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�Franz Joseph (Versión de Miguel Covarrubias)

oo

MUJER Y ESCRITURN La génesis de la
mujer ilustrada en occidente se interpreta
a través de la vida de Madame de Stael y el reflejo de ésta
sobre la vida de una mujer inventada.

ALBERT CAMUS: EL ABSURDO Y LA
REBELDÍA COMO FUNDAMENTOS
PARA UNA ÉTICA DE LA 'HUMANIDAD/

SALVADOR ELIZONDO
(1932✓ 2006): IN MEMO~
RIAM/ La figura, la escri✓

COllALA.C■lau/•

A partir de una reflexión sobre el suici/
dio, se busca interpretar el sentido de
la vida desde el punto de vista del escri/
tor francés. / TIRSO MIDILLfM/ 14
Globahzación y cultura

tura y el "constante
rechazo al mundo de los
cuerdos" de Salvador
Elizondo, son evocados
por uno de sus más cer/
canos amigos, CARLOS

LAS QUIMERAS/ El lamento por las teogonías perdidas
compuesto por Gérard de Nerval, se presenta en esta
versión comentada por el poeta TOMÁS l■COTIA. / 12
Rayuela en azul per quel cammino ascoso
ROMÁ.M COllTÁli■ / 20

Drama en la corte (Versión de Miguel Covarrubias)
1A.Ce■■1•m■n/2a

LEONA- ICLISIAS / 11

PillOMAIUÁ

ÓUO/TIU.
120XIHCM,

MOMSIYÁII / 87
Arturo Uslar Pietri: la pasión
de conocer

ooTOBOSO

LA DINÁMICA
DE LO PERMANENTE
El filósofo español
■■C■MIO TRfAI habla
con Miguel Angel
Quemain de sus esfuer,
zos por establecer una
nueva tradición filosó,..
fica cercana a la litera,
tura./ 31

se

ME

ooA DA.R A. L.A. REDONDA.

llillL U.AH/ 4

CUCOH liM■llAMO / 91

Biblioclips: Los motivos del vampiro

Primo Levi~Alda Merini:
dos formas de dolor

RODRICO . . .IÁM/71

00

Letras al margen: El rescate de la memoria
■HA.DO A.NTOMIO • ......._ / 73

No hay tal lugar: En cuestión de lecturas como en
cuestión de gustos se rompen géneros

JliMMl'ffl CLA.RIOMD / H

BÁRBARA FUENTES: POÉTICA DE LA VITAL!~
DAD ESCONDIDN El universo pictórico de

México en Madrid
Fti.MCIICO TAUÚ TUTIÑO / . .

Bárbara Fuentes se conforma de símbolos de
la creación: mujer, flor y lienzo, tres procesos
en incesante cambio y perpetua renovación.

CRlfflMA. RITlllA CA.llli / 71

Cuando un Quijote nos habita, ¿nos
reinventa?

YfCTOR ■ARRlli IMDIRLI / 77

A.LMA. llAMÍUZ / 103

Joseph Beuys: escultor social/ ■mi■• LIIA.L •A.RW / a

Sólo para incondicionales intoleran,
tes a la intolerancia
TfCTOR N■CO MA.llTÍMU COMIÁLD /
111

Mondo Porno
NIN TA.LDÍI / IH

Siete veces panero

CONSEJO EDITORIAL

RICA.DO c■A.DROI / H

carmen Alardin, José Emlllo
Amores, Miguel Covarrublas,
Margarlto Cuéllar, Roberto
Escamllla, Jorge García Murtllo,
José María Infante, Humberto
Martínez, Alfonso Rangel Guerra y
Humberto Salazar

~ MATOMÍA. DE L.A. CRÍTICA
El ensayo latinoamericano: tradición y trasgresión
lnDIL IAL414R IICA.LA.Mn / 43

Un acercamiento al valor de la obra crítica de Antonio
Candido
.AI.NIIIIO RA.MUL c■■RllA/ 49

DIRECTORIO
. . . . INCnUA
61Ht'IILA
MXINQI.

MUCffllN
P.UICAC..IIHI
Celso José Garza Acuña

MlllC'NMl l■ll'MIAII
Victor Barrera Enderte
......IIAI
Jesslca Nieto
MIIMI
Franciseo Lartos Osuna

............

lrvlng Juárez Gómez

llKftlll
José Antonio González Trevlño

IIClllTAllMI
Jesús Áncer Rodríguez

IIICIUT. . . . N IXftMl!létll
'YC.lftlil
Rogello Vlllarreal Blzondo

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Acerca del arte nacido de una ilusión
(o de un defecto del ojo)
JIIIICA MlffO / 107

�•OHA

NH(A

Franz.Joseph

Poemas

YIRll6M •■ MIC-■L COYA.U.al.U

liRL 11:llA•I

Franz.Joseph
¿Cómo era? Hnteligente? ¿Tonto?

Wie war er? War er dumm? War er gescheit?

lQué sentía? ¿Pudo realmente alegrarse?

Wie fuhlt' er? Hat es wirklich ihn gefreut?

ffra un cuerpo o solamente un traje?

War er ein Korper? War er nur ein Kleid?
W ar eine Seele in dem Staatsgewand?
Formte das land ihn? Formte er das Land?
Wer, der ihn kannte, hat ihn auch gekannt?
Trug ein Gesicht er oder einen Bart?
Von wannen kam er und von welcher Art?
Blieb nichts ihm, nur das Wesen selbst erspart?
W ar die Figur er oder nur das Bild?
W ar er so grausam, wie er altersmild?
Zahlt' er Gefallne wie erlegtes Wild?
Hat er's erwogen oder frisch gewagt?
Hat er auch sich, nicht nur die Welt geplagt?
Wollt' er die Handlung oder bloE. den Akt?
Wollt' er den Krieg? Wollt' eigentlich er nur
Soldaren und von diesen die Montur,
von der den Knopf nur? Hatt' er eine Spur
van Tod und liebe und vom Menschenleid?
Nie pragte machtiger in ihre Zeit
jemals ihr Bild die Unpersonlichkeit.

........,....

UAFITe / PAPIL
leI'3CN

¿Era un alma con vestidura de Estado?

.....,....

.......,

. . . . . . , ,. .11
21.1 I n CM

¿Lo moldeó el país? ¿Él le dio forma al país?
lQuien lo conoció lo asimiló también?

ff uva un rostro o una barba?
¿Cuándo apareció y de qué manera?
lNada suyo permanece, sólo su esencia se conserva?
¿Era una figura o sólo imagen?
¿Fue tan cruel como luego apacible en su vejez?
¿Contó a los caídos como caza de venado?
¿Ponderaba en demasía o se arriesgaba?
¿Se fastidió a sí mismo, no sólo al mundo?
¿Quiso la acción o el puro acto?
¿Quiso la guerra? lQuiso nada mas
soldados y de su uniforme
el botón solamente? ¿Dio pruebas
de amor y muerte, de aflicción por la humanidad?
8 poder de su tiempo nunca pudo
imprimirle el sello de la impersonalidad

�El prólogo
la luz de las catástrofes que han ensombrecido el año pasado
(2005), las dimensiones de nuestra conciencia se han achicado
otablemente. El mundo observa con verdadero estupor el nú-mero de víctimas y su diversidad en la nueva era de la globalización y
ve con espanto que todos hemos sido dañados. No obstante, un inters-ticio curioso se ofrece a nuestra mirada: las novedades aportadas con
el tsunami, por ejemplo, donde los antropólogos ven con estupefacción
a ciertas etnias, las más primitivas y quizás antiguas del mundo, espe-cialmente en África, ajenas a la vasta devastación; y ven, en ciertos sec-tores, la ausencia de cadáveres de animales que pareciera que en esa
parte del planeta se borraron como por arte de magia para subir los
cerros y los montes, no sin antes denunciar con gorjeos, murmullos,
barritares y otros códigos lo que iba a suceder a quienes podían y que-rían escucharlos. En oposición a los turistas, quienes antes del fenó-meno corrían hacia sus cámaras, videos y equipos de grabación míen-tras el mar se alejaba de las costas. Quizás la arrogancia cultural de
occidente quiso ver en la conciencia humana, lo cual significa la con-ciencia blanca, europea y racional, la conciencia del mundo. Quizás
despojamos de toda otra conciencia a quienes no son como nosotros.
Quizás ésta sea la mayor responsabilidad que hoy pesa sobre la cultu-ra occidental y su orden, leyes, normas. Y quizás el orden patriarcal
instituido como conciencia del mundo esté en plena agonía.

Mujer y escritura
COIIALAC•IRD

La plenitud de ser es un estado difícil de sostener
cuando se está encerrado. Esta enunciación de Coetzee
cabe tanto para los campos de concentración, las cárceles, las jaulas, los manicomios, los zoológicos, las
reservaciones, los intérnados, corno para los continentes donde se subsume la humanidad, las regiones asoladas por la codicia de los poderosos, los conventos,
los gineceos, las casas patriarcales, los espacios
circunscriptos a la libertad bajo palabra.
En este mundo donde el poder político, el poder
religioso y el poder militar se ejercen por hombres aún
en nuestros días, no cabe duda que lo femenino nunca
acaba de integrarse a la polis, a la ciudad, al Estado.
Entonces lcórno pudo ser que tenernos escritoras? Por
prepotencia de trabajo, por tozudez de vida, corno Jane
Austen sin un cuarto propio, corno las tres Bronte
muriéndose de hambre literalmente, corno Virginia
Woolf conjurando la locura a cada instante. Y corno
"las siete cabrit as", según las definiera Elena
Poniatowska: Frida Kahlo, Pita Amor, Nahui Olin,
María Izquierdo, Elena Garro, Rosario Castellanos y
Nellie Carnpobello. De las siete, cinco escribían. Pita
Amor termina loca paseándose por la zona rosa del D.F.;
Nahui Olin, del mismo modo que Pita Amor y al igual
que la Garro, rodeada de gatos que consideraba más
queribles que los humanos; Rosario Castellanos con
una muerte dudosa que se supone suicidio; Nellie
Carnpobello desaparecida; Elena Garro, quizás la más
grande escritora latinoamericana, con imputaciones
dudosas. La marca de la diferencia es muy fuerte: pertenecemos al lado oscuro, a la zona lunar, al mythos,
esa palabra que en griego significa no la palabra efectiva corno es la del logos, sino la palabra afectiva.
Katherine Mansfield relata los avatares de su educación alrededor de la segunda década del siglo pasado y señala que sus padres la llevan de Nueva Zelanda
a Inglaterra, y con dificultades para hallar un colegio
femenino la inscriben en una escuela regenteada por
varias mujeres mayores, viudas o solteras1 que sin otra
fuente de ingresos para subvenir a sus necesidades
burguesas no hallaron mejor forma que crear un colegio para señoritas -fenómeno que se dio en Inglaterra y en otras partes de Europa. Allí pasa Katherine
varias temporadas hasta que se escapa, no por desinteresada, sino porque las pobres mujeres, amén de los
consabidos trabajos de punto y costura, algunas nociones mínimas sobre matemáticas y una visión superficial de la gramática y la redacción, nada más podían

hacer por ella. Esa fue toda la educación que la gran
escritora inglesa recibió. El resto tuvo que hacerlo
como autodidacta. Estaba encerrada en el orden que
había legitimado la educación masculina en universidades y academias y renegado de las virtudes de la formación para la otra mitad del mundo, es decir, las
mujeres. Eso ya lo sabemos, pudiera replicar el lector.
Es cierto, lpero lo sabemos vivencialrnente? lNos darnos cuenta que hasta 1920 las mujeres carecían de toda
formación académica? me verdad comprendemos que
nuestros juicios, valores, saberes, estaban sujetos a la
decisión del orden patriarcal? lPercibimos la impotencia de cada mujer que desde el Renacimiento, y aún
antes, se irguió escandalizada para clamar por una educación femenina íntegra? ¿Somos conscientes de hasta
qué punto en las cámaras del poder legislativo, en las
asambleas de los sindicatos, en los foros académicos,
en los salones de la élite, se proclamaba una y otra vez
que dar este tipo de derechos a la mujer era menoscabar su tarea sublime y prioritaria, los hijos y el hogar?
¿Advertimos que la mujer en las diversas épocas, sea
en la del amor cortés de la Edad Media o la del surrealismo, el movimiento que nunca reparó en lo femenino, cuando se la quiere enaltecer ha sido en estos términos; y por no existir nada más que "en rosa", como
una musa, como fuente de inspiración y como guardiana del hogar, le fue negada una y otra vez la educación que hubiera hecho de ella un sujeto pleno? La plenitud de ser es un estado difícil de sostener cuando se
está encerrado. Permítaseme insistir con esta proposición.
En su célebre conferencia de 1926, Un cuarto propio,
Virginia Woolf señala la ausencia de la hermana de
Shakespeare en la literatura, naturalmente una metáfora, a causa de la falta de un cuarto propio, vale decir,
de una economía propia. La conferencia que luego se
publicó en forma de ensayo, está dedicada a las mujeres que no habrían podido asistir por tener que ocuparse de sus niños, la casa, la tarea doméstica. En mis
clases sobre este mismo tema en la universidad, he trabajado este material de Virginia una y otra vez. En una
ocasión una de mis alumnas, por cierto una mujer mayor que me sorprendía por su obstinación en el estudio, elige como tema final de la materia precisamente
Un cuarto propio y concluye así: "Ella tiene ese cuarto
propio pero NO LO HA HABITADO NUNCA, tiene
casi 62 años, tiene inmensos deseos de habitarlo pero
no tiene puertas ni ventanas, NO TIENE POR DON-

7

�DE ENTRAR; ella está terriblemente consciente de
ello, pero tiene la esperanza de Virginia Woolf de poder hacerlo a través del conocimiento, poder tener su
cuarto propio en su mente, el que no se construye con
ladrillos y cemento" (sic).
Su lectura me sobrecogió. Había vislumbrado una
instancia que la propia Virginia Woolf no me había
revelado tan acuciosamente.
"Pensar, analizar, inventar no son actos anómalos,
son la normal respiración de la inteligencia" dice en
Pierre Menard Jorge Luis Borges. ¿Cómo puedo hacerlo
cuando se me ha destinado a la repetición? me qué
manera acceder a mi normal respiración si han decidido por mi que pensar, analizar e inventar, no es mi ejercicio? Que lo mio es repetir los actos de engendrar y
ser magnánima, es decir pensar en los otros y en sus
necesidades y deseos. Ycómo puedo ser magnánima si
tengo tan poquito para dar; dar qué, no mi sabiduría
ni mis conocimientos, ni los bienes espirituales adquiridos en el estudio, el análisis, la exploración, el rigor
científico o estético o filosófico. Dar qué, ¿mi incondicionalidad? ¿y qué es eso? El orden patriarcal redujo a
la edad adolescente, a la edad que no ha devenido adulta, a la mitad del mundo. El proceso civilizador ha operado sobre un solo sexo. Y este sexo encarnado en La
ley, es la autoridad del Padre fundada sobre la propiedad y la herencia. Cuando Simone dice "No se nace
mujer", pone toda la cultura en cuestión, a partir de
allí, ser algo será sospechoso, porque no se es, se llega
a ser. Lo mismo hombre que mujer, lo mismo bárbaro
que civilizado, lo mismo católico que mahometano.
Quiero decir que hemos convenido en una manera de
ser esto o aquello, que lo hemos construido y queda
legitimado, se sanciona y punto. Y así fue con nosotras.
Las que escribieron en todos los tiempos son aquellas que estaban preparadas para poder hacerlo. No
bastaba tener un cuarto propio. Quienes escapaban a
la pobreza, las niñas de familia, no tuvieron mejores
oportunidades salvo excepciones.

LA FÁBULA
Se trata de la historia de Madame de Sta.el. Sucede entre 1766 y 1817, es decir en un lapso de cincuenta años.
Su existencia marcará los comienzos del siglo XIX,
porque Germaine se erigirá como la protagonista del
romanticismo en Francia. Cuando aludimos a los albores del siglo XIX y su carácter, nadie puede dejar de

nombrarla. Pero no basta hacer su historia ni reflexionar a propósito de su andar por el mundo: resulta revelador observar su reflejo en otra mujer de cuya invención me hago responsable.
Había una vez un mundo que no me concernía ni me
involucraba. Donde quedaba al margen al mismo tiempo que Germaine lo habitaba, tan ajena a mí como ese
mismo mundo. Ella desconoce que las academias y los
liceos no se han hecho para nosotras_Tampoco advierte, todavía, que ella tiene una mamá, una casa, un padre prominente, una economía estable y generosa. Y
que hay una gran diferencia entre ser mujer a secas a
ser mujer con títulos y riqueza.
En 1768, dos años después del nacimiento de
Germaine y del mío, comienza el debate sobre "la
instrucción femenina", cuya crítica de la educación
de los conventos resulta en beneficio de sistemas
más completos en cuanto a la educación femenina.
El inspirador nato de la rebelión en contra de la formación conventual es Jean Jacques Rousseau, quien
influencia a las madres cultas a organizar una verdadera cruzada de conocimiento a favor de sus hijas. Al carecer de una mamá con educación y de un
padre con fortuna, no me beneficio de ello para nada
y pasará más de un siglo antes que alguna novedad
me alcance.
Las mamás son muy importantes en la vida de las
hijas, como se darán cuenta al advertir que Susanne
Necker, la mamá de Germaine, toma en sus manos su
educación, influenciada por los aires que soplan en la
segunda mitad del siglo XVIII y que no son para mí.
En el convento aprendo religión y las artes del hogar
mezclado todo como en un buen puchero (que sí aprendo a hacer muy bien) con un poquito de ortografía y
matemáticas gracias a la devoción de las monjitas, y
que me servirán en las tareas de la casa.
Los papás también son importantes, no tanto como
las mamás que son el modelo de mujer que una va a
tomar; sin embargo, gracias a Monsieur Necker, banquero, ministro de hacienda de Luis XVI, Germaine y
su mamá Susanne pueden habitar el mundo. Cosa que
no me sucede a mi que, bastarda, hija natural, con madre analfabeta, sólo puede ponerse a trabajar en sitios
como cloacas, minas, galpones, sótanos, donde no hay
luz que rasgue las tinieblas. Tampoco tengo primos o
hermanos cuya educación cree la necesidad de unos
estudios especiales. Germaine si, además de su madre

8

y mi cabeza; siento que al tiempo que se endurece el
cuerpo se me endurece la vida interior, lo que pudiera
imaginar, sentir, soñar, vivo tan sólo al servicio de los
otros. Ella pronto emulará a su propia madre y al llegar
a su primera juventud opinará, decidirá, optará ya por
esto ya por esto otro. En plena adolescencia ha escrito
su primer ensayo sobre el severo Montesquieu y su Espíritu de las Leyes que todo el mundo aplaudirá porque
viene de una "luciérnaga" que sólo brilla en la oscuridad. Porque Germaine poquito a poco advertirá que
brillar sólo un instante es lo que más conviene a una
mujer.
Yo por mi parte, me escabullo de la mirada de los
otros y me oculto en la soledad de un pasillo, una escalera o la bohardilla. Allí me prendo furiosamente a las
historias que me cuentan esos hombres que no sé quiénes son. A las cartas de mujeres con nombres aristocráticos de las que nunca me acordaré y de cuánta leyenda, cuento o folletín caiga en mis manos. Como mi
madre antes, trabajo en una fábrica de textiles. De sol
a sol. A destajo. Sin embargo, en la noche mi deseo no
es mi necesidad. La necesidad de sobrevivir va por un
río y mi deseo por otro. No se encuentran nunca. Tengo hambre y frío y no obstante me olvido de ello con
un libro entre las manos. Escindida, no tendré armas

roussoniana tiene un primo para quien se crea una especie de academia familiar donde también se incluye a
las niñas de la familia. Si aprender a leer será mi tabla
de salvación, el río por el cual fluyan los sueños y la
imaginación, para Germaine hacer teatro con sus primas y su primo nacido el mismo año que ella será, además, uno de los modos de saber mejor la historia. Yo
me esconderé en la bohardilla todas las veces que pueda para leer apasionadamente no a Tácito y a Tito Livio
como ella, sino los folletines que lleguen a mis manos,
y nadie vendrá en mi socorro para explicarme una palabra que no entiendo, un giro idiomático que no utilizo o una costumbre que me es extraña.
Por el contrario, Germaine desde pequeña tiene permiso para discurrir entre escritores, filósofos, científicos, que asisten todos los viernes al salón de su madre.
Pasará de las rodillas de Marmontel a las de
D'Alembert. Impulsada por los enciclopedistas aprenderá a escuchar y a discernir. Luego hará preguntas que
habrán de sorprender a Diderot, a Voltaire y sus colegas. Esos intelectuales se inclinarán sobre ella con admiración y ternura. Beneplácito de los hombres cuya
generosidad se ve compensada por la sonrisa y la gracia de la niña, Germaine crece en espíritu y talento.
Yo, en esfuerzo físico que vuelve rígidos mis miembros
9

�que alcanzará en los
con las cuales defen,
años siguientes pero sí
derme para hacer pre,
con el sino de todas las
valecer mi deseo.
mujeres que salidas del
Madame Necker
brillo nocturno de la
decia que "las luciérluciérnaga, se ven des,
nagas son la imagen de
provistas de espacio
las mujeres; en tanto
propio y son señaladas
permanecen en la os,
con toda suerte de de,
curidad, uno se siente
fectos. "La gloria para
conmovido por su bri,
una mujer no es sino el
llo. Pero apenas quie,
espléndido luto de la
ren aparecer a la luz
felicidad", proclama
del día, se las despre,
Germaine a la vuelta de
cia y sólo se ven sus de,
los años en su novela
fectos". ¿Pasó eso con
Corina.
Germaine? Al princi,
Me junto a los quin,
pio,mientrassorpren,
ce años con un obrero
día por su rara y sensi,
de la construcción por,
ble inteligencia en las
que así lo quiere mima,
conversaciones de sa,
dre, quien necesita ver,
lón y en los juegos de
me protegida lo más
una sociedad que bus,
pronto posible. Ella
ca brillar por los aspa,
sabe lo que me convie,
vientos del lenguaje y
ne.Los hijossesuceden
la retórica, su brillo era
uno a uno sin pausa y yo ya no puedo leer.
comparable al de una luciérnaga nocturna, ,....
N NS1lllff
u»ne l •.U■L
De tarde en tarde trueco alguna de mis no,
alli adentro, en el salón, a resguardo de los
11 x 21 c11t1
velas en los puestos de libros usados y al,
grandes públicos y lejos del destino común
canzo por unos pocos centavos y unos po,
de una masa infinita de gente como yo. Sabia
cos segundos el placer de verme convertida
cuándo callar y cuándo manifestarse, en qué
en duquesa o cortesana. Por esos tiempos
momento acercarse a uno o al otro, qué decir
estalla la Revolución. Mi marido se pierde
frente a un silencio o un comentario inoportu,
entre la diosa razón y los continuos sobre,
no,cómo responder alas sutilezas de la plática
y el buen gusto, y de qué manera ser sutil ella misma. saltos de un movimiento que pareciera no tener fin. Se
Pero luego, entre los avatares de la última década del levantan las barricadas, se abren las puertas de los pa,
siglo y abriendo la boca para dar cuenta de sus opinio, lacios reales, se lucha en las calles y en las asambleas;
nes, todo comenzó a girar vertiginosamente. En esa ins, él corre del bulevar en donde se enfrenta a los leales al
tancia careció de la protección de mi silencio y mi pa, rey a las interminables sesiones en donde se discute la
sividad. Yo muda, inmóvil, anónima, siempre he pasado ley nueva. Un buen día desaparece y me deja sola con
desapercibida. No se espera de mí que critique, que cinco hijos que debo criar sin apelación. Mi tiempo de
elija, que condene o asienta. A la luciérnaga no se le leer ha terminado. Por oposición, para Germaine los
perdonó que quisiera habitar el día y la Historia. Que tiempos revolucionarios inauguran su tiempo de líber,
pretendiera ser una protagonista como Napoleón o tad. Nada queda en su lugar, todo parece estar en tela
cualquier hombre con las mismas virtudes en educa, de juicio y ella se aprovecha. Su salón, que sólo trataba
de filosofia y literatura, deviene un salón con ideas po,
ción, talento, familia, linaje y prestigio.
Al desposar al embajador de Suecia en París tiene líticas en el seno del cual todo se pone en tela de juicio
veinte años y sigue reinando en el salón de su madre y donde se agrupan los oponentes a los regímenes au,
convirtiéndose en Madame de Stael, aún no con la fama toritarios. Publica Cartas sobre d carácter y los escritos de
10

Jean Jacques Rousseau. Dará a luz tres hijos, pero eso no
le impedirá separarse de su marido poco tiempo des,
pués. Germaine se busca un destino diferente.
Tumultuosamente por su sangre joven y libertaria se
anuncia el paraíso y ella quiere \'Ívirlo a fondo. Sin
embargo, con el correr de los años se verá cercada por
más prisión que paraíso y finalmente añorará aquella
otra libertad de los salones y los enciclopedistas, de la
filosofía encerrada en libros que nada tienen que ver
con la \'ida y muerte de la Revolución del Siglo de las
Luces. Esa revolución en que, antes de sucumbir a su
destino, Luis XVI llama por última vez a Necker para
que lo asesore y lo apoye, el padre de Germaine.
Yo no tengo la menor idea de cómo Germaine hace
coincidir los oficios de su padre con su propia manera
de vivir la Revolución. No sé qué piensa de esa guillotina emplazada en el corazón de Paris que echa a rodar las cabezas de todo el mundo. Asisto espantada de
todo espanto a la decapitación del rey y la reina. Sobre
todo me impresiona esa reina extranjera, vituperada
por amantes y fiestas, cuya cabeza se desploma sin el
menor sentido. Al fin de cuentas una mujer, pero tan
lejos de mí y de lo que yo soy que no atino a llorar por
ella. Sólo estupor y terror. Nos morimos de hambre mis
hijos y yo; las largas colas en busca de un puñado de
cereales me ocupan la vida y el pensamiento.
Germaine se protege de tantos desbarajustes
exiliándose un año antes, en 1792, en el castillo de
Coppet, propiedad de su padre, entre Ginebra y
Lausana. Será su fortaleza, alli regresará una y otra vez,
toda vez que las circunstancias la opriman. La nostal,
gia la acompañará permanentemente. Quiso que la re,
volución igualara los destinos de hombre y mujer, soñó
con ser poeta y política, anda husmeando al amor, quie,
re ser musa y maestra. Como Lou Andreas Salomé 100
años después, desea hacer temblar a un Nietzsche, en,
caminar a un Rilke y ser la amiga dilecta de un Freud.
Encuentra su Rilke en 1794. Se llama Benjamín
Constant, devoto de las ideas más radicales·' esteta' sólo
espera la mano femenina que lo impulse a escribir.
Halla a su Nietzsche en el furioso debate con Napoleón
y a su Freud en la amistad con Chateaubriand. Como
Goethe y Schiller, a los que traduce al francés,
Germaine, fiel al movimiento denominado Sturn and
Drang, apela, en sus actos y en sus escritos, al sentí,
miento. Y sus sentimientos le proponen una
tumultuosa relación con Constant. El que será más
tarde el jefe del partido liberal francés no se deja sedu,

cir tan rápido, compartiendo la de\'OCÍón por la nueva
filosofía alemana, tiene miedo de comprometerse sen,
timentalmente. El vínculo se rompe y será la literatura
la que recogerá la experiencia y lo más entrañable de
ambos: en 1816 Constant publica Adolfo, su obra maes,
tra, que contiene gran parte de sus amores con Madame
de Stael. Adolfo deviene un ~lásico del romanticismo.
La novela de Madame de Stael, Corina, inspirada en la
misma relación, es casi desconocida y nunca será paradigma de ningún movimiento.
A mi me queda el sabor de algunas novelitas. Allí,
yo, la mujer, soy como una maga, el sueño que sueñan
los hombres. Pero, ty mis propios sueños dónde que,
daron? Envuelta en el rigor de un tiempo apocalíptico
y unas condiciones miserables, quiero soñar, quiero ser
yo y solamente oigo el reclamo de mis niños que se
cuelgan a mí como si fuera una hada. O una fiera que
dando un zarpazo trae el alimento necesario para que
la manada sobreviva. No hay otro horizonte en mi con,
dición.
EL EPÍLOGO
Hoy en día las condiciones son otras. Sin embargo,
cuando nos dimos cuenta que la unión hace la fuerza,
y con el ejemplo de las luchas populares comenzamos
a reunirnos y obtener a cambio legitimidad, justicia,
libertad, era casi siglo XX. En la mayoría de los casos,
lo cual es completamente comprobable, toda la legis,
lación que en la letra beneficia a la mujer rara vez se
practica. Teniendo en cuenta que los hacedores de la
ley no habitan el cuerpo femenino, es natural que no
adviertan tantas posibilidades de vivir libres que se nos
han perdido.
En este lento proceso el primer momento escritural
femenino delinea el mundo doméstico, el hogar, la hija.
El segundo momento produce el folletín, la historia de
amor, los obstáculos familiares, a la sombra del orden
patriarcal y generalmente con seudónimo masculino.
El tercer momento es el de la escritura femenina: la
otra escritura, la deJean Rys, Virginia Woolf, Beauvoir,
Castellanos, Garro. Yel cuarto momento es este de hoy
mismo. Pero como aquel personaje de Kundera, quien
se pregunta dónde está el adelante, para nosotras aho,
ra, señala la escritora regiomontana Dulce María Gon,
zález, el adelante puede encontrarse a 300 grados a la
redonda. De esos adelantes posibles, utópicos, hablan
las escritoras de este nuevo siglo.

11

�Las quimeras
C.r•r• •• M•"•I
......111, IIL■cc1•111 Y MOTAS
DI TOMÁS SICOYIA

ElcksdichadíY
Yo soy el Tenebroso, ✓elViudo✓, el Sin Consuelo,
Príncipe de Aquitarúa3 de la Torre abolida:
Mi única Estrella ha muerto, ✓mi laúd constelado

También lleva el Sol negro de la Mdancolía4.
En la nocturna Tumba, tú que me consolaste,
Devuélveme el Pausílipo5 y la mar italiana,
La flor que prefería mi pecho desolado,

Yla parra en que el Pámpano con la Rosa se une6.
¿Soy Amor7 o soy Febo...? tLusignan o Biron?
Mi frente aún está roja del beso de la Reina8;

En la gruta en que nada la Sirena he soñado...
Yvencedor dos veces traspuse el Aqueronte9:
Modulando tan pronto en la lira de Orfeo
Suspiros de la Santa ✓como gritos del Hada1°.

Los doce sonetos de Las quimeras ~e~on inclui~?s
por Nerval, con ese título, en apendice a Las h11as
]
el fuego. Anteriormente Nerval había publicado
versiones ligeramente diferentes de siete de ellos:
"Délfica" (una vez con el título "Versos dorados" y otra
con el de "Dafne", ambos utilizados más tarde para
otros sonetos), "Versos dorados" (con el título de
"Pensamiento antiguo"), y los cinco que forman "Cristo
en los Olivos", y que constituyen un grupo, bajo el título
general de "Misticismo", incluido en los Petits chateaux
de Bohtme (1853).
2 De este soneto, uno de los más famosos de la lengua
francesa, existen dos manuscritos. Uno de ellos, llamado
manuscrito Lornbard, fue enviado seguramente por
Nerval a Dumas,junto con una carta, durante un ataque
de locura, en 1853. Es sin duda el texto que utilizó Dumas
para reproducirlo en su artículo sobre Nerval publicado
en Le Mousquetaire el 10 de diciembre de 1853, que
constituye la primera edición del soneto; a ese artículo es
al que contesta Nerval en la importante dedicatoria de
Las hijas dd fuego mencionada en la nota anterior. El otro
manuscrito, llamado manuscrito Éluard (porque
perteneció al poeta Paul Éluard), fue probablemente el
que se utilizó para la impresión de Las hijas dd fuego. El
Lornbardva acompañado, corno el anterior, de"Artemisa"
en dos hojas numeradas 2 y 3, yse conserva junto con una
carta de tres páginas que lleva el título La carte du Diable.
Se trata del arcano XV del tarot, que puede relacionarse
con el signo zodiacal de los gemelos, que es el de Nerval.
Algunos autores han encontrado alusiones al tarot en todo
el texto de este soneto.
El título está en español en el original. Todos los
comentaristas coinciden en que Nerval lo tornó de
Ivanhoe, de Walter Scott (capítulo VIII), aunque no
parece constar que él mismo lo haya declarado nunca.
Es también notable la unanimidad con que casi todos
repiten, siguiendo a Scott, que esa palabra significa
"desheredado" (desinherited en Scott), y que en tantos
años sólo Paul Bénichou haya señalado que
"desdichado" no ha significado nunca tal cosa en
español (cabe incluso la duda, confieso que un poco
especiosa, sobre si Scott dio de veras esa traducción:
en el capítulo VIII de Ivanhoe puede entenderse que es
el conjunto del dibujo del escudo -un roble
desarraigado y el lema El Desdichado- lo que significa
"desheredado", y no directamente esta última palabra;
y en el capitulo XII, cuando la multitud corea
"iDesdichado! iDesdichado!", Scott añade
precavidamente: "cuya consigna tomaban del lema que
llevaba el escudo de su caudillo"). En el manuscrito
Éluard el titulo es "El destino".

3

El príncipe de Aquitania alude a una de las fantasías
genealógicas de Nerval, que hacía derivar su apellido
(Labrunie) de la Tarre de Labrunie en Aquitania, y
pretendía descender de un noble de la región.
4 Hay una probable✓ alusión al célebre grabado La
melancolía, de Durero, que Nerval admiraba.
5 El Pausílipo o Pausilipo es un promontorio cerca de
Nápoles del que Nerval hizo uno de sus símbolos
obsesivos. Por su etimología significa "cesación del
dolor", que es una referencia a la muerte. Por su
cercanía con el Vesubio el poeta lo asocia con el fuego
subterráneo, otro símbolo central en su mitología
personal. Además, cerca de él se encuentra la supuesta
tumba de Virgilio, que encarna para Nerval todo el
paganismo y su misterio, en una primera síntesis de
cultos occidentales y orientales que anuncia el
sincretismo mitico✓religioso del propio Nerval.
Finalmente, la región napolitana evoca siempre para
él el culto a Isis (véase "Isis" en Las hijas dd fuego), en el
que veía no sólo el culto a la mujer (madre y amante),
sino el ejemplo excelso de esa contaminación de los
cultos y de la unidad, bajo diversas formas, de las
mismas divinidades, prueba de la unidad de toda la
experiencia religiosa de la humanidad.
6 Hay en el manuscrito Éluard una nota de Nerval:
"Jardín del Vaticano", que ayuda a entenderlo corno
una imagen de la unión del paganismo con el
cristianismo.
7 "Amor" es aquí nombre propio: el dios romano; Febo
está escrito a la latina en el manuscrito (Phoebus), lo
cual es tal vez alusión a Gaston Phoebus, una de las
identidades imaginarias de Nerval; Lusignan es un
personaje histórico sobre el que se formó enla Edad Media
la leyenda de Melusina, rnujer,serpiente enamorada de
este personaje, que desaparece con un grito cuando el
amado.rompiendo la promesa de no espiarla, la sorprende
ensu forma de serpiente (la etimología de Melusina parece
ser Mere des Lusignans, pasando por Merlusignans y
Merlusigne). Véase nota al verso 14. EncuantoaBiron,hay
un personaje de Shakespeare y varios personajes
históricos con ese nombre; según Jean,Luc Steinmetz
(edición de La Pléiade, 1993), se trata del duque de
Biron, almirante de Enrique IV, decapitado al ser
acusado de traición; en todo caso parece formar pareja
con Lusignan (humanos ambos), como Amor la forma
con Febo (dioses ambos), y simbolizar al amante de la
reina corno Lusignan al amante de la sirena.
8 Nota de Nerval en el manuscrito Éluard: "Reina
Candacia", nombre genérico de las reinas de Etiopia.
Alude pues a Balkis, reina de Saba, otro personaje central
en la mitología nervaliana (véase nota a "Anteros").
• ,A.IIA.II IMT■Rlea
UÁPITe / •U■L

•x21.aCMI

Se refiere seguramente a las crisis de locura (reducidas
aquí a dos, aunque ya habían sido más numerosas) que
Nerval comparó varías veces con descensos al infierno,
y de los que hasta entonces había regresado
"triunfante" (como Orfeo, mencionado en el verso
siguiente).
10 Nota de Nerval a la palabra "Hada", en el manuscrito
Éluard: "Melusina o Manto"; "hada" está usada más en
el sentido de hechicera que en el sentido más cursi y
hoy más frecuente.

9

�--· -- . - -

-

POIITA

Horus16

Myrtho11
Me acuerdo de ti, Myrtho, hechicera divina,

El dios Kneph17 sacudía temblando el universo:

Del Pausílipa12 altivo, brillante de mil fuegos,

Isis, la madre, entonces se alzó de su yacija,

De tu frente inundada de las luces de Oriente,

Hizo un gesto de odio a su esposo sañudo,

Del oro de tus trenzas mezclado de uvas negras.

Yel ardor de otros tiempos brilló en sus ojos verdes.

Fue también en tu copa donde hallé la embriaguez,

"¿Lo veis?" dijo, "se muere, ese viejo perverso,

Yen el rayo furtivo de tus ojos sonrientes,

Toda el hielo del mundo ha cruzado su boca,

Cuando a los pies de Iacchus13 me veían rezando,

Atad su pie torcido, apagad su ojo bizco,

Pues la Musa me ha hecho un hijo más de Grecia.

iEs el dios del volcán y el rey de los inviernos!

Yo sé por qué a lo lejos el volcán volvió a abrirse...

"El águila ha pasado, me llama el nuevo espíritu,

Es que lo habías tocado ayer con un pie ágil,

Por él me he revestido del manto de Cibeles...

Ycenizas cubrieron de pronto el horizonte.

iEs el amado hijo de Hermes y de Osiris18!"

Rompió un duque normanda14 tus deidades de barro,
Ydesde entonces, bajo el laurel de Virgilio,
Siempre la hortensia pálida se une al mirto verde15.

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■IÁL8UI SliFl'n / PAPIL 21.1 X 28 CNI

u El

nombre que sirve de título (que en francés suena a nombre antiguo netamente femenino) es inventado,
seguramente para evocar una vaga antigüedad y a la vez al mirto, planta asociada a los muertos en la antigua
Roma y relacionada siempre, para Nerval, con Virgilio.
12 Véase nota a "El desdichado", verso 6.
13 Iacchus es otro nombre del dios que más a menudo llamamos Baco; ya en la antigua Grecia, Iacchus había sido
asociado a Osíris, y Nerval se adelanta a su época al asociarlo constantemente con Cristo.
14 Según Henri Lemaitre, en su edición de las obras de Nerval (Carnier, París, 1958), ese "duque normando" es
Roger de Hauteville, que en el siglo XI se hizo coronar duque de Apulia, Calabria y Sicilia por el papa Anacleto
11, aunque ése normando sometió más bien a los sarracenos, que no tenían "dioses de arcilla".
15 El laurel, la hortensia y el mirto son evidentemente simbólicos: la tumba de Virgilio en el Pausílipo estuvo
cubierta antiguamente por un laurel; la hortensia representa sin duda la Europa moderna, entre otras cosas, porque es
una flor artificial cultivada en el siglo XVIII y nombrada asi en homenaje a la reina de Holanda.

Horus es el dios egipcio, a la vez hermano e hijo de Osiris, y vengador de éste. Es sin duda una figura
solar, y se comprende todo lo que puede significar para los mitos filiales y napoleónicos de Nerval. Una
versión griega de Horus, Harpócrates, era también considerado en Grecia como hijo de lsis. El soneto
entero, centrado principalmente en la mitologia egipcia, pero no sólo en ella, es un buen ejemplo del tono
profético y apocaliptico con que Nerval baraja divinidades de diferentes religiones encarnando en ellas
imágenes de su vida y de su tiempo.
17 Kneph o Knef: "primera persona de la trinidad teológica egipicia. Representaba al ser supremo de cuyas ema~
naciones había nacido Fta, dios del fuego y segunda persona de la trinidad. Knef era el dios sin principio ni fin,
la luz que brilló en la noche primitiva". Tomado de C. Caytán (1975). Diccionario Mitológico. México: Diana.
18 No es que Horus sea hijo de esos dos dioses, sino que los dos dioses son uno solo: Hermes, "intendente de las
almas" y dios principal de la mística isiaca helenizada, había sido identificado con Osiris ya en la antigüedad
griega.

16

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Nlli.A

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UJ.IIW./IIJ.IIIL
21.S X 21 CNS

Anteros19

Délfica26

Preguntas por qué tengo tanta rabia en el pecho,

¿La conoces tú, Dafne, esa anógua romanza,

Y sobre un cuello dúctil una cabeza indómita;

Debajo del sicómoro o los laureles blancos,

Es que soy descendiente de la raza de Anteo20,

Bajo el olivo, el mirto, o los sauces temblones,

Devuelvo los venablos contra el dios vencedor.

Esa canción de amor que siempre recomienza... ?

Sí, soy uno de aquellos que inspira el Vengador21,

¿Reconoces el Ternplo27 de perisólo inmenso,

Me ha marcado la frente con su labio irritado,
Bajo la palidez de Abel, ensangrentado,
De Caín tengo a veces el rubor implacable.
El último, ioh Jehovahl, vencido por tu genio,
Que desde los infiernos gritaba "iOh tiranía!"
Era mi abuelo Belus o mi padre Dagón...22
Tres veces en las aguas del Cocito23 me hundieron,
Ycuidando a mi madre amalecita24 solo,
Siembro a sus pies los dientes del anóguo dragón25 .

Nerval parece entender el nombre del título en el sentido de anti/Eros; hay sin embargo un dios con ese
nombre en la mitología griega, pero que representa más bien el amor correspondido. El cainismo de Nerval es de
inspiración masónica: según las tradiciones de Asia Menor recogidas por la masonería, Caín representa la
industriosidad y la artesanía de la ciudad frente al nomadismo pastoril de Abel. Representa también el amor
prometeico a la humanidad que despierta los celos de Jehová: por eso destierra a sus descendientes al mundo
subterráneo, donde mantienen el fuego y enseñan al hombre la forja y las otras artes. Nerval desarrolla amplia/
mente esas leyendas en la "Historia de la Reina de la Mañana" incluida en el Viaíe a Oriente, donde se ve clara/
mente la relación que hay para él entre el progreso, la artesanía, el arte y la rebeldía de los trabajadores.
20 Anteo (por si el lector no lo recuerda de momento) es el hijo de la Tierra que recobra fuerzas cada vez que toca con
el pie a su poderosa madre, y al que Heracles vence manteniéndolo en vilo mientras lo ahoga metódicamente.
21 Nerval da aqui a Caín el nombre que la Biblia suele dar aJehová: Vengador. Esa confusión entre Satán yJehová
se encuentra también en William Blake.
22 Belus y Dagón son dioses prebiblicos destronados por Jehová.

19

POISTA -

El Cocito es uno de los cuatro ríos del infierno en la
mitología griega, formado por las lágrimas de los con/
denados y por cuyas márgenes lloraban durante cien
años las almas de los insepultos; probable alusión tam/
bién a los "viajes a los infiernos" de Nerval.
24 Los amalecitas fueron un pueblo semítico enemigo
de los israelitas; según tradiciones musulmanas, son
los gigantes que poblaban Palestina antes de que los
expulsaran los israelitas.
~5 Los dientes de dragón aluden por supuesto a la Tebas
griega, ciudad del rey Cadmo nacida de tal semilla. Hay
dos pasajes de Ovidio donde semejante siembra hace
nacer guerreros que se enzarzan en luchas civiles.
26 En la primera publicación se llamaba "Dafne", y es/
taba fechado en Tívoli, 1843. En los Petits chateaux de
Boheme se intitula "Versos dorados", títulos que Nerval
les pasó a otros sonetos. Dos de las Otras quimeras,"Ala
señora Aguado" y "Erythrea", utilizaron los cuartetos
y el último terceto de ésta.
27 El templo es seguramente el templo de lsis en Pompeya.
18 La gruta debe ser la "gruta de las sirenas", de Tívoli,
también aludida en el verso 11 de "El desdichado".
29 Cf. Virgilio, Égloga IV: Redeunt Saturna regna (Regre/
sa el reinado de Saturno).
30
Cf. Virgilio, Égloga IV: Magnusabintegrosaeculorumnascitur
ardo (Nace de nueva cuenta un gran orden de siglos).
31 El arco de Constantino conmemora la derrota de
Maxcencio y simboliza el fin del paganismo.
~3

Los amargos limones con marcas de tus dientes,
Yla gruta28, fatal al incauto, en que duerme
Del dragón derrotado una anógua simiente...?

iVolverán, esos dioses que lloras todavía29!
Va a hacer volver el óempo el orden de otros días30;
la óerra ha óritado bajo un soplo profético...
No obstante la sibila con su rostro laóno
Aún debajo del arco de Constanóno31 duerme:
- Ynada ha perturbado el pórtico severo.

�N■IU

N■IU

Artemisa32
32

La decimotercera vuelve: otra vez primera;
Y es la Única siempre -o el único momento:
¿Pues eres Reína, oh Tú, la primera o postrera?

¿y eres tú Rey, tú el único o tú el último amante?
Ama a la que te amó desde la cuna al féretro;

La que yo solo amé me ama aún tiernamente:
Es la Muerte -o la Muerta... iüh delicia! ioh tormen

La rosa que sostiene es una Ma1varrosa

33

•

Santa napolitana con fuegos en las manos,
Rosa de alma violeta, flor de Santa Gudula,
¿Has hallado tu cruz en el yermo del cielo34?
iCaígan las rosas blancas, insulto a nuestros Dioses!
Caed, fantasmas blancos, de vuestro cielo en llamas:
-ila Santa del Abismo es más santa a mis ojos35!

Entre las listas de obras proyectadas por Nerval hay una "Artemisa o El sueño y la vida" (sin
duda la futura "Aurelia o El sueño y la vida"). En el manuscrito Lombard, este soneto se llama
"Ballet de las horas", y en el manuscrito Éluard, una nota en la primera frase dice: "la XIIIª Hora:
pivotal". Pero la decimotercera que vuelve se refiere sin duda a otras cosas además de a una
hora. Los comentaristas han mencionado que Nerval poseyó un reloj de mesa adornado con una
estatuilla de Artemisa. El manuscrito Lombard lleva después del texto una nota de Nerval:
"¿No comprende usted? Lea esto:
D.M. - LUCIUS, AGATHO, PRISCIUS. Nec maritus."
Todo ello tachado excepto las dos últimas palabras. Artemisa es, naturalmente, la diosa
lunar y virginal, pero es también, con otra etimología, la inconsolable viuda de Mausolo (la
grafía habitual francesa distingue los dos nombres: "Artémis" y "Artémise", pero es sabido que
Nerval, como todos los poetas de su época, se tomaba bastantes libertades con las grafías arcaicas o exóticas).
33 La malvarrosa reaparece a menudo en Nerval asociada con el fuego, que a su vez él asocia con
la región napolitana; a esa simbología alude sin duda la nota de Nerval a esa palabra en el manuscrito Éluard: "Filomena" (santa de esa región), así como la "santa napolitana" del verso 9
(sin duda santa Rosalía) y la santa Gudula del verso 10 (también napolitana), como también la
nota que mencionamos en el verso 14.
34 En el manuscrito Éluard hay a la mitad de este verso un dibujo de una rosa y una cruz.
35 Nota de Nerval a "Santa del Abismo", en el manuscrito Éluard: "Rosalía".

�Rayuela en azul per
quelc_____
o ascoso
•

••••• C.rtáz•r Ara■tl•

Lo duca ed io per quel cammino ascoso
Entrarnmo a ritornar nel chiaro mondo;
E, senza cura aver d'alcun riposo,
Salimmo su, ei primo ed io secondo,
Tanto ch'io vidi delle cosa belle
Che porta il ciel, per un pertugio tondo;
E quindi uscirnmo a riveder le stelle1
Dante, Divina Commedia,

"Inferno", XXXIV

Escribir es mentir
es el drama del camaleón al despertar
entre mis manos
Román Cortázar

Los ascetas dicen que la belleza es la trampa del diablo: sólo la belleza,
en efecto, hace tolerable la necesidad de desorden,
de violencia y de falta de dignidad que es la raíz del amor.
George Bataille, Madame Edwarda

El guia y yo por el camino oculto / Entramos a volver al claro mundo;/ Y, sin tener cuidado de ningún reposo, / Subimos, él primero y yo segundo, /
Hasta llegar a ver las cosas bellas / Que lleva el cielo por un hueco redondo; / Yluego reencontramos, fuera, las estrellas.

1

20

allá de aquel caos sublime sonó un prolongado y suave
arpegio en modo mayor que, ganando un medio tono,
pasó al menor y en él se disolvió, expirando en medio de
melancólica inquietud (2001: 738).

11 ARTISTA ANTI 11 IIPIIO

Había sido expulsado fuera de la comunidad, e impelido en la más desnuda, perversa y bárbara soledad del
torbellino de los hombres; había sido echado de la sencillez de su origen, corrido hacia el ancho mundo, hacia
una multiplicidad siempre creciente, y cuando, por ello,
algo se había tornado más grande o más amplio, era solamente lafüstancia de la verdadera vida la que única y
realmente había aumentado: sólo al margen de sus campos había caminado, sólo al margen de su vida había vivido; se había convertido en un hombre sin paz, que huye
de la muerte y busca la muerte, que busca la obra y huye
de la obra, uno que ama y que odia, un vagabundo a través de las pasiones internas y externas, un huésped de
su propia vida (Broch, 1996: 11).

De Hanno Buddenbrook a Gustav von Asc~enbach,
el artista de La muerteen Venecia, hay un trecho que pueblan Tonio Kroger, el príncipe Klaus Heinrich y Felíx
Krull. Todos son prestidigitadores, estafadores, porque para Thomas Mann el artista es ante todo un estafador. Pero hay entre Hanno y Von Aschenbach otra
relación de identidad: esconden ambos un vacío interior y el decaimiento fisiológico.
El héroe de la novela, Gustav von Ascenbach, es un
dilettante que, agobiado por la disciplina, escucha el clamor de la aniquilación (vuelta al origen). Esta novela
En La muerte de Virgilio Hermann Broch hace que el poe- ostenta sin pudor la poética de Thomas Mann: implita romano medite así sobre su propia condición, que ca un arte amatoria de la muerte como medio único
para el encuentro de la forma pura que es la Belleza.
es la del artista.
En alemán, la muerte está caracterizada por la viriPor su parte, el narrador alemán Thomas Mann dedicó buena parte de su obra al tratamiento del arte. lidad: el sustantivo es masculino y su representación
Esta obsesión temática contaminó tan tenazmente su corresponde con el género gramatical. A través de suliteratura que lo obligó incluso a escribir en su diario, cesivas encarnaciones simbólicas del Tentador, la
con franca incertidumbre, una dolorosa reflexión: si muerte guía oscuramente al escritor. Al principio de
Die Buddenbrook no es el único libro entre todos los su- la novela, aparece por primera vez en el cementerio:
yos que está destinado a vivir. Amador de Holderlin y
-[...] acaso la altura del lugar en que se hallaba reforShopenhauer, de Nietzsche y Von Hoffmansthal,
zaba ~a] impresión-daba a su altura un aire dominaThomas Mann es también un poeta del entresijo, un
dor
e imperioso, temerario y hasta fiero; pues ya porque
escritor de ímpetu filosófico y abismática textura.
los reflejos del poniente lo obligaran a hacer muecas, ya
A pesar de la variedad de formas y tentativas, su
porque tuviere una deformación permanente en el rosnarrativa siempre está señalada por el tema que es uno
tro, sus labios parecían excesivamente cortos: se habían
y el mismo y está presente, implícito o explícito, en
replegado por completo detrás de los dientes que, blantodas sus novelas. En Die Buddenbrook aparece por pricos y largos sobresalían en el centro, descubiertos hasta
mera vez la figura del artista: Hanno, el último de los
las encías (Mann, 1999: 17).
Buddenbrook, que morirá en la niñez no sólo de tifo,
sino más que de tifo de falta de ganas de vivir, de deseo
La aparición de aspecto extranjero (la patria de la
de la muerte, luego de sentarse al piano a improvisar a
pesar de haber sido advertido. Mann nos revela el últi- muerte es el mundo entero) excita en el protagonista,
feligrés de la forma y del trabajo disciplinado, el deseo
mo sentido de esta rebelión:
de emprender el viaje a la decadente Venecia. El TenHabía algo de brutal y loco, de ascético y religioso, en el tador mudará poco más adelante en un marinero jorofanático culto de aquella nada, de aquel pequeño frag- bado con barbas de chivo y aspecto de director decirmento de melodía, pequeñísimo, pueril... Y un placer co a la antigua.
La estilística de Thomas Mann se caracteriza por el
morboso, también, en la inmensidad e insaciabilidad
con que era gozado y sublimado. Tenía mucho de cínica uso de retruécanos (Von Aschenbach desciende en el
desesperación; era un deseo de placer, un afán de ocaso, barco a una cabina bajo cubierta, como sí se apresurara
un anhelo de muerte, pero aspirado en una postrera hacia el ínframundo). En su escritura hay, además, un
dulzura, gustada hasta la extenuación... Y, al fin, más maridaje de la ironía y el símbolo. En este lenguaje la
21

�YISl6M CliFl'N / IIAIIIL 4&amp; X 21,1 CMI

mismo personaje: un Virgilio martagón que persiste en
su elegido. El gondolero aproxima a Von Aschenbach a
la orilla, a esa tierra ignota donde aprenderá la palabra
dionisíaca como si cosa nueva y donde encontrará al fin
el epitafio de su destino. La importancia simbólica de
estas figuras no es de ningún modo menor; aún más, a
través de tales personajes adviene el espíritu religioso
que posee la obra. La necesidad de lo sagrado es la única
certeza que se tiene luego de la muerte de Dios y esto
convierte al mundo en el escenario de una frenética reyerta entre el orden y el desorden. Sin embargo, es precisamente en el orden donde el deseo y la tentación de
interdicción por la violencia enloquecida aguardan con
silencio de sombra para hacer florecer la ruina. Tal el
sentido religioso de la vida, que es aceptación y vivencia
de la muerte por Eros. Así, el gondolero, semeja un heraldo de la muerte. Es un sacerdote con su propio ritual
siniestro.
Los griegos, que en sus dioses dicen y a la vez callan la doctrina secreta de su visión del mundo, erigieron dos divinidades, antítesis estilísticas: Apolo y
Dionisia. Aquél era el dios del arte, y de acuerdo a su
raíz, "el resplandeciente": en su cepa más honda es el
dios del sol y de la luz, que se revela en el resplandor.
La divinidad de la luz domina la bella apariencia del
mundo onírico. Para Nietzsche es el sueño el primer
principio a partir del cual se forjan las artes: "La bella
apariencia de los mundos oníricos, en cuya producción
cada hombre es artista completo, es el presupuesto de

palabra no es gratuita, siempre muerde en ella un trasunto. El descenso a la cabina y el aspecto titubeante y
temeroso del marinero nos señalan el instante en que el
protagonista puede retractarse y dar la espalda a la incitación del Tentador. Pero la interdicción lo tienta. Paradójicamente, el conocimiento profundo del carácter
de Von Aschenbach nos permitirá conocer profundamente la estética de Thomas Mann.
El malestar que crece en el alma del personaje emerge
de una profundidad que él mismo atisba y que sin embargo no puede precisar, porque se engaña, subsumido como
está en las galimatias de la apariencia. En tanto que artista él sabe que la forma tiene dos caras: "¿No es moral e
inmoral al mismo tiempo?" (29). El héroe se pregunta cuál
es la verdad del arte e intuye que tiene dos máscaras,pero
sólo ha vivido abrigado por aquella que nos distrae de
nuestra angustia, de la sabiduría de que el placer es la
misma cosa que el dolor. Von Aschenbach, el artista disciplinado, el espíritu ascético, sólo conoce una de las realidades del arte,la apolínea. En La muerte en Venecia se hallan en conflicto la forma apolínea de la apariencia y la
verdad profunda e irracional dionisíaca.
AltOLO Y DIOMIIIO O U RISA Y I L LLAMTO

Cobran importancia las figuras del Tentador y del
gondolero (especie de Caronte), pues no son meramente glosas de la narración, sino más bien se ajustan a un
andamiaje mítico. Ora el extranjero y el marinero, ora
el grotesco barítono y el peluquero, todos son uno y el
22

todo arte figurativo". Sin embargo, en "la vida suprema
de esa realidad onírica, tenernos el sentimiento traslúcido de su" apariencia (2000: 42-43). Así, el dios-escultor, guardián de la frontera entre la ornitología de las
formas y la de las patologías, exige la mesura, el sosiego
para estar exento de los impulsos salvajes.
En oposición franca está el arte dionisíaco, que descansa en el juego de la embriaguez y del éxtasis. El mito
de Dionisia fue por su génesis una extranjería para los
griegos pretrágicos: llegó con los paseantes asiáticos,
pero fue en Grecia donde adoptó su forma más pura y
refinada, su verdadero sentido enigmático. Este nuevo
dios del panteón olímpico realmente trastornó los cimientos de la teodicea griega, pues se trataba de un
adversario sumamente fuerte capaz de destruir a los
dioses mismos, ya que en su interioridad albergaba la
verdad del enigma de la vida. Dios de la irracionalidad, de la pulsión vital, Dionisia participó a sus servidores el secreto del mundo, mudando en harapos el
principium individuationis (principio de individuación):
Cantando y bailando maniliéstase el ser humano como
rrúembro de una comunidad superior: ha desaprendido
a andar y a hablar y está en carrúno de echar a volar por
los aires bailando [... ) se siente dios, él rrúsmo carnina
ahora tan estático y erguido como en sueños veia caminar a los dioses. El ser humano no es ya un artista, se ha
convertido en una obra de arte: para suprema satisfacción deleitable de lo Uno primordial, la potencia artística de la naturaleza se revela aqu1 bajo los estremecirrúentos de la embriaguez (46).

De qué modo se habrá estremecido la casa de los
olímpicos con el arribo de un huésped tan feroz, un
dios que además participa de la verdad más profunda,
que subvierte los misterios del oráculo de Dellos y convierte a Apolo en un mero apéndice del mediodía de la
sabiduría, aunque fuera este dios quien le dio unidad y
sentido a la existencia de un panteón con características tan netamente humanas. Al contrario de Apolo y
su música de sonidos insinuados, de su arquitectura
de sonidos, Dionisia revela la voluntad de lo profundo, del grito, de la emoción palpitante, del pathos más
hondo y terrible, capaz de demoler el principium
individuationis sobre el cual edificó Apolo el laberinto
de la sabiduría helénica.
Subsumido en la verdad de la vida, el dios extranjero hace que en pleno estado orgiástico los individuos

23

retornen al estado natural de unidad con la naturaleza.
Exaltados y extasiados, los participantes en las bacanales rompían su propia subjetividad para entrar en
armonía con la totalidad y así, como hasta antes de su
nacimiento (desgarramiento de la vida unitaria) en que
eran uno en unidad con lo Uno primordial, poder regresar a ese escenario donde es posible la comunicación con las bestias. Casi en todos los sitios la parte
central del festín dionisíaco consistía en un desbordante desenfreno sexual, cuyo poder abolía la institución familiar y todos los estatutos que le emanaban;
aquí eran desencadenadas precisamente las bestias
más salvajes de la naturaleza, hasta llegar a la
sublimación, aquella atroz mezcolanza de voluptuosidad y crueldad.
El éxtasis del estado dionisíaco, con su aniquilación de
las barreras y lirrútes habituales de la existencia, contiene, en efecto, rrúentras dura, un elemento letárgico,
en el que se sumergen todas las vivencias personales del
pasado. Quedan de este modo separados entre si, por
este abismo del olvido de la realidad cotidiana y el mundo de la realidad dionisíaca. Pero tan de pronto como la
primera vuelve a penetrar en la conciencia, es sentida
en cuanto tal con náusea; un estado de ánimo ascético,
negador de la voluntad, es el fruto de tales estados (80).

Del vértigo a la calma. El estado de re-individuación es el que exacerba el desencanto del mundo, pues
luego de que el griego ha sido capaz a través del ritual
dionisíaco de anegarse en la naturaleza, despedazando peregrinamente su individualidad, no puede sentir
otra cosa que aversión al mundo de la apariencia. La
náusea habrá de transfigurarse en amor por lo sublime
y lo ridículo. Aquél, como un sometimiento artístico
de lo espantoso; éste, corno una descarga artística de
la náusea de lo absurdo. Empuñando ambas armas es
como Grecia llegó a la sublimación y la redención de
la vida. A esta manera tan peculiar de encarar el problema de la existencia Nietzsche la denominó como
"pensamiento trágico". En la visión trágica del mundo, vida y muerte, nacimiento y decadencia de lo finito se encuentran entrelazados. El pathos trágico no es
un pesimismo huero; es más bien una afirmación de la
vida, un asentimiento jubiloso ("jovialidad griega")
incluso a lo terrible y horrible, a la muerte y a la ruina.
En la tragedia es donde se realiza la gran sintesis, la
alianza perfecta de la forma de la apariencia apolínea y

�más allá de la vida de la apariencia. La sublimidad del
llanto se impone a lo ridículo del absurdo.

dad. Este último subterfugio de Apolo para no perecer
ante el poderoso enemigo de cuna asiática, logra el
equilibrio armónico con la verdad de Dionisio, el cual,
LO ■ILLO ISTÁ IN IL ÁR■OL •MIYIRSAL
silencioso, palpitará horrorosamente bajo la máscara
•• LOI IMl•■•Tos
apolínea. Tadzio "se volvió antes de cruzar el umbral y
La deslumbrante apariencia propicia el engaño de los sus extraños ojos, de un gris crepuscular se encontrasentidos, exactamente como en el sueño. Lo que con- ron con los de Aschenbach que estaba sumido en la
ducirá al artista a la verdadera vida, la vida en la muerte, contemplación" (Mann, 1999: 49). ¿Ojos extraños o
al trasunto de la apariencia,
extranjeros? ¿No era
es la belleza. Cuando Von
Dioniso un extranjero en
Aschenbach apenas se ha
Grecia, un extraño para
instalado en un hotel
Apolo?
veneciano tiene su primer
El servidor de Apolo
y•
acercamiento con Tadzio, el
quiere reposar en la perfecadolescente polaco, su pri1■
c■ll■n 1■ doc■
ción, anhela alcanzar lo sumera contemplación del hoblime, sin embargo, solatrln■ secret■
rror de lo bello. Pero ocurre
mente alcanzará el estado
que para este artista la verde sublimidad mediante la
dadera forma es inasible e inembriaguez. Paulatinamendo mes ticable, habituado
te, el protagonista, el artiscomo está a trabajar con forta, héroe de la novela, acaba
dlYlnld■des, ■ nti•
mas aparentes, con las artes
con los extravíos de su arte
e1tlli1tlc■ 11
figurativas dela plástica yla
y corta el hilo de Ariadna
palabra. Tadzio encarna, y
para
encontrarse, en alguno
y
por esto es radical su evanesde los tantos vericuetos del
cencia, la verdad de la forma
laberinto, con el Minotauro:
dionisíaca. A su vez, Von
Aschenbach, practicante de la apariencia apolínea, reEn un arrebato de entusiasmo creyó abrazar la belleza
sulta un hacedor de la palabra (como el protagonista de
misma [...] la forma como pensamiento divino, la perla tragedia griega), un constructor de meras represenfección pura y única que vive en el espíritu y de la cual,
taciones, de sonidos insinuados, un artista de la mesupara ser adorada, se había erigido allí una copia, un símra.
bolo lleno de gracia y ligereza. iEra la embriaguez! (74).
Cuando conoce a Tadzio ocurre en su alma una
sombría agitación. Presiente lo sublime, pues sólo la
Poco más adelante, Aschenbach siente apesadumfisonomía del adolescente es una figuración, una espe- brado "que la palabra sólo puede celebrar la belleza,
cie de arte figurativo como la escultura. Gustav von no reproducirla" (83). ¿Acaso no es esta la conclusión
Aschenbach adivina una fuerza superior en el joven de la estética apolínea? En la palabra, la esencia de la
que lo seduce y lo incita a transitar por sus pasiones cosa, simbolizada por el sonido y por su cadencia, por
más oscuras y sus abismos interiores. Insoslayable re- la fuerza y el ritmo de su sonar, y la representación
sulta, pues, el misterio del oráculo de Delios: "Conó- concomitante, la imagen, la apariencia de esa esencia,
cete a ti mismo". Apolo invitaba así a investigar el lí- son simbolizadas por el gesto de la boca. Así, la bellemite del ser humano, pero al no ser dioses, los hombres za no puede ser sino celebrada en tanto representaestán destinados a la huida de la verdad, para poder ción.
adorarla desde lejos. Los hombres están condenados a
La vida de Van Aschenbach era, hasta antes de su
la verdad simbolizada que se sirve de la apariencia y estación final en Venecia, una vida basada en el autopor ello puede y tiene que usar las artes de la aparien- dominio y en la obstinación, "una vida ardua, hecha
cia. La apariencia no es gozada ya en modo alguno de perseverancia y abstenciones, transformada por
como apariencia,sino como símbolo, como signo de ver- él en símbolo de un heroísmo refinado e intempesti-

Los 1rle101, 1111e en
1111 dioses dicen
Yez
de 111
Ylsl6n del 11111ndo,
erigieron dos

tesis
Apolo

ILHl6M
tece en el escenario es público; el protagola forma real-vital dionisíaca. El drama áti&amp;liFITO / PAPIL
21 X 21,1 CMI
nista no puede esconderse nunca del coro,
co comienza con la música, el canto rítmico
para el que nada puede ocultarse. Al final,
del coro, que pone en movimiento los cuerla música del coro absorberá al individuo.
pos de los cantantes y de los oyentes. En
La tragedia griega pone en escena la reconsecuencia, se crea un denso estado de
lación de poder entre palabra y música. El
ánimo que provoca, cuando las fuerzas parprotagonista domina la palabra, pero es la
ticulares aparecen en el escenario, el surgimúsica del coro la que domina al hacedor de
miento de la visión común. Ante el coro se
encuentran los protagonistas, al principio uno, luego palabras. El sentido más profundo del drama ático es el de
de Tespis, varios. Pero siguen siendo individuos que en la representación de la apariencia. El protagonista, más
su singularidad se afirman temporalmente frente al coro cercano a Apolo, es un dominador de la palabra, un ser en
colectivo. Destacan en primer plano, son, como dice estado de individuación y, por lo mismo, un amante de la
Nietzsche, "la disonancia viva". Ycomo toda disonan- música insinuada. Sin embargo, el sonido de la palabra es
cia, surge un arco de tensión en el escenario: "los prota- absorbido por el coro que representa la multitud, la totaligonistas se separan del coro como voz particular, desa- dad de la vida sin parcelaciones, la música sonora y rerrollan su juego disonante para hundirse luego en el verenda, esa voz que no es palabra, sino verdadero grito.
unísono del coro" (Safranski, 2001: 64). El singular El coro representa la vida en su totalidad y al individuo
disonante no puede mantenerse mucho tiempo y, cuan- sumergido en ella y reintegrado a ella. Consta finaldo se hunde, se reintegra a la totalidad dionisíaca del mente como la representación de Dionisio.
Nietzsche consideraba que lo apolíneo es tan sólo
coro. Se hunde de nuevo en el seno de la música. El coro
y su música permanecen omnipresentes. Lo que acon- un momento estético de lo dionisíaco, verdad profunda

24

Dlonlslo

25

�hundiéndose las varas espinosas en la carne y
lanúéndose la sangre que corria de sus miembros. Pero
el durmiente ya estaba con y dentro de ellos, poseido
también por el dios extranjero. Si, ellos eran en realidad el mismo cuando se abalanzaban sobre los animales matando y desgarrando, cuando devoraban trozos
de carne humeante, y cuando sobre un suelo revuelto y
musgoso iniciaron, como ofrenda al dios, una cópula
promiscua e infinita. Ysu alma conoció la lujuria y el
vértigo de la aniquilación (104-107).

vo" (91). Una vida propia de cualquier escritor ascético.
La novela traba una relación definitiva con el pensamiento estético griego, particularmente con la transformación dionisiaca que opera en el artista apolineo.
Cabe la copia del siguiente fragmento, a pesar de su
extensión, para evitar paráfrasis oportunas:

Quien está fuera de si nada aborrece tanto como regresar a si núsmo [...] Comenzó sintiendo miedo, núedo y
deseo y una atroz curiosidad por lo que pudiera venir.
Ya habia mencionado que la música apolinea era
Era de noche, y sus sentidos estaban a la escucha;
pues de muy lejos se acercaba un estruendo, un estré- una música insinuada, pues se basaba casi exclusivapito y retumbar de truenos apagados, chillidos de jú- mente en el uso de la citara y en las tonalidades suabilo [...] todo ello entremezclado y dominado, con si- ves. En cambio, la música dionisiaca era explosiva y
niestra dulzura, por el son arrullador, inicuo y profunda, producida por el sonido dulce de la flauta y
persistente de una flauta, cuyos ecos impúdicos pare- con su contrapunto de cimbalos y timbales. Ambas arcian hechizar las entrañas. Él sabia una palabra oscu- quitecturas se oponen aún en la música como reprera, pero que designaba la inminente aparición: "El sentaciones disimiles y antitéticas. Pero, además, el
dios extranjero". A la luz de un resplandor confuso largo párrafo hace alusión al "dios extranjero" que lledivisó entonces un paisaje montañoso similar al que ga presentido por el rumor de lo infernal, de lo terrible
rodeaba su casa veraniega. Yentre jirones de luz, des- desconocido. ¿No fue Dionisio un dios proveniente de
de cimas boscosas, vio precipitarse cuesta abajo, la tierra de Asia?
En la fiesta dionisiaca, las bacantes se caracteriremolineando entre troncos de árboles y peñascos rotos cubiertos de musgo, un tropel de seres humanos y zaban por su decorado de serpientes, pues el indivianimales, una turba frenética que iba inundando la duo, al ir destruyendo paulatinamente su propia inpradera con cuerpos y llamaradas confundidos en un dividuación, era capaz de entrar en diálogo con las
delirante vértigo de rondas.Tropezando con sus vesti- bestias; desaprendia el lenguaje de la palabra asenmentas de pelleja que, excesivamente largas, pendian tada sobre la luz de Apolo y encontraba la atroz
de un cinturón, grupos de mujeres agitaban panderos palabra de la naturaleza. Por esta razón, las bacantes
sobre sus acezantes cabezas, echadas hacia atrás; blan- bailaban, pues la palabra, el logos olimpico, cedia
dian antorchas chisporroteantes y puñales desenvai- ante el lenguaje del pathos, de la gestualidad, es denados; llevaban serpientes de agudas lenguas asidas cir, el de la representación de la vida y de sus impulpor la mitad del cuerpo, o bien, ululando, portaban sos vitales.
A un lado de las bailarinas yacen los hombres y los
sus senos en ambas manos. Vio hombres velludos, con
taparrabos de piel de fiera y cuernos en la frente, do- efebos, estos últimos aguijando machos cabrios. E drablar la nuca y agitar brazos y piernas al son de ma ático, el festtn de Dionisia, surge del sacrificio de la
broncineos cimbalos y del furioso redoblar de unos bestia como ofrenda al dios, tal es la razón de los cuertimbales, mientras imberbes efebos aguijaban machos nos que se usaban en las procesiones hacia el bosque.
Gustav von Aschenbach mediante el sueño se ha
cabrios con varas hojosas [...] lNo lo incitaba a él, renuente espectador de la escena, a participar de la im- desintegrado en la totalidad, ya está con y dentro de
púdica fiesta, en la desmesura de aquel sacrificio su- ellos, poseido por la potencia luminosa y escalofriante
premo? [... ] En su corazón retumbaban los redobles del dios. Él es uno en unidad con los otros al entregardel timbal, el cerebro le daba vueltas, y, presa de la se a los placeres de la cópula desenfrenada, al espíritu
furia, la ceguera y una voluptuosidad embriagadora, orgiástico. Gustav von Aschenbcah hace su ofrenda y
su alma ansió integrarse al coro del dios [...] Echando cae al abismo, lleno de vértigo. Ha sido aniquilado. El
espuma por la boca se excitaban unos a otros con ges- artista, el hombre, se ha entregado a la fuerza omnipotos lascivos y manos lúbricas, entre risas y genúdos, tente de la vida y ha vencido su individuación en fran26

ca alianza con los otros que ya no son otros, sino uno y
el mismo en identidad.
IL lllTOllMO DI TODOS LOI AmlMOI AL dllMO

Parafraseando a Thomas Mann el conocimiento simpatiza con el abismo, es el abismo; carece de dignidad
y de rigor; no tiene forma ni postura algunas. Por eso
los poetas lo rechazan y mejor enderezan su camino
hacia la Belleza. Pero la forma conduce a la embriaguez y al deseo; pues bien, los poetas lo prefieren. Es
su manera particular de encontrar el abismo.
Ensimismado, Von Aschenbach se abandona a
Tadzio, cuya complexión espiritual es la del psicagogo,
quien le enseña el camino a la muerte y lo guia "hacia
una inmensidad cargada de promesas. Y, como otras
tantas veces, se dispuso a seguirlo" (116).
Garcia Ponce pensaba que la verdad irónica de esta
novela es la contradicción que el autor logra entre la
muerte que se hace vida, que encuentra
su forma en el arte y el hecho de que éste, para lograr
serlo de verdad, se alimente de aquélla; pero entonces
vida y arte descansan sobre esa base común que es en
realidad la muerte y es dirigiéndose hacia la muerte donde el lenguaje se encuentra y sale a la luz articulando la
vida (1972: 40).
Será la poderosa voluntad de muerte, que aparece como
consecuencia de la indispensable fidelidad a los instintos para tocar esa parte auténtica también de la vida,
la que transfigurará a Von Aschenbach en un
contemplador de la forma pura. Sólo la muerte vincula
al espiritu con la forma. ¿No es esa la enseñanza que
nos dejó Von Aschenbach, no es ese su testamento espiritual, que por otra parte nos enseña la imposibilidad de una alianza entre la materia y el espíritu?
A través de la aniquilación el artista hallará finalmente la raíz del lenguaje, donde la palabra pierde sentido frente a la palabra, al Verbo lleno, sin resquicios ni fisuras, sin sombras ni espejos; la palabra
que está más allá del idioma. Habrá caldo en el abismo. Y será libre.

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dclitcratura 1-2 (enero febrero).

27

�........

Drama en la corte
lact1u•1 Prfyert

'YIRIIÓIIII DI MICIIL CO'YA.RRl■IA.I

PIRIOIIIIA.JII

EL BUFÓN
Charada: Su primerrrúnistro es un imbécil. (Risa del rey) Su segun✓

ELBUFÓN

do rrúnistro es un idiota. (Aprobación del rey) Su tercer rrúnistro es

ELREY

un cretino. Su cuarto rrúnistro es...

MARINA
UNAVOZ

EL REY lo interrumpe.
...un golfo. (Ríe) Pero, lcuál es la solución, bufón?

Elreyaparecesentado ensu tronoyde

caraalpúblico. FrenteaéLpero
sentadaunpocomásabajo,suhijala

EL BUFÓN
La solución... Majestad, usted es el rey de los cons...

malvados, trágico destino, trágico destino, quieren perforanne la
barrica.

voz
Abajo el rey de los inútiles. Le vamos a cortar las... orejas. iABAJO
EL TIRANO!
ELREY
iQué...!Hablan de cortarme las orejas.Tendremos que escaparnos
rápidamente, sin perder un instante, huir enseguida, partir inme✓

excelentehumor.Escuchaasubufón

EL REY, enderezándose.
iQué! El rey delos... Pero es una infamia tratar al rey así... (Al bufón:)

queleproponeunacharada

Es una revuelta.

pnncesaMarina.Elreyestáde

Trágico destino... Destino trágico... Mis súlxlitos se han vuelto

EL BUFÓN
No, Majestad, es una revolución. (Seescapa.)

diatamente y lo más pronto posible. Levántate, hija mía; levánta✓
te, Marina.

Ella se levanta, siempre de espaldas al público.
Gritos de los amotinados.
EL REY, después deun momento.

Voces del populacho tras bastidores.
iAbajo el tirano! iAbajo el rey! iMuera el rey!
EL REY, asu hija.

iAh...! Marina, si no estuvieras aquí, yo me quedaría con el fin de
enseñarle a este populacho vil cómo sabe morir el rey. 5 y 3 son
ocho y ocho son 16 de Hungría. (Marina, inmóvit su padre se leaproxi✓

ma.). Pero antes de huir debo decirte toda la verdad Tengo un se✓

�NIIIA

creto de Estado que confiarte. Escucha, pero sin flaquear, Marina,
se trata de ó. Marina,he guardado durante largo tiempo este gran
secreto, escucha la verdad atroz. Marina, tú no eres mi hija (Mari~

ente

na petrificada). Tú eres mi hijo...

'

La princesa se vuelve: lleva~ gran barba negra.
. \1

MARINA, con voZmuy g¡ave.
iAh, Dios mio...! (Luego muy áulcemente, como alguien que busca enten~

da:) iSiempre lo sospeché!

Telón

Enlreyisla •

E■genio

Trias

MIC•■L ÁMCIL O•■MAIM

l encuentro con Eugenio Trías tuvo lugar en la Universidad
Pompeu Fabra, mientras el filósofo aplicaba un largo y duro exa-men. Conversamos acerca de la escritura de la filosofía, su pa-sión por el cine y sus trabajos sobre la lógica del límite.

E

31

�¿Cuál es la relación entre escritura yfilosofía? Me parece que su
palabra no está empeñada en transportar ideas sino en ser la
idea misma.
Mi intención es encontrar un punto en donde los conceptos broten de las propias formas lingüísticas. Me
importa mucho que no sea fácil hacer esta distinción
entre el plano filosófico y el trabajo lingüístico, el de la
forma literaria y el de los conceptos. Intento crear y
perpetuar una tradición lingüístico-filosófica en lengua castellana o española. Esto implica tomar en serio
a la propia lengua. Y por esto me interesa que los conceptos se generen de las propias estructuras lingüísticas. En este sentido hago lo imposible por no crear
neologismos extraños al espíritu de la lengua. Creo que
El tratado de la pasión es un buen ejemplo de esa voluntad, y donde quizá se pueda ver más clara esta búsqueda que en otros trabajos. Cuido tanto la forma literaria como la forma conceptual, y mi ideal sería que no
hubiera distinción entre las dos, que de algún modo
tuvieran el mismo espíritu.

río, el cual, por otro lado, quizás es la forma de pensamiento más viva que repercute en la propia universidad española.
8 lenguaje del perdón es un libro de enorme actualidad frente alo que está sucediendo en Europa: las preguntas que se plantea son completamente vigentes. Su ejercicio filosófico se inscribe claramente en un momento histórico de España al proponer
una filosofía que ilumina la re.flexión en nuestra lengua. No olvido que su pensamiento inicia en el momento de transición de
la dictadura franquista.
Sí. Los primeros ensayos que escribí datan de la época
del franquismo. El primero que escribí fue en 1969,
aunque un poco dentro de la onda generacional de
mayo de 1968. Pero realmente los ensayos principales,
que son El tratado de la pasión, El artista y la ciudad, La
memoria perdida de las cosas o Lo bello y lo siniestro, coinciden con el periodo de transición.
En este sentido, el pensamiento que he desarrollado ha estado a la par de una serie de cambios que han
tenido lugar en la sociedad y en la cultura; y, tal vez,
de una manera consciente o inconsciente, es probable
que este tipo de cambios hayan tenido su incidencia
en las formas de pensamiento. Pero sí, tiene usted razón, yo me siento muy al compás de esta gran transición elaborando un pensamiento filosófico que refleja
dichos cambios.

El lenguaje del perdón. La fenomenología de Hegel es
un trabajo muy apasionado; tanto, que es difícil pensarlo en el
orden de la academia.
Creo que en España, como en Latinoamérica, el mundo académico es muy endeble, o sea, tiene poca tradición. Está bajo un impacto colonial. Los que marcan la
pauta son aquellos lugares donde verdaderamente hay
Usted ha tratado de fincar una nueva tradición filosófica muy
una academia, como Alemania, Francia, o el mundo
cercana a la literatura y de derrumbar los límenes fronterizos
anglosajón. Entonces, sobre todo con mis primeras
con otras especialidades. Me parece que su labor se corresponde
obras, hubo un rechazo por parte de ciertos sectores
con la certeza de que siempre se necesita de un maestro, de un
universitarios o de filosofía universitaria; rechazo que
guía, para entrar al terreno de la filosofía. ffs cierta esta idea?
atribuyo a esta debilidad de las propias estructuras
Si es así, ¿quiénes son sus maestros?
universitarias en el campo del pensamiento, en el camHablaría de maestros de lenguaje filosófico en el supo de la filosofía, que, en el fondo, tienen una estrucpuesto de que opero en un mundo con poca tradición
tura colonial.
-porque este es un dato fundamental, hay poca traPuede parecer sorprendente o pretencioso o irridición. No es que no haya, hay poca, y que haya poca
tante trabajar un pensamiento filosófico que no cuaes mucho, por lo menos ya hay alguna. Apelo al magisdra con ninguna escuela, con ningún paradigma de los
terio de la filosofía en lengua castellana. Haría refeexistentes, sea analítico o filosófico, como la escuela
rencia a figuras como Unamuno, Ortega y Gasset,
de Frankfurt o el marxismo, sino que brota de la proEugenio D'Ors, o Zubiri, autores de muy distinto estipia tradición lingüística; en mi caso, de la lengua espalo, pero que tuvieron siempre el interés de ejercer el
ñola. Durante un tiempo, esta manera de entender el
pensamiento filosófico en lengua española. También
pensamiento me ocasionó muchas dificultades con el
ha habido grandes ensayistas del mundo latinoamerimundo universitario; pero tengo la impresión de que
cano, como Alfonso Reyes.
esto, al menos aquí en España, ha amainado mucho.
Creo que ahí encontraría una serie de influencias
Mi caso no es un caso aislado: se ha generado una traque pesan sobre todo en el terreno del lenguaje. Lo que
dición de un pensamiento más ensayístico, más litera32

me es más difícil es hablar de influencias filosóficas.
La verdad es que tengo muchas, desde la tradición hermenéutica hegeliana y la filosofía de Heidegger, hasta
el estructuralismo francés o el posestructuralismo.
Sobre todo en mis primeros libros, Filosofía y carnaval o
en La filosofía y su sombra, esto es muy patente. La vía
que sigo, no obstante, la he ido montando yo. Por supuesto que siempre en diálogo con ciertas tradiciones,
pero que dependen, en cada caso concreto, de lo que
cada libro en particular me propone.
Yo no he tenido un maestro o dos. Lo que puedo es
hablar de una serie de influencias diversas. He procurado siempre rehuir de la adscripción a alguna línea o
a una escuela. Siempre he tenido muchas fobias. En
primer lugar, hacia toda esa suerte de filosofía , de corte positivista o analítico, que me produce una enorme
aversión y siempre he procurado situarme muy
polémicamente frente a ella. Hacia ciertas formas de
marxismo también, pero no en general, sobre todo si
hablamos del marxismo en términos generales, amplios, sobre movimientos y figuras que han pesado
mucho. Por ejemplo Ernst Bloch, y en general los filósofos de la Escuela de Frankfurt. Walter Benjamín me
ha interesado mucho. Adorno menos, me parece exageradamente dogmático. Pero no me siento adscrito a
una escuela determinada, más bien he intentado construir mi propio universo; esto quizá se exprese de una
manera más clara en mis últimos libros que son más
ambiciosos porque tienen la pretensión de una construcción mas organizada: Lógica del Límite o La aventura
filosófica.

Entonces, la cuestión de la idea del sujeto ha sido
una de mis intenciones, y creo que donde la he elaborado más es en los últimos libros, sobre todo en Desde
los límites del mundo. Ahí construí un concepto que llamo "el fronterizo" o "el habitante de la frontera", que
se refiere a la idea de sujeto que responde al problema
de la subjetividad, y que está en diálogo con otro concepto al que le doy un estatuto ontológico, que es el
concepto del límite, centro estratégico de estos últimos libros.
Esta reflexión procede, en gran medida, de textos
anteriores, en los cuales, de alguna manera, el concepto de límite estaba ya bastante determinado. Tal vez
no había centrado la reflexión en él, y hasta ahora adquiere su sentido a través de una teoría del sujeto. Esto
sería casi el final de todo el proceso que he ido siguiendo. No me había atrevido todavía a realizar una reflexión ontológica ni una teoría del sujeto. Estaba insinuada, esbozada en El tratado de la pasión. Pero no me
había aventurado a una construcción más ambiciosa.
Los límites del mundo fue mi primer intento, y Lógica del
límite fue el desarrollo.

Usted es lo que llamaría un hombre disperso: la multiplicidad
de intereses que lo signan es enorme. En este sentido, ¿La dispersión es una declaración de principios, una farma de liberación?
Para mí fue una liberación. Fue un libro que escribí
como liberación de una serie de modelos de pensamiento que hasta entonces me dominaban y de los cuales
quería desprenderme; fue como una especie de catarsis, un recuento de las cosas que había que destruir
En esos últimos libros hay muchos elementos que se adscriben a antes de abrir un marco de pensamiento. Ese ámbito
la indagación sobre una teoría del sujeto, una teoría de la subje- nuevo creo que lo empiezo a dibujar en El tratado de la
tividad que cruzó el siglo XX en la obra de algunos teóricos fun- pasión, donde ya me atrevo un poco a formular la idea
damentalmente alemanes, ingleses y algunos franceses. Una Ji, de la subjetividad o a formular una idea de realidad.
losofía que propone una ética y una teoría del sujeto.
La dispersión fue una especie de purificación o eliLo que me interesaba era destacar componentes olvi- minación de ideas recibidas que nos impiden pensar y
dados en la subjetividad, concretamente el componen- vivir, con la esperanza de que de ese derrumbe surgiete pasional, componer una ética que tuviera en el con- ran posibilidades de pensamiento nuevas. En fin, fue
cepto de pasión su centro de gravedad, y ejecutar una un libro de transición escrito con bastante fervor y denoperación inversa a la que se suele hacer: elaborar una tro de una onda nietzscheana. Quizás es el libro que
serie de acción pero que brotara de la idea del sujeto tiene más caracteres nietzscheanos. Para mí fue un lipasional. Este es el terna de El tratado de la pasión y de El bro necesario, espero que también lo haya sido para
Lenguaje del perdón. Generalmente la construcción de la los lectores; aunque yo le doy más valor a El tratado de
teoría de la acción se hace a costa del sujeto pasional, la pasión, o a Lo bello y lo siniestro, o a los últimos, ya que
como si el elemento pasional fuera una rémora en rela- en ellos no me limito a la demolición, sino que además
intento orientar la reflexión en otras direcciones.
ción con la actividad o con la libertad.
33

�¿~ué de filosófico puede haber en su manera de ensayar y qué de
ensayístico puede haber en esta manera de filosofar?
A mí me ha interesado probar muchos géneros. Hay un
libro que escribí antes de La memoria perdida de las cosas que
se llama Meditación sobre el poder, donde ensayo el género
meditación. Es un libro estructurado en ocho meditaciones, y empleo unas formas estilísticas muy características; por ejemplo, repeticiones a manera de insistencia en
algunos puntos. Pero mi intención era jugar a abrir géneros. Todo arte tiene que ver con la palabra, y la filosofía
sin la palabra y sin la escritura no tiene ningún sentido.
Siempre y cuando se entiendan palabra y escritura como
expresiones de una forma de vida.
Últimamente mi maestro es Platón. Aparte de su propia filosofía, me interesa su escritura y su invención de
este género fenomenal que es el diálogo filosófico. El Banquete no tiene nada que ver con Fedón, ni literaria ni
estilísticamente, a pesar de que los escribe en la misma
época; y lo mismo podemos decir de los diálogos de madurez, que son tratados metafísicos, y siempre mantienen esta forma dialogada. Siempre me sentí mucho más
afín a la tradición platónica que a la aristotélica. Cuando
hablo de un tratado, por ejemplo, de El tratado de Ia pasión,
está claro que no se trata de un tratado en el sentido
aristotélico, sino de una concepción muy personal que,
además, en el mismo libro explico.
Me siento más próximo a esta tradición que abre
Platón y que luego encontramos a lo largo de la historia de la filosofía constantemente. A veces también en
esto se ha subrayado exageradamente la vecindad de
la filosofía con lo que modernamente llamamos ciencia, cuando la filosofía esta muy cerca de la literatura,
y al arte en general.
Precisamente en estas ocho meditaciones sobre el poder hay una
declaración oculta, un procedimiento, un proceder bajo la forma musical de la variación.
Siempre acudo a los modelos musicales, quizá por afición. Meditación sobre el poder es un libro que tiene muchas claves. Una es la musical, y el tema de la variación
como una forma musical es lo que asumo como una
forma de entendinúento de la manera de pensar y de la
manera de vivir, o sea, como un modelo filosófico. Mi
encuentro con la música fue muy temprano, casi simultáneo al encuentro con la filosofía, y siempre he
intentado hacer un tipo de reflexión que tenga que ver
con el mundo musical. Por eso en todos mis libros hay
un proyecto de filosofía de la música.

ffs posible reflexionar desde Ia filosofía sobre Ia literatura? ffs
posible verla como un Iogos, como un ethos? ¿~ué ofrece Ia literatura desde ese campo?
Yo no veo una distinción de fondo entre logos y ethos.
Pienso que las fronteras entre lo filosófico y lo literario están, por suerte, cada vez más borrosas. Quizá el
problema es que hoy lo que se nos ha desgastado son
las palabras; quizá la palabra en la literatura misma ya
no nos dice nada, como tampoco es probable que detrás de las palabras estén las cosas. En el fondo lo que
ocurre es que quizá las teorías de los géneros que hemos tenido hasta ahora ya no son válidas, y esto afecta
a la literatura y afecta a su vez a la filosofía. Siempre he
estado en contra de las divisiones y clasificaciones académicas que se hacen de la filosofía. No veo mucho en qué
se distingue la ética de la estética, o ambas, de una serie
de conocimientos. Para mí la filosofía es un hecho unitario, es un acontecimiento que tiene que ver con el pensamiento. Ylo que se llama literatura seguramente también,
sólo que en el terreno de la literatura hay una forma de
argumentación que no es estrictamente lo que llamamos
una argumentación lógica, la que opera en los textos llamados filosóficos. Con esto tampoco quisiera crear confusión diciendo que todo es lo mismo. Además, hay
ciertas tendencias actuales que abonan esta dirección.
No todo es lo mismo, lo que pasa es que estamos en un
momento de crisis viva en ese sentido en la que se impone inventar nuevas formas tanto de pensamiento como
de relato-narración. Quizá los modelos muchas veces nos
dificultan la comprensión de los hechos. La distribución
del saber tiene que ver más con las estructuras universitarias, y eso crea, a veces, artificiosas distinciones que
pueden ser muy gravosas, e incluso muy dañinas.
Yo ahi sería bastante anarquista. Creo que muchas
veces las divisiones son efecto de la inscripción institucional del saber. Tienen también su lado necesario,
evidentemente, para la organización de la docencia o
para la estructuración misma del saber en la universidad, pues a veces es necesario distinguir los cursos de
literatura comparada de los cursos de historia de las
ideas. Pero cada vez soy más sensible a los
entrecruzamientos. Un texto, por ejemplo, el gran libro de Galileo, El diálogo, en estilo platónico, es un nuevo concepto de ciencia o de saber, pero también es un
texto literario. Eso quiere decir que, a la hora de examinar en concreto los textos, nos encontramos que
muchas veces los marcos críticos que tenemos son insuficientes. Yo soy partidario de desafiar esos marcos.

34

La verdad, cuando escribo, soy sensible a estos problemas, por eso me interesa crear un tipo de forma
donde pueda discurrir una idea que he tenido, pero
procurando que sea ella misma, la propia forma, la que
genere, por así decirlo,,el género. En mis libros, el género se ha dado por la propia dinámica de pensamiento y escritura que de ahí ha nacido. Entonces, he compuesto tanto un tratado sistemático (Lógica del límite),
como un conjunto de aforismos (La dispersión).
La vecindad de estas formas es mayor; en todo caso,
lo que sí hay es mayor o menor intensidad, es decir,
hay formas de pensamiento creadoras y hay otras que
tienen un carácter de repetición para entender las literaturas secundarias.

Hay también en su trabajo una insistencia por reflexionar acerca
de cómo se producen ciertas farmas de pensamiento.
En Lógica del límite lo que pretendía era establecer una
cosmogonía: cómo nace el mundo en el pensamiento,
pero de tal manera que el pensamiento no sea algo separado del mundo sino que de algún modo lo acoja y le dé
forma. El utilizar el llamado sistema de las artes -con
cierta ironía, pues yo sabía que pensar en un sistema
de las artes es una empresa casi nostálgica- fue un
pretexto. Torné algunos aspectos del discurso musical, de la arquitectura, del mundo de las imágenes, del
mundo literario o poético, con el fin de sugerir que la
construcción del mundo es como una especie de
fenomenología; pero sin hacerla como suele plantearse en términos ortodoxos de fenomenología, sino situándola en una posición como de supuesta ingenuidad. Aunque yo creo que no es posible, porque no hay
tal ingenuidad. Estamos demasiado impregnados por
los contextos hermenéuticos o por las formas de lenguaje y de cultura que nos determinan.
En realidad, lo que trataba era delimitar una
cosmogonía sobre cómo surge el mundo en el pensamiento teniendo como base el hilo conductor de las artes; y
trataba de poner a prueba una idea, la idea del límite.
La "cruz' del pensamiento filosófico es la lentitud con Ia que pasa
la vida. ¿Cuál es su "cruz' como filósofo?
Es la filosofía que llega tarde, como decía Hegel. Uega
tarde y al mismo tiempo demasiado pronto: anticipa o
sintetiza. Hay filosofías que son más anticipadoras y
otras que son más sintetizadoras. La de Hegel probablemente es un fin de trayecto. Hay otras que en cambio abren: la del último Schelling seguramente es una

filosofía más auroral, abre vías que ni él mismo sabía
que las estaba descubriendo. Me gustaría estar acaballo entre estas dos formas.
Creo que la filosofía siempre ha tenido este carácter,
por eso los mejores momentos de la filosofía, como cuando Aristóteles o Leibnitz, se saben grandes herederos de
una tradición, pero al mismo tiempo están entre la crea,
ción de una nueva filosofía y el repliegue a la anterior.
Aristóteles se sabe heredero de toda la filosofía de los
presocráticos; Platón, del pitagorismo, con lo que construye una línea, un modelo nuevo. Yo, sobre todo en mis
últimos libros, vivo con la conciencia entre estas dos formas. La filosofía no puede evitar aquello que hereda. Para
cambiar es preciso recorrer de nuevo caminos que ya se
han trazado porque, de otro modo, no se da la verdadera
reinvención, sino que uno se pone a inventar lo que ya
está inventado. Pero, por otro lado, quedarse en este nivel es lo peor que le puede ocurrir a la filosofía: una filosofía puramente historicista o de pura erudición o simplemente nostálgica.

En el último de sus libros reunió varios artículos publicados en
El País, y aparece una reflexión sobre el periodismo, ¿podría
abundar sobre eso?
Esto lo tomé de W alter Benjamín: sobre la desintegración de la experiencia y el desencaje. Hablo de un mundo hecho de puros flashes e islotes de información donde se nos pierden siempre las verdaderas tramas, como
si de un relato hubieran quedado sólo los títulos de
capítulo y le hubieran amputado lo que viene antes y
después. Entonces las cosas no tienen continuidad ni
tienen antecedentes. Yo creo que este no es un problema exclusivo del periodismo, sino de todos los medios
de comunicación actuales que crean dicho efecto destructivo. Se distorsiona completamente la medida temporal: se crea una especie de instante eterno, siempre
perpetuado pero siempre anulado por la novedad. Es
decir, la novedad es siempre la misma, siempre como
Saturno comiéndose a sus hijos. El efecto final es que
queda banalizado todo aquello que de alguna manera
comparece como novedad.
Entonces tengo la impresión de que esto destruye
la experiencia, y que, incluso, en lugar de dar un relato
fidedigno de lo que ocurre, lo que hace es generalizar y
banalizar. Luchar contra ésto es posible; no obstante,
yo jamás haría un discurso en contra de los medios de
comunicación de masas como tales. He visto fantásticos reportajes en televisión, pocos, pero fantásticos.
35

�N■IIA

Siete veces Panero
RICARDO C■ADROI

Sonámbulo

Ochenta y cinco

A él se le dio el horror
de un estómago alanceado
por el voltio clínico. A mí
se me da la interferencia
en sus dolores, el apretón
de sienes en la niebla.

Primero estaba Panero desnudo,
un hombre que se quító la ropa
y echaba humo por el ombligo.

Con las pastillas se le formó
un parque de entretenciones
en el intracuerpo. Yo despierto
con la risa y él huye de mí cama
dejando un vaso de agua.

Primero se callaron todos, dijo,
la mujer entró en puntillas y puso
la oreja en el ojo de la humareda.
Primero apareció el búho en la repisa,
las baldosas eran ochenta y cinco,
exactamente iguales. 8 pájaro abrió
el pico y se oyó su canto, la mujer
dejó de forcejear y parecía contenta.

La hoguera gritona de su cabeza

dobla la esquina de la comísaría:
"iEscribe; güevón, escribe!"
Meto el dedo en el frasco
de lágrimas, pierdo el nombre
en otro viaje al más allá
y vuelvo con un oso de trapo
ganado en el tiro al blanco.
A él se le dio la lengua cero
del demonio. Amí se me da
la madrugada rumbo al hospital
con un oso de trapo bajo el brazo.

Primero déjenme tranquilo, dijo Panero,
y entre las flores del papel mural
comenzaron a reventar, uno por uno,
ochenta y cinco globos azules.

�NISlA.
NISlA.

Albatros
Cadena negra sacudida
por el viento de la botella,
hija del huracán sin dios
riel cortado que arde
más alto que las antenas
y cae al mar haciendo
ssssh, serpiente de acero
entre los dedos, cargando
las cinco vocales con
pólvora roja, cadena
que cambia de piel
en la botella, huracán
sin dios, arenas de alcohol,
sábana seca, vacía, para que
duerma tranquila el ave.

Cuerpo
No aparece por ninguna parte.
Noapareceporninguna parte
y cuando alguien dice ahí está Panero
im.unpeuncamióncargadodemelones.
AhíestáPanero,murmura uno que sabe
y los poetas se encogen de hombros,
la panera, dicen, eso encima de la mesa
es una panera. Feliz, Panero,no aparece.

�NIIIA

NIIIA

Convalecencia

Retratodel ojo

Panero se repone del siglo XX
bebiendoparafinaendulzada
consemen, escribe yfuma negros

Esos ojos turbios,
esos ojos machacados
por la ira de España

como si alguienlo estuviera esperando
alottoladodelamontañasilvestre,
más allá del más allá delapromesa.

deshechos por el aliento
delángel de la guarda

Como siunlectordeseosodesusmanos
sehubierapuestoen cuatropatas
para quelerayara un verso en el coxis,
Panero garabatea sonidos enlacúpula

delwater. Solamentesunombreesfinne
enla eternidad Como si alguien fuera aleer
algúndíasusregw:gítacionesdeilurninado
sinluzniotro destino más inmediato
que la terapia, escribeyresucita,
muereyescribe,enlasillafría delwater.

enla caverna donde
desayuna laputa
del bien,la puta
delmal
en los patios duros,
esos ojos que vieron
la separación
estrellados enla losa
delporvenir.

�El ensayo
latinoamericano:
..
VacaNegra

tra~ición
sión*

Cuando murió Panero yo estaba
de espaldas durmiendo la siesta
pero salí ala calle, al patio, ala
calle por temor aque la casa
mecayeraencima.
"Esto es peor que el día en que
murió Teillier'', me decía yo
buscandolavereda dela sombra:

IURHL SAi.Ali■ ISCAUMTI

cuando cae un tipo como el que acaba
demorir en Canarias todo setransfonna
de manera tanradicalque sólo queda
enpie la cáscara del mundo.
Debajo de la cáscara no hay nada,
Panero dijo que había unos sapos
jadeandoycuando llegué a la plaza
reconocí su abrigo, eraTeilliertomando
vino en un copón de oro. Era Teillier
bebiendo la orina de Santa Tcresa
"Lárgate" me dijo, "pájaro de mal agüero,
Leopoldo María está más vivo que tu propia
madre". Dijo la orina de una santa es agua
enel infierno, y vi un camino abierto entre
los nogales, una vaca negra echada
en la lluvia, rumiando, los ojos dulces
ydesorbitados deunavaca negra.

• Cómo dar cuenta de la gran tradición de ensayistas latinoamerica-) nos? lQué papel juega el ensayo en la historia del pensamiento y la
l, literatura de América Latina? lCómo explicar en nuestras letras la
vitalidad y vigencia de un género por muchos considerado menor? ¿Cuál
es su funcionamiento y su motivación secreta frente a otros discursos
(académicos, periodísticos; institucionales) con lógicas distintas y
muchas veces antagónicas? Deseo esbozar algunas aproximaciones en
torno a la escritura ensayística del subcontinente que aborden, aun-que sea de manera tangencial, estas preguntas.
* Ponencia presentada en las Jornadas del Colegio de Filosofia, Letras y Humanidades: Filosofia y Literatura: Llmites y puntos de encuentro, llevadas
a cabo en la Universidad del Claustro de Sor Juana, del 11 al 14 de mayo de 2005, en la Ciudad de México.

43

�•A11AJI A. ftA.ffl N LA. II.IIYIA......,,., . . .11 ,1 X D CMI

En principio quiero resaltar dos características del
ensayo que han creado un prejuicio en torno a este
género como escritura menor: su dimensión pedagógica y su carácter de urgencia. Comencemos por es~e
último rasgo. Habria que decir que en el ensayo la~noamericano existe una voluntad incesante por desc1,
frar la inmediatez. CuandoJuan Bautista Alberdi postula la necesidad de una filosofía americana,la supedita
a los problemas de su tiempo. Lo mismo ocurre con
Andrés Bello, quien afirmó la urgencia de lograr u~a
emancipación espiritual, más allá de la independen~1a
política, para las -en ese entonces~- ~uevas na~10nes americanas. El ensayo ejerce un JUICIO sobre ciertas tramas y sucesos de un contexto particular Yde un
momento especifico. Su relación con la historia su~one un apego a la contemporaneidad, y en ese senndo
evidencia su dimensión moderna. Se trata de una escritura que interioriza la contingencia del presente, su
novedad, pero sin renunciar a la posibilidad de conformar una totalidad autónoma perdurable. Podría

decirse que el ensayo busca aprehender lo eterno d~sde lo transitorio, lo inmutable a través de la connngencia, la sintesis artistica que Baudelaire fundó Ypropuso para el escritor moderno.
. .
Esta dependencia y cercania respecto de la histona
inmediata le otorga al ensayo un carácter fundamental: ser un discurso provisional, inconcluso, aún en
movimiento. Los ensayos son textos que están realizándose en la palabra, que no pueden concebirse como
obras concluidas y cerradas. De ahi que estén escritos
en tiempo presente y no en pasado, como algo terminado. Se trata de una escritura en devenir, abierta a un
debate todavia no finiquitado. Eso explica el tono -más
que subjetivo- personal del ensayo; ese discur_so que
ostenta orgullosamente su parcialidad, que exhibe sus
limitaciones no por falsa modestia sino por un fuerte
sentido de responsabilidad frente a la verdad. Michel
de Montaígne, el padre fundador del género, afirma que
el juicio sobre la realidad circun~te de~e ser sometido continuamente a prueba: uqmenqmera que me

44

sorprenda en ignorancia nada ha de hacer contra mi,
pues difícilmente seria yo responsable por mis ideas
frente a los demás, yo, que no soy responsable ni estoy
satisfecho por ellas ante mi mismo". Hijo del escepticismo, el ensayo se erige como un discurso siempre en
busca de conocimiento. Es una conciencia moderna en
el sentido cartesiano: la duda permanente como forma
de escritura.
Aunada a esta pasión por lo actual, el ensayo en
América Latina posee también una vocación pedagógica. La Cartilla moral de Alfonso Reyes quizá sea uno
de los mejores ejemplos, pero la misma tentativa por
forjar conciencias puede encontrarse en Roberto Fernández Retamar que en Pedro Henríquez Ureña, y recorre la historia del pensamiento latinoamericano desde Domingo Faustino Sarmiento hasta Ernesto Sábato,
pasando por la obra de José Carlos Mariátegui o del
propio Octavio Paz. Ala par de constituirse como creación estética, el ensayo posee un afán crítico irrenunciable. Durante el siglo XIX esto se explica por el reto
de inventar las nuevas naciones. El escritor concibe su
labor como un deber civico. Contribuir a la conformación de la nacionalidad se engarza con la necesidad de
educar a un país colonial. En el siglo XX el proyecto continúa. En México, por ejemplo, la tentativa se reproduce
en la búsqueda de formas innovadoras de esclarecer el
presente e imaginar el futuro luego de la lucha revolucionaria. El afán moralizante del Ateneo de la Juventud y el
surgimiento de nuevos mitos de identidad serían inexplicables sin esta perspectiva pedagógica. La raza cósmica
de Vasconcelos, a pesar de su delirio basado en el cul,
to a la figura del mestizaje, constituye un claro ejemplo de esta búsqueda. No sobra recordar la importante labor de Vasconcelos como secretario de educación
pública durante el gobierno de Álvaro Obregón y como
gran impulsor del muralismo.
El intelectual imagina y concibe la nación a la par
que la obra, en una especie de relación simétrica con la
obra. No es otra la intención de Ezequiel Martinez
Estrada cuando escribe La literatura y la formación de la
conciencia nacional, o la de José Martí cuando, en Nuestra América, realiza su llamado continental al "despertar de la aldea" en busca de un porvenir común. Y aquí
es importante destacar la relación entre moralidad y
escritura corno eje de la escritura ensayística. En el fondo de todo gran ensayista existe un moralista en el
mejor sentido del término. Un moralista es aquel que
concibe la actividad moral como la clave de interpre-

tación de la realidad. Los ensayistas latinoamericanos
realizan una valoración y crítica constante de la conducta pública. Este sentido moral de sus textos tiene
que ver con una concepción en torno a la literatura: la
escritura como una actividad que imagina y posibilita
formas distintas de actuar y de concebir el espacio
público. La literatura ya no sólo como la construcción
de universos simbólicos ajenos y exentos del contacto
con lo real, sino también como una producción de sentidos sociales. Así, el ensayo latinoamericano constituye no sólo una interpretación moral sino una propuesta ética. Esto lo realiza -en palabras de Liliana
Weinberg- al "poner en valor" la realidad que interpreta en relación con el yo del ensayista y su sociedad,
al examinar a la luz de un horizonte ético el mundo
que lo rodea. El valor del ensayo radica entonces no
sólo en el juicio que extiende sobre las cosas, sino en la
forma en que enuncia ese juicio.
Como mencioné al principio, la dimensión mo,
ral y el apego al tiempo presente son los rasgos del
ensayo que han sido, de un modo u otro, utilizados
para colocarlo en un espacio marginal frente a otros
discursos. Respecto a la novela y la poesía por ejemplo, los criticas literarios lo consideran un género
menor por este contacto con el mundo real, como si
lo que definiera que un texto es literario o no tuviera que ver con la distancia frente a la historia, con
su grado de realidad o irrealidad. Se trata de un prejuicio que sitúa al ensayo fuera de toda consideración estética debido a su carácter no ficticio. Alfonso Reyes, al hablar sobre el "centauro de los géneros",
aclaraba esta cuestión. Si el propósito del ensayo no
es literario, posee sin embargo valores estéticos. Para
Reyes, el ensayo está inscrito en la "literatura
ancilar", que en oposición a la "literatura en pureza", consiste en ser prosa de no ficción, "literatura
de ideas", un género mitad lírico y mitad científico.
O como quería Mariano Picón-Salas, "el matrimonio entre la poesía y la filosofía, entre el mundo de
las imágenes y el mundo de los conceptos".
No obstante, tampoco respecto a la filosofía se le
reconoce al ensayo una legitimidad equiparable a la
del tratado metódico. Se le objeta su falta de sistematización del conocimiento y su estado anterior al de las
ideas propiamente filosóficas, considerándolo, en
suma, sólo como un tipo de esbozo o reorganización
de lo ya sabido y no como discurso capaz de generar
nuevo conocimiento. Aquí el prejuicio consiste en es45

�extraliteraria fue desapareciendo, en Latinoamérica el
análisis politico y cultural se encuentra apenas en germen, de ahí que siga teniendo vigencia el ejercicio de
la crítica ejercida por los escritores, quienes encarnan
la figura clásica del intelectual. Durante el siglo XIX
esto era aún más evidente, cuando algunos de los me,
jores ensayistas fueron también grandes líderes poli,
ticos (pienso en Sarmiento, Bolivar, Martí, Altamirano,
Prieto e incluso, más adelante, en Vasconcelos). Sin
embargo es posible otra explicación. Es la que propone Lauro Zavala. Si la hibridación textual del ensayo
responde a la necesidad de que la escritura cumpla una
función a la vez crítica y artística, esto se debe a que
los escritores en países de filiación latina forman parte de "una tradición comunitaria, donde se les exige
un compromiso histórico y político que no se exige a
O■l•r• ..•clr
•scrllllr
, ........ u■ ••ll•r, ... I• •1tllc•cl,n ... •• los escritores en la sociedad [europea o] norteameri........, ..., ••1■1
lsclpll• cana" que poseen una tradición más individualista.
Por otra parte se nos revela unhecho: más allá de estar
•• ••1t•ciflc•, sin• ... ••• r•fl•II'• 11••
■•e• ..., l•ll•r•••rl• •• I• flccl,n y 11•• interpelados por un compromiso histórico, el que los gran,
••1t••• •Ir••••• ... l•c•■r•, l■t•r••• ..• des ensayistas latinoamericanos sean también escritores
•• •'•• •• •• sl1nlflc•..• ... les
sine de ficción o de poesía implica un posicionamiento parfr
cular, una dimensión propia del ensayo contenida en su
•• I• ,.,... ••
c••••r•l..•s
concepción y ejecución. Yes que se trata no sólo de grante es la capacidad de este género para incluir en su in- des escritores sino de grandes lectores (pienso aquí en
terior diversos discursos, por el hecho de ser una es, Reyes, Borges y Paz). Por ello es que sería necesario pencritura fronteriza donde la división tradicional entre sar si existe en la escritura ensayística una relación entre
crítica y ficción queda rebasada. En Borges, por ejem- los escritores y la crítica que pasa por la ficción; si existe
plo, la reflexión convive con la narración y el relato, lo en el género del ensayo una forma de leer, evaluar y repremismo que en muchos textos de Ricardo Piglia, Ro- sentar el mundo que es el resultado de la experiencia con
berto Bolaño o Sergio Pitol. En Monsiváis ocurre algo la ficción o del trabajo con la poesía. Quiero decir que
parecido: su escritura conjuga el registro de la crónica escribir ensayos no depende de un saber, de la aplicación
con el impulso interpretativo, a tal grado, que se han de un método, del seguimiento de una disciplina especídenominado muchos de sus textos como croni-ensayos. fica, sino de una reflexión que nace del laboratorio de la
Y es que desde la Conquista la elaboración del pensa- ficción y que supone otro tipo de lectura, interesada no
miento en torno a la sociedad se ha llevado a cabo a sólo en el significado de los textos sino en la forma en que
través de un lenguaje cercano a la ficción, incluso an- están construidos.
El asunto no es menor. Lo que afirmo es que la histes de la llegada de Bernal Díaz del Castillo. Esta tradición sin duda tiene que ver con el papel del escritor toria del pensamiento latinoamericano está fuertemente ligada a la historia de la literatura, a las reflexiones
y el intelectual en la historia latinoamericana.
A diferencia de lo que sucede en otras literaturas, que se han dado en torno a las formas de la ficción.
el escritor en América Latina ejerce la crítica como una Estas dos tradiciones se sintetizan en el ensayo, génede sus ocupaciones primordiales. Lo que en el siglo ro híbrido que ha permitido conjugar un proyecto esXVIII sucedía en Europa -el que la literatura fuese el tético con un imaginario político, una narrativa histómedio de expresión de la crítica a las instituciones- , rica con un lenguaje literario; en suma, una propuesta
sigue siendo un fenómeno habitual para los escritores de crítica cultural a través de la creación de un univerde nuestros países. Si en Europa, conforme maduró la so artístico. El ensayo concebido así, constituye un
diferenciación de las disciplinas, esta función medio estético capaz de ejercer una función crítica y

tablecer una jerarquía valorativa en la cual la reflexión
metódica es lo que definiría si un texto es filosófico o
no. La mejor crítica a esta idea la ha elaborado Octavio
Paz cuando afirma que el ensayista "no tolera las simplificaciones de la sinopsis" (como en el aforismo) ni
el congelamiento categórico del tratado, sino que busca explorar y no agotar un tema, llevando a buen término el "arte difícil de los puntos suspensivos", único
modo de no quitarle vida al lenguaje de la prosa. En
este sentido, para Paz, el lenguaje literario del ensayo
sustentaría un discurso polisémico que se resistiría a
la referencia unívoca del concepto.
Dando por descontado la validez de los prejuicios
que se erigen contra el ensayo, lo que sí hacen eviden-

ta••

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46

el hecho de que se desenvuelva con tal libertad en estos ámbitos disímiles hace suponer que es infértil tratar de encapsularlo en sólo uno de ellos. Por ello lapolémica sobre si el ensayo es arte o no, si es filosofía o
no, me parece infructuosa y rebasada. Más interesante
es rastrear los modos en que el ensayo adquiere una
función transgresora.
me qué manera logra incidir el ensayista en la apertura y reconfiguración del espacio del debate público? Más
allá de su contenido temático, el ensayista trabaja sus textos a través de códigos literarios que es necesario descifrar.Toda escritura supone estrategias, posicionamientos,
ejercicios de sentido en relación con un espacio social y
frente a otros discursos. Por ello, la forma exterior de un
discurso posee importancia en la medida en que constituye ya una organización que puede ser interpretada corno
compromiso estético y político. Según Fredric Jameson
la forma siempre se capta corno contenido. En el caso del
ensayo, su condición escurridiza tiene que ver con ese
carácter híbrido que le permite abrir sus fronteras e insertar en su interior otras formas de narrar la realidad. El
hecho de ser un "género intermedio", como lo denomina
John Kraniauskas, provee el sentido político del ensayo.
Su carácter anticanónico proviene de esa voluntad por
infringir o violentar las reglas, los límites establecidos por
las convenciones genéricas. Si los géneros representan
normas literarias que establecen el contrato entre un escritor y un público específico, la escritura ensayística,
guiada por una voluntad de conciliar discursos disímiles,
transgrede las normas y rompe con tales sistemas tradicionales de regulación. Al ser un género transdiscursivo,
el ensayo resulta ser un relato que desafía de manera cons,
tante la estabilidad del canon recibido, así como los usos
apropiados de los artefactos culturales tradicionales.
Además, al situarse fuera del centro, el ensayo lo,
gra hacer de la marginalidad un elemento de impugnación. Eso le permite transgredir las pautas autorizadas y romper el contexto de subordinación en que
se halla tanto el sujeto de su discurso (lo marginal, lo
otro) corno su propio discurso, que funciona fundamentalmente por su posición respecto al canon. La hibridación (o transdiscursividad) funciona así como
método de transgresión pero también corno búsqueda
de nueva identidad. Su inherente voluntad
transgresora es el origen de su ambivalencia. Si se trata de una escritura genéricamente ambigua, no es tal
desde el punto de vista político. Podría decirse que en
el ensayo hay un traslado de las preocupaciones terná-

ticas a las preocupaciones formales, de modo que el
sentido deviene forma. Tal es la razón del porqué el
ensayo constituye un texto que rebasa las fronteras tra,
dicionales de la escritura de ficción y de crítica, far,
jándose corno una forma cultural esencialmente
dialógica.
Por último quiero terminar refiriéndome al sentido utópico contenido en el ensayo latinoamericano. No
sólo temáticamente los ensayistas han hecho de la uto,
pía un asunto central. Su manera de escribir también
la presupone. Por una parte, la forma del relato supone cierta definición ante dos problemáticas en correlación: el lenguaje y la sociedad. La forma híbrida del
ensayo supone la existencia multicultural y fracturada de la vida social, así como del discurso que expresa
a ésta. Su heterogeneidad escindida reproduce en la
narración los conflictos que fracturan a su comunidad.
En este sentido, además de una escritura de frontera ,
estamos frente a una narrativa de la crisis, un tipo de
texto que busca representar el conflicto cultural que
la sociedad vive. Pero si la fragmentación del espacio
público ha traído consigo una fragmentación del discurso y de la conciencia que versa sobre él, el ensayista
busca restablecer cierta unidad a través del sentido que
le otorga su escritura: se trata de un ejercicio de cohesión social.
Arturo Andrés Roig afirma que el ensayo latinoamericano se caracteriza por tres momentos: el diagnóstico,
la denuncia y el proyecto. Crisis, crítica y creación dándose la mano. Es en este último momento (en el que, luego del examen y el juicio, el ensayista lanza una propuesta) donde se hace más evidente un tipo de creencia sobre
la que se erige el ensayo, un sentido utópico que es al fin
la tensión entre un ideal y la realidad Esta creencia consiste en suponer que la escritura constituye una forma de
conocimiento, una manera de alcanzar cierta verdad, dis,
tinta a la que otros discursos elaboran. Al ensayar sobre la
realidad y crear un universo simbólico, el ensayista sintetiza no sólo diversas visiones, ideas y sentimientos respecto a lo real, sino también expresa una visión disidente
sobre su lugar y tiempo históricos. En todo ensayo existe
un fondo de insatisfacción, un sustrato de inconformidad En ese sentido, la fantasía literaria puede constituir
un arma para combatir lo que nos disgusta del mundo y
de nuestras propias vidas. Cuando la imaginación abre
un abismo entre lo que somos y lo que deseamos ser, es
cuando logra representar una tentativa por concebir el
mundo de otra manera.

47

�Un acercamiento
al valor de la obra crítica
de Antonio Canclido
1

.AUOMSO liMCIL c•■RII.A

lfonso Reyes llegó a Brasil como embajador extraordinario y
plenipotenciario de México, el año de 1930. Tres años después,
en 1933, escribió un pequeño texto dedicado al primer encar-gado de negocios en México designado por el Imperio de Brasil, cien
años antes, Duarte de Ponte Ribeiro, médico eminente. Este texto fue
motivado por el conocimiento que tuvo Alfonso Reyes, en archivos de
Río de Janeiro, de un escrito que el ministro de negocios extranjeros
de Brasil dirigió al doctor Ponte Ribeiro, el 2~ de mayo de 1834, pidién-dole obtuviera información sobre una flor existente en México, cuya
virtud curativa contra el cólera--morbo la hacía valiosa, y se deseaba obte-ner para Brasil. Esta flor era conocida como "amapola silvestre". Y afinna
Reyes en el escrito de referencia: "Es así nuestra amapola silvestre nues-tra flor de amistad cambiada entre México y Brasil" (1959: 93--94).
1

Documento leído en la entrega del Premio internacional Alfonso Reyes 2005, en el marco de la XV Feria internacional del Libro Monterrey, el 8 de
octubre del 2005.

49

�Hemos recogido esta cita de Alfonso Reyes para iden, presar su experiencia personal de este bello país. Tamti.ficar la antigüedad de las relaciones de nuestros paí- bíén quedan su correspondencia y sus referencías a
ses, confirmada y ratificada hoy al entregar a un dis, escritores y poetas brasileños: Manuel Bandeíra,
tinguido escritor y crítico literario, don Antonio Renato Almeida, Ronald de Carvalho y otros.
Todo el saber de Alfonso Reyes sobre la vida y la liteCandido de Mello e Souza, el Premio Internacional
Alfonso Reyes. Como aquella primera "flor de amis- ratura, más la belleza de su prosa y la visión del mundo
tad", expresión de las nacientes relaciones de México convertida en palabras que es su poesía, se entregan como
y Brasil hace ciento setenta y dos años, hoy se unen los expresión suprema de las letras mexicanas en el premio
que lleva su nombre.
nombres del Regio,
Quien lo recibe ahora,
montano Universal
don Antonio Candido,
Alfonso Reyes, y el de
se ha distinguido por
una de las principales
una tarea sostenida y
figuras del pensapermanente a lo largo
miento crítico y lite,
de los años, en un tra,
rario de Brasil, don
bajo de crítica literaria
Antonio Candido.
dedicado a analizar la
Son numerosos
obra de autores brasilos textos que Alfonleños y de la literatura
so Reyes dedicó a
universal.
Brasil, país en el que
Mediante la crítivivió seis años de su
ca se analiza la obra
vida, de los cuales el
literaria. Pero es ne,
más conocido es "El
cesarlo que el crítico
Brasil en una castaesté consciente de
ña", visión íntegra de
que la obra literaria
su naturaleza, su hisno está estructurada
toria, su economía y
siempre de la misma
su pueblo, expuesto
manera; es decir, se
todo en pocas págimanifiesta en formas
nas. Su "Salutación al
diferentes y también
Brasil" es otra visión
en ellas cobran expre,
de conjunto, donde la
sión distintas visioprosa de Alfonso Re,
nes del mundo o ciryes se desborda genecunstancías
rosa en la mirada
relacionadas
con
la
vida humana indiviNACIMIIMTO DI TIMH
puesta en este país que lo conquistó y al
CILUITO / P,OIL
dual y social. Esta diversidad de la natu23X21CMI
que admiró: la cortesía de su gente, la feraraleza literaria se mueve, según Antonio
cidad de su naturaleza, el espíritu de or,
Candído, en lo que él llama "textos
den y de belleza que su pueblo otorga a la
translúcidos" y "textos opacos". Entre esvida de todos los días. Su "Historia Natu,
tos extremos se mueve una serie de posiral Das Laranjeiras", crónica dispersa y plubilidades a las que debe atender el critiral de los varios elementos componentes de
co. Sí un texto se acerca a lo "translúcido"
esa zona de Río deJ aneiro donde se ubicaba la residencia del embajador mexicano. Dejó tam, es porque en él se ofrecen los datos de la realidad como
bién una visión certera de la poesía indígena brasileña se nos presentan; pero también puede ser que el texto
y otros textos diversos que muestran el amor que tan- en cuestión se muestre más como algo "opaco", es deta belleza y tanta naturaleza generaron en el corazón cir, que requiere la revelación de su contenido. Pero
del mexicano, que se entregó sin límites a vivir y ex, todo esto se desplaza en variantes que exigen valorar
50

si estamos frente a un documento o una fantasía, o sea,
si estamos frente a la realidad o la ficción. Esta circuns,
tancia obliga a la crítica a tomar en cuenta las condi,
ciones en que está concebida la obra y adaptarse a sus
condiciones para poderpenetrar su contenido. De ahí
que Antonio Candido afume que es necesario identi,
ficar la crítica de "vertientes", la que es adecuada a la
naturaleza de cada texto e implica el ejercicio de la
crítica con tolerancia intelectual. Esta concepción per,
mite valorar en su cabal dimensión el trabajo de la crí,
tica literaria.
En consideración a la diversidad de las obras literarias, el crítico -afirma Antonio Candido- debe ser
capaz de enfocar su acercamiento desde diferentes
puntos de vista y posiciones, a fin de permitir, en ese
respeto que debe merecerle toda obra literaria, la vi,
sión integrada como resultado final. Es por eso que
propone para la crítica una condición "integrativa", lo
que además implica dejar de lado todo dogmatismo y
exclusivismo. En consecuencia -concluye Antonio
Candido- el crítico "tanto puede investigar de qué
manera las condiciones de la sociedad se incorporan a
él [el texto analizado], cuanto buscar ese vínculo con
la personalidad del autor, o pretender el levantamien,
to de su organización formal, teniendo siempre en mira
la combinación consistente de la dimensión histórica
como dimensión estética" (2000: 13). Esta reflexión de
Antonio Candido nos permite entender cómo el trabajo del crítico literario se ubica por necesidad en una
visión íntegra del proceso creador y de la obra que ofre,
ce la comprensión de conjunto de esa compleja tarea,
que a su vez hace posible la diversidad de caminos y
formas que asume la literatura.
Las dos tendencias hacia las que puede desplazarse el espíritu humano en el campo de la creatividad
literaria, son para Antonio Candido el localismo y el
cosmopolitismo. El localismo acentúa los valores, las
formas y las expresiones propias; el cosmopolitismo,
por el contrario, se abre a la dirección unive~sal de la
experiencia y las manifestaciones literarias. Mucho tiene que ver, en este problema, el nacionalismo como
valor cuya fuerza es la visión del desenvolvimiento de
la propia historia, que muchas veces propicia tendencias hacia el exclusivismo y la sobreestimacíón de las
manifestaciones locales en el campo de la cultura. Por
su parte, el cosmopolitismo tiende, por esa inevitable
convivencia de pueblos, sociedad, cultura e historia, a
integrar lo propio en un marco más extenso, donde se

dan cabida, junto a las experiencias locales, las de otros
ámbitos y latitudes. lCómo resolver estas tendencias,
que en algunos espíritus son irreconciliables y definí,
tivamente opuestas? Antonio Candido tiene al respec,
to una visión de equilibrio, es decir, frente al exceso
de uno o de otro extremo, propone la suma y la convi,
vencía feliz de ambas posiciones, pues estima que esta
división se da "en el ámbito de los programas, porque
en el de la psicología profunda, que rige con mayor efi,
cacia la producción de las obras, vemos casi siempre
un ámbito menor de hesitación, acortando el aleja,
miento entre ambos extremos"(45). Y da como ejemplo de esta posición la de algunas figuras importantes
de la literatura brasileña, como Gorn;alves Días, Machado de Assís,Joaquim Nabuco y Mario de Andrade,
cuya obra y vida "representan el equilibrio ideal entre
ambos extremos". Podríamos añadir que todos los
grandes escritores ofrecen la misma actitud
integradora. Alfonso Reyes es en México no el único,
pero sí quizá uno de los primeros en asumir esta actitud refrendándola además con las ideas que dejó es,
critas en su texto titulado A vuelta de correo, respuesta a
unas acusaciones recibidas, en el sentido de haber
abandonado la atención a la literatura propia para en,
tregarse al conocimiento y valoración de otras literaturas. Este texto marcó un hito en la visión de la lite,
ratura mexicana y su posición frente a la literatura
universal. "lQué tendremos los mexicanos -escribió
Alfonso Reyes- que no podamos ir a donde todos los
pueblos van? lQuién nos impide hurgar en el común
patrimonio del espíritu con el mismo señorío que los
demás? ¿Quién, en Cuba, en el Brasil, en la Argentina,
echan en cara a sus escritores el tener autoridad, diga,
mos, sobre el tema de Maquiavelo, la antigua Grecia,
las monedas romanas o el culto errabundo de Astarté
durante el pasado siglo? No y mil veces no: la única
manera de ser provechosamente nacional consiste en
ser generosamente universal, pues nunca la parte se
entendió sin el todo" (1958: 430). No en vano se reconoce a Alfonso Reyes como el mexicano universal.
Hay un elemento más en el pensamiento de Anto,
nio Candido al referirse al problema entre localismo y
cosmopolitismo: lo califica como un problema dialéctico
porque se retrata de una "integración progresiva de la
experiencia literaria yla espiritual[...]" (2000: 45). Hacemos referencia a esto porque no suele hablarse de estos
dos tipos de experiencia, la literaria y la espiritual. Iden,
tíficar por separado estos dos tipos de experiencia impli51

�ca reconocer los procesos interiores de la creación que
hacen posible la obra literaria, pues suele identificarse ésta
como la expresión misma de la literatura, desconociendo
muchas veces todo aquello que hace posible llegar a la
creación misma de la obra. Se trata, finalmente, de un
problema de teoría literaria.
La extensa obra crítica de Antonio Candido deja
ver una visión integral de la literatura, la historia, la
sociedad, la economía y otros factores integrantes
de la vida del país a los que pertenecen el escritor y
su obra. Sin este cuadro de conjunto sería difícil tener la posibilidad de interpretar el complejo fenómeno de la expresión literaria, donde confluyen por
necesidad todos los factores antes mencionados. La
literatura es una expresión donde se muestra una
parte de la vida individual o colectiva. No importa
que el escritor acuda a la ficción para narrar cuentos y novelas, o para llevar al escenario una obra de
teatro. Esta ficción, sin embargo, no contradice el
valor de lo real, pues paradójicamente, a pesar de

y valorar. De ahí que esta otra visión de conjunto
del contexto plural y diverso de lo colectivo de una
nación, no puede ser desconocida por el critico literario. Tal es el acervo cultural que ha permitido a
Antonio Candido revelar y mostrar los valores fundamentales de la obra literaria que ha sido sujeta a
su examen crítico.
Pero no vasta esta visión del contexto histórico,
social y cultural del país al que pertenece la obra. Se
necesita además poseer una capacidad analítica para
juzgar el contenido de las obras literarias. Podemos
señalar, como ejemplo de esto, su estudio sobre la poesía de Manuel Antonio Alvares Acevedo, poeta romántico del Brasil de la primera mitad del siglo XIX, cuyo
poema "Mi sueño" es sometido a un riguroso estudio
de sus elementos y formas, pasando de la revisión de
versos y estrofas, a niveles profundos de interpretación que describen el significado último del poema.
En su libro Estruendo y liberación puede leerse uno de
los ensayos más lúcidos y certeros de Antonio Candido.

L•s dos l•ntl•nci•s h•cl• l•s 1111• pu•tl•
tl•spl•z•r•• el •spirllu hu•••• •• •I
c••P• ti• I• cr••IIYltl•tl lll•r•rl•, son
p•r• Antonio C•ntlltl• •I loc•lls•• y el
cosmopolillsmo

Lo escribió cuando tenía 26 años de edad y apenas había pasado un año de la muerte de Mario de Andrade,
a cuya obra y vida está dedicado. Es un testimonio de
su capacidad para entender y comprender la vida; la
vida revelada y mostrada en la vida de otro, en este
caso, la de un escritor con la fuerza y vitalidad de Mario
de Andrade. Su visión de los matices, los pliegues, las
secretas manifestaciones del rumbo y conducta de la
persona, muestra cómo es fundamental en la labor del
crítico la capacidad para ver la compleja integración
de todos los elementos de una vida conducida por una
alta inteligencia. Entender las relaciones de la vida,

ser narraciones creadas por la imaginación, y a pesar de que esas historias sólo son el acercamiento a
una porción de la vida en su conjunto, la ficción literaria logra ofrecer al lector una verdadera forma
de ser, en sus múltiples posibilidades, de la vida
humana; es decir, la obra literaria es un testimonio,
a veces más cercano a la verdad que la historia misma como exposición de hechos reales, debido a eso
que Alfonso Reyes denominó en la literatura el valor vicario de la vida. Esta capacidad de representación de la vida humana a través de la ficción literaria, es la que el crítico debe ser capaz de interpretar
52

poder descifrar los profundos impulsos de la existencia, es primordial para interpretar y valorar la obra que
será motivo de la crítica. Algo semejante ocurre con el
estudio dedicado por Antonio Candido a Gilberto
Freyre, el autor de·casa grande e senza!a, pues como en el
caso de Mario de Andrade, es un rico ejemplo que
muestra la capacidad de visión de Antonio Candido,
para encontrar las claves secretas en las que se integran visión, estructura de la obra y comprensión del
fenómeno complejo de la realidad en la que se manifiesta y expresa la vida colectiva. Sorprende la agudeza y la certeza del juicio del crítico que hace posible la
interpretación y valoración de una obra y el pensamiento que la anima, para mostrar su valor y significado en
el contexto de la cultura nacional. La parte final de este
ensayo merece recogerse para captar la dimensión del
texto de Antonio Candido. Después de afirmar que
Gilberto Freyre rompió tabúes y propuso otro modo
de ver las cosas, escribe Antonio Candido:

les. El primero es el de la impresión, resultante del efecto primero que la obra produce en el lector. Es, para
decirlo de otra manera, la reacción producida por la
lectura inicial del texto literario. Esta impresión puede derivar o no hacia la crítica. Sí conduce a ella, aparece la crítica impresionista. La crítica, sigue diciendo
Reyes, puede utilizar el método histórico, el psicológico o el estilístico. Finalmente, llegamos al nivel más
alto de la crítica: el juicio. El juicio se mueve libremente para alcanzar la valoración de la obra, sostenido en
el equilibrio de la sensibilidad, de la emoción, la experiencia y el conocimiento literario. Son pocos los que
llegan a este nivel de la crítica, pues para ello se requiere el transcurso de una vida en contacto con la literatura. El juicio pone en juego el libre ejercicio del
espíritu, y esta dirección del espíritu hace evidentes
los valores humanos de la obra y finalmente, esta valoración se cumple en el marco general de la cultura. Esta
dirección del espíritu a la que hace referencia Reyes,
como él lo precisa en su texto, tiene su origen en el
pensamiento de un escritor portugués, llamado
Fidelino de Figueiredo, quien vivió prácticamente en
los mismos años que el escritor regiomontano, pues
nació en 1888 y murió en 1967. La conclusión de Alfonso Reyes es precisa: "Si el fin sumo de la Literatura es
una investigación del hombre por la vía de la belleza
verbal, el crítico y el creador se confunden al llegar al
término del viaje" (1962: 384).
Por todo esto, que se expresa en una larga e importante obra crítica, cuyo valor le otorga sin duda un lugar prominente en el ámbito de la literatura latinoamericana, el eminente escritor Antonio Candido recibe
hoy el Premio Internacional Alfonso Reyes. Nos felicitamos por la feliz conjunción de estas dos figuras, cuyos nombres desde ahora permanecen unidos en el
extenso campo de las letras iberoamericanas.

Por eso, fue temido y tratado como radical, inspiró revisiones, acabó de una vez con la visión basada en la supuesta jerarquía de las razas, consagró el respeto al arte
del pueblo, a su cocina, a su vida diaria. Y todo ello por
medio de una escritura sorprendente, nueva, de una belleza como no se había visto antes ni se vio después en
los estudios sociales, volviendo pálidos los estilos a su
alrededor. Escritura marcada por los ritmos proustianos,
abundante y necesaria que sugiere la complejidad de lo
real en el caprichoso arabesco de su marcha (2000: 222).

Esta organización de elementos (la capacidad analítica, el comprender la diversidad de las obras) es lo
que permite exigir respeto a esas diferencias y puntos
de vista, el establecer además la necesidad de tornar
conciencia de la tolerancia del crítico frente a la obra,
la visión integradora del contexto socioeconómico y
cultural en el que surge la creación literaria y finalmente, esta capacidad para comprender y v_alorar la
vida y la existencia del escritor, en la complejidad de
todos los elementos que la hacen posible y al mismo
tiempo la conducen y encauzan a la creatividad de gran
aliento: por la presencia de todos estos factores que se
conjuntan en la obra crítica de Antonio Candido, se
puede afirmar con certeza que dicha obra merece ubicarse en el estrato superior de la crítica literaria, según la concibió Alfonso Reyes. En su visión integral
de la crítica literaria, Reyes dividió ésta en tres nive-

Bibliografia

Candido, Antonio (2000). Estruendoy liberación [Edición de Jorge Ruedas
de la Serna]. México: Editorial Siglo XXI.
Reyes, Alfonso (1958). "Avuelta de correo", en ObrasCompletas. Tomo lll.
México: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1959). "La amapola silvestre, simbolo de la amistad entre
México y el Brasil", en "Norte y Sur", en Obras Completas. Tomo IX.
México: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1962). "Apuntes para la ciencia de la literatura", en Obras
Completas. Tomo XIV. México: Fondo de Cultura Económica.

53

�us:
El absurdo y la rebeldía como
fundamentos para una ética de
la humanidad
TIRIO MIDILL(M

54

I
"No hay sino un problema filosófico realmente serio:
el suícido". Estas son las palabras con las que Albert
Carnus ínícia El mito de Sísifo. En plena Segunda Guerra
Mundial, en medio de la ocupación nazí en Francia,
sería dilícil para el ciudadano francés no presentarse
la muerte corno el úníco cuestionarniento digno de ser
planteado, incluyendo todas sus consecuencias. Quízás Carnus exagera: en esas condiciones el suicidio
supera a la filosofía, es cuestíón de vida o muerte. Sin
embargo, él sabe que la solución a tal plantearniento
es una respuesta vital, por ello escríbe: "Si me pregunto por qué juzgo tal cuestión más urgente que tal otra,
respondo que por las acciones a las que compromete"
(2001: 13). Es decir, las consecuencias de dicha respuesta son imponentes: morir, matar, asesinar, o vivir. Dar
una respuesta al problema del suicídio es comprometer la vida. En los años cuarenta (El mito de Sísifo
fue publicado en 1942) el razonamiento anterior
aparecía invertido: "la guerra ha comprometido
nuestras vidas, les el suicidio una solución?". Tal vez
esto se entienda mejor si ahondarnos en el "suicidio". En principio, es una negación y responde a un
vacío de algo, a una ausencia o a una carencia. El
suicida piensa o síente que la vida no vale la pena de
ser vivida. Pero tal pensamiento responde a una condición que le antecede: la ausencia de sentido. Éste últímo es el verdadero sígnificado de morir voluntariamente bajo las propías manos. Así, enfrentarse al
suicidio es enfrentarse al sentido de la vida; por tanto, quíen haya pensado en suicidarse se habrá deslizado, aunque sea fugazmente, por los terrenos de
dicho sentido. Ahora podemos terminar el razonamiento: "donde aparentemente la muerte es la única realidad, ltiene la vída algún sentido?". En condiciones de guerra este razonamíento posee una
fuerza pasmosa, pues la muerte comíenza a ser la
misma vida: vivir no es más que estar muriendo espiritual, emocional, racional y físicamente. En tales condiciones cuestíonar la vida adquiere un peso abrumador. Aquel que decidía vivir en la Europa de mediados
del sigo XX implícitamente aceptaba que la vida tiene
tanto sentído como los extremos de sufrimíento que
ímplica. Lo mísmo puede decirse de los aproximadamente cien mil civiles iraquíes que muríeron en el primer año de la segunda invasión estadounídense a Irak.
Pero cabe aclarar una sutileza. Aceptar la vída, negar
el suícidio, no implica necesariamente aceptar que la

vida tenga una razón para vivirse. Y es precisamente
esto lo que exíge Albert Camus: reclama la absurdidad.,
el limbo del pensamíento, la espera eterna de la razón,
para hacer de ello una toma de posicíón y reanudar el
camino.
Pero antes de decídir entre el sentido o el sinsentido
de la vida, Camus se diríge hacia el momento prirnígenio de la cuestión en el contexto cartesiano. Ante todo
hay que dudar de ambas respuestas y ubicarlas únícamente corno partes de una cadena que conduce hasta
la raíz del asunto. Para ello es necesario asir el enlace
más fuerte. Entre ambos términos, sentído y sinsentido, la base más sólida es el primero, pues contíene un
significado positívo por sí rnisrno. En cambío, el sinsentido sólo es, por el momento, una negación de su
contrario. Así, pues, "sentído" es "entendimiento, razón" y "sentir, percibir". "Percibir" proviene del latín
percipere que sígnífica "captar plenamente, saber con
certeza". En consecuencia, la raíz del "sentído" es la
razón, el conocimíento. Pero aún hay otra fuente de
"sentido"1: la pasíón, la alegría de sentirnos ciertos de
nuestra exístencía o la angustia de sentir que se nos
escapa; angustia de nuestra finítud frente al ínfiníto
temporal y espacial.Todo ello se expresa en el lenguaje cotídiano cuando decimos, por ejemplo, que sentimos (nos da pena) el sufrirníento de otro, es decir,
cuando se experimenta compasión2; o cuando se utili-

1

Sentido 'cada una de las funciones animales de la percepción;
entendimiento, razón; significado'. Sentir 'percibir, experimentar
sensaciones o impresiones; lamentar, tener por doloroso': lat1n senrirc
'sentir, percibir'.
2
Compasión 'sentimiento de lástima por una desgracia ajena: lat1n tard!o
compa.ssionem, ac. de compassio 'compasión', de compassus, part. pas. de compati
'tener compasión' (sentimiento impllcito: 'sufrir con' ), del lat1n com- 'con'
• -pati 'tolerar, soportar; sufrir'.
Milan Kundera explica un sentido humanista de la compasión y su
relación con el sentir: "Todos los idiomas derivados del latin forman la
palabra 'compasión' con el prefijo 'com-' y la palabra pa.ssio que significa
originalmente 'padecimiento'. Esta palabra se traduce a otros idiomas, por
ejemplo, al checo, al polaco, al alemán, al sueco, mediante un sustantivo
compuesto de un prefijo del mismo significado, seguido de la palabra
'sentimiento'; en checo: sou-cit; en polaco: wspól-czucie; en alemán: Mitgefühl; en sueco: med-kansla. [...] En los idiomas que no forman la palabra
'compasión' a partir de la ralz del 'padecimiento' (passio), sino del
sustantivo 'sentimiento', estas palabras se utilizan aproximadamente en
el mismo sentido, sin embargo es imposible afirmar que se refieran a un
sentimiento secundario, malo. El secreto poder de su etimología ilumina
la palabra con otra luz y le da un significado más amplio: tener compasión
significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él
cualquier otro sentimiento: alegria, angustia, felicidad, dolor. Esta
compasión [...] significa también la máxima capacidad de imaginación
sensible, el arte de la telepatia sensible; es en la jerarquia de los
sentimientos el sentimiento más elevado" (1993: 23-24).

55

�pectiva, que el problema de la vida es un problema de
za la palabra sentido para indicar la sensación carpo,
conocimiento. Pero, a su vez y en consecuencia, es un
ral. Finalmente todo esto tiene un fundamento común,
problema de asimetría entre el mundo real y el mundo
3
un acto fundamental: no hay sentido sin conciencia . Pero si
inteligible. Mas cabe aclarar que la asimetría no quie,
la conciencia es una condición del sentido, necesariamen,
re decir contradicción, esto es, que la negación de uno de
te el sinsentido también es una consecuencia de la mis,
los términos no implica su contradicción. En el vocabu,
ma. Por lo tanto, el primer momento en el conocimiento
lario kantiano se diría que la asimetría es sintética y no
del absurdo (lo cual no implica que haya un orden tem,
analítica. Así, pues, el absurdo surge del enfrentamiento
poral entre los momentos) es la conciencia. Se trata deun
del mundo y el hombre, específicamente del aspecto ra,
reconocimiento, o, al menos, de una sospecha: la vida no
cional de éste. tCómo es dicho enfrentamiento? En prin,
tiene sentido de ser vivida. Que la conciencia es, para
cipio no hay que olvidar, aunque Camus no lo aclare ex,
Camus, el instante fundamental del hombre absurdo,
plícitamente, que sólo se trata de un enfrentamiento en
queda claro con las siguientes palabras: UPara enten,
el plano de la vida. Desde este punto de vista, la rela,
der a Don Juan hay que referirse siempre a lo que sim,
ción del hombre con la realidad es como un diálogo de
baliza vulgarmente: el seductor normal y el mujeriego.
sordos. El hombre, quien es racional por naturaleza,
Es un seductor de lo más normal. Con una diferencia:
se enfrenta a la irracionalidad del mundo,
que es consciente y por dio es absurdo" (96)4. Ala concien,
cía sigue la pasión como segundo momento. uA partir
se halla ante lo irracional -comenta Camus-. Siente
del momento en que es reconocido -escribe-, lo ab,
en si su deseo de dicha y de razón. Lo absurdo nace de
surdo es una pasión, la más desgarradora de todas"
esta confrontación entre el llamamiento humano y el
(35). Es claro que Camus se acerca a la fenomenología
silencio irrazonable del mundo. Eso es lo que no hay que
husserliana y a la filosofía cartesiana. Comienza con la
olvidar. Aeso hayque aferrarse, pues toda la consecuen,
puesta entre paréntesis, con la duda; luego pasa a la
cía de una vida puede nacer de ello. Lo irracional,la nos,
conciencia (el ~ienso, luego existo") y con ello al ab,
talgia humana y lo absurdo que surge de su cara a cara,
surdo. Mijail Malishev ve muy claramente la influen,
he aqui los tres personajes del drama que debe terminar
cía de esta segunda filosofía. ucomo el cogito de Des,
necesariamente con toda la lógica de que es capaz una
carees -comenta-, [el absurdo] es la primera e
existencia (2001: 42).
innegable evidencia del espíritu pensante" (2002:124).
La duda es para Camus, como para Descartes, sólo
La presencia de la filosofia kantiana es evidente. El
el comienzo. Todavia falta el desarrollo de lo absurdo,
hombre tiene que ser consecuente con lo que la razón
el establecimiento de sus bases. Sólo entonces el pro,
le permite conocer; lo que está fuera de tal alcance, lo
blema del suicidio se volverá filosófico. Para ello hay
que sobrepasa los límites de la razón humana, tiene
que volver a la primera raíz del usentido": la razón. Es
que ser ignorado. Al menos no podemos basar nues,
importante notar que la razón del escritor francés es
tras actitudes sobre ello. Tampoco podemos negar la
la razón del filósofo de Kónigsberg. Kant late en el ab,
razón por el hecho de que no puede abarcarlo todo y,
surdo camusiano. Bien podria decirse, desde esta pers,
específicamente, no podemos fundamentar nuestra
vida en una realidad ficticia producto de la necesidad
humana. UBuscar lo que es verdadero no es buscar lo
1 Es importante mencionar que la conciencia pue~e referirse al
que es deseable". Esta necesidad, este deseo, no se ocul,
conocimiento externo o al conocimiento interno. En el pnmer caso nene
ta a Camus, es la eternidad, Dios, la otra vida y la espe,
un sentido gnoseolOgico; y, en el segundo, posee un sentido psicológico,
en tanto que autoconciencia. Albert Camus no señ.ala cuál de los dos
ranza que acompaña a tales creencias. La razón, en el
sentidos maneja al hablar de conciencia. Aparentemente utiliza ambos
hombre consecuente, no permite ceder ante la incerti,
indistintamente. Asl, por ejemplo, la conciencia es la causa del absurdo,
dumbre. La convicción del individuo comprometido
como dice del DonJuan, porque es candente de su condición.
La conciencia es la causa dd absurdo de cuatro maneras: !}en cuantoque
con su racionalidad, es, pues, el siguiente:
la conciencia como facultad cognoscitiva posibilita pensar el absurdo; 2) en
cuanto que la conciencia como acto cognoscitivo permite la realizaci~n ~
absurdo a nivel teórico; 3) en cuanto que la conciencia como autoconoenaa
posibilita el cuestionarse acerca delavida; 4) en cuanto que la conciencia como
autoconciencia realiza ese cuestionamiento.
• 8 subrayado es núo. "Es consciente y por ello es absurdo" no quieredecir
que no haya un proceso para llegar al absurdo. Ver nota anterior.

no quiero basar nada sobre lo incomprensible. Quiero
saber si puedo vivir con lo que sé y solamente con eso.
Me dicen también que la inteligencia debe aqui sacrifi,

56

car su orgullo y la razón debe inclinarse. Pero si reco,
nozco lo llmites de la razón no por ello la niego, pues
reconozco sus poderes relativos (56).

cías de asumir el absurdo?uLa rebelión, la libertad y la
pasión". Cuando se ha negado una realidad basada en
la incertidumbre, en lo incognoscible, el hombre ad,
quiere la libertad de realizar su vida, la única que cono,
ce y que quizás conocerá. Hay que ser lo que se es aho,
ra. Después está la muerte, el límite absoluto de nuestra
libertad. Pero la libertad recurre a la rebeldía. Rebelde
es quien dice uno", quien niega el estado de cosas. Más
tarde, en una de sus obras de madurez, Albert Camus
nos dice:

Las antinomias de 1a razón han pasado a ser paradojas
de la existencia. Si la eternidad, el infinito, etc., son
cuestiones irresolubles para la razón, al hacer de ellas
algo necesario para la vida hacen de la existencia algo
igualmente irresoluble. La cuestión está en que aque,
llos términos de infinitud, eternidad, Dios, le dan un
sentido a la vida; pero el que la razón encuentre
antinomias en ellos implica que los sostenes del sentí,
La rebeldía metafísica es el movimiento por el que un
do de la vida han sido minados. En otras palabras, la
hombre se levanta contra su condición y la creación
vida no tiene ningún sentido, simplemente se la vive.
entera. Es metafísica porque contesta los fines del hom,
Si no hay nada más que este mundo, si nosotros y la
bre y de la creación. 8 esclavo contesta contra la condi,
humanidad pereceremos por igual, y si llegará el mo,
ción que se le impone dentro de su estado; el rebelde
mento en que no queden vestigios de la existencia del
metafísico contra la condición que le es impuesta en
hombre, entonces qué sentido tiene vivir. Pero es esto
tanto que hombre (2002: 35).
precisamente lo que reclama el hombre absurdo: quie,
re elegir la vida a pesar de ese panorama desalentador, Finalmente, tras reconocer que lo único que tiene va,
extermina la esperanza, busca ser racional dentro de lar es la vida misma sin nada que le proceda, el hombre
lo irracional; busca mantener el conflicto entre los dos debe agotar todo lo dado en ella. Así, para Camus, la
términos de la contradicción, pues sin ello el absurdo calidad (cualidad)6 de las experiencias debe ser susti,
desaparece, lo cual, equivale a morir. Algo similar su, tuida por la cantidad. En función de ésta debe estable,
cede con el amor. UNo hay amor eterno si no es contra, cerse una nueva moral, tal cual Nietzsche lo esperaba.
riada-escribe Camus- . No existe pasión sin lucha". En este sentido, pretende realizar el proyecto nietzs,
El hombre absurdo "reconoce la lucha, no desprecia cheano, esto es, la construcción de nuevos valores
en absoluto la razón y admite lo irracional. Abarca asi opuestos a la moral cristiana. Pero falta aún aclarar el
con la mirada todos los datos de la experiencia y está concepto de cantidad. No parece poder concebirse una
moral de la cantidad. En realidad, el escritor francés
poco dispuesto a saltar antes de saber" (53).
Saber. Pero en el saber no se agota la vida, apenas ha cometido un error. En el plano de la existencia, la
comienza con él. Para el hombre absurdo la vida ini, cantidad no puede separarse de la cualidad. Desde
cía, por decirlo de algún modo, en cada etapa: duda, Aristóteles, con la forma y la materia, hasta Hegel, con
conciencia,conocimiento. Ahora sigue la acción, asu, la medida (cantidad y cualidad), esto queda bien da,
mir la vida5• Realizar el absurdo renunciando al ro. No obstante, tal postura no carece de cierto sentí,
suicidio. uLa creencia en el absurdo de la existencia do. La cantidad también nos conduce, según Camus, a
debe, pues, regir su conducta". El absurdo exige, en · la intensidad de la experiencia, a la pasión con que se
consecuencia, una toma de posición. uLo que antecede vive. Asi, pues, la cantidad es la profundidad de las vi,
vencías, y, en el plano de la vida, es el número de expe,
define sólo una forma de pensar. Ahora se trata de vi
vir". Mas la vida siempre exige pautas. Camus intenta
extraerlas consecuentemente de aquel estado de sin,
sentido al cual ha llegado. tCuáles son las consecuen

Si bien la calidad no es lo mismo que la cualidad, la pnmera está unplicada
en la segunda, pues la calidad es un grado de una cualidad cualquiera, es
decir, la valoración de una cualidad. Segun la Real Academia de la Lengua
Espal'lola, la calidad es la "propiedad o conjunto de propiedades inherentes
a una cosa, que penruten apreciarla como igual, mejor o peor que las
restantes de su especie"; y la cualidad son ·cada uno de lo caracteres,
naturales o adquiridos, que distinguen a las personas, a los seres vivos en
general o a las cosas• Etimológicamente ambas palabras pro\ienen del
lat. qu1aliras.

' Mediante el salto al ámbito de la \ida se resuelve el conflicto entre
intelecto y realidad. Se resuelve de tal modo que la paradoja del
rawnamiento camusiano, a saber, la vida, es abandonada porque carece
de una razón "interna" aunque es aceptada por esa misma carencia, pierde
su carácter paradójico.

57

�riendas que la agotan. Un pequeño detalle ha sido ig- Cuando sólo queda lo presente no puede existir otra
norado por Camus: si la cantidad de las experiencias actitud que la que reconoce la responsabilidad de los
es la norma de conducta, en consecuencia, habría que actos. Mersault, el personaje de El extranjero, no intenaceptar la muerte o, en todo caso, el asesinato, corno ta eludir las consecuencias de su acto, el asesinato. Se
experiencias de vida tan valiosas como la creación de sabe culpable y es consciente de que su culpabilidad
una obra de arte. En pocas palabras, será válido matar no tiene explicación. En este sentido, es inocente.
siempre y cuando sean suficientes asesinatos. SimpleEl hombre absurdo sólo puede admitir una moral, la que
mente, la cualidad es inseparable de la cantidad.
no se separa de Dios: la que se dicta. Pero él ve justaEn este momento Carnus abraza el nihilismo de
mente al margen de ese Dios. En cuanto a las otras momodo un tanto inconsciente o, más bien, inocente. El
rales (e incluso también al inmoralismo), el hombre abhombre absurdo de El mito de Sísifo se ve precipitado en
surdo no ve en ellas sino justificaciones y no tiene nada
el vaáo, pero, al menos -piensa-, es el vacio de la vida.
que justificar. Aquí parto del principio de su inocencia
Hay suficientes razones para creer que Camus no pensa(Camus, 2001: 90).
ba que lo planteado en este libro era definitivo. Deseaba
continuar su ensayo, cosa que hizo en El hombre rebelde.
Camus no habia madurado el problema y por eso no lo Pero Mersault es consecuente porque no espera nada.
expuso. En todo caso, el nihilismo no estaba al alcance Cuando no hay esperanzas sólo nos queda lo que tede sus objetivos, ya fuera porque no se habia percata- nernos, lo que somos. Por ello, este asesino no espedo del problema que implicaba, o ya fuera porque no ra expiar su pena. Hacerlo equivaldria a negar su
estaba preparado para tratar el tema. Él mismo lo dice: vida. No le importa el porvenir en otro mundo. Para
él no hay apuesta, sólo vale la certidumbre de sentir
este ensayo considera a lo absurdo, tomado hasta ahora que nos agotarnos en esta vida. El azar de Pascal no
como conclusión, como un punto de partida. En este es una opción. Antes morir que apostar por la exissentido cabe decir que mi comentario tiene algo de pro- tencia de Dios. Lo que Pascal no veía es que en toda
visional: no se puede prejuzgar la posición que adopta. apuesta se sacrifica algo, y ese algo es una actitud;
Aquí se encontrará sólo la descripción, en sentido puro, en este caso, la actitud ante la vida. De aqui, Carnus
crea una de las escenas más fascinantes de la literade un mal del ánimo (2001: 11).
tura7. Mersault está en su celda cuando entra el caEs por ello que no es posible criticar todavía una ética pellán para pedir su confesión.
en Camus, pues aún no la hay. La interpretación que
"¿Por qué, dijo, rechaza usted mis visitas?" Contesté que
propone Malishev es correcta y clara.
yo no creía en Dios[...]
[...] su mirada no vacilaba. Tampoco vaciló su voz
cuando me dijo: "{No tiene, pues, ninguna esperanza y
vive con el pensamiento de que va a morir totalmente?"
-"Sí", respondí.
[...] Comprendí que estaba emocionado y le presté
atención.
Me confirmaba su certidumbre de que mi petición de
indulto seña aceptada, pero yo cargaba con el peso de un
pecado del que tenía que desembarazarme. En su opinión,
la justicia de los hombres no era nada y la de Dios, todo. Le
hice notar que era la primera vez que me hablan condenado. Me contestó que esa condena no había lavado, sin embargo, mi pecado. Le dije que no sabía lo que era pecado.

El mito de Sísifo nos ofrece una descripción de lo absurdo
que, sin embargo, pone un veto sobre el suicidio y no nos
dice nada en relación a la prolúbición de matar a los demás. La rebelión del hombre que tiene conciencia de lo
absurdo está dirigida contra su destino inminente, que le
impone dos salidas irrelevantes: el salto trascendental y el
ajuste de cuentas consigo mismo. Pero en El mito de Sísifo
está ausente la base valorativa para el establecimiento de
las relaciones con los demás. Más que eso, los principios
que ahí se proclaman no son suficientemente firmes para
evitar el solipsismo moral... Desgraciadamente, Camus suministró a 'su' Sísífo pocos instrumentos morales para coexistir con sus congéneres {2002: 134-135).

El hombre absurdo niega toda otra vida que no sea la
que vive. Reconocer este valor es ser consecuente.

7

58

Albert Camus publica El extranjero un año antes que El mito de Sísifo.

Me habían comunicado tan sólo que era culpable. Era culpable, pagaba, no se me podía pedir más...
Permaneció de espaldas bastante tiempo. Su presencia
me pesaba y me irritaba. Iba a decirle que se fuera, que me
dejase, cuando gritó de pronto como en un estallido, volviéndose hacia mi: "No, no puedo creerle. Estoy seguro de
que ha sentido alguna vez el deseo de otra vida." Respondí
que era natural, pero que eso no tenia más importancia
que el deseo de ser rico, de nadar con mucha rapidez o de
tener la boca mejor hecha. Eran cosas del mismo orden.
Pero él me detuvo porque quería saber cómo imaginaba yo
esa otra vida. Entonces le grité: "Una vida en que pudiera
acordarme de ésta", e inmediatamente añadí que ya bastaba. Quería hablarme todavía de Dios, pero fui hacia él y
traté de explicarle por última vez que me quedaba poco
tiempo. No quería perderlo con Dios. Trató de cambiar el
tema preguntándome por qué le llamaba "señor" y no "padre". La pregunta me irritó y le respondí que no era mi padre: estaba con los otros.
"No, hijo mío, dijo poniendo la mano sobre mi hombro. Estoy con usted. Pero usted lo ignora, porque tiene
un corazón ciego. Rezaré por usted."
Entonces, no sé por qué, algo reventó en mí. Empecé a
gritar a voz en cuello, lo insulté y le dije que no rezase. Lo
había agarrado por el cuello de la sotana. Volcaba sobre él
todo el fondo de mi corazón con estremecimientos de alegría y de cólera. Parecía tan seguro. Sin embargo, ninguna
de sµs certidumbres valía un cabello de mujer. Ni siquiera
tenía la certeza de estar en vida porque vivía como un muerto. Yo parecía tener las manos vacías. Pero yo estaba seguro de mí, seguro de todo, más seguro que él, seguro de mi
vida y de esa muerte que iba a llegar. SL era lo único que
tenía. Pero, al menos, yo tenía esa verdad tanto como ella
me tenía a mi... Qué me importaba la muerte de los otros,
el amor de una madre, qué me importaba su Dios, las vidas
que uno escoge, los destinos que uno elige, puesto que un
solo destino debía elegirme a mí y conmigo a miles de millones de privilegiados que, como él, se decían mis hermanos. ¿Lo comprendía, comprendía al cabo? Todo el mundo
era privilegiado. No había más que privilegiados. Álos otros
también los condenarían un día. También él sería condenado (1997: 15H57).

II
Mersault es un hombre que ve las cosas con indiferencia. No le importa lo demás, está encerrado en si mismo. He aquí el punto fundamental que se levanta en el
59

pensamiento de Carnus: ser indiferente es ser nihilista. Pero siendo estrictos, el hombre absurdo que se
entrega apasionadamente a la existencia no puede ser
nihilista más que en un primer momento, aquel que
constituye la rebelión metafísica. Aún más, el absurdo es
la rebelión metafísica, el reconocimiento del sí mismo
como hombre, es decir, el reconocimiento de la propia
dignidad. Ahora, como ya hemos visto, se trata de caminar hacia la vida, de unificar el pensamiento y la existencia, de ser absolutamente consecuentes. La vida es
la unificación de aquel mundo inteligibley aquel mundo real que
Kant había dejado separados. La praxis es la llave que
permite hacer efectivo aquel punto de partida, pero
con ello se abre una nueva dimensión: la histórica. Al
"ahora se trata de vivir" de El mito de Sísifo, se superpone "hay que vivir la humanidad".
El hombre rebelde es "una superación de la experiencia absurda" como dice Julio Lago Alonso
(1968), pero no es una "superación" que olvida el
absurdo, sino que lo asume dándole su verdadero
valor. Para valorar lo humano primero hay que re,
conocerle ese carácter humano al individuo. Este ha
sido el proceso de la modernidad, desde el Renacimiento, en que se comienza a reconocer al individuo, hasta la Proclamación de los Derechos del Hombre y
del Ciudadano en 1789, donde la dignidad adquiere reconocimiento universal. Actualmente una parte importante del debate sobre los derechos humanos se
centra en los derechos de los pueblos, lo cual es un
síntoma de la ampliación de la dignidad. Tal ampliación tiene un carácter histórico, pues lo verdaderamente humano está en la historia, en el curso del
pensamiento y en el curso de las acciones. Se postula, pues, la rebelión histórica, donde la vida adquiere
efectividad. Hegel y Marx no han pasado en vano
sobre el siglo XX, ni tampoco sobre Carnus.
Por de pronto -escribe-, he aquí el primer progreso
que el espíritu de rebeldía hace efectuar a una reflexión
primero penetrada de lo absurdo y de la aparente esterilidad del mundo. Enla experiencia del absurdo, el sufrimiento es individual. A partir del movimiento de la
rebeldía, cobra conciencia de ser colectivo, es la aventura de todos. El primer espíritu imbuido de un espíritu
de rareza consiste, pues, en reconocer que comparte esta
rareza con todos los hombres y que la realidad humana,
en su totalidad, sufre de este distanciamiento con respecto a sí y al mundo. El mal que sufría un solo hombre

�se hace peste colectiva. En la prueba cotidiana que es la
nuestra, la rebeldia presenta el mismo papel que el cogito
en el orden del pensamiento: es la primera evidencia.
Pero esta evidencia saca al individuo de su soledad. Es
un lugar común que funda en todos los hombres el primer valor. Me rebelo, luego existimos (Camus, 2002: 31).

plina pierden su dirección si niegan el "Existimos".
Yo solo, en cierto sentido, soporto la dignidad común
que no puedo dejar envilecer en mi, ni en los otros.
Este individualismo no es goce, es lucha, siempre, y
alegria sin par, a veces, en la cumbre de la compasión
orgullosa (2002: 344-345).

Pero antes de alcanzar ese estado donde la rebeldía
se vuelve histórica, hay que resolver un problema: el
absurdo, ante todo, conduce al nihilismo, y éste no ha
sido superado. El nihilismo es la negación absoluta, al
menos asi se perfiló desde el Marqués de Sade. Ypues,
to que no hay ninguna verdad, entonces podemos ha,
cer todo. Con Nietzsche, según la interpretación de
Camus, tal lógica desaparece. Karamázov decta "si nada
es verdad, nada está permitido"; Nietzsche sustituye el
segundo término de la oración por un "nada está per,
mitido". De esta manera reluce un pequeño nicho en la
condición humana, la necesidad de valorar. Por ello
Nietzsche pasa del nihilismo a la transmutación de los
valores. El ser humano no puede sobrevivir en el vacto,
hacerlo seria perpetuar el sufrimiento. Sisifo ha hecho
de la repetición infinita un valor, al igual que lo hace
Mersault al responsabilizarse de su vida. Sin embargo,
esos valores son ficticios si no responden a algo más
amplio. Vivir por vivir no responde al espiritu de rebe,
lión. En el mundo no se puede ser inocente. La politica,
que es la acción humana por excelencia, comienza con
la astucia. Quien dirige a los pueblos es aquel capaz de
engañar.
En tales condiciones, donde lo humano es el fin de
las acciones y del pensamiento, la misma humanidad ~a
sociedady la historia) debe convertirse en criterio ético. Camus
no establece los fundamentos de esta ética, al menos,
no lo hace explicitamente. Ello se debe a que su pro,
puesta no es precisamente una ética, sino un análisis
de la condición humana. Tal análisis conduce al reco,
nocirniento de lo humano y, con ello, al postulado de
un nuevo individualismo. ¿En qué consiste? Camus lo
deja muy claro.

Sin embargo, ni la historia es absoluta, ni la condi,
ción humana puede ser una utopia. Cabe la posibi,
lidad de revelarse ante la historia misma. Tan sólo
hay que saber entregar el presente a ella, entregarle
la vida. Actuar pensando en la historia (en la tras,
cendencia) es engañar la vida, pues ésta sólo adquiere su verdadera profundidad en la búsqueda del si
mismo. "Llegar a ser lo que se es" constituye, pues,
la primera y única regla de vida. Sólo de ahi podrá
venir la verdadera grandeza, en medio de la espon,
taneidad de las condiciones, en medio del apego a la
realidad. "La verdadera generosidad con el porvenir
consiste en darlo todo al presente", escribe Albert
Camus. Es entonces cuando el hombre deviene ar,
tista, creador. Más allá de eso no hay nada dicho. El
porvenir está abierto. Europa y el mundo, en 1951,
se levantaban de las cenizas. Medio siglo después,
la angustia persiste ante el fortalecimiento de un
imperio que impone sus condiciones y que es dirigido por una nueva clase constituida por las gran,
des corporaciones transnacionales. Ante la incerti,
dumbre de este porvenir hay que confiar en la
humanidad. Con las siguientes palabras Albert
Camus concluye El hombre rebelde: "El arco se tuerce,
la madera cruje. En la cima de la más alta tensión
surgirá el impulso de una recta flecha, del tiro más
duro y más libre" (2002: 356).

Bibliografía
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Camus, Albert {2001). El mitodeSi5ifo. Madrid: Alianza Editorial.
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española. M~co: 8 Colegio de M~co/Fondo de Cultura Económica.
Kundera, Milan (1993). La insoportable levedad del ser. Barcelona: RBA
Editores.
lago Alonso.Julio (1968). "lntroducción", en Camus. Obras completas. T. II.
M~co: Editorial Aguilar.
Malishev, Mijail (2002). EnbU.1Cadcladignidadydclscntidodelavida. M~co:
Editorial Plaza y Valdés.

"Existimos" ante la historia, y la historia debe contar
con este "Existimos" que, a su vez, ha de mantenerse
en la historia. Necesito a los demás que me necesiten
a m1 y a cada uno. Cada acción colectiva, cada socie,
dad suponen una disciplina, y el individuo, sin esta
ley, no es más que un extraño doblegado bajo el peso
de una colectividad enemiga. Pero sociedad y disci,

60

Glob · ación
y cultura
LIOMARDO ICLISIAS

ahistoria económica del mundo registra que
desde medio siglo antes de la Primera Gue✓
rra Mundial había un flujo intenso de capi✓
tales y personas, reducción de las barreras
de intercambio, yun intenso proceso de expansión co✓
mercial. La Primera Guerra conduce a un proteccio✓
nísmo comercial con restricciones al movimiento del
capital; en cambio, la Segunda Guerra es seguida por
la reducción de aranceles y barreras al comercio. Para
los setenta del siglo XX toma fuerza el mercado global
de capitales y el comercio internacional. Se abre un am✓
plio mercado laboral dando impulso a grandes migra✓
ciones de trabajadores -algo semejante a lo sucedido
a finales del siglo XIX.
61

�De los acuerdos de Breton W oods de 1944 surge la
base ideológica del proceso económico que se conoce
como globaljzación (Friedman y Ramonet, 1999: 119). Esta
concepción se apoya en la afirmación de que toda acción
enla sociedad y la cultura ti.ene como móvil intereses económicos, haciendo eco de la concepción materialista de
la historia de Marx. la idea de la globalización expresa el
carácter indeterminado, ingobernable y autopropulsado
de los asuntos mundiales, con ausencia de un centro.
Anteriormente, la modernidad buscaba la universalización, con la intención de crear un orden mundial (Bauman,
1999: 81).
Ya en 1848, en el Manifiesto Comunista se afirmaba
que el capitalismo, con su modo de producción, había
desplazado un estilo de vida, sometiendo a las estructuras sociales a un incesante cambio, con tendencia a
la configuración de instancias mundiales que sustituyeran a lo nacional1• Se describe el constante desarro-

llo económico que trae como consecuencia un intercambio universal de personas liberadas de sus lazos
locales, lo que da origen al individuo histórico-universal
que se corresponde en otro contexto con d ciudadano
del mundo2. Estas afirmaciones de hace siglo y medio
describen la realidad que vive el mundo contemporáneo, en otro momento histórico; por tanto, la condición actual es una repetición de la escena a una escala
mayor.
El movimiento económico globalizador se traduce
en cambios en los diversos ámbitos de la civilización
(sociedad, política, religión, ciencia, arte, técnica, entre otros), aquellos que impactan en los criterios
valorati.vos y principios normativos, se expresan en la
tradición de los usos y costumbres, y se objetivan en
instituciones y obras materiales que responden a un
momento histórico dado. Lo anterior constituye la cultura, la que se instrumenta por v1a de lo ínter y lo
transpersonal, y crea un espacio intersubjetiva que se

1

"La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al
consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de
los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria [...).
Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a satisfacer, como en otro
tiempo, los frutos del pals, sino que reclaman para su satisfacción los
productos de tierras remotas. Ya no reína aquel mercado local y nacional
que se bastaba a si mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red
del comercio es universal y en ella entran, unidas por V!nculos de
interdependencia, todas las naciones" (Marx y Engels, 1961: 76-77).

2 " ... sólo este desarrollo universal de las fuerzas productivas lleva consigo

un intercambio universal de los hombres, en virtud de lo cual, por una
parte, el fenómeno de la masa 'desposeída' se produce simultáneamente
en todos los pueblos ( competencia general) haciendo que cada uno de
ellos dependa de las conmociones de los otros, y por último, instituye a
individuos histórico-universales, emplricamente mundiales, en vez de los
individuos locales" (Marx y Engels, 1958: 35).

62

constituye en pautas observadas por las mayorias. Es
resistente a la modificación, en tanto proporciona una
base de sustentación emocional, por lo que todo cambio
cultural se traduce en ansiedad y conductas defensivas.
En su dimensión temporal la cultura es principio de historia; y al estar asentada en un territorio y pertenecer a una
civilización particular, es base de identidad Al mismo
tiempo forma parte de un proceso de fragmentación y
relativismo que la convierte en fuente de prejuicio.
la modernidad histórica comprende desde el siglo
XV al siglo XIX. Su mentalidad se fundamenta en la
lógica determinista, la razón crítica, el individualismo,
los ideales humanísticos y los valores y verdades universales orientados a la emancipación humana (Best y
Kellner, 1997). La cultura occidental se halla en constante cambio desde finales del siglo XVIII con el empuje de la Revolución industrial apoyada en la c::iencia
y la tecnología. Dentro de este proceso se ubica lamodernidad capitalista que abarca de 1850 a 1950, y está ligada estrechamente a la industrialización y a diversos
procesos sociopoliticos: educación masiva, especialización ocupacional, burocrati.zación y desarrollo de las
comunicaciones. Con el predominio de los criterios de
sentido, subjetividad yseguridad (Inglehart, 1997),la globalización inicia desde el siglo XIX, toma forma después
de la Segunda Guerra y adquiere un fuerte impulso en la

63

década del ochenta. Los cambios culturales inducidos por
la globalización coinciden con la posmodernidad. "El
movimiento posmodemo está íntimamente ligado con la
globalización y a las vicisitudes del capital transnacional" (Best y Kellner, 1997: 13), y se traduce en la aparición de los valores posestructuralistas y modificaciones en el sistema de creencias. Las nuevas tecnologías
son el más importante factor de cambio e impactan
sobre los diversos ámbitos de la cultura.
Ya en los sesenta se da un rompimiento entre sociedad moderna y cultura, expresado en los movimientos de contracultura. En éstos se busca renunciar al
ethos materialista y al éxito capitalista, oponiéndose
con actitudes pesimistas y nihilistas inspiradas en la
posición de Nietzsche contra la modernidad.
La exigencia fundamental de la modernidad ha sido
la construcción de la realidad material que proporcione al individuo una sensación suficiente de seguridad.
La posmodernidad aparece una vez que han sido resueltas estas exigencias y predominan las necesidades
de seguridad. La ambigüedad es el componente central de sus valores, y se asocia a la incredulidad hacia
toda metanarrativa corno la ideología o la religión. Las
grandes religiones pierden autoridad y son sustituidas por la diversidad, la pluralidad y la calidad de vida
(Inglehart, 1997: 20-21).

�emergiendo gradualmente las valoraciones y criterios
propios de los cambios de paradigmas entre la modernización y la posmodernización.
En la Encuesta Mundial de Valores se hace la dís,
tinción entre los valores materialistas concebidos como
t1n set de metas que son enfatizadas después de que la
población ha disfrutado de seguridad material, y porque ha logrado seguridad material" (Inglehart, 1997: 35).
Cuando la seguridad disminuye, como es la condición
de los países con escaso desarrollo, reaparecen las prioridades materialistas. El posmaterialista no cambia
prioridades, no le quita valor a la seguridad económica o física, pero da mayor prioridad a la autoexpresión
y a la calidad de vida. Hay que hacer notar que el desarrollo globalizador es desigual; y de las diversas regiones del mundo, los más posmodernos son los países
nórdicos y Holanda. Se aprecia que la población de más
de 65 años prefiere los valores de la modernidad, mientras que la de 14-25 años, los de la posmodernidad
(Inglehart, 1997). Esto puede interpretarse como una
brecha generacional; y muestra que para un momento
dado coexisten mentalidades variadas correspondientes a diversos momentos del desarrollo histórico. Dichas mentalidades son origen de conflictos
interpersonales y se convierten en trastornos
LOS YALORII Y LÁ CLO■ÁLlliCl6M
Para propósitos de análisis es necesario precisar que intrapsíquicos y de personalidad.
El individuo tiene una identidad insuficiente, a lo
el esfuerzo aplicado es lo que determina el valor de una
realidad determinada. La pauta que sigue la aplicación que contribuye la discontinuidad generacional. Antede la fuerza es la norma seguida en la consecución del riormente había una identificación de los hijos con los
valor. Dicha fuerza -física, mental, emocional, espi- padres en criterios, valoraciones, modos de vida; que
ritual- es el lado económico de la valoración; lo espe- ahora se ha perdido. El individuo fragmenta su expecífico de la pauta varía de acuerdo al sector de la cul, riencia y su identidad se hace difusa. La alienación del
tura. La aplicación tecnológica a la solución de los sujeto es sustituida por la fragmentación de la expeproblemas exige menos fuerza para la consecución del riencia Qameson, 1997: 14). Así, aparece la patología
valor, con lo que disminuye el significado y la intensi, de la posmodernidad caracterizada por los trastornos .
dad de la valoración. Por otro lado, las valoraciones de identidad y la defensa narcisista.
El desarrollo de las sociedades industriales avan,
quedan sin sustento cuando no se les proporciona un
fundamento económico. Tal es, por ejemplo, el valor zadas se asocia a un proceso de secularización de la
de la soberanía nacional cuando no se tiene una eco, cultura; mientras, en los países de África, América La,
tina y Europa del Este la sensación de inseguridad ge,
nomía autónoma.
En la actualidad hay un conjunto de cambios cul, nera la necesidad de certeza religiosa. Lo que lleva a
turales que son una defensa ante la realidad de la globali, una actitud de aseguramiento que se logra por práctización que se percibe fuera de control, no manejable, cas mágicas que implican una regresión a lo arcaico.
El rasgo básico de la mente posmodernista es el
no tolerable y caótica. Dichos cambios son opuestos a
los que la globalización promueve y su efecto se pro- perspectivismo radical, para el cual el mundo no existe
duce ante el impacto inicial de aquella. Tales son, por como una cosa en sí mismo: sólo es tal a través de la
ejemplo, el fundamentalismo, el nacionalismo, el et, interpretación. La religión sufre el impacto de este
nocentrismo, entre otros. Al mismo tiempo van proceso y decae en sus prácticas. Con el individua,

El paradigma de la posmodernidad es la aceptación
del caos, la contingencia, la incertidumbre y la espontaneidad; contra todo fundamento absoluto, la verdad y la
objetividad. La mentalidad es de escepticismo,
relativismo y nihilismo; su foco es la otredad, la dife,
rencia y la heterogeneidad. Dicho paradigma no ha
surgido en su totalidad y permanece activo contra es,
tructuras cerradas y significaciones fijas. Está contra
el realismo ingenuo y la objetividad inmediata, y a fa,
vor de la interpretación multiperspectivista, la hermenéutica,
la intertextualidad, la simulación, el relativismo y la
deconstrucción.
En conjunto, la cultura posmoderna tiende a ser
más inclusiva, enfatiza la pluralidad, la diferencia y la
aceptación del otro, y se organiza alrededor de la sub,
jetividad individual e integra la multiperspectiva y la
múltiple interpretación. Sin embargo, hay dos impul,
sos antitéticos en la posición intelectual: por un lado,
una deconstrucción radical de las creencias y concepciones del mundo (unmasking), y por otro, la búsqueda
de una integración y reconciliación de contenidos
antitéticos (sujeto/objeto, humano/naturaleza, lo cons,
ciente/lo inconsciente).

64

lismo surge la "autonomía espiritual", que con una
sensibilidad revitalizada busca experiencias
numinosas sin Dios. La autoridad religiosa es susti,
tuida por una ética situacional con reglas flexibles,
con énfasis en el signifieado y los propósitos de la
vida (Tarnas, 1993).

greso: dar a cada quien lo que corresponda de acuerdo
al esfuerzo realizado.
Alrededor del veinte por ciento de la población no
es productor ni consumidor. Su ingreso no alcanza para
satisfacer las necesidades fundamentales. El hecho
básico de esta realidad es la carencia de empleos sufí,
cientes y adecuadamente remunerados que permitan
a las poblaciones estar dentro del proceso de produc,
ción y consumo de bienes y servicios; lo que las coloca
fuera de las pautas culturales. Se conforma así un modo
marginal de cultura.
En esta última condición, el pobre no sólo carece
de recursos sino que se modifican sus valoraciones, criterios, intereses, deseos y motivaciones. Como ejemplo, la carencia de alimento es sentida psíquicamente
como carencia de afecto y estima: el individuo no se
siente digno de ser tomado en cuenta. Ante lo cual
puede optar por tolerar, demorar y organizarse para
lograr lo que pretende; o adoptar una actitud compasiva extendiendo la mano para recibir caridad; o reac,
cionar con el coraje de vivir necesario para destruir una
realidad y conformar otra nueva.
La carencia de recursos deviene en la carencia de
satisfacciones que conduce a un debilitamiento de la
personalidad. Aparece la "pobreza espiritual" ligada a
la escasa o nula inserción del individuo a la dinámica
de la cultura en que se encuentra. De manera reactiva
aparece el apego a tradiciones y a formas mágicas de
conducirse; se regresa al pasado ante una realidad que
es origen de impotencia. Por otro lado, se genera una
nueva subjetividad caracterizada por terror a la exclu,
sión (del trabajo, por ejemplo), la conformación de una
identidad autodestructiva y la aparición de la violen,
cía en la competencia (Rebellato, 2002: 194).

LA ICOMOIMIÍÁ

La dinámica cultural básica es la siguiente: la globalización basada en el libre mercado tiene como criterio
fundamental el predominio de los valores económicos, lo que
desestima al resto de los sectores de la cultura. El libre
mercado se asocia al individualismo que induce a la
conformación de una realidad social polarizada: para
grandes sectores la preocupación es la sobrevivencia y
para unos cuantos el consumo. La racionalidad de la producción propia de la modernidad, que implica el uso
adecuado del esfuerzo y el recurso, es desplazada por
la especulación del consumo. Ahora, se ha perdido racionalidad, pues para unos alimentarse requiere un esfuer,
zo enorme; en cambio, otros díspendían enormes re,
cursos para vivir en la opulencia. La incongruencia
entre los medios usados y los logros reales en la vida es
lo que marca el principio de irracionalidad de la economía actual. En este modelo la economía se guía por
el extremo del mercado, a diferencia de la modernidad
que se asentaba en la producción. El intercambio entre vendedor y comprador es el que organiza la pro,
ducción; y que está, a su vez, determinado por la dís,
posición del dinero. Este modelo parte del extremo del
consumo, que es el goce del objeto/mercancía o servicio. La fórmula es: primero es el goce (en el crédito,
por ejemplo), luego viene el esfuerzo por pagar aque,
llo que se ha disfrutado, a diferencia de la modernidad
en la que el esfuerzo está primero. El que no tiene dinero ni es capaz de crédito queda marginado del proceso.
El criterio economicista proviene de la tecnología.
En ésta, la realidad es abordada con instrumentos que
prolongan la estructura y función del cuerpo humano
y permiten un mayor rendimiento (eficiencia), lo que
exige un menor esfuerzo que induce a la comodidad. El
predominio de la valoración económica opera con normas contrarias a lo social. La economía pide el menor
esfuerzo y el mayor logro; y es vista como expresión
del egoísmo, en tanto promueve la distribución individual del ingreso. La sociedad pide el mayor esfuerzo,
privilegia lo colectivo y la distribución social del in-

LA IOCIIDAD

La sociedad se conforma en lo consciente de la mente, y

se constituye por intereses, formulaciones, planes.
Mientras, la cultura se localiza en lo inconsciente. Por
ejemplo: el desempleo se refiere a la carencia consciente
de una actividad remunerada que haga posible que el
individuo satisfaga sus necesidades para sobrevivir y
gozar de comodidad. Inconscientemente se expresa en
la sensación de desprotección, inseguridad y ansiedad,
y quizá "desamparo". La sociedad es la realidad humana en
la que se construye la cultura. Contiene un centro alrededor del cual se organizan los diversos sectores y gru,
pos humanos que participan, con su fuerza específica,
65

�con criterios de corresponsabilidad y de lealtad, orienAl atenuarse el valor de la política para dirimir los
tada su acción a la construcción de una realidad colec- problemas, el dinamismo institucional y de los grupos
tiva.
de poder se hace más rígido, tiene menos posibilidad
En el ámbito mundial, la globalización conduce a de maniobra. Se genera tensión que deriva en la corrupla desintegración de los estados nacionales, lo que se ción, válvula de escape que permite, por un lado, manmanifiesta como atenuación de la soberanía nacional tener las cosas sin modificar; y por otro, evitar que los
y del criterio de patria, de historia. Por otro lado, el problemas lleguen a ser un conflicto serio al interior
impacto globalizador que conduce a la desaparición del sistema político. Por esto, la globalización se asodel Estado benefactor se realiza contra lo colectivo y cia a lo que se denomina fracaso ético, expresado en la
en favor del individualismo. En este último se enfatiza corrupción, en particular la del sector público, que se
lo privado sobre lo público y convierte la tendencia en ha convertido en un obstáculo para el desarrollo
algo colectivo. Los estratos y grupos sociales dejan de (Kaufmann, 1997). La desaparición de las ideologías
cumplir con su función específica dentro de la totali- de la escena política deja al sujeto actuante expuesto
dad social; esto conlleva la desintegración social. Dicha al juego de intereses, quedando su acción sin sustento
desintegración deteriora la cultura, pues el lenguaje, intelectual o histórico. La concepción ideológica de la
el pensamiento, las normas y las valoraciones son de realidad aparece como el antídoto de la corrupción.
naturaleza social; y al faltar ésta, las pautas culturales
Desde la década del sesenta del siglo XX surgen gruvigentes pierden validez. Al perderse el marco de refe- pos políticos fragmentados para dar origen a formas
rencia social se abre paso la perspectiva individual, la de micropolítica, que opera con una base subjetiva y niecual, por definición, lleva a la subjetividad. La actitud ga la transformación social como objetivo de la partiindividualista en su dimensión social "representa la cipación social y política. En los setenta y ochenta apacolectividad privada por oposición a la colectividad recen nuevos movimientos sociales que practican la
politica de identidad múltiple (raza, sexo, universitapública" (Kahler, 1988: 530)3.
rio, feminista, gay, lesbiano, ambientalista, pacifista).
En
estas estrategias multiperspectivistas predomina
IIIOLfTICA
La política se hace ineficiente cuando su foco de inte- la posición del sujeto, el que se ubica fuera de la culturés se halla en lo económico, y cuando dicho interés ra, centrado en su identidad particular.
La modernidad proporcionaba al individuo un marlleva a plantear la idea de una sociedad despolitizada con
un Estado pequeño que busca ante todo administrar, co de referencia consistente que le generaba una base
sin pretensiones sociales o históricas. Así, el predomi- de sustentación emocional expresada en una sensación
nio de la economía transforma a la política en admi- de seguridad. En la globalización el Estado se replienistración; y, al final, de los modelos de justicia social ga, suprime la seguridad social y la sociedad queda
se llega a los modelos privados de la empresa. "Es pa- desprotegida. El caos e incertidumbre de la realidad
radójico que la teoría liberal haya desembocado en una se convierte en sensación de inseguridad. La seguridad
teoría del fin de la política: en efecto, el liberalismo aparece, entonces, como el principal reclamo de las
nació como un movimiento de emancipación política poblaciones. El trabajador no siente que su esfuerzo
contra el influjo de la religión o del poder absoluto que, dé resultados; el estudiante no tiene seguridad de emuna y otro, reducian el espacio de deliberación" pleo al terminar sus estudios, no puede imaginar el
futuro; el votante no tiene control sobre el resultado
(Tenser, 1991: 60).
final de la conducta del gobernante.
Con la desaparición de los estados nacionales, la globalización facilita la aparición del individuo apátrida, esto
3
"Lo que distingue al individualista moderno del moderno colectivista o
es, el individuo sin una identidad de pertenencia local
socialista es, por tanto, no un mayor o menor grado de colectividad en su
modo de vida sino, simplemente, una diferencia en la forma de colectividad cercano al individuo universal, sin la nacionalidad como
en la que cada uno participe y una diferencia en la interpretación o
mediadora enla relación con otros ciudadanos del munconciencia de los hechos [...) lo que representa en realidad no es en absoluto
el individualismo, sino una colectividad privada por oposición a la
do. Como reacción a esta tendencia, la identidad tiende
colectividad pública, el interés de una empresa colectiva privada o de una
a ser reforzada y aparece el etnocentrismo, en donde lo
vida privada colectivizada en contraste con los intereses del pueblo como
extranjero es extraño, no confiable, o peligroso. Así,
un todo. Confunde lo 'individual' con lo 'privado'" (Kahler, 1998).
66

paradójicamente, la nacionalidad se asocia con la idea
de sociedad y modernidad; mientras, la
pluriculturalidad se ubica cerca de la comunidad y la
tradición, que se ubican en el pasado. Aeste respecto, la
identidad de la Nación-Estado hace énfasis en criterios locales (geografía, historia, tradición, religión, lengua,etnia) formulados en el transcurso histórico; a distinción de los comunistas previos a la Segunda Guerra
que pregonaban los criterios internacionalistas. La
globalización necesita del desapego, lo que destruye la
identidad cultural y orienta hacia la uniformidad; así, favorece la aparición del individuo universal, que asumiría la
identidad del género humano.
Por otro lado, al desintegrarse la sociedad se refuerza
el reconocimiento de los derechos humanos individuales en detrimento de los sociales. La expansión de la
economía globalizadora, el flujo de capitales y sus consecuencias, como la criminalidad (tráfico de drogas,
dinero, personas), y la migración en masa favorecen la
internacionalización del derecho y su influjo en las legislaciones locales. Cuando la economía deja de tener
una orientación hacia el fin nacional, predomina la orientación individual del derecho.
ARTI

Ala rnitad del siglo XIX, Baudelaire, Rimbaud, Pound,
entre otros, inician la búsqueda de la novedad estética por medio de lo que se concibe como "destrucción creativa". Se trabaja por la autonomía del arte
con respecto a la religión, la moralidad, la política y
la ideología social. Se aspira a las metas estéticas
puras, contra el realismo de la representación y contra el concepto de arte como mimesis (Best y Kellner,
1997: 126). En síntesis, se busca la innovación y la
pureza creativa en las diversas esferas de valor, lo que
corresponde al ethos capitalista que constantemente
crea nuevas necesidades. Aparece un conflicto entre
la autonomía estética y el imperativo de dar un valor
monetario a la obra; y surge el avant-garde (vanguardia) contra el modernismo, que vio al arte como una
vía de transformación social con su incorporación a
la vida diaria (Best y Kellner, 129). Los artistas trabajan con un extremo individualismo que termina
alineándolos con las fuerzas politicas, científicas o
tecnológicas que prometían cambios emancipadores.
Ejemplo de esto son el expresionismo, el futurismo,
el dadaísmo, el surrealismo, que llevan al modernismo experimental contra el realismo o mimesis.

67

Desde los cincuenta del siglo XX, asociada a la sociedad posindustrial y la globalización, aparece la revuelta
contra el orden, el sistema de significaciones y las representaciones, con tendencia al eclecticismo, la parodia, la
ironía, yla autoreferencia. Se renuncia a los grandes sistemas con la deconstrucción y desmitificación del significado; y, contra la idea de que el lenguaje está sobre la
realidad, se propone, por tanto, el valor del significado
intertextual y la construcción social del significado. Se
está contra el individuo activo como agente y contra la
idea del lenguaje que revela la verdad.
Con la desaparición del sujeto individual,la no disponibilidad de un estilo personal lleva al pastiche, el
cual, como la parodia, es la imitación de un estilo peculiar, único, idiosincrásico; el uso de una máscara lingüistica en un lenguaje muerto, el lenguaje del simulacro Qameson, 1997: 17). Los eventos de la realidad son
representaciones tan omnipresentes que no se pueden
distinguir del simulacro. Se construyen asi signos e
imágenes de lo real que constituyen un nuevo reino de
la experiencia: lo hiperreal, resultado de un proceso de
simulación histórica en el que el mundo natural y sus
referentes han sido reemplazados por tecnología y signos autoreferenciales (Best y Kellner, 1997: 101).
La concepción de Jacques Derrida relativiza todo y
va contra la tradición occidental del pensamiento racionalista dominado por la metafisica (Appignanesi y
Garrar, 1999). Se rompe con el logocentrismo en la búsqueda de certeza, contra el lenguaje de la razón que
garantiza la presencia del mundo. La razón
logocéntrica afirma que las palabras pueden ser literalmente la verdad de las cosas, como en el caso de la
racionalización de los hechos. La deconstrucción afirma
que el significado está en la relación entre la palabra y
el referente, por lo que implica al observador; lo que
quiere decir que ninguna significación es exhaustiva,
y la deconstrucción va revelando capas de significado
hasta llegar al "grado cero de sentido". En el uso de la
tecnología esto es sustituido por la imagen de los medios, contra la palabra que es conciencia engañosa.
Al estar contra la "fe" en el progreso histórico, la
posmodernidad es un nihilismo anti-intelectual en el que
se enfatiza: lo apocalíptico (muerte de la lectura, del
autor, de la historia, el fin del hombre); las formas experimentales (hacer primero y luego buscar la forma)
contra la mimesis y la psicología profunda (el autor es
visto como sujeto extraño al proceso de creación); la
oposición bajo/alto del arte, entre fantasía y realidad;

�la diferenciación, al desaparecer la barreras entre el artista y el espectador, la diversificación de formas; la
hiperreahdad, en la que lo original es indistinguible
de las copias, y no es más real que las representaciones
(Bullock y Trombley, 1999:134).
En la literatura se está contra el orden y la representación; a favor de la narrativa con tendencia al eclec,
ticismo, la paradoja, la cita, la autoreferencia y la indeterminación. En arquitectura se va del funcionahsmo
al eclecticismo, como respuesta pragmática al mercado; predomina el uso del color y estilos pasados. En
los edilicios no hay limites espaciales claros, se evitan
comienzos o finales. Se siguen los principios de contradicción más que los de pureza, unidad o armonía
de la forma. Se tiende a la asimetria, a las formas paradójicas del espacio en oposiciones que subvierten relaciones de jerarquia. En la pintura predomina el
expresionismo abstracto (pop-art, conceptual art, bodyart, vidw-art). En la música, los efectos tecnosónicos,
el minimahsmo y el anti-art.
Una vez lograda la seguridad material aparecen las
necesidades posmateriahstas, entre las que se halla el
cultivo y exaltación del cuerpo: cultivo del físico asociado
al bienestar, la salud y la estética de la figura, las dietas, la ahmentación light, el fisicoculturismo; la cirugía
estética, el antienvejecimiento, el rejuvenecimiento, la
longevidad, el incremento en la expectativa de vida, el
tratamiento de la disfunción eréctil, el deporte en grande escala, el deporte extremo, el descubrimiento del
genoma humano, los trasplantes; todo va encaminado
a mantener un estilo corporal: la estética del cuerpo. En
cuanto a la personalidad, ante la carencia de identidad, predomina el egocentrismo y la actitud light ante
la reahdad. La vida ordinaria se proyecta en el espectáculo como afirmación de la realidad de la apariencia.

Históricamente, la perspectiva única representada
por la figura de Dios termina en el siglo XIX. La interpretación científica y tecnológica desplaza a la con,
cepción teológica. Luego aparecen las múltiples perspectivas, y con ello las múltiples interpretaciones que exigen al ser
humano tolerar las múltiples visiones y la ambigüedad
normal de la realidad En tanto la realidad es múltiple, los
objetos de dominio ylas certezas también lo son. No hay
fidelidad auna sola realidad Se considera la materia como
elemento activo en el que el proceso vital sigue una dinámica de autoorganización -autopoyesis. Del reduccionismo se pasa a la teoría de la complejidad como nueva visión e
interpretación de la realidad. Para el pensamiento
posmoderno la indeterminación, la aleatoreidad, el
azar y el desorden revelan la posibilidad de una nueva
forma de orden (Best y Kellner, 1997).
LA TjCNICA

La técnica es uno de los pilares fundamentales del de,

sarrollo globalizador. Ha generado cambios radicales
en el modo cultural, y se puede considerar como el elemento distintivo de la época contemporánea. La interpretación tecnológica de la realidad opera con principios
separados de la verdad o la certeza científicas. Dicha interpretación está guiada por el impulso y la imagen, y
contiene subyacentes el criterio económico del mayor
logro con el menor esfuerzo y el criterio de comodidad en
la eficiencia de la acción. La racionalidad es ahora instrumental. Aparece la paradoja en la que la tecnología contemporánea requiere ante todo fuerza intelectiva no tanto motriz o sensorial-; y por otro lado, coloca
al individuo en procesos no intelectivos, como la fan,
tasia, con sus componentes mágicos e irracionales.
La esencia de la tecnología es su capacidad de revelar lo real de lo que está 'más allá" de la sensibilidad
humana. Como en el caso de las realidades micro y macroscópicas, en las cuales se potencia la capacidad sensorial. La tecnología es objetivación del cuerpo con ampliación de la función, la fuerza y la eficiencia. Los diversos
sentidos, movimientos y órganos son configurados tec,
nológicamente y se convierten en el medio para tomar
contacto con la realidad y develarla. El desarrollo computacional permite disponer de medios para realizar
diversas funciones cognitivas con eficiencia que eran
sólo un supuesto metodológico antes de su aparición.
Lo artificial es tecnología, y la cultura por definí,
ción es algo configurado por el hombre como artífice,
a distinción de lo natural que es lo dado en la reahdad

LACIINCIA.

La concepción científica de la posmodernidad va contra
la racionahdad de la Ilustración, el mecanicismo, el reduccionismo y la visión progresista de la historia. En
conjunto, es la construcción de un paradigma transdisciplinario con una visión antideterminista a la que
contribuyen: el análisis del desorden molecular en la
entropia, el principio de incertidumbre, la teoria de la
relatividad - contra lo absoluto del tiempo-espacio de
Newton-, la teoría cuántica, la teoría del caos -contra la idea de Laplace de la probabilidad determinista, contra la certeza absoluta.

68

material original. La tecnología es el elemento funda, identificación de la locahdad como globalmente for,
mental para la transformación de la reahdad, y, a su
macla" (McMichael, 2000: 269). La globalización opevez, es objetivación de la condición interna del homra con un criterio desmitificador, homogeneiza proce,
bre. La pregunta esencial de la técnica es el cómo; en la
sos y los sujeta al criterio económico. De esta manera
ciencia es el qué y el porqué, que son los contenidos y fun, los diversos sectores de la cultura adquieren su tasa
&lt;lamentos de la acción. Traducido esto al contexto
económica. Aparecen nuevos criterios valorativos y
posmoderno, lo que importan son las formas en el discur- normativos que son asimilados en los medios de coso, enla acción y en la concepción de la realidad. Los con- municación, predominantemente; mientras, las institenidos pasan a segundo término. "La principal caracte- tuciones conservan los propios de la sociedad tradi,
rística de la tecnología es que no tiene valores finales, cional y la modernidad.
tiene poca relación con los valores últimos de la vida".
Gradualmente van emergiendo los criterios propios
Sus valores son instrumentales: procedimientos, téc, de la globalización que apuntan hacia la totalidad connicas, procesos, modos (Keniston, 1965: 253).
tra una reahdad y un individuo fragmentado; afirman
El uso de la tecnología ha conllevado cambios im- la interconexión con interdependencia de las zonas del plaportantes en la dinámica de la mente y de la personali, neta, yla diversidad (identidad, significado, comunidad,
dad durante la segunda mitad del siglo XX. La exis- sentido de empoderarniento, autonomía, fortaleza). Se
tencia transcurre básicamente en la dimensión temporal: hace énfasis en la interconexión de todo, en la armo,
el espacio físico ha sido anulado. La expansión de los nía con la naturaleza y la autorrealización individual.
medios visuales centra el trabajo mental en la imagen, que Se busca un cambio de locus de la autoridad y de la
se asocia a la declinación en el uso del lenguaje y los me- percepción de la causa, de externa a interna. De acuer,
dios escritos. Estos últimos acercan al proceso intelecti- do con esto, cada quien como totalidad crea su propia
vo y al pensamiento lógico-racional; mientras la imagen reahdad (Harman, 1998).
se asocia a los sentimientos e impulsos que radican en la
parte inconsciente de la mente. Al final, aparece la virtua,
lidad, en la que el individuo proyecta en una pantalla lo
que desea en sus fantasias. Esto expresa niveles pri- Bibliografla
marios de la función mental, que pueden ser equipara,
Appignanesi, Richard y Chris Garrac (1999). IntroducingPosmodcrnism. USA:
dos a los de las primeras etapas de la vida del niño.
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69

�....

,..
BIBLIOCLIPS

Los motivos
del vampiro
Una de las
preguntas que más se le formulan a un
escritor es una pregunta rara; una pre--gunta que le clavan como sí fuera una
estaca de madera, y es la siguiente:
¿Qué estilo tiene lo que escribe? Y el
lector la escucha y sonríe y tiembla, y
dice lo primero que se le ocurre, claro.
O dice lo que dice siempre, lo que tíe--ne tan bien ensayado, lo que le sale au--tomátícamente de la boca pero no del
cerebro. Un reflejo casi espontáneo e
inevitable, como la patada al aíre de esa
pierna cuando un pequeño martillo
golpea su rodilla. Algo parecido alo que
contesta cualquier soldado cuando es
tomado prisionero. Lo mínimo: rango
y batallón y número de serie.
RODRICO FRESÁM UNO

71

DOS Piénsenlo: un lector deviene
en escritor que conecta con otro lector y así el ojo y el cerebro y la mano
y otra vez el ojo y el cerebro y la
maravilla de conseguir que todo un
mundo físico y sensorial sea construido y destruido con la fuerza
eléctrica de las neuronas hechas
memoria. Y, en ocasiones, ese lector -contagiado para siempredecide escribir. Esa misma fuerza es
la que, a su vez, ayuda a la evolución de quien lee y escribe. Y una
pequeña digresión sobre esto: tal
vez -como en esos gráficos en los
que se muestra cómo el simio va
enderezándose hasta alcanzar la
vertical del hombre- el ser que lee
y escribe y se nutre de la fuerza de
otros, también pase y pasea por varios estadios. Al leer y al escribir
-con el correr de los años y de los
libros- primero nos absorbe la figura del héroe; después nos intriga
la trama; más tarde nos interesamos
por el escritor; y, finalmente, si somos verdaderamente audaces, arribamos a la gloria de la preocupación
por el estilo, que no es otra cosa que
la digresión de la acción: el puro lenguaje, las ganas de ser otro y de ser
diferente a los demás, de estar solo
que -en realidad- es el núcleo
primero e indivisible a la hora de
sentarse a inventar o destruir
mundos.

TRIS Y en más de una oportunidad, cuando se trata de la formación -o la deformación- de un
escritor, ciertas ausencias claves
marcan el estilo tanto o más que
ciertas presencias recurrentes y
asimiladas. Voy a ir más lejos: tal
vez el estilo finalmente sea eso.
Tal vez, ahora que lo pienso, el
estilo de un escritor no sea otra
cosa que el fantasma de sus caren-

�cías más que la realidad de sus vir,
tudes. A ver si me explico: uno
acaba resignándose a lo que sabe
hacer, va arrojando por la borda
aquello que nunca hará bien, y asi
los demás perciben como logros lo
que en realidad es el sedimento
aprovechable y, con suerte, cada
vez más ennoblecido y depurado
y perfecto de los fracasos. Lo que
un escritor acabó haciendo cuan,
do en realidad queria hacer otra
cosa y que, con el paso del tiem,

sión práctica; puedo comprender y
admirar aún más el valordeDrácula.
En Drácula todos leen, todos recor,
tan articulas de periódicos, todos
graban impresiones por el sólo
placer de transcribirlas más tarde,
todos envian cartas y consumen
journals, todos los que cuentan no
pueden dejar de contar. De este
modo, Drácula -máquina de leer
plagada de máquinas de escribirse propone como un ingenioso in,
genio literalmente literario donde

e••••••••• ••

CIMCO Yla otra pregunta que los
escritores no nos hacemos nunca
(tal vez por cábala, porque de cier,
tas cosas no se hablan, porque qué
sentido tiene preguntarse algunas
cosas cuya respuesta está en todas
las otras profesiones que no busca,
mos, en todos esos hipotéticos mé,
dicos y economistas y jugadores de
fútbol que se sacrificaron para que
nazca y crezca un escritor), pero
que nos hacen siempre, es: ¿Por qué
escribe? Interrogante tan torpe e

Y ••••
tr••l•tl• •I IHler -al l•Tll•tl.,.....•I•• •r••
e••• ••• •••• ••lerl•• e•• Ter•c•t1•tl •••..•••r si■ te••r
cl•r• •• le
11.... •• •• tl•rret• • •• T•cter••

••Y ••
ti•• ..,••,.,•.

t1••

no sólo la sangre es vida: también innecesaria como la de preguntarle
lo es la tinta. Yesta compulsión se a Drácula por qué muerde gargan,
traslada al lector -al invitado- tas y bebe sangre.
Pero si todo sale bien, la res,
quien procesa todo este material
con voracidad pendular sin tener puesta correcta -ya lo dije- de,
muy en claro si lo que desea es la hería estar, también, en los libros.
derrota o la victoria del vampiro. Asi la práctica le muerde la cola a
Drácula es transfusión y succión. la teoria y centrifuga el misterio.
Con Drácula, Stoker consigue -por Pero, claro, es una respuesta de,
encima de su estilo por momentos masiado larga para una pregunta
tan breve. Así que yo, cada vez que
c•ATRO Y detrás de todo desti, arcaico y en ocasiones torpe- lo
me enfrentan a ese espejo interro,
no hay un origen. Un momento da, que muy pocos escritores han con,
gante, a modo de despedida, siem,
ve y definitivo y decisivo. En el caso seguido. La trascendencia no es la
pre respondo lo mismo, una res,
de los escritores, ese instante suele misma pero el "efecto" es similar:
puesta que no es mia y que le
ser un determinado libro fundo, Stoker -al igual que Proust,
robé al vampirizado Thomas
nando como big bang o como llave Joyce y Mann, cumbres
Edward Lawrence, mejor cono,
penetrando en el ojo de la cerradu, novelisticas del siglo XX- cons,
cido como Lawrence de Arabia.
ra. En mi caso, creo, ese libro fue truye a su lector ideal a la vez que
ese lector avanza por su libro. Es Una vez, un periodista demasía,
Drácula de Bram Stoker.
do tonto o demasiado sabio le pre,
Descubrí a Drácula el verano de decir: el mismo libro es la herra,
guntó a Lawrence por qué le gus,
1971, a los ocho años. Drácula ocu, mienta imprescindible para la lec,
taba tanto el desierto. Lawrence
paría el sitio privilegiado de ser mi tura del libro. Es un proceso ex,
sonrió y le respondió con tres pa,
primera lectura inequívocamente traño y poco común. Decir que la
labras igualmente tontas o sabias:
adulta. Siempre me habia gustado lectura de Drácula vampiriza es
"Porque es limpio", dijo Lawrence;
leer, pero nunca habia leido algo así algo tan obvio como inevitable,
y se alejó montando su camello
ni leido así algo. Aqui y ahora, pue, apropiado. Decir que todos los es,
hacia el horizonte de la página si,
do intelectualizar una teoría de critores son un poco vampiros, tam,
guiente.
aquello que entonces fue pura pa, bién.

po, se fue solidificando en lo úni,
co que éste puede hacer bien, en
aquello que hace como nadie. Asi,
el estilo seria como la antimateria
y quizá, quién sabe, en otra di,
mensión, al otro lado de un aguje,
ro negro, hay un Rodrigo Fresán
que sólo se dedica a escribir no,
velas de vampiros.

72

LETRAS AL MARGEN

El rescate de
la memoria
EDUARDO AMTOMIO PARRA Siempre
me he preguntado cuál es el proceso que se sigue
para qu: ~na ~~ra del pasado se considere digna de
'rescate . lQuien toma la decisión? lUn editor nos,,
tálgi~o d~,sus p~eras lecturas? lQuién propone la
publicac.io~ a quién y cuáles son sus argumentos de
convenclffilento? A lo largo de mis incursiones en
las bibliotecas particulares de parientes y amigos,
en los puestos callejeros, en las librerías de viejo en
la calle Guerrero de Monterrey, o en Donceles del
D·~·, he encon~ado libros fascinantes, olvidados por
vanas generaciones de lectores, que bien merecerían
una nueva publicación. Pero, la quién acudir? De
pronto uno se topa en algún evento con un editor.
Le co.menta el libro que descubrió. "Oye, eso suena
m~y mteresante", dice el editor... , y no agrega nada
mas. Se topa a otro. Cuenta el libro con detalle in,,
clus~ propone_nombres de autores conocidos ~ue
podrían escnbrr un prólogo o una presentación. El
editor parece interesado. Mas en cuanto se mencio,,
na que el autor es extranjero, o que murió hace al,,
gunos años, todo se viene abajo: "No, lo de los dere,,
chas es un problema. Si no está traducido hay que
pagar la traducción, y si sí, a quien la revise. ¿y cómo
vamos a promoverlo, si ya murió el autor? No ten,,
dríamos prensa".
73

Asi, lecturas como las de
Derboranza o Cumbres de espanto de c.
F. Ramuz, o El canto del mundo, Nadmiento de laOdisea, Eseredondo senoesuna
colina o Batallas en /a montana de Jean
Giono, suizo el primero y francés el
segundo, e influyentes ambos en la
obra de nuestro Juan Rulfo, perma,
necen entre el silencio y el polvo de
ciertas bibhotecas, o en los estantes
olvidados de algunas hbrerías de vie,
jo, porque "las tendencias de lectura
han cambiado" o porque sus autores
no pueden venir a hacer la promoción
delhbro. ¿Qué se puede hacer, si cuan,
do el mismo Rulfo las recomendaba
nadie le hizo caso? Es cierto, cuando
él vivía sus últimos años por lo me,
nos dos de esos hbros aún circulaban
en ediciones no tan antiguas (Cumbres
de espanto, 1973; Ese redondo seno es una
colina, 1978), pero los otros ya se ha,
bían quedado estancados con su pie
de imprenta fechado en la primera
mitad del siglo XX, con excepción de
la única obra de Jean Giono que cir,
cula en español en la actualidad, la
novela El húsar en el tejado, que la edi,
torial Anagrama pubhcó en 1995.
Otro caso es Gentes profanas en el
convento, del Dr. Atl. Ficción armada
en tomo a unas supuestas cartas que
el autor encontró en la tumba anti,
gua de una monja durante la restau,
ración de un convento, pero que en
realidad compuso basándose en las
cartas de amor que la pintora Nahui
Olin le envió desde la oscuridad fe,
bril de su locura, esta novela es uno
de los pocos testimonios con que
cuenta la narrativa mexicana sobre el
descenso de una mujer a los infiernos
de la pasión Fue pubhcada por Edi,
ciones Botas hace más de medio siglo
y, por supuesto, para los nuevos edi,
tares duerme el sueño de los justos.
Sin embargo, hay que reconocer,
lo, de vez en cuando se llevan a cabo

�redescubrimientos valiosos que ha, ta y, en dias recientes, iTierra, Tierra!
cen que los lectores recuperemos la Las seis primeras conocemos hasta
fe en las editoriales contemporá, ahora de este escritor. Cada una de
neas. Uno de ellos es el del narra, ellas cala hondo en algún sentirnien,
dor húngaro Sándor Márai, quien to, en alguna situación humana.
nos ha sido presentado, en lengua Todas son distintas y, no obstante,
española, por la Editorial Salaman, cada una de ellas se parece alas otras.
dra. Burgués de pies a cabeza, per, Alleerlas, uno va reconociendo las es,
teneciente a aquella clase que con, trategias del autor, que se repiten sin
cebía su existencia como una misión repetirse, es decir, se renuevan y en,
de salvaguarda de las tradiciones, de riquecen, adaptándose al tema trata,
los valores culturales y la estabilidad do: el amor de una mujer hacia un
social, Máraí nació en 1900. Como es hombre despreciable (Ezter); las con,
lógico, tras las convulsiones de la Se, secuencias secretas de un inocente
gunda Guerra Mundial y el adveni, cruce de miradas ocurrido muchos
míento del comunismo en su país, se años atrás entre un hombre y una
vio obligado a exiliarse. Vivió en San mujer (Divorcio); la nostalgia de una
Diego, California, muy cerca de la sola noche de amor en la memoria de
frontera con México -sobre la que Casanova (Bolzano); la decadencia de
escribió alguna vez, casi en el anoni, una clase en la primera mítad del sí,
mato, añorando su tierra y los años glo XX (Confesiones); y la búsqueda
de su juventud Víctima de una iro, vana de la total conexión entre se,
nía del destino, al no soportar más la res del sexo opuesto (Lamujerjusta).
Márai, pues, es un verdadero res,
espera para volver a Hungría, se sui,
cicló pocos meses antes de la caída cate de una memoria ajena que al fin
y al cabo se integra, a partir de su
del Muro de Berlín, en 1989.
La primera novela de Márai que lectura, a la nuestra. Existen otros,
Salamandra publicó es El último en, por supuesto, como el que llevó a
cuentro. Tema: la amistad. Un hom, cabo Tusquets Editores con Lino
bre viejo se dispone a recibir a su Novás Calvo -genial cuentista cu,
mejor amigo después de más de tres bano arrojado al olvido también,
décadas de separación. Dejando de como Sándor Máraí, por las autori,
lado su estructura, un tanto deci, dades revolucionarias de su país-,
monónica en apariencia, tras un ini, al publicar hace un año Otras mane,
cío lento el lenguaje de Máraí ad, ras de contar. Pero en realidad estos
quiere poco a poco fuerza, redescubrimíentos resultan escasos
penetración; el discurso se tensa, y ante todas esas obras maestras del
explora todos los aspectos de la re, pasado que, de ser arrancadas de las
lación amor,odio que se dan entre bibliotecas de nuestros abuelos,
dos seres, hasta dejarnos convencí, dejarían plenamente satisfechos a
dos de que la amistad no se rompe los lectores actuales. Para rescatar,
nunca, bajo ninguna circunstancia. las, quizás habria que preguntarles
Se trata de un relato breve, de una a los ejecutivos de Tusquets y Sala,
mandra cómo llegaron esos libros a
intensidad pocas veces vista.
Tras El último encuentro, vieron la sus escritorios, quién les habló de
luz en español La herencia de Ezter, ellos y cómo los convenció de aña,
Divorcio en Buda, La amante de Bolzano, dirlos a su catálogo. En resumen,
Confesiones de un burgués, La mujer jus, ¿cómo?, ¿a quién hay que acudir?

74

NO HAY TAL LUGAR

En cuestión de lecturas
como en cuestión de gustos
se rompen géneros
CRISTINA RIYERA CARIA Desconfío

de los libros que se dejan leer rápida,,
mente.
Sucede más o menos así: el lector
toma el libro por la recomendación
de un amigo o por la atractiva por,
tada o por la fuerza del primer pá,
rrafo o por el prestigio de la
autoría de sus páginas. El lector se
sienta y abre, no sin cierta parsi,
monia, el libro. El lector lo huele,
embebido. El lector pasa las yemas
de los dedos sobre las letras im,
presas como si de verdad no pu,
diera ver nada. El lector empieza.
Y ahí, justo en ese momento, se da
inicio un vertiginoso viaje en un
tobogán de letras que no termina,
rá sino dos o cinco horas después.
El lector no se levanta para comer
o contestar el teléfono. Lo que es
peor: el lector no interrumpe la lec,
tura ni para hacerse del lápiz con el
que subrayará, es decir, con el que
reescribirá el libro que lee.
¿Una lectura ideal? Lo dudo.¿ Un
buen libro? A veces. ¿Un libro fácil
de leer y digerible? Seguramente.
Tres confesiones en un párrafo
minúsculo: sospecho del libro que
se lee de una sentada y que me pide,
como un amante celoso, una aten,

ción única y, además, pasiva. Sos,
pecho del libro que, aspirando a
borrar el mundo que hace posible
su lectura, cree que puede sustituir,
lo.
Mi lectura ideal: tomo el libro e
inicio una lectura atropellada y
zigzagueante. Creo que puedo leer,
lo sin lápiz, pero pronto entiendo
que no será posible. Interrumpo la
lectura, busco el proverbial lápiz
que nunca encuentro, veo el cielo,
pienso en el libro dentro y fuera del
mundo del libro. El libro me saca de
quicio: es demasiado esto o muy
poco lo otro; en todo caso lo avíen,
to contra la pared. Juro que no vol,
veré a abrir sus páginas. Salgo. Afue,
ra no hago otra cosa más que pensar
en el libro -en su escritura que es
un obstáculo, en su estructura que
me asquea o me asombra, o las dos
cosas juntas, en todos y cada uno de
los elementos que me imposibilitan
bajar por sus páginas como si estu,
viera en un tobogán. Pienso, quiero
decir, en todas y cada una de las
cosas que me obligan a pensar en ese
libro y no en cualquier otra cosa. Un
par de horas después lo tomo de
nueva cuenta. No sólo lo subrayo

75

una y otra vez -una vez por el
acuerdo, otra vez por el desacuer,
do- sino que también escribo pe,
queños mensajes inentendibles en
sus márgenes. Es ahí, en ese mamen,
to, que empiezo a pensar en otro li,
bro: el mío. El hijo o clan o residuo
de esta lectura que se convertirá, eso
creo, en el aquí y ahora de mi apa,
sionamiento, en mi próximo libro.
La convicción es tanta que, sin re,
parar en detalles, sin darme cuen,
ta de lo absurdo de la situación,
inicio la escritura de ese otro en,
gendro en las últimas páginas,
usualmente vacías, del libro leído.
A medida que se acerca el final,
cuando ya quedan sólo quince o
diez páginas por leer, empiezo a
sufrir -es un pesar absurdo,
como todo en esta lectura, pero
real- y, por eso, interrumpo la
lectura una vez más. La postergo.
Salgo. Me comporto como si no
pasara nada, como si no estuviera
yo dentro de las páginas de un li,
bro. Hablo. Sonrío. Hasta puede
que piense en el clima o en mis
obligaciones cotidianas. Todo o
cualquier cosa con tal de no cerrar
sus páginas. Pero las cierro. Even,
tualmente todo libro debe cerrarse.
Cuando lo hago, me consuela saber
que lleva consigo, a través de los
subrayados y los ilegibles mensajes
en sus márgenes, mi marca. Es un
libro mío. Se trata, a final y a prin,
cipio de cuentas, de un libro mío.
Un libro apropiado. Un libro fuera
de si.
¿Una lectura ideal? Lo dudo. ¿Un
buen libro? Con mucha frecuencia.
¿Un libro fácil de leer y digerible?
Nunca.
El libro que me gusta es un libro
con otro tipo de velocidad.

�Poética dela vitalidad
escondida
YÍCTOR ■ARRlllA IMDIRLI

ntíendo a la plástica de Bárbara Fuentes (Monterrey, 1975) como una propuesta
universal, con un estilo muy particular, al cual podría calificar como inconfundi,
ble, pero sin que esto signifique para nada repetición, sino variación permanente.
Universal en cuanto anhelo de comunicación estética; individual por la esencia de tal
manifestación y la voluntad de dicho anhelo. Invención constante con la misma sustan,
cía misteriosa. Contemplar su obra representa, en otras palabras, el descenso al interior
de nuestra propia naturaleza, con toda la dotación de asombro que eso lleva consigo. El
universo interior, tan maravilloso y tan vasto como el exterior, se presenta aquí como
oscura materia primigenia para el arte, como esencia estética. Bárbara Fuentes ha explo,
rado esa materia, esa vitalidad escondida; la conoce, puesto que, de muchas maneras, la
ha inventado con sus propios trazos, en un conjuro privado que, al mutarse en arte, se
vuelve colectivo, comunicativo y nos involucra a todos. Sus obras transmiten múltiples
mensajes, seducen a través de su carácter inquisitivo, cuestionador. En cierta manera,
son ellos, los cuadros, los que nos observan y nos interrogan. La pintura deja de ser aquí
representación y se vuelve búsqueda, anhelo de expresión (y, al final, interpretación). La
voluntad de asumir una actitud artística ante la vida acerca su obra al ímpetu de los
movimientos estéticos más representativos de la modernidad. El medio: la analogía; el
soporte: el distanciamiento crítico (y, añado, el contraste: su rechazo al simple afán de
ruptura que, como suele suceder, termina siendo, en un campo cultural dominado por los
intereses de mercado, más un gesto tradicionalista que cualquier otra cosa). Voluntad de
expresión y trascendencia, en pocas palabras.

E

77

�Nill'IIITIUIIIIIRN

ceMITILACl6M &amp;lllMIMAL 6Ue/ TILA •• x .... CNI

loca fertilidad que es el progreso (crear, pues, una poé,
"¿Quién se atrevería a asignar al arte la función es,
tica individual y representativa de cada espíritu
téril de imitar la naturaleza?" Esta afirmación categó,
auténticamente artístico). La esterilidad de lo
rica, disfrazada de pregunta, es de Charles Baudelaire.
atemporal es trucada por la efímera euforia de la ma,
En ella se encierra tácitamente la contradictoria visión
quinaria contemporánea. Baudelaire lo sabe: ~ara tras,
de la modernidad cultural: vitalidad y muerte de un
cender el artista debe ahora ser más producnvo, pero
instante siempre presente, que persigue cancelar el Pª'
también mucho más selectivo: todo debe ser preciso,
sado, pero sólo lo proyecta hacia el futuro. El arte tal
el lenguaje, la imagen, la experiencia estética. La eva,
vez ya no imita a la naturaleza (en realidad _nunca la
sión romántica ha terminado: surge ahora un creador
ha imitado, sólo ha descrito al ser humano mterpre,
critico, un filósofo de la vida cotidiana. No imitar, sino
tándola, inventándola en cada época), pero en cambio
crear. Nunca como entonces la desdicha y la soledad
describe la transformación humana sobre ella (esa an,
ante un mundo cada vez más indiferente se hace más
sía de poder que termina por aniquilar cualquier uto,
notoria, nada queda para festejar, salvo la voluntad de
pía). Baudelaire formula esta vi~ión dual en s~ ensa:o
seguir creando. La naturaleza ya no aparece co~o per,
fundamental "El pintor de la vida moderna , escnto
sonaje en el paisaje artístico de la segunda ID1tad _del
en 1863' en ese momento el poeta habita una ciudad
siglo XIX, sólo persiste un atisbo, una sombra del 1~,
nueva: Parts reformado por los proyectos urbanisti,
lico y seguro espacio que le otorgara la preceptiva
cos del prefecto Haussman. Bulevares, cafés y ~n uní,
neoclásica; pero la eliminación no es completa y pron,
verso distribuido en vitrinas, al alcance del meJor pos,
to adquiere una significación distinta: la ~e_nte. de
tor (anticipo de la mercanólización del campo artístico
poder para la creación. Baudelaire ne~~ la ~tac1ón
que vivimos hoy). El artista ha perdido su "aura" sa,
de la naturaleza a cambio de una creac1on mas "natu,
grada, dejándola caer, como bien describe el poeta, en
ral" y menos mecánica. En su balance final, el cr~ad~r
el fango de las nuevas calles, para ser luego pisotea~a
moderno dejó de ser una pieza más de la maqumana
por los veloces carruajes que ya no resp~t~n a nadie.
moderna para convertirse en el lado humano, natural,
En su oposición, el artista resalta la tradicional lucha
entre la tecné humana y el gran árbol de la vida: el mun, del progreso.
Esos deseos, temores y reflexiones están presentes
do natural. Su canto anuncia el triunfo de la técnica,
y se convierten en movimientos, desplazamientos con,
pero también sus limitaciones. El p~gr~ de la vida
tinuos en la producción de Fuentes. Planteo, pues, es,
moderna: perder para siempre la inspiración: la salva,
tas lineas como la bitácora de un viaje plástico. Un re,
ción: hacer del arte la interpretación y la crtnca de esa

cl

corrido a través de las distintas etapas de la obra de
Bárbara Fuentes. El trayecto es retrospectivo y parte
del estado presente, del momento fugaz donde origi,
nalmente se instala toda creación auténtica. Ese ins,
tante actual se encuentra en Fuegos Fatuos. Un plano
horizontal, una mujer yaciente, apariencia y evasión
tejidos con la misma materia para crear una ilusión
consciente de su propio embuste. La fatuidad, sin em,
bargo, no impide la presencia, el contacto directo con
los diversos matices que envuelven la textura. Cada
trazo contiene un detalle vivo, trabajado, si se me per,
mite el término, manualmente, como si los pinceles
fuesen dedos de una sola mano experta, que obedece
sólo a pulsaciones internas en lugar de acatar los frt,
volos dictámenes de metodologías predispuestas. Los
colores son la presencia de la sustancia vital que los
anima y los dota de vigor. Así, la energía se concentra
en Fusión, un díptico que sugiere la dualidad como con,
dición, como principio creativo. Luz y sombra; presen,
cía y ausencia, pintura y vida. Tales son los opuestos
(y compuestos) de esta visión plástica. La obra Pistilo,
por ejemplo, sugiere el centro de una flor universal
como un origen, un punto de partida.También es, y de
manera notable, una excelente muestra de la poética
de Bárbara: la esencia de su cosmovisión, el elemento
primigenio de su pintura. Allí convergen los símbolos
vitales de la creación. La flor es la alegorta del nací,
miento, del devenir. Pero esta flor no es ningún reflejo
de alguna planta exterior, es decir, no es la descrip,
ción de la naturaleza, sino un propio proceso natural.
Vicente Huidobro, el gran mago del creacionismo lite,
rario, había entendido el parto poético de similar ma,
nera al arengar a los poetas a no describir las flores en
sus poesías, sino a hacerla nacer en ellas.
Constdacióngmninal y Línea de vida son la contrapar,
te de las expresiones que aluden a la fugacidad. Sus
trazos indican la permanencia a través del cambio y
van del germen a la manifestación. De nueva cuenta
aparece esa "técnica" que insufla la identidad de la obra
de Fuentes. He dicho técnica, quizá deberta decir, si,
guiendo la visión de Baudelaire, tecné para enfatizar la
índole humanística del proceso y dejar de lado, de una
vez, cualquier sugerencia a simples procesos mecáni,
cos o disciplinarios. He aquí una de las fuentes de su
poética: la voluntad de eliminar, en la medida de lo
posible (de lo humanamente posible), el soporte, el
aspecto meramente material. En Bárbara Fuentes no
hay apología a la técnica porque ésta es parte sustan,

cial del proceso estético comunicativo. Hay, sí, un es,
fuerzo por reducir cualquier tipo de mediación. Píen,
so sobre todo en el rechazo a rebajar al artista a simple
productor de objetos ornamentales para un público
que cada vez más se aleja de la condición de especta,
dor y se convierte en consumidor de objetos manufac,
turados a través de fórmulas garantizadas.
El artificio es aquí un proceso inverso que retoma
los elementos primordiales de la pintura (en plena era
de la manipulación digital), para desde allí construir
su propio lenguaje. Kandinsky hablaba de la imposi,
bilidad de revivir principios artísticos pasados, y te,
nía razón: Bárbara Fuentes nunca busca la repetición
(ni la reproducción) de las formas establecidas, sino la
exploración de los materiales básicos, para desde allí
crear imágenes inusitadas, cercanas y extrañas a un
tiempo (véase por ejemplo La playa). Nunca mimesis,
sino podsis.
De un contacto más "orgánico" con la realidad, pro,
dueto de su estancia artística en Oaxaca, proceden las
obras Semilla Negra y Tránsito Escarabajos. La primera es
un encausto sobre papel y en ella convergen elemen,
tos y tonos diversos: espinas, arenas y una amalgama
de colores oscuros provocan la sensación de introspec,
ción, de origen. El oscuro principio de la vida, punto
de encuentro de todas las posibilidades. La segunda
obra complementa a su manera el proceso interpreta,
tivo: procesiones de escarabajos transitan de la vida a
lo inanimado. La pintura se transforma en la ordena,
ción del bestiario doméstico. Vasto jardín de
experimentaciones formales.
La fuerza ylas posibilidades expresivas de un solo co,
lor (en su infinidad de matices cromáticos), se percibe en
Mutación de color, óleo sobre tela, o en Marino, donde tam,
bién se sugiere la perspectiva monocromática y se fun,
den, en solitario esfuerzo comunicativo, lo abstracto y
lo figurativo, dos extremos (o mejor: dos tiempos) que
en Fuentes se tocan y combinan en diversos niveles.
La abstracción es, en teorta, un estado "superior", la
adultez contemplativa; aquí, no obstante, aparece
como el punto de partida, el múltiple y heterogéneo
origen que luego se manifestará en figura, y ésta se con,
vertirá en símbolo (para más adelante completar una
alegoría). Así, hasta llegar al relato, a la combinación
de imágenes y sentidos, como en Inmersión, que bien
podría ser la crónica de su poética plástica Nuevamente
descenso e iluminación. Flora y fauna a un tiempo, voces
intermitentes de una vida oculta. De lo monocromático a

79

78

�.w,.
la historia en un solo y variado trazo indefinido. Encumbramiento de la imagen, de la figura; pero nunca reflejo
hiperrealista, sino interpretación y transfiguración
(reto constante del artista moderno).
La expresión figurativa alcanza un grado mayor en los
dos murales (Florde Loto y Nadmiento de Venus). En ellos es
posible contemplar la transformación radical y la superación de las imágenes abstractas. Un té.nnino los une: el
de gestación. El artificio secreto del autor moderno: el
poder y la conciencia de la creación, a pesar de la ceródumbre de finitud, del impulso de muerte que todo origen trae consigo. Los colores aumentan, las figuras se vuelven más nitidas, sin embargo, lo básico permanece antes
como ahora. Hablo de la textura propia, vigorosa, que
produce una armonia compleja en el que cada trazo ocupa un lugar significativo. De esta manera, un cuadro sugiere al siguiente, pero sin determinarlo. Dos personajes

NllTUYIUUIIMei

principales ocupan estos lienzos: mujer y flor, organismos vivientes y creadores, a su manera, de universos pro✓
píos, paróculares. Un punto anterior y constante es el
proyectado en Microcosmos: la constelación de fuerzas ordenadas y equilibradas que dan sentido al cuadro y exploran energias secretas, latentes en todas las imágenes
de Fuentes.
El desplazamiento inicia y termina en la constitución de tres manifestaciones florales, la primera en
proceso de ser (Floración), la siguiente en pleno estado
abstracto (Flor Nocturna), y la úlóma en total fusión
con la mujer (Flor del Desierto). He aqui el punto de
partida de la poética de Bárbara Fuentes. La metáfora
del nacimiento es más compleja de lo que parece, y más
adelante ahondaré en el tema, por ahora sólo menciono que su uso no se reduce simplemente a un impulso
o a una energía vitalista, sino a un proceso de aprendizaje, de conocimiento. Fuentes ha asumido
el reto de la creación plástica como un proceso reflexivo que abrirá nuevas formas de
comunicación. No busca un comportamiento sustentado en la fragmentación, en la desintegración del ser, sino una estética fundada en un principio de totalidad. Mencioné
al principio el carácter moderno de su obra,
ahora debo añadir que dicho carácter se cimienta en la noción de sujeto, de agente capaz de no sólo de crear sino de transformar.

NINFA

•u•1nu.
MllHCMI

Sujeto dueño de una capacidad de acción y reflexión. sitoporelmundodelarte,seconvierteenunaexperiencía
En muchas maneras, su producción responde a las ex- iluminadora. Es siempre el acto de descifrar, de descubrir
pectativas, estéticas y filosóficas, que Baudelaire había el mundo personal, intimo y profundo, el que ayuda a
fincado en el creador moderno: la posesión de una vi- establecerestedíálogoestético.
talidad propia, escondida en la misma creación.
Mujer, flor ylienzo: tres procesos en incesante cambio
Los elementos fundamentales de su arte poética son, y perpetua renovación. Cada uno es la extensión de los
como recién sugerí, esas figuras femeninas que se fun- otros y de las otras. Su pintura se presenta como un libro
den con las plantas y demás seres orgánicos que pue- infinito que siempre nos muestra una página distinta. Ni
blan sus obras. Ninfas, sirenas, diosas de la naturaleza, principio ni final, sólo esencia y presente.Tampoco evocadeidades domésticas: personajes de la ficción y la mi- ción, sino ensoñación. Para ingresar al mundo plástico de
tología, sin embargo, aquí ellas cobran una dimensión BárbaraFuentesdebemosañadiranuestraperspectivauna
de realidad, pues, a su manera, se humanizan. Tanto sensibilidad especial. Requerimos de un aprendizaje alen la obra Viento como en Nirifa, la fusión entre estas ternativo: la lectura de los sueños (en su doble significafiguras y la fauna fantástica es contundente, aquí no ción: corporal e espiritual), el rescate de ese mundo onírihay rechazo o invasión, sino nuevamente armonía. co e intelectual, y la interpretación de esas simbologías
Afortunada combinación de materia y significado.
nocturnas presentes en su lectura. Es una suerte de viaje
Añado a esos elementos una serie de términos capita- de Orfeo, un descenso que al final se torna en ascenso.
les, imprescindibles en las creaciones de Fuentes: el des- Sólo enla medida en que recorramos ese derrotero interno
pertar, la gestación, el sueño, la trasgresión, el origen. podremossalirycontemplarelmundodemaneradistinAhora bien, si reparamos un poco en ellos, nos daremos ta
cuenta de que su punto en común es el nacimiento, la crea,
Así, el recorrido concluye y nosotros salimos del
ción como un acto permanente de vida y, principalmente, viaje cambiados, hemos presenciado el devenir de
como el sustento del arte. Pero ese proceso creativo con- una estética múltiple, lo que equivale a decir, helleva desde luego una dimensión crítica.Todo acto de crea- mos accedido a una cosmología poteJl_te (la vitalíción es, al mismo tiempo, una forma de reflexión. Las obras dad latente en sus trazos), y ella permanecerá aquí
de Bárbara Fuentes transmiten ese conocimiento poéti- como un registro visual del universo, como un diáco, el cual se expresa por medio de la seducción (expre logo con el campo artístico y sus vastas formas. Intento supremo por contrarrestar la hegemosión exquisita del racionamiento), del encantanía de la razón instrumental con una estétimiento. La seducción implica comunión, diáloca comunicativa, y ese vigor nos confirma,
go entre creadora y espectador. Ese diálogo se
finalmente, el poder y las posibilidades de
despliega a través de una simbología propia,única, que cada cuadro establece con nosotros. De .,.
..,AYA
la pintura en la era de la manipulación
•ue/TILA
esta manera,la sensación del recorrido, del trán- ,... I H cM1
digital.

�Joseph Beuys:

Escultor Social
IITNIR LIAL FÁRÍÁI

sí llegué, relativamente tarde, al arte. Ya era bastante mayor cuando
me matriculé en la Academia de Bellas Artes, tenía una guerra entera
a mis espaldas y 28 años, también el tiempo durante el que fui prisio✓
nero hay que reconocerlo. A partir de este punto, en Düsseldorf, empecé a tra✓
bajar sistemáticamente para ampliar el concepto de arte con la consecuencia
de que, allí donde fui estudiante, se me pidió ser profesor. Hice mucho ruido
desde la oposición hasta que el Estado me despidió. Ello me sirvió para crear
mis propias organizaciones: el Dcutschen Studentenpartei, la Organización para la
Democracia Directa mediante el voto popular, en 1971, la Universidad Libre
Internacional para la Creatividad y la Investigación Interdisciplinaria en 1977.
Tras ser despedido, en 1972, me querellé contra el Estado y gané el juicio. Así,
junto a otras agrupaciones e iniciativas ciudadanas de diferentes lugares y for✓
madas por diversos motivos, llegamos a conformar [...] el Partido de los Verdes
que, como ya se sabe, ha cruzado las fronteras del país y se extiende. 1

A

1

Joseph Beuys en la entrevista realizada por José Lebrero Stals para la revista Lclpiz en 1985.

83

�.a.w v ■•••u••
Joseph Beuys, irreverente y apasionado, se convir- tos de Schiller, Novalis, Schlegel,Joyce, Paracelso, le pertió, a lo largo de cuatro décadas de carrera en el ámbi- mitió cimentar sus planteamientos.
Durante la década de los sesenta, en un primer moto del arte contemporáneo, en una figura pública. Sus
obras, sus múltiples cátedras, debates y presentacio- mento con su adscripción a Flu.xus, y posteriormente
nes en las que declaraba sus ideas sobre el papel de la con sus "acciones-happening", Beuys se convirtió en el
obra artlstica en la sociedad, aunado a su carisma y su centro de las acciones vanguardistas en Düsseldorf.
posición utópica, le permitieron posicionarse como Sinfonía Siberiana (1963), El silencio de Duchamp se sobrepilar del arte contemporáneo, tanto como Duchamp y valora (1964), Cómo se explican los cuadros auna liebre muerta (1965), Manresa (1966), Bastón de Eurasia (1968), SupePicasso lo fueron para el arte moderno.
2
E.legado deJoseph Beuys incluye sus pronunciamien- rad, por fin, la dictadura de los partidos (1971) , le sirvieron
tos verbales yescritos, el registro de sus múltiples accio, para cuestionar y transgredir la noción tradicional de
nes y sus trabajos artísticos. Lenguaje e imágenes que arte, defendiendo su concepto de "arte ampliado", conhasta el clia de su muerte, el 12 de enero de 1986, formuló cibiéndolo como vía de salvación yelemento redentor del
y reformuló. Dibujos, acuarelas, objetos, fotografías, pro- hombre contemporáneo, y reivindicando el derecho de
yecciones, textos, esculturas, 7000 mil árboles con su res- todos a ser aróstas. Esta postura lo llevó a asumir el rol de
pectiva columna de basalto plantados en Alemania y shaman para curar las deficiencias en la audiencia del arte,
Nueva York; acciones ydeclaraciones, una obra comple- la falta de fantasía, creatividad, sentimientos o amor, y
ja, una postura flexible, una mitología individual, que re- un entendimiento imperfecto de la relación entre el cuer,
quieren de una aproximación no tradicional al objeto ar- po y la mente en la naturaleza. Para Beuys, el arte debia
despertar todas las fuerzas adormecidas para ayudar al
tistico y que exigen el abordaje interdisciplinario.
Aveinte años de su muerte, aprehender una persona, individuo a curarse a sí mismo. A diferencia del shaman
lidad como la de Beuys, enfrentarnos con sus propuestas convencional que cree que las fuerzas externas dan cura,
y sintetizarlas en unas cuartillas se plantea como una ta- Beuys, como shaman, creía en la curación tanto a través
rea dificil. Como tantas otras individualidades en la his- del proceso artístico como a través 3del encuentro con el
toria del arte,Joseph Beuys tiene su leyenda. Nació el 12 arte (Von Graevenitz, 1996: 63-76).
Sin que estén desligados de sus "acciones", los ob,
de mayo de 1921 en el seno de una familia católica; se crió
en el campo; vivió fascinado por la naturaleza catalogan- jetos, las vitrinas, las instalaciones y sus intervenciodo a las plantas y a la vida salvaje de su entorno. En su nes a los espacios, es decir, sus obras tridimensionales
juventud soñó con ser médico, proyecto truncado por la -su "escultura social"-, nos permiten aproximamos
guerra y el enrolamiento militar. Siendo piloto de com- a la concepción beuysiana del objeto artlstico,
bate, su avión se estrelló en Crimea. Un grupo de nómaThe most important thing to me is that man, by virtue of
das Tártaros lo encontró y trasladó asu campamento. Para
bis products, has experience of how he can contribuye to
ayudar a su restablecimiento lo untaron de grasa animal
the whole and not only produce articles but become a
y lo envolvieron en un manto de fieltro, nutriéndolo con
sculptor or architect of the whole social organism (...]. My
alimentos lácteos. A los di.as fue descubierto por un co,
concept of organization is an artistic one insofar as it must
mando alemán que lo envió a un hospital militar. Ya re,
come to fruition according to the laws of organism and in
cuperado, regresó al frente de guerra, siendo herido cua,
tro nuevas veces. Fue condecorado, pero su desde
entonces carácter indisciplinado le valió la degradación
a condición de soldado raso. Antes de la conclusión de la 2 La última de sus acciones la desarrolló en mayo de 1975 en la inauguración
Segunda Guerra Mundial, fue hecho prisionero por los de la galerta Rent Block en Nueva York: I lik,AmtricaandAmtrica lika m,,
en la que se mantuvo rres dias encerrado con un coyote denrro del espacio
ingleses. Al regresar a su hogar cayó en una profunda de, de la galerta, utilizando los materiales frecuentes en sus acciones: fieltro,
presión. Su trayectoria como arósta comenzó entonces periódicos, paja, etc., y para la cual fue trasladado en ambulancia del
aeropuerto a la galerta y de regreso, sin que sus pies pisaran el suelo
en la ciudad de Düsseldorf, donde asistió a los cursos de estadounidense. La pieza aludia al "trauma americano" relativo ala relación
escultura deJoseph Enseling y Ewald Mataré. Entre 1958 entre la polltica del pals y los pieles rojas.
3 La autora hace un profundo anilisis del rol de Beuys como shaman tanto
y 1961 se apropió de los materiales que conformaron su en relación al uso y significado que dio a los materiales que utilizaba, como
vocabulario plástico: el cobre, el fieltro, la grasa, la made- a las diferentes etapas que, como en los titos de iniciación, se sucedlan y
ra, huesos, sangre y miel E. diálogo personal con los tex- sumergtan al espectador en las obras.
84

orgarúc form. And that is what concrete plastic art &lt;loes.
Sculpture is more abtract, geometrical, a matter of
assernbly; concrete piastic art fulfils itself in elemental
~rganic ways, like animals devenloping, like blood working
1ts way through the veins or the moving water of a river
[.. .]. Art can be learned, though certain talent is a
prerequisite, but hard work is part of the process (en
Harrison y Wood, 1999: 890-891).

Beuys no fue el único que en ese momento se replanteó
la _escultura. Rosalind Krauss explicó en su articulo publicado en 1979, "La escultura en el campo expandido"
(1988), cómo en los últimos diez años una serie de "cosas
sorprendentes" estaban recibiendo el nombre de esculturas, desde estrechos pasillos con monitores de televisión, fotografías que registraban excursiones campestres,
hasta espejos situados estratégicamente en las habitaciones, leños serrados y transportados a las galerias, toneladas de tierra desplazadas en campo abierto, libros, reconstrucciones parciales a edilicios. Al decir de la autora, la
escultura se volvió pura negatividad absorbiendo el pedestal para sí misma; el antiguo carácter monumental que
la identificaba cambió por la identificación en el "no ser":
lo que enfrente de un edificio no era el edificio, o lo que
estaba en el paisaje y no era el paisaje. La producción
escultórica quedó suspendida entre lo natural y lo cultural. E. "campo expandido" aludía entonces a la práctica
de los artistas individuales tanto como a la cuestión de la
utilización del medio. La escultura se identificaba en relación con las operaciones lógicas en una serie de términos culturales, para los cuales cualquier medio (fotografías,
espejos, fieltro, grasa, cera, arena o escultura) pocha utilizar,
se. E.campoproporcionaba ala vez una serie expandida pero
finita de posiciones relacionadas para que los artistas las ocu,
paran y exploraran. La obra ya no era dictada u organizada
por las condiciones y limitaciones de un medio en particular, del material o la percepción del mismo, sino en el
juego de posiciones generadas al interior de un espacio
lógico dado, en el que se poclia utilizar cualquier material
y en el que todo artista independiente podía ocupar con
éxito cualquiera de las posiciones (59-74)4.
Beuys se denominaba a sí mismo "escultor social". Sus
obras, aunque quizá sea más preciso decir el conjunto de
su obra, lejos ya de la función meramente estética, intentaban sumergir al espectador en una reflexión critica, pro-

piciar una reforma sociopolítica. Creía firmemente en la
democracia, criticaba abierta y duramente al régimen de
la Alemania occidental ycondenaba la opresión de la Alemania oriental, por lo cual buscaba que sus obras influye,
ran en el mundo que le tocó vivir: todos a través de la
creatividad tendrían el potencial del cambio. Describía
su trabajo como una batería: el fieltro, material con el que
se vestía y que fue una presencia constante en sus obras
tenía la función de aislante (insulator), guardando la ener~
gía y el calor (wannth); mientras que el cobre, otro material constante, funcionaba como conductor que podrta
transmitir la energía más allá de los mismos objetos. En
igual forma, incluía el acero asociándolo a la masculini,
dad y a la guerra. Otros metales suaves hacían referencia
a Venus y la feminidad; el oro a la magia, la alquimia y la
transformación; la miel yla cera fungian como sustancias
espirituales que permitían alcanzar la armonía. Estos materiales y sus cualidades físicas funcionan como metáforas de los procesos y cambios a los que se debería llegar5.
En una obra de 1980, Economics Values, Beuys acomodó una serie de productos alimenticios, hospitalarios y otros básicos comprados en la República Democrática Alemana, sobre una serie de anaqueles de más
de diez metros. En las paredes detrás de los anaqueles,
pidió que colgaran pinturas de la colección de la Tate
Gallery que correspondian al período de vida de Karl
Marx6. Con el tiempo, los alimentos se desintegraron y
los empaques se deterioraron. La obra habla de los valores que representan a la burguesía y cómo estos, al igual
que los objetos seleccionados, no se salvan del paso del

' Como en FOND Vll/2, I want to su my mouncains, Th, Pack
6
Estas pmturas pueden variar de acuerdo con las que posea la colecc16n
del museo en el que se presente la obra.

' Como las obras de Roben Morris, Robert Smithson, Richar Serra, Sol
le Wit, Bruce Neuman, Christo; en Mtxico, Helen Escobedo.

85

�.-iiti•4telA
tiempo, cambian radicalmente. De acuerdo con Beuys, el
individuo requiere de "production of spiritual goods":
ideas, arte y educación, más que "commodities". "We do
not need ali that we are meant to buy today to satisfy
profít,based prívate capítalísm", declaró, y añadió, al
hablar del proceso propio de la obra: "My sculpture is
not fixed and finíshed. Processes continue in most of
them: chemícal reactions, fermentations, colour
changes, decay, drying up. Everythíng is in a state of
change"7.
En muchas de sus más de 130 exposiciones individua,
les, lo expuesto incluía objetos utilizados previamente en
sus "acciones", o de su uso personal (I want to see my
mountains 1950,71), o residuos de manifestaciones públi,
cas (Sweeping Up 1972,85) dispuestos ya fuera en los cuar,
tos de la galena para articular una nueva obra, o en vitri,
nas como las que poseen los museos temáticos: agujas
hipodérmicas, frascos, platos, animales disecados, som,
breros de fieltro, paneles de cera, bloques de grasa ani,
mal, tinteros, papeles, escobas, muebles; así como varios
pizarrones con diagramas y dibujos que alguna vez le sir,
vieron para explicar sus teorías sobre la democracia, la
cultura, el arte o la econonúa. Lejos están todos estos ob,
jetos de ocupar el espacio como ready mades, a diferencia
delos primeros. Con sus objetos, Beuys ha mantenido una
relación íntima: están cargados, trabajados, subjetivados;
son sus esculturas, su arte, las que inciden tanto en el es,
pacio como en el espectador.
Beuys participó en la Bienal de Venecia en 1976 y
1980, en la Documenta en 1968, 1972, 1977 y 1982. En
ésta última edición de la Documenta, su postura utó,
pica se expandió hacia la relación entre arte y natura,
leza, arte y ecología. En el marco de la VII de Kassel,
propuso plantar 7000 robles para generar un "desper,
tar ecológico". Para lograrlo, habia que realizar un pro,
cedirníento "alquímico": cada árbol plantado debia de
ir acompañado de un monolito de basalto, piedra de
origen volcánico asociada a la energía de la tierra.

understanding which should increase more and more
while years go by and because it is our intention to
proceed with this activity continuously.
For the present the planting of the 700) Oaks nothing
but indicates a symbolic beginning. For the symbolic take
off Ido need a "boundary,stone," in this case represented
by a column of basalt. Since the action should yield to a
complete modification of the way of life as well as to the
reorganization of human society and to the whole
ecological environment... (1982)8

Al siguiente año, utilizando las piedras de basalto que le
sirvieron para la obra en la Documenta, realizó El fin del
siglo XX, en la que dispuso los monolitos sin orden apa,
rente en el piso de la sala, como tumbas de una antigua
civilización acabada. Las "hirió" con una incisión cónica,
y las "curó" insertando cerámica y fieltro antes de volver
a cerrar la herida. Estas cavidades sugertan la capacidad
de sanar y regeneración, aluchan al fin del materialismo,
al fin de un mundo violento y destructivo, y, como siem,
pre, a su concepto de arte ampliado.
A veinte años de su muerte, Beuys y su extensa pro,
ducción forman parte de una época en la cual la
desmaterialización de la obra prevalecía (expresada en
movimientos ygrupos como Fluxus, performance, enviroment,
hapenning, arte conceptual, Land and Earth Art, body,art, etc.),
donde lo formal dio paso a la reflexión individual, al com,
prorniso social, político, al uso de nuevas formas de re,
presentación, de soportes tecnológicos. Una época en la
que, antes de hablar de "anti,arte", la búsqueda estaba enea,
minada a mantener el espacio privilegiado con fuerza
comunicativa, activa, corrooi.va; nunca inerme, nunca inerte.

Bibliografía
Beuys,Joseph (1982) Portrait o/an art performance. A study of Fru lntanational University, en htrp://www.diacenter.org/ltproj/7000/fiu.html
Graevenitz, Anton von (1996). "The old and the new inítiation tites:Joseph
Beuys and epiphany•, en Roben Lehman, Lectum on contanporary art,
New York: DIA Centre for the arts.
Harrison, Charles y Paul Wood (1999). Art in thwry. 1900-1990. Gran Bretafta: Blackwell Publishers.
Krauss, Rosalind (1988). "La escultura en el campo expandido", en Hal
Foster. La posmodernidad. México: Kairos.
Lebrero Stiils,José (1985). "Entrevista ajoseph Beuys", en Revista l.á¡,iz.27
(verano).

I do think it is like this: planting those oak trees is not
only an achievement of urgent necessity to the biosphere
and to the pure matter of ecological coherence, but
demonstrates likewise merely during the procedure, a
much wider understanding of the ecological idea. An

8 El proyecto fue financiado por diversos patrocinadores, dándole
seguimiento la Free lnternacional University (FIU). Llevó cinco afios su
realización. Los últimos tres árboles se plantaron en el marco de la
inauguración de la VUI Documenta de Kassel en 1987.

Tomado de Joseph Beuys: Actions, vitrínes and enviroment, en http://
www.tate.org.uk/modem/exhibitions/beuys/.

7

86

Salvador Elizondo
(1932✓ 2006):

memo

•

CABOS MOMIIY.ÁII

• Cómo se empieza una nota necrológica? Acudo al método casi inevitable:
) lcuándo, en qué momento de la ciudad o del país, en compañía de quiénes,
\.. conocí a Salvador Elízondo? Respuesta memoriosa: fue en 1957, en casa de
Rafael Ruiz Harrell, en una reunión donde también asistieron Víctor Flores
Ol~a, Porfirio Muñoz Ledo y Carlos Fuentes. Se inicia la segunda etapa de la
revista Medio Siglo, antes dirigida por Muñoz Ledo y en donde colaboraron en✓
tre ot~os Elíz?ndo, Fuentes y Sergio Pítol. El momento es de transición O algo
parecido: la ciudad cultural divide sus espacios al inaugurarse la Ciudad Uní✓
versítaría, la política nada más le concierne al PRI, el cosmopolitismo es la con✓
signa de la hora, Fuentes es el protagonista enérgico de la modernidad, Octa✓
vio Paz es la gran referencia literaria ynacionalista (se lee El laberinto de la soledad con la
intención de hallar las claves de México), la izquierda y la derecha parecen una
soberana lata, don Alfonso Reyes, en palabras de José Luís Martínez, es "la
versión mexicana de la cultura de Occidente", la pasión por el cine resulta an✓
tes que nada en los círculos literarios una obsesión literaria (a las películas se
les ve y se les lee simultáneamente), y descubrir un autor o una tendencia equí✓
vale al cambio firme y transitorio de la sensibilidad.
87

�NIHILÜIIA

iiiiiUiiA

En la aonósfera cultural que contradice al riono burocrático y al nacionalismo siempre a la defensiva, Elizondo es la contradicción última, el excéntrico que vive
parte de su niñez en la Alemania nazi, el europeizado
por los viajes y el mexicanizado por el cine (su padre
es un productor importante), el admirador belicoso de
Nietzsche, Julio Veme, Valéry, Pound y Edmundo
D'Amicis (autor, como ya apenas se sabe, de Corazón,
diario de un niño), el espíritu inclasificable que se detiene por minutos a describir y evaluar una palabra, y se
inconforma ante el lugar común (uiCómo pueden decir que Eisenstein es politico? Eso es mercaderia estalinista. El gran cineasta ruso, no soviético por favor, es
la estética que sube y baja las escalinatas de Odesa"),
el aficionado al cine que dirige Apocalipsis 1900, el dibujante que entre risas (suyas) se azora por la semejanza
de sus dibujos con los de Picasso. Sobrino nieto del
poeta Enrique González Martinez, admirador de J aime Torres Bodet, Elizondo, sin embargo, adopta la tradición de estudiar a Joyce, habla de Artaud con veneración, lanza provocaciones y las disuelve o acentúa
con carcajadas y con su voz peculiar, que de tan imitada se vuelve un santo y seña generacional. Elena
Poniatowska (La Jornada, 7 de abril de 2006) reproduce una entrevista con Elizondo de la época en que éste
maneja con mayor humor o mayor seriedad sus provocaciones (recuerdo que entonces sus desafíos me parecian grandes fantasías humoristicas; ahora no sé):

eso tengo resistencias contra las curaciones siquiátricas,
porque me obligarían algún día a aceptar el mundo en
el que tú vives; el mundo de los cuerdos, el mundo de
los que viven en la realidad, y esto me aburre mucho.
Prefiero mi mundo imaginario, si quieres llamarlo así.

A continuación Elizondo persiste en su "asalto a la
razón", en el delirio como el remedio contra el adocenamiento o la rendición ante los convencionalismos:
Cuando veo que la ciudad se paraliza durante un juego
de futbol; que toda la gente está detenida en la calle viendo la televisión de los aparadores, creo que todo eso es
sintomático de la pobreza de espíritu de la masa. Creo
que este país es tan verdaderamente indigente espiritualmente, que muchas veces me he puesto a pensar en
la carencia, por ejemplo, de traidores. En México el delito de traición no ocurre jamás, y eso, por una sencilla
razón: porque no hay nada que traicionar. ¿La Universidad? No existe tras de ella una idea de "universitas". tEl
Movimiento de Liberación Nacional? ¿El Movimiento
sinarquista? No se pueden traicionar porque son expresiones pigmeas políticamente hablando. iNo existen! ¿La
Iglesia? La Iglesia en México tampoco constituye un
valor lo suficientemente elevado para que cualquier
atentado contra ella constituya una traición capital. iNo
se puede traicionar al Estado, porque el Estado patrocina olimpiadas y juegos de futbol!, tno?

Téngase presente que el tamaño de la provocación
impide que se le tenga por un reaccionario supremo
sino, más sencillamente, por un excéntrico, alguien que
se afana en no dejarse envolver por lo previsible, enredado en la lógica del nonsense, y de la simple pero notoria inversión de términos (uDonde dice blanco debe
decir Mueran los colores"):

-Oye Salvador, ty cómo te atreviste a decir que habías
estado en el manicomio?
-¿Por qué no decirlo?
- Es que más que una experiencia vivida, la relatas
como una experiencia literaria.
-Creo que mi experiencia en el manicomio la viví
realmente, porque fue uno de mis primeros encuentros
con la realidad. No creo saber lo que es la realidad. En el
manicomio no había la necesidad de tomar una decisión; estaba yo servido de cabo a rabo, para decirlo así,
tno? Nada me hacía falta. Estuve bien.
- Pero, ttú estás loco?
-No.
-Pero, tquieres estarlo para asombrar a la gente?
-No.
- Pe.ro siempre has dicho que consideras terrible la
cordura.
- Sí, en mi caso el estado normal es el rechazo de la
realidad y por eso tengo miedo a volverme cuerdo, y por

-A mí me parece que la tragedia máxima de México fue
la caída del Imperio Habsburgo en México. iFue absolutamente cretino matar a Maximiliano! iEstartamos mucho
mejor con Maximiliano que con Benito Juárez! También
estoy con Porfirio Diaz. Hizo muchas cosas, tno? Yo creo
que introdujo, aunque no sea más que indirectamente, los
buenos modales en las mesas de las familias mexicanas.

menta el día que intento comentarle el libro). En 1965,
Farabeuf, una exploración de las verdades que nunca
se convierten en tales, la confusión entre Ella y el torturado, el juego del método chino de adivinación mediante hexagrarnas simbólicos, las "rebanadas de cuervo" (la droga), la identificación de los cuerpos, la lucha
entre la memoria y el olvido quizás entendido como el
eterno combate entre el bien que es rencoroso y el mal
que todo lo perdona con el "no me acuerdo", el tránsito del lenguaje por épocas y países, la tensión inevitable entre el amor y el suplicio, la relación morosa del
descuartizamiento en Pekín, las variedades de la tortura china, el coito que ni se interrumpe, ni empieza,
ni termina. Farabeuf, se sabe desde el primer momento,
es un libro perdurable.
En 1966, en la serie coordinada por Emrnanuel Carbailo y editada por Rafael Gírnenez Siles (Nuevos escritores mexicanos del siglo XX presentados por sí mismos), Elizondo publica su primera (y única) autobiografía. No
evita, ni podrta hacerlo, la declaración de principios:
Mi visión esencial del mundo es poco edificante; en realidad no para ser difundida. En esto no creo ser una excepción a la regla o si lo soy, soy la excepción que la
confirma. Nuestra idiosincrasia está hecha de los prejuicios que se resumen en nuestras opciones y ni siquiera por lo que respecta a mi propia persona me considero
en posesión de una visión clara.

Ese viaje por los borrones y las brumas distingue a
la literatura de Elizondo porque él escribe para verse
narrando recién emergido de un sueño clásicamente,
concentra lo que le importa (real o ideal, él no discutiría el término) en el acto ante el espejo de las páginas.
Así, narra en CamaraLucida (1983):
... El hombre que da vueltas en torno a la mesilla con el
cuaderno y la pluma-fuente se convierte poco a poco, a
fuerzas de dar vueltas, en el hombre que camina contando sus pasos a lo largo del litoral de la isla. Allí, sólo
hay palabras, presente de indicativo, la posibilidad de
una escritura que da cuenta de una tentativa: la de imaginar y escribir un texto de tal índole que se va creando
a si mismo. La pregunta se plantea entonces en términos diferentes:

***
En 1960 Elizondo publica Poemas, que desaparece casi
al instante ("No llegó siquiera a proferición", meco88

89

iSe sabe observado mientras escribe?
Se da cuenta de ello en el momento de morir.

Elizondo no se atiene a un solo modelo de escritura:
no es un cultor de lo inaccesible. En Narda o el verano
(1966), una colección de cuentos, incluye textos casi
tradicionales en su escritura y en El hipogeo secreto
(1968), de prosa extraordinaria, el vértigo lo es todo.
Otros libros: El retrato de Zoe y otras mentiras, El grafógrafo,
Camera lucida, y Elsinore, el relato de su estancia en un
colegio militarizado en Estados Unidos. Le importa el
estilo más que las técnicas narrativas y nunca es, ni le
interesa ser un "profesional de la novedad". Su trayectoria a partir de la década de 1970 así lo muestra: maestro durante 25 años de la Facultad de Filosofía y Letras, participante en el grupo Nuevo Cine (década de
1960), y en la revista con ese nombre escribe un ensayo memorable "Moral y moraleja en el cine mexicano".
También dirige la revista de vanguardia Snob. Luego,
ingresa a la Academia de la Lengua y al Colegio Nacional. Pertenece a la élite de la República de las Letras y
no desiste de su amor a la paradoja, la contradicción,
la excentricidad, el espíritu contenido en su declaración: "Es por ello que deifican su mierda -la deificamos todos- y le darnos el nombre de orden, paz, armonia".

***
A Salvador Elizondo lo evoco en las reuniones en el
instante de emitir consignas ("Ucello pa los
huicholes"), indignado contra los malos silogismos de
la realidad, divertidísirno a cuenta de la expresión que
descubrió en la mañana, entusiasmado con sus devociones (Fenellosa, el estudioso de Pound que lo inicia
en la pasión por la caligrafía; J oseph Conrad y El corazón de las tinieblas; Juan Rulfo y Julio Torri, dos maestros de la brevedad; Orson Welles y John Ford;
Flaubert y Céline). Estrictamente literario en primera
y última instancia, en esta despedida del amigo (nunca del lector), repito el principio de su autobiografía:
"Beda el Venerable compara la vida humana al paso de
una alondra extraviada que penetra en un recinto, lo
cruza fugazmente y vuelve a salir hacia la noche".
Casi todo lo demás, diría Salvador, es bullshit.

�NIICI

11A

Arturo Uslar Pietri:
,

.
a _as1on
~-e conocer
ca■CORYZAN■llAMO

ocas intelectuales en nuestro continente tuvieron la suerte, o la des✓
dicha, de ver transcurrir un siglo entero. Uslar Pietri, nacido en 1906
y fallecido en el 2001, mantuvo y expresó su lucidez hasta el final de
sus días1. Ylo hizo con el acierto de escribir sobre los acontecimien✓
tos más destacados del siglo XX: las dos guerras mundiales, la conquista del
espacio, el derrumbe del muro de Berlín, y sin duda se hubiese inquietado mu✓
cho por la destrucción de las torres gemelas de Nueva York, hecho que ha dado
el pulso a los cambios del mundo venidero. Nacido en el seno de una familia
caraqueña, supo desde muy temprana edad disfrutar de la lectura y la escritura
en los resquicios de una ciudad venida a menos y a punto de entrar en un ma✓
rasmo histórico que atrasó la llegada del siglo XX: la dictadura de Juan Vicente
Gómez. Como pocos de su generación, Uslar Pietri tuvo la fortuna de entrar en
contacto con buenos libros y rodearse de una serie de estímulos intelectuales
que muy tempranamente le abrieron los caminos a su curiosidad.

1

Arturo Uslar Pietri nació en Caracas el 16 de mayo de 1906 y falleció en la misma ciudad el 26 de febrero de 2001.
1

91

�MIHIIÜIIA

LA C•RIOIIDAD IMTILICT9.il

lano, tales como César Zurneta, Caracciolo Parra Pérez
y Laureano Vallenilla Lanz. En París conoce también a
otros escritores y artistas que se estaban alineando a
las nuevas tendencias, como el surrealismo. Frecuenta
a André Breton, se reúne con Paul Valéry, Robert
Desnos y Rafael Alberti, entre otros.

Su inicio en las letras se registra cuando el joven Uslar
tenla catorce años de edad y colaboró en el periódico
Paz.y labor de Maracay, la ciudad donde su familia se
había trasladado en 1915. Sus primeros cuentos aparecieron en la histórica revista Billiken, en Élite: y Cultura
ve:ne;zolana. También algunas )&gt;rosas liricas" se publicaron en El Universal, El Hogar y El Nue:vo Diario, todos •N TWIRO SIN FROMTlllAI
en Caracas. Esos primeros cuentos conformarían el Esos años son también fructlferos para iniciar un perivolumen Barrabás y otros re:Iatos (1928) que, al decir de plo por países y ciudades emblemáticas de Europa:
Domingo Miliani (1968), renovó el cuento venezolano Inglaterra, España, Egipto, Marruecos, Italia y Suiza,
así como por el Medio Oriente. El diálogo con aque,
y se vinculó así a una primera vanguardia.
En las aulas de la Universidad Central de Venezuela llos amigos escritores que acometen sendos proyectos
comenzó sus estudios en Ciencias Políticas en 1923. narrativos, lo nutre de fortaleza para iniciar una tarea
Aquellos fueron también los años en que circulaban ambiciosa: mientras que Alejo Carpentier trabaja en
por América Latina los textos inquietantes de la Revis- su Ecué-Yamba-0, Asturias pincela su Señor presidente:,
ta de: Occidente:, y se lefa con interés el gran compendio Uslar lee la historia de su país, se adentra en el tuétade Guillermo de Torre, Literaturas e:urope:as de: vanguar- no de los héroes militares y reconstruye una epopeya
dia (1925). Los años de sopor dictatorial coinciden con cuya lectura comparte con sus amigos: el sostenido
el desarrollo de su carrera universitaria y una aventu- relato de Las lanzas coloradas, que publica en 1931, y que
ra editorial que se redujo al único número de una re- tiene inmediatamente un excelente reconocimiento
que se manifiesta en traducciones al francés y al alevista, válvula (1928).
Uslar Pietri comenzó a construir un liderazgo in- mán. Se imprime en Madrid y se reimprime en Santiatelectual que no se detendría a pesar de sus múltiples go de Chile. En Caracas, y no es para extrañarse, la
detractores -políticos e intelectuales- que en lugar recepción fue bastante fria a juzgar por las escasas
de amilanarlo lo hicieron más agudo, más perspicaz e notas de reseña. Este intenso relato epopéyico le gana
inagotable en sus temas y maneras de expresarse. De notable renombre en su temprana madurez corno es,
aquellos años de búsquedas, sueños y silencio quedó critor profesional.
El retorno a Venezuela estuvo marcado por un
el editorial de la revista válvula que se convirtió tamacontecimiento
esperado por muchos. La muerte del
bién en el manifiesto de toda una generación: .,.Somos
un puñado de hombres jóvenes con fe, con esperanza general Juan Vicente Gómez en diciembre de 1935
y sin caridad" (Uslar Pietri, 1982: 113-120). No decia lo abrió nuevas expectativas, sobre todo entre los jóve,
suficiente, pero expresaba nuestra desazón, nuestro nes. Uslar Pietri, quien había regresado al país en fe,
repudio a la hora y al ambiente y nuestra aspiración de brero de 1934, comienza una intensa labor periodístisalir del pasado y abrir un nuevo tiempo. Luego, un ca que lleva acabo especialmente enlos diarios El Universal y
largo paréntesis abstrae a Uslar de aquella Caracas ale, Ahora. En este periódico, para el que escribe editoriacargada y lo mantiene en París, ciudad donde lee, estu- les, se publica la ya emblemática frase de .,.sembrar el
dia, aprende y se relaciona con un medio que también petróleo", con la cual titula el editorial del 14 de julio
repercutiria en su manera de mirar el mundo: la músi- de 1936 (1961: 37). En este texto llamaba la atención
ca, la historia, el contacto con juristas y hombres de sobre la necesidad de una alternativa no para captar y
estado, pintores y, sobre todo, escritores que como él aprovechar mejor los resultados de la explotación pehabían abandonado un día sus lugares americanos para trolera sino para canalizarlos por la vida de una inver,
recorrer el mundo en busca de la palabra nueva. Así sión productiva.
La participación política llama a su puerta e inicia
conoce y hace amistades entrañables, que se manten,
una
carrera de funcionario público que lo llevó a ocudrian a lo largo de toda la vida, especialmente con escritores corno Alejo Carpentier y Miguel Ángel par importantes cargos, tales como secretario de la
Asturias. Esos son también los años en que traba amis- presidencia de la república y ministro de hacienda y
tad con baluartes del pensamiento moderno venezo, relaciones interiores, en el gobierno de lsaías Medina
92

IMMIHI.M
Angarita. Poco antes, entre 1937 y
.IN/ TILA
ll e I H CMS
1938, había comenzado su labor
magisterial, fundando la cátedra de
economía, así como la Escuela de
Ciencias Económicas y Sociales en
la Universidad Central de Venezuela.
El ejercicio político tiene su anverso y su reverso. La
reestructuración del país tras la larga dictadura no se
había correspondido con un periodo de paz que pudiera considerarse duradero, por el contrario, representa
una fase inestable de la historia que se sacudiría en 1945
con el golpe de estado contra el general lsaias Medina
Angarita, lo que representó el camino de un exilio que
llevó a Uslar Pietri hacia Nueva York donde, de manera
intensa, se dedicó a impartir clases de literatura venezolana e hispanoamericana en Columbia University, y
a escribir la que más tarde fue una de sus obras capitales, Letras y hombres de: Ve:ne:zµe:la (1948).
En este libro esboza de manera general, aplicándolo
al cuento venezolano, el sentido de lo que luego se
redefiniría como realismo mágico: .,.Lo que vino a predominar en el cuento y a marcar su huella de una manera
perdurable fue la consideración del hombre como misterio en medio de los datos realistas. Una adivinación
poética o una negación poética de la realidad. Lo que a
falta de otra palabra podría llamarse un realismo mágico" (1987: 287).

MHTlli.11 1 IDINTIDADI INTIRROCARH
■AITA

IL INFINITO

Pero también, y de manera específica, son significativos
sus aportes para definir las complejidades del mestizaje cultural. De ello se podría hacer un seguimiento a lo
largo de su producción literaria: .,.Este ha sido un tema
constante y obsesivo en mi obra de escritor. Toda ella
puede considerarse como la expresión de una búsqueda de esa realidad, a veces subyacente y borrosa, de esa
identidad frecuentemente contradictoria y elusiva"
(1986: 8)2. Alo largo de su dilatada trayectoria, podrían
sumarse las distintas facetas de sus inquietudes inte-

Al respecto véase "8 mestizaje y el nuevo mundo", en su compendio
titulado En busca del Nuevo Mundo (1969) México: Fondo de Cultura
Económica; •EJ mestizaje cultural", en su libro La invención de la Amtrica
mestiza (1996). México: Fondode Cultura Económica, y La creación del Nuevo
Mundo (1999) Caracas: Centro de Estudios Litinoamericanos Rómulo
Gallegos.

l

93

�NIICILÜIIA

lectuales: de profesor universitario a funcionario de alta
jerarquía en distintos momentos de la historia de su
país; de columnista frecuente en medios impresos de
varios lugares de Latinoamérica, hasta presentador de
un programa de televisión. Por sus vastos registros
escriturales se le puede considerar poeta, ensayista, narrador, dramaturgo y legislador.Todo su bagaje cultu,
ral parece refundirse, buscando nuevas definiciones que
pennitirían revelar claves para interpretar lo latinoame,
ricano: su historia, su literatura, el mérito de sus hom,
bres y mujeres, los altos valores humanos.

••••r ,._.,., ce■ •• ••·
c•ll•z, ••t•Y• ••••pr•

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,,••c.,, •.•••,••.

NIHILÜIIIA

(1964 ). Luego publicó Oficio de Difuntos (1976); labio,
grafía novelada de Simón Rodríguez, La isla de Robinson
(1981), con la cual gana por segunda vez el Premio Na,
cional de Literatura; y La visita en el tiempo (1990); así
como sus ensayos fundamentales Letras y hombres de Ve,
nezuela (1948), De una a otra Venezuela (1949), Breve his,
toria de la novela hispanoamericana (1955), Petróleo de vida
o muerte (1966), En busca del Nuevo Mundo (1969), Vista
desde un punto (1971), Manoa (poemas, 1972), Fantasmas
de dos mundos (1979), entre otros.
De Uslar Pietri puede decirse lo mismo que él es,
cribiera sobre la trayectoria de Bertrand Russell: usu
obra fue tan larga y varia como su vida. Pertenecia a
esa especie indisciplinaría que en otros tiempos idos se
llamaba un pensador. Un hombre de escudriñar, du,
dar,buscar, repensar y proponer sobre todas las cosas
conocidas y alguna más" (1971: 233).

Primo Leví✓Alda Merini:

Dos farmas del dolor

....11 •• .......,,••

P••..•••, •• -"•c•c•'• Y
fer••c•'• c••t•r••• T••
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•NA. YIDA. DI ••■MIOS Y UCONOCIMIINTOI

Uslar Pietri tuvo eso que puede llamarse una vocación
heroica de escritor. Fue miembro de la Academia de la
Lengua, de la de Historia y de la de Ciencia Políticas y
Sociales. Le fueron otorgados numerosos reconocí,
mientos, como el del primer concurso de cuentos del
diario El Nacional (1943); el Premio Arístides Rojas de
novela (1950); el Premio Nacional de Literatura (1953),
compartido con Mariano Picón-Salas; el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos (1991), siendo la
primera vez en la historia de ese galardón, instituido
en 1967, que era otorgado a un venezolano. Ese mismo
año recibió el Premio Príncipe de Asturias. Al desta,
car su producción literaria no podemos dejar de men,
cionar, además de las obras ya citadas, las colecciones
de cuentos Barrabás y otros relatos (1928), Red (1936),
Treinta hombres y sus sombras (1949), Tiempo de contar
(1954), Pasosy pasajeros (1966), Camino decuentos (1975);
entre sus novelas cabe destacar Las lanzas coloradas
(1931) y El camino de El Dorado (1947). En 1962 publica
la primera novela de una trilogía que llamó El laberinto
de fortuna, de la que sólo se publicaron dos volúmenes:
Un retrato en la geografía (1962) y Estación de máscaras

IL YA.LOR IC■N-NICO DI U C■LT■li

Arturo Uslar Pietri, con su lucidez, estuvo siempre en
estado de alerta. Le preocupó siempre el destino de
nuestros pueblos, su educación y formación cultural.
Tenía un sentido ecuménico de la cultura. Le importa,
ba el destino del ser colectivo latinoamericano y a es,
timular interrogantes dedicó muchas de sus páginas,
sobre todo si el sentido controversia! de sus opiniones
propiciaba una polémica creativa. Le importaba el
bienestar espiritual y material de sus conciudadanos.
Estuvo al tanto de los avances de la ciencia y la tecnolo,
gía, de la información, de la madurez política y social•
que se desprenden del bienestar educativo y económico. Fue, en síntesis, un observador atento, un espectador de su tiempo y, al mismo tiempo, un intérprete de
sus crisis. Los años, la experiencia, su obra inmensa,
son la expresión exacta del ímpetu que le movió siempre: la pasión de conocer.

Bibliografía
Miliani, Domingo (1968). Arturo Uslar Pictri, rrnovadordd cuento venezolano.
Caracas: Monte Avíla.
Uslar Píetrí, Arturo (1961). "Sembrar el petróleo", en Revista Shdl 41 (diciembre).
Uslar Pietrí, Arturo (1971). "La pasión de conocer", en Vista desde un punto.
Caracas: Monte Avíla.
Uslar Pietro, Arturo (1982). "Mi primer libro", en Fachas, fechas y fichas.
Caracas: Ateneo de Caracas.
Uslar Pietrí, Arturo (1986). "8 mestizaje", en Medio milenio de Vcnczuda.
Caracas: Cuadernos Lagoven.
Uslar Píetrí, Arturo (1987). Letras y hombm de Venczuda. Caracas: Edírne.

94

IIA.NNlffl CURIOND

los seis vi por primera vez un suicidio, un
derecho ala muerte que me ha llevado toda
una vida reconstruir: mañana soleada de
abril, su cuerpo, una mitad en el lecho, la
otra, sobre las duelas y frascos vacíos de una habita✓
cíón que fui llenando de silencio. Aprehendí el mun✓
do, y de él me sostuve para traducirlo. ¿Qué se sabe a
los seis? Quizá nada, o mucho: se vislumbra un cami✓
no solo, sordo.
95

�NllinilllA

NIHIIÜIA

A esa edad -en casa de la abuela el idioma era el
árabe y, por su parte, mi madre buscaba inculcar, en
mi hermana y en mi, que aprendiésemos inglés- com,
prendí que todo empieza por la lengua: el dolor, la des,
integración de la materia, el rostro de lo real. Mi sueño
recurrente era una enorme lengua extendida a lo largo
de la calle. La lengua tenía vida; podía ver cómo mi
cuerpo, muy pequeñito en el sueño, desplazaba su
asombro por el mórbido tejido. Los puntos blancos en
su borde eran huecos muy profundos que yo debía com,
pletar, espacios en un océano de luces intermitentes
prolongándose bajo un puente.
Aprendí a llenar la ausencia -vacíos de aquella len,
gua del sueño- con voces que consideré esenciales.
En este texto deseo compartir dos que por su historia
son muchas: Primo Levi y Alela Merini. El dolor de la
poeta alivia, conmueve. El sufrimiento de Levi es nues,
tro, su soledad también. De ahí la dificultad para tra,
&lt;lucirlos. El dolor del otro oscurece la propia raíz lle,
nándola de sombras. Pero la palabra, eso que une
naciones y mundos, debe mantenerse como puente que
ve en la poesía un único lenguaje común.
Escribir poesía es un acto de fe. Traducirla es la
creencia, muy cercana a la plegaria, en que esa otra voz
será capaz de traducir y transformar la parte más frá,
gil de nuestra vida. El traductor presta su voz y asume
como propia la voz del otro. La poesía de Levi -en
parte debido a los cortes, a la sintaxis y a la métricaexige una cierta distancia con respecto a su vida (cua,
renta años transcurridos desde Buna,Monowitz), por
lo que el reclamo y la autocompasión se desvanecen en
una suerte de ironía amorosa. Levi rechaza los actos
inhumanos a través de metáforas que se abren entre
las sombras para nuestra reflexión. Él asume que hay
una vía, solo una, como la del tren, y una sola voz.
Transcribo algunos versos de "Hacia el valle":

lHasta cuando habrá de obedecerme
este cuerpo amable?
Es tarde ya para vivir y amar,
Para penetrar el cielo y comprender el mundo.
Es hora de descender
Hacia el valle, con rostros cerrados y mudos,
Para ampararnos bajo la sombra de nuestros cuidados.
Levi cede su dolor a la belleza, se abandona, nos
hace callar e inclinar nuestros rostros buscando bo,
rrarlos en las trincheras que él arrastra desde una do,
ble estela: su doliente rojo mar y aquel vino amargo
que fue Auschwitz. Paul Ricoeur expresó: "Textos que
admiro mucho son los de los grandes profetas del exi.,
lio: Ezequiel y Jeremías [...] violentos y en lucha con,
tra el Estado [...] esa relación entre profeta y príncipe
todavía nos habla hoy"1•
Ezequiel fue quizá el primer judío desesperado.
Mas, como Job, se doblega ante la voluntad de Yahvé.
Si bien Levi pertenece a dicha estirpe, él exclama: "Exi.s,
te Auschwitz, entonces, no puede existir Dios". Torna
su estoicismo de Séneca, su visión de la historia de
Plauto y de Plinio, de Catulo su dualidad. Con parca
ironía eleva el dolor a la condición del hombre que ama
y que sufre, un dolor que se asienta en la cultura
hebraica desde el primer Ezequiel.
Ad ora incerta, verso que Levi toma de Coleridge, y
éste a su vez de Shakespeare en Ricardo III (Acto 1, es,
cena IV: 9,63; y Acto 1, escena II: 232,268) y que he,
mos traducido como A una hora incierta, es un libro bru,
ñido desde una sublime claridad que muestra el lado
oscuro del hombre, pupilas en las que pocas veces nos
miramos. En su poesía se percibe esa sobrevivencia del
texto que vislumbró Shopenhauer: "Maravilloso poder
interior como tesoro inagotable que por egoísmo nues,
tros oídos no oyen y nuestras mentes no sienten ni
comprenden", fuerza interior que quizá Levi tomó de
Coleridge.
Alela Merini, por su parte, usa la religión para crear
vida:

Arrancan los furgones hacia el valle,
Se estanca el humo glauco y amargo de las ramas secas,
Una abeja, la última, ronda los lirios.
Lentas, túrgidas de agua, se derrumban las tierras.
La niebla avanza ligera entre los alerces,
corno si convocada:
En vano la seguí con mi grave paso carnal,
Pronto descenderá de nuevo en lluvia:
la estación terminó,
Nuestra mitad del mundo navega hacía el invierno.
Y pronto todas nuestras estaciones acabarán:

Y nosotros grandes poetas
adheridos a la liquida estirpe

1

Los profetas Ezequiel e !salas crelan que Yahvé se habla servido de
Babilonia para castigar a los israelitas por sus pecados y que, por lo tanto,
él tenía el poder de liberarlos del cautiverio, si es que se arrepentían. Nace
as! una verdadera religión monotelsta, en la que el Dios de Israel era visto
como el que dirige la historia universal y el destino de todas las naciones.

96

de este inconsciente Naviglio
que nutre héroes de poca monta
con amplios veleros de delito,
nosotros que acampamos aquel deseo vital
de ser puros más allá de todo
tenemos fe en que las piedras vuelen
por debajo de los viejos muelles.

desde donde otra vez miro, atónita,
los muros de la antigua Jericó.

Ella nos religa a algo superior, a una fuerza in,
mensa como el amor, árbol del que se sostiene para
pronunciar sin denunciar el cuerpo de un sufrimien,
to trascendido. Levi se suicida una mañana de abril
de 1987, cansado de luchar. Alda, ¿es comparable su
sufrimiento de más de veinte años entre manicomios
y electrochoques, y cuyo primer internamiento se da
apenas cumplidos los dieciocho años? El arte no ad,
mite comparaciones, son sólo distintas intensidades
dela luz.

La vida de Alela fluye en su canto con potencia y
vigor como cuando dice:
Las ingles son la fuerza del alma,
tácita, oscura,
germen de hojas
que hace brotar el semen de la vida.
[...)Perderse en la selva de los sentidos,
asfaltar el alma de veneno,
mas de las ingles puede germinar Dios
y san Agustín y Abelardo,
entonces en comunión las voces
descenderán por nuestras carnes
hasta arrancar el oscuro gemido
de los nacimientos ultraterrenos.
Considero el erotismo como una de las tantas for,
mas del dolor. Si bien en Levi no hay ese discurso sal,
vador en relación con el otro, algún ligamen que le
hubiese permitido salvaguardar su existencia, inven,
tada, recreada o acaso deseada, la propuesta de Merini
es vital en tanto sagrada, propiciando la belleza por el
sacrificio, en el más humano de los significados:
Un día desde dentro de la tumba
también yo desperté
y también como Jesús
tuve mi resurrección,
mas no ascendí a los cielos
bajé al infierno

97

Leerla es la experiencia de un dolor compartido. En
ella, los equívocos de la vida recobran la fuerza de una
anchurosa corriente que pule tiempo y raíz. Como todo
gran poeta, enseña a transmutar el dolor -en otras
imágenes, otras voces, otras vidas- desde un si mis,
mo transustanciado. Acercarse a su obra reclama hon,
dura y altura como planta que busca, y a la vez niega,
la luz. Su decir nos previene contra la indiferencia:
"Manicomio es palabra mucho más grande / que las
oscuras vorágines del sueño". El arte se crea desde la
penumbra. Alda Merini escribe y nos inscribe en esa
penumbra que ha sido su vida. Mas su intuición poéti,
ca le permite guardar la distancia requerida para plas,
mar en los contornos de sombras claras imágenes, si,
luetas, rostros, propiciando la belleza por el sacrificio
y siempre cercana a la plegaria del arte.
Alda Merini nace a las cinco de la tarde de un vier,
nes lluvioso de marzo de 1931: "Naci el 21 en primavera
/ mas no sabía que nacer loca / abrir el surco / pudiera
desatar tormentas ...". Algo en su autobiografía, Reato
di vita (Delito de vida, 1994), -primero de sus libros que
traduje-, irradia la certeza de que el poeta es un ele,
gido por la vida. Deberá, pues, aceptar, como los san,
tos, la gracia de sus calamidades. ¿Qué es para Alda
Merini ser poeta? "Una sombra hostigosa,
imprecatoria, algo muerto en vida". Aun así, algo en su
formación le permite una clara conciencia de su voca,
ción, además de entender al manicomio como uno de
los sitios donde con mayor dolor se percibe la &lt;legra,
dación de la condición humana: "Lo que me salvó fue
el asombro, la capacidad de asombrarme más que de
encolerizarme ante la pérdida de dignidad del ser hu,
mano".
Su primer internamiento data de 1947, cuando era
la poeta joven del grupo al que, entre otros, pertene,
cieron Giacinto Spagnoletti, David Maria Turoldo,
Salvatore Quasimodo, María Corti y Giorgio
Manganelli. Ya entonces este último veía en la escrito,
ra "su natural infierno de vivir", que ni en los inicios
inhibirá el rigor heredado de la sensibilidad de un pa,
dre que en la temprana infancia le inculcó el amor por
las letras y el saber, y que apenas cumplidos los cinco
años le regaló su primer diccionario: "Aupada en sus
rodillas, le pedía cada noche el significado de por lo
menos diez palabras y él me las explicaba".

�Alos ocho repetia de memoria extensos fragmentos
de La Commedia (y "soñaba, soñaba sobre todo ellnferno"),
de la cual en su casa se apilaban diversas ediciones; pero
ella prefería la ilustrada por Doré que, según cuenta, la
habia traumatizado: "Se trataba de un libro enorme con
el cual me deleitaba hasta ya honda la noche. Sobre todo
me angustiaban aquellas figuras desnudas eternamente castigadas, siempre llenas de frío y soledad". Estas
aparecerán como una constante de su obra.
He aludido a Ricardo lll -a decir de los críticos más
melodrama que tragedia- por ser nudo y fuego tanto
de un Levi sobreviviente como de una Merini que nos
presenta el fulgor emanado de la primer y única herida. Levi acepta que es tarde para vivir y amar, que una
mitad nuestra navega siempre hacia el invierno. Brillan en su poesía las imágenes del dromedario, el elefante, la hormiga, el buey....; este último en tono contestatario al poema "Pio" de un Carducci atento a la
naturaleza, visión alejada de la parte oscura del hombre ante la que Levi se alza:

Hay que leerlo, no desde la condición fragmentaria de
la historia (Auschwitz), sino desde una mirada ultrajada y a la vez trascendida, humillada y reconciliada, alerta y alumbradora de lo que el hombre es, y si el hombre
es, tes esto un hombre?, tes esto una mujer? ergo, "el
hombre también es una cosa triste".

Pío buey un comino. Pío por obligación,
Pió contra mi voluntad, pio contra natura...
La castración, la violencia, la indefensión del hombre puestas en el animal remiten a toda tierna criatura
ultrajada sin piedad, esa a la que alude Levi en un bello
verso: "pobre, tenaz, semilla humana". No son cuarenta años exactos los que aguarda Levi para nombrar su
vivencia en Auschwitz. El primer poema data de 1943;
otros de los sesenta, de los setenta; unos cuantos más
de los ochenta; uno, escrito meses ante de su muerte,
dice:
El lugar al que vamos es silencioso
O sordo. Es el limbo de los solos y los sordos.
la última etapa debes recorrerla sordo,
La última etapa debes recorrerla solo.

Cavad: hallaréis mis huesos
Absurdos en este lugar nevado.
Venia cansado por la carga y el camino
Necesitaba calor y hierba.
Encontraréis monedas y armas de guerra
Sepultadas por las avalanchas: iabsurdo, absurdo!
Absurda es mi historia y la Historia.
La visión de la vega de huesos secos ilustra otro símbolo fundamental: que el espiritu de Dios es la fuerza
animadora, creadora de la vida en el seno de la muerte.
Traducir es una suerte de muerte temporal, tanto del
traducido como del traductor. Retengo la imagen de
las palabras corno si puestas a la intemperie en un hilo
donde al y el temblor del rocío quisieran recuperar, ºsi
algo hay de real en el lenguaje, su única realidad Traducir a Alda Merini, poeta que muestra que cuando se
rehacen sentido y significación, fe y descreencia se
vuelven un solo surco, ha sido para mí decantar, dejar
que dolor y belleza restauren su brillo.
Pienso en ella y me vienen a la mente las palabras
de Kierkegaard en su Tratado de la desesperación: "Estar
enfermo de muerte es no poder morirse". Pero Alda
Merini no acumula desesperación, no hay en ella muerte esperando muerte, sino vida y fuerza suficientes para
pronunciar sin denunciar el cuerpo de su dolor. Hay
pasión sin destrucción y una palabra mesurada que no
elude el riesgo. Alda Merini conoce el camino del ascenso, y de la orilla se sostiene para mantenerse sin
derrumbarse:
En lucha entre tú y la poesia,
no puedes arrancarme esta dimensión de luz,
ni derribar el dolor de la fe
perdida, esta fe tan grande
y transparente como el roble
que semeja un bello árbol infinito,
y la luz estalla desde las venas
en el secreto seductor del canto.
En lucha entre tú y mi agonia,
ahora huye el amor: es canto pleno...

Este fragmento de su poema "Voces" anticipa una
muerte que ha llevado a muchos a descalificar su obra.
A pesar de que Camus consideró el suicidio como la
cuestión más seria de estudio para la filosofía, yo diría
que el modo de muerte elegido por el poeta, o por cualquier ser humano, no debería siquiera presentarse
como tema de discusión. Menciono lo anterior luego
de leer varios artículos en torno al suicidio del poeta en
1987. Su sola obra, prosa y poesia, bastan para amarlo.
98

nacido de una vida que colma
de honda piedad mi pobre cuerpo.
Dos voces, dos modos de padecer el vacio, dos modos que restauran en nosotros la piedad revivida en la
palabra. Si cada noche nos acompañaran dos una
media linea de poesia, algo dentro se reharia. L~ poe~
sia transforma la vida, la hace más nuestra, más alejada del mundo y más próxima a un mundo particular,
ese que arna y muere solo, sordo. Estas dos voces cargan su ~niverso de belleza, por amarga que aparezca,
y ademas, la alaban. Levi canta:
Idos lejos de aqui, los caidos,
Alejaos. Yo nunca suplanté a nadie,
Ni usurpé el pan de nadie,
Nadie ha muerto por mí. Nadie.
Regresad a vuestra niebla.
No es culpa mia si vivo y respiro
Ycomo y bebo y duermo y visto ropa.
No debe siquiera cuestionarse el suicidio de un ser
entregado a contemplar la vida, al hombre, al mundo,
luego de Auschwitz. Lo escribo y me pregunto: ¿fue
Auschwitz? No lo sabernos, nunca lo sabremos. Tampoco importa. Interesa su obra, su voz, la reflexión legada: Todos somos Auschwitz. Me pregunto qué se
dirá de nosotros en sesenta años, tan próximos y tan
sordos ante el dolor de los demás. En poesia nada se
pierde. Se va el hombre pero queda su palabra, voces
que nos arrastran, corno todo, hacia lo incierto. Un solo
verso cada noche nos hará inclinar el rostro, sea por
vergüenza, dolor, desolación o quizá por el deseo de
oírnos asumiendo nuestra hueca oscuridad. Las voces
de Alda Merini y Primo Levi educan nuestro corazón
humanizan nuestro saber; afirman un aspecto de nues~
tra condición, el más humilde, el que sabe que la vida
es incertidumbre, y que otros seres humanos, aparentemente distintos de nosotros, los ahogados y los caídos, existen y perviven en y por la poesía, nuestro único lenguaje común.

�NIICILÜHIA

,

•

eXICO
FRANCISCO YALDÍI TUYIÑO

n México en Madrid, plano de la capital espa✓
ñola editado por la embajada de México y la
comunidad de Madrid, se puede apreciar la
....... numerosa cantidad de monumentos a per✓
sonajes históricos mexicanos erigidos en ésta ciudad y,
desde luego, también su ubicación. En primer lugar, se
encuentra el dedicado al padre de nuestra patria, don
Miguel Hidalgo y Costilla, en el Parque del Este. Podría
parecer irónico que en la capital de España exista un
monumento a quien inició la lucha para que México se
independizara, precisamente, de España; pero no es sino
una prueba de que éste país reconoce la trascendencia
histórica de don Miguel Hidalgo y Costilla.
101

�NIHILÜIA

CICUI (11111 CRIIII)
6L■e/ TILA.
11.CXMCNI

CUANDO UN QUIJOTE NOS
HABITA, tNOS REINVENTA?
TfT•w Filosofía del@.uijote. Un estudio de antropología axiológica
AIITOR Agustín Basave Fernández del Valle
■imeaw.

UANL
Aale 2005

En el Parque del Norte -situado en La Vaguadaexiste una estatua en memoria del general Lázaro Cárdenas. Fue colocada por el ayuntamiento de Madrid y
por la agrupación de españoles que encontraron refugio en México en la década de los treinta, gracias a las
disposiciones que al efecto emitió el ex presidente
mexicano. En México en Madrid aparecen transcritos los
textos contenidos en dos placas colocadas en la base
del monumento. Una de ellas dice: "El pueblo de Madrid a Lázaro Cárdenas, presidente de México de 1934
a 1940"; en la otra se lee: "El exilio republicano español
con hondo reconocimiento y gratitud a Lázaro Cárdenas, Presidente de México". Con respecto al refugio
mexicano otorgado a los españoles en la época de la
Guerra Civil -muchos de ellos intelectuales y artistas-, el 22 de octubre de 1999, el Principe de Asturias,
heredero a la corona española, expresó en una ceremonia efectuada en Oviedo: ..En España no olvidaremos la deuda de gratitud que hemos contraido con el
pueblo mexicano que acogió con generosidad y cariño
a nuestros emigrantes y a los exiliados de la Guerra
Civil".
Existen también monumentos a insignes figuras de
la literatura mexicana como Sor Juana Inés de la Cruz
y Juan Ruiz de Alarcón; del arte musical, como Pedro
Vargas, cuyo busto se encuentra en el famoso Parque
del Retiro; y el monumento de cuerpo entero de Agustin Lara, ubicado en el barrio de Lavapies, al cual menciona en su inolvidable chotis titulado precisamente
Madrid. A propósito de esta composición musical, recuerdo que durante la celebración de una de las
verbenas madrileñas se acostumbra realizar un con-

curso de baile de chotis. En alguna ocasión tuve oportunidad de presenciar dicha competencia. Las eliminatorias tuvieron lugar en un barrio de Madrid, sin
embargo, la gran final se efectuó en la Plaza Mayor.
Pues bien, para definir a la pareja triunfadora se interpretó el chotis Madrid de Agustin Lara. Menciono lo
anterior como prueba de que la calidad artística del
compositor es reconocida y admirada en la capital española, puesto que, en la cuna del chotis, optaron por
seleccionar la composición de un mexicano para la
culminación del concurso.
El plano México en Madrid indica que existe un paseo denominado México -localizado en el interior del
Parque del Retiro- y sendas calles dedicadas a cuatro ilustres mexicanos: Juan Ruiz de Alarcón, Carlos
Pereyra, Amado Nervo y José Vasconcelos; y una más,
la calle Méjico (sic). Además, señala que hay una plaza llamada Presidente Cárdenas y otra denominada
Virgen Guadalupana. También da cuenta de los luga,
res en que vivieron 18 mexicanos personajes de las le,
tras, la pintura, la historia, la educación y la diplomacia. En dos de esos lugares existen placas
conmemorativas que constatan la estancia de los mexicanos que ahi vivieron. Una se encuentra en donde residió Amado Nervo y la otra en el último domicilio que
tuvo en Madrid Alfonso Reyes.
Por todo esto puede afirmarse que México se ha
ganado, a lo largo de su historia, el respeto y la ad.mi,
ración de Madrid -y de España entera- a través de
sus hombres y mujeres destacados en las luchas
libertarias, la diplomacia, las letras y las artes plásticas. México en Madrid es una prueba fehaciente de ello.

102

El Caballero de la Triste Figura, el
Hombre de la Mancha, el Ingenioso
Hidalgo Don Quijote de la Mancha,
Alonso Quijano. Tocios para uno y uno
son todos. Emanado dela imaginación
de Miguel de Cervantes Saavedra el
'
personaje que sintió el avasallador llamado de la aventura que un buen día
decidió calzarse un maltratado yelmo,
armarse con la adarga yla lanza ymontarse sobre un famélico jamelgo llamado Rocinante, para luchar en pro de
los menos favorecidos y victimas de la
injusticia, reinstaurar los valores y res,
plandor de la caballería andante, hapo,
larizado las opiniones demillones de seres humanos de todo el mundo. Loco,
idealista, visionario, temerario o perde,
dor, lo cierto es que la obra maestra del
Manco de Lepanto ha trascendido su
tiempo y espacio, ganándose a pulso
un lugar en la literatura universal.
La tinta ha corrido por metros
cúbicos a la hora de explicar, criticar
o defender a esta figura entrañable,

deleitando a sus seguidores, sembrando la curiosidad en quienes no le co,
nocen y, en el peor de los casos, envolviéndola en las brumas de la
solemnidad, arriesgándola a parecer
inaccesible o complicada para potenciales lectores. Se diga lo que se diga, lo
ciertoesqueEIIngeniosoHidalgoDon~ijotedela Mancha plasma con gloriosa y perturbadora a ratos- nitidez la
esencia del ser humano, a 401 años de
distancia. Tan es así que el año pasado
la humanidad entera le celebró sus
cuatro siglos de existencia.
Aunque Cervantes no sea filósofo
es lo cierto que expresa artísticamen ~
te una profunda ypeculiar visión del
hombre. No tan sólo se trata del "horno
hispanicus" -esfuerzo, coraje, ímpetu, fe apasionada y enérgica, intensidad imaginativa, ideas que se tornan
ideales-, sino del hombre en lo que
tiene demás humano (9).
En 1959 se publica por primera vez,
en la prestigiada colección Austral de

.

103

la Editorial Espasa, el libro Filosofía del
~uijote. Un estudio de antropología
axiológica, de Agustin Basave Fernández del Valle (1923-2006). Filósofo,
diplomático, jurisconsulto, educador y
humanista que, como Alfonso Reyes,
fue jalisciense de nacencia pero
regiomontano por esencia. 46 años
después Filosofía... ha sido reeditado
por la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Convencido de que en
El ~uijote se encuentra toda una an,
tropología axiológica y que además
constituye un valioso instrumento
para el estudio del ser humano
Basave proyectó su Filosofía del hom~
bre. Fundamentos de antroposofía metafísica (1957) en la obra cervantina.
Así, arriesgándose a caer en lugares
comunes y en ..la fosilizada interpretación", Basave nos deja un estudio
dinámico, claro y consistente en torno al Quijote, Dulcinea, Sancho Panza y claro, al mismo Cervantes, desde
los frentes de la filosofía, la historia, la
literatura, la ética, el derecho, la estética yla poesía.
Con gran preocupación por una
interpretación filosófica y antropológica del hombre, Agustin Basave sustenta una filosofía política de raíz cristiana que le permite remontarse al
origen del ser humano. Está plenamen,
te convencido de que lo más importante ysatisfactorio para el hombre en
esta vida es conocer a Dios, figura to,
ral para el Quijote, puesto que es en él
en quien el caballero andante deposita toda su confianza y encomienda todas sus acciones. Luego sigue el Rey
en su jerarquía de obediencia.
Una de las grandes batallas del
Quijote, más allá de su pelea contra
los molinos de viento, encantadores
y rivales, la constituye el intento de
transmutar la era de hierro del Renacimiento en la que vive a la áurea
Edad Media, en una España que lu,
chaba contra infinidad de complicaciones políticas, económicas y sociales. Apelando al cristianismo, la
cosmovisión cervantina se co~stitu,
ye por una trinidad: lo real, lo fan-

�tástico y lo ideal, donde la génesis,
desarrollo y culminación de El ~uijote se desenvuelven. Sin embargo, señala Basave, el Quijote, a pesar de
su idealismo, no deja de ser realista,
porque "no trata de cambiar cosas;
espera hacer fructificar su inquietud superior en el corazón humano"
[36].
Alo largo del libro se lanza el cuestionamiento acerca de si El ~uijote es
un libro ejemplar de la decadencia española, a lo que Basave responde: "Un
hombre esforzado luchando contra la
adversidad -tal es don Quijote y tal
es Cervantes- suscita en nosotros la
idea de tragedia, no de decadencia. [...]
Cervantes escribe El ~uijote, no para
escarnecer los valores caballerescos,
sino para pintar un mundo cruel y renuente a los altos ideales" [86]. Hay
algo mal en el mundo, pareciera decir
aquel soldado de la Armada Invencible, pero no lo dice, aunque resulta evidente el lamento de que su
tiempo no haya valorado sus empe,
ñas quijotescos y el amor que maní,
festó a su personaje. Yese amor, a los
ojos de Basave, no tiene nada de de,
cadente.
Se dice que el Quijote se negaba
a ver la realidad tal como era, que
prefería revivir una época conside,
rada oscura y dogmática en lugar de
vivir acorde a las luces del Renacimiento. Tal vez habría que despegarse de la literalidad e ir más allá,
porque también se dice que el gran
acierto de Cervantes en El ~uijote es
darnos héroes con la energia sufí,
ciente para determinar el sentido de
la vida y oponerse a las resistencias
provenientes del medio social y político.
Casi a la mitad de Filosofía del
~uijote, en el capítulo "Realidad aparente y sub-realidad en el mundo
quijotesco", Basave explica que el
principio filosófico quiero, luego exis,
to, bien pudiera haber sido dicho por
el Quijote, producto de una volun,
tad de acción resuelta y justa, solamente provocada por la voz interior

que todas y todos llevamos dentro; abandona porque le tiene fe. Sancho,
puesto que donde inicia el esfuerzo dice Basave, vendría siendo el espíritu
se encuentra el yo. "Yo actúo, yo quie- redimido y purificado por don Quijoro, o pienso la acción: luego yo soy te, su primero y mayor triunfo, el diacausa, luego yo existo, existo real- mante pulido que gracias a él accedió
mente a título de causa o fuerza" a la inmortalidad.
Tras proporcionarnos contexto
[115]. Querer y pensar, entonces, son
parte del mismo proceso. Yademás teórico e histórico y diseccionar al
de querer existen otros elementos, Quijote, su génesis, estructura, tacomo lo que me rodea (circunstan- lante, personajes secundarios y sicia) y la condición del ser (situa- tuación humana, la segunda mitad
ción), que se ofrecen a la contem- del libro se introduce hasta el tuéplación (teoría) y luego a la acción tano, donde define, describe y re(praxis), estructura de la flexiona en torno a la filosofía de los
valores y El ~uijote, manifestando,
cosmovisión del caballero andante.
entre otras cosas, que el amor a los
demás, el espíritu de sacrificio, la
generosidad del alma y el desprecio
de éxito es algo muy quijotesco e hispánico. Fiel a esto, el Quijote "obra
... Yltl• está IIHII• ... •e•
acorde a su conciencia -norma
c16■ y I• •cc16■ •• I• 1r••
próxima a la moralidad- y esto le
ti• I• Yltl•, r.tl••
salva, aunque tuviese conciencia
r• &gt;.1■stf■ ••••Y•, 1t•r le
errónea" [166], porque "el amor sin
111•• ce■fenn•n• sel• ce■ la fuerza no puede mover nada, y para
•Ylt•r
si ■ h•c•r
medir bien la propia fuerza nos hará
■•ti• 1t••ltlYe •t1■IY•I• •
falta ver las cosas como son. La verac••r •• •• er1■He, ••
cidad es deber inexcusable [171].
qef••• y 1• ••ll•rlll•, y
La vida está hecha de acción y la
•• O■ll•t• ••1■r••••••
acción es la gran escuela de la vida,
••t•rf•
•c■•rtl• ce■
refiere Agustín Basave, por lo que
conformarse sólo con evitar el mal
1tnH■tH •• tetl•s l•s n•
sin hacer nada positivo equivale a
H1le11•1 ■■IY•n•IH Y ne
caer en el orgullo, el egoísmo y la
■•ti•••••••• crlstl•••••
soberbia, y el Quijote seguramente
estaría de acuerdo con estas ideas que
están presentes en todas las religiones universales y no nada más en el
cristianismo. Al Quijote le mueve el
amor a los desamparados, a las víctiBasave dedica un capítulo entero mas de la injusticia, a todo aquel que
al fiel Sancho Panza, el escudero-con- sufre. Yaunque a final de cuentas el
traparte-equilibrio del Quijote. Fren- anciano adicto a las novelas de ca,
te a él, Sancho es pragmático, no cree ballería es derrotado, apaleado y rien príncipes ni magos, ni en si mismo; diculizado, no ceja en sus empeños,
para él la vida, cuanto más apacible y porque sabe que es el amor que ponsencilla, mejor. Adiferencia del Qui- ga en sus obras, y no el reconocimienjote vive del hoy y no del mañana. Su to y la adulación de los demás, lo que
humanismo,señala el filósofo, está he- le mantendrá vivo y vigente al paso
cho de tolerancia, amistad, respeto so- del tiempo. Porque de lo que hablacrático a las leyes, de lealtad a su país. mos es de un deseo irrefrenable de
Sigue a Quijano y le sigue la corriente valores universales: libertad, paz,
en sus alucinaciones, pero jamás lo amor, solidaridad, pluralidad, tole,

••e••••

•I ••I

....................
ti•

...

104

rancia, búsqueda de la belleza. Yeso,
lamentablemente, no se totalizó ni
entonces ni ahora.
Basave refrenda que todos y cada
uno de nosotros tenemos a un Quijote dentro que nos hace rebelarnos
ante el status qua, la injusticia, el
sistema, la desigualdad. Y que, así
como él, somos derribados por Caballeros de la Blanca Luna o por molinos de viento; somos motivo de burla e incredulidad. Yafortunados son
aquellos que no han menguado el
ímpetu de su lucha en pos de la verdad. "Nuestro deber es armarnos y
luchar..." [192]. Después de recorrer
las páginas de Filosofía ... , queda claro
que ser Quijote, entonces, no equivale a ser loco, idealista o fracasado.
Equivale a ser alguien que tiene fe
en que lo que ve no es siempre todo
lo que hay, que cree en otras formas
de pensar y vivir armónicamente en
un mundo que la mayoría de las veces, no coincide con el que habita en
nuestras mentes. Ser Quijote es cabalgar en busca de la otredad. "Somos cada uno de nosotros -sepámoslo o no- un don Quijote, lanza
en ristre y sueños en la cabeza y el
corazón. Al lomo del flaco rocinante,
fustigados por el sol de medio día,
nuestro corazón va ahí dentro de ese
inmortal ente de ficción, más real
que muchos fantoches y muñecos que
transitan a nuestra vera" [31].
Para finalizar, en lo personal me
quedo con uno de los mensajes más
significativos que Agustín Basave
desarrolla a lo largo de este libro, y
que me parece retrata fielmente al
Quijote: "Loco estaba porque no
pensaba como el resto, porque no se
acomodaba a la realidad de todos
aquellos 'cuyos pensamientos jamás
habían sobrepasado la altura de sus
sombreros"'.
Lo loable es que se atrevió, hizo lo
que pudo. Al final la muerte lo derribó
como a todos. Pero sus aportaciones lo
han vuelto ya inmortal.

Alma Ramírez

SÓLO PARA
INCONDICIONALES
INTOLERANTES A LA
INTOLERANCIA
TfT•LO Cortázar sin barba
AIITOR Eduardo

Montes-Bradley
Debate
AH 2005

■-nolUAI.

Sobrado de razón, Kundera advertía
"que ante la inmortalidad no hay igualdad entre las personas". Para algunos
es pequeña (el recuerdo del hombre
en la mente de quienes lo conocieron),
para otros, grande (el recuerdo del
hombre en la mente de quienes no conoció personalmente). La de Julio
Cortázar, con un poder sin fin para
convertir a cualquiera en aprendiz de
cronopio, es, vaya redundancia, gran,
dísima. Ytodavía más: indestructible
a los propios claroscuros del escritor
¿argentino? En eso, tras iniciar retando a preguntas la nacionalidad del
mayor jugador literario, recala, premeditadamente en sus conclusiones,
la exhaustiva biografía Cortázarsinbarba de Eduardo Montes-Bradley.
El Cortázar biográfico, tan se sabe
como se degusta, abre al lector territorios ascendentemente mágicos. Las
plumas de Goloboff, Cousté, Peri Rossi
o Herráez, como si participaran de un
torneo competitivo, comparten así la
caza por la revelación de la anécdota
más increíble. Encantados con el per,
sonaje, estas y otras muchas biografías
giran alrededor del misterio y la dimensión secreta que Vargas Llosa atribuyera a la existencia de Cortázar.
Para recordarlo. Para contagiarlo. Para
inmortalizarlo.

105

Distinto de ese camino, nada hay
empero más cortaziano que rendir un
homenaje a este escritor desde otra
orilla. Para sacarle mitologías de encima. Para liberarlo de honores que
coquetean con la academia. Para in,
mortalizarlo mejor después de demostrar que la única inmortalidad de
Cortázar, la de su literatura que arrebata noches a sus lectores, sobrevive
a sus misterios y secretos íntimos, los
quizá estratégicamente inconfesados. Cortázar sin barba hace eso irreverentemente: desbarbado para efecto de que su inmortalidad sea aún
más grande. El aliento: hurgar donde otras biografías fueron ciegas ¿por
amor? El método: una bestial investigación por archivos que ostentaban
virginidad. El resultado: un libro de
394 páginas que, a riesgo de irritar a
los no intolerantes a la intolerancia,
compensa en goce a los cortazianos
más militantes: los (anti)solemnes,
los (pro)desorden, los de buen humor a prueba de indagaciones políticamente incorrectas.

Cortázar sin barba es, en verdad,
ürrespetuosamente? (para nada)
prolijo en su (contra) mirada. Aquí
unas de sus transgresiones a la tra,
dición. Uno: Cortázar no nació, como
hacen fama las solapas de sus libros,
"accidentalmente" en Bruselas. El
accidente, alusivo al carácter
transitivo de la familia Cortázar por
Europa, es un equívoco que la siguiente perlita dilucida. Dos: el padre de Cortázar, así lo hayan dicho
el escritor y sus biógrafos, no era un
diplomático de paso por la Legación
Argentina en el entonces reino belga
de Alberto I. Archivos hasta ahora
inexpugnables, descubren que Julio
José Cortázar, padre de Julio
Florencia Cortázar Descott, era un
comerciante que alentado por su suegro expandía en Bruselas un negocio
de moblaje.Tres: decretado el ¿aban,
dono? del hogar por parte de Julio
José, Montes-Bradley alimenta sospechas de que dicho abandono no fuera

�tiempo, además, se crea la sugestión
tal sino un destierro forzado por la
de que la mirada no sólo puede verlo
madre de Cortázar. Venga, qué atretodo a placer, con una morosidad muy
vimiento. Pero no demasiado. Lamaad hoc para registrar la mecánica
dre de Cortázar, su hermana y el missexual con sus variantes, sino también
mo autor, aportan fechas
que se acompaña de una voz que pueirreconciliables sobre la supuesta desde expresar con gran precisión y coaparición paternal. De modo que, como
nocimiento todo lo que ve. Por otra
hipótesis de trabajo (de las que se
parte, y pese al efecto de proximidad
comprueban tanto como se desque sugiere una narración asi, la voz
echan), la del destierro paternal,_ auparece retraerse al interpretar los monado a que las biografias conocidas
vimientos de los personajes, descuamplifican las voces de las mujeres
briendo cosas significativas en actos
(promotoras de la tesis de la desapatan sencillos como tocar los objetos;
rición) en la vida de Cortázar y aca\ mientras que aquéllos, a su vez, ya lillan los ecos de todo referente masbrados a su propia suerte, tratan de
culino, bien vale un estudio. Los
\ comprender el escenario que pi~an, las
volúmenes de cartas de Cortázar,
habitaciones donde se refugian, el
1
tres editados y dos más en prepara
mundo en que viven: algo que escación -aqui otra sospecha para la
VíctorHugoMartíne;zGonz(Ílez samente tiene sentido.
(anti)tesis-, ocultan registros ~e un
Victoria lo advierte asl al descuCortázar joven que sostiene un mter
brir aspectos de su amigo que ignocambio epistolar con su progenitor.
raba por completo. Pero, ¿podrla ser
y cuatro: aunque no inédito en su
de otro modo donde rigurosamente
aclaración, el aserto de Montes
nada es lo que parece, constelado, al
Bradley sobre la falsa "erre" francesa
decir de la madre de Mario, de "tande Cortázar al hablar, desnuda aque
tos hombres que no eran hombres Y
lla otra mitologia conforme a la cual
MONDO PORNO
\ tantas mujeres que tampoco eran
un Cortázar con acento francés re
min.e Nostalgia del lodo
1 mujeres. Pero todos convertidos en
sulta más simpático y atractivo que
A.,... óscar David López
su propio sueño"? Un universo, pues,
uno con dislalia, esto es, una patolo
■•no•IAL Conarte/ MEET Saint Nazairc 1 donde hornos y heteros se escarnecen
gla articulatoria que imposibilita
Ah 2005
duramente entre sl, como si reprousar correctamente la lengua para las
bando la vida del otro enjuiciaran la
"erres". Cortázar, en entrevista para
suya, nunca ejemplar. Las ~áscaras
la serie AJondo de Televisión Españo
y disfraces sucesivos de Mano se ~ala, habla reconocido ese defecto.
\
ducen en sus desencuentros con VicPero si Cortázar arrastraba o no
toria, esa serie de pequeñas traicioel idioma francés en sus palabras, si
1
nes que los van separando hasta
sufrió O no el desprecio de su padre,
situarlos en un punto sin retomo,
si de éste creyó O quiso creer su falaz
fuera del cual sólo existe el adiós delaburo diplomático, si nació o no
finitivo. En su fuero interno, Victoimprevistarnente en Bruselas, al final,
ria enfrenta entonces el dilema de
y es Montes-Bradley el primero en áscar David López propone en Nosexpresar
O no el reclamo esencial
talgia del lodo una breve novela_-viaje
defenderlo, no resta un pelo a su ver
contra Mario: por qué la condenó a
dadera altura: no la del individuo en la que Victoria, una estrella mterquererlo si él no iba a fijarse en ella,
mitológico por el misterio y sec~eto nacional de cintas pomo, hace un alto
dedicándose en cambio a un sinfín de
alrededor de él, sino la del escntor en su jornada de glamour para volver
hombres ocasionales.
monumentalmente fantástico en sus por unas horas a ~u ciu~ad n:tal,
Paradójicamente, una vez que
Monterrey. "Recomdo agndulce hacreaciones.
Mario se transfigura en la exuberanDe este nuevo y apetitoso trabajo, cia el pasado en común de la actriz c_on
te Betsy, Victoria parece estar más
tal vez sus lectores podamos coincidir un amigo recientemente muerto,~cerca de él/ella, compartiendo y coen señalar, de menor a mayor impor- fectado de sida, el texto se desliza
tejando sus cuerpos en el espectácutancia, tres legados muy apreciables: con sinuosa elegancia gracias al em \
lo
que montan en el lodo y tras del
l) sus frutos concretos de investiga- pleo del presente. Por obra de este
ción, a contrapelo de datos insuficientemente examinadosporlasbiografias más
difundidas; 2) la corroboración, como
lo dijera Simmel, de que las obras ~roducidas por el hombre, como el suJeto
productor mismo, conquistan, es~cialmente en el caso de creadores msuperables como Cortázar, una aut~nomla que traviesamente suele evadir
la aburrida discreción de los hechos
reales; y 3) la celebración de la inde~tructible inmortalidad de Juho
Cortázar por fundarse ésta, luego del
develamiento de ciertos claroscuros
personales, en la potencia de una literatura que amenaza milagrosamente
la marcha mediocre e ininterrumpida
de quien lo lee.

..

-

lo que montan en el lodo y tras del
cual debe verse, más bien, una suerte
de barro original donde pueden ser
puros e inocentes de nuevo. La lucha
en el lodo como sucedáneo de una
tarde de novios. Pero la fiesta del
cuerpo es pasajera. Otro a fuerza de
ciruglas; otra a fuerza de voluntad,
Mario-Betsy será siempre inasible
para todos, como Élrner Arellano,
protector y amante de aquél/aquélla,
se lo hace ver a Victoria casi al final
del libro.
Uama la atención que áscar David destine a un personaje como Victoria a ser tiranizado por el cliché literario o, mejor, cinematográfico,
desde el momento en que se propone amar lo imposible -un gay que
no le corresponderá-, como si siguiera un programa, un proyecto de
infelicidad. El caso es que estos
sofisticados y deseables actores
sexuales que se aterrorizan ante la
sola posibilidad de encontrarse con
sus progenitores (como nota curiosa, Victoria es refractaria al tuteo
cuando habla por teléfono con su
madre) encuentran asi un motivo
para hacerse de preocupaciones
existenciales que rebasan la mera
genitalia en la que medran, pues dan
la impresión de vivir, no obstante su
prosperidad económica, afianzados
apenas a un bolso Gucci, a unos lentes para sol Calvin Klein, a una palmera en la memoria, a un libro impreciso sobre los sueños: riqueza
abstracta que subraya sólo su desnudez.
Sin embargo, no sabrán muy bien
por qué dolerse: si por la ausencia
definitiva de otros, por no haber sido
parte de una historia convencional,
o por el convencimiento de que la
"vida normal" no era jamás para ellos,
pero que en castigo por haberla pasado de largo deben añorarla como si
hubieran deseado tener una. Al cabo,
Victoria regresará al lado de RoccoRoberto Garza, donde tiene una casa,
un trabajo estable y un gato al cual
cuidar, no un remedo ni sucedáneo

~e vida. Acaso nunca deseó, ni por un
mstante, comportarse como una persona convencional, pero es seguro
que tampoco deseó, ni siquiera por
un segundo, parecerse a eso tan
evanescente y críptico que fue, que
acabó siendo Betsy.

petuidad de la imagen y la infinitud
de su movimiento. Con el tiempo, la
imagen se sonorizó, ambientada por
una música que parecia venir de ninguna parte; y se iluminó con colores
provenientes de un arco iris llamado
technicolor.
El cine surge como un milagro.
HugoValdés No lo es, pero como si lo fuera. Es una
invención humana con toques divinos: por medio de ella se crean fantasias. Su esencia, entonces, es fantástica, pues representa las cosas ideales
ACERCA DELARTE
en forma sensible e idealiza las cosas
NACIDO DE LA ILUSIÓN reales. El cine torna visible, tangible
y audible al monstruo, a la sirena, al
(O DE UN DEFECTO DEL fantasma,
al vampiro; materializa
OJO)
planetas remotos; hace posible civilizaciones
maravillosas, y a la realiAnea Guillermo Cabrera Infante
Tfnlw Cinc o sardina
dad la vuelve glamorosa, misteriosa,
■Nrealü Santillana Editores Generales
divertida, absurda, e incluso, terrible
.Aie 2004
al grado de no poder vivirla. Esto es
lo que no debe olvidarse: la fantasia
que es el cine y las fantasias que origina. Aunque hoy en dia el cine ya no
es como en sus primeras épocas, aunque ahora recurra más al simbolo, a
la metáfora, al tiempo quebrado y al
pluriperspectivismo; aunque ahora
los géneros se multiplican, los avances tecnológicos le' quitan lo especial
a los efectos, y las otrora estrellas son
seres humanos comunes con necesisiglo XX no habrta sido lo que dades básicas; a pesar de todo, la
&amp;ue sin la presencia del cine: el esencia del cine permanece. Sin la
primer siglo de la historia de la hu- fantasia, el cine no es.
manidad en ser filmado. Todos sus
En Cine o sardina, Guillermo Casonidos, sus voces, sus sucesos, sus brera Infante recuerda y le recuerda
rostros, sus escenas y actos quedaron al lector -que en este caso también
registrados para siempre en la pleni- es espectador: ve el cine como lee las
tud de su emisión, de su movimien- letras- cuál es la esencia del cine. El
to, de su color, de su alegria y de su escritor cubano lleva al lector-especsufrimiento. El cinematógrafo es casi tador de lo primigenio a lo contemuna invención poética, aparato mila- poráneo del séptimo arte desplegangroso que moviliza lo estático, que do ante sus pies una alfombra roja
conmociona al ojo con la danza de por la que desfilan estrellas rubias,
imágenes fantásticas. Cuando las fo
pelirrojas, morenas, latin lovers, directografias se dinamizaron el mundo tores, músicos, y, ¿por qué no?, los
fue otro, y otro fue el siglo XX, gra- inventores del cinematógrafo, cuyo
cias a la inventiva de visionarios desvelo fue el inicio de una industria
como Edison, Eastman y los herma- que no por nada es llamada la fábrica
nos Lumiere, poetas de la tecnología de los sueños. Cabrera Infante lo ha
que compusieron un canto a la per- escrito: "El cine lo sueña -como nos

-1

107
106

1

�A•TOR■I

sueña a todos: no hay arte más vicario,
más hecho de ilusión".
Cine o sardina se compone de se,
tenta y ocho articulos repartidos en
seis apartados, y es, a grandes rasgos,
una breve historia del cine
hollywoodense. Pero no es únicamente
eso: es la narración en primera persona
de alguien que ha vivido el cine entendiéndolo como la condición de ser del
siglo XX; yes, además,la apologia de esa
esencia fantástica yglamorosa que acompañó al cine en sus primeras épocas y
que se ha ido diluyendo debido a que
hacer cine se ha vuelto algo muy común.
Por eso Cabrera Infante se concentra en
el cine primero, el silente, el incoloro, el
que proyectaba estrellas imposibles de
tan perfectas, el cine inocente, arte des,
lumbrante que asombraba. Por eso, y
porque sostiene que u...para mi el cine
en blanco y negro es el verdadero cine,
o el que me gusta de veras". Ese ~ara
mi" denota al sujeto detrás del texto:
Cabrera Infante está irremediable,

mente inmerso en las peliculas que
cuenta, en las anécdotas que narra, en
las biografias que relata, porque, tal Y
como lo señala el titulo del libro, se
acostumbró a decidir entre comer sar,
dina o ir al cine. Ver cine es una cuestión vital, vital para él que preferta
comer cine.
Tocio el libro está determinado por
dicha defensa de lo esencial, la cual se
concentra en una serie de definiciones
de cine que se encuentran disemina,
das en los articulos. Así, la más o me,
nos extensa relación de historias, fe,
chas, nombres y demás datos, sirve para
enunciar una idea de cine que se ha
estado olvidando: el cine es producto
de la ilusión y su esencia es fantástica.
Sin embargo, la ilusión del cine no es
únicamente un devaneo de la imaginación. 8 movimiento, elemento fun,
damental en el cine, es también una
ilusión, udebida, como se sabe, a un
defecto del ojo: la persistencia de la
imagen en la retina". De modo que,

~

visto desde cualquier ángulo, el cine
es ilusorio, o como diria Guillermo
Cabrera Infante: "8 cine no es la vida.
Ni siquiera es real".
Cine o sardina es un libro no sólo
para cinéfilos. De hecho, es más bien
un libro para aquellos que todavía
no se enamoran del cine, para quie,
nes no han buscado -en vano, por
supuesto- un rostro como el de
Greta Garbo o Marlene Dietrich
entre la gente, para quienes no han
escuchado a Gene Kelly cantar bajo
la lluvia, para quienes no han temido la aparición de un cuchillo en su
regadera, para quienes no han visto
un cohete aterrizar en un ojo de la
luna. Porque, si, la luna tiene ojos, y
nos observa. Eso es la fantasia del
cine, fantasia que Cabrera Infante
nos invita a consumir como alimento
diario, de la misma manera que lo
hacia él.

•

Trayector1as

JessicaNieto

(Bahia Blanca). Dramaturga, directora de
teatro y catedrática de literatura clásica en la Facultad de
Filosofia y Letras de la UANL Premio nacional de
dramaturgia en Argentina en 1987 y 1997. En 1993 recibió el
prenúo de guión cinematográfico concedido por la UNAM
y el Instituto de la Revolución Mexicana. Finalista en el
Prenúo Nuevo León de literatura 2003 por la novela Larga
Distancia. Forma parte de la antología: Filosofía, Cultura y
Diferencia Sexual, editada por Plaza y Valdés.

COIW.AHIUI

yfcTollu.11a• 11MNllll (Monterrey, 19n). Ensayista ycrt,
tico literario. Doctor en literatura hispanoamericana. Ha pu,
blicado La mudanza incesante. Teoría y crítica literarias, Miscelánea textuaL Ensayos sobre literatura y culturas latinoamericanas y
La otra invención. Obtuvo el Certamen Nacional de Ensayo
Alfonso Reyes 2005 por su trabajo Dela amistad literaria. (Ensayo sobre la genealogía de una amistad: Alfonso Reyes/ Pedro Henrií¡uez
Urdía, l'XX5-1914). Actualmente se desempeña como investigadoryacadémicoenlaFacultaddeFilosofía yLetrasdela UANL

ROMÁN coa,wa

(Quintana Roo, 1980). Estudió letras
españolas en la UANL Becario del Centro de Escritores
de Nuevo León en 2005. Ha dictado conferencias sobre
literatura en México y Argentina.
MIHI L COYARH■IÁI

Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frtas
Av. Alfonso Reyes 4000 norte. C.P. 5 44oo
Monterrey. México.
Teléfono y fax: 8329 4112

trayectorias@ccr.dsl.uanl.mx

arte gráfico artlstico en el Instituto Statale D'Arte Firenze.
A lo largo de su carrera ha asistido e impartido diversos
cursos de arte en Guanajuato, Monterrey, Oaxaca y
Edimburgo, Escocia Su obra ha sido expuesta en Holanda,
Inglaterra, Escocia, España y México. Actualmente se
realiza un libro de sus primeros once años de carrera
profesional
IHM.ilN ICLIIUI (Higueras). Médico psiquiatra. Se ha
dedicado a la docencia, la investigación, la administración
de servicios educativos y de salud. Su ámbito de interés es la
temática conceptual limitrofe entre la cultura, la mente y la
personalidad. Actualmente se dedica a la práctica privada y
trabaja en el análisis de la psicologia de la religión. Algunos
de sus títulos publicados son Antropología médica, Cultura,
religión y sociedad en el fin del milenio, La alienación, tragedia de la
voluntad de poder y Psicología de la voluntad de poder.

(Austria, 1874~1936). Periodista, ensayista,
poeta y dramaturgo. Es reconocido como uno de los más
talentosos e influyentes escritores satiricos del siglo XX.
En 1906 publica sus primeros aforismos, en 1916 su
primera colección de poemas Worte in Versen 1, y en 1919
una colección de ensayos en contra de la guerra. Sus obras
más famosas son Los últimos días de la humanidad (1919), La
tercera noche de Walpurgis (1933) y Los forros de la vida.

IWlL 04.H

(Chihuahua). Es poeta y traductora.
Es licenciada en filosofia. Entre sus libros de poesia se en,
cuentran Desierta memoria, el cual obtuvo el Premio Nacional
de Poesia Efrain Huerta en 1996; Todo antes de la noche, Premio
de Poesia Gonzalo Rojas en 2000,Amonites, ?Visiones, coedi,
ción con Gonzalo Rojas y Nombrar en vano, antologia perso,
nal, en Conarte y Mantis ediciones. En 2005 publicó su ver,
sión de A una hora incierta, de Primo Levi.

lliMMIITTIICL41UOM•

REVISTA DE CIENCIAS SOCIAIES

INFORMES Y SUSCRIPCIONES

liRliliFHMTII (Monterrey, 1975). Realizó estudios en

(Monterrey, 1940). Ensayista y
poeta. Obtuvo, entre otros, el Premio de Traducción de
Poesia del INBA y el Premio a las Artes de la UANL.
Algunos de sus libros son Junto auna taza de café, Papelería en
trámite, El rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología
o tiranía y Kurt Schwitters/ Blaise Cendrars.
(Concepción, 1955). Poeta, narrador,
traductor y ensayista. Es autor de los poemarios Navegar
el silencio (1984) y Poemas del hambre y su perro (1993), la
novela Orientación de Celva (1993) y el libro de narrativa
Constelación del Monte.

a1C.ilNHAHOI

ROHICO FRIIÁM (Buenos Aires, 1963). Es autor de Historia
argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales, Esperanto, La
velocidad de las cosas y Mantra. Es también editor de La
geometría del amor, antología de relatos de John Cheever.
Ha traducido a Denis Johnson. Actualmente prepara una
edición anotada de las Lyrics de Bob Dylan.

IIT■IRillCIALULFARIAI (Monterrey, 1961). Catedrática e investigadora en los departamentos de humanidades y
de arte de la Universidad de Monterrey. Realizó estu,
dios de maestrta en humanidades (Universidad de Mon,
terrey) y posgrado en neuropsicología (Instituto de Es~
tudios Neuropediátricos) Ha realizado trabajos de inves,
tigación para el Museo de Arte Contemporáneo de Mon,
terrey, la Colección FEMSA y la Colección UdeM. Ha
publicado en Veritas de la Universidad Regiomontana,
Movimiento Actual y publicaciones del CIRAV.

Doctor en ciencias
politicas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales. Actualmente es profesor en la UNAM donde
imparte cursos de sistema politico mexicano, sociología
politica, metodologia y senúnarios de investigación.

YfCTOR •••• MARTfMII COMIÁLII

TIRIO M■HLLfM (Monterrey, 1983). Es egresado de la
licenciatura en filosofia de la Facultad de Filosofia y
Letras de la UANL Sus áreas de interés y estudio son la
teorta del conocimiento, la estética, la epistemologia y la
problemática de la filosofia como disciplina.

(México, 1938). Periodista, cronista,
ensayista y narrador. Sus crónicas se han recopilado en libros

CIJlLOI MOMIIYÁII

109
108

�Á■TORII

como Días de guardar, Amor perdido, De qué se ríe el licenciado,
Entrada libre, crónicas de la sociedad que se organiza, Escenas de pudor
y liviandad y Los rituales del caos. Ha recibido el Prenúo Nacional
de Periodismo, en 1988, el Prenúo Mazatlán por Escenas de
pudor y liviandad, en 1988, el Prenúo Xavier Villaurrutia, en
1995, el Premio Anagrama de Ensayo por Aires de familia:
Cultura y sociedad en América Latina, en 2000, y el Premio
Nacional de Ciencias y Artes en 2005.
CliH,H -■ NIHAL

(Paris, 1808-1885). Realizó una
traducción libre del Fausto de Goethe en 1827. En 1854
apareció su colección de novelas cortas Hijas del fuego. Ese
mismo año publicó Las quimeras, colección de sonetos
simbolistas que prefiguró la poética de Baudelaire y
Mallarmé. En 1855 apareció Aurelia, considerada una de
las obras fundacionales de la literatura moderna.
(Monterrey, 1982). Egresada de la
licenciatura en letras hispánicas por la UANL. En 2005
obtuvo el segundo lugar en el primer concurso de reseña
Árido Reino convocado por Conarte.

11111cA NIITO

IHAHO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador y
ensayista. Estudió letras hispánicas en Monterrey y ha
colaborado en diferentes periódicos y revistas del pais. Ha
escrito los libros de cuentos El río, el pozo y otras fronteras, Los
límites de la noche y Tierra de nadie. Por el relato breve Nadie
los vio salir ganó el Premio de CuentoJuan Rulfo 2000, que
convoca Radio Francia Internacional. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001
y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

IACOIIU Pllff■U (Francia, 1900-1977). Poeta, guionista de

J ean Renoir y de Marcel Carné, amigo de Picasso y de
Montand,fueuna de las figuras ineludibles del mundo cultural
parisino dela posguerra. AutordeParoles,Histories, LaPluieet le
Beau Temps, Lumitres d'homme, entre otros.
111111c•■L ÁNC■L OHIMIAIN Es egresado de la licenciatura en

periodismo y comunicación colectiva de la UNAM y de
la maestrta en psicoanálisis clinico. Ha sido periodista
cultural e investigador literario. Ha colaborado en
distintas revistas y periódicos europeos y
latinoamericanos. Es autor de los libros Reverso de la
palabra, Voces Cruzadas, procesos de creación en la narrativa
europea contemporánea, Feminidad y literatura, Pierre Bourdieu,
inteligencia en llamas. Actualmente trabaja sobre la
vinculación entre psicoanálisis y literatura tratando de
responder el por qué y cómo de la creación artística.

Á■TORII

participado en el ámbito publicitario para las agencias Tarín y Contreras y Oxígeno. Analista eventual en la Comisión
Estatal Electoral. Freelance en ratos libres.
ALNNIO IIAMC■LH■DA (Monterrey, 1928). Director de la

CHCOHUIMl■RANO (Mérida, 1963). Ensayista, crítico
literario y editor. Doctor en letras hispánicas por El
Colegio de México. Ha sido colaborador de la Revista
Nacional de Cultura, la Revista de Literatura

Hispanoamericana, Casa de las Américas, Guatapique,
~uaderni-Iberoamericani y Nueva Revista de Filología
Hispánica. Actualmente es director de la Escuela de
Letras en la Universidad de los Andes.

Cátedra Raúl Rangel Frias en la UANL Fue director del
Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León en el
periodo 2003-2006. Es autor de las obras: Imagen de la novela,
Historia de la literatura española, Monólogo de la ciudad, El
testimonioy las renovaciones, Agustín Yáñezy su obra, entre otras.
cmmMARlffliCABA Es autora de Desconocer, La más mía,

Laguerra no importa, Nadie me verá llorar,Lacresta deilión, Ningún
reloj cuenta esto y Lo anterior. Su obra se ha hecho acreedora al
Premio Nacional José Rubén Romero (2000) y el Prenúo
Sor Juana Inés de la Cruz (2001). Es maestra del ITESM
Campus Ciudad de México.

Librería Fray Servando Teresa de Mier, Av. San Pedro 222, col. Miravalle
Monterrey, Nuevo León. 8335 0319 y 71

IDHIL IALilil IHALAMTI (México, 1976).

Académico
de la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y de la
Universidad Claustro de Sor Juana. Obtuvo el Certamen
Nacional de Ensayo Alfonso Reyes 2004 por su trabajo
La ciudad como texto. La crónica urbana de Carlos Monsiváis.

CIENCIA

(Valencia, 1927). Poeta, dramaturgo,
novelista y traductor. Dirigió la Revista Mexicana de
Literatura. Publicó sus primeros poemas en 1950
obteniendo una beca Guggenheim. Fue profesor de la
Universidad de Princeton y director de importantes
revistas americanas y europeas. Ha publicado los libros
de poesia La luzprovisional, Apariciones, Cuaderno del nómada,
Cantata a solas, Lapso, Noticia natural y Fiel imagen. Ha
obtenido los premios Xavier Villaurrutia 1972, Magda
Donato 1974, Alfonso X de traducción 1982, 1983 y 1984,
Octavio Paz 2000, yJuan Rulfo 2005.

HIMIÁI IICOYIA

U A N L
Revista de divulgacl6n cientlflca y tecnol6glca de la lhv"'51dad Autónoma de Nuevo León

www.uanl.mx/publlcaclones//clenclHanl/
rclencla@mall.uanl.mx
Tel: 01 (81) 8329 4000 ext. 6622 fax 6623

FRAMCIICOYALDlil (Monterrey, 1937). Fue maestro en las

Facultades de Economia y en la de Filosofía y Letras, asi
como en la Preparatoria 1de la UANL Consejero cultural
en las embajadas de México en Venezuela, Cuba y
España, y delegado regional del noreste de la Secretaria
de Relaciones Exteriores. Entre otros titulos ha publicado
La inversión de la Comunidad Europea y de España en México,
Alfonso Reyes,diplomático y La diplomacia mexicana. Cancilleres
y Embajadores de Nuevo León.
■ICOY.uDlil (Monterrey, 1963). Autor de las novelas The

•

LIBRERIAUNIVERSITARIA
Ciudad Universitaria / teléfono: 83 76 70 85

Monterrey News, Días de nadie, El crimen de la calle deAramberri
y La vocación insular. Ganador del Quinto Certamen
Nacional de Literatura Alfonso Reyes por su ensayo El
laberinto cuestístico de Sergio Pito!, en 1998. Ha sido becario
del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y del Fondo
Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo León.

ALIMIA RA1M1fan (Monterrey, 1978). Periodista desde 1997
en medios como Vida Universitaria, Milenio.com, MVS Radio
y las revistas Tercer Sector y Mandarina, entre otros. Ha

110

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Ciencias
Letras y humanidades
Política y sociedad
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euANL

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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