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                  <text>A

R

A

s

�Contenido
Somos una hoja en blanco/ Alfonso Rangel Guerra, 3
De Wittgenstein y Derrida:
gramática y deconstrucción / Miguel de Hollanda, 6
La luna y el pergamino. Notas sobre dos poemas
de García Larca/ Luis Xavier López Farjeat, 11
El amoroso comercio. La teoría del va/,or
en la obra de SorJuana/ Rodrigo Garza Arreola, 1
He dicho /,o que quería decir. Conversación con el poeta
jorge Cantú de la Garza/ José Garza, 17
Cosecha y viento/ Tomás Segovia, 21
Tres poemas/ Denitsa Báncheva, 22
Jardín de niños/ Margarita Ríos Farjat, 23
Libro del abandono (Trébol
de gatos negros)/ Graciela España, 24

Rector; Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secre1ario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

A
L

E

A

M

R
T

R

A

De existencia y esencia irregulares /Rosaura Barahona, 27
Dos momentos deJorge Cantú de la Garza / Héctor Alvarado, 30
Todos los poetas son santos e irán al cielo/ Genaro Huacal, 32

s
S

r11i1ta de la 11i11r 1idad 11li10I a de 11110 110 1

Directora: Mtra. Carmen Alardln
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Rodolfo Leal Herrera
Tipogrqfla y formación: Francisco Javier Galván C.

ociológica Encuentros/ José María Infante, 35

iat.oria

matrb

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frias, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León. C.P. 64440 / Teléfono: 329 41 11, Fax: 329 41 26 / Publicación Bimestral / Precio del ejemplar: $ 20.00
Impresa en Minuteman Press~/ Registros en trámite / Jlrmav y /,etra.1· no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos finnados son responsabilidad de su autor.

La pareja/ Homero Garza, 40

Anaximandro no tiene peras/ Hugo Padilla, 37

�-q

Somos una hoja en blanco
edagógica

Arte y juego /Ricardo Martínez, 43

Alfonso Rangel Guerra

•
~T~
ine,
televisión
y otros
espejismos

Variedades, tandas y música/ Alfonso Ayala Duarte, 47
úsica Somos humanos y nos llaman regiomontanos. Para una crítica
del rock en Monterrey/ Ángel Sánchez Borges, 49

Fílmico y feliz fin de año
Roberto Escamilla, 52

Estimular el arte en Monterrey. Una aproximación
a lo artístico en crisis/ Enrique Ruiz Acosta, 61

rtes
plásticas

istoria
matria

Tres extranjeros destacan en el periodismo local/ Erasmo Torres López, 65

~ ibros

Todos queremos/ Catalina Martínez, 67
Tragafuegos: el ámbito de la palabra y el fuego/ Juan Velasco, 68
Educación y economía/ Sergio de la Rosa, 72
Las imágenes perdidas de Eustasio Montoya / Roberto Villarreal, 75

Contraportada/ Libertad González, 77
Colaboradores, 80
Portada: Christopher Tribble, Miiyii, 30 x 30 x 30 cms, 1997.

Ilustr~ciones interiores: Fotografías de la exposición Mantras, esculturas de Christopher Tribble, y fotografías de Jorge
Can tu de la Garza por Erick Estrada.
Contraportada: Retrato anónimo de fray Servando Teresa de Mier / Fotografía de Francisco Barragán Codina.

tuados en el cuerpo del poema, vemos que el
título es seguido de una exclamación y la primera línea es una afirmación dirigida a los lectores: "¿Lo ven? No es tan difícil escribir". Es
posible que se refiera al título mismo del poema como demostración de eso que no es difícil
hacer: escribir. Porque los siguientes seis versos, o las siguientes seis líneas nos dicen: "Hace
un momento la hoja estaba en blanco;/ digamos, para afirmarlo bien,/ que se quejaba de
su blancura./ Era, por lo tanto, inocente, además./ Pero el primer verso" - y aquí terminan
las primeras seis líneas para exclamar de nue-

LA VIDA ES TRÁNSITO Y I.A POESÍA PERMANENCIA. COMO
toda obra de creación, la escritura literaria tiende a ftjarse en un punto del tiempo y de la vida
para desde ahí dar testimonio de lo que transcurre y al final perece. Es posible que todo poeta,
conscientemente o no, sepa desde el principio
de sus balbuceos poéticos y a lo largo de su obra,
que ésta, es decir lo que logra plasmar en y con
las palabras, lleva esa intención profunda de
convertirse en expresión perenne de lo fugaz y

perecedero.
Jorge Cantú de la Garza tuvo sin duda ese
vislumbre de lo eterno que se revela en la palabra poética. No es el afán de trascender. No, al
menos, en ese sentido en el que se significaría
una intención de alcanzar o intentar alcanzar
la condición superior que logra rebasar a los
otros, sino precisamente en el más auténtico,
sin duda, en el que el poeta se tutea en cierta
manera con el misterio, el de la vida y el de las
palabras, para en esta posición lograr convertirse en aquél que puede expresar el mundo
de los demás. Pues todo hacer poético no es finalmente sino el impulso y la intención de revelar o mostrar algo de ese misterio.
El poeta Jorge Can tú de la Garza nos dejó
un poema en el que se muestra a sí mismo y
también muestra el hacer poético. Como buen
poeta, tenía la virtud de identificar lo propio
con el fenómeno general de la poesía. Este poema de Jorge Can tú, en el que da una visión de
la poesía y también de sí mismo, se titula "Da
da ito khun". No intentamos identificar el extraño título (¿será acaso un balbuceo?), y ya si-

vo: "ah".

El tono entre explicativo y didáctico de esta
breve introducción es propio para lo que sigue
en el poema. Lo primero que se nos dice es
que con el primer verso la página perdió su
blancura (algo que ya había ,1.firmado en las
primeras seis líneas), pero para decirnos esto
utiliza ya el lenguaje poético, pues una metáfora será la que nos explique lo ocurrido. Así pues
el primer verso al destruir la blancura de la página lo que hizo fue -y éste es el primer verso
de la segunda estrofa, llamémosla así- que "le
arrebató de manera suave, aunque firme, la
bandera del alba, que esgrimía. ¡Bravo!" Esa
blancura de la página se ostentaba como una
"bandera del alba". Pero continuamos leyendo
y al avanzar en el poema advertimos que esa
metáfora es sólo una forma de aproximación a
algo más importante, es decir, a una afirmación
directamente referida a algo esencial para el
hacer poético: después de la exclamación "¡Bra-

3

�que le permite decir al poeta que ese mirador
de la poesía es "donde todo se transforma en
poesía". Éste es, finalmente, el gran propósito
del singular hacer del poeta: transformar la vida
en poesía.
Y puesto en el mirador de la poesía, que es
el mirador de la vida, el poeta se asoma al vasto
campo de la Historia, y en éste, escoge Nínive,
una ciudad desaparecida, en cierto modo aje-

referencia a las palabras pero también a la Historia, al pasado, al tiempo y a la destrucción. Dicho todo esto, el poema está por concluir y el
poeta nos da su propia apreciación de la tarea
realizada, para terminar con tres versos y una
última exclamación: "¿Lo ven? No es tan difícil
escribir/ (el de arriba es un endecasílabo) / si
somos una hoja en blanco; recuerden:/ Ah".

na a la realidad, aunque pertenece a ella. ¿Cómo convertir en poesía a una ciudad que fue y

Con esta exclamación termina el poema. En
este final se recoge la tercera afirmación sobre

ya no es? Ésta es la siguiente etapa del poema:
intentar con palabras una construcción acorde con las características y la significación de

la poesía: no es tan difícil escribir si somos una
página en blanco; es decir, si vivimos la vida y
somos capaces de capturar y retener lo que ella

aquella gran ciudad. El primer intento es fallido. El poeta se percata que lo dicho no es lo
más adecuado para erigir la ciudad con pala-

nos otorga.
¿Qué mejor testimonio que este poema de
Jorge Cantú de la Garza para confirmar la in-

vo!", el poeta da por cumplido un requisito necesario para hacer poesía, y dice: ''Ya perdida
la inocencia subamos, pues/ al mirador de la
poesía,/ es decir, donde todo se transforma en
poesía".

bras. Entonces concluye y nos deja la segunda
afirmación sobre la poesía (la primera fue sobre la necesaria pérdida de la inocencia): "Nada
de falsedades, pues en poesía, tarde/ o tempra-

tención testimonial y expresiva de su poesía?
Todo está dicho desde la condición misma de

no, todo se descubre". Éste es el gran problema de la poesía: no condesciende con la false-

Aquí nos detenemos para hacer tres observaciones: la primera es que para hacer poesía

dad o la mentira. Entre otras razones, porque
su permanencia en el tiempo debe hacerla ca-

se requiere haber perdido la inocencia. Dicho
en otras palabras, se requiere haber vivido para
hacer poesía. Pues ésta sólo se hace desde la vida misma, esto es, desde el vivir la vida, lo que

paz de expresar la vida como ésta es, de modo
que sus afirmaciones y testimonios puedan transitar válidamente a través de las épocas, so pena
de revelarse inevitablemente como algo falso y
consecuentemente sin valor.
El segundo intento lo conduce el poeta hacia algo más "lírico". Hecha una introducción
que nos transporta del pasado hasta el presen-

ble condición, capaz de elevar hacia niveles superiores el ámbito de lo poético, sin perder la
cotidiana expresión de la existencia, caracterizó a la poesía de Jorge Cantú de la Garza.
Podríamos terminar estas palabras escritas

implica eso que dice el poema: perder la inocencia. La segunda afirmación se refiere a la fusión que el poeta hace de la vida humana -la
del poeta mismo que está haciendo el poema,
y la del lector al que se dirige esta "lección" de

te, queda un terceto en el que el elemento fundamental lo constituyen las palabras; no las del
poema sino aquellas que en su momento se pronunciaron por los habitantes de Nínive: "De las

poesía- y de la página en blanco que ha perdido la inocencia. La pérdida de la blancura
en la página es al mismo tiempo la vida vivida.

Al acabar el poema, Jorge Can tú de la Garza
dirá que somos una página en blanco. Y la tercera afirmación es referente a la condición impuesta a la poesía; ésta se sitúa en una posición
superior que le otorga la característica de ser
mirador. Es el "mirador de la poesía". Y este
mirador de la poesía, por su condición que
abarca todo lo que está bajo ella: la vida, es lo

ruinas de la ciudad antigua/ se desprenden ecos, sílabas perdidas/ en el cataclismo del pasado.// Esto
ya suena mejor", dice el poeta y añade la circunstancia humana y al mismo tiempo amorosa: "Hoy una pareja susurra donde al lado/ proba-

le arrebató de manera suave, aunque firme,
la bandera del alba, que esgrimía. ¡Bravo!
Ya perdida la inocencia subamos, pues,
al mirador de la poesía,
es decir, donde todo se transforma en poesía.
Disponible está la Historia, y ahí Nínive,
prestigiado emporio de la civilización.
Podemos decir: ahí está Ninive,
joya del desierto, flor perenne
yacente en los recovecos de la antigüedad.

siguientes nueve versos, que de nuevo hacen

No. Esto es horrible y además
casi nada sabemos, antropológicamente hablando,
de tal ciudad y sus vínculos comerciales.
Nada de falsedades, pues en poesía, tarde
o temprano, todo se descubre.
Intentemos algo un poco más lírico:
Donde estaba el palacio real de Nínive
hoy venden bisutería a los turistas.
De las ruinas de la ciudad antigua
se desprenden ecos, sílabas perdidas
en el cataclismo del pasado.

la existencia y sin embargo montado en la altura que otorga el mirador de la poesía. Esta do-

Esto ya suena mejor, continuemos:
Hoy una pareja susurra donde al lado
probabl.e de una fuente un efebo
donó sus rizos a la reina.
La Historia va y 11iene,
aquí algo misterioso, un poco ambiguo:
lo que ya hernos 11i11ido yace
entre las ruinas; y estas palabras
pasto serán de visitantes
en los años jJOr venir
como hoy estos murmullos
que desjmciamos /Jorque el guía
anuncia el fin de la excursión.

en su homenaje con un poema breve de apenas dos versos, en el que expresa su tránsito
vital:
Nada he sido sino un espejo
Un espejo que viaja.

DA DA !TO KJ-llJN

Puede ser que el final no esté muy bien,
pero tomando en cuenta que sólo es un ejemplo
podemos considerar que cumple válidamente
la función que aquí se le encomienda.

Ah

¿Lo ven? No es tan dificil escribir.
Hace un momento la hoja eslaba en blanco;
digamos, para afirmarlo bien,
que se quejaba de su blancura.
Era, por lo tanto, inocente, además.
Pero el primer verso

¿Lo ven? No es tan dificil escribir
(el de arriba es un endecasílabo)
si somos una hoja en blanco; recuerden:
Ah

ble de una fuente un efebo/ donó sus rizos a la reina".
Esta presencia del amor hace cobrar vida a la
imagen de la ciudad perdida y da pie para los

4

ah

5

�De Wittgenstein y Derrida:
gramática y deconstrucción
Miguel de Hollanda

Quien no comprende por qué hablamos de estas
cosas, debe sentir todo esto como juegos vacíos.
Ludwig Wittgenstein, Gramática filosófica

•

Sólo un pensar dialógico, a escala planetaria,
superador de las categorías eurocéntricas e inclusor de las mejores manifestaciones de las filosofías no occidentales, podrá ir reabriendo
la posibilidad, para Occidente, de reconstruir las
vías conducentes a una genuina nueva metafísica, que vaya más allá de un mero maquillaje
palabrero, disfrazado de renovación "radical".

¿Quizá no sabía lo que hacía? ¿Quizá no era consciente de ello? ¿No era quizá por entero el autor
de lo que se escribía entonces?
Jacques Derrida, La diseminación

I

II

LA ESTRUCTURA YCONFIGURACIÓN METAFÍSICA DEL HUmano es un dato irrecusable para el autor del
presente material; de igual manera acontece
con la realidad última de todo lo existente. Implicadas quedan aquí muchas tesis que derivan
lógicamente de estas dos posiciones.
No obstante lo anterior, también se le hace
presente la inviabilidad e inconsecuencia de las
líneas prevalecientes en la filosofía occidental contemporánea. En este texto simplemente se trata de acumular elementos que conduzcan a
poner de manifiesto dichas inviabilidades e inconsecuencias, tomando como referencia a dos
de los principales exponentes de la quebrantada ratio occidentalis, autodefinida como "poscristiana", "posmetafísica", y en sus momentos más
nebulosos como "poshistórica".
La filosofía occidental surgida de las formas
más radicales de racionalismo ha derivado en
este ya largo crepúsculo de inmanentismo pragmatista y, paradójicamente, de irracionalismos
desestructurantes y aniquiladores del ser humano. El "pensamiento débil" y "distorsionante"
ha devenido finalmente anémico y esquizoide.

Como se sabe, el pensar de Jacques Derrida en
buena parte ha consistido en radicalizar determinadas tesis presentes en el origen de la línea
llamada estructuralistaen el ámbito de las humanidades y de la filosofía; radicalización que a
su vez ha sido el sello &lt;listín tivo del llamado giro
postestructuralista en esta última disciplina.
Algunas de estas tesis -presentes ya en autores como Roman Jakobson y Claude LeviStrauss- son: la naturaleza arbitraria del signo
lingüístico, el carácter relacional de las totalidades estructurales y la noción de diferamcia, que
en Derrida adquiere connotaciones muy particulares y es desarrollada extensamente.'
Esta última idea derivará en un rechazo de
la metafísica de la presencia, del fonologocentrismo
y del carácter subordinado de la escritura. Los
privilegios del habla son fuertemente erosionados en la época actual ante el desbordamiento
1

Ver en particular, al respecto, Márgenes de la filosofia, Ediciones Cátedra, Madrid, 1989, pp. 37-63.

6

del lenguaje. Si todo es lenguaje, su pretendida traducción transparente del ser queda interdicta, y si la escritura subsume en nuestra época el lenguaje fonético, sobredeterminándolo
y racodificándolo, 2 el ser se convierte así en borradura o tachadura (idea esta última que remonta a Heidegger), produciéndose así un extrañamiento respecto del ser, del habla y del
propio lenguaje.
El derridadaísmo, como se le ha llamado en
alguna ocasión, que pareciera bien distante del
pensamiento anglosajón, no está sin embargo
en total desconexión, ni en intenciones ni en
algunos resultados, con la línea de pensamiento del Wittgenstein de las Investigaciones jiJosóficas, ni aun con el de la Gramática filosófica,~ el
Cuaderno azul y el llamado Cuaderno amarillo. 4
En ambos pensadores se ve a la metafísica
como imposible al partir ésta de premisas equivocadas. En último análisis, el pathosmetafísico
obedecería a una aprehensión errónea de la naturaleza de la realidad -y de las posibilidades reales de dicha aprehensión, lo que nos remitiría
finalmente a Kant-y a la subyacen te creencia
de que las frases o las palabras de suyo implican
imágenes mentales que les habrían de conferir
significado. Para ambos pensadores no existen
esencias aprehensibles a través de expresiones
lingüísticas bien formuladas. Uno quiere deconstruir la metafísica (a través de la inversión de
dominio de duplas conceptuales establecidas);
el otro pretende convertir al análisis filosófico
en terapia del "mal metafísico", que al menos

desde Kant estaría ya plenamente caracterizado. El francés es más barroco, mientras que el
austriaco quiso ser primero axiomático (en el
Tractatus), luego aforístico, y terminó en una
especie de monólogo introspectivo solipsistoide
al que es difícil encontrarle antecedentes en la
historia del pensamiento.

No olvidemos que existen en ciencia lenguajes algorítmicos, simbólicos, carentes por entero de referente foné-

2

tico.
~ Esta última obra, de acuerdo a especialistas como Rush
Rhees, constituye el necesario eslabón entre las Observaciones filosóficas y las lnllestigacionesfilosóficas, y paralela al Cuaderno azul, ver la versión castellana de Gramática filosófica,
edición bilingüe, UNAM, México, 1992, vol. I, pp. 969.
4 Citado y objeto de algunos análisis en Morris Lazarowitz
y Al ice Ambrose, Necesidad y filosofia, primera edición en
espa,iol, UNAM, México, 1985, I vol., pp. 341.

III
Los filósofos profesionales -salvo excepciones
muy contadas- han pretendido imaginar a

7

�ambos pensadores como fiwsofos convencional.es,
como simples eslabones adscritos a alguna tradición filosófica determinada; algunos se han
confundido, y han querido verlos dentro de
bloques o cohortes, indistinguiéndolos de aquellos que, ciertamente, han formado parte de su
respectivo entorno, al modo como se pensaba
de Sócrates que era un sofista, ya que "andaban juntos". Ello ha incidido -no poco- en
un perder de vista su específica andadura y singulares planteamientos. Extraer ciertas consecuencias implícitas en algunas de sus tesis involucraría verdaderos cambios de perspectiva en
filosofía. De ambos pensadores se podría decir
que más bien se han pretendido ocupar (Derrida hasta nuestros días) de temas herederos de la
filosofía occidental moderna, a cuya deconstrucción y disolución -por distintas vías ciertamente-ambos han contribuido. Si a todo esto añadimos su inocultable carácter iconoclasta,
será más fácil entender por qué los núcleos duros de la filosofía, pertenecientes a distintas tradiciones, prefieren desentenderse de ellos, ignorando o, en ocasiones, tergiversando sus afirmaciones.
Wiugenstein pretende, en sus últimas obras,
que los filósofos malinterpretan la naturaleza
de su Lema, ya que, por un lado, las afirmaciones filosóficas no son empíricas y, por otro, tampoco son enunciados del tipo que admite valores de verdad. No se trata de afirmaciones
sintéticas a jJriori, en terminología kantiana. La
filosofía estaría saturada de confusiones que la
oscurecen, en ese sentido. Desde hace ya poco
más de dos siglos se busca que los conslructos
filosóficos consistan en proposiciones que, a la
vez que estuviesen dotadas de contenido fáctico, tuviesen la necesidad lógica de una t.autología. Se habría salvado así la filosofía en el siglo XVIII de una segura extinción ante la promisoria expectativa de obtener informaciones
significativas sobre las cosas, de carácter no empírico. Serían verdades necesarias producto de
"investigaciones conceptuales".

Sin embargo, de acuerdo a Wittgenstein, tal
expectativa no ha sido alcanzada. W. trata de
superar los equívocos impuestos por la naturaleza del lenguaje; sería dicha naturaleza la que,
por un lado,juslamente estaría impidiendo el
logro de la expectativa mencionada y, por otro,
resultaría ser la fuente de los problemas filosóficos. Ya en el Cuaderno azul había llegado a conceptuar la filosofía como "una lucha contra la
fascinación que ejercen sobre nosotros las formas de expresión".''
Es precisamente dicha referencia al lenguaje lo que genera -de acuerdo a sus seguidores- el cambio drástico en la concepción de
lo que es la actividad filosófica y su futura dirección en Occidente; él mismo prevee proféticamente la objeción que habría de formulársele: "¿Por qué ha de llamarse 'filosofía' lo que
hacemos aquí? ¿Por qué habría de considerarse [usted] como el único heredero legítimo de
las diferentes actividades que tuvieron este
nombre en otros Liempos?n¡¡

gambre wittgensteniana8 estiman que se trataría
de la elucidación de enigmas vacíos de contenido, al atribuir erróneamente las filosofías
anteriores una esencia a la temporalidad y
considerar por tanto, que habría una adecuada
expresión abstracta adecuada de la misma. No,
de lo que ahora se trataría es de un esclarecimiento preciso de la gramática del tiempo, partiendo de la base de que la temporalidad sólo
la podemos observar (o experienciar) en el devenir de sucesos y acontecimientos.
En la propuesta de Derrida, paralelamente,
encontramos un mundo conmovido hasta los
cimientos en sus valores de signo, de habla y
de escritura, dando por supuesto que algunas
instancias teóricas -lingüística, fonología y la
propia "gramatología" (entendida esta última
como ciencia de la escritura)- los habrían
reconfigurado y transformado. Además se señalan situaciones de hecho o acontecimientos
-entre los cuales los de carácter tecnológico
ciertamente no serían los menores- que conducirían a los mismos replanteamientos.

IV

Asimismo, y derivado de lo anterior, al ser
visto hoy todo como 1.enguaje (desde esta perspectiva, se entiende)-al quedar este último "desatado" por no tener ya límites- es que se hallaría

Derrida, por su parle, atribuye a la escritura
-en el sentido ampliado que le otorga en De.
la grarnatologia-, 7 el expresar más claramente
que el habla la naturaleza relacional de la significación, toda vez que su ordenación secuencial tempo-espacial que le resulta inherente lo
posibilita. Si recordamos la sugerencia wittgensLeniana de que el espacio-tiempo es constitutivo
de la identidad de objetos y sucesos, se vislumbran algunas similitudes respecto a la propuesta
derrideana. Por ejemplo, en el caso de las reflexiones de Agustín de Hipona sobre la naturaleza del tiempo, los filósofos lingüísticos de rai~. Ludwig Wittgenstein, Los wadm1os awl )' marrón, Editorial Ternos, colección Estructura y función, Madrid, 1976,

p. 56.
,; Ídem, p. 96.
7

Edil. Siglo XXI Argentina, Buenos Aires, 1971, vol. 1,
pp. 399.

8

ma fonocéntrico (por ejemplo en las notaciones cien tíficas modernas), estaría rebasando a
su vez al lenguaje, comprendiéndolo a éste en
su noción, invirtiendo la relación de subordinación que se diera en la época de la metafísica fonologocéntrica (para Derrida, la época de
la metafísica sin más). En estas inversiones de
jararquías conceptuales viene a consistir en buena parte la "deconstrucción", ciertamente. Esto
es -como se afirma en De la gramatologia- la
escritura deja de ser "el significante del significante", concepto que correspondió a toda una
época de la historia del mundo, que ha producido incluso la idea de "mundo" y de su origen,
estatuyendo así diferencias binarias básicas en
el saber occidental, como mundano y no-mundano, idealidad y realidad, trascendente e inmanente, etcétera.
La escritura fonética habría sido así el ámbito de la gran aventura metafísica, científico-técnica y económica de Occidente, pero en su
nueva situación ya no surgiría más, por todo lo
anterior, de un lagos, sino que antes bien estaría po·niendo en entredicho, "desconstruyendo"
todas las significaciones en él fincadas.
Quizá sea por ello que Derrida habla con
insistencia del ser como borradura o tachadura, ya que al encontrarse desbordado el ser por
el lenguaje, y este último, a su vez por la escritura, el ser, al momento de "ser escrito" automáticamente estaría borrándose.

amenazado en su propia vida, dando de esta
suerte fin a toda una época histórico-metafísica, de hecho fin a la época de la metafisica de
Occidente.
En congruencia con esta línea, ya no habría
más lugar para ese "excedente", ese plus de significación que parecía desbordar, rebasar, colmar el lenguaje; esto es, el ser (de la metafísica
occidental) no sería ya más significado por el
lenguaje, el cual jugó todos estos siglos el papel
de significante del-ser. Significado y significante
vendrían entonces ahora a ser lo mismo.
En adición a este serie de ideas, se visualiza
que la escritura, al ir abandonando el paradig-

V

Deconstruir el sentido de una época del devenir
de Occidente: tal es la necesidad filosófica que
se le presenta a Derrida. Habría, de acuerdo a
sus planteamientos iniciales, "ciencias" no dentr
minadas por las preguntas de una fenomenología trascendental o una ontología fundamental; éstas serían la lingüística y el psicoanálisis.
De acuerdo a su proyecto de origen, estos
saberes pondrían de manifiesto la quiebra de
la unidad de sentido del ser. Pensamiento "trans-

de Friedrich Waismann, Los principios de la filosofia
lingüística, Instituto de Investigaciones Filosóficas, UNAM,

R Ver,

México, 1970, vol. 1, p. 466.

9

�gresor", devenido últimamente espectral, la producción derrideana ciertamente señala en dirección de un desplazamiento metafísico y
apunta hacia una des-sedimentación del logocentrismo y de la metafísica de la presencia, al
estimar esta última como el efecto de dominación de una forma lingüística.
El ser tachado de Heidegger y Derrida sería, de acuerdo al pensador francés, "la última
escritura de una época"Y "Bajo sus trazos seborra, quedando legible, la presencia de un significado trascendental. Se borra permaneciendo legible, se destruye ofreciéndose como la
idea misma de signo. En tanto de-limita la ontología, la metafísica de la presencia y el logocentrismo, esta última escritura~ también la
primera escritura."IO (Desde luego el 'ser' con
que se encuentra Derrida es un 'ser' muy disminuido ya por sucesivos vaciamientos de significado que desde el siglo XIY, y más desde Descartes y Kant, no han hecho sino aniquilarlo
progresivamente; la noción de esse de Tomás
de Aquino y su escuela, como ha expuesto
Mauricio Beauchot, está a salvo de esos avatares.)
Así, la "difenencia" siendo más originaria
que el ser-de acuerdo a Derrida-, no adviene
como "fundamento", "basamento", o cosa por
el estilo, sino antes bien escapa al sistema óntico-ontológico logocéntrico que precisamente actúa como borradura o tachadura de la
difc1~ncia. La época de la diferr.encia estaría más
allá de lo que hasta hoy se ha entendido por
filosofia; "pensamiento" al connotar cierta neutralidad conviene mejor a un nuevo historial
epistémico. 11

logías y diferencias respecto a Derrida, podemos afirmar que, evoluciona en su pensamiento, de un análisis formal a un análisis del
lenguaje ordinario, pero siempre considerando la filosofía como una actividad, más allá de
toda teoría y explicación doctrinales, así respondan éstas a un logicismo reduccionista, o a
planteamientos de formato tradicional. Su propuesta implica operar un movimiento de retroceso desde los problemas filosóficos hacia los
datos que los constituyen. En el fondo no es sino el intento de ejecutar, hasta las últimas consecuencias, el proyecto kantiano de la dialéctica
trascendental: cuestionar los términos en que
han sido formulados los problemas metafísicos.
Ya en Zettelhabía afirmado que el problema
con la metafísica es que borra la diferencia
entre cuestiones de hecho y cuestiones conceptuales. De lo que se trata entonces es de revelar
las reglas gramaticales ocultas que propicianjustamente esta indistinción y, por ende, de evidenciar la irresolubilidad de las cuestiones
metafísicas al no serles aplicables las nociones
de 'falso' y 'verdadero'.
Ambos pensadores, como hemos visto, pretenden socavar las bases de lo que ha sido has- .
ta ahora el pensar occidental y ayudan a ver
inconsistencias y limitaciones. En todo caso,
cualquier planteamiento que se pretenda
"refundacional" no puede, por elemental ubicación a "la altura de los tiempos", como gustaba
de decir Ortega, ignorar estas obras, o eludirlas a través de artilugios conceptuales que primero tergiversan sus planteamientos, y después
"refutan" lo nunca en ellas afirmado.
El verdadero filósofo, en todo caso, "debe
estar al acecho, a fin de denunciarlas, de las
maniobras de un ilusionista, los 'escamoteos'

'' Ver, De la gramatología, edición citada, p. 432.
10

En cuanto a Wittgenstein, y más allá de ana-

Íbid.

11

De su copiosa producción destacamos las últimas obras
del pensador francés de origen hebreo nacido en Argelia: Políticas de la amistad (próxima edición en espaiiol),
force de la loi (994), Résistances de la j1sychoanalyse (1996),
Monolinguisrne de l'autre ( 1996), y ya publicada en castellano: Espectros de Marx (1995) y Mal de archivo (1997), ambas e n Editorial Trotta, de Madrid.

de un prestidigitador del concepto o los juegos de manos de un teórico nominalista de la
retórica". 12
12

10

Espectros de Marx, edición citada, p. 143.

•

La luna y el pergamino
Notas sobre dos poemas de García Lorca
Luis Xavier López Farjeat

A la memoria de Larca y a la morena d.e luna llena

•

revelación espontánea del mundo desde una
caótica acumulación de imágenes. U na poética
que oscila entre la mentira y la identidad; una
brújula poética encendida entre el sueño y la
vigilia.
Una de las imágenes más frecuentes en la
poesía de García Lorca es la de la luna. La luna,
astro que crece y decrece, aparece y desaparece, se oculta y se asoma; astro lejano de cien
mil correspondencias simbólicas.
La luna rige los ritmos
de la naturaleza:
aguas, lluvias, fecundidad y vegetación. Es el astro
de las dos caras,
luz que refleja
al sol. Es el señor de las mujeres, del amor
y la fecundidad. Cada una
de sus fases
tiene un significado: la luna nueva es la armonía; el
cuarto creciente es
el amor; la luna llena es la culminación
del amor; el cuarto
menguante simboliza la
pasión.
Los poemas de Lorca recrean múltiples imágenes con fi-

Tengo una poesía de abrirse
las venas, una poesía evadida
ya de la realidad como una
emoción donde se refleja
todo mi amor por las cosas y
mi guasa por las cosas. Amor
de morir y burla de morir.
Lorca

Los POEMAS SIRVEN PARA EVOCAR IMÁGEnes que son una expresión dinámica de la vida misma.
Imágenes que nacen con el
lenguaje y que cobran una
fuerza lírica, un sentimiento
inesperado y un espacio
ininterrumpido que resuelve la imagen-lenguaje en
claridad y misterio. Se trata
de una imagen que acompaña un vocablo, de un vocablo que presenta una imagen sin límite. La imagen no
se detiene jamás en un vocablo. El poema une vocablos,
frases, estrofas, en una estructura cuya raíz y origen es una
impresión y una vivencia que
admite imágenes variadas.
Lorca era un poeta especialmente dotado para evocar paisajes
humanos y expresiones terrestres;
símbolos y metáforas que anuncian una

11

�guras lingüísticas muy sencillas. Tal vez por eso
sea un magnífico poeta. Las "Canciones de luna"
y el "Romance de la luna, luna" están compuestos por un claro rejuego entre las palabras y las
imágenes. En ambos poemas las imágenes sobre
la luna sobrepasan -e incluso llegan a abolirlas fronteras entre lo real y lo irreal. Es una lectura que adormece la mente y nos abandona
en la infinita espera de la pura y simple sensación: la luna en el cielo, el olor a naranja, un limoncito, la luna llena, la luna bajo la faz de una
rosa, cuatro lunas -una llena y morena-, un
niño mirando la luna, un cristal, el mar que
bate, el aire, el penetrante olor de las ramas de
pino verde.
Parece que las "Canciones de luna" re-crean
la actividad diaria de la luna. La luna asoma, la
luna muere y resucita en primavera; mientras
la tarde canta, la luna llora; la luna se clava en
el mar y, cuando oscurece, el cielo flota sobre
el aire (solamente ella pasea en la estancia de
la noche). Se trata de una re-visión del quehacer cotidiano de un astro, es decir, re-construimos una fantasía desde el comportamiento y la
morfología del reflejo pasivo de la luna. Ahí
está, naciendo y muriendo cada noche y cada
día.

esté muerto o no, es algo que no sabemos y
que no necesitamos saber. Estamos ante un poema maravilloso que sugiere múltiples imágenes.
Larca nos presenta la luna con un blancor almidonado y con senos de estaño; está huyendo
de los gitanos. Los gitanos lloran dentro de la
fragua que, al final del poema, nos recuerda
una doble imagen: un niño con los ojos cerrados y el aire velando la luna. El poema también
inicia con una doble imagen: el niño y la luna;
más aún, el romance de la "luna, luna" y el niño
que la "mira mira".
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
("Romance de la luna, luna")
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
("Romance de la luna, luna")

Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas impenetrables
("La luna asoma")

En estos dos poemas se construyen una serie
de figuras que entablan un intercambio entre
la luna real y una luna re-creada. Lorca es un
amante de la noche y un enamorado de la luna.
Comparto con él este afecto y admiro esa conjunción de frases poéticas que se unen, en sus
lectores, a interminables grupos de imágenes
poéticas que se resisten ante su ser ficticio y
penetran, necia y victoriosamente, en un espacio y un tiempo tan reales como los de nuestra
vida. Me pregunto si esa luna nueva, esa luna
poética, es la de Asquerosa, la de Madrid, la de
Granada o la de Nueva York. Tal vez ninguna.
Tal vez la "morena de luna llena" que hemos
compartido lector y poeta. Eso es todo.

La luna está muerta, muerta;
pero resucita en primavera
("Dos lunas de tarde")
"Romance de la luna, luna" es un poema que
intenta abrirse un espacio intermedio entre el
ensueño y la vigilia. La primera imagen re-produce un horizonte silencioso: un niño mirando
la luna; un niño que tiene los ojos cerrados; la
luna que lleva un niño de la mano. Si el niño
duerme o no, si ha cerrado los ojillos porque

12

•

El amoroso comercio
La teoría del valor en la obra de Sor Juana
Rodrigo Garza Arreola

MI DESCUBRIMIENTO DE UNA TEORÍA DEL VALOR DENtro de la obra de Sor Juana fue un accidente
feliz en el curso de una investigación sobre crecimiento económico; sin embargo, no fue hasta la conclusión de mi trabajo
que pude reconocer lo profundo y trascendente de mi ha-

•

Juana, revelándose con su nitidez musical y con
su transparencia lógica, en el más estricto sentido del término.
Siempre había reconocido en Sor Juana la
noción de un equilibrio preciso entre la forma y el fondo; en
el cual habría sido agotada toda
posibilidad de sustitución entre
los elementos del discurso poético hasta llegar al punto en
que sólo es posible realizar una
sustitución adicional, ya sea sintáctica o paradigmática, a costa de reducir la eficacia del poema como un todo. Si aunamos
a este proceso de optimización
poética el conjunto de restricciones métricas y de rima, podemos entender por qué parte
del asombro ante la obra de
SorJuana es contemplar cómo,
pese a la constricción formal
que impone la estética del barroco novohispano, el pensamiento fluye con claridad y con
un estricto orden lógico de
premisas, medios y conclusiones.
En sus poemas encontramos lemas, teoremas y corolarios con sus respectivas demostraciones al more geometrico. Debe ser reconocido
como una aportación de Sor Juana el procedimiento de contrapunto entre la solución de un
dilema lógico con la solución del poema como
objeto estético; así encontramos ejemplos de
sonetos en que los cuartetos representan

llazgo.
Al buscar un epígrafe adecuado para el texto de mi investigación recordé unos versos de SorJuana en los que me
parecía encontrar la intuición
de la ley de la demanda; no
obstante, no podía precisar en
qué parte de su obra se encontraban tales versos; mi única
pista en ese momento fue que
no se trataban de versos endecasílabos, lo cual me dejaba
con tan sólo los romances, las
décimas, las endechas, redondillas, quintillas, liras, silvas,
además de sus obras corales,
villancicos, loas y autos sacramentales, así como sus dos comedias.
Al concluir mi trabajo de investigación, la
disciplina mental a la que había estado sometido en el estudio de las ecuaciones de Hamilton
para la comprensión del comportamiento de
una economía en la que crecen sus activos a
tasas constantes e iguales a las tasas de crecimiento de sus flujos, me facilitó adentrarme en
la complejidad y barroquismo de la obra de Sor

13

�premisas de un silogismo cuya solución

mentación sobre las fuentes del crecimiento

Pierdo con su compañía;
pues siendo el trato uno mesmo,
pasa ella los contrabandos,

se desborda en los tercetos.
Abrumado ante el universo que se
me develaba comencé a sospechar que
era yo quien me proyectaba en la obra

económico; en la Respuesta a Sor Fi/,otea de la Cruz
podemos leer:

y yo los indultos debo.

de Sor Juana e imponía a ella los esquemas de razonamiento que el estu-

Es verdad que esto digo de la parte práctica en
las que la tienen, por que claro está que mientras se mueve la pluma descansa el compás y
mientras se toca el arpa sosiega el órgano et sic
de caeteris; porque como es menester mucho uso
corporal para adquirir hábito, nunca le puede
tener perfecto quien se reparte en varios eje_rcicios; pero en lo formal y especulativo sucede al
contrario, y quisiera yo persuadir a todos con
mi experiencia a que no sólo no estorban pero
se ayudan dando luz y abriendo camino, las
unas para las otras, por variaciones y ocultos
engarces -que para esta cadena universal les
puso la sabiduría de su Autor-, de manera que
parece se corresponden y están unidas con admirable trabazón y concierto.

En fin, yo muero callando,

dio de las metamáticas y la economía
había sembrado en mí. En ese mo-

y ella juzga que en mi pecho
le debe a mi confianza
los obsequios de mi miedo.

mento decidí revisar las obras de otros
autores comparables a ella, como Si-

La poetisa nos expone aquí una situación

güenza y Góngora, Calderón de la Barca, Luis de Góngora, Lope de Vega y
Quevedo; descubriendo en ellos, sin
mucha sorpresa, la abundancia de seudorrazonamien tos basados más en la
semejanza fonética de los términos que
en auténticos silogismos.
El orden de magnitud de mi descubrimiento fue aumentando conforme avanzaba mi acercamiento a la obra deJuana Inés. En un primer
momento me alarmó la alta frecuencia en que
aparecen imágenes relacionadas con términos
contables, financieros y de producción -nociones como beneficio, pérdida, rendimiento

de desequilibrio en una relación amorosa, en
donde las tasas de cambio de lo que ingresa y
de lo que egresa conducen al agotamiento del
activo. Este enfoque más completo del valor
contrasta fuertemente con el sostenido por
muchos intelectuales contemporáneos que
Este cuarteto nos muestra que Sor Juana
comprendía que todo tiene un precio, como
afirman los economistas, pero además nos enseña que ella entendía la relación entre deseos
y precio. Este hecho entra en conflicto con el
punto de vista sostenido por algunos historiadores del pensamiento económico como Mark
Blaug, quien alega que antes de Adam Smith,
si bien existían teorías utilitaristas del valor, éstas no eran marginalistas, y al no poder relacio-

y riesgo son comunes a lo largo de toda su obra;
hasta donde he podido averiguar este hecho
no ha sido enfatizado por los filólogos-. En
un segundo momento, reconocí que estas imá-

nar la utilidad marginal con el precio no constituyen una teoría económica propiamente
dicha.
La noción de conceptos marginales, es decir, de tasas de cambio o derivadas, existe en la
obra de Sor Juana de manera explícita; como
muestra me permito citar los versos finales de
un romance (el número 10, de acuerdo con el

genes no son sólo retórica, sino que constituyen una teoría coherente del valor. Finalmente,
en un tercer momento, reconocí que esta teoría del valor es asombrosamente moderna, en
especial por su tratamiento del riesgo.
La cita que buscaba en un principio la encontré entre sus romances ("Con que, en sentidos afectos,/ prelude al dolor de una ausen-

orden de sus Obras compktas editadas por Alfonso Méndez Plancarte), de los cuales extraje
el título del presente texto:

cia") y ella nos revela la universalidad de la ley
de la demanda:

mantienen una teoría del valor trabajo.
En una investigación que se encuentra en
proceso argumento, a través de una revisión
exhaustiva de sus obras, que Sor Juana tenía
una teoría del valor basado tanto en costos
como en preferencias, asimismo, su tratamien-

se mueve la pluma descansa el compás ... ") que
al depender de un factor limitativo, el tiempo,

to de la incertidumbre y el riesgo sorprenden
por su actualidad ("le debe a mi confianza/ los

exhibe rendimientos decrecientes a escala; sin
embargo, en actividades como "lo formal y es-

obsequios de mi miedo"), llegando a reconocer entre la conducta del amante del riesgo y

peculativo", al basarse en factores no rivales permite alcanzar rendimientos crecientes a esca-

la del adverso al riesgo, así como su relación

la, y en esa medida no sólo no compite sino
colabora la diversificación de tareas. Este prin-

En este pasaje encontramos el concepto de
costo como costo de oportunidad (" ...mientras

con el rendimiento.
Debe destacarse que su aplicación de esta
teoría del valor no se limita a problemas mone-

cipio expuesto por SorJuana es el que me permitió leer su obra de manera simultánea con
el progreso de mi investigación, tarea que me
hubiera resultado imposible sin contar con la

tarios o financieros como la usura; es aplicada,
asimismo, al análisis de problemas tan complejos como el amor, los celos, la esperanza, las relaciones humanas, así como a problemas teológicos como la ponderación de las finezas de
Cristo. Su teoría del valor es consistente con lo
que podríamos llamar su teoría política, expues-

capacidad instalada por la disciplina intelectual.
El origen de las ideas económicas y políticas
de la Décima Musa no pueden encontrarse en
sus modelos literarios del siglo de oro español,
donde si bien se presentan comentarios morales sobre los males del dinero, no podemos decir que cuenten con un sistema de ideas cohe-

ta por Teseo en el primer acto de su comedia

Amor es más Laberinto.
Mira la muerte, que esquiva
huye porque la deseo;

Pérdida de mi caudal
es su amoroso comercio,

que aun la muerte, si es buscada,
se quiere subir de precio.

pues lo que me cuesta más,
me lo paga a menosprecio.

14

rentes sobre el valor.
Su origen quizá pueda encontrarse en los
escritos de los escolásticos españoles de los si-

Como defensa ante aquellos que la acusaban de haber distraído su atención de la teología por las artes liberales, Juana Inés expone
un argumento en las mismas líneas de mi argu-

glos XVI y XVII, entre ellos Francisco Suárez

15

�He dicho lo que quería decir
CONVERSACIÓN CON EL POETA j ORGE CANTÚ DE LA

GARZA*

José Garza

•
amplios siUones y frente a un compacto modular que
sutilmente dejaba escuchar una grabación de jazz, y
una monumental pantalla de tekvisión en la que él
veía infinidad de películas por cab/,e.
Y ahí estaba el poeta, vestido con una sudadera y
un pantalón azules. Tan diferente y tan igual. Su espíritu era el mismo, pero su cuerpo era otro: su rostro
y su abdomen estaban infla,mados por complicaciones respiratorias y tanto tratamiento. Pero el brillo de
sus ojos y su cínica sonrisa característica revelaban
una personalidad que no podía ocultarse...
-Aquí estamos, Jorge, para conversar sobre tu
nuevo libro y tus 60 años de edad...
-Muy bien. Siéntate -invita Jorge al momento en que se colocaba en sus fosas nasales
un par de mangueritas con oxígeno--. Esta cosa
me ayuda a respirar mejor, pero en el momento
en que llegaste me las quité porque dije: no
vaya a asustarse este hombre.
-¿QuéteprovocaPoesía 1966-1996?, elquerecoj1ila tu poesía de esos años.
-Sorpresa. Porque hijole, mano, cómo ha
pasado tanto tiempo y uno sólo puede pensar
que lo que comenzó como un verdadero pasatiempo terminó por convertirse en pasión, en
vida misma concentrada en un libro. Y fijate,
qué curioso, porque si bien tengo libros publicados (De vida irregular y Ajuste provisiona◊ en
realidad poca gente los conoce, por eso qué
bueno que Alfonso Reyes Martínez me invitó a
reunir estos materiales,junto con mi reciente
producción denominada La noche por delante.
-¿Satisfecho con tu obra literaria?
-Estoy satisfecho porque he dicho lo que

joRGE LlNTÚ DE LA GAiu.A NO i'VE LO QUE TERMINÓ SltrJ-

(1548-1612), Luis de Malina (1535-1601) yJuan
de Lugo (1583-1660), quienes alrededor de la
Universidad de Salamanca polemizaron con los
principales humanistas de la Europa convulsionada por la Reforma. Las ideas políticas de
estos pensadores fueron el fundamento legal
para la independencia de las colonias españolas en América. F. A. Von Hayek, considerado

vio Paz acerca de Sor Juana. Paz ve en Juana
Inés a la víctima de un plan predeterminado
por la mente perversa de clérigos envidiosos
que la hicieron caer en las trampas de la fe;
para ~l, su destino se encontraba prefigurado
en el arquetipo de Faetón, el Ícaro; SorJuana,
según la poeta, fue víctima de su mayor pasión,
la soberbia. Me parece que si bien ésta es una
visión poética válida del destino d&lt;:l hombre;
resulta exageradamente simple y olvida que la
existencia es anterior a la esencia. Una revisión
de su poema Primero sueño bajo esta perspectiva
podría arrojar nueva luz sobre el asunto.
La noción de equilibrio entre el fondo y la
forma que revela la lectura de la poesía de nuestra Décima Musa es la que le ayuda a entender
el equilibrio en el comercio amoroso y le permite revelarnos la dualidad que entraña toda relación de intercambio. Es una lástima que se
encuentre perdido el manuscrito del tratado
de Sor Juana titulado El equilibrio moral. Direcciones prácticas mora/,es en la segura probabilidad de
las acciones humanas; sin embargo, a través de
estos hallazgos en su poesía es posible vislumbrar en parte lo que su título nos promete.

actualmente como uno de los pilares del liberalismo contemporáneo, en su discurso de
aceptación del Premio Nobel de economía en
Estocolmo en 1974, reconocía en estos autores
españoles los antecedentes legítimos de su pensamiento económico.
SorJuana vivió su amoroso comercio ponderando riesgos y estimando beneficios en una compleja relación de intercambio con la Marquesa
de la Laguna, con el padre Antonio Núñez de
Miranda, con Manuel Fernández de Santa Cruz,
con don Francisco de Aguiar y Seijas, con sus
hermanas del convento de San Jerónimo, con
su amigo don Carlos de Sigüenza y Góngora,
etcétera. Esta visión moderna del riesgo que
presenta la poetisa, como contingencia que
nuestra conducta electiva asume, contrasta con
la visión determinista que ha presentado Octa-

do. De lo contrario se habría colgado. Jorge Cantú de
la Garza no fue un cuerpo enfermo. No fue una persona común y corriente. No: fue un poeta. De hecho
durante muchos años tuvo diecinueve años, propenso a la disidencia y al escándalo: ejerció el desdén
hasta la indiferencia. Pero la suya fue una rareza
que brindó a la gente de bien, un prisma perfecto en
qué mirarse y seguir siendo, felizmente, personas comunes y corrientes. Jorge Cantú de la Garza dejó este
mundo en Monterrey, el domingo 4 de enero de 1998
a la edad de 60 años, provocando en la comunidad
literaria una ingrata tristeza que encuentra consuelo
en la feliz memoria que guarda entrevistas como la
sostenida hace exactamente un año, con motivo de
su útimo libro: Poesía 1966-1996.
He dicho lo que quería decir

Tarde húmeda y fría para conocer los secretos deJorge. Tarde de lluvia y de niebla que cubría densamente las entrañas de la Jalda del Cerro de la Silla, donde
Jorge vivía en Bosques de la Pastora. Tan laberíntico
resultaba llegar al departamento de jorge que un joven asistente de nombre Samuel esperó al re/Jortero en
un punto común para servir de guía.
Luego subir esa pequeña escalera a la que está
adaptando un sillón que eléctricamente sube y baja,
lo que permitía a Jorge des¡,lazarse con menor dificultad. Después de la puerta blanca: una sala amplia y fresca. Y detrás de una pared, Cantú de la
Garza apareció sentado en una mecedora, entre dos
• Conversación efectuada a principios de 1997.

16

17

�quería decir. Y no he podido decirlo de otra
manera. Ahora tengo la inquietud de dedicarme las próximas semanas o meses a reunir todo
mi trabajo en prosa, excepto mis artículos. Reunir el trabajo narrativo, con mis cuentos y mis
dos novelas nunca terminadas: una sobre Monterrey y mi condición de autoexiliado -acuérdate que viví dos décadas fuera de esta ciudad-, y la otra sobre un personaje que tiene
un don que lo hace poderoso, pero para mal, y
sobre la corrupción.
También me gustaría hacer un libro de poesía totalmente orgánico, que abarcara una sola
faceta de mi sentimiento y de mi inteligencia:
la eternidad, la muerte, el amor: una sola faceta y profundizar en la misma. Por lo pronto no
considero haber puesto punto final a mi trabajo literario, particularmente el poético. De hecho estoy escribiendo nuevos poemas que aparecerán en alguna revista o en un nuevo libro.

-¡Hermosa la elegía a tu abuela!-se le expresa
aJorge al momento en el que fue abierto su libro para
leer precisamente un fragmento del poema:
Duerme ahora que lo deseas, descansa,
hazte pequeña, niña mía, minimízate
y deja que las más sabias sustancias
de la tierra te transformen.
-Este poema-recordóJorge-, surgió en
circunstancias muy especiales para mí: estando en la ciudad de México, me hablaron para
informarme que mamá grande había muerto.
Pero no podía llegar a tiempo a Monterrey para
el sepelio. Entonces me senté y rápidamente
escribí el poema en la máquina. Inmediatamente hablé con Alfonso Reyes Martínez y le pedí
que lo copiara. Luego le pedí un favor que nunca olvidaré: se fue al panteón donde estaban
enterrando a mi abuela para leer mi poema. Y
así ocurrió.

Poesía narrativa y cotidiana
No hay nada de lo que pueda arrepentirme

La poesía de Cantú de la Garza es una poesía sencilla y narrativa que puede apreciarse desde una primera lectura. No es una poesía coloquial pero tampoco palabra exacta. Es una poesía elocuente porque
Cantú de la Garza descubría inteligentemente el alma
en cada verso, revelando el corazón de un hombre raro-¿ qué poeta no lo es?-, pero con situaciones comunes y corrientes. La poesía de Cantú de la Garza
tiene un pleno sentido autobiográfico.
-Efectivamente -reconoce Jorge-, mi
poesía es muy narrativa y bastante descriptiva.
Es una poesía que asume fragmentos de la realidad cotidiana de la manera más sencilla posible, y con cierta fortuna: gente no iniciada en
la poesía me dice que mis poemas son muy accesibles.

El calor de los recuerdos necesitaba de un refresco. Y
un poco de café. También un poco de mayor comodidad y confianza.jorge se quitó las largas y delgadas
mangueritas que le ayudaban a respirar y encendió·
un cigarrillo mentolado junto con una confesión
amarga:
-Bueno, sí: la poesía de pronto surge de lo
trágico, como cuando estaba en un proceso de
cambio en mi vida puesto que durante mucho
tiempo había bebido. En verdad que tuve que
reaprender a hacer muchas cosas que antes sólo
hacía con unos tres o dieciocho tragos en la
barriga. Pero no se trata de una actitud puritana o de desprecio del alcohol, sino que simplemente no podía ya seguir bebiendo y necesitaba
rehacer mi vida.
-¿Las condiciones difíciles en las que te encuentras complican el proceso creativo?
-En algún momento pensé que, estando
enfermo, me iba a acobardar mucho. Pero no
ha ocurrido. Estoy muy bien, con buen estado

-El proceso creativo tuyo, jorge, ¿surge de la contemplación y el silencio, o requiere del drama y lo trági,co?
-De ambas facetas puede surgir la fuente
para un poema, como el caso de la muerte de
mi madre y de mi abuela ...

de ánimo y no tengo pensamientos negativos.
También me trato de rodear de cosas agradables y cómodas: ¡soy muy comodino! Estoy leyendo lo suficiente, particularmente a este
brasileño Rubem Fonseca, y veo mucho cine
en la televisión por Sky. Estoy de buen humor,
pero lo que no resisto es el dolor físico.
-En tu poema ''De vida irregular" cantas:

que si bien las ausencias las superaba con lecturas,
películas y hasta pintando paisajes y autorretratos,
el dolor de la soledad crecía cuando Jorge estaba imposibilitado para escribir porque sus condiciones físicas se lo impidían.
-¿Por qué no dictas tus obras,Jorge?
-No puedo. Hay una intimidad entre el escritor y el papel en blanco que lo impiden. Quizá pueda acostumbrarme a dictar pero jamás
he hecho un trabajo creativo dictándolo.
-¿Extrañas acaso tus dictados burocráticos en
la vicepresidencia del Consejo para la Cultura de
Nuevo León?
-No. No extraño el trabajo burocrático. No
sé cuándo regrese a la oficina, pero desde aquí
estoy al pendiente. De hecho Alejandra Rangel
(presidenta del Consejo) me ha encargado la
organización de un ciclo de cineastas que ya
estoy preparando con Arturo Ripstein, Jorge
Fons, Felipe Casals y Jorge Humberto Hermosillo.

Durante muchos años tuvimos diecinueve años.
Propensos a la disidencia y el escándalo
ejercimos el desdén hasta la indiferencia.

¿Hay algo en tu vida, Jorge, de lo que puedas
arrepentirte?
-Sólo de lo no vivido, quizá por timidez.
No hay nada de lo que pueda arrepentirme por
indebido, aunque por supuesto algunas veces
no he hecho las cosas indebidas, cosas de las
que finalmente uno saca un aprendizaje. Estoy
muy tranquilo, tengo mis cuentas en paz. No
hay rencores ni grandes pecados que espiar. ¿O
seré muy cínico?

Del poder y el periodismo cultural

No a los dictados, ni burocráticos

Jorge fue de los pocos de su generación de escritores
que nunca se cobij"ó con la fama de las revistas de los
cincuenta y sesenta como Kátharsis, Apolodionis y
Salamandra. Y es que después de dos décadas fuera
de Monterrey, Jorge emprendió a partir de 1980 una
carrera de promoción que ha establecido precedentes,

El teléfono sonaba regularmente durante la conversación: amigos que hablaban ajorge para preguntar
por su salud, aunque pocos son quienes lo visitaban;
y tanto que necesitaba de la "chorcha" inteligente por-

18
19

�ciones. Pero ahora que lo dices, considero importante haber incluido en Desde el Cerro de la
Silla un capítulo al respecto, puesto que las secciones culturales diarias han tenido sus auges y
sus declives: han habido secciones culturales
muy competitivas, otras muy creativas y otras
muy pacíficas y rutinarias.
En estos momentos leo mayormente El Norte y El Financiero, por lo que me doy cuenta de
la necesidad de que las secciones culturales fueran realmente secciones culturales y no solamente informativas, en las que, por ejemplo,
las entrevistas como ésta aparezcan con el estilo del entrevistador: su pensamiento, sus emociones y su estilo, que no todo quede en lo
informativo, en "el dijo" o "el indicó"; creo que
en las entrevistas el autor también cuenta. Y eso
es lo que me gustaría leer en las secciones culturales de los periódicos de Monterrey.

como lo fue fundar el desaparecido suplemento cultural "Aquí vamos", en el periódico El Porvenir, y el
Centro de Escritores de Nuevo León, además de desempeñarse como director del extinto Consejo Estatal
para la Cultura y las Artes, y de 1995 hasta su muerte
en la vicepresidencia del Consejo para la Cultura de
Nuevo León.
-¿ Te obsesiona, Jorge, estar al mando del poder
cultural?
-Para nada. Nunca he tenido obsesiones
de control. Nunca he tenido una ambición del
poder, no realmente. ¿Cuándo estuve en el
mando cultural? Jamás. La vocación por la promoción surge espontáneamente, desde la época estudiantil.
-¿Platícanos cómo surgió el suplemento cultural ''Aquí vamos" del periódico El Porvenir?
-La idea surgió un buen día y se la propuse
a Jesús Can tú, director de El Porvenir, consiguiendo inmediatamente su aprobación, sorprendido porque Chuy ha sido muy dado a darle
largas a las cosas. Entonces invité a Alfonso Reyes
Martínez a la dirección artística del suplemento semanal de 16 páginas tabloide. Y comenzamos a trabajar, relacionados con los jóvenes de
la época, posteriores obviamente a los de nuestra generación.
-¿ Quiénes eran los jóvenes escritores de principios de los ochenta?
-Humberto Salazar, Horado Salazar, Héctor Alvarado, Margarito Cuéllar, José Jaime
Ruiz, Gabriel Contreras, y todos ellos que convivían también con personajes como Miguel Covarrubias y Rosaura Barahona. Pero una cosa:
nunca fui un maestro de los muchachos, más
bien cuate.
-En el estudio sobre el periodismo cultural que
publicas en el volumen Desde el Cerro de la Silla
omites la presencia de las secciones culturales diarias
de los periódicos. ¿Tienes algo en contra de estas páginas periodísticas ?
-El periodismo cultural, desde mi visión,
obedece a los suplementos culturales y no necesariamente a la información sobre acontecimientos culturales que es lo que hacen las sec-

Una tarea no penitente ni costosa

De Jorge también puede aplaudirse su trabajo publicitario· en los estudios Churubusco, y su participación en la televisión cultural en los canales 4 y 11 de
la ciudad de México, así como en l,os canales regiomontanos 8 y 28. De hecho durante 1991 dirigió el
canal del gobierno de Nuevo León.
-Dirigir el Canal 28 fue una experiencia
difícil. Al principio todo fue muy entusiasmado, pero las dificultades económicas no dejaron hacer nada y todo resultó muy frustrado,
la verdad.
Pero las frustraciones quedaron en el pasado. Los
últimos meses de su vida Jorge estuvo armado de entusiasmo, de un entusiasmo tan desbordante que alcanzaba hasta para pensar en lo inevitable.
-Claro que pienso en lo inevitable. Pienso
en la muerte como parte de la vida. Todos morimos, pero no tengo porque dramatizarlo,
quizá sólo en mi poesía. Pero queda mucho
tiempo por delante, en el que la escritura se
vuelve más demandante y exigente, una tarea
impuesta pero no penitente ni costosa.

20

Cosecha y viento
Tomás Segovia

•

Venía de yacer entre cosechas
Gravemente aromado en el halago
De su amoroso vaho
Y un hondo viento mate
Revuelto en su gran cielo
Que hasta manoseándome la cara
Con sus blandos dedazos
Seguía absorto en su hosca lejanía
Agitaba los árboles en un delirio suyo
Y corría en mi torno trágicamente solo
Sin dejarse impregnar en su demencia
Del más leve perfume de mis cálidas mieses
Diciéndome a empellones
Que estaba aún abierto en su mortal peligro
El horizonte en torno de mi muelle cobijo
Y en medio del torrente ensordecidq
Vuelto de espaldas siempre
Supe que esa obstinada ausencia de mirada
Era el salvaje abrigo de mi tibia cosecha.

21

�Tres poemas

Jardín de niños

Denitsa Báncheva

Margarita Ríos Farjat

Versión del francés de Reynol Pérez Vázquez

•
SOMBRA

Duermo
Mi sombra vaga
por las calles desiertas
segura de alcanzar el infinito:
no se vislumbran sus confines ¿dónde se hallan entonces?
Preciso ir a buscarla.

SEPARACIÓN

La soledad y la noche
partiendo a un mismo tiempo
se separan de mí.
De una y otra parte
resulta inútil la nostalgia.

Dos

SENTIMIENTOS

En mí dos sentimientos se encontraron
y saludaron quitándose el sombrero.
En vano
las ventanas vuelcan a mis pies
los restos de lo real
ninguna lucha más
dije cuanto pude
y estoy ahora en el seno del vacío.
En la noche el ruido del día se hace oír:
mañana el principio recomienza.

22

•

Se estira
la caída de sus nombres vueltos tarde
tarde he descubierto mis ojos
cerrados tirados sobre el suelo
Suelo de las cruces camposanto de los sueños
suelo testimonio de los juegos y los niños muertos
Lo extrañaría me extrañaría de haberlos tenido
de haberlos tendido entre los columpios de mis flores que apagaban
Nunca cedí al vuelo de alcanzarlos en el pozo hipnotizado
pretendí que jugaba a ires y venires con el viento
y lanzaba las monedas hacia el aire
monedas inocentes al dolor del mediodía
pedazos de sol cayendo sin mostrar la cara
cayéndome a la cara una verdad ennegrecida
Al otro lado del columpio al otro lado del latido
que los acerca todavía como si fuera insuficiente la asechanza
subterránea
estaban ustedes y sus brazos como más pozos abiertos
Y ya volando del columpio a otro designio
mirando en su mirada todo cráter corromperse
me consumió en el aire la necesidad de regresar el viento
y evitar la caída en el disfrazado epicentro del infierno

23

�Libro del abandono
(Trébol de gatos negros)*
Graciela España

•

Capítulo tres

EL AGUA BENDITA AMANECIÓ ENLAMADA. LE SOBRECOgió la impotencia: sabe que ya no encontrará
consuelo en la religión que le inculcó la madre. Ahora sí está realmente sola.
Y en su casa, con la puerta y las ventanas que
dan al patio tapiadas para evitar que entren las
malas vibras de los vecinos, se descubre culpable e indefensa.
Piensa que le terne a la vida, a la gente, al
demonio y a Dios. Que no debió meterse con
fuerzas desconocidas ni mucho menos restarles importancia.
Sabe que ella está cambiando, que un peligroso río de corrientes encontradas la mantiene al borde del suicidio y que no tiene calma
para la reflexión, corno antes, porque los demás no dejan de hablarle, de gritar.
Recuerda que Irrna, la anciana bruja que le
recomendaron dos de sus amigas cuando descubrió a Mario besándose con la mujer de la
farmacia, la metió en esto. Sin querer, se lo concedía, pero definitivamente fue la anciana la
que le provocó el ansia de saber aún más de lo
que ya sabía.
Pero aún no está lista para recordar el dolor
que le produjo sentirse traicionada. También
recuerda que era casi imposible convencer a
las amigas de que: "simplemente borro a Mario
de mi mapa, de la noche a la mañana ya no me
importa, porque ya no hay nada qué hacer. Para
mí es corno si estuviera muerto".
*Fragmento de novela que la autora prepara con el apoyo
de una beca del Centro de Escritores de Nuevo León.

24

Tampoco está lista para aceptar que lo sigue amando aunque jamás lo perdone y menos para recordar que hace un año su madre
le rogó que dejara de ayudarlo, que él bastante
la había lastimado, que no tenía necesidad de
meterse en problemas y menos en el de quitarle brujerías.
Su madre. Cómo empezaba a dolerle también su madre.
Ei?

Fue con la anciana por llenar un poco del tiempo que tenía libre sin Mario. Para dejar de reprocharse porque no estaba haciendo nada
para retenerlo y, más para darle gusto a sus amigas, contándoles los pormenores de la visita en
la próxima reunión, que por dárselo ella.
_
-Estás muerta rn(jita, ya te quitaron la pareja.
¿Has notado que no rindes igual en el trabajo? Que no descansas, que batallas para concentrarte. No te interesa lo que está sucediendo
a tu alrededor, ¿verdad? Pero no te apures, ya
van a dejar de molestarte, ya se lo llevaron. Le
hicieron un "trabajito", mi'jita. Pero ya te dije,
no te apures o ¿quieres que vuelva? Yo, Irma, te
puedo ayudar con estas velas rojas.
-Oiga, yo nunca había visto velas de ésas.
-¿Pues en dónde has vivido, reina?
-No me refería al color, quise decir, velas
de una pareja abrazándose, besándose.
-Ya sé a que te referías, y están haciendo el
amor, m(jita, ha-cien-do-el-a-mor, que no te dé
pena, qué no ves que están desnudos ...
Mira, "michula", con que yo prenda una veli-

ta de ésas y tú me traigas un calzón de él con
semen y te pongas unas cuantas gotitas de este
perfume... de una vez te lo voy a regalar, en el
cuello, en los senos y en el vello púbico. ¡Listo
mi'jita! El fulanito no se te vuelve a ir. Volverá
a comer de tus piernas, como al principio.
¿Cuándo me traes los mil quinientos pesos
que cobro por hacer ese trabajo? No'más que
me los traigas lo comienzo. Pero no te tardes
mucho rni'ja, que la otra es más lista que tú, ya
tiene mucho de haberlo empezado.
-No, gracias, señora. Si se quiere ir, que se
vaya.
-M(jita, no seas tonta. A ti qué te importa
lo que quiera él. Aquí lo que interesa es lo que
quieras tú. Anda, ve por el dinero, te espero
hoy hasta las ocho.
-Pero...
-Si no alcanzas a llegar, ven mañana. Sin
cita, no importa.

-Le hicieron un trabajito ... es más lista que
tú, tiene ayuda.

Decidió ir a que le leyeran el vaso.
Quería saber cuál era el "trabajito" que tenía Mario, y quién se lo estaba haciendo, porque una cosa era que ella ya no lo quisiera y
otra que lo estuvieran fregando.
Además no dejaba de recriminarse el no
haber pagado por la vela roja. Y el perfume, si
se lo había regalado, ¿por qué no se lo puso
cuando Mario fue a terminar de empacar sus
cosas? Total, él nunca se hubiera enterado. ¿Y
qué tal si todo hubiera vuelto a ser como antes,
y ellos otra vez tan felices, tan contentos?
Aunque pensándolo mejor, qué bueno que
se fue, ella no lo perdonaría y su padre siempre le dijo que el hubiera no existe.
¡Por qué tan recelosa! ¡Por qué tan digna,
tan estúpida!
No, ninguna estúpida, qué flojera, que no
estuviera por gusto, sino por engaño, por embrujo.
Sí, jría a ver a Rebeca, para que le leyera el
vaso y le dijera qué pasaba con su vida.
Tiembla sentada en el sillón de la sala mientras enciende otro cigarro. Sería fascinante ver
a Rebeca, ahora, y leer su pensamiento mientras descifra señales en el agua del vaso.

Pasó parte de la mañana repasando la primera
vez que lo vio como a un extraño. Se había levantado porjugo de naranja como siempre: descalza, desnuda; sintiendo el aire fresco de la
mañana. Al sonreírle sintió vergüenza de su
desnudez y se apresuró a buscar en las gavetas
de la ropería la olvidada bata verde que tant? le
gustaba. Él no dijo nada y ella volvió a sentirse
desnuda ante aquel desconocido. Entonces se
calzó con las también antes ignoradas pantuflas y se fue rumbo a la cocina un poco más segura aunque igual de desconcertada.
Algo había cambiado en el transcurrir de la
noche al día. En esa época, nunca supo cómo
Mario se había vuelto un extraño para ella, ni
por qué la casa se le había vuelto un infierno.
Ahora cree que lo sabe.
Jimena se toma el quinto café de la mañana
y enciende otro cigarro. Siguen los recuerdos y
la locura atropellándose por ganar terreno.
Acaba de aprender a recordar.
Aparecen de nuevo las palabras de Irrna, lá
anciana, enganchándole aquella mañana.

-Tu nombre esjimena,Jirnena Rojas.
-Te dejaron mierda humana en la puerta
principal de tu casa. ¿Quién es Mario? Ah, sí,
tu expareja. Te lo quitaron.
Si no había comentado con nadie lo del excreme_nto, era verdad que leía el vaso. No eran
mentiras.
-¿Levantaste tú la porquería que te dejaron en la puerta? No me vayas a decir que la
tocaste. ¿Qué no se roció agua bendita?
-Nnnno.
-Menos mal que no la tocaste porque ese
mal era para ti. ¿Tienes agua bendita? Debes

25

�La prendes y rezas tres Padres Nuestros, tres
Aves Marías y un Credo. Te quedas cuidándola
y no te vayas a dormir porque lo desgracias más.
Te vas a proteger quince días tomando té
de manzanilla al acostarte. Haces quince ayunos, de medio ajo, y también quince baños de
manzanilla, todos los días.
-¿Y qué hago con el alfiler de cabeza roja?
-¡Te lo entierras, te lo entierras!
¿Cómo que qué haces con él? Es para que
escribas los nombres en las velas. ¿Lo ibas a hacer con un lápiz o qué?
-Perdón, es que no entendía para qué era
el alfiler.
-Pero ya entendiste. Vas a ver como vuelve
en cuanto termines de encender todas las velas.
-No quiero obligarlo a que vuelva, sólo
quiero ayudarlo, que no le sigan borrando la
memoria.
-Y yo no te estoy diciendo que con las velas
lo amarres, no vas a hacer nada de eso, simplemente estarás impidiendo que le sigan haciendo la cochinada. Que cuando dejen de borrarle
la memoria, volverá, eso es todo.
-Ah.
-A ver, ahora para ti, cómprate en el mercado un ajo macho. Hay que protegerte porque te traen ganas. Y cinco polvos de San Martín
Caballero, muy buenos para quitar la salazón
de encima.
Me traes todo mañana y te dejo lista, no podrán seguir haciéndote daño.
-Gracias. ¿Cuánto le debo?
-Lo que quieras poner en esa copa.
-¿La que tiene agua?
-Sí, en ésa.

tener agua bendita, siempre. Le están borrando la memoria, ¿no le notaste algo, como que
no era él?
-Sí, antes de que se fuera.
-Bueno, a él ya se lo cargó la chingada. Al
rato lo avientan, ya que esté idiota. Ni modo,
se dejó. Ahora hay que hacer algo por ti.
-Pero yo no quiero que se lo lleve la chingada ...
-¡Ay si serás pendeja!
-¡Por favor! No quiero que le hagan nada.
-Bueno. Quítale la chingadera, tú sabes. Pero no vayas a creer que no te puede pasar nada.
Me caes bien, yo te ayudo, pero tienes que
cumplir al pie de la letra con todo lo que te diga, sin ninguna falla. Y sobre todo, avísame. No
se te vaya a ocurrir empezar a quitarlo sin decirme, necesito protegerte los nueve días que
tardes en quitar el trabajo.
-Sí, seguro.
-Seguro qué, muchacha.
-Que claro que sí, que yo hago todo lo que
usted me diga.
-Bueno. Vas al Mercado Juárez y compras
nueve velas de cebo, blancas, un alfiler de cabeza roja, un plato blanco, azúcar morena y una
caja de cerillos de madera.
Comienzas a partir de un viernes para que
termines en sábado. A las velas les escribes el
nombre de él de abajo hacia arriba y el tuyo
alrededor de la vela, envolviendo su nombre.
-Pero mi nombre es corto, no voy a poder.
-Niña, cuantas veces sea necesario lo repites, hasta que se termine la vela, el de él también. Después, en el plato blanco pones un
poco del azúcar morena que compraste y haces rodar la vela sobre ella, para que se le pegue. ¿Te quedó claro?
-Sí.
-Bueno. Pones la vela en un cuarto en donde no se pueda apagar. Se tiene que acabar en
el primer intento, si no, no funciona. Además,
calculas que la vela no se consuma antes del
amanecer.

Y siguió acordándose.
Hizo casi todo. Excepto avisarle y el ayuno
de medio ajo. Bueno, aunque tampoco se dio
los baños, ni se tomó el té. Total, ¿qué tanto
podría pasarle?

26

esto sea cierto ... pero tampoco que sea falso.
Sólo cada uno de nosotros conoce sus fantasmas, sabe cuándo lo persiguen y si son anestesiables o no. Quizás, como todos, tú eras más
desinhibido cuando bebías pero la lucidez, el
humor, la capacidad crítica, la causticidad y la
precisión de la palabra nunca estuvieron lejos
de ti, hubiera de por medio alcohol o sobriedad absoluta.
Siempre ejerciste una especie de fascinación
o encantamiento sobre mí. Veías más allá de lo
que yo captaba y una imagen, el giro de una
voz o la prolongación de una palabra te daban
pistas que desembocaban casi siempre en lugares insospechados para mí pero previsibles para
ti. Era, por supuesto, tu intuición pero también
tu inteligencia, tu cultura y esa inagotable energía que siempre rebasó lo que estabas haciendo en ese momento.
Tras el encuentro en Artes Plásticas siguió
otro en el departamento de Andrés Huerta, una
tarde que conservo llena de risas. Había una
especie de competencia tácita entre los asistentes para demostrar su agilidad mental, al grado
que costaba trabajo seguir el hilo de las bromas, de las citas textuales, de los comentarios
ácidos y de las críticas. Yo, que venía de un mundo mucho más tradicional y totalmente distinto, empecé a adentrarme en éste de poetas medio locos que poco a poco iría haciendo mío y
en él me encontraría con una libertad que intuía
pero -hasta entonces- creía inexistente.
No mucho tiempo después, te fuiste de la
ciudad. Sabíamos de ti sólo por los amigos comunes. Un día llegó una participación de boda

De existencia y esencia
irregulares
Rosaura Barahona
FUE EN 1966, SOBRE LA CALLE WASHINGTON, AFUERA

de la entonces Escuela de Artes Plásticas de la
UNL (aún no tenía la A), cuando te vi por primera vez. Estabas sentado en un carro estacionado frente a la Escuela. Me llamó la atención
tu perfil. Pregunté quién eras. '1orge Cantú",
dijo Roberto. "Qué bello; se parece al retrato
de Lord Byron que hay en mi libro de literatura", añadí. Un momento después nos presentaron. Yo iniciaba mi noviazgo con Roberto y
sospecho que no te caí bien pero, la verdad,
nunca te lo pregunté. Entonces bebías y aunque esa tarde no habías bebido mucho, traías
tus copas encima y me hiciste víctima de tu corrosivo sentido del humor.
Quien te conoció sobrio, conoció a otroJorge. No mejor ni peor, sólo diferente. Como dijo
alguna vez una poeta amiga nuestra: uAl dejar
de beber anestesió a sus fantasmas o, por lo menos, la agitación que le provocaban cuando lo
perseguían". Yo no me atrevo a asegurar que

27

�Alfonso &amp;;·es Martínez., jorge Cantú y Erick Estrada en la Alameda Central de la ciudad de México

ces ya no estabas al lado de Lucy. Nos contaste
de Jorgito (a quien deberé aprender a llamar
Jorge) todas las cosas que un padre orgulloso y
feliz cuenta sobre su hijo y nos hablaste con el
entusiasmo que siempre te llenó, de todo lo
que hacías en ese momento por el cine mexicano, que no pasaba por su mejor momento pero
intentaba revivir.
Roberto y yo regresamos a Monterrey; seguimos en contacto contigo esporádicamente pero
como en el caso de César, de Miguel, de Andrés, de Chuy, de Horado, de Poncho, de Armando, de Gerardo o de Guillermo, la amistad
está siempre ahí, aunque no nos sigamos paso
a paso la existencia.
El reencuentro contigo vendría cuando decidiste volver a esta ciudad en la que está, según decías: "El Cerro más hermoso del mundo". Ese Cerro de la Silla en una de cuyas
laderas está la última de las casas que habitaste: un departamento lleno de luz, con un paisaje bello pero un tanto extraño para Monterrey porque desde ahí no se ve el Cerro. Cuando

que decía más o menos así: "Lucy Bonilla yJorge Can tú se casaron en Veracruz, a la orilla del
mar, el día más hermoso del verano". Es la más
linda que he leído en mi vida.
Ese mismo verano regresaste con Lucy a
Monterrey y pasamos una tarde comiendo pastel con nieve, platicando y leyendo Rayuela, uno
de cuyos capítulos tenía asombrada a tu excepcional mujer (luego nos asombraría a todos los
demás) . Lucy leyó lentamente el texto: "Apenas él le amalaba el noema ..." Después nos pusimos a analizar cómo Cortázar había jugado,
armado, desarmado y rearmado las palabras para que el cerebro del lector hiciera las conexiones y supiera con precisión lo que él quería
decir, sin necesidad de utilizar una sola palabra de las que tradicionalmente se usan para
esos menesteres. Nunca dejamos de admirar ese
texto y cada vez que lo repito, revivo el encuentro en la casita de la colonia Roma.
Ustedes se fueron por su lado y nosotros por
el nuestro pero al regresar al país, te encontramos de nuevo en elDFyen Procinemex. Enton-

28

permitía conseguir lo inconseguible. Las aventuras del Aquí vamos y del Centro de Escritores;
todos los libros que gracias a tu visión se escribieron y se escribirán. Las cenas entre amigos.
Las obras que me pediste que presentara. El
ciclo de "Nuestros escritores". Los programas
de tele. La obsesión por el perfeccionismo. Tu
admiración por el talento fuera de quien fuera. Las confidencias compartidas, en especial
una, la más dolorosa.
¿Cómo agradecerte lo suficiente, el poema
dedicado y la paráfrasis del cortazariano "Queremos tanto a Glenda", para defender alguno
de mis excesos y que debo encontrar para
releerte ahora, ante tu silencio nuevo? ¿Cómo
agradecerte el sentido del humor crítico y
autocrítico que nos provocó tantas risas, tantas
carcajadas? ¿Cómo, tu famoso mal genio, que
a míjamás me pareció tan malo quizás porque
después de un rato de repelar, terminabas por
ver las cosas de otra manera? ¿Y los abrazos y
los besos fraternales que extrañaré siempre?
¿Cómo, tu vanidad que te conservó todo el tiem-

volviste, ya no bebías. Por una parte, me dio
gusto saberlo; por otra, lo sentí un poco. Me
hubiera gustado mucho platicar contigo, largo
y tendido, al calor de unos tequilas o de alguno de esos líquidos que abren un poco más el
espíritu, por lo menos a ratos.
¿Qué decir de estos últimos años?
Que me asombró la fuerza con la que emprendías tus planes. El esbozo general siempre
me parecía de locura y terminaba por desalentarte. "En Monterrey no se puede hacer eso",
te decía pero pronto aprendí, gracias a ti, que
en Monterrey se puede hacer lo que queramos,
si sabemos qué queremos y cómo conseguirlo.
¿Qué tanto puedo agradecerte, Jorge? ¡Sería una lista tan larga! Ante todo, tu cariño generoso y total. Tu poesía madura, bella y
descarnada. La congruencia que estableciste
entre tu palabra y tu vida. Las máscaras hechas
a un lado sin gestos melodramáticos. La intolerancia ante la falsedad y ante los falsos. La causticidad nunca perdida a pesar de todos los
pesares. Esa terquedad no negociable que te

El pintar Armando López., Jarge Cantú y el poeta Andrir Huerta, en 1991

29

�po bello? ¿Cómo, tu dignidad que nunca hiciste a un lado? ¿Cómo, el comentario insuperable que me regalaste cuando te avisé que una
hija se casaba? ¿Cómo, tu estoicismo para
aguantar mis incont.ables anécdotas de abuela ... mientras compartías mi alegría, no sin un
poco de envidia? ¿Cómo agradecerte los libros
prestados, las opiniones pedidas, los discos escuchados juntos, los amigos compartidos, los
talentos descubiertos, los reclamos no hechos?
Puedo agradecer muchas cosas pero, ante
todo, doy gracias inagotables por la fidelidad a
tu vida irregular, de la que los demás aprendimos tanto cuando la entretejiste en tu poesía:
eco de tu voz tan norteña como universal, tan
cotidiana como excepcional, tan querida como
extrañada...
Jorge Cantú en su programa Pasos, del Canal 28
Monterrey, enero de 1998

encona en señalar los defectos, los pecados y
las ingratitudes del terruño.
Claro, dependiendo de qué aspecto decida
asumir el escritor-aunque en verdad lo deciden las fuaciones, las historias afectivas, los sin-

Dos momentos de Jorge
Cantú de·la Garza

sabores o los logros- es como la ciudad o el
pueblo lo van a tratar a su vez.

Héctor Alvarado

AJorge Cantú de la Garza le había tocado
muchas veces la desmemoria de este Monterrey de mis montañas, le había tocado el ninguneo y la pacata moralidad de funcionarios y
colegas. Desde luego que no ha sido un proceso gratuito, todo el que conoce a Jorge Cantú

Luces de la ciudad*

1A RELACIÓN ENTRE UN ESCRITOR Y SU LUGAR DE NACImien to está casi siempre llena de claroscuros.
La conciencia crítica va determinando qué
tan justos o injustos somos al juzgar nuestro me-

sabe que no es una perita en dulce ni es de los
que melifluos se ganan los salones en que recibe doña burguesía a sus celebrados y soportados artistas.

dio, de manera que, o bien se trata de lograr
un equilibrio, un rasero imparcial, o de plano

No es monedita de oro pero tiene corazón
de poeta, alma de poeta, mente de poeta. Como en todos lados, hay cien ciudadanos que
utilizan sus pedestres talentos para "relacionarse" y salir con las palmas, mientras el temperamento explosivo, la inflexible promesa, el no
dar concesiones de unos pocos, los ponen al
borde de ser suprimidos de los Anales de la
Ciudad.

se tiende a los extremos. Se identifica uno profundamente con su tierra, al punto de volverse su más inspirado promotor haciéndola tema y marco de sus escritos y reflexiones, o se
*Este escrito pertenece a los días en que Jorge Can tú de
la Garza iba a recibir el Premio a las Artes 1997 en Artes
Literarias de manos del rector de la UANL.

30

En su ejercicio periodístico frecuentó la entrevista. Aquí en una conversación con el actor Héctor Suárez

He trabajado con Jorge, hemos sido amigos
y he aprendido de sus agudas críticas. Conozco su energía, su carácter afable y su carácter

Los que quieren a Jorge lo quieren profundamente. Es de los hombres que a través del
tiempo o la separación geográfica siguen estando presentes en el corazón de sus amigos. Es
de los que nunca olvidan los viajes, las comi-

de los mil demonios. Sé de sus fobias y sus filias,
que la ciudad y los escritores y los medios de
Monterrey le deben a Jorge Cantú de la Garza
algunos de los cambios más significativos que
en materia de promoción cultural ha habido
en los últimos tres lustros, y para rematar, en

das, las bromas, las tristezas y las risas que ha
compartido con quienes ha permitido el brillo
de su amistad.

su trabajo poético se encuentra tal vez la voz
mayor de la poesía de Nuevo León.
Hace pocos meses recibió la Medalla al Mérito Cívico. Hoy recibe el Premio a las Artes otor-

sidad y se guardan la envidia, el reconocimiento a su inteligencia y valor como escritor, y le
atizan en público lo que ellos mezquinamente
reconocen en privado.

gado por la UANL. Algo es algo para desamarrar navajas entre la ciudad y este hombre que

De su trabajo como poeta da cuenta su libro Poesía (1966-1996). Verlo crear sus poemas

puede ser querido o malquerido pero no indiferente a los que lo conocen. Algo importante es
que las instituciones comiencen a reconocer el
valor de sus artistas y sus promotores. Mucho~

a partir de una visión, de una lectura, de un
periodo difícil de melancolía es una prueba de
su profunda sensibilidad y congruencia con la
vida y la literatura.

dirán que no se los ha m erecido. Allá ellos y su
conciencia.

Si no fuera porJorge Can tú la ciudad sería
otra. La literatura no estaría despuntando como

Los que lo desquieren, lo hacen con inten-

31

�idolatraba los viejos iconos del cine mexicano,
norteamericano y europeo, las danzoneras tradicionales del puerto, la lujuria de colores de

hoy lo sentimos. La promoción cultural no tendría el rango de profesión apasionada y creativa
que merece. En suma, nosotros no seríamos los
mismos.
Con medallas puede llenarse el pecho de
Jorge Cantú de la Garza, tal vez él las acepte
como reconocimiento de su labor, pero lo que
no se puede llenar es el espacio que tiene para
crecer y crear y estar sediento de conocer y conocerse él mismo.

Tlacotalpan, las lluvias sobre el La$º de
Pátzcuaro y los chamucos de Ocumicho. De
todo ello podía hablar con la certeza y el ánimo de un griego en el ágora.
Nada de medias tintas. Igual se fascinaba con
las neblinas de Turner que tronaba contra una
traducción errónea de Pessoa. Con idéntico furor acometía las melifluas autocomplacencias
de los escritores jóvenes que los excesos de rigor que mataban la frescura. Igual quería a sus
amigos que urdía historias contra sus enemigos, y todo ello con el talento propio de quien

Hablar con Jorge
Jorge Can tú de la Garza era la persona menos
aburrida del mundo. Su charla abarcaba cualquier cosa porque su mirada era profundamente activa y poética (en el más hermoso, crítico y
ácido de los sentidos).
Siempre estaba listo, siempre algo le bullía
en la mente o le venía a la memoria para explicar y explicarse el mundo interno y externo.
Entonces platicaba de ello, le revisaba las aristas, lo desprendía de moralidades y con una
pasión casi bayroniana lo defendía o aplastaba
sin cuartel.
Escucharlo narrar sus cuitas alrededor del
mundo era delicioso. Detalles, minucias, evocaciones y meandros daban color a esas experiencias que no por personales dejaban de tocarnos con cierta complicidad propia del
presente.
De Isela Vega a Gonzalo ídem, de Ray Bradbury a María Rojo, deJoao Bosco ajan Garbarek, de Andrea Palma a Marlene Dietrich, de
Gorostiza a Eliot,Jorge siempre tenía algo que
revalorar para dotarlos de una lectura nueva.
En la vida de Jorge Can tú hubo muchas vidas. En lo esencial, en lo más pesonal era como
un niño. Era contradictorio y complementario:
le gustaba lo nuevo y lo tradicional. No podía
aparecer una tecnología, un aparato, alguna
ultramoderna actualización de los enseres tradicionales que él no viera como su potencial
próxima conquista, pero al mismo tiempo

al hablar ya está pasando a la historia.
Nos dejó plática para rato el inquietísimo
Jorge Cantú. Sólo descansa su cuerpo, su voz
se quedó por estos lares.

Todos los poetas son santos
e irán al cielo*
Genaro Huacal
Que otros se jacten de las páginas que
[han escrito;
a mí me enorgullecen las que he leído.
No habré sido filólogo,
no habré inquirido las declinaciones,
[los modos,
la laboriosa mutación de las letras ( ... )
pero a lo largo de mis años he profesado
la pasión del lenguaje.
(... )
Jorge Luis Borges, Un kctor
POCAS ACTMDADES ENALTECEN EL ESPÍRITU HUMANO

como la literatura y, más aún, la creación literaria. Nuevo León ha sido pródigo en este rubro
y escojo entre la pléyade regia al poeta Jorge
Can tú de la Garza.
* Texto leído en la Casa de la Cutura dentro del ciclo
"Autores de Nuevo León", el 4 de diciembre de 1997.

32

¿Por qué?, porque deviene de la estirpe y el
solar de Alfonso Reyes, hasta nuestros días, como uno de los más férreos eslabones de la cadena de artistas cumbre nuevoleoneses.

enmarcaron para colgar en su casa, como si
fuera un título que los acredita como seres humanos que no han sido "personas comunes y
corrientes". Lo exhiben como texto de identidad.

Jorge el inquietudes,Jorge el proyectos,Jorge el propuestas, Jorge el gestiones, Jorge el
realidades, Jorge el poeta, Jorge el narrador,
Jorge el traductor,Jorge,Jorge,Jorge.
Si la literatura y, más aún, la creación literaria celebra al espíritu humano, la poesía es la
suma de todos los colores. No es color, es arcoiris. A la máxima expresión que podemos aspirar como humanos, es a la poética. A ese toque

El 15 de diciembre de 1996 terminó de imprimirse el libro que reúne toda la poesía de la
que es capaz Jorge Can tú de la Garza: Poesía
1966-1996. ¿Cuántos poemas habrá excluido?
Sólo Jorge lo sabe. Todo libro es una antología
y como tal éste es la antología de antología de
Can tú de la Garza. "Treinta años" se dice en centésimas de segundo, pero representan tres décadas de vivir la poesía, de sufrir los poemas y
de las pequeñas celebraciones que nos regala
de vez en cuando esa magia menor.
Este libro tardó treinta años en escribirse y
se lee de un tirón, en un rato. Tanto tiempo para vivir y qué rápido se nos lee. Porque este libro ciertamente es la biografía del autor, la memoria de su pluma, las huellas indelebles de su
tinta (Lucerna), la entrevista concedida así mismo. Lo que salta a la vista al cerrarlo es queJorge Can tú de la Garza ha sido siempre el mismo.
La calidad de su verso inicia a gran altura y termina más arriba. Nos recuerda a aquel corredor de maratón cuya táctica es sencilla: "Empiezo fuerte, a mitad de la carrera acelero, al final
aprieto más".

divino que nos incendia a solas y: "¡Oh inteligencia, soledad en llamas!"
Sabido es que los mejores pasajes de una
obra literaria son calificados de poéticos o como
poesía. A la manera de Karajan quien comparaba a las mejores piezas musicales con el Huapango de Moncayo, decimos y escuchamos decir: "Esto es un poema".
Jorge Can tú de la Garza es uno de esos seres
afortunados que tienen el don y lo cultivan. Desde cero, "a golpes de uñas en la pared", esculpen, palabra a palabra, su poesía, ese ente tan
escurridizo.
Si veinte años no es nada, no son nada,
¿cuánto será treinta años de ejercicio poético?
Por supuesto que tras esas décadas subyace un
tiempo que no se incluye, pero sirvió como patio de armas donde este domador de palabras
aprendió los rudimentos hasta alcanzar la maestría en el oficio.

Este poeta nos ha brindado una lección de
rigor a lo largo y ancho de su ejercicio literario
y, sobre todo, de sabiduría. Domina pleno el
oficio y está consciente de sus posesiones. Incluso se da el lujo de algunas exquisiteces, como
la diéresis que orla uno de sus poemas.
Es difícil mantener un control de calidad como el de Cantú de la Garza. Cuando abundan
poemarios con textos redundantes y de relleno,
este autor nos da cátedra.

Porque Jorge publica cuando ya es un escritor indiscutible, en posesión plena del oficio.
Libros que son clásicos para nuestra literatura.
Con poemas como "De vida irregular", con que
abre su obra, primerísima piedra de su edificio
poético es, sin duda, un clásico de clásicos.
En fecha reciente el periódico Vida Universitaria le publicó una selección de su trabajo y fui
testigo de cómo una pareja de maestros, Zoila y
Édgar, se emocionaron al leerelo haciéndolo
suyo a grado tal, que, sin conocer a Jorge ni su
obra, encargaron una ampliación del texto, lo

Si los libros ofrecen regularmente su ascendencia, la obra de este regiomontano no sigue
el camino de nadie, busca lo que todos buscaron. En esta biografía poética no se presumen
lecturas ni corrientes, como alguna vez dijera
Rosaura Barahona: "Es un alarde de oficio".

33

�ociológica

ha podido alcanzar una igualdad convincente:
los reclamos por las carencias o por las limitaciones son cada vez más frecuentes y sólo un
absurdo de la política estadounidense puede
mantener la motivación social elevada.
El otro, jefe de la institución más autoritaria de la cultura occidental, se erigía en maestro de la democracia y daba lecciones de cómo
debe organizarse una sociedad en ese sentido.
Pero las lecciones de su discurso no cubrieron
sólo los aspectos de organización social, sino
también la ética de las costumbres y los valores. Y en este punto el discurso también es obsoleto, ya que se rehusa a admitir las nuevas
formas de la existencia humana, ya sea en el

Encuentros
Jorge Cantú, la pintora Esther González, Andrés Huerta y la /Jintora SaskiaJuárez

El alarde inicia con una aparente sencillez.
El lenguaje coloquial más que notorio es notable. Sólo quienes saben, comprenden la dificultad para conseguirlo. Esa aparente sencillez, esa
manera cruda de decir las cosas, directas, francas, son la divisa de esta excelente poesía.
Equilibrar fondo y forma, contenido y continente, de manera que el texto conserve el hálito de su creación, Jorge lo consigue malabareando la poesía de escritura gramatical con
poesía de la experiencia.
El punto más importante que sostiene la sencillez aparente a través del coloquialismo es el
predominio del sustantivo sobre sus modificadores y, más aún, de sus calificadores.
El adjetivo está desterrado, los sustantivos reinan a la intemperie. Con Octavio Paz: "Reposan a la sombra de sus nombres".
Otra cualidad jorgeana es la voz poética que
tras la lectura se nos queda retumbando. Ese
tonó tan suyo que podríamos reconocer sin la

firma, desprendido de la escritura nos acompaña.
La sensualidad que borda y desborda texto
a texto, la feria de los sentidos aun ante lo irremediable. Esos remates irónicos y valientes son
el sello de la casa. Es bueno guarecerse de vez
en cuando bajo esta poesía y acompasar estos
textos que las llamas perdonaron.
Jorge Can tú cumple todos sus retos y de ellos
sale triunfante, no le basta vencer a la blancura, se regodea en el breve espacio que le brinda el aforismo. Las formas brevísimas cultiva
certero y natural. Si Borges ambicionaba ser
una abstracción de su nombre y que algún verso suyo perdurara más allá que su autor,Jorge
Cantú es verdaderamente afortunado porque
tiene, no digamos varios versos, sino varios poemas que enaltecen no sólo al espíritu humano,
sino a la poesía mexicana y la universal. Un
buen poema pertenece al mundo, no les asombre.

34

EL MES DE ENERO NOS PRESENTÓ UN ACONTECIMIENTO
QUE fue muy celebrado por la prensa como trascendentemente histórico: de allí se derivarían
cambios en la estructura mundial. Me refiero a
la reunión entre Fidel Castro y Karol Wojtyla.
Fue el encuentro de dos personas que presentan un discurso que en el mundo actual, mínimamente, puede calificarse de obsoleto. Uno,
defendiendo un sistema socioeconómico que
aunque pueda pervivir como fantasía imaginaria, no tiene viabilidad práctica: si un modelo
social debe recurrir al encarcelamiento de quienes discrepan porque no tiene otra manera de
convencerlos de su valor es porque vale muy
poco. U na sociedad ordenada e igualitaria económicamente donde todas las necesidades estén satisfechas es el gran ideal de los seres human os desde el comienzo mismo de la
humanidad. Pero, más allá de las dificultades
prácticas, el modelo teórico no puede superar
su propia contradicción lógica, la del estado de
quietud que necesita para poder pervivir. En la
vida real, por otro lado, el sistema cubano no

plano sexual, ya en el social. El rechazo y la condena a la homosexualidad, la marginación de
la mujer en los puestos de mando de su corporación -y su pretendida justificación doctrinaria en nombre de una maternidad natural
como vocación-, la represión de toda disidencia y la reivindicación de las posturas más añejas en materia religiosa fueron los temas dominan tes de su discurso. Más grave aún fue el
intento de revalorar la conquista española de
América como una obra de caridad cristiana y
como un modelo de proceso civilizatorio.
Si en algo coincidieron fue en la condena
de los modos de organización que asumen los
procesos económicos mundiales actuales conocidos vulgarmente como neoliberales. Sin duda,
la exacerbación de las tendencias individualistas
y por ello egoístas del mundo occidental con-

35

�ducen a una sociedad más agresiva, más violenta y por ello más inhumana, pero no es reivindicando sistemas fracasados o utopías incumplidas como hallaremos una solución al estado
actual dt· cosas. El .catolicismo tiene dos mil
años de fracaso, insistiendo en que el amor solidario entre los seres humanos solucionará las
dificultades de la vida social. La verdadera salida a las dificultades actuales sólo podrá provenir de procesos que avancen sobre lo existente
y no que impliquen un retroceso a lo que la
humanidad ha logrado, bien o mal.
Generalmente, los científicos sociales somos
más que cautelosos a la hora de predecir &lt;!COntecimientos futuros o señalar adónde irán las
cosas; sin embargo, en este caso sí podemos
hacer algunas predicciones. En primer lugar,
es evidente que el sistema actual cubano está
condenado a desaparecer y el problema, por
el contrario, no es que desaparezca sino por
qué todavía no ha desaparecido: hay factores
externos, como el bloqueo económico estadounidense, o internos, como la estructura de control autoritario, que contribuyen a mantener
la situación, pero ninguno de los dos es suficientemente poderoso como para poder justificar el equilibrio actual por mucho tiempo. Por
otro lado, el catolicismo no podrá seguir marginando a la mujer y reivindicando una religiosidad medieval por un periodo prolongado;
también aquí el asunto no es explicar qué va a
cambiar sino por qué todavía no ha cambiado.
Como en el caso del sistema cubano, es la estructura autoritaria de la Iglesia católica lo que
parcialmente explica por qué no se han dado
los cambios, pero esa misma estructura autoritaria desaparecerá, inevitablemente, en el proceso de la transformación.
Más allá de lo que la prensa dijo de manera
más o menos sensacionalista, se trató del encuentro de los representantes máximos de dos
discursos obsoletos que buscan pervivir a contracorriente de la historia.

36

Aprende inglés
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En el Centro de
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(CAADI) puedes encontrar libros
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básico, intermedio, intermedio
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de cada nivel es de seis meses. Es
necesario cubrir un mínimo de
seis horas a la semana durante el
semestre para acreditar un nivel.
El horario es flexible.
No hay fecha límite o periodo de
inscripciones y el costo es de
$150.00 por semestre. Este curso
pueden tomarlo jóvenes y
adultos (no es requisito ser
estudiante de la UANL). Pueden
solicitar información en los
teléfonos 329 40 20,
ext. 5980 y 329 40 80,
ext. 5424.

china
peculatrix
Anaximandro, presocrático, milesio -originario de Mileto-, alumno de Tales, presocrático, milesio, no creía lo mismo que este último, a saber, que el agua es el origen de todas
las cosas. Anaximandro floreció cerca del año
560 antes de nuestra era. Se dicen muchas cosas de él. Se afirma que introdujo el uso del
gnomon -aparato que utiliza las sombras producidas por la luz solar para diversas mediciones- en Grecia, que propuso un modelo de
mundo que delimitaba el agua de la tierra, que
construyó una esfera para representar el cielo,
que descubrió la oblicuidad del zodiaco, y más.
Los comentaristas le atribuyen la idea de que
la Tierra no necesita estar sostenida por cosa
alguna: ¿por qué habría de caer más hacia una
dirección que hacia otra?
La Tierra no necesitaba de asientos ni sostenes y, además, supuestamente su forma era la
de un cilindro o fragmento de columna achaparrado en una relación de 1 a 3. Las referencias
a este asunto se encuentran en el pseudo-Plutarco, en Aristóteles y en Hipólito. Estos autores atribuyen aún otras cosas interesantes aAnaximandro: que los hombres viven en una de las
superficies planas del cilindro (de la otra sólo
dicen que está del lado opuesto, antitheton); que
la Tierra está fija, sin nada que la sostenga, porque está a similar distancia de todas las cosas;
que está ftja por necesidad; que aquello que
ocupa el centro no tiene por qué ir hacia arriba, hacia abajo o hacia los lados. Es importan te
destacar que Anaximandro rompió con la primitiva idea de que la Tierra debe estar soportada por algo. Esta vieja idea, que también se
encuentra en el pensamiento de Oriente, proviene de una extrapolación de la caída de los

Anaximanclro no tiene peras*
"Los PRESOCRÁticos son los principiantes de la filosofía que
tientan irresistiblemente a los principiantes en
filosofía, empezando por los profesores". Werner Jaeger, por su parte, consideró que su largo trabajo sobre la filosofía presocrática lo había "obligado a verla como una parte del genio
griego". En las palabras de Caos se percibe una
clara intención de picar cresta con dardos dirigidos a colegas; en las de Jaeger, una ingenua
franqueza que, en rigor, peca de parquedad:
no de la historia del genio griego se trata, sino
del genio que dio origen a la cultura occidental. Los presocráticos son principiantes, sí; en
el sentido de que pusieron las primeras piedras
en un camino que aún se sigue haciendo, aunque, por cierto, puedan caber sobradas dudas,
y no menos temores, sobre su destino final.
ALGUNA VEZ ESCRIBIÓ JOSÉ CAOS:

*A partir de esta entrega el maestro Hugo Padilla, exc~
laborador y exdirector de A11nas y Letras (1963-1964)
alimentará esta nueva sección, "Machina Speculatrix",con textos de divulgación filosófica. Eventualmente,
estas páginas incluirán escritos del campo disciplinar
de otros autores.

37

�olvidar, no obstante, que en las
referencias clásicas también hay
alusión a esferas;
no sólo a circunferencias que luego degeneran en
figuras anulares y
en cámaras para
llanta: toros de revolución, en es- .
tricto lenguaje
matemático.
La idea de esferas en torno a
la Tierra es mucho más atractiva
que la de los anillos. Hay varias razones en su
favor. Es la que más plenamente se compadece
con la postulación de la Tierra como centro de
todo. Es la única genéticamente compatible con
su descendencia de esferas en las cosmografías
posteriores de Eudoxio, de Callipo, y del propio Aristóteles -para quien "el número total
de esferas (es) de cincuenta y cinco"-. Y en
torno a todo esto, la forma de tambor bongocero de la Tierra y las esferas circunscritas para
explicar el cosmos, no vale la pena comentar,
como lo hizo un estudioso hace no mucho tiempo: "naturalmente, esto no es cierto". No las
hipótesis antiguas, sino el comentario moderno, debe dejar que aflore una leve sonrisa compasiva. El mérito, por supuesto, no estriba en
la verdad, sino en el arrojo audaz, descomedido.
Más lejos llegó Anaximandro cuando se
apartó de la idea de su maestro Tales en relación con el origen de las cosas. Bien que no
creyera que el agua fuese el principio de todo:
pudo haber pensado que lo era el fuego o el
aire, como otros presocráticos lo hicieron. Pero
no, dijo que el origen de todo es el ápeiron. Anaximandro, se dice, escribió varios libros; pero

cuerpos, experiencia cotidiana
y permanente.
En Anaximandro, la idea de
los círculos que
forman las tapas
de su cilindro
puede provenir
de otra extrapolación, esta vez
de la experiencia
del horizonte visual. Es probable: se compadece con el modo
de pensar de
unos hombres,
los presocráticos milesios, que por primera vez
intentan dar cuenta de las cosas sin recurrir a
mitologías fantásticas.
Se nota la necesidad de un complemento a
la idea de la Tierra ingrávida. La Tierra no cae
hacia lado alguno porque ocupa el centro de
todo; está a similar distancia de todo, homoian
pánton (Hipólito). ¿Y qué es pánton? Lo demás
observable: los objetos no terrestres, las cosas
del cielo. La Tierra es el centro del universo,
pero no de un universo mitológico, sino del
universo físico y concreto, asunto de nuestras
experiencias y percepciones. El complemento
aparece en forma de circunferencias y esferas
( ton cíclon kai ton sj1hairon). Los doxógrafos se
dejan hipnotizar por la idea de las circunferencias a las cuales comparan, desnaturalizando su
concepto, con anillos y cubos de rueda de carreta que poseen orificios por donde los cuerpos celestes se asoman y soplan su luminosidad.
Y aun una estimadísima filóloga e~ nuestro siglo se dejó decir que la mejor manera de pensar esto es imaginar el tubo de un neumático
de automóvil plagado de válvulas para el aire.
Se discute si Anaximandro consideró la existencia de un sólo anillo o de varios. No hay que

38

sucede que sólo sabemos de sus ideas por referencias de terceros, y hay un único y pequeño
fragmento que parece provenir directamente
de él. En este fragmento aparece la palabra aludida: ápeiron. La prirnera letra translitera la letra alfa griega en su función privativa, que puede entenderse como un no; el significado de
las letras que siguen aún lo reconocemos en
palabras como: pericardio, pericarpio', pericráneo, perífrasis, perihelio, perímetro, y muchas
más. Se trata de un término, una delimitación,
una envoltura, una cáscara; en fin, algo que precisa y determina, algo que señala contornos y
alrededores. Es discutible que en el tiempo de
Anaximandro esta palabra, con su alfa privati·va, pudiera haber significado infinito, como
quieren Aristóteles y otros comentaristas muchos años después; y aún en nuestro siglo, el
propioJaeger. Existe otra corriente de opinión
que la interpreta como referida a algo indeterminado, algo que carece de contorno, de delimitación, de precisión en todos los sentidos:
"un no sé qué", del cual puede decirse poco,
como no sea que de ese algo brotó todo y hacia
ese algo todo vuelve; que no muere (athanaton),
que es indestructible.
Quizá cien años más tarde, en Zenón, por
ejemplo, ya sea claro el significado de la palabra en su acepción de infinito, en número o en
tamaño. Pero no en el tiempo de Anaximandro.
Por esta causa ha habido, y hay, disputa y desacuerdo. Kirk y Raven lo vierten al inglés como
"the indefinite", lo cual es mucho mejor que "lo
infinito". Burnet dice que es "a boundless something", que tampoco está mal. YWalter Kranz,
en alemán, se protege por partida doble, dice
que es "das Grenzenlos-Unbestimmbare", lo ilimitado (no lo infinito: Unendliche) e indeterminable. Esta última calificación parece ser jugosa:
señala una vertiente no explotada. No es que
eso, el ápeiron, tenga propiedades, cualidades o
determinaciones que el hombre pueda desconocer de manera circunstancial e histórica. No;
se trata de algo indeterminable (no indetermi-

nado) por principio. Es una fortaleza ontológica a la cual ningún asedio epistemológico
podrá rendir. Algo parecido al nóumeno de Kan t.
Teofrasto atribuye a Anaximandro el _h aber
pensado en un número infinito (no, infinito
no; es mejor: indefinido) de universos. Y, otra
vez, la controversia se suscita. ¿Son estos múltiples universos sucesivos o coexistentes? Zeller
piensa lo primero; Burnet, lo segundo. Aparece Cornford como árbitro y otorga la razón a
Zeller con el argumento de que no hay nada
en la naturaleza que sugiera lo segundo. Pero
este argumento es peregrino: ¿acaso hay algo
en la naturaleza que provoque la idea ilimitado-indeterminable (Kranz) acerca del ápeiron. Anaximandro, como hemos señalado, parece utilizar las extrapolaciones, mas no siempre en el
mismo sentido. A veces da la impresión de que
las usa como garrocha, para saltar más alto. Y
después de todo puede ser que no haya contradicción alguna en pensar en múltiples universos sucesivos y también coexistentes.
No hay contradicción. En el modelo de universo mayormente aceptado, hoy por hoy, se
parte de un big-bang, al cual puede sobrevenir
un big-crunch, al cual es factible que suceda otro
big-bang, y otra vez .. . ¿El eterno retorno de
Nietzsche? Múltiples universos sucesivos. Además, en la interpretación de la teoría cuántica
propuesta por Hugh Everett, en 1957, el nuestro, que pensamos como único, no es más que
un ejemplar aislado dentro de la ilimitada variedad de universos que existen. Se trataría,
pues, de múltiples universos coexistentes, cada
uno empeñado en una loca carrera cíclica y
sucesiva de nacimiento y muerte. ¿Qué hayantes de cada big-bangy después de cada big-crunch
en cada universo de esta multiplicidad? No es
algo conocido; parece incognoscible. Parece indeterminable.
Pensar en que Anaximandro se anticipó a
todo esto, ¿no será atreverse a demasiado, no
será algo así como andarle pidiendo peras al
ápeiron?

39

�(y sus consecuencias), el divorcio o la disminución de parejas con intenciones procreativas.
Es más dificil crear nuevas fuentes de empleo
que ocuparse en ofrecer buenas expectativas
de contraer segunda.so terceras nupcias a personas que fracasan en sus intentos de vida marital. Es más importante el producto interno bruto que la calidad de vida emocional de los habitan tes de un país.
Del amplio espectro de las relaciones humanas, la más compleja y conflictiva es la relación
de pareja. Los filósofos han descrito la convivencia entre hombre y mujer como una guerra
secreta, laberíntica, incesante. En la actualidad
sabemos que tal guerra no es tan secreta y sí
más sórdida de lo que sospechaban algunos
pensadores. La vida conyugal -legalizada o libremente elegida- se apoya en un terreno
minado y transcurre en un espacio privilegiado para la expresión del más amplio y variado
repertorio de conductas.Jackson y Lederer en
1968 clasificaron a los matrimonios en cuatro
categorías que van del mejor al peor: 1. Estables

tención
flotante

La pareja
CUANDO LE PREGUNTARON A FREUD ACERCA DE CUÁLES eran las características de un

individuo normal, contestó simplemente: "que sepa amar y
trabajar". Esta respuesta tan breve parece una
ocurrencia oportuna a una pregunta ociosa,
pero cuando se analiza con cierto detenimiento, sólo se puede concluir que es absolutamente cierta. ¿Por qué? Porque ni los psicóticos, ni
los sociópatas, ni los pacientes con síndromes
cerebrales orgánicos, ni los neuróticos graves,
ni las personas con severos trastornos del carácter aman y trabajan en forma simultánea y
satisfactoria. Los seres humanos que aman sin
atormentarse y trabajan con provecho han tenido que superar muchos obstáculos previos y .
sobre todo han sabido hacer dos elecciones
fundamentales: han encontrado un buen cónyuge y desempeñan una estimulante actividad
laboral. Las fallas en la elección de una buena
pareja y un buen trabajo tienen un costo que
se paga tarde o temprano con una elevada cuota
de sufrimiento emocional.
Las investigaciones sobre el amor y el traba-

40

jo no han corrido con igual suerte. Recuerdo
un congreso mundial de psiquiatría en el que
un psiquiatra ruso informaba que en su país las
neurosis se trataban con un cambio de trabajo.
Cuando alguien le preguntó qué pasaba si después del cambio de actividad la neurosis persistía; el colega contestó: "entonces se le cambia a
otro trabajo hasta que la neurosis desaparezca". La pregunta se impone: ¿acaso al paciente
neurótico con una mala elección de objeto amoroso le bastará con un cambio de pareja para
aliviar su neurosis? Cualquiera que sea la respuesta, lo cierto es que las relaciones afectivas
no reciben la misma atención que el trabajo en
todos los países del mundo. Mientras al trabajo
se le destina en todas las administraciones públicas una Secretaría del Trabajo, una Ley Federal del Trabajo y unaJunta de Conciliación y
Arbitraje con una complicada estructura burocrática, el amor y su ámbito esencial de expresión -la relación de pareja-, está perdido entre el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), el
Consejo Nacional de Población (Conapo) y los
juzgados de lo familiar. La atención gubernamental al amor y al trabajo es notoriamente desigual. En el área de la Psicología ocurre otro
tanto, existe una especialidad en Psicología Laboral y una carrera en Desarrollo Organizacional. Hay departamentos de orientación vocacional en las escuelas y de recursos humanos y relaciones industriales en las empresas. No existen
por supuesto departamentos equivalentes dedicados al más vago tema de la vida amorosa y el
bienestar emocional de las personas que trabajan. Son más importantes las huelgas, la desocupación o la falta de empleo, que el desamor

ya clásica acerca del contrato matrimonial y la
terapia de pareja. Sager encontró que los novios se acercan al matrimonio con un conjunto
de expectativas que esperan ver realizadas al casarse. Estas expectativas son más o menos secretas, más o menos conscientes y habitualmente no son verbalizadas durante el noviazgo. Cada
cónyuge se casa teniendo un contrato matrimonial en su cabeza que puede ser congruente, complementario o conflictivo respecto del
contrato del otro cónyuge. La técnica de Sager
consiste en la elaboración de un contrato único para dirimir las áreas conflictivas. Las parejas pueden hallarse en transición, en consolidación y en disolución. Cada cónyuge tiene un
perfil de conducta que entra en relación con
un tipo conyugal complementario. Los siete per-

y satisfactorios, 2. lnestabl,es y satisfactorios, 3. lnestab/,es e insatisfactorios y 4. Establ,es e insatisfactorios.

J

Consideran que todos los matrimonios pasan
en algún momento de su evolución por algunas de estas categorías que incluyen subcategorías que van desde las parejas que se comportan como "gemelos celestiales" hasta "la pareja
horrible" y "los depredadores paranoides". La
tipología matrimonial es muy extensa; el doctor Peter A. Martín ha encontrado, en su dilatada práctica profesional con parejas, los siguientes tipos: Esposa enamorada-marido frío,

files son: el cónyuge ip;ualitario, romántico, parental, infantil, racional, camarada y paraleÚJ.
Los cónyuges con alguno de estos perfiles interactúan de acuerdo a ciertas necesidades in trapsíquicas y biológicas, en las siguientes áreas
(potencialmente conflictivas): 1. Independencia/dependencia, 2. Actividad/ pasividad, 3. Intimidad/distanciamiento, 4. Poder, 5. Dominio/
sumisión, 6. Miedo a la soledad y al abandono,
7. Grado de angustia, 8. Mecanismos de defensa, 9. Identidad sexual, 10. Respuesta sexual al
compañero, 11. Amor a sí mismo y al com pañero y 12. Estilo cognitivo. Los conflictos en estas
y_otras áreas se hallan en tres niveles de con cien-

Marido en busca de una madre, Matrimonio de dos
parásitos y Matrimonio paranoide, cada uno con
una peculiar interacción psicopatológica que
requiere de estrategias e intervenciones terapéuticas especiales en cada caso. Algunos tipos
semejantes han sido descritos por otros autores con nombres más descriptivos y sarcásticos.
Sin pretender agotar el tema de la clasificación de parejas quiero repasar los perfiles de
conducta descritos por Clifford Sager en su obra

41

�el tratamiento del alcoholismo, la esquizofrenia,
los trastornos narcisistas y los desórdenes de la
alimentación, entre otras.
Lo mismo que el trabajo, el amor en_la pareja es un factor de indiscutible valor en la salud mental y emocional de los seres humanos.
La pareja constituye la diada parental en el sistema familiar y su evolución está adscrita a las
etapas del ciclo vital de la familia. La familia a
su vez está sujeta a los cambios de la vida social
y es por eso mismo una institución viva, cambiante y siempre en crisis. El matrimonio "por
amor" procede del siglo XVIII. Desde entonces ha experimentado muchos cambios aunque
su configuración diádica esencial se mantiene
idéntica a pesar de los intentos por cambiarla
(matrimonios colectivos, abiertos, etcétera).
Existen muchos problemas de la pareja susceptibles de modificación por medio de la técnica
terapéutica adecuada. En la actualidad los psiquiatras y los psicólogos clínicos buscan entrenarse en esta técnica lo mismo que en terapia
de familia y de grupo. Sin embargo, cabe señalar que la demanda de la terapia es más baja de
lo que pudiera llegar a ser si existiera una información más amplia acerca de este recurso
terapéutico. Los miembros de una pareja soportan mucho sufrimiento emocional antes de
optar por el divorcio. Se ha invocado para explicar esto el sacrificio altruista aconsejado por
la religión, la tradición cultural, la educación,
el masoquismo de la mujer, etcétera. Lo cierto
es que la pareja llega a consulta porque el psicólogo que atiende a uno o varios de los hijos
recomienda el tratamiento de ambos padres o
de todo el grupo familiar. Otra razón puede
ser la extendida convicción de que la ropa sucia se lava en casa, aunque me inclino a creer
en la falta de información sobre este tema que
debería de proporcionarse a las parejas desde
la época del noviazgo. Ojalá esta colaboración
contribuya un poco a orientar al lector en tan
complejo como apasionante asunto.

cia: l. Consciente y expresado, 2. Consciente pero no
expresado y 3. No consciente oinconsciente. Sager propone a la pareja una revisión de sus respectivos
contratos individuales hasta llegar a la elaboración de un contrato común que elimine las discrepancias que afectan la convivencia mutua.
La terapia de pareja es una modalidad terapéutica peculiar que se encuentra a medio camino entre la psicoterapia individual y la terapia de familia. Sus precursores más conocidos
son el consejo conyugal (Marriage Counseling) y
la terapia psicoanalítica aplicada a cada uno de
los cónyuges. A estos abordajes terapéuticos de
la pareja siguieron combinaciones múltiples conocidas con el nombre de psicoterapia diádica
consecutiva, terapia concurrente, terapia simultánea, terapia conjunta (con uno o dos terapeutas) y la terapia de grupo de parejas. Cada una
de estas modalidades tiene sus indicaciones y
contraindicaciones lo mismo que sus ventajas y
desventajas. En la actualidad predomina la terapia conjunta, esto es, con los dos miembros
de la pareja en la misma sesión y con un solo terapeuta.
Durante un tiempo se dijo que el consejo
conyugal era una técnica en busca de una teoría. En las últimas dos décadas la terapia de
pareja ha progresado y acumulado una gran
experiencia empírica orientada en cinco principales orientaciones teóricas; psicodinámica,
comunicacional, conductual, estructural-estratégica y sistémica. Han surgido también modelos emergentes que amplían la atención de los
conflictos conyugales. Han aparecido nuevos
problemas específicos como los tratamientos de
parejas de lesbianas y homosexuales, el sida y la
relación de pareja, asistencia a las víctimas de
la violencia conyugal, parejas en unión libre,
parejas vueltas a casar, divorcio dificil, celos y
relaciones extramaritales, etcétera. Finalmente existe una corriente que alienta el manejo
de pacientes psiquiátricos a través del tratamiento de la pareja; así tenemos terapia marital estratégica para la depresión, terapia marital en

42

edagógica

do. Cuando la ansiedad por ejecutar las operaciones del juego con precisión y maestría se
vuelve obsesiva, el juego pierde su carácter propiamen te lúdico. Sin embargo, el juego también implica cierto esfuerzo y tensión: un juego en el que siempre ganamos o en el que es
fácil lograr la meta deja de ser divertido y deja,
por lo tanto, de ser juego.
En cambio arte, en su sentido original, es la
capacidad para ejecutar correctamente -y aún
más: con maestría- una determinada labor
que no es puramente intelectual, sino también,
y principalmente, motora; lo cual implica preparación, ejercitación, constancia. Por otra parte, arte, en el sentido de bello arte, se refiere a la
producción de obras sensibles que intentan impactar sobre la sensibilidad de los espectadores para repercutir, finalmente, en su espíritu.
El arte busca una trascendencia en el otro; peculiaridad que el juego, que es una actividad
más egoísta, no tiene.
Ahora bien, que el arte y el juego sean dos
cosas diferentes no significa que no estén en
relación y
que esa relación no pueda, en ocasiones, ser sumamente estrecha. La relación entre el
juego y el arte puede ser
enfocada des-

Arte y juego
Ricardo Martínez
Para Lilian Montesinos

EVIDENTEMENTE EL ARTE Y EL JUEGO NO SON LA MIS-

ma cosa. De serlo, los términos arte y juego aparecerían como sinónimos en los diccionarios y
podríamos utilizarlos indistintamente. Podríamos, en un enunciado, sustituir uno por otro
sin que se alterara el significado de lo expresado (igual que podemos reemplazar celebración
por fiesta o peatón por transeúnte). Pero esto es
claro que no ocurre. Si decimos, por ejemplo,
que saltar la cuerda es un arte, estamos diciendo
una cosa muy distinta que cuando expresamos
que saltar la cuerda es un juego. Y no podemos
cambiar el título de la novela de Dostoyevski,
El jugador, por El artista; ni llamar a la novela
de Joyce Retrato del jugador adolescente, o The
crying art a la película The crying game, sin alterar totalmente el significado de dichos títulos.
Eljuego, como tal, siempre tiene un elemento de relajación, de despreocupación, de agra-

43

�drían llevarse a cabo. Sin embargo, cuando estas manifestaciones artísticas se unen con finalidades mágicas, religiosas o de prestigio, su ejecución puede asumir un tono más serio, una
formalidad que las aleja del juego.
Con base en lo anterior, me parece además
que el arte, conforme está más cerca de lo popular, está también más relacionado con el juego, con lo que cualquiera puede hacer, con respuestas ingeniosas y con ideas ocurrentes, con
una actitud propiamente lúdica. Mientras que
a medida que el arte se vuelve labor de especialistas y académicos, se convierte en una actividad solemne que no cualquiera puede comprender y, mucho menos, apreciar; en algo que
requiere estudio y preparación para poderlo
disfrutar y, por consiguiente, en algo que es visto
por el común de la gente como cuestión aburrida propia de eruditos. Los cuales, por su parte, propician en ocasiones esta situación en forma consciente y voluntaria para sentirse parte
de un círculo selecto y superior al resto de los
mortales.
Por otro lado, hay artistas que hablan de lo
mucho que disfrutan y se divierten con su labor;
pero los hay también que asumen su trabajo

de dos puntos de vista: desde la producci~n de
la obrá-de arte y desde el disfrute de la misma:
el artista puede concebir su labor como un juego y el espectador puede enfrentar la obra que
el artista le propone con una actitud lúdica. Que
el espectador enfrente el arte con esta actitud
de disposición al juego, depende en gran medida de la manera como él haya accedido al
campo del arte y, en consecuencia, esta cuestión tiene relación con la forma como se asuma
la enseñanza del arte en las escuelas y cursos
que tienen por objetivo dicha enseñanza.
En lo que sigue trataré de abordar, pues, la
problemática de la relación entre el juego y el
arte en dos áreas: el área de la producción artística y el área de la enseñanza que busca sensibilizar al alumno ante el fenómeno artístico.

Arte y juego en la producción artística

Hay manifestaciones artísticas en las que la actitud lúdica parece estar más arraigada. Tal es
el caso, por ejemplo, de la danza y de la música, sobre todo cuando éstas se ejecutan como
entretenimiento o como manifestación popular que forma parte de alguna festividad colectiva: el ambiente de un carnaval, por ejemplo,
es un ambiente lúdico, en el cual lo que se busca es puramente la diversión, el desahogo de
las tensiones cotidianas, la posibilidad de realizar acciones que en situación normal no po-

44

artístico con una actitud que es más bien de
angustia, y que se sienten víctimas de una fatalidad que no afecta a los demás, de una sensibilidad extrema que los hace propensos al sufrimiento, por lo que se ven a sí mismos como
marcados por un trágico destino. Tal es el caso,
por ejemplo, de los artistas románticos.
Esta misma diferencia en la actitud de los
artistas la podemos apreciar observando sus
creaciones; hay obras de Paul Klee y de Henri
Matisse que parecen una propuesta de juego
hacia el espectador, por el aparente trazo infantil en las pinturas del primero, y por la confección a base de papel recortado y ftjado con
pegamento o tachuelas en algunas de las realizaciones del segundo. Asimismo, gran parte de
las esculturas de Alexander Calder pueden describirse perfectamente como juguetes confeccionados con materiales comunes e, incluso, de
desecho.
Una actitud lúdica se advierte también en
la obra de Miguel Covarrubias y de Abel Quezada, si bien aquí se trata de un juego más adulto, orientado hacia la crítica social, el sarcasmo
y la sátira.
Pero, por otra parte, hay pinturas, sobre todo
en el campo del expresionismo, que difícilmente podrían calificarse como producto de un juego o como manifestación de una disposición
lúdica por parte de sus autores. La obra dé Edvard Munch y gran parte de la de Frida Kahlo
expresan la angustia y el sufrimiento de sus realizadores, quienes buscan y encuentran en el
arte una forma de desahogo de los males y dolores que los aquejan, y así lo manifiesta su producción. La pintura del ecuatoriano Oswaldo
Guayasamín expone la injusticia y el dolor humano, las penurias que padece la gente de los
pueblos latinoamericanos; y basta contemplar
sus cuadros para darse uno cuenta de que no
es un artista que considere divertida dicha temática, ni piense que su labor de denuncia sea un
juego.
En conclusión, el juego puede estar o no relacionado con el arte y, de estar relacionado,

puede estarlo en mayor o menor medida; y todo
lo anterior depende de muy diversos factores:
el tipo de arte de que se trate, la proximidad o
lejanía que tenga con respecto a las manifestaciones populares, la actitud vital de su productor y su filiación y concepción estéticas.

Arte y juego en la enseñanza del arte

Los juegos estimulan la inteligencia y permiten el desarrollo de habilidades y capacidades
físicas, mentales y emocionales. Las artes exigen, para su ejecución, el desarrollo de destrezas y aptitudes, además de una percepción alerta para mirar lo que escapa a la mirada ordinaria y captar lo que el común de la gente no
capta; son también, para el espectador, un reto
al intelecto y a la emotividad, provocando reacciones de adhesión o de rechazo, pero raras
veces de indiferencia.
Todo lo anterior conduce a que los temas
relacionados con el arte sean particularmente
propicios para ser impartidos utilizando una
didáctica abierta a la aceptación deljuego como
medio de transmisión de conocimientos y de
una actitud positiva hacia el objeto de estudio,
en este caso: el arte.
En el bachillerato que se imparte en la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el tercer curso del área de Artes y Humanidades
-curso que tiene como finalidad acercar a los
alumnos a algunas de las manifestaciones artís-

45

�cipación de los diferentes sonidos armonizados
en un ritmo único, pero formado por varias cadencias.
Creo que este tipo de actividades lúdicas con
los elementos que son propios de una de las
artes, logra que los alumnos se sientan motivados y en buena disposición para realizar aprendizajes significativos con respecto a dicho arte,
es decir: aprendizajes en los que la nueva información se integre de manera estructurada
con respecto a los conocimientos que el alumno ya posee y sea además una información hacia la que el alumno manifieste un gusto o inclinación afectiva adecuada.
Me parece también que, al igual que estas
actividades, que se sugieren al profesor en la
unidad de música, podrían los maestros idear
o diseñar otras semejantes en las áreas de las
artes plásticas y de las artes escénicas para conseguir que el curso logre efectivamente sucometido de atraer la atención de los alumnos
hacia las manifestaciones artísticas, ya sea corno
espectadores o, incluso (¿por qué no?) como
futuros productores.

ticas-, me parece que
la unidad que más se
aproxima al empleo
de una didáctica del
juego es la unidad dedicada al tema de la
música.
Lo anterior aclarando que ése nunca fue
el propósito explícito
ni de nuestro asesor ni
de los profesores que
integramos el comité
de Artes y Humanidades, ya que el término jamás se mencionó, ni
durante la planeación ni durante la redacción
de los temas o la elaboración de las actividades
que componen dicha unidad. Tuvimos, eso sí,
el objetivo de presentar todos los temas (no sólo
el de música, sino también los de pintura, danza y teatro) de una manera accesible y atractiva
para el alumno, poniendo énfasis en las cuestiones prácticas. Pero mientras que en las artes
visuales y escénicas la práctica se orienta hacia
la consideración del alumno como espectador
(asistencia a exposiciones pictóricas y a representaciones teatrales y dancísticas), en el caso
de la música, sin omitir el aspecto mencionado, las actividades se dirigen, al menos en algunos ejercicios, hacia el manejo o producción
de sonidos, es decir: del componente propio
de este arte.
Se pone en práctica, por ejemplo, un 'Juego" que consiste en grabar sonidos del origen
que sean (puerta que rechina, agua que corre,
celofán estrujado) y en identificar los sonidos
grabados por los compañeros. Se manejan también las posibilidades que tiene el alumno de
producir ritmos con objetos que él haya descubierto que emiten sonidos al manipularlos de
una determinada manera, o con instrumentos
musicales rudimentarios que él mismo haya fabricado, para luego integrarse un equipo de
cuatro o cinco personas en el que se produzca
una "pieza musical" más compleja, con la parti-

46

el telón, cuando lo había; la orquesta tocaba
una "obertura" y se presentaba una cantante,
con un bolero y otras piezas; continuaba un
grupo de bailarines, con danzas populares o
regionales; seguía un cantante de tangos y terminaba la tanda. La siguiente función podía
incluir un sketch cómico. Las partes no tenían
relación entre sí. Se podía presentar una cantante, bailarinas, un cantante de ranchero, de
tangos, de boleros, un dueto, algunos cómicos,
un mago. La orquesta era de rigor. Las tandas
se dieron principalmente en teatros de carpa,
aunque también se realizaron en teatros establecidos, diferenciándose de otras representaciones en que eran algo groseras, subidas de
color, con bromas de doble sentido. Con todo,
ellas solían incluir artistas de gran calidad, identificados con los públicos más populares.~
La presentación de tandas creció marcadamente en Monterrey a partir de los años diez.
Desde muy temprano en esta década su abundancia condujo a discusiones sobre el terna
entre los políticos municipales, pues nunca faltó algún portavoz de la moral más conservadora que se quejara de los espectáculos que, en
su percepción, representaban verdaderas
inmoralidades, "especialmente para las familias
cuya buena fe es sorprendida creyendo asistir
a centros de decencia" .4 Los acuerdos del Ayuntamiento fueron, por un lado, recomendaciones de vigilancias mayores y sanciones a las carpas en que se representaban las tandas y, por
otro, con el propósito de obtener algún control sobre el asunto, la exigencia a los actores
de registrarse en un padrón oficial."
De cualquier forma las primeras décadas del

Variedades, tandas y música
DE MANERA SEMEJANTE A LO QUE OCURRÍA EN 1.A CAPI-

tal del país, el teatro regiomontano de las dos
primeras décadas de nuestro siglo incluyó comedia, ópera, opereta y zarzuela. En Monterrey estos géneros fueron difundidos a través
de los hermanos Álvarez Quintero, de Benito
Pérez Galdós, Manuel Linares Rivas, Jacinto
Benavente, Gregorio Martínez Sierra y Miguel
Echegaray. En la opereta, de los más conocidos eran Franz Lehar, Leo Fall yJohann Strauss,
con obras como Molinos de viento, El gato montés
y Marina. En ópera se recuerda a Aída, Rigol,etto,
El barbero de Sevilla, Trovador, Tosca, Carmen,
Madame Butterfly. 1 En esa época, asimismo, existió en la localidad un importante teatro de aficionados.2
Pero al lado de los espectáculos de ópera y
zarzuela se desarrolló también un amplio mercado de tandas y variedades populares. A esto
estuvo asociado el crecimiento de la población
trabajadora, la accesibilidad económica de este
tipo de diversión y su contenido popular. La
composición de la tanda era sencilla: se abría

47

�presente siglo sorprendieron a Monterrey orname_n tado con numerosas carpas en sus espacios públicos.
Hubo teatro de carpa en casi todas las plazas de la ciudad: en la de La República, en la
de El Golfo, sobre la Calzada Madero, a la altura de las calles deJuárez, Emilio Carranza, Zuazua, al lado del Mercado del Norte y en la plaza Díaz Mirón. Empresarios relevantes fueron:
Paulino Ramírez (Juárez), Adolfo y Antonio Rodríguez ( Cuauthémoc, Mexicana, Progreso),
Samuel Gutiérrez, Lorenzo Treviño y Compañía, señor Zen ten o (Zenteno), señor Landeros
(Landeros), señores Rafael Silva y Miguel de la
Colina, Alberto R. Fernandi (en la Estación de
El Golfo), y otros.li
El mejor momento de la representación cómica popular en las carpas de la ciudad se observó en los años treinta. Entonces las tandas
representaban el mejor entretenimiento para
los grupos de menores recursos económicos,
pero también para muchos otros tandófilos del
resto de la población. Se trataba de espectáculos cortos que reunían a varios artistas de diferentes géneros. Enraizado en la capital de la
república desde el siglo pasado,7 este tipo de
espectáculo se popularizó en Monterrey hasta
principios del nuestro y, a pesar de las discusiones que su presencia despertó entre políticos y
civiles, acabó por afincarse en nuestros espacios.
Quien mejor capitalizó las circunstancias
para desarrollar estas funciones fue la compañía de los hermanos Rodríguez. Como ellos
eran propietarios de la mayoría de los teatros
de Monterrey, y además tenían una experiencia considerable en el ramo del espectáculo, su
éxito resultó enorme. El teatro que sirvió de
escenario a las más populares funciones de los
años treinta fue el Lírico, ubicado sobre la Calzada Madero. En este foro se reunían las más
bellas tiples y actrices de la época, acompañadas de los actores cómicos de moda y los mejores filarmónicos. En cada función el público

Somos humanos y nos llaman
regiomontanos. Para una
crítica del rock en Monterrey

Hace sesenta años ¡la empresa Rodríguez
había podido realizar en el norte de la ciudad
lo que no se había hecho en el centro! El Lírico era, entonces, el principal teatro de tanda
en Monterrey. 8
Pero el cine ya se preparaba desde el nacimiento de la primera producción sonora mexicana, Santa (1931), para empezar a sustituir el
teatro de revista con cintas como Cielito lindo
(1936) y Allá en el rancho grande (1936). Los
elencos del teatro se pasaron al cinematógrafo
y los sound traks habituaron a los públicos a
escuchar las invisibles orquestas (léase: música
grabada) que poco a poco acentuaron su presencia en el teatro de comedia.

Ángel Sánchez Borges
HACE POCO MÁS DE DIEZ AÑOS COMENZÓ EN MÉXICO

el negocio del rock tal y como lo conocemos

hoy. Las compañías de discos transnacionales
se interesan por una camada de músicos, específicamente capitalinos, que conformaron el
primer catálogo de rock comercial, no existente desde finales de los años cincuenta. La diferencia entre aquellos Teen Tops o Locos del
Ritmo y la generación de los ochenta, por llamarle de algún modo, es que los primeros basaban sus éxitos en el traslado al español de la
balada en inglés, de ya probado éxito. En cambio los de los ochenta le apostaban a una identidad propia que, sin embargo, para validarse
culturalmente, tuvo que recurrir al "mexicanismo" como carta de presentación: Caifanes, Maldita Vecindad, Café Tacuba.
La referencia nacionalista les aseguraba no
ser descartados por los medios, que al rock le
seguían viendo como una música esencialmente desprovista de calidad creativa. Para involucrar a estos músicos en el catálogo de la música
juvenil, éstos debían de comparecer ante el
gran jurado de la "recreación" musical. La etiqueta de "rock en español", y todavía más
específicamente "rock nacional", se convirtió
en una cantaleta para que las compañías, que
ya previamente habían analizado el potencial
de este mercado, le dieran cabida al rock, léase, invirtieran en él.
Pero ¿qué es lo que llevó a darle cabida al
rock en México, como un negocio en ciernes?
Diez años después, ese negocio está dando rerultados porque se ha consagrado en un escaparate a nivel latinoamericano. Las etiquetas y
los nombres crearon un mercado perfectamente delimitado, el eje es México y Argentina, las
coordinadas de expansión abarcan las capita-

Notas
1

Andrés Monternayor Hernández, Historia de Monterrey,

Asociación de Editores y Libreros de Monterrey, A. C.,
México, 1971. Ver también:]. P. Salda11a, Monterrey de 1920

a 1930. Con la tónica del elemento de salud, Monterrey, s/e,

1967, p. 28.
2

llenaba el teatro, respondiendo puntualmente
a sus anuncios y programas.
La atracción de las funciones por tandas realizadas en el Lírico fue tal que, en marzo de
1936, los empresarios, trabajadores y músicos
de otros teatros se quejaron ante las autoridades. La respuesta del Ayuntamiento fue favorable a la Compañía Rodríguez. En 1937 el Teatro Lírico celebró un año de funciones ininterrumpidas. En la oportunidad tocó festejar el
aniversario a la Compañía de Atracciones Cabrera, con Pepe Campillo. La compañía representaba a autores españoles con zarzuelas y revistas. Los espectáculos incluían tandas con
prestidigitadores, cómicos, bailarinas y otros
artistas, acompañados de la mejor "música en
boga". Al lado de Emilio Cabrera actuaban Carmen Cabrera, Alfonso Iglesias, El Chato Rugema, Carmen Godoy, Herminia Álvarez. En la
coreografia: Anita Cabrera y Pepe Campillo.

48

Ver una lista de los actores amateurs de la época en

Monternayor, 1971,

&lt;&gt;/J-

cit., p. 334.

Celso Garza Guajardo, Tello Mantecón en la cultura P&lt;&gt;/JUlar, AGENL, Cuadernos del Archivo núm. 52, Monterrey,

~

N. L., 1990, pp. 39-40.
4

Actas de Protocolos del Ayuntamiento de Monterrey, Acta 19/
25 de marzo de 1913.
'' lbíd, 29 de marzo de 1927, p. 16. En marzo de 1927 el
comisionado de espectáculos propuso al Ayuntamiento
de Monterrey que con objeto de evitar que algunas
personas de "conducta dudosa" actuaran corno artistas
en los cines y carpas de la ciudad se les informase que
para ejercer esa ocupación deberían pasar a registrarse al
Departamento de Espectáculos en la Secretaría del Ayuntamiento.
"lbíd, Acta 10/ 8 de marzo de 1927, pp. 9-11.
7 Luis Reyes de la Maza, El teatro en México en la época de

Juárez (1868-1872), Imprenta Universitaria, México, 1961,
p. 20. Luis Reyes considera que el antecedente de las famosas funciones del teatro El Principal, de la ciudad de
México, fue el sistema de tandas, con comedia, canto y
baile, implantado por Chale Ayeardo, hacia los aiios sesenta del siglo pasado.
8
El Porvenir, Monterrey, N. L., 7 de enero de 1937.

49

�llenaban los recintos en donde se presentaban
estas bandas, creían que estaban viviendo su
propio movimiento subterráneo, más acá de la
barra televisiva. Pero sus artistas soñaban con la
televisión continental, por eso la cantaleta del
rock nacional; nunca se había visto un movimiento musicaljuvenil refiriéndose a sí mismo,
tan patéticamente, con un concepto tan obvio.
El nacionalismo fue y sigue siendo en el rock

les latinas del continente, la perspectiva la da
el Music Telivision Latino con sede en Miami,
y los involucrados son dos o tres compañías discográficas, firmas internacionales que consolidan en los márgenes continentales el título de
Rock en tu Idioma, aunque, por ejemplo, cosa
que veremos en otra ocasión, no toman en
cuenta el amplio movimiento independiente
que existe en España.
Pero hagamos un poco de memoria. La camada de rock capitalino de los ochenta surgió
de un medio musical o, como es de llamarse,
"escena local" en el D. F., que se había generado gracias a los públicos que desde los años
setenta, "a.fterAvándaro", habían trasladado el
rock hacia las sombras de los espacios urbanos,
recovecos cu1tura1es, antros y "hayos,, , para consumir la música de su predilección sin tener
que preocuparse por la industria del disco.
En última instancia, a ciertos músicos de más
trayectoria, esto no le suponía desventaja, como
al Three Souls in my Mind, que como quiera
publicaba álbumes, de pobre producción, pero
ahí estaban los círculos de pasta surcados. A
los nuevos músicos si les suponía una desventaja, porque una generación similar a la suya, en
España y en Argentina, había recibido la atención de las compañías disqueras de sus países,
y ya estaba llevando su música más allá de los
límites geográficos de origen: Soda Stereo o-Mecano, por ejemplo. Entonces para el rockero
mexicano de los años ochenta, la compañía discográfica es ya una meta por alcanzar, a fin de
cuentas, sólo a través de éstas era posible una
producción musical acorde con el sonido de la
época. No se podían conformar con producciones indenpendientes carentes de calidad sonora, no podían trascender su propio país excepto siendo promocionados por sus casas
disqueras.
A las casas disqueras les gustó la idea, porque estas bandas tenían mucha legitimidad
entre los escuchas de una escena que bien o
mal era autosuficiente. Los públicos capitalinos

mexicano un lastre, y por consecuencia el regionalismo también, porque lo único que evidencia es que no hay la suficiente capacidad para ser consecuentes con los conceptos que verdaderamente animan a un músico a crear, y que
en la mayoría de los casos están definitivamente más allá de una supuesta identidad a priori.
Diez años después, el vínculo músico-casa
disquera se convirtió de una aspiración a una
regla. El rock mexicano contemporáneo se consolidó sólo gracias a este vínculo. De haber surgido de un "medio" musical sustentado en el
público defeño, se separó de éste para crecer a
través de los "media". Los públicos de los "media" son más numerosos, no están relacionados directamente con el "medio" musical del
artista y eso expande la música y le es una ventaja enorme, se diversifica el tipo de escucha y
crecen los posibles consumidores, y claro, para
la industria, la lógica de mercado es el ambiente adecuado para validar una manifestación
cultural.
El catálogo de opciones musicales en México estuvo limitado a la generación de los ochenta por diez años. La escena local capitalina se
transformó, cada nuevo grupo que surgía aspiraba a entrar al "media". La relación con su medio también se transformó, el público ya no sentía estar en un ámbito propio, suyo por ser una
relación artista-espectador, autogestionada, viva
por ser retroalimentada en ese binomio básico
de comunicación. El espectador sólo tiene desde entonces que sintonizar la televisión para
encontrar la música de su preferencia, ya no
tiene que ir a buscarlo al medio común.

50

Cuando el músico ya no necesita ser valida-

gerde Polygram que los llevó a formar parte de

do por el público de su medio a través del binomio básico de relación artista-espectador, ya no
necesita de un público de origen. En última
instancia es el público situado después, el público de llegada, el que interesa, por eso el "media" se convierte en regla. Y este mediar es el

un plan para un nuevo catálogo de música para
la compañía, luego EMI les ofreció más y los
firmó. Esta banda ha tocado más en vivo y se
ha dado a conocer antes de un disco. Sin embargo, son dos bandas que en Monterrey nunca convocaron a nadie excepto a sus amigos y
que ahora se refieren a la nueva escena regiomontana, como obra suya.
A raíz de la llegada de estos dos grupos al
"media", en Monterrey los jóvenes músicos, ciertos promotores a su alrededor y uno que otro
periodista han desatado una algarabía acerca
de la importancia de nuestro rock, ya no sólo
para el contexto nacional sino latinoamericano. En una ciudad en la que no hay espacios
donde se toque rock original, no hay ni ha habido una escena en donde los públicos estén
interesados por música creativa, nueva. Porque
en Monterrey lo que el público pide, cuando
va a escuchar rock, es que le toquen "Hotel California" o "Another Brick in the Wall". Esta es
una ciudad regida por el "público de llegada",
con bandas hechas para el "público de llegada", exceptuando a El Gran Silencio, que quizás sería el único que convoca a sus propios seguidores, numerosos aun antes de contratarse
para EMI.
En la siguiente entrega me referiré en particular a cada una de las bandas regiomontanas
que están apareciendo como parte de este movimiento inexistente. A fin de cuentas sus productos musicales hablan más de ellos. Lo que
hay que recalcar es que a diez años de rock nacional comercializable nuestra música en catálogo transnacional no ha dado aún músicos que
se sostengan por sus propias creaciones y que
no tengan que fundarse en el más fácil parámetro artístico mediático, el que le da calidad
a la música sólo por las copias de disco vendidas, porque entonces ¿para qué queremos rock
o rap si tenemos a Mercurio?

que provee al público de llegada los bienes culturales que se le solicitan, el público de llegada
ya no necesita salir a buscar, lo que él quiera le
es ofertado. El rock mexicano, que se conformó con una lista de cinco o seis artistas surgidos del "n:iedio", diez años después sólo necesita del "media". Así ha sucedido con el rock
regiomontano, "Avanzada Regia", le llaman a
un movimiento inexistente.
Los músicos que componen este "movimiento" surgieron en la ciudad justamente cuando
la aspiración al "media" se apoderó de la mayoría de los músicos jóvenes en el país, a finales
de los años ochenta, quisieron ser rockeros después de Soda Stereo. De esa aspiración en Monterrey se generaron bandas mediocres a niveles insospechados: Acarnienses, La Última de
Lucas, Alebrijes, Mamíferos Habituales. El común denominador de estos jóvenes músicos ha
sido que nunca lidiaron con públicos, es decir,
en Monterrey no hubo públicos, excepto muy
minoritarios, que estuvieran interesados en su
música. Surgieron de la moda de hacer "rock
en tu idioma", la mayor parte de las veces usaron la divisa para imitar y no como mínimamente el rock capitalino lo hizo, para darse identidad. Sin público ¿quién valora?
Control Machete, el grupo con tanto éxito
que ni ellos se lo imaginaban, en realidad lo
gestó uno de los miembros de La Última de
Lucas, que le presentó un proyecto al encargado del management en la disquera Polygram, su
amigo y exbajista de Los Acarnienses. Control
Machete tenía asegurado hacer su disco mucho antes de que dieran presentaciones en vivo.
Otro caso es el de Plastilina Mosh, formados
por un exacarniense también amigo del mana-

51

�mínima y estricta de dos soldados rusos, uno

de sometimiento y angustia existencial recorre
la película de Thaddeus O'Sullivan, incluso
cuando en el desconcierto de la noche final, la
esperanza se derrumba, una vez más, cíclica,
en la muerte.

profesional y otro demasiado ingenuo, cautivos de un anciano, cuyo hijo está en poder del
'
ine,
televisión
y otros
espejismos

UNAM y, en ocasiones, en la televisión por cable. Hay que estar atentos. La cinefilia exige
devoción.

Cuarto Festival Cinematográfico de Otoño

Ocho títulos integraron este encuentro. De entre ellos destacó de manera muy especial Rompiendo las olas, absorbente film del singularísimo
cineasta Lars Von Trier.

Fílmico y feliz fin de año
Dos muchachas enamoradas. El encuentro con el
amor y la adolescencia, casi una misma época,
de dos jovencitas ubicadas en confines sociales
y de raza opuestos. En principio, el esquema
funciona: la chica blanca es pobre, fea y vive
con su madre, de abierta tosquedad masculina; y la chica de color, muy atractiva y sutil, se
enfrenta, en un hogar lleno de comodidades,
en especial gastronómicas, a una madre divorciada de alta posición intelectual y económica.
Las desventuras y enredos sentimentales de las
dos, sugerentes en la primera mitad del film se
convierten en clisé cómico al mediar la última
parte, por obra y gracia de la directora, María
Maggenti. La Maggenti, lesbiana ella misma, así
lo señala en los créditos, se mete gozosa con el
material hasta estropearlo.

Los ÚLTIMOS DÍAS DEL AÑO LLEGARON y CON ELLOS
dos grandes festivales fílmicos: el festival de
verano de la UNAM, llamado aquí -porrazones de temporada- Festival Cinematográfico
de Otoño; y la edición número treinta de la ya
tradicional Muestra Internacional de Cine de
la Cineteca Nacional, presentada casi a la par y
con los mismos títulos de la ciudad de México.
Los estrenos comerciales también se precipitaron hasta rematar los primeros días de enero de 1998, con una de esas raras confluencias
entre la taquilla y el auténtico entretenimiento
vía un trasatlántico tan vivo como el día de su
viaje inaugural. Aunque la mayoría de las películas reseñadas ya no se encuentran exhibiéndose en los cines, adquieren, casi de inmediato, muchas de ellas, una nueva presencia en los
circuitos de los videoclubes; parada obligatoria -por lo menos una vez por semana- de
todo buen aficionado al cine. Este tránsito, incluso, empieza a ser recorrido -ya sucede en
el De Efe-, por materiales estrenados en exclusiva en los festivales de la Cineteca y de la

El prisionero de las montañas. Una obra impresionante. El choque cultural y religioso entre
dos etnias distintas separadas desde muchos siglos atrás, enfrentadas en la guerra de Chechenia. Choque visualizado a través de la historia

52

ejército de ocupación. Sergei Bodrov, su director, actualiza de manera impecable a León
Tolstoi, mostrando, casi a través de los ojos de
una niña, un escenario desolado, no sólo en
términos del paisaje, sino en resonancias humanas. Las referencias en torno al bestial e inútil conflicto es, para el espectador, conmovedora.

Elisa. Salvo la presencia de Vanessa Paradis y el
tendido de la trama, Elisase queda en el marco
de la acción, a pesar de estar dirigida por Jean
Becker. Quizá sea ésta la película _más endeble
por prometedora del Cuarto Festival de Otoño. Aun con la ayuda de Gerard Depardieu.

Las afinidades electivas. La elección de los hermanos Taviani es desconcertante: trasladar al
cine, a la imagen en movimiento, a los seres
animados de la pantalla, las lúcidas y exquisitas
especulaciones literarias y científicas de Goethe
en su ya inmortal texto. Los juegos de la razón
y la lógica aderezados con los sentimientos individuales que conducen a la química de las
correspondencias personales, choca con el lenguaje y la puesta en escena de los cineastas, pocos afectos, hasta donde lo revela su filmografía,
a las construcciones de carácter ideológico.
La afinidad entre la literatura y el encuadre,
entre el sabio alemán y los realizadores italianos, ahora trabajando en lengua francesa, no
va más allá de una recreación tan fidelísi~a y
correcta como ausente de poesía.

La belleza de las cosas. Bo Widerberg, creador de
la célebre Elvira Madigan, ofreció con La belleza
de las cosas una de las mejores películas del festival. Envolvente en su ajustada narración, la
historia se centra en el despertar sexual y anímico de un jovencito gracias a la cercanía afectiva, pero sobre todo erótica, de su nueva maestra en el naciente ciclo escolar. La guerra, la
segunda guerra mundial, en la Suecia neutral
del cuarenta y tres, y el crecimiento individual
marcan el compás de las referendas familiares
y personales del muchacho: su familia, la figura del padre, la de la madre, la de su hermano
mayor, atrapado más tarde en un submarino
hundido; y el entorno doméstico de la amante.
Sórdido menáge a trois: la mujer, el alumno y el
esposo, un agente viajero de deslumbrante patetismo. Mientras, la vida continúa su camino.
Al final del periodo, se descubren las campa-

Nada personal. Un film del año ochenta y cinco,
duro y seco, sobre el problema religioso y político de Irlanda del Norte en la década de los
setenta, cuya fuerza disminuye por la renovada
atención del reciente cine internacional hacia
el mismo conflicto. Sin concesiones y evitando
la demagogia y el sentimentalismo, Nada personal expone con crudeza las delicadas y peligrosas imbricaciones existentes entre las actitudes
personales y la violencia en una lucha sin cuar,
tel de siglos de intolerancia común, donde nadie, católico o protestante, mujer o niño, combatiente o civil, podía escapar. Esa atmósfera

53

�ñeras y el verdadero rostro del amor, en el deterioro espiritual de la pareja.
Un espectáculo provocador: minucioso y
tierno, fuerte y sensible.

El hombre más deseado. Por culpa de su infidelidad, un mesero y fotógrafo amateur se queda
sin hogar. En busca de refugio se acerca a un
conocido, y éste lo introduce en su mundo homosexual. Ahí se convertirá en el hombre más
deseado.
Comedia alemana sin pretensiones, cuyo
atractivo inicial se desmorona conforme el film
va asumiendo en serio su original planteamiento humorístico. Acostumbrados a la mirada satírica de Doris Dorrie, El hombre más deseado, película alemana, no va más allá de ser una dulce
comedia bobalicona. No más rosa ni menos que
otras de la misma especie.

vulsiva puesta en escena. Ritmo sin descanso
que sólo se rompe en los pasos entre una parte
y otra de la historia, con la presentación de unos
impecables encuadres estáticos que hacen más
irreal la llamada realidad. Rompiendo las olas,
un barroco espiritual en erupción constante a
través de la visión subyugante de Lars von Trier.

XXX Muestra Internacional de Cine
Tras casi treinta años de proyectarse en una única sesión anual de veintitantas películas, la
Muestra Internacional de la Cineteca Nacional, .
ahora dependiente de Conaculta, llegará a la
nación en tres eventos al año de catorce o quince films cada uno. El primero de ellos, la actual
trigésima muestra, se ofreció en Monterrey después de su proyección en México, D. F., y de
ahí continuó -y continúa- hacia toda la república en un esfuerzo de difusión artística
extraordinario. Ya era tiempo de hacer nacional a la Cineteca.
Gran festival con las enormes figuras de Manoel de Oliveira, Peter Greenaway, Woody Allen,
Atom Egoyan, Theo Angelopoulos y la revelación de Pal Sletaune, ya conocido en cortometraje por el pasado Ciclo de Cine Noruego.

Rompiendo las olas. Del creador de la originalísima antropa, el film más impactante del encuentro. Tan impactante como su incesante respirar donde la cámara cinematográfica está siempre en constante movimiento contagiada por
la mirada desorbitada del personaje.
Bess es una mujer sin equilibrio. Sólo el encuentro con el rudo Jan le dará una medida a
su desvaída condición humana. Medida que se
romperá para los suyos cuando el marido sufra
un terrible accidente que lo lleve a la parálisis
total. Su amor, bestial y sagrado a la vez, requerirá de nuevas formas de entrega. Acentos que
para una mujer que conversa con Dios, no son
ciertamente desusados. Sin embargo, la Iglesia
y el angustian te círculo familiar que le rodean
en su ruda tierra escocesa le terminarán negando hasta la sepultura cristiana. Por eso, sólo
ellos escucharán al final las campanas a la muerte de Bess.
El personaje central, insólito gracias a la interpretación de la actriz principal, transpirajunto a nosotros en función de una nerviosa y con-

Kansas City. Del creador de las extraordinarias
El Ejecutivo y Vidas cruzadas un film menor, mucho menor, donde la nostalgia priva sobre la
rigurosa mirada de Robert Altman. Una mira-

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da donde la exactitud de la construcción gramatical privilegió las dos obras antes mencionadas, como ejemplos ilustres de la narración
cinematográfica.
La acción se ubica. en la década de los trein. ta en una mítica Kansas City. Una ciudad donde la corrupción y el gangsterismo imperan, a
la par que la música de un naciente jazz. Altman
juega con la historia propuesta -una joven
telefonista secuestra a la esposa de un consejero del presidente Roosevelt- casi, casi, como
· pretexto para encontrarnos con las figuras de
muchos de los personajes más tarde convertidos en leyendas de la música norteamericana:
Charlie Parker, por ejemplo.
De grata lectura, Kansas City, aúna a una estupenda recreación de la época posterior a la
depresión, aunque sus maleantes en ocasiones
parecen de caricatura, una estupenda pista sonora. Kansas City es más para escucharse, que
para verse.

ma Aleandro, los posibles nubarrones melodramáticos se deshacen en amable romanticismo.
Sol de otoño es tan lineal como su enredo.
Raúl (Luppi) finge ser judío y responde a un
anuncio sentimental clasificado de Clara (Norma), novia durante 18 años de un médico casado y en camino, ahora, a una tercera edad demasiado solitaria. Las vidas se irán poco a poco
ajustando según el amor las cambie, así como
las diversas perspectivas emocionales de un Buenos Aires de todos los días, para terminar encontrándose.
Eduardo Mignona, director de esta película
argentina, encontró, para fortuna del espectador, el tono justo. Ni demasiado complaciente,
ni demasiado entusiasta.

Las manos fuertes. Ni thriller, ni film político, por
desgracia. Las manos fuertes, película italiana
coescrita y dirigida por Franco Bernini, describe las relaciones entre una psicoanalista, cuya
hermana perdió su vida en un atentado colectivo, y un paciente, ubicado de manera confusa entre periodista, agente secreto o terrorista.
Los sucesivos encuentros clínicos irán produ~
ciendo de manera progresiva en Claudia una
extraña fascinación por la violencia.
¿Necesidad de encontrar al asesino de su
hermana? ¿Atracción indiscriminada por lo
oculto? ¿Caída en un culto que condujo a Italia a una paranoia nacional al inicio de la década de los noventa? ¿Reflexión cinematográfica
sobre un país sujeto a las venalidades de la corrupción? ¿Mera película de acción?
Ni thriller, ni film político a la italiana, por
desgracia. Faltó voluntad y verdadera vocación
de denuncia. Había tela, mucha tela, donde explotar.

La flor de mi secreto. Otra sorpresa. Un Almodóvar
sin estridencias, ni de guión, ni de colorido; a
pesar de los detalles de la anécdota, con tonos
demasiado cercanos a la novela rosa.
Amanda Gris, seudónimo literario de la heroína almodovariana, es una novelista entregada al amor. Amor más soñado que sentido,
empañado por la reciente muerte de su hijo.
Diversas situaciones, en particular el encuentro con el director editorial de un gran periódico, la llevan de nueva cuenta hacia la recuperación espiritual. Soledad y esperanza encarnados
en el estupendo talento de Marisa Paredes.
Por fortuna, no faltan los detalles carpetovetónicos. Sin ellos Almodóvar no sería Almodóvar, ni la película un film, antes que na', español.

Jerusalem. Una saga a la antigua manera del cine

Sol de otoño. El amor después de los cincuenta,
en una película donde, gracias a la interpretación de la pareja central: Federico Luppi y Nor-

sueco -el cine de Jan Troell de los setentadedicada a la emigración, por razones religio-

55

�Mismo ambiente, mismos sujetos de Eating
out, el extraordinario corto de Sletaune visto
en el pasado Festival de Cine Noruego.

los demás parientes, en especial la tía. En la casa hay una habitación cerrada, una habitación
llena de misterio, como los jadeos que se escuchan por la noche. En el día hay que asistir al
colegio, un colegio religioso, y aguantar todas
las monsergas del aprendizaje escolar. Estamos
en la España franquista, en la década de los sesenta. Pero eso importa muy poco en este film.
Armendáriz mira la infancia como suele ocurrir en todos los lugares: un periodo dificil, agridulce, del que es raro acordarse, pero que marca para el resto de los días.
Secretos del corazón, los miedos y obsesiones
del crecer en una película atenta y respetuosa
a la mirada encantada, y a la vez desoladora, de
la niñez.

sas, de una pequeña comunidad haciajerusalem. La pequeña aldea, a finales del siglo pasado, es creyente y fiel a los dictados de su Pastor.
El arraigo evangélico se verá alterado por la llegada de un nuevo conductor de almas que les
pedirá el mayor de los sacrificios para honrar
al Señor: dejar su entorno para dirigirse al Medio Oriente a esperar la llegada del Mesías.
El film, de casi tres horas de duración, describe de manera muy minuciosa todo el tránsito
humano hasta su llegada e instalación en el
puerto de Jaffa en Palestina. Ahí el protagonista, Ingmar, se desposará con una de las mujeres del grupo, Gertrud, para emprender la vuelta a casa. En el largo periplo filmico desfilarán
tanto las buenas intenciones de estas sencillas
gentes como la intolerancia comunal, en un
enorme fresco social donde resuenan por anticipado notas premonitorias de movimientos
próximos de iluminados por el ya cercano cambio de milenio.
Para muchos espectadoresjerusakmfue una
experiencia aleccionadora. Para otros, un callejón sin salida para Bille Agust tras el fracaso
de La casa de los espíritus.

gran lirismo y comicidad, los cuatro personajes
establecen entre ellos un diálogo de una pureza y resonancia únicas. Las reflexiones de Oliveira no sólo sobre el mundo y sobre la edad,
cada vez más pesada conforme se avanza en la
existencia, sino también sobre el ejercicio del
oficio cinematográfico en este universo de comunicación instantánea, van desfilando a lo largo del film, sostenidas en una estructura visual
y narrativa simple y lineal con la exactitud prístina del objeto de arte más elaborado. Un elegante y placentero recorrido de palabras, frases y miradas en el contacto múltiple de sus infinitas dimensiones.

Viaje al principio del mundo. Una experiencia
deslumbrante. Un paseo en automóvil, un simple paseo en automóvil, hacia un pequeño·poblado portugués, sirve de marco al testimonio
vital, directo y sencillo de uno de los creadores
más sensibles y completos de este final de siglo: Manoel de Oliveira. Más de noventa años
de pasión artística, encarnados en la presencia
de otro grande del cine: Marcello Mastroianni,
en su último trabajo actoral.
Cuatro personajes viajan. Tres actores, uno
de ellos francés, pero de origen portugués, y el
propio director de cine, Manoel en la figura de
Mastroianni. El pretexto: encontrar a una tía
del intérprete francés, hermana de su padre,
muerto ya en el exilio. Desde el inicio hasta la
conversación final con la tía, por cierto de un

Secretos del corazón. Film español del cineasta vasco Montxo Armendáriz. Visión sensible y cálida de un periodo demasiado reclamado por el
cine, pero raras veces descrito con honesta solidaridad: la infancia.
Javi es un niño de ocho años. Vive con su
hermano mayor en el departamento familiar
en provincia. El padre no existe. Sí la madre y

56

¿Quién diablos esJuliette?La selección mexicana
para la Muestra es una película cuyo desenfado y desparpajo inicial atraen, en particular visto contra una endeble cinematografia siempre
seria y trascendente. Después, a media proyección, ni Yuliette, o Juliette, ni sus conocidos cubanos entrevistados a lo largo de la cinta, menos Fabiola en Manhattan, sostienen el largo,
ahora sí, videoclip.
En apariencia, la casualidad es la madre de
Juliette, el film. La realización de un video en
Cuba descubrió las singulares coincidencias anímicas y de modelado entre una modelo michoacana, Fabiola, y una desenfadada chica cubana, J uliette. Las dos ignoran el paradero de sus
padres y gracias a un filmico Se val,e soñar; esta
película, lo encuentran. Carlos Marcovich rumia la idea durante tres años y nos la ofrece como mosaico en la pantalla grande, a la manera
de ¿Quién diablos era Charl,es Foster Kane?
Una Cuba empobrecida, arruinada, desvencijada por el bloqueo y la intransigencia de la
ya eterna dictadura castrista, sirven de fondo a
las veleidades emocionales de la encuesta. La
salvan, en última instancia, la gracia y humorismo de los cubanos entrevistados siempre atentos, ¡chico!, a la esperanza y al escepticismo.

El cartero entra sin llamar. Roy, personaje de este
primer largometraje del cineasta noruego Pal
Sletaune, no solamente lee parte de la correspondencia por entregar, sino que un buen volumen de ella la tira en basureros dispuestos a
lo largo de su circuito postal. Además, copia la
llave del departamento de uno de sus suscriptores para meterse y espiar. Esa intromisión lo
llevará a relaciones inesperadas con una chica
tan mediocre y poca cosa como él.
El mundo de ambos, y de los personajes grisáceos girando alrededor de ellos, es Oslo, la
capital de Noruega. Pero no la Oslo contemporánea de amable tarjeta turística, sino una üslo
sórdida y sucia, habitada por cientos de microseres marginados merodeando entre la soledad
y el desempleo, la mugre y el alcoholismo. No
hay esperanza en el retrato de Sletaune. Si acaso el espectador empieza a sentir simpatía por
alguno de ellos, pronto esa ternura acabará en
repulsión. Repulsión porque quizá él, instalado en el territorio oscuro y protegido de las
butacas, sea también uno de ellos. Sorpresa y
asombro por un film minimalista exento, aun
en el vestuario y en los objetos que decoran los
escenarios expuestos, de piedad.

57

�Western. La vuelta al mundo en un círculo, en
un círculo de quince kilómetros en el Finisterre
bretón. Vuelta emprendida y rehecha por dos
outsiders franceses: un joven catalán y un inmigrante ruso. Dosjóvenes sin fortuna, pero afortunados, a la caza de aventuras, más bien sentimentales, en un contexto de pequeños pueblos
no exentos de xenofobia.
En el límite de la Francia continental un retrato amable y simpático de sus gentes, incluyendo a sus habitantes de origen africano, muy
diferente al ofrecido por el cine tradicional de
este país, en una curiosa, curiosísima, elemental road movie de a pie.

Todos dicen que te amo. Para los amantes incondicionales de la comedia musical, Todos dicen
que te amo es un film delicioso. Para los amantes
de la comedia musical y amantes incondicionales, a la vez, de Woody Allen, Todos dicen que
te amo es para amarse con locura, a pesar de los
siempre omnipresentes fantasmas galopantes
del director neoyorquino.
Sin cine musical-Evita es quizá el último y
fracasado intento de un género ahora minorjtario y en camino del mausoleo- y en pleno
posmodernismo cultural, el film de Allen tal vez
sea el epitafio que merezca cantarse y bailarse
a la par que los intérpretes. Mientras se recuerda a Porter y Kern, a Minnelli y Donen, y se
danza hasta las estrellas gracias a los efectos de
computadora, es dable halagarse con los recovecos de la familia norteamericana de hoy. De
la familia, of course, de la isla de hoy y de los al-

El libro de cabecera. Un artificio subyugante producto de una de las mentes creativas más poderosas de la imaginería contemporánea: Peter
Greenaway.
Tres niveles configuran el film. El de la anécdota, donde las relaciones entre el poder y la
sexualidad enmarcan la historia ascendente de
destrucción· de Nagiko, de niña hasta los trece
libros finales de su obra, pintados sobre su piel
y la de otros hombres. El de la forma narrativa,
sujeta a una construcción heterodoxa muy distinta a las convenciones del moderno cine de
ficción comercial, donde imágenes en recuadro
despliegan las historias en tiempos y situadones distintas. Y el de las relaciones entre la literatura y el hombre, donde la palabra y los textos escritos -o sublimados-sobre los cuerpos
soportes adquieren una categoría espiritual
trascendente ajena por completa a las dimensiones limítrofes de la página impresa.
También Greenaway abre las fronteras entre la literatura y el cine, textos e imágenes como disparadores de la razón, y entre el cine y
la estética. El film como espacio plástico haciéndose y reflejándose entre el encuadre y la sensualidad voyeurista.
El libro de cabecera: el erotismo como pincel
del gozo.

58

pio jurista, en la imagen seca y definitiva de Ian
Holm, atado hasta la muerte a un cadáver viviente: su hija Zoe.
¡De lo mejor de la muestra!

bores del siglo XXI: Manhattan. Como los
Grouchos del film, miles de Woodies seguimos
girando.

Dulce porvenir. El pueblo, cerrado y hermético,
contra Mitchell Stephens, autopropuesto abogado defensor. El caso: daños por reclamar en
un lamentable accidente. El accidente: la caída y hundimiento del camión escolar de la aldea en un lago congelado. Autobús conducido
por quien más adoraba a los niños: una pobre
e indefensa flautista de Hamelin. Lugar: al norte de Vancouver, en pleno y riguroso invierno.
El realismo sorprende. Atom Egoyan, creador de Partes habladas y Exótica, encuentros desconcertantes entre el cine y el video, ha dirigido en una desolada y bella pantalla ancha,
alternando entre tiempos distintos de la acción,
un film magnético. No tanto por los escenarios,
cada vez más significativos conforme el drama
se interna en sí mismo, sino por las emociones
humanas en conflicto. Emociones no sólo de
los lugareños, unidos como nunca frente al enemigo externo, en voz de la única sobreviviente
del accidente: una joven paralítica, sino también por la personalidad derrumbada del pro-

La mirada de Ulises. ¡Un cierre extraordinario!
A, director de cine de origen griego, en plena celebridad, regresa de Estados Unidos a Atenas, tras 35 años de ausencia, a presentar su última película. El pretexto no es exhibir su film,
sino encontrar una mirada perdida, una inocencia perdida, la suya, en el trabajo, en apariencia extraviado, de los pioneros del cine balcánico.
La excusa funcionará. Harvey Keitel, sorprenden te una vez más, descenderá hasta
encontrar el pasado y el presente, en un mundo donde la infancia se conjuga con un comunismo en extinción. Una enorme estatua de Lenin viaja en pedazos, destrozada, sobre una
barca hacia el olvido, mientras en la orilla los
campesinos se santiguan a su paso.
En una Sarajevo en ruinas, A localiza al curador de la Cineteca. El curador, figura fascinante al cuidado de viejas películas en medio
de las ruinas, es un coleccionista de miradas

59

��dos, es la tradición del arte antiguo, sobre todo
el realismo figurativo (retratos, paisajes, bodegones, etcétera) de las pinturas al óleo, expresando con esto rechazo y disgusto con el desarrollo contemporáneo del arte.
Esta compleja realidad, construida a partir
de múltiples enfoques y de distintos acercamientos a la práctica artística (producción-distribución-consumo), transcurre en un escenario nunca inmóvil, plagado de impulsos y de
movimientos, de luchas internas por una hege-

Monterrey, la actividad artística es reciente, dispersa, incipiente y lo que es peor, aún adolece
de herramientas para ser sancionada u orientada a través de ensayos, curadurías, críticas o
reseñas (salvo las elucubraciones de Mario Herrera y otras escasas aportaciones impresas), por
lo que aún no se da un movimiento propio de
la ciudad, fuerte, decidido, que exprese un perfil local.
Hay, además, una cuarta categoría de artistas, que conviene mencionar por separado, ya

monía imposible.
En nuestra ciudad, efervescente escenario
de actividades desde los setenta, coexisten múltiples formatos y protagonistas que impulsan
las actividades artísticas. Para ilustrar lo anterior, veamos algunas situaciones.
En primera instancia, hay gran cantidad de
artistas eventuales (de fin de semana, por ejemplo), que se dedican a producir obras influidos por el impresionismo o que exploran el expresionismo lírico, en un momento en el que
ambas formas artísticas han sido explotadas hasta la saciedad desde la primera mitad del siglo
hasta nuestros días. Estas soluciones son muy
recurrentes y atractivas, por la libertad que ofrecen para el trazo, pero son también las que llevan con más frecuencia a los lugares comunes.
En segundo lugar estarían los pintores llamados profesionales, de tiempo completo, quienes se rigen por los criterios y los vaivenes del
mercado del arte, realizando obras que se identifican con escuelas y corrientes artísticas como
el abstraccionismo, el surrealismo (o el neomexicanismo), el expresionismo abstracto, el neofigurativismo, y otros modernismos tardíos. Para ellos, la obra de arte se hace con materiales
duraderos y con una alta dosis de habilidad técnica / tecnológica. En su mayoría opinan que
la obra no se puede ni se debe explicar. Los
hay triunfadores en el mercado y resentidos por
no ser promovidos
Por último están los pocos artistas, realmente
muy pocos, que trabajan al margen de lo institucional, elaborando trabajos más del orden con-

que se distinguen por ser invitados o avecindados, la mayoría de ellos de éxito nacional y
extranjero, quienes decidieron venirse a vivir a
Monterrey por las oportunidades económicas
que ofrece este ambiente, sobre todo a nivel
de coleccionistas, con lo cual la competencia
es cerrada. Es importante este movimiento de
artistas inmigrantes (sobre todo latinoamericanos), ya que resultan ser una influencia y un
estímulo para los grupos que se están formando en la localidad.
Por otro lado, también en el terreno de la
difusión y distribución de la obra de arte se
presenta el fenómeno de la competencia y de
la pugna.
Hay un abismo enorme entre las pretensiones de algunas galerías del barrio antiguo o de
la del Valle, y las verdaderas posibilidades que
ofrecen los promotores del arte a nivel privado: Ramis Barquet y Arte Actual Mexicano.
Mientras que las primeras son más bien un conjunto de buenas intenciones, sazonados con un
deseo de tener un ambiente sofisticado, más la
fantasía de algún día ser un dealer de renombre, las segundas son una realidad impactante,
con vínculos internacionales, sólidamente establecidas, que desdeñan lo que no les es útil, y
que compiten o se asocian con los museos locales para determinar la calidad de sus exhibiciones. El contraste es enorme.
En el terreno de la educación, el fenómeno
es interesante. Los artistas prefieren buscar su
desarrollo en talleres privados, en reuniones

ceptual o de lo denominado no convencional,
empleando espacios poco usuales (la calle, casas particulares, prácticamente cualquier sitio) ,
muchas veces produciendo instalaciones, intervenciones, acciones o performances, sin finalidad
comercial. Son difíciles de localizar y se in teresan esencialmente por cuestionar el quehacer
artístico y por descubrir variantes, más que por
encontrar un público cautivo o un mercado definido.
En fin, tanta actividad podría resultar insensata para nuestra ciudad. Si viésemos los regis-

productores de la localidad, podríamos pensar
que Monterrey es un enorme semillero de artistas, admirablemente extenso y prolijo.
Pero al observar de cerca lo que se produce, nos daríamos cuenta que de todos ellos son
pocos los que podrían ser capaces de sostenerse por sus propios pies en foros nacionales e
internacionales (Guadalajara, el D. F. o Nueva
York, por mencionar tres), que son los que consolidan la institución que llamamos arte. De hecho, pocos de ellos se abocan a salir.
Es decir, mucho ruido y pocas nueces. En

tros de las asociaciones de artistas, pintores o

62

63

��ese idioma, pues iba dirigido a la numerosa colonia estadounidense que laboraba en los ferrocarriles. Sus oficinas y talleres estuvieron en
la esquina de Padre Mier y Zaragoza, hoy oficinas de Gentor. El periódico desapareció en
1911.

grange suspende Flores y Frutos "el dos de enero
de 1881" y publica La Revista, "que comenzó a
salir poco después" (Héctor González, Siglo y
medio de cultura nuevoloenesa, Monterrey, 1946,
p. 209).
A punto de cumplir 32 años -había nacido en Francia el 11 de febrero de 1849- surge
el primero de febrero de 1881 LaR.evista, semanario independiente. Durante seis meses conserva esa periodicidad semanal y el primero de
agosto de 1881, Lagrange decide publicarlo
diariamente. "Con excepción a los siguientes
de los días festivos."
Nunca antes había tenido Monterrey una
publicación diaria; lo común era, desde 1826
en que surgió el primer periódico, que su aparición fuera semanal. Lagrange tiene el mérito
de iniciar el diarismo regiomontano. La Revista, "diario independiente de política, artes, oficios, ciencias, literatura, telegramas, noticias y
anuncios", perduró hasta abril de 1886.

~ibros
Ricardo Arenales

Un colombiano, Ricardo Arenales, destaca también en el periodismo de Monterrey pues en
1919 fundó El Porvenir. Los intereses políticos
de entonces convirtieron a Arenales en su "Director-Propietario", según se lee bajo su título.
El primer número apareció el 31 de enero
de 1919 y por ocurrencia de Arenales está marcado con el número 1001 "para darle una antigüedad que no tenía", dice Fernando Vallejo.
Hoy sí la tiene y es, además, el de mayor permanencia en Nuevo León. Acertadamente ha
dicho García Naranjo: "Arenales no supo darle
estabilidad ni a su propio nombre". Así, a dos
meses del surgimiento de ElPorvenirse habían
ya agotado los fondos para sostener la publicación; se le debía el pago al impresor, don Jesús
Cantú, quien tomó en sus manos la dirección
de "El Periódico de la Frontera". Gracias a él El
Porvenir logró perdurar.
Como Ricardo Arenales se conoció en Monterrey al poeta colombiano Porfirio Barba Jacob, cuyo verdadero nombre era el de Miguel
Ángel Osario y había nacido en Antioquía, Colombia, en 1883.
Honda huella dejó en Monterrey Ricardo
Arenales. Federico Cantú esculpió en roca su
pronunciado perfil cuyo monolito se conserva
frente a la entrada principal de la Pinacoteca
del Estado.

Joseph A. Robertson

Otro extranjero, el coroneljoseph A. Robertson, de origen norteamericano, coadyuvaría al
desarrollo de la prensa local al fundar The Monterey Newsen abril de 1892. Robertson había llegado a la ciudad trabajando para la empresa
constructora del ferrocarril de Monterrey al
Golfo.
En el periodismo local sobresale como un
innovador en lo tecnológico y en el enfoque
de lo periodístico. Fue el primero en usar linotipo y en recibir los servicios de la AP (Associated Press), y transformó el periodismo "al
dar preferencia a la información sobre el artículo", organizando un cuerpo de reporteros
"para cumplir sus servicios de información local", (Héctor González, Siglo y medio de cultura
nuevoleonesa, Monterrey, 1946, p. 100-102).
Su nombre en inglés ( The Monterey News)
obedece a que también su contenido estaba en

66

el teatro y todo aquello que después se convierte en pura nostalgia.
A través de la mirada del escritor recorremos la ciudad de México de los años sesenta;
sus monumentos históricos, la Columna de la
Independencia, el Caballito, el lago de Chapultepec, el cine Latino, la colonia Cuauhtémoc.
Todos lugares comunes al joven escritor aún
sin libro publicado. Nos muestra, además, sus
objetos personales -arcaicos- como una máquina de escribir marca Olivetti, sus plumas
estherbrook, su tocadiscos.
Gustavo Sainz nos recrea, en un verdadero
alarde narrativo, a épocas históricas distintas:
la guerra cristera; la vida cultural y artística de
los años veinte, Lupe Marín, Diego Rivera y sus
guerras maritales; nos transporta a la época prehispánica y sus rituales en la novela del personaje D. H. Lawrence.
Es capaz de provocarnos emociones intensas con los pedazos de novelas que lee el joven
escritor, como la historia del niño tuberculoso,
que huérfano de padre, vive con la madre, una
mujer que se cree joven y no le permite que le
diga mamá. De cómo el niño descubre un día
una caja de zapatos con fotos de su padre y de
cómo la malvada mujer intenta arrebatar ese
maravilloso tesoro a su hijo.
Esta novela asume también una función didáctica; ya que el autor nos muestra las diferentes maneras en que se puede describir un paisaje; hace alusión a técnicas narrativas; cuándo
se utiliza un presente histórico o real, o un pretérito, y cómo es el uso del habla cotidiana en
ciertos tipos de personajes.

Todos queremos
Catalina Martínez
Gustavo Sainz
Quiero escribir pero me sale espuma

Plaza y Janés
México, 1997.
GUSTAVO SAINZ EN SU NOVELA MÁS RECIENTE, QUIEIW

escribir pero me sale espuma, retoma por tercera
vez el tema de la juventud y sus obsesiones (la
primera fue allá por 1965 en Gazapo y la segunda en 1987 con Muchacho en llamas).
El título de esta novela -la número 15viene de una línea de un soneto de César Vallejo
y el tema central son las dificultades que tiene
que pasar el joven escritor para terminar una
novela que fue becada por el Centro de Escritores, misma que no ha podido concluir debido a que su principal quehacer es vivir su cotidianeidad de sucesos reales como pueden ser
los preparativos de una boda apresurada, los
amigos locos, las amigas disponibles, el trabajo
mal pagado, las fiestas, los paseos, los malentendidos, las mentiras, las películas, la sinfónica,

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�ramos que siga insistiendo en expresar la simul-

La forma narrativa de esta novela se basa en
el hecho de que un escritor de 57 años empieza
a recordar cuando tenía 20 años y quería ser
escritor. Hace un recorrido por los lugares de
su juventud acompañando a ese yo de 20 años.
Al pasar el tiempo, el escritor de 57 años recuerda nuevamente al joven de 20 años y se da cuenta que ya lo acompaña el otro yo de 57.
Quiero escribir pero me sale espuma es la novela
que cuestiona el quehacer narrativo del autor
y su compromiso social, si existe. Escribir o no
escribir es el dilema fundamental:

taneidad del mundo a través de su maravillosa
narrativa.

Tragafuegos: el ámbito
de la palabra y el fuego
Juan Velasco

FUE BORGES EL QUE EN ALGÚN LUGAR DE SU INGENTE

grada transformación.
La transformación une los cuatro bloques
del libro. Cuatro bloques que se articulan en
dos ejes simbólicos que invitan al lector a recorrer nuevos espacios, paisajes no visitados y cambiantes. Los símbolos de esta obra se mueven
en ese intercambio de ámbitos que se vuelven
equívocos, que recuperan nuevamente su espacio supuestamente compartido, y luego se
vuelven a transformar. Analizaré los dos ejes
semióticos en los que la obra poética se entrelaza: la naranja y la luna, por un lado, y la utopía para armar y esa luz que me abraza, por el

obra dijo que cada palabra es una formulación

otro.

Graciela Salazar Reyna

Tragafuegos
Edición de autor
Monterrey, 1997.

... Escribir era dejar de ser para entregarse a las
palabras, unas palabras que, en el mejor de los
casos, podrían ser leídas por alguien, cuya
certidumbre sería, para empezar, la propia
inexistencia de uno, la desaparición de quien
escribía... (pág. 145.)

La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer
que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes. La cuestión -zanjó Zanco Panco- es saber
quién es el que manda ... , eso es todo.
Lewis Carroll, Alicia a través del espejo*

Esta novela demuestra la capacidad de reflexión y madurez de Gustavo Sainz, que insiste
en escribir y describir situaciones cotidianas
que, sin embargo, revelan significaciones universales como el amor, el desamor, la solidaridad con los amigos, con el mundo y con la existencia de nosotros mismos.
A través de los años, Gustavo Sainz sigue innovando el lenguaje narrativo, su capacidad para abstraer de la realidad situaciones con las
que juega -como un niño jugaría con un
caleidoscopio- para narrarlos hasta el infinito, nos demuestra que su afán de entregarse a las

La cuestión

del Universo.
Unas veces el poeta construye mundos aislados a base de imágenes arrasadas y huérfanas;
otras, este universo se estructura a base de leyes
que marcan la existencia de mundos paralelos
y en las que símbolos llevan el peso fundamental de la acción dramática. Para este segundo
proyecto de universo pertenece la poesía de Graciela Salazar Reyna.
Si en el barroco se expresa esta realidad por
el espíritu de la contradicción, o por la violenta contraposición de fuerzas opuestas, en el estilo sencillo y elegante de Tragafuegos, la máxi-

palabras sigue vigente; y como él mismo menciona, "... toda historia es imposible de ser contada ... lo que conocemos son versiones, pero estamos imposibilitados de conocer la verdad".
Bueno, estas versiones de novelas juveniles
podrán ser reales o ficticias, pero en última instancia eso es intrascendente, ya que como Foucault menciona, tratar de amarrar la obra a la
figura del autor, es someter el discurso narrativo a la realidad social dominante.
Nosotros agradecemos a Gustavo Sainz su
compromiso personal con la literatura y espe-

* Este pasaje famoso ilustra la posición de Carrol dentro
del debate nominalista. Es de sobra conocida la opinión
del autor sobre la libertad del creador para asignar libremente el significado de la palabra usada en un contexto
de libertad o irreverencia. La voz poética de la obra pre- sen te ejemplifica tal postura dntro del mundo literario al
asociar el texto poético en su totalidad y la labor de la
escritora con la presencia e imagen del "tragafuegos".

68

ma representación de este universo poético la
encontramos, no en el contraste, sino en el súbito estado de los desdoblamientos y las articulaciones. Así, la estructura augura un próximo
de~enlace, pero éste se desliza y se escapa, y se
desdoble en nuevos signos y símbolos, en olas
que construyen en un incesante vaivén la voz
de este mar poético sobre el que se erige el signo favorable de la sabiduría, la fuerza, y la sa-

C/i,.AGAFUEGOS

Grocielo Solazar Reyno
el espacio de la palabra busca la fusión de ambos, y en el esculpir de su poesía la voz femenina de la experiencia social se une a la voz del
espíritu.
Los poemas "Nelson" (dedicado a Mandela),
"Tragafuegos" y "Minósculos" plantean tal cuestión, parten de su particular concepto social de
la disidencia, y aplicando ese doble baremo, ese
doble criterio, percibimos la interrupción de
lo cotidiano por una batalla social que se gana.
El mejor ejemplo lo representa la palabra
"minósculo", elaboración de la fusión de "minúsculo" y "ósculo" (beso). "Pequeñísimos besos", sí, pero muy especiales. "Dolientes/ perseguidos/ revolucionarios/ besos de azúcar/ y
de chocolate ( ... ) besos y más besos/ besos repulsivos/ oportunistas/ diplomáticos/ besos
gringos ( ... ) besos caros y blancos/ baratos y
rojos/ partidarios y abstencionistas/ opresores
y desgraciados/ mundialmente besos".
"Utopía para armar" es celebración de una
victoria, coronación de un domingo, "pasa todo
y queda todo", y más tarde, la suplantación de
las calles y también su derrota. La utopía es tam-

Utopías para armar

Partimos de esta afirmación, contrastada y reafirmada repetidamente en este siglo por la poesía moderna: que la labor disidente y descomunal del poeta es encontrar el sentido ocultó de
la realidad, sus leyes y sus reconfiguraciones, incluso cuando este esfuerzo, por sobrehumano,
esté condenado al castigo de Sísifo. La cuestión
que preocupa a Alicia y a Zanco Panco ataca el
doble filo de ese sentido culto: la naturaleza social de la experiencia y la naturaleza individual
de la palabra poética. Respecto del primero,
que el Estado no perdona a sus disidentes es
una verdad que ha tomado tal carta de naturaleza que está tan imbricada en nuestra cultura,
e incluso en nuestra prácica vital cotidiana, que
ni siquiera nos tomamos la molestia de pensar
en ella o airearla, pero aun más penosa es la
carga cuando el poeta vive la doble disidencia:

69

�gancia de lo nutrido con las interminables ca-

bién doloroso signo o, mejor dicho, se construye sobre dolor personal que se traspasa a las calles y en las que ambas se perfuman (como la
niña frente al espejo) de "el sueño que se comió
ayer".

ricias del sol.
En esta sección ("Un racimo de naranjas")
el remordimiento no es soledad, se evapora el
jugo de sombras del "claro de luna", se abre un
horizonte hacia un destino superior camino de
la unión con el amado, en él, se borran la duda
y el amor secreto.
En estas dos secciones, las centrales del li-

Naranja y lunaria
Las acciones de la calle tienen su correlato recíproco en el mundo del sueño. Y mientras se
dan estos preliminares, dos mundos han quedado intactos en el libro: el mundo de la naranja y el de la luna. Estos mundos se han visto antes y se verán a lo largo de toda la obra.
Empezaré con la tercera sección del libro
de poemas y la defineré como "Lunaria". El tema de la luna ha sido retomado por las diversas artes y desde diferentes perspectivas, y la historia de su conquista es no menos fabulosa que
su leyenda y recreaciones. De estas últimas, sin
embargo, mi favorita es Lunario sentimental
(1909) de Leopoldo Lugones. Pero estos poemas que hoy leemos no son "Lunario", la voz
de estos versos responden a una figura muy diferente, mucho más íntima y femenina, Lunaria: "A veces más/ la luna es del sol/ lo que yo
de ti/ (enorme distancia)".
La figura de la luna es la voz femenina: está
"en el verbo lunar", en el precipicio de la noche, en "cada beso", duerme "oculta entre las
rayas" de la camisa del amado, y derrama sobre
el conjunto de escenas poéticas una fuerte belleza plástica en la que también se dan cita la
reafirmación de su origen entroncando con el
linaje de las diosas, el hado trágico (que la envuelve en una nube heroica) , y el amor.
La luna cobra vida femenina y en ésta se revelan las modificaciones operadas sobre el tema, de tal manera que adquiere una nueva dimensión, dándole a los poemitas de esta sección
el carácter de una auténtica reconstrucción dramática, potenciada por la simbología, metáforas y los recursos estilísticos. La naranja: es la
contrafigura de la luna, y efectivamente nos
brinda la hermosura, la redonda y sobria ele-

bro, la luna se vuelve naranja, lo pálido y frío
opta por una nueva voz femenina en la que se
encarna lo nutrido, no por el cielo lejano, sino
por la madre tierra. Pero estas voces no se contradicen, ni se mienten ambas realidades, una
y otra tienen algo muy significativo en común:
la luz. Entroncadas en lo femenino, en la naranja y la luna se produce el encuentro entre tierra y cielo, entre la palidez y el color, y ambas
desembocan en la última sección del libro,
optan por la fusión de aquello que las crea: la
luz.

La luz-que nos crea

Una península hecha de lunas y naranjas, esferas limpias hechas de luz, de sol y de transparencias nocturnas. Todo nos conduce sin obstáculos hasta la sección final del poemario,
donde la luz ("esta luz que me abraza"), se convierte en febril lugar de encuentros, y donde la
voz de la poetisa revela la mayor tensión de la
obra. Tensión, animada no tanto por los descritos cambios, como por la grandiosa red de
asociaciones que crea con el resto del
poemario: ahora la utopía ya es luz, y los besos
florecen mientras los amantes "humedecen la
luna con sus dedos", y "ahora incendias mis calles/ toda la ciudad con tu sola mirada/ y estallas de nuevo en mi naranja/ rayando con luceros vespertinos/ el aire/ desertor de la calma".
En el último grupo de poemas el lector ya
no tiene que perseguir al fantasma de una deseada e inexistente liberación total, el deseo se
consuma, el cuadro de símbolos se cierra:

70

Esta luz que me abraza
derrama en tu boca los deseos
hora tras hora de madrugada
mientras urdimos a saltar la luna
para llevarnos de un sorbo
juntos
la miel que humedece nuestras piernas.

se desvelan en los espacios sagrados y ambiguos
de la palabra, en el complejo entrelazado de
sus iconos y, por fin, es una historia de amor.
No es una voz poética ejemplifican te y vacía de
intensidad, sino signo trágico, con sus dudas y
vacilaciones, y la redención final de la pasión
por el cielo y la tierra, la luz, la utopía y la luna.
El deseo, principio y origen de todas nuestras pasiones, une los dos cuerpos centrales del
poemario ("Un racimo de naranjas" y "Claros
de luna"), pero también el primero y el cuarto
de los poemarios. Es un viaje de transformación que va de "La utopía" a la luz, de los frutos del cielo (la luna), a los frutos de la tierra
(la naranja). Los cuatro elementos están unidos en la tramoya del deseo, del fuego y de la
palabra, y en este rico y complejo haz de relaciones y dominios, cobra sentido el título y la imagen final del libro: el tragafuegos.
Volvemos por tanto al problema de los ámbitos, al ámbito del poeta, a la labor disidente y
descomunal del poeta, a ese tragar el fuego doloroso que ha de devolverse con la palabra, en
forma de luz, en forma de deseo y de utopía.
Así recupera esta poetisa el sentido oculto
de la realidad, sus leyes y sus reconfiguraciones,
la naturaleza social de la experiencia y la naturaleza individual de la palabra poética: nada
perece en esta labor sino que se purifica, la palabra nace en el ámbito virgen del fuego. Quisiera terminar acudiendo a la breve cita con la
que comencé este comentario: En el mundo
de Alicia a través del espejo, lo que se interpone
entre ella y el espacio de la liberación final, es
una luna dura y fría en la que se refleja su imagen y que ella llama "espejo". Cuando éste se
traspasa, la frontera entre la realidad y el sueño, entre la utopía y la luz, se quiebra en añicos llegando a revelar, al final del proceso, a
una Alicia muy diferente, a una mujer transformada por la experiencia del despertar.
Ésta es "transformación sagrada" cuanto que
la lectura de este libro de poemas requiere despojarse de las características propias para con-

¿Qué ha pasado? La voz poética de las transformaciones, ha ocupado finalmente un ámbito que es el suyo: el símbolo de la luz que une,
en el máximo horizonte de lo esencial; la utopía social con lo humano, el fuego con la vida,
la esfera de la tierra y del cielo. El título del libro sugiere la imagen de la poetisa en su estado
final de transformación: el tragafuegos, tras haberse sumergido en otros motivos conceptuales, es la estilización poética de la experiencia.
Quisiera aventurarme más allá: la superación
del desengaño, del cansancio o de la represión
social se construyen en el deseo (hecho "luz
que me abraza"), y construye a la poeta y a su
necesidad de poesía; la eleva por encima de una
realidad mezquina, para convertise en tragafuegos.

El ámbito virgen del tragafuegos
Sorprenden en estos poemas las virtudes clásicas de la poetisa: la tensión creadora, su poderoso sentido visual en la reconstrucción de ese
difícil equilibrio en el que se desenvuelve nuestra realidad, y la fulminante manera con la que
se introduce la tensión social sin afectar posiciones didácticas. Es curioso cómo al lograr esto,
los motivos líricos e ideológicos cobran una mayor prestancia y vigor en el entramado formal
de la obra. Así, no nos sorprende la capacidad
para fundir armónicamente la alegría y la tristeza, la risa y el llanto, y la capacidad para dar
un paso más en la búsqueda de ese momento
que nos acerca, aun más, a la revelación.
Tragafuegoses una obra de espacios aparentemente incompatibles, de transformaciones que

71

�dos y serios sobre la inversión en capital humano en el México de hoy día. Y advierten "los
dilemas más complicados que enfrenta el país
son precisamente los relacionados con el crecimiento económico, la pobreza y la distribu-

vertirse en "lo otro": Utopía, naranja, luna, luz;
y finalmente, "tragafuegos".
La voz poética de Graciela nos lleva por una
experiencia de ámbitos que se traspasan y que
se reconcilian y se cuestionan interminablemente hasta abandonarse a su fusión final. Imagen final que la convoca y lo dice todo: Tragafuegos. ¿Cuál es el espacio, el ámbito final del
tragafuegos?: el espacio de la utopía, el espacio del cielo y de la tierra, el dominio de la tiniebla y de la luz, fundidos en la experienci de la
expresión poética, el amor y el deseo. De este
no menos peligroso camino la poetisa que hoy
presentamos emerge poderosa, llena de luz, generosa en su dolorosa boca, de palabra y de

ción del ingreso".
Una de las hipótesis centrales que dan cuerpo a las diez intervenciones que se presentan
en el libro estriba en señalar que un gasto substancial realizado por un agente económico se
debe de considerar dentro de la definición de
inversión de capital, es decir en la capacidad
productiva de la persona.
Capital humano, crecimiento, pobreza: problemática mexicana es producto del esfuerzo realiza
do por la Facultad de Economía de la UANL
en el Tercer Encuentro Internacional que lleva el mismo título del libro, efectuado en no-

fuego.

viembre de 1996.
En dicho encuentro, participaron once expositores, todos prestigiados investigadores y
académicos de diferentes centros de investiga-

Educación y economía
Sergio de la Rosa

ción nacional y extranjeros.
Los trabajos abordan tópicos diversos:
Jorge N. Valero yJosé Alfredo Tijerina, ambos investigadores de tiempo exclusivo de la
Facultad de Economía de la UANL, tratan_ el
problema de la edad y efecto de cohorte en la
inmigración al área metropolitana de Monte-

José Alfredo Tijerina yJor_ge Meléndez, editores

Capital humano, crecimiento, pobreza: problemática mexicana
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México, 1997.

EL TEMA GENERAL QUE ES ABORDADO EN ESTA EDICIÓN
consiste en dilucidar los factores que subyacen
en la estrecha relación que hay entre educa-

rrey, 1990-1996.
Señalan que es de suma importancia conocer las diferencias de calidad a través del tiempo de los inmigrantes al área metropolitana de
Monterrey (AMM), ya que existen algunos planteamientos que advierten que en ciertos periodos la inmigración puede ser dañina a las ganancias de los residentes.
Los investigadores concluyen, mediante estimaciones de las ecuaciones de ingreso en el
efecto de cohorte para muestras de 1990 y 1996,
que no hay diferencias significativas en los salarios al llegar de los inmigrantes que arribaron antes de 1985 y los no inmigrantes. Añaden que los inmigrantes que llegaron entre

ción y economía.
De manera específica trata los problemas del
impacto de la educación en el mercado laboral y la importancia del capital humano en el
crecimiento económico en países en vías de desarrollo, como el nuestro.
El texto pone el acento en la necesidad de
analizar y evaluar la importancia que tiene la
inversión en educación como una estrategia de
la más alta prioridad para que la sociedad mexicana se sitúe en la senda del crecimiento económico.
Sus propios autores establecen que es evidente la necesidad de realizar estudios profun-

72

70 por ciento en las tasas de participación femenina en el mercado laboral en el AMM. Señala que las mujeres económicamente activas
de esta zona tienden a concentrarse más en
ocupaciones de oficinistas y técnicos (maes-

1985 y 1990 ganan al arribar aproximadamente once por ciento más en promedio que los
que llegaron antes de 1985.
Rocío del Carmen Canudas González, investigadora del Instituto Regional de la Universidad de Coahuila, aborda el tema del capital humano y el crecimiento de la productividad en
el sector industrial mexicano entre 1970 y 1988.
El trabajo presenta un modelo econométrico que permite medir la importancia del capital humano en la productividad del sector industrial. Mide el capital humano mediante una
serie de variables como escolaridad promedio,
esperanza de vida al nacer y tasa de alfabetismo.
Concluye que, aunque existe un fuerte problema de multicolinealidad en las variables, en su
conjunto las variables explican el crecimiento
de la productividad en diez por ciento de sig-

tras).
Concluye que las mujeres perciben salarios
menores a los hombres y conforme aumenta el
grado de escolaridad la brecha salarial crece
entre mujeres y hombres. Advierte que del análisis de las determinantes laborales, el diferencial salarial por ocupación entre sexos, no obedece a la existencia de discriminación contra
la mujer sino a otras variables que tienen que
ver con la experiencia laboral y con las horas
trabajadas.
Eduardo Zepeda, de la Univesidad Autónoma de Coahila y Ranjeeta Ghiara, de California State University, San Marcos, abordan la temática de la dispersión salarial y capital humano
en México, 1987-1993.
Señalan que en nuestro país r.o ha escapado a la tendencia creciente de dispersión en
los ingresos, tal y como se manifesta en los países en vías de desarrollo. Argumentan que la
perspectiva del capital humano es un enfoque
adecuado para explicar la determinación de in-

nificancia.
Emilio Barriga Delgado, quien es profesor
e investigador de tiempo completo de la Universidad de Guanajuato, trata el tema del crecimiento económico y el gobierno. Presenta dos
modelos de análisis donde verifica si el gasto
público en el caso mexicano ejerece una influencia negativa o positiva en el resto de la economía. Concluye que el gasto aplicado en capital así como el gasto aplicado en educación
generan una externalidad positiva.
Hace dos recomendaciones que se desprenden de sus resultados: que el gasto público en
capital y el de educación deben de incrementarse con el fin de alcanzar el óptimo social.
Mientras que el gasto público corriente, al generar una externalidad negativa, debe de ser

gresos en el periodo más in tenso de la reforma
estructural instrumentada en México desde los
años ochentas.
Una de las principales conclusiones encontradas en este trabajo estriba en advertir que
bajo ciertas formas funcionales, la tasa de rendimiento de la educación en México es semejante a la encontrada en otros países en desarrollo, inclusive en su estructura por sexo.
Consideran que la incorporación de variables de control referentes a sexo, tamaño, sector, región y ocupación resultan estadísticamente reveladoras para explicar los ingresos al

reducido.
Fransisco Valdez Moreno, investigador de
tiempo completo del Centro de Investigaciones
Económicas de la Facultad de Economía de la
UANL, analiza las condiciones laborales para
los hombres y mujeres en el AMM: la discrimi-

trabajo.
José A. Pagan y Gilberto Cárdenas, asistente
de profesor y profesor, respectivamente, del Departamento de Economía y Finanzas de la Es-

nación salarial por sexo.
El trabajo toma como punto de partida el
incremento, reportado desde 1970, en más de

73

�rales han mejorado sólo para los mejor educa-

cuela de Administración de Empresas de PanAmerican University, Texas, analizan los cambios salariales en los méxico-americanos entre

dos de 1983 a 1993.
Ignacio Llamas Huitrón, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, trata las políticas de descentralización de la educación tecnológica y la
puesta en marcha del modelo de educación basada en normas de competencia, como instru-

1986-1992.
Ponen de relieve que la recesión de los años
1990-91 y las modificaciones en las leyes de inmigración en Estados Unidos afectaron la estructura de mercado en ese país, a la vez que
son factores explicativos de la dismunición de
los ingresos reales y el desplazamiento proporcional de los empleos observados por los méxico-americanos la decada reciente.
El estudio concluye que en 1986, las muje-

mento para aliviar la pobreza.
Concluye que la instrumentación de estas
reformas requiere de un largo periodo de maduración y que todavía representa una incógnita díficil de predecir como estrategia para el
desarrollo y crecimiento.
Teresa Bracho del Centro de Investigación
y Docencia Económica aborda el tema de la exclusión de la educación básica. Decisiones fa-

res experimentaron más segregación ocupacional que los hombres méxico-americanos y que
esta segregación disminuyó en el periodo 19861992. No obstante, los ingresos relativos a los
hombres disminuyeron más que el de las muje-

miliares sobre escolarización.
Este estudio advierte que la decisión sobre
ingresar o permanecer en el sistema educativo
básico es una determinación familiar y no individual. Propone, por lo tanto, que el análisis
de la exclusión de la educación básica tiene como unidad fundamental la organización familiar, como el espacio privilegiado en la toma de
decisiones educativas y no el nivel individual
como tradicionalmente se realiza.
Finalmente, William S.Comanory Liad Phillips, profesores del Departamento de Economía de la Universidad de California, Santa Bárbara, analizan el efecto de la estructura familiar
en la delincuencia juvenil. Este trabajo cuestiona las discusiones sobre la delincuencia juvenil
que se centran en el ingreso familiar.
Los autores sugieren que las políticas tendientes a incentivar económicamente a los hijos con padres ausentes tienen poca significancía en el problema de la delincuencia juvenil.
Concluyen que el factor más crítico que afecta
la probabilidad de que el joven varón enfrentará o no el sistema judicial norteamericano es
la presencia de su padre en el hogar.

res entre 1986 y 1992.
Jorge Meléndez Barrón, director de la Facultad de Economía de la UANL, aborda el tema
de la demanda de educación y la estructura salarial: evidencia del efecto de la "habilidad para
enfrentar el desequilibrio" en el AMM.
El estudio señala que la demanda de trabajo
altamente calificado es un fenómeno que obedece a un entorno de "desequilibrio" prevaleciente en el mercado laboral desde los años
ochenta, lo cual ha elevado la importancia que
tiene para las empresas el poder contar contrabajadores altamente educados en los puestos
relacionados con la organización de los procesos productivos.
Dos factores subyacen en esta afirmación:
1) Se han creado nuevos esquemas de producción que utilizan intensivamente los medios
tecnológicos y las formas de organización modernas como la calidad total y la reingeniería.
2) Las aperturas de nuevos y grandes mercados
que ha traído consigo la reforma de la economía mexicana, con políticas orientadas hacia
el fortalecimiento del libre mercado.
Argumenta que, ante el incremento de la
desigualdad de ingresos, las condiciones labo-

Las imágenes perdidas
de Eustasio Montoya
Roberto Villarreal
Fernando del Moral
El rescate de un camarógrafo: las imágenes perdidas
de Eustasio Mont&lt;Yya
Universidad Autónoma de Nuevo León
México, 1997.

TUVE EL GUSTO DE CONOCER PERSONALMENTE A fERnando del Moral hace cinco años, cuando vino
a nuestra ciudad para otro evento, y nuestra
conversación inició precisamente por el intercambio de datos sobre el cine primitivo en color hecho en México y la triste realidad de que
algunas películas ya lo hubieran perdido.
Mi referencia anterior sobre su obra era el
capítulo dedicado a "La infraestructura y la preservación del material ffimico en México", que
aparece en el volumen dedicado a nuestro país
de la colección Hojas de cine que recuperaba
parcialmente la historia del cine en Latinoa-

sino en otros países es altísima, más aún si se
toma en cuenta que al principio el cine era considerado como un juguete de diversión y lo que
exhibía, sin importancia. Luego está el hecho
del problema químico en la película que se
utilizaba por entonces condenada desde su
fabricación al futuro deterioro.
De ahí que se comprenda el entusiasmo y el
reto que significa el descubrimiento de material cinematográfico a principios de siglo, pero
igualmente la decepción al imaginarnos a otras
personas anteriores o contemporáneos de Eustasio Montoya que con sus cámaras atraparon
otros momentos que ahora servirán para explicar, conocer o recordar al exacto pasado.
Montoya era un "documentalista Jwe lance',
como lo llama Fernando del Moral, que aprovechó su cámara para tomar lo que consideraba importante y "vendible", una alternativa de
ganarse la vida según se puede intuir en sus
cartas de oferta del material en sus manos, que
afortunadamente pudo rescatarse paradójicamente muchos años después de que estaba

mérica.
Posteriormente sus trabajos en la revista Nitrato de plata alrededor del tema, y ahora el libro que se está poniendo a su consideración,
denotan la afortunada pasión y el espléndido
aporte de monumental labor por la cual vive y
al que se entrega Fernando.
Quiero hacer énfasis en el concepto, que en
lo particular me parece importantísimo y oportuno, de "arqueología cinematográfica" y que
maneja el autor al inicio del libro. Nos indica
que "es algo que se ocupa del pasado del cine y
de quienes lo hicieron, en la perspectiva actual
de una práctica que también considera lo que
en un futuro será objeto de conservación y estudio".

Las cifras que nos maneja sobre el número
de películas perdidas no solamente en México
~exto leído en la presentación del libro en noviembre
de 1997, en la Capilla Alfonsina.

74

75

�muerto sin haberlo podido colocar en manos

contrado ni en el acervo de Televisa o ni en el

Contraportada

oficiales, que era su principal interés.
Además de servir como testimonio de un

de la Filmoteca.
Hay películas aparentemente "perdidas"

Libertad González

tiempo, se pudo conocer un hecho histórico

como No niego mi pasado, que contempla la trilo-

que no estaba consignado. Ése es un gran valor

gía de Alberto Gout, con Ninón Sevilla, que ha

agregado para lo que en sí mismo ya tiene importancia. El libro nos narra con minucia el

sido constantemente consignada por la crítica

proceso de rescate, restauración y recupera-

trable y de la cual hay una copia espléndida en

ción. Lo aplaudimos y celebramos.

las bodegas de Pecime, que alguna vez pude

de peso, del Distrito Federal, como inencon-

lectura no sólo deleitable sino indispensable. Hace
más de tres siglos y medio Francis Bacon dijo que
algunos libros deben paladearse, otros tragarse, y
otros más masticarse y digerirse. El Pequeño tratado
es, como los buenos vinos, un producto hecho para
aspirarse con lentitud; en un descuido, la lectura
atenta podría transmitimos algo de esas virtudes o
valores a los que todos aspiramos.

André Comte-Sponville
Pequeño tratado de las grandes virtudes
Editorial Andrés Bello
Santiago de Chile, 1997.

exhibir en esta ciudad. Lo mismo sucede con

Pero quiero retornar a la segunda parte de

Guillermo Zambrano
Historia de México. Conversaciones
con don Eugenio del Huyo
Edición privada. Impresión y Diseño
México, 1997

la primera versión de Quinto patio, de Sevilla.

la definición de "arqueología cinematográfica"
donde se habla de lo que en un futuro será ob-

Luego están las copias únicas del material

jeto de conservación y estudio, que a mi pare-

independiente o filmadas en material reversi-

cer es la mayor lección y punto de reflexión al

ble, donde la falta de negativos evita su repro-

cual nos invita esta importante obra.

ducción adecuada. Si se pierde ese original ya

En una época de cambios rápidos y cortísima
memoria, el cine se ha convertido en infinito

es irrepetible el hecho.
¿Qué se debe preservar? Todo, porque de

universo para consumidores. Tanto la sala de
cine como la televisión tienen una oferta vastísima que los ha tornado en "contadores de

alguna manera, aunque sea basura o joya, termina reflejando un momento, una tendencia,
una mentalidad.
No obstante, recordando los problemas por

cuentos" o Scherezadas modernas que pueden
soportar más de mil y una noches.
Por esta sucesión de imágenes y datos nue-

los cuales pasó Eustasio Montoya para jamás

vos (o no tan nuevos, sino revolcados por la
posmodernidad), fácilmente se olvida al pasa-

ra, se está constantemente corriendo el riesgo

poder colocar su material a quien le interesaque la acción se repita.
Por eso, la existencia de personas como Fer-

do y el ayer va teniendo menos importancia. Y
esto es mayor si hablamos del cine mexicano.

nando del Moral y sus colaboradores, que se

Si se quiere un ejemplo del pasado tenemos
la reciente recuperación incompleta de La

han dedicado a la búsqueda y recuperación de
un pasado fílmico, serán cada vez más impor-

mada en 1937, de la cual se encontraron algu-

tantes para que este siglo de imágenes no se
pierda en el torbellino de consumo y tecnolo-

nos rollos de sonido sin imagen, de imagen sin
sonido, o correctos, y de ahí que se tiene sola-

gía.
Igualmente, la difusión de estos trabajos, co-

mente una idea de lo que fue la película.

mo lo hace la Secretaría de Extensión y Cultu-

mancha de sangre de Adolfo Best Maugard, fil-

De manera más reciente me ha tocado ver

ra de la UANL, y la lectura, por parte de uste-

copias sin color de El supermacho, de Alejandro
Galindo (1958) , o ya de deterioradísimas como

des, público interesado en la manifestación

Mujercitas, de José Díaz Morales (1972), por no

conciencia hacia la recuperacón y alternativa
posible de conocer al pasado sin tener que

diversa de la cultura, permite la apertura de

mencionar más casos de ese cine que se volvió

llegar a restaurarlo.

todo cromático a partir de 1967.
En una plática con el desaparecido director
Alfredo B. Crevenna me contó que del extranjero le habían pedido una copia de Muchachas
de uniforme, que filmó en 1950, sin haberla en-

76

"YA NO

HAY VALORES", CL\MAN ALGUNOS RASGÁNDOSE l.AS

vestiduras, acaso para demostrar que ellos si
conservan algunos de sus valores a los que aluden.
Pero si se les pregunta en qué consisten los sobredichos valores, lo más común es que salgan por la
tangente. Este best-sellerescrito en 1995 por un profesor de filosofía de la Universidad de París puede
llenar este vacío conceptual, ofreciendo al quejumbroso un reducido pero sintético catálogo de virtudes que van desde la cortesía (una especie de "virtud
de etiqueta") hasta el amor, pasando por la prudencia, !ajusticia, la gratitud, la tolerancia, la dulzura y
demás atributos p~sitivos del hombre. Comte-Sponville escribió este libro bajo supuestos de lo más encomiables: el primero, que la virtud se puede enseñar; el segundo, que si bien la enseñanza más propia
es por medio del ejemplo, algo puede lograrse vía
los libros, que en este caso hacen las veces de vara
para medir, al indicamos la distancia que media
entre nosotros y lo alcanzable. Dado que son las virtudes algo así como las potencias específicas de lo
humano, este volumen es una especie de compendio de aquello que nos hace mejores. Es pues una

AUNQUE LOS ÚLTIMOS AÑOS EMPIEZAN A VESTIR LA HISTORIA

patria del color de la verdad, y a replantear (y clarificar, de ser necesario) muchos de los pasajes canónicos consagrados por décadas de enseñanza acortonada, todavía persisten en los libros de texto los suficientes "subterfugios y malsanos desvaríos" para
justificar las palabras de Guillermo Zambrano: "Necesitamos una historia cristalina, documentada en
fuentes bibliográficas irrestrictas; pero más que nada, pulsada en la experiencia y el compromiso del
trabajo personal". Esta opinión llevó a la familia
Zambrano a buscar el apoyo y la experiencia de
Eugenio del Hoyo Cabrera (1914-1989), uno de los
más minuciosos reconstructores de nuestro pasado
(autor de, entre muchos otros volúmenes, una monumental Historia del Nuevo Reino de León (15771723)). A principios de los ochenta, ya jubilado de
sus labores docentes en el Tecnológico, don Eugenio

77

�sión humilde pero exitosa de encerrar en un compendio anual lo mejor del saber comprendido bajo
el vago aunque generoso epíteto de "humanidades".
Por espacio de tres décadas el anuario engordó los
anaqueles de las bibliotecas universitarias, hasta que
los embates de la crearon a suspender su aspiración.
Pero su ausencia no podía, no debía durar más: Humanitas, reconocibles a leguas por su formato austero y su generosa anchura se había convertido en
uno de los sellos de excelencia de nuestra alma mater.
Felizmente, y todavía bajo la guía feliz del doctor
Fernández del Valle, Humanitas ha vuelto a la carga
en una envoltura un poco distinta pero todavía abarcante. El anuario del Centro de Estudios Humanísticos, en su renacimiento, conserva su disposición
general de cuatro secciones dedicadas a exponer
trabajos de investigación en filosofia, letras, ciencias
sociales e historia (dirigidas, respectivamente, por
el doctor Ricardo Miguel Flores, la doctora Alma
Silvia Rodríguez, el licenciado Ricardo Villarreal y
el profesor Israel Cavazos), más una sección final
que comprende comentarios y reseñas. La publicación abandona, al menos en su número reinaugural,
la tradición de separar a los autores locales de los
foráneos. Treinta y siete años después de su nacimiento, Humanitas renace como una herramienta
más en el camino de los universitarios hacia la excelencia.

visitó a los Zambrano por espacio de año y medio, y
ahí relató para ellos, con su estilo apasionado y personal, una versión muy particular y acuciosa de la
historia nacional. Guillermo Zambrano registró en
cinta aquellas conversaciones, y quince años después
las convirtió en un volumen magnífico tanto por el
cuidado de la edición (a cargo de Diana González)
como por el formato, que incluye en la portada un
grabado en metal de don Eugenio. Quien siga el
recuento que hace este historiador jerezano de los
pasajes más importantes de nuestro pasado no sólo
saldrá enriquecido, sino también maravillado. Ojalá
que el libro encuentre una pronta y cuidada salida
en alguna edición que esté al alcance de los jóvenes
que tan ayunos parecen estar hoy día de modelos y
saberes.

Centro de Estudios Humanísticos de la UANL
Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, 1997.

Linda W. Wagner-Martin
Silvia Plath
Circe
Barcelona, 1997.

DE POCO VALIERON LOS OPTIMISTAS VERSOS QUE LE DIERON
la bienvenida a la casona en la que había vivido W.
B. Yeats, en el 123 de Fitzroy Road. El 10 de febrero
de 1963, cerca de medianoche, el profesor Trevor
Thomas recibió la visita de su vecina del piso superior, quien le pidió unos sellos de correo. A la mañana siguiente la mujer yacía en su cocina, asfixiada
con gas. Tenía apenas 31 años, y con su prematura
muerte, Silvia Plath cortó una carrera de éxitos que
su espíritu perfeccionista no pudo valorar. Nacida
en Boston en 1932, Plath tuvo una formación muy
completa y acometió la escritura como su vía al éxito;
empujada por una madre dominante, tomó a la vida
como un único reto: ser mejor en todo. La reveladora biografía de Linda W. Wagner-Martin, basada

UNO DE LOS TESOROS DISPONrBLES A LOS ACADÉMICOS EN

sus exploraciones de los acervos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León es el anuario Humanitas,
fundado en el ya remoto año de 1960 por el doctor
Agustín Basave Fernández del Valle bajo la preten-

78

tanto en las esclarecedoras Cartas a mi madre como
en la poesía de Plath, en sus diarios y en el testimonio de quienes conocieron a la poeta, describe el
tormento interior de una mujer que se sentía
incapaz de cumplir a cabalidad su doble papel de
escritora y madre, una personalidad depresiva que
podía disfrutar del éxito pero que se hundía en el
abismo frente al más pequeño contratiempo. Casada
con el escritor inglés Ted Hughes, Plath pasó sus
últimos años en Londres, sola con sus hijos y con su
obra. Cuando se quitó la vida, acababa de publicar
su única novela, La campana de cristal. La biografía
de Wagner-Martin, como lo han hecho muchos
lectores de Plath, busca en la vida y los textos de la
poeta las razones que pudieran haberla empujado
a rendirse.

de Ángela es un relato crudo y a la vez luminoso de
una infancia marcada por la pobreza y las enfermedades aparejadas a ella. Narrado en primera persona y con una voz directa rara vez escuchada en el
mercado norteamericano, el libro tiene la maestría
de una novela, y no pierde en dramatismo porque
se trate de un relato autobiográfico. De hecho, la
historia de cómo se escribió el volumen -relatada
en una edición de Selecciones-tiene también su halo
de interés. McCourt, nacido en Estados Unidos pero
criado en la Irlanda de sus antepasados por un padre alcohólico, salió del infierno a fuerza de agallas
y estudió literatura en la Universidad de Nueva York.
Ahí condujo a miles de estudiantes por los vericuetos
de la creación literaria, y fue hasta el final de su carrera académica cuando, empujado por sus propios
alumnos, empezó a reconstruir su infancia con una
maestría que le fue reconocida de manera explosiva:
Las cenizas de Ángela, ganó cuatro premios en un solo
año, entre ellos el Pulitzery el Nacional Critics Choice Award. Extraña combinación de Los olvidados,
Harnbrey Agostino, el libro-catarsis de Frank McCourt
se une con plenos derechos al catálogo de las obras
que podrían definirse como epopeyas del indoblegable espíritu humano.

Frank McCourt
Las cenizas d.e Ángela
Editorial Norma
Santafé de Bogotá, 1997.

A TODOS LES GUSTAN LAS HISTORIAS DE INFORTUNIO, A
condición de que tengan un final feliz. Las cenizas

79

�Colaboradores
H~ fil,¡~

(Monterrey,
1957). Escritor, editor y promotor
cultural. Estudió letras en la
UANL. Director de la Casa de la
Cultura de Nuevo León.

Aq..... A~ ~ -

Investigador de la música norestense. Estudió antropología en la UANL y
la maestría, en esta misma disciplina, en el Colegio de Michoacán.

~~~ (México,D.F.,
1942). Escritora. Estudió lengua y
literatura moderna por el ITESM.
Es editorialista de El Nvrte. Autora
de Abecedario para niñas solitarias.

R~ E,u,.,,.:,ll,.

(Monterrey,
1942). Crítico de cine. Estudió
economía y letras en el ITESM.
Maestro en la Facultad de Ciencias
de la Comunicación (UANL).

~~ (Monterrey).Narradora. Estudió letras en la Universidad Regiomontana. Fundó la
revista San Quintín 106. Autora del
libro de relatos Asedio.

ff..,.,,,. ~ (Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió
medicina en la UNL. Presidente
de la Sociedad Analítica de Grupo
de Monterrey, A. C.

Jo,,t~ (Monterrey, 1971 ). Periodista. Autor del libro de entrevistas y crónicas Tierra de cabritos.
Es director de Vida Universitaria.

R~

a~ (México, D. F.

1968). Estudió economía. Colaboró en El Borrego del ITESM. Tiene
en proceso de publicación su poemario Prueba d.e autor.

~

4~

(Monterrey,
1961 ). Ensayista. Hizo estudios de
letras en la UANL, la Universidad
de Málaga, el Colegio de México
y Harvard University.

~ H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta y crítico literario. Autor de Pompeyanos, Noctambularioy
Bahía de la mala pelea, entre otros.

Jo,,t H~ ~ (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo. Dirige la
División de Estudios de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.

W.. ~ ~ FMjut

Ensayista. Coautor del ensayo que
obtuvo el primer lugar del Premio
Nacional de Ensayo Raúl Rangel
Frías en 1997.

~/;..,. H ~

(Monterrey).
Maestra universitaria. Estudió psicología de la UANL. Actualmente
cursa la maestría en letras españolas en la UANL.

R~ H ~

(Monterrey,
1949). Estudió letras. Trabaja en
el Comité de Artes y Humanidades
de la Coordinación de Preparatorias de la UANL.

H4i4' P~

(México, D. F.,
1930). Estudió filosofía en la UNL.
Es maestro de tiempo completo en
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UNAM.

~ P""t (Agualeguas, N. L.,
1959). Narrador, dramaturgo y
traductor. Estudió periodismo en
la UANL. Autor de Meuca.

Aq...,,. ~ ~ (Monterrey, 1928). Escritor, crítico literario y educador. Estudió literatura
en la Universidad de París. En dos
ocasiones ha sido secretario de
Educación en Nuevo León.
~ ~ ~ (San
Luis Potosí, 1916-Monterrey,
1991). Periodista, crítico de arte,
dibujante y maestro, entre otras
disciplinas que frecuentó.

80

Retrato desconocido de fray Servando Teresa de Mier*

H ~ ~ F~

(Monterrey, 1973). Poeta. Becaria del
Centro de Escritores de Nuevo
León. Autora del poemario Si las
horas llegaran para quedarse.

~

J.c ~ ~ (Monterrey,
1956). Periodista, investigador. Estudió sociología en la UANL. Colabora en el diario El Porvenir.

~ ~ A&lt;Mt,.. Creador y
teórico de artes plásticas. Es beneficiario del Programa de Fomento a Proyectos y coinversiones
Culturales del Fonca.

~~~.

(Monterrey,
1971). Periodista, poeta, músico.
Estudió filosofía en la UANL. Es
reportero del Canal 28 de televisión.

T..J4 ~~

(España, 1927).
Poeta. Vivió en México hasta 1988.
Estudió filosofía y letras españolas
en la UNAM. Autor de Anagnórisis,
Terceto y Trizadero, entre otros.

J~ VdMeo. Escritor. Maestro del
Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Kansas de Estados Unidos.

~V ~ Crítico de cine,
promotor cultural. Colabora en el
diario El Norte. Coautor del libro
Las extrañas mexicanas del celuloide.

~ T~ (Houston,
Texas, 1970). Escultor. Ha expuesto desde 1994 en museos de Estados Unidos y México. Recientemente expuso en la Biblioteca
Magna Raúl Rangel Frías.

~

T~

Alfonso Reyes Aurrecoechea

Este magnífico retrato del Padre Mier es una interesante pintura anónima del siglo XIX.
Muy bien conservada, muestra no obstante, un tenue decoloramiento del morado y el rosa
de la piel en el rostro.
Se sabe que el cuadro perteneció al señor O.José María del Río, diputado constituyente
durante la época del presidenteJuárez. Fue adquirido por el Departamento de Acción Social de la Universidad de Nuevo León, en cuya oficina se conserva gracias a las gestiones hechas por los señores Edmundo O'Gorman y Justino Fernández.
Aparece el doctor Mier ataviado con la indumentaria de obispo: sotana negra, esclavina
y solideo morados, cuello y corbata blancos que usaba seguramente en su calidad de seglar.
Aunque no se tiene noticia cierta de que el ilustre dominico tuviese la jerarquía de obispo,
sabemos que en algunos escritos acostumbraba firmar: Servando, Arzobispo de Baltimore.
Por ello creemos que el color morado con que solía vestirse explica su deseo de ser considerado como tal dignidad.
El historiador Vito Alessio Robles dice: "En todas partes se hacía notable el Padre Mier,
cuya edad frisaba en el medio siglo, con sus rubias y entrecanas guedejas, su color blanco y
sus penetrantes ojos pardos, que lleno de vivacidad y de inquietud recorría todos los lugares
de la isla prodigando bendiciones. Se cubría de los rayos solares con un amplio paraguas
verde, usaba solideo, levita, pantalones, medias de seda, guantes y zapatos, todos de color
morado; en una de sus manos refulgía enorme tumbagón de oro con un gran topacio de color encendido, y en su pecho, una gran cruz pendiente de una gruesa cadena de oro".
La descripción del rostro corresponde a la que conocemos y que se encuentra consignada
en el segundo proceso que se le siguió, cuyo original está en poder de la Universidad de
Puebla: "color blanco rubio, ojos pardos, pelo rubio y cejas un poco negras".
No sabemos en punto fúo en qué época de su vida fue ejecutado este interesante cuadro. Se puede afirmar que data del a110 de 1823 en que fuera electo diputado al segundo
Congreso Constituyente por el estado de Nuevo León, en vista de que hasta entonces pudo
disfrutar de una vida menos agitada que le permitiese posar para el pintor, pues conocida es
la zamarreada marea que conmovió su existencia. De ser cierta la afirmación anterior tenemos
que el Padre Mier contaba a esa fecha sesenta aiios de edad, aunque parece representar
menos. Sin embargo, el propio Mier en alguno de los relatos de su famosa Af1ología, refiere:
"Luego me preguntó el alcaide por mi edad, y respondiéndole era de cuarenta años: Muy
bien cuidado ha estado, me dijo. De México salí de treinta y dos a11os, aunque apenas representaba veinticinco. A los cuarenta representaba treinta y dos".
El pintor recuerda la exquisita suavidad y finura de empaste que es aún característica de
los pintores de principios del siglo XIX, con vag·as reminiscencias de Cabrera y el pintor
espaúol Ximeno y Planes, que fue director de la Academia de San Carlos hasta el año de
1825, en que murió.

~ (Saltillo,

Coah., 1945). Historiador. Estudió
derecho en la UNL. Colabora en
diversas publicaciones. Miembro
de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística.

*El maestro Reyes Aurrecoechea publicó este artículo en el número correspondiente a agosto de 1946
de ArnuL1y I.P-lrm. Se reproduce ahora como un comentario a la pintura que aparece en la contraportada.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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