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                  <text>A

R

A

s

�Contenido
FON
UNIVERSI

Si Aristóte/,es hubiera guisado, mucho
más hubiera escrito / Javier Treviño Castro, 3
Libertad en su palabra/ Vicente Quirarte, 15
Diario académico/ Fernando Curie!, 18
Bioy Casares en la Capilla: un recuerto / Sergio Cordero, 25
Duchamp: poética del objeto / Luis Xavier López Farjeat, 28
La venganza del escritor es escribir. Entrevista
con Camilo José Cela/ José Garza, 30
Seis poemas / Haroldo de Campos [versiones
de José Javier Villarreal], 33
Himnos para protegerse del sol/ Margarita Cuéllar, 35
La palma y el sotol / Samuel Noyola, 37

Rect/JY: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. LuisJ. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Direc/Qr de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

IHi s l a de l a ll lf!IS id ad 11 1 0 1 0 1 1 de 1111 0 l e6 1

otos

ocio lógica

Dios bendiga a Dios y de paso aJaime Sabines
Zacarías Jiménez, 38
Don Raúl Rangel Frías o el fuego espiritual de la ciudad
Armando Joel Dávila, 39

Dios !,os cría
J osé María Infante, 42

Direct1JYa: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín H errera
Diseño: Francisco Barragán Codina
Tipog;rajia, formación y diseño de páginas interi1JYes: Francisco Javier Galván C.

,.

conomia
Consejo editoriak Arq. Abigaíl Guzmán Flores, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,

Orígenes de las crisis económicas mexicanas
Jorge Meléndez Barrón, 44

Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. J osé María Infante,
Lic. J orge Pedraza Salinas, Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humbe rto Salazar.

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frías, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
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Impresa en Minuteman Press* / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su auto r.

atención
flotante

Las nupcias de Freud y Marx (2)
Homero Garza, 48

�achina
speculatrix

El tiempo que te quede libre... /Hugo Padilla, 52

Si Aristóteles hubiera guisado,
mucho más hubiera escrito
Javier Treviño Castro

¡Oh inteligencia, soledad en llamas... !

•

José Gorostiza

úsica

Música e identidad. La música norteña
de acordeón y bajosexto / Alfonso Ayala Duarte, 55

ine,
televisión
y otros
espejismos

ESTO ES LO QUE SOBRE ARISTÓTELES DICE SORJUANA

XXXII Muestra Internacional de Cine
Roberto Escamilla, 58

La voluntad
del ámbar

ibros

La indecisión de Coral/ Sergio Cordero, 67
La tel.evisión es ma/,a suerte/ José Carlos Méndez, 69
Dar ojos al knguaje / Óscar Efraín Herrera, 70

Portada: José Luis Calzada: La Capilla de los Dulces Nombres / Técnica: óleo sobre tela, 80 x 110 cm.
Viñetas interiores: José Luis Calzada.
Contraportada: Palas Atenea, diosa de la sabiduría/ Escultura de Federico Can tú (Capilla Alfonsina).
Composición digital / Francisco Barragán Codina.

en su Respuesta a sor Fil,otea de /,a Cruz. Parece
una irreverencia, pero una vez atrapados en la
órbita de ese planeta luminoso que es Sor Juana, se advierte que su afirmación es, por decirlo de algún modo, una "ocurrencia empírica",
no exenta de humor y sarcasmo. Y si sabemos
que la frase fue pronunciada por una mujer
que profesaba como religiosa en la Orden de
San Jerónimo de la Nueva España del siglo
XVII, estaríamos tentados a pensar, con mucha
razón, que esta monja se adelantaba al movimiento feminista contemporáneo. También
desde la cocina se puede transformar el mundo: ¿es eso lo que dice? O, lo que viene a ser lo
mismo: ese espacio menospreciado en que la
mujer desempeña su quehacer cotidianamente puede convertirse en un laboratorio tan rico
en posibilidades como cualquier otro.
Pero no se reduce a esto la afirmación de
Sor Juana. No es sólo la defensa de la mujer lo
que ella emprende, sino una más abarcadora y
más ambiciosa. Su cruzada es la defensa delconocimiento y, particulamente, la de la educación, reservada en su época para una minoría
privilegiada y masculina. Alegato, confesión,
justificación o texto memorioso, su Respuesta a
sor Fil,otea de /,a Cruz es una conmovedora defensa de sí misma ante la ferocidad de una confabulación intolerante de la que, indudablemente, fue víctima. En esa carta, SorJuana se pinta

de cuerpo entero, de manera aun más exacta
que aquella de la que los grandes pintores
novohispanos Miguel Cabrera yJuan de Miranda hicieron gala en los retratos que de ella realizaron. Sor Juana se nos presenta como una
voluntad cuyo único propósito fue conocer. Por
eso, lo que nos dice acerca de su formación
intelectual, tiene para nosotros un valor incalculable.
Es proverbial la historia de esta Respuesta,
escrita hacia 1691, como contraparte a la carta
que a su vez le escribiera el obispo de Puebla,
Manuel Femández de Santa Cruz, y firmada
bajo el seudónimo de Sor Fil,otea de /,a Cruz, en

3

�la altura intelectual de una mujer que estuvo
siempre muy por encima de sus contemporá-

la que diplomáticamente sugería a la monja
dedicar más tiempo a las letras sagradas y abandonar el ejercicio de las profanas. Puede decirse, sin caer en la exageración, que este cruce
de misivas constituye un momento culminante
en la.historia del pensamiento novohispano del
siglo XVII. Si se le ve a distancia, el asunto puede revestir una apariencia de frivolidad, pero

neos, incluyendo a don Carlos de Sigüenza y
Góngora, controversia! jesuita que prefigura el
pensamiento liberal en este país.
La historia es larga e intrincada como un thri/Jer
y tan delicuescente como la escolástica misma,
muy en boga todavía en pleno siglo XVII novohispano. Thri/Jer y escolástica: dos palabras que
definen no sólo el drama de esta moaja intelec-

una vez corrido el telón del estereotipo con que
la escuela mexicana nos ha hecho ver a SorJuana y a su época, se descubre la verdadera dimensión del altercado.

tual y poeta sino la composición de la sensibilidad barroca en la Nueva España y en la madre
patria. Acaso, como diría Borges, la metafisica

¿Quién es el obispo de Puebla? ¿Por qué ordena a Sor Juana abandonar la escritura de versos y la investigación para dedicarse sólo al estu-

no es sino una rama de la literatura fantástica,
pues mucho de alucinada fantasía hay en los
laberínticos retruécanos conceptuales de la es-

dio de la teología? ¿Qué razones empujan a Sor
Juana a este abandono que nunca lo fue del todo?
No se trata sólo de un asun-

colástica, cuya modalidad novohispana vino a
montar acá su retablo de

to de fe y de piedad cristianas. Debajo de los candelabros, del Santísimo y de la
casulla se agazapan los verdaderos protagonistas del

delirios y aún encontraría
tierra fértil en un medio
que hizo del barroco algo
propio y al que añadiría su
propia alucinación verná-

drama: la envidia, la misoginia, la intolerancia, el dogma del poder, el pé-

cula. Siglos de España negra y de neoplatonismo asimilado al cristianis-

treo monólogo de la necedad, la proverbial mezquindad de un gremio agachado. Personajes, por
otra parte, no exclusivos de la época: en la nuestra podemos encontrarlos brillando como antes,
aunque con otro vestuario. La intriga de la que
fue víctima Sor Juana parece la representación
de un auto sacramental -forma del teatro muy
cara al barroco- cuyas dramatis persmue no son
abstracciones de virtudes o defectos humanos
sino antes de carne y hueso, tan vivos que da miedo recordarlos.
En la partida de ajedrez de su vida, SorJuana se vio de pronto cercada por una serie de
personajes que iban a determinar su caída, la
de ella, que había disfrutado del triunfo durante varios años dentro y fuera de México. Su Respuesta a sorFilotea de l,a Cruz fue un paso en falso
que convocó a la jauría, deseosa de aniquilarla; pero es también el documento que certifica

mo, entre otros ingredientes, iban a alimentar
la bocaza de la vida barroca, tan abierta a man-

zobispo de México, Francisco de Aguiar y Seijas,
célebre misógino y maniático de la fe; el citado
Fernández de Santa Cruz, obispo de Puebla, com-

del tono protocolario a la confesión y de ésta al

petidor de Aguiar y Seijas en lo que a estatus ecle-

ta autobiográfico. Para algunos autores como
Octavio Paz, Alfonso Reyes, Castro Leal y José

ensayo, de modo que la carta se puede leer de
muchas maneras, no sólo desde el punto de vis-

siástico se refiere y autor de la carta conminatoria
a nuestra moaja. El resto de los personajes son

Joaquín Blanco, esta Respuesta y el Primero sueño-poema en que SorJuana formula una especie de teoría del conocimiento, subterráneo recorrido a través de las fuerzas que alimentan la

menores, con excepción de la ex-virreina condesa de Paredes, que residía ya en España y que
poco pudo hacer por su entrañable amiga. Como
entonces no se podía hablar de la existencia de
una "opinión pública", el conflicto entre SorJua-

humana necesidad de conocer- son visitaciones
de la autora al mismo espacio: el abismo de sí
misma, espejo en que se mira el desengaño de la
conciencia humana. El poema, que inaugura un

na y estos representantes del alto clero, se desarrolló intramuros y no hubo nadie que se
atreviera a intervenir en favor de ella. El episo-

género continuado en México por José Gorostiza, Xavier Villaurrutia,Jorge Cuesta, Octavio Paz,

dio quedó sepultado desde su silenciamiento y
su muerte, ocurrida en 1695, hasta varios siglos

Eduardo Lizalde y otros, constituye a su vez una
suerte de carta de creencia, una summa del conocimiento de su época y la consignación de un

después, en que un poeta, Amado Nervo,
empieza a ocuparse deJuana de Asbaje y su obra
con una nueva mirada, a contracorriente de la

viaje gnoseológico íntimo y genérico. Carta y
poema conforman la imagen sustancial de Sor

facilona opinión que las intepretaciones neocla-

Juana: vida de todos los días y vida hacia adentro
de una mujer piramidal que se llamó a sí misma,
con una fórmula rutinaria, "la peor de todas".
La epístola a Sor Filotea fue escrita para po-

sicistas tuvieron del barroco.
La Respuesta a sor Filotea de l,a Cruz es un documento único en nuestra literatura. Escrita en una
prosa sembrada de citas latinas, Sor Juana pasa

ner en claro lo que antes había dicho en su
Carta atenagórica. En ella, Sor Juana rebatía las
ideas que el portugués padre Vieyra había expuesto en un sermón publicado cuarenta años

jares exóticos como horrorizada ante el vacío.
¿Dónde está el origen de una contradicción semejante? Ésa es, sin duda, materia para un
thriUer. El siglo XVII y SorJuana son consustanciales: entre arcadas, ménsulas, columnas
salomónicas, brocados, estípites y laberintos
poéticos y teológicos transcurre el sentido de

antes y en el que este religioso, reputado como
uno de los más brillantes de su tiempo, disertaba acerca de cuál había sido "la mayor fineza"
que Cristo tuvo para con los hombres. La monja cometió la osadía de opinar diferente que el
padre Vieyra y, a instancias del obispo Santa
Cruz, publica muy fuera de tiempo una refutación, apoyada en altas autoridades teológicas.
Es precisamente el obispo quien corre con los
gastos de la publicación y da el nombre de Carta atenagórica1 al escrito añadiéndole un prefacio: su propia carta, ésa en la que conmina a la

la vida o la vida sin sentido: arme el rompecabezas de la historia, descubra usted al asesino.
Porque más que un periodo artístico, el barroco es un estilo de vida que por fuerza debía
echar raíces en tierras mexicanas, tan dadas a
la exuberancia imaginativa, según el surrealismo.
Algunos protagonistas de la historia: el entonces virrey, conde de Galve; el sacerdote Antonio
Núñez de Miranda, confesor de SorJuana; el ar-

4

Atenagórica, por Atenea (diosa griega de la Sabiduría, de
las Artes y de las Ciencias), respetada en el ágora (plaza
pública en las ciudades de la Grecia antigua).
1

5

�monja a cambiar la investigación por la oración.
Ese texto sería la chispa eléctrica que desencadenó el escándalo y de los enredos del mismo
le resultaría imposible escapar a nuestra jerónima. Pero la Respuesta no es sólo una aclaración; sino, sobre todo, el gran pretexto para
explicarse a sí misma, para contar sabrosamente
su inclinación por el saber y sus esfuerzos por
comprender la naturaleza del conocimiento.
Se compone de pasajes autobiográficos, argumentaciones teológicas, refutaciones a ideas
adocenadas sobre las mujeres, aclaraciones de
malentendidos conceptuales, raptos místicos bastante hábiles y fórmulas protocolarias de humildad y modestia muy explicables en una monja
inteligente como Sor Juana. En ese recorrido y
con una habilidad retórica inaudita, nuestra jerónima teje y desteje una trama intelectual dificil
de deshilvanar, tejido verbal más parecido a una
red melódica, urdida con todos los encantos de
la seducción para hacer caer en ella a cualesquiera que no hayan sido sus contemporáneos, esos
burdos interlocutores que, atónitos, asistieron a
los malabares del genio.
Después de agradecer los elogios de que sor
Filotea la había hecho objeto en su misiva, Sor
Juana narra su ingreso al mundo de las letras
en el más lato sentido de la palabra: a los tres
años aprende a leer y escribir, y más tarde, gracias a un puñado de lecciones recibidas, domina la gramática latina. Después, como le es imposible asistir a la universidad, se apresta a devorar la biblioteca de su abuelo. Éste es el inicio de su formación. El inicio y el final porque
jamás volvió a tener un maestro:
Lo que sí pudiera ser descargo mío es el sumo

trabajo, no sólo en carecer de maestro, sino de
condiscípulos con quienes conferir y ejercitar
lo estudiado, teniendo sólo por maestro un libro mudo, por condiscípulo un tintero insensible y, en vez de explicación y ejercicio, muchos estorbos ... 2

mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros.3

La voracidad de Sor Juana es ilimitada: no
sólo le interesan las letras sino también las cien-

cias, las artes y todas las formas del conocimiento humano. Es tanta su ambición de saber que
decide ingresar a un convento ante la imposibilidad de permanecer sola y soltera dedicada
al estudio y huyendo de la única alternativa que
podría ofrecérsele: el matrimonio, quimérico
para ella por ser hija natural. La hipótesis de
un amor desolado que la empujara al claustro
parece indemostrable hasta ahora. Es irrebatible que Sor Juana ingresó a San Jerónimo menos por una fe abrasadora que por la imperiosa necesidad de entregarse a sus estudios sin
más distracción que sus obligaciones conventuales:
Entréme religiosa porque aunque conocía que
tenía el estado de cosas (de las accesorias hablo, no de las formales), muchas repugnantes
a mi genio, con todo, para la total negación
que tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que podía elegir,
en materia de la seguridad que deseaba: mi salvación: a cuyo primer respecto (como al fin más
importante), cedieron y sujetaron la cerviz todas las impertinencillas de mi genio, que eran
de querer vivir sola, de no querer tener ocupación obligatoria que embarazase la libertad de

La defensa que Sor Juana hace del conocimiento y de la libertad recuerda las batallas libradas, antes y después de ella, por hombres
como Galilei, Leonardo, Copérnico, Servet,
Moro, Lavoisier y muchos más contra la ortodoxia y la petrificación del poder. Sor Juana
misma defiende su sexo citando innumerables
ejemplos de mujeres que se dedicaron al ejercicio de la inteligencia, incluyendo las míticas:
''Veo adorar por Diosa de las Ciencias a una
mujer como Minerva, hija del primer Júpiter y
maestra de toda la sabiduría de Atenas ... "4 Su

ejercía la acción continuamente. Ahora, que
tanto se sataniza a la memoria en los medios
educativos, las palabras de Sor Juana resultan
memoriosas: "De manera que cuando vine a
México, se admiraban, no tanto del ingenio,
cuanto de la memoria que tenía en edad que
parecía que apenas había tenido tiempo para
aprender a hablar". 5 Porque la memoria no se
consuma en sí misma, sino que se tiende como
un puente entre el saber y el hacer, certeza que
Sor Juana confirmaría a lo largo de su existencia. La educación para la vida y el aprender a
hacer contemporáneos no pueden excluir esta
capacidad sin deteriorar la formación de un
individuo, aunque éste no sea un caso especial
como el que nos ocupa.
Su inmensa cultura es inocultable, sí, y no
puede dejar de advertirse al leerla, pero nada
ahoga en ella "esa oscura raíz del grito", como
nombraba García Lorca a lo innombrable. La
cultura acumulada jamás sofocó su corazón, antes al contrario; pensaba que el verdadero conocimiento de Dios (esto es, de la Verdad) descansa en el equilibrio entra la razón y la fe (es decir,
el intelecto y la emotividad). Así, todo lo que
constituyó siglos de discusión escolástica, se
resuelve en ella de manera natural: ''Y más siendo hija de un San Jerónimo y una Santa Paula,
que era degenerar de tan doctos padres ser idiota la hija",6 exquisita ysocarronajustificación ante
Sor Fil,ot,ea de su pasión por saber.

erudición al respecto es tan apabullante como
su conocimiento de las letras clásicas, de la historia sagrada o de la filosofía. Es notorio que
leyó y releyó los más de cuatro mil volúmenes
de que, según se cuenta, se componía su biblioteca. Pero no se estacionó en el acto acumulativo de la información: la gracilidad con
que argumenta, la soberbia brillantez con que
teje analogías y desarrolla opiniones manifiestan una destreza en la reflexión y un sentido
crítico de extraordinaria agudeza, capacidades
que ya sorprendieron a sus contemporáneos y
continúan sorprendiendo a los habitantes de
la modernidad.
Éste es uno de los rasgos característicos de
SorJuana: no es un ser libresco, a pesar de todo.
Leyó muchos libros, pero también realizó muchas cosas. Se dice que, además de escribir,
hacía música y pintaba; fue por muchos años
la administradora de su convento; no era ajena
al mester culinario ... Y, sobre todo, observaba,
buscaba la razón de ser de todo. "Hay cosas que
se aprenden para hacer y otras para saber", dice,
citando a San Pablo; pero saber y hacer eran
entidades complementarias para ella. Daba a
la función memorística su justa importancia y

2

SorJuana Inés de la Cruz, "Respuesta de la poetisa a la
muy ilustre sor Filotea de la Cruz", en Obras compl.etas, IV,
Fondo de Cultura Económica, México, 1994, p. 450.

~
4

6

Imd., p. 446.
lmd., p. 461.

5
6

7

! bid., p. 446.
lmd., p. 447.

�Entre los rasgos que la hacen moderna está
su interés por la experimentación, en el hacer
práctico, actividad que la obliga a dar la vuelta
al conocimiento libresco y le facilita una interpretación dialéctica de la realidad, para decirlo en términos actualizadamente materialistas.
Esto mismo la excluye de su época y la dispara
hacia el futuro, éste, por ejemplo, tan proclive
a otra divinización, la del método científico, preconizado ya entre otros por Bacon en las postrimerías del siglo XVI y convertido ahora en
Tabla de la Ley por la mentalidad positivista,
que se ha entronizado como dueña de los ámbitos universitarios, donde la verdad se proclama en arengas estadísticas, así como antes se
emitía a través de dogmas de fe. Arriesgándose
a ser considerada hereje por el Santo Oficio
-aquél con el que "no quería ningún ruido"-,
Sor Juana hace jugar a sus sentidos con el análisis minucioso de fenómenos cotidianos, desde el resultado de una mezcla de ingredientes
en la cocina del convento hasta la danza giratoria de un trompo sobre las losas del piso.
La curiosidad de Sor Juana no tiene límites
y es capaz de entregarse a una disertación retórica, así como a la comprobación práctica de
una intuición. Un verdadero tratado del curriculum, mucho más avanzado que el trivium y
quadrivium medievales, viene a ser el pasaje en
el que Sor Juana explica la forma de llegar a la
teología. Su idea de una interdisciplinariedad
del conocimiento y la forma en que, casi pedagógicamente, organiza los saberes humanos es
más moderno que mucho de lo que en esta
época así llamamos, con la salvedad de que el
objetivo al que va dirigido ese sistema, digamos
curricular, no es hoy la teología sino la ciencia,
que acaso no sea sino un sinónimo de aquélla:

Varios autores han reparado en la obsolescencia de la cultura novohispana. En una
época en que la duda cartesiana y la experimentación científica tenían ya muchos años de
edad; España y sus colonias se demoran aún en
los inefables enredos de la teología, el neoplatonismo y el conocimiento hermético. La muralla divina que los monarcas españoles habían
construido en torno de su imperio más que
protegerlos los había aislado. Afuera se discute
menos sobre la naturaleza de la divinidad que
sobre la caída de los cuerpos en el vacío y el
cálculo infinitesimal. La cultura de Sor Juana
-lo han dicho casi todos sus estudiosos- es
una cultura rebasada, anacrónica. Que esta
monja artista haga descansar, como Dante siglos atrás, la virtual construcción topográfica
de su poema Primero sueño en los axiomas de
Ptolomeo o que acuda a los padres de la Iglesia
y al padre Atanasia Kircher (Quirquerio, como
lo llama ella) para cimentar sus aseveraciones
en esta Respuesta es, en muchos sentidos, revelador, por el arcaísmo que ya para entonces
revestían tales conocimientos.
No obstante [dice Octavio Paz caracterizándola
con entrañable comprensión] si sus noticias
eran atrasadas o incompletas -sobre todo en
física y astronomía- la idea que tenía de la
cultura era singularmente moderna. No era la
del especialista sino la del espíritu que trata de
descubrir los escondidos enlaces entre una disciplina y otra. Sin duda le habrían fascinado
los razonamientos de un Lévi-Strauss que ha
encontrado escondidas analogías entre el pensamiento salvaje yla música; también le habrían
apasionado las ideas de la lingüística moderna,
en las que los fonemas y sus componentes desempeñan la función de las partículas elementales en la física y la de los bloques coloreados
de la pintura cubista. A pesar del arcaísmo de
muchas de sus nociones, la visión moderna del
universo como un vasto sistema de comunicaciones, de la biología microcelular a la astronomía, no le habría sorprendido demasiado.7

¿Cómo sin Lógica sabría yo los métodos generales y particulares con que está escrita la Sagrada Escritura? ¿Cómo sin Retórica entendería sus figuras, tropos y locuciones? ¿Cómo sin
Física, tantas cuestiones naturales de las naturalezas de los animales de los sacrificios, donde se simbolizan tantas cosas ya declaradas, y

7

Octavio Paz, Las trampas de la fe, Fondo de Cultura Económica, México, 1983, p. 544.

8

Derecho, "sin el que no podrían comprenderse los libros legales"; la Música y la Astrología,
sin las cuales hay cosas que "sería imposible
entender"; las "artes mecánicas", cuya mención
es frecuente en la Biblia y, en fin, "el Libro que
comprende todos los libros, y la Ciencia en que
se incluyen todas las ciencias, para cuya inteligencia todas sirven".9 ¿Cómo una autodidacta
del siglo XVII pudo llegar a constituir este paisaje del Lagos? ¿Y cómo pudo intuir una estructuración epistemológica como ésta, cuando discusiones de esa índole están hoy en el
centro del debate pedagógico?
La música, la astronomía, la matemática, la
pintura, la filosofia, el lenguaje: todo es motivo de asombro y de reflexión para ella. La idea
borgesiana de la biblioteca como reflejo del
laberinto del saber humano la describe muy
bien y aún esta imagen es incompleta, pues Sor
Juana iba de la biblioteca a los hechos y de éstos a aquélla en un tránsito constante. Saber y
hacer: no establecía diferencias. Pero el suyo
no era un saber discursivo, sino uno tan hecho
de palabras como de acciones. Supo claramen-

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te que:
otras muchas que hay? ( ... ) ¿Cómo sin Aritmética se podrán entender tantos cómputos de
años, de días, de meses, de horas, de hebdómadas tan misteriosas como las de Daniel, y
otras para cuya inteligencia es necesario saber
las naturalezas, concordancias y propiedades de
los números .. .8

No es saber, saber hacer
discursos sutiles, vanos;
que el saber consiste sólo
en elegir lo más sano. 10
Ycon esto da actualidad, desde su siglo, nada
menos que a la diatriba contemporánea en torno a los llamados valores éticos, dolor de cabeza de nuestra sociedad, materia de estudio en
las escuelas de educación básica y rubro en que
el sistema invierte sus dineros para el diseño
de eficientes programas éticos.
Sor Juana cuenta que su interés por el conocimiento siempre provocó incomodidad en
torno suyo, y aunque fue admirada siempre,

Así pasa revista a la Geometría, con la que
"se podrá medir el Arca Santa del Testamento"; la Arquitectura, gracias a la cual "se medirá el gran Templo de Salomón"; la Historia, sin
la que no podríamos entender que en muchas
ocasiones "se pospone en la narración [bíblica] lo que en el hecho sucedió primero" y la
que "nos enseña tantas costumbres de gentiles, tantos ritos, tantas maneras de hablar"; el

9

!bid., pp. 448-449.

10

8

Sor Juana Inés de la Cruz,

SorJuana Inés de la Cruz, Obras escogúlas, Espasa-Calpe,
México, 1967, p. 68.

op. cit., pp. 447-448 y ss.

9

�siendo todos de una especie? ¿Cuáles serían los
temperamentos y ocultas cualidades que lo ocasionaban? Si veía una figura, estaba combinando la proporción de sus líneas y midiéndola con
el entendimiento y reluciéndola a otras diferentes.
Paseábame algunas veces en el testero de
un dormitorio nuestro (que es una pieza muy
capaz), y estaba observando que siendo las líneas de sus lados paralelas y su techo a nivel, la
vista fingía que sus líneas se inclinaban una a
otra, y que su techo estaba más bajo en lo distante que en lo próximo: de donde infería que
las líneas visuales corren rectas, pero no paralelas, sino que van a formar una figura piramidal. Y discurría si sería ésta la razón que obligó
a los antiguos a dudar si el mundo era esférico
o no. Porque aunque lo parece, podía ser engaño de la vista, demostrando concavidades
donde pudiera no haberlas. 16

jamás estuvo libre de una vigilante desconfianza. En el mismo conven to de San Jerónimo, "una
prelada muy santa y muy cándida" ie asestó un día la prohibición
de estudiar:
Yo la obedecía (unos tres meses,
que duró el poder ella mandar),
en cuanto a no tomar libro, que
en cuanto a no estudiar absolutamente, como no cae debajo de
mi potestad, no lo pude hacer,
porque aunque no estudiaba en
libros, estudiaba en todas las
cosas que Dios crió, sirviéndome
ellas de letras y de libro toda esta
máquina universal. 11

Las corrientes pedagógicas
contemporáneas, desde la llamada pedagogía
operatoria y el constructivismo hasta las más
actuales vanguardias, estarían encantadas de señalar a SorJuana como un ejemplo aventajado
de sus hipótesis. La noción del "aprendizaje por
descubrimiento" se cumple en ella, como se cumplió desde Arquímedes y aun antes, con asombrosa naturalidad. Sin método convencional, sin
maestro que estuviera al tanto de su desarrollo,
sin asistir a ninguna escuela, sin condiscípulos
con quienes compartir lo aprendido (socializar,
se dice hoy), Sor Juana se hace a sí misma, inventa su propio sistema de estudio y encuentra
grandes maestros en la tradición clásica.
Muy de su época es la asimilación de la cultura y el pensamiento grecolatinos a la doctrina cristiana, de modo que podía leerse a Séneca
y a Aristóteles al mismo tiempo que a San Agustín y a Santo Tomás. Los primeros, es obvio,
previamente expurgados y, en general, había
una· selección de los autores clásicos cuyo conocimiento la Iglesia autorizaba. Las lecturas
de Sor Juana eran heterogéneas y su bibliofagia era sólo comparable a su omnívora curiosi11

SorJuana Inés de la Cruz,

dad. Iba de una disciplina a otra y encontraba
novedades en una que enriquecía su conocimiento de la anterior. "Yo de mí puedo asegurar que lo que no entiendo en un autor de una .
facultad, lo suelo entender en otro de otra que
parece muy distante", 12 dice, haciendo alarde
de su capacidad analógica y ofreciéndonos una
muestra de su metodología como estudiante.
De "insaciable filibustera" la califica Karl
Vossler, uno de los insaciables sorjuanistas;
"universitaria de sí misma", dice de ella Raúl
Leiva; "nueva Catalina de Alejandría", así la
adjetiva nuestro Alfonso Reyes. Y varias veces
ella misma se identifica con Faetón,13 uno de
los innumerables personajes mitológicos de que
se nutre su imaginario estético; singular identificación porque representa el arrojo humano
finalmente castigado por la fatalidad, noción
que es una constante en la mitología universal. .. y algunas veces en la realidad histórica.
Su osadía la hace preguntar, refiriéndose al
12

tema del sermón del padre Vieyra rebatido por
ella: "Mi entendimiento tal cual, ¿no es tan lícito como el suyo, pues viene de un solar?"14 Pero
su atrevimiento no fue sólo teológico: cimbró
su época con una concepción del conocimiento que poco tenía que ver con la retórica en
que la teología se había convertido y reclamó
que ese conocimiento se abriera a formas nuevas de divulgación y de enseñanza.
La invención de un método personal de trabajo y de investigación hacen de Sor Juana una
precursora de la exploración científica, no sólo
en la Nueva España sino también en el México
posterior a la Colonia. Por eso se habla de su
"racionalismo" y se ha discutido mucho acerca
de su posible conocimiento de la doctrina de
Descartes. "Nada veo sin segunda consideración", 15 afirma con seguridad empírica. Ahora
que se discute tanto acerca de la teoría y la práctica, partiendo este binomio en entidades excluyentes, haríamos bien en tomar en cuenta
lo que, sin acartonados tecnicismos, nos dice
Sor Juana en uno de los pasajes más interesantes de su Respuesta:

La vida cotidiana es para ella un libro abierto y sorprendente. El "Libro de la Naturaleza",
del que hablaría Rousseau revalorando una antigua metáfora, en su Emilio o De la educación
muchos años después, ofrece cada día sus páginas a la mirada de esta enclaustrada jerónima, más atenta a la exploración empírica que
casi todos sus contemporáneos y a quien el barón de Humboldt hubiera con seguridad admirado. Sus descubrimientos se convierten en
aprendizaje y cada aprendizaje es un nuevo
descubrimiento; y esa tan cacareada "capacidad
de asombro", de la que demasiado se habla en
nuestros días, vivía en ella como una disposición inherente a su naturaleza. Dotada de percepción y habilidad de psicóloga, redescubre
la complejidad de la constitución psíquica de
los seres humanos con una sutileza que casi
podríamos llamar freudiana y sabe aplicar lo
aprendido en circunstancias análogas, haciendo alarde de lo que hoy llamaríamos, en la jerga pedagógica, transferencia. Columbra que las
diversas disciplinas del conocimiento humano
conforman una vasta red de concatenaciones

Porque como no hay criatura, por baja que sea,
en que no se conozca el me feci,t Deus (Dios me
hizo) , no hay que no pasme el entendimiento,
si se considera como se debe. Así yo (vuelvo a
decir) las miraba y admiraba todas: de tal manera que, de las mismas personas con quienes
hablaba, y de lo que me decían, me estaban resaltando mis consideraciones: ¿de dónde emanaría aquella variedad de genios e ingenios,

Ilnd., p. 450.

13

Pequeño Larousse ilustrado: "Fateón. Hijo de Helios (el
Sol) y de Climena. Habiéndole dado su padre permiso
para guiar el carro del Sol durante un día, estuvo a punto, por su inexperiencia, de abrasar el universo".

op. cit., p. 458.

10

14
15

Sor Juana Inés de la Cruz,
IlJid., p. 459.

Op. cit., p. 468.
16

11

/lnd. , p. 458.

�rodean. Cualquier pedagogo contemporáneo
encontraría en ella la materialización de todas
sus ambiciosas teorías: descubre, comparte,
hurga, se cuestiona, transfiere, explora, investiga, y su único móvil, por así decirlo, es "el estudiar para ignorar menos", según afirma con
una coqueta y falsa modestia. Pero se duele de
las condiciones educativas de su entorno, sobre todo de las que padecen las mujeres. Como
es sabido, la entrada de éstas al mundo de la
educación era restringido. Los colegios que se
abrían a las niñas brindaban, con las limitaciones del caso, una instrucción compuesta por
labores femeninas, es decir, bordado, cocina,
música... Y se veía bastante mal que los hombres fungieran como maestros de las doncell,as
(Sor Juana misma lo censura), por eso, para
hacerlas aprender las primeras letras, se acostumbraba ponerlas en manos de ancianas (no
muy instruidas), las llamadas amigas.

e intuye los corredores que las comunican entre sí, como si se adelantara a la cibernética y a
la idea de las correspondencias de Baudelaire y a
la de los vasos comunicantes de Breton:
Porque, como es menester mucho uso corporal para adquirir hábito, nunca lo puede tener
perfecto quien se reparte en varios ejercicios;
pero en lo formal y especulativo sucede lo contrario y quisiera yo persuadir a todos con mi
experiencia, a que no sólo no se estorban, sino
se ayudan dando luz y abriendo camino las unas
para las otras, por variaciones y ocultos engarces, que para esta cadena universal les puso la
sabiduría de su Autor; de manera que parece
se corresponden y están unidas con admirable
trabazón y concierto.17

¡Oh, cuántos daños se excusaran en nuestra
República si las ancianas fueran doctas como
Leta, y que supieran enseñar como manda San
Pablo y mi padre San Jerónimo! (... ) Porque,
¿qué inconveniente tiene que una mujer anciana, docta en letras y de santa conversación y
costumbres, tuviese a su cargo la educación de
las doncellas?2º

Su curiosidad no se detiene ante las domésticas manifestaciones de la cotidianidad, como
cuando describe algunos descubrimientos realizados en la cocina, ese doméstico laboratorio
de los experimentos culinarios:
Pues, ¿qué os pudiera contar, señora, de los
secretos naturales que he descubierto estando
guisando? Ver que un huevo se une y se fríe en
la manteca o aceite y por el contrario se despedaza en el almíbar, ver que para que el azúcar
se conserve fluida, basta echarle una muy mínima parte de agua en que haya estado membrillo u otra fruta agria; ver que la yema y la
clara de un mismo huevo son tan contrarias,
que en los usos que sirven para el azúcar, sirve
cada una de por sí, yjuntas, no. (... ) Yyo suelo
decir, viendo estas cosillas: Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito. 18

Gran parte de la Respuesta la ocupa su disertación en torno de una frase de San Pablo:

Mulieres in Ecdesiis taceant, non enim permititur
eis wqui... ("Callen las mujeres en las Asambleas,
pues no se les permite hablar.") Sor Juana se
vale, no para rebatir tal idea sino para situarla
en su contexto, de un buen número de autores, como San Jerónimo, San Agustín, Plinio,
Tito Lucio, Virgilio, San Ambrosio, San Pablo,
Marcial ... Pero más allá de la exhibición casi
pirotécnica de su cultura, está su enorme capacidad para la argumentación y el análisis. En
unos cuantos párrafos realiza nada menos que
un estudio que bien podría ser calificado de

SorJuana deprehende, 19 como ella misma dice,
en todos lados y de todos lados los seres que la
17
18
19

!bid., p. 450.
!bid., p. 459.

20

Antiguo aprehender. Saquear con violencia.

12

Sor Juana Inés de la Cruz,

op. cit. p. 464.

muladas por la práctica". 23 Es decir, nos ofrece,
bajo las palabras de San Jerónimo, una sistematización de la enseñanza del lenguaje, gracias al cual muchas cosas se aprenden.
SorJuana desentraña el significado de todo:
la Respuesta es un texto que puede leerse como
un tratado de hermenéutica en el que la monja proporciona, subrepticiamente, hasta una
metodología de la lectura. Con mirada semiológica, resignifica el enunciado de San Pablo
acerca de las mujeres, analiza con sugestiva
exactitud la noción de algo que más tarde los
lingüistas llamarían signo y nos muestra cómo
leer a los clásicos desde su propio discurso. Hasta realiza un análisis histórico-lingüístico de ciertos símbolos que de tan remotos parece que
han perdido su significación o han adquirido
otra, distinta de la original; como el rápido estudio que emprende acerca de los tipos de coronas con que en la Antigüedad se premiaban
las hazañas de los hombres, en el que llega a la
conclusión de que Cristo fue laureado con una
corona obsidional (de obsidio, que quiere decir
cerco), otorgada a quien "libraba la ciudad cercada, la cual no se hacía de oro ni de plata,
sino de la misma grama o hierba que se cría en
el campo en que se hacía la empresa",24 figura
que le sirve, como otras, para ilustrar su propia
aventura y como rotunda justificación.
Su idea del signo parece tan contemporánea
como las tesis de Umberto Eco, Roland Barthes,
Michel Foucault y aun otros investigadores más
bizarros. Pero Sor Juana no teoriza jamás. Sería ingenuo esperar una exposición sesuda y
especializada sobre el tema. En cambio, siempre habla la poeta y como tal, con cierto aire
de hermetismo, dice que el signo es una señal
(de hecho, etimológicamente así es) y que hay
entes señalados con tal distintivo inequívoco,
estigma de sigularidad. Ella es, después de todo,
una señalada que sufre las consecuencias de su

semántico y da a la frase de San Pablo un nuevo significado, o mejor dicho, le devuelve su
significado original. El genio lingüístico de Sor
Juana es manifiesto en toda su poesía y en su
obra dramática, pero en esta carta alcanza alturas inusitadas:
No hay duda de que para la inteligencia de
mucho lugares, es menester mucha historia,
costumbres, ceremonias, proverbios y aun maneras de hablar de aquellos tiempos en que se
escribieron, para saber sobre qué caen y a qué
aluden algunas locuciones de las Divinas Letras.21
¿No es ésta una visión antropológica de la
cultura? ¿No parece preconizar la obsesión que
los filólogos del siglo XIX padecieron por el
origen del lenguaje o la atención que los sociólogos contemporáneos prestan al mismo y a la
comunicación, para no hablar de la importancia que a estos asuntos dieron los comunicólogos de hace unas décadas?
Aunque muchos sean los intereses de Sor
Juana, uno de los primeros es ése, la lengua y
sus secretos. Sobre los métodos que deben seguirse para su enseñanza y sobre su naturaleza,
la monja reflexiona con penetración a lo largo
de su Respuesta, un tanto oblicuamente, pero
sin pasarlo de largo. Hace una revisión histórica para exponer la razón por la que, en la Antigüedad, incluso a los hombres les era prohibida la lectura de la Biblia hasta la llegada a cierta edad. Cita una epístola de San Jerónimo22
para sugerir un método de enseñanza moral a
través del lenguaje: "La lengua,joven aún, será
acostumbrada a la lectura de los Salmos. No
sean casuales ni las voces con las cuales poco a
poco forma las oraciones, sino precisas y acu-

21
22

Ilnd., p. 466.
Pequeiio Larousse ilustrado: '1erónimo (San). Padre y doc-

tor de la Iglesia (347?-420), traductor al latín de la Biblia,
en la versión que se ha llamado Vulgata; escribió también
varios tratados y Cartas".

23
24

13

SorJuana Inés de la Cruz, op. cit. p. 464.
Jbid., p. 456.

�Libertad en su palabra

aureola: tocada por el signo, resulta víctima de
persecusión, hecho que no olvida señalar en
su carta de manera reiterativa. Así, pasa de la
lingüística a la antropología, de la semiótica a
la psicología o a no se sabe qué disciplina que
se ocuparía, imposiblemente, del estudio de
todas las cosas (¿la filología?).
Con mucha razón Alfonso Reyes25 compara
esta carta con la Introducción al método de Leonardo
da Vinci, de Paul Valéry: una misma inteligencia de escalpelo se ejerce sobre cualquier materia de conocimiento. Un aire de misterio recorre estas disertaciones. Imposible dejar de
imaginar a Sor Juana sentada frente a su mesa
de trabajo, escribiendo incansablemente, cautiva en la celda protectora del convento y rodeada de libros e instrumentos heterogéneos.
Sin embargo, a pesar de la reverente quietud
del estudio, no pueden dejar de escucharse los
fragores de una época que hoy sabemos resultó de violenta transición: eran los últimos años
del siglo XVII, en que ya empezaban a correr
los tempranos vientos independentistas. La
historia es como una violenta deyección que de
pronto nos cae encima: ¿qué ruidos escucharía
Sor Juana mientras su pluma se deslizaba por
el papel?, ¿se imaginó que alguna vez pudo comunicarse con sus amigos a través de Internet?,
¿cómo se vería la presencia de una computadora sobre el escritorio frente al que la pintó Miranda? Es también Reyes quien se pregunta, en
los años cuarenta, qué pensarían los surrealistas
de una obra como la de esta monja para la que,
desde un ángulo lingüístico que de tan abarcador alcanza la categoría de filosófico, hasta el
silencio es susceptible de análisis:

Vicente Quirarte

•
EL NACIMIENTO DE UN POETA MAYOR ES UNO DE LOS

De tal manera, el rótulo de silencio que los
necios pusieron sobre SorJuana fue, al cabo, más
elocuente que cualquier censura. Esta moaja
poeta e imperdonablemente inteligente yergue
su cofia flamígera por encima de las testas más
sabias de México y por ella, como afirma Reyes,
"se rompen lanzas todavía", como lo prueba la
contienda en la que se vio envuelto Octavio Paz
luego de publicar Las trampas de la Je.
El propósito de estas páginas era echar un
vistazo a las ideas que sobre el conocimiento y
la educación formula Sor Juana en su R.espuesta
a sor Filotea de la Cruz. Son muchos los que, dentro y fuera de México, se han ocupado de ella y
de su obra, desde Ezequiel A. Chávez y Ludwig
Pfandl, quienes tienden a Sor Juana en el diván del análisis psicológico, hasta José Pascual
Buxó y Sergio Fernández, que tratan de dilucidar sus secretos iniciáticos, sin contar los imprescindibles estudios históricos que han realizado Abreu Gómez, Francisco de la Maza y
Alfonso Méndez Plancarte, quien en los años
cincuenta emprendió la recopilación de las
Obras comp!,etas de Sor Juana, tarea finalizada
por Alberto G. Salceda. Los estudiosos de nuestra Musa Décima forman ya legión, por lo que
no deja de ser un atrevimiento ocuparse de ella.
Discúlpeseme esta osadía que evidentemente
me ha dejado cortísimo, pero ¿cómo emitir palabra razonable ante una mujer como ésta? Reyes dijo que "no es fácil estudiarla sin enamorarse de ella". Es verdad. ¿Y cómo, aunque a cierta
personita le parezca cursi, no sentirse ridículo
ante la verdadera lucidez?

Pero como éste (el silencio) es cosa negativa,
aunque explica mucho con el énfasis de no
explicar, es necesario ponerle un breve rótulo,
para que se entienda lo que se pretende que el
silencio diga; y si no, dirá nada el silencio porque éste es su propio oficio, decir nada.26
25

Alfonso Reyes, "Letras de la Nueva España", en Obras
completas, XII, FCE, México, 1960, p. 365.
26
SorJuana Inés de la Cruz, Op. cit., p. 441.

hechos más notables para las raíces milenarias
de la tribu. Tarde o temprano, cuando el tiempo lo dispone, su combate con las nubes se resolverá en lluvia que otorga sus bondades y excesos, sus calamidades y milagros. Escribir un
poema en tiempos de miseria es una necesidad
nunca suficientemente recompensada. Transformarse y transformar a los otros mediante los
plenos poderes del lenguaje, es un hecho tan
estremecedor y secreto como la aparición de
una nueva galaxia o el drama desatado en el
fondo de los mares. Actividad sustentada en
todos para que sus alucinados la descifren, la
poesía es tan necesaria que olvidamos agradecerla como debíamos agradecer la nube, la ola
y la caricia.
Gracias demos a los 84 años que Octavio Paz
estuvo entre nosotros. Gracias demos a esa
energía pasmosa, siempre en proceso de transformación, que supo tocar fibras decisivas de
nuestro saber y nuestro acontecer. Niño de la
Revolución, hijo sentimental de la guerra civil
española, militante de la parte más noble y rebelde de la vanguardia artística, hombre público que no transigió ante la ceguera y mezquindad de los mandarines, su vida estuvo dedicada al combate por la verdad y la belleza, esos
dos principios que John Keats supo fundir en
un solo anhelo. Se impuso la tarea de hacer
de la poesía una herramienta para obtener la
libertad, no a través de la prédica superficial,
sino mediante la lenta y segura conquista de sí
mismo, y el diálogo apasionado y lúcido con los
otros. La sonrisa de barro de una carita veracruzana o la noche estrellada que vuelve -in-

sistente- a plantearnos el enigma de nuestra existencia, eran móviles que despertaban
igualmente su curiosidad y ponían en funcionamiento su capacidad dialéctica, su don para
traducir el mundo mediante una arquitectura
verbal donde la belleza se hizo poderosa y el
pensamiento ennobleció sus formas.
Octavio Paz nació dotado de las más altas
capacidades que puede poseer un hombre de
palabra. Antes de saberse joven, ya era consciente de que no bastaba ocupar el aire con
esculturas perfectas o notas impecables. Era imperioso, además, animarlas en el escenario de
la Historia; darles carne, huesos, vísceras, para
que no cedieran ante el Apocalipsis que, una
vez más, desbocaba sus potros en el mundo. Por
eso su poesía está formada por varios sistemas
planetarios, enriquecidos en la medida en que
sus inquietudes iban en aumento.

A mi.s amigos Héctor Cabell,o y Santos GarzaFwres

14

15

�Ante los que consideraba actos de barbarie
o aquellos que conducían a cualquier clase de
totalitarismo, siempre supo hacerse escuchar,
aunque sus juicios contradijeran la opinión
generalizada, o aquello que conviene decir para
que las buenas maneras no se pierdan y el intelectual continúe siendo cómodo bufón del rey.
No fue un hombre del sistema, porque el poeta auténtico debe ser, como quería SaintJohn
Perse, la mala conciencia de su tiempo. Amaba, sobre todas las cosas, la libertad, aunque
para obtenerla hubiera que explorar horizontes inéditos. Por eso podía admirar tanto al
marqués de Sade como al soldado caído en el
frente de Aragón. Ambos buscaban, por diferentes vías, una forma más amplia de ser, de
soñar y de sentir.

sino de nuestra vida. En algunos de sus poemas logró el infrecuente privilegio de enfrentar la totalidad del ser y compartir ese vértigo y
esa plenitud. Pero además nos enseñó a leer
poesía, a vivir la poesía, a ser en la poesía. Ningún otro escritor mexicano de nuestro siglo ha
meditado tan hondamente sobre la palabra y
su realización concreta en la vida del hombre.
El arco y la lira, Los hijos del limo y La otra voz son
títulos dedicados al análisis de las distintas maneras en que el hombre ha establecido alianzas con el lenguaje en su más alta intensidad;
más profundamente, son libros que quieren
convencernos de la urgencia por hacer de la
poesía una necesidad como respirar o rendirse
a la llama dob/,e del amor.
Como escritor que renovó y exploró las formas de decir, Octavio Paz experimentó diversos nacimientos. ¿En que instante decisivo el
poeta se plantó bajo el árbol revelador de los
misterios, ése que lo llevó a comprender la dimensión de sus labores, la responsabilidad de

No deja de fortalecernos y devolvernos la fe
en nuestra especie, que la muerte del poeta
haya ocupado las ocho columnas de los periódicos. Por un instante, los medios de información dejaron de lado la conducta lamentable,
vulgar y patética de algunos de nuestros políticos para centrarse en la partida de alguien que,
con sus palabras, nos volvía más dignos y más
fuertes. Naturalmente, Octavio Paz era más que
un poeta, pero sobre su estatura pública y su
enorme influencia intelectual, era un poeta
mayor que modificó la manera de leer el mundo. Para circunscribirlo al ámbito nacional,
Octavio Paz, al igual que en su momento Altamirano, Gutiérrez Nájera, Alfonso Reyes o los
Contemporáneos, hizo de la escritura un oficio respetable y dificil, una actividad que exigía el conocimiento de la tradición y la fuerza
individual para transformarla. En la patria más
grande del planeta, Octavio Paz fue nuestro más
alto embajador, una garantía de que el lenguaje ligaba y religaba a los hombres, ya en la comunión secreta con la poesía, ya en la estimulante lid de la polémica.
Octavio Paz escribió algunos de los libros
fundamentales del idioma y nos legó versos que
ya forman parte no sólo de nuestra literatura,

16

su talento? Por consciente que el poeta sea de
su trabajo, y Octavio Paz fue el primer y más
exigente crítico de su obra, existe una zona cuyo
conocimiento le está vedado. Y porque nos ha
dejado el privilegio de descifrar misterios, conviene poner a prueba a nuestro poeta, situándolo frente al espejo del joven que habría de
ser el padre de todo lo que vendría.
Me refiero al hombre de 25 años de edad
que firma en la revista Talkr, de abril de 1939,
el ensayo "Razón de ser". Se trata de un manifiesto generacional de alguien que anhelaba
ardientemente "llevar a sus últimas consecuencias la Revolución, dotándola de un esqueleto,
de coherencia lírica, humana y metafísica". Pasa
luego a hacer una afirmación demoledora y
conmovedora: "La herencia no es un sillón sino
un hacha para abrirse paso". Eran los tiempos
heroicos de la guerra civil española y es la etapa decisiva en la obra de Octavio Paz, cuando
sale de México para comprenderlo mejor.
Cuando mi generación daba sus pasos iniciales
y pronunciaba sus primeras palabras, en la década de los cincuenta, Octavio Paz estaba en la
plenitud de su madurez intelectual. Son los
años de El arco y la lira, El laberinto de la so/,edad,
La hija de Rappaccini y Piedra de sol, todas ellas
obras provocadoras y transformadoras. No conforme con la fama merecida, seguro de que los
laureles reverdecen sólo con la constancia transformadora, dio inicio a la exploración de sus
otras vidas, consciente de que la realidad es más
vasta que el tiempo que se nos concede estar,
atónitos y plenos, frente a ella. En esa capacidad de cambiar y explorar, de buscar y luchar,
se halla el secreto de la perpetua juventud de
Octavio Paz, traducida en un amoroso afán por
devorar el mundo, en rebeldía ante los lugares
comunes, la mentira y otros enemigos que retrasan la evolución del hombre.
Ante la orfandad de su partida, habremos
de multiplicar los disfraces que maquillen, sin
éxito, la realidad nunca agradable de la muerte. Pensemos mejor en que asistimos al nuevo

nacimiento de Octavio Paz. Silenciada su voz
por las leyes del tiempo, nos queda el privilegio de su espacio. Basta abrir el libro para dialogar con él, para purificar nuestra voz en el
caudal rico y variado de la suya. Ahora, cada
uno de nosotros leerá de otra manera el fragmento que lo estremeció en la adolescencia, o
el libro que lo formó en otra etapa decisiva y
necesaria de su vida. Olas enamoradas, sauces
de cristal y chopos de agua, palabras que se inflaman en la noche para desembocar en la blancura, mariposas de obsidiana incrustadas en la
carne del lenguaje, en el alma del cuerpo, tendrán un ser distinto, aunque fueran independientes desde el instante en que el poeta las
lanzó en desbandada para hacerlas nuestras.
Una de las grandes lecciones de Octavio Paz
fue enseñarnos a desconfiar de las hipérboles.
Tengamos mucho cuidado de no aplicárselas,
y de verlo en la dimensión justa, en su estatura
de poeta y hombre de su tiempo. Leámoslo apasionadamente, lúcidamente. La mejor riqueza
que ya en vida nos había legado es estremecernos cada uno de los instantes de nuestra existencia ante el milagro de nacer cotidianamente al misterio. Mientras nos sea concedido, sigamos dándole a la vida los múltiples .sentidos
inaugurados por su palabra, inextinguible como
su siempre clara y siempre rebelde juventud.
Un Octavio Paz aun más joven que el citado
anteriormente, escribió: "Yo quizá no haga
nada, quizá fracase, pero quizá me realice en
la poesía interior, en ésa que apenas necesita
escribirse, y en ti, soledad, que me irás revelando la forma de mi espíritu y la lenta maduración de mi ser".
Gracias demos a Octavio Paz por haber sido
fiel a ese muchacho lleno de dudas y apetitos.
Gracias por enseñarnos a distinguir la realidad
de la apariencia, la pasión del capricho. Gracias por su lección permanente de resistencia y
vocación. Por esa conjunción privilegiada, la voz
del poeta es una herencia que el tiempo habrá
de pulir con perfección y fuerza diamantinas.

17

�Diario académico
Femando Curiel

•
ENTRADA: l 6 DE NOVIEMBRE DE 1998

modestamente, el abordaje del adjetivo: lo relativo a la Literatura. ¿Parasociología en el segundo
caso? Bueno, en parte.
Si L/L ocupárase de la textualidad artística,
el contenido de su forma, y de quién o quiénes
lo certifican o decretan; LRMDLIAFSXX, preocupárase de la posición que el hombre de letras guarda en la enrevesada pero vitalísima
sociedad mexicana finisecular. Itinerario: porfiriato, revolución, posrevolución, reforma de
la revolución (que no empieza en 1982, con
CSG en el gabinete, sino en 1940, con MAC en
la presidencia). Dicho de otro modo: en tanto
conglomerado, ¿tenemos mayor poder que los
campesinos, los trabajadores, los empleados
públicos, en suma, las clases populares, las
meras meras de la revolución mexicana? ¿Sus
valores van a la baja y los nuestros a la alza? ¿Sí?
¿No? ¡Sí! ¡Por qué!

Texto: mañana por la tarde: San Antonio, Texas
(una de mis ciudades); pasado mañana: Austin
(que bien podría serlo) de ida y vuelta. El jueves 19: coloquio ateneísta (Ateneo de laJuventud) en las instalaciones que la UNAM ejerce a
fondo en San Antonio. Convoca la Universidad
de Columbia, "in the city of New York" (¡oh
manes de la globalidad!).

o
Reunión provechosa de la Comisión Técnica
del Archivo Jaime Torres Bodet (Colegio de
México-UNAM). Detalles técnicos, académicos,
jurídicos. Antes de las vacaciones de diciembre,
que aguardo ávido y próvido, tendré prácticamente anotado y prologado el tramo de la correspondencia general de don Jaime que me
tocó en suerte: 1966/ 1970; años de jubilación
política (que no escritural) del gran escritor,
una de las revelaciones del próximo siglo (como
Novo, como ___).

o

otros impresos olvidados (la Revista Moderna del
citado García Naranjo a guisa de ejemplo) . Toda
una península por reinsertar al macizo continental; toda una red de vasos comunicantes por
descubrir; toda una región por cartografiar. Si
bien, por fortuna, abundan los adelantos.

Otra investigación Uuego, placer) impostergable: la literatura mexicana escrita lejos, fuera:
en El Paso y Madrid, Londres y San Antonio,
Nueva York y La Habana, Los Ángeles. Temporalizo: porfiriato-revolución-&lt;lisputa del poder revolucionario. Categorizo: visión amplia, fronteriza, abierta, indeterminada, no genérica de L/ L
(Lo Literario). Hablo de cuento y novela impuros, poesía panfletaria, panfletos, manifiestos,
planes políticos; de periodismo doctrinario; polémicas y alegatos; etcétera. La literatura mexicana del exilio de la primera parte del siglo XX
(por lo dicho, más semejante a la del XIX que
la producida país adentro). Martín Luis Guzmán,
claro; yVasconcelos, por supuestísimo; pero igualmente, Gamboa y García Naranjo y quién sabe
cuántos (¿y cuántas?) más. Yrecontra-ojo con periódicos y revistas. Los de la familia Lozano, sí,
en San Antonio y Los Ángeles; pero, asimismo,

Entrada: 17 /XI

Texto: hoy empieza el recorrido colegiado de la
adecuación, confío que tan obligatoria como
obligada, del posgrado -maestría y doctorado- de letras (FFyL, IIFL, CELE). En cuerdas
separadas la lingüística y la literatura. Pero a
partir de ahora -eso se propone-,juntas, la
lingüística a secas y la lingüística aplicada; y,
también, las letras todas: clásicas, hispánicas,
mexicanas, modernas, comparada.
Comemos en el aeropuerto. En su librería
pegan como tubo los últimos títulos del verdaderamente novísimo Salvador Novo. Sus cartas
lopezmateístas (¡ay de mí, privilegiado retoño
de los sesenta culturales!) ; su escultura bíblica
tantos años escondida en el clóset. Las misivas
llevo rato -un rato encantado- apurándolas;
La estatua de sal había quedado reservada para
esta gira San Antonio-Austin-San Antonio.
Tópome con CM. Que sí, que había recibido mi La revuelta; que quería hacerle una nota.
Pica mi curiosidad.
Devoro, antes de embarcar, el sabio y preciso
prólogo de La estatua. ¡Ah, la cuestión del sexo
en la literatura! (o en la pin tura o en la música o
en la política) . ¿Basta la heterosexualidad -así
sea la mexicana-, o la homosexualidad-así viva
una permisividad inédita-, para sustentar y prodigar una literatura única, personalísima? Yo no
lo creo. Como tampoco lo creí al leer las confesiones de Orton: mucho más sicalípticas que las
de ''Nalgador". Antes que marica o no, se es o no
escritor fuera de serie. Además, por lo que cuenta, Novo no la pasaba tan mal: follaba a todas
horas y (censurado). Turbadora es la luz que
arroja sobre uno de sus mentores (PHU, naturalmente ).

o
¿Puede uno ser absoluta, irreprochablemente
leal a varias ciudades? Puédese. Y en esta poligamia, nada tan dulce como verlas crecer, mudar, madurar al dictado de los deseos de la imaginación (hay un deseo urbano tan pugnaz
como el carnal). Así me ocurre con San Antonio, Texas. No pocos de sus parajes actuales
(reales) escuchélos primero en boca de uno de
sus grandes alcaldes: Henry Cisneros. Ese reinventar -trazar, ampliar, mover a voluntad-,
más que calles y avenidas, un río en el fondo
(¡cuál?) tan menguado (hipotético) como el
madrileño Manzanares.

o
Dos ensayos por emprender:
-L/L (lo literario); y
-La República Mexicana de las Letras (la
que fundaron Altamirano y los suyos) al finalizar el siglo XX.
No, en el primer caso, la pregunta sobre la
Literatura, tan inabarcable como la atañente a
la Vida, a la Muerte, al Poder o al Amor; simple,

18

19

�¿Para qué diablos atiborré
el morral chiapaneco con
tantos libros? Pasen, para los
colegas, los ejemplares de La
revuelta; y, para los cuates, los
de Vida en Londres (apenas salidos de los hornos de Lec. turas Mexicanas). Pero, ¿me
va a dar tiempo de leer y anotar al margen La culpa de
Lane Wilson de Ramón Prida,
autor por demás interesante? Por supuesto que no.
Nota. En la nueva edición de
Vida en Londres incluí un epílogo, especie de historia documental del libro (¡26 años
lo contemplan!) dedicada a
MA y al finado AM.
Reencuentro con GP. Paro
en el Hotel San Anthony, emblemático.

o
Después de la cena, lento, tónico paseo por el
centro, tan recuperado, vivo de la ciudad. Bajamos al río. GP inquiéreme sobre el proyecto
del Centro Histórico, que es decir peatonal, de
Taxco, Guerrero (aquí, en San Antonio, ejerce
con brillo de cónsul quien maquinara el Centro
Histórico de Oaxaca, por tantas razones
logradísimo). Que ay'vamos le contesto. Que
la salud recuperada de Santa Prisca promete la
limpia de su hábitat: la Plaza de Armas, las plazuelas circundantes.
Digo que a San Antonio le falta una "antropología" de su río (historias, abundan). Cómo
ha inaugurado parajes pero, asimismo, rehabilitado el down town ( esos corazones urbanos
condenados, por la suburbanización medio
feudalesca, al lumpen). El secreto de San Antonio: más imaginación que caudal líquido.
Recuerdo que salí de México con dos noti-

cias encontradas. En una esquina, la de que
podríamos recuperar la naturaleza lacustre de
la ciudad (bueno, no toda, Texcoco básicamente). En otra, la de que el próximo aeropuerto
se edificará en el vaso del lago de ¡Texcoco!
Por fin ¿hidratización o pavimentación?

Entrada: 18/XI
Texto: día activísimo. Desayuno a las 8 a.m., en
el comedor nada agraciado -compárese con
el del Menger- del Hotel San Anthony, con la
organizadora del coloquio (a la hora prevista
para una "cascarita" entre los participantes
mexicanos, mexiconorteamericanos y norteamericanos, yo me encontraré camino a Austin). La doctora RB pertenece al Institute of
Latín American and Iberian Studies de la Columbia University de New York.

20

El proyecto que RB timonea: apélase Los
intelectua/,es mexicanos del sigw XX; consta de seis
coloquios (el que me trajo a San Antonio por
milésima ocasión es el 22 de la serie); ya pasó el
de "Antecedentes: hacia una identidad nacional"; están aún por realizarse "Los historiadores y la memoria nacional", "Los embajadores
intelectuales", "Abriendo las fronteras" y "Los
nuevos embajadores"; ocúpanse los coloquios
de marras de Guillermo Prieto, Ignacio Ramírez, Manuel Payno, Ignacio Manuel Altamirano (mi paisa guerrerense) y Vicente Riva Palacio (los de la identidad nacional); Daniel Cosío
Villegas, Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala
(los memorialistas); Samuel Ramos, Octavio Paz
y Carlos Fuentes (los embajadores veteranos);
José Gaos, Leopoldo Zea y Rosario Castellanos
(los abre fronteras); y Gabriel Zaid, Carlos
Monsiváis y Elena Poniatowska (los neo embajadores).
Lo he oído en distintos frentes: la academia
gringa, con nuestra cándida -por llamarla de
algún modo- colaboración, decreta, canoniza, impone qué es historiable (y, sobre todo,
qué no) de la cultura mexicana. Así como en
la Argentina sólo se es culturalmente visible vía
Europa, en México vale más el "who's who" de
cualquier Department universitario que junta o
separada la crítica aborigen (la docta y la profunda). Ypara colmo de males dependentistas,
jamás falta la casa editora de aquí, privada, pública o paraestatal, ávida por traducir tales decretos (no todos, por cierto, pasados por el tamiz de la máxima evaluación "inter pares" de
sus propias comunidades académicas; shol,ars
hay celebrados aquí y descalificados allá). En
suma, puédese quedar fuera de las "secciones
amarillas" -poesía, prosa, poesía larga, prosa
breve- que tanto han proliferado entre nosotros a partir de la Buena Nueva Salinista (o sea,
de 1982 a la fecha); pero no-¡no!-de la bolsa
de valores culturales de las casas universitarias
gabachas.
Aunque mi localismo es férreo opino que

las cosas no son tan simples. Apunto dos aspectos. Uno: ¡en verdad puede afirmarse, ya en un
seminario, ora en una sala de redacción, que la
duración de un escritor mexicano -hablo de su
obra, no de su modo de subsistencia- depende
de la crítica, local o extranjera, de su condición
de antologado o no antologado? Dos: ¡en verdad
puede afirmarse, ora en pasillos académicos, ya
en cafés y bares, que todas las universidades del
otro lado de la frontera, dueñas de departamentos abiertos a Latinoamérica, se proponen deliberada, orquestadamente, manipular nuestras
propias apreciaciones simbólicas?
Respecto al aspecto uno: sobraríanme dedos
de la mano izquierda (la que más se usa hoy por
hoy) para contar indudables nexos causalísticos
-causa a efecto- entre una obra (su conce¡r
ción, riesgo, evolución) literaria y lo afirmado o
negado sobre ella por un(a) crítico(a). No se
me mal interprete, catalogue. Al decir esto así
sea en la privada de un cuarto de hotel, a miles
de kilómetros de la facciosa escena literaria
chilanga-, no respiro por herida narcisa alguna. Yo no ando en la vena de, por ejemplo, un
Javier Marías, para quien "la crítica en su conjunto, y hay excepciones como siempre, está
en estado crítico" (es que asómbrale a Marías
que los críticos de su última obra no estén "en
condiciones de enfrentarse a un libro que se
sale de los géneros tradicionales"). No. Simplemente, para FC (yo), oscuras, proteicas, autogenéticas, mudables, son las leyes las que en
verdad cuentan, de la creación artística. De ahí
lo pomposamente campanudo de sostener la
existencia de una ciencia exacta de la literatura. En suma: la de la crítica es, tan sólo, una
"lectura" más; docta, sí, e inteligente, por qué
no, pero una cala entre muchas (algunas, además, en sí mismas, literatura). Casual, antes que
causal, es la relación obra/ crítica. ¿Cómo sospechar entonces, que un autor sea únicamente
si lo nombran aquí o tras la frontera?
Aspecto dos: niégome a admitir un complot
académico norteamericano orientado a la au-

21

�tocolonización espiritual. Sobre América Latina (¡no olvidemos nuestro marco histórico!)
"piensan" de manera muy distinta -e incomunicada- los latinoamericanistas y mexicanistas
de los campus de Tulane, Kansas, Trinity, Columbia ... Y no debemos perder de vista las notables aportaciones, especialmente en el campo
del rescate documental (literario o histórico) ,
que debemos a muchos académicos gabachos ...
Programa en Austin. 12:00: comida con amigos y colegas en el profesora! Walter Web Hall
del Faculty Center (escenario de uno de aquellos extinguidos encuentros de mexicanistas
que buscaban poner a dialogar a las dos academias, la mexicana y la norteamericana). 15:00:
presentación de mi La revuelta en el Batts Hall,
2º piso, salón 201.
Reencuentro con mis
anfitriones MGG y TV.
Y con IV, EF y AE. Colegas. Intercambio libro con NS. Comida.
Paseo por el campus.
Me presenta, generoso, MGG. Arranco
con la cuádruple demolición contenida en
La revuelta. La de Antonio Caso y Cía. no fue:
a) ni una generación
(una constelación, sí);
b) ni una constelación
exclusivamente literaria
(sociocultural, sí), e) ni
se opuso al grupo modernista (más bien dejáronse arropar y publicar
por Valenzuela y los
suyos; aunque salen a
su defensa cuando la
guerra al modernismo
declarada por Manuel
Caballero); d) ni su acción y ambición se ago-

22

tó en 1914 (más bien perduró durante los veinte).
Ábrese el ping pong de preguntas y respuestas. Me siento, ¡uf1, como torero en buena tarde
(las hay regulares o de plano pa'l arrastre). Advierto lo hondo que han calado algunos trabajos
míos del pasado (los setenta, los ochenta).
Antes de regresar a San Antonio, danos tiempo para asomarnos a Barnes &amp; Noble (monumental, no del todo antojable, en soporte papel y electrónico The full man, la segunda novela de Tom Wolfe); para: beber una copa de despedida; para: recorrer la formidable exposición
R.eflections in a Looking Glass: a Lewis Carro! Centenary Exhibition (MGG obséquieme el libro-catálogo); para: hacer una escala -nomás falta-

ha que no- en San Marcos, ya no Big Mall sino
City Sale.
San Antonio, noche. Ceno con RB, SQ yJS.

tera. Ocasión que se pinta calva para el Servicio Social.

Entrada: 20/XI

o
Texto: 88 años de revolución -48 de ellos de contrarrevolución- nos contemplan. Actos conmemorativos encabezados por el Consulado mexicano. Aquí redactóse el Plan de San Luis. De aquí
salió para representar una opereta trágica el
señor padre de Alfonso y Rodolfo Reyes. Aquí
se exiliaron no pocos porfiristas, huertistas, revolucionarios (AM, amigo dilecto, nos lleva al sitio
donde se levantara la mansión del Dr. Aureliano
Urrutia, extraño personaje todo sombras, amigote y sicario de Huerta).

Entrada: 19/XI
Texto: previamente al desayuno me impongo de
las noticias (aquí, todavía gusta el clintoniano
culebrón oval-oral; transmítese la grabación de
las conversaciones telefónicas de las Erinias de
la Casa Blanca: ML y LT). También paseo por
el parque fronterizo al Hotel San Anthony. También cumplo mi diaria cascarita aforística: "El
Sexo, no el Arte, separa a dos autobiografias imprescindibles: Tiempo de arena y La estatua de saf';
"Si en verdad aspiro a la inmortalidad, debo mejorar mi caligrafia"; "Al Imperio lo está jodiendo
el spleen". Desayuno. Ya arribaron VQ y CC.
Traslado a la EPESA. El coloquio transmítese
por videoconferencia a la ciudad de México y a
Nueva York. Título: "Los ateneístas: una visión
del porvenir". Inauguran RA y RB. Modera SQ.
Primera ronda: "Martín Luis Guzmán: la retórica del exilio" (JBN), "Martín Luis Guzmán:
una literatura revolucionaria" (FC) e "Ironías
y subversiones de los modernistas: Antonio
Caso, político renuente" QGQ). Segunda ronda: "Ulises criollo y la fundación de la ciudad
ilustrada" (VQ), "La raza cósmica e indología:
utopía y síntesis de América" QS) y "La ardua
tarea: don Alfonso urbanizador" (VDA).
Comemos en el Polo's, una de mis estaciones en San Antonio (como el bar del Ancira en
Monterrey). Por la tarde: mesa redonda (y/ o
conclusión) del coloquio neoyorkinosanantoniano bajo la advocación: "El Ateneo de la Juventud: una misión fundamental". La mesa propone y el CEPE dispone la habilitación de una
especie de buzón o fondo que reciba, guarde,
clasifique todo material a la mano sobre el
movimiento ateneísta. Fotografias, documentos, libros, fichas bibliográficas, artículos, etcé-

o
Mañana regreso al atestado, prepapal De Efe.
A vuela pluma: las conversaciones con JS, ocupado en la biografia definitiva de Vasco, me
hacen recordar que más tarde que temprano
tendré que acometer mi semblanza intelectual
de MLG; VQ y yo discrepamos sobre el punto
de una ciudad ilstrada ateneísta; él que sí, yo
que no (quizá me expresé correcta pero no completamente: lo que no hubo, ni lo hay, es una
propuesta urbanística desde la literatura; proyectos y edificaciones de monumentos y edificios
desde luego, pero no una visión del conjunto de
la ciudad de México; pecado, insisto, no sólo
de los ateneos); reparo en uno de los libros sensación del momento: Fashionable nonsense / postmodern intellectuals abuse ofScience, de Alan Sokal
y Jean Bricmont.

o
Resulta que allá por el 96, Sokal, profesor neoyorkino de fisica sin duda aburrido del diario
transcurrir,juega una fenomenal trastada a Social Text, revista sacramentada si las hay (a ella y
a su lectorado). Hácele llegar, para su exigen te

23

�evaluación, arbitrio, una calculada parodia armada con las citas de prominentes pensadores
franceses y norteamericanos. En su "paper-bomba", Sokal proponíase, en idéntica medida a mi
juicio, satirizar y satanizar el saqueo que de la
terminología de las ciencias naturales y exactas, acometen las ciencias sociales. Social Text
cae en la trampa. Publica el texto cargado. ¡Revelación del timo! ¡Escándalo mayúsculo! En
pasillos y cubículos.
Ya embalado, Sokal, únese a otro fisico, éste
de origen belga; al alimón publican en Francia, en 1997, el libro Impostures intellectuel,es; las
que cometen, al esgrimir, sin venir al cuento y
sin argumentación, nociones fisico-matemáticas, los santones Lacan, Kristeva, Latour, Baudillard, Delleuze, Guattari y etcétera. Acto seguido, el libro -éste que tengo en las manospublícase en Estados Unidos.
Una cita: "... if these writers have become
international stars primarily of sociological
rather than intellectual reasons, and in part
because they are masters of language and can
impress their audience with a clever abuse of
sophisticated, terminology -non scientific as
well as scientific- then the revelations contained in this essay may indeed have significant
repercutions". Repercusiones, se entiende, que
atañen tanto al saber como al deber, al Conocimiento como a la Ética. La moral de la investigación. De la hermenéutica.
Pero la crítica-des-simulación- no se agota en el nonsense (género voluntario o involuntario, de otra suerte válido; el nonsense asimismo lo practica nuestra academia). Lo que en
el fondo preocupa a los autores en el dominio
de una filosofia, adoptada por vastos sectores
universitarios del Imperio, a la que llaman
"posmodernista". Ni más ni menos que "an
intellectual current characterized by the moreor-less explicit rejeccion of the rationalist tradition of the enlightenment, by theoretical
discurses disconnected from any empirical test,
and by a cognitive and cultural relativism that

24

Bioy Casares en la Capilla:
un recuerdo
Sergio Cordero

Brov CA.sARES ESTUVO EN LA CAPILLA ALfonsina de Monterrey el 25 de junio de 1991.
Ahí sostuvo un diálogo con el público. El tranquilo escritor bonaerense contestó, unas veces
con paciencia, otras con humor y algunas más
con refinada ironía, preguntas que iban desde
lo previsible (su amistad con Jorge Luis Borges, su opinión sobre el entonces reciente Premio Nobel a Octavio Paz), hasta lo sorprendente (su decepción del surrealismo, su entusiasmo
por La suave patria de Ramón López Velarde,
su defensa de la poesía de Alfonso Reyes, la
explicación de algunos aspectos de su proceso
creativo).
Me extrañó que, durante esa sesión, los asistentes no abundaran en dos motivos recurrentes de su obra: lo fantástico y las mujeres. Estos
temas, aunque parecen distantes y hasta incompatibles, logran una armonía insospechada en
los relatos de Bioy Casares. Por ejemplo, La invención de Morel (1940), su obra más conocida,
es la historia de un extraño invento que anticipa los hologramas y la llamada "realidad virtual" y, al mismo tiempo, es la historia de un
amor imposible entre dos personas que, pese a
aparecer juntas, jamás llegarán realmente a
encontrarse.
Aunque no siempre el desencuentro amoroso requiere de artificios tecnológicos tan audaces. Si mal no recuerdo, en GuimaUa con
amores hay un cuento acerca de una madura y
hermosa mujer viuda, quien descubre que su
ADOLFO

regards science as nothing more than a 'narration', 'myth' or a social construction among
others".
Grave, gravísima cuestión que me remite
-bajo este cielo tejano- a otra de las lecturas
inolvidables de este 1998: Pasión intacta de George Steiner. Al gran crítico francés -Supremo
Lector- lo ocupan y preocupan tales ingentes
asuntos. El nonsense imperante (cito de memoria: "La retórica política, la caprichosa mendicidad del periodismo y de los medios de comunicación de masas, la jerigonza trivializadora
de los modos del discurso pública y socialmente aprobados, han hecho que casi todos los
hombres y mujeres urbanos modernos digan,
oigan o lean una jerga vacía, una locuacidad
cancerosa... "). El descrédito de los nexos entre conocimiento y mundo, experiencia y teoría, palabra y realidad.

o
Entrada:21/XI
Texto: el grupo del coloquio se dispersa. Unos
viajan a California, a Austin, a Nueva York. Yo
regreso a México.

•

joven y atolondrado amante la ha dejado por
salir con Minerva ... , el vetusto y elegante automóvil de la dama.
Pero volvamos a ese día junio en la Capilla.
Con la ayuda de mi grabadora y de mi cuaderno de notas, rescaté algunas de las cosas más
importantes que dijo en aquella ocasión, un
escritor que lamentaba -como nosotros lo
hacemos ahora respecto de él- la sucesiva desaparición fisica de sus contemporáneos.
Adolfo Bioy Casares murió el pasado mes de
marzo. Queda completa, del otro lado de la
laguna Estigia, el alma de don Honorio Bustos
Domecq.
Insuperable. La suave patria

En una antología encontré La suave patria. Sin
querer me la aprendí de memoria y también El
retomo maléfico. Lo único que me salvó de plagiarla es que yo no escribo poesía. Pensaba que
no se podía escribir en nuestra época un poema a la patria que no fuera una copia del de
Ramón López Velarde.
Solo ante Alfonso Reyes

Me gustan mucho los textos de ficción de Alfonso Reyes. También sus ensayos y sus poemas.
Aunque a veces me siento un poco solo porque los poemas de Reyes les gustan menos a
otras personas. Pero hay poemas que a mí me
gustan muchísimo y que he repetido bastante
como, por ejemplo, la "Carne" de Minuta:

25

�La cercenada gloria de San Juan
los astutos colmillos de Caín
Héroes Napoleón y Calibán
Sitios Wagram Bailén Verdún
Uunín

mos escribir cuentos con un enigma y una solución bien nítida. Pues bien, nos perdíamos
en las bromas que hacíamos. De pronto, Borges me preguntaba qué íbamos a hacer con este
personaje o cómo resolveríamos esta situación.
Creo que no es nada malo escribir entre dos.
Incluso es más fácil. Cuando uno de los dos se
empantana, el otro lo saca. Pero conviene tal
vez empezar escribiendo uno solo, para saber
vencer las dificultades.
Bergson dice que la inteligencia es el arte
de solucionar situaciones dificiles. Hay que ejercer eso: encontrarse en situaciones dificiles y
tratar de salir de ellas solo.

Cuando estuvo en la Argentina, yo fui condiscípulo de su hijo
en la escuela secundaria. También
solía enviarle a don Alfonso mis
primeros libros, muy malos, anteriores a La invención de Morel. Él
me hacía llegar los excelentes libros que publicaba entonces. Yo
siempre salía ganando en el intercambio.

El mito de la trama perfecta

Cuando Borges dijo que la trama de La invención de Morel era perfecta, se refería a que su
estilo no lo es. Estoy de acuerdo. Las frases son
muy cortas. Lo único que yo procuraba entonces no era tanto acertar como no caer en el
error y me parecía que, en la frase corta, acechaban menos los errores. Pero encontré otro
error: la frase corta dio a la novela un estilo
como de pan rebanado.
Cuando yo era muy joven, pensaba que el
diálogo era una facilidad que no había que permitirse. Después de leer Adiós a las armas de
Hemingway, descubrí que el diálogo podría ser
muy agradable.
Imagino que el diálogo debe ser recibido
por el lector como un alivio porque, cuando
escribimos, nosotros los autores aspiramos a
cierta perfección. En el diálogo se aflojan las
cosas y, bueno, me parece que entra aire fresco
en las novelas.

Derrota del surrealismo
Elena y Octavio

Borges me sacó de la ilusión de que el surrealismo valía algo. Una noche, en el campo, sostuve con Borges una discusión sobre ello. Al
final, yo creía haber triunfado pero, a la mañana siguiente, me había pasado al bando de la
literatura deliberada: escribir lo que uno quiere y no dejar que el subconsciente ande escribiendo por uno.

Elena Garro me parece una de las
personas más inteligentes y encantadoras que he conocido. Cuando, en 1951, pasé seis meses en
París, veía a Elena y a Octavio Paz
todos los días. De vez en cuando
llegaban mexicanos a visitarlos.
Salíamos juntos y ellos les explicaban a sus visitas que yo era un
"mexicano honorario".
Es cierto, estuve perdidamente enamorado
de Elena.

Premio Nobel de Literatura. Los premios son
muy agradables. Cuando los recibo, siento la
misma alegría que uno tiene al sacarse la lotería. Pero no voy a admirar a una persona por
los premios que obtiene. Puedo admirarla a
pesar de esos premios.

A pesar del Nobel

De Octavio Paz, me gustan su poesía y sus ensayos. Al principio no me gustaba su poesía, me
parecía prosaica. Ahora es precisamente ese
prosaísmo lo que me encanta.
Qué le vamos a hacer. No es el único error
que he cometido. Hasta hace poco creía que
no me gustaba Chéjov. Hace dos años me enfermé y empecé a leerlo. Es mi autor preferido. Lamento que haya muerto y que no siga
escribiendo porque me gustaría recibir sus nuevos libros.
No, por Dios. Mi percepción de la poesía de
Paz no cambió porque le hayan otorgado el

Bustos Domecq

Una vez me encargaron escribir un folleto sobre el yogurt. Como lo pagaban muy bien, le
propuse a Borges que me ayudara. Nos aburríamos tanto que de ahí surgió el deseo de escribir cuentos juntos. Era 1937 y en 1940 hicimos
los cuentos de Bustos Domecq.
La redacción de esos cuentos fue en cierto
modo una lección de humildad. Ambos éramos
partidarios de la literatura deliberada y quería-

26

Invención al vuelo, escritura al trote

Escribir cuento o novela me es igualmente agradable. Pero yo invento rápido y escribo lento.
Invento en avión y escribo en carreta. Tengo
una cierta pereza en la novela porque sé que es
un viaje de tres años.
Desde luego, cuando a uno le parece que
los personajes de una novela viven, tiene la ilusión de haber creado un mundo y está muy feliz. Eso es algo que los cuentos no dan. Pero,
en cambio, los cuentos dan la ilusión de fecundidad. Cada que mis amigos me preguntan
"¿que estás escribiendo", no tengo que responder "tal novela", porque me la he pasado tres
años esribiendo la misma novela.

En la juventud, leer todo
Ya no tengo tiempo para leer novedades. Voy a
cumplir 77 años. Debo terminar de escribir una
novela a la que le faltan tres capítulos y empezar
otra que tengo en la mente llamada Ilse. Tengo
diez, doce cuentos. Y como veo que mis contemporáneos están adquiriendo la costumbre de
morirse, no quiero que la muerte me sorprenda
antes de que termine estas cosas.
En la juventud hay que leer de todo, hay que
informarse. Cuando se llega a mi edad, se puede leer por razones hedónicas. Yo leo lo que
me da placer. Pero cuando un amigo me dice
que tal libro nuevo es muy bueno, lo leo, desde
luego. Además, releo autores que, a veces, no
son los que parecen mejores. Pero soy un hombre de costumbres y vuelvo a ellos: Stendhal,
Benjamín Constan t. ..

Política: costumbre de infelicidad

Mire, yo no me meto en política. No estoy feliz.
Pero estoy tan acostumbrado a no estar feliz en
mi país por razones políticas que a la mejor, si
hubiera un cambio, me asustaría.

27

�Duchamp: poética del objeto
Luis Xavier López Farjeat

Es MUY AMPLIA LA BIBLIOGRAFÍA QUE EXISTE SOBRE LA
ingeniosa innovación de Marcel Duchamp en
las artes escultóricas, la pintura y los objetos de
arte. No intento ser innovador. Entre la extensa bibliografía que hay escrita en torno a la figura de ese famoso personaje, son lugares comunes las tesis que afirman la existencia de una
poética en Marcel Duchamp. Hay una poética
de la imagen, hay una poética en el lenguaje,
en el estilo y el símbolo. Esta poética existe a
tal grado que las obras de arte no se entienden
al margen de su poética propia.
Existe una poética en el arte del ready made.
Encuentro asociaciones directas y muy evidentes entre los objetos ya hechos, algunos objetos
de uso simbólico y su denominación. Es bien
sabido que varios títulos que refieren a dichos
objetos son juegos de palabras, trucos lingüísticos que Duchamp aprendió de Raymond
Roussell. En sus Impressions d' Afrique, Roussell
inventa una poética racionalista, construida desde una lógica rigurosa y antirromántica. En ese
texto, unos náufragos reúnen máquinas y objetos de su propia invención y autoría para hacerlos llegar a un nuevo emperador imaginario. Los nombres y los mecanismos se asocian
desde una inventiva excesivamente lógica, pero
también innovadora. De alguna manera se reproduce el momento en que los hombres inventan y ponen nombres a lo que inventan.
La asociación de máquina y nombre remite,
claramente, a la antiquísima paradoja del nombre y )a cosa. Desde el Cratiw puede entenderse
la naturaleza del nombre como una convención.
Pero los ready mades reciben su nombre por la
más libre y arbitraria convención literaria. Detrás
de cada uno hay un argumento poético-racional.
Cada nombre y cada objeto tienen una poética
distinta que depende de su función. Hay ready

•

mades que solamente sirven
para mirarse,
hay unos que
pueden manipularse y hay otros
que deben manipularse. Todos
son entidades
duales: plásticas
y lingüísticas.
Puede ejercerse una arqueología poético-intelectual sobre cada objeto simbólico
construido por Marcel Duchamp. En la Caja
verde, Duchamp reúne una gran cantidad de
notas escritas desde una inteligencia abstracta.
Estas notas no pueden entenderse al margen
de los objetos, así como los objetos no terminan de completarse en esencia, sin conocer
estas notas. En estos apuntes, para muchos ininteligibles, intenta alcanzarse la conexión intrínseca que hay entre la imagen de un objeto y la
palabra que lo refiere o significa. Duchamp entiende que la escisión es tan aparente, que prácticamente puede decirse que la asociación que
existe entre la imagen de un objeto y la palabra que la nombra es una tautología. Una vez
que se descubre esta intensa conexión, puede
arrancarse la palabra para otorgarle múltiples
sentidos y significados, considerando su fonética pura, sin su semántica o su sintáctica. La
fonética pura, sin semántica ni sintaxis, libera
la palabra, la descontextualiza para recontextualizarla a su antojo y entonces expande su significado.
Duchamp practica, creo, una poética que
arranca de la tautología y luego propone ejer-

28

temente inasociables que, en realidad, tienen
un significado.
Lo que hace Marcel Duchamp es establecer
asociaciones entre elementos extraños y, enseguida, buscar una asociación simbólica que viene dada por el nombre y el uso o función que
tiene cada palabra en el título de la obra. Los
cubitos de mármol tienen una doble asociación:
azúcar y hielo o dulzura y frialdad; el hueso de
sepia está intacto dentro de la jaula: sinónimos
de intacta son inmaculado o virgen; por último, el termómetro certifica la baja temperatura que hay en la jaula. A esta asociación de elementos, Duchamp le llama "Por qué no estornudar Rrose Sélavy?". Se estornuda porque la
temperaura es baja, es fría. En la jaula la temperatura es simbólicamente fría por un significado erótico: dulzura y frialdad se asocian a la
mujer. Además, no hay en la jaula pájaro alguno que pueda picar el hueso sepia; aquí está el
tercer elemento de esa femineidad descrita por
Duchamp: la virginidad. Este objeto es una sátira simbólica hacia la mujer fría que imposibilita el amor.
Esta metáfora plástica y lingüística del amor
lleva un título que también posee varios significados. Why not sneeze Rrose Sélavy? puede leerse entremezclando dos idiomas, inglés y francés, y entonces se leerá: Why ins't easy eros c'est la
vie? (Por qué no es fácil eros que es la vida?)
Hay una tensión permanente entre todos los
elementos involucrados en la invensión plástica y también la hay entre su propia entidad y
su denominación. Ésta, a su vez, da origen a
una frase que explica vagamente la imagen del
objeto creando nuevos significados sobre las
propias significaciones que hay en los elementos plásticos independientes.
Ésta es la poética que existe en los objetos.
Es una poética del significado expansivo. Una
poética de la totalidad en tanto que incorpora
los objetos en su estado natural, en su materialidad pura, y deja de hurgar en su consistencia
para hacerlos ideales y no materiales. Una poética inacabable e inacabada que hace infinitos
los sentidos, significados y asociaciones de las
palabras.

cicios lógicos, para crear nuevos sentidos. La
esencia de esta actividad creadora es la unión
que existe entre una lógica rigurosamente racional y la fuerza libertaria y subjetiva que adquiere el espíritu creador, fuerza activa que
reconvierte al artista en un romántico individualista. Duchamp inventa una poética que
reúne racionalismo y romanticismo. Esto no
significa que sea un romántico. Es más bien un
inventor dedicado a hacer experimentos con
el fin de provocar una tensión entre el objeto
producido y las inevitables intervenciones de
la subjetividad productora y bautista, y, además,
de la subjetividad perceptora. ¿Quién se desvanece primero en estas dos dualidades objeto/
sujeto-creador y objeto/ sujeto-espectador?
Ambos elementos en las dos dualidades se mantienen, cada uno se resiste a ser integrado en
el otro. Ésta es la esencia de la poética duchampiana: el enfrentamiento de la pureza plástica
y la pureza lingüística.
Un ejemplo del enfrentamiento definido
puede ser un conocido ready made que se llama
Why not sneeze Rrose Sélavy? La descripción plástica es muy sencilla. Todo el material que conforma el objeto es cognoscible: una jaula en la
que hay unos cubitos de mármol, un hueso sepia y un termómetro. Todo es perfectamente
definible. Sin embargo, la asociación de unos
elementos con
otros es sumamente extraña. De hecho, parece no tener significado. Sucede como en la famosa asociación
de objetos que hace
Lautréamont
cuando habla del
"encuentro fortuito entre un paraguas y una máquina de coser sobre
una mesa de disección". En ambos
casos se habla de
elementos aparen-

29

�La venganza del escritor es escribir
ENTREVISTA CON CAMILO JOSÉ CELA

José Garza

•
Hace poco más de un mes pasó por el quirófano. ¿Le
colocaron un marcapaso?
-Sí, bueno, una pequeña cosa. Estoy bastante bien. No fue nada: una pequeña cosa.
Ahora estoy trabajando mucho.
-¿En su nueva obra, Madero de boj?
-Estoy tratando de terminarla, está bastante adelantada. Es la obra que se me encrestó
con el Premio Nobel. La tenía empezada en
1989 pero después del Premio no pude reanudarla. Tuve que empezar desde el principio.
-¿El Nobel, que recibió hace diez años precisamente, qué le brindó?
-Una gran satisfacción, sin duda, igual que
al pobre de Octavio Paz que lo recibió el año
siguiente, en 1990. No sé. Cambia mucho la vida
de uno con el Nobel, sobre todo al principio,
después ya poco a poco uno se incorpora al trabajo y puede volver a sus hábitos normales.
-¿El Nobel calló bocas, don Camilo?
-Eso es lo de menos.
-¿Está usted satisfecho con su trabajo?
-Nunca está uno satisfecho del todo con
lo que hace. Ahora: disgusto, avergonzado, apenado, tampoco lo estoy.

LA SUYA ES UNA ESTAMPA DE HOMBRE HOSCO Y AMENAzador, políticamente reaccionario. Pero eso es mentira, dicen quienes l,o conocen como la académica catalana Ana Maria Matute: "Le conozco desde hace muchos años y sé que es una excel.ente persona, de las
mejores que he conocido. Si es duro es porque su prof esión es ésa, pero él no l,o es". Qµ,ién sabe. La historia literaria de este hombre, considerado en su nación
y en el mundo como precursor de la l.engua narrativa
fundada por Cervantes, resulta por otra parte tan
soberbia con el laurel del Nobel, que hace precisamente diez años /,e fue cowcado, y con la fama de dos de
sus primeras novelas que figuran entre las mejores
del sigw dado las novedades forma/,es que registraron
(años cuarenta y cincuenta) y la dramática visión
de una realidad que es la de siempre.
Después de unos rrumumtos de esperarw en la biblioteca de la Real Academia Española, a la que pertenece
desde 1957, entra exactamente a la hora indicada por
su mujer, Marina Castaño, conducto por el que puede
accedérsele. Esfamosa y asombrosa la puntualidad que
procura este hombre de británico apellido materno:
Truwck. Y aparece a paso l.ento, vestido con un traje
azul y una amabilidad que rompe con la imagen que se
tenía de él. Camiw José Cela (La Cnruña, 1916) tiene
una mirada piadosa y una actitud compasiva ante el
sudor en /,a frente de quien l,o contempla nerviosamente
emocionado y con una temperatura más allá de w nor-

Camilo José Cela empezó el último año del siglo en el
hospital. Y salió sin afecciones y con el ánimo de parir un nuevo libro que ya circula. Historias familiares, edición hecha por Maciá y Nubiola que recoge
diecinueve textos que escribió en Palma de Malwrca
entre octubre de 1971 y julio de 1975, y que publicó
en las revistas]ano, Medicina y Humanidades y
Jano, Arquitectura y Humanidades.

mal por un ingrato resfriado. Es un caba.llero.
-Con México tengo lazos muy amistosos -dice
con su voz grave y elegante-. A Octavio Paz lo
admiré y lo respeté como lo merecía.
-¿Pero usted, don Camiw, cómo se encuentra?

30

Sobreeste nuevo volumen de Cela, la critica española aplaude
"la vigencia absoluta" de ws materia/,es y
el lugar del autor
como prcursor de la
l.engua narrativa por
su estilo, más que por
su temática, "que la
historia nos pwporciona muy de cuando en
cuando", como l,o considera el critico literario Rafael Conte.

Con este contexto de
referencia. Cela escucha atentamente la referencia que se le hace.
-Historias familiares evoca a La colmena, en cuanto a
que corresponde a pequeños retazos de personajes que permiten
una visión de conjunto de la especie, aunque
en este caso no resulta
tan dramática y sí con
dosis de sarcasmo y
humor.
-Estas Historias... encierran también su drama, pero
con un cariz cómico.

-Son historias que
no estaban reunidas en libro -dice
Cela, entrevistado,
sobre Historias familiares-. Son historias familiares puramente literarias que no tienen nada que ver
con mi biografia.

-¿El humor es indispensable para mirar la vida?
-Sí. También es una de las determinantes
de mi literatura.
-¿El escritor está condicionado por su biografía,
su geografía?
-Sí. Impunemente no se es español o mexicano o chino o inglés, ni por casualidad ni gratuitamente. Siempre se debe uno a sus orígenes, sin duda alguna.
-Sin embargo usted ha hecho, de la experimentación y la renovación de las técnicas narrativas un
signo de identidad literaria.
-Bueno, la experimentación es otro de los
canales a los que puede accederse para la literatura. También depende un poco del ámbito
que uno quiera reflejar porque en determinadas
obras uno usa un lenguaje peculiar, que en otras
es diferente. Pero al final lo que prevalece es el
hombre, la persona. El estilo es el hombre.
- A propósitos de determinantes y experimentaciones, don Camilo, ¿La familia de Pascual Duarte

Conte explica que en los años en que compuso estas
historias familiares. Cela acababa de dar dos obras
teatrales que considera piezas maestras de su
bibliorafía: el oratorio Maria Sabina y El carro de
heno y el inventor de la guillotina, además de
que anteriormente ya había publicado su primerDiccionario secreto, cuyos hallazgos fiwlógicos emplea a
placer en las Historias ... , así como su gran estallido
vanguardista de San Camiw 1936. Además, dice
Conte, Cela estaba también preparando el más negro, oscuro y misterioso de todos sus estallidos: Oficio de tinieblas 5.
-Se trataba por tanto de un periodo especialmente
fecundo -afirma Conte-, durante el cual el escritor se entregaba a manos l/,enas a toda suerte de experimentos, juegos más o menos morta/,es y apuestas a
fondo perdido, que son las únicas en las que se puede
ganar en el misterioso tablero de la literatura.

31

�-Pero digamos que la realidad sigue siendo muy
dramática.
-Claro, usted verá. No hay más que leer los
periódicos para ver lo que pasa en el mundo
entero.
-En este sentido del realismo en su obra, ¿cuáles
son las distancias que usted se ha marcado entre la
ficción y la realidad?
-Ninguna. Nunca me he marcado límites
entre la ficción y la realidad. La realidad desborda la ficción. Siempre he partido de puntos
de la realidad para después buscar la ficción
hasta donde la pueda alcanzar, que con frecuencia es no más lejos que la misma realidad.
-A prc;pósito de límites, el sigw veinte está por
terminar, un sigw que inició en España, con una
generación prosista como la del 98 y continuó con
una poética como la del 27. ¿Cómo termina?
- No lo sé, no soy crítico literario ni mucho
menos historiador de la literatura.
-¿Pero como académico no se permite un juicio?
-España siempre ha dado una gran literatura. Igual en América Latina. Creo que la literatura en lengua española entra al nuevo siglo
con un buen estado de salud, sin duda alguna.

y La colmena están condicionadas al momento en
que aparecieron? Vaya: usted ha dicho que la venganza de un escritor es escrilnr: ¿escribir esas dos obras
fue la venganza suya del drama de los momentos de
la guerra civil española ?
- Probablemente sí. Pero es muy probable
también que todas mis cuartillas hayan sido una
venganza contra algo o contra-alguien, no lo
sé. Sigo creyendo firmemente que la gran venganza del escritor es seguir escribiendo.
- Este año se conmemora el sesenta aniversario
del fin de la guerra civil y el inicio del éxodo español...
- Bueno, perdón: de una parte de los españoles.
-Claro. Pero a lo que quiero llegar es a cuáles
fueron sus relaciones con el régi,men franquista y lo
qué provoco que usted haya publicado La colmena
en Buenos Aires, durante 1951.
- Me la tachó la censura aquí en España,
pero yo la envié a la Argentina donde apareció
primero. Mis relaciones, en ese terreno, fueron puramente literarias, pero no podrían ser
peores porque la censura con frecuencia mutilaba mis libros. Pero sucede que la obra literaria es más permanente que la censura.
- Pero usted nunca abandonó España.
- Bien. Pero lo importante es que la obra
literaria también aquí está y la censura ya desapareció.
-La España actual, con veinte años constitucionales, ¿cómo la encuentra?
-España está magníficamente bien. Estamos en unos momentos de gran auge económico y político. En España hay una libertad muy
grande, afortunadamente, que permite beneficiar a la cultura.
-Visión positiva la suya, don Camiw. Y pensar
que en su momento se le reprochó una visión tremendista.
-¡Ah! ¡Yo no contesto nada sobre las objeciones que me hayan podido hacer! Los críticos tienen una libertad absoluta para decir lo
que piensan.

El receso de la jornada académica que Cela dispone
para la conversación está por terminar. Otra vez se le
contempla nerviosamente emocionado, y agradecido,
y con la temperatura que sigue igual de más allá de
l,o normal por ese ingrato resfriado. Pero Cela es un
caballero. Con su mirada piadosa y compasiva perdona l,o imprudente de un mocoso y toma sin más el
ejemplar de Historias familiares para deciar/,o y dejarl,o nuevamente junto a la grabadora, sobre un
montoncito de libros recién adquiridos y entre los que
estaban las memorias de un viejo carpintero de un
pueb/,o mexicano de la frontera norte. Cela l,o toma.
-Es suyo -se le dice.
-Dedíquemelo -pide.
Diez, quince, treinta segundos de extraño silencio.
Cela espera paciente a que la mano tembwrosa termine de firmar el ejemplar. Y luego se marcha dejando
la puerta alnerta de par en par y dejando la sensación de su mirada piadosa y compasiva.

32

Seis poemas
Haroldo de Campos
[Versiones de José Javier Villarreal]

•
***
duda
sombra
sin duda
en la sombra
en la duda
sin sombra
fuera de duda
hora de sombra

'Irr, MILLVANON KALLA
paracannen

sin sombra de duda
una - habita mi sueño
allí donde esta memoria niña de catorce años

NACEMUERE

: - dices que ya no puedes serla más: -

se
nace
muere nace
muere nace muere
renace remuere renace
remuere renace
re

pero ella es en ti
encendida en su inminente epifanía
y viene (llegada y venturosa) a mi encuentro
toda envuelta en el perfume reciente
de las olorosas damas de la noche
así la veo
descendiendo una alameda infinita
donde mijuventud arisca
de azules cabellos negros
se abrasa
en el simple acto de
(verte)
verla

re
desnace
desmuere desnace
desmuere desnace desmuere
nacemuerenace
muerenae
muere
se

33

�Himnos para protegerse del sol*

UNA DANZA
.. ...

~·

una danza
de espadas

Margarita Cuéllar
.~~-..
-

esta
escritura
delirante

•.

,_

,,,..

.

...... _.

•

láminas cursivas

Himno del vuelo 520

la luna
entre dos
dragones

.. .volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

San juan de !,a Cruz

con un asta
de bambú
pasa
entre lianas
sin desenredarlas

Treinta mil pies
sobre el nivel del mar:

TENZONE

un oro de provenza
(ahora diréis) una dolencia
de sol
un sol quemado
de ese viento mistral (que dora y tensa)
proveedor de palabras
sol-provenza
punta de diamante
rima de enza
con quien ve
a contra-sol
y a contraviento
piensa

EL POETA EzRA POUND DESCIENDE
A LOS INFIERNOS

no al limbo
de los que nunca vivieron
m
al purgatorio de los que aguardan
sino al infierno
de los que insisten en el error
a pesar de alguna contrición
tardía y de la silenciosa vejez
-directamente, con rectitudel viejo ez
ya fantasma de sí mismo

Cogolin, Provence

y entre tanta condena
cuánto fulgor de paraíso

34

las nubes adelgazan.
Suspendidos del aire
el nombre, el calendario
heredan sus desvelos
al silencio. La voz
guarda sus alas.
Al pergamino azul
imborrable del cielo
escapa el aeroplano.

* Del libro inédito Himnos para protegerse del sol, preparado con la beca del Fondo Estatal para la
Cultura y las Artes de Nuevo León en 1998.

35

�.,,

Arbor

La palma y el sotol
Samuel Noyola

Todo se desvanece
hasta la lluvia
que encima de los montes
regala porten tosa

•

sus caricias de vidrio.
A Martha Margarita Tamez

Sólo perdura el árbol
alentado por nuevas

El otoño amarilla el pensamiento

generaciones de músicos con alas

y lo abandona abierto bajo el sol,

que a diario vocalizan

la muerte de la palma y el sotol

en lo alto

registro en una hoja del memento.

de su trono.

Himno de las siete vidas

El corazón ardía a fuego lento
y el trébol, desplantado parasol,
giraba divertido del alcohol:
-A las palabras se las ll,eva el viento...

No sería suficiente este domingo
para cantar la vida de los gatos.
Venían de la guerra del amor,
del ojo del huracán o de un charco de aceite.
Encontraron leche tibia, una bola de estambre
y tierra suelta para enterrar sus muertos.

Algunos se quedaron para siempre.

La palma escrita y el sotol ahogado
inician una ruta descampada,
emigran sin moverse de tu lado.
El otoño amarilla porque nada
germina sin borrones, roturado.
Trasmigra el pensamiento de pasada ...

Otros, tan pronto aliviaron su orgullo, se marcharon.
De vez en gato vuelven. Husmean desde el techo, maúllan quedamente
con pretensiones de panteras en la barda con vidrios.

36

37

�¿Desde cuándo se regocijaba la muerte del gozo
de Sabines por ser un peatón con un pedazo de luna
en el bolsillo? ¿Acaso desde que el pueblo dejó de
existir por decreto presidencial?
En la casa del día, el oficio de vendedor le dio
tiempo de esparcir piedras sobre la soberbia y se
constituyó en un poeta sencillo, dueño de la piedad bíblica del arcoiris:

Su poema "Algo sobre la muerte del mayor
Sabines" hoy es un poema de sí mismo, su lamento
desintegra toda la escoria del recuerdo y ahuyenta
el síndrome de los eufemismos: Y un día me dije: a
la chingada las lágrimas, y me puse a llorar, como se
ponen a parir.
Era la piedra que rueda, porque la noche está
inclinada y no se le ve el fin; y, como las piedras, ha
muerto de muerte natural. Y, como Lázaro, Sabines
llevará la resurrección en el lomo de las palabras.
Nadie vivió tanto la muerte, al margen de las
predicciones del Apocalipsis, como el autor del
Nuevo recuento de poemas; nadie se ha dado el deslujo
de inventar la muerte virtual, no menos dolorosa,
no menos apta para ser arrojada al lago del fuego,
al despoblado fatal de los significantes:

¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido o trabajar en la fábrica, o andar, como cualquier
peatón. ¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta, soy un
peatón. Y esta vez se queda echado en la cama con
una alegría dulce y tranquila.

Y el 19 de marzo de 1999 la muerte lo acompañó, a caballo, hasta el vertedero del sol ¿qué putas
podía hacer con su pierna tan flaca, con sus ojos
tan flacos?
Sabines era como un antiguo juglar que reunía
auditorios para sacarles la adolescencia del otoño
de la manga, la conciencia de que uno es el hombre que ha nacido desnudo y desde antes de partir
ya conversaba en silencio con Dios.
Quizá las nuevas generaciones no lo lean como
algunos de nosotros: en libros robados, prestados,
con algún golpe de por medio de parte del destino,
o alguna mentada de madre aunada al camino sin
salida. En esta primavera, y siempre que nuestro
corazón nos recuerde, hemos de llorar por el que
se va. Dios bendiga a Dios y de paso aJaime Sabines.

Mis amorosos padres, mis hermanos,
mi mujer y mis hijos
están sentados sobre la lápida
que quiero levantar para salir al aire.

Le vendí al diablo

Dios bendiga a Dios
y de paso a Jaime Sabines

le vendí a la costumbre
le vendí al amor consuetudinario
mi riñón, mi corazón, mis hígados.

Zacarías Jiménez
Los amorosos callan, el amor es el silencio más
fino -escribió, y después de su partida las flores
silvestres despertaron con toda la furia de la luz y la
virginidad sorda de los acontecimientos.
¿Cuando resbaló a la Facultad de Medicina había oído del crimen de los gatos? ¿O la muerte jugaba al yoyo en los ojos de los muertos? Lo cierto es
que aún conservo una de sus recetas:

LA SOMBRA VIOLETA DEL SILENCIO ARRASTRARÁ SU PEQUEña muerte de poeta hacia un dolor sin sitio, rumbo
a la senda antigua donde el amor ya no será la prórroga perpetua.
Jurará, desde la tierra, con una mano en el estómago, y sus poemas saldrán del polvo; será su voz
desde la tierra el pregón de los lirios sedientos de
una noche de luciérnagas. Susurrará desde el polvo
su verdad: "Sólo la vida existe; la muerte, no".
-Sabines es chafa -dijo una tarde de 1994 el
poetaJaime Augusto Shelley, antes de abandonar la
Casa de la Cultura de Nuevo León. Aludía a la infancia de Sabines, cuando declamaba en la escuela.
Aunque aprecio a Shelley, me retiré con la boca
amarga.
Asimismo, el novelista Jorge Ibargüengoitia lo
satiriza en su texto La vela perpetua, y dice que Sabines
(Jaime Salines, en el texto), desde sus inicios se sentía ya como un Cristo crucificado.
Supe que el cáncer lo obligó a buscar a quién
regalarle su alma, su destino y el mandato implícito
de que los muertos entierren a sus poemas. Y en la
víspera del equinoccio, el dolor no fue capaz de
arrancarle ni un verso, ni un pelo, del Salmo 151.

Inventor no ponderado de la vacuna contra la
vanidad, Sabines escribió un esbozo magnífico para
atenuar los embates de la soberbia, consciente de
que hay escritores que se hacen publicando y hay
escritores que se hacen escribiendo:

Don Raúl Rangel Frías o el
fuego espiritual de la ciudad
Armando Joel Dávila
PARA MI GENERACIÓN, QUE INICIÓ SUS ANDANZAS EN LOS
años setenta, era difícil reconocer, de nuestros antecesores, lo que habían hecho por la cultura en
Monterrey. Todos los aspectos de la vida social y
política y económica estaban contaminados de ideología. Losjóvenes que éramos en aquellos años, veíamos con desdén y con indiferencia las cosas que
hacían los mayores. El germen de la rebeldía nos
hacía pensar que tarde o temprano se habría de dar
el gran cambio. La Universidad, el ser más vivo de
nuestra sociedad, se debatía en una crisis profunda
que auguraba un avance, que quizá, pudiera ser
positivo para la clase media baja, a la que la mayoría
de los estudiantes pertenecíamos. La lucha ideológica que se dio desde los años sesenta vino a culminar en algo que no aceptábamos del todo, porque
fue un cambio, pero no lo que soñábamos. Afortunadamente, desde esta perspectiva que nos dan
treinta años, tenemos que reconocer que hubo frutos, pero que costaron muy caros: una apertura política, espacios para expresarse a quien se dedicaba

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Cómo le encantaba Dios mientras recorría, con
Tarumba, la ciudad a caballo, hasta el vertedero del
sol, y su cuerpo giraba en la palma de la muerte
como un trompo de verdad.
¿Cumplió su anhelo de pedir perdón al primero
que pasara a orar por el restablecimiento de su
amigo, el pintor José Luis Cuevas?

38

39

�cétera. Su formación en el Colegio Civil de nuestro
estado y luego en la ciudad de México le abrieron
los cauces intelectuales por donde habría de cultivar su vocación social y artística. De regreso a nuestra ciudad se empeñó en poblarla de imágenes que
la fortalecieran como ciudad humana y habitable.
Su cercanía con Alfonso Reyes, nuestro humanista,
tendió un puente para los proyectos de gran altura
que imaginara. Dedicó sus capacidades a empresas
imposibles en el ámbito social y se convirtió en el
gran paradigma y promotor de la cultura. Fundó
publicaciones, museos, la Facultad de Filosofía y
Letras, la Biblioteca Universitaria y la Escuela de
Verano de la UniYersidad.
El asentarse y contemplar con ojos puros la tierra árida y las montañas de la ciudad, le permitieron encerrar y hacer resonar en su conciencia los
ecos antiguos, que luego, se transformarían en textos claves para comprender la identidad de nuestra
tierra norteña. Me refiero a Teorema de Nuevo León y
Teoría de Monterrey. Que son, desde mi punto de vista, una reflexión apasionada e inteligente sobre lo
que ha sido nuestro pasado histórico como ciudad,
nuestro presente y los augurios de la ciudad que
soñaba para engrandecerla en todos los sentidos.
Teoría de Monterrey fue escrita por el maestro Rangel
Frías en ocasión de conmemorarse el 350 aniversario de la fundación de la ciudad, y nos dice
parafraseándolo, porque es un texto bello e interesante en la forma y en el contenido, dice que: "la
encuentra juvenil, emotiva y ligera". La describe con
la frase de: 'Joven señora". Se despoja de los aditamentos propios del origen, para ser imparcial en
sus juicios, deja fuera la vanagloria y el orgullo y
emprende la tarea de verla con los ojos del filósofo
y del historiador que había en él, afirma que la ciudad "ha adquirido conciencia de sí misma y que ha
llegado a su madurez intelectual". Para ese entonces, 1946, se había gestado un movimiento de gran
trascendencia en la sociedad, la Universidad de
Nuevo León se consolidaba como institución de
prestigio y calidad. Se había iniciado la etapa más
fecunda en el campo humanista y el trabajo intelectual se prodigaba en sus aulas.
En este recuento valioso que el maestro Rangel
Frías hace de la ciudad, nos dibuja con trazos definitivos, los rasgos que nos distinguen como habitantes , así como también, las características de esta
región noreste del país. La resequedad y bravura de
la tierra, que había sido poblada y luego abandonada y señalaba en palabras de Carvajal que este era:

a la creación artística y participación más abierta de
la sociedad en algunos asuntos de gobierno. Seguimos pensando que debe hacerse más. uestras búsquedas y energías estaban puestas en acabar con esquemas de autoridad que ya no funcionaban, con
la falta de diálogo con los mayores. La juventud necesitaba ser escuchada. Dentro de ese caos de voces, había manos francas, abiertas, que representaban la más viva emoción y calidad moral. Maestros
que se habían formado desde el inicio de la Universidad como institución. Sus voces y su magisterio
seguían vigentes a través de los textos, escritos y discursos, que hablaban de que todo el poder y el
futuro de Alma Mater y de México estaba en los jóvenes. Estos hombres formados en el rigor y en la
austeridad del claustro académico nos habrían de
dar hasta nuestros días una lección ejemplar.
El hombre que encabezaba este grupo,don Raúl
Rangel Frías, tenía la paciencia y el don de la palabra para conmover y para convencer. Había abrevado en los clásicos griegos, en la literatura, en el derecho y en la historia. Pertenecía a la inquieta generación del 29, donde participaban intelectuales y
escritores como Alejandro Gómez Arias, Enrique
Ramírez y Ramírez, Manuel Moreno Sánchez, Salvador Toscano, Octavio Paz, Rafael López Malo,
Efraín Huerta, José Alvarado, Salvador Azuela, et-

40

"el valle de la desilusión". Porque los pobladores se
enfrentaron a los breves espejismos de las bonanazas
mineras, a la condición agreste y montaraz de los
indígenas, a las avenidas de los torrentes y las fiebres y describe a la ciudad como parapeto de montañas que cierra el horizonte del sur. Ciudad sitiada
por el desierto, la montaña y el rigor del clima.
De ese pasado doloroso y del ambiente dificil
piensa que es un complicado acertijo descifrar la
prosperidad de Monterrey. En esta reflexión nuestros historiadores se han empeñado en investigar a
fondo, como Mario Cerutti, Israel Cavazos, Abraham Nuncio y con todo respeto, ustedes que me
escuchan con paciencia, ya que yo, con pies advenedizos invado el recinto de sus preocupaciones.
Últimamente se han realizado investigaciones
acuciosas que nos explican este fenómeno del desarrollo y la expansión económica de la ciudad. Rangel Frías con su intución y sus análisis generales señala que: "el hombre y las oportunidades que ofrece la historia de los pueblos le dio a Monterrey la
prosperidad de que goza". Frase que nos explica de
manera sintética por qué se dio el desarrollo tan
fuerte en esta área fronteriza.

En ese tiempo cuando fueron escritas estas reflexiones, la ciudad -194~ se sitúa Rangel Frías
como un señalador de rumbos y dice que la ciudad
"ha sido llamada a ejercer una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México". Yhe aquí otra de las claves de su pensamiento,
su hondo sentido de la vida, su deber de maestro y
de promotor de la cultura. Su desinterés de lascosas materiales, sus "fuentes espirituales" como él las
llama. Dice que hay que perseverar "en la continuidad del esfuerzo aunque la meta se mantenga inaccesible. Al llegar nuestro turno es de rigor prender
más puro y más alto el fuego espiritual que edifica
la ciudad siempre inconclusa. La del cuerpo y la del
espíritu. La pura y luminosa eternidad de una ciudad perfecta".
Y es así como la deseamos y la soñamos hacia el
futuro y hacia el pasado. Una utopía que no termina como la palabra del maestro Rangel Frías, que
resuena en la memoria de quien se acerca a conversar con sus libros y a recordar su voz y su palabra
precisa y elegante, con ese aire lejano y tan actual,
semejante a la envolvente llíada de Homero, donde
el nombrar es la evocación circular del mito.

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ABIERTO PARA TODO PÚBLICO, DE LUNES A VIERNES DE

41

8:00 A 17:00 HORAS.

�ociológica
Una de las ideas más escuchadas es la de que
pese a los males que pudo haber hecho, el régimen de Pinochet permitió sentar las bases de
un auténtico crecimiento económico en Chile, como si el mal pudiera justificarse por el supuesto bien que trae aparejado. En lo que va
de 1970 a 1992, el producto nacional bruto per
capüade Chile pasó de 740 a 2,730 (en dólares
estadounidenses), lo que significa un aumento
de 3. 7 veces, mientras que el monto de la deuda externa como porcentaje del producto nacional bruto ascendió del 25.8% al 48.9%. Para
el mismo periodo y para México, los datos son:
un PNB que pasa de 490 a 3470 (aumenta 7.1
veces) y la deuda externa pasa a ocupar del
8. 7% al 34.1 %. Se podría alegar que proporcionalmente la deuda mexicana crece mucho
más, pero mientras ésta se mantiene en menos
de un tercio del PNB, la chilena alcanza casi la
mitad. Todo esto sin considerar, además, que la
distribución del ingreso se ha hecho tan inequitativa en ambos países que ninguna explicación
puede justificar nada. Margaret Tatcher se encuentra entre quienes sostienen que esta "mejoría" de la economía chilena sentó las bases
para lo que llamó el restablecimiento de la democracia en dicho país, como si no hubiese sido
Pinochet quien la había roto. Curioso uso de
los argumentos políticos.
Otro argumento interesante es la defensa
de la nación. Los seguidores de Pinochet-que
son bastantes- y los de Milosevic -que parecen ser más-, alegan la nacionalidad y sus derechos para hacer lo que hacen y eliminar así

Dios los cría
Dos CONJUNTOS DE FENÓMENOS, SEPARADOS EN EL
espacio y relativamente desfasados en el tiempo, han despertado en las últimas fechas la atención de la opinión mundial y no es posible para
la ciencia social ignorar sus efectos. Uno de ellos
es el posible enjuiciamiento en España de Augusto Pinochet por los crímenes cometidos
durante su presencia al frente del gobierno de
Chile. El otro es la decisión de la OTAN de atacar a los centros militares estratégicos de lo que
queda de \úgoslavia para obligar a su presidente a negociar una especie de ''vuelta atrás" en
una serie de medidas políticas tomadas desde
1991. Más que un análisis detallado de ambos
procesos, lo que no podría hacerse por razones que espero sean obvias para cualquier lector, me gustaría reflexionar sobre algunos de
los.argumentos que se presentan para tratar de
justificar algunas de las posiciones en conflicto, argumentos que pueden constituirse en
mitos, o sea, en semiverdades que todo el mundo acepta como dados para aprobar o condenar ciertas acciones.

42

todas las críticas. Ya dijo Einstein que el nacionalismo es la enfermedad infantil de los pueblos; ninguna nacionalidad -construcción histórica sometida a muchos avatares- puede justificar ninguna defensa, pero muchos líderes
corruptos en el mundo apelan inmediatamente a la defensa de lo "nuestro" como uno de los
recursos más fáciles para conseguir adhesiones
irracionales y, por ello mismo, incondicionales.
Los seguidores, o sea que si muchas personas te apoyan no puedes estar del todo equivocado, es otro argumento digno de análisis. Muchos han quedado sorprendidos al ver que tanto en Chile como en \úgoslavia había muchas
personas que salían a la calle a defender a su
líder. En este último país, los jugadores de futbol no quedaron al margen y usaron diversas
formas de protesta por los bombardeos sobre
su territorio. Lo curioso es que Henry Kissinger,
cuando justificó la acción de los Estados Unidos de América para derrocar al entonces presidente constitucional Salvador Allende, expresó: "no veo por qué tenemos que dejar que un
país se haga marxista tan sólo porque su pueblo es irresponsable".
Razones humanitarias obligarían a defender
a Pinochet. .. Éste es uno de los argumentos más
curiosos. Especialmente porque quienes más
fuertemente lo han utilizado son los amigos de
Pinochet en el Vaticano. El secretario de Estado de esta nación, Ángelo Sodano, reconoció
haber intervenido a favor de Pinochet ante el
gobierno británico "por motivos humanitarios".
Sodano había sido embajador vaticano ante el
gobierno de Chile durante el periodo pinochetista y supongo que en su momento habrá justificado también las torturas y asesinatos por
razones humanitarias.
Por último, el papel de los Estados Unidos
de América, ya que en ambos casos sus gobernantes utilizaron curiosos argumentos para justificar sus acciones. Porque se trató de apoyar
al genocida Pinochet y de repudiar al genocida
Milosevich. Es cierto que en un caso se trataba

de un gobierno republicano y en el otro de un
gobierno demócrata y que, pese a opiniones
vulgares muy difundidas, hay diferencias entre
ambos partidos, pero las situaciones no dejan
de mostrar grandes contradicciones. Y es cierto que no puede defenderse ni justificarse a Milosevich, ¿pero a Pinochet?. Quizá el drama de
Milosevich es que su único "padrino" sea Boris
Yeltsin.
Pinochet, Tatcher, Kissinger y la diplomacia
vaticana: ¿quién los juntó?

43

�la solución al problema de desarrollo económico de largo plazo -insistiendo, que en ese momento todavía no se presentaba, pero que el agudo análisis de este académico ya pronosticaba-,
era un cambio en el enfoque político del gobierno en la toma de medidas económicas. Se necesitaba un profundo cambio político.
Muchos han sostenido por largo tiempo la
tesis de que Vernon propuso entonces, en 1963,
las medidas que Salinas llevó a cabo en los noventa: abrir la frontera a la inversión extrartjera, eliminar los controles de crédito sobre la
banca comercial, reducir el campo de las operaciones del gobierno, regresar las tierras ejidales al régimen de propiedad privada, y algunas otras medidas dirigidas a liberar las fuerzas
del sector privado. Lo cierto es que lo planteó
como una opción, quizá más factible debido al
desarrollo de algunos importantes grupos de
poder, pero también consideró la posibilidad
de "un fuerte incremento en la inversión pública o una redistribución del ingreso" como
políticas alternativas. Estas últimas requerirían
un incremento considerable en la recaudación
fiscal, mayores déficits públicos y la "intromisión" del gobierno en algunas ramas de la industria - su uso de palabras sí denotaba un
gusto personal por la propuesta que posteriormente abrazó Salinas, aunque su discusión de
posibilidades lógicas no descartó otras.
Vernon argumentaba principalmente que lo
verdaderamente requerido era que el presidente rompiera con la hasta entonces tradición
priísta de buscar siempre la unanimidad, la cual
provocaba que no se hiciera ningún cambio de
fondo. De hecho, previendo la posible convulsión política que veía venir con la crisis económica pronosticada, llega a preguntar "si la confusión e incertidumbre de un sistema multipartidista no sería preferible a la parálisis de un
solo partido en busca de la unanimidad".
,
Es justo reconocer, sin embargo, que incluso
algunos importantes académicos, como Leopoldo Solís, no compartían del todo la opinión de

.,

conomia

Por otro lado, prácticamente cada importante
cambio de política que ofreciera alguna promesa de estimular el desarrollo del país involucraba un grado considerable de riesgo político". El pocas palabras, el profesor Vemon afirmaba en 1963 que una grave crisis económica
se podría presentar dentro de unos años si no
se cambiaban algunos elementos del sistema
político mexicano que comenzaban a obstaculizar la expansión de la economía.
De acuerdo con Vemon, las fuentes del crecimiento se estaban debilitando: las exportaciones se rezagaban visiblemente, especialmente
las entonces muy importantes de productos agrícolas; la sustitución de importaciones-prohibir
la compra de bienes en el extranjero para proteger a los productores nacionales- ya no era
conveniente, pues el desarrollo industrial requería de maquinaria y equipo que no se podían obtener domésticamente; por otro lado,
aunque la población pudiera ascender a 40
millones, el mercado interno era en realidad
débil, porque la sumamente desigual distribución del ingreso y muy extremos niveles de
pobreza implicaban un bajo poder adquisitivo
para la mayoría; además, el nacionalismo dominan te de entonces hacía imposible pensar
en la inversión extranjera como motor del crecimiento; una solución keynesiana de aumento del gasto público en inversión no parecía
tampoco factible, pues la recaudación fiscal con
la que se podría financiar era bastante reducida, representando entre 1Oy 11 por ciento del

Orígenes de las crisis
económicas mexicanas
EN 1963 APARECIÓ EL DILEMA DEL DESARROUO DE
México, de Raymond Vernon, un estudio clásico sobre los problemas de nuestra economía,
auspiciado por el Centro de Asuntos Internacionales de Harvard. Como curiosa nota de pie
se puede apuntar que Henry Kissinger, quien
posteriormente sería famoso secretario de Estado norteamericano, entonces todavía en su
papel de académico, era uno de los supervisores de las investigaciones de este centro.
La monografía analizaba los papeles de los
sectores público y privado en el desarrollo económico de México, desde mediados del siglo
pasado hasta el año de su publicación. Notando el verdadero "milagro" económico de crecimiento de 1940 a 1960, su conclusión, sin embargo, era que éste comenzaba a frenarse y que
los prospectos para retomar el desarrollo eran
inciertos. Su tesis era que "si a la economía se
le mantenía a la deriva por un tiempo largo, la
pérdida de ímpetu podría exponer al país a
graves riesgos políticos y pérdidas económicas.

44

producto de la economía, uno de los números
más bajos del mundo.
Finalmente, a corto plazo Vernon veía una
posibilidad que, en su opinión, no podía estimular el crecimiento más allá de unos pocos
años: el endeudamiento externo. Por lo visto,
ésta fue la alternativa que siguieron los gobiernos mexicanos posteriores y, efectivamente,
sólo lo pudieron hacer por un breve lapso de
tiempo antes de que las cosas empeoraran rápidamente a mediados de los setenta. En esa
época proliferaron y crecieron las fuentes internacionales de financiamiento para el desarrollo, como el Banco Mundial, y así pudo México evadir hasta 1976 la crisis pronosticada por
este profesor de Harvard. Posteriormente, tuvimos la fortuna -algunos dirían maldición-, del
boom petrolero, que nos permitió posponer otra
vez le entrada al estancamiento económico, de
hecho, hasta 1982. Casi 20 años después. Como
quiera, la lectura retrospectiva de este documento lo deja a uno con la sensación de que el
análisis era correcto y que, haberlo atendido,
nos podría haber evitado muchos dolores de
cabeza sufridos después.
Lo que en verdad se requería, según Vemon,

45

�Vemon. En la primera edición de su célebre libro La reali,da,d económica rnexi,cana: retrovisión y perspectivas, aparecida en 1970, el profesor Solís-a
quien por cierto la UANL otorgó el doctorado
Honoris Causa en 1994-, no deja pasar que algunos acontecimientos profetizados por Vernon
confirman en parte su análisis, pero definitivamente descarta que en esos años la economía
mexicana se encontrara en una situación de tan
urgente gravedad, como quería hacer pensar el
profesor de Harvard. Más bien, él pensaba que
los problemas nacionales eran de índole económica, no política, tal como implicaba el análisis
del otro. De acuerdo con el doctor Solís, la cuestión era que "las políticas económicas seguidas
no han sido modificadas desde los años treinta y
que, en cambio, las condiciones económicas, en
parte por el mismo éxito alcanzado, se han alterado drásticamente, y que es menester modificar
las primeras para evitar una serie de problemas
que se han venido gestando, tales como el aumento del endeudamiento externo, la menor capacidad de absorción de mano de obra y la desigualdad en la distribución del ingreso".
En 1970, Leopoldo Solís veía con preocupación la creciente dependencia de la economía
mexicana de los recursos financieros del exterior, lo que la hacía sensible a las condiciones
de los mercados internacionales de dinero y
capitales. De acuerdo con él "el mayor endeudamiento del sector público en el exterior influyó ... fil tenerse que renegociar anualmente
uri volumen creciente de deuda". También denunciaba como un problema el efecto que los
programas de promoción de la industria manufacturera y de sustitución de importaciones
habían tenido, después de unas décadas, sobre
el desarrollo de las actividades agropecuarias,
que "disminuyeron su tasa de crecimiento, lo
mismo que ocurrió con las exportaciones de
bienes agrícolas". Ya desde entonces notaba
don Leopoldo que "La época de rápido crecimiento agrícola no mejoró la posición relativa,
e inclusive absoluta, de las familias de bajos in-

46

gresos ocupadas en esta actividad, pero sí aumentó el ingreso de los patrones y empresarios agrícolas", y continúa señalando que las
políticas de redistribución del ingreso han fallado: "los gastos sociales han aumentado notablemente, pero no es fácil apreciar su influencia por estratos, aunque es de preverse su poca
utilidad como mecanismo de redistribución. En
buena medida, estos gastos se forman por las
erogaciones en educación, cuya influencia es
mayor entre quienes continúan estudiando después de la escuela primaria. Sin embargo, como
son pocos los casos de personas provenientes
de familias con ingresos bajos que alcanzan esos
niveles educativos, la redistribución va hacia la
clase media y superior. Por otra parte, este mecanismo es más influyente en las zonas urbanas
que en las rurales y actúa para separar más los
ingresos entre estos dos sectores".
Unos años después, en enero de 1997 -en
plena crisis generada por la devaluación del
76-, Clark Reynolds, el reconocido investigador de la Universidad de Stanford, quien había publicado en 1973 otro libro clásico sobre
la estructura de la economía mexicana, presentó el documento Por qué el desarrollo estabilizador
de México fue en realidad desestabilizador ante el
Congreso de los Estados Unidos, preocupado
entonces sobre las implicaciones de nuestra crisis sobre su país.
Reynolds también insistió, como Vernon,
aunque menos dramáticamente, en las razones
políticas del problema de crecimiento económico mexicano. Los principales problemas de
México durante el periodo 1960-1970 eran el
elevado y creciente desempleo, la presión a la
repartición de tierras, el deterioro de la distribución del ingreso, las presiones en pro de aumentos salariales, el déficit comercial crónico
y cada vez más elevado, y la base anémica de
ingresos del sector público. Citándolo textualmente: "Su solución eficaz habría requerido
grandes cambios de la política tributaria y de
gastos públicos, y un equilibrio a largo plazo

del sector externo. Infortunadamente, la apariencia de estabilidad hizo que los gobernantes pospusieran las necesarias reformas de la
política fiscal y del tipo de cambio, pues sus
beneficios parecían inciertos y los gobernantes
temían que toda alteración del status quo asustara al sector privado e hiciera huir el capital
nacional y extraajero, lo que acabaría con el
'milagro' (de crecimiento económico)".
En opinión de Reynolds, que escribía en
1977, era urgente una reforma fiscal que incrementara substancialmente los ingresos públicos; deberían implementarse agresivos programas de redistribución del ingreso y alivio a
la pobreza, atendiendo particularmente la situación del campo; y, era urgente salirse del
círculo vicioso de la inestabilidad financiera,
estableciendo una política de tipo de cambio
libre dentro de una banda de flotación.
Parece entonces que el fondo de muchos

de los problemas económicos que desde la década de los sesenta se vienen denunciando tiene que ver con la insuficiencia crónica de los
ingresos del gobierno. Esto provoca que no se
puedan implantar las políticas de redistribución
del ingreso que requiere la estabilidad del país,
ni se pueda invertir en la infraestructura necesaria para el desarrollo económico. Además, los
problemas fiscales aunados a la presión política llevan a los gobiernos a recurrir cada vez con
más insistencia a los préstamos del extranjero,
con lo que crece la deuda externa a niveles
insostenibles, que provocan crisis financieras
al cambiar los sexenios, y cuya carga de intereses constituye una fuga permanente de recursos que no se pueden destinar a la inversión.
También han agravado las cosas las crisis que
se ocasionan por posponer los ajustes del tipo
de cambio, por lo que a lo mejor hay que evitar
mantener metas cambiarias dificiles de lograr.

(9

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47

�tención
flotante
to a una tradición racionalista y materialista en
su trabajo científico, aunque no han faltado críticos de izquierda que lo han calificado de burgués, reaccionario e idealista. Por temperamento, asumió una actitud recelosa y fría frente a
las exhaltaciones políticas, ideológicas o artísticas. Por eso criticó e ironizó, no sin preocupación, la conducta de algunos psicoanalistas c&lt;r
munistas y a vehementes militantes surrealistas
que lo habían tomado, contra sus deseos, por su
"santo patrono". Freud fue un revolucionario
en la historia de las ideas, no un activo combatiente al servicio de una ideología política.
Lo que sorprende en la abundante literatura sobre las improbables nupcias de Marx y
Freud, es la escasa difusión de los textos freudianos acerca del autor de El capital En efecto,
Freud dejó testimonios muy claros de lo que
pensaba acerca de los psicoanalistas de izquierda, del experimento social desplegado en la
Unión Soviética y sobre las ideas más destacadas del propio Marx. En cuanto al psicoanalista y activista radical W. Reich, Freud hizo una referencia llena de estupor sobre una afirmación
de aquél; escribe desconcertado en una carta a
un amigo acerca de "la disparatada afirmación
[de Reich] de que lo que llamamos instinto de
muerte es un producto del sistema capitalista".
Las otras opiniones fueron vertidas por Freud
en sus conocidos ensayos El porvenir de una ilusión, El ma/,estar en la cultura y en su J51l Conferenci.a: en torno a una cosmovisión. Para no dejar
dudas acerca de su honestidad y sinceridad al
emitir sus opiniones políticas Freud describe

Las nupcias de Freud y Marx [2]
FREUD FUE UN PENSADOR SOCIAL Y UN CRÍTICO DE I.A

civilización y sus instituciones represivas. Fue
también un severo moralista laico que opinó
sobre la educación, la religión, la política, la
guerra y la discriminación desde un punto de
vista científico. Nunca fue un político en el sentido que lo fue Marx, quien pretendía cambiar
la realidad. Freud percibía otra realidad detrás
de las apariencias y quería revelarla a través de
la interpretación. Aspiraba a producir un cambio terapéutico y educativo de "las masas" como
una vaga tarea futura del psicoanálisis y su efecto liberador al volver consciente lo inconsciente y al poner el Yo en el lugar dominado por el
Ello. Pero era un médico, no un político; no
obstante, se interesó en escribir una interpretación psicoanalítica del presidente norteamericano Woodrow Wilson y fue un hábil dirigente de la Asociación Psicoanalítica Intemacier
nal integrada por discípulos rivales, enfrentados permanentemente por envidias, celos y ambiciones personales. No participó en ningún
partido político. Era un libre pensador adscri-

48

en una nota a pie de página en el capítulo V de
El ma/,estar... : "Quien en su juventud conoció
por experiencia propia la amarga pobreza, así
como la indiferencia y arrogancia de los acaudalados, debiera estar a salvo de la sospecha de
ser incomprensivo y no mostrar buena voluntad ante la lucha por establecer la igualdad de
riqueza entre los hombres, y lo que de ésta deriva. Pero si esa lucha quiere invocar la igualdad de todos los hombres, como exigencia abstracta de justicia, está expuesta a la objeción de
que la naturaleza al dotar a los individuos de
aptitudes fisicas y talentos intelectuales desiguales en extremo, ha establecido injusticias contra las cuales no hay salvación".
Esta nota al pie hace referencia a un texto
en el que afirma: "Los comunistas creen haber
hallado el camino para la redención del mal.
El ser humano es íntegramente bueno, rebosa
de benevolencia hacia sus prójimos pero la institución de la propiedad privada ha corrompido su naturaleza. La posesión de bienes privados confiere al individuo el poder, y con él la
tentación de maltratar a sus semejantes; los
desposeídos no pueden menos que rebelarse
contra sus opresores, sus enemigos. Si se cancela la propiedad privada, si todos los bienes se
declaran comunes ... desaparecerán la malev&lt;r
lencia y la enemistad entre los hombres". Así
describe Freud las ideas de Marx acerca de la
bondad innata de los seres humanos y la forma
en que afecta a esta naturaleza bondadosa la
propiedad privada. Freud, por supuesto, está
planteando la existencia de un instinto destructivo en el hombre claramente opuesto a la tesis
de Marx, nos dice: "No es de mi incumbencia
la crítica económica al sistema comunista; no
puedo indagar si la abolición de la propiedad
privada es oportuna y ventajosa. Pero puedo
discernir su premisa psicológica como una vana
ilusión". En seguida rebate el argumento marxista recordando al lector que "La agresión no
ha sido creada por la institución de la propiedad; reinó casi sin limitaciones en épocas pri-

mordiales ... se le advierte ya en la crianza de
los niños... [y] constituye el trasfondo de ter
dos los vínculos de amor y ternura entre los
seres humanos, acaso con la única excepción
del que une a una madre con su hijo varón".
Estas reflexiones fueron escritas en 1929, antes
de la instalación plena del nazismo en el p&lt;r
der, no obstante, Freud anticipa lo que más tarde ocurrirá con Hitler respecto a los judíos,
comparándolo con lo que ya sucedía entre los
soviéticos respecto a los burgueses; nos dice:

"Tampoco fue un azar incomprensible que el
sueño de un imperio germánico universal pidiera como complemento el antisemitismo, y
parece explicable que el ensayo de instituir en
Rusia una cultura comunista nueva halle su
respaldo psicológico en la persecución al burgués. Uno no puede menos que preguntarse,
con preocupación, qué harán los soviets después
de que hayan liquidado a sus burgueses". Actualmente nos referimos a este mecanismo
como la búsqueda de un chivo expiatorio para
culparlo de todos los males que afectan a un

49

�des un tema de tanta imporatncia y complejidad con una pocas puntualizaciones ... " No
obstante, él no es el único; dice: "Me entero de
que tampoco le resulta fácil a otros, mejor informados. En la teoría de Marx me han extrañado tesis como ésta: que el desarrollo de las
formas de sociedad es un proceso de historia
natural, o que los cambios en la estratificación
social surgen unos de otros por la vía de un
proceso dialéctico. En verdad, no estoy seguro
de comprender rectamente tales aseveraciones,
pero ellas no suenan 'materialistas', sino, más
bien, como un precipitado de aquella filosofia
hegeliana por cuya escuela Marx también ha
pasado".

grupo, sabiendo que la presencia permanente
de una amenaza exterior (o interior) aumenta
la cohesión entre los miembros del grupo. Aquí
Freud nos lleva al centro de su reflexión respecto
del hombre ysu insatisfacción en la sociedad. Nos
dice en el párrafo siguiente: "Puesto que la cultura impone tantos sacrificios no sólo a la sexualidad, sino a la inclinación agresiva del ser humano, comprendemos mejor que los hombres
dificilmente se sientan dichosos dentro de ella".
En su conferencia titulada "En torno de una
cosmovisión" Freud menciona el nombre de
Marx. Después de hablar de la ciencia, la religión, el arte y la filosofia, Freud habla de las
cosmovisiones políticas como el anarquismo,
al que juzga como una ilusión más, semejante
a la ilusión religiosa. Del anarquismo pasa a considerar el marxismo; escribe: "Las indagaciones de Karl Marx sobre la estructura económica de la sociedad y el influjo de las diversas formas de economía en todos los ámbitos de la
vida humana se han conquistado en nuestra
época una autoridad indiscutible". Confiesa no
conocer profundamente las obras de Marx y se
disculpa: "Me avergüenza casi tratar ante uste-

Aunque no deja de reconocer los méritos
de la teoría marxista en cuanto a la importancia de los factores económicos en las posturas
éticas, intelectuales y artísticas de los hombres,
afirma: "Pero no puede admitirse que los motivos económicos sean los únicos que presiden la
conducta de los hombres dentro de la sociedad.
Ya el hecho indiscutible de que diversas personas, razas, pueblos, se comporten de manera
diferente bajo idénticas condiciones económicas excluye el imperio exclusivo de los factores
económicos". En seguida critica el dogmatismo
ideológico del bolchevismo ruso: "Está prohibida toda indagación crítica de la teoría marxista ... las obras de Marx han reemplazado a la
Biblia y al Corán como fuentes de una Revelación, aunque no pueden estar más exentas de
contradicciones y oscuridades que aquellos viejos libros sagrados". Como buen crítico, implacable de todas las formas de ilusión con que el
hombre acostumbra engañarse, considera que
"el ensayo grandioso de un orden nuevo" en la
Unión Soviética no le parece muy prometedor,
"produce el efecto del evangelio de un futuro
mejor", y deja esbozado su pronóstico: "El porvenir lo enseñará: acaso muestre que el ensayo
se emprendió prematuramente, que una alteración completa del régimen social tiene pocas perspectivas de éxito ... "

El psicoanálisis fue prohibido en la
Unión Soviética por asignarle un instinto de muerte (agresión y destrucción) a
los seres humanos junto a un instinto
creativo y de amor (Tánatos y Eros), y
por considerarlo "idealista y burgués". Paradójicamente, ahora que el psicoanálisis languidece en Occidente; con la caída del muro de Berlín y la desintegración
de la URSS, ha resurgido con un desmesurado ímpetu en Rusia, donde existe
una gran curiosidad intelectual por las
figuras de Freud y Lacan. La clase intelectual ilustrada anhela información, terapia y supervisión de analistas freudianos y lacanianos, cuyas teorías y técnicas
estuvieron prohibidas durante tanto
tiempo en los países soviéticos. El futuro
de esta demanda es impredecible. Y a
todo esto ¿qué ha sido del freudomarxismo con todos los cambios ocurridos en
la Europa del Este vinculados al desmantelamiento del socialismo real? Podría
pensarse en su total y definitiva extinción
como un efecto derivado del fracaso del
marxismo-leninismo y de la prolongada agonía
del psicoanálisis, pero no ha sido así. En México se editan dos combativas revistas donde colaboran sociólogos y psicoanalistas vinculados
a la enseñanza en la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco y en otros centros educativos. Me refiero a las revistas Tramas.
Subjetividad y Procesos Sociales y Subjetividad y Cultura, donde destacan las colaboraciones de los
psicoanalistas Mario Campuzano, Enrique Guins-berg y Miguel Matrajt, empeñados en estudiar
las vicisitudes de la vinculación del hombre y la
sociedad. En el último número de Subjetividad
y Cultura se anuncia el VIII Encuentro de Psicólogos Marxistas y Psicoanalistas en La Habana, que se celebrará en dicha ciudad del 15 al
19 de febrero del año 2000, con el tema central Gwbalización y subjetividad. Psicoanalistas y

nio. En Argentina aparece regularmente la revista Acheronla, donde colaboran psicólogos, sociólogos y filósofos "torturadores del lenguaje",
adscritos como psicoanalistas a diversas sociedades de la diáspora lacaniana. En muchos de
los trabajos publicados en esta revista se percibe la atmósfera ideológica de los años setenta
con su inconfundible olor a esa mezcla de estructuralismo, marxismo y psicoanlálisis que,
por lo visto, no ha desaparecido del todo. Otros
estudios recientes han incorporado a la
posmodernidad como un tema idóneo para la
reflexión psicoanalítica. Otros más incluyen el
análisis de los nuevos paradigmas culturales y
su relación con la subjetividad. Dejo al lector
la tarea de sacar sus propias conclusiones de
este, al parecer, tema interminable donde las
estructuras ideológicas sobreviven al fracaso de
las utopías que les dieron origen.

psicólogos marxistas ante los desafíos del tercer mile-

50
51

�gía de Bacon, moderniza su lenguaje y añade
una cuarta tabla: la de los residuos. Todo esto
puede parecer ahora un tanto elemental. En
el tiempo de Bacon, sin embargo, fue tarea formidable. El Verul,amio inauguró lo que algunos
autores han dado en llamar "filosofia experimental". No es muy afortunada esta caracterización. Seguramente hizo filosofia y, sin duda,
puso énfasis en la experimentación; pero la filosofia misma no es experimental. El mérito de
Bacon consiste en haber contribuido,junto con
Descartes, Galileo, y otros pocos, a crear la atmósfera propicia para la eclosión de la ciencia
empírica moderna. Es comprensible que en ese
tiempo se hubiera hecho resaltar el asunto del
método; el rigor procedimental, la experimentación, la generalización y eventual expresión
matematizada de los resultados, el compromiso de comprobar los asertos, eran buenas armas para combatir el desorden, la verborrea y
la especulación desenfrenada. Es exclusivo de
Bacon el mérito de haber hecho consciente el
programa tecnológico de la modernidad: conocer a la naturaleza para dominarla.
El párrafo anterior empieza diciendo: ''La obra
de Bacon es extensa". Esta proposición es verdadera; pero, entonces ¿cómo pudo Bacon escamotear tiempo a sus compromisos de Estado para
componer estos trabajos? Esta pregunta se
agiganta al considerar que algunos estudiosos han
adelantado la sospecha de que también escribió
toda la obra atribuida a Shakespeare. En la dedicatoria del Novum Organum al rey Jacobo, reconoce el problema y dice: "Podrá acaso su Majestad acusarme de hurto por haber robado a sus
negocios tanto tiempo como se precisa para estas cosas. Nada tengo que decir". Otra vez, confesión plena.

achina
speculatrix
to. Pobre de Bacon, que, falaz consigo mismo,
dice sólo observar en su futuro la figura de un
oscuro autor de libros o el rostro de un modesto gambusino en los placeres de la verdad. Qué
lastimosa confesión la que hace a su amigo
Bodley: mi alma ha sido siempre una extraña
para mí. Esta última afirmación no hay que tomarla muy en serio; algo le pasa, ciertamente,
pero también quiere jugar con referencias bíblicas (Libro de los Salmos, CXIX, 6). Además,
si su alma es una extraña ya tiene a quién inculpar de sus extravíos ambiciosos. Esta alma,
extraña al propio Bacon, es imputada de no
haber dedicado más tiempo a la composición
de libros y sí a los negocios del Estado. Y a los
propios, desde su posición de canciller, para su
gran desdicha.
La buena suerte de Bacon comenzó un poco
tardíamente, a los 44 años de edad, cuando logró ser nombrado caballero y, a la muerte de
su hermano, se quedó con los bienes dejados
por su padre. A partir de este momento su vida
inició el curso de una parábola. Su momento
más alto es cuando llega al rango de Lord Canciller: él maneja el Gran Sello, hace y deshace;
pero antes también hubo de cumplir obligaciones penosas; tuvo que fungir como abogado acusador en el juicio al conde de Essex, su
propio protector. Bonita cosa hizo este conde:
por asuntos concernientes al gobierno de Irlanda llegó a volverle la espalda a la reina Isabel y aun dirigió su mano a la empuñadura de
su espada. Essex fue ejecutado en el segundo
mes del año de 160l. Su rival, Sir Walter Ra-

El tiempo que te quede libre...
pARA DERIVAR BUEN PROVECHO DE LOS AFANES PUEStos en el estudio y la enseñanza, tres celadas se
han de sortear: la que tiene la ciencia fantástica, la que despliega la ciencia litigosa y la que
asecha desde la ciencia frívola. Tres son, también, los perniciosos ejercicios del alma que
propician los garlitos mencionados antes: la
imaginación vana, la disputa vacía y la fatua afectación. Todo ello, y mucho más, ha de esquivarse como foco de lepra para obtener el beneficio de caminar por senda distinta a la que siguen el dictador Aristóteles y sus degenerados
secuaces. Palabras más, palabras menos, esto lo
dijo el barón de Verulam, vizconde de Saint Alban, Lord Canciller de Inglaterra, Sir Francis
Bacon, alias El Verul,amio. Lo dijo en la madru$ada del siglo XVII; y no deja de sonar lindo
-como diría un argentino después de empapar
la palabra lindo en un charco de sosa cáustica.
Pobre de Bacon, tan goloso de bienes materiales y codicioso de poder, aunque lo haya
negado con falsos argumentos astrológicos, aludiendo a planetas impropios desde su nacimien-

52

leigh, observó desde la Torre de Londres la ejecución, transido por el placer de la venganza.
Luego, ya cuando estaba en el trono el rey Jacobo, Bacon incursionó en cosas mayores; se
dejó corromper por dádivas y regalos en el otorgamiento de patentes. No quiso defenderse: "I
do plainly and ingeniously confess that I am
guilty of corruption and do renounce all
defense". El tiro parabólico había llegado a su
máxima posición. Después de eso sólo quedaba el descenso, donde lo aguardaba, según su
temperamento exagerado, un gran "abismo de
miseria". No había tal: sólo perdió el poder.
La obra de Bacon es extensa. En su trabajo
mayor, el Novum Organum, pueden apreciarse
dos partes principales. En la primera, pars
destruens, arremete, bañado de furor, contra
todos los vicios, extravíos y perversiones (idol,a)
que corrompen y dañan la empresa del conocimiento fundado. En la segunda, pars aedificans, en esencia desarrolla su método inductivo:
la tabla de presencia, la tabla de ausencia y el
canon de la variación concomitante. Dos siglos
después,John Stuart Mill retoma la metodolo-

Pero, previendo que aún se le apremiara en
este asunto, Bacon tenía un as en la manga. No
resistimos la tentación de transcribir completo
un párrafo al respecto: "Y en cuanto a que la
ciencia pueda llegar a absorber demasiado
nuestro tiempo o alejarnos del trabajo, contes-

53

�norancia. Y nada de otra cosa. No se midió el
buen Bacon. Si cuando menos hubiera agregado algo así como "todo tomado sin exageración,
se entiende". Bueno.
Confeso de corrupción, fue perdonado;
pero nunca más volvió a gozar de los favores
reales. Gran analista de las condiciones para
producir conocimientos confiables y promotor
de un nuevo tipo de ciencia, nunca logró, a
pesar de sus esfuerzos, un sólo avance verdadero en los casos concretos. Fue, a diferencia de
Descartes y Galileo, sólo un teórico de la ciencia, no un científico. Pero murió en la raya:
había dejado cubiertos bajo la nieve unos conejos porque quería observar los efectos del frío
en la conservación de la carne. El frío lo afectó
a él. No logró regresar a su casa con las observaciones de su experimento de campo. Murió
en casa ajena, sobre el camino de regreso a la
suya, el 9 de abril de 1626. En sus últimas horas, aún logró escribir: "Era mi destino concluir
como Plinio el Viejo, quien murió por acercarse demasiado a la boca del Vesubio para estudiar mejor su erupción". Grandilocuente y atrevido, así fue Bacon.

to que el hombre más activo o trabajador que
pueda existir o haya existido tiene, sin duda,
mucho tiempo vacante para el ocio cuando aguarda el ir y venir del trabajo (... ) , y de ahí resulta
que la cuestión reside en la manera de llenar y
utilizar esos espacios de tiempo ociosos: si en
los placeres o en el estudio. Así fue bien respondido por Demóstenes a su adversario
Esquines, quien era hombre dado a los placeres; Esquines le increpó que 'sus discursos olían
a lámpara'. 'Verdad -dijo Demóstenes-, existe una gran diferencia entre lo que tú y yo hacemos a la luz de la lámpara'. De este modo
ningún hombre puede sospechar que el estudio excluye los negocios" (Of theProficience and
Advancement of Learning, Divine and Human).
¿No es genial esto? Es una lástima que Bacon
nada pudiera haber sabido, imputable esto también a la flecha del tiempo, del imperativo categórico inventado por Kant: eleva tu acción a
máxima universal. Es decir: todo mundo, por
las noches y por las madrugadas ha de estar
prendido en el estudio, dando zancadas por el
camino de la ciencia, despejando a golpe limpio de neurona la aborrecible bruma de la ig-

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54

Beethoven (19lfrl930), forja de un considerable número de instrumentistas y cantantes que
ocuparon sitios relevantes en la vida artística
de teatros, cines y salones. Al mismo tiempo,
las principales familias enviaban a sus hijas e
hijos al extranjero y la capital del país en búsqueda de un óptimo entrenamiento musical.
Mientras tanto, la vida musical del campo permanecía en el anonimato de los acontecimientos sociales pueblerinos, sin llamar la atención
de cronistas ni reporteros. En las fechas, los
objetos notables de la sensibilidad urbana eran
las bandas militares y las orquestas del cine
mudo y salones sociales. Durante las dos primeras décadas del siglo la música en Monterrey cargó con una herencia en la que los modelos a seguir fueron principalmente europeos
y mexicanos tradicionales.
Las orquestas de jazz que inundaron los años
veinte encontraron una gran aceptación en los
públicos urbanos gracias al prestigio de los Estados Unidos, campeón moral, entonces, de la
primera gran guerra. La adopción del jazz que
los públicos regiomontanos experimentaron
durante esta década, fue parte de una ola de
americanización mundial de la música popular, pero también obedeció a la decisión de los
músicos y melómanos locales por parecerse a
los vecinos del norte.
Ni la notoriedad ganada por los Estados
Unidos al fin de la segunda guerra mundial,
sin embargo, valieron a una continuación de
los fabulosos años del jazz en Monterrey. La
consolidación de los gobiernos post revolucionarios en México significaron una orientación

Música e identidad. La música
norteña de acordeón y bajosexto
DURANTE 1AS ÚLTIMAS DÉCADAS DEL SIGLO PASADO Y

las primeras del actual, la adopción del acordeón con repertorios de polkas, redovas, chotis
y huapangos, por parte de las poblaciones rurales del noreste mexicano, estuvo enmarcada
por el confrontamiento de lo rural con lo urbano. Mientras en las ciudades los públicos
consumidores de música se identificaban más
con las orquestas de salón, bandas de concierto, orquestas de cuerdas, piano e instrumentos
de boquilla y caña, en algunas áreas rurales del
noreste se fue consolidando el uso del acordeón, acompañado de bajosexto o guitarra,
como un ensamble que los distinguía claramente de las tradiciones urbanas.
A nivel regional, durante las primeras décadas de nuestro siglo el prestigio asignado a la
música culta hecha y tocada en Monterrey fue
mucho mayor que el de las producciones rurales. La carrera musical elitista de la capital de
Nuevo León llegó a un nivel sin precedentes
con la fundación de la Academia de Música

55

�las radiodifusoras con el interés comercial de
acceder a los públicos populares, fuente de
necesidades para los productos de la industria
manufacturera; a los conjuntos, a su vez, les
interesaba la radio, como escaparate, para darse a conocer y ofrecer sus servicios en los emergentes mercados masivos; a las industrias
manufactureras les interesaba patrocinar los programas con los mejores
conjuntos; y finalmente, pero no
menos importante, para los públicos
populares, el apoyo a la radiodifusión
de sus géneros favoritos les representó afirmar su presencia e identidad en los espacios urbanos, de los que tradicionalmente los
públicos
elitistas les habían relegado. Para los
públicos populares de Monterrey y su región,
la música norteña
de acordeón significó su firma en el acta
de asistencia a los acontecimientos urbanos.
Así, poco después del inicio de
la comercialización del tiempo
radiofónico, la radio encontró
en la música mexicana, a nivel
nacional, y la música norteña de
acordeón, a nivel regional, una
veta que habría de explotar comercialmente. Esta relación fue
simbiótica: cada uno de los actores involucrados tenía sus propios intereses, pero
eran complementarios. Para los años cuarenta, el resultado del juego de estos factores fue
el inicio de la consolidación de un estilo musical norteño, con dotación de acordeón,
bajosexto, contrabajo y saxofón, desde diferen-

populista a la vida artística del país. En Monterrey este nuevo sesgo se acompañó con apoyos
directos a las expresiones artísticas populares,
tanto en proyectos, como la Escuela Municipal
de Música, inaugurada en 1939, como en la
realización de festivales de cultura popular y
campañas proselitistas del partido de la
Revolución.
Por su parte, los empresarios de
la radiodifusión inicial en Monterrey habían incluido en sus programas conciertos de música seria,
académica, jazz y mexicana, pero en
cuanto observaron el movimiento de
la música norteña de acordeón y
bajosexto, y su aceptación entre
los públicos más populares, no
dudaron en incluirlo también. A partir de los años
cuarenta la radiodifusión local empezó a
inaugurar programas
y estaciones especializadas en la música
norteña de acordeón. La radio, de
esa manera, se arrogaba el espíritu populista favorable a las políticas oficiales, mientras multiplicaba sus capacidades
como publicista de nuevos e innumerables productos manufacturados.

e,J

La asociación de
los músicos con la ra-.... \ ~
dio se dio en el marco del surgimiento
,_,
de un fenómeno social hasta entonces inédito: la radiodifusión comercial. La radio representó un campo social
que reunía diversos actores. Los conjuntos de
acordeón y bajosexto fueron contratados por

f

56

tes frentes, como cantinas, radiodifusoras, casas comercializadoras de fonógrafos y discos,
bailes populares cada vez más grandes, y estudios de grabación.
El detonador de este proceso fueron las primeras grabaciones, realizadas en los Estados
Unidos, de música de conjunto texano. En 1928
La Familia Mendoza, pequeña orquesta familiar de origen mexicano, hace su primera grabación; en 1937 Narciso Martínez, acordeonista, mexicano también, recordado como el "padre del Conjunto Texano", incursiona en la
práctica. A partir de entonces el gusto por la
música de acordeón se extendió aceleradamente. El fenómeno estuvo asociado, asimismo, a
los extensos movimientos migratorios que experimentó México en los tiempos posteriores
a la revolución mexicana y durante la primera
y segunda guerra mundial. No se trató de un
proceso claramente identificable, sino más bien
de uno conducido por una comunidad de actores, entre músicos, políticos, empresarios,
artistas y públicos radiofónicos y cinéfilos. Cada
uno de estos actores ejerció su propio peso para
hacer nacer y consolidar el estilo.
La mayor beneficiaria del caso fue la regionalidad, que a partir de los cuarenta contó con
un rostro definido, con sus propias danzas y
músicas. En las siguientes décadas, comediantes como don Matías y Piporro capitalizaron el
ethosnorteño; especialmente este último, quien
a partir de los cincuenta lo llevó hasta las pantallas nacionales e internacionales, donde los
públicos norteños y emigrantes mexicanos en
Estados Unidos pudieron reconocerse.
La sanción mayor al estilo norteño de acordeón fue dada por el reconocimiento oficial
de la importancia de las tradiciones populares
regionales, y su inclusión en el mosaico de las
culturas populares del país. Este reconocimiento fue informal durante años, a través de contrataciones eventuales a los principales músicos y artistas del género. La academización e
institucionalización de la música regional sólo

adquirió carácter oficial hasta los años cuarenta, con los primeros estudios sobre la danza y
folklore, realizados por el profesor Daniel Andrade; los cincuenta, con la creación del traje
típico regional, patrocinada por el gobierno
estatal; y los sesenta, con los programas de difusión y promoción del folklore regional que
instrumentó en las fechas la Secretaría de Educación Pública, y la inclusión de Antonio Tanguma (1903-1988) en la nómina de la misma
Secretaría, como promotor del folklore de
Nuevo León.
La consolidación del estilo norteño de conjunto de acordeón y del estereotipo norteño
obedeció a factores industriales, técnicos y
socioculturales. No se puede observar un individuo que haya conducido de una manera global los acontecimientos involucrados. El rumbo que tomaron éstos, hacia la consolidación
de los músicos de conjunto norteño como representantes de una región, obedeció a la resultante de las fuerzas de diversos actores y sus
fundamentos de poder. No fue tan fácil como
usar un revólver, pero una anécdota de Antonio Tanguma puede servir como poética conclusión:
En el treinta y ocho no pegaba todavía el acordeón aquí, no pegaba muy bien. Yo me fui a
México en el cuarenta y siete. !Menos! De allá
me corrieron; me vine y una vez me junté con
unos de aquí, de Los Herreras, de por aquí, de
Nuevo León; estaba allá, eran algo de la policía ellos, traían pistola y se dieron cuenta que
andaba yo y me dijeron: vente, vamos a echar
unas copas, ah -y tráete el acordeón-. Y nos
fuimos y el cantinero luego nos dijo: - Oiga,
no se puede tocar aquí -y dijo uno de ellos:
-¿Que no se puede tocar aquí? ¿Por qué? Somos de Nuevo León y la música es de nosotros,
de Nuevo León. !Y tóquele!
Como le vieron las pistolas, pues ya no dijeron nada. Pero en muchos lugares que llegábamos, no querían oírnos. Incluso, hasta ahorita,
está llena la Plaza de Garibaldi de acordeonistas;
ahora sí, y aquí El Arco está puesto. Ya pegó.
(Antonio Tanguma, agosto de 1988.)

57

�sa personalidad de sus dos estrellas principales; dado que ni esa Casablanca existió, lo sabemos, ni hubo jamás en la República de Vichy
ese amable coqueteo entre alemanes y refugiados europeos. Nada de eso fue real, salvo en
un sólo lugar: Hollywood; el paraíso de la imaginación colectiva en la Edad de Oro del cine
norteamericano.

'
ine,
televisión
y otros
'
espeJlSITlOS
'

En ese contexto, el placer de volver a ver,
pero en pantalla grande, como en su época, a
Humphrey Bogart e lngrid Bergman, y escuchar el "Play it Sam... Play As time goes f,y", fue
el inicio de un verdadero festín filmico.

Casablanca. ¿En dónde reside la fascinación de
Casablanca? Una película más, común y corriente, como dice uno de sus guionistas,Julius Epstein, de la producción de la Wamer en ese año.
Quizás sea en la combinación eficaz, artesanal,
de todos sus elementos. Desde la construcción
del guión, abierto en el rodaje a las dos posibilidades finales de la historia: ¿o se queda con
Rick o se va con Laszlo?, escena final filmada al
final, hasta la eficaz dirección de Michael
Curtiz. Quizás sea la fascinación del romance
encamada en la imagen a través de la lumino-

XXXII Muestra Internacional
de Cine
EL ÚLTIMO AÑO DEL SEGUNDO MILENIO SE INICIÓ, EN

materia cinematográfica, de manera extraordinaria. La Muestra, en esta ocasión, la de Otoño
en el D. F., regresó a Monterrey presentando
catorce películas representativas de lo mejor del
actual cine internacional. Sin embargo, la apertura de la misma correspondió a un clásico de
clásicos del cine de ficción de Hollywood -llamado clásico por los especialistas no por su cercanía al mundo grecolatino, sino por ser la fórmula de éxito en el mundo del entretenimiento
desde la década de los treinta: Casablanca.
Autores de antiguo prestigio como Resnais e
Imamura se dieron cita junto a directores de reciente promoción como Van Diem, Gronlykke,
Adler; cineastas revolucionarios, en su forma,
cómo Vinterberg, hicieron camino con especialistas en recreaciones históricas: el hindú Kapur,
para mostrar en este festival qué se hace en el
mundo del cine de calidad; un cine que no llega
a nuestras pantallas comerciales salvo por estricta
excepción.

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58

quier eco emocional, dolerán también por el
papel tan ridículo que imponen a dos grandes
figuras del cine: Francisco Rabal, el de Viridiana,
y Katy Jurado.
Un cine sin maravillas y sin evangelio, a pesar de su piadoso y banal carmesí.

Carácter. Un film imponente, tanto por su estilo narrativo, tradicional en el mejor de los sentidos, como en la recreación de una atmósfera
social y política de derrumbe económico y
moral. En un largo flashback, después de un
inicio trepidante en tonos de un riguroso claroscuro, Katadreuffe, el joven abogado de prestigio, es detenido en relación a la muerte de su
padre, Deverhaven, un prestamista e implacable alguacil de desalojos.
La historia narrada en el interrogatorio dispara, a lo largo de la película, el relato de una
áspera y extraña relación entre Deverhaven y
lo que podría señalarse, hasta cierto punto,
como su familia. Una familia de dos, madre e
hijo, que siempre rechazará su presencia y ayuda hasta convertir las posibles propuestas de
relación en un enfermizo y malsano enfrentamiento, tanto personal como fisico.
Magnética de principio a fin, Carácter no
elude, en la lucha, angustiante y terrorífica,
entre los tres, profundizar en los efectos dramáticos de la década de los treinta, antesala
en Europa del fascismo, en la vida de los menos favorecidos.

El evangelio de las maravillas. La historia pudo
haber ocurrido, u ocurrió, realmente en nuestro país hace ya algún tiempo en Michoacán, u
ocurrirá dentro de poco conforme se acerquen
estos meses, o se acerquen los milenaristas, al
final de este siglo tan particular por ser el cierre y principio de un nuevo milenio de la humanidad, el tercero. Pero nada justifica el tratamiento dado a los misterios en la NuevaJerusalén por Arturo Ripstein, realizador del film, y
su guionista, envueltos hacia la inmortalidad,
conferida exprofeso por el sistema oficial tras

Siempre la misma canción. Alain Resnais, siem-

el cine mexicano, en la práctica de un oficio, el
suyo, que cada día está más alambicado y puesto en entredicho.
Lajoven elegida, virgen prostituta, heredera en el trono de la comunidad de los profetas
Mamá Dorita y Papá Basilio, redimirá a través
del sexo, vía los signos del Apocalipsis, la llegada del reino. Se sucedarán las escenas "a lo
Buñuel" y "a lo Greenaway", pero de una manera tan burda y tosca que dolerán por su falta
de sutileza. Falsas, huecas, vacías, ajenas a cual-

59

�pre una sorpresa en cada Muestra. Tras el formidable juego de inteligencia creativa y de puesta en escena en Smoking/ No smoking, divertida
en todas sus posibles salidas, llega con una cu. riosa y nostálgica película que, sin dejar de hablar de los temas tradicionales de las relaciones de pareja, introduce la música popular francesa como parte integrante de la vida y emociones de sus personajes.
Todos los seres de Siempre la misma canción
están encerrados entre sus miedos, reales y fabricados, sus posibles amores o desamores y el
tránsito por sobrevivir en una gran metrópoli.
Habrá un momento en que una melodía del
pasado, escuchada por doquier en su tiempo y
con el intérprete original, simbolice la situación
en que viven. De ahí que entre diálogo y diálogo, pensamiento y pensamiento, salgan de su
boca los textos, la lírica y la voz de ese cantante, como si dentro de ellos mismos estuviese el
equipo de reproducción sonora. Lo está, por
lo menos sentimentalmente.
Alegre y festivo, el nuevo film de Resnais es
toda una delicia, aun para jóvenes que viven
las melodías de hoy impresas o digitalizadas en
los surcos de su cerebro, como las de antes habitan en los nuestros.
Corazón de luz. Un choque ancestral ya olvidado en la modernidad mexicana: la lucha entre
la mentalidad primigenia de un pueblo y su
enfrentamiento con la visión colonizadora de
los invasores y sus modos de vida. Groenlandia,
tomada como posesión por los daneses después
de la segunda guerra mundial, está inmersa en
ese proceso de culturización.
Rasmus, orgulloso de su pasado de cazador
en los blancos desiertos, se ve obligado a revi_sar su pasado y su condición humana, tras un
brutal asesinato cometido por su hijo. En busca de su identidad se lanza hacia el territorio
helado sólo para ser confrontado por otro cazador solitario, Qivittoq, y exponerse a las antiguas ceremonias mágicas. Un viaje a los oríge-

nes del hombre, el eterno viaje hacia los orígenes, en uno de los continentes más desconocidos del cine.
Bella en su monumental escenografía helada, Corazón de luz de Jacob Gronlykke, su realizador, primera producción realizada enteramente en Groenlandia y filmada en condiciones muy duras, es una excelente opera prima.
Abajo de la friel. Otra familia dividida, en este
caso por la muerte. Rose y su hermana Iris han
perdido a su madre, víctima rápida del cáncer
cerebral. Rose, la hermana mayor, vivirá la pérdida refugiándose, a la espera de un hijo, en
un desangelado matrimonio. Iris, la menor de
19 años, se entregará a la promiscuidad sexual
en busca de la salvación. Abajo de la piel, otra
opera prima, dirigida esta vez por una mujer:
Carine Adler.
Adler descenderá en Iris para seguirla paso
a paso en su camino de degradación. Degradación autoimpuesta que terminará centrándose, como motivo de conflicto entre Rose e Iris,

60

en la posesión de una urna que contiene las
cenizas de la madre y en su anillo desaparecido. Iris, usando la peluca y el abrigo de ella, irá
más lejos que Rose y alcanzará la gozosa humillación, en medio del orgasmo y los orines de
su violento compañero.
Ambas, Rose e Iris, encontrarán su punto
de equilibrio al final del recorrido, en esta lúcida investigación sobre la condición de la
mujer y de su sexo en la posmodernidad, descrita y visualizada en un estilo de cine directo,
sin confinamientos morales, rodada en 16mm
y con la cámara en la mano. La desaparición
súbita de los seres queridos a veces une a los
que se quedan, en otras los separa, pero siempre abre los ojos aun debajo de la piel.

que caminan de la mano de la condesa Diana,
empeñada en conquistar a su secretario Teodoro, a pesar de las diferencias que existen
entre ellos en rango y clase. El amor por supuesto triunfa, pero triunfa de una manera jocosa, como debe ser en una comedia, en este
meticuloso traslado de la escena al cine a la
usanza de las que ahora se estilan con otro teatrista, como dicen ahora, contemporáneo de
Lope: Willy Shakespeare.
La heredera. Después de la nunca olvidada pe-

lícula de William Wyler de 1949, llega, ahora
de la mano de Agnieszka Holland, una nueva
versión del Washington Square de Henry James.
La Holland, creadora de obras espléndidas
como Cosecha amarga y Europa Europa, y a la vez
de empeños deslucidos como Eclipse en el corazón, intenta dar un nuevo trazo a la tradicional
atmósfera enrarecida y estirada del Manhattan
del siglo pasado con un toque feminista.
La apertura, un prodigioso y casi fuera de
lugar plano secuencia, nos ubica de inmediato

El perro del hortelano. La pregunta estaba en el
aire mientras se proyectaba la película. ¿Soportaría el público actual una representación en
verso de una comedia de hace tres siglos dicha
con el español del Siglo de Oro y montada en
escenarios reales, pero con las convenciones
teatrales de la época? La respuesta fue contundente, sí. La apuesta que hizo Pilar Miró, directora del film, al arriesgarse a llevar a la pantalla este texto clásico, fue definitiva. Otro éxito también, en una larga cadena de éxitos, para
un monstruo de monstruos: Lope de Vega. El
film, y lo diremos utilizando una de las expresiones más populares de sus días, usada en exclusiva para calificar lo extraordinario, "parece de Lope".
La comedia es de enredo, enredos de amos,

61

�en el eje de las relaciones entre Catherine y su
despiadado padre, el Dr. Sloper. Gracias a las
brillantes actuaciones de los intérpretes, tanto
Albert Finney, como Jennifer Jasen Leigh,
Maggie Smith y el apuesto galán Ben Chaplin,
poco a poco va emergiendo la naturaleza personal de cada uno de ellos, en particular la del
acaudalado y tiránico padre, y la de la no tan
agraciadajovencita. (Aquí, la agradable presencia de la actriz elude, más de una vez, tal connotación.)

lo dice a cámara, de la situación de la izquierda italiana y de su vida política; en eso coincide
el arribo de su hijo con la llegada al poder de
Silvio Berlusconi, poderoso empresario de los
medios electrónicos. A partir de ahí escucharemos no sólo sus obsesiones individuales sino
una descripción de la vida política en Italia.
Moretti habla de todo y lo hace consigo mismo y con el espectador. Es un crítico feroz de
la masificación del tedio, de la hegemonía de
los medios sobre la vida de los ciudadanos. En
ocasiones es ingenioso. En otras, entretenido.
Funciona más al final del film cuando, por fin,
empieza a dirigir su demorado proyecto.

El juego lo gana quien ríe al último. Catherine, ahora, vista por la Holland, mujer lúcida
y consciente, espera, espera, hasta que su padre se vaya a la tumba sin saber el destino del
romance con el cazafortunas y de conocer la
verdadera dignidad de su hija.

Festen, la celebración. Lars von Trier, de quien
conocemos Rompiendo las olas, y Thomas
Vinterberg, director de Festen, firmaron en 1995
en Copenhague un documento donde se comprometían a seguir ciertos votos de castidad en
defensa de una corriente artística denominada Dogma 95. Dogma 95 es un movimiento fílmico, el último de este siglo y el último de la
posmodernidad. Frente a las convenciones del
cine clásico, que engaña al público con ilusión
de pathos e ilusión de amor, según suscriben piensen en Casablanca, el movimiento de Von
Trier y Vinterber adoptó una serie de normas
que incluyen desde la filmación en locación con
el sonido que ahí se produzca, el uso constante
de la cámara en la mano, el filmar en color y
en 35mm, y el evitar las discontinuidades temporales y geográficas (reestableciendo la vieja
unidad teatral de tiempo, lugar y acción) para
llevar a cabo un trabajo creativo que vive y transpira por encima de su director.
Festen, la cel,e/Jración es un film extraordinario. En carne propia, con nuestro propio sudor -y las expresiones nos son simplemente
literarias-, seguimos paso a paso, el festejo del
sexagésimo cumpleaños del patriarca Helge. La
familia entera ha llegado a la casa de campo en
Dinamarca, para estar minuto a minuto en el
convivio. Mientras se bebe y se disfruta del even-

Abril. Acostumbrados a escuchar de los cineastas, profesión altamente egocéntrica, en sus
entrevistas y confesiones, si es que hablan o escriben, de sus disgustos y preferencias, y a descifrar su perspectiva del mundo a través de sus
tendencias narrativas y de sus elecciones de
imágenes, salvo el genial Woody Allen que hace
las dos cosas a la vez y bien, es dificil enfrentarse a un cineasta menor y distinguir cuánto hay
en él de verdadera confesión o de simple o elaborada monomanía.
Nanni Moretti es un caso. Amil es la historia
de su caso contado por él mismo. Mientras intenta filmar una comedia musical y espera el
nacimiento de su hijo, nos vamos enterando,

62

del Jet Set que parece decidido a ayudarlo, intentarán robar su invento. A partir de ahí surgirá el elemento clave de la narración.
Thriller y cine negro. Cine donde el personaje está condenado de antemano por las circunstancias. La única interrogante que impide
al espectador caer en el engaño, en la trampa,
es la inutilidad de Ross, incapaz, a diferencia
de los seres hitchcockianos, de hacer algo por
sí mismo.
Los diálogos crípticos y circulares pierden,
de esa manera, su resonante maestría.

to, el honor del discurso oficial le corresponde al mayor de los hijos. Christian, con un lenguaje monocorde, señala sin rodeos que él y su
hermana, que se ha suicidado, fueron violados
sistemáticamente desde niños por el padre con
la complicidad de su madre. El hermano menor y la abuela se oponen a su denuncia. Y la
reunión se convierte en un caos. Mientras la
cámara, sin despegarse de los invitados ni de
los criados, nos arrastra, en condiciones de iluminación atroces, en particular por la noche
-se·abre el gnmo de la película y se pierde el
color-, a estar pegado a ellos, los espectadores se atan hipnóticamente a lo que es, físicamente, una noche y un despertar atroces.
Crónica familiar, crónica de una masacre, tan
humana y miserable como los humanos, Festen,
la cek/Jradón, fue, en definitiva, con el pellejo al
nivel de los ojos, lo mejor de la Muestra.

Docwr Akagi,. Una verdadera, aunque pequeña,
corte de los milagros rodea al Dr. Akagi en su
lucha, casi eterna, contra la hepatitis. Le acompañan un sacerdote budista alcohólico que se
desvanece ante cualquier mujer, un cirujano
adicto a la morfina, una prostituta que le sigue, enamorada, en su constante peregrinar y
un prisionero de guerra, prófugo, que le ayudará a-construirurr micróscopio. Incánsable, ysiempre corriendo de un lado para otro; cómo
figura del cine cómico silente, Akagi descubre
en todas las dolencias que cura un órgano malévolo: el hígado. Aún en el hongo de la bomba atómica inflándose sobre Hiroshima.
Shohei Imamura, uno de los grandes maestros del cine japonés, ganador de la Palma de
Oro en Cannes el año pasado por La anguila,
vuelve a su tema favorito combinando siempre
realismo y buen humor, a pesar de la gravedad
de la situación histórica, como en Doctor Akagi-.

La trampa. Es el quinto largometraje de David

Mamet, un extaordinario escritor, dramaturgo
y guionista a quien se deben algunos de los últimos éxitos de Hollywood, como la reciente Escándalo en la Casa Blanca. En su carrera, tanto de
guionista como de cineasta, su género favorito
ha sido el thriller, el thriller "a lo Hitchcock ".
Hitchcock hizo del error o la falsa identificación la clave de alguno de sus films más celebrados. En este caso, en La trampa, el héroe,
Joe Ross, sabe muy bien quién es y de qué se
trata. Ha inventado un valioso proceso para que
la compañía en la cual trabaja e intuye que todos los que le rodean, incluyendo el magnate

63

�La insistencia en un enfoque sereno sobre la
condición humana, siempre conmovedora y a
la vez risible, marcan el entorno de su mirada.
Denuncia del belicismo japonés y del periodo
previo a la posguerra, el film de Imamura es un
hermoso testimonio del hombre, ni tan serio,
que se transforme en manifiesto, ni tan cómico que termine en parodia. Fantasía cotidiana,
tan ordinaria y bella, como la especie.

el engaño y la dictadura de otro padre: el
padrecito Stalin, legado que persistió aún después de su muerte, hicieron pedazos.
Mi nombre es Joe. Simple, sencilla y directa, la
película de Kenneth Loach nos dice más sobre
el mundo neoliberal que nos rodea, o nos rodeará pronto en el tercer mundo, por lo menos para los de la clase media, que muchos
ensayos y artículos periodísticos. Loach ha ela. horado por medio de un suave y nada estridente realismo un nuevo neorrealismo.

El ladrón. Seis años después de la muerte del
padre en el frente, Sania y su madre conocen a
Tolian, un apuesto militar que viaja como ellos
en un tren. Al encanto del militar sucumbirán
tanto su madre como él, siempre atento a sustituir la figura ausente. La segunda guerra mundial ha terminado y estamos inmersos en los rigores de una Unión Soviética devastada por el
conflicto y sujeta a los rigores del estalinismo.
Tolian es un vulgar ladrón, ni siquiera es
soldado, pero se roba, sin merecerlo, los corazones de los dos solitarios. Vivir es dificil en esta
Rusia hundida en la escasez, pero el pillo logra
sobrevivir a despecho de las llamadas de atención de la madre. Sania y ella lo adoran. Una
vez preso, seguirán cerca de él. El tiempo pasa.
La madre muere y Sania crece en un internado. Se encontrará con Tolian y resolverá, de
una manera categórica, su pasado, y el de su
madre desaparecida.
Un bello film, sencillo y dramático, de un
Chukrai animoso para reconquistar espiritualmente un terreno, el de los años posteriores a
la gran guerra patria, que la miseria reinante,

Joe es un exalcohólico sujeto a programas
de rehabilitación. Dedicado a entrenar un equipo de futbol llanero, termina metido con la
mafia para ayudar a uno de los miembros del
team, más bien a su esposa, a salir de su conflicto

con las drogas. Metido también con una trabajadora social, ya por encima de los cuarenta, descubre de nueva cuenta, si no el amor, por lo
menos el placer de la compañía. Sabe, sin embargo, que el amor dura según las circunstancias iniciales, después hay que construirlo, y a
veces es una tarea de dificil entendimiento.
Mi nombre es Joe es un relato impactante en
la aparente modestia de su ejercicio. Crónica
social, de barrio, de un nivel crudo como corresponde a las circunstancias que nos ha tocado, y tocará, vivir. Interrogante sin cerrar, como
su sereno y dramático final.
Elizabeth. Shekhar Kapur, director de Elizabeth,
ha elaborado con gusto e inteligencia una sun-

64

tuosa fantasía histórica sobre uno de los personajes más recreados de la historia inglesa: la
reina Elizabeth. Elizabeth, hija de Enrique VIII
y Ana Bolena, accede al trono de Inglaterra
después de vencer una serie de conspiraciones
en su contra dirigidos por su hermanastra, la
reina Mary, y la jerarquía católica.
La película se centra en estas luchas. Elizabeth, de ser una chica atenta al estudio de las
lenguas clásicas y pendiente de la figura amorosa del duque de Norfolk, pasa a ser una experta en el ramo de las intrigas palaciegas necesarias para instalar la tranquilidad política en
Inglaterra y asegurar su dominio. Kapur hace
a un lado el rigor histórico necesario para
realizar lo que sería una película biográfica y
se dedica a armar un retrato más personal e
íntimo de esta figura legendaria. En medio de
un espectáculo brillante, y a veces inusitado por
su lujo, el espectador ve desfilar los primeros
años del reinado de esta dama a la cual se le
auguraba una existencia no demasiado larga.
Elizabeth se autoproclama "la reina virgen"
y controla su pasión por el duque dejándolo
de ver. A partir de ahí gobernará con mano de
hierro Inglaterra durante casi medio siglo hasta su muerte. Pero esta historia, y también la
de su obsesión por no envejecer y de traer siempre maquillado de blanco el rostro, pertenece
a otras películas. Kapur insiste en la dama joven y la interpretación de Cate Blanchett le permite jugar con un ser fascinante, vivo y complejo, ante la cámara.

cuales se esperaba mucho: El cometa del tandem
Marisa Sistach yJosé Buil y Un embrujo del celebrado Carlos Carrera.
Por coincidencia, en estos mismos meses
murieron tres grandes figuras del viejo, y a veces despreciado, cine comercial mexicano. En
su orden dejaron de existir los olvidados Alfonso Corona Blake, el de La torre de marfil (1957),
autor de un buen número de películas eróticas
y creador casi del cine de El Santo; doña Matilde Landeta, directora de una excelente trilogía
femenina al final de la década de los cuarenta
y que después regresaría con un desafortunado Nocturno a Iwsario en 1991, vigilante siempre, durante mucho tiempo, de una mayor participación de la mujer en el cine en las tareas
de responsabilidad detrás de cámara, cosa que
ahora es un hecho indudable; y finalmente, el
más grande de todos: Alejandro Galindo.
Alejandro Galindo, creador de la mayor iconografía nacional en nuestro cine, ofreció desde el inicio de su carrera un enfoque justo y
certero de las clases baja y media mexicanas.
Desde Campeón sin corona ( 1945), ¡Esquina bajan! (1948) y Hay lugarpara... dos (1948) con la
enorme presencia de David Silva, hasta, la sorprendente, todavía, Una familia de tantas ( 1948),
retrato exacto y preciso de la época del desarrollo estabilizador que convirtió a este país
antaño agrícola en un ente industrial con todos los problemas urbanos que genera un cambio de esa magnitud; más la cruel Espaldas mojadas (1953), además de un buen número de
cintas hechas al vapor pero con figuras como
Resortes.
Excelente conocedor de su oficio, murió,
como muchas gentes de una industria que se
vuelve ingrata al final de la vida, en la miseria.
Y para vergüenza de las autoridades culturales
cuando se pidió el Palacio de Bellas Artes para
rendirle el homenaje postrero que se merecía
por su obra, a él que dio más a México que
muchos escritores y pintores ahí enaltecidos,
se le negó el lugar.

El nuevo -ya cinco veces lo mismocine mexicano

Con fórmulas distintas de producción y distribución, abriendo caminos en cuanto a involucrar las diferentes vías que se requieren en
México para la realización de un cine de calidad (productores, directores y exhibidores), y
acorde con el renovado gusto de los públicos
cinematográficos, llegaron a estrenarse en este
inicio de año dos películas nacionales de las

65

�El cometa. Realizadores individuales de algunos
films de interés, Marisa Sistach con la espléndida Los pasos de Ana y la amena Anoche soñé contigo,José Buil con La leyenda de una máscara, y de
.un trabajo común preciso por su índole documental y de rescate para la memoria colectiva
La línea paterna, los dos armaron otra vez juntos un proyecto de grandes perspectivas: El cometa, empresa que rescató la Organización Ramírez cuando estaba a punto de hundirse y que
gracias a su ayuda se terminó para ser estrenada con buena promoción en su gran cadena
de salas.

El cometa se ubica en los tiempos de la primera revolución maderista. Valentina, hija de
un impresor capturado por preparar volantes
subversivos, debe llevar un buen número de
centenarios a Madero, exiliado en Texas. En el
camino, perseguida por un oficial porfirista, se
enrola en la troupé de un carpero tuberculoso,
cuyo hijo está obsesionado por la reciente curiosidad del cinematógrafo hasta que puede
comprar una cámara de cine Pathé.
A partir de ahí, Víctor filmará imágenes de
la Revolución y de la vida diaria mientras se
enamora de Ana. Fuera de eso, y de la machacante presencia del militar perseguidor, el film
se bambolea, sin adentrarse en ninguna de las
dos grandes líneas narrativas: ni en la revolución mexicana, en la que parecen creer pero
sin demasiada convicción, ni en el de los orígenes del cine en México.
La película queda vacía, hueca, lenta y so-

66

porífica, porque ni siquiera la atractiva Ana
Talancón logra sostener el ritmo abúlico de las
imágenes.
Habrá que esperar otro esfuerzo común,
pero hecho con más entusismo a la hora de
estar frente al visor.

Un embrujo. Cineasta sobrevalorado, y lejana ya
la fresca exactitud de La mujer de Benjamín y la
impecable eficacia de su cortometraje animado El héroe, Carlos Carrera se enfrentó de la
misma manera que el equipo anterior de dos
historias dentro de la misma estructura. Primero, la relación sexual entre el adolescente Eliseo
Zapata y su maestra Felipa; y segundo, los conflictos del padre de Eliseo con la naciente corrupción sindical. Ambas líneas en medio de
una atmósfera social y política extraordinaria
pocas veces vista en el cine mexicano (el gobierno estatal socialista de \úcatán en los treinta) y un clima gráfico único, ya que estamos en
el puerto de Progreso entre 1928 y 1937.
Carrera deja un poco pasar la historia y se
refugia en el exotismo. Exotismo en las locaciones y exotismo en la fotografia, que de tan
preciosista pierde su función dentro del film
para quedar tan aislada como una postal. La
falta de rumbo es más evidente en la segunda
parte cuando el joven es ya todo un hombre,
pues su personalidad parece no corresponder
anímicamente con el chico de antes. Y por si
faltaba algo para entretenerse fuera de lo que
estaba por contar, Carrera se refugia en la hechicería y la magia y se dedica casi con afán de
antropólogo a cubrir los ritos de un anciano
brujo que, hastiado de vivir, vegeta colgado en
una cuba dentro de un pozo.
El embrujo de Un embrujo no aparece por
ningún lado. El único embrujado, y para mal,
con la cámara y la puesta en escena es el propio cineasta. Allá a lo lejos, la sala vegeta, sola,
vacía.

ibros
organismo; se bifurca y multiplica en extrañas
y diversas formas como el subterráneo tallo del
rizoma.
Llama la atención, en estos dos primeros libros -reunidos en el volumen Bajo el destello liquido (Fondo de Cultura Económica, 1988)-,
esa escritura sinuosa, desarrollada en una serie
de círculos concéntricos tanto sintácticos como
semánticos: interminables oraciones donde se
abren (a veces sin cerrarse) cláusulas dentro
de las que se abren paréntesis, dentro de los
que se abren entreguiones dentro de los que
se abren corchetes; palabras comunes que son
definidas con imágenes insólitas que, a su vez,
están formuladas en palabras poco usuales que
podían definirse con la sorpresa de nuevas imágenes. Da la impresión de un proceso creativo
que se autofecundara indefinidamente, como

La indecisión de Coral
Sergio Cordero
Coral Bracho
La voluntad del ámbar
Ediciones Era
México, 1998.

1951) PERTEnece a un grupo de cuatro poetas mexicanos
-Paloma Villegas, David Huerta, Marcelo
Uribe y ella misma-, los cuales se propusieron ser fieles seguidores del poeta cubano José
Lezama Lima. Y es precisamente Coral quien
más se ha acercado al paradigma lezamiano de
una poesía donde el lenguaje es regido por una
imaginación orgánica que opera más allá de lo
racional y que se resiste a cualquier intento de
abstracción o esquematización de su mensaje.
En Peces de piel fugaz (La Máquina de Escribir, 1977) y El ser que va a morir (Premio de Poesía Aguascalientes, 1981 ;Joaquín Mortiz, 1982),
la poesía de Coral surge de las palabras del
mismo modo como la sangre se forma en el
CORAL BRACHO ( CIUDAD DE MÉXICO,

CORAL BRACHO

La voluntad

del ámbar

•...
67

�una mezcla de laberinto y serie de muñecas
rusas.

(p. 55), "... el candor de una certeza / en el
centro / del alma" (p. 61).
Solamente en la primera parte de La voluntad... encontramos un aliento y un desarrollo
de imágenes parecido al de sus primeros libros:

Lezama postuló la estalactita. Coral ejercía
la enredadera.
¿Qué encontramos ahora, diez años después
de Bajo el destello líquido, en La voluntad del ámbar, el más reciente poemario de Coral Bracho?
Es más fácil decir lo que no encontramos. La
escritura se revela menos sinuosa y concéntrica
hasta volverse rectilínea y unívoca, incluso superficial. La enredadera sintáctica y la selva de
imágenes se agostaron y subsiste sólo un modesto jardín regado por un aspersor, todo lo
cual puede verse sin dejar el escritorio. Basta
con estirar la mano y descorrer la cortina de la
ventana:

Tus caricias,
sus caudales desatan esta flama, este viento,
abren con sus luces los campos, los despliegan,
los bañan. Las aves rompen el vuelo.
(p. 13)

En las secciones restantes, se puede rescatar
apenas el chispazo de alguna metáfora certera,
como una instantánea fotográfica:
Como una moneda girando
bajo el hilo de sol
cruza la mariposa encendida
ante la flor de albahaca.

Detrás de la cortina hay un mundo de calma,
detrás del verde espeso
el remanso,
la profunda quietud.
Es un reino intocado, su silencio.
Desde el espectro líquido
de otro mundo,
desde otra realidad de sonidos dispersos; desde
[otro tiempo
enmarañable, me llaman.

(p. 20)

Juegan los dos con una piedra
que emana luz.
[ ...]

El que la avienta
la acoge siempre
con grandes voces. El otro
empieza a mirarla ya
como si no existiera.

(p. 41)

La linealidad de esta escritura no desdeña
lo narrativo: "Los dos se acercan a los mismos
objetos. Los tocan del mismo modo. Los apilan
igual. Dejan e ignoran las mismas cosas" (p. 29),
"Bajan/ los personajes y entran con soltura/ a
los cuartos. Prenden / la estufa y se hacen un
té" (p. 56). Ni tampoco excluye lo coloquial:
"Sonríe. / Que sí, que ahorita vuelve" (p. 36),
"¿Quiere algo de tomar?" (p. 58).
Coral se atreve incluso a renunciar a ese frenesí de lo orgánico, a ese tan lezamiano festín
de lo material y, dócil, deja en cambio que las
abstracciones lastren sus versos: "En el encuadre, el triángulo/ cumple una función de equiIibrio" (p. 54), "Es el fragmento / que da sentido. [... ] Falta el espacio / que ajusta / el caos"

La televisión es mala suerte

coinciden en lo anterior y en la urgencia de
hacer algo al respecto, pero difieren en el qué.
Karl R. Popper, el filósofo liberal de la "sociedad abierta" propone no un sistema de censura estatal a la televisión, sino una especie de
autocontrol como ocurre, por ejemplo, entre
los médicos. Popper dice que "Cualquiera que
esté ligado a la producción televisiva debe tener una patente, una licencia, una cédula profesional que le pueda ser retirada de por vida
cuando actúe en contradicción con ciertos principios".
La propuesta debería adoptarse, aunque por
sí misma no garantiza la solución del problema. Habrá que empezar por una sólida formación cultural de los hacedores de televisión.

José Carlos Méndez
Karl R. Popper / John Condry
La televisión es mala maestra
Fondo de Cultura Económica
México, 1998.
COMO TODO PROBLEMA QUE AFECTE GRAVEMENTE A 1A

sociedad en su conjunto, el de la televisión, con
su doble acción de "ladrona de tiempo" y difusora de la violencia, no puede abordarse sólo
por la punta de la hebra, sino que hay que desenredar la madeja entera. En otras palabras,
no basta denunciar los contenidos de la televisión; también hay que responder a la pregunta
de por qué la vemos.
La urgencia de hacerlo la ponen de manifiesto los ya varios hechos de sangre en los que
jovencitos asesinan a adolescentes y niños en
escuelas en los Estados Unidos.
Los trabajos publicados en La tel,evisión es
mala maestra ponen el énfasis precisamente en
la estrecha relación que hay entre la enorme
cantidad de tiempo que niños y adultos dedican a ver televisión y la cantidad de escenas de
violencia que la televisión transmite, así como
en los múltiples daños que causa esa relación.
Los cuatros autores incluidos en este libro

La niñera electrónica

La edición del Fondo de Cultura Económica
es traducción de la italiana de 1996, "corregida y aumentada", que incluye dos discursos del
Papa Juan Pablo II y un artículo de Charles S.
Clark: "La violencia en televisión".
Juan Pablo II parte de reconocer la importancia de la televisión como medio de comunicación y señala que si se usara correctamente
podría servir enormemente para hacer el bien.
Luego, el Papa hace un profundo razonamiento sobre el problema del tiempo dedicado a ver
televisión, y dice que ése es tiempo que se le
roba a otras actividades fundamentales para la
convivencia, la formación y el desarrollo integral de la persona, niña o adulta.
Y en la perspectiva de la solución, pone el
dedo en la otra cara de la llaga: "Formar los
hábitos de los hijos puede a veces simplemente
querer decir apagar el televisor, porque tenemos cosas mejores que hacer... [... ] Los padres
que se sirven habitualmente y por largo tiempo de la televisión como de una especie de niñera electrónica abdican de su papel de principales educadores de sus propios hijos".

(p. 35)

¿Ha cambiado Coral hondura por superficie y exuberancia por austeridad? Percibo una
especie de titubeo, de pugna entre uno y otro
extremo. Una prueba de ello está en que, al
principio y al final del libro, presenta dos versiones del mismo poema. Más que voluntad, en
estos últimos textos de Coral Bracho hay duda,
fatiga, fragmentación. Ella misma se pregunta:
¿En qué espacio o en qué vasija;
bajo qué tiempo
soltar la arena?
(p. 51)

68

69

�dan a comprender mejor la personalidad y la
obra del poeta, por ejemplo cuando comenta
aspectos de su libro Árbol adentro:

Dar ojos al lenguaje

Tiempo y violencia

Óscar Efraín Herrera

Las cifras citadas y analizadas por John Condry
(Ladrona de tiempo, criada infiel), y por Charle~ S. Clark son impresionantes. Clark dice que
"según las estimaciones de la American Psychological Association (APA), los niños estadounidenses permanecen pegados al televisor un promedio de 27 horas por semana[ ... ] El resultado
es que cada niño habrá presenciado en promedio 8 mil homicidios y 100 mil actos de violencia
al terminar la escuela primaria".
Condry inicia sus conclusiones señalando
que "hoy muchos niños estadounidenses tienen
problemas personales, y uno de los motivos es
que una parte excesiva de su tiempo lo destinan a ver televisión. La televisión es una ladrona de tiempo: despoja a los niños de horas preciosas, esenciales para aprender algo sobre el
mundo y sobre el lugar que cada quien ocupa
en él. Mas la televisión no es sólo ladrona: es
también mentirosa ... "
Más cercano al razonamiento de Juan Pablo II que al de Popper, Condry también acepta el hecho de la gran influencia que tiene la
televisión en cuanto medio, y dice que ésta
podría servir para hacer el bien. Tras dar algunas ideas sobre ello, Condry le da otro jalón a
la hebra, sacudiendo la madeja: "¿A quién hay
que culpar por el hecho de que los niños vean
demasiada televisión, y por el hecho de que la
televisión sea dañina para su desarrollo? ¿A
quién culpar?"
CQndry afirma que "parte considerable de la
responsabilidad recae sobre la televisión misma
[... ] Pero, aun siendo responsable de su contenido, la televisión no puede ser culpada por el modo
como la gente la usa". Yagrega que la escuela ha
fallado, que los padres también han fallado y que
esto tiene que superarse porque "los niños necesitan más experiencia y menos televisión", y por
eso, concluye, "reducir la influencia que ejerce
la televisión en la vida de los niños es un primer
paso. Este paso debe darse de inmediato".

En mi poesía ha habido cambios, pero esos cam-

Enrico Mario Santí
El ado de /,as pa!,a/Jras. Estudios y diál,ogos con Octavio Paz
Fondo de Cultura Económica
México, 1997.

bios obedecen a mi naturaleza personal y a la
vida que he llevado, eso es todo. Yo siempre he
pensado que la poesía en cierto modo es un diario. [ ... ] El diario poético, el libro de poemas es

EN LOS ALGUNOS DE LOS POEMAS QUE CONFORMARON
su libro Vuelta, Octavio Paz deslinda la función
del poeta en el entorno social. Recordemos que
este libro recoge los textos escritos entre 1969
y 1975, en México, después de su larga estancia fuera del país.
Hay en los poemas de ese libro una evocación del joven que partió y del adulto que regresa a un mismo país que es al mismo tiempo
otro. En "Nocturno de San Ildefonso" Paz describe cómo eran los jóvenes de su generación y
cómo se transformaron en hombres. Pero lo
más importante, define el papel del poeta contemporáneo y marca su posición intelectual:
"Entre el hacer y el ver, / acción o contemplación, / escogí el acto de palabras: / hacerlas,
habitarlas, / dar ojos al lenguaje".
De este fragmento tomó Enrico Mario Santí
el título de su libro El acto de las pa!,abras, en el
que reúne ensayos y conversaciones con el poeta y ensayista Octavio Paz. Santí explica que su
libro fue formado con la reunión de ensayos y
entrevistas que realizó durante 18 años y que
aparecieron originalmente publicadas en revistas literarias, antologías y como prólogos de algunos libros.
Santí es uno de los estudiosos de Octavio
Paz más prestigiados. Entre sus trabajos sobre
el poeta se recuerda la edición de Primeras /,etras 1931-1943, que en 1988 publicó la editorial Vuelta, y cuyo ensayo introductorio se reproduce en El acto de las pal,abras.
Lo que distingue a El acto de las pal,abras es la
conjunción de la tarea ensayística con la biografia, de tal forma que el libro puede ser inte-

70

un diario poético, es decir es un diario de las sensaciones, de las intuiciones, de las emociones,
de los sentimientos y también de los pensamientos de un poeta, así es que yo no sé; pero en fin,
reúne, diríamos, sí, lo que he vivido y pensado
en los últimos años. [ ... ] Pero mi relación con
el lenguaje ha cambiado también porque ha cambiado mi idea de la poesía en la última época. Yo
quiero escribir cada vez más de un modo sintético, simple y espontáneo: lo más dificil.

El acto de las pa!,abras no aborda toda la obra
de Paz, pero sí una buena parte de ella. El lector puede encontrar estudios sobre el poeta de
Libertad bajo pa!,abra, Bl,anco y Renga, y acerca del
ensayista de El laberinto de /,a sol,edad, El arco y /,a
lira, SorJuana Inés de /,a Cruz o las trampas de /,a fe
y La [/,ama dobl,e.
Santí concluye su libro con un epílogo: el
texto de la conferencia con que presentó las
Obras compktas de Paz en 1994. En este ensayo
señala una de las cualidades intelectuales de
nuestro Premio Nobel, la de cuestionar el centralismo "sin cesar como precaución moral y
medida de independencia". Y recuerda una de
las frases que Paz escribió en la primera revista
Plural:

resante tanto para los lectores que conocen a
Paz como para quienes desean iniciarse en ese
"acto de palabras". El libro también puede leerse como un acto de agradecimento a uno de
los mayores escritores de este siglo. Santí muestra en sus páginas tanto conocimiento como
admiración por la obra de Paz
Una minuciosa recopilación de documentos: cartas, charlas, entrevistas, publicaciones,
etcétera, complementan las interpretaciones o
los comentarios de Santí sobre algunos aspectos de los textos tratados. En este sentido destacan las entrevistas, en las que Paz abunda
respecto de la escritura de ciertos poemas y su
relación con otros poetas. Si para otros autores
hablar de su obra es complicado y difuso, con
Paz sucede lo contrario y nos ofrece claras explicaciones sobre los puntos centrales de su
poesía y revela el contexto histórico-geográfico en que fueron escritos textos fundamentales como Libertad bajo pa!,abra, El laberinto de /,a
so!,edad, El arco y /,a lira, Blanco...
En esas entrevistas hay pasajes que nos ayu-

El escritor no habla desde el Palacio Nacional,
la tribuna popular o las oficinas del Comité Central: habla desde su cuarto.

Sea esta frase la clave para que en un cuarto, a solas, uno pueda seguir hablando con el
poeta.

71

�Colaboradores

PRODUCCIÓN EDITORIAL DE LA UANL

DlRECCION DE&lt;
PUBUCAOONES

U

~A~~ (Monterrey,

R.~

~

1952). Estudió antropología en
la UANL y la maestría, en la misma disciplina, en El Colegio de
Michoacán. Autor de Músicos y
música popular en Monterrey.

(Monterrey,
1942). Director, guionista y crítico de cine. Es maestro en la
UANL y director de Programación y Conservación de Acervo
de la Cineteca de Nuevo León.

Jo,L Le..,.~ (Durango, Dgo.

ij.,,.,,,.~ (Monterrey, 1935).

1946). Pintor y grabador. Ha
expuesto en galerías y museos de
México, Alemania, España, Estados Unidos yJapón.

Escritor, psiquiatra. Estudió medicina en la UNL. Dirigió la revista Kátharsis. Es presidente de
la Sociedad Analítica de Grupo
de Monterrey, A. C.

H~ JI.

~ (Sau Paulo,
Brasil, 1929). Poeta, ensayista,
traductor. Fue uno de los fundadores del movimiento Poesía
Concreta, en la década de los
cincuenta. Recibió este año el
Premio de la Fundación Octavio

Paz.
~ ~ (Guadalajara,

1961). Poeta, narrador y crítico
literario. Estudió letras en la
UANL. Autor de Testimonio del día,
Vivir al margen, La farsa intelectual,
Oscura lucidez y Luz cercana.
~ (Ciudad del
Maíz, SLP, 1956). Poeta narrador, ensayista. Estudió periodismo en la UANL. Recientemente publicó El mar es un desierto.
Antología de poetas de la frontera
norte 1950-1970.

'1~

~ c...,..,i (ciudad de Méxi-

co, 1942). Escritor, ensayista. Ha
tenido importantes cargos en la
UNAM. Actualmente dirige el
Centro de Estudios Filológicos.
A'IIIM,.J,. J.J. ~ (La Ascención, Aramberri, N. L. 1952).
Poeta, editor, maestro universitario. Director de Publicaciones
de la UANL. Próximamente aparecerá su libro de poemas Fracturas de luz.

~ MW4 (Zamora,
Mich., 1943). Periodista. Estudió
letras e historia en la UNAM. Es
editor en la Dirección de Publicaciones de la UANL. Colabora
en la sección cultural de El Norte.

Jui

Periodista. Se ha desempeñado
como reportero en El Nacional,
El Porvenir, El Norte y LaJornada.
Director de Vida Universitaria.

(Monterrey, N. L.,
1965). Poeta. Su andar itinerante le ha permitido conocer la
sombra y resolana de varias ciudades. Autor de Nadar sabe mi
llama y Tequila con calavera.

Ó'""" ~ H"""""- (Monterrey,

H4i- 1&gt;~

~ (Monterrey, 1971).

1962). Periodista, poeta. Ha sido
redactor y editor en varios diarios y revistas. Autor de La ganancia y la pérdida y Camino hacia mis
huesos.

Jo,L '1-.w. r~ (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo, maestro
universitario. Dirige la División
de Posgrado de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.

(Monterrey, 1935).
Estudió filosofía. Fue jefe de
Extensión Universitaria de la
UANL y director de Armas y Letras. Es maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UNAM.

V~ Q ~ (ciudad de Méxi-

sí, 1958). Narrador y periodista.
Estudió letras en la UANL. Fue
becario del Centro de Escritores
de Nuevo León.

co, 1954). Poeta, ensayista, editor. Fue titular de la Dirección
General Publicaciones de la
UNAM, donde es investigador.
Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Recientemente apareció su libro de
poemas El peatón es asunto de la
lluvia.

W.. ~

J~ T~ ~ (Monterrey,

~J~ (San Luis Poto-

~ f ~ Ensayista. Profesor-investigador de la
Universidad Panamericana.
Coautor de Dos aproximaciones a
la identidad nacional.

JO!lf- M~ ~ (ciudad de
México, 1964). Economista.
Hizo estudios de posgrado en la
Universidad de Chicago. Profesor-investigador de la Facultad

N

de Economía de la UANL, de la
que fue director de 1995 a 1998.
Es editorialista del periódico El
Norte.

~~

J..i

A

1953). Escritor, promotor cultural. Fue coordinador de Difusión

Cultural del Museo Biblioteca
Pape de Monclova, Coahuila. Es
Catedrático de la Universidad
Pedagógica Nacional, Unidad
Saltillo. Es autor de Textos, publicado por el Instituto de Artes de
la UANL, en 1977.

Novedad

Novedad

Novedad

COLECCION PREMIOS: Literatura joven universitaria (1995-1996) / Varios• Literatura joven universitaria (1997)
/ Varios • Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional ( 1997) / Luis Javier López Farjeat y Héctor Zagal
Arreguín • ¿Herraduras al centauro?/ Enrique Mijares • Noche de Albores/ Manuel Talavera Trejo • Gonzalitos,
drama en dos actos / Virgilio Leos
COLECCION NUESTRA HISTORIA: Bibliotecas antiguas de Nuevo León/ Gerardo Zapata Aguilar • Sin novedad
Monterrey / Edmundo Derbez • Músicos y música popular en Monterrey (1900-1940) / Alfonso Ayala Duarte • Apuntes
para la historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León/ J. Guadalupe Lozano Alanís
COLECCION EDICIONES ESPECIALES: Alfonso Reyes, diplomático/ Francisco Valdés Treviño • El rescate de
un camarógrafo: Las imágenes perdidas de Eustasio Montoya / Femando del Moral González • Escritores de Nuevo
León. Diccionario biobibliográfico / Israel Cavazos Garza• Monólogo de la ciudad/ Alfonso Rangel Guerra• Monterrey
400. Crónica de un día/ Varios autores • Calicanto. Marcos culturales en la arquitectura regiomontana. Siglos XV al
XX / Armando V. Flores Salazar • Imágenes para la historia de Villa de García/ Gerardo Garza Treviño.
COLECCION CIENCIA UNIVERSITARIA: Malformaciones arteriovenosas cerebrales/ Román Garza Mercado
• Avances recientes en la biotecnología en Bacillus Thuringiensis / Luis J. Galán Wong • Directorio de Investigadores
de la UANL / Compilación: Ana Ma. Gabriela Pagaza González y Emma Melchor Rodríguez
COLECCION CIENCIAS SOCIALES: Capital humano, crecimiento, pobreza: Problemática mexicana/ José Alfredo
Tijerina Guajardo y Jorge Meléndez Barrón • Infancia negada/ Sandra Arenal • Monterrey 400. Estudios históricos
y sociales/ Manuel Ceballos (coord.) • Voces de frontera I Víctor Zúñiga
COLECCION LETRAS UNIVERSITARIAS: Memoria de prueba: Poemas y ensayos I Ario Garza Mercado • La
Estación / Homero Galarza • Barrio Antiguo / Sergio González y González
COLECCION PERFILES UNIVERSITARIOS: Evocaciones del Dr. Méntor Tijerina I Celso Garza Guajardo •
Israel Cavazos Garza, historiador/ Varios autores. • Hojas al viento I Salvador Martínez Cárdenas.
COEDICIONES: De viva voz/ Alfredo Gracia Vicente • Breve historia de Nosferatu y otros poemas/ Gpo. de Artes
Facultad de Biología UANL • Periodismo noticioso en diez lecciones/ José Luis Esquive! Hemández • El rojo caballo
de tu sonrisa/ Miguel Covarrubias • Visión de Monterrey/ Abraham Nuncio• Fábricas pioneras de la industria en
Nuevo León/ Javier Rojas Sandoval • Introducción a la Hidrogeología / Joerg Wemer • San Nicolás de los Garza a
400 años. Retos frente al tercer milenio/ Luis J. Galán Wong et. al• Villaldama (breve monografía) I Ma. Luisa Santos
Escobedo • Reseña Histórica de la Facultad de Arquitectura/ Arq. Jesús E. Guajardo Mass • Tragafuegos / Graciela
Salazar Reyna • Bíblica/ José Javier Villarreal • Nuevo León, hoy. Diez estudios sociopolíticos / Luis Lauro Garza
(coord.) • El Debate Nacional/ Esthela Gutiérrez Garza (coord. general)• J. México en el siglo XXI/ José María Infante
(coord.) • 2. Escenarios de la democratización/ Femando Castañeda (coord.) • 3. El futuro económico de la nación/
José Carlos Valenzuela (coord.) • 4. Los actores sociales / Juan Manuel Ramírez y Jorge Regalado Armas de nacimiento
/ Jorge Cantú de la Garza • Educación, productividad y empleo I Femando Solana (Compilador) • Boca de Potrerillos
/ Varios.Edición de Emestina Lozano de Salas• Pompeyanos/ Genaro Huacal• Geometría de la incertidumbre. 19821995 / Citlali H. Xochitiotzin Ortega• Si camino voy como los ciegos I Emiliano Pérez Cruz• Las noches desandadas
/ Roberto Vallarino • Aguamala y otros poemas / Gloria Gómez Guzmán • Morder el polvo / Rolando Rosas Galicia •
El jardín de los eunucos (Paseos 111) / Adolfo Castañón • Poesía (1979- 1993 !Tomás Calvillo.
COLECCION TEXTOS INFANTILES: Un granito de arena I Cord. Elisa Hemández Aréchiga.

L

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1999, Nueva Época, No 17, Marzo-Abril </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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