cierto parecido, en una cola para entrar a
un cine y no se atrevió a saludarlo.
Señor, perdónalo porque acompañando a Vasconcelos
en su viaje por Europa viajaban por ferrocarril en tercera,
ya que no habla cuarta; compadécete de este hombre que
como buen mexicano fue edfpico al amar más que nadie
a su madre, doña Deifilia -que quiere decir hija de
Dios- Cámara de Pellicer.
Señor, compadece a Carlos Pellicer que al final de su
vida decidió aceptar su candidatura para senador por
Tabasco para ayudar a sus paisanos más necesitados y
no pudo hacerlo porque la muerte lo sorprendió a sus
ochenta años -digo "sorprendió" porque él sabia que
iba a ser etem~; rompadécete de este poeta a quien
todavfa le duele "no por mexicano sino sólo porhombre"
la calda de Tenochtitlán.
Señor, reza por el poeta sobreviviente de los simulacros de ley fuga a que lo sometieron cuando estuvo
encerrado en la cárcel de Tacubaya, y por este hombre
que viajó a España a solidarizarse con los republicanos
en una de las guerras civiles más cruentas de nuestro

40

siglo en hispanoamérica; reza por él aunque te haya
robado un poco de luz en sus poemas para, como tú,
repartirla entre los humanos; señor, perdona sus ochenta
años que vivió reconstruyendo un mundo -el tuy~
que muchos de tus hijos hablan olvidado; perdona su
encantadora desfachatez con que seduda al más pintado,
su sentido del humor a flor de piel, su generosidad al no
negarle a nadie un vaso de agua.
Señor, compadécete de su falsa humildad a la hora
de restarle méritos a sus poemas, y de su sigilosa soberbia
cuando de exaltar nuestra inigualable cultura prehispánica se trataba; ten misericordia de este _hombre que
desde muy joven se apropió del mar en Campeche y nos
lo regaló como un elemento de su gran poesla.
Señor, perdona al poeta fiel que no sucumbió a los
sutiles coqueteos de la prosa -le prosa-, y su permanencia en éste y en el otro mundo -que para él existe-la ganó gracias a la poesla que, como escribió Martin Heidegger, es la instauración del ser por la palabra; perdona
a quien levantó de nuevo el imperio de los olmecas en el
pan¡ue-museo de La Venta, en Tabasco, con una museografta que asombró al mundo, y que un funcionario de
cuyo nombre no quiero acordarme -porque mancharía
la memoria del maestro- destruyó de un manotazo.
Señor, ten piedad de Carlos que ya habla muerto una
vez cuando un malnacido mandó que le robaran de una
pared de su casa los cuadros de José Maria Velasco que
coleccionaba para que no salieran del pafs; ten piedad
de este hombre-poeta, poeta-hombre, para quien Morelos
era "una espada en el jardfn", Juárez "el presidente vitalicio", Mart( "intimo sol, abanderado", Bolfvar "prfncipe
de los más altos sueños" y Cuauhtémoc "la flecha que
ha herido los ojos del sol y ha seguido volando en el
cielo".
Señor, ten piedad de este hombre que gritó a los cuatro vientos no pertenecer a la famosa generación de Contemporáneos porque no tenia casi nada en común con
los demás escritores que forman parte de ella; ten piedad
de Carlos Pellicer que desde antes de que naciera su voz
estaba ya prevista; ten piedad del poeta que un dla, molesto con las declaraciones reaccionarias de Jorge Luis
Borges le respetó que no sólo era ciego de la vista sino
también del alma.
Señor, ten piedad, compadécete y reza por él; perdona
a Carlos Pellicer que hace cien años nació de una mirada
luminosa tuya, y hace veinte años que regresó en una
lágrima tuya a su mundo original-el para(so- después
de haber vivido en este otro mundo -el infiem~ que
él colaboró a hacer, como dice Gabriel Zaid, más habitable con sus actitudes y su obra poética que nos hacen ser
mejores por dentro.
Amén.

l

Carlos Pelllcer
Alfonso Rangel Guerra
TABASQUEÑO DE NAClMIENTO Y UNIVERSAL POR LA DIMENSION

finalmente, testimonio del espfritu y en ese sentido, la
de Carlos Pellicer es reveladora de toda la carga vital
que llevó consigo en su tránsito poético.
En 1925, con 28 años de edad, Carlos Pellicer enfrentó
la maravilla del arte arquitectónico y la pintura italianos.
Fue, romo en el clásico encuentro con Italia de los hombres del norte, el descubrimiento de la belleza desbordada y también contenida, y del sentido que la estética
puede imprimir a la vida. Ante la obra de Leonardo exclama su perfección y dice: "'Yo tiemblo ante él, ligeramente romo el viento junto a las encinas más altas".
Esta expresión podrfa guiarnos para entender la posición
que adapta Pellicer ante la creación artística y, al mismo
tiempo, ante la capacidad humana para traducir el mundo en belleza. El temblor ante la grandeza de la creatividad es la respuesta del alma enfrentada a la sublime
expresión de la forma. La misma expresión de temblor,
como del aire "ante las más altas encinas", la utilizará
para referirse al Dante.
En 1926 recorrió Grecia y el Medio Oriente. Muy cerca
estuvo, en estas rutas mediterráneas, de José Vasconcelos,

de su poesfa, Carlos Pellicer ocupa un destacado lugar
en las letras mexicanas contemporáneas. Viajero infatigable, enriqueció su palabra con el paisaje y las imágenes del Viejo Continente, Asia y América. Fue, sin lugar
a dudas, un testigo certero de su tiempo y al correr de
los años detuvo su mirada, su sensibilidad y su poesfa
en la realidad americana. El pensamiento de Bolfvar
cobró vida en sus inquietudes por el destino de nuestros
pueblos, y su expresión poética fue la elevación de su
voz para denunciar injusticias, tender vfas de comprensión y revelación, al mismo tiempo que se prodigó
en bien de las mejores causas por la dignidad del hombre.
Muy tempranamente abandonó su Tabasoonatal para
radicarse en la ciudad de México. Pero la imagen primera
del mundo, la del color y la forma, estaba ya impresa en
su mente y en el corazón. Consigo transportó el paisaje
natal y lo mantuvo vivo y palpitante en la vivencia personal del mundo. Pero no seria correcto limitar la visión
de su poesfa a esas presencias cromáticas y al trópico
que le dio "las manos llenas de color". La poesía es,

41

�habla dejado en Jalapa. Estaba ya cargado de años, pero
erguido y con la breve elevación que daba a su rostro. Si
recuerdo bien, ya era senador. Seguia siendo un conversador infatigable y seguramente el poeta vivo que llevaba consigo lo hada llevar con soltura el peso de la
poesla, esa condición peculiar del hacedor de palabras
que se aligera y se eleva, paradójicamente, con esa carga
peculiar.
&amp;as son, solamente, imágenes dispersas de un mexicano que enriqueció la literatura nacional y el ámbito
de nuestra poesia. Ennumerar su vasta obra exigiría más
tiempo del que ahora disponemos. Quede, en este centenario que celebra la memoria del poeta, la belleza y la
trascendencia de su verso:

ese otro mexicano distinguido que también supo vivir
apasionadamente la inteligencia. De esos recorridos por
lugares lejanos dejó poemas suaves plenos de destellos.
Constantinopla quedó presa en un "Nocturno" y de sus
mezquitas gigantescas dice en el poema que "un ojo de
ámbar brilla sobre todas ellas", y
La ciudad perfumada de café,

se embarca en el Bósforo
rumbo a los libros y el quinqué
familiar de los dias de oro.
Pocos recuerdan que la vida de Carlos Pellicer estuvo
a punto de ser cegada por la brutalidad en los tiempos
vasconcelistas. "Hace muchos años -cuenta José Alvarado-, allá por los treinta, Pellicer estuvo preso por pret~xtos pqÍiticos. Sus delitos hablan sido ser amigo y secuaz de José Vasconcelos y haber condenado el asesinato
de Germán del Campo. Fue llevado a una celda miserable y oscura y en las madrugadas lo sacaban a los caminos solitarios para hacerle simulacros de fusilamiento
o fingir la aplicación de la Ley Fuga. ID poeta permaneda
sereno, entero. El jefe de los guardianes, homicida
violento, lloró una vez de rabia, de asombro, acaso de
arrepentimiento. Pellicer lo ha olvidado." Seguramente
le impuso un cerco a la memoria para olvidar estos sucesos desagradables.
Una vez vino Carlos Pellicer a Monterrey. Seguramente estuvo otras veces en la ciudad, pero yo lo vi en
esa ocasión y escuché sus conferencias sobre arte egipcio,
que impartió en la Escuela de Verano de la Universidad.
Esto fue en la Escuela Taller de Artes Plásticas, en el viejo
edificio que antes habla sido la Escuela Femenil "Pablo
Livas" por la calle de Washington, ya derruido. Esa noche
el poeta, siempre dispuesto a la conversación, quiso
pasear por Monterrey, y en horas silenciosas de la media
noche, en aquella tranquila ciudad de los años cincuenta,
caminamos y paseamos con él desde aquel viejo edificio
de Washington y Zaragoza, hasta la Plaza de la Putisima.
Durante todo el recorrido fue recordando anécdotas y
contando sucesos de la vida mexicana. En la plaza y frente al templo, ocupamos una banca y quienes estábamos
con él, lo veiamos recortar su figura contra la majestuosa
forma de la construcción, como grandiosa parábola que
se erigia contra el cielo claro de esa noche de verano. Yel
poeta hablaba y hablaba, con esa voz estentórea que lo
caracterizó siempre, de perfecta dicción y algo dramática,
que imponía un carácter peculiar a todo lo conversado o
narrado por él. Otras veces lo vi, la última en la ciudad
de Vtllahermosa, en su estado natal, donde colaboraba
para el establecimiento de un museo semejante al que

Nuestras vidas son los rios;
nuestras muertes son el ·mar.
En los rios nunca hay perlas,
sólo en el mar.

Aprende inglés
en tus horas libres
En el Centro de Auto-Aprendizaje de
Idiomas (CMDI) puedes encontrar
libros de texto de cada una de las
habilidades requeridas para aprender
este idioma. El CAADI -también cuenta
con diccionarios, videos, audiocasetes,
discos compactos, paquetes de software, material de apoyo para el examen TOEFL; y además hay asesores
que te pueden ayudar en cualquier
duda que tengas. El curso consta de
cuatro niveles: básico, intermedio,
intermedio superior y avanzado. La
duración de cada nivel es de seis
meses. Es necesario cubrir un mínimo
de cinco horas a la semana durante el
semestre para acreditar un nivel. El
horario es flexible.
No hay fecha limite o periodo de
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por semestre. Este curso pueden
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requisito ser estudiante de la UANL).
Pueden solicitar información en los
teléfonos: 329 40 20, ext. 5980 y
329 40 80, ext. 5424.

42

La semilla de los frutos

Mario Gámez Álvarez, Cota Sada, Beatriz 7.ertuche, César Treviño Boesch, Carlos Cirilo, Eugenio Armendáriz,
Amalia Garza, Helenita Barjau, Lilia Martinez Serna,
Federico Lozano, y muchos más que escapan a mi memoria.
Yo vi el estreno de Doña Rosita la soltera o el lenguaje
dt las flores en el gran teatro Florida, que para tal ocasión
estaba engalanado con guirnaldas y a las primeras damas
que llegaron al teatro les obsequiaron una rosa roja.
"Cuando se abre la mañana/ roja como sangre está,/
el rodo no la toca,/ porque se teme quemar./ Abierta en
el mediodfa/ es dura como el coral,/ el sol se asoma a
los vidrios/ para verla relumbrar.
Gracias Elisamaria por haberme descubierto a
Lorca, porque estando ya integrado el núcleo en
1950, accediste a
mi petición para
que escenificaras

Rubén González Garza
UN DlA EN QUE LA VIEJA Slll.VIENrA DE MI CASA BARRIA LAS HOJAS

de los árboles que se hablan acumulado en el patio, me
preguntó:"¿Yese viento, dónde estaba antes?Y este movimiento teatral, ¿dónde estaba?, ¿quién lo motivó?" Quizá los jóvenes y aun los que ya no lo son tanto encuentren
en este breve articulo la respuesta.
En el año de 1948, Elisamaria Ortiz de González Garza montó con todo lujo y propiedad Doña Rosita la soltera
de_Federico Garcia Lorca, en una época en que el poeta
granadino era
más conocido
por el público
regiomontano
por su Romancero gitano que
por su obra dramática; a pesar
de que Margarita Xirgu en 1936,
en su gira por
México y América del S~ visitó
Monterrey y estrenó en el Teatro Obrero (un
jacalón de madera que estaba
por la avenida
Madero) La casa
de Bernarda Alba
y, sin duda, esceni ficó también

La zapatera prodigiosa. También
por darme la
oportunidad, primero de enseñarme a actuar, y luego de ser tu asistente en casi todas
tus producciones
durante nueve
años. Fue así como aprendí a dirigir. Me diste la
libertad de elegir
la obra que marcaria mi debut
como director. Yo
estaba terco en poner teatro mexicano y lo hice con Las
COSllS simples de Héctor Mendoza. Fue en 1957 y actuaban
entre otros: Blanca Torres, Geranio Maldonado, Carlos
H. Garda, Titina Ancira; todos alumnos tuyos y que ahora, a su vez, han seguido esparciendo la semilla que tú
sembraste.
Gracias a ti, por darnos a conocer el valor del sonido
y el sentido de la palabra, el valor del silencio entre palabra y palabra, la transición contenida en la emoción;
los puntos, las comas, dejar la voz en alto en los puntos
suspensivos y todo eso con naturalidad (pero no de la
vida, sino del arte), del teatro y de la poesia que también
y tan bien enseñaste.

Doña Rosita.
Xirgu recibió

aqui la noticia de
la muerte de Garcia Lorca. IDisamaria confesaba no haber
visto nunca a la Xirgu, y por lo tanto desconocer la obra
antes mencionada.
"Mi hermano Raúl me trajo esta obra de México para
que la leyera", afirmó Elisamaria. "Me apasionó y la
monté. Fue entonces cuando se me ocurrió fundar el Núcleo de Arte Teatral de Monterrey; entiéndase núcleo, no
como agrupación sino como semilla de los frutos, como
célula, como parte central y primordial del teatro en la
entidad."
Yasí empezó Elisamaría, llamando a los aficionados
que antes actuaban en las salas adyacentes a las
parroquias; entre ellos se encontraban Jovita Alanís,

43

�cana, quiero aretes blancos, un traje de torero y unas luces

A Pedro Almodóvar

en la frente, quiero un grito, un Sagrado Corazón y una
saeta, quiero el mar de los que parten, el mar de los que
lloran, quiero ser tan cursi como la Maura en mitad de
las escenas, quiero preguntar y no respuestas, quiero a
la Candela a mi derecha, quiero llorar, matar de amor,
morir amando, quiero un ataque de nervios en la noche
de las noches, del infierno de Almodóvar.
Quiero llorar y no morir cantando.
Sin más por agregar y vuelta en frío, pedir si·me permite su fortuna, pedir y ya agradezco sus favores, pedir
entrar al cielo y regresarme, pedir clavar la carne del
amante y brindar con el espejo que en el techo, repite mi
silueta, la reprende; pedir si me permite, la palabra, y
ofrendarme ya sumisa a sus pasiones. Pedir quiere la
carne, no la sombra, de la mujer que llora sus tristezas,
pedir quiera la carne, no la otra, masa anónima de rabia
alegoria, pedir quiere la carne, no la efigie, que incólume
se muestra a los deseos, la ley es justa: divide y se reparte,
en rostros de mujer que Pedro traza.
Pedir quiere la carne, pedir y bendecir al esperpento
que al borde de los nervios se acercara -lenta como
anciana que lee las noticias, lúbrica la actriz de cine en la
bañera-, y nada que en el cuadro no aparezca derecho
tiene a consignar que sigo firme en seguir hasta el infierno
a la que canta en el teatro de la vida y las mentiras. Teatro,
lo tuyo es puro teatro, si infeliz como soy me doy mi

Ofelia Pérez Sepúlveda
pASIÓN DE SANGRE: UN CAPOTE ROJO SOBRE EL PISO, UN ROSTRO

de mujer en el espejo, una gota de amor histérico en la
cama, una lágrima de semen cayendo en el rostro de Victoria. Quiero un cielo negro, un cielo goteando por sus
belfos, quiero un cielo que sepa a lván, a amante descastado, a madres que se alejan, a madres que amamantan, a madres y rosarios. Quiero un cielo negro, un cielo
falso para colgar de él la ropa que he mudado, quiero
una actriz que baje desde el cielo, y otra que interprete el
desaliento, quiero a Chabela cantando en el Olympia,
quiero una voz, un tequila y una historia para toda la
vida miserable que he cargado.
Que un taxista me lleve al infierno chabacano y meridiano de Almodóv~ que detenga los aviones,que me
encierren por doler como esta herida, que me abran el
costado y me tiendan en la playa. Más piernas abiertas,
más close-up al rostro de Miguel, más ruido de tiempo,
de amot de tacones lejanos y de España Por Dios, un taxista que me lleve al infierno, a esta ruin nostalgia de
amar el melodrama. Por Dios, que un teléfono vuele por
los cielos, que él regrese y se pudra de esperanza, que
vengan y me exploten la memoria, que muerda el animal por las heridas la sangre y el verano que me parten.
Quiero el mar para mi sola, el mar y una playa ameri-

sangre.

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Libros de texto Ciencias ~ Letras y humanidades
e-, Política y sociedad J Diccionarios ~ Enciclopedias
Libros de arte 0-- Papelería ~ Novedades

44

ociológica
comprende diversas formas de organización del
Estado-incluyendo tipos de gobierno-, distintas
posiciones referentes a las relaciones entre individuo y sociedad, valores ideológicos y concepciones
del mundo y, por último, pero no por eso menos
importante, actitudes y comportamientos individuales.
Sin duda que en la construcción de las modernas
democracias ha jugado un papel central la reafirmación de la individualidad y la correspondiente
ratificación de los derechos que hacen del individuo
un agente protegido. Por esta línea de acción, el
énfasis fue puesto en las leyes que afirmaban la protección del ciudadano, tal como se desprende de
los procesos derivados de la independencia americana y la revolución francesa. Pero esos procesos
no dieron automáticamente una democracia irrestricta y se necesitaron muchos años de luchas de
todo tipo para que todos los sectores tuvieran cabida en el sistema; que lo digan si no las sufragistas
y las absurdas persecusiones a que fueron sometidas (que prueban que la racionalidad no es la virtud
más común de los seres humanos).
La afirmación de la independencia individual
y de las leyes que la protegen llevaron a un Estado
de derecho donde la ley, como expresión de las necesidades y la voluntad común, debe estar por encima de todo interés sectorial o personal, pero ello
no hace a la democracia de un forma automática·,
en todo caso, conduce a formas de asertividad, pero
no a la democracia, porque la asertividad es una
reafirmación de la individualidad y por ello puede
conducir a formas pervertidas de egoísmo, elemento opuesto al espíritu democrático, si es que lo
hay. Curiosamente, estudios hechos sobre la asertividad en México-ese sentimiento y a la vez com-

Comportamientos políticos
y democracia
El DEBATE PÚBLICO SOBRE LA DEMOCRAQA Y SUS FORMAS

se ha incrementado en los últimos tiempos, como
si de la. claridad u oscuridad de las ideas dependiera el resultado fundamental, un sistema político
aceptable y aceptado por todos sus participantes.
Hay quienes piensan que debemos empezar
analizando las ideas de Aristóteles-quien, por otra
parte, era un decepcionado y feroz crítico de la democracia-, como si de lo dicho por El Estagirita
podría surgir la solución correcta a las dificultades
del presente. :f:ste es un planteamiento del problema totalmente equivocado, equivalente a pensar
que los análisis de los problemas actuales de una
teoría del movimiento en física deberían empezar
por un estudio de la obra aristotélica. Lo grave es
que así como muchos de nosotros no aceptamos
esta segunda actitud, estamos dispuestos a conceder todo el valor a la primera.
La democracia moderna, tal como se ha desarrollado en los sistemas monárquicos o republicanos de los Estado-naciones desde el siglo XVIlI
en el ámbito geográfico del llamado mundo occidental, es una compleja estructura institucional que

45

�teorías hacia este
aspecto, expresado
de varias maneras,
como la universalidad e igualdad
del sufragio, el reconocimiento de
las minorías y demás, todos en
esencia concurrentes al mismo
objetivo: reconocer
a los demás como
seres humanos,
con todo su componente de juicio
asertórico y de contradictoriedad. En
ese sentido, aunque sean económicamente válidas,
son antidemocráticas las políticas
de medios de comunicación masivos que excluyen
a todo aquello que
' no se vende" o"no
tiene una audiencia comercialmente sustentable; es
que, en realidad, neoliberalismo económico y democracia no son muy compatibles.
Por ello, son sospechosas también ciertas campañas de defensa de los valores que se han dado
en los últimos tiempos, ya que suele haber por
detrás de ellas la reafirmación de los propios valores
o sentimientos como negación de los demás, como
exclusión de los otros, como eliminación de lo disímil, como expulsión de lo extraño. No es por casualidad que nazismo y antidemocracia son coincidentes.
De todas maneras, los sentimientos humanos
no se desarrollan porque sí y no es tarea de los científicos sociales decirles a los demás cómo tienen que
actuar: si tendremos o no las actitudes para la implantación de una democracia auténtica es una respuesta de todos.

piejo actitudinal de reafirmación personal o, más
simplemente, de "no dejarse"-, muestran que
nuestra concepción de lo defendible o digno de ser
afirmado como valor personal es diferente entre
nosotros de la forma en que se manifiesta en otros
países: lo que para un estadounidense es asertividad para nosotros puede ser una groseria. Para ponerlo con ejemplos, reclamar a una persona que respete la fila en una ventanilla de trámites burocráticos, comportamiento asertivo que puede ser mal
visto o tomado como agresivo en muchas ocasiones
entre nosotros.
Quizá el más importante de los comportamientos favorables a la democracia está asentado en la
actitud de reconocimiento del otro. Esto es lo que
anticipó Rousseau en la fórmula je est un autre (yo
es un otro) como uno de los fundamentos de la democracia. Los teóricos actuales de la democracia
han reorientado sus análisis y sus correspondientes

46

tenc1on
flotante
1

/

juguetonamente a Fliess: "¿Crees que en esta casa
podrá leerse algún dia una placa de mármol que
diga asf?: Aquf, el 24 de julio de 1895 se le reveló al
doctor Sigmund Freud el enigma de los sueños".
Se referia al minucioso análisis del conocido "Sueño
de la inyección de lrma" y agregaba en seguida:
"Por el momento me parecen escasas las perspectivas de que ello ocurra". No obstante, su libro La
interpretación de los sueños es una de las obras más
extraordinarias con lo que fue celebrado el nacimiento del siglo veinte. El futuro Nobel de literatura Henri Bergson escribfa en 1901: "Explorar el
inconsciente, trabajar en el subsuelo del espfritu con
métodos especialmente apropiados, tal será la tarea
principal de la psicología en el siglo que se inicia".
Recientemente el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Alianza Editorial se dieron a la
tarea de publicar en una breve y bella coedición el
libro Los sueños de Sigmund Freud con un cuadro
en homenaje a Magritte, de Gelsen Gas, en la portada. Asimismo, Ediciones Era ha puesto en las librerias Sobre la naturaleza de los sueños de Hugo Hiriart. Tal acontecimiento invita a un breve repaso
de tan interesante tema.
El librito Los sueños de Freud es la edición íntegra
de la primera parte de La interpretadón de los sueños
de 1899 (el editor alemán le puso la fecha de 1900),
en la traducción que Luis López-Ballesteros y de
Torres hizo por encargo de José Ortega y Gasset en
1923. El volumen contiene lo esencial de las aportaciones de Freud sobre el tema. Para Freud los sueños no eran "vana espuma" o los sonidos que al
azar unos dedos arrancan a las teclas de un piano.
No, los sueños tienen un sentido y un significado
para el sujeto que los sueña, son expresiones de impulsos, sentimientos y deseos inconscientes a través
del lenguaje de imágenes que entretejen una histo-

Actualidad de los sueños
EL OORMIR ES UN ESTAOO FISIOLóGICO dcuco, QUE ALtema con la vigilia, al que entregamos la tercera
parte de nuestras vidas. Es un ritual recurrente, habitualmente nocturno, relacionado con una compleja actividad cerebral aún no bien conocida. Sus
funciones reparadoras son de primordial importancia para la salud y el bienestar del organismo.
La ciencia que lo estudia es la somnología clfnica
que agrupa varias especialidades médicas. Los trastornos del dormir se estudian en los laboratorios
de sueños. Ahora bien, el sueño es la actividad men~
tal que se presenta en las diferentes fases del dormir; en particular en la fase MOR (movimientos
oculares rápidos), aunque no exclusivamente. Sin
embargo, no es de la neurofisiología del dormir y
el soñar a lo que voy a referirme, sino a la naturaleza
e interpretación de los sueños en dos títulos recientes.
A finales del siglo pasado, el análisis de los sueños tuvo un momento culminante durante el autoanálisis de Sigmund Freud. El entonces oscuro y
solitario neurólogo vienés tenía sólo un interlocutor, el doctor Whilhelm Fliess, otorrinolaringólogo
residente en Berlín. En la carta 137, fechada el 12
de julio de 1900 en Bellevue, Freud le preguntaba

47

�ria sorprendente para el soñante. Freud encontró
que los sueños eran semejantes a un palimpsesto
en el que se puede leer un texto escondido y borroso
por debajo del texto superficial. Los sueños tienen
un contenido manifiesto y un contenido latente, derivan
de acontecimientos intrascendentes de la vigilia
(que llamó restos diurnos), y expresan una realiución
o cumplimiento de deseos del durmiente. Tales deseos
prohibidos -irreconocibles por la concienciaburlan la acción de la censura y aparecen disfra-

formación onírica le dan a los sueños esa atmósfera
de irrealidad extravagante y absurda.
El trabajo interpretativo consiste en pedirle al
soñante que asocie con las diferentes partes del sueño las ocurrencias que vengan a su mente. El análisis del sueño conducirá a un desenmascaramiento
de los impulsos, sentimiento y deseos reprimidos
en la vigilia e inaceptables para el yo, entrelazados
más tarde en la confusa y caprichosa trama del
sueño.

zados con algunas deformaciones en la pantalla del
sueño.
Entre las ideas latentes y el contenido manifiesto
hay un arduo trabajo de elaboración que utiliza la
condensacibn para reunir varios elementos en uno
solo, el desplazamiento que cambia de énfasis y el
lugar de las representaciones y la simboliz.ación que
se vale de representaciones oblicuas o figuradas para expresar ciertas ideas. Estos mecanismos de de-

El lector de este pequeño volumen verá satisfecha su curiosidad de mayor información sobre el
tema en La interpretacibn de los sueños de Freud en
sus frecuentes ediciones populares, aunque la más
recomendable es la de Amorrortu. Este libro no ha
sido superado ni por las ediciones posteriores de
Freud ni por los escritos de sus discipulos sobre el
tema. Freud pagó caro su descubrimiento. Actualmente circulan muchos libros dedicados a analizar

48

los famosos sueños soñados
por Freud y que él mismo no
pudo analizar cabalmente.
Con estos antecedentes
resulta muy estimulante la
aparición de un libro escrito
por alguien que no es médico, ni psiquiatra ni neurólogo como Hugo Hiriart
que, siendo "sólo escritor",
se atrevió a escribir un libro
titulado Sobre la naturaleza de
los sueños, publicado por
Ediciones Era. El autor es un
escritor original, de gran
inventiva, que gusta replantearse los grandes temas de
una manera absolutamente
personal, sin recurrir a tecnicismos o teorías que paralizan la autorreflexión. Lo
recordamos desde su columna semanal ''Balumba"
(1978) en sábado/unomásuno,
por algunos de sus libros y ~ través de su reciente
reaparición en la sección "Confrontaciones" de La
Jornada Semanal (Nueva época). En estas colaboraciones periódicas ha expresado su punto de vista
personal sobre fobias, reacciones de pánico, enamoramiento y muchos otros asuntos interesantes con
un enfoque novedoso y atractivo.
Pues bien, el libro de Hiriart Sobre la naturaleza
de los sueños recuerda en su estructura a sus artículos
semanales. Está dividido en muchos apartados,
numerados del 1 al 65. Todos son breves (como los
artículos semanales) excepto el último que consiste
en un largo ejercicio de asociación libre o escritura
automática que recuerda a textos surrealistas de
Breton, Vtllaurrutia, Usigli y Paz, de gran valor literario. Es un documento estilístico y psicológico digno de ser analizado como una pieza independiente
del resto del libro.
El autor nos advierte coloquialmente en el
prólogo: " ...(este) libro no presupone ningún conocimiento ni habilidad peculia~ sólo haber soñado
y sentir curiosidad y ganas de entender qué hacemos cuando soñamos (... ) Yo mismo que lo escribí

no soy especiahsta ni experto en nada ni sé más
que tú de nada(... ) No contiene bibliografía porque
me cuidé de no leer ningún libro sobre el tema para
no desviarme de mis propias reflexiones". Pide ser
leído por un lector "activo y razonador'' que ejerza
la critica y la discusión pues "difícilmente puede
decir qué entiende el que acepta pasiva y resignadamente lo que está leyendo".
De lo anterior lo único que no es cierto es que el
autor no sepa más que el lector acerca de nada. Hiriart es un escritor que sabe·mucho acerca de muchas cosas. Es un filósofo al que no le estorba su
erudición y sabe escribir de una manera sabrosa,
sencilla y clara. El libro contiene aportaciones valiosas sobre el sueño y la creación literaria, las pesadillas, la construcción de los sueños, el despertar,
la técnica para desmontar un sueño y muchos otros
temas afines. No es éste el lugar para extenderme
en la aceptación o rechazo de las tesis de Hugo,
sólo deseo declarar mi interés y simpatía por la
amenidad de sus textos y la nítida exposición de
sus reflexiones e invitar a los lectores a compartir
esta grata experiencia.

49

�Polka, redova y chotis
en Nuevo León
EN EL NORFSJ'E DE MÉXICO FS FRECUENTE ENCONTRARJUN-

tos tres géneros musicales muy enraizados en el
gusto popular: la pollea, la redova y el chotis, categorías bien conocidas en la zona por los amantes
de la tradición. Estos géneros son parte de las danzas románticas del siglo pasado. Al lado del vals,
la mazurka, la polonesa, Ja marcha y la contradanza, forman un repertorio de piezas que fueron el
equivalente instrumental de la canción del romanticismo. El romanticismo musical que invadió
todos los ámbitos de la vida social en México les
trajo desde la Europa central, y pronto fueron apropiados por los públicos nacionales, especialmente
los del norte del país, donde han sido recreados,
tocados y bailados hasta la saciedad en cada uno
de sus rincones, alegrando y dando brillo a un importante lado del carácter regional.
Los más sobresalientes compositores de Nuevo
León de la vuelta del siglo compusieron, junto a
sus mazurkas y valses, varias polleas y chotis que
serian tocadas por todo el estado y el norte de México1. Ya pesar de que los años veinte inundaron la
región con un sinnúmero de fox-trots, blues, danzones, tangos y otros géneros llegados principal-

mente de Estados Unidos, las viejas polleas y chotis
permanecieron en los repertorios de las orquestas
de la ciudad y la región.
Actores significativos para la continuación y
difusión 'de estos géneros han sido, por un lado, el
grupo Los Montañeses del Álamo, y por otro, Antonio Tanguma. Ambas "instituciones" iniciaron
sus carreras hacia el final de los años 30. Tanto los
primeros como el segundo llevarían la música
norteña, aunque con diferentes dotaciones instrumentales, allende las fronteras de la región. De ellos,
sin embargo, Antonio Tanguma ha tenido una mayor relevancia en la conservación y difusión de la
pollea, redova y chotis norteños. Ello, tal vez debido
a la pureza de sus composiciones que al carecer de
letra se identifican más con aquellas piezas instru-

mentales de fines del siglo pasado y principios del
presente. Por otro lado, Los Montañeses sólo incluirían el acordeón durante un breve periodo hacia
1958.
La música conocida actualmente como norteña,
no ha tenido la misma importancia desde su llegada
al norte de México. El análisis de la prensa de principios de siglo y la crónica referida a las fechas no
revela alusiones a ella como típica de la región. En
comparación a otros géneros como el vals, la marcha y la mazurka, la pollea no fue cultivada significativamente por los principales compositores nuevoleoneses de la vuelta del siglo. De hecho, todavía
al inicio de la década de los cuarenta la música norteña con acordeón no era tan apreciada en Mónterrey ni en la ciudad de México. El mismo Tanguma menciona que en 1938, año de su arribo a Monterrey, procedente de China, Nuevo León, el acordeón no era popular en la ciudad, y mucho menos
en la capital del país.2
Antes de 1940, en Monterrey no había conjuntos
regionales con acordeón. Los años treinta pertenecieron a algunas pocas pero importantes orquestas al estilo big band norteamericano: las
orquestas del Casino Monterrey, la de José Sandoval, y la de Isaac Flores. En 1941 Juan Guerrero
fundó la Embajadores. Por otra parte, estas orquestas fueron herederas de una legión de pequeños

ensambles que durante la completa década de los
años veinte y parte de la siguiente, se dedicaron a
expresarse en la ciudad y la región a través de los
nuevos géneros del jazz: fox-trot, blues, one-step y
otros.
Al lado de las orquestas formales y otros ensambles de cuerdas, en la ciudad también hubo algunas
agrupaciones musicales de carácer informal que
podían incluir bajosexto, violín, flauta y contrabajo.
Otros grupos musicales de este tipo, que se dedicaban a tocar en ferias, bailes "de a 10 centavos", y
otros sitios populares, también eran pequeños, por
lo general de tres o cuatro elementos, comúnmente
un violín, una batería, un bajo y un saxofón o trompeta. Los repertorios de estas agrupaciones estaban
compuestos de piezas de moda: foxes, vals, cancán,
danzones, y toda pieza bailable de la época, incluidas las polleas, pero estas últimas no como géneros principales ni exclusivos.
El modelo de música y ensambles actualmente
considerados como típicos del noreste mexicano
sólo fueron estimados como tales hasta la década
de los cuarenta. En estas fechas, el principal exponente de los géneros norteños fue Antonio Tanguma, quien empezó su carrera durante los años
treinta. Antes de él no hubo artistas sobresalientes
o ampliamente reconocidos como exponentes de
la música norteña. Los ensambles que durante las

51

�primeras cuatro décadas de nuestro siglo amenizaron los espacios del entretenimiento regional
cargaban, primero, la herencia de los géneros del
siglo pasado europeo con repertorios de marchas,
gavotas, mazurkas, valses, danzas y contradanzas
y, después, formas asociadas al jazz, principalmente
el fox trot y el blues, y aunque también actualizaban
la polka, la redova y el chotis, éstos sólo posteriormente tomarían el lugar principal en los repertorios
regionales. Otros géneros importantes durante la
época fueron el danzón y el tango.
Entre los años treinta y cuarenta, en otras zonas
del estado, especialmente en la zona de
Montemorelos, General
T~rán, Allende y Santiago, también hubo
grupos que actualizaban música tradicional
popular, con dotaciones
de contrabajo, bajosexto, flauta y/ o clarinete, y violín, pero aún
sin incluir el acordeón.3
Existen varias suposiciones acerca de los
orígenes de la popularización de los géneros
norteños como estereotipos a nivel nacional e internacional. Hay
quien considera que el
uso del acordeón y el
bajosexto en la interpretación de polkas
tiene su cuna en las
cantinas de General
Terán;4 alguien sugiere
que el gusto por los géneros norteños se apoya en
los inmigrantes europeos contratados por las industrias cervecera, metalúrgica y ferrocarrilera,
fundadas a la vuelta del siglo en Monterrey, o en
las costumbres y orígenes sefarditas de los primeros
pobladores de la ciudad:5 y alguien más sugiere que
el gusto por estos géneros creció con la circulación
de los mismos y el uso del acordeón desde el vecino
estado de Texas, que entre sus colonizadores europeos incluye, importantes grupos de alemanes.'

Estas estimaciones se refieren a capítulos particulares de la construcción de nuestra identidad musical popular. Por otro lado, en la bibliografía para
la historia regional, no existe nada que resuma el
asunto.
Lo que es un hecho es que durante las primeras
cuatro décadas de nuestro siglo los géneros actualmente conocidos como regionales: la polka, redova
y el chotis, aún no eran significativamente relevantes en la producción y circulación musical de lazona. Yotro tanto se puede decir de los conjuntos regionales con acordeón y bajosexto.
La importancia
concedida a unos y
otros es un producto reciente, enmarcado en el proceso
de la conformación
de la cultura nacional posrevolucionaria. Durante
los años veinte y
treinta se inicia y
consolida en México el proceso de
institucionalización
de la actual identi.dad nacional, en el
que participarían
los músicos del
país, tanto en el ámbito de la música de
concierto, como en
los de la música popular. A partir de
los años treinta, en
este proceso también fue notoria la
participación de la radiodifusión que, precisamente, inicia sus operaciones en Monterrey durante
los tempranos años veinte, y experimenta un desarrollo acelerado a partir de 1930. Poco después
el cine tomaría un lugar preponderante en la conformación de nuestra identidad musical, y finalmente la naciente televisión también demandaría
su parte en la construcción social de la cultura nacional y sus particularidades regionales.
A semejanza de otras regiones con sus propias

52

tradiciones musicales, como la península de Yucatán, el bajfo, las zonas indígenas, etc., el noreste mexicano debió construir sus propios estereotipos indagando en viejas tradiciones musicales llegadas
desde Europa durante el siglo pasado. Es cierto que
la región incluye tradiciones aún más añejas, de
viejos sones y reminiscencias de centros de riqueza
colonial. Pero el caso es que en la conformación de
las identidades regionales, realizada durante los
años treinta y cuarenta, fueron la polka, la redova
y el chotis, con dotación de acordeón de botones y
bajosexto, los que fueron escogidos de entre el repertorio musical regional; sobresalieron, se popularizaron en Texas, primero y, a partir de los años
cincuenta, en el resto de México.
En suma, puede decirse de manera provisional,
o como estimaciones preliminares para un trabajo
por hacer, que:
l. La institucionalización de la música actualmente conocida como regional es parte de la construcción del estereotipo popular norteño mexicano,
con sombrero, pistola y de gusto por la polka, redova y chotis. Este proceso se localiza en la conformación de la cultura nacional contemporánea, iniciada en México en los años veinte y treinta y, particularmente, de la construcción de las actuales identidades regionales del pafs.
2. En el noreste mexicano este proceso se inició
a principios de siglo, a través de un intenso intercambio musical con el estado norteamericano de
Texas, enmarcada, a su vez, por constantes movimientos migratorios e intercambios culturales. Principalmente, entre estos últimos, la producción y circulación de discos para fonógrafo.
3. Los antecedentes de la "institucionalización"
de la música norteña se localizan en grupos "folklóricos", como el Cuarteto Carta Blanca, auspiciado por la Cervecería Cuauhtémoc, o el Grupo del
Recuerdo, que tocaba en "La hora de la música antigua", de la temprana XEFB regiomontana. Ambos grupos interpretaban música popular tradicional mexicana, pero aún sin acordeón.
4. El origen y desarrollo de los grupos regionales
norteños coincide con el desgaste de los géneros
del jazz que inundaron la región a partir de la década de los veinte y se mantuvieron hastala década
de los cuarenta.
5. En la construcción del estereotipo norteño

participaron fundamentalmente los músicos y el
público regional amante de la música, con sus herencias musicales; pero también los medios de comunicación, especialmente el teatro, la radio y el
cine, con la popularización de personajes como don
Matfas, del grupo excéntrico musical Los Codos, a
partir de los años cuarenta y El Piporro, a partir de
los cincuenta.
6. Los gobiernos estatales de la zona fronteriza
contribuyeron a la conformación del estereotipo
norteño, con la contratación regular de artistas de
los géneros en sus campañas polfticas, reuniones y
promociones turísticas.
7. Las instituciones locales de carácter educativo
también participaron en este proceso al incluir la
cátedra de folklore en sus programas.
8. La adopción y continua práctica de los géneros y ensambles en cuestión, en el noreste mexicano y Texas, han estado asociados a la construcción
y reproducción social de las identidades populares
en la zona, donde los compositores, instrumentistas
y públicos, les han conducido a un desarrollo sostenido y, durante las dos últimas décadas, en un vigoroso intercambio musical entre Texas, California y
Nuevo León, a eventuales innovaciones asociadas
al jazz y el rock.
Now:
l . Véase: Manuel Neira BarragAn. Ocho composiúms dt Nuevo
Ltbn, Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Difusi6n, Monteney, N. L, 19'16.
2. Celso Garza Guajardo, Entmlislll "1 señor Antonio Tanguma,
Monteney, Nuevo León, apto 14 de 1988, cinta en el Archivo del Cenbode Estudios Hi8l6ricos de Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León.
3. Véase: JuanAlanfs Tamez, Lo, Monr.iitsa dtI Alamo, Centro
de Información de Historia Regional. Universidad Autónoma de Nuevo León, 1993.
4. Filiberto Medina Montelongoy GuadalupeQuezada Molina,
"Nuevo León y su m6sica de acordeón•, en Thldicionts y costwlrffls de Nwr,o Ltbn, Gobierno del Estado de Nuevo León,
Monterrey, 1955, pp. 93-95.
5. Radico Th:havsld, • Apuntes sobre la m6sic:a porfiriana", en
~ revista mexicana de cultura, Fundación Cultural
AlfONOReyesAwrecoec:hea,A C., Monterrey, N. L, 1991,
pp. 6.3-66.
6. Ra61 Martfne7., mmunicaci6n personal. Monterrey. N. L., mayo 15 de 1996. (E &amp;efior Martfnez fue aonista del muncipio
de Zuazua. Nuevo León, y ha investigado lla!l0l de la música
popular en el estado).

53

�óscares pasará a la historia del cine como un ejem-

.

1ne,
televisión
y otros ·
espejismos
se están sucediendo en la producción del actual cine
narrativo. Un pianista esquizofrénico, un buen pianista en la pantalla, y malo en la realidad, según lo
vimos también ese mágico lunes (ahora, por fortuna, al inicio de las vacaciones y no de regreso al
trabajo), le siguió sin dejar de hablar.
Los cinéfilos adoraron /erry Maguire, amor y
desfw. Tom Cruise se quedó sin el codiciado trofeo,
más alentador aún por su historia de desarrollo
personal, y no por la infame película, que la del
músico australiano. El film es detestable, pero querámoslo o no, responde a la historia colectiva de
estos tiempos de crisis, en donde la literatura de
"superación personal" o de los llamados "valores"
es más apetecible o mercadeable (término espantoso) que la sicalíptica o·pornográfica. Que el cine
refleja las presiones ideológicas de su época es más
que evidente en esta historia de alguien que triunfa
sólo por su entusiasmo individual, olvidando por
completo el contexto social donde pone en práctica
sus virtudes de emprendedor. Ya habíamos soportado el boleto ficticio del idiota que llega hasta accionista deApple en Forrest Gump, como para seguir
soñando, en la sala oscura o junto a la videocasetera, en el poder exclusivo de la fuerza de voluntad para rebasar los obstáculos que una situación económica, producto de los movimientos de
sus capas dirigentes, impone a sus víctimas.
El paciente inglés se convirtió en la película del
año. Una historia amorosa realizada con impecable
esmero y regodeo escénico, en donde todo es armonioso y bello, desde la construcción literaria de
la historia hasta la recreación fotográfica, nítidamente británica. Sólo faltó una cosa: la chispa de
la pareja central. Se aburren ellos aunque suden,
nos aburrimos nosotros. El film ganador de nueve

Los Óscares
MARzo Y ABRIL SE ABREN AL ESPECTADOR CINEMATOGRÁ·

fico, no con la posibilidad de las vacaciones de semana santa, sino con el rito y ceremonia anual de
los Óscares.
Hasta hace unos años, la entrega de las estatuillas significaba el anuncio de los estrenos por venir
en la cartelera del verano. Hoy, con la llegada al
país de la distribución transnacional de películas,
esto significa conocerlas antes de la adjudicación
de los premios. Si en Estados Unidos los óscares
son apetecibles por los ingresos adicionales que reciben las películas seleccionadas, en México la derrama precede y sigue a las películas ganadoras por
el enorme despliegue de promoción y publicidad
de la industria internacional del entretenimiento
planetario y de sus representantes regionales.
En esta ocasión Jerry Maguire y Larry Flint se
enfrentaban, en nombre de Hollywood, al cine realizado en inglés en el mundo entero y, por supuesto,
debajo del mundo: Australia. Los triunfadores de
la noche, soberbia en términos televisivos, en especial por el número introductorio de Billy Cristal,
fueron los ingleses con un paciente rodado en un
gran número de países, señal de los cambios que

54

importantes de un pasado vuelto a levantar en el
armado de una representación visual, como es el
caso de las graves broncas entre el sector conservador norteamericano y Larry Flint.
Milos Forman, cineasta de larga y brillante carrera, ha realizado con Larry Flint: el nombre del
escllndalo una brillante película sobre los problemas
que enfrentó el célebre creador de la revista Hustler contra una gran parte de la opinión pública en
Estados Unidos, en la década de los setenta. Lo que
destaca en el film, aparte de la legendaria maestría
de Forman, es la forma en que el cineasta separó el
asunto de la pornografía, y de la importancia que
ésta tenia en la vida privada y publicística del editor, del tema central del film: la libertad individual.
Muchos espectadores, y muchos críticos, para sorpresa nuestra, confundieron una cosa con otra, tachando a Larry Flint, la película, de pornográfica.
El respeto al derecho ajeno, palabras que aquí
son única y exclusivamente del silabario patriótico,
es tan importante, o más, en Estados Unidos, que
la moral pública y las llamadas "buenas costumbres".
En otros territorios, impresos o en movimiento, hay que andar con cuidado. Lo que Larry Flint,
-por cierto, muy bien llevado por Woody Harrelson-, hiciera para aderezar sus días y el de

plo de que la corrección técnica, sin química interior, es mero artificio. Si se recuentan, por ejemplo,
las miradas entre los dos personajes de Lo que queda
del dia en aquella escena intima y sutil, de la entrega
del libro prestado, escena de quemante fuego, se
comprende el enorme abismo helado en el que se
encuentra ubicada esta película.
Claroscuro, film de Scott Hicks, es una obra muy
distinta, excepcional en muchos aspectos, en particular por la actuación de ese gran actor europeo
Armin Mueller-Sthal, y claro, por el juego artístico
de su figura principal. El film describe con respeto
y prudencia las relaciones entre padres e hijos, que
por amor, amor filial, pueden terminar en desastre
completo, como en el caso de David Helfgott. La
historia es veniadera, tan verdadera como la del
paciente inglés, y sin embargo, según la prensa internacional, falsa en muchos de los datos de su recreación. Curioso, las dos películas triunfadoras de
los óscares plantearon de nueva cuenta el problema
de las relaciones que deben existir entre la realidad
y la ficción filmica, en una cinta en apariencia biográfica. El paciente, más distante aun de su contraparte histórica que el desmesurado pianista, recordó que el cine tiene otros caminos, no necesariamente objetivos, para insistir en las señales más

55

�muchos norteamericanos, es responsabilidad de
ellos mismos mientras no se lesione la ética comunitaria de la tolerancia mutua.
Fargo como era de esperarse, película independiente en el seno de una industria monolítica, sólo
recibió un premio a través del trabajo de su espléndida actriz. Secretos y mentiras, otro gran film
internacional en lengua inglesa, quizá mejor que
los retratos del paciente y del pianista, también
quedó fuera.
Películas de estreno por perseguir, en cine o en
video, si no se han visto Los hijos de la calle: soberbia.
en todos los
sentidos, e
inspirada,
e9 serio, sin
estridencias,
en un hecho
real.

No la de Luke Skywalker y La guerra de las galaxias, sino la de Emilio Azcárraga y la televisión
de los, como él los llamaba en público, "jodidos".
El momento de su desaparición es crucial. Más
que por la competencia de TV Azteca, que parece
tomat; por desgracia, el mismo camino electrónico
que su competidor, por el estado espiritual de la
nación. Por primera vez, México, en especial el
Distrito Federalr parece concientizarse y estar decidido a que la democracia se convierta en realidad,
por lo menos en el conteo de votos. En ~sa dimensión, una forma de hacer televisión, que el Estado
auspició y
fortal.eció
desdesunacimiento,
está condenadaadesaparecer.
Si el periodismo
nacional
retoma de
nueva cuenta el periodismo crítico, apagado desde la
década del
surgimiento
del denominado "milagro mexicano", es dable esperar,
no ala vuelta inmediata de los canales, sino en un plazo más largo, una
tel.evisión diferente. Una televisión que sin dejar
de ser diversión, no eluda el choque con la realidad
del país, sea la que sea, dando cabida en su información y entretenimiento a todas las corrientes de
pensamiento y cultura que integran la visión, aquí
y ahora, de los mexicanos en el tránsito de una
nación hacia un legítimo siglo XXI.
Ocurrió en España y con los españoles. ¡Joder!,
que no ocurra en.México.

Sobreviviendo a Picasso: un
equipo de
cineastas
excepcionales desmenuzadeuna
manera fidelísima los
amoríos de
uno de los
artistas más
repulsivos,
en términos
humanos, y
geniales de
este siglo. El
secreto de las focas: John Saytes, el creador de Estrella
solitaria en un descenso fascinante, y afectivo, en
los confines del mito. En busca de Ricardo lll: Al
Pacino en un largo y deleitable viaje verbal hacia
la noche escénica en la puesta en escena de un
eterno clásico. El amor tiene dos caras: una comedia
como las de antes, simplemente divertida. Selena,
subtitulada en español: recorrido discreto y honesto sobre uno de los pocos personajes fronterizos
que han trascendido la inocencia popular. Una saga
que deberá terminar.

56

rtes
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p l á s ti eas
Ciertamente hay muchos aspirantes a artistas
(a ser considerados como tales). Hay igualmente
un mercado para el arte que es un privilegio en
comparación con otras manifestaciones. Hay importantes concursos locales, nacionales e internacionales que se concatenan con el mercado. Hay
conferencias y seminarios de criticos e historiadores... Habrá quienes piensen que esto es suficiente,
pero quizás no lo sea asf.
La práctica profesional de las artes plásticas y
visuales en nuestro contexto parece estar caracterizado más por un impulsivo y loco amor por el
éxito que por una actitud reflexiva que entienda lo
artfstico co.mo un complejo campo de conocimientos, construido culturalmente.
Nos guste o no, la presencia de las instituciones
de arte locales ha trafdo y ha incrustado la noción
de lo artfstico que abandona la representación de
lo regional (paisajes, personajes, hechos, etc.), para
dar paso al modo en que habremos de acercanos a
los procesos de evaluación internacionales del arte,
generadores de paradigmas fundamentalmente
basados en la historia europea y en su dispersión y
evolución occidental.
A partir de esto, debemos entender que el arte
contemporáneo no se legitima sólo por la técnica
con la que se representa o la habilidad y destreza
con la que trabaja, sino que se define en función de
cómo entendemos su proceso histórico de descomposición sintáctica, semántica y pragmática.
Este pesado y complejo sistema que valora, reconoce y determina lo artístico internacionalmente,
se manifiesta en dos grandes campos entrelazados:
la competencia por los diversos mercados globales
que se encuentran en manos de los especialistas (críticos, marchands, galeristas, curadores, publicistas,
administradores públicos, coleccionistas, etc.), por

El urbano panorama del arte
Enrique Ruiz
EN UNA OUDAD COMO LA NUFSTRA, QUE ENFOCA TODO SU

esfuerzo por construir una cultura del trabajo, que
pondera la ocupación afanosa sobre el descanso, y
que entiende el tiempo libre como el encuentro con
lo masivo (cine, tv, futbol, etc.), resulta dificil encontrar el lugar de lo artístico plástico, no materialmente, ya que los espacios existen (galerías, museos, salas de exhibición), sino como una actividad
crítica, racional y socialmente configurada.
Su dimensión se opaca por tres circunstancias:
la poca promoción de foros para la discusión; el
atractivo del mercado del arte con sus persuasores
y la mistificación del productor como "el artista".
Es muy interesante observar cómo ha crecido
en el área metropolitana el número de individuos
que se dedican parcial o totalmente a las artes plásticas, desde diferentes plataformas. En esto, con toda seguridad, mucho tienen que ver las instituciones promotoras que desde los setenta han surgido,
como el Museo de Monterrey o como Marco, que
se han preocupado por impulsar las artes profesionales y la vinculación de nuestro contexto con los
parámetros del quehacer artístico del primer
mundo.

57

�Es importante el trabajo que las instituciones están realizando, porque se han avocado a la tarea de facilitar información y
formación que sirven tanto para el público
interesado en ver el arte como para los
artistas en ciernes. Pero el trabajo del artista
llega más lejos de lo que las instituciones
intentan circunscribir. A ese respecto, aún hay
mucho que esperar de los artistas regiomontanos.

Asumir el arte como la vida
En el arte se dan las contradicciones mismas

de lo social. La lectura del arte nos sitúa en
posiciones que son una revelación de los estados de conciencia, de las múltiples construcciones de la realidad, de las diversas sensibilidades. Nos encontramos ahí con la parte
brillante de nuestro pensamiento, lúcido y
congruente, pero también nos enfrentamos
con la parte oscura, la negada, la oculta.
Cada artista busca configurar un espacio
para dejar la marca, la huella, la idea de lo
que le concierne. Por ello, una sociedad plural contiene espacios de toda índole par~
observar las configuraciones de sus individuos.
Nuestro ambiente genera artes visuales
como antes no lo hada. Este contexto ha cambiado radicalmente en los últimos 25 años.
Sus expresiones van desde la recreación y el
placer estético convencional, hasta la manifestación politicocultural de los no integrados,-pasando por las expresiones autobiográficas,
la tecnologización del arte y la búsqueda de alternativas.
El campo de acción es la ciudad misma, el centro
y la periferia, la ostentación y la limitación, el patio
casero y el patio industrial, el pavimento y el lote
baldío, el horario de trabajo y el desempleo, el auto
privado y el transporte público, etc.
El artista regiomontano trae la semilla de la
muerte entre ceja y ceja, la de su propia muerte cultural. ¿De qué puede hablar el artista regiomontano
si no es del vado que le produce esta cultura que
nos caracteriza? No es posible encubrir la calle de-

una parte; y por la otra, los discursos teóricos y
sociopolíticos que elaboran los artistas y estudiosos
del arte para configurar, legitimar y ponderar los
diferentes sentidos cognoscitivos y semánticos del
q-qehacer.
&amp;e es el tamaño de la tarea que se presenta a
los aspirantes a artistas. En esta dirección, hacen
falta en nuestro contexto una serie de acercamientos
teóricos, de discusiones abiertas y talleres conceptuales, de seminarios y de publicaciones que permitan abordar estas problemáticas. Los artistas están
obligados a pesar de la intuición romántica a la profesionalización moderna y posmoderna.

58

sordenada con coloridas composiciones y suaves
tonalidades.
La aventura de ser artista gira en tomo al poder,
a los prejuicios sociales, a lo que se entiende como
status, al oportunismo, a la pose y las descalificaciones gratuitas, todo para saber quiénes están marginados y quiénes detentan un poder.
Al artista regiomontano no lo mueve la tradición, porque no la hay (ésta es una ciudad que crece
con el siglo). Lo mueve profundamente la noción
de mercado y de dinero. Ello le obliga a ser un ente
aislado y no agremiado. Desea treparse, ser oportuno, autopromocionándose, pregonando éxitos y
aciertos, sin un contexto histórico que lo legitime.
Ante este denso panorama, ante la mistificación
de la actividad artística (es una profesión devaluada, no productiva, ociosa, bohemia, dicen...), y ante
la profusión de artistas y centros de
difusión, hace falta multiplicar los
foros de discusión y reflexión que permitan acuñar y compactar los conceptos que dan sentido al arte. La falta
de lecturas y nuestro analfabetismo
visual son los principales obstáculos.
Al igual que lo hacen los escritores en sus talleres literarios, el artista
de lo visual debe someterse a una critica profunda, apoyado por sus iguales, para pasar de lo pictórico-emocional-intuitivo a lo conceptual-discursivo, en busca de la construcción de
esa "ciencia del individuo" quemenciona Barthes, lugar donde se articularán los diversos códigos y saberes
del ser humano.
Hay indicadores que nos obligan
a ver en otras direcciones: no son sólo
los museos de Monterrey los que nos
estimulan, sino también el proceso de
integración que desarrollamos con relación en la actualidad cultural, así como también la movilidad del concepto de identidad nacional en el marco
de la identidad internacional. Indicadores son también la afluencia de
artistas (cubanos, por ejemplo, pero
no exclusivamente) que vienen a vivir
en nuestras regiones, atraídos por los

coleccionistas locales y por la promoción de las galenas privadas, que colocan los puentes a los otros
escenarios, los del primer mundo, para realizar viajes de ida y vuelta.
En un escenario futuro, quizás en menos de
veinte años, Monterrey y sus conurbados habrán
de convertirse en uno de los centros más importantes de producción artística en Latinoamérica, gracias a las importantes colecciones de arte de algunos
de sus habitantes, pero también a causa de las oportunidades y el perfil que aquí se están gestando.
Pero al margen del éxito hay que prepararnos
para delimitar y generar medios propios, con definiciones e historia propia.

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59

�spacio .
virtual
Por último, examinemos la cadena "en esta empresa cuenta más el trabajo fastuoso que el efectivo", que también contiene exactamente las mismas letras. Como en los casos previos, cada letra
es un dato, y tenemos subcadenas que también son
datos, y la cadena entera es otro dato. Pero ahora
la cadena se ha convertido en información que en
efecto podemos usar: es fácil basamos en lo declarado para definir nuestra estrategia dentro de la
empresa en cuestión, y así ganar poder.
¿Qué diferencia hay entre las tres cadenas mencionadas? En los tres casos hay letras (las mismas)
y agrupaciones de letras. Sin embargo, la segunda
añade, respecto a la primera, un elemento de organizadón: las subcadenas forman palabras con significado individual (aunque no colectivo). En la ter- .
cera hay, respecto de la segunda, un nuevo nivel
de orden que se convierte en un segundo elemento,
esta vez de pertinencia. Digamos entonces que la
información está compuesta por datos organizados
y pertinentes.
La entronización del World Wide Web (la Telaraña Mundial, afectuosamente llamada el Web por
los amigos) como el rostro gráfico de esa inmensa
red llamada Internet, significó, para muchos, laposibilidad de acceder a cantidades inmensas de información (y por lo tanto de poder). Los primeros exploradores del Web pensaron que, cual nueva Canaán, les aportarla, ya que no leche y miel, sí al
menos información a manos llenas. Por supuesto,
lo mismo pensaron todos los que, de manera explosiva, se incorporaron a la Red, sea como clientes
(buscadores de la sobredicha información) o como
oferentes. Pero al Web le pasó lo mismo que a los
destinos turísticos de moda: se llenó de chatarra, y
su carga de datos creció con más rapidez que su
carga informativa.

Computación a empujones
No SE NECESITA CONOCER MUCHA LÓGICA PARA ATAR LOS
siguientes dos cabos:·vivimos en la Era de la Información (ya casi hasta amerita las mayúsculas), e informadón es poder. Aunque los cabos no necesariamente son ciertos, tendemos a considerarlos asf, y
el nudo resultante es que todos, de una manera u
otra, buscamos más y más información como una
vía de acceso a un mayor poder. En nuestro camino
hacia la influencia, nos convertimos en recolectores
de información.
Pero es preciso distinguir muy bien lo que son
simples datos de lo que es injimnación. Los primeros,
por si solos, tienen un valor relativamente
Pensemos, por ejemplo, en la siguiente cadena de
letras: "áte nstea mjepars cneeua 1mse taqfer baooso
ustaf uvee le ctio". Cada letra es un dato, y la cadena
en sí es otro dato, pero su aportación hacia el acrecentamiento de nuestro poder es francamente inexistente. Imaginemos ahora la siguiente cadena, hecha con las mismas letras: "cuenta que empresa esta
fastuoso más en efectivo trabajo el el". Como en el
primer ejemplo, en este caso las letras individuales
son datos, y también lo son las subcadenas y la cadena completa. El mensaje total tiene algo de sentido, pero no es del todo útil.

escaso.

60

Imaginemos a un explorador típico de Internet
que, desde su casa, busca ávido las delicias de la
información en el Web. Primero tiene que conectarse a la Red, y lo más probable es que lo haga con
un módem de no demasiada agilidad (por ejemplo,
uno que opere a 14.4 kilobits por segundo). Ya insertado en la malla, el usuario empieza a hacer click
aquí y allá en busca de su preciada información,
.pero descubre pronto que ésta se halla cubierta por
una densa capa de anuncios, que está flanqueada
por resmas de datos inútiles o irrelevantes, y que
pasan las horas sin que la dichosa búsqueda resulte
demasiado fructífera. Encuentra algunas ligas
(links) prometedoras, y descubre que están rotas:
nadie responde a la llamada. Halla dos o tres sitios
"interactivos" de los que no logra extraer ninguna
interactividad. No es extraño pues que este usuario
esté más cerca de la frustración que del baconiano
poder logrado merced a la información (una columna de PC Week Online comentaba a principios
de año la ironía de que, en medio de un mar de
información, los usuarios estuvieran muriéndose
de "sed").
Lo que nuestro explorador hipotético descubrió
es que Internet es una red más llena de datos que
de información, pero como él busca información,
sigue c~sando el botón de su mouse con repetidos
cliclcs que lo llevan de un sitio a otro sin mayor éxito.
Entonces, el usuario descubre los buscadores,
los webbots, los indices: Yahoo!, Altavista, Lycos,
InfoSeek y demás mecanismos le guiñan un ojo virtual. ¿Estará ahí la respuesta? El explorador teclea
en el campo adecuado un par de palabras clave (kqwords) que le ayuden a encontrar la información
deseada. ¿Qué ocurre? Lycos le informa que encontró 158,375 páginas con los términos buscados. Algunos clicks, los primeros, producen buenos resultados en forma de piezas potencialmente aprovechables; otros, la inmensa mayoría, se traducen en
fiascos rotundos. Yademás el usuario, si quiere reducir los márgenes de búsqueda, tiene que empezar
a meterse en el terreno del álgebra booleana (!).
Usando su visualizador o bn:Twser, nuestro explorador está aplicando-acaso sin saberlo-- la denominada temología "del estirón", a la que en nombre
del esnobismo llamaremos tecnología pull. En palabras simples, el explorador usa su programa para
revisar sumarios de diversos sitios, luego elige más

o menos al azar sitios que considere aprovechables
y, vía un poderoso click, "estira" hacia su computadora los datos que, por su organización y relevancia, pueden significarle información. No es gratuito
que un cibernauta se sienta frustrado, si está obligado a sacar la información "a tirones" cuando tenia la idea de que llegaría con suma facilidad a sus
manos ávidas de poder.
Por supuesto, en cuanto alguien pensó en la metáfora de la tecnología pull, surgió en su mente la
idea complementaria: la de una tecnología push, "de
empujones". Yel procedimiento que se ha ido afinando en el curso de los últimos dos años no tiene
ninguna complicación: el explorador establece un
juego de condiciones acerca de lo que desea recibir,
y estas condiciones, este perfil, delimita la actuación
de un agente determinado (un emisor, por analogía
con la radiodifusión) para que, en el momento
adecuado, se "empuje" hacia la computadora del
explorador un paquete de datos definidos por el
perfil.
Siguiendo la tónica habitual del Web, donde los
estándares únicos brillan por su ausencia, esta tecnología ha recibido otros nombres. Por ejemplo, por
volver a la analogía con la radiodifusión (broadcasting), se le llama webcasting o netcasting, con énfasis
en el hecho de que, al elegir el usuario lo que desea
recibir, se trata no de una emisión punto-multipunto como en la radio y la televisión, sino de una
emisión punto-punto, como en una llamada entre
teléfonos celulares. Una designación alterna es la
de "tecnología de canales", en la que se define a
una fuente de datos como un "canal" y la elabora-

61

�ción del perfil de condiciones equivale a elegir qué
"canales" recibir. Hay otros nombres, pero los más
comunes son los de tecnología push, tecnología de
canales y webcasting; y en todos los casos se utiliza
la metáfora de los "canales" que, se supone, pueden
ser "programados" por el receptor.
Como cada novedad, la tecnologíapush ha tenido su cuota de epígonos y detractores. Como
ejemplo de los primeros, David Lidsky escribió el
siguiente encomio en PC Magazine: "En el Web, usted puede personalizar lo que se le entrega y decidir
cuándo y cómo desea verlo. El contenido también
utiliza hiperligas que le conducen de regreso al
Web, y los objetos que puede recibir son mucho
más variados, incluyen textos, datos, aplicaciones
Java y hasta programas". O bien están las palabras
de Lynn Dougherty, editor del Electronic Information Report, quien simplifica el asunto señalando
que con la tecnología push, "usted le dice a la fuente
de noticias qué es lo que desea, y ésta pone- en su
escritorio todo lo que afecte a su negocio". Gina
Imperato dice, en Fast Company, que ninguna "persona de negocios seria" tiene tiempo para navegar
miles de sitios a fin de encontrar "el puñado cuyo
contenido realmente importa".
Todavía más laudatoria es la imagen que presenta J. D. Lasica en el American Journalism Review,
donde riza el rizo aplicando a la metáfora otra metáfora, en este caso la clásica de Alvin Toffler; la
tecnología push, dice Lasica, es "la Tercera Ola" de
la comunicación de noticias en la Red. Esto amerita
una breve digresión; según Lasica, la Primera Ola
estuvo formada por las fuentes noticiosas que instalaron bancos de datos con su propia información y
la ofrecieron a los usuarios mediante programas
privados de búsqueda o bien adscritos a los esquemas de los grandes servicios en línea (CompuServe,
America Online, Prodigy...). En esta primera etapa
se apeló tanto al esquema pull (el usuario se conecta,
elige y "estira" lo que quiere) como al push (el medio
"empuja" hacia el usuario un paquete de noticias
según un perfil predeterminado). La Segunda Ola
habría llegado hace un par de años, con la explosión
del Web, cuando todas las publicaciones noticiosas
de importancia se lanzaron en estampida para establecer su presencia en la Red con versiones electrónicas de sus contenidos; esto implicó conceder más

relevancia al modelo pull, pues el Web se convirtió
en un sitio por explorar más que en una oferta definida de datos. Llega así la Tercera Ola, con esta
tecnología que ofrece a los exploradores de la Red
paquetes predigeridos: ahórrate la búsqueda y disfruta; nosotros la hacemos por ti. La balanza se
inclina hoy hacia el esquema push.
Pero incluso los defensores de la tecnología de
emisión punto-punto aceptan sus límites. Vin Crosbie, consultor de nuevos medios en Massachusetts,
admite que la tecnología push "es valiosa si usted
sabe lo que quiere, no tiene mucho tiempo y quiere
recibir algo de manera regular". En otras palabras,
la tecnología es una solución para el nicho específico de personas que dependen de la llegada oportuna de información para realizar su trabajo. Así,
un vendedor de refacciones puede enterarse con
suma rapidez del comportamiento de sus competidores, un observador de los mercados financieros
puede seguir las tendencias casi en tiempo real, un
periodista dispone de una especie de "agencia" especializada que le transmite información ya filtrada
sobre el tópico de su especialidad.
La tecnología push, resume Crosbie su opinión,
no reemplazará al periódico matutino que se lee
tornando café ni al noticiero de televisión que se
observa a media mañana: carece de la profundidad
del primero y del impacto visual del segundo. "Pero
es un valioso suplemento personalizado para su
dieta de noticias".
Por supuesto que también abundan las opiniones adversas, que en general enfatizan el riesgo de
que las aplicaciones push simplemente multipliquen los datos disponibles en la Red generando un
inmenso lote de mensajes inútiles que abarrotarán
los buzones electrónicos y crearán embotellamientos en el Web. Alguna columna menciona con un
dejo de ironía la posibilidad de que buena parte
del ancho de banda de la Red se ocupe transmitiendo a millones de puntos las grafiquitas necesarias para que la gente vea su horóscopo.
John Dvorak, siempre corrosivo, critica tres puntos de la tecnología push: lo engañoso de las metáforas, lo superficial de los datos obtenidos y la
redundancia de los mismos. Si el concepto es popular, dice, se debe a que suena mejor la noción de
que los datos son "empujados" hacia el receptor

62

que la idea de que esos mismos datos le son introducidos a fuerza en el gaznate. Por lo demás, añade,
es altamente probable que gracias al auge de la
tecnología push un usuario sofisticado reciba los
mismos datos o informes muchas veces. Para colmo, dichos datos no son precisamente lo que sellamaría información privilegiada; la tecnología push,
dice Dvorak, "le ofrece la misma información vieja
_que de cualquier modo obtendría. Yesto nos lleva
a lo que ha sido el verdadero sueño de la tecnología
push desde el principio: el mítico periódico personalizado: Es una idea que se soñó hace tanto tiempo
que sus orígenes se han perdido. Es como la computadora basada en un lápiz, la computadora parlante, la televisión plana del tamaño de un muro y otras
tecnologías que simplemente no pueden realizarse
con el actual estado del arte".
Otros comentaristas no han dejado de notar que
la popularidad de conceptos como el que nos ocupa
se debe, en buena parte, a que la Red todavía no
privilegia el costo real de una tecnología dada: no
se ha llegado al punto en que la saturación obligue
a optimizar los recursos, y por eso puede extenderse la idea de un servicio "a la carta'!, personalizado,
sin importar el hecho de que el modelo sea menos
eficiente que el modelo pull; este último, coinciden
todos, es más económico en la medida en que la
entrega del material se hace estrictamente "sobre
pedido" (sin embargo, omiten convenientemente
el hecho de que pedir un material significa tener
identificada su ubicación en el Web, lo que nos devuelve al problema original).
La vastedad y amplitud de Internet ha permitido la proliferación de esquemas push. Uno de
los más populares es el promovido por Point Cast
(www.pointcast.com), que revolucionó el mercado de los screen savers con su carátula de noticiero
gratuito-pero-repleto-de-anuncios. Sin embargo
existen numerosos esquemas distintos: Air Media
Live emite sus paquetes a la manera convencional,
usando difusión a través del éter, con equipo especializado; Mercury Mail (www.merc.com) envía los
datos vía correo electrónico, pero lo que "empuja"
al usuario so~ páginas en formato HTML, de modo que podda decirse que lleva las páginas Web
hasta el cliente. Otros esquemas colocan en la pantalla un pequeño ticker noticioso con resúmenes y

ligas hacia la Red (tal es el caso del Head Liner
promovido por Lanacom [www.lanacom.com]) y,
en fin, abundan tanto las promesas que quizás
valdría más examinar periódicamente la revista
electrónica Channel Site (www.channelsite.com),
donde se cubren ampliamente todas las tecnologías push. El interesado quizás quiera explorar la
Red en busca de datos acerca de las siguientes
tecnologías: Downtown, de In Cornmon (www.incommon.com); Back Web, de Back Web Technologies (www.backweb.com); Castanet, de Marimba
(www.marimba.com); Intermind Cornmunicator,
de la empresa homónima (www.intermind.com);
Digital Bindery (www.bindery.com); After- Dark
Online, de Berkeley Systems (www.afterdark.com);
My Way '(www.myway.com); Starwave Direct, de
Starwave (www.starwave.com). La instalación y
prueba de todas estas aproximaciones al modelo
push es tan instructiva como... frustrante, porque
resulta evidente que la oferta de información real
es limitada. El usuario, por más finamente que
seleccione los "canales", sólo dispone, hasta ahora,
de información realmente valiosa en segmentos
muy especificos.
Lo anterior se debe, por supuesto, a que la tecno1ogía push está realmente en pañales. Debe
recordarse que Point Cast, el producto más "veterano" de la nueva camada, lanzó su versión estable
del receptor apenas en mayo de 1996. Para que este
modelo se convierta en algo verdaderamente útil
para la inmensa mayoría de los usuarios de Internet, se requiere de un proceso evolutivo en el que
se cumplan varios requisitos.
El primero es que se facilite considerablemente
el acceso a fuentes cada vez más variadas. La gente,
dice Paul Pinella, director de Gestión de Productos
Empresariales en la firma Individual, sí quiere estar
actualizada, pero quiere estarlo sin batallar y en un
ratito: no más de diez minutos. Esto implica que
los modelos push deben ofrecer configuraciones
fáciles aunque poderosas y versátiles si en verdad
quieren llegar al gran mercado.
Un segundo requisito es que la intrusión sea calibrada, lo cual contradice la esencia del modelo:
se trata de que una información vital pueda, literalmente, interrumpir lo que esté haciendo el cliente. Pero una irrupción demasiado brusca o agresiva

63

�era de los agentes inteligentes, las tecnologías push
no serán la panacea; serán más bien el equivalente
de un perro perdiguero, capaz de dirigir nuestra
atención hacia potenciales minas de información;
su valor estribará en la capacidad de poner a nuestro alcance datos de gran frescura. El segundo
punto es que nuestra mente no funciona a partir
de operadores booleanos o de filtros; la mente creativa es capaz de tomar dos datos de aspecto irrelevante para integrarlos en un producto o idea de
gran valor. Como señala Bob Walker, ejecutivo
informático de Hewlett-Packard, cuando uno busca
información en la red, en el fondo no se sabe cómo
se hallará lo que se necesita. La percepción profunda de las cosas va más allá de las palabras clave o
de los perfiles de búsqueda.

disuadirá a casi cualquier cliente potencial, asi que
los promotores de la tecnología tendrán que hallar
maneras eficaces de llamar la atención sin por ello
ser latosos.
En tercer lugar, los modelos push deberán moverse hacia la creación de auténticos "agentes inteligentes", programas altamente configurables que
sean capaces de recorrer por su cuenta el Web, de
analizar los contenidos de las páginas y de "recobrar" para el usuario aquello que en verdad le signifique valor. Porque gran parte de la información
aprovechable de la Red no está en los servidores
de los proveedores de datos, sino en los de instituciones académicas o en las páginas personales
de gente interesada e interesante.
Conviene, por último, resaltar dos puntos. El
primero es que, incluso imaginándonos en plena

oncurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
on el propósito de estimular la producción del teatro escrito en México,
Universidad Autónoma de Nuevo León convoca a los escritores residentes
n el país a participar en el Concurso Nacional de Dramaturgia UANL
J.997, de acuerdo con las siguientes

BASES
as personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con
orma y temas libres.
os trabajos podrán ser de creación individual o colectiva .
os participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una
&gt;&lt;tensi ón mínima de 70 cuartillas y máxima de 100.
os trabajos deberán firmarse eón seudónimo e incluir, en sobre cer rado adjunto,
1 nombre, teléfono y domicilio del autor.
os trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad
utónoma de Nuevo León, Estadio Universitario, junto a la puerta 13, C.P. 66451 ,
d . Universitari a, San Nicolás de los Garza, Nuevo León .
recepción de los trabaj os estará abierta a partir de la publicación de la presente
nvocatoria y cierra el 10 de octubre de 1997 a las 13:00 horas.
jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas
la materia.
oncederá un premio único e indivisible de $ 20,000.00 (veinte mil pesos M/N).

•
64

con su fuerte originalidad, con su impulso vital, aeando
dentro de las letras nacionales una dimensión nueva, más
rica, más densa, más profunda,
En Monterrey, desde mediados de siglo, primero
aisladamente y después en forma más abundante, narradoras, ensayistas, poetas e investigadoras han hecho suyo
el campo de las letras; y si bien todas estas creadoras
trabajan en la búsqueda de un desarrollo artístico personal, propio, su labor de creación redunda siempre en el
enriquecimiento de la literatura regional, y por ende,
nacional y universal.
Dentro de este panorama, donde la mujer es parte
esencial del quehacer Iitérario regiomontano, aparece el
libro Dtsdt la penumbra, de Alejandra Rangel, colección
de relatos en los que el punto de vista que uno esperaría
femenino, va amoldándose, confundiéndose con el del
lector hasta perder el género sexual y quedar, como creo
que debe sucederle a cualquier obra literaria, sencillamente como una perspectiva literaria, filosófica, de lo
que es el mundo y los seres humanos que lo habitamos.
V1Sión nada tranquilizadora la de Alejandra Rangel,
pues al internarse en los laberintos más profundos de la
condición humana, nos entrega una serie de textos en
donde la vida cotidiana de hombres y mujeres se ve ensombrecida por la presencia siempre latente de la tragedia.
La vida oprime, parece decimos la escritora, y no
porque durante ella nos acechen peligros o tristezas; sino
porque la misma situación del hombre al estar parado
sobre el mundo es opresora. Existir implica en si ya una
pesadez que nos predispone a la desdicha. Vivir cansa, y
no importa qué tan plenamente se haya transitado por
la vida. Por eso es necesario buscar una salida, preparar
la huida, guardar debajo de la manga esa opción límite
que nos permita burlar la condición que se nos impuso
al llegar a este mundo, opción que en los personajes de
Alejandra Rangel se centra en la posibilidad del viaje, ya
sea éste a un lugar indefinido, fuera de nosotros mismos,
estableciendo un regreso o tomando una ruta sin retorno.
H~ salir de la cárcel del tiempo que esclaviza, abolir

La huida y el encuentro
Eduardo Antonio Parra
Alejandra Rangel
Desde la penumbra
Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1996,
CRtncos y COMENTARJSTAS DE DIFERENTES LENGUAS y LA1TIVDES

odrán participar los escritores nacionales o extranjeros que tengan un m ínimo de
al'\os de residir en el país.

~~

ibros

Para mayores Informes

comunicara• a loa
Tela. (8) 332-03-31 y 332-09-96

han escrito acerca de que, en los últimos años, la mujer
creadora ha jugado un papel preponderante en la literatura contemporánea. Semblanzas, estudios, antologfas,
reconocimientos que van desde galardones en juegos
florales hasta el prestigiado Premio NobeL además de ·1a
cada vez mayor producción femenina que aparece en
periódicos, revistas y libros, hacen patente que el lugar
ocupado por las mujeres en las letras universales ha dejado de ser eventual e irrelevante como lo era en décadas
no tan lejanas, para convertirse en protagónico e indiscutible.
Yen este juego de las letras y de los sexos México no
es la excepción. En nuestro país, escritoras y poetas han
ido conquistando con la calidad de sus obras posiciones
literarias que después de la gigantesca sor Juana Inés de
la Cruz habian quedado durante tres siglos como terreno
exclusivo de los varones. No es de lamentarse que esto
esté sucediendo: la literatura escrita por mujeres ha revolucionado el arte y la cultura con su aliento de renovación,

65

�en que por causas ajenas a su voluntad logra salirse de sí
mismo, se produce en él una metamorfosis: se convierte
en el que no es. Se trata de un viaje desde la inmovilidad,
un viaje interior, de la imaginación, que parece liberarlo
de su carga existencial mientras dura. Pero al terminar, o
sea cuando se dan cuenta los secuestradores de que se
equivocaron y lo dejan en libertad, el viaje termina y el
personaje regresa a su estado original. Es libre, pero de
nuevo se encuentra preso en su propia existencia, por lo
tanto, sólo le queda anhelar la muerte como viaje definitivo, estable, interminable.
Otra opción que Alejandra Rangel nos presenta como
ruta de huida es la fantasía. En "El anticuario!' la realidad
logra cuartearse gracias a la presencia de un objeto
mágico, un vaso de ámbar que"captura", por asi decirlo,
espiritus. Como en ''El zahír" de Borges, el vaso; más
que inolvidable, se convierte en una obsesión para el
personaje que desea poseerlo y acaba poseído por él.
Tras leer este texto, es evidente que la muerte, el viaje,
el sueño, el anhelo de no ser y todas las soluciones que la
autora nos habla venido presentando en los textos anteriores son sólo los prolegómenos, los elementos por
medio de los cuales se pretende huir de la realidad; es
decir, entrar en la irrealidad; es decir, entrar en la fantasía.
Pero aquí es la fantasia la que irrumpe en la realidad,
trastocándola, volteándola al revés como si Alejandra
Rangel, al invertirlo, quisiera cerrar el circulo que se verua
perfilando desde el principio.
Las huidas se suceden, pero al llegar al último texto,
"Luz en el cuerpo", nos topamos con la historia de otro
encuentro inesperado. En esta ocasión, como si la autora
hubiera escrito este relato ex profeso para cerrar su colección, se trata de un encuentro que, aunque transforma,
no fractura la realidad, no es un detonante hacia el escape. Aquí no hay ansias de huida, no hay anhelo de
muerte, no hay necesidad de viaje para abandonar la
cotidianidad, la realidad opresora.
En "Luz en el cuerpo" Alejandra Rangel parece revalorar las cosas para afirmar que la salvación puede hallarse eh un encuentro afortunado que nos haga mirar
"m!s allá", que sólo es necesario un toque de arte para
que suceda lo maravilloso, que si bien la existencia es
una condena, que si la vida es una tragedia continua,
aún hay una pizca de esperanza escondida en algún lado,
como nos dice de su personaje al final del relato, al final
del libro: Ahora miraba más allá. Ahora le sobraban
imágenes, imágenes para dibujar los sueños, para
navegar siempre más hondo ..."

la realidad o simplemente fracturarla para dejar entrar
esa irrealidad que preferimos llamar fantasia, sumergirse
en los simbolos, o anhelar la muerte de una forma
tranquila y llana, son algunas de las decisiones que toman
los personajes de Desde la penumbra para poder transitar
por el camino que les fue dado a manera de existencia
Asi, Makinze, en el relato titulado "Noche de insomnio", quien sufre de un cáncer incurable, asegura a su
médico que está cansado de la vida y "tal vez prefiera
morir'', en una invitación tácita para que se le practique
la eutanasia. Los personajes del texto que da titulo al horo
emprenden un viaje largamente anhelado y que de
pronto ya no tiene retorno pon¡ue han pasado la frontera
de la vida, es decir, han entrado a la eternidad que anula
el tiempo y los convierte, como diria Quevedo, en protagonistas de un "amor constante mAs allá de la muerte".
En "Más allá del rostro" los personajes giran en torno a
un simbolotambién mortuorio-la calavera-. Simbolo
que cobra más importancia conforme avanza el relato y
hacia el cual la actitud de la pareja es ambivalente, de
atracción y repulsión, pero que transforma el texto en
un diálogo con resonancias fúnebres en el que la narrativa
se desvanece, se adelgaza hasta casi convertirse en las
acotaciones de un texto dramático, dejándonos a solas
con los personajes y su tragedia oculta.
Estos tres primeros relatos, escritos de una manera
oblicua en la que la autora parace quererocultar la venladera fatalidad que envuelve a sus personajes, son una
muestra de la ineludible miseria humana y, por lo tanto,
una invitación a no ser: en los tres textos existe un fondo
de enfermedad, de infelicidad, de recuerdos dolorosos;
y en los tres la solución es la muerte, ya sea por eutanasia,
por accidente o por suicidio.
La imposibilidad de ser con los otros es otro de los temas
abordados por la narrativa de Alejandra Rangel. En los
relatos "Encuentro", "La estética de Isabel", "El hombre
de la gabardina", "Con el brillo del sol en las vidrieras",
una procesión de soledades hace su aparición, los~
najes están condenados a ella de antemano, y esta condena parece determinante al darnos cuenta de que, al intentar huir de ella, sólo encuentran más soledad en la
compañía de otras personas. Buscan el encuentro amoroso, erótico, pero no como se busca la felicidad en el ser
amado, sino con la desesperación de quien desea hallar
una ruta para fugarse de si mismo.
"Viaje en la oscuridad" es uno de los textos en donde
se resumen las directrices que rigen casi la totalidad del
libro; Aquí aparece otra vez el viaje, pero se trata de un
viaje forzado: un hombre es victima de un secuestro al
ser confundido con un empresario y padece un largo encierro custodiado por sus captores. Durante ese tiempo

66

La ronda de los libros

Agustin, Manuel Puig, José Donoso, Carmen Balcells,
Harold Pinter, Claude Simon, Patricia Highsmith.
Palabras de Manuel Puig a Leñero: "Hay que hacerse
a un lado de las estrellas. Es imposible ser amigo de los
famosos".

Humberto Salazar
Vicente Leñero
Lotería. Retratos de compinchts
Joaquín Mortiz
México, 1995.

Juan José Arreola
G~ERO: SEMBLANZA LITERARIA. CAUFICACION PREUMINAR:

Obras

excelente. Dieciocho retratos literarios con su buena miga
de anécdotas, alguno que otro chisme (o difusión desinteresada de información), juicio ponderado sobre obras
y personas del mundillo literario mexicano.
Al dibujar a sus modelos (en vivo o en efigie), Leñero
se dibuja también a si mismo, porque los autores incluidos están ahi por su relación presente, pasada, amistosa,
literaria o virtual con el autor de Los periodistas.
El autor da cátedra de modestia y de buen humor
consigo mismo cuando cuenta lo del premio Biblioteca
Breve a su novela Los albañiles: "Desde luego no entendi
en ese momento la pequeña confabulación editorial que
estaba detrás de todo aquello. [...] Ingenuo de mi, hinchado por la vanidad de un supuesto talento que se lo mereáa todo, yo tardé muchos años en reparar en todos aquellos intringulis del bendito premio. Más que la calidad
de Los albañiles -que tampoco es tan mala novela como
ha creído siempre mi estimado Carballo- fue el tesón
de Joaquín Diez Canedo lo que hizo recaer el Biblioteca
Breve de 1963 en mi obra. Y me atrevo a pensar que si el
premio no se lo dieron a Mario Benedetti por Gracias por
el fuego fue porque el mercado editorial de México resultaba más atractivo para Carlos Barral que el de Uruguay..."
Los textos refieren la forma como conoció a los escritores semblanteados, la manera como evolucionó esa
amistad y alguna anécdota sobre momentos cruciales o
críticos, en los que, como dice la voz popular, "se conoce
verdaderamente a los amigos".
No se trata, ni remotamente, de las semblanzas laudatorias, fingidas, mentirosas, que esconden los verdaderos sentimientos en un lirismo pomposo cuya retórica
conocemos. Leñero no dora la pUdora ni tantito, tan asi
que autores" de renombre" como Garcia Márquez y José
Donoso se ven reducidos a la dimensión de su propia,
falible, humanidad. (Aunque tampoco se solaza en acumular trivia en contra de estas figuras.)
He aquí los retratados: Juan José Arreola, Elias Nandino, Rodolfo Usigli, Joaquín Diez Canedo, Ignacio Retes,
Julio Scherer, María Elvira Bermúdez, Ricardo Garibay,
Luis de Tavira, José Emilio Pacheco, José Estrada, José

nerra Firme, Fondo de Cultura Económica
México, 1995.
PRF.CISOYOl'ORnJNO,INMEJ()RABLEHOMENAJEALAOBRADEJuan
José Arreola, es la reunión selectiva de una buena parte
de sus textos en Obras, editada en la colección Tierra Firme por el Fondo de Cultura Económica, en formato perdurable (hard awer, cosido, en pulquérrima edición) y
memorable, antología preparada y prologada por el critico argentino Saúl Yurkiévich.
Como la obra en si de este confabulador no es muy
extensa, esta maciza antologia de más de setecientas
páginas se acerca felizmente a la totalidad que entresaca,
de manera que en un solo volumen (herramienta de trabajo pesado) podemos sentir que asimos la propuesta
verbal de este disdpulo de Kafka, Borges y Papini.
Las obras que reúne son las celebérrimas Varia invención (1949), úmfabulario (1952), Bestiario (1959), Laferia
(su única novela, de 1963, Premio Villaurrutia) y Palíndroma (1971), además de unos cuantos ensayos sobre
Montaigne, el Fondo de Cultura Económica, Agustín
Lara, la mujer y el espiritu, y un sabroso diálogo con su
paisano Antonio Alatorre antes publicado en el Boletín
Editorial del Colegio de México. Y por si fuera poco un buen
número de sus traducciones("Aproximaciones") ya clásicas de poemas en prosa de Jules Renard, Paul Oaudel,
Henri Michaux y otros, asi como la serie "El grupo de
los Apóstoles", del mismo poeta católico francés ya mencionado.
El prólogo de Yurkiévich, abundante (43 páginas),
estiloso (en la vena del antologado) y conceptuoso, disecta y expone el "procedimiento ideológico" de Arreola:
su religiosidad, su concepto del bien y el mal, su idea de
la mujer, sus antecedentes y filiaciones, sus maquinaciones retóricas y lo que llama su escepticismo irónico y
cristiano.
Yurkiévich: "Obra de artifice, la prosa breve de Arreola está troquelada hasta resultar definitiva. Arreola estiliza como un clásico, con sintaxis clara y rigurosa, casi
lapidaria. Compuesta de periodos segura, sabiamente
articulados, busca equilibrar los pesos y establece la más

67

�armónica distribución de las partes. Prosa elegante, como
la de Borges, su patrono literario, eurítmica y eufónica,
tiende al estilo alto, a una cierta prosopopeya... "
El orden de los materiales en el volumen no reproduce el cronológico de su publicación, sino otro construido
por el antólogo, con base en consideraciones literarias.
Sólo se echa de menos una noticia, aunque fuera breve,
de carácter bibliográfico, que pusiera en relación lo seleccionado con la obra total y diera una mínima referencia
de la procedencia y primera publicación de los materiales
incluidos.

Fin y utopía
Francisco Ruiz Solís
élite de los analistas simbólicos que tendrán a su cargo
el control y la gestión de la economia global de alta temologia y un creciente número de trabajadores permanentemente desplazados. Proceso irreversible del inicio de
la tercera gran revolución industrial. La restructuración
de millones de puestos de trabajo en los complejos industriales implicará la necesidad politica y social de redefinir las oportunidades y responsabilidades de los desplazados en su comunidad.
Los planteamientos utópicos de sociedades altamente beneficiadas por la tecnologia, generados con el inicio
del capitalismo a finales del siglo pasado, vuelven a tener
vigencia después del culto a la eficiencia y la gestión de
los tecnócratas, cuya historia se va dibujando desde la
primera revolución industrial. La primera etapa de la
sustitución del trabajo humano, por la fuerza de las máquinas, implicó su combinación con el carbón para producir vapor. Entre 1860 y la Primera Guerra Mundial, el
petróleo y la electricidad se empezaron a utilizar como
fuerzas energéticas alternativas, que sustituyeron a las
anteriores para hacer funcionar a los motores. A la tercera
revolución industrial que se genera después de la Segunda Guerra Mundial, corresponden el desarrollo y operación de los robots controlados numéricamente, los ordenadores y los software. Las nuevas máquinas pensantes
realizan funciones conceptuales de gestión y administrativas; coordinan el flujo de producción, desde la extracción de las materias primas hasta el marketing y la distribución de servidos y productos acabados. El problema
que se plantea Rifkin es si los mayores niveles de producción, alcanzados en esta tercera revolución, tendrán como consecuencia mayores beneficios y más trabajo para toda la población y si el desarrollo tecnológico, al sustituir al ser humano, le liberará de por vida dándole más
capacidad para disfrutar de su tiempo libre y del ocio.
Dos perspectivas que implican visiones del futuro dife-

Jen;my Rifkin

El fin del trabajo. Nuevas tecnologías contra puestos de trabajo:
el nacimiento de una nueva era
Paidós
México, 1996.
LA REFLEXIÓN SOBRE LOS F1NFS INICIA CON LA OVILIZACIÓN. EL
fin del mundo ha sido un tema central en el cristianismo
desde su aparición. La idea de un punto final en la historia aparece en la filosofía política del siglo XIX bajo las
formas: fin del Estado, fin del capitalismo y de la civilización. Pero el fin sólo tiene sentido si va precedido de un
nuevo principio. Es aquí donde adquiere valor la utopia.
En las últimas dos décadas la reflexión sobre las sociedades en el próximo siglo se ha vuelto un tema común
entre los cientificos sociales, economistas y politólogos.
Elfin del trabajo de Jeremy Rifkin se inscribe en la tradición
anglosajona del análisis de las tendencias del desarrollo
tecnológico y sus efectos en la vida de la población empleada en todos los sectores de la economia. Ampliamente documentado con información económica de las
industrias y la situación laboral de los trabajadores de
los países desarrollados, el libro ofrece una perspectiva
de las tendencias creadoras y salvajemente destructoras
de la tercera revolución industrial que está en marcha y
que dará lugar a una nueva era donde el trabajo humano
perderá sus sentido económico y productivo para adquirir un valor social.
El análisis inicia con una exposición sobre los rasgos
de este proceso de transición. La era posmercado es una
fase de la historia humana caracterizada por la decadencia permanente e inevitable de lo que se entiende por
trabajo. El desarrollo tecnológico que está sustituyendo
gradualmente a los seres humanos en los sectores económicos, acabará polarizando al mundo en dos fuerzas: la

68

rentes. La visión de los empresarios y los economistas,
por un lado, y la visión de los criticos y pensadores utópicos norteamericanos, por el otro.
En la exploración de las consecuencias que ha tenido
el desarrollo tecnológico en Estados Unidos, el autor rastrea la historia laboral de los trabajadores de ~lor, el sector étnico más afectado por la transición, desde la mecanización de los campos de algodón en la década de los
cuarenta, que ocasionó un desplazamiento estimado en
cinco millones de trabajadores agricolas hada el norte,
hasta los actuales procesos de reingenieria que afectan
a cientos de miles que pasan a vivir en la miseria.
En cuanto a la tecnologia en la industria, el autor repasa las formas de organización de la producción en Japón y Norteamérica. De la masificación de los productos
pasa al análisis de la producción racionalizada, que se
caracteriza por la ingenieria simultánea y la mejora continua en los procesos productivos.
El capitulo que trata de la tecnologia en el campo es
particularmente sugerente. Historia de la tecnologia agricola. Evolución de la mecanización de la agricultura hasta
la revolución mecánica, biológica y quimica. La robótica
y el control por medio de ordenadores (clima, plagas,
riego, cosechas). Según sus estimaciones el proceso de
transformación de la agricultura llevará tan sólo 20 años.
Las granjas moleculares y la ingenieria genética implican
la creación de animales y plantas en laboratorio, muchos
de ellos nuevos y en espera de ser registrados para su
aprovechamiento.
En el sector secundario, el proceso gradual de sustitución del trabajo humano está siendo experimentado en
las industrias del acero, del hule, ia minerfa y la quimica.
En el sector servicios, la reingenieria afecta a las empresas
de ordenadores, teléfonos, seguros, bancos, restaurantes
y oficinas en general, particularmente en los paises
desarrollados. Las profesiones, la educación, el arte, la
literatura y el cine están tambi~n en un proceso de definición. Los espacios para el despliegue de las actividades pasan a ser secundarios o se eliminan.
Los costos sociales de la tercera revolución industrial
en Estados Unidos, Japón y otros países industrializados,
implican la pérdida del poder adquisitivo de los obreros,
el declive de la clase media, la concentración de la
riqueza en una élite económica, que representa el 0.5%
de la población total, y en un grupo de trabajadores del
sector de la información; el crecimiento de la pobreza,
particularmente entre los grupos étnicos minoritarios y
\ un recorte en los gastos sociales y de salud. Las consecuencias fisicas se presentan como estrés crónico, fatiga
fisica y alta presión arterial. Los procesos de reingenieria
tienen como resultado también un significativo aumento
de los homicidios en los centros de trabajo y suicidios a

causa del desempleo.
Con base en un estudio de Merva y Fowles realizado en Estados Unidos, Rifkin destaca la correlación entre los crimenes violentos y el desempleo. Esta correlación es lo que creará en el futuro una polaridad espacial
entre territorios sin ley y comunidades amuralladas en
todos los países.
En la última parte del libro, el autor realiza una serie
de proposiciones para consolidar una economia social
en lo que denomina la era del posmercado. Destaca en
este aspecto la reingenierfa de la semana laboral, que
implica la reducción a 30 horas de la jornada de trabajo,
con el fin de hacer frente al desempleo. El escenario de
la tercera revolución industrial implicará una reorganización de la vida social y de las sedes del poder. Mientras
las empresas multinacionales se fortalecen politicamente,
el Estado-nación se debilita. Frente a esta relación entre
mercado y sector público, la única alternativa de equilibrio es un tercer sector constituido por organizaciones
sociales y de voluntarios (ONGS), estructurados por la
población para la prestación de servicios y la lucha y defensa de causas comunes. Este tercer sector es el único
que puede encabezar la reconstrucción de las comunidades locales para reafirmar los lazos de solidaridad y
el legado democrático. La nueva relación entre los tres
sectores representará la creación de un nuevo contrato
social para el próximo siglo.
La transición a una economia social, más allá de los
intereses del mercado, dependerá del papel del tercer
sector que tendrá que trabajar en coaliciones y movimientos, en el terreno electoral, con el fin de lograr transferir todas las ganancias posibles de la productividad al
nuevo espacio de convivencia. La magnitud de los recursos necesarios para la consolidación de esta esfera de
intercambio social, implica recurrir a la disminución de
la semana laboral, la sustitución de la actual burocracia
que trabaja en la asistencia social ( en Estados Unidos),
recortes en los gastos de defensa, disminución de subsidios innecesarios a las empresas transnacionales, la
creación y aplicación del impuesto al valor añadido para
gravar los productos y servicios de tecnologia de punta.
Ante la pérdida de capacidad de gestión y administración del Estado-nación y el fortalecimiento de las empresas multinacionales a nivel global, la transferencia de
los recursos productivos al tercer s.ector es la única salida
viable para consolidar la economia social y conservar
las formas politicas de convivencia.
La disyuntiva es que la civilización está en riesgo y,
sin embargo, el fin del trabajo puede representar el principio de una transformación social que marque el renacimiento del espiritu del hombre.

69

�Una metáfora del tamaño del
mundo

representada por el que actuó.
Pero el proceso es más complejo, pues si el muñeco
es hecho por el ventrflocuo, éste sustenta su trabajo en
diversos especialistas que en esta historia son los llamados Hombres de Overol, asignándoseles, según sus
funciones o áreas de trabajo, diferentes colores. Por ejemplo, el Hombre de Overol Blanco transita por los sueños
y en esos ámbitos recoge elementos para todo aquello
que el ventrflocuo pondrá en el ejercicio de la función
del muñeco; el de Guinda se ocupa de recoger la realidad
y a veces reúne #similitudes obvias" aunque en otras ocasiones lo que integra este colaborador son cosas dispares
que pudieran chocar con lo real. Pero estos colaboradores
nada más aportan elementos y es el ventrflocuo el que
los integra y el que ordena las concordancias. Así hay
también el Hombre del Overol Verde Seco y el Hombre
del Overol Amarillo. &amp;te, por ejemplo, va al bar para
exceder lo cotidiano, o sea, en cierta forma para ir más
allá de lo real. Asf pues todo el trabajo de estos especialistas es lo que hace posible que el ventrflocuo haga
su trabajo y que el muñeco diga en un momento dado:
"Que yo hablo por mf mismo", por eso se habla de Ventriloqufa Inalámbrica, pues el muñeco añade como lógica
contundente, en la respuesta que le da al entrevistador:
"Recuerde que debo corresponder a mi mismidad una
vez construido, que tengo mi dinámica y que Samperio
se encuentra obligado a fungir como cancerbero de lo
que él y los hombres de overol han elaborado, lo cual me
hace sentir orgulloso, pues tengo asignado un equipo
que me cuida, me conduce, me retoca, me alimenta; me
da una filiación sexual, opiniones, carácter; en fin, me
hace sentir un ser humano respetable y respetuoso,
soberbio y parlanchino". Cualquier semejanza con la
condición humana no seria pura coincidencia. Por eso,
el muñeco podrfa adoptar en un momento dado la posición del ventrflocuo si la ficción se llevara a su último
extremo.
Pero en este parlamento del muñeco hay una parte
final que hay que añadir, pues dice: "Entre otras cu.riosidades, soy un criminal..." Cuando se continúe la entrevista, el que la lleva pregunta obviamente sobre esta criminalidad. Entre las muchas actividades que realiza el
muñeco, se encuentra ésta: "Ubicamos a un soñador,
estudiamos sus movimientos; sin que se dé cuenta, lo
vamos cercando y en el instante donde su utopia surge
con mayor nitidez y es como un cuerpo que caminara
delante de él, saltamos sobre ella, la maniatamos y huimos prestos y veloces". El muñeco roba utopías. ¿Y qué
les pasa a los que son despojados de ellas?: se transforman en nihilistas y se les distorsiona el mundo pues se
convierten en una "memoria errática" que inventa tiempos verbales; hablan en pospresente, del pluscua-mim-

Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Samperio
Ventriloquía inalámbrica
Alfaguara
México,1996.

AL VER EL rtnn.o DE ESTE UBRO NO PUDE EVITAR PRF.CUNTARME

si habrfa también "Ventriloquta alámbrica". Pero ya
iniciada la lectura esta pregunta impuesta por la lógica
pierde sentido, porque nos adentramos en una expresión
literaria inusual capaz de permitirnos ver y actwu; en
una representación ficticia pero inevitablemente válida,
los procesosde la creación y de la interpretación del mundo yde la vida.
En efecto, éste es un libro terrible, porque saca a la
luz las entrañas de lo ignorado y de lo inexplicable, para
mostramos cómo es o cómo puede ser el proceso del arte
y al mismo tiempo el proceso de la realidad misma. El
ventrflocuo es el autoi; pero al paso de la lectura también
Jo es el lector. Y al mismo tiempo, se da la circunstancia
de convivencia en un mismo plano real o ficticio, pues
esto ya no importa, del actor y sus personajes, o todavía,
en otras palabras, del ventrflocuo y sus muñecos. Esta
complejidad va imponiendo rasgos y condiciones de
actuación, de modo que no podemos evitar pensar que
pudiera ser el caso de que los muñecos o uno cualquiera,
que puede ser el entrevistado en este libro, sea a su vez
el ventrflocuo, pues la clave de todo el misterio que transita en estas páginas es que el ventrflocuo, que es Guillermo Samperio, es visto como tal por el "otroH que hace
la entrevista -y que también es Guillermo Samperioal muñeco que ostenta la visión de la vida y el ejercicio
de la inteligencia. Y aqut radica, finalmente el carácter
de "inalámbrica" que se da a esta ventriloquia pues, romo
dice el muñeco, nos confiesa su condición humana. Este
juego de espejos revela finalmente que la imagen reflejada puede convertirse en lo real y a la inversa, aquello
que se reflejó pasa a ser la imagen del espejo.
Cada autor o cada escrito¡; genera asf su propia organización mental para dar vida a sus personajes y al mundo en que se mueven. Cuando el entrevistador pregunta
al muñeco si rigurosamente surgió de la nada, el entrevistado responde que "si o no", pues si bien surge de la
irrealidad, su condición radica en ser parte o propiedad
de los espectadores, situación que, bien pensada, es similar a la del actor que actúa ante el público, pues son los
espectadores los que están dado vida a esa condición

70

perfecto, en futuro de pospretéritoH. Seña prolijo intentar
reconstruir aqut todos los derroteros en los que transitan
el ventrflocuo, sus auxiliares en overol de colores y sus
muñecos.
Todo es una vfa de representación huidiza, a veces
esquemática y a veces profunda, cargada di: sentido o
cargada de misterio, todo moviéndose en esta formidable
metáfora de la vida, el conocimiento, la cultura y la individualidad. Metáfora múltiple que se está desdoblando
continuamente y que juega el juego de lo irrepetible y lo
fugaz. Los varios capttulos del libro se dedican, seis a la
entrevista del muñeco, otros varios a Los Hombres de
Overol de Colores y tres al tema titulado ''Del Ventrflocuo
y su Dama". Estos son territorios de la poesfa en los que
la imagen de la mujer predomina, como presencia categórica de lo eterno femenino. Un ejemplo: "El manto pirata
de la noche ha cafdo sobre las azoteas y los patios. Sobre
los jardines y las calles de la Ciudad Violeta y Sepia. En
el cielo del Oriente de los sentimientos vibran tres calaveras de luna llena y debajo flota su letrero. En esta ciudad diversa, el viento es ahora de melancolfa milenaria,
viento alucinante. Lo mismo se arrima denso a las paredes, mueve apenas las hojas de los árboles magentas, que
acaricia en rumor silencioso el cabello rojizo de Dama
Imaginaria de Labios Dorados. En ella otras mujeres
encuentran espejo, formas de amar, maneras del desconcierto, y ellas le ponen su edad y sus dudas. Tiende hacia
ojos castaños y labios gruesos; su pelo se aclara o se oscurece en ciertas épocas. Sólo ocasionalmente es muy delgada y su llanto ha permitido que la Fuente prosiga su
monólogo de aguas de la Memoria". Pasajes como éste
enriquecen al libro en estos tres capftulos donde la dama
impone su presencia, pasajes en los que el lector hace
suyas las expresiones que el ventrflocuo dicta o añade y
de alguna manera sabemos que es él pero a la vez ninguno de sus muñecos.
Si esto es la vida, donde el hacedor y sus criaturas
conviven, se confunden, el lector empieza a preguntarse
si no hay parentesco con el Golem o con Frankenstein y
no es necesario que pasen nuevas páginas para que en
un capitulo intermedio, titulado precisamente "Los personajes predilectos del ventrflocuoH se haga mención a
todos estos fenómenos de la creación imposible. Aqut
podria añadirse al jugador de ajedrez de Borges; éste
dispone capacidad para que su mano mueva la pieza,
para después preguntar ¿qué mano es la que mueve la
del jugador?
En los anexos de este libro, el escritor queda ubicado
junto a saltimbanquis, ilusionistas, titiriteros, actrices y
otros oficiantes y adoradores del ventrflocuo, la alucinación y el pretexto. En efecto, la literatura es representación como lo es la actividad de cualqui~ra de estos

seres y ella participa de vida e ilusión, de luz y sombra,
de alegria y tristeza, de belleza y fealdad, como si estos
juegos de dualidad fueran estableciendo el signo y su
opuesto en cualquiera de los pasos de la vida.
Al final, como en toda función que se respeta, el capitulo de "La FiestaH está a cargo de toda la compañia,
es decii; de todos los integrantes de la Casa Samperio,
pues esta concepción colectiva le otorga el autor a cada
escritor. Por eso habla de la Casa Cortázar, de la Casa
Landolfi, de la Casa Garmendia, de la Casa Boll y tantos
otros escritores que han conformado el mundo literario
y en buena medida son los sostenedores de la interpretación del mundo real.
Samperio ha alcanzado con este libro, a la vez que
una maestrfa en la creación literaria, la expresión de una
sabidurfa que está detrás de cualquier sentido que se imponga las cosas y por ende al significado de ellas y de su
contexto. Este libro abre la puerta a Guillermo Samperio
para penetrar con paso firme entre los escritores mexicanos más significativos de este fin de siglo. Al fin de cuentas, todo es ficción y ésta, contenida en Ventriloquía Inalámbrica, paradójicamente es la que acaba por darle sustento a la realidad.

Periodismo noticioso
en diez lecciones*
Diana González
José Luis Esquive] Hernández
Periodismo noticioso en diez lecciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

Monterrey, México,1997.

0 ~ DE FINALIZAR LA LECl'URA DE PERIODISMO NOTICIOSO
en diez ltcciones, tres factores se mantuvieron persistentemente en mi conciencia, como sfmbolo del espíritu que
permea este libro y, evidentemente, como el sello indubitable del carácter de su autor: experiencia, conocimiento y pasión.
Tres factores indispensables que toda obra con objetivos didácticos debiera contener y que, resulta lastimoso reconocerlo, no son fáciles de encontrar en los
textos dirigidos a estudiantes, no importa su nivel o la
materia de que se trate.
En el libro que hoy nos entrega el maestro Esquive!
Hemández, dichas caracterfsticas están dadas, además,
"Texto leido en la presentación del libro en la Capilla Alfonsina.

71

�de manera armómica y equilibrada, a lo largo y ancho
de la obra.
La experiencia de más de veinte años del autor, en el
amplio campo periodístico, se ha bifurcado en dos senderos complementarios: la práctica como maestro de periodismo y fotografta en las aulas universitatjas.
El resultado es un libro que, a pesar de su afán meramente introductorio al ejercicio del periodismo reporteril,
enlaza ambos nive•es de experiencia de su autor y tiende
puentes entre las necesidades del oficio y las exigencias
de la clase, para señalar rumbos, especificar directrices y
encaminar cariñosamente a los jóvenes estudiantes de la
materia.
En cuanto al conocimiento y dominio del tema, resultan evidentes la precisión en los conceptos, la abundancia
de definiciones, la claridad en la diferenciación de funciones y tipologias, asi como el hecho mismo de recopilar,
ordenar y presentar todo este bagaje en forma oportuna
y actualizada.
Y es que Periodismo noticioso en diez lecciones constituye
también una adecuada respuesta ante la deficiencia que
en el mercado editorial nacional padecen los consumidores de este tipo de publicaciones.
Dicha aridez se ha suplido casi siempre en las aulas,
con reproducciones de ediciones norteamericanas o españolas (en los mejores casos, cuando no con simples fotocopias de éstas) que, si bien son puntos insoslayables de
referencia, no cumplirán nunca con una de las cualidades
fundamentales de la noticia misma: valiosa e insustitwl&gt;le
proximidad.·
Enmarcados en el amplio contexto universal de su
historia, el periodismo y su materia prima, las noticias,
encuentran aqui un análisis y exposición paulatinas que
no sólo ubican al lector, sino también le procuran herramientas técnicas fácilmente aplicables al campo profesional, gracias a los ejercicios y prácticas con que concluye
cada lección.
De lo general a lo particular, el libro brinda numerosas
definiciones, ejemplos, e incluso anécdotas que no sólo
agilizan su lectura, sino también la hacen altamente disfrutable, lo que con seguridad agradecerán sus destinatarios.
Los temas clasificados en diez lecciones, cada una dividida a su vez en diversos subtemas, tienen un desarrollo lógico y una perspectiva panorámica que no demerita
en profur.-1;,::fad.
Así, desde el concepto general de periodismo, hasta
la clasificación y explicación etimológica del término
noticia, o las recomendaciones fundamentales de redacción, el maestro Esquive) va permeando su libro con una
visión amorosa gracias a la evidente pasión con que ha
vivido y disfrutado su oficio.

Su clasificación de los diversos géneros periodísticos
o bien de los elementos fundamentales de la nota, por
mencionar dos temas escogidos al~ no sólo obedecen
a un afán de pulcritud académica, sino también a un
compromiso personal con los valores éticos que, enfatiza
el autor cada que le resulta oportuno, deben acompañar
el ejercicio de la profesión.
De hecho, dedica todo un apartado al desarrollo del
tema, para exponer con sencillez anecdótica, la axiología
del periodismo noticioso que se resuelve en la tirada:
veracidad, exactitud y objetividad.
Consciente de la materia movediza y frágil que
representa la realidad misma como objeto de descripción
e información, las advertencias éticas hechas por el autor
no sólo están respaldadas por alusiones directas y precisas sobre las condiciones que los diversos elementos y
factores imponen a esa misma realidad (trátese de factores personales, sociales, laborales, etc.), sino también por
técnicas concretas y sencillas cuya práctica capacitará al
reportero en el ejercicio correcto y oportuno de su condición como espectador y transmisor.
En el eje espacio-temporal de la obra, el maestro Esquive} Hernández se desliza del presente y sus condiciones técnicas al futuro y sus circunstancias imaginadas por aquellos visionarios cuyos sueños están hoy tan
cerca de convertirse en realidades (cuando no lo son ya).
Con un tono sincero e incluso simpático, el autor cumple plenamente con lo anunciado en el apartado inicial
HRazón de ser este libro", pues Periodismo noticioso en diez
lecciones es realmente una charla amena, efusiva y ·amigable, que ilustra e inspira, informa y forma al estudiante,
y aun se muestra abierta y oportuna al interés de cual•
quier otro lectoi:
Quizá· lo único reprochable es que sólo nos da una
"probadita" del análisis que también ejerce sobre la interacción medios masivos-sociedad. Pero en todo caso,
más que un reproche, tendremos que instar al profesor
Esquive} para que responda al llamado que la compleja
realidad de la comunicación actual demanda, con una
obra exclusiva de estudio y reflexión que profundice en
la vertiente ensayistica y arroje la luz tan necesaria para
la mejor comprensión de este fenómeno actual.
Autores tan calificados como el maestro Esquive) Hernández no sólo están intelectualmente capacitados para
contestar esta llamada urgente, sino también moralmente
preparados para solventar esta necesidad social, dadas
sw¡ habilidades desarrolladas en la práctica, su abundante actitud de orientador en este ámbito, que de una u
otra forma a todos nos inquieta y nos afecta.
Ojalá que estos breves comentarios tengan la fuena
del impulso para generar una nueva cosecha, y que la
próxima obra sea tan excelente como ésta. Felicidades.

72

Contraportada

ha tenido con Octavio Paz a lo largo de 15 años. El que
se trate de un poeta prolffico, de un ensayista, un hombre
de ideas, y, sobre todo, de un autor de palabra polémica
hace que sea diffcil encontrar algo que distinga a esta serie de entrevistas de las muchas que ha dado el escritor.
Sin embargo, a veces es un detalle, una observación hecha
al vuelo, lo que marca la diferencia: una mirada, una sonrisa, unas manos nerviosas. Si no es para devolvemos al
hombre, dialogar con el escritor sólo seña una repetición
de los que podemos leer en sus hbros. Asf pues, aparte
de repasar los tópicos obligados en su obra Oa polftica,
el surrealismo, la literatura hispanoamericana, la ~ ,
la historia de México, etc.), Peralta consigue captar el.
hombre que está en y detrás de la escritura. Amanera de
muestra leamos la descripción que hace el periodista del
momento en que Paz se encontraba en la antesala al Premio Nobel: "El rito empezó a las 4:30 de la tarde. Una
tarde oscur.a, invernal, sueca. Mozart, Strauss, Beethoven
fueron conjurados al evento, ·y la Orquesta Filarmónica
de Estocolmo los inlelpreló a la perfección. Cada pieza
anunciaba un premiado. En cada instante, las manos de
Paz acariciaban sus labios, se arreglaba el pelo. Y, a veces,
sus manos jugaban con sus propios dedos. Era como el
nii'io de Mixcoac que silba entre dientes, el mismo niño
que inventa alas y echa a volar profedasH.

Libertad González

Braulio Peralta
El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz
Grijalbo
México, 1996.

"LA lJI1LJDAD DE LA POESIA a&gt;NSISTE EN RECORDAJlNOS LA suprema utilidad de las cosas inútiles". "La poesfa es el

antidoto de la técnica y del mercado. A esto se reduce lo
que podria ser, en nuestro tiempo y en el que llega, la
función de la poesia. ¿Nada más? Nada menos•. Declaraciones recogidas al calor de la emoción del volátil
momento, charlas reposad~ en las que se degusta él sabor del oporto y de las palabras, lo mismo que expresiones enfáticas o argumentaciones elaboradas para responder a preguntas incómodas o insidiosas son los ricos matices de estos diálogos que el periodista Braulio Peralta

Miguel Covarrubias
Papderfa tn trlmrite
F.diciones Castillo / Facultad de Ftlosofta y Letras, UANL
Mon~ N. L, 1997.
DENTRO DE LA RAOfA DE PUBUCACIONES QUE EL POETA RECIOmontano ha tenido en los últimos años (El traidor, Junto a
una taza de ca.fo) recibimos ahora este volumen que reúne (

EL _ARCABUZ:•
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'

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lAs ACT1VIOADES QUE SE REALIZAN EN MAYO PARA

.,,.,_,.. 4"•

.-

--

•• -

1

A0EMAs DE SER UN CXL0 DE C0NFEltENOAS Y Ml5AS REDONDAS 8'KA

,.,:

analizar la obra de Reyes, este Festival AHonsino fue aprovechado también mmo mara, para brindar homenajes a universitarios y aeadores artfsticos, presentar novedades editoriales y hat'B'unaepasode la obra poéticadealgunosesaitores
nuevoleoneses. Se hicieron tres homenajes: aJOllé Ángel Rendón,
humanista, ~liotecario, editor y promolor literario; al cardiól~
goWntor'Jl¡erina. pklneroenlatinoaméricaen cirugfa vascular
-a quien la UANL le publiá&gt; en este atio sus memoria&amp;-; y al
pintor Efrén Ord6ftez.

CX&gt;NMliMOIWl EL

natalicio deAHonso Reyes tuvieron en este atio un carácter distinto. En principio, la organización estuvo a cargo de la Seaetalfa
de Extensión y Cultura de la UANLen colaboración am el Consejo para la Cultura de Nuevo León. Se oírecieron actividades
que abarcaron distintas disciplinas: literatura, historia, artes
plásticas, filosolfa, cine. Desde luego, buena parte de los eventos
estuvieron dedicados a abordar la obra del autor de V"i,ibn de
An.thuoc. Una de las particularidades del Festival.Alfonsino l'R/
fue la utilizadón de distintos espacios, no sólo de la Universidad,
sino también de museos y c:entros culturales de la entidad.

CRtncos IJTElwtlOS v l!SCtlTOIU!S, DE MClfflRREY v DE mms smos
del pafs, participaron en una serie de mesas redondas y actos

73

�tatar que un libro es bueno o malo en los casos más raros.
Pues un libro es tan raramente lo uno como lo otro, y la
mayoría de las veces, ambas cosas a la vez. (. .. ) Tiene
sentido escribir sobre un libro si con su ejemplo se puede
demostrar algo, o si el crítico siente crecer en su interior
una erupción temperamental frente a él". Digamos de
momento que Papelería en trámite no nos deja indiferentes.

el material ensayístico producto de tres décadas de trabajo. En una compilación realizada por el propio autor,
reconocemos Papelería (1970), Olavide o Sade (1975) y
Nueva papelería (1978), tres títulos que comprenden a su
vez las primeras tres partes del libro y que, salvo algún
cambio de orden, se presentan tal y como fueron publicados de manera original; la última sección, que presta
su nombre a la colección completa, recoge su trabajo más
reciente y está dedicado a la literatura en Nuevo León.
Así pues, se trata de una especie de summa en la que
identificamos los lugares literarios que al poeta le gusta
frecuentar: desde los franceses Jean Genet, Breton, Sartre
y Barthes, hasta Reyes, Borges, Paz y Garcia Márquez,
haciendo escalas en Cervantes, Rojas, Laforet y Sender,
o de plano singulares excursiones a Benn, Canetti y Edward Albee, sin dejar de lado el paso familiar por José
Alvarado, Alfredo Gracia Vicente y Humberto Salazar,
entre otros. El poeta ensayista se mueve con soltura entre lo diverso y acomete con la misma naturalidad la
reflexión, la crítica y el apunte sobre poesía, traducción,
ensayo o narrativa. Covarrubias comparte sus lecturas y
nos deja la mejor parte. Para valorar este libro tal vez
convenga tomar las palabras de Robert Musil incluidas
en uno de los epígrafes de este volumen: "Es útil cons-

Benjamín Prado
Raro
Plaza &amp;t Janés
México, 1996.

LUEGO DE TRES VOLÚMENES DE POESIA, BENJAMÍN PRADO IN-

cursiona por primera vez-y con suerte-en la narrativa.
Su obra fue reconocida con el Premio de Novela "El sitio"
de Bilbao. Si pensamos en Prado como ejemplo de la joven narrativa española habría que tomar nota del gusto
por una escritura aparentemente poco ambiciosa en la
que se respira soltura y espontaneidad. El relato parece
fluir de manera natural y sin complicaciones. Raro es de

en los que se abordó la obra de Alfonso Reyes, nacido en esta
ciudad el 17 de mayo de 1889. Entre otros, estuvieron como ponentes Femando Curie!, Vicente Quirarte, Christopher Domfnguez Michael, Alfonso Rangel Guerra, Margarito Cuéllar, Luis
Mario Schneider, James Willis Robb, Antonio Alatorre, Adolfo
Castañón, Herón Pérez y Genaro Saúl Reyes.

voleoneses, a cargo de actores de renombre. El público tuvo la
oportunidad de escuchar en las voces de Ana Silvia Garza, Blanca Guerra, Nuria Bages, Minerva Mena Peña, Daniel Giménez
Cacho y Jorge Segura, poemas de Jorge Cantú de la Garza, Miguel Covarrubias, Gloria Collado, Carmen Alardín, Horado
Salazar Ortiz y Ernesto Rangel Domene, asi como cuentos de
lrma Sabina Sepúlveda.

UNO DE LOS EVENTOS QUE DESPERTARON MAYOR INTERts FIJE EL DE LA

presentación del libro Alfonso Reyes, diplomático, de Francisco
Valdés Treviño, editado por la UANL, en el que se abordan aspectos de esa parte de la vida del escritor que representó a
México en Francia, España, Argentina y Brasil. Otra novedad
del festival fue la inclusión, al final de algunas conferencias o
mesas redondas, de lecturas de obra de algunos escritores nue-

LLEGARON ALGUNAS CONVOCATORIAS PARA LOS PREMIOS LITERARIOS DEL

Instituto Nacional de Bellas Artes. Los más próximos son el de
Ensayo Literario José Revueltas, el de Obra de Teatro y el de
Novela José Rubén Romero. Para el primero los concursantes
deberán enviar antes del 20 de junio un ensayo inédito sobre
temas literarios, de teoría o acerca de escritores latinoame-

74

ese tipo de historias en las que no se sale del ámbito personalísimo del narrador. Tiene el ritmo de una canción y la
plasticidad de una película. Bob Dylan y Wim Wenders
como parte de una mitología privada en la que también
caben Diane Keaton, Matt Dillon y Nirvana. Las referencias cinematográficas y musicales moldean actitudes,
sensaciones y pensamientos como una suerte de eco, respaldo o salida a una existencia que al medirse frente a
los demás o frente al entorno sale más o menos librada.
El chiste amargo o la ironía a la Wo&lt;)dy Allen compiten
con la frase entrañable y la voz de emoción contenida y,
sin embargo, evidente. La escritura de Pardo es como
una melodía suave pero efectiva en la que el lector no
puede más que simpatizar con un narrador que dice cosas como "era una de esas mujeres por las que vale la
pena mentirse a sí mismo" o "todas las canciones tenninan por ser tristes, por ser la banda sonora de algo que
has perdido". Sería demasiado fácil colocar el mote de
literatura light a esta novela, pero con eso no se diría nada.
Más bien, si hubiera que encontrarle algún símil con lo
que se ha escrito en México habría que pensar en la agilidad de las novelas de José Agustín. En cualquier caso,
conviene recibir el viento fresco, que no raro, de la narración de Prado.

n:

El banquete de Platón

programas singulares que apelan a toda suerte de
intereses; tal es el caso de "El banquete de Platón",
programa semanal que emite Radio Red y en el que Ikram
Antaki, dama de lenguaje florido y conocimiento
enciclopédico, ofrece al público radioescucha reflexiones
sobre tópicos tan variados como la historia, la religión,
la filosoffa, la ciencia. El programa ha tenido tanto éxito
en forma de llamadas y solicitudes de repetición de
algunos temas, que finalmente llamó la atención del
Grupo Editorial Planeta y se tradujo en la impresión de
cinco pequeños volúmenes temáticos que compendian
lo mejor del programa radial. En el volumen dedicado a
la ciencia, Antaki presenta un ramillete de diez ensayos
sobre temas muy variados: desde el racismo y la elusiva
naturaleza humana hasta los mitos de la creación y los
orfgenes de las matemáticas. Los textos de Antaki,
claramente influidos por la formación filosófica de la
autora, no ofrecen concesiones al lector, sino que lo
introducen de manera directa en la reflexión profunda.
Aunque no tiene la amenidad de un Carl Sagan ni la

Ikram Antaki
En el banquete de Platón (Ciencia)
Joaquín Mortiz
México, 1997.

DEBEMOS A LA QUDAD DE Mfilaco LA RECUPERAQÓN DEL VALOR

de la radio. Los embotellamientos de tráfico y el hecho
de que los capitalinos pasan horas y horas al volante han
traído consigo la bendición inesperada de una enonne
masa de gente interesada en la radio. Y ello ha producido

ricanos, al Centro Cultural Gómez Palacio (Lisboa y Londres,
Col. Campestre, CP 35080, Gómez Palacio, Dgo.). ~os trabajos
deberán tener una extensión minima de 35 y máxima de 150
cuartillas.
Los interesados en el Premio Nacional Obra de Teatro
deberán enviar una obra inédita que no haya sido representada,
que tenga un alcance minimo de 50 ~utos d~ representación
efectiva. Deberán remitirse los traba¡os al Instituto de Cultura
de Baja California (Av. Obregón 1209, CP 21100, Mexicali, Baja
California), a más tardar el 27 de junio.
En cuanto al Premio Nacional de Novela José Rubén
Romero, deberán enviar una novela inédita con una extensión
de entre 80 y 300 cuartillas al Instituto Michoacano.(~orelos
Norte 385, CP 58000, Morelia, Mich.) antes del 25 de Julio.

En los tres casos habrá un premio de 75 mil pesos para el
ganador. Los participantes deberán presentar sus trabajos por
triplicado, firmados con seudónimo y, en sobre aparte, su plica
de identificación.

DE PUEBLA LLEGA LA CONVOCATORIA PARA EL CONCURSO LATl-

noamericano de Cuento Edmundo Valadés, en el cual podrán
participar los escritores que envíen un cuento, con una extensión
de entre cinco y quince cuartillas, por cuadriplicado, firmado
con seudónimo, a la Casa de la Cultura de Puebla (5 Oriente
núm. 5, Apartado Postal 255, Puebla, Pue., CP 72000). La fecha
limite de recepción de trabajos es el 20 de agosto.

75

�especialización de un Stephen Jay Gould, Antaki hace
una labor de sfntesis que la califica fácilmente como una
buena divulgadora cientifica. El volumen es una
excelente invitación a profundizar en algunos de los
temas que, por su proximidad a las más relevantes
cuestiones filosóficas, sin duda deberian formar parte de
la reflexión habitual de toda persona curi~ También
logra despertar el interés por conocer lo que la autora
escribe sobre los otros asuntos, de modo que se antoja
salir a la búsqueda de los volúmenes restantes.

Colaboradores
A~ ~- Investigador. Licen-

L..:,.,~- Naáó en 1943 y vive en

ciado en antropología por la UANL,
estudió la maestría en esta misma
disciplina en el Colegio de Michoacán.

~ J . ~ P~ (León, Gto.,

Vermont, Estados Unidos. Es autora de
siete libros de poesfa. En 1993 ganó el
Premio Pulitzer por su libro The wild iris.

1964). Narrador, editor, coordinador de
talleres. Estudió letras en la UANL. Es
vocal del Consejo para la Cultura de
Nuevo León, becario del FONCA y
autor del libro Los límitts dt la noche
(1996).

~ (!..,~ (Monterrey, 1959).
Escritoi; periodista. Estudió psicologfa
en la UANL. Ha publicado los libros de
entrevistas Estoy en la acera de los que vemos y Sigue mirando el fuego.

Carlos Garcia Gual
Mitos, viajes y héroes
Taurus
Madrid, 1996.

LA RICA Ml10LOGIA GRIEGA HA SIDO DURANTE MUCHO TIEMPO
una fuente -al parecer inagotable- de abastecimiento
e inspiración para historiadores, poetas, psicoanalistas,
etc. que retoman sus dioses, héroes y motivos como
puntos de referencia. Baste recordar a un Borges en su
extraordinaria recreación del mito del ,minotauro y su
soledad en el laberinto. Desde Homero y Hesiodo hasta
T. S. Eliot, por no citar a los poetas barrocos españoles o
a Claude Lévi-Strauss, han sido cautivados por el encanto
y misterio de los mitos griegos. Como académico de
pimer nivel y gran conocedor de la tradición grecolatina,
Carlos García Gual presenta en este libro, publicado por
primera vez en 1981, cinco estudios en los que hace un
seguimiento pormenorizado de distintos héroes y
asuntos. A manera de introducción, el autor hace una
serie de precisiones en tomo a la relación entre mito y
literatura para luego dedicar un primer ensayo al Más
Allá en la literatura griega; los cuatro ensayos restantes

se centran en el estudio de una figura especifica y el
rastreo y revisión de la documentación existente. Así
pues, conocemos de cerca la aventura de Jasón, cuya
historia no concluye con la esperada conquista de la
princesa y el reino prometido sino con la imposibilidad
de recuperar el trono y el encuentro con Medea, cuyo
trágico amor es materia de otra historia. También el autor
nos habla de la figura del ciego vidente Trresias y de cómo
el mito de este héroe tradicional ha sufrido cierta
decadencia en sus distintas reinterpretaciones. Además
sabemos de la resonancia histórica de los mitos a partir
del estudio de Penteo y de un caso de contaminación
mitológica entre la tradición céltica y grecorromana
mediante el estudio de Orfeo. Este volumen, según nos
dice el autor, pretende ser una invitación a la relectura
de estos viejos relatos. Garcfa Gual resulta modesto en
este propósito pues Mitos, viajes y héroes es mucho más
que una invitación.

calidad de los contenidos, del diseffo y cuidado editorial, a esta
revista hay que reconocerla por su persistencia, su periodicidad
y por darle oportunidad de expresarse a buen número de
esaitores que l'StMI en proceso de aprendizaje, aunque algunos
de ellos no son propiamente jóvenes. Grajógrafos tiene un consejo
editorial formado porJesús de León, Jaime Aneota, Luis Alberto
Valdez, Erasmo Torres López y Gerardo Ortega; y le da cabida
a textos de Guillermo Berrones, Jesús Llanes, Magdalena
Martfnez. Juan Manuel Carre1'o, Rafael Teniente, Arturo Dávila
González, Griselda Cruz, Zaira Espinosa y Emir Guerrero
Cllávez. entre otros. Esta publicaáón recibió en la última edición
de Finanáarte un apoyo económico que seguramente permitirá
al patroánador mantenerla en forma independiente, además
de mejorar o faálitarle el plOC'eSO de producción.

JuAREz CONVOCA A LOS
Premios de Literatura José Fuentes Mares, para obra publicada,
en las modalidades de letras mexicanas y letras chicanas. En el
primer caso, se premiará un libro de poesfa que haya sido pu·
blicado entre febrero de 1995 y agosto de 1997. Quedan excluidas las reediáones, reimpresiones y antologfas. El ganador
obtendrá 22 mil pesos y medalla. Los interesados deberán enviar
cinco ejemplares al comité organizador: Av. López Mateos núm.
20, Ciudad Juárez, Chihuahua. Apartado Postal 1594-D.
LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE CIUDAD

l&gt;EsDE FINALES DEL AÑO PASADO ORCULA EN MoNmulEY UNA PEQUE(ÍjA

revista de literatura:Grafognefos, que dirige y patrocina José Francisco Carda Luis. Hasta mayo han aparecido seis números de
esta publicación que contiene textos de poetas, narradores y
dibujantes que se iniáan en esas disciplinas. Más allá de la

óscar Efrain Hmera

76

ftt,.,_..J. &amp;wJ (México, D.F., 1942).
Escritor, ensayista. Obtuvo el Premio
Xavier Vtllaurrutia 1980 por su ensayoreportaje Onetti. Obra y calculado infortunio. Actualmente dirige el Centro de
Estudios Filológicos de la UNAM.

EJ..,...,¿~ ~

(Monterrey,
1965). Periodista, historiador. Es repor•
tero de Vuia Universitaria. Reáentemente
ingresó a la Soáedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadistica.

~ &amp;e,.,..:/4 (Monterrey, 1942).
Cineasta, critico de cine. Es maestro de
posgrado en la Facultad de Ciencias de
la Comunicación de la UANL.

~ ~ (Monterrey, 1961). Periodista y editora. Estudió letras en la
UANL. Fue reportera del diario El Norte,
en el cual mantiene una columna de cri•
tica cinematográfica.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Hizo estudios de letras en la UANL, la

Universidad de Málaga, el Colegio de
México (donde es candidata al doctorado) y Harvard University.

~,."""1

~
~ (Monterrey,
1937). Dramaturgo y director teatral.
Maestro de muchas generaciones de
actores en Nuevo León.

Ó#M ~ HlllM~ (Monterrey,
1962). Poeta, periodista. Editor de la
Dirección de Publicaciones de la UANL.
Becario del FONCA.

J . - ~ ~ (Tandil, Argentina,

(Guadalajara, 1923). Es presidente de la
Soáedad Mexicana de Filosofía y director del Centro de Estudios Humanisti•
cos de la UANL.

1942). Estudió psicología social en la
Universidad Nacional de Córdoba. Desde hace veinte mos es protesor de soáologfa en la UANL, donde es titular de la
División de Estudios de Posgrado de Filosofía y Letras.

H~ 4MJ4' (Monterrey, 1935).

&amp;,.,.t. t . . t ~(Guadalajara, 1966).

Escritoi; psicoanalista. Es presidente de
la Soáedad Analltica de Grupo de Monterrey, A. C. Dirigió en los cincuenta la
revista Kátharsis.

Poeta, critico literario. Obtuvo el Premio
Nacional de Poesía Aguascalientes 1992
por su libro Espuela para demorar el viaje.
Actualmente es becario del FONCA.

J.,¡~ (Monterrey, 1971). Perio-

.A.+.A4 H-i,,. /.l Ou. L,.J (Necaxa,

dista. Ha colaborado en los diarios El
Nacional, El Porvenir, El Norte y La Jornada. Autor de Tierra de cabritos (1995).

Edo. de México, 1964). Coordinador de
talleres literarios. Colabora en la Dirección de Difusión Cultural de la UANL.

~~
(Monterrey, 1930). Escritor, conductor de radio y televisión.
Creador de innumerables programas ra•
diofónicos de orientación cultural, en•
tre ellos uno de divulgación de poesfa
castellana en la década de los cincuenta.

(Villahermosa, Tab.).
Poeta, critico literario. Fue secretario
particular de Carlos Pellicer. Publicó
una antologfa de sus poemas: Retrato a
lápiz (1996), y un libro de ensayo Las
estaciones rotas (1996).

~~ f,,u.J.~ IJ. V-'°'

77

o~ Pltft s.¡.:~ (Monterrey,
1970). Estudió letras en la UANL. Ha
publicado Doménico (1993), De todos los
santos herejes (1995) y Cuartos privados
(1997).

V ~ Q ~ (México, D. F., 1954).
Poeta, ensayista, editor. Recientemente
ha publicado Peces de aire altísimo (1993),
Viajes alrededor de la alcoba (1993), El amor
qut destTuyt lo que inventa (1995 ).

A~ ~ ~ (Monterrey,
1928). Ensayista, educador, exrector de
la UNL, miembro de la Junta de Gobierno de la UANL. Es titular de la Secretaría de Educación en Nuevo León. Autor
de La cuarta presencia (1995) y Monólogo
de la ciudad (1996).

Aq..... ~ "'1~ (Monterrey,
1943). Poeta, editor. Estudió arquitectura en la UANL. Autor de Arenas de olvido (1994)yde Naufragio de la ooz (1996),
entre otros libros.

~ ~ (McAllen, Texas, 1953).
Creador y teórico de artes plásticas. Es
maestro en la Facultad de Artes V1Suales
dela UANL.
f,,_,.~4U ~ s.t.,. (Puebla, 1957).
Sociólogo, investigador. Es editor de la
Dirección de Publicaciones de la UANL.

~~ (Monterrey, 1957). Periodista, escritor. Director de Procesos
de El Diario de Monterrey. Autor de En
nombre de la fe y El ombligo de Edipo.
(Monterrey, 1959).
Poeta, aitico literario, editor, promotor
cultural. Es titular de la Secretaria de Extensión y Cultura de la UANL.

�Universidad Autónoma de Nuevo León
., ica y Eléctrica

Facultad de In

•

Certame Nacional
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pu&amp;:==-ca:i::~•

J\yuntamienf.o de Monterrey, el Conslúo Nao1onal pa.ra la CUltura y
las Artes, y la Universidad Autónoma de Nuevo León convocan al IX
Certamen Naotonal Alfonso Reyes.

BASES

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DUCACI

ILORES,

res mexicanos residentes en M ~ o
en .
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presentarse en espatlol.

d1rectamente en las
enes lo heu7an g

,000.00 (cuarenta m1l
o del Jurado cal1tlmenc1ones bonoo o libro de.ens8'Yos
tes temas: literatura
temporánea, tuosofia
, e historia. regional
máximo de 150
U1n&amp; a doble

r metodologías par
común, enfocadas
iscusión y

perior, valores, actitude
las ingenierías.

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la sociedad.

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or1g1J)ales.

~gra,dO ~on.aa,,dt rebonocida

~ mt.electual. Bus no~~~ oportuna-

$11l)t.e.

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10.EJ. fallo. del jllrad.o O&amp;Unoador se d&amp;Ñ irJocer el viernes 5 de
diclambre. Un notarlo abrirá úmoameme los sobres que contengan
las ident1noao1ones del gan&amp;dor '1 da los acreedores de las menciones honorfftcas y destrulri los sobres restantes.

R. Avuntamltnto de

Man....,

U.Las !nstU.ualones orga.ntzadoras notiftcarán de lm1'11'ia&gt; el fallo
al triunfador, a las personas d1stingu.1das con men
honoriflcas y a los medios de comun1cac16n. Igualmente ltlf9~11'án la
fecha en que se efectuará. la ceremonia de entrega d e l ~ -

�DIRECCION DE
PUBLICAOONES

C OLECCIONES
E DITORIALES

U A N L

Cuadernos de
la Biblioteca

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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 6, Mayo-Junio </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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