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                  <text>A

R

A

s

�Contenido

".'

FONDO
UNIVERSITARIO

)........____

Un momento en la vida de Alfonso Reyes / Antonio Alatorre, 3
Los libros de Pedro Garfias / Juan Manuel Gómez, 11
Gato dentro / William S. Burroughs, 14
Pessoa y los maestros zen / Humberto Martínez, 18
La mesa del escribano / Eduardo Langagne, 20
Adiós al siglo XX / Eugenio Montejo, 21
Viuda que vuela en las postrimerías del pecho de su amado / Minerva
Margarita Villarreal, 23
La venta del alma / Marco Antonio Campos, 25

otos

Pastor de soledades / Rosaura Barahona, 28
Pedro contra Pedro / Margarito Cuéllar, 29
Imagen de Pedro Garfias / Alfonso Reyes Martínez, 31
Asido de sus garfios / Miguel Covarrubias, 32
Pedro Garfias: recuerdos y reflexiones / Hilda Moreno, 33

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Hu.mberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

ociológica

fl!ÍIII

Seguir siendo pobres / José María Infante, 35

11 11 II Í llflilH 1111 111 1 11 ttlll 1111

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroquín
Tipografia y formación: Francisco Javier Galván C.
Corrección: Sinia Bolaños Hinojosa

tenciÓn
flotante La vida emocional / Homero Garza, 37

- ··-·--··
... ----...··-·-' ·-

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José Maria Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alionso Rangel Guerra, Lic. Hu.mberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Ofiánas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono; 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Minuteman Press• / Registros en trámite / ATmllS y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica

Música impresa, 1830-1930 / Alfonso Ayala Duarte, 40

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-'-º:.:~2;~~~-'
______
___
__ ~·... _...
,.,..,

�CINETECA
NACIONAL

...
,,

~

ine,
televisión
y otros
espejismos

Por primera vez
el Foro Internacional de la Cineteca / Roberto Escamilla, 43

[y una poesía suya inédita]

17 Foro
lnternoclonol

Antonio Alatorre

Algunas ideas sobre el origen del arte contemporáneo
Enrique Ruiz Acosta, 49

rtes
plásticas

Literatura dramática y geográfica:
caso Nuevo León / Hernando Garza, 52

~ eatro

istoria
matria

"y ibros

Un momento en la vida
de Alfonso Reyes*

Monterrey: culturas fabriles / Javier Rojas Sandoval, 56

De los Reyes, sólo Reyes / Irela Garza, 61
El placer del vampiro/ Libertad González. 62
Desde la penumbra/ Héctor Alvarado, 63
Viaje al corazón de la memoria/ Reynol Pérez Vázquez, 64

Contraportada / Libertad González, 67
El arcabuz / Óscar Efraín Herrera, 67
Colaboradores, 71

Portada: Manipulación electrónica de imagen sobre un dibujo de Armando López.
Viñetas interiores: Basia Batorska, Kenji Yoshida y fotografías de Erick Estrada Bellman.
Contraportada: Fragmento del mural de Guillermo Ceniceros en el Teatro Universitario.

•

"EL COLEGIO DE MÉXICO FUE, EN MÁS DE UN SENTIDO, LA
culminación de la vida de Alfonso Reyes. Es como
si su formación, en México y fuera de México, y sus
tareas de escritor y de hombre de estudio, y su actuación pública, aquí y en Europa y en América del
Sur, y el arte exquisito con que sabía cultivar las relaciones humanas, y su preocupación siempre alerta
a los problemas del mundo, hubieran sido un adiestramiento para esta obra de sus años maduros: la
fundación y dirección del Colegio". Estas palabras
mías, escritas en 1970,1 me siguen pareciendo tan
valederas, que con ellas comienzo la presentación
de la poesía de don Alfonso que aquí se publica: en
los 26 primeros versos de esta poesía, don Alfonso
habla de sí mismo; en los otros 38, de su querido
Colegio de México.
"Claro que el nombre de Alfonso Reyes no es el
único que hay que ligar con la creación del Cole-

• Este articulo fue publicado por primera vez en La Gaceta del
FCE, núm. 220 (abril de 1989), número especial para celebrar
el centenario de Alfonso Reyes; se reprodujo en Voces para un
retrato: ensayo sobre Alfonso Reyes, edición de V. Arciniegas,
FCE, México, 1990, pp.11-24. La versión que hizo pública fue
corregida por el autor.
1 A. Alatorre, "Alfonso Reyes y El Colegio de México", Diálogos,
marzo-abril de 1970. Quien se interese por mis recuerdos de
don Alfonso puede ver también "Alfonso Reyes: pequeña
crónica desmitificante", Diálogos, julio-agosto de 1974, y
"Alfonso Reyes a dos voces", Sábado, suplemento de Uno más
Uno, 13 de agosto de 1983 (la otra "voz" es de Jaime García
Terrés). Don Alfonso está asimismo presente en estos dos
trabajos míos: "En torno al concepto de literatura nacional",
Diálogos, marzo-abril de 1988, y "Crítica literaria tradicional
y crítica neo-académica'.', Revista de la Universidad de México,
diciembre de 1981 (=Memoria de El Colegio Nacional, 1981, pp.
169-189), reimpresos en mis Ensayos sobre crítica literaria, México, 1993, pp. 160-169 y 54-77, respectivamente.

3

gio", escribí también en 1970, para hablar inmediatamente de Daniel Cosío Villegas, "ese acumulador
de energía". Cosío tuvo un papel de primera importancia no sólo en la fundación del Colegio, sino también en su ampliación y en su funcionamiento. A don
Alfonso, gracias a sus viejas conexiones con Pedro
Henríquez Ureña y Amado Alonso, pero en medida
igual a Cosío, gran sentido práctico y a su eficacia,
se debió el establecimiento del Centro de Filología
(ahora Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios), bajo la dirección de Rairnundo Lida, el año
de 1947. En 1948, cuando se iniciaron los cursos de
este nuevo Centro, Cosío hizo algo que don Alfonso
nunca hubiera hecho: tres o cuatro veces nos reunió
a los becarios de esa primera generación (1948-1950)
para preguntamos, uno a uno, qué nos estaba pareciendo la carrera creada por Raimundo Lida. Cosío
era el secretario y el Jactotum del Colegio. En 1948
acababa de dejar la dirección del Fondo de Cultura
Económica en manos de Arnaldo Orfila, y planeaba
dejar también sus tareas de secretario del Colegio
para entregarse de lleno a su urgente vocación de
historiador del México moderno; pero, antes de hacerlo, quería estar seguro de que las cosas marchaban bien en el Colegio. El Centro de Historia
iba sobre ruedas: la segunda generación de estudiantes (entre ellos el michoacano Luis González y
González, el guatemalteco Ernesto Chinchilla Aguilar, el colombiano Germán Posada y el peruano Luis
Felipe Muro Arias) estaba a punto de terminar sus
estudios. El otro Centro, que era el de Filosofía,
estaba constituido por José Gaos y sus disápulos
(entre ellos la sonorense Olga Quiroz Martínez, el
peruano Augusto Salazar Bondy y el brasileño Pero
Adjucto-Botelho), y tengo la impresión de que ni

�Juan Rejano y Henrique González Casanova, los
colaboradores de ese homenaje estaban claramente
relacionados con el Colegio o con el Fondo de Cultura Económica, o con uno y otro: José Moreno Villa,
Raimundo Lida, Eugenio Írnaz, Max Aub, Joaquín
Díez-Canedo, Francisco Giner de los Ríos, José Luis
Martínez, Alí Churnacero, Leopoldo Zea, Mariano
Picón-Salas (este último, según creo, estaba ya en
México cuando el gorila Pérez Jirnénez derrocó a
Rómulo Gallegos, y por eso no podía regresar a Venezuela). Entre los colaboradores hay cuatro estudiantes de Filología: el peruano Javier Sologuren,
el argentino Roy Bartholornew y los jaliscienses
Jorge Hernández Campos y Antonio Alatorre. No
sería mala idea reeditar esos textos de homenaje,
porque dan una excelente idea de lo que era Alfonso
Reyes a los 60 años. Nuestras voces parecen instrumentos de una orquesta que ejecuta, con variedad
de timbres,3 una pequeña sinfonía. Sinfonía que,
por cierto, tuvo su ejecución en vivo en la Capilla
Alfonsina la noche de ese 17 de mayo. Don Alfonso
estaba feliz. Unos días después, los colaboradores
del homenaje recibimos, impresas en el mismo papel Chemalín de la plaquette, y compuestas en los
mismos tipos Fairfield, siete hermosas décimas de
agradecimiento, parodia de las célebres de Segismundo, en que nos llama "amigos", "cofrades",
"poetas", "sabios, filósofos, suma/ de las más pre-

don Alfonso ni Cosía intervenían en él para nada,
salvo para atender al sueldo de Gaos y a las becas
de los estudiantes.
Me he detenido en estos detalles para explicar
la·génesis de la poesía de don Alfonso que aquí
publico. A fines de 1948 dejó Cosío el cargo de secretario del Colegio y me lo endilgó a mí, becario de
primer año de Filología, poniéndome en una situación extraña frente a los demás becarios (los de Historia y de Filosofía, pero sobre todo los de Filología).
Claro que mis funciones iban a ser bastante modestas: imposible que se me hubiera pedido hacer
lo que Cosía había estado haciendo. De todos modos, a don Alfonso no le hizo gracia tal "endilgamiento", pues, bien visto, ¿a quién sino a él le tocaba
nombrar nuevo secretario? De esto, sin embargo,
no me di cuenta sino más tarde, cuando ocurrió el
incidente que motivó mi "renuncia irrevocable" .2
El 31 de agosto de 1949, fecha de la poesía de don
Alfonso, él acababa de llegar a Monterrey, donde
le esperaban diez o doce días de festejos -sobre
todo un doctorado honoris causa por la Universidad
de Nuevo León- de manera que yo había quedado
como "autoridad máxima" en el Colegio.
Unos meses antes, el 17 de mayo, don Alfonso
había cumplido 60 años, acontecimiento que se celebró, entre otras cosas, con la impresión de una bonita
plaquette en que unos cuantos amigos suyos (menos
de dos docenas, pues la cosa fue muy improvisada)
cantarnos, casi todos en verso, sus merecidos loores.
Fuera de Julio Torri, Rodolfo Usigli, Agustín Yáñez,

2

3

Hablo de esta renuncia en el segundo de los artículos citados
en la nota 1. Para mí siempre fue claro que don Alfonso "hizo
teatro" al llamarme la atención por haber autorizado un gasto
"excesivo" (la compra de un cartón de 24 rollos de papel de
excusado); su llamado de atención fue la manera que inventó
para hacerme dejar un cargo que me venía muy ancho. Por
algo se me quedó grabado lo que dijo al leer (en presencia
mía) la carta de renuncia; "Hace muy bien, Antonio: Dios no
lo llama por aquí". Aprovecho el momento para hacer una
corrección. En ese artículo digo que fui secretario"de diciembre de 1948 a comienzos de 1949", y no es verdad; mi renuncia
se sitúa probablemente en septiembre de 1949. (Los lectores
de autobiografías y memorias deben enseñarse a practicar la
virtud de la desconfianza.) Creo que mi error tiene una explicación muy simple; el haber sido secretario del Colegio durante unos diez meses no influyó en mí para nada, no significó
nada. Lo que significa -¡y cómo!- era el estímulo intelectual
de Raimundo Lida. A mí me divirtíó la "ceremonia" de mi
renuncia, y estoy seguro de que a don Alfonso también.

4

Predomina, naturalmente, el tono festivo, como cuando Paco
Giner declara, en versos de "quadema vía", que la fama de
Don Juan de Alfonso Reyes es tan grande como su fama de Alfonso el Sabio (" ... e conosció el amor / de otras letras e donnas
de variado sabor, / ca de unas e de otras es muy grant catador"), o como cuando Max Aub, en su movida "Zarzuela",
hace que las Tres Gracias, en figura de tres castizas chulaponas,
requiebren a don Alfonso; "Gordo, gordito, gordezuelo ... ", y
que don Alfonso les corresponda con besos. En el extremo
opuesto está Agustín Yáñez, que, consciente de sus limitaciones, se explica; "En vano he buscado el tono de amable
ligereza para salir con algo en la fiesta de Alfonso Reyes ... Me
compensa pensar que mi torpeza para el baile de jácara pueda
hoy atribuirse a que desde siempre Alfonso Reyes me inspira
sólo devoción", etc. El alma de este homenaje fue Joaquín DíezCanedo. De él es la "Inscripción para el pastel de sesenta velas"
(" ... a ver, Alfonso, si soplas / y las apagas"), como también la
"Inscripción para las botellas que se envían". Fue él quien me
encargó el solemne dístico latino que parece, adéspoto, bajo el
colofón (mejor dicho, bajo la comba ornamental del colofón,
formada por cinco querubines, los cinco con la cara de Alfonso
Reyes, capaz de hacer, de memoria, fieles retratos suyos en
cuestión de segundos).

No cabe duda de que don Alfonso era, en 1949,
un hombre feliz. Gozaba de excelente salud. Todavía no comenzaba la alarmante, aunque espaciada,
serie de infartos. Era querido de todo el mundo. Las
obligaciones que le imponía su calidad de miembro
del Colegio Nacional eran para él motivo de gozo,
pues lo llevaban a sumergirse en los estudios helénicos, conmovedor sueño de su vida (digo "conmovedor" porque don Alfonso no sabía griego, ni
estuvo nunca en Grecia). ¡Y hay que ver la cadena
de libros que dio a la imprenta en los diez años que
van de 1949 a su muerte! Su única obligación
"seria", de orden práctico, era la presidencia del
Colegio de México; pero el Colegio de México era
un grupo humano muy pequeño, y tan entusiasta,
tan entregado al estudio, que no había necesidad
de gobernarlo, de hacerle obedecer reglamentos.
El aparato administrativo era muy rudimentario.
Más que presidente o recto~ don Alfonso era un
afable y amable paterfamilias.
Podría pensarse que lo que movió su mano y su
pluma el 31 de agosto de 1949 fue la preocupación
por haber dejado el Colegio en mis muy inexpertas
manos. Pero esto no es muy creíble. La verdadera
"razón de ser" de sus versos consta en el texto mismo: don Alfonso despertó muy de madrugada; comprendió que no iba a poder dormir más; descorrió
la cortina de su cuarto y se quedó contemplando
esa silueta del Cerro de la Silla tan familiar desde

ciosas galas", y sobre todo, "juventud que así me
halaga": la admiración y el cariño de los jóvenes
era lo que más feliz haóa a donAlfonso. 4 No resisto
la tentación de copiar la primera de esas décimas:
Saber, amigos, pretendo,
ya que me premiáis así,
¿qué mérito halláis en mí
porque voy envejeciendo?
Mas si envejecí, ya entiendo
el premio que he merecido:
bastante causa he tenido,
amigos, vuestro favor,
pues el mérito mayor
del viejo es haber vivido.
(Las décimas, intituladas "Alfonso Reyes a sus
amigos", llevan al final la fecha "18 /V/ 49", o sea
que se escribieron el día que siguió a esa noche
festiva.)
' De esto doy testimonio al final del tercero de los artículos
citados en la nota 1. Menciono allí un ensayo de Tomás Segovia,
"Goethe, don Alfonso y los jóvenes" (Cuadernos Americanos,
1954), con el cual estuve siempre de acuerdo, y hago un comentario que repito aquí; "El movimiento, más que de los jóvenes
hacia don Alfonso, era de él hacia nosotros. Puedo dar otro
paso, y decir que los jóvenes hicimos lo que nos tocaba hacer;
corresponder tranquilamente a ese hombre que se acercaba a
nosotros, con la mano tendida y la sonrisa en los labios. Don
Alfonso se dio a querer, y lo quisimos".

5

�Súbase usted a la torre
y repique sus campanas,
óigalas el santo llano
y congregue a las mesnadas (e).
No me vengan los filólogos
con funestas coartadas (f),
y rodéenme al chileno,
que a un huésped no desaira.
Conviden a los amigos,
no olviden a Picón-Salas,
a Gaos, Millares Cario,
Orfila, Silvio Zavala (g).
Que la eficaz María Elena
les ponga en limpio la plana.
Que Juan no vuelva al volcán:
déjelo para mañana.
Que el cojitranco Martínez
vuele, y que le nazcan alas.
Guarde las puertas José,
guarde los libros Susana.
Corra con su bicicleta
Juanito, y lleve las cartas (h).
Haga solitarios Roy
y monólogos Posada.
Que descanse haciendo adobes
Adib, persona sensata (i),
y que todos por igual
me entreguen las cuentas claras.
Antonio, donde esto hicieres,
desde aquí te ofrezco en mandas,
como a imagen milagrera,
milenta miles de gracias (j).

muchos años antes para sus amigos y lectores de
todo el mundo por el dibujo que él hizo, y que
ahora, por primera vez en no sé cuánto tiempo, le
era dado volver a ver a pocos kilómetros de su ventana, recortándose, tan nítida, contra las primeras
luces del amanecer; estuvo así unos minutos (y no
es arriesgado imaginar sus pensamientos y sus
sentimientos; imposible, desde luego, que no se
haya acordado de su infancia); en seguida vio el
reloj: faltarían dos horas, cuando menos, para el
desayuno en compañía. Y entonces, en bata y pantuflas, se sentó, empuñó su pluma de punto muy
fino, tomó una hoja de papel y escribió:5
Era, Antonio, un "tren-botijo",
como dicen en España,
el que me trajo hasta este
Monterrey de las montañas:
a cada curva, un chillido;
cada pueblo, otra parada.
Más eran las alegrías
que el calor que me esperaba,
pues ya se acercan las lluvias
y algún fresquecillo exhalan.
La ciudad de mis recuerdos
toda ella es una alhaja;
los amigos me rodean
y me fusilan las cámaras.
Traje insomnio en mis maletas,
escribo de madrugada,
y ya el Cerro de la Silla
coquetea con el alba.
Cuando el sol tome los trastes
y desenvaine su espada,
veré a Lida y a Villegas
y a los demás camaradas;
telegrafiaré a Cosía
-que sepa de su posada-;
fijaré mis "actos públicos"
y trazaré mi programa (a).
Esto me lleva a pensar
en lo que allá me dejaba:
cuídenme mucho el Colegio (b),
las conferencias de Latchmann (e),
las nóminas y los pagos (d),
y hagan cuanto haga falta.
5

Alfonso Reyes
Monterrey, 31 de agosto de 1949.

La carta de don Alfonso me llegó seguramente
al Colegio la mañana del 6 de septiembre (que fue
martes), y sentí que era "obligación" contestarla, si
no por los mesmos consonantes, sí por la mesma
asonancia, y rápidamente además, para que la respuesta alcanzara a llegarle a Monterrey. No creo que
don Alfonso haya conservado mi respuesta en su
archivo; pero yo, junto con su carta, guardé el borrador, que publico aquí sin más intención que la
de "redondear" el episodio:

Las letras entre paréntesis remiten a las anotaciones finales.

impreso con todo esmero (o),
ya está listo (esta mañana
me trajeron los primeros
ejemplares); sólo aguarda
tu venida a la región
más transparente dell'aria (p)
para volar a las manos
de quienes las Musas aman.Hace solitarios Roy,
pero los hace en la cama
(motivo: una indigestión
de taquitos y enchiladas);
Posada con sus monólogos
tiene a más de uno sobre ascuas;
Adib, de veras sensato,
no medita más coartadas.y no te fastidio más
con esta prosa prosaica,
que es justo que en Monterrey,
reina del Norte y sultana,
no te molesten mosquitos
ni te ensordezcan moscardas.
Adiós, pues, hasta comienzos
de la próxima semana.

Alfonso, todo el Colegio
como sobre ruedas marcha.
Puedes estar bien tranquilo:
todo está en orden y en calma.
No flojean los filólogos,
pues Lida volvió esta mañana,
y estamos ya preparados
para las charlas de Latcham
(no está de más decirte
que nuestro chileno rabia
cuando alguien, inadvertido,
convierte su nombre en Latchmann) (k);
ayer mismo se mandaron
cincuenta o más correogramas
con que don Luis Santullano
al público convidaba;
y don "Mercurio" Martínez,
que del asunto se encarga,
dio caduceo a sus manos
y a sus calcañares alas(/).Seducida, a lo que yo
creo, por Silvio Zavala,
ayer me pidió permiso
de ir a Monterrey Susana.
Había en su voz tal acento,
y en sus ojos tales lágrimas,
que no pude ser diamante
y el permiso le otorgaba.
"Pero el Colegio -dirásqueda sin bibliotecaria!"
No, porque va a sustituirla
Luis Felipe Muro Arias (m).
Además, nuestras tareas
están un tanto menguadas,
pues a Monterrey se han ido
casi todas nuestras cátedras
para ser testigos de esa
fiesta que te hace tu patria:
¿Qué se fizo José Luis?
¿Qué se fizo Picón-Salas?
¿Y Chevalier, el del Ifal?
¿Y el "señor doctor" Miranda?
Tiende la mirada en tomo,
y a tu lado los hallabas (n). Reservaba una noticia
para dar fin a mi carta:
el bello libro de Octavio,

Antonio Alatorre
México, 6 de septiembre de 1949.

Anotaciones

a) Obsérvese cómo, primero que el "programa" del
día, lo que ocupa el pensamiento de don Alfonso
es su próxima charla con los "camaradas", a la hora
del desayuno. En ese viaje por tren a Monterrey lo
acompañó una pequeña caravana de ami~os, entre los cuales estaban Raimundo Lida y uno de los
becarios de Filología, Carlos Villegas, nacido en
Monterrey. Raimundo Lida, llegado de Buenos
Aires dos años antes, había estado ya, con ojos y
oídos muy abiertos, en Guadalajara, en Guanajuato,
en Puebla, en Oaxaca, en Jalapa (para platicar con
Gabriela Mistral) y en otros lugares, y aprovechó
esa oportunidad para ver cómo era Monterrey. Pero
no se quedó a presenciar todos los "actos públicos"
que menciona don Alfonso, sino que regresó pronto
a México (como luego se verá). Lo relativo a Cosío
Villegas me resulta incomprensible: don Alfonso

Libertad bajo palabra,

6

7

�siendo ya director del Centro de Filología, no pocas
veces viví yo la angustia de que algún distinguido
visitante, invitado a dar conferencia(s), se encontrara con el desaire de una sala vacía. Y, en verdad,
la capacidad de "arrastre" de Latcham era una incógnita. Se comprende que, puestas sus antenas
hacia el Colegio, "dejado" en esos días por él, el primer pensamiento de don Alfonso hayan sido esas
conferencias. Las cuales, por cierto, según recuerdo,
tuvieron un público razonable. Lo que no recuerdo
es sobre qué fueron. (Tiempo después, Ricardo
Latcham me mandó desde Chile una Antología de
cuentistas hispanoamericanos en la cual se destacaba una joya: el "Monólogo de Isabel viendo llover
en Macondo", por un tal Gabriel García Márquez.
Esto habla muy a favor de Latcham: fue quizá el primer crítico que, fuera del círculo de amigos bogotanos, percibió el fenómeno García Márquez.)
d) Esto de "las nóminas y los pagos" es ya un
exceso de don Alfonso. Por lo visto, su preocupación por las conferencias de Latcham tenía necesidad de compañeras, y la primera que se le presentó
(ya que era día 31, fin de quincena) fue la "preocupación" por la nómina; ¿estaría ya en el banco?, ¿no
se le habría olvidado eso a Alatorre? No creo que
haya sido una preocupación real. Bien visto, el único
tema "importante" de la epístola es el de las conferencias de Latcham.

se propone telegrafiarle (¿adónde?) para "saber su
posada". No sé qué hacía don Daniel en esos días.
(Reflexión marginal: las conversaciones telefónicas
"de larga distancia" son fenómeno relativamente reciente; en 1949 no se usaban sino para casos graves.)
b) La mención de Lida, Villegas y Cosío, gente
del Colegio, marca la dirección del discurso para
todo el resto de la epístola. El me de "lo que allá me
dejaba" y de "cuídenme el Colegio" es un recurso
retórico llamado "dativo ético"; pero, en este caso,
la retórica está muy trabada con la vida; don Alfonso quería entrañablemente a su Colegio.
c) Entre los personajes que por estos años primitivos dieron conferencias públicas en el Colegio,
recuerdo en especial a Amado Alonso, a Dámaso
Alonso, a María Rosa Lida, a Marce! Bataillon, a
Américo Castro, a Femand Braudel y a Amold J.
Toynbee. Don Alfonso se refiere aquí a unas conferencias de Ricardo Latcham, chileno, figura ciertamente menor, pero a quien (como se lee adelante)
no había que "desairar": iba a dar esas conferencias
por invitación del Colegio. En años posteriores,

e) El santo llano es don Luis Santullano, uno de
los españoles del exilio acogidos por la Casa de España en México y a la sazón "oficial mayor" del Colegio. Era un anciano bajito, de modales finísimos,
que continuaba en México su carrera de modesto
hombre de letras. Todo el mundo lo quería. Tengo
para mí que ese puesto de "oficial mayor" no era
sino una ficción jurídica. Don Luis no tenía gran cosa
que hacer en el Colegio, pero tampoco había para él
otro apoyo económico. La distinción que hace don
Alfonso entre las funciones del secretario (repicar
campanas) y las del oficial mayor (congregar las
mesnadas) significa seguramente que mi tarea era
ver que se mandaran las invitaciones para las conferencias, y que las invitaciones deberían ir firmadas
por don Luis Santullano, que era el funcionario más
venerable del Colegio. El plural del verso"cuídenme
mucho el Colegio" nos abarca a don Luis y a mí.
f) Debe haber sido bastante reciente un incidente
extraño, del cual no supe sino lo que don Alfonso

8

y Raimundo Lida tuvieron a bien contarme. Los
"filólogos" no sólo seguíamos los cursos de cada
semestre, sino que a lo largo del año ayudábamos a la confección de la Nueva Revista de Filología
Hispánica, por ejemplo corrigiendo pruebas de imprenta. Ahora bien, parece que dos compañeros
míos, en lugar de ver en eso una parte muy valiosa de la formación del filólogo, no sólo se sintieron víctimas de "explotación" (puesto que era
un trabajo extra y no pagado), sino que pensaron
en entablar algún tipo de "pleito" (¿ante la Junta
de Conciliación y Arbitraje?). No creo que haya
sido nada serio (y, desde luego, los autores de la
"funesta coartada" no sufrieron sanción alguna);
pero a don Alfonso lo mortificaba la menor ruptura
de la paz y de la armonía.
g) Es curioso ver cómo la lista de "amigos" a quienes habría que invitar a las conferencias está hecha
de los nombres más obvios: Mariano Picón-Salas,
José Gaos, Agustín Millares Cario y Silvio Zavala
eran gente de casa; Amaldo Orfila estaba en relación
particularmente estrecha con Raimundo Lida. (Lida
tiene un papel muy importante en la historia del
Fondo de Cultura Económica.)
h) En estos versos menciona don Alfonso, por
puro gusto, a las seis personas que formaban, con
don Luis Santullano y conmigo, el personal administrativo del Colegio. l. "La eficaz María Elena" era
en esos tiempos la mujer de Amaldo Orfila; estuvo
sólo unos meses en el Colegio, poniendo en orden
los papeles de la contabilidad. 2. "Juan" es JuanArellano, encargado en esos tiempos de todas las funciones secretariales del Colegio (taquigrafía, mecanografía, confección de nóminas, etc.) y, además,

secretario particular de don Alfonso. Un lunes,
semanas antes, Juan Arellano se nos había presentado en muletas, con una pierna enyesada: era alpinista amateur, y el domingo anterior había sufrido
un percance en el Popocatépetl (de ahí la alusión al
"volcán"). Juan Arellano, gran persona, se jubiló
hacia 1987, después de trabajar unos cuarenta años
en el Colegio. 3. El"cojitranco Martínez", o sea don
Luis Martínez, llamado por todos "el señor Martínez", no era propiamente cojitranco; caminaba con
dificultad porque sus ancianos pies eran un cúmulo
de callos y juanetes que asomaban, cubiertos por
los calcetines, entre los agujeros que él hacía en sus
alpargatas. Nadie que haya "vivido" el Colegio de
esos años puede olvidar al bueno del señor Martínez que, con su andar lento y dificultoso, llevaba
a nuestra mesa, a media mañana, un reconfortante
café de olla, con canela, preparado en su estufita
de petróleo (él era el conserje, y tenía su vivienda
en el Colegio). 4. "José" -no recuerdo su apellido-era mozo de la casa, encargado de la limpieza, de las composturas eléctricas e hidráulicas, etc. Era hombre fornido, con algo de
"guarura". 5. "Susana" es Susana Uribe, la
bibliotecaria por antonomasia durante largos años; lo de "guardar los libros" no carece
de segunda intención: Susana era una guardiana demasiado celosa; se decía que era enemiga de mover de sus estantes los libros, porque los lectores los estropeaban. 6. "Juanito",
finalmente, es Juan Segura, el mozo de fuera
de casa, el recadero, el mandadero, otra gran
persona (que, por cierto, sigue trabajando en
el Colegio).

9

�i) De los veintitantos becarios que había en el
Colegio, don Alfonso dedica un recuerdo a tres: Roy
Bartholomew, Germán Posada y Víctor Adib. ¿Por
qué sólo a ellos? ¿Por qué no a Javier Sologuren, a
Ernesto Mejía Sánchez, a Jorge Hemández Campos,
a Ricardo Garibay, a Luis González? Yo creo que,
por su manera de ser, su humor, sus manías, etc.,
los tres mencionados por don Alfonso tenían, para
él, algo de especialmente "pintoresco". En todo
caso, esas juguetonas alusiones muestran hasta qué
punto el Colegio era una familia. Tomando pie en
el título Locos, enanos, negros y niños palaciegos en la
España de las Austrias (1563-1700), libro de don Pepe
Moreno Villa -uno de los primerísimos que publicó
La Casa de España en México (1939)-, el travieso
Joaquín Díez-Canedo dijo que "Locos, enanos, negros y niños palaciegos" era buen encabezado para
la lista de estudiantes del Colegio (y, de don Alfonso
para abajo, todos aplaudimos su chiste). Víctor
Adib, uno de los raros becarios nacidos en el Distrito Federal, hizo en 1949 un trabajo que Raimundo
Lida encontró digno de ser publicado en la Nueva
Revista de Filología; terminó sus estudios, pero prefirió seguir una carrera de funcionario en la OEA.
Germán Posada, después de una larguísima odisea,
reside en su nativa Colombia; aunque hizo estudios
de Historia, sus aficiones era más bien literarias.
Roy Bartholomew sigue activo en Buenos Aires. Él
fue quien preparó -no muy bien, por cierto- el
manuscrito de las Siete noches de Borges que el Fondo de Cultura Económica publicó en 1980.
j) La rara palabra milenta procede evidentemente
de una letrilla de Góngora ("Por qué llora la Isabelitica?"): "Ya en paharitos no tato, / que se los come
la gata; / ni en cualtos, aunque de pata / milenta
vomite el gato".

trativo, que ocuparía el puesto de secretario en
tiempos mucho más complicados que los míos. Siguió en el Centro de Estudios Históricos hasta su
muerte, en 1988.
n) Raimundo Lida, que formaba parte de la
caravana que acompañó a don Alfonso a Monterrey,
regresó antes de la colación del doctorado honoris
causa. En cambio, una segunda caravana -formada
a lo menos por Silvio Zavala, Susana Uribe, Mariano Picón-Salas, José Luis Martínez, José Miranda
y Franc;ois Chevelier "el del IFAL" (Instituto
Francés de la América Latina)- hizo viaje para
asistir a esa solemne ceremonia, que a todas luces
llenaba de satisfacción a don Alfonso. "Los amigos
me rodean / y me fusilan las cámaras", dice él con
evidente complacencia. Si algún investigador
quiere adentrarse en este episodio, deberá consultar
los periódicos de Monterrey a partir del 31 de agosto, y también, supongo yo, el Diario de don Alfonso.
(Estoy seguro de saber por qué entrecomillé "señor
doctor" en la mención de José Miranda. Don Alfonso, que solía aleccionarme con su experiencia
de la vida, me dijo un día más o menos esto: "Vea
usted qué sanguíneos son los españoles: Miranda
se me ha quejado porque gana lo mismo que Javier
Malagón, siendo que él tiene título de doctor, mientras que Malagón, allá en Madrid, no era sino miembro del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios... ")
o) El colofón de la primera edición de Libertad
bajo palabra dice: "Este libro se acabó de imprimir
el día 18 de agosto de 1949... La edición consta de
1,100 ejemplares y estuvo al cuidado de Francisco
Giner de los Ríos y Joaquín Díez-Canedo". El pie
editorial, "Tezontle", se estampó en no pocos libros
distribuidos por el Fondo de Cultura Económica,
impresos en "su" imprenta (la Gráfica Panamericana), pero costeados por el Colegio de México. En
agosto de 1949 ya había aprobado don Alfonso el
subsidio para dos libros que yo le propuse: Varia
invención, de Juan José Arreola, y Fenomenología de
lo poético, de Arturo Rivas Sáinz, que se publicaron
con el mismo pie editorial y el mismo elegante
formato que el de Octavio Paz, el de Arreola en
noviembre y el de Rivas dos meses después.
p) Este italianismo, forzado por la asonancia, le
hizo gracia a don Alfonso. No recuerdo que me
haya hecho ningún otro comentario.

k) Don Alfonso creía que el apellido de "nuestro
chileno" era Latchmann, como lo llama en su carta.
Así lo llamé yo un día hablando con él, y él me corrigió con cierto malhumor; por lo visto era un error
frecuente, que lo tenía fastidiado. Así, pues, me
pareció oportuno hacérselo notar a don Alfonso.
l) Este "Mercurio" es el señor Martínez de quien
hablo en la anotación h. No sé quién fue más cruel
con él, si don Alfonso al llamarlo "cojitranco", o yo

al hiperbolizar la idea de "que le nazcan alas".
m) Ya mencioné a Luis Muro, estudiante de Historia, hombre cuerdo y dotado de talento adminis-

10

Los libros de Pedro Garfias
Juan Manuel Gómez

•
Hombre, he ahí tu para- . . - - - - - - - - - - - : - - - - - - - - : - - 7 1
/i
caídas maravilloso como el
vértigo. Poeta, he ahí tu
paracaídas, maravilloso
como el imán del abismo.
PEDRO GARFIAS
Vicente Huidobro, Altazor

l. Caer
LA IMAGEN DE PEDRO GARFIAS

DE SOLEDAD Y
OTROS PESARES

Roe! lo mira, le pone unos
zapatos y un traje que no le
quedan, y le abre un hoyo en
la tierra para que Pedro Garfias siga cayendo...
II. Brevísima e incompleta

semblanza de los libros
del poeta que cae

que más me impresiona es la
,.
de su caída. Su tremendo
,¡ La historia de la literatura
caer hasta el fondo desconsigna que en julio de 1918
haciéndose en hilachos coVicente Huidobro pasó por
mo un muñeco de trapo que
Madrid y precipitó la prorebota contra las paredes de
mulgación de esa impetuosa
un pozo sin fin. Para mí es
aventura juvenil que fue el
inevitable pensar en Altazor i
ultraísmo. La energía de Hui(1931), poema de Vicente
dobro, su elocuencia y la moHuidobro.
,. : demidad de su creacionismo
MONTEl&amp;EY. MEX.
Altazor es un ángel sus•~ deslumbraron a Pedro Gar19 ◄ 8.
t
pendido en una caída interfias y a muchos otros. Para el
minable, es la desolación abotoño de ese mismo año se
soluta y un nudo terrible en
publicaba el primer Manila garganta, es el peso exisfiesto Ultraísta en la Prensa de
tencial que sin embargo se sublima.
Madrid. Este mismo manifiesto se publicó también
Garfias en cambio cae brutalmente, con toda la
en la revista Cervantes y en la revista Grecia (núm.
contundencia y vulgaridad de la materia. Escupe,
XI, año 11, Sevilla) el 15 de marzo de 1919.
se atraganta las flemas y los mocos, se agarra de lo
En ese entonces Pedro Garfias era un joven esque puede y lo rompe y se lo lleva consigo. No hay
tudiante de derecho en Madrid, al cual sus padres
nada suspendido, Garfias cae y cae vertiginosamantenían desde la provincia. Tenía inclinaciones
mente. Con su ojo ido, blanco y enorme, con la piel
literarias y se reunía sistemáticamente en el café Code la cara -costra de sama- hecha jirones igual
lonial con un grupo de jóvenes igualmente seduque la ropa. Andrajoso, alcoholizado, Pedro Garfias
cidos por la literatura. Las reuniones eran presididas
apesta y cae mientras sale el sol. Entra con un golpe
por Rafael Cansinos Asséns, quien tradujera del
seco y cae y lo traspasa y manotea y sigue cayendo
árabe Las mil y una noches para la editorial Aguilar.
incontrolable hasta estrellarse entero sobre el conPedro Garfias era de los ultraístas más entucreto de la ciudad de Monterrey y, ahí, Santiago
siastas aun cuando se separara tajantemente del

11

�varroTomás.
En Junio de ese año se publicó en Barcelona su
libro Héroes del sur (Editorial Nuestro Pueblo, con

grupo en 1923 e incluso, como la mayoría de sus
compañeros, renegara de él. A partir del año de su
separación aparecerán esporádicamente comentarios y poemas suyos, de los que hizo durante el
ultraísmo pero corregidos, mismos que se recogen
en su primer libro El ala del sur (Sevilla, 1926). Ésta
es, según sus propias palabras, "la crisis literaria"
de su vida, ya que no será hasta 1936, con la guerra civil española, que volverá a escribir. Él mismo
lo confesaría: "la guerra me volvió a la poesía".
Fue excluido de las dos célebres antologías de
Gerardo Diego (1932 y 1934) y de la Antología de la
poesía española e hispanoamericana (1882-1932), hecha
por Federico de Onís en 1934.
Tal vez por eso no es considerado, a partir de
entonces, en ninguna antología ni en ningún estudio crítico en tomo a la Generación del 27, a pesar
de su participación, con el poema "Romance de la
soledad", en el homenaje a Góngora, que marca dicha generación.
El 17 de agosto de 1937 Garfias es relevado de
sus labores militares por falta de salud y no muy
buena visibilidad. En ese entonces había publicado
Poesías de la guerra, que en abril de 1938 ganara el
Premio Nacional de Literatura, Sección de Poesía,
ex aequo con Emilio Prados, siendo jurados Antonio Machado, Joaquín Díez-Canedo y Tomás Na-

dibujos de Antonio Martínez de León). Esto sería
lo último que el ejército republicano haría por él.
El primero de abril de 1939 el general Francisco
Franco haría la siguiente declaración mediante un
parte de guerra: "En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra
ha terminado".
Durante abril y mayo de 1939 realizará una residencia forzosa en Eaton Hastings, Inglaterra, en
donde compondrá el poema Primavera en Eaton Hastings (poema bucólico con intermedios de llanto), uno
de los más altos momentos en la poesía del exilio.
El martes 13 de junio de 1939 arribaría a la
ciudad de Veracruz el Sinaia, buque francés de 16
mil toneladas, cargado con mil 600 pasajeros españoles - Pedro Garfias entre ellos-, después de
haber salido del puerto de Soto en el mediodía
francés del 20 de mayo.
Vivió primero en la ciudad de México, en el Hotel Lumba, luego en un apartamento en el núm. 7
de ia calle Edison, al lado de José Cobos, Joaquín
Díez-Canedo, Ernesto Benítez y León Felipe. Frecuentaba El Centro Andaluz de la calle de Bolívar,
El Hórreo, la cantina El Gallo de Oro y el cabaret
Gitanerías. Era jugador de dominó, entendido en
toros y flamenco, además de conversador erudito.
Pedro Garfias se la pasó deambulando por toda
la república. Puebla, Veracruz, Mérida, Campeche,
Guanajuato, Guadalajara, Torreón y Chihuahua.
En 1941 se publicó Pedro Garfias, poesías de la
guerra española con un prólogo de Juan Rejano. Ésta
es su primera publicación en México. También se
editó Primavera en Eaton Hastings (a cargo de Francisco Ginger de los Ríos) en el núm. 3 de la colección
Tezontle del Fondo de Cultura Económica.
En mayo de 1943 se editó un folleto político de
Pedro Garfias: Elegía a la presa de Dnieprostroi. Alfonso Reyes relata que Francisco M. Zertuche quiso
hacer un homenaje a García Lorca, para lo que invitó a Garfias a Monterrey. Después de eso Garfias
se trasladó a esa ciudad, donde radicó durante
cinco años.

PEDRO GARFIAS

VIEJOS Y NUEVOS POEMAS

Pr61090

d• .,\J~ REJAN0

IDICIONES INTBNACIONN.ES
MlXICO, D, f.

ltlt

En 1944 Garfias intervino en la formación de las
revistas Armas y Letras, Universidad y Hora Universi-

12

DESOLEDAD
Y OTROS PESARES
Pedro Gartias

. taria. Colaboró en El Tiempo. Durante sus recitales

mil ejemplares, una antología que reimprime la
publicada en 1970 por Alejandro Filiesterre en su
colección poética de Ecuador 0"0'0". Esta selección,
hecha por Juan Rejano, quien también la prologa,
incluye en la edición de 1985 un prólogo de Arturo
Souto en el que se hace una semblanza sobre la vida
y obra del poeta. Este libro es probablemente el
único que se puede conseguir con facilidad, ya que
fue reeditado por el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes en 1990 corno el número 19 de
la Tercera Serie de la colección Lecturas Mexicanas.

-según testimonio de Raúl Rangel Frías-: "Su voz
sonaba ronca, quebrada, pero de una dulzura infinita. Tenía el don de hablar en poesía y fue calmando a aquel auditorio, de modo que se hizo un silencio impresionante. Siguió diciendo sus poemas,
todos de memoria, sin papeles". Participó también
en las charlas radiofónicas junto con el doctor
Daniel Mir en El Consultorio del Aire.
Publicaría también De soledad y otros pesares
(Monterrey, 1948), que reúne El ala del sur, Ritmos
cóncavos, Romances y canciones y Motivos del mar;
Viejos y nuevos poemas (D.F., 1951), y Río de aguas
amargas (Guadalajara, 1953).
En 1962 aparece la segunda edición de Primavera
en Eaton Hastings, por iniciativa de Carlos Fernández del Real y de El Colegio de México, con
ilustraciones de Arturo Souto, Vicente Rojo, Alberto

111. Epílogo
Desde que en 1918 Pedro Garfias se entregó a la
poesía comenzó a caer. Relacionar las publicaciones
que hubo a partir de ese momento es enumerar las
paradas durante el vacío vertical. Sin duda fue en
México, una vez perdida completamente la tierra
española, que Pedro Garfias se deshizo del paracaídas y comenzó una caída violenta. Se fue perdiendo
poco a poco en la ausencia absoluta de España;
sobresale ahora en la brutalidad de su deterioro de
entre el perfecto prado inglés de Eaton Hastings,
cubierto por la interminable primavera española
de un poema con intermedios de llanto.

Gironella y Antonio Rodríguez.
El 9 de agosto de 1967 muere Pedro Garfias, en
Monterrey, en la miseria absoluta.
En 1971 en España se publicó una antología suya
por la editorial madrileña Helios, corno el número
5 de la colección Saco Roto, bajo el título De soledad
y otros pesares (igual que su libro de 1948 prologado
por Margery Resnik).
En 1985 la UNAM publicó, con un tiraje de dos

13

�Gato dentro
William S. Burroughs
[Traducción de José Férez Kuri]

•
Quería ser mi gato

Mi relación con mis gatos

Símbolo
fa GATO BLANCO SIMBOLIZA LA LUNA PLATEADA METIÉNdose en los rincones y limpiando el cielo para el
día que viene. El gato blanco es "el que limpia" o
"el animal que se limpia", descrito por la palabra
sáncrita Margaras, que quiere decir "el cazador que
sigue la pista; el investigador, el sin huella". El gato
blanco es el cazador y el que mata, su ruta iluminada por la luna plateada. En total oscuridad, lugares y seres escondidos se revelan en esa luz suave
o inexorable. No puedes sacudirte tu gato porque
tu gato blanco eres tú. No te puedes ocultar de tu
gato blanco porque tu gato blanco se oculta contigo.

Releyendo estas notas

RELEYENDO ESTAS NOTAS QUE SÓLO FUERON UN DIARIO DEL
año en la Casa de Piedra, estoy totalmente alarmado. A menudo, mirando hacia mi vida pasada,
exclamo: "Dios mío, ¿quién es éste?". Visto desde
aquí parezco como la más repugnante caricatura
de alguien que para empezar es demasiado horrible: ... con muecas, satisfecho, calloso ... " ... su culo
mordido por un perro". "Dejando que uno se sienta
ligeramente culpable ...", " ... Como un muchacho
árabe que sabe ha sido malvado ...", " .. .Voz cortada

AGOSTO 9, 1984. JUEVES. MI RELACIÓN CON MIS GATOS ME
ha salvado de una mortal, persistente ignorancia.
Cuando un gato de granero encuentra un patrón
humano que lo elevará a gato casero, tiende a exagerar de la única manera que sabe: ronroneando y
boqueando y frotando y rodando sobre su espalda
para llamar la atención sobre sí. Esto lo encuentro
ahora muy conmovedor y me pregunto cómo alguna vez me resultó molesto. Todas las relaciones se
consolidan en el intercambio, y cada servicio tiene
su precio. Cuando el gato está seguro de su posición, como ahora Ruski, se vuelve menos demostrativo, cual debe ser.

Una iniciación

de vieja marica inglesa..." "Estoy buscando un buen
hogar para Smoky".

No ME ACUERDO EXACTAMENTE CUÁNDO ENTRÓ RusKI POR
primera vez a la casa. Me recuerdo sentado en una
silla cerca de la chimenea con la puerta del frente
abierta cuando me vio desde cincuenta pies y corrió
hacia mí, dando esos breves chillidos tan especiales
que nunca escuché en otro gato, y brincó en mi regazo, boqueando y ronroneando y poniendo sus
pequeñas patas en mi cara, diciéndome que quería
ser mi gato.
Pero no lo escuché.

rueda sobre su costado, tentativo, no muy seguro.
Lo alzo y me siento en la orilla del porche. Hay un
claro momento en que me reconoce y comienza a
chillar, a ronronear y a hocicar. En ese momento
por fin sé que él es mi gato, y decido llevarlo
conmigo cuando deje la Casa de Piedra.

una pistola. La visión me llenó de consuelo y de
una resolución férrea de prevenir este ultraje del
gran poder. Necesitamos un milagro. De los detalles
se encarga Joe.
Joe coloca una caja de gato sobre la mesa de la
sala de reuniones. Suavemente saca un gato blanco.
Los miembros de la junta gotean bajo la mesa, gritando, "¡El gato blanco! ¡El gato blanco!"

UNA INICIACIÓN NAZI PARA LOS ALTOS RANGOS DE LA SS
era arrancar el ojo de un gato mascota después de
haberlo alimentado y mimado por un mes. Este
ejercicio estaba diseñado para eliminar todo rastro
de venenosa piedad y moldear a un perfecto
Übermensch. Involucra un postulado mágico muy
sólido: el practicante adquiere condición superhumana al realizar algún acto atroz, asqueroso, subhumano. En Marruecos, hombres de magia obtienen
poder al comerse su propio excremento.
¿Pero sacarle los ojos a Ruski? Apilar sobornos
hasta el cielo radiactivo, ¿de qué le sirve a un hombre? Yo no podría ocupar un cuerpo capaz de sacarle los ojos a Ruski. ¿Entonces quién se adueñó del
mundo entero? Yo no. Cualquier oferta que incluya
intercambio de valores cualitativos como el amor
animal por ventaja cuantitativa no es sólo tan deshonrosa y errónea como sólo el hombre puede, sino
también idiota. Porque tú no obtienes nada. Has
vendido tu tú.
"Bueno, ¿cómo te arrebata un cuerpo joven, hermoso y pelirrojo?" Sí, él siempre encontrará un mamón como Fausto que vende su alma por una amarra. Si quieres sexo adolescente, tienes que pagarlo
con miedo, vergüenza, confusión adolescente. Para
disfrutar algo tienes que estar allí. No puedes simplemente pasar al postre, queridito.

Recuerdos

RECUERDO EN TÁNGER AUN GATO BLANCO EN EL 4 DE LA
calle Larachi, primer gato en entrar a la casa... desapareció. Y a un hermoso gato blanco sobre un muro
de lodo rojo al atardecer, mirando sobre Marraquech. Y a un gato blanco en Alger, del otro lado
del río de Nueva Orléans. Recuerdo un leve, triste
miiaauuu durante el crepúsculo. El gato estaba muy
enfermo, echado bajo la mesa de la cocina. Murió
durante la noche.
En la mañana siguiente, al desayunar (¿estaban
los huevos hervidos a punto?), cuando puse mi pie
bajo la mesa, el gato estaba tieso y frío. Yle deletreé
a Joan, para no traumar a los niños. "El gato blanco
está M-U-E-R-T-o." Y Julie miró llanamente al gato
muerto y dijo: "Llévalo afuera, porque apesta."

Hay momentos cruciales
Gato mensajero

p ARA MI EL GATO BLANCO ES UN MENSAJERO QUE CONVOCA
a enfrentar el horror de la devastación termonuclear
como vista desde la sección de mascotas de Dillon's,
buscando a mis gatos por una casa en ruinas con

14

fuYMOMENTOS CRUCIALES EN CUALQUIER RELACIÓN, PUNtos de retorno. Me había alejado por diez días a Naropa. Durante mi ausencia, Bill Rich fue todos los
días a alimentar los gatos. Regresé. Es ya de tarde
en el porche trasero. Veo a Ruski y se retira. Luego

Puedo verlo correr

UN CHISTE DE SALÓN PARA LECTORESDELNEWYORKER. YA
no hace gracia ... gato corriente y flaco aventado a

15

�sobre un témpano. Vientos de treinta
millas por hora, treinta grados bajo
cero. Mira dentro de sus ojos, rasgados,
amarillos, feroces, enloquecidos, tristes
y sin esperanza. Recta final de un planeta condenado. Ella no puede mentirse, no puede sacar ningún harapo
patético de autoglorificación verbal
acerca de sí misma. Está allí, sobre este
témpano con su cría. Mueve su bulto
de quinientas libras para ofrecer una
teta. Hay un crío con el escombro rasgado por uno de los machos adultos.
probablemente no saldrá de ésta. Todos tienen que nadar a Dinamarca, a
mil quinientas millas de distancia. ¿Por
qué? Las focas no saben por qué. Tienen que llegar
a Dinamarca. Todas tienen que llegar a Dinamarca.

la basura. Al gato blanco de la ciudad de México le
pegué en la cara con un libro. Puedo verlo correr a
través del cuarto a esconderse bajo un sillón hueco
y barato. Puedo oír las orejas del gato zumbando
por el golpe. Literalmente me hería a mí mismo sin
saberlo.

Extrañamente humanos

sión. Ningún otro animal haría la conexión. El perro
es el único animal que se cree con todos los
derechos.

estaba impresionado por su clase en aquel entonces
y no sabía nada de gatos. Hoy me levantaría de mi
silla y diría: "Perdóneme, vejestorio, si me retiro,
pero estoy ante una bestia enorme, apestosa y sucia".

Por accidente
La vil práctica inglesa
POR ACCIDENTE PATEÉ A FLETCH, QUE ESTABA DURMIENDO

a la entrada de mi cuarto. Comenzó a correr. Lo
cargué de regreso y lo puse en la cama y pronto
estaba ronroneando y durmiendo sobre su espalda.
Su cara es algo entre murciélago, gato y mono ... la
cima de su cabeza de un negro suave y reluciente,
las orejas velludas como de murciélago. La cara con
su hocico negro y largo, labios expresivos, como
de mono triste. Fácil imaginarse un gato murciélago, sus alas de cuero reluciente, dientecitos
afilados, brillantes ojos verdes. Todo su ser irradia
una dulzura pura, salvaje, que revolotea en los
bosques, con grititos melodiosos, con algún recado
críptico. Hay también un aura de condena y tristeza
acerca de esta criatura confiable. Ha sido abandonado muchas veces a través de los siglos, dejado
morir en fríos callejones urbanos, en lotes baldíos
en los calientes mediodías -pedacerías de vasijas,
ortigas, desgastados muros de adobe-. Ha pedido
ayuda a gritos muchas veces en vano.

VOY A USAR ESTA OPORTUNIDAD PARA DENUNCIAR Y MAL-

decir la vil práctica inglesa de montar con perros
de caza. Para que los borrachos cazadores puedan
ver a una hermosa y delicada zorra hecha pedazos
por sus perros apestosos. Animados por este espectáculo brutal, regresan a la hacienda a ponerse más
briagos de lo que están, no mejor que sus bestias
sucias, lambisconas, come mierda, carroñeras,
mata-niños.

Advertencia
ADVERTENCIA A TODAS LAS PAREJAS JÓVENES QUE ESPERAN

Luego, el sueño en el que un niño me mostraba
su dedo sangrando y yo indignado quería saber
quién lo había hecho. El niño me atrajo a un cuarto
oscuro y me apuntó con el dedo sangrante y yo
desperté llorando: "¡No! ¡No! ¡No!"

ALGUIEN DIJO QUE LOS GATOS SON LOS ANIMALES MÁS ALE-

jados del modelo humano. Depende de a qué clase
de humanos te refieras, y por supuesto a qué gatos.
En ciertas ocasiones encuentro a los gatos extrañamente humanos.
En 1963, Ian Sommerville y yo recién nos habíamos mudado a la casa 4 calle Larachi en Tánger. ·
Varios gatos se reunieron ante la puerta abierta,
avanzando y retrocediendo escurridizamente temerosos de acercarse demasiado. Un gato blanco se
acerca poco a poco. Extiendo mi mano. El gato arquea su espalda, moviéndose hacia delante y hacia
atrás, ronroneando bajo mi mano como lo han hecho los gatos desde que el primero fue domesticado.
Los otros gatos gruñen y se quejan en protesta:
"¡El del frente es lame culos!"

Autobiografía
PIENSO QUE NADIE PUEDE ESCRJBIR UNA AUTOBIOGRAFIA

completamente honesta. Estoy seguro de que nadie
soportaría leerla: Mi pasado fue un río maligno.

Puntos de encaje
fa CONTACTO ANIMAL PUEDE ALTERAR LO QUE CASTANEDA
llama "Puntos de encaje". Como el amor materno.
Ha sido baboseado por Hollywood. Andy Hardy
se arrodilla ante la cama de su madre. ¿Qué hay de
malo en eso? Un niño americano decente rezando
por su madre. ¿Qué hay de malo en eso?
"Yo te diré qué hay de malo en eso, B. J. Es mierda. Es un mojón sentimental y muerto que destruye
la verdad oculta."

Odiador de gatos
UN INGLÉS DE LAS CLASES ALTAS, ODIADOR DE GATOS ME

confío que había entrenado a un perro para romperle la espalda a un gato de una sacudida. Y recuerdo
que alcanzó a ver un gato en una fiesta y gruñó a
través de los amarillos dientes de caballo que salían
de su boca, ''bestia pequeña, apestosa y sucia". Yo

He aquí una madre foca de capucha con su cría

16

un bendito evento: desháganse de ese perro doméstico.
"¡Qué! ¿Nuestro Peluso dañar a un niño? ¡Pero
eso es ridículo!"
Que tu hijo viva lo suficiente para pensar en eso,
madrecita ... cuando
cariñosamente está
meciendo a su hijo
y babeando habla infantil, Peluso, en un
ataque de celos, se
abalanza sobre el bebé,
le muerde el cráneo y
lo mata.
Los perros son los
únicos animales aparte del hombre con conocimiento del bien y
el mal. Peluso sabe
qué le espera cuando,
quejándose, es arrastrado desde abajo de
la cama donde se agazapa. Se da perfectamente cuenta de la
medida de su intru-

(/)

e
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8
17

�Pessoa y los maestros zen
Humberto Martínez

•

de siglo, pensaba, sin saber, y sin pensar, como
Pero eso es algo, porque existir es saber y saber

maestro zen. Casi toda su poesía lo atestigua, pero
nada lo ilustra mejor que esa conversación entre el
maestro Caeiro y Álvaro de Campos:

es pensar y esto es el "horror paradójico de la vida",
la malla que colocamos alrededor de nuestro ser:
saber es matar, sea en la felicidad o en otra cosa.
No saber, sin embargo, es no existir.

Refiriéndome, una vez, al concepto directo de las
cosas, que caracteriza la sensibilidad de Caeiro, le cité,
con perversidad amiga, que Wordsworth designa a
un insensible del siguiente modo:
"A primrose by the river' s brim
A yellow primrose was to him,
And it was nothing more".
Y traduje (omitiendo la traducción exacta de
"primrose", pues no sé nombres de flores ni de
plantas): "Una flor a la orilla del río era para él una
flor amarilla, y no era nada más".
Mi maestro Caeiro rió. "Ese simple sabía lo que
decía: una flor amarilla no es realmente más que una
flor amarilla."
Pero, de pronto, pensó:
"Hay una diferencia", añadió. "Depende de si se
considera a la flor amarilla como una de las varias

Estar fuera de las flores es no captar su espíritu.
"La gente mundana mira las flores como si
estuvieran en un sueño", dijo el maestro Nansen,
cuando llamó la atención de un visitante hacia su

a Eugenio Montejo

jardín. Unos sueñan despiertos y no ven: los media el pensamiento; otros, no sueñan y "piensan
con los ojos y con los oídos". La actitud estética del
zen hacia los objetos de la naturaleza surge de la
vivencia personal: ser sincero hasta el límite, franco

SE CUENTA QUE MAHAKÁSYAPA (EL PRIMER PATRIARCA DEL

zen) sólo sonrió cuando Buda le mostró una flor.
Nadie más en la Asamblea comprendió. ¿Se reflejó
en el espejo de su propia alma la auténtica belleza
de la flor? La sonrisa, como en tantos pasajes de la
Divina Comedia de Dante, simboliza al entendimien-

hasta la médula, emplear de manera absoluta todo
el ser de uno con lo que es, siendo natural, "siendo
la totalidad del ser en la acción", dijo el maestro
Rinzai.
No sabernos ver, la mayoría, porque nos hemos

to que atraviesa mente y palabras. La posteridad,
con cierta reverencia y no sin fe, conservó en la leyenda ese mensaje: vivir la naturaleza, mirar las
cosas directamente; comprender, como Pessoa, con

dividido como sujetos contempladores de los
objetos y personas queridos y contemplados.
Vernos las flores como si soñáramos porque acaso
sabernos demasiado, y de otras cosas que no son
flores. El zen mira hacia la ausencia del ego-ismo,

los ojos y no con el pensamiento, que las cosas son
lo que son, reales. Todos tenemos dos vidas, desde
entonces: la que piensa y la que vive,
la verdadera ... en un sustrato neblinoso;
la falsa, la práctica, la útil... que culmina

intenta arrojar al yo y lo otro en un estanque lleno
de Vacuidad. Sólo así comprenderemos que, no

cuando nos meten entre cuatro tablas.

obstante, la tierra, el cielo y nuestro yo tienen una
misma raíz, que aunque seamos sólo como brisa
pasajera o arrastrados corno nubes a través de

Algo imposible de decir por el lenguaje sólo nos
lo revela el símbolo. También la metáfora del poeta
puede comunicar si, como para Pessoa, "todo es

flores amarillas, o como aquella flor amarilla
únicamente."
Y luego dijo:
"Lo que ese poeta inglés suyo quería decir es que
para semejante hombre esa flor amarilla era una
experiencia vulgar, o cosa conocida. Ahora bien, ahí
está la equivocación. Toda cosa que vemos, debemos
verla siempre por primera vez, porque realmente es
la primera vez que la vemos. Y entonces cada flor
amarilla es una nueva flor amarilla, aunque sea lo
que suele llamarse la misma flor de cada día. La persona no es ya la misma ni la flor tampoco. Incluso el
amarillo no puede ser ya el mismo. Es una pena que
la gente no tenga ojos para saberlo, porque entonces
seríamos todos felices".

nacimientos y muertes, hay algo que permanece, y
que el maestro Dogen lo indicó con una vívida
analogía personal:

símbolo y analogía". El símbolo es sin palabras, está
él mismo en la visión, que es directa; su transmisión
en un lenguaje, sólo indirecta. Buda debió captarlo
bajo el árbol Bodhi; Kashyapa, en aquella reunión,
recibió la enseñanza. El zen, la rama más oriental y
austera del budismo, quiso conservar en ese
episodio el germen de toda su filosofía (que no
tiene) como el grano de mostaza que contiene y no
puede contener al universo entero. Un inexplicable
sí y no, más allá de toda palabra que es
determinación: de todo pensar, y que sólo se
transmite de mente-corazón a mente-corazón, un
despertar al autoconocimiento, que supera lo que
es consciente, y vuelve a lo que no es consciente, a

El sonido de la lluvia una noche en mi retiro de ·
Fukakusa es lo único que todavía permanece en mi
memoria, incluso después de despertar.

la visión de nuestro propio ser. No hay nada fuera
a qué ir o unir, nunca ha habido separación de nada,
la creamos nosotros al existir: es sólo ilusión, sueño,
ignorancia. Dicho por el poeta:

El hombre zen es un simple, sólo que lo es
después de la iluminación.

¿No es éste el mismo sonido del plash de la rana
que despertó a Basho? El maestro Suzuki aclaró que
"la máxima preocupación del zen y su rasgo más
característico es el rechazo de toda mediación conceptual de cualquier clase que sea".
Femando Pessoa, en el Portugal de principios

somos cuentos contando cuentos, nada.

18

19

�La mesa del escribano

Adiós al siglo XX*

Eduardo Langagne

Eugenio Montejo

•
"No soy un escritor,
soy un escritorio",
habría trazado Pessoa
con un íntimo ritmo marítimo
en el papel amarillento como un mapa
sobre la mesa hostil
donde escribía
las cartas comerciales
de su supervivencia.

aparentes y vagos.
YCaeiro. el maestro,
habría reflexionado:
"no soy auténtico.
soy idéntico",
en su afán de diluirse
en la naturaleza
mientras Fernando abría los sobres
mercantiles
y preparaba respuestas lógicas, triviales.

Y Álvaro de Campos habría pensado:

"no soy una persona,
soy un personaje",
mientras Fernando escribía
en su escritorio múltiple
las voces más expresivas del convulso Siglo.

Pero en la mesa comercial del escribano,
mientras un barco de carga sorteando
la tormenta
traía su salario
para el oporto y la tinta,
aparecían más nombres de hombres
verdaderos
"No soy este instante", habría escrito
Pessoa,
"soy el tiempo".

"No soy un viaje,
soy un viajero",
habría dicho Ricardo Reis
cuando marchábase al Brasil
con su Fernando Pessoa en el corazón
para perderse
en un continente de rostros misteriosos,

•
Adiós al siglo XX

Lisboa
a Alvaro Mutis

a OctavioPaz

Cruzo la ·calle Marx, la calle Freud;
ando por una orilla de este siglo,
despacio, insomne, caviloso,
espía ad honorem de algún reino gótico,
recogiendo vocales caídas, pequeños
guijarros
tatuados de rumor infinito.
La línea de Mondrian frente a mis ojos
va cortando la noche en sombras rectas
ahora que ya no cabe más soledad
en las paredes de vidrio.
Cruzo la calle Mao, la calle Stalin;
miro el instante donde muere un milenio
y otro despunta su terrestre dominio.
Mi siglo vertical y lleno de teorías ...
Mi siglo con sus guerras, sus posguerras
y su tambor de Hitler allá lejos,
entre sangre y abismo.
Prosigo entre las piedras de los viejos
suburbios
por un trago, por un poco de jazz,
contemplando los dioses que duermen
disueltos
en el serrín de los bares,
mientras descifro sus nombres al paso
y sigo mi camino.

También de ti se irá Lisboa,
es decir ya se fue, ya va muy lejos,
con sus colinas de casas blancas,
los celajes de Ulises sobre sus piedras
y la niebla que va y viene entre sus barcos.
Lisboa se fue por esos rumbos del camino
por donde huyó la juventud,
sin que retengas la huella de un guijarro.
Hoy es memoria, ausencia, sueño,
pero palpaste su suelo antes de veda,
su viejo río era esa raya honda
que cruza la palma de tu mano.
y tal vez si te apresuras la divises,
puede encontrarse tras el muro de ti mismo
donde se expande el horizonte.
Es decir, has de esperarla a cada instante,
suele anunciarse de improviso ante los ojos,
Lisboa se oculta, retorna, va contigo:
hay un jirón de su crepúsculo en la sombra
de quien cruzó una vez sus calles
que lo va acompañando por el mundo
y se aleja con pasos desconocidos.

* Estos poemas forman parte del libro Adiós al siglo XX,
publicado por la Editorial Renacimiento, ~olección
Azul, Sevilla, 1997.

20

21

�Las sillas

Al fin de todo

Rodilla en tierra, las sillas de esta mesa
han resistido estoicas el acoso,
·
la munición copiosa de los días,
cada cual en su puesto.
A su lado fueron cayendo comensales,
tras el café se derramó el olvido,
encanecieron las fotografías.
Ya si algo queda de la vajilla es aerolito
en remotas nebulosas.

~ al

Rodilla en tierra aquí permanecieron,
siempre las mismas que hoy, a solas,
inalterables juegan a las cartas.
Charlan, aunque no se oigan, pero charlan,
ellas las sillas o ellos los ausentes
o tal vez algo ventrílocuo y lejano
que atribuimos al viento.
A veces vuelven cristales y abanicos
y sigue el tiempo cayendo gota a gota
en polvo y niebla y lluvia y hojarasca,
hasta que las recorre ese hondo hastío
que va del fin de siglo al fin de todo.

fin de todo, si algún fin existe,
no quedarán palabras, son inventos,
del hombre iluso que inventó la tierra;
ni tierra alguna, que fuese invento
del cosmos
tras expandirse los cúmulos del magma;
ni el vasto cosmos que inventó la nada
al trasmutarse en efímera materia·
' Dios,
ni la nada tampoco que fue invento de
ni el mismo Dios que es inven to del
tiempo ...
No quedará nada de nadie ni de
nada
sino el tiempo tras sí mismo dando vueltas·
'
el tiempo sólo, invento de un invento
que fue inventado también por otro '
invento,
que fue inventado también por otro
invento,
que fue ...

El molino
La poesía

Gira tus aspas, viejo molino,
muele sin tregua las horas de estos días,
aventando su cáscara.
Borra las letras del poema en que he mentido,
la palabra que no nació como una uña
de mi carne
y la guitarra negra de mi sombra
que nunca canta cuando viaja.
Muele este cuarto lleno de libros
'
pulveriza sus muros piedra por piedra
hasta que la ventana se eleva como
un pájaro
y sus alas volando me lleve.
No te quedes inmóvil a la orilla del mundo
entre mis ojos y el paisaje.

La poesía cruza la tierra sola,

apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
-ni siquiera palabras.
Llega de lejos y sin hora, nunca
avisa;
tiene la llave de la puerta.
'Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Ydespe~amos.

22

Viuda que vuela
en las postrimerías
del pecho de su amado
Minerva Margarita Villarreal

Se han ido. Mentira. El funeral es una
réplica,
una barca en el picado océano.

Se ha roto el hemisferio
y yo sigo en tus manos, ramificada
en el solsticio
donde tus líquidos se precipitan
hacia el aliento fértil de la hondura.
Quiero pensar que mis piernas están rotas,
que no es parálisis,
que en ti yazgo
por los travesaños de mi ruina
en las ondulaciones que la lumbre levanta
por el despeñamiento.
Háblame,
vuelve aunque estés dentro
de esta noche remota, en esa estrecha
cama de madera,
en esta calabaza que no termina de girar
en medio del jardín
cuando en lágrimas
tu espesura me espera.
Esta dolencia traspasa
las llagas del amor.
Quiero decir, bosques,
quiero decir, ojos,
quiero decir, la cuarteadura está echando
abajo estas paredes.
¿Me escuchas?
Ya todos están lejos.

¿De qué tamaño es la tristeza que me mira
cuando me observas?
Estás allí, en esa silla girante y taciturna.
¿Qué ansia te empuja cuando te escondes?
¿Qué color, qué cascabeles integran su
sonido febril, su mordedura glaciar?,
¿y ese animal que duerme mientras
acaricio el nacimiento de tu frente,
la mata oscura de tu cabello, la raíz
que beso cuando te alejas?
Porque he venido, viuda de ti,
a reclamarte,
a poner en entredicho la desdicha
de veinte años veinte cadáveres
reverberando
en la acera que crece a medida que
intentamos cruzar
como una lagartija nuestros cuerpos;
alli están ardiendo bajo la incandescencia.
He atravesado las puertas,
la tienda del circo, su roto trapecio,
la calistenia arrepentida
de esta contorsionista medusaria que

23

�soy
cuando yo misma, inhábil, desacreditada,
tejo y destejo
la orden de la impotencia.
Vuela viuda sobre el pecho arrepentido,
vuela en tus paños púrpuras,
en tu velo mojado
sobre el pálido párpado de la melancolía;
allí, en las comisuras secretas
eres
silencio y un pozo de cieno
donde alberga el amado.
Algo me dice que estoy equivocando
el número,
algo me dice: cuélgate, es tarde,
algo me dice:
alta la noche
y tus cabellos en mi almohada.
Veinte años pasan por el vaso de vino
en la garganta
llueven hojas
llueven pájaros
bosques cerrando puertas
porque nos amábamos.

Mi rostro está roto

Por esta estrecha cama
los corredores penetran
y con ellos la inclemencia del amor
penetra diestro
penetra hábil
penetra inmaculado
encandilado por tu voz
y celestial arroba hasta el oído.
En esta estrecha cama de madera
la crucifixión aglutina la multitud que
túyyo
hemos mutilado dentro
huesos dentro.
Oh pedazo de noche,
viento,
manos de herrero que calcinan.
Lo que no pudo ser

cerradura donde el amor escuece
su lienzo demorado
en aquel segundo piso innavegable,
tras el cristal crispado que tu miedo
envenena
en esa mordedura constante donde
te pudres de silencio.

Muerto el que fue está muerto el que es
aunque dentro lágrimas expande,
lúbricas,
resbalan en mí
el filo de sus castos marfiles,
pues alguna vez depositaste la ofrenda.

Una viuda es mutilación
y en sus alas vaticina lo eterno;
una viuda en las postrimerías de su amado
siempre es una súplica
y del ruego eleva su vuelo:
De aquí te estoy llorando: vuelve.

Llámame, vuelve
por la estrecha vereda
que acrecienta llamaradas en lo calmo
del mar,
en la locomoción de la quietud más
extrema,
en la radicalidad de mi mutismo,
en su ceguera baldía y hambrienta.
24

La venta del alma

triste de amargo
seco de
cielos incandescentes y caniculares.

Marco Antonio Campos

•
La venta del alma
ERA UNA PRESENCIA EXIGUA EN EL MEDIO CULTURAL PERO
él se creía qierecedor de la hiedra y el laurel. Pocos
lo toleraban y pocos también no dejaron de manifestárselo alguna vez por medio de la agresión de
acto, por el insulto verbal o el desafio a golpes.
Sus obras de teatro y sus libros de poesía demostraban cierta habilidad retórica pero carecían
de brío. Le fascinaban los ringorrangos verbales y
en muchas líneas de sus textos sonaban ecos y crecían luces de poetas y dramaturgos de excelencia y
de otros que no lo eran tanto, sobre todo de éstos.
Como crítico aprobaba apenas con Suficiente, siguiendo la escala de calificaciones universitaria, o
6, si la numérica. Nadie decía que era malo; nadie le
aproximó nunca un elogio entusiasta. Pese a ser buen
lector, carecía de ideas estéticas, o más bien, de todo
tipo de ideas. Con ligeras variantes repetía lo dicho
por sus maestros, quienes, por demás, lo soportaban por serles un panegirista útil. Su fanfarronería
intelectual lo hacía ver aún más mezquino.
Poco antes de su huida, desaparición o muerte,
publicó en un suplemento cultural de un periódico
de gran tiraje un ensayo titulado "La venta del alma". Era tan perspicaz y agudo que vi varias veces
el nombre del autor para confirmar que era él. En
el Rincón de la Lechuza, donde nos solíamos reunir
los amigos en los años ochenta, Vicente Quirarte
comentó que quizá se lo había dictado el diablo;
Francisco Hemández, sin oropeles, dijo: "Si quiso
vendérsela, no se la aceptó ni dada"; Rubén Bonifaz
Nuño urdió una máxima implacable: "El diablo sólo elige almas selectas".
En el ensayo se analizaban diversos Faustos (el
de Marlowe, el de Goethe, el de Mann, el de Bulgakov) y textos creativos sobre el crematístico tema.

Eliminando difícilmente mi aversión y esperando oír las baladronadas habituales o el parloteo
vano o las hablillas biliosas contra los colegas, telefoneé a su casa para felicitarlo. Todo lo opuesto: lo
oí triste, sin una luz de una ilusión. Se iba a vivir al
sur de Estados Unidos. Eso era su intención o proyecto. Te invito a cenar de despedida, le dije menos
lastimado que con lástima.
Quizá fui el último en verlo.
Entre coñac y coñac (no iba yo a medir gastos
esa noche) me contó que desde la primera vez que
leyó en la adolescencia el libro de Goethe lo hechizó
una idea fija: qué le pediría al diablo si tuviera que
venderle el alma. No pasó de ser un juego o un sueño
de un adolescente pobre y abatido.
Hacía unos meses leyó unos ensayos sobre la
figura de Don Juan (acaso en textos de Camus, de
Maeztu o de Torri), y reparó en dos aspectos: los

25

�Por un momento me desconcerté, pero poco a
poco empezó a invadirme una gran tristeza, y lloré,
lloré compadeciéndome del diablo.

sucesivos y distintos Don Juanes y los rasgos propios del modelo.
Entre eso y el ensayo, me dije, mediaba un hilo
tenue.
Mientras con aire sombrío me comentaba de su
paso triste por la faz de la tierra (usó esta desdichada
imagen común) me asaltó una certeza angustiosa
y terrible: "Le vendió el alma al diablo". Al octavo
coñac, casi cayéndose, me lo insinuó. Al décimo, lo
obligué a confesármelo. Llorando, con lágrimas sucias, se abrió de capa diciéndome que su gran sueño
era ser célebre en vida, amado por las mujeres y tener riquezas. Me deprimió más, no por la venta de
su alma, sino por lo burdo, obvio y exacto de sus
pretenciones.
Al doceavo coñac le pregunté:
-¿Y qué pasó entonces?
En ese instante se levantó, y tambaleándose,
yéndose casi de bruces, salió del restorán.

Gulliver revisitado
Argentino, pero hijo y nieto de italianos, Antonio
Picone Figueroa, alias Figueroita, o don Antonio
para los respetuosos de la dirección, era, desde hacía veinticinco años, jefe del departamento de Sumas y Restas. Conocía al detalle puntas y aristas
de su trabajo, y era tan eficaz, o lo parecía, que cada
nuevo director lo confirmaba en el puesto para el
que fue elegido quizás desde el mundo de las ideas.
Don Antonio aunaba a su eficacia y a su memoria
prodigiosa para datos irrelevantes tres rasgos claves
en política: no aspiraba a ascensos, su abyección
no era incómoda al superior inmediato y era extranjero. Los directores sabían que era un bicho pero
reconocían su utilidad bicho-burocrática. Había
pasado una docena de directores en el cuarto de siglo y él parecía más clavado que nunca en su escri~
torio, ante su satisfacción perversa y el odio (desde
luego justificado) de los compañeros de oficina.
Don Antonio tenía un hobby que conocían pocos: la
historia. Su memoria kilométrica le permitía repetir
nombres y fechas y batallas sin dar a luz una sola .
idea personal y no creer que eso fuese falta de inteligencia o discernimiento.
Pero lo más distintivo de don Antonio era un
padecimiento o una asombrosa capacidad de transformación personal: cuando estaba tras el escritorio
y ordenaba a sus ayudantes o recibía a una persona del público sin influencias, su cuerpo parecía
ensancharse y crecer, y algunas veces, pese a su calva reluciente, llegó a alcanzar la estatura de un gigante o la corpulencia de un ogro; cuando estaba con
un igual en la escala burocrática medía sus exactos
1.61 metros; pero al entrar a la oficina del director
o al arribo, anunciado o no, del subsecretario, se empequeñecía de tal modo que sus jefes tenían que
buscarlo debajo de las sillas o el escritorio.
Cuando salía a la calle, don Antonio ya era como
una mancha de aceite en el pavimento o un rótulo
desvaído.

26

Die Kleinste Fabel

su oficio a la de Job, reunía textos, los disponía cronológicamente y procedía su copia, fotocopia, anotación y memoria en el procesador de palabras. Desde
la redacción de las primeras líneas en el cuaderno
escolar y en la revistita de iniciación, hasta la última
página escrita, casi siempre inconclusa, OC lograba
descifrar a su modo, con lupa o sin ella, toda grafía
o signo. Una vez recopilado y hecho todo esto, OC
escribía un prólogo entusiasta y elemental -que
él consideraba científico--, pies de página vagamente precisos y notas de un tenor como: Jorge Manrique, poeta español del siglo XV; Febo, sobrenombre de Apolo; tramontar, se aplica al sol en el ocaso.
Entonces OC se disfrazaba de sepulturero, y por
obra y gracia de su trabajo, el autor importante quedaba sepultado bajo un increíble alud de artículos,
notas, cuentos, ensayos, crónicas, que él cuidó de
no recoger de guisa que críticos y ensayistas empezaron a fundamentar que la obra no, efectivamente
no, no tenía la excelencia de la que tanto se había
alardeado.
Enton&lt;::es, OC, sonriente, volvía a convertirse en
buitre para buscar a un autor importante que estuviese a punto de morir.

Obras Completas (así lo llamaremos por ahora) era
de esa suerte de eruditos que se abocan al estudio
temporal pero apasionado de un autor, y desde entonces y por ese tiempo todo lo relacionado con el
autor es casi la vida de él mismo.
Todo escritor importante tenía horror de morir,
menos por la duda metafísica de si habría otra vida
o no, que por la seguridad de que Obras Completas
caería con pico y garra implacables sobre aquellos
textos que él, por inexperiencia, vanidad o mero
compromiso, publicó en los más amarillentos periódicos escolares o de provincia, o sobre los manuscritos que él creyó, sobrio o borracho, haber quemado,
o no encontró. Obras Completas parecía ver todo
desde el cielo universitario con mirada milimétrica:
primero situaba el lugar exacto del texto, luego se
precipitaba sobre él, lo recogía con el pico, y lo llevaba hasta su escritorio henchido de papeles, algunos útiles.
A partir de ese momento OC (lo llamaremos así
para ahorrar espacio) cambiaba la figura de buitre
por la de hormiga. Con paciencia, equivalente en

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

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Letras y humanidades

o Política y sociedad :: Diccionarios e Enciclopedias

Libros de arte

Papelería

27

Novedades

�inolvidable, que se transformaba

callada... mientras palpitaba a su oído
el corazón del mundo".
Treinta años de ausencia son muchos
años. Pero Pedro Garfias nunca ha

cuando conversaba o recitaba algunos
versos.
Agradecerle que nos haya
enseñado que las palabras no
pertenecen sólo a determinadas áreas de la lengua. Si
cernir es -engañosamen-

otos

te- un verbo de cocina o
de albañilería, cuando el
poeta canta cómo "un álamo cernía el sol/ y lo esHasta entonces los poemas que conocía eran los que
mis compañeros de colegio, pulcros y uniformados, recitaban en las asambleas de los lunes. "Mamá, soy Paquito",
"Por qué me quité del vicio" y los alusivos a la bandera,
al héroe en tumo, al maestro o a la madre me hicieron
creer que detestaba la poesía. La incomodidad que me
provocaba escucharlos frente a un micrófono nunca bien
ajustado, era corno la que sentía cuando caminaba sobre
azúcar.
Después descubriría algo importante: lo que detestaba eran las declamaciones artificiales, acartonadas y
prefabricadas que me provocaban pena ajena. Nunca entendí cómo los que habían hecho el ridículo delante de
todo el colegio eran felicitados efusivarnente por la directora y los maestros y, encima, puestos de ejemplo ante el

Pastor de soledades
Rosaura Barahona
Si

LOS SERES HUMANOS ESCRIBIÍ,RAMOS UN EX

voro CADA

estado ausente ni para esta ciudad,
ni para nosotros. Sus poemas
han sido publicados, leídos,
analizados y recordados por
sus amigos, por los estudiosos
y por quienes han aprendido
de él. Por fortuna, también han sido descu-

VEZ

que somos tocados por la obra de un artista, no habría
sitio en donde cupiera todo lo escrito. La plasticidad de
un pintor, de un dibujante o de un fotógrafo que nos descubre la belleza en donde nosotros veíamos sólo cotidia-

resto de nosotros que anhelábamos muchas cosas pero
nunca ser como ellos.
Un día mi papá llegó a la casa con tres cajas llenas de .
ejemplares de un mismo libro: De soledad y otros pesares,

neidad; las imágenes de un cineasta que nos ilumina con
sus sueños de luz; la gracia de quienes con su danza trascienden el rigor del movimiento; una música o una voz
que traslada el espíritu a ámbitos insospechados; la ductilidad de la materia sometida a los mandatos del arquitecto o del escultor; la palabra del poeta que nos re-enseña
a ver el mundo (¿o será que nos enseña a re-verlo?), todo
eso nos construye con diminutos ladrillos invisibles que
van transformando nuestra mirada, nuestro tacto, nuestra voz, nuestro juicio y nuestras luces internas.
En México como en el mundo, debemos agradecer a
muchos poetas sus palabras; en Monterrey a unos cuantos. Entre ellos está Pedro Garfias, a quienes algunos descubrimos cuando en el laberinto de la Librería Cosmos
nos dijeron en un apenas perceptible susurro: "Ese señor
canoso y despeinado es un poeta". Eso fue antes de que
su figura de vagaroso andar, mezcla de fantasma y

28

biertos por las nuevas
generaciones. A
muchos, jóvenes o
no, nos han acompañado siempre

aliento", sabernos que el lenguaje es como el teclado de un
piano que, según quien lo pulse, podrá tomar las formas
más excelsas o más vulgares.
Quiero agradecer su fidelidad al alcohol convertido en ritual para
evocar, invocar, cantar, gritar, escuchar,
recuperar, descubrir y enfrentar todo lo
evocable, invocable, cantable, gritable,
escuchable, recuperable, descubrible o

que ha sido necesario; no fallan
cuando el piso se
tambalea, cuando el

o-,, _. .. k \~"'

enfrentable. Ese alcohol que le impidió
subir las escalinatas del Aula Magna
-recuerda mi querida Aída-, en lo
que quizás fue el último de sus homenajes en vida. Ese
alcohol que lo concilió con sus fantasmas, a los que, al
menos parcialmente, pudo dominar. Ese alcohol que le

y aunque al pasar el tiempo pudo claudicar sin traicionar
a nadie, prefirió seguir "llevando mis campos en mis ojos.
(... ) Si me quedase inmóvil, como esta buena encina/

de tantos cambios de domicilio, deporte familiar por
excelencia.

vendrían vuestros pájaros a anidar en mi frente,/ vendrían vuestras aguas a morder mis raices / y aún seguiría

Por eso este agosto de 1997 en que se cumplen 30
años de su ausencia, quiero agradecer a Pedro Garfias
su recia personalidad y su desaliñada presencia, con las
que nos enseñó -entre otras cosas-, que la libertad
cuenta y que la apariencia no lo es todo, ni siquiera en
una ciudad tan rígida como ésta.

viendo con su blancura intacta/ quién sabe si dormida,
la España que he perdido". Por eso le doy gracias por su
congruencia vital.
Pedro Garfias fue maestro de varios poetas jóvenes
sin jamás haberles dado una clase. La mejor enseñanza

techo se nos viene encima, cuando las lágrimas no brotan por más
esfuerzo que hagamos o
cuando brotan a destiempo, pero sobre
todo, cuando no
podernos cantar (o no sabernos cómo hacerlo) y dejamos
que el poeta cante por nosotros:
"Por el aroma roto de un recuerdo,/ como por un
incienso mutilado, /brotas de la memoria en que me pierdo,/ cristal de luz, metal acongojado." Aquí, entre no-

permitió sobrevivir en lo que él llamó su Segunda Patria,
a la que sin duda quiso tanto como ella lo quiso a él,
pero cuyo amoroso cobijo no fue suficiente para hacerle

de Pedro Garfias. Cuando le preguntarnos por qué tantos,
nos dijo que era una manera de ayudar a un hombre sin
dañar su dignidad. Papá regaló varios a sus amigos pero
se quedó con una caja llena de ellos. Muchos años después, cuando Garfias estaba ya muy grave y hospitalizado, buscamos los ejemplares para dárselos a don
Alfredo Gracia y con su venta sacar algo de dinero. Nunca los encontramos. Se debieron haber extraviado en uno

Agradecerle sus largas mañanas y sus eternas tardes,
sentado en un escritorio de la Cosmos, corno gigantesco
imán cuyo círculo de atracción nadie podía eludir.
Agradecerle su mirada dura, penetrante e

enigma, fuera parte del paisaje de lo que entonces era el
centro de la ciudad y, por supuesto, antes de que yo
supiera qué era un poeta.

polvoreaba en su nuca/
suave y pálido corno un

sotros, en esta tierra en la que unos amigos enterraron
su cuerpo, sigue y seguirá el espíritu de Garfias "sobre
sus montes, pastor de sus soledades; aquí sus ojos fieros
clavados/como arpones en el aire y aquí la cayada de
sus versos, apuntalando la tarde".
Desde esta casa que fue su segunda casa, agrade-

olvidar su primera tierra, a la que nunca volvió.
La herida de España lo acompañó siempre en su exilio

cemos su existencia, su presencia, su espíritu imbatible
y su voz porque -entre otras cosas- nuestra ciudad,
nuestros montes, nuestras soledades, nuestro espíritu,
nosotros, no seríamos los mismos sin ellos.

Pedro contra Pedro

es el ejemplo, bien lo sabemos desde siglos ha y él fue
ejemplo inconfundible, sabiduría cotidiana, borrachera

Margarita Cuéllar

de palabras precisas que nos obligan a ir más allá de los
renglones en que se ordenan. Agradezcámosle, pues, su
Es LA

magisterio involuntario, su ejemplo inadmitido, su soledad jamás llenada, "su soledad perfecta, su soledad

TARDE DEL

9

DE AGOSTO DE

1997.

PEDRO GARF!AS SE

despierta por la tarde. No sabe dónde está. Poco a poco

29

�su mente, todavia embotada por el alcohol, se desaletarga. La luz del sol entra quejumbrosa pero hiriente al
segundo piso de una vieja casa de la calle Zuazua. El
Palacio de Gobierno sigue ahí, custodiado apenas por
grupos inconformes que apoyan sus protestas con gritos
y mantas. Algunos han trasladado a la Explanada de los
Héroes su domicilio temporal. Se cubren de los manotazos del sol con lonas, cartones y tablas.
Pedro toma conciencia del tiempo, coge una pluma
y garabatea en una servilleta: "Recién muerto". Después,
continúa con letra casi ilegible, como si dibujara
pequeños trozos de dolor: "Me gustarla/ que fuese tarde
y oscura / la tarde de mi agonía". No queda satisfecho.

Detienen su mirada en la figura del viejo león que recita
en voz apenas entendible unos versos. Esos versos parecen salir de una caverna oscura. Hablan de campos de
batalla, de carabineros y de la muerte; hablan de otras
tierras y de otros tiempos. Los dos hombres se han
sentado en silencio junto al rapsoda antiguo y escuchan

Apenas ha terminado de leer el poeta Reyes Martínez,
entra en un profundo silencio. Por un rato beben sin hablar. Pedro ha levantado la cabeza, poco a poco recupera

enredada en el sueño y el dolor. Escuché a aquel hombre
de rostro aceitunado y camisa blanca, holgada, que desplazaba su cuerpo a tropiezos y su mirada penetrante,

su lucidez; sigue bebiendo. El pintor Guillermo Ceniceros
Je extiende un dibujo en el que Pedro aparece con la mirada extraviada, parece un áclope; hay arrugas en su

en silencio algo así como: "Y los burgueses temblando /
tras de los muros de piedra,/ ante los cristos oscuros /
pidiendo guardias civiles, / guardias de asalto, más guar-

frente, luce despeinado. A su espalda un hombre que camina hacia el infinito le da la espalda al rostro del poeta.
Rostro fiero, desamparado, desolado, amargo como el rio
de sus aguas transcurridas en la ciudad, a intervalos,

luminosa. Llevaba en su corazón -ya para siempre perdida-, la España de sus días. Habitante de un mundo
construido en el amor y la guerra, en la luz y el canto,
había en él una mezcla de ternura y pasión que desbordaba en ráfagas de recuerdos y silencios. Ya entonado
por el frágil equilibrio del alcohol, naáan de todo su ser

dias,/ para que guarden su cuerpo,/ para que guarden
su casa". Recarga un momento la cabeza sobre la mesa
sin reparar en la presencia del poeta Alfonso Reyes Mar-

desde los años cuarenta.
Los tres amigos salen del Lontananza, suben al auto

tínez y el pintor Guillermo Ceniceros. Reyes Martínez
empieza a leer para nadie:

Rompe la servilleta y la arroja a un rincón. Sale por una
caguama al depósito de la esquina. Cuántos depósitos y
cantinas. Es como si despertara de un sueño de treinta
años y la ciudad se hubiera transformado. Han de ser

de Reyes Martínez y enfilan rumbo al panteón de
Dolores. A la entrada un hombre demacrado y sin pelo,
Andrés Montes de Oca, les indica un lugar tumbas adentro. Hacia allá se dirigen sin cuestionar nada. Pedro, el
más cansado de todos, va siempre atrás, con las manos
en los bolsillos, algo les reclama a los muertos; nada de
Jo que dice se le entiende, pues apenas sus palabras son
arrojadas por su boca el viento se encarga de dispersarlas.
Alrededor de la tumba de Pedro Garfias se han

.. .los tranquilos remansos del alba,
la hoguera de un sol claro y amarillo

los años que pesan sobre su humanidad que le hacen
ver las cosas que no existen. Toma directo de la botella

como un grito de justicia.

[... ]

de sólo un sorbo casi la mitad del líquido. Se limpia las
barbas blancas con la mano izquierda. Toma una libreta
en la que hay dibujos hechos en las cantinas durante los
últimos días, nombres y teléfonos de personas como
Ernesto Rangel Domene, Raúl Rangel Frías, Santiago
Roe), Alfredo Gracia Vicente. Utilizará esos números

... pelo largo y barba abundante,
como un Whitrnan deambulando

mas, repasando escenas vividas, descubriendo a Góngora,
a Lorca, a Machado, a Hemández...
México le dio su amparo junto a tantos españoles desterrados, que no volverian -lo sabemos- a pisar la tierra en que nacieron. Y él, agradecido, nada pidió para sí.
Desde su soledad, con esa pura verdad que tenía, entregó
su palabra a los hombres. Aquí nacieron Río de aguas amar-

colocado parsimoniosamente Andrés Huerta, con sus
lentes oscuros y su impecable blancura, Alfredo Gracia

pero las aceras nocturnas de Manhattan;
emboscado cazador de metáforas

gas, De soledad y otros pesares, Primavera en Eaton Hastings,
y muchos poemas más publicados en revistas y suplementos culturales. También sus crónicas taurinas que escribió en Monterrey y algún cuento en Romance, que

Vicente, tembloroso y sonriente, Erasmo Torres López;
también se han dado cita jóvenes que mitifican a Garfias.
Hay una ofrenda floral junto a la lápida y sobre el mármol
portadas de libros, fotografías de Pedro, antologías poé-

entre los árboles del sueño,

cuando el río de aguas amargas de su existencia se
acerque a su caudal. En la libreta hay también trozos de

los versos que Je daban razón a su andar errante por la
tierra. "De mi garganta fluye / un río de voces nuevas. /
Hay en cada latido / de mi sien, un poema./ Y ha brotado
hojas verdes/ mi voz, ardida y seca." Y siguió, noche
adentro, desde aquel bar del insomnio, centro de su presencia, con una memoria privilegiada, diciendo sus poe-

de un alto sueño de poeta.

poemas sin títulos, versos de ocasión. Intenta de nuevo
reconciliarse con la palabra: "La palabra se rebela. / Si

dirigió Juan Rejano.
Vivió en Monterrey, Veracruz, a donde primero llegó,
Guadalajara y Torreón. Vivió y trabajó: "Yo hago poemas,
ése es mi trabajo", se le oía decir.
En una ocasión tuve oportunidad de visitar el Pabellón Mexicano en Sevilla (1992), y al finalizar la visita, en
un espacio cerrado y a oscuras, escuché con sorpresa y
una emoción que llegó a las lágrimas, el final de aquel
poema que escribiera a bordo del Sinaia, "Entre España
y México": "Y tú, México libre, pueblo abierto/ al ágil
viento y a la luz del alba,/ indios de clara estirpe, campesinos/ con tierras, con simientes y con máquinas; / proletarios gigantes de anchas manos / que forjan el destino
de la Patria;/ pueblo libre de México: como en otro tiempo por la mar salada/ te va un rio español de sangre
roja,/ de generosa sangre desbordada./ Pero eres tú esta
vez quien nos conquistas, / y para siempre, ¡oh vieja y

ticas y una pequeña bolsa de tierra de España. Pedro y
sus dos amigos observan la escena. Por la cabeza de Alfonso Reyes Martínez pasan trozos de un poema de Juan
Rejano en el que llama a Garfias algo así como "mago de

no la cuidas se escapa,/ porque tiene su querencia./ [...]
An-tes de dormirte todo / hazte el dormido y espera; /
pero cuando llegue, cuídala,/ acomódala en su tienda,/
que sienta calor y frío,/ que se ajuste, que se avenga,/
que respire, que se quede. / Y verás, si es que se queda,/
cómo suena la palabra/ cuando suena".
Garfias da un último trago a la caguama. Arroja la

los naipes liricos" y "matemático jubilado antes de nacer
a las altas ecuaciones que se enlazan con el álgebra poética". Un joven veinteañero lee los primeros versos de un
poema de Humberto Salazar: "Pedro hecho de piedra y
barbas/ Garfias las palabras de tus poemas-garfios,/ ganchos que arrancan el corazón entero/ del verbo que tem-

libreta al piso y baja con dificultad las escaleras. El
cansado y torpe león se balancea al bajar, parece que va
a caer pero conserva el equilibrio. Ya en la calle el viento
de la casi noche arropa su cabello largo y descuidado
que se ha abierto camino hacia sus barbas. Como una
piedra, la mole humana alcanza Aramberri, cruza el Mercado Juárez. Le parece extraño que ahora parezca un

...

blando se te entrega./ Pedro Pedrusco Padre".
Pedro Garfias, el "desafiador de los más altos fuegos",
insiste Juan Rejano, se da media vuelta y regresa al dibujo
de Guillermo Ceniceros.

edificio de departamentos, un condominio más. Ya no
percibe el olor a hierbas, a fruta fresca y a pescado. Serán
los años, piensa, mientras cruza la avenida Juárez. A unos
pasos, todavía por Aramberri, está el bar Lontananza.
Garfias no lleva un centavo en su bolsillo pero se arregla

nueva España!"
Había en aquel recinto visitantes de algunos países
de América. Yo vi brotar las lágrimas y escuché sus aplausos y también como ellos lloré con aquellas palabras
rescatadas para siempre, de aquel hombre que tanto las
amó. Afuera ardía el sol de Sevilla y el río Guadalquivir.
El 9 de agosto, en el Monterrey de hace ya 30 años,
murió. Ya tenía el pelo largo, cano, y la barba le brotaba

Imagen de Pedro Garfias
Alfonso Reyes Martínez

con el mesero para que le siga abriendo cerveza tras
cerveza. Entran dos hombres de aspecto taciturno, traen

AúN RECUERDO AQUELLA VEZ. MANOTEABA AL AIRE CON ADEMÁN
nervioso estremeciendo su cuerpo. Solo y su copa en una
mesa del Reforma. Hablaba con una voz cavernosa

libros en la mano, libretas de dibújo y buscan a alguien.

30

31

�11

celebrados y extensos poemas -"Elegía a Pedro Gar-

Otro momento de dolores mayores lo vivimos en un ta-

fias"- después de acompañarlo hasta su sepultura. Un
retrato del poeta, realizado por Gerardo Cantú, adorna

ller-habitación de la calle de Martín de Zavala. En ese

la gran sala de una biblioteca universitaria. Yhasta donde

sitio-segundo piso con escalera que dividía la vivienda

puede saberse, ambos artistas continúan leyendo De
soledad y otros pesares, autobiografía lograda a base de

del escenario pictórico-- nos reuníamos un grupo heterogéneo y al mismo tiempo afín. Los anfitriones: Esther

poemas de vanguardia y tradición: a base de dolor y de
abandono.

González y Guillermo Ceniceros. Durante la semana allí
trabajaba y enseñaba Guillermo. El lugar "se lo heredó"

Aunque tratándose de Garfias, quizá fuera mejor olvidarnos de la palabra autobiografía. Si esto es así, podríamos

otro pintor, protagonista central de la brevísima historia
que hoy contaremos. Pues bien, era fin de semana y nos

adoptar entonces el término autobiopoesía. O mejor: biopoesía a secas.

encontrábamos en el estudio las alumnas del dueño de
la casa, los pintores amigos, los escritores amigos y algunos amigos de las alumnas amigas, etcétera. La noche
era una noche excepcional porque allí tendríamos a Pedro
Garfias de cuerpo entero (es un decir).

Pedro Garfias: recuerdos
y reflexiones

Vinieron enseguida por el poeta y se lo llevaron a la

.,

casa de no sé qué señores de la gran sociedad. Pero re-

'€:

gresó porque -fue muy insistente- "yo quería estar con

V)

.,

(!)

e

al

!l.

Hilda Moreno

mis pintores y mis poetas". Todo rodaba a las mil maravillas. Ni las bebidas ni los bocadillos ni la charla parecían

CoN EL ALMA A LA INTEMPERIE, A LA DESTEMPLANZA DE UN TIEMPO

tener fin. De pronto, Gerardo Cantú dice: "Don Pedro,

y una distancia que crecen porque son inevitables, llega

con descuido. Lo vi como un Whitman deambulando por

Pero no pasaría mucho tiempo sin que supiéramos cómo

yo no me imaginaba que a usted las cuestiones políticas

el poeta Pedro Garfias al exilio. De eso hace más de medio

las aceras nocturnas de Manhattan. Desde entonces
recuerdo aquellas líneas que con tanta verdad lo retratan.

podría llegar a ser el último compañero de una humani-

le importaran tanto. Pensé que sólo le preocupaba la poe-

siglo. Lázaro Cárdenas abrió las puertas del país a unos

dad derrumbada, el último puente que mediaba entre el

"Y volveré a sentarme sobre esa misma piedra/ y como

dolor humano y el descanso merecido y concluso. Otra

sía". Se encrespó. Y sobrevoló su voz -altísima- la tormenta que él mismo alimentaba. A nuestros pies rodaron

hombres que llegaron a enriquecer y diversificar nuestro
ambiente cultural.

el agua inmóvil seguiré hablando solo,/ conmigo y con
el cielo ..."

lo vino a clarificar la encomiable habilidad de otro poeta.

vertiente del significado que una piel así podía tener, nos

Asido de sus garfios

una España en cadenas, unos soldados mutilados, unos
camaradas hundidos en las mazmorras de la dictadura,

Se trata de aquel joven mesero y aprendiz de cocina que

unos sueños despedazados. Palabra muy amarga era la

-en El Fresno, bebedero de barrio sito aún en la calle de.
5 de Mayo y Venustiano Carranza (o casi}- se servía

suya: despojada de lirismos azules, nos arrojaba al suelo

con la cuchara grande oyendo al bardo de indudable es-

"Una ráfaga de emoción recorrió a la gente arremolinada en el muelle de Veracruz cuando ancló el Sinaia,
barco que trajo a México a los primeros refugiados españoles víctimas de un episodio trágico de la historia de su
patria. El primer barco, y después llegaron otros barcos,

porque comprendíamos cuánta frivolidad se escudaba
tras nuestras frases de júbilo ignorante.

tampa literaria: larga melena, palabra y acento difíciles

La truenos y rayos iban en aumento. Gerardo le dijo

otros y otros. Su carga: hombres y mujeres de la España
ensangrentada marcados por sufrimientos y privaciones.

pero al mismo tiempo entrañables, dulzura y generosidad y bravura y vehemencia. Garfias decía a Machado, a

alguna cosa para serenarlo pero él arremetió con mayor

Su carga: cultura y esperanza: inteligencia, resignación,

fuerza. Ya no era posible, aquello no podía saldarlo cual-

nostalgia. Destinos humanos." 1 Era el 13 de junio de 1939.

I

García Lorca y al propio poeta que cargaba sobre la cur-

quier gesto o cualquier palabra. "O se va usted, o me voy

Los compatriotas, dispersos, fueron poco a poco bus-

vatura de su espalda desde la primera luz del día hasta
la final raya oscura de la noche, siempre.

yo", tronó. Pero el pintor, con toda tranquilidad, le res-

cándose, restableciendo la comunicación interrumpida.

VEO A PEDRO GARFIAS EN LA QUE PUOO SER LA ÚLTIMA FOlO-

ponde: "Ni se va usted ni me voy yo". Para entonces ya

grafía que se le tomó en vida. Y lo veo entonces frente a

Se lo topó en cualquier calle de Monterrey, se ofreció

se nos había agotado la capacidad para imaginar en qué

En su horizonte había una perspectiva: México había
logrado la estabilidad política y se encontraba en una

mí, a la altura del segundo piso, en aquel tapanco de la
antepenúltima Librería Cosmos, la que estuvo a un lado

a llevarlo a donde quisiera, acabó la charla poética de
ese día en su departamento de los Condominios Constitu-

o en dónde terminaría aquel toma y daca inesperado. Gerardo se puso de pie y caminó hasta encontrarse -cara

fase de desarrollo cultural. La aportación del exilio resultó
inestimable. La cultura mexicana, en la segunda mitad

del actual Banco de Comercio (calle de Padre Mier entre
Escobedo y Parás).

ción. Pero lo interesante, lo sorprendente, fue lo que pasó
tras las paredes del habitáculo del joven Huerta. Andrés,

a cara- con el poeta imbuido de santa ira. Luego, un

de este siglo, no se explicaría sin tomar en cuenta el papel

movimiento audaz. El joven artista le otorgó al poeta un

de los españoles que emigraron de la guerra civil.

El de Garfias era un cuerpo en ruinas. Las piernas

con paciencia, con interesado afecto, con el don de unas

ósculo de paz: la natural entrega de un hijo que admira

trémulas, la mirada más y más indescifrable, la voz llena

y quiere al padre porque es bueno y es grande.

de palabras mutiladas (de cascajo su sonido), las manos

manos que parecieran haberse configurado para el alivio
de los dolores, le aseó sus miembros castigados, torpes y

Durante los años posteriores, Monterrey vivió un proceso de intenso desarrollo cultural. La Escuela de Verano

dislocadas. Pero aún había fuerza en él. Una fuerza que

ardorosos. Mitigó los efectos de esa enemiga constante y

no provenía -ciertamente- de su cabellera dispersa,

Pedro el Doliente tuvo por ese día el consuelo y la esperanza que se le habían vuelto tan avaras.

Miguel Covarrubias

de nuestra universidad, bajo la dirección del maestro
Francisco M. Zertuche, se inició en 1946, con su cátedra
III

expuesta en todos los tonos e ideologías: historiadores,
literatos, filósofos; entre otros los poetas españoles Juan

Estaba, además, la psoriasis. Un mal del cual yo no

Pasaron los años. El autor de Primavera en Eaton Hastings

Rejano, León Felipe y Pedro Garfias. Llegó a provincia

sospechaba entonces, ni remotamente, su peligrosidad.

muere en 1967 y Andrés Huerta escribe uno de sus más

lo más avanzado del pensamiento europeo y de México.

afectada por blanquecinas rondanas diminutas.

32

33

�La Universidad-era una fiesta de cultura, fue una época

dad viva que trasmina en su poesía, y que muchas veces,

inolvidable que a todos nos enriqueció.
Sobre los muros de la opresión surgen brotes de rebel-

pensé, era el soporte de su prodigiosa memoria. No se
crea, sin embargo, que llevaba una vida solitaria, no, él

día, palabras de denuncia, llamados de auxilio a la frater-

tenía relación estrecha con los ríos, los mares y los árboles.

nidad de los pueblos y de los hombres, los que hablan,
son los poetas y, entre ellos, el andaluz Pedro Garfias,

La poesía dicha en voz alta por Pedro Garfias emocionaba a todo tipo de público. La potencia de su voz parecía

quien vivió y permanece entre nosotros.

estar en los poemas largos, en los cuales algunas palabras

La poesía es, lo sabemos, un registro de lo más signi-

se repetían para dar efectos rítmicos: "Se lamenta y se

ficativo en la experiencia humana, por ello Garfias solía

lamenta atado a la noche el viento" .2 El tono de su voz

decir: "El poeta no tiene más instrumento que el idioma
y la historia personal es la única pluma para escribir poe-

subía y bajaba en mansos oleajes, o bien, cobraba resonancia en las erres que pronunciaba con gran sonoridad.

sía". Su historia es triste, su poesía está llena de tiempo,

Amigo de la noche, supo exprimir a las madrugadas

de lejanía y nostalgia; de dolores y angustias; de soledad

su encanto, y al filo de los días era cuando mejor se ex-

y desamparo.

presaba. Arrebatado por la embriaguez del alcohol, era

Garfias vino a residir en Monterrey y fue secretario

su palabra más diáfana. De sus andares nocturnos existen

del Departamento de Acción Social Universitaria, invita-

muchas anécdotas, unas reales, otras poéticamente ima-

do por el entonces rector Raúl Rangel Frías. Colaboró en

ginadas. Decía el maestro Rangel Frías que caminaba por

la revista Armas y Letras; se encargaba de la antología

las calles aledañas a la Plaza Zaragoza cuando encontró

poética y los juicios correspondientes.

ocio lógica
de morir que un niño blanco, ese porcentaje es en
el momento actual de 3%, lo cual es uno más de los
signos de que la pobreza tiene prejuicios étnicos. En
cifras globales, el quintil más alto de la población, o
sea el 20% superior económicamente, recibe en Estados Unidos de América 44.2% de la riqueza nacional, mientras que el quintil más bajo recibe 4.4%;
para Japón, las cifras respectivas son 31.6% y 10.9%,
quizás el país con la repartición más equitativa de
la riqueza en todo el mundo. Para la India, un país
densamente poblado y con un elevado índice de cre-

a un hombre encorvado, más bien de bruces, sobre una

De pronto, la poesía ya no estaba únicamente en los

banca y creyó reconocerlo. Se acercó a ver quién era y

libros, estaba viva en la voz del poeta andaluz. Para mi

resultó ser su amigo Pedro Garfias. Lo levantó y fueron

generación la lectura de Garfias fue un ejercicio obligado.
No había joven que no supiera fragmentos o poemas en-

a una cantina donde lo metió bajo una llave de agua para
que reviviera.

teros de memoria. Nos hacía llorar, nos ponía tristes, todos
éramos un poco exiliados, todos fuimos un poco Garfias.
tbamos de la juventud al infinito.

Animados por su cordialidad, acudíamos a las reuniones de su casa, en un segundo piso de la calle Zaragoza. De Margarita, su esposa, recuerdo una sonrisa franca

El Aula Magna, los jardines de Arte, A.C., y la plaza

y el habitual perfume intenso y agradable. Con o sin

del Colegio Civil son algunos de los lugares encantados
de esa época, los espacios que habrían de llenarse con su
poesía oral.

invitación siempre asistíamos los mismos: María de Jesús
de la Fuente, Gloria Villarreal, Luis Rivera, Alfredo
González Treviño, Alfonso Reyes Aurrecoechea, Francisco Zertuche, y desde luego Juventino y yo.

Lo primero que recuerdo de la poesía de Garfias son
dos libros ahora amarillentos: De soledad y otros pesares,
1948, y Río de aguas amargas, 1953. Pero a esta evocación

enfermo y siempre con apremios económicos, acudía a

inicial y decisiva se superponen sin transición mis más

sus amigos en busca de ayuda. Gloria Rodríguez reali-

Pedro Garfias padeció la vida más que vivirla. Ya

antiguos recuerdos de la persona que me revelaba una de

zaba colectas para aliviar en parte las urgencias del poeta.

las voces más importantes de la poesía española del medio

Como a ella no le gustaba hablar de sí misma, estos actos

siglo. Juventino y yo solíamos reunimos con él en el Ancira, en aquellas conversaciones con motivos literarios, co-

siguieron un discreto camino. Garfias le escribió unas lí-

mo solía llamarlas. Era un erudito y un gran conversador.

tan culta, tan sensible, / tan delil::adamente dibujada, /
tan cerca, e igual que la otra, / tan lejana" .3

neas: "Y tú, Gloria también / Tan dulce y tan humana, /

En una ocasión, Juventino le preguntó por León Felipe,
a quien había conocido en México con Pepe Al varado, y
ése fue el pretexto para que se adentrara en un interesante

Su muerte me acosó como un remordimiento inexplicable.

repaso en la vida del poeta de yalladolid. Recordaba con

La voz de Gloria Rodríguez se repetía involuntariamente

verdadera devoción a Antonio Machado. No decía de

en mi memoria. "Hilda, Pedro acaba de morir." Nos hici-

memoria fragmentos de "Soledades" y su propio poema

mos una promesa: difundir su poesía, ¿la hemos cumplido?

El poeta muere en Monterrey el 9 de agosto de 1967.

"Epitafio a Antonio Machado". Compartimos una experiencia: el sabor de la reflexión en el espejo. En los libros

Notas:

ahora amarillentos, con toda su humildad y su apertura,

1

Mariana Frenk Westheirn, en A México, homenaje de Cataluña a Mhico,
1991, p. 25.
1
Pedro Garfias, De soledad y otros pesares, Universidad de Nuevo León,
Monterrey, 1948.

corrigió las erratas de imprenta para escribir las cálidas
dedicatorias que atesoro con gratitud y nostalgia.
La soledad en Garfias no es una metáfora, es una reali-

3

34

Pedro Garfias, Poesía completa, Ediciones La Posada, 1989, p. 419.

Seguir siendo pobres

cimiento demográfico en años anteriores, las cifras
son 41.3% y 8.1%. Entre nosotros, en 1992, 20% de la
población ubicada en el sector más rico concentraba
más de la mitad de la riqueza nacional (53% ), mien-

DESDE LA DÉCADA PASADA, ALGUNOS PAÍSES DEL LLAMADO

mundo desarrollado comenzaron a mostrar signos
claros del aumento de las desigualdades económicas
y, en especial, del aumento de personas en los niveles más bajos de ingreso. La tendencia había sido
una baja constante en la concentración de la riqueza desde 1929 hasta 1970, año en qué se revirtió el
rumbo con la aclaración de que el periodo que va
de 1945 a 1970 fue el momento en que las sociedades de mayor desarrollo alcanzaron, junto con
su mayor expansión, la máxima distribución de la
riqueza interna.
En 1992, el número de personas consideradas
pobres en Estados Unidos de América llegó a más
de treinta y siete millones de habitantes, la cifra más
alta de la historia en números absolutos y proporcio-

tras que 20% ubicado en el sector más bajo apenas
recibía la vigésima parte de la riqueza nacional (alrededor de 5% ).
Si tomamos en cuenta el indicador elaborado por
el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 10.7% de los mexicanos se encuentra
en situación de pobreza, la que es predominante en
las áreas rurales (esto porque se tienen en cuenta
cifras globales, lo que oculta las formas de pobreza
de las ciudades). En general-y éste es un problema
epistemológico y académico-, los guarismos sobre
riqueza y pobreza parten de una visión global que
no puede percibir o marcar las diferencias. Esto es
válido tanto para orientaciones más o menos economicistas como para análisis sociológicos o políticos.
Hablar de pobreza será, además, un tema de aseveraciones relativas: hay siempre un grado de subjetividad, dado que la pobreza dependerá de las consideraciones de abundancia y escasez que una cultura
formule y, por otro lado, de evaluaciones más o menos objetivos: para Estados Unidos, el índice de po-

nalmente la más alta desde 1962.
El resultado de ello fue el ascenso de Clinton al
gobierno de su país, elegido principalmente por todos aquellos que sentían un deterioro en sus niveles
de vida. Ello no ha provocado una mejoría de las
condiciones existentes en el país vecino: un reciente
informe dice que uno de cada cinco niños vive en
una familia pobre y si hace diecisiete años los niños
negros o chicanos tenían 2% más de probabilidades

35

�tención
flotante
1
demográfica: el reparto de bienes entre más aspirantes implica automáticamente una porción menor
para cada uno. Las justificaciones de "güelfos" y
"humanistas" a la tendencia a buscar la mayor cantidad de hijos no ha conseguido mejorar en nada la
situación.
Entre los años 1950 y 1975 estuvo de moda en
todas las universidades estadounidenses debatir
sobre las condiciones de los países pobres y sobre
la mejor forma de sacarlos de su condición. Se produjeron muchas teorías, pero el fenómeno
permanece y se ha agravado; quizá el punto estaba

breza está marcado porque una familia de cuatro
personas reciba menos de 12 mil 674 dólares al año,
cifra qué entre nosotros abarcaría mucho más "de la
mitad de la población.
¿Cuáles son las situaciones que favorecen o eliminan las condiciones generales de pobreza? Algunos
pensadores son escépticos y creen que las condiciones actuales son peores que las de todas las épocas
anteriores. Basan su razonamiento en que en ésas,
al crecer la economía de una sociedad, aumentaban
también los empleos, el ahorro, el consumo y los ingresos personales y así la pobreza desaparecía o se
menguaba, pero que ahora estamos en un proceso
en el que el crecimiento de la economía no produce esos beneficios.
Otros piensan que primero hay que enriquecerse para poder disfrutar de la riqueza luego; intentan
así decir que debemos reproducir el proceso del siglo XIX en Europa, donde la acumulación derivada
de los procesos imperiales generó una acumulación
de riqueza que permitió las supuestas distribuciones de este siglo.
Otros creen que las condiciones se autocorregirán; alegan alguna razón mágica o de complacencia
voluntaria. Entre los partidarios de esta tendencia
están quienes piensan que los seres humanos somos
buenos por naturaleza y nos compadeceremos de
quienes sufren privaciones. Curiosamente, muchos
de los seguidores de Popper se encuentran en este
lugar, cuando Popper fue-contradictoriamenteescéptico sobre leyes históricas y explicaciones
psicologistas, y partidario de un individualismo
metodológico para entender por qué las sociedades
devienen en lo que son.
Una de las cosas que contribuye a aumentar el

en que se trató siempre de una visión etnocéntrica,
de ricos que trataban, con conciencia pecaminosa,
de salvar al mundo de los pobres.
En muchas de las explicaciones se mezclan
causas y consecuencias, sin poder discriminar clara~
mente qué produce esta condición y qué la mantiene.
Me parece que debemos descartar las teorías que
sólo tengan en cuenta dos o tres variables y construir
sobre la idea de que la pobreza y la riqueza son fenómenos complejos que abarcan a seres humanos
integralmente y, por ello, la pobreza comprende elementos económicos, psicosociales, culturales y políticos. Sólo personas con escasa inteligencia pueden
pensar que es un problema de educación o de
valores.
Es necesario propiciar un debate general, donde
intervengan todos los individuos de todas las sociedades, tanto ricas corno pobres, con vocación desmitificadora, dispuestos a revisar tanto las teorías
como las prácticas y a replantear todo lo que hasta
ahora se ha hecho, pero la humanidad no puede
entrar al siglo XXI con promesas ni con el deprimente espectáculo que ofrece la desigualdad entre
seres humanos definidos como iguales.

estado general de pobreza de un grupo es la presión

36

disposición: abatimiento, aborrecimiento, abyección, aceptación, actitud, admiración, adoración,
alegría, amargura, ambición, amor, animosidad,
ansiedad, añoranza, aprensión, arrepentimiento,
arrogancia, asombro, audacia, autocornpasión, autocornplacencia, avaricia, aversión, benevolencia,
burla, cautela, celos, cinismo, cólera, compasión, confianza, curiosidad, deleite, depresión, desaliento,
desconcierto, desesperación, desilusión, desprecio,
devoción, dicha, disgusto, elación, embeleso, embriaguez, emulación, engaño, enojo, entusiasmo,
envidia, equilibrio, esperanza, estimación, exasperación, hostilidad, humildad, humillación, incertidumbre, indignación, ira, irrisión, irritabilidad,
júbilo, lujuria, masoquismo, menosprecio, miedo,
misericordia, nostalgia, odio, pavor, pena, pesimismo, petulancia, presunción, pusilanimidad, querulancia, rabia, remordimiento, rencor, repulsión,
resentimiento, sadismo, sarcasmo, sentimientos de
extrañeza, soledad, temor, timidez, ultraje, vanagloria, venganza, vergüenza, violencia, zozobra.
Esta lista puede aumentarse o reducirse de
acuerdo con ciertos criterios. Los estudiosos del terna han elaborado sus propias clasificaciones y han
propuesto otras listas, pero todos están de acuerdo
en que no se pueden aplicar generalizaciones simplistas a todos estos estados mentales. El hombre
comparte muchas emociones con los animales. Es
posible detectar respuestas emocionales específicas
en el feto y en el recién nacido. Hay expresiones
emocionales idénticas en individuos de diferentes
culturas. Por eso se habla de tres emociones primarias: miedo, ira y amor, de las cuales derivan las
demás, o de siete emociones básicas: miedo, ira,
amor, tristeza, disgusto, sorpresa y vergüenza que
son la matriz de las demás emociones. Hay erno-

La vida emocional

J

Es UN LUGAR COMÚN DECIR QUE VIVIMOS INMERSOS EN LAS
turbulentas aguas de la vida emocional. Aunque
la palabra emoción significa movimiento y hace alusión a una fuerza que nos sacude y estremece, que
nos mueve, en realidad las emociones constituyen
un grupo muy variado de experiencias o estados
mentales que con frecuencia se confup._d en con las
sensaciones, los sentimientos, los afectos y las pasiones. Sin olvidar que también damos ese nombre a
un cierto tono vital y a algunos impulsos, deseos,
estados de ánimo, niveles de humor, rasgos del carácter y variedades del temperamento. Las emociones son estados mentales complejos que incluyen
una reacción psicofisiológica (muscular, visceral o
neurovegetativa), una expresión subjetiva (afecto,
tensión, placer o displacer) y una preparación para
la acción (ataque, fuga o fusión). Este patrón de respuesta de los seres vivos-incluidos, por supuesto,
los animales- ante ciertos estímulos, no es el
denominador común de todas las emociones.
Para que el lector se sitúe en el tema y confirme
por sí mismo lo que venimos diciendo, le presentamos la siguiente lista de reacciones emocionales
que de ninguna manera agota el material a nuestra

37

�ciones de poca duración como el asombro y otros
que se incorporan al perfil permanente del carácter
como la timidez. Se ha dicho que la ira es un odio
agudo y el odio una ira crónica. En diferentes
culturas y religiones se hace referencia a emociones
buenas y malas, nobles e innobles. Los estoicos las
consideraban como perturbaciones innecesarias del
ánimo, contrarias a la serenidad y opuestas a la razón. Uno de los objetivos de la educación consistía
en cultivar emociones positivas como la alegría y
el placer, se recomendaba experimentarlas con
moderación y procurando anular las bajas pasiones.
Durante mucho tiempo las emociones fueron juzgadas como fenómenos irracionales sin una lógica
propia o como reacciones carentes de intencionalidad y sin relación con un objeto. Esta forma de
considerar las emociones ha ido cambiando a tal
grado que el libro más vendido en España los últimos diez meses se llama, paradójicamente, La inteligencia emocional Gavier Vergara Editor, 1997) y su
autor Daniel Goleman -filósofo, encargado de la
sección científica de The New York Times- no sale
de su asombro ante el inesperado éxito de su obra.
El libro está muy bien escrito, contiene información
actualizada sobre las últimas informaciones neurofisiológicas sobre las emociones y trae ejemplos
sencillos para apoyar las tesis del autor. El libro se
propone ayudar a la gente a comprender que lo importante en la vida no es tener un coeficiente intelectual elevado sino la capacidad para emplear adecuadamente nuestras emociones. Para esto utiliza
el concepto de inteligencia emocional y sus aplicaciones en el trabajo, la familia y la vida social. El
libro tiene los ingredientes del éxito editorial: es
ameno, incluye muchos ejemplos prácticos y está
escrito con un estilo ágil y accesible para toda clase
de lectores.
Otro libro de aparición reciente, escrito por 01berth Hansberg y publicado por el Fondo de Cultura Económica, se llama La diversidad de las emociones
(1996). La autora es doctora en filosofía, investigadora del Instituto de Investigaciones Filosóficas y
profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UNAM. La obra está escrita con pulcritud y rigor.
Aunque se trata de una investigación sobre el miedo, la esperanza, el orgullo, el enojo, el resentimiento y la indignación desde una perspectiva filosófica

38

el miedo y la esperanza, en las que, por ejemplo: S
tiene la esperanza de que p, si y sólo si S no está seguro de que p" (p. 15). La autora reconoce que las
emociones no forman una "familia", ni se pueden
clasificar con un criterio que satisfaga todas las
exigencias. Sin embargo considera que son estados
mentales que "tienen entre sí un parecido de familia ... pero se trata de una familia ... para la que son
esenciales actitudes proposicionales como las
creencias y los deseos" (p. 22) y ésta sería una condición que intervendría en todas las emociones.
Para terminar debo decir que el tema de las emociones interesa a la etología, la psiquiatría (psicología, psicoanálisis, medicina psicosomática), la
neurofisiología, la antropología y las bellas artes
entre otras disciplinas. A ellas debemos agregar las
importantes aportaciones que nos está proporcionando la investigación filosófica en esta modalidad
llamada filosofía analítica y también filosofía de la
mente. Deseo recordar finalmente otros dos libros
del Fondo de Cultura Económica relacionados con
que podría confundir al lector no iniciado, en
realidad su lectura es muy accesible porque está
escrito con una gran precisión y claridad.
En la introducción la autora hace una exposición
general del tema. Enfatiza la dificultad de formular
una teoría general de las emociones porque algunas
están referidas a sensaciones y reacciones fisiológicas y otras a estados cognoscitivos, actitudes evaluativas o deseos. Algunas son más racionales, otras
están ligadas al placer o al dolor, otras más están
vinculadas a circunstancias inmediatas o al pasado
y algunas, finalmente, corresponden a acciones
intencionales.
Olberth Hansberg propone hablar de emociones
como un término unificador de varios conceptos.
Repasa varias clasificaciones de las cuales quiero
destacar dos. Una es la que separa las emociones
que miran hacia adelante (forward-looking) como el
temor y la esperanza, de las que miran hacia atrás
(backward-looking) como el orgullo, el resentimiento,
la indignación y la alegría. La otra distinción (Gordon, 1987) divide a las emociones en fácticas y epistémicas. Las fácticas son "como el enojo, el orgullo,
la indignación y la alegría, en las que, por ejemplo:
S está enojado de que p, si y sólo si es verdad que p,
y S sabe que p; epistémicas son las emociones como

el tema: Tratado de las pasiones y Teoría de los
sentimientos, escritos por el recientemente fallecido
filósofo español Carlos Gurméndez. En el segundo
título -prologado por Juan David García Bacaescribe en el párrafo final: " ...el hombre es un complejo que se compone de una serie de complejos.
Así, las sensaciones constituyen un mundo por sí
mismas, el sensible o sensitivo; las pulsiones, que
no pueden exitir sin las sensaciones, expresan las
necesidades corporales; las pasiones, que son los
objetivos de las pulsiones, pueden destruimos o
hacemos; las emociones, tempestad~s pasajeras del
cuerpo, y los sentimientos, nuestros verdaderos
estados interiores, que se expresan en el amor como
totalidad. Ahora bien, sensaciones, pulsiones, pasiones, emociones, sentimientos y amor son realidades distintas de una única realidad: el hombre.
Es decir, lo que está dentro de él, lo que siente. El
hombre es una pluralidad unitaria sintiente".
En una próxima colaboración abordaré el tema
de los trastornos afectivos y del estado de ánimo.

Concurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
Con el propósito de estimular la producción del teatro esenio en ~éxlco.
la u · ersldod Autónoma de Nuevo León convoca o los escntores residentes
en :ivpaís a participar en el Concurso Nacio":al ~e Dramaturgia UANL
1997. de acuerdo con las siguientes

BASES
Podrán participar los escritores nacionales O extranjeros que tengan un mínimo de 5 ai'los de residir en el país.
las personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con forma y temas libres.
los trabajos podrán ser de creación individual o colectiva.
los participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una extensión mínima de 70
cuartillas y máxima de 100.
los trabajos deberán firmarse con seudónimo e incluir, en sobre cerrado adjunto, el nombre, teléfono Y
domicilio del autor.
á n el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo león,
b · se ~ect1"b"
los
. ir ¡u
•"neto a la puerta 13 e p 66451 Cd Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo león.
Estatrd~10 a¡~
Univers1 ano,
, ••
, ·
la recepción de los trabajos estará abierta a partir de la publicación de la presente convocatoria y cierra el
10 de octubre de 1997 a las 13:00 horas.

\ ;, El jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas en la materia.
;~,i.:.,'E! concederá un ;:,remio único e indivisible de S 20,000.00 (veinte
' m1·1 pesos M/N)·
.
alquier aspecto no especificado en la presente convocatoria será resuelto por los organizadores.

(11)

Para mayores informes
comunicarse a los
Tel1. (1) 331-03-31 y 332-09-96

39

��de repertorios. En septiembre de 1992, la Dirección
de Artes Musicales, oficina adscrita a la Subsecretaría de Cultura de Nuevo León, inició el proyecto
de la formación del Centro de Información Musical del Estado. En este caso, el proyecto no prosperó
más allá de un par de años, cayendo posteriormente
en el olvido. El 21 de mayo de 1993, por su parte, la
Universidad Regiomontana anunció la formación
de un acervo especial de partituras de finales del siglo pasado y principios del presente. El proyecto
inició con un repertorio donado a la Dirección de
Bellas Artes de esa universidad por la familia Hunter. Este fondo está compuesto por piezas internacionales, latinoamericanas, mexicanas y algunas de
autores de la región. Se trata de un acervo importante, pero que está constituido por piezas que fueron
reunidas en la ciudad de México, casi exclusivamente durante la década de los treinta.
La música trata de recuerdos. Las viejas canciones populares son como las fotografías, pues nos
permiten recordar objetos, personas y circunstancias. Las más viejas canciones que se conocen, hayan sido acompañadas con música o no, estuvieron
enraizadas en, y expresan, las circunstancias históricas que les vieron nacer, por lo que su análisis
nos permite recrear el pasado. En el caso del México
antiguo, por ejemplo, el estudio de las crónicas y
cantares náhuatl han permitido la reconstrucción
del pasado prehispánico, tal y como los mismos indígenas lo percibían.
En Monterrey, la canción popular ha circulado
con profusión desde el nacimiento de la categoría.
Los músicos y ejecutantes amateurs la han reproducido sin medida. Por otro lado, las casas de música
que se establecieron en la ciudad, desde recién iniciado el siglo, distribuyeron miles de ejemplares. La
ciudad, sin embargo, no cuenta con un archivo público especializado en la música popular que circuló
en la región durante la mejor época de la hoja de
música impresa. Pese a la importancia que tendría
para la historia del arte, la lírica popular, la sensibilidad social y la cultura popular en general (y del
diseño gráfico, pues en algunos casos incluyeron
verdaderas bellezas en sus portadas), esta circunstancia permanece representando un grave vaóo en
la documentación histórica de Monterrey y toda la
región noreste de México.

como de los archivos de coleccionistas particulares.
Ha sido una práctica común que los ensambles
musicales, una vez que terminan su vida activa, no
cuiden sus archivos, los desbaraten e, incluso, los
destruyan. Ése fue el caso del archivo de la Orquesta
del Casino Monterrey, fundada en la década de los
veinte. Cuando ésta terminó sus actividades, en los
años setenta, el archivo y atriles pasaron a las manos
de uno de sus secretarios y a las de otros músicos.
Lo mismo ha sucedido con otras orquestas y
archivos particulares de significativa importancia.
En la ciudad existen otros archivos particulares,
algunos de ellos con un abundante número de piezas de música impresa y manuscrita. Estos registros
son custodiados celosamente por sus herederos y
por lo regular son de difícil acceso. También hay
otros archivos, más pequeños, que tampoco están
al alcance del público. Una excepción es el archivo
del grupo Tayer, formado por músicos e investigadores, que hace unas semanas ofrecieron al público
interesado el acceso a sus colecciones.
Las autoridades oficiales y las universidades
han tomado parte en la conservación de este tipo

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42

ine,
televisión
y otros
espejismos
Secretos y mentiras
Una comedia excepcional de Mike Leigh. La vida
cotidiana de una familia de clase baja británica,
donde un secreto se convierte en la clave de la felicidad doméstica. Oaro, después de pasar el amargo

Por primera vez
el Foro Internacional
de la Cineteca

trago del racismo.
Sostenida por una serie de singulares atmósferas
domésticas, de la cual sobresale por su pericia y manejo histriónico una comida en el patio de la casa
de Maurice, Secretos y mentiras refleja en sus diversos niveles de cotidianeidad los azares y desventuras de una sociedad inmersa en una mediocridad
dorada por el éxito. Éxito polarizado por el asentamiento definitivo de la inmigración, tal y como lo

T RAS DIECISIETE AÑOS DE AUSENCIA LLEGÓ A M ONTERREY

refleja Hortense, la chica de color.
La actuación de Brenda Blethyn como Cynthia,
la madre de Roxanne, es única. Su fragilidad emocional y su escasa visión atemperan tanto al personaje
central como el tono de voz aguda y exasperante.
Secretos y mentiras o el reflejo de una Inglaterra olvidada desde la desaparición del joven e iracundo
cine inglés de la década de los sesenta.

el Foro Internacional de la Cineteca, un festival
cinematográfico creado por la Cineteca Nacional,
en junio de 1980, para proyectar películas con las
nuevas tendencias y corrientes de la narrativa
fílmica contemporánea.
Junto con la Muestra Internacional de Cinematografía, presentada de manera anual en la ciudad
de México, evento que ofrece lo mejor del cine internacional galardonado en los diversos festivales
del mundo, el Foro exhibe siempre, y dentro de las
instalaciones de la misma Cineteca, un material que
por su propia naturaleza es más difícil que el de la
Muestra en contenido y formato. En esta edición, el
Foro llegó casi de manera simultánea a Guadalajara
y Monterrey, respondiendo a las demandas planteadas desde hace muchos años por los cinéfilos.
Trece películas, producidas la mayoría de ellas
entre 1995 y 1996, abrieron nuevas aristas del cine
ante un público, al parecer, condenado a la receta
única de las películas comerciales de entretenimiento
de la industria transnacional norteamericana.

Por si no te vuelvo a ver
Un grupo de internos en un asilo geriátrico se lanza
a cumplir la última voluntad de una antigua compañera desaparecida. Deseo que los lleva a escapar
de la clínica y terminar convertidos en un alegre
conjunto musical.
Opera prima del cineasta mexicano Juan Pablo
Vtllaseñor, Por si no te vuelvo a ver se convierte en
una comedia superficial al quedar exenta de cualquier llamada de atención sobre los problemas y

43

�connotaciones de la llamada tercera edad. El enredo
base de la acción se pierde en medio de una serie
de clichés, que se refieren tanto al tradicional cine

CINETECA
NACIONAL

mexicano para familias como a la música popular
nacional.
A pesar de eso la dirección de Juan Pablo Villaseñor imprime un trazo ágil al.film. Trazo sostenido,
desgraciadamente, en medio de una escenografía
sumamente elemental y con una galería de personajes bocetados en su mínima expresión.

El productor de cadáveres

Moebius

Un escenario cerrado y la exclusiva confrontación

Un espectáculo deslumbrante. Deslumbrante por
su producción: 45 alumnos de la Universidad del
Cine de Argentina, en un proyecto conjunto de primer largometraje de ese centro de estudios. Deslumbrante por su historia: un tren del metro de
Buenos Aires comportándose en sus 200 kilómetros
de recorrido como una cinta de Moebius. Deslumbrante por sus implicaciones metafísicas, borgianas
y cortazarianas; y por su acabada expresión visual.
Firmada por el maestro coordinador del curso
avanzado, Gustavo Mosquera, Moebius narra, basada en la novela de Deutsch, la búsqueda del Tren 86

verbal entre un asesino convicto y su psiquiatra,
marcan el contexto dramático de uno de los filmes
más importantes del Foro.
Dirigida por Romuald Karmakar, El productor
de cadáveres recrea de manera rigurosa el testimonio del primer asesino en serie de la historia moderna de Occidente: Fritz Haarmann, acusado de haber
matado a 24 jóvenes homosexuales en la Alemania
de los años veinte. El texto, las líneas auténticas recogidas por el profesor Emst Schultze, vía la mano
de un joven secretario, testigo del enfrentamiento.
La cámara viaja del doctor al paciente, del paciente al doctor, con intercortes a la mirada del taquígrafo. No hay ninguna referencia visual al pasado,
ninguna imagen que derrame una gota de sangre
o denuncie un violento aplastamiento de huesos.
Sólo el eco de las palabras de Haarmann en la mente
de los espectadores. El eco de una locura bestial
compartida por la complicidad animal del espectador gracias a la extraordinaria interpretación de

La suma de nosotros
La anécdota es convencional en extremo: los azares
de una madre solitaria por asegurar el futuro emocional de su hija; salvo que la madre es el padre y
que la hija es hijo, y gay. No maricón, sino un muchacho gay, sano, atlético y orgulloso de su vida
amorosa.
Con el esquema anterior la diversión no se hace
esperar. La suma de nosotros, película australiana dirigida en colaboración entre Geoff Burton y Kevin
Dowling, transcurre como una típica comedia del
cine norteamericano de los años ingenuos. En este
tenor romántico, las relaciones homosexuales y familiares se convierten en gags casi involuntarios.
Por ejemplo, las intromisiones cariñosas del padre,

desaparecido en los laberintos del subterráneo bonaerense. Las indagaciones del topólogo investigador conducirán al encuentro con el maestro de
maestros de la topología; y con el mismo tren, suspendido, y a toda velocidad a la vez, en el infinito.
Arruinan el film unos textos bien intencionados
y presuntuosos que declaman lo que en literatura
fantástica siempre se advierte por medio de la
transpiración del lector.

George Gotz.

17 Foro
Internacional

preocupado por el éxito, y por el sida, en los affaires
de su hijo.

México, mayo 1997

El film revela, con sus constantes apartados dirigidos al espectador, el origen teatral de la trama.
Se salva, en el alud de optimismo y felicidad que

ro, resultado acumulado de los fondos de su pensión. Su objetivo vital: encontrar a su padre y a su
madre -ambos lo tiraron a la basura cuando era
niñ&lt;r--para integrar de nuevo a la familia. Algunos
inconvenientes de la aventura: Bernie es un retrasado mental y acusa rasgos de enorme violencia.
A partir de ahí se precipita la locura de Bemie, al
compás de un padre arruinado, y ahora teporocho,
y una madre histérica y aristócrata. Con certeros hachazos se van limando las asperezas para tener por
fin una familia reunida alrededor de Bernie, no importa la sangre ajena, no filial, derramada.

está siempre a punto de estropear la película, una
antigua relación lesbiana de cuarenta años de la
abuela de Jeff y madre de Harry, hijo y padre respectivamente, observado por los cineastas en agradables y nostálgicos jlashbacks en blanco y negro.

Bernie
A golpe de hachazos, otra opera prima fue escrita y

Film estridente y exagerado que seduce por su
dulce anarquismo, matizado por las observaciones
de una joven drogadicta amiga del ágil loco, interpretada por Claude Perron.

dirigida por su singular intérprete Albert Dupontel.
Bemie Noel, de 30 años, abandona el orfanato
donde ha estado viviendo desde los 18 años, con
una maleta cargada con una enorme suma de dine-

44

Microcosmos
Hola, ¿estás sola?

Microcosmos o la gente de la hierba. Un día en la
vida de una llanura francesa. Pero no a la altura de
los ojos de cualquier observador humano, sino
dentro de la hierba, abajo, muy abajo de nuestra

El clima moral de la España actual en una road movie
que va hacia Madrid y después sale de Madrid
hasta la España del Mediterráneo.
La tercera opera prima del Foro, dirigida por la
cineasta !ciar Bollaín, con un guión compartido con

mirada.
Tres años de rodaje, seis meses de edición, casi
cincuenta horas de película filmada, para ofrecernos el transcurrir ordinario de hormigas, escarabajos, ciempiés, arañas y moluscos envueltos en el
tráfago de la superviviencia. Casi sin texto, el film
se convierte en un exquisito testimonial visual y sonoro sobre un mundo ignorado que yace literalmente bajo nuestros pies.
Una sola secuencia: la de la tormenta, se convierte en un documento de una fuerza más impresionante aun que todos los efectos especiales de las
últimas películas de desastre y catástrofes realizadas en Hollywood en los últimos años.

Julio Medem, el creador de la telúrica Vacas.
Dos jovencitas de veinte años de la nueva
España son las heroínas de esta aventura navegando entre comedia y viaje de iniciación personal.
En el camino van primero a la búsqueda de la madre de una de ellas y después a la caza de un verano,
para terminar otra vez en el viaje, en un demorado
plano final sobre un tren que se aleja sin detenerse.
Las discretas observaciones de la directora, las
relaciones abiertas de Nina y Trine, las protagonistas, hacia el público, más de dos agradables personajes adicionales: el ruso y Pepe, no cubren el
cometido total de un film que se queda siempre en
la superficie y rumbo a los acontecimientos.

45

�Kolya

Kids

Un film encantador al amparo de emociones a flor
de piel. Fábula doble de las relaciones humanas,
entre un hombre mayor y un niño, entre un músico
checo y un infante ruso de cinco años; y de las relaciones sociales, en los últimos días del socialismo
checoslovaco.
Frantisek Louka es un artista cincuentón condenado a acompañar entierros, gracias a una indiscreción burocrática. También restaura lápidas
para ayudarse económicamente. El país vive una
especie de sopor en compañía de las tropas soviéticas que van y vienen como sombras errantes por
todo el territorio.
Un matrimonio arreglado con una rusa le permite comprarse el cochecito que necesita para resolver sus apuros, pero le trae también a Kolya.
Narrada con gentileza, Kolya describe con suavidad, a través de la personalidad del personaje
central, el ritmo de vida de una nación ocupada
espiritualmente.
El encuentro de dos seres humanos abre una
enorme gama de sentimientos en el film sin que el
director Jan Sverak caiga en la ñoñería, hasta que
el comunismo se derrumba como sistema político
y ocurre la liberación.

La adolescencia de un grupo de muchachos y
muchachas entre los trece y los diecisiete años en
la gran ciudad, anotada sin amagos puritanos por
otro adolescente, y llevada a la pantalla de manera
solidaria por el fotógrafo Larry Clark, en la última
opera prima del Foro.
Las primeras relaciones sexuales observadas sin
estridencias y recriminaciones morales. El sida,
como enemigo del fin de siglo, que cae errático sobre algunas chicas y no sobre otras, gracias a la ayuda de los portadores, entre ellas el personaje clave
del film, Telly, cuya obsesión, al igual que sus compañeras, es la desfloración cotidiana como tránsito
existencial.
Narrada a tono con el deambular diario del grupo tribal, atenta a un lenguaje soez y desmitificador, Kids es la película de niños, de los niños de
afuera, en la calle, en los países del primer mundo,
en el cierre de los noventa.

Espíritu de cristal
El encuentro de dos seres en Glasgow, un exaltado
conductor de autobuses urbanos, y una exiliada ni-

lavia en 1981. De una familia, de dos familias, de
una etnia, de varias etnias, de un pueblo o toda
una cultura, a ritmo de farsa y música de viento.
Farsa trepidante, casi surrealista; música incesante
clavada en la sangre desde los primeros fotogramas
hasta el final de Había una vez un país o Underground.
Palma de Oro en Cannes a una gran obra del
maestro del cine Emir Kusturica. La historia contemporánea de un país desde la resistencia antifascista hasta el final de un régimen artificial, pasando
por la guerra fría, el estalinismo y el culto a Tito,
sentido y visto por un grupo escondido en un sótano por razones, primero, de supervivencia, y después, comerciales. Visualizado entre material documental y recreación artística, a la manera de Forrest
Gump, entre película de ficción donde se rueda otra
película de ficción, en un rodaje dentro de un rodaje,
en un mundo gigantesco bajo tierra que enlaza con
una red de túneles subterráneos todas las grandes
ciudades de Europa, incluida Berlín. Un mundo
imaginario, el de la representación, dentro de un
mundo real enterrado, dentro de otro mundo, el
de la superficie, como panorama desmesurado de
una época y de una sociedad entera. Si no que de
la civilización, con todas sus miserias y virtudes
políticas y humanas.
Sin soltar al espectador un instante, con las imágenes y con los sonidos sucediéndose unos atrás

caragüense, marca el camino de la primera parte
de Espíritu de cristal o La canción de Carla, último
film del gran cineasta inglés Kenneth Loach.
Una sombra distante empaña la relación amorosa: el recuerdo de Antonio, un joven sandinista
torturado por los Contras. Estamos en la época de
la Nicaragua libre asediada desde el exterior por
sus enemigos políticos. Mientras no se salga de Escocia, el guerrillero y América Latina permanecen
muy lejos. El viaje de George y Carla al Nuevo
Mundo cambia todo, incluso el destino de la segunda parte de la película.
A diferencia de Tierra y libertad, la obra anterior
de Loach, exhibida en la pasada Muestra, la visita
a Centroamérica abre un compás distinto a la narración. George se convierte de actor protagónico
en testigo. Observa, mira, pero no se compromete
en términos políticos. Carla encuentra un nuevo
destino. El trabajador escocés regresa, sin desesperanza, a su brumoso continente y a su modesto
vivir. Su tiempo con Carla ha terminado. La
separación es la otra posibilidad de una pareja.

Había una vez un país
De abril de 1941, primer bombardeo de la Alemania
nazi a Belgrado, hasta la desintegración de Yugos-

46

47

�de otros, Kusturica ha armado el gran fresco de una
sociedad que terminó aniquilándose entre sí, con
el arma más hiriente que un creador excepcional
pueda ofrecer: el humor desorbitado. Única redención indagatoria, única posibilidad para entender
su sentido interno, respirando encerrados dentro
de la locura continua a la manera de una inacabable
y agotadora tarantela italiana.
Había una vez un país no fue sólo la mejor película
del Foro, sino el final apoteósico de un programa
ahora imprescindible para estar más o menos en
sintonía con el mundo fílmico internacional, el que
se mueve fuera de los grandes mecanismos del entretenimiento hollywoodense, en donde las recetas
nos conducen por estos días a mundos perdidos y
volcanes emergiendo aun en el centro mismo de
Los Ángeles.

rtes
plásticas

nal a pesar de su aparente morosidad; y Kristin
Lavransdatter, una trágica historia de amor que data
el siglo XIv, historia que conduce directamente a
aquel "amor loco" descubierto por los surrealistas
ya en los márgenes de este milenio.
El retrato de un verano y los cambios que produce en la vida de un adolescente es el tema de
Que me corten el cuello si no es verdad, atractiva y dolorosa película de Marius Holst. Una comedia comercial que me imagino pronto será descubierta
por Hollywood para realizar el acostumbrado remake que copia lo mejor del cine europeo, es ¡Qué
viene la cigueña!, film de Eva Isaksen, primera película proyectada del festival. También se exhibió un
melodrama célebre del cine noruego, de la década
de los cuarenta, titulado La muerte es una cariciaI
que embona muy bien con nuestro cine lacrimoso
y lloriqueante de esa misma época.
De los cortometrajes se proyectaron varios
trabajos excelentes. En particular La soledad del fondo
y Desencarrilamiento; el primero, un luminoso ejemplo de soledad humana dirigida por Joachim Solum
y Thomas Lien; el otro, un estudio exquisito de la
conducta humana en el breve intervalo entre una
estación y otra del metro, de la realizadora Unni
Straume, la directora de Un sueño, film que toca las
fronteras de un mundo ya desaparecido de las
pantallas de hoy: el mundo del Ingmar Bergman.
Una festival fuera de serie, para una cartelera
adocenada y previsible.

Cine noruego

Una de las-mejores maneras de conocer un país es
a través de sus producciones cinematográficas. Por
desgracia, para muchos países, la falta de relaciones
fílmicas comerciales, o el no vivir en la metrópoli,
como es el caso de México, cuando se presentan
festivales dedicados a una industria en particular,
impide ese contacto espiritual.
Por fortuna la Cineteca Nacional y otras instituciones estatales inician en firme su tarea de descentralización cultural. Gracias a este nuevo interés
oficial de abrir la cultura a la república entera, llega
a Monterrey un excelente muestrario de un cine
tan lejano a nosotros como el territorio de Laponia.
Cine noruego, realizado, salvo una curiosidad
arqueológica, entre 1994 y 1995, acompañado de
un buen número de cortometrajes, vehículo ideal
de formación profesional para los aspirantes a
cineastas.
Un film ya se conoáa, la espléndida Cero grados
Kelvin de Hans Petter Moland. Lo demás fue
realmente una sorpresa por el alto grado de calidad
de sus producciones, tanto en la parte técnica como
en la artística.
Tres películas sobresalieron del conjunto: la
excepcional Un sueño de Unni Straume, sobre la
obra clásica de Strindberg; Eggs, exigente puesta
en escena de Bent Hamer, provocadora hasta el fi-

48

con la pintura: uno, evitaba la "interpretación" del
pintor, presentándose como un instrumento que
capta la realidad tal como el ojo la ve (la supuesta
objetividad); y dos, la foto es puesta al alcance de
mucha gente en poco tiempo, satisfaciendo necesidades que iban desde el retrato (émulo del óleo)
hasta la fotografía de lo cotidiano y lo banal.
El surgimiento de la fotografía como medio de
representación es quizá la razón más importante
del desplazamiento de los artistas de su sitio privilegiado. Pero no la única. También la modernidad
y sus placeres racionales son un factor determinante, al ser cuestionados todos los saberes acumulados hasta esas fechas. Y los creadores encontraron
un nuevo sentido en su quehacer cuestionando la
trayectoria del arte realista, los dogmas de la representación academicista y la relación, a veces demasiado estrecha, entre el arte y el poder político y
económico.
Frente a la fotografía y la revolución industrial,
los artistas y los aspirantes a serlo tomarán diferentes posturas: muchos explorarán la nueva profesión, haciéndose excelentes fotógrafos, situación
que puede ser palpada en el texto Diálogos con la fotografia editado por la Gustavo Gili; otros tantos se
emplearán en la naciente oferta de trabajo entre la
industria y el comercio, primero como ilustradores
y después como diseñadores de objetos y de propaganda, destacando la visión de la Bauhaus como
configuradora de la nueva profesión (al respecto,
un texto claridoso sobre la nueva profesión es presentado en Introducción a una teoría de los diseños de
Juan Acha, editorial Trillas); y por último, habrá
artistas que plantearán un nuevo papel para su
quehacer: el cuestionamiento de la función del arte,
la identificación de su esencia y el planteamiento
de sus límites.

Algunas ideas sobre el origen
del arte contemporáneo*
Enrique Ruiz Acosta
EL ARTE DE ESTE SIGLO (y EL DE SIEMPRE) ESTÁ IMBRICADO
en los cambios sociales. Así, para entender el arte
contemporáneo de hoy es necesario remitimos a la
revolución industrial, conjunto de cambios ocurridos durante el siglo pasado y que proporcionaron una nueva forma de ver el mundo, dando
origen a la modernidad.
Uno de los instrumentos más interesantes creados por el hombre, la cámara fotográfica, se desarrolla y populariza rápidamente durante esta época,
sumándose a la visión incipientemente tecnologizada de las naciones europeas, creando una conciencia visual distinta, diferente a lo que un pintor
podía hacer con el óleo, que ciertamente, como modo de representación, gozaba hasta ese momento
de gran prestigio. Sin embargo, el nuevo instrumento (la cámara) tenía dos ventajas al competir
* Esta colaboración es producto del apoyo que el autor
recibió del Programa de Fomento a Proyectos y
Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

49

�Paulatinamente, a lo largo de todo el presente
siglo, el arte se convertirá en un proceso de desintegración (de construcción) formal y conceptual. En
el contexto de la revolución industrial, el arte es
parte de una revolución cultural, científica y tecnológica que implica cuestionar constantemente las
estructuras que se gestan. Se transforma todo, porque todo se cuestiona. Este siglo no es de fe o de
dogmas, sino de revisiones del conocimiento.
Asi pues, los artistas, vivos agentes de los movimientos de la cultura, comprenden que el quehacer
ha cambiado. Su tarea como representadores de la
realidad queda atrás. Se cuestiona la realidad de la
pintura (no sólo "el realismo") y se dedican a transformarla, descomponerla, desmenuzarla. Los constructivistas rusos darán la pauta para que nazca la
pintura abstracta, la idea más pura manifestada en
torno a los elementos reales de la pintura (El último
cuadro, de Tarabukin, editorial Gustavo Gili). Un
poco antes, los impresionistas habían cuestionado
la apariencia de la realidad en la pintura académica;
los cubistas, la perspectiva única; los futuristas, la
inmovilidad de lo representado. Cezanne es el gran
detonador de estas inquietudes.

el quehacer nace de una reflexión, de asumir una
postura, de explicar y teorizar mínimamente sobre
su actividad, de proponer nuevas lecturas de la realidad artística, de forzar al máximo las condiciones
materiales y conceptuales del arte. Al mismo tiempo que las ciencias dan brincos cuánticos, el arte se
vuelve un espacio sólo para especialistas, quienes
comparten y disfrutan de la marcha acelerada, del .
orden subvertido y del reordenamiento del mundo
visual, producto de la reflexión de sus protagonistas.
En este terreno, los más interesantes y radicales
fueron los dadaístas. Este heterógeno grupo convirtió su propuesta en una denuncia descarnada y provocativa del vacío que estaba provocando la primera
guerra económica de los países europeos llamada
mundial. Su oposición a los burgueses, su discurso
contra la ambición y el poder, sus objetos encontrados (ready-made), hacían mofa de los repetidos
intentos de mercantilizar el arte.
Dadá era un movimiento distinto. Reasumiendo
lo medular de los expresionistas, declararon que
hacer arte no era pintar, sino combatir, demostrar
que había errores, equívocos en lo social y en lo
político. Su función no claudicaba ni cedía a las presiones. Buscaba irritar y lo conseguía. Al hacerlo,
lograban cimbrar los fundamentos del arte. Pero

Dentro de este torrente de revoluciones visuales,
que caracterizan al arte del siglo XX, destaca el hecho, sostenido por la mayoría de los artistas, de que

50

su propia fuerza era peligrosa y autodestructiva.
Al finalizar la guerra, una parte de ellos dejó de actuar, retirándose mientras que otra parte se integró
al sistema que antes combatía, cobijándose bajo una
postura menos pendenciera como lo fue el surrealismo.
El espíritu de Dadá se durmió por treinta años.
Una segunda guerra mundial reacomodó los intereses eronómicos del mundo contemporáneo. Tanto
comunistas como capitalistas tejieron los sueños en
los que la humanidad se acomodaba. La discusión
sobre las ventajas de cada sistema, y la pasión con
que se discutía, fue pasando de un tono distante a
una abierta declaración de amenaza. El mundo miraba con temor cuando la guerra fría, en su clímax,
gastaba pesadas bromas de holocaustos finales.
En el mundo occidental, los cincuenta son un
parteaguas con su canto persuasivo y su apología
de la modernidad (autos, lavadoras, condominios,
cine de entretenimiento, el radio, y el nacimiento
de la TY, futuros prometidos que llegaban cada día
más rápido), dio paso a los sesenta, crisol en el que
se fraguaron múltiples crisis mundiales en torno
al ejercicio del poder. Es en este contexto, en medio
de la naciente posmodernidad, donde el arte pasa
de la pintura a la no pintura, de lo objetual a lo
conceptual. Dadá renace en distintas direcciones.
El pop art (popular art) de los cincuenta y sesenta
reconstruye socarronamente la presencia de los
medios masivos y hace un recuento de los clichés
visuales que se inducen en la publicidad, parafraseando y parodiando su iconografia. La trayectoria
de rupturas había llegado a un punto importante:
la pintura no es pintura, sino una referencia simbólica, un discurso construido, una reflexión cultural
y social. Pero el op art (optical art) nos remite de
nuevo a la esencia de la pintura. Una vez más, ¿qué
hay que hacer?
Los artistas de los sesenta someten la materia y
los soportes a una serie de propuestas de renovación, como las láminas múltiples, los objetos ensamblados a las telas, los objetos tridimensionales pintados; hasta que deciden abandonar la pared y la
pintura.
En un afán de búsqueda, se inicia la lucha por
separarse de lo pictórico para explorar los objetos,
las situaciones, las ideas, la postura, la actitud, en
contra de las tradicionales maneras de repre-

sentación. Entre menos ilusión realista o pictórica,
más reflexión y más dimensión de lo humano.
Surgen las definiciones: el arte objeto, los happe-

nings, las acciones, el fluxus, el mínima[ art, las ambientaciones, el arte conceptual, el performance, el
land art, earth art, el arte pobre, el video arte y las
instalaciones. Pero entonces, ¿qué es el arte?
El arte es para los artistas, y para los que gustan
de conocerlo y comprenderlo, un proceso de descubrimiento permanente. Toda forma artística es una
manifestación de inteligencia y es un conocimiento
especializado que requiere de un bagaje amplio de
elementos de interpretación.
Una vez perdido el hecho pictórico, el artista
explora la idea y la actividad creadora como fin del
arte. La estética entendida como el estudio de lo
bello y lo armonioso se desentiende de estas dos
categorías y explora el resto de las opciones (grotesco, feo, etc.), pero en un segundo plano.
Lo que le interesa al artista es el sí mismo, la
calle y lo cotidiano, la verdad relativa, la noción de
las cosas, la construcción del pensamiento, lo simbólico y lo significativo como parte de la cultura,
el inconsciente colectivo, lo designado, lo connotado, lo codificado, lo decodificado.
A fin de cuentas, el arte es un medio de expresión que ha desarrollado sus parámetros, que tiene
su propia consistencia y sus sitios de manifestación.
No existe una receta única, ni una sola forma de
construirse, sino que es siempre un modo de hacer
visible algo que piensa el autor. Se busca darle una
nueva configuración a algo que ya lo tenía pero que
estaba ahogado en su propio contexto: desde piedras hasta piezas hechas específicamente para una
instalación, pasando por múltiples objetos
intermedios.
La necesidad de incorporar más sentidos a la
percepción del arte se ve satisfecha en el arte contemporáneo: los sonidos, los elementos de la naturaleza, los fluidos corporales, los olores, etc.
Contra la superficialidad de la cultura desechable, el arte es un intento de renombrar y de ubicar la vida como la verdadera experiencia. En el
arte contemporáneo el mejor discurso es muy probable que lo tenga el propio artista.

51

�eatro
mación que identifica a un pueblo, que busca en
las raíces históricas el espíritu que la conforma y al
mismo tiempo la proyección hacia su futuro.
Las explicaciones a las numerosas interrogantes
que se formula el individuo, en relación con su existencia y con el mundo que lo rodea, son planteadas
de manera directa o indirecta, enmarcadas en una
visión estética, y la dramaturgia es ejemplo de ello.
Cuando el texto es llevado a escena, es cuando
realmente vive y aquí se da una muestra evidente
de la permanencia, el rescate, el cuestionamiento o
la reelaboración de una colectividad sobre su presente, pasado o futuro.
Aclaro que la dramaturgia, como acto de creación, no está obligada a recrear estas manifestaciones de una manera específica, pero de una u
otra forma, se halla latente el conflicto de la existencia del ser humano y la reflexión sobre sí mismo.
Cada región tiene una forma particular de expresarse, y en Nuevo León en los últimos 15 años, una
serie de autores dramáticos han incursionado en
una línea de rescate. Me permito observar que estos
dramaturgos no tienen la intención de usar el
rescate como recurso demagógico.
La incursión se ha hecho en una variedad de
trabajos desde el drama y melodrama hasta la experimentación, con espectáculos híbridos de estos
géneros, en una visión al pasado reciente o al lejano
y el entorno presente. Estos textos guardan un hilo
unitario de remontarse a la historia y hurgar en ella,
de reencuentro, evocación, nostalgia, confrontación, ¿acaso en busca del tiempo perdido?, para
desmenuzar, explicar, entender, desentrañar o con
otros diferentes motivos.
En el rescate de las costumbres y lo que conlleva
el peculiar estilo del lenguaje, los mitos y las

Literatura dramática y
geográfica: caso Nuevo León
Hernando Garza
"Yo SÓLO SOY MEMORIA Y LA MEMORIA QUE DE MI SE
tenga", dice Elena Garro en su novela Los recuerdos
del porvenir, publicada hace 33 años. En este sentido,
la búsqueda del pasado por el hombre, el hurgar
en la memoria, infiltrarse en los recovecos de un
pueblo y su historia, cubiertos del polvo del olvido,
pereza o indiferencia, ha sido una constante obsesión a lo largo de la historia de la humanidad para
responderse una serie de interrogantes sobre su presente, y más que todo, si ese presente se encuentra
incierto y vulnerado como en este fin de milenio.
La identidad de una comunidad se expresa a

través de modos, costumbres, tradiciones, rituales
y las características de estas ocupaciones son expresadas por medio de la cultura que engloba diversos
factores que le dan un rostro, desde el lenguaje hasta los mitos y leyendas que responden y corresponden a una forma de ser de un grupo de individuos,
por lo que en su devenir social interaccionan afines
en una continua retroalimentación en la reafirmación de lo que son como tales.
A través de los siglos, el arte ha sido un ejemplo
de la transformación y la búsqueda de esta transfor-

52

creencias, en el reflejo de una situación real, aún
vigente, encontramos a De acá de este lado, del desaparecido Guillermo Alanís, cuyo trabajo expresa,
con base en un futuro soñado, las posibilidades de
vivir si un miembro de la familia regresara cargado
de miles de dólares depués de haber trabajado en
Estados Unidos, el acariciado y anhelado paraíso.
En esta obra, que en 1983 obtuvo el primer lugar
del Concurso Nacional de Dramaturgia del Programa Cultural de las Fronteras y fue montada en 1984,
el autor maneja la problemática de la migración, el
cambio psicológico de los personajes cuando los
deseados dólares se convierten en centro de odios
y envidias dentro de la misma familia, parteaguas
de pasiones escondidas como un incesto. Este texto
fue llevado al cine recientemente.
Otro trabajo del mismo dramaturgo es la farsa
Luto, flores y tamales, donde remarca el folclorismo
regional para recrearse en el lenguaje coloquial y
las costumbres, y retrata de manera irónica la atmósfera de las cercanías entre la muerte y la fiesta,
a la manera mexicana.
En La mala leche, Alanís se sumerge en el universo de los dimes y diretes de vecinos de otra comunidad rural para exponer la idiosincracia con el
tono de "pueblo chico, infierno grande". Ambas
obras están insertadas en defectos y virtudes que
se combinan con creencias y mitos en un rico mosaico de entremeses de enredos.
Estos dos últimos trabajos han sido llevados a
escena por Nena Delgado, la actriz cómica más
popular en Nuevo León en los últimos 15 años, bajo

la dirección de Enrique Fernández. Cabe hacer
mención que tanto Delgado como Femández han
llevado a cabo en sus comedias norestenses una
importante difusión de la idiosincracia regional.
Aunque no es originario de Nuevo León, Hugo
Argüelles ofrece con Los amores criminales de las vampiras Morales una deliciosa farsa ambientada en
Monterrey en la primera mitad del presente siglo.
Con su acostumbrado humor negro, este importante dramaturgo recrea el conservadurismo regiomontano en las vidas frustradas y desgraciadas de
dos hermanas, entorno amurallado por férreas
creencias, una visión espartana de la existencia. Por
cierto, el "qué dirán", que marca los destinos y sus
consecuencias trágicas, es una obsesión que comparte con otros autores nuevoleoneses.
En cuanto a personajes históricos, la dramaturga
Sabina Berman expuso en Herejía una visión del
proceso efectuado por la inquisición al portugués
Luis de Carvajal y de la Cueva y a su familia, por
sus orígenes judío-sefarditas, todo enmarcado en
una denuncia del asesinato de estos personajes.
Carvajal y de la Cueva, que llevó a cabo la segunda fundación de la ciudad en 1582, la llamada
Villa de San Luis, es un personaje interesante por
las condiciones políticas e históricas que le tocaron
vivir y de las que fue víctima, precisamente cuando
se efectuaba la tercera y definitiva fundación por
Diego de Montemayor. Berman recoge aquí una
página negra del pasado colonial mexicano, además de formar parte de las raíces primigenias de
Nuevo León. Este texto fue llevado a la escena por
el grupo Universiteatro de la Escuela
de Teatro de la Facultad de Filosoña
y Letras de la UANL a mediados de
la década pasada, y participó en la
Muestra Nacional de Teatro de 1986.
En el mismo aspecto histórico,
pero unido a los mitos, Gabriel Contreras ofreció con Niño y bandido una
conjunción atemporal de dos personajes: el Niño Fidencio, iniciador de
la "religión" fidencista en Espinazo,
Nuevo León, y Agapito Treviño Caballo Blanco, el Robin Hood norestense, en una trama de persecución
de ambos. La identidad, el folclorismo y en la que se hace una denuncia

53

�de la influencia cultural norteamericana,
además de perfilar el mito del tesoro del
bandido.
La puesta en escena, dirigida por Jorge
Vargas con actores invitados y estudiantes
del Centro de Estudios Artísticos Alfonso
Reyes (CEDARf), representó a Nuevo León
en la IX Muestra Nacional de Teatro de 1991,
en Aguascalientes.
Con Todos morim•os en 1909, dirigida
también por Vargas y actuada por el _g rupo
de actores y alumnos del CEDARf, Contreras vuelve a la carga con otra obsesión de
los autores locales: las inundaciones que en
Monterrey se han llevado barrios, casas y han
cobrado centenares de vidas humanas a lo
largo de su historia; en este caso, la de 1909,
,., quizá una de las más devastadoras del presente siglo. El montaje de esta obra también representó a Nuevo León en una Muestra Nacional
de Teatro, a principios de los noventa.
Con el tema de la inundación, pero englobado en una denuncia social, Contreras y
Virgilio Leos, también dramaturgo, actor y
director teatral, escribieron Festival a mi propio beneficio, una sátira en la que se mostró
la politización y manipulación que hicieron
líderes de colonias y partidos políticos de la
tragedia de centenares de personas que perdieron hogares y familias ante los estragos
provocados por el huracán Gilberto en 1988. El montaje se escenificó al año siguiente en un espacio teatral y en algunos barrios marginados.
Otro autor es Hemán Galindo, tal vez el más
prolífico de la dramaturgia local contemporánea,
con premios estatales y nacionales, además de director de teatro, que también ha incursionado en la
temática regional con Todo queda en familia, montada
por la Escuela de Artes Escénicas de la UANL y dirigida por Enrique Fernández.
En la obra muestra un ambiente urbano que deja
al descubierto enredos, pasiones y deseos de parejas
heterosexuales y homosexuales, en una celebración
navideña a la norteña, que constituye una revisión
de la problemática familiar con sus celos, odios y
los retuécanos de venganzas realizadas y por hacer.
Con Ansia de duraznos, ubicada en un entorno
urbano norestense de la primera mitad del siglo XX,

y con la que el autor obtuvo el primer lugar del Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANLen 1989,
ofrece verdaderamente una pasión homosexual para hacer un retrato de familias conservadoras con
señoritas de edad y un rehilete de frustraciones y
amarguras con pecados guardados en el baúl de
los sueños perdidos.
En Las bestias escondidas, Galindo vuelve a tomar
el paisaje desértico de una ranchería para ubicar el
drama pasional entre una joven culta y pedante y
un hosco ranchero en una amalgama de secretos y
odios bajo la luz de la luna. El texto ganó el primer
lugar del certamen antes mencionado, y en 1991
fue puesto en escena por Sergio García.
Este volver al entorno ha sido preocupación de
Rubén González Garza, maestro de varias generaciones de actores y directores escénicos en Nuevo
León, aparte de director de amplia trayectoria con

54

reconocimiento nacional. Con Residencial Los Pinos
muestra la devastación de una inundación en un
barrio de posesionarlos llamado Los Pinos, basado
en un hecho real en la colonia del mismo nombre.
Posteriormente, con la tragedia La casa de las cruces de gis, obra ganadora del primer lugar del Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANL, en la
edición de 1993, y también fue llevada a los escenarios por el grupo Universiteatro en la primera mitad
de los noventa, González Garza presenta en un ambiente urbano la decadencia moral de una familia
de tradiciones espartanas en una mezcla de locura,
secretos de familia y crímenes del alma.
Corno ya se ha dicho, los personajes históricos
llevados al teatro se han convertido en una constante; un ejemplo más es la obra de Virgilio Leos:
Gonzalitos, en la que abordó la vida del médico y
filántropo jalisciense José Eleuterio González, avecindado en Monterrey en el siglo pasado e iniciador
y promotor de la hoy Facultad de Medicina de la
UANL, el Hospital Universitario y obras obras.
Además de reflejar la filantropía del personaje,
Leos presenta el sombrío dolor que el hombre llevó
a cuestas por la traición de su mujer. El texto ganó
en 1988 el primer lugar del Concurso de Teatro
Histórico, convocado por el Programa Cultural de
las Fronteras y el INBA. El montaje se llevó a cabo
en 1990 bajo la dirección del mismo Leos.
El submundo de poblaciones marginales y la
violencia, las pandillas y sus condiciones, y la violación de una joven fueron llevadas al teatro en
Pesadilla en suerte, por Andrés Montes de Oca, en la
cual refleja los universos donde la corrupción policial y la muerte son filos normales de la existencia.
Por cierto, este trabajo obtuvo el primer lugar del
Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANL

olvidada en la dramaturgia local, más que nada ~n
tomo a la muerte y su misterio con mitos norestenses, en un ambiente rural, se encuentran en la
obra Aullidos, trabajo del también narrador y traductor del búlgaro Reynol Pérez, con la que ganó
el primer lugar del Concurso de Teatro convocado
por el Comité Estatal del PRI, en 1987.
El autor Juan Martín Rosas, actor y director escénico, ha ingresado en la nómina de la dramaturgia
regional con El foso, una desbordada farsa con ricos
personajes y situaciones en el estilo más desquiciante y desenfadado para tratar la imaginería popular y los efectos del "mal puesto". El propio Rosas
se encargó de llevar esta obra a la escena dentro de
una Muestra Estatal de Teatro celebrada en 1994.
Para terminar con este breve esbozo, incluyo a
la desaparecida narradora Irma Sabina Sepúlveda,
cuyos textos como Hay sombras que secan nopaleras,
entre otros, han sido adaptados al teatro en varias
ocasiones. Profunda conocedora del ambiente rural, de sus creencias y mitos, a la manera de Juan
Rulfo, del que fue alumna, además de Juan José
Arreola, recoge y profundiza como pocos en este
mundo casi ya desaparecido del noreste, con tonos
poéticos y trágicos.
A autores como Sepúlveda, que por cierto dio
voz al norteño en la literatura nacional con su libro
de cuentos Agua de las verdes matas, deben ser sacados de la indiferencia en que se encuentran para
sacudimos de esta incertidumbre milenarista. Así
corno otros, Sepúlveda fue una guerrera solitaria de
las letras cuando el desierto no estaba sólo en el paisaje sino también en las mentes de muchos que no
apostaban, y todavía no apuestan, por la literatura
dramática regional. Esta hora ha llegado, han sido
décadas de olvido.
Ésta es una visión particular acerca de los motivos y las obsesiones de la dramaturgia nuevoleonesa contemporánea, y su respuesta al entorno
del que se nutre cada segundo y cada día; una preocupación directa o indirecta por parte de los autores
que existe, persiste y crece, que se confronta y avanza. Será para la retroalimentación, la ridiculización
de la propia identidad o la urgente necesidad de
dejar constancia de lo que se vive y lo vivido, sea

en 1994.
Irrna Guadalupe Olivares, una de las escasas
dramaturgas de la escena nuevoleonesa, también
ha mostrado en algunas de sus obras el folclorismo
y las costumbres regionales, con las comedias Cu-

pido hizo casa en Bravo, Tacos de trompo de Toña la ronca
y Dispuesta a todo en tomos rurales y urbanos con
personajes y enredos al por mayor, las dos últimas
fueron llevadas a los escenarios por Nena Delgado.
Así como la comedia expresa y refleja la idiosincracia regional, la reflexión no ha quedado del todo

cual sea, la intención ahí está.

55

�industrial. El primer grupo de
casas se construyó en 1903.2 Al
igual que la colonia Asarco, los
nombres de las calles de la
Acero se refieren a regiones y
pueblos mineros: Agujita, Fresnillo, Nueva Rosita, Los Azules. Las calles de un sector del
fraccionamiento Buenos Aires, también de la Fundidora,
llevan los nombres de los departamentos de la planta: HornosAltos, Rinconada, Herreros,
Molino Cuarenta, Avenida La
Maestranza, Avenida Siderúrgica, Aceración, Electricistas,
Mecánicos, Estructuras, Laminación. La Fundición Núm. 2
(Peñoles) construyó también una pequeña colonia,
al parecer para sus empleados, bautizada con el
mismo nombre de la planta. Ya no figura en los
planos de la ciudad. En la colonia María Luisa (sector habitacional no propiamente obrero) al pie del
cerro del Obispado, se localiza una calle con la
nomenclatura de Peñoles; lo que tal vez se deba a
que por allí vivió un grupo de empleados de la refinadora.
Por lo que se refiere a La Vidriera,3 en 1944 se
registró un plano con las especificaciones de un
fraccionamiento ubicado entre las calles de Sendero
Norte, el camino a San Nicolás y la calle de Juan
SánchezAzcona. Tenía 306 lotes con terrenos de 20
por 10 y 20 por 15 metros cuadrados de área; distribuidos en 13 manzanas, una escuela y un jardín, los
cuales totalizaban 99 mil 730 metros cuadrados de
superficie. En la actualidad la nomenclatura de sus
calles lleva los nombres de las fábricas del grupo
vidriero: Cristalería, Vidrios y Cristales, Vidrio Plano, Fama y Vidriera. Por el mismo rumbo se localizan las colonias Vidriera y Residencial Vidriera. La
planta original de la Vidriera se encuentra rodeada
por las colonias Terminal, Treviño, Obrerista, Asarco y Primero de Mayo. Algunas calles de esta última
llevan los nombres de Segunda Vidriera, Tercera Vi-

istoria
matria
ñoles, Fundidora Monterrey; Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Ladrillera Monterrey,
Cigarrera La Moderna, Cementos Mexicanos, Industrial Monterrey, entre otras.
La cultura fabril arranca desde la consolidación
de la industria como forma predominante de modo
de vida; desde donde se generan usos, costumbres,
tradiciones y formas de hacer y pensar sobre los
más diversos campos: mitologías, liderazgos empresariales y gerenciales, formas de organización
sindical y laboral, tecnologías industriales -máquinas y herramientas-y productos. Prácticas de
religiosidad vinculadas con el trabajo fabril (las
peregrinaciones guadalupanas obreras son una de
ellas). Instituciones educativas con el sello de los
valores del trabajo disciplinado, en las que se privilegian el conocimiento tecnológico y utilitario.
Actividades de difusión artísticas y culturales,·
producción literaria, prácticas sociales y deportivas.
La cultura fabril tiene una doble expresión
espacial: la interior y la exterior de la fábrica industrial. La primera tiene que ver con lo que se hace
dentro de la planta. La segunda es la cultura fabril
en sentido amplio; que se refiere a la importancia
de la fábrica industrial en la configuración de modos de vida del entorno comunitario -cercano y
lejano- cuyas tradiciones se forman bajo el influjo,
directo o indirecto, de la actividad fabril. Al mismo
tiempo, los valores generados en la fábrica se desbordan y se difunden por el resto del conjunto social. La Cervecería Cuauhtémoc popularizó el consumo de la cerveza y el lema "Trabajo y ahorro".
La Fundidora Monterrey generalizó el uso del acero
en la industria de la construcción y acuñó la fórmula: "Previsión y seguridad".

Monterrey: culturas fabriles*
Javier Rojas Sandoval
MONTERREY ARRIBÓ A SUS 400 AÑOS DE FUNDACIÓN COMO

producto y síntesis de la civilización industrial,
simbolizada en su urbanidad fabril y en el quehacer
cotidiano de sus plantas industriales; en la conformación de comunidades humanas que han creado
y recreado formas de convivencia y comunicación
social particulares, con las cuales se identifican no
pocos regiomontanos, quienes han diseñado sus
proyectos de vida a partir del trabajo fabril, que incluye valores sobre la vida y el trabajo, la familia,
los oficios y las profesiones. La cultura fabril es,
como se dice, un modo de vida a partir de la fábrica
industrial. Es herencia histórica de las fábricas
pioneras de la industrialización de Monterrey, de
la primera y segunda generaciones:1 Asarco, Pe-

* El presente trabajo es parte de una investigación sobre el mismo
tema realizado por encargo del Consejo para la Cultura de
Nuevo León.
1
Se denominan fábricas pioneras de la primera generación a
las plantas industriales fundadas hasta la primera década del
siglo XX, y fábricas pioneras de la segunda generación a las
plantas industriales instaladas entre las décadas de los años
veinte y treinta, cuando se produjo lo que se llama la segunda
industrialización de Monterrey.

En el campo urbano, expresiones de la cultura
fabril son las colonias Acero, Asarco, Cementos,

56

Cuauhtémoc, Fabriles, Obrera, Ladrillera, Vidriera.
Los nombres de algunas de sus calles y avenidas
aluden a los departamentos de las mismas fábricas,
como el caso Fundidora. La Fundición Núm. 3,
Gran Fundición Nacional Mexicana (posteriormente Asarco), constituida en 1890, dio lugar a la
fundación de los centros habitacionales: uno destinado al personal de confianza y otro para los trabajadores, la colonia obrera Asarco, construida en
terrenos aledaños a la planta. En 1951 contaba con
106 casas habitación. Incluía un campo deportivo.
La nomenclatura de sus calles informa del origen
de sus moradores o bien de la empresa, dado que
Asarco tenía intereses y plantas en Coahuila y otros
estados. Los nombres de las calles aluden a pueblos y minerales: Charcas, San Luis Potosí; Rosita,
Santa Eulalia, Santa Bárbara, Mina, Parral, Iguana
(Mina localizada en Nuevo León).
La colonia Acero fue la primera que se fundó
bajo los auspicios de la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey S.A., con 120 casas
habitación. Según don Manuel González Caballero,
cronista de la Fundidora, la colonia estaba dividida
en cuatro manzanas. La séptima, la sexta, la quinta
y la cuarta. El orden correspondía a la jerarquía de
quienes la habitaban: jefes, oficiales y obreros calificados. El objetivo de la ubicación de la colonia
era tener lo más cerca posible a los técnicos y obreros, para realizar los trabajos necesarios en la planta

Manuel González, La Fundidora en el tiempo, Gobierno del
Estado de Nuevo León, 1989, pp. 120 y ss.
3 Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), Sección
Mapoteca de Monterrey, 1944.
2

57

�driera y Cuarta Vidriera. Hacia el noreste de la ciudad se localizan dos colonias que se identifican con
el grupo del vidrio: Ampliación del Vidrio y Ampliación del Vidrio Oriente. En la colonia del Vidrio, sus
calles llevan el nombre de empresarios vinculados
a la industria regiomontana: Andrés G. Sada, J. F.
Brittingham, así como los nombres de fábricas del
mismo conglomerado: Crisa, Vimosa y Troqueles.
La Cervecería Cuauhtémoc construyó una colonia con el nombre de Cuauhtémoc,4 localizada
en San Nicolás de los Garza. La nomenclatura de
sus calles no hace referencia a la planta, con excepción de una de las avenidas principales que lleva
el nombre de una de las fábricas del grupo cervecero: Titán (Cartón Titán). Un bloque de calles tiene
nombres de piedras preciosas: jade, granate, esmeralda, diamante, circonio, amatista, aguamarina,
malaquita, ópalo, rubí, topacio y zafiro. Otro bloque
lleva nombres de flores: flor de lis, espliego, dalia,
crisantema, bugambilia, amapola, gladiola, heliotropo, iris, jazmín y lirio. El tercer bloque fue bautizado con nombres de aves: gaviota, flamingo,
faisán, dominico y colibrí, canario, bengalí, alondra,
golondrina, halcón, jilguero, mirlo, papagayo, petirrojo, pingüino, quetzal, ruiseñor y tucán.
Casi a las puertas de la Ladrillera Monterrey se
localiza una pequeña colonia con las calles: Molino,
Principal, Berel y Ladrillera.
En el municipio de Santiago, en El Cercado,
donde se localiza la fábrica textil El Porvenir, también se repite el hecho. Según informa el cronista
de Santiago, Juan Alanís Tamez, existen calles con
el nombre de algunos de los empresarios fundadores: Manuel G. Rivero y Manuel Rivero Gajá. Otra
calle lleva el nombre de Leonardo Pineda W., organizador de la sección dos del sindicto textil. La calle
que antes se llamaba Comonfort fue cambiada para
ponerle el nombre de Eutimio Silva Garza, quien
trabajó como obrero en la fábrica en 1936 y fue secretario de conflictos del sindicato. El líder cetemista Manuel Tamez también tiene su calle.
La herencia cultural de las fábricas pioneras de
la industrialización de Monterrey se expresa también en el campo museográfico. Utilizando parte
de las instalaciones antiguas, dos fábricas: la Cer~ La construcción de la colonia Cuauhtémoc se inició el año de

1957. Rodrigo Mendirichaga, Monterrey en el desarrollo,
Monterrey, N. L., 1975, edición del autor, p. 125.

vecería Cuauhtémoc y la Vidriera Monterrey, han
construido museos abiertos a la comunidad.
El Museo de Monterrey, fundado por la Cervecería Cuauhtémoc, fue instalado en una sección del
edificio antiguo de la fábrica que funcionó como
parte de la planta fabril hasta 1930, luego se destinó
para almacén y oficinas. A partir de 1977 se decidió
utilizarlo para fines museográficos. Con tal propósito se remodeló el edificio, conservando las características distintivas de la construcción. Desde
la fecha de su fundación el Museo de Monterrey
viene presentando exposiciones pictóricas de los
más famosos artistas plásticos nacionales e internacionales, al mismo tiempo que se promueve la
presentación de diversos eventos artísticos y educativos. El segundo caso es el Museo del Vidrio,
constituido por la Vidriera Monterrey, inició sus
actividades en diciembre de 1991. Funciona en el
antiguo edificio de las oficinas generales de esa
empresa. Con 750 metros cuadrados de superficie,
la construcción del museo es de muros de ladrillo
rojo (originalmente de la antigua Ladrillera Monterrey), con interiores de mampostería y madera de
pino americano. El edificio está considerado por el
Instituto Nacional de Antropología e Historia como
"monumento nacional de arquitectura industrial".
Diseñado para preservar, conservar y difundir el
patrimonio nacional del vidrio, para lo cual sus
directivos se han dedicado a la tarea de rescatar la .
historia del vidrio en México.5
Otro aspecto de la cultura fabril son las instituciones eductivas, algunas, con los nombres de las
empresas o de los empresarios fundadores: escuelas
Cuauhtémoc, Eugenio Garza Sada, Adolfo Prieto,
entre otras; el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, centros culturales, recreativos y asistenciales: Centro Cultural Alfa, Nova,
Cuauhtémoc y Famosa. La fundación de la Facultad
de Ciencias Químicas recibió el apoyo de la Asarco.
Construcciones fabriles cuyos edificios forman
parte del paisaje urbano; edificios que al igual que
las iglesias, y otros inmuebles públicos ,constituyen
el patrimonio cultural arquitectónico de la sociedad
regiomontana, como el edificio de la Cervecería
Cuauhtémoc y el de los altos hornos de la Fundidora Monterrey.
5

Manual de voluntarios del Museo del Vidrio, Monterrey, N. L.,
1995.

58

¿Cómo ha pensado la sociedad regiomontana
la cultura fabril?
Cuando la Fundidora Monterrey cumplió cincuenta años, un cronista escribió:

Nuevo León a partir del siglo XIX, al instalarse los
primeros centros fabriles, se genera la educación basada en las prácticas del trabajo; vale decir la cultura
generada según el modelo de disciplina del trabajo
fabril.
A partir de ese esquema conceptual Alfonso Reyes bautiza a Monterrey con la feliz fórmula literaria de: "Honesta fábrica de virtudes públicas". Con
lo cual destaca la importancia simbólica de la fábrica en la conformación de la identidad cultural
de los regiomontanos de los años cuarenta. Asimismo los define como héroes en mangas de camisa y
paladines con blusas de obreros.
En el mismo escrito Alfonso Reyes alude a dos
productos: acero y cerveza, que serían los prototipos simbólicos de la cultura fabril e industrial
regiomontana. Aunque no las menciona por su
nombre es claro que en su mente estaban la Cervecería Cuauhtémoc y la Fundidora Monterrey, las
que evoca en las siguientes frases: "¡Finura y resi~tencia como el acero famoso de nuestras fundiciones! ¡Levedad y frescura como en la bebida de
nuestras cervecerías famosas!"
El maestro Raúl Rangel Frías también contribuyó a conceptualizar la cultura fabril industrial
regiomontana En Teorema de Nuevo León,9 además
de realizar una explicación teórica sobre la industrialización regional, basada en el importante papel
desempeñado por los inmigrantes europeos y norteamericanos, inversionistas de las plantas fabriles

Los templos de Monterrey son sus fábricas. En sus
torres metálicas y en sus fundiciones tiene sus más
nobles monumentos. Hay ciudades y regiones que
son famosas por las huellas de sus arcos, catacumbas, mausoleos, estatuas, castillos y templos que en
ellas dejaron sus civilizaciones pretéritas. M~nterrey, al contrario casi no tiene monu~entos históricos de qué enorgullecerse: le faltan rumas arque':
lógicas, los castillos medievales, templos del renaamiento, y poco le queda del mexicano barroco del
siglo XVIII. En cambio Monterrey se ufana con
razón, de poseer algunos de los más bellos monumentos -sí, artísticos- de nuestra época: las ~andes fábricas que rasgan las nubes con sus chimeneas humeantes; las torres de acero de los altos
hornos; las pirámides monumentales de ~us ~!antas
eléctricas, y la maravilla de su maquinaria, tan
perfecta, tan amiga del hombre...6

El mismo Alfonso Reyes no escapó al influjo de
la cultura fabril; en mucho contribuyó a definir el
perfil cultural regiomontano basado en la herencia
de las fábricas industriales. De manera temprana,
cuando las fábricas pioneras de la industrialización
es-taban en proceso de consolidación, Alfonso Reyes
piensa en Monterrey como ciudad fábrica:,~n ~amanee de Monterrey7 (1911), la define como fabnca
de la frontera~' y hace alusión a los pitos de las fraguas y los silbos de la industria, para significar los
símbolos fabriles.
En Los regiomontanosª (1943), expone otras ideas
con las cuales amplía el concepto de la cultura
fabril industrial. En este escrito se advierte la

9 Raúl Rangel Frías,

preocupación de Reyes por explicar la imag~n
de Nuevo León y los regiomontanos, mas
identificados, nacionalmente, con las actividades económicas que con el campo de los
libros y las letras. y no porque no hubiera escritores de valía -aclara Reyes- sino porque la
creación económica fue tan portentosa que opacó la creación literaria. Destaca luego cómo en
6

Cosas nuestras, Fondo Editorial Nuevo León,

Monterrey, N. L., 1971, p . 72.

El Porvenir, Monterrey, N. L., 5 de mayo de 19~. , .

Tomado de Raúl Rangel Frias, Antología h1storica,
Gobierno del Estado de Nuevo León, Secretarla de
Educación y Cultura, Monterrey, N. L., 1989, PP· 19-20.
8 Ibid., pp. 45-43.

7

59

�pioneras, formula conceptos que le dan soporte
teórico a la idea de la cultura fabril industrial. Con-

Monterrey. Se editó a lo largo de 32 años, de 1937 a
1969. La publicación nació bajo la dirección de Manuel L. Barragán. Inició con un ti raje de 20 mil ejemplares, con el subtítulo de "Almanaque anual para
el taller y el hogar mexicanos". En el primer número
se incluyeron escritos sobre consejos prácticos para

ceptúa la industria no sólo como una actividad económica, sino también como "una forma cultural".
En Teoría de Monterrey, 10 Rangel Frías profundiza
sus conceptos sobre las fábricas y su influencia en la
vida urbana de la capital regia. Luego de hacer una
síntesis de la historia regional, expone la forma en
que las instalaciones industriales localizadas al norte
de la avenida Madero van configurando la ciudad
fábrica: "Hacia el norte-dice- se observan instala-

las comisiones de seguridad; accidentes de trabajo
y sus causas. A lo largo de sus 32 años el anuario
dedicó su atención a temas relacionados con mitología y religión, dogmas y cultos; costumbres, ética

~ibros

ciones industriales, entre una tupida y sinuosa red
de viviendas obreras; vías férreas a cuya orilla se acomodan las fábricas, como si fuesen otro río; y esa an-

y moral de individuos y colectividades, leyes y gobiernos; lengua, sus orígenes, su evolución; monumentos y obras arquitectónicas; literatura universal y mexicana; música y ciencias.

Siguiendo la estela de Espagne, el buque en el que Reyes

churosa ribera que es la avenida Francisco l. Madero,

Pasionaria, revista sindical mensual, órgano

se embarca por primera vez a la aventura diplomática,

donde la población obrera pone con sus yompas
azules la nota alegre y optimista del nuevo tiempo".

oficial de la Sección 67 del Sindicato Industrial de
Trabajadores Minero Metalúrgicos y Similares de
la República Mexicana. Se publicó en la década de
los treinta. El título alude al sobrenombre de Dolo-

el autor intenta recrear todas aquellas ideas que pudieron

Desde el interior de las fábricas también se genera cultura entendida como producción espiritual.
En la extinta Fundidora Monterrey se realizaba una
labor editorial muy importante. A lo largo de sus
más de ochenta años de actividad, la gerencia y el
sindicato de la empresa acerera produjeron diversas
publicaciones, unas de larga duración y otras de
vida efímera.

Colectividad, órgano de la Sociedad Recreativa
Acero, editada por empleados y obreros de la Compañía Fundidora Monterrey. La dirigió el profesor
Simón Sa1azar Mora (1931-1933). El directorio decía
que publicaban "poesía y prosas regionales". Apareció del 30 de octubre de 1926 a octubre de 1931.11

Sobre ello escribe a su buen amigo Pedro Hemríquez Ure-

Francisco Valdés Treviño

ña: "Nunca creí que la bajeza y la vaciedad humana llegaran a tanto. Temo, casi, por la salud de mi espíritu. ¡Ay

La Cervecería Cuauhtémoc también cuenta con
una larga tradición editorial, en especial la revista
Trabajo y Ahorro editada por la cooperativa Sociedad

Alfonso Reyes, diplomático

Pedro, no podría yo pintar con colores bastante vivos el

Universidad Autónoma de Nuevo León

género de hombres que escriben a máquina junto a mí!
Nunca creí que a tanto se pudiera llegar; es lo peor que

En una conclusión preliminar puede decirse que
la propuesta del concepto de culturas fabriles está
orientada a la búsqueda de nuevos -o reno-

tivos, consejos sobre ahorro, reseñas de libros, noticias internacionales, nacionales y locales.
Previsión y Seguridad, anuario de la Fundidora

vados- enfoques teóricos y metodológicos que
posibiliten análisis más ricos y creativos, con el objeto de superar esquemas de interpretación rígidos
y unidimensionales.

10

Raúl Rangel Frías, Ttstimonios, Universidad de Nuevo León,
Monterrey, N. L., 1961, p. 15.
11
Las publicaciones --i:!xcepto HPasionaria"- se localizan en el
Archivo Histórico de la Fundidora Monterrey, Monterrey, N. L.

12

60

por el autor y no precisamente agradable.

Irela Garza

Villarreal, quien fuera el primer subsecretario de
la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa.

C., Antonio Cerda, Eusebio Garza. Temas: depor-

nario fue otra, mucho menos romántica que la recreada

la Legación en París, resultaron una ofensiva experiencia.

rro es la publicación interna más antigua de México,
luego de Revista de Revistas, editada actualmente
por Excélsior. 12 Su primer director fue Rafael R.

fesor José G. García Estrada, Juan B. Estrada, Federico
B. Uriarte, profesora Raquel Cantú Leal, Ema Strozzi,
Fernando Urquijo, Jacinto Moreno Aguirre, Guillermo Cavazos, Jesús M. Tamez, Ramón Cárdenas

No obstante, la realidad que esperaba al nuevo funcio-

De los Reyes, sólo Reyes

vista que ha cumplido con el objetivo de comunicar
a la comunidad fabril Cuauhtémoc. El primer número se editó el 4 de junio de 1921. De acuerdo con
la Comisión Calificadora de Publicaciones, de la
Secretaría de Gobernación, la revista Trabajo y Aho-

manario obrero-cooperativista que llevó el lema de
"Servicio, protección y cultura". También tuvo como
director al profesor Simón Salazar Mora (1931-1933 ).
Contó con el siguiente grupo de colaboradores: pro-

pasear por la imaginación de don Alfonso al dejar su país.

res lbarruri, dirigente comunista española. Estuvo
dirigida por Antonio García Moreno. Los artículos
publicados hacían referencia a la defensa de la
república española y a la condena del franquismo,
el fascismo italiano y el nazismo alemán.

Cuauhtémoc y Famosa. El mes de junio de 1996.
sus editores celebraron 75 años de publicar la re-

Cypsa (Consumo y Previsión Social Acero), se-

Reyes. El más allá

Sus primeras funciones, como segundo secretario de

Monterrey, México, 1997.

he visto en mi vida; ¡qué vaciedad! ¡Qué estupidez! ¡Qué
solapado odio a la inteligencia y a espíritu! ¡Qué ánimo
de venganza contra la superioridad nativa! ¡Qué suble-

EscRrrA CON UN DEJO DE AÑORANZA, CON OER'TO SABOR A RECUER·

dos y como un inevitable tributo a la persona, esta obra

vación del lodo y de la mierda en cada palabra y ademán!

pretende dar al Reyes diplomático la misma dimensión

¡Qué vidas sin objeto! ¡Qué asco! ¡Qué vergüenza y que

que la figura del Reyes escritor ha logrado. Las andanzas

dolor tan irremediable ante tales aberraciones de la espe-

de don Alfonso por Francia, España, Argentina y Brasil
se narran, con una respetable distancia, permeadas por

cie!" Identificar en estas líneas al hombre de pulcra escritura es un entretenido ejercicio, aunque para él estrechar

la admiración y la clara simpatía que este multifacético

lazos entre países no lo fue tanto.
El cambio permanente de lugar de residencia se tra-

personaje inspiran en el autor.
Ciertamente, el aqui elevado a "héroe de las letras y

duáa en depresiones que paulatinamente eran supera-

la diplomacia", debido a su altura intelectual y a su am-

das, un poco por el refugio que las letras y las funciones

plitud de intereses, estableció una pauta en creación Y

de sus cargos representaban, otro poco por las nuevas

en la crítica literaria; pero, cabe preguntarse, qué hay de

amistades.
Sin embargo, su opinión sobre la diplomacia y la política poco progresó: "Todo está en todo y no sé en dónde

los asuntos diplomáticos.
A todo amante de la prolífica obra de Alfonso Reyes
lo asaltan, después de la lectura de este texto, dos aspec-

acaba lo privado y empieza lo público. Yo creo que un

tos vertebrales que habría que comentar. Por una parte

diplomático no tiene vida privada; no debe tenerla: tanto
porque sus actos trascienden todos a su representación

surge la inquietud sobre lo que, en términos prácticos, la
diplomacia podría representar para un espíritu huma-

oficial, como porque debe procurar aprovechar en bien

nista y, por otra, habría que cuestionarse lo que para el

del nombre de su país y del éxito de su misión cuanto de

escritor significa el Servicio Exterior Mexicano.

bueno le acontezca en lo privado.( ... ) Apenas empiezo

Trabajo y ahorro, revista informativa de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, año 71, núm. 3,121, 23 de abril de 1993.

61

�El placer del vampiro
Libertad González
José Javier Villarreal

Los fantasmas de la pasión
Editorial Aldus
México, 1997.

Pacheco y José -Luis Rivas. Con la sola revisión de esta

En esta misma linea de desconfianza hacia lo quepa-

nómina de poetas podemos ver las latitudes por las que

rece y en uno de sus más arriesgados momentos críticos,
José Javier atreve, como diria Villaurrutia, un análisis de

navega su pasión critica.
Como antesala para cada acercamiento, José Javier

los poemas de Gerardo Deniz. Entre el abigarramiento

no dialoga mucho con los especialistas sino con la obra

de los versos y el desconcierto que producen los innume-

en cuestión y con la literatura misma. Asi, en cada ensayo

rables personajes y las insólitas referencias culturales de

encontramos múltiples referencias y alusiones a sus temas de cabecera: la poesía de tradición oral, la literatura

Deniz, nuestro ensayista parte a la caza de fantasmas que,
en este caso, pertenecen al mundo de la rutina doméstica
y la vida diaria. Asi no nos sorprende que se diga que la
lirica de Deniz "apela a la cotidianeidad, a la vida en

latina, la literatura medieval o renacentista. En sus ·pala"SE ME OCURRE QUE TODO POEMA ES UN CUELLO DISPUESTO y

anhelante que espera los agudos y dulces colmillos de
un lector; entonces los lectores somos una suerte de espe-

bras se adivinan las huellas de la cátedra. El profesor apoya
al ensayista, quien, por otro lado, a veces se ve traicionado

minúsculas, a la sobremesa, al fin de semana" .
Decía al principio que José Javier se busca y se en-

por el poeta. No de otro modo podemos interpretar el

rados vampiros que buscamos succionar hasta la última

tono lírico con que aborda la poesia de Sor Juana; sin

gota que la obra ofrece." Con estas palabras, José Javier
Villarreal, todavia con sangre en los labios, nos confiesa

embargo, la prosa de estos ensayos cuenta también con

cuentra en la poesía de los otros, de tal modo que no es
casual la elección de tal o cual poeta. Es cierto que existe

otros registros. Delicioso y regocijante resulta su breve

la motivación del gusto, del placer, pero también la de la

el feliz despropósito de su propósito. ¿Cómo abarcar, atra-

acercamiento a Gutiérrez N ájera; su escritura, la de Javier,

identificación. Asi se comprende en el estudio de la obra

pai; poseer una obra que de entrada sabemos infinita?

de Francisco Cervantes, en la cual la filiación con la poesía
en lengua portuguesa es obligada. El poeta-ensayista, también admirador de esta tradición, se vuelve aquí traductor.
La pasión transfigurada en dolor en Alí Chumacero,

Con esta rendición temprana, pero al fin rendición, José

se libera contagiada de la aparente frivolidad y el decidido encanto de la "duquesita Job". Otras veces nos topa-

ahora a aprender a exhibir lo que hago, a demostrarlo.

Javier nos da cuenta de una entrega que no por precavida

mos con un tono reflexivo en el que se entremezclan jui-

Eso es la política y por eso abomino de ella".

es menos gustosa. Javier se acerca solo, desarmado, dis-

cios, apuntes, citas y minuciosas pesquisas. Lo que José

puesto a lo que venga, confiando más en la libertad aza-

Javier dice de Julio Torri bien podría aplicarse a su prosa
en el sentido de que combina un tono intelectual con un

habita en la obra de José Emilio Pacheco, y el ondulante

discurso lírico.
La escritura no admite trancas, y dueño de ese dere-

deseo del mar en la poesía de José Luis Rivas son los
motivos que el ensayista detecta como piedras de toque

ca en parte la diversidad del volumen. Análisis de largo

de estos autores. Con ellos, y con los citados anteriormente,
José Javier intenta tejer como las ninfas de la tercera églo-

Reyes. El nuestro

rosa del instinto que en la seguridad de marcos teóricos
y, sin decir "agua va", se coloca frente a los fantasmas de

la preocupación por la ciudad y la colectividad que la

Afirma el autor: "Las letras no le pueden formular recla-

la pasión o, por qué no decirlo, a la pasión de sus fantas-

mo alguno a la diplomacia. Esta última no fue obstáculo

mas. Como Saulo de Tarso después del camino a Damasco, Javier nos ofrece en este libro el personal testimonio
de la revelación.

cho, el poeta-ensayista se mueve con soltura, lo que explialiento, como los dedicados a López Velarde y Gerardo

ga de Garcilaso el fino y complejo tramado de una parte

Como todo poeta lector de poetas, Javier hace una

Deniz, contrastan con los apuntes breves sobre Novo o
Ramón Xirau. No hay uniformidad pero si unidad. El

representativa de la poesía de nuestros días. Aquí no se
trata del amor idealizado de personajes mitológicos, sino

centro del huracán se encuentra en el análisis ya citado

para aquella, digalo si no la vasta obra literaria que produjo durante su estancia en el extranjero". Ante este panorama se abre la posibilidad de reformularse la doble
función del servicio diplomático.

lectura interesada, y no puede ser de otro modo cuando
se es juez y parte. Pero lo que se pierde en "distancia crí-

sobre Velarde, que presta su título a la colección completa.

de don Alfonso con México. De ser asi, el destino le ofrece

tica" se gana en empatía. El poeta se busca y se encuentra
en la poesía de otros. Por eso sabe dónde buscar.

del tapiz que se borda a oscuras y de cara a la pasión.
Si en efecto todo poema es un cuello dispuesto y anhe-

José Javier revisa el conocido apelativo de "provinciano"

lante que espera los agudos colmillos del lector, entonces

la opción de alejarse del pais que le arrebato al padre.

El poeta desdoblado en crítico parte de la necesidad

que suele adjudicársele al de Zacatecas y traza el itinera-

podemos afirmar que José Javier ha dado la mordida justo

Después de todo un escritor como Reyes, paradójica-

de aclararse, de saber para si mismo. ¿Cuál es el lugar de

rio que va desde sus primeros poemas y La sangre devota

en la yugular y, como buen vampiro, sabemos que volverá

mente, pudo ser más mexicano fuera de México.

la poesía? ¿Qué razón yace detrás de la voluntad de expre-

(1916) hasta Zozobra (1919) y El son del corazón (1919-1921:

por nuevas víctimas. Así sea.

Es curioso, pero la numerosa producción literaria del

sión o del silencio? ¿Cuál es la repercusión social de un

1932). Sin falsos pudores desmenuza la compleja relación

autor en sus años al Servicio Exterior México detona la

poema? Javier se pregunta y le pregunta a T. S. Eliot, a

entre lo sagrado y lo profano, el arquetipo femenino que

probalidad de que, guardadas las debidas proporciones,
la diplomacia para Reyes llegara a representar lo que el

Saint John Perse, a Edgar Allan Poe; busca en otras latitudes -Egipto, Grecia, Roma-, indaga en distintos ofi-

asusta y atrae y cómo en una suerte de prestidigitación

Desde la penumbra

el conflicto se revela mediante la poesía. La tensión en-

Héctor Alvarado

convento para Sor Juana.

ciantes -los trovadores franceses y alemanes de épocas

tre culpa y placer atraviesa toda su obra como un péndulo

lejanas-. Javier sabe que la poesía es la misma, una sola

que va del león a la virgen. El erotismo se transmuta en

Alejandra Rangel

mático se circunscribe a los datos en su afán de rescatar a

ayer y ahora. Asi pues, ¿cómo se contestaron ellos?

escritura y la escritura se despliega como un cuerpo listo

Desde la penumbra

un ilustre personaje; se enfoca, como es su propósito, al
caballero y no a aquel "grupo de escritores", imagen con

Con este ensayo inaugural, el poeta devenido ensayista vuelve la mirada hacia la poesía mexicana y, mediante

para ser tomado.
José Javier asiste al ritual pero no se fía de las voces

Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1996.

la que la figura de Alfonso Reyes fue referida -pero

una oncena de autores, los fantasmas toman cuerpo, ros-

de la apariencia.Asi, contra todos los pronósticos, al leer

difícilmente agotada- por Octavio Paz. No obstante,

tro y cicatrices. Su selección obedece a tres momentos: la

a Novo, por ejemplo, no se queda con el exhibicionista,

EN EL C0NOERTO DE LA NARRATIVA DE MONTERREY, EL LIBRO DE

todo parece indicar que para Valdés Treviño no existen
otros Reyes, sólo Reyes.

Nueva España, con Sor Juana; la transición estética que

el desafiante o el criticón sino que, guiado por el tacto,

Alejandra Rangel desconcierta. Es decir, sale del acuerdo

va del siglo XIX al XX con Manuel Gutiérrez Nájera, Julio

identifica al Novo cuyo profesor no lo quiere y cuyos

general. Y esto es asi por varias razones que intentaré

Torri y Ramón López Velarde, y la poesia mexicana contemporánea con Salvador Novo, Alí Chumacero, Ramón

compañeros no desean jugar con él; es decir, el Novo de

Espejo (1933) y, todavía más, el de Nuevo amor (1933-1948),

señalar.
Alejandra es, junto a Patricia Laurent Kullick y Dulce

Xirau, Gerardo Deniz, Francisco Cervantes, José Emilio

o mejor dicho, el del desamor.

Maria González -otras dos discordantes cuentistas nor-

Habría que apuntar si de alguna manera la trágica
muerte de Bernardo Reyes afectó la entrañable relación

Texto de carácter informativo, Alfonso Reyes, diplo-

62

63

�teñas-, una autora que busca establecer vínculos profundos con el lector, un pacto ficcional que se aleje de la
crónica desmañada, el acceso cotidiano, la azarosa aventura minimalista de los escritores de las grandes ciudades
que tienen la descomposición afectiva, la nota roja, el drama urbano, la política o la neurosis como centro de sus
preocupaciones.
Aunque testigo y habitante de una ciudad llamada
Monterrey, con características y peculiariades de toda
laya, la autora nunca hace mención de ella. Cuando desarrolla sus cuentos en espacios urbanos refleja una ciudad
indefinida, falta de nombre, mero paisaje escenográfico
para echar a andar sus tramas y refugiar a sus personajes.
Las historias de este libro son todas direccionales al
plano fantástico, o acaso subyace en casi todas el espíritu
del otro lado de la buena conciencia. Los cuentos de Desde
la penumbra son cuentos inventados por completo -sin
importar que pertenezcan a la biografía personal de la autora-, de modo que a medida que transcurre la acción
el lector anda el camino a Damasco del escritor al urdir
sus personajes.

En los cuentos de Alejandra Rangel, a la manera de
la narrativa gótica y el relato policiaco, los objetos cobran
significados tales que se convierten en personajes. Ejemplos: el antiguo vaso de ámbar que sellará el destino de
un hombre haciéndolo su esclavo, en "El anticuario"; el
portafolios que obsesiona paulatinamente a una mujer al
punto de robarlo porque en su interior imagina que existe
su propia historia, en el cuento titulado "Encuentro"; una
cámara fotográfica que va llenando la vida de la protagonista de imágenes nuevas y perfectas, en "Luz en el cuerpo"; la pantalla de una computadora a través de la cual
un desconocido seduce a una mujer hasta lograr una cita
que podría ser mortal, en "El hombre de la gabardina".
En los cuentos de Alejandra Rangel hay un manejo
permanente de las relaciones de pareja sujetas al proceso
de alejamiento, una especie de presente desde el que hombre y mujeres recuerdan otros tiempos irrecuperables pero
que a la vez fueron de mezquinidad e incomprensión, y
todos ellos llevan dentro de sí la lógica del suicida que
está en la cornisa dispuesto a arrojarse por una razón
que le parece definitiva pero fútil.

Dentro de esta suerte de red creativa, Alejandra
Rangel busca dotar a sus entes de una capacidad de fascinarse con la muerte, analizarla, rozarla, buscarle el lado,

El viaje que la autora marca a sus personajes es escabroso y lleva siempre al desamparo más inasible. Cargan
con la necesidad de la muerte y aun así tienen nostalgia

como se diría en buen mexicano. No es nuevo, ciertamente, que un escritor elija el tema de la muerte, que es
junto al amor uno de los grandes temas del arte, pero en
el caso de la autora que nos congrega tal vez opere el
proceso contrario: ella parece ser elegida por el tema.

de la vida que está en otro lugar al que ellos jamás tendrán acceso.
Dominados por un destino fatal, los personajes apenas boquean de vez en cuando, resistiendo el ahogo. De
vez en cuando tienen un atisbo de esperanza que pronto
desaparece bajo el peso de la vigilia.

Desde el comienzo de la escritura, sin querer, secretamente ya los personajes y la trama la llevan a discutir

Los personajes de Alejandra Rangel esperan el paso
de los días Desde la penumbra.

sobre la muerte, sus posibilidades y sus imposibilidades.
No llegan a ser cuentos de tesis, pero es una constante
en Alejandra Rangel el que se aborde la muerte, y no poco influye en este fenómeno el que ella misma, en suplano personal, como practicante y maestra de los vericuetos
de la filosofía, y ahí como la ven tan aparentemente frágil,
sea una obsesionada mujer que busca quién sabe qué explicación del mundo que la libere de su proporcional responsabilidad del caos de la existencia.

He seguido muy de cerca el desarrollo creativo de

la madrugada, en la resolana que custodia el oculto deseo,
águilas, vencejos, pelícanos, pájaros de ignominia que
atraviesan el cielo, rondando en las horas de la angustia.
En estos textos, la poeta navega y duerme con el sueño
corto y angustioso de los condenados. Las metáforas
continúan al asalto pero de ellas se desprende la ardorosa

este libro y si hay algo que deba consignar es que ha
sido escrito con extremo rigor, además de que fue
forjándose bajo el signo más opuesto a la complacencia:
la duda.
Si Minerva ha perdido el favor de algunos colegas
suyos por su ironía y profundo sentido crítico, sepan
éstos que con la misma dureza ha dirigido estas armas
contra sí misma. Por otra parte, así como ha considerado
oportunas varias de mis observaciones, del mismo modo

cordura de la vigilia; se sueña en círculo, se vuela en
círculo, se ama en círculo... El sueño es abrir los ojos al
delirio. Minerva nos está hablando de este día: "24 de
junio, la sombra más larga del día y la ruina
propagándose".

ha defendido con vehemencia sus premisas de
experimentación.
En Dama infiel al sueño -uno de sus más importantes

En estos poemas asistimos al viaje de la sangre a
través de las estaciones, estaciones que dibujan los colores
de un itinerario: "Navegando en el otoño, en la galera
que flota en la inmensidad del cielo". Y en ese viaje los
paisajes surgen y se desvanecen para luego resurgir y de
nuevo esfumarse: "las montañas imperan a una distancia
de millones de años/ donde hubo un manar de agua
clara / hoy se filtra la luz sobre la hierba".
Minerva no sólo navega por sus mares interiores, crea
su propia ínsula y pareciera musitar lo que apunta Helena Paz: "la cubro con mis olas". En esta ínsula acerca y

poemarios-, Minerva Margarita consiguió un excelente
dominio del poema narrativo con sus textos
"Jaculatoria", "Horacio Klein ha muerto" y "Colt 45".
Sin embargo, en El corazón más secreto no explota estos
aciertos. En lugar de repetir la eficacia del poema de
metáfora escasa pero contundente, la historia rotunda
pero sin efectismo, explora una narrativa del poema que
fluye con los embates del inconsciente. No es la linealidad
literal y una ampulosa descripción; las imágenes,
aparentemente deshilvanadas, se unen a otras y éstas a
su vez a otras, las cuales finalmente conforman una
imagen que, aunque hecha de fragmentos, resulta única
e incontestable.
¿A dónde conduce ese caudal de palabras que no cesa
nunca y se refleja en sus propios espejos sin detenerse
en el hallazgo de la mera historia? El engaño de un paisaje
y una anécdota pareciera atisbarse en los primeros versos,

dice Minerva Margarita Villarreal en su poema "Entrar
al sueño". Y precisamente en una noche de junio, el día
de San Juan para ser más exactos, nos disponemos a
presentar su poemario El corazón más secreto.

cada momento también nos hiciera emerger para
contemplar el paisaje de sus riberas: imágenes
atropelladas, sin orden aparente, con la lógica del

¿Qué corazón no guarda secretos? En los poemas que
conforman este libro, Minerva Margarita nos lleva por
el océano aprisionado en la sangre que mueve nuestros

"Esa noche los demonios llegaron/ y con ellos/ te
ahogaste en el alcohol./ Llevaba días la guerra en los
altos de Chiapas. /Y un poeta, en tiempos de tormenta,
puede morir en paz.Nadie preguntará./Pasará noches

desleznable. "Mareas, magmas interiores, aguas que no
paran y llueven días llorando", apunta el poema ...

cuerpos: una navegación por los socavones de la memo-

"Mareas que devuelven los rostros al rostro, magma que

Editorial Aldus
México, 1996.
"JUNIO RUEDA CON SU BOLA DE FUEGO INCENDIANDO LA NOCHE",

64

de este rojizo puño alojado en nuestro pecho. ¿No está
allí Historia del corazón de Aleixandre?

Por su diafanidad y tono certero destaca en el aparato
"Insular" el poema "Adiós a Joaquín Vázquez Aguilar";
en él, la poeta asiste al reposo de la metáfora abigarrada:

El corazón más secreto

realidad que parece envuelta en neblina y que indefine
el transcurso tanto del tiempo como de los espacios en
que ocurre la acción.

Jacob y su paso por una ciudad de inclemente geografía.
El mar, como un corazón líquido, late sobre los recuerdos,
sobre la ausencia y la pérdida de los amantes: en Haifa,
en Monterrey, en Montemorelos, en la hora desierta de

de la memoria.
En "Mareas", la poeta nos arrastra por un río
impetuoso que pareciera ahogarnos a cada instante y a

Minerva Margarita Villarreal

rios, atmósferas desvaídas, todos ellos recursos de una

Por este corazón de secretos navega también Barba

pero así como la sangre no se detiene a entibiar los
recodos de una arteria, los poemas de Minerva siguen
de largo pues mientras avanzan exhuman los despojos

Reynol Pérez Vázquez

Para dar el efecto de diversidad en los cuentos, Alejandra Rangel utiliza distintos planos temporales, deli-

adelanta y retrasa las horas", reitera. En su playa final,
los recuerdos son vomitados como los tesoros ocultos
largamente en el vientre de un viejo galeón: "lluvias y
mares que no han de cesar".

separa a los amantes, crea mares y océanos para hacer
bogar en ellos a sus poetas más amados: Octavio Paz,
Robert L. Jones, Joaquín Vázquez Aguilar, Leopoldo
María Panero. En Octavio Paz, la soledad del triunfo; en
Panero, revelación de la locura; en Jones y Vázquez
Aguila~ la lamentación.
El mar y sus paisajes están por todas partes, el agua
es memoria que fluye, que nunca deja de arrastrarse y
de abrir nuevas márgenes: "crece contra corriente el
trópico de los sentidos, la franja del vergel invadiendo
el desierto".

Viaje al corazón de la memoria

Debido a esta carga contradictoria que la hace estar
siempre del lado de la vida pensando en la muerte, la
autora muestra en sus personajes dolor pero también resignación. Todos ellos buscan activamente morir ya sea
terminando con su vida o permitiendo -y en ocasiones
orillando a- que otros terminen con la propia.

ria, por ocultos parajes marinos donde dormitan los
monstruos que albergan pasiones y resentimientos. Y por
más paradójico que parezca, este corazón secreto es una
confesión, una generosa exposición de motivos del Yo.
¿No hay acaso palabra más peligrosa y símbolo más
manido en la poesía que el término corazón? La poeta lo
sabe y se arriesga a erigir su propia iconografía poética

recuerdo que sólo retiene lo hermoso y desecha lo

en vela su cadáver./Después, levantarán su estatua. /
Apenas ayer me enteré, han pasado semanas./ Que estas
palabras abracen tu sueño".

65

�En sus indagaciones poéticas donde el discurso jamás
se detiene, Minerva encalla de súbito en sus propios
esteros: "No puedo. No puedo ser una buena madre/ni

Minerva ha declarado: "Me habría gustado ser agente
de ventas". Porque como todos los que somos víctimas
del hechizo de la palabra lo sabemos, en Monterrey ser

posar para la fotografía de la familia feliz ... No puedo
dejar de acariciar/ la pasta de los libros mientras mis hijos

poeta es un oficio casi deleznable. Invertir horas y más
horas en un libro de poemas pareciera ser un
desgarramiento inútil. Para describir el valor de la
función de un poeta en Monterrey citaré a nuestro
querido Chéjov que en Las tres hermanas pone en boca de
Masha las siguientes palabras: "Saber tres idiomas, en

pelean/ en el patio ... Sé que debería estar mimándolos a
ellos".
Sin perder la brújula, la autora conduce su caudal de
memoria hasta el remolino donde late el corazón y allí
nos deja en nuestra calidad de lectores a la corriente de
un texto que nos lleva de la perplejidad al embotamiento,
de la lucidez a la visceralidad; todo un confluir de paisajes
y metáforas, una auténtica creciente que nadie es capaz
de detener: nos hallamos por fin en las entrañas del
"corazón más secreto", el corazón que Thomas invocó.

Contraportada

extrañaba al esposo distante, al Ricardo que está detrás
de muchos de sus poemas, y se angustiaba por ese pequeño desconocido llamado Gabriel. Las cartas pertenecen

Libertad González

al periodo que va de 1950 a 1967, tiempo en el que la autora escribió desde Comitán, Madrid, Madison, Colorado
y la ciudad de México. Ella depositó esta correspondencia
en manos de Raúl Ortiz y Ortiz, quien con la autorización
de Ricardo Guerra y Gabriel Guerra Castellanos, cedió
el material a Juan Antonio Ascencio para su edición. Este
volumen es una larga epístola del desamor, es a un tiem-

esta ciudad, constituye un lujo superfluo. Ni siquiera es
lujo, sino una especie de apéndice inútil, algo así como
tener un sexto dedo".

po, una espera, una impaciencia y una resignación; una
carta tras otra dan cuenta del debate que la autora sostuvo

Sin embargo, la poesía ha escogido ya su receptáculo
y es difícil huír de su implacable mandato. Minerva
Margarita sabe que la lucha habrá de continuar pues su
voz se lo exige. Nada más contundente que lo que expresa
la joven poeta búlgara Denitsa Báncheva en su poema

Minerva termina por desbocarse y en la indescriptible
gama de imágenes que pueblan "La paga común del
corazón más secreto" asistimos al trastocamiento de la

consigo misma y también dan fe de cómo la escritura
fue el lugar de batallas -sí, en el desierto-, el espacio
en que la poeta se reconoce y se reinventa, a veces de
una manera bastante dura y exigente. Honesta, explícita,

Cvtae a Ricardo
•- M ~ltíl008

incluso demasiado íntima en ocasiones, Rosario escribe
estas cartas a Ricardo acaso sin saber que en ellas dejó el
testimonio de esa dolorosa intuición de escritora que la

"Mi voz": "Nació conmigo y siempre se hace oír/sin
dejarme en paz/ ni aun cuando se vuelve silencio./
¿Cómo alejarla?/ En derredor/ todo con mi voz habla".

mitología: desesperada, Eurídice busca a Orfeo en las
antesalas del Hades; con su hilo, Teseo espera inmóvil

llevó a decir -decirse- que para él, en efecto, poseía
no eres tú .....

en la entrada del laberinto a que Ariadna vuelva con las
sangrientas nuevas; Perseo vigila desde su cubil y la
Medusa rehuye el encuentro con sus ojos; Egeo navega
hacia Sunion; Ulises aguarda en Troya el retorno de
Penélope... Y todo ese larguísimo viaje que reventará
acantilados y arrasará con playas irá a detenerse,
humildemente, en un insólito vaso de leche que es el
desayuno diario del amante.

Aprende inglés
en tus horas libres

Rosario Castellanos
Cartas a Ricardo, pról. Elena Poniatowska
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

Ma. Isabel Terán Elizondo

Los recursos de la persuasión

México, 1996.

En el Centro de Auto-Aprendizaje de
Idiomas (CAADI) puedes encontrar

En resumen, ante este experimento poético nos
preguntamos ¿hallazgo o despropósito? El acierto mayor
de este texto es el manejo del lenguaje y los juegos
verbales que la autora se permite. Advertimos que los
recursos del monólogo son infinitos y que tras la
yuxtaposición de imágenes se halla un innegable oficio
en la labor poética. No en balde el libro fue reconocido
con el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, en
1994.

libros de texto de cada una de las
habilidades requeridas para aprender
este idioma. El CAADI también cuenta
con diccionarios, videos, audiocasetes,

discos compactos, parquetes de software,
material de apoyo para el examen TOEFL;
y además hay asesores que te
pueden ayudar en cualquier duda que tengas.
El curso consta de cuatro niveles: básico,
intermedio, intermedio superior y avanzado.
La duración de cada nivel es de seis meses. Es
necesario cubrir un mínimo de seis horas a la
semana durante el semestre para acreditar un
nivel. El horario es flexible.
No hay fecha límite o periodo de inscripciones
y el costo es de $ 150.00 por semestre. Este
curso pueden tomarlo jóvenes y adultos (no es
requisito ser estudiante de la UANL). Pueden
solicitar información en los teléfonos
329 40 20, ext. 5980 y 329 40 80, ext. 5424.

Lo que en lo personal puedo reprochar a Minerva
Margarita Villarreal es su embelesamiento con las
imágenes poéticas, su afán de estampar en cada verso la
metáfora inolvidable, no dejar que en su mar naveguen
los sustantivos sin el lastre de los adjetivos. Una buena
metáfora alcanza para colmar el vacío de tres versos
subsecuentes; y cuando el propósito es conducir la poesía
a través de los territorios de la narrativa, el texto
abigarrado lesiona la fluidez.
Como afirmo en un principio, El corazón más secreto
fue construido con rigor, un rigor ausente del todo en un
buen número de nuestros poetas, quienes aún siguen
creyendo que la poesía es la unión de palabras bellas y
metáforas precisas.

66

El Colegio de Michoacán /
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zamora, Michoacán, 1997.

fa ITINERARIO SENTIMENTAL QUE PUEDE RECORRERSE LEYENDO

Trayectoria del polvo, De la vigilia estéril o Lívida luz, entre
otros títulos, nos permite dibujar el perfil de una poeta
triste, solitaria, sola; retrato que, según el decir de aquellos que la conocieron, contrasta mucho con su personalidad extrovertida y dicharachera, o con la imagen de

Poco A POCO VA CREGENDO EL NÚMERO DE ESTUDIOS, INVESTIgaciones y trabajos de documentación que se realizan
acerca de la literatura novohispana. Hace apenas unos
años Blanca López de Mariscal publicó una edición crítica

la maestra respetable o la funcionaria cumplida que también era. Ahora se publican estas cartas que como valiosa
documentación vienen a completar el cuadro de una Ro-

sobre La portentosa vida de la muerte, de fray Joaquín de
Bolaños, y ahora se da a conocer este trabajo de Terán
Elizondo que amplía y profundiza en el conocimiento

sario de carne y hueso, una Rosario que en privada

bemos reconocer el esfuerzo y compromiso de aquellos
'

EL ARCABUZ.
.

que en estos primeros números contribuyeron con columnas de temas especializados para que la revista fuera
un foro de expresión a las distintas disciplinas culturales.

CON UN VAGÓN DE SIETE NÚMEROS ANDAMOS YA EN EL TREN DE

nuestro primer aniversario. Annas y Letras se ha mante-

José María Infante, Roberto Escamilla, Alfonso Ayala, Li-

nido y enriquecido en este tiempo gracias a los lectores

bertad González, Horacio Salazar y Homero Garza son

y colaboradores que no sólo nos han otorgado su con-

algunos de los que nos han acompañado en todo el tra-

fianza, sino también sus comentarios, críticas, considera-

yecto. Hemos logrado brincar la meta del primer año con

ciones y, sobre todo, sus mejores textos. Entramos al

la ayuda de otros intelectuales y artistas, algunos de ellos

segundo año con el deseo de continuar y obtener más

ajenos a la geografía nuevoleonesa. Han contribuido fre-

lectores, que son nuestros principales colaboradores. De-

cuentemente con la revista Rosaura Barahora, Ramiro

67

�~
:PERS\U\$1€) ·

mismo espacio pero en otro tiempo no tuvieron la fortuna
de tener un contexto más propicio para la creación de su

~~/laslf.Pi;,r,a
~

. ' 1tac.ió,t

obra. Es así que el género autobiográfico (cartas, diarios,

'-mino
.1"""'
)

memorias) se vuelve un material importantísimo para
saber de cerca las circunstancias que las autoras tuvieron
que enfrentar en su familia, en la sociedad o con ellas

,

mismas para persistir en la tarea de la escritura. A veces
con una conciencia clara del ejercicio de esta tarea, a veces
sólo como una necesidad de expresión o como signo de
escape, rebeldía y autoafirmación, las autoras dejaron
constancia de cómo vieron su mundo. Este volumen es
una recopilación de estudios y aproximaciones críticas
sobre autoras como Delmira Agustini, Isabel de Guevara,
Gabriela Mistral, Mercedes Formica y Guadalupe Marín.
Visto en detalle, el libro reúne dos tipos de análisis: una
serie de ensayos en los que se aborda la obra propiamente

;,A'Y"
'f
~
AltUl,t
.,

autobiográfica y otra dedicada al estudio de la producción poética o narrativa que de alguna manera posee ese
discurso autorrepresentativo. En la mayoría de los casos
los autores se valen de las herramientas críticas de la teo-

de esta obra. Su análisis se basa en la edición de 1792,

(parte cuarta) y a la identificación de distintas tradiciones,

cuyo ejemplar se encuentra depositado en la biblioteca

tanto ideológicas como literarias, presentes en la obra

de El Colegio de Michoacán, donde la autora realizó sus

(capítulo final). De evidente corte académico, este trabajo

estudios de maestría. Es curioso que dos investigadoras

representa un aporte valioso al conocimiento todavía insuficiente de la literatura novohispana.

de la localidad (Terán Elizondo estudió letras en la UANL
y López de Mariscal trabajó en la maestría de dicha institución y actualmente labora en el Instituto Tecnológico
de Monterrey) se hayan interesado cada una por su parte
en la misma obra novohispana. Bien por fray Joaquín de

Magdalena Maiz y Luis H. Peña (Coords.)

Bolaños. Su obra es una singular historia de la muerte
construida según el modelo de una biografía conven-

Modalidades de representación
del sujeto auto/bio/gráfico femenino

cional: origen, árbol genealógico, infancia, mayoría de

Facultad de Filosofía y Letras, UANL

edad (con lo que esto implica, es decii; matrimonio, aven-

San Nicolás de los Garza, N. L., 1997.

decir que uno de sus propósitos es el de actualizar el
ideal bolivariano de Latinoamérica unida. Como dice el

ría feminista, con lo cual, de paso, se ofrece una perspectiva actual del debate teórico y académico en este ámbito. Aunque los especialistas son de diversa extracción
(Anita M. Hart, Salvador Oropesa, Edward Friedman y

editorial de este número que celebra el primer aniversario, se han empezado a dar los primeros pasos para el
cumplimiento de ese objetivo: "estamos conscientes de
que sólo hemos iniciado la construcción de una propuesta
cultural para esa Casa Grande latinoamericana que soña-

Concha Alborg, entre otros), habría que decir que casi
todos ellos radican y laboran en Estados Unidos, lo cual
habla por sí solo del interés que en "el otro lado" se está

ron Bolívar, San Martín y tantos otros notables personajes

generando por la literatura latinoamericana.

de nuestro continente". Para su director, Mario Rey, y
para su equipo de trabajo, es importante propiciar el diálogo e intercambio cultural entre nuestros países, tan
acos-tumbrados como estamos a estar más pendientes

La casa grande
Revista cultural, 1997 (mayo/septiembre), núms. 4 y 5

Nos LLEGÓ A LA REDACOÓN UNA NUEVA ENTREGA DE ESTA PUBLI·

de lo que sucede en Estados Unidos o Europa olvidando
la reflexión acerca de nosotros mismos. Entre las colaboraciones de este número, que en buena parte está dedicado a México, se encuentra un artículo de Octavio Paz,
quien escribe sobre los veinte años de Vuelta; también se

cación colombiana que cada vez nos es más familiar en
México. Para aquellos que todavía no la conocen hay que

incluyen dos ensayos para reconocer la labor de Edmundo Valadés. En la sección de poesía participan cuatro

de publicar exclusivamente textos literarios narrativos.

Nacional para la Cultura y las Artes. Participarán aproxi-

Bogotá, Colombia.

turas, etc.), vejez y muerte. Terán Elizondo ofrece distintas posibilidades de lectura, de ahí que organice su
estudio en cinco partes: en la primera, hace una lectura

COMO PRODUCTO DEL BOOM QUE EN LAS ÚLTIMAS DtCADAS HA

tradicional de la obra a manera de ubicación general; en

representado la literatura escrita por mujeres en Lati-

la segunda y tercera partes realiza propiamente el análisis

noamérica, se ha despertado a la par un interés por

del texto para luego pasar al conocimiento del contexto

conoce¡; valorar y ubicar la labor de escritoras que en el

Garza, Humberto Martínez, Genaro Huacal, Reynol

mente, los diferentes número de la revista, entre ellos,

Recientemente obtuvieron el apoyo del Fondo Nacional

madamente 60 escritores, procedentes de Venezuela, Co-

Pérez, Vicente Quirarte, Miguel Covarrubias y Héctor

Francisco Barragán, Femando Villalvazo, Basia Batorska,

para la Cultura y las Artes en el rubro de publicaciones

lombia, Cuba, Chile, Argentina, Canadá, Francia, Estados

Alvarado. Yen menos ocasiones, pero igualmente signifi-

Geroca, Roberto Maldonado Espejo, Andrés Arteaga,

independientes.

cativas, nos han acompañado Gabriel Zaid, Eduardo Lan-

Javier Orozco y Erick Estrada Bellman.

gagne, Dionicio Morales, Femando Curie!, Adolfo Cas-

Unidos y México. La sede será el auditorio del Museo de
Historia Mexicana.

EsrE 18 DE SEPTIEMBRE SE INAUGURARÁ AQul EN MONTERREY EL

tañón, Felipe Garrido, Alejandra Rangel, Jorge Cantú de

0rRA REVISTA QUE LLEGÓ A SU PRIMER ANIVERSARIO ES SAN

Segundo Encuentro Intemcional de Escritores, organi-

EN ESTE VERANO SE PREMIARON A LOS GANADORES DEL CONCURSO

la Garza, Ricardo Yáñez, Francisco Hemández, Raúl

Quintín 106, que poducen de forma independiente los

zado por el Consejo para la Cultura de Nuevo León con

de Literatura Joven Universitaria 1997, que organizó la

Renán, Ernesto Lumbreras, Enrique Ruiz y muchos más.

escritores Graciela España, Sabina Bautista y Pedro de

el apoyo de diversas instituciones, entre ellas la Univer-

UANL para estimular y fomentar la creación literaria

También hemos contado con la colaboración de pintores,

Isla. Con una frecuencia bimestral los "presos" llegaron

sidad Autónoma de Nuevo León, la UNAM, el Consejo

entre su alumnado. Hubo más de cien participantes, lo

dibujantes y fotógrafos, que han ilustrado, total o parcial-

también al número siete cumpliendo con su propósito

69
68

�Colaboradores

poetas mexicanas; Coral Bracho, Eisa Cross, Gloria Gervi ts y Miriam Moscona. Además se reproduce el discurso
de Augusto Monterroso al recibir el Premio de Literatura
Latinoamericana Juan Rulfo, 1996. De particular interés
resulta el ensayo sobre la femineidad y mestizaje en el
Caribe de Jacques Gilard y la inclusión de textos de Gastón Miron, Yves Prefontaine y Louis Hamelin, escritores
del Canadá francés. Enhorabuena y larga vida.

A,.t.,, ..~(Autlán, Jal., 1922).
Estudió letras en la UNAM y filología en el Colegio de México, donde dirigió la Nueva Revista de
Filología Hispánica. Autor de Los 1001

años de la lengua española.
Literatura joven universitaria (1995-1996)

H~ ~ (Monterrey, 1957).

Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, 1997.

Estudió letras en la UANL. Obtuvo
el Premio Nacional a la Primera Novela Juan Rulfo en 1996. Dirige la
Casa de la Cultura de Nuevo León
y la revista Correo Chuan.

CUATRO CREAOONES DE OTROS TANTOS AlJIORES FORMAN EL CON-

tenido de este volumen que incluye los textos ganadores

Subsecretario de Cultura en Santa
Catarina.

~6,u.,,,:L~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, crítico de cine, maestro
universitario, promotor cultural.
Dirige el proyecto de la Cineteca de
Nuevo León.

H«~..J.• QMj'- (China,

N. L.,

1963). Periodista, poeta, dramaturgo. Durante doce años laboró como reportero y crítico teatral en el
diario El Norte.

Aq...,,.~ ~ Investigador.

de los dos certámenes de Literatura Joven que organizó
la Universidad Autónoma de Nuevo León. José Ignacio
Valdez (en narrativa) y Ofelia Pérez Sepúlveda (en poesía) fueron los premiados en 1995, y Mario Huipe Estrada
y Katia Irina !barra Guerrero (en narrativa y poesía,
respectivamente) fueron reconocidos en 1996. Ahora
bien, ¿qué están escribiendo los universitarios? Quizá no
sea casual el hecho de que los dos cuentos que aquí se
incluyen tienen como punto de referencia a Monterrey.

cargo de las mujeres. De Ofelia Pérez Sepúlveda, de quien
ya conoáamos Doménico y De todos los santos herejes, encontramos tres poemas en los que se advierte una sensualidad a veces explícita, a veces soterrada, pero que siempre inunda su escritura. Nos topamos de frente, una vez
más, con el tópico de la ciudad que, ya como espacio
literaturizado, no dice mucho o dice todo a un corazón
sufriente. En consonancia con los poemas de Sepúlveda,

La ciudad parece ya requerir de escritores que cuenten
su historia, que consignen sus calles, plazas y sus habitantes. El tema de la ciudad aparece en los relatos de
Valdez y Huipe Estrada, con lo cual podemos decir que
estos dos jóvenes narradores se unen a la cuentística y
novelística que comienza a tomar forma en Monterrey
con autores como Mario Anteo, Hugo Valdés, Eduardo
Parra y Joaquín Hurtado. Estilos diferentes que de cualquier modo apuntan hacia la configuración de un espacio
narrativo particular. La poesía en este volumen está a

aunque con un lenguaje más declarativo, Katia Irina
!barra Guerrero se explaya en las ondulaciones del deseo.
Con el empleo de largos versos, a veces de dura confección, !barra Guerrero parece recrearse en el juego de las
asociaciones. No se diga más.

Estudió antropología en la UANL
y la maestría en esta misma disciplina en el Colegio de Michoacán.
Publicará próximamente un libro
sobre la historia de la música popular en Monterrey.

rencista, maestra universitaria,
editorialista de El Norte. Autora de
Por qué no Fer/os o Cardo y Abecedario

para niñas solitarias.

l,JJ~ S.&amp;.,.,.~ (San Luis, Missouri, 1914). Autor de novelas experimentales que evocan un mundo pesadillesco. En 1995 públicó su
más reciente libro, Mi educación: un
libro de sueños. Falleció en este año.

H~ A..t. •• ~ (México,
D. F., 1949). Escritor, editor, traductor, promotor cultural. Autor de
libros de poesía, cuento y novela.
Recientemente fue publicada su

Poesía reunida.

que habla del interés por esta disciplina, pero lo más rele-

dos mil al tercero. De estos seis jóvenes escritores, cuatro

vante fue la calidad de los trabajos, los cuales demos-

ya son nombres conocidos en el medio literario regio-

traron que hay mucho talento en desarrollo. Jaqueline

montano por su participación de talleres de creación, co-

Zúñiga Silva, Antonio Jesús Ramos Revillas y José Renato

mo por participar en algunas publicaciones. Curiosa-

Tinajero Mallozi, obtuvieron los lugares primero, segun-

mente, Elías Cario y Carlos Manuel asisten al taller que

do y tercero, respectivamente, en el área de cuento; Elías

coordina Dulce María González; en tanto que Jaqueline

Cario Salazar Garáa, Carlos Manuel Torres Guerrero y

Zúñiga ya tiene un libro publicado y recientemente obtu-

César Eduardo Alejandro Uribe, fueron los tres ganado-

vo la beca del Centro de Escritores de Nuevo León.

res en el área de poesía. En cada categoría se entregaron
cinco mil pesos al primer lugar, tres mil al segundo y

Óscar Efraín Herrera

70

1-t~ c....._."':•• (Monterrey,
1940). Poeta, crítico literario, traductor. Director de la revista Deslinde. En este año reunió sus ensayos
en el libro Papelería en trámite.
~ (Ciudad del
Maíz, S. L. P., 1956). Poeta, promotor cultural. Estudió periodismo en
la UANL. Realizó la antología
Alforja de poetas (en tres tomos).

1-t~

.,....,,..~(Monterrey, 1935). Escritor, psicoanalista. Es presidente
de la Sociedad Analítica de Grupo
de Monterrey, A. C. Dirigió en los
cincuenta la revista Kátharsis.

'°""'

QMj'- (San Nicolás de los
Garza, N. L.). Es maestra en la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Tiene una columna de crítica literaria en El Norte.

J~ 1-t-......J. Q~

Crítico
literario, periodista. Es editor en el
periódico El Economista. Prepara un
ensayo acerca de la obra de Pedro
Garfias.

ij..,..,c~

1-t~ (Monterrey,
1942). Filósofo, escritor. Profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana. Autor de libros de filosofía, crítica literaria y
prosa poética.

fl.;U¡l-t_,..(Santiago, N. L., 1924).
Periodista, promotora cultural.
Estudió letras en la UANL. Dirigió
en los cincuenta un suplemento cultural en El Porvenir.

~•,.;• 1-t~ (Caracas, Ven.,
1938). Poeta, crítico literario. Uno
de los autores capitales de la poesía
latinoamericana. Publicó en 1988 la
antología Alfabeto del mundo.

~

P~ (Agualeguas, N. L.,
1959). Narrador, dramaturgo, traductor. Estudió periodismo en la
UANL y en la Universidad de Sofía,
Bulgaria.

~ ~ 1-t~(Monterrey,
1943). Poeta, editor, maestro universitario. Estudió arquitectura en la
UANL. Autor de Arenas de olvido
(1994) y de Naufragio de la voz (1996),
entre otros libros.

J~ ~ ~~l (León, Gua.,

~~(Monterrey, 1961).
Crítica literaria, maestra universitaria. Coordinadora del Colegio
de letras en la UANL. Candidata al
doctorado en el Colegio de México.

1943). Historiador, maestro universitario. Estudió historia en la
UANL. Fue presidente de la Oficina
de Investigación y Difusión del
Movimiento Obrero en Monterrey.

J.,i 1-t.w f ~

(Tandil, Argentina, 1942). Estudió psicología social en la Universidad Nacional de
Córdoba. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

~
A~ (McAllen,
Texas, 1953). Creador y teórico de
artes plásticas. Maestro en la Facultad de Artes Visuales de la UANL.
Becario del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

EJ.1 •J. ~f""

,-,~,. 1-t~ V.U.iMUL

(México, D. F.,
1952). Poeta, traductor, promotor
cultural. Obtuvo en 1980 el premio
internacional Casa de las Américas
y en 1995 el Premio Nacional de
Poesía de Aguascalientes.

71

t~

(Montemorelos, N. L., 1957). Poeta.
Entre otras distinciones ha obtenido
el Premio Nacional de Poesía Alfonso Reyes (Monterrey, 1990) y el Premio Internacional Jaime Sabines
(Chiapas, 1994)

�Colección
Nuesrra Historia

Universitarias

DIRECCION DE
PUBLICACIONES
C OLECCIONES
E DITORIALES

1, Podrán participar todos los escritores mexicanos, o extranjeros avecindados en el país, así como ·
los mexicanos residentes en otros países.
.
2. Los interesados enviarán un ensayo o grupo de ensayos inédito, en espa_ñol, que se insaiban
en el campo de la filosofía de la cultura mexicana, o sobre autores y obras que en esta vertiente
Intelectual se han producido.
'
3. Los trabajos deberán tener una extensión mínima de 100 y máxima de 250 cuartillas a doble
espacio.
4. Los participantes enviarán sus trabajos en original y tres copias, firmados con seudónimo y en
sobre aparte la_plica de Identificación, a la siguiente dirección: Consejo para la CUitura df Nuevo
León, José Benttez 604, Col. Obispado, CP 64"010, ~ Nuevo León, México.

5. El plazo para la recepción de los trabajos vence el día viernes 26 de septiembre de 1.997.
6. El jurado calificador de los ensayos estará integrado por especialistas con amplio recQnOdmiento
en el género y sus nombres serán dados a conocer Junto con el fallo que emitan. Su decisión será
inapelable.
7. El resultado de este certamen se dará a conocer dwante la primera qLincena del mes de noviembre,
com18'1ic:ándose directamente a quien resulte ~ así como mediante la publicación del resuftado
por distintos medios de difusión. La entrega del premio se hará en los primeros días de diciembre.

8. Las instituciones convocantes se reservan el derecho de publicación del trabajo ganador hasta
por un año des~és de la en~a del premio, así como la publicación de algun fragmento del
mismo en la reviSta Annas y Letras.
9. Se otorgará un premio único e indivisible por la cantidad de $75,000.00 y diploma de
reconocimiento.

U A N L

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 7, Julio-Agosto </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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