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                  <text>A

R

�Contenido
ÜC.13\ io

Paz

La llama doble

Asunción que trasciende / Minerva Margarita Villarreal, 3
Primer recital poético del joven Alfonso Reyes Ochoa [1904-1906J
Aureliano Tapia Méndez, 8
La modernidad democrática/ José Luis Tejeda, 14
La critica es ir a contracorriente/José Garza, 19
Selva/ J osé Renato Tinaj ero Mallozz, 21
Ciudad de gi,racielos / Myriam Moscona, 24
Cuatro poemas / Alda Merini, 25

7

--

La pintura hoy / J aime Flores, 27
La personalidad de un artista
Alma Silvia Rod ríguez, 28
El abslraccionismo deJaime Flores / Carlos Arredondo, 30
Lo más importante / José Emilio Amores, 34

Rntm: Dr. R&lt;•1&lt;•s S. Tame, Cu&lt;·na
Sn1dari11 (,meml: D1. Lui'.J. (,al,111 \\úng

.Ynfiario d, /-\tm1uí11 _\ Cu/ium· l.JC. flumbeno Salat.11

Ohrr/111 dr P11blirnri11111'1: Lic. ,\1 mandojoel Dá1ila

)
Desigualdades

ociológica

José María Infante, 36

D11n/11m: .\ftr.i. C..1rnwn .\laid111
Yorlario d1· ,.,,d11rná11.

Ó,ca1 Hr.iíu He1 n·ra

[)ilnio: Franrisco Barrag:111 Codina

li/,ogmfía, fi1111wnó11 _\ di1ni11 r/1 /111g111m 111tnimt1: h ancisrn Ja\it•r (,ah ,in C.
Cm11e10 niiloria/: Arq. \ bigaíl Gunnán Flores, Prof1. b rad Ca,.vos (,ar,a. !.ir. Annando.Jod Dá,ila,
Lic. Roberto hcam,lla \lolína, Profr. ( :elso ( ,a1n (,ua¡.11do. \ltro.

¡n,é \laría lnfa111&lt;·.

Lic. ¡orge Pedrua Salina~. Lic. .\lfonso Rangd Guerra. 1.k. Humbeno Salil/ar.

.,

conomia

Ideología y desarrollo económico en México
Jorge Meléndez Barrón, 38

O fi cinas: Di1t·tció11 ck Publicacio11t·, dt• la L.\'\ I Bihltoteca \lagna l niH'1,ita1ía Ralll Rangd Fría,. \1 . .\Humo Rt·1t·, 1111111 . IOIHI '\tt·.
\lontt'rre,. ,ue"' León ( .. P 1;4 HO frlrlnno: :i~x1 11 11 fa, :l~"J 40 !1.-, l'uhlita&lt; ,.·,11 hinw,ual Precio dd qnnpl,11' '.?O.fK)
lmprc.·,a en \ l1n11ttman P1 e:,, Regi,11 o, en 11,imi1t• , \rmrl\ J / JIW\ no I t·,¡&gt;0ndc.· poi ,,nginalt·,
\ c,,bborJ&lt;.101u.--, 1u, ~liritado,_ IO(lfh 1th ar IÍ«. ulo, firmado, '-01\ t l',pon,1bilícbd dt" ,u auuu ,

---- --- - - - - - - - - '

atención
flotante

Incesto y seducción / Homero Gana, 41

�achina
Genialidad y locura /Hugo Padilla, 45
speculatrix

Octavio Paz:
asunción que trasciende

F

UNIYER

Minerva Margarita Villarreal

úsica

•

Un pájaro en una jaula dorada
Benjamin Laurent Scherer, 48

ine,
televisión
y otros
espejismos

Cine, cine, cine, cine-gulp,
cine, cine, cine cine-gulp
Roberto Escamilla, 53

R.ogelio Cuéllar: la fotografía como pretexto
José Carlos Méndez, 59

as leyes
en las
letras

ibros

rtes
visuales

El diablo J' Daniel Webster
Stephen Vincent Benét, 61

Salvación o condena del vientre materno en Derbez / Guillermo Samperio, 68
Rasero de Francisco &amp;boUedo / Rosaura Barahona, 70
Antología de la poesía portuguesa contemporánea / Margarita Cuéllar, 72
Hojas al viento del doctor Salvador Martínez Cárdenas / Román Garza Mercado 73
'

Portada: Alabanza / Técnica mixta 1.00 x 50 cm / Leopoldo Lomelí.
Viñetas interiores: Leopoldo Lomelí.
Contraporta~a:_ Integración y pensamiento. Mural de Guillermo Ceniceros en la fachada de la Facultad de Ciencias

Qu11rncas de la UANL (1998) / Fotografía de Erick Estrada Bellman.

"LA POESÍA ES CONOCIMIENTO, SALVACIÓN, PODER Y
abandono. Operación capaz de cambiar el
mundo, la actividad poética es revolucionaria
por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este
mundo; crea otro." Con estas palabras de introducción a El arco y la lira, Octavio Paz sintetiza la hondura y vastedad de su dominio. Diferencia entre la poesía y el poema con tal fuerza
que desnuda el ser del poeta, pues éste se convierte en instrumento de la primera y participa
de sus efervescencia y de su hálito para acceder a la revelación que necesariamente constituye al poema. El poeta tiene que dejarse atravesar por la poesía para gestar, para dar a luz.
Así, la poesía está en todos lados, encontrarla,
hacer que el hallazgo se produzca implica un
presupuesto de la voluntad y eso es el poema,
obra del hombre en ese tránsito hacia el regis-

Octavio Paz
La llama doble
Amor y erotismo

üt cone,.ión intima ~Ot1'e ~xo.
erothmo ) 3n,or, desde la meroorb h.istóri&lt;:a
ha.,ia b , í&lt;b cotidlao:i mlb inruedfata

tro mayor.
"El poema es una careta que oculta el vacío,
¡prueba hermosa de la superflua grandeza de
toda obra humana! " Paz descubre al poeta, lo
enfrenta con su don, que a veces es indeseado
y que también a veces lo obliga a someterse en
búsquedas que no dependen ni de su saber ni
de su poder. La lucha con el lenguaje es quizás
una lucha contra sí mismo pues hay que invocar, provocar, decir lo que no puede decirse.
Por eso el poeta no depende de sí. Está expuesto. La poesía puede llegar por cualquier lado y
es la imagen, la ebullición donde inicia la gestación poética, el pensamiento alumbrado, la

' - - - - - Seix Barral

_;t Biblioteca Breve

__J

conversión y el intercambio cuyo misterio empuja a la revelación.
Más adelante, en Pasado en claro, Paz nos presenta un aspecto evidente de esa carencia honda y personal. Su poesía es, en gran medida, su
memoria emocional, su desnudez indómita. Allí
se vuelcan las pasiones y las tristezas más profundas:

3

�Del vómito a la sed,

El pensamiento de Paz es una flama, arde

atado al potro del alcohol,

en su poesía como el amor entre las páginas de
sus libros. Pero volvamos a la forma como el

mi padre iba y venía entre las llamas.
Por los durmientes y los rieles
de una estación de moscas y de polvo
una tarde juntamos sus pedazos.
Yo nunca pude hablar con él.
Lo encuentro ahora en sueños,

camente a partir de aquella unión. Reproduzco la primera parte de "Decir: Hacer" donde se
celebra dicha ejecución:

hombre público, el polémico, brillante y vibrante hombre cuya entereza jamás se doblegó, a
pesar de haber tenido el extraño privilegio de
ver quemar su efigie en una plaza pública.

poeta, siempre punzando desde una inteligencia mordaz y voraz, afirma que el poema es una
careta que oculta el vacío. Quizás él creyó ocultar su vacío en algún momento, la verdad es
que su vacío es expuesto y así, al nombrarlo, al
reconocerse víctima del despojo y de la ruina,

esa borrosa patria de los muertos.
Hablamos siempre de otras cosas.
Mientras la casa se desmoronaba
yo crecía. Fui (soy) yerba, maleza
entre escombros anónimos.

lo va cubriendo de esa otra forma como señala
a la poesía: erótica verbal. Siempre tendiendo

Su don es trascender. Y la trascendencia no
es un problema de futuro. La trascendencia se
Entre lo que veo y digo
entre lo que digo y callo,
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido,
la poesía.

lazos entre la destrucción y la vida. Siempre
renaciendo en la palabra. De esta ardiente idea
sobre la creación surge límpida y brava su poé-

Se desliza
entre el sí y el no:

Su padre iba y venía entre las llamas. Nunca
pudo hablar con él. Mucho tiempo después,
Paz nombra al amor y al erotismo La llama do-

tica: "La unidad de la poesía no puede ser asida sino a través del trato desnudo con el poema".

lo que callo,

bl,e: el erotismo es el rojo flameante y el amor el

Paz va respondiendo a cada una de nuestras

azul trémulo. Alguna relación debe existir en-

dudas sobre la poesía: "Un soneto no es un
poema, sino una forma literaria, excepto cuando ese mecanismo retórico -estrofas, metros

lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.

y rimas- ha sido tocado por la poesía. Hay
máquinas de rimar pero no de poetizar. Por otra

Es un hacer
que es un decir.

go, como la misma definición del signo astral
bajo el que nace, es uno de los elementos cardinales. A través del fuego se calcinan, sacrifi-

parte, hay poesía sin poemas; paisajes, personas y hechos suelen ser poéticos: son poesía sin
ser poemas. Pues bien, cuando la poesía se da
como una condensación del azar o es una cristalización de poderes y circunstancias ajenos a
la voluntad creadora del poeta, nos enfrenta-

La poesía
se dice y se oye:
es real.
Yapenas digo
es real,

cándose, los cuerpos inasibles del ser. Así se
sacraliza el instante poético, renaciendo tantas
veces como entremos en comunión con el poema, como el mítico Fénix:

mos a lo poético. Cuando -pasivo o activo,
despierto o sonámbulo- el poeta es el hilo conductor y transformador de la corriente poética, estamos en presencia de algo radicalmente

tre las llamas donde el padre se perdía y estas
llamas que él propagó por nuestro pensamiento hermético a la manifestación del deseo y la
carnalidad.
Como en su gran poema de amor, encuentro, desencuentro, placer, ruina, rebelión,
muerte y circularidad: "Piedra de sol", el fue-

distinto: una obra. Un poema es una obra. (... )
Lo poético es poesía en estado amorfo; el poe-

son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,

ma es creación, poesía erguida. (... ) El poema
no es una forma literaria sino el lugar de encuentro entre la poesía y el hombre. ( ... ) Forma y substancia son lo mismo".

llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada

Su poesía es síntesis y plenitud. Su pasión
crítica es clave de una pasión retórica que lo
adentró en un particular éxtasis en el cual es
imposible aislar a la poesía de ·1a inteligencia.

sino un pensar en llamas, al fin humo ...

En Árbol adentro canta una poética precisa, allí
ese trato desnudo con el poema se da específi-

4

opone a la idea de futuro. La trascendencia es
inmanente a ese instante que la poesía captura
y recupera por medio de la transfiguración,
para ofrendarnos la verdad más íntima, la absoluta verdad trabajada sólo con el oficio de la
libertad interior que procura el poeta en el objeto que nos ofrece, en el poema. Ni una preocupación sobre la perpetuidad de su obra. No,

dice

su preocupación fue de asegurarse el tiempo
que corría para legarnos su sentir. Escribir, escribir como un enajenado que concentra la

calla
lo que digo,
suena

lucidez de su luz. Es increíble tener apenas 11
de los 14 tomos que cerrarán su obra completa
e impresionarnos por su capacidad de trabajo,
por las miles de páginas que Paz ha escrito y
que ya son vitales para la comprensión del fenómeno poético que él encuentra hasta en lo
más pútrido del ejercicio del poder:
La vergüenza es ira
vuelta contra uno mismo:
si

se disipa.

una nación entera se avergüenza...
¿Así es más real?
Eso mismo escribió cuando renuncia, des-

Hay un razonamiento plasmado en la tensión del verso. Anchurosa mirada sobre el cos-

pués de la matanza de Tlatelolco, al cargo diplomático que tenía en la India. Y siguiendo a
Carlos Monsiváis en su ensayo "El ensayista y

mos que despliega, a través de la palabra, los
otros lados, las zonas ocultas de seres y objetos.
La poesía de Octavio Paz late también en sus

polemista", dicha renuncia representa una sacudida al régimen político mexicano, porque
quien renuncia es un poeta.

ensayos. Quizás de ahí la premura de Paz por
diferenciar poesía y poemas. El ángel de la poesía ha alentado el fluir de su corriente en toda
su obra. Paz mira detrás de lo que mira. Mira la

En la poética de Octavio Paz confluyen varios signos: palabra, ser, memoria, tiempo y
_universo. Placer, muerte, rebelión. Amor,justicia, erotismo. Signos que darán vuelta conforme el libro sea. "La época en que nací y en la
que me formé, así como mi tradición familiar,

frente y las contrariedades que ésta encierra.
Se adentra en ellas. Su mejor contrincante entre todos los que buscó y consiguió es finalmente él mismo. La lucha entre el poeta, el contemplador, el ser alcanzado por el don, y el

explican en buena parte mi pasión por la historia viva: la política. Pero también los juegos

5

�infantiles fueron una verdadera iniciación. Aquí
interviene otra pasión, tal vez más poderosa: la
poesía. A su vez la poesía es un juego. Un salto
mortal. Poesía e historia no son, tal vez, sino
las dos caras de la misma enigmática realidad.
Ambas están presentes en nuestra infancia".
Reflexión vuelta hacia la grandeza poética:

SALLA
SADE

mi historia,
¿son las historias de un error?
La historia es el error.
La verdad es aquello,
más allá de las fechas,
más acá de los nombres,
que la historia desdeña (... )
La verdad
es el fondo del tiempo sin historia.
El peso
del instante que no pesa.
De "Nocturno de Sanlldefonso", en Vuelta.

Su entrega no sólo ha sido de oficio, sino de
oficiante. Ritual que festona con la pluma y su
tinta el lienzo mayor, el mundo que pleno se
ofrece mediante la voz del poeta. Pero muchos
son llamados y pocos elegidos. Octavio Paz siguió el sendero, la ruta mallarmeana: simbolistas, parnasianos, modernistas y mucho antes románticos, las raíces modernas de la poesía están bajo sus pies, son los gérmenes del "árbol
adentro" que constituye su obra poética. Y qué
decir del surrealismo, "enfermedad sagrada de
nuestro mundo, como la lepra en la Edad Media o los 'alumbrados' españoles en el siglo XVI;
negación necesaria de Occidente (... ) ", que
consolida su visión de vanguardia permanente, de revuelta a los fardos de la razón.
Paz incita a la indignación sobre el escaso
valor que la sociedad mexicana había dado a la
obra de Luis Cernuda, el poeta del 27 más destacado cuyo exilio tuvo lugar también en México: "Muerto el perro, se acabó la rabia", dice y
testimonia de esta manera el padecimiento que
implica la pasión por la poesía en un ser que

vive en el mundo contemporáneo. Habitaciones húmedas y frías. Padecer en el aislamiento
sin queja, desde la certeza que la dimensión
del oro es el mismo verbo que secretamente va
alumbrando la poesía. Siendo en el despojo, y
más aún en el desprecio, Cernuda ciñe la temporalidad de su existencia a través de una poesía transparente y ávida. El deseo y las trampas
de la fe que sólo el amor y nadie más que él
propicia. Y desde ahí la condena social que se
impone sobre cualquier tipo de desvío. La inteligencia puede ser un desvío y Paz estudia
entonces la entereza de una mujer que plantó
la luz de la razón poética en la oscuridad del
terror eclesiástico. La luz de la lírica del sueño
bajo la pauta atroz del conocimiento en un momento que la negaba: SorJuana Inés de la Cruz.
Se identifica con esa grandeza que se adelanta a su tiempo, pero Paz no se vence, no se

6

deja vencer. Conoce a fondo la marginación y
contrafóbicamente lucha porque su pensamiento resplandezca en la sociedad de su tiempo. Tempranamente escribe El laberinto de la soledad, sabe del abandono, si no leer ese virtuosismo de ideas que en manantial antecede al
canto profundo y virulento del poema "Piedra
de sol". Crucigrama de amor y desamor, de paroxismo y éxtasis, de mitos prehispánicos y latinos y griegos y petrarquistas. Una musa que
enerva punza con su belleza hasta provocar el
delirio. Y la belleza no está sentada sobre las
rodillas del poeta, sino que en él trotó, se largó, volvió, se burló, degradó para finalmente
aislarlo en la derrota amorosa.
Nos cuenta el canto de Octavio Paz, habiendo hecho suyo el poder de sabiduría de Antonio Machado: "Se canta una viva historia/contando su melodía".
De qué se vale: letanía, verso libre que en
algún momento ejerce la combinatoria desde
una imperceptible suma de endecasílabos y
alejandrinos, enumeraciones, síntesis de contrarios provenientes del pensamiento oriental.
Centellas e irradiación que muestra el universo en libertad de la palabra. A las palabras que
hay que tratar a fondo:

Infatigable su condición de lucha y transgresión. Todo puede perdonarse menos atentar
contra la libertad crítica, contra la libertad del
pensamiento:
El surrealismo ha sido el niño enterrado en
cada hombre y la aspersión de sílabas de leche
de leonas sobre los huesos calcinados de Giordano Bruno.
De "Esto y esto y esto" (Árbol adentro).

A ese ni110 remueve Paz en ''Vistas ftjas" (Árbol adentro) y lo ve crecer hasta nombrarlo y
nombrarse desde
el vértigo inmóvil del adolescente desenterrado
que rompe por mi frente mientras escribo
y camina de nuevo, multisolo en su soledumbre,
por calles y plazas desmoronadas apenas las digo
y se pierde de nuevo en busca de todo y de
todos, de nada y de nadie.

Su "erótica verbal", como acertadamente llama
a la poesía, lo hace vincularse permanentemente
con la "poética corporal" que es el erotismo.
Entre lo real y lo irreal, entre lo tangible y
lo intangible, Paz es un edificador grandioso,
un constructor de puentes y caminos. Su geografía es infinita. Penetra en los sentidos que
son y no son de este mundo. Activa nuestra percepción. Podemos ver donde oímos. Ver lo inverosímil, oír lo inaudito, sostenernos, porque
él es un continente que nos da ca_bida con su
obra, en ese tránsito entre el ver y el creer, en
ese puente que traza la poesía. Activa la sensualidad del verbo en la explicación del ensayo. Si su prosa es poesía su poesía es pensamiento, alta expresión de los cuerpos que se vuelven imágenes, para ofrecernos su unción, su
sacrificio ritual como sucede en Blanco.
Ese adolescente que nunca pudo hablar con
su padre, lo soñó incansablemente, lo soñó como se sueña la vida desde el lecho de muerte
para hablarle al mundo, para seguir conversando con él.

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas) ,
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznate, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.
De Libertad bajo pala!Jra.

7

�Primer recital poético del joven
Alfonso Reyes Ocho a
[1904 - 1906]
Aureliano Tapia Méndez

•

fa. PROLÍFICO ESCRITOR ALFONSO REYES ÜCHOA CULTIVÓ, desde la primera juventud hasta su muerte,
una nutrida correspondencia con sus amigos.
Aquí se habla de unas cartas escritas en los
días de su juventud. Vamos a su historia.
A principios de 1985, llegó a mi oficina en
la Casa Parroquial de la Purísima Concepción
de María, Virgen Chiquita, un hombre joven
-no registré su nombre-, y me ofreció unas
cartas originales de don Alfonso Reyes Ochoa;
no pude adquirirlas, y recomendándole que no
fuera a venderlas en el extranjero, le sugerí que
las ofreciera al rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, para que quedaran en
la Capilla Alfonsina.
Al despedirse, mi visitante me dijo más o menos esto: "Conozco el libro que usted publicó
sobre Alfonso Reyes y Dios. Le voy a obsequiar
copia de estas cartas, para que haga con ellas
lo que guste".
Guardé los textos alfonsinos y por años no
volví a verlos entre los legajos de mis archivos,
hasta que por marzo de 1998.los encontré, y en
rueda de prensa en que se habló de la convocatoria para la Presea al Mérito Cívico Estado
de Nuevo León, di noticia de las cartas a un periodista, y en la sección ''Vida y Arte", del periódico El Norte de Monterrey del sábado 16 de
mayo, publicó bajo mi nombre el artículo "Cartas y poemas inéditos de Alfonso Reyes".
A principios de mayo, me invitaron a parti-

D, LAIIAII(,
,u,,/, 1894

cipar en el Festival Alfonsino 1998, del 6 al 31
de mayo, bajo el patrocinio de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y el Consejo para la
Cultura de Nuevo León. Acepté gustoso y les
propuse dar a conocer allí las cartas, lo que hice
con gran satisfacción el miércoles 20 de mayo

8

a las 19:30 horas en la Capilla Alfonsina. El director de ésta, licenciado Jorge Antonio Pedraza Salinas, hizo la presentación, y al final dio a
conocer que los originales de estas cartas se
guardan en la caja fuerte de la Capilla Alfonsina, y que un investigador está trabajando en el
análisis de los textos.

Lozano García, y tuvieron cuatro hijos: Ig-nacio
Mario, médico, murió en 1957; Ana Rosa, quien
me ha dado los datos de la familia, y está casada
con don Gorgonio Guzmán; Emma De-lia, que
vive en los Estados Unidos y Esther Alicia.
Al leerle a la doctora Alicia Reyes, nieta de
don Alfonso, Tikis, la "Sacristana Mayor de la
Capilla Alfonsina" -como la he bautizado-,
los poemas de Reyes que vienen en las cartas,
me aseguró que no los conocía y que no están
entre los textos de Alfonso Reyes que ella custodia. Con estos y otros datos puedo estar cierto - salvo demostración en contrario--, que estos versos no sólo son inéditos, sino que son
anteriores a los que Reyes menciona en las noticias de sus libros, como sus primeros versos. En
el prólogo de su Obra poética (1952), en que
hace un "repaso" y agrupa sus poesías a partir
de las publicadas en Huellas (1933), dice:

Supe que el investigador, es un especialista
en Alfonso Reyes, el doctor Alfonso Rangel
Guerra. Hablé con él y me dijo que hace tiempo viene preparando una publicación con anotaciones.
Por otra parte, confirmé con el actual director de la Biblioteca Magna de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, el licenciado Porfirio Tamez Solís, que siendo él director de la
Capilla Alfonsina recibió esos textos que fueron adquiridos directamente por el rector de
la UANL, ingeniero Gregorio Farías Longoria,
quien fungió en este cargo del 13 de septiembre de 1985, al 12 de septiembre de 1991.
Son 33 las misivas de Alfonso a Ignacio, y están fechadas: una carta en 1904; en 1903 son 9
cartas y 1 telegrama; 4 cartas en 1906; de 1907
hay 5 cartas y 1 telegrama; 2 cartas de 1908, hay
3 de 1909 y una de 191 O. Se pasa hasta las cartas
del 1 de abril de 1929, la del 13 de junio de
1932; las 3 de 1941, y 3 de 1942.
Se añade una carta (núm. 19) del Gral. Bernardo Reyes al Sr. Ignacio Valdés, del 26 de septiembre de 1907.
De Ignacio a Alfonso, tengo en la colección
las siguientes comunicaciones; telegrama (30),
de mayo (¿de 1931 ?) ; carta (31), del 17 de mayo
de 1932; otro telegrama (33) del 17 (18) de
mayo de 1935, y la carta (39) del 31 de agosto
de 1942.
La carta 31 así como los telegramas 30 y 33
proceden del archivo de la Capilla Alfonsina
de la ciudad de México, y nos los proporcionó
la doctora Alicia Reyes, a quien le agradecemos.
Ignacio Hermenegildo Valdés González, el
destinatario, nació en Monterrey el 13 de abril de
1888. El 12 de diciembre de 1917 casó con Rosa

Comienzo, pues, con la prehistoria de los diecisiete
(1906), la edad pastoral o neolítica, y relego la paleolítica a la piedad de las reliquias caseras. Tales los tres
sonetos -La duda- inspirados en un grupo escultórico de Cordier y publicados en El Espectador (Monterrey, 28 de noviembre de 1905), acaso mi primer salida en letras de molde. (p. IX)

Se ve que quiere pasar por alto estos versos,
cuando escribe: "En 1906, hice, pues, en Savia
Moderna mi aparición poética". (O. C. t. XXIV,
p. 153.)
También se ve que quiso ignorar en absoluto los versos que recogemos aquí.
AJ final de su libro El cazador (1921), publica "Unos manuscritos olvidados" y dice de ellos:
Ha sido un hallazgo. No sé ya a qué época pertenecen:
¡los jóvenes somos tan viejos! Sólo sé que son de aque-

lla época en que todavía la Gramática de la Real Academia mandaba acentuar la preposición "a". Me han venido acompañando por todos mis viajes, muy escondidas, muy disimuladas entre los demás papeles. Un día
los descubro, los examino con asombro ... creo recordar.
¡Oh, sí, yo era este: me reconozco! (p. 161 ).

9

�Nos dice en el tomo X de sus Obras completas
en el capítulo "Noticias de traducciones poéticas" que en las recopilaciones que decidió publicar:

mos al primer recital poético del joven Alfonso
Reyes Ochoa (1904-1906).

Ven; dame de tus labios la ambrosía,
Y en la yerba por tálamo nupcial,
Rodemos, del amor en la porfía.

1
Á mi querido y único amigo verdadero Ignacio
Valdés, como un recuerdo de la triste edad en
que el hombre fluctúa entre la infancia y la
adultez, y en que apenas abiertos sus ojos inocentes, sedientos de paisajes risue11os, se ven cegados por el terrífico fulgor del rayo, del cruel
desengaño.

Se prescinde de versos sueltos (ejs: Chesterton Grata

compañía, o Cocteau A lápiz); se prescinde también de
intentos que han quedado en viejos cuadernos manuscritos: cuatro sonetos de Heredia ( 1906) ... (p. 494).

Uno de esos cuatro, el titulado "Antonio y
Cleopatra", se publica aquí, tomándola de la
carta a Ignacio, del 26 de marzo de 1906.
No escrito, sino escuchado en boca de su
tío Alejandro, pone Alicia Reyes como "primer
poema circunstancial" que compuso Alfonsito
"cuando el perro de don Francisco Bulnes mordió a varias personas y, entre ellas, al propio
Alejandro. El perro rabioso fue sacrificado a
balazos, pues era un verdadero peligro ambulante":

México, febrero 23 de 1905.

4
Noche de tempestad

El rayo su serpiente de oro escribe
En la comba plomiza de los cielos,
Mientras llega la noche, y se percibe
El rumor de los buitres en sus vuelos.

Volvíamos de elevar una oración
En el Templo sagrado de la Ciencia;
Mi amigo me contaba su aflicción,
Sus amores de infausta adolescencia.

Yo marcho entre la sombra; la tormenta,
Despierta mis instintos no domados,
Ycada trueno, mi vigor alienta
Y sacude mis nervios agitados

La hora crepuscular iba pasando.
Es negra nube el cielo encapotado
Estaba; atrás el sol que declinando
Daba al Poniente un brillo gris plateado.
Charlando así, llegamos al paraje,
En que otro tiempo, mi postrer mirada
Con la "suya" crucé: sentí un oleaje
De sangre y en mis cienes* agolpada.

Allá en lontananza
venir se divisa
una horrible panza
que provoca risa
es don Pancho Bulnes
el viejo panzón
que viene a cobrar
la indemnización ...

Esa sangre latió, y ahogué un suspiro.
¿Qué tienes -preguntóme el fiel amigo-Que entristecerte y suspirar te miro?
-¡No! me pondría a llorar... mejor no digo!

Voy trepando á la cima, entre el misterio
Que dá á la noche el vendaval rabioso,
Ya) compás del estruendo, en mi salterio
Preludio un himno, como el mar furioso.

Al amparo del viento, del viento á los corajes,
Deténgome un instante confundido y turbado:
Aún guarda el aspecto de las ,~ejas claustrales,
Ya sus derruídos muros, aférranse triunfales
Trepadoras, que crecen en las grietas murales.
La Capilla, aún conserva su cielo abovedado
Y entre las galerías y pequeños pasajes
Que dividen las celdas, prisiones conventuales
En que tantos buscaron refugio á los ultrajes
Del destino, que en ellos acumuló sus males,
Aun parece que vaga viejo monje barbado.

Es un himno de muerte y de terror
Coreado por los ímpetus del rayo;
Es un himno guerrero, vibrador,
Que entre la noche y la tormenta ensayo.
¿A qué mi loco afán? ¿Por qué sin Lino
Me veo empujado siempre hacia la cima,
En medio de los rayos, sin camino?
Mi empeño hacia el peligro me aproxima.

Monterrey, octubre 7 de 1904.
México, febrero 23 de 1905.

Alfonso Reyes

También citado por Alicia Reyes, y tomado
de los cuadernos con poemas, cuentos y notas
de aritmética, historia y magia, que Alfonso
numerara del O al 6, hay una cuarteta, tal vez
su primer poema de amor:

2
Últimamente, me he propuesto estudiar un
poco la "forma", y á ese fin he escrito unos
versos, que no son poesías, pero en los que
creo no haber faltado á ninguna de las reglas.
A continuación lo transcribo; pero te recuerdo antes, que no lo hice como "poesía" sino
como verso:

Astros robados al cielo
y en otro cielo plantados
no huyáis de mí espantados
cual si me tuviéseis* miedo.

Antiguo convento

Tomemos ya de las cartas a Nacho H. Valdés
los versos del jovencito de quince años, y entre-

En el viejo recinto que alfombran las salvajes
Plantas, que allí brotaron, irguiendo sus
[ramajes

* Se respeta la ortografía original de las cartas.

A mi pesar, en las tinieblas canto,
Y sin saber por qué, gozo y me inspiro,
Y siento un vago, inexplicable encanto
Cuando la noche y las tinieblas miro.

3

Matinal
Como un preludio, al comenzar el día,
Estremecióse el viejo floresta] ,
Y despertó del sueño que dormía,
Bañado por el fuego celestial.

¿Hay en mi corazón alguna fibra
Que oculta entre la noche de mis sueños
Sólo al eco del trueno alienta y vibra?
¿Por qué el terror redobla mis empeños?

Ven á la fronda, la Adorada mía,
Aquí, á la fuente,junto al manantial;
Ven, y verás qué ambiente de alegría
Nos brinda este rincón Primaveral.

Y sigue la tormenta, y entre tanto
Que tiembla de pavura la montaña,
Prosigo yo con ímpetu mi canto,
Y el cielo entre relámpagos se baña.

Es el rústico y bello festival:
El ave sus gorgeos* al aire envía,
Mientras la brisa juega en el trigal;

10
11

�¡Noche de horror y de misterio! asciendo
Sin vacilar un punto, el monte arisco:
¿Acaso una quimera voy siguiendo
Que me llama, ocultándose en el risco?

Oirás correr la sabia* húmeda y sana;
Te abrigará natura con su manto:
Poeta: te convida la fontana.

¡No lo sé! mas mi instinto nunca cede,
Y me obliga á ascender desesperado;
Mi loca mente, vacilar no puede:
Voy siempre por los vientos empttiado ...

11
Todavía al Poeta

Porque cabo* la triste sepultura
Del meditan te y olvidado asceta.
Soliloquio en la noche mi lamento,
Y me acompaña la canción del grillo,
Y de Selene al rayo macilento.
En el yunque de piedra, salto y brillo ...
Y en la alta noche, se percibe, lento
El taimado caer de mi martillo ...

Verás también, la racha y la tormenta
En la pradera que el misterio inhunda,*
Mientras la gestación prende y fecunda
La sabia de Natura corpulenta.

¡Adelante! ¡adelante!. .. Hacia la cumbre
Hacia las cimas voy, dominadoras,
Bañado de los rayos por la lumbre,
Y entonando mis notas vibradoras!*

Con esta impresión te dejo.
México, marzo 26 de 1906.

Ven hacia el manantial. Lenta, muy lenta
Te cantará la linfa gemebunda...
¡Con qué muda tristeza tan profunda
Oirás cómo se queda y se lamenta!

Creo que este último cuarteto, simboliza bien
al hombre que marcha en medio de las desgracias, entonando el canto de sus ilusiones
y corriendo hacia su lejana Quimera. Tú júz-

La fronda, callará meditabunda,
Yla garza enturbiada y cenicienta,
Paseará como virgen errabunda.

galo.
México, marw 30 de 1905.

Que huye á la ruda tempestad violenta
Mientras la gestación prende y fecunda
La sabia de Natura corpulenta.

5
Acabo de hacer una serie de sonetos que titulo
"El canto del agua", pues el agua habla en ella
en todas sus formas, y que poco á poco te voy á
dará conocer. Primero, el agua invita al Poeta,
luego pª advertir que es de noche, pongo otro
soneto, y después se sueltan la nieve, la lluvia,
el rocío, la gota de agua, etc. Oye: (digo, lee:)

México, marzo 4 de 1906.
[Nos falta el soneto III]
IV
Canto del Arroyo

Soy el bardo cantor de la pradera;
Yo canto los amores de los nidos,
Yo canto los idilios escondidos
En la fronda que acrece primavera.
Si se trueca el erial en sementera,
Yo alimento los gérmenes dormidos,
Y digo con mis trémulos gemidos
El llanto de la Náyade postrera.

El Canto del agua
I
Al Poeta

Poeta: te convida la fontana.
Ven á escuchar la rima de mi canto,
Y ya verás cómo parece llanto
El rumor que en mi linfa se desgrana.

Soy voz de soledad y de aislamiento ...
Soy voz de soledad ... Meditabundo
Se detiene á escucharme el mismo viento.

La flauta -esa cantora rusticanaHalagará tu oído, y entretanto,
Sublime de dolor, llena de encanto
Prodigará su luz la triste Diana.

Y cuando en el estanque somnoliento
Voy á morir, extático me hundo
En la contemplación del firmamento ...

De noche, soñará tu numen santo,
Ya me dirás adiós por la mañana.
-En el erguido tallo del acanto.

(¡Y luego dicen que nomás Heredia sabe!)

12

Terminemos este recital con una poesía del
cubano José María de Heredia, autor de admirables sonetos en lengua francesa. Esta es la traducción hecha por Alfonso Reyes.

V

Canto del Rocío

De las noches el duelo mudo y frío,
Los dolores que engendra la neblina,
Á la fresca del alba matutina
Se congelan en gotas de rocío.

Á propósito de Marco-Antonio, á quien me citas
en tu carta, te diré que traduje un soneto (del
francés) de Heredia (que como tú sabes fue cubano de nacimiento y sangre aunque poeta fran-

También yo soy escarcha por estío,
Pero en la Primaverajuventina,
La luz que nace, fúlgida y divina,
Refleja y luce en el diamante mío.

cés) llamado "Antonio y Cleopatra". Allá te va:
6

Juntos los dos, miraban de la alta terraza,
Al egipto adormido bajo un cielo llameante,
Y al Río, que rompiendo en el Delta gigante,
Hacia Bubasta ó Sais, su onda rueda y deslaza.

Más ¡ay! al cabo el sol con sus calores
Disolverá mi transparencia grata
Para enjoyar las condolidas flores:
Yo volaré á la azul y regia altura,
Dejando, como dejan los dolores,
un suavísimo aroma de amargura!. ..

Y el Romano sentía tras la ruda coraza
-soldado hecho cautivo que duerme como
[infanteDoblegarse agobiado, en su pecho triunfante,
El cuerpo voluptuoso que codicia y abraza.

¡Y aquí te viene uno padre!

VI

Inclinando su testa de cabellera hermosa
Hacia aquel que emborrachan sus perfumes de
[Dios
Ella ofrece sus labios, sus pupilas sinceras.

Canto de la Gota de Agua

Soy himno de constancia; soy piqueta
Que taladra la roca árida y dura,
Yfiltrada en la tierra que me apura,
Acopio un manantial en cada grieta.

Y cuando ya se inclina con fingido decoro,
Vé el monarca en sus ojos estrellados de oro
Un Océano inmenso surcado por galeras...

En la gruta del viejo anacoreta,
Mi canto vá preñado de amargura

México, marzo 26 de 1906

13

�La modernidad democrática*
José Luis Tejerla

•

QUIERO REFERIRME EN ESTA CONFERENCIA A UNO DE

ce muchos siglos antes de que irrumpa el mo-

los nexos más interesantes y apasionantes de

dernismo en la historia del hombre.

los tiempos actuales. Es la vinculación que se

Los modernidad, en tanto, aparece en un lair

ha dado entre la modernidad y la democracia.
Y más que pensar en cómo se han venido influ-

so de tiempo que va del siglo XV al siglo XVI.
Tres momentos históricos aparecen como los
heraldos en el nacimiento del modernismo: el

yendo entre sí, habría que ver cómo se pueden

descubrimiento de América, el Renacimiento ita-

integrar hacia el futuro. Esto porque la democracia se convierte en el estado cultural que se
vuelve universal, mientras que la modernidad,

liano y la Reforma protestante. La modernidad
será innovación, irrupción, invención del hom-

al entrar en crisis requiere de una nueva significación. La democracia le da otro significado

bre ante la historia y la naturaleza. A diferencia
de los mundos antiguos y herméticos, los moder-

al modernismo y a su vez se requiere mantener

nos inventan el futuro y se alejan del pasado y la

vivo el espíritu de la modernidad para evitar
que se viva una involución política. El demo-

tradición. Con estos momentos históricos aparecen las temáticas propias del modernismo: la
alteridad, la racionalidad y la subjetividad. Luego vendrán las modernidades politicas en que se

cratismo y la modernidad han nacido en diferentes momentos de la historia universal pero

empieza a ver ya e l nexo del modernismo con
una recuperación de la cultura democrática: la

como una forma de la misma cultura moderna.
La modernidad es pluralista y la democracia antigua no conocía el pluralismo. La democracia

mo.
La democracia nace como una forma de

revolución francesa y la Independencia de los
Estados Unidos de América.
¿De dónde viene esta integración entre demo-

ha tenido que vivir transformaciones importantes para lograr integrarse a la modernidad. La
democracia moderna es pluralista en sustancia.

gobierno en la antigüedad ateniense. 1 Es un
gobierno del pueblo y la mayoría. Eso permite

cracia y modernismo? La democracia antigua se
practicaba en comunidades homogéneas y cir-

una mayor distribución y equidad del poder
que en las otras formas del poder antiguo. La
cultura ateniense, con todo y haber inventado

cunscritas. El mundo era más bien consensual y
no se conocía el conflicto o el pluralismo. La
modernidad será fuente originaria para que se

la democracia, tiene una idea predestinada del
mundo. Los hombres tienen un libre arbitrio
hasta donde los dioses lo permiten. Así que el

incremente la diferencia, la alteridad, el conflicto y la pluralidad. El moderno quiere irrumpir
siempre. Las vanguardias aparecían como movi-

gobierno mayoritario actúa en los marcos de
un universo contenido. La democracia apare-

mientos minoritarios que pretendían alterar,
transgredir y escandalizar el mundo quieto y se-

* Conferencia magistral presentada el 9 de septiembre

reno. La modernidad es tempestuosa y permite
que el mundo tienda a la heterogeneidad. No
deja de ser interesante que mientras el moder-

han terminado por emparentarse y se han convertido en dos de los territorios centrales para
reflexionar sobre el mundo del próximo mile-

1

en el VI Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología. Facultad de Filosofia y Letras, UANL.
Robert Dahl, La democracia y sus críticos, Editorial Paidós,
Barcelona, 1992, pp. 21-22.

nismo ha sido creador de la pluralidad devalores, haya tenido que recuperar la democracia

14

ahí que la revolución termine por volverse un
bien positivo en el momento de anunciación de
la modernidad política: la revolución francesa.
La democracia era vista por los antiguos como
una forma de gobierno inestable y débil, porque
lejos de permitir la concentración del mando y
la autoridad, permitía una mayor equidad en el

La democracia actual ya no es como la antigua,
ahora se vive en un mundo de conflictos y diferencias. El consenso tiene que convivir con el disenso. Las mayorías deben ejercer el poder pero
tienen que respetar el derecho de la minoría a la
crítica. Mayorías y minorías viven la modernidad

poder entre los ciudadanos. La viabilidad de la
democracia para la modernidad consiste precisamente en que es un régimen político y una
cultura que permite la alternancia y el cambio
de autoridades sin recurrir a la violencia. Durante la modernidad la vida tiende a volverse secular, los límites entre lo sagrado y lo profano se

como un mundo evanescente y cambiante.
Modernidad y democracia coinciden por la
importancia que adquiere el cambio, la innovación y la transformación. Ambas tienen un sentido instituyente y producente. En el mundo anti-

van diluyendo y el campo de lo permitido se
amplía mientras se reduce el ámbito de lo prohibido. Esa secularización opera en la política y la
cultura por la vía de la democracia: el mundo
deja de ser un bien heredado e intocable y se
convierte en un mundo por hacerse, por venir y
dotado de futuro.

guo se exalta el orden y la estabilidad. El cambio
es negativo y las revoluciones son verdaderas catástrofes sociales. La vida moderna instituye el
cambio y rehuye la conservación de las cosas. De

15

�a consumar y como toda empresa que se realiza empieza a expresar su desgaste. La condición cultural de la posmodernidad ha aparecido como la crisis de proyectualidad y de futuro. 2
El posmoderno no se interesa por el futuro y
elude el pasado y la memoria. Quiere vivir el
presente y más propiamente al instante. La
ausencia de futuro se manifiesta en el deterioro de las grandes narraciones y los grandes móviles que han empujado a la humanidad hacia
el cambio y la innovación en los últimos siglos.
El progreso ha mostrado sus límites. Las revoluciones triunfantes han creado lo contrario de
lo que se buscaba. La misma ciencia muestra
sus contradicciones. La razón fuerte tiene que
abrirse al diálogo de culturas. La cultura
posmoderna aparece como un modernismo
agotado y superado. El afán de cambio tiende
a detenerse. La posmodernidad le ha abierto
el camino a la visión conservadora y fundamentalista. En un mundo tan incierto e inestable,
la única seguridad sería la religión, la patria o
la raza. De ahí que el espíritu tribal reaparezca
cuando el empuje de los modernos disminuye.
La modernidad creó un dualismo irresoluble entre la razón y el sujeto. Según Touraine,
la racionalidad moderna tiene orígenes en el
Renacimiento italiano y la temática de la subjetividad en la Reforma protestante.~La modernidad que gesta la razón, conduce a la técnica,
la empresa y el capitalismo, anulando la subjetividad y acabando con las culturas alternativas. En su momento culminante sería el imperio de la técnica y el sistema, que conduce a la
homogeneidad. La modernidad que da origen
a la subjetividad conduce a las pulsiones, la diversidad, la diferencia, el pluralismo y la resistencia de las culturas. Puede culminar en el

Un gobierno de autoridad divina sería intocable. La democracia es un gobierno secularizado. La legitimidad proviene del consenso ciudadano y éste puede variar con el paso del tiempo. De ahí que la democracia permita el juego
abierto de opciones y la variación de los puntos de vista. La autoridad es terrenal porque ha
sido una creación de la misma ciudadanía. La
secularización que viven el modernismo y el
democratismo aparece como una expresión clara del avance de la idea del cambio e innovación. Sólo podemos cambiar aquello que no es
sagrado e intocable. En la política premoderna
el poder y la autoridad tienen un componente
sagrado. En la democracia no. Es la irrupción
de la ciudadanía con su capacidad para inventar y crear el mundo una y otra vez. Ése es el
juego volátil que puede tener una democracia
avanzada.
La modernidad ha entrado en crisis. Entendida como el estado cultural en que los hombres ven hacia el futuro y tratan de alejarse del
pasado, elevó a la condición de valores universales, el móvil del progreso, el avance científico, la libertad humana, la razón occidental.
Hace años que la modernidad se ha empezado

retorno del tribalismo y el fundamentalismo de
cualquier tipo. Es foco de heterogeneidad y
conflicto. Son los extremos que se enfrentan y
tratan de anularse uno a otro. La racionalidad
quisiera que todo fuera cálculo y rigor científico. Acabar con el mundo de la magia lleva a
reivindicar la importancia de una razón que
todo lo quiere explicar y entender. La subjetividad, a su vez, quisiera que todo fuera exaltación del ser propio, personal y único. Cada ser
humano se siente único y sólo se vincula con
quienes le resultan más semejantes, eludiendo
el contacto con los otros y los demás. La subjetividad puede resistir a la técnica, pero sin el
reconocimiento a los otros, puede conducir al
mundo de la violencia, la guerra y la anulación
del distinto.
A nosotros nos interesa pensar el modernismo desde otro sitio. América Latina ha tenido
una modernidad problemática. Eso nos da posibilidad de pensar nuestra inserción con el
mundo occidental de una manera distinta. Podemos tener un espíritu más crítico y ver con
más cautela el imperio de la técnica, sin renunciar a ella. Antes al contrario nuestra modernidad tiene que ser creativa y original. Ahí donde pretendemos imitar y copiar la modernidad

que nos viene de fuera, fallamos y fracasamos.
Latinoamérica va de desgarre en desgarre. Sin
embargo, el momento mismo del descubrimiento de América nos acerca a la temática de
la modernidad vista de otra forma. El encuentro de dos mundos, más allá del sentido trágico que tuvo para las culturas indígenas, es un
momento de alteridad inusitada. El europeo
se enfrenta a un mundo desconocido, aunque
cree que forma parte del mundo ya descubierto. Tiene que utilizar palabras antiguas para
nombrar cosas nuevas. El Nuevo Mundo cambia la visión cósmica del europeo. La idea misma de Nuevo Mundo muestra la originalidad
con la que se quiere edificar América. El mundo intocado y sereno se enfrenta a un reto inmenso. La idea misma de utopía nace de América. Moro ubica la isla de utopía en el nuevo
continente.~ El pensamiento utópico termina
por cambiar la vida europea. El ver el mundo
de una manera oblicua, como decía Moro, lleva a la crítica del mundo existente y heredado.'' Es claro el vínculo que habrá entre las utopías y ensoñaciones de los pensadores europeos
y las revoluciones que sobrevienen tiempo después.
Y qué decir de los indígenas que igual pensaron que se encontraban con los mismos dioses. Tarde se dieron cuenta que eso no era así y
se fueron encontrando con un mundo agresivo, violento y hostil, a la par que asimilan progresivamente lo que viene de Europa. Se vive
un sincretismo inusitado. América se convierte
desde entonces en tierra de confluencia y encuentro. Tuvo en sus orígenes un carácter terriblemente violento y destructivo, pero puede
ser punto de partida para pensar la modernidad como alteridad. Así que no se trata de rechazar la técnica en aras de un particularismo
tribal, pero tampoco se trata de mimetizarnos
con el extranjero y rechazar lo local, lo regio-

Lyotard, Jean Francois, La posmodPmidad (explicada a
los niños), colección Hombre y Sociedad, serie Mediaciones núm. 22, Editorial Gedisa, Barcelona, 1987,
pp.29-30.
' Alain Touraine, C1itica de la modernidad, Fondo de Cultura Económica, Sección de Obras de Filosofía, Buenos Aires, 1994, pp. 12.

16

' Tomás Moro, Utopía, Editorial Sarpe, Los grandes pensadores, núm. 17, Madrid, 1984, pp. 27-28.
!bid, p. 72.

17

�diversos convivan en un mundo cambiante. La democracia y la modernidad
se encuentran en el tema de la alteridad. Si el modernismo como encuentro permite superar toda salida unilateral a los problemas de la cultura contemporánea, el democratismo como
alteridad permite la integración de la
diversidad y el reconocimiento a los
otros. Aceptar la otredad es reconocer
aquello que nos resulta extraño y distinto. En vez de recurrir a la violencia y
la guerra, el modernismo democrático
nos permite enfrentar el mundo por los
mecanismos procesales reconocidos
por los integrantes de las comunidades
políticas.
En un mundo globalizado en que se
acentúa la interdependencia de las naciones y soberanías, los roces y choques culturales estarán a la orden del día. En la vida aldeana, los contactos de los miembros de una
comunidad con otra son raros y esporádicos.
En un mundo integrado e interconectado, lo
que ocurra en cualquier parte del mundo puede repercutir en el sitio más lejano. El conflicto se agrava en el interior de las naciones por
la creciente inmigración.
Las naciones del próximo milenio serán
multiculturales y diversas. No sólo eso, el choque y el roce será entre civilizaciones y culturas
distintas y hasta antagónicas. Chiapas es sólo
una muestra de cómo se presenta la resistencia
de una cultura distinta que pide su reconocimiento por las reglas del juego democrático.
La solución inteligente al asunto de Chiapas
puede ayudar a resolver el dilema del choque y
enfrentamiento de culturas. El reto es saber si
se podrá lograr la convivencia y el reconocimiento al extraño. La modernidad democrática es la mejor manera de lograr realizar el diálogo de culturas y civilizaciones y mantener vivo
el espíritu moderno que consiste en tener derecho a inventar nuestro propio destino.

nal y lo nacional, en aras de un universalismo
que puede volverse opresivo porque anula las
diferencias. América es campo de posibilidad
para superar el dualismo que es inherente al
modernismo. Ni pretender superar al sujeto
por la vía de la racionalización, ni pretender
eludir la razón con la exaltación del sujeto. La
modernidad puede acercarse hacia un modernismo reflexivo y cauto que evite la modernización ilimitada y la subjetividad desbordada. Razón y sujeto deberían encontrarse y alimentarse mutuamente. Queremos una técnica que libere y emancipe al hombre, pero que no sea el
camino para la dominación sobre los mismos
hombres y un cultura enriquecida que se apropie de los avances materiales dándoles un giro
humanitario.
Aquí es donde volvemos al tema de la democracia. La democracia se ha convertido en
d estado cultural de la humanidad. La democracia es vista como forma de gobierno, pero
también como ethos. Mantener la convivencia
social en un mundo de alta complejidad y diversidad requiere de una eticidad. La democracia puede permitir que los diferentes y los

18

La crítica es ir a contracorriente
José Garza

•
Se trata de un libro que Escalante entrega poco
después de publicar Relámpagos a la izquierda,
en el que reúne su trabajo poético.

ESTÁ SENTADO, DESDE HACE VEINTE AÑOS, EN LA INGRATA

mesa de "los comensa/,es indeseab/,es en el banquete de
las /,etras", como llama a quienes ejercen el oficio. Con
trinche y cuchillo cercena el menú literario con tal
precisión que ha logrado reivindicar a José Revueltas, reconsiderar a Ignacio Manuel Altamirano, revalorar a Alfonso Reyes, revelar los estragos de Juan
Rulfo, aplaudir el juego de ironía deJorge Ibargüengoitia, discutir con Antonio Alatorre, revisar /,os sesgos
posmodernos de Carlos Monsiváis, reflexionar sobre
la llamada literatura de la Onda y teorizar en torno
a su trabajo: la crítica literaria.
Evodio Esca/,ente (Durango, 1946) tiene la conciencia tranquila en cuanto a las tajadas que ha proporcionado en torno a la literatura mexicana y que
ahora reúne, en una se/,ección, bajo el título de Las
metáforas de la crítica, recién publicado en la co1,ección Contrapunto de la editorial Joaquín Mortiz.
El libro, dividido en cuatro capítulos, lo presentó en
la Casa de la Cultura de esta ciudad, en el marco del
Festival Alfonsino organizado por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

-¿Es el momento de recapitular una trayectoria de
casi veinte años? ¿Es el momento de un balance?se /,e pregunta al autor del famoso ensayo José Revueltas. Una literatura del lado moridor, con el
que se dio a conocer como crítico literario en 1979.
-La crítica es la más ingrata de las ocupaciones. Mantener una coherencia sin concesiones a los grupos en el poder, o incluso a los
gustos imperantes, representa el peligro de
quedar sepultado en la propia actitud crítica,
o quedar ignorado o marginado. La crítica es
una actividad a contracorriente en la que inmediatamente surgen las dudas sobre el derecho mismo del crítico; es una profesión minada desde su nacimiento mismo. Si a ti como
crítico se te ocurre escribir un poema y publicarlo, la reacción inmediata será sin duda: "Ah,
este tipo que escribe tan malos poemas, cómo
se atreve a criticar", lo cual indica lo minado
del terreno de la crítica. Pero por otro lado estoy contento y con la conciencia tranquila: han
pasado veinte años y todavía sigo ejerciendo la
crítica; soy un verdadero caso de sobrevivencia, lo cual me hace creer en las bondades del
tiempo.
-Metáforas de la crítica parece un libro no

tanto de textos de crítica literaria sino más bien de
ensayística sobre la crítica literaria, ¿aceptas esta
impresión?
-Para mí constituye un halago porque, en
principio, el ensayo y la crítica son géneros diferentes pero, al mismo tiempo, el crítico también trata de darle una elevación a su prosa y

19

�de darle una claridad literaria y que,justamente, la manera de hacerlo es trascendiendo la
crítica asomándose al territorio del ensayo.
-¿En qué wnsiste el planteamiento de que la crítica
· borda en el vacío, que carece de cualidades y que, incluso,
está disfrazada una cierta nulidad de la mis-ma?
-Consiste en un reto al crítico, en una provocación. Ese texto (precisamente titulado "Las
metáforas de la crítica") surgió en un momento en el que revisé los criterios, las imágenes,
las ideas que maneja un crítico. Y advierto que
el crítico carece de una terminología propia,
siempre está tomando ideas de la filosofía o de
la arquitectura; constantemente el crítico recurre a metáforas de otras disciplinas como, por
ejemplo, "qué bien está construida, edificada,
la novela". Esto representa un reto para el crítico, que siempre debe estar trabajando en esa
conciencia del vacío, de que la crítica es un ejercicio de la subjetividad radical.
-¿En ese reto, el crítico puede asumirse como un
creador propiamente dicho?

dores, como Octavio Paz, Carlos Fuentes, Salvador Elizondo. La experiencia nos demuestra
que el creador también puede ser crítico, en
una simbiosis maravillosa.
-¿ Qué lugar ha ocupado la crítica en las l,etras
mexicanas?
-A partir del siglo veinte queda claro que
no puede haber actividad creadora si no hay al
mismo tiempo una sensibilidad crítica. "Si el
poeta es incapaz de tomarse él mismo el pulso
no será capaz más que de borrajear prosas de
pamplina y versos de cáscaras", decía López Velarde.

-¿ Qué momento atraviesa la crítica literaria en
el país?
-Un buen momento. Cada vez hay más
atención hacia la crítica que se ha profesionalizado, cada vez hay más espacios para la crítica
literaria y artística en general.
-Sin embargo la relación entre los pares nunca
ha sido entrañab/,e, y es de pocas coincidencias.
-El camino de la crítica está sembrado de
navajas. Y no está mal que así sea. Las discrepancias fundamentales entre los críticos no sólo
son inevitables sino también positivas. Afortunadamente no pensamos lo mismo, qué bueno que no hay homogeneidad.
-¿ Y cuál es tu visión de la literatura mexicana
actual?
-La literatura se manifiesta en oleadas generacionales. Me parece que ahora hay una generación emergente muy diversa y propositiva,
particularmente en los terrenos de la narrativa
están impresionando fuertemente, desde Enrique Serna hastaÁlvaro Enrigue, así como Jorge Volpi y Guillermo Fadanelli.
-Con la muerte de Octavio Paz, se ha dicho, las
/,etras mexicanas están desamparadas. ¿Compartes
esta idea?

- El crítico debe tener una ética, formulada en un decálogo que no estaría de más establecer. El crítico debe tener una actitud ética
al acercarse a un texto, debe establecer un diálogo honesto con ese texto y respetar sus impresiones y sus subjetividades para armarla y
explicarla. En este sentido, la ética del crítico
debe reflejarse en la inteligencia y en la sensibilidad al servicio de un texto al que se acerca.
Ahora, si en cierto momento el crítico puede
hacer de su trabajo una obra de arte, pues magnífico, pero eso ya es una etapa muy secundaria y quizá ni pensada. Así, entonces, el crítico
tiene que proponerse primero hacer crítica, y
si de eso después resulta una obra de arte, pues
qué maravilloso.
- ¿Es posibl,e hacer crítica al mismo tiempo que se
desarrollan otros géneros como la poesía o la narrativa?
-Me gustaría decir que el único que debe
hacer crítica es el crítico pero mentiría; de hecho, muchos de nuestros mejores críticos en la
literatura mexicana son también escritores crea-

-No. No necesitamos de los grandes capos
o presidentes de la república de las letras. De
cualquier forma la gente sigue trabajando. Ese
desamparo espiritual no me parece sentirlo
aunque, claro, es una muerte lamentable.

20

Selva*
José Renato Tinajero Mallozz

•

when shall we three meet again
in thunder, lightning or
in rain?

mente al levantar los muslos y sentir miedo y
decir usted está muy chico ahijado sálgase váyase pero te tiembla la voz madrina y me has
visto manejar las armas irme con los otros a disparar contra los soldados del gobierno pero nada de esto te digo porque ya bien sabes que no
estoy chico y que me he pasado mis buenos años
en el frente y te mostraría madrina si se pudiera las cicatrices del alma más hondas que las
que me dejaron las balas porque son las cicatrices del tedio y de tener la muerte así de cerca
nomás para alargar el brazo y saludarla cómo
está usted señora muerte y a lo mejor me van a
matar y quiero acercarme a ti madrina pero nada de esto te digo porque ya lo sabes porque ya
lo sabe ella y sabe que él no se irá y lo sabe porque ve cómo la mira y en la humedad lo huele
y huele a macho huele a patrón desbocado huele como aquel hombre de ojos verdísimos que
dicen que es su padre y se le acercó un día y la
derribó sobre el limo a un lado del río y ella
que le gritaba quítese padre y él que se carcajeaba pero cómo sabes que soy tu padre pinche india si no eres más que una india como tu
madre y todos los que viven contigo y él olía a
humedad y violencia y por eso ella le decía al
ahijado váyase ahijado váyase porque él también olía como huele la selva pero tú no te ibas
y mejor le dijiste con la voz temblona madrina
si usted está sola ya qué más si a mi padrino lo
mataron si usted sabe que ya no va a volver porque el patrón en persona le disparó desde los
árboles y usted todavía le llora con todos estos
años y le ibas a decir que no se hiciera a un lado que ella todavía estaba tan chula tan bonita
con los cabellos largos y no parece que haya

WS

PORQUE ELIA ESTABA DESNUDA Y ÉL VENÍA DE lA SELVA

y de allá de la guerra y él estaba cansado y ella
dormitaba bajo el mediodía y luego él entró en
la choza y todo era tiniebla todo era encierro y
olor a hierba a sudor a mujer desnuda y eran
solamente él y ella eran dos eras tú que entraste abruptamente a la choza y te encontraste con
ella que estaba desnuda y la miraste con tu mirada larga o silenciosa o quejumbrosa y te acercas y la miras aún con la misma mirada de deseo
y de silencio y de temor porque la selva es así te
dices porque yo ya no quiero pensar te dices
porque esta guerra no tiene fin y te miro ma. drina te miro desnuda y morena porque somos
dos únicamente dos en la oscuridad que guardan las paredes de roídos palos y la humedad
que nos corre por los cuerpos y te imagino madrina embarrando tu vientre sudado en mi vientre y tus ojos aprendiendo a mirarme con misterio tus ojos color de selva aprendiendo a mirarme como yo los miro adivinando quién eres madrina y entonces abre los ojos y lo descubre junto a ella se alarma recoge los muslos para cubrir no sé aquella otra selva y no le pasa desapercibido que él ha seguido con la vista el movimiento de los muslos de ella la india mestiza la que tiene ojos de selva los ojos del patrón y la piel oscura de la madre y es que algo
pasó hace muchos años y todo esto le viene a la
* Cuento ganador del certamen LiteraturaJoven Universitaria 1998, organizado por Difusión Cultural de la UANL.

21

�pasado así el tiempo pero no le dijiste nada y la
jalaste hacia ti de repente con furia de repente
la tenías revolviéndose entre tus piernas y te
diste cuenta de que la hamaca rechinaba y rechinaban los sollozos de tu madrina que tenía
los ojos cerrados ya no miraba y es que estaba
re-cordando eso mismo que tú recordabas pero
que supiste no decir y estaban los dos recordando que tu padrino ya no la había querido
por puta dijo tu padrino porque es puta como
su madre y agarró la carabina y se fue a buscar
al patrón pero el patrón ya lo estaba esperando y entonces disparó y a ella no la quisieron
más en el pueblo y si no la mataron fue porque
el patrón se apareció para defenderla y así aunque grite para pedir auxilio y aunque ahora
mismo tú la poseyeras nadie iría hacia ella la
muy puta y él pensó todo esto y en lugar de
llorar como ella él se alegra se siente vencedor
se desprende las cartucheras la camisa los
huaraches se descubre el sexo se abalanza hacia ella la sujeta por los brazos y ya
ves que no estoy tan chico madrina le dice ya ves que estoy fuerte y
tengo con qué querete y ella que
aún está callada y solloza solloza y
la selva se calla y la selva es nada
más el sollozo de la india y ella diciendo te va a fusilar el comandante ahijado y él que no que no me
vieron venir para acá que llegué
por el camino del río y ella todavía
se sacude para quitárselo de encima y cuando él se ríe no se aguanta más y le dice con aquella voz que
vuelve a llenar el silencio de la selva no se eche a cuestas este pecado
ahijado no se lo eche a cuestas porque tú sabes que te estás uniendo
al pecado sabes que aquel es el
cuerpo en que el pecado se enseñorea el cuerpo salido del pecado y vuelto a marcar con la sangre
de otros pecados y te dio miedo

pero ya la tenías a ella vencida por tu peso y tu
fuerza había vencido porque ahora estaban
unidos tú estabas dentro de ella y ella no decía
más sino pensaba y pensaba como quien se va
adormeciendo bajo el calor del trópico ella estaba pensando en la selva maligna la selva de la
que salió aquel hombre de verdísimos ojos y la
seh·a sobre el cuerpo del patrón y el de ella los
dos junto al río que atraviesa la selva desde la
que el patrón esperó una ,·ez a un hombre y
disparó la selva que los cubre al ahijado y a ella
porque él vino de la selva y a la selva maligna se
van los gritos a la selva se va por el camino de
todos los recuerdos porque ella jamás conoció
nada más que la selva que la rodea y la gente
de la selva los gritos que ya no son de ella sino
del ahijado que es como un enorme trozo de
piel mojada cayendo a gritos sobre ella y supo
ella que el pecado era el monstruo de la selva
el ancestral demonio el embrujo de la maleza
impenetrable la presencia que no era él que

22

no era ella que era un tercer hombre o un tercer algo por encima de ellos un tercero invisible que ella vislumbró cuando abierta y vencida se entregó sin más a la otra piel que se le
desbordaba encima y correspondió con la misma furia y misma urgencia porque a lo mejor
era cierto lo que decían y la gran puta había
ido por su propio pie a acostarse con el patrón
y a lo mejor a quien ahora llora no es al esposo
muerto sino al patrón abatido a tiros por los
guerrilleros apenas dos días atrás y muerto el
patrón sabía que la matarían a ella muy pronto
así que aferrándose al cuerpo del ahijado le dijo
le suplicó le gritó casi defiénderne ahijado
auxíliame que me he entregado a tu deseo y tú
le dices sí madrina para que ella insista defiéndeme y tú sí madrina y ella que dice está hecho
ahijado y tú de nuevo y así muchas veces sí
madrina sí madrina yo la defiendo sí madrina
porque ya está hecho el pecado madrina piensas ya está hecho y usted no tiene más que ser
mi mujer y se lo dices madrina sea mi mujer sí
ahijado te responde y dices no me importa que
me busquen los compañeros para matarme
porque usted es mi mttjer y no me importa que
ahorita mismo estén emboscando a los del gobierno yo me quedo con usted madrina y que
vengan si quieren por usted y por mí que yo
puedo defendernos pero ella dijo es mejor huir
ahijado vámonos a la selva vámonos con los del
gobierno y él que decía sí sí sí porque usted ya
no es mi madrina es mi mttjer y con ella te vas a
la selva aunque tenías miedo con ella te estás
yendo te pones la ropa cargas los rifles y estás
pensando que no será fácil y estás muerto de
miedo pero no se lo dices a ella porque no debes decírselo y mejor sigues cargando los rifles
y buscas un machete porque tienes que ir bien
armado y le quieres decir ya mero estoy listo
pero ahora tampoco le dices nada pues ella está
viendo la selva y en ese mirar hay algo extraño
y de repende ella te dice lo mismo que tú estás
pensando en ese instante porque te dice que
ya está hecho y que tiene miedo y entonces tú

miras la selva y algo te hace pensar que no deberías estar con esa mttjer que si te alcanzan
los otros no tendrán compasión pero todo viene en el mismo instante miedos miradas la lluvia que comienza a caer el grito de la india el
pecado que abre de un golpe la desvencijada
puerta el grito del ahijado la apresurada huida
de la serpiente que se arrastra hasta la puerta y
ha desparecido ya en la maleza cuando él le
lanza en vano el primer machetazo que levanta piedrecillas y un ruido seco sordo que se repite en tus oídos hasta que te desplomas y sólo
atinas a gritar me mordió madrina me mordió
mujer y la mujer que se acerca y te quiere quitar el huarache pero el pie se te ha hinchado
desde el tobillo y un como viento frío que sopla por debajo de tu piel va elevándose desde
la herida hasta el muslo y la india dice ya está
hecho ahijado y tú sabes que hay que huir y
sabes que solo no llegarás lejos y sabes que tienes que pedir ayuda y sabes que con la india
no puedes ir al pueblo porque ahí mismo te
matarían los guerrilleros que a estas horas ya
estarán llegando y preguntándose dónde estará el desertor y será un buen pretexto para que
la maten también a ella así que te gana el delirio y te levantas y te empeñas con todas las fuerzas en el resuelto acto de levantarte y caminar
hacia la puerta caminar hacia la única escapatoria y no oír los gritos de la mttjer que se te
aferra al brazo y derribar a la mujer de un golpe certero y huir porque las balas de los fusiles
rebeldes han de doler más que la mordedura
de la serpiente lejos lejos te dices lejos lejos lejos y corre o cree que está corriendo se aleja
huye muy cerca está el río la india no mirará
más la selva hay una balsa que la corriente arrastrará río abajo porque la india estaba tendida y
desnuda abierto el pecho y a su lado el machete enrojecido apuntaba su filo hacia donde el
hombre caído de rodillas con las manos ensangrentadas y a unos cuantos pasos de la choza
está viendo cerrarse delante de él cada vez más
oscura la selva impenetrable y maligna.

23

�Ciudad de giracielos

Cuatro poemas

Myriam Moscona

AldaMerini

•

(Versiones de Jeannette L. Clariond)

a Bartolomé

Cómo se pelan bereajenas de Amsterdam
Cómo se escupen huesos de un cuarto de kilo de cerezas
Cómo se abren en vasos de vidrio los últimos tulipanes de la temporada
Cómo se pide un haz de tulipanes negros al jlaneur que tiene la hermosura
[de un desconocido
Cómo se suben cuatro escalones en la calle de Singel para espiar una
[intimidad ajena
Aquí me gustaría vivir -me dices- frente al cobalto hundido en los canales
Se bebe café amargo en taza geométrica y se mira un cielo que baja y sube
[como el lomo de una montaña
Hay ruido en la celebración y un eco en sordina resonando en nuestros pies
Empezamos a sudar Amsterdam al cruzar los puentes que unen un día con
[otro y un tiempo con su paisaje
Escuchar la carraspera de Van Gogh cuando mezclaba óleos en su paleta
[de caoba
Porque aquí caminó con su turbante de extranjero al escupir en una esquina
[los huesos de un puñito de cerezas.
Ahora sabemos que uno de los ángeles que cuida el florerío celeste es
holandés pero sólo se revela en junio las sábanas de dos desconocidos
· que se besan y se arrancan luz en el Hotel Estrella.

24

El volumen del canto

•

El volumen del can to me enamora:
cómo quisiera yo invadir la tierra
con mis karmas y que temblara toda
bajo la poesía de la canción.
Yo esparzo palabras, soy cuidadosa
sembradora de las tierras magras
y acaso alguien se levanta a escucharme,
uno que lleva el canto encerrado en su corazón
y que por momentos desenrolla para mí la madeja
de su gozosa fantasía.

Espacio
Espacio, espacio yo deseo, tanto espacio
para dulcísima moverme herida;
quiero espacio para cantar, crecer
errar y saltar la fosa
de la divina sabiduría.
Espacio denme espacio
que yo lance un grito inhumano,
aquel grito de silencio sobre los años
que con mis manos toqué.

25

�Miedo de tus ojos
Miedo de tus ojos
de aquel vértice puro
en el cual late el pensamiento,
miedo de tu mirada
oculto terciopelo del álgebra
con el que me recorres,
miedo de tus manos
ligeros imanes
que piden linfa,
miedo de tus rodillas
que oprimen mi vientre
y luego todavía miedo,
siempre siempre miedo,
hasta que el mar sumerge
esta débil carne mía
y agotada yazgo
sobre ti en tu devenir playa
y yo devengo ola
que golpeas y golpeas
con tu remo de Amor.

Canto a la luna
La luna gime en el fondo del mar,
oh Dios cuánto miedo muerto
de estas vallas terrenas,
oh cuántas miradas atónitas
que suben de la oscuridad
para atraparte en tu alma herida.
La luna pesa sobre todo nuestro yo
y también cuando estás próxima a tu fin
percibes el olor de la luna
siempre sobre los arbustos martirizados
por los fuelles
por las parodias del destino.
Nací gitana, no tengo sitio ftjo en el mundo
pero tal vez bajo el claro de luna
me detendré un momento,
el necesario para darte
un único beso de amor.

26

El arte contemporáneo nos ha abierto las puertas del subjetivismo-desde los principios del arte moderno; posimpresionismo, cubismo, surrealismo,
abstraccionismo, arte matérico, etc. El artista, sea
figurativo o no figurativo, ha ido empleando cada
vez más su personalidad creativa, alejándose del objeto para transformarlo en sujeto expresión. Entonces, si tenemos la libertad de expresarnos trabajando problemas _plásticos cuyas deformaciones o transformaciones van en busca de una estética, sin limitaciones de temática o de tendencia, agregaré también que puede hacerse sin limitaciones de espacios ya comúnmente utilizados. De esta manera, el
artista no estará limitado a expresar su temática en
un espacio de los que ya son comunes, sino que podrá buscar un diseño de forma irregular que le dé
más carácter o que le ayude a una mejor realización
de sus problemas plásticos. Desde luego que tendrá
que adapatarse a una nueva forma de conceptos de
composición, de unidad integral de forma, de manejo de masas, incluso tridimensionales, y de otros
problemas que nos lleven a una unidad armónica;
todos estos problemas pienso profundizarlos para
llegar a un resultado final que será mi expresión.
Por otra parte, existen dos clases de público: el
que está relacionado con las artes -en toda su evolu-

La pintura hoy*
Jaime Flores
EN TODA LA HISTORIA DEL ARTE, A EXCEPCIÓN DE LOS PRlmitivos, los artistas plásticos se han expresado en
espacios comunes geométricos, realizando en ellos
sus pinturas; es decir, expresándose en espacios limitados por el cuadrado, el triángulo, el círculo, el
rectángulo, el rombo, el óvalo, o bien una combinación de espacios que sugieren la forma del arco
de medio punto o del gótico, o trabajos realizados
en dípticos o trípticos.
Ahora bien, considerando las expresiones artísticas de todas las épocas, nos daremos cuenta de
que en todas ellas los artistas siempre trataron de
aportar o innovar algún concepto dentro de la rama
de su expresión; unos desde el punto de vista técnico, otros perfeccionando la perspectiva, otros llevando los problemas a un plano, otros con el uso
del color, otros con el tratamiento de la materia,
etc. ..
Pensando en todo esto, he tenido la idea de salirme de esos espacios comunes y empezar a realizar
una nueva pintura en la cual predomine el límite
de las formas irregulares.
* Revista Salamandra, Primera época, núm. 2, octubrenoviembre de 1969, publicado bajo el título "La pintura
de Jaime Flores".

27

�ción histórica- y el que no. Las
personas que están relacionadas
con el arte, captarán más rápidamente la idea y evolucionarán
para gustar de este tipo de obras
en las que se conjugan nuevos
conceptos. Para las otras será más
difícil, pues para ser sincero, no
han evolucionado su gusto, y si no
están capacitadas para captar los
problemas que presentó el arte
moderno desde sus principios,
mucho menos podrán entender
fácilmente la idea de cambiar, de
lo que comúnmente es un cuadro,
a un diseño irregular de formas,
en el cual está realizada una pintura.
En síntesis, si se trata de evolucionar o innovar
en cierta parte la expresión de la pintura contemporánea, tendremos que adaptarnos a los beneficios o
a los errores que ella pueda proporcionarnos. Si en
el impresionismo se tuvo que luchar cerca de 25
años para que los conceptos de esa pintura pudieran ser aceptados, no espero que esta forma de expresión pueda tener una aceptación más que en una
minoría. Por lo demás, no podemos esperar, pues
sería caer en un estancamiento; el grueso del público tendrá que evolucionar para alcanzarnos, así como ha evolucionado y aceptado los cambios que en
nuestra época han sido proporcionados por las diferentes técnicas, por las diferentes ciencias, o por
la gran odisea espacial. En mi concepto, el artista
debe expresarse en su tiempo e ir hacia adelante,
mas nunca retroceder.

de su vi\ir ético} de su inteligencia estética. La mística del hombre apasionado por el arte, que encuentra en la pintura, su mejor medio de comunicación.
Desde su ingreso en el campo del arte, la obra
de J aime Flores fue aplaudida por críticos de diversas tendencias como lo demuestran los catálogos de
sus exposicione ; incluso escritores como Salvador
Novo, Enriqueta Ochoa, Alfonso Rubio, Esther M.
Allison,Jorge Gonzále, y otros escribirán sobre él,
señalándolo corno un artista preclaro, talentoso, de
vigoroso temperamento lírico y hábil en el manejo
de los recursos técnicos, a través de los cuales comunica la sensibilidad de su alma y la riqueza de su
imaginación.
La obra pictórica de Jaime Flores compuesta a
base de contrastes que al'1aden luminosidad, de esgrafiados que muestran rompimentos de masas y
paralelismos ambientales, espaciales y cromáticos,
irrumpió en el ámbito de la pintura latinoamericana, abriendo nue\'os caminos.
Fiel a una vocación plástica, adentrándose en el
espacio infinito como determinante estético.Jaime
Flores descubre en él la pin tura, la especulación metafísica. Sin embargo, tocio en él, como diría O.
Keeffe, pintura, escultura, gráfica y clibtúo, apun taron a la conser\'ación de aq uello q ue Cézanne llamó la realización de la obra de arte. Un arte que se
hace sensible describiendo formas que invitan a la
reflexión, y donde la materia se hace etérea. El soplo cromático se funde en ese espacio que se crea,
recrea, revela y constituye e l universo pictórico de
Jaime Flores, surgido en forma imperiosa de la experiencia interior.

La personalidad
de un artista
Alma Silvia Rodríguez
JA1~E FLORES FUE u:-: \RTISTA co,:'1/0TADO E:'li EL C\~IPO

de las artes plásticas. Dotado de gran creatividad,
incursiona en el arte desde la juventud, logrando
concebir obras de gran originalidad estética. Su magistral dominio de la línea, el color, la forma y el espacio, lo llevaron a plasmar la belleza en expresiones de diversa singularidad.
Su creación conjuga, la posibilidad del artista,

28

Es el espacio dentro de otros espacios, el mundo dentro de los mundos, la exploración de lo desconocido, la lucha constante entre la alusión directa de lo inmediato y la expresión de una realidad
trascendente; el afán de dar una visión inédita y más
profunda de la existencia a partir del universo y su
relación en el mismo. Es decir, a partir del cosmos
en el que el hombre es finitud consciente, en el que
el yo se revela transparente y traslúcido, la obra pictórica de Jaime Flores configura una nueva dimensión de la realidad. Un mundo que ya no es el de la
geometría clásica. Hay un desplazamiento que implica ruptura, contraste, yuxtaposición, discontinuidad. En la regularidad cósmica, el espacio va inventándose sin cesar, se desdobla, se repite y se encuentra en el lenguaje del color.
Sus escritos, dejan ver su pensamiento analítico
y las raíces de su inspiración, insertos en lo más hondo del misterio de la vida y la conciencia del hombre: "Creo en el arte como en la vida, como una
experiencia única humana... Creo que mis sentidos
me ponen en contacto con el mundo, como un vasto cosmos en donde mi ser es un microcosmos, pero
siempre parte de la naturaleza, que contiene otros
microcosmos, en relación con un todo infinito. Ese
espacio sujeto siempre a un cambio constante bajo
las leyes del universo ... Desde esta perspectiva concibo la obra de arte como parte del cosmos que por
un instante se detiene y se convierte en creación
única y sin posibilidad de repetición ... Yo respondo
al arte como un hombre; el hombre que no puede
escapar de su tiempo ... Mis pinturas son mi mente,
y mi mente es parte de la experiencia de mi vida y
de mi contacto con la naturaleza, con el cosmos...
Mi exploración sobre el espacio, como un amplio
espectro de percepciones y pensamientos, que componen y reflejan lo que tenemos de nosotros mismos ... La respuesta ante la vida y ante el ambiente,
a través del colo r, la línea y la forma ... La energía
creativa que viene de la luz. La luz que nos permite
recrear... mundos dentro de mundos, organizados
de micro a macroestructuras... donde la presencia
de la naturaleza, el hombre, el mundo y el universo
parecen recitar una plegaria".
El amor a la belleza se asoma y se refleja en sus
palabras y en toda su obra, donde es fácil advertir la
coexistencia del artista y la del hombre inquieto en
la búsqueda de la esencia del ser.
Su desempeño como artista estuvo asociado también con su trabajo como docente; su quehacer como maestro que profesa el arte. Cofundador del

Taller de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, su lucha por cimentar lo que
hoy constituye la Facultad de Artes Visuales, fue el
incentivo más fuerte para estudiar la maestría en
artes, y así continuar enseñando para forjar artistas.
Artistas verdaderos como él decía, no imitadores de
la realidad; hombres que con su arte pugnaran por
un nuevo renacimiento de la humanidad.
A través de la cátedra,Jaime Flores fue ejemplo
de generosidad sin dobleces y guía de generaciones de artistas. Maestro magnífico, maestro inolvidable, exige para la armónica expresión de la belleza, la conjunción de la inteligencia y la sensibilidad.
Su genio filosófico y su imaginación creadora fueron plasmados en sus lienzos, como parte de su espíritu inmerso en la multiplicidad de las dimensiones, de las regiones áureas o las relaciones axiales,
tangenciales o diagonales del espacio pictórico. Su
trayectoria artística fue excepcional. Del figurativismo expresionista del muralismo mexicano, de la
poesía del mundo mítico de la cultura náhuatl, del
alucinante micromundo de los insectos,J aime Flores hace un cambio sustancial logrando fundir en
su obra, la dimensión in telectual con la emotiva. El
espacio infinito que lo mueve a la búsqueda y que
generará la creación de su última obra, sus oraciones místicas que brotan del desierto, la región que
lo vio nacer.
Jaime Flores recorrió un fatigoso, pero fructífero camino. Paso a paso, la silenciosa maduración
del artista fue trasformando el universo humano y
natural, en espacios que fluyeron y originaron su
obra de arte. El devenir de la realidad inmerso en
un espacio comprensible por la temporalidad; el
destino del hombre que en manos del propio artista muestra su lucidez artística, capaz de apresar el
arte con el rigor de un postulado.
Jaime Flores fue artista, maestro e investigador
en el arte. Se adelantó varias décadas a su tiempo,
como lo demuestran sus cuadros y su tesis de maestría, Un acercamiento experimental a la pintura y a la
técnica. Mundos dentro de mundos. Fue un ejemplo de
madurez intelectual y artística.
Sobre su valor absoluto sería improcedente que
yo hiciera un juicio definitivo. Sin embargo, estas
consideraciones en torno a su quehacer estético nacen de mi vivir cotidiano con él, de la vivencia
mediata con el autor y su obra. Dejo ai poste,i l' ardua
sentenza.

29

�El abstraccionismo
de Jaime Flores*
Carlos Arredondo
Nos CONOCIMOS 1-/A(J/ MÁS /)f QUIXC/i AÑOS, )' Dl~'iDE J,XroN(J/S
diversas razones nos han al,ejado o reunido. Hoy, con el
pretexto del encuentro y el café, aprovecho la oportunidad
para plantearle las siguientes preguntas:
C. A.: -¿Qué sentido tiene trabajar en la pintura por

medio de la abstracción?
J. F.: -Se ha criticado mucho a los artistas que a
través de la evolución de su personalidad llegan al
sentido de la abstracción, en este aspecto yo consideraría que hace falta una pequeña revisión. Bueno, aunque yo considero que la personalidad de uno
va dictando en parte lo que debe hacer, en especial
cuando se es sincero; cuando se hace por pose, no
haces más que repetir tu "estilita", como lo hacen
muchos, para obtener cierto tipo de resultados. En
este caso ahorita considero que en los pasos que he
dado, he tenido una serie de inquietudes que van
pasando por movimientos que iba yo asimilando a
través de mi trayectoria poética, como fueron: la
académica, el impresionismo, luego el expresionsimo, tuve una etapa cubista; luego asimilé una serie
de cosas en planos; lo relacioné, en otra etapa, por
cierto, con la mitología náhuatl. De esa evolución
viene una transición hacia una abstracción lírica que
se incrusta en un campo informalista; aunque yo
siempre he tratado de conservar forma, y te diría
que se debe en parte a la presión cultural, lo que
los expertos llaman "choque cultural" en donde el
cambio que di en Estados Unidos, cuando fui a estudiar, empezó a despertar más en mí el sentido
intelectivo. Recorda rás que todas esas etapas
expresionistas, de mucha angustia y todo eso, van
paralelamente a una etapa bohemia que pasamos
aquí en Monterrey. Voy a Estados Unidos, formalmente empiezo a estudiar en la Universidad de
Texas, y desde luego empiezo a intelectualizarme
más y desde ese punto de vista he llegado en mi
evolución a la abstracción, aunque ya no le llamaría
abstracción; sino más bien hablaría de "dimensiones". Yo hablaría de la síntesis comunicativa de dimensiones y sentidos.

* Revista Estaciones, núm. l, verano de 1984, pp.11-17.

30

C. A.: -¿Serán las tendencias abstraccionistas una

C. A.: -La aplicación del vitreous-

manera más rica, o más profunda, de ver la realidad?
J. F.: -Bueno, aquí yo te diría del abstraccionismo que no es el tratar de copiar la realidad tal como
toda la gente la ve, sino como el artista la ve, la siente, la presiente, la asimila y la transporta en términos plásticos.
C. A.: -¿Pero tú crees que realmente es importante la
visión de los artistas?
J. F.: -Aquí tendría que decirte que depende
del artista, porque hay la necesidad de estudiar
realmente quien sea artista o quien nada más se
denomine. Considero al artista como un ser sensible que penetra más que cualquier gente en lascosas; que su sensibilidad le permite una intuición,
tener una verdad que puede ser de él simplemente,
pero que también puede ser un punto de vista importante para mucha gente. Habría pues que considerar al artista como una especie de termómetro
social que recibe lo que el medio le está entregando para pasarlo a u·avés de su espacio interno, pero
que está conectado directamente a la androestesia.
Al pasar por allí naturalmente que la visión de la
realidad se transforma en absu·acción, siempre y
cuando la necesidad del artista sea ese tipo de expresión.
C. A.: -La visión del artista es una visión importante; creo que históricamente las sociedades y la cultura siempre han manifestado una tendencia a expresarse artísticamente, parece que es una necesidad como las necesidades
económicas opolíticas que tienen las comunidades, pero lo
curioso es que hay comunidades que le dan mayor importancia y otras que le dan menos.
J. F.: -Sí, desde luego, aunque depende. Dentro de las mismas sociedades, algunos artistas tienen algún tipo de trayectoria y otros diferente, porque a unos se les entendió y a otros no; se les llega a
entender hasta la siguiente generación porque hasta entonces aparece un adelanto. Allí quizá, en base
a esto podamos hablar de la intuición del artista para
captar una realidad de futuro, para proponer algo
a la juventud, para que la gente se transporte al campo cultural y pueda realmente asimilarlo.
C. A.: -¿ Qué ventajas y qué desventajas tiene el producir desde provincia?
J. F.: -La respuesta te la daría de la siguiente
forma; primero que todo, para más o menos entender un sentido, habría que reconocer qué tipo de
artista y qué persona es el artista, porque si es un
artista que nada más piensa en él, naturalmente se
va a la capital donde pueda tener éxito, donde la

gel ¿crees que agregue algo a tu plástica?
J. F.: -Bueno, te diría que prácticamente hice eso como tesis, como una
investigación de tipo material que tiene
aplicación sobre tela, o sobre láminas
d e acrílico, que en este caso dan
respuestas de tipo "vitral" que con
interesantes, porque del vitral generalmente se hace primero una estructura
y luego los planos se van componiendo
d e color. Aquí se daban las
posibilidades de hacerlo pictórico,
podía parecer una pincelada. La luz
cambiaba y producía una especie de
arte ciné-tico y a la vez estable, invitaba a un momento reflexivo para que la
gente en cieno modo se mantuviera en
movimiento. Los cuadros que tienen
el vitreousgel - sobre todo uno que es reflexivocuando te pones frente a ellos, exactamente en el ángulo
de insidencia de la luz, ves el cuadro que cambia. No es
un kaleidoscopio porque no cambia de estructura, sino
más bien la luminosidad interna, que es sirnplemen te la
luz reflejada.
C. A.: -Y eso le agrega posibilidades al cuadro, o
¿no?
J. F.: -Le agrega posibilidades porque la gente
empieza a encontrar más detalles dentro de las variantes de un espacio estático, de un espacio de un
cuadro u-adicional. Claro, eso lo han trabajado otros
no con el vitroeus-gel, sino con materiales plásticos,
pequeñas laminitas de plástico, etc.
C. A.: -Cuando agregaste esto a tu pintura ¿se dio
alguna modificación en la concepción artística, o simplemente fue un agregado material más?
J. F.: -Fue un material más. En ese momento lo
que me importaba era la reflexión. Para mí decir
reflexión, es ya decirle algo a la gente.
C. A.: -Aunque el mundo de lo abstracto, ¿no crees
que j1odria prestarse a la improvisación?
J. F.: -Bueno, observando en general, han salido muchos artistas con esa tendencia , pero para
mí el arte es sublimación, como te decía hace un
momento, y son pocos los que llegan realmente a
sublimar su espíritu a tal grado que puedan dejar y
plasmar en su obra algo que pueda trascender a otras
generaciones.
Por lo general ahora hay un concepto en este aspecto,
de que hay mucha gente que se pone a manchar un

critica lo pueda tomar en cuenta, o donde halla críticos
que lo tomen en cuenta, y también donde tenga toda una
serie de relaciones internacionales, de embajadas, etc.,
para su beneficio personal. Yo me considero especial en
este aspecto, porque siempre he pensado en los demás y
he pensado en mi tem.tño, porque veo posibilidades de
que su gente tan trabajadora que es, pueda sublimar su
espíiin1para llegar a un grado cultural mayor. Esto parte
también de que en Monterrey pasamos muchos años,
como quien dice, trabajando con las uñas, rasgando la
tierra para sembrar algo, puesto que Monterrey en
p1incipio es una ciudad obrera, en donde las personas
van a su trabajo y vienen a sus casas, y todo eso hace
veinte años era muy notorio para nosotros. Hace unos
diez años se abrieron las puertas de las industrias, éstas
empezaron a dar cierto apoyo, fue la etapa en que yo
estaba en Estados Unidos. Pero cuando me fui a Estados
Unidos, me fui a preparar para venir a hacer labor, para
venir á pintar aquí, para venir a comentar con la gente;
porque nosotros empezamos desde abajo, nosou·os salíamos a la Alameda a exponer, salíamos a la Plaza
Hidalgo a platicar con la gente, con la gen te que iba a la
plaza. Llegué a ir a Cadereyta y hasta Atongo durante
diez ai'íos para darles clases a niños. Las ventajas que le
veo a lo anterior son muchas, excepto quizá aquello que
algunos historiadores dicen que cuando se hacen las
cosas más difíciles, es cuando uno se supera y para mí
ha sido un tanto difícil por el medio, pero siento haber
avanzado en una sublimación de espíritu que me ha
apoyado para seguir adelante pese a la incomprensión
de mucha gente.

31

�Por lo general ahora hay un concepto en este
aspecto, de que hay mucha gente que se pone a
manchar un cuadro, y simplemente porque le gusta un rojo lo pone ahí; claro que no niego el sentido del gusto, pero una cosa es plantearte estar frente a un cuadro para llenarlo de colores nada más, y
otra cosa es utilizar una relación cromática compositiva diseñada a través de una técnica indirecta. Mi
inquietud como investigador en ese plano de los
materiales me ha llevado a esto que considero una
verdad, que el accidente es un medio para investigar y de ahí sacar posibilidades para después aprovecharlas en función ya de crear un cuadro, de crear
una obra de arte. El accidente -para mí- nada
más por accidente no tiene valor si no lleva toda la
responsabilidad del artista en cuanto a los valores
que en su misma persona se dan para entregar a los
demás, de ahí que hay que poner mucho de nuestra parte para hacer labor; poco a poco irle entregando a la gente relaciones de valores, de valores
positivos, para que no caiga en la crisis y luego por
tal razón no tenga ningún criterio para solucionar
y decir, esto es bueno y esto es malo, éste está empezando, o éste ya está maduro.

C. A.: -¿No crees que el abstraccionismo pudiera convertirse en algún momento en un peligro, dado que podría
llevarte al silencio?
J. F.: -Yo lo entiendo de esta manera, en tanto
que hay referencias de algo pasado a un movimiento social contrario, y es lo que ha mantenido la evolución de la humanidad. Lo veo desde el punto de
vista de los diferentes caracteres del ser humano;
en tanto que uno tiende al realismo y otro a la abstracción. Tu pregunta específica es si en un futuro
no se llegará el silencio. Pues mira, tú entiendes de
eso, y yo te diría también que el silencio tiene mucho que decir y al entrar en ese campo entraríamos
-también por qué no decirlo- al campo de la metafísica, que es uno de los conceptos que estoy manejando; del cual te diría que nada más lo he iniciado, ahorita, y que pienso seguir adelante en ese aspecto para ver qué posibilidades tiene.
C. A.: -¿Pw no puede resullarfatal?
J. F.: -Todo depende de cómo se vea la metafisica.
C. A.: -la única salida que yo veo ú5gica -más o
menos sin peligro- es la de llegar a una especie de arte
místico, a la casi contemplación místzca, pwJuera de eso
no /,e veo otras alternativas.
J. F.: -Yqué es la contemplación sino el despertar de los sentidos. Uno aprende todas las cosas a
base de la contemplación; la contemplación es de-

tenerse a estar algo así como hipnotizado, delante
de algo. Tienes el caso de Rothko que llegó a una
abstracción casi de simplificación de planos oscuros haciendo una capilla que en este momento sirve para cierto tipo de religiones que van y se concentran en una serie de cosas; entonces para mí llegar en un futuro a una sublimación de ese tipo, a
una penetración más en el campo que va uno siguiendo, sería abrir camino para las generaciones
del futuro. Tienes por ejemplo Fontana que en su
Manifzesto blanco hace algunas observaciones de ese
tipo y además firma en la era espacial.

C. A.: -¿Cómo opera la relación entre la línea y el
color en tus cuadros, en tu pintura?
J. F.: -Bueno, las cosas \.iolentas también dicen
algo, pero estoy estudiando para darle diferentes
dimensiones y la relación cromática desde luego establece también un equilibrio entre lo emotivo y lo
puramente racional; si no, entonces se llega a un
extremo absoluto. Claro que dentro de ese camino
hay posibilidades de llegar aun inconscientemente,
sin darse cuenta; pero repito, la línea la estoy trabajando con dimensiones de oscuridad o luminosidad,
su tono; y también tengo pensado romper con los
cánones establecidos, empezar a trabajar desde el
punto de vista cromático para ver qué respuestas
obtengo. Desde luego que aunque la línea oscura o
clara puede darnos una relación estructural, no podemos negar que también hay relaciones estructurales cromáticas. Entonces, partiendo de la idea de
que la línea oscura es la que más estructura te da, la
línea clara también te puede dar una estructurabastante notoria sobre un oscuro contrastado, la línea
cromática puede hacer contrastes con fondos cromáticos, con espacios cromáticos posteriores. Esto
entra a darle otras dimensiones a la línea, porque
existiría la densidad de la línea que es respecto al
valor, respecto a lo oscuro o claro, o lo ancho o lo
delgado de la línea, y a esas dos dimensiones, se les
puede agregar también la línea punteada, seccionada, que da otra dimensión que se ha utilizado ya
en dibujos técnicos y en la geometría, y que también es una de las realidades que tenemos. Finalmente al poner el color, entrarían tanto las densidades como el valor tonal, como el cromo, como el
contraste tonal y toda una serie de dimensiones diferentes.
C. A.:-¿ Qué pasa con tus grabados donde no se utiliza coü,r?

J. F.: -Bueno, algunos de esos grabados llevan
algún color. Por mi mente pasan muchas ideas y en

muchas ocasiones me pongo a hacerlas porque no
quiero que se vayan. Aquí tengo que mencionar algo
que decía Picasso, que él quisiera que su mano trabajara tan rápido como su mente para poder hacer
todas las ideas que le pasaban. Te digo, algunas de
ellas las realizo, otras se me van. Este año voy a trabajar más metódicamente para ir haciendo una serie de cosas que puedan ayudar a establecer una
relación teórico-práctica.
En este caso tiene que ver simplemente el hecho de la presión sobre papel que te marca una superficie, y que de acuerdo a las intensidades de profundidad te dan valores que son muy finos, muy tenues, que son quizás más dificiles de captar.
C. A.:-¿ QuéopinajairneFüms de su frropia pintura?
J. F.: -Te diría, con toda sinceridad, que acabo
de entrar a una etapa en donde todo tiene que venir a través de una serie de notas, y pienso buscar
relaciones.
Yo valoro mi pintura y creo que estoy entrando a
una etapa de madurez; y te diría, desde un punto
de vista un tanto poético, si de un árbol frutal algunos frutos se cortan verdes, no tienen sabor; otros
se cortan a un determinado tiempo, saben de acuerdo a la genética del árbol; yo considero que los últimos son los que reciben toda la savia del árbol y
con ello todo su sabor.

C. A.: -¿Tú crees que la pintura deJaime Flores ya
no recibe influencias?
J. F.: -Más bien te diría yo que lo que se recibe
son emociones, son sentidos que tienen que transportarse para después proyectarlos en la problemática plástica que se propone uno. Aquí sería un tanto referirme a lo que he dicho en otras ocasiones
-y que especificaré después en mis notas- lo que
sería el espacio externo en relación con el espacio
interno y el equilibrio para lograr una obra.
C. A.: -¿Cómo ves el panorama dP las artes plásticas
en Monterrey?
J. F.: -En realidad te digo que a raíz de todo lo
que ha habido últimamente, yo considero que fatal.
Es el mismo caso que lo que tú podrás decir de
la literatura; hay jóvenes inquietos que tratan de
hacer algo, pero ahora aquí, en el D. F., y en México en general, se da el caso de coger un libro, o más
bien una revista, y copiar lo que viene de otro artista que está en otra sociedad y que no corresponde a
la esencia de la sociedad en la que hemos \i\ido.
Esto se está dando mucho, pues pocos, muy pocos
realmente, somos los que creo estamos tratando de
dejar algo que valga la pena para la gente de aquí,
para ayudarla a superarse.

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Libros de texto
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Política y sociedad ~ Diccionarios

w-

Enciclopedias

Libros de arte ~ Papelería ~ Novedades

32
33

�Lo más importante

gran mayoría de los trabajadores, mujeres y hombres, eran obreros, y sólo una pequeña minoría, no
más de un cinco por ciento de cada negocio, eran
empleados de cuello blanco. La clase media de la
ciudad la constituían esos pocos empleados de las
industrias, la banca, almacenes de bienes de consumo y los pequeños propietarios de negocios.
Las familias de la clase media aspiraban para sus
hijos una educación profesional y el imán para alcanzarla era la UNAM. Había, pues, que apretarse
el cinturón para costear los gastos de vida de alguno de ellos y sostenerlo por cinco años en la ciudad
de México. En 1933 la Universidad de Nuevo León
rompió aquel patrón de stueción económica; pero,
más u·ascendente: abrió para la clase obrera la oportunidad de que sus hijos pudieran alcanzar la movilidad social a u·avés de la educación. De esa manera, de 1933 a 1943 los hijos de los obreros pasarían
a ser un número importante dentro de la clase media. Con ellos surgió un tipo de liderazgo individual
fincado más en las capacidades de las propias personas que en las órdenes dictadas por los propietarios de los medios de producción. Es un hecho que
dentro de una sociedad mejor preparada disminuyen los conflictos de clases sociales. Así la U niversidad vino a reforzar la tradición regiomontana: "Yo
valgo tanto como tú y juntos, valemos más".
Finalmente, la fundación de la Universidad de
Nuevo León fue importan te por ser obra nativa, obra
hecha por regiomontanos y no por merced del canceroso centralismo de la ciudad de México.
Nada viene de la nada, decían los científicos del
siglo diecinueve cuando descartaron la hipótesis de
la generación espontánea. A imitación de ellos podemos afirmar que la Universidad de Nuevo León
se fincó en la tarea de aglutinar en un solo organis-

José Emilio Amores
fa. \IÍTICO VIOL.\:\TE ~IE l'\TERROGA ¿CLÁL E5 EL .\CO'.\TEcimiento más importante ocurrido en Monterrey en
este siglo? Si Violante pregunta le respondo inmediato: el acaecer de mayor relevancia en este siglo
es la fundación, en 1933, de la Universidad de Nuevo León. La presencia de la Universidad posee desde su origen tres atributos: es oportuna, es importante y es trascendente.
¿Es oportuna? Otra vez la voz inquisitiva; sí, le
doy por respuesta. Es oportuna porque ocurre en
la década en la que se consolida el Monterrey contemporáneo: cuando se afirman sus industrias y
negocios financieros, cuando los productos de sus
fábricas son calificados como excelentes en el Distrito Federal, el mercado más grande del país; más
aún, son los años cuando se forma la pareja de las
palabras: calidad y Monterrey; con ellas la ciudad
pequeña logró penetrar en todo el país. Es, en esa
década, cuando en 1933, Monterrey toma el
liderazgo de las provincias y funda su propia universidad. En el año de 1933 sólo había en el país
una única universidad pública: la UNAM, nacida en
1910, torpemente autónoma en 1929, una autonomía con un absurdo sistema de gobierno pseudodemocrático.
La autonomía de la UNAM era de facto un mero
pleito político entre intelectuales y la nue\'a casta
de militares. Como sea, la UNAM era monopólica y
sin ningún deseo de estimular el desarrollo profesional en el resto del país.
Si hay un tiempo para todo, entonces 1933 es el
tiempo justo para nacer de una Universidad de uevo León. Parto opor'tuno a más no poder.
Pero, además de aparecer en su
momento, la Universidad de Nuevo
León es trascendente. Gracias a ella
en Monterrey, donde vivía el ochenta por ciento de la población del estado, se dará un cambio social inigualable: en pocos años la clase obrera formará parte de la clase media,
la columna vertebral de toda la sociedad. En los primeros treinta años
del siglo veinte la vida en Monterrey
estaba sostenida por su mundo fabril.
En la industria de aquella época la

34

mo varias escuelas dispersas. Las más antiguas y de
mayor relevancia eran las de Jurisprudencia, de
Medicina y la de bachilleres, denominada Colegio
Civil. Las tres venían desde el siglo pasado. De hecho el 4 de noviembre de 1857, siendo gobernador
Santiago Vidaurri, el Congreso del Estado expidió
el decreto para la creación del Colegio Civil.
"En sus inicios el Colegio Civil fue el núcleo administrativo de las escuelas de Jurisprudencia, que
databa de 1824; de la Escuela de Medicina, iniciada
en 1841, y de los estudios de preparatoria, entendiéndose por tales los de latinidad y filosofía."
Años más tarde, el 12 de octubre de 1877, las escuelas de Jurisprudencia y de Medicina se separaron
del Colegio Civil. Las dos primeras se distinguirían
por la especialidad de sus estudios, en tanto que el
Colegio Civil se dedicaría a la impartición de una educación general. La educación general es la base para
que cada persona desarrolle una inteligencia que ya
posee y afirme su innata personalidad.
Al Colegio Civil asistían por igual los hijos de las
familias acomodadas, los de clase media y el proletariado. Esta coincidencia en los estudios propició
una conciencia social: somos diferentes como personas, pero poseemos la misma fortaleza como grupo. El Colegio Civil fue el mejor nivelador social
durante diez décadas: desde su fundación en 1857
hasta cien años más tarde. Si dejó de serlo fue por
dividirse y subdividirse con múltiples escuelas preparatorias diseminadas y desconectadas entre sí. Esta
fragmentación fue parte del precio que pagó la ciudad al crecer desmesuradamente.
Como contraparte en 1957 se logró reunir en
una ciudad universitaria a todas o casi todas las escuelas y facultades de la Universidad de Nuevo León.
La reunión en un mismo espacio de escuelas y facultades de distinto saber fomentó entre estudiantes y maestros el intercambio de ideas, conocimientos y análisis sobre la naturaleza del tejido social.
Dicho de otra manera, la Ciudad Universitaria des
empeñó, y así lo hace, el papel de nutriente social
del antiguo Colegio Civil.
Reiteramos lo afirmado al principio de este escrito: la fundación en 1933 de la Uni, ersidad de
Nuevo León fue oportuna, trascendente e importante. ¡Ah! Y que quede bien claro, fue producto
del trabajo de regiomontanos.
En 1932 se iniciaron reuniones en las escuelas
de Leyes, Medicina, Normal del Estado y Colegio
Civil, cuyo propósito era la creación de un centro
de estudios superiores. Todas las reuniones desem-

bocaron en la creación de un comité organizador
de la Universidad de Nuevo León de cuyos integrantes se dio noticia el 25 de febrero de 1933 en la Escuela de Jurisprudencia.
Eran miembros honorarios el gobernador del
estado, D. Francisco A. Cárdenas, el presidente municipal de Monterrey, D. Plutarco Elías Calles hijo,
el escritor D. Alfonso Reyes, el exgobernador de
Nuevo León, licenciado Aarón Sáenz y el licenciado Virgilio Garza, educador.
Como miembros activos figuraban, como vicepresidente, el licenciado Héctor González, director
de la Escuela deJurisprudencia; como secretario de
actas el profesor Plino D. Ordóñez y como vocales
el licenciado Eduardo Livas Villarreal, el ingeniero
Spencer Holguín y los profesores Juan F. Escamilla,
Macario Pérez y Belem Garza. Yun distinguido grupo de regiomontanos de la ciudad de México agregó como delegado de la SEP al Dr. Pedro de Alba.
La Ley Orgánica fue expedida el 31 de mayo de
1933 y el 25 de septiembre del mismo año se iniciaron los cursos.
Las escuelas y facultades puntuales fueron: Escuela de Bachilleres (hoy Preparatoria Núm. 1),
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Facultad
de Medicina, Facultad de Ingeniería Civil, Facultad
de Química e Industrias Farmacéuticas, Escuela
Normal, Escuela Normal Rural, Escuela Preparatoria Técnica Álvaro Obregón y Escuela Preparatoria
Técnica Pablo Livas; a ese grupo de orígenes de enseñanza superior se adicionaron dos escuelas de
enseñanza media elemental: laJosé Joaquín Fernández de Lizardi y la Presiden te Calles.
El privilegio de ser el primer rector de la Universidad de Nuevo León correspondió por mérito
propio al licenciado Héctor GonLález González, al
que sucedieron hasta la fecha veintisiete más. ¿Qué
pasó después? La Uni\'ersidad de Nuevo León, a imagen de las universidades del siglo actual, creó y conserva hasta la actualidad escuelas para la formación
de profesionales, pero es la única en el estado de
'uevo León que mantiene el espíritu de la educación general: filosofía, historia, letras, música, aunado a la publicación de la revista de humanidades
Armas y Letras.
El desarrollo de las sociedades se finca en la educación; en Nuevo León, para fortuna de todos, se
han multiplicado las instituciones de enseñanza superior. Dentro de ellas la Universidad de uevo
León retiene el cetro de haber sido la primera. Feliz siglo } feliz cumpleaños.

35

�ociológica
La explicación oficial es que el recuento de
votos en primera instancia fue erróneo. Sin
embargo, hay serias sospechas de que el segundo concurso fue el resultado de que se descubrió la identidad étnico-religiosa de la ganadora original -musulmana- y tampoco parece
ser el resultado de una votación "objetiva" el
que la ganadora de la segunda oportunidad pertenezca a la fracción católica. Yeso marca, más
que cualquier otra explicación, el drama que
se vive en esa región del mundo, de la cual Kosovo es la muestra que ha aparecido con más
frecuencia en la prensa de los últimos tiempos.
Quizá se hayan cumplido las leyes de manera
correcta, pero no deja de ser sospechoso, dada
_la historia reciente de la zona, que se produzcan estos sucesos.
Es que el gran drama de las repúblicas que
pretenden ser democráticas no está sólo en la
forma de las leyes, sino en su cumplimiento.
Lo que ningún estadista debería olvidar son las
palabras de N. Maquiavelo, el gran teórico de
la transición del feudalismo a las modernas formas republicanas: "es necesario que quien dispone de una república y ordena sus leyes, presuponga que todos los hombres son malos y que
pondrán en práctica sus perversas ideas siempre que se les presente la ocasión de hacerlo
libremente". 1 Los ordenamientos jurídicos no
pueden presuponer que siempre habrá buena
voluntad, ni que siempre se mostrará el lado
bueno de los seres humanos. Y esto debe con-

Desigualdades
EN EL MES DE OCTUBRE SE DESARROLLÓ LA ELECCIÓN
de Miss Croacia. El concurso en sí reprodujo
seguramente las mismas formas irracionales
que ya han sido largamente denunciadas: la
dificultad para establecer un ideal de belleza,
el inevitable predominio de factores corporales frente a otros atributos (simpatía, inteligencia, habilidades, concepción del mundo y del
quehacer humano y demás), la presión ejercida por el ambiente circense, la importancia
desproporcionada de los intereses comerciales
y otras.
Lo destacable en este caso es que a todas
esas expresiones contradictorias se agregó una
más: la anulación de la primera decisión (que
había favorecido a Lejla Sehovic) y la celebración de una segunda votación (por la cual resultó elegida lvana Petkovic). Sin duda, el hecho es en sí mismo posible y no dejaría de ser
un acontecimiento del mundo de la frivolidad
que en sí mismo no merece la mayor atención
si no fuera por las circunstancias que lo determmaron.

tar para todas las formas y modos de reglamentación, desde la constitución que se adopta
como ley suprema de un Estado-nación hasta
los reglamentos de algo tan tri\'ial o intrascendente históricamente como la elección de una
Miss, pasando por los documentos que reglan
la vida cotidiana de los partidos políticos o los
de cualquier asociación ci\'il con fines pri\'ados.
Cuando ello no ocurre, como es el caso de
Croacia, aparecen las expresiones abiertas o solapadas de los prejuicios y se fomentan los comportamientos que culminan en las múltiples
formas de agresión y violencia que hoy presenciamos: Irlanda, el país Vasco, Afganistán, Palestina, República Democrática del Congo y muchas más. Ése es el gran desafío de las nuevas
formas de convivencia: la legislación actual de
la mayoría de los países democráticos no discrimina en teoría a ningún grupo, pero en la
práctica las diversas minorías han sido avasalladas, humilladas, pisoteadas, relegadas y explotadas. Los ideales de la democracia -igualdad
de oportunidades y posibilidades para todos los
miembros de una comunidad en todas sus expresiones vitales- se creían alcanzados por el
sólo hecho de declararlo legalmente en los ins- - - - --

trumentosjurídicos; se confundió la democracia formal con la democracia real. Se creyó que
la simple mención de la igualdad jurídica de
todos los ciudadanos aseguraría automáticamente la igualdad social y política.
El punto es que no tenemos para ello soluciones objetivas que vayan más allá de la comprensión y la voluntad de quienes piensan las
leyes y los encargados de vigilar su cum plimiento y aplicación. Por eso, la reforma de un sistema judicial es, al mismo tiempo, una reforma
de la sociedad toda, de sus formas ideológicas
y culturales, de sus costumbres y valores.
Si coincidimos en esto, debemos aceptar
correlativamente que la solución a algunos de
los males que padecemos no puede limitarse a
la reforma de las leyes o del sistema de justicia,
ya que éstas reflejan y recomponen lo que es la
sociedad toda. Confiar en que los jueces puedan ser honestos en un mundo que no lo es, es
una utopía o una ingenuidad y ambos son pecados muy severos en la política que suelen pagarse con las diversas formas de infierno a que
estamos condenados en esta tierra. Si, además,
hubiéramos entendido a Maquia\'elo, hace casi
quinientos años que podríamos estar disfrutando de un mundo mejor (y espero transmitir la
idea de que llevamos ya demasiado tiempo perdido).
Cuando una persona honesta quiere instalar un pequeño negocio y debe depender de la
voluntad del señor, cuando una persona quiere ocupar un puesto (por ejemplo, profesor) y
no lo logrará por sus cualidades sino por lavoluntad del señor, las leyes, por más igualitarias
y democráticas que parezcan, están viciadas y
favorecen los males de los que tanto nos quejamos: paternalismo, presidencialismo, clientelismo. Y si estos males persisten, es porque hay
muchos que se benefician de ellos. De manera
que erradicar esos males no es sólo cuestión de
denuncias: implica asumir comportamientos
adecuados en todo el sistema social.

- - - --- - -

1

Nicolás Maquiavelo, Discursos so/Jre la /nimera década de
Tito livio, Alianza, Madrid, 1987.

36

37

�,.

conomia

de 14 años de edad en 1980 a seis por ciento
en 1995 y el promedio del número de años de
escolaridad aumentó de sólo cinco a casi siete
en el mismo lapso de tiempo. Por otra parte,
las exportaciones mexicanas pasaron de representar menos del diez por ciento de la producción total en los setenta a casi el 20 por ciento
en el presente.
Haciendo comparaciones internacionales,
todos estos cambios encajarían en el patrón de
transiciones rápidas que se presentaron en países que, en Europa, América y Asia, se desarrollaron económicamente de forma inequívoca
en este siglo, para acabar formando parte del
mundo desarrollado del presente.
De esta manera, si a un observador externo
le fuera dado conocer a México sólo parcialmente, mediante la exposición a estas cifras
sociodemográficas y económicas, le podría parecer que está frente a un país que se moderniza de manera rápida y se desarrolla económicamente sobre bases sólidas desde finales de
los setenta.
Y, sin embargo, esta impresión no sería cierta. De hecho, todo parece indicar que en México, a menos de que ocurra un milagro, el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante será
en el año 2000 si acaso igual al de 1980, o incluso inferior. Es más, contando desde 1981, el
PIB percapitaes menor hoy y seguramente también lo será en el 2000.
Nuestro país se encuentra estancado económicamente: a pesar de su modernización estructural en los ochenta y de la impresionante tran-

Ideología y desarrollo
económico en México
La paradoja del desarrollo
económico mexicano

1970, EN MÉXICO EL NÚMERO DE HIJOS POR MUJER era de siete y la participación laboral femenina llegaba apenas al 17 por ciento -una de
cada seis mujeres-; para 1980 el promedio de
hijos había disminuido a cuatro y el trabajo femenino subido a 23 por ciento; ya en 1990 el
promedio de hijos se situaba en tres y más de
un tercio de las mujeres formaba parte de la
fuerza laboral. En 1980, el 35 por ciento del
empleo lo generaban el Comercio, los Servicios y el Transporte, mientras que en 1995 esta
parte del sector terciario había aumentado su
peso a la mitad de la fuerza laboral total. Por
otro lado, en 1983 más de un tercio de los trabajadores estaban sindicalizados pero, en 1996,
el sindicalismo había descendido a un quinto
de la planta laboral. De igual forma, el analfabetismo cayó de 9.5 por ciento de los mayores
EN

38

sición demográfica que experimentó la nación
desde los setenta, el nivel de vida de los mexicanos no habrá avanzado en los 20 años de fin
de siglo: podemos hablar ya de dos "décadas
perdidas".
Un mexicano adulto que a finales de los setenta imaginara lo que, en base a la experiencia económica del país de las últimas décadas,
el futuro le podría deparar a sus hijos, no encontraría descabellado concluir que en 20 años
el nivel material de vida de que podrían disfrutar sus descendientes sería el doble que el suyo.
Por otro lado, un mexicano que en 1996 meditara de forma similar, se deprimiría pensando
que a las tasas de crecimiento promedio experimentadas desde 1980, el PIB por habitante
se doblaría, en el mejor de los casos, cada ¡346
años!
Algo que agrava el cuadro es que la volatilidad en la evolución de esta variable ha ido exactamente en sentido contrario, habiendo crecido sin parar desde la década de los setenta, y
alcanzando actualmente niveles similares a los
de los veinte, una época de guerra. Con justa
razón, el economista regiomontano Edgardo
Ayala, bautiza entonces al periodo 1980-2000
como el del "estancamiento errático" de la economía mexicana.

No hay que ser muy perspicaces para, conociendo el rumbo de los acontecimientos políticos, pensar de inmediato en fuertes problemáticas de tal índole como el fondo de muchos
de los problemas económicos de crecimiento
e inestabilidad de estas regiones del mundo,
incluyendo a México. Esta hipótesis y la paradoja del subdesarrollo económico de México
nos obligan a analizar la importancia del vínculo política-economía en el crecimiento de los
países.

La ideología económica y el desarrollo

El Premio Nobel de Economía, Douglass North, ha destacado la importancia de la formación de las ideologías de los pueblos como un
asunto importante pues, en su opinión, el crecimiento económico de largo plazo sólo se obtiene con instituciones sólidas que provean los
incentivos adecuados. El desarrollo de tales condiciones es un proceso largo, a prueba y error,
además de que cuando no existan los mecanismos que las propicien -como la democracia y
la madurez política de las poblaciones-, las
organizaciones políticas tenderán a ser inestables, inhibiendo la inversión con visión de largo plazo, indispensable para el crecimiento económico: más allá de temas de debate claros, sobrevendrá el estereotipo ideológico, que polariza las discusiones.
Por estas razones, North sugiere como tema
de investigación el análisis de cómo se edifica
la percepción del mundo económico "real" en
las mentes de las personas. La economía se limita al análisis de los procesos de razonamiento: también debería esforzarse por entender la
representación subjetiva del problema por el
actor.
En países como México, el nulo crecimiento material por décadas vuelve casi imposible
la discusión objetiva de los fenómenos económicos, pues el clima que prevalece es el del re-

El crecimiento económico en el mundo

Leyendo la fabulosa obra de Angus Maddison
sobre el desarrollo de la economía mundial
desde 1820 uno puede aprender que, después
de la Segunda Guerra Mundial, se han presentado episodios atípicos de "estancamiento errático" en tres regiones del mundo: Europa
Oriental -el antiguo bloque soviético-, desde finales de los setenta y hasta el presente; y,
dolorosamente, América Latina en el mismo
lapso. Los acontecimientos recientes añadirían
a esta observación el caso del Sudeste Asiático
durante los noventa.

39

�la aplicación de esta ciencia tan compleja, y no
están en posición de entender argumentos que
no encajen en la lógica interna de su preconcepción.

celo, el de la desconfianza del público en la
capacidad de los gobernantes, en la de los economistas y, por supuesto, todavía más en la de
los gobernantes-economistas.
Específicamente, las administraciones de gobernantes del PRI no han dado una respuesta
satisfactoria a los reclamos sociales de creación
de empleos bien remunerados y de una justa
distribución del ingreso; además, la democracia imperfecta en que hasta muy recientemente hemos vivido, no ha permitido que se otorguen oportunidades reales a modelos de desarrollo alternativos. Por estas razones la política
económica de los últimos años no tiene cimientos sólidos de legitimidad social y, en consecuencia, cada vez que se aproxima un cambio de
gobernantes, las dudas sobre posibles cambios
en el rumbo se hacen presentes de manera importante, provocando inseguridad en los escenarios de planeación económica, lo que limita
la inversión de largo plazo y, en consecuencia,
el potencial de crecimiento de la economía.
En una democracia tan limitada como la
mexicana, las propuestas económicas alternativas de los partidos políticos de oposición tenían años de estarse formando sobre la base
de acumular "reclamos sociales", pero sin recibir oportunidades de probarse y, una vez que
comienza a concretarse la alternancia en el
poder más importante de una república, el legislativo, es lógico esperar que la nueva mayoría esté ansiosa de probar sus propuestas, incluso sin escuchar razones bien sustentadas, lo
que hace difícil prever la forma que tomará la
correspondiente nueva política económica.
Y, sin embargo, en la búsqueda del "modelo
mexicano" de desarrollo, la sociedad no puede aprender más que por la experiencia. No
importan las opiniones de los más destacados
economistas sobre una medida: como los problemas económicos inciden directamente en
el bienestar de las personas, todos tienen un
"modelo" preconcebido sobre la "realidad",
aun cuando no tengan un entrenamiento en

Reflexiones finales

Evitando pecar de simplista, uno podría proponer como hipótesis que detrás del escenario
de "estancamiento errático" de México y de algunas otras economías se encuentra la inconsistencia de buscar la modernidad o el desarrollo económicos sin la modernidad o el desarrollo políticos. De hecho, ésta sería precisamente la única definición del término "neoliberalismo" que parece adecuada: las aperturas financiera y comercial, la desregulación y el retiro del Estado de las actividades económicas sin
la modificación de las poco democráticas formas políticas por las que se pueden legitimar
socialmente las estrategias económicas de los
gobiernos.
México tiene dos problemas: la falta de democracia ha permitido, por un lado, una política económica sin rendición de cuentas; y, por
el otro, no ha propiciado la maduración política de la población sobre temas económicos, en
el sentido de que no existe una ideología del
mexicano que permita hablar de "políticas de
Estado" en relación a la economía. La solución
de ambos requiere la alternancia fácil en el
poder ejecutivo.
Parece entonces que no se puede tener éxito con una liberalización económica si no va
ésta aparejada de una de orden político e, incluso, hasta se podría recomendar que la segunda debe preceder a la primera. Douglass
North es contundente: "mientras que el crecimiento económico puede darse en el corto plazo con regímenes autocráticos, el crecimiento
de largo plazo implica el desarrollo del Estado
de Derecho".

40

tención
flotante
las neurosis, sustituyéndola por el famoso complejo de Edipo, que es una construcción intelectual más atenuada y abstracta frente a la terrible realidad de padres que abusan sexualmente de sus hijos. Esta crítica alcanzó la dimensión de un gran escándalo en el verano de
1981 cuando los lectores de Times se enteraron
de las provocadoras insinuaciones hechas por
Jeffrey Moussaieff Masson (por breve tiempo
director de los Archivos Sigmund Freud y director de los Derechos de Autor de Sigmund
Freud) contra el padre del psicoanálisis. El
asunto hizo correr mucha tinta en la prensa y
en algunos libros que retomaron el controvertido escándalo. En contraste, la Asociación Psicoanalítica Internacional respondió con un
enigmático silencio. Algunos centros académicos, sin embargo, se hicieron eco del singular
alboroto editorial y arremetieron contra el psicoanálisis y su fundador, saldando así viejas
cuentas ideológicas por cobrar. Otro tanto ocurrió con ciertos grupos feministas.
De acuerdo a las notas de prensa,Jeff Masson
tuvo acceso a ciento sesenta cartas que no habían sido incluidas en la edición de la correspondencia Freud-Fliess publicada en 1950. Según
esa información, Masson había sido autorizado por Anna Freud para hurgar en los archivos
de Freud documentos cuya publicación está
legalmente prohibida antes del año 2030 aproximadamente. Masson, especialista en sánscrito, había descubierto la prueba de que Freud
se había retractado de considerar la teoría de
la seducción como causa de las neurosis. En

Incesto y seducción
EL GRAN TEMA DEL INCESTO ESTÁ PRESENTE A LO LARgo de toda la obra de Freud. Lo encontramos
como materia de interés en sus lecturas de los
autores clásicos, como revelación de las fantasías y sueños de sus pacientes, en algunos sueños personales comunicados a su amigo W.
Fliess y como asunto central en su libro Tótem y
tabú, cuyo primer ensayo, "El horror al incesto", reúne sus observaciones acerca de las concordancias entre las prohibiciones tabú de los
hombres primitivos y los síntomas y rituales de
los pacientes obsesivo-compulsivos. En este ensayo consigna que "en los primitivos el horror
al incesto se encuentra impreso con intensidad
todavía mayor que entre los cultivados". Esta
afirmación podría significar que el incesto era
una práctica corriente entre sus contemporáneos y un hecho clínico observable en su práctica psicoanalítica. La observación es pertinente porque Freud ha sido objeto de acusaciones
y reproches por parte de ciertos grupos que le
recriminan, entre otras cosas, haber abandonado la teoría de la seducción como causa de

41

�uno de sus pacientes neuróticos ' me ha dado
lo que esperaba: (terror sexual, es decir, abuso
infanti I con histeria masculina)'. Freud a Fliess
2 de noviembre de 1895". La teoría de la seducción no era tal. Esto es, Freud nunca escribió un ensayo sobre la teoría de la seducción.
Freud se dio a la tarea de escribir sobre la
etiopatogenia (la causa y forma de producirse)
de la histeria, la neurastenia, la neurosis de
angustia y la neurosis obsesivo-compulsiva y
para ello tuvo que echar mano de la información que le proporcionaban sus pacientes, y
aunque señaló el efecto del trauma psíquico
en sus primeras consideraciones acerca del origen de la histeria, hubo de invocar el efecto
patógeno de algunas experiencias sexuales ocurridas en la prime-

realidad Masson no ofreció ninguna prueba
concreta de tal cambio en los escri tos de Freud
y sus "pruebas" fueron una carta ya conocida
de Freud a Fliess de 1897 y un párrafo de la
Presentación autobiográfica (1925) de Freud. Se
trató, pues, del parto de los montes (mucho
ruido y pocas nueces). Sin embargo, el escándalo fue el detonador de otros escándalos ya
que puso en el primer plano de la atención general el problema del incesto real-no el fantaseado del complejo de Edipo- y sus efectos
perturbadores en las familias norteamericanas.
Pero, a todo esto, ¿cuál es la teoría de la seducción?, ¿dónde escribió Freud acerca de ella?,
¿por qué la abandonó y la sustituyó por el complejo de Edipo? Trataremos de dar respuestas
a estas interrogantes.
Según una referencia de Peter Gay, autor
de Freud, una vida de nuestro tiempo, el tema de
la seducción era tratado con mucha reserva en las publicaciones médicas de
principios del siglo XIX. En 1821
el famoso psiquiatra francés J.
E. Esquirol comunicó el caso
de una joven de 16 años
que, después de ser atacada sexualmente por su
padre, presentó un
severo colapso nervioso y repetidos intentos de suicidio. En
una nota a pie de página, Peter Gay escribe: "si bien la mayoría de las víctimas de
tales asaltos eran niñas, los chicos no estaban a salvo de ellos,
como Freud sabía. En
1895, cuando la confianza que tenía en la
teoría estaba en su
punto álgido, le comentó a Fliess que

42

ra infancia. Entre éstas se encontraba la llamada seducción sexual infantil caracterizada por
el abuso sexual de la niña o el niño por un adulto. Esta experiencia ocurría habitualmente en
el lugar e incluía al menor como víctima y a un
adulto como ofensor.
Pero la seducción sexual no era la única causa. Los médicos consideraban a las histéricas
como mujeres sexualmente insatisfechas y muchos matrimonios fueron el producto de indicaciones médicas para acabar con los ataques
histéricos de algunos pacientes. Se hablaba también del efecto perturbador de la masturbación
y del coitus interruptus en la neurastenia, la neurosis obsesivo-compulsiva y las -así llamadas
por Freud- neurosis de angustia. Como el lector podrá deducir, no existe una "teoría de la
seducción" escrita y luego omitida por Freud
en su obra. Existe sí, una gran cantidad de referencias a lo que hoy conocemos como abuso
sexual infantil. Algunos de estos episodios fueron descritos en 1896 en "Sobre las neuropsicosis de defensa" como consistentes "en una
irritación real de los genitales (procedimientos que se asemejan al coito)". Estos eventos
traumáticos fueron calificados por Freud como
"graves" y a veces "completamente repugnantes"; sin embargo, cuando el 21 de abril de 1896
pronunció una conferencia sobre la "Etiología
de la histeria" en la Sociedad de Psiquiatría y
Neurología de Viena, y habló de la seducción
sexual como una de las causas de la histeria, el
famoso sexólogo Kraft-Ebing, autor del clásico
texto Psicopatía sexualis, comentó: "suena como
un cuento de hadas científico", en una abierta
negación de un serio problema social y familiar y que incluía a los padres, hermanos mayores, maestros, "niñeras, institutrices, y otros sirvientes". Esto le acarreó a Freud desprestigio
entre sus colegas, algunas burlas y el abandono de muchos de sus pacientes. De esa época
procede el estigma de pansexualismo con el que
fue identificado el psicoanálisis. Podría pensarse que la mala recepción de los académicos y

del público a sus ideas, influyeron para que
Freud dejara de hablar de la "teoría" de la seducción y la edulcorara y cambiara por una teoría más admisible como el complejo de Edipo,
pero no fue así. Freud venía desarrollando su
teoría del "complejo paterno", que luego llamó "complejo nuclear de las neurosis" y finalmente "complejo de Edipo" en base asu autoanálisis y al material de los sueños de muchos
pacientes que se horrorizaban por sus fantasías
de contenido incestuoso y parricida; en tanto
que la seducción sexual (léase abuso sexual
infantil) no siempre incluía como ofensor a un
pariente consanguíneo, ni desembocaba siempre en una psiconeurosis.
Lo que realmente ocurrió en la teoría tiene
que ver con la práctica psicoanalítica. Freud
pasó de la hipnosis a la sugestión y de ésta a la
asociación libre de ideas. Cuando empleó la
"sugestión en estado de vigilia" presionaba a
sus pacientes para que le revelaran episodios
U"aumáticos de la infancia, poniéndoles la mano
en la frente. Al respescto escribió más tarde en
su autobiografia: "debo mencionar un error en
el que caí durante un tiempo y que pronto se

43

�achina
speculatrix
Del anterior -fugaz- repaso una moraleja, tal vez, puede quedar: los números no se
obtienen, ni siquiera los llamados números naturales, por pasividad receptiva y aceptación sumisa del sujeto; rebasan, en cualquier caso, el
puro abrir los ojos y él quedarse quieto y se ubican en el terreno de la creación activa. Los números, puede decirse, no andan por ahí tirados en el suelo, escondidos quizá bajo de alguna piedra, para que alguien con buena suerte
pueda decir de pronto: "miren lo que encontré, un nuevo número". Muchos piensan: los
números no se encuentran; al revés, se inventan, se construyen.
Pero, parece que Cantor pensaba lo contrario. Creía que el matemático no inventa ni crea,
sino que descubre los números. El 31 de enero
de 1884 escribía a Mittag-Leffler: "ojalá le agraden estos nuevos números (... ) no es mérito
mío porque para el contenido de mis trabajos
sólo soy un redactor y administrador". Casi
como si de manera más municipal dijera: "compadre, le envío estos panecitos, ojalá le gusten
(... ) , los hizo mi mamá, yo sólo les puse la envoltura". Según estas ideas, Cantor se concebía
a sí mismo como una especie de mediador, de
mensajero mínimo, de simple cumplidor de tareas burocráticas. Más de un año antes, el 5 de
noviembre de 1882, le había manifestado a Dedekind: "quiso Dios todopoderoso que alcanzara yo a tener las revelaciones más sorprendentes y más inesperadas en la teoría de los
conjuntos y la teoría de los números". Se trata,
pues, de revelaciones, de iluminaciones; pare-

Genialidad y locura

ocultación de hechos de la realidad, al final del
párrafo concluye: "Por lo demás, la seducción
en la infancia conserva su parte en la etiología,
aunque en escala más modesta. Empero, los seductores eran las más de las veces niños mayores". Lo cual significa que el complejo de Edipo no suplanta ni excluye a la seducción sexual
infantil. El complejo de Edipo es una sofisticada
construcción teórica con un amplio y diverso
campo de aplicación clínica, mientras que la
seducción es una experiencia traumática de un
niño frente a un ofensor adulto.
El tema da para algo más que un breve artículo. La literatura se ha extendido mucho respecto a los temas del incesto, maltrato infantil,
abuso sexual infantil y violencia intrafamiliar.
Si a estos problemas, que han desbordado el
marco familiar, agregamos la inseguridad, las
violaciones sexuales y el uso y abuso de drogas,
tendremos un amplio cuadro clínico de la psicopatología individual, familiar y social de nuestra confusa época.

habría vuelto funesto para toda mi labor. Bajo
el esforzar a que los sometía mi procedimiento
técnico de aquella época la mayoría de mis
pacientes reproducían escenas de su infancia
cuyo contenido era la seducción sexual por un
adulto. En las mujeres, el papel del seductor se
atribuía siempre al padre". Más adelante Freud
cambiará su técnica y modificará también la teoría. En la misma Presentación autobiográfica
(1925) refiere que "esas escenas de seducción
no habrían ocurrido nunca y eran sólo fantasías urdidas por mis pacientes, que quizá yo
mismo les había instilado". Esto lo hizo dudar
de su técnica sugestiva que luego cambió por
la de "libre asociación de ideas" y se topó con
e! complejo de Edipo "destinado a cobrar más
tarde una significación tan eminente, pero al
que todavía no supe discernir en ese disfraz
fantástico". Freud descubre que los pacientes
se quejaban lo mismo de "fantasías de deseo"
que de vivencias reales y para que no se piense
en un cambio de opinión científica o en una

44

No ES TAREA FÁCIL VENDER NÚMEROS; NI SIQUIERA LOS
de la Lotería, "el huerfanito", "el terminado en
siete", "el suma trece". Los pitagóricos tuvieron
que esconder durante mucho tiempo el valor
de la diagonal del cuadrado, \/'i: porque había malquerientes de él en el mercado griego.
El número cero se vendió muy bien, sin gran
dificultad, entre los mayas, pero otra mucha
gente le hizo el feo. Los números negativos entraron por una puerta falsa; los comerciantes,
cuyo corazón es dúctil al dinero, fácilmente se
rindieron: "agárralos, quiere decir que te deben". Los números imaginarios, \j=1, subieron un peldaño más en la escalera de la abstracción. Los números trascendentes aún son
vistos con cierta mirada de intriga y suspicacia.
Y, para terminar, los números transfinitos postulados por Cantor, el iniciador de la teoría de
los conjuntos, armaron gran revuelo dentro de
las pajareras matemáticas de finales del siglo
XIX. Y, lo que es peor, aún hay quienes pueden dudar de ellos.

45

�sólo atosigaba de esta manera al pobre de
Mittag-Leffier -editor de las Acta Mathematica-, sino a otros más, en especial a Dedekind,
a Bolzano y Weierstrass. Les ponía cartas extensas con una frecuencia escandalosa; no eran
cartas, más bien eran artículos, adelanto de publicaciones con mínimas fórmulas de cortesía
-muchas de matemáticas- y escuetas expre-

cido el caso al del también notable Ramanujan,
quien solía decir que la diosa de Namakkal,
Namagiri, le inspiraba fórmulas en los sueños.
. ¿Hay, aquí, una falsa percepción de sí mismo?
¿Se maneja una fabulación con la imagen propia, como una figura en una casa de espejos
distorsionantes? Puede ser, al menos en Cantor. Quizá empieza a acontecer algo más grave.
Hay aparente contradicción entre lo confesado antes y la afirmación cantoriana de que la
libertad es la esencia del quehacer matemático ... excepto que la libertad fuera entendida
según un mínimo de significación, como alejamiento de su némesis: la omnipresencia apabullante de su terco enemigo, el profesor Kronecker. Por igual es factible la interpretación estricta, plenamente ajustada a las confesiones anteriores, dado su furibundo platonismo.
Sí; sí hay conflicto en Cantor. Hay pugna indudable entre lo que quiere aparentar -que
es un simple redactor, que tiene iluminaciones- y lo que hace en efecto: un trabajo intenso, sin pausas,
agotador, desgastan te. Véase si no; el
14 de noviembre de 1884, le escribe
a Mittag-Leffier: "encontré una demostsación rigurosa de que el con tin uo no tiene una potencia de segunda clase y aún más que no tiene una
potencia dable por ningún número";
al día siguiente, llega a conclusiones
contrarias y le dice al mismo corresponsal: "las razones ( ... ) las he vuelto a refutar; vuelven así al primer plano las razones para afirmar que el
continuo tiene la segunda potencia";
al otro día, arremete: "después de
una sobria consideración me convencí de que los pensamientos de
anteayer no tienen ningún valor( ... )
la demostración que yo creía tener
para la proposición (S) modificada,
es defectuosa; luego son inválidas las
consecuencias que he sacado". Y no

siones de amistad.
Hay conflicto en Cantor, también, por su desventurada obsesión con la figura de Kronecker,
su antiguo maestro y un adversario formidable
en las fantasías y debilidades psicológicas del
matemático conjuntista. Cantor está más que
obsesionado; padece de una monomanía de tinte patológico. Obviamente había desemejanzas
entre los dos personajes. Es entendible: Cantor
creía en un infinito actual, hipostasiado y metafísico; Kronecker, finitista convencido, cuando
mucho aceptaba un infinito potencial, imagina-

46

ble sólo por la fuerza de la conceptuación y la
inteligencia humanas. Es lamentable que estas
diferencias teóricas derivaran, como suele seguir
aconteciendo en los mundillos académicos, en
pleitos y venganzas de verdulería y baja estofa.
Cantor enseñaba, con poco éxito -tres, cuatro
alumnos por semestre- en la Universidad de
Halle, pero aspiraba a obtener una plaza en la de
Berlín. Kronecker, de manera malévola, siempre
se lo impidió. Cantor publicaba sus trabajos en
las Acta de Mittag-Leffler; Kronecker amenazó
con refutar a Cantor en esa misma publicación.
Nunca lo hizo, sólo adelantó la amenaza. Eso era
suficiente para disparar la patología cantoriana:
"si en atención a la posición del señor Kronecker, no pudiera usted rechazar su trabajo, entonces tal vez pierda usted mi colaboración", le dice
Cantor a Mittag-Leffler en vergonzosa actitud de
derrota-¡sólo ante una amenaza!-y descocada intención de chantaje. Bastaba una palabra
de Kronecker para que Cantor se pusiera a temblar.
Cantor no soportaba la tensión que le imponía la imagen de Kronecker. En agosto del decisivo año de 1884, Cantor buscó la reconciliación. En una carta meliflua y contemporizadora ("Muy apreciado señor profesor") le pide a
Kronecker una entrevista para "allanar paulatinamente todas las diferencias, por lo que siempre le quedaré agradecido". La entrevista le es
concedida y la noche del 9 de octubre pueden
pasar seis horas continuas en mutu~ compañía.
No sirvió de mucho. La antipatía continuó y
también los empeños de Cantor por granjearse la benevolencia de Kronecker. Poco antes de
la muerte de éste, en 1891, para obtener al menos su neutralidad, Cantor lo invita a inaugurar un congreso científico en la Universidad de
Halle; al propio tiempo dice tener la prueba
de que "de la manera más desvergonzada y sin
el menor intento de un fundamento científico, trata (Kronecker) de desacreditar mis trabajos frente a un auditorio inmaduro e incapaz de juzgar por sí mismo". Esto está consignado en su correspondencia.

No se conoce la totalidad de la correspondencia de Cantor, aunque existe en archivos.
Schoenflies, estudioso y editor de sus cartas,
decide censurar parte del acervo: "todos aquellos contra los cuales daba rienda suelta a su
amargura ya se encuentran bajo tierra, pero no
puedo transcribir textualmente la mordacidad
de las expresiones donde se reflejaba la ebullición de la sangre". De modo que hay mucho
más de lo que se sabe. Quizá muchísimo más.
Cantor avanzó los conceptos fundamentales para que, luego, Cauchy, Bolzano, Weierstrass, Dedekind y otros despojaran de metafísicas lastrantes los conceptos matemáticos de
infinito y de infinitésimo. Con recursos conjuntistas y con la teoría de límites la neblina del
infinito quedó despejada. En matemáticas, claro; que otro tipo de infinitos todavía andan por
ahí rondando e inquietando las ánimas.
A partir del importante año de 1884, la actividad de Cantor fluctuó: disminuyeron sus aportaciones matemáticas, pero aún durante un
tiempo conservó la cátedra; en 1905 fue liberado de todo compromiso administrativo, y en
1913 abandonó definitivamente la enseñanza.
El reconocimiento académico fue creciente durante los últimos años de su vida, pero murió,
bajo la sombra de la locura, el seis de enero de
1918 en la clínica psiquiátrica de Halle. Su vieja enfermedad mental, de la cual el antagonismo con Kronecker no era sino un síntoma, al
fin lo derrotó. Cantor perteneció también a la
extraña familia de creyentes en Bacon como el
verdadero autor de la obra shakespeariana. En
una carta a Paul Tannery dice cosas insólitas:
"Pero resulta que él (Bacon) era en primer lugar, poeta visionario, profeta, teólogo ... era católico ... criptocatólico bajo Isabel yJacobo I de
Inglaterra ... ésta es la clave de todo el misterio
de Bacon". Y escribió un opúsculo sobre estos
asuntos: Resurrectio Divi Qy,irine, Francisci Baconi.
Pero nadie, sensato, en verdad lo toma en serio.

47

�'
us1ca

da por la opinión pública, Puccini se puso a
buscar otro tema de ópera. A su amigo y confidente Sybil Seligman, escribió la necesidad de
crear "alguna cosa más elevada, más musical y
más original" que antes.
Como había hecho después de Tosca y Madama
Butterfiy (basadas ambas en piezas de éxito), Puccini
frenéticamente se puso a buscar en los caminos de
la literatura de la Europa Occidental, estudiando el
drama alegórico de Maurice MaeterlinckElpájarv
azu4 la pieza de Hermann SudermannJohannisfeuer,
la novela de Richard·Blackmore LornaDoone!pero
ninguna retuvo mucho tiempo su fantasía. El interés que testimonió por Liüornde Ferenc Molnarfue
rechazado por el propio dramaturgo que prefería
que "se acordaran de su obra por Molnary no como
ópera de Puccini" (irónicamente, se recuerda hoy a
Liliani mucho más como comedia musical de
Rodgers y Hammmrstein: Carvuse◊ Puccini entonces se volvió hacia el dominio de la imaginación y
encontró la pieza española Anima alkgrade los hermanosJoaquín ySerafinÁlvarez Quintero. Giulio
Ricordi, el editor de Puccini, sugirió que eljoven
escritor Giuseppe Adami hiciera la adaptación de la
comedia para él, y hasta ese momento parecía que
Anima alkgrasería creada.
Pero, en junio de 1912, Ricordi murió. Puccini estaba consternado. Ricordi -un hombre
de gran cultura, lleno de sabiduría y de diplomacia- había sido desde hacía 30 años el defensor de Puccini tratándolo tanto como hijo y
como colega. Su relación profesional estaba
basada sobre un profundo respeto mutuo. Desgraciadamente, el heredero del Signor Giulio,

Un pájaro en una jaula dorada

Benjamin Laurence Scherer*
DESPUÉS DEL ÉXITO INICIAL DE SU ÓPERA ú..FANCIULLA

del Westen 1910, Giacomo Puccini se encontró
en un giro decisivo de su carrera. A despecho
de haber sido el compositor de mayor éxito en
Europa, él estaba consciente que muchos encontraban su estilo demodé. En contacto permanente con los desarrollos reveladores de la
música contemporánea, él había comenzado a
sentir la influencia de los modernos tales como
Debussy, Schoenberg, Richard Strauss, y, habiendo hecho sus propias incursiones en la
avant garde en Fanciulla, Puccini se dio cuenta
que ya no podía regresar a la manera melodiosa, sin peligro, gustando al público, de su gran
triunvirato La Boherne, Tosca, Madame Butterfly,
sino que debería orientarse de otra manera si
quería permanecer como un artista viable.
Así, en este estado de espíritu, bien alejado
de la imagen del hombre descuidado adapta* Traducción de Jorge Rangel Guerra

48

de Didier Gold, La Houppelande, drama en un
acto sobre la vida del bajo pueblo francés cuya
acción se desarrolla sobre los charranes del
Sena. Desde hacía años, la idea d~ una trilogía
después de haber confiado la adaptación a
Ferdinando Martini, un amigo de edad, cuya
poesía demasiado elaborada se encontró mal
adaptada, los personajes bullangueros sobre el
chalán donde sólo la brutalidad es la regla, se
pidió a Adami ponerse a trabajar. Luego, en
octubre de 1913, Puccini partió de viaje a Viena,
a fin de supervisar la primera producción de
Fanciulla en el teatro Hofoper. Durante su estancia, hizo numeros,:1-s visitas a los teatros de
opereta de Viena, donde, entre otras obras,
pudo escuchar por primera vez Der Graf von
Luxemburg (El conde de Luxemburgo) y Eva.
Una noche fue presentado Puccini a los directores del Karlstheater, Otto Eibenschütz y
Heinrich Berté, que estaban seguros de que el
público de Viena se precipitaría por oír una
opereta de Puccini. Con ayuda de lisonjas y zalamerías, trataron de convencer a Puccini de
que era otro Johann Strauss y le ofrecieron
200,000 kronen por ocho o diez números musicales, juntados en un libreto, escogido naturalmente por consentimiento mutuo. Pero si a
Puccini le gustaba asistir a las operetas, no deseaba escribir una. Por otra parte, él andaba
buscando una nueva salida creadora, más elevada. También rehusó la oferta, por temor de
que la empresa empañara su imagen.
Pero de regreso a Italia él pensaba y pensaba sin cesar. Era una proposición muy seductora. Después de haber enviado a los señores
Eibenschültz y Berté tanteos de opinión, concerniente a los derechos comerciales, Puccini
consintió en examinar su libreto, llegó algunas
semanas después y fue lanzada como una burbuja. A su vez, Puccini escribió a los empresarios en diciembre de 1913, pidiéndoles que le
enviaran algo más sustancial e informándoles
"que él no escribiría jamás una opereta, una
ópera cómica sí, como Rosenkavalier (El caballe-

Tito Ricordi no compartía ni la opinión de su
añorado padre, ni sus maneras refinadas. Brusco y agresivo hasta la grosería, Tito era un hombre de negocios endurecido, un "duro" que
pensaba que Puccini ya no estaba "a la bogue"
y prefería prodigar su interés en la carrera flo-reciente de su protegido Riccardo Zandonai.
Ofendido por la actitud_ de Tito, Puccini ya no
le tenía confianza y estaba inquieto por su
futuro en la casa editora Ricordi.
En otoño de 1912, no estando desgraciadamente ya para animarlo, Puccini dejó de lado
Anima allegra (de hecho, él había retornado a
sus proyectos literarios sin continuación mientras que Adami trabajaba siempre en la adaptación de El relato de Washington /rving). Rip Van
Winkle fue considerado, luego, la novela de
George Du Maurier, Trilby (cuya versión
escénica había sido presentada en Londres bajo
la dirección de Sir Herbert Beerbohm Tree) y
varias piezas de Heinrich Heine. De nuevo acarició la idea del drama no publicado por Óscar
Wilde, A Florentine Tragedy, idea ya considerada
en 1906, y llegó incluso a cartearse sobre ese
tema con su antiguo colaborador, Luigi Illica.
Pero ahí aún nada.
Varios meses pasaron, Puccini contactó a
Gabriel d'Annunzio que había suministrado el
trabajo de base para dos proyectos abortados,
Parisina y La rosa del Ciprio, respectivamente en
1905 y 1906. El orgullo herido del poeta, al
respecto de sus precedentes tentativas había
cicatrizado y estaba impaciente de llevar al compositor, tan dificil de satisfacer, aun otra idea.
Desgraciadamente, cuando recibió el manuscrito de La Crociata degli Innocenti (La cruzada
de los niños), basada sobre un episodio medieval, en parte verídico, en parte legendario, Puccini dejó por todo comentario que "D'Amminizio" había dado nacimiento a un pequeño
monstruo, informe, incapaz de caminar y de
VlVlr.

En la primavera de 1913, Puccini se encuentra en París donde asiste a una representación

49

�bía aún retraso concerniente a la ejecución y la
publicación. El contrato de Puccini estipulaba
su presencia en la premier, en Viena, pero como
Italia había dedarado la guerra a las potencias
de Europa central en mayo de 1915, ello se
había vuelto imposible. Además, Tito Ricordi
no estaba interesado en la publicación de la
que llamaba "mal Lehár".
Hasta ese momento, el editor rival de Ricordi, Lorenzo Sonzogno, cuyo padre había rechazado la obra de Puccini Le Villi tres décadas
antes, ofreció publicar la partitura. Habiendo
podido contactar a los directores de Viena
mientras estaba en Suiza, país neutral, Zonsogno aseguró a Puccini que ellos estaban deseosos de venderle todos los derechos de la ópera,
incluidos los de la primera creación. Además,
él aconsejó a Puccini a producir la obra en Monte Cario~ causa de la guerra. Bien entendido,
el compositor estaba más que contento de salir
de ese callejón sin salida y arregló con Sonzogno siendo así La Ronaine su única obra que no
estaba en las manos de Ricordi.
La premier tuvo lugar el 27 de marzo de
1917 en la espléndida ópera de Monte Carlo
con Gilda della Rizza y Tito Schipa como intérpretes principales. Todos estaban encantados.
Los diarios de la mañana hacían el elogio del
encanto y la fresca juventud de La Rondine, llamando a la obra "exquisita" y "deliciosa". En
mayo, la ópera fue ejecutada siete veces en
Buenos Aires, donde una importante comunidad italiana esperaba cada nueva ópera de
Puccini como una ofrenda de los dioses. A su
regreso a Italia, la recepción hecha a LaRondine
no fue tan calurosa: en Bolonia, donde la ópera fue acogida el 5 de junio de 1917, la crítica
no fue impresionada, después de la espantosa
premiere en Milán, en el teatro del Verme el 7
de octubre, su hostilidad glacial incitó a Puccini
a escribir: "Críticos; la peor de todas las razas
inútiles sobre la tierra". A pesar de esto, el "público" milanés gustó de la obra.
Contada de pobre manera y mal producida,

ro de /,a rosa) pero más divertida y más organiza-

da". En otros términos, su idea original de una
suite de números musicales donde el diálogo
hablado se insertaría fue en adelante eliminado.
· En el mes de marzo siguiente, Puccini recibió el primer acto de un libreto alemán que
elaboraban Alfred Willner y Heinz Reichert y
debía tener por título La Rondine (La gowndrina). Encontrando sin embargo que exudaba un
aroma pronunciado de La traviata, mezclado a
Die Fl,edermans (El murciélago), Puccini lo aceptó escribiendo a su amigo Sybil: la obr~ "me
divertirá y la terminaré pronto". En lo que pensaba, Adami fue contratado con el fin de hacer
la adaptación italiana, mientras que Puccini,
impaciente, esperaba comenzar.
En mayo de 1914, el texto alemán completo
de La Rondine llegó y Puccini comenzó inmediatamente a dudar de su originalidad. Sin
embargo, se puso a trabajar. Luego, en el mes
de agosto de ese año fatal, Europa se hundió
en la guerra.
Primeramente, el choque volvió a Puccini
"incapaz de trabajar aún" pero a la mitad de
septiembre, él escribía a Sybil que La Rondine
estaría terminada en la primavera... "límpida,
fácil de cantar... en una especie de reacción
contra la música repugnante de hoy".
En noviembre, nada le gustaba ya, llamando al todo "una inmundicia" y maldiciendo el
instante en el que había firmado el contrato
de Viena. El fiel Adami recibió la orden de hacer revisiones y modificaciones en número y
Masco Camer, especialista en la obra de Puccini, relata "que él había esbozado no menos de
dieciséis actos antes que los tres actos hubieran
nacido, que complacerían al compositor".
En abril de 1915, Puccini informó a Sybil
qtie la ópera estaba casi terminada -pero, de
hecho, el continuó trabajándola durante un
año aún-.
Finalmente, la semana de Pascua de 1916
La Rondine estaba acabada. Sin embargo, ha-

50

La Rondine, finalmente, llegó a Viena, trastabillando, el 9 de octubre de 1920, en una versión
revisada hecha por Puccini el año anterior. La
recepción fue glacial. En Londres, Convent
Carden permaneció desinteresado. A pesar de
los esfuerzos desplegados por Puccini con
Giulio Gatti-Casazza, por persuadirlo, La
Rondine fue solamente puesta en escena en el
Metropolitan de New York el 10 de marzo de
1928, cuatro años casi después de la muerte del
compositor. Ciertamente, esta representación
fue la más perfecta que se diera jamás, con una
Lucrezia Bori en can ta dora y en Beniamino
Gigli de lo más agradable. La Rondine fue repuesta en la Metropolitan Opera en 1936 y finalmente montada en La Scala el 24 de enero
de 1940. Después de esto, su historia está extremadamente tachoneada.
¿Por qué razón La Rondine no ha encontrado su lugar en el repertorio? ¿Es verdaderamente tan mala? Si se le diera una oportunidad se
sorprendería uno de sus grandes cualidades.
Claro, nos falta una de esas mentes satisfactorias y la narración de situaciones desgarradoras
que esperamos de Puccini. Claro, es el ejemplo de un Puccini profesional cumpliendo un
contrato, más que un
Puccini genial, inflado
por inspiración. Hay momentos en los que la música recuerda sus obras
precedentes: particularmente Butterjly (al principio del acto I, cuando
Lisette can ta: "Un momento , sentí, ecco" y
cuando aclarando su
pensamiento, Pru-nier al
dirigirse a Mag-&lt;la, acto
III: "Perche la nosu·a vita
non e ,ques-ta... ") . En
realidad, en su conjunto,
la música tiene tenden-

cia a apoyarse sobre los sucesos ya pasados antes de ir adelante, hacia un idioma "más original que él había buscado".
"Che il bel sogno di Doreta" ha sido siempre reconocida como el éxito número uno de
la ópera pero hay más que eso. Introducido en
el acto I por Prunier que, en la historia, lo ha
creado es repetido por Magda, la heroína, con
una emoción creciente, mientras que los invitados, cautivados por el canto, murmuran: "Deliciosa... y exquisita". Ciertamente, Puccini ha
debido divertirse con esta ocasión de burlarse
de sí mismo, pues de otra manera le hubiera
pedido a Adami que suprimiera los apuntes
desde las numerosas revisiones. Algunas páginas más adelante destaca un gusto afable hacia
Richard Strauss: Cuando Prunier enumera las
"mujeres elegantes y perversas" que él considera dignas de su amor, nosotros oímos el aire
conocido de la ópera de Strauss cuando él pronuncia el nombre de Salomé. Entre otros grandes momentos, la partitura encierra el trazo de
conjunto lleno de encanto donde las invitadas
de Magda enumeran el hedonismo de los placeres parisienses a Ruggero, el recién llegado,

51

�tos: su poesía ya no está evocada a la inmortalidad, pero al menos puede ahora ofrecerse en
champaña. Claro que él ha perdido su único
amor hace ya mucho tiempo. De aquí en adelante, él se contenta con encontrar la diversión
y la satisfacción donde las encuentre. Fiel a su
naturaleza, se mantiene fuertemente atraído
por las mujeres de la clase obrera. Consciente
o inconscientemente, Puccini va hasta el fondo en el parentesco de Rodolfo Prunier con
ayuda del rol de este último. El tenor de La
Boheme, en toda su amplitud, se ha vuelto una
voz más ligera, menos potente. Veinte años de
sibarita han ejercido sus derechos. Finalmente, los que buscaban el placer, que se juntarían
en el Café Momus de La Boheme durante el reinado de Luis Felipe, encuentran ahora la
diversión en el establecimiento de Mousier
Bullier. Puccini probablemente ha batallado
mucho para establecer el coro tan ruidoso del
segundo acto de La Rondine, pues la tentación
de pedir prestado a su propia obra debe haber
sido grande. Ciertamente, él ha cumplido admirablemente su tarea, pero aquí la música, si
bien iguala la efervescencia de la escena correspondiente de La Boheme, tiene subyacente una
suave amargura. Mientras que el modo de su
composición precedente es puramente mayor,
se puede sentir en la obra siguiente una atracción sutil hacia el modo menor.
Desde los días de La Boheme, el profundamente tímido Puccini se había sentido un poco obligado a frecuentar los establecimientos de lujo
elegantes, cafés, los sitios de vida nocturna de
moda, por sus relaciones públicas en el mundo.
Tenía ya bastante de comidas con champaña, y
de esa multitud de vividores que, por la mayor
parte, habían sido su tormento. Al principio de
la escena de Bullier podemos adivinar que el compositor está cansado de esa brillante vida nocturna. Con su país participando en la guerra, su
matrimonio a punto de romperse, sus negocios
con Ricordi pendientes. El aspiraba a la paz, a la
tranquilidad, al reposo, a la dicha. La Rondine es
el reflejo de esa búsqueda.

la sucesión de movimientos de vals durante el
acto II y el final, lleno de emoción, del acto III.
Las semejanzas dramáticas entre La traviata
y Die F!,edermaus han sido mencionadas por numerosos comentaristas. Magda, como Violeta,
e~ una mujer con un pasado, que quiere experimentar en toda su pasión, plenamente, en el
campo, un idilio amoroso con el heredero de
una respetable familia de provincia. En lugar
de papá Germont, tenemos una carta de la
madre del héroe para poner fin a este idilio.
Lisette, la sirvienta de Magda, que se ha puesto
los vestidos de su ama, es, claro, la primera hermana de la Adela de Johann Strauss. Más interesante, sin embargo, son los paralelos dramáticos que pueden ser trazados entre La Rondine
y LaBoheme.
En la decoración de París bajo Luis Napoleón , cerca de 1855-1860, La Rondine es, efectivamente, una secuela de La Boheme que había
tenido lugar veinte años antes. Es como si un
Puccini de más edad, algo desilusionado, mirara atrás sobre varios personajes creados por él
en su juventud.
Magda es la Musetta de La Boheme, salvo que
ella es de edad mediana. Habiendo desde hace
tiempo renunciado a su pintor fantástico, ella
está instalada -ya que es la querida del rico
banquero Rambaldo-, en una vida donde la
seguridad y el confort reinan. Su historia de
amor con Ruggero, un hombre más joven, está
conducida con los ojos abiertos, aunque ella lo
haga por estar decepcionada, Magda sabe demasiado bien que éste es un último revoloteo,
un ensayo por volver a sentir aún un estremecimiento de amor antes de que sea demasiado
tarde. Puccini incluso la ha pintado como lo
hizo con Musetta: los valses son sujetos importantes.
. El poeta Prunier es nuestro viejo amigo Rodolfo, ahora, más o menos, el "león" cómico
de los salones parisienses. Habiendo abandonado su musa, él también se resigna a un compromiso, y su actitud de esteta ha dado sus fru-

52

.

ine,
televisión
y otros
..
espeJlSffiOS
XVIII Foro Internacional de la Cineteca

Señalado desde su nacimiento como un festival donde se presentan las últimas tendencias
del cine internacional, el Foro número 18 alcanzó alturas sin precedentes con la exhibición,
dentro de su espléndida programación, de cuatro películas que marcarán nuevos caminos de
expresión visual y narrativa en el cine. Desde la
obra de David Lynch Por el lado obscuro del camino y Madre e hijo de Alexander Sokurov al desusado naturalismo de La vida de Jesús de Bruno Dumont y El rio de Tsai Ming-Liang, se avizoran las líneas donde es posible atisbar las marcas del próximo cine contemporáneo.

Cine, cine, cine, cine-gulp, cine,
cine, cine, cine-gulp...
SoMETIDOS DURANTE VARIOS AÑOS A 1A INERCIA DEL CINE

comercial los aficionados al buen cine en Monterrey han visto desfilar, en tan sólo dos meses, lo
mejor del cine de arte o de calidad producido en
el mundo en los últimos años. Un cine que rara
vez se veía se convierte ahora, gracias a la Cineteca,
en vez de descanso espiritual, en motivo de inquietud. ¿Será posible sostener como espectadores el ritmo, sin desmayo, de un estreno cada dos
días durante estos festivales? ¿O es mejor seleccionar algunos títulos? ¿O dejar, por problemas
de tiempo y trabajo, la mayoría para después, sí
es que regresan?
Frente a una cartelera que, en el arte y en el
entretenimiento, está a la par, hoy, con la ciudad de México, y en medio de esta incesante
lluvia de pre-estrenos cinematográficos, sirvan
estas líneas de final de año como una guía de
avances de la próxima temporada. Algunos de
los títulos reseñados volverán al Parque Fundidora, y también a las salas de la ciudad; otros,
dada su singularidad fílmica, no.

Por el lado obscuro del camino. Un hombre y una
mujer descubren, por un video encontrado en
la puerta de su domicilio, que alguien los graba durante sus horas de descanso. Un nuevo
video mostrará después los detalles espeluznantes del asesinato de la mujer por parte del marido. Arrestado, el personaje, inocente, iniciará un viaje esquizofrénico hacia su interior
acompañado de una doble de su mujer, y del
espectador, en una experiencia terrorífica deslumbrante, vía un cineasta, David Lynch, que
se sigue o se deja.

Asaltar los cielos. Un excelente documental español de dos cineastas:José Luis López-Linares
yJavier Rioyo, sobre una de las figuras más desconcertantes de este signo; Ramón Mercader,
asesino de León Trostky. El clima del fanatis-

53

�mo, familiar y colectivo, que llevó a Mercader a
"asaltar los cielos", pináculo de un comunismo
demencial, en una soberbia reconstrucción
. histórica con entrevistas actuales e imágenes de
la época.

pintura y el cine como en esta hermosa película. Madre e hijo, obra maestra de Alexander
Sokurov, visualiza, en un marco propio del romanticismo pictórico, el amor final entre una
madre, gravemente enferma y a punto de morir, y su hijo, que la acompaña en sus últimos
momentos. En un escenario vacío: sólo ellos y
la naturaleza, sólo ellos y la casa, sólo ellos y el
pueblo; con la distorsión propia del sentimiento, de los colores y de los sonidos, sin texto ni
palabras; los acordes gráficos y sonoros se convierten en un poderoso lienzo y poema visual.

La vida de jesús. Nada, no pasa nada. Salvo tedio e insatisfacción para un joven desempleado y sus amigos en medio de la vida cotidiana
de un pueblo de la provincia francesa en los
confines del nowhere. Extraordinaria opera prima de Bruno Dumont. Retrato impecable del
desgano y del aburrimiento que termina en el
crimen. Descripción naturalista, exacta y meticulosa, fascinante, en la mirada precisa del autor del vacío anímico y existencial.

Tres vidas y una sola muerte. Cuatro historias
entreveradas por cuatro protagonistas que en
realidad son el mismo personaje: un anciano
de posición acomodada que padece el síndrome de la personalidad múltiple. Un juego delicioso con el tiempo y los espacios que permite
al personaje, interpretado por Marcello
Mastroianni en su último trabajo actual, transformar la existencia de quienes se cruzan en
sus caminos. Ficción y realidad dirigida por un
auténtico cineasta de culto: Raúl Ruiz, en su
primera película vista en México.

El río. Un joven acepta participar en el rodaje
de una película y flotar en las aguas de un río
contaminado. Al día siguiente comienza a padecer un dolor inexplicable en el cuello. Ante
la incapacidad de los médicos para aliviarlo, los
padres intentan terapias distintas. Así comienza un viaje desolado hacia los misterios de la
sexualidad humana en medio de un entorno
vacío. Visión de un mundo que pronto será el
nuestro girando alrededor de cuatro figuras
aisladas: el padre, la madre, el hijo y el amante
de la madre. Un film seco, donde un establecimiento de baños sauna se convierte en metáfora del paraíso.

El límite del tiempo. Una espléndida road movie
mexicana, opera prima de Carlos Bolado, serena y enormemente atractiva. Un hombre se interna en la península de Baja California para
encontrarse a sí mismo y liberarse de las culpas
que lo agobian. Ese descubrimieto se logra al
enfrentarse con las pinturas rupestres que cubren muchas cuevas de la zona. En ellas, y sus
símbolos, y con los habitantes lugareños, el
héroe, interpretado por Damián Alcázar, descubre, en la naturaleza, el valor de la fraternidad humana.

Madre e hijo. Pocas veces han estado tan cerca la

Kids R.eturn. Un Kitano muy diferente al de Fuegos artificiales exhibida en la muestra pasada.
Aquí la mirada se enfoca en las relaciones entre dos muchachos que abandonan la escuela
secundaria para ingresar de lleno en el mun-

54

su cámara al hombro, ejercicio que ya había
realizado con otras personas, "La cámara", a
quien no vemos sino hasta el final del film, sigue a Guy, aun en contra de su voluntad, hasta
sus territorios y prácticas más personales. Intimidad y poder en un juego voyeurístico, finalmente amoroso, donde los roles terminarán invertidos: quién mira, será mirado.

Paisajes de la memoria. Vuelta al noreste del Brasil, la tierra del Cinema novo brasileño que conmovió al mundo en la década de los sesenta y
setenta con Nelson Pereira dos Santos, Ruy Guerra y Glauber Rocha, a través de los dos habitantes del sertón: María y Antero. Dos ancianos, "María de todos los dolores", reencarnación femenina de Jesús, y Antero, un patriarca
lugareño, enfrentados a través del fervor religioso a los grandes problemas de la realidad
social brasileña. Un mundo olvidado por el
actual cine latinoamericano.

do. Uno, a través del boxeo; el otro, convirtiéndose en guardaespaldas de un mafioso. Poco a
poco los dos se irán sumergiendo en la moderna sociedad japonesa, muy occidental, que no
perdona salirse del patrón conformista común.
Un bello y delicado trabajo del nuevo maestro
oriental.
Festival de Cortometrajes:
lo mejor de Berlín y Tampere

El elemento del crimen. Fisher, detective, regresa
a El Cairo después de investigar un crimen en
Europa. Allí lo atormentan fuertes dolores de
cabeza y acude con un terapeuta. Bajo hipnosis, y para curarse, regresa en su memoria a una
Europa ahora semioscura, devastada por la
decadencia y la desolación. En este sorprendente e insólito thriller psicológico, Lars von Trier,
creador de la envolvente Rompiendo las olas, se
interna en la mente de un asesino y en el cine
para poder descubrir "los crímenes de la lotería" en una de las atmósferas visuales más
angustian tes y sofocantes del cine posmoderno.

Siete cortometrajes, formato poco explotado en
México, que rivalizan en creatividad y técnicas,
presentados en una única sesión. Sobresalen
en originalidad y factura: El guardia de Ku 'damm,
de Ed Herzog, sobre un fascista que se convierte en vigilante por cuenta propia; Fumadora en
cadena, exacta, sobre las peripecias de una
mujer para conseguir cigarrillos, de Maria von
Heland; y Hasta que la muerte nos separe, de Michaela Pavlátová, prodigio que mezcla animación y acción viva en una sátira sobre el paso
del tiempo en el matrimonio. Tres cortos más,
entre ellos uno mexicano, Pasajera de Jorge
Villalobos, cierran el ciclo, incluyendo el divertido corto italiano La carta.

Pizza, birra y faso. "El Cordobés", Sandra, Pablo
y Trompo hacen de la calle su lugar de raterías.
Viven en una casa tomada y su única motivación está en encontrar cada día la pizza, las cervezas y los cigarros que satisfagan sus necesidades más elementales. No hay esperanza. Lapareja de "El Cordobés" y Sandra aspira llegar a
Montevideo para cambiar de vida y tener su
hijo. Pero no hay salida para ellos. Un correcto

Todo el día, toda la noche. Una extraordinaria experiencia filmica que no decae en emoción e
intensidad dada su propuesta: una joven
videoasta graba día y noche, sin parar, a un
hombre común y corriente de Los Ángeles. Con

55

�y respetuoso film del Nuevo cine argentino, exento de melodrama, del tango y de la milonga,

la adolescencia. Un joven, en plena época de
la guerra de Argelia, se siente atraído por un
compañero de clase. Atracción comprensible y

del cine, no especialmente afortunado, del gran
director Marco Ferreri en su última película.
Para Ferreri, creador de La gran comilona y La

última mujer, la atención del homenaje se cen-

El amor es el diablo. John Maybury recrea en este
film una de las relaciones emocionales más

familiar en un estadio de formación personal y
comunitaria para todo un grupo de estudiantes, y sus maestros de educación media, en la
provincia francesa. André Techiné, el gran ci-

impactantes del mundo arústico de la Gran

neasta, narra con extremada precisión y sensi-

Bretaña entre la década de los sesenta y los setenta: la pareja formada por uno de los más

bilidad los momentos difíciles y los momentos
de regocijo entre un trío de dos chicos y una

grandes pintores del siglo veinte, Francis Bacon y George Dyer, convertido en modelo des-

chica y sus relaciones con los demás, encuadrados entre la política y la música de los sesenta.

heredero directo del cine europeo de anti-héroes de finales de los cincuenta.

pués de ser amante feroz. Maybury narra con
mucho cuidado esta brutal relación amorosa y

La buena vida. El protagonista de La buena vida,
Tristán, es un adolescente solitario, incapaz de

sus característicos mecanismos de poder en los
siete años que sostuvo el juego sexual. Todo
contado a través de una serie de recuerdos que

comunicarse con sus padres, con sus abuelos y
con sus amigos. Obsesionado con los proble-

se prenden en el espectador gracias a una puesta en escena, distorsionada y en claroscuro, que

mas sexuales, agencia la llegada de una prostituta domiciliaria mientras sus padres se dirigen
a París para hacer realidad un sueño. En el ca-

reproduce las creaciones plásticas del celebrado artista. Impactante en su delirio.
Un cierre excelente para un foro extraordi-

mino, esa misma noche, los dos mueren en un
accidente y Tristán se queda solo con el abuelo

nario, muestrario impecable de las nuevas tendencias del cine al inicio de un nuevo milenio
y de otros cien años de cine.

y con una legión de personajes que se irán acercando a su vida: una tía, una prima, unos amigos. Mientras, España se enfila hacia la demo-

V Festival Cinematográfico de Otoño

cracia en esta agradable narración de David
Trueba.

hasta el final de la refinada violencia. Algo pavoroso se clava en el espectador: él también
puede ser uno de ellos, de los criminales, gracias a su voyeurismo en la anomía de la sala
oscura. Y no hay, en la vida, o en el cine, como
existe en las videocaseteras, palanca de rewind.

tra no en las estrellas y en los directores, sino
en el público, en las relaciones entre ellos, los
desconocidos cinéfilos, y en las salas de exhibición, enormes catedrales hoy desaparecidas. Un

Una película absolutamente excepcional del
guionista y director Michael Haneke. Sin sangre, salvo la de nuestra complicidad.

tributo lleno de originalidad sobre los seres
dentro y fuera de la pantalla, sin la fuerza y violencia de su obra pasada.

El baño turco. Un excelente film sobre un joven

Desnudistas haban de sus vidas. Una película enor-

italiano heredero de un \'iejo ba110 turco. En la
venta del Harnam descubre un universo lejos,

memente divertida, fresca y sincera, sobre un
grupo de amigos y amigas enfrentados al problema del embarazo de una de ellas, ya cuando es demasiado tarde para el aborto, recurso
aceptado sin problemas en Nueva Zelandia. La

muy lejos, de las convenciones de Occidente y
decide quedarse en Estambul. Su esposa, mujer sofisticada, se acerca a Turquía sólo para descubrir una relación homosexual que la disparará, después de un atentado, a quedarse para
siempre en el desusado entorno. Film mesura-

angustia de Liz se enreda con los líos de un
úmido guionista, a punto del suicidio, que es-

do y bello.

cribió el guión de una película que lleva el nombre de esta cinta donde una serie de mujeres,
comunes y corrientes, y de cierta edad, no bai-

No va más. La película número cincuenta de
Chabrol. Comedia agradable sobre el destino
de la vida humana, en realidad del destino de
unos tramposos, sin perder el rumbo de una
diversión mundana, con buenos vinos y final
feliz.

larinas o desnudistas profesionales, no topless,
hablan ante la cámara de sus vidas sin la blusa y
el sostén correspondientes.

juegos divertidos. Dos jóvenes, educados y refiMenos integrado que el XVIII Foro de la Cine-

La cicatriz. La Dirección de Actividades Cine-

nados, escenificarán uno de los juegos más in-

teca Nacional, el V Festival Cinematográfico de
Verano (que llega a Monterrey como Festival
de Otoño), organizado por la Filmoteca de la

matográficas de la UNAM rescata para el público mexicano el primer film realizado por el
célebre cineasta desaparecido Krzysztof Kies-

sólitos y macabros del cine contemporáneo sobre los tiempos y formas en que asumirán los
asesinatos de un grupo privilegiado de víctimas.

UNAM, presentó una serie de excelentes películas entre las que destacó por encima de todas un film insólito, fuera de serie: juegos diver-

lowski producido en 1976 y prohibido en la
Polonia socialista. El film narra con especial
detalle los problemas que enfrenta un ingeniero, miembro responsable del Partido Comunista, al dirigir la construcción de un complejo
industrial químico en una pequeña población.
Con honestidad Kieslowski se enfrenta al dile-

El lugar principal de los juegos es una agradable casa de campo a orillas de un lago y las víc-

tidos de Michael Haneke. Los juncos salvajes,
Desnudistas hablan de sus vidas, El baño turco,
Denise te llama y Genealogía de un crimen fueron
también grandes oportunidades de ver un cine
diferente, y de gran calidad, al que usualmente, por lo general de factura norteamericana,
se presenta en la cartelera comercial.

pueblo.

timas son, en principio, un matrimonio burgués
y su hijo. La violencia no existe frente a la pantalla, solamente se escucha, lo que la hace más
terrible, fuera de cuadro. En un cierto instante, en la primera parte de la película, al parecer un error se cuela en un encuadre: uno de
los jóvenes, el cerebro de la situación, parece
mirar hacia la cámara. Nada más casual. Des-

Nitrato de plata. Un homenaje a los cien años

pués sabremos que nosotros, el público, somos
también parte del juego, y seremos cómplices

ma de una gente correcta que debe hacerse a
un lado para que los políticos medren con el

Los juncos salvajes. Una hermosa película sobre

56

Más allá del silencio. Nominada para el Óscar
como mejor película extranjera en 1998, Más
allá del silencio es en realidad dos películas: la
historia de la pequeña Lara, hija e intérprete
de unos padres sordomudos, que"ª desde el
inicio del drama hasta la muerte de la madre; y
luego, la búsqueda de la jovencita Lara de una
carrera musical formal después que le ganó,
gracias a su úa, el amor por el clarinete. Bien
hecha, no pasa, por desgracia, las barreras del
convencionalismo.

Denise te llama. Sátira inteligente y divertida sobre las relaciones entre un grupo de neoyorquinos que se comunican mediante el celular,
el teléfono, el fax o el módem, pero nunca en

57

�persona. Retrato premonitorio sobre el futuro
a la vuelta de la esquina. No es el temor a no
caerse bien, sino el temor a conocerse, salvo si
hay un medio de por medio. De preferencia
electrónico.

dio a conocer la última obra de Wim Wenders
sobre la violencia contemporánea: El final de la
violencia, una reflexión sobre el papel que debe
ocupar la amistad, aun a ciegas y contra los prejuicios raciales, en el combate a la enajenación
y la locura del mundo fin de siécle.

Historias de Kronen. Crónica de un verano entre
chicos de buena familia en el Madrid actual
centrado en sus paradas nocturnas en una popular cervecería: el Kronen. Carlos, personaje
clave, es un joven hastiado de todo, incluso de
él mismo. Todas las noches terminan en la
madrugada hasta que la fiesta de cumpleaños
de uno de ellos, el menos favorecido, en salud
y fisico, termina en un involuntario y trágico

Cartelera

Los estrenos comerciales de interés han sido
muy pocos. Sobresalen en este gris panorama
La máscara del 'Zorro, hecha muy a la antigua, y
la excepcional El señor de los caballos de Robert
Redford, hermosa reflexión sobre el amor y la
naturaleza. De El show de Truman, historia de una
vida, poco hay que decir, salvo las usales reflexiones sobre la televisión en el contexto de
nuestra apariencia. Truman nació delante de
las cámaras y vive, sin saberlo, hasta el derrumbe de la escenografia de su pueblo, para ellas.
Los televidentes, incluidos los más sofisticados,
viven en ellas y son, sin quererlo o darse cuenta, la escenografia de sus mensajes.
De Halloween: 20 años después y Vampiros, especie de subgénero puesto al día, la pobreza
mutua de su concepción pone en entredicho
la fuerza del Carpenter original, tanto en la
readaptación de su obra, veinte años después,
como en la nueva, y triste aventura, del propio
Carpenter, en terrenos sanguinolentos.

film snuff.
Genealogía de un crimen. Más bien, como el título en francés, genealogías de un crimen. El crimen: una psicoanalista asesinada por su sobrino y vuelta a nacer en la figura de su abogada,
Catherine Deneuve, la única, reencarnada en
un juego de Ho, el ancestral dilema chino del
Cercado. Agradable y sumamente entretenida.
Otra obra brillante de Raúl Ruiz.
II Tour de Cine Francés
Dos excelentes películas: Mi hombre de Betrand
Blier y El pl,acer de estar contigo de Claude Sautet; y
las exquisitas curiosidades de ¿Nevará en Navidad?
de Sandrine Veysset y el tour de force de la
monolítica cámara subjetiva de La mujer prohibida de Philippe Harel, más la tempestad de Sueño
gitano, hicieron del Segundo Tour de Cine Francés una necesidad que debe repetirse año con
año para estar al día por lo menos con el cine
francés, antaño, veinte o más años, presencia semanal en las salas de estreno en México.

Una excepcional maravilla: Ciudad en ti,nieblas

La sorpresa más grande de la exhibición comercial es una maravilla desusada, desaparecida dos semanas después de su estreno: Ciudad

en tinieblas.
Magnética y absorbente Ciudad en tinieb/,as,
por su estructura narrativa, por su concepción
visual, por su enorme apuesta creativa, es una
obra sin precedentes en el ámbito reciente del
entretenimiento. Una alucinante e hipnótica
parábola borgiana.

Festival de Quimera Films

Con gran éxito popular, gracias al Leonardo
Di Caprio de Eclipse en el corazón y al film de Mira
Neir Kama Sutra, el Festival de Quimera Films

58

rtes
pudiera, viejos yjóvenes, consagrados o promesas, para dejar un testimonio fotográfico de
ellos. Y habrá que agradecérselo; nosotros, y,
sobre todo, las generaciones futuras, pues como
dice Minerva Margarita Villarreal en el tríptico
de la exposición, "cuánto daríamos ahora por
enamorarnos de una fotografia de Catulo o de
Homero. Cómo sería la bella Safo, cómo Góngora o Sor Juana".
Claro que para hacer retratos hay que saber
mirar, y saber lo que se quiere fotografiar y lo
que se quiere transmitir, lo que se quiere comunicar. Para poder retratar a alguien, dijo Cuéllar, hay que tratar de conocerlo lo mejor que
se pueda: conociendo su obra, estudiándola y
tratando al personaje, hablando con él, conversando muchas horas, viéndolo trabajar siempre
que se pueda, y buscando, esperando el momento buscado, o inesperado -un gesto, una
mirada...- y disparando a ver si se dio en el
blanco, si se logró lo que se quería.
Tras 30 años de trabajo como fotógrafo, Cuéllar es autor de varios retratos que se pueden
ya considerar clásicos. Por ejemplo, el del poeta y escritorJosé Emilio Pacheco, expuesto aquí,
y cuya anécdota de cómo logró fotografiarlo
contó Cuéllar. Sabido es en los medios literarios de México que los libros han ido invadiendo la casa donde vive Pacheco, desplazando todo lo demás, ocupando hasta la vitrina del comedor, en hileras de tres en fondo, y el piso, ya
unos sobre otros, hasta llegar al punto, como
dijo Cuéllar, en que Pacheco ya no vive en una
casa-biblioteca, sino en una biblioteca, una biblioteca que parece un caos en el que sin em-

Rogelio Cuéllar: la fotografía
como pretexto
José Carlos Méndez
PARA MÍ, 1A FOTOGRAFÍA ES UN PRETEXTO; UN PRETEXTO
para conocer personas y hacer amigos, para conocer lugares y países que quiero conocer, dijo
el fotógrafo Rogelio Cuéllar en la "charla" que
dio el 5 de septiembre de este año en la Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangel Frías" de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, como
una especie de prólogo a la inauguración de su
exposición El rostro de /,as letras.
Con sencillez, que no con simpleza, Cuéllar
dijo que hablaría de su trabajo a través de anécdotas, que, por el modo como las contó, efectivamente le sirvieron como medio para ir exponiendo algunas de sus ideas sobre el arte de la
fotografia; o mejor, sobre uno de los varios géneros que él trabaja: los retratos. Y específicamente, retratos de escritores, poetas y artistas
plásticos.
Cuéllar dijo que él decidió fotografiar a todos los escritores, poetas y artistas plásticos que

59

�bargo Pacheco sabe dónde está cada libro, en
qué lugar, en qué hilera, detrás de qué libro...
Pues todo esto logró captarlo Cuéllar en esta
fotografía, en la que Pacheco aparece mirando a la cámara -a Cuéllar- y a nosotros.
La mirada fue algo en lo que Cuéllar hizo én-

as leyes
en las
letras

fasis en su "charla". Para mí, dijo, la mirada lo es
todo: "necesito que las personas que retrato me
miren, me vean a los ojos, porque la mirada me
dice algo, me permite saber algo de la persona ...
y eso, los ojos, la mirada que expresa algo, es lo
que yo quiero captar en mis fotografías y transmitírsela al espectador, revelársela... "

que su contrincante fue el diablo, en una lucha pareja y sin cuartel. Y así fue como me lo
contaron. Había un hombre llamadoJabez Stone que vivía en Cross Corners, New Hampshire.
Para empezar, de él nadie hubiera podido de-

Cincuenta fotografías en blanco y negro
-como debe ser-, de cincuenta escritores y
poetas mexicanos componen esta exposición
de Rogelio Cuéllar, y todas muestran algo del
carácter de los retratados. Y algo también del
fotógrafo.

cir que fuera un hombre malo, pero sí que era
desafortunado. Si sembraba maíz cosechaba
gusanos; si sembraba papa cosechaba cizaña.
Sus tierras eran de buena calidad pero ningún
beneficio le daban.

El diablo y Daniel Webster
Stephen Vincent Benét

Abriendo surcos una mañana rompió la cuchilla de su arado contra una roca que hubiera
jurado no estaba el día anterior. Mientras miraba con disgusto su dañado instrumento, el
inactivo caballo comenzó a toser, con ese tipo

(Traducción y comentario por José de J. Salinas)

(9

Consejo Nacional
para la
Cuhura y las Artes

educal. s.a. de c:v.

,,

Arte mexicano w Cien de México 9' Cien del mundo w Los noventa
w Periodismo cultural ~ Botella al mar ~ Barril sin fondo w Lecturas
mexicanas 5P El sueño del dragón w Leer es crecer w Regiones ~ Colección
archivos w Colección Letras de la República w Frutos pródigos ~ Encuentro
w Revistas de todo el país w Viajeros del conocimiento 5P Di sí a la lectura
9' Claves de América Latina iw Presencias w Los libros tienen la palabra.
Nuevas colecciones:
Tercer milenio w Círculo del arte w Periodismo cultural ~ Hora actual
~ Práctica mortal Sr Lecturas Mexicanas (4a. serie) 5P Galería del arte

w Viaje al Centro de la Ciencia.
o.

124 NORTE / TEL./ FAx: 344 17 64 /

60

Mo:-.TERREY,

lo han enterrado. Pero cada vez que durante
una tormenta se escuchan truenos en Mars-

de tos con flema que anuncia enfermedad y
veterinario. Dos de sus hijos tenían sarampión,
su mujer estaba en cama, y él traía una ampolla en un pulgar: fue la última gota parajabez
Stone. 'Juro", dijo, y miró a su alrededor desesperado, "Juro que por esto cualquiera vendería su alma al diablo! ¡Y yo también lo haría
por dos centavos!" Percibió al instante una sensación extraña pero, siendo de New Hampshire,
naturalmente que no se iba a retractar.
Al día siguiente, a la hora de la cena, un
extraño vestido de negro y de hablar suave lle-

hfield, dicen que es su voz sonora la que resuena en el vacío del firmamento. También dicen
que si te acercas a su tumba y con claridad gritas: "¡Daniel Webster! ¡Daniel Webster!", el sue-

LIBRERIA EDUCAL

ZUAZUA

Sí, DANIEL WEBSTER HA MUERTO o, CUANDO MENOS,

.

L.

lo comenzará a temblar, los árboles se agitarán
y un instante después oirás una voz grave preguntar: "¿vecino, cómo va la Unión?" Y entonces mejor le contestas que la Unión se halla
como antes, con cimientos de roca y escudo de
acero, una e indivisible, o es capaz de levantarse y salir del sepulcro. Bueno, cuando menos
eso me decían cuando yo era joven.
Verán, por un tiempo fue el hombre más
grande del país. No pudo ser presidente, pero
fue el más grande. Miles llegaron a confiar en
él casi como en Dios Todopoderoso, pero el
caso más importante por él defendido jamás
fue consignado en expediente alguno, puesto

gó en un hermoso carruaje y preguntó por él.
Jabez Stone sabía quien era, pero explicó a su
familia que se trataba de un abogado que venía a verlo acerca de un legado. Nada le agradó la presencia del extraño, pero había hecho
una oferta y la quiso respetar; bueno, más o
menos. Atrás del establo cerraron el trato. Para

61

�firmar tuvo que punzarse un dedo con un alfiler de plata que le facilitó el extraño. La herida
sanó sin problema dejándole como recuerdo
solamente una pequeña cicatriz blanta. A partir de ese día todo fue bonanza y prosperidad.
Sus vacas engordaron, sus caballos se volvieron
esbeltos, y sus cosechas fueron la envidia de los
vecinos. Pronto se convirtió en uno ~ los hombres más ricos del condado.
Durante los primeros añosJabez Stone había
sido feliz. Cierto que de cuando en cuando, especialmente en época de lluvias, la pequeña cicatriz blanca en su dedo le daba una punzadita.
Yuna vez al año, puntual como reloj, el extraño
pasaba en su elegante carro. Pero al sexto año se
detuvo y descendió, y allí terminó la paz de Jabez
Stone. Después de los saludos de rigor le dijo:
"¡Señor Stone, es usted una abeja para el trabajo,
sus propiedades son magníficasl".Jabez Stone,
siendo de New Hampshire, contestó: "Bueno a
algunos les gustan y a otros no". "¡Oh por favor
no subestime su labor!", dijo el exu-año. "Después
de todo sabemos lo que se ha hecho, y que ha
sido conforme al contrato y sus especificaciones.
En consecuencia cuando la... ejem, hipoteca venza el próximo año no deberá haber ningún lamento".
"Acerca de esa hipoteca, señor", dijo Jabez
Stone mientras volteaba a su alrededor implorando auxilio al cielo y a la tierra, "comienzo a
tener una duda o dos". "¿Dudas?", preguntó el
extraño en tono no muy cordial. "Claro", contestó Jabez Stone, "siendo esto los Estados Unidos de América y siendo yo un hombre religioso", se aclaró la garganta y cobró ánimo, "comienzo a dudar si la tal hipoteca será válida en
un tribunal". "Hay tribunales y tribunales", dijo
el extraño, "pero de cualquier forma podemos
darle un vistazo al documento original", y diciendo esto de su bolsillo extrajo una gruesa
cartera negra repleta de papeles. "Veamos,
Sherwin, Slater, Stevens, Stone", murmuró. "Yo,
Jabez Stone, a un plazo de siete años... , oh, creo

Jabez Stone comenzó a suplicar e implorar,
pero lo único que pudo conseguir al final fue
una prórroga de tres años bajo condiciones.
Pero haz un trato así y te darás cuenta de lo
rápido que pasan cuatro años. Para los últimos
meses de esos años Jabez Stone ya es conocido
en todo el estado, y mientras se rumora que
será candidato a gobernador, su boca se vuelve
amarga y seca. Cada día al levantarse piensa:
"una noche menos", y por la noche al acostarse su corazón se llena de angustia. Hasta que
finalmente no soporta más y en los últimos días
del último año sale en busca de Daniel Webster.
Temprano por la mañana llegó a Marshfield.
Daniel ya estaba levantado, hablando en latín
a sus trabajadores, luchando con su carnero
Goliat, probando un nuevo trotón y ensayando discursos contra John C. Calhoun. Pero
cuando supo que alguien de New Hampshire
quería verlo, lo dejó todo, porque así era Daniel, y le preguntó qué podía hacer por él.
Jabez Stone confesó que se trataba de un
problema relativo a un cierto tipo de hipoteca.
"Bueno, hace mucho que no litigo un caso de
hipoteca, y en general ya no litigo, excepto ante
la Suprema Corte", dijo Daniel, "pero le ayudaré si puedo". "Entonces por primera vez en
diez años tengo esperanza", dijo Jabez Stone y
prosiguió con los detalles. "En verdad que se
ha metido en un lío del demonio, paisano Stone", le dijo, "pero acepto el caso. Tengo como
setenta y cinco cosas más que hacer y el Compromiso de Missouri por arreglar, pero acepto
el caso, puesto que si dos hombres de New
Hampshire son incapaces de enfrentar al diablo mejor será que devolvamos el país a los indios".
Creo innecesario describir lo emocionada y
honrada que se sintió toda la familia Stone de
tener como huésped a Daniel Webster. Después
de la cena Jabez Stone mandó acostar a su familia. La señora Stone le pidió que pasara a la
sala principal, pero Daniel Webster conocía
bien las salas principales y prefirió la cocina.

que está en orden".

62

un asomo de esperanza pero, cuando vio que
Daniel Webster era refutado en punto tras punto, se encogió más en su rincón. Lo peor de
todo es que ninguna duda había acerca de la
autenticidad del contrato o de la firma. Daniel
Webster discutió, gritó y golpeó la mesa con su
puño, pero no pudo refutar tal cosa. Sugirió
llevar el caso a arbitraje, pero el extraño ni siquiera lo escuchó. Argumentó que la propiedad había incrementado su precio, puesto que
un senador estatal es de mayor valor; el extraño se atuvo a la letra de la ley. Daniel Webster
era sin duda un gran abogado, pero parecía
que por primera vez se había topado con un
rival insuperable.
Finalmente el extraño bostezó ligeramente
y dijo: "Tan apasionada defensa de su cliente
hace honor a su nombre, señor Webster, pero
si no tiene usted otros argumentos, me temo
que el tiempo se ha acabado ... " y Jabez Stone
comenzó a temblar. El ceño de Daniel Webster
lucía sombrío como cielo a punto de tormenta. "¡Con tiempo o sin él a este hombre no se lo
lleva!", rugió. "El señor Stone es un ciudadano
americano y ningún ciudadano americano puede ser forzado a prestar servicio a un príncipe
extranjero. Por ello peleamos contra Inglaterra en el' 12 y pelearemos de nuevo ahora contra el infierno mismo si fuera necesario!"
"¿Extranjero dijo?", preguntó el extraño.
¿Por qué me llama extranjero? "Bueno nadie
ha escuchado hasta ahora que el dem ... que
usted tenga la ciudadanía norteamericana",
contestó Daniel Webster con sorpresa. "¿Yquién
con mejor derecho que yo?, dijo el extraño con
una de sus terribles sonrisas. "Cuando se cometió el primer abuso al primer indio yo estaba allí. Cuando el primer esclavista zarpó rumbo al Congo, yo iba en su barco. ¿No me hallo
en sus libros, cuentos y creencias a partir de los
primeros colonizadores? ¿No se habla de mí en
cada iglesia de Nueva Inglaterra? Cierto que
los del norte me dicen sureño y los del sur norteño, pero no soy ni una ni otra cosa. Soy simple-

Así que allí se sentaron a esperar al extraño. Al
sonar la medianoche se escucharon golpes
enérgicos sobre la puerta. Daniel Webster con
gran calma abrió la puerta y dijo "adelante".
"El señor Webster, supongo", dijo el extraño
muy cortésmente pero con ojos brillantes como
de zorra. "Abogado designado en el presente
caso por el señor Jabez Stone", dijo Daniel
Webster con ojos también brillantes. "¿Con
quién tengo el gusto?
"Ah, tengo tantos nombres", dijo el extraño
con desgano. "Llámeme Satanás por lo pronto, así me conocen en estos lugares". Se sentó a
la mesa y se sirvió un vaso de la jarra, y aunque
el vino estaba frío, del vaso comenzó a salir
humo. "Y ahora", dijo el extraño sonriendo y
mostrando sus dientes, "le agradeceré su colaboración, como ciudadano respetuoso de la ley
que es, para tomar posesión de lo que me pertenece". Con ese argumento abrió fuego y prosiguió la batalla. Al principio Jabez Stone tuvo

63

�vía sobre ellos, mientras el extraño anunciaba
su nombre y sus acciones conforme iban llegando, hasta llegar a la cuenta de doce. El extraño no había faltado a su promesa, todos ellos
habían desempeñado un papel trascendental
en la vida de los Estados Unidos de América.
"¿Satisfecho con el jurado?", preguntó con
sorna el extraño. El sudor aparecía en las cejas
de Daniel Webster, pero su voz fue clara. "Muy
satisfecho", dijo. El extraño señaló con su dedo
de nuevo y un hombre alto, con atuendo de
puritano y la mirada de fanático entró al cuarto y ocupó el lugar del juez. "El magistrado
Hathorne es un jurista de experiencia", dijo el
extraño. "Presidió ciertos juicios de brujas en
Salem, de los cuales otros se han arrepentido,
pero él no." "¿Arrepentirme de actos tan nobles y maravillosos?", dijo el viejo y rígido magistrado. "No, cuélguenlos a todos, cuélguenlos a todos", murmuró arrojando hielo sobre
el alma de Jabez Stone. El juicio comenzó y,
como era de esperarse, las cosas no parecían ir
bien para la defensa.
Daniel Webster se había enfrentado a jurados difíciles y a jueces ahorcadores, pero jamás
a unos tan difíciles como éstos. Cada vez que el
extraño objetaba, la respuesta era "objeción
aprobada", pero cuando la objeción provenía
de Daniel Webster la respuesta era "objeción
denegada". Bueno nadie esperaría juego limpio del demonio. Al final esto enfureció tanto
a Daniel que comenzó a arder como acero en
fo1ja. Cuando se levantó a hablar iba a usar
contra el extraño todas las estratagemas legales conocidas, y también contra el juez y contra
el jurado. No le iba a importar si incurría en
desacato frente a la corte o lo que le pudiera
pasar a él o aJabez Stone. Pero justo antes de
hacerlo, siguiendo una costumbre suya, volvió
su mirada por un instante al juez y al jurado.
Percibió que el brillo en sus ojos era el doble
que antes, y que todos se inclinaban hacia delante, como jauría a punto de atrapar a su zorra. Fue entonces que cayó en cuenta de lo que
iba a hacer, y se limpió la frente como un hom-

mente un honrado ciudadano norteamericano como usted, y del mejor abolengo, puesto
que - modestia aparte- mi nombre es más antiguo que el suyo en esta tierra. "
"¡Ajá!", dijo Daniel Webster con las venas resaltando en su frente. "¡Entonces con fundamento en la Constitución exijo un juicio para
mi cliente!" "El caso difícilmente es competencia de un tribunal ordinario", dijo el extraño,
sus ojos agitados. "Además lo avanzado de la
hora... " "¡Que sea el tribunal que usted quiera,
mientras sean americanos tanto el juez como
el jurado!", dijo Daniel Webster con orgullo.
''Vivos o muertos respetaré su fallo!"
"Sea pues", contestó el extraño y señaló la
puerta con su dedo. Con eso, de pronto, se escuchó un fuerte viento, la puerta se abrió de
golpe y doce hombres entraron, uno tras otro:
Walter Butler, el realista, que derramó fuego y
horror durante la guerra de independencia;
-Simon Girty, el renegado; el salvaje y orgulloso
rey Felipe, y el cruel gobernador Dale que solía quebrar gente en el potro; Morton de Merry
Mount que agitara tanto a la colonia de Plymouth, Teach el sangriento pirata, el reverendo John Smeet con sus manos de estrangulador. Entraron con las llamas del infierno toda-

64

bre al descubrir el abismo en el que estuvo a
punto de caer en la oscuridad.
Era él por quien venían, no tan sólo por
Jabez Stone. Si peleaba con ellos con sus propias armas quedaría a su merced. El horror y
enojo de él era lo que ardía en los ojos de ellos,
por tanto tenía que eliminar esos sentimientos
o perdía el caso. Comenzó a hablar en voz baja
en la forma más simple y llana en que un hombre puede hablar. Pero no pronunció ninguna
condena o vituperio. Habló de las cosas que
hacen que una nación sea una nación, y de un
hombre un hombre. Comenzó con las cosas
más sencillas que todo mundo conoce y siente,
la frescura de una mañana y el placer de cada
nuevo día. Habló de los primeros días de los
Estados Unidos de América y de los hombres
que hicieron esos días. No fue un discurso patriotero, pero les hizo pensar en la patria. Reconoció todos los errores cometidos, pero les
hizo ver cómo de los errores y de los aciertos,
del sufrimiento y de las penurias, algo nuevo
había surgido con la aportación de todos, traidores incluidos.
Se volvió luego a Jabez Stone y lo mostró
como era, un hombre común que había tenido mala suerte y la había querido cambiar, y
por ello iba a ser castigado ahora por toda la
eternidad. Sin embargo algo bueno había en
Jabez Stone, y se los mostró. Era duro y cruel,
pero era un hombre al fin. Ser un hombre es
triste, pero es también motivo de orgullo. No
estaba ya alegando en favor de una persona en
particular, estaba contando la historia, los fracasos y el viaje interminable del hombre; lleno
de engaños, trampas y decepciones, y que sin
embargo valía la pena. Pero para entender esto
se requería ser hombre, ningún demonio podría entenderlo.
El fuego comenzó a extinguirse en la chimenea y el viento del amanecer a soplar. Al final el discurso de Daniel los trajo de regresó a
New Hampshire, al terruño que cada hombre
ama y al que se aferra. A cada miembro del ju-

rado le habló de cosas que hacía mucho había
olvidado. Su voz llegaba al corazón, tal era su
don y su fortaleza. Para unos su voz era como
el bosque y su soledad, para otros como el mar
y sus tormentas; alguien podía escuchar el llamado de su tierra añorada; otro veía una escena tranquila que hacía años había olvidado.
Cada uno veía algo distinto. Al terminar Daniel Webster no sabía si había salvado a Jabez
Stone, pero sí sabía que había hecho un milagro, puesto que el brillo en los ojos de los jurados y del juez había desaparecido y, aunque
fuera por el momento, eran hombres de nuevo y lo sabían.
"La defensa ha terminado", dijo Daniel Webster y se quedó allí, erguido como una montaña,
hasta que el juez Hathome dijo: "el jurado se retirará para deliberar". Walter Butler se puso de
pie y en su cara se traslucía un alegre y secreto
orgullo. "El jurado ya tiene su veredicto", dijo
mirando a los ojos del extraño. "Absolvemos al
demandado Jabez Stone, tal vez no sea estrictamente conforme a la evidencia presentada", dijo,
"pero aun los condenados tenemos que reconocer la elocuencia del señor Webster". En eso el
canto de un gallo rasgó la quietud de la mañana
gris, y juez y jurados desaparecieron del cuarto
como bocanada de humo.

65

�El extraño se dirigió a Daniel Webster sonriendo agriamente. "Reciba usted mis felicitaciones, de un caballero a otro caballero". "Primero el documento, si fuera usted tan amable",
dijo Daniel Webster, tomándolo y rompiéndolo en cuatro pedazos. "¡Yahora", dijo sacudiéndolo, "se sentará en esa mesa y redactará un
documento prometiendo no molestar jamás a

"Tiene usted dos hijos fuertes", dijo el extraño sacudiendo la cabeza, "y con ellos desea
fundar una estirpe, pero ambos morirán en
combate y ninguno alcanzará la grandeza". "Vivos o muertos de cualquier forma son mis hijos", dijo Daniel Webster. "Continúa". "Usted
ha pronunciado grandes discursos", dijo el extraño, "y continuará pronunciándolos". "Ah",
dijo Daniel Webster. "Pero el último discurso
que usted pronuncie hará que muchos se vuelvan en su contra", dijo el extraño. "Lo llamarán 'Ichabod' y otras cosas más. Incluso en Nueva Inglaterra algunos dirán que ha cambiado
de uniforme y vendido a su país, y sus voces se
convertirán en gritos en su contra hasta los últimos días de su vida".
"Mientras sea un discurso honesto poco importa lo que digan", dijo Daniel Webster. "Una
pregunta", dijo. 'Toda mi vida he peleado por
la Unión. ¿Veré mi lucha triunfar en contra de
aquellos que quieren destruirla?" "No durante
su vida", dijo el extraño sombríamente, "pero

Jabez Stone, a sus herederos y causahabientes,
y a ningún habitante de New Hampshire hasta
el día del juicio final! Que si queremos un infierno en el estado lo podemos hacer nosotros
mismos sin ayuda de ningún extra1i.o".
"¡Ay! acepto", gritó el extraño, "después de
todo nunca he tenido aquí grandes oportunidades de negocios". Así que se sentó y redactó el
documento, mientras Daniel Webster lo sujetaba por el cuello de su abrigo. "¿Y ahora me puedo ir?", preguntó el extraño con humildad, una
vez que Daniel Webster constató la legalidad del
documento. "¿Irte?", preguntó Daniel sacudiéndolo. 'Todavía tengo que decidir qué voy a hacer
contigo. Estoy pensando en llevarte a Marshfield",
dijo como meditando en voz alta, "allí tengo un
carnero llamado Goliat capaz de derribar un
portón de acero. Me gustaría soltarte en su corral para ver qué hace contigo".
Fue entonces que el extraño comenzó a
implorar y suplicar, e imploró y suplicó con tanta humildad que Daniel Webster, al fin de buen
corazón, consintió en dejarlo ir. El extra1i.o pareció tremendamente agradecido por ello y dijo
que para demostrar su amistad, antes de partir
le leería a Daniel su futuro, y Daniel, aun cuando no tenía mucha fe en los adivinos, consintió puesto que el extraño era distinto. "El futuro
no será como usted piensa", dijo. "Es oscuro.
Usted tiene una gran ambición, señor Webster." "La tengo", dijo Daniel con firmeza, puesto que todos sabían que quería ser presidente.
"Parece casi a su alcance", dijo el extraño, "pero
no la obtendrá. Hombres inferiores serán presidentes y usted será ignorado". "¿Y qué si lo
soy? De cualquier forma seguiré siendo Daniel
Webster", dijo Daniel, "continúa".

triunfará, y después de su muerte habrá miles
que lucharán por su causa debido a palabras
que usted ha dicho". "¡Entonces, viejo usurero", dijo Daniel Webster con una gran carcajada, "te me largas ahora mismo si no quieres que
ponga mi marca en ti! ¡Que por las trece colonias originales sería capaz de ir al mismo infierno para salvar a la U~ión !" Y diciendo esto
le dio una patada formidable, y aun cuando lo
golpeó apenas con la punta del zapato, el extraño salió volando por la puerta. "Y ahora",
dijo Daniel Webster observando aJabez Stone
volver en sí, "veamos que ha quedado de lajarra, puesto que tanta plática nocturna me ha
dejado la boca seca. Espero que haya pay de
desayuno, paisano Stone". Por eso dicen que,
aun ahora, cuando el diablo anda cerca de
Marshfield da un gran rodeo, y que a partir de
ese día no se le ha visto en el estado de New
Hampshire.
No estoy hablando de Massachusetts o
Vermont.

66

Comentario

cional de los Estados Unidos. Partidario ferviente de la Unión y opositor acérrimo del esclavismo, el 7 de marzo de 1850, a los sesenta y ocho
años, pronunció en el senado el que sería su
discurso más honesto pero que le costaría no
tan sólo su carrera, sino su prestigio.
En ese año en el escenario político de los
Estados Unidos se perfilaban dos corrientes
ferozmente antagónicas. La esclavista representada por los estados sureños, y la antiesclavista
de los estados del norte. La lucha entre ambas
-y como resultado la guerra civil y la desunión- se veía inevitable. Forzado a elegir, le
pareció más importante la preservación de la
Unión que la abolición de la esclavitud, y optó
por una solución de compromiso, el reconocimiento con efectos limitados de la esclavitud.
El efecto no podía ser más devastador. Fue
denunciado por muchos como traidor, sus partidarios le volvieron la espalda y a partir de ese
momento su nombre ingresó en la nómina de
los hombres sin principios. El mundo de las
letras también lo condenó. "La carencia de valores morales de Webster es una deshonra para
el país" sentenció Ralph Waldo Emerson, yJohn
Greenleaf Whittier le dedicó su poema "lchabod" (exclamación de pena por el honor perdido), cuya primera estrofa es con tunden te:

Stephen Vincent Benét (1898-1943), poeta, novelista y cuentista norteamericano, nativo de
Bethlehem, Pennsylvania; su padre fue un militar qúe legó a sus cuatro hijos su amor por la
poesía (todos los cuales serían escritores). Stephen recibió su primera educación en establecimientos militares. Estudió posteriormente en Yale
University, donde en lugar de tesis se le permitió
presentar un libro de poemas. Sus obras mejor
conocidas son john Brown sBody, un largo poema
épico acerca de la Guerra Civil norteamericana,
y The Deuil and Daniel Webster; cuento publicado
en 1925, adaptado posteriormente como obra de
teatro, ópera y película.
El presente cuento, ofrecido aquí en una versión compendiada, recrea con gran sentido del
humor un tema del folklore norteamericano, y
es una de las más bellos jamás escritos en lengua
inglesa; refleja además los mejores valores del abogado, tan impopulares en esta época: el desinterés económico, el talento argumentativo, la apasionada defensa del cliente aun a costa de la vida.
En él son perceptibles también el amor a la patria, así como el respeto al derecho y a las virtudes cívicas sobre las que se fundaron los Estados
Unidos de América.
La obra respeta el marco histórico en que
se sitúa y la biografía de Daniel Webster (17821852), personaje en que se inspira, nacido en
Salisbury, New Hampshire, y considerado el
orador más elocuente, el político de mayor talento y el mejor abogado de su tiempo. Fue diputado, senador por Massachusetts y en dos
ocasiones secretario de Estado. En el senado
denunció las maniobras políticas del presidente Polk para involucrar a su país en una guerra
contra México, e iniciada ésta exigió su pronta
terminación. Uno de sus hijos moriiia en dicha guerra.

ICI-IABOD
So fallen! so lost! the lightwithdrawn Which
once he wore! The glory from his gray hairs
gone Forevermore! ... ¡Qué bajo! ¡Qué ruin!
¡Privado de luz que otrora luciera! ¡Perdida
por siempre de anciano la gloria!

El presente cuento de Stephen Vincent
Benét contribuyó notablemente a rescatar del
infierno la imagen histórica de Webster. Las
letras lo condenaron, las letras lo salvaron. Justicia poética!

Como abogado defendió con éxito diversos
casos ante la Suprema Corte e influyó notablemente en el desarrollo del derecho constitu-

67

�ibros
acerca a un fragmento de sociedad clasemediera
que, aunque familiar y conocida, no deja de ser por
ello extrañamente asombrosa.
Vida, amor y muerte son los temas que giran alrededor de los protagonistas a lo largo del único
día en el que transcurre la obra; temas cifrados, a
su vez, en el nacimiento de un ser que, sin saberlo,
se convierte en la culminación de un azaroso destino bordado con desechos y retazos de otras vidas.
Al convocarlos, el lugar en donde confluyen se convierte en un espacio público en el que se cierran ciclos de existencia, que ponen de manifiesto los últimos límites de todas las cosas: "Pablo se metió a bañar,
mientras Zita despertó a su marido y terminaron de
preparar la maleta que llevarían al hospital. En la
regadera pensó de nuevo en doña Luisa y en Enrique, el hermano de Zita, su amigo muerto hace
muchos años cuando estudiaban medicina, y regresó a doña Luisa: está en el mismo hospital donde va
a nacer el hijo de Zita, pero ella aguarda la muerte,
pensó. Terminó de bañarse y salió rumbo al sanatorio ".
El libro tiene un argumento sencillo: comienza
cuando Zita, paciente de Pablo heredada de su amistad con Enrique, le llama para avisarle que el bebé
ya anuncia que viene en camino. De ahí en adelante, mientras médico y paciente esperan la llegada
de alguna contracción que indique el momento de
entrar al quirófano, la narración saltará de un personaje a otro hasta conformar un amplio tablero de
ajedrez humano, en el que cada pieza se moverá no
según el designio de un par de jugadores, sino de la
voluntad perdida en la ceguera y el placer erótico,
por un lado, y de las fuerzas de la casualidad y los
límites humanos, por el otro.
En la tradición clásica, el mito del nacimiento
de la diosa del amor tiene dos vertientes; una de
ellas, la que afirma que es hija de Urano, cuenta
que Cronos, a petición de su madre Gea, cercena
los testículos de Urano y que éstos, al caer sobre el

Salvación o condena del vientre
materno en Derbez
Guillermo Samperio
Julio Derbez
Venus o el nacimiento de Enrique/a
Sansores &amp; Aljure

México, 1998.

L\ \'IDA DE j u uo DERBEZ (MÉXICO, 1958) SE HA DEBATIdo entre las aguas de su carrera en el sector público, por un lado, y en las de la literatura, la televisión
y el cine, por el otro. Además de Pláticas (1983),
Derbez escribió diez años después la novela de tema
político Público y el libro de relatos para adolescentes Al día siguiente; también es autor de un cuento
infantil llamado El color de /,a montaña, aparte de otros
cuentos y narraciones con los que ha colaborado
desde 1979 en distintos d iarios y revistas del país.
Hoy Derbez da a conocer, en la editorial Sansores
&amp; Aljure, Venus o el nacimiento de Enriqueta, narración que, al igual que las anteriores, no pretende
dotar a sus personajes de profundidades psicológicas, sino abundar en la complejidad de sus actos,
historias y relaciones. Para lograrlo, el autor extrae
su materia de las pasiones cotidianas del ser, y nos

68

mar, engendran en su ímpetu a Afrodita, diosa identifica en Roma con la divinidad itálica Venus. Así,
nacida del semen del dios, Venus lleva consigo la
fortaleza natural del sexo de su padre y la imponente furia de las olas del mar.
En el poema del francés Pierre Loüys, Aphrodite,
se expresa lo que la sabiduría popular ha confirmado con frecuencia: que el poder del amor es el más
sólido de todos; según dice Loüys, cuando las demás divinidades griegas murieron, sólo la diosa del
amor sobrevivió. Venus o el nacimiento de Enriqueta es
también eso: una radiografía del microcosmos de
la pareja urbana, de la consistencia y transformación del amor de los años jóvenes al de los del inicio de la edad madura; de la fertilidad y el miedo a
la incapacidad para engendrar vida.
Unión y desunión de cuerpos y almas, la obra de
Derbez intenta reconstruir el universo presentido
más allá de los bisturíes y los análisis de sangre de
un hospital. Por eso dice el narrador a propósito
del laboratorista de la clínica: "Sabía que detrás de
índices, porcentajes y promedios latía la vida de seres humanos, sus deseos, esperanzas, miedos, contagios, tragedias, logros, corazones, amores, encuentros". De ahí que el relato esté regido por las dos
fuerzas fundamentales del mundo y del ser interior.
Eros, encarnación de la continuidad de las especies,
y Tánatos, personificación alada de la muerte.
En Cioran, los polos de esta dicotomía logran
distenderse hasta encontrarse cara a cara, revirtiendo el sentido bíblico de la muerte como castigo divino; en la filosofía del pensador, es el acto del nacimiento y no el de la muerte el que es llevado por
parajes desoladores en los que se le concibe como
una "calamidad insignificante" al lado de la "catástrofe" que supone el hecho de nacer, pues, aunque
involuntario, es un acto que marca el inicio de la
pérdida de la libertad humana, y por ello se convierte en "fuente de todas las desgracias y de todos
los desastres". Sus afirmaciones, no obstante la amargura y desconcierto que producen en una primera
lectura, no son - a decir del propio Cioran- quejas sobre la existencia, sino sinceros lamentos por la
esclavitud a la que nos condena inexorablemente
la vida: "Hemos perdido todo al nacer", sentencia
el mismo Cioran, para luego agregar: "Aquel que
habiendo gastado sus apetitos se acerca a una forma límite de desapego, no quiere ya perpetuarse;
detesta sobrevivirse en otro, al cual por otra parte
no tiene nada que transmitir".
Los personajes del texto de Derbez no se cues-

tionan a propósito de la causalidad de la existencia:
sólo la viven; sus experiencias podrían ser las de
cualquier habitante de la ciudad de México y, sin
embargo, se mueven entre aquellos polos que en
Cioran han sido replanteados. Son seres que se gastan en apetitos, transgrediendo límites y que no saben siquiera cómo formular la posibilidad, acaso,
de perpetuarse; el lector, en cambio, al enfrentar
estas temáticas, queda acorralado en la memoria de
sus propios padecimientos y debilidades.
Del médico sí tenemos una certeza: su quehacer
diario le impide alejarse de los paradigmas de la
muerte: "Ésa era la profesión diaria de Pablo: ver
cómo la salud altera la vida de las personas, las transforma y así, algunas veces, las mejores, le tocaba sentir aparecer la vida, palparla mientras surgía, como
las olas, de otra vida". ¿Salvación o condena?
Como el llanto de un recién nacido, "el inicio
de una garganta que comienza, como todos los de
su especie, por expresarse y reconocerse en el dolor", Venus o el nacimiento df Enrique/a nos recuerda
que ni la modernidad de la vida, con sus pasiones
irrefrenables, ni los desórdenes del destino ni los
túneles insospechados de la cotidianeidad, pueden
garantizar a nadie que, dentro o fuera de él, un vientre materno sea el refugio ideal donde, con certeza,
se salvaguarden las batallas de las contradicciones
de la maternidad. Para concluir, escuchemos, al respecto, a la voz narrativa de la novela: "Le crecía la
vida en el vientre, expandiéndolo, saltándole las venas; antes, premonitoriamente, se hincharon sus senos y los pezones se oscurecieron. Ella se agitaba y
transformaba. Ilusión e inquietud que encarnarían
en el parto. Las ganas constantes de orinar, la dificultad para dormir y el trabajo que le costaba estar
despierta, el calor, la inquietud y al mismo tiempo,
la paz y seguridad más profundas''.

69

�Rasero de Francisco Rebolledo
Rosaura Barahona
Francisco Rebolledo

Rasero
Grupo Editorial Vid
México, 1996.

PODEMOS HABLAR DE UN LIBRO DESDE MCCHOS PUNTOS DE

vista. Seleccionar el enfoque que nos acercará -o
intentará acercarnos- a la obra no es sencillo porque a menos que hagamos un estudio exhaustivo (y
a menudo más extenso que la obra misma) nunca
podemos hacerle justicia del todo, si de una obra
de calidad se trata. Yen esta ocasión, de eso se trata
precisamente: de una novela con mucha calidad literaria.
Quienes escribimos -aunque sea de manera
más modesta y prosaica que la de Francisco Rebolledo- sabemos que escribir es uno de esos actos duales en donde coinciden el dolor y el placer
en su camino hacia una cima ciega, que se va develando paulatinamente (a pesar de lo que digan
quienes escriben siguiendo un cronometrado esquema de precisión milimétrica).
Escribir siempre es iniciar una aventura: de rigor, de opción léxica, de tono, de discursos distintos al nuestro (pero creados por nosotros), que deben ser creíbles mas no identificables con nuestro
propio discurso porque eso equivale a adueñarse
de la palabra del ser que intentamos crear y que
debe tener su propio cerebro, su propia noria de
secretos verbales, su propio archivo de palabras preferidas y odiadas; de palabras plenas y de palabras
enclenques; de palabras reveladoras y de palabras
secretas que nos lanzan por caminos o laberintos
que jamás hubiéramos recorrido si no ha sido porque iniciamos este ejercicio de engarzar letra tras
letra, signo tras signo, conjetura verbal tras conjetura verbal.
No hace mucho, Harold Bloom publicó el libro
El canon occidental en la literatura. En él se ocupa de
los grandes libros y de los grandes autores (apenas
unos cuantos) que han marcado esos cánones a lo
largo de la historia de la literatura. El libro desató
una polémica que todavía no termina y aglutinó tantos seguidores como detractores feroces. Entre otras
muchas cosas, una de las discusiones medulares es
que Bloom insiste en que no se puede aprender li-

teratura (y, sobre todo, a amar la literatura) sino
leyendo y dos, que la lectura es antes que nada y
debe ser, siempre, un placer. No un ejercicio de
aprendices de sociología, no un pretexto para hacer disquisiciones psicoanalíticas, no una excusa para que los alumnos, a partir de una obra literaria,
pinten un cuadro o compongan una canción.
Por eso la polémica. Porque los maestros de literatura insisten en que hay que ganarle la lucha al
lenguaje iconográfico y que cualquier ejercicio, ya
sea truco, trampa o creación, es válido si gracias a él
los jóvenes leen algo y se enganchan para siempre
en la lectura. ¿Tendrán razón?
¿Qué tiene que ver todo esto con Rasero y con su
autor? Mucho. Rebolledo no sólo nos enu-ega un
texto escrito con un placer casi pecaminoso sino que
nos convierte en sus cómplices y nos lanza por 550
páginas que no se sientan porque están muy bien
escritas y porque lo que dice, cómo lo dice y para
qué lo dice termina por seducirnos como lectores.
Hay, en ese sentido, algo que une a muchos de
los lectores de Rasero con el propio personaje de
ese nombre, figura central de la novela. Rasero es
un niño huérfano de madre, abandonado por el

70

padre, criado por una nodriza que lo quiere muchísimo - y lo amamanta mucho más allá de lo recomendado por cualquier escuela moderna de pediatría-, calvo y precoz en lo sexual y en lo intelectual. Muchas cosas volverán inolvidable a este personaje maravilloso: una de ellas, es que sus orgasmos lo vuelven clarividente. Cada clímax erótico lo
lleva al mismo tiempo al placer físico absoluto y a
los horrores de guerras, injusticias y estupideces humanas que sucederán siglos después pero que de
alguna manera -toda proporción tecnológica guardada- siempre han estado presentes bajo los particulares matices de la época correspondiente.
El siglo XVIII, la Ilustración, la Enciclopedia, Diderot, Voltaire, Hume, Federico el Grande, Madame
Pompadour, Robespierre, Gaya, Mozart y múltiples
seres cotidianos pero no por eso pequeños: la deliciosa Annette, el comprensiblemente lujurioso obispo, el asesino frustrado de un rey, la prostituta gozosa, nos llevan a viajar por el espíritu, la mente y la
razón de Fausto Rasero, un español que bien podría haber sido sacado de Platón; uno de esos seres
humanos que, según los dioses, pecan de soberbia
porque quieren ser omniscientes: anhela verlo todo,
saberlo todo, entenderlo todo. La saciedad intelectual nunca llega pero han hecho tanto, han visto
tanto, han viajado tanto que adquieren una luz propia que los transforma en seres excepcionales e inolvidables.
Mención aparte merece Mariana, a quien conocemos desde que era casi una niña y dejamos de ver
cuando ha perdido la sonrisa de sus ojos pero no el
amor por el ser a cuya existencia dio razón y sirvió
de brújula. Mariana, la que de alguna manera vulnera a Rasero cuando éste se descubre para siempre enamorado. Mariana, la que se distingue entre
tantas porque está viva. Tan viva y tan creíble como
el propio Rasero y como la novela que bautiza.
Recrear un modo completo a través de la palabra es un reto constan te para cualquier escritor. Crearlo es muchísimo más dificil. Particularmente, en
nuestros días cuando el idioma está tan sobado, tan
percudido y tan desleído que a menudo las palabras ya no quieren decir mucho. No, a menos que
alguien las tome amorosamente y las pula para que
brillen de nuevo con el esplendor que alguna vez
fue característico de cada una.
Francisco Rebolledo ha comprobado que se puede escribir, a la vez, una obra extensa y deliciosa;
con trasfondo histórico y profundamente amena;
escrita con una seriedad extraordinaria en cuanto

al respeto por la escritura pero con una gracia inagotable en cuanto al manejo de los personajes, de
las situaciones y del trenzado de una trama compleja. En sus manos, esa complejidad se convierte en
una narración de engañosa sencillez hecha por diferentes voces que nunca desentonan, que siempre se mantienen en el sitio correspondiente para
lograr una de las cosas más dificiles en el arte y en
la literatura actuales: la armonía y el balance. Esa
armonía y ese balance que no excluyen nada porque nada es ajeno al ser humano inteligente y sensible, consciente de la cercanía del Apocalipsis que
ha ocasionado la estupidez humana y que ha provocado, provoca y seguirá provocando las aberraciones que obligan a Rasero a confesar por qué desprecia todo lo que es despreciable y, sin embargo,
vital.
La mejor conversación que podemos tener con
Francisco Rasero/Rebolledo es leerlo. Léanlo. Me
pueden reclamar si los defrauda. Pero no me reclamarán. Se los aseguro.

71

�Antología de la poesía portuguesa
contemporánea
Margarito Cuéllar
Fernando Pinto Do Amara!, selección y prólogo /
Eduardo Langagne, coordinador de la traducción
Antología de poesía portuguesa contemporánea
UNAM/ Aldus, 1997.
HACER UNA ANTOLOGÍA POÉTICA EN EL IDIOMA ORIGINAL ES

ya un reto a la arbitrariedad en el buen sentido del
término. Cada antología es entonces una versión,
una traducción en sí, una interpretación de la lectura y a la vez una apuesta. El jugador-antologador
sabe que su juego será certero en la medida en que
otros apostadores, en este caso el público, se animen a jugar, es decir, estén dispuestos a ganar, o a
perder, según sea el caso. El antologador es una especie de trapecista cuya red de protección son las
armas de su sentido crítico, su capacidad de espejo
o su puerta abierta de par en par para que todos
entren, según sean los propósitos buscados.
De igual manera el traductor, el buen traidor, se
juega el talento en descifrar mensajes de otras latitudes. La botella al mar ha sido lanzada y el buscador-traductor ha dado con su contenido. Traducir
poesía es reescribir una atmósfera en signos a veces
ajenos a los nuestros. Es reinterpretar, transformar
en cierta manera un orden lingüístico, actualizar,
poner al día.
Francisco Cervantes ha dicho que la poesía se
escribe a través de "ese instrumento delicado, hecho de servicios y de sangre que es el lírico o el épico". Por la época que comprende esta Antología de
poesía portuguesa contemporánea las inclinaciones de
la mayoría de los autores aquí incluidos responden
a las manifestaciones de la lírica, provengan de revistas como Presenfa, parteaguas en la historia de la
poesía portuguesa del presente siglo, como lo fue
Orpheo en su momento, o bien a momentos posteriores, tales como PoesíaExperimentaly Poesía 61, que
tnarcan una época de experimentación, transformación y ruptura: la de los años 60.
Esta antología tiene la ventaja de pasar en claro
lo más actual de la poesía lusitana al considerar la
obra de autores nacidos a finales de los años cuarenta y durante la década de los cincuenta.
"Tan extranjero aquí como en todas partes", la
presencia de Fernando, Pessoa/ Álvaro de Campos

72

sigue viva en algunas de las voces de esta obra. Aunque perduran huellas del simbolismo, el surrealismo y el barroco. Por lo demás los "ismos" son apenas una clasificación, más allá de ellos la poesía portuguesa fluye, como ha dicho Francisco Cervantes,
más bien está, "dentro del navegante, no en las

Hojas al viento del doctor
Salvador Martínez Cárdenas

aguas".
El vínculo de México y su idioma con la poesía
portuguesa no es de ahora. En los últimos cinco años
han circulado obras significativas que con el paso
del tiempo han servido de puentes o de vasos comunicantes. Es el caso de los dos tomos preparados
por Ángel Crespo, titulados Antología de la poesía portuguesa moderna, publicado por Júcar en 1981 y de
Odisea de la poesía portuguesa moderna, en edición de
Francisco Cervantes, publicada por el Fondo de Cultura Económica en 1985.
Obras hermanas han venido a solidificar una
tradición: Antología general de la literatura brasil,eña,
compilada y traducida por Bella Jozef y publicada
por el Fondo de Cultura Económica en 1995 y Más
que carnaval, antología de poetas brasileños contemporáneos, cuya selección se debió a Miguel Ángel Flores,
editada por Aldus.
Estos puentes no se han edificado por generación espontánea, poetas y estudiosos de la poesía
en lengua portuguesa como Francisco Cervantes se
han encargado de promover, contra viento y marea, la poesía portuguesa en nuestro país.
Los 36 autores que integran la Antología de poesía portuguesa contemporánea, impecablemente presentada en edición bilingüe por la Universidad Nacional Autónoma de México y la editorial Aldus,
fueron seleccionados, con tino y rigor críticos, por
Fernando Pinto Do Amara!. A su vez el poeta Eduardo Langagne ha sido el responsable de coordinar
un peque110 batallón de traductores de primera línea, como Francisco Cervantes, Carlos Montemayor y Marco Antonio Campos. La participación de
otros traductores: Ángeles Godines, Dulce María
Zúñiga, Francisco Hernández Avilés, Saúl Ibargoyen
y Felipe de Jesús Hernández complementó un trabajo a todas luces disfrutable, comestible, bebible.
Esta antología incluye 36 poetas, algunos ya con
referencias en nuesu-o idioma; tal es el caso de ese
gigante de la poesía portuguesa llamado Eugenio
de Andrade, o poetas como José Régio, Sophía de
Mello Breyner Andresen, Mario Cassariny de Vasconcelos y Carlos de Oliveira.
También hay voces menos identificadas pero
con obra sólida como Helder Moura Pereira, Isabel

Salvador Martínez Cárdenas
Hojas al viento
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México, 1998.

Román Garza Mercado

EL LIBRO DEL ~IAESTRO DOCTOR SALVADOR MARTÍ1'EZ CÁRdenas, Hojas al viento, editado por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, está lleno de testimonios, denuncias y ensei'í.anzas pero más que todo está
pletórico de amor. Algunos de los personajes que
con agilidad son en él detallados han sido hombres
ilustres, unos en el devenir de la Universidad, otros
simplemente en la vida. El libro tiene 192 páginas y
contiene 3 capítulos agrupados en tres secciones: l.
Temas médicos y universitarios; 2. México, su historia y sus hombres, y 3. Reminiscencias, perfiles y
poemas. Encierra también un "Apéndice gráfico", y
en el "Epílogo" escribe con amoroso respeto la dedicatoria in memoriam de esta obra a su madre, una
valerosa mujer que "sobrellevó una temprana viudez
y dio sustento, cuidados y educación a sus once hijos".
Crédito debe ser dado a Humberto Salazar que
diseñó y cuidó la edición conmemorativa del 65
Aniversa1io de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. También a Francisco Barragán Codina, quien
nos ofrece en la portada del libro un precioso paisaje otoñal en el que "'se siente" un tranquilo riachuelo corriendo perezosamente en su cauce flanqueado por algunos árboles frondosos que están
perdiendo sus hojas. La estampa parece abigarrada
con coloraciones rojas, amarillas, naranjas y cafés
en la copa de los árboles contra un cielo gris azul.
En Hojas al viento, el autor nos hace recordar a
universitarios tan distinguidos y admirados como
Alfonso ReyesAurrecoechea, Enrique C. Livas, Fran~isco M. Zertuche, Vicente Reyes Aurrecoechea,
Angel Martínez Villarreal, Eduardo Aguirre Pequeño y Margil Yáñez Martínez, todos ya idos. En el relato que rinde como testimonio y tributo a estos ciudadanos tan familiares ... tan cercanamente familiares, difusamente aparece la sombra de mi propio
padre, Román Garza Salinas, que formaba parte de
ese grupo liberal, a la vanguardia de la Universidad

de Sá y Luis Miguel Nava, cuyos primeros frutos
poéticos datan de los años setenta.
Que esta obra esté integrada por textos de autores cuyos primeros frutos poéticos empiezan a ser
cosechados a partir de los a11os treinta y culmine
con poemas de autores nacidos a la mitad del siglo,
no hace más que dar un panorama más enriquecedor; sobre todo tratándose de voces que abrazaron
con pasión, a veces de manera tardía, corrientes
como el surrealismo.
En el poema titulado "Las palabras", dice Eugenio de Andrade:
Secretas vienen, llenas de memoria.
Inseguras navegan:
barcos o besos,
las aguas estremecen.

Hay un arte poética de Fernando Guimaraes
que deslumbra: "Con este poema dibtúo un árbol.
Estas son las raíces. Pero el poema nacerá libre y
diferente".
872 páginas para adenu-arse en las aguas de la
poesía portuguesa escrita en el siglo XX son la aportación de este libro, son el resultado de un esfuerzo
compensado con una bella edición. Una obra como
la que se comenta se ve poco en México, el territorio de estas múltiples \'Oces nos dice que navegar es
preciso.

73

�nis tas Conexos del Estado de Nuevo León, 1934. Sindicato "rojo", con Eusebio Guajardo, Ángel Marúnez Villarreal y Salvador Marúnez Cárdenas, como
miembros acti\'Os.
2. El Sindicato Nuevoleonés de Médicos Cirujanos, 1936. Sindicato "blanco", transformado en 1949
en Colegio de Médicos Cirujanos del Estado de
Nuevo León que a la fecha funciona. José Martínez,
Carlos Canseco yJuan Antonio Margáin como principales organizadores.
3. El SindicalO de Médicos Cintjanos de Monterrey, 1944. Sindicato (rosa), con Emilio Caballero
Lazo yJosé Luis Lozano como fundadores.
En 1956 surge la Federación de Sindicatos Médicos del Estado de Nuevo León con el doctor Méntor Tijerina de la Garza, como primer promotor, organizador y secretario general. Finalmente, en 1964
se instaló el Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León, Ángel Marúnez Maldonado
como su primer dirigente y que existe hasta la fecha exitosamente.
En otros capítulos, Martínez Cárdenas nos puntualiza su pensamiento político y social, particularmente en su Discurso a los pasantes de Medicina en

y a través de cuyos ojos y palabras yo también participaba tempranamente de estos personajes. Igualmente Martínez Cárdenas cita pari passus, a Raúl
Rangel Frías, Arturo B. de la Garza, Méntor Tijerina de la Garza, Oliverio Tijerina Torres, Carlos
Adame, Rafael Quijano, Dante Decanini Flores,José
Alvarado, Serapio Muraira y otros muchos más. Nos
hace revivir los momentos de la historia depositados en el anaquel de nuestros recuerdos, todos gratos, aunque no todos de triunfo.
De igual manera, nos introduce a la vida, y a la
muerte, de otros personajes amigos suyos, no relacionados con la medicina. Escribe acerca de Tomás
Cueva, dirigente del PC y del IICM-URSS del intelectual José Mancisidor Ortiz; de Ernesto Madero,
que logró en Moscú una entrevista de Martínez Cárdenas con Kruschev, presidente del Soviet Supremo, y Bulgarin y Gromyko, sus más cercanos colaboradores. También nos recuerda del electricista
Félix Tamez; del celebrado pintor Pablo O'Higgins;
del grabador mexicano Leopoldo Méndez; del mecánico Avelino Dávalos Valdez, "un hombre de verdad" que tomaba su cerveza "grande y bien fría", y
de Tino Ramírez, compañeros inseparables de cacerías. Nos describe cómo Tino en alguna ocasión
mató en la noche un venado encandilado por la lámpara de cazar, utilizando como mazo una piedra.
También nos revela algunos de los pacientes en cuyo
manejo se demuestra el amor con el que fueron por
él tratados y operados y la tristeza que le invadió
cuando fallecieron. Es impactante el relato de Juanita de El Barrial, una mujer valerosa que falleció a
los 88 años de edad, mucho después de habérsele
diagnosticado un inoperable cáncer de útero manejado con radioterapia, y de superar TB pulmonar
y Herpes Zoster intercostal.
En otras páginas de su libro, Marúnez Cárdenas
nos puntualiza los primeros pasos de organización
del sindicalismo médico en Nuevo León. Nos platica
acerca de los sindicatos rojo, blanco y rosa de los
años treinta a los sesenta y de la Unión de Trabajadores del Hospital Civil como obligado antecedente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad,
· organización ésta en la que yo participé, orgullosamente, como miembro fundador.
La sección nuevoleonesa de la Asociación Médica Mexicana fue iniciada en 1928 por el doctor
Telésforo Chapa como representante local de la
AMM nacional. De ella resultaron los tres primeros
sindicatos de médicos en el estado.
l. El Sindicato de Médicos Cirujanos y Profesio-

74

1955, y su Qué es y qué debe ser nuestra Universidad, en
1970. Aquí señala que "el dispendio, el polichambismo, el ausentismo, la negligencia, aunados a la
desarticulación de las entidades universitarias han
creado élites de privilegiados que han esquilmado
a la institución quebrantando el prestigio que en el
pasado le dieron hombres honestos y desvirtuando
los fines por los que fue creada... La Universidad
está gravemente lastimada en su esencia. El rumbo
se ha perdido pero aún es tiempo de rescatarla y
ponerla al servicio de Nuevo León y de México ... "
"En busca de nuestra identidad" y "La Revolución
Mexicana, su pasado y su presente", son otras comunicaciones de contenido filosófico y de interpretación social.
De igual manera, con fuerza, denuncia dos grandes injusticias intelectuales: una, la apropiación de
su idea por un grupo de ciudadanos de la iniciativa
privada para materializar el pensamiento surgido
en la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Nuevo León que él presidía para construir un Centro
de Detección de Cáncer en Monterrey, que finalmente devino en 1969 en el Hospital San José de
esta ciudad. La otra, la apropiación de un edificio
planeado, iniciado y terminado como el Instituto
Universitario de Cardiología que fue adjudicado
para alojar el Servicio de Farmacología de la Facultad de Medicina y el Departamento de Medicina del
Deporte de la Universidad a la muerte de su creador e inspirador, el doctor Enrique C. Livas, en 1984.
Ya) final del libro, el autor nos presenta dos poemas de su propia invención: Palabras al viejo y Paloma de canto triste. En su verso escribe "Voltaire dijo, y
dijo bien/ y lo dijo con acento/ no es triste perder
el pelo/ tampoco perder los dientes/ triste es perder las ideas/ no tener debido celo/ ni orientar el
sentimiento".
Finalmente, el "Apéndice gráfico" contiene 10
fotografias con las imágenes de políticos y universitarios de la época, y la copia de nueve cartas. Dos,
firmadas por los rectores Enrique C. Li\'as en 1946
y Raúl Rangel Frías en 1949. Otra, rubricada por el
subsecretario de Asistencia, Dr. Conrado Zuckerman, en 1962, aceptando la idea para la creación
del Centro de Detección y Tratamiento del Cáncer.
Una más, de junio de 1965, com·ocándolo para
integrar el Patronato de Lucha Contra el Cáncer,
firmada conjuntamente por el presidente y el vocal
del Patronato de la Universidad de Nuevo León, señores Manuel Barragán y doctor Francisco Vela González.

El "Apéndice Gráfico" concluye con la reproducción de su carta de solicitud de jubilación planteada ante el rector doctor Oliverio Tijerina Torres en
1970, después de 30 años de servicio. En este documento ofrece renunciar a lo que se determinaría
por su jubilación a favor de la Tesorería de la Universidad como "una modesta correspondencia a la
deuda que los universitarios contraemos con nuestra casa de estudios" y renuncia igualmente al salario que le correspondería como catedrático en la
Facultad de Medicina.
Antes ele las dos canas finales de reconocimiento a su labor universitaria, una del rector Tijerina
Torres, en agosto ele 1970, la otra, del doctor Martínez Maldonado, director de la Facultad de Medicina en 1971, el autor presenta el oficio de la certificación de sus años de trabajo en la Facultad de Medicina, firmado por mí en 1970, como subdirector
de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Nuevo León.
Con Martínez Cárdenas me une una amistad de
muchos años, desde mis años de estudiante de medicina y después como neurocinúano. Él operó a
mi madre en 1952, cuando yo estaba en cuarto año
de facultad y yo operé en 1963 a una de sus tías más
queridas de un tumor cerebral. Ambas, mi madre y
su tía, sobrevivieron cada una la operación por un
tumor benigno y gozan hasta la fecha de existencia
cabal. Por ello agradezco aún más la invitación para
estar aquí esta noche.
Con constancia y tesón a toda prueba, este joven
de signo zodiacal Leo se elevó por sus propios méritos de "vendedor callejero con diario pregonar de
"ropaaa, calzado barato y merceríaaaas en Camarón en 1930, a profesor de la Facultad de Medicina,
jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del
Hospital Universitario, director de la Sección de
Ciencias Médicas de la Escuela de Verano de la
UANL, presidente del Instituto de Intercambio Cultural México-URSS y secretario general tanto de la
primera Unión de Trabajadores del Hospital Civil,
como del Sindicato de Trabajadores de esta Unidad
de Trabajo en 1948.
En suma, éste es un valioso documento para
recordar algo de lo que se vi,ió en esa época de lucha universitaria pero también para testimoniar acciones y lecciones en nuestro ,~vir y quehacer cotidianos. Es un reflejo puro de su autor, el maestro
don Salvador Martínez Cárdenas. Su honestidad y
su pensamiento indeclinables están presentes.

75

�Colaboradores
~ A~ (Frontera,
Tabasco, 1919). Ingeniero químico
por la UNAM. Fue maestro del Tecnológico de Monterrey y fundador
y director de la Sociedad Artística
Tecnológico (SAT). Ha dirigido el
Museo de Monterrey, el Centro Cultural Alfa, Radio Nuevo León; actualmente es director del Museo de
Historia Mexicana.

C. Fue director fundador de la revista literaria Kátharsis.

A11,11,t¿+J.. (Mo n te rrey,

~ ~ Hw.Ak (Monterrey,
1930). Neurocirujano, maestro universitario. Es miembro de una veintena de sociedades médicas. En
1992 el gobierno de Nuevo León le
otorgó la medalla al Mérito Cívico
en el rubro investigación científica.

J041.

(!,.4o-,

1950). Maestro e investigador de
tiempo completo en el posgrado de
Filosofía y Leu·as de la UANL. Dirigió el suplemento literario "El Volantín ", en ElDiario de Monten-ey, y la
revista Estaciones.
~ ~(ciudad de México, 1942). Escritora, maesu·a universitaria. Estudió lengua y literatura
moderna en el ITESM. Es editorialista en el periódico El Norte. Autora
de Abecedario para niñas solitarias,
entre otros títulos.
H ~ ~(Ciudad del Maíz,
SLP, 1956). Poeta, narrador, ensayista. Estudió periodismo en la UANL,
donde funge como coordinador editorial de la revista Ciencia UANL. Su
libro más reciente es Árbol de lluvia.

Antología personal 1983-1993.

R~

~ (Monterrey,
1942). Cineasta, crítico de cine.
Maestro en la Facultad de Ciencias
de la Comunicación de la UANL. Director de Programación y Conservación del Acervo de la Cineteca de
Nuevo León.
J ~ f ~(Monterrey, 1939). Pintor. Se formó en el Taller de Artes
Plásticas de la UANL, del que luego
fue maestro. Maestro en artes por
la Universidad de Texas, en Austin.
En 1997 recibió el Premio a las Artes UANL.

f-1~ ~ (Monterrey, 1936) .
Psiquiatra y escritor. Estudió medicina en la UNL. Preside la Sociedad
Analítica de Grupo de Monterrey, A.

JosL~ (Monterrey, 1971). Periodista. Estudió en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la
UANL. Fue reportero de las secciones culturales en varios diarios locales y corresponsal de.El Occidental de
Guadalajara y de La Jornada.

Josl H~ r~ (Tan di1, Argentina, 1942). Sociólogo, maestro universitario. Dirige la División de Posgrado en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

J°'1f H ~ ~
-Economista.
Ex director de la Facultad de Economía de la UANL. Ha colaborado
en El norte, Estudios, Hojas sueltas y
otras publicaciones.
J . . i ~ H ~(Zamora, 1943).
Periodista, editor. Colabora en distintas publicaciones literarias. Es
editor en la Dirección de Publicaciones de la UANL.

A~ H~ Una de las poetas milanesas más reconocidas actualmente,
ha publicado La presenzia de Orfeo,
Paura di Dio, Destina/e a morirey otros
volúmenes.

H~ H ~ (ciudad de México, 1955). Poeta, periodista. En 1988
obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes. Es miembro
del Sistema Nacional de Creadores
Artísticos y conductora del noticiero cultural del Canal 22.
f-14i4J&gt;~ (Monterrey, 1935). Filósofo, escritor. Fue jefe de Extensión Universitaria de la UNL y director de Annas y Letras. Es maestro
de tiempo completo en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UNAM.

PRODUCCIÓN EDITORIAL DE LA UANL

DIRECCION DE
PUBUCt\OONES

U

~ ~ ~-Originaria de
Monterrey. Licenciada en letras por
la UANL y doctora por la Universidad de Texas, en Austin. Desde hace
más de \'einte años es catedrática en
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL.

A

N

L

COSAS
NUESTRAS
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l

calicanto
..
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~ ~(ciudad de México, 1948). Escritor. Fue director
de Literatura del INBA. Autor, enu·e otros títulos, de Miedo am/Jiente,
con el que obtuvo el Premio Casa
de las América, Lenin en el futbol, Gente de la ciudad y Ventriloquía inalám-

brica.

J..iJtJ. ~
(Monterrey, 1947).
Abogado, traductor. Estudió derecho en la UANL. Ha colaborado en
la revista Deslinde.

A ~ T~ H~ Uacona,
Michoacán, 1931). Historiador. Se
ordenó como sacerdote en el Seminario de Monterrey en 1955. Pertenece a diversas sociedades de historia y geografía. En 1986 publicó la
Carta de SorJuana Inés de la Cruz a su
confesor. Autodefensa espiritual.

J..i lc.w, Tq,J,..Originario de Monterrey. Licenciado en sociología por
la UANL, doctor en estudios latinoamericanos por la UNAM. Es profesor-investigador de la UPN Ajusco y
miembro del Sistema Nacional de
Investigadores. Recientemente publicó Encrucijadas de la democracia.

JosL ~ T ~. Narrador. Estudiante en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL. Este año obtuvo el p1imer lugar en el certamen
Literatura joven Universitaria, en el
área de cuento.
H~ H ~ V ~(Montemorelos, N. L., 1957). Escritora,
maestra universitaria. Estudió sociología en la UANL. Ha recibido los
premios de poesía Plural ( 1986),
Alfonso Reyes (1990) y el Internacional de PoesíaJaime Sabines 1994.

Novedad

Novedad

Novedad

COLECCION PREMIOS: literatura joven universitaria (1995-1996) / Varios • literatura joven universitaria ( 1997)
/ Varios • Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional (1997) / Luis Javier López Farjeat y Héctor Zagal
Arreguín •¿Herraduras al centauro?/ Enrique Mijares • Noche de Albores/ Manuel Talavera Trejo • Gonza/itos,
drama en dos actos/ Virgilio Leos
COLECCION NUESTRA HISTORIA: Bibliotecas antiguas de Nuevo León / Gerardo Zapata Aguilar • Sin novedad
Monterrey/ Edmundo Derbez • Músicos y música popular en Monterrey (1900-1940) / Alfonso Ayala Duarte • Apuntes
para la historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León/ J. Guadalupe Lozano Alanís
COLECCION EDICIONES ESPECIALES: Alfonso Reyes, diplomático / Francisco Valdés Treviño • El rescate de
un camarógrafo: las imágenes perdidas de Eustasio Montoya / Fernando del Moral González • Escritores de Nuevo
león. Diccionario biobibliográfico / Israel Cavazos Garza • Monólogo de la ciudad/ Alfonso Rangel Guerra • Monterrey
400. Crónica de un día/ Varios autores • Calicanto. Marcos culturales en la arquitectura regiomontana. Siglos XV al
XX/ Armando Y. Flores Salazar • Imágenes para la historia de Villa de García/ Gerardo Garza Treviño.
COLECCION CIENCIA UNIVERSITARIA: Malformaciones arteriovenosas cerebrales/ Román Garza Mercado
• Avances recientes en la biotecnología en Bacillus Thuringiensis / Luis J. Galán Wong • Directorio de investigadores
de la UANLI Compilación: Ana Ma. Gabriela Pagaza González y Emma Melchor Rodríguez
COLECCION CIENCIAS SOCIALES: Capital humano, crecimiento, pobreza: Problemática mexicana/ José Alfredo
Tijerina Guajardo y Jorge Meléndez Barrón • Infancia negada/ Sandra Arenal • Monterrey 400. Estudios históricos
y sociales/ Manuel Ceballos (coord.) • Voces de frontera/ Víctor Zúñiga
COLECCION LETRAS UNIVERSITARIAS: Memoria de prueba: Poemas y ensayos/ Ario Garza Mercado • la
Estación / Homero Galarza • Barrio Antiguo / Sergio González y González
COLECCION PERFILES UNIVERSITARIOS: Evocaciones del Dr. Méntor Tijerina / Celso Garza Guajardo •
Israel Cavazos Garza, historiador/ Varios autores. • Hojas al viento/ Salvador Martínez Cárdenas.
COEDICIONES: De viva voz/ Alfredo Gracia Vicente• Breve historia de Nosferatu y otros poemas/ Gpo. de A1tes
Facultad de Biología UANL • Periodismo noticioso en diez lecciones/ José Luis Esquive) Hernández • El rojo caballo
de tu sonrisa/ Miguel Covarrubias • Visión de Monterrey/ Abraham Nuncio • Fábricas pioneras de la industria en
Nuevo león/ Javier Rojas Sandoval • Introducción a la Hidrogeología / Joerg Werner • San Nicolás de los Garza a
400 años. Retos frente al tercer milenio/ Luis J. Galán Wong et. al • Villa/dama (breve monografía) I Ma. Luisa Santos
Escobedo • Reseña Histórica de la Facultad de Arquitectura/ Arq. Jesús E. Guajardo Mass • Tragafuegos / Graciela
Salazar Reyna • Bíblica/ José Javier Villarreal • Nuevo León, hoy. Diez estudios sociopolíticos / Luis Lauro Garza
(coord.) • El Debate Nacional/ Esthela Gutiérrez Garza (coord. general) • /. México en el siglo XXI/ José María Infante
(coord.) • 2. Escenarios de la democrati-::,ación / Fernando Castañeda (coord.) • 3. El futuro económico de la nación/
José Carlos Valenzuela (coord.) • 4. Los actores sociales / Juan Manuel Ramírez y Jorge Regalado Armas de nacimiento
/ Jorge Cantú de la Garza• Educación, productividad y empleo/ Fernando Solana (Compilador) • Boca de Potrerillos
/Varios.Edición de Ernestina Lozano de Salas • Pompeyanos/ Genaro Huacal • Geometría de la incertidumbre. 19821995 / Citlali H. Xochitiotzin Ortega• Si camino voy como los ciegos/ Emiliano Pérez Cruz• las noches desandadas
/ Roberto Vallarino • Aguamala y otros poemas/ Gloria Gómez Guzmán • Morder el polvo/ Rolando Rosas Galicia •
El jardín de los eunucos (Paseos III) / Adolfo Castañón • Poesía (1979- 1993 / Tomás Calvillo.
COLECCION TEXTOS INFANTILES: Un granito de arena/ Cord. Elisa Hernández Aréchiga.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1998, Nueva Época, No 15, Noviembre-Diciembre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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