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Contenido

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~FOr-.oo
UNIVERSITARIO

A cien años del 98 / Alfonso Rangel Guerra, 3
Yerma llega a México / Felipe Garrido, 10
La imaginación orgánica en Federico García Larca / Sergio Cordero, 15
La nueva dramaturgia: nuevas historias, viejas estructuras / Reynol Pérez Vázquez, 18
Aforismos / Félix Cortés Camarillo, 21
Tres poemas/ Raúl Renán, 23
Sucesiva /Dolores Castro, 25
Sundown / Graciela Salazar Reyna, 28

otos
Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis]. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. ArmandoJoel Dávila

La sonriente lección / Sergio Cordero, 29
Raúl Renán o todos los juegos del juego
Margarita Cuéllar, 30
Tomemos en la vía alterna un café con Raúl Renán
Óscar Efraín Herrera, 31
George Bernanos (1888-1948), a cincuenta años de su muerte
José Carlos Méndez, 33

ociológica
IIIÍSII

de

11 11i1 1 1 1 1da d IIIÍIO&lt;I de 11110 le!1

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina
Corrección: Roberto Quiñonez
Tipograjia, formación y diseño de páginas interiores: Francisco Javier Galván C.

Consejo editoriat Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,

La tensión universal
José María Infante, 35

,.

conomia
El papel de la familia en la educación
Jorge Meléndez Barrón, 37

Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José Maria Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lle. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frías, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 !\'te.
Mon¡errey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11, Fax: 329 40 95 / Publicación bimeslral / Precio del ejemplar:$ 20.00
Impresa en MinUleman Press. / Regislros en lrámite / Annas y L,tras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su aUlor.

atención
flotante

La vida de los grupos / Homero Garza, 40

�A cien años del 98
achina
speculatrix

Alfonso Rangel Guerra
El espacio /Hugo Padilla, 44

Ú si e a Freestyle norteño: cortadillo para repetir con un gran sil,encio

José Garza, 47

ine,
televisión
y otros
espejismos

¡Y llegó el verano!
Roberto Escamilla, 49

Datos p~ra la historia del periodismo estudiantil en la UANL (1968-1975) / José Ángel Rendón, 56
Los escntores regiomontanos y la UANL / Margarito Cuéllar, 63

ibros

Los sikncios de Homero o el asombro actualizado / Minerva Margarita Villarreal, 68
La música de lo que pasa/ César Alejandro Uribe, 69
Hablar de uno mismo/ Héctor Alvarado 70
'

P?~da: Frai_icisco Barragán Codina. "La necesidad de ser invisible". Técnica: Fotografia en color.
Vmetas mtenores: Jesús Flores Vi llegas.
Contraportada: Eugenia León en la UANL.

LA DERROTA ESPAÑOLA Y CON ELLA LA PÉRDIDA DE SU
última colonia, Cuba, a manos de los Estados
Unidos, vino a revelar lo que ya era propio y
estaba profundamente enraizado en la sociedad, la economía, la política y la cultura españolas desde muchos años atrás. En política, para
mencionar sólo el caso del Poder Legislativo,
se mostraba con descaro el turno cada dos años
de los partidos Liberal y Conservador. Así, ese
año de 1898 le correspondió mayoría de escaños al Partido Liberal con 266 frente a los 68
del Conservador. El partido perdedor un año
resultaba triunfador en el siguiente, y así fue
en los años anteriores y posteriores al 98.
En una economía mayormente agrícola, el
derrumbe se produjo con la guerra de ultramar, frente a una industria minera o textil incapaz de superar los bajos índices mostrados
en todos esos años y el déficit comercial continuó acentuándose irremediablemente. Todos
estos fenómenos provocaron graves problemas
sociales. Tanto en Cataluña, donde existía el
gran proletariado industrial, como en Andalucía, con preponderancia de trabajadores agrícolas, y en otras regiones del país, el gobierno
debió aplicar la represión para frenar los movimientos obreros y sindicalistas. Y frente a esta
compleja situación habría que añadir la proveniente del anarquismo, vigente en España hasta las primeras décadas del siglo XX.
"La España antigua está muerta -afirmaba
el pensador y economista Joaquín Costa, en
octubre de ese año de 1898-. Una sociedad
que se deja clavar en el madero, como se ha
dejado la nuestra, sin proferir ni un grito, donde no han tenido voz más que los políticos y

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patriotas de café cantante que desafiaban gallardos desde seguras tribunas el peligro yanqui; que ha contemplado impasible, sin que se
le humedeciesen los ojos, ni se le crisparan los
puños, ni se le levantara el pecho, aquel inmenso crimen de Cuba, ¿con qué razón pretendería hacerse pasar por viva en el registro civil de
las naciones?" 1
Frente a esta imagen declinante de un país
en derrumbe se ha colocado, por su actitud
crítica y su capacidad de visión de un fenómeno que alcanzaba todos los órdenes de la vida
española, la llamada "generación del 98". Hoy,
cien años después, no acaba de establecerse este
1. Todas estas consideraciones sobre la España de fin de
siglo, en: Josep Fontana, "La crisis española del 98",
en Historia mundial del siglo XX, Ed. Vergara, Barcelona, 1972.

3

�concepLo que, sin embargo, pasó ya a formar
parte de la historia de las letras y la cultura españolas. La idea de una generación identificada en la crisis de\'elada el año de 1898, se debe
en primer término a José Ortega y Gasset. Por
su parte, Guillermo Díaz-Plaja afirma que el
"bautista" de la generación del 98 fue Gabriel
Maura, precisamente en una polémica con
Ortega y Gasset en el periódico Faro (23 de febrero de 1908). Y después aparece José Martínez Ruiz, "Azorín", él mismo integrante de dicha generación, quien habló más ampliamente de ella.
Ortega y Gasset publicó en El Imparcial, el 8
y 9 de febrero de 1913, sendos artículos titulados "Competencia". ¿A cuál competencia se
refiere? o a otra sino a la requerida para sacar al país de la crisis económica, social y política en que se encontraba. Se requieren entonces economistas, políticos y científicos. Y la generación del 98, que según Ortega no tenía
nación en la qué realizarse, es, dice, una "generación históricamente espúrea", es decir, carente de origen legítimo, en cuanto detrás de
ella no había nada. ¿Y qué ha hecho?, se pregunta Ortega en 1913. Nada, y "ha tenido que
reducirse a la forma más irreal de la vida: ha
vivido teóricamente; menos aún, críticamente".2 Es extraño que Ortega, dedicado toda su
vida a teorizar su circunstancia, su país y su tiempo, califique de "irreal" a la teoría y aun le dé
menos rango a la crítica. Pero en fin, eso dijo
Ortega en 1913 y aparte de bautizar a la generación del 98 con ese nombre, nada añadió para
identificarla. o aportó ningún nombre, ninguna característica generacional y sólo hizo
referencia a la crisis del 98. Ysi en buena medida justificaba que dicha generación no hubiera hecho nada hasta ese año de 1913, al final
2. Curiosamente estos textos,, &lt;teguramente otros de ese
año de 1913 y de 1914 y 1915, no forman parte de las
Obras comple.tas de Jo,é Ortega , Gasset. ~competencia" se reprodujo recientemente por el periódico
ABC Cultural, de Madrid, i\'úm. 333, 20 de mar,o de
1998, pp. 22-23.

de su segundo artículo deja los trastos en mano de esta generación, pues habiendo establecido Ortega que lo necesario en España es competencia y democracia, pregunta: "¿ o ve en
esto la generación del 98 una segunda parte
de su misión?" Es decir, la invita a pasar de la
teoría a la práctica, para concluir dubitativamente: "Pero ... ¿dónde está esa generación fantasma?"
Azorín contestó de inmediato la pregunta
hecha por Ortega, más para decir presente que
para asignarse, como miembro de la generación mencionada, tareas específicas de salvación nacional. Ese mismo año de 1913, Azorín
publicó cuatro artículos titulados "La generación del 98", para establecer todo lo que no
dijo Ortega: características, antecedentes, influencia y nombre y apellido de los integrantes
de dicha generación:' Todo, integrado e identificado literariamente. Empieza Azorín por
establecer que España no es un país de viejos
(como se había afirmado en otro artículo de
La Tribuna), o al menos que el llamado "problema de España" no se identificaba a partir
de la afirmación de que era un país de viejos, si
bien es manifestación de vejez todo aquello
contra lo cual protestó la generación del 98: la
corrupción, la simulación, la incompetencia.
Pero, añade Azorín, esta protesta no surge por
generación e pontánea: "todo el denso e irrompible ambiente, en fin, contra el cual ha protestado la generación del 98, pero cuya protesta ha sido preparada, elaborada, hecha inevitable por la crítica de la generación anterior". Y
como considera que la literatura es "el más fiel
reflejo de la sensibilidad", será en este campo
donde busque esos antecedentes que expliquen
la conducta de protesta de los escritores. Y los
encuentra -no abemos si por ingenuidad o
porque consideró necesario establecer un anteceden te para dicha generación, y esto lo decimos por fas dos primeras figuras de las tres
3. Estos textos pasaron al libro Clásicos y modernos, vol. II
de sus Obras completas, Aguilar, Madrid, 1947.

4

está Rubén Darío, que no sólo no es español,
sino que nunca vivió en España y, salvo un viaje
realizado con motivo de los 400 años del descubrimiento de América, en 1892, viajó a la
Península precisamente en 1898, enviado por
La Nación de Buenos Aires para enviar reportajes y opiniones sobre las reacciones de los españoles ante la pérdida de sus colonias. unca
más se volvió a incluir a Rubén Darío en esta
generación. ¿Y los otros? En ellos falta Antonio
Machado, incluido después como "noventayochista", y sobra-decimos por nuestra parteManuel Bueno (el causante de que Valle-Inclán
perdiera el brazo izquierdo), de vida literaria
efímera y del que hoy nadie se acuerda (18741936).
Por su parte, Ramón Gómez de la Serna incluye en la generación del 98 a muchos más,
además de Manuel y Antonio Machado: Juan
Ramón Jiménez, Francisco Villaespesa, Pedro
de Répide, Eduardo Zamacois, Santiago Rusiñol, Gabriel Alomar, Felipe Trigo, Eduardo
Marquina, Francisco Navarro Ledezma, Gregorio Martínez Sierra y Ángel Ganivet. En verdad,
una nómina excesiva donde quizá no son todos los que están.
Veamos el año de nacimiento de los miembros de esta generación, incluyendo en ella de
una vez a Antonio Machado, pero dejando sólo
los nombres de los primeramente mencionados: Miguel de Unamuno, 1864; Jacinto Benavente, 1866: Ramón María del Valle-Inclán,
1869; Pío Baroja, 1872; José Martínez Ruiz
"Azorín", 1874; Antonio Machado, 1875 y Ramiro de Maeztu, 1875. Por sus fechas de nacimiento constituyen una generación, pero no
podemos menos de preguntarnos si entre ellos
existe alguna similitud ideológica y por lo mismo si compartían una misma visión de España.
Ramiro de Maeztu, muerto ante un pelotón de
fusilamiento republicano al comenzar la guerra civil, representó en la última etapa de su
vida la extrema derecha y en similares condiciones murió Manuel Bueno. Ramón María del

que menciona- en tres escritores españoles de
finales del siglo XIX: Ramón de Campoamor,
José de Echegaray y Benito Pérez Galdós. En
verdad que éste último no queda en buena compañía, es decir, los dos primeros no tienen el
alto coturno del tercero. De Campoamor dice
que representa la "sorda y dulce crítica de prejuicios, de ideas tradicionales" y que "su poesía
-suave y benévola- es como la corriente de
un río plácido que va socavando, dermyendo,
mordiendo poco a poco las orillas". Sin duda
es mucho conceder desde el punto de vista de
la crítica a la poesía de Campoamor, sobre el
que, cuando mucho, se aceptarían aquellos
versos que improvisó Rubén Darío en su juventud para retratar al autor de las Doloras: 'Juntó
a su candor de niño con su experiencia de anciano". Ypor su parte, dice Azorín: "Echegaray
-sea cual sea el verdadero significado de su
obra- ha representado para la masa, y en los
efectos prácticos de su dramaturgia, la pasión,
el ímpetu, la agresividad y el enardecimiento;
el teatro de Echegaray ha sido un grito pasional y una sacudida". 4 Baste citar lo que de
Echegaray afirmó Pío Baroja, miembro de esta
generación, refiriéndose a dos obras de este
autor, El gran gal,eoto y O locura o santidad: ''Yo
no comprendo cómo un hombre de talento
pudo escribir estas obras, que me han parecido detestables". 3 De Galdós nada hay qué decir, dando por efectivo que su obra es una visión crítica de su tiempo.
¿Quiénes son los hombres del 98 según
Azorín? Son Ramón María del Valle-Inclán,
Miguel de Unamuno, Jacinto Benavente, Pío
Baroja, Manuel Bueno, Ramiro de Maeztu,
Rubén Darío. o se incluye él mismo quizá por
modestia, pero debemos añadirlo: José Martínez Ruiz, "Azorín". En esta lista se notan ausencias y excedentes. Entre éstos obviamente
4. Azorín, Clásicos)' modernos, Obras completas, YOI. II,
Aguilar, Madrid, 1947, pp. 900-9?1...
5. Pío Baroja, Final del siglo XIX y pnncipzos del XX, Obras
completas, Biblioteca Nue\-a, Madrid, 1949, t. VII, p.
670.

5

�Valle-Inclán, corrosivo ante la cruda realidad
española, luchó contra lo establecido, criticó
el "patrioterismo", mantuvo una actitud ajena
a cualquier forma de concesión y dejó sus increíbles esperpentos, visión terrible de una España sumida en el hambre, la injusticia y el
absurdo. Por su parte, Antonio Machado es el
que quizá mantuvo a lo largo de su vida una
congruencia con aquella actitud inicial con que
se identificó a la generación, en contra de la
corrupción, la injusticia, la desigualdad social,
y frente al conflicto de la guerra civil, y desde
antes con la República, luchó contra todo aquello que en rigor venía arrastrando el país desde
las últimas décadas del siglo pasado y estalló
finalmente en la sangrienta lucha frau·icida, que
se radicalizó en izquierdas y derechas. Y mientras Antonio Machado, ubicado con la República marchó viejo y enfermo a Valencia y de
aquí al exilio, donde murió, Azorín y Baroja se
mantuvieron en París desde donde vieron el
espectáculo de la destrucción nacional para
regresar a Madrid al terminar la contienda.
Allá por 1935, Pedro Salinas dictó una conferencia en el PEN Club de Madrid, donde utilizó materiales de su curso del año anterior
'
todo dedicado a analizar si el concepto de "generación" establecido por Pe tersen se podía
aplicar a la del 98. Concluye afirmativamente,
pues en sus integrantes hay coincidencia de
nacimiento, homogeneidad en la educación
autodidacta, basada en las lecturas y un cierto
trato personal entre ellos, aunque después se
dispersaron. De todos ellos, tres (Azorín, Baroja y Maeztu) formaron un grupo precisamente
llamado "Los tres", con el propósito del rescate
nacional, pero curiosamente dos de ellos (Baraja y Maeztu) negaron la existencia de la llamada generación del 98. Baroja escribió: "En
1898 yo no había publicado nada, ni era conocido, ni tenía el más pequeño nombre. Mi primer libro, Vidas sombrías, apareció en 1900". Y
luego agrega: "No me ha parecido nunca uno
de los aciertos de Azorín, el bautizador y casi
el inventor de esta generación, el de asociar los

nombres de unos cuantos escritores a una fecha de derrota del país, en la cual ellos no tuvieron la menor parte". "Con 1898, época del
desastre colonial español, yo no me encuentro
tener relación alguna."6
En 1945, Pedro Laín Entralgo publica La
generación del 98, donde establece las características de este grupo. Este libro siempre ha
parecido falto del elemento fundamental para
iden.tificar dicha generación, porque carece de
lo primordial en una obra de esta naturaleza:
mostrar los testimonios de la inconformidad
manifiesta en estos escritores. 7 Es cierto que el
autor aclara de antemano que ofrece el "pare6. Divagaciones apasionadas, Obras completas, Biblioteca
Nueva, Madrid, 1948, vol. V, p. 496. Y todavía agrega
Pío Baroja: "La verdadera gente de 1898 fueron los
políticos Sagasta, Montero Ríos, Moret, Maura, Romanones, García Prieto y los escritores y artistas Caldós, Castelar, Echegaray, Valera, Núñez de Arce, Letamendi, el doctor Simarro, el pintor Pradilla, los dramaturgos Sellés y Cano, los actores Calvo y Vico y hasta los toreros Lagartijo y Frascuelo... Nosotros, no'". La
nómina generacional sigue creciendo.
7. La generación del 98, Col. Austral, núm. 784, EspasaCalpe, Argentina, Buenos Aires, 1947.

6

rín (Campoamor, Echegaray, Galdós), quizá
por literarios y propone dos: Leopoldo Alas
"Clarín" y Ángel Ganivet. El primero, autor de
La Regenta (1884-1885), novela en la que se
muestra la sociedad española en una ciudad
provinciana, dominada por el poder espiritual
de la Iglesia; el segundo, autor de una obra que
se conocerá mejor después de su muerte, ocurrida por suicidio en las heÍadas aguas del río
Duina, en Riga, donde era cónsul español, precisamente el año de 1898. De Ganivet y la generación del 98 escribe Melchor Fernández
Almagro: "Fue quizá leyendo a Ganivet, cuando se dieron alguna cuenta, por vez primera,
de su conciencia de grupo". De nuevo Pío Baroja es la voz discordante, diciendo que no había leído a Ganivet y que le parecía "aburridísimo".8 El que sí lo conoció fue Unamuno (fueron compañeros en oposiciones), pero éste no
necesitaba leer a Ganivet para formarse sus propias ideas sobre España.
El Jdearum español, de Ángel Ganivet (1896)
analiza el ser español, las características de su
expansión en Europa, América, Oriente y África y hace un estudio de los males padecidos
por España. Defiende la tradición, no acepta
la democracia y considera que el Estado debe
ser autoritario.
Es curioso, pero se avanza en las lecturas, se
busca en diversos autores y no logra despejarse
la sombra de imprecisión que sigue aquejando
a esta generación del 98, o mejor dicho, la idea
y la historia que la sostienen.
Manuel Azaña, una de las inteligencias más
claras de la España de la primera mitad del siglo XX, escribió en 1923: "La generación del
98 se liberó, es lo normal, aplicándose a trabajar en el menester a que su vocación la destinaba. Innovó, transformó los valores literarios. Esa
es su obra. Todo lo demás está lo mismo que
ella se lo encontró. Su posición crítica, que no
tenía mucha consistencia, no ha prosperado.
¿Qué cosas, de las que hacían rechinar los dien-

cido generacional", más que "una semblanza o
un estudio de la singularidad personal" de cada
uno. Así, lo que se encuentra en estas páginas
son esos elementos generacionales, y todo referido únicamente a Unamuno, Azorín, Machado y Valle-Inclán. A éstos propiamente queda
reducida aquí la generación del 98. Además de
precisar las características de su infancia, los
identifica, según Laín Entralgo: a) el paisaje.
Los hombres del 98 "inventan" el paisaje y en
él ven la desolación y el drama de España; b)
su juventud en la España de la Restauración, y
su amor por España: "el patriotismo consiste
siempre en amar una determinada idea histórica de Patria". "¿Qué tendría de amable -se
pregunta el autor-, por ejemplo, para un patriota católico, una España hispanoparlante
hecha según el gusto de los comunistas españoles? " Este cuestionarniento, que no viene al
caso, se explica porque el libro se publica el
año de 1945, en un momento histórico definido por el poder categórico del franquismo
triunfante; c) el sentido de la historia. El autor
utiliza una cita de Azorín sobre la generación
del 98, a la que llama "historicista", en el sentido de afirmar que la historia está en sus obras y
en su pensamiento; d) finalmente, la España
soñada, la España ideal, la de "un futuro deseado". Una España soñada, "consistente y bien
membrada", identificada en la tierra y los hombres, pero también en su pasado y en su futuro.
En 1950 apareció la tercera edición de la Historia de /,a Literatura Español,a, de Ángel Val buena
Prat. No pudimos precisar la fecha de la primera edición, pero en esta tercera se menciona la generación del 98, y en las páginas dedicadas a Pedro Laín Entralgo no se incluye su
libro entre sus obras. Podría ser que en esta
tercera edición se repitió el texto de las anteriores, que pudieron serlo también en relación
al libro de Laín Entralgo, es decir, que éste se
publicó después de aquéllas, pero en todo caso
se habla de dicha generación y se descubren
sus precursores. Ya no son los que propuso Azo-

8. Galería de tipos de la época, Obras completas VII, p. 838.

7

�malhechores del bien ". 11 En cuanto al libro de
Díaz-Plaja, coloca en el modernismo a Rubén
Darío, Valle-Inclán y Manuel Machado, y como
noventayochistas antimodernistas, al resto del
98: todos los que mencionó Azorín, más éste y
Ganivet.
Así pues, unos amplían la lista generacional,
otros la acortan al separar a los modernistas de
los noventayochistas y se va quedando atrás el
elemento significativo que, en todo caso, identificaría a esta generación: el "problema de España".
Y ahora, para completar el cuadro de imprecisiones y fronte ras difusas que han caracterizado a la generación del 98, aparece el libro
de Gregorio Morán, El maestro en el erial. Ortega
y Gasset y la cultura del franquismo, 12 donde se
hace una amplia referencia al libro de Pedro
Laín Entralgo, La generación del 98. La cita es
larga, pero merece incorporarse íntegra: "Del
tono y del objetivo poético 'del 98 ' dice bien
un a modo de prólogo, titulado 'Epístola a Dionisio Ridruejo', que años después desaparecería de las sucesivas ediciones. Se trataba de
adaptar la vieja idea de Azorín-Maura a las coordenadas intelectuales de la Falange con ambiciones integradoras y por tan to definidora de
lo que era válido y lo que no del pasado cultural inmediato. En primer lugar estaba la necesidad de incluir en esa generación a Ángel Ganivet, quien se suicida exactamente en 1898 y
en los mares nórdicos, pero a quien la Falange
lleva desde tiempo atrás considerando como
un referente intelectual. Habían descubierto a
Ganivet no a partir de la biografía que le dedicó Fernández Almagro cuando ellos apenas
eran unos niños (1925), sino en la Alemania
nazi, exactamente en septiembre de 1938. En
plena guerra civil española Laín, acompañado

tes a los jóvenes iconoclastas del 98, no se mantienen todavía en pie, y más robustas si cabe
que hace treinta años? En el orden político, lo
equivalente a la obra de la generación literaria
del 98, está por empezar". 9 Esta afirmación de
Azaña es diez años posterior a la de Ortega y
Gasset, pero no difiere. Así pues, ¿cómo identificar a esta generación en lo relacionado al "problema de España"?
En 1951 se publica el libro de Guillermo
Díaz-Plaja Modernismo frente a noventa y ocho. 1º
Incluye un prólogo de Gregorio Marañón que
incorpora nuevos elementos en relación a la
generación del 98. Empieza afirmando que es
una "generación verdadera" porque "en ella se
unió el hecho cronológico indudable ... una
reacción política, en su sentido noble y general..." Pero incluye muchos nombres más en la
generación y sigue creciendo la lista de sus integrantes. A los mencionados por Azorín, y también por Ramón Gómez de la Serna y Pío Baroja, ahora Marañón propone otros, no precisamente literarios: Antonio Cánovas del Castillo, Gabriel Maura, Santiago Ramón y Caja! (no
político, sino científico), y también José Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala, Ramón
Menéndez Pida!, Manuel B. Cossío. Con esta
lista y las anteriores, la "generación del 98" se
vuelve cajón de sastre, pues al parecer ya todos
caben y basta considerar su fecha de nacimiento. Por cierto Marañón afirma que, con excepción de Maeztu, quien fue embajador, ninguno de los miembros de la generación del 98
ocupó cargos públicos. Pero muchos años antes, Enrique Díez-Canedo, el ilustre crítico y
ensayista español exiliado y muerto en México, escribió en marzo de 1918 un artículo precisamente titulado "El 98 ante las urnas", donde nos informa que Azorín fue electo diputado por los ciervistas y Benavente, dice, por "los

11. Enrique Díez-Canedo, Conversaciones literarias. Primera serie, 1915-1920, 2a. ed.,J. Mortiz, México, 1964,
pp. 98-101.
12. Tusquets Editores, Col. Andanzas, Barcelona, 1998,
540 p.

9. Manuel Azaña, Antología l. Ensayos, Alianza Editorial,
El libro de bolsillo, Núm. 913, Madrid, 1982, p. 142.
10. Espasa Calpe, Madrid, 1951.

8

la vivienda, el comercio, las modas, los inventos, la tecnología y muchas cosas más. De las
once secciones que comprendió esta exposición, una estuvo dedicada a escritores y artistas, pero sólo tangencialmente se menciona a
la generación del 98 como tal. Hay otros actos
conmemorativos: el centenario del nacimiento de Federico García Lorca, de Dámaso Alonso y quizá de otros poetas de esta generación,
pero al parecer no se hace la conmemoración
especialmente dedicada a la "generación del
98". Si es así, el centenario sería ocasión de despejar incógnitas y estudiar todos estos aspectos
para establecer, objetivamente, la situación histórica de la traída y llevada "generación del 98".
No hay, todavía, el análisis crítico-histórico
que sustente de manera definitiva la existencia
de esta generación. Es claro que se puede identificar como integrante de esa generación al
pensador, al político o al escritor cuya fecha de
nacimiento lo hace contemporáneo de la derrota española. Pero suele olvidarse lo que,
aquellos que sean identificados como miembros de dicha generación, hicieron individual
o conjuntamente frente a la crisis de su país.
Sólo a partir de esta aclaración y precisando
qué hicieron o escribieron, podrá establecerse
si esta generación existe como tal. Y por otra
parte, si ésta es una generación preponderantemente literaria o también pertenecen a ella
pensadores y políticos.
Si juntamos los nombres propuestos por
Azorín, Ramón Gómez de la Serna, Pío Baroja
y Gregorio Marañón, resulta una lista de 47 personas. ¿Es ésta válida? ¿Es cierto que a la "generación del 98" también pertenecen los toreros
"Lagartijo"y "Frascuelo", para llevar la pregunta
al absurdo? Sólo cuando se despejen estas confusiones podrá hablarse con certeza de la "generación del 98", identificada por su actitud
frente al desastre nacional de ese año, acontecimiento que ocurrió hace ya un siglo.

de Antonio Tovar, visita en su casa del barrio
berlinés de Dahlem al eminente Carl Schmitt,
principal teórico del derecho de la Alemania
nazi, reiteradamente citado en este libro. 'Allí
descubrí', escribirá Laín en un texto hoy olvidado, 'la secreta actualidad de Ángel Ganivet'. Perplejo ante la reivindicación de Ganivet por esos
jóvenes falangistas, Pío Baroja pondrá su sarcástica coda a tal desmesura. Figura en sus memorias, publicadas por entonces: 'Entre los escritores que conocí no había nadie que hubiese leído a Ganivet. Yo, tampoco'." Y un poco
más adelante agrega Gregorio Morán: "Este libro (el de Laín Entralgo), no exento de audacia ni, sobre todo, de voluntad, habrá de dejar
larga huella y convertirá a Laín Entralgo en él
intelectual más dinámico del régimen. Sucesivamente editado hasta hoy, el texto sufrirá un
proceso de pulido y adecentamiento que con
el tiempo será dificil identificarlo con la edición original de 1945. Cuando su autor sea un
influyente orientador en el Ministerio de Educación Nacional, a comienzos de los años cincuenta, desde su designación como rector de
la Universidad de Madrid, la generación del 98,
en su versión un tanto rebajada, pasará a ocupar un lugar notable en los planes de estudio
de la literatura española y se conservará como
un tópico hasta nuestros días". 13
Es inevitable concluir que la idea de la generación del 98 sigue nebulosa e imprecisa.
Ahora, al cumplirse los cien años de la pérdida
de las últimas colonias (Cuba, Filipinas, Puerto Rico), España recuerda el acontecimiento.
Éste es, evidentemente, un suceso histórico. De
ahí que entre los actos más sobresalientes, recordatorios de aquel acontecimiento, esté la
magna exposición "España fin de siglo, 1898",
en la que el espectador pudo ver, durante los
casi cuatro meses que estuvo abierta al público
desde principios de año en las salas de exposiciones del Ministerio de Educación y Cultura,
13.

op. cit., pp. 108-111.

9

�Yerma llega a México
Felipe Garrido

Mañana sábado 18 / a las 8:45 de la noche la
gloriosa actriz española / Margarita Xirgu /
con su magnífica compañía dirigida por Rivas
Cherif inaugura su temporada en el / Teatro
de Bellas Artes/ con el estreno de/ YERMA /
el maravilloso poema trágico de Federico García Lorca, la más discutida }' apasionante de
las obras del genial poeta andaluz. / Antes de
empezar el espectáculo, Cipriano Rivas Cherif
hablará al público de lo que es el teatro clásico y el teatro nuevo de España. 1

En el Nuevo Teatro Lírico, con bellezas de París, Berlín, Viena, Tokio y Nueva York, se anuncia el estreno, para el día 24, sin que tengamos
noticia de los precios de entrada, de La vie paree, "espectáculo miliunanochesco" que presenta Marcus, el Rey de la Revista.3
1936 es buen año para los dramaturgos mexicanos. La compañía La Comedia Mexicana,
que dirige Ricardo Mondragón, monta la pri-

1936. EL AVISO ANTERIOR Y
otros semejantes pueden leerse, en los días preCIUDAD DE MÉXICO, EN

mera temporada de teatro mexicano con las
obras El tercer personaje de Concepción Sada, La
casa en ruinas d e María Luisa Ocampo, Una
/,ección para maridos de Juan Bustillo Oro, Hembra de Lázaro y Carlos Lozano García, Mariana
la mancornadora de José Vasconcelos, Lo que sólo
el hombre puede sufrir de Catalina D 'Erzell, El porvenir del doctor Gallardo de Ricardo Parada León
'
Sombras de mariposas de Carios Díaz Dufóo y La
pálida amiga de Eugenio Villanueva. 4
Por su parte, el director Julio Bracho, con
su grupo experimental Teatro de la Universidad, presenta una corta temporada de Los caciques de Mariano Azuela, Los caballeros de Aristófanes y Las troyanas de Eurípides. Actúan Isabela
Corona, Elena Garro, Carmen Madrigal y Miguel Montemayor.5

vios al estreno, en toda la prensa capitalina.
"Espectáculos patrocinados por la Secretaría de
Educación Pública", dicen algunos. La luneta
vale tres pesos. 2
Dos cincuenta, en el Arbeu, vale la entrada
a los recitales que ofrece, por esos mismos días,

LaArgentinita, Encarnación LópezJúlvez, quien
canta y baila algunas canciones de García Lorca,
y a quien el poeta granadino dedicó su "Llanto
por Ignacio Sánchez Mejías". En el Ideal, "la
casa de la risa", por un peso, puede asistirse en
la función de moda a la comedia Mamá Inés; o
por la noche a la "graciosa comedia de Muñoz
Seca", La plasmatoria, con Anita e Isabelita
Blanch. En el Teatro Alameda se estrena Mater
nostra, una película nacional de altos vuelos, con
Esperanza Iris; la entrada vale 1.50. En salas de
menos pretensiones, por un peso pueden verse Fruta prohi!,ida, con Francisca Gaal, o Sublime
obsesión, con Irene Dunne y Robert Taylor. En
los cines populares, como el Capitolio, el San
Juan o el Isabel, los boletos son de 20 centavos.

La pieza fuerte del año, sin embargo, es la
temporada de Margarita Xirgu, que viene a México como embajadora de la República española, en busca de simpatías y adhesiones. El presidente Manuel Azaña, dramaturgo él mismo,
supone que el teatro es el mejor medio de co3. La Prensa, miércoles 22 de abril de 1936.
4. 50 años de teatro en México, Instituto Nacional de Bellas

1. Excélsior, viernes 17 de abril de 1936.
2. Excélsior, lunes 20 de abril de 1936. La Prensa, miércoles 22 de abril de 1936.

Artes, México.
5. ldem.

10

municación y el más adecuado para demostrar
que la mejor propagandista de la República es
la cultura. Elige a la gran actriz catalana, que
está en su momento de mayor esplendor y que
ya había tenido en México una temporada muy
exitosa, tres años antes. La Xirgu recuerda con
emoción la puesta en escena de El.ectra, de Pérez
Galdós, en Chapultepec, donde el público había abarrotado hasta las copas de los árboles. 6
La reciben en México con honores oficiales, dada la simpatía de don Lázaro por la República. La temporada empieza en Bellas Artes el
18 de abril. La función inaugural, como veremos, es un éxito completo, teatro lleno. Pero a
medida que la temporada avanza, la presencia
de la Xirgu en México es motivo de controversias. La República tiene enemigos entre los residen tes españoles y muchos mexicanos tienen
miedo de los rojillos. Así que el público pronto
escasea. Los jóvenes intelectuales que simpatizan con la Xirgu y con la República son minoría y no les sobran recursos ... la compañía pasa
al Arbeu, donde termina sus funciones el 31
de agosto. 7
En esos cuatro meses y medio, la Xirgu monta un muy amplio repertorio: de García Lorca
estrena Yerma, Bodas de sangre, La zapatera prodigiosa y Doña Rosita la soltera o El l.enguaje de las
flores, más una adaptación de La dama boba, de
Lope de Vega. De Alejandro Casona, Otra vez el
diablo y Nuestra Natacha, y repone La sirena varada. De Jacinto Benavente, monta La malquerida, La princesa bebé, De muy buena familia, La
noche del sábado y Ni al amor ni al mar. De Eduardo Marquina, Fuente escondida. De George Bernard Shaw, SantaJuana. De Pirandello, Como tú
me quieras, y de Káiser, Día de octubre. No se limita a los autores modernos. Presenta El gran teatro del mundo de Calderón de la Barca, La prudencia en la mujer de Tirso de Melina, Fuenteove-

juna de Lope de Vega, ElPCLra de Eurípides y
Medeade Séneca.HLa acompúian en la escena,
entre otros, An1elia de la Torre, Amalia Sánchez Ariño, Pedro López Lagar, Enrique Álvarez Diosdado y Alejandro Maximino. Al director artístico, Cipriano Rivas Cherif, le impresionan las carpas callejeras y las dimensiones
de la ciudad y del país.9
En 1936 Franco se subleva en el Marruecos
español y Siqueiros se suma al ejército republicano. Fernando de Fuentes filma Allá en el rancho grande y Mario Pani construye el Hotel Reforma. Mueren Ramón de Valle-lnclán, Máximo Gorki y Luigi Pirandello. Alfonso Caso publica La religión de los azteras y OctaYio Paz ¡No
pasarán! Surge la Liga de Escritores y Artistas
Revolucionarios. Se funda el Instituto Politécnico Nacional. Se dota de tierra a los campesinos de La Laguna. Debuta Cantinflas en el Teatro Follies de la Plaza de Garibaldi. Eugcne

6. Ameli, "Quince minutos de charla con Margarita Xirgu", La Prensa, 18 de abril de 1936.
7. Margarita Mendoza López, "Teatro", El exilio español
en México, 1939-1982, Fondo de Cultura Económica,
México, 1982.

8. 50 años de /eallv en México, Instituto Nacional de Bellas
Artes, México. ~fargarita ~lenelo1a Lópe,, 0/1. cil.
9. Roberto el Diablo, '"Lo que nos elijo Rivas Che1if al partir",jueues de Excélsio1; núm. 72-!, l 4 ele mayo ele 1936.

11

�O'Neill recibe el Premio Nobel de Literatura.
Llega el technicolore Igor Sikorski construye los
primeros helicópteros. El marido de Margarita
Xirgu muere en España cuando ella se encuen-

honor en entredicho y para apostrofar en la
agonía a quien le envenenó la vida para
siempre! ¡Qué admirable creación la de esta
Yerma Xirgu! 10

tra en La Habana, camino a México. La actriz
decide cumplir con sus compromisos.
La Yerma de la primera función cosecha todos los aplausos. Roberto elDiablo (Roberto Núñez y Domínguez) no escatima alabanzas:
[... ] Ahora ya estamos acordes con el decir
de la crítica madrileña, cuando a raíz del estreno de esta obra, la noche del 29 de diciembre de 1934, afirmó con rara unanimidad que
marcaba una nueva etapa en el historial del
teatro español [... ] en Yenna se enfoca uno
de los grandes dolores que han conmovido a
la humanidad[ ... ] la infecundidad. [ ... ] Yasí
la vemos pasar [a la protagonista] de la súplica al anatema, del zureo idílico a la explosión iracunda. Lo mismo brotan de sus labios
palabras de amor o de dulzura [... ] que estallan en gritos de blasfemia y en alaridos de
impotencia cuando se ve acorralada por la
negra sombra de su sino estéril. [... ] ¡Qué decir de la magna interpretación que a esa dolorida mujer le da nuestra ilustre visitante! [... ] ¡Qué maravillosas transiciones de voz,
cuando va del diálogo al soliloquio, de la prosa al verso! ¡Qué ademanes los suyos para
corporizar su deseo cuando palpa los pañales que no serán para el hijo con que sueña!
¡Qué huracanado acento para proclamar su

F. M., sea quien haya sido, no se queda atrás:
En cuanto a García Lorca, divulgada su obra
primero -con más o menos desenfado- por
los recitadores; admirado e imitado por muchos después en su Romancero gitano, tampoco requiere presentación como poeta lírico.
Como poeta dramático, en cambio, apenas
se le conocía hasta ayer, por referencias, fuera de la minoría que ha leído su Mariana Pineda y sus Bodas de sangre en edición reciente.
La primera impresión de los espectadores que
asistieron al estreno de Yerma el sábado, fue
de asombro: las mujeres decían en la escena,
en alta voz, cosas que apenas se escuchan en
la intimidad. Se oían por primera vez, en una
obra de teatro moderno español -en el clásico abundan los ejemplos de ello-, palabras
que no suelen pronunciarse en el teatro [... ]
Seguían, a través de su larga tortura, a una
mujer que ansía ser madre, sin faltar a sus
deberes ni manchar su honra, que sabe guardar con la heroica firmeza de las protagonistas del teatro del Siglo de Oro. Bajo la obsesión prolongada [... ] de año en año, la locura llega con el desenlace trágico. [... ] Para
lograr su propósito, el poeta parte de la figura central y va dibujando en torno de la mujer atormentada las otras figuras: el marido
que sólo busca el placer pasajero; los
perros guardianes de su honor, las dos
hermanas sombrías; el único hombre
a quien Yerma pudo amar, que se aleja sin que ella se decida a retenerlo, y
una teoría de mujeres que pintan, con
ingenua crudeza, tremendos detalles
fisiológicos, o murmuran mientras
cantan, como en el magnífico cuadro
de las lavanderas, en donde la obra llega a su punto más elevado, en cuanto
a plasticidad y movimiento dramático.
Con aquella escena contrasta el cua10. "Yerma-Xirgu", Revista de Revistas, 26
de abril de 1936.

dro final: la romería de las mujeres infecundas. Bajo un cielo sombrío alternan
rogaciones y diálogos llenos de pagana sensualidad, que sirven de fondo al desenlace
amargo de esta obra con la cual García Lorca sacude al público, sumido hasta hoy en el
marasmo de las comedias fáciles, de un sentimentalismo dulzón [...] 11
Yno le falta entusiasmo a

Uosé F.] Elizondo:

Yerma, obra desconcertante para los que tenemos tantos años de ver en nuestros escenarios sólo comedias dulzonas y dramas desteñidos. Yerma es un drama rural, fuerte y árido, como el campo donde pasa, en cuanto a
su fondo, original y brillante en cuanto a su
expresión. El lenguaje de las gentes de Yerma
es[ ... ] franco hasta la rudeza, alarmante para
algunos oídos, pero bello en todos los momentos; y más, cuando el poeta lírico loadorna con imágenes y giros de estallante poesía.
[... ] una dirección escrupulosa[ ... ] los decorados de Fontanals preciosos. Los efectos de
luz, perfectos. La sala llena y el éxito palpable.12
Ni a Rafael López:

el teatro shakesperiano. La obra de García
Lorca es demasiado simplista para satisfacer
al público de nuestros días, que vive sumido
en un complejo cotidiano de todas veras trascendental. La mujer misma vive demasiado
lejos de esa reacción moral hacia la naturaleza que en Yermase plantea. Hoy la mujer necesita en sí misma ir más allá de la maternidad.
De aquí que Yerma no marque rumbos nuevos a la escena, ni en la técnica ni en el espíritu. [... ]

Es una obra en prosa, en la que hay paréntesis de versos de la más natural poesía [... ] todo
el sentimiento poético que encierra el pueblo español desde sus orígenes supo ser incorporado por García Lorca en aquellos instantes en que la prosa se hace rítmica, musical y cubierta de metáforas. 13
Aunque no puede faltar alguna voz discordan te, como la de Eutiquio Aragonés:

quien, sin embargo, no discrepó con sus coleLo que no puede satisfacer en Yerma es su sentido regresivo a la unidad teatral, después de
esos prodigiosos alardes de ubicuidad que
ofrece nuestro Siglo de Oro español y todo

gas al referirse a Margarita Xirgu:
La interpretación de Margarita Xirgu es, sen-

cillamente, única. El gesto sostenido de su obsesión maternal, la dulce fiereza de su espíritu, la locura sublime por descifrar en su vientre de mujer el doloroso misterio de la encarnación, la rebeldía contra todo lo que juzga
causante de su forzosa esterilidad, todo lo
que en Yerma tiene temblor de manicomio,

11. 'Teatros. Palacio de Bellas Artes. Inauguración de la
temporada con el estreno de Yerma, de García Lorca",
El Unitlersal, 20 de abril de 1936.
12. "Notas teatrales. Debut de la Xirgu en Bellas Artes y
estreno de Yerma", Excélsiar, 20 de abril de 1936.
13. "García Lorca en Bellas Artes", ElNaciona~ 22 de abril
de 1936.

13

�resplandece y quema como sol prisionero en
la desesperanza de su más cara

sajes y las vacas tristes. Pero nadie me habla.
Tú te habrás fijado que en el tren no cabe el
diálogo. Te preguntan algo y tú dices ¡Hum!
con la cabeza y ya está... Lo contrario que en
el barco, donde siempre te encuentras acodadas en la borda a todas las personas que te
son antipáticas. En México presenciaré el estreno de Bodas de sangre y daré unas conferencias sobre Quevedo. ¡Ah, qué gran injusticia se ha cometido con Quevedo. ¡Es el poeta más interesante de España!
- Dime algo sobre tu teatro.
- Yo en el teatro he seguido una trayectoria
definida. Mis primeras comedias son irrepresentables. Ahora creo que una de ellas, Así
que pasen ci.nco años, va a ser representada por
el club Anfistoria. En estas comedias imposibles está mi verdadero propósito. Pero para
demostrar una personalidad y tener derecho
al respeto he escrito otras cosas. Escribo cuando me place. No soy de los autores al uso que
siguen la teoría de una obrita todos los años.
Mi última comedia, Doña Rosita o El lenguaje
de las flores, la concebí en el año de 1924 y sin
embargo no la he escrito sino hasta 1936. Mi
amigo Moreno Villa me dijo un día: "Te voy a
contar la historia bonita de la vida de una flor,
La rosa mutábif.e, de un Libro de Rosas del siglo XVIII". "¡Venga!", le contesté. "Había una
vez una rosa... " Ycuando acabó el cuento maravilloso de la rosa, yo tenía hecha mi comedia. Se me apareció terminada, única, imposible de reformar. Han sido los años los que
han bordado las escenas y han puesto versos
a la historia de la flor.

ilusión ... 14

García Lorca tuvo una influencia inmediata
y avasalladora en la juventud mexicana y no había intelectual o aspirante a serlo -nos dice
Margarita Mendoza López- que no anduviera repitiendo versos lorquianos. También en el
teatro la influencia de García Lorca fue inmediata.
Se ha señalado que, sobre todo en las obras
de Miguel N. Lira como Vuelta a la tierra (1938)
y Linda (1941) donde, como lo anotó Armando de María y Campos, la intercalación de poemas de sabor popular y el tono trágico les dan
un carácter lorquiano.
También se encuentran correspondencias
lorquianas, según Guillermo Schmidhuber, 15 en

La sombra de Lázaro (1932), de Alfonso Gutiérrez Hermosillo y en La pálida amiga, de Eugenio Villanueva.
En mayo de 1936, aprovechando la presencia de Margarita Xirgu de este lado del Atlántico, Federico García Lorca planea un viaje a México. Entrevistado por un periodista madrileño, que cita Roberto elDiablo, 16 hace las siguientes declaraciones:
Y ahora a México. Espero sólo un cable de
Margarita. Pienso marchar directamente a
Nueva York, donde ya estuve viviendo un año.
Nueva York es terrible. Algo monstruoso. A
mí me gusta andar por las calles perdido; pero
reconozco que Nueva York es la gran mentira del mundo. Nueva York es el Senegal con
máquinas. Los ingleses han llevado ahí una
civilización sin raíces. Han levantado edificios
y edificios pero no han ahondado en la tierra. [... ]
Desde Nueva York iré directamente a México. Cinco días de tren. ¡Qué felicidad! En el
tren veo cambiar las cosas, sucederse los pai14. "Yerma", La Prensa, 20 de abril de 1936.
15. El teatro mexicano en cierne, 1922-1938, Peter Lang,
Nueva York.
16. "¿Viene García Lorca"?,Jueues deExcéLsior, 14 de mayo
de 1936.

Sergio Cordero

E;-.:

EL ESTRATO PRO-

fundo de las obras
li terarias que perd uran, subyacen
siempre dos características: la precisión y la concreción; precisión para
establecer relaciones inéditas entre
entidades aparentemente disímiles y
concreción para recrear percepciones con la mayor in ten si dad
posible.
En algunos poetas, este afán de concretar y
precisar explora la dinámica de las relaciones

gánica. Se abstrae del ser humano la dimensión moral de su realidad social y, del objeto,
su justificación práctica. Quedan reducidos a
manifestaciones de la materia viva, afectada sólo

entre materia e imaginación al grado de penetrar en los terrenos de lo que podríamos deno-

por los procesos naturales de reproducción y
descomposición.

minar "imaginación orgánica". Uno de esos casos es el de José Lezama Lima; otro, el de Federico García Lorca.

Para ilustrar lo anterior, tomemos un ejemplo sencillo: "La balada del agua del mar" de
Federico García Lorca.

A diferencia de Moreno Villa, quien terminó sus días entre nosotros, García Lorcajamás
pisó suelo mexicano. Ese mismo año, tres meses después de esa entrevista, el 19 de agosto,

ca? Entendemos básicamente dos cosas: 1) que
el comportamiento de la materia orgánica no

Federico muere asesinado en su querida Granada, donde "la luz es tan maravillosa y única
que los pájaros, al cruzar el aire, son de meta-

se interpreta en función de una causalidad establecida por el discurso científico objetivo sino
en función de otra, de origen puramente sub-

les raros, iris macizos y ópalos rosas". 17 Entre
nosotros quedaron sus palabras.

jetivo, que se organiza a través de los estímulos
sensoriales y los impulsos de la emoción coordinados por la memoria asociativa; 2) que esta
causalidad subjetiva maneja a los seres huma-

17. Federico García Lorca, "Granada. Amanecer de verano", Obras compl.etas, Aguilar, Madrid, 12a. De., 1966.

14

La imaginación orgánica
en Federico García Lorca

¿Qué entendemos por imaginación orgániEl mar
sonríe a lo l,ejos.
Dientes de espuma,
labios de cielo.
-¿ Qué vendes, oh joven turbia
con los senos al aire?

- Vendo, señor, el agua
de los mares.
-¿ Qué l/,evas, oh negro joven,
mezclado con tu sangre?

nos y a los objetos creados por ellos en el mismo nivel de interpretación que la materia or-

15

�-Llevo, señor, el agua
de los mares.

dónde podría sacar García Lorca la idea de que
una mujer así ofrece en venta el mar?
Queda la posibilidad de que el poeta y la
mt~er no estuvieran a la orilla del mar sino en
una calle cualquiera y él, sorprendido, la viera
caminar despreocupadamente con los senos al
aire. Yal preguntar el motivo de tan audaz desplante, ella respondiera:
-Vendo, señor, el agua de los mares.
Como si, por un insólito proceso de metonimia, los senos fueran una múestra, una representación del agua de los mares. La mujer libera sus pechos para darle una idea de lo que es
el mar. ¿Cómo?
No olvidemos que García Larca califica a la
joven como turbia. ¿Por qué no como "turbada" o "perturbada"? Es significativo que, a lo
largo de todo el poema, evitase cualquier adjetivo que implicara una connotación moral, social. La joven es turbia, como un mar encrespado. Su respiración está agitada. Sus pechos erguidos suben y bajan como la marea. El sudor
escurre por su piel y gotea sobre el suelo.
La joven, en suma, se vende a sí misma y
promete convertirse en el mar durante el acto
sexual: irse, venirse, disolverse en espuma durante el orgasmo.
Todas estas imágenes derivadas, implícitas
en la primera, se estructuran sobre la idea general de ondulación: las curvas del cuerpo femenino, las olas del mar, el ritmo de la respiración y de las mareas, el sexo sin sentimentalismo ni culpa, como un simple ciclo del celo
animal. Y todo está allí, encerrado en la relación de "los senos al aire" con "el agua de los
mares". Desaparece lo social, se diluye lo racional y se manifiesta lo orgánico.
A la luz del análisis precedente, considero
que "La balada del agua del mar", incluida en
el Libro de poemas (1921), es uno de los textos
que prefiguran el espectacular despliegue de
imaginación orgánica que Federico García Lorca realizará en su libro Poeta en Nueva York ( 1929-

-¿Esas lágrimas salobres
de dónde vienen, madre?
-Lloro, señor, el agua
de los mares.
-Corazón; y esta amargura
seria, ¿de dónde nace?
-¡A marga mucho el agua
de los mares!
El mar

sonríe a lo /,ejos.
Dientes de espuma,
labios de cielo.

Si nos limitamos a la idea de humanización
del mar que propone la estrofa que abre y cierra la composición, nuestra interpretación del
poema completo será muy pobre. Sobre todo,
porque el tropo predominante opera en sentido opuesto: el ser humano deja de serlo para
convertirse en una manifestación del mar. Pero
vamos por partes.
Observamos primero que se establece una
relación entre el agua de los mares y las siguientes entidades:

En cambio, las relaciones no son tan obvias
si analizamos los incisos a) y b).
Veamos el caso b). El negro joven lleva el
agua de los mares mezclada con su sangre. Estamos ante el entrecruzamiento de varios rasgos de significado. El más simple engloba a la
sangre y al mar en el concepto "líquido". Otro,
menos evidente aunque más anecdótico, indica que el personaje habita en la costa. El hecho de que sea de raza negra sugiere que esa
costa puede ubicarse en Africa o el Caribe. Pero
creo que el significado más importante para caracterizar esta imagen lo aporta el adjetivo 'Joven": es la juventud del negro lo que le hace
sentir dentro de sí el agua de los mares. Su juvenil conducta es como el mar: fresca, impetuosa, cambiante.
Llegamos así a la obra maestra de este poema: la imagen correspondiente al inciso a), la más
sugestiva y, por ello, la más dificil de analizar:

a) los senos al aire de una joven turbia,
b) la sangre de un negro joven,
c) las lágrimas salobres de una madre y
d) la amargura del corazón.
Si revisamos la secuencia de las imágenes,
llegaremos a la conclusión de que se vuelven
cada vez más convencionales. En los incisos c)
y d), por ejemplo, las metáforas se forman a
través de rasgos de significado fácilmente deducibles: "agua salada", como base común del
mar y las lágrimas, y "amargo", como concepto
que califica lo mismo el sentimiento del corazón que el sabor del agua de mar.
El eje que organiza estas imágenes es, pues,
el sentido del gusto.

16

- ¿Qué vendes, oh joven turbia
con los senos al aire?

-Vendo, señ01; el agua
de los mares.

Lo primero que se nos ocurre es que la
muchacha intenta llevar a cabo una operación
imposible: vender el mar. O en su defecto, incurrir en una acción absurda o injustificada:
vender agua de mar. Pero esta impresión se traduce en asombro cuando nos enteramos de qué
manera ofrece en venta su mercancía: llevando los senos al aire.
No sé cuál haya sido la motivación de García
Lorca para escribir este poema, pero me recuerda irresistiblemente los cuadros de Paul Gauguin, con sus nativas hieráticas de pechos desnudos a la orilla del mar. Pero la imagen no se
agota allí, en la mera representación visual. ¿De

30).

17

�La nueva dramaturgia:
nuevas historias, viejas estructuras
Reynol Pérez Vázquez

DURANTE VARIAS DÉCADAS ESCRIBIR TEATRO EN MÉXI-

• Una recámara.

ha respondido a una receta somera y del
todo eficaz:

• Cualquier otra pieza de una casa según los

CO

propósitos que en este espacio pudiera exigir la historia.

1. Léanse de Pe a Pa las obras de Rodolfo
Usigli, Emilio Carballido, Hugo Argüelles y

• Un patio de vecindad (agregar como pimienta la sordidez).

Héctor Mendoza; si es revolucionario, a Héctor Azar o Sergio Magaña; a Luisa Josefina Hernández si se desea ser un maestro del diálogo.
Si se es tortuoso, a Carlos Solórzano o Maruxa

• Una cocina: mesa, sillas y una estufa alcanzan "para ambientar".
• Si se desea una "estructura abierta", elíjase
una plaza: una banca y un árbol bastan.
• Si se es "revolucionario", buscar la sala de

Vilalta. Descártese a Elena Garro: "textos irrepresentables";Jorge Ibargüengoitia, "out".
2. Cuente una historia -requisito a ultran-

estar de un consultorio, una sala de aeropuerto, la esquina de una calle, la estación
del metro.

za-. Pocos personajes para una emergente
puesta en escena.
3. Busque espacio escénico, el cual, invariablemente, corresponderá a las siguientes instancias si no se desea arruinar el platillo:

4. Elegir temáticas: sociología clasemediera
y zoofilia.
5. Pues bien, una vez seguido este procedimiento, donde la falta de cualquiera de los in-

• La sala de un departamento (si no es clase
media sería como prescindir de la sal) .

gredientes haría inválida la pócima, proceda a
contar su historia, la cual, invariablemente, deberá cumplir la regla aristotélica: unidad de
tiempo, espacio y acción.
6. Desarrolle la trama en tres actos. Desprende un halo de respetuosidad colocarlos conforme a los tres elementos: desarrollo, nudo y desenlace.
7. Ponga a hablar a sus personajes. No lo olvide: los arquetipos resultan imprescindibles.
Después de diez años ensaye a crear caracteres.
8. Recuerde: "Por sus acotaciones los conoceréis". Nada de acotaciones anti teatrales. ¿Qué
es eso de "Cae una tristeza enorme sobre el pueblo de Tepan?" La Garro jamás montó una obra.

9. Algo imposible de omitir: elija el género.

Una de las principales características de la
estética de esta producción es el culto al lenguaje coloquial a cuyo servicio se encuentra el
diálogo. Las palabras altisonantes saturan los

Aquello de "obra en dos actos" es peregrino e
impreciso. Consulte el texto de Virgilio Ariel
Rivera. Despejadas las dudas inclínese por la
fórmula histórica: melodrama o comedia. Infalibles.
10. Envíe sus textos a Hugo Argüelles o Emilio Carballido; si la suerte va más lejos, inscríbase en sus cursos o talleres. Entablar amistad con

textos, recurso efectista que busca hacer reaccionar al público. Resulta evidente que este recurso posee un valor propio; sin embargo, su
peor defecto es que los personajes "dicen" cosas horribles pero no "las hacen". No existe un
rompimiento real en términos de dinámica y
estructura dramáticas pues los textos no se se-

sus discípulos representa un buen comienzo.
ll. Busque a un director con propuestas claras: excelente trazo escénico y actores tipo.

paran del teatro verbal que los precede; esto
dicho en el peor de los sentidos.

12. La segunda saldrá mejor. Anhélese la
suerte de Rosalba y los llaveros.
Señalado lo anterior, ahora es momento de
remontarnos al origen. Enflaquecido el reina-

Este movimiento ha constituido un gran paso en el desarrollo de la anquilosada dramaturgia mexicana -sin contar brillantes excep-

do de Rodolfo Usigli en el teatro mexicano,

ciones- pero su estética adolece de deficiencias que deben consignarse. En primer lugar,
existen pocas innovaciones en cuestión de es-

Emilio Carballido, Luisa J osefina Hernández y
Hugo Argüelles se convirtieron en los maestros
y tutores de las nuevas generaciones de dramaturgos mexicanos. El valor y la trascendencia
de su tarea son indiscutibles, ya que aparte de

tructura y muy a menudo los textos se ajustan a
las exigencias de la unidad aristotélica. Los espacios son unívocos y sólo se les maquilla pues
ahora se recurre a casas abandonadas, el típico
departamento sucio y sórdido con personajes
tan ruinosos como su mobiliario, habitaciones

la creación de su propia obra se han dedicado
a transmitir sus experiencias y conocimientos
a numerosos alumnos que han pasado por sus
talleres. Lamentablemente, las preferencias estéticas de cada uno de ellos también fueron in-

oscuras donde anidan las peores pasiones; todo
lo cual, merced a su obviedad, termina por restar valor al discurso. Una novedad: los tres ac-

cubadas en sus alumnos. Esto provocó, para
complacencia de los citados maestros y desgracia de la dramaturgia nacional, la aparición de
incontables textos epigonales que prácticamen-

tos reglamentarios han sido reducidos a dos o
se sustituyen por cuadros o escenas, aunque
existe falta de recursos escénicos y domina la

te viciaron y, peor aún, paralizaron las posibilidades de experimentación y crecimiento de la
producción dramática en México.

pobreza en resoluciones al separar los cuadros
o escenas.
Una de las herencias más importantes para
el teatro de estructura abierta proviene de
Brecht. Existe un "miedo al vacío" en esta es-

Años más tarde Vicente Leñero yJesús González Dávila constituyeron una renovación en la
dramaturgia nacional, pues si bien en un principio no realizaron grandes innovaciones en estructura, renovaron las anécdotas y dieron un
tono más contemporáneo a la escuela contadora
de historias que ha significado el teatro mexica-

tructura pues no garantiza la solidez de espacio y tiempo, el aquí y el ahora de los personajes, la transición inmediata en las acciones y la
dinámica dramática, cualidades de la estructura cerrada. En todo caso, si dicha estructura forma parte de la propuesta sería interesante pero
sólo resulta una mera convención, "el lugar obligado del crimen". Léase: ya tengo el espacio,

no; de este modo, la bolita pasó a otras manos y
la sordidez y la crudeza del lenguaje sentaron
las bases de la sobadísima nueya dramaturgia y
se han convertido en sus constantes.

18

19

�ahora viene lo bueno: la historia. Aristófanes
se permitía mayores licencias.
El dramaLUrgo prefiere la seguridad de la estructura cerrada y rechaza las infinitas posibilidades de la estructura abierta pues cualquier
error en la alternancia de tiempo) espacio pondría de manifiesto su incapacidad para jugar con
ellos y la pobreza de sus recursos en la resolución que presentan transiciones complejas.
Otra de las graves limitantes que la nueva
dramaturgia ha heredado de sus maestros es la
obsesión por los géneros. La aplicación estricta de éstos reduce las posibilidades de experimentación y pone un corsé al tono del texto,
sus personajes y situaciones en detrimento de
la totalidad de la obra.
Por otra parte, los montajes que buscan atenuar el peso del teatro verbal con la finalidad
de aplicar los nuevos cánones estéticos de un
teatro más visual, marcan el definitivo divorcio
entre texto y representación pues sería ideal que
la experimentación partiera del texto mismo, lo
cual tampoco implica un montaje literal.
Pese a los inconvenientes enlistados, en la
nueva dramaturgia se han dado significativos
avances. Óscar Liera, desaparecido prematuramente, fue uno de los primeros en impulsar este movimiento. lntrodLUO diversas innovaciones
en estructura y planteó diferentes alternativas
estéticas en sus obras. Poseía además una de
las características del nuevo dramaturgo que no
sólo se entrega al trabajo literario sino que participa en el fenómeno teatral por medio de la
dirección, la actuación o cualquiera de las disciplinas que integran el teatro.
Si la receta para escribir teatro provenía del
centro, el carácter de las historias era también
centralista. Situándonos en el tema de este coloquio, el surgimiento de una literatura regional en el más positivo de los términos, exigió a
los autores, independientemente de los géneros literarios que los ocupaban, volver los ojos
a su entorno y reproducir su realidad. Como es
bien sabido, en los últimos años la frontera nor-

te ha desarrollado una producción propia basada en la búsqueda de su identidad y del reconocimiento de su propio rostro.
Concretamente en el género teatral, los dramaturgos regionales hemos producido obras
con temáticas propias pero repitiendo las mismas viejas estructuras. El ejemplo más conocido lo representa De acá de este lado, ele Guillermo Alanís, que con todo y su resolución facilona y tramposa, proyectó la problemática de la
emigración a Estados Unidos. Años más tarde,
con una estructura más nm·edosa y un tratamiento alejado del realismo, Hugo Salcedo confirió una dimensión de mayores alcances dramáticos a este fenómeno. Dentro de este prurito un texto bien intencionado, con una estructura cinematográfica aunque de malograda
expresividad, fue Sentencia de amor, de Medardo
Treviño, cuyos simbolismos se anulan en aras
de un teatro poético que resulta absolutamente ramplón.
Son numerosas las voces que han surgido
en la producción dramática de los estados fronterizos, tratar de enumerarlas sería incurrir en
omisiones. En ellas advertimos no sólo la preocupación por superar las viejas historias sino la
inquietud por aportar nuevas csu·ucturas, propósito aún muy tambaleante.
¿Aguardamos a contar bien nuestras historias para luego pensar en la innovación de estructuras? Los recursos cinematográficos representan una tentación pero ¿qué hacer con los
apagones? La acción no debe detenerse. Escena vacía, cerebro vacío.
En sus cursos y talleres la dramaturga y directora argentina Coral Aguirre expone con regularidad que lo que ha hundido al teatro mexicano es su afán por contar historias en la sala
de una casa. Señala que ignoramos que esas
pretensiones se agotaron con el siglo XIX. Al
estructurar Ubu Rey con base en teatro de títeres, Alfred Jarry provocó toda una revolución
en la literatura dramática. Al parecer, también
eso lo hemos olvidado.

20

Aforismos
Félix Cortés Camarilla

~

~

Lo malo ele las mt!,jeres malas es que, generalmente, están m U) buenas.

El hecho de que no se hayan cumplido tus sueños
no quiere decir que tus pesadillas no se hagan realidad.

~

Las mujeres son sádicas: nos castigan con el dolor
que les causamos.

~

Los cuernos son como los dientes: duelen al salir,
pero luego ayudan a comer.

cy

La nostalgia de ahora ya no es como la ele antes.

~

Amistad: barco que en los buenos tiempos lle,·a muchos pasajeros.

~

A \'eces, para que la lengua se mue\'a libremente, es
necesario perder los dientes.

~

Epitafio de hipocondriaco: ¿No que no?

cy

Los que menos aprecian la verdad son los que mejor la ponen bajo lla\'e.

~

El respeto a la mt!,jer ajena no te garanti1a la pa,
con la propia.

~

Su pensamiento es placer puro: nunca engendró
nada.

Cuida que no te pongan aureolas: luego no te entra
nada a la cabeza.

cy

El hombre tiene reflejos lentos: tocio lo entiende
en la generación que sigue.

~

Hueniana: - :\fe rny a I Iouston a que me pongan
un marcavasos.

~

Felicidad: sensación agradable, nacida ele Yer sufrir
a los demás.

~

Exce11Lricidad: método para sobresalir. Tan barato,
que los tontos lo usan para subrayar su estupidez.

cy

Imparcial: persona incapa, de ,·er las ventajas de
tomar partido.

~

Ególatra: persona de mal gusto más interesada en sí
misma que en mí.

~

:\fatrimonio: coincidencia de gustos. Especialmente el ele mandar.

~

Espalda: parte del cuerpo humano que se descubre
en la ad\'ersiclad.

21

�cy

Tres poemas

Belleza: herramienta de la mujer para encantar al
amante y aterrorizar al marido.

Raúl Renán

cy

Cristóbal Colón, El perfecto economista: no sabía a
dónde iba, no supo a dónde llegó, encontró lo que
no buscaba. Pero, eso sí, llevaba gastos pagados por
el gobierno.
cy

Versos y yescas

La inteligencia tiene futuro, la estupidez tiene tradición.

A Carlos Illescas, en memoria
cy

Todo ha sido descubierto ya; sólo el campo de la banalidad sigue virgen.

cy

Cada vez hay más medios tonos; dentro de poco, no
habrá diferencia entre el blanco y el negro.

cy

Dios mío, dame paciencia. Pero dámela ya, ¡carajo!

cy
cy

Hay caballos que aceptan una infidelidad a medias
sólo para hacerse pasar por unicornios.

Los ostiones son muy buenos para hacer el amor;
entre ellos.

Dejo las Termópilas en manos de la Tregua y prendo un hacha para alumbrar cenizas del túmulo sembrado de versos y yescas. Illescas yace en él después de tanto
andar de memoria. Denme noria para girar el agua marina que trae a cuestas a
Marcias. Mas amar días escanciar los años en crateras adultassabihondas de líquida
ingestión. Mi versión tiene un cuchillo que secciona la espuma del bonvino. Convino
al epigrama bogar el Ponto con tu envuelto caudal tejido por las musas. Usas leal tu
Calíope:.

cy
cy

Legislador: persona que viaja a la capital, para incrementar el propio.

Como aquí allá bogas con tus versos
triunfante al agua -todo lo diluyepues en el vino azul el poema crece

Los políticos quieren tu bienestar. No dejes que te
lo quiten.

cy
cy

Profeta: mentiroso a futuro que no puede ser atrapado.

en príncipe.

Apelación: parte de un juicio donde los abogados
doblan honorarios.

cy
cy

Cuando la gloria te ilumine, cuídate: los enemigos
se ocultan en la sombra.

Corazón: estuche de pecados.
cy

Duma

Presentar disculpas es preparar terreno para otra
ofensa.

Felicitación: expresión de una envidia civilizada, es
decir, reprimida.

cy

Ambidiestro: el que roba a dos manos.

Ni siquiera la momificación es definitiva; se aparecen los arqueólogos.

cy

Niña que te ha de comer, déjala correr.

cy

Hasta los viejos dioses aceptan religiones nuevas sólo
por seguir en el altar.

Para Alejandro Cherit

Duma atrapa los colibríes con sus ladridos y toma agua para digerirlos. Dije herirlos
pues aquellos sorben la miel entera del aire para vivir y Duma a saltos como vuelos
les parte el suspiro. En deus miro que a cuatro patas la prisa de la vida es más terrena
pero el hambre canina le endulza los ojos y ya no la deja ver. Sea el ser de la lobezna
especie quien en celo le saca la lengua al amor de la calle. Valle de los perros caídos
la recoja espantapluma. Canta a Duma esta vela que la alumbre en la bolsa negra
adonde sus dueños la han mandado a volar con los colibríes de sus ladridos.

22

23

�Estelar con bajo continuo

Sucesiva
Dolores Castro

las espinas de la estrella

Mondadas

bajo

bajo
la corona del inmenso

se pierde

Ombligo de la luna,
Flor de pétalos que persisten y crecen
bajo el hormiguero
pétalos heroicos en lo más violento
del tráfago.

bajo

bajo

sin fin

sus cardinales sin fin

y extiende

bajo

bajo
el doblez del coraje

Del duelo

bajo

bajo

Unas entrañas de agua donde ya nada alcanza a reflejarse.

y revientan las palabras malditas

troza las bocas

Entrañas que soportan las sucesivas capas superpuestas
de nuestra vida.

bajo

bajo
derriten la coraza

en fluido que por los óleos

bajo

bajo

Vida que ianza silenciosas flechas
contra el estruendo de los arcabuces.

y su hendidura
bajo

bajo

bajo

edificante arma

Liberando los miembros

la fuerza curva

levanta del cuerpo

bajo

bajo

bajo

bajo
que todo dice

y algo calla

y redice
bajo

Suba a la carretela llegue a la calle de Plateros,
y hasta la catedral.

con el aura

y se cubre del alfabeto

¡Avance, avance!
bajo

bajo
efimero que fue

bajo

¿Hacia dónde?
¡avance, aborde la canoa, corra por la calzada
de Tlacopan!!

bajo

bajo

de lo antiguo

¡Avance, avance!

bajo

bajo

el desafio
bajo

(Yo, pluma fina,jade, piedra preciosa,
en qué lugar vine a vivir.
Con la mirada baja, por no ofender a los de esta capital,
tropiezo y caigo, sufro agonías,
Yno encuentro dónde poner el pie.)
¡Avance!

24

25

�Cuando salí no había amanecido,
oí disparos, se vivía
la Decena Trágica,
de milagro estoy viva para contarlo.

La multitudinaria conciencia a veces afloraba
en plantones y marchas
o en protestas como olas contra la interrupción del tránsito,
o las molestias, las molestias.

Y habíamos bailado, bailado,
"valses sin fin", cancanes desbocados,
luego el silencio, desmorona casas
en un tufo de muerte.

jAvance, avance!

¡Avance, avance!
Entraña de agua, ampáranos,
antigua flor de luna,
rumorosa congregación que brilla con mil ojos,
orienta nuestro incierto caminar.
jAvance, avance!
En progresión geométrica crecimos,
el prójimo más próximo
acortó la distancia,
en la calle, en las plazas, tropezábamos.
nos estorbaba el otro: mentalmente lo suprimíamos,
creo que ahí empezó todo.
¿Dónde habitar? Crecimos con la ciudad,
a lo ancho, a lo alto en pequeñísimos palomares
de paredes tan frágiles que no eran suficientes para encerrar los gritos.
Abordábamos transportes que iban más allá
de la plenitud
que soportaba su capacidad.
Gritos ahogados en la prisa,
el tiempo y el espacio comprimieron
dolores y alegrías hasta que nos ahogamos
en vasos de agua.

26

Hacia la primavera en la ciudad
los colorines y sus rojas pinceladas en ramas secas,
las jacarandas, morada aspiración hacia algo
más profundo que el sueño,
la súbita atracción "de las parejas pares",
del amor
y la muerte como puerta sin par.
Reina de la violencia,
señora de las prisas,
sembradora de sueños sucesivos,
agolpados en retoños y flores,
aunque también en tiros
de pistola,
y carreras y heridas.
¡Avance, avance!
Tome su pulso,
escuche el ritmo de su corazón,
bajo la luna mírela,
contémplela a distancia:
la ciudad más grande del mundo,
la mía.

27

�Sundown
Graciela Salazar Reyna

•

otos
A Federico García Lorca
Junio 5 de 1998

Ha decidido inventar su agonía
sobre los márgenes de cualquier ciudad
no le importa si gasta tiempo
entre las nubes de una tortuga
que galopa el cielo
juega a confundirse con peces
que a favor del arco
abrillantan su iris
huéspedes
en el poniente zumo de naranjas
.
.
.
para moJar a quien quiera ver
llame (antes)
a través de un hilo tendido

Meanwhile sun
hace que muere por no descifrar
su redondo vuelo hacia la luna
va desdoblándose como llover lento
sin respetar alturas
ni seca
justo cuando el mar se le mueve dentro.

28

Su más reciente libro, Los silencios de Homero
(AJdus/UAM, 1998), con prólogo de Rubén Bonifaz
Nuüo, publicado como parte del homenaje por sus
setenta a1'ios de \ida, contiene una serie de variaciones sobre temas provenientes de la /liada y la Odisea.
Es como si Renán intentara decir aquello que Homero no dijo sobre los personajes y los hechos que
cantaba, pero que a nosotros, ahora, nos gustaría
saber. A continuación, cito un breve ejemplo:

La sonriente lección

Hombres apedreados

Sergio Cordero
Se presentó como el contrario sin decir de qué bando.
Mostró sus annas, y el aduanero con cabeza de perro
olfateando en el pecho de la cota, l,e extrajo con los dientes un alfil,er peligroso. No era arma que autorizara Homero. En su extremo fulguraba un ínfimo botón con el
rostro de Minerva. El aduanero perdió los dienles, y el
soldado de imberbe pelambre mtró dando grilos. Derribó
a doscientos hombres apedreados por sus palabras, mismas que el poela sel,eccionó con esmero. (p. 87)

RAú L R ENÁN, EL AMIGO. RAúL R ENÁN, EL ESCRITOR.

¿Cómo separar a uno del otro? ¿Cómo separarlos
de Raúl Renán, el maestro? Porque Raúl ha sido
todo esto para mí y para muchos otros escritores,
particularmente como coordinador de los talleres
de becarios de literatura del INBA. De entonces data
mi conocimiento de su persona y su obra.
Fue por 1982 cuando tuve la suerte de que me
tocara como coordinador de talle r. Sesionábamos
en la Capilla Alfonsina de la ciudad de México.
Hombre siempre dado a la concordia, como don
Alfonso Reyes, Raúl, con una sonrisa, tu\'o una insólita paciencia ante nuesu-os desplantes de escritores jóvenes que creíamos saberlo todo, que planeábamos hacerlo }' lograrlo todo a muy corto plazo.
Queríamos demoler e innovar como si la historia
de la literatura debiera empezar) terminar en nosotros.
No supimos \'er entonces la lección que Raúl nos
daba, no sólo con sus observaciones en el taller, sino
tambié n con el ejemplo de sus obras. En aquella época acababa de publicar sus Cartulinas y s(Ljiras y los
sonetos De Las queridas cosas. ¿Qué nos decían esas
obras? Que los clásicos no están agotados. Que no se
puede desdeñar así como así a las formas fijas de ,·ersificación, sin antes experimentar un poco con ellas.

29

�Nació también, nunca está solo en sus aventuras, la
editorial La Máquina Eléctrica.
Como difusor ha fundado, coordinado )' dirigido talleres. Ahora, como parte importante del Periódico de Poesía, su labor crece y se reafirma.
Paralelo a su trabajo como poeta Raúl Renán es
un narrador. De hecho sus inicios literarios tienen
mucho qué ver con la prosa. Sin embargo, pudiéramos afirmar que su obra toda tiene una marca ineludible: la de la poesía, sin adjetivos, desnuda, imán,
fuego, recorte, retorno al pasado para brindar lu,
al presente, búsqueda y concreción.
El facilismo es una ruta no frecuentada por este
clásico de la clandestinidad y de lo breYe, quien se
considera "la corrección misma, un alma siempre
en borrador, llena de tachones, de vacilaciones y
arrepen ti mi en tos".
¿Diversiones o caprichos literarios? ¿Malabarismo o caída libre? Raúl realiza el trazo que tarde o
temprano encuentra una ruta en la que sólo se encuentran unos cuantos: los elegidos para el juego,
para la erudición, no para el rebuscamiento, no para
la oscuridad y los laberintos sin salida, sí para
desmitificar la poesía, enclaustrada de pronto en la
búsqueda de una fama ilusoria, de una temporalidad pasajera y atroz.
Si de dibujar el sufrimiento se trata, el poeta no
lo hace a base de lágrimas o quejas, como estamos
acostumbrados a percibir el dolor, lo expresa a través de líneas que siguen a otras líneas, mediante
tonalidades grises u oscuras. Será porque, como dice
Cesare Pavese, "el literato que desespera de sí mismo, vale decir, que comienza a quejarse, no se vuelve poeta sino solamente literato".
Si de dibujar el tiempo y las vidas se trata nada
mejor que simular una "caja de cristal sin bordes".
Si de eYocar el silencio se trata basta con que el poeta pierda "contacto con el peso de las cosas". Al menos este es el camino que nos plantea su poemario
Henos aquí (UAM, Margen de Poesía 25, 1993).
Y luego ese afán suyo por neosonetizar, por desarticular y desarreglar la palabra para después formar pequeñas esculturas verticales. Hablo de textos como "Soneto mordaz", "Soneto ruido", "Son
soneto", "Soneto ritual", "Soneto Bias", "Soneto del
Árbol de la Mala Reputación", "Soneto para el sueño de Carlomagno bajo una sola rima pareada en
el primer terceto")' del "Soneto a la cáscara de naranja". Hablo, por supuesto, del libro De las queridas
cosas (Premia, 1982).
Poesía para armar, poesía poesía, poesía-instala-

Como puede apreciarse, Raúl Renán insiste saludablemente en aquella sonriente lección: paciencia, muchachos, que sobre los clásicos no todo está
dicho.

Raúl Renán o todos
los juegos del juego*
Margarita Cuéllar
A'\TES QCE NADA QCIERO AGRADECER A LOS ORGA~IZADO-

res de este encuentro por darme la posibilidad de
expresar algunos puntos de vista respecto a la obra
del maestro Raúl Renán, a propósito de este merecido reconocimiento a su trayectoria.
Raúl Renán es un poeta que sabe hilar fino cuando de bordar con el lenguaje se trata. Pero no es
constructor de un lenguaje en frío: no se manifiesta en su obra como una herramienta meramente
formal, decorativa o grandilocuente. En Renán el
lenguaje es un elemento dinámico,juguetón y concreto.
Varios son los rostros conocidos para los lectores mexicanos de poesía mostrados por este joven
señor de las siete décadas. Todos en nombre del
entusiasmo y de lo no formal, sin que esto signifique un alejamiento de la seriedad, todos igualmente propositivos, alternos y con una visión de exploración y búsqueda.
A Raúl Renán lo vemos poco en las antologías
de poesía mexicana contemporánea. Es más, se le
ve poco en libros, lo cual no me parece justo para la
poesía, tan acostumbrada como está al verso tradicional, libre o blanco, largo o corto, como unidad
rítmica o como río sin diques.
Encontrar una obra poética de Raúl Renán circulando es hacerla de minero o de buzo. En ambos
casos los hallazgos serán de una riqueza contagiosa,
juguetona, lúdica.
El rostro de editor nos descubre en Renán a un
hombre preocupado por difundir lo que la mercadotecnia de la modernidad no vislumbra. Lo que se
hace im·isible para los demás, menos para él. Producto de esa preocupación, o de esa manera de jugar tan suya, nació Papeles hace ya algunas décadas.

* Trabajo presentado en el homenaje a Raúl Renán efectuado
dentro del Encuentro :--acional de Escritores, \1onten-ey, abril
de 1998.

30

ción, la obra de Raúl Renán se desplaza al margen
de la convención y el banquete de los dioses del
Olimpo poético, lejos de la invitación pero con puertas y ventanas abiertas al artificio literario.
Será que Raúl Renán, en contubernio con Pa\'ese, piensa que "más vale reconocer que desde que
el mundo produce poesía -desde que llegan de lo
ignoto monstruos encantadores o au·oces- el deber del hombre Ci\ilizado es poblar con ellos el zoológico y darles un nombre y una jaula: hacer literatura".
No me resta más que desear larga vida al promotor, al creador de pequeñas grandes casas de luz, al
editor, al maestro, al poeta.

Tomemos en la vía alterna un
café con Raúl Renán
Óscar Efraín Herrera
DESDE sc rcRc,ó:-- HELÉ:--1co, RAüL RE:--Á:-- LEVA:-.TA c:--A
bandera humeante de palabras. La más alta es la
que representa todas las posibilidades de la generosidad humana. Y no sólo anuncia sus "queridas cosas", también las comparte e invita a quien quiera a
subirse en ese navío que ha construido en sus setenta años de vida.
Raúl Renán es uno de los escritores más apreciados en México por su generosidad triple que ofrece
a quien se le acerca. Su generosidad como escritor,
como amigo y como maestro. Muy pocos como él
son los que se brindan de tal manera para ayudar a
incipientes escritores de todas las regiones del país.
En 1928 nació en Mérida nuestro escritor y a los
28 años se instaló en la ciudad de México donde, 28
años más tarde, ya daba de qué hablar por su labor
como poeta, narrador, editor y coordinador de talleres, así como animador de una de las tertulias
más longevas que existen y en la cual han surgido
tantas iniciativas literarias como miembros han pasado por ahí. Por mencionar algunas de estas empresas debemos recordar la editorial La Máquina
Eléctrica, que publicó a los "nuevos" autores mexicanos a finales de los setenta y principios de los
ochenta, y a las revistas Papeles, Ciervo herido, Manatí
y Sinembargo.
Sin nombre y sin grupo, sólo con amistad y el
compromiso de reunirse los sábados a mediodía a
compartir la plática y el café, los miembros de la
tertulia de Raúl lo han acompañado durante dos
décadas. Pero como el tiempo todo lo une y separa,
sólo Raúl ha sido el personaje constante de estas
reuniones que han tenido muchas sedes.
En un principio la tertulia sabatina la animaron
Raúl y Guillermo Fernández, poeta y traductor, con
quien también compartió iniciativas editoriales. Luego se unieron otros poetas como Francisco Hernández, Carlos Isla, Vicente Quirarte, Eduardo Langagne, Sandro Cohen, Marco Antonio Campos y,
en los últimos años, se sumaron Ernesto Lumbreras, Eduardo Milán y Jorge Fernández Granados,
entre otros.
Junto a su taza de café Raúl inicia el comentario
del libro más reciente, alguna anécdota a propósito
del lugar en turno y en no pocas ocasiones presenta

IAÚL RENÁN

El_ Cwnto

34 Conl-,,o,úM,

31

�a un nuevo invitado que ha llegado a la reunión
desde un territorio extraüo.
Quizá Raúl nunca pensó que gracias a esta tertulia muchos escritores que viven fuera de la ciudad
de México pudimos tener una liga con quien compartir nuestras intenciones literarias. Desde el norte y el sur del país, y desde el norte y el sur del continente, incluso también desde otros continentes, la
tertulia de Raúl ha sido cenu·o de reunión, la casa
de los amigos, el oasis del sediento autor que peregrina hacia la varias veces ciudad capital.
Por eso no es extraüo la cercanía que Raúl tiene
con muchos escritores de Monterrey, a quienes no
sólo ha adoptado en su tertulia, sino que también
mantiene lazos fuertes de amistad. Sergio Cordero,
Margarito Cuéllar, José Javier Villarreal, Minerva
Margarita Villarreal, Guillermo Meléndez,Jesús R.
Cedillo y otros más jóvenes tienen en su itinerario
cuando visitan la ciudad de México ir a saludar a
Raúl.
Pero la labor de Raúl no es sólo de unir a poetas
en torno a una mesa de café, sino algo más impor-

tante: enseüar mediante sus talleres de creación literaria a muchos que se inician en el oficio de escribir. Durante años dirigió los talleres de los becarios
del INBA y orientó a un sinnúmero de jóvenes para
que encontraran el camino de publicar su primer o
sus primeros libros.
Como tallerista Raúl es una persona extraordinariamente dotada para apreciar las cualidades y
debilidades de los jóvenes autores, y sabe cómo encauzarlos para que desarrollen su escritura; pero
sobre todo le gusta compartir el nacimiento de las
obras nuevas y eso se manifiesta en su propia obra
que está compuesta por una mezcla de clasicismo y
vanguardia.
En efecto, la obra de Raúl es singular por su abordaje de temas de nuesu·a cultura clásica, personajes
de la mitología griega y alusiones al Siglo de Oro espaüol, pero con un estilo renovado,juguetón, claro, que resuelve con ingenio la solemnidad de los
temas.
Su obra que no se extiende más de lo debido la
ha escrito y reescrito también en mesas de café. ¡Cuidado!, no pensemos que nuesu·o autor es un bohemio, su gusto por las mesas de lugares públicos se
debe a que tuvo por muchos aúos que compartir su
amor por la literatura con otros u·abajos, entre ellos
la publicidad.
Desde muy temprano en la mañana avanzaba al
café más cercano a su trabajo para ejercer el oficio
que más le satisface. Sabía que las horas siguientes
estaban reservadas para la escritura anónima del eslogan y el anuncio publicitario. Afortunadamente,
ya no se gana la vida de esa manera pero igualmente tiene poco tiempo para su literatura. Ahora, desde su oficina en la calle Brasil, como subdirector de
Literatura del INBA, atiende a cuantos llegan a visitarlo. Coordinando el Peri.ódico de Poesía y preparando un estudio sobre las revistas literarias independientes en México, se mantiene activo.
En su columna "Vía alterna" informa de casi todas las publicaciones de poesía que se hacen en el
país con un estilo siempre amable.
Las reuniones de los sábados se han espaciado.
Entendamos que el poeta necesita ahora ese tiempo para escribir. Raúl es joven a sus 70 años y tiene
proyectos. Tomemos un café esperando su próximo libro.

32

George Bernanos (1888-1948),
a cincuenta años
de su muerte
José Carlos Méndez
HACE CI~CUENTA Ai'\/OS ML'RIÓ EL ESCRJTOR FRA:S:CÉS GEOR-

ge Bernanos, conocido en Latinoamérica sobre todo
por su novela Diario de un cura rural (llevada al cine
por el director Roben Bresson) y por su Diálogos de
Carmelitas (1948), un drama escrito originalmente
para el cine y luego adaptado al teatro (por Marcelle
Tassencourt y Albert Béguin). Pero, ¿quién se acuerda hoy de este polémico escritor católi.co militante,
monarquista, y gran patriota, que mu~has veces cometió errores de juicio e injusticias sobre hechos y
personas, pero que siempre fue honesto? Quizá una
de las razones de este olvido esté en lo dicho en
1946 por Francois Mauriac, con quien Bernanos fue
muy severo: "Bernanos es el encargado de administrar el disgusto, no está obligado a tragar su bilis.
Atrozmente injusto con los individuos, no lo es en
cambio con relación a su época, que es una época
miserable, es necesario reconocerlo, y conviene que
este viejo ángel, a veces en forma oportuna y otras
completamente a destiempo, nos lo grite".
¿Y qué cosas "gritaba" Bernanos? Muchas, algunas de las cuales siguen retumbando hoy. Por ejemplo, su alegato de que las élites habían renunciado
a sus responsabilidades, refugiándose en que era el
momento de que surgieran las masas "para no confesar que renuncian a deberes demasiado pesados".
En La libertad, ¿para qué?, recopilación de textos publicada póstumamente en 1959, Bernanos dice: "La
civilización europea no es una civilización de masas. Sé cuál es el sentido místico y hasta casi religioso que en la actualidad se da a esa palabra. ¡Qué me
importa! La civilización existe precisamente para
que no haya masas sino hombres lo bastante conscientes para no llegar a constituirlas aun cuando
estén unidos entre sí. .. Ya medida que pasa el tiempo se acentúa más y más el hecho de que las masas
están formadas por hombres unidos no por la consciencia de sus derechos y por la voluntad de defenderlos, sino por hombres de masa donde hasta el
más pequeño grupo disidente sería considerado una
grave ruptura de equilibrio, una amenaza de catástrofe, una especie de reptil, una fisura capaz de provocar bruscamente la caída de todo el edificio. La
dictadura de las masas no es en absoluto la liberación de las masas".

Habiéndole tocado ,~vir entre dos guerras mundiales y en medio del pesimismo de la posguerra,
Bernanos libró varias luchas al mismo tiempo: una
contra un catolicismo que se des,faba -ya acomodaticio, ya modernizante-; otra por Francia, a la
que sentía "dimitir", y la suya propia. Condiscípulo
de los hermanos Xavier y Charles de Gaulle en el
colegio jesuita de Vaugirard, en París, apoyó al General luego del armisticio y a la Resistencia; fue
Camelot de Roi, militó en la Acción Francesa (luego condenada por el Papa Pío XI), y defendió y promovió la figura deJuana de Arco, la heroína de Francia, sobre quien escribió un libro,Juana de Arco, relapsa y santa, publicado en 1929 (aparte de estar casado con una descendiente directa de un hermano
de Juana de Arco).
Y todo esto está, en esencia, en su obra maestra,
Diario de un cura rural (1936), una de esas novelas
bien escritas que alcanzan el nivel de gran literatura, que hablan del alma y para el alma, del individuo y de la sociedaq ... Escrita en forma de diario,
esta novela narra las tribulaciones de un joven sacerdote, inteligente y sensible, que es enviado como
párroco a una aldea de campesinos. Ambricourt, que
pertenece a un conde de esos cuya aristocracia es

33

�ejemplo, la famosa encíclica de León XIII, Rerum
Novarum; ustedes leen eso tranquilamente, sin pestañear, como cualquier mandamiento de cuaresma.
En su época, hijito, creímos que la tierra temblaba
bajo nuestros pies. ¡Qué entusiasmo! Entonces yo
era cura de Norefontes, en plena región minera.
Esta idea tan sencilla, de que el trabajo no es una
mercadería sometida a la ley de la oferta y la demanda, que no se puede especular con los salarios, con
la vida de los hombres como con el trigo, el azúcar,
el café, esa idea trastornaba las conciencias. ¿Qué
te parece? ... "
A casi sesenta años de su publicación, Diario de
un cura rural es una novela actual, de ésas que cuentan, y bien, una historia, y en la que los personajes
tienen ideas y emociones profundas, trascendentes.
El resto de sus libros -escritos en medio de fuertes polémicas y de la pobreza, teniendo que escribir
para ganarse el pan y mantener a su familia-, novelas, ensayos o panfletos: Bajo el sol de Satán, La impostura, El gran miedo de los bienpensantes, Un crimen,
Los grandes cementerios bajo la luna ... , son irregulares,
literariamente hablando, aunque en todos hay líneas de gran aliento y de gran poesía.

ya puramente formal y que sólo conservan lo mezquino, sin asumir ninguna responsabilidad.
Pero el lenguaje de Bernanos no es el lenguaje
piadoso de los católicos de fachada, sino el lenguaje viril de un católico militante que no sólo tenía cosas importantes qué decir, sino que sabía decirlas literariamente. Diario de un cura rural nos atrapa desde la primera frase, en la que logra plasmar y transmitir el drama de su parroquia y de su época: "Mi
parroquia es una parroquia como las demás; todas
las parroquias se parecen, hoy en día, naturalmente. Ayer se lo decía al señor cura de Norefontes (... )
Mi parroquia es devorada por el hasúo, ésa es lapalabra, como tantas otras parroquias ... "
Desde luego, Bernanos no comparte el pesimismo, y le responde a través de un extraordinario personaje, el cura de Torcy, quien le dice que tiene que
luchar contra toda adversidad. "Me pregunto lo que
tienen en las venas ustedes los sacerdotes jóvenes
de hoy en día. En mis tiempos se formaba a los hombres de Iglesia ... sí, hombres de Iglesia, interprétalo
como quieras... " Y, en otro momento, el cura de Torcy le dice al joven cura: "Pero mira, la injusticia y la
desgracia me encienden la sangre. Hasta hoy ha pasado mucho tiempo y no puedes darte cuenta... Por

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34

ociológica
ción de la personalidad de los jóvenes actuales
tiene muy poco que hacer la acción paterna, allí
donde la religión o la patria dejaron de ser significativas desde hace tiempo.
Tímidamente, pero al mismo tiempo en forma constante, en las sociedades llamadas avanzadas se cuestiona el papel del mercado, si no
en la teoría, sí en las consecuencias: una colectividad que pierde su identidad en el objeto del
consumo y que cuestiona el orden económico
en un intento de refugio en la subjetividad de
una identidad (nueva) que ya no responde a
los viejos cánones sino que pretende alcanzar
formas de rescate que son difusas. Y se cuestionan las formas políticas democráticas por su
insuficiencia para satisfacer las necesidades de
los que creyeron en su capacidad para solucionar los conflictos y las injusticias humanas. Y
los jóvenes crecen apartados de la religión, no
porque la religión haya cambiado sino por lo
contrario, porque ya no puede movilizar la
constitución de esa identidad.
Mientras tanto, las sociedades que aún no han
llegado al consumo, ni a la democracia ni· a la
identidad nacional se debaten en la imposibilidad del qué hacer. Porque no hemos llegado al
mercado y ya no sabemos si eso es lo que debemos hacer. Porque no hemos llegado a la democracia y nos enfrentamos al cuestionamiento ~e
la democracia como forma de organización capaz de resolver los problemas humanos. Porque
aún no hemos construido la vieja identidad y
vemos que esa identidad no sirve, que se requiere de una nueva. Y, como ya ha sucedido sin éxi-

La tensión universal
No ME REFIERO A NINGÚN PRINCIPIO FÍSICO, SINO A LA
compleja diferencia entre el uno y los otros,
entre los individuos y la sociedad, entre lo particular y lo universal en los sistemas sociales.
Para el mundo que se había definido como
desarrollado, se ha producido una caída de los
valores, por la cual ya no pueden sostenerse las
antiguas imposiciones, de un sujeto político o
de un sujeto histórico o, ni siquiera, de un sujeto religioso. Esta desaparición (por disgregación
o destrucción) de una seguridad que permiúa
creer a cualquiera estar siguiendo el camino correcto para el desarrollo vital, la sensación de
tener una vida plena de sentido, ya no puede
sostenerse, porque la imposición de la ley y del
padre no posee una firme convicción social o
cultural, porque la imposición autoritaria de un
dios o del Estado ha sido cuestionada y rechazada de múltiples formas; el resultado es una juventud que no sabe cómo encontrar el camino,
porque no siente confianza en la religión ni en
la patria ni en los padres. Recientes estudios en
los Estados Unidos muestran que en la forma-

35

�hacen de manera permanente mucha gente
respira aliviada y siente que ya se ha superado
el problema. ¿Qué pasaría si las bolsas se mantuvieran estables por un periodo prolongado
-suponiendo que ello fuera posible-? Todos
creerían que la economía ha fracasado.
¿Cómo se siente el individuo en esas condiciones? Desesperado porque la oferta de ser el
dueño de su vida es una mentira. Y si en un
tiempo el "socialismo" le propuso el paraíso
terrestre a costa de la renuncia a su individualidad, a la negación de su deseo para el logro de
la sociedad ideal, el capitalismo le ha devuelto
su capacidad autonómica para ya no saber qué
hacer con ella.
Se ha recuperado como individuo pero no
puede esbozar un otro definido al que oponerse. La búsqueda del sentido de la vida no puede
ser una aventura solitaria, pero cuando fue impuesta por otros produjo los totalitarismos -de
derecha e izquierda- que también fracasaron.
¿Cómo encontrar el equilibrio, cómo desarrollar una sociedad donde las tensiones entre
el uno y los múltiples otros se superen? Quizá
con un ejercicio de la imaginación sociológica
que hasta ahora ha sido reprimida.

to en otras ocasiones en la historia, aparecen
grupos que creen que la salida está en volver
hacia atrás, tratando de restaurar lo abandonado o lo desechado. Pero en la vida personal y en
la vida social no se puede volver atrás: los ancianos que quieren parecer jóvenes sólo acentúan
más su ridículo. Las respuestas del integrismo
religioso o del ultranacionalismo son, además de
reaccionarias, grotescas.
Si el individuo de las modernas sociedades
avanzadas está desgarrado, ¿cómo podemos ubicar al de las sociedades que aún no llegan a la
modernidad? Si el europeo construyó su vieja
identidad oponiendo su mundo aparentemente
perfecto al mundo africano y latinoamericano,
si el estadouni_dense construyó su identidad oponiérrdose a los "comunistas" y ahora a todo el
resto del mundo, ¿cómo podemos y debemos
solucionar esta tensión entre nosotros? ¿Quiénes son los "otros" frente a los cuales debemos
constituimos? ¿Dónde estarán los "otros" que nos
permitirán constituirnos como sujeto?
Las sociedades avanzadas modernas produjeron un sentimiento de satisfacción por el cual
era válido el sentir formar parte de una sociedad que estaba alcanzando los ideales. Aun
cuando no se percibiera que se trataba de una
ilusión, porque ese equilibrio propuesto era
imposible lógicamente, quienes vivían en esa
sociedad senúan - y aún sienten- que esa sociedad en la que vivían era digna de ser vivida,
que sus valores eran aceptables y transmisibles,
que lo que había funcionado tan bien en sus
sociedades podía ser trasladado a otras, proponiéndose como modelo. Pero el propio desarrollo histórico ha dejado al descubierto las
múltiples insuficiencias y contradicciones de su
propuesta. La principal de todas esas contradicciones es que las sociedades actuales, llamadas capitalistas, no pueden funcionar si no siguen creciendo. En la actual crisis mundial de
la economía ese es el supuesto que no se discute, pero todo el mundo produce demostraciones de sufrimiento o de insatisfacción si las
bolsas no muestran un crecimiento. Cuando lo

36

,.

conomia

ciento, pero tan sólo 6.8 para alguien que por
sí solo hubiera alcanzado una escolaridad de
cuarto de primaria. La importancia de esto radica en sus implicaciones para la factibilidad
de las políticas educativas utilizadas como instrumentos de redistribución social de la riqueza pues, con estos números, para doblar los ingresos de una persona tan poco educada, que
gana en promedio $1,500 mensuales, el gobierno tendría que gastar $229,000 enviándola diez
años más a la escuela: si estos montos se invirtieran en los casi 17 millones de mexicanos con
15 o más años de edad que no rebasaron este
nivel de educación, el impacto presupuesta!
sería de 468,000 millones de dólares, una cifra
imposible de financiar -aproximadamente el
PIB mexicano de un año.
Este razonamiento implica que son limitadas las posibilidades de una redistribución efectiva de los ingresos mediante una política pública de inversión en la educación de los más
desfavorecidos económicamente. ¿Por qué es
tan baja la capacidad de aprovechar la educación como instrumento de mejoría económica
entre algunos grupos sociales?
Se sospecha que la educación de los padres,
el ingreso familiar, la estructura de la familia y
otras variables son importantes determinantes
de las posibilidades de que los niños y jóvenes
alcancen elevados niveles educativos, pero en
nuestro país son casi inexistentes las investigaciones que verifiquen la existencia de estos vínculos y que los cuantifiquen.
La importancia de las decisiones familiares

El papel de la familia en la edu. ,,
cac1on
EN EL ENFOQUE DE •lA1 ECONOMÍA RESPECTO AL EFECto de la educación sobre el nivel de vida de la
población es muy importante establecer en
cuánto aumenta el ingreso laboral de una persona o grupo social al incrementarse su nivel
educativo. De hecho, algunas importantes recomendaciones de política económica de los
organismos internacionales, como el Banco
Mundial, parten precisamente de estimar que
la rentabilidad salarial de la inversión en escolaridad en los niveles básicos es la más elevada.
Sin embargo, los más recientes trabajos que
en México han investigado el asunto encuentran el patrón contrario: la rentabilidad de invertir en la escolaridad de quienes por su cuenta
no habrían pasado de la secundaria es bastante menor que la de los que alcanzan niveles
educativos superiores. Por ejemplo, en algunas
zonas urbanas se ha estimado que la rentabilidad de invertir en un año adicional de escolaridad para el trabajador promedio es diez por

37

�Siguiendo el marco de análisis beckeriano,
se postula que la probabilidad de que un joven
complete un grado educativo depende de que
sus padres hayan evaluado que el beneficio por
alcanzar esto es al menos igual al costo de la
inversión familiar. El beneficio se refiere al nivel de vida que los padres esperan en el futuro .
para su hijo por haber obtenido esa educación;
esto es, al incremento en el ingreso del menor
que se obtendrá cuando sea adulto y, los costos, al uso alternativo que se le podría dar a los
recursos y esfuerzos invertidos. Se podría postular que el beneficio depende positivamente
de la habilidad innata del hijo para aprovechar
la escuela -que a su vez dependería de la escolaridad de los padres-, de la cantidad y calidad de la educación que le proporcionen, y del
grado de altruismo intrafamiliar. Por otro lado,
el costo de invertir en la escolaridad de los hijos depende, posiblemente, del ingreso familiar entendido como un indicador de su acceso al mercado de capitales para obtener fondos que financien gastos mayores al ingreso
corriente; esto es, al crédito formal, en instituciones financier:as, o no formal, ·con parientes
y amigos -o bien a las transferencias familiares, como cuando un abuelo o tío ayuda a pagar la educación de un nieto o sobrino.
Volviendo a las especulaciones numéricas,
hace poco un estudio de la UANL analizó la
influencia de distintas variables indicadoras del
entorno familiar sobre la probabilidad que un
adolescente tenía de haber completado la secundaria: el ingreso familiar, la presencia o
ausencia de sus padres en el hogar, las escolaridades y edades de ellos, el tamaño de la familia, el estrato socioeconómico y el municipio
en que vive, y el sexo del joven. Lo ·que se resume aquí es entonces este intento. La información utilizada provino de una encuesta dirigida a hogares de la región geográfica que incluye los nueve municipios conurbados de Monterrey, y que realizó el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL en 1996.

sobre la escolaridad de los menores ha sido
estudiada teóricamente por Gary Becker, Premio Nobel de Economía en 1992 y uno de los
padres de la moderna Teoría del Capital Humano, quien modifica el marco original para
el análisis económico de los determinantes del
logro escolar de un individuo, de manera que
refleje la conducta intrafamiliar y las decisiones y acciones conjuntas de los miembros del
hogar. Él insiste en que no son decisiones unilaterales de los padres las que determinan el
nivel educativo de los hijos, sino que se da dentro de la familia un sutil juego de incentivos
para que los pequeños "obedezcan" los planes
de los grandes, supuestamente formulados con

'

1

1

una motivación altruista.
Como nota al margen, es curioso notar que
en "El valor de educar", el filósofo Fernando
Savater hizo hincapié en el temor de los niños
a perder el cariño paterno como un importante factor de incidencia en su capacidad de educarse. Aunque las posiciones de estos dos pensadores no son realmente incompatibles, es
interesante destacar que la implicación de ambas es que la presencia o ausencia de los padres en el hogar debe tener un importante efecto en las posibilidades de éxito escolar de los
hijos.
En relación a la importancia del grado de
altruismo intrafamiliar como un importante
factor que actúa sobre la conducta de los jóvenes, de acuerdo al célebre "Rotten-Kid Theorem" de Becker, la presencia de los padres implica que el hijo encuentra conveniente actuar
como piensa que ellos lo esperan, para así poder recibir las transferencias intergeneracionales que sus progenitores, preocupados por su
futuro, le proporcionan como incentivo a una
conducta adecuada-se porta bien con su hermano para que sus padres le regalen dulces.
En nuestro caso, el impacto de la estructura
familiar sería sobre el desempeño escolar del
joven.

38

De acuerdo a esta encuesta, en nuestra zona
metropolitana el 20.3 por ciento de los jóvenes
de 15 a 18 años no ha terminado la secundaria;
un 11. l por cien to vive en hogares donde está
ausente el padre o un padrastro; 2.5 por ciento
viven sin madre o madrastra en el hogar; su familia tiene un ingreso promedio de 4,354 pesos mensuales; la escolaridad de sus padres es
de 7.5 años; la madre tiene 42 años y el padre
46, y el número de hijos del j efe del hogar es
de cuatro en promedio.
De todas las variables mencionadas en los
párrafos an teriores que se probaron como posibles determinantes de la probabilidad de que
un joven de 15 a 18 años que en 1996 vivía en
el área metropolitana de Monterrey concluya
al menos la secundaria, sólo tres relaciones fueron estadísticamen te significativas: sus posibilidades aumentan con la escolaridad promedio
de los padres y con la edad de la madre, pero
disminuye con el tamaño de la familia - el
número de hijos del j efe.
Más específicamente, tienen el mismo impacto en la probabilidad de éxito escolar de
un adolescente un año adicional de escolaridad promedio de sus padres, un año más d e
edad de su madre, un hermano menos.
También hay que aclarar que se descarta la
influencia directa del ingreso familiar, la presencia o ausen cia de los padres - o padrastros- en el hogar, el estrato socioeconómico y
el municipio donde habite el j oven, su sexo, y
la edad del padre. Estad ísticamente, estas variables no están correlacionadas significativamente con el logro educativo de los jóvenes.
Por ej emplo, si los pad res del joven no tienen educación formal y su madre tiene 38 años
y cinco h ijos, la probabilidad de que haya completado la secundaria es d e 58 por ciento - es
decir que ¡uno de dos j óvenes en tal situación
no alcanza este grado de escolaridad!-; si la
madre tiene sólo dos hijos las posibilidades de
éxito del muchacho suben a un 67 por ciento
-dos de cada tres-; si la escolaridad prome-

dio de los padres se incrementa a secundaria
completa, la seguridad de este logro educativo
sube a 86 por ciento. Para una familia en que
la educación de los padres es de licenciatura,
sólo tienen dos hijos y la madre del adolescente tiene 50 años de edad - tuvo al j oven entre
los 32 y los 35- , la probabilidad de que el hijo
complete la secundaria es 98 por ciento: sólo
por algo extraordinariamente raro, prácticamente imposible de que suceda, no completaría la secundaria.
A pesar de lo robusto de los hallazgos, las
implicaciones de política económica de los
mismos están lejos de ser evidentes. Por un lado,
y a riesgo de generar controversias, parece obligado enfatizar que la visión tradicional y hasta
conservadora del papel de la familia no se sostiene: la presencia o ausencia de los padres no
es el principal factor determinante del desempeño escolar; el que las mujeres se casen y tengan h ijos estando relativamente j óven es perjudica el aprovechamiento de sus pequeños en
los n iveles educativos básicos, y una fam ilia
numerosa también afecta negativamente el logro académico.
Por otro lado, también surgen razones para
el pesimismo: los resultados sugieren una limitada movilidad social, pues es mucho menos
probable que tenga éxito en la escuela un joven cuyos padres alcan zaron niveles escolares
bajos. El círculo vicioso se ve así difícil de romper.
Sin embargo, aparece un argumento adicional para invertir en la educación de los grupos
sociales menos favorecidos económicamente:
puede ser que no sea muy efectivo el subsidio a
su escolaridad en cuanto a que no impacta de
manera importante su ingreso futuro den tro
de un a misma gen eración, pero la inversión sí
tendría un efecto significativo en el nivel educativo de los hijos de los recipiendarios de lo
invertido, es decir, en la siguiente generación.

39

�tencion
flotante
1

/

La vida de los grupos
UN GRUPO ES U~A PLURALIDAD INTERAGTUA.,TE. Los
miembros de un grupo se reconocen por su interrelación, interdependencia, sus normas compartidas y sus fines comunes. El grupo es una
red de roles entrelazados donde sus integrantes se identifican a través de una autopercepción unitaria. Según Didier Anzieu ha habido
una resistencia epistemológica a la noción de
grupo, yo agregaría que tal resistencia histórica se refiere al pequeño grupo. Tendemos a
considerar al grupo igual que a las multitudes,
como algo efímero y a nuestra individualidad
como separada del grupo. La misma palabra
grupo es de aparición tardía en nuestra lengua,
deriva del italiano gruppo, y ~e aplicó en un principio al grupo escultórico. A su vez el italiano
gruppo procede del gótico krupps (objeto abultado), de ahí la palabra grupa, masa redondeada. El término, según Anzieu, alude a las palabras nudo y círculo, con todas sus sugerentes

implicaciones. A mí me gustaría asociar el grupo con la palabra red y toda su reverberante
urdim-bre de connotaciones.

Los grupos varían de acuerdo a su dimensión, estructuración, normas, roles, cohesión,
atmósfera, patrón de participación, etc. Tradicionalmente fueron estudiados los grandes grupos (multitudes, muchedumbres, masas) por
los teóricos clásicos de la psicología social como·
Gustave Le Bon, W. McDougall y S. Freud. A
ellos debemos los conceptos de instinto gregario, mentalidad colectiva, regresión grupal, etc.
Freud estudió en su clásico ensayo La psicología
de las masas y análisis del yo la estructura dinámica del ejército y la Iglesia. Allí destacó la presencia de los mecanismos de identificación, proyectiva e introyectiva, el ideal del yo y el mencionado proceso de regresión. En este importante ensayo afirmó: "La oposición entre psicología individual y psicología social o de las masas, que a primera vista quizá nos parezca muy
sustancial, pierde buena parte de su nitidez si
se le considera más a fondo [... ] En la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con toda regularidad, como modelo, como objeto, como
auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social en este sentido
más lato, pero enteramente legítimo".
Durante muchos años se careció de una teoría de los grupos reducidos. De acuerdo a una
estadística de 1955, se habían publicado más
estudios sobre grupos pequeños de 1950 a 1953
que en el periodo de 1930-1950. Actualmente
la literatura es inabarcable; no obstante, se reconoce a Kurt Lewin y a J. L. Moreno como los
dos grandes pioneros del trabajo e investigación con los grupos pequeños. En este artículo

40

haremos referencia a los grupos terapéuticos y
no a la dinámica de grupos de Lewin ni al psicodrama de Moreno. Se afirma que la terapia
de grupo es una invención americana del siglo
XX. Uno de los pioneros fue Joseph Pratt, quien
en 1905 reunía a pacientes tuberculosos en sesiones de lectura para informarles acerca de
consejos útiles respecto a su enfermedad. Esta
práctica se extendió después a pacientes diabéticos y neuróticos. En 1927 Trigant Burrow,
fundador de la Asociación Psicoanalítica Americana, estableció pequeños grupos informales
de discusión en los que participaban pacientes, familiares y otros colegas. Otras figuras pioneras fueron Paul Schilder, Samuel R. Slavson,
Fritz Red! y Alexander Wolf, quienes aplicaron
conceptos psicoanalíticos a grupos terapéuticos. Durante la Segunda Guerra Mundial la terapia de grupo cobró gran impulso. Al aumentar el número de pacientes se hizo necesaria la
terapia de grupo para atender la demanda. En
Inglaterra se distinguieron S. H. Foulkes, Wilfred R. Bion,J. D. Sutherland y H. Ezriel. En la
década de 1960 surgieron los grupos de encuentro y hubo una creciente variedad de técnicas
extravagantes que alarmaron a las sociedades

profesionales bien organizadas que intentaron
poner orden en el desconcierto general producido por la exuberante proliferación de grupos pretendidamente terapéuticos.
Las discusiones teóricas no se hicieron esperar y todavía está vigente la polémica relacionada con la denominación de algunos grupos.
En publicaciones especializadas recientes se
habla, por ejemplo, de Psicoanálisis en grupos,
Terapia psicoanalítica de grupo y Análisis de
grupo, como modalidades técnicas distintas
inspiradas en el psicoanálisis. Otro tanto podemos decir de Teoría de relaciones objetales y
terapia de grupo, Psicología del self y terapia
de grupo y modelos de terapia centrada en el
grupo, que corresponden a variantes de técnicas con una misma base teórica y un abordaje
terapéutico diferente.
Otras orientaciones teóricas utilizan también
la terapia de grupo, por ejemplo: Análisis transaccional en grupos, Terapia de grupo cognitivo-conductual, Terapia de grupo Gestalt, Terapia de grupo de abordaje Humanista-Existencial, etc. Entre otros tipos de terapia de grupo
tenemos Terapia de grupo breve, Terapia familiar múÍtiple, Terapia grupal con parejas, Gru-

�po terapéutico. Los grupos pueden ser cerrados o abiertos, heterogéneos u homogéneos y mixtos, dependiendo de su duración, inclusión de miembros de ambos
sexos, estado civil, patología y edad variable. Irvin Yalom describe once factores curativos en la terapia de grupo independientemente de la modalidad técnica empleada. Estas once categorías básicas son:
1) infundir esperanza, 2) la universalidad,
3) ofrecer información, 4) el altruismo,
5) la recapitulación correctiva del grupo
familiar primario, 6) el desarrollo de las
técnicas de socialización, 7) la conducta
de imitación, 8) el aprendizaje interpersonal, 9) la cohesión del grupo, 10) la catarsis y 11) los factores existenciales. Benjamin
J. Sadock considera veinte factores terapéuticos en la terapia de grupos: abreacción, aceptación, altruismo, catarsis, cohesión, validación
consensual, contagio, experiencia familiar correctiva, empatía, identificación, irritación,
insight, inspiración, interacción, interpretación,
aprendizaje, prueba de realidad, transferencia,
ventilación y universalización.
En las diversas técnicas grupales se describe
a algunos pacientes problemáticos. Entre otros
se citan los siguientes: el monopolizador, el esquizoide, el narcisista, el aburrido, el moralista
puritano, el que se queja y rechaza la ayuda,
etc. Estos pacientes parasitan o afectan la buena marcha del grupo. Por esa razón deben ser
detectados a tiempo y tratados de acuerdo a
sus peculiaridades. Los grupos pasan por diferentes etapas que van desde los titubeos iniciales hasta la consolidación grupal donde han
quedado superadas las deserciones, inasistencias e impuntualidades de sus miembros.
Los grupos avanzados tienden a volverse cerrados y así permanecen hasta la terminación
con éxito del grupo.
El psicoanálisis ha proporcionado muchos
elementos valiosos a la terapia de grupo. Entre
otros, el concepto de regresión, inconsciente

pos de autoayuda y Coterapia. En cuanto a la
atención de pacientes especiales existen la Terapia de grupo con esquizofrénicos, trastornos
de la personalidad, alcohólicos y adictos, ansiedad y trastornos del humor, trastornos de la
ingesta, enfermedades físicas, pacientes con
Sida, disfunciones sexuales, pacientes con distrofia de género, con hombres gays y lesbianas,
adultos con historia de incesto, víctimas de violación y mujeres maltratadas, niños víctimas de
abuso sexual, en los trastornos por estrés postraumático y terapia grupal con niños, con adolescentes y con ancianos.
Pero ¿en qué consiste la psicoterapia de grupo? Sin pretender entrar en discusiones teóricas de escuelas, tendencias y filosofías diferentes existe un conjunto de conocimientos y algunos acuerdos sobre este tema. Los grupos están formados por un máximo de ocho y un mínimo de tres pacientes que se reúnen dos veces por semana en sesiones de una hora y media de duración, con un terapeuta debidamente entrenado, con experiencia terapéutica personal en grupo y amplia supervisión clínica de
su trabajo con grupos terapéuticos. Los pacientes que integran el grupo son previamente entrevistados y su selección y agrupabilidad se hacen de acuerdo a la mejor composición del gru-

42

cipios de los años sesenta y no tuvo continuidad. Casi todos los psiquiatras que llegaban a
Monterrey de su entrenamiento en el extranjero iniciaban la terapia de grupo en su práctica privada pero la elevada demanda de psicoterapia individual provocaba el rápido abandono de esta práctica terapéutica. De 15 años a la
fecha la Unidad de Psiquiatría incluyó la enseñanza de la terapia de grupo en residentes de
psiquiatría y hace 1Oaños se fundó la Sociedad
Analítica de Grupo de Monterrey (SAGMO),
con el propósito de especializar a médicos, psiquiatras y psicólogos clínicos en las técnicas
grupales, terapia de pareja, terapia familiar y
análisis institucional. En la actualidad se encuentra entrenando a la cuarta generación formada por un grupo de 11 distinguidos profesionales de la salud mental. La vida de los grupos terapéuticos en nuestra ciudad parece tener un futuro promisorio.

grupal, transferencia central, lateral y grupal,
contratransferencia, identificación proyectiva,
resistencia, asociación libre, el análisis de sueños y fantasías, la elaboración y la interpretación entre muchos otros conceptos. Estas aportaciones se utilizan con una frecuencia y profundidad variables de acuerdo a la orientación
teórica de los terapeutas.
Hay una antigua discusión teórica y técnica
entre lo que se ha llamado psicoanálisis de grupo, psicoanálisis en grupo, psicoanálisis del grupo, aparte de otras denominaciones como Psicoterapia psicoanalítica de grupo, Psicoterapia
grupo-analítica y Terapia analítica de grupo. La
lista podría verse aumentada. En la actualidad
prevalece el criterio de integrar al analista como
un miembro más del grupo, y se enfatiza que
el análisis se lleva a cabo en grupo, a través del
grupo y se analiza la totalidad del grupo. En
Monterrey la psicoterapia de grupo tiene una
historia tardía, breve e irregular; se inicia a prin-

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43

�achina
speculatrix
La gente tiende a confundir el espacio con
el vacío. A pesar de que en el anterior ejercicio
se extendió la invitación para imaginar un universo vacío y, con ello, lograr percatarnos de
que aún nos quedaba el espacio en la chequera,
el espacio y el vacío no son lo mismo. Al quitar
toda cosa ciertamente queda el vacío y, por supuesto, el espacio; pero espacio y vacío no tienen que ser idénticos. Piénsese en lo siguiente: un metro cúbico ya sea que esté lleno o vacío es el mismo metro cúbico en un caso y en
el otro. Luego, el espacio es independiente de
su estado de vaciedad o de su condición de pleno. Pero la gente puede caer en engaño. En el
siglo XVII, se dio un tonto pero industrioso cura
que pensó esto: hacer el vacío en un tubo, obturarlo bien, y al trasladar el tubo trasladar el
espacio dentro de él. Pascal le propinó sus buenos palmetazos, y concluyó: entérese bien, lo
que traslada sólo es un tubo sin aire, no el espacio.
Pero no sólo se puede caer en engaños, sino
también tender trampas con el espacio. Zenón
de Elea (490-430 antes de nuestra era) fue un
fino maestro en este último arte. En una de sus
famosas aporías dice que nadie puede recorrer
un espacio -un estadio, dice él- porque antes de recorrerlo todo tiene que recorrer la mitad; y antes de recorrer la mitad tiene que recorrer la mitad de la mitad, y antes de recorrer la
mitad de la mitad tiene que ... , así indefinidamente; total, que si le creyéramos, llegaríamos
a la conclusión de que no se puede salir del
punto de arranque. Estos razonamientos, que
alelaron a los filósofos durante siglos, se basan

El espacio
INTÉNTESE EL SIGUIENTE EJERCICIO DE 1A IMAGINACIÓN:

que del universo entero sus luminarias, cometas, piedras, pedruzcos y polvos estelares, constelaciones y cúmulos globulares o de otro tipo,
galaxias espirales o de cualquier otra especie,
astros binarios que giran tomados por sus invisibles manos gravitatorias, pulsares, cuasares,
modestos planetas o tremebundos hoyos negros, y aun los más insignificantes átomos o
partículas materiales, y toda suerte de radiación,
todo, todo se saque y quede depositado, provisionalmente, dentro del baúl de la nada. Y también quede el universo deshabitado de ángeles, arcángeles, tronos, potestades, serafines,
querubines, dominaciones y modestos espíritus, incluyendo íncubos, súcubos o precarios
fantasmas chocarreros; todo, todo se saque y
quede depositado en el antes mencionado baúl.
Yya cuando en el universo no quede cosa alguna, ni de tipo material ni de tipo espiritual,
hágase la pregunta: ¿queda aún algo? Sí, quedan dos cosas, en caso de que cosas lleguen a
ser: el espacio y el tiempo.

44

en la idea de una indivisibilidad infinita del
espacio y, en verdad, sólo hasta el desarrollo
pleno, incluyendo la fundamentación , del cálculo infinitesimal pudo entenderse su meollo.
Durante la Edad Media se alcanzó una curiosa distinción, la que discierne entre espacio
real y espacio imaginario. El primer tipo de espacio era considerado finito y era el espacio de
los cuerpos reales; el segundo, era imaginario
y se extendía más allá, pudiendo potencialmente contener otras cosas y, potencialmente también, podía ser infinito. Esta idea pervivió hasta el tiempo de Suárez, entre los siglos XVI y
XVI I. Permite algunas salidas a ciertos atolladeros recurrentes. ¿Qué hay más allá del universo? Ah, podemos pensar en que sólo hay espacio, un espacio puro. ¿Y qué hay más allá de
ese espacio? No hay "más allá", este espacio
nunca termina, es infinito. Esta idea sirve para
salir de un apuro, pero no es confiable. Sólo es
árnica para mitigar comezones superficiales.
En la Modernidad, destaca Descartes por su
metafísica dualista según la cual hay dos tipos
de cosas: las extensas y las pensantes. La extensión es la característica privativa y diferencial
de los cuerpos: todos los cuerpos son extensos,
son espaciales. Pero, ¿vale
también la inversa, esto es,
el que todo lo espacial haya de ser corpóreo? Bajo
tal suposición, todo se llenaría con obesidades materiales y quedaría repleto hasta el grado de hacer
imposible el movimiento.
El cambio, la traslación,
volverían a ser conceptualmente impedidos por
la gordura total e impenetrable de la sustancia extensa, igual a lo que aconteció con el ser en los siglos de Párménides y sus
férreos seguidores. Des-

cartes se escinde, por una parte dice "repugna
en todo que haya extensión de la nada", aunque en otro pasaje, y para posibilitar el movimiento, expresa "es forzoso que todas (las) partículas imaginables, se aparten algo entre sí".
Estas separaciones entre partículas, por mínimas que sean, crean una contradicción en la
teoría: en la separación no hay corporeidad y
sin embargo hay extensión. Pero, además, Descartes comete una confusión: cree que la ausencia de cuerpos es la nada. No es la nada, es el
vacío.
Vemos, pues, que se cometen identificaciones dubitables entre el espacio, el vacío y la nada. Pero también puede verse algo de mayor
monta: quizá no sea posible atender la invitación a realizar la experiencia imaginaria planteada en el primer parágrafo. Al menos, no en
todos los casos. En Descartes, por ejemplo, los
cuerpos acarrean sus propias extensiones y, por
ende, proscribirlos del universo implicaría también el exilio de sus dimensiones espaciales; sólo quedaría, tal vez y en el mejor de los casos,
una rara telaraña compuesta de las separaciones entre las partículas, únicos loci donde la
espacialidad no está montada sobre cuerpos.

45

��y con canciones que en sus letras exaltan el orgullo regiomontano de tal forma que están por
convertirse en una modalidad de identidad.
En Libres y Locos podrán encontrarse temas
con el rock más puro: Perdido y Columpio. Así
como con dosis de cumbia: Decadencia, Dormir
Soñando, No sabemos amar y Mitote. Con rap:
Contrarreloj. Polka y redova: Con sangre del norte.
Y huapango: Libres y Locos.
En el material destaca sentimentalmente el
homenaje que le ofrecen a don Eulalia González con el tema Piporro '.s taconazo, así como las
constantes referencias que, en letra y música,
realizan a personajes como el famoso acordeonista Antonio Tanguma y los viejos músicos
de fara-fara, así como a las bandas de música
colombiana que existen en Monterrey.
Sin embargo, particularmente hay temas que
merecen un estudio. Decadencia llama poderosamente la atención por el discurso de la canción,
más cercano al de las instituciones que al de la
supuesta capacidad subversiva del rock. Y es que
con este tema, el poder transgresor del rock aparece con una actitud distinta, sometida a la bue-

na onda, al "piensa, sólo piensa (... ) Y sigo caminando entre tanta represión, buscando en mi
mente una buena solución". Y Mitote, quizá la
mejor pieza del álbum en cuanto a letra se refiere: es un verdadero himno a la memoria de la
infancia de una generación: la de los nacidos todavía en los años setenta que "crecimos jugando
con el tirafichas, el trompo en la mano( ... ) Yasí
jugando seguimos creciendo, y nunca ocupamos
pá nada el nintendo."
Sin el despliegue de componentes electrónicos con el que están fundamentados los
trabajos de grupos como Control Machete y
Plastilina Mosh, El Gran ofrece un planteamiento musical en el que inserta los recursos que al
acordeón se le han asignado en el terreno de
la cultura popular, es decir: retoman el acordeón de la cumbia y de la polka, por ejemplo,
así como las posibilidades que ofrecen un par
de guitarras acústicas. Se trata pues, de una propuesta genuina, auténtica, llena de una energía que, sin embargo, corre el peligro de ser
utilizada comercialmente de un modo extremo, tanto así que ya grabaron algunas de sus
piezas en la modalidad de la onda
grupera. El gran reto de estabanda integrada por los hermanos
Cano y Tony Hernández (guitarras
y voces; el primero compositor de
la mayor parte de los temas), Julián Villarreal (bajo), Isaac Valdez
(acordeón) y Ezequiel Alvarado
(batería) es no permitir la domesticación de su propuesta ni por la
industria ni por el mismo público; que no caigan en complacencias sino que desarrollen un trabajo creativo que les permita una
evolución. Que El Gran Silencio
proporcione a Monterrey lo que
La Ma/,dita Vecindad y Café Tacuba
ofrecieron al Distrito Federal: la
posibilidad de una música genuina que puede ser también una expresión de identidad cultural.

48

'
1ne,
televisión
y otros
' '
espeJlSffiOS

lista para ser exhibida, aparece una nueva ofensiva gráfica y electrónica: películas de cómo se
realizó la película; entrevistas en los periódicos
y en la tele con el director y los actores y actrices; videoclips con la canción dispuesta, un
extrabonus si pega, a convertirse en moda; información del film para todos los gustos y sentidos dispuesta a ser navegada en el Internet.
Hasta que ocurre lo esperado: el estreno. En
los Estados Unidos, por lo general, en la temporada veraniega. Después seguirán los estrenos múltiples en cada uno de los países del planeta que el imperio enlaza.
Mientras las autopistas internacionales de la
información cercan a cada nación con la lluvia
promociona!, se anuncia, ¡por fin!, el estreno
nacional. Entre más grande el alud de ruido
-en las páginas impresas y en los medios audiovisuales- mayor el interés posible de los
futuros espectadores por el film, mayor la obligación de verla. Obligación compartida con el
grupo en el que cada persona se mueve. En los
días previos a su exhibición las llamadas constantes de atención impiden que la gente olvide
lo que podría ser el gran acontecimiento del
año. Si acaso, con los precios de entrada cada
vez más altos, la familia no puede ir en sus primeras semanas de exhibición, el ruido generado con la campaña continuará sonando en la
mente de los aficionados hasta que la película
aparezca en el videoclub, para verla o comprarla, o se pase por cable, o se ofrezca como regalo promociona! al adquirir un determinado
producto en el supermercado o en el Mali.
El mecanismo funciona y funciona a veces
de manera extraordinaria. En ocasiones, sin

¡Y llegó el verano!
Y CON ÉL EL CINE DE DESASTRE. UN SUBGÉNERO FÍLmico de reciente aparición urdido para catalizar las ruinas económicas en que se han convertido la mayoría de los habitantes de esta aldea global (bautizado ahora por algunos especialistas como el McWor/,d). Ruinas deseosas de
escapar de la catástrofe por medio de los sueños y la diversión masiva, territorio sofisticado
que maneja e impone con extraordinaria habilidad la industria norteamericana del entretenimiento.
El mecanismo de este entretenimiento forzado, entertainment mundial, patrimonio exclusivo de las grandes corporaciones estadounidenses, ahora supranacionales, camina por estas líneas. Tan pronto se decide el rodaje de
una producción cinematográfica, la prensa, la
impresa y la televisiva, bombardean el mundo
con noticias y comentarios de la filmación.
Datos del costo y los esfuerzos de los técnicos
se difunden entre el gran público, a menos que
las aventuras amorosas de los intérpretes desplacen estas columnas. Cuando la película está

49

�embargo, la forzada invitación no prospera. De
intento de blockbuster, la película se convierte
en flopbuster.
La industria cinematográfica es una actividad de gran riesgo. No sólo por las enormes
cantidades que se necesitan invertir, a veces más
en promoción que en los costos de producción
del film, cantidades que las diversas cinematografías nacionales no pueden sufragar, aun en
coproducción, para vestir una película como
acostumbra el nuevo Hollywood. Un Hollywood
localizado más en los centros financieros de
Manhattan que en Los Ángeles. El riesgo es
mayor porque la industria opera fabricando un
producto algo parecido a los demás de la misma clase o género cinematográfico, pero con
ciertas notas propias que deberán distinguirlo
en el universo de las fantasías por venir.
El peligro del cine radica en el futuro, en el
futuro de los sueños colectivos, aun si la película logra estrenarse pronto. En el cine se construyen sueños, desde su concepción en el guión
hasta el armado final de la edición, que deben
coincidir con los sueños de los espectadores en
el momento en que se exhibe el film. Sueños
que no son necesariamente conscientes, al fin
sueños; o por lo menos se ubican en un territorio muy cercano al soñar despierto. ¿Quién
hubiese imaginado, durante el rodaje, que el
primer Tiburón de Spielberg alumbraba los temores de un gigante, los Estados Unidos, diezmado en ese entonces por la angustia inflacionaria? ¿Quién no aventuró una esperanza de
éxito en el mundo de los negocios al ver triunfar en la pantalla a Forrest Gump?
Este verano el tránsito mundial por la crisis
económica y los arrebatos financieros, que han
hecho trizas algunas economías, han lanzado
los sueños del espectáculo filmico, como ha
estado ocurriendo desde hace varios años, a las
galaxias más lejanas; pero no para viajar por
ellos cabalgando sobre historias de reinos y
princesas, sino para hacer venir del exterior las
desgracias; ya sea simbolizadas por enormes ae-

rolitos a punto de destruir el planeta; o personificados por culturas alienígenas que, al parecer, han estado guardados hasta ahora en legajos secretos. Sueños del presente en el cine comercial, similares a los que hicieron su agosto
en el verano del año pasado.
Dos excepciones en esta estructura onírica.
Uno, el retorno de una bestia dormida en la
filmografía del cine de monstruos de los cincuenta y sesenta: Godzila, con un regreso poco
decoroso, a pesar del aparato escenográfico y
de efectos especiales que lo acompañó; y dos,
la vuelta de un género olvidado: el cine de guerra; en una película brillante en su ejecución
que trata de rescatar el género y al soldado
Ryan, buscando conciliar la violencia sanguinolien ta del cine de hoy con la mirada humana. Esfuerzo difícil de alcanzar.

Godzila
Tan rudimentario como pintoresco en sumodelo japonés, Godzila dio un salto gigantesco, en

50

tamaño y efectismo, al salir de su habitat para
instalarse en Nueva York.
Después de haber visto durante casi dos
meses o más el tráiler promocional, más atractivo y dinámico que la película completa,
Godzila hizo su aparición en plena temporada
de calor para ofrecer a los espectadores uno
de los fiascos más lamentables del actual año
cinematográfico. U na historia, literalmente,
jalada de los pelos, sosa y confusa, cuyo sentido
es el sinsentido. Una serie de efectos especiales, caídas y explosiones de coches, derrumbe
de edificios y muerte súbita de muchos neoyorquinos por masticación o aplastamiento, absolutamente gratuitos en su descomunal polvareda. Un monstruo, Godzila, observado siempre en partes, nunca completo, como en la
nostálgica serie original, armado como posible
rompecabezas en la mente del público. En
suma, un monumento frustrante a la vacuidad,
ajeno por completo a cualquier fórmula de
diversión. En el televisor, Godzila, como castigo
divino para los productores, regresará a Nueva
York hecho una lagartija.

cimiento de todos los terrícolas, al destruir un
meteorito con un intrépido grupo de amigos y
empleados psicópatas.
Perdón por contar el argumento, pero es tan
completamente previsible que el cinéfilo lo
adivina incluso antes de entrar al cine. Tan previsible como la reducción de los personajes,
anulados en su esquematismo, a meros monigotes del sueño americano. Un sueño, colorido y bello, listo para hacer llorar a cualquier
americano medio, como son ya, mentalmente,
la mayoría de los habitantes de este planeta.
Algo curioso. Si se acepta y se dejan pasar
las premisas de Armageddon, la película es divertida. Incluso bien hecha, para consuelo de
las dos horas y pico de tiempo individual invertidas en su recorrido. Tiempo de ciencia ficción que, en la realidad,jamás voh•erá.

Los expedientes X
Correcta y discreta en sus presentaciones para
televisión, la serie de los expedientes secretos
llegó a la pantalla grande. Tanto espacio por
llenar anuló la película. La pareja de actores
centrales se quedó en la periferia del conflicto
e igual el director, incapaz de jugar, otra vez en

Armageddon
Hace un año o dos, en la última paranoia destructiva
que nos invadió, el turno de
salvar a la tierra le tocó al
presidente de los Estados
Unidos. Esta temporada ese
honor le tocó al pilar de la
sociedad norteamericana: el
hombre de negocios, el gringo self made man. Si como taxista Bruce Willis había quedado mal parado en otra
fantasía científica de origen
francés, ahora, como exitoso petrolero, le alcanzó la
gloria inmortal y el agrade-

51

�y el cierre, que se rechazaría por ser demasiado
increíble, se acepta en la
lógica serena de la construcción dramática. Un
Tarantino en la línea de
los grandes autores de
los cincuenta.

Rescatando al soldado Ryan

pantalla grande, con los elementos que aderezan sin problemas los programas semanales.
Otra cosa es el enredo: alliens infiltrados y
protegidos, desde hace muchos años, por gente metida muy arriba en Washington. La sospecha es de que están aquí, entre nosotros, sin
que nos demos cuenta. Último terror milenarista que substituye al de la destrucción del
mundo y juicio final que aterrorizó a aquellos
aldeanos del siglo noveno, metidos hasta el lodo
entre la barbarie y la superstición.

Impecable hasta en el plano más breve, la nueva obra de Spielberg vuelve a demostrar la feroz competencia fílmica del director. Grandes
prodigios técnicos abren y cierran la película:
el desembarco del principio y la batalla final.
Aun un gran actor, Tom Hanks, poco fayorecido para este rol de militar endurecido, está sensacional. Igual el resto del reparto.
Sin embargo, el viejo género, resucitado por
necesidad en los peores momentos de crisis de
identidad en los EU y ya sin el consuelo de la
guerra fría, tratando de mostrar el caos bélico,
con una cámara nerviosa pegada a los cuerpos
destrozados de los soldados fríamente adYertidos por el espectador, falla en una cosa: ver de
una manera humanista y solidaria a los combatientes y sus ideales, reconocidos por ellos o no,
elemento esencial de las películas de guerra de
los cuarenta. Detestable también, la bobalicona posición del cineasta que ha arruinado, por
unilateral y maniquea, como en Schindler, muchas de sus películas, excepto, por ser necesario, E. T
¡Pero hay otro cine comercial!
Del panorama comercial destacaron, para
bien o para mal, algunos títulos. Para bien, tres
cineastas estridentistas iniciaron una atractiva,
aunque no para muchos de sus fans, época de
madurez: Almodóvar, Tarantino y Luna.

Perdidos en el espacio
Atravesando el panorama arrogante de las superproducciones de desastre aspirantes a Blockbuster, una excelente película de ciencia ficción:
Perdidos en el espacio.
Resuelta con brillantez, el filrn retoma el argumento eje de la serie clásica de televisión
donde la acción y los efectos especiales, tan
monumentales gracias a la deslumbrante tecnología computarizada, juegan a la par en un
completo equilibrio. Es creíble el conjunto, ¡y
disfrutable!, no sólo para los verdaderos aficionados a este género sino para cualquier espectador con entusiasmo real, no fabricado por la
propia industria de cine.

52

La mujer del Titanic
Bigas Luna, haciendo
gala de un desusado respeto por las convencio-

estilo de narrador sin truculencias personales impone una visión reflexiva, y a la vez compasiva, de sus personajes.

Carne trémula

La estafa

Siguiendo el camino iniciado por La ky del deseo,
Almodóvar continúa explorando el sugerente
campo de las relaciones humanas en estados
limítrofes en un filrn donde narra el encuentro
y persecución de dos amantes, Víctor y Elena,
atados irremediablemente, el uno al otro, por
el amor, el deseo y el sentido de propiedad. Excelen te film donde la maestría y el descubierto

Fuera conversaciones y especulaciones de sus
personajes-actores frente a cámara. Fuera homenajes a diversos géneros, en particular los
de sexo, violencia y sangre, provocados por la
prodigiosa cinefilia del realizador. Esta vez Taran tino ancla sus herramientas en el argumento y se dedica a describir una historia de cine
negro dentro de todas las reglas del juego. Las
actuaciones, además, admiten el buen humor,

nes de época, pero sin perder sus dotes de profundo observador y retratista, se centra en las
invenciones de un humilde trabajador víctima,
lo sabrá mucho después, de un engaño, al hablarles a sus compañeros de trabajo del affair
imaginario que una noche mantuvo con una
camarera que se embarcaba al día siguiente en
el malogrado viaje inaugural del célebre transatlántico. La recreación de la atmósfera y el
delicioso final son muy agradables.
Otros gozos fueron:

53

�Óscar y Lucinda
Un hermoso film. La historia de dos jugadores
devorados por su pasión y por los fantasmas de
su contexto social. El uno, pastor de iglesia; la
otra, una heredera que invierte su fortuna en
una fábrica de cristal. Los temores y demonios
de uno, el pastor, conjugados por las decisiones y apuestas de la otra, la mujer, más libre y
menos atormentada. Una apuesta que se traduce en una hermosa imagen en el film: una
iglesia de cristal trasladada completa por un río
para servir de refugio a los creyentes de un
pueblo, incluido otro pastor muy cercano a
Lucinda. El final de Óscar será amargo y luminoso a la vez. Así lo piensa, y con razón, el narrador.

Woolf. Un mundo más allá de las palabras que
circunscriben un texto, más allá de los decorados que delimitan un escenario.
A pesar del oficio y presencia de Vanessa
Redgrave que otorga al personaje una poderosa dimensión, Gorris se queda en el continente de la novela sin intentar ir más allá. Es decir,
ir hacia el con tenido. Espléndida recreación del
momento histórico y de la visión adelantada de
una mujer muy por encima de las convenciones, no sólo de su época, sino de las actuales.
La Woolf seguirá esperando su relectura cinematográfica. Tarea en donde se observan todavía los dificultes del cine de hoy al tratar de
ascender a ciertos espacios.
Ypara mal...

Criaturas salvajes
Una rubia de verdad
Seudo-thriller falso y amañado. Realizado para
conmocionar las buenas conciencias de los espectadores normales con un universo de amor
y muerte pedestre y ramplón. La historia, trucada con alevosía y ventaja, se regodea en la
falta de lógica e inteligencia. Aparte, trastoca
todas las convenciones narrativas al sacarse de
la manga las relaciones in ternas y privadas del
menage a trois.

Una deliciosa comedia de Tom DiCilo, creador
de Viviendo en el olvido, ubicada en el Nueva York
del video fílmico, del teatro y de la telenovela.
Si Viviendo en el olvido narraba los afanes y líos
de un cineasta independiente, en Una rubia de
verdad un aspiran te a actor, mesero de profesión en ambientes de alta cultura, se ve en líos
para encontrar un papel serio en alguna obra,
mientras descubre en sus relaciones con su esposa las dificultades que conlleva el tratar de
alcanzar una auténtica comunicación. Tan difícil como encontrar una rubia auténtica en
medio de un Nueva York rodeado de mujeres
hermosas, relaciones sexuales por doquier y
grabaciones con una doble de Madonna.

Es tan falso, que no hay ninguna señal plantada en la primera parte que indique, o sugiera al espectador avispado, la solución última.
Es tan falso, como el personaje masculino que
jamás deja advertir, ni cuando está solo, los rasgos verdaderos de su doble personalidad. Es
tan falso, como la aparente procacidad de sus
escenas sexuales que ponen en entredicho los
límites alcanzados por otros cineastas aun comerciales, en los confines del erotismo y la perversidad.

La señora Dallowey

Marleen Gorris, creadora de la célebre y explosiva Memorias de Antonia entra, después de la
interesante incursión de Sally Potter con Orlando, en el mundo cerrado e infinito de Virginia

Una experiencia desagradable, por sucia, en
términos del regodeo con el público, no en términos de la moral reinante, que invita a volver
al maestro de maestros Alfred Hitchcock para
recordar el hilito invisible que presidía siem-

54

pre la armazón exacta de cada una de sus películas maestras.
¡Yun cine de arte!
Un cine distinto, un cine diferente se ofreció en la Cineteca Nuevo León. Desgraciadamente en festivales cuyo material regresa de inmediato a sus países de origen. Dos ciclos nos
abrieron los ojos ante un cine distinto: uno de
cine sueco contemporáneo; y otro, una serie
de clásicos del cine polaco. Del primero destacaron Entre dos veranos de Kristian Pe tri, La casa
de los ángel,es de Colin Nutley, El misterio de Agnes
Cecilia de Anders Gronros y la extraordinaria,
en términos artísticos y de entretenimiento, Los
cazadores dirigida por Iqell Sundvall. Un cine,
el sueco, del que sólo conocemos unos cuantos cineastas y que presenta una gran variedad
de géneros y estilos.
Del cine polaco, del cine realizado bajo la
ex-república socialista, regresaron filmes soberbios como Un hombre en la vía del extraordinario y ya desaparecido Andrzej Munk, Camuflaje
de Krzysztof Zanussi, El aficionado del célebre
Kieslowski, y La muerte del presidente del grande
Jerzy Kawalerowicz, una dramática reconstrucción de uno de los momentos políticos más siniestros de los inicios de la Polonia democrática. Lo que constituyó la auténtica sorpresa del
ciclo fue encontrarse por fin con una película
celebérrima y de culto: Manuscrito encontrado en
Zaragoza, clásico del cine de ciencia ficción realizado por Wojcieh Has, que recuerda de inmediato las construcciones circulares de Borges. Film magnético y fascinante que termina
por envolver al mi-rón, sucedáneo del lector,
en su butaca.
¡Y lo último del verano: una película regiomontana!
Después de permanecer enlatada durante
varios años llegó a exhibición En el paraíso no
existe el dolor del cineasta Víctor Saca, película
producida y realizada en Monterrey.
En el paraíso no existe el dolor narra la historia
de una pareja de amigos, Marcos y Manuel, que

se enfrentan a la muerte de Juan, enfermo de
sida, después de su entierro. Marcos, primo del
desaparecido, es incapaz de soportar la pérdida, pero Manuel, en apariencia impasible, emprende esa noche un viaje hacia el infierno recorriendo una serie de antros y lugares de
diversión populares que culmina con el asesinato. A la mañana siguiente, todo parece seguir igual en la finca familiar.
El film describe de manera morosa el viaje
iniciático. Saca acompaña al personaje central,
Manuel, manteniendo siempre un distanciamiento que termina por enfriar la mirada del
espectador. El mismo recorrido nocturno no
se permite profundizar en ninguna de las situaciones presentadas, a diferencia de otras
películas mexicanas sobre experiencias similares que se han hundido en su travesía llevándose consigo al espectador (recordar el largo
camino que va desde Los caifanes a Loto). Los
años transcurridos entre la producción y el estreno de la película también, por desgracia, han
vuelto común el sida y la homosexualidad como
asunto narrativo, que aparece ya como pitorreo
(Acostándose con perros), de trasfondo cómico (El
hombre más deseado) o con profundo sentido
dramático (Sólo una noche).
El sentido visual de la película, en una época en que el cine mexicano cuida hasta el exceso el movimiento gráfico de la imagen, desangela asimismo el viaje. La rigidez contagia igualmente el trabajo de los actores y extras, salvo
Fernando Leal y la espléndida Evangelina
Elizondo que enriquecen el conjunto; y tres
extras aspirantes a ganar un concurso por imitar a Juan Gabriel, que convierten una secuencia de En el paraíso no existe el dolor en algo vivo.
Es dable esperar más en el futuro de Víctor
Saca tras esta apera prima, después de sus espléndidos cortometrajes y de su indudable visión y
fantasmagoría.

55

�Datos para la historia del
periodismo estudiantil
en la UANL (1968-1975)
José Ángel Rendón

DESDE LA FUNDACIÓN DEL GLORIOSO COLEGIO CI\1L.,

•

durante los años de 1902 a 1903, apareció La
Constitución, periódico que aunque no podía
considerarse estudiantil, estaba escrito por jóvenes que defendían la causa educativa del
Colegio Civil. Figuraron como colaboradores
de este periódico los estudiantes de Leyes Santiago Roel,José F. Guajardo, Adolfo Villarreal,
Ramón Gómez Guajardo, Octavio Barocio y
Esteban Guajardo, quien lo dirigía.
Renacimiento y El Pobre Valbuena aparecieron
durante los años de 1904 a 1910. Eran directores del primero los después abogados Santiago
Roe! y Antonio de la Paz Guerra. Este semanario apareció durante diez años, manteniendo
siempre su trayectoria liberal. El segundo, dirigido por el distinguido pedagogo profesor Pablo Livas, se encontraba en el mismo caso que
el antes mencionado: sus principales miembros
eran el estudiante de Leyes Jesús de la Garza y
los profesores Fortunato Lozano yJoel Rocha.
Alma estudiantil apareció en el año de 1919,
dirigido por Mauro Villarreal, estudiante de
medicina. Pero fue en el año de 1921, después
de la Revolución, cuando el periodismo universitario alcanzó un auge inusitado, publicándose tres periódicos cuyo contenido rivalizaba
en interés e importancia. Fueron éstos: Alpha,
que apareció primero y que tuvo como directores a J. Martínez Landolt, Luis de Mongín,
José H. Treviño yJosé N. Chiado; al poco tiempo nació Atalaya, en el cual destacaron como

antecedente de lo que hoy es la Universidad
Autónoma de Nuevo León, han existido numerosos periódicos y revistas portavoces de las inquietudes estudiantiles. En ellos, personas que
hoy ocupan lugares destacados en la vida pública del Estado expresaron sus ideas y las de
una institución que luchaba por dar a Nuevo
León un lugar prominente en el panorama
cultural del país.
Poco puede decirse del periodismo estudiantil de aquella época, pues nadie se preocupó
por formar una hemeroteca que diera fe de
dichas publicaciones y de los nombres de
aquellas personas que los escribieron. Por eso,
los datos que pudimos recabar para escribir esta
reseña son nebulosos y están expuestos a errores. Se hizo uso de las publicaciones que afortunadamente se encuentran en la Biblioteca
Universitaria "Alfonso Reyes".
Fue Escolar Médico, órgano de los alumnos
de medicina, el primer periódico de carácter
estudiantil. Este mensuario comenzó a circular en el año de 1868, y su redactor principal
fue el que más tarde sería el notable humanista neoleonés doctor Rafael Garza Cantú. Por
aquel tiempo las escuelas que formaban el Colegio Civil sufrieron su primera disgregación;
sin embargo, todos los que habían recibido la
enseñanza de sus aulas, siguieron unidos por
las inquietudes e influencias del Colegio. Así,

56

editores Pomposo Elizondo Jr., Raúl CastellaJuan M. Garza Lozano, Julio César Ramírez y
nos, Pablo Barocio y, finalmente, posterior a
Benito M. Flores, quien fue su último director.
estos últimos, circuló el semanario Aurora, diriColaboraron en esta publicación los estudiangido por Napoleón Orozco.
tes Arturo L. Guerra, Helio Flores Gómez ,
Más tarde, en 1922, surgió un nuevo vocero,
Eduardo García R., Anuar Canavati, Ignacio
órgano también de los estudiantes del Colegio
Morales M., Manuel Treviño Montero, Luis
Civil y dirigido por Ramón R. Ramón, que se
Pérez M.,José Alvarado,José García González,
llamó ElEstudiantey, más tarde, Revista EstudianC. Augusto Ramírez, J. Manuel Ramírez, Rootil, nombre que había de llevar hasta su muersevelt Martínez, Caleb Sierra Ramos y otros.
te. Por sus columnas desfilaron poetas como SiEn 1928 circuló Rumbo, dirigido por José
món Guajardo Jr., y José N. Chiado. Allí se disAlvarado, que llegó a hacerse sentir como una
tinguió Mireles Malpica en su sección científipublicación llena de inquietudes y de promeca; tuvo también la honrosa colaboración de
sas, en cuyas páginas brillaban las ideas nutricias
valores intelectuales de prestigio
nacional y empezaron a sobresalir por aquella época Alfredo Rangel Realmy, Óscar Decanini, José
Alvarado, Esequiel D. Puente, RoPlltlODfCO UNIVHSITARIO IIIOIPINDIINTE
...__111.
berto Treviño Martínez, Antonio
César Cantú, Rubén Leal Isla, - D a - MI01llL OOVAJIIWBWI
Herlinda Alardín Rosas, Manuel
V. Elizondo, Ricardo Ramírez, Víctor L. Treviño, Juan Manuel Elizondo y Alberto OlivaresJr., quien
fue su último director.
De Revista Estudiantil puede
decirse que ha sido el periódico
de más larga vida que ha existido
en la Universidad, ya que se mantuvo en circulación continua durante nueve años; pero con la
transformación del glorioso Colegio Civil, en 1933, terminó su
tradición, arrastrando en su caída al último representante del periodismo estudiantil de esta romántica época.
En el año de 1927, gracias al
esfuerzo de aquella dinámica generación, apareció Archivaldo,
revista quincenal, independiente,
humorística y de combate, editada por un grupo de jóvenes encabezados por Alfonso S. Santos,

El __
EflUDIINI
ta_lfa_ .

TRIUNfARON LOS tSTUDIANTfS

57

�Fue hasta 1939, en que tuvo lugar su primera salida Reconstrucción, periódico dirigido por
Rufino Leal Ríos, cuando de nuevo volvió asaberse del periodismo universitario, desgraciadamente por muy poco tiempo, ya que más tarde habría de originarse una nueva laguna que
comprendió alrededor de diez años, es decir,
de 1940 a 1948. Fueron destacados colaboradores de este periódico, Manuel Carrillo, Bonifacio González, Fidel Mireles R. y Edmundo
Alvarado, este último, fallecido en 1949, llegó
a constituir una firme promesa de la intelectualidad universitaria de Nuevo León.
En el estancamiento comprendido entre los
años antes mencionados, sólo se registraron los
nombres de dos periódicos de efímera existencia, denominados Voz universitaria, publicado
en el año de 1944, dirigido por Jesús Flores T.,
y El universitario, órgano de la Federación de
Estudiantes de Nuevo León. Este último al cuidado de Juventino González Ramos, en el que
escribían Alfredo González Jr. , María Elena
García, Carlos Villegas y otros.
Posteriormente, durante el turbulento periodo comprendido entre 1948 y principios de
1949, salieron de las prensas varios periódicos
que se distinguieron por su fogosidad y estilo
combativo. El más destacado por la firmeza de
sus convicciones fue Combate, órgano del Comité Pro Defensa de la Universidad, dirigido
por Juventino González Ramos. Alrededor de
este vocero se agruparon multitud de jóvenes
que defendían a nuestra máxima casa de estudios de una absurda huelga que llevaron a cabo
los reaccionarios de Monterrey en contra de
su rector.
Por un espacio de tiempo no volvió a figurar ninguna publicación. Luego, el día 7 de
enero de 1951, apareció El Bachiller, órgano de
la Sociedad de Alumnos de la Escuela de Bachilleres, hoy Preparatoria Núm. 1, fundado
por David Martell Méndez, que llevaba en sus
páginas un aliento moderno yjuvenil, marcando la ruta de una nueva corriente periodística.

de una nueva Universidad. A este siguió Renovación, que apareció en un principio cada mes
y más tarde quincenalmente. Su cuerpo de redacción lo componían Alfredo Rangel Realmy,
director, y los estudiantes José Alvarado, Ruy
González, Simón Guajardo Jr. , Alfredo de la
Torre y Antonio César Cantú. Casi simultáneamente a los ya mencionados fue creado El Estudiante, en el que destacaron Raúl Rangel Frías,
Helio Flores Gómez y otros. Para cerrar este
ciclo periodístico, en 1930, auspiciado por la
Sociedad Científica y Literaria "Ing. Francisco
Beltrán", integrada por alumnos del quinto año
del Colegio Civil, se publicó Atalaya, bajo la
dirección de Servando J. Garza, con colaboración de Alfredo Cavazos, Alberto Aldape y Francisco Flores Mayer.
La agitada época que tocó vivir a estos periódicos dio ocasión para que descollaran brillantes y elocuentes jóvenes, defensores de los
ideales que entonces abrazaba el mundo universitario. Fue en estos años cuando sonaron
los nombres de Rangel Frías, Alvarado, Rangel
Realmy, Míreles Malpica y algunos otros que al
frente de la masa estudiantil neoleonesa se
unieron a la lucha comenzada en el año de 1929
por los universitarios capitalinos y que tuviera
como epílogo la autonomía de la Universidad
Nacional.
Después, por los años de 1933 y 1934, hizo
su presentación como revista informativa Germen, mensuario dirigido por Mela y Morantes
en un principio y, posteriormente, por Víctor
L. Treviño y Luis V. García. En este mismo año
y dirigido por Alberto Olivares Jr. y Ricardo
Ramírez Jr., apareció El Estudiante, periódico
que duró justamente un año, ya que en 1934
vio la luz por última vez.
Con la muerte de Germen, se ocasionó un
estancamiento que habría de.prolongarse durante cinco largos años, en los cuales no se registró la creación de ningún otro periódico que
diera a conocer al conglomerado estudiantil los
problemas de esta etapa universitaria.

58

Este mensuario fue superándose poco a poco
hasta llegar a constituirse en uno de los mejores periódicos estudiantiles que hayan existido
en la Universidad de Nuevo León. Entre los
colaboradores de El Bachiller destacaron numerosos aficionados al periodismo, entre otros:
Roque González Salazar, que luego fuera Embajador de México en la URSS y en la República Argentina; Bravo Pérez, excelente dibujante y caricaturista; Eduardo Segovia Jaramillo,
controvertido político; Carmen Alardín, exquisita poetisa y Alma Garza Mercado, destacada
profesionista, que fueron miembros fundadores. Después de Martell, El Bachiller se publicó
bajo la dirección de León H. Flores. En esta
segunda etapa se distinguieron Filiberto Zavala, Ario Garza Mercado, Eduardo Lozano yJoaquín Leal.
El Bachiller inició una nueva etapa en el ambiente periodístico universitario. A raíz de su
aparición se registró un auge editorial. Un mes
más tarde nació El Ingeniero, órgano de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Ingeniería, dirigido por Pedro de la Garza; a éste siguió Excélsior Universitario, que nació y murió el
16 de marzo, bajo el timón de David Cadena.
Luego, en el mes de noviembre de ese año se
une a este entusiasmo periodístico El Universitario, El Bisturí, órgano éste de la Sociedad de
Alumnos de la Facultad de Medicina, y La Lechuza, de los estudiantes de Leyes.
El Universitario, segundo periódico fundado
por David Martell, sólo se publicó en tres ocasiones; pero puede decirse que ha sido uno de
los mejores periódicos publicados por estudiantes universitarios. El cuerpo de este mensuario
estuvo compuesto por los fundadores de El
Bachiller y circuló como órgano informativo de
los alumnos de la Universidad de Nuevo León.
En el indicador de El Universitario destacan: Roque González Salazar, Noé G. Elizondo, Carmen
Alardín, Eduardo Segovia, Adrián Yáñez Martínez, Guadalupe Ramírez,Jorge Rangel Guerra, Alma Garza Mercado, Enrique Armas Mota,

César A. Castillo, Rogelio Munguía, Gerardo
Martínez, Eduardo Suárez yJosé Ángel Rendón.
Al dejar Martell Méndez la dirección de El
Universitario,José Ángel Rendón tomó el mando y lo publicó durante 1Onúmeros consecutivos, posiblemente la mayor duración que haya
tenido un periódico estudiantil universitario.
A las personas que ya colaboraban se unieron las firmas de Artemio Benavides Hinojosa,
Filiberto Zavala, Gonzalo Martínez Moreno,
Homero A. Garza, Alicia Guajardo y Samuel
Flores Longoria.
Ese mismo año se publicaron tres números
de El Tecolote, órgano de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Preparatoria nocturna para
Trabajadores hoy Preparatoria Núm. 3. Este
periódico fue importante porque en él se publicó una bien documentada historia de esa
escuela, escrita por José Ángel Rendón, su director. El Bisturí, de la Facultad de Medicina
fue dirigido por Enrique Gutiérrez Bazaldúa y
también sobrevivió por varias entregas.
En 1953 inicia su publicación La Brújula, editado por el Frente Liberal Estudiantil, integrado por estudiantes masones,jóvenes inquietos
que más tarde habrían de destacar por su talen to en la Universidad de Nuevo León. Lo dirigió Homero A. Garza y entre sus colaboradores figuraron Hugo S. Padilla, Arturo Cantú
Sánchez, Samuel Flores Longoria, Jorge
Marroquín, etc. Por el mismo año aparece La
Probeta, dirigida por Alfredo L. Rodríguez G.
La editó la Sociedad de Alumnos de la Facultad
de Ciencias Químicas y colaboraron, entre
otros, Ernesto Villarreal, Robin Fernández y
Héctor Julio Gómez.
En 1955 el Círculo Juvenil de Cooperación
Mutua, integrado por alumnos de la Preparatoria Uno, editan VozJuvenil que dirige Adolfo Flores, y en él colaboran Ezequiel R. Puente Jr. ,
Alfonso Reyes Martínez, Felipe Flores y otros.
Letras Universitarias, órgano de la Sociedad
de Alumnos de la Preparatoria Núm. 2, aparece en 1956 y en él colaboran Jorge Can tú de la

59

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Garza, director, y José R. Puente, Isaías Rodríguez, Esteban González Ardines, Hermilo
Salazar y Bernardo Flores F.
Vuelve a editarse El Bachiller, órgano de los
alumnos de la Preparatoria Núm. 1, esta vez
dirigido por Rafael Covarrubias, César Isassi,
Genaro Salinas Ruiz, etc. Circula durante 1957,
mismo año en que aparece ElEstudiante, periódico universitario independiente dirigido por
Miguel Covarrubias que empieza su carrera
como periodista y escritor. A su talento se unen
los nombres de César Isassi, Óscar Espino Cano,
Rafael Covarrubias, Pablo H. Quiroga y otros.
En 1958, como órgano independiente, se
publica La Gaceta, cuyo comité directivo está
integrado por los estudiantes Manuel González, Arturo Suárez Luna, Francisco Correa y
Américo Elizondo. También El chocolate, dirigido por Horacio Salazar Ortiz, alumno de la
Preparatoria 3 y Aeropolis, de los estudiantes de
la Prepa 2, escrito por Luis Fidencio Cabello,
Filemón Treviño y otros.
En 1959, los estudiantes de la Preparatoria
Núm. 1 editan Estudiantes, magnífica revista dirigida por Jorge Pedraza en la cual colabora-

ron Alfonso Reyes Martínez, Pedro Villarreal,
etc. Pedraza se destacó después como periodista del diario El Porvenir y como director de
Universidad, diario informativo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la cual fue
jefe del Departamento de Información y Difusión editorial.
Aparecieron también este mismo año El Ingeniero, dirigido por José G. Garza y El Bisturí,
en su época décima, dirigido por Pedro González Núñez, Máximo de León, José Ángel
Cadena y Óscar Ramos Q.
El contador, de la Facultad de Comercio, dirigido por Jesús Torres García y El Observadory
El Litigante, ambos de la Facultad de Leyes, dirigidos por Gustavo F. Martínez y Aurelio G.
Aréchiga, iniciaron su publicación en el año
de 1950.
En 1951, circulan otros dos periódicos de
alumnos de Leyes, con los títulos de La Lechuza y El jurado, el primero dirigido por Miguel
Abrego Pérez y el segundo por Renato García
Zertuche y Óscar González Gallardo.
Siguen proliferando los periódicos y revistas y aun cuando su duración es casi siempre

60

efímera por la falta de apoyo económico y la
inexperiencia de los jóvenes periodistas, al año
siguiente aparece Logosescrito por alumnos de
la Facultad de Filosofía y Letras, encabezados
por Hiram de León. Circula también El Tribuno,
un buen periódico publicado por la Sociedad
de Alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Su cuerpo de redacción, dirigido
por César Isassi, estuvo formado por Jorge Pedraza, Maximino Hernández Aguirre, Ramiro
Cruz Carrillo, Horacio Salazar Ortiz. Los alumnos de la Facultad de Economía editan El Zorro, en su indicador aparecían los nombres de
Jorge Gutiérrez, director, Raúl Livas Vera, Roberto Olivares y Ricardo Torres.
En el año de 1963 los alumnos de Matemáticas, dirigidos por Jaime Navarro, publican El
Integral y los de Leyes Lex, que dirige Roberto
S. Castillo. Un inquieto grupo de estudiantes
edita La Rabia. Entre sus redactores figuran
Humberto Martínez G., Homero Galarza, Domingo Cisneros A., Horacio Salazar Ortiz, Alfonso Reyes Martínez y Gerardo Cantú.
En esta época empezaron los movimientos
estudiantiles que no han parado hasta la fecha.
Esto dio lugar a la creación de combativas publicaciones en las que cada quien defendía sus
ideas y las divulgaba. Vuelve a salir El Universitario, esta vez dirigido por Roberto Treviño
Labastida. Circulan también El Contador Público, de los alumnos de Comercio, dirigido por
Héctor García Chavarri; Tolteca H., suplemento cultural de El Electrón, escrito e ilustrado por
Alfonso Reyes Martínez, Guillermo Ceniceros,
Jorge González Neri y Javier Sánchez. Una bella muestra linotipográfica de éstos que luego
fueron acreditados pintores y poetas. Los alumnos de Ingeniería Civil 62-67, editaban por su
parte Ingeniería Civil 62-67, dirigido por Roberto Sepúlveda Sagaón.
En el año de 1965 aparece Forja, periódico
independiente de los alumnos de Filosofía y
Letras dirigido por Eduardo V. Ramírez Rodríguez; Elfntegral, de la Sociedad de Alumnos de

Ciencias Físico-Matemáticas, dirigido porJavier
Garza Williams y vuelve a circular El Bachiller,
escrito por José E. Sepúlveda, director, Miguel
Angel Capó y otros alumnos de la Preparatoria
Uno.
Felipe de J. Rendón, Héctor Escamilla Lira
y Angel Garza, miembros del Grupo Socialista
Estudiantil, de la Facultad de Leyes, editan el
periódico de política estudiantil Eruptos de
Calígula. Otro periódico con la misma orientación que el anterior fue Lucha Estudiantil, dirigido por Efraín González Ramírez. En este mismo año de 1966 aparecieron La Lechuza, dirigido por Heriberto Salazar G., de Leyes y Horizontes, de Filosofía y Letras.
Siguieron proliferando las publicaciones de
combate y en 1967, época de crisis universitaria cuando se luchaba por la autonomía de
nuestra máxima casa de estudios, aparecieron
Proclama Universitaria, órgano informativo de la
Sociedad de Alumnos de la Preparatoria Núm.
3, dirigido por César Méndez y escrito por
Óscar Meléndez Tovar, Humberto Méndez M.,
Javier Castillo Moneada, etc.; El Socialista, del
Grupo Estudiantil Socialista de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales que contaba entre
sus colaboradores aAmel Garza Martínez,Juan
Carlos Villarreal, Felipe de J. Rendón, Jaime
Argüelles y Gustavo Míreles, y El Estudiante, periódico del comité organizador de la Central
de Estudiantes Democráticos de Nuevo León,
dirigido por Felipe de]. Rendón, Otilio Estrada,
Raúl Ramos Zavala, Daniel H. Pecina, Roberto
Sánchez, etc.
En 1968 aparece Percusión, vocero de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Medicina y
de la Escuela de Laboratoristas Clínico-Biólogos,
en cuyo directorio figuraron Juan de Dios Sánchez Martínez, Luis Gutiérrez González, Rodolfo Hermilo Laya, Héctor Camero Haro y otros.
Al año siguiente circulan Democracia, órgano informativo del Grupo Democracia de la
Preparatoria Uno, que dirige Luis Ángel Garza
B.,Cáthedra, de la Sociedad de Filosofía y Le-

61

�Navarro,José de la Luz Lozano y Ricardo Treviño.
Ésta es, a grandes rasgos, la relación de la
\ida periodística estudiantil en la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de las diversas etapas de su existencia. Muchos de los
que escribieron en estas evocadoras páginas de
aliento juvenil, encontraron su vocación de escritores que han dado renombre a Nuevo León;
entre otros, destacan el doctor Rafael Garza
Cantú, destacado educador y autor de libros
de texto; el licenciado Santiago Roe!, distinguido historiador; el profesor Fortunato Lozano,
escritor y poeta; el profesor Joel Rocha, prominente industrial; Simón Guajardo Jr., destacado poeta de provincia; José Míreles Malpica,
eminente físico de fama internacional; José
Alvarado, gran periodista y ensayista mexicano;
Herlinda Alardín Rosas y Carmen Alardín, exquisitas poetisas; Juan Manuel Elizondo, orador y exsenador de la República por Nuevo
León; ServandoJ. Garza, eminente jurisconsulto y Raúl Rangel Frías, grán escritor y político,
exrector de la Universidad de Nuevo León,
exgobernador del Estado y constructor de la
Ciudad Universitaria de Nuevo León.
De los contemporáneos mencionaré algunos
nombres, sin adjetivos, que ahora son personalidades destacadas en la vida cultural y política
de nuestro Estado, como sonJuventino González Ramos, Hugo S. Padilla, Arturo Cantú Sánchez, Samuel Flores Longoria, Alfonso Reyes
Martínez, Miguel Covarrubias, Hermilo Salazar,
Arturo Suárez Luna, Horacio Salazar Ortiz,Jorge Pedraza, León Héctor Flores, Roberto Olivares, Gerardo Can tú, Roque González Salazar,
Gonzalo Martínez Moreno, Felipe de J. Rendón , Eduardo Segovia Jaramillo, Raúl Ramos
Zavala y tantos nombres más que escapan a mi
memona.

tras, una magnífica publicación que circuló por
mucho tiempo y donde nos volvemos a encontrar el nombre de Miguel Co\'arrubias con
quien colaboraron Carlos Jiménez Cárdenas,
Efraín González Ramírez, Otilio Estrada Menchaca y Salvador R. Romero, y Ariete, periódico
independiente dirigido por César Salazar Ortiz.
juventud Universitaria, escrito por estudiantes de la Facultad de Odontología y dirigido
por Manuel González Gil aparece en 1971 y al
año siguiente Voz Universitaria, escritos por estudiantes y maestros dirigidos por el inolvidable periodista don Ricardo Covarrubias. Por ese
mismo tiempo circuló un periódico que causó
gran revuelo en el medio universitario y que
decía ser regional y universitario. Este periódico era anónimo, ninguna firma aparecía en su
indicador.
Un periódico que ha durado más de lo normal en publicaciones estudian ti les es El Oso, de
la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Ingeniería Mecánica, de gran simpatía entre los
estudiantes.
En 1975 aparece otro periódico de maestros
y alumnos, esta vez de la Preparatoria úm. 16,
dirigidos por el arquitecto Alfonso Reyes Martínez y secundado por Edison Constantino Palomares,José Luis Zapata D., Rodolfo Zamora
Esquivel. Esta publicación, como todas en las
que interviene Alfonso Reyes Martínez, es de
excelente contenido y exquisito formato.
Estos dos últimos años sólo sabemos de la
edición de Algo se Mueve, periódico del taller
de redacción de la Escuela de Periodismo de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en
cuyo directorio aparece Virginia Garza Cruz
como directora yJosé Cepeda]., Gustavo Garza y otros como colaboradores, y de El Cometa,
publicación experimental de otro grupo de
alumnos de la escuela antes mencionada, entre cuyos nombres aparecen los de Miguel
Cepeda, Nelly González, Eisa Guerrero, Elvia

62

Los escritores regiomontanos
yla UANL
Margarita Cuéllar

l. Los puentes

dos momentos-, Alfredo Gracia Vicente, Alfonso Rangel Guerra, Horacio Salazar Ortiz,
Miguel Covarrubias, Carmen Alardín y nuevas
generaciones que continúan este enlace convirtiendo a la UANL en un campo fértil para el
cultivo de las letras en sus más diversas manifestaciones.

DESDE LOS TIEMPOS DEL COLEGIO Civil hasta lo que
es hoy la Universidad Autónoma de Tuevo
León prácticamente no hay escritor
regiomontano que no tenga que ver, de una u
otra ma-nera, con esta casa de estudios. Ya en
su papel de estudiantes, promotores, editores
o autores; ya como receptores del Premio a las
Artes, al frente de instituciones universitarias,
como conferencistas o en la cátedra, los escritores de Nuevo León están ligados al crecimiento y desarrollo de su universidad.
Este puente, estos vasos comunicantes, mucho le deben a la visión humanística y al amor
a la camiseta universitaria de hombres como
Raúl Rangel Frías, Alfonso ReyesAurrecoechea,
José Alvarado y Alfonso Reyes -en determina-

2. Las musas en el antiguo Colegio Civil

"Esos bardos eróticos / con suaves palabritas/
de la mujer se atraen / la fácil simpatía / que
suele ser principio / de mil anomalías... ", escribió Trinidad de la Garza Melo (1817-1879),
poeta y autor de un Tratado de retórica que sirvió
de texto escolar en el Colegio Civil. Dice Eligio
Coronado en su Antología de la poesía nuevo/,eonesa que durante la Intervención Francesa De

63

�la Garza Melo estuvo a punto de ser fusilado
por haber leído su soneto "Monterrey perdida".
Despufa de estudiar medicina en París, el
poeta Antonio Margil Cortés (1830-1860) impartió cátedra en el Colegio Civil. Más tarde,
durante la Guerra de Reforma, moriría en com-

&lt;liante su correo literario ya en sus citas bibliográficas o bien en la correspondencia con sus
amigos regiomontanos. Igual cercanía manifestó con la Universidad cuando fue necesario su
nacimiento y despegue o cuando se hizo presente invitado como conferencista en la famosa Escuela de Verano universitaria.
Eusebio de la Cueva (1892-1943) , autor de
libros de viaje, poeta y narrador, fue maestro y
director del Colegio Civil y miembro fundador
del primer intento de universidad.
También estuvieron ligados a esta institución, ya como discípulos o bien como instructores, escritores de la talla de Adolfo Cantú
Jáuregui, Ricardo M. Cellard,JuanJ. Barrera y
Francisco de Paula Morales, entre más nombres
incluidos en la Antología de poetas neol,eoneses de
Emeterio Treviño, citados por Rafael Garza
Can tú en Algunos apuntes acerca de las l,etras y la
cultura de Nuevo León, en la centuria de 181 O a
191 Oo por Héctor González, en Siglo y medio de
cultura nuevol,eonesa. Héctor González había sido
alumno distinguido del Colegio Civil y se tituló
de abogado de la Escuela de Leyes. Además de
poeta y uno de los investigadores que más aportaciones hicieron al estudio de la historia de la
cultura, fue el primer rector de la universidad
en el año de 1933.
El ambiente de expectación política e inquietud juvenil en torno a las aulas y los pasillos del
antiguo Colegio Civil conformó la integración
de varias asociaciones de carácter literario, científico y humanístico. Creado por decreto en octubre de 1859, esta instancia se convertiría a
partir de entonces, en uno de los centros de
enseñanza de mayor relevancia en el norte del
país, cuna y gestación de lo que más tarde serían destacados humanistas, intelectuales y poetas. Fue al amparo del Colegio Civil, aunque también de la Escuela Normal, que nació en 1899,
la Sociedad Científica y Literaria 'José Eleuterio
González", fundada por Héc-tor González, quien
estuvo acompañado en esta aventura juvenil por
hombres de la talla de Felipe Guerra Castro,

bate.
Nemesio García Naranjo (1883-1962), autor
de diez tomos de Memorias, pasó por las aulas
del Colegio Civil antes de estudiar jurisprudencia en la Universidad Nacional. El destacado
poeta Carlos Barrera (1888-1970), autor de numerosos ensayos y obras poéticas hizo sus estudios de bachillerato en esta institución antes
de partir a la Escuela de Altos Estudios de México, para después proseguirlos en La Sorbona
de París y la Universidad de Georgetown. Lo
mismo hizo Alfonso Reyes (1889-1959), quien
desde diversas partes del mundo mantuvo en
su memoria el nombre de Monterrey, ya me-

64

Uno de los primeros espacios en los que las
letras alcanzan una dimensión mayor de difusión a partir de los años cuarenta es el boletín
mensual Armas y Letras, creado en enero de
1944 y dirigido por el propio Rangel Frías,
quien sin descuidar las labores propias del
DASU hizo de esta publicación una trinchera
para que la poesía universal, el pensamiento
universitario, las novedades bibliográficas y la
información sobre la actividad universitaria, en
sus vertientes científica, artística y humanística,
se proyectaran hacia adentro y al exterior de
esta institución universitaria.
Aparte de sus colaboradores más cercanos,
dos poetas ayudaron a Rangel Frías a darle realce a algunas áreas; es el caso del poeta español
Pedro Garfias, quien funge como responsable
de la sección de radio a partir de 1944 y Miguel
D. Martínez Rendón (1891-1966), hijo del educador Miguel F. Martínez, nombrado director
de la sección de Teatro Universitario. Para ese
entonces Martínez Rendón había publicado ya
en revistas de circulación nacional como Pegaso, al lado de Jaime Torres Bodet y Carlos Pellicer y en antologías como 8 poetas, al lado de
Xavier Villaurrutia y Bernardo Ortiz de Montellano. En una encuesta realizada por El Nacional en 1939, ante la pregunta "¿Quién es el
mejor poeta de México?", Martínez Rendón
aparece entre los 35 nombres que mayor votación obtuvieron, junto a Octavio Paz, Efraín
Huerta, Manuel Maples Arce y Alfonso Reyes.
Entre las publicaciones fundadas por este
poeta nuevoleonés destacan Crisol y La sombra
de Fray Servando.
Desde la XEFB, Pedro Garfias, en su investidura de jefe de la sección de Radio creada en
marzo de 1944, mediante una serie de veladashomenaje, difundió la palabra de poetas como
Ramón López Velarde,José Martí,Justo Sierra,
Enrique González Martínez, Simón Bolívar,
Fray Servando Teresa de Mier, Rubén Darío,
Luis C. Urbina y Alfonso Reyes.
Poetas como Carlos Pellicer y León Felipe
visitaron Monterrey por primera vez gracias a

Nemesio García Naranjo, Santiago Roe! ,
Fortunato Lozano y Oswaldo Sánchez. En una
de las veladas de esta sociedad leyó el poeta Felipe Guerra Castro, por primera vez, su poema
"Delirio". Guerra Castro (1878-1922), también
fue destacado alumno del Colegio Civil y de la
escuela de Leyes más tarde.
Esta agrupación dio origen a otra, de nombre Renacimiento, integrada por los miembros
ya señalados.
En uno de los salones del Colegio Civil se
reagruparían hacia 1912 los que en su momento formaron la Sociedad 'José Eleuterio González" y "Renacimiento" y dieron vida al Ateneo de Monterrey. En la mesa directiva figuraban, a la cabeza, Héctor González, secundado
por Enrique Fernández Ledesma, Enrique T.
Westrup y Eusebio de la Cueva.
No pocas han sido las publicaciones literarias alentadas por autoridades, estudiantes y
maestros del Colegio Civil. Por ejemplo, en
1924 nació la Revista Estudiantil como un "órgano de los alumnos del Colegio Civil y la Escuela Femenil Pablo Livas". Ahí publicaron sus
textos poetas como Simón Guajardo, Luz María Cardús y Herlinda Alardín Rosas.
3. Nuevos tiempos para la lírica

El hecho de que desde su primer intento de
Universidad el organigrama de ésta comprendiera áreas como una Biblioteca Central y un
departamento de Extensión Universitaria es
significativo para el despliegue cultural que
vendrá. Dentro de este despliegue las letras han
sido siempre un renglón nunca olvidado. Aun
cuando el intento de 1933 no fructifica, diez
años más tarde se hará realidad el sueño de los
hombres de ideas y los letrados de esa época al
surgir, ahora sí de manera definitiva, la Universidad de Nuevo León. Dentro de su estructura
orgánica se incluía el Departamento de Acción
Social Universitaria, y al frente de éste, un hombre a quien la educación y la cultura contemporáneas mucho le deben: Raúl Rangel Frías.

65

�Kátharsis, Apolodionis y Salamandra incluyeron en sus páginas, enu-e 1955 y principios de
los setenta, lo mejor de la poesía de esa época y
abrieron sus páginas a otras voces de la región
norte y cenu-o del país. En mayor o menor medida tuvieron que ver con la Universidad, ya
porque sus protagonistas fueran aguerridos
estudiantes universitarios, en el caso del grupo
Kátharsis, o por la influencia del ideario rangelista, la actividad de la Escuela de Verano y la
creación de la Facultad de Filosofía y Leu-as.
Dos grandes poetas, Gabriel Zaid e Isabel
Fraire, publicaron, en ediciones especiales de
la revista Kátharsis sus primeros libros. Zaid dio
a conocer aquí su Fábula de Narciso y Ariadna e
Isabel Fraire sus 15 poemas.
En Kátharsis publicaron no sólo sus animadores sino también autores como Enriqueta Ochoa, Octavio Paz, Abigail Bohórquez, Amparo Dávila,José de la Colina,Juanita Soriano
y Lazlo Moussong.
Los nombres de Carmen Alardín, Gabriel
Zaid, Alfonso Rangel Guerra, Isabel Fraire, Ar-

los programas del DASU. A partir del 22 de julio de 1946 distintas personalidades vinculadas
al mundo de las ideas, las humanidades, la literatura y las ciencias se harían presentes en esta
ciudad como invitados de la Escuela de Verano. Pellicer impartió cinco conferencias entre
el 5 y el 10 de febrero de 1945 y el poeta español León Felipe una el 27 y otra el 28 de marzo
de 1946. Personalidades como Octavio Paz, María del Carmen Millán,José Gaos y Emmanuel
Carballo se hicieron presentes en Monterrey
como parte de las actividades de este programa anual.
Aunque ha atravesado por distintas etapas
desde su nacimiento en 1944, tras una interrupción de casi veinte años, que van de 1979 hasta
principios de los noventa, Armas y Letras sigue
siendo un vínculo, renovado ahora, para que
los escritores regiomontanos y de otras partes
del país y del mundo se expresen.
Lo mismo puede decirse de publicaciones
como Universidad yVida Universitaria, que en su
momento formaron parte de un puente que se
prolongó por años. Ahí transitaron muchas plumas que con el paso del tiempo reafirmarían
la calidad de su trabajo a través de libros, premios, reconocimientos, o bien tendiendo o renovando nuevos puentes de expresión lite-

Otros nombres que sin duda han conu-ibuido a la apertura de espacios y que han reivindicado la cultura universitaria son Alfonso Rangel Guerra, investigador y autor de numerosos
ensayos, quien dirigiera la Facultad de Filosofía
y Leu-as y se desempeñara como rector de la
UANL y secretario de Educación en Nuevo
León. Horacio Salazar Ortiz, quien en estos meses cumple 65 años y cuya vida ha estado ligada
a la Universidad. Salazar, autor de más de 7 libros de poesía, formó parte en los años sesenta
del grupo Arte Universitario. En la Preparatoria 1 creó en los años ochenta la colección Las
uvas y el viento, una serie de cuadernos desde
la cual se publicaron diversos textos universitarios y de poetas como José Emilio Pacheco.
En años más recientes escritores como Eligio
Coronado,José Javier Villarreal, Humberto Salazar, Minerva Margarita Villarreal, entre otros,
están ligados de una u ou-a manera al despegue cultural que hace algunos años vive la máxima casa de estudios.

turo Can tú, Rugo Padilla, Ario Garza Mercado,
Ernesto Rangel Domene, Ramiro Garza,
Horacio Salazar Ortiz, Gloria Collado, Miguel
Covarrubias, Homero Galarza, Jorge Can tú de
la Garza,José María Lugo, Alfonso Reyes Martínez y Andrés Huerta, entre otros, están firmemente ligados a estas publicaciones, ya porque
ahí publicaron las primeras versiones de sus textos, ya porque las animaron, moral, económica
e intelectualmente con su esfuerzo personal.

4. Días de combate
Han sido muchos los universitarios que han
dado su mejor esfuerzo para enaltecer el pau-imonio histórico de la UANL. Vale citar el u-abajo de Miguel Covarrubias, quien aparte de
numerosas obras de ensayo, u-aducción y creación poética ha sido impulsor de proyectos que
sin duda alguna han enriquecido el panorama
de la cultura regiomontana desde la ruta de esta
universidad.
En los años setenta Miguel Covarrubias diri-

5. Postliminar

gió el Instituto de Artes de la UANL. A u-avés
de esta instancia se publicó una importante
serie editorial titulada Colección de Poemas,
tendiente a recuperar la memoria poética de
los poetas de su generación. Ahí surgió también el taller literario Artefacto, dirigido por el
narrador colombiano Marco Tulio Aguilera
Garramuño y un taller de poesía dirigido por
Alfonso Reyes Marúnez. De igual manera, numerosos escritores de renombre se dieron cita

rana.
Vida Universitaria resurge, con nuevos bríos,
en años recientes, recobrando, y renovando en
todos los sentidos, los propósitos que en sumomento animaron la publicación del mismo nombre y el periódico Universidad. Con un tiraje de
10 mil ejemplares, las páginas de esta publicación, dirigida por jóvenes egresados de esta universidad o que aún estudian en ella, son un escaparate para la expresión joven universitaria.
A partir de 1955, con la aparición de la revista Kátharsis, las letras regiomontanas entran
a una nueva fase, más vinculada ésta con los
tiempos y los movimientos literarios que se vivían en el Distrito Federal, por ejemplo, o con
otras partes del mundo.

Para la realización del presente trabajo, aparte
de mis apuntes personales sobre la cultura regiomontana hechos en diferentes épocas, se
consultaron las obras siguientes: •Siglo y medio de
cultura nuevoleonesa, Héctor González, Gobierno de Nuevo León, Monterrey, 1993; Nuevo
León, cincuenta años de cultura (1945-1995), crónica de Humberto Salazar (sin pie de imprenta), Monterrey, 1995; Antología de la poesía nuevol,eonesa, Eligio Coronado, Gobierno de Nuevo León, Monterrey, 1993; Monterrey, alforja de
poetas, tomo 1, Margarita Cuéllar, Ayuntamiento de Monterrey, 1989; Monterrey, alforja de poetas, tomo 2, Margarito Cuéllar, Gobierno de
Nuevo León, Monterrey, 1992; Kátharsis (19551960), edición facsimilar, Gobierno de Nuevo
León, Monterrey, 1994; Armas y Letras,
facsimilar, tomo 1 (años 1944-1950) , Gobierno
de Nuevo León, Monterrey, 1993.

mediante ciclos de conferencias.
Desde 1985 Miguel dirige la revista Deslinde, en
la Facultad de Filosofía y Letras, espacio des-de el
cual numerosos escritores locales y nacionales,
universitarios o no, han difundido sus textos.
Covarrubias coordinó en 1992 la edición del
libro Desde el Cerro de la Silla, monumental obra
publicada por la UANL y la cual ofrece un amplio panorama de las letras, la ciencia, el periodismo, las artes en general y ou-os tópicos de la
monterrey, 1955 · 1960 • edición facsimilar

66

cultura de Nuevo León.

67

�la puntería dando con su flecha cerca del corazón de la
Erinia. Ella llamó a estos accidentes acosos de Eros que
la hicieron sentirse adorable beldad y desconocida de sus
hermanas.

ibros
Homero, prudente y sabio al fin y, sobre todo, precursor del epigrama, nos legó.
Uno de los aspectos más trascendentes del libro
es que, pese a la antigüedad y al mítico, arquetípico
y legendario vuelo de sus personajes, éstos regresan
hasta nosotros. Los podemos encontrar, con suerte
de quien sabe mirar pacientemente y rescatar la belleza del absurdo y de la miseria misma, en la secretaria de al lado, en el candidato en turno, en nuestro
representante político, en la muchacha que cree
destellar belleza aunque esté cosechando burla:

Los silencios de Homero o el asom-

Acoso de Eros

bro actualizado*
Después de cumplir una misión de Apolo que consistió

Minerva Margarita Villarreal

en desperdigar sobre el campamento de los troyanos po1,en de pesadilla, las Erinias regresaron a sus nidos colgantes. La última en l.evantar el vuelo tuvo un trance

Raúl Renán
Los silencios de Homero
Editorial Aldus
México, 1998, 111 pp.

inusitado con un aqueo ebrio, que la confundió con una
diosa, a la cual doblegó. Abrumada perdió la ruta de
regreso y vagó en el amanecer sobre la regi,ón de práctica
de los nuevos guerreros. Uno de ellos, inexperto, desvió

Los Sil J,;NC/OS /)f HoMJ!RO REPRESENTA EN LA OBRA DE RAúL
Renán una interesante combinatoria, ya antes transitada y, de hecho, definidora de su personal estilo,
entre el poeta y el narrador. El relator rapsoda rinde así su preciado homenaje al poeta de la humanidad. Renán, oficiante del hacer cultural, no desdeña sus funciones públicas, parte de ellas, a través de
una minuciosa y cautiva observación, tras el escritorio, como Bartl,ebly, el escribiente, para deleitarnos con
sabrosos néctares, cargados de la agridulce y a veces venenosa ironía, y ofrece un otro lado: luminoso en lo oscuro, lapidario en el amor, soez y procaz
con aristocrática elegancia, con deslumbrante ardor,
de héroes, musas, parcas, dioses y semidioses que

En fin, con mayor suerte, si la examinación de
los personajes es más enfática y sustanciosa, hasta a
nosotros mismos nos podemos hallar.
En esta obra tanto el estilo del epigrama latino:
mordaz, hiriente y demoledor, como el tono del
epigrama griego que le antecede, cuya agudeza expresa más el elemento festivo, se mezclan en una
actualidad apabullante de finas estampas que, no
por su brevedad, ni por su elocuencia, dejan de
destilar la sangre que corre, como el vino, en distintas secuencias de la guerra de Troya, constancia absoluta de la vida.
La guerra de Troya que tan mágicamente conocemos, gracias a Homero está aquí, a la vuelta de la
esquina. La vivimos y padecemos todos los días. Somos los protagonistas perturbados, parece señalarnos Rauliteo, como se autorrepresenta Renán en el
libro, de una feroz y despiadada batalla entre la
destrucción y el amor. Situación que nos hace volver los ojos a Vicente Aleixandre, otro homenajeado en este 1998.
Renán escarba, en la medida de que su ludismo
es grande yjuega introduciéndose como personaje,
en la carne de su tiempo. Él, como parte de la interminable guerra, se asume en la mezquindad y en la
lascivia, en el deseo, en la apreciación de la belleza
en todas sus posibles formas. Es un guerrero más, y
como tal sufre y goza del castigo y la dádiva de su
dios.

DAVID HUERTA

la

MÚSICA
delo
QUE PASA

La música de lo que pasa
César Alejandro Uribe
David Huerta
La música de lo que pasa
Conaculta, colección Práctica mortal,
México, 1997.

Un resplandor
Menelao y Alejandro, aunque rivales de mrazón, tienen
en común las quemaduras del resplandor de Helena que

fl poema m la página 110 tiene existmtia mil. fatá
allí, romo un a/Hm1/o Pn 1111 amwrio, o 1111 animal
disemdo sobre u na me1a.
El J1oema Pxisle úniramenle m do~ rslados: I) m el
es/rulo 1if rumpo1irió11, rn la ralm.a de q11im lo mmia

los volvió ciegos.

La lección de la antigüedad es la lección del
futuro. Para reiterarla, actualizándola con la exposición de los daños del ahora, Raúl Renán la desenmascara. El heroismo actualizado es una expresión
más de esta humanidad en ciernes, humanidad presentada desde sus lados más oscuros y sus zonas más
amargas. También desde los bríos de una imaginación que reitera la importancia del placer erótico,
que exalta la belleza para demostrarnos su devastador poder, que nos ilumina con el verdadero papel
del escriba: disfrazar la tristeza de la negra muerte.

* Texto leído en el "Homenaje a Raúl Renán por sus 70 años"
durante el Primer Encuentro Nacional de Poetas, organizado
por Vuelo de voces. Monterrey, N. L., abril 24 de 1998.

y e/ahora, 2) m el estado de dirción.

Paul Valér~

¿E:'\ L\ co-.:T1:-.;GE:-.;cu
de la hoja en blanco, resonancia inefable, o en la
horda escritura) a mitad de los ojos? A pesar ele cualquier connotación fetichi sta, el libro no deja ele ser
un libro; la voz concreta, andante en un cuerpo Ii-

¿Dó:-.:OE SE E:-.;CLT\TR,\ L\ ~IL ERíE?

69
68

�Hablar de uno mismo

nito, enmudece, se vuelve otra. Poco importa si
Homero en verdad existió o si Dante llegó a cantarle al oído a Beatriz. Lo que queda de los poetas es la
nostalgia de la voz, el eco de "la música de lo que
pasa".
Eso que llaman intertextualidad (no sin cierta
añoranza de "cientificidad" en la crítica literaria)
no es más que el continuo cambio de lira de generación en generación, saberse depositario de una
saga de poemas en "nuestro poema", aspirar a la
originalidad en los orígenes. Por más referencias a
la realidad en un texto, éste surge de un precursor.
Sin embargo, no por aceptar lo anterior la creatividad se reduce, más bien se vuelve reto para las
nuevas generaciones. En el caso de David Huerta, si
en 1987, con Incurable, aparece su apuesta poética
dentro del poema extenso, diez años después ha
dejado la sinfonía del mundo por la "suite" del detalle mundano y libresco en La música de lo que pasa.
Si lncurab/,e plantea el mundo como un simulacro, en La música... subsiste el fragmento autónomo, la permanencia del instante; no sólo por la temática, sino por la exactitud de la composición. Es
imposible hablar de verso libre cuando existe un
ritmo, una cadencia ordenada en esos pequeños
poemas. Cada uno de ellos existe en sí, nota a nota
de luz acorde; música inmóvil tras el tiempo.

Héctor Alvarado
Francisco Hinojosa
Un taxi en L. A.
Conaculta, colección Cuadernos de viaje
México, 1995.
Los cuadernos de viaje suelen estar entre los libros
más sabrosos que uno puede leer justo cuando se
tiene algún impedimento para viajar.
Despiertan recelo y envidia, a qué negarlo, pues
el cronista, po r más chueco que le venga el porvenir, disfruta de una posición de héroe o antihéroe
que al final, puesto que ha escrito y publicado el
volumen, se entiende que venció las vicisitudes del
trayecto.
De las muchas clases de memorias que se pueden abordar en los albores del siglo 21, el diario de
viaje a una ciudad es de los que se antojarían más
comunes. Ysin embargo, cuando esa ciudad es una
megalópolis norteamericana que contiene a la población más numerosa de hispanos, y éstos esconden y muestran alternativamente una de las culturas más ricas del país de las barras, las estrellas y los
nachitos, la cosa se pone interesante.
Francisco Hinojosa y su libro Un taxi en L. A., es
ejemplo más que claro de esta saga escritura! que se
echan a la espalda algunos aventureros. Pero no se
trata de una aventura vivida desde la neutralidad,
las cosas no ocurren y son narradas por la voz
desprejuiciada del periodista o el testigo. El escritor está dentro de la ciudad de Los Ángeles que es,
en sus propias palabras,

.Escribí. El tiempo lúcido
se desgarró
en los ángulos
delJuego del si/,encio.
(p. 68)

Más que estar ante un libro, o ante una suma de
libros, La músira... es el mástil a donde llega el canto de las sirenas y en vez de escuchar encadenado,
el poeta establece el medio para llegar a ser parte
de la tradición: el diálogo con el pasado.
Si bien es cierto se ausenta el arrebato de lenguaj e que David Huerta mostró en otros libros, en
La música de lo que pasa la misma pauta marca mayor
precisión y cuidado extremo; uso de la palabra para
crear la imagen necesaria; el instante en que la poesía se escuche.

... otra más de las ciudades perdidas de México. Sin
derecho a elegi,r a sus gobernantes, sin el amparo de una
u otra Constituciones, ignorada por el INEGJ, el SAR,
el !MSS y Solidaridad, amsada de lacra social en el norte
)' traidora de nuestras costumbres y nuestra ln1gua en el
sur, olvidada por quienes se llaman entre sí compatril&gt;tas y desconocida por los niños que estudian sus historias naciona!Rs a ambos lados del Río Bravo.

Si el objeto de presentar un libro casi siempre
radica en destacar sus aciertos, desde mi punto de
vista Un taxi en L. A., tiene varios que mantienen al
lector atento. El primero de ellos es que el lapso

70

que se nos describirá es el de los días previos y posteriores a la votación de la Ley 187. Estamos instalados frente a las vivencias, la cercanía con esa ominosa ola de racismo, el contacto con palabras y actitudes. La esperanza y la frustración de los destinatarios de la iniciativa son un testimonio humano que
se agrega al valor documental del libro.
El segundo término, el narrador se asume como
un turista. Un turista ilustrado, sí, un tipo que sabe
de las iniciativas políticas yjudiciales que están por
lanzarse contra los inmigrantes, los programas que
a favor y en contra de éstos mantienen gobierno y
sociedad civil, las técnicas y operativos de persecución que la migra utiliza; pero también un turistaturista, mexicano hasta el occipucio, que busca me haces el chingao favor, como si no fuera éste el
colmo de un defeño- un taxi para desplazarse a
conocer la ciudad junto con su compadre Al Morales.
El interés de los turistas-protagonistas no es, o
por lo menos no es únicamente, turistear, sino encontrar un México otro cuya existencia demuestra
de alguna forma el hecho de que en Los Ángeles
todo es distinto pero secretamente es igual.
Hay momentos en que, espejismo o buen oficio
del autor, las calles de Los Ángeles retratan cercanamente las de cualquier barrio de cualquier ciudad mexicana que se halle por encima del Meridiano de Toluca. El ser mexicano permea todo el libro,
y a mucha honra, hijos del máiz.
Los centros rituales de la ciudad - La Placita, El
Mercado, los Estudios Paramount, Disneyland, las
calles Olvera y Whittier- son visitados por Francisco y Al como el nativo de los Estados Unidos visitaría Chichen Itzá o Tulum, aunque en el caso de
nuestros coterráneos, habituados según sus fichas
autobiográficas a las estrecheces y sobresaltos cultusocio-econo-culinarios del lado de acá, el asombro
baboso desaparece pronto y no parecen sufrir para
adaptarse ni hacer amigos con la facilidad propia
del folclor y la lengua vernácula.
Sobre este último punto, cabría decir que la cultura mexicano-fronteriza, chicana, cholo-punk, apache, boricua, ganguera o gaucha se defiende siendo, y en Un taxi en L. A., se siente la presencia de
estos valores en las minorías que se aferran al curso
de la vida angelina, desde el home/,ess hasta el inmigrante que ha logrado triunfar con un negocio de
venta de tamales.
En este libro Hinojosa, ente tan futbolófilo y
tabacófilo cuanto cinematófobo, alma sensible a
Juan Gabriel y los Teen Tops, buen bebedor y buen

fanático de causas perdidas, esperanzado votante de
los comicios imposibles, es decir, mexicano de cepa,
se vuelve testigo de sí mismo. Se ve en los demás
compatriotas, compadres, compañeros y al escribir
el rasgo más sencillo de una caminata de regreso al
hotel escribe la forma en que la ciudad agrede o da
descanso.
Realidad difícil la que deriva de la interpretación del libro. Si no fuera porque la brecha que
abren estas páginas tiene momentos llenos de humor, el libro sería un fresco hecho a base de grafitis
ácidos, la nómina casi completa de los personajes
en que se inspiraba Bukowski, promiscuidades
gastronómicas, pasiones deportivas, cambios de
nacionalidad, fiestas al estilo Sahuayo, viajes aterradores en el mundo Disney, la búsqueda inútil de un
cantante llamado Jonny Chingas y hasta alguna que
otra fantasía sexual de la que doy bre\'e cuenta citando al emocionado Al Morales, que era soñado
por el no menos emocionado Francisco Hinojosa.
Al se molestó con una japonesa que insistía en
hacer el acto a lo Último tango en París, película
que mi doble criticó en su momento por parecerle, si mal no recuerdo sus palabras, ' paradigmáticamente chocante y sintagmáticamente aviesa'. En
cambio, él le propuso consumar la unión al viejo
estilo de La viuda negra, a lo que se opuso la nipona por parecerle muy demodé o muy rococó, ya no
recuerdo. Después de muchas discusiones y
pellizcos terminaron por ponerse de acuerdo y follar a lo Lope de Vega en la terraza.

Por último, es de ley destacar otro valor del libro y de su autor: la relación entre los protagonistas
Al Morales y Francisco Hinojosa (caras opuestas del
calendario azteca). Más allá de la amistad y el compadrazgo esta pareja dispareja (que no sabemos bien
a bien si existió o fue pergeñada como contrapunto
literario por quien firma la crónica) muestra la fidelidad, el afecto, la admiración siempre juguetona, siempre escamoteada, siempre renovable y renovada que los mexicanos tenemos para con los
amigos del alma.
Si alguien, además de los lectores, puede juzgar
a estos dos sujetos serán Diosito o el psicoanálisis.
Libro, pues, para leer con fruición. Periplo de
naves que se bambolean en las aguas furiosas de un
mar complicado y rico a la vez. De este trabajo de
Francisco Hinojosa se desprenden dos verdades tan
contrastantes como ciertas: La vida es un enigma. La
vida es una tómbola.

71

�Colaboradores
H~~ (Monterrey, 1957).

Escritor. Estudió química y letras en
la UANL. Coordina la Casa de la
Cultura y el Centro de Escritores de
Nuevo León y edita la revista El Correo Chuan.

de Bellas Artes, gerente de Producción del Fondo de Cultura Económica y editor de libros en la SEP.
Entre sus libros están Cosas de familia, cdrabatos en el agua y Viejo continente.

~ ~ (Aguascalientes,

Jo,t~ (Monterey, 1971). Perio-

1923). Poeta. Licenciada en derecho con maestría en letras por la
UNAM. Autora de los poemarios El
corazón transfigurado, Dos nocturnos,
Siete poemas, La tierra está sonando,
Cantares de vela y Qué es lo vivido, entre otros títulos.

dista. Egresado de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación de la
UANL. Autor del libro de reportajes y entrevistas Tierra de cabritos. Dirige el periódico Vida Universitaria.

~ ~ (Guadalajara, 1961).

Escritor. Estudió letras en la UANL.
Ha publicado ensayos y textos de
crítica literaria en diversos suplementos culturales y revistas. Es autor de los poemarios Vivir al margen,
Lafarsa intelectua~ Oscura lucidez, Luz
cercana e Insomnios.

f i t . ~ ~ (Monterrey,
1943). Periodista. Estudió teatro en
la Universidad Carolina de Praga,
Checoslovaquia. Ha publicado en
diversas publicaciones y, en Televisa,
ha sido jefe de redacción de 24 Horas, subdirector de Información y de
Noticias; actualmente es director
general del Sistema de Noticias Eco.

1 - f ~ ~ (Ciudad del Maíz,
S. L. P., 1956). Escritor. Estudió periodismo en la UANL. Por sus libros
de poesía y narrativa ha obtenido
diversos premios nacionales. Es vocal del área de letras en el Consejo
para la Cultura de Nuevo León.

~ (Monterrey,
1942). Cineasta, crítico cinematográfico, maestro universitario. Es
coordinador de la Biblioteca de la
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL y director de
Programación y Conservación de
Acervo de la Cineteca de Nuevo
León.

R~

FJ:+t ~ (Guadalajara, 1942).
Escritor. Estudió lengua y literatura
española en la UNAM. Fue director
de Literatura del Instituto Nacional

H~

~ (Monterrey, 1936).
Psiquiatra y escritor. Estudió medicina en la UNL. Es presidente de la
Sociedad Analítica de Grupo de
Monterrey, A. C. Fue director fundador de la revista Kátharsis.

Ó-uM ~ H~

(Monterrey,
1962). Poeta y periodista. Se ha desempeñado como redactor y editor
en diversas publicaciones culturales.
Es becario del Centro de Escritores
de Nuevo León.

Jo,t "1~ f ~ (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo, maestro universitario. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

J""'(f "1~ ~

-Economista.

Es director de la Facultad de Economía de la UANL. Coordinó el
Tercer Encuentro Internacional
"Capital Humano, Crecimiento,
Pobreza: Problemática Mexicana",
en 1996.

Jo,t ~ "14-At (Zamora, Mich.,
1943). Periodista. Estudió letras e
historia en la UNAM. Colabora en
la Dirección de Publicaciones de la
UANL.

H4i" P~ (Monterrey,

1935).
Estudió filosofía en la UNL y la
UNAM. Fue jefe de Extensión Universitaria y director de Armas y Le/ras. Es maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Autor del poemario Los días deshabitados.

~ Pw,, V~ (Agualeguas,
N. L., 1959). Narrador, dramaturgo
y traductor. Estudió periodismo en
la UANL y en la Universidad de Sofía, Bulgaria. Autor del libro de relatos Meuw y de varias obras teatrales que aún no reúne en un volumen.

~ ~ ~ (Monterrey,
1928). Escritor, promotor cultural.
Fue rector de la UNL y, en dos ocasiones, secretario de Educación en
Nuevo León. Estudioso de la literatura nuevoleonesa y autor de Las ideas
literarias de Alfonso R.eyesy Monólogo de
la ciudad, entre otros títulos.
~ ~ (Mérida, 1928). Escritor, editor, promotor cultural. Fundó la editorial La Máquina Eléctrica y ha dirigido las revistas Papeles y
Periódico de Poesía. Es autor de Catilinarias y sáfiws, De las queridas cosas,
La gramática fantástica y Serán como
so/,es, entre otros tí tulos.

JotL Á..,i. ~ (Charcas, S. L. P.,

COLECCION PREMIOS: Literatura joven universitaria (1995-1996) / Varios• Literatura joven universitaria (1997)
/ Varios • Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional (1997) / Luis Javier López Farjeat y Héctor Zagal
Arreguín • ¿Herraduras al centauro?/ Enrique Mijares • Noche de Albores/ Manuel Talavera Trejo
COLECCION NUESTRA HISTORIA: Bibliotecas antiguas de Nuevo León/ Gerardo Zapata Aguilar • Sin novedad
Monterrey/ Edmundo Derbez • Músicos y música popular en Monterrey (1900-1940) / AlfonsoAyala Duarte
COLECCION EDICIONES ESPECIALES: Alfonso Reyes, diplomático/ Francisco Valdés Treviño • El rescate
de un camarógrafo: Las imágenes perdidas de Eustasio Montoya / Fernando del Moral González • Escritores de Nuevo
León. Diccionario biobibliográfico / Israel Cavazos Garza• Monólogo de la ciudad/ Alfonso Rangel Guerra•
Monterrey 400. Crónica de un día/ Varios autores • Calicanto. Marcos culturales en la arquitectura regiomontana.
Siglos XV al XX / Armando V. Flores Salazar • Imágenes para la historia de Villa de García/ Gerardo Garza Treviño.
COLECCION CIENCIA UNIVERSITARIA: Malformaciones arteriovenosas cerebrales/ Román Garza Mercado
• Avances recientes en la biotecnología en Bacillus Thuringiensis / Luis J. Galán Wong • Directorio de Investigadores
de la UANL / Compilación: Ana Ma. Gabriela Pagaza González y Emma Melchor Rodríguez

1927-Monterrey, 1998). Editor, bibliotecario y promotor cultural. Dirigió la Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes y las revistas Kátharsis y
Armas y Letras.

COLECCION CIENCIAS SOCIALES: Capital humano, crecimiento, pobreza: Problemática mexicana/ José
Alfredo Tijerina Guajardo y Jorge Meléndez Barrón• Infancia negada/ Sandra Arenal• Monterrey 400. Estudios
históricos y sociales/ Manuel Ceballos (coord.)

~ ~ ~ (Monterrey,
1954). Poeta, maestra universitaria.
Estudió letras en la UANL. Autora
de los poemarios Gajos de mi ciudad
y Tragafuegos.

COLECCION PERFILES UNIVERSITARIOS: Evocaciones del Dr. Méntor Tijerina / Celso Garza Guajardo •
Israel Cavazos Garza, historiador/ Varios autores. • Hojas al viento/ Salvador Martínez Cárdenas.

~

A~

lJ....:lt (Monterrey,
1976). Poeta. Estudia letras en la
UANL. Obtuvo el segundo lugar en
el concurso LiteraturaJoven Universitaria en 1997. Ha publicado poemas en las revistas El Correo Cliuan,
Entretén y Miento y Etcétera.
H ~ H ~ V ~ (Montemorelos, N. L., 1957). Poeta, maestra universitaria. Estudió letras en la
UANL. Por su trabajo literario ha
recibido varios reconocimientos: el
Premio Nacional de Poesía Alfonso
Reyes, el Premio Internacional de
Poesía Jaime Sabines y el Premio a
las Artes de la UANL.

COLECCION LETRAS UNIVERSITARIAS: Memoria de prueba: Poemas y ensayos / Ario Garza Mercado • La
Estación / Homero Galarza

COEDICIONES: De viva voz/ Alfredo Gracia Vicente• Breve historia de Nosferatu y otros poemas/ Gpo. de Artes
Facultad de Biología UANL • Periodismo noticioso en diez lecciones/ José Luis Esquive! Hernández • El rojo caballo
de tu sonrisa/ Miguel Covarrubias • Visión de Monterrey/ Abraham Nuncio• Fábricas pioneras de la industria en
Nuevo León/ Javier Rojas Sandoval • Introducción a la Hidrogeología / Joerg Wemer • San Nicolás de los Garza a
400 años. Retos frente al tercer milenio/ Luis J. Galán Wong et. al• Villaldama (breve monografía)/ Ma. Luisa
Santos Escobedo • Reseña Histórica de la Facultad de Arquitectura/ Arq. Jesús E. Guajardo Mass • Tragafuegos /
Graciela Salazar Reyna •Bíblica/ José Javier Villarreal • Nuevo León, hoy. Diez estudios sociopolíticos / Luis Lauro
Garza (coord.) • El Debate Nacional/ Esthela Gutiérrez Garza (coord. general)• l. México en el siglo XXI/ José
María Infante (coord.) • 2. Escenarios de la democratización/ Fernando Castañeda (coord.) • 3. El futuro económico
de la nación/ José Carlos Valenzuela (coord.) • 4. Los actores sociales / Juan Manuel Ramírez y Jorge Regalado
Armas de nacimiento/ Jorge Cantú de la Garza• Educación, productividad y empleo/ Fernando Solana (Compilador)
• Boca de Potrerillos / Varios. Edición de Emestina Lozano de Salas • Pompeyanos/ Genaro Huacal • Geometría de
la incertidumbre. 1982-1995 / Citlali H. Xochitiotzin Ortega • Si camino voy como los ciegos/ Emiliano Pérez Cruz
• Las noches desandadas/ Roberto Vallarino • Aguamala y otros poemas / Gloria Gómez Guzmán • Morder el polvo
/ Rolando Rosas Galicia • El jardín de los eunucos (Paseos III) / Adolfo Castañón • Poesía (1979- 1993 / Tomás
Calvillo.
COLECCION TEXTOS INFANTILES: Un granito de arena/ Cord. Elisa Hemández Aréchiga.
Informes: Secretaría de Extensión y Cultura/ Dirección de Publicaciones de la Universidad Autónoma de
Nuevo León/ Ave. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte. / San Nicolás de los Garza, Nuevo León/ Tel. 329 41 11. FAX:
329 40 95.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1998, Nueva Época, No 14, Septiembre-Octubre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Tensión universal</name>
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