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                  <text>�Contenido
GERARDOCANrú

[2]

Arturo Can tú

[ 3]

H. C. F. Mansilla

LA REVALORIZACIÓN DE 1A TRADICIÓN
A CAUSA DEL DESENCANTO CON 1A MODERNIDAD
ISAIAH BERLIN
GAU.INAS

[ 16 ] Alfonso Rangel Guerra
[ 19] Reynol Pér ez Vázquez

LA CRÍTICA DEL LENGUAJE EN 1A
JiENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU DE HEGEL

[ 21] Evodio Escalante

SOR JUANA Y EL TIEMPO DE 1A LECTURA

[ 27] Pablo Brescia

POEMAS
Sum DE TÁNGER

[ 32] Eduardo Zambrano
[ 36] Rodolfo Hasler

VIAJE CON DIRECCIÓN AL ASOMBRO
[CONVERSACIÓN CON H uco GUTIÉRREZ VEGA]

[ 40 ] Armando Alanís Pulido

SECCIONES
MACHINA SPECUIATRIX:

Lo ARTmcIAL

[ 43] Hugo Padilla

ARQUICULTURA: EDUCACIÓN YARQUITECTURA

[ 47] Armando V. Flores

SocIOLÓGICA: ¿CRISISDE PARTIDOS O CRISISDE 1A POLÍTICA?

[ 49 ] José María Infante

ARTES PlÁSTICAS: UN ARTISTA VIGILANTE DEL DESEO

[ 51] Miguel Covarrubias

CINE, TELEV!SIÓN y OTROS ESPEJISMOS: XXXIX MUESTRA
INTERNACIONAL DE CINE

RADIO: CUANDO 1A RADIO LLEGA...

LlBROS: CANTos DEL EXILIO [

[ 59] Roberto Escamilla
[ 65] Vanessa Herrera

68] TRADICIONES DISTANTES [ 68]

AVE DEL PARAÍSO [ 69 ] / Francisco Ruiz Solís

LA ELOCUENCIA DEL SORDO [ 69 ] / Zacarías Jiménez
NOTICIAS DE LA UNIVERSIDAD: FESTIVAL ALFONSINO [ 71 ] Edmundo Derbez
COLABORADORES [

74 ]

PORTADA v VIÑETAS EN PÁGINAS INTERIORES: Gerardo Can tú

�Contenido
GERARDO Cwrú

[2]

Arturo Cantú

[3]

H . C. F. Mansilla

LA REVALORIZACIÓN DE LA TRADICIÓN
A CAUSA DEL DESENCANTO CON LA MODERNIDAD

ISAJAH BERLIN
GALLINAS

[ 16 ] Alfonso Rangel Guerra
[ 19] Reynol Pérez Vázquez

LA CRÍTICA DEL LENGUAJE EN LA
FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU DE HEGEL

[ 21 ] Evodio Escalante

SoRjUANA Y EL TIEMPO DE LA LECTURA

[ 27] Pablo Brescia

POEMAS
SUITE DE TÁNGER

[ 32 ] Eduardo Zambrano
[ 36 ] Rodolfo Hasler

VIAJE CON DIRECCIÓN AL ASOMBRO
[CONVERSACIÓN CON Huco GtrrIÉRREZ VEGA]

[ 40 ] Armando Alanís Pulido

SECCIONES
MACHINA SPECULATRIX: Lo ARTIFICIAL

[ 43 ] Hugo Padilla

ARQUICULTURA: EDUCACIÓN Y ARQUITECTURA

[ 47] Armando V. Flores

Soc!OLÓGICA: ¿CRISIS DE PARTIDOS O CRISISDE LA POLÍTICA?

[ 49 ] José María Infante

ARTES PLÁSTICAS: UN ARTISTA VIGILANTE DEL DESEO

[ 51] Miguel Covarrubi as

CINE, TELEVISIÓN y OTROS ESPEJISMOS: XXXIX M UESTRA
I NTERNACIONAL DE CINE
RAn10: CUANDO LA RADIO LLECA...

[ 59 ] Roberto Escamilla
[ 65] Vanessa Herrera

LIBROS: CAN-ros DEL EXILIO [ 68 ] TRADICIONES DISTANTES [ 68 ]

AVE DEL PARAÍSO [ 69] / Francisco Ruiz Solís
LA ELOCUENCIA DEL SORDO [ 69 ] / Zacarías Jiménez
NOTICIAS DE IA UNIVERSIDAD: FESTIVAL ALFONSINO [ 71 ] Edmundo D erbez
COLABORADORES [ 74 ]

PORTADA Y VIÑETAS EN PÁGINAS INTERIORES: Gerardo Cantú

�La revalorización de la tradición
a causa del desencanto
con la modernidad

Gerardo Cantú
EL ENAMORADO
EN LA NOCHE ROJA de sus pensamientos, con la luna
pálida arriba, distante, el enamorado deshoja los
pétalos de su esperanza. La mirada perdida ve
hacia dentro de sí, sólo tiene ojos para la mujer
que cruza por su cabeza. No se sabe, no sabe él, si
está sentado entre las dos sillas, en el aire, o está
de pie, adelante; la mujer a su espalda, que vuela
como un papalote, lo sostiene. Los rojos de la
noche, o del día, densos siempre y azulados a veces, forman innumerables torbellinos que devoran poco a poco lo real. Los respaldos de las sillas
desaparecen, el enamorado se antepone a otra figura, ya sin rasgos, con la que se confunde, y quizá muy pronto gire hasta integrarse a su propio
sueño. La mujer, atrás, lejos de precipitarse en el
vacío, pareciera despedirse como en el famoso
cuento: "Adiós, buen hombre, gracias por enseñarme a volar".
El cuadro presenta ya con claridad un recurso
que el pintor utilizará de muy diversas maneras
en lo sucesivo: el cruce de dos figuraciones, una
horizontal y otra vertical. Lo horizontal puede
resultar en varios personajes, como en la serie de
las celestinas; en otros casos, como en El dulce encanto, es lo vertical lo que se multiplica. A veces lo
horizontal representa lo imaginado, lo que escapa hacia el deseo, lo que el pensamiento quisiera
detener; pero con frecuencia también los papeles
se cambian y la figura vertical, en el primer plano,
es la que resulta fantasmal, evanescente. El pintor
puede asíjugar con dos presencias simultáneas ?e~tro del lienzo y con dos estratos de lo real en el s1gmficado. El resultado es un realismo propio de la
manera de Cantú, donde las distorsiones y toda la
gama de recursos pictóricos modernos están siempre al servicio de una representación de lo real más
precisa y más rica. De una realidad que resulta, por
lo mismo, más compleja y poética. / Arturo Cantú
[En la portada: El enamorado. Óleo sobre tela.130x 110 cm., 1972)

H. C. F. Mansilla
LA
. ELlMJNACIÓN DE INSTITUCIONES, normas y concepC1ones.bpremodernas fue considerada por marxis.
tas y l1 erales como imprescindible y, por ende
como altam~nte positiva y promisoria para acele~
rar la evolución histórica de todas las sociedades y
alcanzar acelera?amente el anhelado objetivo del
progreso
matenal. La tradicionalidad, en cuano
t
.,
nocion g1obal o~uesta a la modernidad, ha sido
desde entonces vista como algo fundame tal
t
·
n mene negativo o, dicho de modo más benevolente
co?1o algo anacrónico y digno de desaparecer 1~
mas pronto posible. El proceso de modernizac· ,
celebrado
por los padres del marxismo
.
.
yion,
los
apologistas del capitalismo, engloba, sin embargo, factores destructivos, que recién ahora empie~ a ser percibidos en toda su magnitud e intensidad. Numerosos aspectos de la tradicionalidad
por el mero hecho de pertenecer al mundo re~
:~e~no y pre-industrial (es decir, a priori d[un
d ISis _de cada caso)' no pueden ser calificados
t~retro~ados, perniciosos e inhumanos, sobre
o temendo en cuenta la profunda desilusión
que ha causado la modernidad en numerosos cam:dsdde la aciti~d~d humana. Pese a la impopularid e .tal designio' este ensayo pretende rescatar
e1olvido algunos elementos premodernos que
merecen una m
· suerte en la consciencia inte. eJor
IectuaI y en el
· ·
•
cir al
lffiagmano soCial. El intento de de~o relevan te conlleva siempre el peligro del
error pero h
.
'
ay que arnesgarse a ello para sacar
a Iuz una tem 'ti · ·
las ci .
~ ca IIljustamente postergada por
encias sociales contemporáneas
Tradición p roviene
·
d e tradere, que ·tiene los significados de t
· · 1egar algo de un pariente
ransmitir,

-1

Si ·
guiendo en esto Th d
(Dialéctica n
. a eo or W. Adorno, Negative Dialektik
egauva)' Frankfurt: Suhrkamp 1966, p. 170.

[ 3]

�a otro, o arrastrar normas de una generación a la
siguiente. Originalmente tenía una connotación
de inmediatez, cercanía corporal y ámbito familiar: lo que pasaba de una persona a otra. La tradición -y particularmente la tradicionalidad en cuanto sistema social previo al racionalismo instrumental de índole universalista- ha conocido escasos
procedimientos anónimos, impersonales yabstractos. Su motor no es la consciencia reflexiva de sí
misma, sino la normatividad no cuestionada, derivada de formas elementales y hasta atávicas de
organización social y de los llamados vínculos primarios. El mundo burgués-&lt;:apitalista y el intercambio de equivalentes expresable en dinero asestó
hasta ahora el golpe más duro a las tradiciones, lo
que naturalmente no significa que esa evolución
sea históricamente ineludible y exclusivamente positiva. De todas maneras es inhumano menospreciar la tradición, porque esto conlleva ignorar el
sufrimiento acumulado, el dolor de nuestros propios antepasados, la angustia de las generaciones
que nos precedieron, y desdeñar las palabras, los
aromas y los colores de nuestra infancia y de nuestro origen. Es despreciar lo que nos brinda un sentimiento de pertenencia e identidad inconfundibles, lo que fundamenta la confianza, aquello que
también está entretejido con la esperanza y la nostalgia, y a menudo también con el desconsuelo.
No hay que subestimar la tradición, sino hay que
confrontarla con las formas más avanzadas de la
consciencia crítica y tratar de vislumbrar lo aceptable que pudiera haber en ella. Debemos considerar la tesis, tal vez demasiado optimista, de HansGeorg Gadamer (y parcialmente de la escuela hermenéutica), quien sostuvo que la tradición no se
basa necesariamente en la defensa de lo convencional, sino en la continua acción de dar forma a
la vida social-ética; es decir, en hacer consciente la
realidad, lo que conduciría a una nueva dimensión de libertad2 •
En el mundo contemporáneo, tan alejado de
la tradicionalidad, las exhaustivas incursiones de
la razón meramente instrumental en la praxis co-

2

Hans-Georg Gadamer, Wahrheit und Methode. Grnnd.tüge einer
philosophischen Hermeneutik (Verdad y método. Bases de una
hermenéutica filosófica), Tübingen: Mohr-Siebeck 1975, p. 533
sq.-Cf también Theodor W. Adorno, Thesen üherTradilion (Tesis
sobre la tradición), en: Adorno, Ohne Leithild. Parva Aesthetica
(Sin paradigma), Frankfurt: Suhrkamp 1967, p. 29, 35.

tidiana del hombre y la expansión de mecanismos
burocráticos en las relaciones sociales ("la colonización del mundo de la vida por los sistemas técnicos")3 han conllevado al empobrecimiento de
las estructuras de comunicación interhumanas y
el aumento de los fenómenos clásicos de alienación hasta alturas insospechadas para los clásicos
del pensamiento social progresista. Y esta patología social puede ser analizada adecuadamente si
se toman en consideración puntos de vista comparativos, por ejemplo, los que brinda la confrontación con los elementos positivos que también ha
poseído el orden premoderno y preburgués.
Los progresos de las ciencias modernas4 , los
triunfos de la tecnología y hasta los adelantos de
la filosofía, las artes y la literatura han producido
un mundo donde el Hombre experimenta un
desamparo existencial, profundo e inescapable
que no sintió en las comunidades premodemas
que le brindaban, a pesar de todos sus innumerables inconvenientes, la solidaridad inmediata de
la familia extendida y del círculo de allegados, un
sentimiento generalizado de pertenencia a un
hogar y una experiencia de consuelo y comprensión -es decir: algo que daba sentido a su vida.
Desde la segunda mitad del siglo XX esta situación tiende a agravarse a causa de un sistema
civilizatorio centrado en el crecimiento y el desarrollo de materiales a ultranza, sistema que, por
un lado, fomenta la soledad del individuo en medio de una actividad frenética, y, por otro, diluye
las diferencias entre lo privado y lo público, entre
el saber objetivo y la convicción pasajera, entre el
arte genuino y la impostura de moda, entre el
amor verdadero y el libertinaje hedonista. No es
de extrañar que dilatados fenómenos de anomia

' Jürgen Habermas, Thtorie des k&amp;mmunikativen Handtlns (Teoría de la actuación comunicativa), Frankfurt: Suhrkamp 1981.
vol. l, p. 107 sq.; vol. ll, p. 171 sqq., 229 sqq.;sobre esta temáti1
ca cf Willem van Reijen, Die Aushohlung der abendliindisd1 •
Kultttr. Jiirgen Habtrmas' magnwn opus (La socavación de la cultura occidental. La obra magna de Jürgen Habermas), en:
Detlef Horster, Habermas zur Einfahrung (Introducción a Ha,
bermas), Hamburgo:Junius 1990, pp. 75-81.
Cf la hermosa y breve obra de Karl Lówith, Wisstn, Glaubt
und Skepsis (Saber, creer y escepticismo), Gótting_en:
Vandenhoeck &amp; Ruprecht 1962, p. 76 sq.: Ya a partir del siglo
XVII se expande en Europa Occidental la comicción de que
el mundo pierde su acostumbrada coherencia, descom·
poniéndose en fragmentos ininteligibles, y para subsanarlo
cual no se encuentra una brítiula adecuada.

[ 4]

desintegradora.surjan cada vez mas' f:recuentemente ·en estas sociedades
de impecabl e d esenvolvi-.
l' •
m1ento
tecno ogico y uniformam·iento mhumano·
.
.
se incrementa notoriamente
el
,
.
numero de perso-·
nas ygrupo~ _autistas, que ya no pueden distin ir
1
entre agres1on
., (y gu
1
. . a otros y autodestruCCI0n
que
no poseen
Justificativo
alguno
,
.
para cometerlas)5
Sena nec10 negar los logros Y1as ventajas
. que·
1
entre tanto. ha alcanzado la ciVI.11zac1on
. . , de Occid'bente mediante su combinación d e econom1a
, de
l1 re mercado y. democracia
re presentiva
. pluralis.
ta. La tolerancia 1deolóo-ica
y
el
b'
o·
1enestar general
pertenecen
a
esta
constelación
,
. en la histo.
·
.
, umca
~~ por su magnitud e intensidad. Pero la obli CIOn sagrada del espíritu críti co es percatarse ga
de
1o~ aspecto~ negativos inherentes a todo ordenamiento sooal. Al lado de la prosperidad de
.
dente puede detectarse -en las palab d O Oc~1Paz- el nihilismo de la abdicacio'n· nrasohae " ~tavio
.d - ,
·
Y m una
bI una mas alta ni una cultu
sa
,
"El
ra mas profunda"
panorama espiritual de Occi'dente es desol .
gría y u n optim1smo
· ·
artificiales segu'n 1 d'
dor: chabacanería frivolidad re . .
a..
'
, nac1m1ento de las
dos de los d ·
.
'
os 1cta. ·1· . , n:1e ios masivos de comunicación- "La
superstic1ones, degradación del erotismo el 1
c1vi izac1on mdustrial satisface
. .
cer al servicio del comercio y la l'b
d ' p ~les d ·
promesas matena1
da en la alcahueta de
. erta convertIy esp1erta esperanzas insaciables"' D
1os medios de comun1·ca
., "6
do a Konrad Lo
· e acuerc1on .
_renz, el mundo contemporáneo exige comportamientos altamente diferenc·
La pérdida de la diversidad y el colorido sociose complementan parad , ..
1ados, que
0J1camente con un "
~~:rales y su corr_elato, la homogeneización del
fia de la inactividad" y una "c
. a atro1 val
,,
eguera creciente ante
~on ta ~ntero se?11n los cánones de la cultura del
os ores : nuestros potenciales éticos y estéticos
sum1smo masivo y d 1 . . .
to constitu
e pnncipw de rendimiendecaen en un 0rden soo'al h1perdesarrollado
.
~
yen un programa innegablemente oya no ~e:rrute al Hombre tener un sentimiento~
p :~¡;l p~ogreso!)' pero generan al mismo ti[man~::tco como la admiración ante la belleza de la
~m ~esfera general de melancolía: la inmen~a
eza ~ el respeto de los méritos individual
técni=eandtee lo~ habitantes de estas sociedades
: sus congeneres. El falso igualitarismo -la ideots
el nivel de exitosas sabe que nunca alcanzará
gi: que menosprecia las diferencias yjerarquías b:
como n co?sumo que la televisión le insinúa
ormaavo La
d
:;s :;:1~~~~~~! el ~érito- que predican todos
estimula a todos Í
propa?an a, por ejemplo,
di .
.
poraneos presupone un aconmisma ma
los consumidores a vestirse de la
,
c1onam1ento
de
los
seres humanos ue h
· al mismo
•
.
así llega , neray es su
. _giere
tiempo
que
es~os
meros
súbditos
maleables
segúnql
ace d~
ran a ser ongmal
h
,
rruentos del sistema socials.
'
os requenno dis onen
es Y asta unicos. Ellos
dar p . ~ de referentes que les puedan b . una identidad e individual'd
, nn
1 ad específicas
por otro l d
,
y
7 Iring Fetscher, Das R.echt, man selhst zu b .
a o, están obligados a exhibir una ale~
permanecer siendo uno mismo) . F leiben (El d_e recho de

-7

¡

1

l

,

;---

Sobre
, • cf. Peter Waldmann
. esta te manca
•
.
!OC!al), en: GESCHICHTE UNO GE 'SozialeAnom,e (Anomia
Núm.3,agostode 1998
GENWART (Graz), vol. 17,
al terrorismo .
. , pp. 14~164; sobre la anomia asociada
1rrac1onal e' H
A.USsichten auf den
Bürgerk . 'J • ans M_agnus Enzensberger,
, Frankfun: Suhrkam l neg (Perspecnvas de la guerra civil),
Ücta~io Paz, .
P 996, p. 20, 29, 48.
71tempo nubladc, Barcelona: Sebe Barral 1983 17
, p. .

&amp;says zur Kultumritik und SoziaÍp~7ios~~ : ~~ A~t u~ Spiel.
Ensayos sobre crítica cultural
rab&lt;!Jo yJuego.
Reclam 1983 . 152
y filosofia social), Stuttgart:
s
,p
sq.
Konrad Lorenz, Die acht Todsünden der . T .
(Los ocho pecados mortales de la h ztvi ~ten t:1,n:5chMit
Munich: Piperl973 p. 28 93 Sob uman1dad CIVlhzada),
Meier Konr,ad L '
' sq.
re este autor cf. Heinrich
,
orenz, en: Caspar
S h
(comp.), KonservativeKopje(Cabe
von c renck-Notzing
Criticon 1978, pp. 141-156.
zasconservadoras), Munich:

[ 5]

�Hoy en día se ha expandido un relativi mo disHoy en día es menester una actitud eminentefrazado de buen humor y talante cienúfico-académico, que premeditadamente se niega a establemente crítica que ponga en cuestionamiento esta
cer certezas y derroteros obligatorios. El progremagna alianza de la tecnología más avanzada con
so, en comparación con los totalitarismos del siel infantilismo producido por la organización soglo XX, salta a la vista. Pero este escepticismo mucio-política, alianza que subyace a la ilusión genechas veces forzado y repetitivo tiene también sus
ralizada de que la técnica puede resolver todos
graves dilemas. Una búsqueda sin fin y sin térmilos problemas de la humanidad. &amp;ta quimera conno, durante la cual no se encuentra nada relevantemporánea es alimentada por la perfidia de los
te, es similar a un error y un errar perennes. Sería
políticos, la ingenuidad de los intelectuales y el
un auto-engaño suponer que el indagar e inquirir
pragmatismo de las élites (incluida entre éstas la
sin límite y sin resultado representan una forma
cleptocracia de los países poscomunistas). &amp;ta ficadecuada de verdad11 • El abstenerse de juicios preción ha sido compartida hasta el final por los inte9
cipitados y tajantes es ciertamente mejor que
lectuales marxistas más lúcidos • En cambio, el esproclamar dogmas de débil consistencia, pero el espíritu crítico que nos hace falta como en cualquier
otra época es el de la filosofía auténtica: un senticepticismo radical se enreda en sus propias trampas
lógicas. Por ello lo razonable parece residir en una
miento de nostalgia, desencanto y hasta repugnanzona intermedia, en la cual una actitud crítica se
cia con respecto a las incongruencias y aberracio1
atreve a enunciados valorativos de índole provisoria,
nes de que está lleno el mundo actual. ostalgia º
porque el Hombre nunca ha vivido por largo tiemcalculando lo fácil que es equivocarse.
Un ejemplo de este dilema nos brindan los tepo en un verdadero hogar; desencanto porque las
mas del momento. Las doctrinas actuales adscfr
realizaciones de la praxis no están jamás a la altura
tas al fundamentalismo neoliberal tienden a iguade nuestros sueños. o hay duda, por otra parte,
lar la lógica del mercado y el principio rector de
de que la experiencia de la incertidumbre, los tela democracia, postulando que los problemas ec~
mores y todas las formas de alienación han tenido
nómicos y los conflictos de la política pueden ser
también su aspecto positivo al ensanchar nuestro
resueltos mediante el mismo mecanismo: la defr
conocimiento del mundo, al enriquecer nuestras
sión de los consumidores12 • Esta concepción ohiperspectivas y al hacemos comprender lo valioso
da premeditadamente que en el mercado no ha\".
en aquello que desaprobamos. El espíritu crítico
en el fondo, un debate genuino basado en posicionos enseña a discernir: no cualquier vivencia o
nes liminarmente diversas, sino la elección -según
doctrina es aceptable por el hecho de ser nueva o
la racionalidad instrumental- de mercaderías e insextraña: hasta lo históricamente necesario no constituye de ninguna manera lo éticamente admisible
rrumentos adecuados a ciertos fines que no son~
jeto
de reflexión. En cambio, las decisiones dem&amp;
o lo estéticamente recomendable. Yla reflexión más
cráticas están inmersas-o deberían estarlo-en una
ardua o más refinada no debe paralizar nuestra capacidad de emitir juicios valorativos que pueden
discusión pública en tomo a metas y paradi~
aplicarse a la praxis cotidiana. Además: el obtener
que tienen que ser valorados y fundamentados de
acuerdo a argumentos racionales y a experiencias
conocimientos probables no nos da derecho a creer
que poseemos un saber enteramente cierto e indupasadas que son percibidas a través de lógicas culturales; es decir, a través de factores cualitativos {
bitable. Pero: comprender no es perdonar.
no meramente cuantitativos.
El Hombre no se reduce, por consiguiente. a
una racionalidad práctico-pragmática, que pueck
Cf. el canto celebratorio de los milagros de la tecnología en
9
una obra del periodo inicial del régimen comunista, obra que
ser explicada suficientemente por medio de~

10

ruvo una inmensa difusión en los primeros años de la Unión
Soviéúca: 'ikolaj Buxarin / Evgenij Preobrazhenskij, ABC du
communisme [1919], París: Maspero 1971 ( 2 \"o\s.).
La idea de que la filosofía es, en realidad, nostalgia, fue expresada por Georg Lukács siguiendo a 'ovalis y antes de su
com·ersión al marxismo. G. Lukács, C,tsdú,ossme KuUurm (Culturas cerradas) [1914/ 1915], en: Lukács, Schriften zur
Literatursoziologie (Escritos sobre sociología de la literatura),

1

11

Karl Lowith, op. cil. (nota 4), p. 36 sq. (siguiendo a Sa d,tín).

'
1

Cf. la temprana críúca a esta posición de Júrgen Ha~
D i e ~ .Modeme (La modernidad retardada) [1965],IS
Habermas, Philosophisch-politische Profiil (Perfiles~
políticos), Frankfurt: Suhrkarnp 1998, p. 457.

conflictos de intereses mat .
seres vivientes, los h
en~es. Como todos los
umanos tienen
. .
medio de l mundo mate 'al
que vivir en
,
n yenconfr
este, pero lo hacen d
ontación con
.
e acuerdo
tuc10nes, normas y eonvenc·
ª creencias' insa·y significación a sus f 10nes que dan sentido
es uerzos C
,Marshali Sahlins, lo d ec1s1vo
. . no · 'borno afirmó
modelos civilizatorio b
estn a en que los
·
s O edezca
matenales -todas las
.
n a coerciones
·
especies · al
mISmo-, sino en que el H
amm es hacen lo
estas presiones del ent ombre se doblega ante
.
orno natural . .
reg,Ias de sIStemas simból'1cosyno siguiendo
las
.
estan predeterminados xh
rmanvos, que no
e austi
substrato material y
vamente por el
. .
entre los e al
.
cons1gmente una .
.
u es rema por
'
cierta vanab'lid
'
es algo ya interpretado l
I
ad. La utilidad
cam
cu turalme t is
po es donde mantie
n e . En este
menos como la rel' . , ne~ su relevancia fenó.
igion las Je
,
IDlcas y la esfera de la es~ .
rarqmas no econóy, más aún, sus últim
,ªca_, que la modernidad
tra
os apend1ces
tan de disipar La d
d
posmodernistas
.
.
eca en . d
'
~1mbólica ha conlle d
Cia e la dimensión
va o un em b
mocu1table de la civiliza . ,
po recimiento
que ver directamente c1on actual, y éste tiene
.
con el de · .
Clones aristoc , .
caumento de las
tradi
.
raacas La •
aones en el trato social ia ru~~~ de las convenremonias, la dilución d Í abohc1on de ritos y ceformación del arte en una
e tacto
~
t, y·la cortesía' la~u.......
Cl.l.LY"
la declinación de la est, . ecmca de publicidad y
han e d •
enea Yel orn t 0 , .
on UCido a estab'li
ª pubhcos
1
clus·ivamente por ri . zar
· ex. un mundo regido
por la uniformidadp ulnc1p1os técnicos, dominado
b
c turalyc
.
~ . reza emotiva, la difusión aractenzado por la
Clillco como obvio l , . de un narcisismo tan
ponsabilidad Las y a perdida del sentido de
bl
·
personas
reses entre s1'· al
se saben intercamb'
1
· no re 'b'
1aos o~os, despliegan ~n Ir il. reconocimiento de
proclive a la destru . , a ªJª auto-estima mu

mutilación, sin qu:~~n del entorno y a¡,'au,;'
~da o, por lo menosta violenc}a anómica esté
aones ideológicas.
.
'_acompanada
deJ·ustificaLa situ
.,
ctores
estri
ac1on
es
agravad
fa· .
et.amente mod
a por
~ento de enormes a
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. . icago U.P. l 976, ,,.,,,,.
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·
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14

espléndida ob

d

Totalitariani.sm (I95ltN e Hannah Arendt, The Ori .
1973, p. 323, 330 475 4;w York/ Londres: Harcourt~ns of
Gesellscha't des ,; h' . 7.- Cf. también Stefan B
race
tech .
'J'
verse winde V
reuer ~
nischen livili.sation (La ~- on der Selbsturstiirun , d
autodestrucción de la ci:~a~ d~ la disipación. Sob~ ;

1993, p._~4; Neil Posnnan, !:sn !ecm".1), Hamburgo:J~us
desapanc1ón de la infan .
lmchunnden der Kindheü
Se~n~tt, VerfallundErukc;:};~ran~rt 1983, p. 151; Ric~~
In11m1tiit (Decade .
º11entlichen Lebens. Die ¡;
.
intimidad) Fra ~1a y fin de la "ida pública La . yra~nt1 der
u Hans M ,
n rt: Suhrkamp 1983
299. brama de la
agnus Enzensber
, p.
.
Frankfurt: Suh kam
ger, Ach Europa' (Ah E
1, Max H kh . r p 1987, pp. 949_
·
uropa),
~r e1mer, Pts.simi.smus
1:orkheliller, Sozial'Ph;J,,,,.,,h.
heute (Pesimismo hoy) . .
sofi ) F
• - y i.sche Stud· (Es
, m.
cos , rankfun: Athenaum-F' h ,en
tudios social-filolSC er 1972, p. 142 _

euwied/ Berlin: Luchterhand 1968, p. 81.

[ 6]

CJ. la

[ 7]

�. , en torno a las metas para
superflua la reflex1on
ados· los medios des' 11 fueron ere
·
las cuales aque os C
tam1·entos basados en
1 fi es11 ompor
plazan a os n
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.
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lúdicos
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as que gobiernan el
.
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.
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·, al entorno 1a mi
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' . n las cosas peque,
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más como s1 es~
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en las lides de s1g o
, La burocratización ha
, .
olítico concreto.
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11

. ik der instru1nenllllen Vernunft (CrítiMax Horkhei~er, Zur Kru Frankfurt: Fischer 1967, P· 124,
ca de la razón mstrumental)'

1s

144.
,r, . Übergang(Sociedad entranMax Horkheimer, Gesellsc~ar
her 1972, P· 101.
. ., ) , Frankfurt Athenaum- 1SC
s1c1on

i;.

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· alidad instru.
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burocracia~• en gene_ 'tífico-crítico y una política
mental: un impulso cien
. . , igualmeninteligente. A este propósito contnbumanaristocracia
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.
emocionales carismaacas '
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Estos factores constI
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. a de hierro de la servíúnica defensa contra la Jªul
. alidad inst:rUdumbre, la gran creación de la rac1on
mental.
.
XXI tenemos una consA comienzos del siglo
d
lo criticado
telación general que correspon e a
-

RtJ,i .

por Weber acerbamente hacia el final de su vida y
que hubiera merecido su repudio total, pese a que
él precisamente postuló y fundamentó la total
abstención de juicios de valor: un pueblo sin valores éticos se vuelve servil, y una administración
pública altamente burocratizada produce indefectiblemente políticos corruptos y oportunistas21 . No
es superfluo recordar que Max Weber, adversario
de toda ciencia que incluyera la dimensión normativa y ética, enunciados valorativos y tomas de
22
posición política , sintiera una grari nostalgia por
valores y normas solidarias y humanistas: lamentó
que la racionalización y burocratización de la vida
social hubiesen relegado los valores normativos y
las actitudes emotivas (como la fraternidad, la gracia y la dignidad personales, la creatividad original) casi exclusivamente al campo de la intimidad,
la mística religiosa y las artes, y los hayan desplazado del ámbito público-político23 •
El mundo contemporáneo, basado en los logros de la ciencia y la técnica, no resulta, entonces, tan positivo y promisorio como lo creen sus
apologistas. La modernidad ha engendrado formas contemporáneas y menos visibles de prejuicios, discriminación y dogmatismo que, debido a
su envoltorio técnico y módico, no pueden ser
constatadas fácilmente.

La enorme apatía de la población con respecto
a temas socio-políticos -apatía totalmente comprensible por la estulticia y corruptibilidad de la
clase política en numerosos regímenes- parece representar actualmente la pauta de comportamiento cultural-político más difundida en dilatados pa-

11

11

nssuz,ioú¡git (Ensa}'OI

Max Weber, GesamrMlle Aufsatu zur li . ~ Tübingen: Mohr·
. reunidos sobre sociología de la re gi;;2' 569; t r:n, P· 1~
Siebeck 1920/ 1921, t_ ~• P· :h~!_:\Escritos políticos re~
Weber Gesammelle politische
'1~" lm
) Tübingen: Mohf
' . .on
, deJohannes Wmcke ann ,
dos; comp1lac1
58
Siebeck 1980, PP· 308, 330-33.~• 556-5 ~lo · und SoziaLpohtrk
20 Max Weber, Gesammelle Aufsatu ~ur ~
~olítica social),
(Trabajos reunidos sobre soc10logia y
Tübingen: Mohr-Siebeck 1924, P· 414.

19

[ 8]

11

Testimonios de esta crítica weberiana altamente emotiva, basada en la necesidad de solidaridad y fraternidad, en el excelente trabajo de Arthur Mitzman, La jau/,a de hierro. Una
mltrf,rttación hisumca de Max Weber [1969), Madrid: Alianza
1976, pp. 161-163.

Max Weber, Die "Obfe/uivilat"SQ1.Úl/wissenschajllicher Erkenntnis (la
"ol!jetividad" del conocimiento en ciencias sociales) [1904],
en: Max Weber, Soz.iologii, weltgeschichtliche Analysen, Polilik (Sociología, análisis histórico-universales, política), [compilación
deJohannes Winckelmann], Stuttgan: Króner 1968, pp. 188190; Weber, Der Sinn der "Wertjreiheit" der Soz.ialwissenscha.ften (El
sentido de la "abstención de valores" en la ciencia social) (1917],
en: ihid., p. 265.- Sobre esta temática cJ. el importante texto de
Volker Heins, Max Weber zur Einführung (Introducción a Max
Weber), Hamburgo: SOAK/Junius 1990, p. 24 sqq., 37, 56 sq.
~ Weber, Vom inneren Berufzur Wissenschaft (Sobre la profesion de la ciencia) (1919], en: Weber, Soziologie..., op. ciL (nota
22), p. 338.

rajes del Tercer Mundo. Y esta constelación no parece ser favorable a la instauración de una democracia sólida y duradera en estos países. Pero hay
otras causas más profundas y permanentes para
este fenómeno. Mediante una gran encuesta empírica a mitad del siglo XX, Theodor W. Adorno y
sus colaboradores encontraron que en los Estados Unidos una porción relevante de la población,
que había recibido una adecuada instrucción especializada y estaba dotada de considerables destrezas laborales, compartía prejuicios irracionales,
anticuados e insostenibles sobre otros grupos humanos y acerca de poblaciones enteras a nivel
mundial. Estas personas disponían de una buena
base de conocimientos científicos y exhibían simultáneamente supersticiones curiosas; estaban
orgullosas de ser "individualistas" y, al mismo tiempo, vivían en el temor constante de no ser exactamente como los otros; se jactaban de su "independencia", pero se sometían dócilmente a aquéllos
que detentaban poder y autoridad. Se segregaban
rápidamente en grupos antagónicos: los propios
(ingroups), que congregaban todas las virtudes positivas, y los otros (outgroups), donde parecía acumularse todo lo negativo24 . Las cosas no han cambiado fundamentalmente desde entonces. Después de un largo proceso histórico, en el cual la
Ilustración, el racionalismo en todas las esferas y
la democracia liberal han jugado los roles determinantes, nos enfrentamos hoy en día con dilatados sectores sociales que alimentan comportamientos atávicos, rígidos y autoritarios: son incapaces de acercarse en cuando individuos a las personas de los otros grupos y siguen percibiendo en
éstos al Otro por excelencia; es decir, al extraño,
al adversario y al inferior. Y, por lo demás, tiene
marcadas actitudes racistas o, por lo menos,
etnocéntricas: la humanidad en cuanto tal les es
indiferente u odiosa. Pese a todos los adelantos
técnicos en el campo comunicacional, para la
mayoría de la humanidad tienen relevancia sólo
las experiencias inmediatas -y no la reflexión crítica-, y éstas pueden estar cargadas de factores
etnocéntricos. En medio del progreso actual persiste una personalidad autoritaria que se la creía
superada hacía muchísimo tiempo; los individuos
alienados y desorientados de las sociedades mo24

[ 9]

TheodorW.Adorno et aL, TheAuthoritarianPersonality (1950],
NewYork: Wiley 1967, L I, pp. IX, 104, 147-150.

�yendo las culturales y ecológicas27 • Aunque estric&lt;lemas -que conforman probablemente una sólida
tamente razonable en términos científicos, el llamayoría y que se destacan por una remarcable ignomado "crecimiento cero" se perfila como muyimrancia acerca de todo aquello que no cae dentro de
popular en el Tercer Mundo, donde la religión
su inmediata esfera laboral- buscan y encuentran
contemporánea del desarrollo continuo se ha
chivos expiatorios en las minorías de todo tipo, amitransformado en un dogma incontrovertible.
norando así a largo plazo la validez de los derechos
La realidad cotidiana en Asia, África y América
25
humanos y del Estado de Derecho .
Latina se halla hoy en día signada por factores
El designio de crecer y desarrollarse sin restriccomo la contaminación ambiental, la pérdida de
ciones en un mundo finito no deja de exhibir astiempo por congestiones de tráfico, el aire irrespectos irracionales. Ya en 1966, en su crítica del
pirable, la impresionante acumulación de basura
progama "The Great Society", del entonces presien los mejores barrios, la destrucción de todo lo
dente norteamericano Lyndonjohnson, Herbert
verde, el horario cotidiano dictado hasta en sus
Marcuse señaló que la dinámica representada por
más mínimos detalles por imposiciones de una
una economía que crece sin fin y por una producburocracia despersonalizada, la criminalidad alartividad que se incrementa sin límites es esencialmante y la pérdida de la identidad de las ciudades
mente irracional, pues los factores de esta dináy hasta de los ciudadanos28 • Los aburridos centros
mica se transforman en objetivos en sí mismos, en
comerciales de estilo provinciano norteamericametas normativas autónomas, desligadas de neceno se han transformado en los templos y coliseos
sidades y dimensiones humanas. Una sociedad de
contemporáneos. Los costes de la modernización
despliegue económico inexorable e imparable es
han subido tanto en los países del Tercer Mundo,
asimismo un sistema de inmenso derroche y pésique mucha gente ya se pregunta si vale la pena
ma asignación de recursos y no podría, por ende,
"subirse en estos términos al carro de la moderniconstituir nunca un "puerto seguro", un "lugar de
dad. Al punto que los términos de modernización
paz", donde el Hombre se encuentre consigo misy calidad de la vida aparecen cada vez más, en las
mo, liberado de los incesantes imperativos de las
evaluaciones silenciosas que hacemos todos, como
maquinarias productiva y administrativa, imperatérminos en conflicto"29 •
tivos que van siempre ligados a procesos de maniConsidérese, por ejemplo, el caso del Brasil.
pulación masiva. Además: un modelo económico
Hacia 1940 esta nación denotaba características
de crecimiento infinito perpetúa paradójicamenmayoritariamente agrarias, trad icionales}'
te la escasez, puesto que hace brotar incesantepremodernas, con una movilidad social muy resmente nuevas necesidades artificiales de bienes y
tringida y terribles desigualdades sociales. Pero no
servicios; se vuelve perenne la lucha de los indiviera de ninguna manera una sociedad retrógrada
duos por sobrevivir en medio de una competeny atrasada. Contaba con unos 45 millones de habicia despiadada y para tratar -infructuosamentetantes, un buen sistema educativo en el área urbade elevar permanentemente el propio nivel de
na, dos ciudades ya entonces enormes, una indusconsumo26 • Erich Fromm, siguiendo un argumentria manufacturera importante y un nivel cultural
to de John Stuart Mill, afirmó acertadamente que
remarcable. La hospitalidad de los brasileños era
una suspensión del incremento del sector producproverbial, así como su carácter sensual y extr&lt;r
tivo y del aumento demográfico no significaría de
vertido. La seguridad ciudadana era ejemplar, así
ninguna manera una paralización del progreso
como la limpieza y el cuidado de los núcleos urbacivilizatorio. Una congelación de los índices de
crecimiento abriría unas perspectivas bastante
aceptables para el progreso en otras áreas, inclun Erich Fromm, Die Revolution der Hof!nung. Füuine humanisilf1I
28
25

!6

!bid., L 11, pp. 618 sq., 653, 658-663.
Herbert Marcuse, Das lndividumn in der "Great Society" (El individuo en la "Great Society") [1966], en: Marcuse, Ideen zu
einer kritischen Theorie der Gesellschaft (Ideas sobre una teoría
crítica de la sociedad), Frankfurt: Suhrkamp 1969, p. 158 sq.

!9

[ 10]

Ttchnilt (La revolución de la esperanza. Para una técnica humanizada) [1968], Reinbek.: Rowohlt 1974, p. 108 sq.
Sobre algunas de estas temáticas cf el número monográfico
de NUEVA SOCfEDAD (Caracas), Núm. 167, mayo/junio de
2000, dedicado a la "inseguridad, la violencia y el miedo en
América Latina".
Martin Hopenhayn, Rlspirar Santiago, en: NUEVA SOCIEDAD,
Núm. 136, marzo/ abril de 1995, p. 51.

nos. Sus selvas tropicales
·
estab ·
costas impolutas. Es
an mtactas y sus
más tarde el pai's :asamlente dos generaciones
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[ 11]

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, o menos razonab es.
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del Brasil (1500), q~e se enc~nidentidad nacional se halla
desde mediados del siglo
1 d a una destrucción del
. , ecamente vincu a a
An
curiosa e mtnns
como exhaustiva. Cf
ª
medio ambiente tan temprai:1ª
rado"as en: AMERICAS
Augusta Rocha, Brasil: un_par;is:t:de 2~, PP· 28-37.
(Washington), vol. 52, Num. '

XV!·

, · rfel
.
b e esta temaoca
J·
s1 Entre la enorme literatura existente so rrial Sacittús. Oxford:
·o
de
Patricia
Crone,
Prf?lndust
compend 1
Blackwell, 1989.

[ 12]

ción de estos factores por las ciencias sociales y la
literatura nos exime de examinarlos en este ensayo. Por otra parte, muchas de las normativas y las
pautas de comportamiento tradicionales, y precisamente algunas de las más difundidas, no merecen francamente ser rescatadas.
La tesis básica de este ensayo apunta a una idea
poco habitual hoy en día: los elementos populares
de la tradicionalidad han sido los más ligados al
irracionalismo y colectivismo, los más próximos a
las supersticiones y a los cultos groseros, política y
culturalmente los más proclives al servilismo y, ante
todo, los que estaban más atados al espíritu de su
época. En una palabra: los ingredientes populares de la tradicionalidad resultan ser los más
anacrónicos y obsoletos, los más representativos de
una cultura plebeya de mal gusto y enteramente
propensa a caer bajo los dictados de modas efimeras de consumo masivo y alienante. Los principios
premodernos alejados de la esfera popular-populista, sobre todo a causa de su índole teórico-racionalista, se manifiestan, por lo contrario, como dignos
de ser preservados en la actualidad. La religiosidad
de este tipo es, por ejemplo, más intelectual y, por
consiguiente, menos extrovertida, santurrona y
farisaica. Estas formas de religiosidad tienen, por
lo general, poco que ver con tendencias mesiánicas
yprofecías radical-apocalípticas y, paradójicamente, se acercan más a doctrinas éticas profanas, aunque también existen formas elitarias de ascetismo
yrechazo a lo terrenal. De acuerdo a Max Weber,
históricamente sólo los estratos plebeyos han sido
capaces de reducir la dimensión mundana a algo
sin magia y significado intrínsecos, y, sin embargo, construir sobre esta visión sobria y desencantada de lo terrenal una civilización exitosa que
tennina en la burocratización de las relaciones
humanas y en la mecanización de la vida32 . La estética representada por estratos aristocráticos es más
depurada y sensual, menos mojigata y atada a asuntos circunstanciales, y, por lo tanto, menos pasajera
Ytransitoria. Su distancia frente a los gustos e incli~ciones del momento les confiere a los principios
intelectuaJ-racionalistas una relevancia cosmopolita
Yde largo aliento, favorable, por ejemplo, a plantea-

;;--Hasta el presente esta temática fue tratada de la forma más
e~austiva y brillante por Max Weber. Cf Volker Heins, &lt;1J.
en. (nota 22), pp. 38-40.

mientos ecológicos y conservacionistas y, por ende,
propicia a una ética de la responsabilidad.
Como afirmóJürgen Habermas, el pensamiento crítico con intención práctica puede ser fomentado mediante el análisis y la recuperación del sentido de los elementos extravagantes, enojosos y
hasta irritantes del desarroUo histórico, que hoy
son apenas tomados en cuenta33 • En los siguientes aspectos -hoy totalmente olvidados- del orden
premoderno, se haUa también lo rescatable de la
tradicionalidad: en la religión en cuanto fuente
de sentido y consuelo, y en la concepción del arte
y la literatura como una estética fundamentada
en lo beUo.
Esta toma de posición a favor de lo premoderno está basada parcialmente en autores representativos de la modernidad y en críticos progresistas
de la misma, como Alexis de TocqueviUe, Max
Weber y los miembros de la Escuela de Frankfurt,
sin compartir, empero, las opiniones antiliberales,
antipluralistas y antidemocráticas de algunos de
los frankfurtianos sobre la esfera práctico-política34 . Esta defensa de la religión y de algunas tradiciones premodernas no está sustentada en un designio irónico (ello sería, por ejemplo, la utilización de doctrinas agnósticas y en parte izquierdistas para reinvindicar la existencia de Dios). En la
obra de estos autores, cuya calidad está fuera de
toda duda, se halla un tratamiento diferenciado
del legado premoderno: esta es la mejor condición para comprender de modo más adecuado
una compleja problemática obscurecida por los
prejuicios y las modas intelectuales de los últimos

53

54

Jürgen Habermas, Philosvphisc/1-politische..., vp. cit. (nota 12),
p. 11.
Walter Benjamín expresó claras dudas acerca del carácter sagrado de la vida humana ("la última aberración de la debilitada tradición occidental"): W. Benjamin, Zur Kritik derGewalt
und andere A ufsiitze (Sobre la crítica de la violencia y otros ensayos), Frankfurt Fischer 1965, p. 62 sq. Para HerbertMarcuse el
genuino Mesías es la lucha de clases, a la cual habría que sacrificar los principios de la democracia representativa: H. Marcuse,
Nachwort (Epílogo), en: ibid., p.100, 105.-Sobre la total incomprensión de Herbert Marcuse con respecto de la democracia
pluralista moderna, por un lado, y de la esfera político-institucional, por otro, ej. HelmutDubiel, DemokratieundKapitalismus
bei HeriJert Marcu.se (Democracia y capitalismo en Marcuse), en:
Institut für Sozialforschung (comp.), Krilik und Uú&gt;pie im Wem
von Herf&gt;ert Marcuse (Crítica y utopía en la obra de Marcuse),
Frankfurt: Suhrkarnp 1992, pp. 61-73; Furio Cerutti, Technik und
Politik (Técnica y política), en: ibid., pp. 110-123.

[ 13]

�rfluo añadir que, como toda
doscientos_a_no;. ~~:~e los pensadores mencionagran creac1on, a
.
· ultáneamen.
. interpretaciones s1m
dos admite vanas
al' d d de muchos
válidas Por otra parte: la actu I a
te
·
.al
mo Karl Marx, no
filósofos y cientistas soc1 es, co
sus conclusio.
de
en
sus
análisis
concretos
y
en
d. n·
resl
- , rico-políticas -de ,md o1e relativa y iscu
. nes p~c
im ulso ético y en su crítica radical
:~~~:~:;;::mfentos y las instit~ci?~es que im11O libre de cada md1viduo y, por
piden el desarro
.
t 35 En estos texende, de la sociedad en su conJuln o ·, ·to de evitar
tos magnos se pued e detectar e proposi
· , del éxito
.
, de la historia, la exaltac1on
.
la idolatna
.. , bajo los poderes establecidos;
material y la sum1S1on d . rte en ellos el intento de
·
tiempo se a vie
al m1s~o e ante los hechos consumados y (~un
no res1gnars
W be ) emitir juicios valoranvos
en el caso de Max e r .
,.
acerca de la evolución soc10-pohnca.. d que hoy
Habermas expuso la tesis e
Jduí:g~:filosofía sólo puede subsistir en cuandto
en
T • d I fundamento e
crítica; es de~ir, _com? ana is;:te~sión de totalidad
toda creencia -incluida la p
. . nto metafísi1. . , de todo conoc1m1e
de toda re igion Y fl . de toda actividad huco-, cual elemento re etl_x1v:miento de toda interen cuanto cues on
. d36
mana f, afi
tiva del mundo y de la soc1eda .
pretacion rma
n ño humano"
Como "esclarecimiento del auldto-e) '~te de la desd L Rochefoucau 0
(Duque '~ ª. d . h Nietzsche) o como "resistenconfianza (Fne ne
s" y "obli.
tra los lugares comune
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.
'd d"'' (Theodor
., d
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gacion e no ce .
1
'tico-filosófico puede
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W Adorno) el impu so en
. brindar 'eminentes servicios
. . a la humam
. a 1'
aun
ta un estímulo contrano a a
puesto q~e represe~ zada a las certezas convenresignac1on ge~erah o/un lado, y la nostalgia
cionales de la _epoca, pd or otro. Este impulso
por una vida bien logra a, p
. ante hoy en día

. d evoc1•ón·' como en muchas
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. . otras
.
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desaconsejado
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épocas lo necio, o
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1 .
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tiempo era la suave tiranía
. .
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que lo peligroso e su
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,
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un
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'
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, . eonsagrado a proh1. 1c1ones y exmen despouco
r
tan ocos se atrevieran a ser exclus1~nes. Que
!aie revelaría el principal pelicéntncos y tener co :.1
, •
ro de la era liberal-democrauca38 . .
g Por otra parte, hay que evitar el peligrodide·que
,
fl . , rítica se agote en una mera eru oon y
la re exion e
, . Mas
' adecuado es penl
to de sus exitos.
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los triunfos de la actual ci\isar en las amenazas que
,.
,.
. tal sign
. ifican para el espmtu enoco
lización occiden
l . a Mediante el examen de temas contemde ~ m1sm ia confrontación con otras áreas del sa:~:~~::ofía en cuanto crítica ~o ~o_rre el peligro
fi
e en un mero eJemc10 de auto-rede ~s orm~ cadena interminable de exámenes
flexion, en un
. d uiere entonces un
, ..
d sus propios presupuestos, a q
e
.
del anáhs1s pennaelemento inlegrativ~ ~ue. ~ur~: verdades parciales
nente y de la relat1V1zac10nos del saber'l9. La contiprovenientes de otros camp_ . tos fragmentarios
da corrección de conoc1m1en
. .
~: da una idea, básic~ente precaria y proVIsona,

dos hoy en día de la evolución histórica: para la consciencia del presente el orden premoderno se ha
tranSformado en algo prácticamente desconocido
o, por lo menos, exótico y muy lejano. El propósito
de reivindicar la tradicionalidad adquiere, por consiguiente, el carácter de un acto dejusticia histórica.
Hay que reiterar, empero, que aquí sólo se examinará lo rescatable de las épocas premodemas, y se
evitará caer en un tradicionalismo; es decir, en una
apología de la tradición por la tradición misma,
como si toda creación posterior llevase la mácula de
lo negativo e ignominioso. Después de la Revolución Francesa emergió una ola de refutaciones de
la Ilustración, la Enciclopedia y de todo lo que parecía estar vinculdo a ellas; estas críticas -sobre todo
las asociadas al romanticismo- contenían muchas
veces observaciones muy agudas sobre los excesos
del racionalismo, impugnaciones clarividentes del
capitalismo yfragmentos valiosos en tomo a una vida
bien lograda. Pero muchos de estos esfuerzos
restaurativos terminaron a menudo en una celebración más o menos burda de lo irracional y lo autoritario, en la irrupción grosera del patriotismo y el
nacionalismo, en el cultivo premeditado de los prejuicios convencionales y en el uso profano de la religiosidad santurrona. Las terribles consecuencias de
todo esto pueden ser rastreadas hasta en los peores
sistemas totalitarios del siglo XX40 • Estos aspectos
del orden premoderno merecen quedar en el más
profundo olvido.

de lo que podría ser meJor. tables del orden preLos pocos factores resca
r el
derno y pre-industrial tienen que p_asar po
mo
,.
n asi permanetamizado del espíritu cnuco y a~
fra .
ación racional. Estos g
cen sujetos a una impugn d. . 11·dad no son,
bl de la tra ic10na
mentos acepta es
tes de una socieobviamente, los únicos com_~o~e~a producido un
dad razonable; la moderm ~
.
líticas.
, ero elevado de instituciones socio-p~ . o-linum
iento creaciones artisnc
normas de comportam
' , .
ue merecen
. adelantos científico-tecmcos q
fr
teranas y
edades venideras. Los utos
ser preservados para .
liarnente cono. . d l odem1dad son amp
está opuesto a la ªa~::c~:e:~::-;~ectuales, donde
posinvos e a m
ello no se los
en los campos ac
oda del momento
.dos y admitidos como tales, y por
La
1
lo habitual es plegarse a a m
c1
de este breve ensayo.
mencionará en el marco . . to humano nos
falibilidad
básica del con;c1~1e; tolerancia para
p
de Karl Marx pour une
S5 CJ Maximilien Ru~el (comp.),O a~l~sSociol.otrie, critique, passim
lleva a que hagamos ~so e _c1er y menos conocí. 1- 1 p ns· Payot 197 , t. •
oéthiq11esocia is e, ª ·
º'h ''~ ophie (·Porqué aun filosocon los elementos mas cunosos
,
.
H be mas Wozu noch r. 1ws
~ Jürgen
a r
,
b
Philosophisch-politische... , op. et.1
fía?) (1971], en:J. Ha ennas,
(nota 12) , p. 31.
. phischeTenninol.ogie. ZurEinleitung
" Theodor W. Adorno, P/11loso
. , ) Frankfurt: Suhrkamp
,
1 , fil sófica lntroducc1on ,
(Termino ogia o
.
h Phil.osophie (Para que aun
I 973, t. l , p. 132; Adorn~, W~u ~n kritische Modelle (Intervefilosofía)' en: Adorno, Einfl!ffe. ) Frankfurt: Suhrkamp l 964,
.
Nueve modelos cnucos '
nc1ones.
p. 21.

El designio de combinar los aspectos rescatables
de dos órdenes diferentes y hasta divergentes no es
nada raro en la historia de las ideas. La obra de Herben Marcuse, por ejemplo, puede ser considerada
como el intento de introducir un impulso romántico yuna concepción substantiva de la felicidad en la
esfera de la Ilustración: la fascinación que irradiaron sus escritos sobre las generaciones juveniles tiene que ver con su ensayo de incorporar las fuerzas
libertarias y cognitivas de la imaginación y la fantasía dentro de los preceptos de la razón socio-histórica. De acuerdo a Marcuse, la noción materialista de
dicha y, sobre todo, el ímpetu romántico de la libertad han sido preservados en la esfera de la estética, y
nuestra obligación es hacerlos fructíferos para la di-

.
d) [1859],
- -Stuart
- -Mili, Über die Freiheit (Sobre la liberta
ss John
"1

[ 14]

Stuttgart: Reclam 1974, p. 93. dtr Wahrheil (Sobre el probl~
Max Horkheimer, Zwn Problem .
Krilische Tlieorif (Teona
ma de la verdad), en: Horkhe1mserh, 'dt Frankfurt: Fischer
• · , de AJfred e mi •
crítica), compilac10n

1968, t. I, p. 236.

'

;--Sobre esta temática cJ. el interesante tratado de Herbert
Marcuse, Studien üher Auwritiit und Familie (Estudios sobre
autoridad y f:amt·11a
·)
H Ma
l-'·- op. cit.
· ( nota
26), pp. ll~l29. , en: . reuse,

ua1,...,

mensión política, sin traicionar los principios de la
razón; es decir, sin recaer en una apología de lo místico, lo mítico, lo prerracional y lo irracional41 . La
crítica de la modernidad y la defensa simultánea del
derecho a la felicidad no deben serjamás confundidas con una apología de la barbarie, el atraso y el
retorno al infantilismo. Por ésta y otras razones porciones notables de la teoría asociada a la Escuela de
Frankfurt han sido percibidas como una crítica cultural conservadora revestida de un lenguaje revolucionario.
El cuestionamiento de una época de la superficialidad generalizada, de la vida rápida y, por
ende, ligera en muchos sentidos, y del amor desmedido por cualquier novedad trivial representa
evidentemente un lugar común de la crítica cultural conservadora, pero ese cuestionamiento va
más allá de una posición que defiende el pasado
por el pasado mismo42 • A comienzos del siglo XXI
hemos llegado a un endiosamiento tal de la técnica que el Hombre en cuanto mero ser viviente se
avergüenza ante la perfección alcanzada por sus
productos: las últimas maravillas de la industria y
la informática parecen superar las destrezas tan
deficientes del ciudadano común y corriente. Este
embeleso ante las obras de su propia creación conducen paradójicamente a que el Hombre pierda
el sentido de proporción con respecto a sus propios inventos: ya no se puede imaginar las consecuencias negativas que están asociadas a su poder
creador. El Hombre tiende, por lo menos, a convertirse en un servidor de la técnica, la cual transciende así su clásico rol de instrumento neutral.
Las consecuencias totalitarias de todo esto resaltan más o menos claramente. Este ensayo quería
sólo llamar la atención sobre esta constelación.
41

42

De acuerdo a Marcuse, desde Aristóteles hasta Kant la fantasía y el poder imaginativo habrían encamado un potencial
cognitivo de eminente significación: la independencia con
respecto a lo existente, la libertad en un mundo sin ella, la
capacidad de transcender la dimensión de lo fáctico. Herbert
Marcuse, Phil.osophie und kritische Theorie (Filosofia y teoría crítica) [1937], en: Marcuse, Kullur und Gesellschafl (Cultura y
sociedad), vol. I, Frankfurt: Suhrkamp 1965, p. 122. Cf el interesante compendio de Hauke Brunkhorst / Gertrud Koch,
Herbert Marcuse zur Einführung (Introducción a Herbert
Marcuse), Hamburgo:Junius 1990, pp. 9-13, 44 sq.
Sobre esta temática (y la crítica antimodemista del joven
Martin Heidegger) cf. el brillante estudio de Rüdiger Safranski,
Ein Meister aus Deul.schland. Heidegger und seine Zeit (Un maestro de Alemania. Heidegger y su tiempo), Frankfurt: Fischer

2000, p. 34.

[ 15]

�Jsaiah Berlin
Alfonso Rangel Guerra
9 V . , 88 años a lo largo del
NACIÓ EN R!GA EN 190 d. ivio 1997 Al cumplir se.,
Lon res en
·
siglo y ~uno en 'bir el Premio J erusalén, Isaiah
tenta anos Y_ rec! n su discurso los tres elemenBerlin menciono e
.
•a· fue ruso inglés Y
de su ex1stenc1 .
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,
tido del valor
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Isaiah Ber n , e
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como en este caso que
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se trata de un mte ectua ' . d en el tramo de vida
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ple n? de ~orror:s ; erlin cuando sus padres (era
Diez anos ten~a.
b donar Pe trogrado,
hijo único) dec1d1eronba 1anctual San Petersburse llama a aa
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como entonces .
. , ' mperante despues del
go, debido a la s1t~~~;~o\cheviques. Decidier?n
ascenso al poder d d d el padre tenía negooos
partir a Inglaterra, on e . , la realizó en su país
madereros. Toda su_e~~~:t:sto de su vida, con
de adopción y aqm vivio . como académico en
· ·
estanoas
frecuentes viaJeS y
d , n Oxford y aquí
'd
Se gra uo e
los Estados U~1 os~ctividad docente, primero en
mismo empezo su ,
All Souls College, donNew Coll:ge y ~espu~~~;, con apenas 23 años de
d e ingreso el ano d~
us encuentros con las
edad. De aq~ellos an;s son s Virginia Woolf. Poco
novelistas Ehs~bem ~:e:~diante, hizo amistad
antes, en sus nempos

r,

1

. Su vi'da' Trad. de Eva Ro. ff 1 iah &amp;rlm.
Michael Ignaue ' sa
M d 'd 1999.
dríguez Hallfter, Ed. Taurus, a n '

[ 16]

con Stephen Spender, la cual mantuvo durante
ción humana y su condición, sean las páginas detoda su vida, hasta la muerte de éste en 1993. En su
dicadas
al encuentro de Isaiah Berlin y Anna
interés por la filosofía de la historia influyó
Ajmátova. Durante la Segunda Guerra Mundial,
Collingwood, cuya obra sigue siendo una de las más
por su conocimiento de la lengua rusa, el gobieraltas expresiones de la filosofia y la historia de lenno
inglés lo envió a Estados Unidos para realizar
gua inglesa durante el siglo XX. También tuvo trato
análisis y estudios de la reacción de la prensa incon T S. Eliot, HerbertRead, C. S. l..ewis, C. M. Bowra
glesa
y norteamericana sobre la relación con la
ymuchos pensadores y escritores represen tativos de
Unión Soviética. Al terminar la guerra, en 1945,
las ideas y la cultura inglesas del siglo XX.
fue enviado a Moscú, donde trabajó en la EmbajaSu primer trabajo de gran aliento fue una bioda
Británica. Cuando pudo viajar a Leningrado
grafia de Marx (1939). No siendo marxista, Berlín
(donde pasó algunos años de su niñez, cuando
pudo escribir, en opinión de Mario Vargas Llosa,
era
Petrogrado), tuvo ocasión de conocer a la gran
un "libro claro, limpio de prejuicios y sugestivo".
poeta rusa, de la que nada había leído, pero cuyo
A este trabajo le siguieron los textos que fueron
nombre conocía, como una de las figuras más
habituales durante toda su vida: conferencias, curimportantes
de las letras rusas al momento de la
sos, textos para simposios y artículos para revistas
Revolución de Octubre. Cuando preguntó si seespecializadas. Berlin nunca se preocupó por reuguía
viva y le dijeron que sí, preguntándole a su
nir todos estos trabajos dispersos y siempre consivez si quería conocerla, aceptó de inmediato. Prederó que su obra no tenía dimensión para reprevio telefonema, esa misma tarde estaba en el palasentar a un pensador sistemático y dueño de una
cio
venido a menos, Fontanny Dom. "Al final del
amplia bibliografía impresa, conformada por lipasillo-cuenta Ignatieff-, Ajmátova tenía una habros y no sólo por textos sueltos. En 1974, Henry
bitación
que miraba al patio. Estaba vacía y desHardy, un posgraduado de Filosofía admirador de
nuda: ni alfombras en el suelo ni cortinas en las
su obra, lo visitó y le propuso reunir todos sus traventanas, sólo una mesa pequeña, tres sillas, un
bajos dispersos. Hasta entonces, Berlin sólo había
arcón
de madera, un sofá y, cerca de la cama, un
publicado Cuatro ensayos sobre la libertad y Vico y
dibujo de Ajmátova -la cabeza inclinada, recostaHerder. Aceptó Berlín la propuesta y Hardy empezó
da en un diván. Un apunte rápido de su amigo
a hurgar en revistas y publicaciones. De este esfuerAmadeo
Modigliani durante su visita a París en
zo, que ha continuado después de la muerte de Isaiah
1911. Era el único icono de laEuropaqueAjmátova
Berün, el primer título fue Pensadores rusos. Le siguió
había
visto por última vez hacía treinta y cuatro años.
úmceptos y categorías y Contra la corriente. Así fueron
Majestuosa, con el pelo cano y un chal blanco sobre
apareciendo título tras título, de manera que Isaiah
los hombros, i\jmátova se levantó para saludar a su
Berlin se convirtió en un autor que empezó a ser
primer
visitante de aquel continente perdido. Isaiah
conocido por sus contemporáneos.
se inclinó; parecía lo apropiado porque tenía el asBerlín disfrutó la música toda su vida. Siendo
pecto de una reina trágica."
estudiante, viajaba con amigos a Salzburgo para
Esa tarde, por una circunstancia imprevista, se
asistir al festival y disfrutar a sus preferidos: Bach,
interrumpió la visita; pero Ajmátova aceptó que
~lozart, Beethoven. Michael Ignatieff afirma: "En
la
visitara esa misma noche a las nueve. Volvió
la música y a través de ella aprendió a afinar su
Berlin y la poeta estaba acompañada de otra dama,
oído emocional, a distinguir entre sentimientos
que se retiró hasta la medianoche. En esta segunauténticos y falsos. Siempre tuvo un sentido muy
da
ocasión conversaron hasta que empezó a claií,ido de la dificultad para saber lo que sentimos
rear, regresando Berlín al hotel a las once de la
Y expresar esa emoción sin sentimentalismo. Es
mañana. Toda la noche y las horas de la mañana
por esto que su afición a la música era a un tiemse
mantuvo el diálogo sobre personas, situaciones,
~ estética y ética: porque era en la sala de conpoesía, vida vivida y amistades: "Aquella noche en
cienos donde percibía el carácter de la autenticiel
Fontanny Dom, en aquella habitación vacía y
dad emocional."
desnuda, con el plato de patatas, el dibujo de
De este interesante y bello trabajo de reconsModigliani, el humo de los cigarrillos asentándotrucción de una vida, quizá la parte más impresiose
en todo lentamente, la vida de Isaiah se acercó
nante por lo que en ella se vislumbra de la relamás que nunca a la quieta perfección del arte".

[ 17]

�Gallinas
DReynol Pérez Vázquez
IRENE •ACABA DE ILEGAR de la calle. Trae el cansan ·
c10
de laJornada a un lado de 1
saludar a Miguel. No e ta' ª ~ ' del otro intenta
s como s1emp dib •
en el rincón en la mesa de estudio S re UJando
por el resto del departam
· u voz lo busca
1
torio se halla abierta y la ento, a puerta del dormisa por el hueco.
penumbra se asoma curio-¡Miguel! -llama y las letras d
se pierden o han chocado
el nombre querido
habitación.
contra un mueble de la
Cómo le conmovió esta visita a Ajmátova, se
revela en la nota que escribió al regresar a Moscú:
"Nota sobre la literatura y las artes de la RSFRS
en los meses finales de 1945", que a juicio de
Ignatieff era "ni más ni menos que una historia de
la cultura rusa en la primera mitad del siglo XX,
una crónica de la malhadada generación de
Ajmátova. Era probablemente la primera exposición occidental sobre la guerra de Stalin contra la
cultura rusa. En cada una de sus páginas se advierte la huella de lo que Ajmátova-y también Chukovsky y Pasternak- le dijeron sobre sus experiencias en los años de persecución ... Durante el resto de su vida, estas figuras siguieron siendo su patrón oro, la piedra angular de la integridad moral." Isaiah Berlin recogió en Impresiones personal,es
(Fondo de Cultura Económica, 1984) la crónica
que escribió sobre aquella noche de conversación
con la poeta rusa.
Diez libros de su amplia bibliografia han sido traducidos al español. Isaiah Berlín, que en su juventud fue tentado por la filosofía, se dedicó finalmente al estudio de la historia de las ideas. Es, quizá, el
pensador más importante en este campo, en el siglo
veinte. El valor de su obra radica en ese acercamiento a la visión de conjunto del fenómeno de las ideas,
su derivación en corrientes políticas ylas concepciones de la vida humana, individual y colectiva, que se
desprende de ellas a lo largo de la historia. la otra
veta de su pensamiento se enfocó al estudio de la
libertad, de la que es representativo su libro Cuatro

ensayos so/Jre la libertad.

Poco antes de morir, Stephen Spender le envió a Isaiah Berlin un poema. No era de él, sino
de un poeta chino del siglo IX. El poema hablaba
de la vejez. ¿Qué es la edad?, se pregunta el poeta
chino. Toda esa acumulación de recuerdos, real~
zaciones y fracasos a lo largo de la vida, se hacen
patentes cuando se hace el recuento final de la
existencia. El autor de esta biografía preguntó a
Berlin, cuando éste tenía 85 años, qué era lo que
más le sorprendía de su vida; la respuesta fue: "El
simple hecho de que haya vivido con tanta seren~
dad y tanto contento a través de tantos horrores."
En efecto, así podría identificarse el siglo pasado,
y esta vida de Isaiah Berlín nos ofrece la visión de
una inteligencia dedicada a identificar los grandes problemas del hombre, a partir de su idea de
libertad. "Si mi libertad-escribió Isaiah Berlin-,o
la de mi clase o nación, depende de la miseria de
un gran número de otros seres humanos, el sistema que promueve esto es injusto e inmoral. Pero
si yo reduzco o pierdo mi libertad con el fin de
aminorar la vergüenza de tal desigualdad, y con
ello no aumento materialmente la libertad individual de otros, se produce de manera absoluta una
pérdida de libertad. Puede que ésta se compense
con que se gane justicia, felicidad o paz, pero esa
pérdida queda, y es una confusión de valores decir que, aunque vaya por la borda mi libertad individual 'liberal', aumenta otra clase de libertad:
la libertad 'social' o 'económica'." Pensamiento
certero en estos tiempos de confusión de los valores políticos y sociales.

[ 18]

Entra Yenciende la luz Mi
ytendido de b
. · guel se halla desnudo
mees encima del lech .
manos sostiene casi dejánd 1
o, en una de sus

algún esbozo. '

o a escapar, una hoja con

Irene le acaricia la es ald
besa allí sobre el I
p a, luego se inclina y lo
'
unar generos
h
hombro. Miguel sus .
que uye hacia el
,
pira, 1rene desearí
árbol de venas de do d
h
a conocer el
n e se a desprendido aquel
suspiro.

°

Ella trata de arrancar la ho. d
Miguel se resIS·te I
~a e los dedos tiesos y
.
· rene se incli
OJOS de él que miran h . d
na para buscar los
ac1a a entro.
- Es una tontena
- -balbuce
fin .
dedos ceden. Contin ,
P?r
Miguel y sus
Ahora Irene
ua e~ 1ª ffi!Sma posición.
las nalgas de M_no slabe s1 ~ontemplar el esbozo o
igue , esas siluetas
.
que se 1e esconden cuando él se monta encimad
ll
.
e e ª Y1a ama con
la luz apagada, con susprros
m
por una culpa d
.
uy cortos, sofocados
I
. esconoc1da y entrañable
rene detiene la mirada
.
ñez.a se convi
en el esbozo y su extra.
erte en pregunta.
-i:Una
gallin
•
-U
. a picoteando
un monitor;&gt;
na gallma de ifi
.
·
Miguel como
un orme Impecable -susurra
respuesta.
-Entonces es
ga11· .
dias Irene.
una
ma mteligente -ríe a me-Picotea el teclado 1
cenen la pantalla· d y ~s granos de maíz aparecon la esperanza a de pICotazos sobre el monitor
-No m
. e tragarse al menos uno.
, se . e expliques el dibuio es tonto
El mcorp
:.i '
•
~ora y le escatima la visión de sus nal-

d

[ 19]

�desprenden?/ Nadie se pregunta/ sólo se asombra
-¿Por qué te parece tonto? -pregunta y le levanque sin nubes/ la lluvia caiga sobre la ciudad/ La
ta los lentes para buscar sus ojos.
gente suspira y sueña con milagros/ No hay miste-Tonto no. Es tonto explicar las metáforas, no es
rio/ El asunto es tan simple/ La tarde tiene gripe/ y
que tu dibujo sea tonto, tontito.
esas lloviznas repentinas/ sus estornudos son".
Miguel le besa el lado de la cara donde ella guarIrene se incorpora.
da un trocito de alegría. Irene recoge las manos de
-Y eso es todo.
Miguel y las guarda en las suyas; desea regalárselas
Miguel lanza una carcajada.
después de esa jornada larga en la oficina, donde
-No era un poema, era como una ocurrencia.
sus dedos de gallina hambrienta han picoteado el
¿Por qué te ríes así?
día entero el teclado de la computadora.
Miguel se levanta, se coloca el dibujo sobre el sexo
-Me gusta que estés esperándome aquí, al termiy de nuevo la gallina está allí, devorando su jornada.
nar el día, no me importa que cada día pierdas las
Miguel recoge su ropa como quien recoge moesperanzas de encontrar trabajo.
nedas del suelo. Se viste de prisa mientras Irene lo
Miguel se cubre la cara e Irene se encuentra con
contempla desde el borde de la cama. Desde la sala
la gallina que habita en ella durante nueve horas.
los muebles están espiando sus nalgas.
-Alguien tiene que traer el grano a casa -mur-Pasado mañana tengo una cita en una agencia
mura con el lado triste de sus labios.
de
publicidad. Necesitan un diseñador.
-Mientras vuelves del trabajo hay metros de an- ¿Ah sí? -pregunta Irene con desgana, porque
gustia que vienen hacia acá.
ya sabe lo que viene. Miguel estará ejemplar la pri-Me gustan tus metáforas, ¿sabes? -se tumba en
mera quincena, pero antes de llegar al mes peleará
la cama y suelta las manos de Miguel; siente que las
por su libertad y le gritará al jefe que es un comerpierde como un montoncillo de granos de maíz. Sus
ciante de su arte. Lo volverá a tener en casa, lamiénojos van por el techo, abren las cortinas y se asoman
dose la herida, esperándola al final de la jornada
a la noche que está ocupada en lo suyo, arreando
para mostrarle un esbozo nuevo.
centenares de coches camino a sus rediles-. A mí
-Vamos al centro. Tengo ganas de tomarme un
también me gustaban las metáforas, Miguel. Fue
café y te voy a contar sobre mi nuevo proyecto, ¿qué
mucho antes de conocerte. Mis amigos decían que
te parece?
era yo poeta, ¿te imaginas?
Irene está molida, tuvo un día difícil y lento.
Miguel se incorpora y se pone a los pies de la
Desea tumbarse allí, a contemplar por horas a Micama; le saca uno de los zapatos que en aquella inguel, a mirar sus labios que murmuran lo irreafuamovilidad ha quedado tullido.
ble. Ella protesta poniéndose el zapato, recoge el
- En la prepa había un periódico mural y un
bolso de la mesita de la sala. Él la abraza y de improdía pegué un poema que escribí en una hoja ceviso la noche se vuelve día.
leste -ríe porque Miguel le hace cosquillas- .
Toman un taxi, Irene va restando mentalmente
¿Quieres saber lo que decía? Me lo aprendí de
el escaso dinero de su quincena, pero oprime la
memoria. Era más raro que corto, dijeron mis
mano de Miguel que bromea sobre simplezas muy
compañeros, pero la maestra me exentó.
cerca de su hombro. En el restaurante la alegría de
-Si me lo cuentas...
Miguel le recuerda su enorme fatiga.
- Un poema no se cuenta, se dice, como decir "bueTrata de no pensar en el día siguiente. Miguel se
nos días"; pero como si uno lo dijera por primera vez
halla frente a ella; el café que él deseaba se conviero descubriera lo que es día mientras dice "buenos".
te en una fila de cervezas.
-De veras que eres más metafórica que mi galliIrene no deja de mirarlo. La noche avanza Yel
na -echa a reír Miguel mientras coloca su dedo índespertador sonará a las seis con terrorífica exacúdice en el lugar exacto donde a Irene se le ha corritud. Miguel le oprime la mano y su olor a cerveza la
do la media.
acaricia.
-Decía así: "Llueve a ratos sobre la ciudad/ no
Por primera vez en toda la noche, suelta un ~ushay nubes y la gente se asombra/ asoman las cabepiro largo, Miguel le envía una sonrisa cómplice.
zas/ en los coches/ las ventanas/ hay ausencia de
Mansamente Irene se inclina y con fervor comienza
nubes/ y sobre la ciudad sigue lloviendo a ratos/ ¿De
a picotear su café.
dónde viene esa lluvia?/ ¿De qué seno esas gotas se

[ 20]

La crítica del lenguaje
en la Fenomenología
del espíritu de Hegel
Evodio Escalante

ME PREGUNTO

'

,

.

_si sena un disparate pensar ue el
~o lmgu1st1co» de la filosofía alborea ya~e algun modo en laFeno
,_ , .J. , .
. b.
.
menowgza
uel espíntu de Hegel
SI ten es c1ert0
1
•
I
.,
que en os tiempos estables la tri-·
1
P
e
re
ac1on
entre
lenguaJe,
. pensamiento y cosa
se da
en I p~r sentada y no suscita mayor problema
e
.,
co os tiempos de transiormaoon
y de crisis tal'
mo
sucede
e
1
'
cia
n e «mundo nuevo» que se anunen Ycon la Fenomen0w , 1 .
rompe
.
,gza, ª qmeta unidad se
Ye11
- queda cercado entre el fue
o engua~~• se d.ma,
Princi io~ metafísico del pensamiento, que por
dad / 1 o rebasa, y el hielo letal de la singulari.
ble. Aela a cosa; .que se 1. e reve1a como mexpresalas compr.;atica habitual no sólo se le escapan
por med_eJ1d ades del ser, captable en dado caso
io e la proposición especulativa, sino
« .

•

-,

también ~1 ente ~n su singularidad, entendido
como el «este» baJo los modos del «yo» y el «objeto», ~ de la particularidad espacio-temporal del
«aqu!» y el «ahora». Si por una parte el contenido
filosofico d~struye (está obligado a destruir) el
comp?rtarruento habitual del saber, tal y como éste
se
en.la estructura de la gramauca,por
-..:
1 sedimenta
1
~ otra e enunciado empírico, por directo
ClSO q
.
o pre
ue se qmera, no logra decir nunca lo articular del ente, que se le revela al fin como p.
f: bl La
.
.
un med:1
c?nc1enoa de esta doble imposibilidad
enguaJe, postulada por Hegel, y que se explica ~or una parte en el «Prólogo», y por otra, en el
cap1?"0 pnmero de la obra, dedicado a la certeza
sensible, per~ que en realidad acaba convirtiéndose en una mdagación acerca de lo que el dis-

[ 21]

r

�curso puede efectivamente decir, no está desvinculada -creo yo-de un proyecto anterior, y que es
como su fundamento: el de enseñar a la filosofía
a que hable en alemán. 1
El propósito que anima a Hegel es el de volver al
alemán una lengua filosófica, es decir, una lengua
en la que se vuelva imposible que la vulgaridad corriente adquiera las apariencias del pensamiento
profundo. Más allá de que en efecto el proyecto
hegeliano haya logrado lo que se proponía, Rafael
Gutiérrez Girardot ha señalado que los juegos
etimológicos tan acostumbrados por Heidegger tienen su antecedente en los que ya proponía Hegel
en la Fenomenología ... Así la palabra «ejemplo»
(Beispie~, separada por un guión (Bei-spie~, se convierte en «concomitancia», sin perder del todo, como
observa Gutiérrez Girardot, «la acepción originaria de la lengua vulgar y sin ocultar en su novedad
la fuente antigua con la que Hegel en ese momento está discutiendo: el concepto aristotélico de
symbehekós». De modo similar, y recurriendo con
desparpajo a las insinuaciones de una etimología
popular, ciertamente ajena al rigor de los filólogos
pero no al de las sugerencias de lo que sería espíritu de la lengua, Hegel escucha en la palabra «opinión» (Meinung) una resonancia que la emparienta con «mío» ( mein), lo que es propiedad pero también privativo del individuo, «de donde -como
dice Gutiérrez Girardot- &lt;&lt;opinión&gt;&gt; (u &lt;&lt;opinar»: Meinen o Meinung) resulta, ante el Absoluto y el Espíritu, una simple ilusión del pobre sujeto, es decir, una irónica versión idealista de la doxa
de Parménides».2 Este peculiar «encabalgamiento» del sentido, este collage semántico que no surge sino de una sugerencia homonímica, o
paronímica, si somos más exactos, por medio del
cual la «opinión» (Meinung) se queda radicalmente sin fundamento, pues se adscribe, por más que
ella no lo quiera, al ámbito de mi-opinión, de la
versión particular ( «mía», mein) de un sujeto, será
definitiva en la delimitación de los alcances de la
certeza sensible.
Hegel concibe el lenguaje en su doble aspecto
concomitante de exteriorización y alienación. «El
lenguaje es el ser allí del puro sí mismo, como sí

1

2

Carta de Hegel a J. H. Voss, mayo de 1805. Cit. por Rafael
Gutiérrez Girardot, Cuestiones. México, FCE, 1994, p. 161.
Rafael Gutiérrez Girardot, !bid., p. 164.

mismo; en él entra en la existencia la singularidad
que es para sí de la autoconciencia como tal, de tal
modo que es para otros.»3 En otro pasaje que podría ser un deleite para los marxistas, lo emparienta con el trabajo. Se trata quizás de una definición
más completa, pues se insinúa en ella un ritmo
binario que conjunta al mismo tiempo interiorización y exteriorización, según un modelo rítmico que combina como podría sugerir Félix Duque «un doble movimiento antitético de «interiorización-recuerdo» (Erinnerung) y de «exteriorización-alienación» (Entiiusserung) ».4 En efecto, según Hegel: «Lenguaje y trabajo son exteriorizaciones en las que el individuo no se retiene v
posee ya en él mismo, sino en que deja que lo interior caiga totalmente fuera de sí y lo abandona
a algún otro. Por eso podemos decir tanto que
estas exteriorizaciones expresan demasiado lo interior como que lo expresan demasiado poco; d,.
masiado, porque lo interior mismo irrumpe en
ellas, porque no permanece oposición alguna entre éste y aquéllas; no sólo expresan lo interior, sino
que lo expresan de modo inmediato; demasiado poco,
porque lo interior, al pasar al lenguaje y a la acción,
se convierte en otro y se entrega así a merced del
elemento de la transformación que invierte la palabra hablada y el hecho consumado, haciendo de ellos
algo distinto de lo que en sí y para sí son, como actos
de este determinado individuo.» 5
Por exceso y por defecto es su condena. El lenguaje o dice demasiado o bien demasiado poco. Lo
peor del asunto es que esto último involucra una
inversión, una suerte de subversión del sentido que
resulta inevitable, pues lo interior, tal y como sostiene Hegel, al pasar al lenguaje y la acción, se aliena,
«se convierte en otro», entregándose así a merced
de ese «elemento de la transformación que invierte
la palabra hablada y el hecho consumado, haciendo de ellos algo distinto de lo que en sí y para sí son
[...]». Por lo visto, el lenguaje, para Hegel, siempre
dice otra cosa de lo que dice.
Empero, las prevenciones acerca del uso del
lenguaje que aparecen en el «Prólogo» de la obra,

~ G. W. F. Hegel, Fenomenología del espíritu. Trad. de WencesbO

5

[ 22]

Roces y Ricardo Guerra. México, FCE, 1973, p. 300. Las cuf!I'
vas son de Hegel.
..
Félix Duque, Historia de la jilosojia moderna. La era dt la (IÍll(4
Madrid, A.ka! Ediciones, 1998, p. 464.
G. W. F. Hegel, /bid., p. 186. Cursivas de Hegel.

se ubican
.
, en un
. nivel superior· Lo que se disc1erne aqm es .la msuficiencia radical de las es tructuras_gramaucales para decir la verdad; es decir, para
arucula~ de mane~ adecuada el pensamiento especul~uvo. Ya Heidegger, en la introducción de
Ser y tiempo, se veía obligado a aclarar·. «Con respecto. ,a la pesadez y «falta de belleza&gt;&gt; d e 1a expres10n
que habra'n d e seguir,
.
, en los_ análisis
.
perm1taseme anadir la siguiente observación: una
cosa es hablar en forma narrativa sobre el ente y
otra: captar el ente en su ser. Para este último cometido,
.
b con frecuencia faltan no sólo las paIa b ras,
sino so re todo la «gramática».»6
Se diría que el Hegel de la Fenomenoloigza
, ... con'd
s1 e~~1asunt? _en términos muy semejantes. La
gramauca _«tra1c1ona» al pensamiento especulativo, por 1~ simple razón de que resulta insuficiente
para decir lo que es necesario dec1· •·r Como s1. resca~ p~ su uso propio una sentencia de Matte~ilano,_ citada por Hans Blumenberg en un trabajo _reciente: Semper ~ est potentwr quam sint
verba, esto es, el pensamiento es siempre mas' .
"b"J"d
neo
en pos1 I 1 ades que el lenguaje, al cual desborda y
hasta se podría decir pone en crisis. Hegel llega a
afinnar-.· .«Las
··
. propos1ciones
filosóficas, por ser
propos1c1ones, suscitan la opinión de la relación
usual entre _el sujeto y el predicado y sugieren el
compo~tam1ento habitual del saber. y este comrnam1ento y la opinión acerca de él son destrui_os por su contenido filosófico; la opinión expenm_enta que las cosas no son tal y como ella había
cre1do' y esta rec tificac1on
•, de su opinión obliga al
saber a volver de nuevo sobre la proposición y a
captarla ahora de otro modo »7

D

m?~~

,

.

la roe
reciproco, tendría que decirse que
d P posmon gramatical es una suerte de camisa
e fuerza que destruye el vuelo del pensar filosófi
cho, al condenarlo a moverse entre las reias estre:
c as del s ·
l
•
:.i
difere . UJeto y e ~red1cado, y al introducir una
n~1a que desdice de la unidad profunda del
¡~sam1ento. Esta camisa de fuerza, por otra pare, onna parte del destino del pensamiento, el

;---

Manm Heidegg s •
. ra. Samia o
er,_ er y t_iem~o. Tra_d. de Jorge Eduardo Rive, G. W. F. H~ de Chile, Editonal Universitaria, 1998, § 7, p. 61.
lano v· gel, Ibul., p. 42. En relación con la frase de MauesiT,ad. d~:;: Bl~menberg, Las real~ en qm vivimos.
p. ¡43.
adrigal. Barcelona, Edmones Paidós, 1999,

cual no tiene disyun u·va.. o recae en lenguaje se
O
queda en el limbo.
'
Se entiende mejor la estrechez opresiva de las
estructuras
.
. gramati
. ca1es, s1· se considera
la contextura, al mismo tiempo dialéctica y totalizante de
filosofía hegeliana. Una filosofía del devenir ~ue
1 rma que la verdad es el todo, y que sostien: que
e to?º «es solamente la esencia que se completa
~ed1ante su desarrollo». Un pensamiento que sostiene _que «De lo absoluto hay que decir que es
esencialmente resultado, que sólo al final es lo que
es en verdad, y [que] en ello precisamente estriba
s~ natu?11e_za, que es la de ser real, sujeto o devemr de s1 mismo»,
encontrará que la·¡
. , d fi
·
.
1 USIOn e Jeza propia de las estructuras gramaticales resulta
un estorbo.8

!

Afirma Hegel: «La necesidad de representarse
lo absolut~ como _sujeto se traduce en proposiciones co1?o estas: Dws es lo eterno, o el orden moral
del umverso, o el amor, etc. En tales proposicion~s, lo verdadero sólo se pone directamente como
SUJeto, per~ no es presentado como el movimient? ?el reflejarse en sí mismo. Esta clase de proposic10nes
comienzan con la palabra D"10s. De por
,
s1, esta pal~bra no es más que una locución carente de sentido,
un simple nombre [....
] » A Io que
,
agrega, mas adelante: «Pero con esta palabra [se
refie~~ a la palabra Dios, a la que vuelve a llamar
carente de sentido] se indica cabalmente que
lo que se pone no es un ser, una esencia o un universal en general, sino un algo reflejado en sí mismo, un sujeto.
' que
. .
. ,Sin embargo, esto no es mas
una an~cipac1on. El sujeto se adopta como un
punto fiJ~: al que se adhieren como a su base de
su~tentac10n los predicados; por medio de él, pod~a el contenido presentarse como sujeto.» Podna, p~ro no sucede así, porque la anticipación
ya cargo los dados de un solo lado de la balan
Tal
za.
«
Y_ c~mo este movimiento se haya constituido
-continua_ Hegel-, no puede pertenecer al sujeto,
pero, ~ar?endo de la premisa de aquel punto fijo,
el moVIm1ento no puede estar constituido de tr
d 'l
o o
mo o, so o puede ser un movimiento externo. Por
ta~to, aqu~lla anticipación de que lo absoluto es
S~Jeto no_ solo no es la realidad de este concepto,
smo que_mcluso hace imposible esta realidad· en
efecto, dJCha anticipación pone el sujeto com~ un

wcucwn

8

G. W. F. Hegel, !bid., p. 16. Cursivas de Hegel.

[ 23]

�punto quieto y, en cambio, esta realidad es el movimiento.»9
. ,
Los moldes de la gramática, se dma, co~g~lan
y parcelan de modo fatal la fluidez del movimiento dialéctico. Pero lo que en el orden_ del_ pensamiento especulativo exhibe ~na i~sufici~ncia constitutiva del lenguaje, insuficiencia arra~gada en la
estructura misma del enunciado, se revierte como
un exceso igualmente insalvable en el ?tro extr~o del arco en los terrenos del enunciado empi":1
El tem; secreto del primer capítulo de la Fenco.
.,
tro
nomenología..., si se mira con ate~oon, no es o
que la inepcia radical del lenguaJe par_a non:1brar
lo singular en su especificidad. Esta inepcia _no
surge ahora de una falta, sino de ~n d~rroche u~posible de controlar: el lenguaje dice siempre mas
de lo dice. La certeza sensible, que p~rece el_conocimiento más rico, investido de la nqueza infinita de lo concreto, se revela como un terreno
minado. Estoy cierto de esta cosa, de este yo, de este
ahora, pero no los puedo decir; mentarl~s es hacerlos entrar en una relación que necesanamente
· , y que por lo tanto
involucra una general .izacion,
los desvirtúa en tanto singularidades. En este punto y como de pasada, Hegel establece una suerte
d~ ley semiótica sobre la que desafortunadamente no parece volver: «Si nos fijamos atentament~,
vemos que en el puro ser, que cons?tuye la esencia
de esta certeza y que ésta enunoa como s~ verdad, se halla en juego mucho más.» Enseguida, la
. ' u·ca a la que me refiero: «Una certeza
1ey seffilo
•
d'
sensible real no es solamente esta pura mme_ ia. un qem
. p'~
tez, smo
w de ella·»10 En este punto,. s1 no
me equivoco, lo que Hege! postu!a es la u~versa~
lidad de la semiosis. No solo el s1~~0 es sign? d
signo, como quiere Pierce; tamb~en los_obJetos
mundanos se convierten de modo inmediato ..: en
.
Esto querría decir que la certeza sensible
signos.
•
d'
de un árbol no es solamente la pura mme iatez
de este objeto, sino que -&lt;le modo_a la vez nec~sa. e mevi
. 'table- este obieto
se convierte
no
;,
, en un qemlo; es decir, en un representamen de arb?l. De d?_n!e como se dice, el árbol es a la vez y sm solu~ion
de.continuidad, o todavía mejor, en «co~com1tancia» (según la peculiar resonancia hegeli~a de la
palabra Beispie~ señalada por Gutiérrez G1rardot) '

9

10

!bid., p. 18.
!bid., pp. 6~. Cursiva de Hegel.

[ 24]

un objeto sensible y un signo. Todo lo que entra
en la conciencia, podría agregarse, se convierte
en un signo. Deja de ser, por tanto, en estricto sentido, un objeto de la certeza sensible.
Pero la argumentación hegeliana en tomo a
la incapacidad de designar lo singular que es característica del lenguaje no se deriva de la postulación semiótica anterior, aunque está relacionada con ella; sino -se diría-, por una parte, de la
fatalidad que se anuncia en la palabra Meinung,
«opinión», en la que el oído hegeliano escucha
de modo inevitable una resonancia del posesivo
mein, «mío»; y «mío» no como atributo del Espíritu, de ese Geist que es para Hegel lo único real
(«Sólo lo espiritual es lo real [... ] », se lee en un
pasaje del «Prólogo»), sino de ese individuo cuyo
eclipse se anuncia de modo estentóreo en las páginas mismas de la Fenomenowgía ..., y por otra parte, para retomar el tema lingüístico, del «exceso»
de conocimiento que se desborda en el lenguaje.
En cuanto al eclipse del individuo, que se convierte en una entidad indiferente y prácticamente
sin importancia dentro del proceso de la ciencia,
remito sin mayor dilación al párrafo final del «Prólogo» de la fenomenowgía ... Ahí se asienta, de modo
inequívoco, que «la actividad que al individuo le
corresponde en la obra total del espíritu sólo puede ser mínima, razón por la cual el individuo,
como ya de suyo lo exige la naturaleza misma de
la ciencia, debe olvidarse tanto más y llegar a ser
lo que puede y hacer lo que sea posible, pero, a
cambio de ello, debe exigirse tanto menos de él
cuanto que él mismo no puede esperar mucho de
sí ni reclamarlo». 11
Este descrédito del individuo, que pierde toda
importancia a los ojos del saber absoluto, repercute en el descrédito consiguiente de los juicios
que pueda llegar a formular, clasificados de ante-

11

/bid
·, p. 48. En este mismo sentido sostiene Hegel más adelante: •Ahora bien, el obrar bien de un modo esencial e inte~ge~te es, en su figura más rica y más importante, la acción
1
~~hgente universal del Estado -una acción en comparaCJon con la cual el obrar del individuo como individuo es, en
general, algo tan insignificante, que apenas si vale la pena de
h~blar de ello.• Al respecto véase la p. 249 de la Ferunnenologia... Agregaría que en este •eclipse» hegeliano del individuo
se anuncian ya tanto el gesto anti-antropológico de la filosof'ia de Heidegger, como el tema estructuralista de la muerte
d~I autor, que domina en el pensamiento estructuralista frances de los años sesenta.

mano como «opiniones». Las certezas de la certeza sensible, que no pueden ser sino las de esos
individuos concretos, adquieren por consiguiente el signo de la equivocidad. El «yo» que dice «yo»
no sabe lo que dice.
El lenguaje mismo, por otra parte, se encarga
de subvertir de entrada la certeza sensible, y de
despojar de toda realidad a la experiencia del esto
singular de que parecía ufanarse. Argumenta
Hegel: «La verdad del esto sensible para la conciencia debe ser experiencia universal, pero resulta
que la experiencia universal es más bien lo contrario; toda conciencia supera a su vez una tal verdad, como por ejemplo el aquí es un árbol o el ahora
es mediodía, y expresa lo contrario de ello: el aquí
no es un árbol, sino una casa; y lo que en esta afirmación, que supera la primera, es a su vez una
afirmación semejante de un esto sensible lo supera también inmediatamente; y así, en toda certeza
sensible sólo se experimenta en verdad lo que
hemos visto, es decir, el esto precisamente como
un universal, lo contrario de lo que aquella afirmación asegura que es la experiencia universal.»12
La conclusión es terminante: «el esto sensible
supuesto es inasequibl,e al lenguaje, que pertenece
a la conciencia, a lo universal en sí».
Quizás valga la pena decir algo sobre la traducción. A treinta y tantos años de aparecida, la traducción (en muchos sentidos heroica) de la Fenomenología del espíritu realizada por Wenceslao Roces con la colaboración del Dr. Ricardo Guerra,
acaso requiere de unos leves ajustes. Lo creo sobre todo relevante en lo concerniente al primer
capítulo de la obra, que se ocupa de lo que será, si
puedo emplear la expresión, el cimiento de la Fenomenología..., la certeza sensible. 13 Que el estratégico vocablo Meinung, del que ya hemos hablado, haya sido vertido de manera casi sistemática
por «suposición», vuelve desde mi punto de vista
nebulosos muchos de los pasajes de este capítulo.
Se oscurece, o desaparece, con ello, la vinculación
del decir con la doxa, como desaparece también
el carácter necesariamente equívoco de tales expresiones. Hegel subraya en todo momento esta

12
1
'

!bid., p. 69. Subrayados de Hegel.
Como lo sabe todo lector de Hegel, se trata de un •cimiento» que pronto se queda sin fundamento. Es un punto de
arranque que no se sostiene como tal.

[ 25]

�equivocidad, y extrae las consecuencias de ello. El
capítulo, que la versión del Fondo traduce como
«La certeza sensible o el esto y la suposición», tendría que vertirse más o menos como «La certeza
sensible; o el esto y el opinar», siempre que se
tenga en cuenta que en efecto Jean Hyppolite, el
traductor al francés de la Fenomenowgí,a ... opta por
«opinión» como equivalente de Meinung. 14
Después de esta prevención terminológica, que
me permite ajustar según lo dicho la expresión
hegeliana, vuelvo a sus argumentos sobre la imposibilidad de decir lo singular: (Los individuos)
«Mientan este trozo de papel en que escribo, o
mejor dicho he escrito, esto; pero no dicen lo que
dicen. Si realmente quisieran decir este trozo de
papel que mientan y esto es lo que quieren decir
esto es imposible, ya que el esto sensible supuesto
[o quizás sería más adecuado decir «mentado»]
es inasequible al lenguaje, que pertenece a la conciencia, a lo universal en sí. Por lo tanto, bajo el
intento real de decirlo se descompondría; quienes comenzaran a describirlo no podrían acabar
su descripción, sino que deberían dejarlo a cargo
de otros, los cuales tendrían que reconocer, a la
15
postre, que hablaban de una cosa que no es.»
Se «desintegraría», pero también podría traducirse, se «pudriría» (würde es daher vermodern) el
intento real de decirlo. Comenzaría a oler mal,
como en un matadero. Por eso, como observa
sarcástico Hegel, «quienes comenzaran a describirlo no podrían acabar su descripción»: el hedor de
lo muerto los ahuyentaría irremisiblemente, por lo
que tendrían que ser sustituidos por otros, los cuales, para terminar con la historia, tendrían que reconocer a la postre que hab/,aban de una cosa que no es.
El lenguaje, sintetiza Hegel para concluir, «tiene la naturaleza divina de invertir inmediatamen-

te la opinión para convertirla en algo distinto y no
dejar, así, que se exprese en modo alguno en pala.
bras [... ]».
Con lo anterior -hay que aclararlo- Hegel no
está descubriendo el mediterráneo. Spinoza ya
había dicho: Individuum est ineffabile. Lo individual
es inefable. Es muy probable, sin embargo, que la
fuente inmediata, y no mencionada, por cierto,
de estas posiciones sea no Spinoza, sino el poeta y
pensador romántico Schiller, con algunos de cuyos versos, por cierto, cierra Hegel la Fenomerwl&lt;r
gí.a... En uno de sus tratados de estética, Friedrich
Schiller sostenía: «El lenguaje priva al objeto, cuya
representación le ha sido encomendada, de su
carácter sensible e individual, e imprime en él una
cualidad propia del lenguaje (la universalidad),
que le es ajena. Introduce, para hacer uso de mi
terminología, en la naturaleza sensible del objeto
a representar, la naturaleza abstracta del representante, y lleva consigo, por lo tanto, heteronomía
en la representación.» 16
Sin mencionar la tal «heteronomía de la representación», expresión en la que se escucha quizás
demasiado el influjo terminológico de Kant, yen
el que por supuesto Hegel no tenía por qué recaer, el autor de la Fenomenowgí,a ... concluye afirmando que, al disolverse lo singular en la poros~
dad del lenguaje, la certeza sensible también desaparece. Así, «en vez de saber algo inmediato, lo
percibo (nehme ich wahr) ». Juego de palabras por el
que sale del error y puede ya ocuparse de la etapa
superior de la percepción que, a su vez, en la mar·
cha del espíritu, se demostrará como inconsistente. Tal torbellino de la disolución me hizo recor·
dar, y con esto termino, aquel desencantado soneto de SorJuana que acaba afirmando: «y solamen·
te lo que toco veo».

SorJuana
y el tiempo de la lectura
Pablo Brescia

!!{ Mfx¡°

;EtiABRIL DE 1995 hacia las ocho de la noche y

14

15

Aunque no tengo a la vista la traducción de Hyppolite, remito a su comentario en tomo a la obra de Hegel, publicado
bajo el título Lógica y existencia. Trad. de Luisa Medrano. Barcelona, Editorial Herder, 1996. En especial véase el capítulo
I: «Lo inefable».
!bid., p. 70. Subrayados de Hegel.

16

[ 26]

Friedrich Schiller, Kallias / Cartas sobre la educación estitica dtl
hombre. Trad. y notas de Jaime Feijóo yJorge Seca. Barcelona.
Anthropos, 1990, p. 105. El pasaje está tomado del KaJüas. ..,
obra epistolar publicada en 1793. Aunque silenciada en la
Fenomenología ..., Hegel se refiere explícitamente a esta obra
en los párrafos iniciales de sus Lecciones sobre la estética.

r:•

dad de
convem? de SanJerónimo de la Ciuve oració
~CtaVIo Paz pronunciaba una brecientos ~ e re en conmemoración de los tresna m, a~os de la muerte de la escritora mexicala omas_ VIva. Es~ noche Paz decía que, a pesar de
SorJu:J:;se_nc1a de la figura y de la literatura de
mexicano nes ~e la Cruz en los estudios literarios
mino
s y latmoarnericanos, faltaba mucho capor
andar para asornarse a las vanas
. mas'ca
"'· q
·~ ue usó y
vcn'b•
para romper las telarañas históricas
· casque c · ,
ra más .
ontmuan envolviendo a la escritoimportante de la América colonial.

Uno de los resultados de recorrer este carn·
son Los
,
mo
. guaT&lt;dad'ttos de SorJuana.• Este
es un libro
erudito, de una bibliografía muy completa 1
de d t b · ráfi
, p eno
a os iog cos y literarios sobre SorJuana y
sus c?ntemporáneos, múltiple en sugerencias de
r_elac1ones entre textos y personajes, espacios
tJempos. Así, reúne muchos de los elementos
damentales para situar a SorJuana y a su obra en

fu;

1

Sara Poot Herrera Los
dad• de
fusión Cul
· • gua~ . ,tos , SorJuana. Textos de Ditural. Sene El Estudio. Mexico· Unive 'd d N .
nal Autónoma de México, 1999. 350 pp..
rs1 a
ac10-

[ 27]

�el correspondiente contexto social, cultural y literario. Pero Los guardaditos de SorJuana va más allá
de ser una contribución importante a la extensa
bibliografia crítica sobre la Fénix de México; es,
también y por sobre todo, un testimonio ejemplar
de acuciosidad académica y amor literario.
A Poot Herrera le interesa examinar los distintos ámbitos en los que se mueve la obra de la poeta novohispana a la luz de nuevos documentos en
torno a Sor Juana recientemente descubiertos o
comentados. Estos textos se clasifican aquí en "públicos" y "privados". En dichos ámbitos, la relación
entre la escritora y su creación va planteando tres
ejes principales que dan estructura al libro: la
"tetralogía" de cartas que giran alrededor de Sor
Juana; temas y problemas aún no resueltos sobre
sus obras de teatro, y una parte de la obra poética
donde Sor Juana fue particularmente prolífica y
"diversa de sí misma": los romances.
En el primer eje, cinco artículos (que bien podrían ser llamados "capítulos") cotejan, analizan
y sugieren vías para aproximarse a las cartas de o
sobre SorJuana. Poot Herrera propone dividirlas
en "públicas" y "privadas". La expresión es muy
pertinente, ya que, según la investigadora, SorJuana era una experta en el arte de "tirar las cartas".
Descartó dos al principio de sus "guardaditos": la
Atenagóricay la Respuesta publicadas en las ediciones
antiguas, y marcó dos-la de 1682y la de 1691- que
no mandó a las prensas; con estas cartas marcadas guardadas durante tres siglos y encontradas en los
últimos años en el orden en que tenían que aparecer- se puede ampliar el conocimiento de su persona en relación con sus contemporáneos (58).
Las cartas públicas serían las impresas en el
México colonial y en la España barroca: una fue
la Crisis de un sermón, publicada como Carta Atenagórica por el obispo Manuel Fernández de Santa
Cruz en Puebla en 1690; este documento aparece
en primer lugar en el Segundo volumen publicado
en Sevilla en 1692 (el primer volumen de la monja había sido Inundación Castálida, publicado en
Madrid en 1689). Y la otra carta pública sería la
Respuesta de la poetisa a la muy ilustre Sor Pilotea de la
Cruz, quien, como sabemos, era el obispo mismo.
La Respuesta aparecería, ya muerta SorJuana, como
parte de la Fama y obras póstumas editada y publicada porJuan Ignacio Castorena y Ursúa en Madrid
en 1700. Una, tratado teológico de densa argumentación que suscitó polémicas aún no acalla-

das tres siglos después; y otra, documento autobiográfico que reinvindica el derecho a las letras y
a la libertad, aun siendo mujer, monja y poeta en
el siglo XVII; la Atenagórica y la Respuesta son esenciales en el corpus de Sor Juana.
Las cartas que, según Poot Herrera, Sor Juana
marcó se conocieron en las últimas décadas del
siglo XX. En noviembre de 1980 el padre Aureliano Tapia Méndez revela el documento conocido
como Carta al Padre Núñez o Autodefensa espiritual
Puede fecharse hacia 1682. Allí, aparentemente,
se aclara uno de los puntos oscuros de la vida y
obra de Sor Juana: había sido ella quien se despidió de su confesor, al que volverá hacia el final de
su vida, y no viceversa. No es casualidad, seguramente, que su etapa más productiva y más brillante como escritora haya sido precisamente el periodo en el que ya no estaba bajo la tutela de su
intermitente confesor. Y en abril de 1965 el historiador Elías Trabulse da noticias sobre la Carta qut
habiendo visto la Atenagórica... escribía Serafina di
Cristo en el convento de N.P S.Jerónimo de México. Está
fechada el 1 de febrero de 1691 y se conoce como
Carta de Serafina de Cristo. Esta carta es, sin duda,
otro enigma para los estudios sorjuaninos. Su
autoría se discute: para Trabulse, SorJuana, usando un seudónimo, le escribe a Manuel Fernández
de Santa Cruz; para Antonio Alatorre y Martha
Lilia Tenorio, quien escribe es Castorena y Ursúa
y el "remitente" es SorJuana.2 Poot Herrera (y en
eso hemos coincidido) comenta que averiguar la
autoría material es importante, sí, pero el impacto de esta carta no pasa por ese aspecto: en la
mezcla de verso y prosa, sabiduría e ironía, la Car·
ta de Serafina de Cristo, "finamente calculada", según la autora de Los guardaditos de Sor Juana.
reescribe la historia y la literatura de los últimos
años de la monja. En esta clasificación sugeriría
un par de "cartas" más que Poot Herrera llama
"entreactos"; la tetralogía se convertiría en un
polígono siempre abierto con la fundamental Car·
ta de Sor Filot,ea de la Cruz, que prologa la CartaAt,en(J-

2 Véase las argumentaciones detalladas de Trabulse en ~
Atenagórica de Sor Juana. Edición y estudio introductono de
Elías Trabulse. México, Condumex, 1995, y El tnigmll deStrofi"'
de Crnto: acerca de un manuscrito inédito de SorJuana Inés dt ~
Cruz (1691). México, Instituto Mexiquense de Cultura, )995·
La posición de Alatorre y Tenorio se halla en Strajina 1Y1
Juana. México: El Colegio de México, 1998.

[ 28]

górica, y con el,sermón
sobre la fineza mayor,, pred'1.

gioso, las 32 letras sagradas de S B
muestra c , .
an ernardo, de.
uan importante es este te
ideas sobre la relioión de S J
ma para las
o·
or uana:

ca.do por e l c1engo FranciscoJavier PalaVIcmo
. . otra

pieza
en el
.
.
'
. central
,
. rompecabezas SOIJuaruno.
,Que hace la mvestigadora con este mano·o de
cartas? Las mezcla y las da de nuevo La ~ .
· · d difi
· s analiza
s1gmen o erentes órdenes: crono!, . d
·t
d
bl'
.
ogico e esCn ura, e pu icac1ón de lect
'
ura contemporánea. a SorJuana
y contemporan' ea a nosotros As'
.
1
el hbro sugiere
· . '
, prismas diferen tes, pero relaciod
,
dna os entre s1, para trazar algunas d e 1as mascaras
e 1~ que hablábamos al principio: cómo SorJuan~ vio¡ a los otr~s (admiradores y detractores).
c~mo _os _otros Vieron a Sor Juana y cómo ellas~
VIO a s\m1sma._ ¿Cuáles son los resultados de esta
mezcla. Ademas de reconside
les a la obra d
J
rar aspectos esenciae or uana como la relación entre
censura y la clausura, la obediencia obli ada a I
p~elados superiores, el nexo particular e!tre 1 os
cntora y la religión Poot Herrera
l
, a es.
'
exp ora areas
poco recorridas hasta la publ'
., d
guardaditos de Sor
. icac1on e Los
.
. _Juana. Por eJemplo, recorre
analiza
la
recepc1on
de la Carta Atenag&lt;mcaen
,.
Es-y
pana• y concluye
.
. , que lo que algunos VIeron
como
una mtervenc1on
"here•ie"
e
I
N
:, n a ueva Espa na, en
Espana se ·coronó de el .
"corona" del Segundo Vol;gios ~ se aprobó como
dor uno d
men. ay un dato revela.
e Ios aprobadores de la
J .
Muñoz de Castilbl
carta, acinto
.
anque, comenta que u
.
obispo ~spañol "entre muchos y gr:J~::1;
~ os se hizo lugar para copiar la Crisis" (
decir, la Carta Atenagórica) "· La . . d
es
na convertida e
, . 1 cns1s e Sor Juañal"
n sermon de un obispo en Es a. , exclama Poot Herrera (132).
p
Por otro lad h
de 1 fi
o, ay un examen a fondo del tema
as nezas en SorJuana, topico
, · de relevancia
central
en 1ª obra de SorJua
d
, .
que nunca a
.
na Y e mas Vigencia
predicado ¿;r11r d~l ?escubrimiento del sermón
en el
p PalaVIcmo el 26 de enero de 1691
convento de San Je , ·
presente El
,
ronimo Ycon Sor Juana
·
sermon que s
d
mayordeCr·
'.
e ocupa e la fineza
gios a Sor J isto, con_uen_e una declaración de eloCarta de S uana. Seis d1as después se firmaba la
erajina de
t
.
sennón de Pal . . ns o y cmco meses después el
quisición En ;VIcmo_ se denunciaba ante la InSor Juan~"
~ candad de Serafina, fineza de
E;,..,.;,.:. de' a parar d e textos religiosos como los
r~..,ws la Enea
·, p
funcionar la d. , ~acion: . oot Herrera pone a
de las finezas ;am:ca enV1d1a-caridad en el tema
da, la de Se . en Una carta finamente calcularafina de Cristo", con otro texto reli-

s

;~nt~

e.

Sor Juana
trata en su poes1a
, el tema del templo
.
matenal y espiritual-, la palabra d' .
1
carnado
IVlna, e verbo en,
presente en el Sacramento en la E
.
tía en la Hosti La
•
ucanse ,.
a.
cultura religiosa y poética de la
scntora es un prodigio hecho letras
temas sacros de
.
para cantar
gran raigambre teológica (166).

La discusión sobre las cartas ata
.
re contextos de lectura. Pero po cbabos y sugiemanera im
r so re todo y de
r . pecable, revela las redes de relaciones
re igiosas, cortesanas y literarias que d li . b
el e
· d
e mita an
spac10 e Sor Juana como escritora Otra .
za de este rom
b
·
p1eD
,
peca ezas para armar es el teatro
n:isaªtn1:1bc~d1os ses ocupan especialmente de un fi~
UI o a orJuana, d e ¡a obra de teatr La
segunda Celestina, de Agustín de Sal
Ti o
La relación de esta obra con el seguª: y ~rres.
de Los empeños de
una casa y una poi , · o samete
inicia en México en 1990 b L em1ca que se
so re a Se0'11nda 1··t .
na son el centro del anál' . C
oeu::, z"e
.
tsis. uando se dice que
d · n vanos
• , actos y J. ornadas se puso en escena la
iscus1on sobre la 'comedia perdida'· SorJ
en Pn
·
·
uana
oceso, reVIsta política semanal· SorJ
Vuelt
·
•
•
uana en
a, revista literaria mensual d' . 'd
O ta · p
, mg1 a por
c VIO az; Sor Juana en La Jornada S
l
plemento dominical del pe . ' d' Lemana' suno ico a Jornada"
(200)
.,
de ' el lector no puede evitar la comprob ac1on
que, para los sorjuanistas, tres siglos no son
nada. _Nuevamente, la noción de "enlace" fi
en la mvestigación de Poot Herrera· "U
~ra
teatral, dos finales constru
. na pieza
d •
'
yen un puente por don
e ingresan
. a la literatura novohispana ~~m y, .
PersonaJes que han recorrido las ·or d
nificativas del te
_
J na as mas sig(227) L .
atro espanol de los siglos de oro"
fi
. o cierto es que en los dos artículos se con1gura u?a nueva red de relaciones entre textos
personajes
que complementan a 1as cartas paray
fi
con ~rmar una suerte de crónica del contexto literano en la Nue~ España del siglo XVII.
Como
. ,
, • tercer eJe del libro, Poot H errera s1tua
estrategicamente tres artículos sobre los ro
ces dbe SorJuana, género poético que traspasa~oadnaIa o ra de la m · · , ·
t
,
ºIlJª Jeronuna y sirven así de buen
~rmometro para medir su temperatura literaria
vital._ Con los romances, Sor Juana celebra
y
pleanos, festeja nacimientos alaba a d
cum'
, gra ece, con-

[ 29]

e

�testa, se divierte,juega poéticamente, ya que en el
romance hay "en cada copla una fuerza/ en cada
verso un hechizo". Para Poot Herrera, el romance plantea en particular un diálogo con su entorno: "ninguna mujer y ningún escritor ha tenido la
variedad que la monja tuvo. Y, por si fueran pocos, en su obra aparecen romances que no son de
ella, pero que sí se escribieron para ella" (249) .
También, con los romances Sor Juana señala no
sólo el momento histórico en el que vive, sino el
momento de sus relaciones; así ofrecen otro lente
para observar la amplitud de diálogos que mantuvo con los virreyes, con un "caballero del Perú"
(el conde la Granja, Luis Antonio Oviedo Herrera y Rueda), con Juan del Valle Caviedes, con el
poeta neogranadino Francisco Álvarez de Velasco
y Zorrilla (quien expresa: "Bien haya la Poesía/
pues a ella debo el tratarme/ hoy con vos de tú y
de vos/ que es el idioma de amantes"), con la ciencia, la filosofía y la religión de su tiempo. Desde
una lectura moderna concebiríamos una Sor Juana cosmopolita... sin salir del convento. Poot Herrera hace especial hincapié en la relación de romances que Sor Juana entabla con figuras femeninas: la condesa de Paredes, su lectora fiel, la
duquesa de Aveyro, la condesa de Galve (en menor proporción estas últimas), Santa Catarina y la
Virgen María. Y sabemos que, con los enigmas
descubiertos en 1968, entabló vínculos con las
monjas portuguesas. Seguramente hay más relaciones que la investigación nos deparará.
Hablarnos de tres ejes estructuradores en Los
guardaditos de Sor Juana. Pero el libro ofrece además una coda, un prólogo y un epílogo. La coda,
"Sor Juana: nuevos hallazgos, viejas relaciones",
ordena y resume los hallazgos en tomo a Sor Juana en el siglo XX: en 1968, los Enigmas; en 1980,
la Carta al Padre Núñez; en 1984, un soneto desconocido; en 1984, la cuestión de La se[sUnda Celestina; en 1993, una versión de la Protesta de la Fe, en
1995, la Carta de Serafina de Cristo, el sermón de
Palavicino y una copia de 1843 de un inventario
de la celda de Sor Juana, que consignaba quince
legajos de escritos y ciento ochenta volúmenes; en
1997, otra versión de la Protesta de la Fe.
Así, de muchas maneras, el siglo XX fue el siglo de Sor Juana. Además de estos documentos,
habría que reparar en un hecho: entre 1990 y 1998
se publicaron más de catorce volúmenes colectivos o monográficos sobre la poeta novohispana,

First Mexican Theolo{l'\) ( 1991). el d Al
· lli
1:&gt;.1_
'
e essandra

Lmse , El Sueno manierista de Sor Juana
.,,
1nes, de la
Cruz (1993); el deJosé Pascual Buxo,
, El enamorado
de SorJuana (1993); el de Margo Glantz S . .,,
/nis de la Cruz· •h ·
.
' orJuana
, · ¿ agwgrafza o autobwgra.fia? (l 99S) ·
ycuatro volumenes muy recientes· la col . , d '
• uI d
·
ecc1on e
artic os e Georgina Sabat de Rivers, En busca de
SorJuana (1998); la lectura que hacejean-Michel
Wissmer
. . y si-.
,__ en Las sombras de lofinrr,jA,.,
.s.....,, sacrificw
muim,v en SorJuana Inés de la Cruz (1998) · 1
no~a de Pamela Kirk, SorJuana Inés de
Relig,on, Art andFeminism (199 8) y 1
·
v. l d
,
a propuesta de
10 an a Martmez
San Miguel en Saberes amenca.
.
nos: subalternidad y epistemolouia en lo
.

ªc:~

.......,..

la

/

\

'

ir .. r

¿,
~ ~

Juana (1 999).

·1·

b' En el prólog~, "Por no poder escribiros, escrirros por p~der ' Poot Herrera reflexiona sobre
la salud delicada de Sor Juana, q men
. menciona
.
en un romance
su
e
·
•
,.
xpenenc1a con un tifus
exatematico. Esta experiencia temprana con la
muerte· marcaría la obra y le perrn1·u·na
, "tomar
distanc1a, sobrevivir a las
•
(25) El íl
"
presiones de su época"
- ; ep~ ogo, Sor Juana, discreta y aun risuena, despues de los despueses'" , d estaca que hay

'

I

l

s escritos de Sor

b .

,1 .

suficientes prueb
jerónima
. as para confirmar que la moaja
.
',,ª qmen se concebía retirada y "vol d
a 1a virtud , según la h .
.
an o
cribiend
l
agiografia oficial, seguía es. ~ y eyendo después de 1692 Sor]
. ,
·
uana
fu e nsuena y di
fuerzas
ali screta, Jugo sus cartas según sus
tro
' suls anzas y sus conveniencias; usó el teacomo. , ugar de representacion
· • pero tamb',
.
.
'
ien
d e relacion n -1 r
o so o lterana, smo social y hablo'
Con e l mundo p or b oca d e sus romances'
Una de las tareas • difi il
. ·
es conciliar 1 ·mi m~ , c es de un mvestigador
~ i ormac1on, que puede ser abruma:draa, co? lalmterpretación, que puede ser iniustifio sunp emente eq ·
da
:.,
Los t:nm dad't de
wvoca . En este contexto
b_r,
i os
SorJuana constitu
'
sínte~is realmente prodigioso. Este fc~n:
acto
d~
O
terano es un
di
e amor liseriedad del ees: o hecho con_ ~a inteligencia y la
el
,
ru to, pero tambien con la pasión
corazon. ¿Y qué de nuestra moaja? En un rom y
ce e~ que responde a las "plumas de Europa" u~elogiaron se pregunta· "·De d, d
, q ª
tan ;i¡ .
· &lt;'.
on e a mi encomio
to. &lt;'.Tanto pudo la distancia/ añadir
.
to;&gt;" y el lec
a IDI retra1
.
t?r o a lectora de hoy contesta: Tú Sor
Juana, eres siempre la misma Porq
.
.'
otra Esa, l
·
ue sigues siendo
·
es a marca de un clasico.
•·

le~,.

sin contar las múltiples reediciones de sus diversos textos. En primer lugar, aparecen las conmemoraciones de su natalicio (¿ 1648? ¿1651 ?) o de
su fallecimiento (1695), junto con el aniversario
de la publicación de textos como la Carta Atenagórica o la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz. Entre algunos de los libros más importantes para el periodo señalado pueden mencionarse Feminisl
Perspectives on Sor Juana Inés de la Cruz (1991); "Y

D

LIBRERÍA DEL
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
El saber a tu alcance

diversa de mí misma / entre vuestras plumas ando",
homenaje organizado por El Colegio de México
en 1991 (1993); la Memoria del Coloquio Internaeional SorJuana Inés de la Cruz y el pensamiento novohis·
pano ( 1995); el proyecto de la Universidad del
Claustro de Sor Juana Sor Juana y su mundo: una
mirada actual (1995); la edición de SorJuana /nis
de la Cruz y sus contemporáneos (1998) y el anejo de
la revista Tinta, SorJuana &amp; Vieira, trescientos añt»
después (1998). En segundo lugar, debe tenerse e~
cuenta la continua revisión crítica que sigues~
tando la obra. Entre los múltiples enfoques eXIS"
tentes, cabe señalar el libro de George H. Tavard,
Juana Inés de la Cruz and the Theology ofBeauty. Tht

[ 30]

Libros para niños/ Literatura / Educación y Ped

p.

1

,

,

090910

s1co og1a y Psiquiatría / Derecho y Política

.~rte y Arquitectura / Ciencia y Tecnología
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[ 31]

�UN INSTANTE

Poemas
Eduardo Zambrano
CAsI UNA DANZA ENTRE LAS CALLES
Cielo sin lluvias,
los niños han olvidado
que de un papel
se hicieron barcos,
que bajando las banquetas
hubo ríos,
cielo,
el ojo no al.canza
en tu desierto azul
ni siquiera llanto...

1

Eres or[sUlloso
hasta ufano
y, a pesar de todo, nuestro.
CieüJ,
atiéndeme de una vez,
yo soy apenas
esa ráfaga de polvo que canta
perdido entre tantos.

1

I
_}
ELPOETAjosÉ oEJF.SúsSANPEDRO ha dicho que Eduardo Zambrano "es una idónea voz que afirma el
éxtasis del solitario; una efusiva voz duda del paraíso, duda del infierno." La poesía de este poeta
nacido en Monterrey en 1960, ha construido su
fortín, su casa en el aire, sin que esto denote fragilidad alguna en su obra.
Poesía que sorprende por el vuelo que eleva
la sorpresa y el recurso formal a la condición de
universo compacto, lúdico, delirante. Evocación
ysíntesis, ávidas mareas que buscan resquicios del
tiempo, voz interior, música de las esferas.
El poeta escucha y transmite con signos inequívocos el resultado de esa búsqueda; el poeta observa y traduce en imágenes su interpretación del
mundo. El poeta imagina y reduce los sueños a
versos, estrofas, ruinas del tiempo. Como dice
Charles Olson, la forma no es más que la extensión del contenido. / Margarito Guillar

Pero ahora me vas a escuchar.

MADRE BUITRE
La veo volar en círculos
cerrándose sobre mi cabeza:
el cielo también se angosta.
Los picotazos se apresuran en el aire
y la única brecha
que conduce hasta aquí
se ha cerrado
con la noche.
La luna es el final de un túnel.

Me quedan dos o tres pa!,abras.
Ya no hablaré.

Días feriados
para acordarme de que existo
aunque ahora esté un poco ebrio
con la presencia del sol
y el azul desbordando (displicente)
las copas en los manteks de la tarde.
Bebo el infinito de ser y no estar por un instante.
Bebo y hago un cuatro para reirme
de la estupidez de apostar el equilibrio

con tantos años que estaré muerto
y en el menú de los gusanos.

Días feriados.
La duda de una nube.
En el abismo, un canto.

RELOJ DE ARENA
*
Parte a la mitad
esa manzana:
ahora tienes dos mariposas.
*
F1 ojo no toca la rosa
'
/ltrolaabre.
*
En el parque
una pareja
ffllpin.a a confundirse
con un arbusto.

Yqué tiene de malo
que dos ramas de un mismo árbol

besensushojas.

ÜTRO DÍA

Que alguien se pudra por acá
no debe espantar a nadie.
El aburrimiento
se acompasa con el canto de las cigarras.
Cae la tarde
no el bochorno.
Este alboroto de urracas
¿será por la disputa de algún gusano?
El verano es uno.

La llamarada OJ.ul del cielo
se apaga poco a poco en las tinieblas.
La montaña permanece en su sitio.
El pensamiento
busca otra presencia donde detenerse.
El alma tropieza con una copa.
Mañana, seguramente, será otro día.

[ 32]

[ 33]

�REINCIDENCIAS

CHINESE

1

Con el alma en rastras.
Con este ángel custodio de la conciencia
aún borracho y maldiciente.
Despertar
l
1·dos
sin la certei.a de cuándo se largar~n os sen i
ni cuándo Uegó finalmente el sueno.
Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos
cardinales.
Con este miedo que reapare~ .
donde el viento apenas percibido
entre las hojas de un chinese.

Hevueltoy las Cosas están en su sitio.
Pero son difícles de enfocar.

UN MEROLICO
El camino de regreso a la infancia.
Las luces de una ciudad hermosamente ~da
y su reflejo perenne sobre las aguas del no.

El puente, /,os nombres.
La adolescencia inagotable del que espera.

La calma, ese raro anima~ que algunos hombres
alimentan con el conocimiento .
y otros con la ignorancia.

Las calles del pensamiento
no tienen esquinas, sino viento.
A veces escribo

2

Palpita la imagen.
Su tiempo, su espacio amordazados.
Desde esa prisión? libera al mundo.

La inmortalidad en el mensaje
. . do dentro de la botella.
via1an

En el abismo del cuerpo
se despeñan /,os días.

6

CACTUS

Qµedan las memorias
de lo que arañamos al aire,
algún surco en el cielo.

Una nube es una quimera._
Apenas la borroneada escntura
de un idilio.
Página
tras página
en blanco
para /,o que pudo ser una historia
y ahora es leyenda de nada.
Espejismo y tolvaneras.
Sed.
_
Espinas que protegen un sueno.

Amar
Como ciertos cactus
se vive
·
bajo el despiadado sol de una ausencia.

sin saber a dónde ir.

lo que duele
no es la vel!)cidad
de la caída,
sino /,o imposible del vuew.

3
Me ducho con agua fria
no para &lt;kspertar,
ni acallar a los perros del deseo.

Sólo cuando me veo a punto de renunciar

Memoria que no se rinde
( a veces hasta florece)
.
; los más bellos desiertos de una vida.

'El resplandor de un verso en la memoria'
. , de haber vivido
y la sensacwn
, antes
en ese pretensioso endecasilabo.

[ 34]

Só/,o los muertos no escapan
y no temo ya las represalias
de la conciencia
ni la cadena perpetua
a mis &lt;ksignios.
Podré pasar por lo que quieran
pero siempre que pueda
me volveré a fugar.
Como los niños, seré un obstinado reincidente.

7
Quien llegue esta noche
será bienvenido,
el amor, el poema
o el olvido.

mtro en el agua helada.

&amp; entonces que puedo maldecir
amis anchas... y destrozar el jabón
como una franca advertencia
fiara ahuyentar a esas hienas
que rondan la carroña, de mi destino.

4

Confiar en /,o estrictamente necesdarilo duda
. , tocar en las puertas e a
·
para 1amas

Su silencio mira,
sus pasiones tiemblan en el lente
hasta el disparo: después ya nada es igual,
lo que se revela empieza a nacer a otra realidad
menos fugitiva.

Ahogar en libros toda una existencia
y ll,egar a la playa,
desnudo,
náufrago y rey.

La nube desaparece y regresa con los días.
y no romper la ~ama.
·ncelada de la tarde,
Cantar y no ser mas que una pi
como el pájaro.

Hojo con h por muda
esta pasión del vouyerista
que se vive en la vida de lo otro.

La sonrisa de un wco
no se puede compartir.
Yestá bien que así sea
el extraño rumbo de /,o que vea.

Tartamudear la dicha.

Afuera están los aprendices de /,o et~o.
Só/,o el cielo azul y el canto de un pa1aro.
Me limpio con las preguntas más elemental,es
y encuentro sangre.

5

FINALMENTE QUÉ SON 1AS MONTAÑAS
Finalmente qué son las montañas
sino los otros perfiles del ocio
en las azules páginas del tiempo.
Aprende también tú a ser lejano:
aquí las montañas se han sentado a descansar.

Un /Jasado que no pasa.
Un futuro que no llega.
No haceJalta la prisión
Para cumplir una condena.

[ 35]

�EL INQUILINO

Suite de Tánger

(Poema para comer con cuchara)

(a Paul Bowles)

Rodolfo Hasler
EL POETA EN TÁNGER
Todo aquel que estudia poesía .
rb te
anuda en primer lugar la esquina de su tu an '
. .
l en torno a la cabeza.
solitario Y azu
.,
labras cíclicas
·
uiere
ser diáfano, en pa
d
Lo que ice q
.
uizá por culpa de la luz
que nunca aclaran el enigma, q
, ºdo t to
o de tanta desesperacüm que aflora en avi ac .

fl¡,

El signo caritativo del pez o de la
a que no pretende
mente humanos en una zne
seres escasa
.
ente en la escritura.
el arabesco, sí la libertad pres
t de la ciudad
Las formas se diluyen por las cues as
Ue '
la . celada arenosa de muchas de sus ca s,
en
pin transi·tado siempre el camino intacto.
por haber

SouK-EL-lIAMRA
Si hubiese creado el mundo abigarrado
l ien me pidiese cuentas por eUo,
y a gu , Oler la fruta aplastada en el suelo.
lo Uevana a
,
de
las hormigas
Desde el inicio tenia la cer~a . que de id ·das
.
te mis piernas,,_ plaza
c i '
recorrían continuamen
• , ·l el recuadro de w
·
como luna inmovi en
• de la puerta
La mancha verde del gomero, por enci1:1-a . ·1
'
ombra es testigo de mis visi as,
hundida en la s _ '
l
ancio de sus amantes,
l . en que sonaba con e cans
y e JOV
·to como mercadería,
regateando a gn. ~• .
,_ . piedad de un gesto,
es vendido ante mis OJOS en w tm
casi pornografia.
Qué alivio que esos aburridos europeo! del vierneshayan dejado de fotog_rafiar la mezquita
Metamorfosis de la vida,
, mbro lo que los muros atesoran,
el zoco
asi no
. de las manzanas en
pues una vez conoces el precio
y qué dátiles transparentan la luz,
no hay ya modo de olvidar
. to
ni razón para exaUar mayor encantamten .

[ 36]

Sonaba en la caUe una grabación de la cofradía gnaua En la cal/,e el frío inclina el pensamiento
Hacia el ardiente corazón que a mi lado desanda.
en un charco turbulento
La fuerza conlkva la beUeza
yel inquilino se despertó confuso,
Y si tratas de alcanzar al sol, habrá consecución.
con profunda sensación de desamparo.
Para
obtener la luz bebes en el agua sosegada
Paseó la vista por la habitación en penumbra
Del pez.
yadvirtió que aún faltaba hasta que /,e sirvieran
su acostumbrada infusión de especias,
ycon el corazón fúnebre de una rosa
(Al otro lado del espejo)
me confesó que se durmió vestido.
Le dije que yo también me despertaba
Somos la impresión de dos sombras indokntes
con sabor a arena en la boca
Rendidas ante el espejo,
yque nunca había as~tido a una ceremonia secreta
En la atmósjera crepuscular, el azogue
de ñáñigos en Cuba. El sí.
Y el rostro reflejado,
El día había comenzado con signo favorab/,e
Sellado libro que guarda las incógnitas.
y de nuevo se escuchó la música en la cal/,e,
Nos frotamos en su dura superficie
un grito de mujer, y las palabras dejaron de contar
Como ávidos animal,es
para ser dulce dekite del idioma
Largo tiempo en abstinencia,
en el bochorno salobre de la tarde.
¿qué impulsos me lkvan a quebrar la imagen?
Tu casa está al alcance de la mía
Y sin embargo nunca averiguamos
LOS HERMANOS EXTRANJEROS
Qué ocultan sus paredes,
-objetos inútiks, cuchil/,os carentes de fi/,o-.
(Otro país)
Es entonces cuando apareces en el vaho,
Guardián del orden, monarca de la inckmencia,
Era el momento en que todo caía de las manos,
Marcando las estaciones.
Ypor mucho agregar cifras,
(El aire de Santiago de Cuba)
Nunca subíamos del número cero,
Ni mi casa ni tierra alguna, ni pérdida ni olvido
Tienen el valor de los trabajos envueltos en tela roja,
Entre el blanco y el negro, /,os cowres de la ciudad
De la comida depositada a los santos.
Son infinitos, el tono del mamey para embarrar las calles,
Era el tiempo de /,os largos recitados en solitario,
El blanco de las nubes y de tu collar
En la boca misma del infierno, de /,os colores ácidos.
Y el co/,or de la tormenta y de la papaya.
Abrir aqueUa llaga
Las kves huellas
Me devolvía cada día a un punto más alto,
Son verde narcótico que la noche administra
úzuee de la sokdad,
En
la retina del que dejó su casa.
Agua seminal donde me a/,ojaba
Alivia mi fa/,o en tu título de príncipe de la /,evitación,
Masticando manzanas en las que duerme Dios
Y al son del aire y del moho que todo /,o transforma,
Yaunque supiera que iba a descansar la vida entera,
Brindemos
por la madera carcomida y por la lluvia,
Nada me impediría vivir de la caridad,
Emblema
de
la vegetación.
De la frropia caridad,
Mientras contemplo cómo la lluvia dobkga las ramas,
C~ que no me modificaría con la misma convicción,
171
S muchos altibajos, como transcurren las cosas,
Un eJercicio del que jamás regresaremos indemnes.

[ 37]

�(Ciclo del agua y del fuego)

Ha realizado una ofrenda divina
y debe alcanzar perfección digna de semejante categoría.

El infinito contiene todas las posibilidades,
Todas las promesas,
y si en el agua te sumerges no saldrás sin disolverte en parte
En una muerte simbólica.
El movimiento nunca se detiene y cada ola te colma

Sus palabras revelaron a los escogidos los secretos de la creación,

De energia,
.b .
'--te, en su eternofiallecer: Ese es mi .autismo.
l ncansabumum
!,e
El espíritu del génesis se el,eva a parti~ de lo tanf;:~
y no concibes la vida sin a/,abanza ni regeneracwn.
El Juego se justifica en el ardor y en la entrega
Más altruista,
Lengua que me agota y en su arrogancia me vuelve a mentar.
Disuelve la envoltura para unir el alma con el cuer;i_o
Que es salamandra incombustibl,e en su t~a-~ce espmtual.
El Juego se asienta en el lugar de la de.finuwn, .
El estado más sutil. Su origen es terrestre y su destino
Es celestial,
y en la cúspide te nutre de sorprendente natural,ew,.

ÜRFISMO
De las tinieblas de la casa inferior,
,
Una figura ll,ena de majestad ascen~a por un momento,
En cuerpo de diosa, acaso un:i- heroma.
No es seguro cuál sea su destino,
Presa de amor, bajo el peso de sus Jaltas,
En elJuego de la lira, Euridice, .
La amada de Orfeo que vive en el infierno.

***
Por lo tanto, su posición es importante. Ni sus pies ni sus manos
Sirven para sostener la tierra.

Señor de la despedida, su última intervención será
La más perfecta. Rápidamente se aleja de la luz más cruda
Como escorpión atento a todo acontecimiento del subsuelo.
Todavía bajo la impresión de lo que acaba de presenciar,
Vuelve hacia atrás la cabeza. La posición de su cueUo
Denota la angustia del descenso y la necesidad de renacer
Para la esperanza, para el socorro.
Su colocación y disposición quedan completados
Por el tornasol de la hórrida luz volviendo sobre él.

***
La joven yace envuelta en una fina mortaja de hilo
mientras Orfeo desciende a su encuentro, consumido por el fuego.
La pasión resbala como basalto envenenado o agitado
Estuche de rubí.es hasta la cintura.
La fina tela, sostenida por la curva de su pecho
Plano y bellamente modelado,
Cae dejando desnudo su hombro derecho.
La posición es herida iluminada de deseo
En las pupilas negras,
Agua negra excavando su curso
Odtuorando entre las llamas la espléndida flor de juventud.
la "'!irada para reconjortarse y ofrecerse más apayo,
Altmma vida, maternal y sólida.

Vut!~

Descansa la doncella el,egida con los piesr descalzos
y el vestido holgado cae en numerosos Pzegues.
El movimiento apresurado de la cabeza
..
Puede quizás indicar que acaba de ll,egarl,e la noticia,
En la oscuridad más comp!,eta,
De mi requerimiento.

Los ojos enúmiados por el resplandor,
Los tensos músculos, las venas hinchadas, las aletas de la nariz dilatadas

***

Dueño de los aspectos ardientes e irracionales de_ la vida,
Es capaz de alterar el comportamiento de los animales
En el jardín de Arcadia.
Parece ignorar, hasta el momento,
.
El suceso maravilloso que ha tenido lugar en el infierno.
Independiente y lleno de energia, su poderoso cuerpo,
Elástico y sano por los juegos Y la guerra,
.
Espera en armoniosa unidad respuesta de los dioses.

[ 38]

Yla boca cerrada con l,os labios contraídos
Son testimonio de su incesante caminar sobre l,os cielos
Por los reinos del espíritu,
'
Ala luz desolada de la tarde.

úmtempM con admiración
Cada detalle de la exultante anatomía
Que delante se le erguía.
Fil ~amiento, como un crisantemo del abismo
nsisf,
'
10
E
~ resaltar las líneas esenciales de su cuerpo
11durecido por la vida al aire libre.

[ 39]

�Viaje con dirección al asombro

poesía, en algunos momentos, pues lo ha logrado; en otros, no; seguiré intentándolo, cada vez
menos. Aquí acudo a López Velarde en algo que
dijo y que me entusiasma mucho: ''Yo sólo soy un
hombre débil, un espontáneo que nunca tomó en
serio los sesos de su cráneo".

[ Conversación con Hugo Gutiérrez vega]

Armando Alanís Pulido
,
HOMBRE DE MEMORIA I NCANSABLE

Hugo Gutiérrez
,
.

Vega se ha desempeñado en d~ferent~s ª.~b1tos~
como la docencia, la diplomacia, la difus1on cul
tural; actualmente es director del suplemento la
. 'd'tco laJv,,.,,,,,_.,
·_n,1~ posee una
'omadasemanaldel peno
J
. . al
vocación itinerante, pero su actividad pnnc1p es
la poesía; ha escrito más de veinte libros de poemas, entre los que destacan: Buscando amor (publicado en 1963 por la Editorial Losada, d~ Buenos Aires, con un prólogo de Rafael Alberu), las
. .
del deseo, poesía reunida 1965-1986
peregnnacwnes
, .
(publicado por el Fondo de Cultura E_conom1c:
e n 1987)' Los pasos del nómada (pu~hcado ~o
Écrits des Forges, en Québec, Canada, en 199 ).

a_5~~-

Generoso, nos comparte algunos de sus
bros y al mismo tiempo nos asombra su erud1c1on
que no apabulla.

'

. .
, Pulido .La poesía es un via1e.
Armando Alams
·'
1
Hu o Gutiérrez Vega. En el caso mío, com~ ~n e
de urípides, sí, si la vida en gene~ es un viaJ:•
, 1corroa parte esencial de la Vtda, aunqu
poes1a
J y
última instancia, como dec1a orge
creo que en
. gráfi "· obviamenGuillén: "toda poesía es autob10
ca '
e
estar
asestando
constantemente
te nose trata d
. l
hala autobiografía a los lectores, s1mp e~ente
- ser, pequeno
blamos de nuestro pequeno
. , o me-l
diano, nuestro ser íntimo y su relac~on con :
mundo, con la Vl·da' con el arte ' con la literatura,
d yl
.
ifica
dar
testimonio
constantemente
esto s1gn
..
h d e·s
o de la vida· es decir, del viaJe; mue os e m1
ii:os son testi:Uonios sobre los paí~es en lo~que
he Vl.Vl.do inclusive hay uno que se titula An r en
'
·1·d d
eden ser
Brasi.l y, bueno
, tienen doble uu, i da ' pu
• tas
leídos como poesía o como guia e tuns .

f

1:

1

,

AAP Eduardo Hurtado dice que usted alcanza su m_adur~ como poeta en los arw_s en que radica en Grecia.
Háb/,enos de su momento griego.

AAP. Hay varios Hugos: el viajero, el poeta, el narrador: ¿con cuál se queda usted?
HGV. Yo me quedaría con el poeta y mira que puede ser que haya escrito más prosa que poesía; pero
mi ser más íntimo se expresa en las normas poéticas y me quedo, como decía Montale, con "este
delirio por nombrar las cosas", esta búsqueda de
diálogo humano, y a mí no se me ocurre que se
escriba poesía por otra razón más que por la de la
búsqueda de una comunicación con otro; generalmente los lectores de poesía son pocos, poquitos, pero muy selectos.

HGV. Yo no sé si he alcanzado la madure~, me
daría mucha pena haberla alcanzado; ademas, no
la busco, porque soy desordenado en lo que ~
refiere a mi trabajo poético; aunque no cre'.15, s1
llevo cierta coherencia en lo que hago, y los hbros
. en Grecia sobre todo El nombre oculto di
escntos
Grecia y fundamentalmente Los cantos del despotado
de Morea sí son uno de los momentos que yo con' te voy a decir lograd?~• porque eso
sidero, no
. no
lo dice uno, eso lo dicen los c:1tic~s y en m1 caso
los críticos son generalmente s1l~nc1osos, co~que
está bien; no me molesta demasiado, peros~ ~reo
que son los libros que están más cerca de m1 idea
de la poesía.

AAP. Remitiéndome a su primer título de poesía: ¿el aa,
sigue siendo buscado?
HGV. Toda la vida, para encontrarlo o para mantenerlo vivo.
AAP. .Qué tiene que ver la poesía con el fracaso?.
HGV¿ La poesía es un gran fracaso siempre, ~n~-a.
•
mucho eXJIO
riablemente;
los poetas que tienen
·e~
en el fondo tienen nostalgia del fracas?; por:JOro
lo uno de los grandes poetas del Siglo d ·do
p
fue 'Miguel de Cervantes, pero estaba
. convenc1que
E varias ocas10nes, creo
de que no era poeta. n
. 1 . l de no haen el Viaje del Parnaso, se queJa a oe o , dicienberle concedido la gracia de serlo y lo esta hai
do en esos magníficos tercetos; yo creo qu;ene~
• e
•,
una radical insat1s1acc1on
que hay que man piell
.
o oniendo
em
cuando el poeta empieza a auto citarSe
.
a hacer política citando a los amigos, pd razón,
.
d ecia,
, y con to a
epígrafes de sus amigos;
Neruda: epígrafes solamente de muertos.

AAP. Quien habla de sus fracasos, no /,os vecomota/6
hay experiencia, bagaje...
s la experiencia
HGV. Es cierto: lo que te queda e
an her·
de esos fracasos y la posibilidad de que se

[ 40]

mosos; generalmente el fracaso es hermoso; ahora, al hablarte de fracaso no estoy diciendo que
naufrague el libro; estoy diciendo lo que nos sucede a todos de alguna manera en la vida: son más
los fracasos que los aciertos; son más los momentos de tiniebla que los momentos dorados; lo que
sucede es que para sobrevivir te basta con tres momentos dorados, aunque en su contra se conjuren siete mil momentos de tiniebla. Los tres momentos dorados son suficientes, aunque parezca
un optimismo bobalicón para decirte que la vida
es sagrada, que la vida es buena; lo mismo sucede
con la poesía: si tú logras que se salven cuatro poemas tuyos, estoy muy optimista, digamos, siete versos tuyos, esos siete momentos dorados de alguna
manera enfrentan a los miles y miles de fracasos y
como se dice en español antiguo: ''Ya chingaste".

AAP. Un señor domesticado que escribe versos, ¿cómo se
define así mismo?
IIGV. Soy una persona que ha intentado escribir

AAP. La minoría que es mayoría...
HGV. Exacto, sabes muy bien que en el mundo
actual han sido muy pocos los poetas que han competido con los novelistas en lo que se refiere a
fama, a fama y ventas. Veinte poemas de amor y una
canción desesperada, de Neruda; Rumancero gitano y
los poemas del cante hondo, de Lorca; "Algo sobre la muerte del mayor Sabines", deJaime; y también hay poetas muy malos, como Benedetti, que
venden bien.
AAP. ¿Qué es lo que no debe hacer un poeta?
HGV. Lo primero que tiene que hacer es darse
cuenta si lo es o no lo es; y si se da cuenta de que
lo es, al margen de los aciertos, seguir adelante, si
se da cuenta de que no lo es, es muy difícil; yo
sólo he encontrado cuatro o cinco casos de gentes que se han dado cuenta de que no lo son y se
han dedicado a otras cosas: a la narrativa, a la crítica, generalmente es muy difícil que digan: "pues
no, no cuajé" o "esto no cuajó" y siempre queda la
esperanza de, aunque sea poquito, pero que algo
cuaje del trabajo.
AAP. Entonces, ¿/,a poesía está mal balanceada, mal vendula?
HGV. Casos como el de Benedetti, que simplemente no es poeta... no es que sea mal poeta, como lo
dije antes; pero el mercado, la sociedad de consumo literario se encarga de decirnos que sí lo es.

[ 41]

�ruta: Guanajuato-San Luis Potosí-Guadalajara-Torreón-Monterrey... tenía amigos en todas partes;
lo que sucedía es que no cuidaba mucho sus cosas; no sé si sepas que el Río de aguas amargas no lo
tenía escrito: se lo sabía de memoria.

Benedetti es un poeta para los que no leen poesía. Hay algunos poetas que reúnen esas características. La gente que lee poesía es muy exigente.
Son pocos, como tú decías anteriormente; pero
son un público mayor en ese sentido de la exigencia; y hay poetas para poetas, fenómenos muy curiosos que pertenecen a la sociedad de consumo
más que a la crítica literaria. La gente sabe de memoria poemas de Benedetti y no sabe de memoria poemas de Octavio Paz, que no es memorizable
de ninguna manera y es un gran poeta; pero también la gente sabe de memoria poemas de Sabines
que ese sí es un gran poeta: así es que todo está
lleno de matices, hay una poesía popular buena y
hay una poesía popular mala, hay una poesía que
por utilizar un término llamaré "culta o hermética buena" y una poesía "culta o hermética mala".

AAP. ¿Y cómo se rescató ese poema?
HGV. Un día, Arturo Rivas Sáenz lo sentó en Gua-

dalajara. Le quitó la botella de tequila y con una
de esas viejas grabadoras con muchos alambres le
dijo: dicta todo lo que tengas en la cabeza; le dictó ese poema y se publicó en Guadalajara.
Era un hombre tremendamente desordenado:
no cuidaba su obra y no tenía tiempo para cuidarla;
tenía otras urgencias yyo creo que con Porfirio pasó
lo mismo, pero él sí tuvo un rescate bastante claro.
En España el tiempo que viví allí les hablaba much~
simo de Pedro; algunos lo conocían por razones regionalistas o por la relación con Gerardo Diego en
AAP. Se vislumúra en su poesía una característica: el
la fonnación de aquel movimiento que se llamó
humor
"ultraísmo" y en el que Pedro fue importante ( ~
HGV. Sí, que no es muy frecuente en la poesía
cipó en la redacción del manifiesto) y algunos de
mexicana. El tono que le dan a la poesía mexicasus primeros poemas de El ala del sur y todavía en
na es más bien de solemnidad: la búsqueda de la
Primavera en Eaton Hastings, el libro que escribió en
gran imagen, de la gran metáfora: el humor es
el exilio, había elementos ultraístas, que luego Gepeligrosísimo, porque el humor te desnuda; la sorardo Diego llevó a sus últimas consecuencias; el
lemnidad te cubre; con el humor sales a la calle ya
exilio era doloroso; la vida conspiró contra su trabano diría desnudo, sino en calzones, y siempre es
jo y consumía tal cantidad de alcohol, que la poesía
peligroso salir en calzones sobre todo si uno ya
se le ahogó en tequila; él era un poeta a pesar del
está viejo y gordito: esos son los riesgos del hualcohol, pero yo no sé si ocupe ya el lugar que meremor; pero yo pienso que a través de él se pueden
ce en la poesía.
decir cosas más graves que con la solemnidad.

AAP. Alguna vez. conversamos sobre poetas poco atendidos y coincidimos en dos que por cierto tuvieron algo que
ver con Monterrey: Pedro Gar.fias yPorfirio Barba-Jacob.
HGV. Hablamos -lo recuerdo muy bien-, de Pessoa y Cavafis, que fueron poco atendidos cuando
vivieron; y en el caso de México un poeta ninguneado y que después hayamos descubierto su enorme valor: es el caso de Nervo, o de un poeta maldito, como Plaza.
Garfias y Barba:Jacob fueron poetas absolutamente malditos y marginales: Pedro en los brazos
del alcohol (que nunca logró salvarse de eso); y
Porfirio en los brazos de todo lo que se te ocurra;
Garfias tenía en Monterrey muchos amigos que le
prestaban corbatas y más cosas; además, la U niversidad lo acogió muy bien. Santiago Roel también lo apoyó mucho; aquí tenía las comidas y el
tequila seguros; por otra parte, Pedro seguía una

AAP. ¿Usted cree que la variedad del mundo se guui, más
hablando (y obviamente escribiendo) en varios idiomaS1
HGV. La lengua es una cosmovisión, decía Max
Aub; uno es de donde hace el bachillerato. Noes
mala esa frase; él era judío-francés nacido en París y llegó a Valencia a los catorce años; su lengua
materna era el yiddish y su segunda el francés. El
español era su tercera lengua, pero fue la lengua
en la que tuvo su educación sentimental. A ~essoa, cuando le preguntaban cuál era su patna,
contestaba: mi patria es la lengua portuguesa'.~
cribía también en inglés, porque vivió en Sudáf~
0
ca. Alberti siempre escribió en español y reco~
el mundo de arriba abajo. Conrad escribía en inglés siendo polaco ... hay muchos ejemplos; de todas las lenguas tenemos que escoger una, la que
sea nuestra lengua de relación con el mundo; Y
no necesariamente es la materna.

[ 42]

los objetos que empleaba s
,
.
tos naturales. El
.
e~1an siendo objehabía comenzad cammo hacia lo artificial ya
dado, siquiera elop, ~ero sobre él no se había
.,
nmer paso.
En cualqmer historia d l , .
nología (mucho
e a tecmca o la tecs autores
d' ·
una y la otra
no ISunguen entre
' aunque no son l
·
logía sólo es po 'bl
o mismo: la tecnosi e con el
· ·
rrollo de la ciencia modem nacimiento Y_ desatrazo de este cam ·
a) puede segulfse el
se dirige ha ·
m~ q~e parte de lo natural y
cia 1o artificial E l
hombres urbanos e l
. n e mundo de los
democracia los obJet:s :r~ru~td~d, vencen por
madora mayoría U
ci es. son una abrutecnolooía pod , · n profesor de filosofia de la
o·
na preguntar
1
en este salón de clases al , a s~s a umnos: ¿ven
vez los alumnos n
gun objeto natural? Tal
0 encuentren nin
to ellos mismos y el
e
guno, exceppro1esor.
Jacques
· Nobel y destacad .
. d Monod' premio
vesaga or en el áre d
.
o mun libro, El a,zary la ~~~IOquímica, escribió

Machina
Speculatrix
Hugo Padilla

fza natural de la !Jiowgía •

ensayo sobre l,a fiws&lt;&gt;so una interro
t .
a, en el cual propugan e singular •h
· .

Lo artificial
A,TES DE EMPEZAR a crear

I
que enfrentar un mu dcudtura, el hombre tuvo
turales. Ahí estab In ; e meros objetos namillas, las cuevas :ni os 1'.1tos, las raíces, las segraba atrapar E ' os animales que a veces lo.
· n ese mundo ,
,
Jeto artificial
.
aun no hab1a obbre modem~:m:ja~te a los que rodean al homres, aviones, ili:~iumas de ~odo tipo, televisoen suen-os Q . , Iras o cepillos de dientes N1'
• mza e trá ·
·
artificial no
,
ns1to de lo natural a lo
sino por unaarrauu·1~co ~?n la creación de objetos
1zac1on de al
.
'
turales que ampliaba o m . gunos objetos nacorporal· el
d
ejoraba el desempeño
· uso e tron
.
pear mejor ue
co~ o piedras para golutilización dqe elobn los pies o las manos o la
ca a azos se
'
m~~or comodidad Es
_cos para beber con
m1uvo que
.
posible. El hombre prientre vario tr
,
apropiado h b'
s oncos elegia el más
sino tamb-', a ia ap~endido no sólo a utilizar.
ien a se/,ecczon
,
•
reIacionados d " . ar segun los conceptos
h-b·
e me,or
que " o "peor que". y
\GJU ién había a r
:.i •
nar de acuerd p en?ido a utilizar y seleccioo con Ciertos fines. Sin emba
-----rgo,

dos y suficientes para distin . ~ ay cnt~nos definide uno artifi 'al:&gt; M
gmr un objeto natural
ci • ucha gente
,
que sólo un bobo p d
pensarta que sí,
ue e confundir un d urazno
natural
.
con una locomotora artificial El
sm embargo, no es tan fácil Es
. . asunto,
Monod, que se ocupó
.d posible que ni aun
lo haya resuelto cabal con etalle del problema,
mente.
Los cuchillos , l
bre primitivo
os ~e pedernal del homlos objetos a;tificial;se~,;j~mplo de la clase de
llo ha sido configu
a emos que el cuchitas a una utiliza . _ra o por el hombre con visc1on, a una perrorrna ,, d'
J'
nce, ice
Monod y añade· "el b'
ción pr~existent~ qu~ f;t~ materializa la intense explica or la
a creado y su forma
incluso ant~s de qpuerformance que era esperada
e se cumplier " E 1 .
ne razón• todo 0 b'
.
ª · n a go ne.
~eto artificial ti
.
tencia conceptual pre .
. ene una exis. - .
via a su existencia re 1· 1
d iseno, mcluso siendo difus0 0
a.e
al obieto. En los d' burdo, precede
:.i
1senos y proyect
,
gurado el ob· t
os esta prefi~e o por elaborar E 1
arquitectura las m
· . ~ e caso de la
•
aquetas antJ.Cipa l
trucciones materiales E 1
_n as conscree que todos los ob· na go_ n~ nene razón;
una performance (es d ~~tos artifici~l~s realizan
em eñ
. ec!f, una func1on, un des. p º•-~na ~specie de "servir para" heid
nano) utJ.htana. Esto no es cierto: no todo

[ 43]

s¿:~n
d

:i1::

�. .

, ·1 Baste pensar en las crea-

to artificial es un uu .
hos objetos rituales,
ciones del arte, en muco en la propia filosofia
, d'
de ornamento.
,
lu icros 0 . , artificial no-maten'al • La categona
como cr~acion_
licable al mundo entero de
de preexistencia es ap ,horl,
ru:evale sólo para
lo artificial; el conc~pt~ de 1i::Zrramientas o los
la esfera de las maqwnas,
mundo de la técu, tiles. V:ale especialmente para e1

. . , vale también al revés, para
doras. La supos1cion
.
.niera a la
una nave venusina o marciana que vi

Tierra.
di el agua a los camoteS.
Para empezar a me r1e .
.ciad.,.
Monod propone dos c~tenos: a) r~gulan uésig. ·, •Qué significa reguJ,aridadyq
b) repeuc1on.,
'd d ·n-e con lo amor·
• ., -:&gt; La regulan a
n
·
nifica repetuwn.
gular y simétnca:
fo; un cuadrado es una ~gura re rostro presentaun deslave de l~?º no uen~:ios costados. Pero
nica y la tecnología. bonita suposición: una nave
ble: está desvenc9ado por to
alguna pu~
.
dad
en
manera
-~i:.
Monod hace una
tro planeta -Venus,
el criterio de regulan . 1
tural de lo anw
.
diferenciar o na
espacial va a p~sarse en ~cómo serían los prode servir para
, 1 belli'simos patrones y
Marte, o cualqmer otro-, 'tadoras pudieran &lt;lis· ""
Que, va. Ahí. estan os es Va como eJe
cial.
..,
as para que sus compu . .
ue enepautas de los objetos na~~ol~stá compues~ . 1 natural de lo artificial, ya q g di
unguir o
as usados sólo intentan ~
plo un solo caso: la~ e
descriptibles par
ralmente los r,r~gramvivo- de lo inorgánico? El
ta de espirales sucesivas qu_e son d la serie dt
-~,,.,
cernir lo orgamco 'vale a preguntar por
una modal1'dad en los numeres
1 tili ae comou,.....
roblema
planteado
eqm
.
que
aludiP
Fibonacci. Por otro lado, la P. as e:t~ a cualquier
. d fi •d s y suficientes, a
. tifi 'al es amorfa previam
·cladOO
los critenos e m~ ~
ir un objeto natural de
na ar ci '
· · de regulan
mos antes, para di_sudngul oderno de los viajes
acción de modelado. El cnten~
de objetoS di
tifi · l· le ana e O m
.
distingw·
r
los
dos
upos
uno ar c1a '.
alidad de las computasirve para
---interplanetanos y la actu

[ 44]

cuestión. Hay objetos regulares, tanto artificiales
destruye antes su menguado y pequeño habitácucomo naturales. Hay objetos amorfos, tanto natulo. Paradójicamente también el hombre está conrales como artificiales. Una avalancha de nieve
denado a la libertad, aunque ésta pueda conducomo totalidad-¿holismo?- es irregular, pero cada
cirlo
a su destrucción y aniquilamiento.
cristal de nieve posee una impresionante belleza y
El desempeño de los objetos (la performance)
simetría. ¿Yla repetición? Tampoco es criterio ditampoco
permite distinguir entre los objetos arferencial confiable.
tificiales y los naturales. Pensemos en caballos
Es correcto afirmar que un objeto artificial
corriendo y en automóviles circulando. "El anápuede ser producido repetidamente. Pero las
lisis
llevará a la conclusión de que estos objetos
abejas también construyen repetidamente panason comparables, en cuanto están concebidos
les. Luego, el criterio de repetición no es pieza
unos
y otros para ser capaces de realizar despladecisiva en la solución del problema. Sin emzamientos rápidos", dice Monod. Con la afirmabargo, la alusión a los panales hace aparecer en
ción anterior afirmación se cuela un asunto peescena una cuestión adicional: ¿no son "artifiligroso:
los seres vivos, en este caso los caballos,
ciales" las colmenas en el sentido de que represon objetos que cumplen un proyecto, en este
sentan el producto de la actividad de las abejas
caso
el de "realizar desplazamientos rápidos". A
de manera semejante a como las unidades habiesta propiedad de estar dotados de un proyectacionales son producto de la actividad humato, Monod la llama teleonomía. Ignora Monod
na? Ylos termiteros, y las presas que construyen
que
las explicaciones lógicas o teleonómicas son
los castores, ¿no son "artificiales" en el mismo
parientes cercanas de las explicaciones funciosentido? Las abejas, ciertas termitas, los castonales,
pero no son lo mismo. Si se emplea la
res, las arañas, y algunos otros animales, "hacen".
noción de función, uno puede ahorrarse la no¿Cómo se distingue el hacer del hombre del
ción de proyecto como aplicable a los seres vihacer de estos animales? Aquí sí hay un criterio
vos.
Los proyectos sólo los hace el hombre en
de distinción; aunque ambos haceres están conrelación con su propia vida y con los objetos y
dicionados por un trasfondo genético, son de
situaciones
artificiales que elabora. Monod sólo
distinto tipo. La abeja sólo hace panales; el hompiensa en objetos; pero no hay que restringir la
bre hace casi todo lo que se le pega la gana. El
artificialidad exclusivamente al ámbito de lascohacer de la abeja no está basado en un conocisas:
los centros de control de vuelos en una termiento adquirido, sino en una habilidad hereminal aérea son fundamentalmente un asunto
dada. El hacer del hombre se basa en sus conode organización; la organización no es una cosa,
cimientos, ya sean ordinarios (técnica) o cientíes
algo más etéreo: es la información y manejo
ficos {tecnología). Por ello, las abejas siguen
de la información. Por esto se puede hablar tamconstruyendo el mismo tipo de panales desde
bién
de situaciones artificiales. El control de
hace millones de años. En cambio, los objetos
vuelos en una terminal aérea es una situación
artificiales del hombre primitivo o del hombre
artificial tecnológica que emplea en sus compumedieval son distintos a los del hombre contemtadoras programas que incorporan una pecuporáneo. El hacer del hombre es innovadoraliar área formal: la teoría matemática de lascomente creativo, permanentemente emprende
las (o de la espera). Volvamos sobre la noción
?isoñas aventuras. El hacer de los animales que
de proyecto.
hacen" es invariante. Estos animales obedecen
Si en lugar de decir, como Monod, que los
a un mandato bioquímico; el hombre también,
caballos cumplen el proyecto de realizar "despe~º: por fortuna, ese mandato lo empuja a la plazamientos
rápidos", decimos que cumplen
acUVIdad deliberada, al afán propositivo. Ojalá
con esa función, la expresión sonará más aproque algún día se logre determinar el segmento
piada
respecto de lo que acontece con y en los
~enómico que, paradójicamente, determina a la
seres vivos. Se suele hablar, por ejemplo, y sin
li~rtad. Hay que imaginar el momento; alguien
forzar el lenguaje, de la función que cumplen
:ce: "señores, esta secuencia de ADN, producto
los pulmones. En cambio, la noción del proyecel az.ar Yla evolución, codifica, así no lo crean, la
to, al estar más ligada a lo propositivo creador,
propia libertad". Claro: si el hombre mismo no
introduce matices indeseables. Piénsese en que

[ 45]

�decirnos "algunas flores cumplen con el proyecto de emitir olores": no suena bien. En el caso
de los seres vivos el concepto de función parece
que puede sustituir con ventaja a la noción de
proyecto propuesta por Monod; y no importa
que se empalme con la idea de performance.
En la esfera de lo artificial utilitario, la noción de función es complementaria del concepto de proyecto. Los hermanos Wright bien pudieron haber dicho que tenían el proyecto de
construir un aparato que cumpliera con la función de volar. Es correcto. En el caso del diseño
de los útiles, la función sólo es una parte del
proyecto. Y aún sería mejor hablar de funciones parciales y de una función total. Un automóvil corno función tiene la de desplazarse. Pero
cada una de sus partes cumple una función parcial: el carburador tiene la función parcial x, las
bujías tienen la función parcial y, el radiador
tiene la función parcial z, etc. Todas estas funciones parciales tienen que estar bien coordinadas para que pueda cumplirse la función total. Uno de los peligros en el funcionamiento
de un dispositivo tecnológico complejo es que
el incumplimiento de una función parcial origine el incumplimiento de la función entera.
Los objetos o situaciones artificiales que crea

el hombre, pueden ser utilitarios y no utilitarios.
Los utilitarios pueden ser técnicos o tecnológicos, o híbridos técnico-tecnológicos, según sean
los tipos de conocimiento, o la mezcla de ellos.
que se emplee en su diseño. Monod propuso
tratar de encontrar los criterios para distinguir
lo natural de lo artificial exclusivamente teniendo enfrente a los objetos. Es difícil de este modo.
Si una persona enfrenta dos vasos de agua, uno
con agua natural y otro con agua producida en
el laboratorio, no podrá distinguir: los dos contienen H 0. Si una persona enfrenta dos ove2
jas, una natural y su similar producto de una
clonación (tecnológica), no podrá distinguir. Va
más allá el asunto: el hombre ha llegado a completar el mundo de lo natural; los elementos de
la naturaleza con peso atómico mayor al del
uranio, no se encuentran en la naturaleza: los
ha producido el hombre en sus laboratorios.
Esos elementos naturales no son naturales; paradójicamente, son artificiales.
Al fin, Monod da en el clavo: "es preciso un
programa que no sólo estudie el objeto actual,
sino su origen, su historia y, para empezar, su
modo de construcción". Así, sí se puede distinguir; pero es difícil imaginar cómo se podría
desarrollar ese programa tan estudioso.

Arquicultura
Armando V. Flores

~!:

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LA ARQUITECTURA com ,
entendid
o area de conocimiento es
a Yaceptada p 1
compleia dad 1
or os que la estudian como
;,, '
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de arte

[ 46]

~;:~~inuuednen _estar r:~e~~::}:ne::!~:
·
mismo obiet0 d
referencias que
;,¡ •
po emos encontrar
nos remiten n -1
pasado nacional como lo
, o so o a nuestro
lo prehispánico' sino tarnv~~aculo, lo colonial o
cultural, como 1~ romano ~1en ~ nuestro pasado
A lo referido en los
gnego ~ lo egipcio.
que a
P
os amenores habría
b. , gregar que en la arquitectura inciden tam
ien aspectos sociales económ.
. , .
nicos geográfi
:
icos, histoncos, téc, ' . , cos, as1 como antropol' .
soficos, Jundicos, psicoló .
. , ~g1cos, filorales y muchos otr
, gicos, chmancos, cultu.
os mas que en ella qu d
gistrados y pueden ser leídos.
e an re. Dada la complejidad de la ar uit
evitar la compleiidad d
q_ ectura, y para
.
;,,
e su ensenanza e
•
penencia magisterial he odid
' . n m1 exmejores resultados se haJl
odconclmr que los
ogra o cuando:

á;~

Para Diana l. Maldonado Fiares

LIBRERÍA UNIVERSITARIA

ta si consideramos u
.
co se integra por si!e:cada Objeto arquit«:ctónipara cada uno des
as, elementos y unidades
ma, la func·, l us componentes, como la for1on, a estructura el
•
mento y el estilo· y
b ' espacio, el omatextura, el ritmo' eior s~ ~omponentes, como la
librio y el caráct;r emtrovim1ento, el color, el equi' n e otros
En muchos de los obietos . .
, .
puso totalid d ·
;,¡
arqmtectomcos el cara nene que ver con d
.
dencia estilística, estructural
ete~mada tenque sus sistema
o espacial, mientras
porticados· eleme:¡ como entablamentos o
'
os, como las colu
1
baleones, 0 las unidad
mnas y os

Objetos arquitectóni
Dulces Nomb
cos como la Capilla de los
res con pers 1·d d
Palacio de Gob· '
ona I a vernácula; el
sica· o el Co d ier?~ Estatal, de tendencia neoclá'
n om1m0Ac
d 1
na internacional
ero, e a escuela moderdad de Monter ' todos en la Macroplaza de la ciuobjetos arqu·t re~ c?mparten el espacio con otros
1 ectomcos y c ·
man una estru t
o~untamente conforsí como la es~ ura urbana. Tanto los objetos en
cultural rico enc~~;a urbana traducen un paisaje
ornamentales
·¡-e~sos componentes formales
' esu isncos e
, .
'
por mencionar sólo al ' conom1cos y sociales,
Yen coniunto
?unos, que operan aislados
:i
en una1mb · d
pora] que son la b
~ca a red espacio-temOtro nivel d ase de .?1cha complejidad.
e comple11dad
tarnb·ien
, se presen;,,

[ 47]

Se comprende que la arquitectura
de los arquitectos como de la
wS:::prende ~to
plica am 1·
.
arq
tura. Ello 1m.
p t~r e.1 estudio en el aula con materiales
un presos y eJerc1cios programados nfi
.
minarios, sim osios
: co erenc1as, sep
' talleres optativos experi
·
de campo y el
d.
,
enc1as
, .
estu io directo de los objetos
.
tectomcos en el laboratorio de la ciudad.
arqm-

En lugar de enseñar
·
der de la
.
arqwtectura se enseña a apren.
~wtectura. Con ello se evita al aprendiz
~as~vo, que siempre requiere del intenn d' .
mterprete d ¡
.
e iano, del
'. e supenor' como cond·ic1on
. , de saber
La he
rram1enta más efectiva para lograrlo es . . . .
al aprend·
1mc1ar
1 l
, . para que
d
. iz en . a ectura arquitectornea
espeje cualquier objeto de estudio d .d l ,
credos religiosos, modos de .d . e '., eo og1as,
mica t
VI a, s1tuac1on econóe til', . emores, gustos y preferencias, tendencias
s isticas, avances técnicos infl
.
tantas otras.
'
uenc1as, temores y

�- anza se ejerce en sentido crítico para llegar a
La ensen'ti Es decir que se descarta la verdad absola autocn ca.
'
.
ual cambia cons-

Sociológica

1
luta por la búsqueda de la m1s:,1: ~ue es necesario
tantemente en cada caso, p
ráli
fl ºble de enseñar-aprender, v adoptar la postu~ exi tes del equipo, incluido el
da para todos los mtegran
catedrático.

José María Infante

i

diz de la dependencia a la
El proceso ll~va ª!::eseable es que al concluir
independencia. o
d
túe con

nd
el periodo de apr~ izaje, ~~ eq~:~: d:;;ndencia
ºd d por sí mismo, por
segun a
. . . deberá reducirse
que se da e1 m1c10 '
del maestro,
. en independen.
t hasta converorse
paulaonamen e
ndo el maestro
. l final· lo cual sólo se logra cua
.
Cta
a
'
.
.
do
por
el
maestro
arqmtectuarquitecto es sustltm
ra.
· era' instancia
uitectura se entiende, en pnm
arq b·eto cultural. Es decir, más que como un
como o ~
.
entienda
.
objeto produeto de la arquitectura, se
.
roducto del hombre.
como un objeto p
s extra arquitectóni. entender aspecto
Ello perm1t:ifican y determinan la arquit~ct~~ a
cos que mo
, o· as topográficas y chmaocas
rtir de las caractens c
pa
d l trasfondo sociocultural del grupo y
del lugar, e
b
de trascendencia. En esta
del hombre en su . usca ha de ser estudiada conmodalidad, la arqu1tecturad_ nsiones: la física, la
aspectos o 1me
d
sideran o tres . , ·ca La realidad física como
histórica Y la pSicologi ·
é de las formas,
.
d respuesta a1 porqu
modificante ª
. ., y de los materia.
de la pos1c1on
de las propomones,
. , . el trasfondo históriles y sistemas de construdcoon, esta al uso función
.nante a respu
'
co como determ1
. .
a las preferencias
. . , d las hab1tac10nes,
y pos1oon e , .
tilísticas, y a la inclusión o
formales, cromaucas y es
. tras que la
. , d l entos noveles, m1en
exclus10n e e em
1
imbólico de formas,
psicológica de respuesta a uso s
colores, Can tidades y posiciones.

La

í expresados apoyan la eduLos conceptos aqu e
u·vo con la concien.,
fi nómeno iorma '
cacion como e
. 1ser a diferencia del
. de que educar permite e
'
~1a
.
e
sólo
permite
el
hacer.
mstrwr, qu

¿Crisis de partidos
o crisis de la política?
varias voces que
hablan de la «crisis de los partidos» queriendo
decir con ello que los partidos políticos han caído
en descrédito, que son incapaces de representar
las necesidades de los ciudadanos o no saben asumir la representación de los verdaderos intereses
de éstos. Es difícil establecer cuándo y cómo cer
menzó el proceso, pero pareciera que es mucho
más amplio y profundo de lo que a primera vista
~parece y ha tenido expresiones en procesos polí~cos latinoamericanos vividos desde hace ya vanos años.
HEMOS ESCUCHADO RECIENTEMENTE

~n los dos últimos siglos, los partidos políticos
sohan ser instituciones incluyentes que trataban
de abarcar a la mayor cantidad de gente en prer
gramas amplios y más o menos universalistas; es
decir, que tenían una visión más o menos comple~ de los procesos políticos y sociales y trataban de
im~ulsar una concepción global del mundo y de
la ,,da
·
, meJorando la sociedad en la que opera-

ban. Se presentaron tres o cuatro grandes corrientes doctrinarias, como el socialcristianismo, la democracia social (conocida en español, por esos
raros fenómenos de la traducción, como "socialismo democrático"), el liberalismo político (y a veces también económico) y el marxismo (en sus
diversas variantes), cada uno con sus desviaciones
menores o mayores, pero en todos los casos siempre se presentaban como un intento abarcador
con posibles respuestas para los dilemas fundamentales de la existencia y para los desafios que
debían enfrentar las sociedades.
Las consiguientes disputas eran compromisos
totales con una cosmovisión ideológica, donde los
factores accidentales-como la persona que encarnaba esos ideales- tenían un papel secundario y
sólo en casos extremos afectaban los resultados
electorales o la adhesión de los ciudadanos. Pero
ello también implicaba que muchos de los intereses individuales debían ser subsumidos por el compromiso con el partido que representaba los valer
res ideológicos; más aún, debían ser anulados si
se contradecían y la opción personal se sacrificaba en bien de los intereses de quienes compartían
los mismos ideales; había una ética de compromiso social predominante sobre las ambiciones o
deseos individuales. Los partidos políticos,junto
con su tarea específica, se convertían en matizadores de los intereses individuales (mezquinos o
no) y en verdaderos educadores de la actitud per
lítica de los ciudadanos: el interés común o el bien
común estaban y debían estar siempre por encima
de las necesidades individuales, por más legítimas
o importantes que fuesen.
Sin poder poner una fecha específica del cer
mienzo -quizá después de la Segunda Guerra
Mundial, quizá con los movimientos de protesta y
cambio de mediados de los sesenta del siglo pasado, quizá antes-, diversos grupos empezaron a realizar acciones de manera autónoma-independiente de los partidos políticos-, con el objeto de reivindicar la atención (y solución) a sus problemas
específicos: homosexuales, feministas, ecologistas,
minusválidos y demás se pronunciaron por impulsar y promover políticas (en la mayoría de los casos legítimas, sin duda) que atendieran a sus necesidades tantas veces postergadas o negadas.
Quizá por las necesidades propias, transpartidarias, ya que los miembros de estos grupos podían
estar adheridos a cualquiera de las doctrinas que

------------------------------------[ 48]

[ 49]

�ma en que se asume la defensa de sus intereses
sin considerar las necesidades generales o globale~
e incluso sin considerar en situación de igualdad
a los otros grupos que han padecido condiciones
similares.
Si las diversas expresiones de la democracia son
la forma más avanzada que los seres humanos hemos desarrollado para solucionar los conflictos de
intereses, entonces debemos insistir en una búsqueda de soluciones negociada, aun cuando a veces nos encontramos con la dificultad de los sentimientos de culpa que estos grupos provocan en
su propio beneficio. Pero debiéramos buscar que
esos grupos participen como uno más, con su verdadera representatividad, en el debate general
sobre las necesidades sociales.
Ello llevaría, inevitablemente, a cambiar las formas por las cuales los representantes, cualquiera
sea su nivel, expresan las necesidades de la población: ya no tendríamos partidos políticos, sino grupos que representan intereses sectoriales muy definidos. Ello daría lugar a otras formas de representación y también de acción política, donde las
líneas de negociación estarían dadas por el logro
de los objetivos particulares y no del bien general.
Se introduciría así una peligrosa variante de la
actividad política, porque algunos de esos grupos
no parecen estar dispuestos a jugar con la regla
fundamental del juego democrático: la de la negociación, sino a imponer o tratar de imponer sus
puntos de vista sin reparar en los demás.
mencionamos; quizá por la aparición combinada
O quizá debamos admitir, con una resignación
de sentimientos de exclusión y rechazo en alguque no debe ser pesimista, que en aras del bienesnos de los partidos; quizá porque sus preocupatar general, no hemos podido constrnir hasta ahociones no cabían en las doctrinas dominantes,
ra una mejor forma de representación política que
dado que realidades como la homosexualidad o
los partidos y que la representación por individuos.
la condición de minusválido se tomaban como supor más buenas personas que parezcan ser, siemcesos personales, a veces desgraciados, pero no
pre dejará un gran monto de incertidumbre: las
como un efecto de procesos sociales, la mayoría
doctrinas ideológicas siempre han proporcionade los partidos tardó en incluir políticas abarcado un monto de seguridad en la orientación de la
doras de todos los grupos y aun en ocasiones, cuanacción, aun cuando la experiencia histórica n~
do lo hizo, hubo restricciones y exclusiones.
muestre cómo una y otra vez ciertos políticos traJ·
Muchos de esos grupos ahora se encuentran
cionan los ideales de su partido y, por ende, a los
integrados por quienes sólo buscan beneficios
votantes.
particulares para su reducido sector, sin asumir
De todas maneras - y como sucede en la mayoen contrapartida un compromiso social con el
ría de las ocasiones con los cambios sociales- esta
bienestar general; incluso suelen ver la reparación
transformación ha venido sucediéndose en fo1111ª
de los daños como una especie de revancha por
lenta, de manera inconsciente para los agentes SO'
todo el tiempo durante el que fueron sometidos,
ciales y, aparentemente, sin muchas posibilidades
negados, devaluados o considerados insignificande articular un cambio de rumbo.
tes. En su acción política, sólo les interesa la for-

[ 50]

favor de la Máxi,ma Casa de
.
esta esN~ ,/ida . .
&amp;tudzos, patrocinadora de
ru:nu
Yporque al arte no se l,e aplican
aduanas
de ,lw. exhibición
. • •
•
dad
. r -e;uzczo cultural o arancel.es de bob
.
, es posib/,e que' J•
,,;n cz.- . .
a
moralinuuvznzsmo la p ·
do Cantú va'l)a desde la .udad
'
zntura de Gerar..,
cz
ahrazada de AZ.-l.:
lanas al resto del país l
S=ru,as monhoy más
, y uego hasta el mundo necesitado
que nunca de belleza y pknitud.

Artes

plásticas

Primera estancia
Supe un día que la conocid
,.
bía espetado a Ge d C a c~tlca de arte le ha.
rar o antu una p
gmda de unaafirm . ,
,
regunta seacion -asi de p
no quiere la cosa y
d '
. aso, como quien
• « uste ·contl ·
·
mismo de siem re~ .
e:
nua pmtando lo
Cantú!»
p . ¡Debemos evolucionar, señor

Un artista
vigilante del deseo*
Miguel Covarrubias
Nos ENCONTRAMOS esta noche a ,
neurálgicos de la Ll . .
qui, en uno de /,os centros
Al
nzversidad Autórwma de N:
ma Mater sin duda l
ueuo León,
no y coahuikns h 'laa :guna del «norteño, regi,omontaC&lt;&gt;nocemos b . e,l c z ngo y checosÚJvaco y cubano» que
ª10 e nombre de Gerardo Cantu'
Auno de 1,o
•
•
tro entorn
s artzst~ plásticos más wgrados de nues0 Ycon un sztzo obten ·do
ls
de la pintura ..,º,.. ·
z ª pu Oen el concierto
.,..,.,.,zcana del siu/,o a teri
anuestro ami Gerar:
b
n or y del presente,
miso. Así nos~t
do /,e agradecemos su amab/,e perotras di:,,,,.,...: rev~s a presentar su obra muraly de
....,,..,,ones - .como p d ,
alcance de ser de '
o riamos decir/,o ?- más al
es dudosa n
/'dad
No menos auténtico .orma z • Como nosotros.
y sincero es nuestro aplauso a
;-:--p

alabras pronunciadas e 1
Gtr:
B'b~rdo Cantú ... Pintura ~ ~act~inaugural de la exposición
• •oteca Magna Unive . ~n" &lt;mi;ª'º' en las galerías de la
mayo de 2002.
rsttaria Raúl Rangel Frías", el 22 de

----

1
me?aº:b:a6~:a : ~~:~~:;al~b~ de la mujer
perpetuamente molesto -ali' plastcas me tenían
de mi mente. Pero n
a en os es-&lt;:ondrijos
nión como afrenta o se trataba de tomar esa opipersonal sól
a un querido compaN
o porque agredía
nero. o Nunc
.
. ,
a una cabeza bien dotada s . ,
a me unagme
tores que la consentían } e?11n los ~fanos edicando la intolerante
~ egun yo mismo) aplimás ruta que la nuest cocnsigna ~e Siqueiros: No hay
ra. on la dife
·
no proferirla una artista .
rencia, claro, de
dictaminadora Yp
smo una glosadora, una
· or supuesto q
neo serJ·uez Lo .
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1
que convengan al caso.
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Ahora• e:·por que• revivir
· lo que sucedi , h
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. o . ace ya
rado encontré ideas
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en e caso de nuestr G
rar o, nuestro artista Cantú L, l
o eHabland
.
· ean as ustedes.
pensador u o co_n propiedad, contrariamente al
.
' n artista no evoluciona; explora co
un mstrumento m
.
, mo
que le p~ese~ta su 7r;;7;i~!;¡;~a~~i:b:cesivo
un :efleJ_º fiJo, sino un muaré donde
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segun la mclinación de la mirad l
pen~tran,
del tiempo, las figuras de lo S ª. y as tentaciones
nal y las de l •
.
ooal O de lo Pasio'
as mnovac10nes fo al d
modo de narración al
rm es, esde el
con el que [ ] trata l ~so del Color. El cuidado

:~i:~~

riador, un p~Útico o
n~ es l~ de un histoel de un uto ·
liS ta, smo más bien
pista que procura percibir el mundo
n uevo en unos p untos precisos,
.
porque tiene ga-

[ 51]

�ren. Al contrario, envuelven, abrazan, podrían
cobijar con generosa solicitud al afortunado habitante del norte de México.
Como puede apreciarse, Gerardo Cantú es un
investigador apasionado de su mundo propio, ese
mundo que incluye un hondo mundo interior y
un vasto mundo exterior. No cabe pues el cambio
que alguien desde afuera le demanda, ayuno de
información pertinente y de humildad crítica,
como una ocurrencia nomás porque sí. El explorador incansable, profundo y verdadero suele ser,
al mismo tiempo, un artista entusiasmado, enamorado. Por eso a la utopía y a su deseo Gerardo
nunca los pierde de vista. Los vigila siempre.

Segunda estancia
s de novedades, la pintura de
a uiere formar parte de él.
de los buscadore_
, compleja porque entrenas de ese ~u o ~ Y q
una vigilancia amoCantú se torne mas ~ md~'d al la narración de lo
La vigilanoa del ~usta [.d.. ] es (Roland Barthes,
.al on lo m lVl u '
. ·¡ 1a del eseo.
laza lo soo . c
i, n de un mundo utópico, lo
rosa, una vigi anc . ,
aducción de Enrique
real con la mvenc o
la seriedad de su amor
del color con
.
La Torre Eiffel, sele~o?n ~;celona 2001, P· 178.)
bullangue~o
téreo de sus personaJeS con la
Folch González, Pa1dosd
n en ia más remota,
por las muJeres, lo e . ·a social que explota al
En la obra de Gerar o, au
. rto En esos
1 maquinan
. al
N no no es c1e ...
pesadez d e ª
. 0 con las veruc es
vamos a encontrar... o, ' a un estudiante de
débil, lo horizon~~:e::t~:or con el acero que
.
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masculinas, lo mu 1 0
pnmeros cua
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na etapa negruzca y
sum1 o en u
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fi ras muy compues '
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.
'd des en grado cero.
Y aunque e arus . so intor?», incurre en la
.
1 1 das smuos1 a
nes bien ca cuª ' b ' l'do impenetrable,
qué voy a se: ?ºeta s1 ~ {1~erla sino al escribirla:
senta a so i '
práctica poeuca no so o a
El mundo se pre
, ue aparecen Cezainmodificable. Pero hellaqm_q otros amantes del
·
Chaga , mas
Sol de Monterrey
nne y M~usse y
l .
hasta el punto de cacolorido Jugoso y de :1gortras ello vendrá, lógicaSol de aceite polvo sol
tapultar a sus pe~s?naJeS y d' .ones y el quebranMediodía de espadas
rrupc10n de tra ic1
E
1
. alma de niño yo te llevo
mente, a co
.
retensiones de terClavado en m1
.
do
tamiento de leyes físicas con p
punuagu
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nidad.
Gerardo Cantú no evolucioDesde entonces,
al
más explora
uyoy gunos
,
na: explora el rostro s
. do a tragos
do ue va conoc1en
su casa y el mun
q
b'a y su propio deseo y
demorados, explora su rab. i_ es Ensueño de los
· as am 100n •
no se olvida d e aJen
do se tiñen de seotros, lascivia de_los otros cuc::rpos y miradas de
encia de otros
d .
nectu , moc ,
b lmente terrestres ... ya
vírgenes o no vir~enes ca a
no lo abandonaran.
n sus delirios noc. 1 se entrevera
En ese penp O
·d • «el h om,
ales y una clara i ea.
turnos mas person
alquier otra cosa».
- . portante que cu
. 1·
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tra la suposición s1mp ista
A eso se debe que, con

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U na blanca pared te
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y afilador de cuc
Sol de aceite polvo sol
Mediodía de espadas
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d de las moniamos a establecer con el c~fr; seº.:elven pequeñas que circun~an a la ~;~o amuy amarillo, acapt
ñas porque el cielo a~a
' -a uí aparece una
ra casi todo el espacio. Pero q rillas se redonama
notable diferencia- 1as espadas or
lo tanto no b'ied ean eliminan sus puntas y p

[ 52]

'

------

Los cuadros murales le permiten a Gerardo Cantú «dar un mensaje de lo que yo siempre he sentido, cómo he visto a la gente, cómo quiero a la
gente, cómo creo que sea o cómo actualmente
pudiera ser la gente. Empiezo por ver la mala distribución de los bienes materiales de la humanidad, me ofende que éstos estén en unas cuantos
manos y que montones de gen tes vivan miserablemente, sobre todo los obreros, los campesinos.»
Si nos detenemos en cuatro de estas producciones monumentales, advertiremos la peculiar
manera que tiene Cantú de arropar a los héroes
nacionales. En la obra dedicada a Francisco Ja,ier Mina apreciamos el contraste que nos otorga
la espada mortífera junto a la efigie del rebelde
hispano-mexicano. Destaca al centro pues la vida
inserta en el rostro sereno de Mina y, muy cerca,
a la derecha, el perfil de nuestro fray Servando
Teresa de Mier Noriega y Guerra. Y rosas, muchas
~osas -arriba del horizonte cargado de montañas
imponentes.

En el mural que homenajea al fraile dominico
han de aparecer las inevitables espadas en el plano superior, mientras al centro el caballo alarga
un cuello verdaderamente singular. Abajo, hombr~s en movimiento junto a figuras hieráticas. El
•~•ervo de la Nación» y su reclamo de esperanza.
~ielo esplendoroso con montañas y más montanas. Coronado por un sol de rojo contundente, el
Cerro de la Silla se ubica en la profundidad mayor.
La bella ciudad de Lampazos es la sede del

tríptico «La guerra y la paz». De nuevo encontramos armas, caballos, cruces y hábitos cafés, utensilios de labranza, agua corriente, árboles de hojas muy verdes. La evangelización con su rostro
doble: apropiación y despojo, sometimiento y compasión. Para que unos conquisten otros deberán
ser escarnecidos (¿redimidos?). Y bajo cielos
incomensurables el macizo montañoso, la piedra
azul que se extiende...
«Oro negro» ocupa un lugar principal dentro
del venerable edificio del Colegio Civil, origen de
la actual Universidad Autónoma de Nuevo León.
A este monumental cuadro lo divide una cruz.
Verticalmente, una torre de petróleo; horizontalmente, una joven majer. Y allí encuentran lugar,
de abajo hacia arriba, los estudiantes que platican
y practican la serenata instantánea (una banca, una
guitarra, una muchacha), el perro que orina un
ejemplar del periódico que divulgó injurias contra el rector inolvidable, una Coca Cola, una cerveza Carta Blanca, el Colegio Civil, chimeneas, el
Cerro de la Silla con su grande e inseparable astro. Y en el cruce de la torre con la dama horizontal: personajes, personajes muy variados y, un poco
más abajo, una ramera en acción. ¡La sociedad
regiomontana en pleno! En la parte superior, una
gigantesca quijada tritura con espeluznante eficacia a quienes la sociedad acostumbrada a venerar
un sombrero de copa (véase el extremo derecho)
llamaría «perdedores».
A mí la fidelidad que Gerardo Can tú le concede a los sueños de su juventud, remachada con
meticulosidad y laboriosidad, su joie de vivre, su
convicción de que el arte mejora a la especie humana, su pasión por la flor y la mujer, el dolor que
le provocan los vejámenes que padecen tanto pobres como inocentes, me lo convierten en un hombre y artista de excepción. Pero eso no basta. La
pintura no es un compendio de buenos corazones y razones honestas. En Gerardo encontramos
todo lo anterior-y más- «narrado» magistralmente con base en líneas, colores y texturas de compleja riqueza. Nuestro pintor es pues un auténtico poeta que se baña de malvas y rosaledas para
decirnos que no todo está podrido en Dinamarca.

Las frases entrecomilladas de GC y su poema fueron tomados de
la conversación que sostuvieron el pintor yJulieta Renée hace ya
diez años. Se publicó en Desli,uú, Monterrey, Nº 39-40.

[ 53]

�los oéticos una razonable excus~ ?º~ría ar~irp para
P no trad uci•rla , pero tambien influyo
el
se
,
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hos
investigadores
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conserpreJmcio que mue
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.,
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la
producc1on
1
1
de la mora , e um
f ,
.
graciana
era su este'tica literaria que
. poco o recia
.msertad a en e1 decadente movimiento barroco.
.
. , ana,1.isis
. m
. terpretativo y realmente seno
Nmgun
.
los siglos anteriores sobre la Agudeza)'
se h 1zo en
d b"d 1
.
. Es hasta el siglo XX, y eh i o a ·a
arle de ingenio.
nueva perspectiva filosófica ~u~ de los u1:1anistas del renacimiento latino (italiano y ~spanol), y
, . como la otra gran comente
de la
~~retonra
.,
1
ºd
tal
que
nos
descubno
e
maestro
filosofia oco en
.
.
(1902-1991)
queseempiezaacomErnesto Grassi
'
·
render la verdadera significación del pensamienpto de Gracian.
.,
Se tenía que revaluar antes a la•
retórica como filosofia y como mét??º de ~on~t.
d"istm
. tO al de la filosofia cnt:J.ca
miento
.,
lracionahsc h 1
.
d" sobre Graoan a a iec a o
ta. El_ me!o: ~:s:o parecer, el de un discípul?
cons?tulyde' Grassi: Emilio HidalgerSema, cuya tesIS
espano
, en 1985·. Das
. , .mero en aleman
doctoral publico pn
r_ · , (traducción

Bibliográfica
Humberto Martínez

•

l
1

.
... Denken bei Baltasar v, acian
mgen_wse en EditorialAnthropos, Barcelona, 1993:
espanola .
.
·oso en Baltasar Gracián). En el
El pensamiento mgeni
. al o-Serna

Reivindicando
a Gracián

º?

I
· FUE PARA EL JESUITA GRACIÁN la poesía, una "helada
e:
.
d , ,, "reducida por el a estratagey labonosa na ena '
l
";&gt; No
" "laberintos, retruécanos, emb emas : .
seguir en esto a Borges.
paruopai
de ese lamentable error de epoca en e
mos ya
n innumerables intérpretes de su o~ra.
q~e cayero fu labado y leído como morahsta

;:~:mos

N?

~

, l o ara esta edición espanola, Hid ~
.
pro
p
"l obra de Gracián denuncia la unnos die~ que a
. abstracto del monólogo
potencia del lenguaje .
ºde~ista". También
metafisico y del pensam;ent~ctura filosófica del
nos dice_ de entra~ q~~ a:: ha sido entendida, y
pensarruento de racian
Gracián fue un
tratará en su obra de probar que , . o precepfiil ósofo y no un mero moralista' retonc , tra vez,
.
• T rat emos ' a nues
tista o estilista hterano.

MEiel nH~osequ(:637~ El Político (1640) ' el Critidcón
.,,.
1647) fueron tra u•
d
(1657) y el Oráculo manual (
'
.
l lenguas europeas des e e1
cidos a casi todas as de dos siglos el Oráculo cer
• lo XVII En menos
. .
d
sig . ,
al. , doce traducciones d1suntas, e
nocio en eman
.
d biºó a Schopend las meJores se e
las que una e
ublicó veintitrés vehauer· entre 1684 y 1765 se p
.
. (1648)
'
,
A deza y arte de ingenio
ces en frances-, su gu
•, h ta 1983 en
· era traduccion as
'
tuvo apenas su pnm
. on simultáneamente
.
la que aparecier
Francia, en
. .
p sus numerosos ejemdos versiones disuntas. or

de sintetizar esta idea.
G · ' n fue de, . fu d
ntal de racia
El proposito n ame
1 d de coue el "ingenio" era una facu ta
ue
mostrar q
.d d del ser humano q
nocimiento, una capao a d
cial de lascole permitía descubrir la ver~a ~ :no se circunssas. Según nuestro autor, el mge . rario, ni hay
cribe al ámbito de lo puramen~e "li~e go de ".,,~
,
"b 11 ,, y "vacio JUe
rque ver en el
un e O
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.
·
e
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,
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El concept:J.smo 1iteran0 '
dido la
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.
no se ha enten
mal comprendido porque
dd l"ngeniocomo
idea de Gracián sobre la faculta ~ ~cional; freoalgo diferente y opuesto a la facbulta to se encuen·
l" ' a strac t , La clásica
te a un concepto "raciona
""
. so" concre o.
.
tra el concepto mgemo .'
literario es efmvisión negativa del concepusmo

[ 54]

plificada inteligentemente por Alfonso Reyes:
"consiste el conceptismo en un abuso del ingenio,
que ya se manifiesta en retruécanos o en acertijos,
ya en imágenes rebuscadas, ya en el empleo inmoderado de la alegoría[ ... ] o ya, finalmente, en
el abuso de la antítesis, simetrías de la frase, combinaciones de palabras semejantes" ( Obras Completas, t. 111). Pero, según Hidalgo-Serna, se ha de
insistir en que para Gracián la función del lenguaje no se agota en lo estético. Gracián intenta
resaltar la "función dinámica" de la palabra. El
"método ingenioso" que genera el concepto, lejos de tener por objeto "confundir" o "maravillar",
busra el ordenamiento cognoscitivo de las relaciones entre los objetos con la ayuda de las "conceptuosas imágenes". Se trata de una perspectiva
diferente a la del interés cognoscitivo del lenguaje y el conocimiento racional, la cual ha determinado la evolución histórica de occidente y terminado por dar preeminencia a la filosofia racional,
la lógica deductiva y la ciencia, sobre la visión artística y espiritual del mundo, la retórica y la poe-

"correlación" y la "correspondencia" o "concordancia" son los nuevos conceptos básicos con que
la Agudeza... construirá su diferente "lógica del
ingenio". En la opinión de Emilio HidalgerSema,
"lo que Gracián sostiene en esta obra es, sobre
todo, un nuevo método de conocimiento, un
modo original e ingenioso de expresar la a/,etheia
[Verdad], que ha de ser desvelada merced a metáforas plásticas y conceptos figurativos. Conceptos,
metáforas e imágenes adquieren en Gracián una
significación filosófica". Un filósofo que se insertaría en esa línea de filósofos que se apartan del
pensamiento lógico y encuentran la verdad, lo
esencial de las cosas y de sí mismos, fuera de la
razón. Gracias a la facultad ingeniosa el hombre
engendra nuevos conocimientos y modos de comportamiento para configurar su vida y su propio
mundo según las necesidades y los deseos a los
que debe responder en cada situación histórica.
Los hombres se hacen personas, es decir "hombres" {salgo de la "cueva de mi nada", como dice
El Criticón) constatando relaciones y diferencias
sía.
entre las cosas con las que intentan conocerse a sí
El "concepto" graciano es distinto, capta y comismos y descifrar el mundo. A este conocimiennoce cosas distintas y, lo que hoy hemos llegado a
to
le es indispensable la "luz del ingenio", pero
comprender, que "revela" además "aspectos" de
sólo se cumple plenamente cuando se aplica en la
!ascosas que al otro tipo de concepto, el racional,
vida
práctica. Para Gracián el saber tiene una file están vedadas: la correspondencia y la relación
nalidad histórica y concreta, remedia una carenentre los objetos individuales y temporales. El ser
cia, y debe supeditarse al conocimiento de uno
humano es un ser curioso; pregunta y desea saber
mismo:
"comience por sí mismo el Discreto a sano por una duda racional, sino por la curiosidad,
ber, sabiéndose". Saber y vida, verdad y existenYes el ingenio el que lo lleva al saber, antes de
cia,
son ingredientes que no pueden ser separaninguna racionalización. En Gracián la curiosidad
dos. "Hay mucho que saber, y es poco el vivir", pero
desempeña una función filosófica, pues constitusegún Gracián "no se vive si no se sabe". En la Aguye el origen del asombro y la admiración, que a su
deza... (LVIII) dice: "Vívese con el entendimiento,
vez son componentes fundamentales del conociy tanto se vive cuanto se sabe". Estamos ya en el
miento. El ingenio, después de buscar y descubrir
terreno de una filosofía y ontología existencial.
las semejanzas y correspondencias que existen entre
"Como
parte -dice HidalgerSema- de la naturalas cosas, cristaliza en sus propios conceptos. En
leza y del mundo, el hombre debe proceder a anael segundo discurso de su Agudez.a y arte de ingenio,
lizar inductivamente su propia realidad. La bús?racián expone lo que él entiende por concepto:
Es [el concepto] un acto del entendimiento [in- queda de la verdad de sí mismo y del mundo constituye el punto de partida de su actividad ingenier
genio], que exprime la correspondencia que se
sa".
Gracián caracteriza a menudo el ingenio como
halla entre los objetos". A partir de esta determipenetrante, perspicaz, sutil e inventivo. Su prudennación significativa del concepto y de lo que
cia ingeniosa difiere de la moral racional y deduc?raci~n entiende por artificio conceptuoso, que
tiva,
abstracta y de perenne validez. La filosoffa
consiste en una primorosa concordancia, en una
moral de Gracián, por el contrario, es inductiva y
ílnnónica correlación entre dos o tres cognoscibles
está ligada en todo momento a una situación hisextremos", se nos muestra con mayor claridad el
tórica determinada. Presupone siempre el ingecontenido filosófico de su noción de verdad. La
nio y su análisis sutil de las circunstancias de la

------------------------------------[ 55]

�.d En esta filosofía graciana del ingenio pode:o:·encontrar la crítica a la in~apacidad y abstracción de todo pensamiento rac10nal.

II
Para entender un poco más de lo _anter~or qu;;~
de hablar de lo siguiente. Martm H~i~egg
ayu
,
1 s humanistas del Renacimiento y a
da la razon a o
.
b 1
Gracián aunque indirectamente, sm sa er o, p~r
' Ernesto Grass1,• d'iscipu
, 1O y secretano
, decirlo
b .
as1
·
.
a a descu nr
de Heidegger, durante vanos anos, v .
1 humanistas sostuvieron la tesis de la pre

~~~n~~cia
de la pala~ra p~ética ~obraef~:Ji~~~:
.
p
1· gemo la 1antasia, 1
raciona1• or e m

,

t

1

'
, ·
analó ·co
entiva y el pensamiento metafonco y
gi
vse conoce e1 mundo mucho más profundamente
, 1
1
ón Heidegger se remonto a os preque ~~n ar~: e~contró en Holderlin. La revel~sdooc:::pc~:~ción filosófica de Heidegger en. el stilo veinte fue comprend er que el pensamien
. o
g .
1de la tradición occidental no daba m poraciona
'al (el Ser) de la verdad
día dar cuenta de lo esenc1
,
d , ..
.
e lo ocultaba para OJide las cosas, pnmero porqu
ue obligado
camente al revelarlo, y segundo, ~o~q , lla' de
. estructuran0 podia ir mas
. a
.
Or Su ropia
P roPios límites que se impoma.
·
, Wittgenstem
ta Pero los entes
los p p
ifi , esto último en su Tractatus,
cosas, fabricada, irre~~• abstr~c . odemos acapaclaramente esp~c
importante (el significado
fluyen en su concrecion, no os p d
nto lo
afirmando que o ~as·da misma) quedaba fuera
rar. Así, para volver al origen, a~ F~n ame 1-c~nreal de las cosas, ª vi
.
odía ded
al onocimiento rea
Esencial, la Verda ' o
cd edirse de este tipü
d ! lenguaje (lógico-gramat.J.cal) y no se p
.
creto
de
los
entes,
hay
que
esp
, que el
e
.
lle ó a constatar que el origen
cir. Pero He~degger . g 1 1f ndamento del que
de pensar racional. Heidegger encontro ptual
del pensamiento raciona ' e u
. amente
ti as que la canee
lenguaie tenía otras a1terna v ,
1 palabra
,
oner por ser precis
::i
•
1' eneontro que a1 r el ser
par_tía y tend1a q~e s~!base que le daba su existendel discurso
rac10na
rac1onal-de ucuvo,
.
De tal manera
poética estaba más capacitada p::;::e:ntonces
ia no era ni podía ser raciona1.
,
esencial de ~as cosas. Nosaen~:~a filosofía, el tipü
e '
el origen de lo racional, su causa, esta lo
que en
• 1 puede excon que Heidegger afirm q
'd tal (que co.
.
1 El pensamiento raciona no
irraciona.
. al OCCl en
di
de pensamiento tra cion
' ticos) ha
su propio origen.
,
l.
,
on los presocra
1aton,
p icar
, . 1 de los presocramienza
con
P
no
c
nclusión
El mito y la palabra poeuca, a
,
,
ha llegado a su co
,
tenido su epoca, pero_
el roblemanosera
.
lo habían señalado; al advenir el logos-razon;
p
·en•o
fin al. Ahora' segu'n Heidegger,
ucos, . ,
cultó El Ser se reveló y se oculto
.,
1 ensami ' ,
se olVIdo, se lo O
·
ahí esta el Ser,
lo que existe y su relac1on con e p
median1 entes· todos los entes son,
ta
por
su
ser
,..;oinatratando de dar una respues
en os , . 1Ser;i .Podemos llegar a conocerlo,
. al · el proceso v,.b.
pero ¿que es e
. c.
or el mismo proceso de
te una inferencia rac1on 'smo
e revela o
a definirlo? No. Y eSto P
· di·VI·dualiza
ria
de
cómo
y
dónde
el
ser
de
lo
qu:e~:e
la pala. .
1que la mente m
'
aparece. Se trata de un problem~, Esta pierde
conocimiln~o c~: ;eneralidad y clasificación. Por
K
abstrae Y e ne . . ,
es este tipo de pensabra racional no pued e dar soluoon.tafísica rrau.
su misma const.1tuc1on, pu
. d
b de las
así la primacía que le otorgaba la me
miento recorta Y ofrece una rrura a po re

lC?

[ 56]

cional para el conocimiento. La palabra poética y
metafórica, por el contrario, es la que se muestra
como más capaz de acceder a lo primigenio. Otro
lenguaje, un modelo distinto de pensar; "pensadores" y poetas, para Heidegger, los "guardianes
del Ser", serán los que nos pueden conducir; videntes y profetas, quienes ven y dicen, con sus palabras oraculares, contradictorias, no-racionales,
las cuales hay que interpretar, acaso sólo accediendo también a ese mismo nivel de videncia. Pero la
tragedia la señaló un poeta niño: vivimos en tiempos de penuria. Cuando el poeta-vidente deja de
ver, debe callar, como Rimbaud. Esta cuestión es
decisiva: sólo mediante la palabra la cosa revela su
significado. Ninguna cosa puede ser donde falta la
palal,ra. Sí, ¿pero la palabra dice la esencia de la
cosa? Heidegger llamó al poeta a la misión de liberar al lenguaje de su estructura lógico-gramatical en la que la metafísica la ha aherrojado. Constató, ya lo dijimos, que si se quería ir al fondo se
descubriría que no se lo podía hacer por el mismo proceder de relacionar lógicamente a la cosa
yel pensamiento (verdad lógica, adaequatio), sino
que se debería descubrir la cosa en su aparición
histórica, temporal, en el lenguaje, y por la revelación en cada caso de un mundo diferente. Un
mundo de "relaciones", "correspondencias" y circunstancias que sí sabe ver la palabra poética por
su metaforicidad.
Este aspecto de teorizar sobre la palabra poética, sobre las posibilidades y características del lenguaje poético como una nueva forma de conocimiento, que fue el principal objetivo de los humanistas del Renacimiento, fue ignorado por casi
todos los estudiosos (Cassirer, Mondolfo, Burckhardt, Curtius, Kristeller) y le negaron a los humanistas la relevancia filosófica que se merecían.
De hecho han transmitido una mala comprensión
~el Humanismo de la que todos padecemos. Clasificaron históricamente al Humanismo despectivamente como una época pre-racional, pre-moderna, dedicada al cultivo de las buenas letras y al
supuesto redescubrimiento del hombre y sus valores inmanentes. Heidegger polemizó repetidamente contra esto considerándolo como un
ª?tropomorfismo ingenuo que aplica la vara decimonónica del progreso a todo tiempo pasado.
Pero en la verdadera línea del Humanismo se
encuentra una profundización de la retórica como
filosofía y un intento de ofrecer (contra el aristo-

telismo escolástico) una nueva luz para la comprensión del ser humano y su mundo, acaso más
eficaz desde el punto de vista humano, por no
decir espiritual, y hoy necesitado. Y no como los
residuos que fue dejando el saber científico de la
modernidad. Aquí se encuentra Vico contra Descartes, Silesius contra Leibniz. Y ahora, con el
mayor requerimiento de atención, podemos comprender el significado de la obra del jesuita
Baltasar Gracián.

III
¿Por qué no ejemplificar ahora la acción poética,
lo que nos dice su palabra? Pongamos un ejemplo
de Góngora analizado por Gracián. Estemos en
desacuerdo con el Neoclasicismo, quien rechazó
a ambos como modelos de decadencia literaria.
Tengamos presente que es el ingenio el que es
capaz de establecer las relaciones más sutiles y lejanas de los objetos a través de imágenes. El ingenio tiene su lógica, una lógica distinta a la lógica
aristotélica. La lógica del ingenio consiste en un
método que respeta la relatividad y la concreción
ontológica de los entes, descubre sus correspondencias y analogías. Es una lógica de las relaciones y correspondencias. El ingenio configura la
verdad en el concepto porque revela dichas correspondencias y relaciones. El soneto de Góngora: Vana Rosa:

[ 57]

Ayer naciste, y morirás mañana;
para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
para vivir tan poco, estás lucida,
y para nada ser, estás lozana.
Si tu hermosura te engañó más vana,
bien presto la verás desvanecida,
parque en esa hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.
Cuando te corte la robusta mano,
ky de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.
No salgas, que te aguarda algún tirano
dilata tu nacer para tu vida,
que anticipas tu ser para tu muerte.

�ca, ni otorga un valor, ni designa una utilidad, con¿Cuál es la verdad de la rosa? Y podemos pretempla sin para qué, y por ello deja en libertad que
guntar: ¿qué "visión" del ingenioso poeta se nos
1as cosas sean. Y ese "ver", ¿no es "comprender"
descubre? Antes que nada, que la verdad y la hermás? ¿Es posible reducir el saber a definiciones?
mosura de la rosa nacen, existen y fenecen en reGracián y Góngora dicen que no. El problema
lación con los objetos singulares que forman su
fundamental que aquí se plantea es si hay otro
"entorno" y su circunstancia existencial. Se muesmodo de comprender-conocer las cosas que no
tra la frágil vanidad de la rosa. Breve existencia y
sea el racional.
hermosura. Hay desacuerdo y antagonismo entre
Y en la retórica graciana se nos descubren colos objetos: "Ayer naciste, y morirás mañana". El
sas que las definiciones de la lógica aristotélica no
poeta ingenioso introduce estas disonancias para
ofrece, se nos muestra plásticamente el objeto ,
captar la verdad del objeto; el poeta usa esa lógisu circunstancia. Se muestra un "ser-con-las-cosai.
ca. La expresión poética es un modo filosófico de
Ni una fuente ni la rosa aparecen como objetos
"hacer conceptos", para aprehender simultáneaaislados del conocimiento del poeta. El contexto no
mente lo verdadero y lo bello. Filosofía y estética,
puede ser captado por la ratio ni inferido lógicafilosofía e instrucción: a la hermosura de la rosa
mente. En los conceptos ingeniosos no se establecontrapone Góngora la muerte que la amenaza.
ce el vínculo de unión entre sujeto y predicado
¿Con qué fin? Pero la rosa no es un objeto aislapor medio de una equivalencia o adaequatio raciodo. ¿Qué objeto tienen los objetos sin el hombre?
nal, sino a través de las relaciones de semejanzas o
¿Acaso son posibles los objetos en una palabradesemejanzas singulares y concretas aprehendidas
idea-abstracta sin el que instaura el Ser en la palamediante la visión ingeniosa de las correspondenbra? ¿Si además el hombre sólo existe porque hacias que hace posible la traducción (translatio) que
bla? Góngora indica también la relación entre la
efectúa la metáfora, en donde se reúne yse expresa
rosa y el hombre. Y especialmente la mujer, pero
lo relativo e individual. La metáfora y la imagen
en otra correspondencia. Mundo de relaciones.
ingeniosa captan y dicen y hacen presente, en op~
Se señala la posibilidad de conocer lo que vincula
nión de Gracián, todo cuanto tiene que ver con la
a la res entre sí. La corta vida y el fenecer de la rosa
esencia individual de las cosas. Así, el ingenio apreno dependen únicamente de su condición natuhende lo que escapa a la razón. Tal parece ser el
ral. Su hermosura atrae la curiosidad y atención
caso.
del hombre, y es ella la que puede acelerar su proYcon todo, aparte de todo, la lectura de Agudtpia muerte. Se la puede cortar y llevársela. Una
za y arte de ingenio, de Gracián, por los ejemplos
correlación mutua: el nacer presupone en sí misque cita, por los análisis y su bello estilo, es un
mo un contraste real: el morir. Comenzar su ser
gran placer.
(nuestro ser), la vida, significa para la rosa (para
nosotros) advenir a su no-ser, su muerte (nuestra
PosoATA: Las anteriores notas fueron provocadas
muerte).
por la relectura de las obras de Gracián en la nueSi definiéramos racionalmente la rosa al modo
va edición de la "Biblioteca de Literatura Univer·
como Aristóteles afirma que "el hombre es un
sal" de la Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 2001:
animal racional", tendríamos que decir que "la
Baltasar Gracián, Obras Comp!,etas. El héroe, EL Polítirosa es una planta dicotiledónea". Y, ¿qué decimos
co, El Discreto, Oráculo manual y arte de prutJtncia.
con esto? "Plantas" hay muchas, incluso hay tres
Agudeza y arte de ingenio, El Criticón, El Comulg~
mil clases de rosas. ¿Y? Es una aseveración abstracta
rio. Introducción de Aurora Egido, edición de LUIS
expresada de modo universal por el genus proximus
Sánchez Laílla, 1,710 pp. Empastado. Muy re~~
y la differentia specifica. Pero, ¿cuál es la esencia de
mendable cuando ha estado tanto tiempo Gract~
la rosa, cómo construir un concepto verdadero?
agotado. Pero digamos que no es una edición~~
¿Qué método o lenguaje puede captarlo? ¿Nos
tica, y en algunas partes difiere de la edición cla.9"
dice más Silesius con su "la rosa es sin por qué",
ca de Arturo del Hoyo, y de las particulares de !al
"florece porque florece" o Leibniz para quien
ediciones de la Editorial Cátedra.
"nada es sin razón"? La contemplación no clasifi-

[ 58]

Cine,
televisión
y otros
••
espe11smos
Roberto Escamilla

XXXIX Muestra
Internacional de Cine
CoMo ES YA CASI UN

·

a Monte
HABITO, a mediados de mayo lle ó
de e· rrey la segunda edición de la Muestra 'am~al
mematografia
.
nal El I
que orgamza la Cineteca Nacio. ector recordará
agrupaba m, d .
que este evento que antes
se partio' e das e vemte películas de una sola tirada
n os para hac 1 '
vos hábitos d .d
er a mas accesible a los nuebitantes de !aes vth a y de consumo filmico de los ha· dades mexicanas: el DF G ad ora. tres grandes cm
E · ' ua alaJara y Monterrey.
n esta ocasión c
instaló la e·
' orno ha ocurrido desde que se
meteca en Nuev Le,
nuestra ciud d I
o on, se estrenaron en
reseña en M,ª . os catorce film es que contempla esta
en dos . ~x1co. Justo es decirlo: la muestra corre
.
c1rcmtos y se exhib h
,
CJUdades del ,
e oy en mas de veinte
nal complet p;,s: aunq~e no con el programa origise está des o. enal del mterés que por el buen cine
pertando gra · ¡
.
de cultura e 1. ' . c1as a trabajo de los centros
Para
n e mtenor de la república.
sorpresa
duos yde los am de much?s, de los espectadores asíantes del eme, la asistencia a la mues-

traen Monterrey fue menor al
que la selección presentad
a de otro~ anos. Aun,
a no era tan unp
s1 era una buena muestra d
actante,
hoy en el mundo
e _lo que se está haciendo
.
entero, sabiendo q ¡O ,
difícil de la produce·, .
. ue mas raro y
1
ion mternac1onal se reser
e Foro Internacional de e·mematografí
va para
rece en esta zona ali '
.
a, que apaa por septiembre.
De las catorce pel - 1
,
tres fueron muy atra I~u as, ~n terminos de calidad,
cttvas: Tierra de d ·
se inauguró el festival· El h nlm na ze, con la que
gran trabaio de los h '
01
e que no estuvo, otro
• •
:.i
ermanos Coen r
d
vteJa y querida línea; y el filme es afto~gresan o a su
excelente recreación histórica p . . Juana la Loca,
casi leyenda u • al
Yespmtual de una ya
mvers O tras tres fu
das, pero para úbr · ,
eron espléndide ment.
p ~cos mas especializados: Tiempo
un .zr, una nueva mcursión de Laurent Cantet en
umverso pocas veces tocad
.
ción: el mundo del traba·o· B o por ~l eme de ficenormes resonancias es;étic;m tra~ª!º• un filme de
no juego de las
.
Y poht1cas en el eteros h
re1ac1ones de poder al interior de los
grup
.
atmó fi umanos·, y un brutal descendtmiento
en la
d s era grotesca, pero común, de la vida privada
e una gran mayoría d l
la Europa del bº
e os normales habitantes de
tes so
. 1enestar·.Días deperros. Ydos excelenrpresas. una muy divertida la dul , .
ro serfamosa, que incide sin sañ~ en !osee sattra_ Quiede percepción televisiva de la real.
mecamsmos
seres del siglo XXI está
.
idad en la que los
cab
.
n ya mmersos; y Bicho de siete
eros,
por
sus
mtenciones
de denuncia.
. Otras
d ·
ucc1ones las acompañaron, una chil
~ronamita, ubicadas tr
,
. ena, otra vietAll .
en e 1a mas reciente de Wood
en. El beso del escarpión y las dos 'Jti
h
y
nuestro cine nacional
. u_ mas echas por
dad U , 1 .
, con asptrac1ones a ser de cali. n u timo filme, el checo El amor
.
odio, resultó más afortunado. ,
en tiempos de
Veámoslas con cierta atención ya
1
ellas d . .
' que a gunas de
sino fnºl ran exh1bi~e no sólo en los cines de arte;
.
as salas dedicadas al cine de calid d
tienen algunos de los
a que sos. . grandes complejos cinematográfi
. cadenas comerciales de
cine1cos que ausp1c1an vanas
cinéfil¿u: parecen, con_ enorme beneplácito del
' guantar todavta con t
. .
interior del país.
es e matenal en el

Tierra de nadie
Director·. Danis. Tanovtc
• (Eslovenia-lnglaterra-Béloica-I talia-Francia, 2001)
o·
Tierra de nadie marca e¡ debut en el cine del . .
ta y c·
b •
gu1omsmeasta osmo Danis Tanovic· La ongmalidad
. . .

[ 59]

�de su trabajo le hizo acreedor a un premio por el
guión en Cannes y al Óscar a la mejor película extranjera en los Óscares pasados. Originalidad no sólo
por el tratamiento de la historia, sino por el acento
de humor negro que preside la obra. Estamos en
1993, en el territorio de nadie, entre la milicia serbia
y la bosnia, donde dos soldados de ambos bandos
han llegado por error. Uno más está ahí, un bosnio
dado por muerto; y que no lo está, tendido, en una
vieja trampa, sobre una mina lista a activarse al menor movimiento del supuesto cadáver. La situación
los acerca a ambos, y los aleja cuando aparecen las
rivalidades étnicas; mientras la ONU y la 1V noticiosa internacional hacen su agosto, mediando yjugando casi con el singular reality show. Visión áspera y
crítica de un trágico conflicto, observado a través de
un drama irrelevante en la brutal dimensión de la
guerra fratricida, más angustiosa todavía por sus desesperados acentos humorísticos. Un gran filme, parábola de un siglo por venir, al parecer sujeto a terri-

nos, enfrentamiento entre generaciones al estallar
los conflictos laborales en una fábrica, en países de
alta conciencia social, como Francia, nos ofrece ahora en Tiempo de mentir, un análisis profundo de lo
que significa, en un mundo de alta especialización,.
poco trabajo efectivo, el quedarse sin empleo ftjo.
Vincent, de clase media alta, tiene que fingir ante su
familia y por su misma familia, en principio, una
posición inventada al quedarse en el aire y perder
tanto su dignidad como, después, y poco a poco, su
lucidez mental y moral, en medio de un progreso
desafiante. Inspirada en hechos reales, Cantet ha
hecho una fina disección que resulta sorprendente,
sobre todo por la espléndida actuación de Aurelien
Recoing como Vincent y también de Serge Livrozet,
dedicado, no queda de otra, a las tareas de corrupción que surgen como respuesta productiva a la desocupación, al empleo de los tiempos -&lt;:orno anota
el útulo en francés-, de esas ocho horas diarias, que
bien o mal pagadas, libramos día con día.

bles conflictos religiosos.

El hombre que no estuvo

Tiempo de mentir
Director: Laurent Cantet (Francia, 2001)
Casi todos los territorios humanos han sido tocados,
y siguen siendo tocados, por el cine de ficción. Del
amor a la aventura, del deseo a la violencia; no hay
historia que no haya sido sometida a la mirada fílmica. Un espacio, sin embargo, ha sido siempre ignorado o soslayado como mero entorno
escenográfico, salvo en el cine documental. Un territorio donde todos los espectadores, y la mayoría
de los seres humanos, pasamos mínimo y de manera
cotidiana, de lunes a viernes, si nos va bien, ocho o
más horas diarias: el trabajo.
Laurent Cantet, de quien vimos Recursos huma-

Director: Joel Coen (Estados Unidos, 2001)
Ed Crane, un hombre tan gris que a nadie llamaría
la atención, salvo cuando viste su uniforme de peluquero, escribe desde la prisión y para una revista sensacionalista sus memorias finales. Gracias a esta confesión, el espectador se interna en la historia de un
hombre que ideó un chantaje que al parecer lo haría rico, pero que en definitiva jamás funcionó. Yno
sólo eso: conduce al pobre a una serie de situaciones tan paradójicas como la acusación por asesinato
de su infiel esposa, interpretada de manera
por la gran Frances McDormand, y su ulterior sUJOdio. Estamos en los cuarenta en un pequeño pueblo
de California observado con una fotografía suma-

[ 60]

ún!~

mente estilizada, heredera directa d e 1 universo
.
grá
fico de 1os filmes noirs del c1·ne negro amencan
.
toda su mitología de f
o, con
•
racaso Y abatimiento
Eseemficada en forma mu 1
·
negro y llena de citas
. y e egante en blanco y
.. ,
y alusiones a los personajes del
~eJo genero, Joel y Ethan Coen nos ofre
impresionante marco visual
d
cen, en el
R
.
crea o por el fotó~f.
oger Deakins, un filme espléndºd .
5«uO
ción de ton
.
1 o, con una narrao menor, siempre menor llena de . .
mo y fa ta ,
'
cm1sbocad nd sia, e~tr~ locas pueblerinas y lolitas desas e provmc1a que
,
ble dº '
no sostendna su impeca1seno
y
concepción
dram
,
.
.
• , .
anca sm la prese ·
casi anomma y casi muda, de Billy Bob Thorntonc1a,
n.

~uen trabajo
Directora·· c1a·ire Dems
. (Francia 1999)
Adaptada libremente del B ·u '
centrándose en e 1 .
t y Budd, de Melville y
xc us1va en la figu d 1
~• no del protagonista de la n
~, e ~tag_onisdirectora CI · D .
arracion hterana, la
aire ems en lí
maestros del c·
f '
nea con los grandes
me rancés' en especial
· Bresson y
Godard h
, a creado un bell fil
,isuaI cas1· as , .
o me de una pureza
cet1ca enfo
d
.,
luchas de d
'
can su atenc1on hacia las
de seres himº er que surgen entre cualquier grupo
anos cuando al .
su lugarJ·e ,
.
guien es desplazado de
rarqmco· e
.
pos encerrado 1 , n particular, en aquellos grus, a a manera deJ
Ge
sus connota .
ean net, pero sin
ciones en
•
.
El sargento Galou'
es~ac10~ afectivos limitados.
queño gru d P _es el Jefe inmediato de un pe,
po e le01on · f
en Africa O .
o· arios ranceses acantonados
nental E tr -1
dante Forestier h~ n e ~ y su superior, el Comanción de subo d.' ~-una mtensa y respetuosa relaUega un n r mac1on y fidelidad militar. Hasta que
venirá pouevo recluta, el joven Sentain, que se con. , r su trabaio
. . . .
favonto del 'efe
:i
y entrega dtsciplmana, en el
J . El maduro sargento se enfrentará

°

al joven soldado, en un comb
intensos tonos horno , . ate personal y físico de
deslumbrantes ejercic::~::o~::aunu:lme lleno d~
cula un aliento de hall t . .
_q dan a la pehe mm1mahsta e
d
una precisión estética
.
, apta o con
Agnés Godard F . casi perfecta por la fotógrafa
de Marsella d . dascmlante y seductor, el relato parte
, on e e sargento ha qued d
..
después de su salida del batall ,
1 a ~ e~hado
on Y ee su d1ano.

La fiebre del loco
Director: Andrés Wood (Chile-Es •
, .
El escenario estaba
pana-Mexico, 2001)
selváti
completo en todo su esplendor
co, tanto en los hombres como en 1
lo pronto, la clave del asunto: la p:s~:t~:;~
e un molusco en peligro de extin . ,
captura se
.
c1on, cuya
perrmte sólo unos días cada año U
1usco llamado "El Loco"
.
. n mo. .
muy apre-c1ado por lo ·
poneses VIeJos, situados a 17,000 km d h ,
s Jadones afrodisíacos. Unos días cada s. e a i, por sus

~:apr

pue?lo y sus familias se dedican a la:~~~en ~~nde b-el
manna de
cc10n su
d
y,
paso, enloquecen con una actividad
. lesesperada, que reúne tanto a los habitantes de la
1s a como a u na f;auna de prostitutas y vendedores
ambulantes. Una fauna controlada de
por u
manera total
n cura que es también el alcalde e
de la estación de radio de la isla
d y, ncargado
las radionovelas que e'I m·
···Yª. emas, actor de
1smo escribe y tra
·
Dos pillos, Canuto y Jorge arman
nsm1te.
dulen
1
•,
'
un enredo f rauchilen: ~~;~c1: se pr:cipita en esta película del
.
s ood, situada en un desenfadad
nucrocosmos
.
o
.
, pero nada dispara
el alborotad
rroqmsmo de la situación planteada.
o ba-

[ 61]

�puestas en cámara más desangeladas y chatas como
no se veían desde hacía muchísimos años en el cine
nuestro, incluyendo el de las ficheras. Pobre Otilia,
a la mancha de su rostro se le suma un cuerpo tan
bofo y poco erótico como la figura aséptica del ladrón romántico y la visión de la época que enmarca
las relaciones descritas: la siempre rica y poco observada lucha religiosa de México en los años veinte.
¿Dónde ha quedado aquella Intimidad, de la Rotberg?

Días perros
En p"leno verano

.

Director: Tran Anh Hung (Vietnam-Franc1a-Alemanía, 2000)
l la última obra de Tran Anh Gung,
Melosa y sensu~ '
El perfume de la papaya verde, se
creador de la celebre
sus confidencias ínticentra sobre -~esd~~~:::i~:la muerte de la madre,
mas con ocasion
ida especial.
l b
verano con una com
que se ce e ra en
. s hablan preparan
En medio del calor, las muJe::a mient;as desfilan
los alimentos, comen a su man r 'Escuchan música,
n hermano meno .
.
sus esposos Yu
, ~
d fidelidad e infideh.
en una atmos1era e
ddodrmi::de con la naturaleza de sus simpat~as y la
a 'a
, .
d na de ellas. Mientras
bella presencia flsica de ca a u
,
d
sale el sol o llueve, la dulce fotograf1a se suce e.

. - en estrella, un auténtica
tirá a la nma
. estrella, de
de manera
una noche en la TV· El cineasta transita
,
,
de
la
television
de
espectacumable por el mund o
. 'd
ªl . y nos vuelve a d eclf,
• de forma simple
. y d1vert1 .a,
os,
b t do el mundo: cualquiera, ¡cualqmelo que sa e o
d
'
U hasta presidente e su pa1s,
r~!,_ pue~:::s
;:motores de la imagen :lecs1 tiene
na inmensa mayona es
trónica, imagen que_ para u
la verdad. La pelí, 1 ,.
y emooonante que
mas eg1uma
,
·na trama una sospecha
cula confirma, via su seno. .
,
profunda de lo que ahora VIvimos.

e:~:s

Otilia Rauda

.
. Dan Rotberg (México, 2001)
Director.
d r no puer
la mexicana, el especta o
.
Al ver esta pe icu
. .ones del cine naCJO. d admirar las rea1izao
de dejar e
,
d
,, en particular los
d "Epoca e oro ,
.
11
nal en su ama ª
G ld , su máxl·
.
•
·
d
Roberto
ava
on,
Quiero ser famosa
, (Bélgica-Francia- trabajos dmgt os por
ocasiones tan
Director: Dominique Deruddere
mo artífice. Melodra1?asd' e~ramática que sólo
Holanda, 2000)
. de un cineasta belga con
desorbitados y faltos de enJun ia
' dispues, ica con actores
Una estupenda com~d1a
·mera En Quiero ser
una puesta en escena energ , l
apeles hacían
. .
.
s descomuna es p
,
una carrera in~er~ac1on~ed::;adre ~abajador en
tos a viVIr en se~10 su
. . Rauda, película cuyo
famosa, las asplfao?nes
mpositor de melodías
creíbles y resplíables. Otilia
.os que el Instii:'brica de vidnera: ser co
una ia
- os de su hija estudiante de preguión ganó uno de los cuatro _Pre;:~º apoyo para
populares; y los suen
b' , de música comertuto Sundance otorga cada ano d' tinto No im.
cantante tam ien
· es algo muy is
·
paratona: ser
d
tra en juego una caja
proyectos de trabªJº,
· ·nal de tres
cial, se precipitan cu~n o ;;presente en todos los
Porta si la versión exhibida no es la onlgic1·erre de la
t idiota y ahora s1emp
d
. 'd o no con e
horas o si el final como e
l mo majesan es
en los deseos y aspiraciones e
hogares del mun~~:
. el adre tiene talento o
novel~ adaptada; Otilia Raud~ es ~npia;os del cine
muchos: la telev1S1on. N1
su anhelo, ni ella la
tuoso, con los planos secue~cta ~asunos personajes
habilidades para hacer cdumlp lfnte gorda) que como
contemporáneo, con una h1stona y
uno no deja
(es una a o esce
1
vozye cuerpo
. 'dades El despido del
elementales
y
faltos
de
garra,
q~e
d l pasado.
tan
·
estas acUVI
·
h' triómcos e
mínimo requieren
d
.dea se vuelven realide recordar a los figurones is
der la u-arna
padre y la fuerza loca e una l dre su amigo de
·
paz
de
enten
La directora del filme, mea
ntarlocon
dad cuando, casi por azar,belll~ªcan~nte de moda.
. . al de Galindo, de ubicarlo y de prese
de la.1
.
uestran a una e
ongin
, .
dereza una
la
mínima
cordura
escemca,
en
siempre sec .. ,
d 'do chantaje y converEso les perm1ura una agra ec1

f

[ 62]

Director: Ulrich Seidl (Austria, 2001)
La canícula está pegando con furia. En un moderno
suburbio de la Viena actual, habitan seres comunes
y corrientes de la Europa acomodada, en casas de
dos pisos y un buen jardín propio. Seres de clase
media alta que han logrado un domicilio independiente, algo muy difícil en el viejo continente, y gozan de un ingreso medio o alto o de un programa
dejubilación. Entre ellos están un vendedor de alarmas, el Sr. Hruby, que persigue a un destructor serial
de automóviles; Claudia, ex reina de belleza, que
sostiene una pavorosa relación con un novio demasiado violento; una maestra masoquista que le encanta jugar y envolverse en un ménage atrois con un
criminal, Wickerl, y su torpe cómplice Lucky; el Griego ysu feroz mujer, que no se hablan, aunque vivan
juntos, desde que murió su hija, trauma que volvió a
la esposa adúltera serial en el mismo domicilio familiar; y un jubilado, de enorme peso, que se prepara a
celebrar sus bodas de oro con alguien que no es su
esposa, ya que la suya murió hace muchos años. Y
sirviendo entre ellos de lazo de unión ffimica, Anna,
una chica mayor que vive pidiendo aventones hacia
los mismos lados, tan sólo para volver locos a sus
patrones, recitándoles los primeros lugares de cualquier cosa, alguna lista de éxitos, o cantándoles
jingles. El calor exuda lo peor del cuerpo humano:
s~dores que bañan su piel, e invitan a sus propietanos a descender en lo más miserable y puerco de sus
conductas. La aberración que muchos seres acusan
tras la privacidad de sus puertas, si no ocurre algún
~tercado que las vomite en la prensa. Ulrich Seidl,
director de gran prestigio por sus documentales sobre comportamientos curiosos, ofrece en Días perros
un trabajo sensacional sobre actos diarios, miserables Ygrotescos que producen asco y pena, envuelto
en el rodaje entre actores y seres reales, filmando en
Super 16 con cámaras "super" ligeras, para liberarse

de cualquier incomodidad y ofrecemos un enorme
testimonio de lo que cualquier persona puede ser, o
desea, tras de su habitual cara. Filme golpeador, Seidl
condiciona también a un fascinado testigo: el espectador, a punto de explotar por penetrar en lo que se
oculta detrás de cada ser humano, sin que por ello
se conviertan en criminales o asesinos, o les impida
asistir a la Iglesia los domingos. No por algo, Días
perros obtuvo el Gran Premio del Jurado en el pasado festival de Venecia. Un gran triunfo para un cine
epidérmico y visceral.

El beso del escorpión
Director: Woody Allen (Estados Unidos, 2001)
Una vez más en los cuarenta, pero ahora de la mano
de Woody Allen, un envejecido Woody Allen, para
quien los enredos amorosos, aunque sean provocados por la habilidad de un malévolo hipnotizador,
no resultan ya tan atractivos para el cinéfilo. Los chistes verbales continúan, así como las notas al pie del
fotograma del cine del pasado, del cine negro y romántico de esa época, pero ya no son tan entretenidos para un público devoto, aquel que sigue amando aún a Woody Allen, a pesar de sus conflictos personales. El público al que se acercó por primera vez
saliendo de Manhattan, en el pasado Festival de
Cannes. C.W. Briggs es un investigador de seguros
que resuelve sus casos colocándose en la mente del
ladrón. La experta en eficiencia, Betty Ann, no cree
en esas técnicas y decide cambiar las tácticas en el
negocio de su amante. En una fiesta un mago los
duerme y los obliga a: uno) robar lo que el propio
Briggs ha asegurado; y dos) a provocar en Betty Ann
una desusada furia amorosa por Briggs. La música
de siempre vuelve a tocar, pero ni la mención de las
dos palabras claves: "Madagascar" y "Constantinopla", logran darle más vida a un filme lento y poco
sugerente, a pesar de su tono humorístico. Quizás
Woody necesite, ahora sí con urgencia, un nuevo
Woody como actor.

Cuento de hadas para dormir cocodrilos
Director: Ignacio Ortiz (México, 2000)
Ignacio Ortiz, uno de los contados cineastas autorales
de nuestro cine de hoy, ha vuelto a los confines de
su imaginación y nos ofrece con Cuento de hadas para
dormir cocodriws una visión, no demasiado lograda,
de la historia de este país, en función de la existen-

[ 63]

�cia de una sola familia, maldita porque un antepasado miró un coyote a los ojos. El resultado: padecer
de insomnio permanente en cada generación. Después de haber alcanzado la espléndida La orilla de la
tierra, Ortiz regresa a los mismos escenarios desolados y en un juego demasiado rulfiano nos cuenta lo
que le ocurre a Arcángel, que nunca ha podido dormir, al recibir un mensaje de que su padre está muy
enfermo. acompañado de su hijo regresa a su pueblo natal, solo para enfrentarse a un mundo de fantasmas; y ver desfilar, en la figura de un único soldado, la historia de México, desde las guerras de Reforma hasta la época actual, pasando por la intervención francesa, la Revolución y la emigración a
Estados Unidos a partir de los años cincuenta. El filme es demasiado ambicioso y peca de un entorno
intelectual que no se corresponde con la pobreza
de las imágenes y del magro presupuesto del filme.
Sin embargo, merece verse, a pesar de la distancia
emotiva que impone Ortiz a su trabajo.

El amor en tiempos de odio
Director: Jan Hrebejk (República Checa, 2000)
Una curiosa comedia en tiempos de odio, bien enderezada y planteada, que transcurre en un pequeño pueblo checo que sufre los embates de la persecución nazi. Unos, como el amigo de la pareja central de la película, la formada por Marie yJosef Cizek,
se van con el enemigo; el recortado bigote de Horst
señala su enorme devoción por el Führer; y otros,
como David, un judío rico, deben marcharse con su
familia a un campo de concentración para después
aparecer escapado pidiendo asilo a los dos. Ahí se
inician las peripecias del matrimonio, que terminarán con un hijo inimaginado, ya que el marido es
estéril. Pesan sobre la película, y la arruinan en definitiva, una serie de movimientos en cámara lenta que
aparecen de vez en cuando en edición digital, en
una historia con acentos cómicos, sí, pero dentro de
un entorno demasiado realista para estaS truculencias
ópticas. La vida nunca fue bella en estos miserables
años de infortunio racial.

Bicho de siete cabezas

Juana la Loca
Directora: Laís Bodanzky (Brasil, 2001)
Director: Vicente Aranda (España-Italia-Portugal.
Basada en el libro Canto dos malditos, del novelista
2001)
Austregesilo Carrano, donde el ahora activista desVicente Aranda, director español con una enorme
cribe su terrible experiencia de haber estado intercarrera en temas de todos los días, tanto del pasado
nado en un sanatorio mental sin padecer ninguna
franquista como de la España actual, regresa al pasainestabilidad, salvo los desordenes normales de la
do medieval, al siglo XV, para contar una de las hisjuventud; el filme de la brasileña Laís Bodanzky es
torias más celebradas en el cine hispánico y en la
tanto un análisis de la situación de los enfermos aloliteratura amorosa: la de la ReinaJuana, enamorada
jados en las instalaciones psiquiátricas de su país,
sin remedio del flamenco Felipe, que luego sería
como de los choques de generación entre un padre
conocido como Felipe el Hermoso. Aranda se cen·
incomprensivo y su hijo. Neto es un chico como cualtra en el contexto humano, y a pesar de la riquez.a
quier otro, más guapo que los demás, pero común y
con que se ha montado la producción, espléndida}·
corriente, que se enfrenta casi de manera permacuidada en todos sus detalles, tanto en escenarios
nente con su progenitor. En un descuido es encecomo en vestuario e incluso repleta de gozosas inrrado por su padre, al descubrirle un cigarro de
terpretaciones, descuida un poco la parte política
marihuana, en una institución que requiere de enque, vista desde estos años, parece haber sido una
fermos para seguir recibiendo los apoyos y subsidios
influencia clave en el internamiento de la Reina Y
del gobierno. A partir de ahí el joven terminará, a
en su posterior calvario como Juana la Loca. Eso no
base de e/,ectroshocksy encierros, ahora sí alterado. La
resta ninguno de los méritos de la escrupulosa pueslocura será su estado cotidiano hasta ser rescatado
ta en escena de un filme bien llevado, riguroso Yprepor su madre. Bicho de siete cabezas recrea con justicia
ciso. Aranda no ha exagerado ni el acento dramátieste descenso a los infiernos; pero cae, por desgraco ni mucho menos el ambiente cortesano, que Po'
cia, en muchos de los clichés de estos territorios muy
drían haber dirigido la historia hacia lados más artiexplotados por el cine. Aun así, con la ayuda de vaficiosos y da con Juana la Loca un buen cierre pan
rios actores y su experiencia en el campo, gracias a
una muestra de enorme interés.
la investigación para un documental de otro director, el filme de la Bodanzky se sostiene.

[ 64]

Radio
Vanessa Herrera

Cu~do la radio llega, el público em~'.eza a desarrollar una nueva. ,habilidad auditiva·· la concentrac'.on en los mensajes orales que provienen de un aparato eléctrico y ya
no de los labios del próiun'
0 ,. es por
;i
esto que especialistas en radio
como la española Sara Martínez
p~eguntan ¿hasta qué punto este fe?omeno redujo la comunicación
mterpersonal? o ¿hasta ué
la amplió?
q punto

. La aceptación de la radio es
abierta y cabªJ· Los meXJcanos
.
ta
orgullosos de su confianza e'n
palabra empeñada, le confirieron
un valor smgu
·
lar a la que se emitía
por el aparato. So-bre todo, quizá,
p~rque era una expresión que lo
mismo reflejaba el habla popular
que una locución profesional destacada, tanto por las voces como
u RADIO
EN MÉXICO empezó su " ., "
re
por la dicción. Era entonces una
\'O1ueton en la década de losvemte.
.
transmisión que invitaba a la com~te fenómeno tecnológico modifiplacencia, como un aula del aire o
co,. e~ aquellos aye-res, los hábitos
a distancia.
coud1anos de las familias del munCuando la radio entra a los hodo entero.
gares, ocupa un lugar privilegiado
E~ ~omún que los miembros de
de~tro de la casa. Los aparatos de
lala.
familia se reunieran al atardecera
radio fueron accesorios decorativos
p. llcar, a rezar el rosario, a leer pao hasta muebles, cuyos diseños aho~es de la biblia o novelas en voz alta
ra embelesan a los amantes de I
mientras algún miembro del grup¿
a~ti?üedades, a tal punto que s:
tocaba un ·instrumento musical y
replicas
se pusieron de moda a fiotros' O. mas
, b'
ien otras, realizaban
nales de los ochenta.
manuahdades como bordar o teier
. ~ comunicación oral de la faera el momento de la comunicación
:i
'
m1ha
también se amplía al exterior
aunque entonces no se le llamara ,,
~ noticias del acontecer nacion~
No
as1.
iuna111~as·,veces se daba un ritual e mternacional arriban a la intimie
d
. o·nac1on: conforme la luz del
d_ad del hogar. Pero no sólo notiso1iba. palidec1·endo, a partir del insc~as se obtienen a través de la rantameh mtenned'io entre la tarde y la
dio, proporciona entretenimiento
~ e -momento peculiar donde
y lleva la música a todo aquel que
ªun no ,
pero¡ ;sta oscuro por completo
te~~a un aparato, sin necesidad de
to as ormas, los colores y los conasisur. a un concierto o a un cabamos se van desvaneciendo en siluetasret, sm comprar un disco o, acaso,
.
acaecía la fuerza de la figu
para
que lo haga.
IIllprobabJ E
ra
.
.
e.
ntonces
se
contaban
La música en la radio constituhistonas r d' .
,
aconte . ~ o ig,osas, se narraban
ye
un
universo significativo muy
cmuentos ·
, .
recre b
. mveros1miles o se
g_r~nde;
hace posible la construca an snu .
cuentos de h ac1ones pavorosas,
c1on de una relación afectiva entre
cuentos d h adas, de leyendas y
e~ _oyente y el mensaje por la fune orror.
c1on comunicativa y expresiva de la

1:

Cuando
la radio Uega ...

[ 65]

música: es una evocación de imág~nes, recuerdos, despierta sensac1~n_es Y_s~ntimientos. Incluso, la
mus1ca s1tua de inmediato al oyente sobre una "puesta en escena", instantes antes de que el locutor asuma el protagonismo.
.En_Ios programas del ayer, como
Cn-Cn, el Grillito Cantor, Gabilondo
Sole_r, presentaba sus canciones infantiles, con un lenguaje riquísimo
~n vocabulario e imaginación al
aem
'
. _po que narraba unos cuentos
o_ng,~ales, que además inventaban
termmos nuevos yjugaban con las
palabras de ingeniosa manera.
Poco a poco, la radio mexicana
se fue ~ericanizando y se invadió
de_ canciones en inglés. El gusto de
la Juventud de la época por los te~~ del Hit Paradeesterilizó la creallvidad_ de los compositores juvenile~ nauvos y surgieron los cover. las
mi~mas canciones que se oían en
emisoras como Radio Capital se escuch~ban traducidas o recreadas en
espanol, con las voces de intérpretes ~exi~anos, en estaciones como
Radio Mil, Radio Variedades o la
XEDF: Los segmentos hablados se
redu_c1an cada vez más y la publicidad iba en aumento.
En Monterrey, a mediados de
los setenta y principios de los
ochenta, aparece la automatización
de la forma de operar en ract·10: Ia
!!amada "radio enlatada o automatizada". Se escribe otra página del
desarrollo tecnológico, ambientada
con música romántica de tríos y
&lt;lanzones. La programación era
~bada y se marginó la participacion del
. . locutor en vivo, dado por
1a opum1zación de los recursos dentro de las estaciones de rad'10.
El locutor Eduardo Alvarado recuer?~ que "muchos de los locutores VIeJ0S se vieron desafortunadamente con poco trabajo, o incluso
desempleados. 0 sé si haya sid¿
general en la Repúbl1·ca Mex1cana
.
~ero ~ -~enos en Monterrey est¿
s1 se VIVJO. Fue una crisis que me

�tocó al empezar a trabajar en la
XEFB, los únicos locutores que h~blaban en vivo eran los de los noucieros, que también a veces eran
pregrabados .. Ten~a un progra:
noticioso en vivo; sm embar~o, p
las demás estaciones lo hac1amos a
través de grabaciones, entonces metíamos el cartucho que ya estaba
grabado y metían otro ~cho con
la hora y la temperatura •
La producción de programas se
limitaba a poner un disco con la
., n que escooía
canc10
o- el locutor
. , de
tumo, cuyo discurso se redu~ma a
mencionar el título de la misma!
el nombre del cantante. Este fenomeno' sin duda, se relaciona, con
.
la llegada de la televisión a Mexico
en la década de los cincuenta y as~
creciente penetración en los_dom1cilios particulares de la soc~edad.
En aquella época, se presum~a que
este nuevo medio desplazana a la
radio, pero ésta se fue transfor:inando y, hoy por hoy, es el ~ed1? de
comunicación masiva mas vanad~
e interesante, accesible y, para m1
gusto, fascinante.
.
Con la aparición de las_ ?stac10nes de radio gruperas surgio 1~ participación del pu, bl'ico a traves de
complacencias. Fue remontarse al
.
de la radio • como una
forongen
.
ma de expresión natural sm la necesidad de elaborar un formato
para expresar las ide~. .
De los medios aud10visual~s. corresponde a la radio una paruc1pa. , mas
' espontánea. Tanto.
porsus
aon
.
formatos como por su relauva simplicidad, la palabra fluye generalmente en condiciones de menor
elaboración con respecto a la televisión y el cine.
, .
El habla de la radio es lo umco
existente cuando se emite si es ~ue
hay un interlocutor que lo perc1~e,
no un receptor. El receptor _solo
de
reo'be , un interlocutor ademas
.
escuchar, procesa y resignifica; recrea y evoca; usa y hace cosas ~on
las palabras, "si es que hay alguien

la clave de la comunicación radiofónica: en que se puede dar aunque los interlocutores n~ se vean;
la mayoría de las veces m se conocen, pero se pueden entende~ y
ueden crear sentido en comun.
in una charla radiofónica el locutor puede salir del ~non!mato y la
gente descubre su idenu~ad, porque la radio tiene la magia de no
tener imágenes, el locutor es como
la gente. Porque ha-.
se lo imaaina
o·
blar en radio no tiene límites, yextge eso, que no se le limite, ya que
el medio está abierto para que a través de él transmitan y se muevan
con libertad las palabras, los_ enun. dos, las 1·deas, los pensarmentos,
c1a
los sentimientos, el acontecer, el
h mor la filosofía, la vida... Todo
que' puede ser transmiti~o por
. "si hay algo por ah1 entre
rad10,
.
broma o broma o un comentano
ligero que pueda quedársele a la
persona algo positivo, eso ya es ganancia"' dice Patricia Alvarado, locutora comercial.
Hacer radio es establecer co~un icación, crear sentido en comun.
Es considerar al receptor como un
interlocutor; porque la rad.10 ~.rovaca en la audiencia una relaao~
personal gracias a la cualidad de
.do de ser introyectado; a laposom
cha.
'b'l'dad de que, quien escu
s1 t 1
d a su
recree el mensaje de acuer o .
. sus vivenc1
·
·as' su htstoexperienoa,
haf
. Laformamáscomúndelac na.
ideas
la es donde el locutor exp~esa
con el propósito de exphcar_algo.
.
de divulgar ideas,
proporctonar
. recomendaciones en apoconseJOS,
1~
o
de
muy
diversas
causas
para
Y
radioescuchas. Cons1'de~ al oven',_
.
almnen con....
te imaginano como t i - 1 . ten. · hac1a
· él con a 10 diato y se dmge
ción de reo'b'ir una respuesta ;:i,.
lógica, y no en forma de monuw

1:

que lo percibe. Si es que hub?_alguien que logró convocar al dialogo creativo que puede establ~cerse
entre personas que son sens1ble_s y
capaces de significar en comun,
aun cuando no haya una respues~
inmediata, en presencia y .ª traves
del mismo canal, como exigen los
. tas para catalogar como copuns '
e.
municativo un proceso"' relata_ nstina Romo en su libro de radio'. al
igual que Patricia Alvarado opma
"si hay alguien escuchan~~ la c~arla si se puede con atenc1on es imp~rtante, que nuestras palabras no
· que
algwen
se queden ahí
quién sabe que dB0 ·
,
Precisamente ahí, es donde esta

e~~.?

[ 66]

dora de la
La capacidad evoca
.
· neta acuradio hace que la expene 'n st
mulada se represente encomu'alo
traiga a colación, sirva de base

go.

que se dice ahora, permite la comunicación. El diálogo se da entre interlocutores que intentan una comunicación interpersonal. Cristina
Romo afirma que la radio es una
invitación al diálogo, a la conversación, que es "una de las maneras
más significativas de estar juntos".
De vuelta a décadas anteriores,
surge un nuevo género o subgénero teatral: las radionovelas, que,
ante la falta de un escenario con
perspectiva, recurrieron a todo un
manejo de artificios que las hicieron irresistibles; se abusó de la cursilería para, años después, comenzar a empobrecer el vocabulario y
la expresión, a usar inadecuadamente las palabras y a caer en la
discordancia y hasta en la tartamudez. El silencio también formaba
parte importante en la locución,
más que vacilaciones, pausas para
respirar o elaborar una opinión,
constituye un movimiento afectivo:
el silencio es la lengua de todas las
fuertes pasiones: amor, cólera, sorpresa y miedo, dice Tomas
Bruneau.
Dando un nuevo salto a la década de los sesenta y setenta, la gente
mayor recuerda lo frustrante que era
oír una sola canción, seguida de un
segmento interminable de anuncios,
después otra canción y vuelta a la
misma historia. Poco a poco, la publicidad se convierte en un «arte» y
en un jugoso modus vivendi.
La radio musical se ha
reconvertido en radio hablada y
aun las emisoras con contenido
predominantemente melódico, dedican segmentos a la comunicación, aunque sea trivial. En ello,
00
tamos más los errores lingüísticos Ylas aberraciones que cometen
los malos y los buenos presentadores. Adrián Peña pone el ejemplo
deque todo comentario radiofónico debe tener un contenido de interés: "no es lo mismo dar una re•
seña del nuevo disco de Luis Migue), Poner varias canciones anti-

guas de él, presentar su historia,
cuántos discos ha grabado, cuántas
giras, etc, etc, a nada más presentar el disco, bueno aquí está el nuevo disco de Luis Miguel y se acabó",
asegura.
Un análisis enmarcado en la teoría de la producción y la recepción
reconoce un fuerte analfabetismo
en nuestro país que ha originado
que el hábito de la lectura haya
decrecido notablemente. Aun
aquellos que han tenninado la educación media, no suelen leer libros.
El sistema de educación pública
realiza tremendos esfuenos para
combatir este problema, enfrentándose al excesivo estímulo de los
medios audiovisuales de comunicación. El pueblo mexicano no es asiduo lector de periódicos y revistas.
El restringido tiraje de los mismos
nos da la pauta. Actualmente, la
radio mexicana ofrece una muy variada gama de opciones informativas, educativas, culturales y de entretenimiento.
Un aparato de radio es accesible a todo público, a toda hora y
en todo lugar. Se puede escuchar
la radio, mientras se realizan tareas
manuales, sin perder concentración; casi todos los automóviles particulares, taxis y autobuses públicos
cuentan con un aparato receptor;
en las oficinas no falta un lugarcito
para esconder un mini-radio; etc.
Así, millones de ciudadanos recorren la ciudad sintonizados a la
emisora de su preferencia o incluso evadiendo los comerciales, median te aparatos digitales, previamente codificados. La radio es parte de la cotidianeidad de los mexicanos. Es, también, la compañera
de muchos seres solitarios y, acaso,
la única voz que escuchan por horas, por días y hasta por noches.
Ante esta demanda, ha surgido
la radio interactiva: programas que
abren sus teléfonos a la opinión, a
las interrogantes y hasta a los testimonios íntimos del público. Pare-

[ 67]

cería un cuento de Julio Cortázar,
pero es cierto que ha habido matrimonios que se han concertado
gracias (o por culpa) de la radio.
También algunos o muchos más, se
han disuelto en programas que
pugnan contra la adicción a las relaciones destructivas.
A nivel producción, la radio tiene una ventaja más: el presentador
de un programa radiofónico no se
enfrenta a las barreras de otros
medios, entre ellas: la censura de
la televisión, o la escasez de lectores de la prensa. De esta manera,
nuestra radio se ha vuelto un foro
muy crítico y, según la emisora o el
presentador del programa, la actitud cuestionadora es más o menos
agresiva; más o menos constructiva; más o menos propositiva; más o
menos sincera y tiene más o menos
repercusión. El relativo anonimato
que se preserva ante la ausencia de
la imagen es otro aspecto importante: un presentador de radio no es
una cara, es una voz y una opinión.
Pero, con todas estas ventajas,
muchos de nuestros colegas locutores se olvidan del ingrediente
esencial de la comunicación radiofónica: la lengua, misma que no
siempre utilizan con la propiedad
que se esperaría de un profesional
de la comunicación.
Debido a la falta de preparar un
programa de radio, por la utilización
de comentarios "vacíos", indignan
tanto los improvisados hablantes, los
que tienen, con frecuencia, el vocabulario más reducido; los que son
incapaces de buscar y encontrar todas las posibilidades de la lengua;
quienes se conforman con las formas
de expresión más trilladas.
Afortunadamente, en México el
público es cada día más reticente a
ser manipulado. Es necesario restablecer la vida rica de la radio, incorporar nuevamente la palabra,
más allá del mero anuncio de la siguiente melodía o la transmisión de
informaciones frías.

�los artículos y colaboraciones de este

personal que realizó (90%) para la im-

Libros

presión del libro.
Considerado como el mós importante poeta ultraísta en la España de 1920,

les fueron testigos de la capacidad oral
y la creatividad de Garfios, fueron to-

Garfios es ya un clósico. "Un clósico de

Francisco Ruiz Solís

Ave del paraíso

grupo de mexicanos, algunos de los cua-

C~MPO GENERAL y OTROS REIATOS

mados del número especial sobre el poe-

la vanguardia de los años veinte. Un cló-

Joco Guimoraes Roso
¡CelEecció_n y prólogo de Valquiria Wey
, Mex1co, 2001

ta de la revista Armas y Letras, publica-

sico de la poesía de la guerra civil y un

da en mayo-junio del 2001.

clósico del exilio de 1939. No se puede hablar de estas tres encrucijadas de

Ésta es, pues, una obra valioso sobre lo vida de un militante y poeta espa-

la vida española sin mencionar la figura
y la obro de Garfios•, dice Moreno.
En las póginas de este libro se en-

PARA QUIENES GUSTAN del placer de la buena
lectura y pora quienes
.
1
no han tenido

ñol "transterrado", a raíz de lo Guerra
Civil Española, paradójicamente más co-

o_oportunidad de leer a escritores brasilenos, esta obro no sólo le d
1·
,
s espertoró
e, interes, sino ademós, 1es proporcIona.

Tekh,e
........

nocido en México que en su patrio.

cuentran muchos pasajes de la vida de

===::,. . . . . ,_....

Garfios en España y en México; sus ac-

ro una gran visión estética de la vid
hi t . 11
a, con
s onas enas de armonías m . 1
E I
us1ca es.
. n e Gran sertón y en Primeros histonos encontramos
yo una prod·1g1osa
.
.1n.,

tividades militantes; los miembros de su
generación y sus amigos, sus viajes, sus

Cantos del exilio

Tradiciones distantes

afecciones y sus aficiones.
Dan forma a este esfuerzo de rescate
un grupo de académicos españoles: An-

venc1on narrativa. Campo general recuTEKHNt

Revisto de divulgación cient~ico y humoníslico del Colegio de Estudios Científicos yTecnológicos de Nuevo León.
Núm. 1, obri4unio de 2002
Monterrey. 2002

PEDRO GARFIAS. ENTRE ESPAÑA y MtXICO *

Antonio Gordo Reguero
Ed. Centro de Educación de Adultos de Guijón
España, 2001

PROYECTO DE RECUPERACIÓN y divulgación

TÉRMINO GRIEGO que se refiere o lo hobi

de lo obra del poeta Pedro Garfios, en

dad de los hombres en las artes y los

España. la lucho contra el olvido y lo
propuesta de revalorar la obra del poe-

ciencias.
Esta noción ha sido recuperado poro

ta andaluz que emprende Antonio Re-

dar formo a un esfuerzo de maestros y

guera García, continúa el esfuerzo de-

alumnos del Colegio de Estudios Certti

sarrollado por Francisco Moreno Gó-

cos y Tecnológicos de Nuevo león q;e

mez, desde 1989, con una recopilac1ón

presenta artículos y ensayos, de coródel

poética; en 1994 con su tesis doctoral, y

filosófico y humanístico, ¡unto o coloboto-

en 1996 con lo reunión y publicación

ciones de corte cient~ico o tecnológico
En este primer número de lo revislO.

de uno extensa bibliografía.
la presente obra es resultado de la
reunión de 18 textos de autores españoles y mexicanos, muchos de los cuales
conocieron de cerca la vida del bohemio en el exilio.
En 1994 Moreno Gómez se dio a
la búsqueda de una editorial para publicar las poesías completas de Garfios.
Frente al rechazo y la falta de interés,
que enfrentó de cosas editoriales e instituciones españolas, narra la aportación

presentado por su director, David fe'·
fonio Trevín lombón, Juan Matas Caballero, Francisco Moreno Gómez, Benigno
Delmiro Coto, Miguel Ángel Gonzólez
Gonzólez, Rubén Vega García, Antonio
Adolfo Reguera García y Albino Suórez.
Así como un grupo de escritores e intelectuales mexicanos, radicados en Monterrey, N. l.: Armando Alanís Pulido, Rosaura
Barohona, Miguel Covarrubios, Margarita
Cuéllar, leticia M. Martín del Campo,
Andrés Huerta(+), Ricardo Martínez Can-

• Un e¡emplor de este libro seró donodo po&lt; los
editores al acervo de lo Biblioteco Universitoria 'Raúl

pera algunas historias de estas novelas

tú, Hildo Moreno, Ofelia Patricia Pérez
Sepúlveda y Alfonso Reyes Martínez.

nóndez Camargo, encontramos colaboraciones del óreo de pedagogía ¡·pJ
de competencias del docente de edocación media superior", de Moría Eugenia Rodríguez Flores); educación ("lo '
evaluación institucional en los plonteies
del CECyTENl", de Javier Górn1z Mrt:
tezuma; 'la figuro del maestro Ysu'°
profesional", de Águedo Marisel 0_1',()
Calvo).
. r ~1,
Ensayos de carócter humanis ico 1
teraturo: "los griegos de Hornero' de
lucilo Garza Flores; "Poemas•, de Jorge

Rongel Fríos"

---------------------------------[ 68]

y las presento de nuevo acompañadas
pu61icados en castellano

os pocos escritores de hablo poruguet
so que se conocen en los países de hablo castellano.

Ésta es pues una reun;ón lúcida .
. d
, nea
y. cau tiva ora de la obra del esen·1or reo-

y los hóbitos narrolivos de la tradición or;Í

de algunos
relatos que no hob·IOn SI·dO
.

1izada

por Valquiria Wey, quien c;n un
conocimiento profundo y opas1ona
. do de
1a. 1iteratura de Guima raes,
- acerca histo-

Contúde lo Garza· 'Rel· . ,
. .
d C,
,
ig1on y c,enoa•,
e esor Buentello.

nasl lejanas y una originalidad literaria
des umbrante' al pu'61·ico mexicano
Apare~en en Campo general y ~Iros
relatos, historias que provienen d

En lo último
par1e se encuentran tres
.
olobo
e
roetones d d· 1 . ,
•u·1¡¡
e ivu goc1on cient~ica·
mos y proximos
·
posos• de R· d ·

,

•

ICOr O

Mortinez Cantú· •¡
,
ter de 1 .
, nternet: la supercarreo a información'• de Va
H
rrero ' El d·
,
nesso ey
iscreto encanto de los partículaselementales de Arturo M h
cho' .
ene oca Ro, .esenio por Ad nana
•
M artínez Silva
Cierra lo revista un apartado de "N .
tos informativ • d
odond
os , e Jesús Leal Campos
dé . e se comentan las actividades oca'.
micos Ycultural
los d·¡
es que se realizan en
E;erentes planteles del CECyT, N.L.
troba10 visual
textos
.
que acompaña los
en u
.
de Al, consiste
d
n con1unto de viñetas
exan er Colder
Entre las revi t .
titucíone d
sos que publican los inss e educ ·,
mes visto .
ac1on superior, no heninguna
90ci6n • ~- que combine la divulc1entinca h
todas bo·
y umanístico, presen¡o un con
1
seña mod
cepto c ósico y un d~
erno.
-----

. Campo general es uno obra mogn~

fice de lo literatura brasileña, de uno de
1

La musicalidad del idioma portugué
resuenan en los relatos de Joao G .
d
u1ma~aes, en onde los personajes viven ligoos o un mundo rural, que estó desa
reciendo, lleno de tra d·ic,ones
.
, m·t1 ospo-y
1eyendas.

Sogarana. "Burrito pardo' y 'lo hora d:
lo oportunidad de Augusto Motroga•. de

Manuelzao
e Miguilim·· •eampo Gene,
•
1
ro ; de Noches del sertón: "Dandalolán"
•(El deudor)·' d e p.
rtmeras historias·
Soroca, su madre y su hi¡·o• "L t
.
.
d I
, a ercera
11
on o e río" •N0 d0
., • •
'
Y nuestro condic1on ' El caballo que bebía cerveza•·
de• Tutaméia: "Desenredo" "Melin-Mel;
so ( Su presentación); "Causa de al .
rante•, "Siña secoda•, y f·inalmente de miE

las estórias. •Mi tío el jaguareté".

la elocuencia

del sordo
Zoca rías Jiménez
ANECO~ICA~-------

Sacro Blanco
Impresos Goso
Son Nicoós de los Garzo, N. L., 2001

S-

Ai final de la obra el lector encontroró un 1 . d
g osario e términos, poro facilitar
a c~mprensión de algunos palabras que

1

provienen del castellano y el portug ,

Et POEMARIO ANECOICA de So

BI
ero aneo
~urg;:e la conciencia palpitante, de 1~
en_ 1 u~o que dejó

el corazón seco, y

antiguo, y sobre todo, de las polab~::

el s1len~10 se constituye en cómplice de

que provienen de la lengua tupí-guaraní

1~ conciencio, el dolor petrificado por el

presentes sobre todo en el 'lt·
1 ,
u 1mo re ato.

tiempo, la espera.
yI
h

- - - - - - - - - - -Í[~~Ql]----~-~o~n=oc:e:es~e~I:es:pa:c:io~d~o:nd:e~el
69

�dolor se esconde disfrazado de murciélago, como uno oscuro ironía, un ser sin futu-

Noticias
dela
Universidad

ro que despierto y:

sale haciendo introducción o lo noche
se enredo en los cabellos del viento
Sacra Blanco se aboco o lo representación de la connivencia sordo, con

Edmundo Derbez

mirada opulenta, sagaz.
Él reposo en mi ombligo vislumbrando el crepúsculo que es su quimera y se
guarece símil o gato

que mi hijo es tuyo; que el hijo que voy o
tener es tuyo"; y Reyes respondía: •ay,
cloro• y "se hinchaba todito•.
Él mismo dijo que escogió a su esposa Monuelita, que ero altísimo, para
que pudiera bajarle los libros más altos del librero, porque ella sí los alcanzaba. Monuelita le "toleraba todo porque sabía que, bueno ... ella decía que
él lo había decepcionado porque tenía muchos bucles dorados, muchos
risitas, pero a penos se casó se le cayeron todos•.

se duerme siendo silencio absoluto
Lo paradojo de Anecoica es invocar lo
complicidad con el silencio, cuando, de cierto manifiesto uno gran necesidad de com~nicor estéticamente su terrible petroglifo
de dolor, un dolor que ignoro el tiempo.

¿Es el ruido el silencio que necesitabas? -cuestiono en el poema "Ello demoro en el infierno•' y concluye con uno
dramático premiso:

lo pose de lo plumo ardió
en el silencio que estalló en mi oído
Me hizo dimitir de lo tregua
Creí no poder venir
Hiciste pueril poro/e/o en tu guarida
0 mi corazón que -siendo niño[se marchitó.
El poemorio, escrito desparpajo

los formas no hablan
tienen en carencia
la palabro
los sonidos
lo formo del indeformable
es mudo
Su gesto parece truhán de los palabras
o lo sintaxis elocuentemente estructurada
Cloro, aunque difícil, sencillo aunque

te presente en este poemorio.
¿Acoso no ha solicitado del menú el

invoco lo oscuridad, en el poemorio se

suicidio? Asimismo, en Anecoica los tít11-

roso

musicolizon los palabras sordos, gracias
o lo astucia literario surgido de lo desventura de Sacro Blanco, porque Sacro

los son portes del poema, no son grotu:
tos: Ello demoro en el infierno remite o,
fin de uno vida; Preludio de muerte es fo

es de los artistas que tornan lo fatalidad

bolado de un dolor que ignoro el tiem-

En ese sentido, puede afirmarse
que esto edición del festival, realizado
del 16 al 31 de moyo, fue netamente
alfonsislo, porque además de aspec-

en libertad, y tornan la libertad en crea-

po, cuyo fin será uno cuerdo que clareo
el albo, uno cuerdo inconsciente que re-

ción.
El poemorio registro los dimensiones
afectivos surgidos de las situaciones difí-

vor verbal, llevo o lo poeta o caer en
desvaríos cacofónicos, que no se sien-

ciles de la vida, pero con la virtud de

cia que aprendió del sordo.
Sus poemas remiten o lo experiencia
estético, y si bien el poemorio no está
exento de desaciertos, es suficiente para
que lo mayoría de sus poemas sean
salvables.
Sacro Blanco, conciente de su oficio,
asume lo osadía de proponer un orle
poética, una reAexión acerco de su lenguaje individual, poético:

Lo fatalidad que Sacro Blanco ha
convertido en creación estético es el seotimiento de muerte, hablar de lo vida es-

comunicarlos estéticamente:

Del menú solicité el suicidio
_¿por qué te mueres?yo vi O /o oruga te¡er su sedo
y cedió execrable
;Ay!
Tengo un color zurcido en los o¡os
es el tiempo hilando poro acrecentar
mi astigmatismo
por eso tiemblos cuando le acaricio
[el viento
Ten en seguridad que soy el azul

[ 70]

tando enfrente y en el deseo de lo muer-

mite al suicidio cuando:

tos de lo reflexión o crítico literaria,
Reyes quedó esbozado en propuestos
escénicos y musicales de Tonio Torres
YJuan Francisco Gómez o reeloborado

El volcán lagrimeo fuego
en el hombre del invidente
Que ob¡eto su labio anacrónico
del bélico acero
El sentimiento de muerte es sinónimO
· · de Soa0
de Tonotos, y lo trompo mox1mo
Blanco estribo en tornar eso lo fotalidoe
.,
, . en moni·fesloCIOO de
en creación ort1shco,
Eros que acampo alrededor de este peemorio el cual con lodO Ysus defectos es
como' un botón de herme, ti.co pe'tolo que

°

resiste al tiempo, cuand vuelven los siieocios que yo han satisfecho suspiros.

REYES ORGULLOSO

Miguel Covarrubios mostró un lado de
1A U~CTIEBK) un año más el Festival
Alfonsino UANL 2002 en el que la figuro
del Regiomonlono Universal fue trozado,

como el de un dibujo siempre inacabable,
en eruditos estudios c;omo el de Víctor Barrero Enderle, académicos como el de
Minerva Margarita Villarreol o el de lo pi&amp;
fk::o anecdótico de Elena Ponioto.vsko y profundamente intimista de don Andrés Henes-

como consecuencia de su falto de pa-

ten como defectos debido o que su propuesto es muy cloro: plasmo lo elocuen-

[del fuego
¡0 novo¡o hendido en el paroxismo
de /o palabro que me diste.

Festival Alfonsino

en trabajo de •artesanía musical",
como el del Grupo Toyer.

Reyes que cede • un poco a lo suficiencia, al exceso de orgullo", al empeñarse en uno torea gigantesca: demostrar

coqueta•, que "le gustaba mucho gustarle O los mujeres y o él le gustaban
muchisísimo los mujeres•. Recordó en su

chorla del 16 de moyo lo anécdota de
su ~o. ~lo Amor, que cuando iba a ver o

don Alfonso ella le decía:

"puedo decir

Reyes habló del alma nocional,
¿cuál es la expresión de Américo, de
Hispanoamérica siendo primero un
conflicto entre dos culturas y luego una
dichosa conjunción? Él dijo que una de
las maneros de dar con el almo nacional era recoger lo que quedara en los
labios del pueblo, los tradiciones indígenas, leyendas, milos, fábulas.

que no sólo se puede hablar de literatura empleando un tono poético.

UNA ANÉCDOTA

Al hablar en la presentación del 1~
bro de Víctor Barrera Enderle, dijo que
no le bastó mostrarse como un incompa-

Una vez Reyes se refirió a "otro regiomontano ilustre"; le echaron en cara par-

rable ensayista de los problemas literarios, sino que trotó "de opresar el aguo
del mar. Ese camino que no logró satisfacer, ese •monumental fracaso•, le otorga a Reyes mayor gloria, porque se
empeñó en lo que creía debía empeñarse, sin saber si ganaría o perdería.

REYES SIEMPRE CREADOR

que pensaban que el otro era él, pero
contestó, como solía, co-quetamenle:
"no, me refiero a Emmanuel Kant", que
nació en Konin-gsberg que quiere decir
en alemán • Monterrey"; y el otro regiomontano ilustre no ero él, sino fray Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra. De modo que la lista, a lo que Henestroso agregó o Juan Regiomontano,
un sabio benedictino del siglo XVIII, es
de cuatro regiomonlanos ilustres.

Para Andrés Henestroso, hasta cuando
hoce un libro de índole cienl~ico, Reyes

lo escritora Yperiodista Elena Poniotows~o evocó o aquel Reyes, "muy, muy

Se cuestionó cómo era posible que
tan joven supiera tantas cosos; había le~
do o todos, no sólo lo literatura española, desde sus orígenes hasta su fiempo,
sino la hispanoamericana, lo francesa y
la iogleso. "No había cosa que ignorara•. En sus dos primeros trabajos de
1905, •está en larva el gusano de seda
que va o tejer algunas de las mejores
telas de la literatura mexicana•.

es un autor que siempre es el creador:
"lo que prevolace es el literato, el buen
escritor, el creador, el enamorado del idio-

REYES, CREADOR
DE LA INTELIGENCIA AMERICANA

ma, de su pulcro manejo". Uno obra
como El deslinde, libro cienh'fico, puede

Alfonso Reyes tuvo lo visión de crear eso
síntesis cultural que él llama "inteligencia
americana•, consideró Víctor Barrero

ser al final confuso o de difícil interpretación, pero está muy bien escrito. "Cuando uno acabo de leerlo, aunque no hoya
entendido nada, le quedo en el oído la

Enderle al presentar su libro, lo mudanza
incesante. Teoría y cr11ica literario en At
fonso Reyes.

músico, el ritmo de la buena literatura de
Alfonso Reyes·.

[ 71]

"Es un conocimiento poético que nos
hace unir saberes tonto de los llamados
ciencias rígidas y de la llamada poesía".

�que los profesores tenemos con los
estudiantes", advirtió.

REYES, MÚSICA Y DANZA

tos plásticos desarrollado en el país,
sin importar el periodo.

constante, siempre nuestra. Además la
integran 55 piezas, de los cuales 32
son pinturas en acrílico y óleo y 23 son
dibujos de diversos formatos, que representan el proceso de elaboración
de algunos murales.

Y el Premio Nacional de Ensayo
"Raúl Rangel Fríos" poro trabajar sobre
lo obra de Raúl Rangel Frías o de otros
filósofos mexicanos.

los distintos facetas de Alfonso Reyes,

,.

aquella en que se despliega como
gran literato, el dramaturgo y humorista y el íntimo, el hombre como amoro-

so hijo y padre, se combinó en la creación e interpretación musical con la
plasticidad de la danza en del espectáculo "Homenaje escénico a Alfonso
Reyes•, dirigido por Virgilio Leos.
los facultades de Artes Escénicas
y Música ofrecieron una propuesta
escénico musical de la obra poético,
narrativa y dramática del Regiomontano Universal, cuya imagen rechoncha
-dibujado por Sas-kiaJuárez- y su voz
bonachona surgieron sobre la sala del
Teatro Universitario, el 31 de mayo.
lo porte intimista· del homenajeado
se encontró en su hermoso "Oración
Reyes representa perfectamente la
búsqueda del intelectual latinoamericano por su propia producción de conocimiento, por la consolidación de su
propia formación discursiva Y por _el
poder interpretativo. Dijo que el regiomontano nos hace ver que nosotros no
sólo somos civilización, sino barbarie;
no solamente somos Ariel, sino también
Talibán; es decir, "somos una rica sín-

apuesta por la invención del posible len-

existe la consideración de Góngoro poro

guaje".
Villarreol abordó durante el 22 Y24
de mayo el estudio "El Polifemo sin lágr~
mas", que Alfonso Reyes realizó, relativo

que el adjetivo aluda a un pensam~to•
Ni Octavio Paz ni Jorge Luis Bor-

a uno de los poemas mayores que eser~
biera el cordobés Luis de Góngara: "El
Polifemo".
La relación de Reyes con Góngora
no es gratuito: "las cosas en materia

tesis de dos mundos, de dos formas de
ver". Barrera Enderle se acercó a Reyes, motivado, desde estudiante, por

de poesía no dependen del azar•, afi'.mó Minerva. A pesar de vivir tres si-

la búsqueda de nuestra tradición, que

un interés y acercamiento por este
maestro de la poesía al adscribirse a

existe y es profunda, es rica y sobre
todo está en contacto con otras cultu-

REYES y El SIGLO DE ÜRO

rescate gongorino.
En el siglo XVI se da la raíz de nuestro

Minerva Margarita Villarreal ofreció el

pone Quevedo con el conceptismo; Y la

seminario •Alfonso Reyes y el Siglo de

otra es el culteranismo, que es la propuesla
de Góngoro. "En la fábula de Polifemo no

tradición en

la cual

"el poema es una

hay ausencia de conceptos; al contrario,

[ 72]

su danzo, danza emotivo bajo los acordes melancólicos de la músico original
de Juan Francisco Gómez.

propuesta; Paz pensó que el "Polife~
es un poema en el cual sólo recreo o
metamorfosis de Ovidio.
Pero no, la maestra aseguro' que en
.
Góngora sí existe una propuesto, un trorr
silo, una modificación.

TAMBIÉN HAY QUE LEERLO

uno tradición que retoma a griegos Y

lenguaje; una de esas raíces es la que im-

Oro•, con el propósito de analizar una

poeta que tuviera algo que decir'. que
era sólo un preciosista del lenguo1e 51~

glos después de Góngora, Reyes tuvo

latinos. Aún joven, a sus 22 años, Reyes fue uno de los que contribuyó al

ras.

ges consideraron a Góngoro como un

del 9 de febrero", que con intensidad
dedicara o lo muerte de su podre, intensidad que Tonio Torres imprimió o

"Sí la memoria de Alfonso Reyes hoy
'
b'én hoy
que mantenerla viva, pero _tom ' de~
que leerlo• observó el director 1·
•
N· 01
Facultad de Filosofía Yletras, ,cd0 .
Duarte al depositar la comuni·do uru'
fl I montar
versilaria uno ofrenda ora y
~
I
umentoen
una guardia frente a mon . . I ¡7
113 aniversario de su natahciobi~dod
de mayo. "Esa es una responso

CERTAMEN NACIONAL
AtFONso

Rms

GERARDO CANTÚ, MURAUSTA

En homenaje o dos destocados univers~
torios: José Alvarado y Raúl Rongel Frías,
Gerardo Cantú presenta, en el marco
del Festival Alfonsino, lo primero expos~

envíe el mejor ensayo o libro de ensayos inédito sobre literatura mexicana o
literatura hispanoamericano contemporánea.

Con uno escritura clara y sencilla, de
tipo anecdótico, Napoleón Ne-várez
Pequeño recuerda en su libro Relatos
de mi pueblo, Villa San Cristóbal,
Hualohuises, no al hombre pudiente, o

ción de murales en la Biblioteca Universitaria "Raúl Rongel Frías•.

del poder económico y político, sino
al carpintero, al peluquero, al carnice-

"Me pregunté qué puedo dar a la
Universidad que me ha dado todo y la

ro y otros personajes de variados oficios que son parte de la historia de los
pueblos. El libro, presentado el 29 de

verdad es que no sólo he querido ser
ejemplo de lo que es ser universitario, sino
seguir el ejemplo de estos dos personajes y rendirles un homenaje", expresó.
los murales expuestos son la guerra y la paz, Francisco Javier Mina,
Mineros de Coahuila, Oro Negro, De
dónde venimos, Ouiénes somos y a
dónde vamos y la montaña siempre

mayo en el vestíbulo de la Capillo Alfonsino, es ejemplo de la tarea de este
cronista, egresado de las aulas de la
UANL, que se enmarca en lo concepción de la historia como maestra de
vida, en el rescate de personajes expuestos como modelos de vida.

Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

En esto edición 2002 del festival se
abrió el XIV Certamen Nocional Alfon-

so Reyes, que otorgará un premio ún~
coe indivisible de 80 mil pesos o quien

PERSONAJES DE HUALAHUISES

INFORMES YSUSCRIPCJONES:

Biblioteca Universitario Raúl Ron9el Fríos,
primer piso, Av. Alfonso Reyes 4000 norte, C. P.
64000,
Monterrey, México. Teléfonos: 8324 4112

y Fax 8329 4126

También abrió lo convocatorio al
Premio Nacional "Luis Cordozo y

E-mail:

/:v , •

ogon , paro elaborar un ensayo inédito sobre la vida y obra de algún
artista I' t·
.
Pas 1co mexicano de cualquier
epoca, 0 un análisis de los movimien-

troyectorias@ccr.dsi.uanl.mx.
Página en internet
http://www.mx/publicociones/troyectorias/

[ 73]

�Colaboradores
ARMANDO ALANÍS PULIDO. Monterrey, 1969. Fue becario del Centro de
Escritores de Nuevo León y del Fondo
Estatal para la Cultura y las Artes.
Fundador del proyecto literario urbano
Acción Poética. Entre otros libros ha
publicado Saltos en la luna (1997) y los
delicados escombros (1998).
PABLO BRESCIA. Maestro investigador
de la Universidad de Texas, en Austin.
GERARDO CANTÚ. Nueva Rosita,
Coa h., 1924. Estudió en el Taller de Artes
Plásticos de la UANL, 1950-1952; en La
Esmeralda, 1952-1955 yen la Academia
de Artes Plásticas de Praga, Checoslovaquia, 1958-1961. Ha expuesto su obra
en forma individual y colectiva en muchas
ciudades de México y el extranjero.
Muralista. Entre otros, ha realizado los
murales El oro negro, Monterrey, 1979;
Tecnología ayer y hoy, México, 1982;
Homeno¡e o lázaro Cárdenos, México,
1972. El gobierno de la ciudad de
México publicó Gerordo Conlú, un ensayo de Arturo Cantú sobre su obra, en el
año 2000.
MIGUEL COVARRUBIAS. Monterrey,
1940. Poeta, traductor, crítico literario.
Publicó Sombro de pantera, entre otros
libros.
EVODIO ESCALANTE. Durango, Dgo.,
1946. Licenciado en derecho y maestro
en letras hispanoamericonas por la
UNAM. Es profesor e investigador de
literatura y lingüística en la UAM, donde
fue director de Difusión Cultural y director de la revista Coso del Tiempo (1983-

1986). Ha publicado, entre otros libros:

José Revueltos. Uno literatura del lodo
mon'dor y Tercero en discordia. Premio
Nacional de Ensayo José Revueltas
(1981).
ROBERTO ESCAMILLA. Monterrey,
1942. Crítico de cine. Estudió letras en
el ITESM. Profesor de posgrado en lo
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL
ARMANDO V. FLORES SALAZAR.
Allende, Nuevo León, 1941. Arquitecto y
maestro en ciencias, con especialidad en
diseño arquitectónico por lo UANL Doctor por la UNAM. La UANL le publicó
últimamente Arquiculturo. Modelo poro

el estudio de lo arquitectura como culturo.
RODOLFO HASLER. Santiago de Cuba,
1958. Desde los once años reside en
Barcelona. Estudió Letras en Suiza. Autor
de los siguientes libros: Poemas de arena
(1982); Trotado de licantropía (1988);
Elleife (1993); De lo belleza del puro
pensamiento (1977); Poiso¡e, tiempo azul
(2001). entre otros.
VANESSA HERRERA. Monterrey, 1978.
Licenciada en ciencias de la comunicación por la UANL, con especialización
en periodismo. Ha colaborado en Vida
Universitaria, Ciencia UANl y en esta
revista.
JOSÉ MARÍA INFANTE. Tandil, Argentino, 1942. Sociólogo, maestro universitario e investigador de la UAN L.

e

H.
F. MANSILLA. Buenos Aires,
1942. Estudió ciencias políticas y filoso~a
en la Universidad Libre de Berlín, donde
recibió el doctorado y lo venia legendi.
Ha publicado libros en Alemania, España
y Américo Latino. Miembro de número
de la Academia de Ciencias de Bolivia
y correspondiente de lo Real Academia
Española.
HUMBERTO MARTÍNEZ. Monterrey,
1942. Estudió filosofía. Escritor y crílico
literario. Lo UANL le publicó Entretextos
HuGo PADILLA. Monterrey, 1935.Fue
¡efe de Extensión Universitario de la UNl
y director de esta revista. Es maestro de
tiempo completo en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM.
REYNOL PÉREZ VÁl..QUEZ. Agualeguas,
Nuevo León, 1959. Narrador, dramaturgo
y traductor. Estudió periodismo en la UANl
y en la Universidad de Sofía, Bulgaria.
Autor del libro de relatos Mecica y de
varios obras teatrales.
ALFONSO RANGEL GUERRA Monterrey, 1928. Escritor, promotor cultural. fue
rector de lo UNl y, en dos ocasiones,
Secretario de Educación en Nuevo león.
Autor de las ideas literarias de Alfonso
Reyes, Monólogo de lo ciudad, entre
otros.
EDUARDO ZAMBRA.NO. Monterrey,
1960. Estudió mercadotecnia en el
ITESM. Autor del libro Del coleccionisto,
publicado por la revista Dosf;los Ylo
Universidad Autónoma de Zocatecas

�Colaboradores
ARMANDO ALANÍS PULIDO. Monterrey, 1969. Fue becario del Centro de
Escritores de Nuevo león y del Fondo
Estatal poro lo Culturo y los Artes.
Fundador del proyecto literario urbano
Acción Poético. Entre otros libros ha
publicado Saltos en fa luna (1997) y Los

delicados escombros (1998).
PABLO BRESCIA. Maestro investigador
de lo Universidad de Texas, en Austin.
GERARDO CANTÚ. Nuevo Rosita,
Cooh., 1924. Estudió en el Toller de Artes
Plásticos de lo UANL, 1950-1952; en lo
Esmeralda, 1952-1955 y en lo Academia
de Artes Plásticos de Praga, Checoslovaquia, 1958-1961. Ha expuesto su obro
en formo individual y colectivo en muchos
ciudades de México y el extranjero.
Murolisto. Entre otros, ha realizado los
murales El oro negro, Monterrey, 1979;
Tecnología ayer y hoy, México, 1982;
Homena¡e a Lázaro Cárdenos, México,
1972. El gobierno de lo ciudad de
México publicó Gerordo Contú, un ensayo de Arturo Contú sobre su obro, en el
año 2000.
MIGUEL (OVARRUBIAS. Monterrey,
1940. Poeta, traductor, crítico literario.
Publicó Sombro de pantera, entre otros
libros.
EvODIO EsCALANTE. Durongo, Dgo.,
1946. licenciado en derecho y maestro
en letras hispanoamericanos por lo
UNAM. Es profesor e investigador de
literatura y lingüístico en lo UAM, donde
fue director de Difusión Cultural y director de lo revisto Coso del Tiempo (1983-

1986). Ha publicado, entre otros líbros:

José Revueltos. Uno literatura del lado
moridor y Tercero en discordia. Premio
Nacional de Ensayo José Revueltas

(1981).
ROBERTO EscAMILLA. Monterrey,
1942. Crítico de cine. Estudió letras en
el ITESM. Profesor de posgrado en la
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de lo UANL.
A RMANDO V. FLORES SALAZAR.
Allende, Nuevo león, 1941. Arquitecto y
maestro en ciencias, con especialidad en
diseño arquitectónico por lo UANL. Doctor por lo UNAM. lo UANL le publicó
últimamente Arquiculturo. Modelo poro

el estudio de lo arquitectura como culturo.
RODOLFO H ASLER. Santiago de Cuba,
1958. Desde los once años reside en
Barcelona. Estudió letras en Suiza. Autor
de los siguientes libros: Poemas de areno

(1982); Trotado de licantropía (1988);
Elleife (1993); De lo belleza del puro
pensamiento (1977); Poiso¡e, tiempo azul
(2001), entre otros.
VANESSA HERRERA. Monterrey, 1978.
Licenciada en ciencias de lo comunicación por lo UANL, con especialización
en periodismo. Ha colaborado en Vida
Universitario, Ciencia UANL y en esto
revisto.
JOSÉ MARÍA INFANTE. Tondil, Argentino, 1942. Sociólogo, maestro universitario e investigador de la UANL.

H.

C.

F. MANSILLA. Buenos Aires

1942. Estudió ciencias políticos y filosofí~
en lo Universidad Libre de Berlín, donde
recibió el doctorado y lo venia fegendi:
Ha publicado libros en Alemania, Espoño
y Américo latina. Miembro de número
de lo Academia de Ciencias de Bolivia
y correspondiente de la Real Academia
Españolo.
H UMBERTO M ARTÍNEZ. Monterrey,
1942. Estudió filosofía. Escritor y crítico
literario. la UANL le publicó Entretextos.
H UGO PADILLA. Monterrey, 1935 Fue
¡efe de Extensión Universitaria de lo UNl
y director de esto revista. Es maestro de
tiempo completo en lo Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM.
REYNOL PÉREZ Vf.:z..QUEZ. Agualeguos
Nuevo León, 1959. Narrador, dramaturgo
y traductor. Estudió periodismo en lo UANl
y en la Universidad de Sofía, Bulgaria
Autor del libro de relatos Mecica y de
varias obras teatrales.
ALFONSO RANGEL GUERRA. Monterrey, 1928. Escritor, promotor cultural. Fue
rector de lo UNL y, en dos ocasiones
Secretorio de Educación en Nuevo león.
Autor de Los ideos literarios de Alfonso
Reyes, Monólogo de lo ciudad, entre
otros.
EDUARDO ZAMBRANO. Monterrey
1960. Estudió mercadotecnia en el
ITESM. Autor del libro Del coleccionista,
publicado por la revisto Dosfi/os Ylo
Universidad Autónoma de Zocotecos

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, No 37, Julio-Agosto </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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