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                  <text>��CONTENIDO
Deconstrucción de un disfraz de Sócrates: la Medea de Eurípides / José Román Cortázar
Aranda • 3 Nietzsche como precursor del posmodernismo / H. C. F. Mansilla • 9
Calle con nombre de flor / Rayinundo Ramos Gómez • 14
Poemas / Ofelia Pérez Sepúlveda • 18
Ejercer la crítica literaria cuando nadie tiene la certeza de lo literario ;Víctor Barrera
Enderle • 22 La educación de los jesuitas mexicanos a finales del siglo XX; José Roberto
Mendirichaga • 28 Alfonso Reyes Digital; Alfonso Rangel Guerra• 42
Hable con Almodóvar¡ José Garza• 46

Secciones
MACIDNA SPECUI.ATRIX:Ataquen

a Bertie ¡ Hugo Padilla • 49

SOCIOLÓGICA: Las

elecciones
estadounidenses ¡ José María Infante• 52 ARQUICULTURA: La Hacienda de San Antonio
del Muerto/ Armando V. Flores• 54 TEATRO:El arte del actor: ¿creación
o representación? / Ana Laura Santamaría • 57
CINE, TELEVISIÓN Y OTROS ESPEJISMOS / Roberto Escamilla • 60
La obra de Ignacio Ortiz /Víctor Bravo Ahuja • 66
LIBROS:Amuleto de arcoiris• 67 Historia, debilidad e ilustración • 67
Ver, leer y compartir• 68/ Francisco Ruiz Solís La entrevista como corazón / Angélica
Abelleyra • 69 El narcocorrido, la nueva épica mexicana ¡ Olga Patricia Olalde • 70 El
ridículo es el enemigo más poderoso de lo sublime¡ Zacarías Jiménez • 71 NOTICIAS: Los
últimos rostros del Colegio Civil y su ''Dios Bola" • 72 Gana Xavier Rodríguez Ledezma
XIV Certamen Nacional Alfonso Reyes 2002 • 73 / Edmundo Derbez Presentación en
España de libro sobre Pedro Garfias / Antonio Adolfo
Reguera García • 74

Portada y viñetas del pintor Ignacio Ortiz

�CONTENIDO
Deconstrucción de un disfraz de Sócrates: la Medea de Eurípides ¡ José Román Cortázar
Aranda • 3 Nietzsche como precursor del posmodernismo ¡ H. C. F. Mansilla • 9
Calle con nombre de flor / Rayrnundo Ramos Gómez • 14
Poemas / Ofelia Pérez Sepúlveda • 18
Ejercer la crítica literaria cuando nadie tiene la certeza de lo literario / Víctor Barrera
Enderle • 22 La educación de los jesuitas mexicanos a finales del siglo XX; José Roberto
Mendirichaga • 28 Alfonso Reyes Digital/ Alfonso Rangel Guerra • 42
Hable con Almodóvar/ José Garza• 46

Secciones
MACIIlNA SPECULATRIX:Ataquen

a Bertie ¡ Hugo Padilla • 49 SOCIOLÓGICA: Las decciones
estadounidenses / José María Infante• 52 ARQUICULTURA: La Hacienda de San Antonio
del Muerto/ Armando V. Flores• 54 TEATRO: El arte del actor: ¿creación
o representación? / Ana Laura Santamaría • 57
CINE, TELEVISIÓN Y OTROS ESPEJISMOS / Roberto Escamilla •

60

La obra de Ignacio Ortiz / Víctor Bravo Ahuja • 66
LIBROS:Amuleto de arcoiris • 67 Historia, debilidad e ilustración • 67
Ver, leer y compartir• 68/ Francisco Ruiz Solís La entrevista como corazón / Angélica
Abelleyra • 69 El narcocorrido, la nueva épica mexicana¡ Oiga Patricia Olalde • 70 El
ridículo es el enemigo más poderoso de lo sublime¡ Zacarías Jiménez • 71 NOTICIAS: Los
últimos rostros del Colegio Civil y su ''Dios Bola" • 72 Gana Xavier Rodríguez Ledezma
XIV Certamen Nacional Alfonso Reyes 2002 • 73 / Edmundo Derbez Presentación en
España de libro sobre Pedro Garfias / Antonio Adolfo
Reguera García •
•

1 1

74

••

Portada y viñetas del pintor Ignacio Ortiz

�~

DECONSTRUCCION DE UN DISFRAZ
DE SOCRATES: 1A MEDEA DE EURIPIDES
~

~

José Román Cortázar Arando
A Genaro

El arte es para Sócrates imitación (mimesis), pero
no una mera imitación de la superficie de los objetos naturales, sino algo ulterior y superior en lo
que está comprometida su propia finalidad: el arte
debe representar el alma por medio de la figura, y dada
su función pedagógica, es lógico que trate de forzar la realidad para decir a partir de ella aquella
excelencia físico-espiritual que expresaba los ideales de la paideia griega.
Con el símil de la piedra de imán reúne Platón
los tres polos que se implican en la creación poética (y me parece conveniente extraer de la memoria un conocimiento importante: la tragedia es
creación poética): un dios (o sus subrogados: las
Musas) que es portador del 'mythos', un poeta a
través del cual el 'mythos' adviene al mundo como
palabra, y un público que recibe el 'mythos' a través de los actores, subyugados, como él, por la
potencia luminosa de una verdad trascendental
que está más allá del saber humano.
El teatro es una duplicación de la existencia huma-

na de la que /,o tradicional es la sola causa para no
reparar en lo excepcional ontológj,camente de ella. La
existencia humana se da en él una representación de sí
misma de cuya índol.e ficticia guarda, por una parte, la
conciencia, sin que ésta sea, por otra parte, impedimento
para que tal representación de la existencia !.e produzca
a ésta una ilusión tal -la ilusión teatral-, que la tiene
por tan real como se tiene a sí misma: por lo que la hace
consciente de su realidad-irrealidad en forma impar.
Con el auxilio del método deductivo los conceptos han ido particularizándose, desde la abstracción arte, a través de la noción de creación
1

Gaos,José. Las Ideas y las Letras. UNAM. México. 1997.

[ 3]

�poética, hasta la idea de teatro. Esto sirve como
marco referencial para poder entender los tres
mundos íntimamente ligados, aunque físicamente autónomos, en los cuales ineluctablemente ha
de sumergirse Eurípides al construir su Medea.

Estructuray otras cuestiones
que la conforman
Antes de Eurípides, Neofrón de Sición había llevado a las tablas el mismo tema; sin embargo, la
seducción que nos victima al leer la tragedia euripídea consiste en la insólita identificación que
sufrimos con respecto a los diversos personajes que
a lo largo de la misma van apareciendo o, en su
defecto, acaso no nos identifiquemos personalmente, pero no podemos evadirnos de la tentación de actualizar temerariamente la tragedia de
Medea. Será, acaso, una consecución forzosa que,
debido al tema, asumimos. Alfonso Reyes, en torno a esto, habla de Medea como una mujer bárbara, ayuna de sentido social y exenta del primor ateniense,
(quien) muestra al desnudo, reducido al mínimo, el
combate del amor, en que domina ]asón, el más fuerte,
como en el mundo bravío de la natura/,eza. Ella es pasión, él es cáú;ulo, de suerte que el peso heroico del mito
resulta invertido en la tragedid1-.
¿Cuál es la razón que mueve a Eurípides a emplear como nombre de su tragedia el nombre de
un personaje? En el drama, a pesar de estar pintadas pasiones o vicios que tienen su nombre propio, éstos quedan incorporados con tal arte a las
personas, que aquellos nombres ya no se recuerdan, sus caracteres generales quedan borrados, y
en vez de pensar en ellos, pensamos solamente en
el personaje que los ha asumido. Para Henry
Bergson, ésta es la razón por la cual los dramas
sólo pueden titularse con un nombre propio, al
contrario de como sucede en la comedia, la cual
debe su denominación a la potestad del vicio3 •
Además, en la tragedia el personaje trágico no

2
3

Reyes, Alfonso. Obras comp!,etas. Fondo de Cultura Económica. Colección Letras mexicanas. Tomo XVII. México. 1992.
Podríamos pensar, como excepción, en la comedia de Moliere
titulada Tartufo. Sin embargo, el título original en francés
vuelve a confirmar el comentario de Bergson: L' imposteur /,e
tartuffe. Agradezco a la profesora Coral Aguirre sus observaciones en este apartado.

[ 4]

modifica su conducta, aunque llegue a enterarse
del juicio que nos merece, y podrá, en cambio,
perseverar en ella, aun enteramente consciente
de lo que es y del horror que nos inspira. Así,
Medea está plenamente lúcida en lo que respecta
al horror del infanticidio que planea; pero ello
no impide la ejecución de su decisión trágica.
Cuando Eurípides escoge a Medea y no a Jasón
para titular su drama, piensa en dos cosas de una
importancia grave, a saber: primero, los celos no
son considerados una pasión en aquel mundo griego, ni siquiera en la sociedad romana, puesto que
la mujer no es todavía objeto de veneración ni
culto y tampoco juega un papel esencial en el amor
clásico4 ; segundo, Medea es quien depositará la
furia soberbia de los celos en una venganza extraordinaria que habrá de socavar el alma deJasón,
la víctima celada.
No es un acontecimiento fortuito la selección
del lugar en el que se desarrollará la trama; al contrario, es un hecho claramente deliberado: la ciudad de Corinto fue fundada por Sísifo (antepasado del tirano Creonte), quien en la Ilíada recibe
un tratamiento no del todo amable: el más ladino
de los hombres, la relación entre un Sísifo fantasmagórico, por cuanto es ajeno a los desconocedores
de este mito, y unJasón, cuya única presencia fantasmagórica es la virtud heroica, se encuentra en
la cualidad de su ser ladino.
Para Ortega y Gasset, el mito prendía en la
mente por el prestigio de su antigüedad (inmemorialidad) y por la gracia de su dramatismo
antropomórfico. Sin duda, Eurípides no puede
deshacer la fórmula trágica y es por eso que se ve
obligado a emplear a los héroes míticos, a volver,
una vez más, al origen; pero el falso regreso lleva
una intención velada: reconducir los tiempos antiguos a los suyos, adornándolos con los coloridos
de su época.
La prueba, esta herramienta tan útil, que gana
a la mente por su evidencia, es la que gobierna la
época de Sócrates y de su contemporáneo Eurípides, y ella habrá de ser introducida rudamente, y
todavía en su aspecto rudimentario, en la tragedia. Eurípides hará de la evidencia el elemento
nutritivo de su Medea e irá, con la violencia propia
del asesino, tras la cabeza de un filósofo, por él
4

Gurméndez, Carlos. TratalÚ! de las pasiones. Fondo de Cultura
Económica. México. 1986.

Medeo

considerado arquetipo dél sofista. En cuanto a la
invasión de la filosofía en la poesía, no se trata del pensamiento filosófico, que esto la poesía lo contuvo de todo
tiempo, implícito en su pro,pia substancia y en unión
con el mito y la religión. Sino que ahora aparece como
elemento intelectual, racionalizado y dialéctico, que,
habiendo desarrollado fuera de la poesía su cuerpo y sus
pro,pios músculos, vuelve a ella desde fuera y como una
incrustación extraña. No importa que los personajes tengan ofJiniones contradictorias, lo cual, como explica
Platón, es pro,pio de la imitación poética de la vida, sino
que no pueden dar un paso sin echar por delante alguna tesis y todos nacen como educados en las aulas de la
filosojítf .
El prólogo es más rebuscado y extenso, y su técnica escénica se basa en una novedad, que para
Nietzsche resulta petulante y atroz, ya que nos sirve de ejemplo de la productividad del método racionalista, consistente en el hecho de que un personaje
individual se presente al comienzo de la pieza y

cuente quién es él, qué es lo que antecede a la
acción, qué es lo que hasta entonces ha ocurrido;
más aún, qué es lo que ocurrirá en el transcurso
de la pieza. La nodriza es la comisionada para abrir
la obra, y ella misma cumplirá con cada uno de
los puntos recientemente mencionados. Dice en
Die Geburt der Tragodie: Griechentum und Pesimismus
(El nacimiento de la tragedia o Grecia y el pesimismo) que Eurípides creía observar que durante
aquellas primeras escenas el espectador se hallaba en una
inquietud particular, queriendo resolver el problema
matemático de cálculo que era la historia anterior, de tal
forma que para él se perdían las bel/,ezas poéticas y el
pathos de la exposición. Por eso Eurípides antepuso el
prólogo a la exposición y lo colocó en boca de un personaje al que le era lícito otorgar confianza: frecuentemente
una divinidad tenía que garantizar al público, en cierto
modo, el decurso de la tragedia y eliminar toda duda
acerca de la realidad del mito.
La nodriza y el pedagogo se encargan de dejarnos saber que Medea se consume ardorosamente
entre los celos que le ha despertado Jasón; pero
los celos han perdido su racionalidad" al proporcionarle Creusa una razón para el afloramiento
de sus celos apasionados'. Medea, como Otelo, ya
no podrá contener su pasión, que la dominará
como un vértigo. Está fuera de sí y entra abruptamente en los dominios del Aquiles literario, la
hybris. Unamuno dice que los celos son una prueba de inconcebible debilidad, de carencia de valor y de falta de seguridad en sí mismo. Sólo los
cobardes, los flojos de voluntad y sin fines concretos en la vida, pueden sufrir celos, pasión enfermiza propia de débiles mujerucas que temen perder a sus hombres en brazos de otras más jóvenes.
Medea, indudablemente, acusa una explosión de
celos que canalizará por medio de la femenina venganza. Su desmesura quebranta la mayor de las
ideas griegas, el principio -matemático- que va a
ser el símbolo donde reposa el pensamiento helénico: la medida. Esta norma interior del sujeto, a
priori incompatible con la tensión hipersensible
propia de la hybris, revienta en miles de pedazos,
cuyo eco presente en el vacío (el mismo que antes
gozaba de la presencia de la unidad) será suficiente
para reestablecer la armonía.
6

5

Reyes, Alfonso. Obras comp!,etas. Fondo de Cultura Económica. Colección Leu-as mexicanas. Tomo XVII. México, 1992.

7

Gurméndez, Carlos. Tratado de las pasirm.es. Fondo de Cultura
Económica. México, 1986.
Ibídem

[ 5]

�Pero, además, y como antítesis, exalta en Medea el
estilo socrático al condenar, Medea, a los injustos
por antiéticos y a los sofistas por retóricos y antiéticos: El que, siendo injusto, tiene habilidad natural
para hablar, se merece el mayor castigo; pues mientras
con su l,engua se jacta de adornar bellamente la injusticia, se atreve a cometer todos los crímenef . Recordemos que, según Roland Barthes 10 , Gorgias de
Leontini es el primero en dar a conocer la retórica paradigmática. A tal punto llegaba su fama oratoria, que entre los tesalios la Retórica fue denominada como el arte de Gorgias. Asimismo, se creó
un neologismo para designar a los imitadores del
sofista: gorgiátso, que significaba hacer el Gorgias. Si
pensamos en el relativismo epistemológico y sobre todo moral del sofista leontiniano, entenderemos por qué Sócrates desconfiaba de él. Para
Gorgias, la moral es puramente circunstancial, un
producto de las circunstancias. Y como tal, variará
de acuerdo con la condición del agente. Así, la
acción que en un hombre puede ser moral, puede, en otro, ser inmoral. Por esto, Gorgias considera la imposibilidad de establecer normas universales de conducta; es decir, normas éticas válidas para todos. Se trata de un contingentismo
moral que invalida la posibilidad de formulación
de ley moral alguna. Como consecuencia lógica
de esto se desprenderá la imposibilidad de enseñar la virtud. Recordemos a Jasón: él aprovecha
las circunstancias para actuar de una manera determinada: de entre el abanico de posibilidades que
tiene frente a sí,Jasón elige la más adecuada para su
futuro; es decir, está realizando la elección moralmente más adecuada. Por lo menos Gorgias así lo
vería. La moralidad era para el sofista de Leontini
un don de algunos hombres de saber hacer lo conSócrates en la Medea euripídea
veniente en cada ocasión, y cuya conducta no podrá
servir de norma a la cual seguir en otra ocasión futuEl monólogo de Medea donde habla de la situara, pues nunca podrán presentarse dos ocasiones
ción de la mujer en Grecia es producto de la reperfectamente iguales. Esto último se relaciona de
flexión y la razón euripídeas, y nos conduce, inuna manera más estrecha con el pensamiento episconscientemente quizás, a un descubrimiento intemológico de Gorgias, según el cual Nada existe. Si
teresante: Eurípides delinea aJasón con los misalgo existiera seria incognoscibl.e. Si algo existiera y fuese
mos caracteres del sofista: representa la argumencognoscibl.e, seria incomunicabl.e 1 • Resulta lógico que
tación falsa y cínica de un pensamiento que trata
Sócrates se sintiera ofendido con tal relativismo,
de engañar conscientemente, fundado en argumentaciones sin base. Me parece que Eurípides
dirige su violenta crítica hacia el filósofo Gorgias.

El coro es menos importante que en Esquilo o
en Sófocles; a veces canta o habla sobre algo ajeno al asunto de la tragedia; además, pierde la solemnidad religiosa que mantuvo en los otros dos
trágicos: sube a la escena, si es necesario, como
observamos en Medea. Ante el coro actúan los protagonistas, al principio uno solo, luego varios. Pero
siguen siendo individuos (principium individuationis de Schopenhauer), que en su singularidad se afirman durante algún tiempo frente al coro colectivo. Destacan en primer plano; son, como dice
Nietzsche, 'la disonancia viva'. Y como en toda
disonancia, surge un arco de tensión en el escenario: los protagonistas se separan del coro como
una voz particular, desarrollan su juego disonante, para hundirse luego en el unísona del coro. El
singular disonante no puede mantenerse durante
mucho tiempo y, como se hunde, vuelve al seno
de la música, el coro lo asume de nuevo. Las personas y sus acciones emergen fuera de la música
como una isla emerge del mar. El coro y su música permanecen omnipresentes. Lo que acontece
en el escenario es público, es visible a toda luz,
nada permanece oculto para el coro, el individuo
no puede esconderse, la música del mundo lo absorberá. La música, dice Nietzsche, tenía entre los
griegos la tarea de 'transformar el sufrimiento [ ... ]
del héroe en la más fuerte compasión de los oyentes '8. Lo que hace la tragedia griega es poner en
la escena la relación de poder entre la palabra y la
música. El protagonista dominaba la palabra; sin
embargo, ha de ser la música la que domine al
hacedor de palabras.

8

Safranski, Rüdiger. Nietszrhe. Biografía de su pensamiento.
Tusquets. Colección Tiempo de memoria. México. 2001.

[ 6]

9 Eurípides. Tragedias. Bruguera. Madrid. 1972.
1O Barthes, Roland. La aventura serniológi.ca. Paidós. España. 1997.
11 Xirau, Ramón. Introducción a ú1 historia de la filosofía. UNAM.
México. 1995.

o

puesto que reconocer la tesis de Gorgias implicaría,
a su vez, claudicar de toda futura enseñanza de la
virtud y aun del conocimiento. Por ello, ataca con
tanta vehemencia el discurso del sofista leontiniano;
tal cosa vemos en el diálogo platónico conocido
como Menón. Allí, Sócrates destruye, con base en la
dialéctica, los argumentos relativistas de Gorgias. De
igual manera, desde la postura ética socrática, Medea
condena a Jasón y deja en evidencia su relativismo
moral.
Eurípides se propuso mostrar al mundo, como se lo
propuso también Platón, el reverso del poeta 'irrazonabl,e :· su axioma estético 'todo tiene que ser consciente para
ser bello' es... la tesis paral.ela a la socrática, 'todo tiene
que ser consciente para ser bueno ~2 • Nietzsche presenta a Eurípides como una máscara y dice que en el
trasfondo quien hablaba no era Dioniso, ni tampoco Apolo, sino un demón que acababa de nacer,
llamado Sócrates. Así se habría reconfigurado la
tragedia mediante una nueva antítesis: lo apolíneo y lo socrático; es decir, logos-logos. Nos será lícito ahora aproximarnos a la esencia del socratismo estético, cuya ley reza más o menos de la siguiente
manera: Todo tiene que ser inteligibl,e para ser bello,
que mantiene una relación analógica con sólo el
sapiente es bueno.
El diálogo de Medea yJasón presenta una singular peculiaridad: su propensión al diálogo metódico, la dialéctica ( dial.ektiké tekné). En los diversos enfrentamientos retóricos entre Medea-Sócrates yJasón-Gorgias se cuelan pálidamente los dos
momentos del discurso socrático: el él.enkos, que
consiste en ironía y confutación, y la maiéutica ( obstetricia); es decir, el parto de la verdad. Eurípides
opta por la braquilogia (serie de preguntas que hace
Medea a J asón) en lugar de la macrologia (discurso
largo sofístico). Incluso en la estructura formal de
la exaltación del logos, Eurípides aborrece la
sofística, porque se aventura por las desconocidas
veredas del logos socrático, las cuales desembocarán en la irremediable ejecución de Dioniso, según Nietzsche. Para Rüdiger Safranski, Nietzsche
interpreta ya por dónde va a romperse la tragedia: por el
desarrollo de l,a palabra. Ellogos vence al pathos de la
tragedia tan pronto como el 1,enguaje se emancipa y hace
val.er desmesuradamente su propia lógica.. . ¿Qué es el

12 Safranski, Rüdiger. Nietszche. Biografia de su pensamiento.
Tusquets. Colección Tiempo de memoria. México. 2001.

[ 7]

�umguaje? Un órgano de la conciencia. Pero la música es
ser. Con el ocaso de la tragedia la conciencia y el ser
dejan de coincidir. La conciencia se cierra frente al ser,
se hace plana. Con la decadencia de la tragedia de la
pasión comienza para Nietzsche la nueva tragedia del
logos ... Sócrates rompe el poder de la música y pone en
su lugar la dial,éctica .. . El pathos del destino fue desplazado por el cálculo, las intrigas y las previsiones. La
representación de los poderes de la vida fue sustituida
por la escenificación de intrigas pensadas con refinamiento. En el escenario ya no se canta, se discute. Complementando lo anterior, Reyes dice que Eurípides introduce en la escena la retórica con argumentos, discusiones y formas lógicas que recuerdan más a los torneos oratorios y a los pleitos judiciales, que a cualquier otra cosa. También Werner
Jaeger escribe algo en este sentido. Para él, el realismo burgués, la retórica y la filosofía son los tres
elementos nuevos en la obra de Eurípides.

Unificación ontológi,ca de Medea
El conflicto de Medea se refleja en el exterior que
la rodea. La venganza que elucubra tiene su motivo principal en la afrenta de Jasón. Dice Carlos
Gurméndez que la primera condición para la venganza es que la herida infeccione el alma. Aquél
que por sus actos culpamos del fracaso de nuestra
vida amerita (por incentivar tal frustración) una venganza que es ontológica, pues debe afectar al otro
también en su totalidad. Medea no desea hacer un
daño accidental a Jasón, sino que persigue su destrucción ontológica, persigue la destrucción de su
ser, y ello exige que pasión y razón vayan unidas,
que se liguen en la más sabia prudencia.
Concluye Medea, conociéndose a sí misma (en
la lectura hermenéutica encuentro una ensefianza socrática), la conciencia de quien se renueva y
rejuvenece por el acto cognoscitivo de la venganza. Ocurre en ella una autognosis. Medea, para
inferir daño a Jasón, abandona la seguridad personal y al correr este riesgo, la vengativa infanticida se afirma y unifica totalmente.
Agustín More to señalaba: "si es justo el castigo,
es injusta la venganza", probablemente pensando
en Medeas que calculan meticulosamente su venganza, incluso llegando a dominar su pasión misma. Elle est fondeé sous une action qui nous touche et,
dont, nous avons désir de nous venger, dijo Descartes.

[ 8]

De pensarla a llevarla a cabo hay un duro trecho
que los dioses salvan fácilmente en su omnipotencia, pero que el hombre debe recorrer para establecer la unidad entre proyecto y acción, interioridad y exterioridad, la unidad ontológica que
agrega una nueva dimensión a la venganza.
Para Aristóteles, el crimen de Medea se desarrolla en un ámbito trágico por antonomasia: la
familia, ya que piensa, el filósofo estagirita, que es
preferible que el pathos se produzca entre amigos,
aliados o consanguíneos.
Para el público ático, el happy ending de Medea
no habría resultado en modo alguno edificante,
pues es un regalo del mismo ciego acaso que había sumido a los héroes en la desgracia.
En la conclusión de su drama, Eurípides recurre (como ya lo había hecho al anteponer el prólogo a la exposición) de nuevo a la veracidad divina, para asegurarle al público el futuro de sus héroes: tal es la misión del famoso deus ex machina13 •
Medea se ve favorecida por la gracia de su antepasado el Sol, quien le facilita un carro tirado por
dragones alados.

NIETZSCHE COMO PRECURSOR
DEL POSMODERNISMO
H. C. F. Mansilla

13 En el teatro antiguo, dios que por medio de un mecanismo
aparecía en escena al final de las obras para provocar el desenlace.

D espués de un largo periodo dominado por el
BIBLIOGRAFÍA
Barthes, Roland. La aventura semiológica. Paidós. España. 1997.
Bergson, Henry. la ri.sa. Porrúa. 1999.
Eurípides. Tragedias. Bruguera. Madrid. 1972.
Eurípides. Tragedias. Gredos. Colección Biblioteca Básica Gredos.
Tomo I. España. 2000.
Gaos,José. las Ideas y las letras. UNAM. México. 1997.
Gorgias. Fragmentos y testimonios. Aguilar. Argentina. 1966.
Gurméndez, Carlos. Tratado de las pasiones. Fondo de Cultura
Económica. México. 1986.
Hauser, Arnold. Historia social de la lit.eratura y el arte. Guadarrama/
Punto Omega. Madrid. 1978. Tomo l.
Jaeger, Werner. Paideia. Fondo de Cultura Económica. México.

2000.
Nietzsche, Friedrich. El nacimiento de la tragedia o Grecia y el pesimismo. Alianza Editorial. Colección Biblioteca Nietzsche.
España. 2000.
Ortega y Gasset,José. El espíritu de la l,etra. Rei. México. 1998.
Reyes, Alfonso. Obras compktas. Fondo de Cultura Económica.
Colección Letras mexicanas. Tomo XVII. México. 1992.
Safranski, Rüdiger. Nietzsche. Biografía de m pensamiento. Tusquets.
Colección Tiempo de memoria. México. 2001.
Xirau, Ramón. Introducción a la historia de la filosofía. UNAM.
México. 1995.

racionalismo y la Ilustración, por el liberalismo y
el optimismo evolutivo, brotaron en el siglo XIX
diversas escuelas de pesimismo histórico, realismo
antihumanista y relativismo axiológico, cuyos representantes más conspicuos fueron Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche. Los méritos y logros asociados al pensamiento de Nietzsche (1844-1900) son
sólidos y bien conocidos. Basta mencionar, por ejemplo, su intento de descubrir la voluntad de poder en
las más diversas operaciones intelectuales: detrás
de los ideales de objetividad de los científicos y
detrás de las aspiraciones de rectitud de la moral
universalista se ocultan a menudo los imperativos
de la autoconservación y los designios del poder
desnudo. Después de Nietzsche no podemos retroceder a aquel estadio ingenuo que trata de ignorar los nexos que frecuentemente se dan entre
la voluntad de dominar, las construcciones racionalistas y los preceptos éticos.
Nietzsche y sus discípulos han ensalzado a la
calidad de única verdad admisible este enfoque,

que es ciertamente promisorio si se lo somete a
un régimen diferenciado y se lo contrasta con visiones divergentes de la misma problemática. La
arqueología de la moral y la doctrina de la sospecha sistemática que practicó Nietzsche le condujeron, empero, a percibir sin matices la vigencia
omnipotente de los instintos detrás de todo principio ético, a recelar de la consciencia en cuanto
disfraz de apetitos, a conjeturar que toda reflexión
encubre una concupiscenóa irrefrenable y a presumir que lo bello, lo justo y lo bueno, como también el trabajo, las instituciones sociales y políticas y hasta las edificaciones de la historia configurarían un barniz de hipocresía y falsas apariencias
del cual se dotan todas las sociedades. El despliegue sistemático de esta teoría de la desilusión y el
desencanto -con su aspecto de un estoicismo aristocrático: el verdadero sabio toma a su cargo el
lastre y la pesadumbre que significa la veracidadtermina ineludiblemente en la sentencia de que
la realidad es sólo el mundo de los apetitos y las
pasiones y que el pensamiento es únicamente la

[ 9]

�relación de los instintos entre sí1 • Pensar, actuar y
hasta sentir configuran para Nietzsche manifestaciones de una racionalidad instrumental concebida del modo más unilateral: las que él llama las
virtudes socráticas, los fundamentos de la moral,
las destrezas humanas más diversas y toda forma
racional de análisis, especulación y síntesis, constituirían exclusivamente formas y manifestaciones
del instinto de autopreservación, meros refinamientos del ímpetu animal consagrado a buscar
alimento y protección frente al peligro incesante
que es la vida2 . El intelecto sería, por consiguiente, una mera reproducción de un impulso vital que
estaría allende el bien y el mal; la ética y la política
representarían ardides justificatorios de esa propensión vital y de la voluntad de poder que se deriva de ella. La pura inmediatez adquiere así una
dignidad ontológica superior a la consciencia; la
polémica de Nietzsche contra la consciencia (en
cuanto un estado personal enfermizo e imperfecto3) y, en el fondo, contra la individualidad como
tal4 - sólo puede brotar de una consciencia altamente reflexiva que se observa y critica a sí misma
5
con la lucidez del más refinado raciocinio •
La ideología de la desconfianza liminar concluye sintomáticamente en una certeza inconmovible: el impulso vital, los instintos animales y la
voluntad de poder conformarían la base y el telos
de toda la actividad sideral, incluyendo la huma-

2

3

4

Friedrich Nietzsche, jmseits vo11 Cut und Bose. Vorspiel einer
Pliilosophit dn Zukurift (Allende lo bueno y lo malo. Preludio
a una filosofía del futuro), en: Nietzsche, Studienausgabe (Edición de estudio), compilación de Hans Heinz Hol,, Frankfurt:
Fischer, 1968, t. III, p. 53.
Friedrich Niev.sche, Mmscliliclies, Allzummschliches. Ein Bucli
fiir freie Geister (Humano, demasiado humano. Un libro para
espíritus libres), en: Nietzsche, Studienausgabe, op. cit. (nota
1), t. 11, p. 58.
Friedrich Niev.sche, Zur Ge11ealogie der Moral. Ei11e Strtitschrift
(Sobre la genealogía de la moral. Una polémica), en: Nietzsche, Studimamgab,, op. cit. (nota 1), L IV, p. 79 sq.
En 1872 escribió Nietzsche que la individuación era el mal
primigenio y mayor y que el arte representaba la feliz esperanza de poder aniquilar la maldición de la individualidad.Friedrich Nietzsche,
Geburt der Tragodit aus dnn C,eiste der
Musik (El nacimiento de la tragedia del espíritu de la música), en: Nietzsche, Studinwusgabe, op. cit. (nota 1), t. 1, p. 65.
HeinL Rouges, Xittzsche und diR DialRktik der A ufkliirung (Nietzsche y la dialéctica de la Ilustración), Berlin NewYork, 1972,
p. 234; sobre los aspectos autorreferenciales de la obra de
Nietzsche, cf Jürgen Haberma~. Der pliilosophischt Dt1kurs der
Modn11t (El discur.o filosófico de la modernidad), Frankfurt:
Suhrkamp 1985, p.119 sq., 149.
·

D,,

5

---------------- - -

[ 10]

na, y tendrían una fuerza normativa omnímoda,
ante la cual toda resistencia y toda reflexión serían inútiles. Esta deliberada simpleza es la típica
de gente ingenua y dedicada a los libros que quiere dar la impresión de ser dura y perspicaz, mundana y cínica, gente que, en el fondo, está poseída por un anhelo avasallador de encontrar una
certidumbre a la cual aferrarse y desde la cual explicar la inmensa diversidad del mundo. La "energía destructiva", "la irritante alegría" y "el trabajo
en profundidad"6 , con los que Nietzsche intentó
la eliminación de la metafísica, lo llevan a una intuición obscura y nada original: a postular la presunta decadencia de todo el pensamiento occidental y a vislumbrar en su lugar, mediante relámpagos ocasionales, una "verdad dionisíaca", un desciframiento del universo, lo que no implica, empero, un conocimiento más o menos objetivo o
veraz del mismo, que era, en el fondo, el anhelo
nietzscheano. Una incongruencia similar se puede detectar en sus escritos de madurez. En la esfera de la cultura y el pensamiento todo resulta ser
relativo y aleatorio, todo se reduce a estrategias
instrumentales e ideologías justificatorias, pero, al
mismo tiempo, el tenor general de la obra de
Nietzsche es autoritario, categórico y altamente
repetitivo al enunciar "verdades profundas": las
propias. Es notable que en un universo sin sentido ni razón substancial y sin sujeto con capacidad
de autoconsciencia crítica, Nietzsche apele incansablemente a la luz, la claridad, a la sabiduría, al
raciocinio y al esfuerzo esclarecedor. Además: la
crítica de la razón por parte de Nietzsche se coloca por encima del horizonte del racionalismo,
apelando, en el fondo, a criterios estéticos de
proveniencia arcaica que estarían allende el bien y
el mal. Pero estos criterios -lo Otro de la razón- no
disponen de ninguna legitimidad que pueda ser investigada o menos aun cuestionada; no se basan en
una concatenación argumentativa o en principios
éticos reconocí bles, sino en la circularidad
autorreferencial. La actitud concomitante, que no
era extraña a Nietzsche, es la de atribuirse una especie de autocreación y auto-invención, que desemboca en una auto-exaltación bastante ingenua; como
afirma Rüdiger Safranski refiriéndose explícitamen·

te a Nietzsche, ~ste egocentrismo agudo no está exonerado de ~n cierto dogmatismo y puede terminar
en tendencias autodestructivas7 •
En la esfera socio-política Nietzsche fue, sin
duda al~n~, partidario de concepciones irracionales, ehtanas, antidemocráticas e iliberales las
que carecían, empero, de una dirección y ~na
meta claras o, por lo menos, discernibless . Para él
la democracia liberal-burguesa en cuanto forma
de la_ decadencia estatal no poseería ninguna subst~netag. Democracia y socialismo conformarían
sistemas despóticos, que transformarían al Hombre
.b.,en un mero animal gregariolO. Nietzsch e per_
~1 io c1aramente que la sociedad moderna ("la
ep~~a de la mezquindad") propende a una nivelac1on de todos sus miembros, incluidas las élites·
~os ?i:andes diri?cntes políticos no dejarían de se;
md~vi?uos mediocres i 1 • Pero esta visión crítica del
so~iahsmo _Y de la democracia de masas no le indujeron a imaginarse un sistema de valores o un
marco institucional, en cuyo seno se podrían refren_ar los excesos de la democracia mediante normauvas y mecanismos aristocráticos y meritocrátic?s, como había sido el caso en las teorías de Arist?teles, Po~ib!o y Cicerón desde la Antigüedad clásica. Las victimas y no lo" victimarios serían los
responsables por las miserias del mundo.
, En _I~ Genealogía de la moral, una de sus obras
~as uuhzadas por el fundamentalismo postmodern_1s~a, se ~ee esta confesión de fe del nihilismo y
c1msmo: Na?a ~s verdad, todo está permitido"12.
Esta sentencia uene la debilidad de todo pensa-

Rüdiger Safranski, Wieviel Wahrlieit braucht der MtnSrh? Über
das Dmkbare u11d das Ltbbare (¿Cuánta verdad soporta ~I ser
humano? Sobre lo pensable y lo \Í\ible), Frankfurt: Fischer
1998, p. 86 sq.
'
8 Ll crítica marxista más conocida de Nietzsche es la realizada
i_&gt;&lt;&gt;r Georg Luk.ics, ~-011 .\'iRt:.sc/ie zu Hitln odnDerbTatio,ialismus
: derdeu/Jcli~~ Politik (De Nietzsche a Hitler o el irracionalis.
L okáen la pohuca
• alemana)• Frankfurt: Fischer, 1966, passwiu . C\ no 1lego a comprender las concepciones de Nietzsche en to:110 a la razón \ la cultura, declarándolo un precursor de la ideología fascista.
9 :-.:ietzsche, Memchl1rhes... º"· cit. (nota 2) p 223
10/bd
•·
·
' ., _P: 223 sq.: :'\ieusche•r\islumbró claramente
el carácter
?esp~u~o del Estado socialista del futuro, sus instrumentos
ideolog1cos y la forma cómo éste trataría a sus s1'.ibditos
11 Sobre esta,_temática cf. la obra clásica de Karl Lówith: Von
Hegel :u .\1tt::.sche. Der ,evolutioniirt Bruc/i im Denken des 19
Jahrli111ulerts
(De.H ege1 N.ietzsc he. La ruptura revoluciona-·
.
n,1 en el pensamiento del siglo XIX), Stuttgart: Kohlhammer
Wiebrecht Ries, Nietzsche zur Einfiihrung (Introducción a
1964, pp. 281-283.
NietLSChe), Hamburgo:Junius/ SOAK 1990, p. 101; cf tam· 12 Fricdrirh Nievsche, ZurC,e11ealogit... , op. cit. (nota 3), p. 133.
bién ibid., pp. 52 sq., 101-104, 111.
7

ª

6

[ 11]

�miento relativista extremo: si nada es verdad, entonces esta misma frase no puede ser tomada en
serio porque es una simple falacia. En cuanto declaración doctrinaria denota, empero, otros dilemas.
Según Theodor W. Adorno y Max Horkheimer esta
concepción no es de ninguna manera una superación de principios de la Ilustración y del racionalismo -como lo creyera firmemente Nietzsche-, sino
su exageración y exaltación. Nietzsche continúa
una propensión del racionalismo al promover la
voluntad y autonomía individuales a la calidad de
principio divino. Otro designio de la Ilustración,
la absoluta independencia del Hombre con respecto a factores externos, llega a su apoteosis en
la obra de Nietzsche, mezclada con la "ley" de los
privilegios de los fuertes sobre los débiles. Nietzsche habría tratado de fundamentar una humanidad sin Dios; es decir sin frenos éticos, ni limitaciones de ningún tipo, proyecto que no sería extraño a los sueños más virulentos de un racionalismo desbocado del siglo XVIIl (contenido, por ejemplo, en los seductores escritos del Marqués de Sade),
cuyas ramificaciones llegan hasta el fascismo totalitario del siglo XX y a los propósitos de autodestrucción del género humano basados en una tecnología descontrolada13. Las inclinaciones contemporáneas de percibir en los últimos ecosistemas naturales meros recursos aprovechables instrumentalmente, aunque esto implique su aniquilamiento, se inscriben en esta lógica diabólico-luciferiana, que no
reconoce ninguna restricción para su accionar y que
no logra reconocer ningún elemento en la totalidad del cosmos, que por ser sagrado, pueda escapar
a su voluntad de dominar y explotar.
El relativismo ético de Nietzsche y los posmodernistas se basa en la noción altamente especulativa de que el sentimiento de culpabilidad sea sólo
la vulneración del narcisismo humano, una hipotética consecuencia de su violenta separación del
pasado animal1 4 • En esie caso se trata probablemente de una construcción intelectual, a la que
13 Max Horkheimer / Theodor W. Adorno, Dialektik der
Aufkliirung. Philosophische Fragmente (Dialéctica de la Ilustración . Fragmentos filosóficos), Amsterdam: Quelido, 1947,
p. 114, 119 sq., 122, 138, 141 sq.
14 Friedlich Nietzsche, Zur Genealogie... , op. cit. (nota 3), p. 79
sq. Sobre la con cepció n nietzscheana de que la crueldad sería la verdad más profunda (y las ramificaciones de este concepción en la filosofía del nazismo) , cf. la espléndida biografía intelectual: Rüdiger Safranski, Nietzsche: biografía de su pensamiento, Barcelona: Tusquets, 2001, p. 198 sq., 360.

[ 12]

es proclive la gente supercivilizada y muy alejada
de la naturaleza y de los animales. El teorema en
torno al nacimiento del cristianismo a causa del
resentimiento 15 de los débiles frente a los fuertes
y talentosos es una concepción estrechamente ligada a la anterior e igualmente unilateral y exagerada, que descuida premeditadamente el hecho
de que la moral cristiana representa también una
voluntad que niega el poder grosero desde una
instancia que no es naturaleza originaria (como
la razón y la conciencia) 16 • A menudo estos ejercicios teóricos provienen de personas sensibles a
quienes no les ha ido muy bien en la vida y que
viven en las esferas de la cultura, el intelecto y el
arte, y que no quieren pasar como ingenuos, y, al
contrario, quieren ser considerados como realistas implacables. Hay ciertamente un conflicto entre la valentía ej emplar de Nietzsche en el campo
del pensamiento puro y una angustia profunda
de una naturaleza delicada, casi infantil. Trató, sin
duda, de hallar una identidad sólida, pero la búsqueda de este encuentro consigo mismo también
le producía miedo. La locura fue como una liberación para él1 7 • En el marco del culto de Nietzsche - y de las perversas modas del día- se llega ahora a postular que su enfermedad debe ser vista
como una posibilidad de liberación: el sufrimiento iluminaría el alcance de la ruptura que se vive
cotidiana y permanentemente y daría la medida
de la irreversibilidad de la fractura con ese mundo profano y de la vivencia de lo irreparable como

15 Nietzsche, Jenseits... , op. cit. (nota 1), p. 61; Nietzsche, Der
Antichrist (El Anticristo), en: Nietzsche, Studienausgabe, op.
cit. (nota 1), t. III, p. 224, 234, 239; Nietzsche, Ecce horno. Wie
man wird, was man ist (Ecce horno. Cómo uno llega a ser lo
que es), en: Studienausgabe, ibid., t. IV, p. 204 sq.- Gilles Deleuze
acentuó de manera antidialéctica la crítica nietzscheana de
la metafísica, afamando que la dialéctica hegeliana sería una
ideología del resentimiento. Gilles Deleuze, Nietzsche und die
Philosophie (Nietzsche y la filosofía ), Munich, 1976, p. 132
sqq.; cf también Philipp Rippel, Souveriiniliit und Revolte. Die
Wiedererweckung Nietzsches und Heideggers in Frankreich (Soberanía y revuelta. La resurrección de Nietzsche y Heidegger
e n Francia), en: Peter Kemper (comp.), "Postmoderne" oder
Der Ka111pf u111 die Zukunft ("Postmodernidad" o la lucha por
el futuro), Frankfurt: Fischer, 1988, p . 116.
16 Cf Wiebrecht Ries, op. cit. (nota 6), p. 79.
17 Werner Ross, Der iingstliche Adler. Friedrich Nietzsches Leben (El
águila temerosa. La vida de Friedrich Nietzsche), Munich:
dtv, 1984, p. 10; Karl Lowith, Nietzsches Philosophie der ewigen
Wiederkehr des Gleichen (La filosofía nietzscheana del eterno
retorno de lo igual), Stuttgart: Kohlhammer, 1956, p. 14.

resultado inexorable y anhelado: "El cansancio en
el cuerpo habla del cansacio en la cultura". Aquí
se argumenta como si la salud o la cordura impidieran una mirada y un raciocinio correctos y profundos. A la apología de la enfermedad sigue indefectiblemente la celebración de la locura: "El
delirio no es distorsión, mentira ni error. Es el
pensar mismo que se expande más allá de las fronteras de la razón" 18. Todo esto tiene el sabor de
las ideologías clásicas justificatorias, que tratan de
hacer pasar una desventaja propia como una genuina ventaja a largo plazo o en una esfera presuntamente superior.
Finalmente, hay que mencionar de modo somero la metáfora nietzscheana de /,a muerte de Dios, que
ha cobrado renovada actualidad. La expresión significaría ahora, por ejemplo, que el racionalismo
instrumentalista habría matado el sentimiento religioso en el corazón de los hombres, dejando al universo sin sentido, aunque los hombres se siguen comportando como si el mundo, la historia y la vida social continuaran poseyendo un sentido, aunque Dios
nos haya abandonado completamente. O, por otro
lado, la muerte de Dios anunciaría que ha desaparecido toda posibilidad de establecer bases para juicios morales, para diferenciar entre lo bueno y lo
malo y que, por tanto, la civilización del presente
estaría condenada tarde o temprano a la aniquilación. Nietzsche habría hallado intolerable ese mundo sin sentido, y su vida y obra serían un esfuerzo
para encontrar sentido en una existencia estrictamente humana: el Hombre, según Albert Camus, debería ahora ocupar el puesto dejado por Dios, buscando y encontrando en su propio esfuerzo vital-pese a
fracasos también repetidos-, una nueva ética, similar y noble como la de Sísifo19 • Es una concepción
que resta relevancia a los objetivos de un proyecto y

que más bien atribuye una enorme significación a
los estados transitorios de ánimo y a las actuaciones
del instante. Cada momento tiene valor por sí mismo y ninguno es más importante que otro ... lo que
también puede ser interpretado como el autoconsuelo de existencias mediocres y obscuras.
La metáfora de la defunción de Dios querría
señalar también "la muerte de la metafísica, entendida como perspectiva que establece la distinción categórica entre conocimiento verdadero y
falso, entre lo esencial y lo aparente, entre el sujeto y el mundo, y entre pensamiento y fenómeno;
la muerte del principio que garantiza la certeza y
la posibilidad de la unidad interna en el sujeto,
llámese ese principio Razón o conciencia"; [...]
"la muerte de las cosmovisiones estables, de la temporalidad ordenada, de todo centro en torno al
cual sea posible articular nuestras ideas; en fin, la
muerte de la certeza y autoconfianza del yo"2º. Esta
visión tiene una índole ciertamente popular, porque contiene una función aparentememte liberadora que, en el fondo, nos exime de pensar mucho
y de realizar esfuerzos intelectuales desagradables.
"La muerte de Dios libera y dispersa. Coloca al sujeto entre ambivalencias cruzadas. Le provee de autonomía pero le sustrae fundamento y continuidad"21 •
Esta convicción es cómoda, porque parece prohibir
el hacerse preguntas elementales como la distinción
entre lo esencial y lo aparente, entre lo verdadero y
lo falso; es ciertamente laudatorio el mostrar las dificultades inherentes a estas cuestiones y evitar las respuestas ingenuas, pero también tiene algo de agradable y distendido el evitar gradaciones y diferenciaciones entre lo importante y lo secundario, entre
el yo y el mundo, precisamente cuando las relaciones entre estos elementos se vuelven insoportabl~
mente complejas.

18 Martín Hopenhayn, Después del nihilismo. De Nietzsche a
Foucault, Barcelona: Andrés Be llo, 1997, p. 124; ibid., p. 181
(siguiendo una ocurrencia de Gilles Deleuze) . Y más adelan te: "Su enfermedad recurrente parece compensarlo con esta
adquisición con que benefi cia a l pensar en medio del padecimiento, y que a la larga amplía su gama cromática. La enfermedad adquiere así un sentido inesperado: es la usina de la
metamorfosis, el lugar del parto, la combustión requerida
para arrojar-afuera (hacer-aparecer) una nueva perspectiva
que torna al pensar más expansivo" (ibid., p. 188).
19 Albert Camus, Der Mythos von Sisyphos. Ein Versuch über das
Absurde (El mito de Sísifo. Un ensayo sobre lo absurdo)
[1942], Re inbek: Rowohlt, 1968, passim.

20 Hopenhayn, op. cit. (n ota 18), p. 19 sq.
21 Ibid,, p. 20.

[ 13]

�CALLE CON NOMBRE DE FLOR
Raymundo Ramos Gómez

1

•

l.
f. •

Coúmia de Ouerrero. Calle nombre de flor
Martín Gómez Palacios

A Claudio Ariel

Eulogio Torres se acomodó la escuadra en la pistolera y aseguró el alfiler de su placa metálica. Ya
iba siendo tiempo de que le dieran uniforme nuevo, en el filo de las mangas el paño azul estaba
raído. Limpio sí, porque quincenalmente lo llevaba a la tintorería, pero de tan usado ya daba
charolazo y las costuras crujían con los movimientos rápidos, cualquier día se le iba a desprender la
manga cuando hiciera el saludo. Policía Gregorio
Torres Morales desde hacía más de treinta años,
cuando todavía ni se pensaba en academias donde los escogen por edades y estaturas; él entró, se
acordaba muy bien, cuando el reajuste del cuerpo, despuecito del asesinato de Trotski, en tiempos del presidente Cárdenas; la nueva policía era
más eficiente, con mejor sueldo; pero de eso ha-

[ 14]

cía muchos años, treinta para ser exactos; el precio de la vida había subido, ya nada costaba lo
mismo, como si el dinero no tuviera valor alguno,
y la profesión -si aquello podría llamarse una profesión- se volvía cada vez más arriesgada, con tantos secuestros y asaltos bancarios. A los 28 años
era otra cosa, se tenía agilidad y coraje para meterse en cualquier bronca, pero ahora... un día
asignado a la terminal del Metro buscando carteristas, que había que distinguir de los manoseadores de señoras (a esos ni molestarlos) y los domingos a la salida de los toros apaciguar mitotes y, a
veces, macanear borrachos; de a cincuenta o cien
pesos los orinadores, de esos que ya no aguantaban más y párale de contar; hacer rondas en colonias apartadas era un verdadero riesgo; iban en

parejas más para defenderse que para cuidar; ya
Tepito o Peralvillo no eran nada comparadas con
aquéllas, dejadas de la mano de Dios, extramuros
de la ciudad, pegadas con el Estado de México,
en los cinturones de miseria, donde se levantan
palenques y toreos; allá, donde se perdió Tarzán,
o donde le agarraron las toronjas a Eva, y él ya no
estaba para esos trotes.
Tenía el pelo cortito y entrecano que le iba bien
con el rostro moreno y de facciones duras, el cuerpo enteco y macizo, y los pulmones carcomidos
de humo -no se podía quitar el maldito vicio-,
pero lo que más le daba lata eran las rodillas endurecidas; a decir verdad, todas las coyunturas se
le estaban poniendo tiesas; el agacharse le producía dolores terribles en la espalda; en las prácticas
de tiro apenas si podía sostener la pistola, era como
si el codo derecho lo tuviera fracturado, y los dedos se le torcían como raíces para donde querían.
Estar de punto en el Presidente o en el Camino
Real eso era para otros, no por cuestión de suerte,
sino de órdenes precisas; los más jóvenes, los más
altos, los más fuertes; para él; cuando más, el box
o la lucha libre, y había que pagar el espectáculo
soportando los insultos como quien ve llover y no
se moja, hacer oídos sordos a las mentadas de
madre: "No te lo lleves, cabrón; azul hijo de la tiznada ... " y ni modo de arrestar a toda la gayola;
hacerse pendejo era la única manera de librarla.
Un día le abrieron la ceja con una moneda que
voló como balazo desde las graderías de la Arena
Coliseo, le tuvieron que dar once puntadas. Menos mal que ahora ya no tenía que apaciguar a los
huelguistas y a los estudiantes revoltosos, para eso
estaban los granaderos, los granaderos y el ejército; la policía común y corriente bolseaba borrachos, levantaba infracciones y arreglaba pleitos de
vecindad si bien le iba; porque en los últimos años
habían aparecido tantas policías que los uniformados ya tenían miedo de llamarles la atención a
los escandalosos de cabaret o a cualquier infractor de tránsito, porque resultaba que era de alguna de las policías: la secreta, la judicial, la de narcotráfico, la de gobernación, la forestal , la bancaria, la de caminos ... y el "no sabes con quién te
metes, pendejo" o el "te va a costar la chamba,
hijo de la chingada" era el pan cotidiano de los
uniformados. También estaban ellos, ahora divididos en dos: los de uniforme nuevo y los como
él, sin patrulla, sin block de infracciones, con las

balas contadas y el paño del chaquetín casi traslúcido de tan gastado. Recordó una caricatura de
Abel Quezada: un policía de pantalón arrugado,
con lacios bigotes de aguacero y una nube de
moscas sobre la cabeza dormitaba recargado en
un poste mientras un perro lo orinaba y un caco
desvalijaba turistas, el pie del dibujo decía: "La
policía siempre vigila". "El policía Eulogio Torres
Morales se cubrió de gloria al detener sin ayuda... "
Sí, un día su nombre apareció en los periódicos,
había logrado capturar a tres sujetos que pretendían asaltar un taxi, a uno le tuvo que dar un balazo en la pierna: el periódico dijo que era una famosa banda de asalta-coches que operaba en la
Agrícola Oriental: eso él no lo sabía; hubo felicitaciones, mención en la lista de honor y unos días de
asueto; alguien le aseguró que había oído su nombre en La H(JY"a Nacional y él guardó en la mica de su
cartera los recortes de La Prensa (allí estaban todavía, amarillentos y casi pulverizados) , y eso fue todo,
después a la rutina de siempre: en el Olímpico, en
El Gusano, en El Caracol, en El Java ...
Los clientes pagaban la salida de las putas: luz
verdelimón, bocas pintarrajeadas, vestidos entallados, cuerpos ondulantes, ojos bulbosos enrojecidos por el parpadeo del gas neón: "Dame algo para
el policía". Un billete arrugado, a regañadientes:
"Si con él no me voy a acostar". Tenga, vecino, ái
nos vemos mañana". Ellos con rumbo al hotel,
pasos rápidos sobre las altas plataformas de los
tacones; él, despacio, agradecido-ofendido se recargaba en las palmeras de yeso del salón para ver
a las parejas bailar sobre la tarima pulida; la orquesta colgada en el balcón; después del conjunto moderno venía lo que a él le gustaba: son tropical, rumba caliente, ritmos afrocubanos -Negro
Batamba tocando el clarinete-y luego la granada
del &lt;lanzón reventándose en el aire espeso: de
humo, de perfume barato y de sudor axilar; las
yemas despellejándose en la mejilla del bongó y
el viejo barrio ferrocarrilero bailando en el tiempo inmóvil.

Porque si ]uárez no hubiera muerto... nacatán
Los metales brillaban como escupideras de latón, una gota de sudor-diamante líquido- resbalaba en la pechuga de una gorda lasciva; pasaban
las parejas entrepiernadas bajo la luz violeta; el
río de cabelleras mantecosas; el aliento alcohóli-

[ 15]

�coy cachondo de las bocas; el humo denso de los
cigarrillos que hacía estallar los pulmones; Eulogio
se abrió paso entre el nalgujerío frenético de las
muchachas y llegó al mingitorio; los hombres alineados ante las barras de hielo con limones cortados; un borracho se orinaba el pantalón sin abrirse la bragueta; Eulogio clavó los ojos en la rejilla
del ventilador mientras se buscaba con la mano, y
después empezó a arrinconar colillas que destripaba contra la barra de hielo y en los agujeritos
de la vagina de porcelana.

Riacatán. . . todavía viviría
Sonaban las fichas en el mostrador; gorgoriteaba el líquido en los vasos; la espuma carcomiento
al hielo: "Ficha para Mónica". Frente a la puerta
del Olímpico el aire helado pegaba como una
maldición, el puesto de fritangas era un barco de
hojalata con sus velas sucias desplegadas al viento,
hacia el poniente se abría la perspectiva de las estaciones, las calles revueltas de basura en las que
se iban alineando los cafés de chinos; del Java salían parejas de hombres obscenos y mujeres ajadas, se detenían a fumar un cigarrillo y la luz anaranjada les atigraba las facciones; los policías esperaban en las puertas de yesería alegórica para
cobrar sus cuotas, pero él ya iba siendo viejo para
esas cosas. Nunca el presente; el aquí y ahora era la
vida de los que no tenían imaginación: caminar, ir y
venir, cohabitar, morir y volver a nacer para lo mismo, sin darse cuenta. Nada importaba, había que
seguir adelante sin resignación ni esperanza; cuando todo se derrumbaba aparecía el coraje y empezaba el discurrir con la máscara puesta y el sexo en la
mano con afán retador: "Me importa madre", "que
se vaya a la verga". Yentonces el llanto punzaba como
espina de maguey; acurrucados en posición fetal,
vueltos hacia la madre, agarrados a las tetas indias y
a la cara de piedra como a los últimos maderos; que
el agua se lo llevara todo, el lodo mezclado con la
sangre, el esperma con las pústulas, pero que dejara descansar la cabeza en el regazo, en la piedra
porosa del volcán, para que el sueño restaurara
las energías perdidas: aptos para el albur y el salivazo, el picahielo en la sombra, ¿no era mejor
morir así? con los labios embarrados de alcohol.
La hoja no se siente, la ancha del cuchillo ni la
verde del cigarro, están clavadas como ideas fijas
en la entraña: tortilla envuelta para comerse un

[ 16]

taco: el hombre y el petate enrollados juntos antes de caer en la última puerta, en el último silencio de madera, los ojos retorcidos.
Al muchacho que más prometía, al único hijo
varón se lo mataron en un pleito de cantina; él
tuvo que ir a identificarlo, estaba sucio de alcohol
y de sangre coagulada en una plancha del Rubén
Leñero. "Sí es". Después pensó que estaba tan
deformado que cualquiera lo hubiera confundido, pero sí era. Todavía su hija política vivió un
tiempo con ellos, pero después huyó de la pobreza y el luto. "Entiéndalo, viejo, no es posible estarle llorando toda la vida a un muerto". No es posible, no es posible ... Formas de mujer dispuesta,
piernas, caderas, la mano temblorosa que busca
ya -por debajo del féretro- la afrenta femenina,
acariciar unos calzones de mujer entre el olor a
cera, con encajes negros y oyendo el rezadero de
las beatas: toda la cachondería de la muerte.
Tuna, pera pelada, carne de maguey, baba furiosa, pulpa para la glotonería, insulto, majadería
y el ahora qué? de lo irremediable. Irremediable
el balazo disparado, la desgraciadura de la mujer
desfondada, la sangre que se agilita en las venas,
la que corre por las sábanas blancas de los hoteles
y la que se queda quieta en los charcos; irremediable este tatuaje de tigre acorralado que se lle,'a
en el pecho: sólo el amor y la muerte son irremediables, el corazón desbaratado y el himen, lo que
puedes dar, de lo demás nada te pertenece. Vives
de prestado, con una mano en el aire y la otra
tapándote las partes, pero duro como la estatua
del rencor, disfrazado de estoicismo; que al cabo
sobre esta tarima que se está huniliendo, sobre
esta plataforma de lodo, toda forma de estoicismo es rencor: rencor el que te quemen los pies, y
la virtud de cántaro sin cuarteadura, rencor. Lo
que se raja es la madre, la entraña tibia en la que
hundes tu afrenta de macho sin escrúpulos.
Él tenía dos hijas: Cata y Cleo; una se fue de
puta para Tijuana, la otra también, pero quién sabe
a dónde. Rarnona, la madre, se fue arrugando
corno ciruela pasa, se murió de puro estar pensando, de puro no entender lo que pasaba. El se
quedó solo, luchando a brazo partido, nadando
contra la corriente; en la ciudad enlodada, tumba
del que se deja, vaso para recibir la plegaria de los
corazones machacados, entre héroes de cantina y
vírgenes de burdel, todos girando juntos, apretados en el mismo abrazo, oliendo en el mismo cuar-

to: la parturienta y el rostro de la muerte; vecindad oscura, vecindad de las gentes y el miedo, turbia de una ceniza antigua que viene de las profundidades del pasado: ¿Cómo encontrar la palabra?
Es mejor acostumbrarse a estas tinieblas apretadas, a esta densidad de alcantarilla, arrastrarse
entre los intestinos de la ciudad, vivir cobardemente, morir para rescatar, de un solo golpe, toda la
dignidad perdida.
Hundirse, hundirse, ir tirando hacia abajo,
buscando en el lodazal la piedra firme, rozar los
escalones de la pirámide y empaparse los labios
con una brisa de sangr~, apenas lo suficiente para
apaciguar el corazón. Esta era su tierra, de asfalto,
inestable y movediza corno su propia vida; ciudad
en la que no pasa nada, sólo el deshonor; en la
que nada permanece, sólo el deshonor, y en la que
todos los actos, apenas se realizan, son historia;
historia el balazo en las tinieblas; el encontronazo
con el Metro, la bravata de pulque, la patada en
los testículos ... historia, historia: hundirse en la
cicatriz del barro, en el vapor con piedras ardiendo y hierbas aromáticas; en el ombligo del sol; en
la rajada de la luna: el niño indígena que no sabía
hablar español (yo) la madre tlacuache corno un
penoso sueño recordado en una borrachera (yo)
la bruma de Topilejo apestando a muerte (yo) el
dolor insoportable en los testículos hinchados (yo)
la ceniza pesando en los ojos irritados por un llanto seco (yo) el cuero húmedo de la bota mojada
con los orines del miedo (yo) después la cortesía
ladina, la excesiva limpieza (los indios se bañan
todos los días) el hermetismo alcohólico, la difícil
sinceridad: yo ... yo ... yo ...
Se secó el dorso de la mano que transpiraba a
pesar del frío: él, como su padre, como el padre
de su padre, como toda la raza callada que le fluía
por dentro. Sólo con sus recuerdos: el retrato sepia de su esposa, y aquella postal donde estaban
los cinco juntos, en Tampico; el olor a cosas viejas
y humildes, como su vida, como su uniforme, como
su colonia: al fondo el Puente de Nonoalco, los
terrenos baldíos, los patios del ferrocarril, más allá
Insurgentes Norte y la Villa, un mundo extraño
para los carros que aceleraban sobre el asfalto
mojado, el agudo chillido de llantas y el olor a hule;
para él, el recorrido familiar. Había claridades
color violeta por encima de las torres de Tlatelolco,
tal vez tuviera tiempo de tomarse un café antes de
llegar a su casa.

Echó a andar por la calle de Guerrero, llena de
basura y de vómitos; un humo grasiento y maloliente se desprendía de las alcantarillas; trataba de
no arrastrar los pies; cruzó Mina, Violeta, Moctezurna, Magnolia, Mosqueta, Degollado: unos
ebrios discutían en la puerta de La Unión de los
Amigos, decidió no hacerles caso; en Camelia volteó a la derecha. Saludó en la portería de la vecindad a doña Manuelita: "Buenos días, doña Manuelita", "Buenos los tenga, don Eulogio ... " Subió por
la esclera y se detuvo un momento en el barandal.
Abrió la puerta de su cuarto con una llave que
sacó del manojo. Sobre la mesa había un florero
con agua verdosa y flores secas; se quitó los botines desgastados y los empujó bajo la cama; lentamente desabotonó el chaquetín azul, se quitó los
tirantes elásticos con un movimiento de hombros;
se sentó en la orilla de la cama en camiseta y calzoncillos, sacó la escuadra de su pistolera, miró
de reojo el retrato sepia del buró, abrió la boca y
apoyó en ella el cañón de la pistola. Af1,1era unos
niños gritaban y reían alternativamente.

[ 17]

�D OMÉNICO

Querido diario hoy catorce de febrero
las tortugas sa/,en desde la mañana y nos avisan que en mi
casa hay menos ratones -de amor también se sufre-

POEMAS

SEIS

Ofelia Pérez Sepúlveda
P alabras en las que el objeto se hace símbolo,
arquetipo. Destellos, fulgores. La poesía de
Ofelia Pérez sugiere y busca, celebra el instante
de la f arma y el resplandor inmediato de una
luz que no está en la superficie, sino en las profundidades del ser. Espejismo y desiertos son
trasladados al lenguaje poético desde un entorno universalizado por las posibilidades del lenguaje. El fruto de las estaciones no se manifiesta por la sensación que dejan en la pie~ sino
por los mantos acuíferos que p,men en movimiento el tablero de orientación de la memoria.
El reino de la poesía no tiene fronteras. Infancia y destierro galopan en la palabra de esta
poeta. Palabra que deslumbra precisamente por
su mesura y por su brillo propio, forjando la
raíz de un árbol, cuyos frutos son parte de lo
mejor de la tradición de la poesía hispana, se
entrelazan con el entorno regional y se elevan,
desde el corazón de la noche y el día, a la insondable persistencia de la memoria. Poesía: alquimia de la existencia. Ser y conciencia, reflejo de lo perecedero. Espejo en el que no nos miramos igual. / Margarito Cuéllar

Voy a mirar
Las cosas
De este mundo
Las miraré
De cerca
Deteniendo
Las horas
Si es preciso
Voy a mirar
Cómo chocan
Y se alteran
Las obras del azar
En este mundo
Voy a mirar
El fondo
De la copa
En que he bebido
El diámetro
Alterado
Del anillo
La estrella
Del diamante
Que al oído
Las horas
Del reloj
La imagen
Demi madre
Las flores
Que maduran
La lluvia
De sonrisas
En posta/,es
De ausencias
De besos
Y caricias
Me cabe
La mirada
Y todo
Aguarda
La memoria
Como si yo
Le Juera indispensab/,e.

[ 18]

Hoy
mientras mi madre espera que el listón del durazno se despinte
mis hermanas duermen y guardan en sus manos piedras y racimos
este domingo catorce defebrero y con labios pintados
ofelia llora porque se acabó la oruga
y hay remedo de amor que cuelga por los flancos
mi padre ll.ega temprano
nos muestra la luna
-esta es la luna
se derrite y mide una mano
no muerde
apenas tiene días-

11

mi tía
la soltera

--porque además las tías solteras l.een el Jutur~
llama a mi madre y /,e dice
en un /,enguaje de hombros y cuello
que la luna nos ganará la tristez,a

DE TODOS LOS SANTOS: HEREJES

domingo
este día
un hombre muere en mi recámara

Ven, aquí empieza una historia, un retablo,
un círculo de sueños que no acaba.
Un mundo por nacer
otra guerra.
Afuera la ciudad,
no la escuches.
No te acerques a los hombres y mujeres
no los toques.

,,

EL ANGEL

Ven, aquí baja el cielo, aquí sabe el cielo a durazno
aquí puedes hacer el cielo y el amor en menos de siete días
y en menos de siete días
tu carne y tu sed serán saciadas.
Ven, aquí va de nuevo el barco, aquí zarpamos,
Más allá se hunde.
Tú puedes enterrarme en esa isla
y puedes decir a los hombres que nuestro amor es, que el amor es
una flor,
pedazo de carne expuesta a la oscuridad.
ven, humana mía, pequeña mía, hermana mía,
¼n y muérdeme la espera,
traiciónalos a todos.
Y mientras duermes te contaré una historia,
montados uno en otro.

[ 19]

�CUARTOS PRIVADOS
EL JUEGO DEL ESPEJO
Le llaman con mi nombre y hasta !,e dan mi comida.
Por las noches duerme en una cama que es mi cama,

incluso adopta mis posturas.
Diria yo que se trata de una intrusa.
Se l,evanta entre ocho y nueve
y diariamente se pregunta de qué día se trata y hacia
qué día la ll,evan
las cornetas de tall,eres, oficinas, autobuses
y una que otra alarma de reloj.
Conversa con el hombre que me ama, l,e besa los labios con mi furia
y a veces reprime una caricia con la misma autoridad
con que lo harian mis manos.
A veces, desde luego, juega a la omniscencia.
Yo digo que está a mi sombra.
Se complace si alguno de mis libros contiene el verso
preciso, la palabra inobjetabl,e y aplaude -con lágrimas- al autor:
Tiene mi l,ectura y hasta mi sed de cielo.
por las tardes, cuando el poniente golpea el pedazo de día que ya acaba
toma mi baño, enjuaga su cuerpo el agua y luego enciende el radio con los
mismos dedos con que yo lo haria, con la misma suerte de suicidio con que yo lo haria.

Otras pesquisas me hacen encontrarla en mi trabajo, en mis clases, incluso en las call,es por las que cruza mi sombra.
Me arremeda.
Si camino sola, la misma gravedad del peso corporal la inclina hacia su
izquierda, el mismo porte de tristeza que me cargo lo carga ella y así infinitamente.
Con qué humildad l,e cedería los bienes que aún me pertenecen.
Primero aprenderia a repetirla, a traspasarla en el aroma más íntimo.
Primero guárdame entre sus pliegues, primero alimentarse, humanísima,
anónimamente.

UNO
He venerado dioses bajo la sombra que los árbol,es dejaron en mis hombres.
He venerado símbolos creados por la mano que gobierno los aplausos y caídas de los hombros.
He venerado dioses desde el filo de mis ojos y mis dientes y he mirado y he comido de la carne de la tarde ya ofrecida.
He venerado dioses desde el canto y hacia el canto me han llamado las sirenas que comandan los que nombran y
designan este mundo tan pequeño, tan apenas construido, esta sílaba la evoco y acaricio con mi kngua, y te
pido una mirada, una caricia y tu cuerpo congregado me detiene, me ilumina ese estar tan de repente sin el
ánimo de siglos, de accidentes y tu cuerpo congregado me detiene.
He venerado dioses que mi mano construyo, he construido dioses en mis lágrimas cayendo.
He l,evantado dioses de ese estar tan de repente en la trampa del insecto que en tu vientre se detuvo, del hallazgo que
corona tu sil,encio, tu recta y solitaria compañía.
Bajo Dios, toda criatura es alabanza.
He venerado dioses y oraciones he creado el aceite y el incienso con que nombro los ritual,es transitorios de los hombres
que veneran a su imagen semejanza.
He atrapado en mi cuerpo los dolores y los dioses, fragmentos de una luz imperfectibl,e que me ciega esta humilda de su
reino y su alabanza me han llamado.
Pero me gana el vientre, la inmóvil percepción de la memoria.
Bajo Dios toda criatura es una efigi,e, un ciempiés que atrapado nos contiene.
He venerado dioses con la fe de su cuerpo que ahora quieto se congrega y abastece.
Bajo Dios toda criatura es demonio entre la esencia.

Primero lo primero, hasta que aprenda a hablar dormida
y derribada,
tiernisímamente vea cómo traspaso la luz de su regi,ón más llana.

[ 20]

[ 21]

�EJERCER LA CRÍTICA LITERARIA
CUANDO NADIE TIENE LA CERTEZA
DE LO LITERARIO
Víctor Barrera Enderle

Un tácito temor parece recorrer e impulsar estas líneas: es la incertidumbre de un oficio, cuya
materia prima se ha venido disolviendo con el paso
de los años. Después de la caída de las "grandes
verdades occidentales", sólo queda la inercia que
mantiene el movimiento de las antiguas ciencias
modernas, la conciencia residual de un recto ~amino hacia delante, sin encrucijadas ni labenntos. Nuestro oficio, tiempo atrás calificado de ciencia en potencia, hoy en día se esparce y se difumi_na
entre los interminables campos de los estud~o_s
culturales y las comúnmente rutinarias y repetltlvas sesiones del aula de clase. Aparentemente, la
crítica literaria se ve en la necesidad de agregar a
su nominación uno o más adjetivos que justifique~
su ejercicio, como si lo literario n? b~tas~ ?ºr si
solo para justificar el tan necesano eJerc100 del
criterio.
Esta transformación, sin embargo, opera tanto
en el objeto de estudio como en mod? conocimiento. La literatura como objeto esteuco se ha
ensanchado hasta abarcar todo un universo textual, sobrepoblado de discursos, que va ~~ allá
de la representación de los grupos hegemomcos Y
que a la vez exige una revaloración de los modos
de conocimiento, los cuales ahora no pueden reclamarles a sus objetos una constitución homogénea y unívoca. Esta problemática dual se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en una verda-

:1

?e

Ponencia presentada en el Coloquio Internaci~nal "Orientaciones de la crítica literaria y cultural", orgamzado p~r la
Universidad de Playa Ancha de Val paraíso, Chile, en septiem-

&lt;lera mutación dentro del campo literario. No sólo
el objeto ha mudado, sino los medios de difusión
y acceso han padecido transformaciones enormes
bajo la maquinaria de la industria cultural.
Todo ello hace pertinente preguntarnos por el
futuro de la crítica literaria, en especial dentro del
caso latinoamericano. ¿Seguirá un camino propio,
o será subsumida en la interdisciplinariedad de
los estudios culturales? Ese cuestionamiento nos
hace recordar la función pública de la crítica literaria y el papel cultural del crítico dentro del marco social. Si la agencia crítica cumple un rol en la
interpretación de las simbologías culturales, entonces el problema es más profundo, y apunta
hacia una transformación global en todas las áreas
del conocimiento.
Esta encrucijada representa, asimismo, un oportuno periodo de auto-cuestionamiento para saber
hasta qué grado tenemos autoridad sobre un "objeto" que siempre se ha negado a ser calificado
como tal. Sabiéndonos, pues, separados para siempre de la preceptiva y ya sin ninguna ambición de
formular teorías de carácter universal y sempiternas, la crítica literaria puede estar en un momento afortunado para su propia legitimación. Así, el
temor inicial a la incertidumbre se muda en expectación. Esto, claro, desde una amplia perspectiva, y haciendo uso -¿por qué no?- de las otras
disciplinas que en su nombre han utilizado y siguen utilizando a la crítica literaria. Si existe una
crítica literaria ancilar, también puede existir una
crítica en "libertad", capaz de servirse de otros discursos, pero manteniendo sus preocupaciones
básicas.
Esta reflexión tratará de describir los posibles
derroteros de la crítica literaria actual, sus mudanzas y desplazamientos, así como sus preocupaciones básicas. Probar la necesidad de la persistencia
de la crítica literaria en el confuso tiempo que vivimos, será otro de los objetivos de esta exposición, hecha, de más está decirlo, desde el ámbito
de la experiencia personal.
Primeramente, el crítico literario se ha alejado
del espacio público; eso es un hecho casi irrefutable. Si bien es cierto que nunca ha sido un personaje popular, su influencia ha disminuido, eclipsándose bajo la sombra de los medios masivos de
comunicación. Su función cultural se reduce a la
mal pagada reseña o al minúsculo comentario de
la solapa. Los juicios de valor son ahora determi-

nados por las grandes empresas editoriales que los
ejercen y emiten a través de una supuesta y sospechosa crítica pública, sostenida y dirigida por los
intereses de una industria en expansión. El objeto literario, por su parte, enfrenta una situación
de posible peligro; esto es, el riesgo de terminar
convirtiéndose en un mero producto de mercado, cuya calidad se verificaría sólo a través de un
código de barras. La industria cultural, agigantada en los últimos años, exige la rentabilidad y fórmulas de éxito, y necesita, por tanto, diseñarle a
sus productos estrategias para la competitividad
en el mercado. El escritor y la escritora requieren
de un agente que los represente, pues su agenda
ya no se reduce a la solitaria búsqueda de "inspiración", sino a una agitada gira publicitaria, diseñada para cubrir los nuevos espacios creados para
la macroventa editorial: ferias del libro, presentaciones, reuniones sociales, entrevistas, charlas
cibernéticas, etc.
Esta maraña provoca la impresión de estar viviendo una revolución hacia dentro del campo
literario; es decir, parece indicar un necesario proceso de mutaciones y la consecuente creación de
nuevas funciones. ¿Qué pasa aquí con la crítica
literaria? Lo primero que salta a la vista son los
lugares comunes que han contribuido al alejamiento y al desdén de nuestra profesión: la crítica
como un murmullo mal intencionado; la crítica
literaria como una jerga de élite, propia de aquellos lectores especializados que dan a las obras
categorías que sorprenden incluso a los mismos
creadores. "Los críticos tomaron muy en serio mi
obra"; esta frase comúnmente proferida por los
autores tiene una doble significación: primeramente, la que designa a los críticos como unos lectores aislados, quienes se toman muy en serio su
actividad, otorgándole una solemnidad que aburre y espanta; posteriormente, la que entiende su
labor como la objetivación de un producto subjetivo, como lo es la obra literaria. Esta lectura es,
en buena medida, excluyente. Si la crítica se encierra en su propio lenguaje, en un código que
ella misma crea y que sólo ella puede recepcionar,
entonces no puede entrar a un sistema mercantil
mayoritario. El otro lugar común es el que resalta
las fallas de la crítica al dar cuenta de la aparición
de una futura obra importante. En lo que no parecen reparar es en que si en un momento un juicio "especializado" falla, vendrá después otro a rec-

bre de 2002.

[ 22]

[ 23]

�tificar el rumbo. No hay ciencia, sino intuición. Y
es siempre la crítica quien termina por dar cuenta del lugar que ocupa el fenómeno literario en
las simbologías culturales. Es cierto que sin literatura no puede haber crítica, pero también sucede
lo contrario: la situación condicionada de la crítica es de suyo sospechosa. La creación literaria sin
reflexión crítica es un ejercicio privado, una confesión que no trasciende; sin embargo, sólo la primera puede ser masiva; la otra, no tanto. La literatura se puede vender si se la envuelve con estrategias de ventas; la crítica, no, porque su propio discurso se opone, de muchas formas, a la lógica del
capitalismo tardío. Sin embargo, la crítica es muchas cosas más. Yo la entiendo como una forma
de creación, la mejor vía para disfrutar el fenómeno literario. Sin ella, decía Alfonso Reyes, la literatura sería disfrute ingenuo. La crítica también
es lúdica y ficcional, y requiere de un buen grado
de imaginación; si los escritores se "burlan" de
nuestra seriedad, es porque no entienden el juego completo; la reflexión no sólo envuelve a la
creación y su creador, sino al entorno y al que reflexiona también. Pensar que solamente existe un
discurso objetivo sobre la producción literaria implica, a estas alturas, una rigidez no ya del ejercicio del criterio, sino de la propia visión de la literatura. Porque si se le ha atribuido a la literatura un
papel fundamental en la democratización de las expresiones culturales de las últimas décadas, ha sido
en gran medida a causa de que la crítica dejó de
atender al canon literario como única forma de representación y valorización de una comunidad supuestamente nacional y lingüísticamente homogénea; lo cual implicó necesariamente una revisión de
los propios modos de conocimiento; en pocas palabras, representó una crítica de la propia crítica.
Dicha ampliación trajo consigo una nueva lectura de la literatura, no ya como reflejo de la realidad, sino como parte de la realidad misma; no
ya como mimesis, sino como invención; no ya como
producto de la lengua, sino como expresión del
habla. Lo propio aconteció con la agencia crítica
literaria: dejó de ser una actividad ceñida a ciertas
preceptivas canónicas. Al entender a la literatura
no como un resultado de la cultura, sino como
parte de la cultura misma, la reflexión literaria tuvo
que ampliar su espectro, admitir que hay diversos
tipos de emisores y diversos tipos de códigos y que
ellos bien pueden entrar en el amplio y acuoso

[ 24]

espacio de lo otrora convenido como lo literario.
Así, lo literario, entendido como un a ,priori de la
ejecución verbal, se cae a pedazos; las fórmulas se
acaban igualmente, y es que ahora dicha clasificación no basta para dar cuenta de un corpus textual
heterogéneo. Tendremos que sustituir lo literario
por las literaturas, por diversos tipos discursivos que
remiten a una variedad de grupos, de razas, de géneros, que antes no figuraban, o figuraban como
subgéneros, en el canon literario.
Esta labor atañe también a nuestra historiografía literaria. Durante mucho tiempo su labor se
ha centrado en la descripción cronológica y generacional de movimientos y autores, y en la utilización de categorías paradigmáticas importadas
de los centros metropolitanos, sin dar plena cuenta
de lo concreto de nuestras manifestaciones literarias. Porque aún hoy, cuando la tendencia parece
inclinarse hacia la interdisciplinariedad y al reparo en el corpus, no podemos estar tan seguros de
haber superado la manía letrada de la importación desmedida de paradigmas, y corremos el peligro de volver a repetir la misma conducta, disfrazada ahora con un falso tono representativo y
diplomático. Por ello, es menester la revisión continua de nuestra tradición crítica, la cual sí ha tenido un desarrollo tan importante como la producción creativa. Su afán siempre ha sido, de una
manera u otra, la independencia cultural, y eso la
acerca sobremanera a las discusiones actuales, pues
ha procurado, desde el inicio, la existencia de una
literatura nacional, donde entraría sólo lo más
representativo de la idea ilustrada de es~do-nación moderno; es decir, ciñendo su labor a la discusión pública de las ideas liberales, cuyo fin consistía en la transformación de las conciencias de
los nuevos ciudadanos. Era, y es, una lucha identitaria, pues primero debería-y debe- existir la nación y luego la literatura que la represente en todos sus niveles y grupos, como bien lo entendía
José Martí. Nuestra crítica literaria inicial era propensa al combate, con tendencia, la mayoría de
las veces, a la arenga. Pero también es cierto, y
ello hay que tenerlo en cuenta, que su labor estaba dividida entre las múltiples funciones del intelectual liberal decimonónico, como de hecho aún
hoy está dividida entre otras muchas faenas necesarias para sobrevivir. En muchos sentidos, no
hubo crítica literaria, sino preceptiva en el más
puro sentido formativo; la necesidad de poseer un

espacio propio, sustentado en la legitimidad de la
letra de molde, hacía obvia la función social de la
inteligencia hispanoamericana: crear un marco,
un límite de representatividad. Y no es que nuestra constitución imaginaria haya sido una imposición desde siempre; sino, como sucede con el
orientalismo de Edward Said, una consecuencia de
las relaciones de poder entre Occidente y este "espacio otro" que está y no está dentro de él: Latinoamérica. La cultura consensada, al más puro
estilo gramsciano, era la europea, entendida como
el principio esencialista que completaba la modernidad; y no digo que ellos nos inventaron, pero
sí que de su fuente abrevaron las más importantes
plumas de nuestra América. Sin embargo -y esto
es fundamental-, hubo, casi siempre, una clara intención de tomar distancia respecto a lo que nos
servía y lo que sería simple plagio. La empeñosa
necesidad de manifestar nuestra presencia en el
mundo de las ideas y la voluntad de sabernos interlocutores dignos han sido dos constantes en la
formación discursiva de Hispanoamérica. Y si los
proyectos políticos han fallado en la mayoría de
los casos, y el afán por pertenecer al mundo "civilizado" ha tenido un costo significativo, la lucha
por interpelar al conocimiento que se dice universal continúa, y ahora se sustenta -y qué bueno- en los substratos culturales. Los últimos cuarenta años, por ejemplo, han sido de una lucha
constante por la descolonización de la llamada violencia epistémica; es decir, de la relación de poder entre conocimiento y objeto impuesta en nuestra reflexión discursiva. La geopolítica del conocimiento, develada a través de las crisis de paradigmas occidentales, de la descolonización masiva de
la mayor parte del planeta, de las genealogías y de
las deconstrucciones posestructuralistas, de las
reinterpretaciones del marxismo de un Gramsci,
un Althusser o un Marcuse, y, ahora, de la importante actividad de los estudios culturales y de género, se ha convertido en un campo de lucha, pues
al develarse las estrategias de dominación, se posibilitan las diversas manifestaciones de la resistencia. Allí, la crítica literaria tenía-y tiene- que asumir un papel preponderante, no sólo porque trabaja con textos, sino porque debe articular dichos
textos a otras dimensiones sociales. Alfonso Reyes
sostenía-y con razón- que la crítica, además de la
impresión y la exégesis, coronaba las obras en el
marco social a través del juicio. En estos tiempos

es la emisión de juicios la función privilegiada para
ejercer el criterio; pero esto, desde luego, trae
consigo ciertos riesgos y ciertas responsabilidades.
Cuando se tenía la certeza de lo literario, la
función de la crítica era mucho más segura. Difundir y perpetuar. Reafirmar un conocimiento
positivo sobre un objeto despojado de antemano
de su palabra múltiple. El crítico era la autoridad,
pero no por su intuición al acercarse a los textos,
sino por el conocimiento de los estatutos que toda
obra literaria debía poseer para ser clasificada
como tal. La exégesis se tornaba una labor de disección de un objeto muerto, al que se le aplicaba
la lógica gramatical del razonamiento moderno.
La literatura era un código cifrado, al alcance de
unos cuantos. Sin embargo, el siglo pasado significó un considerable cambio de paradigmas; la
educación, a cargo del estado, se masificó, y un
considerable número de lectores entró en el campo literario. Los medios de comunicación también
se transformaron, y comenzaron a crear un consenso propio.
Ejercer la crítica literaria se convirtió en un
asunto complicado. Primero, por una fuerte tecnologización del mundo. El encumbramiento de
la razón instrumental y la polarización de las ideologías dominantes exigieron, de una forma u otra,
la adecuación de la reflexión crítica. Por un lado,
se le exigió su especialización y la construcción de
un discurso intrínseco, un supuesto conocimiento puro de la literatura que estaba fuera de toda
vinculación política o ideológica. La inmanencia
como única vía para enfrentar los textos. Por otro
lado, la crítica literaria fue obligada a dar cuenta
del fenómeno literario como un reflejo, como un
resultado de los conflictos sociales. En ambos casos, lo literario se encontraba instalado en la crítica antes de ejercerla. No es sino hasta la instalación de una serie de crisis en las certidumbres
valóricas occidentales que la literatura crítica tuvo
un papel preponderante. Porque si bien nuestro
oficio "sufrió" el dominio de la filología, la estilística, la lingüística, la semiótica, la sociología, etc.,
un poco de todas estas disciplinas quedó en él a
través de la apropiación, y eso bien puede leerse
como un ensanchamiento. Ahora bien, ¿qué sucede bajo las circunstancias actuales? De nuevo,
la crítica literaria ha tenido una importante participación en las nuevas interpretaciones de las manifestaciones culturales y de las estrategias políti-

[ 25]

�cas de poder. Ha sido parte fundamental de la teoría crítica feminista, de los estudios de género, de
los estudios poscoloniales, de la crítica al logocentrismo; ha sido fundamental en la práctica de las
genealogías de los discursos hegemónicos; en fin,
el recorrido es largo y en todo él se resalta una
práctica común: el ejercicio del criterio.
Pero casi siempre se la ha utilizado desde una
perspectiva ancilar, como medio o estrategia, y casi
nunca como fin. No obstante, se podría pensar en
un desarrollo inverso, en una crítica literaria enriquecida con todos estos aportes, de los cuales ella
formó parte activa, pero preponderando, esta vez,
el estudio de los objetos literarios. Y no estoy proponiendo una vuelta al inmanentismo, ni a la búsqueda de la antigua literariedad, sino una práctica más cercana al campo de lo arústico y de las
estéticas; esto, claro, sin descuidar ninguna de las
otras dimensiones que el discurso literario posee.
Creo que si el instrumental es tan amplio, la función del crítico es cada vez más compleja y al mismo tiempo más riesgosa, pues la posibilidad de
perderse en un territorio tan vasto es grande.
Esto en cuanto al material; respecto a los medios de difusión, es claro que si el espacio público
tradicional se ha venido perdiendo, han surgido,
en contraste, nuevas vías, como el Internet, que
son un campo ignoto con muchas posibilidades
de desarrollo.
Ahora, ¿qué sucede, entonces, con el ejercicio
de nuestra profesión? Al parecer, continuarán existiendo las dos grandes divisiones: la crítica pública y la académica, cada una hablando y reduciendo a la otra. Pero si reparamos en ello, ambas podrían enriquecerse mutuamente: la primera podría aprovechar todo el instrumental y desarrollo
descritos anteriormente, lo cual significaría un esfuerzo considerable para hacernos escuchar dentro del fragor imparable de la industria cultural.
Una crítica pública que en verdad hiciera uso de
su tribuna para ejercer su profesión, sin ceder a
las presiones de la industria. No es necesario comentar más los beneficios de esta estrategia. Respecto a la académica, una mirada cercana a lavorágine mercantil traería como resultado nuevos
retos y nuevas líneas de investigación. Además,
podría convertirse en una buena vía para aproximarse a la producción literaria reciente, que por
lo común tarda mucho tiempo en llegar a la reflexión en las aulas.

[ 26]

Así, las nuevas exigencias para el crítico son de
índole múltiple, no sólo respecto al instrumental y
su aplicación, hecha de preferencia a través de la
apropiación, sino con respecto a la elaboración de
su propio discurso, pues si dije anteriormente que
la labor capital del crítico es la emisión de un juicio
(que contenga tanto la impresión como la exégesis), éste conlleva la responsabilidad de dar cuenta
de la posición desde la cual se emite, así como la
conciencia del carácter rebatible del mismo.
Si, como dicen, las grandes verdades han caído, los juicios emitidos estarán entonces al nivel
del debate, no del decreto. Será más difícil ahora
elaborar teorías que pretendan dar cuenta de la
universalidad de lo literario, que no es más que
una reducción, a pesar del propagado discurso de

0
•

la globalización y la supuesta eliminación de lo
nacional. El problema de las literaturas nacionales, tan debatido desde nuestras independencias
políticas, seguirá siendo una discusión sin acabar,
porque el conflicto identitario aún no se ha resuelto. De nuevo, el problema de las representaciones continuará. Y, nuevamente, el crítico tendrá que andar con sumo cuidado si no quiere caer
en la tentación de hablar por los demás.
Esto atañe al prestigio de la academia; ¿se podrá seguir hablando de un saber académico? Sí y
no. Sí, en la medida en que la crítica académica
siga encontrando en la universidad un espacio
autónomo para ejercer su actividad, sin presiones
externas ni intereses económicos privados. No,
porque desde hace mucho el peso de su discurso
ha disminuido en cuanto imposición y se ha enriquecido gracias a la relación con las diversas literaturas que ahora pueblan lo literario. Ya no se
habla de autoridad, sino de discusión.
Este aspecto es interesante, sobre todo si se le
relaciona con todos los procesos sociales que Latinoamérica ha padecido en los últimos años. Me
refiero al desarrollo de discursos en apariencia
democráticos y de apertura, pero que requieren
de un estudio más profun&lt;lo. Seguimos trabajando desde y en las crisis; la crítica literaria latinoamericana se ejerce -todos lo sabemos- desde la
carencia. Es difícil vivir de nuestro oficio; de allí
que el espacio académico continúe siendo un lugar "seguro", aunque precario. La crítica pública
tiene otras perspectivas, pero su contexto es más
inestable y confuso, ligado a los embates de la contingencia y a la incertidumbre de una dudosa
continuidad; por ello requiere de una aguda habilidad para sobrevivir. Pero como he sugerido, el
crítico literario es un experto en temas de supervivencia, quizá porque no aspira a la abundancia,
sino tan sólo a la posibilidad de continuar relacionándose con los textos literarios.
De cualquier forma, la pregunta por el futuro
de nuestra profesión es difícil. Sin embargo, es muy
posible que su función social continúe, pues mientras se siga produciendo literatura, la reflexión
crítica será inevitable. Sin importar el formato,
nuestra expresión buscará algún medio para manifestarse, incluso con la dudosa desaparición del
libro. Por todo ello, el ejercicio del criterio continuará, ya que forma parte de la experiencia humana, y porque representa una necesidad de co-

municación (como lo es, de hecho, la literatura),
de expresión y-¿por qué no?- de creación. La crítica, constituida por una diversidad de voces y por
una infinidad de perspectivas, es siempre producto de un esúmulo, una respuesta a una lectura;
por tanto, es interlocución; y sin diálogo no puede haber literatura.
Sin caer en falsas profecías, ni en promesas o
temores infundados e innecesarios, es viable entender la crítica literaria como una instancia que
continúa renovándose en la medida en que su
"objeto" evoluciona. Esto es ya un aliciente para
proseguir en este medio. Pienso que mientras esta
dinámica se mantenga, nuestro oficio estará a salvo. Es imposible saber si las condiciones para su
ejercicio mejorarán, sobre todo teniendo en cuenta el privilegio que la tecnología y la globalización
le han otorgado a los medios audiovisuales, que
han actuado en detrimento de la expresión escrita. Sin embargo, la abundancia de lecturas críticas nunca ha sido una constante; así que la ausencia de lectores, fuera del medio, tampoco puede
representar un peligro mayor. Al contrario, la labor
debería enfocarse, en lo posible, en ampliar el alcance del discurso crítico, en convertirlo en una
parte importante de las discusiones de la industria cultural, y en tratar de transformarlo en un
referente de peso, pero no el único, porque también es momento de rechazar el monopolio sobre
la "verdad" de la producción literaria.
Es importante, igualmente, continuar la discusión iniciada gracias a los estudios culturales. Seguir participando en la reflexión del resto de los
fenómenos sociales, pues si algo se ha aprendido
en estos años, es el importante rol que la crítica
literaria ha desempeñado en la re-interpretación
de las relaciones de poder en los discursos
hegemónicos. Y esa función debe continuar por
el propio bien de nuestro oficio, pues representa
una de las mejores maneras de enriquecerse y
nutrirse permanentemente. De esta manera, es
factible imaginar que la crítica seguirá un camino
propio, pero en comunicación con los demás senderos, e inevitablemente provisto de laberintos y
encrucijadas. Recorrerlo requerirá más del sentido aventurero del explorador que de la disciplina
rutinaria del estudioso, pues sólo así es posible
convertir el temor en un estímulo para continuar
ejerciendo la crítica literaria, incluso sin la certeza de lo literario.

[ 27]

I

1

¡

�LA EDUCACIÓN DE LOS JESUITAS

MEXICANOS A FINALES DEL SIGLO XIX
José Roberto Mendirichaga

les y, más específicamente, en la historia, ya que
ésta es una historia particular que forma parte de
una historia mayor: la de la Iglesia en México.
Existe, como podrá advertir el lector, una documentación y bibliografía al respecto, pero de lo
que se trata ahora es de conjuntar estos elementos y aportar nuevas visiones y re-visiones a lo dado,
que constituyan una reescritura de esta educación
jesuita en México, en la parte final del siglo antepasado. Se trata, por tanto, de una nueva narración, con todo lo que ello implica.
Otros colegios y esfuerzos educativos habrían
de surgir en el siglo XX por parte de los jesuitas
de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús. Pero esto podrá ser tema de nuevas investigaciones, realizadas por quienes gustan de hurgar
en el pasado, a fin de entender mejor el presente
y proyectar al porvenir.
Parece conveniente mencionar que el citado
tema forma parte de una investigación histórica
próxima a concluir acerca de la educación en el
Colegio de San Juan Nepomuceno, de Saltillo,
México, el que, bajo la guía de los jesuitas, funcionó de 1878 a 1914.

La tradición educativa

La paradoja, no dejaremos de verificarlo, está en el
mismo corazón del prayecto jesuita.
Jean Lacouture, en jesuitas

Liminar

E1 objetivo del presente trabajo es ~~r a conoc:r
cómo estaba estructurada la educac10n de los Jesuitas mexicanos al término del siglo XIX, determinando su filosofía y tradición educativas, su
formación en la virtud y la ciencia, los colegios

*

El autor de este artículo se desempeña como pro:eso~ asociado del Departamento de Humanidades de la Umvers1?ad de
Monterrey, donde imparte los cursos de Estudios Me1'.1canos,
Literatura Mexicana y Cultura del Noreste. Es can~dato al
Doctorado en Historia por la Universidad Iberoamencana.

[ 28]

operantes, algunos de sus profesore~ y alumnos,
las prácticas cotidianas, y el paso al siglo XX. , .
No es la intención de este artículo mostrar umcamente las luces y aciertos de este sistema educativo-formativo, sino, de una manera crítica, manifestar algunas discrepancias con el proye~to ~eligioso-educativo de los hijos de San Ignacio, vi~to
a la luz de un avance educativo que no admite
reversa.
La metodología a que se ciñe un trabajo de esta
naturaleza es la que se sigue en las ciencias socia-

Inicialmente, la congregación religiosa fundada
por San Ignacio de Loyola en 1539 no tenía entre
sus objetivos dedicarse a la enseñanza. Había de
ser, primariamente, una orden misionera.
Pero muy pronto, para 1540, luego de la exhortación del Papa Paulo III para llevar a efecto
la Contrarreforma Católica y del reconocimiento
canónico de la Compañía mediante la bula Regi,mini militantis Ecclesiae, como respuesta a la Reforma Protestante, los jesuitas llevan a cabo aquello
que ya estaba en sus Principios iniciales y que aludía a "una búsqueda apasionante del conocimiento", lo que se concreta gracias al trabajo inicial de
Juan Alfonso de Polanco, continuado luego por
Claudio Aquaviva. 1
Abrirán los jesuitas su tarea educativa en dos
frentes: la educación media superior y superior,
dirigida a aquellosjóvenes que se consideraba iban
a tomar dentro de muy pronto las riendas de la
1 En: Jesuitas, Tomo I "Los conquistadores", deJ acques Lacouture, pp. 66, 98, 115, 136, 143 et passim.

sociedad y del gobierno; y aquella otra dirigida a
las masas: una educación más popular, más misionera.2
No hay duda de que el método educativo de
los jesuitas -pese a ciertas voces en contrario- es
efectivo y de largo alcance, poniendo énfasis en
las ciencias y en las humanidades. P. Mesnard, en
una obra coordinada por Jean Chateau, llega a
decir que los jesuitas no son "una orden contemplativa desviada a la enseñanza", sino que su proyecto es restaurar una civilización cristiana unida
que la Reforma había fracturado, "[... ] sobre la
base de nuevos valores vueltos a descubrir a principios del siglo XVI".3
Ahora bien, no es que esta concepción pedagógica fuera sólo de los jesuitas. Hay que recordar
que junto con ellos mismos y otras congregaciones religiosas católicas, los luteranos, anglicanos y
calvinistas, por citar a los evangélicos más numerosos de aquel tiempo, habían establecido sus propios colegios, no muy dispares de los colegios católicos en sus objetivos, metodología de enseñanza y prácticas ordinarias. Pero para tener una idea
del éxito del proyecto educativo jesuita en Europa, baste decir que por el año de 1585 los jesuitas
habían fundado ya 15 colegios en Francia, veinte
en Alemania y uno en Suiza. 4
Pasemos ahora a la América Hispana. Los jesuitas llegan a la Nueva España en el último tercio
del siglo XVI, en 1572, después de franciscanos,
dominicos y agustinos. La orden de San Francisco
trabajará con especial énfasis en la práctica de la
caridad; los dominicos, en la pureza de la fe; y los
agustinos, en el crecimiento de la espiritualidad;
todo este trabajo pastoral realizado entre esclavos,
indios, castas, criollos y peninsulares. Los jesuitas,
por su parte, sin abandonar las misiones y la educación popular, atenderán la incipiente educación
media superior, a través de la creación de una
amplia red de colegios mayores en las principales
poblaciones de la Nueva España, al tiempo que se
harán presentes de manera constante en la Universidad de México. Algunos de estos colegios se-

2

En lo relativo a educación popular de la compañía durante
el virreinato en la Nueva España, puede consu ltarse el libro
de Pilar Gonzalbo Aizpuru, titulado La educación papular de

los jesuitas.
.
3 P. Messnard, enJean Chateau, Los grandes pedagogos, pp. 54-55.
4 !bid., pp. 61-62.

[ 29]

�rán el Máximo de San Pedro y San Pablo, San
Ildefonso y San Gregorio en la capital, más los institutos, colegios y seminarios de Guadalajara, Guanajuato, Monterrey, Morelia, Puebla, Tepotzotlán,
Zacatecas y otros.
A la expulsión de 1767, los jesuitas novohispanos van en su mayor parte a Italia y desde allí escriben su vasta y riquísima obra, en la que están
presentes Francisco Javier Alegre, Juan Luis Maneiro, Francisco Javier Clavijero, Diego José Abad
y tantos otros cerebros que divulgan la idea de una
paulatina, pero necesaria emancipación política,
con base en el planteamiento de un criollismo
maduro y un mestizaje que va despuntando. Esa
es la verdadera razón de su expulsión. Los jesuitas, de alguna manera, han provocado el malestar
monárquico de las casas reales europeas, trabadas
entre sí por la sangre y los intereses del dinero y
del poder.
¿Quiénes en México toman el lugar de los jesuitas en la educación de las élites? De alguna
manera, los padres del Oratorio de San Felipe
Neri, pero nunca con el éxito que los jesuitas
obtuvieron durante estos dos siglos en la Nueva
España.5
Los jesuitas, pues, no volvieron, como se dice,
a levantar cabeza hasta muchos años después. Pero
no sólo en lo educativo, sino hasta en lo pastoral.
El Congreso de Chilpancingo, convocado por don
José Ma. Morelos y Pavón, declaró en 1813 la necesidad de reponer a los expulsados, pero nada
sucedió porque luego vinieron tiempos más turbulentos. De tal manera que, en materia de educación, lo realizado por los jesuitas mexicanos
antes de 1857 es muy limitado, por no decir irrelevante. Se trataba de cuatro sacerdotes ancianos,
que poco o nada podían para intentar restablecer
los viejos tiempos, además de que el liberalismo
masónico imperante no lo toleraba.
En 1853 viene una segunda restitución de la
Compañía en México, lo que permite la reapertura
de los Colegios de San Gregorio y San Pedro y San
Pablo, más la apertura de los de San Bernando y
San Miguel, todos en la capital, a excepción de
uno en Puebla, pero con escasísimo personal jesuita y una abrumadora mayoría de profesores laicos, lo que de alguna manera empañaba el pro-

"";

POR

,.

E M. CAPPELLETTI, S.

yecto inicial. Con todo, la congregación en la Provincia Mexicana llegó a crecer al inicio de la década de los setenta del antepasado siglo a 45 miembros, la mayor parte de ellos novicios, mismos que
hubieron de camuflagearse o salir a Texas con lo
más compacto del grupo, a raíz de las Leyes de
Reforma. 6

De Texas a Saltillo
Resulta fascinante asomarse a la historia de esta
pu.silla grex que son los jesuitas mexicanos de 1873.
A la muerte del Padre Provincial, el mexicano
Basilio Arrillaga, su sucesor había de ser el navarro Andrés Artola, quien había enseñado Sagrada
Escritura en Lovaina y al que, a su vez, conocía
bien el Padre General de la Compañía, Pedro
Beckx.

El decreto de expulsión de todos los sacerdotes y religiosos extranjeros era del 23 de mayo de
ese año. Huyendo al exterior habían salido casi
todos los jesuitas que no eran mexicanos; es decir,
la inmensa mayoría de la Provincia Mexicana. El
castigo para los superiores que no acataran la orden era la pena capital. De tal manera que el padre Artola salió hacia La Habana por Veracruz; de
ahí pasó a Nueva York y, luego de tomar por correspondencia el parecer del Padre General, se
dirigió a Galveston, y de ahí a San Antonio.
Era obispo de Galveston monseñor Claudio
María Dubuis, fundador de la Congregación de
las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, mismas que en México atienden aún, con eficiencia y vocación, colegios y hospitales. Él pidió
a los jesuitas mexicanos que le ayudaran con algunas parroquias y capellanías de la diócesis, ya establecidos en San Antonio. Le manifestaron ellos
su deseo de fundar un colegio de educación media superior en esa ciudad. Pero al año siguiente
se creó la diócesis de San Antonio y llegó un nuevo obispo, monseñor Antonio Domingo Pellicer,
quien determinó que era preferible que los jesuitas mexicanos encaminaran sus pasos hacia la pequeña población de Seguin.
Debido a la falta de una actividad específica y a
que se había tardado la decisión de iniciar una
tarea educativa, algunos de los profesores habían
pedido permiso para especializarse en universidades norteamericanas o europeas, lo que había
mermado el potencial cuerpo docente para Seguin. A pesar de ello, el Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, que así se llamó, inició con muchos sacrificios y penalidades, logrando funcionar
de 1876 a 1880.7
Muy corta vida tuvo, pues, este colegio en Texas.
La razón principal fue que contaba con pocos estudiantes y dentro de los propios formadores -sacerdotes profesores, hermanos coadjutores y novicios- había la intención y el deseo de volver a
México lo antes posible. Recibieron cierto apoyo
del clero local tejano y de la propia Compañía en
los Estados Unidos, pero la verdad es que la tarea
se antojaba superior a sus fuerzas.
Fue por ello que, una vez que los jesuitas mexi7 Puede verse ensayo de quien escribe, titulado "La casa de

5 Ver: Histuria de la pedagogía, de N. Abbagnanoy A. Vissalberghi,
pp. 264-266.

[ 30]

6

Cfr.: jesuitas en México durante el siglo XIX, de José Gutiérrez
Casillas, pp. 131-140.

San Antonio y el colegio de Seguin, 1873-1880", en el anuario Humanitas, pp. 755-767.

canos tuvieron noticias de que las cosas mejoraban en su patria, esta vez con el ascenso al poder
de Porfirio Díaz, un gobierno de facto, encaminaron sus pasos hacia la Itaca Mexicana, que en este
caso habría de ser Saltillo.
¿Por qué Saltillo? Por su proximidad con la
frontera y por su sano clima. Pero, sobre todo,
porque el obispo de Linares-Monterrey, monseñor
Francisco de Paula Verea y González, tenía un colegio diocesano en esa ciudad que deseaba poner
en sus manos para que se solidificara y creciera, a
la vez que veía venir el avance de las religiones
evangélicas que estaban ya autorizadas a poder
actuar abiertamente, en virtud de la vigente Constitución del 57.8
La historia del Colegio de Saltillo está por escribirse. Hay apuntes, referencias y algunas importantes investigaciones; pero falta una historia integral, crítica, interpretativa, que muestre los aciertos y desaciertos de los jesuitas mexicanos en la
formación de esa élite norestense. Anticipamos
que, de acuerdo a nuestro criterio, son más los
tinos alcanzados que los desatinos cometidos; y que
lo que estos hombres de negro realizaron en esa ciudad fue de alcances insospechados, si bien dentro
de la propia escala del momento y de la región
misma.
Nos hemos dado a la tarea de revisar los libros
correspondientes a este colegio, además de hurgar en archivos civiles y eclesiásticos, a la vez que

8

Ms. del Colegio de Saltillo, escrito por el P. Decorme, el que
se localiza en el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana
de la Compañía de Jesús, bajo el título de Historia particular
de diversas casas[ ... ], p. 6.
Acerca de la penetración protestante y masónica en Saltillo y
la región, el historiadorJean-Pierre Bastian (Comp.) explica
que, " [... ] a la muerte de Juárez en 1872, existían en toda la
República unas 60 congregaciones reformistas sin organización propia ni proyecto específico, fuera del mero
anticatolicismo ligado a luchas políticas locales [ ... ]". "En
este contexto, entre septiembre de 1872 y principios de 1874,
cinco sociedades misioneras protestantes estadounidenses
medodistas, presbiterianas y congregacionistas, decidieron
emprender actividades proselitistas en México, juzgando la
situación favorable". "Por lo tanto, el modelo asociativo protestante se desarrolló en continuidad con el modelo religioso reformista, cuyas pautas se encontraban en las sociedades
masónicas, con dirigentes mexicanos que tenían interés fundamental en seguir su lucha política contra la Iglesia católica". "En la educación, la postura protestante se elaboraba en
oposición a la visión católica". Ver: Protestantes, liberales y
fi·ancmasones, pp. 135, 136, 144 et seq. Igualmente, en otro
libro del mismo autor, titulado Los disidentes, pp. 52-56.

[ 31]

�en bibliotecas nacionales y del extranjero, y hemos encontrado una serie de elementos que nos
permiten anticipar que la formación del Colegio
de San Juan, durante 36 años, de 1878 a 1914, fue
de satisfactorio nivel en lo que se refiere a enseñanza de ciencias, y de óptima calidad en lo relativo a docencia de las humanidades clásicas (griego y latín), además de ejercer una serie de prácticas devotas y ejercicios formativos en el carácter,
los valores y las virtudes teologales, que produjeron buenos frutos en aquellos estudiantes que permanecieron por un tiempo suficiente, lo que podemos ftjar en cinco años, aproximadamente. 9
Hay que pensar que un efecto positivo multiplicador, en el caso del Colegio de Saltillo, lo constituyó para aquellos alumnos externos, semi-internos e internos, la convivencia con los novicios y
hermanos escolares de la Provincia Mexicana,
quienes tomaban iguales clases y realizaban casi
las mismas prácticas que los estudiantes que aspiraban a la vida religiosa, a diferencia de que los
primeros sólo permanecían durante una regular
estancia, para ayudar luego a sus padres en las tareas económicas, acreditar estudios en los colegios
civiles o ateneos públicos, cursar una de las pocas
carreras existentes y, unos cuantos solamente,
poquísimos, viajar luego al extranjero a cursar allá
una carrera universitaria.
La lista de los Rectores del Colegio de Saltillo
no es despreciable. Los méritos de todos ellos les
valieron cargos de mayor responsabilidad en la
Iglesia o, simplemente, un reconocimiento por
parte de sus superiores, de sus exalumnos y de la
sociedad en general.
En Saltillo fueron máximos directivos del colegio los padres Ignacio Velasco (colombiano), Tomás Mas (catalán), Armando Brissack (belga),
Pedro Spina (italiano), Enrique Capelletti (italiano), Julián Martínez (español), Gabriel Morfín
(mexicano) y Juan Izaguirre (español). Este
cosmopolitanismo, que a la vez se dio en los profesores, tuvo que haber producido necesariamen9

De acuerdo a lo aparecido en los diarios de calificaciones,
ceremonias de premiación y otros registros del Colegio de
San Juan Nepomuceno, además de lo citado por Mílada
Bazant en Histlll'ia &lt;k la educación durante el Porfiriato, pp.187206, se puede fijar en dos años el promedio de estancia de
los más de dos mil alumnos que pasaron por las aulas del
Colegio de Saltillo y de los demás alumnos pertenecientes a
la red educativa jesuita.

[ 32]

te un fruto en los alumnos, difícil de medir cuantitativamente, pero que se refleja de alguna manera en el carácter y obras de los egresados.
Dentro de los profesores distinguidos, habría
que citar a los padres y hermanos escolares Luis
Benítez, Ignacio León, Cayetano Bertocchi, Bernardo Bergoend, Alfredo Méndez Medina, Gonzalo Carrasco, Mariano Cuevas ... Y entre los alumnos que luego descollaron en el ejercicio de las
profesiones liberales, la economía y la política, tendría que mencionarse a Carlos Pereyra,JuanJosé
Hinojosa, los hermanos Eugenio y Roberto Garza
Sada, Bernardo Elosúa Farías, Alfredo Villarreal
Villarreal, Emilio Arizpe Santos,José Sota Muguerza,José García de Letona,José García Rodríguez,
Isidro López Zertuche, Roberto López Villarreal,
Melchor Lobo Arizpe ... 10

Los otros colegi,os de la red
Hemos escrito algo acerca del Colegio de SanJuan,
pero nada hemos dicho aún de los Colegios de
San Luis Potosí, Puebla y México, los que juntamente con Saltillo conformaron esta red educativa de losjesuitas mexicanos a finales del siglo XIX.

Colegi,o-Seminario de San Luis Potosí
Desde que monseñor Ignacio Montes de Oca y
Obregón, por entonces obispo de Tamaulipas, fue
nombrado en 1879 obispo de Linares, hasta que
pasó a ocupar la silla episcopal de San Luis Potosí
en 1885, los jesuitas de Saltillo pudieron tratar
ampliamente a este consumado helenista y
latinista, conocido también en el mundo literario
como Ipandro Acaico.
Con el Colegio de Saltillo había continuo trato
del poeta que tradujera tanto a Píndaro como a
Apolonio de Rodas, lo mismo que comentara a
SorJuana Inés de la Cruz o aJuan Ruiz de Alarcón.
Incluso se piensa que en Saltillo el obispo Montes
de Oca pudo haber escrito las Bucólicas. 11

10 A quienes interesen las fichas biográficas de los profesores
de los colegios jesuitas, pueden consultar el citado libro del
P. Gutiérrez Casillas; y para lo relativo a los alumnos del Colegio de San Juan, habría que atender a los registros, todos
ellos en el AHPM.

A pesar de lo difícil de su carácter, pues el purpurado era ciertamente hombre de cambios, los
jesuitas de Saltillo supieron granjeárselo y hacer
que les reconociera su trabajo. Por otra parte, el
obispo Montes de Oca se convertiría en su más
exigente crítico, puesto que se trataba de un magnífico exponente académico en la filosofía y la
teología, un buen orador sagrado y un experto en
los clásicos y en el Renacimiento.
No se advierten en los reportes, cartas y otros
documentos entre el obispo y los jesuitas ninguna
fricción que se hubiese dado previamente a la invitación para establecer en San Luis Potosí el
Filosofado de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús. Aún más, luego de tratarlos y conocerlos, pidió a éstos, tan pronto como fue nombrado obispo de la diócesis potosina, que le ayudaran como profesores en su colegio-seminario,
institución que, como casi todos las de su tipo en
México, pese a las leyes vigentes, continuaba funcionando y era centro de formación de los semi-

11 Según el P. Cayetano Bertocchi, autor del cuaderno Datos
sobre los colegios &lt;k Puebla y &lt;kl Saltillo, manuscrito que se resguarda en el AHPM, monseñor Montes de Oca pasaba temporadas en el Colegio de Saltillo y al respecto de nuestro
tema escribe: "Creo que en una de ésas compuso las Bucólicas griegas" (p. 73).

naristas que aspiraban al sacerdocio, pero paralelamente fungía a la vez como centro de segunda
enseñanza católica, con alumnos internos, semiinternos y externos, casi todos pertenecientes a la
élite lugareña o regional.
Será preciso acudir a los archivos civiles y eclesiásticos de San Luis Potosí, si se desea una más
profunda investigación sobre el particular. Porque
para este tiempo funcionaba ya el oficial Instituto
Científico y Literario, de instrucción secundaria,
media superior y superior, mismo que para 1875
contaba con 169 alumnos que cursaban materias
preparatorias, en tanto el colegio-seminario católico al que nos referimos, más conocido como
Guadalupano-Josefino, tenía 196 alumnos, de los
cuales 16 eran internos y 180 externos. 12
Monseñor Ignacio Montes de Oca, pues, solicitó a los jesuitas mexicanos involucrarse en este
importante centro educativo católico, el que en
1886 duplicó su alumnado, posiblemente debido
a cambios académico-administrativos. Para 1887
se habían construido dos dormitorios nuevos y dos
grandes salones, uno para biblioteca y otro para
actos de facultad mayor. El plan de estudios se
apegó a la Ratio studiorum por entonces vigente y
12 José Díaz Covarrubias, en La instrucción pública en México, pp.
133-134.

[ 33]

�Saltill •. G:o■~.. ffibieo.

¡Qué diferencia entre el col.egio de hace siete años y el de
ahora!
Consuel,o grande para el corazón de un Prelado que no
puede menos que ll.enarse de gratitud hacia los Directores
que de tal manera han traído la prosperidad a su semina-

,.

rio[ ... ] _15

. ~aSPl~~

Colaboraron en este esfuerzo formativo, además de algunos de los ya citados del Colegio de
Saltillo, los padres Antonio Donadoni, Esteban
Antícoli, Manuel Santiago,Jesús Leturiondo, Martín Dauvergne,José Ma. Coronado ... y los hermanos coadjutoresJosé Altes, Roque Meijers, Cesáero
16
Poza, Gregario Velásquez ...
Lamentablemente, en septiembre de 1894, a
petición del mismo obispo que trajo a los jesuitas
a la capital potosina, los hombres de negro hubieron
de abandonar el Colegio Guadalupano-Josefino,
a lo que comenta Decorme:

PRIMER TRIMESTRE

• lotu6r1, '8ooiom6ro, f/)ici,m6ro
ºª

1908-

los estudios "no dejaron de percibir la saludable
13
influencia de la piedad y de la vida concertada" .
Pero fue en 1891 que el obispo Montes de Oca
solicitó a los jesuitas mexicanos hacerse cargo más
directamente del colegio-seminario, mediante el
traslado de sus escolares, de Saltillo a San Luis
Potosí, a la vez que para fungir como profesores
de los programas de Retórica, Ciencias Físicas, Filosofía y, más tarde, Teología, auxiliados todos ellos
por los hermanos coadjutores.14
Decía ese año monseñor Montes de Oca, en
algunos párrafos de su discurso de noviembre 13:
A la Providencia soy deudo de esta prosperidad . Si de /,os
cuatro viento han venido a poblar mi Seminario doctos maestros y aventajados discípuws, se debe, después de Dios, a la
reputación de que gow mi ciudad episcopal de religiosa y
hospitalaria, de protectora de la piedad y de las l.etras, de
amante del progreso rnaterial eintel.ectual, de tol.erante y compasiva y enemiga de todo género de persecuciones [. ..].

13 Ver apuntes mecanografiados del P. Decorme, eSCJitos c. 1919
y que se localizan en el AHPM bajo el título Colección de

opúsculos ..., p. 19-bis.
14 !bid., pp. 20 y 20-bis.

[ 34]

Desgracia grande cuando se ciegan /,os grandes hombres y
toman solos resoluciones cuyas consecuencias no pueden
prever. La Compañía deJesús, con gran sentimiento suyo
y de toda la ciudad, tuvo que abandonar la empresa y la
ciudad el 30 de Septiembre de 1894.17

Co!,egi,o de Puebla
A principios de 1868, cuando el P. Andrés Artola
llevaba apenas un año en el cargo de guiar a la
Provincia Mexicana, don Dionisio Velasco, distin-

15 !bid.
Para cotejar los nombres de sacerdotes y hermanos, véase la
mencionada obra de Gutiérrez Casillas.
16 Los datos sobre los alumnos del Colegio-Seminario deben localizarse en los archivos de la citada institución, en San Luis
Potosí. Sin embargo, acerca de la posición social de los mismos, en el antes mencionado material mecanografiado del P.
Deco1me, éste habla acerca de la buena coyuntura que se dio
para el crecimiento del Guadalupano-Josefino, basada en"[ ... ]
los deseos de educación oistiana que las familias acomodadas
estaban lejos de hallar en los establecimientos del gobierno",
por lo que "las familias más principales se apresuraron a contribuir, unos con limosnas, otros enviando a sus hijos, a que
nada faltara al establecimiento para que llegara en breve a ser
uno de los mejores de la República [ ...]", op. cit., p. 19.
17 !bid., p. 22-bis.
José GuriéITez Casillas señala que hay una carta de noviembre 13
de 1894, en la que la Pr01incia Mexicana comunica al prelado
Montes de Oca la decisión de no poder continuar "sin grave incómodo" en la dirección del Seminario. op. cit., p. 263.

guido exalumno de la Universidad de Fordham y
benefactor de la congregación, planteó al superior de los jesuitas mexicanos la conveniencia de
reabrir el Colegio de Puebla.
El primero en colaborar en esta empresa fue el
P. Francisco Cavalieri, quien se hospedó provisionalmente en casa del obispo Carlos Ma. Colina.
Mucho trabajó el sacerdote italiano en esta empresa. Sin embargo, los tie~pos que corrían no
eran los mejores, de tal manera que lo más conducente fue abrirlo con el nombre de Colegio del
Sagrado Corazón, para que brindara enseñanza
primaria y, a medida que creciera el alumnado, al
igual que en las otras instituciones educativas
jesuíticas, impartir los cursos clásicos de latín, retórica y filosofia. Los profesores serían sacerdotes
del clero secular, religiosos jesuitas y seglares. Así
inició el Colegio de Puebla en 1870.
El P. Esteban Palomera -quien hurgó en el pasado de los colegios de Puebla y Guadalajara, dejando dos estupendas publicaciones- señala que
en ese año de 1870, en el Colegio de Puebla hubo
14 alumnos internos, 10 medio-internos y 76 externos. Para el siguiente ciclo escolar llegó el P.
Antonio Espinosa de los Monteros. Los siguientes
cursos no fueron menos füciles. Para 1873, se matricularon sólo 30 estudiantes. ¿Qué hacer?
Por otra parte, muy transitorio fue el paso del
P. Cavalieri por el colegio. A inicios del año anterior, llegó a Puebla el P. Armando Brissack, quien
sería nombrado rector de la institución educativa
poblana. Pero poco tiempo después se daría a conocer el decreto de expulsión del presidente
Sebastián Lerdo de Tejada, por lo que había que
volver a la fórmula de sacerdotes directivos mexicanos, que en este caso fueron el padre diocesano
Fructuoso Pontón y el sacerdote jesuita Vicente
Báez.
Al año siguiente, 1874, la pensión de 25 internos era insuficiente para hacer frente a los gastos
del colegio. Los tres sacerdotes jesuitas que trabajaban en la obra -los P.P. Brissack, Bertocchi y
Spina- tenían que ocuparse en otros ministerios y
con grave riesgo de sus personas, en atención a
las leyes vigentes, por lo que el P.José Román Terán
decidió cerrar el colegio y enviar a los profesores
jesuitas a Texas.
El P. Brissack acudió al P. Artola para revocar la
orden del cierre del colegio, y el Padre Provincial
aceptó continuara abierto, adquiriendo prestigio

gracias a varias reformas académicas y a la instalación de un observatorio meteorológico en 1876, a
sabiendas de que había que esperar a que cejara
el acoso gubernamental y, también, a que regresaran a México los padres y hermanos que se encontraban especializándose en Estados Unidos y
en Europa.
Si se revisan detenidamente los libros y registros
del Colegio de Puebla que se resguardan en el
AHPM, se encontrará que durante todo este tiempo y hasta 1886, el Colegio del Sagrado Corazón,
debido a la escasa presenciajesuita en lo académico
y aun en lo disciplinar, al igual que a la imposibilidad de llevar a efecto el citado plan clásico basado
en la Ratio studiorum, no puede considerarse aún
plenamente como parte de la red de educación
media superior que atendía la compañía.
Resultaría imposible desconocer, por otra parte, los avances en lo relativo a material didáctico
'
mejores instalaciones y otras medidas que distinguieron al Colegio del Sagrado Corazón de Puebla,
de 1876 a 1886, en que ciertamente se cimentó y
pudo brindar ya, de manera plena, la educación
media superior que se había trazado. 1886 fue el
año en que"[ ... ] el padre rector (Luis Mónaco) lo-

Asociaciones

[ 35]

�gró sustituir a casi todos los profesores seglares [... ]
por nuestros jesuitas", señala Palomera. 18
Para 1890 el Colegio de Puebla contaba con 256
alumnos internos y 110 externos. Era obvio que se
había consolidado, a pesar de que tenía la competencia del Colegio Carolino o del Estado y del Seminario Palafoxiano. Su rector, el P. Spina, hizo adecuaciones a la Ratio studiarumy adaptó el sistema clásico. Pero, al igual que en Saltillo, los alumnos debían presentar doble examen, en este caso en el
Colegio del Sagrado Corazón y en el Carolino, pues
en la práctica no eran reconocidos oficialmente los
estudios realizados en el plantel jesuita. Con todo, a
los 25 años del colegio, en 1895, se estimaban sus
exalumnos en mil 125, muchos de ellos distinguidos profesionales independientes, empresarios o
servidores públicos de buen nivel. 19
Por tanto, la tarea de cuantos como sacerdotes,
hermanos coadjutores y hermanos escolásticos fortalecían la institución, no era en vano. Y así habría
de seguir hasta 1914, año que marcó para éste y todos los demás colegiosjesuitas de la red, su irrevocable término.

Col.egio de 'Mascarones'

1 t

Habrá notado el lector que nada hemos mencionado de los diversos planes de estudios de cada colegio y casi nada de sus prácticas cotidianas. La razón
de lo anterior es que son muy similares entre sí, por
no decir idénticos, lo que veremos en el siguiente
apartado.
Vayamos ahora al último de los colegios jesuitas
del siglo, que integraba esta red educativajesuita: el
Instituto Científico de San Francisco de Borja, en el
18 Esteban Palomera, en La obra educativa dt los jesuitas en Pueb/,a, p. 288.
Bazant registra lo siguiente: "El colegio empezó a ser famoso
por el Observatorio Meteorológico, primero en el país, que
inauguró el padre Spina en 1880 [.. .]". Posiblemente se trate
de un observatorio mayor que el de 1876, o se esté hablando
del mismo pero ya concluido y con más aparatos. Nos inclinamos por lo segundo.
Algunos de los colaboradores de este colegio fueron, además de los ya citados, los padres Manuel Díaz, José Ma.
Aguirregoicoa, Francisco Rivero, Antonio Cabrera, Ángel
Barber, Santiago Larracoecbea, León Wilde, Lorenzo Alzola,
Santiago de Groot,José Ma. Vargas... ; y los hermanos coadjutores Mateo Tome, José Lázaro, Ramón Lázaro, Manuel
Martínez, Tomás Rojas ...
19 Gutiérrez Casillas, op. cit., p. 262.

[ 36]

_._

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SPIRITUALIS

--

MAGIS'l,RORUM
SCHOLARUM INFERIORUM

SOCIETATIS JESU.

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CANDHI
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c. vo&amp;1.aus,

TYP()(,¡IU,PUI F.Pl.SCOPATu,.

iSSO,

Distrito Federal, más conocido como "Mascarones",
en razón de la ornamentación de su fachada.
Lo fundó el P. Enrique Capelletti el 1de enero de
1896, ya para finalizar el siglo. Antes del establecimiento de este colegio, los padres de familia de la
capital de la República que desearan este tipo de
educación católica, debían mandar a sus hijos como
internos a los Colegios de Saltillo o Puebla.
El camino para el nuevo colegio lo había abonado
monseñor Próspero Ma. Alarcón, arzobispo de México, quien ofreció a losjesuitas del colegio.seminario de
San Luis un terreno en la capital para este fin.20
La casa de Mascarones era propiedad de una
familia de tradición benefectora de la compañía:
don Antonio Escandón Estrada, quien fungió
como presidente de la nueva sociedad educativa.
Para la creación de esta fundación legal intervi-

20 Ver: Historia dellnstituto Científico de San Francisco de Borja (vulgarmente 'Mascarones'), borrador mecanografiado del P.
Decorme, pp. 477-569, passim.
Hay que hacer notar que el Colegio de Oriz.aba, fundado en
1892, era de educación popular, como se deja constancia en
el libro tercero de Historia de casas... , del mismo cronista
Decorme.
Consultar también: Gutiérrez Casillas, op. cit., pp. 263-265 y
Gérard Decorme, Colección de üpúsculos..., pp. 23-27.

nieron el propio Escandón y 67 personas más,
entre los que figuraban los señores Rafael Dondé,
Fernando Orvañanos Dosal, Rafael Ortiz de la
Huerta y los tres hermanos Cortina. 21
Funcionó este colegio de la ciudad de México
durante 18 años, hasta su cierre en 1914. Estaba
ubicado en el barrio de Tlaxpana, entre las colonias San Rafael y Santa María, por la actual calle
de Rivera de San Cosme. Hoy es un centro cultural de la UNAM. Para el primer año escolar, contaba con 130 alumnos; luego, en 1904, eran ya 406;
y en 1909 subió a 440 estudiantes.
Hubo años escolares en que tuvo que rechazar
alumnos por falta de cupo, a pesar de que se hicieron ampliaciones y mejoras al edificio primiti\'O. "Allí estaban los Escandón, los Cervantes, los
Landa, los Cortina, los Goríbar, los Haro, los
Dondé, los Hfjar, etc. Quizá la mitad de los alumnos provenía de varias entidades, de Veracruz,
Puebla, Yucatán, Jalisco [ ... ]", escribe Mílada
Bazant. 22
Entre sus más dedicados formadores debemos
mencionar, aparte del padre Cappelletti, su primer rector, a los sacerdotes José Barroso, Camilo
Crivelli, Enrique Bordigoni, Fructuoso Gibaja,
Gustavo Caballero, Fermín Chanal, PedroJiménez,
Miguel González, Luciano Achiaga, Miguel Cuenca, Natal Bulnes, Eduardo de la Peza, Salustio Carrera, Marcelo Renaud y Urbano Pautard, con la
invaluable ayuda de los hermanos coadjutores
Manuel Revuelta, José Ma. Puente, Joaquín Muñoz, Gabriel Mier y Terán, Crisanto Lázaro, y Gregorio y Pedro Filoteo, entre otros.
Su competencia fue el Colegio Francés, de los
padres maristas. Adoptó "Mascarones" muy tempranamente el plan de estudios de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP). Con todo, habían de
sustentar sus estudiantes exámenes dobles, los que
eran escritos. Bazant advierte que "el nivel académico de entonces era tan bueno o mejor que el
de la actualidad [ ... ] " y que " [ ... ] en el estudio de
las humanidades es donde estaba la diferencia
educativa". 23
El P. Decorme concluye en su escrito sobre
"Mascarones":

21 Bazant, op. rit., p. 205.
22 /bid., pp. 201-202.

Por /,os pocos años que vivió y por la transformación
revolucionaria de la época, Ju.e Mascarones establ,ecimiento de transición, cuya semilla sepultada por la tormenta,
sin embargo, germinó yJlureció en numerosas personalidades cuya estirpe batal[,ó gallardamente en la revuelta y conservó el tipo genuinawmte mexicano e ilustrado del día de
rnañana. 24

Las prácticas cotidianas
Dijimos que algo tendríamos que comentar acerca de las prácticas cotidianas de esta red de colegios jesuitas, porque eran éstas muy similares entre sí en los diferentes colegios, siguiendo fundamentalmente los reglamentos internos y la Ratio
studiarum, disposición que había surgido en la compañía desde 1591, con modificaciones en 1599 y
1832, misma que habría de revisarse en 1906 y que
durante el siglo XX tuvo tres adecuaciones más. 25
Esta Ratio studiorum determinaba para los colegios jesuitas de hermanos escolares y de alumnos
internos y externos lo relativo al plan de estudios
y todo aquello que tuviera que ver con el buen
aprovechamiento de las clases, el estudio personal, los exámenes y las competencias intelectuales. Regía, pues, lo referente a este desarrollo
volitivo, intelectual y artístico que ese modelo educativo propiciaba, el que resultaba heredero de
una rica tradición ya probada en el tiempo.
Ahora bien, es entendible que la disciplina y
espiritualidad no fuera exactamente la misma para
los hermanos escolares que para los alumnos in-

23 /bid., p. 200.
24 Decorme, ÚJlección ele üpúsculos ..., p. 27.
25 Ernesto Meneses, en El código educativo de /,a C',ompañía dt jesús,
pp. 31-33 y 49-56.
Para que se vea cuán parecidos o equivalentes eran los horarios y las prácticas cotidianas de los colegios de la época, véase
el Rfg/,amento para el C',olegio Civil de Nuevo León, en el que se
establece que el alumno en invierno se levantará a las seis de
la mañana y en verano a las cinco; que habrá exámenes públicos y distribuciones de premios; que durante las comidas"[... ]
un alumno que se relevará diariamente por tumo entre los
internos, leerá en voz aira y clara un trozo de la Constitución
general, de la del Estado, de la ley de erección del colegio o de
este reglamento, y el día que se acabe la lectura de estas piezas, se comenzará de nuevo"; y una serie de elementos
formativos y correctivos que son comunes a las instituciones
educativas laicas y religiosas ( Coltcción dt /ejes, decretos, circu/,ares y documentos ofzciaks del Gobierno del Estado... , Imprenta del
Gobierno en Palacio, Monterrey, 1882), pp. 143-167.

[ 37]

�11

ternos, semi-internos y externos que pagaban una
cuota o eran becados y que, a final de cuentas, en
un plazo relativamente breve, dejarían el colegio,
para continuar otros estudios o para incorporarse
al mundo del trabajo.
Empecemos por decir cómo se encontraba distribuido el tiempo del estudiante de estos colegios jesuitas. El día iniciaba a las 5:30 a.m.; a las
6:00, estudio; a las 7:00, desayuno y recreo; a las
7:30, misa; de 8:00 a 12:00 del mediodía, clases
matutinas, recreo y estudio. Por la tarde, de 2:30 a
5:00, clases vespertinas; de 5:00 a 7:00, recreo; de
7:00 a 7:45, cena y recreo; de 7:45 a 8:30, último
estudio; a las 8:30, rosario; y a las 8:45, últimas plegarias. El alumno permanecía, pues, siempre ocupado.26
Como señalaba el padre general Luis Martín,
quien gobernó a la congregación de Ignacio de
Loyola de 1892 a 1906: "Así como el educador
positivista usaría sólo las matemáticas y las ciencias sociales para producir el perfil del educando
que pretende, la Compañía de Jesús postula las
humanidades grecolatinas junto con la filosofía
27
para alcanzar el perfil del educando jesuita" .
Siguiendo a Brunner, los jesuitas mexicanos de
finales del siglo XIX estaban muy conscientes de
que el educando debe pasar por diversas etapas:
"la activa, cuando es pequeño; la imaginativa, dedicada a aprender el latín y el griego; y la simbólica, al estudiar la filosofía". De acuerdo a este autor, las lenguas clásicas ayudan a ordenar los propios pensamientos y a expresarse con precisión
en el propio idioma; yla filosofía enseña a reflexionar sobre la realidad, que incluye a Dios, al mundo y al hombre.28
Lo anterior, en manera alguna significa aceptar que la enseñanza de las ciencias en los colegios jesuitas mexicanos estuviera relegada. Ya desde el siglo XVIII, el padre general Lorenzo Ricci,
quien guió a la Compañía de 1758 a 1773, posiblemente la etapa más difícil en la historia de la
orden ignaciana, escribía así a la Provincia de
México:

Deseo que algunos de los maestros sean competentes no
sólo en las humanidades, sino en ciencia experimental,
matemáticas, historia y ciencias auxiliares ta/,es como la
29
numismática, epigrafia y arqueologí,a.

Es de advertirse en los colegios jesuitas mexicanos de finales del siglo XIX, la preocupación por
la impartición de teoría y práctica en las disciplinas de la física y la química, más el esfuerzo realizado en materia de observación astronómica y
meteorológica en general. Dichos observatorios
fueron reconocidos por el porfiriato y sus reportes fueron publicados de manera oficial por el
entonces gobierno federal. Uno de estos profesores jesuitas, el padre Pedro Spina, publicó interesantes artículos astronómicos y un libro de la especialidad; fue miembro de la Sociedad "Antonio
Alzate" y , siendo el único sacerdote de un grupo
de cuatro integrantes, formó parte del Instituto
Científico de México, organismo asesor del presi30
dente Díaz en materia cienúfica y educativa.
Para una visión general de lo que estas prácticas cotidianas incluían en la vida del alumno de
estos colegios jesuitas mexicanos decimonónicos,
particularmente en lo que se refiere al desarrollo
académico, no está de más atender a la Ratio
studiorum por ese tiempo vigente.
Allí se precisan las reglas para el prefecto de
los Estudios Inferiores, recordando que "los profesores deben poner el ejemplo de palabra y obra";
que hay que revisar en los alumnos piedad, conducta y aprovechamiento; que el pensum o memorización repetitiva de los autores elegidos es importante; que no se ha de excluir a los estudiantes
pobres; que el estudiante debe construir de su lengua madre al laún y griego, y traducir de estas lenguas al propio idioma; que la asistencia a los exámenes públicos ha de ser obligatoria; que en las

26 Bazant, üjJ. cit., p. 207.
27 Meneses, üjJ. cit., p. 59.
28 A. P. Farell, autor de The jesuit code of liberal education, en
Meneses, op. cit., p. 60.

[ 38]

29 lbid., p. 48.
30 Este gusto del P. Spina por las ciencias exactas lo pudo satisfacer el jesuita mexicano cuando trabajó en el Colegio Romano, con el P. Secchi. Ver: Libervitae, del P. Decorme, ficha
conespondiente.
Acerca del Bo/,etín del Observatorio del Co/,egi.o San Juan, existe
un ejemplar de 1896 en el AHPM; otro ejemplar de 1896 y
uno de 1897, en el Archivo Histórico del Ateneo Fuente, de
la Universidad Autónoma de Coahuila, bajo la clasificación:
UAC, AHAF, c7, e3, 6f; y c7, e45, 7f. Además, en la Hemeroteca Nacional UNAM se encuentra, bajo la clasificación 551, una colección de ejemplares de 1906 a 1910, publicada en
1913 porla Secretaría de Fomento.

acc~ones coercitivas siempre se tenga presente la
candad; y que el alumno asista a misa diariamente y procure confesarse una vez al mes.
Igualmente, que en los exámenes se eviten las
preg~ntas capciosas; que se premie a los mejores
~stud1antes Yse les promueva a otro nivel, si se les
Juzga ca~ac1tados para ello; que se procure que
los exammadores del alumno sean diferentes al
"profesor del curso; que se eduque a los alum nos
tanto en las letras como en las costumbres cristianas"; que se invoque el auxilio divino antes de cada
clase; ~ue "cada profesor rece por sus alumnos y
los edifique
con su eiemplo"·
.
• .
J
, que las marenas
~umamsticas se impartan al menos dos horas dianas; que se exija a los alumnos durante las clases
el uso del}a_tín; que se corrijan los trabajos de los
alumnos b_1en y con celeridad"; que en clase se
hagan co_n?nuamente ejercicios orales y escritos;
~ue se d1V1da el grupo, a manera de república,
para sana superación y competencia"; y que se
e~tab~ezcan las academias y congregaciones estudiantiles.
No menos intere~ante es la lista de autores y
textos que_ han seg~1_rse en los distintos niveles y
grados_. As1, en Retonca, el nivel más avanzado, se
recomienda a Quintiliano, Aristóteles, Demóstenes, Plató~, Tuc~dides, Homero, Hesíodo, Píndaro, Gregon~ Nac1anzeno, Basilio,Juan Crisóstomo.
En ~umamdades, a Salustio, Tito Livio, Quinto
Cu:o~, Horacio, Sinesio, Plutarco, Fosílides y
Teogmdes. y en Gramática, a Cicerón, Catulo Tibulo, Propercio, Virgilio,Jenofonte, Fedro, Ovidio
~ucano y Cornelio Nepote, además de autores clá~
s1cos en lengua vernácula, lo que vale para todos
los grados y niveles. 31

r?n ~cos frutos de esta siembra en humanidades,
oencias y artes? No podemos cerrarnos a la realidad. Los números son absolutos, duros, fríos. Desde mome~to :n que los alumnos, en un plan
de eme~ a seis anos, permanecieron sólo dos en
promedio, las cosas no funcionaron del todo bien.
_Hay otros datos que confirman lo anterior y
d_e}an poco margen a la esperanzada interpretaoon. En el Colegio de Puebla, "en 30 años sólo
nueve estudiantes obtuvieron el título de bachiller :n artes [... ]"; "[ ... ] sólo una minoría ínfima
to1;?~ el curs~ de Ratio en cuanto al latín y al griego , [-:·~ Ysolo tres por ciento aprovecharon esta
e~uca~ion para seguir carreras para las cuales hab1an sido examinados (hecho que podría aplicarse a los alumnos de la ENP)", señala Bazant.32
Lo más probable es que, aunque no se hubiese
dado en México el vendaba! revolucionario y la
h:cato~b_e de 1914, que cerró todos estos colegios catol~cos y canceló su restablecimiento por
muc~os anos, el cambio del modelo europeo huma~ista al modelo norteamericano tecnológico se
hubiese finalmente producido.
Varios puntos habría que objetar al modelo
educativo jesuítico de finales del siglo XIX, los que,
d_e algu~a manera, determinaron cierto freno al
otado sistema o, incluso, fueron factor decisivo
para que, cambiadas las circunstancias, no volviera a darse como fue inicialmente concebido:

e!

Pero mencionamos al inicio de este artículo que
_nos c~nforma~~os con una especie de panegmco o sm~ple croruca de lo sucedido: que buscábamos realizar una ponderación de lo alcanzado
y_encon_trar aq~ellas razones que explicaran no
solo acoones, smo omisiones mismas.
¿~ue bueno el sistema educativo de los jesuitas
mexICanos de finales del siglo XIX? ¿Se cosecha-

• S~ resistencia a sujetarse a los programas oficiales, e_n este caso de la Escuela Nacional Preparatona y los institutos y colegios civiles de los
estados, lo que reafirmó la doble examinación
Y, por tanto, una entendible resistencia de los
padres de familia a este modelo.
• S~ pers~s~encia en optar por el modelo humamsta clasico en los estudios de educación me~~ ~uperior, cuando en los Estados Unidos se
m1c1_aba ya el retraimiento de tal modelo y se
camma_ba por_la ~ueva senda que privilegiaba
en~enanza oentífico-tecnológica, sin que ello
implicara una cancelación total de las humanidades.
• y ~~ reticencia a ?ejar de considerar el plan
clasICo como el meJor y, se diría, el único, cuando el mundo viraba en sus intereses y preferen-

31 SCfr.:" Thesaurus spiritualis magistrorum scholarum inferiort11n
oczelaisj esu, pp. 129-199, passim.

32 Bazant, ü/J. cit., pp. 187, 192-193 y 204.

Reconocimiento y crítica del sistema

n?

!ª

[ 39]

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.'

l t 1,

cías, además de que el eje político-cultural se
desplazaba de París y Londres a Nueva York.
Con todo, es indiscutible que mucha de la semilla educativa cayó en buena tierra. Falta investigar aún más a profundidad acerca del preciso
impacto de esta educación elitista en la futura acción de los exalumnos, lo cual, dicho sea de paso,
es tarea harto ardua y evasiva. La ya citada Mílada
Bazant, tomando como base el Cuaderno histfrrico
de los 25 años del Colegio de Puebla, señala que
de una relación de 91 exalumnos, "[ ... ] siete eran
médicos, 16 abogados, cinco ingenieros, seis comerciantes, un sacerdote, algunos empleados y
otros profesores", en tanto que el resto ingresaron en las haciendas de sus padres, donde aplicaron conocimientos empíricos".33
Hay en todo esto mucho de imponderable. Es
obvio que está superado el criterio inicial marcado por Durkheim en Las reglas del método sociológico; que hoy en día debemos reconocer que los
hechos sociales no pueden ser tratados como cosas; que la materia de la vida social tiene implicaciones no sólo lógicas, sino psicológicas, emocionales, afectivas. Lo educativo es social, ni duda
cabe. Por tanto, no puede ser encapsulado en un
estanco inerme y no tiene una reacción única,
absoluta, determinada.
Los jesuitas mexicanos de finales del siglo XIX
entendieron la educación como factor de cambio
y la ejercieron, tanto a través de la prelección, que
impulsaba a los estudiantes a contar con un juicio
crítico independiente, como de la erudición, entendida ésta como ayuda a la comprensión del texto, con posibilidades de que el estudiante realizara lecturas e investigaciones posteriores, si así lo
deseaba; pero el alumno contaba ya con las armas
para ello: sabía leer, sabía interpretar, sabía
jerarquizar.
Manuel Revuelta González,jesuita, profesor de
la Universidad de Comillas y especialista en el tema
de la compañía restaurada en España, luego de
desmenuzar la historia de una veintena de colegios
en un periodo muy similar al nuestro, advierte: "Los
colegios de jesuitas eran centros de educación detestable para unos. O modelos de educación excelente para otros". "En cada colegio -agrega- se aplicaba la Ratio studiorum de manera distinta". Los

33 /bid.

[ 40]

enseñantes de la compañía veían en su sistema pedagógico una "señal de identidad". Y concluye
apuntando que"[ ... ] en la defensa de su tradición
educativa, los jesuitas no consiguieron una victoria en toda la línea, pero tampoco sufrieron una
derrota humillante". 34
En fin, digamos que este modelo jesuita en
México a finales del siglo XIX, fue un camino, no
el camino. Pero agreguemos inmediatamente que,
sin ese esfuerzo, no sabemos en qué punto habrían
iniciado las humanidades el siglo XX, por lo que
de alguna manera les estamos en deuda.
Quisiéramos cerrar este trabajo con una cita
de la clásica obra Historia de la educación en la antig;üedad, de Henri Irenée Marrou, la que creemos
tiene relación con la educación brindada por estos jesuitas mexicanos de finales del siglo XIX,
quienes abonaron el terreno para un siglo XX más
culto y menos deshumanizado: "La erudición no
es un fin en sí misma, pero debe llegar a ser una
de las fuentes donde la cultura de nuestro tiempo
ha de alimentarse".

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SIGl.AS

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AHAF

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34 Ver: Los co/,egi.os de jesuitas y su tradición educativa (1868-1906),
de Manuel Revuelta González, pp. 569-575.
El especialista agrega en el epílogo de su libro algunos otros
aspectos acerca de esta formación jesuítica en los colegios
españoles a cargo de la compañía, destacando la necesidad
de encajarla en los planes estatales, la armoniosa simultaneidad de su condición de religiosos y educadores, su intento por brindar una educación integral, su vivencia habitual y
profunda de la fe cristiana, su oferta de una enseñanza cíclica y activa, y su paciencia para soportar "el pragmatismo de
los padres de familia, el utilitarismo del ambiente, la supuesta supremacía de la formación técnica frente a la formación
humanística, la dificultad de encontrar buenos maestros, y
el fracaso de no pocos alumnos[...]". /bid.

Educación / Filosofía / Semiótica /
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[ 41]

�·r

ALFONSO REYES DIGITAL
Alfonso Rangel Guerra

.'

Aifonso Reyes empezó a escribir desde la adolescencia y se han recogido poem~s y_ cartas de los
años tempranos de su vida, pero el siempre reconoció como su inicio en las letras la fecha del 28
de noviembre de 1905, día en que el periódico El
Espectador, de Monterrey, le publicó sus tres so~e~os
titulados Duda, inspirados en el grupo escultonco
de Cordier.
Cincuenta años después, el Fondo de Cult~ra
Económica realizó, como uno de sus homen~Jes
al escritor en su jubileo, el inicio de la publicación de sus Obras Completas, concebidas y ordenadas por el propio autor. En cuatro años, de 19~5 ,ª
1959 Alfonso Reyes entregó y el Fondo publico,
diez ~olúmenes, apareciendo el último ~o_co después de su muerte, ocurrida el 27 d: diciemb~~
de ese año de 1959. Otros cuatro volumenes deJ~
preparados y a partir del númer~,XI~I se encargo
de las Obras Completas Ernesto Mejla Sanchez, cumpliendo esta tarea hasta e~ volumen~' labor que
culminó José Luis Martmez, o~upandose de ,lo_s
volúmenes XXII al XXVI, pubhcandose este ultimo en 1993; es decir, 38 años después de aquel
celebratorio de 1955. No faltaron críticas a esta
monumental edición, afirmándose incluso que por
su tamaño esta edición alejaría a Reyes del l~c_t?r
común, y hasta hubo quien dijo que esta ed1cion
de sus Obras Completas, realizada a lo largo de 38
años, tardó casi tanto tiempo en hacerse coi_no ~l
que empleó Alfonso Reyes en e~c~ibirlas: Jose Lu~s
Martínez, responsable de los ulumos ci~co volumenes, puso las cosas en su lugar al decir que la
edición de las Obras Completas de Reyes :ra una
necesidad de orden y unidad para despues, ya recogido todo el acervo alfonsino, pro~eder a la publicación de cuantos libros, antologias u ordenamientos editoriales se estimaran pertinente~.
y ahora, nueve años después de conc~mda la
edición de las Obras Completas, aparecen estas de
nuevo reunidas, pero no ya en papel y forma de

[ 42]

libro sino en el formato de disco compacto que
resp~nde a las nuevas tecnologías electrónicas capaces de recoger, en una superficie circular ~on
un diámetro de casi doce centímetros, las miles
de páginas integrantes de los 26 volúmen~s de la
obra de Reyes, más otras cosas que. mencionaremos a continuación. Antes, es pertinente observar que sin aquella criticada ed~ción d~ las Obras
Completas de Reyes no hub~era ~ido posible hacer
ésta sino además por la diversidad de usos Y entradas que permiten al lector introducirse e~ ~sta
ilustre casa de muchas habitaciones, para utilizar
la imagen propuesta por Adolfo Castañ?~ e~ uno
de los textos introductorios de la obra digitalizada
de Alfonso Reyes. El tiempo va encargándose de
decantar contenidos y manifestaciones de la cultura humana y permite ver, con la dis~ncia que
otorga la perspectiva, los valores prop10s de una
obra tan singular y valiosa como la de Alfonso
Reyes.

Esta presentación electrónica de la obra completa de Alfonso Reyes la debemos a la Fundación
Hernando de Larramendi y a la Fundación
MAPFRE TAVERA, ambas de España, y el Fondo
de Cultura Económica, la editorial mexicana que
publicó esta obra completa y otras muchas ediciones de los libros de Alfonso Reyes, desde su reintegración definitiva a México en el año de 1938.
Alfonso Reyes digi,tal, título de esta edición en disco
compacto, es el número 2 de la Biblioteca Virtual
Andrés Bello de Polígrafos Hispanoamericanos,
colección que se une a otras tres, integrantes ahora de las Bibliotecas Virtuales FHL; es decir, Fundación Hernando de Larramendi, la Biblioteca Virtual Menéndez Pelayo de Polígrafos Españoles, la
Biblioteca Virtual Fernando de Melo de Polígrafos
Portugueses y la Biblioteca VirtualJosé de Anchieta
de Polígrafos Brasileños, todas bajo la dirección
científica de Xavier Ajenjo Bullón.
Una introducción y tres presentaciones anteceden en este disco a la obra de Alfonso Reyes. La
primera es deJosé Luis Martínez, valioso e importante estudio sobre la obra del mexicano universal y sus ciclos, más una serie de viñetas y
acercamientos que el autor llamó "Escolios", para
ofrecer curiosidades, enfo1ues diversos y aproximaciones a esta monumental obra literaria, que
cuantificada por José Luis Martínez comprende
veintiún libros de versos, ochenta y ocho de crítica, ensayos y memorias, siete de novelística, veinticuatro de archivo, treinta y cinco prólogos y ediciones comentadas, once traducciones y dieciséis
obras póstumas. En total, doscientos diez libros.
"Quisiera que mis páginas-escribióJosé Luis Martínez- fueran una guía para la navegación de esta
obra enorme -"poco de delicias y de sabiduría",
había escrito antes- que provocaran su disfrute.
En la imposibilidad de referirnos a todo el estudio de José Luis Martínez, quisiéramos recoger
tres puntos que ofrecen una visión justa y penetrante de la significación de la obra de Alfonso
Reyes. El primero se refiere al ejercicio literario
practicado por este autor. La más amplia diversidad de contenidos y referencias hacen imposible
la literatura. Esta riqueza de presencias y componentes del hacer literario, diceJosé Luis Martínez,
"incluye virtudes y artes de varios otros menesteres; en él participan a la vez la cotidiana laboriosidad del artesano, las luces divinas del profeta o
del adivino y la insondable e infusa sabiduría de

la cocinera. Los escritores que todo lo confían a
uno solo de estos extremos paran en brumosos y
nos imponen el desasosiego de lo inarmónico.
Alfonso Reyes, en cambio, había aprendido, quién
sabe con qué fórmulas y tras de qué disciplinas,
que es preciso no desechar ninguno de estos recursos para realizar una obra diáfana, viviente y
amable. Discurría con la fácil elegancia de un dios
ordenando el universo, sazonaba con hechicera
sabiduría, poseía una gracia infusa que le acornpalñaba en todas sus empresas, y pudo preguntarse, como Sor Juana, si no la debía a los sabrosos
condimentos de su tierra."
Dos censuras a la obra de Reyes nos recuerda
José Luis Martínez, una encargada de mostrarlo
corno un extraño a su realidad cultural; otra, como
una crítica por no dedicarse a las "grandes empresas culturales". Ambas han sido superadas por
el tiempo. La primera, porque la visión de la obra
completa ha permitido superar una comprensión
que en su momento estuvo limitada por la misma
cercanía de sus escritos, obra identificada ahora
corno una magna empresa cultural. La segunda,
al valorarse la cabal dimensión de su obra en el
marco universal de la cultura, perfilándose al mismo tiempo la presencia de sus trabajos sobre cultura y letras mexicanas. El tercer punto se refiere
a una reflexión que contiene las dos anteriores,
pues mientras otros escritores mexicanos "representan lo irreductible de nuestra cultura -afirma
José Luis Martínez- su secreta y violenta originalidad, la obra y la personalidad de Alfonso Reyes
diríase que parten del punto justo en que aquella
individualidad comienza a ser inteligible para el
resto del mundo." Y si bien la cultura mexicana
"se encuentra en vías de integración", concluye
José Luis Martínez que "Su poesía, su teatro y sus
narraciones, diríase que hubieran surgido, póstumas o sutiles rosas, del esplendor otoñal de una
civilización, de vuelta ya de todas las sabidurías y
de todos los deslumbramientos."
El texto de Alicia Reyes, primero de las tres
presentaciones, nos recuerda una afirmación que,
como otras muchas contenidas en la vasta obra de
Reyes, permanecen escondidas y secretas y merecen ser tomadas de nuevo para que, expuestas al
tiempo presente, ofrezcan a los nuevos lectores su
vigencia, su valor y su utilidad en esta permanente pregunta que es la vida humana. "Un pueblo se
salva cuando logra vislumbrar el mensaje que ha

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manifestado en grandes momentos de su historia,
traído al mundo", dice Alfonso Reyes en una carde los que el último gran testimonio es quizá la
ta a Antonio Mediz Bolio escrita en 1922. Y contiRevolución y con ella y después de ella las grannúa Reyes: "cuando logra electrizarse hacia un
des manifestaciones del arte surgidas de ese sacupolo, bien sea real o imaginario, porque de lo real
dimiento, no es poca cosa intentar la interpretay lo imaginario está tramada la vida". Es una bella
ción del mundo desde la visión de lo mexicano,
idea ésta, de otorgar a cada pueblo la capacidad
es decir, descubrir el sentido espiritual, como dice
de ser portador de un mensaje, es decir, ser
Reyes, a partir de la brutalidad de los hechos. Y
poseedor de una verdad, de cuya develación o despara esta empresa superior el mismo Reyes procubrimiento puede depender el encuentro consipone claves contenidas en la primera expresión
go mismo y mostrar al mundo la secreta significarecogida de su texto. Recordemos que dijo: "Un
ción contenida en esa vida colectiva que es la palpueblo se salva cuando logra vislumbrar el mensapitación de toda la nacionalidad. Esta reflexión
je que ha traído al mundo: cuando logra electriprocede de una idea previa y un deseo explícito,
zarse hacia un poco, bien sea real o imaginario,
derivados a su vez del propósito de que su Visión
porque de lo real e imaginario está tramada la
de Anáhuac fuera entendida sólo como un capítuvida." Y esta página luminosa encontrada en el
lo de una obra mayor, impulsada por un sueño.
océano de las obras de Alfonso Reyes todavía guar''Yo sueño -decía Reyes- en emprender una serie
da más tesoros, pues después de proponemos la
de ensayos que habían de desarrollarse bajo esta
composición de la vida en estos dos elementos
divisa: En busca del alma nacional". Nada más y
contradictorios que son lo real y lo imaginario,
nada menos. Quien menciona este sueño tiene
concluye incorporando la posibilidad de la resapenas treinta y tres años y ya posee esa sabiduría
puesta en los lenguajes superiores de la vida, y
que le permite preguntarse por esa empresa suahora hay que leer completa la parte final de la
perior de desentrañar el misterio del ser del mexipropuesta de Alfonso Reyes: "La creación no es
cano. Ponerse, pues, en busca del alma nacional,
un juego ocioso -dice-: todo hecho esconde una
aplicarse a la tarea de identificar lo propio de la
secreta elocuencia, y hay que apretarlo con pasión
mexicanidad.
para que suelte su jugo magnífico. ¡En busca del
Se ha dicho que una de las virtudes de la obra
alma nacional! Ésta sería mi constante réplica a la
de Alfonso Reyes consiste en la posibilidad de enjuventud de mi país. Esta inquietud desinteresada
contrar verdades y respuestas en sus páginas, cuales lo único que puede aprovecharnos y damos
quiera sea la que abramos. Ésta puede ser un ejemconsejos de conducta política. Yo me niego a acepplo. Tomamos a ciegas un tomo de las obras comtar la historia como una mera superposición de
pletas, o hacemos la búsqueda o navegación en
azares mudos. Hay una voz que viene del fondo
esta versión digital y la suerte nos lleva a la página
de nuestros dolores pasados; hay una invisible ave
422 del tomo IV. Ahí encontramos esa propuesta
agorera que canta todavía: 'tihuic, tihuic', por
inteligente y certera de aplicamos a la búsqueda
encima de nuestro caos de rencores. ¡Quién logra
del alma nacional. En qué consiste esa tarea lo dice
sorprender la voz solitaria, el oráculo informulado
Reyes a continuación: "extraer e interpretar-diceque viene rodando de siglo en siglo, en cuyas misla moraleja de nuestra terrible fábula histórica", y
teriosas conjugaciones de sonidos y de conceptos
aun deja explícita esta singular tarea: buscar el
encontrásemos el remedio de nuestras disidencias,
pulso de la patria en todos los momentos y en tola respuesta a nuestras preguntas, la clave de la
dos los hombres en que aparece intensificado: peconcordia nacional!" "¿Qué mejor consejo para
dir a la brutalidad de los hechos un sentido espiriestos tiempos de globalización donde el erial de
tual, descubrir la misión del hombre mexicano en
una condición empobrecida de la vida, amenaza
la tierra, interrogando pertinazmente a todos los
incluso con borrar el sentido de lo nacional, de lo
fantasmas y las piedras de nuestras tumbas y nuespropio como auténtico y aun de lo universal, como
tros monumentos." No puede uno dejar de penintegración de las diferencias y las particularidasar, al referirse Reyes, la "brutalidad de los hechos",
des en una dimensión superior? Este planteamienque tenía presente la tragedia del nueve de febreto de Reyes sigue vigente y quizá más ahora que
ro en la que murió su padre. En un país telúrico
nunca.
como México, cuya fuerza y proyección se han

[ 44]

Dibuio de Elvlra Gascón

Co~ una :~visión del concepto de obra com~l:ta, mvencion moderna, nos dice Adolfo Castanon, que se inicia con la edición de la de Goethe
(figura a la que deberíamos acercarnos para compren~er ~ejo_r la visión y el proyecto animadores
del eJercicio literario de Alfonso Reyes), comienza 1~ pre~entación del propio Castañón bajo el sugestivo
.
J"
· titulo de "La casa de las obras" , d On d e Ulliza la imagen ya comentada de una casa con muchas habitaciones para visualizar el conjunto de la
o_bra de_Alfonso Reyes. Partiendo de dos clasifica~10nes_ simultáneas para esta inmensa producción
hterana, una vertical que comprende tanto los libros nacidos bajo esta concepción como los resultantes de la acumulación de páginas independientes, como él la~ llamó, y otra horizontal que acep~ tres categonas, una de poesía y literatura inventlva, una segunda que comprende las obras de filologí~ y ~rudición, y una tercera para la crónica y
el penod1smo, ?ivisión en la que por otra parte
pueden e~ ocasiones confundirse este último grupo ~ : 1 pnmero, Adolfo Castañón llega a la conclusion de que quizá sea "imposible leer completa
1~ o~ra de Alfonso Reyes Ysólo sea plausible, verosimil, re~eerla y calarla. Aquí -concluye- el acto de
presencia es un acto de reminiscencia." y afirma
que esta edición digital "ayudará a esas relecturas
y ~ esas calas." La imagen de la casa, bella en sí
misma, merecería recogerse íntegra para valorar_en toda su dimensión, pero ya el propio Castanon se encarga de ofrecerla en toda su capacidad
de
· - para entender y comprender me. p royecc1on
JOr la pluralidad y diversidad de estancias y luga;es c~~?onent~s de esta singular obra literaria que
equino 26 volumenes para su cabal integración.

~ª

Pero :l!ector agradece esta imagen propuesta por
Casta~o~ qu~ él llama "la casa de las obras". y su
valor i_nd1scu~ble radica en permitimos comprender como al introducimos en la lectura de estas
º?ras estamos realmente penetrando en un espacio ?!bitad~ por_la pr~sa y la poesía, por la imaginac1on y la mtehgenoa, por esa singular belleza
que se desprende del uso de la palabra para edificar un mundo; esto es, una casa grande y espaciosa pobla~a p~r todo eso que es la vida y transporta
~l lenguaJe, vida y lenguaje que Alfonso Reyes supo
inte~rar en el largo proceso de su tiempo vital,
gracias a una permanente e incansable actitud
creadora. y aquí podríamos retomar la expresión
de Alfon~o Reyes encontrada en una de sus páginas refendas a la necesidad de emprender la busc~ de~ alma na~_ional. "Porque de lo real y lo imag.inano -nos duo Alfonso Reyes- está tramada la
v1da."
Ot~os contenidos o~rece este disco compacto,
ademas de los textos introductorios y los 26 to~os de estas obras completas. Están dos epistolan~s, el de Alfonso Reyes y Pedro Henríquez Ureña
(so!o el volumen primero hasta ahora publicado
p01 el Fondo d~ Cultura Económica) y el que Reyes
~os tuvo con Ju~o Torri, su amigo y compañero de
Juvent_ud, publicado por la Universidad Nacional. y
ademas esta edición digital contiene la voz de Alfonso R?es leye~do ~u Visión de Anáhuac, grabada
por la _misma Umvers1dad Nacional en su colección
'Vo~ viva de México". Esta diversidad de materiales
ennquece la edición digital de las Oúras Compl.etas de
Alfons_o Reyes, ahora _al alc~ce del lectores hispanoamencano en s~s diversos ambitos y países.
En su texto introductorio, José Luis Martínez
recoge u_na_ expresión de Werner Jaeger, el autor
de 1~. Pa!eia,, quien en una de sus cartas a Reyes
le d~o: ¡Cuanto me hubiese gustado asistir al
asombro que habría producido en Aristóteles la
lectu~ de _El deslinde!" Así ahora nosotros podríamos imaginar cuál hubiera sido la reacción de
Al~o~_so Reyes, quien siempre estuvo cerca de la
e?1oon de sus libros y muchos de ellos mandó
directamente a la imprenta, al ver incorporada su
obra co~pleta a esta edición digital. No nos sorp_rendena encontrar algún día, en estas navegac10nes a lo largo de 1~ páginas de Alfonso Reyes,
alguna en la que hubiera avizorado, en .contemplación del futuro, esta modalidad editorial que
ahora nos acerca, de nuevo, a sus Obras compktas.

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�no me siento tan triste ni tan vacío como cuando comencé a escribir.
Acabo de recordar que mañana tengo una sesión de
fotos par~ Vogue. Debo pensar qué m.e voy a poner.
Comienzo la promoción.

HABLE CON ALMODÓVAR
José Garza

La última vez que le vi corría por el pasillo de la
sala del cine Palacio de la Música, ubicado en la
Gran Vía madrileña, después de la proyección para
la prensa de Todo sobre mi madre, la película que lo
consagró con el Óscar. Recuerdo que antes de cruzar la puerta de salida se detuvo y se volvió hacia
la butaquería desocupada. Suspiró y se marchó.
Yo le seguía con la intención de abordarlo, pero
también me detuve para contemplar la escena... y
se me fue la nota. Meses más tarde encontré a
Pedro Almodóvar en el bar El Doblao, en Plaza
Callao, en el centro de la capital española. ¿Una
entrevista? Sólo e n promoción. Esperamos. El
momento llegó el mes de marzo de 2002 con el
estreno en Europa de su décimocuarta película:
Hab/,e con ella. De las oficinas de la productora El
Deseo, de la cual es propietario y director, sólo
conseguí la invitación para ver la nueva producción de Almodóvar y para asisitr a una conferencia de prensa en una sala cinematográfica al sur
de Madrid.
Ahí confirmé (iluso: no es ninguna novedad)
que a Pedro Almodóvar le fascina la parafernalia
en tomo a la industria cinematográfica. Desde la
escritura del guión hasta la promoción de la película y, sobre todo, el rodaje. De cada uno de los
eslabones del proceso fílmico hace alarde sin ningún pudor. Días antes, Pedro Almodóvar publicó
en el diario El País un artículo que apareció más o
menos así:

de lo vivido hasta este preciso intante. Aunque hab/,e en
tiempo presente, siempre me referiré al pasado porque tod-0
lo que me importa ya pasó. Es el turno de la memoria y
de la disciplina. Del mercado y de los números. De las
entrevistas, las fiestas, el aturdimiento y las taquillas.
(Espero que nadie se mo/,este, pero) cuando la película
nace para los demás ha muerto para mí, no sé si muerto
es la palabra, quiero decir que ya no vuelvo a relacionarme con ella como con algo vivo, algo que me provoca
sensaciones, sentimientos, angustia, a/,egría, zozobra,
terror y, a veces, instantes de rebosante satisfacción.

En Pedro Almodóvar se impone la faceta de
personaje a la de realizador. Lo que el realizador
consigue, el personaje se lo arrebata para exhibirlo, incluso aquello que puede parecer íntimo y personal como el hecho de tomar fotografías tanto
de su vida contidiana como del rodaje de sus películas. Una de las más grandes tiendas de libros y
discos en Europa, la firma francesa FNAC, invitó
a Almodóvar a exhibir en la inmensa sucursal de
Madrid, en Plaza Callao, las fotos que hizo durante el proceso de filmación de Hab/,e con ella. La
ocasión sirvió también para exhibir en un lugar
privilegiado de la tienda (y para vender, claro) los
gustos culturales de Almodóvar; es decir, sus libros,
discos y películas favoritas, que van desde la novela Locura, de Patrick McGrath, publicada por
Mondadori ("la novela que más deseos ha despertado en mí de convertirla en película ipso Jacto")
hasta los compactos Noites do norte, de Caetano
Veloso, y la Macorina, de Chavela Vargas, y los viEL FINAL DE LA AVENTURA
deos de Ariwna balry, de los hermanos Coen; y Arrur
res perros, de González Iñárritu.
Hoy, miércoles... (tengo que mirar el periódico) 6 de
Almodóvar sabe que todo ello sirve para la profebrero, he terminado la película. A las diez de la noche
moción de su trabajo. Lo escribió en el artículo
acabamos de mezclar la última bobina, y con ello acaba
que
publicó en El País, que concluyó así:
mi aventura. Todo lo que ocurra a partir de ahora, por
intenso y brillante que sea, me es ajeno o casi. Cuando
No importa si me avergüenzo mañana, aquí está el
hab/,e de Hable con ella tendré que evocar los recuerdos

apunte de mis amargas lágrimas, aunque la verdad ya

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Para los cinéfilos puristas, Almodóvar es un mal
director, lleno de brillantes ideas mal desarrolladas y de carisma. El escritor catalán Luis Antonio
de Villena acaba de publicar un libro, Mitomanías,
de perfiles de personajes españoles. Almodóvar
está incluido. De él dice: "Sería más breve decir
que Almodóvar, como cineasta, es esencialmente
carisma. Fuerza pura y algo salvaje. Fuerza con
voluntad de transgresión. El emblema de una
modernidad que no quería prescindir de las raíces del pueblo".
Almodóvar nació como cineasta, y ha crecido
como tal, ~uando España nació a la libertad y a la
d~mocracia. ~ eso es precisamente lo que Almodo~r ha r~gistrado como escritor de guiones y
real_1~dor cm~matográfico. "Acertó a reflejar, con
su up1s_mo cancaturizando o su disloque alocado,
la metáfora de una realidad auténtica: la vida de
la m~s atractiva juventud madrileña en los primeros anos ochenta", escribe Luis Antonio de Villena.
"E~e acierto ico~izó a Almodóvar, por lo que algmen pudo decir que la indudable modernidad
de Pedro podía resumirse en la imagen de un cofrade de la Macarena metiéndose rayas de cosa
una tarde ... En ese momento (tras el éxito de La
ley del deseo) la fama de Almodóvar pasó de lo más
o menos minoritario y moderno a lo tolamente
nacional y popular, atravesando las fronteras del
país -hacia Europa- de la mano de aquella movida que tanto interés suscitaba. Transgresión igual
a vitalidad".
Almodóvar salió de su pueblo natal ubicado en
l~ región de Castilla-La Mancha (nació en los años
cmcuenta en Calzada de Calatrava) para emigrar
a Extremadura y luego a Madrid. Por las mañanas
trabajó como empleado de la empresa Telefónica
Ypo_r las noches comenzó a fraguar sus facetas de
real~za?or cinematográfico y de personaje. Eran
lo~ ulumos años _de la dictatura de Franco y los
p_nmeros de la eJemplar transición española haºª. la democracia. Comenzaba entonces a escribir
gmones y a proyectar ideas ffimicas. Comenzaba
también a construir su figura en los bares underground y louchedel emergente movimiento identi-

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ficado como la movida, en Madrid. Para entonces,
su "muso" era Fabio de Miguel, conocido como
"Fanny McNamara", con quien formó un dueto
musical. Las primeras películas de Almodóvar, entre 1980 y 1982, como Pepi, Luci, Bom y otras chicas
del montón o Laberinto de Pasiones, se circunscriben
a ese mundo bullente. Almodóvar se convirtió en
estandarte de todo aquello y la fama de la propia
movida contribuyó a elevarlo también a él como
un realizador transgresor y provocador (a tono con
todo aquello) con burla y sexo. Pero la transgresión y la provocación en Almodóvar tienen una
perspectiva, y esa es la de la mujer llena de coraje
y desprejuiciada. "Almodóvar es el gran escritor
de papeles para mujeres", me dijo Salma Hayek
cuando la entrevisté. Uno de los tantos tópicos
sobre Almodóvar es ése: que es el gran escritor de
papeles para mujeres y que además es un buen
director de actrices. "Chicas Almovódar" se les dice
a quienes han trabajado con él. Carmen Maura,
Marisa Paredes, Víctoria Abril y Cecilia Roth son
algunas de las ejemplares al respecto.
Con el paso del tiempo, Almodóvar ha cambiado y madurado. Ha querido ser consecuente
con ello y consigo mismo. Sí continúa por el trayecto de lo melodramático para retratar el mundo. Pero tiene la certeza de que el mundo ya no es
el de los años ochenta, cuando comenzo, la aventura como realizador cinematográfico. La movida
como movimiento quedó en el pasado, aunque
heredó modos, estilos y actitudes perdurables.
¿Cómo registrar la marginalidad y "a los otros, a
los distintos", como lo hacía antaño? ¿Cómo sacar
a la luz la intimidad, cuando las alcobas están abiertas a los ojos de todos; ya no tienen puertas que
abrir? Almodóvar no se ha dormido en sus laureles y continúa explorando. Ya no es El Trangresor,
pero acentúa su estética y explota las experiencias
de tragedia de la vida de personajes eternos como
las mujeres y los outsider que las sociedades actuales siempre generaran y señalaran. Todo sobre mi
madre representa el inicio de esta nue,va etapa de
Almodóvar. Etapa coronada con el Osear. Hable
con ella continúa esa ruta, aunque el resultado, en
comparación con Todo sobre mi madre (comparación odiosa, pero inevitable), es modesto. O distinto.
- ¿Qué implicaciones tu~o desarrollar el proyecto de Hab/,e con ella con el Osear en la mano? -se le

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preguntó a Almodóvar en la conferencia de prensa.
-El Óscar no determina la carrera de un director. -respondió. Hab/,e con ella es una demostración
de independencia y libertad como director. Desde que volví de Los Ángeles me empeñé en rodar
un guión en español. Eso _lo tenía muy claro. Ha
sido estupendo ganar el Osear, pero es parte del
pasado. Gané el Óscar, pero mi carrera tenía que
seguir en el lugar donde lo había dejado.
Para Almodóvar, lo mejor de haber ganado el
Óscar es que le ha permitido el lujo de hacer una
película muy rara, la más rara de toda su carrera.
Hab/,e con ella no es la película que la gente espera.
Sí, en estética y en tema corresponde a esa nueva
etapa suya: aborda la tragedia, la soledad y la falta
de comunicación como tragedia. Pero de entrada
el elenco utilizado es nuevo; es decir, nunca había
trabajado con los actores elegidos:Javier Cámara,
Darío Grandinetti, Leonor Watling y Rosario Flores (sí, la también cantante e hija de Lola Flores,
La Faraona).
Hab/,e con ella es también una película, cuya acción está determinada por los personajes masculinos, contrario al tópico almodovariano que privilegia los roles femeninos. (Habrá que recordar que
Carne trému/,a, Matadory La ley del deseo son películas con protagonistas masculinos que definen el
curso de las historias).
Inspirado en varios acontecimientos reales
(como el hecho de que una mujer despertó del
coma después de 16 años), Almodóvar entrega en
Hab/,e con el/,a el cruce de dos historias que desembocan en dolor y tristeza. Un enfermero que cuida enamorado de una joven bailarina en coma;
un periodista que se enamora de una torera que
termina en coma en el mismo hospital del enfermero. Almodóvar echa mano del flash back para
armar el discurso de estos personajes, que terminan asumiendo sus destinos; así consigue insertar
en el filme la invención que hace de un cortometreje mudo en blanco y negro y, en otro momento, la interpretación de un estilizado "Cucurrucucu
Paloma" por parte de Caetano Veloso, así como la
actuación de la genial bailarina y coreógrafa Pina
Bausch.
Hab/,e con ella es una película que no resulta indiferente. Después de verla, cada cual podrá conocer si, después del Óscar, Pedro Almodóvar desconcierta o emociona.

Ataquen a Bertie
B ertrand Russell fue un hombre polémico él mismo, un polemista que participaba con gusto en
discusiones públicas y privadas. Fue famoso un
debate, transmitido por la BBC de Londres (1948),
entre Russell y el padre F. C. Copleston, acerca de
la existencia de Dios. Russell no era ateo, era agnóstico. No se empeñaba en postular o en tratar
de demostrar la inexistencia de Dios; sólo argumentaba que las pruebas de tal existencia no eran
convincentes para él, y explicaba las razones que
tenía sobre este respecto. Cuando empezó a participar en política, un poco después de dar término
a los tres voluminosos tomos de Principia Mathematica, tuvo lugar el siguiente diálogo en la Liberal Association:

Q. Areyou memberofthe Church ofEngland?
A. No, I was brought up as a Nonconformist.
Q. And have you remained so?
A. No. I have not remained so.
Q. Are we to understand that you are an agnostic?
A. Yes, this is what you must understand.
Al término del debate en la BBC, dentro de su
síntesis Copleston expresó: "creo que hemos llegado a un callejón sin salida porque nuestras ideas
filosóficas son radicalmente diferentes". Es notable que ninguno de los dos se haya detenido en
las argumentaciones y contrargumentaciones
(Gaonilo, Kant) en torno a la prueba anselmiana
clásica. Copleston mismo propuso partir de
Leibniz. De todos modos, no llegaron a nada porque esto equivale llegar a un callejón sin salida.
Era de esperarse.
En cuanto a credo religioso, abiertamente Russell no era cristiano y no parece que hubiera profesado otra doctrina. El título de uno de sus ensa-

yos es también el nombre de una compilación de
trabajos de Russell reunidos por Paul Edwards: lVhy
I am nota Christian. En esta compilación se recogen textos relacionados con educación, ética y
religión, principalmente. Sin duda, muchas de sus
ideas son especiales y reflejan su peculiar idiosincracia. No se trata de un pensador adocenado.
Tampoco de un pensador cuyas ideas impidan toda
discusión. Al contrario, consideraba la suya como
una opinión más, contrastable con otras opiniones. Dice, por ejemplo: "La uniformidad de opiniones en los maestros no debe ser buscada sino
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de ser posible, evitada, ya que la diversidad de
opinión entre los preceptores es esencial a cualquier educación sana". Añade: "en cuanto se impone una censura en las opiniones que los profesores pueden expresar, la educación deja de realizar sus fines y tiende a producir, en lugar de una

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los bagazos, ¿padecen de inocencia, simplicidad o
nación de hombres, un rebaño de fanáticos". La
inmadurez? Quizá. Los otros, desde su trampolín
Alemania nazi quería que todo el mundo aceptade intolerancia se arrojan al agua de la confabulara la tesis de la supremacía racial de los arios. No
ción y el abuso. Parece que siempre.
fueron tolerantes, no hubo complacencias. ¿Qué
Entre otras falsedades, se acusó a Russell de ser
es preferible, la tolerancia o su contraria? Frente
un exponente del comunismo. Russell no era esto.
a esta disyuntiva siempre fue clara la posición de
Se puede apreciar la distancia que mantenía con
Russell.
el comunismo con base en los pronunciamientos,
Pero él fue objeto de lo contrario: la confabucríticos y severos, que en seguida se exponen:
lación, el fanatismo y la mentira. Esto sucedió en
• "He criticado severamente al gobierno soviétiNueva York. Empezó en el año de 1940 y constituco desde 1920 ( ... )recientemente he expresaye un capítulo más en el libro de la ignominia.
do la opinión categórica de que es por lo meRepasemos, brevemente, este vergonzoso suceso.
nos un gobierno tan malo como el de los naTodo se inició con una carta que Ordway Tead,
. ".
ZlS
presidente de la Junta de Educación Superior en
• Rusia no ha disfrutado jamás de una libertad
Nueva York, dirigió a Russell. En ella le comunica
académica ( ... ) creo que ahora tiene menos
que había sido nombrado "profesor de filosofía
que en el tiempo de los zares".
de la Universidad de la ciudad de Nueva York",
• Rusia es, por el momento, el ejemplo más perpara el periodo de febrero de 1941 a junio de 1942.
fecto de un país (de) fanáticos ignorantes".
Los cursos que debería impartir versaban sobre:
• "No es la doctrina soviética en sí misma la que
a) "los modernos conceptos de la lógica y de la
puede considerarse un peligro. Es el modo en
relación con la ciencia, las matemáticas y la filosoque se mantiene esa doctrina. Se mantiene
fía"; b) "los problemas de los fundamentos de las
como una verdad sagrada e inviolable".
matemáticas", y c) "las relaciones de las ciencias
• "Marx enseñó que los eslavos son inferiores a
puras con las aplicadas y las influencias recíprolos alemanes".
cas entre la metafísica y las teorías científicas". ¿Por
• "El lenguaje de Stalin recuerda el seminario
qué se le notifica a Russell que ya había sido nomteológico donde recibió su aprendizaje".
brado profesor de filosofía en esa universidad y
Es suficiente. Russell, además, fue acusado de
no se le pregunta, como parece sensato, si él quie"paganismo", de "anarquista filosófico", de "defenre ir ahí y se le ofrece un nivel salarial por su trasor del adulterio", y de otras cosas más. Hubo albajo? Estos asuntos no están documentados. Es
gunas veces en que el lenguaje se tornó viperino:
algo raro. Suena como un mandato: vaya usted a
"¡La serpiente está en la hierba! ¡El gusano se afala universidad de Andorra e imparta los cursos a) ,
na en la mente!", decía un periodista en el Tablet.
b) y c). Lo cierto es que Russell se embarcó en la
John Schutz, profesor de Elocuencia Sagrada en
aventura, y que ahí empezaron los problemas.
el seminario redentorista de Esopus, N. Y., pregunEl obispo Manning, de la iglesia episcopal protaba: "¿Por qué no lanzar a la policía sobre laJuntestante, fue el primero que se sulfuró por el nomta de Educación Superior?", que había designado
bramiento de Russell. Escribió una carta a todos
a Russell como profesor en la Universidad de la
los periódicos de Nueva York acusándolo de ser
ciudad de Nueva York. Miss Martha Byrnes, archi"propagandista contra la religión y la moralidad",
vista en el condato de esa ciudad, dijo que Russell
y otras cosas. Luego le empezaron a ladrar también
debería ser "emplumado y expulsado del país". Y
desde otras partes. Un periodista adscrito al fanatisel consejal Charles E. Keegan advirtió: "si tuviéramo pidió al alcalde de la ciudad: "proteja a nuestra
mos un adecuado sistema de inmigración, ese vajuventud de la perniciosa influencia del de la pluma
gabundo no podría desembarcar en mil millas".
envenenada". Russell no es Sócrates -ni nadie es alRussell tuvo también simpatizantes.
guien más-, pero, ¿no acusaron en Atenas a este
Numerosos presidentes de universidades norúltimo de corruptor de la juventud? ¿Será correcteamericanas y de sociedades eruditas se pronunto pensar que independientemente del tiempo el
ciaron en favor de Russell. Diecisiete destacados
mismo tipo de gente recurre a los mismos esqueintelectuales le enviaron una carta al alcalde de
mas y que esto tiene efecto sobre otro tipo de genNueva York, Tadeo La Guardia, y en ella le decían
te que es afecta a tragar gruesos bagazos? Los de

[ 50]

que "si el ataque tenía éxito, ningún colegio ni
universidad americana estaría libre del control
inquisitorial de los enemigos del libre examen".
No sólo miembros de la comunidad académica
salieron en su defensa; también asociaciones civiles y aun representantes de los grupos religiosos
más liberales, como el rabino Jonah B. Wise o el
reverendo Robert G. Andrus, consejero de los estudiantes protestantes de la Universidad de Columbia. Y también los editores de los libros de
Russell: "no necesitamos suscribir personalmente
todas las opiniones expresadas en los libros que
hemos publicado, pero acogemos gustosamente
las grandes mentalidades en nuestras listas, especialmente en un tiempo en que la fuerza bruta y
la ignorancia han ganado tal ascendiente sobre la
razón y el intelecto". No sólo la fuerza bruta y la
ignorancia; también el dinero: ¿de dónde salieron los recursos para sostener la enorme campaña contra Russell?
Lo relatado anteriormente se refiere a escaramuzas. El pleito fuerte fue amañadamente judicial. La señora Jean Kay, de Brooklyn, presentó
una querella ante el Tribunal Supremo de Nueva
York para que éste declarase nulo el nombramiento de Russell. Dijo Kay que estaba preocupada por
lo que pudiera ocurrirle a se hija Gloria si ésta llegaba a ser alumna de Russell (Glory no podía llegar a ser alumna de Russell porque la Universidad de la ciudad de Nueva York era sólo para varones). Esta señora Kay recuerda mucho a otra
señora que en Monterrey se batió en contra de los
libros de texto gratuito y que -según me cuentanª principios de los años 90 denunció toda la trama de intereses, intrigas y complicidades que estuvo detrás de su actuación.
Las acusaciones de Key fueron básicamente dos:
a) la calidad de extranjero de Russell, y b) la de
que era partidiario de la inmoralidad sexual. El
abogado de Kay, en sus alegatos, describió las obras
de Russell como "lujuriosas, libidinosas, lascivas,
venéreas, erotomaníacas, afrodisíacas, irreverentes, estrechas de criterio, mentirosas y desprovistas de fibra moral". Es patente que consultó un
diccionario de sinónimos. En contra de estas acusaciones, Dorothy Thomson había expresado en
la prensa: "Lord Russell no es inmoral. Todos los
que le conocen saben que es un hombre de la más
exquisita integridad intelectual y personal". Los

acusados de Russell eran timoratos: sentían que
su pequeño tesoro axiológico estaba amenazado.
Aferrados a una balsa cargada con sus conservadoras creencias querían navegar en un mar sin
oleaje. Estas creencias conservadoras pueden
ejemplificarse sólo con mencionar que todavía en
1900 existía la Flat Earth Society, la Sociedad de la
Tierra Plana, y que el profesor Scopes fue agredido en Tennessee por enseñar la evolución de
Darwin.
Una de las principales razones para la revocación del nombramiento de Russell fue su extranjería. Por el mismo tiempo en que se dictó el fallo,
andaba Maritain también dando cursos por la
zona. ¿Por qué no le aplicaron el mismo criterio?
Si el criterio se hubiera aplicado en todas las universidades del estado de Nueva York, éstas se hubieran quedado semidesiertas. El juez fue tramposo, fue deliberadamente parcial. Hizo una horrenda mezcla entre las disposiciones educativas,
las normas penales y sus propias opiniones de mala
calaña. Dijo en su dictamen: "Se afirma que Russell es extraordinario. Eso lo hace tanto más peligroso. La filosofía de Russell y su conducta en lo
pasado están en conflicto directo y violan la Ley
Penal del Estado de Nueva York". De modo que
hay que tener mucho cuidado con lo que haga un
japonés en Japón, un islandés en Islandia, un
tailandés en Tailandia o un quienquiera en dondequiera, porque puede estar violando la Ley Penal
del Estado de Nueva York. Aquí hay maldad e ignorancia. En otros casos sólo hay ignorancia. Recuerdo a una gentil dama norteamericana que en una
cena de Thanksgi,vingDay me preguntó: "¿Es su primer Thanksgi,ving Day fuera de México?". "Señora",
le dije, "en México no tuvimos peregrinos ni padres
fundadores: es mi primer Thanksgi,ving Day en toda
mi vida". Se quedó sorprendida de que el Thanksgi,ving Day no se celebrara en todo el mundo.
El conflicto pudo haber seguido porque Russell no se sentía amilanado. Quería apelar. Pero el
alcalde La Guardia fue muy astuto: simplemente
suprimió la partida presupuestal destinada al pago
de Russell. Muerta la partida se acabó la rabia.
Russell siguió enseñando en otras universidades mucho más prestigiadas que la de la ciudad
de Nueva York. Luego fue galardonado con el Premio Nobel. El juez que lo condenó se apellidaba
McGeehan. ¿Cómo dije que se apellidaba?

[ 51]

�,,

SOCIOLOGICA

José María Infante

Las elecciones estadounidenses
La elecciones celebradas en los Estados Unidos
en fecha reciente merecen más de un comentario. Para Ralf Dahrendorf -el sociólogo alemán
que precediera a Anthony Giddens en la dirección de la London School of Economics- son un
ejemplo más de un fenómeno que para él es creciente: la ausencia de oposición efectiva en los
gobiernos democráticos, donde los dirigentes políticos no parecerían enfrentarse a líderes alternativos viables. La afirmación es discutible al menos por dos razones: por ignorar o no tomar en
cuenta los procesos reales que se están dando en
los países democráticos y por reasumir una crítica
ideológica anarco populista. Cabría agregar que
en el análisis político debemos diferenciar
liderazgos personalizados de opciones ideológicas,
lo que tiene otras consecuencias.
En su propio país de origen, Alemania, el canciller actual debió recurrir a procedimientos dudosos para mantenerse en el gobierno: el parlamento alemán ha creado una comisión especial
que investigará el ocultamiento de datos financieros del país para lograr su (escaso) triunfo electoral, lo cual ha hecho que la oposición retome fuerzas y ponga en jaque al gobierno.
Debe destacarse, asimismo, que en el proceso
estadounidense los demócratas advirtieron tarde
que el no haberse opuesto más decididamente a
Bush fue precisamente una de los factores de su
derrota relativa.
La idea de que no hay oposición parece una
versión sofisticada de la expresión popular "todos
los políticos son iguales", que justifica ideológicamente el rechazo generalizado a toda forma de
actividad y participación políticas y que ha estado
en la base del populismo (anarquista) de derechas;
paradójicamente, la supuesta defensa de la activi-

[ 52]

J

dad política termina produciendo su efecto contrario, al excusar la participación electoral en nombre de una inefectividad del voto, por su incapacidad de discriminar políticos "buenos" de "malos".
Sin duda hay dos consecuencias en los factores
señalados por Dahrendorf que han estado presentes en los procesos electorales de las democracias
modernas: la dificultad para formular políticas
alternativas con viabilidad electoral y la enorme
influencia mediática en la toma de decisiones.
La ausencia de políticas alternativas se debe a
un fenómeno no fácilmente explicable: las encuestas tienden a mostrar que en todo el mundo -cualquiera se a la condición real- las personas suelen
manifestar un acuerdo satisfactorio bastante alto
con sus condiciones de vida. Quizá porque "más
vale malo conocido que bueno por conocer" las propuestas alternativas a lo existente no cuentan con
fuerte asentimiento, salvo casos extremos. Es de alguna manera el fracaso de la utopía: no hay propuestas alternativas a esta sociedad porque la gente
(al menos en el mundo desarrollado) ha dejado de
creer en la posibilidad de un mundo diferente.
La creciente intervención de los medios, en
especial la televisión, es un fenómeno denunciado por muchos pensadores, pero poco explicado
de manera seria; es decir: es fácil armar un discurso de condena a la televisión, pero es difícil explicar cuáles son los mecanismos por los que opera
su influencia. Si, como ya se dijo poéticamente,
"así como es la vida es la muerte", podemos decir
que así como es el trabajo es el ocio: trabajos alienantes exigen medios de diversión alienantes, y la
televisión, mayoritariamente y en general (lo cual
quiere decir que también existe una televisión
rescatable, aunque sea proporcionalmente minoritaria) es uno de los principales contribuyentes a
ese fenómeno.
Los acontecimientos previos a la elección también cuentan: ya sea la actividad política de sus
dirigentes (en especial la de Bush con relación a
Irak), así como los mecanismos electorales de
muchos estados de ese país, discutidos desde la
elección presidencial del año 2000.
Debe verse, además, la tradición histórica cultural, ya que no pueden hacerse análisis sociales

en el vacío, lo que parece ignorar Dahrendorf; la
comprensión de procesos que se dan en una sociedad particular no puede hacerse sólo rescatando algunas variables del total. Las elecciones de
medio término en los Estados Unidos poseen un
significado diferente a las presidenciales; e ignorar esto en el análisis sociopolítico puede conducir a conclusiones inadecuadas.
Las elecciones de medio término en los Estados Unidos suelen contar con menos participación
(y votantes) que las presidenciales y, aunque esto
no parezca perjudicar en especial a uno de los
contendientes, marca las diferencias en estrategias
de campaña y en los modos de confeccionar la
propaganda, haciendo de cada elección singular
en cada distrito un hecho único.
Los gastos electorales son indicativos de cómo
se mueven algunas de las piezas del tablero: los
demócratas han recibido sus mayores aportes financieros a la campaña por parte de los sectores
vinculados al espectáculo (estudios de Hollywood),
mientras que los republicanos recibieron su mayor parte de las industrias aseguradoras, farmacéuticas y petroleras. Si tenemos en cuenta que los
medicamentos para los ancianos y la posible guerra contra Irak (vinculada directamente a los intereses petroleros) fueron dos de los temas centrales de la campaña, no es difícil vincular los intereses a los financiamientos. Y no son éstos problemas menores donde las posiciones adoptadas impliquen una indiferenciación en términos de opciones políticas.
Los resultados han sido interpretados de diferentes maneras, desde quienes atribuyen a Bush y
a su partido un triunfo rotundo, hasta quienes ven
las tendencias con más calma y ecuanimidad. En
votos totales, las distancias entre demócratas y republicanos no son muy grandes: apenas unos
ochenta mil votos de diferencia en el total global;
yjunto con ello un tema que no quiere analizarse:
el de las maniobras de algunos (o varios) gobernadores para acomodar los distritos electorales a
sus intereses partidarios.
La democracia, como muchas otras instituciones sociales, no mejora diciendo que no sirve, sino
haciendo que funcione mejor.

[ 53]

�ARQUICULTURA

Armando Y. Flores

La Hacienda de San Antonio del Muerto
Para Israel Cavazos )' Lilia Villam1eva

L1amé telefónicamente a Tina Salas este lunes y

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no la encontré. Angélica su secretaria me dijo que
en ese momento se encontraba volando rumbo a
China y que estaría por allá un mes; que se había _ido
con la mortificación de no haber hablado conmigo;
que había dejado como encargo que me enterasen
sobre el compendio que estaba llevando a cabo sobre la Hacienda de San Antonio en el municipio de
Mina, Nuevo León, y que si tenía un estudio arquitectónico sobre dicha hacienda para que formara
parte del documento. Le dije que no, per? que podría hacerlo, pues en ese momento se activaron en
mi mente lejanas conversaciones sobre el tema con
Fernando Garza Quirós, Jesús Osorio, Celso Garza
Guajardo, Edmundo Derbez y Antonio Guerrero
Aguilar, percatándome que a pesar de ser un tema
importante y recurrente no tenía nada formalmente hecho y que era el momento de hacerlo.
La mañana del domingo lucía nublada y fresca,
ideal para viajar al paisaje semiárido de Mina. Enfilé
la blazer por la Avenida Lincoln hasta las pedreras,
viré a la derecha hacia la Villa de García, crucé el
poblado y al llegar al panteón tomé~ la dere~ha hasta
Icamole y de ahí al ejido San Antonio de Ansta, donde se encuentra la hacienda. «Siga el camino -me
dijo el ejidatario- y al cruzar las vías del ferrocarril
bordea una loma y "luegoluego" se le aparece la hacienda». Así lo hice; crucé las vías, vi la loma y su
escasa vegetación a la izquierda, el ~rroyo seco q~e
viene de Icamole a la derecha, la primera presencia
de la obra del hombre en el paisaje agreste: un tramo de acequia sobre un gran arco para salvar el lecho del arroyo y mantener el nivel del acueducto en ese momento sentí la inminente proximidad de
la hacienda-· viré en la loma ... a partir de ese momento los oj~s no tenían más objetivo en el paisaje
que encontrar lo buscado, y a la derecha aparece en

[ 54]

/1
contraluz su diminuto perfil, que se agranda al reducirse la distancia, y al fin te sientes ahí cuando
dejas la carpeta asfáltica y con solemnidad y silencio
avanzas hacia ella por el sendero terroso.
La Hacienda de San Antonio del Muerto se encuentra a 22 kilómetros al sur de la cabecera municipal de Mina, por el camino a Icamole, y fue fundada en 1853 por Antonio de la Garza Elizondo, de
quien deviene el nombre, así como del Paso del
Muerto, que forma parte de su jurisdicción. En 1856
la adquiere por compraJuanJosé Villarreal y Elizondo, vecino de El Carmen, y la conserva hasta su muerte en 1878, periodo en que la hacienda alcanza su
mayor esplendor. Al adquirirla, contaba sólo con dos
casas, cuyo valor económico se consideró en 100
pesos, mientras que a su muerte el número de casas
fue aumentado a 14 y alojaban a más de un centenar
de trabajadores; así también se construyeron la calera, la noria, el acueducto, las galeras, la casa "gran-

de" o del patrón y la capilla, cuyo valor testamentario ascendió a casi nueve mil pesos.
El casco de la hacienda se organiza en la periferia
de un gran atrio cuadrangular, vacío como plaza de
armas, de 120 metros por lado, con orientación intermedia a los puntos cardinales y se configura por la
posición de las construcciones: al nororiente, formando una de sus caras, una retahíla continua de casas de
trabajadores, cuyas puertas de acceso "miran" a la plaza, se extiende por 105 metros, mientras que al suroriente, formando ángulo recto, la casa patronal y la
capilla forman un bloque de 50 m de frente, y en el
mismo eje, después de un vacío de 35 m está la galera
con 20 m de frente; en la cara surponiente, a mediación del eje y en forma de montículo, se aprecian los
restos de una calera de 8 m de diámetro, mientras la
cara norponiente, completamente vacía, opera como
acceso al conjunto. Una noria con paredes y brocal de
piedra, ademada en cuadro y equidistante de las casas
patronal y de trabajadores, orada hacia la profundidad del suelo la plaza. La capilla se distingue por estar
al centro de su bloque, porque su nave avanza más de
medio cuerpo sobre la plaza; su altura sobresale al conjunto y su imafronte es el único elemento vertical indicando al cielo. El conjunto, que llegó a semejar un
galeón navegando en un mar de sembradíos, parece
los restos de un naufragio anclado sobre dunas.
Desde la plaza se aprecia cómo emerge sobre la
tierra el rodapié de piedr.. y lodo que sirve de sustento a los gruesos muros de adobe que dominan el
conjunto. Los recios muros que se protegen de la
humedad del suelo por el rodapié, se protegen a la
vez de la lluvia y la humedad del ambiente con los
morteros que con base en tierra y paja los recubren
y la lechada de cal viva que impermeabiliza y blanquea. Los huecos de puertas y ventanas son cerrados por arcos adintelados con dovelas de adobes o
vigas de mezquite sobre pies derechos. Los pisos de
la casa grande y de la capilla son de tepechil planchado y abrillantado. La techumbre es, sin excepción, de terrado; es decir, sobre las vigas o morillos
que salvan todo el claro se apoya la cama de tablas
albardas o carrizos, una generosa capa de tierra inerte para el aislamiento térmico, una capa de mortero
de arena de río y cal para evitar humedades, y la
lechada de cal, piedra de alumbre y baba de nopal
como impermeable. El agua de lluvia sale de la techumbre por las pronunciadas pendientes del terrado y las gárgolas de sillar labrado que la expulsan
hacia los patios traseros. Los pretiles altos sobre las
techumbres uniformes evocan su uso de troneras en
la defensa que se hacía del sitio contra las hordas. El
conjunto forma parte de la llamada "arquitectura de
tierra", y su manufactura es de calidad excelente.

El elemento más sobresaliente y ostensible del
conjunto es la capilla, por su ubicación, altura y los
elementos arquitectónicos que concurren a su formación. Se yergue al centro como eje de simetría y
avanza el cuerpo hacia la plaza al encuentro apresurado y al ofertorio de defensas y seguridades. La capilla-oratorio es de trazo rectangular y se compone
de nave, coro alto, presbiterio y crucero izquierdo.
De modestas proporciones, la capilla es un poliedro
ortogonal que en el exterior mide 6 m de ancho por
13 de largo y 7.50 de altura, y que en el imafronte,
por el agregado de la espadaña, alcanza los 12 m de
altura; adjunto a la nave y al fondo, el crucero de 4
por 4 m forma con ésta un espacio continuo, salvado por arco romano de 3 m de luz. Se entra a la nave
por el portón entablerado de doble batiente y en el
nartex o sotocoro se ubica, empotrado al muro derecho, una pila conchiforme con agua bendita, como
exordio de rito religioso; y en la parte alta el coro
con acceso por escalera y puerta exterior que también conduce por un tramo de escalera intramuro
al techo y la espadaña para el tañido de las campanas. El presbiterio al fondo se determina por una
plataforma rectangular de 2.5 por 3 m que se alza
del piso 15 cm; y en él, como remate, se encuentra
el altar simétrico que culmina con manifestador en
forma de templete neoclásico y flanqueado a ambos
lados por santos custodios (La Purísima y San Antonio) sobre pedestales de piso. El pavimento de los
pisos es de tepechil pulido; es decir, un mortero hidráulico de cascajo, arena y cal apagada que se comporta como un mortero con base en cemento y que
al igual que éste se puede pulir hasta abrillantarlo.
La viguería de la techumbre se enriquece con ador-

[ 55]

�nos de cuentas y usos pintados monocromáticamente
en su cara inferior. Una lechada de cal sobre los morteros de tierra del interior y el exterior blanquea sus
muros realzando su forma monolítica, su personalidad franciscana y su trasfondo castellano y mozárabe.
Exteriormente, la capilla es un poliedro rectangular de altura uniforme y masividad monolítica. La
fachada anterior o trasera es totalmente ciega y se
corona con una gárgola que desagua el crucero; la
del costado derecho presenta un ventanillo alto para
iluminar el presbiterio y tres gárgolas que desaguan
la nave; la del costado izquierdo tiene una puerta al
coro a 4 m de altura sobre el nivel del suelo, a la que
se llega por escalera de madera adosada al muro, y
la fachada frontal se presenta en dos planos: al fondo, el crucero con puerta común de vano adintelado;
y al frente, el imafronte o fachada principal de la
nave con portón alto de doble hoja; al centro, y sobre éste, un óculo o ventana de coro curviforme.
El imafronte de composición simétrica rebasa el
cuerpo de la nave en todos sus lados y se compone
de un cuerpo y la espadaña como remate. Sobre el
rodapié que emerge del suelo se apoyan los
pedestales de ambos lados y las antas en ángulo del
portón central; sobre los pedestales, a 3.50 m de altura, arrancan dos pilastras que limitan el cuerpo
hacia afuera y dos medias columnas toscanas unidas por cornisa a la altura de los capiteles hacia adentro; el capitel de las antas se apoya sobre dentículos
y el vano se cierra con arco escarzano, cuya clave
ostenta una cruz realzada; el óculo o ventana de coro
se apoya en una repisa; su jambaje es de formas ondulantes y se corona con una peana vacía. La espadaña es un frontón con tres vanos -el central mayor
que los de los extremos- cerrados por arco romano, limitado verticalmente por las pilastras
esquineras que culminan con pináculo, una cornisa
con base en filetes y una acrótera cruciforme en el
vértice concluyen el conjunto. Las unicidades como
la acrótera cruciforme, la peana, el óculo, la clave
de cruz realzada y el portón ocupan el eje central,
mientras que las dualidades, como los pedestales,
las pilastras, las medias columnas, las antas y los pináculos, enmarcan y contienen las trinidades de vanos, arcos romanos y campanas. El imafronte es lo
único construido con bloques de sillar ripiado con
piedra laja, para así poder resolver molduras, cornisas, dovelas, realzados,jambajes y abultamientos. Su
ejecución es sobresaliente y el espíritu que la habita
es totalmente franciscano.
La bendición y puesta en uso de la Capilla de San
Antonio fue el 13 de junio -día de San Antonio de
Padua- de 1873. Este mismo acto marca el máximo
esplendor alcanzado por la Hacienda de San Anto-

[ 56]

----==--~e::::-~
~--~--==~-=-==-~

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El arte del actor: ¿creación o representación ?

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A Caral Aguirre, quien generosamente comparte su
inteligencia, su talento y su valicsa biblioteca.

-=--

El teatro es una posibilidad de materializar tu
pequeña rebelión

-

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Eugenio Barba

~

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nio del Muerto. En ese tiempo, la hacienda semejaba un galeón navegando en un mar de sembradíos.
El casco de la Hacienda de San Antonio del Muerto, en el municipio de Mina, es un ejemplo sobresaliente de la arquitectura vernácula decimonónica.
En ella se conjuntan magistralmente técnicas constructivas, materiales de construcción, modos formales y estructurales, funcionales y espaciales, de estilo
y ornamentales; y, rebasando lo meramente arquitectónico, documenta modos de ser, de pensar y de
vivir; formas de organización familiar, social y religiosa; sistemas de economía, producción y defensa:
documenta, en fin, la presencia del hombre en el
esfuerzo permanente de la continuidad.
Con el tiempo, muerejuanjosé Villarreal, heredándola en 1878 a su único hijo, Melitón Villarreal
Gutiérrez; los albaceas de Melitón la venden a Jesús
González en 1904, iniciándose, por diferentes causas, su progresivo abandono. Para 1937 forma parte
de la propiedad ejidal. El casco de la hacienda pasa
a ser patrimonio del municipio de Mina en 1988,
quien lo dona al Gobierno Federal en 1997, y éste, a
la vez, lo concesiona a la Arquidiócesis de Monterrey para su puesta en uso como centro religioso.
Hoy, 13 de junio del año 2002, día de San Antonio, continúa el deterioro del casco de la hacienda y
semeja los restos de un naufragio anclado sobre dunas.

E ugenio Barba, director, teórico y fundador de
Odin Teatret, uno de los grupos más importantes
del teatro contemporáneo, ha sido durante tres
décadas el inspirador de innumerables grupos teatrales en Europa y América Latina. La profundidad de sus reflexiones teóricas y la brillantez de
sus espectáculos lo colocan en la vanguardia del
arte teatral de nuestros días. Alumno de Jerzy
Grotowsky con quien estudió durante tres años en
el Teatr-Laboratorium en Polonia, Barba es el continuador de una línea en la formación actoral, que
nace con Stanislavsky y su método vivencia!, se
extiende hacia la biomecánica de Meyerhold, pasa
por el teatro pobre Grotowsky, hasta llegar a Barba y su Teatro Antropológico o "Tercer teatro".
El Odin Teatret nació en Oslo, Noruega, en
1965, pero desde la creación de su segundo espectáculo tiene su sede en una pequeña ciudad
de Dinamarca, llamada Holstebro; sus fundadores eran estudiantes rechazados de la Escuela Nacional de Teatro y sus místicas fundamentales han
sido la disciplina autoformativa y el interculturalismo.
Hace algunos meses, Eugenio Barba y Julia
Varley visitaron Monterrey para impartir un curso
a un grupo de actores y dar dos demostraciones
públicas sobre el trabajo creativo del actor. La primera sesión estuvo dedicada a los aspectos vocales, mientras que la segunda trató sobre la rela-

ción actor-director. En ambas sesiones se afirmaba una premisa básica: el actor es un ser creativo
que propone una forma de expresarse a partir de
1) el conocimiento pleno de su cuerpo ( contexto
técnico) y 2) la excavación en lo más profundo de
su subjetividad (contexto ético). Así, el actor deja
de concebirse como un "intérprete" de los significados del autor-director, para convertirse en un
ser creador, que modela y afirma su subjetividad,
conformando el espectáculo a través de su propia
poética.
Como en el método stanislavskiano, la escuela
de Eugenio Barba trata de suprimir el fingimiento, de rechazar la simulación, de evitar la acción
epidérmica, para dar fe y sentido de la verdad a
las acciones, desapareciendo toda convención
para dar paso a una comunicación franca y absoluta. Lo que Barba propone es que el actor retorne a ese "tesoro sepultado en lo más profundo de
su ser", un tesoro que es fuente de consuelo y de
dolor, pero que representa la única posibilidad
de tender un lazo con los demás. El actor debe
excavar en sí mismo para afrontar su falta de certezas, sus humillaciones, nostalgias y necesidades
espirituales. "Sólo en las catacumbas se puede preparar una nueva vida." En su Carta al actor D., escrita en 1967 y considerada como un manifiesto,
Barba establece algunas de las condiciones del arte
del actor: "Tu trabajo es una forma de meditación social, sobre ti mismo, sobre tu condición
humana, sobre los acontecimientos de nuestro
tiempo que te tocan más profundamente... Tú debes considerar ( cada representación) como la
posibilidad de alcanzarte a ti mismo. Si se.r: actor
significa todo esto para ti, nacerá otro teatro, otra
tradición, otra técnica. Se establecerá otra relación

[ 57]

�entre tú y el espectador que por la noche viene a
.
"1
verte porque te necesita.
Para Barba, este viaje del actor hacia el centro
de sí mismo implica un sentido de rebeldía y un
compromiso político. "Político no es el teatr? que
intenta cambiar la sociedad con grandes discursos, sino el que sabe encontrar los medios para
encarnar sus necesidades personales."2 Así, se trata de un teatro que renuncia a interpretar las supuestas necesidades del público para c~nvertirse
en un teatro que transforma las urgencias personales en una acción pública capaz de inquietar a
quien la ve. "Si como actor rechazas simular, _entonces no te queda más que reflejar tus experiencias, reflexionar -con todo tu cuerpo- sobre tu
historia, sobre ti mismo en la historia. Hay momentos en que, en el centro de tu locura, puedes
navegar sobre la corriente de tus fuerzas oscur~s,
puedes traerlas a superficie; en vez de combaurlas, desencadenarlas, conducirlas y transformarlas
en algo que hace de tu "diversidad" un vado don. a tu encuent ro. " 3
de otro pue d e vemr
Durante la exhibición que realizó Julia Varley
en el Teatro de la Ciudad, pudimos ver una radiografía del proceso de creación del es?ectáculo: ~l
hermano muerto; fuimos testigos de como, a parar
de tres textos, la actriz podía hacer un libre juego
de asociaciones absolutamente personales y proponerle al director una secuencia de acciones que
éste finalmente puliría hasta articular la propuesta del espectáculo.
Pero expresar la vida interna de una manera
orgánica no es algo que pueda darse azarosame~te. El actor debe desarrollar una enorme capaCldad para crear signos y modelar conscienteme~_te
su propio cuerpo hasta lograr un~ ~eformaC10~
rica en sugestividad y fuerza asoc1auva; es declf
una poética. Y es aquí donde radica el_val~r del
training. Para Barba el training"no ensena a interpretar, a ser actor, no prepara para la cre~ci_ón.' Es
un proceso de autodefi~ición, de ~utod1sc1ph~~~
que se manifiesta a traves de reacciones físicas .
Por eso se basa en ejercicios que comprometen a
todo el cuerpo. Los actores del Odin Teatre reali-

zaban entrenamientos físicos de doce horas al día.
Los alumnos de su escuela, el ISTA (International
School of Teatre Anthropology) son sometidos a
largas horas de entrenamiento. Pero no se trata
de un training estandarizado o gimnástico, sino
absolutamente individual, donde cada actor desarrolla su técnica de acuerdo a la detección de sus
limitaciones.
Aunque el trainingde los actores del Odin comprende técnicas orientales, como el Teatro No,
Kabuky, las danzas hindúes y la mímica corpórea
de Etienne Decroux, su finalidad no es crear especialistas en estas técnicas o virtuosos. En opinión de Barba, el virtuosismo no conduce a nuevas relaciones humanas, no permite confrontarse
con los otros ni superar la fácil entropía de la autocomplacencia. Por el contrario, el trainingdebe
verse como un proceso de autoformación y de autodisciplina.
Pero, ¿en qué consiste el trainingr
Con base en los principios de la danza hindú
Odissi, Barba distingue tres tipos de técnicas en el
manejo del cuerpo: las técnicas cotidianas (lokadharmi), las extracotidianas (natyadharmi) y las del
virtuosismo. Las técnicas cotidianas son las que
utilizamos todos los días para mover nuestro cuerpo; se rigen por el principio del menor esfuerzo y
están determinadas por nuestra cultura. Las técnicas extracotidianas implican un derroche de
energía; en ellas el cuerpo es consciente de su situación de representación, pero, a diferencia de
las técnicas del virtuosismo, no pretenden la inaccesibilidad de un cuerpo virtuoso, sino un nivel
de energía que mantiene "vivo" y "presente" el
cuerpo del actor aun antes de representar o significar cualquier cosa.5
Las técnicas extracotidianas constituyen una
5

ruptura con el principio de sobrevivencia, de la
ley del mínimo esfuerzo y el máximo de provecho, un principio económico, egoísta e interesado que garantiza la continuidad de la vida. Por el
contrario, el cuerpo del actor se prepara para derrochar energía, situación que para algunos teóricos del arte es el principio de las manifestaciones
estéticas.
Así, la utilización antieconómica del cuerpo
crea una disposición de energía superabundante
que predispone la creación. Las técnicas extracotidianas se basan en tres principios:
a) Alteración del equilibrio, que crea una inmovilidad dinámica, poniendo en juego tensiones
musculares.
b) Juego de oposiciones que rigen la dinámica de
los movimientos. Hay una fuerza que empuja a
la acción y otra que la retiene. A través de las
oposiciones se manifiesta una energía que puede ser usada en el espacio sin ser usada en el
tiempo. La energía de la quietud.
c) Operación de reducción o de omisión, que
hace emerger lo esencial de las acciones, alejando al cuerpo de las técnicas cotidianas. La
belleza de la omisión es la belleza de la acción
indirecta; esto es, la creación de la metáfora.
El arte se basa en la metáfora, en que la idea de
la cosa está representada por otra cosa. La acción
del actor es una acción metafórica, extracotidiana,
simbólica. Su cuerpo y su voz (que no es más que
una extensión de su cuerpo) conforman un lenguaje que no sólo "interpreta" un texto previamente
escrito, sino que crean una dramaturgia, entendida
como el tejido de acciones de un espectáculo.
Así, el actor deja de concebirse como intérprete-ejecutante, para volverse un creador que genera su propia y personalísima dramaturgia.

Barba, Eugenio y Nicola Savarese. El arle secreto del act(JT. México: Escenología, a.c.1990, p. 19.

Barba, Eugenio. Teatro. Soledad. Oficio. Rebeldía. México:
Escenología, a.c.1998 p.45.
2 !bid., p.151.
3 !bid., p.161.
4 !bid., p.96.

[ 58]

[ 59]

�CINE, TELEVISIÓNYOTROS
ESPEJISMOS Roberto Escamilla
La cartelera de cine en el último cuatrimestre

IW

1

del año pasado, continuó en México de la misma
forma en que se presenta en la gran mayoría de
las naciones del mundo entero, gracias a la globalización: una fuerte presencia del cine norteamericano frente a algunas películas europeas; al lado,
en el caso nuestro, de varias de las producciones
nacionales más llamativas, estrenadas de inmediato
y en gran forma por distribuidoras internacionales de los Estados Unidos. Sin los festivales y las
muestras tradicionales en nuestro país; es decir,
sin la oferta de un cine diferente al usual, que
ahora empieza a aparecer con mayor frecuencia
en las cadenas de televisión por cable, el panorama no sería demasiado atractivo. Sin embargo,
se exhiben en la misma programación de cine
comercial materiales interesantes, incluso de un
valor fuera de serie, que, como lo hemos señalado en varias ocasiones, aunque ahora ya no se proyecten en las salas de estreno fílmicas, se ofrecen,
tras su salida de la cartelera, un mes después, o
dos cuando mucho, en los videoclubes. Y ahí es
donde hay que buscarlos antes de que los borren.
Porque si no se mueven; es decir, si no se rentan,
los borran.
Al final del cuatrimestre, y a punto de cerrar el
año, los eventos mediáticos más importantes en el
país se sucedieron en televisión. Una televisión que
cada vez más se consolida, aquí y en el mundo,
como el mayor poder político del presente y del
futuro mediato o mediado: la tel,ecracia; tal y como
la definió el estudioso francés Serge Halirni en Los
nuevos perros guardianes. Y como aquí no vale la frase, ya inmortal, de "¿Y yo, por qué?", dado que es
una columna de cine y TV, al final de nuestras
notas de cine hablaremos del affaire CNI Canal
40, ya que no podemos hundirnos en la singular
política de avestruz de los que nos dirigen de manera no demasiado ejemplar en el terreno de la

[ 60]

comunicación política. Por lo pronto, veamos las
novedades en la pantalla grande.
Novedades que se apartan por fortuna de las
películas espectaculares que ahora nos atosigan y
seguirán atosigándonos de manera bella, pero
escapista, conforme la mayor necesidad de ilusiones de los cada vez más pobres y desesperanzados
cinéfilos del planeta; cubierta ahora tanto por
parte de Mr. Harry Potter o por parte del Señor
de los Anillos, y pronto, por otras criaturas que se
inventen o reinventen, según los demande el mercado. Novedades de un cine diferente y terrenal,
que se interna cada vez en el interior del ser humano, de cualquier ser humano, como los personajes de la última película de Almodóvar, Habl,e
con ella, tal vez la mejor película del año; junto a
otros intentos fílmicos que nos hablan de un mundo distinto al de las ultra-fantasías, pero más cercano a nosotros.
HABLE CON ELl.A. Director: Pedro Almodóvar
(España, 2002). Después de una asombrosa carrera de trece largometrajes, iniciada en la España
franquista de los ochenta, y vuelta internacional
casi de inmediato, Pedro Almodóvar, después de
la espléndida Todo sobre mi madre, llega a un punto
de madurez en su filmografía y ofrece a los amantes del cine y de su cine una obra extraordinaria
que ha conquistado de forma unánime y legítima
los premios más importantes del cine actual, tanto en Europa como en los Estados Unidos: Hable
con ella. El filme, seco, preciso y exacto, aun en sus
momentos musicales y taurinos, habla de la maestría alcanzada por Almodóvar, quien no ha dejado su temática desde sus singulares orígenes madrileños en el formato Super-8. Pero Habl,e con ella
va más allá. Benigno, en su modesta y callada tarea de enfermero, se proyecta no sólo como un
personaje especial del toque almodóvar, sino como

auténtica proyección de la real soledad; y, a la vez,
de la ternura de la sociedad posmoderna. Benigno es un amoroso más, según lo acota el poeta
Jaime Sabines.
La trama lo involucra tanto en el cuidado de
Alicia, a quien había mirado y casi tocado desde
la ventana de su piso, que su delicado tratamiento
conduce, como lo sabemos después, a una acto
de amor que la despertará de su letargo; como a
la confidencia y entrega con Marco, un periodista
y redactor de agendas de viaje, situado en una
posición similar a la de Benigno. La imaginación
del espectador se dispara a partir de las austeras,
pero provocativas imágenes de Almodóvar, más
que por las viejas películas recreadas por la imaginación del personaje central en sus visitas a la
filmoteca española; y lo lleva a enfrentarse con la
verdadera dimensión de sus sueños, modestos o
disparados, aun en la oscura disponibilidad de su
compartida posición como cinéfilo.
La relación de Marco con Lidia, una mujer torera, una lidiadora de reses bravas, en un territorio casi reservado a los hombres, no es tan diferente de la del joven enfermero, a pesar de la superior altura y posición intelectual del escritor. Los
dos, indefensos, aman en espíritu y en carne también -esa carne trémula-, pero en silencio, a sus
mujeres. Y ninguno de los dos soportará la realidad. Aunque Marco sea más fuerte que Beningo.
Los dos son el retrato certero de aquellas relaciones, oscuras y soterradas, que jamás salen a la luz
pública, a menos que el crimen abra e ilumine las
zonas en penumbra, tras hundir a sus callados
protagonistas en un discreto universo lleno de
gozosa libertad. Pero en el mayor de los secretos,
como la del enfermero que termina por no soportar la lejanía de su desnuda e inmóvil amada. Almodóvar, en una visión cercana a la de Ingmar
Bergman, pero llena de solidaridad, no olvida que
los hombres diseccionados son seres humanos.
Aparte de su enorme, pero casi invisible, calidad técnica, Habl,e con ella ofrece la labor de una
serie de intérpretes excepcionales, entre los que
destaca, por encima de los demás, el actor Javier
Cámara. Rosario Flores, la hija de Lola, es todo
un hallazgo, tanto en el rejuego de la fiesta brava,
como en su posición femenina dentro de los roles
de la película. Aun la usual canción de la música
popular mexicana, que acompaña siempre la filmografía del realizador y que tanto emociona y

Hable con ella

seduce al cineasta, adquiere una nueva perspectiva por el trazo firme y delicado de la secuencia
donde Caetano pone el matiz y tono adecuados a
la tradicional Cucurrucucú, Paloma.
Habl,e con ella se convirtió en la presencia más
grata y provocadora en el mundo del cine contemporáneo por ser un cine de gran calidad, pero
sereno y siempre firme en sus convicciones, cuyo
discurso corre por las sangre de todos los públicos, latinos o no, dada una entrañable cualidad
que el director español jamás ha perdido desde sus
días madrileños hasta hoy en pleno esplendor de su
gloria: el sentido humano de lo cotidiano. Humano, en las altas y en las bajas. Humano; es decir, sucio, visceral y respirable por todos y para todos. Humano; es decir, femenino y masculino, masculino y
femenino a la vez. En la noche y en el día.

EL EXPERIMENTO. Director: Olivier Hirschbiegel
(Alemania, 2001). Tarek Fahd es un periodista desempleado que se las arregla para vivir trabajando
como taxista. Mientras está tras el volante, descubre un anuncio donde se ofrece una buena suma
de dinero por participar durante dos semanas en
un experimento psicológico. La idea le parece
atractiva y logra entrar en el grupo seleccionado
para el experimento; por lo que le ofrece a uno
de sus viejos editores cubrir el evento con un reportaje, cuyas imágenes se tomarían a través de
una cámara especial instalada en unos anteojos
de alta tecnología que portaría.
.
El experimento es demasiado simple, en apariencia. Durante el corto periodo de tiempo de la

[ 61]

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El experimento

prueba, la mitad de los voluntarios escogidos, alrededor de doce personas, interpretará el papel de
guardias en una prisión; mientras la otra mitad, donde está Tarek, será el grupo de los prisioneros. En
principio, todo parece un juego inocente. A pesar
de ello, Tarek no perdona los "actuados" abusos de
los guardias y en particular el de uno de ellos, Berus.
Los científicos siguen el desarrollo de los eventos a
través de una serie de cámaras de 1V; y todo parece
indicar que los quince días trascurrirán sin problemas. En realidad, la conducta humana regulada
siempre provoca sorpresas. Y son estas sorpresas las
que hacen del filme un singular descenso hacia el
infierno. Verlo, vale la pena.
CAsARSE ESTÁ EN GRIEGO. Director:Joel Zwick

(Estados Unidos, 2002). Nía Vardalos, creadora de
Casarse está en griego -primero en el teatro off
Broadway, de Nueva York, como monólogo individual; y después, con el apoyo de Tom Hanks en
un filme completo-, ha convertido en realidad el
sueño de todos los cineastas indi-los realizadores
independientes-: transformar, como en un acto
de magia de La Cenicienta, una película realizada
fuera del sistema de Hollywood en un tremendo
éxito de taquilla.
La clave del agradable, aunque superficial, filme dirigido por Joel Zwick, interpretado por la
propia Vardalos, parecida más a los cientos de
mujeres que llenan las salas de los cines más que
las estrellas del firmamento fílmico, es muy sencillo. Centrar su escenario en un contexto ausente
desde hace muchos años en el cine de entreteni-

[ 62]

miento popular: la familia, una familia completa,
de abuelos a nietos, a lo Frank Capra, pero sin su
mirada incisiva; y presentada como familia feliz.
Claro, no son típicos anglosajones; de ahí que los
lazos de identidad sigan siendo tan fuertes como
los de cualquier grupo humano de origen latino.
Por lo que el contraste con la familia del profesor
de primaria Ian Miller, típica de los Estados Unidos de hoy, produce, ya sin desearlo, un buen
número de carcajadas en los espectadores.
Cliché tras cliché, pero sin darles demasiada
importancia; y con el regocijo de espléndidos actores secundarios, divirtiéndose tanto en la filmación como el público en la butaca, eso se ve y se
siente sin ser especialista, Casarse está en griego se
ha vuelto un atractivo fenómeno del espectáculo
cinematográfico e ilusión para muchos.
ATRÁPAME SI PUEDF.S. Director: Steven Spielberg
(Estados Unidos, 2002). Spielberg deja por lo pronto su cine de efectos especiales o de género, y se
dedica a contar una historia divertida en función de
un personaje muy especial: Frank Abagnale,Jr., un
estafador (interpretado con estilo y bonhomía por
DiCaprio) que antes de cumplir los veinte años ya
había desfalcado con enorme gracia a la línea área
más grande del mundo, para después convertirse
sin ningún problema, viendo la 1V, en médico y
abogado. ¡Y bueno! Qaro, un agente del FBI no
podía ser otro que Tom Hanks y lo hace muy bien,
termina atrapándole. Y a la manera de un buen sueño americano, el pillo se vuelve experto y hoy vive
con su familia, una familia muy distinta a la suya,

con tan buen humor como en sus pasadas correrías
como para verse en una película. Su padre, a quien
adoraba y gustaba contarle sus fraudes, estaría hoy
más que orgulloso.

Otros estrenos interesantes en breves líneas
RETRATOS DE UNA OBSESIÓN. Director: Mark

Romanek (Estados Unidos 2002). MarkRomanek,
veterano videoclipista, debuta con este filme para
narrarnos la historia de un correcto y solitario empleado del laboratorio fotográfico de una gran
tienda, interesado en seguir de manera gráfica la
trayectoria de una familia que le parece ideal, pero
que no lo es. Al ser despedido de su empleo y no
ser tampoco el "Tío Sy" que tanto pretendía, Sy
decide tomar la ley moral en sus propias manos.
Romanek se queda en la mera anécdota, y sólo lo
salva la nueva línea de Robín Williams como personaje criminal.
SEÑALES. Director: M. Night Shyamalan (Estados

Unidos, 2002). El creador de El sexto sentido, de
origen hindú, pero viviendo en Estados Unidos
desde niño, se interna en uno de los misterios más
inexplicables del mundo de hoy: el trazado de
grandes círculos concéntricos en sembradíos por
todo el planeta, para armar una historia de ciencia ficción, que se queda más con los problemas
emocionales de un granjero y pastor arrepentido
que con la especulación fantástica. Una señal, sin
embargo, es aún más importante: la única información noticiosa que tienen los pobres agriculto-

res del filme son, ¡gulp!, los noticieros de 1V. Y
eso que son norteamericanos.
PASIÓN PROHIBIDA. Director: Léa Pool (Cana-

dá, 2001). De un gran cine, casi desconocido para
el público cinéfilo, el cine canadiense, en sus dos
vertientes nacionales, llega un primer filme en
inglés de la Québecois Lea Pool. Discreto y hermoso, narra las relaciones de tres jovencitas en un
internado, donde una de ellas, Mary, aprende el
significado del amor con la más mundana de las
tres: Tory.Un amor que la lleva casi al borde de la
locura. Sensible y respetuoso, el filme es un canto
al final de todo amor adolescente que nace, por
desgracia, desde su origen, muerto.
AsALTO. Director: David Mamet (Estados Unidos,

2001). Un bello y sensible homenaje al cine criminal de los años cuarenta, por parte de uno de los
directores más inteligentes del nuevo Hollywood:
el dramaturgo David Mamet. Con el enorme actor Gene Hackman, laureado en los últimos Globos de Oro, el director juega al gato y el ratón en
el destino final de unas barras de oro robadas de
un avión de seguridad. Todos los cómplices brindan estupendos papeles, de De Vito a Delroy Lindo, en un thrillerque la Warner hubiera hecho suyo
en aquellos años. No doubt at all!

pAREJAS EN CONFLICTO. Director: Ray Lawrence
(Alemania-Australia, 2001). Otro cine descopocido: el cine australiano. Otro director, éste de comerciales: Ray Lawrence. Aunque ha filmado un

[ 63]

�divertido es que "El Tigre" se rodea sólo de mujeres en su banda ffimica.
P UNTO Y APARTE. Director: Francisco del Toro

(México, 2002) .Jamás, ni en las peores telenovelas
de los cincuenta o sesenta, se dijeron tantas sandeces sobre el embarazo y el aborto. Dos mujeres,
una pobre, y la otra una jovencita rica, se enfrentan a una maternidad no deseada. Pero estarnos
en el año 2002. Yla mirada sobre ellas es tan boba
y estúpida que provoca, ya no risa, sino conmiseración. Curiosamente, en un país donde los medios son a ultranza católicos, el filme lo produce y
promociona una organización cristiana evangélica. O sea, protestante. iJesús nos salve!

AMAR TE

Frido

largo, se enfrenta en su película a una tarea difícil: una mujer ha desaparecido, y cuatro parejas,
incluida la del detective que investiga el posible
crime n, están involucradas. Y entre e llas, la
lan tana, título original del filme, una hierba llena
de espinas que salvaj e y enredada oculta muchas
cosas, entre ellas el cuerpo d e la víctima. Maleza
abundante en Sydney, escenario de la acción. Símbolo de la relación interna, y desconocida, entre
el cadáver y las parej as. Lawrence va ahondando
en cada uno de los enlaces afectivos, pertenecientes a todas las clases sociales, inmigrantes y no, para
brindarnos una película de primera. Donde lo
amoroso no impide jamás la erupción posible de
lo demoníaco, que toda relación humana trae,
para bien o para mal, consigo.

1A CEREMONIA. Directora: Mira Nair (India-Estados Unidos, 2001). Una agradable comedia de la
mano de Mira Nair, la espléndida cineasta hindú,
donde una boda es el marco ideal para hablar tanto
de la India posmoderna como del entorno que rodea a los patrones ilustrados que conducen esta sociedad. Afectiva, en tiempo y ritmo con estas celebraciones sociales, la Nair incide de manera directa
en los sectores privilegiados de una clase que detenta
bienes y privilegios para criticarla, siendo ella misma parte del juego; pero también para mostrarnos
sus sueños y sus ocurrencias. El entorno íntimo, evidente para el espectador y contagioso para la misma directora, más el color y entusiasmo de la realización, dan a esta agradable película una frescura

[ 64]

única que le permitió conquistar, en definitiva, el
preciado León de O ro de Venecia.
E L ARO. Director: Gore Verbinsk.i (Estados Unidos,
2002). Siguiendo el ejemplo de Insomnia, el célebre
remakede Christopher Nolan, Gore Verbinsk.i reproduce con gran éxito una de las célebres historias de
horror del cine asiático posmoderno: Ringu, ya con
tres versiones desde 1998. Aquí la historia gira también alrededor de un video profético que anuncia
una serie de muertes semanales y que pone a una
periodista a investigar cuando su vida está en peligro y su pequeño hijo empieza a tener visiones. La
película funciona, y funciona muy bien, hasta la espléndida secuencia del caballo en el ferry; pero se
cae, cuando la figura de Samara aparece en el panorama y no añade, más bien desmerece, su espectral
papel. Una cosa muy curiosa: este tipo de cine asusta cada vez menos al público. Lo divierte, pero no lo
horroriza. La realidad está peor.

Estrenos del cine mexicano
EL TIGRE DE SANTAJ ULIA. Director: Alejandro
Gamboa (México, 2002). Alejandro Gamboa, conocido por sus comedias juveniles, se acerca a la
vida de un célebre ladrón:José de Jesús Negrete,
que robaba a los ricos para dárselo a los pobres; y
siguiendo la estructura del folle tín que escribe un
periodista en el filme sobre el personaje, convierte su visión en una serie de coloridos cuadros ilustrados muy cercanos a un comic nacionalista. Lo

DUELE. Director: Fernando Sariñana
(México, 2002). Sucesión de Videoclips, desde que
empieza Amar te duele hasta que termina, incluyendo uno de pilón en los créditos finales, para contar entre uno y otro la historia de amor entre una
chica fresa de clase alta y un joven naco de clase
baj a. O sea, atrapados sin salida. Y para que no
advirtamos lo superficial del argumento, Sariñana
se dedica a agilizar la inmovilidad dramática de
cada una de las escenas, utilizando todos los trucos de que se disponen hasta hoy, en imagen y
sonido, en la tecnología del cine. Ver la agota.

Un caso muy especial para exportación:
F RIDA. Directora: Julie Taymor (Estados Unidos,

2002). Por fin, después de tantos años, Salma Hayek
de la mano deJulia Taymor, la espléndida teatrista y
directora de Titus, recrea la vida de la mexicana más
comercial y universal de los últimos tiempos: Frida
Kahlo. Por supuesto, Frida no es una película biográfica; pero sí una de exportación para cultivar todas las caricaturas que los gringos tienen de la pintora y de sus relaciones personales. Salma les brinda, con amor y mala fe, una verdadera selección de
sus fantasías, coloreadas con "gusto"; aunque, por
fortuna, con la presencia de algunos actores de valor. Hasta lo de Trotsky es una vacilada. Pero la Hayek
j uega con sus seres como una contorsionista, igual
que Frida al bailar en el filme.

vacuidad del entretenimiento que proporciona la
televisión mexicana. También en su prepotencia
editorial, al transformar los espacios noticiosos en
coto para el comentario personal de los conductores, lectores o lectoras de noticias o locutores
'
es lo mismo; su ignorancia en los asuntos del mundo es cada vez más abismal conforme se incrementa su influencia electrónica. También en su condición de perros guardianes del poder, como los
encuadra Halimi citado al principio de este artículo, por defender a capa y espada a sus amos. No
sólo los dueños de las dos grandes cadenas de TV,
sino a los del poder político y a los del poder económico, que son hoy la misma cosa, en una época
que se esperaba de tránsito hacia la democracia y
que se está convirtiendo en un régimen caudillista
a la vieja manera argentina del peronismo.
Pocas opciones tiene el televidente deseoso de
una información correcta. U na de ellas era el canal 40, en particular en sus espacios críticos y de
opinión. Aprovechando la calma de los días navideños, donde nadie trabaja, excepto las autoridades -aunque ahora ya no, como lo observamos el
mes pasado-, Televisión Azteca tomó por las armas el ya famoso Cerro del Chiquihuite, de donde sale la señal de la emisora para el D. F., para
hacerla desaparecer en esta zona. Independien-

Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

INFORMES y SUSCRIPCIONES:

Biblioteca Universitoria Roúl Rongel Fríos,
primer piso, Av. Alfonso Reyes 4000 norle, C. P.
64000,
Monterrey, México. Teléfonos: 8324 4112

y Fox 8329 4126
E-mail:
1rayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.
Pógina en interne!:

México: Te1.ecracia y Poder

http://www.mx/ publicaciones/trayectorias/

Hemos insistido mucho en esta columna en la

[ 65]

�temente de los líos legales entre las dos empresas,
que los hay y que parecen dar la razón a ambas partes, la verdad en el arrebato gangsteril de 1VAzteca
afloró de inmediato para cualquier mexicano consciente: el Gobierno de la República, en complicidad abierta con la empresa antes citada, intenta borrar del aire una voz incómoda al régimen; de la
misma manera como lo hizo años atrás con Excélswr
el echeverrismo. Producto de un sexenio, como lo
señalan los analistas y estudiosos serios, que intenta
privilegiar la táctica mediática sobre la estrategia
política en su tarea gubernamental.
Mientras el país entra, lentamente, en una de
las crisis económicas más duras de los últimos tiempos y los periódicos light reproducen día tras día
las felices declaraciones de los secretarios de esta-

do, la prensa y la 1V de alguna manera independientes del Estado, entre ellos las revistas serias,
ven reducidos su campo y posibilidades de expresión. El camino hacia el control político en estos
momentos pasa ahora, para las autoridades, por
el manejo y control de la información electrónica
y debe ser alineada. La prensa escrita ya no interesa, asumen, y con razón numérica, los responsables del poder y de la economía.
La ceguera interesada de los medios es ya asunto cotidiano. Del "aquí no pasa nada" en el terremoto de Colima en la 1V nacional, similar al "nada
grave" de Fox pisando el mismo terreno de los hechos, en su aparición inicial en la imagen, se pasó
a un estado de desastre, dos días después. ¿Dónde
quedó la supuesta objetividad periodística?

[ 66]

e ilustración

No PUDE DETENER 105 ELEFANTES.
A NTOlOGfA PERSONAi
Carmen Alordín
Fondo de Culturo Económico
México 2002

Carmen Alardín

A.WCJLOCIA Pl:RSOXAL

LJ

"E

,..,

Historia, debilidad

NO PUDE DETENER
LOS ELEFANTES

LA OBRA DE IGNACIO ORTIZ
n el arte -lo mismo que en la vida diaria- prevalece la capacidad de selección. El artista es un seleccionador natural, formidablemente intuitivo, que ejerce
sus capacidades creativas con los fragmentos, en los trozos mágicamente integrados, de la naturaleza orgánica creadora, como insuperable fuente de la que beben
el arte y la vida. En este proceso, la imaginación del
artista juega un papel preponderante; la fantasía del
hombre creativo que dota a los fenómenos naturales
de formas inusitadas que rompen las apariencias de los
actos humanos, para mostrarnos su calidad esencial.
Estas ideas me surgen ante la obra de un artista como
Ignacio Ortiz, en quien advierto un vigoroso afán de
investigación acuciosa y la adquisición y dominio de
técnicas cada vez más maduras, cada vez más trascendentes. En él nos llama la atención su manifiesto instinto plástico, que lo obliga no sólo a expresarse, sino a
asumir la ingente responsabilidad del artista cuando
vive su tarea de una manera consustantiva y profundamente honesta. Su propia juventud, aunada a la certeza de su vocación pictórica, lo manifiesta libre, independiente, autónomo en la elección de sus temas y de
su lenguaje. Así también, capaz de escoger sus personales influjos, admitirlos, entenderlos, asimilarlos y
amarlos como caminos que lo conducirán a la afirmación de su propio estilo.
El mundo simbólico que Ortiz maneja, es consecuencia de un reflexivo y muy objetivo análisis de las
cosas y de las personas; en la composición de sus telas y
en la descomposición del parece ser de esas cosas y de
esas personas por Ortiz aprendidas, reconocemos el

Amuleto de arcoiris

---

n libro de poesía de una de las es-

critoras de mayor prestigio en las letras

L eroturo que abordo ternos que se si-

mexicanas que nos entrego en su ontolo-

túan en la historio. Realidad y fantasía

gía un arcoiris de matices donde la re-

que reconstruye lo vida de los podero-

flexión sobre la vida tiene como escena-

sos e ilustrados, que hoy constituyen re-

rio una naturaleza siempre floreciente.

ferencias ineludibles en lo culturo de la

Ver la vida en una tarde claro, con-

c.:o.'\'SgOl-\1,\lA(l.LJ\'IAYW.mti
Dl~1."l:\'Ol.[Ó_,

fOSOO DE (:U LTVltA cco...-óMlr.A

templar la belleza de lo naturaleza y recordar o los antepasados es un comino

región. Visión brillante del lodo que puede estor debajo de las tumbos.
Excelente trabajo que abordo pasa-

donde la historia no acaba, aunque todo

la infancia hasta los mirados maduras

jes recreados con imaginación de lo vida

tengo posibilidad de convertirse en un

hacia el horizonte, bajo el peso de uno

de dos grandes personajes intelectuales

pasado repentino.

vitalidad que elude hábilmente todos los

del estado: Fray Servando Teresa de

silencios.

Mier y José Eleuterio González, y los fi-

Carmen Alordín ha confeccionado un

mundo subyacente, serenamente lógico e ilógico, que
determina el juego sinfín de la existencia.Juego infantil
-en lo que de lúdico y magnífico pueda tener-, lo mismo que duro y dramático -adulto- el de estas telas,
cuyas voces se distorsionan para herir leve e incisivamente nuestra sensibilidad y nuestra conciencia. Es la
facultad de la poesía cuando llega a nosotros.
Y queda a la vista, respaldando una obra que es ya y desde el principio- importante en la plástica mexicana, la seguridad de una preparación sólida, que ha ido
recorriendo los ambientes artísticos de Europa: Checoslovaquia, Bulgaria, París, Florencia, Suecia, Barcelona, y los Estados Unidos, para realizarse en su país de
origen y obtener de éste el reconocimiento al ingenio
creativo de su autor. / Víctor Bravo Ahuja

HERVOR DE RIEL
Mario Anteo
Consejo poro lo Cultura y los Artes
y Fondo de Cultura Económico
México, 2002

poemario donde la vida se afirmo sobre

La poesía de Carmen Alardín, en esto

guras políticos y militares regionales más

todas las cosas y donde el escuchar los

ontología, se mueve en el justo medio

destocados en los guerras y luchas de

rumores del almo y los palabras de las

entre lo propio y lo de los demás. Duele

finales del siglo XIX y los primeros dos

piedras es una habilidad paro hacer pre-

ver vivir, aunque vivir seo un festejo de

décadas del siglo XX .

moniciones y encontrar los rodeos para

aprender y desaprender los cominos
conocidos.

gaz y reflexivo en lo vida de los hom-

No pude delener los ele(onles es, in-

bres que hoy constituyen parte del pan-

y recuerdos, y hacer de los distancias

discutiblemente, uno obro de madurez de

teón de héroes de la mitología regiomon-

cercanías. En él, la densidad del amor

uno poeta siempre joven en su literatura,

tona; sus desgracias y sus debilidades.

contrasto con lo vida que se afirmo como

que encuentra un rodeo poro festejar al

Así, junto o los letrados, se poso listo a

simplemente ligero. Objeto de lo suerte

amor y darle vuelta al engrane de lo histo-

uno escena de los vidas de los genera-

que nos muestro lo tradición y la nove-

ria, poro parar allí, en cualquier momento,

les Francisco Naranjo, Bernardo Reyes,

dad, en eso tarde claro, donde los pala-

donde el espíritu se complazca.

Mariano Escobedo y Juan Zuazuo.

no llegar nunca hasta el final.
Un amuleto paro sortear penalidades

bras se rompen en músico y lluvia.

Hervor de riel recreo un momento fu-

Los lectores pueden disfrutar esto

Lo interlocución y el contexto en el

En lo lectura el lector se encontroró

ontología y aprender algunos lecciones

que actúan los occisos, revividos, estó

con un texto completo que recorre los

de lo propio y lo extraño en el camino

ampliamente documentado, y produce

cominos del alma. desde los visiones de

de lo vida.

en el lector un conjunto de imágenes de

[ 67]

�Ver, leer y compartir

~arioAntco

1

r

'ij. .

'•

~! ! ~

nera de juego de ping-pong, donde siem-

tada opción de lectura y una muestra de

pre queda algo en el tintero y una sensa-

ENTORNO UNIVERSITARIO

ción de querer seguir conociendo más y

Publicación bimestral
de la Preparatorio Núm. 16
Año 3 Núm. 17
Diciembre 2002

prometidos con la reflexión y la divulga-

más. Unas charlas son como un suspiro.

ción del conocimiento, la cultura y las

O tras, un respiro hondo y acompasado.

artes.

En este rubro fue para mí una revelación

~l

'

También están las pláticas a la ma-

de las fronteras de la UAN L. Es una acerla producción de los universitarios com-

si.;_~

1! p

tivas para el público en general, más allá

la calidez de una Yoko O no con frases

t- _,

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CO~

FAKA U Q 1.l \.llA Y WARTT.S
Dt:1'il'l'.\OUÓS'

llenas de compasión por ella misma y el
R evista de divulgación que presenta una

mundo: "Mi tragedia es una gota de

---

. serie de ensayos que van de la biología a

FO'.'1.DO DE CUt.n•RA ECO~ÓMICA

la didáctica de la comprensión de textos,
la obra de Cernuda y Guillermo
seres atrapados en la historia, alucinan-

Meléndez, así como a la recreación de la

merciales europeos del siglo XIX y el mall

tes, decrépitos y debilitados por la fuer-

práctico literario en su contexto sociocultu-

moderno; Sacra Blanco con poesía "Fi-

za de los acontecimientos, que enfren-

ral, y unas pizcas de creación poética.

lamento de Burbujas"; Leticia M. Hernán-

Una buena opción de lectura dada

dez Martín del Campo con una reseña

voces y las órdenes que dan a sus sir-

por la variedad de aspectos que se tra-

de "La labor editorial de la Preparatorio

vientes y salvadores, son un eco recobra-

tan y por la digerible extensión de las

16", y una colaboración más sobre Luis

do por Anteo de las sombras de la ca-

colaboraciones, que se presentan con

Cernuda. De éste escritor los editores

verna platónica.

ilustraciones y fotografías.

reproducen "La casa".

tan la realidad desde la fantasía. Sus

agua en el océano de la historia•, dice,

La entrevista
como corazón
Angélica Abelleyra
ENTREVISTAS A DIOSES Y DEMONIOS.
PERFILES Y CONVERSACIONES
CON PERSONAJES DE lA LITERA TURA
Y El ARTE
José Garza
Ediciones Castillo
Monterrey, 2002, 291pp.

y aun cuando fue una conversación a distancia (vía fax o e-main no por eso es
el infinito placer de los textos de más lar-

distante y fría. Hay colorcito de por me-

go aliento. Como periodista independien-

dio y la invitación a tratar de saber más

te o free-lance, o José Garza lo impul-

de ella y su trabajo, a pesar de la adver-

san los olores, los colores, las texturas y

sidad.

los sentires que emanan de proyectos

En ese rubro, uno desearía otras vo-

artísticos o tareas culturales. Más que la

ces más prolongadas en los casos de

"orden de trabajo" del día, lo alimentan

María Kodama, más allá de Jorge Luis

una obra de José Bedia, la poesía de

Borges, así como del tan denostado

Tomás Segovia, cierta desangelada ale-

Chespirito o el genial Carlos Saura.

El trabajo desarrollado por el autor

Entre las colaboraciones, los lectores

De Zacarías Jiménez se publica la

es excepcional por el tratamiento históri-

pueden leer: "Aves playeras: migrantes

ponencia que leyó en el VII Encuentro

co e inventivo dado precisamente a los

sin fronteras", de un grupo de investiga-

antepasados, ilustrados y héroes milita-

ción que colabora en el monitoreo a las

res de la cultura regiomontana, que ad-

aves en la Laguna Madre, de Tomouli-

de escribir, como una cirugía violenta en

quieren en el libro una nueva dimensión,

pas, y planea sitios de conservación en

el parto de las palabras; "La violencia

donde la ironía campea con los

Zaragoza, N. L. Los investigadores des-

mayor es el olvido".

desfiguras de hombres de armas y de

tocan la función de estas oves en el equi-

En la parte dedicada al comentario

cias. Pero esa plática, encuentro y desa-

Como en alfombra roja, pero sin re-

taciones, cuestionadas, o no, serán de

letras, que a veces visten sus mejores

librio de los ecosistemas. A su vez, "Los

de libros, encontramos a Rogelio Flores

fío que es la entrevista prefiero verla como

verencias ni el aplauso fácil, transcurren

más alcance público a través de estas

gría del Piporro y el sudor sensual en

Una inclusión afortunada -a mi jui-

Internacional de Escritores, en octubre de

Joaquín Cortés. A través de ellos, el en-

cio- es la de varios creadores, regios de

2002, en donde ensaya sobre el acto

trevistador se entromete en pinturas,

nacimiento o de corazón, que se mere-

LJ

disecciona versos y pone a prueba a cier-

cían ya un sitio en las páginas de un li-

las conversaciones privadas; otros la pre-

tos personajes animados más por la fama

bro: Adriana García Roel, Jorge Cantú

fieren situar como un duelo de inteligen-

que por el riesgo.

de la Garza y Félix Carrasco. Sus apor-

nos dicen que es la más pública de

galas y en otras ocasiones caen de bru-

cantos de las aves" es producto del tra-

de la Luz, quien realiza una amplia rese-

ese mecanismo que hace latir un texto,

actrices, directores de cine, cantantes de

páginas, así como la reaparición de per-

ces en el fango y permanecen atemori-

bajo de un grupo de investigación del

ña sobre uno de los poetas más desta-

como bien dice José Garza: la entrevis-

ópera, divas del rock, pintores, fotógra-

sonajes que osaron transgredir reglas y

zados en un rincón oscuro, en un momen-

Laboratorio de Ornitología, de la Facul-

cados de la literatura regiomontana:

ta como corazón.

fos, cómicos, narradores y periodistas.

la vida misma: el entrañable José Alvara-

to donde ya nada importa.

tad de Biología; en el que se argumenta

Guillermo Meléndez. Por su parte, Celia

En su libro Entrevistos o dioses y de-

Hay semblanzas que, como dice Rosa

do, a quien no conocí, pero que se vol-

Ni duda cabe que la literatura pue-

sobre los repertorios de vocalización de

Nora Solazar Garza comenta uno de

monios, algo pulsa más que el llano en-

Montero, alcanzan la altura del cuento.

vió para mí alguien cercano y "querible"

de contribuir a hacer momias o a prepa-

las aves, y su grabación· para la identifi-

los libros publicados por la Preparatoria

tendimiento. Hay reflexión, sí, pero más

Ésas son mis preferidas. Ahí están los en-

por obra y gracia de José Garza.

rar tónicos para confeccionar zombies.

cación de las especies, así como para

16, de Leticia M. Hernández Martín del

importante que ello, late un oficio con

cuentros con el genio de la materia,

Como casi todas las cosas buenas

Las referencias y ecos de aventuras,

el conocimiento de su conducta y siste-

Campo, "Seis cuentos indecorosos y dos

pasión, con alegría, y sin la arrogancia

Tapies; el autorretrato ingenuo y perver-

en la vida, lo mejor viene al final y en

quejumbres, senilidades, triunfos y derro-

mas de comunicación.

historias verdaderas".

que derraman en sus textos algunos pe-

so que hace Julio Galán de sí, y los retra-

partida triple. En el ep~ogo, tres perfiles

tas que golpean en las páginas del li-

Las docentes Juana Garza de la

Finalmente, pueden leerse: un cuen-

riodistas a últimas fechas. También encon-

tos entrañables del in-entrevistable Ga-

nos generan un total arrobo: uno, del ya

bro, adquieren tonalidades que contras-

Garza y Susana Guadalupe Salinas

to corto de Jorge Segura, "Reina"; un

tramos los altibajos y las intermitencias

briel García Márquez y la autobiogra-

mencionado Pepe Alvarado; otro con las

tan con el embalsamado y los procesos

Rosales analizan las "Estrategias didácti-

apartado de publicaciones recientes, y

de todo trabajo reporteril digno de ese

fía precoz de nuestro regio autor. En ellos,

lecciones de vida y asombro de un se-

de momificación de una cultura empe-

cas para la comprensión de textos", par-

el poema "Algo", de Jaime Torres Bodet,

nombre: la premura del cierre de edición

el género de la entrevista rompe sus pro-

ñor que odia las grabadoras y el mal

ticularmente para lograr un aprendizaje

con que cierra la revista.

y la continua lucha contra el tiempo son

pios límites de pregunta / respuesta. Va

oficio de los reporteros; ese que se viste

ñada en

la acumulación

para el álbum familiar.

de estampitas

de mayor calidad entre los estudiantes

Entorno universitario es una revista

condiciones inherentes a nuestro oficio y

hasta la rica crónica de momentos y es-

con saco de cuadritos y sentencia -pen-

de los niveles educativos medio y prepa-

que se publica cada dos meses, y está

este periodista lo muestra de manera

cenarios, fluye como ensayo documen-

sando que ojalá se equivoque-: "lavo-

ratorio.

pensada no sólo como un medio al al-

honesta y clara como para decir'de aquí

tado que trata de ubicar el porqué y el

cación es la única condición humana que

Otros colaboradores de este núme-

cance de los maestros y estudiantes de

vengo, y a mucho orgullo'.

cómo de cierta obra, y nos deja entrever

alguna vez ha logrado derrotar al 9mor".

ro son: Enrique Fernández, quien realiza

esa institución, sino también como una

Pero más allá de las premuras del

el propio sentir del periodista frente a su

Es el dueño del don de la palabra oral y

una comparación entre los pasajes co-

revista que brinda colaboraciones atrae-

diarismo, José Garza ha experimentado

personaje y su trabajo.

escrita, Gabriel García Márquez, tan

[ 68]

[ 69]

�cerca de Aracataca como de nosotros,
que ya no sabemos si es Dios o Demonio para construir tales universos narrativos llenos de laberinto. Para cerrar, el
tercer autorretrato es del propio Pepe
Garza, donde se pinto de corazón com-

Formando parte de una especie de

El narcocorrido,

círculo creativo, este personaje abordado

la nueva épica

por Pérez - Reverte ha sido a su vez insp~
ración para la creación de un nuevo

mexicana

narcocorrido. "Los Tigres del Norte" enco-

O iga Patricia Olalde

miendan a Teodoro Bello, autor de algu-

f.A REINA DEl SUR
Arturo-Pérez Reverte
Alfoguoro
México, junio 2002

manera, el narcocorrido ejemplifica la nue-

nos de sus más sonados éxitos, escribir el

pleto, apasionado y alegre por el mun-

corrido de "Lo Reina del Sur". De esta

do de lo pintura y los letras, con sus preferencias por John Berger (que comparto o cobolidad), las metamorfosis, de
Ovidio (que no conozco, pero tan pron-

va épica mexicana, voces populares que
cantan a nuevos héroes y heroínas, a la
sangre derramada, a las armas de alto

to pueda, disfrutaré) y la llama doble,

calibre, al amor y a la traición.

de Octovio Paz (que para mí también
ha sido una lección para disfrutar en pleno lo vida).
Así, además de disfrutar la lectura de

área de operaciones, desplegada entre

dez de Lizardi, Manuel Payno, Ignacio

prometida con las letras mexicanas, a las

nos de cuatro minutos la historia de Tere-

el sur de España, Gibraltar y el norte de

Romírez, Manuel Gutiérrez N ójera y

que aborda con la conciencia en la

sa Mendoza Chávez, alias "La Mejica-

la costa africana.

Amado Nervo, entre otros.

mono y con lo autoridad que le otorgo a

L amentando el no poder resumir en me-

muchas pasiones de estos Dioses o De-

na", Arturo Pérez-Reverte nos presenta

El autor describe a uno mujer que

monios, celebré algunas coincidencias en

un corrido impreso, un narcocorrido de

administra sus silencios, atesora, escucho

el libro, porque en muchas páginas me sentí

más de quinientos páginas, como él mis-

y aprende de la historia detrás de codo

reflejado. Sobre todo, en esa total acep-

mo lo llamó.

ser humano, aun de ella mismo,

tación de que el periodismo - bien lo dice
Gobo- es el mejor oficio del mundo.
Sólo esperemos que dentro del pe-

lo que

Mediante el hábil manejo de la sin-

convierte en su mejor armo paro mane-

taxis españolo y mexicano, Pérez- Rever-

jar o quienes lo rodean; pero, a pesar

te desarrolla un proyecto literario que ini-

del renombre que llegaría a alcanzar,

riodismo, o en coda oficio de ustedes,

ció al escuchar el corrido Contrabando

apareciendo al mismo tiempo en la sec-

nuestros escuchas, lo consideremos el

y traición, interpretado por "Los Tigres del

ción de sociedad que en la nota roja,

mejor en el planeta y pulse en él el cora-

Norte", y que lo llevaría a vivir dos oños

"La Reina del Sur" nunca dejó de pensar

zón, como en cada entrevista de José

en estrecho contacto con Teresa Men-

en sí misma como la chavita del barrio

Garza. También que en nuestro actuar

doza para elaborar un reportaje litera-

de "Las Siete Gotas", en Culiacán, vivien-

cotidiano seamos capaces de sentir eso

rio, de manera que abarcase una etapa

do ansiosa por adquirir la cultura que su

que la hijito de nuestro autor sintió al es-

"oscura" en lo vida de esto mujer, que

origen no le proporcionó. Es durante el

tar frente a un cuadro de Remedios Varo:

sólo ello podía esclarecer, un periodo

tiempo que pasó en la cárcel, -la único

"Magia" -respondió a sus padres como

desconocido tonto en España como en

vez que pudieron apresarlo - , cuando se

el mejor de los resultados posibles. Oja-

México.

hace del conocimiento y la clase que

ló que todos en este auditorio podamos

Investigador acucioso, uno dedica-

tener lo posibilidad de hallar magia en

ción adquirido tras veintiún años como

nuestro alrededor para construir mejores

periodista, permite a Pérez- Reverte acer-

personas y mundos más vivibles.

tanto llamarían la atención.
Teresa Mendoza Chávez, hijo de

El ridículo
es el enemigo

Sin embargo, Carbollo aclara: "Zorrillo no supo o no quiso ver que los es-

Carballo el conocimiento cabal de los
textos de esa época.

critores de ese momento vivían dentro de

Asimismo, el volumen es una herra-

un contexto que los incitaba o tomar

mienta útil que coadyuvará en la revisión

partido: sentaban plaza como emisarios

exhaustiva de las letras del siglo XIX, paro

de lo sublime

del pasado colonial o se afiliaban al

valorarlas en su dimensión más sensato.

bando que luchaba por convertir a Mé-

Zacarías Jiménez

xico en una verdadera república indepen-

El Diccionario crítico de las letras
mexicanas en el siglo XIX sienta un pre-

diente."

cedente que habrá de tomarse en cuen-

más poderoso

Emmanuel Carballo. Diccionario
crítico de las letras mexicanas del
siglo XIX
(Con lo colaboración de Jesús Gómez
Morón y Norma Elizobeth Hernóndez)
Océono/CONACULTA
México, 2001

Asimismo, a finales del siglo XIX sur-

ta cuando se haga crítica literaria a los

gen dos poetas fundamentales en nues-

obras del siglo XX, sin olvidar nunca la

tra literatura, los primeros poetas mexica-

piedad y la paciencia, que dan luz ver-

nos modernos: José Juan Tablada y Ra-

de al entendimiento inherente a la astu-

món López Velarde, cuya obra exige un

cia literaria imprescindible para realizar

estudio minucioso, crítico, receptivo y

la crítica.
La crítica de la literatura mexicana

amplio.

" La literatura mexicano, cuyo progre-

Emmanuel Carbollo alude a Octavio

habrán de realizarla los escritores cuan-

Paz, quien manifiesta, respecto a Tabla-

do se purifiquen de contingencias e in-

so no puede menos que ir ligado a la

da: "Es increíble la incomprensión con

venten su destino y su tierra prometida

padre español y madre mexicana, ingre-

política, no ha producido genios domi-

que recibieron sus mejores poemas un

donde el ridículo ha de morderse su pro-

carse a los fuentes de información me-

sa al mundo del narcotráfico como lo

nadores, poetas eminentemente naciona-

escritor admirable y un crítico eminente:

pio cola.

diante uno cadena de favores, el mismo

amonte de un piloto al servicio del llo-

les, ni obras literarias nacionales de gran-

Alfonso Reyes y Pedro Henríquez Ureña.

método que su protagonista aplicaría en

mado "Cártel de Juárez". En el periodo

de consecuencia; porque el ridículo es

Los dos pensaron que el gran poeta de

las inicios de su "carrera", y establece

de florecimiento de las más poderosos

el enemigo más poderoso de lo sublime

su tiempo se llamaba Enrique González

contacto con personas que conocieron

redes del tráfico de estupefacientes, se

y de lo grande", decía el escritor espa-

Martínez, no Ramón López Velarde ni

a Teresa Mendoza. Tanto admiradores

enfrenta a lo discriminación, como la úni-

ñol José Zorrillo, en el siglo XIX, según

José Juan Tablada".

como detractores le hablan de una mu-

ca mujer en un negocio de machos terri-

hoce constar Emmanuel Carballo en su

Además de las géneros literarios

jer insignificante al mismo tiempo que

toriales, españoles, rusos o mexicanos,

otroctivo, común o distinguido casi ovo-

pero al fin machos; sabe que se desen-

Diccionario crítico de las letras mexicanas en el siglo XIX

bollo abordo la oratorio oficial y la ecle-

luntad. De tal manera llama lo atención

vuelve en un mundo donde la única ley

La aseveración de Zorrillo es muy

siástica, y realiza un examen de las revis-

esta mexicana en España, que un repor-

que no se rompe es la de la oferto y lo

atrevida, si se recuerda que las letras

tas literarias que permeoron el siglo en

tero de lo revisto ¡Hola! la "bautiza"

demanda, y la única deudo que se reco-

mexicanas del siglo XIX tuvieron como

cuestión.

como "Lo Reina del Sur", haciendo refe-

noce es la del favor, que se paga hasta

baluartes a escritores como Fray Servan-

La virtud mayor del diccionario es

rencia al territorio en el que establece su

con la vida.

do Teresa de Mier, José Joaquín Fernán-

mostrar una postura crítica seria y com-

[ 70]

(cuento, novela, crónica y teatro), Car-

[ 71]

�NOTICIAS

Edmundo Derbez

el sistema de riego por goteo, no se plan-

El nivel sería elevado tres escalones

dor del centro de la ciudad, en el cual

taron en eso cantidad; era uno meto poro

y después bajaría otros tres con función

se incluyeran de manera integral todas

más adelante, de manera que los espa-

de grados o la explanada donde se pre-

las edificaciones de su entorno, siguien-

cios sombreados fueron escasos, los jar-

sentarían eventos artísticos y culturales.

do modelos como el de Tampico y San

dines no reverdecieron del todo y la fuen-

Frente a la puerto norte habría un espejo

Luis Potosí.

te no funcionó a plenitud, convirtiéndose

de aguo donde se unirían dos símbolos

Ahora, concluido la remodeloción,

en un estanque de agua sucia donde se

universitarios: la Flama de lo Verdad y el

poco servirá el esfuerzo de la Máximo

bañaban desnudos o vestidos dementes

malogrado "Dios Bola".

Casa de Estudios, si no va aparejado a

y teporochos ante la mirado incómodo
de estudiantes y transeúntes.

Los ÚLT'VIOS ROSTROS
DEL C OLEGIO CIVIL
Y su " D ios B O LA"

Laplazo del Colegio Civil, convertido
en un pozo durante casi dos lustros, ero

limpieza en todos sus paredes, remoza-

Solazar, «perderá definitivamente su as-

miento de camerinos y baños, cambio

pecto tradicional,.

de alfombra y butoquerío todo esto tro-

Al paso de los años, y yo en muy

tando de respetar sus acabados origina-

malos condiciones y absorbido por el

les; asimismo se renovó lo climatización

caos urbano de los años setenta, el pro-

de todo este recinto universitario.

yecto de 1978 buscó aislarlo lo más

característico del centro decadente en

Desde hace más de 40 años, se ha

posible de los ruidos de lo calle Juárez.

que se enclavaba. Ahora, desde el 29

intentado utilizar o la plaza como punta

Paro ello se propuso cerrar al tráfico la

de enero, transformada de nuevo en p la-

de lanzo ante lo necesidad de regene-

calle del Colegio Civil, de Washington

zo, con jardineras, arbotantes y, sobre

rar lo zona del centro, en la cual abun-

a 5 de Mayo, y poner en su contorno

1

todo, con la dignidad que su centenaria

dan los bares, prostíbulos, loncherías y

una barrera de árboles con algunos mu-

~ '1

historia le otorgo, espero ser arrancado

mercados; pero algunas veces estos in-

ros estratégicos. La ideo ero convertirla

de las gorros de la depresión y del caos

tentos han sido desofortunados.

en un pulmón verde, lugar armónico y

'I

,1

,.

tranquilo poro lo convivencia de los re-

1

urbano, del ruido y humo de los camio-

La remodelación de 1960 redujo la

i.. 11

nes urbanos, de las muchedumbres

plaza al área antigua, para dejar espa-

citadinas y de la basura .

cio poro estacionamiento en los calles 5

Se formó un conjunto de jardineras

Al entregarla a la comunidad, la uni-

de Mayo y Colegio Civil, independien-

con árboles, uno plataforma con asta-

versidad espera que sea un detonador

temente del proyecto de ja rdineros,

banderas; al centro se colocó uno fuen-

en el centro de Monterrey que permita

embanquetado, lo más grave de este tra-

te y a sus alrededores una serie de espa-

regenerar toda la zona aledaña, eminen-

bajo fue la suplantación del monumento

cios semiescondidos con vegetación,

temente comercial y popular.

histórico, geográfico, estadístico y meteo-

poro propiciar lo convivencia; y los

"Tanta falta le hace a nuestro ciudad",

rológico, conocido como Banco de Ni-

andadores periféricos de las calles de

comento José Luis Mortínez Cuéllor, di-

vel de Monterrey o popularmente, des-

Juárez, 5 de Moyo, Washington y Cole-

rector de Construcción y Mantenimiento

de 1935 como "El Dios Bola" por un

gio Civil se adoquinaron.

de la UANL.

muro de piedra levantado en el lodo

El monumento del "Dios Bola" sufrió

Lo plaza, con sus seis mil metros cua-

poniente de lo plazo, donde se coloca-

uno nueva transformación; la base de pie-

drados con estampado de concreto, será

rían las placas de mormol de dicho mo-

dra fue sustituida por "un monumento

un espacio para la presentación de even-

numento.

modernista consistente en dos columnas

1
•

11

giomontanos.

tos culturales; el área subterránea es yo

El 22 de mayo de 1960, un día an-

de concreto de unos cinco metros de al-

un estacionamiento en dos niveles con

tes de lo inauguración de la remodela-

tura aproximadamente, de las cuales una

225 cojones.

ción de lo plaza, el monumento fue des-

sostiene al "Dios Bola". Los cuatro pla-

Ésto fue uno de los adecuaciones del

mantelado; tanto la esfera como los pla-

cas de mármol, sin embargo, no fueron

proyecto, porque en ese nivel estaba

cas de mármol fueron retiradas de lo

restituidas esta vez.

contemplado el funcionamiento del Cen-

base original por varios albañiles, por

Este nuevo cambio se justificó por el

tro Cultural Universitario, que estará en

órdenes de las autoridades municipales.

deseo «que presentara armonía en sus

las instalaciones del Colegio Civil mismo

La bola y las cuatro lápidos fueron

líneas y diseño, con el resto de los edifi-

que también alberga a lo Preparatorio

incertadas "en un nuevo monumento que

Número l.

ha sido levantado en el interior de la pla-

Por desgracia, la pretensión de ha-

za para un mejor efecto en la moderni-

cer de la plaza un lugar «de calma y

zación".

frescura, por lo presencia del aguo y la

Por ello se restauró lo fachada principal del histórico edificio y el interior del

cios construidos en ese lugar,.

Aula Magno, que incluyó la reparación

La Plaza del Colegio Civil «por obra

vegetación, nunca se logró. Los 400 ár-

de los vitrales de Roberto Montenegro,

de la modernización,, vaticinó Horocio

boles que iban a ser conservados por

[ 72]

Contemplaba dos cortinas de árbo-

lo preocupación que desde hace cuatro

les por las calles de 5 de Mayo y Was-

décadas han motivado los constantes

Lo plazo era uno de las «paradas,

hington; y a los mismos costados dos ar-

transformaciones de la plazo; es decir,

de camiones urbanos más grande de

cadas que darían cierta privacidad o lo

la regeneración integral de la zona.

toda la Avenida Juárez, donde se alinea-

plazo.

ban o levantar pasaje una gran cantidad

Luego de realizada y prácticamente
concluida la excavación paro el estacio-

GANA

Además, los espacios creados en los

namiento subterráneo, lo obra quedó

XAVIER RODRÍGUEZ LEDEZMA

andadores atrajeron cada vez a más "ven-

suspendido. Desde entonces, lo plazo fue

XIV CERTAMEN NACIONAL

dedores", que llegaron a incorporarse a

bautizado cruelmente como "El Pozo".

ALFONSO REYES

de rutas urbanos.

2002

los boleros, quienes fueron quizá los pr~

El rector Reyes Tamez Guerra se tro-

meros en establecer sus sillas en la plazo

zó como una de los prioridades de lo

LJ

del Colegio Civil, convirtiéndose en una

institución lo conclusión de la obro. El

lación entre los intelectuales y el poder

tradición de más de 30 años, que atraía o

proyecto era similar: estacionamiento sub-

ha llevado a Xovier Rodríguez Ledezma,

muchos personas a asearse el calzado.

n largo y profundo estudio de lo re-

terráneo con una extensión de 11 mil 80

docente e investigador de tiempo com-

Para aliviar en parte los problemas

metros cuadrados en sus dos niveles, con

pleto de la Universidad Pedagógica

de vialidad y de lo gran cantidad de

capacidad paro 341 vehículos, 167 en

Nacional, a ganar el XIV Certamen

comercios instalados, el entonces gober-

el primer nivel y 174 en el segundo. Lo

Nocional Alfonso Reyes.

nador Sócrates Rizzo propuso una inicia-

solución técnico contemplaba para el

Su trabajo, "Vicisitudes republicanas.

tivo de desafectoción de los cinco mil

estacionamiento, un techo o plataforma

El poder frente a los letras, 1994-2001 ",

763 metros cuadrados de terreno ocu-

elevada al nivel de suelo, porque los es-

es la continuación de un estudio, cuya

pado por lo plazo para conservar el

tudios de ingeniería afirman que a ros

primero parte quedó plasmada en el li-

patrimonio de la universidad.

del piso las plazas se deprecian y se

bro publicado en 2001 bojo el título de

convierten en mercados.

Escritores y poder. lo dualidad republicano en México, 1968-1994.

Se dijo que Rizzo tenía urgencia de
concretar lo donación paro anunciarla

Con el banderozo en diciembre de

en su tercer informe ocho días después.

1996, el troxcovo, como tres años atrás,

En él afirmo que cuando el ciudada-

Los diputados panistos cuestionaron la

arrancó un poco de tierra del fondo del

no en lo individual construya y poseo su

"urgencia", sólo Jorge Padilla desobede-

pozo para dictarle, lo que se creía, ero

propio juicio crítico basado en informa-

ció a su partido argumentando que su

su sentencio de muerte.

ción que sea capaz de buscar y discri-

voto yo lo había comprometido al PRI.

La plazo entró en el centro de lo po-

minar, así y sólo así romperá su situación

Mientras en el recinto legislativo se

lémica, parque la elevación que tendría

actual situación de infante intelectual

intercambiaban"choques verbales" y los

sobre el nivel del suelo obstruía en algu-

carente de criterio propio que espero que

"puesteros" exigían un lugar donde ser

na medida la visibilidad de lo fachado

otros le digan qué opinar o criticar del

reinstalados. El 2 de marzo el Congreso

del recinto histórico. Se decidió en un

poder.

del Estado aprobó la iniciativo y el terre-

primer momento, en junio de 1998, de-

"¿Utopía? -se pregunta el autor-.

no fue donado a la UANL.

moler lo loza un metro cinco centímetros,

No lo creo, es simple aceptación de cier-

El proyecto de 1994 iba encamina-

con la idea de tener concluido lo plazo

tos responsabilidades y consecuencias

da a la regeneración de lo zona y a dig-

en lo celebración del aniversario 65 de

que lo construcción de una cultura de-

nificar el edificio como el de mayor car-

la Universidad.

mocrático tiene".

go en todo la Avenida Juárez. El plano
arquitectónico contemplaba bojo la pla-

Entrando 1999, se consideró uno

Lo responsabilidad que lo sociedad

nuevo alternativa que consistió en no de-

deberá asumir, de cara o los incipientes

zo un estacionamiento subterráneo de

rribar lo placa, sino bajarlo a nivel de la

avances democráticos, será informarse

dos niveles, con capacidad poro 344

calle, reduciendo el tamaño de los co-

para normorse un criterio propio con el

vehículos, el cual debía contar con un

lumnas con un sistema hidráulico.

cual pueda construir uno opinión_ crítica

acceso o mediación de lo calle, por ser
de mucho tráfico.

De nuevo, se planteó o la plaza del

particular, "lo suya, la cuol podrá enri-

Colegio Civil como un proyecto detono-

quecer, modificar, reafirmar al ponerles

[ 73 ]

�en relación con otras, entre las cuales
estarón las expresadas por los intelectuales, por los escritores.
"De cumplirse esto, los escritores e

PRESENTACIÓN EN ESPAÑA
DE LIBRO SOBRE PEDRO GARFIAS

Víctor Manuel explicó a los asistentes cómo y dónde llegara a conocer el
poema "Asturias", una de sus canciones

E1pasado viernes 17 de enero fue pre-

más conocidas, casi un himno para los
asturianos, mismo que escuchó por pri-

sociedad, sino simplemente ciudadanos

Pedro
Garfios (Sintiendo Asturias. Entre España
y México), impulsado desde Monterrey

iguales al resto, cuya perspectiva singu-

por Ricardo Martínez Cantú y en el que

Juan Matas Caballero, especialista

lar de los problemas sociales será tan

han participado los escritores regiomonto-

en la obra de Pedro Garfios, no pudo

sólo una más de las múltiples voces

nos Armando Alanís, ·Rosauro Barahona,

estar presente en el acto, pero envió un

intelectuales ya no serían el grupo
identitario responsable de darle voz a la

sentado en Gijón, España, el libro

mera vez en el restaurante El Hórreo de
la capital mexicana.

Miguel Covarrubias, Margarito Cuéllar,

correo para ser leído: "Pedro Garfios si-

"La sociedad habrá construido, recu-

Andrés Huerta, Leticia Hernández Martín

gue sin recibir la atención pertinente de

perado su propia voz, si esto es cierto,

del Campo, Hilda Moreno, Ofelia Pérez

la crítica oficial, la académica y universi-

bienvenida la extinción de los intelectua-

Sepúlveda y Alfonso Reyes Marlínez. La

taria, pero, por fortuna -y como él segu-

les como constructores del único discur-

obra cuento con ilustraciones de artistas

ramente anhelaba-, su poesía ha cala-

so crítico y voceros de una comunidad

de Monterrey -Saskia Juárez, Alfonso Re-

do profundamente en el sentimiento del

muda", afirma.

yes Aurrecoechea y René Almanza- y del

pueblo, de cuya vida e historia había

pintor asturiano Julio Magdalena.

nacido, para darle voz poética a sus

conformadoras del coro democrático.

Recordó que los escritores se erigieron como los portavoces del sentir de una

El ocio, presidido por la alcaldesa

penas y alegrías, a sus injusticias, luchas

sociedad, cuya voz había sido reprimi-

de la ciudad, doña María Paz Fernán-

y derrotas, y ahora vive definitivamente

da y arrebatada por el poder, debido a

dez Felgueroso, contó con la intervención

donde él quería, no en la mezquindad

la ausencia de partidos y de organiza-

de notables personalidades del Gobier-

erudito, sino en la memoria del pueblo.

ciones políticas mediante los cuales la

no del Principado de Asturias, de Gre-

/ Este magnífico libro traza las claves

sociedad mexicana pudiera expresarse

gario Muñoz, en representación de la

poéticas y vitales de Pedro Garfios, ci-

y hacer sentir el peso de su opinión y

Caja de Ahorros de Asturias, y del

fradas en la revolución asturiana, en la

participación.
Sin embargo, Rodríguez Ledezma tie-

cantautor asturiano Víctor Manuel.

defensa de los más dignos ideales de la

ne la capacidad de afirmar, mediante su

General de Ordenación Académica y

daridad infinita que con tanta dulzura y

estudio que le ha llevado poco más de

Formación Profesional, centró su exposi-

coraje México recibió a los exiliados

diez años, que en su casi absoluta ma-

ción en la importancia de esta obra de

españoles."

yoría ningún escritor cumple con cabali-

cara a las actividades educativas de la

La alcaldesa de la ciudad destacó

Comunidad Asturiana, y en la necesidad

la capacidad de Pedro Garfios para

dad la indispensable independencia in-

Dolores Guerra Suárez, Directora

República y del Socialismo, y en la soli-

telectual debido a sus "vergonzantes"

de que este evento tenga continuidad en

percibir el lado valioso de las debilida-

lazos o compromisos con el poder.

las aulas de los centros educativos.

des humanas y quiso hacerse eco de esta

El certamen, dotado con un premio

Ana Rodríguez Navarro, Directora

perspectiva leyendo el poema "Ramera":

de 80 mil pesos, es convocado por el

General de Cultura, realizó un acertado

Consejo para la Cultura de Nuevo León,

y preciso recorrido por las múltiples y

De ti mujer de la calle

en coordinación con el CONACULTA,

diversas consecuencias del exilio espa-

deberá decirse un día

la Universidad Autónoma de Nuevo León

ñol en las actividades culturales. Hizo

cuando lo gente sea buena,

y el municipio de Monterrey.

alusión también al impulso cultural que

lo que das, no lo que quilas.

Rodríguez Ledezma es Licenciado y

supuso el periodo republicano español

Maestro en Sociología por la UNAM, y

en todas las áreas de la cultura y muy

El acto contó con la presencia de la

Doctor en Ciencias Políticas por la

especialmente en el aspecto literario,

Cónsul de México en Gijón, María del

UNAM; miembro del Sistema Nacional

donde se encuadra Pedro Garfios.

Carmen Vigil y de varios de los autores

de Investigadores (SIN). Ha publicado

Antonio Trevín Lombán, ex presiden-

españoles que participaron directamen-

El pensamiento político de
Octavio Paz. Los trompos de las ideologías ( 1996).

te del Principado de Asturias y actual

te en la elaboración del libro. Asistieron

presidente del Consejo de Comunidades

también -algunas desplazándose des-

Asturianas y Alcalde de Llanes, significó

de Madrid para el evento- muchas de

El ganador recibió el premio de 80

la imporlancio de la obra de Pedro

las personas que hicieron posible la obra

mil pesos en uno ceremonia realizado

Garfios en la comprensión y valoración

mediante muy valiosas aportaciones

en lo Cosa de lo Culturo de Nuevo León,

de las actividades culturales del exilio

documentales. /

de manos del secretario de Extensión y

republicano español y destacó el calor

ro Gordo

Cultura de la UANL, Ricardo Villorreal

con que estos españoles fueron acogi-

Arrambide.

dos en tierras mexicanas.

además,

[ 74]

Antonio Adolfo Regue-

�en relación con otras, entre las cuales
estarán las expresadas por los intelectuales, por los escritores.
"De cumplirse esto, los escritores e

PRESENTACIÓN EN ESPAÑA
DE LIBRO SOBRE PEDRO GARFIAS

E1pasado viernes 17 de enero fue pre-

Víctor Manuel explicó a los asistentes cómo y dónde llegara a conocer el
poema "Asturias", una de sus canciones
más conocidas, casi un himno para los
asturianos, mismo que escuchó por pri-

sociedad, sino simplemente ciudadanos

Pedro
Garfios (Sintiendo Asturias. Entre España
y México), impulsado desde Monterrey

iguales al resto, cuya perspectiva singu-

por Ricardo Martínez Cantú y en el que

Juan Matas Caballero, especialista

lar de los problemas sociales será tan

han participado los escritores regiomonta-

en la obra de Pedro Garfios, no pudo

sólo una más de las múltiples voces

nos Armando Alanís, · Rosa uro Barahona,

estar presente en el acto, pero envió un

intelectuales ya no serían el grupo
identitario responsable de darle voz a la

sentado en Gijón, España, el libro

mera vez en el restaurante El Hórreo de
la capital mexicana.

Miguel Covarrubias, Margarita Cuéllar,

correo para ser leído: "Pedro Garfios si-

"La sociedad habrá construido, recu-

Andrés Huerta, Leticia Hernández Martín

gue sin recibir la atención pertinente de

perado su propia voz, si esto es cierto,

del Campo, Hilda Moreno, Ofelia Pérez

la crítica oficial, la académica y universi-

bienvenida la extinción de los intelectua-

Sepúlveda y Alfonso Reyes Martínez. La

taria, pero, por fortuna -y como él segu-

les como constructores del único discur-

obra cuenta con ilustraciones de artistas

ramente anhelaba-, su poesía ha cala-

so crítico y voceros de una comunidad

de Monterrey -Saskia Juárez, Alfonso Re-

do profundamente en el sentimiento del

muda", afirma.

yes Aurrecoechea y René Almanza - y del

pueblo, de cuya vida e historia había

pintor asturiano Julio Magdalena.

nacido, para darle voz poética a sus

conformadoras del coro democrático.

Recordó que los escritores se erigieron como los portavoces del sentir de una

El acto, presidido por la a lcaldesa

penas y alegrías, a sus injusticias, luchas

sociedad, cuya voz había sido reprimi-

de la ciudad, doña María Paz Fernán-

y derrotas, y ahora vive definitivamente

da y arrebatada por el poder, debido a

dez Felgueroso, contó con la intervención

donde él quería, no en la mezquindad

la ausencia de partidos y de organiza-

de notables personalidades del Gobier-

erudita, sino en la memoria del p ueblo.

ciones políticas mediante los cuales la

no del Principado de Asturias, de Gre-

/ Este magnífico libro traza las claves

sociedad mexicana pudiera expresarse

gario Muñoz, en representación de la

poéticas y vitales de Pedro Garfios, ci-

y hacer sentir el peso de su opinión y

Caja de Ahorros de Asturias, y del

fradas en la revolución asturiana, en la

particip ación.

cantautor asturiano Víctor Manuel.

defensa de los más dignos ideales de la

Dolores Guerra Suárez, Directora

República y del Socialismo, y en la soli-

ne la capacidad de afirmar, mediante su

General de Ordenación Académica y

daridad infinita que con tanta dulzura y

estudio que le ha llevado poco más de

Formación Profesional, centró su exposi-

coraje México recibió a los exiliados

diez años, que en su casi absoluta ma-

ción en la importancia de esta obra de

españoles."

yoría ningún escritor cumple con cabali-

coro a las actividades educativas de la

La alcaldesa de la ciuda d destacó

dad la indispensable independencia in-

Comunidad Asturiana, y en la necesidad

la capacidad de Pedro Garfios para

telectual debido a sus "vergonzantes"

de que este evento tenga continuidad en

percibir el lado valioso de las debilida-

lazos o compromisos con el poder.

las aulas de los centros educativos.

des humanas y quiso hacerse eco de esta

Sin embargo, Rodríguez Ledezma tie-

perspectiva leyendo el poema "Ramera":

El certamen, dotado con un premio

Ana Rodríguez Navarro, Directora

de 80 mil pesos, es convocado por el

General de Cultura, realizó un acertado

Consejo para la Cultura de Nuevo León,

y preciso recorrido por las múltiples y

en coordinación con el CONACULTA,

diversas consecuencias del exilio espa-

deberá decirse un día

la Universidad Autónoma de Nuevo León

ñol en las actividades culturales. Hizo

cuando la gente sea buena,

y el municipio de Monterrey.

alusión también al impulso cultural que

lo que das, no lo que quitas.

De ti mujer de la calle

Rodríguez Ledezma es Licenciado y

supuso el periodo republicano español

Maestro en Sociología por la UNAM, y

en todas las áreas de la cultura y muy

El acto contó con la presencia de la

Doctor en Ciencias Políticas por la

especialmente en el aspecto literario,

Cónsul de México en Gijón, María del

UNAM; miembro del Sistema Nacional

donde se encuadra Pedro Garfios.

Carmen Vigil y de varios de los autores

de Investigadores (SIN) . Ha publicado

Antonio Trevín Lombán, ex presiden-

españoles que participaron directamen-

El pensamiento político de
Octavio Paz. Los trampas de las ideologías ( 1996).

te del Principado de Asturias y actual

te en la elaboración del libro. Asistieron

presidente del Consejo de Comunidades

también -algunas desplazándose des-

Asturianas y Alcalde de Llanes, significó

de Madrid para el evento- muchas de

El ganador recibió el premio de 80

la importancia de la obra de Pedro

las personas que hicieron posible la obra

mil pesos en una ceremonia realizada

Garfios en la comprensión y valoración

mediante muy valiosos aportaciones

en la Casa de la Cultura de Nuevo León,

de las actividades culturales del exilio

documentales. /

de manos del secretario de Extensión y

republicano español y destacó el calor

ro García

Cultura de la UANL, Ricardo Villarreal

con que estos españoles fueron acogi-

Arrambide.

dos en tierras mexicanas.

además,

[ 74]

Antonio Adolfo Regue-

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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