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                  <text>autónoma de nuevo león

��\\

Contenido
[ 2]

PRESENTACIÓN
EL NICAN MOPOHUA ES UN PUENTE
[ENTREVISfA CON MIGUEL LEÓN-PORTILLA]

[ 3]

LA POESÍA DE RAÚL NAVARRETE

[ 10]

EL INCRÉDULO ASOMBRO.

EL HOMBRE

José Carlos Méndez
Sergio Cordero

[ 21] E. B. Dongala

POEMAS

[ 25]

Armando Alanís Pulido

INDIVIDUO, GRUPO y socrmm

[ 29 l

Ricardo Martínez Cantú

GEROCA EN BUSCA DE 1A LUZ Y EL DIBUJO

[ 33 l

José Carlos Méndez

TOMÁS SEGOVIA: 1A SABIDURÍA DE UN VIEJO POETA

r 151

José Garza

TRES TEXTOS

[ 371

Humberto Martínez

F10RI DI SONETI'l / FLORES DE SONETOS

í39l

Arturo Cantú

Y EL PROMOTOR CULTURAL

[ 42]

José Roberto Mendirichaga

MACIBNA SPECUIATRIX: DE DUBITACIONES E IGNORANCIAS

[ 46]

Hugo Padilla\

ALFONSO RUBIO y Rumo: EL PROFESOR, EL POETA

·~

SOCIOLÓGICA: DE 1A TRANSITOLOGÍA

'

\.''r

[ 50]

José María Infante

[ 52]

Alfonso Ayala Duarte

-

Mús1CA: ALBERTO FLORES VARELA.
ALGUNAS IMPRESIONES DEL SIGLO

XX

ARTI:s VISUALES: EL TEATRO DE PrxELES

CINE, TELEVISIÓN Y OTROS ESPEJISMOS:

FESTIVAL DE TEATRO NUEVO LEÓN

Jesús Mario Lozano

[

56 ]

Roberto Escamilla

[

62]

Ana Laura Santamaría

2001:

"LA RECUPERACIÓN DEL ESPACIO DEL ACTOR"

LIBROS:

54]

MÉXICO: UN PAÍS

DE ANALFABETOS VISUALES

TEATR.o:

[

LA VIDA TAMBIÉN ES MÚSICA [ 66 ]

PARA UNA ÉTICA POLÍTICA [

67] /

ARTES VITALES [

66 ]

Francisco Ruiz Salís

EL MUNDO VISfO DESDE LA BUTACA [

68 ] /

NOTICIAS DE IA UNIVERSIDAD

Elvira Popova

[

70]

Edmundo Derbez

PORTADA y VIÑETAS EN PÁGINAS INTERIORES / Geroca

�Contenido
[ 2]

PRESENTACIÓN
EL NICAN MOPOHUA ES UN PUENTE

[ 3] José Carlos Méndez

[ENTREVISrA CON MIGUEL LEÓN-PORTILLA]

EL INCRÉDULO ASOMBRO. LA POESÍA DE RAÚL NAVARRETE
EL HOMBRE
POEMAS
INDIVIDUO, GRUPO y SOCJF.nAn
GEROCA EN BUSCA DE LA LUZ Y EL DIBUJO
TOMÁS SEGOVIA: LA SABIDURÍA DE UN VIEJO POETA
TRES TEXTOS
FfORJ DI SONETI'T / FLORES DE SONETOS

[ 10] Sergio Cordero
[ 21] E. B. Dongala

[ 25] Armando Alanís Pulido
[ 291 Ricardo Martínez Can tú
[ 33 l José Carlos Méndez

r 351

José Garza

[ 371 Humberto Martínez

í391

Arturo Can tú

ALFONSO RUBIO Y R UBIO: EL PROFESOR, EL POETA
Y EL PROMOTOR CULTURAL

[ 42] José Roberto Mendirichaga
~

MAClllNA SPECUIA.TRIX: DE DUBITACIONES E IGNORANCIAS

SOCIOLÓGICA: DE LA TRANSITOLOGÍA

[ 46] Rugo Padilla\ '
.,.~

[ 50] José María Infaiite ,•-

MúSICA: ALBERTO FLORES VARELA.

ALGUNAS IMPRESIONES DEL SIGLO

XX

ARTES VISUALF.'i: EL TEATRO DE PIXELES

[ 52] Alfonso Ayala Duarte
[ 54] Jesús Mario Lozano

.CINE, TELEVISIÓN Y OTROS ESPEpsMOS: MÉXJCO: UN PAÍS
DE ANALFABETOS VISUALES
TEATRO: FESTIVAL DE TEATRO NUEVO LEÓN

2001:

"LA RECUPERACIÓN DEL ESPACIO DEL ACTOR"

LlBROS:

[ 56] Roberto Escamilla

[

62] A.na Laura Santamaría

LA VIDA TAMBIÉN ES MÚSICA [ 66 ] ARTES VITALES [ 66 ]

PARA UNA ÉTICA POLÍTICA [

67] / Francisco Ruiz Solís

EL MUNDO VISTO DESDE LA BUTACA [ 68] /

NOTICIAS DE LA UNIVERSIDAD

Elvira Popova

[

70 ] Edmundo Derbez

PORTADA y VIÑETAS EN PÁGINAS INTERIORES / Geroca

�Presentación
EsTE NÚMERO DE ARMAS Y LETRAS, QUE ESTARÁ EN MANOS

de los /,ectores en tiempos de otoño, ofrece páginas de
interés en torno a temas y asuntos mexicanos, más otros
abiertos a otras latitudes.
Merece destacarse la entrevista deJosé Carlos Méndez. al doctor Miguel León-Portilla, autoridad indiscutib/,e en el estudio de la época prehispánica, pero
poseedor también de una clara visión de la historia y
la cultura mexicanas en sus expresiones de la época
colonial y moderna. Las preguntas certeras e inteligentes del entrevistador permiten al doctor León-Portilla ofrecer respuestas amplias donde se relacionan y
confluyen aspectos diversos, cumpliéndose así el principio de que una de las manifestaciones de la cultura
consiste precisamente en esta posibilidad de interrelacionar aspectos aparentemente ajenos o distantes, ofreciéndose una visión congruente del mundo y sus múltiples expresiones. El terna del sincretismo en elNican
mopohua, en torno a la virgen de Guadalupe, es el
ejemplo claro de esta amplitud de visión de León-Portilla sobre el cristianismo, la época helenística y la visión mesoamericana de éste. Es interesante señalar la
respuesta sobre la revista Ábside, que además de recordar a las generaciones actuales la importante función
que cumplió esta publicación en los años cuarenta,
revela aspectos poco conocidos de aquella época, especialmente referidos a los herrnarios Méndez. Planearle,
animadores de Ábside.
En un ensayo certero, Sergio Cordero rescata del olvido la obra poética de RaúlNavarrete (1942-1981),
escritor que durante su vida tuvo mala difusión y edición de sus libros y prácticamente nula después de su
muerte. Con apoyo en algunas ideas de Pound sobre
poesía, más reflexiones orientadas a entender ciertas
caratcerísticas de las ideas imperantes sobre la creación poética del siglo XX, Sergio Cordero logra estab/,ecer algunos puntos básicos para comprender y evaluar
la poesía de Navarrete, ganador del Premio Nacional
de Poesía de Aguascalientes, de 1978, por su libro Memoria de la especie. Este trabajo de Cordero permitirá a
las nuevas generaciones conocer y evaluar a este poeta
y novelista mexicano de la segunda mitad del siglo
veinte.
La poesía está representada en este número con va-

rios poemas de Armando Alanís Pulido (Monterrey,
1969), cuya obra empezó a puiblicarse en la década de
los noventa y donde lo cotidiano convive con los fulgores y presencia de la expresión perenne del espíritu.
E. B. Dongala, originario de África y formado en
los Estados Unidos y Francia, es el autor del cuento
''El hombre", traducido por Geoff Hargreaver y Ricardo Martínez. Cantú, páginas reveladoras de esa condición social e histórica que aqueja por igual a todos los
pueblos pero que se vuelve más dolorosa quizá en aquellos que supuestamente ya superaron etapas y situaciones de sometimiento.
Arturo Cantú, comenta el libro de Antonio Alatorre
Fiori di sonetti /Flores de sonetos, que nos traslada
a los siglos de oro de la literatura española y a la incorpüración del soneto, procedente en su forma y concepción de la poesía italiana, a la lengua y poesía españolas. Este libro de Antonio Alatorre es merecedor del
reconocimiento por la agradable y fácil forma en que
logra ofrecernos esta visión de conjunto de un momento significativo e importante de la poesía española de
los siglos XVI y XVII que, como afirma Arturo Cantú,
es un momento de los 1001 años de la lengua española.
El video como lenguaje de nuestro tiempo, identificado como vía de manifestaciones visuales y artísticas
y considerado por algunos como "heramienta de autodeterminación", pero al mismo tiempo como un arte
que requiere de mayores acciones para proyectarse hacia el futuro, es analizado porJesús Mario Lozano en
"El teatro de pixeles ". Con esta colaboración se inbicia
una nueva sección, que se dedicará a cümentar noticias y aspectos sobresalientes de las artes visuales y que
se nutrirá fundamentalmente con trabajos de la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
La parte gráfica de este número corresponde a
Geroca (Gerardo Rndríguez. Canales). Sus dibujos van
sin firma porque el autor los considera apuntes, una
especie de gimnasia para realizar después obras mayores.

[ 2]

Alfonso Rangel Guerra

El Nican mopohua
es un puente
[Entrevista con Miguel León-Portilla]
Como ya es sabido, este año el doctor Miguel león-Portilla recibw dos importantes premios internacionales: el
Bartolomé de Las Casas y el Premio Internacional
Marr:elino Mtninder. Pe/ayo, anTW Ttconocimiento al conjunto de ya larga obra, que se iniciara con la publicación de La filosoffa náhuatl (1956) y de Visión de
los vencidos (1962), por ahora quizá su obra más difundida. Haciendo tiempo entre sus muchos compromisos, el pasado 1Ode julio el doctor león-Portilla estuvo
en Monterrey para impartir, dentro del ciclo Cátedra El
Colegio Nacional, organizado por la UANL, la conferencia magistral El destino de los pueblos indígenas. Con ocasión de esta visita, el doctor León-Portilla
nos conadió esta entrevista, que versó esmcialmente en
torno asumásrecümteliúropublicado, Tonantzin Guadalupe. Pensamiento náhuatl y mensaje cristiano
en el "Nican mopohua", coeditado en el año 2000
por El Colegio Nacional y el Fondo tú Cultura Eamómica y reeditado en junio de 2001. Se trata de una nueva
traducción al castellano delNican mopohua (aquí se
relata), el relato más antiguo que se conoce acerca de las
apariciones de la Virgen de Guadalupe, escrito en
náhuatlporelindigenaAnúmio Valtriano(J526-1605),
colaborador defray Bernardino de Sahagún y uno de los
más brillanJ.es de las llamados "alumnos trilingües" del
Colegio de Tlatelolco.
En su extenso estudio introductorio, León-Portilla
dice que hizo esta nueva versión túl Nican mopohua
porque éste es "una j&lt;1'ja de la literatura indígena del
periodo colonial" y es "también presentación de un tema
cristiano, expresado en buena parte en IÁrlnfnos rul pensamiento y Jurmas de decir las cosas de los tlamati11ime,
o sabios del antiguo mundo náhuatl". Con el Nican
mopohua, sostiene León-Portilla, Valeriano "acercó dos
visiones del mundo", y creó unpuenteentreellas. /José
Carlos Méndez.

José Carlos Méndez: Ante todo, doctor, gracias por
coru:ederme esta entrevista, y felicidades por los premios
Bartolomé de Las Casas y Marcelino Menéndez Pelayo,

porque son merecidos y porque estos reconocimientos generarán relecturas y nuevos lectores de sus obras; pero
sobre todo porque llaman a refiexi.onar y actuar a favor
de los indígenas vivos, que es, en última instancia, lo
que importa, C01TUJ usted ha señalado.

[ 3]

�Doctor, creo que su recién reeditado libro Tonantzin
Guadalupe ... , además de su propio valor, abre nuevas
rutas para otras investigaciones y estudios sobre la historia y la cultura prehispánica y novohispana. Por ejemplo, usted dice que el Nican mopohua, además de ser
una joya literaria es "también presentación de un terna
cristiano, expresado en buena parte en términos del pensamiento y formas de decir las cosas de los tlamatinime
o sabios del antiguo mundo náhuatl", conceptualización que constituye toda una perspectiva iluminadora.
Ahora bien, me llama mucho la atención que en todo el
libro usted no utilice, ni una sola vez, el término "sincretismo" -tan usado-- y de muy diversos modos, cuando se
trata del asunto de la Virgen de Guadalupe-, y que en
su lugar usted plantee una conceptualización que me
parece que alumbra y enriquece estas cuestiones. Me refiero a que usted considera elNican mopohua no como
un texto sincrético de dos visiones, sino como "presentación de un tema cristiano, en buena parte expresado en
términos del pensamiento y formas de decir las cosas de
los tlamatinime", como dijo hace unos días al presentar la reimpresión deTonantzin Guadalupe. Creo que
esta forma de plantear la cuestión, la ilumina y proporciona una mejor manera de acercarnos más a la comprensión y valoración de lo que fue, como usted dice, un
puente para acercar dos mundos, dos visiones, dos creencias diferentes, e irlos fusionando en un proceso coherente, construyendo las bases conceptuales y religiosas, culturales y estéticas del mestizaje.
¿Qué piensa usted de todo esto? ¿Quisiera ampliar,
con este matiz, lo que de alguna manera ya ha contestado en otras entrevistas recientes?
Miguel León-Portilla: Yo creo que realmente he
rehuido conscientemente el empleo de la palabra
"sincretismo". Yo creo que el cristianismo, a lo largo de su historia, ha sido objeto de interpretaciones, y de reinterpretaciones a la luz de diversas
formas de pensamiento. Por ejemplo, la primerísima interpretación del cristianismo fue hecha en términos del pensamiento helenístico. El
cristianismo nació como una religión hebrea;Jesús era un judío. Entonces, todo su pensamiento
tenía que ser judío, a fuerza. Pero, con san Juan
evangelista y con san Pablo, que están ya muy influidos de ese pensamiento tan complejo como es
el helenístico. En la palabra logos, una palabra que
tenía muchos sentidos -hay libros sobre esto: qué
significaba "logos" en los siglos primero o segundo. Cuando san Juan dice: "En el principio era el
Verbo", es decir, el Logos, y dice que Jesús era el

Logos, es algo que Jesús, por ejemplo, si en la Última Cena san Juan le hubiera dicho que era el
Logos, es algo que Jesús no hubiera comprendido, como hombre. Habría dicho: qué cosa es esto
de que yo soy el Logos, no puedo entender; yo, en
todo caso, soy el Mesías. Pero de Logos no entiendo nada.
Por consiguiente, hubo una interpretación exótica para el pensamiento de Jesús, que fue la
helenística. Esa interpretación, después, se complicó más, con los concilios de los tres primeros
siglos, o cuatro. En el mundo mediterráneo, cuando, por ejemplo, en el Concilio de Éfeso se dice
que la Virgen María es Theotókos ("Madre de Dios"),
la que da a luz a Dios, en términos, por ejemplo,
de una persona que sea musulmán, eso es una verdadera blasfemia espantosa; ¿cómo va a dar una
mujer a luz al Dios, a Yavé, a Alá? Una mujer no
puede dar a luz a un Dios. En todo caso, la Coatlicue dio a luz a Huitzilopochtli, y además en forma
portentosa.
Por consiguiente, todo esto, para explicar las
Tres Personas, para explicar la naturaleza de Jesús, son interpretaciones helenísticas. Eso no fue
sincretismo; fue la interpretación del mensaje de
Jesús, que se consideró Mesías judío en términos
de un mensaje, completamente alejado de eso.
Después, en la Edad Media, cayó en manos de
la escolástica. Fue otra interpretación, no sincretismo; una interpretación. Por ejemplo, cuando
dicen, santo Tomás y otros, ¿qué es la Trinidad?
¿Cada Persona qué es? ¿Una sustancia distinta? No,
porque entonces habría tres Dioses. ¿Entonces son
accidentes? No, porque entonces no hay nada más
que un solo Dios. ¿Entonces qué son? Entonces
inventaron que las Personas eran entidades
nodales. Quién sabe qué querrá decir eso, pero lo
inventaron para poder explicar la Trinidad. Bueno, no explicarla, sino volverla siquiera no contradictoria.
Y después; no, antes, toda la Cea mater ("Madre
universal") , en el Mediterráneo. Todos los cultos
de la Cea mater exaltaron a la Virgen María de tal
manera, que en los países mediterráneos -Grecia,
el sur de Italia, Calabria, Sicilia, Argelia, y el sur
de España, y Andalucía- tienen una serie de cultos rarísimos de la Virgen María, que los nórdicos
considerarían idolátricos.
·
Pero entonces yo considero que es otra interpretación, en términos de las creencias de la Cea,

[ 4]

o del pensamiento escolástico.
Después viene la de los protestantes. Con Lutero, y peor con Calvino. Digo "peor" porque Calvino
era un iconoclasta terrible; quemaba imágenes, y esto
-luego sus parientes ricos compran las pocas que
quedaron y hoy se rematan en Sotheby 's-, es otra interpretación.
Entonces por qué va a ser raro que los mesoamericanos, que eran una gran cultura, hicieran
una interpretación distinta. Hace años, dando un
curso en la Universidad de Texas, Stanler. Ross me
dijo: "¿Tú te atreverías a dar una conferencia al
Seminario Episcopaliano del sureste de Estados
Unidos?" Pues sí; y les hablé de esto, les hablé de
cómo el cristianismo fue interpretado en términos mesoamericanos. Yles dije lo que estoy diciendo exactamente. Bueno, me dijeron ellos -que
eran unos teólogos, teólogos luteranos-, me dijeron: "Si usted hubiera caído en manos de unos
bautistas o de una de las sectas que hay ahora, capaz que lo apedrean por decir todo esto, pero
nosotros sí entendemos que los mesoamericanos
pudieron hacer una interpretación que no fue sincretismo". Y luego nos invitaron a comer, a mi
mujer y a mí, y nos dieron vino y todo eso.
Y con esto respondo a esa primera pregunta

por qué no uso el término "sincretismo". No fue
sincretismo; fue una interpretación mesoamericana del cristianismo. Y creo que en México mucha
gente sigue pensando en función de esa interpretación. Si usted le pregunta a una persona así común y corriente qué es Dios para ella, en México,
le dirá: "Pues, Nuestra Madre de Guadalupe y
Nuestro Padre Jesús", que es, en el fondo, lamentalidad mesoamericana, Nuestra Madre, Nuestro
Padre, Totahtzin.

JCM: En esto que me comentaba usted, doctor; hay una
pregunta que siempre me he hecho con respecto a la poesía náhuatl. Teniendo en cuenta y estando de acuerdo
en que ésta era ritual, que su sentido no equivalía al
sentido poético de Occidente, sin embargo hay en ella un
elemento que siempre me ha impresionado, y es la metáfora; y las imágenes, y los simbolismos. Entonces, al
margen de que el concepto occidental pudiera coincidir o
no con una idea de la poesía y del mundo náhuatl, el
hecho es que tenían esos recursos, que son universales
para cualquier cultura, en particular la metáfora. Esto
hace pensar, entonces, si al margen de las culturas, épocas, estilos, hay algo en la mente humana que es universal, que en este caso seria ese sentido hacia la belleza, y la
necesidad del recurso de la metáfora para explicar, en

[5]

�términos digamos "humanos", verdades, principios, preguntas de un orden demasiado abstracto, metafísico.
ML-P: Pues sí, en cierta manera usted mismo ya se
ha respondido. En el pensamiento náhuatl, como
lo conocemos a través, sobre todo, de dos tipos de
textos - uno es los Cantares- , que tenemos, principalmente, dos colecciones muy importantes: una
la guarda la Universidad Nacional en su biblioteca, y la otra está en Austin, en Texas. Es una fuente importantísima. La otra son las que llamamos
Huehuehtlahtolli. Hue quiere decir "antiguo", "viejo"; y tlahtolli quiere decir "palabra". Se ha interpretado esto de hue como "palabras" de los viejos
o "la antigua palabra". Para mí, las dos fuentes,
que incluyen muchos textos de tradición prehispánica - lo hemos demostrado eso-, son los manantiales que nos acercan a la poesía y al pensamiento, lleno de metáforas. Hay, incluso, intentos
en la misma colección de fuentes, por ejemplo con
[fray Bernardino de] Sahagún, con [fray Andrés
de] Olmos, en que ellos se plantean cómo interpretar las metáforas, qué significan. Hay unas que
nosotros llamamos que el padre Garibay comenzó llamándolas difrasismos. Los difrasismos son
yuxtaposiciones de dos palabras, de cuya unión

salta una tercera idea de la metáfora. Así tenemos
estudios específicos sobre la metáfora en la literatura náhuatl.
Por ejemplo, la metáfora de "flor y canto",
xóchitl cuícatl sobre todo en el texto del libro de
Los antiguos mexicanos, a través de sus crónicas y cantares, cito todo lo que fue el diálogo de la flor y el
canto que tuvo lugar en Huexotzinco, en 1490,
en la casa del señor Tecayehuatzin. Ahí, una serie
de sabios, llamados tlamatinime se plantean qué
significa "flor y canto". Y van diciendo todo lo que
significa para ellos. No voy a repetirlo porque ahí
está dicho. Y es una gama, que va desde la inspiración divina hasta... - es que yo estoy fascinado, porque he comido hongos alucinantes, alucinógenos;
basta decir que nuestra invectiva estropea todo -y
finalmente- añadir que "flor y canto" es lo que
hace posible nuestra amistad.
Así que realmente es un diálogo que parece
platónico, maravilloso. Y seguramente debió haber otros muchos diálogos sobre otros tipos de
ideas que expresaban metafóricamente. Como el
rostro y el corazón; hay de todo: la piedra, el palo,
el sitial, la estera, el ahuehuete, la ceiba, que significa la protección que nos pueden dar los go-

bernantes, o los sabios, o los sacerdotes.
Ahora me invitaron a dar una conferencia de
una sociedad que se llama "de etnobiología". Y
para mostrarles un poco cómo un mismo elemento puede ser concebido de dos maneras radicalmente distintas, tomé justamente los dos árboles,
éstos. Y dice un texto: "La ceiba, el ahuehuete, nos
cobijamos bajo tu sombra, bajo la sombra de este
árbol tan antiguo nos sentimos tranquilos, podemos dialogar, somos felices". Y eso lo comparaba
con lo que dirían dos taladores de Wisconsin. Dirían: "¿Cuántos metros cúbicos de madera dará
esto? ¿cuánto dinero podremos ganar?". El objeto
es el mismo, nada más que son dos maneras de
conceptualizarlo.

JCM: Doctor, en su reciente entrevista con Enrique Krauze
(El País, Babelia, 30 de junio de 2001 ), usted dice que
se atreve a comparar de alguna manera al Colegio de
Santa Cruz de Tlatelolco con la Escuela de Traductores
de Toledo, que unió a judíos, moros y cristianos en un
proyecto de traducciones al castellano, en un proyecto
cultural de gran trascendencia. Desde luego, creo que la
comparación es no sólo correcta, sino enriquecedora en
cuanto a la valoración del Colegio de Tlatelolco. Pero
me parece que en el contexto de la entrevista usted implica que el Colegio de Tlatelolco fue, incluso, más allá de
la escuela de Toledo, porque acá se trató no sólo de traducciones, sino también de la educación, al más alto
nivel, de los indígenas: los célebres indígenas "trilingües"
(latín, náhuatl, castellano). Lo exitoso del Cokgio de
Tlatelolco siempre me ha hecho pensar en la utilidad de
retomar, en términos modernos, su método educativo y
reproducirlo hoy en el sistema educativo mexicano, tan
urgido de reformas. ¿Podría decir algo acerca rJ,e esto?
ML-P: Efectivamente, la experiencia de Tlatelolco,
aunque decayó, en su esplendor fue magnífica.
En Tlatelolco se produjeron trabajos, como dice
usted, pues no solamente hacían traducciones,
sino que, además de que se impartía la docencia y
se abrían horizontes de cultura humanista a los
indígenas, también se produjeron obras. Por ejemplo, el Códice Badiano, que recoge la farmacología
indígena, que lo produjeron dos indígenas: uno
Martín de la Cruz y el otro Juan Badiano, lo tradujo al latín para que se lo regalaran a don Francisco de Mendoza, hijo del virrey Mendoza, que lo
llevó a España. Esto tiene una larga historia que
va a parar a la Biblioteca Vaticana. Lo trajo el Papa
Juan Pablo II a México en una de sus visitas.

Por otro lado, la pregunta de si se podría reproducir algo de esto, yo creo que es muy importante.
Yo tengo un amigo norteamericano, que se
llama Earl Shorris, con el cual acabo de publicar
un libro (In the Word of Kings). Él es historiador,
también periodista, que escribe para Harper's magazine. Yo creo que es una persona muy capaz. Y
ahí lo que hicimos en ese libro es una antología,
la antología más rica que se ha hecho hasta ahora, creo yo, de literaturas mesoamericanas. Tiene
ochocientas páginas y abarca desde inscripciones
hasta exposiciones de lo que yo llamo "la nueva
palabra", lo que están produciendo hoy día autores indígenas en maya yucateco, en náhuatl, en
mixteco.
Pues este señor, Shorris, además de que trabaja en este tipo de cosas, ha creado varias escuelas
para indígenas, en Yucatán, en Alaska, entre indios de Estados Unidos, y les llama "escuelas de
alta cultura", porque no son escuelas solamente
para que aprendan a leer y escribir y eso, sino para
transmitirles lo que se conserva de la creación
cultural indígena antigua. Bueno, por ejemplo, si
se trata de Yucatán, aprovecha para acercarlos al
Popol Vuh, a los Chilam Balames, los grandes mitos
de las culturas aquellas, y esto me parece fundamental. Es decir, hacer que los indios accedan no
sólo a la cultura occidental, sino al legado más alto
de su propia cultura...
JCM: A sus clásicos...
ML-P: Exactamente. Yo creo que esto es muy importante, porque con los propios indígenas se volvería a formar el orgullo de ser indígena, ¿no?
Entonces, en ese sentido sí creo que la experiencia de Tlatelolco, debidamente estudiada, podría
ser aleccionadora.
Sahagún tiene, en su Historia General de las Cosas de la Nueva España, una digresión, por así decir, en que hace una disertación sobre lo que era
la educación prehispánica, y luego habla de
Tlatelolco, y dice que la educación prehispánica
en muchos sentidos era superior a la española, y
lo va mostrando. Claro, dice que apartando las
idolatrías: pero nuevamente es muy importante
esa valoración de la educación prehispánica y después del ensayo que hicieron él y otros; porque
fueron varios los maestros fundadores.
Yo pienso que fue una experiencia maravillo-

[ 7]

�sa. Hubo dos experiencias digamos anteriores a la
de Tlatelolco. La de la universidad. La universidad, como ustedes saben, cumple ahora 450 años
de la Real Cédula que se expidió en 1551 y ahora
estamos en 2001. Pero antes, además de los colegios que fundó (fray Pedro de) Gante y otros muchos que fundaron los franciscanos, la experiencia de Santiago de Tlatelolco y la de Tiripetío, en
su estado (Michoacán), que también fue interesantísima, porque estuvo fray Alonso de la Veracruz, gente valiosísima.
Si usted ha ido recientemente a Tiripetío, verá
que está muy restaurado, y tienen ahí un acervo
documental muy interesante. Me gusta mucho el
pueblo. Enfrente de Tiripetío, ya se acuerda usted, está la iglesita de Tupátaro, con ese artesonado maravilloso, ¿verdad? Está muy bien el pueblo,
pero cerca del colegio hay una casa, horrible, moderna, de mampostería muy fea, donde se demuestra que el entorno debe protegerse también. No
basta con proteger los monumentos, sino que el
entorno no desdiga.

JCM: Finalmente, doctor, me salgo un poco del tema,
pero creo que esta es una pregunta pertinente, que desde
luego usted me puede responder o no. Usted ha reiterado
en diversas ocasiones que el iniciador del rescate, valoración y difusión de la foesía y la literatura náhuatl fue
su maestro, el doctor Angel María Garibay, y ha escrito,
refiriéndose a los textos literarios náhuatls, que "Garibay
adoptó un enfoque humanista dirigido a poner de relieve su significación literaria como producciones de valor
profundamente humanas, y por ello de interés universal. Este es probablemente el principal mérito del padre
Garibay en su trabajo".
Ahora bien, en su discurso de ingreso a la Academia
Mexicana de la Lengua, en enero de 1946, Gabriel Méndez Planearle dijo que consideraba su nombramiento
como "la más alta y autorizada aprobación al mensaje
que desde sus principios enarboló Ábside como bandera: el trip!,e y único mensaje humanístico grecolatino,
hispano e indígena de la cultura mexicana". Gabriel
Méndez Planearle fundó Ábside en enero de 1937, previa consulta con el padre Garibay, quien publicó ah~
hasta donde yo sé, sus primeros trabajos sobre la poesía y
la literatura náhuatl, labor de rescate y valoración que
usted ha continuado ejemplarmente. Eso mismo, en cuanto a los pensadores humanistas y la poesía novohispana,
lo hicieron Gabriel y Alfonso Méndez Planearle.
Lo que quisiera preguntar/,e es: ¿qué piensa usted del

papel jugado por Ábside (1937-1955) en torno a esta
trip!,e labor de rescate, valoración y difusión ?
ML-P: Hasta donde yo pueda, contesto. Yo no tuve
ocasión de tratar a los Méndez Plancarte, con la excepción de tres o cuatro veces que hablé con Alfonso. No con Gabriel, sino con Alfonso. Pero voy a contar en qué circunstancias, porque tiene cierto interés. Yo había escrito una obra de teatro que nunca
he publicado y que se llama La huída de Quetzalcóatl.
Cuando yo conocí a Garibay, se la llevé para que la
leyera. Hablo de 1952. Y él la leyó y me dijo que le
había gustado. Me hizo un prólogo, que está inédito. Yyo pregunté que en dónde la podría publicar, y
me sugirió dos hipótesis: una en Cuadernos Americanos, y otra en Ábside.Yo fui con Alfonso Méndez Plancarte, y se la dejé. Y cuando volví como a los quince
días, me dijo que la había leído, y me dijo: ''Yo no
puedo publicar esta obra, nunca, porque es de un
ateo"; me preguntó que si yo era ateo, y yo le contesté que no venía al caso que le contestara si yo era o
no era ateo; yo lo que le dije fue que este trabajo el
padre Garibay lo leyó y le pareció de cierto interés, y
me escribió este prólogo que le estoy dando a usted.
Me dijo: "No creo que sea del padre Garibay, eso es
imposible". Entonces yo le dije: "Pues es muy fácil
de saberlo, usted fue discípulo del padre Garibay,
búsquelo, pregúntele, no por teléfono -porque
el padre no tenía teléfono-, pero de alguna manera será posible que le pregunte y salga de dudas. ¿Usted cree que yo voy a fingir? Basta con ver el
estilo con que está escrito-, puesto que sería una
majadería mía inventar un prólogo y atribuírselo a
mi maestro, ¿verdad?" Entonces se lo conté al padre
Garibay, y me dijo: "Aaaaah, es un bendito este pobre"; porque era así, muy pío.
Ahora, en Ábside, pues sí es verdad que dieron
cosas muy positivas, sin duda; el propio padre
Garibay ahí publica, ahí le publicaron traducciones de parte de la obra de Esquilo, con el texto
griego y todo. O sea, que es evidente que sí les
interesaba la cultura clásica, tanto latina como
griega. Ellos también enfatizaban mucho la herencia novohispana. [Gabriel] tiene ese libro de los
Humanistas del siglo XVI, del siglo XVII. También
cultivaron mucho la literatura contemporánea,
Sigüenza y Góngora. Yo creo que eran humanistas, los dos. Nada más que Alfonso con una mente
muy estrecha. Gabriel era más abierto, pero murió antes. Y es interesante que dieran apertura a
Garibay con la literatura indígena.

[ 8]

Debo decir que Alfonso Reyes no creyó en las
traducciones del padre [Alfonso], y el padre por
eso le cogió cierta manía a Alfonso Reyes. Alfonso
Reyes dijo: "Como este canónigo sabe mucho de
Horacio y de los socráticos y todo eso, ha inventado una serie de cosas que les pone plumaje de
quetzal, pero en el fondo son cosas que ha inventado tomando de la literatura clásica, bien sea romana con Horacio, o griega de los presocráticos".
Cuando el padre supo eso, le dio mucho coraje, y
dijo: "¿Por qué dijo eso si no sabe? Estoy citando
yo los manuscritos, que vaya a buscarlos, a ver si es
verdad que existen o no existen".
Cuando yo entré a la Academia de la Lengua,
él contestó mi discurso. Y entonces, acudiendo a
Alfonso Reyes, sin mencionarlo por nombre, dijo,
de mí, que cuando yo me presenté ante él y le
dije que no, entonces me dijo: "En México, donde estamos acostumbrados a tener grandes humanistas que no saben griego, helenistas que no saben griego ... ". Y claro, son los pleitos de los intelectuales.
Pero sí, Ábside fue una revista muy importante,
desde diversos ángulos y frentes; el estudio de los
legados, yo diría humanísticos que tiene México,
y que indudablemente son, en sus raíces, el indígena y el hispánico, que implican muchas otras

cosas: la herencia grecolatina y judeocristiana,
pienso yo. Eso sí es innegable. Yo he dicho muchas veces que México es dos veces mediterráneo,
por esa herencia y porque Mesoamérica es otra
zona mediterránea también. Digo, de alguna manera el Golfo de México es un Mediterráneo.
Realmente somos herederos de dos culturas
extraordinarias de la humanidad. Yo creo que a
través de España y Grecia, y de Roma, vamos a
parar con las culturas originarias de Egipto y de
Mesopotamia. Yo le digo a la gente: cuando estemos en crisis pensemos que nuestros ancestros
directos fueron capaces de hacer muchas cosas;
más que los gringos, que tienen una herencia mediterránea pero más indirecta, porque es a través
de los salvajes sajones -porque eran salvajes comparados con los romanos y latinos. A Inglaterra y
a Alemania les llegaron las frondas finales de los
romanos, pero nunca penetraron como en España o Francia, nunca. O sea, estamos mucho más
entroncados. Lo que pasa es que también estamos
un poco adormecidos.
Termino con eso. Realmente creo que Ábsidefue
una revista que dejó mucha huella. Ahí colaboraron [Agustín] Yáñez, colaboró [Antonio] Gómez
Robledo, colaboró Alfonso Reyes, colaboraron muchas gentes. Yo colaboré ya en los últimos años.

[ 9]

�El incrédulo asombro.
La poesía de Raúl Navarrete
Sergio Cordero
EL PRIMER LIBRO QUE ENCONTRÉ DE RAúL NAVARRETE ES

El sexto día de la creación, el cual incluye relatos y
poemas. Este volumen me atrapó con el cuento
«Los equinoccios del otoño», que leí de un tirón,
como Poe y Quiroga insisten que los buenos cuentos deben leerse. Después, fascinado, devoré el
resto. Además, fue difícil resistirme al vuelo verbal de sus poemas. Avancé con rapidez, como un
sonámbulo, llevado por el ritmo vertiginoso de sus
versos entre imágenes-casi visiones- instantáneas
y, pese a ello, insólitamente precisas.
Cuando quise comunicar mi entusiasmo por
este autor, quedé desconcertado: la mayoría ignoraba su existencia; otros, aunque lo conocían,
no se interesaban en él y no faltó quien francamente lo desdeñara. Investigando, descubrí que
la actitud predominante de la crítica hacia su obra
era la desconfianza. En general, se le consideraba
un narrador de segunda línea: discípulo de Juan
José Arreola y seguidor de Juan Rulfo. Como poeta, la desconfianza se deslizaba hasta la indiferencia. Al parecer, Navarrete se abstuvo inexplicablemente de aprovechar y explotar estrategias y procedimientos considerados como los grandes logros de las vanguardias del siglo XX.
En este ensayo, me propongo cuestionar algunas de las opiniones que se han emitido sobre este
relegado escritor jalisciense, haciendo un repaso
de su obra en general, pero analizando en particular su producción poética.

1
Raúl Navarrete nació en Arandas,Jalisco, el 5 de
noviembre de 1942. Antes, su madre tuvo otros
cinco hijos que murieron al poco tiempo. Sólo
sobrevivieron él y una hermana. En su pueblo,
aparte de las primeras letras, hizo estudios musicales y formó parte del coro de la iglesia.

Si descontamos algunas breves estancias previas, residió definitivamente en la Ciudad de México a partir de 1965. Ya en la capital, ingresó al
taller literario Mester, coordinado por Juan José
Arreola. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores en 1965-1966. Este mismo año, publicó
su primera novela, Aquí, allá, en esos lugares, que
explora la temática rural de forma muy parecida
a Juan Rulfo. La crítica de ese entonces, deslumbrada por el cosmopolitismo de Carlos Fuentes y
el desenfado irreverente de los narradores de la
Onda, recibió el libro con franca hostilidad. El
crítico Emmanuel Carballo1 enumeró las principales ·opiniones que se emitieron sobre él:
novela prometedora aunque fallida en varios aspectos capitales, esfuerzo plausible de un autodidacta
que lucha sin conseguirlo por salir del subdesarrollo, producto de un temperamento que se escuda
en la poesía y la abstracción para que así el lector
no se dé cuenta de sus errores y carencias, intento
de vestir con nuevos ropajes realidades que de tan
menesterosas deberían estar cubiertas por harapos.
Coincido con Carballo en que fue un error de
los mentores de Navarrete promoverlo inicialmente como novelista. Propiciaron que él mismo postergara el surgimiento de su verdadero talento, el
de poeta. En la contraportada de uno de sus libros, se menciona que, apenas un año después de
su malograda novela, publicó Sietepoemas (1967). (Se
omite el dato del editor o la colección. ¿AcasoJuan
JoséArreola y sus Cuadernos del Unicornio?) No volvería a editar otros por un largo tiempo. En cambio,
1

[ 10]

Emmanuel Carballo, prólogo a Raúl Navárrete. Empresas editoriales, México, 1968 (colección Nuevos escritores mexicanos del
siglo XX presentados por sí mis11Ws), pp. 5-6. A partir de ahora,
designaremos Autobiografia a esta obra.

su bibliografia en prosa siguió creciendo con una
Autobiografia (1968) y dos novelas más: Luz que se
duerme (1969) y El oscuro señor y la señora (1973).
No fue sino hasta la aparición de El sexto día de
la creación (1974) que Navarrete presenta dos n uevos poemarios: Diálogos con la tierra (1961-1965) y
Canciones para el tiempo que muere (1966-1971). D~safortunadamente, se incluyen en un volumen misceláneo donde los poemarios se encuentran un
tanto perdidos en medio de dos se~ies de_cuentos. El orden del libro resulta extrano, anomalo.
¿Por qué mezcló verso y pr~sa?
, .
.
Puede decirse que el primer y umco hbro de
poemas propiamente dicho que publicó Navarrete
es Memoria de la especie (1978), que obtuvo el Premio Nacional de Poesía, con sede en la ciudad de
Aguascalien tes.
.
.
No tengo noticia de que publicara posteriormente otro volumen de poesía, aunque sí poemas
sueltos en publicaciones periódicas. Después de
su muerte en 1981 , no se sabe de la publicación
de inéditos, ni tampoco de reediciones o reimpresiones. Fuera de la esporádica inclusión de unos
pocos textos en compilaciones y antologías, la ~~ra
entera de Navarrete continúa en primeras ed1c10nes cada vez menos accesibles al grueso de los lectores.2
¿A qué se debe que, a casi veinte años de su
muerte, yo intente un análisis de su obra? La respuesta se halla en una serie d~ ~~ces_o~ que ocurrieron después de la desaparic1on fis1ca del autor y que, de manera paradójica, lo revaloran como
poeta y le dan un lugar más justo como _narrad_o~.
La vulgarización en México de la actitud original de las vanguardias literarias europeas (en especial, del surrealismo) dejó como resac~, al final
del siglo XX, una serie de vicios de escritura que
se resumen en un rechazo a la expresión clara y
coherente y un estado de anarquía en cuanto a
los procedimientos de construcción del poema.
La poesía de Navarrete es, ante este panorama,
un llamado a la mesura, a la sensatez.
Por otro lado, la aparición de un grupo muy
original de narradores de la frontera norte tiene
en Navarrete un curioso precursor. Sus novelas Y
cuentos descubren una línea de continuidad entre las obras de Rulfo y Arreola y las de autores
2

[ 11 ]

Al final de este ensayo, se dan referencias precisas sobre la
bibliografia localizada.

�como Jesús Gardea, Gerardo Cornejo y Ricardo
Elizondo Elizondo.
Pero, como señalé al principio, me centraré en
su poesía y sólo cuando sea pertinente me referiré a los textos de narrativa.

2
Si un hábito se creó entre los poetas durante el
siglo XX - y créanme que ha sido nefasto- fue escribir textos abundantes en combinaciones de
palabras cuya relación con el mundo exterior y la
vida práctica es deliberadamente conflictiva.
Más que destrabar las relaciones rutinarias,
convencionales, entre el significado y el significante para que así surja la verdadera intensidad poética, parece como si los poetas se hubieran hecho
el firme propósito de tomar del sistema de la lengua los principios de construcción (morfología y
sintaxis) y de comunicación (campos semánticos
y mecanismos lógicos) con la intención de destruir e incomunicar, creando cortos circuitos y salidas en falso dentro de las presunciones de mensaje del texto literario.
Estos procedimientos, surgidos del afán de los
movimientos estéticos de principios del siglo XX
por provocar en el espectador y el lector el asombro, cuando no el escándalo, dejaron en muchos
aficionados al verso la idea errónea e infundada
de que las construcciones verbales que privilegian
la ambigüedad, la contradicción, la paradoja y la
tautología crean ecuaciones poéticas per se, por el
simple motivo de que separan al lector de sus referentes habituales, entorpecen su memoria sensorial y lo vuelven lo más ajeno posible a sus emociones; lo obligan, en suma, a «intelectualizar».
Se condenó de antemano todo aquello que no
fuera conceptualmente oscuro y formalmente rebuscado tildándolo de «anacrónico» o «antiestético». La divisa de los surrealistas europeos de los
años veinte persistía como un cliché, como una
pose, todavía entre los poetas mexicanos de los
años sesenta: «no dar concesiones al lector».
Navarrete, como poeta, no violenta el léxico ni
la sintaxis ni la semántica ni la lógica. En cambio,
hace algo de apariencia más sutil, de efecto menos espectacular, pero que resultó a la larga mucho más radical: en lugar de desacreditar los sistemas lingüísticos y retóricos en uso, optó por interrogar en ambos esas zonas poco exploradas por

la tradición poética en lengua española y, en particular, por la poesía mexicana.
En El arte de /,a poesía, Ezra Pound3 nos recuerda que hay tres procedimientos básicos de representación poética: melopea, fanopea y logopea; el
primero, basado en elementos rítmicos y melódicos; el segundo, en la facultad de plasmar con
imágenes los estados de ánimo y, el último, en el
juego de multiplicidad, oposición y complementariedad de los conceptos.
Los dos últimos procedimientos han sido muy
explotados entre nosotros, en especial porque los
heredamos de la poesía española del Siglo de Oro.
Pero el primero no ha sido aprovechado con el
mismo detalle, de forma tan exhaustiva, ni siquiera durante el modernismo.
También a esto se debe que la búsqueda y elaboración de figuras de pensamiento se haya estancado entre nosotros en sólo dos planos: el lógico y el semántico, dejando de lado los tropos de
origen fonético o gramatical. En cambio, los poemas de Raúl Navarrete abundan en operaciones
aplicadas sobre los planos fonético y morfosintáctico y escasean las que inciden en la semántica y la lógica.
El ritmo en sus poemas no es lento y de largo
aliento sino rápido y entrecortado, en vista de que
hay un juego de fuerzas en continua tensión entre la distribución de acentos, el corte del verso y
la división en oraciones. El poeta procura que se
opongan unos a otros y tal dinámica crea una especie de orquestación por contrapunto (lo cual
no extraña si consideramos que Navarrete tenía
educación musical), entre diferentes niveles de
correspondencia, cuyo efecto nos distancia del
sustrato puramente referencial, informativo, del
contenido del poema.
En los poemas de Navarrete hay entonces, fundamentalmente, dos clases de ritmos: uno fonético, sonoro, y otro morfosintáctico, de formas y
relaciones.
El ritmo fonético se basa en una distribución
de acentos característica del verso endecasílabo
clásico (de once sílabas con acento principal en
sexta y dos auxiliares en segunda o tercera y décima), del eneasílabo (de nueve sílabas con acento
3

[ 12]

Ezra Pound, El arte de ÚLpoesía, versión deJosé VázquezAmaral.
Joaquín Mortiz, México, 1970 (segunda edición: 1978), pp.
40-41.

en cuarta y octava) y del heptasílabo (de siete acentuado en cuarta y sexta) pero, conforme alcanza
una expresión cada vez más perso~a~, el poeta
desarrolla una métrica totalmente aUpICa. _
A continuación, cito algunos ejemplos. Senalo
n diagonales dónde podrían ir cortes de verso
co
,
· 1
más tradicionales y enumero entre parentes1s e
número total de sílabas que tiene cada uno:
Hubo un tiempo a la luz que se agitaba, (11)
que huía, que se mezclaba con la tierra. (11)
Llameaba la inconsciencia (7)
en los cuerpos extraños, retorcidos. ( 11)
Pero el viento sentía / y las horas sentían (14)
y el corazón entero se volcaba ( ll)
aspirando la noche. (7)

En su afán por mantener al mismo tiempo la a~lidad del ritmo y el orden lógico, lineal, de la smtaxis en la oración, Navarrete se vale pocas veces del
hipérbaton y es muy austero y racional en_ el uso de
la oración subordinada. Como contraparuda, abunda en encabalgamientos y muchas veces alarga el
verso hasta convertirlo en versículo.
Esto nos lleva al ritmo gramatical. Este último
se identifica por la repetición de una misma oración O frase en dos momentos diferentes dentro
del mismo poema, lo cual hace qu~ un~ misma
frase tenga significados diferentes o ms~lfe e~ociones contrarias. Dicha correspondencia funciona menos como una rima que como un pie de
verso o un estribillo. En los pasajes que cito a continuación, pongo en cursiva las repeticiones:
LAHORA

( «El tiempo» en Diáwgos con /,a tierra, P· 75)

Amanece y el ahorcado despierta ( 11)
en otra oscuridad.¡ Se busca arriba, abajo, (13)
de pie bajo las nubes ¡ y contra el suelo firme. (14)
Al fin se encuentra, pero ahorcado (9)
y así quiere quedarse hasta o~o día (ll) ,
en que una voz lo llame. / Dice: «Com~re (13)
de mi pan / y beberé del agua que lloviz~e (14)
sobre de mi cabeza».¡ El ahorcado despierta (14)
y nada ve más que llanuras, campos, (ll)
casas y corredores, / mujeres y hombres (12)
reunidos / en esquinas y plazas. (10)

En una roca no prevista
pasé la noche adormecido,
bajo el ala de las criaturas terrenales.
He de contarlo ahora:
Era la llama, la dulzura
de volver a empezar
el hallazgo de antiguas profecías.

( «El ahorcado» en Canciones para el tiempo
que muere, p. 91)

Hoy no es el día de la creación pero parece / como
[si en un campo/ de luces (20)
fuera agosto/ y hubiera siluetas / de mujeres y hom[bres (18)
esperando un suceso/ que los alimentara: / el quin[to y sexto (19)
día de la creación / con pájaros y sierpes / conver[sando de amor (21)
y de friolenta vida. / Hoy vienen h~ta aq~í (l 4 )
no sólo pájaros y sierpes/ sino tamb1en sorudos ( 16)
que alguien arroja hacia el lugar / donde nos en[contramos. (15)
( «El sexto día de la creación» en Canciones... , P· 98 )

[ 13]

Dije: «Aquí no hay otra cosa
que lo que encuentre y diga.»
Así entonces completa, despertada
y hallada con su luz,
fue la hora cantada,
la hora descubierta palmo a palmo
bajo el a/,a de las criaturas terrenales.

Dije: «Aquí se encuentra y vive
/,o que digo de ahora.»
Y en esa misma noche adormecido
fui a morar en la noche,
bajo el ala de las criaturas terrenales.

Dije: «Aquí no habrá otra cosa
que lo encontrado y dicho. »
(Diálogos... , pp. 82-83)

�este libro hace afirmaciones que me parecen tan
importantes para una efectiva composición poética que siempre he lamentado que hayan sido sistemáticamente desoídas por la inmensa mayoría
de los poetas mexicanos:

NIÑO DORMIDO
Otro mundo está viendo
sentado en un rincón. Furias
y si,erpes lo rodean. La tierra
ennegrecida se abre y sus gritos
son fatigosos. Niño dormido, niño
de quince lenguas: otro mundo está viendo
sentado en un rincón. Ante tantos
fulgores su cabeza resbala.
Nadie sabe quién es, nadie le dice
lo que está sucediendo. Niño simple
y dormido, las furias del
mundo que está viendo se hunden
a sus pies. Su cabeza
resbala. Huye y se desvanece
lo que ve. Descifra el mundo pero olvida
lo que al fin entendió. Dormido
imagina escaleras, muros
florecientes cráneos, madrugadas
en las que no estará. La tierra tiene ríos,
pozos de furia y sierpes. Viento
y tranquilidad. Otro mundo está viendo.

No emplees expresiones como «nebulosos territorios de paz». La imagen se oscurece. Se mezcla una
abstracción con lo concreto. Este error se debe a
que el escritor no se da cuenta de que el objetivo
natural es siempre el símbolo adecuado.
Teme las abstracciones (pp. 9-10).

(Memoria de la especie, p. 61)

3
Volvamos a Ezra Pound y El arte de la poesía. En

Páginas más adelante, Pound insiste: «el símbolo
adecuado y perfecto es el objeto natural» (p. 16).
Por desgracia, se limita a postular estas restricciones
pero no se toma la molestia de explicar por qué
deben acatarse ni cómo llegó hasta ellas. Para proseguir nuestro análisis sobre la poesía de Raúl
Navarrete, debemos ahondar en este punto.
Primero averigüemos a qué se refería Pound
con el término «objeto natural». En un sentido
general, es aquél cuya existencia es independiente de la palabra que lo designa. Ejemplos: halcón,
árbol, taza, sol, etc.
Ahora bien, ¿qué entendemos por «abstracciones»? Estas palabras postulan como objeto aquello
que, en el orbe natural, existe apenas como atributo o relación. Gramaticalmente son sustantivos que
se crean a partir de calificativos y de verbos. Así, ad-

jetivos como «vacío», «solo» o «inmenso» se convierten en sustantivos como «el vacío», «la soledad» o
«la inmensidad». Verbos como «morir», «volar» o
«cantar» se transforman en sustantivos como «la
muerte», «el vuelo» o «el canto». Una vez sustantivados -es decir, elevados a la categoría de abstracciones-, se les pueden aplicar nuevos adjetivos y verbos
creando un juego combinatorio virtualmente infinito y totalmente artificial, sin ninguna referencia
con el mundo exterior.
A ello se debe que muchos versificadores mediocres se valgan de un arsenal léxico abundante en
abstracciones, lo que les permite ofrecer la apariencia de que expresan conceptos muy trascendentes y
emociones demasiado complejas cuando en realidad no están diciendo nada: «el canto inmenso vuela», «la inmensidad vacía canta», «la muerte solitaria vuela en el vacío», etcétera, etcétera.
Los sustantivos que utiliza Navarrete aluden casi
siempre a objetos naturales, a referentes inmediatos. Maneja pocos adjetivos. Cuando llega a usar
abstracciones, no les añade calificativos o verbos
sino que las subordina a una concreción, devolviéndolas a la función gramatical de donde surgieron, haciendo más tangible o asimilable su significado.
De hecho, Navarrete evita las abstracciones ya
lexicalizadas o las frases que sugieran la consumación de procesos de abstracción ajenos. Expone
sus propios procesos de abstracción no como esquemas rígidos sino como parte de la dinámica
del texto. Para ello, se vale de dos estrategias: separar al tiempo de la acción para anular lo sucesivo de la linealidad y así volverla parte de lo cíclico
y separar al sujeto de sus particularid~des y definirlo sólo por sus acciones para así convertirlo en
un objeto más. (Tales procesos de abstracción se
aplican de manera indistinta en su poesía y en sus
narraciones.) Veámoslo en el siguiente poema:

tras de las multitudes. Sólo es
el pordiosero sol que nadie ve ni ama.
La ciudad parpadea, se oscurece
y aplasta lo que encuentra.
Las multitudes entran en edificios
como árbol,es que ha desnudado el rayo.
Gritando, el pordiosero huye.

(Memoria de la especie, p. 14)

En el poema anterior, he señalado con cursiva los
sustantivos: pordiosero, sol, ciudad, edificios, rostros,
l,enguas, niñas, espaldas, viejos, año, multitudes, árboú:s, rayo. Con la relativa excepción de año, podemos decir que todos aluden a objetos y seres vivos
y no a relaciones y atributos. De hecho, más que
palabras de significado abstracto, hay dos procesos de abstracción que dirigen el desarrollo del
poema: la humanización del sol, al que se compara con un viejo pordiosero, y la impersonalidad
de los seres humanos a los que se termina convirtiendo en elementos del paisaje (las multitudes
como árboles, por ejemplo).
Como hemos visto, renunciar al rebuscamiento
formal y recurrir a referentes concretos y construcciones lineales no necesariamente produce textos
prosaicos, carentes de aliento lírico y de intensidad
emotiva. En esta actitud, además, Navarrete cuenta
con un célebre antecesor: el poeta griego Constantino Cavafis, a quien no sólo se parece en su expresión directa y austera, sino también en su tendencia
a disociar el «yo» lírico de la persona real y proyectarlo sobre un «yo» imaginario.
En su prólogo a la traducción de los poemas
de Cavafis hecha por Cayetano Cantú,José Férez
Kuri4 explica el sistema con el que el poeta griego
lograba una expresión directa en sus poemas:
Existen dos elementos que usualmente constituyen
la metáfora: el objeto por describir (tenor) y el objeto en el cual el primero está imaginado o gramaticalmente dicho, aliado ( vehícuw). La implicación
contenida en el vehículo provee al escritor la posibilidad de desarrollarlo casi infinitamente. Así se
trabaja un poema. Lo que Cavafis hizo casi desde el

PAISAJE
Silencioso como un viejo p&lt;YTdiosero
el sol desciende sobre la ciudad.
Lame los edificios, les descubre los rostros
y calienta sus entumidas lenguas.
En los parques conversa con niñas inocentes
y se columpia en las espaldas de los viejos
que morirán en este mismo año. La ciudad
lo descubre y el sol pleno asciende

[ 14]

4

[ 15]

Constantino Cavafis, Poemas completos, traducción del griego
de Cayetano Can tú, prólogo de José Férez Kuri, dibtúos de
Elvira Gascón. Editorial Diógenes, México, 1979, p. 21.

�instante sabía lo que estaban haciendo aquellos seres: sin apresuramiento y sólo con una inquietud
interior que no dejaban ver, esperaban algo, esperaban a alguien. La canción que cantaban era una
preparación y un llamamiento (pp. 35-36).

de todos conocidos y cruzamos puentes
[a una hora precisa.
Somos trescientos ochenta y siete
o somos más, somos innumerables
y en ningún día ni hora nos hemos reunido
bajo la misma luna blanca.

En otro momento, el joven Navarrete traba
amistad con el cantor de la parroquia y visita su
casa, donde se aficiona a escuchar discos de música clásica:
Algunas veces el cantor y su mujer salían y entonces
yo rápidamente buscaba los discos favoritos y me internaba en las marañas orquestales de Wagner y en
unos como arcos que me figuraba después con la
música de Haendel, y en cierta ocasión allí mismo
escribí a solas un poema que creí al pasar me dictaba
el Coro de /,os peregrirws en voz casi inaudible (p. 46).

principio fue tomar directamente el vehículo: toda
su obra está desarrollada y elaborada sobre esta
noción, sin preocuparse en retomar el tenor, dándolo por evidente, por sabido.
Cavafis desdeña los artificios y se limita a las
metáforas por implicación. Navarrete no los desdeña porque no puede ejercerlos. Para él, la distinción entre «tenor» y «vehículo» es irrelevante:
como ignora el «tenor», todo es «vehículo». Todo
tiende a convertirse en símbolo, en metáfora de
algo inalcanzable.
Cavafis deseaba reunificar las palabras y las cosas. Navarrete desea unirse con el mundo a través
del lenguaje pero, como una especie de Rey Midas, todo lo que su palabra toca deja de ser evidencia y se convierte en apariencia.
Tal vez el jalisciense estaba imposibilitado para
renunciar verbalmente a lo directo porque la dirección era su enigma. De hecho, su aventura literaria sugiere una búsqueda de una clave oculta más
allá de lo evidente que terminaría dándole unidad y sentido a un mundo fragmentario e inconexo. Así lo da a entender en dos pasajes de su

[ 16]

Cuando la voz se mantiene impersonal, su función es estrictamente narrativa:
Hay un lugar donde florecen las acacias
y el viento yace por la tierra inmóvil.
Un lugar circundado por el nombre
transparente y sencillo que aún no se pronuncia.
Un lugar donde el tiempo,
los caminos se entierran en raíces
surgiendo verdes, suaves, con reflejos
que vierten sus entrañas silenciosas.

Asimismo Navarrete, como Cavafis, practica lo
que Ricardo Yáñez llama «el desplazamiento de la
voz»: cuando el «yo» lírico se desliga de la persona real y es utilizado por el poeta para darle voz a
un ser imaginario o para dirigirse a otro ser imaginario. De ese modo, Cavafis recrea en sus poemas personajes míticos o históricos.
En los poemas de Navarrete, en cambio, el personaje lírico no es, como en la mayoría de los casos, un «yo» hablando consigo mismo o dirigiéndose a un «tú» idealizable, sino un personaje de
ficción que, en momentos, se diría impersonal
pero que termina revelándose colectivo: un «nosotros» que habla de sí mismo pero no consigo
mismo sino con otro personaje colectivo ( «ustedes», «ellos»). Navarrete se vale de esta voz colectiva para escribir sus más emotivos poemas:

En el primero, evoca un episodio de su infancia donde describe una primera intuición de lo
que acaso más tarde desembocaría en un procedimiento consciente de composición poética. El
pequeño Raúl es llevado al cine del pueblo. De
pronto, por una falla técnica, la película pierde el
sonido durante unos minutos y sólo quedan las
imágenes, las figuras de los actores:

Autobiografia.

( «Somos trescientos ochenta y siete hombres» en
Memoria... , p. 78)

La pantalla los acercó y entonces noté que cantaban. Pero ningún sonido se oía, sólo movían los labios. Traté de adivinar la canción y de reconstruirla
con la mirada ftja en ellos. Pensé que eran unas palabras conocidas y luego en otras desconocidas. Les
di forma, las pensé. Pero no. ¿Qué canción cantaban? Di vuelta a palabras como limón, naranja, abrazo, molinillo,juramento, y las frases una detrás de
otra se empujaban trabajosamente sin que ninguna
de las canciones que reconstruí me pareciera la
perfecta, la única que podía encajar en aquellos labios. Las imágenes en la pantalla eran las mismas:
el cerro, el árbol, los seres tomados de la mano que
giraban a su alrededor y el zacate quemado que no
crujía. Luego me pareció que daba con las palabras
únicas. Las dije. Me pareció también que en aquel

A qué le prenderemos fuego para que se
[nos quite el frío.
Vamos a buscar un leño que arda, a ver si puede
hacernos el favor de arder, o a ver si quiere.
A qué le prenderemos fuego si tú tienes un brazo
y yo otro y no hay quien diga nada.

(«Un lugar» en Diáwgos... , p 85)

Se encontraron en calles sin glorietas
un día polvoriento y ventoso. Mujeres y hombres
del siglo volaron más allá de las torres
y de las azoteas, saludando a derecha y a izquierda
y haciendo negras señas con pequeños espejos
[en las manos y pies.
Dijeron: La tarde los verá. Se dan amor y dicha.
(«Amantes» en Memoria... , p. 63)

Las pocas veces que el poeta utiliza una voz individual, en primera persona, o se dirige a un «tú»,
queda la impresión de que el «yo» lírico nunca es
el mismo personaje y que sus destinatarios son más
bien imagos o ídolos que seres humanos:
Gusano tornasol, terrestre,
Gusano tornasol.
Qué mundo se abrirá a su huida
si ha llegado el momento inesperado
de fatigar las horas.

(«Conversación» en Canciones... , p. 99)

Somos trescientos ochenta y siete hombres
grandes, seres humanos de cara igual.
Vivimos en montañas, en ciudades y bosques

i.

(«El que huye» en Diáwgos... , p. 81)

[ 17]

�Luz que te duermes, bruja,
dame la mano, aprieta para saber de ti,
que ya crece la lumbre y habla el fuego
del día que se va ...
(«Bruja» en Canciones... , p. 106)

Amigo del ciempiés, no mío:
voy a contarte cosas que te alegren la vida
e iluminen tu corazón. Has de saber que
[cada día veo menos,
que unos lentes ahora no me bastan y que
[en ciertas
horas de la tarde me asaltan ganas
de matar...
( «Noticias póstumas de Billy Budd, marino» en Memoria... , p. 69)

4
Creo que resulta evidente, en los ejemplos ya analizados, que los poemas de Navarrete, como los
del italiano Cesare Pavese5 , tienen un sustrato
narrativo. El piamontés introduce intencionalmente en sus poemas dicho sustrato para librarse de la
retórica hermética de la poesía de su época (la
Italia fascista de los años treinta). Navarrete lo hace
porque se confiesa incapaz de separar lo poético
de lo prosaico: «nunca he encontrado diferencias
fundamentales entre la prosa y el poema: el poema puede ser prosa, o viceversa, en el mejor de
los casos; en el peor, ni la una ni el otro» (El sexto
día ..., p. 172).
Los dos se limitan a desarrollar una imagen a
partir de aquellos elementos potencialmente
anecdóticos, sustituyendo o alternando las relaciones causales convencionales con otras de índole
«fantástica» (Pavese) o «misteriosa» (Navarrete: «el
misterio es el único personaje que he tratado de
describir», op. cit., p. 171).
Pavese teme que esta causalidad simbólica lo

5

A propósito de las ideas de Pavese sobre el poema-narración,
consúltese su ensayo «El oficio de poeta•, incluido en Poesía
completa, traducción de Guillermo Fernández. Universidad
Nacional Autónoma de México, México, 1991 (colección Poemas y Ensayos) , pp. 283-296.

devuelva a la imagen poética «retóricamente comprendida» o que se disuelva en la arbitrariedad.
Navarrete no sabe cómo escapar de la causalidad
simbólica, ya que la convencional no le satisface,
no le resulta lo suficientemente verosímil: «mi primer contacto con el mundo y con las cosas del
mundo me llenó, más que de asombro, de incredulidad» ( ídem, p. 171). La causalidad simbólica
es la única defensa contra la incredulidad que provocan los seres y las cosas.
También es evidente, para cualquiera que lea
con atención las narraciones de este último, que
los cuentos carecen de una anécdota propiamente dicha y de un remate de efecto sorpresivo y que
las novelas no desarrollan una trama específica ni
una interacción profunda entre sus personajes. De
ahí el fracaso de Navarrete como novelista: todos
ellos son planos, ninguno alcanza a tener tres dimensiones. El autor no logra penetrar en el interior de sus criaturas ni consigue que sus acciones
las transformen.
De hecho, las narraciones de Navarrete tienen
final pero no un desenlace, no agotan la cadena
de causa/ efecto de las acciones ni las relaciones
de oposición y complementariedad entre los personajes. Antes de llegar al nudo, al momento crítico, las acciones dejan de fluir y empiezan a repetirse y sus ejecutantes parecen olvidar la razón de
sus actos. Las narraciones terminan, en cambio,
cuando acciones y personajes evocan una atmósfera sugerente a través de una imagen atractiva.
Esto lo acerca al universo literario del narrador
chihuahuense Jesús Gardea.
En ambos, la anécdota por contar es secundaria y lo importante es la atmósfera creada por una
prosa de gran intensidad poética. Pero lo que
Navarrete obtiene a través de la extensión, con el
efecto poético de la totalidad del texto, Gardea lo
consigue a través de un progresivo esfuerzo de concentración, de profundidad. En sus últimos libros,
es casi imposible que una oración no sea una imagen, que la atmósfera no expanda o difumine hasta
la exasperación la anécdota haciendo que lo concéntrico predomine sobre lo lineal. En algunos
textos de Gardea, el tiempo avanza tan despacio
que a veces se detiene por completo. Pero ahí
donde el chihuahuense parece exuberante,. el
jalisciense se antoja despojado, de un lenguaje tan
austero que su potencial expresivo parece un milagro.

[ 18]

Las narraciones de Raúl avarrete delimitan Y
separan de la realidad un orbe que adqu~ere ~utonomía propia. Sus poemas surgen en el_ m~enor
de ese orbe simbólico y lo ponen en movimiento.
A ello se debe que uno de sus motivos recu~entes
sean la anulación del tiempo como devemr y su
recreación como tiempo cíclico a través de la operación de igualar instante y eternidad:
César y Tlacaélel
por un instante se encuentran y se abrazan.

(Memoria... , p. ll)

Fuimos niños ayer -es un decirpero ese tiempo ya lo hemos olvidado.
En una calle quieta dejamos una casa
húmeda y verde, y en una esquina
.
un gesto, un juego no aprendido y puenl
y un instante que está allí todavía.

IAMAÑANA
Ha comenzado abril esta mañana, afinnan
pájaros y mujeres. Los ángeles no vuelan más
y los dioses huraños abandonan las casas.
Se abren ventanas para que entre el calor.
Aunque es abril el año muerto aún no se
[ha marchado.
Eso pensamos todos. Su cadáver oscuro nos asfixia.
Vienen visitas, se acercan en la mañana clara.
Ya están aquí. Las mujeres conversan
en la cocina y en el patio recordando
[otros tiempos.
Se dan las manos un instante. La eternidad
cubre sus ojos y envuelve sus espaldas.
Alguien grita en la calle. Ha com~nza~~
abril, dicen los gritos, y nunca mas se ira.
Retiremos el cadáver del año
porque eterna, encantada, esta mañana luminosa
jamás se acabará.

(Memoria de la especie, p. 12)

(Memoria... , p. 17)

Al parecer, este rasgo convertiría a avar~ete en
un seguidor del realismo mágico de Gabnel_ GarVivir no es amanecer
cía Márquez, pero no es así. En éste, el ahento
a un nuevo día ni levantar paredes
poético de su prosa hace verosímil para el lector
con uñas desgastadas. Hombres hijos del siglo
que los personajes asuman lo sobrenatural con la
se dan la mano en hora y día precisos
misma inocente credulidad con la que enfren_tan
como si no tuvieran tiempo suficiente
lo cotidiano. En aquél, ocurre a la inversa: el a~ie_npara hacer lo mismo otra vez.
to poético surge de que el autor asume lo co?diano con el mismo asombro, la misma incredulidad,
(Memoria ... , p. 18)
que lo sobrenatural.
. .
.
·Cómo llega a interpretar lo condiano como si
e
l .
fuera insólito? A través de tomar cua qmer cosa,
Tanto en los cuentos como en los poem~s, ~l
por pequeña e insignifica~te que parezca, y consustrato narrativo pierde su linealidad -su his_tonvertirla en el eje de un umverso, en el centro de
cidad, así sea aparente- y adquiere la c~usal1dad
un sistema solar alrededor del cual gira to~o lo
cerrada de lo mítico. Las acciones devienen en
demás. Basta con que le brindemos la suficiente
ritos y los personajes en símbolos, como en la obra
atención. Navarrete ejemplifica este proceso en
de Juan Rulfo.
.
, . ~
las páginas iniciales de su Autobiogra.fia:
Ahora bien: ¿cómo es ese orbe s1mbohco.
Llegamos a uno de los aspectos más seductoDe todo lo que a veces me desconcierta esto es lo
res del estilo de Navarrete: la sencillez con l~ que
más: esa luz, aquella luz que iba bajando sin detehace coexistir, como si pertenecieran al mismo
nerse en ninguna parte igual que un tamo siemp~e
plano, lo cotidiano y lo mágico, lo humano y lo
en ebullición. De ninguna noche guardo memona
sobrenatural. Lo que da por resultado poemas tan
completa y, en cambio de cada una d~ las mañanas
prodigiosos como éste:

conservo la luz y una especie d_e coraJe por no poderlo mirar todo. y como hasta mucho tiempo no

[ 19]

�ción más directa del mundo y una verdadera identificación con los demás seres humanos. Por ello,
intenta subsanar dicha limitación a través de la
escritura, sólo para que, fatalmente, ésta difumine
las fronteras entre verso y prosa, poesía y relato y
para que, igualmente, establezca su visión del
mundo fusionando lo cotidiano y lo mágico, el devenir y lo cíclico.

vivimos más de dos unos en una misma casa, un salto de un barrio a otro, de un lugar a otro, significaba un nuevo comienzo para la observación y para
volver a encontrar extraños desde los agujeros del
techo hasta las personas. Pero la luz venía en mi
auxilio. Ayudaba. Precisamente en las primeras horas pasadas en las nuevas casas, al despertar allí, siempre había suficientes agujeros recibiendo generosamente los relámpagos del día. Que a veces no eran
las del sol (p. 15).

E. B. Dongala
[Traducción de Geoff Hargreaves y Ricardo Martínez Cantú]

Guadalupe, Nuevo León. 27 de diciembre, 2000.

Resulta sorprendente el parecido de este párrafo
con aquél en el que el novelista polaco Witold
Gombrowicz6 describe el mecanismo que aplica a
la elaboración de su novela Cosmos:

Bibliografía de Raúl Navarrete

Aqu~ allá, en esos lugares (novela), presentación de Juan José
Arreola. Siglo XXI editores, México, 1966, 246 pp.

De la infinidad de fenómenos que pasan en torno a
mí, aíslo uno. [... ] Pero si, después de haber destacado este fenómeno sin objeto preciso, vuelve usted a él, ahí está lo grave. [ ... ] He aquí cómo, por el
simple hecho de concentrarse sin razón alguna un
segundo de más en ese fenómeno, la cosa comienza a ser diferente del resto, a cargarse de sentido...
[... ] ¿Será que la realidad es, en esencia, obsesiva?
Dado que nosotros construimos nuestros mundos por
asociación de fenómenos, no me sorprendería que
en el principio de los tiempos haya habido una asociación gratuita y repetida que fijara una dirección
dentro del caos, instaurando un orden (pp. 8-9).

RaúlNavarrete (autobiografía), prólogo de Emmanuel Carballo.
Empresas editoriales, México, 1968 (serie Nuevos escritüres mexicanos del sigf,o XX presentados por sí mismos), 62 pp.
Lw. que se duerme (novela), Siglo XXI editores, México, 1969, 208
pp.

Eloscuroseñorylaseñora(novela), Editorial Novaro, México, 1973,
152 pp.

El sexto día de l,a creación (relatos y poemas), Departamento de
Bellas Artes del Gobierno de Jalisco, Guadalajara, 1974
(serie Mariano Azuela 10), 176 pp.
Memoria de l,a especie (poemas), editorial Joaquín Mortiz, México,
1978 (colección Premio Nacional de Poesía), 90 pp.
-¡ESTA VEZ NO ESCAPARÁ!

Navarrete expone, tanto en su Autobiografía como
en el «Epílogo» de El sexto día de la creación, el incrédulo asombro con que observa las cosas del
mundo y las motivaciones de la gente. Resulta lógico, por lo tanto, que él buscara con lo que tenía
a su alcance sus propios puntos de partida para
construir una explicación del mundo más satisfactoria.

5
Los rasgos estilísticos analizados en este ensayo,
que muchos escritores buscan como un recurso o
construyen como un artificio, se dan de una manera natural en la sensibilidad de Raúl Navarrete.
Es más, él mismo llega a sentirlos como limitantes
que le impidieran, a nivel personal, una percep-

SERGIO CORDERO.

(Guodolojaro, 1961 ). Poeta, nÓrrodor

y crítico literario. Estudió Letras en lo UANL. Publicó el
6

El hombre

W. Gombrowicz, Cosmos, trad. Sergio Pito!. Se ix Barral, Barcelona, 1969.

[ 20]

poemorio Oscura lucidez, entre otros.

Después de cuarenta y ocho horas lo habían
husmeado, averiguado su ruta e identificado el
pueblito donde se escondía. Sin embargo, existían muchas pistas falsas. El hombre había sido
visto en distintas partes a la misma vez como si
tuviera el don de la ubicuidad. Los paramilitares
más dedicados lo cercaron en el centro del campo, pero por lo visto no lo capturaron. Una patrulla de paracaidistas lo vislumbró en -los pantanos del norte; aseguraban que lo habían herido
gravemente y presentaban como evidencia un hilo
de sangre que bajaba por una barranca y desaparecía. Los guardias de la frontera juraban haberlo
cazado en una canoa (que desafortunadamente
se hundió) mientras cruzaba el río. Ninguna de
esas afirmaciones superaba siquiera una investigación superficial.
La red de policía, ya de por sí intensa, se intensificó aún más; nuevas brigadas de auxiliares se
formaron y se le dio carta blanca al ejército. Los
soldados invadieron las casas de los barrios proletarios, clavando las bayonetas en los colchones,
desgarrando los costales de maíz, dando de culatazos a quienes no contestaban con rapidez y a

veces, incluso, matando a cualquiera que se atreviera a protestar contra la invasión de su hogar.
Sin embargo, toda esta violencia no había servido
para nada y el país estaba al borde del pánico.
-¿Dónde diablos se esconde el hombre?
El hombre había hecho lo imposible, porque
el padre-fundador de la nación, el ilustrado guía
y salvador del pueblo, el gran piloto, el presidente
vitalicio, el comandante supremo de las fuerzas
armadas, el querido defensor de los humildes y
los desvalidos, habitaba un vasto palacio, aislado
de la gente común.
El circuito de seguridad, diseñado por un catedrático israelí, doctorado en la ciencia de la guerra y el contra-terrorismo, era inexpugnable. A
quinientos metros por fuera del perímetro del
palacio, centenares de soldados armados, a diez
metros uno de otro, formaban una enorme rueda
que hacía guardia día y noche. Doscientos metros
más allá se repetía ese mismo patrón y había un
tercer círculo de defensores cien metros por fuera del segundo. El propio palacio estaba rodeado
por un profundo foso lleno de agua, donde habitaban docenas de cocodrilos y caimanes importados de Centroamérica, los cuales comían siempre

[ 21]

�hasta hartarse, sobre todo durante las épocas de
represión que se venían sucediendo con frecuencia después de un intento, real o fingido, de golpe de Estado. Más allá del foso había una zanja
repleta de mambas, tanto verdes como negras,
cuyas mordidas matan al instante. El muro del
perímetro, una estructura de piedra de veinte
metros de altura, resultaba tan imponente como
el muro de las ruinas de Zimbabwe e incluía muchas torres de guardia, faros, clavos, alambres de
púas y vidrios rotos.
El único acceso era a través de dos portones
que servían de puentes levadizos, controlados desde adentro. Y, finalmente, el mismo palacio -el
Sancta sanctorum donde vivió el querido padre del
pueblo- estaba integrado por ciento cincuenta
habitaciones, en las cuales miles de espejos reflejaban a todo mundo, multiplicándolo y reproduciéndolo ad infinitum, de tal manera que los invitados se sentían siempre nerviosos y oprimidos,
conscientes de que todos sus movimientos eran
observados, de que cualquier gesto suyo, hasta el
más insignificante, pasaría como un eco de habitación en habitación, de espejo en espejo, hasta
alcanzar finalmente el último espejo de todos: el
ojo del señor que guardaba su universo.
Nadie sabía en cuál recámara dormía el presidente-fundador, ni siquiera las experimentadas
visitadoras que eran contratadas por varias noches
sucesivas para satisfacer los sofisticados deseos del
caudillo; menos aún lo llegaron a saber las ingenuas y afortunadas chiquillas a quienes el patriarca había hecho el favor de desflorar entre uno y
otro edicto promulgado desde su palacio de maravillas. Sin embargo, si bien al querido padre del
pueblo, al supremo e ilustrado guía, al comandante de las fuerzas armadas y benévolo genio de la
raza humana no podía vérsele en cuerpo y alma,
sí se lo podía, en cambio, encontrar en todas partes, pues se había dictaminado que su retrato se
colgara en cada casa, que los boletines de la radio
empezaran y terminaran siempre con uno de sus
edificantes y esperanzadores aforismos, que las
noticias de la televisión dieran inicio, continuaran y concluyeran frente a su imagen, y que el
único periódico local dedicara, en cada edición,
al menos cuatro páginas para la publicación de
las cartas que los agradecidos ciudadanos le
enviaban manifestándole su cariño sin fin.
En todas partes presente pero inaccesible.

Así que lo que hizo el hombre era prácticamente imposible de llevar a cabo y, sin embargo, él
pudo hacerlo. Entró al palacio, evitando los cocodrilos, las mambas y los guardias pretorianos. Eludió, además, la trampa de los espejos y ejecutó al
paladín de la patria como si se deshiciera de un
vulgar anarquista o como si quitara de en medio a
un conspirador. Luego salió del palacio sin ser
detectado por los faros, cruzó los puentes y sorteó
de vuelta a las mambas verdes, las mambas negras,
los cocodrilos y los guardias pretorianos. ¡No sólo
logró escapar, sino que después de cuarenta y ocho
horas aún andaba por ahí, libre!
Fue entonces cuando llegó el rumor, un rumor
cuyo origen nadie conocía. Lo habían hallado,
averiguado su ruta, identificado el pueblo donde
se escondía. Ya lo tenían cercado y esta vez no pensaban dejarle ninguna salida.
Carros blindados,jeeps y camiones llenos de soldados arrancaron a las tres de la madrugada. Siendo la línea recta el camino más corto entre dos puntos, los tanques no se tomaron la molestia de rodear
las casas. Al paso de la comitiva, las aldeas fueron
incendiadas, las cosechas arruinadas y los cuerpos
aplastados bajo las huellas de la tracción oruga. Conquistadores en una tierra conquistada, los invasores
llegaron pronto a su destino. Despertaron a los aldeanos a culatazos. Buscaron por todas partes, vaciaron las bodegas y examinaron los árboles y los
desvanes. Pero no pudieron encontrar al hombre.
El comandante se enfureció y su cuello pareció a punto de reventar bajo el barbiquejo.
-Estoy seguro de que el hombre está aquí, ese
canalla que se atrevió a segar la vida de nuestro
querido presidente-fundador, quien vivirá por
siempre en el panteón de los inmortales. Sé de
cierto que el miserable lleva barba y es tuerto. Si
no me dicen en diez minutos dónde se esconde,
arrasaremos todas las casas de la aldea. Yo mismo
escogeré a uno de ustedes al azar, lo torturaré si
es necesario y lo mataré con mi propia pistola.
Pasaron los diez minutos en medio de un silencio horrorizado, tan profundo como el que precedió a la creación del mundo. Entonces el comandante ordenó las represalias. Golpearon a los
aldeanos, colgaron a algunos por los pies y los
molieron a palos, pusieron pimiento rojo en las
heridas abiertas de otros, y a otros más los forzaron a comer el estiércol caliente de las vacas. Los
aldeanos no denunciaron al hombre.

[ 22]

Entonces quemaron todas las casas y lo mismo
hicieron con la cosecha, fruto de un año de laborar una tierra donde la gente no tenía ni siquiera
lo suficiente para comer. Ni aun así los aldeanos
dieron la información exigida. La razón era simple: nadie sabía quién cometió el asesinato.
El hombre lo hizo solo. Pasó meses preparándose, leyendo, estudiando, planeando. Empleó
una barba falsa y se cubrió el ojo izquierdo como
un pirata. Había descubierto la manera de entrar
al impenetrable palacio y matar al dictador. Su
método era tan sencillo que juró no revelarlo, ni
siquiera bajo tortura, porque así se podría utilizar
de nuevo. No obstante, se sorprendió al ver entrar a los soldados en la aldea. ¿De veras habrían
podido rastrear su identidad o sólo lo fingían?
Estando entre los vecinos y frente al comandante, pudo comprobar que éste, en realidad, no
sabía quién era el asesino; es más: ni siquiera tenía idea de cómo habían podido ocurrir las cosas.
Bien rasurado y con los dos ojos sanos, esperó a
ver qué pasaba.
El comandante se enfureció aún más ante el
sumiso silencio de sus víctimas.
-Por última vez se lo repito: Si no me dicen
dónde se esconde ese traidor hijo de puta, ese
cabrón sin cojones que cobardemente asesinó a
nuestro querido presidente vitalicio, fundador de
nuestro partido y líder de la nación, escogeré al
azar a uno de ustedes y aquí mismo lo haré fusilar.
Les doy cinco minutos para entregármelo.
Febrilmente miró su reloj de cuarzo. Dos minutos. Un minuto. Treinta segundos.
-Le aseguro, señor comandante -gimió el cacique del pueblo-, que no conocernos al hombre
que usted busca. Le juramos que no está aquí.
-¿Creen, acaso, que me chupo el dedo? ¡Se
les acabó su tiempo! ¡Y ya que no entienden con
razones, habrá que tratarlos a balazos! ¡Tú, ahí...!
El comandante lo señaló. Ni siquiera se sintió
sorprendido; parecía corno si lo esperara y en el
fondo era lo que quería porque sabía que no podría pasar el resto de su vida con la conciencia
tranquila si permitiera que alguien muriera en su
lugar. Incluso hasta le gustó la idea de poder llevarse ahora mismo su secreto a la tumba.
-Tú serás el inocente rehén que morirá gracias a la terquedad del cacique y a la obstinación
de los habitantes de la aldea. ¡Átenlo a un árbol y
fusílenlo!

Le dieron de patadas, lo machacaron a culatazos y lo cortaron con las bayonetas. Lo arrastraron por el suelo y lo ataron a un mango. Su esposa se le echó encima y la quitaron de en medio a
empellones. Cuatro soldados apuntaron.
-Por última vez, díganme dónde se esconde
el asesino.
-De veras que no lo sabemos, señor comandante.
-¡Fuego!
Su pecho se sacudió ligeramente bajo el impacto de las balas y su cabeza se inclinó sin que sus
labios emitieran ningún sonido. Ahora sí que nunca podrían encontrar al hombre que buscaban.
El humo se dispersó. Los aldeanos quedaron
sumidos en un silencio aterrorizado, mientras
miraban el cadáver medio caído entre las crudas
cuerdas de liana. Habiéndose cumplido su amenaza, el comandante se paró frente a ellos, pero
vacilaba al no saber ahora cómo lograr intimidarlos
más. Vencido por una inseguridad interior, luchó
por conservar la dignidad que correspondía a su
rango.
-¿Y qué ... ? -les preguntó.
Los aldeanos volvieron por fin a percatarse de
su presencia.
-¿Cómo y qué?-rugió el cacique-. Le dije que
no conocemos al hombre que buscan. No nos creyó y ha matado a uno de nosotros. ¿Qué más puedo decirle .. .?
El comandante no sabía qué contestar. Se meció sobre los talones, indeciso, y por fin les gritó a
los soldados.
-¡Atención! ¡A formarse! ¡La caza sigue! Tal
vez el miserable se esconda en la aldea de al lado.
No hay tiempo que perder. ¡En marcha! ¡Vámonos!
Volteando hacia los aldeanos, gritó a todo pulmón:
-Ya encontraremos al canalla y lo volaremos
en pedazos. Le cortaremos los huevos, le arrancaremos las uñas y le sacaremos los ojos. Lo colgaremos desnudo en público, frente a su esposa, su
madre y sus hijos, y luego lanzaremos sus miserables restos a los perros. Ustedes tienen mi palabra
de honor.
Los jeeps y tanques salieron en busca del hombre.
Todavía lo siguen buscando. Intuyen su presencia. Saben que se esconde en algún lado, pero no

[ 23]

�logran imaginarse dónde. Oprimida por la dictadura, la gente siente que los corazones laten más
rápido donde quiera y cuando quiera que se habla del hombre. Aunque el país cuenta con más
policías secretos que nunca, aunque padece de una
plaga de espías, informantes y asesinos contratados, y aunque toda la gente de confianza viene de
su propia tribu, el nuevo presidente, el segundo
querido dirigente de la patria, encargado de sacar adelante la consagrada tarea del padre-fundador, no se atreve a salir nunca de casa. Para frustrar la maldición, decretó que es inmortal, que
nadie puede matarlo. Sin embargo, se esconde en
el fondo del palacio, adentro del laberinto de pasillos y corredores, de espejos y reflejos, emparedado porque no sabe cuándo el hombre aparecerá
de nuevo y lo matará también a él para que la libertad, por tantos años suprimida en el país, vuelva a florecer. El hombre, la esperanza de la nación y
de la gente que sabe decir que no y observa...

Poemas
Armando Alanís Pulido
.,..

LA CIUDAD

LA POESÍA ESTÁ EN 1A CALLE

SE PARECE A MIS BOLSILLOS
No EN ul

CALJ.E DE ul AMARGURA.

No EN ul DE ws

siúmcias. Poesía en movimiento, poesía en acción,
acción poética. Términos que se reacomodan en /,a
estética de los críticos y los estudiosos, en /,as antologías, los talleres literarios y hasta en /,as bardas. Es
precisamente l,a acción de Armando Al.ani5 la que
ha sacado a la poesía regiomontana de /,a inercia,
de /,as bibliotecas y los cl,austros para lleuarla a /,as
bardas. No su poesía, sino su concepto, los versos y
los jlashazos de otros. Paral.el.amente a la acción de
grafitear, Armando Alani5 ha producido una obra
que es afin, o que es parte inseparabl.e, de su acción
de poetizar: un tono fresco y desenfadado, un aire
retador en el que se inscribe el elemento sarpresa.
Pareciera más un efecto de la narrativa o de /,a
publicidad, pero lo es de l,a poesía de este joven poeta
que enfrenta con sinceridad, con terquedad y aplomo los estornudos y los bostews de una ciudad como
Monterrey.
Estefactor sarpresa, que tiene como inicio el viaje, regularmente breve y sin accidentes metafóricos
complicados, se hace presente casi siempre en /,as primeras líneas y en el final del poema.
Pero hay otras constantes que nos mantienen
alertas a sus pequeñas, a veces ingenuas, a veces
profundas, detonaciones poéticas: una dosis de ironía, no exenta de una actitud autoinrrwl,atoria, el
úmguaje tel.egráfu:o, elementos del cine y la publicidad integradores de un concepto en el que el lazo
comunicante casi siempre se estabkce.
La palabra precisa, l,a sarpresa, l,a ruta de lo
breve y lo conciso, son el principio de una búsqueda
que sin duda seguirá ofreciendo frutos cercanos y
dolientes.
Armando ha publicado: Gritar por poder gritar, Los delicados escombros y La tristeza es
un somnífero interesante. Aquí una breve muestra poética de sus acciones. / Margarito Cuéllar

E. B. DoNGALA. Se encuentra entre los mejores satiristas
de África. Nació en 1941, creció en el Congo, estudió
química en los EU y Francia y actualmente es catedrático
en Strasbourg. "El hombre" forma parte del libro Jazz el
Vin de Po/me, que fue publicado por la Editorial Hotier,
de París, en 1982, y que fue prohibido en el Congo. Traducido al inglés por Clive Wake, "El hombre" fue incluido
en lo antología The Heinemonn Book of Contemporory
Africon Short Stories, publicado por la Editorial Heinemann,
de Londres, en 1992.

Entre los semáforos y la prisa
en cada esquina, una pelea a muerte.
A veces tan vacía
a veces tan llena de todo, menos
[ de lo importante
la ciudad se parece a mis bolsillos.

EN ESTA ESQUINA...

No es la revancha
ni vuy por algún título
pero esa gente
que tiene el alma más desteñida que
[mis Levis 501
esa gente
acostumbrada a acostumbrarse
me retó.
Comienza el round 25
aún no se conectan los mejores golpes.

ARMANDO ALANis Puuoo. (Monterrey, 1969). Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León y fundador
del proyecto literario Acción poética. Subdirector de la
revista Vuelo de voces. Autor de los poemarios Carrusel
( 1993); Descorazonamiento y fatiga (1998), entre otros.

j
[ 24]

J

[ 25]

�4

LOSDÍAS

Sin orden de cateo
entran en casa
revisan mis escritos
critican en voz baja.
Los días me torturan
me rinden
quieren que escriba la historia del optimismo.

BREVE DISCURSO

COME TARIO
EN EL INVIERNO FABULOSO

ANTES DE SALTAR SIN PARACAÍDAS

Hay cosas poéticas que son mentira.
En esta lucha de inercias y hábitos
tu despiadada y tiernísima almita remueve
los escombros
bajo los que me encuentro inventando nuevos
dolores.

Ayer mientras bebía victorias
en un vaso que después se quebró
[accidentalmente
entendí que no soy un hombre de bien
que estoy condenado a la Josa común
y que estamos cosidos a la misma estrella.
Ayer también me corté el cabello
y recibí más de tres regalos
entendí que por más cara que esté la vida
la violencia siempre es gratis
y aunque nunca he tenido a quien complacer
voy a saltar sin paracaídas.

Están jodidos.

Así LO DECÍA EL GUIÓN
Aparezco sin diálogos
hiervo a baño maría
destazo
las oraciones que me enseñó mi madre.
Y pierdo
porque en la tel,evisión siempre ganan
[ los buenos.

VMRHERIDO
para Arn ulfo Vigil

Lejos de la memoria, renuevo la máquina de
[mis intentos
(nadie me dijo que el amor tenía algo que ver
[con todo esto)
Entonces, confiado fijé un límite, estaba
[a la deriva.
Yo sé sufrir, sí, yo sé sufrir, pero desmiénteme.

MI CORAZÓN ES UNA TARJETA POSTAL DE MONTERREY,
UN TÚNEL SIN TREN, UN FIN DE MES; TODO ESO ES MI CORAZÓN

Tonos FUIMOS TALLA 29
Anhelábamos poner una boca más pequeña
[dentro
de la nuestra
pronunciar las palabras mágicas
-muy buenas tardes bienvenido a mac donalds
puedo tomar su ordena nadie absolutamente a nadie le presumíamos
nuestra felicidad
éramos capaces de tener veintinueve o treinta
sueños
en el trayecto de la escuela a la casa.
Hoy los sueños son años.

BITÁCORA DE VUELO

Ayer fue el día más largo del año
me sentí indefenso
como una hoja de papel periódico
[en la Avenida
Constitución.
Decidí emigrar
y aunque extraño a mi sombra
besadora de ladrillos calientes
vuelo de noche, porque la luz del sol derrite
mis alas.

[ 26]

Cuando caminar a la deriva era emocionante
caminaba a la deriva,
y en el camino pensaba que el árbol no' daba frutos, que daba primaveras.
Cuando presentía que en mi llamada anónima, identificarías mi respiración y
mi silencio
marcaba tu número telefónico y no hablaba,
y pensaba que del otro lado tu voz diría, no te preocupes, yo también te
quiero.
Cuando llueve en mi ciudad (que no es muy seguido)
enumero y pienso en todas las definiciones que tiene el corazón
y recuerdo que antes el corazón sólo era el corazón,
y sigo enumerando y me sorprendo de que ahora todo eso es mi corazón.

[ 27]

�I

EL MUNDO SE DETUVO,
DE PRONTO SONÓ UN VALS YYO OPORTUNO TE SAQUÉ A BAil.AR

Ricardo Martínez Cantú

e
r

e
1

Qué el,egante era la paciencia de las
estrellas, qué estáticas y eléctricas
nos compartían su fulgor.
(ya todo era posibl,e)

Consideración sociológi,ca del grupo
(grupo-sociedad) .,,

,,
Palpitabas en mis palabras y yo me sentía feliz de traer el cuerpo bien puesto.
1

Individuo, grupo y sociedad

Fuiste vidente: eras evidente.
No me di cuenta cuando el mundo volvió en sí.

1

LA VIDA ES UN SANTO HARTAZGO
Te trasladas con el delito en el cuerpo
te sigo, y ya mi duda no es inútil, es 1,egítima
1

(no hay nada nuevo bajo la ropa)
El rumor de la vida me flexiona el alma
y me pierdo en el escote profundo de la ciudad.

APARICIÓN EN HORARIO ESTELAR

Qué lujo dejar de medir la so/,edad
qué gozo verte incluida en el paisaje,
este si/,encio me invita a encontrarte
[ (más bien dicho a reencontrarte)
y ya que en esas andamos voy a conocerte
[ (quiero decir a reconocerte)
Declaro ante mi temblor y ante ti, reaccionar veraz y oportunamente ante lo que tu piel informa.

[ 28]

EL GRUPO ES UN ELEMENTO INTERMEDIO E INTERMEDIArio entre el individuo y la sociedad. La sociedad
es una abstracción de gran utilidad en la teoría,
pero alejada de la práctica cotidiana del individuo
concreto. Por otra parte, la sociedad -como conjunto total de las personas que habitan una ciudad, un país, un continente o el mundo- es un
conglomerado demasiado amplio como para que
el individuo pueda tener relaciones significativas
con ella.
Algo semejante a esto último lo encontramos aun
en el caso de los mismos grupos: aquéllos que son
muy extensos -como los que Anzieu y Martin llaman "agrupamiento", "muchedumbre" y "masa"son precisamente los que, por su misma extensión,
guardan una relación más impersonal con los individuos que los componen.
Quienes integran un agrupamiento -como la
congregación de una iglesia o los miembros de
un partido político-, aunque se reúnan periódicamente en un mismo lugar y tengan intereses
comunes, la verdad es que no viven esos intereses
en común; es decir que su interés no los lleva a
interrelacionarse, sino que lo orientan hacia los
dirigentes, a quienes, por lo general, no .conocen ·
en forma personal. Por su parte, los integrantes
de la muchedumbre están reunidos en un mismo
lugar y tienen idéntica motivación, pero no están
presentes como personas integrales porque han
hecho a un lado todo aquello que no sea la satisfacción inmediata de la motivación que los llevó a
estar ahí; además de que las relaciones humanas
que se dan entre ellos están por completo ausentes o, si acaso se presentan, lo hacen en su nivel
más bajo. Y ni qué decir de la masa, cuyos integrantes ni siquiera están físicamente juntos y a
quienes lo único que los hace pertenecer a un
mismo grupo es el hecho de apegarse a la misma
moda, seguir la misma telenovela o admirar al
mismo cantante de rock.

Las relaciones humanas significativas para la
persona, las que modelan al individuo y le imprimen las aspiraciones y las convicciones que son
propias de una cultura, no están, pues, presentes
ni en la masa ni en la muchedumbre ni en el
agrupamiento; mucho menos en la sociedad, que
es todavía más dificil de asir, delimitar o precisar.
La sociedad influye, entonces, sobre el ser humano, como se dijo al principio, indirectamente;
a través de lo que podemos considerar como los
grupos más auténticos, que son precisamente los
más pequeños: la familia, el grupo de amigos, el
grupo de vecinos o de compañeros de trabajo, el
grupo de los similares; también -en cierta medida que luego explicaremos- a través del grupo que
Anzieu y Martin llaman "secundario", pero primordialmente por medio de los grupos que estos autores conceptualizan como "banda" y como "gru.
."
.,
popnmano.
Los individuos que forman una banda comparten modos de pensar o de sentir, y pueden realizar tareas en común; pero en ellos lo que más importa es experimentar el placer o la relajación que
significa el estar con los que son similares.
El grupo primario es, por otra parte, el que más
influencia formativa tiene sobre el individuo, porque en él se comparten valores y se establecen lazos de lealtad y solidaridad, además de que en su
interior se lleva a cabo una diferenciación de roles, que pueden estereotiparse, pero que pueden
también ser rotativos. Cada uno de los miembros
-que no son muchos, porque el grupo primario
es siempre un grupo pequeño- tiene un conocimiento personal y profundo de los demás y es, a
su vez, conocido y aceptado por los otros. Entre
los integrantes del grupo primario existe una comunicación profunda y cada quien se siente apoyado y respaldado por los otros, a quienes él apoya y respalda cuando es necesario.
Un grupo secundario, en cambio, es un grupo
más amplio, un grupo que cumple una función
social: educativa, productiva, política, de salud. Las
relaciones entre los miembros del grupo secun-

[ 29]

�1

dario, como tal, son frías, porque lo que se busca
es la funcionalidad y la eficiencia del conjunto,
no la calidez emotiva entre sus integrantes. No
obstante lo anterior, dentro de un grupo secundario pueden aparecer subgrupos de personas que
no sólo laboran o estudian juntas, sino que, además, simpatizan entre sí. Este subgrupo, aunque
tal vez no logre alcanzar la cohesión del grupo
primario, puede aproximarse a ella.
Desde otro enfoque, los grupos que pesan en
la formación del individuo son los llamados "grupos de referencia"; es decir, aquéllos que el propio sujeto considera como arquetipos de lo que
es la convivencia humana, la simpatía, el apoyo
mutuo, la búsqueda de metas comunes y el compromiso con los otros; y no los denominados "grupos de pertenencia", de los que se llega a formar
parte por circunstancias externas al hecho mismo
de estar reunido con otras personas para hacer
frente a una tarea común.
Respecto a los grupos primarios y secundarios
es importante mencionar la opinión de Olmsted,
quien sostiene que le parece una herramienta teórica más útil el no ver, en lo primario y lo secundario, grupos delimitados o definidos, sino más bien
distintos tipos de relación que el individuo puede
mantener con los demás dentro de una agrupa-

ción determinada. Según esto, al interior de un
mismo grupo podrán darse simultáneamente lazos primarios entre algunos de sus miembros y
secundarios entre otros; y del hecho de que un
sujeto mantenga una conexión primaria con uno
o varios de los componentes del grupo, no se deriva que su vínculo con el resto de los integrantes
tenga que ser del mismo nivel.
Olmsted conecta, además, lo primario con lo
emotivo: la formación afectiva del individuo proviene de las relaciones primarias que ha mantenido o mantiene; mientras que las relaciones secundarias tendrán que ver, más bien, con lo cognitivo,
con la manera como percibimos el mundo y conceptualizamos nuestras percepciones. Finalmente, es interesante en este autor su idea del grupo
de pertenencia, al que nuevamente no ve como
un grupo propiamente dicho, sino como "aspectos de la mente individual que implican un componente grupal".
Delimitando el concepto de grupo a las agrupaciones que hemos visto que están más próximas
a los sujetos concretos, y volviendo a la idea inicial
de que los grupos son un elemento intermediario
entre la sociedad y el individuo, encontramos que
este último asimila y se apropia de intereses, metas y valores, en tanto que los mismos estén pre-

[ 30]

tán frente a frente (todos conocen a todos) y se
encuentran situados a la misma distancia del centro (ninguno es más importante que otro). Finalmente, la metáfora del grupo como organismo
pone de manifiesto que los integrantes del grupo,
aunque son diferentes-y precisamente porque son
diferentes y cumplen distintas funciones- forman
un sistema en el que todos requieren de todos,
pues integran una unidad que es más que la suma
de sus componentes.
En relación a esta última metáfora, hay que
advertir que la equivalencia grupo-organismo no
es total por varias razones: el individuo que forma
parte de un grupo tiene también intereses personales, además de los del grupo; los integrantes de
la agrupación no siempre cumplen las mismas funciones, sino que -al contrario- la rotación de roles es síntoma de salud grupal; y, por último, un
mismo individuo puede pertenecer, al mismo tiempo, a diferentes grupos y jugar diferentes posiciones en cada uno de ellos.
U na cuarta metáfora del grupo es la que lo considera como máquina o mecanismo. Sin embargo,
esta consideración resalta la misma idea de sistema que enfatiza la metáfora del organismo (elementos diferentes cumpliendo diversas funciones
e integrando una unidad superior), con la desventaja de que la maquinaria se presenta como algo
construido desde fuera y no como algo que nace
Consideración psicológica del grupo
espontáneamente.
(grupo-individuo)
Ubicados ya en el interior del grupo, una cuestión
importante que se presenta en él, es la maneEl grupo puede ser también observado desde su
ra como éste influye en el comportamiento de los
interior para descubrir y tratar de explicar su comindividuos
que lo componen. Aunque todavía no
posición, los elementos que lo integran y la maneha podido encontrarse una explicación satisfactora como éstos se interrelacionan. Desde esta persria de dicha influencia ni se conocen con precipectiva son fundamentales (aunque también pelisión los mecanismos a través de los cuales actúa,
grosas, porque pueden generar prejuicios) tres
es innegable que dicha influencia existe. Así se
metáforas del grupo que los estudiosos de este fesabe, por ejemplo, que los cambios de conducta
nómeno consideran como ideas- fuerza: el grupo
son más fáciles de lograr y más permanentes cuancomo nudo, conceptualización que está presente
do se deciden en grupo, sobre todo si se trata de
en la posible procedencia italiana del término
un grupo que le ha dado al individuo un sentido
"grupo"; el grupo como círculo, idea que prevalede pertenencia al mismo, y más aún si él participó
ce en las concepciones germana y sajona del gruen
la discusión que llevó a la conclusión de la nepo; y el grupo como organismo, metáfora a la que
cesidad del cambio y a la decisión de intentarlo.
recurren constantemente quienes reflexionan soOtro aspecto básico de los grupos considerabre las agrupaciones.
dos desde la perspectiva psicológica son los roles
El grupo como nudo alude a la trabazón de
que asumen los diferentes integrantes. Roles que
complejas y apretadas interrelaciones entre sus
los psicólogos consideran que no deben estereocomponentes. El grupo como círculo resalta la
tiparse, sino ser rotativos. Cuando los mismos suigualdad entre sus miembros, el hecho de que es-

sen tes en los grupos a los que pertenece y no tanto porque a nivel de sociedad se haga o no promoción de ellos.
La influencia de la sociedad sobre el individuo
a través del grupo también puede ejercerse en la
medida en que la sociedad valida los roles que cada
quien desempeña dentro de un grupo determinado. En el caso de la familia, por ejemplo, hay
toda una ideología, socialmente establecida, sobre el rol que le corresponde al padre, la madre,
los hijos; y ésta ejerce una enorme presión sobre
los integrantes de la familia, para que cada quien
cumpla con lo que se espera de ellos.
De lo anterior se deriva también que puede
haber coincidencia entre la sociedad y los grupos
que la componen; lo cual, sin embargo, no ocurre siempre ni necesariamente. Puede ocurrir, al
contrario, que se dé una contraposición entre las
aspiraciones sociales y las aspiraciones de los grupos y, por ello, si bien la sociedad, en un momento
dado, puede apoyarse en los grupos para influir en
los individuos, también es cierto que la sociedad mira
a veces con cierta desconfianza a los grupos, como
núcleos de conspiración, como centros en los que
se pueden generar ideas de cambio que amenacen
la estructura social establecida.

[ 31]

�jetos cumplen siempre los mismos roles, el grupo
se estanca y empieza a encontrar dificultades para
asumir y realizar la tarea que le es propia, ya se
trate de un grupo de terapia, de aprendizaje o de
cualquier otro tipo.
Aunque existen múltiples roles, los que son considerados como fundamentales por Pichón-Riviere
son los siguientes: el emergente, el líder, el portavoz, el chivo expiatorio y el saboteador.
El grupo en su avance debe desestructurar situaciones que ya han agotado sus posibilidades
para reestructurar otras nuevas. El emergente es
el integrante del grupo que marca el momento
del cambio con una palabra, una frase o, incluso,
con un gesto (por lo general, aunque no necesariamente, algo gracioso que rompe la tensión que
se ha ido generando). El emergente señala cuándo una situación ya se ha prolongado más de la
cuenta y debe dejarse de lado para pasar a otra
cosa.
Por su parte, el portavoz es quien enuncia algo
en relación a lo que está ocurriendo en el grupo;
algo que -tan pronto es enunciado por él- es
retomado por todos los demás integrantes como
cuestión importante que debatir. El portavoz, por
las experiencias que constituyen su historial personal, es quien tiene una sensibilidad especial para
captar aquello que enuncia y denuncia. No obstante, lo que él expresa con claridad es algo que
todos los demás ya habían percibido, aunque en
forma confusa y sin poderlo precisar; por ello es
que todo el grupo centra inmediatamente su atención en la cuestión o situación denunciada por el
portavoz. Hay que aclarar, también, que el portavoz, cuando hace su enunciación, rara vez tiene
conciencia de la repercusión grupal de lo que dice;
él lo expone, más bien, como una dificultad personal y sin advertir todavía que los otros están viviendo la misma problemática.
El líder y el chivo expiatorio son como los polos del grupo. Son quienes representan para el
resto, en un momento dado, los aspectos positivos y los aspectos negativos que la tarea les ofrece.
El líder, como representante de lo positivo, es el
más adecuado para señalar los lineamientos por
seguir y para distribuir actividades entre los otros.
El chivo expiatorio, como símbolo de lo negativo,
es hecho a un lado por el grupo; los demás, incluso, quisieran hacerlo desaparecer para que con él
se esfumara lo que los atemoriza.

Finalmente, el saboteador es quien pone obstáculos a la tarea, quien señala los inconvenientes
o dificultades que ésta tiene. Es una especie de
líder negativo: el líder de la resistencia al cambio.
No basta, sin embargo, para comprender cabalmente lo que ocurre al interior del grupo, el
observar lo que en el mismo sucede, las relaciones que se dan en él, la influencia que tiene sobre
sus integrantes y los roles que juega cada uno de
sus miembros. Y todo esto no es suficiente, porque, corno señalan Ana María del Cueto y Ana
María Fernández, los grupos no son islas; están
inscritos en una institución y en una sociedad, y
ese entorno no es solamente el contexto del grupo, sino que se manifiesta dentro de la propia agrupación, integrándose como texto de la misma.
En el interior del grupo están presentes una
serie de atravesarnientos dados por la historia personal de cada quien, por lo que a cada uno le ha
ocurrido fuera de ahí, en otras agrupaciones a las
que ha pertenecido o pertenece; y está presente
también la situación histórica de la institución y
de la sociedad donde el grupo se inscribe. Esos
atravesamientos no son factores externos; forman
parte del mismo entramado del complejo nudo
de relaciones que es cualquier grupo.

Bibliografia consultada
Anzieu, Didier yJackes-Yves Martin: La dinámica de los grupos

pequeños, Kapelusz, Buenos Aires, 1989.
Cueto, Ana María del y Ana María Femández: El dispositivo
grupa~ Búsquedas, Buenos Aires, 1993.
Olmsted, Michael S.: El pequeño grupo, Paidós, México, 1997.
Pichón- Riviere, Enrique: El proceso grupal. Del psicoanálisis a
la psicología socia~ Nueva Visión, Buenos Aires, 1995.

[ 32]

RlcARDoMARriNEzCANlÚ. (Monterrey, 19491. Licenciatura
en filosofía y maestría en artes por la UANL. Coordinador
editorial de Entorno universitario, asistente editorial de
CiENCiA UANl e integrante del consejo de redacción
de la tempestad. Autor de un libro de poemas public(!do
por la Preparatoria 16 en 1999 y de un libro de cuentos
que próximamente publicaró CONARTE.

úeJJtJ en busca
de La luz y el dibujo
José Carlos Méndez

4 DE
octubre y en el Nuevo Café Brasil, Gerardo Rodrí?'1ez ?males, Geroca, me muestra una serie de dibuJOS ~ tt_nta china de los que ha estado haciendo en
los últunos meses durante sus giras al interior del
estado de Nuevo León. Los temas de estos dibujos
son los de costumbre·· antros, cantm·as, hote1es sm
.
estrellas, escenas calleieras -r.amb· ,
:,
••• .i.
1en escenas de
carretera y de cercanías de la frontera, y una escena
de pue~l°"?1"1po, de pueblo-rancho: Geroca viéndose a s1 IIllSmo "Viendo comer a una vaca".
.
, .
" Cuando, le
. pregunto si ahora hara' la croruca
antropologica" del interior del estado, interrumpe e! trabajo de retoque que está haciendo del
carton que entregará al diario El Norte·
.
di "
, me mira y
me ce:_ No me propongo nada específico. No
~oy crorusta de la ciudad (de Monterrey). No me
mte~esa. Yo no pienso que esté haciendo crónica
Yo pmto. Pinto lo que veo, lo que tengo enfrente.
lo que se dé".
'
Termina el cartón para El Norte, y va directo al
asunto de 1~ entrevista que le pedí. "¿Qué di o en
una entrevista:&gt;
. me repito.
g
.
. Me rep1·to, me repito,
~o teng? nada que decir. Por timidez, por solita?~·-· MeJor hablemos de lo nuevo: la luz, el dibuJO ' y me muestra un cuaderno con decenas de
EN VÍSPERAs DE SU EXPOSICIÓN ANUAL, SIEMPRE EL

"a~untes" en un estilo que no le conocía. Son dºbuJos a lápiz, divididos en tres planos dos gra~des y uno P_eq~eno.
- Uno de los planos,' grande, lo
ocu_~a _el dibujo de algún deportista tomado del
pen~dico del día. "No me interesa el deporte"
~e dice, "es sólo porque los deportistas muestra~
bien 1~ anatomía. Dibujo eso y lo que tengo enfrente . Lo "que tengo enfrente" ocupa el otro
~!ªn_o grande del dib~j?. Y puede ser cualquier
sa. una estufa, utensilios de cocina, un servilletero sobre una mesa de café o de cantina, unos

[ 33]

�saleros, o un conjunto de mesas y sillas o la rockola
o lo que sea que él esté viendo en el lugar en que
se encuentra yya ha dibujado al deportista del día.
En
de esta serie de dibujos, en lugar del
deport:J.sta ha retratado a escritores cuya fotografía apareció ese día en la prensa. En estos casos se
trata de Salvador Novo y de Rugo Valdés Manríquez.
En estos nuevos dibujos compuestos de Geroca, hay un mayor trabajo del retrato. Ya no son los
"mo~os" de trazo simple, aunque agudo y certero, smo retratos realistas. Y lo que tiene enfrente
lo dibuja en el estilo expresionista que desarrolla
en su~ óleos pero con líneas de dibujo muy finas y
trabaJando sobre todo la luz y las sombras. Le digo
e~to y me contesta que "no importa qué, sino
como. Van Gogh te dibujaba unos zapatos con una
fuerza tremenda".
"Estos apuntes son un cambio. De tres meses
p~ra_acá. Son trabajos para luego ir al óleo. Luz y
dibujo. Esto es distinto a mis otros garabatos".
Le recuerdo que hace un año hablamos bastan te acerca de la cuestión de la luz y el dibujo.
En aquel tiempo yo escribí: "Geroca es un pintor
preocupado por la pintura, y por poder expresar
bien lo que quiere". ''Yo lo que quiero es dibujar
la luz; y dibujar el cuerpo, la figura humana... No
sé dibujar, ése es mi problema. Quiero dibujar
bien, y manejar la luz, para poder expresarme; si
no, ¿cómo? Con monos feos no se puede. Mi problema es que mi formación no es de pintor. Soy
arquitecto..."
Le pido a Geroca alguno de estos nuevos dibujos para ilustrar Armas y Letras. Me dice que escoja, le pregunto por qué no los firma. "No los firmo porque son apuntes del pintor. Yo pinto de
memoria. Es una gimnasia, para ir agarrando los
matices, las luces, las sombras, y luego con eso ir
al óleo, pero para pintar otras cosas".
¿Qué expondrá el próximo octubre? Dice que
todavía no sabe, que todavía no se decide. Lo que
sea que exponga, seguramente habrá sorpresas.

?ºs

JosÉ CARLOS MÉNDEZ. (Zamora, Michoocón, 1943). Pe-

riodista y editor. Estudió letras e historio en lo UNAM.
Becario del Centro de Escritores de Nuevo León.

[ 34]

Tomás Segovia: la sabiduría
de un viejo poeta
José Garza
TOMÁS SEGOVIA ESTÁ EN SU SILENCIO TRAS lA VIDRIERA

del bullicioso café "Comercial", en el madrileño
barrio de Bilbao, con los codos sobre la lápida de
la mesa y las manos siempre vivas con un bolígrafo y un cuaderno en el que escribe versos de indagación de nómada, de viejo poeta. Hace toda una
vida que ha estado haciendo suyo ese mundo que
por eso le ha sido dado: "Toda una vida llevo aprendiendo un lenguaje", dice mientras el mesero, un
monumental jm,en calvo y con una arracada en la
oreja derecha, sirve café con leche caliente y ofrece fuego para el cigarrillo de un Tomás Segovia
que contempla orgulloso un ejemplar de Poesía
(1943-1997), recopilación de la totalidad de su obra
poética que publica en España el Fondo de Cultura Económica dentro de la colección Tierra Firme, incluyendo desde sus Primeros poemas, escritos
en México (como la gran mayoría de su obra),
donde vivió desde finales de los treinta hasta mediados de los ochenta en un exilio -el españolcon lo que, sin embargo, nunca ha estado identificado en términos literarios; hasta su más reciente libro no publicado: Lo inmortal y otros poemas,
además de otros títulos imprescindibles·de su bibliografía: El sol y su eco, Cantata a solas, Casa del
nómada y Fiel imagen.
Distinguido con el Premio Villaurrutia de Poesía (1973), Tomás Segovia ha desarmado a su idioma de todos sus parapetos y desde varias trincheras: la poética, la narrativa, la ensayística y la
dramatúrgica, "y no para reinar en las palabras/
No para liberarlas", sino "Para firmar como el relapso oculto/ El supremo armisticio con lo que
ellas acosan". Llueve en su mundo. Llueve, como
dice, "sin prisa sin rencor sin saña". Llueve en el
mundo de este autor nacido en Valencia (1927),
de quien pueden atraparse algunas gotas:
-A mí no me gustan las entrevistas para que se
venda el libro -expresa de entrada Tomás. Y no lo

digo por nada, quizá por soberbia: porque me
parece que pagar el precio de que no te lean por
amor es muy alto y un muy mal negocio.
Tomás se entrega al diálogo, sin embargo. Finalmente no puede amarse nada si no se conoce.
-Sus primeros poemas datan de 1943, en México, coincidiendo con el comienzo del exilio español. ¿En qué condiciones salió de España y se
instala en México?
-Era un niño. Cuando salí de España todavía
no cumplía ni los diez años de edad. Recuerdo
que, primero, a mis hermanos y a mí nos enviaron a una guardería a París. Después pasamos a
Casablanca con un tío que estaba ahí refugiado, y
luego de ahí a México. Tenía trece años cuando
llegué a México.
-¿Y qué lo movió a comenzar a escribir poemas
a los dieciséis años?
-Una historia casual. Seguramente tenía una
tendencia. Pero mira: se suponía que yo debería
ser médico, me preparaban para ser médico; y yo
lo aceptaba, aunque lo que me hubiera gustado
ser era futbolista (pero siempre fui malo con el
balón). Sin embargo, una vez un maestro me dijo
que escribía bien, provocándome una emoción
con la que abandoné los deseos del fútbol y las
órdenes de estudio de Medicina. Y aquí estoy.
-¿El contexto del México de los cuarenta le resultó favorable para escribir?
-¿Cómo hacer un dictamen de un momento
histórico? Es algo muy difícil; la relación de un
individuo con la sociedad es tan compleja... Lo
que pasa es que yo me puse a escribir y seguí escribiendo. Claro, al principio empecé en un medio
muy español, muy del exilio español, muy compacto y muy concreto: lecturas de autores españoles y con maestros españoles, aunque también uno
leía a los Contemporáneos (que no alcancé a conocer personalmente).

[ 35]

�J
j

t

s

les, lo cual me parece de una grandeza moral ex-Le planteó el tema en el sentido de que la suya
traordinaria; es decir, nosotros que éramos hijos
es una poesía de indagación personal y con un
de combatientes y militantes, derrotados además,
compromiso moral y reflexivo propio, más que una
fuimos alentados a escribir poesía sobre el amor,
poesía interesada en las problemáticas sociales
la naturaleza; creo que nuestros padres entendían
como ocurría entonces. Incluso la suya es una
que la lucha que hicieron no tendría sentido si no
poesía despojada de un recuerdo obsesivo de Eshubiera sido precisamente para que nosotros, los
paña, no obstante el abordaje que hace a la "nojóvenes, pudiéramos enamoramos y ser felices.
pertenencia".
Sin embargo, y sobre todo en los medios litera-Pero aclaremos las cosas. Nada es más social
rios mexicanos, nos llamaban "reaccionarios" y
que un poema, en el verdadero sentido de la pala"poetas exquisitos". Pero sabemos muy bien que
bra "social". Es decir, lo social social, lo radicalesos mismos que nos llamaban "reaccionarios"
mente social, es el lenguaje. Yla poesía, esa activiahora quieren fusilar al subcomandante Marcos,
dad humana en el centro del lenguaje, es entonmientras que, en lo personal, seguimos firmes, de
ces lo más social que hay. Pero no sólo en ese senpie y de lado de los zapatistas.
tido. La poesía es social porque un poema está
Y ahí ha estado Tomás. Escribiendo poemas
hecho para publicarse en el sentido de que el poeque pueden distinguirse por versos con ausencia
ma es, al mismo tiempo, una expresión radicalde puntuación; poemas que también distribuye
mente individual y privada y radicalmente dicha y
personalmente en ediciones artesanales que él mispública. Por eso publicar en las editoriales nunca
mo arma bajo el sello de El Tal/,er del Poeta; poemas
es de verdad, digamos, porque el publicar un poesobre el amor, el tiempo, la naturaleza y sobre las
ma es mucho más radical que lo que puede alcancondiciones de un hombre que ha estado fuera
zarse editorialmente; un poema está dicho en el
de su país: "Mi casa no es mi casa/ Dice el Hijo del
centro de lo público.
Amo/ Y durante un momento/ Ceso de ser el
Ahora, yo nunca he hecho eso que llaman "poeExtranjero".
sía social" precisamente porque me parece muy
-Siempre digo -habla Tomás- que la poesía es
poco social; es decir, tomar un aspecto de la socieel arte más realista. Nunca escribo nada que no
dad y convertir a toda la sociedad en ese aspecto
me parezca que ahí está, clarísima, y que sólo pide
es algo así como traicionar a la misma sociedad.
ser dicha y que necesita palabras; sólo cuento algo
Es como lo de Chiapas: ahí está lo social, a lo cual
que he visto, así sea en el mundo interior.
me siento profundamente interesado; pero que,
Sin embargo, siento que hay una injusticia de
para lo cual, no escribo poesía programática. Creo
la vida porque precisamente ahora es cuando
en la vida social como tal, no en la traducción
empiezo a saber escribir y cuando tengo muchísipolítica de la vida social.
mas cosas que decir. A veces me pongo un poco
-¿Esta concepción de la poesía con quién la
melancólico pensando que no me alcanzará el
compartía en México?
tiempo, que no voy a poder, pero bueno...".
-En realidad, con nadie. En este aspecto he sido
Llueve así en el mundo de Tomás, que se quemuy solitario, con un camino un poco alejado de
da solito tras la vidriera del café, con los codos
las corrientes visibles. Por eso el segundo libro de
sobre la lápida de la mesa y las manos siempre viensayos que publiqué está titulado Contracorrienvas con un bolígrafo y un cuaderno en el que estes. desde entonces no estoy a la moda, no estoy al
cribe versos de viejo poeta.
día, no soy de actualidad. Ahora, claro, no es que
nada lo haya inventado, sino que todo lo he mamado de la sociedad que me ha rodeado. Así entonces, como tú lo sugieres, nunca me he identificado -como dicen- con el exilio español. Pero ocuJosí GARZA. (Monterrey, 1971) Periodistci Ha colabororre una cosa: los jóvenes escritores del exilio no
do en los diarios El Nacional, El P01venir, El Norte y la
escribíamos poesía de esa que llaman "compro)ornado. Es director del periódico Vida Universitario. A1r
metida", lo cual nunca nos fue reprochado por la
tor de Tierra de cabritos (1995).
generación de nuestros padres como símbolos del
compromiso histórico y de la lucha por los idea-

Tres textos
Humberto Martínez
lIAsTÍO
¿PODRÍA EL HASTÍO SER ALGO POSITIVO? LA PAlABRA

desciende del latín Jastidium. Nos podemos
hartar de un alimento, pero también del mundo, de la gente, del tráfago banal del acaecer
cotidiano, de la vida misma, en determinados
momentos, de múltiples cosas. os sobrecoje
así una cierta repugnancia, indefinida. os
detenemos. Aparece el desgano, un desencanto, una desilusión; nos desapasionamos, cesamos de desear. Estas características coinciden
con las del taedium latino, nuestro tedio. Palabras hermanas. Pero es sólo entonces que es
posible ver lo fundamental, no antes, cuando
se estaba ahíto de contento y satisfacción. El
budismo hinayana usaba nibbida para designar en pali al desengaño. Y nibbida es palabra
hermana de nibbana (Nirvana), se necesitan.
Ya en el Majjhima Nikaya (i,426ss) se dice que
el Tathagata enseñaba que las preguntas que
no son provechosas para el objetivo entorpecen la iluminación. ¿De qué sirve explicar, enseñaba, si el mundo es o no eterno, es finito o
infinito, si el alma y el cuerpo son u'na o dos
cosas, si el nacer, envejecer y morir, si la pena,
el lamento, el dolor, la aflicción y la tribulación, siguen existiendo? Podemos morir sin
acabar de explicar esas opiniones; podemos
vivir si entendemos que hay dolor, y explicamos cómo cesar el dolor. Esto es lo único que
a la larga nos puede conducir al desengaño,
al hastío necesario, a la ausencia de pasión, a
la cesación y la tranquilidad. os dirige hacia
el Nibbana. Se cuenta ahí mismo que el venerable Malunkyaputta gozó cuando comprendió las palabras del Bienaventurado.

D IFERENTES
¿QUIÉ ES EL QUE ES DIFERENTE DE NOSOTROS? HAY

un aforismo de La Rochefoucauld que me
dejó pensando: A veces somos tan diferentes de
nosotros mismos como de los demás. Pero, ¿es que
hay alguien más en nosotros que no sea nosotros? Montaigne, la fuente, nos revela que sí,
y es seguro que así lo pensó también La
Rochefoucauld cuando le leyó en sus Essais lo
siguiente: Existe tanta diferencia entre nosotros y
nosotros mismos como entre nosotros y los demás. Se
estaba confirmando lo nuevo de los tiempos
modernos con su necesaria aparición catastrófica: un yo que piensa; otro que sabe que piensa. ¿Cuál debía prevalecer? ¿El yo de afuera
que sacrifica su espontaneidad, que vive y se
enmascara, o el sí mismo de adentro que sólo
se sabe y oculta, y sin embargo contiene todo
lo que de verdadero hay en nosotros? ¿Cómo
habremos de conocernos?

[ 37]
[ 36]

�fr

I NEXPLICABLE

Trayectorias

¿POR QUÉ QUIERO LO QUE QUIERO? ÉSTA ES LA CUES-

tión fundamental. Quiero, sí, pero, ¿por qué
una cosa y no otra? ¿Porque yo la quiero? No,
porque así me hicieron querer: los otros, la
sociedad, mi inevitable constitución física.
Desde mi nacimiento me hicieron querer algo
que yo no elegí. No soy libre. ¿Qué valor tienen las cosas, las vidas? Éstas, lo que nadie se
cuestiona. Nos enseñaron a querer la vida (y
el placer, y el poder, la riqueza, la fama y la
importancia, una importancia que suponemos
prevalecerá póstuma); también a reproducirnos, por eso mismo. La existencia es un valor,
toda vida engendrada tiene valor, aunque esté
contradictoriamente incapacitada para ella;
continuemos, entonces, creando valor, según
eso. ¿Valor? ¿Por qué? Nadie lo sabe. Avanzamos un poco yya mentalmente atrofiados nos
convencemos de que es condición necesaria
de nuestra animalidad cuando descreemos de
la hipótesis divina. Animalidad equivocada.
Perdimos el instinto de las demás especies por
autorregularse. Nosotros nos reproducimos a
ciegas, sin orden ni explicación. Así es, suponemos, lo natural. Pero no somos ya naturales. Podemos saber que tan posible como la
existencia podría ser la inexistencia. Y lo extraño es que toda religión (siempre acabamos
entendiéndola a nuestra conveniencia) en sus
orígenes no es de este mundo y reprueba esta
condición de animalidad inconsciente. ¿De
qué trata exactamente una religión? La vida,
nos dicen ellas, tiene fin, la impermanencia
toca cada uno de nuestros instantes. Adviertan. Pero no comprendemos. Esto es algo que
todavía no alcanzamos.

HuMIERTO MARTiNEZ. !Monterrey, 19421. Estudió filoso-

fía. Escritor y crítico literario. Fue profesor-investigador del
Departamento de Humanidades de lo UAM-Azcopotzolco. Lo UANL le publicó Entrefextos.

[ 38]

REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Fiori di sonetti /Flores de sonetos
Arturo Cantú
DICE Al.ATORRE EN LOS 1001 Ai.ros... : "EL LENGUAJE DE

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la literatura (y más el de la poesía que el de la
prosa) suele ser una selección y una estilización,
una especie de lenguaje aparte" (pág. 37). En el
caso de Fiori di sonetti asistimos al nacimiento de
uno de esos lenguajes, a la construcción de una
forma de poema, el soneto, a partir de los sonetos
de otra literatura. No se trató, tan sólo, de verter
las palabras de otro idioma en un molde ya existen te, como el ejemplo que Alatorre coloca en su
prólogo al principio, el de un soneto de Petrarca
traducido a coplas, no a soneto. Conviene repasar
la primera estrofa de esta traducción para recordar el ritmo y la mecánica de la copla:

Mil veces os he ofrecido,
oh mi enemiga y señora,
el corazón,
por tener paz algún hora
con vuestros ojos que han sido
su prisión;
Cuando durante los siglos XVI y XVII la traducción se vertía en la forma de soneto, se estaban
traduciendo al mismo tiempo las palabras y el soneto, se estaba inventando el soneto español. Las
palabras de la lengua debían acompasarse en versos de once sílabas, en lugar de los metros acostumbrados o del ritmo aparatoso y monocorde de
los versos de arte mayor, el tatántara tánta /
tatántara lánta de muchos poemas anteriores a
Garcilaso. Y los endecasílabos, con acento obligado en la décima sílaba pero variable en las demás,
podían ser mezclados intencionalmente, según el
sonido y la entidad de las palabras, para lograr una
gama muy amplia de musicalidades nuevas que
permitían una mayor expresividad. Las rimas, también, se arreglaban de otro modo, de acuerdo a
las nuevas cadencias y a los encadenamientos del
significado.
El soneto, además, trae consigo una armazón
discursiva que no se aviene con la autonomía de
las coplas, que piden un sentido individual, com-

pleto en cada una, y que pueden acumularse en
cualquier número, indeterminadamente. En el
soneto, los cuartetos y los tercertos no son simplemente cuatro estrofas sumadas por parejas; los
cuartetos iniciales tienen un aire de planteamiento-acertijo que sólo se revela cabalmente en el apresuramiento conclusivo de los tercetos. La traducción a coplas al estilo de Manrique induce, por la
sola fuerza de la tradición y del arreglo de sus
octosílabos y tetrasílabos, a formar unidades independientes que deben concluir o que por lo
general concluyen en cada estrofa, rompiendo la
trabazón argumental demandada por los catorce
versos italianos.
De modo que muy pronto se vio que no sólo
era necesario traducir las palabras, sino traducir
también la forma soneto y crear, a partir de otra
tradición lingüística y literaria, el soneto español.
El libro de Alatorre muestra esa historia. No rehúye
los intentos más burdos, tartamudeantes a veces,
con versos de catorce y de trece sílabas, o las tra-

[ 39]

�,

ducciones erróneas, ni evita los traductores de oído
duro que aunque cuentan las once sílabas apenas
logran ritmos monótonos, semejantes todavía a los
del arte mayor. Pero en su gran mayoría los materiales antologados muestran el perfeccionamiento progresivo de una forma española que al final
logrará equipararse con la italiana hasta el punto
de no saber ya, como lo dice Cervantes, "cuál es la
traducción o cuál el original".
Así, por ejemplo, Alatorre presenta siete versiones del soneto sobre los celos, de Sannazaro.
El italiano cierra el segundo cuarteto con el verso
"tra soavi vivande aspro vekno". Los celos, serpiente escondida en el seno de alegres flores, vienen a
ser, "entre el suave manjar, acre veneno". Un traductor anónimo propone "tras suave manjar, recio
veneno". La pronunciación en sílabas de "su-a-ve"
sigue quizá la del original italiano. Y la mayoría
traduce más o menos igual, sin el "tras" traducido
apresuradamente:

y el su-a-ve manjar haces veneno/Juan de Coloma
y en saóroso manjar mortal veneno/Jerónimo de Mora
y en saóroso manjar cru-el veneno/ Acuña
y en el dulce manjar me qas veneno/ Rey de Artieda
Lomas Cantoral, quizá llevado por la acentuación
en la cuarta y la octava, cambia el verso:
Manjar amargo de ponzoña lleno

Con lo que se anula el contraste entre el sabroso,
dulce o suave manjar, y el veneno. En el original
italiano la oposición entre lo suave y lo áspero está
reforzada por la separación en tres sílabas de so-avi, que disuelve o alarga el diptongo, y por el uso
reiterado de la ve (vi, va, van) en soavi vivande.
Toda esta suavidad se opone al aspro vekno, donde
aspro, con la inmediatez consonántica de la ese, la
pe y la ere obliga a una pronunciación abrupta.
Entre los traductores, sólo Góngora consigue, con
un recurso distinto pero igualmente eficaz, subrayar la oposición:
".. .entre el néctar de arrwr mortal veneno"

El "mor" de amor, y el "mor" de mortal, son iguales,
están señalados por la contigüidad (amor morta0,
y al mismo tiempo son antagónicos. Al final, des-

pués de recorrer el soneto de Sannazaro y sus siete traducciones, pareciera que el lector ha asistido, para decirlo a la manera de Borges, a los ensayos de un solo poeta que intentara repetidas veces
escribir un solo soneto. O como si la lengua misma, el español, buscara a través de sus poetas hablar de otra manera, con otro acento, otras razones y otros sentimientos.
En otro lugar Gutierre de Cetina sigue de cerca, sin traducirlo propiamente, un soneto de Castiglione. En la composición de Cetina ya no aparecen las ruinas de Roma, sino las de Cartago; el
quinto verso "Colossi, archi, teatri, opre divini", que
Rey de Artieda vierte en "arcos, teatros, f álrrica divina", pasa en el soneto de Cetina del quinto al noveno verso, desaparecen las "opre divini "y la "fálrrica divina", y en su lugar se alarga la enumeración:
"arcos, anfiteatro, baños, templo"; y aun se añade un
"despedazados mármol,es, historia" que no está en el
soneto de Castiglione. En este verso las cinco sílabas de "despedazados" parecen precipitarse hacia
el acento en la sexta de "mármol,es" (des-pe-da-zados-már-mo-les), con la gravitación poderosa de
la esdrújula, como si al buscar el ajuste métrico
buascaran también, con urgencia, su propia caída
y despedazamiento. Nada de esto turba la delicadeza permanente de Cetina, su juicio claro y su
acompasada serenidad, como si la lengua hubiera
aprendido a hablar en endecasílabos, sin la vehemencia machacona de los ritmos antiguos y con
la eficacia confiada de lo propio, de lo que ha brotado y seguirá brotando de una lengua viva.
Con igual facilidad, aunque a su modo, Góngora escribe sonetos que sólo de lejos tienen que ver
con su modelo italiano, como el que em-pieza "¡Varia imaginación, que en mil intentos' en donde el sueño, para repetir el verso famoso, "sombras suel,e vestir de vulto bello"; o aquél otro que dice en sus dos
primeras líneas "Mientras por competir con tu cabello,
/ oro bruñido al Sol relumbra en vano" en el que invi-:
ta a gozar de la belleza antes que todo acabe "en
tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada"; o el de
"La dulce boca que a gustar convida" cuando el poeta advierte a los amantes entusiastas: "No os enga-

ñen las rosas, que a la Aurora, / diréis que aljofaradas
y olorosas, / se le cayeron del purpúreo seno: / manzanas son de Tántalo, y no rosas". Los tres vienen de
Tasso, pero apenas toca Góngora el tema o concibe el final y ya sabe de cierto lo que mejor aprove-

[ 40]

cha a la expresión en español, y discurre con
maestría por un camino paralelo, o diferente, pero
tan hermoso al menos como el original italiano.

Flores de sonetos es una mirada despaciosa sobre
un momento de Los 1001 años de la kngua españ~
la, el momento en que el idioma español hace el
aprendizaje de la poesía italiana del Renacimiento. Al sabroso prólogo de Alatorre sigue una antología de traducciones, donde se presenta el original italiano y al lado la versión o las versiones al
español, en muchos casos con comentarios del
propio Alatorre. Ni el prólogo ni los comentarios
son tan prolijos que impongan una visión predeterminada de este momento de la lengua. Alatorre
ha querido, más bien, hacer un libro abierto, un
libro que da paso franco a las interpretaciones del
lector mediante la presentación de los materiales
mismos. Como que se trata, en la asimilación del
endecasílabo y del soneto por el lenguaje español, de un suceso tan importante y central en la
poesía que en cierto modo aún no termina.
Hacer un soneto viene a ser lo mismo que hacer un poema. Alguna vez, platicando sobre Gorostiza, Alatorre apuntaba que dentro de Muerte
sin fin hay montones de sonetos. Y en el prólogo a
Fiori di sonetti menciona a Safo, a quien los antiguos comparaban con Homero, como una "autora de poemas equivalentes a sonetos". Y es que hay
algo especial en el soneto que en alguna forma
está presente, antes y después de sí mismo, en todo
poema: en los largos, si hemos de creer a Allan
Poe, porque como él dice "lo que llamamos poema extenso es, en realidad, una mera sucesión de
poemas breves"; y en los poemas cortos por derecho propio. Cuando en el siglo XVI la lengua española aprende a hacer sonetos está aprendiendo en realidad a hacer otro tipo de poesía. Ha
encontrado una cadencia más dúctil que los metros habituales, un desarrollo argumental más
discursivo que la copla, y un horizonte de conceptos y emociones más amplio y más cercano a la
vida diaria que el de los cantares de gesta. Al paso
del tiempo, si se quiere, puede no quedar nada
de lo más exterior del soneto: de su arreglo en las
cuatro estrofas consabidas; de sus rimas acusadas
que buscaban reforzar el ritmo y acentuar el argumento; de los remates exageradamente enfáticos.
Pero lo más valioso, o lo más expresivo, todavía

está ahí, trasminando la poesía de nuestros días:
la flexibilidad del endecasílabo, capaz de diversos
acentos y de combinaciones casi ilimitadas; laposibilidad de lograr, con esa base métrica, tonalidades específicas para cada poeta y para cada poema; la insidia, en fin, de los planteamientos inocentes que conducen a conclusiones irresistibles.
De la misma manera que Safo, mucho antes del
Renacimiento, hiciera poemas equivalentes a
sonetos, Muerte sin fin es el arreglo reflexivo de
sonetos analizados con el escalpelo, y Cementerio
en la nieve, de Villaurrutia, es un soneto fantasmal,
blanco, que ha dejado atrás la osamenta de cuartetos y tercetos.
El libro de Alatorre, al poner frente al lector
las diferentes clases de sonetos, clásicos, manieristas y barrocos, los de amor, los de ruinas, los de
enumeraciones y los de burlas, y también los muy
variados intentos de traducción o de aprovechamiento, por poetas de diferentes capacidades, desde los desafortunados hasta los genios, abre un
camino de consideraciones que arranca del Siglo
de Oro, que pasa por nuestros días y que se prolongará todavía sobre el futuro. Es como si Alatorre
hubiera tocado el lugar más sensible de la poesía
en español, un lugar donde todavía duele y donde todavía hay magia. Porque para decirlo con palabras de Los 1001 años... , "Bien visto ¿no tiene
algo de mágico la historia de una lengua?"

[ 41]

ARTURO CANTÚ. !Monterrey, 1936). Escritor, periodista.
Director fundador de Kátharsis l 1955). Dirigió los páginas culturales de E/ Día y el suplemento cultural de El
Nacional. Recientemente recibió el Premio a los Artes 2001
de lo UANL, en Literatura.

�Alfonso Rubio y Rubio:
el profesor, el poeta
y el promotor cultural
José Roberto Mendirichaga

Rubio y Rubio a lo escrito por Federico V. de la Chica en su introducción a la Antowgía poética, librohomenaje que el Museo de Monterrey dedicó al
1
michoacano en 1986.
Y, sin embargo, el personaje -profesor, poeta, promotor cultural- lo merece. Falleció el 27 de octubre
del año pasado y deja en la entidad y en la ciudadcapital un importante vacío dificil de llenar.
Lo conocimos en 1968, año axial y crucial; año
de interrogantes, propuestas y protestas. El licenciado Rubio era por entonces director de Humanidades del Instituto Tecnológico y de Estudios

BIEN POCO PUEDE AGREGARSE SOBRE DON ALFONSO

1,

Superiores de Monterrey. Él destacaba siempre lo
segundo: los estudios superiores. Porque humanista, como siempre lo fue, sabía que era lo que
daba a la institución su verdadera dimensión universitaria.
Reflexivo y, al mismo tiempo, sensible; filósofo
y poeta (dificil conjunción del wgos y el eros), el
moreliano que desde muyjoven se avecinó en Monterrey al llegar de profesor al ITESM, casarse con
regiomontana (gran dama) y quedarse aquí hasta
su encuentro final con la eternidad, será siempre
ejemplo que seguir por quienes cultivamos las artes
y las humanidades, y por quienes intentan comulgar con Epicteto en su más conocido apotegma: Nada
de l,o humano me es indifermt,e.

El profesor
1

Alfonso Rubio: Antología poética, testimonio de Federico V. de
la Chica, Museo de Monterrey, Monterrey, 1986, VII-XVIII.

Resulta muy dificil, si no imposible, situar a cual-

[ 42]

quier persona aislada de sus antecedentes, de su
entorno, de su historia personal. En Alfonso Rubio están el aristócrata de la inteligencia, el
michoacano de solera, el católico de convicción
'
el docente y el artista comprometido.
La Escuela Libre de Derecho de finales de los
treinta y principios de los cuarenta lo marcó profundamente. La cátedra de aquellos sabios maestros y la concurrencia a la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC) , bajo la guía de distinguidos jesuitas de aquella época, lo armaron
caballero del espíritu y de la fe. Su tesis Fiwsofia de
ws valores y el derecho, publicada luego por Jus en
1945, da cuenta de su asimilación del pensamiento clásico, medieval, renacentista y moderno más
ortodoxo y selecto. 2
En el ITESM, desde 1945, fue profesor de cursos de Filosofía y Literatura, director de la Escuela de Letras y de la división de Humanidades, director de la Escuela Preparatoria Abierta y, durante
16 años, vicerrector de la institución. Esto, sin
duda, contribuyó enormemente a darle al Instituto -como él lo llamaba- un sello profundamente
h umanista, a fin de que no quedara en una simple escuela politécnica, sino fuera siempre uncentro universitario, como de hecho lo es. Dentro de
este impulso debe mencionarse la edición de la revista Trivium, de la que fue colaborador y director.
Fundador igualmente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, se le advierte como profesor-conferenciante desde 1951, al lado de los no menos distinguidos catedráticos Francisco M. Zertuche, Raúl
Rangel Frías, Alfonso Reyes Aurrecoechea, Federico Uribe Martínez, Christian Brune't, Felipe
Pardinas, Daniel Mir, Joaquín A. Mora, Eugenio
del Hoyo, Israel Cavazos y otros. 3
2

El poeta
Sin incluir y considerar la obra poética de este
moreliano de nacimiento y regiomontano por adopción, queda incompleto el personaje. Porque Alfonso Rubio y Rubio era, antes que nada, poeta. Fue un
oficio que nunca abandonó y que cultivó con una
asombrosa fidelidad y un contagiante gozo.

Luna de horas, Voz del silencio, Línea en la llama,
&amp; ces de ala, Poesía m prosa, Despedida, Versiones poéticas... son los títulos de algunos de sus textos literarios.
Reproduzcamos algunos poemas y prosas, los
más fragmentos, de este creador literario:

Cfr.: Alfonso Rubio y Rubio: Lajiwsofia de los valores y el derecho,
Col. Estudios Jurídicos, Editorialjus, México, 1945, 224 pp.
Un texto de crítica es su trabajo SorJuana en nuestra vida literaria (Col. Poesía en el Mundo, Asociación de Estudiantes de
Arquitectura del ITESM, Monterrey, 1953). Otros libros suyos son: Lógica formal, Lógica filosófica, Textos de teoría política y

gobierno.
1

Primeros alumnos de la Facultad fueron: Carmen Alardín,
Artemio Benavides, Consuelo Botello, Arturo Cantú, Guillermo Cerda, Isabel Fraire, Homero Garza, Ramiro Garza, Gerardo de León, Ma. Guadalupe Martínez Berrones, David
Martell, Margarita Meza, Hugo Padilla,José Ángel Rendón,
Manuel G. Rodríguez Reza, Lilia Villanueva. Ver: Revista de ws
treinta años de la Facultad de Fiwsofia y Letras de la UANL, David
Martell (comp.), Monterrey, diciembre de 1981.

[ 43]

... Te perdiste en !,a aurora.
Me perdiste.
Busco tu imagen.
La luna donde yo, sól,o tuyo,
Me recuerdo...
De Luna de horas, Antol,ogía, p. 9

LO que digo es amor. De amor se fía
Cada palabra que a tu ser ordeno;
Por amor l,a libero o encadeno
Y en amor te l,a entrego, tuya y mía.
De Línea en l,a ll,ama, "Lo que digo es amor",
Antowgfo, p. 15

ME gusta sr.nprenderte
Cuando naces al día
Con tu perfil exacto:
Serena, altiva, dura;
Ceñida por las nubes
Que recorren tu talle
Con un rumor de adioses
Frente a tu permanencia...
De Línea en l,a ll,ama, "Esbozo de la sierra",
Antol,ogía, p. 26

VERTE, Señor; pero con otros ojos;
Palparte con un tacto que te ahonde¡
HaUar, tras l,a niebl,a que te esconde,
El sol en que se abismen mis antojos.

�Y cada poema es un artificio verbal y una creación
que convoca a todas las fuerzas del espíritu.4

Deja que mi querer, con los arrojos
Del amor que a mi sed se corresponde,
Rnmpa los duros límites en donde
Tu mano firme colocó cerrojos.

El promotor cultural
¡Que anegado en tu ancho mediodía,
No te contemp!,e con visión inerte,
Sino te toque como toco el día:
Ciego, pero sabiéndome tenerte,
Arrebatado por tu melodía,
Como con otros ojos, para verte!

De Línea en la llama, "Verte Señor", Antología, p. 40

ME hundo en tu frescura
Como en aquel aljibe
Hallado entre pinares
Una mañana de mi adol,escencia.

De Rnces de ala, Antología, p. 56

Desde la mansa orilla del embarcadero, la vista acompaña las call,ecitas triscadoras que saltan por escalones o
serpean por rampas de fino empedrado hasta llegar a la
cima donde la enorme estatua de Morelos se empeña en
desgarrar la bell,eza de la visión...

De Poesía en prosa, "Lago de Pátzcuaro",
Antología, p. 96

TU rostro es tan dulce entre mis manos
Es fresco delicado frágil
Rostro amado y sensibl,e se estremece tiembla
Como la hierba de /,os prados...

Pero no estaría completa esta breve descripción
de su vida y obra, sin analizar la faceta de la promoción cultural que ejerció, unas veces de manera patente y con abierto liderazgo, y las más de
forma callada y humilde, de manera no menos
efectiva.
No era el licenciado Rubio hombre de reflectores; se diría que, más bien, huía de ellos. Prefería el diálogo coloquial con los amigos, con los
colegas, con los alumnos y ex alumnos, y con quienes vibraban junto con él en la misma sintonía de
la filosofía, la literatura, la historia, el arte y la
cultura en general.
A varias organizaciones, además del Tecnológico de Monterrey y de la Universidad de Nuevo
León, dio Rubio y Rubio su mejor entrega de extensión universitaria y de personal compromiso.
Mencionemos a tres de estas instituciones:
a) Instituto Regfomontano de Cultura Hispánica, A. C.

Como socio y colaborador de esta organización
lamentablemente desaparecida, impartió aquí una
serie de conferencias, cursos y círculos de lectura,
particularmente de Literatura Española e Hispanoamericana. A la biblioteca de su edificio social
acudía asiduamente y prestigió a la institución con
su membresía y liderazgo.
b) Arte, A. C.

De Versiones poéticas, "Alabanza de la esposa",
Antología, p. 121

En el poeta Rubio y Rubio se da la conjunción
del artesano de la palabra clásica, métrica, académica; y el de la palabra y el verso libres, de clara
factura verlaineana, claudeleana, lópezverlardeana.
Están en su poesía los grandes temas de la lírica universal: la mujer, el amor, la naturaleza, Dios.

Claramente se advierte el cariño de nuestro personaje por esta institución regiomontana, surgida
gracias a la visión de doña Rosario Garza Sada de
Zambrano y al continuado trabajo de doña Romelia Domene de Rangel, toda vez que en Arte,
A. C. Los frutos y las artes, de Alfonso Rangel Guerra, escribe Alfonso Rubio en su texto introductorio:
Cuando el 22 de marzo de 1955, Arte, A.C. inició
sus actividades en la hermosa casa que fue su pri4 Antología poética, ed. cit., passim.

[ 44]

mer domicilio (Padre Mier número 298 Poniente),
su nombre circulaba ya en los medios sociales y culturales de Monterrey y de la ciudad de México [... ] .5
Muy significativas son, igualmente, las palabras
de Rubio y Rubio en la exposición-homenaje a
doña Rosario Garza Sada de Zambrano, evento
realizado el 15 de diciembre de 1981, poco después de que Arte, A.C. cumpliera 30 años de vida.
Allí destacaba nuestro personaje que la citada institución" ... ha sido germen y fermento de la vida
cultural que florece en nuestros días en Monterrey".6
En Arte, A.C. don Alfonso fue miembro fundador de la Asamblea de Asociados y, hasta su muerte, miembro del Consejo Directivo de la institución.

es reconocernos, reconocer lo que extiende y nos
expande.7

Recapitulemos:
Alfonso Rubio y Rubio (Morelia, 1919-Monterrey,
2000) fue un singular profesor, intelectual y poeta al que Nuevo León debe su talento, entrega y
difusión cultural.
Su fecunda vida -perpetuada a través de su vasta estirpe-permanece como ejemplo en la mente
y el recuerdo de quienes recibimos de él conocimientos, directrices, hospitalidad y amistad.
7 Ibid., XVII y XVIII.

c) Museo de Monterrey
IMo nte rrey, 1944). Maestro unive rsitario y periodista. Es maestro en lo UDEM y se
desempeñó como director de Humo nidodes. Autor de los
libros la letra y la tinta l 1981); la estético de José Vosconcelos l 19861, entre otros.

JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA.

Desde su nacimiento, en 1977, hasta su lamentable cierre acaecido el año pasado, don Alfonso
Rubio y Rubio dio aliento, consejo y presencia a
este centro cultural, una de cuyas salas llevaba su
nombre.
El libro mismo al que nos hemos referido-Anto/,ogía poéticer fue el homenaje que el Museo de Monterrey quiso brindar al maestro Rubio y Rubio, cuyo
pensamiento sintetiza magistralmente Federico V.
de la Chica, cuando escribe:
Así bajo esta luz, el acertado homenaje que ahora

patrocina el Museo de Monterrey, se transforma en
una acción que enaltece a la comunidad en que se
da, que surge como un acto de libertad gozosa, signo de una actitud en resonancia, de un alto estilo;
como respuestajusta a aquel que ha señalado caminos sin esperar particular recompensa. Proseguir la
andadura, continuar la voz, reconocer su verdad,

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Ciudad Universitaria / teléfono: 83 76 70 85
Zaragoza 116 sur / teléfono: 83 42 16 36

w Libros de texto
w Ciencias

w Letras y humanidades
w Política y sociedad

w Diccionarios
5 Ver: Alfonso Rangel Guerra: ·Arte, A.C. Los frutos y los años,
textos introductorios de Alfonso Rubio y Rubio y Alfredo Gracia Vicente, Arte, A.C., Monterrey, 1993, pp. 7-13.
A continuación, el licenciado Rubio daba crédito al previo
esfuerzo cultural del arzobispo Tritschler y al de las dos instituciones de educación superior de la época, a saber: la UNL y
el ITESM. !bid.
6 !bid., p. 62.

[ 45]

w Enciclopedias
w Libros de arte

�Machina
Speculatrix
Hugo Padilla

De dubitaciones
.
e zgnoranczas
XX DIERA SU Coletazo final, los ociosos se entretuvieron en esparcir sus dudas: ¿empezará de verdad el nuevo siglo
el día 1º de enero del año 2000 o sólo comenzará
el 1° de enero del 2001? Al discutir esto, aducían
una multicolor variedad de argumentos para sostener una cosa o la otra. Lo hacían todos almidonados de seriedad y como si se tratara de algo realmente trascendente. Pocos de ellos tocaron el fondo del asunto: el calendario se ha modificado varias veces a lo largo de la historia y, en el fondo,
todo asunto relativo a calendarios resulta una cosa
convencional. No vale la pena discutir sobre ello
como si de este asunto dependiera la suerte del
mundo. Habría que haberles dicho a estos ociosos: vamos a hacer lo que resulte más cómodo; es
decir, lo mismo que se hizo cuando se pasó del
siglo XIX al XX; y ya.
La convencionalidad de los calendarios tocó de
lleno la vida de Montaigne. Él mismo lo relata:
DESDE MUCHO ANTES DE QUE EL SIGLO

"Nací entre las 11 y las 12 del día último de febrero de 1533, tal como contamos ahora que el año
comienza en enero" (Ensayos, I, XX). ¿Cómo comenzaba antes? ¡A partir del 1º de marzo! Si se
hubiera conservado el ancien sty/,e, Montaigne habría nacido en 1532 y no en 1533. Hay que añadir
a lo anterior que Montaigne no nos revela si "el
día último de febrero" que menciona fue un día
29, si se toma en cuenta el año de 1532, o fue un
día 28, si se considera la fecha de 1533. Por supuesto que hay maneras de correlacionar unas
fechas con otras y calendarios distintos entre sí.
Pero el punto de arranque de todos los calendarios es convencional. Si los antiguos pueblos del
altiplano mexicano hubieran dejado de celebrar
sus ritos y sacrificios del Fuego Nuevo, ningún
transtorno cósmico habría acontecido. Montaigne,
a pesar de que saboreó las tentaciones del escepticismo, no se aprovechó de la relatividad de la fecha de su nacimiento para llevar agua al molino
de la duda o la cavilación.
En otros pensadores, el dolerse de una ausencia de certeza sólo es un recurso didáctico. El dicho de Sócrates, "sólo sé que no sé nada", es meramente un artificio: en los diálogos platónicos,
como en las películas de vaqueros, desde el principio sabemos quién va a ganar. Es mejor decir:
voy a fingir que no sé nada. Es más creíble. Sin
embargo, hay quien prefiere argumentar que no
es posible adquirir conocimiento verdadero alguno, aunque alegatos semejantes sólo sean una especie de pródromo para intentar fundamentar,
luego, el edificio entero de la certeza. Tal es el
caso de Francisco Sánchez, antecedente de Descartes, y a quien, ufano, Menéndez y Pelayo exhibe como muestra de que "el cartesianismo se formó en gran parte con los despojos de la filosofía
española". Es difícil probar que Descartes haya
leído a Sánchez, pero es fácil mostrar paralelismos
entre ambos.
Sócrates dijo que sólo sabía que no sabía nada.
Sánchez tira una estocada más a fondo: "ni siquiera esto sé, que nada sé", dice. Esta expresión se
encuentra a las puertas mismas de su opúsculo,
Que nada se sabe (en español) o De multum nobili et
prima universali scientia quod nihil scitur (en su primera versión de 1581). Sócrates, al menos, sabe
algo. Sánchez, nada.
Se cuenta de un viejo sofista que admitió a un
alumno para enseñarle a argumentar de manera

[ 46]

que pudiera convencer a cualquier opositor. Se
estableció el precio por las lecciones. Cuando las
lecciones terminaron y el profesor quiso cobrar,
el alumno le dijo: "no te pago, porque si me enseñaste bien, debo poder convencerte de que no tengo por qué pagarte; y si no logro convencerte,
entonces tampoco te pago, porque eso quiere decir que no me enseñaste bien". El alumno había
superado a su maestro. Sánchez utiliza un recurso
semejante para defender su lema: "nad~ se sabe";
con respecto a este aserto, dice: "si supiere probarlo, concluiría con razón que nada se sabe; si
no supiere, mejor todavía, pues tal es lo que afirmo". Cualquiera puede percatarse de que la segunda parte del argumento es defectuosa y que la
prueba de la primera parte retrotraería las cosas
al aserto de Sócrates, con su manifiesta contradicción: afirmar, al mismo tiempo, que se sabe algo y
que nada se sabe.
En la "Cuarta Parte" del Discurso del método, plantea Descartes su duda acerca de la verdad de los
conocimientos recibidos, y de otros tipos de conocimiento, hasta que casi parece que de todo se
puede dudar. Pero enseguida muestra la primera
verdad que alcanza: pienso, luego existo. Sánchez,
en cambio, dedica su libro entero a regodearse

cor. la duda, y más que con la duda con la terca
afirmación de que estamos condenados a la ignorancia. Todas las argumentaciones cartesianas
acerca de la duda se ven compensadas con la
fundamentación del conocimiento que después
se establece. A la duda transitoria sobreviene la
certeza. En la obra de Descartes y en la de Bacon
es posible detectar una parte destructiva y otra
parte constructiva. En Sánchez también parece
haber estas dos partes. En las últimas líneas de Que
nada se sabe, dice: "propondré en otro libro si es
posible saber algo y de qué modo". Este otro libro
no se conoce: se perdió o nunca llegó a ser escrito. No importa; basta el anuncio que se hace de él
para no señalar a Sánchez como un escéptico contumaz y sin cura. Sánchez es, como Bacon y Descartes, tanto un destructor como un constructor.
La falta del libro perdido o no escrito, puede
subsanarse con las obras de medicina que publicó: nueve libros, más gordos que Quod nihil scitur
Ningún escéptico genuino escribiría tanto. El escepticismo real, no el fingido, debe desembocar
en la desidia, en la inacción y en el silencio.
Sánchez afirma que buscó con afán algún filósofoque no fuera engañador y mentiroso. No halló otro, dice, "aparte de aquel sabio y austero va-

[ 47]

�rón Sócrates"; pero Sócrates sólo lo satisfizo a
medias, pues ni aun saber que no se sabe es algo
que se sepa. Si se olvida la posibilidad más radical
del escepticismo, es factible condescender con
Sánchez: "[Sócrates] no sabiendo cosa alguna,
nada quiso escribir". Nada quiso escribir, es cierto: pero cómo habló. El silencio del escéptico genuino no puede referirse únicamente a la palabra
escrita; debe abarcar toda forma de comunicación.
El silencio parcial -solamente escritura!- de Sócrates revela el carácter instrumental, metódico
diría Descartes, de su fingida ignorancia. En Descartes, se trata de una duda metódica. En Sócrates y Sánchez, de una ignorancia metódica también. ¿Para qué escribe Sánchez? Al tratar de contestar esta pregunta, el español parece caer en una
contradicción; dice que escribe "para decir lo único que sé: lo que yo pienso". ¿No que nada sabía?
Bueno, hay que entenderlo de esta manera: nada
se sabe con certeza, pero cada quien cree saber infinidad de cosas, "cada uno se parece a sí mismo
doctísimo". Conviven, así, la aseveración de que
nada se sabe con la creencia de que se sabe mucho. En el fondo, hay ignorancia plena. Sánchez,
con la expresión arriba citada, estuvo a punto de
llegar a la evidencia cartesiana; pudo haber dicho,
simplemente, "lo único que sé: que yo pienso".
Una sola palabra, la palabra "lo", en "lo que yo
pienso", que encamina la atención hacia el contenido del pensamiento en lugar de dirigirla al acto
de pensar, evitó que Sánchez descubriera la evidencia del cogüo. Por poquito y le atina.
Los comentaristas de Sánchez afirman que
nunca tuvo problemas con la Inquisición. Dicen
que sus cavilaciones jamás tocaron las cosas divinas. Quizá sí las tocaron. Pero de un modo tan
sutil que cuesta trabajo percatarse de ello, aun en
nuestros días. Vamos a destacar la semejanza entre un aforismo de José Gaos y unas expresiones
de Sánchez. "Las pruebas de la existencia de Dios,
para evitar una serie de causas infinita, concluyen
en una primera causa... in.finita", dice Gaos con
buena dosis de burla ( 1O%, L, I); Sánchez, sin sorna, afirma: "Nada sabes. Huyes del infinito y caes
en el infinito"; y también lo dice con referencia a
Dios. Los dos pensamientos, el de Gaos y el de
Sánchez, son, sin duda, parientes. Respecto a
Sánchez, Menéndez y Pelayo asegura que "nada
lo obligaba a disimular, escribiendo como escribía en un país de relativa tolerancia religiosa (Fran-

cia) ". Quizá la tolerancia fue relativamente mayor
en Francia que en España. Pero la intolerancia
jamás estuvo ausente. Para apreciar esto, sólo hay
que recordar que Descartes huyó de Francia porque temía que lo enjuiciaran. En una carta de abril
de 1634, le dice a Mersenne: "quiero poder vivir
en paz y continuar la vida que he emprendido al
tomar como mi máxima: bene vixit, bene qui /,atuit
(vive bien quien se esconde)", y añadía que estaba enterado de que Galileo había sido arrestado y
que por nada del mundo desearía mantener una
opinión contra la autoridad de la Iglesia. Sánchez
no se escondió, pero quizás disfrazó algunos de
sus pensamientos. No hay que olvidar que provenía de familias judías. Valdría la pena intentar una
lectura más suspicaz que las que hasta ahora se
han acostumbrado.
De muchas maneras Sánchez intenta conducir
al lector de su libro hasta el pizarrón donde tiene
escrito, con grandes letras: nada se sabe. Le muestra al lector, como Descartes, que los conocimientos contenidos en los autores del pasado no son
tales conocimientos, sino ideas falaces y vanas.
Trata de convencerlo de que la silogística de Aristóteles es fútil y de que la Metafísica del estagirita
es mera cuestión de nombres, de simple convencionalidad de las palabras. El asunto de los nombres y las palabras es básico en el discurso de
Sánchez. Es, quizá, su recurso principal: aparece
a todo lo largo y ancho de su texto.
Véase el siguiente silogismo: Todo animal es sustancia; todo hombre es anima~ luego, todo hombre es
sustancia. De este silogismo, dice Sánchez que los
hombres que lo exponen sólo hacen difícil y laboriosa una cosa simple: "es lo mismo que si dijeras
que sustancia significa tanto los vivientes como los
no vivientes"; aunque esto último no es justo. Si se
lo señaláramos a Sánchez, éste saltaría de contento: ya ven cómo nada se sabe, nos respondería. Es
más importante ver que la argumentación del silogismo es tachada de difícil y laboriosa debido a
que se encuentra cubierta "con envolturas de palabras". Actualmente, la silogística sólo constituye
una parte mínima de la lógica moderna que es
considerada como una disciplina formal junto con
las matemáticas. Es sorprenden_te que Sánchez no
se haya ocupado de las proposiciones matemáticas, ya que en este tipo de verdades encontró Descartes los obstáculos más altos al transitar por el
camino de la duda. Para cubrirlas con el velo de la

[ 48]

incertidumbre tuvo que recurrir a la hipótesis más
osada de su método: la suposición de que en lugar de Dios lo que existe es un Genio Maléfico.
Hay paralelismos entre Sánchez y Descartes, pero
también hay diferencias. El primero no presta
atención ni destaca como huesos duros de roer a
las verdades matemáticas. Ésta es una de las diferencias más notables.
El concepto de ciencia que proviene de Aristóteles le parece inadecuado a Sánchez; siguiéndolo, parece decimos, nos condenamos a permanecer atados al árbol de la ignorancia. Cuando esboza su propio concepto, anticipa de alguna manera un imperativo de la fenomenología: "contemplar las cosas mismas" -hay que ir a las cosas
mismas, zu den Sachen selbst, decía Husserl-. Establece como criterios de la ciencia al experimento
y a la crítica, a los que también llama: la experiencia y el juicio. Y vuelve a mencionar el libro perdido o jamás escrito; los criterios de la ciencia deben ser la experiencia y el juicio "pero no separados jamás, sino en íntimo enlace y unión, como
demostraré en otro libro". Agrega: "Se dirá que
nada de esto es ciencia. Pues no hay de otra". Está

bien; es como decir: hay que abandonar las ínfulas y la petulancia infructuosas de la antigua manera de pensar, aunque como contrapartida sólo
se obtengan conocimientos modestos pero válidos
para el hombre y sus haceres. La ciencia moderna
no busca una Verdad (con mayúscula) mayestática,
sino conocimientos corregibles, progresivos y confiables. La noción de ciencia, en Sánchez, es parte
del rebaño de las ideas de la modernidad.
En la Universidad de Toulouse, donde Sánchez
enseñó durante 25 años, hay una placa en que se
lee: "Obiit anno MDCXXIII aetatis suae LXX".
Esto significa que nació por 1553. ¿Por qué la familia de Sánchez dejó España? Es algo que se ignora. Puede haber quien piense que Sánchez perdió a España. Yo pienso lo contrario. ¿Nada se
sabe?

[ 49]

HUGO PADIUA. (Monterrey, 1935). Fue jefe de Extensión
Universitario de lo UNL y director de Armas y letras. Es maestro de tiempo completo en lo Facultad de Filoso~o y letras
de lo UNAM.

�Sociológica
José María Infante

De la transitología
EL LENGUAJE DE LOS POÚTICOS (NO DE LA POLÍTICA) SUELE

ser ambiguo por varias razones que no exploraremos ahora. Uno de los términos polisémicos de
ese lenguaje que parece haberse puesto de moda
es el de transición. Este término, de suma actualidad entre políticos y periodistas, puede inscribirse en ese difuso vocabulario perteneciente a la
predicación analítica.
Porque hay muchos modos y formas de transición y, al mismo tiempo, siempre hay una transición. Hace ya algunos años se había creado en la
ciudad de México un Instituto de Estudios para la
Transición Democrática y, sin embargo, el término «transición» casi no se hacía presente en el discurso político. Quizá fuese el miedo al cambio,
quizá el no poder expresar qué se quería decir
con ello, lo cierto es que nadie hablaba de una
«transición». En la misma campaña electoral presidencial del año 2000, ninguno de los candidatos
principales -los tres que obtuvieron la mayor cantidad de votos en el recuento final- habló de ello,

fundamentalmente porque ninguno habló del
México que podíamos conseguir o al que podíamos sensatamente aspirar, por lo que no parecía
tener cabida ninguna transición.
Hablar de transición suponía hablar de un sistema anterior y uno posterior; suponía dejar claro qué cosas debían eliminarse o abandonarse y
cuáles buscar imponer o renovar, y nada de ello
estuvo presente en el discurso de los entonces candidatos a la presidencia (salvo las consabidas
inocuas consignas de eliminar la corrupción o acabar con el sistema u otras peores por su nulo contenido sustancial).
Si hablamos de transición para referirnos a un
sistema global, cualquiera sea el significado de ella,
nunca ese tipo de transiciones se han hecho por
la vía electoral: los votantes en general son muy
asustadizos y tienden a huir de los que propongan transformaciones que no muestren un cierto
grado de seguridad. Eso lo saben todos los partidos políticos que están en la oposición en todo el
mundo: si no se pueden brindar seguridades a los
votantes de que las cosas cambiarán en algunos
aspectos pero nunca radicalmente hasta poner en
peligro la tranquilidad de la gente, difícilmente
podrá ganarse una elección. Esa, quizá, fue la gran
lección que el electorado mexicano impuso a ciertos candidatos en la elección del año 1994.
Si hablamos de transición hacia la democracia,
el asunto es más complejo aún, porque todos los
países del mundo, incluidos Canadá y omega,
estamos avanzando hacia una democracia que no
termina de completarse. Eso es lo que dejó en claro orberto Bobbio cuando habló, hace ya muchos años, de las promesas incumplidas de la democracia. De manera que la transición hacia la
democracia es un estado permanente; paradoja
de algo que por su propia naturaleza sólo debería
ser transitorio. Pero en este punto el discurso de
ciertos dirigentes políticos es contradictorio, ya
que figuras muy representativas y autorizadas han
dicho que si de transición a la democracia se trata, ya hemos terminado con ese proceso.
Los expertos han marcado la dificultad de utilizar el concepto de transición para explicar los
procesos que se han dado y se dan en muchos

[ 50]

países. Término usado para hablar de las transformaciones de los países del este europeo en la década de los noventa del siglo pasado, la diversa
realidad actual que esos países muestran hace
imposible hablar de la transición como un proceso único o ni siquiera similar. Pero aun cuando
quisiera aplicarse el término al ámbito puramente electoral, la diferencia de los procesos que han
sufrido los países como España, Chile, Polonia,
Rusia, Argentina, Croacia y otros hace difícil cualquier comparación válida.
Porque, desde una perspectiva de análisis más
correcta, todas las sociedades del mundo están en
transición, aunque no lo sepan. Ninguna sociedad
permanece igual a sí misma, cualquiera sea su circunstancia; de lo que se trata es de registrar o no
alguna clase de cambios en ciertas esferas. La nostalgia por sociedades inmóviles está expresada en
las utopías, esa gran fantasía que recurrente y
cíclicamente vuelve en todas las sociedades occidentales y que no hace más que reflejar esta tendencia conservadora de la que hablamos.
Me parece, volviendo a la idea de la predicación analítica, que hablar de transición puede ser
una hábil maniobra para eludir responsabilidades:
si estamos en transición, todo es provisorio y no
pueden pedirse o reclamarse logros efectivos. Se
obtiene, así, una salida no muy elegante que busca eludir el cumplimiento de compromisos asumidos,justificando la inoperancia o inefectividad
en nombre de un obstáculo de tipo fantasmagórico: la imposibilidad de consolidar nada porque se
está transitando hacia algo.
El gran interrogante, que no es sólo un problema de los gobernantes en turno, es: ¿hacia dónde
vamos?

Josí MAaíA INFANTE (Tandil. Argentina. 1942). Sociólogo. maestro universitario e investigador de la
UANL.

[ 51]

7
\

\

�desde muy diversos ángulos y momentos, o acontecimientos extraordinarios, como las nevadas de
1925, 1948 y 1967. Ahí se podían observar fotos
de caballos abrevando en un pozo localizado antiguarnen te en lo que ahora esJuan Ignacio Ramón
y Zaragoza, de la estación de ferrocarril El Golfo a
principios del pasado siglo, así como varias series
de fotografías de músicos.
¿Por qué el artista se quedó con las fotografías
de músicos? Hermano de dos instrumentistas que
se distinguieron en la escena artística regional,
Alberto mismo deseó seguir la carrera musical.
Manuel Flores, el mayor, desde muy chico destacó como alumno y colaborador de Antonio Ortiz,
violinista, maestro y director de orquesta, cuyas
enseñanzas de alguna manera le fueron útiles en
su camino a la presidencia municipal, que habría
de ocupar en los años 1939-1940; Isaac Flores, el
menor, estudió piano, se empleó con la orquesta
del Cine Variedades Progreso y con la orquesta
"Metrónomo Jazz"; inició su propia organización
musical, participó en la dirección de la Orquesta
Sinfónica de Monterrey y la posterior Orquesta
Sinfónica de la Universidad de Nuevo León; dirigió la Banda del Estado de Nuevo León, 1~ ~anda
Municipal de Monterrey y la Orquesta T1p1ca de
Monterrey.
Muy joven, Alberto tuvo la intención de _est~diar cello, pero una lesión en la mano se lo 1mp1dió. La fotografía fue, entonces, una magnífica alternativa a sus intereses artísticos. De la relación
de Manuel Flores con Antonio Ortiz surgieron
numerosos proyectos que en ocasiones afectaron
HACE UNAS SEMANAS, ALBERTO FLORES VARELA DONÓ SU
profundamente la vida de los hermanos Flores
archivo a la Cineteca-Fototeca de Nuevo León. La
idea del artista fue poner a resguardo muchas de
las imágenes que captó durante su vida activa como
fotógrafo. Ahora, después de retir~rse de la q~e
fuera su principal actividad productiva, Flores s1~tió que sus materiales estarían mejor ~~ los archivos de la institución iconográfica, s1t10 en que,
además de proporcionarles cuidado, se pondrán
a disposición de quienes investigan acercad~~ arte.
Pero don Alberto mantuvo en su poses10n algunas impresiones en blanco y negro, ~nmarcadas
a la manera en que lo hizo durante anos para e~hibirlas regularmente en las vitrinas de su estudio
"La Foto Selecta", donde los paseantes de la Calzada Madero más curiosos y menos apresurados,
se detenían para admirar las series de fotografías
Orquesta Sinfónica "Beethoven ", fundada en 1922
organizadas por temas: paisajes urbanos tomados

Música

Alfonso Ayala Duarte

Alberto Flores Varela.
Algunas impresiones
del siglo XX

[ 52]

Varela. En 1919, el maestro Ortiz tuvo la atención
de recomendar al joven Alberto con el propietario del "Estudio Yáñez", establecimiento localizado frente al lado sur de la que entonces fuera la
plaza Zaragoza. A los trece años ahí inició Alberto
su vida de retratista, oficio que ejerció ininterrumpidamente hasta hace poco. A la edad de 16 años
trabajó con otro fotógrafo local, y poco después
inició una serie de visitas a los Estados Unidos,
siempre en plan de trabajo, hasta que se estableció en Monterrey en su propio estudio.
El maestro Ortiz también hizo una recomendación para becar en la Academia de Música
"Beethoven" a los hermanos menores de Manuel.
Hacia 1920, Alberto e Isaac iniciaron sus estudios
en la prestigiada institución educativa. Alberto no
continuó su instrucción en el plantel, pues sus
inclinaciones se orientaban más hacia la fotografia. Isaac, en cambio, se desempeñó muy satisfactoriamente en su educación formal como músico,
en la que obtuvo el diploma de pianista acompañante.
Manuel, Alberto e Isaac Flores están vinculados íntimamente a la historia musical de Monterrey. Durante su periodo en la presidencia de
Monterrey (1939-1940), el profesor Manuel Flores, entre otras cosas, tuvo la iniciativa de fundar
la Escuela Municipal de Música, que después sería la Escuela de Música de la Universidad de Nuevo León, así como la Orquesta Sinfónica de Monterrey, que también pasaría a ser parte de la misma Universidad. Isaac, por su parte, fue,junto con
David García, director de la Orquesta Sinfónica
de la Universidad y director de otras irp.portantes
orquestas y bandas de concierto locales. Alberto,

Cuauhtimocy FAMOSA, Monterrey, Nuevo León, agosto 29 de 1945

en cuanto fotógrafo, tuvo la oportunidad de registrar diversos momentos en que la ejecución
musical en Monterrey experimentó cambios sustanciales.
Seguramente los sentimientos asociados a las
imágenes de tiempos en que sus hermanos disfrutaban el éxito, empujaron al artista a conservar a
la vista estas fotos. Pero su pasión por la música
también tiene que ver en el hecho. La fotografía
depende en mucho de las cámaras; pero éstas no
expresan nada sin alguien que las manipule, escoja y encuadre la realidad por fotografiar. Tomar
fotos es un acto individual; pero quien las toma,
actualiza ciertos códigos sociales. Técnicamente
cualquier cosa es fotografiable; sin embargo, cada
grupo tiene sus objetos y situaciones preferidas o
prohibidas. Estos objetos y sus circunstancias expresan un valor social que señala una parte del
mundo digna de inmovilizar y mostrar, de manera que pueda ser admirada y consagrada.

DuAm. (Monterrey, 1952). Estudió antropología en lo UANL y lo maestría en el Colegio de
Michoocón. Autor de Músicos y mósico popular en Mon-

ALFONSO AYAlA

Homenaje al maestro Antonio Ortiz, en junio de 1939, par el Ayuntamiento de Monterrey

[ 53]

terrey { 190().1940).

�Artes
visuales
Jesús Mario Lozano

El teatro de pixeles
Video is Victory ofVagina / Video is Venereal Disease
of Intellectuals / Video is Vacant Apartment / Video is Vacation of Art / Viva Video ...

,, '

(Video es victoria de la vagina/ Video es enfermedad venérea de intelectua/,es / Video es vacaciones del arte / Viva
Video... )
Fragmento de «Video Poem»
Shigeko Kubota

EL FAMOSO " VmEo POEMA", DE SmGEKO KuBOTA, ESCRITO

"desde la puerta del video" y "detrás de la vida del
video", se volvió bandera y manifiesto para muchos
videoastas del mundo en la década de los setenta.
La artista japonesa buscaba, a través de su obra, transformar el monitor en un vientre que reinventara un
arte femenino y orientado, mientras intentaba, al mismo tiempo, consolidar la idea del surgimiento de
un arte autónomo, con características propias. Un
surgimiento del cual participaron directa o indirecta-

mente las ideas del movimiento futurista de Filippo
Tomasso Marinetti y Pino Masnata, quienes consideraban la televisión como "la síntesis perfecta de los
sueños de sinestesia"; pero también el arte espacial de
Lucio Fontana, las esculturas con televisores de Wolf
Vostell y los artistas de Fluxus, entre quienes se encontraba Nam June Paik, el también llamado "padre del
videoarte", los trabajos del cineasta Gerry Schum y hasta
de los americanos Bill Viola, Bruce Nauman y Peter
Campus, por mencionar algunos.
El videoarte surge a partir de los intentos por
generar una nueva imaginería visual aplicando la
nueva tecnología, de la búsqueda por atrapar en el
tiempo los cuerpos desnudos de los primeros happenings, performances o acciones de arte conceptual, de
utilizar el video como guerrilla que multiplica los
puntos de vista a partir de los cuales se puede ver la
realidad o del ejercicio del video como arma política que muestra lo censurado y apuesta por subvertir los usos del video que las empresas multinacionales de televisión le han dado con fines comerciales.
En México, este surgimiento va unido a los videos
de Paola Weiss y Rafael Corkidi en los setenta, los
cuales han sido paradigma y símbolo del nacimiento de un supuesto "videoarte nacional", no tanto porque hayan sido los primeros en hacerlo, sino porque fueron los primeros que pudieron lograr su legitimación en las instituciones culturales y educativas de arte.
Hoy, varias décadas después de la mayoría de los
casos antes mencionados, y mientras el ''Video poema" de Kubota sigue resonando en exposiciones y festivales de videoarte del mundo, como diría la mexicana Pilar Rodríguez, es claro que el video "ha dejado
de ser consuelo de los tontos (frustrados cineastas, empedernidos soñadores) y ha pasado a ser una herramienta de autodeterminación".
Una autodeterminación que exige una constante búsqueda por redefinir el videoarte frente a la
proliferación y sobreabundancia de imágenes ·de video que diariamente renuevan las principales cadenas televisivas mundiales. Y es que resulta sencillo
encontrar en cualquier canal de televisión comercial (en especial los de videos musicales) elementos
propios de la estética del videoarte internacional, no
sólo de la década de los setenta u ochenta, sino del
año pasado o del mes pasado. Una apropiación que
hace que la teoría de lo que el videoarte supuestamente es, tenga que ser repensada y transformada
continuamente a partir de la contradefinición de esta

[ 54]

práctica como el no-cine, la no-radio, la no-tele, la
no-pintura, el no-documental, el no-educativo, como
también lo plantea Rodríguez; o del no-video musical, el no-drama, el no-spot comercial, el no-entretenimiento y hasta, paradójicamente, el no-videoarte.
Un ejemplo de esto es la exhibición que el Centro de las Artes en coordinación con la Facultad de
Artes Visuales, inaúguró el 23 de agosto pasado, la
cual presentaba una muestra de video británico
dividida en dos partes. La primera estaba conformada por una exhibición del "Nuevo video británico»:
y la segunda presentaba la muestra del proyecto
"Black Box Recorder", realizado por jóvenes artistas
británicos y curada por Colin Ledwith y Simon
Morriesey.
Las dos partes mostraban una evidente diferencia en cuanto propuesta y curaduría. La muestra, bajo
el título de "Nuevo video británico", pareciera que
en su búsqueda por contradefinirse, se quedara precisamente en la indefinición de una serie de trabajos que parecen desconocer el propio medio en que
se está operando. El uso del video se queda en el
registro de actividades propias del "habitus" británico, de sus diferencias, sus fobias y particularidades,
en donde la cámara pareciera intentar ser un ente
objetivo frente a dicha actividad, sin ni siquiera lograrlo cabalmente, debido a deficiencias técnicas que
no es difícil asumir como involuntarias, debido a su
inconsistencia en la presentación. De entre estos trabajos, destaca el registro del performance de Gillian
Dyson, en el cual se muestra a ella misma lamiendo
una pared blanca, y en donde utiliza la cercanía del
lente y el uso de cámara lenta para lograr un énfasis
del acto mismo. En esta obra, el video e~ el elemento necesario para descorporizar la lengua, hasta casi
hacerla un órgano con vida propia que se mueve
entre la cara de Dyson y la pared blanca manchada
con la estela de saliva (y aparente sangre) que deja a
su paso.
Por otra parte, la exhibición de "Black Box Recorder", cuya referencia es a la llamada "caja negra" de
los aviones, presenta, a través del uso de la repetición y la recomposición de imágenes, una revisión
de situaciones y eventos que ponen en el monitor o
en la mirada del espectador, aspectos metafóricos y
metonímicos de elementos visuales que provocan
pensar, por ejemplo, en las complicidades de las relaciones entre géneros sexuales y sus posibles connotaciones de dominación, como en el video de Douglas Gordon, o, por ejemplo, en el de Roderick

Buchanan, que muestra a dosjugadores de basquetbol intentando mantener la pelota en el aire por el
mayor tiempo posible. Este video ofrece una mirada
panóptica desde donde los movimientos de los dos
jugadores también se ofrecen a un estudio proxémico y antropológico de una práctica ritual enmarcada por las líneas en el suelo de una cancha de basquetbol.
En los videos de Mark Dean la repetición en cámara lenta de un pequeño fragmento de las películas Los pájaros, de Hitchcock, y El amigo americano,
de Wim Wenders, se ofrece como punto de reflexión
múltiple y espacio lúdico desde donde se reinventan
los filmes, hasta el grado de convertirse en obras completamente distintas a los originales de donde fueron
tomados. Como si la eterna especulación de esos segundos de película nos obligara a no poder avanzar,
haciendo aparecer una nueva dimensión no lineal de
la imagen visible sólo en la manipulación en video.
Sin duda, a pesar de las décadas que tiene de producirse, podemos decir todavía que el videoarte aún
está empezando. La nueva tecnología electrónica y
computacional, la realidad virtual y la invención de
nuevos dispositivos multidimensionales, están abriendo y abrirán infinidad de posibilidades a esta práctica
en el futuro. A este arte que se esmera en desarticular,
cambiar, ensanchar, metamorfosear, transfigurar, transmutar, transubstanciar, agregar, modificar, delinear,
componer, descomponer, convertir, mover, disgregar,
unir, ligar, amalgamar, desechar, desimaginar, descuartizar, construir, reconstruir y deconstruir imágenes
propias, robadas, prestadas, proporcionadas, inventadas, impensadas, de uno, de los otros y de ninguno.
Un arte visto que está aún por verse.

Bibliografía principal
Popper F. Art-Action and Participation. New York University
Press, 1975.
Rodríguez P. «Videoarte mexicano: profecías y abstracciones».
Tierra Adentro 100, oct.-nov., 1999.
Schneiderl., Korot B (Eds.). Video Art: AnAnthology. Harcourt
BraceJ., 1976.

[ 55]

(Verocruz, 1971 ). Maestría en Artes, Londres. Doctoronte en filosofía por lo Escuelo Europeo de Graduados. Subdirector de posgrado en lo Facultad de Artes Visuales de lo UANL.

JESÚS MARIO loZANO.

�Cine,
televisión

y otros
••

espe11smos
Roberto Escamilla

México: un país
de analfabetos visuales
CON UNA SIMPLICIDAD A FLOR DE PrEL, EL ALCALDE DE

. 1,

Santiago de Chile exhibió, en el discurso de bienvenida a Vicente Fox en su pasada visita presidencial a Chile, el marco de identidad nacional que
México ofrece día con día a América Latina y al
mundo. "Los chilenos y los santiaguinos -declaró
ante el público y las cámaras- sentimos un profundo cariño por México como país por su cultura: nos gustan los mariachis, a los mayores nos
gusta Pedro Vargas y a los más jóvenes Luis Miguel. Los niños chilenos, nuestros hijos, mis hijos,
crecieron viendo El chavo del ocho y El chapulín colorado ... Seguimos el campeonato mexicano de
futbol para saber si el América ganó o no".
El viernes 10 de agosto cerca de 200 mil regiomontanos, según calculó la prensa, soportaron a
pleno sol, en uno de los días más calurosos del
verano en la ciudad de Monterrey, una larga espera, de pie, para admirar a los héroes juveniles de

una telenovela infantil. Desde las nueve de lamañana miles de niños, acompañados de sus padres,
hicieron una enorme fila para tener acceso al Parque Fundidora y ver, en vivo, la grabación del final de Aventuras en el tiempo. La serie de insolados
y desmayados no hizo mella en el público. Agradecieron la ayuda de las autoridades que los bañaron con manguerazos de agua fría, y esperaron
hasta casi las cinco de la tarde, después de haber
pagado veinticinco pesos, donativo de la empresa
televisara a la obras de beneficencia social del
gobierno del estado, para gozar el capítulo último de la serie televisiva. Más de doce horas a cuarenta grados recompensadas al final con un fiesta
musical que se alargó más allá de las seis de la tarde.
Los dos ejemplos, uno en el extranjero y otro
en el interior de nuestro país, no pueden ser más
elocuentes. Vivimos en un continente rodeados
por millones de teleadictos. Familias enteras, de
padres a hijos, que no pueden ser otra cosa más
que el testimonio de un profundo y grave analfabetismo visual. Exportable no sólo al resto de la
América hispanoparlante sino a muchísimos países del mundo. No en balde la televisión mexicana, y en especial la dedicada a la producción de
telenovelas, junto con la música de los grupos
musicales nacionales, en disco y en otros formatos,
son las únicas y verdaderas industrias culturales
que este país tiene. Industrias que generan enormes ingresos en la economía de la cultura y representan sectores de auténtico desarrollo económico, en un momento en que el crecimiento de la
nación parece estancarse en cero.
El 22 de agosto pasado, tras varios meses de
espera, Sari Bermúdez, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, presentó a la comunidad intelectual del De Efe y frente al Presidente
de la República, el Programa Nacional de Cultura
2001-2006, cuyo kitmotiv publicitario reza: "la ·cultura en tus manos". Esas manos, las de los mexicanos y las mexicanas, que se entregan durante varios minutos al día al zapeo-saltar de canal en canal- de los controles remotos o al "acelere" digital
de los juegos de video. El escritor Carlos Fuentes,
con un discurso en defensa del libro y de la lectura, fue el orador huésped.
Los principios fundamentales de la nueva gestión cultural, nada distintos a los de regímenes
anteriores, siguen siendo libertad de expresión,

[ 56]

diversidad, igualdad de oportunidades para el acceso a los servicios culturales, la participación colectiva de los ciudadanos en las gestiones de cultura, la ahora llamada de manera monstruosa
"ciudadanización", y el fortalecimiento del federalismo, volviendo una vez más a la vieja cantilena
de la descentralización cultural. Quedaron en el
tintero del programa las demandas por una Ley
General de Cultura que ampare el derecho de
todos los mexicanos a la cultura, la alta y las populares; y la definición del estatuto jurídico del Consejo, enredado en contradicciones dentro del seno
de la Secretaría de Educación.
Tres grandes rubros sobresalen por encima de
estas líneas generales: el impulso a la lectura -el
país deberá convertirse en un "país de lectores" a
través de una red de bibliotecas públicas y salas de
lectura; aparte se creará otra biblioteca nacional:
la Biblioteca de México-; un programa de educación artística en los niveles básicos de enseñanza,
y la mentada "ciudadanización". Los intereses claves de cada uno de estos renglones son muy simples: disponer de mil 300 salas de lectura para leer
y formar lectores, no para hacer tareas; educar a
los niños en el aprecio de los bienes y servicios de
la cultura (así los denominan), no para hacerlos
artistas sino para que aprecien y gusten de los len-

guajes artísticos, e invitar a todos los mexicanos y
mexicanas a participar en los procesos culturales,
en especial en la toma de decisiones, un poco
como se lleva a cabo ya en algunos estados de la
república, entre ellos Nuevo león. En la gran ceremonia, Fuentes arguyó con pasión por el libro y
su lectura con un brillante texto, dando paso después al sketch del IVA, "que sí, pero después que
no". El cine recibió en la misma jornada, repetida
después en su formato básico en varias capitales
regionales, un premio de consolación aunque ya
con treinta millones de pesos menos de lo aprobado, para el recién creado FIDECINE.
Varios comentarios surgieron de inmediato,
motivo de reflexión para otras columnas más especializadas, sobre la suerte de los libros. Para
muchos gravar el libro es menos importante que
revisar las políticas de los precios actuales. Para
otros, la única beneficiada por la medida, si permanece, será la industria editorial dedicada a la
publicación de materiales sin trascendencia, muy
cercana, por cierto, a los consorcios televisivos.
Para nosotros, México jamás será un país de lectores si no se modifica la orientación general del
programa. Es ahora un país, sí, pero de televidentes. Y lo seguirá siendo si el rumbo no se modifica.
Giovanni Sartori, el popular politólogo italiano, ha explicado con diáfana claridad la razón de
esta sinrazón: entre más televisión, menos lectura, en su popular librito Homo videns, convertido
ya en una pequeña biblia para los aspirantes a video-líderes. Es un problema de educación, asegura
Sartori. La cultura escrita con su capacidad simbólica ha convertido al hombre en h_omo sapiens,
en animal racional. El animal vidente, el homo
videns, con su cultura visual y con la cada vez mayor incidencia de la realidad en imagen a través
de los medios electrónicos y cibernéticos, está perdiendo día a día la capacidad de abstracción. La
TV atrofia el pensar y transforma el universo visible en TV espectáculo.
Entre el lenguaje conceptual y el lenguaje
perceptivo media un abismo que ha conducido al
homo sapiens en homo insipiens, continúa el estudioso; en un aldeano con mente empequeñecida, a
pesar de tener un portal abierto a la globalización
mediática. La ecuación se vuelve más complicada
al enfocarse a los niños. Un video-niño es ya, desde
ahora, insiste Sartori, un niño que no lee. Y si lo
hace después, ya joven, será sólo para cumplir las

[ 57]

�tareas rutinarias de la escuela. No para descubrir
el ser, por desgracia, como calificó Fuentes con
sus palabras el potencial de la lectura. En cuanto
a refugiarse en una biblioteca, "esa institución que
atesora -dijo el escritor mexicano- la riqueza verbal de la humanidad dentro de un territorio civilizado y bajo un techo protector", la estadística ofrece números pavorosos. Hacia 1997 - anota el
INEGI-, de 93 millones de habitantes que había
en México, 79 millones no asistieron a una biblioteca en todo ese año. Después - suponemos- , menos. El programa cultural anterior, del presidente
Zedilla, dirigido también al libro y a la lectura,
como el presentado, fue un fracaso completo.
El encuentro con los vide&lt;rlíderes, vía la TV, conlleva un riesgo mayor y lo hemos vivido en carne
propia en este singular cambio de gobierno (tampoco había mucha tela de donde escoger). La TV
-dice Sartori- personaliza las elecciones y convierte al líder en el mensaje. Él es el mensaje. Los mexicanos están descubriendo en carne y bolsillos
propios que una cosa es la imagen y otra la realidad. Fox mismo, en su primer informe, empezó a
advertir la gravísima paradoja de haber vendido
con éxito colosal un gigantesco envase de CocaCola, que no contiene producto, que está vacío. Y
si no llena el recipiente de inmediato, no con palabras huecas y frases publicitarias, sino con acciones y hechos concretos, los problemas harán erupción.
Volviendo a la cultura, nuestro asunto, si ésta
queda en manos de los mexicanos, manos de teleadictos y teleadictas en constante progresión geométrica, el derrumbe del renovado Programa Nacional de Cultura no se hará esperar. Desde nuestra
esfera, y en defensa, aunque suene en principio lo
contrario, del libro y de las bibliotecas (para mí, sólo
hay tres espacios mágicos en el universo: las bibliotecas, los museos y las salas de espectáculos, en especial las salas de cine) , insistimos, como lo hemos hecho durante muchos años, en la necesidad
de formalizar la alfabetización audiovisual, del cine
y de la televisión, en los niveles de educación básica; a la par de la cultura escrita, del arte culto y
del arte popular.
Aunque suene difícil creerlo, por la abundancia de escuelas de cine y cursos relacionados con
el cine y la televisión en miles de universidades en
el mundo, poco se han desarrollado estos rubros
en los grados de enseñanza elemental. En Méxi-

co, este aspecto esencial de la vida actual, en un
siglo asediado por las imágenes en movimiento,
se encuentra totalmente descuidado. Todo ello a
pesar de que los niños pasan por lo menos una
hora diaria de su vida frente a un televisor, si no es
que desde bebés, al otorgarle al televisor, como es
ya casi tradicional en la mayoría de los hogares en
el planeta, el papel de niñera. Antes de aprender
las primeras letras, los infantes han recorrido y
degustado ya todo el abecedario gráfico sin conocerlo inmersos en una acelerada pasividad.
Francia, país veterano en la cultura y el arte,
con altos índices de escolaridad y de respeto por
las manifestaciones académicas y del espíritu (uno
de los programas más populares de la televisión
francesa estaba dedicado a la reseña y crítica de
libros) inició el año pasado, un proyecto de enseñanza artística que contempla para los liceos, las
escuelas primarias y los colegios de educación primaria, un programa de apreciación cinematográfica para poner en contacto con el cine a todos los
niños. El ministerio de educación francés integró
un equipo de trabajo con un buen presupuesto
para instruir a los maestros en un arte que puede
"potenciar el desarrollo de la imaginación tanto
en la evolución de los niños como en el de los
profesores", como lo señala uno de los responsables del mismo, la maestraAnne-Marie Garat. "En
este proyecto educativo -observa- el cine está concebido sin ambigüedad, como arte, como lenguaje y como cultura".
La actual tecnología del cine y de la televisión
ayuda de manera increíble a la realización del proyecto. Equipadas las aulas con proyectores digitales
y dotadas con videotecas comple tas, "el plan parte del principio de que la próxima mutación que
conocerá la escuela será la llegada a su seno de
una educación artística completa", apunta el otro
coordinador del proyecto, el crítico Alain Bergala.
La digitalización provocará, a su vez, otro gran paso
en el dominio de estos lenguajes, al equipar a las
escuelas con mini-cámaras para un aprendizaje
real del lenguaje audiovisual. "Enseñar que existe
un arte del cine" -dice Garat-, "como un útil del
pensamiento, y no sólo como un arte espectacular o meramente de distracción''. El cine, junto a
las artes tradicionales, ahora sí, encontrará acomodo dentro de la currícula y de los materiales
de los primeros años escolares. Lo mismo podría
extenderse para la televisión, en esta "pedagogía

[ 58]

por impregnación", como la definen los autores
del plan.
Es posible que muchos de estos escolares lleguen en el futuro a ser cineastas o videoastas, como
se espera que se desarrollen algunos artistas plásticos dentro del nuevo plan de cultura nacional
2001-2006. Pero eso no es lo importante. Lo básico es que los niños y los jóvenes puedan entender
las formas de expresión de una cultura de la imagen, que preside y ordena sus hábitos y los de todos los seres por simple contagio perceptual, tanto por medio de las películas y de las telenovelas,
como por medio de las inserciones publicitarias,
o a través de los espacios informativos, tan proclives, desde hace unos años, a la más indiscreta banalidad. Yaplicando la razón a la imaginación, los
niños y las niñas, ya adultos, ya con los ojos bien
abiertos, entrarán ellos mismos, y sin vendas, al
territorio legítimo de la auténtica fantasía: el libro.
Seamos sinceros. Cada vez en este país se leerá
menos y se verá más televisión. El mexicano promedio y las bibliotecas jamás han sostenido, ni
sostendrán, un relación amorosa. Es triste señalarlo, pero aun en la enseñanza universitaria la
copia xerox ha sustituído a la lectura del libro de
texto, libro al que el estudiante se dirige por necesidad y cuyo contacto cesa cuando el proceso
termina. Hay excepciones, como en todo, de fomento y promoción del libro que pertenecen cada
vez más al coto de las universidades privadas; o de
programas de publicaciones en algunas universidades nacionales que mantienen todavía pésimos
sistemas de distribución y condenan a sus ediciones a la oscuridad de los almacenes. Pero la realidad es abrumadora: los niveles de lectura son cada
vez menores, en una relación paradójica que consiste en que cada vez se editan más libros pero su
consumo es cada vez menor; con excepción de las
ediciones de cultura light sensacionalista, o la reciente marea de volúmenes de superación personal, compañeros indispensables para una generación semiletrada condenada al desempleo o al
subempleo permanentes.
Necesitamos un país de lectores de cultura escrita y a la vez de cultura visual; un país de jóvenes
enterados de las artes cultas y de las artes de cultura mediática, sin olvidar el estudio y el análisis de
las constantes de la cultura popular. El proyecto
de educación cinematográfica francesa es un pri-

mer paso en esta dirección. Si la cultura debe estar en las manos de los mexicanos, como lo indica
el swgan del nuevo programa, manos ocupadas hoy
en desplazarse por los teclados y controles de la
cibercultura, el regreso a la vieja y siempre renovada cultura del libro estará asegurada. Será el
oasis de paz y silencio espiritual que todos necesitan y demandan. Siendo, por supuesto, México un
país de lectores y lectoras visuales.

Agenda de estrenos
El verano llegó y con la temporada arribaron
todas las películas destinadas a la diversión familiar y colectiva, antes reservadas al territorio de los
Estados Unidos, ahora proyectadas de manera global en el mundo. Entre recuerdos estruendosos
de la guerra del Pacífico en la década de los cuarenta del siglo pasado y los monstruos del Parque
Jurásico, siempre inquietos, desfilaron todo tipo
de filmes y animaciones dirigidos, sobre todo, al
sector infantil, dispuesto a refugiarse del calor y
del tedio de los días de ocio en las salas fílmicas.
En medio de este aluvión de un cine ya no tan
espectacular y mucho menos excepcional, frente
a otros gloriosos años hollywoodenses, se estrenaron algunos materiales de gran interés, entre ellos
dos películas excepcionales: Amnesia y Amor en rojo.

Y tu mamá también
La nueva película de Alfonso Cuarón, cineasta
de enormes habilidades técnicas y narrativas, se
interna por la truculencia expresiva siguiendo la
línea del tremendismo de Amores perros, que tan
buenos resultados consiguió en el mundo internacional del show business. Siguiendo las peripecias de dos adolescentes con una atractiva española, en una especie de roadpictureazteca, Cuarón
ofrece una visión de todos los asuntos que preocupan y preocuparán a los mexicanos contemporáneos: desde la llegada de Fox al poder hasta
la violencia guerrillera, aderezando los mensajes
con las prácticas sexuales de un trío de personajes
similares a los de cualquier película posmoderna,
salvo el uso de un español muy particular. El mal
gusto combinado con la habilidad comercial y de
promoción del film, le auguran una gran carrera,
incluso premios.

[ 59]

�Un loco fin de semana

Inhala

Un agradable film dirigido por Curtis Hanson
e interpretado de manera admirable por Michael
Douglas y Robert DowneyJr., quien no da una en
el manejo de su vida diaria. La historia se centra
en las relaciones de un profesor de literatura, con
problemas domésticos, en el tránsito de terminar
su segunda novela, enfrentado al desarrollo creativo e individual de uno de sus alumnos durante
un trepidante fin de semana.

Aun con la presencia de los excelentesJohnny
Depp y Penélope Cruz, y sabiendo que la historia
es real, la vida del primer importador del Cártel
de Medellín en los Estados Unidos, Inhala, del director Ted Demme, se derrumba sin remedio en
el peor de los melodramas. Ni película policiaca,
ni de investigación, como la espléndida Traffic.

¿Dónde estás, hermano?

Tim Burton ha hecho otra de las suyas, y de
una ya envejecida leyenda fílmica ha realizado una
película admirable llena de ingenio y fantasía, en
la que las escenas de acción son tan dinámicas
como la nueva versión de un planeta de los simios
lleno de conflictos sociales y políticos donde todos los mecanismos de control y dominación totalitaria están en la superficie. La especie dominante en este singular universo esclaviza a una legión de humanos, hasta que llega un viajero que
ha perdido el control de su nave espacial y se ve
obligado a asumir la defensa de sus compañeros,
en una lucha sin cuartel con el jefe militar de la
banda animal. El planeta de los simios sorprende
también por su humor; y también -hay que decir-

El equipo de los Coen regresa al Sur de los Estados Unidos en los años treinta del milenio anterior, para recrear la historia de tres amables presidiarios que escapan de las galeras. En el camino
hacia la libertad, se precipitan una serie de anécdotas más o menos divertidas presentadas con gran
detalle escenográfico. George Clooney se luce junto a Turturro, mientras se extraña la mirada sarcástica e hiriente de los cineastas.

Testigo
Con habilidad sorprendente, Sam Raimi narra,
en el seno de una región empobrecida, los problemas de una mujer, debido a sus habilidades telepáticas. Buena factura.

El planeta de los simios

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lo- porque ofrece, de manera directa y sin aspavientos, el origen de los mitos en el nacimiento
de una cultura, en ese caso la de los simios. No
hay que hablar de los efectos especiales y de maquillaje que pasan a segundo término ante la frescura y deleite de esta nueva versión.

A.I. Inteligencia artificial
Una espléndida visión de la soledad individual,
de la soledad materna, encarnado en un niño robot sobreviviendo en un mundo atrapado entre
las aguas heladas del deshielo de los polos y el
derrumbe de las formas antiguas de vida humana
en la tierra. A pesar de moverse entre dos poderosas líneas de acción: la de la narración original
propuesta por Kubrick, que daría paso a un film
por completo diferente, frío y distante como la
mirada aséptica del creador recién desaparecido;
y la entrañable fantasía de Spielberg, que navega,
sin desmayo, entre la iluminación a contraluz y la
sensiblería más elemental, Inteligencia artificial no
deja de llamar la atención. En particular en las
escenas íntimas, en las escenas donde la fábula se
abre paso entre los efectos especiales y el singular
virtuosismo técnico del célebre director. Y por
encima, Thanks God!, del osito de peluche de David.

La estrategia de Luzhin

,1

Ser o no ser
Otra vez de manera admirable, Haml,et regresa
a la pantalla para ubicarse en el NY del año 2000,
en medio de una empresa productora de filmes,
entre computadoras, Internet y teléfonos celulares, y revivir la historia de la muerte del padre del
príncipe. La visualización, de Michael Almereyda,
en extremo sofisticada, como las miradas de hoy
en M1V, sostiene ¡oh gran bardo! el texto literal
del escritor clásico del siglo XVII.

Lara Croft, Tomb &amp;ider
Ni las mejores técnicas de digitalización, ni los
saltos y peleas mejor escenificados, amparan una
historia tan llena de huecos y tan falta de atractivo,
que se salva por segundos al admirar a AngelinaJolie
enfundada en un trajecito corto sensacional.

[ 60]

En tono menor, pero con una carga dramática
impresionante, Marleen Gorris nos cuenta la historia de un excéntrico jugador de ajedrez, campeón mundial, y sus conflictos emocionales al enamorarse de una joven aristócrata rusa en 1929. La
sobriedad de la fotografía y el trazo exacto de la
descripción alternan con el estupendo trabajo de
John Turturro y Emily Watson.

La casa de la alegria
Un retrato minucioso de una mujer, dentro de
la elegancia del Nueva York aristócrata del siglo
XIX, cuya escasa fortuna y gran belleza le impiden encontrar un marido justo a la medida de sus
deseos y necesidades materiales; sujeta sin remedio a los sutiles juegos y envidias de las gentes que
deambulan en su esmerado círculo social. Un extraordinario trabajo de Terence Davies, donde la

actriz Gillian Anderson brinda uno de los mejores trabajos de actuación en el cine de los últimos
años.

Amnesia
La primera sorpresa del verano: un film de cine
negro, género de géneros, dirigido por Christopher Nolan, cuya forma de contarse responde al
singular conflicto del personaje, que padece la pérdida de la memoria a corto plazo. Entre los mensajes cifrados en su cuerpo y la historia de su derrumbe físico y amoroso, se suceden, siempre hacia atrás, las clásicas figuras de la amante; y el otro,
sea criminal o detective. ¡Magnética!

Amor en rojo
La segunda sorpresa de la temporada: un film
musical, género de géneros ya olvidado, dirigido,
animado, sentido, por Baz Luhrmann. Con la inventiva y la lógica de su propia construcción, el
amor entre un joven escritor y Satine, la cortesana estrella del Moulin R.ouge, iluminan un Montmartre hecho a imagen y semejanza de ellos y del
film. Un escenario con la lógica trastocada y brillante de los filmes más hermosos y divertidos de
la Edad de Oro de los musicals, donde todo es un
juego coreográfico y sonoro, lleno de colorido e
imaginería gráfica y escénica, armonizado de manera impecable con una pista sonora impresionante. ¡Fascinante de principio a fin!

Asesino oculto
Sean Penn regresa a la dirección para internarse en los confines de la mente solitaria y paranoide
de un policía en busca de su asesino, por encima
de toda consideración anímica, hasta hundirse no
en un territorio aislado, sino en su desolado interior.
P.D.: Un recuerdo fervoroso al único Nazarín
en la historia del cine: Francisco Rabal.

[ 61]

Roemo ESCAMIUA. (Monterrey, 1942). Crítico de cine.
Estudió letras en el ITESM Profesor de posgrado en lo
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de lo UANL.

�fundo y veleidoso, el que se da entre dos seres que
se miran y se reconocen y encuentran una parte
de sí mismos en el otro. El actor no es tal sin alguien que lo mire; el espectador es un poco más
él mismo cuando se ve reflejado en escena. Sin
embargo, el acto amoroso es tan fugaz que una
palabra mal dicha, un gesto fuera de lugar pueden hacer sombra en el idilio y echar a cada uno
hacia su ribera.
El teatro es el lugar del riesgo, de la invención,
de la novedad. El mundo nace y renace con cada
representación, porque más allá de las luces, la
escenografía, la música e, incluso, de la palabra,
el teatro es la coincidencia de dos: uno que aparentemente hace y otro que aparentemente ve,
pero en realidad los dos hacen y los dos ven.
Peter Brook señaló en su libro El espacio vacío:
"Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo
un escenario desnudo. Un hombre camina por
este espacio mientras otro lo observa, y esto es todo
lo que se necesita para realizarse un acto teatral".
Durante la historia del teatro se ha pensado que
lo más importante es la literatura dramática; luego se descubrió el lenguaje de la escenografía, música e iluminación. Con Adolphe Appia y Gordon
Craig se llegó a pensar que el actor era prescindible, y que para crear atmósferas simbólicas el verdadero protagonista era el director, único capaz
de sintetizar los elementos del "espectáculo total".
Muchos años después, durante las vanguardias de
los años 60, el director fue el eje sobre el que giró
la escena. Pero, a fin de cuentas, puede haber teatro sin texto, sin luces, sin escenografía y hasta sin
director; pero sin la presencia ineludible del actor, el teatro es imposible.
Durante el Festival de Teatro Nuevo León 2001
Los otros que no son si yo no existo,
vimos algunos montajes que de alguna manera
l,os otros que me dan púma existencia
recuperan el espacio del actor, y; con él, la relación intensa y mágica con el espectador.
Octavio Paz
Divino Pastor Góngora, de Jaime Chabaud; dirigida por Miguel Ángel Rivera, es un homenaje al
teatro como espacio del actor histriónico, imagiUN ESPACIO VACÍO, LA RESPIRACIÓN CONTENIDA DEL ACnativo, vital.
tor, los ojos ávidos del público, una luz o muchas,
La obra es el resultado de una investigación
una palabra o muchas o ninguna, un gesto o musobre el teatro novohispano. A partir de este machos o ninguno; la suerte está echada, no hay vuelterial, Chabaud construyó un espectáculo "uniperta atrás, la magia ha comenzado y su hechizo es
sonal".
Si en El ajedrecista el autor revisaba la hiscontagioso. Después de la "tercera llamada" todo
toria de México durante el Imperio de Maximiliapuede suceder.
no, y en Perder la cabeza reconstruía el ambiente
El teatro es el lugar de los encuentros y de los
político-policiaco del sexenio de Ávila Camacho,
desencuentros, el espacio para el amor más pro-

Teatro

Ana Laura Santamaría

Festival de
Teatro Nuevo León 2001:
"La recuperación
del espacio del actor"

[ 62]

Divino Pastor Gón9ara /

Fotografío de Morco Antonio Reyes

esta vez, el autor n~s u?ica en el México del siglo
XVIII, cuando los a1res mdependentistas agitaban
las conci~n~ias para dar a luz un nuevo país. Ahí,
en ese Mexico por nacer, en la Nueva España convulsa y con~s_a, el autor sitúa a un personaje encantador~ Divino Pastor Góngora, "cómico, pero
de corazon no malo y aun sincero ... ".
. Este cómico de la legua, este actor y cantor de
sametes se ve envuelto en dos crímenes: conspirar contra España y embarazar a la sobrina del
inquisidor Diego Fernández y de Cevallos; de ambo~ ~elitos es inocente. Ni sabía que en la obra
Mexzco revelado en la que participó como actor era
parte de una conspiración, ni pudo consumar el
acto sexual cuando tuvo entre sus manos a la so~ri~a-d~l inquisidor. Divino Pastor Góngora mon_ra_ vict.J.ma de~ poder, de la intolerancia del viejo
regimen colornal; pero antes nos hará reír y gozar
c_on su arte'. con sus versos, sus cantos y.sus simpátlcas parodias en un espectáculo tan lúdico como
profundo y poético.
~l montaje de Miguel Ángel Rivera prescinde
casi por completo de elementos escenográficos y
de los recursos sonoros apuntados en el texto. Su
intención es dejar todo el peso del espectáculo
sobre los hombros del actor. El trabajo de Carlos
Cabos es un deleite. El actor transmite todo el goce
des~ c~e~o y de su voz en un juego de impecable h1stnornsmo. Así, el actor nos reencuentra con
la esencia del teatro: el placer compartido.
Otro espectáculo "unipersonal" que hace de
la actuación el centro de gravedad, es el montaje
de Fernando de Ita sobre el texto de Daría Fo
Sexo para todos. La obra del autor italiano está cons~
truida con el formato de una conferencia donde

s~ abordan, con el sentido del humor agudo y an~so~e~ne que caracteriza al autor, temas como la
virgmidad, el orgasmo, la impotencia, la frigidez y
el aborto.
El montaje de Fernando de Ita "agarra a la fars~ yor l~s cuernos" Ylleva el texto a una exaltac10n ~ehrante con un ritmo vertiginoso. Morena
Gonzalez hace gala de una enorme fuerza y destr~za actoral para crear diversos caracteres. Su trabajo es una avalancha escénica, donde cada cuadro en:uentra su punto culminante y su remate,
destacandose soberbiamente la escena de la "clase de fingimiento de orgasmo".
Así, el director explota las cualidades actorales
de la actriz regiomontana: su soltura escénica su
fuerza dramática y su habilidad para la farsa, ~ara
crear un espectáculo muy divertido y vital.
Estos dos espectáculos, en gran medida por tratarse de "unipersonales", dejan todo el espacio a
los actores, y éstos hacen gala de su capacidad para
r~~odears~ de sí mismos, para explorar sus posibilidades fisicas y verbales y seducir al público en
el ac_to amoroso más pleno: el de la entrega total.
Sm embargo, la presencia de actores talentosos
no siempre garantiza la calidad de un espectácu-

[ 63]

Sexo para todas/ Fotografío de ~orco Antonio Reyes

�De monstruos y prodigios/ Fotogrofío de Morco Antonio Reyes

lo. Por ejemplo, en De monstruos y prodigfos, de Jorge Kuri, dirigida por Claudio Valdez Kuri, apreciamos a un grupo de actores que lo mismo pueden cantar ópera que tocar el clavecín e incorporar algunos elementos de la técnica "clown".
La historia de los castrati, esos jóvenes que sacrificaron sus testículos en aras de la belleza de su
voz, es contada por Jean y Ambroise Paré, hermanos siameses que al principio son tan armónicos
como si fueran de un solo personaje bicéfalo, pero
que progresivamente irán sufriendo los embates
de la historia; dividiéndose ante la racionalidad
de la ilustración, perdiendo sus pelucas y su maquillaje y, finalmente, separándose por completo
en el bonapartismo y convirtiéndose en un par de
vagabundos después del romanticismo. Las actuaciones de Raúl Román y del propio director, Claudio Valdez Kuri, reflejan un dominio de la técnica
formal.
La puesta en escena refleja la intención de separar el discurso verbal del discurso escénico. Los
siameses cuentan la historia, mientras que su expresión gestual construye otro discurso aparentemente ajeno. Este lenguaje escénico va de las simples payasadas y coreografias ridículas hasta el caos
y el desmadre que ilustran la Revolución Francesa
y el advenimiento del Imperio de Napoleón.
Así, el espectáculo oscila entre el mero relato
enciclopédico, el espectáculo musical y el juego
escénico desparpajado y caótico. Sin embargo, el
innegable talento escénico de actores y director no
puede suplir la grave y notoria ausencia de un verdadero trabajo dramatúrgico. El autor,Jorge Kuri,
no crea acción dramática, no hay progresión ni estructura, sino una suma de relatos enciclopédicos.

Estamos, pues, ante un espectáculo que puede
asombrar por el talento histriónico y musical de
sus intérpretes y por la calidad de la reflexión estética que propone, pero que no alcanza a constituirse como teatro en el sentido de contener acción interna que pudiera sostener un montaje que
va de la brillantez al aburrimiento.
Otro trabajo actoral interesante en la línea de
la técnica "clown", fue el que presentaron Ángel
Norzagaray y Felipe Tútuti en Gracias Querida. El
concepto del espectáculo es muy interesante: un
par de "clowns" realizan una serie de "sketches"
en torno a la pareja, al tiempo que reflexionan
sobre la relación "amorosa" entre el público y el
actor. Sin embargo, la puesta se tambalea ante un
texto disperso que termina olvidando su reflexión
central y anulando el tono seriamente cómico del
montaje.
Hasta ahora hemos hablado de puestas que
permiten e incitan el lucimiento histriónico; directores que abren espacio para explorar y explotar el potencial creativo de los actores. Sin embargo, también pudimos ver algunos montajes en los
que el trabajo actoral estaba supeditado a una rígida visión del director. Estos espectáculos fueron:
Cuentos de niebla y Galena de moribundos. Es interesante que ninguna de las dos puestas en escena
parten de un texto previo, sino que generan su
propia dramaturgia a partir del proceso de montaje.
Cuentos de niebla, escrita y dirigida por Abraham
Oceransky, no sólo rehuye todo realismo, sino que
estiliza las imágenes con elementos tan artificiales
como el papel y el plástico. Escenografia y vestuario recurren a estos materiales tan propios de la
sociedad postindustrializada: globos de polietileno
cuelgan del escenario a manera de posmodernas
estalactitas. El piso está cubierto por un linóleo
negro. Varios micrófonos ambientales pueblan el
escenario vacío para amplificar las voces como un
elemento más de distanciamiento. El ciclorama
está iluminado con azules y naranjas. Estamos,
evidentemente, en un ámbito mágico, artificial.
La solemnidad ritual con que se mueven los
actores es estilizada al máximo hasta adoptar posturas físicas, tomadas de la técnica de Grotowsky,
acompañadas de frases ridículamente melodramáticas. Esta situación hace que el espectáculo tome
tintes fársicos, pero no se desborda, sino que, por
el contrario, produce, con la propia conte'lción,

[ 64]

un discreto efecto cómico. Sin embargo, después
de un comienzo brillante, el espectáculo empieza
a hacerse reiterativo y acaba por agotarse.
Los actores hacen un trabajo muy medido en
función de la propuesta del director. Su acercamiento es formal, distanciado; la gestualidad los
hace parecer, por momentos, marionetas, y su preparación corporal es notoria. Estamos, pues, frente a un teatro altamente prefabricado, interesante y novedoso, que corre riesgos y paga las consecuencias.
Por su parte, Galería de moribundos, dirigida por
Jorge Vargas, nos presenta un trabajo de una alta
complejidad temática y de una indiscutible belleza
visual. Se trata de un teatro "físico", donde las palabras son reducidas al mínimo, constituyéndose en
un recurso más de la expresividad de los actores,
pero no en el discurso rector. Los actores son sometidos a un entrenamiento riguroso para manejar su
cuerpo conforme a un alto grado de exigencia.
E_l montaje es un escaparate de personajes y situaciones recurrentes en la dramaturgia de Samuel
Beckett. La complejidad del discurso escénico
exige en el espectador un amplio conocimiento
de la obra del autor irlandés. No basta simplemente haber leído algunas de sus obras; hay que conocerlas a profundidad para descifrar las imágenes
del espectáculo; esto hace que el montaje esté dirigido a un público muy reducido.
Sin embargo, aunque vemos en escena las sillas de ruedas, la soledad, la imposibilidad para
articular palabras y los suicidios frustrados, la atmósfera trágicamente cómica del mundo beckettiano no se establece. Falta su amarga ironía, apenas esbozada en la escena final, cuanao el personaje pierde los pantalones al querer ahorcarse con
su cinturón. Estamos ante "flashazos" construidos
con una hermosa plasticidad, pero que no alcanzan a conmover al espectador.
Los actores Roberto Sosa, Ricardo Leal, Alicia
Laguna y el propio Jorge Vargas, realizan un trabajo muy riguroso. Particularmente, el dominio
corporal de Roberto Sosa es asombroso. Sin embargo, al espectador no le queda más que admirar las capacidades físicas de los actores, pero sin
involucrarse emocionalmente.
Así, algunos de los montajes más interesantes
que se presentaron durante el Festival de Teatro
Nuevo León 2001, nos mueven a la reflexión sobre el papel del actor y la necesidad de que vuelva

Galería de moribundos/ Fotogrofio de Morco Antonio Reyes

a escen~ como verdadero protagonista del espectáculo. El es el único vehículo real de comunicación plena con el espectador, por encima de los
recursos técnicos; e, incluso, por encima de las imágenes plásticas, por más bellas que puedan ser.

[ 65]

ANA LAURA S»nAMARiA. (México, D. F.). licenciado en literatura dromótico y teatro (UNAM), y con uno maestría en
filosofía (UANL). Actualmente es maestro en lo Facultad de
Artes Escénicos de lo UANL. Desde hoce varios años ejerce lo crítico teatral. Recientemente esto universidad le publ~
có Desde la butaca. Tea/ro regiomontana en el fin del mile-

nio, 1993-2000.

�Libros
Francisco Ruiz Solís

La vida
también es música

monstruoso y lo sublime y que alimentan el desarrollo intelectual en
un contexto histórico.
El análisis realizado por el autor es una exposición de la filosofía como un intento de abrir la conciencia a las experiencias más sublimes y delimitadoras en las que
estamos siempre implicados con el
cuerpo y con la vida. Las descripciones de Nietzsche, nos dice, abren de golpe una puerta, y como
él lo presentía, apareció ante la
mirada el campo inmenso del mundo de la conciencia. Para que el
peso de la conciencia no llegue a
romper al hombre se necesita de la
religión, el conocimiento y el arte.
Los mitos y rituales, la reflexión

RÜDIGER SAFRANSKI:

Nietzsche. Biografía de su pensamiento
Col. Tiempo de memoria, No. 11
Ed. Tusquets. México, 2001

Pooo VECES TIENE UNO AL ALCANCE UNA
obra que reconstruye de manera
analítica y con un rigor sorprendente el desarrollo intelectual de uno
de los grandes filósofos del siglo

XX.
La biografía del pensamiento de
Nietzsche, de Safranski, aborda la
genealogía de su pensamiento, el
encuentro de las significaciones de
su vida y el descubrimiento progresivo de las formas de interpretación
de la cultura y la historia.
El autor nos presenta un análisis minucioso de la vida y filosofía
de Nietzsche como el camino hacia el desciframiento de uno mismo, donde la voluntad creadora
transforma y desarrolla a la persona. Una de sus tesis parte del principio de que el crecimiento de la
conciencia es una evolución orgánica y cultural. Esto es lo que encontramos en las páginas del libro:
el sufrimiento humano, emociones
y drama que se mueven entre lo

analítica y la música, llevan a Nietzsche de la tragedia griega a la reflexión filosófica y de ésta a la música, en un movimiento de retorno
constante.
El pensamiento filosófico de
Nietzsche, que parte en principio
de la música y el drama, se convierte en una autorreflexión de la ciencia; reflexión sobre los métodos y
esclarecimiento reflexivo de la relación entre el mundo de la vida y
la ciencia; es decir, entre la visión y
la sabiduría dionisíacas, ya que sólo
las pasiones y la música,junto al len-

[ 66]

guaje y la dialéctica, producen juntos en la conciencia la representación clara de los poderes oscuros
del destino.
Al redactar en diferentes momentos la historia de su vida, Nietzsche busca la fuerza para soportar
la realidad, con la influencia de
autores como Sócrates, Platón, Demócri to, Hegel, Kant, Shopenhauer y Richard Wagner. Como
ellos, desea convertirse en autor de
su vida; mantenerse en la vida cuando la música ha terminado.
Esta obra es la historia de un
hombre que vive y actúa en la filosofía; que presenta su vida como
una tensión y conflicto constante
del pensamiento; que parte de los
primeros intereses de Nietzsche
sobre la evolución de las costumbres y el espíritu, para llegar a elaborar un pensamiento y descripción de su propia evolución.
El logro de Safranski consiste no
sólo en el análisis preciso que desarrolla sobre la vida y la obra de
Nietzsche, sino también en la producción de momentos de ansiedad
y angustia y en el drama que va tejiendo al reproducir la evolución de
la filosofía y el contexto en que vive
y actúa el filósofo.
Esta biografía es indiscutiblemente una lectura esclarecedora,
profunda y dramática, sobre los
poderes de la voluntad, el instinto
y el genio creador llevados hasta sus
límites por uno de los grandes filósofos del siglo XX.

Artes vitales
ZACARÍAS jIMÉNEZ:
La eternidad comienza a las siete de la noche

Col. Cuadernos de la resolana
Ed. UANL. Monterrey, 2001

ÜBRA QUE COMPRENDE DIECISÉIS TEXTOS

cortos de uno de los autores regiomontanos que más ha trajinado por

.
,
LA ETERNIDAD COMIENZA
A LAS SIETE DE.LA NOCHE

1.acaóas funénez

tlNM!I.SIDAl&gt;AllmN0IIAIE NUIMII.IIÓN

los caminos de las letras, y que a muchos años de haber iniciado su trabajo hoy nos entrega un cuaderno
donde hace honores a los dolores
del alma y reconocimientos a quien
los merece.
Los textos escritos por Zacarías,
antes o después de tomar su café
caliente, nos parecen el conjunto
de una práctica de rituales para
ahuyentar la muerte y aplicarle la
ley del ajo; y, por si esto fuera poco,
atinarle, de paso, un golpe de izquierda a la quijada para dejarla
inconsciente murmurando el do-remi de los marranos.
Los poderes estéticos de Zacarías son como los de un samurai
que tira golpes de sable a los dolores y las tragedias humanas. En su
literatura reconocemos, además,
una afición de minero para encontrar las vetas estéticas, allí donde
otros encontrarían sólo gatos muertos.
Sin dejarse caer ante la facilidad
y la oportunidad del lenguaje,
Zacarías crea sus metáforas con las
raíces de la tierra; a fuego y martillo produce imágenes excepcionales, que por fortuna hoy se encuentran grabadas en esta publicación
de la UANL.

Papel, lápiz, sensibilidad, técnica, la visión del mundo y concepción estética del autor y un lugar
con sombra, bien utilizados, producen textos donde la eternidad comienza a las siete de la noche.
Cuando el devenir de los asnos
nos jale en su remolino, habremos
de hacer la crónica de la vida y la
muerte, y con acuse de recibo, seguirle los pasos a Zacarías cuando
le escriba a Narciso Balleza, a Cervantes y a Borges o al verdugo.
Si usted quiere encontrar luminosidad en la oscuridad; fuerza
ante el bofe; poesía en la lectura,
lea este pequeño volumen de
Zacarías, para que descubra que las
profecías se reciclan y que después
de la eternidad habrá que ganar la
luz del día.

Para una
ética política
HANsKüNG:
Una ética mundial para la economía
y la política
Ed. FCE. México, 2001

en perspectiva el futuro. Se trata de
una inmensa empresa, a la cual contribuye la presente obra con la propuesta de un redescubrimiento y
una nueva valoración de la ética en
la política y la economía; como una
moral en forma de una visión más
realista y una perspectiva global que
permita adivinar los perfiles de un
mundo más pacífico, más justo y
más humano.
En la primera parte del libro,
luego de realizar un diagnóstico
analítico de la consideración de
una moral en la política desde
Richelieu, pasando por Maquiavelo y Bismarck, Max Weber, Nietzsche y Hans J. Morgenthau como
teóricos de la política, el autor desarrolla un análisis y crítica de la
manera tradicional de hacer política del poder, en el presente, como
equilibrio de fuerzas en función del
interés nacional, como lo sostuvo
Henry Kissinger, para quien el orden era el único principio moral
aceptado en la política.
La visión esbozada por Küng se
funda en argumentos que parten
de una crítica imparcial de las situaciones realmente existentes,
para proponer alternativas constructivas y racionalmente realiza-

UNA LECTURA FUNDAMENTAL EN LOS

cu.rsos de ciencia política y para
quienes desconocen o han perdido el camino en la crisis de la forma tradicional de hacer política.
"No habrá ningún nuevo orden
mundial sin una nueva ética mundial". Afirmación terminante que
aparece en la obra de Küng, quien
desarrolla una propuesta argumentada sobre la necesidad de vincular
la política y la economía con la ética, en un proyecto de futuro que
tenga en cuenta las experiencias
históricas para conformar un nuevo orden mundial.
Ante la falta de una visión sobre
el futuro de la sociedad mundial,
dicha orientación permitiría poner

[ 67]

. n a ética ~undial
para la economía
y la política

�bles. Se trata de dar vialidad a la
posibilidad de un nuevo paradigma
humano de política basado en la
ética, que mantenga la unión entre la salvaguarda de los intereses y
una orientación ética fundamental.
La creación de un nuevo orden
moral construido, ante todo, desde la justicia y no desde el poder,
es la vía media entre la política real
y la política ideal, entre el cálculo
político y el juicio ético. Es, en suma, la política con una ética de responsabilidad.
La propuesta de la ética política significa la realización de un deber de conciencia que no se dirige
a lo bueno y justo abstracto, sino a
lo bueno y justo concreto. Esto significa que lo que es adecuado a una
determinada situación, puede conjugar una constante normativa general, de carácter moral, con una
variación particular condicionada
por la situación, tanto en las cuestiones de poder como en las económicas. Sólo en una determinada
situación política se concreta un
deber moral.
La segunda parte del libro aborda la globalización que, bajo los
parámetros de la ética mundial propuesta por el autor, debe considerarse como un fenómeno gobernable; como una cuestión de la sociedad en su conjunto; y, como tal,
como asunto de alta dirección política; es decir, como cuestión ética.
La globalización de la economía
y la tecnología exige una dirección
global mediante una política global. Y a su vez, la economía, la tecnología y la política globales requieren fundamentación mediante una
ética global. Esta temática es desarrollada por Küng en el ámbito de
la economía nacional, en el de las
empresas y en el de las personas.
Las tareas para el proyecto del
nuevo orden internacional comprenderían: la creación de un ordenamiento internacional de la
competencia; una mayor vinculación de los flujos financieros ínter-

nacionales a objetivos económicos
reales de crecimiento y ocupación;
la garantía total contra las crecientes deficiencias estructurales, agudizadas por la economía globalizada;
el equilibrio del desnivel económico y social entre las regiones del
mundo (hombres, estados y regiones); la internalización de los crecientes costos sociales y ecológicos
que surgen por la devastación y
contaminación que trae consigo la
globalización económica y un ordenamiento internacional para frenar el excesivo consumo de los recursos no regenerables. Esto sólo
será posible en la medida en que
se subordine la economía a una
política ética, como la única alternativa hacia un futuro definible en
términos humanos.
No hay que olvidar que el hombre no sólo es un sujeto de derecho, sino también un horizonte de
deberes. El poder del hombre puede ser utilizado de un modo positivo y humano; o, por el contrario,
de manera indebida e inhumana.
En política y en economía no se trata sólo del éxito y el fracaso, sino
de lo que es justo y humano, en
cuanto a la preservación de la vida,
en un mundo cada vez más poblado, con menos trabajo, y con menores niveles de bienestar y recursos naturales aprovechables.

El mundo visto
desde la butaca
Elvira Popova
A.NA LAURA SANTAMARÍA:
Desde la butaca. Teatro regi,omontano en el
fin del milenio 1993-2000
Ed. UANL
Monterrey, 2001

HACE TIEMPO, Y EN OTRAS LATITUDES

geográficas, hablando sobre el
papel del crítico en el teatro actual,

[ 68]

un colega inglés dijo: "En Inglaterra la crítica teatral es importante
para el desarrollo del teatro, pero
no es tan influyente como en Estados Unidos porque el público inglés tiene su propia opinión".
Lo interesante de este comentario es saber que por lo menos hay
contextos teatrales donde la función de la crítica es considerada
importante, necesaria y hasta decisiva para el proceso teatral.
En ese panorama el crítico no
es visto nada más como una persona bien acomodada en su asiento
blando, de brazos, con respaldo
inclinado, sino como alguien que
contribuye al proceso teatral, aportando nuevos conceptos e interpretaciones.
Supongo que aquí alguien preguntaría: ¿De qué se trata? ¿Cómo
un observador puede influir sobre
el proceso creativo? Y quien se a_treva a hacer esta pregunta, tendría alguna razón. La razón encontraría
sus raíces en los prejuicios, la soberbia y en qui pro quo (cuando hay
confusión de identidades).
¿Por qué?
Porque un crítico casi siempre
es tomado por enemigo, juez implacable que, desde su butaca, observa y racionaliza la materia viva
del espectáculo. Y por estas carac-

terísticas, se le considera como "objetivo", se le reconoce una identidad de historiador, cronista o "fotógrafo" de lo que sucede en el
ámbito teatral. Pero el crítico también puede ser tejedor de sueños;
desde su perspectiva particular y
subjetiva puede ver y sentir la "imperfección del triángulo" de manera diferente, poética y emotiva.
El libro de Ana Laura Santamaría, Desde !,a butaca, editado por la Dirección de Publicaciones de la
UANL y la Facultad de Artes Escénicas de la misma universidad, provocó esta gama de reflexiones sobre el
lugar y el destino del crítico, porque
los textos muestran un profesionalismo de alto nivel, siendo amalgama de lo subjetivo y lo objetivo, del
manejo del oficio y de revelaciones
personales; de un espíritu académico que no cae en esquemas, sino que
es impulsivo y benevolente al buscar siempre lo positivo, lo rescatable
de una puesta teatral.

A veces esto no es nada fácil; y
la autora reconoce en algunas de
sus reseñas: "El teatro regiomontano carece de rigor" o " ... casi no vimos verdaderas propuestas escénicas; esto es, revaloraciones del texto y no simples ilustraciones."
Cuando halaga o destroza un
trabajo escénico, Ana Laura en tiende los motivos, decodifica las intenciones del equipo realizador lo más
profundamente posible. Su discurso carece de frases neutrales porque lo que lo define es una visión
bien estructurada y pensada, pero
expuesta con un lenguaje espontáneo, fresco y rico.
Al recorrer los ocho capítulos
del libro Desde la butaca, nos damos
cuenta que los textos críticos de
Ana Laura hacen la biografía del
teatro regiomontano desde 1993
hasta 2000 con interés, respeto y
franqueza. Si la autora expresa opiniones como "desperdicia las posibilidades lúdicas del texto", o "ase-

sinan texto ... ", o "cuando canta el
ruiseñor... se duerme el espectador", es por el deseo de mantener
viva en el público la idea de que
cualquier puesta en escena debe su
existencia a un texto dramático. Y
esto no es por ver el texto dramático como el único fundamento de
la puesta en escena, sino por querer establecer el equilibrio entre el
concepto dramático y el escénico.
En este equilibrio ve Ana Laura la
clave para que "suceda" un acontecimiento teatral, compuesto por las
búsquedas y los hallazgos de la dirección, escenografía y actuación.
Esta visión del crítico, que conjunta la objetividad del juez y la subjetividad del creador, es necesaria para el enriquecimiento del trabajo escénico. Y es precisamente la
ambigüedad juez-creador, lo que
hace que la labor del crítico sea una
ocupación solitaria condenada a
buscar "el mejor de los mundos
imposibles".

fi~am nivenitaria
Publicación quincenal de la UANL
• Un recorrido por los distintos campus en busca del
quehacer cultural, científico y académico de los
universitarios
• Las grandes rutas de la institución
• La pasión del deporte y sus mejores exponentes
• Entrevistas que pulsan los temas de actualidad
• Comentarios, reflexiones y opiniones

[ 69]

�Noticias
dela
Universidad
Edmundo Derbez

LA EsCUEIA DE VERANO 2001 RINDIÓ
un homenaje al poeta Horacio
Salazar Ortiz el 31 de julio, en el
que participaron:José Emilio Amores, Carmen Alardín, Margarita
Cuéllar, Ofelia Pérez Sepúlveda y
Minerva Margarita Villarreal, quienes lo describieron como poeta sin
edad, atrevido y "aventado", poeta
sin subterfugios, poeta tal como es;
y señalaron las rutas temáticas de
su obra: la revelación cotidiana, la
familia, la fraternidad humana, la
denuncia, el paisaje, el amor en sus
facetas de ausencia, presencia, deseo y pasión. Don Horacio siguió
atento y emocionado el desarrollo
del homenaje y la presentación de
su libro Retrato de Bárbara, desde la
primera fila.
Lo QUE ADQUIRIÓ TINTES DE HOMENAJE
fue la presentación del libro Fiori
di sonetti el 16 de agosto, también
en el marco de la Escuela de Verano, pues los comentaristas destacaron la aportación de don Antonio
Alatorre, su editor, a la cultura, sobre todo en el campo de las revistas literarias, la filología, la historia
y la literatura. Aurelio Asiain, director de la Editorial Paréntesis, que
publica la revista del mismo nombre, consideró «imposible imaginar
el panorama de la cultura mexica-

na en el último siglo, sin la presencia de Antonio Alatorre como crítico y como creador».
EN EL DÉCIMO PRIMER CERTAMEN DE
LiteraturaJoven Universitaria 2001,
convocado por la Dirección de Artes Musicales y Difusión Cultural, el
estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras,Jorge Armando Saucedo Montoya, obtuvo el primer lugar en el género de cuento y el segundo lugar en el de poesía. "Tríptico", título del cuento ganador realizado como un ejercicio literario,
parte de la anécdota de Romeo y
Julieta, mientras el poema «En la
calle suenan gotas infinitas», habla
de la lluvia como símbolo complejo que le sirve para expresar sensaciones y sentimientos. El alum~o de
la Facultad de Artes Visuales, Osear
David López Cabello, obtuvo el primer lugar en poesía y el tercero en
cuento. En su obra poética aborda
la obsesión que concibe como la
parte más oscura del hombre, los
deseos, los delirios, la sexualidad reprimida. El segundo lugar de cuento fue para Rolando Dante Sánchez
Alvear, de la Facultad de Medicina,
y el tercero, de poesía, para Minerva Reynosa Álvarez, de Filosofía
y Letras. El jurado del certamen estuvo integrado por Felipe de Jesús
Montes Espino-Barros, Fidel Chávez Pérez y Alfonso Reyes Martínez,
reunidos en la ceremonia de premiación el 15 de agosto en la Capilla Alfonsina.
LA UNIVERSIDAD RECONOCIÓ UNA VEZ
más a cuatro personajes que han
«desarrollado actividades destacadas en el campo de las artes», al
otorgarles el Premio UANL a las
Artes 2001, durante la sesión solemne del Consejo Universitario del 12
de septiembre. En esta edición se
reconoció en el área de Artes Literarias a Arturo Cantú Sánchez,
quien perteneció al grupo que en
la década de los cincuenta publicó
Kátharsis; escribió, además, para

[ 70]

Apo!,odionis, Salamandra y Armasy Letras, también colaboró en la revista
de la UNAM, ElDía y otras publicaciones. Entre sus obras se encuentra En la red de cristal, edición y estudio de Muerte sin fin de José Gorostiza. En el área de Artes Plásticas recibió la distinción el veterano pintor Rodolfo Ríos, alumno fundador
del Taller de Artes Plásticas, junto
con una pléyade de jóvenes que
destacaron en el campo de la pintura. La maestra Ofelia Miriam
Arredondo Arrambide se acreditó
el galardón en el área de Artes Corporales por su trayectoria de más
de 30 años como actriz, directora y
encargada del Taller de Teatro
"Calli", de la Facultad de Arquitectura. Es recordada en obras como
El eterno femenino y Ansia de duraznos,
pero su trayectoria abarca papeles
en más de 30 puestas en escena. En
Artes Auditivas, el argentino
Claudio Gabriel Tarris Poput fue reconocido por su intensa labor por
más de 10 años en el desarrollo
musical y formación de públicos.
Catedrático de la Facultad de Música, violista principal y hasta director auxiliar en dos distintos periodos de su Orquesta Sinfónica.
EL PREMIO DE INVESTIGACIÓN 2000,
que otorga desde 1981 la UANL,
abarcó el área de Humanidades al
reconocer el trabajo del Dr. Adolfo
Benito Narváez Tijerina titulado
"Crónica de los viajeros de la ciudad: diseño participativo y didáctica medioambiental III"; y el área de
las Ciencias Sociales agenciada al
Dr. Mario Cerutti Pignat por cuarta ocasión (1984, 1989 y 1994) con
su libro editado por Siglo XXI editores: Propietarios, empresarios y empresas en el norte de México, Monterrey: de

1848 a la globalización.
REGISTRAR 1A PAIABRA DE LOS PERSONAjes mediante la captura precisa de
su expresión, es la búsqueda fotográfica de Marco Antonio Reyes
desde 1987 en los escenarios teatra-

les locales. En su exposición Proscenio 2001 en las galerías de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frías", del 17 de agosto al 30 de septiembre, desfilan actores, personajes y montajes, donde el elemento
central es el "gesto y actitud", captar la alegría, tristeza, esperanza y
desesperanza de los más variados
personajes. Fue, también, un homenaja a aquellas figuras desaparecidas en estos 1O años, como Isaac
Alcorta, Guillermo Alanís, Toño
Nájera, Fausto Centeno, Gabriel
Gracia y César Ricardo.
AVALADO ACADÉMICAMENTE POR LA
UANL inició el 24 de agosto en la
Casa de la Cultura el Diplomado en
Promotoría Cultural, cuyo objetivo
es capacitar y actualizar a los promotores culturales con el fin de
profesionalizar su quehacer. El primer módulo, el 28 de septiembre,
intenta un acercamiento al concepto de cultura; el segundo, del 29 de
septiembre al 26 de octubre, aborda el tema de cultura y comunicación, con la participación de Jesús
Galindo, Pedro de Isla, Lidia Rodríguez, Ofelia Pérez y Magolo Cárdenas. Los siguientes módulos tratarán sobre administración cultural
(9 de noviembre-7 de diciembre);
Arte y Cultura (8 de diciembre-18
de enero de 2002); Un enfoque hacia la educación ( 19 de enero-9 de
febrero) , y la investigación en la cultura ( 15 de febrero-29 de marzo).
DESPUÉS DE SIETE AÑOS DE AUSENCIA,
cuando ofreció una gala de ópera
donde se recuerda la brillante actuación de la soprano regiomontana Patricia Valdés, la Orquesta Sinfónica de la UANL regresó al máximo foro cultural del país, el Palacio Nacional de Bellas Artes, donde, bajo la batuta de su director,
Félix Carrasco Córdova, proyectó a
alturas insospechadas a uno de los
baluartes culturales de la Máxima
Casa de Estudios. La OSUANL participó el 26 de agosto, en el marco

del Primer Festival de Orquestas
Sinfónicas, organizado por el
CONACULTA e INBA, con la asistencia de agrupaciones filarmónicas de diferentes estados del país.
El programa ejecutado en el palacio de mármol incluyó la "Sinfonía
No. 35", en Re mayor de Mozart;
"Estampas Nocturnas" de Manuel
M. Ponce, y "Suite Pulcinella" de
Stravinski. A su regreso, la orquesta se "encerró" para continuar con
la grabación de un disco con el estreno del concierto de piano de
Gonzalo Curie!, en la ejecució_n del
maestro Salvador Neira.
EL 13 DE SEPTIEMBRE FUE PRESENTADA
la edición 2001 del anuario Humanitas, del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, bajo la dirección de Agustín Basave Fernández del Valle. El volumen incluye
las secciones de Filosofía, a cargo
de Ricardo Miguel Flores Cantú;
Letras, Alma Silvia Rodríguez; Historia, Israel Cavazos Garza, y Ciencias Sociales, Ricardo Villarreal
Arrambide.
BASADA EN LOS TESTIMONIOS RECOGIDOS
por Elena Poniatowska en su libro
La Noche de Tlate/,oko, se realizará el
estreno de la obra musical "Tlatelolco", escrita, compuesta y dirigida
porJaime Lozano. Los testimonios
re,iles son narrados por un sobreviviente de la matanza del 2 de octubre de 1968 con el fin de crear un
hilo dramático. La obra se presentará del 2 al 7 de octubre en el Aula
Magna, ubicada en el antiguo Colegio Civil.
CON EL FIN DE DESARROLLAR LAS HABllidades artísticas y el gusto en general por el teatro, los alumnos del
nivel medio superior participarán
en la Muestra de teatro preparatoriano 2001 por realizarse del 4 al
6 de octubre en el Aula Magna. Según la convocatoria lanzada por
Difusión Cultural de la Preparatoria 8, los montajes deberán cubrir

[ 71]

los aspectos de actuación, ambientación escénica, dirección y texto
dramático.
EL MARTES 26 DE OCTUBRE CIERRA LA
inscripción de la convocatoria al
Certamen de Altares de Muertos
2001, convocado por la Secretaría
de Extensión y Cultura a través de
la Dirección de Artes Musicales y
Difusión Cultural. Los altares deberán colocarse en los espacios de
cada escuela, preparatoria y facultad de la UANL. Los premios para
los tres mejores altares serán de
cuatro mil, tres mil y dos mil pesos.
La misma fecha cierra el Certamen
de Calaveras Universitarias, al que
se ha convocado a todos los alumnos, maestros, personal administrativo y funcionarios vigentes de todas las escuelas, preparatorias y facultades de la UANL para que dediquen sus versos a alumnos, maestros, personal administrativo y funcionarios vivos. Los premios: mil
500, mil y 500 pesos.

�Ediciones recientes
• El tren nuestro de cada día /Reynol Pérez Vázquez
• Oscuro territorio / Alfonso Reyes Martínez
•Barcos/Mariana Pérez-Duarte • La leona/ José Renato Tinajero
Mallozi • Entretextos /Humberto Martínez

• 16 artistas contemporáneos de Monterrey / Xavier Moyssén Lechuga
• Cuervos en mi ventana / Adelaida Caballero
• HISTORIADORES. CINCUENTA AÑOS DE REUNIONES INTERNACIONALES:

194 9-1999 / Colectivo • Personajes de la aldea perdida / Celso Garza
Guajardo • La Diplomacia Mexicana. Cancilleres y Embajadores de

Nuevo León / Francisco Valdés Treviño
• La sal de los enfermos / Leonardo Martínez Carrizales
• Claroscuro / Aristeo Jiménez • Retrato de Bárbara / Horacio Salazar
Ortiz • Desde la butaca. Teatro regfomontano en el fin del milenio

1993-2000 / Ana Laura Santamaría • La eternidad comienza a las
siete de la noche / Zacarías Jiménez

Dirección de Publicaciones

�Ediciones recientes
• El tren nuestro de cada día/ Reynol Pérez Vázquez
• Oscuro territorio / Alfonso Reyes Martínez
•Barcos/Mariana Pérez-Duarte • La leona/ José Renato Tinajero
Mallozi • Entretextos / Humberto Martínez

• 16 artistas contemporáneos de Monterrey / Xavier Moyssén Lechuga
• Cuervos en mi ventana / Adelaida Caballero
• HISTORIADORES. CINCUENTA AÑOS DE REUNIONES INTERNACIONALES:

1949-1999 / Colectivo • Personajes de la aldea perdida / Celso Garza
Guajardo • La Diplomacia Mexicana. Cancilleres y Embajadores de

Nuevo León / Francisco Valdés Treviño
• La sal de los enfermos / Leonardo Martínez Carrizales
• Claroscuro / Aristeo Jiménez • &amp;trato de Bárbara / Horacio Salazar
Ortiz • Desde la butaca. Teatro regiomontano en el fin del milenio

1993-2000 / Ana Laura Santamaría • La eternidad comienza a las
siete de la noche/ Zacarías Jiménez

Dirección de Publicaciones

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2001, No 32, Septiembre-Octubre</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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