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                  <text>de la universidad au t ónoma de nuevo león

mayo / junio de 2002

$ 40.00

36

�Contenido
LA INVENCIÓN DEL PASADO
[ALroNSo REYFii COMO EDrron DE su PROPIA CORRESPONDENCIA ]

PARENrALJA, U LIBRO ÍNTI.MO DE REYE5

Alfo 'SO REYEs Y !.A POESÍA
ALGU os RASGOS GENIALES EN !.A CRÍTICA DE ALFONSO

[ 3]

L eonardo Martínez Carrizales

[ 9]

José Roberto Mendirichaga

[ 15] Margarito Cuéllar

REYEs [ 18]

REYEs: HAY QUE ENSEÑAR A LEER CON VIRGILJO

Alicia Reyes

[ 19 ] José Carios Méndez

MONTERREY SuN. ALFONSO REYEs

[ 24] Versión al inglés de Samuel Beckett

SOL DE MONTERREY

[ 25] Alfonso Reyes

GÉNESISY DESDOBLAMIENTO DE LO "MONSTRUOSO"

·I

EN !.A MODER.'JIDAD

[ 26] Atanasia Alegre

POEMAS

[ 35] Carmen Avendaño

RAFAEL DEL CASTILLO MATAMOROS:
UN VIAJE A TRAVÉS DE LA OSCURIDAD

[ 38] Jennifer Karash

LA MÁSCARA DE GAUDÍ

[ 41] José Garza

OTRAS LECTURAS

[ 44] Humberto Martínez

SECCIONES
MACHINA SPECUUTRIX:

ARQUICULTURA:

LAS FLECHAS DEL TIEMPO

[ 47] Hugo Padilla

LA ARQUITECTURA COMO DOCUMENTO

[ 50] Armando V. Flores

SOCIOLÓGICA: PARTICIPACIÓN ELECTORAL

[ 52] José M aría Infante

CINE, TELEVISIÓN y OTROS ESPEJISMOS: CINE suizo

DEL0SAÑ0SNOVENTA

RAo10: fa LENGUAJE RADIOFÓNICO

[ 54] Roberto Escamilla
[ 60] Vanessa Herrera

UBROS: PERICIA Y PERVERSIÓ [ 62 ] DIGNIDAD Y DERECHOS CIVILES [ 63 ] / Francisco Ruiz Solís

LA MAGIA DEL MAGO CUÉLLAR [ 63 ] / Genaro Huacal
REVISTA [ 64] / Isabel Ortega Ridaura
NOTICIAS

DE LA UNIVERSIDAD: PROGRAMA GENERAL

DEL FESTIVAL Au0Ns1 ·o

2002 [ 67]

Edmundo Derbez

PORTADA v VIÑETAS INTERIORES: Jesús García Barragán

�Contenido
LA INVENCIÓN DEL PASADO
[AlJVNSO REYES COMO FJ)/TOR DE SU PROPIA CORRESPONDENCIA]
PARENTAUA, UN LIBRO ÍNTIMO DE REYES

ALFONSO REYEs Y lA POESÍA
ALGUNOS RASGOS GENIALES EN lA CRÍTICA DE ALFONSO REYEs

REYES:

HAY QUE

ENSEÑAR A LEER CON VIRGILIO

MONTERREY SuN. ALFONSO

REYEs

SoL DE M ONTERREY

[ 3]

Leonardo Martínez Carrizales

[ 9]

José Roberto Mendirichaga

[ 15] Margarito Cuéllar
[ 18] Alicia Reyes
[ 19] José Carlos Méndez
[ 24] Versión al inglés de Samuel Beckett
[ 25] Alfonso Reyes

GÉNESIS YDESDOBLAMIENTO DE LO "MONSTRUOSO"
EN LA MODERNIDAD
POEMAS

[ 26] Atanasio Alegre
[ 35] Carmen Avendaño

RAFAEL DEL CASTILLO MATAMOROS:

r

UN VIAJE A TRAVÉS DE lA OSCURIDAD

LA MÁSCARA DE GAUDÍ
ÜTRAS LECTURAS

's.;¡

[ 38] Jennifer Karash
[ 41] José Garza
[ 44] Humberto Martínez

SECCIONES
MACHINA SPECUIATRIX: LAs FLECHAS DEL TIEMPO

[ 47] Hugo Padilla

ARQUICULTURA: LA ARQUITECTURA COMO DOCUMENTO

[ 50] Armando V. Flores

SOCIOLÓGICA: PARTICIPACIÓ ELECTORAL

[ 52] José Maria Infante

CINE, TELEVISIÓN Y OTROS ESPEJISMOS: CINE SUIZO
DELOS AÑOS NOVENTA
RAoro: EL LENGUAJE RADIOFÓNICO

LIBROS: PERICIA v PERVERSIÓN [

[ 54] Roberto Escamilla
[ 60] Vanessa Herrera

62] DIGNIDAD v DERECHOS CMLES [ 63] / Francisco Ruiz Solís

LA MAGIA DEL MAGO CuÉLLAR [ 63 ] / Genaro Huacal
REVISTA [ 64] / Isabel Ortega Ridaura
NOTICIAS DE LA UNIVERSIDAD: PROGRAMA GENERAL

DEL FESTrvAL ALFONSINO 2002

[ 67] Edmundo Derbez

Rector
doctor LuisJ. Galán Wong
Secretario gentral
._
ingeniero José Antonio González TreV1Do
Secretario dt Extensióny Cultura
.
licenciado Ricardo C. Villarreal Arrambide
Director dt Publicaciones
licenciado Jaime Rodríguez Gutiérrez

PORTADA v VIÑETAS INTERIOR.ES: Jesús García Barragán

�La invención del pasado
[Alfonso Reyes como editor de su propia correspondencia]

Clleonardo Martínez Carrizales
l. El aliño de la memoria
don Alfonso invirtió
casi un tercio de su vida en el servicio de la diplomacia de México, entre 1913 y 1939, con algunas
breves interrupciones debidas al mecanismo que
es propio de las sustituciones y los enfoques de los
cargos diplomáticos. Una vez establecido en la
capital del país, Reyes consagró buena parte de
sus empeños intelectuales y de sus energías físicas
a la administración de su obra literaria en obediencia de un plan concebido varios años antes
de su retiro diplomático, y cuya culminación es la
edición de sus Obras compktas. Una tarea rendida
en 20 años que tiene el carácter de la creación
literaria-por ejemplo, Reyes escribiría en este periodo la mayor parte de las páginas dedicadas a su
afición a Grecia-, pero también el de un archivo y
la disposición de una herencia cultural. De las
Obras completas quedó fuera -entonces y aún hoyla publicación de su copiosa correspondencia; una
enorme acumulación de papeles postales que Reyes organizó -no sabemos con certeza hasta qué
punto- en los años mexicanos del final de su vida.
Prueba de esto es el epistolario del regiomontano
con Enrique González Martínez. En seguida, se
cuenta la historia de este expediente en el archivo documental de Alfonso Reyes.
El poeta Enrique González Martínez murió en su
domicilio de la Colonia del Valle el 19 de febrero de
1952. Inmediatamente, el medio cultural se congr~
gó en torno a la familia del poeta, mientras el estado
Yel gobierno de la República se preparaban pararendir homenaje al escritor y la prensa se apresuraba a
dar cuenta de las reacciones públicas que el fallecimiento había suscitado en diversos sectores de la sociedad. Se trata de una manifestación colectiva de tal
envergadura, que no puede explicarse sólo como efecto de la cortesía ni como reflejo de las obligaciones
del gremio ante uno de sus integrantes.
Entre las reacciones desencadenadas por la
COMO TODOS LO RECORDAMOS,

[3]

�muerte de González Martínez, nos interesa particularmente la convocatoria que Alfonso Méndez
Plancarte lanzó desde la revista Ábside. La convocatoria de marras se dirigía a los escritores mexicanos que hubiesen intercambiado correspondencia con el poeta muerto, pidiéndoles que enviaran a la revista los documentos al respecto; así, se
iría constituyendo, conforme a los envíos, una "estela" de palabras cordiales en memoria del poeta.
Ábside se comprometía a ser el vehículo de esta
manifestación póstuma de la amistad. Estamos
ante un acto relacionado con las manifestaciones
públicas de duelo propias del catolicismo, pero
también, y sobre todo, un gesto social portador
de sentido entre los personajes de la literatura
mexicana. Un gesto de carácter público, pertinente en la administración de los bienes propios de
una comunidad literaria. El editor de Abside lanzó
la convocatoria y la apoyó con el ejemplo: publicó
las cartas que González Martínez había remitido a
su hermano, Gabriel Méndez Plancarte, fundador
y primer director de la revista, y a sí mismo. Algunos más secundaron esta iniciativa y la "estela"
1

discrepancias noblemente dirimidas-, le haya enviado directamente la invitación en alguna de las
tardes en que se daban cita en el número 122 de
la avenida Industria, domicilio particular de Reyes. Sin embargo, el gesto del polígrafo no se explicaría sólo por la piedad fraternal o la simpatía
con el inquieto editor.
Es up hecho que Reyes eligió a la revista Ábside
como órgano difusor de, por lo menos, dos proyectos literarios, notables por su largo aliento.
Notables no sólo por el número y las características propias de los documentos que dio a conocer
en las páginas administradas por el padre Méndez Plancarte, sino también por las consecuencias
que tal publicación tuvo en la administración documental de su propia obra y su biografía; celosa
administración en la que Reyes estaría empeñado
luego de su regreso definitivo a México en 1939,
procedente de Río de Janeiro, la última de sus
misiones diplomáticas. Hablamos, claro está, de
la publicación ya referida de la correspondencia
que sostuvo con González Martínez, y la mucho
más nutrida que nos informa de su encuentro y
colaboración con el hispanista francés Raymond

comenzó a formarse.
Entre los corresponsales de Enrique González
Martínez que acudieron al llamado de Ábside, Alfonso Reyes destaca por la magnitud de su respuesta, pues confió al director de la revista los testimonios epistolares del trato que mantuvo con el poeta fallecido por espacio de cuarenta años.
No guardamos una noticia exacta del origen
de la decisión tomada por Reyes. Éste debió conocer, como el resto de los escritores mexicanos sensibles al proyecto cultural de Ábside, el llamado del
editor de esta revista. Es casi seguro que Alfonso
Méndez Plancarte, con quien mantenía una comunicación constante, nutrida y sincera -un trato que incluso había resistido con fortuna algunas
1 [A. Méndez Plancarte, ed.] "Para el epistolario de González
Martínez", en Ábside XVI: 2, pp. 137-150. Luego de recordar
la publicación de cartas de Enrique González Martínez que
habían hecho Alfonso Junco y Francisco González Guerrero,
Alfonso Méndez Plancarte escribió esta nota de presentación:
"En la huella ejemplar de tales nobles amigos, Ábside se complace al recordar idénticamente la alta y pura amistad de don
Enrique, imprimiendo las cartas o recados que él llegó a enviar así a su fundador como a su actual director, alusivas -las
más- a las egregias colaboraciones con que una y otra vez se
dignó honrar a nuestra revista, o a las apreciaciones y homenajes que la misma le dedicó, según en breves notas lo avisa-

Foulché-Delbosc.
En cuanto a la importancia de estos documentos, poco tendremos que comentar si recordamos
el curso -tan largo como profundo- del trato que
Reyes mantuvo con el hombre del búho y con el
director de la Revue Hispanique. Cualquier alegato
en favor de la valía de las cartas publicadas por
Ábside tendría un balance favorable si sólo se concentrara en relatar circunstanciadamente las experiencias compartidas entre los personajes im·
plicados. Sólo por aludir a un par de puntos en
dichas experiencias, baste señalar que la correspondencia con González Martínez arroja luz sobre el escenario de la carrera diplomática de los
corresponsales, así como también sobre sus con·
vicciones estéticas en torno a la poesía; y la soste·
nida con Foulché-Delbosc rinde un testimonio
todavía inexplorado sobre la educación y los hábitos filológicos de Reyes, templados, ni más ni
menos, en los problemas textuales que los poemas de Góngora proponían al editor especializado del segundo decenio de este siglo. Sólo este
aspecto sería suficiente para reservar un lugar
destacado a esta correspondencia en el terreno
de la poesía española e hispanoamericana.
A pesar de lo anterior, nos interesa destacar,

Dibujo de Elviro Gascón

ante~que cualqu_ie~ ?tra cosa, el peso acordado
por eyes a esta m1ciativa en la econo , d
mental de sí mismo. Nos referimos a un:~:n~cuta que Reyes observaría ¡
•
ucpatrimonio literario, en co:s~~:~:~zar
su
pr~pio
1
ge~_pública temp!ada en su largo ~~~;~n~{p~::
manco
.
. , definitiva
, .y enHlos anos de su mstalaoon
en
M
exico.
abla
d
,
Re
mos e un capitulo en la vida de
yes que se caracteriza en el ámbito de lo 'bl'
co por haberse convertido en
. pu Imandatarios ofi .
un consejero de
al servicio d; los c~~:~f~be:~~-mentales que puso
cia de primer nivel
pu icos una experientécnica · un adm' . y unda refinada competencia
,
'
mistra or ge
d
.
publicas referidos a la ed
. _nero~o e bienes
cultura literaria·
uc~cion umversitaria y la
Nacional y en EÍ ~~~:e~encist:1 en la Universidad
El Coleoio de M, . gio Naoonal, presidente de
1y
exico; embajador
.
gado ocasional del Estad
e~ rearo y,dele0
les...; en fin
, b'
en foros mternacionacana, pers~:i~:~t~o supremo de 1~ cu~tura mexicial destinada a la a e ~~ta en_~na mstitución socultural del p ,
dm1mstrac10n del patrimonio
a1s.
Esta serie de tareas
1·d
condición ne
. cump i as por Reyes como
pública de M:e~ana de ~u reinstalación en la vida
ex1co no solo d · , .
biografía pu'bl'
'.
eJO su impronta en la
ica smo ta b' ,
vado de la ese 't'
m ien en el régimen pri.
·
literario
ue n ura· .Nos r e tenmos
a un ejercicio
el escritoqr seld~sphega con la convicción de que
es e cmdada d
gado a rendir
. no e una república obli.Jantes medi constanoa
. _ y ei:,emp1o ante sus semeante el almo de su obra· Yparae11o, es

obvio, no sólo hay q
.b.
servada, ordenarla, ~::s~~ir~:
~::g,es1·nne~ prdeun orden
· l
ia e
die· , E sooa; ~tenerla, contenerla en una tra1on. ste empeno reclamaría casi com 1
te a ~eyes durante los años de su defi ~ itame~denc1a mexicana. Desd e nuestro punto
m1 dva resi.
e1 momento más notabl d
e vista,
vadora le .slativa
e. e la conducta conser.
' gi
y orgamzadora de Reyes ant ,
mismo rad·
e si
Obras com ~~~ :: 1a p~aneación y edición de sus
A
p ' .yo pnmer volumen data de 1955
. veces se ha Juzgado este hech
.
pncho de la vanidad o
. o como un caolítico El. . . b
una medida del cálculo
p
· JUICIO o edece I · fl ·
tras de sí los conflict
a m UJ? que dejaron
Re es cu
,
os que se suscitaron cuando
no:del mpha c~n_esta tarea y estrechaba las masector mas mflu
d
Medio Siglo· r
yente e 1ª generación de

e::

tido, había ~r!:i~:~~:;l~mo ya lo hemos discutura mexicana N' . .
el proceso de la litera,
. I s1qmera un hombre como R
yes quedo al margen de las d.
eello puede advertirse
isputas, y parte de
en una nota de e
. .
mo en torno de sus Obr,
scepticistonces ha acompañad as c~mpletas que desde encismo ante el escritor : : : esa~rollo. El esceptifama p 'bl'
q
egocia los bonos de su
u ica con el futuro inmediato Cual .
ue sea su pertinencia
·
esta
r .,· . qmera
.
q
una zona del fenómen~ que::bic~c1on mode en
de acuerdo con los mecanismosednamlos explorar
·,
·
e a representa
oon sooal de las personalidades l
. rarios· sin emb
Y os valores hte'
.
argo, en los términos de nuestr
p_reocupaciones, este punto de vista resulta. ;
oente para dar cuenta de una aspirac10n
. . , que,
msporl-

remos." (P. 138.)

[ 4]

[ 5]

�hacia sus Obras comp!,etas. El 11 de diciembre de
1952, desde su domicilio en la colonia Hipódrolo menos, se remonta hasta 1926, cuando Reyes
mo Condesa, Alfonso Reyes despachó al padre
redactó una misiva dirigida a Genaro Estrada y
Alfonso Méndez Plancarte, avecindado en la calle
Enrique Díez-Canedo, mitad juego literario, midel Fresno 193, en la colonia Santa María de la
tad confesión personal, en la que confiaba a los
Ribera, un recado en el cual anunciaba que la
dos amigos más entrañables residentes en cada una
transcripción de "las cartas de González Martínez
de las riberas del Atlántico que más le importay mis r~spuestas a algunas de ellas" ya había sido
ban, México y España, el cuidado y la edición de
concluida.2 El mensaje iba acompañado de una
su obra en caso de fallecimiento. Cualquiera que
"Elegía de mayo" que, aunque publicada en 1949
sea el valor emocional conferido por Reyes -el
en la revista Letras Yucatecas, Reyes juzgaba como
amigo o el escritor- a este documento, difundido
inédita prácticamente porque "nadie la vio", de
en la quinta serie de Simpatías y diferencias, allí remodo que sugería su inclusión en Ábside.
side un plan general de organización de sus libros
La reunión de las cartas con el poema en el
que no sufriría modificaciones sustanciales en el
despacho
de Reyes no es un hecho desprovisto de
proyecto de las Ollras comp!,etas. La célebre serie de
intención; por el contrario, tiene un valor pareciartículos Historia documental de mis lillros, ofrece un
do a la voluntad organizadora de su legado literatestimonio más de la solidez y la naturalidad con las
rio que advertimos en la disposición de su correscuales la idea de organizar su propio legado literapondencia. Si, como sostenemos, la cesión del
rio había crecido en el pensamiento de Reyes.
Nos parece claro, y lo apuntamos al margen,
epistolario particular con Enrique González Martínez ha de comprenderse como el acto de un
que esta actitud no sólo es atribuible a la intenhombre que atribuye a la literatura un valor púción de la persona y a las obligaciones de carácter
blico, pertinente en la organización política de la
político y social que la institución literaria plantea
comunidad en la cual vive, la recuperación de la
a sus integrantes, sino que también entran en jue"Elegía..." es un apéndice de la misma tarea. Rego las cláusulas de un código literario según el cual
yes fecha este poema el día 17 de mayo de 1949,
el desarrollo de una obra es paralelo a la formaaño de su sesenta aniversario. Con esta señal, preción de la persona que crea dicha obra: un códitende llamar nuestra atención sobre la figura de
go que atribuye al hecho literario una dimensión
un hombre que, al cruzar este umbral, se detiene
moral y normativa, un valor directamente relacioun momento y canta a la vida que se va, desde la
nado con la conducta del creador atenida a un
lúcida, grave conciencia de la vejez. Tan lúcida es
modelo. Nos referimos a un aspecto sancionado
esta conciencia y tan clara es la voluntad de propor la tradición clásica, cuyas normas Alfonso Reyectarla a sus conciudadanos, que el poeta elige
yes acató en todas sus consecuencias. La constitución que Reyes hizo de su legado literario luego
como vehículo de su lamentación una forma
y un
3
de 1939, proyecta los valores en los cuales sustentema sancionados por la tradición clásica.
No sería sino hasta el 16 de enero de 1953 cuan·
tó esta empresa sobre su epistolario personal. El
do Alfonso Reyes haría efectivo el ofrecimiento:
hecho de que aún hoy este corpus no haya merecido un lugar en el proyecto de las Obras comp!,etas,
no quiere decir que no haya tenido un sitio en la
Capilla Alfonsina. Expediente Alfonso Méndez Plancarte.
economía moral de sus escritos. El cómputo de
2
Correspondencia. AR/ AMP, México, D. F., 11 de diciembre
los hechos que conducen a Reyes a organizar y
de 1952. Éste es el ú nico testimonio con el que contamos hasdifundir su correspondencia con González Martíta el momento sobre el modo en que las cartaS de A. Reyes)
E. González Marúnez debieron llegar a manos de A. Méndez
nez ilustrará los elementos más notables de la consPlancarte: una copia vigilada por el propio Reyes, de acuerdo
trucción definitiva de la imagen pública de aquél.

con las "intervenciones" que éste había practicado en los documentos originales. La coincidencia exacta entre el texto
del documento intervenido y el publicado por Ábside no deja
6
lugar a dudas en torno de que la única mano interventora

II. La entrega del epistolario
La decisión de ceder a la revista Ábside el derecho
de publicar una parte de sus archivos postales es
contemporánea de la ruta que Reyes caminaba

3

la de Reyes.
El poema permanecería sin lugar en los libros de Reyes hasta
que llegó a la sección 4 (1938-1958) de su "Repaso poéúco
[1906-1958]", primer apartado de su Constancia poética, ()bral

"Aquí tiene usted la ofrec·d
1 a correspo d
·
entre nuestro Enrique Go ál
, n enc1a
"d
nz ez Martmez y
serVI or suyo. Escoja tach h
este
su recto criterio "4 A'fi de, aga Ydeshaga según
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Plancarte agradeció el e"
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vista Abside 1953) "acabó de.
. .
I. 1, enero-marzo
México D F) el 10 d1mFpnbmlfSe en Jus (Mejía 19
' · ·
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1953" y no pudo albergar os testie
·o del Señor
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res en honor de G
,
momos epistola1
el día de la respue:~z~ e~~artínez. Aun cuando
e endez Plancarte a Re-

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completas, t X, pp. 228-230 C
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en~:/ sesenta vellonesjunta desd:~obr~ el recental de mis
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oy m1 ganado.// Yo con
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.
'
nos, el tropel balador de mi h t / / ~ncarnmo/ pastor de sueda, la hoz que educó . a o.
uelgo al larario, en prenespiga fru tal del traba~IS macollas,/ y -pese a la breña- la
suelo que huella su pi~~~ No ~ude nunca el hombre del
asa del jarro.// Llant . , no uemble nunca el puño en el
O m encono p
b
nada rendida;/ des echo .
~rt~r en al que va de jorsu canto.// Alta esppe
m an~sua, s1 los siglos comienzan
ranza germma d
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'ye ra en el muro ruin otras, con paso seguro palo gufuarda su tesoro inexhausto,// míensuenos,
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·
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AR/ AMP' M'eJGCO
. D For e m1 hato.// [....
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AR/ AMP M, .
. ., 16 de enero de 1953
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' eJGco D. F., 30 de enero d 1953 .
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, . flancos' ' ' som b raque tanto capredomina."
, enoca a la de los exámetros, que allí

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cual nos referimos no :~loel volum:n de Ábside al
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Cardona Pen-a Se t
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rata e "L
Reyes", una serie de ocho , e_ctura de Alfonso
celebrar la reciente
blº d~;1mas dedicadas a
•
pu 1cac10n de Obr,
,.
pnmero, y casi defini·t·1vo arreglo q R a poetica,
.
ue eyes hizo
d e su poesía · Destaco este co
·
endecasílabos gracias a las idmentano en versos
sobre el Reyes poeta 11
d eas que comporta
tancias del poema " ' ama ,? en las sucesivas es,,
maestro algunas
"
veces pad re y una más "a ,, S , '
na Peña que deb~o . egun la lectura de Cardo'
10 ser profund
al padre Méndez PI
amente empática
ancarte dad 1
cas, tradicionales y m . '
as as claves clási.
exicanas que ·
1
mio, el maestro Reyes ofr
. ngen e encote de "cómo deben 1 e ece un eJemplo elocuen1
as iormas maestras /
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' una ley de claridad y
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tanc1a poética y de
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ces de la tradición clásica 6 L e~1 a a_ los causólo celebraba en R
· ª revista Abside no
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s p~r:ce que sodependía la coheren . ' 1 cano~ clas1co del cual
literario sobre el e lc1a y a autondad del sistema
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6

7

A. Cardona Peña "Lectura d

1, pp. 31-34.

,

e Alfonso Reyes", en Ábside XVII·

A. Reyes, "Elegía de mayo"' en ÁbSI'de XVIII: 3, pp. 309-312.

[ 7]

•

�bargo, aquí no termina la historia de esta recuperación documental.
El 12 de agosto de 1954, Reyes avisó a Méndez
Plancarte que se encontraba copiando cuatro cartas más de González Martínez, con el propósito
de completar el "epistolario en marcha". Sólo un
día después del aviso mandó "las cuatro lindas
cartas de Enrique que le ofrecí". Todavía el 25 de
octubre, más de dos meses después del ofrecimiento, Reyes no ponía punto final a los envíos. En esa
fecha, redactó estas líneas: "Le adjunto copia de
la carta de González Martínez que aún le estaba
debiendo [... )".8 Estos documentos fueron publicados, finalmente, en el número correspondien9
te a octubre-diciembre de 1954 (XVIII: 4) .
¿Cómo explicar semejante dilación en una voluntad como la de Alfonso Reyes? Nos parece posible sostener que Méndez Plancarte y Reyes venían hablando personalmente de la conveniencia
de enriquecer un epistolario todavía no muy organizado, más bien en trance de organizarse y
completarse, al ritmo en que el escritor regiomontano ordenaba los acervos de su domicilio. El 13
de noviembre de 1954, Reyes remitió a Méndez
Plancarte un papel que viene a definir en nuestra
imaginación la figura de un escritor atareado con
el orden documental de su biografía, en mangas
de camisa y "a lápiz", fatigado pero entusiasmado
por el deseo de administrar hasta donde las fuerzas le alcanzasen su legado literario, agobiado por
la pasión de ofrecer una constan cia a los otros de
su, digámoslo así, respiración literaria.

dad. Le envío copias para Ábside, en el empeño de
1

completar la colección. º

El interés de Alfonso Reyes por la recuperación
y la edición de su correspondencia con Enrique
González Martínez había mezclado el aprecio por
el "inolvidable" y "llorado" amigo fallecido casi tres
años a.trás con la consolidación de su constancia
literaria; constancia como continuidad y fidelidad
a una vocación profesional, y constancia como testimonio público. El "minucioso" examen de sus
archivos no alentaría más contribuciones editoriales, aunque arrojase nuevos descubrimientos,
como efectivamente sucedió: nuestro escritor dejaría inéditos en definitiva algunos testimonios
epistolares.
Además de las cuatro entregas ya identificadas
del epistolario, no se publicaría un documento
más en Ábside relativo a esta serie. En cambio, el
interés de los dos Alfonsos derivaría paulatinamente hacia la publicación de las cartas intercambiadas
entre Reyes y Raymond Foulché-Delbosc; de acuerdo con el dicho del escritor, éste las iba recuperando y reuniendo poco a poco en esos días de
mangas de camisa que debieron estar consagrados al orden de los papeles personales.
En algún instante de la pesquisa de su prehistoria filológica a partir de 1913 y 1914, Reyes habría acordado con Méndez Plancarte, en alguna
tarde compartida, que no convendría publicar
documentos dispersos de una correspondencia
con González Martínez hasta que no fuera posible conformar una nueva entrega. En el océano
de sus documentos, quizá Reyes no alcanzó a espigar las cartas suficientes; quizá no las consideró
de un interés público equiparable a las ya publicadas. No contamos con un testimonio definitivo al
respecto. Mientras tanto, el caudal de su conversación con Raymond Foulché-Delbosc iba emergiendo continuo, dilatado, coherente. No había
nada más que hacer, sino difundir en Ábside el
nuevo capítulo de sus archivos postales.

Tras un examen muy minucioso, he dado con dos
cartas más de nuestro inolvidable y admirado Enrique González Martínez, una del 2 de febrero de 1931
sobre mi Testimonio de Juan Peña y otra del 16 de
nov. 1941 sobre mi Pasado inmediato. En ambas despliega el llorado amigo su acostumbrada generosi-

8 AR/ AMP, México, D. F., 12 de agosto de 1954;AR/ AMP, México, D. F., 13 de agosto de 1954; AR/ AMP, México, D. F., 25
de octubre de 1954.
9 [A. Méndez Planearle, ed.] "Para el epistolario de González
Martínez", en Ábside XVIII: 4, pp. 496-519. En efecto, se trata
de cuatro misivas enviadas por González Martínez a Reyes
entre 1920 y 1926 (pp. 51%19), publicadas al lado de otras
dirigidas a Sixto Osuna, Amado Nervo y Francisco González

Parentalia,
un ,libro-íntimo de Reyes
CIJose Roberto Mendirichaga

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A don Alfonso k gustaba decir que en l.a vida
de un hombre, como en l.a de un puebw, el
pasado no se borra nunca.
Paulette Patout

MAvo
y sedºES,, EN LO LITERARIo -para nosotros neoleoneses
' ma, para los mexicanos- , el mes de Alfonso
Reyes un e ·
siglo

10 AR/ AMP, México, D. F., 13 de noviembre de 1954. Lasca~
señaladas en el pasaje no fueron publicadas por la revista A~
side.

XX

scn~or que llena la primera mitad del
, de la literatura hispanoamericana
que
·
·
unYte
~ eJor que tomar para lectura y análisis
rental:o s1_ngula~mente bello e íntimo como Pa' pnmer hbro de recuerdos.
Enun
prime
de n
.
r punto, veremos las ediciones que
rarentalta han c1rcu
· 1a d o; e mmediatamente
.

después, analizaremos algunos aspectos abordados por Reyes en el citado libro, a sabiendas de
que hay _muchos otros que deben dejarse de lado
por motivos de espacio.
Así, algu~os de estos aspectos y temas -por tratarse postenormente- podrían ser: la carrera militar de d~n Bernardo, las heridas fisicas del padre
los ban~dos, la vocación literaria, la historia naci;
nal, la libertad, la erudición, las armas y las letras...

Guerrero.

[ 8]

[ 9]

�La fecha de la última revisión es mayo 17 de
1957, su cumpleaños, a dos años y medio de su
muerte. Aquí, además de "Primeras raíces", aparecen ya "Milicias del abuelo" y "Enseña de Occidente", las tres partes del libro, tal como quedó
definitivamente, más fotografías de antepasados y
la evolución de la firma de su padre, el general
Bernardo Reyes. Como subtítulo del libro apare2
ce: Primer libro de recuerdos.
Finalmente, está la edición que trabajaremos
y que queda incluida en las Obras completas. Va precedida por una introducción del crítico José Luis
Marúnez. En el tomo se incluyen los libros: Ora-

Aquí abordaremos los temas de las ediciones
de Parentalia, las raíces familiares, los padres, la
presencia griega, regionalidad y globalidad, la
guerra y la paz, la naturaleza y su observación, los
indios y, finalmente, el lenguaje coloquial.
Vayamos, pues, primero a la lectura antologada
y fragmentaria de Alfonso Reyes, para en cada
tema verter un breve comentario y llegar a unas
conclusiones.

Las ediciones

ción del 9 de febrero, Memoria a la facultad, Tres cantos
y dos sonetos, Berkeleyana, Cuando creí morir, Historia
documental de mis libros, Albores, Pági,nas adicionales
y, naturalmente, Parentalia.

Antes de la inclusión de Parentalia en las Obras completas del Fondo de Cultura Económica, del escritor
Alfonso Reyes, había aparecido con este mismo nombre la primera parte del mismo, a saber: "Primeras
raíces" o los nueve relatos que lo conforman. Fue
una edición de Los Presentes, en 1954.
Contiene algo esta primera edición de Parentaliaque no poseen las otras dos ediciones quemencionaremos. Se trata de la dedicatoria, que va dirigida a doña Aurelia Ochoa de Reyes, su madre.
Debido a la rareza de la prístina edición, que se
conserva en unas cuantas bibliotecas de México y
del mundo, reproduzcamos el siguiente texto, en
el que el niño Alfonso conversa con su madre:

Nos dice José Luis Martínez acerca del libro en
cuestión:

Parentalia está dividido en tres secciones. La inicial
"Primeras imágenes", se abre con dos capítulos que
podrían llamarse reflexiones sobre los orígenes, y
está dedicada al recuerdo de los abuelos y de la
madre; la segunda, "Milicias del abuelo", refiere la
historia del coronel Domingo Reyes, abuelo paterno; y la última, "Enseña de Occidente", relata los
hechos militares y políticos del padre, que llegará a
ser el general Bernardo Reyes ... 3

Tú me dijiste que nuestra verdadera patria es el cielo, y el mundo, morada transitoria. Y yo, niño, no
podía comprender tus lágrimas, cuando la pobre
hermana Eva nos fue arrebatada a los tres años.
- ¿Por qué lloras-te pregunté-, si Evita está aho-

Las raíces Jamiliares
... Fui retrocediendo gradualmente, desde la persona a la familia, y de ésta, a la tradición y a la idea
[ ... ] . Y yo, en voz baja naturalmente: de mi terruño
definitivo en Monterrey, al terruño de anterior instancia en Guadalajara, cuna de los míos, y de ahí, a
las nubes... (p. 357).
·

ra en el cielo?
La voz de la sangre te hizo responderme:
-Una niña nunca está mejor que sobre el regazo
de su madre. 1
Una segunda edición de Parentalia inicia con
una dedicatoria más breve, que elimina la referencia a la muerte de la hermanita. Dice el escritor a su madre, que el libro de recuerdos que había pedido intentó comenzarlo muchas veces, pero
la emoción lo detenía. "Hubo que esperar la obra
del tiempo", dice don Alfonso. Pero escribe para
ella. Ylo hace a sabiendas de que esta historia puede parecer "algo sollamada de leyenda".
1

Parentalia. Primer capítulo de mis recuerdos, de Alfonso Re-

2

3

Parentalia. Primer libro de recuerdos, de Alfonso Reyes, Ed.
Tezontle, México, 1958.
Introducción de José Luis Marúnez al tomo XXIV de Obras
, compl.etas de Alfonso Reyes, donde se incluye Parentalia, Col. Letras Mexicanas, Primera edición, Fondo de Cultura Económica, México, 1990, p. 19.
El mismo crítico Martínez, en Guía para la navegación deAifon·
so Reyes (Primera edición, Col. Cátedra, Facultad de Filosofía
y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México, Méxi·
co, 1992, pp. 152-153), nos dice que" ... en esta extensa etopeya hay tanto páginas airadas [ ...] como otras de serena belle-

yes, Ed. Los Presentes, México, 1954, p. 9.

[ 10]

... ¡Qu~ dolor constante mi trabajo, si no llego asaber a tiempo que el único verdadero castigo está en
la confusión de las lenguas, y no.en la confusión de
las sangres! (p. 359).
··: Más de una vez creo que mi ....matrícula se ha perdido en la Nao de la China ... (p. 366).
Los Reyes pueden ser andaluces O manchegos;
los Ochoa, navarros; los Ogazón, castellanos de
Burgos. Se mezclaron salpimentas de Francia y del
P~s ~~co. Y "la mujer morena que me ha concebido tJ~ne ~ue ser la vertiente indígena mexicana, arroJadaJUnta en el crisol con la sustancia hispánica. "¿Qué catástrofe hubiera sido la historia
de ~i ~lma, si no llego a aceptar en mí estos
mesnz~J~S co~o dato pre~o?"' dice el escritor, y
agrega. De mno, me ensenaron a declinar así mi
nom_bre: A}f~~so Reyes Ochoa Sapién Álvarez del
Casn~lo ~os." ~or otra parte, interroga al dios
amanllo ... p1d1endole explicación de ciertas simpatías chinescas, lo mismo impresas en mi cara que
en algunos toques de mi carácter".

realidad y que s_e idealice a los padres; simplemente, hay tal sentido de la proporción, de lo tangible,,que de ahí se eleva al respeto, a la memoria,
al sn~bolo. Por su temperamento, la madre es
amencana; el padre, europeo. Dos caracteres dos
almas, que decidieron un día caminar juntas' hasta la muerte. A Reyes, su padre le es arrebatado
en_la pri~erajuventud. El escritor queda vivamente impresionado por las charlas de la siesta con su
padre, cuando el primero es todavía un niño. y
~us perdurables estímulos aún son socorridos por
el en la edad adulta y en el otoño de su vida. Siempre se rebelará el hijo contra el trágico fin del
padre.: _en la última cita de este bloque, alude a
l~s en~dias de que fue objeto al tener atributos y
simpauas para la presidencia del país.4

Presencia griega
Para la criatura tan humilde de que vamos a hablar
no ~abrá que remontarnos mucho. Bastan y sobran
los titanes que han apadrinado a la raza humana: el
tonto de Epimeteo' que se ha pasado de tonto, y su
hermano el listo de Prometeo que se pasó de listo
como todos recuerdan. Aquél nos dio el peso del
pasado; éste, el solivio del porvenir... (p. 357).

Los padres
Estaba cortada al modelo de la antigua ama castel:ªºª· Hacendosa, administradora, providente, senora del telar y el granero, iba de la cocina a las
caballeri:as con un trotecito a lo indio, y por todas
partes Olamos el tintineo de sus llaves como una
presencia vigilante (p. 367).

... Era ~uy brava: capaz de esperar a pie firme, y durante anos, el regreso de Ulises -que andaba en sus
bregas- sin dejar enfriarse el hogar; capaz de seguir a
su_ Campeador por las batallas, o de recogerlo ella
misma en los hospitales de sangre... (p. 368).

Desarmaba nuestras timideces pueriles con uno que
otro grito que yo llamaría de madre espartana a no
ser porque 1o sazonaba siempre el genio del chiste
'

... E~ hilo de Ariadna participa en algo de la cadena,
es cierto; pero gracias a él escapamos del Laberinto ... (p. 400).

Ydel buen humor... (p. 368).

... No andamos solos: un dios nos acude, invisible .
Atenea camina junto al héroe, oponiendo a tiempo
su escudo ... (p. 413).

... y así, las sencillas charlas de la siesta cumplían el
doble prod.igio
· de devolverme ileso a mi padre y
de poblar m,· unaginación
·
'
con perdurables estímulos... (p. 401).
Cierto, como para los héroes de la tragedia antigua
~~
, grand eza acabaría en dolor y despertaría las'
coleras y las envi•d·ias ohmpicas.
,
También las humanas (p. 479).

◄

No es que en Aleionso Reyes haya carencia de la

za... ".

[ 11]

Alfons?, Rangel Guerra señala que "en varios de sus escritos
nos deJo Alfonso Reyes mención a la biblioteca paterna a sus
lecturas de aq~ella épo~a y a las lecturas de su padre". Entre
las lect~ras mas socorndas, el crítico regiomontano cita las
de ?th~n, Espronceda, Heredia, Cantú, Darío, Urbina... (El
testimonio y las renovaciones, Facultad de Filosofía y Letras
UANL, Monterrey, 2001, pp. 230-231).
'

�mos en el Tratado de Libre Comercio, el texto de
Reyes puede ser reivindicatorio. ¿Qué más
globalidad que la de la Nao de la China en pleno
virreinato? ¿Y qué más apertura que la de las antiguas culturas mexicanas, que posiblemente llegaron
a lindar con las andinas? El llamado de Alfonso Reyes, sin duda, coincide con el de su compañero ateneísta José Vasconcelos, en La raza cósmica.

... Solos Odiseo y Diomedes, dan muerte al espía
Dolón, al jefe Reso y a sus tracios, y regresan a las
naves aqueas con un refuerzo de caballos robados
al enemigo (p. 420) .
¡Qué forma de asimilar la cultura helénica! Algunos le han escatimado a Reyes este saber,, ~legando que no dominaba totalmente la gr~auca
y la sintaxis griega. Obviament~ que habna llegado quizás más lejos en el senudo y_la form~, de
contar con lo anterior. Pero lo supho con su mgenio y con esa compenetración de_ lo jónico, lo
dórico, lo corintio, el poder leer directamente a
Homero. ¿Cómo se advierte lo anterior? En la
exacta relación entre los acontecimientos de actualidad que le tocó vivir y esa mitología griega.
De alguna manera, nuestro escritor es un Prometeo encadenado; su madre viuda es Penélope que
espera a Ulises; y el hilo de Ariadna es ~~ recu~r?,o
que salva (mientras no se trabe en la idea fi}a ).
Al joven militar de su padre no lo acampana la
presencia trinitaria - porque Reyes no es crey~nte
profeso- , pero sí un dios invisible, desconoc~do.
Igualmente, la referencia del_ canto X de la !liada
con la acción militar del temente Reyes y su sargento, en Zacatecas, tiene perfecto paran_gón.
•Mire que haberse metido al terreno enemigo y
~evantar en vilo al coronelJáuregui, trayéndolo al
bando propio, fue toda una proeza, corno la de
Odiseo y Diomedes! 5

ht

1

... Soldado romántico de caballería, se le presentará en la vejez la oportunidad de sacrificarlo todo a
su juramento militar, y no podrá resistir a la tentación de tanto sacrificio ... (p. 409).

..

f)

1

... Mala es la guerra, y por mucho que se la legisle - y
peor si no se la legisla, como en nuestras luchas calamitosas- tiene que ser siempre cosa mala... (p. 441).
No siempre hablaba de guerra. Los temas de las
charlas eran variadísimos. Tratábamos de poesía y
de historia, que eran las lecturas predilectas de mi
padre... (p. 401) .

de aire andaluz, y parejas que se escribían cartas en
verso (p. 380).

&amp;gi,onalidad y globalidad
... Al fondo -contraste a la figura clásica- una Guadalajara romántica, en que se combaten iglesias Y
cuarteles; luna y nubarrones, cielo de rayos y campanas; calles penumbrosas como en los poemas d~
Espronceda; charros de guitarra y machete, vesudos de alamares de plata, el tacón alto, la espuela
sonora, el potro piafante, el lazo infalible; peleas de
gallos, ferias, cocinas afamadas; rejas con mujeres
s En Alfonso Reyes se cumple a cabalidad lo que dice el historiador Henri-lrénée Marrou: que "la erudición no es un fin
en sí misma, pero debe llegar a ser u_na de las ~en~es donde
la cultura de nuestro tiempo ha de alimentarse (Hzstma de la
educación en la antigüedad, Segunda edición en español, FCE,
México, 1998, p. 11). Y esto por su conocimient~ _de las l~nguas clásicas, como el griego y el latín, las que uuliza no solo
como adorno, sino constitutivamente.

... Mi arraigo es arraigo en movimiento. El desúno
que me esperaba más tarde sería el destino ~e los
viajeros. Mi casa es la tierra. Nunca me senu profundamente extranjero en pueblo alguno, aunque
siempre algo náufrago del planeta. Y esto, a ~esar
de la frontera postiza que el mismo ejercicio diplomático parecía imponerme. Soy hermano de ~uchos hombres, y me hablo de tú con gente de van_os
países. Por donde quiera me sentí lazado entre vm·
culos verdaderos (p. 362).
Poético es este texto de Reyes sobre su Guada·
laiara paterna, tan mexicana. "La raíz profund~,
::i
•
'inconsciente
e involuntana,
esta, en mi• ser mexi·
cano: es un hecho y no una virtud", señala. No se
. esta mex1cam
. "dad·, y, a la
puede ser universa1, sm
vez esta mexicanidad se ensancha al contacto con
' sangres, con otras v1S1ones,
•·
otras
con o t r as cultu·
ras. Ahora que la globalidad está de ~ oda~
creemos haberla descubierto quienes nos integra

[ 12]

... Proveía las mudanzas del tiempo y entendía los
rumbos y las estrellas; sabía esperar donde lo dejaban, y escuchar e interpretar las mil diminutas señales que hacen las cosas: lo que canta el pájaro, el
olor del viento, el ruidito que se oye de lejos, pegando la oreja en tierra, y si son ganados o son tropas ... (p. 453).

La fsUerra y la paz

; ):\
t.r

y los sacan a bailar un poco, aunque sin moverlos
de su lugar, como en tales danzas australianas que
se ejecutan con el u·onco y los brazos... (p. 442).

Hay que ver reflejados en estos fragmentos de
Parentalia su aversión a la fuerza militar, a la guerra. Alfonso Reyes queda anímicamente traumado
a causa de lo que experimentó con la muerte de
su padre. No quiere saber nada que tenga que ver
con violencia verbal y, menos, física. Esto explica,
con mucho, su reticencia por la política militante
ysu voluntario exilio diplomático. Entiéndase: no
es falta de compromiso; es, simplemente, necesidad de olvidar lo mucho que sufrió. Es una huída,
un escape el suyo. Esos son para él los viajes, las
misiones diplomáticas y la literatura misma, aunque esta última ya como vocación plena. Por otra
parte, la referencia a la cultura del general Reyes, su
padre, resulta ser una forma de llamar la atención
sobre el romanticismo de una clase militar en extinción, enseñada para el sacrificio y la lealtad.

La naturaleza y su observación
··· Tal vez los árboles se contenten de no moverse
por lo mucho que contemplan y sueñan. Los pájaros les cuentan las extrañas aventuras del vuelo, y
con oírlos se satisfacen. Las brisas les hacen guiños

Resulta también muy poético el primer texto. Este
es justamente el valor de Parentalia: que son recuerdos bellamente escritos. Porque todos podemos intentar escribir algunos recuerdos de nuestra vida, pero no corno los de don Alfonso; no con
la misma fuerza e intensidad; no con la misma fina
prosa que las eleva a otro plano. Alfonso Reyes se
identifica con el amor que su padre manifestaba
hacia plantas y árboles, flores y frutos. Narra incluso la anécdota del padre iracundo, cuando uno
de sus subordinados militares tala innecesariament.e un árbol que da sombra a la tropa. Y el segundo
texto refiere al edecán Rendón, gente que, como
Tiburcio Cháirez, perteneció al 6º. Regimiento,
comandado por el general Reyes.

Los indios
Finalmente, la conducta del triunvirato y sus amigos, aliados aquí al gobernador Ortiz, contra los
indios yaquis y mayos, residentes de mucho tiempo atrás en la región de Sonora, provoca resistencias y sublevaciones que hubieran podido evitarse
con espíritu de justicia, merced a la buena disposición que estos indios llegaron a demostrar, y la
verdadera cooperación que pronto prestaron al
general Reyes, cuando los sumó a las fuerzas federales como auxiliares voluntarios de la campaña
contra los apaches... (p. 467).
¿Qué postura habría asumido Alfonso Reyes
frente al conflicto chiapaneco de los noventa, aún
vivo, y, en general, frente a los usos y costumbres
indígenas, dentro de un sano Estado de Derecho?
El texto anterior nos lo deja entrever. Reyes distingue perfectamente entre los indios nómadas
que fueron empujados al sur por el avance del
blanco en los Estados U nidos, y aquellas etnias que

[ 13]

�se han asentado aquí desde hace muchos siglos y
que forman parte de los antiguos mexicanos. Entiende, pues, el escritor que éste fue territorio de
frontera y tierra de guerra viva, pero que el indio
nuestro, el actual, merece un mejor trato y condición, incluso porque cooperó a la ansiada modernización.

A manera de cierre

Ha escrito el cubano Raúl Roa en la revista Bohemia, que "su niñez discurrió a la sombra morada
del cerro de La Silla, punto de arranque, según
propia confesión, de toda su geografía y base de
7
sus andanzas por el mundo".
~Lo que hemos podido antologar, de manera
muy fragmentaria, parece ser suficiente como para
mostrarnos estas raíces que Roa señala y que esEl lenguaje coloquial
tán presentes a todo lo largo de su primer libro de
recuerdos, de vivencias.
Y el viejo vuelve al jacal diciendo:
Hay un gran respeto y amor a estas raíces familiares; la imagen de los padres viene una y otra vez
- No parecen mala gente. Pero no les den mucha
a la mente, siempre en noble gratitud; la presenconfianza, muchachas, porque estos de tropa son
cia griega es, no fingimiento y alarde de erudición
muy relajas (p. 440).
libresca, sino necesidad vital de reconocer la cultura mediterránea de nuestra placenta cultural;
-El alacrancito ha de haber estar enfermo -me delo regional es condición y cifra de lo universal; la
cía mi padre- . Después de picarme, se quedó muerpaz no es ausencia de guerra, sino impulso corto (p. 441).
dial de humanidad; la naturaleza es casa del ser
concreto; los indios son la expresión más consu- ¡Mire, viejo de la grandísima! Que le den un mamada de estos orígenes que entroncan a la distanchete y, si es hombre, fájese conmigo... (p. 444).
cia; y el lenguaje coloquial no es sino la forma más
sencilla de comunicar ideas, sentimientos y afec¡Qué bonito era Bernal
tos.
en su caballo oscuro!
Parentalia es un buen texto para no olvidar nuesDe miedo de la Acordada
tro origen americano, mexicano, norestense. Y
se puso a fumar un puro! (p. 459)
estas líneas no han pretendido sino invitar a la lecNo menos interesante es lo que se refiere al manejo
del lenguaje popular. Quien conoce otros textos de
Alfonso Reyes pero no éste, pudiera pensar que existió por parte del escritor regiomontano una suerte
de distancia entre el lenguaje culto y el popular, a
fin de que este último no se contaminase con el excelso, el elevado, el sublime verbo de dioses y héroes. Nada por el estilo. Reyes-como advierteJames
Willis Robb, un consagrado investigador alfonsinomaneja el folklorismo del idioma; "... el rico tesoro
de dichos y refranes". "Como en Góngora y Lope y
otros refinados espíritus hispánicos admirados por
Reyes, su interés por las ideas abstrusas o su delicada sensibilidad a los valores estéticos, nunca lo alejan del ambiente familiar e íntimo de los amigos
que le rodean, ni del contacto con el elemento po6
pular y diario que radica en su cultura".

6

tura directa del texto alfonsino, la que no puede
evitarse, si lo que se busca es justamente ir a la
fuente, ir al texto directo, ir a Reyes.

7

lo utiliza el escritor de manera acertada. Así, en Junta de sombras, además de lo que hemos seleccionado de Parentalia, utiliza este modo expresivo. Ver: James Willis Robb, El estilo dt
Alfonso Rqes. Imagen y estructura, Primera edición, FCE, México, 1965, pp. 98-148, passim, y p. 109, especialmente.
"Altitud y actitud de Alfonso Reyes", de Raúl Roa, en Páginas
sobre Alfonso Reyes, Vol. U, Segunda parte, Alfonso Rangel Guerra (comp.), Primera edición, El Colegio Nacional, México.

Para Robb, dentro de los distintos modos estilísticos -cienúfico, culinario, plástico, heráldico, mitológico, dramático,
cinemático y metamórfico-, el popular mantiene alto valor y

[ 14]

Alfonso Reyes y la poesía
CIMargarito Cuéllar

Dibujo de Armando López

SIEMPRE HE PENSADO que a estas alturas del siglo para

leer a fondo a Alfonso Reyes se requiere al menos
una beca de varios años. y es que Alfonso Reyes
fue todo lo contrario de Julio Torri, a quien tanto
evoca en sus textos y elige como destinatario de
numerosas cartas. Mientras el saltillense escribe a
c~entagotas, el regiomontano universal escribe a
taes~ Ysiniestra sobre todos los temas y casi no
y genero que se le vaya vivo. Torri el solitario
pule pequenas
- Joyas
·
a las que el tiempo se ha en~argado de dar su propio brillo. Su discurso es
:~:, profundo y lúcido. En cambio, Reyes el tro. ndos se preocupó por su memoria futura e
hizo
• de su obra un monumento que a veces resulta impenetrable.
El nombre del autor de Ifigenia cruel además
d.d
e ser un arti'fiICe de la literatura del siglo' XX ha
scos
1 o prom
r . otor, sm. proponérselo, de que no 'poartiii~ H.1.cos de rancho se pongan trajes de luces
c I ic1ales y salgan al ruedo como herederos de la
u,tura alfonsma.
· En estos casos, Alfonso Reyes es
m~r:~d~cto de ci~ que de lecturas en serio.
gmen en Mexico ha tenido conciencia de

su oficio como escritor, es precisamente Alfonso
Reyes. El propio Reyes remite sus inicios, al menos los que le merecen dar principio al museo de
sus obra! completas, al impulso de los traicioneros 17 anos; esto es, al año de 1906. Reyes delimita es_te arr~nque como la "prehistoria", a la que
conu~uara la edad pastoral o neolítica, relegando la ~po~a paleolítica de su obra a "la piedad de
las rehqmas caseras". Alfonso Reyes confiesa luego que lo: primeros manuscritos de sus versos los
parafraseo a la edad de 11 años. Tarea fructífera e
mcansable que se prolongó hasta su muerte en
l 95~ y q~e fue del estudio de la cultura helénica a
la h1sto~a y la teoría literaria, pasando por divers~ estac10nes de la creación; entre ellas, la poes1a, el cuento y el teatro.
Ya en 1928,Jorge Cuesta, singular ensayista del
grupo ?e los Contemporáneos, destaca en su controv~ruda Antología de la poesía mexicana moderna
que _... R~y_es se ~p~rta de la literatura de pastiche,
del eJerc1c10 retonco y aspira a la conquista de 1
pers~nali.dad" . Para Cuesta, la obra de Reyes estáa
...onentada dentro de la precisión del lenguaje

[ 15]

�todo velo de confesión que ponga en peligro su
de Góngora y dirigida, al mismo tiempo, hacia la
reputación de hombre serio, con aspecto de bomúsica del silencio de Mallarmé". Viniendo de
nachón cuando ya el pelo ha huido de su cabeza y
Cuesta, un crítico en el estricto sentido del térmide erudito meditabundo en el escudo protector
no que no perdió el tiempo por halagar en vano y
de su Capilla Alfonsina.
cuestionó en cambio a los espíritus chocarreros
Vista en conjunto, la poesía humorosa de Rede su tiempo, estas palabras conforman un juicio
yes suma una buena cantidad de páginas. La poecertero, y merecido, a la vanidad alfonsina.
sja humorosa y sus textos de ocasión le dan al auEs probable, como dice Adolfo Castañón, que
tor de "Romance del Río de Enero" un lugar imlos mejores lectores de Reyes estén por nacer apeportante como buen versificador. Un versificador
nas. O la obra de Alfonso Reyes es demasiado granque conoce su oficio, que tiene oído y que lo misde e inmortal que sepulta las mejores intenciones,
mo se apoya en Góngora que en Quevedo y en
o los lectores de este fin de siglo vamos muy de
Mallarmé. Cumplidos apenas los 22 años escribe
prisa y sin tiempo para detenernos en monumenen Sátira de la Compiña:
tos, museos y maestros de ceremonias.
Desde cualquier ángulo y género que se le vea,
Ya mis amigos censores
la obra de Alfonso Reyes es disfrutable. Es un aume alzaron pendencia y guerra,
tor de consulta más que de cabecera; un hombre
porque quieren que las Musas
de razones humanas y reflexión permanente; sus
caminen con andaderas.
ocios y ratos de jerga, lejos de emborrachar, transmiten la voz de un padre amoroso, paciente, arA 1918 se remonta el cuarteto de esta Fonética:
mónico, en complacencia con los ángeles, impenetrable a los demonios, como ha señalado
Ayer, gritando una muchacha: -Jaime!-,
Octavio Paz, y embelesado en un mundo en el que
desde un balcón, al tiempo que pasé,
la letra y la vida son la misma canción: "No distinsorda la 'Jota", sólo dijo -¡Aime!-,
go entre mi vida y mis letras ... con lo único que no
y, por engaño de la voz: -¡Ay me!
transijo es con el mal oficio, con la técnica deficiente", dice al pie de sus Romances sordos.
Hay fragmentos del museo alfonsino que parecieComo es sabido, la poesía de Alfonso Reyes se
ran dedicados a los tiempos actuales, como esta
reúne bajo el título de Constancia poética en el tomo
Tonada del acero de la mañana en verso blanco:
X de las Obras comp!,etas publicadas por el Fondo
de Cultura Económica. Comprende seis apartados:
Del árbol de los poetas
Repaso poético (1906-1958), Cortesía (1912-1958) ,
ruedan hojas a la calle:
Ifigenia cruel (1923), Tres poemas (1917-1931),]orpapeles que aún no borra
nada en sonetos (1912-1956) y Romances sordos.
la escoba municipal.
Esta abundante obra, más de 500 páginas, es lo
que queda de un ejercicio poético de más de 50
Adolfo Castañón dice que Ifigenia cruel y Visión dt
años. Es la de Reyes una poesía libresca, tradicioAnáhuac son dos de los mayores poemas en verso
nal en el mejor sentido del término, de álbum,
y en prosa escritos en el siglo XX. Se soslaya en la
servilleta, cumplido y agradecimiento en muchas
madurez y profundidad de Ifigenia cruel. Sin duda
de sus páginas y de humor sordo en otras.
tiene razón. Aunque por alguna causa yo siempre
Reyes tuvo contacto pleno con las vanguardias
he preferido la poesía juguetona del buen Alfonliterarias de su época, pero de alguna manera su
so. Con José Joaquín Blanco, sus Obras comp!,etas poesía no refleja la novedad de éstas. Prefirió el
"plan suicida de su monumento a la ilegibilidad"escudo protector de lo clásico al pozo sin fondo ·
las llama, me parecen excesivas y a veces impenede la vanguardia. De este inagotable quehacer dan
trables.
muestra innumerables sonetos, una buena cantiSigo prefiriendo párrafos provocativos como
dad de décimas y no pocos romances. Su oído se
esta Contra jerigonza:
dio más a la armonía que a la estridencia. Cuando
se deja seducir por el canto de las sirenas apenas
se insinúa, el ropaje de la pureza literaria cubre

.[ 16]

De la purga o lamedor
que los físicos fabrican
o de la explosión impúdica
que obra la lavativa,
no sé qué humores revueltos
con resabios en botica
revientan hoy de las letras,
que no por eso se alivian.

Pues hete que los políticos
andan por la rebatiña
porque dicen que no dicen
lo que dicen que decían.
Hete que casi revientan
de embustes los periodistas,
Yno hay respeto al decoro
de vecinos y vecinas.

Por puntos encontrará,
quien al estudio se aplica,
términos sesquipedales
y una j erigonza inicua
volcados de la redoma
de lenguas mal traducidas·
empañados los sabores
'
ya de las palabras mismas;
toda una Babel confusa
que a la otra pone envidia;
Yal cabo tan tos dislates
'
que la cuidada Castilla
'
madre de unas veinte Américas
.
'
no acierta a lograr sus crías.

Hete que los mozalbetes
la gramática descuidan
Yse vuelven escritores
por arte de brujería.

Justificándose
en Marcial' Góngora, Sor J uana,
M
,
all~rm~ ~ Rubé? Darío, Reyes recopila en Consdedicatorias plasmadas en a'lbumes
dtancia- poetica
•
e senonta~ y otros cumplidos sociales. Si en pro~ recupero para la posteridad ilusoria discursos
impr?visa~os, apuntes, diarios, cartas y saludos, en
poesi~ no iba a ser la excepción. Así explica R
su acutud: "Desd e ahora te digo que quien canta
eyes
en do de pecho no sabe cantar; que quien sólo
en ver~os para las cosas sublimes no vive la
ne!ade~ vida de la poesía y las letras sino que las
. postizas como adorno para las fiestas".
S1g~ prefiriendo entre mis subrayados versos
como estos de "El tiempo de Protrombina":

:ta

J?sé J~aquín Blanco baja de su pedestal a Reyes,
sm
su grandeza·• "Ahurren 1os
d' deJar de reconocer
.
iscursos del diplomático y del académico, las llamadas a la p~dencia del pontífice, las salutaciones d~l embajador, las cortesías engoladas del contertulio ceremonioso".
En_fin, hay Reyes para rato: para aburrir y para
r~flexionar, para cocmar y parajugar, para dar lecci~~es de moral y para_ extasiarse en el purismo
clasico, para evocar la mfancia y resignarse a la
muerte;_para recorrer el mundo con sus apuntes,
e~golosmarse con los chismes, el río de lamentaoones y penurias que ahogan sus cartas y hasta
para hacer casas y puentes con sus veinticuatro
tomos.
. M'as pru~entes y sabias me parecen estas precis10nes de Vicente Quirarte: "Alfonso Reyes es el
roble sereno, en apariencia ajeno al movimiento
per? a salvo de la hierba mala, lejos de las preocu~
pac10nes y los destellos súbitos, echando sus raíces poderosas en la tierra que sigue fecundando.
Aprendamos a gozar su sombra".

[ 17]

�Algunos rasgos geniales
en la crítica de Alfonso Reyes

Reyes: hay que enseñar a leer
con Virgi1io

CI Alicia Reyes

CIJosé Carlos Méndez

TRES PASOS HAY QUE SEGUIR para emprender

la crítica:
impresión, exégesis y juicio. Sin impresión -véase sensibilidad para apreciar una obra literaria- no puede
haber crítica. La exégesis nos hablará del método a
seguir para enmarcar la obra en su concepto histórico psicológico, lingüístico o preceptivo, etcétera. ¿Y
el juicio?, como opinara Alfonso Reyes, ése representa la corona de la crítica. No siempre se logra y, en
general, hay que alcanzarlo para que nuestra crítica
no se convierta en una simple reseña...
El primer libro en prosa de Reyes, Cuestiones estéticas, 1911, delineará ya al ensayista y crítico futuros.
En 1912, el Bulwtin de la Bibliotheque Americainepublicaría un texto de Jean Peres. Y dice Alfonso Reyes:
"Este crítico sin desconcertarse ante la apariencia
fragmentaria del libro, acertó a seguir su nervio central, aproximadamente como yo mismo lo hubiera
hecho". 1

Como yo mismo lo hubiera hecho... Sí, porque este
crítico inteligente asevera: "Lo antiguo y lo moderno se mezclan en el libro de Alfonso Reyes, y las dos
divisiones de su obra, Opiniones e intenciones, expresan bien el movimiento de un pensamiento que se
hace primero comprensivo y receptivo para volverse
después más doctrinario." Un pensamiento comprensivo y receptivo que limará, más tarde, el modo
doctrinario -digo yo-. ¡Virtud maravillosa donde la
"sonrisa" engalana y embellece!
Por ejemplo, cuando Reyes nos habla de Gómez
de la Serna y sabe coronarsu crítica con las siguientes
palabras:
Ramón:
Hijo de tu pueblo, golfo intelectual de la villa y Corte:
bajo la gorra sospechosa de tu ironía, te veo escabullirte, saltando sobre el "Carolus" de la calle empedrada,
2
con la navaja de escribir en /,a mano...

las Obras compwtas de Alfonso Reyes. No hay renglón
perdido, todo atrae y enamora. Una vez leído en su
totalidad, podríamos abrirlo al azar, como quien abre
la Biblia y toparnos con Fósforo y su crítica cinematográfica (Alfonso Reyes y Martín Luis Guzmán serían
los pioneros) o bien, detenernos ante lo que él llama
la Novela Bodegón3 y empieza por señalar: "El título
de esta novela corresponde a lo que, en español,
podría ser, por ejemplo, El duro sevillano y tratara de
un mal sujeto de buena presencia. Cu ando
Apollinaire era un niño, corría por Europa una
moneda suiza en cuyo escudo aparece una mujer
sentada: era una moneda falsa; había que conocerla
para no recibirla ..." " .. .Ya ha comprendido el lector
que la protagonista de esta novela, Elvira, la fem!Tli
assise es una pájara de cuenta".
De acuerdo, el tema es de lo más interesante, mas
lo que llama mi atención es el modo comparativo de
Reyes para hacernos ver la diferencia entre la novela tradicional y la moderna. "Apollinaire se vale de
un sistema muy fácil para injertar, en el cuadro central sus cuadros disgresivos: ya a través de la charla
de un personaje, y escondiendo u n relato d entro de
otro (como en las colecciones de cuentos árabes);
ya por una transición brusca, no explicada ni justificada ... ya por una degradación de tonos qu e recuerda esos abanicos de matices, esas olas evanescentes
de calor mediante los cuales el pintor cubista va, desde una mejilla, hasta un frasco de vidrio en que se
refleja (o irrumpe) un coche que pasa por la calle...".
Lección cubista, tanto desde el punto de vista 1~
terario como pictórico ... Reyes, hombre de su tiero·
po, que sabe desentrañar los misterios creativos o

base de su palabra bella.

Notas
1

En efecto esa "navaja", no la pluma, va marcando
el ritmo del estilo de Don Ramón y podemos comprobarlo en sus Greguerías o en otros textos.
En este ensayo, no pretendo sino despertar la
curiosidad de los lectores y remitirlos al tomo 4 de

2

Ver Alicia Reyes: Genio y figura de Alfonso Reyes, Fondo de Cultura Económica, 4a. edición, la. reimpresión, 2001.
El subrayado es mío.
Guillaume Apollinaire, "La Femme Assise", París. La Nouvelle
Revue Fran1;aise, 1920, 8, 268 pp.

[ 18 l

Dibujo de Armando lópez

Los educadores no deben olvidar que la
lectura de Virgilio cultiva -para todos los
pueblos- el espíritu nacional.
Alfonso Reyes
HACE SETENTA Y oos AÑOS, don Alfonso Reyes hizo una

pr~pueSta que, si se hubiera realizado, México no
sena lo que es hoy: un país de pocos lectores (problema que afortunadamente hoy se está tratando de
superar mediante los programas de promoción de
la lectura).
La pr~puesta de Reyes, formulada de manera clara Ys:ncilla en su Discurso por Virgi,lio, sigue vigente:
ensenar a leer a los niños en las escuelas primarias
con las 0 ~~ de Virgilio, el gran poeta latino a quien
Dante Ahgh1en· e r1g10
., para que lo guiara en su viaje
por el Infierno.
v· L_o_que Reyes sostiene es que, con la lectura de
tr~ ho, uno goza la belleza del poema y se apropia
a.l,mismo tiempo, d e dos mil años de cultura. Refi-'
nendose a Virgilio, Reyes dice:

Quise comprobar en mí mismo que también es mío su
recuerdo, también es mío el patrimonio de su poesía y
todo el arrastre de cultura que ella supone. Desde el
fondo de dos mil años sube un estrépito de armas, alternando con un suave rumor de lágrimas y canciones. ¿Acaso ese murmullo, ese ruido de hombres, que
brota d~ los versos _latinos, no es el mismo que llega
hasta m1 desde la historia?
Claro, la pregunta que surge es: ¿cómo? Es decir
¿~~mo ense~arle a un niño a gozar la poesía de Vir~
g¡ho y, ~l mismo ti~mpo, cómo ayudarle a que descubra como apropiarse de esos dos mil años de cultura que están en la Eneida?
En cuanto al goce de la poesía, el asunto estriba en
leer el poema en voz~~-_Desde luego, esto exige del
maestro o del lector d1Cc1on, entonación, ritmo, emo-

[ 19]

�Dibujo de Elviro Gascón

ción ... Luego se pasa al significado (y significados) de
las palabras, de manera que todos los niños sepan lo
que el poema dice. Después se analizan las metáforas,
hasta llegar a ver el significado del poema.
Ahora bien, todo lo anterior se facilita -aunque alguien pueda pensar lo contrario- si se considera que
Reyes proponía que a los niños se les enseñara a leer
el poema en latín (por lo que veremos más adelante).
En cuanto al irse apropiando los niños de los dos
mil años de cultura (en realidad muchos más), la cosa
es más sencilla. Como es sabido, todo gran poema -y
toda gran obra literaria- tiene varios niveles, siendo el
más general y accesible el del argumento, el de la historia que se cuenta. Las aventuras emocionan a los
niños y despiertan y estimulan su imaginación, y en el
caso de la Eneida lo que se cuenta son las aventuras de
Eneas, el héroe troyano que arriba, tras naufragios y
otras peligrosas y emocionantes aventuras a las costas
de Italia, donde habrá de enamorarse y donde, tras
mil y una peripecias, fundará Roma. Desde sus primeras líneas de la Eneida nos atrapa:

r

Canto las empresas bélicas, canto al héroe que, prófugo por disposición del hado, fue el primero en llegar,
desde las costas de Troya, a Italia, a las riveras de
Lavinio. Largo tiempo fue juguete por tierra y por mar
del poder divino, a causa del pertinaz rencor de la
implacable Juno. Mucho hubo de sufrir también en
guerras, hasta que fundó una ciudad y estableció sus
dioses en el Lacio, de donde provienen la raza latina,
los padres albanos y los muros de la excelsa Roma.
Recuérdame, musa, las causas de tan prolongado penar: recuérdarne por qué ofensa a sus designios o por
qué resentimiento empujó la reina de los dioses a un
hombre, insigne por su piedad, a pasar sin interrupción de una a otra desventura, a soportar tantas fatigas. ¿Tanta cólera cabe en el ánimo de los dioses?

Bueno, así empieza la Eneida. Aquí ya hay belleza,
belleza en las palabras utilizadas y belleza en la forma en que están empleadas, sobre todo en ese ¿Tanta cólera cabe en el ánimo de /.os dioses?
Veamos ahora lo de la cultura contenida en el
poema. Es claro que a los niños lo que más les interesará de la Eneida son las aventuras de Eneas, así
que al explicar este fragmento inicial hay que empezar por ver quién era, quién es Eneas, lo que nos
lleva a la Guerra de Troya, es decir, a la Ilíada, yya
estarnos en Homero, en Grecia, y en mucho más de
dos mil años de cultura. Aquí, la manera de transmitir esa cultura es recurriendo a la historia y a la mitología, a la geografía, a la ciencia de aquella época ya
su desarrollo, a la astronomía, la economía, las costumbres, el arte, ese imperecedero arte griego. Sígase en un mapa y en un globo terráqueo el itinerario
de Eneas. Muéstrese, con transparencias, cómo eran
los barcos de la época, explíquese cómo estaban construidas esas "cóncavas naves", véase cómo se orienta·
ban los pilotos (ya se hablará o se habrá hablado del
piloto Palinuro, el piloto de Eneas) y cómo sabían
leer en las estrellas; de qué vivían griegos y romanos,
cómo estaban organizadas sus sociedades, cómo eran
sus ciudades, sus templos, sus dioses.
Y todo esto alternado con la lectura, en voz alta.
Tómese el escudo de Eneas, ese maravilloso escudo que, semejante al que tuviera Aquiles, labró el
dios Vulcano, y se tendrá un bellísimo pasaje, de \os
que más despiertan la imaginación, y se tendrá tam·
. bién toda una síntesis de historia pasada, presente Y
futura de Roma:

[ 20]

En él había representado el dios ignipotente, sabedor
del destino reservado a las edades futuras, toda la historia de Italia y los triunfos de los romanos; en él se veía
todo el linaje de la futura descendencia de Ascanio [el
padre de Eneas] y la serie de sus grandes batallas. [...]

Entre las imágenes se extendía la del hinchado mar,
cuyas olas de oro se coronaban de blanca espuma.
Surcábanlo en torno delfines de plata, formando
raudos giros y batiéndolo con sus colas. En medio se
veía_n dos escuadras de ferradas proas y la batalla de
Awo; toda la costa de Leucate hervía con el bélico
aparato que reverberaba en las olas de oro. De un lado
se ve a César Augusto, de pie en Jamás alta popa, capitaneando a los ítalos, con los padres de la patria, el
pueblo, los penates y los grandes dioses; de sus fúlgidas
sienes brotan dos llamas y sobre su cabeza centellea la
estrella de su padre... [... ]
Todas estas cosas contemplaba maravillado Eneas en
el escudo de Vulcano
.. ,
.
' don de su madre ' y regocuandose con la Vista de aquellas imágenes, cuyo sentido
ignora, échase
al hombro la fama y los hados de sus
.
descend1entes.

Don Alfonso, que da más explicaciones al respecto,, quería el latín para todos porque sabía que el
latm es un~ llave (la otra es el griego) para acceder a
las hu~a,?1dades, esas humanidades que Reyes veía
y_quen~, como el vehículo natural para todo lo autoctono , precisando que "el espíritu mexicano está
en el color que el agu_a _l~tina, tal como ella llegó ya
hasta nosotros, adqumo aquí, en nuestra casa al
correr durante tres siglos lamiendo las arcillas r~jas
de nuestro suelo".
En_su Discurso par Virgi,lio, Reyes hace muchas otras
r~flexion_es_ profundas sobre la importancia del latm, la laumdad y el latinismo, así como sobre la lectura y la edu~ación, lo que el lector interesado puede ver recurnendo al texto.

Virgilio y el patriotismo
Otra cosa: c~rno lo saben los maestros (0 lo sabían
los maestros de antes"), la lectura y su gozo se enriquecen mucho cuando se dramatizan con los alumnos los muchos pasajes dramáticos de los grandes
poemas épicos. Dicho esto, veamos las líneas finales
de la Eneida:
Esto diciendo, húndele, ciego de ira, la espada en el
pech~. U~ frío de muerte desata los miembros de Turno, e md1gnado su espíritu, huye, lanzando un gemido, a la región de las sombras.

Enseñar latín
En cuanto a las objeciones (que me imagino vigentes
hoy) _que se le hacían a Reyes sobre el enseñarle latín a
los mnos en 1~ escuelas primarias (urbanas y rurales),
don Alfonso dice, en su Discurso... :
!n cu~nto a decir, con algunos, que el preocuparse
el laun es poner a declinar durante años a los chicos
del campo --qmenes
·
, necesitan
. arado
por ah ora solo
alfabet.o '. Jª
· bon-,
,
,
sena una burda caricatura, un des-'
c~noc1m1ento completo de la jerarquización de estu::~~ que exige to~a educac_ión nacional, y de la flexiad que necesita todo sistema aplicable a un pueblo heterogéne
·
.
o,. una caba1ignorancia
de las transformaciones que eI ti empo opera sobre los niveles cultura1~s en un país sometido a un régimen acertado. Tal
actitud co nducma,
· , en suma, a decretar la abolición
total del saber humano, por mal entendida piedad para
1?s analfabetos que antes y ahora han abundado en la
lierra· Funesta
· , Ysensiblería ridícula todo
ell
.
co nfusi~n
a ~- Consiste _nuestro ideal político en igualar hacia
rnba, no haoa abajo.

Rey~s escribió el Discurso par Virgi,lio por invitación del
G~bie~o de México, que quería celebrar el segundo
rrulenano del po~ta latino Publio Virgilio Marón (70
a.C.-19,_ a.C._). Sm embargo, no es un trabajo decircuns_tancias, smo un trabajo que aprovecha la circunstancia
.
de
. para elevarse a grandes alturas• CoIlSeJero
presidentes, _de secretarías de Estado y de instituciones, R~yes dice, al inicio del Discurso... :" ... no temo
por rm c_uenta y riesgo, añadir propósitos al propósit~
del Presidente".
. Reyes fechó el Discurso... en agosto de 1930, en
tle~~os en que era Presidente (interino) de México
~miho Portes Gil, cargo al que arribó debido al asesmato _del presidente electo Álvaro Obregón. Eran
pues tlempos difíciles, en muchos sentidos, y con
pen~~d_a y clara inten_ción, Reyes destaca el aspecto
patnotlco. de la poesia de Virgilio, en particular el
de la E~da, poema épico creado explícitamente
para legiurnar y exaltar a Roma:
La l~ctura de Virgilio es fermento para la noción de la
patna, y a la vez q~e modela su ancho contorno, lo
llena con el contenido de las ciudades y los campos la
guerra y la agricultura, las dulzuras de la vida privad.a
lo~generosos entusiasmos de la plaza pública, dand~
as1 una fuerte arquitectura interior al que se ha educa~º en esta poesía. Llevando un Virgilio, se puede bajar
sm temor a los infiernos.
~n cuanto a l~ l~~tura en general, Reyes destaca las
vutudes de Virgiho -el prodigio que obran sus versos- sobre otros textos:

[ 21]

·:· nunca podremos pedir a la enfermiza sentimentalidad (...) de ciertas lecturas escolares, como el Cuore, la

�con fuerza, en el propio Discurso...: ''Y ?ecir que todo
to no importa al pueblo es tan puenl como querer
~
. d
otra vez que la ciencia sea privilegio e una casta
sacerdotal".
.
El asunto es claro si se ve desde la perspectlva de
cuál de los tornos de sus Obras Comp!,etas decidió
:yes incluir su Discurso por Virgilio y el Apéndic~ solne
Virgilio y América: en el torno XI, torno organ~zad~
p_or el propio don ~fonso_ y qu~ agrupa tres libros.
Ultima Tul,e, Tentativas y orientacwn~s, y No ha! tal lugar. .. El Discurso y el Apéndice virgilianos los mcluye
en Tentativas ..., al centro del tomo.

tónica moral, la honda ráfaga confortante -~ica de
semillas de historia-; de altos ejemplos que siempre
inspiraron a los hombres; de nombr~~ pro_pios que, a
fuerza de frecuentarlos la imaginacrnn, uenen ya el
poder de remover lápidas en l~s tumbas'. de hechos y
figuras con cuyo contraste se miden l_as virtudes-, que
brotan de una sola página de la Eneida...

La cuestión de la cultura
La cuestión de la cultura fue algo que apasio~ó y
preocupó a Alfonso Reyes a lo larg~ ~e toda su vida.
La cultura corno estudio, como pracuca, como cr~~ción, corno proyecto. y para México -y para Arnenca-quiso Reyes la más alta cultura. Para_Reyes, la
cultura no es un adorno, sino una necesidad'. porque es lo que nos permite ser hornbr~s y conunuar
siéndolo en condiciones cada vez meJores:

Reyes y sus Obras Completas

La cultura no es, en efecto, un mero adorno o cosa

adjetiva, un ingrediente, sino un element~ consustancial del hombre, y acaso su misma sustanoa. Es el acarreo de conquistas a través de las cuales el hombre puede ser lo que es, y mejor aún lo que h~ ~e- llegar a ser,
luchando milenariamente contra el pnrrnuvo esquema
zoológico en que vino al mundo, como enjaulado. La
cultura es el repertorio del hombre. Conservarla y continuarla es conservar y continuar al hombre.1
Reyes siempre insistió en que América había
llegado tarde al banquete de la cultu:a, Y~ue por
tanto tenía que dar saltos -y hacer smtes1s- para
ganar el tiempo perdido y senta~se a ~a mesa y
hablar de tú a tú, aportando y ennqueciendo esa
cultura universal. y él creía que el medio para lograrlo es el estudio de las humanidades y de su_s
clásicos (sin desdeñar lo demás). Es desde aqm,
desde esta perspectiva y en este horizonte que
Reyes concibió su propuesta de ensenar a leer a
los niños con Virgilio.

Para comprender mejor lo anterior hay qu~ ha~:r
notar el cuidado que puso Reyes en la p~bhcac1on
de sus Obras Comp!,etas (y no por vanidad, smo por la
conciencia que tenía de su proyecto cu~~ral, un proyecto cuyo propósito era hacer de Mexic~ una nación culta, moral, justa, creativa y matenalment~
desarrollada). En una carta titulada Carta a d_o~ ~m1gos2, fechada en París en ener~ de 1926 Ydmgida
simultáneamente a Enrique Diez-Canedo (en Madrid) y a Genaro Estrada (en M~xico)' l~s dice _que
"andada más de la mitad del cammo, va siendo uempo de poner un poco de orden en los papeles", les
pide que sean sus albaceas, en caso de que muera,y
les describe en detalle el proyecto de sus Obras Comp!,etas: qué debía ir en cada tomo, en qué orden y
por qué. En vida, Reyes alcanzó a dejar listos para la
imprenta hasta el tomo XV de sus Obras.
En su ensayo "Alfonso Reyes com? editor de s~
propia correspondencia", que se pubhca en esta ~d1ción de Armas y Letras, Leonardo Martínez Carnzales subraya que el ejercicio literario de Alfonso Reyes es un ejercicio:
... que se despliega con la convicción de que el ~scritor
es el ciudadano de una república obligado a rendtr c~~stancia y ejemplo ante sus semejantes mediante el aliñ~
de su obra. y para ello, es obvio, no sólo hay que escnbrr
esa obra, sino preservarla, ordenarla, ·mscn'b'lfla en la
vigencia de un orden social, atenerla, contenerla en una
tradición. Este empeño reclamaría casi completament~
. · res1·dencia meXJ-,
a Reyes durante los años de su defininva
cana. Desde nuestro punto de vista, el momento mas
notable de la conducta conservadora, legislativa y o~
.
nizadora de Reyes ante si, mismo
rad'ica en la planeac1on
y edición de sus 0/Jras Completas...

Por esto es que Reyes quería las humanidades p~ra
todos, y quería que se rescatar_a el pasa~o hum~msta
de México (el periodo colomal, todavia satamzado
en ese tiempo por los liberales jacob~nos, y en cufo
rescate serían fundamentales, una decada despues,
los hermanos Gabriel y Alfonso Méndez Plancarte).
y a ciertas objeciones al respecto, Reyes responde,

i

Para inaugurar los "Cuadernos Americanos", publicado en 1942
e incluido en el tomo XI de sus 0/Jras Completas.

2

[ 22]

. y dif. erenczas
· (Qumta
· sme· ), tomo IV de
Recogida en Simpatzas
sus Obras Completas.

Considerado esto, queda clara la importancia -y la
vigencia- que Reyes le daba a su Discurso por Virgi,lio:
un instrumento clave para el logro de un proyecto
cultural de alto nivel para México, pues estaba pensado nada menos que para los niños, que son la
mayor reserva de las naciones. El Discurso por Virgi,lio
fue una idea vivida y experimentada en su mente.
Como anotamos arriba, el tomo XI de las Obras
Comp!,etas de Alfonso Reyes está estructurado en tres
libros: Última Tuf,e, Tentativas y Orientaciones, y No hay
tal lugar. .. El primero comprende ensayos escritos
entre 1920 y 1941, y giran en torno al hecho de que
antes de ser realidad el Nuevo Mundo fue una idea,
un sueño, una hipótesis de poetas y filósofos que
deseaban e intuían un mundo nuevo en el cual continuar y mejorar una sociedad justa dificil de mantener en la Europa del siglo XV. Y este propósito, dice
Reyes, es el que justifica a América y la proyecta hacia el futuro. En El destino de América, Reyes dice:
Ya tenemos descubierta América. ¿Qué haremos con
América? Comienza la inserción del espíritu: a la Cruzada Medieval sucede la Cruzada de América. A partir
de este instante, el destino de América -cualesquiera
sean las contingencias y los errores de la historia- comienza a definirse a los ojos de la humanidad como
posible campo donde realizar una justicia más igual,
una libertad mejor entendida, una felicidad más completa y mejor repartida entre los hombres, una soñada
república, una Utopía.
[... ]... los filósofos piden al Nuevo Mundo un estímulo
para el perfeccionamiento político de los pueblos. Tal
es la verdadera tradición del Continente, en que hay
el deber de insistir.
En El sentido de América, dice Reyes:
Ya sabemos que América trajo a la mente europea una
nueva carga de esperanzas. Los padrinos europeos fueron utopistas. A veces, como Tomás Moro, se dejaban
cortar la cabeza en nombre de una abstracción. [...]
Tal es el bautismo de las Indias Occidentales. No nos
engañe el aparato belicoso de la Conquista; no nos
engañen los errores del tiempo. Los europeos, al aparecer América, se dieron a soñar -cada uno según su
capacidad ética- en ser mejores. Todavía los destinos
luchan a brazo partido para sacar adelante la promesa. Pero, en el orden humano, lo que existe se ha gobernado siempre por lo que no existe.

No hay tal lugar. .. , tercer libro del tomo XI, es, en
palabras del propio Reyes, "casi hacinamiento de
notas sueltas (que con frecuencia se remiten a libros
anteriores, en torno al tema de las 'utopías') ..."

Al centro de ambos libros, Reyes coloca Tentativas y orientaciones (el título es revelador del propósito), que se abre con el Discurso por Virgilio, seguido
del Apéndice sobre Virgilio y América (fechado), y a continuación Atenea Política, Homilía por la cultura, y siete ensayos más (en los cuales, dicho sea al paso, hay
un material riquísimo que ayudaría a esclarecer
muchas cosas que hoy se discuten en torno al
globalisrno).
Colocar el Discurso por Virgilio en este lugar y bajo
este título, es revelador: es una "tentativa" (a la que
por desgracia no se atendió ni se ha atendido) y una
"orientación" de cómo y por qué hacerlo, orientación que nos ilumina para retomar la propuesta y
hacerla realidad hoy.
En el Apéndice... , Reyes escribe:
Por mi parte, y en mi medida, tomé la materia
virgiliana, que lleva dos mil años de elaboración en la
mente de los hombres, como una zona del pensamiento, y me atreví a ver a través de ella, como a través de
una lente, el espectáculo de México.
A continuación, Reyes anota interesantísimas semejanzas entre laEneiday la Conquista de México, como
aquella "entre la actitud del Emperador Moctezuma
para con Cortés y la actitud del Rey Latino ante
Eneas.
Atenea Política es un extenso ensayo fechado en el
cual profundiza en diversos aspectos de la cultura,
la historia universal y América. Aquí insiste Reyes en
que la cultura es universalidad, unificación y continuidad; describe y conceptúa los tipos de empresa
cosmopolita que han existido, según él, y los modos
de imperialismo conocidos en la historia, entre ellos
el "caso mixto" del imperio ibérico, todo lo cual le
da sustento de fondo a varios temas del Discurso por
Virgilio. En Atenea Política, Reyes protesta ante el desprecio que algunos muestran por la Historia:
Con una exasperación que llega, en sus desvaríos, a
asumir perfiles de regocijo orgiástico, las nuevas generaciones se educan al grito: -¡Nada tengo en común
con la historia! Y me pregunto si no será tiempo de
que sus maestros, que tanto han insistido en la discontinuidad y en la diferencia, comiencen ya a insistir en
la ley de continuidad, en la ley de cultura.
Tales, pues, las tentativas, y tales las orientaciones en
las cuales inscribe Reyes su Discurso por Virgilio.

[ 23]

�Sol de Monterrey

Monterrey Sun

CI Alfonso Reyes

CI Alfonso Reyes
[Versión al inglés de Samuel Beckett]
No doubt: the sun
dogged me when a child.
It Jollowed at my heels
like a Pekinese;
dishevely and soft,
luminous and gold:
The sun that sleepy dogs
the f ootsteps of the child.
It frisked from court to court,
in my bedroom weltered.
I even think they sometimes
shooed it with a broom.
And next morning there
it was with me again,
dishevely and soft,
luminous and gold,
the sun that sleepy dogs
the Jootsteps of the child.
(I was dubbed a knight
by the jire ofMay:
I was the Child-Errant
and the sun my squire.)
Jndigo all the sky,
all the house of gold.
How it poured into me,
the sun, through my eyes!
A sea inside my skull,
go where I may,
and though the clouds be drawn,
oh what weight of sun
upon me, oh what hurt
within me of that cistern
of sun that journeys with me!

No shadow in my childhood
but was red with sun.
Every window was sun,
windows every room.
The corridors bent bows
of sun through the house.
On the trees the coals
of the oranges burned redhot,
and in the burning light
the orchard turned to gold.
The royal peacocks were
kinsmen of the sun.
The heron at every step
it took went ajlame.
And me the sun stripped bare
thefiercer to cleave to me,
dishevely and soft,
luminous and gold,
the sun that sleepy dogs
the Jootsteps of the child.
When I with my stick
and bundle went Jrom home,
to my heart I said:
Now bear the sun awhile!
It is a hoard -unending,
unending- that I squander.
I bear within me so
much sun that so much sun
already wearies me.
No shadow in my childhood
but was red with sun.

[ 24]

No cabe duda: de niño,
a mí me seguía el sol.
Andaba detrás de mí
como perrito faldero;
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
Saltaba de patio en patio,
se revolcaba en mi alcoba.
Aún creo que algunas veces
lo espantaban con la escoba.
Ya la mañana siguiente,
ya estaba otra vez conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
(El fuego de mayo
me armó caballero:
yo era el Niño Andante,
y el sol, mi escudero).
Todo el cielo era de añil·
'
toda la casa, de oro.
¡Cuánto sol se me metía
por los ojos!
Mar adentro de la frente
ª donde quiera que voy, '
aunque haya nubes cerradas,
¡oh cuánto me pesa el sol!
¡Oh cuánto me duele adentro
'
esa cisterna de sol
que viaja conmigo!

Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.Cada ventana era sol,
cada cuarto era ventanas.
Los corredores tendían
arcos de luz por la casa.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas,
y la huerta en lumbre viva
se doraba.
Los pavos reales eran
parientes del sol. La garza
empezaba a llamear
a cada paso que daba.
Y a mí el sol me desvestía
para pegarse conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
Cuando salí de mi casa
con mi bastón y mi hato,
le dije a mi corazón:
-¡Ya llevas sol para rato!Es tesoro - y no se acaba:
no se me acaba- y lo gasto.
Traigo tanto sol adentro
que ya tanto sol me cansa.Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.

[ 25]

�Si se preguntara a un hombre moderno ¿dónde estabas tú a la hora del crimen? La respuesta
debería ser: yo estaba en el lugar del crimen. Y
esto significa en el perímetro de lo monstruoso
global que en relación a las circunstancias modernas del crimen, incluyendo a los cómplices por
acción y los cómplices por saber, convierten a la
modernidad en la renuncia a la posibilidad de tener una coartada. "2
Heidegger asegura que una de las características de los tiempos modernos es el abandono de la
casa del ser.
Pues bien, si extendemos el arco que va desde
los humanistas del siglo XVI hasta nuestros días y
declaramos que en cada una de las modernidades
ha estado presente la preocupación por descubrir
al mundo y al hombre, estos dos anhelos han llevado consigo el establecimiento de un comportamiento rutinario destinado a crear una determinada conexión entre el ser humano y lo monstruoso.
Planteadas las cosas de esta manera, surge una
pregunta:
¿Qué tiene que ver San Agustín con todo esto?
¿Por qué interesa hoy el estudio de quienes siguieron sus doctrinas?
La respuesta habrá que buscarla en el primer
esquema que formuló San Agustín en aquel primer sermón titulado De urbis excidio que pronunció como explicación elemental a los feligreses de
Hipona sobre la caída del Imperio Romano en el
momento en que las tropas de Alarico entran a
saco en la inexpugnable y eterna ciudad de Roma
en el 410. Esta es la razón por la cual, en la medida en que explicita lo nuevo monstruoso, convierte a lo que va a venir en una manera de existencia
sublime.
La concepción geográfica del mundo era en
San Agustín precopernicana. El mundo es plano
-dirá- porque de lo contrario el día de la resurrección, Cristo no podría ver a todos los hombres parajuzgarlos. Copérnico al expulsar al hombre del centro del universo que para él se redu~ía, hasta ese momento al planeta tierra, lo despoja del narcisismo a que el hecho de ser la figura
central de la creación, le otorgaba.

Génesis y desdoblamiento
de lo "monstruoso '' en la
modernidad
e Atanasia Alegre
l.
DE SAN AUGUSTÍN SE HA DICHO sin mayores explicaciones que es el primer hombre moderno. ~e lo
que no h ay duda, sobre todo a partir de.dla dtesis.de.
Jacob Burckhardt, es de que la moderm a s~ m1cia en el siglo XVI con la eclosión del humamsmo
en razón del esfuerzo emprendido en ~avor de
unas humaniores litterae i. Dos palabras_la?nas que
tenían por objeto impulsar el descubnm1ento del
mundo y destapar el misterio del ser del h_ombre.
Naturalmente, si hablamos de modermdad no
podemos olvidar que hoy, echando mano de ~n
cálculo conservador, nos encontramos en la ~uinta de las modernidades. Ya que los llamados uemos modernos en referencia al proceso _d_e
pmord emzac10n
. . , han debido atravesar cuatro cns1s
fundamentales o cuatro reacciones a gran esc~la:
la contrarreforma, el romaticismo, el culto al organis~o
y el fascismo. Nos encontramos, P?r tanto en tra~sito hacia la sexta modernidad, s1es que en_ algu_n
momento nos va a ser dado contemplar la ':ctona
del constructivismo contra el fundamenta~1s~o y
el regionalismo, considerados ~s~os dos ulumo_s
movimientos como formas provisionales del anumodernismo.
Peter Sloterdijk ha escrito recien~eme~te que
los tiempos modernos pasarán a la h1stona como
la era de lo monstruoso creado por el hombre.
"Es moderno aquello que ha sido to~ado
conciencia del hecho que él o el~a, ~as alla de la
inevitable calidad de testigos, estan mtegrados en
una especie de complicidad con lo monstruoso
de un nuevo tipo.

por :ª

1
'

Burckhard t, Jacob .• D1·e Kultur der Renaissance. Italien. Insel.
Francfort,1989.

[ 26]

Sloterdijk, Peter: Tatzeit des Ungeheures, p. 10. Suhrkamp,

Así ocurre la primera vejación.
En cuanto al decubrimiento de lo que es el
hombre, nadie hasta el momento en que San Agustín se ocupa del problema del hombre, había profundizado tanto en la psicología de las razones que lo vinculaban con lo eterno.
La lucidez de Peter Sloterdijk para poner de
sobreaviso sobre lo monstruoso que circunscribe
la modernidad es del mismo género de la racionalidad que San Agustín puso en marcha para
comprender y hacer entender cuáles son las causas por las que el Imperio Romano se viene abajo.
Es un proceso de comprensión lógica que San
Agustín había derivado de la Quinta Enneada de
Plotino, considerada porJorge Luis Borges el documento más importante de la primera eternidad.3
En el humanismo que irrumpe de manera incontenible en el siglo XVI, hubo tres décadas en
las cuales florecieron tres hombres que condujeron a Europa a la emancipación partiendo de las
normas de la vida y del pensamiento liberales.
Fueron tres programas diferentes y, en algun momento, hasta contradictorios entre sí, pero que
coinciden no sólo en el tiempo en que se llevaron
a cabo, sino por la circunstancia de que a sus autores se les ha venido a considerar como un triunvirato cuya actuación cambiaría el rumbo que llevaba el mundo medieval. Se trata de Johannes
Reuchlin, Erasmo de Rotterdam y Martín Lutero.
En un documento, titulado Quince ciudadanos de
la Federación, publicado en 1521 porJohan Eberlin
von Gunzburg, se presenta a Reuchlin y a Erasmo
como precursores de Lutero. Fue una error aceptado durante siglos. Estos fementidos precursores
y en este punto tienen muchas menos razones en
común que las que de hecho los separan.
Los tres fueron agustinianos. Lutero en el pleno sentido de la palabra y Erasmo como profeso
de los Canónigos regulares en Steyn. Reuchlin, que
fue siempre un hombre de fe, recibió las órdenes
sacerdotales como terciario agustino el último año
de su vida.
Johannes Reuchlin nace en 1455 y muere en
1522; Desiderio Erasmo de Rotterdam nace en
1469 y muere en 1536 y Martín Lutero nace en
1483 y muere en 1546. Si se atiende al arco tem-

3

Francfort, 2000.

[ 27]

Borges, Jorge Luis: Obras compktas, EMECE, p. 523, Buenos
Aires.

�cogía a Lutero. Hinchados a veces como si fuera
poral que enmarca sus vidas, puede concluirse que
por órdenes del diablo, los ríos frustaron muchas
florecen y alcanzan su punto de tensión máxima y
de las misiones que se propuso.
su cenit en tres décadas sucesivas. Tres décadas
Al contario de Reuchlin y Erasmo que no se
durante las cuales se produjeron los cambios más
ahorraron viajes cuando lo necesitaron, Lutero
profundos desde el punto de vista intelectual ocuuna sola vez atravesó los Alpes y ante el espectácurridos en Europa. La influencia de San Agustín
lo de la construcción de la Basílica de San Pedro,
sobre esos tres hombres constituye uno de los
exclamaría: "son inteligentes estos romanos, primomentos de mayor presencia del pensamiento •
mero crean los pobres y después construyen los
agustiniano en la vida de intelectual de Europa.
hospitales". Reuchlin es un jurista y un lingüista
Esta es la razón de vincular a San Agustín con la
al punto de ser comparado en el dominio de los
modernidad.
idiomas antiguos, especialmente de los de la BiReuchlin nació en Pforzheim, palabra que vieblia, con San Jerónimo. Erasmo es un eticista y
ne de la latina puerta, porque esa ciudad es, aún
filólogo; Lutero es el profético Doctor Sacrae Scriptuhoy, la puerta de entrada de la Selva Negra. El año
rae, el cual, primero, con la palabra, es decir, con
que nació Reuchlin, el 29 de enero de 1455, fue el
la oratoria y después con sus escritos, puso en maraño en que Gutenberg termina de imprimir la
cha esa travesura que no ha cesado desde entonBiblia mediante una prensa de letras movibles,
ces, la de la propaganda, al haber sido el primero
creando así una técnica de impresión que revoluque divulgó sus doctrinas impresas en seiscientas
cionaría la historia.
mil copias. Hasta el punto de que Goethe debió
Parte de lo que iba a ser la buena estrella de
tener esto en cuenta cuando escribió estas terriReuchlin se debió a su extrarodinaria voz como
bles palabras sobre Lutero: "Dicho entre nostros,
cantor en el coro de la Iglesia del Monasterio de
nada hay tan interesante como el carácter de
los Dominicos del cual su padre era el administraLutero, y es lo único que logró imponerse a su
dor. Como cantor de coro conoció París y la fascitiempo. Todo lo demás no es más que un una suernación que esta ciudad ejerció sobre él, le llevaría
te de embrollo que ha ido lastrando nuestra vida
a ingresar en su universidad y comenzar en ella
cotidiana" .6
los estudios de filosofía. Recorrió y estuvo presenPero hay un dato que no es posible pasar por
te en el sur de Alemania, Stuttgart, Tuebingen,
alto: Fue Reuchlin quien puso a Lutero en conFreiburg, en cuya universidad permaneció un año
tacto con la lengua hebrea, lingua haebrea est
4
al cumplir los quince.
omnium optima ac purissim a(la lengua heberea es
De Erasmo dijo Charles Reade en su famosa
la mejor y la más pura de todas). Con el griego no
biografia The cloister and heart, que nunca quiso
pudo. Al contrario de Erasmo, el cual estimulado
hablar de sus orígenes por provenir, ex illicito et ut
por Reuchlin llegó a traducir el Nuevo Testamen·
timet incesto damanatoque coitu genitu (por provenir
to, anticipándose en ello, por aviso del editor, a la
de una relación dañanada e incestuosa según tetraducción de la Biblia Complutense empredida
7
mía) 5. Pero nadie como él iba a estar en contacto
en esos días por encargo del Cardenal Cisneros.
con sabios, poderosos e ilustrados de toda EuroHay un momento clave en la vida de Reuchlin,
pa. Sirviéndose del caballo, unas veces y otras
de la que hablaremos después, que unió a los tres
mediante la epístola, exiliado por razones polítimiembros del triunvirato ficticio. Se aliaron con·
cas en oportunidades, por miedo a las pestes, otrastra los viri obscuri, o sea contra los antiguos maesdado su carácter hipocondriaco- dirá que su patros del escolasticismo de Colonia, compinchados
tria está donde esté su biblioteca. Y el río Rin al
con el inquisidor Jacob Hochstraten, quien abrió
que consideraba el cauce fecundo para transp?run proceso contra Reuchlin. Los tres fueron con·
tar noticias y cultura lo recorrerá incansablemente de un punto a otro. Es el mismo Rin que sobre-

4

5

Decker-Hauff, Hansmartin: Bausteine zur Reuchlin Biographie.
Jan Thorbecke, p. 83. Sigmaringen, 1994.
Zweig, Stefan: Triumph und Tragik des Erasmus von Rntterdam.
Fischer. Décimosexta edición, p. 12. Francfort 1999.

6

7

[ 28]

Beuys, Barbara: Und wenn die WeU voll Teufel war RnwohU, P· 11.
Hamburgo, 1982.
De Pina Martins,José Vittorino: Erasme a l'origine de l'Humanis111l
en All.emagne, p. 14. Westdeutscher Verlag, Opladen, 1997.

denados. En 1520 fueron condenados Reuchlin y
Lutero: La obras de Erasmo fueron puestas en el
Jndex librorum prohibitorum por Paulo IV en 1559
acontecimientos que sirvieron para excitar la ~
riosidad i~telectual p6r la causa de la libertad.cu
Reuchlm _apoyaba la sabiduría hebrea, a la vez
que. despreciaba
las técnicas pedestres del esco.
1astic1smo.
Erasmo se encontró con las obras de San Agustín en el Monasterio
de Groenendael en Bruse1as.
.d
lba, en realI ad, en busca de los escritos místicos
de Ruusbrozc, pero en el momento en que los tuvo
en ,la mano, le ~esilusionaron. Se entregó con tal
ah1~co al estudio de San Agustín que no es de extranar que suscitara la admiración de los monjes
que no pasaron por alto el traslado que hizo de
las ob~ de San Agustín a la celda que le asignaron, dandose
. , el caso que durante el tiempo que
pe~anec10 en el monasterio no salió de la celda, smo -para hacer las comidas. Por tanto, no es
d
e ~xtranar que_ recibiera, andando el tiempo, tanto el c~mo sus discípulos, el título de reformadores
d_e ~a cmdad, lo cual provenía de la influencia reCib1da de la lectura de La Ciudad de D.lOS.
Lutero atacó desde temprano a los funestos
doctores de Colonia, a los escolásticos, pero su
forma de ataque contra lo establecido difería de
la d~ R~uchlin y Erasmo, ya que no atacaba a los
magistn nostri_ por problemas de estilo, sino en
nombre_ de la mterpetación que habían hecho de
la d?ctrma ~íblica. Uno de los hombres que mayor J~~e_nc1a ejerció sobre Lutero fue Gregorio
~e Rim1m. Gregorio de Rimini era, a finales del
siglo XIV, profesor en la Universidad de París y
expuso en su cátedra la doctrina de la gracia for:ulada por San Agustín. Ningún hombre, aun
uando se encuentre bajo una influencia divina
puede
· una gracia
. especial '
_ obrar moralmente sm
ensenaba
a
1
d.
SUS a umnos. La traducción que Lutero'
10 a esta doctrina la expresaba en sus sermones a
1os fieles ·"'t
, · que creer y mirar a la cruz".s
. ene1s
Que este triunvirato constituyera con el tiempo una suerte de falange intelectual, se basaba en
la confianza
vesti
. , compara·d a d e que una renovada ingaCion de las fuentes bíblicas daría como fruto .unas
,
, ab"d
I una que, una vez divulgada contribUJna de
'
. . manera poderosa a renovar la sociedad
Y1a 1gles1a.

;--Beuys, Barbara, o. c., p. 78.

No hay _que olvidar, como último nexo entre los
tres, su ~ctI~d frente al judaísmo en una época en
qu~ los JUd1os constituían una presencia en la perifena. De este programa de reforma de la sociedad
formaba parte también esta minoría. En el tratamiento ~ enfoque de este tema, los tres trascendieron a
su epoc~ ~e u~a manera u otra, pero la tolerancia,
tan explícita e intelectual en Reuchlin tan a'm1·d
.d.
'
ay
escum iza ~n Erasmo y tan problemática-desde un
punto de vista teológicer en Lutero, significó entonces ~n avance extraordinario hacia la transición
de los tiempos modernos.

2
El_ humanismo inicial de finales del siglo XV y comienzos del XVI tenía como finalidad la felicidad
y el perfeccionamiento
del hombre , en opoSICJOn
. .,
,
a!ª te~log1a guiada por la escolástica, la cual tend1a a Dios. y
justamente por su oposición abierta a la ~scolastica de donde deriva su nombre el
humamsmo.
"Todo el esfuerzo de la escolástica -dirá Erasm~ consiste en interrogar, dividir, distinguir, definir: una parte se divide en tres, la primera de las
tres, en cuau:o y cada una de las cuatro de nuevo
en tres. ¿Que otra cosa hay más ajena al estilo de
los pr~fetas, de Cristo y de los Apóstoles?".
La imposición del latín como el idioma de la
clase culta significó por otro camino el desprecio
del vul~o ~ue no lo hablaba. Los rituales, el culto
~ las rehqm~ Y_ª las procesiones que el vulgo practicaba
. constitman la línea divisoria entre las elases
~a1ores et minores. Los separaba el perfume de la
vida generado por la poesía y el de la belleza que
otorga ~u encanto a la existencia humana. Por
eso dec1an los versos del poeta que el sol no alumbra para todos igual. Lo que diferenciaba a unos
de otros_~s el cu_Itivo del pensamiento platónico,
la metaf1s1Ca penpatética, la elocuencia ciceronia~a, el sueño poético tanto homérico como virgiliano. El pueblo se ~uedaría con sus juglares, con
los po:tas que versificaban la vida cotidiana los
pequenos_acontecimientos de amor y de dolo/que
pasaban siempre en el pueblo de más allá
Pero la influencia de los humanistas flor~ntinos
se va. abriendo camino hacia Roma y h aoa
. 1as ms.
tanc1as eclesiásticas, incluido el papado, al punto
de hacer lamentar a Savonarola sobre la ignoran-

[ 29]

:t1~

�cía que los predicadores tienen de las escritur_as
limitándose a comentar en sus sermones a Platon
y a Aristóteles. Contradecía de esta manera lo que
se había convertido ya en una norma, al proclamar que el cristianismo no era más que_una nueva lección más completa del soberano bien de los
antiguos.
.
.
Marsicilio Ficino, qmen pnmero abre la p~erta al culto sobre la sabiduría antigua al traducir el
Corpus Hermeticum, de Hermes Trimegisto, que lleva a Florencia un monje bizantino escapado del
dominio de los turcos en Constantinopla,. se expresaba en los siguientes términos: los_ sabios son
los creyentes y los creyentes son los sabios. Mantenía encendida una lámpara permanentemente
delante del busto de Platón, rindiendo de esta
manera homenaje a quien consideraba una sue_rte de divinidad. Cuando predicaba en la Iglesia
de San Lorenzo de la que era canónigo~ ~ata~a
de adaptar la doctrina cristiana a la platomca sm
ningún tapujo.
,
, ·.
Antonio Averlino que se hacia llamar a si mismo Filaretes o amigo de la virtud, fue el escultor
que construyó, entre 1435 y 1445, las puertas de la
Basílica de San Pedro, que no son otra cosa_que
una manifestación del arte italiano bajo 1~ dirección del humanismo. y así pueden apreoarse la
loba romana y a Rómulo y Remo, la representa-

ción de las fábulas de Esopo, la figura de Marte y
las de Leda y Júpiter.
, .
y uno de los humanistas mas pintorescos, ~tonio Urceo, conocido como Codro, en un d1~
curso sobre las artes liberales, dejó dicho los siguiente: todo lo que el alma h umana puede desear aprender de bueno y de honesto se encuentra en Homero.
.
Es curioso el ejemplo de su vida como paradigma de la que fue aquella primera andadur_a del
humanismo. Procedía de la zona del Reg?10 Su
padre había encontrado un tesoro y con el imp~rte de ese hallazgo, compró una botica. Antonio
Urceo, conocido por Codro, recibió una_educación esmerada en la Universidad de _Ferr~ra.
1469 fue llamado a enseñar en la Umvers1dad d
Forli y se convirtió allí en el prec~ptor de Sinibaldo
Ordelafo, hijo del señor de la cm~ad._
Era un hombre de porte insigmficante, de
· d a l'angu1·d a, que llemenguada estatura, de mira
vó siempre una vida modesta. Hay un grabado que
lo representa leyendo la llíada. Tiene el texto en
el regazo mientras con una mano atiza el fuego y
con la otra sostiene un tarro de crema. Como pre, · urceo, d icho Codro,
ceptor del joven prmope,
• Era tan oscu ra
tenía su morada en palaoo.
, la es-_
, d e h ab'itacu
, 10 , que debiaman
tancia que le servia
·
d'
h
tener encendida ia Ynoc e una lámpara de co-

[ 30 ]

E:

bre sobre la que había hecho grabar la siguiente
inscripción: Studia lucernam olentia optime olent. Los
estudios que huelen a aceite, huelen bien.
Un buen día, se olvidó de apagar la lámpara al
salir y cuando regresó a su habitación, esta con
sus preciados manuscritos no eran más que un
montón de cenizas.
-Jesucristo -exclamó- ¿qué crimen he cometido contra alguno de vuestros seguidores para que
me trates de esta manera?
Ydirigiéndose a una estatua de la Virgen exclamó: "a la hora de la muerte aunque acudiera humildemente a suplicaros, no me escuchéis, quiero pasar la eternidad en el infierno".
Muerto el príncipe de Forli, Urceo fue nombrado profesor en la Universidad de Bolonia. Se
hizo muy famoso. Después de su muerte, sus obras
conocieron cuatro ediciones, en Bolonia, e n
Venecia, en París y la última, en Basilea en 1540.
Negó la existencia de la inmortalidad del alma y
la existencia del infierno. Pero a la hora de su
muerte, las creencias de su infancia volvieron a
resurgir en él y en el lecho de muerte, volviendo
los ojos al cielo, pidió perdón a la Virgen por el
voto blasfemo que había pronunciado después de
la destrucción de sus manuscritos.
A un grupo de alumnos que le rodeaban en el
lecho de muerte y que quisieron saber cuál era su
última voluntad, les dijo: - "Pidan a Dios que les
haga semejantes a mí ¡Cuántos bienes van a ser
enterrados conmigo!" Murió en el Monasterio de
San Salvador de Bolonia a donde se había hecho
trasladar. Tenia ochenta años. Fue enterrado en
uno de los claustros del monasterio en una tumba
sobre la cual se podían leer estas palabras dictadas por él: Codrus eram. Fui Codro.9
Una consecuencia del humanismo fue la introducción, por tanto, en los dominios religiosos de
ideas y sentimientos nuevos que provenían del
mundo clásico. Erasmo invocaba a Sócrates diciendo: San Sócra tes, ruega por nosotros. Y Alfonso
de Aragón decía tener un hueso de Tito Livio al
que veneraba como si se tratara de la reliquia de
un santo. Sobre estas exageraciones surge la voluntad de autenticidad del que se llamaría el trío
ficticio sobre las doctrinas agustinianas.

9

Frantz Funck- Brentano: La Renaissance, 39 edición, p. 97.
Fayard. Paris,1935.

3
En 1510, el Emperador Maximiliano I solicitó a
una serie de sabios, entre los que se encontraba
Reuchlin, una opinión por escrito sobre la conveniencia de hacer desaparecer toda la literatura judía. Reuchlin era no sólo un jurista, sino un
hebraísta; tal vez el más importante, lo cual era una
cosa rara para un sabio cristiano. Lo que sobre el
asunto tuvo que decir éste que ha sido considerado
el primer humanista alemán apareció en un libro
con el título de Augenspiegel En este libro se hacía
una defensa de la sabiduría judía y en consecuencia se recomendaba su preservación, siendo opuesto a la tesis de que al hacer desaparecer sus libros,
el pueblo que había sido denominado el pueblo del
libro, se convertiría en masa al cristianismo.
En cuenta de este texto, Jacob Hochstraten,
inquisidor de la Facultad de Teología de Colonia,
abrió un proceso contra Reuchlin acusándole de
herejía. Este proceso va a durar diez años, diez
años por cierto muy importantes en la vida de este
hombre, hasta ser condenado por el Papa León
X, un Medici y, por tanto, él mismo un humanista, en 1520. La condena significaba la prohibición
de la lectura del Augenspiegel. Esta es la que se ha
conocido~como la causa Reuchlini, que viene a
ser al mismo tiempo, la batalla de los libros.
En 1507, había aparecido en latín y en alemán
una obra peregrina tituladaJudensspiegel, Visión de
losjudíos. El autor era un talJohannes Pfefferkorn,
judío converso, el cual como ocurre en muchos
casos de conversos había asimilado la hostilidad
antijudía al romper con los suyos. Pfefferkorn propuso a los príncipes cristianos - de manera especial al Emperador Maximiliano I de Baviera- la
eliminación de los obstáculos para la conversión
de los judíos, confiscándoles todos sus libros con
excepción de las Sagradas Escrituras. Basado en
la Vulgata que Reuchlin estaba a punto de cuestionar, reúne Pfefferkorn un amasijo de pruebas
que colocan a Reuchlin en referencia al problema judío como alguien que se oponía a la que ha
sido conocida históricamente como la misión cristiana. La exégesis cristiana de la setvitus judaeorum
se basaba en la historia de Esaú y J acob en Gen.
25, 23, cuando Dios dice a Rebeca: "Dos pueblos
hay en tu cuerpo, dos razas se separan en tu vientre. Una de las razas supera a la otra, la más vieja
debe estar supeditada a la más joven."

[ 31]

�Como respuesta, Reuchlin reunió un florilegio
de cartas dirigidas a él en diferentes épocas con el
título Clarorum virorurum epistolae latinae, grecae et
hebraicae. Eran más de un centenar que tenían
adicionalmente un objetivo universal en defensa
del humanismo. Casi todas estaban escritas en latín, excepto dos en hebreo y tres en griego de
Rodolfo Agrícola, Calcondylas y Georgius Hermonimus. Diez y siete habían sido escritas entre 1509
y 1513, más de sesenta se escalonan de 1447 (cuando su destinatario no contaba más de 20 años)
hasta 1508, cuando ya había cumplido los cincuenta y dos. Era como una especie de escudo frente a
sus adversarios. La intención, casi con claridad de
diccionario, era la de erigirse en el símbolo vivo
del humanismo en Alemania. Era la defensa y el
sentido de lo que significaban las humaniores

Reuchlin no sólo rindió un informe en defensa de los libros y de la cultura judía a Maximiliano
cuando le fue solicitado, sino que hizo pública su
posición en torno al tema1º.
Entre el humanismo y los escolásticos hasta ese
momento, es decir, hasta que no se produce el
proceso contra Reuchlin, no se habían suscitado
conflictos de importancia. La metodología, los·
textos en referencia a los criterios filológicos con
el mayor conocimiento de los idiomas clásicos y
su correspondiente cultivo por parte de éstos, habían dado origen a desafíos fundamentales que
habían incentivado discusiones y disquisiciones de
manera especial en Alemania, Francia y los Países
Bajos, pero nada más. Y es que en estos países era
justamente donde el interés de los humanistas se
había concentrado en el estudio de las Sagradas
Escrituras y los escritos de los Santos Padres. Se
encontraban en capacidad para ofrecer una mejor interpretación de los textos sagrados que los
mismos escolásticos. Cuando la situación se hizo
insostenible, el chivo expiatorio, fue Johannes
Reuchlin, quien venía siendo la figura más significativa dentro del campo del humanismo. El enfrentamiento contra este movimiento se inicia en
1513 con el proceso contra el Augenspiegel.
Una parte importante de las acusaciones contra Reuchlin se encuentran recogidas en las Acta

litterae.11

judiciorum ínter E lacobum Hochstraten et lohannem
Reuchlin, documento en que se reúnen las actas
del proceso inquisitorial desde 1513 hasta 1516
en el momento en que León X pide retrasar el
proceso hasta nueva orden.
Las Acta habían sido editadas y reunidas por
Thomas Anshelm en Hagenau. Sin embargo, se
perdieron y nunca fueron encontradas a pesar de
los esfuerzos de Ludwig Geiger, el biógrafo más
importante de Reuchlin en el siglo XIX.
Los humanistas entendieron qué camino llevaba la
causa Reuchlini y ello dio origen a las Epistolae
obscurorum virorurn, entre 1515 y 1517. Esta reunión de
epístolas atacaba, por una parte a Reuchlin por poner
en entredicho la autoridad de la Vulgata y, al mismo
tiempo, al humanismo que él representaba junto con
sus simpatíasjudías, de manera que los antireuchlinistas
formaban un grupo dispar de antisemitas de todo tipo
y dándose cita, no sólo los escolásticos, sino algunos
humanistas y aun varios reyes.
10

Decker-Hauff, Hansmartin, o. c., p. 360.

Entre sus corresponsales italianos había una
carta de Marsilio Ficino que data de 1491, el año
de la segunda edición del Corpus Platonicum. Hay
otra carta de Francisco Pico de la Mirándola, sobrino de Juan Pico de la Mirándola, con quien
Reuchlin había emprendido el estudio de la Cábala, la carta es de 1505; hay dos cartas de Aldo
Manucio, uno de los impresores más famosos de
todos los tiempos, en cuya casa imprimiría
Reuchlin el discurso que pronuncio ante el Papa
Alejandro VI; hay otra de Demetrio Cancondylas,
el helenista bizantino, editor de Homero en Florencia, en 1488.
Me atacáis porque he defendido las letras clásicas sin olvidar el hebreo del Antiguo Testamento.
Pues bien, toda Europa me respeta. Italianos, alemanes, hasta los mismos judíos me escriben en
hebreo los cuales, con Melancton a la cabeza, conocido como el praeceptor Germaniae, me rinden
homenaje.
Habrá que decir que Las cartas de los varones
ilustres es tal vez uno de los textos más importan·
tes de aquella época desde muchos puntos de vista. No hay una sola carta de Erasmo de Rotterdarn,
Para la época de la publicación de este documento, Erasmo estaba ocupado, por cierto, en las Obras
completas de San Jerónimo y la versión latina del
Nuevo Testamento. El año de 1517 se publicó De
arte cabalística de Reuchlin, que viene a coincidir

11

[ 32]

De Pina Martin,José Vittorino, o. c., p. 14.

con el año de la Reforma de Lutero. En sus críticas ~ la Iglesia no fue más allá Lutero de las que
podian leerse en El elogio de la locura de Erasmo
L~ diferencia era que para Lutero e'i cambio de~
bi~ ser teológico desde fuera de la Iglesia; a Erasmo
le mteresab~ el saneamiento de la Iglesia desde
dentro. Lo cierto es que el fin de la amistad entre
Lutero y Erasmo se produce ante la imposibilidad
de r~formar a la Iglesia desde afuera como pretendia Lutero en lugar de hacerlo desde adentro
d~ acuer~o ~- las tesis de Erasmo y Reuchlin, razon que SlfVlO para unir estos últimos. De modo
que cuando muere Reuchlin, el 30 de junio de
1522, _Erasmo escribe la Apotheosis Capnioni.
(Capn~o era la traducción de Reuchlin al griego).
Pues bien, en ese poema se lee en boca de Brassicanus, ~~o de los personajes del diálogo la siguiente oracion:
Oh Dios
Tú que amas al género humano
Y que
Gracias a Johannes Reuchlin
El servidor que habías elegido
Para hacer renacer en el mundo el don
[de las lenguas
Trasmitido desde el cielo por el Espíritu Santo
A tus apóstoles
Para anunciar el Evangelio ...
Confunde las lenguas de los falsos profetas .. _12

En la carta que, al parecer, por encargo de Melancton, Lutero dirigió a Reuchlin, dice para atraer
a l~ causa de la Reforma a Reuchlin: "Acontece ademas que nuestro Philip Melancton, ese maravilloso
hombre, por encima en casi todo de lo que puede
ser u,~ hombre me ha pedido que te escriba esta
carta . Mel~cton era sobrino -nieto de Reuchlin y
que por la circunstancia de haberse plegado a la
causad~ Lute~o, no heredó la espléndida biblioteca
que s~ ~o habia logrado reunir, considerada una de
las mas importantes de Europa.
Uno de los discípulos de Reuchlin escribió estas palabras sobre su maestro en 1519: "Tiene un
alma ~uave y accesible y la expresión de su rostro
es am~gable '! a~ierta; su apostura corporal delata
una cierta dignidad senatorial".

i2

[ 33]

De p·ma Maruns,José
.
Vittorino, o. c., p.27.

�Uno de los biógrafos más importantes deJohannes Reuchlin fue Max Brod, el amigo y editor de
Kafka. La ruina en que le dejó la defensa de la
cultura judía le puso en el trance de tener que
aceptar la ayuda económica Pirckei~er, uno de
los sabios más importantes de aquel tJ.empo. Max
Brod relata cómo tuvo que aceptar por encargo_,
para poder sacar su vida adelante, la traducción
de unos textos de San Atanasio, quien había sido
obispo de Alejandría en el siglo IV, sobre la refutación contra los pelagianos. "Pude librarme de la
peste, salvarme de amenaza de la espad,~, ¡va~?~
a ver si puedo hacer frente al hambre! , escnb10
Reuchlin por aquellos días.
"·Quién se podrá comparar contigo -escribiría
Goeáie muchos siglos después- si fuiste el signo
más maravilloso de tu época?" Reuchlin fue el artífice de la conciencia humanística alemana, a pesar
del silencio que cayó sobre él después de su muerte.
Lutero murió quince meses antes que el Emperador Carlos V hubiera conquistado la región donde se encontraba la ciudad de Wittemberg. Fue la
época en que comenzaba a conso~darse su ~ctoria
contra el mundo protestante. Hab1a prometido llegar hasta la tumba de Lutero y aventar sus cenizas.
Pero cuando atravesó la ciudad y se acercó al lugar
donde estaba enterrado, fue tal la impresión, que se
sumió en una honda cavilación por lo que aquel
hombre había significado para el pueblo alemán.
Lutero fue uno de los hombres que mejor han conocido el valor de la palabra. Logró adicionalmente
que los poderosos conocieran la fuerza que enci~rra la palabra desritualizada, una de sus tareas mas
importantes realizadas en vida.
En la extraordinaria y apasionada biografía que
Stefan Zweig escribió sobre Erasmo, dice estas
palabras:
Una resignación tranquila ensombrecía su rostro
por la razón que él conoció muy bien la estulticia
del mundo, mientras que en su boca se dibujaba
una sonrisa. Era como sugerir que frente al fanatismo, la razón, que es de por sí paciente y tranquila,
puede esperar y conformarse. A veces, esa es la táctica, esperar cuando los demás se mueven como borrachos. Pero el tiempo vuelve siempre, regresa una
vez más. 13

i$

Stefan Zweig: o. c., p. 23.

Poemas
CI Carmen Avendaño

MUJER FRENTE AL ESPEJO
Es la punta de una espada lo que brilla en tus ojos
y su vaina de nácar son tus párpados, Hieródula
-me dijo la mujer de espaldas invisibles
Garras escondidas bajo plumas y pelajes
espinas que aguardan la ternura de los dedos
bajo la suavidad de las flores con la forma de tu
nombre
Hieródula
de tus labios que contienen savia albina y letal

La palabra
como vaso comunicante
El verano pasado dijo en París el filósofo alemán
Peter Sloterdijk:
La humanidad no es otra cosa que el arte de crear
transiciones. Cuando los polos se encuentran alejados, el arte es raro y la barbarie puede hacer su aparición. Pero el hombre, además de constructor de
máquinas, es constructor de las metáforas que nos
han servido para conseguir la salvación.
En las tres décadas que he tratado de esbozar, tre_s
agustinianos hicieron frente a lo monst~oso, SI·
guiendo las pautas trazadas por San A~usun en su
interpretación de la caída del Impeno_ Romano
que lo hizo con la fuerza de un cataclismo. Los
tiempos de hoy son, por el desconcierto en que
nos mantienen sumidos, bastante parecidos a los
de aquellas tres décadas, sin que se prevea cómo
.
el
o de dónde va a surgir el nuevo humanismo,
nuevo movimiento renacentista que nos pongaª
mano las nuevas metáforas imprescindibles para
hacer frente a la acción de lo monstruoso.

[ 34]

La poesía de Carmen Avendaño apuesta
por la integración de elementos sonoros con
la búsqueda de un sentido de intertextualidad. Su voz se va pkgando al sonido
de las cosas que nombra y que se despliegan en un movimiento traslacional donde
la metáfora no busca el impacto y la hist~
ria no busca la anécdota, sino un orden
más esencial, como el golpe de una piedra
sobre el agua o el de un vaso que se rompe.
El cuerpo, el amor, el deseo, la palabra,
se van perfilando como la materia prima
con la que el poema habrá de configurar
un concierto de seña/,es, colores, tramas,
texturas, sonidos.
Avendaño, de origen chikño, encuentra en el sol de Monterrey, en sus caUes y
sus laberintos una manera de comunicarse con el mundo a través de la palabra. La
palabra como vaso comunicante, raíz y
árbol de premoniciones. / Margarito
Cuéllar

Divisaste a Enkidú bebiendo en el estanque
inclinado junto al león, como el búfalo o el oso
La espada de tus ojos depuesta antes del combate
y el corazón golpeando las puertas de la ciudad
lejana
Frutos secos, vino añejo, hierba virgen y madura
perfuman con su olor a tiempo la carne del hombre solo
que se arrojará sobre mí para hacerme precipicio
Enkidú no te veía, bestia absorta en el agua
Quisiste correr de regreso la tristeza te detuvo
porque tú y no tu reflejo daba el paso hacia el
destino
Lágrimas cautivas agitaron tu sangre
al dejar caer el guijarro que propicia la avalancha
Abriste las piernas, Hieródula, las columnas del
templo y fingiéndote dormida te dispusiste a esperar a que tu olor de origen se derramara en la
pradera

[ 35]

�Ánclate en mí, niño, no te me pierdas
en mis caderas abrazo del mar
Salta la nieve
nada la hiedra
zarpa el destino
y desata la cuerda

MÁS ALLÁ DE LA PALABRA CIELO

·Cómo se llama ese lugar donde no estamos?
c.
.
Donde no se pisa vereda, pasto o tierra
Donde no se va al cine
Donde nadie se saluda o se ignora
.
.
Sin semáforos, sin perros, sin restos de dmosaunos

Abre la noche, ábrela ya
que me muero, me muero
de curiosidad

Donde no existe el misterio entre el hombre y el
mono
y el ícono de barro
Donde nadie diferencia a la Monroe y a Sor Juana
porque nadie conoce a la Monroe ni a Sor Juana
ni mucho menos a la Trevi o a MichaelJackson

Cuídate amor de mi amor tan profundo
pozo de Alicia sin fondo ni faro
entrañas jardín
de flores carnívoras
brazos marinos
tatuados con vi'boras

Donde nadie desayuna o ayuna
ni hay hermanos disputando el amor de la m_adre
Donde no se escucha a Beethoven ni a Sex P~stols
ni el discurso de Allende, ni la conferenoa de

Abre la noche, ábrela ya
que me muero, me muero
de curiosidad

Freud
Donde no se escribe con faltas de ortografía_ . ,
porque no se escribe, se ha_escrito ni_ se escnbira
La Ilíada, El Quixote, El Uhses o Lohta

Guárdate amor de mi salto afilado
rayo desmayo
de diosa del fin

Donde los profesores no tienen sobreno~bres
porque no existen profesores ni alum~os m salones
ni mensajes de amor en hojas cuad_nculadas .
Porque no existen las hojas cuadnculadas m las

Sólo abre la noche, ábrela ya
que me muero, me muero
de curiosidad

blancas
ni las verdes que se ponen amarillas
en el otoño del hemisferio norte

Mi vida tu muerte alma mía no soy
mi mío mi nuestro mi tuyo tu yo
Cada cascada de sangre de luna
se oye en mi risa en la fúnebre cuna

Porque no hay hemisferios, ni el de arriba ni el
derecho
y sólo existen esferas
.
pequeños cuerpos celestes e~ _enormes telescop10s
sobre los ojos de cuerpos pálidos u oscuros
que al igual que las esferas, en tanto palabras
no existen
más allá de la palabra cielo
en ese lugar
donde no estamos nosotros

Abre la noche, amor, ábrela ya
que me muero, me muero
por casualidad

SUEÑO DEL LENGUAJE

Era el puro placer del pensamiento
ruido y signo
máquinas, mallas, abejas o higueras

EMERGENCIA

ORACIÓN

La urgencia de respirar inventa las islas
El índice del sol las dibuja en espiral
turgentes, humedecidas
por los versos que pueblan las aguas
sellos que el pulgar del sol estampa
en la memoria de las piedras y las hojas

Día por medio del día por medio
salgo con mi canasta de cabellos y listones
a recoger los frutos del desierto de alquitrán
Igual que en el zoológico los barrotes se lamentan
los hombres de vidrio de cemento de acero
se asoman al precipicio de mi sedosa canasta
Arrojan fragmentos de voz, un rizo
sumergen mejillas un roce
una gota
del mar olvidado en sus ojos
y yo regreso a mi guarida
a contar en mi blando regazo
las limosnas de oro que enhebro en mi plegaria

La sequía arriba durante la siesta del astro
Dormido escarba con todos sus dedos
[entre el follaje
soñando que da a luz un río que cuando canta
escucha
los multitudinarios años del silencio

PLEGARIA DEL ACRÓBATA

Voy a tomar el toro por las astas
Me dejaré poseer por el valor de Nadie
yenfrentaré al animal que insiste hacia mí
jadeando con una angustia de máquina de vapor
No voy a apartarme como hacen los toreros
Lo miraré a los ojos e incluso le sonreiré
arrebatándole el instante previo a su embestida

Oro por la ola que llegó extinguida
desde el tiempo que custodia secuestradas
[estaciones
Oro por las huellas que van desapareciendo
de la arena virgen nostálgica y vanidosa
Oro por el sueño que me vence
por la nieve de la infancia evaporada
por el suelo que me eleva y el cielo que me oprime
Oro por mi canasta vacía y por la voz del hombre
que me espera a la salida del pasado

AL FIN EL FIN
Voy a tomar el toro por las astas
Ese animal que viene a roerme el centro
de los huesos después de derrumbarlos
Bestia hermosa, bello bestial
con los cuernos como brazos abiertos

Nos amamos
tú yyo
Más de lo que tú y yo se amaban
a sí mismos

Hasta el final voy a dejarlo creer
[que me ha victimado
Yen la segunda parte
del último tiempo
del último compás
en la mera anacrusa de lo sucesivo voy
ªtomar el toro por las astas
Yvolaré girando sobre su columna ardiente
salvando los pastizales en donde yace mi eternidad

Despreciábamos la paz
de los que evitan el dolor
y calculan la alegría
Ahora que hemos sido encontrados por el fin
tú ya no deseas morir en mis brazos
Si acaso entre mis piernas
para huir al no lugar - tu puesto de batalla
antes de que el mundo de la guerra amanezca

CANCIÓN PARA EL NIÑO ASUSTADO

Abre la noche, ábrela ya
que me muero, me muero
de curiosidad

Mi lengua florecía, se ramificaba
.
desecha en salitrosa espuma, a la orilla del un'.verso
• ·
las ideas,
donde una hiedra púrpura yvertigmosa,
enredaba las mitades del cerebro destazado

[ 36]

[ 37]

�Rafael del Castiflo Matamoros:
un viaje a traves
de la oscuridad
tljennifer Karash
deseo del autor por entender los. orígenes de la
Rafael Del Castillo se evidendesazón que le embarga. y en ese ~nt~rregno des. una mayor concentración de desespera~za y
cubre para los lectores, a través de. i~agenes novecia
,
tas olomb1anos
dosas el paisaje infernal del sufnmiento. La culfatalidad que en los demas poe
c
. dos después de los cincuenta. Ellos, dond~ se
mina~ión del poema se da con un final abrupto.
. ulac1on
. , de las palabras ' desde los versos
~:~l~ye obviamente la generación de Del Casn!l~,
Su mamp
.
uéllos más breves en el espacio
son autores que se forman con lecturas de mulnaq
hasta
extensos
d l
, .
logran transmitir los efectos e teles tradiciones líricas, en especial de la ~orteade la pagma,
~ericana y la inglesa, practicando una poesia cuya
mor y la desesperanza:
" bjetividad universal revalúa los temas de amor
s~uerte con una mayor carga sim~ólica" (Co?~
XV
1orda 272). Tienen un estilo sobno y coloquial,
Entre las llamas del infierno
el modo estilístico que identifica, e~ un contexto
saludando y diciendo adiós
,
plio a la poesía latinoamencana contemyo me desangro
mas am
,
l que se
,
Dentro de este panorama, a
gota a gota:
poranea.
. d l ación
1 realidad social Y polínca e ª n
La puta que me sirve de enfermera .
agrega
ta ·ones de
colombiana, transcurren las transmu Cl.
. .
Fumando un cigarrill.o al borde de mi cama
, de Rafael Del Castillo. Su consigna micuenta que te cuenta
la poesia
, , ti asy
. l da a partir de las revelaciones mas m m
los minutos que me faltan o me sobran:
oa se
•
desembodesasosegadas del subconse1ente, para
un dos un dos soldadito de plomo
.
ha
vi'a
en
el
develamiento
de
los
punogro
car por d lC
d · t
tos de contacto entre su particular ~u.n o m eenano
.
rior y los ambientes exteriores. El proposit~ de e~t~
caballo ciego en mitad del cuarto de cristal
trabajo es analizar y definir esta trayectona poe~espejo que se derrumba aparatos~men_te
desde su primera publicación hasta sus mas
empujado por el grito del silencio
ca,
, .
recientes contribuciones lmcas:
.
Del Castillo publicó sus pnmeros dos libros
;or fin
desnuda y El ojo del sil,encio en 1985. Un
ancwn
. ., .
ado de
punto
e· emplo de su discurso lírico imciatico tom
en este extremo de la sala (39).
J ., desnuda y en el que aborda el tema de la
Cancion
"U . . ,, Allí
d 1 il ·o" esla
soledad atribulada es su poema n s~gno .
Sin duda alguna el poema "El ojo e s enc1 . inse revela dicha condición: "T~l un ammal hammejor representación del estado
turbulen~:ro.s,
briento / escarbo la tierra ansiosamente/~~ pos
terior que se evidencia en sus pnmeros_do~~creade un trozo de vida que llevarm~ al~ boc~/3~.
Dentro del contexto del poema, D~l ~tillo 1 rnen·
En su segundo libro, El ojo del sil,encio, pu ica o
do un esquema detallado de los pnnopales e epn~
., n 1985 se reitera esa soledad, ese estad · di ho efecto "'"
tamb ien e
'
.
. "
da
tos de que se sirve para pro ucrral.dc d . terio~ puedo ansioso. El poema "El ojo del silencio ' que
digmas para informar de su re i a m

'IA de
AL LEER lAPOES

ª

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?e

den ser los fenómenos naturales, los objetos, los
animales, las personas: la lluvia, las piedras, la luna,
aguas negras, sombras, esquinas, prostitutas, pájaros; también alude, en ese mismo sentido, a conceptos y sentimientos: el infierno, la muerte, los viajes,
la soledad, la intoxicación, las heridas, el abismo y la
oscuridad. Es de suma importancia la identificación
de estas entidades para analizar la trayectoria poética de Del Castillo. Ellas se hallan en muchos poemas de su obra total y forman una red de conexiones entre los diferentes momentos de su exploración de la desesperanza. El estilo de escritura adoptado por el poeta en estos dos primeros libros es a
veces fragmentado y sirve para informar sobre la desannonía, lo demencial y las regiones de oscuridad y
desesperación. Tales quebrantos del ser humano se
sugieren también a partir de la ordenación sintáctica
~~cular que escoge para comunicar su emoción
linea a los lectores. Este aspecto en la forma de sus
ve~~s parece ser una asimilación positiva del estilo
poético vanguardista que César Vallejo usó para repre~ntar la soledad, el dolor y la angustia en su
poes,a.
Es necesario decir, sin embargo, que aunque
en sus dos libros iniciales Del Castillo presenta una

voz confesional, encerrada en su angustia y su desasosiego interior, no deja de notarse en ellos, de
una u otra forma, la presencia del otro. U na suerte de solidaridad con el mundo exterior, como se
confirma en sus poemas "Ciudad", a donde acuden otros seres que de manera indiscutible preocupan e inciden en la voz hablante: "una mujer
llora desconsoladamente en el martillo de mi oreja izquierda" y "un viejo que ya no sabe por dónde ·
está la cosa cae desde el puente de mi nariz" (33),
"Canción desnuda", 1985). Otro tanto sucede en
su poema "La casa", en el que "Una mujer pasea
desnuda por la casa / llorando por su muerto más
querido" (52), mientras el poeta desde su rincón
de soledad escribe.
En su sigui en te libro, Entre la oscuridad y /,a pal,abra, publicado en 1991, tras una ausencia editorial de siete años, aunque se presenta al lector con
temas que remiten a su trabajo anterior, el discurso se hace más diverso; presenta un estilo poético
mucho más claro, al tiempo que aborda temas más
accesibles. En Entre /,a oscuridad y /,a palabra revela
su aislamiento desde la posición del poeta como
un ser desterrado, y unos sentimientos casi de orfandad existencial, sugeridos por su exploración
positiva en torno a los recuerdos de su infancia. A
veces, como si revelara un deseo de salir de su oscuridad, las emociones y recuerdos felices funcionan como remedio para su caos; véanse desde esa
perspectiva poemas como "Recreo" y "Espejismo".
Podría decirse que en este libro, el poeta "en la
fiesta del mundo" (23) no tiene un lugar, se siente separado de los otros. Sin embargo, otras veces, frente a la visión trágica de su existencia y del
mundo "de lo oscuro lo frío lo / callado", el erotismo le sirve de conjuro: "la desnudez de una mujer / su forma luminosa" (61); y asimismo la poesía, " [... ] las bravas hogueras del poema" (53), según dice, le salva, así se pueda pensar que apenas
de manera transitoria.
En 1998 Del Castillo publica Animal de baldío.
Este libro contiene elementos distintivos que se:
separan de su trabajo anterior. Aunque temas
como el pesimismo, el abandono y la desesperanza, mencionados con relación a El ojo del silencio se
mantienen presentes, su poesía se transporta a un
grado que permite el encontrarnos en este libro,
no solamente una relación de su pesimismo con
la desolación propia de los demás seres, de su contexto y de su sociedad, sino también con un tono

u:'t:u~lo:al~l:ib=r~o~,r~e~v=el=a~a=b~ie~r_ta_m_e_n_t_e_e_l e_x_as
_ pe_r_a_n-:te~ :-=-~ - - - - - - -- - - - -- - - - -

[ 38]

[ 39]

�de reflexión filosófica. Del Castillo toca numerosos elementos universales de la vida humana: lo
desconocido, los deseos y los temores. En este libro, la voz hablante no se duele tanto de su condición desesperanzada, sino que ésta y el dolor
son vistos en una situación compartida, relacionada con otras soledades. En su poema
"Bumerang", el encuentro entre el hombre y la
mujer implica por fuerza una suerte de soledad
final e insalvable para ambos. Las desdichas, la
falta de armonía y los demás actos propios del ser
humano se traducen en polvo: "El polvo: infinitas
partículas de dolor, de miseria,/ cae, se precipita
casi con placidez en el vacío". Pero también se
igualan con el destino común de los hombres, a
través de esa misma metáfora:
Alguien ya dijo Quien es ese polvo
dijo tu nombre
el mío
el de su hijo[ ... ] (25)

nal. De los quince poemas que constituyen lamencionada selección, hay seis que se enfocan en aspectos de la sicología femenina. Algunos de ellos
nos remiten a la seducción, la lujuria, la pasión, el
tormento, la conexión espiritual entre hombres y
mujeres y al tema de la prostituta, tan presente en
sus trabajos anteriores como cifra de una de las
mayores y más crueles formas de la soledad. Del
conjunto anotado quizás el poema más singular
en lo que se refiere a la asunción de la mujer como
tema sea "Campesina". En él utiliza el arquetipo
de la mujer venida del ambiente rural y lo transforma en un signo de las diferencias dentro de la
coexistencia de los campos y las ciudades desarrolladas en un intento de reconocer las raíces indígenas y las prácticas culturales propias de su país.
Del Castillo posee la habilidad de elaborar un
diálogo entre el subconsciente atormentado de su
hablante poético y el del lector; pero, antes que
lanzarse a describir sentimientos de modo llano,
crea un modo de representación con metáforas
bien definidas, con poder expresivo, dándoles una
existencia autosuficiente sobre las páginas. La soledad, la muerte y el pesimismo todavía continúan
presentes en su último libro, pero matizados a través del erotismo, o a través de la exaltación del
acto de la escritura de la poesía misma. Así, -subrayamos- su conciencia sobre el dolor, la miseria
y el aislamiento del otro se ha hecho más enfática
en el marco de su reflexión poética. Su perspectiva de aprehensión del dolor sufrió severas modificaciones durante su trayectoria poética de las dos
últimas décadas, dándole nuevas maneras de relacionarse con los demás seres humanos, desde su
ya característico lirismo trágico.

Y en un contexto más amplio, en el mundo de lo
social, su poema "Harakiri", por ejemplo, relaciona su abatimiento con los estados de peligro y
muerte en un mundo exterior donde "hay sangre
sobre los bancos de los parques / en las ventanas
de los grandes edificios" (74) .Juan Carlos Galeano
asocia las motivaciones para el pesimismo en este
poema con el estado de guerra y de muerte que
vive Colombia a causa de las violencias generadas
por guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y
demás gestores de la intolerancia que desangra a
ese país. Una situación capaz de crear un pensamiento pesimista en los poetas colombianos, según Galeano. Dice él que Del Castillo "lleva al
extremo aquella posición de pesimismo y desencanto iniciados en la lírica colombiana desde la
poética de algunos nadaístas" (6-7). Son varios los
poemas de Animal de baldío que muestran los cambios en el tratamiento de la soledad y el desasosiego presentes en sus primeros libros. En. El ojo del
silmcio Del Castillo permanecía más en su propio
universo interior. Ahora no es sobre su propio infierno o sobre su propia soledad, sino sobre el
mundo en su totalidad sobre lo que incide su mirada. Esta actitud de apertura se presenta también
en una selección de poemas suyos ("Poemas no
recogidos en libros") , publicada en Internet bajo
el título global de Animal de baUío-Antologí,a perso-

Bibliografía

Cobo Borda,Juan Gustavo. Historia portátil de la poesía colombiana
1880-1995. Bogotá: Tercer Mundo Editores, 1995.
Del Castillo Matamoros, Rafael. Animal de ba/,dío. Bogotá: Editorial Magisterio, 1998.
Canción desnuda. Bogotá: Fundación Simón y Lola Guberek, 1985.
El ojo del silencio. Bogotá: Ulrika Editores, 1985.
Entre la oscuridad y la palabra. Bogotá: Letra Capital, 1992.
Galeano, Juan Carlos. "Poetas colombianos frente a la ,~olen·
cia", en El Tiempo (Lecruras Dominicales), Bogotá.junio
11 2000, pp. 6-7.

[ 40]

La máscara de Gaudí
[O de có_mo entre las formas sinuosas se esconde el mito
y la realidad del arquitecto catalán]

Cljosé Garza

EL ARTISTA del que m ,
h
momentos cum 1 as se _abla en España en estos
1926 p
p e 150 anos. Está muerto desde
· erosuobralom ·
•
uno de los princi ales antien_e vivo y vigente como
tos de Es P . atractivos de diversos punBarcelon!~ª' darticularmente de la ciudad de
su trabaj¿ a~n ~ se c_o~centra la mayor parte de
Antoni Gaud' q~Itectomco. Estoy hablando de
el cual preva:~ e creador de un estilo atrevido, en
vos de de
~;n las formas sinuosas y los moticlarado s~or_ac10n n~turalista. El 2002 ha sido deano, el Año G d' L
Barcelona d C
_ au 1. as autoridades de
España, c~n ~a atal_u?a y -~el gobierno central de
ciones han d' 1:ardtic1pac10n de múltiples institu'
Ou
como expo
. rsena
.
n programa de actividades
caciones y SICiones
, ' c·ic1os d e conferencias, publi-'
espectaculos de teatro y danza en tor-

no a las diversas facetas de la vida ob
,
como arquitecto d' • d
Y. ra de Gaud1
, . .
' isena or, urbamsta
d
mrstico, mvestigador y observador de la 'n~:sa or,
Yo tuve la oportund d d . .
raleza.
- .
ª e visitar Barcelona
l
u1tima semana d fi b
a
' la estación de tre:eses::tsro. Solamdente al llegar a
, proce ente de M d ·d
pude _advertir cómo Gaudí no dejará indife: n '
~:~~~ad:;nte ~stos meses de homenaje. El;::~
,
~stna cultural está presente en libre~~r com:rcros co~ múltiples producciones desogr~ias, estudios técnicos, videos y CD-ROM
qu~ pubhcan diversas editoriales. En u
,
de mformación vi los impresos de d' n mo~ulo
d
h
1versas entida
d;sc¿,:.er:n ~rganizado posgrados, cursos, ciclo;
el conocim7;~:~:~~~::::~sa~:::t~;~:~:!~:v::

[ 41]

�del mundo, sin ningún mérito especial. En este
tido y enigmático. Al salir de la estación de trenes
contexto le formulé la siguiente pregunta a Tapies:
me encontré una invitación para realizar un itine- ¿Qué representa Gaudí para alguien que narario en torno a las obras de Gaudí en Barcelona,
ció y que vive en Barcelona?
en visitas que podía llevar a cabo a pie o montado
en un autobús turístico.
-Yo, cuando era muy joven, oí hablar muy mal de
Durante mi estancia en Barcelona tuve la 9porGaudí. Se consideraba el ejemplo más execrable de
tunidad de visitar el templo La Sagrada Familia,
mal gusto y del ridículo más espantoso. Durante
una obra que en pleno proceso de construcción
muchos años nos fue realmente muy difícil, ante el
Gaudí dejó inconclusa por encontrar la muerte.
modernismo, sustraernos al miedo de caer en el riGaudí sólo pudo ver teminada una de las cuatro
dículo, sobre todo cuando sabíamos que esas opitorres del monumental inmueble. La Sawada Faniones estaban avaladas no solamente por nuestros
milia es un símbolo de Barcelona y es, además, la
padres y amigos, sino porque aquél era el criterio
única "catedral" del mundo que está todavía en
de los "inteligentes" y hasta de los líderes políticos
construcción. Porque el proyecto de Gaudí se ha
más serios del país, los cuales, con un dirigismo culseguido construyendo y eso, eso es un motivo de
tural ejemplar, iban entonces fomentando otra tencontroversia y evidencia de las contradicciones del
dencia opuesta, llamada "novecentismo".
gaudinismo. Antoni Tapies, el gran artista barcelonés de corte abstracto e informalista, caracterísTapies me explicó que después del modernismo
tico por utilizar materiales humildes y símbolos
ocurrió una reacción más racionalista, con conscomo las cruces, me ha dicho, en una entrevista
trucciones más frías y geométricas. Gaudí se olvique durante mi visita a Barcelona tuve la oportudó un poco, no obstante, de que el exponente
nidad de hacer con él, que La Sagrada Familia, al
racionalista que fue Le Corbusier confesó su admenos del modo en que se sigue construyendo,
miración por la obra del arquitecto catalán. "Duserá un monumento de un pasado cada vez más
rante muchos años he visto que el ambiente de
obsoleto:
mi país era contrario a Gaudí", me afirmó Tapies.
Sin embargo, Tapies me contó que, desde mediaSeguir las obras en desacuerdo tanto con los nuedos de los años 40, su generación retomó el convos contenidos de renovación evangélica que se protacto con las pocas figuras que habían protagonipone la Iglesia, como con los de la propia arquiteczado la cultura de vanguardia catalana antes de la
tura y del arte de hoy ha h echo perder la ocasión
Guerra Civil (como el pintor Joan Miró y el escride que La Sagrada Familia sea realmente el gran símtor Joan Prats), las cuales, poco a poco, fueron
bolo de crisis y de transición hacia la nueva cultura
coincidiendo, junto a los grupos más jóvenes, en
de nuestro tiempo, de apertura real a la población,
la idea de que el arte nuevo (encamado sobre todo
de transparencia (quizá debería continuarse con
en Miró) y la arquitectura nueva tenían las raíces
paredes de vidrio, como propusieron algunos arquinaturales en el modernismo.
tectos), de testimonio de pobreza, de respeto hacia
Por aquellos años Tapies publicaba una revisotras creencias... , de lo cual nuestra ciudad hubiera
ta, Dau al Set, en la que con regularidad aparecían
podido enorgullecerse de verdad.
textos en homenaje a Gaudí. "Contribuí a que
Gaudí comenzase a ser más respetado entre alguA Gaudí se le ignora o se le mitifica. Tengo la imnas de las minorías de intelectuales y artistas jóvepresión de que Gaudí está mitificado particularnes de Barcelona", me comentó Tapies.
mente por los turistas que olvidamos el-contexto
El hecho más importante, en cuanto represen·
del arte moderno internacional en que se formó
ta un cambio de gusto artístico muy radical dennuestro arquitecto, dejando de lado sus contratro del clima general de las artes de vanguardia Y
dicciones y a los otros grandes arquitectos del briconvirtió a Gaudí en uno de los maestros más
llante periodo moderno sin los cuales Gaudí no
idealizados por las nuevas generaciones, fue el can·
se entiende por entero. Por otro lado, Barcelona
sancio que se verificó con respecto a las artes de tip&lt;&gt;
es tan rica en arquitectura modernista, que a muracionalista y geomético, así como el gran impacto
chos barceloneses les podía y les puede parecer
producido por un grupo de artistas europeos y nor·
que la obra de Gaudí era y es la cosa más natural

[ 42]

t~americanos en el seno del arte moderno . t
oonal a fav d
.
m ema.
or e es11los más abiertos mas· lí .
mas
· ·
,
neos
orgamcos. Gaudí era ejemplo de ello.
'
• Con la perspectiva del tiempo, Tapies me revelo que en
se sabe que Gaud'1 no era
· la .actualidad
.
~n gemo sohtano y que ha de compartir los mérios con otros ª;quitectos que lucharon e influyeron tanto
.
. o . mas que e-1 en las nuevas tendencias
arqmtectomcas
D .
h . . Uno d e esos otros arquitectos es
laoFme~ec. _1 Mo~~ner, diseñador del edificio que
unl ac1on Tapies ocupa en la calle Aragó de
Barce ona.
'
Sin pretender restarle importancia Ta .
comentó
G
•
, pies me
que aud1 tuvo un estupendo colaborador, J osep M. Jujol:
La historia
ha id o re h ac1endose
·•
.
y situando aj . 1
t
1
UJO
. • ~us o va or, ya que es cierto que los aspectos
~1ctoncos y escultóricos más interesantes pretendi1 amente gaudinianos, y que han hecho :Uás escuea len las nuevas tendencias de la vanguardia actual
(e collage. ' el ensamblªJe,
· 1as compos1nones
. .
cerámicas, el ~1erro forjado, el uso de materiales obres
la gran _mvención de formas abstractas orn:menta~
les, etcetera)'
en gran parte se deben a 1a mano de
.
ese gema! colabordor que tuvo Gaudí.

en su

InclusoTapies se atrevió adecirme
·
. Jwol
.
que sm
proba blemente Gaud1· ten dna
· menos actualidad
:,
para las ~:neraciones más jóvenes.
Yo
a ~a.pies en su casa de la calle Saragossa
y me
cammando rumbo al oriente Recorrí
~u~tro ar~as calles hasta que encontré ei ejemplo
G~ ~t;qmt~ct~ra de Gaudí hecha jardín: el Park
e . n nmgun otro lugar como en este ar ue
se puede encontrar la obra de Gaud' t _P q
da
1
1 an m tegraen
a
naturaleza.
Ahí
está
la
ca
G d'
sa-museo de
au _1 y el ~mblemático lagarto monumental de
mosaicos bicolores (azules y amar1'llos)
t ··
•
.
con que
es e s1t10 es identificado· Ese 1agarto puede parec_er que camina por las formas sinuosas del jardín
s1, desde una banca del parque alguien te of
un vaso de ·
'
rece
. Vl~o y te comparte un poco de cannabis
R~chace el cigarro y acepté él vaso de . R
.
de que I ·
vmo. ecor. . a gmen me había pedido que tomara
tmtito a su salud.
un

:~Je
t

[ 43]

�por otro primer plano de creación interior, de
creación de un mejor yo, que es otro, y de aprender
a pensar, proceso largo y doloroso pero sin el cual
no se puede llegar a la felicidad individual. La vida
no sólo es una perpetua lucha contra las circunstancias,

Otras lecturas
CI Humberto Martínez

sino sobre todo una lucha incesante contra nosotros mismos. Pienso aquí en Rimbaud en Abisinia, a quien
una leyenda le atribuyó la absurda paternidad biológica de Isabelle. Pienso que ambos jugaban con
los increíbles y deslumbrantes atardeceres del desierto, con su infinitud, y quién sabe si con la búsqueda de su propia identidad. Tal vez la escritura
fue para ellos sólo un espacio más que les fue dado
para habitar y vagabundear, estar presentes y sobrevivir; acaso para encontrarse en esa otra parte
donde se halla la verdadera vida, para tocar los
límites de nuestro desierto interior, el fondo de
nuestro sentido. Rimbaud nunca dejó de caminar,
dice Alain Borer; una metáfora para la errancia
del espíritu que le acomoda también a Isabelle:
ambos están siempre yéndose, viviendo en el instante. Eberhardt escribe y ama con pasión, cree
sentir dentro de ella una certeza de eternidad. Nunca sabremos, sin embargo, si desde esa significativa ubicación su destino fue lo justo o demasiado
breve: muere a los veintisiete años sepultada por
el barro, junto con su casa, en Ain-Sefra, en la
ribera del afluente históricamente seco, pero crecido el veintiuno de octubre de 1904. Trágicamente pero sin premeditación pasó una libre pero
arriesgada e inquieta vida. Una muerte, como la
muerte, como otras, según ella pensaba, como
toda muerte, como liberación. Lo extraño del
mundo es que sea. La misma flor, escribió en una
carta, no se abre dos veces y la misma agua no baña dos
~eces el /,echo del mismo arroyo. Pienso en qué extrana es la vida de una mujer sobre la Tierra.

¿Qué es lo extraño?
QuÉ EXTRAÑA ES l.A VIDA de un hombre_sobre 1~ Tierra. Todos sabemos de la indiferenoa de genero
en esa pa1ab r a "hombre" · Creo en, su pura formalidad y circunstancia, y a veces mas en su c?ntraparte: las que me son más cercanas, las escntoras,
las audaces viajeras o las sorprende~tes scholars.
Pienso en Marguerite Yourcenar, a qmen le profeso admiración, en la Dickinson, en la B~ll, en Anne
Blunt o en Alexandra David-Néel. Pienso en la
germana Annemarie Schimmel, doctora_da_en estudios islámicos a los diecinueve (espeoahsta en
turco pero que igual se desenvuelve ~n árabe, persa
o urdu), en Eva de Vitray-Meyerovi~ch (con:e~sa
al islam y quien ha vertido al frances los c~1 cmcuen ta mil versos del Mathnawi de Rum1)' en
Colette Sirat o en Joan Stanbaugh (quien traduce
a Heidegger y frecuenta el budismo zen del maestro Dogen). Pienso ahora en Isabelle _Eberhardt,
la joven de origen ruso nacida en Gmebra que
. el Atlas montañoso ' .en el norte de
parte h aoa
d
,
•
en
Argelia
en
tierra
del
islam.
Apren
e
,
.,
Afnea,
árabe y lo habla rápidamente a la -~erfecc1on, se
viste como árabe, cabalga como Jmet~ bereber
sobre el indomable Sahara, profesa el islam y es
admitida en una cofradía sufi, sin duda de la rama
shadiliya, iniciada (con el nombre de _Mahmud
Essadi) en la tribu de los Kadryas. Escnbe ~arraciones breves, una novela inconclusa, aruculos
anticoloniales, un gran manojo de int~n~as car~
unos impresionantes y reveladores Dian~s. E~cn-

Leernos

ybo como amo, porque r·
mobabl.emente ése sea mi destino,
'b',
, re,,
n,,,..o, r..
-hrimer:o la fie, lueo-o
escn'b"10.
o mi Arte, escn 10
también. Una tarde de marzo de 1901, pensa_nd?
en la liberación de su compañero y espos? Sh_mene, atestigua que Si Alá dice que así se~, asi sera. Es
tentada con frecuencia por el ~scetls~~• por el
morabitismo, pero con frecuenoa tamb1en e~tralimita su sensualidad, la cual le muestra s_u s~b1du, Af'm a otros , a los descontentos de. si limismos,
na.
.
Eberhardt rebasa su vocación, el trabajo terano,

1

====~-~-~---[ 44]

---

entenderlo. Pero hay aquí otras razones, otros
motivos de hermenéutica. Vivimos la cotidianidad
no sólo a tientas y a oscuras, sino a como podemos enmascarados y con una malla a veces no tan
inconscientemente protectora. Autores nosotros
estamos siempre poniendo las condiciones de sentido a nuestra conveniencia, y la hipocresía, por
inevitable o por miedo, muchas veces nos domina. Recíprocamente nos lee tras su disfraz el otro.
Con dificultad podemos ver la realidad, se nos
educa para esquivarla en aras de lograr beneficio;
nos la inventamos siempre, y no porque intencionalmente lo queramos. No sin razón, por ello,
versificó el poeta T. S. Eliot: Human kind cannot
bear very much reality. Y ese bear sabemos que sólo
puede trasladar a "aguantar", a "soportar". Si llegar a conocerse, con todo, es cuestión de rasgarse
la carne para introducirse en una supuesta esencia (un verdadero yo, individual e independiente,
un sí mismo, una mismidad, el otro de nosotros,
del que el Buda y Hume, por supuesto,
descreyeron), descender brutalmente hasta el último envoltorio y verse cara a cara, y no obstante
postergamos el cuestionamiento de nuestra vislumbrada inauténtica presencia, evadimos el ajuste de
cuentas con lo que somos y no somos, entonces,
¿cómo podríamos exigirle al otro que sea entendible, objetar sin respeto su reserva?

2
El texto anterior pretende decir de otra manera
algo de lo que luego leímos en Kant, quien al inicio de su Antropología escribió con claridad y precisión: Desde el día en que el hombre empieza a expre-

sarse diciendo yo, saca a relucir su querido yo allí donde
puede, y el egoísmo progresa incesantemente; si no de un
modo patente (pues entonces /,e hace frente el egoísmo de
los demás), al menos encubierto bajo una aparente negación de sí propio y una pretendida modestia, para
hacerse vakr de preferencia con tanto mayor seguridad
en el juicio ajeno.

3

En su_ rara ciencia jovial, Nietzsche adujo que no
era nmguna objeción contra un texto el no entend~rlo, porque el autor podría haber tenido
precisamente esa intención. También el otro es
como un texto al que no podemos objetar por no

De vez en cuando es conveniente leemos como
cuando leemos un texto y tratamos de entenderlo. ¿Somos nosotros textos abiertos? En esencia,
al parecer, pero no de propósito. ¿Decimos todo
o sólo una parte? ¿Quién, fuera de nosotros, sabe

[ 45]

�y puede leernos? Eso enseña, supuestamen_te, ~a
sicología: aprender a leer a los otros. Am_en e
pexpenenoa,
.
. si·n embargo ' deberíamos considerar
d
las reflexiones del filósofo Heidegger: l~ expresa o
en palabras nunca es lo dicho. Pero adem~s, agregar
ue ni siquiera nuestra misma expresio~ lo es~
~Cómo decir lo que ni nosotros sabe~os si expre
~amos o no? ¿Cómo creer que podnamos entender un texto cuando ni siquiera podemos leer un
el del espejo? Podríamos suponer en estas
rostro ,
,
ado susdudas dos supuestos básicos mas ~n agreg
tancial: o la expresión es inconsci~nte y ocul~ o
.
1 Mas podna ser conscienes inconsoente
y revea.
, .
te y actuada. El poeta Pessoa, en un~ de sus mu1u. ·
afirmo que nada, que
les caras contrad icoones,
~lea la pena expresar quedará inexpresado, y si, es
.
cierto
porque e sta' en la naturaleza de las cosas,
ifi ,
diría~os con él, pero al mismo tiempo vers i~o
con indubitable certeza: Ninguem s~be que coisa
quere, porque nadie conoce su alma bien.

4
.
.
son las que cuentan, se nos dice.
Las mtenc10nes
.
.
demos
defendernos acaso de los
Bien, pero, cPº
ocultos e inexpresados propósitos de la mente del
. ui·era aprendemos
otro, si. m. siq
. . nosotros
• a comba·nfi
tir la indolencia que nos impide ~racucar esa i Idelidad, esa traición tan necesana_que d~b~m_os
hacer a nuestro mundano, expresivo e h1pocnta
yo?

Machina
Speculatrix
Hugo Padilla

5
Cuando nosotros interpretamos: ¿estamos hallando un sentI·¿o o estamos realmente postulando
? N1'etzsche afirmó que lo segundo. Cuando
uno.
1 d
al
leemos: ¿encontramos un sentido o se o amos
texto? Borges afirmó que lo se~undo. C~ando
conocemos a algui·en-· e·lo descubnmos o lo mven-

ittíñQQµ;¡¡~

tamos? ¿Y nosotros?

Las flechas del tiempo

(1
LIBRERÍA UNIVERSITARIA
Ciudad Universitaria / teléfono: 83 76 70 85
Zaragoza 116 sur/ teléfono: 83 42 16 36

Libros de texto / Ciencias / Letras y
humanidades / Política y sociedad /
Diccionarios /Enciclopedias / Libros
de arte

[ 46]

que alguna vez dedicaríamos algo de espacio al asunto del tiempo. Heráclito, San Agustín, Kant y Bergson son referencias
obligadas. Bergson, el más cercano a nosotros en
el tiempo, hace una acertada observación: el tiempo objetivo, el que marcan los relojes, es diferente a cómo los sttjetos "sienten" el paso del tiempo.
Cuando una persona está muy interesada en cierta tarea, puede "sentir" que el tiempo "se le pasa
volando". Si la misma persona asiste a un espectáculo aburrido o tiene que hacer un trabajo desagradable, puede "sentir" que una hora (del tiempo objetivo) se "le hace una eternidad" (en el tiempo subjetivo). Atender al problema de cómo los
sujetos concientizan el tiempo es más bien tarea
de la psicología o, si acaso, de una fenomenología
descriptivista. No nos detendremos en esto.
Descartes distingue el tiempo como duración,
del tiempo como forma de medir esa dura9ón.
Las cosas aparecen, permanecen o se destruyen
en el tiempo. ¿Cómo medimos cuánto duran o
cuándo se destruyen? Con relojes. ¿Qué tipo de
EN ALGUNA PARTE DIJIMOS

relojes? De todo tipo: basta con que tengan movimientos regulares. Para los grandes lapsos, Descartes habla de utilizar los "movimientos máximos
y más regulares" de los cuerpos celestes. Pensaba
en los años o los días. No habla de cómo medir
lapsos más pequeños, aunque desde antiguo se utilizaron los relojes de sol, las clepsidras o los relojes
de arena. El tiempo como duración es independiente de si se le mide o no se le mide: él simplemente
transcurre, pasa. Bajo esta concepción, si se pregunta qué es el tiempo, la respuesta más a la mano será:
el tiempo es duración. Pero no se le ocurra a nadie
decir que el tiempo es duración delante de un fisico
relativista. Saltará de su asiento y afirmará contundente: "no, tiempo es aquello que miden los relojes". Se le podría preguntar: ¿y qué es aquello que
miden los relojes? El relativista contestará: el tiempo. Nunca lo podremos hacer que caiga en la trampa de la duración. Descartes pensaba que el tiempo
no fluía como un chorro continuo, sino que fluía
por gotas (instantes). Esta visión discontinuista del
tiempo tuvo un renacimiento a principios del siglo
XX. A los instantes del tiempo se les llamó
"cronones". Algunos fisicos relativistas creen que
cuando dicen que el tiempo es aquello que miden
los relojes, están definiendo lo que es el tiempo. Esto
es erróneo: remitir a un proceso de medición no es
definir, sino referir. Las definiciones se hacen de otra
manera.
Kant metió al tiempo dentro de los sujetos. El
tiempo no es algo que acontezca allá afuera, en el
mundo exterior del sujeto. El tiempo es una ventana por la que los sujetos se asoman al mundo
externo (la otra ventana es el espacio; en la filosofía kantiana a ambas se les llama "formas puras de
la sensibilidad"). A este respecto dice Hans
Reichenbach: "¿Cómo llega Kant a esta concepción? No hay duda de que sus motivos están relacionados con los de Parménides. Al igual que Parménides, quería escapar del flujo del tiempo. El
temor a la muerte es lo que determina su filosofía" (El sentido del tiempo, Introducción). No se
puede estar de acuerdo en esto con Reichenbach;
para nada. Al meter el tiempo en el sujeto (y Kant
habla de un sujeto trascendenta~, lo que pretendió Kant fue justificar la validez general de los
enunciados matemáticos. Él creyó que la sucesión
de los números naturales, 1, 2, 3, etc., estaba emparentada con la relación antes-después en el tiempo. Creyó que la matemática estaba basada en el

[ 47]

�mantiene separadas. No es gratuita la afirmación
proceso de contar. La interiorización del tiempo
de que la Critica de la razón pura es un intento de
en el sujeto (trascendental) tiene, en Kant, un
fundamentar, desde el punto de vista del conocipropósito epistemológico. El temor a la muerte,
miento, la mecánica clásica y sus instrumentos
la finitud, las temporizaciones, quizá valgan para
matemáticos. El tiempo de Newton, cuando la fleHeidegger y el existencialismo; no para Kant.
cha del tiempo apunta hacia el pasado (tiempo
Reichenbach sí acierta al sintetizar las propienegativo) , permite hacer retrodicciones en astrodades más obvias del tiempo: 1) el tiempo va del
nomía (la retrodicción es lo contrario de la prepasado hacia el futuro; 2) el presente que divide
dicción) , permite conocer la posición de los cuerel pasado del futuro, es el ahora; 3) el pasado nunpos celestes en el pasado. Pero sólo conocer, no
ca regresa; 4) no podemos cambiar el pasado, pero
resucitar los hechos. Algo parecido hace la histopodemos cambiar el futuro; 5) hay datos del pasaria, aunque escasamente pueda llamársele ciendo, no del futuro; y, 6) el pasado está determinacia en comparación con la física. Al utilizar un
do; el futuro es indeterminado. Quizá pudiera
tiempo negativo (-t) en las ecuaciones de la relatiagregarse una consideración adicional: el pasado
vidad o de la mecánica cuántica tampoco se resuya no es; el futuro todavía no es; todo lo que quecita el pasado. ¿Cuál es la razón de que la flecha
da es el ahora. Pero el ahora es casi nada. Apenas
del tiempo no se invierta en la realidad?
pronuncio la "o" de la palabra "ahora", la letra "a"
El 21 de septiembre de 1908, Minkowski imque antes tuve que pronunciar ya dejó de ser, de
partió una conferencia que se ha vuelto famosa.
existir; ya habita en el pasado, en donde desapaJuan David García-Bacca la tradujo al español con
recen las cosas que ya no son. El presente, el ahoel título de "Memoria fundamental de Minkowski
ra, es más delgado que el filo de una navaja.
sobre la teoría de la relatividad". La conferencia
Se ha pretendido construir algunas paradojas con
empezó de la siguiente manera: "Señores: los punel fhtjo del tiempo y sus tres momentos: pasado, pretos de vista que sobre el espacio y el tiempo voy a
sente y futuro. Una de las más difundidas es la sidesarrollar han surgido del terreno experimenguiente (o alguna variante): yo regreso al pasado y
tal. En esto radica precisamente su fuerza. Ysu
asesino a mi padre antes de que él me engendre;
tendencia es extremista: este momento marca el
¿cómo es que pude regresar y cometer el parricidio
ocaso del espacio y el tiempo como cosas en sí y
si yo, finalmente, no llegué a nacer? Son paradojas
aparte una de la otra: solamente una síntesis de
aparentes: si yo regreso a un pasado en donde yo no
ambas poseerá consistencia propia". Vemos la apaestuve, entonces el pasado no es el pasado tal como
rición del famoso continuum tetradimensional de
fue; es el pasado adicionado con mi persona que
la física relativista.
nunca estuvo ahí. Pero esto no es el pasado como
En la exposición de Minkowski, ese continuo
realmente sucedió; es otro pasado o quién sabe qué
tetradimensional está representado por dos supercosa sea. También hay cuentos, relatos, series de teficies hiperboloides de dos cascos, así como por
levisión y películas en donde se juega con el tiempo.
sus planos asintóticos. La ecuación de las asíntotaS
En las narraciones de José Alvarado, el tiempo es un
corresponde a la ecuación de la propagación de
elemento muy importante.
la luz. Las regiones superior e inferior incluyen
El tiempo sólo tiene una dimensión, en conlos fenómenos que suceden a velocidades inferiotraposición con el espacio euclidiano que tiene
res a la de la luz. Las regiones laterales están vatres. Además de unidimensional, el tiempo es
cías de sucesos reales porque en ellas las cosas
unidireccional: viene del pasado y va hacia el fuacontecerían -contra la propia teoría- a velocidaturo (proposición 1 de Reinchenbách). A la unides superiores a la de la luz. El origen de las coordireccionalidad del tiempo, Sir Arthur Eddington
denadas representa el "ahora"; la región superior
le llamó flecha. La punta de la flecha se dirige harepresenta el futuro, y la inferior, el pasado. Se les
cia el futuro. La expresión "la flecha del tiempo"
llama el cono del futuro y el cono del pasado. El
se volvió un lugar común después de Eddington.
"ahora" no es un absoluto. Si el Sol desapareciera
En Newton, el espacio y el tiempo son dimenen un "ahora" del propio Sol, su muerte no nos
siones concebidas por separado, aunque en las
afectaría de inmediato porque aún no estaríarnOS
ecuaciones se entremezclen. Por su parte, Kant,
en su cono de luz futuro; sería necesario que trant
aunque las interioriza en el sujeto, también las

[ 48]

currieran unos 8 minutos para que la Tierra entrara en ,el _cono de luz futuro de la muerte del
Sol. ¿E~ta bien, no? Es una manera muy elegante
de dec1r que la luz del Sol tarda unos 8 mmutos
.
en llegar
a
la
Tierra.
Pero
significa
mucho
,
,
mas.
Segun 1a teoría de la relatividad, el tiempo no
~nscurre al mismo ritmo en todas partes. El reloj de u~ astro?auta cuya nave vaya a gran velocidad camma mas lento que los de los observadores
del lanz~miento que se quedaron en tierra. El ritmo del tJ.empo se ve afectado por la velocidad; a
mayor
los reloies
caminan mas' d espa. p velocidad
,
;i
cio.
ero
solo
a
velocidades
muy altas, re1aciona•
bl · •
es significativamente con la velocidad de la luz
los efectos se hacen apreciables • En 1os re1OJes
. d e'
1
os astronautas y de los observadores reales y actuales
el efecto
no es detectable • Los mgemeros
.
.
•
..
siguen utJ.l~zando la mecánica de Newton para
hacer s~s calculos; en el área de sus actividades no
se man~estan los efectos relativistas. Hay algunas
:xcepci?nes: cuando se diseñan los aceleradores
e particulas subatómicas, sí deben tomarse en
c~~nta los ~fectos relativistas que alteran no sólo
e ~empo, smo también la masa. y otras más.
. 1concepto de entropía de la termodinámica cla'
s1casem
.
, ez:1ª con e1enfoque estadístico de la mecá-ruca
n . hcuanaca Ysurgen nuevas consecuencias. Dice
.[\e,c
· ·, de que las partículas son
indis .enbach·. "la suposiCion
entrotl~~b!es conduce a una nueva medición de la
se obi'ª ~i se utiliza el enfoque de Einstein-Bose
n .en ran resultados distintos a los que se obtie~
~n s1 se emplea la estadística de Fermi-Dirac o la de
axwell-Boltzma
.
sobre
el ti
n. y ~odo ello nene
consecuencias
nos
empo. ¿El tlempo real? Bueno, de lo que
percatamos es de que e1 tiempo
·
.
.
signifi
no nene
igual
de la cado
. . en la vi'da coti'diana o en distintas áreas
ciencia De
,
mente el h . b una cosa si hay seguridad: históricafructíf~ om_ re cada-vez ha adquirido más ricas y
ras nociones sobre el tiempo.

d

Des~e ~l s!glo XIX, Boltzman interrelacionó la
termodmamica con la estadística o la probabilidad. Vam?s ~ p_oner dos ejemplos en el ámbito de
la termodmamica: uno, imaginemos que filmamos
~n va_so de vidrio cuando cae y se hace añicos· dos
imagmem?s que filmamos el movimiento aÍ aza;
de las ~oleculas en un gas. Si pasáramos la primera pehcula al. revés ' veríamos algo mso
. 'l'Ito:. unos
pedazos de vidrio se empiezan a levantar del suelo y se van uniendo hasta formar un vaso. Si pasamos, la segunda película al revés, veríamos sólo
mo~ec~las qu: se mueven al azar y no podríamos
dec1r si ~a pehcula se está proyectando al derecho
o al :eves. ¿Por qué acontece esto? Porque la entropia en el caso del vaso es baja, mientras que en
el cas? -~e un gas en equilibrio térmico llega a una
condic1on
.
. , máximª· En el caso del vaso se nota la
mversion de la película (la inversión del tiempo).
en el caso del gas el tiempo sigue existiendo pues~
to que hay movimientos; pero parece que ~erdió
una_ de sus características: la unidireccionalidad
El tiem~o dejó de ser una flecha, dejó de tene;
punta: solo es una vara unidimensional. En el caso
del gas, da lo mismo si pasamos la película al derecho º. al :evés. Para muchos autores, la entropía
es la pnn_cipal causa de la dirección pasado-futuro en el tiempo.
La flecha ~el tiempo en la hipótesis del Big-Bang
y de la expansión cósmica no es exactamente la mismaque la flecha de la entropía. y aún hay más flechas o varas te~porales; incluso, la sospecha de que
en algun~ region de fenómenos haya algo tempo~ente mentendido; tal es el caso de ciertas interacciones débiles en que están un· pli cad os 1os mesones K.
_M_artin _Gard_ner ( TheAmbidextrous Universe) sintetizo las sit~aciones anteriores diciendo que hay,
al menos, cmco flechas del tiempo (o carencia o
du~a) : en el micronivel, el problema de las interacciones débi~es y los mesones K; en el macronivel:
la flec~a del tlempo psicológico; la del tiempo en
un
umverso .en
expansión; la de la entropia,
, y 1a
d 1
,
e a expansion de la energía radiante desde una
estr~lla (~e la que no pudimos ocuparnos).
Si ~lguien le pide a usted que le explique qué
es el tlempo, mejor dígale: "Luego, luego; por aho:ª estoy muy ocupado, no tengo tiempo". Es meJor; no se meta en camisa de once varas (con 0 .
punta de flecha).
sm

[ 49]

�Arquicultura
Armando V. Flores

. 1es, los proveedores de servicios,. el nivel
comercia
e .
y las
1alcanzado, los sistemas educativos
pro1esiona
.,
influencias culturales. Por la informacion ~ue con.
t od a e dificación , ésta debe ser considerada
tiene
,
.
documento que traduce no solo a qmen
como un
b' ,
.
1
1o produce Ya sus usuarios ' sino tam ien e tiern- ,
po y el lugar al que pertenece.
El tamaño de una edificación, el lugar don~e
se localiza, la distribución, la cantidad y el tamano
. as el estilo de sus componentes,
su or.
d e sus piez ,
namentación, los sistemas de segunda~ y protección, la selección de materiales y la cahd~d de ~a
construcción, son aspectos que nos reve an mas
de sus usuarios que del edificio en sí.
En la arquitectura como :n ~o.do producto humano su realizador se dice mdividual y comunal-

La arquitectura
como documento

mente.
El Palacio de Nuestra Señora de Gu adalupe,
hoy Museo Regional El Obispado, sigue revelando su carácter de casa de descanso y a su promotor Monseñor José Rafael Verger, com? un prelado' culto y visionario. También_ n~s dice de un~
forma de vivir, de materiales y tecm~as construcn. das, de la cultura franciscana, del•od
bavas d omma
rroco como la modernidad en turno, del pen o
colonial y del orden eclesiástico.
El Palacio del Ayuntamiento, ho~ ~ useo M~
tropolitano de Monterrey, cuya mas1V1dad se alicorredo~es y
geró con los porticados, balcones,
· , p · Angu1ano
balaustradas que le determino apias
.'
nos dice del escudo de armas concedido,ª c'.udad por doña Mariana de Austria, del ~ exico mdependiente, de la invasión norteam:n cana'. _d:
la mano de obra de presos como Agapito Tre~n ;
del Colegio de Abogados que ahí se h o_spedo ~ icierto tiempo y de la Plaza del Comeroo, hoy
dalgo.
d ' de su
El Gran Hotel Ancira no sólo nos ice .
· e d u cado en Francia,
promotor Fernando Annra,
.
d
miembro de la Cancillería en Bélgica y
por Nuevo León en el Congres~ de la U~iondelo
dice también de la época porfinsta y reyista, d 1
afrancesado, de la inundación del ~ueve, :b~
cantera de los Ramones, del sup_er;71s?r d~ dusVictoriano Huerta, de la ciudad dmamic~ e m
trial y del centenario de la Independe~oa. Juan
El Coleoio Civil nos dice del arqmtecto
o·
.
, d e Llanos, que loconsCrouset y del
obispo
And res
d los
truyeron en 1796 para hospdital d~ pjob¡e;ilv; stre
gobernadores Santiago V1 aurn, os

!ª

Para Víctor A. Cavazos Pérez.

COMÚNMENTE LOS VALORES más ordinarios que ap~~ciamos de los objetos arquitectónicos son su util~dad, belleza, adecuada construcción, va_Ior econo-mico y de status social; sin embargo, existen otros
que deben ser considerados, ta1es como el. valor.
histórico, sociológico, urbano, cultural, de identidad y documental.
.
, .
.
Si tomamos un objeto arqmtectomco-cualqmera de ellos: una casa, una iglesia, ~na escuela, ~n
comercio-y lo convertirnos en objeto de estudio,
podemos llegar a saber ~ d~terminar la fo~a d~
vivir y el nivel socioeconom1co de sus usuan?s, asi
Corno sus preferencias, costumbres, aceptaoones,
rechazos temores y fantasías; se trad uce a 1a vez
el modo de ser y pensar de lo individual, lo gru~al
y lo social; también nos informa por los rna~ena-

D~~u:~

Aramberri y Jerónimo Treviño, que lo destinan
para colegio civil; de los arquitectos Manuel Muriel
YJoaquín A. Mora, quienes le agregan el segundo
piso y transforman su personalidad neoclásica por
neocolonial para la sede de la novel Universidad
de Nuevo León; y de universitarios como Raúl
Rangel, José Alvarado, Alfonso Reyes Aurrecoechea, Genaro Salinas, Celso Garza y tantos corno
el~os, conocidos o no, que más que ponerse la camiseta, se la tatuaron.
El Edificio Chapa, el de alma de acero, el de
las columnas de granito rosa y cafetería en el mirador, nos dice de Guillermo González Mendoza
como director de la obra y también del primer
rascacielos de la ciudad y del país fuera de la ciudad de México, de la posguerra, de "súbale hasta
que se vea Marín", de la pujanzé:\y el espíritu emprendedor del regiomontano.

La Fonda de Andrés o la casa bajo el árbol, tan
llena de símbolos y metáforas, la de la cocina a la
vista, la de las chimeneas, la que don Raúl no permitió que la cincharan con el guardapolvo azul
marín, la que sembró en los recuerdos de sus parroquianos las canciones de Marilú, los paisajes
de Saskia, los poemas de Andrés, las esculturas naif
de don Ponchito; el lugar de los artistas, de la gente
rara, estrafalaria, diferente. El lugar para alimentar el oído, la vista, el estómago, el espíritu y el
común origen pueblerino.
Tu casa, la de tus padres, la de tus abuelos, lugares mágicos donde se hacen y rehacen los recuerdos.
La arquitectura es también un documento que
dice del hombre, de sus circunstancias, del lugar
y del tiempo. Es, en la ausencia del hombre, su
sobrevivencia.

l~e:s:y~las~té:c:n:ic:as~d~e~c~o:n:st:ru=c=c=ió=n~d=e~l=
as~r-el_ª_º_º_n _es- --~ - - - - - - - - - - -------

[ 50]

[ 51]

�Sociológica
José María Infante

donde la última elección parcial registró un porcentaje de votantes del 36 por ciento, o de Suiza,
con el 43 por ciento. Sin embargo, aun en aquellos países donde el voto es obligatorio, como es
el caso de Argentina, el porcentaje alcanza un exiguo 81 por ciento. Uno de los países latinoamericanos donde la población tiene un mayor grado
de confianza en sus instituciones, Uruguay, registra 92 por ciento de votantes, el porcentaje de participación electoral más alto del continente y uno
de los mayores del mundo.
Los países que imponen sanciones se han encontrado en los últimos tiempos con una manifestación de repudio a los políticos y a la vida política muy especial: el voto en blanco o anulado, que
en Argentina ha adquirido popularmente la denominación de "voto bronca"; es decir, el voto de
protesta severa, como una forma de manifestar la
reprensión a los políticos que no hacen las tareas
encomendadas de la forma en que la gente espe-

Participación electoral
EN TODO EL MUNDO la participación electoral ha
venido decayendo durante el transcurso del siglo
veinte, aun en aquellos países que tradicionalmente han sido calificados como democracias consolidadas. La tendencia, también universal y paradójica, es que las elecciones generales registren mayor número proporcional de votantes que las elecciones locales. Podemos explicar esto aludiendo
a la importancia que para el país o sociedad tienen las elecciones generales, pero también es cierto que la mayoría de la gente, en los estudios de
opinión, muestra siempre mayor interés en su
entorno inmediato y cotidiano que en los procesos globales o generales; por ello, ,deberíamos esperar que mostraran mayor interés en participar
en las elecciones locales, donde se deciden generalmente cosas que podrán afectarlos más directamente en su vida diaria.
No obstante, en la mayoría de aquellos países
que no imponen sanciones al abstencionismo, éste
se encuentra en el rango de 50 por ciento o menos. Es el caso de Estados Unidos de América,

ra que se las haga.
Debe decirse que el rechazo a la política no es
una actitud novedosa y que reconoce múltiples
causas: en ese rechazo se unen quienes están
alienados de política porque son incapaces de manifestar un mínimo compromiso con la sociedad
en la que viven, quienes envidian la actividad política y no encuentran otra forma de expresarlo que
repudiándola, quienes han sido tomados por la
ideología pequeñoburguesa de creerse los únicos
que trabajan por el progreso del país y al mismo
tiempo excluidos de intervenir por los gobernantes que hacen las cosas en su propio beneficio,
quienes sinceramente no se sienten representados
por las diversas opciones ofrecidas y quienes son
realmente atentos analistas dé su sistema político
y desean expresar un llamado de atención a los
representantes para que puedan construir opciones necesarias para la población. Quizá habría que
agregar, además, una cierta porción integrada Por
aquéllos que sinceramente poseen un trasfondo
ideológico anarquista.
En México, los porcentajes de abstencionismo
no son similares para los diferentes estados o regiones, pero se mantienen en niveles muy altos.
En las últimas elecciones realizadas en el año 2001,
el abstencionismo mostró, desde un mínimo de
40.8 por ciento en Tlaxcala hasta un máximo en
Puebla de 48.9 por ciento, con intermedios entre
estos dos valores extremos para Michoacán l'

[ 52]

Sinaloa. La cifras deben ser preocupantes, porque
el cas_o de Puebla muestra que sólo uno de cada
dos ciudadanos.con derecho a votar concurno
., a
las urnas a manifestar su decisio'n • En la se1ecc10.
nes federales de 2000 encontramos valores mas
,
altos,_ pero en ?ingún caso son superiores al 72
por Ciento, la cifra registrada en Yucat,an.
la idea del presidente del p ar1amento
. Por ello,
,
tailandes de .efectuar
un sorteo entre qmenes
.
.
concurran
su voto, a primera vista d escab e11a. a,emitir
.
.
da o mso, 1ita,.no debería ser tomada a 1a 11gera.
Podra ~ecirSe que eso atenta contra la civilidad
que es un .msulto al espíritu de la democrac1a,
. que'
no puede Imponerse una condición tan I
'b'li
vu gar para
pos1
. I tar el cumplimiento de los grandes d e beres
cmda~os que todo hombre de bien debe realizar
espontaneam~nte, que podría crear vicios más graves de los que mtenta solucionar pero sm· d d
'd ·
'
,
u a, es
que no parte d e1casngo
. como
fiuna I ea mnovadora
.
orma de Impulsar el cumplimiento de obligaciones por parte de la población.
Independientemente del destino final q 1 'd
~
l
~al~
be ~ en su ugar de origen, nuestros dirigentes den~ empezar a considerar ésta y otros mecanismos mgemosos que fomenten la concurrencia a las
urnas del mayor número de gente posible.

Trayector·as
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

INFORMES YSUSCRIPCIONES:

Biblioteca Universitario Raúl Rangel Frías,
primer piso, Av. Alfonso Reyes 4000 norte, C. P.
64000,
Monterrey, México. Teléfonos: 8324 4112
YFax 8329 4126
E-mail:
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.
Pógino en interne!:
http://www.mx/ publicaciones/trayectorias/

[ 53]

�de 1a 1.d en0. d a d . En 1998 , se lanzó en esta línea
. un
.,
concurso para visualizar este problema_y siete J&lt;&gt;. d o res ofrecieron en Identidad suiza,
venes rea1iza
.
,
la
que
se
abrió
la
muestra
de
Cme
pe1icu1a con
, .
.
d
Años
Noventa
un
mosaico
mulo.ple
de
SUlZO e 1OS
'
.
.
,arabes, JU
. d'10s, italianos y hasta smzos-smzos, ofre.
ciendo sus diferentes versiones ~el controvertido
Todos manteniendo, sm embargo, una
problema.
. alid d
.
premisa constante·· el orgullo de su naoon
, • L a ·.
La muest ra de el. ne Suizo paraAmenca
.,
. atma
fue exhaustiva: seis películas de ficc1on, seis do~umenta1es d e largometraje, y doce cortometraJes,
•, d
.
lo
me•ior
de
la
producoon
e esta
que cub neron
:.,
.
cinematografía, casi desconocida, ~ntre 1995 y
1999. Tan generosa como su recorndo, que partió enjulio del año 2000 del Uruguaypa:~ llegara
, . en e1 2002 , después de haber visitado -caMexico
, d e América Latina de habla
;¡¡;¡;¡;n¡¡;g-; f
torce pa1ses
, . espanola. y tras exhibirse en Monterrey sa~ia d~sparadaa
Brasil, aprovechando el doble subt1tulaJe del ~aterial, en español y en portugués. Ya hac~ anos
h b'amos visto en nuestra ciudad otro festival de
a 1
nitud traído a la Universidad de Nuevo
esta mag
,
•,
lt ral
L , por una figura de la promoc1on cu u '
a~~~a a casi olvidada: Sergio Cárden_as. Los no~bres sigrados de aquella época, los directores sutzos de los años sesenta y setenta, inmerso~ ~n los
movimientos de renovación cultural y poh~ca de
esos animados años, como Alain Ta~ner, Dmdo o
acqueline Veuve, también aparecieron en este
~uevo ciclo junto con los realizadores de lo que
llaman la segunda y la tercera, la de hoy, genera's o coniunto
de pequeños países,
SUIZA ES UN pAI '
:J
•
ción de cineastas helvéticos.
,
demasiado singular. Siete m~llones ~e hab1ta:t:~
,
d
traie
dos
teman
1
De las seis pehculas e argome :i ' •
•
.
en un espacio tan impresionante
. musita
.
• d a e n su propio.tem·.
conviven
. , s· e .
una fama comeroal
belleza como limitado en su exten_s1~n. iete ~1, . d,zas ca
,J, Suiza y Plenilunw.
torio· Beresina O los ultimas
.
llones de seres que hablan cuatro id10mas. oficia1
·
.
.
.
1
La primera dmg1da por e ve t er ano Dame
les: el alemán, el francés, el italiano, y un ~ialecto
1
de as
Sc h m1'd , aborda , de manera satírica, otra
· ·endo en
tan especial, el romanche, que sólo los nac_1dos en
grandes preocupaciones de los que vivi
1tan
una determinada región pueden pro~unoarloJa
tan correctos horizontes, carecen de un pape .
ue su construcción delata a cualqmer ªP:en_ iz
•
tal'1dad·· la naoo·
d ifícil de alcanzar como 1ª mmor
~jeno. País dividido entre dos sectas mayontanas,
·
d
r cunosa.
d
nalidad suiza. La historia no ep e se
. te
la católica y la protestante, desplegado en 23 can. d a rusa q ue se convier
Beresina es una emigra
. ta'
tones o distritos, Suiza ha adquirid~ fa~a por su
en un a prosutudeP or sus habilidades en la cama,
bien ganada independencia y cons1gu1ente n~u,
·
de altura cuyos favores a pol1ucos Ygente po'datralidad, al negarse, a pesar de tene_r ~n su temto'
. •
· i
a las auton
rosa y los cons1gu1entes m ormes
l ''ono a
rio muchas de las sedes de los ma~ importantes
'
. .
.
11
das de te el'
des
de
sus
md1screoones
Y
ama
_
da ciuorganismos internaciones, a adhenrs~ a la O~U
sus asociados, le permitirán alcanz~r. la so:~ría ha·
o a la comunidad europea. En tan dispar sooedadanía. El final de esta farsa pohuca ~ el ritdad multicultural no es casual que uno d_e los teber sido muy divertida, si el filme sostuviera
mas básicos de sus artistas sea el de la busqueda

Cine,
televisión
y otros
••
espe11smos
Roberto Escamilla
fiii,

Cine suizo
de los años noventa

[ 54]

mo de comedia que propone desde el principio.
A pesar de la actriz, nada despreciable en términos fotogénicos, a la cinta le falta gracia y desenvoltura.
Igual ocurre con Pl,enilunio. No es cosa de todos los días acercarse a un thrilkrmetafísico. Aunque la atmósfera necesaria para levantar tal mood
está dentro de la historia, la película jamás se dispara, a pesar de su correcta puesta en escena. Una
serie de secuestros misteriosos se suceden tras una
noche de luna llena: doce niños de diez años se
desvanecen a la mañana siguiente, camino a la
escuela. La policía es incapaz de averiguar algo,
dado que los posibles captores no envían mensajes. Una semana después llega uno cifrado, una
señal de los mismos niños, que tendrá que ser
entendido. Si no, otros niños, cada luna llena,
desaparecerán en progresión geométrica. Intervienen los expertos, llegan los medios de comunicación, en especial la televisión. La tranquila vida
suiza se estremece en su placidez. Algo hay que
hacer; los números se multiplicarán de manera
monstruosa, ¿pero qué? Canto a la inocencia
liberadora de los niños, a su defensa del amor a
los demás y a su real respeto al medio ambiente,
Plenilunio, promete más de lo que logra atrapar.
Fredi M. Murer, veterano cineasta, no trasciende,
por desgracia, la fascinación de su trama.
Otras dos películas del programa, menos
publicitadas en su presentación inicial, resultaron
excelentes. La primera fue La jirafa, un thrill,er
político de Daniel Levy, producida en 1998; y la
otra, la dolorosa y espléndida Clandestinos de Nico_lás Wadimoff y Denis Chouinard, realización
suiz~-franco-canadiense. La jirafa es una aventura
t~epidante en todos los sentidos. En una pequeña
ciudad de Alemania, los antisemitas prenden fuego ª una fábrica de chocolates. La fotografia del

anciano dueño se publica en la ciudad de Nueva
York, donde una señora cree reconocer a su padre, a quien creía muerto desde la II Guerra Mundial. La nieta del anciano, también viviendo en
Nueva York, recibe la visita de su madre, que viaja
a Estados Unidos para escapar al triste siniestro.
Una sospecha de la primera señora conduce a un
encuentro con la segunda dama, que desencadena una tragedia. El nuevo asesinato conducirá a
nuevas investigaciones y, sin perder la película un
segundo de ritmo, se llegan a nuevas conclusiones; de manera particular, a la suplantación de
personalidades al final del conflicto bélico, entre
nazis que se hacen pasar, ¡gulp!, por judíos, para
salvar la vida, al término de la hecatombe. Después de un filme sin descanso, que merece ser visto de nueva cuenta, saltando entre tres generaciones y dos familias, aparecen los títulos de crédito,
y no sólo vemos las fotografías y sabemos las condenas de los seres reales, sino advertimos que el
filme de Levy, más que una denuncia, es el testimonio de un acontecimiento; es, como muchos
que pudieron haber ocurrido en el desenlace de
los sueños totalitarios, verdadero.
Clandtstinos es más dramática aún , y, sin excepción, lo mejor del ciclo trashumante. En principio, se antoja previsible. Un grupo de inmigrantes abandona Francia de manera ilegal y se embarca de forma clandestina hacia Canadá, pagando fuertes sumas a un grupo de traficantes. Los
viajeros: una mujer rumana y su hija, sin alimentos porque los han perdido, un joven ruso cargado de viandas, una pareja de hombre y mujer
norafricanos que nada quieren saber entre ellos,
y un niño gitano, son encerrados, hasta la llegada
a las costas de América, en un contenedor. La acción parecería previsible, casi teatro de cámara, al
estar reducidos a un espacio de 25 metros cuadra-

[ 55]

�dos. Pero las cosas cambian. El bar~~ se _av_ería en
medio del Océano Atlántico; y el nmo, umco que
puede salir por medio de una rendija arrancad~
en la madera del cubo, hace sospechar a los mai:inos del convoy que hay ilegales a bordo. Para sahr
del problema los marinos deben deshacerse del
paquete. O los matan, porque si no tienen que
pagar fuertes sumas de multa por cada uno de
ellos a la llegada al puerto; o los dejan fl?~do a
la deriva en altamar, solución ~en?s d~tica, en
apariencia, que la o~. Un trabajo ~rectonal exac:
to de una pareja de cmeastas, un swzo y otro cana
&lt;líense, que han hundido el dedo en una ~laga
trasnacional; aunque, en nuestro caso, no medie un
mar sino un inmenso desierto de polvo y arena.
Los últimos largos de ficción no fueron menos
interesantes, pero no tan impactantes como los
últimos dos mencionados. F es un cerdo, un ~r~ma
gay de entrañables resonancias, porque en ultI_~ª
instancia es del amor y de las locuras que propi~ia
de lo que se habla fmalmente _- aq~í, entre un J~
vencito y un músico rockero diez an~s ya m~yo:-•
,¡;' n;• te'·
romanuca
y N:i. caJe,
ie, ni sexo, una comedia
.
donde, a la manera ya vista en el eme _hollyw?odense, la chica debe casarse con el meJO~ amigo
suizo de su amante italiano para conseguir la ansiada ciudadanía. En este caso aderezado por una
curiosa historia inmobiliaria de inquili~os comunitarios en Ginebra que enderezan y s~stienen u~a
propiedad comunal de jóvenes, asumida en edificios en ruina, llamada squat.
.,
El panorama de los documen~les fue tambien
espléndido, en especial el de _Dmdo sob~e !ean
Genet en la comunidad palesuna de Cha~la, y ~l
de Tanner, otro ahora viejo monstruo del eme s~izo, sobre la renovada fe libertaria de los ~abaJadores portuarios italianos, desusa~o en. uempos
de un implacable neoliberalismo. Sm olVIdar Sorn-

bras, de Edna Politi. En el corto, más anim~do en
el animado que en el universo de los seres vivos se
ofrecieron algunas bellas sorpresas.
. . .
Identidad suiza, comentado ya en el micio de
estas líneas, se integra con siete cortometrajes con
muy diversos contenidos narrativos. ~ilme ha~lado no sólo en los cuatro idiomas nacionales, smo
también en árabe; la antigua lengua que poco a
poco se desplaza de nueva cuenta por la ~uropa
continental, tras cinco siglos de forzado silencio.
Las historias van desde la confecció~ de un que~o
fundido con curry hasta enfrentami; ntos _de fútbol entre Italia y Suiza, donde hay mas naoonal_es
de cada región jugando en la camiseta contra~a;
hasta cerrar con los entrenamientos de los d~erentes ejércitos cantonales que cas~ provocan nsa,
no por el armamento o por la c~i?ad del en_trenamiento, sino por la identificacion del_ posibl~
enemigo, en un país en donde d~ tantas smgulandades se destaca una sola comun: el orgullo de
ser suizo.
Bien hecho refleja, en su bien cronometr~do
.
el ri·trno informatizado de una oficina
umverso,
moderna, más por ser la oficina de una gran e~presa financiera en el corazón del mund? -~elveuco de los negocios: Zurich. Con una edicion sorprendente y sin diálogos, excepto ~os tomados al
azar entre las pláticas de los companeros de trabajo, Bien hecho, es el mundo del próximo _fu~ro.
Los seres humanos se cosifican, y las maquinas
cibernéticas se humanizan. Inversión de valores
donde el esfuerzo personal, como lo ilustra una
de las secuencias del filme, es tan sustituible como
el tronar de los dedos del jefe. Como lo anota su
autor, el filme es un ballet serial donde em~r?en
la alienación y el estrés como termostatos b~ICO~
del ser actual. y eso, en medio de una socie_daal
donde la perfección conduce, o debe conduor,
absoluto.
, · ita
Jean Genet, el famoso escritor frances, vis .
ya enfermo de muerte, en 1982, el campo de refu:
giados de Chatila, al día siguien~e de h~~e:;:
rrido una espantosa masacre. La impres~on
fuerte para un hombre ya casi inútil, atosigado por
·
d e nuevoa
un cáncer en la garganta, que se sienta
.
.
escribir y redacta un último libro: Un captif am°}'
. , pa1esu·na · Años despues,
reux sobre la revoluc1on
.
· d o, recorre con dsu
1999' un cineasta, Richard
Dm
'
·
francesa une
Cámara en compañía de una Joven
'
.
·
origen argelino, los mismos escenanos, y arma

[ 56]

trabajo tan cautivante, tanto por los vacíos escenarios y sus modestos personajes, testigos de la visita de Genet, como por la ya eterna lucha de un
pueblo humillado hasta donde la soberbia de los
grandes alcance, pero jamás derrotado. Lo más
sorprendente del documental es escuchar los textos
del escritor, leídos por Mounia Raoui, en un momento en que se repiten en Jerusalén las mismas
injusticias. Un bello trabajo que confirma en el cine
suizo el toque profundo de los autores mayores,
aquellos miembros de la primera generación.
Los hombres del fruerto, de Alain Tanner, sostiene
de nueva cuenta el punto de vista de los antiguos
cineastas. Tanner regresa a Génova, luego de 40 años,
donde estuvo de tinterillo en sus años mozos, y vuelve con sus antiguos compañeros: los estibadores del
puerto. Hoy son otros, pero los problemas continúan. El oficio sigue, y sus practicantes, por cierto
conformados por una gran mayoría que posee ahora título universitario, no han bajado un centímetro
la barricada de su defensa laboral. Tanner parece
ceder a las imágenes del puerto, imágenes de barcos y de calles, observados con verdadera nostalgia
poética; pero eso no detiene la verdadera reflexión:
la reflexión política. Un documento excepcional, oasis en un entorno donde las lucha sociales parecen
cosas de un pasado remoto.
El cultivo de la vid en manos de la familia
Potterat de Lavaux es toda una tradición. Varias
generaciones de vitivinicultores, como ellos, se han
dedicado al cultivo y crianza de un buen vino en
las laderas de Cully, laderas que se precipitan sobre el lago que las refleja. Jacqueline Veuve, investigadora y estudiosa de la antropología y del cine,
se ha centrado durante todo un ciclo agrícola para
seguir el proceso de la uva desde que se cultiva
hasta su almacenamiento, para tener como resultado final un buen vino, sea blanco o rosado. Un
año completo tras la cámara, tras la uva, y tras las
gentes, desde la siembra hasta la poda, desde la
recolección de uvas hasta su maduración, en uno
de l?s documentales más solidarios sobre un viejo
oficio: el de vinatero.

Sombras es muy distinto. Edna Politi, su directora, elige Concerto pour vioúm, de Heinz Holliger,
~~recrearla vida y desventuras del también vioY pintor Louis Soutter. Louis Soutter, que
~ e_duo el holocausto el día en que las tropas nalis Invadían Polonia; y se refugió, por necesidad
natural, en un sanatorio para locos, y advirtió sin

h:1s~

premoniciones de ninguna especie la naturaleza
demoníaca de lo que serían después los campos
de concentración, entre ellos Auschwitz. Politi
cede al encanto de creación del compositor
Holliger y logra, con la interpretación de Thomas
Zehetmair, otro violinista de la misma orquesta,
el planteamiento musical de un momento en la
vida de Europa demasiado azaroso. Entre la música de la orquesta y las ilustraciones de Soutter, asistimos al nacimiento y consolidación de una serie
de secas manchas negras, que no son sólo los residuos de un estilo expresionista, sino los manchones de la forma monstruosa de una infame vivencia comunitaria: la del horror hecho ley y la de
una doctrina que había de durar mil años.
Los cortometrajes jugaron un papel clave en
este festival. En particular Rubor, con su juego de
partir de una forma a otra en casi eterna sucesión,
a la manera de los dibujos de Piranesi; y, en definitiva, por el corto inaugural de la muestra, el
animado Grüezi, "Hola", que habla de un saludo
suizo alemán que equivale a decir algo así como
"Buenos días le dé Dios", saludo hermoso, pero
totalmente impronunciable para los no autóctonos. Es decir, para los que disfrutamos tan hermoso festival.

Los estrenos
Entre el mes de enero y el de abril de este año, se
han sucedido una serie de estrenos de interés, de
los cuales damos cuenta en estas breves líneas. Tanto para informar al lector como, si no las ha visto y
son interesantes, para que las busque, o no las
busque, en su más próximo videoclub.

Los chicos de mi vida
Una agradable comedia de Penny Marshall sobre
los problemas de una jovencita quinceañera interpretada con encanto y extremo cuidado por Drew
Barrimore, que después conduciría a un texto que
la haría famosa ya en su debut como escritora.

Vivir mata
Dos mentirosos se encuentran un día y se aman,
contándose el uno al otro las historias más descabelladas en términos sexuales. Nada de lo dicho
es cierto; pero gracias a los enredos surge entre

------ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - [ 57]

�Vatel

ellos un profundo amor. Encontrarse otra vez en el
hervidero de la ciudad más grande y monstruosa
del planeta, es el segundo pretexto de la nueva película de Nicolás Echevarría. Un trabajo más ambicioso en su factura artística y comercial que en sus
logros, a pesar de su impecable armado técnico.

pi~tual que dejará a los otros tres: la madre el
mismo padre_y una hermana menor; abismo desolad? _que solo podrá salvarse al ver el mar en
una visita casual a la costa.

Rolandjoffé nos ha entregado con este estupendo
trabajo de recreación histórica no sólo el ambiente
palaciego de la Francia de Luis XN, en este caso
llevado a provincia a la casa del amo al que sirve el
fiel criado Vatel, sino la atmósfera impresionante de
lo que significaba para unos y otros el absolutismo
real. Todo inmerso en el ambiente de cuadros
escénicos e intrigas montados por la Corte tanto para
distraerse como para entretener a los nobles en su
fiestas galantes de romances y conjuras.

La gran estafa
Un remake afortunado, en tiempos de crisis e incertidumbre económica, de un clásico del cine
comercial norteamericano de los sesenta, donde
la pandilla de Dean Martin y Frank Sinatra se ve
sustituida por George Clooney y Julia Roberts y
sus amigos, en una de la invenciones más soñadas
por todos los estadounidenses: asaltar Las Vegas y
salir bien librado del intento. Cosa que logra
Soderbergh en el cine, sin ir más allá del mero
lucimiento.

Crimen imperdonable
~n el entor?o de un pequeño pueblo costero, un
Joven ~studiante a punto de irse a la universidad
es asesmado por el marido de su amante, ya separado de ella. El criminal, también joven pertenece a la f~ilia más poderosa del lugar /1a conden~ ~e antoJa no demasiado larga. La pequeña fam1ha, -era_el único hijo-, está desecha. En medio
de_ese vac10, en la oscuridad de una noche cualqmera, los padres se deciden a hacer lo correcto
Un drama de_una inmensa ternura, dirigido co~
extrema sobnedad, gracias al apoyo de dos rostros
d claves:
. el de los padres. y de los dos,uno fu era e sene: el de la actriz Sissy Spacek.

Amélie

Bestia salvaje
Entretenida y ligera, la película de Jonathan Glazer
cuenta una historia en principio creíble; después no
tanto, pero acorde a su propia lógica. Un buen remedio para salir de un aburrido sábado por la tarde, a pesar de las piruetas escénicas de Ben Kingsley.

La princesa y el guerrero
Tom Tykwer, el de Corre Lota corre, deja de correr y
de hacer efectos especiales para dedicarse a contar una bella historia de amor y fantasía al describir las relaciones entre una enfermera y un criminal, ejemplo de pareja alienada y vagamente crédula.

Nunca me olvides
El cineasta australiano Paul Cox se dedica con
mesura y tacto a enfocarse en las relaciones amorosas entre dos personas de la tercera edad, que
habiendo sido novios en su juventud vuelven a
descubrir el deseo y la pasión en la madurez, cuando se supone que el único placer que le resta al
ser humano es desplazarse a toda velocidad por
medio de una silla de ruedas. Interpretada, por
cierto, de manera admirable.

¡Pero qué le ha ocurrido a los franceses, dueños
de una admirable cultura ffimica y popular también, cuando han premiado y recompensado uno
de los bodrios más nefastos en muchos años en la
historia del cine comercial, a pesar, o mejor dicho, gracias al talento de Jean-Pierre Jeunet! Vale
el empalago de las buenas intenciones, para quien
no las resista; pero de ahí a embarrarse en este
azucarado pastelote hay un enorme paso. Un paso
que lo llevó casi a ganar el Óscar como mejor película. ¡Gulp!

La caída del halcón negro
Con su enorme talento y posibilidades técnicas,
visuales y aurales, ahora que el sonido digital llena todos los rincones de una sala cinematográfica, el maestro Ridley Scott ha dedicado sus mejores habilidades a recrear un momento en la larga
historia de las intervenciones norteamericanas en
países del tercer mundo. En este caso, la de un
grupo militar desembarcado por aire en 1993 durante la guerra civil de Somalía. El efecto total es
impresionante, superior a la de cualquier modesta película bélica de aquellas que se hacían durante la.Segunda Guerra Mundial, o después. Una
sola cosa falta, a diferencia de aquellos materiales
en blanco y negro de serie B: los soldados de entonces parecían seres humanos y reaccion~ba~
como tales en la pantalla. Aquí son meras maquinas ffimicas al servicio de una industria del entre·
tenimiento, que dejó de interrogarse sobre su en·
torno sociopolítico desde hace mucho tiempo.

[ 58]

Una mente brillante
~~r fin,, ~on ~o~d, después de una larga suces1on de exitos
tecmcos y comerciales, logro' lo quese
,
propoma y conquistó, el pasado mes de marzo los
honores compartidos en los Óscares de Mejor Película y Mejor D!rector para Una mente brillante. Trof~~s que se sostienen hasta cierto punto en la actuac~~n de Russell Crowe y en el correr de una narranon que conmueve a una gran mayoría de especta?ores que dan crédito a una de las narraciones más
inmorales y menos ven'd'icas de1cine reciente a pesar d~ estar basada en hechos tan reales co:Oo lo
suce~do aJohn Forbes Nash, Premio Nobel en 1994.
~os tnterrogar.i~es sólo: ¿Dónde está en la película
mtras~ondo militar y político de la Guerra Fría, que
ando a muchos compañeros del científico a la lo~~~a la ~me~e dir~cta a manos de miembros del
~c10 de mtebgenc1a del gobierno de los Estados
Untdos y que he
. en vanos
. reportaies
..
mos visto
1
te evts1vos;,
·Po
,· · ·
:.i
._
· é r que ms1sttr en que únicamente el
_de su esposa logró salvar a Nash de la esquiz~ ema, cuando los especialistas saben que esta
~ e~edad no se cura, ni puede curarse con una
mp e receta de amor y fe?

7º

La habitación del hijo
Nani Moretti 1f:

·

' e amoso cmeasta italiano radical
Yautodidacta h
'
h..
, a real'izado con La habitación
del

!Jo, un docume t
.
aterr d
n excepcional de una discreción
a -ora sobre lo que ocurre en una famil1'a
pequena f: T1 d
.
.
m
' ami ª e umversitarios cuando el hiio
~w~~e
'
:.i
desapa .. , sce_nte muere en un accidente. La
nc1on física no será tan brutal como la es-

°

¿De qué lado estás?
Una película
. mexicana ' mexicana actual, d'c
11erente. M~y diferente a las que la rodean. Un ex espía
ale~_an es contratado por los servicios de gobernac1on p~~ servir de "oreja" de un grupo guerrille~o. ~cttvistas que todavía mantienen su lucha
sohtana contra un sistema represor. El esp1a,
, mte.
grado como maestro invitado de la UNAM, será el
laz~ ~ondu~tor de una experiencia de violencia
pohtica ,de. izquierda muy ligada a la del 68'mom~n_to umco en la historia contemporánea de
Mex1c~, que la secuencia de los créditos reconstruye sm estridencias.

El pasado nos condena
~na película pr:cisa._ En su interior y en su extenor. Desde la vivencia carcelaria de una farnil.
de blancos ~edicada en cuerpo y alma a ser~;
como guard'.anes en prisiones, del abuelo al nieto, que term1?a en tragedia; hasta la mujer de color que ha dejado pasar su vida atada a un marido
que esp~ra la muerte encerrado desde hace años,
y a su ?Yº• un niño condenado a la obesidad. La
explos1on _de una pareja que jamás se imaginó en
su nueva situación, que se entrega al amor tratando de s~var, una vez conocido y olvidado el pasado comun, el rencor mutuo y el odio racial.

[ 59]

�Radio

De esta manera fue como se
configuró un lenguaje propio en la
radio caracterizado por el surgimiento de diversos códigos, repertorios, inclusive, de géneros raqio-

Va nesso Herrero

fónicos.
El lenguaje radiofónico se integra por los efectos sonoros, la música, la voz y el silencio; este último
se puede considerar ya que, en contradicción del término, es un sistema expresivo de comunicación; el
silencio transmite información y tiene suficiente significado como para
asignarlo como un elemento dentro del lenguaje.

El lengua¡e
radiofónico
¿LA RADIO tiene un lenguaje propio?
A pesar de que encontremos en los
libros y revistas especializadas en
radio, el término "lenguaje radiofónico", todavía hay quienes dudan
en adjudicarle al medio la categoría de "lenguaje", ya que dicen que
el cine, la radio y la televisión, no
son, estrictamente hablando, una
lengua.
Podríamos decir que la radio
adopta un "lenguaje moderno", si
partimos de la raíz del término.
Lenguaje es un conjunto sistemático de signos cuyo uso genera una
codificación de mensajes en un proceso comunicativo interactivo entre
emisor y receptor.
Así pues, los inicios de la radio
fueron una sucesión de palabras y
música en vivo, ése era el universo
de sonidos radiofónicos. Luego, con
la tecnología del sonido, se comenzaron a desarrollar "paisaj es sonoros", permitiendo en el radioescucha descubrir un contexto de percepción e imaginación, que terminó
por ser-para todos- una manera distinta de hacer y escuchar la radio.

Los efectos sonoros
La acústica de la radio permite

de un programa. También como
cortina musical, separando los contenidos de un programa; incluso,
como separador de noticias breves,
término conocido como ráfaga, etc.
El buen funcionamiento de la
industria de la radiodifusión, se
debe en gran parte, a otra industria: la industria de la música. El
mundo de las casas productoras llega a la radio para dar a conocer una
infinidad de opciones musicales
que se adaptan a todo tipo de público. El negocio de la música se
ajusta al perfil de la emisora.
Como podemos ver, existe toda
una tipología en cuanto a música
se refiere, teniendo como fin primordial en la programación, llevar
un ritmo para mantener interesa-

idealizar imágenes muy concretas
en el oyente. El galope de un caballo para una radionovela, los sonidos característicos de un programa
en vivo, el sonido ambiental que
sitúe al periodista en el ambiente
donde se desarrolla la noticia.
Las funciones de los efectos sonoros y artificiales son multiplicados cuando se logra construir una
imagen para el radioescucha, una
metáfora, un estado de ánimo,
como la tranquilidad que podemos
sentir al escuchar el golpe del agua
a orillas del mar, en un programa
nocturno.

La música
La música, como todo arte, despierta emociones y sensaciones, y
en la radio, las formas sonoras musicales encuentran una verdadera
caja de resonancia.
La música es sumamente versátil en este medio. Es utilizada según
la programación de cada emisora y
sus necesidades. La podemos escuchar en un jingle o spot publicitario; o como introducción o cierre

dos a los oyentes.

La voz
La voz es esencia y conducto del
mensaje en radio. Ya sea aguda,
media o grave, "el color de la voz"
nos hace identificar a una persona.
Descubrimos voces rápidas, intensas, apelativas, lentas, profundas.
"Hubo un momento en los orígenes de la radio que tener una voz
acariciable y un volumen grueso era
muy importante, actualmente la
sonoridad ya no es un factor; hay
locutores que tienen unas voces
muy chicas, muy pequeñas, y sin
embargo, tienen grandes audiencias", explica el locutor René
Alonso Estrada, presidente de la
Asociación Estatal de PeriodistaS
'José Alvarado Santos".
El radioescucha puede identificar las voces de sus locutores favoritos con gran facilidad debido al
timbre de su voz, que lo hace ser
único, y, si cuenta con los recursos
de un buen mensaje transmitid~,
buen manejo de silencios, improvi·
sación, reiteración, redundancia, Y

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -

[ 60]

un eSti lo propio, indudablemente
se genera una popularidad. Al mencionar esta gama de elementos
¿existe alguna clave o fórmula má:
gica para cautivar a la audiencia?
"Además de tener una buena
v_oz, que llame la atención, que caullve en cierto momento y después
pueda venir una persuasión, pienso que lo más importante es el contenido, tocar un tema de interés en
el momento justo, cómo lo puedas
presentar es ahí donde está la clave para mantener al radioescucha
cautivo" '_re spond e 1a pregunta
Adri·
an Pena, locutor y coordinador
de programación de división radio
de Mu1llmedios
·
Estrellas de Oro.

El silencio
d Hoy en d ía el silencio es un rui· ifica, construye.
Tho. Delimita' s1gn
ornas Bruneau dijo: "es la lengua
de todas las fu
.
-¡
ertes pasiones:
amor
co era
,
' sorpresa y miedo"
·
rataVivimos e n med.10 de una
catade sensaciones acústicas, don-

de el silencio es calificado como
insoportable. Casi no se interpreta
como elemento que permita la reflexión, aunque sería espléndido
~ue l~s locutores "dosifiquen" el
silenc10 para conseguir que el escucha asuma un papel más activo
que, sin duda, beneficiaría los procesos de comunicación en este
medio.
Hay que tener en cuenta esta
arma poderosa, saber cómo manejar el silencio, es clave en los
dicurs~s y en los que tienen que
comumcar algo importante. Es el
desafío de los que están interesados
en hacer una buena locución.

La radio, emoción y placer
El acto de percibir en la radio
es un acto de imaginar. Permite evocar, reproducir imágenes, sentimientos, recuerdos, de acuerdo a
la sensibilidad del escucha. Precisamente, el lenguaje radiofónico
intenta crear ese calor, ese ambiente emocional; propone que un

[ 61]

mensaje se adhiera a la audiencia
de manera que pase por los senti:
dos impregnándose en "el acervo"
de la memoria.
El lenguaje radiofónico hace su
entrada en la audiencia por la emoción y el placer. No sólo se debe a la
imaginación, el causante también es
el medio :n sí, porque los mensajes
que la radio transmite son electrónicos, se escuchan por vibración de
ondas y las ondas hertzianas no sólo
se escuchan, también se sienten.
Resulta interesante pensar en
este aspecto, pensar en que dichas
?odas -que no son más que un conJUnto de vibraciones que varían en
intensidad- con los avances de la
tecnología se pueden manipular a
voluntad bajo el efecto de la electrónica.
Es importante que el emisor radiofónico sea un buen comunicador, valiéndose de los elementos de
este lenguaje, ricos en matices, formas y colores, que nos envuelven
sutilmente y nos invitan a escuchar
ª participar, a imaginar, a soñar '

�Dignidad
y derechos civiles

juez. Con ello se establece un vín~ul~
entre las instituciones judiciales y las insti-

Libros

tuciones médicas. la nueva forma de ver
las cosas que troe consigo este vínculo,

Francisco Ruiz Salís \

diencia civil es presentado por el autor

como una nueva clase de utopía ("autoli-

poro demostrar que los movimientos so-

mitada"l, que incluye formas complemen-

ciales y los iniciativas ciudadanos son

tarias de democracia y un complejo de

capoces de influir en lo política y de

permite una nueva clasificación y sorrec-

SOCIEDAD CIVIL Y TEORfA POLfTICA

derechos civiles, sociales y políticos que

modelar lo culturo político sin entrar en

ción de los sujetos, desde el siglo XVIII.

Jeon l. Cohen y Andrew Aroto
Ed. FCE
México, 2001

deben ser compatibles con la diferencia-

el campo de lo político del poder y sin

ción moderna de la sociedad.

poner en peligro a las instituciones de-

las pericias psiquiátricas rastrean las fal-

1

tas sin infracción y los defectos sin ilega-

Los propuestos que se encuentran en

mocráticas o liberales. Todo democracia

el libro derivan de la revisión analítica

( y su teoría) están determinadas por esto

el tema sobre lo

sobre las teorías sobre la sociedad civil

expresión de la sociedad civil en el mun-

sociedad civil, considerado en dos senti-

en los siglos XIX y XX y la discusión sobre

do moderno, donde constituye uno alter-

dos inseparables: como un asunto que

las diferentes perspectivas críticas del

nativa ética y de transformación poro los

es explicado por lo teoría política y como

concepto que existen hoy en día (el mo-

movimientos sociales y un medio de in-

lo generadora de lo único vía para lo

delo normativo; modelo historicista; mo-

fluencio determinante poro construir uno

defensa del mundo de lo vida.

delo genealógico y la teoría de sistemas).

sociedad más justa.

lidad. Se trata de mostrar como el indivi-

1

duo se "parecía ya a su crimen antes de

1

haberlo cometido•.
Puede considerarse que el sistema de

UNA OBRA QUE ABORDA

disciplina con efectos de normalización

1

de los sujetos, expresa un poder que no
es represivo, sino productivo, en cuanto

Lo toreo que se proponen los auto-

Así, del discurso de lo saciedad civil,

Lo reconstrucción de uno teoría sa-

res consiste en construir uno teoría poro

a partir del estudio de los casos de Fran-

bre lo sociedad civil en lo ciencia políti-

entender lo complejidad de la sociedad

cia, Alemania, Europa Oriental y Améri-

ca, tiene su correlato en la nuevo confor-

civil, en cuanto o su estructura, institucio-

ca Latina, Arato y Cohen repasan lo his-

mación de lo sociedad frente a lo eco-

sujeto, a partir de las técnicas de poder

nes y dinámica, así como en su relación

toria conceptual de lo sociedad civil des-

nomía y el estado

y saber usados en lo confesión y direc-

con los sistemas normativos de lo demo-

de Hegel para llegar al desarrollo teóri-

ción de los sujetos. En ella está presente

cracia o los proyectos de democratiza-

co del siglo XX (Parsons, Gramsci,

el proceso de construcción del autor, de

ción en los sociedades modernos. En tal

un proyecto que después tomará brmo
en obras posteriores (Vigilar y castigar,

sentido trotan de demostrar lo relevan-

Althusser, Perry Anderson y Norberto
Bobbio).

cia del concepto •sociedad civil" para

El análisis los lleva a formular los fun-

El nacimiento de la clínica, entre otros).
Los anormales es el estudio y articulación

lo teoría político moderno y desarrollar

damentos normativos de uno teoría de

uno perspectivo teórico que permito ex-

lo sociedad civil, poro la continuación

de los diferentes elementos que permitie-

plicar y dar formo o uno estructuro de lo

reflexiva del estado benefactor y de la

ron la formación del concepto de anor-

mismo, adecuado o los condiciones contemporáneos.

revolución democrática o partir de nue-

Los RIESGOS DEL PLACER
Morgorito Cuéllor
Ediciones Castillo
Monterrey, 2002, 80 pp.

construye una nueva forma de considerar y de tratar a la anomalía. No destru-

Pericia y perversión

ye al sujeto, sino que trata de conducir
los instintos y deseos, con una tecnología del poder que observa y que sabe.

Los ANORMALES
Michel Foucault
Ed. FCE
México, 2001

En el desarrollo de sus clases Foucault
expone el funcionamiento de la a~omalía en el siglo XIX, a partir de tres figuras
antecedentes: el anormal (monstruo humano pálido y trivializado, como el hom-

. Quf SON lOS ANORMALES en la sociedad
~ccidentol? Michel Foucoult exploró y
dio respuesto a lo formación del conce_pto de anormalidad, en once clases dictados en el College de France en los primeros meses de 1975, en lo cátedra
denominado "Historio de los sistemas de
pensamiento•. Los anormales constituyen
lo edición de esos cursos que apenas
aparecieron en 1999 en lengua francesa y en el 2000 en español.
.
El cuerpo de las once clases dictados sobre el asunto inicio con el tratamiento de lo relación entre verdad y justicio y el papel del peritaje psiquiátrico,
que duplico al sujeto calificado como

1

La propia sociedad civil ha resurgido

delincuente en lo esfera de los leyes, con
una evaluación o partir de lo cual se considera con algún tipo de anormalidad,
de acuerdo a los antecedentes de su
comportamiento en el desarrollo de su
vida.
Históricamente lo pericia psiquiátrica,
,
que enuncia el peligro y la perversion

bre elefante y los individuos hermafroditas); el individuo por corregir (delincuente), y el mosturbador (en la privacidad
de la casa). El anormal del siglo XIX es
descendiente de los tres. Es el individuo
transgresor, que habito en el mundo con_temporáneo, al que no sólo se le castiga por el acto delictivo cometido, sino
también por el grado de monstruosidad
moral que posee.
la organización de los controles de
la anomalía, como técnica de poder y
saber en el siglo XIX, organizo, codifica
y orticula unas con otras esas insta~cias
de poder que, en el siglo XVIII, func10~~ban de manera dispersa. los status cnm1nales se transforman con la incorporación
de los poderes y saberes institucionales

anomalía social, el instinto y el deseo del

malidad en la historia del Occidente
moderno.
lo último parte incluye comentarios y

En uno perspectiva general, la socie-

vos formas de expresión, como lo desobediencia civil.

dad civil se considera como un espacio

El argumento acerca de la desobe-

argumentos sobre la "Situación del cur:

de interacción social entre lo economía

so", desarrollado por Valerio Morchett1

y el estado, que comprende la esfera ín-

y Antonella Salomón, así como lo expo. . , de uno serie de comentarios sos1c1on
t

timo de lo familia, lo esfera de los asociaciones, los movimientos sociales y las

bre lo edición del texto Y del aparo

formas de comunicación política.

0

crítico.
h'
Un libro más que sugerente poro is. . t s Degron
toriodores, juristas y ps1qu1a ro .
· tereinterés, además, para los lectores in

de normalización.
Esta obra es una arqueología de la

-:-=-=-=- -----------------

l

(,

LEER CUENTOS no garantizo hacernos cuen-

lector celebramos ab imo pee/ore la in-

civil proporciono esperanzas ante lo de-

]ean L. Cohen
Andre·w Arato

cadencia de los utopías políticas secula-

manero, quienes disfrutamos el oficio de

décadas de su ejercicio fecundo en el
campo de lo poesía.
Cuéllor nos deslumbro desde el prinartesanales al cifrarlos con gran oficio
en el lead A lo manero de los grandes

nas en su búsqueda de uno mejor forma

del género (Quiroga, García Márquez,

de vida, los actores de lo sociedad civil

Borges, Kofka), Margorito introduce de

se siguen orientando por las utopías de

golpe y porrazo al distraído incauto que

lo modernidad (ideos de los derechos
básicos: igualdad, libertad, democracia
solidaridad y justicio).

tistas, pero es el mejor principio. De esto

cipio de cada uno de sus piezas

hojea su libro; lo atrapo de principio a

s

fin, sin tregua, hasta el final, no de sus
cuentos, del libro como tal. Jamás hobre-

d:e:l~su:¡e:to:,~c~o~nv=ie:r:te~a~Ie=s=p=ec=i~al~is-ta_e_n_u_º _ _ __ _ _

[ 62]

Q

auguración del cuentista Cuéllor o dos

Aunque yo no hay ideologías consistentes que den orientación o los perso-

sos y perversos. Sobre ellos se ejerce un
biopoder (natural-moral y médica-legal)

&lt;J

P01Í71CA

impacto público en lo sociedad.

social y que son considerados peligro-

1

Los autores sostienen la tesis de que el
resurgimiento del discurso de la sociedad

sados en los cosos jurídicos de mayor

individuos que quebrantan una norma

i

del Mago Cuéllar

SOCIEDAD
CIVIL
Y TEORÍA

res Yla crisis de los instituciones políticas.

que califican, clasifican y ordenan a los

&lt;'

La magia

[ 63]

�obvios del cuentista principiante, el ma-

Los estudios particulares son de una

en términos generales. Comprueban este

nejo de lenguaje, la primero lectura, que

gran riqueza paro el debate académico

hecho los artículos de Cirilo Quintero y

estudio las estrategias que en este sentido han debido desarrollar mujeres de los

el adolescente exhibe entre su obra y

por lo profundidad con que se abordan

Lourdes Romo y de Mario Jurado. En su

los temas y porque permiten posteriores

estratos sociales más bajos, que por dis-

lector, estorbando el flujo discursivo.

trabajo 'Riesgos laborales en lo moqui-

comparaciones, identificando los rasgos

tintos circunstancias han debido asumir

lodora. la experiencia tomaulipeca•, las

Cuéllar ofrece en su primero e~trega
cuentos aceitaditos que caen por su pro-

comunes y aquellos que los diferencian.

primeros destocan que los medidos de

pio peso, recreando o sus lectores, _q_u_ie-

El número especial de la Revisto Froff.

seguridad laboral responden más o los

nes obviamos los descuidos de lo ed1c1on.

tero Norte dedicado al Noreste nos brin-

requerimientos productivos o nivel inter-

Desconocemos al autor, chocolatito

do lo oportunidad de acercarnos desde

nacional que al imperativo de proteger

relleno de ron, en estos historias despo-

diversos ópticos O fenómenos que en el

o los trabajadores de los riesgos duran-

noreste adquieren una tónico propia.

lo jefatura de sus hogares, realizando trabajos extrodomésticos. Mediante entrevistos o profundidad, el artículo 'Jefatura
de hogar femenino y bienestar familiar
en Monterrey: uno aproximación cualitativa•, recorre los historias de vida de es-

te su desempeño. El hecho de que el

Nos referimos al noreste inmediato,

tos mujeres, analizando la manero como

humildad, antonomasia del Márgaro,

salario esté ligado a lo productividad,

quien al desnudarse nos tira los cod~~eres o lo cara, cual naturalista, sorprend1en-

comprendido por los estados de Tomaut~

lo necesidad de asumir este rol los ha

pone o los trabajadores en lo disyuntivo

pos, Nuevo León y Coahuila, que si bien

de escoger entre su seguridad o mayor

donos de renglón en renglón.

constituyen un espacio heterogéneo, se elf.

producción, dada lo incomodidad de los

Éso es su virtud: dejar que la historio

cuentron unidos par múltiples lazos defin~

fluya en su naturaleza, sin estorbarle, sólo

dos par su contigüidad territorial, su cond~

equipos de protección que entorpecen
sus movimientos.

atendiendo el porto, su nacimiento. Sin

ción fronterizo limítrofe con el estado de

En otros ocasiones, la falto de infor-

mos disfrutado tonto lo lectura de un cuen-

adorno ni pirotecnia, Mago consigue lo

Texas, su historia común e, incluso, la pre-

mación sobre compuestos y materiales

tista del solar, sólo comparable con la

que no tantos en éste, el más difícil de

sencio de rasgos culturales compartidos.

Roberto Gordo Ortega y Humberlo Pa-

usados en el proceso productivo, auna-

obra del maestro Elizondo.

los géneros. / Genaro Huacal

donde la carne osada y lo tortilla de har~

lomares centran su interés en fenómenos

da o lo poco seguridad, traen como con-

na son sólo uno mínima expresión.

urbanos;

secuencia problemas de salud y malformaciones en sus hijos.

lo planeoción urbana y lo separación

jados de presunción y presenciamos lo

Cuéllar presume oficio e imaginación;

Este volumen comprende siete artícu-

atestiguamos sus malabares estructurales,
su tono de chisme, que es lo mejor manera de contar un cuento, según Gabo, sus
retos cumplidos de sobro y todavía nos do

Revista

plus. Exploto su formación periodístico, su~
dotes de cronista urbano, salpicando aqu1
y allá, sabiamente, su discurso narrativo con
metáforas imprescindibles.

REVISTA FRONTERA NORTE
Número especial 2: Frontera Noreste
Colegio de la Frontera Noreste
Diciembre, 2001

Maestros como Tito Monterroso sugie-

los que, aunque se refieren o problemáti-

Por su parte, Mario Jurado, en ' Flexi-

cos y espacios distintos, observan en su

bilidad y estrategias laborales de los pro-

mayoría cierto centralidad en torno al tra-

fesionistos en lo zona metropolitano de

bajo: los mercados, los condiciones lobo

Monterrey', destoco los efectos negati-

roles, lo flexibilidad e, incluso, el impodo

vos del esquema neoliberol, como lo fle-

del mismo en lo configuración urbano.

xibilidad, la subcontrotación, lo crecien-

Otros temáticos abordados son ei

te presencio del empleo temporal, el tra-

desarrollo urbano y lo situación de lo

bajo asalariado sin prestaciones socia-

mujer, ya seo como jefa de hogar o en

les y el incremento en lo duración de lo

mucha poesía, aunque deberán combinar-

¿Es POSIBLE HABLAR de México como un

lo referente a lo maternidad y salud en

jornada de trabajo. Analiza los conse-

lo con lo lectura de muchos cuentos y cuen-

todo homogéneo con corocterísticas s~

cuencias de ello en los técnicos y profe-

tistas, por supuesto. Aun así, nodo es ga-

milores en cuanto a población, econo-

general.
Más que resumir cado uno de 1os

rantía de que surta efecto.

mía, sociedad, grado de urbanización,

artículos, o continuación se señalan los

Cuéllor se impone el reto de ofrecer

culturo, costumbres? Si esta referencia no

líneas comunes, continuidades y rupturas.

poro ellos comienza o tener el empleo
no asalariado.

su espado en prendo y va por ello de

era válida yo poro el siglo XIX, mucho

y el contexto en que todo ello se

palabro en palabra, envolviendo, enca-

menos a principios del XXI, cuando los

enmarca, con el fin de despertar el inte-

denando atento o sus lectores, quienes

procesos de globalización y el neolibe-

Estrategias de supervivencia

al término inician y reconstruyen mental-

ralismo no han hecho más que ahondar

rés por su lectura.
El trasfondo general que permeo

mente la historia contada con artificio.

los diferencias entre los regiones.

prácticamente o todos los trabajos es lo

El artículo de Jurado continúa mencionan-

reno los aspirantes o narradores que lean

sionistos, resaltando la importancia que

El impacto en lo urbano

adopción de políticos neoliberoles o

do las estrategias que lo clase media ha

meter o tu lector lo que no podrás cum-

regionales, que frente o la falacia de lo

mediados de los ochenta, lo reestructu-

desarrollado como respuesta defensivo,

plir y Cuéllar sale airoso del lance uno Y

historia totalizadora o •nacional•, frente

ración, la globolizoción y sus conse~uert-

poro mejorar su situación, entre los que

otro vez. Cuenta como pregono Quiro-

o los explicaciones "macro•, obligan o

se encuentran lo búsqueda de empleos

go, como si fuero uno de los person~~es,

voltear lo mirado y distinguir las peculia-

cios lo mayoría con efectos negattvos.
'
¿El
fin del trabajo, o só1O su tron sfOI·

yo por la voz narrativa, ya por sus guinos

ridades que lo local, lo regional, le impri-

y requiebros lúdicos.
.
Supero limpiamente los obstaculos

de medio tiempo por porte de los miem-

men a los fenómenos y procesos econó-

moción?
En lo laboral se observo un empeo-

:as más jóvenes, y lo incorporación de
5
mujeres al mercado laboral.

micos, políticos, socioculturales, etc.

romiento de los condiciones de trabo¡&lt;&gt;

Siguiendo en esto líneo, Félix Acosto

XX, donde la localización de las industrias a lo largo de las vías férreas y la
consecuente población por porte trabajadores alrededor de éstas, determinó la
geografía de la ciudad.
Un artículo que hace especial mención la geografía es el estudio de Camilo Contreros, •Geografía del mercado
laboral en lo cuenco carbon~era de Coohuila", que resalto las características físicas del entorno, que imprimen un sello
terizado por el movimiento pendular de
sus individuos.
lo movilidad pendular (idas y vuel-

el primero desde lo óptico de

que en lo práctico presenta respecto o
lo gestión urbano, y Palomares en el inff.
pacto que los actividades económicos
tienen en la conformación intraurbana en
Nuevo loredo.

tas diarias entre lo localidad de residencia y lo localidad donde se encuentra el
trabajo) tiene su origen en el siglo XIX,
cuando el agotamiento de los yacimientos de carbón obligaba a cambiar continuamente de lugar. No obstante, hoy en
día en que la explotación de este mineral ha decaído y se han establecido
maquilodoras, se observa uno refuncio-

'Asentamientos irregulares en Monte-

nalización de las viejas prácticas que

rrey, 1970-20CO: divorcio entre ploneoción

adaptadas a los condiciones actuales

y gestión urbano•, de Gordo Ortega, revelo el alto índice de asentamientos de este

constituyen uno ventaja frente a otras regiones.

tipo que persisten hoy en día en nuestro
ciudad, y hoce un recuento histórico de su
origen y desorrollo.
Uno vez más vemos los efectos de
los altos contrastes y lo polarización eco-

Lo historia como elemento
explicativo que permite entender
el presente

nómica exacerbado por el neoliberolisdotar de viviendo y servicios suficientes,
lo sociedad civil los tomo por su cuento
(mediante invasiones), obligando poste-

De ahí lo importancia de los estudios

nales del siglo XIX y el primer cuarto del

distintivo al mercado del trabajo, carac-

mo. Ante lo incapacidad del Estado de

La primero ley del cuento es no pro-

[ 64]

llevado o replantear/reconstruir su identidad de género.

pensar en la conformación de otras ciudades industriales, como Monterrey o fi-

riormente o su regularización.

Contreros reconstruye el proceso histórico de lo conformación del mercado laboral para mostrar el origen de su especificidad; es decir, el movimiento pendular de los trabajadores. No es el único

Palomares, en · Dinámica económica

de los autores que recurre a la historia

y configuración intraurbono en Nuevo

poro brindar claridad sobre los fenóme-

Loredo, Tomoulipos•, señalo cómo los

nos. Q uintero y Romo buscan en el ori-

actividades económicas centrales y de

gen de cado moquiladora, ya seo que

impulso local, al establecerse en el terri-

hayo surg ido ba jo el progra mo

torio tienen implicaciones urbanos. Ana-

moquilador de los sesenta o con el nue-

lizo lo importancia del transporte y de la
vialidad en este fenómeno, y me hace

[ 65 ]

vo impulso dado a lo maquila de exportación, lo posible explicación de un mo-

�yor o menor cumplimiento de las medi-

codos al cuidado materno-infantil, ofre-

las conclusiones a las que llega, como

das de seguridad laboral.

cen una variedad que se ve obstaculiza-

lo menciona el autor, bien pueden apli-

da por cuestiones legales, ya que el lema

carse

no fue incluido en el TLC.

entre otras, a:

Por su parte, Félix Acosta recurre a la
historia de vida de las mujeres estudiadas para ubicar el momento en que asu-

la actualidad. Nos referimos,

1. Regionalizar el objeto de estudio, si-

men la jefatura de la familia, en el entendido de que las experiencias previas de

O

la importancia de lo regional

guiéndolo en una dimensión menor al
Estado-Nación.

trabajo, su grado de escolaridad y otros
factores determinarán su capacidad de

De la lectura de los artículos antes men-

2. Estudiar el espacio económico, recor-

respuesta y sus posibilidades de mayor

cionados se desprende la evidente im-

dando ¡0 importancia decisiva de Texas

o menor éxito.

portancia del estudio de lo regional, que

(EU) para el desarrollo regional

función de los problemas específicos. Fa-

3. Atender las características de las act~
vidades económicas y no sujetorse al

cilita la comprensión de los fenómenos y

seguimiento exclusivo de los sucesos

la posibilid~ de establecer comparacio-

políticos

permite plantear soluciones diseñadas en

la región binacional
Aunque sólo el artículo de Belem Váz-

nes que enriquezcan el análisis, ya sea

quez y Teresa Cueva, titulada "Salud y

con otras regiones del país o con espa-

Para complementar el panorama

maternidad en la frontera México-Esta-

cios en otras latitudes del mundo, que

anterior, la revista incluye cuatro reseñas

dos Unidos: el caso de la región Mata-

comparten peculiaridades estratégicas

bibliográficas de libros recientemente

moros-Brownsville", hace referencia explí-

similares, como el caso de Bilbao, en Es-

publicados sobre temas de la región.

cita a la interrelación entre ambos paí-

paña y el triángulo formado por

En resumen, el número especial so-

ses, el tema se encuentra implícito en
otros, como el de la maquiladora lamau-

Piamonle, lombardía y liguria en el nor-

bre el Noreste, que nos ofrece la revista

Noticias
dela
Universidad
Edmundo Derbez

Lugar: Teatro Universitario

Festival Alfonsino
Programa general
SÁBADO

lipeca y la configuración intraurbana de

amplio abanico de temas, metodologías

Nuevo laredo.

cierra una especie de círculo con una

y fuentes que muestran la diversidad de

18 DE MAYO, 11:00 HRS.

LA HISTORIA TIENE SU REVISTA

Frontera Norte, reúne en sus artículos un

te italiano.
De manera muy acertada el volumen

rio que incluye obras de Beethoven,
Mozart y Chopin. Urbis es conocido por el público regiomontano al
presentarse como solista con la
Orquesta Sinfónica de la UANL. Se
graduó en la Escuela de Música
Juilliard, de Nueva York, con grado
de maestría. Ha tocado en Austria,
Alemania, Italia, México, Polonia y
Rusia. Como compositor, ha realizado premieres mundiales con ensambles sobresalientes.

En su investigación, Vázquez y Cue-

nota crítica de Mario Cerulti, titulada

posibilidades existentes para abordar los

VIERNL'; 17 DE MAYO, 11 :00 HRS.

va destacan la conformación de una ofer-

"Frontera y desarrollo empresarial en el

fenómenos que constituyen nuestro

GUARDIA DE HONOR

ta binacional de servicios de salud que,

norte de México ( 1850-191 O)" que, aun-

multifacética realidad. Invito a todos a

en el caso particular de aquellos dedi-

que se refiere básicamente al siglo XIX,

su lectura. / /sabe/ Ortega Ridaura

Las autoridades y la comunidad
universitaria montarán la tradicional guardia de honor ante el monumento a Alfonso Reyes, erigido
en la Facultad de Filosofía y Letras,
donde habrá mensajes alusivos a la
aportación y significado, en el ámbito cultural, del Regiomontano
Universal.

lugar: Facultad de Filosofía y Letras

ViERNF.s 17 DE MAYO, 20:30 HRS.

A 25 años de la aparición de su primer número, la UANL retoma de
su legado cultural la revista Actas,
en su tercera época, como una forma de contribuir "a estimular los
estudios del pasado en el estado de
Nuevo León". Su contenido estará
organizado en dos secciones: la primera de ellas dedicada a trabajos
de investigación; y la otra, titulada
"Documentalia", ofrecerá al lector
una selección de documentos
"poco conocidos o muy raros". Editada por la Secretaría de Extensión
y Cultura y el Centro de Información de Historia Regional, la dirige
Meynardo Vázquez y su coordinador editorial es Gustavo Herón Pérez. Participarán en la presentación
Humberto Salazar y su director.

Lugar: Hacienda de San Pedro,
Zuazua, N. L.

ÜFR.EctRÁ CONCIERTO DE PIANO

El artiSta checo-norteamericano
Richard Urbis ofrecerá un reperto-

SÁBADO

18 DE MAYO

ALFONSO Rrn:s PARA NIÑOS

Como ha sido tradición, los pequeños tendrán su espacio dentro del
programa mediante el taller de artes plásticas "Pinta el sol de Monterrey". Ellos conocerán la vida del
Regiomontano Universal, además
de algunas de sus obras, con el fin
de pintar y trabajar con papeles de
colores y pegamento para, basados
en las lecturas, dejar volar su imaginación, a fin de plasmar en una
hoja blanca sus ideas sobre el escritor. Se trata de lograr poco a poco
el acercamiento de los pequeños a
la literatura.

Lugares: Casa de la Cultura
Parque "Niños Héroes"

LUNES 20 DE MAYO, 11:00 HRS.
En su número 36, correspondiente a mayo:junio de 2002, la Revista
Armas y Letras, dedica una parte de
sus páginas a Alfonso Reyes, desde
distintas perspectivas. Este número
será presentado por Carmen
Alardín y Alfonso Rangel Guerra.
Alicia Reyes, su nieta, presenta "Algunos rasgos esenciales en la crítica de Alfonso Reyes". Una peculiaridad es el poema "Sol de Monterrey", con una versión al inglés de
Samuel Beckett; Leonardo Martínez Carrizales presenta el ensayo
"La invención del pasado (Alfonso
Reyes como editor de su propia
correspondencia)"; José Roberto

__________________________________

[ 66]

[ 67]

�Mendirichaga colabora con" Parentalia, un libro íntimo de Reyes";
Marga-rito Cuéllar habla de la relación de"Alfonso Reyes y la poesía",
yJosé Carlos Méndez propone "Reyes: hay que enseñar a leer con Virgilio". El ejemplar está ilustrado por
los artistas Armando López yJesús
García Barragán.

autor de libros como Retrato de mi
madre (1940); Los cuatro abuelos
(1961) ; Espuma y flor de corridos mexicanos (1977), sostendrá un encuentro con escritores locales al día
siguiente.

Lugar: Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías" y Restaurante
de un hotel de la ciudad

ricos y críticos aparece situado en
dos contextos: el tiempo y el horizonte de conocimiento de Reyes y
el tiempo presente.

Lugar: Auditorio "Alfonso Rangel
Guerra" de la Facultad de Ftlo~
fía y Letras

Lugar: Capilla Alfonsina

Lugar: Capilla Alfonsina

MlÉRCOLES 22 DE MAYO,
EXPOSICIÓN DE GERARDO

MIÉRCOLES 22 DE MAYO,

MARTES 21 DE MAYO, 11:00 HRS,

BARRERA

Serán abiertas las convocatorias al
Premio Nacional "Luis Cardoza y
Aragón" para crítica de artes plásticas, al XIV Certamen Nacional "Alfonso Reyes" y al Premio Nacional
de Ensayo "Raúl Rangel Frías" para
trabajos inscritos en el campo de la
filosofía de la cultura mexicana, o
sobre autores y obras que en esta
vertiente se han producido.

El libro de Víctor Barrera Enderle,
La mudanza incesante. Teoría y critica
literaria en Alfonso Reyes, será presentado por Agusún García Gil y Miguel Covarrubias. El egresado de la
UANL y maestro en Teoría Literaria por la Universidad de Chile,
hace una profunda reflexión sobre
la concepción alfonsina del fenómeno literario y, al mismo tiempo,
una defensa de la producción del
conocimiento en Latinoamérica. El
autor pretende demostrar la búsqueda del intelectual latinoamericano por su propia producción de
conocimiento, por la consolidación
de su propia formación discursiva
y por el poder interpretativo; en
este caso Reyes representa perfectamente esta búsqueda. Trata de explicar "cómo se articula el discurso
crítico-sistemático de Reyes", las "mudanzas incesantes" de sus desplazamientos y articulaciones de sus nociones de creación, crítica y teoría.
Para Agusún García Gil, el autor aborda el estudio de la obra teórica de Reyes desde su propio conocimiento de los estudios literarios. El conjunto de conceptos teó-

21-22 DE MAYO, 19:00 HRS,
H ENESTROSA, REYES Y LOS ESCRITORES

El nativo de la tierra zapoteca, don
Andrés Henestrosa, miembro de la
Academia de la Lengua, dictará una
conferencia magistral sobre Alfonso Reyes, a quien personalmente
conoció. Después de su conferencia "Mi Alfonso Reyes", Henestrosa,

20:00 HR.5.
CANrú

11:00 HJtS.

PREsENI'ACIÓN DEL LIBRO DE VícrOR

LANZARÁN CONVOCATORIAS

Lugar: Sala de Asuntos Políticos de
la Biblioteca Universitaria "Raúl
Rangel Frías"

dará el estudio que Alfonso Reyes
(Polifemo sin lágrimas) realizó, relativo a uno de los poemas mayores
que escribiera el cordobés Luis de
Góngora: "Polifemo". Revalorado
después de tres siglos de escam 10,
•
el joven Reyes, a sus 22 años, fue
uno de los intelectuales que contribuyó al rescate gongorino.

[ 68]

Se trata de una magna muestra de
su trabajo de gran formato sobre
bastidor, del pintor que, aunque
nativo de Nueva Rosita, Coahuila,
es considerado regiomontano por
antonomasia. En estas obras derrocha Cantú todo su estilo personal,
que Sergio Villarreal considera
"conjuga la simplicidad y la inocencia infantil con el virtuosismo técnico y estilístico del maestro". El
alumno del Taller de Artes Plásticas de la UNL se encuentra celebrando 50 años de carrera plástica,
por lo que esta exposición es un
digno homenaje a su trayectoria.

Lugar: Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías"

23-24 DE MAYO, 10:00 A 13:00 HRS,
REYES Y EL SIGLO DE ORO

Minerva Margarita Villarreal, catedrática de la Facultad de Filosofía)'
Letras, ofrecerá el seminario "Alfonso Reyes y el siglo de oro". Corno
una introducción a esta etapa, abor·

JUEVES

23 DE MAYO, 20:30 HRS.
OSUANL

Hm{[.NAJE DE LA

La Orquesta Sinfónica de la UANL
dedicará el tercer concierto de la
Segunda Serie de la Temporada
2002 a Alfonso Reyes. En relación
~on la música y la literatura, será
mterpretada una obra d e Silvestre
Revueltas: Sensemayá, basada en un
poema
'
. , del escritor cubano N'ICOlas

Guill~n; y de Joaquín Rodrigo, el
vmaerto pastoral paraflauta y orquesta, por la cercanía de Alfonso Reyes c?n España. El solista para este
concierto, uno de los más difíciles
para el instrumento será el fl .
ta b 'l
'
aut:1su garo Kristian Koev. Nacido en
So~a en 1970, recibió a los 12 años
el diploma de flautista con el , .
rno h
max1onor en la Academia Nacional
' · de Sofía. Se perfec. de
, Mus1ca
ciono en p , R
ans Y orna. El concierto
cerra ,
.
ra con la Sinfonía úm 5 O
47 de D · .
· ' P·
,
m1tn Shostakovich bajo la
conducción de Félix f"---•
Lu •
v&lt;U ldlSCO.
gar. Teatro Universitario

sociales del nuevo siglo"
).
30

Uueves

Lugar: Auditorio del Museo Metropolitano de Monterrey

VIERNFS 24 DE MAYO, 20:30 HRS.
REYES A TRAVÉS DE LA MÚSICA
El ?rupo Tayer, conformado por
Jos~ Garza y Luisa Femanda, ofreceran el resultado de la búsqueda
de un concepto: el de poner letra a
:a música y música a la letra; tomar
as emociones y recuerdos de los
textos alfonsinos para, con mstru.
mentac~ón regional, expresarlos
con
,
. el ntmo "cotidiano" d e la mus1ca tradicional, como la polka
redoba,
. chotis, huapango. Escuche,'
por ejemplo, el "Sol de Monterrey"
con
. secuencias de, al menos, tres
ntmos. Tacho Carrillo como narrador ligará los entretemas IDUS!·ca1es.

MIÉRCOLES

29 DE MAYO, 11:00 HRS.

REuros DE MI PUEBLO
Presentación de Relatos de mipuebw
de ~~poleón Nevárez Pequeño ,
Part:1opan: Ramiro Estrada Sánchez
YJuan Alanís Tamez

Lugar: Capilla Alfonsina
Biblioteca Universitaria '

Lugar: Unidad Cultural Abasolo

VIERNFS 31 DE MAYO, 20:30 HRS.
REYES

TEATRO' T •• ~ •
. LI\JVURU, DE ALFONSO

27 AL 30 DE MAYO, 19:30 HRS.
D IÁLOGO lNTERCULTIJRAL
EN UN MUNDO GLOBALIZADO

Este ~s el título del ciclo de conferencias del Centro de Estudios
~umanísticos en el que participaran, en el área de filosofía, Agustín
Basave, con la ponencia "Diálogo
filosófico intercultural e n un mundo
.
. globalizado" (lunes 27)., en Ciencias sociales, José María Infante
con
·, '
. ".Humanismo, globalizaCiony
c1enc1as sociales" (martes 28); en letras, Alma Silvia Rodríguez, con "El
acto de la comunicación en la inte~cció~ global" (miércoles 29); y en
h1stona, Manuel Ceballos con
"Cultura e historia en los procesos
'

[ 69]

Espectáculo preparado por la Facultad de Artes Escénicas y la Facultad de Música sobre esta maravillosa ?bra cómica que muestra la
polifacética
producción de Reyes.
,
Landru es un libreto para opereta
con tema de nota roja, al que Rehyes convirtió en una farsa de fi1no
umor negro. Fue estrenada post
mortem,, cuando doña Manuelita 1e
entrego la obra al director mexicano Juan José Gurrola. El montaje
en, la década de los setenta, p rovo-'
co encendidas polémicas. Es una
obra "para morirse de la risa".

Lugar: Teatro Universitario

�Colaboradores
ATANASIO ALEGRE Licenciado en
filosofía. Doctor en psicología .
Posdoctorado en Alemania. Escritor y
traductor. Ha publicado, entre otros
títulos, Sombras de te¡ado (ensayos).

ROBERTO ESCAMILLA Monterrey,
1942. Crítico de cine. Estudió l~tros en
el ITESM. Profesor de posgrado en la
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de lo UANL.

CARMEN AVENDAÑO Santiago de
Chile, 1976. Reside en Monterrey. Ha
colaborado en Vida Universitaria y en
esta revista.

ARMANDO
FLORES SALAZAR
Allende, Nuevo León, 1941. Arquitecto y
maestro en ciencias, con especialidad en
diseño arquitectónico por lo UANL. Doctor por lo UNAM. Lo UANL le publicó
últimamente Arquicultura. Modelo poro

LEONARDO MARTÍNEZ CARRIZALES
Ciudad de México, 1966. Ganó el XII
Certamen Nacional Alfonso Reyes 2000
con su ensayo Lo sal de los enfermos.

Caída y convalecencia de Alfonso
Reyes. París 1913-1914. Egresado de
la UNAM, donde obtuvo uno maestría
en Letras Mexicanos.
MARGARITO (UÉLLAR Ciudad del Maíz,
Son Luis Potosí, 1956. Poeta, editor. En
1995 la UANL le otorgó el Premio o los
Artes en Literatura. Su último libro: Los

v.

el estudio de la arquitectura como cultura.
JESÚS GARCÍA BARRAGÁN Guadalupe, Nuevo León, 1937 Fue profesor en
el Taller de Artes Plásticos de la UANL.
Ha expuesto su obro en diversas galerías
de lo ciudad y otros partes del país y el
extranjero.
JOSÉ GARZA Monterrey, 1971. Estudió
periodismo en la UANL. Director de Vida

Universitaria.

riesgos del placer.
VANESSA HERRERA Monterrey, 1978.
Licenciada en Ciencias de lo
Comunicación po r la UANL, con
especialización en periodismo. Ha
colaborado en Vida universitaria, Ciencia
UANL y en esto revista.

JOSÉ MARÍA INFANTE Tandil, Argentina, 1942. Sociólogo, moestro
universitario e investigador de la UANL
HUMBERTO MARTÍNEZ Monterrey,
1942. Estudió filosofía. Escritor y crítico
literario. La UANL le publicó Entre/ex/os.
JOSÉ CARLOS MÉNDEZ Zamora,
Michoacán, 1943. Periodista y editor.
Estudió letras e historia en lo UNAM.
JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA
Maestro universitario, investigador y
periodista. Profesor de posgrado en lo
UDEM.
H UGO PADILLA Monterrey, 1935. Fue
¡efe de Extensión Universitaria de la UNl
y director de esta revista. Es maestro de
tiempo completo en la Facultad de
Filosofía y letras de la UNAM.
ALICIA REYES Doctora en letras.
Directora de la Capillo Alfonsina. Poeta
y ensayista. Ha publicado, entre otros
libros: Genio y figura de Alfonso Reyes y
Cómo apreciar a Alfonso Reyes.

Director
Alfonso Rangel Guerra

Coordinador editorialy diseño
Alfonso Reyes Martínez
Secretario de redaccwn
Abelardo Cantú Arizpe
Consejo editorial·
MarC~e~A!ardín, Israel Cavazos Garza
Abi ~nto ~ellar, Roberto Escamilla Molina
gaíl, ~z~anI flores, Graciela Salazar Reyn~
Jose ana nfante, Humberto Martín
'
Humberto Salazar
ez,

Diseño de portmJa
Francisco Barragán Codína
Tip~grqfiaYformación
FranciscoJavier Galván
O.jicibl:nas: DiMrección de Publicaciones de la UANL
B1 1oteca agna u · • .
,
'd A 1r
mversitana Raúl Ranuel v. '
averu a ruionso Reyes , 4000
'"b
rnas,
Nuevo Le,
num.
norte, Monterrey,
J~: 83 29 ~~'95.'
~~fono: 83_ 29 41 I 1:
Minuteman Press. Registros en=~ impresa en
Armas y Letras no responde
.. .
colaboraciones no solicitados. Ío~~sº{1gma_les o
firmados son responsab'l'd
os artículos
1 1 a d d e su autor.

e

:~it:!~/n

�Colaboradores
A TANASIO A LEGRE Licenciado en
lilosolío. Doctor en psicología.
Posdoctorodo en Alemonio. Escritor y
traductor. Ha publicado, entre otros
títulos, Sombras de tejado \ensayos).
CA, M N A VENDAÑ Santiago de
Chile, 1976. Reside en Monterrey. Ha
coloborodo en Vida Universitario y en
esto revisto.

L•O[\¡ARDO M AnNE7 CAR~I

ALES

Ciudad de México, 1966. Ganó el XII
Certamen Nocional Alfonso Reyes 2(X)()
con su ensayo lo sol de los enfermos.

Caído y convalecencia de Alfonso
Reyes. París 1913-1914. Egresado de
lo UNAM, donde obtuvo uno maestría
en letras Mexicanos.
M ARGAP

Cu

aA Ciudad del Maíz,

Son Luis Potosí, 1956. Poeta, editor. En
1995 lo UANL le otorgó el Premio o las
Artes en literatura. Su último libro: los

riesgos del placer.

ROBERTO ESCAMILLA Monterrey,
1942. Crítico de cine. Estudió letras en
el ITESM. Profesor de posgrado en lo
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de lo UANL.
A RMANDO V. FtoR-s SALAZA.
Allende, Nuevo León, 1941. Arquitecto y
maestro en ciencias, con especialidad en
diseño arquitectónico por lo UANL. Doctor por lo UNAM. Lo UANL le publicó
últimamente Arquiculturo. Modelo poro

el estudio de lo arquitectura como culturo.
J ú- G A crA BARRAGÁN Guadalupe, Nuevo León, 1937. Fue profesor en
el Toller de Artes Plásticos de lo UANL.
Ha expuesto su obro en diversos galerías
de lo ciudad y otros portes del país y el
extranjero.
JOSÉ GARZA Monterrey, 1971. Estudió
periodismo en lo UANL. Director de Vida

Universitaria.
V ANESSA HERRERA Monterrey, 1978.
Licenciado en Ciencias de lo
Comunicación por lo UANL, con
especialización en periodismo. Ha
colaborado en Vida universitaria, Ciencia

UANL y en esto revisto.

JOSÉ M ARÍA INFANTE Tondil, Argentino, 1942. Sociólogo, maestro
universitario e investigador de lo UANl.
H UMBERTO M ARTrNEZ Monterrey.

1942. Estudió lilosolío. Escritor y crítico
literario. Lo UANL le publicó Entre/ex/os.
JOSÉ CARLOS M ÉNDFZ Zamora.
Michoocán, 1943. Periodista y editor.
Estudió letras e historio en lo UNAM.
JOSÉ ROBERTO M .N PIC '
Maestro universitario, investigador y
periodista. Profesor de posgrado en lo
UDEM.
H UGO PAD1LLA Monterrey, 1935.Fue
¡ele de Extensión Universitario de lo UNl
y director de esto revisto. Es maestro de
tiempo completo en lo Facultad de
Filosofía y letras de lo UNAM.
A LICIA REYES Doctoro en letras
Directora de lo Copilla Alfonsino. Poeta
y ensayista. Ha publicado, entre otros
libros: Genio y figuro de Alfonso Reyes y

Cómo apreciar o Alfonso Reyes.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, No 36, Mayo-Junio </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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