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                  <text>R

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de

Julio / agosto de 1998

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13

de

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n u e v ·o

eón

Nueva época / Precio: $ 20.00

�Contenido
Búsqueda de una nueva patria / Gabriel Zaid, 3
Ernst]ünger [1895- 1998] / Humberto Martínez, 7
Conci,encia de la ci,enci,a / Manuel Rojas Garcidueñas, 11
Tepeyolotl / Verónica Volkow, 14
Cinco canci,ones / Juan Domingo Argüelles, 15
Hilo de luna / Mariángeles Comesaña, 16
Dos poemas / José Antonio Gil Montoya, 17

otos

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. H umberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. ArmandoJoel Dávila

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S

ociológica

Manuel Blanco / José Garza, 19
Sergi,o Fernández / Edmundo Derbez García, 20
Federico García Larca: alma dionisiaca. Primer centenario
de su natalicio 1898-1998 / Remando Garza, 22
Armas y Letras era referenci,ada (.. .) en la carne asada (dando
así un mentís a aquel viejo paradigma/ Alfredo Zapata, 24
De armas y de letras / Bernardo Ruiz, 25

Posib/,e tragedia de absurdos
José María Infante, 27

Hfl ! flld lG ll lón D, d e 11 11 0 l e o,

Directora: Mtra. Carmen AJardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño de jJortada: Francisco Barragán Codina

,.

conomia

Tipografía, fomwció11 )' diseño de páginas interiores: Francisco J avier Galván C.

Rescates bancarios y situaci,ones políticas:
México yjapón/ Jorge Meléndez Barrón, 29

Consejo editorial: Profr. Israel Ca\'aZOS Garza, Lic. Margarito Cuéllar, Lic. Miguel Covarrubias, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla ~lolina, Profr. Celso Garza Guajardo, Arq. Abigaíl Guzmán Flores, Mtro.José María Infante,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar,
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UA.~L. Biblioteca Magna Uni,·ersitaria Raúl Rangel Frías, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrer, ;-.;ue,·o León, C. P. 64140 / Teléfono: 329 41 11, Fax: 329 41 26 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar: $ 20.00
Impresa en ~1inmeman Press, / Registros e n trámite / Annas y Ulms no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Tocios los arúculos firmados son responsabilidad de su autor.

atención
flotante

Los nombres de la wcura (2) / Homero Garza, 32

�Búsqueda de una nueva patria
achina
speculatrix

Gabriel Zaid

Estereotipos/ Alfonso Ayala Duarte, 39

Úsica

ine,
televisión
y otros
espejismos

XXXI Muestra Internacional de Cine
Roberto Escamilla, 44

El artista reg_iomontano /Enrique Ruiz Acosta, 52

rtes
plásticas

ibros

•

Los papeks del muerto / Hugo Padilla, 35

Guerra y poesía / Miguel Covarrubias, 55
Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional.
Una filosofía de la cultura desde el barroco y el surrealismo
José Manuel Martínez Serna, 57
Filosofía y circunstancias / Ricardo Villarreal Arrambide, 62

Portada: Guillermo Ceniceros. "Sección de la forma", acrílico / tela, 180 x 180 mm, 1997.
Viñetas interiores: Guillermo Ceniceros.
Contraportada:Julieta Venegas en la UANL. Fotografia de Francisco Barragán Codina.

LA POESÍA DE RAMóN LóPEZ VELARDE NO ES MENOS
importante que el muralismo mexicano, y hasta puede señalarse como su antecedente inmediato. La resonancia nacional (y nacionalista)
ha sido profunda en ambos casos. Pero la resonancia internacional ha sido muy distinta. Es
cierto que Neruda celebró sus poemas y que
Beckett (por encargo de Octavio Paz) tradujo
algunos al inglés; que Borges y Bioy Casares memorizaron "La suave Patria". Pero lo más común es que las personas cultas del mundo occidental sepan del muralismo mexicano y no
de López Velarde. Quizá porque los muralistas
vivieron más, pasaron largas temporadas en
París o en Nueva York, viajaron por el mundo y
(algunos) fueron destacados militantes de la
Internacional Comunista; mientras que López
Velarde murió a los 33 años, nunca salió del
país y militó en el partido erróneo: el Partido
Católico Nacional. Quizá porque la fama, como
dijo Rubén Darío de León Bloy, no prefiere a
los católicos.
Su fama en México no está asociada al catolicismo, sino al nacionalismo, especialmente el
nacionalismo revolucionario, que hasta hace
poco fue la doctrina oficial de los gobiernos
mexicanos. Asociación equívoca, pero no arbitraria, que se produce el año de su muerte
(1921), poco antes de que apareciera "La suave Patria", poema excepcional que fue su consagración definitiva.
El nacionalismo de López Velarde era el de
la nación cristiana perseguida por la Revolución Francesa en Europa, y por las Leyes de

Reforma en México. Un nacionalismo de estirpe romántica que afirma los valores locales y
tradicionales (lo que hoy se llama identidad)
frente a la imposición violenta del progreso
externo. Tanto en Europa como en México, la
cultura católica, destronada como cultura oficial, se repliega a la provincia, como un Arca
de Noé de los valores auténticos, mientras pasa
el diluvio. Hasta que la paloma vuelve bajo el
liderazgo de León XIII, cuyo largo papado
(1878-1903) transforma esa militancia defensi-

3

�va en apertura al mundo moderno, bajo la consigna nova et vetera: unir lo nuevo con lo viejo.
Esto produjo una efervescencia vanguardista en
·los medios católicos, de efectos muy notables
en la creatividad social y cultural, a fines del
siglo XIX y principios del XX, en Europa y en
México.
Los católicos mexicanos de vanguardia crearon cajas populares y cooperativas, fundaron
una multitud de periódicos locales, criticaron
la dictadura y participaron en la Revolución
Mexicana. Los invitó a sumar fuerzas el mismísimo Francisco l. Madero: "la unión de ustedes
(el Partido Católico Nacional) con nosotros (el
Partido Antirreeleccionista) aumentará la fuerza y el prestigio de ambos partidos, que aunque de diferente nombre, tienen exactamente
las mismas aspiraciones y principios". En particular, López Velarde, que a los quince años fue
secretario de la Academia Latina León XIII
(como seminarista), a los 22 (como pasante de
derecho) fue secretario del Centro Antirreeleccionista de San Luis Potosí, fundado por Madero. Así también, como poeta, pasó del Arca
de Noé (los temas del paisaje pastoril de la Arcadia provinciana, que los árcades obispos, sacerdotes y laicos celebraban con rigurosas formas neoclásicas) a la mala conciencia originalísima, que exalta los valores tradicionales de
manera muy poco tradicional.
Para López Velarde y para muchos otros
mexicanos, esta militancia tenía a la vista ejemplos europeos, especialmente belgas. En 1884,
el partido católico belga llegó al poder y lo
mantuvo por treinta años. En la Universidad
Católica de Lovaina, con el apoyo de León XIII,
estuvo el foco universitario del catolicismo re· novado. En Bélgica, frente a París (como en
Irlanda frente a Londres, como en México frente a Madrid, París y Washington), la reivindicación católica se integraba con la nacional y literaria. La provincia periférica se enfrentaba a la
metrópoli y respondía afirmativamente a la
cuestión obvia: ¿existe una literatura belga (ir-

ratura francesa (inglesa, española) escrita en
Bélgica (Irlanda, México)? Fue precisamente
un movimiento católico, el de la revista La]eune
Belgique (1881-1897), iniciada por estudiantes
de Lovaina, la que llevó a las letras belgas a una
conciencia literaria emancipada. Destacaron
Verhaeren, Rodenbach y, sobre todo, Maeterlinck, que puso a Bélgica en el mapa de la literatura universal con su premio Nobel de 1911.
Todos fueron leídos por López Velarde, y por
la Europa insatisfecha con el positivismo, que
buscaba una renovación espiritual.
La afinidad de esta renovación con el nacionalismo revolucionario de los gobiernos mexicanos, aunque eran jacobinos (pero críticos del
"orden y progreso" de la dictadura positivista) ,
fue obvia para José Vasconcelos. Como rector
de la Universidad y secretario de Educación
Pública (1920-1924), reclutó a López Velarde y
a los muralistas, todos los cuales (según el testimonio de Orozco) "comenzaron con asuntos
derivados de la iconografia tradicional cristiana" (hasta el extremo chusco, señalado por
Octavio Paz, del mural de la Escuela Nacional
Preparatoria retocado por Siqueiros: pintó una
hoz para tapar la cruz que había pintado antes). No sólo eso: convirtió la muerte de López
Velarde en un acontecimiento nacional, hizo
llegar "La suave Patria" a todos los maestros de
la república en la revista El Maestro (con un tiraje
de 60,000 ejemplares) y convirtió de hecho el
poema en el paradigma de la cultura nacional
revolucionaria. Más aún: invitó a los muralistas
a que hicieran algo semejante. Hizo venir de
Europa a Diego Rivera (que llegó días después
de la muerte de López Velarde), y le encargó
el mural del Anfiteatro Bolívar. Cuando fue a
ver lo que estaba haciendo, lo regañó públicamente por pintar como si estuviera todavía en
Europa, y lo conminó a visitar la provincia y
abrir los ojos a la realidad nacional. El paradigma estaba claro.
En su corta vida, López Velarde tuvo mala
suerte amorosa, económica y política. Pero tuvo
reconocimiento de las tres generaciones litera-

landesa, mexicana) o es simplemente una lite-

4

rías que entonces convivían: de José Juan Tablada (los modernistas), en 1914 (a los 26
años); de Julio Torri (los ateneístas), en 1916;
de los jóvenes Xavier Villaurrutia, Salvador
Novo,José Gorostiza y Carlos Pellicer (los futuros Contemporáneos), en 1921. Tuvo además
buena suerte política póstuma: el "suntuoso
entierro" ordenado por el presidente Obregón
y los tres días de luto en las cámaras legislativas
lo canonizaron en el santoral revolucionario.
La Revolución lo exaltaba y se exaltaba en su
muralísmo poético, en su búsqueda de una
n ueva patria.

Sería un error pensar que el acontecimiento se redujo a eso. El verdadero acontecimiento fue literario. Sucedió en las palabras del poeta y en la conciencia del lector. Sucedió en la
conciencia nacional, como una revelación. Manuel Gómez Morín lo dijo simplemente, al evocar aquellos años: "López Velarde cantaba un
México que todos ignorábamos, viviendo en él".
Se entiende perfectamente que José Luis
Martínez se haya ocupado tanto de López
Velarde. Todos sus estudios tienen que ver con
la autoconciencia nacional. Su principal trabajo puramente histórico, sobre Hernán Cortés,
ha sido un esfuerzo por superar el
trauma de la Conquista, que todavía deforma la conciencia mexicana. Pero, ante todo, ha sido el historiador de la emancipación literaria de México. Nadie ha leído tan
completamente la literatura mexicana desde la Independencia, empezando por reunirla físicamente
en su casa. Ninguna biblioteca pública o privada tiene una colección
como la suya. Hace unos años, por
ejemplo, se puso a leer toda la novela cristera (que nadie había leído
y que puede considerarse una prolongación de la novela de Revolución), para añadir tres páginas, después de meses de lectura, a La literatura mexicana del sigw XX, cuya primera parte escribió.
Cuando nadie creía en la importancia de historiar la literatura del
México independiente, subestimada como floja, aburrida, decimonónica, estudió sus obras, su nacionalismo y la constitución de nuestra
república literaria, que ya no era,
ni quería seguir siendo, un virreinato literario. Hay cierto paralelismo en esta empresa con los trabajos
de Ángel María Garibay y Miguel

5

�Ernst Jünger [1895-1998]
Humberto Martínez

•

D ESDE QUE COMENZAMOS A LEERLO, j úNGER NOS

León-Portilla para la literatura indígena, de Alfonso y Gabriel Méndez Plancarte para las letras novohispanas, de Vicente T. Mendoza y
Margit Frenk para la canción popular. Como
José Luis Martínez, dedicaron esfuerzos menéndezpelayescos a campos literarios declarados
inexistentes o de poco interés, hasta que demostraron lo contrario.
Su primer trabajo sobre López Velarde apareció en El Hijo Pródigo, en el número de homenaje (39, 15 de junio de 1946) organizado
por Xavier Villaurrutia, para conmemorar los
25 años de la muerte. En 1971, presidió las conmemoraciones del medio siglo, organizadas por
la Secretaría de Educación, y aportó un trabajo fundamental: la edición de las Obras, publicadas por el Fondo de Cultura Económica. Fue
el mejor homenaje posible, una revelación y
un modelo editorial de lo que merecía López
Velarde. Como si fuera poco, la segunda edición, publicada en 1990, superó notablemente
la de 1971. Añadió un centenar de textos (sobre todo cartas) y mejoró el aparato crítico.
Esta edición, para la Colección Archivos, es
todavía mejor. Cotejó nuevamente los textos,
así como las fechas de primera publicación, lo

que ha dado lugar a 79 retoques menores, pero
necesarios. El cotejo con los manuscritos que
guarda la Academia Mexicana de la Lengua
(entre los cuales está un borrador de "La suave
Patria") le sirvió para hacer un análisis revelador de las correcciones que hacía el poeta, y
para publicar un poema inacabado, inédito.
Además, a diferencia de las ediciones anteriores, incluye una selección amplia de los principales estudios publicados sobre la vida y la obra
de López Velarde. Como curiosidad, recoge
también tres traducciones de "La suave Patria":
al francés, al inglés y al latín.
Para redondear esta edición de la poesía
completa de López Velarde, incluye una buena parte de su prosa literaria. Lo cual se justifica, tanto por la calidad poética de las prosas,
como por la afinidad que existe entre versos y
prosas, que se complementan. Por ejemplo:
"Novedad de la Patria" tiene correspondencias
evidentes con "La suave Patria". Que reverberan hasta hoy, porque la conciencia de sentirse
responsable de la historia, manifiesta en esos
textos admirables, se refleja también en los cuidados de su mejor editor.

6

parece un escritor peculiar, muy maduro y extrañamente claro. Desde un principio aparece
como alguien de los pocos elegidos a los que
les es dado ir primero y regresar ricos, para
ejemplo y vigía, invulnerables, haciéndose viejos lenta y provechosamente; como alguien que
parece no andar en la corriente normal de la
sensibilidad y el tiempo histórico, sino que camina al lado, entrando y saliendo, sin dejarse
arrastrar, observando minuciosamente las formas de lo visible, enviando señales desde la
conciencia. La obra deJünger es por eso difícil
de entender para los no iniciados, y para aquellos que no hayan pasado y asimilado conscientemente sus primeras, por lo menos, tres décadas de existeµcia. Porque cuánta conciencia interior, experiencia de vida, crecimiento interno son necesarios, cuánta relación con el dolor para saber quiénes somos, qué queremos.
Jünger fue un hombre que vivió lúcido 102
años, pero como si no le importase "la vida". La
lectura y relectura de su obra siempre me ha
parecido como algo nada fácil de describir. Me
refiero a su comprensión. Cuando un día vi la
película del cineasta alemán Werner Herzog El
éxtasis del Sr. Steiner, donde por unos segundos
se capta la imagen del esquiador en el salto,
deteniendo el tiempo en la máxima velocidad
de caída, como el momento supremo que condensa y resume todo, me dije que así es, por
más extensa que sea, la obra de Jünger: como
suspendida en una sensación de tiempo que se
sale del tiempo. Sólo captándola en ese instan-

te, de umbral, de linde que anuncia una existencia verdadera, creo que podemos comprenderla.
Cabalmente, sólo con una afinidad interior
similar es posible acercársele. Tenemos que ser,
saber o haber sido emboscados, anarcas, solitarios; rehuído la tentación del orden tecnocrático y de su igualitarismo falso y convenenciero,
que destruye las antiguas y naturales diferencias, haber escapado de la red de las convenciones sociales que nos impiden ser nosotros
mismos, resistido a un saber que esteriliza las
culturas, evitado la mezquina mediocridad que
va creciendo.

7

�ser; la segunda pertenece a la
voluntad. Creemos ser libres
cuando podemos supuestamente hacer lo que queramos,
pero el hecho es que lo que
queremos nos lo impone el medio en que estamos inmersos y
nuestra decisión está determinada. Epicteto era un esclavo y
fue libre; Jünger, en la Alemania nazi, fue una especie de
outsider. Inauténtico es no ser
uno, y lo más terrible es que
esto ocurre inconscientemente
en los países que postulan la llamada libertad individual. Somos hoy bastante inauténticos
e impedidos de reflexión en
una sociedad que no entiende
la singularidad ni enseña caminos de salvación. Se nos educa
para seguir los cánones y gustos aprobados por los condicionamientos históricos al servicio
político, o sociales y culturales
que se basan en intereses económicos.
La obra de Jünger nos revela y nos recuerda
constantemente esto, pero sin hacer de ello una
queja, o una prédica. Algunas veces es a través
de analogías; otras por imágenes o sueños.
Siempre mostrando una manera, una perspectiva de ver y vivir este mundo; una ubicación,
como pensadores, como artistas. Se trata de descubrir cuáles son las señas que nos pueden conducir a la salida, a este distinguir, que no es más
que vuelta al origen, al centro. Señas que están
ahí, en el mundo, en las cosas, plantas y animales, pero que no las podemos ver porque no
hemos aprendido, o hemos olvidado, a ver a
travers de la apariencia exterior. Sólo aprendiendo a ver de otra manera reencontramos, y nos
reencontramos a nosotros mismos, ese objeto
que hemos echado de menos y que con alegría

La obra de Jünger está estrechamente unida a su vida, que fue su "estado de ser", su estilo. Un Mann o un Hesse se le distinguen especialmente, nunca hubieran escrito así. Pero eso
es lo original de cada quien, su identificación,
llegar a ser uno mismo con su expresión. Eso
es también su objetividad, porque en esencia
nadie escapa a su ser singular. Sin duda, el verdadero tema del siglo XX y de toda la filosofía
moderna antimoderna, desde Nietzsche, ha
sido el problema de la autenticidad, el de la
libertad interior, en un mundo que la impide.
¿Cómo seguir siendo uno mismo? Se puede ser
libre y ser falso; se puede no ser libre y ser auténtico. Hay que distinguir, pues, la libertad
interior, que es la autenticidad, de la mera libertad de acción. La primera está al nivel del

8

recuperamos. "La vida está orientada -dice
Jünger- a un reencuentro: esto es indicio de
una pérdida, que en el tiempo sólo puede ser
atenuada transitoriamente y sólo mediante símiles, mediante sucesos fortuitos". Estos sucesos son lo casual, que se distinguen del buscar
deliberado que es el querer encontrar. Lo fortuito ocurre, sucede. Acaso después de una larga incubación, de una larga práctica de mirar
atravers, pero es, según Jünger, lo "que sobreviene inesperadamente desde un estrato sin
nombre".' Se cierra el círculo. "Esto es posible en
cualquier tiempo y en cualquier lugar. "
Por su manera de pasar por este final de
milenio, el mismoJünger puede ser visto como
una confirmación de ello, y como una especie
de señal en el camino de las "visiones" de lo
Original, de los reencuentros; una guía paralela, pero en avanzada, que indica y educa al mismo tiempo para ver entre, por en medio de, más
aUá de. Un hermeneuta de lo invisible en el
mundo. Para eso tuvo que ser un emboscado,
como él mismo se &lt;lefinió. ¿Cómo, si no, hubiera descrito tan bien esa figura? 2 Comprender
algo es nacer de ese algo, sostuvo, creo, Spinoza.
Es cierto. Vida y obra auténticas constituyen un
tejido, y la grandeza del arte debe reflejar la
grandeza humana, que es mayor. 3 La obra de
un autor es su autobiografía, pero como metáfora de su verdadera vida que ocurre en un
metatiempo, en la protohistoria. Que Jünger
sea editado y leído cada vez más es un signo

del balance de los tiempos finales; que esté para
ser leído es porque su obra no "era satisfactoria en el tiempo", sino que está por encima del
tiempo.
No es fácil, con una sola ojeada, entender
en qué consiste exactamente la propuesta de
Jünger.José Luis Molinuevo, uno de sus recientes intérpretes españoles, confirma que la emboscadura sería paraJünger la única forma posible de llevar hoy una existencia auténtica. Con
"autenticidad" significa ese "modo de ser" de
quien se ha ido al bosque que es uno mismo,
donde reside resistiendo a un mundo que ya
no es el suyo. "El emboscado vive en un tiempo
distinto de los demás, pero precisamente por
eso debe permanecer muy atento a 'su' tiempo, lo que dota a su figura de una ambigua actualidad intemporal. "4 No se trata, pues, de un
simple aislamiento social, sino de vivir al mismo tiempo ese ángulo de nosotros mismos que
normalmente está muerto para nuestra visión.
Pero esta acción reflexiva requiere, a la manera taoísta, modificar la acción exterior, es decir, actuar inactivamente, viéndose a distancia,
con desapego, desidentificándola de la ciega
voluntad. Muy temprano, en El corazón aventurero, Jünger decía que "no son sólo nuestros
ojos, sino todos nuestros sentidos quienes semejan en este aspecto espejos dirigidos hacia
el exterior y que están ciegos del otro lado [... ]
Vivimos en el ángulo muerto de nosotros mismos". Pero Jünger llega a esa convicción que
reflejará toda su obra posterior: "Existe por otra
parte una comprensión neta, clara y distinta de
la vida y la posibilidad de organizarla según afinidades espirituales. Aquí el individuo puede
realmente alcanzar el grado supremo de lucidez donde se contempla a sí mismo a distancia".

l. El autory la escritura, Gedisa, Barcelona, 1987, pp. 72 y
143. Las principales obras de Jünger han sido traducidas por Andrés Sánchez Pascual para la Editorial
Tusquets, de Barcelona. Ensayos: El trabajador; La, emboscadura; Soúre el dowr; La. tijera; La. paz; Rivarol. Diarios: De guerra y ocupación (1939-48); Radiaciones 1-IV.
Novelas: Soúre los acantilados de mármol; Eumeswil;
Heüópolis; Abejas de cristal. Muchos de sus escritos no
son clasificables: El corazón aventurero; Tempestades de
acero; Visita a Godenholm; El problema de Aladino. Meditaciones filosóficas, El muro del tiempo.
2. Las otras figuras son el soldado desconocido, el trabajador y el anarca.
3. Jünger, "André Gide", en Rivaroletautresessais, Grasset,
París, 1974, p. 192.

Es necesario, así, salvar un posible equívoco: la vida y la obra de Jünger están orientadas

4. La. estética de lo originario en jünger; Tecnos, Madrid,
1994, p. 14.

9

�y de los umbrales, una metafísica experimental. Yo diría que también una ciencia o un saber del sentido del discernimiento entre lo que
está de este lado y lo que está del otro. Una
ciencia original, cuyo olvido es la causa del tedio que nos invade, porque es sólo por ella que
se despierta la imagen más antigua y más intensa, se manifiesta la alegría y la ebriedad de
la Posibilidad Total, el presentimiento de la vida
magnífica. "La obra de Jünger nos enseña de
este modo que todas las maravillas de la utopía
se encuentran aquí mismo. El sitio en que estamos es el corazón de la presencia más vasta."
Por ello el arte de vi\ir consistía parajünger en
el arte de no aburrirse nunca. El libro del mundo le propuso interpretaciones infinitas, que
eran otros tantos viajes, vividos y sentidos con
ese éxtasis inmanente que cada cosa y situación
lleva dentro de sí: su alegría y su llama más secreta. Descubrirlo es el objetivo de esa metafisica experimental. Salvar la inteligencia y el
alma de la usura del tiempo profano; no transformar el mundo, sino conocerlo y transfigurarlo en el resplandor de ese mismo conocimiento.6

de forma mucho más decisiva por el conocimiento que por la acción. La vida contemplativa
precede a la activa. "Siempre he concebido mi
vida como la de un lector", dijo en aquella entrevista a Antonio Gnoli y Franco Vol pi, "en el
sentido de que sólo a través de la lectura de
libros he sido motivado a la acción. Lo que me
orilló al heroísmo fue la lectura del Orlando
Furioso, de Ariosto. Durante la Primera Guerra
Mundial lo llevaba conmigo en mi mochila, y
hasta en las pausas entre un combate y otro leía
algunos de sus versos." En esa misma entrevista
de marzo de 1995, al cumplir los cien años de
edad, Jünger terminaba contestando que se
imaginaba el siglo XXI como una "Edad en la
que el poeta tendrá que adormecerse. Lo que
quiere decir que las acciones son más importantes que la poesía y que el pensamiento que
las canta. Será una Edad muy propicia para la
_ técnica pero desfavorable para la cultura ". 5 ¿No
es esto claro en el umbral del siglo XXI?
Luc-Olivier d'Algange llamó precisamente
al "pensar" de Jünger una ciencia de las lindes

El autor cuya obra, según algunos, es literatura gélida, aristocrática, de distancia, pero que
según otros es contenida y lúcida, que nos hace
sentir una catarsis o, como dijo Rafael Argullol,
nos "induce a la serenidad a pesar, y como consecuencia, de las grandes turbulencias que encierra", la persona que vivió y comprendió que
"el dolor es uno de los fenómenos inevitables
del mundo" (como lo supo antes Schopenhauer, pero mucho antes Buda), pero que mantuvo existencialmente siempre el ánimo, dijo
también que "el mundo es milagroso en su totalidad, por eso no hay que esperar milagros
de plegarias; éstas tendrían más bien que confirmar con gratitud el milagro". 7
6. Cf. Luc-Olhier d'Algange: ~La ciencia de las lindes y
de los umbrales". Este excelente artículo está publicado en A.tís Afundi, 2a. época, Tercer cuatrimestre,
Paidós, 1997, pp. 53-62.
7. Ernstjünger, El autor y la escritura, p. 117.

5. La República, 12 de marzo de 1995; ,éase también
APfrroches, drogues et iuresse, Gallimard, 1973, p. 9.

10

Conciencia de la ciencia
Manuel Rojas Garcidueñas

D EFINIR CULTURA NO ES FÁCIL. UNA DEFINl-

ción aceptable es "el conjunto de estructuras sociales, religiosas, manifestaciones intelectuales, artísticas, etc., que caracterizan a una sociedad". La
definición es perfectible pero destaca
los valores, o
sea los principios que
conforman el
ser y proceder del
cuerpo social
y el concepto de
estructura que implica jerarquía de los
valores.

Por diversas causas que pueden debatirse, hacia el año 300 aC los griegos empiezan a aplicar sus conocimientos y a desarrollar invenciones empíricas. Arquímides construyó máquinas basadas en
sus conocimientos de poleas
y palancas;
otros, como Herón
y Ctesibius, inventaron
aparatos para
medir el tiempo y
la distancia: relojes de
sol, clepsidras, odómetros, etc. La neumática y la
hidráulica se aplicaron en mecanismos de puertas automáticas
y órganos que tocaban solos e incluso utilizaron la fuerza de vapor en un
juguete, el eolípilo, que es el embrión de
una turbina de vapor. De hecho diversos historiadores han sostenido que los griegos alejandrinos tuvieron los elementos para construir
los aparatos que iniciaron la revolución industrial en el siglo XVIII; durante 300 años estuvieron en el umbral y no se decidieron a dar el
paso; por el contrario, sobrevino una lenta pero
continua decadencia del pensamiento científico.

.
.

En la cultura occidental,
más que en otra alguna, los valores intelectuales siempre han sido
conspicuos: la ciencia, producto del intelecto, nació y se desarrolló en ese ámbito.
Pallas Atenea, diosa tutelar de los griegos, simbolizaba la razón; el siglo XVIII vio el esfuerzo
europeo por fundar una sociedad iluminada
por la Diosa Razón, como gustaban decir los
filósofos de la Ilustración. Al final ha sido claro
que para estructurar el organismo social se necesitan valores éticos, estéticos, etc., pero no
por ello deja de ser fundamental el valor intelectual.

11

�Quienes han analizado este fenómeno proponen dos principales causas ligadas por una
característica socioeconómica. La sociedad grecorromana se basaba en la esclavitud que proporcionaba un trabajo casi gratuito que hacía
irrelevante a la máquina. Conocían el molino
hidráulico pero casi no fue utilizado pues era
más económico y menos laborioso mover la
piedra molinera por esclavos; nunca utilizaron
el tornillo de Arquímides para desaguar las
minas pues los esclavos lo hacían por medio de
cubos. Por otra parte, el desprecio al esclavo se
extendía a sus quehaceres y el trabajo manual
era considerado como indigno aun por un ingeniero como Arquímides, según afirma Plutarco, lo que obstaculizó el avance en la aplicación de los conocimientos teóricos. Hubo otras
causas de tipo filosófico, y en general el análisis de la decadencia del saber antiguo muestra
que la ciencia y la tecnología exigen conjuntarse con otros valores y ser entendidas y apreciadas por el cuerpo social para florecer y dar frutos.

leyes naturales; observa el comportamiento de
la naturaleza y abstrae conclusiones generales. No siempre es fácil y se puede errar sobre
todo si se atiende a tradiciones jamás comprobadas o a sentimientos personales; la creencia
en el poder maléfico de eclipses y cometas y en
general en la influencia de los astros sobre nuestro destino es un buen ejemplo del uso ilógico
de observaciones poco críticas o de generalizaciones arbitrarias.
La ciencia es limitada: busca las causas inmediatas o mediatas de las cosas pero no las
causas últimas; por ello inquiere sobre la causa
de una enfermedad pero no el por qué existen
enfermedades en el mundo. Es lógica: responde a las preguntas capaces de ser demostradas
como falsas o verdaderas y no se propone problemas indemostrables; la vida después de la
muerte es un problema religioso o metafísico
sin duda pero no es pertinente a la ciencia. La
ciencia, al contrario de la tecnología, no tiene
contenido ético: conocer la estructura del átomo es una cosa, hacer una bomba atómica es
otra. La ciencia no nos dice lo que nos gusta o
nos disgusta ni da palabras de consuelo; nos da
palabras de verdad lógica y fría. Por ser objetiva la ciencia es, en cierto sentido, inhumana y
por ello ha sido muy dificil de incorporar a ciertas culturas.

En la actualidad en una sociedad con cierto
nivel de desarrollo muchos saben operar alguna máquina, pocos saben componerlas de manera artesanal y muy pocos entienden los principios fisicos con que operan. Igualmente muchos se enteran de las novedades científicas,
pero estar informado no es conocer y quedan
con una idea vaga o aun errónea sobre su significación. La existencia de profesionales de
la ciencia aplicada, médicos, ingenieros, etc.,
es de gran importancia social pero otro aspecto muy importante y poco atendido es llevar a
la sociedad el concepto de la ciencia, o por
decirlo mejor, introducir la sociedad a la visión
científica; porque la ciencia no es un saber hacer sino organizar los conocimientos en una
visión general de las cosas y fenómenos.
La visión científica descansa en el concepto
de que existen leyes naturales que operan con
una lógica causa-efecto; por tanto podemos prever los acontecimientos. El hombre no dicta las

Los conocimientos científicos están en continua revisión lo que determina cambios en conceptos y técnicas; a su vez este proceso determina la típica flexibilidad y adaptabilidad de la
cultura occidental frente a las actitudes atadas
a una tradición monolítica de otras culturas que
incluyen las que persisten en nuestros indígenas. El valor intelectual es insuficiente por sí
solo para conformar la cultura de un pueblo o
de un hombre pero en nuestro marco es un
valor necesario; nos lleva a un equilibrio entre
la aceptación de las leyes naturales y la acción
para utilizarlas modificando sus efectos: así se
entra en la tecnología y el progreso. De ahí que
cabría preguntarse si una sociedad que mayo-

12

ritariamente no entiende la visión científica
puede lograr una utilización de sus frutos verdaderamente popular y democrática.
Aunque el problema de la transferencia de
tecnología es complejo hay consenso en que
una sociedad no puede aprovechar el arsenal
tecnológico si no cambia su visión del mundo.
Son "las concepciones del mundo vinculadas a
la ciencia experimental las que deben ser asimiladas por esos pueblos (subdesarrollados) si
quieren entrar a nuestro ámbito" (Fourastié y
Vimont); un profesor africano en State University of New York afirma: "nos gustan los bienes
occidentales pero nos desconciertan sus talleres... hemos aprendido a desfilar aparatosamente pero no la disciplina del entrenamiento". Sin
duda es fácil entrar en la cultura del consumismo pero no en la de la productividad: muchos
usan el reloj para asegurarse de llegar tarde a
la cita.
Ni las sociedades ni los individuos pueden
vivir en paz consigo mismos si no traban sus
valores en una estructura que afirme su vida y
su desarrollo. Afirma Octavio Paz que, ·si-bien
un tanto excéntricos o marginales a la cultura
occidental, formamos parte de ella; pero las
culturas indígenas se perpetúan en muchos aspectos y determinan una profunda contradicción entre el deseo de bienes tecnológicos y la
aceptación de las condiciones para obtenerlos.
Este dualismo causa grandes problemas y en
México, donde la ciencia no es apreciada, no
se considera cultura y ni aun tiene presencia
social, los resultados son de lamentarse.
En diversas ocasiones el gobierno ha dado
insumos agrícolas y tractores a los ejidatarios y
en pocos meses los insumos fueron dilapidados
y los tractores inutilizados; hubo ocasiones en
que se les dieron sementales finos y fueron comidos en algún festejo ejidal. Un amigo y colega ha tenido por años un programa de construcción de sistemas rurales de captación de
agua de lluvia, sistemas simples para ser operados y mantenidos por la comunidad rural. Pero
en muchos casos la comunidad no se discipli-

nó al aprendizaje necesario; cuando hubo fallas nadie se preocupó por repararlas y se sentaron a esperar que alguien viniera algún día
de alguna parte para ponerla en operación. En
una conversación reciente me decía que ahora
ha tenido éxito en algunos ejidos porque ha
descubierto que es preciso, según sus propias
palabras, "meter a la gente en otra cultura".
Para el avance de la ciencia y sus aplicaciones se necesitan diversos caracteres. Algunos
harán ciencia básica, no es lujo de países ricos
sino exigencia para el desarrollo; otros la aplicarán a las necesidades sociales. Alguien debe
transmitir los conocimientos y motivar a los jóvenes estudiantes y también alguien debe administrar la ciencia con entendimiento sin confundirla con una empresa comercial. En México existen todos estos tipos de científicos pero
carecemos de uno importante: el difusor de
ciencia que no simplemente comunique la novedad científica, la "noticia", sino que lleve a la
sociedad un real conocimiento criticado y valorado; más aún, que lleve al hombre común
el sentido del valor y el espíritu de la ciencia
como ingrediente de nuestra cultura. No es tarea fácil, pero es posible; en otros países se hacen revistas y programas de televisión excelentes, tan buenos que en México pocos se acercan a ellos. ¿No tendremos quien, más cerca
de nuestra idiosincrasia, aproxime la ciencia al
periodismo o la televisión?
Quisiera terminar expresando mi esperanza de que haya personas en Monterrey que sientan el "gusanito" de servir a la sociedad llevándole no simplemente la novedad científica sino
el pensamiento, el verdadero conocimiento,
para que lo asimile a su visión del mundo.
Referencias:

FourastiéJ. y C. Vimont. Historia de mañana. Ed. Universitaria, Buenos Aires, 1960.
Geymonat L. El pensamiento científico. Ed. Universitaria,
Buenos Aires, 1961.
Sepolsky, R. M. Requiem for an overachieuer. The Sciences
Jan/ Feb, 1997.
Schuhl, P.M. Maquinismo y Fiwsofia. Ed. América, 1941.

13

�Cinco canciones

Tepeyolotl

Juan Domingo Argüelles
Verónica Volkow

•

•
¿Surgen, de qué, la roca, el tigre?
Vienen saltando al mundo de un origen,
algo por dentro les estalla
gestual y silencioso,
y esa fuerza son, y ya fueron
para siempre.
¿Qué estruendo cuaja
la masa visajeante?
Rugires mudos de los montes,
y detenidos dientes, piedras crespas:
tempestad hecha cosa,
saña inmóvil.
Agazapadas noches de las cuevas,
tigres,
puñales de oro son para la sombra,
metales vivos de un brillar feroz.
Gargantas de ojos, tigres,
implacables antorchas de la sombra,
relámpagos persisten,
abiertos desde el fondo de la tierra.
Religiones primeras
de oscura precisión y miedo
y hondos dioses nacidos
en el hambre del fuego.
Entero corazón, ya sólo impulso
flechas de músculo
y salto inagotable,
manantial de oro y frío.
¿Qué fuerza, qué fragor,
detienen con sus huesos?
¿Qué origen apaciguan?

14

Para&amp;sy

Intento

Un lance del azar

La palabra de amor es un intento:
mientras la pronunciamos,
la barre el viento...
la borra, la deshace...
en un momento.

Lo que me trajo a ti
fue sólo un lance del azar,
una manera de decir
los muchos modos de callar.
Por ti no sé dónde me encuentro
cuando me hallo casualmente,
y en el hallarme estoy perdido
seguramente.

Decir
Nada pude escribir, y ha amanecido.
Mejor hubiera sido ir a dormir
y no desesperarme en el decir
lo que por más que digo nunca digo.

Estar
Estabas.
Nada más estabas.
Y con tu solo estar
me acompañabas.

Banderas
Querida llaga del rencor:
no tengo tiempo para ti.
Hoy gozo heridas placenteras
en donde, a veces,
mansamente,
planto banderas.

15

�Hilo de luna

Dos poemas

Mariángeles Comesaña

José Antonio Gil Montoya

•

Las mujeres que soy miran por mi ventana
de ellas hablan mis blusas y mis sábanas
son, en mis manos,
esa forma especial de acomodarme el pelo
ese gusto por el olor del pan
y el agua fría
son mi manera de guardar las horas
de ahorrar el tiempo
en frascos y roperos
como quien pone luz a fuego lento
para que dure el sol toda la vida
de ellas la herencia tibia en ramas secas
que cae de pronto en el patio y sus sombras
y el punto de la sal ¡magia de siglos!
que llena nuestra vida de apetitos
Las mujeres que soy se me aparecen
cu.ando miro mi cara en el espejo
rostros desconocidos en mi rostro
soledades antiguas en mis ojos
huellas de amor que sellan su destino
a la sombra del mío
cuando la esencia de ellas
desvela mis deseos
invento la receta de sus sueños
hilo de luna que deja su palabra entre mis versos
lienzo de luz que habita la noche de mi cuerpo

16

,,

BAHIA

--

•

Adentro.
Ojos alados de azul.
Entro.
Una mujer y una barca.
Ojos salados de azul.
La mar negra, negra piel,
bahía reflejada en el espejo de Narciso.
Mar.
Sólo mar.
Los hombres luchan atrapados
en el chinchorro violeta,
ya muerte, ya mar.
El bostezo estira sus brazos.
La noche es media.
Extiende la barca sus piernas, rema.
La joven ya vieja se evapora y
cae lluvia sobre la arena.
El falo se yergue al infinito,
ojo alado de luz
perdido en la soledad.
Las gaviotas dan cuenta del naufragio.
Amanece. Semicircular la nada
nada torpe.
El amor camina solo,
ya tierra, ya cielo, ya mar.

17

�otos
car el Conaculta en su colección de Periodismo
Cultural, confirmaba la autoridad de Manuel en la
materia, así como lo confiable que podría resultar
su petición de tranquilidad en medio de un terremoto.
Después de la tempestad viene la calma. Es verdad. La última jornada del curso terminó en el Salón Palacio, una cantina cercana a El Nacional, diario en el que impulsó desde los años setenta la apertura de una de las primeras secciones dedicadas a
informar sobre el quehacer artístico y cultural. Ya
con las primeras copas de vodka en la barriga, Manuel aplaudió públicamente mi entusiasmo por volar cada semana desde Monterrey para cumplir con
el curso. Yyo celebré desde entonces la experiencia
de haberlo conocido. Manuel Blanco enriqueció
una visión que sobre el periodismo ya me había proporcionado en el aula el maestro Silvino Jaramillo:
el periodismo como una de las actividades más humanísticas, dirigidas a la sensibilidad y la inteligencia del hombre, a la conciencia; una profesión cuya
redacción se anda "entre las patas de la literatura".
Manuel Blanco transformó determinan temen te mis
concepciones convencionales del oficio y me abrió
una ventana: el periodismo se desarrolla con la
mente y el corazón. En verdad que Manuel era como
una especie de filósofo del periodismo. Era sumamente revelador, y así lo constatan también sus últimas colaboraciones identificadas como El farolito
semanal todos los miércoles en El Financiero, así como
en otras publicaciones periódicas del país.
Reconozco que la primera impresión de su persona nada agradable resultó. Manuel había llegado
a la inauguración del curso con la resaca de la bacanal de la noche anterior.
-Puta madre -me dije entonces-, a dónde
vine a parar; esta primera sesión será también la
última.
Pero bastó con comenzar a escuchar a Manuel
para convencerme de su sabiduría y su generosidad.

EN VANO la soga, la viga.
Luz en el dorso del caballo.
El cura y sus parábolas del perdón.
Nadie supo que moría.
Ella se deslizaba, música en otro cuerpo.

Manuel Blanco
José Garza

En vano viga nueva.
Caballo, luz, cura.
Ella. La música, otro cuerpo.
El tiempo, descolgar cadáveres.
Soga y muerte jugaban a brincar la cuerda.
En vilo el aire cristificó al hombre.
Sudaba calor a sangre.
Dos de la tarde.
A ritmo gotas caían de la boca.
Las pupilas árboles, verde y distancia.
Saboreó un trago de pulque.
Sintió su levedad.
Nadie supo que moría.
Sudor en vano, sangre, dos de la tarde.
Verde, distancia, boca.
Soga, muerte, brincar la cuerda.
Sombra, luz reflejada en la tierra.

18

D ESPUÉS DE TANTO VIAJE A lA CIUDAD DE MÉXICO HABRÍA

de vivir en alguna ocasión la experiencia de un temblor. Luego de casi una veintena de sábados asistiendo al antiguo Palacio de la Inquisición, en la
calle de Brasil, frente a la placita de Santo Domingo.jamás imaginaría que esa feliz mañana del 1Ode
diciembre de 1994 viviría un angustioso sismo de
5.3 puntos en la escala de Richter. Impresionante
sentir claramente las ondulaciones del movimiento
telúrico en los mosaicos del suelo, en tanto la humanidad capitalina gritaba al unísono el terror de
un acontecimiento natural como el que hacía casi
diez años destruyó gran parte de la gran ciudad que
los acompaña.
-No te preocupes. No pasa nada. Estamos en el
lugar más seguro: un edificio de más de tres siglos
que ha soportado chingas de temblores -me tranquilizó Manuel Blanco, mi maestro del curso de
periodismo cultural que después de cinco meses llegaba a su clausura.
Manuel conocía plenamente la ciudad de México. La amaba y la odiaba al mismo tiempo en forma
plena y profunda. La megalópolis, y su cotidianeidad
y nostalgias, fue de hecho una de las principales
fuentes de su trabajo periodístico. La capital del país
fue su gran tema como cronista. La lectura de su
libro Ciudad en el alba, que recién acababa de publi-

19

�Sergio Fernández

Y de lo provechoso del curso al que regularmente
invitaba a personajes como Humberto Musacchio y
René Avilés. Incluso hasta procuraba llegar temprano a las sesiones para poder dialogar a solas con
Manuel. Así, uno de esos días, le regalé las ediciones más recientes de los libros de José Alvarado, al
que bien conocía y admiraba, así como un par de
libros de crónicas de mi padre. Y vaya sorpresa: lo
conocía y estaba gratamente en su memoria como
uno de los camaradas de los años sesenta. Aunque
Manuel estaba ligado al Partido Popular Socialista y
mi padre al Partido Comunista Mexicano, ambos
compartieron y lucharon por la utopía que jamás
consiguieron pero que nos heredan convencidos
como conciencia para un mundo más justo, libre y
equitativo.
Ahora que Manuel Blanco ha muerto (5 de junio de 1998) me complace haberlo conocido, haber tenido por momentos la experiencia de su existencia, poder decir que fue mi maestro y que el par
de ocasiones en que lo visité en la ciudad de México después del curso, así como en aquella en la que
estuvo por Monterrey para presentar sus ciudades
en el alba, me trató como amigo. De hecho esto
también me sorprende todavía: el amor y la solidaridad de sus amigos que lo atendían de su incapacidad física (le fue amputada una pierna y adjudicada una silla de ruedas), que le soportaban su impulsivo carácter y que le celebraban su amistad.
Ahora que Manuel Blanco ha muerto, el vodka
será algo así como el cáliz de su feliz memoria.

Edmundo Derbez García

COMO EL AGUA, ENTRA POR TODOS LOS RESQUICIOS, SE LE

infiltra cuando menos lo espera. Ella obliga, con su
seducción, a que la persiga al parejo de la propia
ambición, ¿cómo no perseguirla, se pregunta el Dr.
Sergio Fernández, si es un ser absolutamente excepcional? Sor Juana Inés de la Cruz "es un ser de
primera categoría y es en realidad la gran poeta barroca", dice el profesor emérito de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Si bien la carga por dentro, no se declara sorjuanista, pues a su modo de ver hay demasiadas manos
en la pila de agua bendita que es la monja.
Se ha convertido, explica Fernández, en un pez,
donde a río revuelto... todo mundo quiere pescar.
''Todo mundo quiere ser sorjuanista y hablar de
Sor Juana, pues ella es, como todos los clásicos, inaprensible, siempre que uno lee un clásico es totalmente nuevo."
Ella necesita de nuevas y precisas investigaciones,
que la pongan frente al lector contemporáneo y la
manera de presentarla es "como una contemporánea".
Se le toma de pretexto para encabezar a una
cultura y a una conducta que coinciden en un punto: el haber sido la primera escritora americana en
cuanto tal, porque su criollismo es evidente.
"Yo no le pondría el epíteto de mexicana porque en realidad es una mujer novohispana y luego
por lo intrincado, misterioso y cruel de su destino.
Su vida muy llevada con éxito, pero a trompicones
desde un punto de vista interior, que le pasa a todo
ser de gran talento."
Para Fernández lo sinuoso de su escritura habla
al mismo tiempo de un ser torturado y tormentoso,
víctima de pasiones nobles e innobles.
La androginia interior en ella existente, como
en todo gran escritor, trata de ser entendida por
Fernández en La copa derramada (1986), un texto
sobre sus sonetos de amor y discreción.
Antes había escrito Segundo sueiio (1976), cuarta
de sus novelas, donde Sor Juana aparece en uno de
los sueños del narrador; al besarla, ocurre una inusual unión, él se transforma en mujer o ella en
hombre.
Si bien es cierto que por un lado no tiene incli-

20

naciones por lo masculino, también se las
arregla para herir o despreciar a las mujeres, es un ser crítico en lo moral y represo
sexualmente.
Fernández lanza como reto una línea,
bien vale la pena estudiar las finezas de Eros
en ella, porque ciertamente Sor Juana, con
el pretexto de Jesucristo, llevó el erotismo a
alturas y sutilezas prodigiosas -que naturalmente se entrelazan al amor humano.
Hasta ahora nadie sabe contestar a la
pregunta de que si es en la jerónima el amor
producto de una fantasía: Fernández, en La
copa derramada, nada agregó a sus conocimientos sobre el amor, que "ella se guarda
para sí".
Pero supo que piensa la pasión en verso
de soneto, grave y sonoro, pesado y leve
como la campanada de una catedral que cae como
plomada en el centro del corazón.
Es precisamente con Sonetos y El divino Narciso,
con que SorJuana se convierte en el broche de oro
con que se clausura el barroco peninsular.
Pero "estos seres extraordinarios que ha dado la
Nueva España, la mayor parte de la gente los desconoce", aunque en universidades americanas la estudien y existan muchas cosas suyas en Madrid, París
y Roma.

Su tesis de Doctor en Lengua y Literatura Españolas, Ventura y muerte de la picaresca (1953), sustenta los signos políticos que presagian la decadencia
de España dentro de la literatura, mientras que su
trabajo crítico incluye libros imprescindibles en su
campo, como Ensayos sobre literatura española de /,os
sigws XVIy XVII ( 1961) y Las grandes figuras del Renacimiento y del Barroco ( 1966), los cuales sirven de libros de texto en diversas escuelas de letras.
Por esa razón Femández expresa con humor que
los maestros actuales "están bastante mejor, la carrera de letras es excelente, por lo menos en la
UNAM, y tiene muy buenos profesores, ¿será porque yo los formé?"
Formar esa familia moral, como la califica Fernández, la cual sigue dando frutos a pesar de los
años, le ha dado, además, un alimento extraordinario que es conservarse joven en el sentido mental
de la palabra por ese contagio con la gente joven.
"Se dice que no hay más que dos magias, la magia homeopática y la magia simpática. Y esa es la
que tienen un poco los camaleones, entonces uno
se vuelve camaleón de las gentes muy jóvenes y esto
es una gratificación que la Universidad me da."
Aquel reto de estudiante, cumplido ahora como
un maestro decisivo para numerosas generaciones
de jóvenes literatos, representa para Femández toda
su vida, "porque mi vida ha sido esencialmente la
Universidad. Es la fuente de riqueza espiritual más
grande que yo he tenido, no digo intelectual, digo
espiritual".

"En parte se debe a que los europeos no tienen
ningún apego por Latinoamérica, y los españoles
son como nuestros enemigos, no pueden ver ojos
bonitos en cara ajena", explica Fernández.
Ha sido invitado a ciudades españolas para impartir conferencias, por ejemplo sobre El divino Narciso, encontrando un auditorio universitario amplio
"que no sabía ni quién era ella". Entonces el escritor ha tenido que variar totalmente el tema de conversación y abandonar El divino Narciso para una conferencia posterior "que no se dio", aclara, "porque
entraron en huelga. O sea que siguen en la ignorancia de los hechos".
Fernández recuerda que en lo personal empezó
a estudiar el Barroco, muy especialmente todo el
periodo de los llamados Siglos de Oro, porque tenía muy malos maestros de literatura.
"Entonces yo decía, quisiera estar en ese lugar
para poder decir lo que ellos dicen pero de otra
manera. Ellos daban, como todos los maestros, buenos, malos y mediocres, ciertas bibliografías y quedé atrapado por Quevedo y por allí empezó mi fascinación por el Barroco. "

21

�Federico García Lorca: alma
dionisiaca. Primer centenario
de su natalicio 1898-1998
Hernando Garza
"Esros C..\\11'0S Sl \.\., .\ LLE:'\.\R DE \IL'FR[ ¡.:", DJIO ..\QL Ella tarde el poeta, pintor, músico y dramaturgo Federico García Lorca, en un tono profético a su amigo Rafael Martínez Nada) en Madrid, ante la tensión política que se vi\'ía ) a sólo dos días de que
iniciara la Guerra Ci,,il Española. Por la situación,
Martínez Nada! trató de con\'encerlo de que no acudiera a Granada a pasar el verano como lo hacía
desde hace años, sin embargo, Lorca señaló: "Está
decidido. Me voy a Granada y sea lo que Dios quiera". Cuando la rebelión militar contra la República
inició en Marruecos, García Lorca se instaló con su
familia en la Huerta de San Vicente, pero no pudieron celebrar el día de San Federico como otros veranos. La insurrección comenzó precisamente en
Granada y la ciudad fue tomada rápidamente. Se
iniciaron las detenciones y uno de ellos fue García
Lorca, que permaneció encarcelado en el edificio
del Gobierno Civil los días 16, 17 y 18 de agosto de
1936. El día 16 fue asesinado su cuñado Manuel
Fernández Montesinos y la madrugada del día 19,
el famoso autor del Romancero Gitano, Poeta en Nueva York y Bodas de sangre fue conducido por un camino hacia Viznar para ser asesinado por la espalda al
lado de un maestro de escuela y dos banderilleros.
Ian Gibson, autor de El asesinato de Carda Lo-rea, señala que la orden de matar al andaluz provino del
general Queipo de Llano ante la pregunta del comandante Valdés sobre qué hacer con Federico.
Queipo le respondió: "Dale café, mucho café", que
significaba "quitárselo de en medio". El infame crimen del intelectual fue condenado a nivel mundial.
La tierra, los campos y cielos a los que el también
autor de Doña Rosita la soltera había cantado, amado
y plasmado en poemas y obras de teatro fueron testigos de su fin, la misma tierra, esa misma tierra que
lo vio nacer el 5 de junio de 1898 en el pueblo de
Fuente Vaqueros, provincia de Granada. En este
año, en el primer centenario de su natalicio, en España y otros países se realizan homenajes, exposiciones, publicaciones y lecturas de su poesía y teatro. Intenso, vital, de una personalidad irresistible y
carismática, así es como lo definen muchos de sus

grandes amigos y artistas, magnetismo particular
andaluz del que hasta el mismo Salvador Dalí, su
gran amigo en la Residencia de Estudiantes en Madrid, sentía celos: Federico llamaba la atención donde estuviera, ya fuera al tocar el piano, la guitarra o
al cantar sus temas populares. Luis Buñuel, también
amigo de la Residencia de Estudiantes, dijo: "De
todos los seres vivos que he conocido, Federico es
el primero. No hablo ni de su teatro ni de su poesía, hablo de él. La obra maestra era él (... ) Tenía
pasión, alegría,juventud. Era como una llama". En
1916, Lorca empieza a escribir sus primeros poemas y dos años después publica su primer libro Impresiones y paisajes, sin embargo, sería hasta 1921
cuando publica el primero de poesía: Libro de poe-

ma Xirgú y es aclamada por el público. En este mismo año escribe El público e igualmente realiza decenas de giras por aldeas y pueblos del interior de su
amado país con su compañía de teatro "La Barraca", que irrita a no pocos fascistas por la labor de
llevar al pueblo los clásicos universales. En 1933 escribe Bodas de sangre, la primera obra de su trilogía
trágica, y que tendría un gran éxito en su gira por
Uruguay y Argentina con la actriz Lola Membrives.
Al año siguiente, en 1934, estrena Yerma, y con esta
obra, como con la anterior, García Lorca es hostilizado por los conservadores por las temáticas planteadas: una trágica boda en un ambiente rural y el
drama de una mujer estéril. Al año siguiente, con
Doña Rosita la soltera, el público se le rinde y las críricas oligárquicas arrecian. Aunque sabe que hay que
revolucionar el teatro español, García Lorca señala
que no puede responder hacia el mundo sino con
su propio rostro, el de su propia patria: a las mujeres y hombres que conoce, a las pasiones desbordadas y a la sangre, al cuchillo y a la luna, a la fuerza
de la naturaleza y al destino, al misticismo de su pueblo gitano. Hay que destacar que paralelamente a
su vida creativa, el andaluz tuvo una intensa participación política en contra del fascismo y la derecha.
El reconocimiento a esa sangre netamente popu-

Librería Universitaria

mas.
Instalado en Madrid en la Residencia de Estudiantes, desde 1919, en la que será compañero también de Pepín Bello y otros, tiene convivencias y asiste a tertulias literarias. Su primera obra de teatro, El
mal,eficio de la mariposa, no tuvo éxito entre el público. Vendrían después Poema del Cante ]onda y el Romancero Gitano. Escribe Mariana Pineda, que es estrenada en 1927 por Margarita Xirgú. Durante su
estancia en Nueva York en 1929, de la que nacerá el
libro de poemas Poeta en Nueva York, le surge el deseo
de cambiar el teatro español. En 1930, en su país se
estrena La zapatera prodigiosa, montada por la mis-

22

lar, lo destaca el poeta Luis Cernuda: "Nadie, ningún poeta entre los actuales españoles con tantos
derechos como Federico García Lorca para ser pura
y hondamente popular". Para 1936 ya ha escrito Así
que pasen cinco años y La casa de Bernarda Alba (la
tercera de su triángulo trágico iniciado con Bodas
de sangre y Yerma); de esta última da dos lecturas a su
círculo de amigos en Madrid y luego en Granada.
Es la hora que mira la luna y la persecución. Lo arrestan y lo mantienen encarcelado sin saber qué hacer
con él dado el peso de su figura y el enorme carisma que lo hacía atractivo y temible a un tiempo.
Hasta el propio Rafael Alberti quedó prendado del
carisma lorquiano: "¡Noche inolvidable la de nuestro primer encuentro! Había magia, duende, algo
irresistible en todo Federico. ¿Cómo olvidarlo después de haberlo visto o escuchado una vez? Era, en
verdad, fascinan te ... " Las fauces del fascismo se apoderan de España. Inicia la Guerra Civil y en ella los
ríos de sangre, en los que morirán centenares de
civiles y muchos intelecruales. Ybajo un olivo, García
Lorca cae asesinado besando la tierra, su tierra, truncando así una carrera brillante y prolífica. Francisco Umbral delinea al hombre hoy recordado: "Él
no pertenece a las esbeltas fuerzas de lo apolíneo,
sino a la turbia élite de lo dionisiaco".

Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto "' Ciencias ~
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Letras y humanidades

Política y sociedad ' Diccionarios ::::r Enciclopedias
Libros de arte

Papelería ::r Novedades

23

�Armas y Letras era referen-

sobre la producción intelectual del sector femenino o el modo de selección del Consejo Editorial o
la estrategia de promoción de participación en la
revista.
Sin pretender absurdos de cuotas de participación por sexo, en un recuento rápido de los doce
números, la situación persiste a lo largo de los mismos, con la excepción en el número 8 en la que de
29 participantes 10 son mujeres.
Luego entonces de los planteamientos anteriores se derrumban dos y pudiera sostenerse uno: sí
hay suficiente número de mujeres produciendo en
el ámbito intelectual; el Consejo Editorial no tiene
barreras para seleccionar material y lo que podría
reforzarse sería la estrategia de promoción de participación.
Por otro lado, según las fichas de los colaboradores, cinco de ellos se encuentran entre los 60 y 70
años; otros cinco entre los 50 y 60; cuatro entre los
30 y 40, tres entre los 40 y 50, dos entre los 20 y 30
años, uno rebasa los 70 y tres no presentan datos de
los cuales pudiera deducirse su edad (curiosamente son varones).
¿Qué podemos decir de esto? Que la producción
intelectual no está sujeta a un standard de edad. Lo
mismo producen jóvenes que se acercan a los 30
años que intelectuales de edad madura que siguen
maravillados descubriendo y redescubriendo autores, corrientes o analizando los signos de la vida
contemporánea.
De los oficios en los que ellos mismos se definen
destacan los de poeta (9), escritor (7) y ensayista
( 4), para después desgranarse en promotor cultural, profesor-investigador, periodista cultural, editor,
crítico de arte, crítico de cine, diseñador gráfico y
otros.
Oficios que se insertan en la trama de la auténtica vida, oficios tan dulces como el de panadero, porque de eso desearíamos que estuviera compuesta la
vida: de poesía y pan, de reflexión y pan, de letras y
pan ... y a veces con vino.
Finalmente deseo hacer una reflexión sobre el
momento y contexto en que Armas y Letras renace a
la comunidad. Ya lo decía Ortega y Gasset: Yo soy yo
y mi circunstancia.
Generalmente, cuando ocurren tiempos adversos, es común en las entidades universitarias que el
sector o labor que sufre inmediatamente las consecuencias de los recortes presupuestales sean precisamente las actividades culturales, llámese promoción de la cultura, teatro, publicaciones, etc. Dejan-

ciada (...) en la carne asada
(dando así un mentís a aquel
viejo paradigma) ...
Alfredo Zapata Guevara

Qc!SIERA n1 PEZAR MARC..\.'\DO LOS LIMITES DE MI PARTICl-

pación. Primero abordaré desde una perspectiva
muy sencilla, la evocación de la primera época de
Armas y Letras; después haré, en dos momentos, reflexiones a partir de un recuento de variables, digamos demográficas, de los colaboradores y concluiré con un análisis muy elemental de las condiciones en que renace la revista.
Hoy, como se diría en las invitaciones de pueblo
chico, "participamos" el segundo aniversario de la
revista Armas y Letras, "revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León", y lo hacemos presentando el número 12 de esta publicación.
Por principio de cuentas debo señalar que en
mi andar, más como obser\'ador que participante,
por los círculos literarios, circuitos culturales y esos
que hemos dado en llamar grupos de intelectuales,
siempre había una referencia hacia la revista Armas
y Letras... de la primera época.
Las referencias a veces se hacían como al vagar
de un fantasma, como el eco de una sirena... aunque la mayoría de las ocasiones era como la percepción de un aroma que todavía estaba en el ambiente.
Desde la experiencia personal Annas y Letras era
referenciada en un bar, en un café, en la redacción
de la extinta Coloquio, en el patio de la casa de
Margarito, en las librerías de ,iejo, en el lobby de
un teatro, en la carne asada (dando así un mentís a
aquel viejo paradigma) en la casa de Emilio, en la
tocada subterránea, en el Sapo Cancionero, en La
Cabaña, en Bena,ides y en muchos otros ámbitos.
Así, se fue dando en mí la percepción de una
leyenda: Armas y Letras, a pesar de su desaparición ...
ahí estaba en el ambiente.
Hace dos años Annas y Letras volvió a la carga...
el mito, la leyenda está a hora sobre nuestras mesas,
con todo el regocijo y el riesgo que ello implica.
En este número 12, revista de segundo aniversario, participan 23 colaboradores, 19 hombres y 4
mujeres, con lo que se abre un flanco de reflexión

24

do en el ambiente un mensaje que bien pudiera leerse como: "la cultura es prescindible".
Pues bien, para nadie es un secreto la crisis ocurrida en el seno de la Universidad Autónoma de
Nuevo León; tampoco resulta ajena la crisis en el
estado y mucho menos el contexto nacional.
Paradójicamente la revista Armas y Letras surge
precisamente poco después de la conjunción de
estas tres crisis: la del interior de la universidad, la
del estado de Nuevo León y la del país.
Así pues, Armas y Letras nace en contra de la corriente, sorteando una triple crisis, con lo que el
mensaje que se puede leer es el siguiente: para la
Universidad Autónoma de Nuevo León la promoción y difusión de la cultura no es prescindible.
Por otro lado, habría que hacer una advertencia, que en el fondo se transforma en deseo: sirenació en medio de circunstancias tan adversas, luego
entonces no habrá crisis como argumento o pretexto que pueda terminar con ella en esta nueva época. Larga vida pues para Armas y Letras.

nes de una aldea global, homogénea y planetaria.
Pareciera que una zona de nuestra humanidad
anhelara prevalecer sobre otra u otras, en pugna
por una supremacía cuya utilidad o valor no se cuestiona. En aras del dominio cabal de una sola facción, se cometen errores cuyas consecuencias son
funestas.
Para el mundo físico y sus equilibrios, esta forma de enunciar la supuesta lucha de contrarios, de
vencer alguno -imaginemos- , convertiría al universo en pesadilla: un cosmos unipolar, una materia sin en ergía, la total entropía o la formulación de
un agujero negro absoluto, donde toda diferencia
de ese caos se concibe como una paradoja absurda
por imposible.
He a hí entonces, que ese fruto de la naturaleza,
el hombre, en ocasiones, en ceguecida su razón, formula tesis y propuestas que contravienen a la pluralidad propia de las cosas y su orden, en un intento
vano por explicar con una sola dimensión lo que es
síntesis de múltiples. Y he ahí, entonces, que, con
esa base, la humanidad se aferra a una tabla de salvación inadecuada para enfrentar el maiilstrom donde se siente a la deriva en espera de un redentor, de
una idea que la redima de la confusión que la amenaza.
Los antiguos propusieron la temperancia, la templanza, como un punto de equilibrio, del mismo
modo que representaron la justicia como una balanza en manos de Themis, cuya imagen custodiaba en Delfos el templo del Oráculo. Al mismo tiempo, enseñaron que el juicio de Paris había sido de
consecuencias funestas por su parcialidad. Y El
Estagirita afirma sin rubor que prefiere la amistad
con la verdad por encima de toda amistad.
En el torbellino del mundo que nos rodea, con
mayor frenesí se ha buscado acostumbrarnos a perder de vista el equilibrio objetivo con que debemos
contemplar las cosas. Se teme ahora hablar de decadencia o de pérdidas cuando adivinamos que más
de una cuarta parte del total de nuestras vidas está
marcada por el abatimiento constante de maneras
de ser e instancias que alguna vez alimentaron nuestra esperanza.
J osé Emilio Pacheco alguna vez n os comentaba
a Luis Chumacero y a mí (en la época cuando editamos Tiempo de México, una ficción histórica) , que
muchos de sus detractores lo acusaban de un pesimismo sin fundamentos. Yél defendía que durante
más de veinte años de análisis, sólo había podido
entrever algunos entretelones de nuestras pesadi-

De armas y de letras
Bernardo Ruiz
SE DISCUTIÓ CON PASIÓN ANTAÑO, DURANTE POLÉMICAS QUE

recuerdan las rivalidades teológicas de dominicos y
j esuitas, la preeminencia de las armas sobre las letras y viceversa. No es difícil imaginar que tales discusiones llegaran aun a provocar algún derramamiento de sangre, lo cual compensa que - asimismo-, durante años, hayamos sufrido algunos efectos de la filosofía pedagógica fundamentada en el
criterio de que "la letra con sangre entra", lo que
demuestra que rara vez escapamos al apasionamiento que posiciones extremas reivindican y fundamentan, sea para hacer mártires, sea para convertimos
en uno de ellos.
Cuando se contempla en la actualidad el fervor
doctrinario con que se defienden los beneficios de
la ciencia y de la técnica por encima de las virtudes
de la cultura, pareciera que nuevamente recuperamos la memoria del enfrentamiento que los gremios
de sacerdotes y guerreros sostuvieron para mantener sus respectivas hegemonías en las sociedades,
con la misma reciedumbre que, en nuestros días, la
regionalización la emprende en contra de las visio-

25

�llas de entonces y que pensaba se había quedado
demasiado cono en algunas de sus predicciones.
Considero que mucha de la conciencia crítica
que tienen las generaciones que suceden a Arreola,
a Paz, a Bonifaz, a Benítez, a Fuentes, a Pacheco y a
Monsiváis, por citar algunos de los más controvertidos, se debe inicialmente no a la lectura de su obra
sino, más bien, a la frecuencia con que se acercaron a los diarios} a las re,istas en busca de contacto
más directo v contrastante con los lectores de todos
los niveles. Es decir, buscaron crearse sus lectores,
como en su momento lo hicieron Altamirano, Gutiérrez Nájera, Reyes, Cosío Villegas y tantos otros
de nuestros intelectuales.
Llama por ello la atención en el país la supenivencia de revistas culturales, y de algunos y cada vez
más escasos suplementos donde las artes y las humanidades aún tienen cabida.
Nada más triste que el recuento de los muertos.
Basta apenas un minuto para nombrar grandes
revistas, como Diálogos o la Revista Mexicana de Literatura, la Revista de Bellas Artes, Plural, el de Paz y el
de Labastida, Memoria de papel y aun grandes
engendros que ahora se resisten a morir en espera
de una terapia intensiva, como Vuelta, la Revista de
la Universidad, La Caceta del FCJ,,~ o la moderna versión de algunos suplementos, cuyos nombres vale
la pena ignorar, para darnos cuenta de que el pulso
de una vida intelectual más intensa se acerca al infarto peligrosamente y que sólo unos cuantos nostálgicos nos atrevamos a protestar porque en cambio el auge de re\istas cosméticas, semi y pornográficas o amarillistas o computacionales o de yates o
de armamentos o de músculos y aerobismo o de
coches demuestran dónde están los corazones y los
ojos de nuestros conciudadanos.
Y hace bien el CNCA en preocuparse por las ruinas, y el INBA en importar espectáculos extranjeros, e IMCINE en decir que se filmarán 6 películas
al año y el Fobaproa en gastarse el equivalente de
74 años del presupuesto nacional de Educación en
una sentada ...
Por ello, queridos amigos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, me hubiera gustado sobremanera poder estar con ustedes en esta velada: para
compartir su orgullo por Armas y Letras, que alcanza doce números de vida en tiempos difíciles para
el pensamiento y la sensibilidad.
Son muchos números y un esfuerzo cuyos alcances
aquí, en la capital del estado, quizá no se percibe cabalmente en su magnitud. A ello quisiera referirme.

26

Armas y Letras es una revista nacional. Ha convocado autores de las diversas latitudes del país. Armas y Letras es una revista accesible para los jóvenes:
para el lector, que invierte en una revista que conservará apenas el precio de un cine de segunda y
para el autor joven, que tiene la oportunidad de
expresarse con libertad si su propuesta compite con
la de otros autores. Amzas y Letras es creación, es
crítica, es un acercamiento notable al arte y tiene
entre sus mayores cualidades el buen gusto con que
está hecha y con que está diseñado el número. Armas y Letras está pensada para leerse en etapas o de
una sentada, es como un buen libro. Armas y Letras
tiene entre otras muchas cualidades la capacidad
de reunir a autores neoleoneses que son difíciles a
veces de reunir en la misma mesa. Armas y Letras no
se constriñe a un tema, su tema es el alto pensamiento, el rescate de momentos valiosos de nuestro
pasado, la posibilidad de hablar de Wallace Stevens
o traducirlo y de citar a Jorge Ibargüengoitia o meterse con la guerra de Texas, con López Velarde,
Huidobro o Hugo Valdés.
Y disculpen los críticos que no gustan como yo
de la revista, pero para mí Nuevo León está presente siempre en Armas y Letras, como el espíritu de su
Universidad, que muestra sus valores con orgullo, y
con sencillez, y tiene abiertas las puertas a toda expresión del pensamiento, como lo representa para
mí la biblioteca de Alfonso Reyes, o la Biblioteca
Covarrubias cuyo cariño me transmitió Miguel Covarrubias, o la Macroplaza, que es tan bonita como
denostada fue.
Por ello quiero agradecer a ustedes la invitación
que amablemente me hicieron, porque quería felicitarlos con el corazón} con mis palabras -lo único que tengo- y corresponder al cariño que he
encontrado siempre en ustedes y que está dicho tan
bien en una re,ista que en lugar de imponerse con
un nombre tejido al gusto de la posmodernidad
recuperó una de las mejores tradiciones de su historia, aquella Armas y Letras que dejó una estela que
deseo se continúe durante el milenio por venir.
Vaya por ello mi felicitación sincera a ustedes,
que saben reconocer con justicia la franqueza, y a
quienes con su comprensión y sensibilidad han hecho de este proyecto una realidad al alcance de todo
lector: el rector Reyes Tamez, el escritor Humberto
Salazar, la infatigable Carmen Alardín y a todos aquellos colaboradores y autores que desde julio de 1996
nos han hecho la \ida más gustosa, más llena de
ideas.

ociol ógica
El más grave, por su importancia y alcances,
es organizar la competencia según las nacionalidades. En primer lugar, porque pierde el
futbol: siendo un juego de equipos con once
jugadores de base y otros que siempre se agregan, supone coordinaciones en la acción que
no se logran sino después de un largo trabajo
compartido; los llamados seleccionados no disponen de tiempo para ello debido a intereses
comerciales y de otro tipo. El resultado es un
juego pobre, ligado más a las capacidades individuales que a las estrategias de conjunto. Los
campeonatos de campeones de liga europea
son mucho más agradables y se puede apreciar
allí un mejorjuego de futbol que el que hemos
visto en este evento. En segundo lugar, por las
contradicciones que produce: el conjunto representante del país ganador estaba compuesto por un nativo de Ghana, uno de Nueva Caledonia, uno de Senegal, dos de las Islas Guadalupe, un nacionalizado argentino, uno de la
región vasca -que siempre ha albergado intenciones separatistas respecto del país-, dos
hijos de inmigrantes armenios y uno de padres
argelinos. El absurdo es que ese país ha estado
impulsando en los últimos tiempos una política de rechazo a la inmigración y contiene en
su seno uno de los grupos nacionalistas más extremistas y virulentos políticamente de toda
Europa, el grupo liderado por Le Pen. Pero
desde afuera las dificultades no son menores:
¿qué proceso y quiénes son los que llevan a este
puñado de individuos a mostrarse como representantes de la nación? Evidentemente, no una

Posible tragedia de absurdos
LA COPA DEL MUNDO DE FUTBOL O CAMPEONATO MUNdial que se celebró en Francia ha deja&lt;lo numerosos elementos para la reflexión desde
la perspectiva sociológica y creo que, dados los
efectos que ha producido en la vida social de
todo el mundo, es imposible no referirse a ello.
En una primera aproximación, podríamos
definir el conjunto de eventos como la suma
de absurdos que se acumulan cuando ciertas
formas de comportamiento habitual de un conjunto de seres humanos se mantienen porque
nadie se anima a proponer un cambio o porque los cambios no son aceptados por el conservadurismo implícito de todos los seres humanos o porque ciertos intereses comerciales
mantienen una red de promoción y publicidad.
Ejemplo de lo primero son ciertas prácticas
místico-religiosas asociadas a rituales sociales,
de lo segundo las formas de calendarización
que se usan en todas las culturas y de lo tercero
los concursos o competencias por las "misses".
Probablemente el campeonato mundial de futbol reúna todos.

27

�tros" llevan a algunas personas a construir delirantes sistemas de persecución o perjuicio; el
organismo llamado FIFA muestra que algo de
esto hay cuando elabora un complicadísimo y
absurdo sistema que pretende impedir que la
"nacionalidad" de un árbitro influya en sus decisiones. Demuestran, sí, que conocen muy poco de psicología y de los modos en que los seres humanos construimos las identificaciones
empáticas. Y como el futbol se dio sus reglas
cuando el autoritarismo estaba en su mejor forma -aun cuando se tratara de sistemas democráticos-, la posibilidad de que un árbitro pueda modificar alguna decisión está hasta ahora
fuera de lugar, creando más problemas y absurdos. Y esto sin analizar la cantidad de veces
que durante las competencias oímos expresiones sobre el "exceso de rigor" (enunciado absurdo, probablemente} con que los árbitros interpretaban y aplicaban las reglas.
Y la humanidad no se muestra sólo en los
errores: también están todos los rituales simbólicos. Formas de exorcismo y cábala como
ciertos besos, santiguarse en ciertos momentos,
ejecutar los himnos nacionales y demás estuvieron presentes entre losjugadores pero, también, entre muchos espectadores. La escena
más absurda y grotesca a la vez estuvo protagonizada por el Presidente de la nación huésped,
agitando una bufanda y el uniforme del equipo representante de su país. ¿Necesitan los seres humanos disfrazarse para mostrar que están más compenetrados con el rito? ¿No es acaso volver a la época de las mantillas y otros
adminículos? Dicho esto, ¿es el futbol una nueva forma de religión, más peligrosa que las anteriores?
Lo peor, me parece, es que nadie hasta ahora cuestiona todo esto y aquéllos que lo hacen
son inmediatamente catalogados como carentes de cualidades humanas, alienados intelectualmente o cosas similares. En bien del propio futbol, espero que empecemos a quitarle
todos estos absurdos extrafutbolísticos.

forma democrática de elección, aunque en algunos países la selección de ciertos jugadores
alcanza casi la forma de un plebiscito. Pero,
entonces, ¿qué responsabilidad se les hace asumir a esos individuos y qué efectos tiene sobre
su personalidad? Y la pregunta no es ociosa:
los integrantes del conjunto que ocupó el segundo lugar fueron recibidos por su Presidente como héroes de guerra y condecorados. Ese
Presidente fue en una época un distinguido
maestro universitario. ¿No pudo evitar el absurdo ridículo?
En algunos casos, pareciera como si estuviésemos presenciando una moderna forma de
guerra desarmada, pretendiendo que toda el
alma colectiva se ponga en juego en un enfrentamiento deportivo; esto fue dicho de manera
exagerada en relación a los encuentros Inglaterra vs. Argentina e Irán vs. EUA. Gracias o
por culpa de la televisión, además, mientras se
desarrollan los enfrentamientos, casi toda la
población de los países involucrados entra en
un estado de inmovilización que no consiguieron las más cruentas o decisivas batallas de ninguna guerra. Y no es que debamos preferir las
guerras a los enfrentamientos futbolísticos,
pero debemos asumir que las cosas pueden convertirse en algo más grave; la presencia de los
grupos formados por individuos conocidos como hooligan es un anticipo de cosas peores que
no podemos ignorar. Se podría decir que la humanidad saldrá ganando si gracias a un campeonato de futbol evitamos las guerras, pero
no me parece sensato que canalicemos los impulsos agresivos de ese modo ni debemos colocar a los jugadores de los equipos en esa posición.
Una dificultad más es, a diferencia de las
guerras, que aquí se presenta un modo de regulación que está representado por una persona que tiene el nombre de árbitro y asume el
papel de juez. Debido a que el juego y todas
sus circunstancias son elementos humanos, los
errores involuntarios no son poco frecuentes.
Pero los procesos de identificación del "noso-

28

,

conom1a

Es imposible no relacionar estos resultados
con la situación financiera de Japón y, dadas
las características de ésta última, no intentar
las analogías con lo que ocurre en México.
La llamada crisis asiática inició en julio del
97 con la devaluación de la moneda de Tailandia. La mitad de la deuda externa de este país
era con bancos de Japón; para noviembre de
ese año quebraron algunos de los más grandes,
además de que el problema bancario japonés
había estallado con una serie de devaluaciones
del yen, a partir de septiembre, con el freno
del crecimiento-de la economía y la generación
de un grave asunto de carteras vencidas. Se estima que el problema de los créditos morosos
llega a 600,000 millones de dólares, mucho más
que el valor de toda la producción mexicana
de un año.
Sin embargo, no se debe entender de esto
que el problema de crecimiento económico
japonés es tan reciente. Desde el inicio de los
noventa, el récord de desarrollo de este país
había sido muy inferior al de otras épocas. En
1991, el crecimiento del Producto Interno Bruto fue de 4%, bastante bajo para los estándares
de las décadas previas y, de 1992 a 1995, este
indicador se mantuvo estancado o creciendo a
tasas sólo ligeramente por encima de 1 %. Se
experimentó una ligera recuperación en 1996,
pero la economía cayó en 1997 y al parecer lo
mismo sucederá en 1998.
En parte por estas razones, el problema de
evitar el colapso del sistema bancario se volvió
una sensible cuestión política, tal como ha su-

Rescates bancarios y situaciones
políticas: México y Japón
Los ACONTECIMIENTOS POLÍTICOS EN JAPÓN DURANTE
toda la década de los noventa no deben pasar
inadvertidos para los analistas sociales de la relación economía-política en el caso mexicano.
El conservador Partido Liberal Demócrata
(PLD), que desde los cincuenta había dominado de manera prácticamente absoluta la política japonesa, perdió las elecciones legislativas
del 12 de julio de este año, al lograr únicamente 44 de los 61 escaños que requería para mantener la mayoría en la cámara alta. Aunque todavía es mayoría en la más importante cámara
baja, este revés obligó a renunciar al primer
ministro Hashimoto, que interpretó el resultado como un repudio abierto a las políticas económicas de su gobierno. Ya en 1989 el PLD
había tenido un resultado adverso en una elección similar y, en 1993, por primera vez había
tenido que aceptar durante once meses un Primer Ministro de otro partido. El principal descontento contra el PLD, de amplio apoyo rural, se halla en las zonas urbanas.

29

�sistema bancario y evitar su colapso: los culpables, los banqueros que acumularon créditos
morosos, recibirán su merecido; no deben quedar dudas de que no tendrán posibilidades de
negociación, pues perderán sus patrimonios;
mediante la supervisión, no se permitirá que
otros bancos vean incentivos para dejar que su
situación empeore y "pasen la factura al pueblo"; el dinero de la capitalización de las instituciones quebradas es para que el crédito no
se detenga.
Si se escuchan los temores de los mexicanos
respecto al rescate de los bancos nacionales,
queda claro que son de la misma naturaleza
que los del público japonés: la población encuentra difícil de aceptar que los banqueros cuyas instituciones están siendo salvadas por el
Fobaproa sigan siendo multimillonarios que
aparecen en las revistas; se teme que algunos
bancos que no cambiaron de manos durante
la crisis financiera y la entrada en escena del
Fobaproa se hayan aprovechado, "pasando la
factura" a las finanzas públicas. En fin, el problema ético que surge alrededor del saneamiento del sistema bancario mexicano con recursos
públicos no se ve resuelto satisfactoriamente.

cedido en México. Unos días antes de la elección, el dos de julio, las autoridades financieras japonesas habían anunciado un drástico
plan quinquenal para intentar resolver el asunto de la solvencia de sus bancos. Probablemente la medida se llevó a cabo buscando evitar la
derrota electoral del PLD que se preveía, pues
los medios sugerían que el público estaba descontento por la lentitud en las acciones de sus
líderes para resolver el asunto, y escandalizado
por la magnitud de los recursos públicos que
se requerían para solucionar la crisis bancaria.
El plan japonés contempla la creación de
un banco "puente" que se apoderaría de las
instituciones bancarias sin posibilidades de supervivencia o quebradas y se encargaría de liquidarlas. Estos bancos más débiles serían nacionalizados, los accionistas perderían todo y
los gerentes de mayor rango también serían despedidos de sus puestos para asumir responsabilidad por el fracaso. Las instituciones en esta
situación serían reprivatizadas en cinco años:
durante dos años se separarían los créditos buenos de los malos, los morosos se destinarían a
una agencia de cobro y los buenos se transferirían a una holding que tendría tres años para
vender los activos. Un importante objetivo del
plan es evitar que se detenga el flujo de crédito
a la economía, por lo que en este tiempo se
destinarían 92,000 millones de dólares, con
cargo a las finanzas públicas, para capitalizar a
estos bancos y, cuidadosamente, seguir financiando buenos proyectos de inversión. Además,
en cuestión de semanas, los inspectores bancarios caerán sin aviso sobre los 19 bancos más
importantes, con facultades para revisar todas
las carteras de créditos y cerrar aquellos que
no hayan asignado suficientes reservas para cubrir sus créditos problemáticos.
Se percibe en esta iniciativa una preocupación de las autoridades económicas japonesas
por justificar el uso de las enormes cantidades
de recursos públicos que se deberán emplear
para mantener la confianza del público en el

..

30

Técnicamente, parecería que a final de
cuentas los planes japonés y mexicano son similares en sus objetivos, estrategias y posibles
resultados. En México, hubo intervención gerencial de las instituciones en débil posición
por el Fobaproa, aunque no se les nacionalizó;
también se capitalizó a los bancos, mediante el
Procapte; habrá mayor supervisión financiera,
pero no se ha explicado si será tan drástica y
con las atribuciones de la que se anunció en
Japón - incluso, en ese país se critica que los
inspectores son sólo unos cientos, cuando en
Estados Unidos los que realizan este tipo de
supervisión bancaria son miles. Es decir, las estrategias son parecidas; sin embargo, el esfuerzo de mensaje político del plan japonés es mucho más evidente.
Quizá el público japonés no haya asimilado
aún la debacle económica en la que el país cayó
y sus exigencias sean de acelerar la recuperación; en México, el tono de la discusión política va más hacia reclamar el deslinde de responsabilidades político-económicas en la crisis.
Este es quizá el punto más importante: en
una sociedad moderna, la población exige
cuentas a sus gobernantes mediante el sistema
electoral. Los responsables de los problemas
económicos que el público identifica tarde o
temprano son juzgados, primero en las urnas y
posteriormente, a veces, también judicialmente -la historia internacional ofrece varios ejemplos. Por estas razones, las motivaciones políticas deben también tener un peso importante
en las decisiones económicas de quien conduce a un país. En ocasiones, debe ser preferible
para un partido político compartir responsabilidades cuando el panorama económico se ve
sombrío, para evitar en el futuro ser el único a
quien se llame a cuentas por una situación adversa que, incluso, quizá hasta sea realmente
incontrolable. La renuncia de Hashimoto es,
así, ejemplar en varios sentidos.
En México, parece justo decir que el PRI no
ha aceptado esta visión: fue el único partido

responsable de la crisis económico-financiera
que desencadenó la caída de 1995, la peor de
nuestra historia moderna. Ese era tal vez un
buen momento para incorporar a otros partidos en las responsabilidades del manejo de la
política económica: en su momento no se hizo
así y, ahora, el PRI es el único responsable del
juicio popular por todo el asunto del Fobaproa,
que reventó en los años posteriores al desbarrancamiento del 94-95.
Antes de que sea tarde para el PRI, el Ejecutivo, que pertenece a este partido, debe adoptar la estrategia de consensar sus políticas económicas; no con grupos sociales como los empresarios, los obreros o los comerciantes organizados, sino con los otros partidos políticos,
que son por los que la gente votará si juzga que
el gobierno federal actual no estuvo a la altura
de las circunstancias.
Públicamente, la negociación para la aprobación legislativa del paquete financiero parece estar equivocada: la cuestión no es de convencer a la oposición del Ejecutivo sobre bases
"técnicas", sino concederle logros políticos para
que acepte votar por la iniciativa presentada.
La discusión no es de un salón de clase, sino
política.
Una de las ventajas de este tipo de estrategia es la de verdaderamente hacer corresponsables a todas las fuerzas políticas del país en el
manejo de la economía, de forma que se atenúen en el futuro las reacciones populares expresadas a través del sistema político. Así se lograrán consensos que permitirán que el país
tenga visión de largo plazo y se favorezca la inversión en todas sus formas: podremos entonces aspirar al crecimiento económico sostenido. Para ello, tenemos que resolver antes nuestros problemas políticos: uno importante en el
desarrollo de los países es el de la polarización
de las plataformas de los partidos, que provoca
inestabilidad política y, en consecuencia, económica. En un país como México, quizá la única forma de evitar esto es siendo pragmáticos.

31

�y el psiquiatra (otra versión dice que el psicópata) les cobra la renta. Las diferencias entre
estos dos grupos de enfermedades residen principalmente en la relación del paciente con la
realidad, la angustia y la conciencia de enfermedad. En las neurosis se conserva el contacto
con la realidad, existen grados variables de ansiedad o angustia, el paciente tiene conciencia
de su enfermedad y desea atenderse. En la psicosis el sentido de la realidad se ha perdido, la
confusión predomina sobre la angustia y el enfermo no tiene conciencia de su trastorno por
lo cual no busca ayuda psiquiátrica. Hay otras
diferencias en cuanto a los mecanismos de defensa. En el neurótico -más integrado que el
psicótico- se observan fallas en la represión y
de allí la angustia. En el psicótico -más desorganizado que el neurótico- predomina el mecanismo de la identificación proyectiva y de allí
su confusión y las fallas en su relación con la
realidad. El neurótico -aunque tiende a escapar del sufrimiento a través de la fantasíamantiene un ajuste razonable con su medio
familiar, laboral y social; en cambio el psicótico,
por ser potencialmente peligroso e impredecible en su conducta, con frecuencia huye de la
realidad y requiere de hospitalización. Los nuevos psicofármacos han reducido los delirios y
la peligrosidad de estos pacientes y han favorecido, de paso, su reinserción social. Debido a
la falta de conciencia de enfermedad, los psicóticos no colaboran con el médico y los familiares deben estar atentos al uso del medicamento, muchas veces luchando con la abierta oposición del enfermo que cree que no lo necesita
o que lo están envenenando. Entre las neurosis y las psicosis existe un grupo de pacientes
conocidos antiguamente como prepsicóticos y
actualmente llamados fronterizos, limítrofes o

tención
flotante
acontecimientos que están ocurriendo en su
entorno. Así, un enfermo que ve la televisión
puede creer que el conductor de un programa
le envía mensajes de claro contenido sexual,
insinuaciones obscenas, etc., que forman parte del tema central de sus delirios. Las psicosis
pueden ser producidas por infecciones, traumatismos, desnutrición, abuso de sustancias o
intoxicaciones que afecten la estructura y/o la
función cerebral (psicosis orgánicas). También
se designa con este nombre a cuatro grandes
categorías de trastornos mentales: esquizofrenia, paranoia, psicosis maniacodepresiva (enfermedad bipolar) y melancolía (depresión mayor). Los desórdenes psicóticos pueden serpasajeros (horas•o días) o persistentes (meses o
años).
El término psicosis aparece por primera vez
en 1845 en un libro de Ernst Freiher Von Feuchtersleben, decano de la Facultad de Medicina
de Viena. Casi 70 años antes, en 1777, el médico escocés W. Cullen había propuesto el título
neurosis para un grupo de padecimientos "nerviosos" que cursaban sin fiebre. Más adelante
nos referiremos a las diferencias clínicas de estas dos grandes categorías.
La más reciente clasificación (DSM IV) de
las psicosis considera los siguientes cuadros clínicos: trastorno psicótico breve, que dura más
de un día y desaparece antes de un mes; trastorno psicótico inducido por sustancias, en el
que los síntomas son resultado directo del uso
inmoderado de una droga, un medicamento o
un tóxico; trastorno psicótico debido a enfer-

Los nombres de la locura (2)
EL TÉRMINO LOCURA NO APARECE EN LAS CLASIFICAciones modernas de los trastornos mentales. En
general ha sido reemplazado por la expresión
trastorno psicótico o simplemente psicosis. En algunos libros europeos de psiquiatría todavía
aparece la voz locura seguida por un calificativo que la determina, por ejemplo: wcura de dos

(folie a deux), wcura circular, locura moral wcura
de Venus, wcuras razonadoras, etc. Estas denominaciones tienen un carácter histórico y aparecen citadas como curiosidades cultas o arcaicas. En el lenguaje médico legal ha ocurrido lo
mismo con la palabra locura que aparece sustituida por enajenación mental, demencia o psicosis. Ahora bien, ¿a qué alude el término psicosis? En general a un grupo de padecimientos donde aparece deformada la apreciación
de la realidad por alucinaciones y delirios, sin
que el sujeto tenga conciencia de estos desórdenes.
El paciente psicótico no puede discriminar
entre sus fantasías y deseos personales y los

32

1

medad médica, cuyos síntomas están relacio-

nados con la enfermedad física subyacente y
durará lo mismo que el padecimiento que le
da origen. Existen otras formas de psicosis que
no describiré para no abrumar o confundir al
lector, aunque deseo mencionarlas: trastorno
delirante, trastorno psicótico compartido, trastorno psicótico no especificado, etc.; baste con

1
J

señalar que el trastorno psicótico va desde un
desorden leve de la prueba de realidad, con
una mínima alteración del pensamiento (delirio circunscrito) hasta un grave trastorno de la
prueba de realidad, con expresiones muy desorganizadas del lenguaje y del comportamiento del enfermo.
Si bien las expresiones neurosis y psicosis existían en la literatura psiquiátrica desde 1777 y
1845, su definición conceptual tardó un buen
tiempo en establecerse. En la actualidad estos
términos se emplean popularmente para designar las enfermedades "de los nervios" y "de
la mente". Los psiquiatras o "alienistas" -así
se les llamaba- de hace cincuenta años escribían en sus recetarios, debajo de su nombre:
"Especialista en enfermedades nerviosas y mentales" para referirse a las neurosis y psicosis. Un
chiste muy conocido dice que el neurótico construye castillos en el aire, el psicótico vive en ellos

borderline.
En cuanto a las causas de la psicosis, se han
invocado desde factores psíquicos (como en el
siglo pasado) hasta desórdenes bioquímicos del
cerebro (como ocurre actualmente). Lo cierto
es que se han detectado claros componentes

33

�influyen sobre sus pensamientos y sus actos de
manera a menudo extravagante". Acerca del
pensamiento, nos dice E. Bleuler: "El pensamiento se vuelve vago, elíptico, oscuro y su expresión oral es frecuentemente incomprensible. Son frecuentes las rupturas y las interpolaciones en el curso del pensamiento y el paciente puede tener la convicción de que suspensamientos le son sustraídos por una fuerza exterior".
¿Es la esquizofrenia una enfermedad producida por una madre "esquizofrenogénica"?
¿Es un trastorno provocado por la familia sobre un miembro vulnerable como propugnaban Laing, Cooper y más recientemente Murray Bowen? ¿Es un padecimiento universal,
idéntico en todo el mundo? No hay una respuesta contundente a estas preguntas, pero sí
algunos acuerdos generales en cuanto a la clasificación y el tratamiento de las esquizofrenias.
Más de 30 países tan diferentes como Dinamarca, Nigeria, India, Rusia y muchos otros están
identificando con el mismo nombre las diversas formas clínicas de psicosis y lo mismo sucede con el tratamiento. Los modernos antipsicóticos, igual que los nuevos antidepresivos,
actúan sobre dos sistemas de neurotransmi-

genéticos y constitucionales, aspectos bioquímicos y factores orgánicos, psíquicos, sociales
y culturales, dependiendo de la clase de psicosis a que hagamos referencia. Desde el punto
de vista clínico la psicosis tipo es la esquizofrenia, aunque también son psicosis, como ya lo
hemos mencionado, la manía, la melancolía y
la paranoia, pero casi todas las referencias a la
locura incluyen expresiones clínicas de la esquizofrenia. Por esta razón haremos mención
de este padecimiento.
Existe un consenso internacional para dividir las psicosis en dos categorías diagnósticas:
estados psicóticos orgánicos y otras psicosis
(dentro de las cuales el primer lugar corresponde a las psicosis esquizofrénicas). El término
esquizofrenia fue propuesto por el psiquiatra
suizo Eugen Bleuler (quien acuñó también los
términos autismo y ambivalencia) para sustituir
el concepto de demencia precoz de Kraepelin, en
virtud de que no todos los pacientes evolucionan hacia una rápida demencia y la mayoría
conservan "la conciencia y las facultades intelectuales". La definición del grupo de las esquizofrenias acordada por la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-9) de la OMS
considera cuatro síntomas característicos que
se refieren a la personalidad, el pensamiento,
la actividad delirante y la afectividad, y se enuncia: "Grupo de psicosis caracterizadas por un
trastorno fundamental de la personalidad, una
alteración típica del pensamiento, o el sentimiento frecuente de estar dirigido por fuerzas
extrañas, ideas delirantes que pueden ser extravagantes, trastornos de la percepción, una
afectividad anormal sin relación con la situación actual y autismo". Son muy frecuentes las
alucinaciones auditivas y la ambivalencia de los
afectos. Kurt Schneider destaca, entre otras características, la siguiente: "El enfermo tiene frecuentemente la impresión de que sus pensamientos, sus sentimientos, sus actos más íntimos son conocidos o compartidos por otros, y
se desarrollan explicaciones delirantes sobre el
tema de fuerzas naturales o sobrenaturales que

sores: la dopamina y la serotonina. Esto ha
abierto un enorme y prometedor campo de
investigación y aplicación clínica en psiquiatría;
sin embargo, las psicoterapias individual, familiar y grupal siguen siendo herramientas de
gran utilidad en el tratamiento de estos pacientes. Muchos esquizofrénicos controlados por los
fármacos modernos, forman clubes de ex-pacientes y grupos de autoayuda. Sus familiares
también han formado agrupaciones para intercambiar información acerca de la enfermedad
y proporcionarse apoyo mutuo. El antiguo estigma social de la psicosis está desapareciendo
en familias con un miembro identificado como
esquizofrénico, pues en la sociedad actual, de
acuerdo a las estadísticas, uno de cada cien habitan tes es susceptible de padecer alguna forma de esquizofrenia.

34

achina
speculatrix
cialmente en el siglo XX, de algún modo ha
llegado a ser piedra de escándalo.
Fontenelle menciona, pero no les da mucha importancia, dos cosas: la primera, "después de su muerte se encontraron entre sus
papeles varios escritos sobre la antigüedad, la
historia y hasta la propia Divinidad, temas todos ellos distintos de aquellas ciencias en las
que tanto se distinguió"; la segunda, un resumen de un Tratado de Cronología Antigua, que
Newton había preparado para el uso personal
de la Princesa de Gales, se escapó en forma de
copia bastarda hasta Francia; entonces se supo
de su extraño interés por establecer "el Coluro
de los Equinoccios con respecto a las estrellas
fijas en el tiempo de Quirón el Centauro (... )
uno de los que fueron con los argonautas en
su famosa expedición". Lo cierto es que, a su
muerte, Newton dejó una gran caja con papeles, que escribió durante su estancia en Cambridge, cuyo contenido es asombroso. Lo parece tanto, que algún estudioso de su vida y su
obra ha llegado a decir algo como esto: Newton
no fue el primero de la edad de la razón, sino
el último de los magos. Suena a exageración, y
lo es; pero los papeles de la gran caja dan algún pie a tales ponderaciones. De cualquier modo, a casi todos los que se han asomado a los
papeles de la caja les ha quedado un "oh" de
admiración en la boca que les dura un buen
tiempo. Un cubero aceptable estima que las
palabras contenidas en los papeles, ajenas a los
propósitos de la ciencia, suman más de un millón.
¿De qué tratan estos papeles? De religión,
de cábala, de hermetismo, de alquimia. En ple-

Los papeles del muerto
1727, A LOS OCHENTA Y
cinco años de edad, ya había alcanzado un
máximo de gloria y reconocimiento. Era tenido por el exponente más puro de la racionalidad, la inteligencia y la genialidad. En 1728, de
manera póstuma, apareció De Mundi Systemate;
esta obra es una versión menos técnica e intrincada del tercer libro de los Philosophia Naturalis Principia Mathematica; se encuentra en la
misma proporción que los Prolegómenosrespecto
de la Crítica de la razón pura, en Kant. De Mundi
refrendó la admiración por la obra del matemático y fisico de Cambridge. También en 1728
se produjo el lisonjero elogio de Fontenelle a
Newton: "Cuando nos disponemos a indagar
la naturaleza hemos de examinarla como Sir
Isaac, es decir, de un modo exacto e insistente.
El sabe cómo reducir a cálculo aquellas cosas
que casi eluden nuestra investigación, aunque
tales cálculos pudieran eludir la habilidad de
los mejores geómetras sin esa destreza que le
fue peculiar". Fontenelle sabía, asimismo, algo
más de Newton; algo que con el tiempo, espeCUANDO MURIÓ NEWTON EN

35

�no corazón del Trinity College, el profesor consentido de Cambridge no cree en la Trinidad.
Newton era unitario, como parece que también
lo fue Locke. Su dios era el del Antiguo Testamento: era Yavé, el Dios de Moisés y de Abraham, el Dios de Jacob. Newton fue un monoteísta asimilable a la secta judáica de Maimónides. Pensaba que las creencias trinitarias se debían a una falsificación de San Atanasio, quien
tampoco se atrevió a combatir la impostura de
que Arrio - viejo Tigre de SantaJulia- murió
en un excusado. El unitarismo es una forma
del arrianismo. Extensos folletos antitrinitarios
quedaron en la gran caja con papeles de Newton. Pero el unitarismo newtoniano fue un secreto diligentemente guardado; Newton nunca lo profesó en público: quedó como confidencia entre él y sus papeles. En cambio, el pobre
de Whiston, su sucesor en la cátedra Lucasiana
de Cambridge, fue destituido por manifestar
públicamente sus creencias unitarias. Newton
guardó silencio.
Por medio de estos papeles se
sabe que Newton hacía minuciosas
consideraciones numerológicas sobre datos bíblicos: las proporciones
del templo de Salomón o el número de la Bestia, digamos. Respecto
a esto último, expresa: "De ahí que
la palabra MTEINOC sea el nombre
dellmperio Oriental(... ) Este nombre es el nombre propio de un hombre y el número de dicho nombre
es 666, siendo el número del nombre de la Bestia, como ha observado Ireneo hace ya tiempo". Los libros del Antiguo Testamento son
para Newton genuinas vetas en un
socavón de verdades encubiertas
con un lenguaje que requiere de
desencriptación para que revele sus
secretos.

mió. Esta secreta actividad newtoniana puede
dividirse en dos tipos de acción complementarios, pero distintos.
Por una parte, el acopio de la mejor información sobre el asunto, su estudio y su sistematización. Consiguió y digirió los más importantes trabajos en ese tiempo: Theatrum Chemi-

cum; Ars Aurifera; MusaeumHermeticum; Theatrum
Chemicum Britannicum; Aurifontina Chymica, y
muchos más. Estudió, anotó y dominó la obra
de representativos autores herméticos: Arnoldo
de Villanova, Raymundo Lulio, Nicolás Flammel,Johann Grasshoff, Ireneo Filaleto, y otros.
Este trabajo, que ahora clasificaríamos como
de investigación documental, culminó con la
elaboración de un manuscrito formidable: el
Index Chemicus. El newtonista Richard S. Westfall,
quien mejor ha estudiado estos folios, reporta
lo siguiente: el Index se compone de más de
100 páginas, contiene 879 encabezados y 1975
citas de página de 144 distintos tratados escri-

El trabajo alquímico, sin embargo, fue el que más tiempo le consu-

36

tos por 100 diferentes autores. La inclusión del
Chymical Wedding, un libro de origen rosacruz,
indica que la recopilación no la terminó Newton an tes de 1690.
Por otro lado, est;í la parte empírica, experimental, la labor en el laboratorio alquímico.
Al tomar las numerosas notas de los tratados
que estudió, Newton consignaba citas como ésta: "Yo soy el águila terrestre negra y en otro
tiempo fui lavada con el corrosivo de Neptuno,
y por la venerea propiedad (fui) exaltada hasta
la más bella y pesada esencia cristalina". Se trata de la transcripción de un fragmento tomado
de un texto alquímico. No es de Newton. Pero
luego, sólo poco después, aparece esta anotación: "Viernes 23 de mayo (1684): Hice volar a
Júpiter sobre las alas del águila". Esto ya no es
una cita, es el reporte de un resultado práctico, quién sabe cuál, obtenido por Newton. Según el célebre economistaJohn Maynard Keynes, fiel devoto y sacrificado newtonista, el laboratorio alquímico de Newton se encontraba
en el siglo XVII junto a la gran verja de la capilla del Colegio; era una pequeña edificación
de madera de doble piso. El trabajo de Newton
era febril en estas instalaciones. Su amanuense
y pariente, Humphrey Newton, cuyos servicios
fueron contratados por algún tiempo, dejó escrito: "acostumbraba pasar periodos de unas
seis semanas en su laboratorio, entusiasmado,
saliendo apenas ni de día ni de noche; cuál pudiera ser su propósito se hallaba fuera de mi
alcance, pero sus fatigas, su diligencia en estos
periodos, me hicieron pensar que pretendía algo fuera del alcance del arte y la industria humanas". Esto lo observó Humphrey en el lapso
en que se preparó el manuscrito para la imprenta de los Principia. El manuscrito no es de la
pluma de Newton, sino de la mano de su asistente. Esto significa que unas cosas le confiaba,
y otras no. No le confió nada relativo a su agitado trabajo en el laboratorio alquímico. Los Principia, en edición patrocinada por Halley, finalmente se publicaron en 1686. Newton siguió

trabajando en cuestiones alquímicas hasta que
en 1699 abandonó Cambridge, junto con su
gran caja de papeles, para ocupar la presidencia del Mint (Casa de Moneda) en Londres.
Hay reportes de que en 1693 Newton caminó muy cerca de la frontera con la locura. Sus
amigos dejaron rastros de su preocupación por
la salud mental del profesor de Cambridge. Hay
quienes atribuyen ese malsano estado anímico
al fracaso constante en sus experimentaciones
alquímicas. Otros hablan de una depresión temporal, lo cual suena más cuerdo si se toma en
consideración la edad aproximada en que acontece la andropausia, no obstante que Newton
nunca diera muestras de su fisiología masculina en hechos reales. No se volvió a saber más
sobre este asunto.
Newton distinguía perfectamente bien el
trabajo científico respecto de la alquimia y de
la magia. Incluso, distinguía entre la química y
la alquimia, cosa difícil en ese tiempo. En carta
a Hook expresa: "habiéndose gastado mi afi-

37

�ción por la filosofía (léase: ciencia) ... creo que puedo perderlo
(el tiempo) de otra forma (el
trabajo alquímico) más efectiva
para mi propia satisfacción". Reconoce, pues, que ciencia y alquimia son dos cosas diferentes.
En una de sus notas en los papeles de la caja distingue entre
resultados alquímicos y resultados mágicos; dice: "usted puede multiplicar cada piedra cuatro veces &amp; no más (hasta aquí
llega la alquimia), porque entonces se vuelven aceites brillantes en la oscuridad y sirven para
usos mágicos". En un reporte de
resultados establece: "porque
hace que el oro empiece a dilatarse (... ) cambiando de colores
diariamente, con apariencias
que me fascinaban cada día.
Considero esto un gran secreto
de la alquimia". Se infiere, pues,
que según Newton los resultados de la ciencia pueden publicarse (sin prisa
alguna, en su caso), pero los resultados de la
alquimia deben configurar secretos. Por otra parte, hay resultados de laboratorio que son útiles
y que no es necesario mantener en secreto: la aleación que Newton empleaba para la película en
el espejo de su telescopio reflector tenía 12 partes de cobre, 4 de estaño y 1 de arsénico blanco. Esto es química, no alquimia.
Hay quien ha planteado la duda de si Newton padecía de una doble -o aun múltiplepersonalidad. Hay quien ha pensado que sus
diversas acciones eran componentes de un plan
más amplio. Puede ser que sean componentes
de algo más amplio, pero no de un plan, sino
de una apetencia desatada por penetrar todos
los recovecos de la realidad, sin respetar las reglas que él mismo estableció para las investigaciones científicas genuinas. De los papeles de

--

'
usica

Por lo general los estereotipos son considerados indeseables, pero ellos obedecen a un
proceso necesario. Los usamos para describir
diferencias entre grupos y predecir comportamientos. Los estereotipos pueden considerarse como una forma en que la mente guarda,
organiza y recupera información. Por tanto,
deshacerse de ellos es prácticamente imposible. Pero los estereotipos también pueden deformar la percepción que tenemos de nosotros
mismos y de otros grupos, y en este sentido pueden ser la base de verdaderas injusticias, como
la xenofobia y el racismo.
Los llamados estereotipos son más comunes
de lo que pudiera pensarse. De hecho, la lengua, y por tanto el pensamiento, no podría trabajar sin generalizaciones. En todo caso las
tipificaciones nos han acompañado desde el origen mismo de la humanidad. Y en la conformación de la actual cultura nacional, apoyada
por las artes y los medios masivos de comunicación, desarrollados apenas en nuestro siglo, se
han consolidado varios estereotipos sociales de
una manera que merece nuestra atención.
Al triunfo de la Revolución Mexicana la política económica orientó el desarrollo del país
hacia la industrialización. En el plano cultural
el nuevo rumbo fue acompañado por un optimista nacionalismo expresado en una vasta producción intelectual. Los intelectuales y artistas
de la época se ubicaron en una amplia gama
de posiciones, pero siempre apuntando a lo
popular en tanto lo propio de los grupos étnicos, campesinos mestizos y habitantes pobres

--/
/
...)

Estereotipos

\
la gran caja, todos aquellos con contenido puramente matemático, en 1888 fueron depositados en la biblioteca de Cambridge. El resto
siguió transmitiéndose por herencia, hasta que
en 1936 su poseedor, Lord Lymington, los remató por conducto de una muy famosa casa de
subastas. El newtonista Keynes dice: "molesto
por esta irreverencia me dediqué a reunir gradualmente casi la mitad de ellos ( ...) a fin de
traerlos a Cambridge, de donde espero que no
saldrán nunca". Clasificados en legajos, estos
papeles se conocen ahora como los Manuscritos Keynes. Pero papeles o no papeles, nada
podrá mermar un gramo el altísimo mérito de
Newton en la ciencia. Queden como curiosidad y motivo de asombro las secretas y extravagantes actividades que por más de 30 años realizó este hombre.

38

1A NORMA ES EL ORIGEN DE LA CULTURA. EN lA HUmanidad no opera el instinto de la misma manera en que lo hace entre los animales. La humanidad carece de una dirección genéticamente determinada para la satisfacción de sus
necesidades y por tanto en ella la cultura cumple el papel que el instinto cumple entre los
animales. Como Parsons y Shils apuntan en su
Teoría de la acción social: "Hay una doble contingencia inherente a la interacción. Por un lado,
las gratificaciones del ego son contingentes
respecto a su selección entre las alternativas disponibles. Por otro lado, la reacción del alter
será contingente respecto de la selección del
ego, y resultará de una selección complementaria de parte del alter. A causa de esa doble
contingencia, la comunicación, que es la precondición de los patrones culturales, no podría
existir sin la generalización de la particularidad
de las situaciones específicas (que nunca son
idénticas para el ego y el alter) y sin la estabilidad del significado, lo que puede asegurarse
únicamente por medio de 'convenciones' olr
servadas por ambas partes."

39

�tapatío, tradiciones
de añeja sedimentación, pero que durante los años veinte
y treinta de nuestro
siglo vivieron su ratificación como estereotipos de la mexicanidad. Sin embargo, el "pueblo mexicano" era, y sigue
siendo, una entidad
extremadamente variada en su interior,
con diferentes regiones y grupos éLnicos.
Hablar de cultura
nacional implica hablar de una memoria
histórica nacional.
Pero las naciones
son heterogéneas y por tanto sus culturas son
plurales. La construcción de lo que se ha llamado culturas nacionales ha estado orquestada
desde los poderes de Estado, desde el corazón
mismo de los estados nacionales, como una necesidad política cuya satisfacción está orientada a constelar los diferentes elementos y regiones alrededor del centro político cultural.

la china también adquirióa una dimensión que
suprimiría su regionalismo para así poder aplicar sus atuendos a toda mujer que quisiera representar al país. 1

de las ciudades, contribuyendo, de esa manera, a que se empezaran a considerar las expresiones culturales de estos grupos como parte
importante de la vida del país. Un ejemplo es
el caso del campo de la creación musical, en
donde un sector de los músicos integró elementos tradicionales e indígenas en su producción.
Por otro lado, en el ámbito más general de las
representaciones iconográficas, el nuevo nacionalismo buscó y encontró en el charro, la china y el jarabe los elementos unificadores de la
nacionalidad. En las fechas, éstos fueron elevados a nivel de símbolos nacionales.
El concepto de "pueblo mexicano" experimentó entonces severos cambios. El término
se refirió a las mayorías pobres del campo y las
ciudades del país, sectores poblacionales que
durante la lucha armada jugaron papeles relevantes -aunque en este movimiento los indígenas fueron excluidos por considerárseles
componentes "primitivos" o atrasados. Pero
mientras las diferentes corrientes artísticas populares de la nación circularon más libremente en el país, especialmente hacia la capital, donde se concentraban las oportunidades de difusión y empleo desencadenadas con el vertiginoso desarrollo que experimentaban los medios masivos, los intelectuales y principales artistas de élite participaban en la nueva definición esforzándose en crear una reducción, o
nueva síntesis del México de la época. Fueron
tiempos en que se encontraron dos corrientes
opuestas. Por un lado, la consolidación de una
síntesis estereotípica nacional y, por otro, lapopularización de las diferentes tradiciones regionales. Quienes aparentemente salieron victoriosos de este encuentro fueron el oriente y el
poniente mexicanos.

Desde ese momento las autoridades oficiales capitalinas alentarían los estereotipos en las
escuelas oficiales, a través de los festejos del
calendario cívico y la educación directa. En las
ceremonias oficiales también se acostumbró organizar charreadas con acompañamiento musical.
Ya avanzada la década de los veinte, esta imagen de "lo mexicano" había adquirido tal aceptación que podía aparecer en los ámbitos populares sin el menor empacho como recurso
nacionalista. Como reacción en contra de "lo
extranjero" -desde lo claramente identificable como gringo o francés hasta lo cosmopolita- lo que servía para definir lo mexicano era
la imagen del charro y la china con su jarabe. 2

La instauración del charro y la china como
símbolos de lo mexicano tuvo que ver con el
poder: la parte conservadora del poder político, formada en buena medida por terratenientes, miembros de las más importantes asociaciones charras; los medios masivos de comunicación, como la radio, que usó al charro como
imagen y slogan para los productos comerciales anunciados, y que explotó intensiva y comercialmente la música de mariachi desde la
fundación de la XEW, en 1930, debilitando
poco a poco su identidad regional para que significara cada vez más "lo mexicano"; y la necesidad por parte de los gobiernos federales de
un recurso que constelara la heterogénea población nacional.
El papel del cine merece un espacio aparte.
En los años veinte y treinta la conformación de
estereotipos estuvo muy relacionada al cine-

El Bajío, o si se quiere occidente, identificado
por el charro, y el oriente, representado por la
china poblana, se unían al son del jarabe, un
género bailable que podía aparecer en muchas
regiones del país, pero cuyo significado de "tapatío" remitía necesariamente al poniente mexicano. A pesar de su connotación de poblana,

l. Ricardo Pérez Montfort, "Una región inventada desde el centro, La consolidación del acuerdo estereotípico nacional", Representaciones culturales, México, julio- diciembre de 1992, p. 157.
2. Ibid, p. 158.

40

matógrafo. Desde sus primeros años la producción nacional abordó la temática rural mexicana. Películas como El caporal (1921) de Miguel
Contreras Torres, y La boda de R.osario (1929)
de Gustavo Sáins de Sicilia, representaron un
México nostálgico por la vida de la hacienda
tipo porfiriana. Posteriormente, Allá en el Rancho Grande ( 1937) y sus secuelas continuaron la
machacona representación del típico charro
mexicano.
Para la zona de Veracruz fueron importantes las cintas: Alma jarocha (1937), A la oril/,a de
un palmar (1937), Huapango (1937), Pescadores
de perlas (1938), Hombres demar(l938), La reina
del río (1938), Luna cri,ol/,a (1938), y Allá entrópico (1940) .3
En suma, a nivel nacional la diversidad popular y regional mexicana fue con trap u esta por
el charro y la china poblana bailando el jarabe

La trama nacionalista del periodo contribuyó
a encubrir una realidad: las manifestaciones
expresivas populares, étnicas o mestizas, campesinas o urbanas, no son nacionales, si a este
término se le da un sentido de pertenencia a
un Estado moderno. Estas manifestaciones son,
más bien, locales o cuando mucho regionales...4

Así, al mismo tiempo que las élites buscaban reducir, o encontrar un factor común en
la cultura nacional, los artistas populares en el
país simplemente siguieron creando al estilo

3 Ricardo Pérez Montfort, Anotaciones a la consolidación del estereotipo del Jarocho en la primera mitad
del siglo XX, en Son del Sur, Núm.4, Chuchumbé, A C.,
junio de 1997, pp.24-27.

4. Irene Vázquez Valle, comp., La cultura popular uista
por las élites, Antología de artículos publicados entre 1920 y
1952, U AM, México, 1989, p. 5.

41

�El proceso de configuración del paisaje de
diferencias e identidades regionales estereotipadas se acentuó hacia el final del siglo pasado
e inicios del presente, pero hacia los años veinte adquirió una especial maduración. De la
misma manera que al nivel de los estereotipos
nacionales su consolidación estuvo asociada a
especiales circunstancias de poder, la conformación de los tipos regionales también estuvo
circunscrita por particularidades específicas.
La tehuana, por ejemplo, pasó a representar
toda el área del Istmo, y en su momento "lo
mismo sucede con el jarocho en Veracruz, con
el norteño y a veces a nivel de estrato social: el
indio, el pelado o la trilogía que surge de la Revolución: obrero, campesino y soldado". 7
En otra zona, de acuerdo con Ricardo Pérez
Monfort, quien ha estudiado en detalle la configuración de diferentes estereotipos en el país,
el huasteco se tipificó a partir de una relación
entre artistas y hombres en el poder, personajes que se arrogaron la representación de lo
huasteco, en asociación con los medios de comunicación, llevando elementos del vestido, el
carácter y las festividades a una expresión simplificada de lo popular.

regional en que vivían. Entre 1920 y 1935, por
ejemplo, se conocían como canciones mexicanas tanto huapangos como boleros, canciones
yucatecas, valses, sones, &lt;lanzones, foxes, bambucos, cuplés, corridos, tangos, etc. 5 Todavía
en 1927, durante el Concurso y Feria de la Canción Mexicana celebrado en el famoso Teatro
Lírico, en la capital, aún no era preeminente
la presencia del mariachi en tanto símbolo de
lo mexicano; la canción ganadora fue "Nunca", del compositor yucateco Guty Cárdenas.
En la ocasión también se exhibieron, como una
explícita muestra del ánimo de la pluralidad
nacional, los diferentes trajes típicos regionales de México.
La unificación que trajeron aparejada los
medios masivos de nuestro siglo fue contradictoria, pues al tiempo que crearon y difundieron algunos estereotipos de carácter nacional
también fueron vía de expresiones regionalistas. Así, aunque la radio popularizaba la imagen del charro cantor, también difundía otros
diversos géneros, atrayendo a los músicos y compositores desde todas las regiones del país.
Como resultado de esa difusión [de la XEW,
fundada en 1930], y atraídos por el vellocino
de oro de la transmisión multiplicadora, a más
de una popularidad y sueldos que se creían espectaculares, comenzaron a llegar al Distrito
Federal músicos y cancioneros de todas las regiones de México. Algunos encontraron acomodo en XEW o en alguna de las estaciones
menores, otros en el teatro de revista, en tanto
que la mayoría terminó vagando por las calles
y mercados. Así llegaron a la capital los primeros sones de mariachis, los sones de Veracruz,
los huapangos, las canciones de Yucatán y las
chilenas de Guerrero. Atraídos por el auge
radiofónico arribaron también numerosos artistas extranjeros con su equipaje de congas,
rumbas, puntos guajiros y tangos.6

Y cuando decimos huasteco aparece el violín,
el falsete, el zapateado. Esto se construye entre
los artistas como Lorenzo Barcelata, Ernesto
Cortázar, Nicandro Castillo, El ViejoElpidioy El
Negro Marcelino, representantes de los músicos
que se asocian con el poder; llegan a la capital,
trabajan en los medios y lanzan esta imagen.8

En otro caso, el del jarocho, la creación del
estereotipo implicó la exclusión de las raíces
indígenas, mientras se enfatizaron los rasgos
españoles y, muy especialmente, los negros.
El estereotipo de jarocho ya consolidado a
mediados del siglo XX podría atribuirle a su

5. Juan S. Garrido, Historia de la música popular en México,
Editorial Extemporáneos, 1974. Citado en Ricardo Pérez Montfort, "Una región inventada desde el centro", Obra citada, p. 157.
6. Yolanda Moreno Rivas, Historia de la música popular mexicana, Alianza-Conaculta, México, 1989, p. 86.

7. Ricardo Pérez Montfort, «La identidad huasteca en el
verso popular», ponencia presentada en el Segundo Festival de la Huasteca. Septiembre del 997. http:/ /
www.cnarLmx/ enea/ nuevo/ diarias/ 080997/ pere...
8. Illidem.

42

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Lorenzo Barcelata • Emma Roldan

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lll!SICAOI
lorttllO IARCILAT
J. J. AlVAI

vertiente negra sus características más loables.
A saber: su alegría, musicalidad, desparpajo,
además de la belleza de sus mujeres. Pero sobre todo fue el elemento negro lo que le dio
una referencia indiscutible de lo propio.9
A nivel de las diferentes regiones del país
los artistas, públicos, empresarios del espectáculo y autoridades educativas condujeron la
construcción de los estereotipos regionales a
través de su producción, reproducción, estudios, fiestas, desfiles y cursos de "folklore". Una
constante fue el origen popular de los estereotipos.
Desde las primeras décadas de nuestro siglo
el norteño ya se identificaba vestido con camisa vaquera, botines y sombrero Stetson. Pero

en este caso, el estereotipo norteño se acabó
de consolidar hasta los años cuarenta y cincuenta. En el proceso de la conformación de los tipos regionales mexicanos, al norteño le tocó
llegar en los últimos lugares, no obstando esta
circunstancia para que unas décadas después
tomara un lugar preponderante en la cultura
popular nacional. Al proceso estuvieron asociados la producción y reproducción musical especialmente en la radiodifusión y los innumerables "aparatos electro-mecánicos de tocar
discos" repartidos en las cantinas-, así como
otras circunstancias del poder regional y nacional. En sus orígenes participaron músicos como
El Grupo Modelo de Fidel Ayala, El Grupo Carta Blanca, Los Montañeses del Álamo, Antonio
Tanguma, Don Matías y Los Codos, Piporro, y
otros que poco a poco fueron asumidos como
representantes por las mayorías populares. Pero
eso es tema para una próxima ocasión.

9. Ricardo Pérez Montfort, citado en Son del Sur, revista
de Grupo Chuchumbé, Veracruz, Núm. 4, 1997. Son
del Sur. hhtp://www.cnart.mx/ cnca/ nuevo/ diarios/
290897/ sonsur. h tnl. 12 sepL 97.

43

�cuerdos y obsesiones del cine, de la comedia
musical y de la música popular, a la vieja manera de Almodóvar, Hermosillo elabora un curioso enredo, tanto narrativo como de puesta en
escena, que se sostiene, por increíble que parezca, por la lúbrica presencia de María Rojo.
En medio de la investigación policíaca y de la
bigamia espectacular y feliz de Esmeralda,
Hermosillo emprende un ataque, en tono
fársico, contra el machismo.
Farsa que corre, por desgracia, muy ajena a
la anhelada mirada crítica de Hermosillo.

ine,
televisión
y otros
'
espeJlSffiOS
'

más se convirtieron en un verdadero festín para
los aficionados, desde "Fuegos artificiales" hasta "Kundun"; y se comentan ahora, porque muchas de ellas se exhibirán pronto, creemos, en
las salas de estreno, en un momento en que el
buen cine parece encontrar su lugar en el ánimo del público masivo mexicano.

XXXI Muestra Internacional de

Fuegos artificiales

Cine

Un descubrimiento excepcional: Takeshi Kitano, cuya obra es ya objNo de culto en el ambiente del cine de calidad. Yun film extraordinario sobre la naturaleza de las relaciones humanas y del sentido final de la vida, dentro de
una historia contada con una precisión y grafía
impecables.

LA EDICIÓN NÚMERO TREINTA Y UNO DE LA MUESTRA
Internacional de Cine, festival tradicional de
buen cine para los cinéfilos mexicanos, llegó
puntualmente este año a Monterrey, ahora presentada en su nueva versión de catorce películas, dos veces al año con materiales distintos.
Esta novedad permitirá a los espectadores seguir el evento con mayor puntualidad -cada
vez era más difícil para los aficionados de las
grandes ciudades ir veintitantos días seguidos
al cine-y a la Muestra, estar casi al día con lo
último de la producción fílmica. De las catorce
películas exhibidas en abril de este año sólo una
pertenecía a 1996, todas las demás eran realizaciones del año anterior que por los mismos
días se estaban estrenando en varias capitales
de Europa y el continente americano.
Algo más importante: la calidad del conjunto exhibido, difícil de alcanzar en un evento
de esta naturaleza, fue el factor dominante de
esta Muestra treinta y uno. Salvo una o dos películas no logradas por completo, todas las de-

Takeshi Kitano es un personaje muy singular. Actor y animador de la televisión japonesa,
escribe, dirige, interpreta y edita sus films. No
sólo eso, su rostro, casi inexpresivo, le da al carácter central de "Fuegos artificiales" Yoshitaka
Nishi, detective privado, una dimensión excepcional en la mutua amistad y complicidad de
un amigo policía, el detective Horibe, cuando
un accidente trunca su carrera. Mientras, Nishi
soporta la muerte lenta de su mujer afectada
por la leucemia. La vida y el arte, a través de las
pinturas del compañero, ya retirado del servicio oficial, serán las constantes de este hermoso y severo film, donde la violencia asume un
carácter demoledor despojada de los usuales
trucos del cine de acción, en medio de una se-

44

Artemisia

quedad tan tajante como el paisaje facial del
protagonista. Al final, el equilibrio existencial
entre respirar y morir, en el trazo de los fuegos
artificiales, alcanzará un clímax impactante.

De noche vienes, Esmeralda

Proyecto acariciado durante muchos años por
Jaime Humberto Hermosillo, "De noche vienes,
Esmeralda" venía precedida por el escándalo
periodístico de la Muestra de Cine Mexicano
de Guadalajara y por el lanzamiento de la misma por una compañía
norteamericana de distribución . mundial. El
film, la comedia de una
mujer casada a la vez
con cinco hombres, no
llega a dispararse a pesar de los múltiples elementos dramáticos y de
nostalgia fílmica que la
componen.
Partiendo de su especial visión de la clase
media mexicana y añadiendo infinidad de re-

Con una elegancia poco usual ajena al mero
artificio retórico, la cineasta francesa Agnes
Merlet nos cuenta, en esta excelente película,
el inicio, en el arte y en el amor, de la primera
pintora mujer en la historia de la pintura occidental: Artemisia Gentileschi; creadora, en el
siglo XVII, de la célebre obra 'Judith decapitando a Holofernes" pintada cuando tenía sólo
dieciocho años.
El fresco de la época se impone y más cuando el maestro de pintura, Agostino Tassi, fue
enjuiciado por el padre de Artemisia, también
famoso artista plástico del Renacimiento italiano, por violación. Pero el fresco cede, y emer-

�ciadas. En ese tránsito dramático, acompasado
por los trazos y acordes musicales del sugestivo
y sinuoso ritmo, el eterno juego de poder de la
pareja amorosa. ¿Quién dirige la película ante
nuestros ojos? ¿Ella o él? ¿Quién lleva el tango
ante nuestros ojos, él o ella? "Lección de tango": una lección magistral de cine, hipnótica
de principio a fin.

Marius y Jeannette

Roben Guédiguian se ha definido a sí mismo
como cineasta de barrio, no regional o local. Y
en verdad lo es. No sólo su cine ocurre en Marsella, a orillas del Mediterráneo, sino más bien
en una zona muy particular de Marsella: el Estanque, un barrio proletario situado al norte
del puerto.
El Estanque, con sus vecinos, sus obreros,
sus bares desvencijados, sus desempleados, sus
entornos industriales, aparece ante nuestra
mirada con toda la complacencia y honestidad
de un cine que creíamos había desaparecido
en el contexto de la producción europea actual. Un cine francés más ligado a Renoir y Clair
que lo que ahora se filma. Entre los personajes
principales; un velador que se finge cojo para
ganarse el trabajo y una madre soltera con dos
hijos jóvenes, cajera en un súper, y sus vecinos
y amigos: el profesor ateo, su amante, una vieja
militante comunista y una pareja de jóvenes con
hijos. En él transcurre un universo amable y
reconfortante, solidario, a pesar del callejón sin
salida que plantea el neoliberalismo de finales
de milenio.
"Marius y Jeannette", el velador y la cajera
del súper, tributo romántico dedicado a todos
-como lo escribe Guédiguian en la posdata
de la película- los proletarios del mundo.
(Los que todavía queden.)

ge una visión respetuosa y personal de una
mujer precursora de la liberación femenina,
que en la pintura señalada deja, al usar a Tassi
como modelo, un testimonio fisico, y a la vez
espiritual, de su pareja y de su pasión erótica.
Una imagen, como el naciente invento espacial de la perspectiva, sugerente y atractiva,
en el retrato social de la pintura y en el film
mismo.

Lección de tango

Doce lecciones de tango, en un film deslumbrante, vividas, interpretadas y bailadas por la
directora de "Orlando" Sally Potter.
El juego es el siguiente: una directora inglesa de cine, la mismísima Sally Potter, buscando
locaciones en París, le propone a Pablo Verón,
estrella del tango, un intercambio singular. El
le da lecciones de baile, y ella de actuación, ya
que Pablo desea ser el galán de alguna película
próxima. París, Buenos Aires; una película en
sus negociaciones previas con Hollywood; cambios en el guión que vemos visualizados en color tras la textura del blanco y negro del film;
una bailarina que cambia las reglas del encuentro coreográfico; realidad y ficción entremez-

46

deseos. Martín hijo-de ahí el alias Hache para
distinguirlo de su padre- es un joven bonaerense que llega a España a recuperarse de un
aparente intento de suicidio por sobredosis de
drogas. Joven músico de rock con un mundo
individual y musical no demasiado estimulante.
¿Un encuentro cara a cara entre un padre
dificil, pero lúcido, y un muchacho desorientado, encajonado entre la apatía y sus estrechas
limitaciones mentales? Adolfo Aristarain, espléndido director de cine, se tira más hacia
Martín que hacia Martín (Hache) y retoma el
melodrama para darle color a la película. Si no
es por los amigos del padre, Dante y Alicia, interpretados de manera magnífica por Eusebio
Poncela y Cecilia Roth, con sus frases, comentarios y comportamiento desinhibido, "Martín
(Hache)", la película, hubiese naufragado en
frugal banalidad.

Sueños y realidades

Un nostálgico y revelador fin de semana en
Londres. El encuentro de dos amigas íntimas,
dos chicas profesionistas, Annie y Hannah, tras
seis años de no verse desde la salida de la escuela.
Mike Leigh demostró con indudable acierto en su película anterior "Secretos y mentiras"
su enorme habilidad para descender, desde los
confines de la conversación ordinaria de gentes ordinarias, en los ritmos internos que circulan por cada personaje. Esa habilidad, donde la cámara es sólo una inmóvil ventana ilusoria, se agudiza en este temido y adorado encuentro entre dos mujeres, inmersas ya en el
tráfico diario del presente, y su pasado. Construida a base de delicados flashbacks, Annie, la
chica hundida en la mediocridad anímica y su
compañera de cuarto, la triunfadora Hannah,
con un carácter radicalmente opuesto, guiarán
al público en una serie de recuerdos individuales. Desde la salida del acné hasta los primeros
encuentros sexuales, desde el amigo glotón
hasta el seductor olvidadizo, recuerdos que
pertenecen, o tocan en su sintonía emocional,
de alguna manera, a la mayoría de los espectadores.
Un nostálgico y revelador fin de semana en
Londres. Tras Annie y Hannah el primer mundo, con todos sus sueños y realidades.

El sabor de la cereza

Una carretera semidesierta. Un automóvil serpentea por la colina. A lo lejos se alcanzan a
distinguir, de vez en cuando, algunos pobres
edificios. Dentro del coche, y nosotros con él,
un hombre conduce. Con amorosa solicitud se
acerca a algunas personas a orillas del camino
para solicitarles un favor o trabajo muy especial por el cual pagará una fuerte cantidad.
¿Qué desea este personaje? Simplemente, un
testigo de su muerte. El se enterrará a medias,
durante la madrugada, en un terreno baldío, y
necesita a alguien que verifique su deceso. Y
no sólo eso, confirmado el final deberá arrojar
sobre su cuerpo las últimas paletadas de tierra
para quedar bien sepultado. A varios transeúntes les plantea el trato: a un soldado, a un
seminarista, y finalmente a un taxidermista, que
acepta, no sin antes intentar convencerlo de
que siga viviendo.
"El sabor de la cereza" es un film iraní diri-

Martín (Hache)
Dos mundos frente a frente: padre e hijo. ¡Pero
qué padre y qué hijo! Martín padre es un director argentino de cine que radica y trabaja
en Madrid. De carácter fuerte , misántropo aislado en sus rutinas, comparte su espacio interpersonal con otras dos personas: un amigo homosexual adicto a las drogas y actor sin demasiada fortuna, y la amante de Martín, una mujer más allá de la movida madrileña en edad y

47

�trimonio es otro chiquillo, compañero de clase, hijo nada menos del
jefe de su padre. Descubierto a punto de besar al nmfo, el idílico paraíso se desmorona por completo.
Conste, Ludovic no es ni un niño
marica, ni un amanerad(?. He ahí el
tono deliciosamente explosivo de
esta sorprendente y excelente película, "Mi vida en rosa", dirigida
como Opera prima por Alain
Berliner.

El círculo perfecto

Mi vida en rosa

gido por una de las grandes figuras del cine
contemporáneo: Abbas Kiarostami. La anécdota sumamente controversia!: la religión musulmana prohibe el suicidio. La realización de
Kiarostami: sencilla y fascinadora en su escueto diseño, sostenida por actores no profesionales moviéndose en polvosos escenarios. La resolución: abierta, tan abierta como la llanura
de la historia, sorprendente en su tangencial
desenlace.

Harry Block es un escritor cínico, amoral y
profundamente procaz que arma sus novelas
con los argumentos que le proporciona su vida
amorosa. Una vida tan llena de detalles íntimos
'
sucios y a la vez atractivos, como su singular
galería de tres esposas, seis psicoanalistas, que
sumados a la colección de retratos personales
que él mismo ha ido armando a lo largo de su
tumultuosa carrera literaria, más la larga sucesión de prostitutas que lo han acompañado para
que lo amarren, le peguen y todo lo demás, dan
una imagen tumultuosa de su falso ser. En este
caos, un profundo desorden afectivo y mental.
Para Harry Block todo se vale, como bien lo
señala el postrnodernismo. Todo se vale, incluso, el homenaje académico de uña deconstrucción.
Un invento extraordinario de Allen en "Deconstruyendo a Harry": el fuera de foco para
los que han pasado la vida fuera de foco, borrosos; mientras, los demás, los enfocados, aparecen nítidos.

Los enredos de Harry

Una película trepidante, quizá una de las mejores películas de Woody Allen desde "La rosa
púrpura del Cairo" o del reciente homenaje de
un vecino de la isla de Manhattan al cine musical en "Todos dicen que te amo". Yvuelta, desde hace mucho tiempo, a una nueva creación:
Harry Block, que a pesar de estar cargado con
todas las manías, fobias y patologías de Woody
Allen, no es Woody Allen.

48

En medio del horror, en medio de la guerra en
Sarajevo, Hamza, el poeta quinquagenario dibuja, día tras día, sobre una hoja y en un solo
trazo, un círculo. Un círculo perfecto que le
permite a su espíritu sobrevivir a través de la
imagen del equilibrio. Su familia ha partido al
exilio. El ha preferido quedarse en la ciudad
devastada. Mientras, los bombardeos se suceden sin cesar. En esa atmósfera desbordante de
angustia y desesperación, dos niños aparecen
una noche en su casa. Son dos chicos huérfanos en busca de una tía, Aicha, refugiada en
Alemania. Hamza, renuente al principio, cederá a su encanto y terminará por ayudarles a

Ludovic es un niño de siete años, delgado y fino,
que habita en el entorno más feliz de la
suburbia francesa. Una suburbia poblada de
familias amables que se reúnen los fines de semana para asar carne y salchichas, conforme
se imponen los modelos norteamericanos de
consumo y publicidad televisiva sobre el mundo globalizado del naciente milenio. A Ludovic
lo rodea también una familia tan agradable
como las demás, sin problemas, donde no hay
esqueletos escondidos en el closet, ni abandonos, ni padres demenciales. La vida es, en este
paraíso, color de rosa, e incluye hasta una hada
madrina para el sensible infante.
En este universo pop
existe un solo problema. Ludovic cree que
por un misterio de la
naturaleza se ha extraviado un cromosoma
que le impide ser lo
que verdaderamente
siente que es y que
pronto será: una niña.
Yesta niña tarde o temprano desea casarse. Y
el elegido para el ma-

49

�encontrarla. La guerra será el telón de fondo
de sus vidas. Tres seres, y muchos más, sometidos a las mirillas de los francotiradores y a los
cañones colocados en la parte alta de la ciudad, marco donde se mueve "El círculo perfecto", obra del director bosnio Ademir Kenovic,
nacido también en Sarajevo.
Ambiente cotidiano de locura y muerte, de
amor y esperanza, pero también de risas y afectos. Un film sobre una de las guerras intestinas
más devastadoras de los últimos años, sin que
esta guerra y la explicación de sus orígenes, o
la defensa de un grupo u otro de los combatientes, se apodere en absoluto de la narración.
La mirada de unos niños y la imaginación de
un artista son los ejes de la visión desoladora
del cineasta, reflejo exacto y profundo de uno
de los enfrentamientos más trágicos de los últimos años.

Ullmann, en su tercera aventura direcw
toria!. Las imágenes, matizadas, pre1\\
cisas, de Sven Nykvist recrean una vez
más un escenario ya
olvidado en el tráfago del cine actual:
un Jacob enfrentado en un diálogo
terminal con la soledad y la muerte;
un marido castigado por un pasado
que jamás se permitió provocar; una jovenci ta convertida
en mujer por obra
y gracia del amor, la
e.
lucidez y el paso del
tiempo, visualizado
al terminar la historia por medio de
una superimposifr t lfe.~~
ción admirable,
donde falta únicamente la presencia de los
grandes monstruos femeninos de Bergman, a
pesar del trabajo riguroso de la August, entre
ellos el de la propia Liv Ullmann.

sonales y de grupo
que enmarca el trabajo de los personajes que han desfilad o en la filmografía criminal de
Scorsese; por otro,
la mirada respetuosa y humana, profundamente humana, de un líder religioso, tarea que ya
r
había sido ejercida
por el cineasta en la
obra, casi maldita
en México, "La última tentación de
Cristo". Iguales
años de desconcierto y afirmación individual y colectiva
para otra figura clave de la humanidad. En "Kundun "
los dos caminos se
encuentran para
que el espectador participe de una visión moral que rara vez es contemplada en el mundo
de la actual ficción cinematográfica. Visión emprendida sin actores famosos ni regodeos
escenográficos, con una deslumbrante y hermosa fotografía.
"Kundun " fue un cierre único para una
Muestra donde la calidad fue el denominador
común del espectáculo. Un espectáculo actual
y dinámico del cine internacional que conviene no perdérselo cuando cualesquiera de los
catorce útulos aquí mencionados aparezca, ojalá, en algunos de los cines que llenan los enormes complejos de la exhibición cinematográfica. Una Muestra que volverá en noviembre y
reaparecerá en abril, como puntual reflejo de
un cine que se hace en todo el mundo, que
antes no veíamos y que ahora, afortunadamente, empezamos a ver.

\t!íe.KNK,IDNA-\, ~~,~ \t!íeR.NK,1

Je.

kley, al dejar la construcción dramática al azar
de la caricatura de tipos y de géneros fílmicos,
en especial el del cine negro. Al final se extrañan por partida doble la brillantez de "Barton
Fink" y la exactitud temática y estilística de
"Fargo", en un film que podría haber sido, sin
estos largos excesos, sensacional.

Identidad peligrosa
Hay dos Lebowski. Uno, el "Dude" anclado en
los años sesenta, dedicado a pasar sus días entre el boliche y los kalhúas, rodeado de dos
amigos inseparables: el militarista Walter,
excombatiente del Vietnam, y el tranquilo Donny, incapaz de terminar una frase. Otro, el
gran Lebowski, millonario paralítico cuya mujer tiene deudas con un productor de cine pornográfico. Estamos en 1991, en plena Guerra
del Golfo Pérsico.
La confusión entre uno y otro (Lebowski es
víctima de una agresión y después de una endiablada persecución creyendo que él es el
Gran Lebowski) marca el inicio de una comedia donde lo inesperado confiere a la primera
parte de la película un tono divertidísimo, sobre todo por la estupenda recreación de sus
intérpretes centrales, en particular Jeff Bridges,
John Goodman y Steve Buscemi.
A partir de ahí el caos. Los Cohen se pierden en infinidad de vericuetos, incluso el de
recrear las comedias musicales de Busby Ber-

Confesiones privadas
Cinco largas conversaciones, cinco momentos
claves de la vida de Anna Bergman, interpretada por Pernilla August, cinco momentos que
van de la juventud al matrimonio, a la infidelidad con el estudiante de teología Tomás; frente a frente con su confesor, pariente y amigo,
el ahora viejo y enfermo Jacob, interpretado
admirablemente por Max Von Sydow. Cinco
momentos que remiten de inmediato al universo del autor del guión: Ingmar Bergman,
creador sin paralelo en la historia del cine.
"Confesiones privadas" transcurre con infinita propiedad en un mundo de sofocada angustia, mientras las palabras se suceden en una
serie de encuentros sostenidos sin el claroscuro de la retórica cristiana, con admirable eficacia y sentido escénico gracias al trabajo de la
antigua compañera y actriz de Bergman Liv

50

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Kundun
De la mano de uno de los maestros excepcionales del cine moderno aparece, con la sutileza y belleza de un tapiz policromo de arena
desplegado con figuras y juegos geométricos
que luego barrerá el devenir de la historia, la
figura del último Dalai Lama, líder espiritual
de los tibetanos, contemplada desde su unción
a los dos años de edad hasta el exilio voluntario en la India.
Dos líneas temáticas recorren el film. Por
un lado, el sentido de fidelidad a las reglas per-

51

�mo lo es la ciudad misma, tachándolo de malhecho, de oportunista, de no tener sentido, de
ser inválido. Yparadójicamente son ciegos a sus
venas artesanales, las cuales como dije anteriormente, rechazan.
Por su parte, los artistas jóvenes tienen una
preocupación distinta, más vinculada con la
ambición de figurar lo más pronto posible, sobre todo influidos y estimulados por lo que se
ve en los museos locales, o por lo que leen en
revistas de arte nacionales e internacionales y
por la penetración de otros medios, como internet, con lo cual comprenden su tarea más
ampliamente, sin temor a abordar problemáticas más complejas que la realización técnica del
cuadro.
3. La mayoría de los artistas espera una oportunidad de aparecer en el escenario. A falta de
un ambiente que produzca espacios apropiados, y en ausencia de reglas y criterios de validación propios que le permitan ftjar su posición abiertamente, el artista opta por encerrarse en su castillo emotivo-intelectual antes que
pugnar por una plataforma digna para proyectarse.
En general, se podría decir que sí hay y no
hay espacios para mostrar y confrontar el arte
en Monterrey, ya que no es fácil acceder a ellos.
Es decir, los espacios existen pero obedecen a
intereses extraartísticos.
Hay tres tipos: los comerciales, como las galerías; los espacios públicos de origen gubernamental, como la Casa de la Cultura, y los museos manejados por la iniciativa privada. Estos
últimos manejan los criterios más rigurosos de
todos para aceptar o para invitar a los artistas a
exponer. No se puede hablar de un escalafón
entre ellos, o de una secuencia, sino de una serie de abismos, en donde en un extremo se encuentran los que son espacios sin afán de lucro
y en el otro extremo los que son de mercado
consolidado.
Para la mayoría de los artistas es un enigma
cómo entrar a exponer, y cómo manejar sus es-

rtes
plásticas
nuestra ciudad. Estas condiciones para hacer
arte crean muchas dificultades.
Sobre todo la idea de lo artístico como un
deber-ser adscrito al resto de las actividades sociales que sí son consideradas como indispensables, devenida quizá de la imitación de modelos de cultura primermundistas o bien, por
otro lado, visto como una manía personal de
unos cuantos entendidos, que se preocupan por
hacer o difundir el arte, es lo que da origen a
una especie de sensación de vacío en los productores, en especial de los artistas plásticos,
lo que, insertado en la conciencia de su quehacer, en su intencionalidad y en sus estrategias,
lo determina a tener el perfil que hoy expresa.
¿Cómo es el artista plástico regiomontano?
Las respuestas a esto son muchas, pero hay
cierta consistencia, cierta coherencia entre la
mayoría de los artistas (de los que se autonombran así, como novatos o como profesionales) .
1. Pareciera que la mayoría de los artistas (o
de los que aspiran a serlo) son de clase media
o alta, con una carrera universitaria iniciada o
terminada, que puede estar relacionada con las
humanidades o con las artes. Casi todos combinan lo que hacen en el terreno del arte con
otra actividad para poder vivir o sobrevivir económicamente. En el medio socio-cultural son
muy pocos los artistas que viven de lo que producen.
Por otra parte, a pesar de tener una formación universitaria, no aspiran a tener una postura crítica o teórica en el arte. Podría pensarse que la formación universitaria de otras disci-

El artista regiomontano
Enrique Ruiz Acosta*
HACER ARTE EN MONTERREY ES METERSE EN CAMISA

de once varas. Es una situación dificil, complicada, pero que sorprendentemente nos parece natural porque desconocemos otras posibilidades, o porque nos resignamos a la intolerancia profesional o a la indiferencia de la mayoría de los regiomontanos.
No puedo afirmar que no existan los impulsos de quienes creen en lo artístico, lo cual es
importante en su conjunto, así como lo son también los espacios que se diseñan para apoyar y
fomentar las actividades formales de los creadores, pero resulta notable siempre el afán con
que se persigue proteger el arte, el enorme esfuerzo que se tiene que hacer contracorriente,
impulsados por la idea de que lo artístico es
muy importante y que por eso obligada y necesariamente debe estar presente en la vida de
* Esta colaboración es producto del apoyo del Programa
de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del
Fondo Nacional para la Cultura y las Artes

52

plinas los impulsaría a desarrollar conceptos,
nociones, ideas formalmente estructuradas, o
a adquirir y enriquecer un meta-lenguaje artístico, pero esto no sucede. El grueso de los artistas maneja un discurso verbal reducido, limitado, y entienden por arte la habilidad técnica o la destreza en la representación de imágenes. Hay una preferencia enfática por mistificar el trabajo creativo.
2. La mayoría de los artistas rechaza la idea
de lo artesanal como parte de lo artístico. Es
decir, considera lo artístico como una actividad
superior y diferente en grados extremos a las
actividades artesanales.
Las tendencias pictóricas preferidas son
aquellas vinculadas con el realismo, el abstraccionismo, el simbolismo y el surrealismo, tendencias que generan verdaderos caudales de
obras, muy por encima, por ejemplo, de las
obras conceptualmente orientadas. Esta situación es muy particular, ya que no sólo se trata
de que manifiestan preferencia por el manejo
de lenguajes pictóricos anacrónicos, explotados
hasta la saciedad en este siglo, sino que además lo hacen desconociendo todo lo que ha
ocurrido en el ámbito artístico desde 1950 a la
fecha, ya sea porque lo rechacen o ya sea porque lo ignoren.
La mayoría ve con desagrado el arte contemporáneo, quizá porque son conservadores co-

53

�que significaría, cuando menos, que se aspirara a competir en los foros internacionales más
prestigiados, así como a participar de las últimas tendencias, formas y proyectos de la cultura artístico-visual.
Como explicaba al inicio, hay resignación
en el artista y no hay cultura del arte profesional. Hay simpaúa hacia el arte, y hay gozo estético, pero no hay modelos de trabajo competente. No hay una escuela, por ejemplo, como
la de Oaxaca, con índices y parámetros bien
definidos.
No hay espacios escalonados para ascender,
y no hay, principalmente, una conciencia del
quehacer que esté orientada a cuestionar o a
generar conocimientos artísticos.
Por eso la idea más extendida es la del artista romántico, como en lo que se dice de Van
Gogh (lo cual es poco acertado), lo que significa que el artista tiene que sufrir el desprecio
de la incomprensión, el castigo de la soledad,
el arduo camino hacia el interior y hacia la locura, para poder demostrar que, al final, se tenía razón: es más fuerte la acción espiritual, que
las máquinas inverbales y todopoderosas de la
industrialización.
El artista regiomontano quiere agradar, quiere complacer, desea ser incluido, ser parte de
las menciones, y desea aparecer en prensa o
en televisión junto a sus obras.
En fin, no hay convicción profunda, no hay
acciones fuera del orden, no hay actividad arústica que no esté generada por las instituciones, no hay manifiestos ni provocaciones, ni
mucho menos inconformidades.
Es un ambiente monótono, sin personalidad, plano, estable, soft. En la cultura de Monterrey faltan oportunidades y claridad.
Creer que porque esta ciudad es industrial
carece de un alma es absurdo. Alma tiene y la
tiene bien definida, si con ellos nos referimos
a los rasgos que la distinguen como cultura del
trabajo. Lo que no tiene es otro interés que el
laboral. Así que, ¿qué hacer?

trategias de avance. En muchos de los casos, el
artista tiene que contribuir a financiar sus exposiciones, lo que significa que a veces acaba
siendo una fiesta privada, sin sentido arústico
y sin impacto cultural.
Por ello, los artistas se sienten en la necesidad de escuchar comentarios de su obra, desesperadamente, de cualquiera, pero sin utilizar
criterios críticos. Quieren ser llevados de la
mano al Olimpo, sin ser cuestionados. Quieren ser observados en su infinita y ocurrente
genialidad, para que de ahí alguien se encargue de conectarlos y difundirlos, además de
alimentarlos con dinero. Esta fantasía está muy
generalizada.
4. Los artistas son oportunistas. No hay gremio entre ellos, no hay conciencia colectiva,
son individualistas y tienen una profunda fe en
lo que hacen, por no decir testarudez. Chocan
con frecuencia con quienes los critican. No hay
sentido de solidaridad. Ciertamente se asocian,
pero porque eso les otorga, primero, un cierto
sentido de identidad, y segundo, la esperanza
de que esa estructura de organización piramidal
pueda generar lo que está ausente: las oportunidades.
Las principales estrategias en el campo de
las relaciones públicas tienen que ver con acercarse a las personas indicadas en el momento
adecuado, para tratar de colarse por medio del
compadrazgo y no sólo por méritos propios. El
chantaje emotivo, la denigración de los demás
pintores, el desprecio a las propuestas, el lenguaje peyorativo, todo esto envuelve las relaciones con las que el artista se desenvuelve. Esto,
por supuesto, devalúa más la de por sí marginal profesión del artista.
Si de creer en el arte se trata, no hay problema. Hay un verdadero boom de creyentes. En
Monterrey hay una sincera necesidad de hacer
algo, de probar a hacer arte, aunque esto se
asocia más con una compensación a la incapacidad de comunicarse, con la sensación de soledad urbana, y con la distracción y el pasatiempo, que con hacer arte profesionalmente, lo

54

ibros
Verifiquemos entonces el grado de pureza
que contienen el alma y la alforja del poetaJorge Ruiz Dueñas. La calidad es indudable y es
precisa su combustión -permítaseme la jerigonza. Lo puro en este caso no radica en la
búsqueda y la concreción de una esencia metafisica y una esencia metalinguística anudadas al
palio acerado que oculta huesos y respiraciones humanamente raquíticas.
Más bien lo puro surgirá con la trascendencia derivada del enfrentamiento cuerpo a cuerpo. O mejor dicho, el horizonte se nos traducirá en vida y hombre, en fieras y vida y piedras,
en vida y muerte -como agonías de filo unamuniano. Acompañemos pues al guerrero negro en su trayecto hacia la arena de combate. Y
si es posible, ayudados por su duro y dulce ejemplo, entonemos al final una canción de muerte
y resurrección.

Guerra y poesía
Miguel Covarrubias
Jorge Ruiz Dueñas
Guerrero negro
Universidad Autónoma Metropolitana
México, 1996.

I
No ME ENCUENTRO AFÍN A LA DISPUTA. Y POR PALAbras más o palabras menos, por aparentes juicios que han buscado ubicar la obra del poeta
que esta noche convertimos en huésped de
nuestra ciudad -menos. Hablo de ideas que
no acabo de masticar o comprender. Prefiero,
en todo caso, señalarlas como inadecuadas o
no aplicables al artista que realizó Guerrero negro. Porque este libro -poema soberano ramificado en cuatro series- no es hijo de uno de
esos "poetas puros, preocupados por evitar el
contagio de la vida cotidiana en sus versos". Sí,
no es uno de ellos pero tampoco es un poeta
impuro, enfermo de esa especie de tétanos que
el rozamiento de tanto cachivache cotidiano

II
"Crecemos dentro de nosotros / y allí expiamos penitencias." Una vez más, el amplio mundo está en nosotros y el alma cuando es basta
no admite la vastedad de un universo alargadísimo y al mismo tiempo milimétrico -según
la percepción menos original que conocemos.
Pero ... convertidos a la paradoja, ganados por
lo cósmico, advertimos la belleza soberana que
nos comprime y nos vuelve el esencial humano
que somos o debiéramos ser. Aquí está entonces el guerrero frente al mar, frente a la montaña, frente a su propia alma desnuda y temblorosa. Se arma de valor (sosiega la gelatina de

produce.

55

�lumbra, donde el hombre celebra, donde el
hombre construye-nuevamente- "la canción
de la muerte / tu resurrección".
La memoria es un río, la memoria es una
barca abandonada o un velero, un buque que
nos conduce hacia otra isla que "despunta" / acaso Malta-". La memoria es la bisagra que
une a los guerreros de signo diferente. Su enfrentamiento es inevitable.
IV
Los guerreros amantes. Su escenario divulgado es Malta. "Érase una reina guerrera / que
vestía su desnudez con perlas negras." La reina
no es de fiar. "Frente a espejos de azogue trenza el pelo / hincha los carnosos labios." La
mujer amará con un amor que no se difunde
ni mira al sol. Y para eso habrán de servir los
remos. Para acercarlo a él, hasta el sitio marcado. El combate final no puede ser otra cosa que
un combate "cuerpo a cuerpo".
Porque el "placer es vértigo" y los amantes
de Malta no deciden su interrupción, acaban
entregándose a la muerte. La exigenci,a de la verdad tiene que conducir-fatalmente- a la hora
de la verdad. El denuedo y el suspiro que no sabe
su fin se apoderan del guerrero (sinónimo de
almendro, de tuétano, de sístole y diástole),
contaminan cuerpos y espíritus -sean éstos
herencia de Apolo o de Afrodita.

sus rodillas) y clama al otro que es él mismo:
"alucinado guerrero / atiende mis súplicas /
líbrame del ocaso / concilia a mis enemigos /
canta el Ángelus conmigo/ déjame caer en tentación / y permanece ahí / en tu cadalso / sin
pedir tregua/ sin darla".
El puro ascetismo del guerrero equivale a la
pureza del santo. Uno y otro asumen la enorme mancha del mundo y la trascienden. El
guerrero recoge sus propios desechos, las cobardías que apenas dejan respirar a sus hermanos y, urgido por la serenidad, se anticipa al
instante "en que atrapados / [pasaremos] a
formar/ otro silencio".

V
"El desierto jubiloso" es otro poema y al mismo
tiempo es la culminación tajante del libro. Los
versos se alargan, invaden la anchura de la página, se fragmentan a veces como guijarros de
la montaña, en otras se despeñan como rotundas piedras sonoras, majestuosas y amenazan tes.
El júbilo. Por allí asoma "la risa de la biznaga /
suculenta / táctil" -pero igualmente "las anémonas agonizantes / y los cadáveres de marsopaso lobos marinos". Otro campo de batalla.
Otra vez advertiremos el cruzamiento de la ruta
vital con la ranura de la muerte. Escarabajos,

111
Sin escapismos. "En "Celebración de la memoria" continúa el mar, el risco, aumenta el viento. La realidad es física, tangible, palpamos las
"inauditas sensaciones" -que "nos sorprenden". "No soñamos" porque no es necesario
para la plenitud escaparse. Hay que estar allí,
en el lugar de los hechos: donde el hombre vis-

56

camaleones, hormigas, sabandijas. Y sol y más
sol, hondonadas, osarios.
Hacia el final del poema, los personajes del
drama, a quienes les canta... ¿quién les canta?
No lo sé bien, lo que importa es el desfile humano, la creación de lo humano donde todo es
imposible, hasta la sobrevivencia. "Para ellos
canta / A ellos / al que clasifica flores de origen incierto / al rastreador de caminos reales /
al solitario custodio de antenas / al buscador
de saetas de obsidiana / al vecino de aldeas
anónimas / al emisario de las raíces mágicas /
al que persigue artefactos caídos del cielo / al
trazador de invisibles rutas que a cuestas lleva
un teodolito / al explorador de vetas engañado con sedimentos y espato / al que prepara
alimentos insólitos en láminas ennegrecidas/
al inspector de salmueras en el canal de amargos y al que criba sus gemas sin desfallecer / al
cosechador de damiana / al memorioso guía de
cuevas y petroglifos / a la viuda insomne que
espera al marido / al vendedor de abalorios y
almanaques caducos / al cicatrizado por víboras en celo / al desterrado sin queja / al que se
atreve en transportes desvencijados / a la ramera trashumante / al que mide los relevos
siderales desde tiendas inhóspitas / A ellos /
Para ellos canta".
Es cierto. Por "el arte de la metáfora" retornamos "al estado precursor". En ese lugar, acompañados del guerrero negro ya desaparecido,
únicamente recuerdo, únicamente ejemplo
(con los duetos de la sensibilidad lavados por
nuestra inocencia recuperada, con la vista y el
tacto competentes de nuevo a causa del conoci,miento puro que nos regaló la poesía de un artista riguroso y esencial como lo es Jorge Ruiz
Dueñas), podremos discutir los términos del
armisticio que habremos del signar junto a
nuestro más íntimo e irreductible adversario.
Porque no tiene sentido de encubrimiento.

Dos aproximaciones estéticas a
laidentidad nacional
José Manuel Martínez Serna
Luis Xavier López Farjeat y Héctor Zagal Arreguín
Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional. Una
filosofia de la cultura desde el barroco y el surrealismo
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México, 1998.

ESTE VOLUMEN REÚNE DOS ENSAYOS DE PERIODOS HIS-

tóricos muy distantes que juntos avanzan una
provocativa tesis de la historia de México desde una perspectiva estética. Ambos ensayos
podrían defenderse individualmente en base a
sus propios méritos, pero el juntarlos (haya sido
por coincidencia o diseño) añade peso a la tesis
que comparten. Esta última es la sugerencia que
en México el discurso racional, que caracteriza
a la cultura del Occidente post-ilustración, nun-

Somos guerreros.

57

�ca ha sido hegemónico, y quizá nunca lo lle-

ciación que tenemos en México de la cultura

gue a ser.
El primer ensayo, "El Barroco Criollo: Una
visión mexicana del mundo", es el más largo y
de mayor rigor crítico. Su importancia resta en
dos postulamientos algo heterodoxos por parte del autor: el primero es la propuesta de que
el verdadero origen de la identidad nacional
mexicana no se encuentra ni en la Revolución
ni en la Independencia. Más bien está en el
crisol de razas y culturas que fue la Nueva España, y esta amalgama de razas indígenas, europeas y africana fue hecha (y continúa haciéndose) bajo los parámetros de la cultura del
Barroco ibérico. El segundo postulamiento
consiste en reconocer la muy devaluada apre-

criolla.
Muy astutamente, el autor va más allá de las
connotaciones raciales del término "criollo",
usándolo más bien para describir las características de la cultura virreinal. El autor define
como criolla la superestructura de lo que se
convertiría en la cultura mexicana moderna,
como por ejemplo los patrones claroscuro en
el arte y pensamiento novohispano que aún podemos discernir en la mentalidad mexicana de
hoy en día. Desafortunadamente, esta línea de
argumentación, que de haberse seguido hubiera abierto la discusión en direcciones mucho
más productivas que la relación del Barroco
novohispano con el Romanticismo alemán, es

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MAESTRO JAIME FLORES CAVAZOS

1939 - 1998
Premio a las Artes de la UANL 1997

58

Europa. Si lo vemos desde esta perspectiva, el
Romanticismo mexicano (si es que existe) es
una tenue reacción a algo que en verdad nunca ocurrió en nuestra historia intelectual. Además, el autor jamás da un solo ejemplo de esta
escuela de pensamiento en México. ¿A qué
autores o a qué obras se refiere cuando habla
del Romanticismo en México? ¿Qué documentación y fuentes secundarias nos da para esta
interpretación?
Pero usar el Romanticismo como lo hace el
autor para la clasificación del Barroco criollo,
aun llegando a aceptar la premisa (con la cual
no voy de acuerdo), tiene otros problemas. Por
ejemplo, toma como innovadores ciertos elementos del Romanticismo que no son más que
continuación de preceptos centrales de la Ilustración, como lo es el clasicismo. Así, el autor
afirma que el Romanticismo "llega a ser un dique sólido contra la modernidad ilustrada en
la medida en que el Romanticismo logra beber
de la cultura clásica" (p. 16). Pero el Romanticismo llega después, no antes, de la Ilustración,
por lo que quien necesitaría defensas sería ésta
última. Son los filósofos y pensadores de la Ilustración como Voltaire, Rousseau y Gibbon, entre otros, los que elevan la cultura y el pensamiento de la antigua Grecia y Roma (re-descubiertos durante el Renacimiento) al status de
"clásico" durante el siglo dieciocho, y es precisamente durante la Ilustración cuando surgió
el estilo arquitectónico del Neoclasicismo. La
"Querella entre los Clásicos y los Modernos)"
que se dio en la Academia Francesa a finales
del reinado de Luis XIV, considerada como el
campanazo que dio comienzo a la Ilustración,
se dio un siglo antes de que Goethe estuviera
escribiendo sus mejores obras.
La problemática estructural de la narrativa
histórica del ensayo está en querer ubicar a
México dentro, y en el centro, de la historia de
Europa del Norte, y en no darle el entorno cultural e intelectual natural a nuestra historia. Así,
cuando el autor afirma que la inteligencia eu-

mencionada muy brevemente y sólo de pasada
cuando el autor describe el desarrollo comparativo de la etimología de la palabra "criollo"
en Colombia y México. ¿Qué significa, por
ejemplo, "criollo" en el México de Lucas Alamán o durante el ambiente positivista de la República Restaurada y el Porfiriato. En el México post-revolucionario? Ampliando un poco,
pero siendo más relevantes, ¿qué es, por ejemplo, un criollo en Cuba después de su independencia? ¿Yun criollo en la Argentina de la beUeépoque, ahogándose en oleadas de inmigrantes
de Italia y España? Si, como lo anuncia el título, el argumento del ensayo trata de explicar al
Barroco novohispano como "una visión mexicana del mundo ", entonces, plantear el problema dentro del contexto latinoamericano hubiese dado más precisión al argumento.
El punto fuerte del ensayo está en su interpretación de elementos de la cultura del Barroco en la Nueva España, a costa de la clasificación de ésta dentro de la cronología del pensamiento de Occidente. Por ejemplo, los pasajes concernientes a Sor Juana y la influencia
africana en sus poemas, y los de la música sacra
en la cultura virreinal, son especialmente interesantes. Pero estos puntos fuertes a veces se
pierden dentro de la narrativa. Clasificar al
Romanticismo como reacción al intelectualismo de la Ilustración es casi redundante, pues
es una propuesta de amplia aceptación académica - pero en el caso de Europa, mas no necesariamente de Latinoamérica (o aun de Europa del Sur). La Ilustración en Gran Bretaña,
Alemania y Francia fue una revolución
epistemológica, lo cual no es cierto ni del Barroco ni del Romanticismo. Esta revolución no
llegó a darse ni en Latinoamérica ni en el sur
de Europa, pues nunca se llegó a reemplazar
la epistemología aristotélica de la Escolástica
con el nuevo culto a la racionalidad-y por lo
que no incitaría en estos espacios culturales una
reacción tan fuerte al intelectualismo de la Ilustración como lo hizo en los países del norte de

59

�caso quizá sea más defendible que en el primer ensayo, pues el avant-garde -del cual el
Surrealismo es parte- fue el primer movimiento transatlántico que se dio espontánea y simultáneamente en Europa y Latinoamérica. Esto
no se puede decir ni de la Ilustración ni del
Romanticismo.
Una importante falla en el ensayo es que el
autor nunca nos define el Surrealismo, ni llega
a situarlo como sólo una parte del movimiento
internacional del avant-garde de los 191 Os, 20s
y 30s. Tampoco lo llega a ubicar firmemente
dentro del contexto cultural de México durante la misma época, sino que más bien se concentra en anécdotas de personalidades europeas del movimiento surrealista que estuvieron
viviendo en nuestro país. ¿Es el Surrealismo un
movimiento principalmente de artes plásticas,
como parece insinuar? Ysi no lo es, ¿cuál es su
relación con otras ramas de las Bellas Artes comola literatura, ya sea europea o latinoamericana? Por ejemplo, nunca es mencionada la escuela literaria Vanguardista de los Estridentistas
que fue instrumental en la renovación estética
del ambiente cultural mexicano a principios de
los 1920s (el Manifiesto del grupo, apropiadamente anti-racional, surrealista, e iconoclasta,
empezaba con el lema "¡Muerte al Padre Hidalgo! ¡Viva el Mole de Guajolote!").
La estética de la Vanguardia es una reacción
intelectual que rechazaba el sentimentalismo
de su némesis, el Modernismo, y específicamente el de su principal figura, Rubén Darío. El automóvil, el tren, y la ciudad reemplazaron a los cisnes, las princesas, y los paisajes bucólicos corno
las principales imágenes en la literatura y el arte.
En su énfasis por utilizar un proceso mental y
no emocional para la apreciación estética, los
vanguardistas comparúan su filosofía estética
con la del Surrealismo y de otras escuelas del
avant-garde internacional. Pero en vez de estas
discusiones, el autor a veces cae en el error de
repetir generalidades, las cuales no llega a explicar, ni a conectarlas directamente con el ar-

ropea "supera muy tempranamente a la mitología ilustrada", ¿se refiere tempranamente en
relación a qué o quiénes? ¿A la misma inteligencia de Francia e Inglaterra, donde para
cuando surge el Romanticismo la Ilustración
ya tenía una larga existencia (en cuyo caso no
puede ser considerado "tempranamente")? ¿O
a la inteligencia de los imperios portugués y
español (que incluye la mayor parte de Italia)?
En estos imperios la Ilustración sí empezó tardíamente en relación a las naciones del Norte,
pero por lo mismo no pueden ser los puntos
de referencia para una discusión sobre la Ilustración y el Romanticismo. Esta problemática
estructural es acentuada por la casi completa
ausencia en el ensayo de fuentes secundarias
del pensamiento ibérico o latinoamericano que
pudieran dar mejor soporte teórico a la tesis
central. La notable excepción es la referencia
a la obra del historiador español Juan Antonio
Maravall.
La importancia de la obra de Maravall va más
allá de su contribución a la historia del mundo
ibérico, pues es el teorista de la "cultura del
Barroco" en el emergente campo académico
de estudios culturales. El Barroco es el último
periodo en la historia de Occidente donde la
contribución de España es todavía central, por
lo que usar a Maravall para ubicar al Barroco
criollo parece ideal, pero el autor no explota
adecuadamente todo el potencial teórico y valor fenomenológico de la obra del español. Esto
hubiera ayudado en la discusión de otros temas del ensayo corno los escritos políticos de
Juan de Palafox y Mendoza, así como el rápido
ascenso en el poder y prestigio de los jesuitas, a
los cuales identifica correctamente como la
orden religiosa por excelencia del Barroco.
El segundo ensayo del volumen se titula "De
donde viene ese ruido de manantial: México y
el surrealismo: mito y revolución" y una vez más
el Romanticismo alemán es el punto de partida para ubicar cronológicamente a un movimiento en México. La diferencia es que en este

60

gumento principal del ensayo. Así, usa dialécticas como Europa/ América y modernidad racional/ magia primitiva para explicar las diferencias entre el Surrealismo en Europa y México. Este esquema es algo simplista, pues no da
crédito a la complejidad cultural no sólo de Europa, sino también de las Américas. Los Estados
Unidos tuvieron un movimiento similar muy
importante, y Brasil tuvo también el suyo que
en cuestiones elementales fue muy distinto a la
experiencia hispanoamericana. Asimismo, España y Portugal tuvieron sus escuelas avant-garde
que eran tan distintas a la escena parisina como
lo eran a las escuelas americanas.
Otras suposiciones del ensayo también son
refutables, como la que afirma que la "dinámica histórica de México se caracteriza por su
constante anhelo de nuevos horizontes ... " (p.
98). Esto va contrario a interpretaciones más
establecidas de nuestra historia, que afirman
que la cultura hispana es de naturaleza conservadora, con oleadas esporádicas de modernización que no alcanzan a transformar completamente las antiguas estructuras e instituciones
(en nuestra historia tenemos las reformas
borbónicas, el Liberalismo de Juárez, la Revolución, el Salinismo). Aún hoy en día nuestro
sistema político tiene más del sistema corporativo de "resortes" del Barroco que Maravall ha
desarrollado, que del sistema político mucho
más dinámico de las democracias liberal-capitalistas de Gran Bretaña y los Estados Unidos, y
esto explica en gran medida la larga hegemonía de la Revolución "institucionalizada" en
nuestro país. Detalles como éstos señalan no
tanto que el autor esté equivocado en su tesis
central, sino más bien que no ha desarrollado
adecuadamente la causalidad entre los hechos
históricos que está utilizando en s_u argumento
y su filosofía de la historia.
La sección que trata sobre la relación en el
Surrealismo entre mito y la Revolución es, en
mi opinión, uno de los puntos más innovadores
e interesantes del ensayo, y debió haber sido

tratada más extensamente. En lugar de eso, casi
se llega a perder en otros temas más tangenciales de la narrativa que distraen del argumento
principal del ensayo. A pesar de estos problemas, el ensayo tiene otros puntos fuertes, como
el reconocimiento de que al Barroco y Surrealismo (y curiosamente también al Posmodernismo) los une una resistencia a los parámetros
del discurso racional.
Un último criticismo para ambos ensayos
tiene que ver menos con las opiniones y argumentos de los autores que con nuestra idiosincrasia cultural. Los hispanoamericanos tenemos dificultad en considerar a América como
fuente de la modernidad, y en su lugar le damos este papel únicamente a Europa (y casi exclusivamente a Inglaterra, Francia y Alemania).
Pero la realidad de la historia de Occidente del
siglo veinte es que, a partir de la Primera Guerra Mundial y del surgimiento del avant-garde,
el eje de la modernidad se ha transferido de
Europa a las Américas. Los Estados Unidos se
han convertido en la sociedad más rica, dinámica y cosmopolita del mundo, hasta el punto
de que la élite intelectual y arústica de la misma Europa contemporánea inmigra en masa a
los Estados Unidos. Pero aun los brasileños tienen una mayor recepción a este acontecimiento que los hispanoamericanos. Las élites de los
virreinatos españoles en las Américas siempre
vieron a la metrópoli como única fuente de
modernización y punto de referencia ontológico, lo cual nunca se dio al mismo grado ni en
la América inglesa ni en la portuguesa. Por eso,
los hispanoamericanos tenemos mayor dificultad que los demás americanos en aceptar la
centralidad del rol de América en la (pos)modernidad. Esto se debe precisamente a nuestro
legado colonial, el cual fue de mayor sofisticación y larga durabilidad que el de las otras experiencias europeas en América -en otras
palabras, debido a la durabilidad de nuestra
cultura del Barroco criollo, y sus patrones de
pensamiento.

61

�Filosofía y circunstancias
Ricardo Villarreal Arrambide
Adolfo Sánchez Vázquez

Filosofía y circunstancias

UNAM
México, 1997.

DIFÍCIL TARFA LA DE COMENTAR EL LIBRO FILOSOFÍA Y

circunstancias del Dr. Adolfo Sánchez Vázquez,
que en sus 426 páginas incluye 30 trabajos, por
lo que seré breve y selectivo, algunos ya publicados y otros inéditos, que destacan una trayectoria intelectual, plasmada en el papel, con aportaciones importantes al pensamiento filosófico
contemporáneo. Trayectoria que abarca en este
caso, desde el artículo: "Contribución a la dialéctica de la finalidad y la causalidad" publicados
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
en 1961, hasta el texto de homenaje a]oaquín

Xirau, en 1995.
Los trabajos seleccionados por el autor, dentro de su amplia producción filosófica, nos proporcionan un panorama general, desde luego
no exhaustivo, de las preocupaciones e intereses que han orientado la actividad profesional y
humana del Dr. Sánchez Vázquez.
Como él mismo lo señala en el prólogo del
libro, la obra se divide en cinco apartados generales: el primero a la naturaleza y función de la
Filosofía; el segundo, a la Filosofía de la praxis,
que asume consecuentemente como su posición
filosófica; el tercero, a temas filosóficos relevantes como: causalidad, identidad histórica, etc.; el
cuarto aborda los problemas de la Filosofía en
nuestro tiempo y al final del milenio; en el quinto se ocupa de varios filósofos de lengua española, quienes, sin coincidir con ellos en sus concepciones y puntos de vista, han dedicado como él
la mayor parte de su vida al quehacer filosófico.
Estos comentarios sobre un libro básicamente filosófico, de alguien que no es filósofo, que
proviene de la Psicología y la Sociología, pero

que siempre se ha interesado en los problemas
de la Filosofía (quizá por la circunstancia afortunada de que en nuestra facultad, cuando era
estudiante, leímos a Marx, Nietzsche y Husserl,
antes que a Freud, Skinner o Piaget); estos comentarios, repito, tienen una limitación disciplinaria. No obstante, y por nuevas circunstancias, la lectura del libro, particularmente de algunos artículos, me resultó estimulante.
Una primera observación: es sorprendente
como en temas aparentemente tan diversos uno
encuentra en el libro del Dr. Sánchez Vázquez
un hilo conductor, una conexión orgánica que,
espero no estar equivocado, es su fiwsofia de /,a
praxis;una perspectiva filosófica que, en su caso,
sin desconocer la especificidad de lo ético, de
lo estético, de lo económico, de lo político, de
lo social y cultural, les da sentido y fundamento.
La Filosofía de la praxis, si se me permite utilizar
también a Hegel, es una reflexi.ón so/Jre nuestro tiempo, reflexión que hoy es tarea fundamental de la
Filosofía: pero que no se detiene en la mera reflexión como que, aun reconociendo las deudas
con Kant y Hegel, se dispara con fuerza a través
de Marx pasando por Lukacs, Blóck, Gramsci y
otros marxistas consecuentes hacia los horizontes de la acción. De ahí su referencia a las ''Tesis
sobre Fuerbach" -específicamente a la primera, tercera, sexta y onceava tesis- y a los "Manuscritos económicos filosóficos de 1844": remedio a los lectores a los textos: "Filosofía y Circunstancias" (p. 25) y "La filosofía de la praxis", "Balance personal y general", (p. 157).
Otros textos que quiero destacar aquí, entre
otros, que manifiestan la agudeza, el espíritu
crítico y la apertura de mente del Dr. Sánchez
Vázquez, que no conocía, que me impactan positivamente y que me han abierto nuevas líneas
de análisis e investigación son "El antihumanismo de Heidegger: entre dos olvidos" (293 pp.),
"Radiografía del posmodernismo" (136 pp.) y
"La filosofía al final del milenio" (330 pp).
En el primero, Sánchez Vázquez realiza una
confrontación entre el humanismo de Marx y el

62

humanismo (anti-humanismo) de Heide-gger,
donde claramente rechaza la posición heideggeriana, que le reprocha a Marx su olvido del
ser: señalando que, con mayor razón, se podría
acusar a Heidegger del olvido del hombre, de

y el fin de las ideologías (Bell), que como él
mismo ha dicho es una ideología más y que es
también una utopía el fin de la utopía (Dialéctica), entonces asume, por más lejos que se encuentre este lugar... o no se encuentra en ningún lado la necesidad de la utopía: Marx, Sánchez Vázquez, Habermas y otros, en mi opinión,
comparten este anhelo de justicia y emancipación que el pensamiento utópico conlle\'a.
Y ahora la pregunta: aceptando definiti\'amente que la realidad social es asimétrica, v que
responde a una trama de intereses específicos,
¿por qué desechar el consenso a farnr del disenso si, en mi interpretación, en términos más amplios, de lo que se trataría de alcanzar, precisamente en muchos casos, es un consenso sobre
el disenso? Esto es, el reconocimiento intersubjetirn de la diferencia, lo que legitima la probabilidad de \'alidez de otros discursos diferentes
al nuestro: bajo el supuesto, que creo compartimos, ele que en este mundo nadie posee toda la
\'erdad, ni tiene todas las respuestas.
Si se me permite, ahora quisiera terminar
nuevamente con otra referencia al Hegel de la
Fenomenología del Espíritu que cita el mismo. Dr.
Sánchez Vázquez: "una sociedad que no se arriesga a reconocer los más altos \'alores en quienes
los realizan, o que les regatea o niega su reconocimiento por estrechas razones ideológicas,
es una sociedad que se priva a sí misma de reconocer su propia capacidad creadora en los hombres que la encarnan~ (p. 29).
La obra de Adolfo Sánchez \ 'ázquez representa, dentro de la diYersidad de filosofías existentes, una contribución más que relevante a la
reflexión filosófica y social y a la práctica de la
Filosofía en nuestro tiempo: su claridad, coherencia, consistencia, ,·oluntad dialógica y su inquebrantable com·icción del compromiso de
contribuir a transfomzar lo existente para construir
un mundo más justo, lo proyectan como un ser
humano éticamente responsable, como un intelectual de primer orden, como un filósofo: sin
más ni menos.

los seres humanos de carne y hueso, stuetos a la
explotación y la barbarie.
Los otros dos artículos están estrechamente
vinculados: en Radiografia del posmodernismocl Dr.
Sánchez Vá,quez analiza las diversas posiciones
en relación a la modernidad. Partiendo de Marx
y pasando por Nietzsche, Weber } Adorno,
muestra cómo el desencanto ante las promesas
incumplidas de la modernidad generó una crítica radical (aquí podríamos incluir también a
Brnjamin , Marcuse y I Iabermas) que si bien
expresa a veces un claro pesimismo, con diferentes matices entre ellos, no cancela en forma definitiva las posibilidades de transformación )
emancipación de los hombres en el futuro.
Diferente es el caso de los posmodernos, como
Lyotard, Vattimo y otros, que dan por muerto}
enterrado el proyecto de la modernidad.
Radicalizando aún más la crítica a la modernidad, se refugian en una especie de displicencia, donde los grandes problemas de la existencia humana: la libertad, la justicia, etc., son
trhializados, lo que expresa, como ha dicho Habermas, un adiós neoconservador a la modernidad, en un caso, o un relativismo estético y moral anárquico, en el otro.
En el artículo "La Filosofía al final del milenio", Sánchez Vázquez discute, me parece con
buenos argumentos, "Dentro de la selva filosófica de nuestro tiempo" con diferentes filosofías:
la filosofía analítica, las filosofías posmodernas,
la orientación hermenéutica y con las filosofías
de la acción comunicativa que contienen un giro
lingüístico (Rorty).
Quiero finalmente, hacer una observación y
a la vez plantear una pregunta en relación a la
discusión del Dr. Sánchez Vázquez con Habermas. Si Sánchez Vázquez rechaza los discursos
que aseguran el "Fin de la Historia" (Fukuyama),

63

�Colaboradores
(Chetumal,
Quintana Roo, 1958). Poeta y crítico literario. Estudió lengua y literatura hispánicas en la UNAM. Por su
libro A la salud de los enfermos obtuvo
el Premio Nacional de Poesía de
Aguascalientes en 1995. Es subdirector de la revista Tierra adentro.
Investigador
y músico. Estudió antropología en
la UANL y obtuvo la maestría en la
misma disciplina en el Colegio de
Michoacán.
(El Salto,
Durango, 1939). Pintor. Su obra es
ampliamente conocida. Colaboró
en la realización de murales de Federico Cantú y David Alfaro Siqueiros. Es autor de los murales de la Biblioteca Felipe Guerra Castro y del
Teatro Universitario. Actualmente
trabaja en el mural de la Facultad
de Ciencias Químicas de la UANL.
(ciudad de
México, 1948). Poeta. Estudió en la
Escuela Nacional de Antropología
e Historia. Es autora del poemario
"Al oído de las cosas", que apareció
en el volumen colectivo Donde con-

versan los amigos.
(Monterrey,
1940). Poeta, traductor, crítico literario, maestro universitario. Estudió
leu·as en la UANL. Es director de la
revista Deslinde. Recientemente publicó El rojo caballo de tu sonrisa.
(Monterrey,
1966). Periodista e historiador. Estudió periodismo en la UANL. Es
editor en el pe1iódico Vida Universitaria. Autor de los libros Hacienda de
El Muerto y Sin novedad Monterrey.
(Monterrey,
1942). Escritor, crítico de cine, maestro universitario. Estudió economía
y letras en el ITESM. Maestro en la
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL. Director de
Programación y Conservación de
Acervo de la Cineteca de Nuevo
León.

(China, N. L.,
1963). Periodista, promotor cultural y dramaturgo. Estudió periodismo en la UANL. Ha publicado entrevistas, notas y reportajes en El

versitaria y director de Armas y Letras. Es maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Autor de Los días

deshabitados.

Norte, ElPorveniry Vida Universitaria.
(Monterrey, 1936).
Médico psiquiatra, egresado de la
Universidad de Nuevo León. Director fundador de Kátharsis. Es presiden te de la Sociedad Analítica de
Grupo de Monterrey, A. C.
(Monterrey, 1971). Pe1iodista. Autor del libro de crónicas y
entrevistas Tierra de cabrito. Dirige el
periódico Vida Universitaria y colabora en los diarios La Jornada y El

Financiero.
(México,
D. F:, 1963). Estudió lengua y literatura hispánica en la ENEAP Acatitlán (UNAM) y a la licenciatura en
actuación en el Instituto Nacional
de Bellas Artes. Ha colaborado en
diversas publiciones literarias y participado en la obra Matrimonio y
mortaja del cielo baja, de Emilio
Carballido
(Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo, maestro universitario. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Filosofía y Leu·as de la UANL.
(Monterrey,
1942). Filósofo, escritor. Fue profesor-investigador de la UAM. Autor
de Humanismo y Reforma, Ensayos so-

bre Erasmo y Lutero, Ensayos en literatura mexicana, Estudios islámicos,
Carlas y otras kcluras, El otro lado, Ref erencias y Pensar y situar, entre otros.
Economista.
Director de la Facultad de Economía de la UANL. Coordinó el Tercer Encuentro Internacional "Capital Humano, Crecimiento, Pobreza:
Problemática Mexicana", en 1996.
(Monterrey, 1935).
Estudió filosofía en la UNL y la
UNAM. Fue jefe de Extensión Uni-

Biólogo.
Miembro de la Academia Nacional
de Investigación Científica. Autor de

Fisiologí,a vegetal aplicada, Control hormonal del desarrollo de las plantas y
Manual de herbicidasyfilorregulaáores,
entre otros títulos.
(ciudad de México,
1953). Escritor. Estudió letras hispánicas en la UNAM, donde fue profesor e investigador. Fue director de
Difusión Cultural en la UAM. Autor
de Viene la muerte, La otra orilla, La

noche y las horas, Vals siri fin, Olvidar
tu nombre y El tuyo, el mismo, entre
otros útulos.
(McAllen ,
Texas, 1953). Creador y teórico de
artes plásticas. Es maestro en la
Facultad de Artes Visuales de la
UANL.
'11

, ,.

Sociólogo, maestro universitario. Fue director de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
(ciudad de México, 1955). Poeta. Estudió letras hispánicas en la UNAM. Autora de los
poemarios La sibila de Cumas, Litoral de tinta y El inicio.
(Monterrey, 1934).
Poeta y ensayista. Estudió ingeniería en el ITESM. Miembro del Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua. Ha recibido los
premios Xavier Villaurrutia y Magda
Donato. Recientemente reunió sus
ensayos sobre Pellecir, López Velarde y Manuel Ponce en el volumen

Tres poetas católicos.
(Ciudad Victoria, 1957). Promotor cultural. Es
director de Difusión Cultural de la
Universidad de Monterrey. Autor de
No ven que sigo vivo y Esquina bajan.

�Jui ieta Venegas en la UANL

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1998, Nueva Época, No 13, Julio-Agosto </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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