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                  <text>,;.; El libro nbjeto:
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E11trcvi,ta el A11to11i Tcipic,

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DE NUEVO LEON

, . . .. . . . . .yCullura

º

�FELIPE en 1946. Confesión de un poeta que afirma que

VOTO POR LA.
UNIVERSIDAD DEL NORTE

"todo es biografía y poesía en el mundo". / 32

Poemas / LUCiA ESTRADA / 35
COM MOTIVO DEL 75 AMIVERSARIO
DE LA UMIVERSIDAD AUTÓMOMA
DE MUEVO LEÓM, ARMAS Y LETRAS
PRESEMTA UM PAR DE REFLEXIOMES
ACERCA DE LA UMIVERSIDAD EM
AMÉRICA LATIMA; DESTACA EL
~OTO POR LA UMIVERSIDAD DEL
MORTE", DE ALFOMSO REYES, TEXTO
FUMDACIOMAL DE MUESTRA MÁXIMA
CASA DE ESTUDIOS / 22

oo DE ARTES Y ESPEJISMOS
Monumentos y retratos de Saskia Juárezo recuento de un
medio siglo de pintura / MICUEL COVARRUBIAS / 80

CONSEJO EDITORIAL

1

Sólo resuena el eco/ ANNE•HÉLiNE SUMEZ Y RAMON

DIRECTORJO
Rector:

DACHS /42

José Antonio González Trevil\o

4juejus de la dinastía tang I 45

CUANDO SE ESCRIBE CON
PINCELA.DAS

EM PORTJ.DJ.:

Carmen Alaid!n. José Emilio Amores.
Carlos Amdondo, Miguel Covarrubías,
Margarita Cucllar, Roberto Escamilla,
Jorge Garcla Murillo,José Marta Infante,
Humberto Martlnez. Alfonso Rangd
Guerra y Humberto Salazar

Secretario General:
Jesús Áncer Rodrlguez

Secretario de Extensión y Cultura:
Rogelio Villarreal Elizondo

Turandot en tinta china/ LUIS ARMENTA MALPICA / 49

oo .ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Poemas/ AUCUSTO RODRiCUEZ / 4

Lecturas cruzadas: la crítica literaria mexicana reciente
(Esbozo para una reflexión) / ViCTOR BARRERA

Introducción / ViCTOR BARRERA ENDERLE / 11

ENDERLE/57

EL PERIODISTA JOSÉ CARZA
EMTREVISTA AL ARTISTA
BARCELOMÉS AMTOMI TAPIES
ACERCA DE SU IMCURSIÓM EM LA
TRADICIÓM EDITORIAL DE LIBROS
DE ARTISTA O DE BIBLIÓFILO EM
COLABORACIÓM COM IMPORTAMTES
ESCRITORES / 85

Director de Publicaciones:
Cdso José Garza Acllfi.t

Director Editorial:
Vlctor Bamra Endcrle

vicbarrera@hotmail.com
Editora:
Jessica Nieto
editora_armasyletras@yahoo.com

Director de Arte:
Franasco Larios Osuna

Creatividad y Diseño:

oo ANDAR A LA REDONDA

Discurso de instalación de la Universidad de Chile /
ANDRÉS BELLO/ 14

Elena Herrera Mart!nez

oo MISCELÁNEA

Un saludo del joven Octavio Paz; texto de la Guerra Civil
/ CERARDO MALDOMADO / En su primer viaje a
España, PAZ escribió una carta titulada "A la juventud
española", publicada en el periódico El mono azµI,
en donde expresa su simpatía por los jóvenes intelec,
tuales que rechazaron el fascismo en este país ibérico
durante la Guerra Civil. La presentamos aquí. / 28

AL.AMPARO
DE UNA MUSA:
EL REINADO DE CLÍO EN LA
UNIVERSIDAD
DESDE SU FUNDACIÓN, LA UANL HA
SIDO UN ESPACIO VITAL PARA LA
CENERACIÓN DE CONOCIMIENTO
HISTÓRICO.
REFIERE EL DESARROLLO DE
ESTA TRADICIÓN HUMANÍSTICA EN
LA UNIVERSIDAD

Carta a la juventud española / OCTA.VIO PAZ / 30
~uién soy yo/ De los anales de armas y letras se rescata
este extracto de una conferencia dictada por LEÓN

oo TOBOSO
1

BIBLIOCLIPS: Novela celular
RODRICO FRES.ÁM / 71

"Llevo al Distrito Federal en la espalda como el caparazón
de un armadillo". / CUILLERMO FADANELLI responde
a las preguntas de INCA OPITZ sobre su estancia en
Alemania y de cómo percibe las diferencias entre
Berlín y la ciudad de México. / 90

disenadoraannasyletras@gmail.com
Dirección de Publicaciones de la
Universidad Autónoma de Nuevo león
Biblioteca Magna Universitaria
"Raúl Rangd Frias"

RETRJ.TO DE EMILIO
(ESPEIEJ.DJ.) / DIBUJO SOBRE
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Poesía y autotraducción. Entrevista aJuan Manuel Roca/
IV.ÁM TREJO / 95

oo CABALLERÍA
Alfonso Reyes y Mariano Picón-Salas: vidas paralelas
del humanismo errante en América / ADOLFO
CASTA~ÓN / 100

Alfonso Reyes: lectura y relecturas del Quijote/
ALFONSO RAMCEL CUERRA / 102

A,LA LETRA: Biblioteca personal VIV
B.ARBARAJACOBS/73

RIMCOIU.DJ. (DETJ.U.E) / DIBUJO SOBRE TEU. / 80 X 150 CM

I

Hijos de Joaquín/ ANTONIO RAMOS/ 105

LETRAS AL MARGEN: El poder, iobsesión opasión?

El humor para salvarnos/ JOSÉ ENRIQUE SAUCEDO

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 77

TOVAR/106

J.RROYO (EM CRISES) / ÓLEO SOBRE TEU. / 140 X 100 CM

�POESIA

POESIA

Poemas
(de El beso de los dementes)
AUCUSTO RODR(CUEZ

I
En el inicio éramos mí padre y yo, tomados de la mano, en la infancia de nuestro
apellido, en la prehistoria de nuestros abrazos y besos, de los viajes a la noche inventada
o a la ciudad del alcohol y del tabaco. Nada sacamos en limpio si el mundo no se
despedazó con nuestros rezos familiares. Si nosotros no fuimos el mundo, si la tierra
que hierve en nuestras venas no expulsó el infierno que llevamos dentro. Mi padre era
un hombre de piel silenciosa que llevaba en el corazón la ira, el odio y la condena del
tiempo; hombre de sal, de sueños verdes, destinado a padecer debajo de la tormenta
de hielo que incendió sus manos; manos que acariciaron mis párpados gastados, que
alguna vez miraron cómo el horizonte fue un imperio que se destruyó con el fuego
de la selva. Mi padre atravesó la orilla de los muertos para alcanzarme, para alcanzar
a sus muertos y decirles que es el hijo de la rabia, de la furia, de los ángeles violados,
el hijo que se fugó de su propio entierro para reinventar los sollozos de las mujeres

yo entro sin zapatos y sin medias, dispuesto a corregir mis errores. Ahi dentro sé que

que tanto amó. Mi padre es la copa rota donde yo bebo sus vicios. Soy su vicio más

soy bienvenido, pero tengo que guardar silencio, para que su palabra, que es silencio y

profundo, su herencia vengativa, la carne miserable que no teme dividir el aíre para

gozo, me atraviese el tímpano, el cerebelo, y cruce mí espina dorsal hasta crucificarse

conquistar lo que desea. Soy su herencia enferma, que asesinará sin piedad a sus

en mí aorta. Tengo que aprender a defenderme de sus espejos y dioses furiosos: como

verdugos. Su herencia enloquecida, que revivirá cadáveres y bestias, con tal de que

tigres se me lanzan al círculo e impulsan a pelear con mis manos heridas. Sólo acepto

su herida expulse el veneno. Mi padre es una habitación abierta de par en par, donde

con honor su invitación y nos debatimos sangre a sangre.

�POESIA

POESIA

XI

XV

Mí padre murió en invierno. Falleció con miedo a cerrar los párpados, con los anillos

Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy

del tiempo en los dedos púrpuras, los ojos heridos de sangre amarilla, los dientes

el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer

ennegrecidos por el sol tenebroso y las corrientes del aire de serpiente. Cuando alguien

que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató

muere al fin deja su jaula, para convertirse en la presa de los rostros sucesivos de la

a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi

piedra original, en los colores de las fuentes de agua, en las monedas arrojadas por los

padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre.

veteranos; deja fluir su alma como el poema perfecto y se va, lejos, muy lejos, a buscar

Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy

eso que alguien pierde en los riachuelos de los días, la suerte arrojada en los casinos

el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer

o en las cartas. Lo que sea más que morir en la ola, en la espuma o en los dientes de

que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató

ese mar que nos reclama desde el paraíso inventado por las palabras dogmáticas, que

a mi padre. Yo soy el

nunca significan nada más que ver cómo decapitan a los hombres en una cruz arrojada
al abismo de las campanas.

�POESfA

XVI

XVII

Tengo destruidas las sienes; en mi piel florecen huellas que son pequeños virus, que

La tierra entera es una apariencia banal ante tus ojos, padre mío. Mírame con tu amor

me derriten a lo largo de la epidermis. Tengo la memoria despedazada y me siguen

y tu desprecio mayores. Merezco morir por tu despecho y por tu cruel enfermedad.

enloqueciendo aquellas madres, hijas, abuelas, tías en las venas•. Mi aorta se resquebraja, el

Merezco ser la enfermedad que te está matando y morir en tu honor y en tu regazo.

corazón es un barco sin vergüenza: no teme hundirse en las profundas sombras de

Eres la sombra y el cuchillo que se enterrará en mi corazón. Mátame, padre, de una

mis arterias. Soy un fantasma que vuela en los rincones de mi infancia escasa. Veo

vez. Mátame. Yo soy el cordero de tus pesadillas.

en la otra orilla mi cuerpo desangrado Y mi muerte. Creo que es hora de cruzar el
umbral de las cosas y dejar que mis párpados descubran, por primera vez, las vocales
de la ceniza.

'Antonio Gamoneda, A1lien !OJ pérdidas.

�ViCTOR BARRERA EMDERLE

Hoy presentamos dos breves e históricas reflexiones
sobre la universidad en América Latina. Textos
fundacionales que no sólo proyectan sino sustentan (o
deberían sustentar) el quehacer universitario en nuestras
regiones. "El discurso de instalación de la Universidad
de Chile" (1843), de Andrés Bello y el "Voto por la
Universidad del Norte" (1933), de Alfonso Reyes. Ambos
discursos celebran y cuestionan la función pública de la
universidad, en un esfuerzo por convertirla en mediadora
entre los proyectos modernizadores de los gobiernos

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nacionales y las exigencias de las realidades locales.
Esto los convierte en reflexiones críticas, en diálogos
en torno a un debate de mayor profundidad: la función
de la educación pública en nuestras sociedades. Son
proyecciones de un deseo; son también demandas para
cambiar el estado de las cosas. Educar, sí, pero de manera
integral: formar sujetos autónomos, críticos, estéticos,
capaces de reflexionar y actuar. El debate, como vemos,
es antiguo; sin embargo, no ha perdido vigencia: muchas
de las demandas no se han cumplido.

11

�a universidad pública aparece
en América Latina como conse~
cuenda (como proyección) del
ideario liberal ilustrado. Es el
primer proyecto a largo plazo
de las naciones emancipadas;
la mayor esperanza del poder
liberador de la ilustración.
Su puesta en práctica, sin embargo, se dificultó
sobremanera durante los primeros años de formación
republicana. Las crisis internas, las luchas de poder,
los golpes militares y la inercia de los intereses
conservadores, fueron obstáculos difíciles de sortear.
Tras las victorias deJunín y Ayacucho (1824), se abre
un periodo de desencanto: los sueños bolivarianos
se rompen ante las fragmentaciones nacionales.
Serán años de desesperanza, aunque la apuesta por
la educación como principal vía de cambio seguirá
con fuerza.
En México, por ejemplo, el gobierno liberal de
Valentín Gómez Farías clausura la vieja y escolástica
Universidad de México (1833) para abrir en su lugar
una serie de institutos cientificos laicos. Sin embargo,
no será sino hasta la apertura de la Universidad de
Chile (en 1843) cuando se inicia la modernización
educativa en nuestra región.
La creación de la Universidad de Chile, decretada
por ley el 19 de noviembre de 1842, marca un hito en
los procesos modernizadores de la primera mitad del
siglo XIX hispanoamericano, y lo hace porque lejos
de cumplir solamente con el papel de ser un órgano
más del Estado~nación, se proyecta como un espacio
para la concreción de una identificación cultural
hispanoamericana. En el campo intelectual, su
fundación representa la oportunidad de especializar
la crítica literaria, de crear una crítica académica,
inexistente hasta entonces. Poder producir un
conocimiento nuevo, nuestro, era ya un paso más en
la consolidación de la institucionalización del saber.
Como sabemos, Andrés Bello fue designado su primer
rector y a él correspondió la labor de pronunciar el
'.'Discurso de instalación de la Universidad de Chile" el
17 de septiembre de 1843, en la víspera de la celebración
del aniversario de la Independencia de Chile. José
Victorino Lastarria, en sus Recuerdos Literarios,
escritos más de treinta años después, describe aquel
acto de manera elocuente: "La instalación se hizo
por el presidente de la República, acompañado de

sus ministros, de sus comisiones de ambas Cámaras
legislativas, de los tribunales y demás corporaciones
civiles y militares ..." Y más adelante confirmaba que:
"El discurso del señor Bello se aguardaba con sumo
interés..."
El crítico venezolano asume las responsabilidades
del rector (responsabilidades que ya había hecho suyas
desde los años londinenses), y se apronta a describir
los deberes de la Universidad como institución
social. Señalar esos deberes era no sólo necesario,
sino entendible. Es cierto, la apertura de un espacio
como la universidad es un logro personal de Bello,
pero también un riesgo y, ante los ojos inquisitivos de
las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, Bello
tiene que garantizar el respeto de la nueva institución
a los órdenes establecidos (varios de los cuales ven
con mucho recelo la instalación de una universidad).
Pero igualmente debe asegurarse de que ese nuevo
espacio posea su propia autonomía. Su fórmula es
precisa: libertad dentro de la moral (desde luego,
incluye aquí la religión) y la política establecidas. Sin
embargo, esa libertad, en apariencia restringida, opera
en el orden intelectual. Es una especie de delimitación
de poderes: la Universidad acepta su subordinación
política y moral a cambio de la libertad de reflexión;
esto parece una contradicción: no lo es. Es una
negociación. Bello sabe que es imposible salirse de
los límites de las instituciones públicas, sin embargo
trabaja dentro de esas fronteras, pero lo hace desde
una perspectiva diferente. La Universidad no será un
apéndice del Estado, será su complemento: he aquí su
carácter moderno. Ysu principal aporte lo constituirá
el desarrollo de la cultura intelectual. A diferencia de
la universidad colonial (soporte y legitimación del
discurso ortodoxo monárquico~religioso), la nueva
institución será productora (y no sólo reproductora)
de un conocimiento positivo y público. Y en este
punto es donde principia la parte más peligrosa de su
discurso. El nuevo rector debe probar los beneficios de
la instrucción especializada: "se me permitirá -nos
dice- que añada [...] algunas ideas generales sobre la
influencia moral y política de las ciencias y de las letras,
sobre el ministerio de los cuerpos literarios y sobre
los trabajos especiales a que me parecen destinadas
nuestras facultades universitarias en el estado presente
de la nación chilena."
El progreso y el desarrollo poseen, desde esta
perspectiva moderna, una certeza: "todas las verdades

12

SI LA UNIVERSIDAD MODERNA Y ASE HA INSTALADO EN LAS CAPITALES
LATINOAMERICANAS, CORRESPONDE AHORA EXTENDER ESE FOCO
DE ILUSTRACIÓN AL RESTO DE LAS RECIONES.

se tocan", el conocimiento especializado, por tanto,
no puede más que ser útil a la evolución progresiva
del estado chileno. "¿A qué se debe este progreso de
civilización, esta ansia de mejoras sociales, esta sed
de libertad?" Se pregunta el rector para luego añadir:
"¿Quién prendió en la Europa esclavizada las primeras
centellas de libertad civil?" (La respuesta es sencilla:
el desarrollo de la cultura intelectual. La comparación
es, en este punto, inevitable. La civilización equivale
al cultivo de las letras (a su estudio y propagación):
así lo había anunciado desde su ensayo sobre La
Araucana un par de años antes. Quien no la posee
está afuera del proceso histórico: la república de las
letras confirma a la república política. Es necesario,
entonces, comparar el desarrollo del estado chileno
con las "naciones bárbaras". Debo aclarar, sin embargo,
que para Bello la barbarie es más un estadio ágrafo, que
una determinación racial.
En sí, el proyecto universitario responde a la
urgencia de hacer operativa y sistemática la búsqueda
y el deseo de elaborar y consolidar un pensamiento
propio, el cual debe manifestarse a través del cultivo
de la ciencia y las letras.
Lo mismo acontece, casi cien años después, con el
texto de Reyes, sólo que el enfoque es "hacía el interior".
En cierto sentido, el "Voto..." es un complemento
del texto de Bello. Si la universidad moderna ya
se ha instalado en las capitales latinoamericanas,
corresponde ahora extender ese foco de ilustración
al resto de las regiones. Reyes articula esa tradición
crítica que va de Sarmiento y Bello a Marti (la cercanía
de su propuesta con el ensayo "Nuestra América" del
cubano, es notable) y la convierte en una confirmación
de nuestra identidad cultural. La Universidad del
Norte nacerá no sólo para reproducir el conocimiento
universal, sino para difundir la cultura de la región.
Es una función dual: conocer y hacerse conocer. En
este punto, su propia experiencia anima el texto: él
tuvo que dejar su ciudad para completar sus estudios
superiores, debió seguir el ritual de formación
intelectual: viajar al centro, padecer el centralismo
anacrónico. La apertura de la Universidad del Norte

sería una manera de democratizar la cultura nacional,
o mejor dicho: de hacerla realmente nacional (donde
se represente realmente la heterogeneidad del país y
se evite caer en chovinismos inútiles).
Sin duda, la reforma educativa vasconcelista está
detrás de esta confianza, pero también la crítica
humanista de José Enrique Rodó. Reyes confía en
el poder de acción y reflexión de las personas (no
por nada ve al regiomontano como un modelo de
ciudadanía): la universidad debe potenciar esa
capacidad a través de la formación humanística.
Crear sujetos críticos y autónomos que enriquezcan
y a la vez cuestionen el desarrollo material y cultural
de la región para concretar los ideales democráticos
que alimentaron la revolución. Con la universidad
se garantizaría, en la lectura de Reyes, la superación
del estado militarízante que reinaba en el país tras la
derrota electoral de José Vasconcelos en 1929. Poco
a poco, los futuros universitarios harían de la vida
pública un asunto civil y ético.
El "Voto por la Universidad del Norte" también
devela un anhelo personal: completar la "función
civilizadora" que cuarenta años antes había iniciado
su padre, el general Bernardo Reyes. El largo
gobierno reyísta cimentó la modernidad material
de la región; la universidad ahora crearía las bases
para el desarrollo intelectual, para la modernidad
cultural. Sería un proceso armónico (añorado desde los
esfuerzos universitarios de Bello) que contribuiría a
la prosperidad y felicidad de la región. Pero sobretodo
que evitaría que la región se transformara sólo en una
zona de producción, sin identidad ni pensamiento
propio. Yal mismo tiempo, el impulso energético (esa
ética del trabajo) de la región ayudaría a concretar
un viejo anhelo: la profesionalización de la vida
intelectual y artística.
He aquí los anhelos y proyectos de estos dos
escritos: recordarlos hoy no es un acto de nostalgia,
sino el recordatorio de una empresa pendiente.
Mucho se ha avanzado desde entonces, pero mucho
queda por concretar. La labor formativa y crítica de
la universidad no termina nunca ~

13

�Discurso de instalación de la

UNIVERSIDAD DE CHILE
ANDRÉS BELLO

o sabéis, señores: todas las verdades se tocan, desde
las que formulan el rumbo de los mundos en el piélago
del espacio; desde las que determinan las agendas
maravillosas de que dependen el movimiento y la vida
en el universo de la materia; desde las que resumen
la estructura del animal, de la planta, de la masa
inorgánica que pisamos; desde las que revelan los
fenómenos íntimos del alma en el teatro misterioso de la conciencia,
hasta las que expresan las acciones y reacciones de las fuerzas políticas;
hasta las que sientan las bases inconmovibles de la moral; hasta las
que determinan las condiciones precisas para el desenvolvimiento de
los gérmenes industriales; hasta las que dirigen y fecundan las artes.
Los adelantamientos en todas las líneas se llaman unos a otros, se
eslabonan, se empujan. Ycuando digo los adelantamientos en todas
las líneas comprendo sin duda los más importantes a la dicha del
género humano, los adelantamientos en el orden moral y político.
¿A qué se debe este progreso de civilización, esta ansia de mejoras
sociales, esta sed de libertad? Si queremos saberlo, comparemos a
Europa y a nuestra afortunada América, con los sombríos imperios
de Asia, en que el despotismo hace pesar su cerro de hierro sobre
cuellos encorvados de antemano por la ignorancia, o con las
hordas africanas, en que el hombre, apenas superior a los brutos
es, como ellos, un artículo de tráfico para sus propios hermanos.

1
D

•

• N. dela E. El discurso de Andrés Bello inicia, originalmente, con un extenso pánafo donde agradece al Consejo de la Universidad el haberle conferido la
responsabilidad de pronunciar las palabras inaugurales. Se ha decidido suprimirlo en esta edición para entrar dirtcto al tema del discurso: la función de
la universidad moderna.

14

i

J:

j

�¿Quién prendió en la Europa esclavizad.a las primeras
centellas de libertad civil? ¿No fueron las letras? ¿No fue
la herencia intelectual de Grecia y Roma, reclamad.a,
después de una larga época de oscuridad, por el espíritu
humano? Allí, alli tuvo principio este vasto movimiento
político, que ha restituido sus títulos de ingenuidad
a tantas razas esclavas; este movimiento, que se
propaga en todos sentidos, acelerado continuamente
por la prensa y por las letras; cuyas ondulaciones, aquí
rápidas, allá lentas, en todas partes necesarias, fatales,
allanaran por fin cuantas barreras se les opongan, y
cubrirán la superficie del globo.
Todas las verdades se tocan; y yo extiendo esta
aserción al dogma religioso, a la verdad teológica.
Calumnian, no sé si diga a la religión o a las letras, los
que imaginan que pueda haber una antipatía secreta
entre aquélla y éstas. Yo creo, por el contrario, que
existe, que no puede menos que existir, una alianza
estrecha entre la revelación positiva y esa otra
revelación universal que habla a todos los hombres en
el libro de la naturaleza. Si encendimientos extraviados
han abusado de sus conocimientos para impugnar el
dogma, ¿qué prueba esto, sino la condición de las cosas
humanas? Si la razón humana es débil, si tropieza y
cae tanto más necesario es suministrarle alimentos
sustanciosos y apoyos sólidos. Porque extinguir esta
curiosidad, esta noble osadía del entendimiento, que le
hace arrostrar los arcanos de la naturaleza, los enigmas
del porvenir, no es posible, sin hacerlo al mismo tiempo,
incapaz de todo lo grande, insensible a todo lo que es
bello, generoso, sublime, santo; sin emponzoñar las
fuentes de la moral; sin afear y envilecer la religión
misma. He dicho que todas las verdades se tocan, y
aún no creo haber dicho bastante.Todas las facultades
humanas forman un sistema, en que no puede haber
regularidad y armonía sin el concurso de cada una. No
se puede paralizar una fibra (perrnítaserne decirlo así),
una sola fibra del alma, sin que todas las otras enfermen.
Las ciencias ylas letras, fuera de ese valor social, fuera
de esta importancia que podemos llamar instrumental,
fuera del barniz de amenidad y elegancia que dan a las
. sociedades humanas, y que debemos contar también
entre sus beneficios, tienen un mérito suyo, intrínseco, en
cuanto aumentan los placeres y goces del individuo que
las cultiva y las arna; placeres exquisitos, a que no llega
el delirio de los sentidos; goces puros, en que el alma no
se dice a sí misma: "[...] medio de fonte leporurn / surgit
arnari aliquit, quod in ipsis floribus angaC (LucrecioY,
)

Las ciencias yla literatura llevan en sí la recompensa
de los trabajos y vigilias que se les consagran. No
hablo de la gloria que ilustra las grandes conquistas
científicas; no hablo de la aureola de inmortalidad
que corona las obras del genio. A pocos es permitido
esperarlas. Hablo de los placeres más o menos
elevados, más o menos intensos, que son comunes
a todos los rangos en la república de las letras. Para
el entendimiento, como para las otras facultades
humanas, la actividad es en sí misma un placer; placer
que, como dice un filósofo escocés, sacude de nosotros
aquella inercia a que de otro modo nos entregaríamos
en daño nuestro y dela sociedad. Cada senda que abren
las ciencias al entendimiento cultivado, le muestra
perspectivas encantadas; cada nueva faz que se le
descubre en el tipo ideal de la belleza, hace estremecer
deliciosamente el corazón humano, criado para
admirarla y sentirla. El entendimiento cultivado oye
en el retiro de la meditación las mil voces del coro de la
naturaleza: mil visiones peregrinas revuelan en torno
a la lámpara solitaria que alumbra sus vigilias. Para él
solo se atavía la creación de toda su magnificencia, de
todas sus galas. Pero las letras y las ciencias, al mismo
tiempo que dan un ejercicio delicioso al entendimiento
y a la imaginación, elevan el carácter moral. Ellas
debilitan el poderío de las seducciones sensuales;
ellas desarman de la mayor parte de sus terrores a
las vicisitudes de la fortuna. Ellas son (después de la
humilde y contenta resignación del alma religiosa)
el mejor preparativo para la hora de la desgracia.
Ellas llevan el consuelo al lecho del enfermo, al asilo
del proscrito, al calabozo, al cadalso. Sócrates, en
vísperas de beber la cicuta, ilumina su cárcel con las
más sublimes especulaciones que nos ha dejado la
antigüedad gentílica sobre el porvenir de los destinos
humanos. Dante compone en el destierro su Divina
Comedia. Lavoisier pide a sus verdugos un plazo breve
para terminar una investigación importante. Chenier,
aguardando por instantes la muerte, escribe sus
últimos versos, que deja incompletos para marchar
al patíbulo: "Cornme un dernier rayon, cornme un
dernier zéphire / anime la fin d'un beau jour, / au pied
de l'echafaud j'essaye encor rna lyre"2 •

de en medio de la fuente del deleite/ un no sé qué de amargo se levanta,
que entre el halago de las flores punza.

1 [ •.•]

16

Tales son las recompensas de las letras; tales son
sus consuelos. Yo mismo, aun siguiendo de tan lejos
a sus favorecidos adoradores, he podido participar de
sus beneficios, y saborearme con sus goces. Adornaron
de celajes alegres la mañana de mi vida, y conservan
todavía algunos matices en el alma, corno la flor que
hermosea las ruinas. Ellas han hecho aún más por
mí; me alimentaron en mi larga peregrinación, y
encaminaron mis pasos a este suelo de libertad y de
paz, a esta patria adoptiva, que me ha dispensado una
hospitalidad tan benévola.
Hay otro punto de vista, en que tal vez lidiaremos
con preocupaciones especiosas. Las universidades,
las corporaciones literarias, ¿son un instrumento a
propósito para la propagación de las luces? Mas apenas
concibo que pueda hacerse esa pregunta a una edad
que es por excelencia la edad de la asociación y la
representación; en una edad en que pululan por todas
partes las sociedades de agricultura, de comercio, de
industria, de beneficencia; en la edad de los gobiernos
representativos. Europa y los Estados Unidos de
América, nuestro modelo bajo tantos respectos,
responderán a ella. Sí la propagación del saber es
una de sus condiciones más importantes, porque sin
ellas las letras no harían más que ofrecer unos pocos
puntos luminosos en medio de densas tinieblas, las
corporaciones a que se debe principalmente la rapidez
de las comunicaciones literarias hacen beneficios
esenciales a la ilustración y a la humanidad. No bien
brota en el pensamiento de un individuo una verdad
nueva, cuando se apodera de ella toda la república de
las letras. Los sabios de Alemania, de Francia, de los
Estados Unidos, aprecian su valor, sus consecuencias,
sus aplicaciones. En esta propagación del saber, las
academias, las universidades, forman otros tantos
depósitos, a donde tienden constantemente a
acumularse todas las adquisiciones científicas; y de
estos centros es de donde se derraman más fácilmente
por las diferentes clases de la sociedad. La Universídad
de Chile ha sido establecida con este objeto especial.
Ella, sí corresponde a las miras de la ley que le ha dado
su nueva forma, si corresponde a los deseos de nuestro
gobierno, será un cuerpo eminentemente expansivo y
propagador.

Otros pretenden que el fomento dado a la
instrucción científica se debe de preferencia a la
enseñanza primaría. Yo ciertamente soy de los
que miran la instrucción general, la educación del
pueblo, como uno de los objetos más importantes
y privilegiados a que pueda dirigir su atención el
gobierno; corno una necesidad primera y urgente;
como la base de todo sólido progreso; como el cimiento
indispensable de las instituciones republicanas. Pero,
por eso mismo, creo necesario y urgente el fomento de
la enseñanza literaria y científica. En ninguna parte
ha podido generalizarse la instrucción elemental que
reclaman las clases laboriosas, la gran mayoría del
género humano, sino donde han florecido de antemano
las ciencias y las letras. No digo yo que el cultivo de
las letras y de las ciencias traiga en pos de sí, corno
una consecuencia precisa, la difusión de la enseñanza
elemental; aunque es incontestable que las ciencias y
las letras tienen una tendencia natural a difundirse,
cuando causas artificiales no las contrarían. Lo que
digo es que el primero es una condición indispensable
de la segunda; que donde no exista aquél, es imposible
que la otra, cualesquiera que sean los esfuerzos de
la autoridad, se verifique bajo la forma conveniente.
La difusión de los conocimientos supone uno o más
hogares, de donde salga y se reparta la luz; que,
extendiéndose progresivamente sobre los espacios
intermedios, penetre al fin las capas extremas. La
generalización de la enseñanza requiere gran número
de maestros competentemente instruidos; y las
aptitudes de estos sus últimos distribuidores son, ellas
mismas, emanaciones más o menos distantes de los
grandes depósitos científicos y literarios. Los buenos
maestros, los buenos libros, los buenos métodos, la
buena dirección de la enseñanza, son necesariamente
la obra de una cultura intelectual muy adelantada.
La instrucción literaria y científica es la fuente de
donde la instrucción elemental se nutre y se vivifica;
a la manera que en una sociedad bien organizad.a la
riqueza de la clase más favorecida de la fortuna es
el manantial de donde se deriva la subsistencia de
las clases trabajadoras, el bienestar del pueblo. Pero
la ley, al plantear de nuevo la universidad, no ha
querido fiarse solamente de esa tendencia natural de
la ilustración a difundirse, y a que la imprenta da en
nuestros días una fuerza y una movilidad no conocidas
antes; ella ha unido íntimamente las dos especies de
enseñanza; ella ha dado a una de las secciones del

2
Cual rayo postrero, cual aura/ que anima el último instante de un hermoso
dia, / al pie del cadalso ensayo nú lira.

17

�aplicaciones útiles. Lo habéis oído: la utilidad práctica,
los resultados positivos, las mejoras sociales, es lo que
principalmente espera de la Universidad el gobierno;
es lo que principalmente debe recomendar sus trabajos
a la patria. Herederos de la legislación del pueblo rey,
tenemos que purgada de las manchas que contrajo
bajo el influjo maléfico del despotismo; tenemos que
despejar las incoherencias que deslustran una obra a
que han contribuido tantos siglos, tantos intereses

cuerpo universitario el encargo especial de velar sobre
la instrucción primaria, de observar su marcha, de
facilitar su propagación, de contribuir a sus progresos.
El fomento, sobre todo, de la instrucción religiosa y
moral del pueblo es un deber que cada miembro de la
· universidad se impone por el hecho de ser recibido
ensu seno.
La ley que ha establecido la antigua universidad
sobre nuevas bases, acomodadas al estado presente

LA UNIVERSIDAD FOMENTARÁ, NO SÓLO EL ESTUDIO DE LAS LENCUAS,
SINO DE LAS LITERATURAS EXTRANJERAS

alternativamente dominantes, tantas inspiraciones
contradictorias. Tenemas que acomodarla, que
restituirla a las instituciones republicanas. ¿y qué
objeto más importante o más grandioso que la
formación, .el perfeccionamiento de nuestras leyes
orgánicas, la recta y pronta administración de
justicia, de seguridad de nuestros derechos, la fe
de las transacciones comerciales, la paz del hogar
doméstico? La Universidad, me atrevo a decirlo, no
acogerá la preocupación que condena como inútil
o pernicioso el estudio de las leyes romanas; creo,
por el contrario, que le dará un nuevo estímulo y lo
asentará sobre bases más amplias. La Universidad verá
probablemente en ese estudio el mejor aprendizaje de
la lógica jurídica y forense. Oigamos sobre este punto
el testimonio de un hombre a quien seguramente no se
tachara de parcial a doctrinas antiguas; a un hombre
que en el entusiasmo de la emancipación popular
y de la nivelación democrática ha tocado tal vez al
extremo. "La ciencia estampa en el derecho su sello;
su lógica sienta los principios, formula los axiomas,
deduce las consecuencias, y saca de la idea de lo justo,
reflejándola, inagotables desenvolvimientos. Bajo este
punto de vista, el derecho romano no reconoce igual:
se pueden disputar algunos de sus principios; pero su
método, su lógica, su sistema científico, lo han hecho
y lo mantienen superior a todas las otras legislaciones;
sus textos son la obra maestra del estilo jurídico; su
método es el de la geometría aplicado en todo su rigor
al pensamiento moral". Así se explica L'Herminier, y ya

de la civilización y a las necesidades de Chile, apunta
ya los grandes objetos a que debe dedicarse este
cuerpo. El señor ministro vicepatrono ha manifestado
también las miras que presidieron a la refundición
de la Universidad, los fines que en ella se propone el
legislador, y las esperanzas que es llamada a llenar; y ha
desenvuelto de tal modo estas ideas, que siguiéndole
en ellas, apenas me sería posible hacer otra cosa que
un ocioso comentario a su discurso. Añadiré con todo
algunas breves observaciones que me parecen tener
su importancia.
El fomento de las ciencias eclesiásticas, destinado
a formar dignos ministros del culto, y en último
resultado a proveer a los pueblos de la república de la
competente educación religiosa y moral, es el primero
de estos objetos y el de mayor trascendencia. Pero hay
otro aspecto bajo el cual debemos mirar la consagración
de la universidad a la causa moral y de la religión. Si
importa el cultivo de las ciencias eclesiásticas para el
desempeño del ministerio sacerdotal, también importa
generalizar entre la juventud estudiosa, entre toda
la juventud que participa de la educación literaria y
científica, conocimientos adecuados del dogma y de los
anales de la fe cristiana. No creo necesario probar que
esta debiera ser una parte integrante de la educación
general, indispensable para toda profesión, y aún para
todo hombre que quiera ocupar en la sociedad un lugar
superior al ínfimo.
A la facultad de leyes y ciencias políticas se abre
un campo, el más vasto, el más susceptible y de

18

antes Leibniz había dicho: "In jurisprudencia regnant
romani. Dixi saepius post scripta geometricarum
nihil extra quod vi ae subtilitate cum romanorum
jurisconsultorum scriptis comparari possit: tantum
nervi inest; tantum profundaris".
La Universidad estudiará también las especialidades
dela sociedad chilena bajo el punto de vista económico,
que no presenta problemas menos vastos, ni de menos
arriesgada resolución. La Universidad examinará
los resultados de la estadística chilena, contribuirá
a formarla, y leerá en sus guarismos la expresión de
nuestros intereses materiales. Porque en éste, como
en los otros ramos, el programa de la Universidad
es enteramente chileno: si toma prestadas a Europa
las deducciones de la ciencia, es para aplicarlas a
Chile. Todas las sendas en que se propone dirigir las
investigaciones de sus miembros, el estudio de sus
alumnos, convergen a un centro: la patria.
La medicina investigará, siguiendo el mismo plan,
las modificaciones peculiares que dan al hombre
chileno su clima, sus costumbres, sus alimentos;
dictará las reglas de la higiene privada y pública; se
desvelará por arrancar a las epidemias el secreto de
su germinación y de su actividad devastadora; y hará,
en cuanto es posible, que se difunda a los campos el
conocimiento de los medios sencillos de conservar
y reparar la salud. ¿Enumeraré ahora las utilidades
positivas de las ciencias matemáticas y físicas, sus
aplicaciones a una industria naciente, que apenas tiene
en ejercicio unas pocas artes simples, groseras, sin
procederes bien entendidos, sin máquinas, sin algunos
de los más comunes utensilios; sus aplicaciones a una
tierra cruzada en todos sentidos de veneros metálicos,
a un suelo fértil de riquezas vegetales, de sustancias
alimenticias; a un suelo sobre el que la ciencia ha
echado apenas una ojeada rápida?
Pero, fomentando las aplicaciones prácticas, estoy
muy distante de creer que la Universidad adopte por
su divisa el mezquino cui bono, y que no aprecie en su
justo valor el conocimiento de la naturaleza en todos
sus variados departamentos. Lo primero, porque, para
guiar acertadamente, la práctica, es necesario que el
entendimiento se eleve a los puntos culminantes de la
ciencia, a la apreciación de sus fórmulas generales. La
Universidad no confundirá, sin duda, las aplicaciones
prácticas con las manipulaciones de un empirismo
ciego. Ylo segundo, porque, como dije antes, el cultivo
de la inteligencia contemplativa que descorre el velo de

los arcanos del universo físico y moral, es en si mismo
un resultado positivo y de la mayor importancia. En
este punto, para no repetirme, copiaré las palabras de
un sabio inglés, que me ha honrado con su amistad:
"Ha sido -dice el doctor Nicolas Arnott-, ha sido
una preocupación el creer que las personas instruidas
así en las leyes generales tengan su atención dividida,
y apenas les quede tiempo para aprender alguna
cosa perfectamente. Lo contrario, sin embargo, es lo
cierto; porque los conocimientos generales hacen más
claros y precisos los conocimientos particulares. Los
teoremas de la filosofía son otras tantas llaves que
nos dan entrada a los más deliciosos jardines que la
imaginación puede figurarse; son una vara mágica que
nos descubre la faz del universo y nos revela infinitos
objetos que la ignorancia no ve. El hombre instruido
en las leyes naturales está, por decirlo así, rodeado
de seres conocidos y amigos, mientras el hombre
ignorante peregrina por una tierra extraña y hostil.
El que por medio de las leyes generales puede leer
en el libro de la naturaleza, encuentra en el universo
una historia sublime que le habla de Dios, y ocupa
dignamente su pensamiento hasta el fin de sus días".
Paso, señores, a aquel departamento literario que
posee de un modo peculiar y eminente la cualidad de
pulir las costumbres; que afina el lenguaje, haciéndolo
un vehículo fiel, hermoso, diáfano, de las ideas; que,
por el estudio de otros idiomas vivos y muertos, nos
pone en comunicación con la antigüedad y con las
naciones más civilizadas, cultas y libres de nuestros
días; que nos hace oír, no por el imperfecto medio de las
traducciones siempre y necesariamente infieles, sino
vivos, sonoros, vibrantes,los acentos de la sabiduría y
la elocuencia extranjera; que, por la contemplación de
la belleza ideal y de sus reflejos en las obras del genio,
purifica el gusto, y concilia con los raptos audaces de
la fantasía los derechos imprescriptibles de la razón;
que, iniciando al mismo tiempo el alma en sus estudios
severos, auxiliares necesarios de la bella literatura, y
preparativos indispensables para todas las ciencias,
para todas las carreras de la vida, forma la primera
disciplina del ser intelectual y moral, expone las leyes
eternas de la inteligencia a fin de dirigir y afirmar
sus pasos, y desenvuelve los pliegues profundos del
corazón, para preservarlo de extravíos funestos, para
establecer sobre sólidas bases los derechos y deberes
del hombre. Enumerar estos diferentes objetos
es presentarlos, señores, según yo lo concibo, el

19

�que tan poco propio me parecerá para alimentar
el entendimiento, para educarle y acostumbrarle a
pensar por sí, el atenernos a las conclusiones morales
y políticas de Herder, por ejemplo, sin el estudio de
la historia antigua y moderna, como el adoptar los
teoremas de Euclides sin el previo trabajo intelectual
de la demostración. Yo miro, señores, a Herder como a
uno de los escritores que han servido más útilmente a
la humanidad: él ha dado toda su dignidad a la historia,
desenvolviendo en ella los designios de la Providencia,
y los destinos a que es llamada la especie humana sobre
la tierra. Pero el mismo Herder no se propuso suplantar
el conocimiento de los hechos, sino ilustrarlos,
explicarlos; ni se puede apreciar su doctrina sino por
medio de previos estudios históricos. Sustituir a ellos
deducciones y fórmulas, sería presentar a la juventud
un esqueleto en vez de un traslado vivo del hombre
social; sería darle una colección de aforismos en vez
de poner a su vista el panorama móvil, instructivo,
pintoresco, de las instituciones, de las costumbres,
de las revoluciones, de los grandes pueblos y de
los grandes hombres; sería quitar al moralista y al
político las convicciones profundas que sólo pueden
nacer del conocimiento de los hechos; sería quitar a la
experiencia del género humano el saludable poderío
de sus avisos, en la edad, cabalmente que es más
susceptible de impresiones durables; sería quitar al
poeta una inagotable mina de imágenes y de colores.
Ylo que digo de la historia, me parece que debemos
aplicarlo a todos los otros ramos del saber. Se impone
de este modo al entendimiento la necesidad de largos,
es verdad, pero agradables estudios. Porque nada hace
más desabrida la enseñanza que las abstracciones, y
nada la hace más fácil y amena sino el proceder que,
amoblando la memoria, ejercita al mismo tiempo al
entendimiento y exalta la imaginación. El raciocinio
debe engendrar al teorema, los ejemplos graban
profundamente las lecciones.
¿y pudiera yo, señores, dejar de aludir, aunque de
paso, en esa rápida reseña, a la más hechicera de las
vocaciones literarias, al aroma de la literatura, al capitel
corintio, por decirlo así, de la sociedad culta? ¿Pudiera,
sobre todo, dejar de aludir a la excitación instantánea,
que ha hecho aparecer sobre nuestro horizonte esa
constelación de jóvenes ingenios que cultivan con
tanto ardor la poesía? Lo diré con ingenuidad: hay
incorrección en sus versos; hay cosas que una razón
castigada y severa condena. Pero la corrección es la obra

programa de la Universidad en la sección de filosofía y
humanidades. Entre ellos, el estudio de nuestra lengua
me parece de una alta importancia. Yo no abogaré
jamás por el purismo exagerado que condena todo lo
nuevo en materia de idioma; creo, por el contrario, que
la multitud de ideas nuevas, que pasan diariamente
del comercio literario a la circulación general, exige
voces nuevas que las representen. ¿Hallaremos en el
diccionario de Cervantes y de fray Luis de Granada
-no quiero ir tan lejos-, hallaremos en el diccionario
de Iriarte y Moratín medios adecuados, signos lúcidos
para expresar las nociones comunes que flotan hoy cha
sobre las inteligencias medianamente cultivadas, para
expresar el pensamiento social? iNuevas instituciones,
nuevas leyes, nuevas costumbres; variadas por todas
partes a nuestros ojos la materia y las formas; y viejas
voces, vieja fraseología! Sobre ser desacordada esa
pretensión, porque pugnaría con el primero de los
objetos de la lengua, la fácil y clara transmisión del
pensamiento, sería del todo inasequible. Pero se
puede ensanchar el lenguaje, se puede enriquecerlo,
se puede acomodarlo a todas las exigencias de la
sociedad, y aún a las de la moda, que ejerce un imperio
incontestable sobre la literatura, sin adulterarlo, sin
viciar sus construcciones, sin hacer violencia a su
genio. ffs acaso distinta de la de Pascal y Racine
la lengua de Chateaubriand y Villemain? ¿y no
trasparenta perfectamente la de estos dos escritores el
pensamiento social de la Francia de nuestros días, tan
diferentes de la Francia de Luis XIV? Hay más: demos
anchas a esta especie de culteranismo; demos carta de
nacionalidad a todos los caprichos de un extravagante
neologismo; y nuestra América reproducirá dentro de
poco la confusión de idiomas, dialectos y jerigonzas,
el caos babilónico de la Edad Media; y diez pueblos
perderán uno de sus vínculos más poderosos de
fraternidad, uno de sus más preciosos instrumentos
de correspondencia y comercio.
La Universidad fomentará, no sólo el estudio de
las lenguas, sino de las literaturas extranjeras. Pero
no sé si me engaño. La opinión de aquellos que creen
que debemos recibir los resultados sintéticos de la
ilustración europea, dispensándonos del examen de
sus títulos, dispensándonos del proceder analítico,
único medio de adquirir verdaderos conocimientos,
no encontrará muchos sufragios en la Universidad.
Respetando, como respeto, las opiniones ajenas y
reservándome sólo el derecho de discutirlas, confieso

20

del estudio y de los años; ¿quién pudo esperarla de los
que, en un momento de exaltación, poética y patriótica
a un tiempo, se lanzaron a esa nueva arena, resueltos
a probar que en las almas chilenas arde también aquel
fuego divino, de que por una preocupación injusta
se las había creído privadas? Muestras brillantes, y
no limitadas al sexo que entre nosotros ha cultivado
hasta ahora casi exclusivamente las letras, la habían
refutado ya. Ellos la han desmentido de nuevo. Yo no

mismo tiempo a la juventud aquel consejo de un gran
maestro de nuestros chas: "Es preciso, decía Goethe,
que el arte sea la regla de la imaginación yla transforme
en poesía".
iEl arte! Al oír esta palabra, aunque tomada de
los labios mismos de Goethe, habrá algunos que
me coloquen entre los partidarios de las reglas
convencionales, que usurparon mucho tiempo ese
nombre. Protesto solemnemente contra semejante

ES PRECISO, DECÍA COETHE, QUE EL ARTE SEA LA RECLA DE LA
IMACINACIÓN Y LA TRANSFORME EN POESÍA

sé si una predisposición parcial hacia los ensayos de
las inteligencias juveniles extravía mi juicio. Digo lo
que siento: hallo en esas obras destellos incontestables
del verdadero talento, y aún con relación a algunas
de ellas, pudiera decir, del verdadero genio poético.
Hallo, en algunas de esas obras, una imaginación
original y rica, expresiones felizmente atrevidas, y
(lo que parece que sólo pudo dar un largo ejercicio)
una versificación armoniosa y fluida, que busca de
propósito las dificultades para luchar con ellas y sale
airosa de esta arriesgada prueba. La Universidad,
alentando a nuestros jóvenes poetas les dirá tal vez:
"Si queréis que vuestro nombre no quede encarcelado
entre la Cordillera de los Andes yla mar del Sur, recinto
demasiado estrecho para las aspiraciones generosas
del talento; si queréis que os lea la posteridad, haced
buenos estudios, principiando por el de la lengua
nativa. Haced más; tratad asuntos dignos de vuestra
patria y de la posteridad. Dejad los tonos muelles de
la lira de Anacreonte y de Safo: la poesía del siglo XIX
tiene una misión más alta. Que los grandes intereses
de la humanidad os inspiren. Palpite en vuestras obras
el sentimiento moral. Dígase cada uno de vosotros, al
tomar la pluma: Sacerdote de las Musas, canto para
las almas inocentes y puras: '[...] musarum sacerdos /
virginibus puerisque canto' (Horado)".
¿y cuántos temas grandiosos no os presenta ya
vuestra joven república? Celebrad sus grandes chas;
tejed guirnaldas a sus héroes; consagrad la mortaja de
los mártires de la patria. La Universidad recordará al

21

aserción; y no creo que mis antecedentes la justifiquen.
Yo no encuentro el arte en los preceptos estériles de
la escuela, en las inexorables unidades, en la muralla
de bronce entre los diferentes estilos y géneros, en las
cadenas con que se ha querido aprisionar al poeta a
nombre de Aristóteles y Horado, y atribuyéndoles a
veces lo que jamás pensaron. Pero creo que hay un arte
fundado en las relaciones impalpables, etéreas, de la
belleza ideal; relaciones delicadas, pero accesibles a la
mirada de lince del genio competentemente preparado;
creo que hay un arte que guía a la imaginación en sus
más fogosos transportes; creo que sin ese arte la
fantasía, en vez de encamar en sus obras el tipo de
lo bello, aborta esfinges, creaciones enigmáticas y
monstruosas. Esta es mi fe literaria. Libertad en todo;
pero yo no veo libertad, sino embriaguez licenciosa,
en las orgías de la imaginación.
La libertad, como contrapuesta, por una parte, a la
docilidad servil que lo recibe todo sin examen, y por
otra a la desarreglada licencia que se rebela contra la
autoridad de la razón y contra los más nobles y puros
instintos del corazón humano, será sin duda el tema de
la Universidad en todas sus diferentes secciones.
Pero no debo abusar más tiempo de vuestra
paciencia. El asunto es vasto; recorrerlo a la ligera
es todo lo que me ha sido posible. Siento no haber
ocupado más dignamente la atención del respetable
auditorio que me rodea, y le doy las gracias por la
indulgencia con que se ha servido escucharme. (El
Araucano, año de 1843) ~

�ALFOMSO REYES

µ
ues situado México como está, y aceptados
los destinos geográficos y étnicos que le
cumple realizar, nada debió ser más familiar
al pensamiento de todos los mexicanos
que el programa de crear, por allá en el regazo de las
que llamaba Manuel José Othón "montañas épicas",
una sólida y coherente organización de la cultura
nacional, para que ella responda ante la historia
de los compromisos de salvaguardia y de frontera.
Que no será la ciega agresividad., que no será el vano
sentimentalismo, ni tampoco los precipitados casuales
de un régimen escolar hecho a pedazos, quienes nos
protejan, sino sólo el conocimiento y la voluntad
educada y rectificada, sólo un sistema de princi¡jO;
y acciones bien escogidos y armonizados. Uµ ser se
define, y también se pierde, por sus conto!]los; y esta
epidermis de la frontera debe ser clJlil'adosamente
sensibilizada e irrigada por la cu~a. para que ejerza
con normalidad, efi,Oftcia y simpatla su omplejas
funciones respir;¡torias y de relación con el no yo. De
ello aprovech~mos a un tiempo los dos ,·ecinns del
ño internaciq¡¡al. del ño que nos separa y nos junta;
y lo que sirva para mejor sustentarnos en nuestro
propio temperamento y en nue_¡¡tras más apuradas
tradiciones, habrá de servir asimismo para mejOr
amistamos con la gran nación que. desde la otra x:iéera.
nos contempla y aguarda.

P

11,

Hablemos de ello sm_;jlelindres ni disinml.o
:Aftoracomosiemp1~1~1~
la
más asenta
ruíanza en la cordialidaa, yconuenzo
-primera regla del jmctc de b conducta- por
so
cuanto en mis impulsos pudiera haber de
ción, de d«strucción o de encono. Pero t~éis
creer que a un generoso puebl¡:¡,poseidoc:!?P.!i~JJifguno
del.sennmiento del departe y el jueg_o
hombre
frente al hombre, le interese e s ~ t e encontrar
en nosotros -digama~tull&amp;·,clisc!pulos mas o
men0$ avtn,~~•&amp;'U técnicas (que ni siquiera
de su esp1ritu. como la de la sangre, es cosa peligrosa
y dilicil. y no con cualquier sujeto puede hacerse)?
IPodtiscreer,que ellos se complazcan, cuando vienen
a buscar un cambio de intereses, en dar de manos a
boca con unos aprendices, más o menos a,·eza.los, de

o

P.

Universidad
del Norte

l. He estado leyendo en esto1, días 1lgunos artículos, exposiciont:s y planes

provocados por el proy~cto de crear h l 'mversidad de Nuevo L.eón. La realichd
me ha sorpren~1do, llegando a paf'&gt;os agigantados, y me encuentra casi
desprovisto. Mis reflexiones son. plfe", de primer inten~,
con rubor de,;;cubro en m.í mismo una extraña falta d'e
preparación para meditar sobre lo que será o deba
ser la l nhcrs1dad del ,'1.iorte de \Ié'tico. y
los que se hallen en mi situación deben
confesarse conmigo que esta falta dt
preparación acusa un estado de
primitiv1smo o virginidad
poüticanadahalagüeño
para aquellos que
lo padecen.

�las mismas disciplinas que ellos se dejaron en casa, y
en que ellos se bastan a sí propios? No: ellos preferirán
lo que también hemos de preferir nosotro~. Ellos
preferirán encontrar acá el convexo de su concavo,
el complemento de su escasez (porque todos somos
deficientes en algo, y todo lo sabemos entre todos);
ellos nos preferirán singulares y otros, capaces de
traer una respuesta donde ellos traen una pregunta,
y aptos para proponer nuestras preguntas do~~e ellos
aportan las respuestas. Afinidad de electr~c1dades
contrarias, atracción de lo diferente por lo diferente,
esto es la colaboración. Quien quisiera reducirnos del
todo a su propio módulo, más sería nuestro tirano que
nuestro amigo. Y, por otra parte, el aprender o ª~-ar
virtudes ajenas es compatible con la conservac10n
del carácter propio. El común denominador human~,
que a todos nos sujeta, admite los numerador_es mas
variados. Insistir en lo fundamental, en lo uruversal,
pero sin atentar lo propio: tal sea ~a no~a. Y m~e
a la hora en que las civilizaciones mdustnales vacil~,
se detienen estupefactas, y se preguntan con angusoa,
echando una mirada en redor, de dónde saldrán los
nuevos ingredientes para fecundizar otra vez el intento
hacia la felicidad y el mejoramiento de los hombres.
Acaso en el fondo del espíritu mexicano, batido por
largas amarguras, haya también un ascua viv_a que
ayude a encender otra vez la antorcha americana.
Protejamos ese fuego interior, como protege la mano
amorosa la llama contra el viento.
111.

La ciudad regiomontana comienza a contar como
una unidad positiva hace menos de medio siglo. Una
administración cuyos méritos sólo unos cuantos
obcecados se atreven ya a escatimar, la dotó entonces
de grandes centros fabriles, y educó a sus hijos en las
intachables prácticas del trabajo. A través de nuestras
turbulencias, su población conserva la brújula, porque
ha hecho ya del deber una costumbre. y aun en medio
de las crisis que asuelan al país y asuelan al mundo,
la ciudad sobrenada con cierto riono de bienestar.
Honesta fábrica de virtudes públicas, vivero de
ciudadanos, la he llamado a veces. Y lo que importa
destacar es que allí la comunidad saca partido del buen
hacer de sus individuos particulares, y no se pierde en
nústicas aspiraciones hacia un bien total que na~e
puede asir con las manos. Lo he dicho y l? repetm~
cien veces, y mi ciudad viene a darme la meJor prueba.

cuando todos y cada uno se esfuerzan por realizar a
conciencia el inmediato deber que les compete, los
problemas sociales quedan automáticamente resueltos
en una inmensa proporción. y así, de aquel tono m~n~r,
de aquel pequeño e insensible cumplimiento ~ano,
va desprendiéndose poco a poco un enlazaffilento
de acciones, una fuerza considerable, un desa~ollo
del ser espiritual y del ser material de la so~1ed~d
regiomontana, una intensa volunta~ coleenva. sm
aparato y sin orgullo. Sin asomo de ~onía pudiera
afumarse que el regiomontano es un heroe en mangas
de camisa, que es un paladín en blusa de obrer?,
que es un filósofo sin saberlo, un gran mexicano srn
actitudes estudiadas para el monumento y hasta creo
que un hombre feliz. Por cuanto no puede haber-~ás
felicidad que cerrar cada noche el ciclo de un propos1to
cotidiano, fielmente procurado y adelantado: y
amanecer a cada mañana con aquel temple que solo
da lo que la frase hecha llama tan bien: el sueño de los
justos. iFinura y resistencia, como en el acero famoso
de nuestras fundiciones! ilevedad y frescura, como en
la bebida de nuestras cervecerías famosas!
IV.

De tiempo atrás tenemos escuelas profesionales,
escuelas que por decirlo así se mantienen al lado de la
vida comercial y fabril, a modo de un lujo que la ciudad
podía pagarse. No seré yo quien niegue sus títulos,
yo por tantos conceptos apegado cariñosamente a
la historia de Monterrey. Pero no penséis que basta
añadir una escuela de ingenieros y otra de bellas
artes a la de médicos y a la de abogados, y envolverlas
todas en cierto tejido conjuntivo, para crear una
Universidad. Entiendo más bien que la creación de
nuestra Universidad significa un cambio de acento
en la atención pública: -la cultura, que antes crecía
como al lado, pasará a constituir el núcleo, el meollo.
La organización escolar dará el armazón, y en ella se
trabarán como derivaciones indispensables todas las
demás actividades técnicas, la circulación del comercio
y aun los entreactos de la vida mundana. De s~erte que
el último martillo que bata el hierro en el últuno taller
resulte concadenado a la fórmula algebraica que los
estudiantes inscriben en el encerado de las aulas. De
suerte que, si ha de presentarse entre nosotros otro
tipo de humanista como José Eleuterio González -de
noble recordación-, no se lo vea como un cuerpo
extraño, sino como una parte armónica y necesaria

24

de nuestro existir, al igual del ingeniero que rige los
telares y gobierna las máquinas de artefactos. De suerte
que hasta los esparcimientos de la sala Terpsicore
parezcan animarse sobre un fondo de alegría
inteligente. Importa, en suma, rectificar la grande
equivocación que pesó durante buena parte del pasado
siglo sobre el espíritu mexicano: importa reconocer
que teoría y práctica no son dos orbes inconexos,
sino que ambos aspectos lógicos forman un continuo
biológico; que el hacer y el pensar se complementan,
se inspiran y mutuamente se enriquecen, al modo
de aquellos dos crepúsculos vespertinos que yo

hermanas menores. Otra, abierta al mar europeo y
a las inquietudes del combativo espíritu atlántico,
fertilizaría con ellas aquel suelo bochornoso y feraz,
cuyo litoral se enrosca como para mejor abarcar las
Antillas, confesando así aquel ánimo de musicalidad
y vago ensueño en que La Habana y Veracruz se
emparientan y se concitan. La tercera tendería por
el sur las raíces de aquella fraternidad más antigua
que el Descubrimiento, y ojalá más duradera que
los fundamentos mismos del continente. La cuarta,
abierta al soplo misterioso y ancestral del Pacífico
-imagen de la Nao de China que arribaba al puerto

OS TOCA, MAESTROS DE MONTERREY, CREAR PIEZA A PIEZA UMA
MUEVA EMTRAAA, UM CORAZÓN SUBSIDIARIO, UM ALAMBIQUE DE
SUTILES ESENCIAS PARA PROVECHO DE TODO EL SER MEXICANO

veía fundirse y penetrarse en el mismo cielo, en los
inolvidables anocheceres de mi infancia: el uno, que
nacía del Poniente y venia a ser como el pensamiento,
era todo de origen extrahumano y tendía sobre medio
espacio sus fuegos fríos de plata y de cannín; el otro,
que brotaba del Oriente y subía de la tierra a manera de
una onda de rojo oscuro -cuya vivacidad aumentaba
al paso de la noche-, se engendraba en la acción del
hombre, y no era más que el resplandor de los altos
hornos de hierro y acero, que vertían por los arrabales
sus despojos de piedra ardiente. Fomente la ciudad de
los dos crepúsculos sus dos hogueras esenciales, y el
pensamiento y la acción se desposen dichosamente,
en el rumoroso valle de la Mitra y la Silla.

de Acapulco-, recibiría el contacto eléctrico del Asia,
dando a nuestro México su misión de amalgamador
y balanza entre el Occidente y el Oriente. Y la del
norte finalmente, la nuestra, había de traducir, ante
la avanzada septentrional, el sentido de los anhelos
nacionales, haciéndolos más respetables cada día, y
al mismo tiempo conduciría hacia nosotros -aorta
poderosa- el abono siempre útil, siempre benéfico, de
la otra América. Vosotros,los llamados a incorporar en
sistema y programa tan vasta aspiración, penetraos de
esta responsabilidad y de este afán. Os toca, maestros
de Monterrey, crear pieza a pieza una nueva entraña,
un corazón subsidiario, un alambique de sutiles
esencias para provecho de todo el ser mexicano. En
ello os asistan vuestras luces, vuestra experiencia, y la
magnetizadora visión de una patria más grande y, por
eso mismo, más humana y más universal.

v.
La feliz iniciativa que concibió el nuevo régimen de
educación nacional concibió también la distribución
de núcleos culturales por todos los ámbitos de la
república. Al centro, al norte, al sur, al este y al oeste,
juntando las emanaciones de los puntos cardinales,
en representación de la rosa de los vientos, habían de
crearse otras tantas universidades. Una concentraría,
como el corazón, lo más depurado de la sangre,
lanzándola desde allí a los extremos, ya filtrada,
y proponiéndose como un ideal inspirador a sus

VI.

Francia -"maestra de dibujo entre las naciones"nos da ejemplos fáciles de abarcar. Todos saben, y
lo repetía recientemente un crítico, que no se puede
hablar de literatura francesa en el siglo XVII sin contar
con Ruán; que no se puede hablar deliteratura francesa
en el XVIII sin contar con Aix, Gijón, Burdeos y hasta
con Ginebra y Ferney. Pero viene la Revolución, y la

25

r

�literatura francesa se vuelve parisiense. Fenómenos
concomitantes pudieran describirse en otros países. Un
pánico social concentra hacía las capitales todo el jugo
de las culturas. En México la literatura es, sobre todo,
capitalina. Y a poco que los escritores no se resignen
al oficio limitado y casero de la moneda de vellón,
acuden a la meseta central como a una plataforma más
alta, donde realizar mejor su formación propia, donde
mejor hacerse oír, donde tomar contacto más intenso
con las otras culturas. (Tal es la enfermedad general;
no ignoro que hay síntomas de alivio: véanse los
esfuerzos del grupo tapatio de Bandera de Provincias

distribución de energias más regular y equilibrada; la
vida, la vida misma, más saludable y llevadera! Tal es,
en cuanto afecta al norte de la república, lo que puede
hacer nuestra Universidad, convocando a aquellos
que dispersó la falta de estimulo, y a los hombres de
buena voluntad que estén dispuestos a ayudar. Este
sueño comienza a ser ya realizable: al pavor centrípeto
que juntaba a los hombres en la capital como en una
roca de náufragos, sucede ya -con la estabilización
política y con los rápidos medios de transporte- el
anhelo de echarse fuera del gran centro absorbente, de
plantar los reales en un relativo retiro, de abrirse sitio

A NADIE SE OCULTA QUE UMA UNIVERSIDAD ES, POR SU NOMBRE,
POR SU DEFIMICIÓM, POR SU OFICIO, ALCO UMIVERSALAUMQUE MO
EXTRANJERO: LA CIENCIA NO PUEDE TEMER PATRIA.

y de los ensayistas proletarios de Veracruz; que en
cuanto al aislamiento de Mérida, es otro extremo
paradójico que también está pidiendo remedio.) Las
universidades regionales vendrían a desahogar esta
congestión que se promete de veras peligrosa. La
cultura metódicamente esparcida bañaría entonces
el conjunto de nuestra población juvenil. Lo que
amenaza convertirse en una academia se ensancharía
vitalmente, sazonándose con todos los sabores y
todos los matices. Todos los costados de la patria
contribuirían sus variados aspectos. Cada necesidad
particular encontraría su expresión, y contaría con
una opinión acostumbrada a escucharla. Subiría el
nivel de nuestra prensa; se multiplicarían las empresas
editoriales, y prosperarían las artes del libro en una
plausible emulación. Nos habituaríamos a conceder
igual dignidad intelectual a la metrópoli y a los
estados, a la ciudad y a las aldeas. No sería ya inusitado
el ejemplo de Othón, que de tiempo en tiempo se
acercaba a las tertulias capitalinas y luego volvía "a sus
oscuras soledades". No sería ya monstruoso el ejemplo
de Díaz Mirón, confinado en Jalapa, y cuyo genio se
resentía de la falta de conversación con sus pares. El
poeta, desde su abrigaño rústico, estaría en trato con
su pueblo. Los jóvenes tendrían siempre a su alcance
el hacer una carrera sin desarraigarse ni alejarse.
iEl pan espiritual equitativamente compartido, la

donde haya menos concurrencia y quede más tierra por
sembrar. La Universidad del Norte llega a su tiempo.
VII.

Anadie se oculta -sin volver ahora sobre las clásicas
discusiones en torno a la idea de Universidad que,
desde Newrnan hasta Ortega y Gasset, debieran estar
en la mente de cuantos a estas tareas se consagren (y
abro aquí un paréntesis para mencionar con honor al
sociólogo brasileño Tristao de Ataide, por lo mismo
que no militamos en igual campo)-, a nadie se
oculta que una universidad es, por su nombre, por
su definición, por su oficio, algo universal aunque
no extranjero: la ciencia no puede tener patria.
Pero incurre en una confusión lamentable quien se
figura que por eso sólo la universidad y la nación se
contraponen. Cuanto enaltezca y mejore a un grupo
humano,lo enaltece y mejora en su condición nacional.
Cuando en la Edad Media, la Universidad de París
congregaba a los estudiantes de todo el mundo, de
aquellos barrios iban surgiendo las naciones europeas
modernas. El químico mexicano será más buen
mexicano al paso que sea más buen químico; y mejor
que mejor si, en vez de limitarse -porque en esto
estriba el peligro para nosotros- a ser un ensayador
empírico, adjunto a cualquier metalería, llega a ser un
verdadero investigador, capaz de ingresar en la muy
26

circunstancia de su convivencia con el hombre. No
nos bastaría ya con el antiguo humanismo, hecho de
cultura literaria; no nos bastaría con el que nació del
positivismo, hecho de cultura científica. Necesitarnos
completar el cuadro de urgencias actuales, dando
sitio en la nueva universidad a una forma de cultura
política. (Lo cual, de paso, devolviendo su seriedad al
problema, desterraría, en buenhora, la "politiquería"
interior en que se distraen y aun se sacrifican a veces
los escolares.) Seria el orgullo de los mexicanos del
norte -tan conocidos por la franqueza y llaneza
con que abordan, plantean y atacan sus conflictos
públicos-; seria el orgullo de la universidad de mí
tierra -tierra donde el derecho obrero mexicano dio
sus primeros pasos, sin alarmar ni escandalizar a nadie
porque era un crecimiento natural de aquel suelo- el
dar por primera vez asilo a un programa amplio y cabal
de cultura política. La irnpreparación política, junto
con la impreparación sexual, será, en la historia, el
mayor escollo con que haya tropezado la humanidad
contemporánea. Yo sé bien que hay, entre nosotros,
hombres representativos de intereses comunes que,
al menor desconcierto de la cosa pública (iy a tantos
estarnos expuestos!), echarían a andar su motor y, en
pocas horas, se trasladarían a Laredo-Texas con armas
y bagaje. Y es fuerza que esto no acontezca; es fuerza
que nuestra morada no amenace a nadie con inútiles
sobresaltos, y que, en el peor de los casos, el morador
esté preparado para afrontar tempestades, con los
recursos que le proporcionen su ética y su ciencia.
Sólo la cultura política puede precavernos, hasta
donde ella admite ser objeto de ciencia y de estudio
desinteresado: "cultura" he dicho y no "barbarie". Los
timoratos han de convencerse de que no les queda
más salida que el ir cediendo a las novedades de que el
tiempo viene cargado. La cultura quiere alumbrar por
igual a todos los hombres -y este todos-los hombres
lleva en si el postulado político. Oigan los que saben
oír, hagan los que saben hacer: la cultura debe ser
popular, y nadie tuerza mis palabras ni piense que
he dicho demagógica. He aquí, al abrir sus puertas la
Universidad de Nuevo León, el voto que ofrezco a mis
paisanos, sin más título que el de ser el más modesto
industrial nacido a los pies del Cerro de la Silla: aquel
que sólo produce y elabora, en pequeña escala, unas
cuantas palabras. Eso si: palabras sinceras.

mexicana, pero muy universal y científica tradición
de Río de la Loza. El arquitecto mexicano será más
buen mexicano mientras más buen arquitecto sea; y
mejor que mejor si, en vez de limitarse a transportar
mecánicamente los cánones de un búngalo aprendidos
en "el-Sur-que-nos-queda-al-Norte", se injerta en la
robusta tradición, varias veces secular, que es orgullo
de las artes mexicanas y es asombro del mundo. Que
en cuanto a querer averiguar dónde cae el limite
exacto de lo mexicano o lo no mexicano, y cómo lo
uno y lo otro se acomodan en lo universal, dejemos
esta discusión estéril a los que prefieren no hacer
nada, arrogándose el derecho de censurar lo que hacen
los otros. Entreguémonos cuanto antes a la obra,
seguros de que nos gobierna desde arriba una fatalidad
venturosa, a la que nunca podremos escapar como no
nos empeñemos en contrariarnos y en adulteramos a
la fuerza. Hay una lealtad al trabajo, una docilidad a las
lineas trazadas por la naturaleza del objeto mismo que
nos preocupa; y esta lealtad o docilidad sustituyen con
ventaja a las definiciones aprioristicas. Será mexicano
todo lo bueno que haga un mexicano. Con todo, es
innegable que hay ciertas direcciones preferidas por
el espíritu de cada pueblo. Ysin ahondar en ello -que
ni es el sitio, ni ha llegado para mí el momento- me
atrevo a dejar aquí estas sugestiones: cuanto prefiera
la calidad a la cantidad nos parecerá más mexicano, o
más mexicanízante, que lo contrario. Ynos parecerá
que defiende con más eficacia el patrimonio de
nuestra nación (patrimonio hecho y, sobre todo,
patrimonio por hacer) cuanto -para usar la lengua
de Pascal- imponga el "espíritu de finura" por sobre
el "espíritu de geometría". Somos una raza metafísica
y poética; y no se rebelen contra esta declaración
los amontonadores de energia física y de materia,
que también eran asi los egipcios, y también dejaron
pirámides. Quiero decir que nuestra Universidad
será más mexicana mientras más procure suscitar
las virtudes en el alma de sus educandos, y menos se
entretenga en averiguar -pongamos por caso- si
las estaturas sumadas de todos ellos completan tal o
cual submúltiplo del cuarto del meridiano terrestre.
Y conste que no hago caricatura, sino que me refiero
a aberraciones registradas y conocidas.
VIII.

Pero hemos llegado a una hora en que el hombre
aparece preocupado -y con razón- por resolver la

Petrópolis, 6 de enero de 1933 ~
27

�Un saludo del joven Octavio Paz
TEXTO DE LA CUERRA CIVIL
CERARDO MALDOMADO

1 primer viaje de Octavio Paz a España hace setenta años, en
plena guerra civil, fue más que una visita de afiliación y un
encuentro con otros intelectuales que compartían su rechazo
al fascismo en Europa: fue una vivencia -en el más filosófico de los
sentidos- que cambió el curso de su persona y de su obra. El poeta dejó
constancia implícita y explícita en varios poemas, ensayos y testimonios.
Una muestra es el libro recién aparecido Octavio Paz en España, 1937, una
antología con prólogo de Danubio Torres Fierra1. Sin embargo, no todo
lo que Paz escribió durante, y a la sazón de aquel viaje, se conoce ni es
accesible de manera sencilla, pues algunos textos no se han recuperado.

motivadas por los acontecimientos de la Guerra
Civil y en muestra del compromiso y actividades de
los intelectuales no sólo españoles, sino europeos
-en mayoría franceses y rusos- y latinoamericanos,
destacando las afiliaciones a la causa desde Argentina,
Chile y, por supuesto, México. En el curso de esta
exploración, al llegar al número 37 (del jueves 9 de
septiembre de 1937), en primera plana y al lado de un
texto denostando a André Gide y otro informando

Durante una búsqueda encargada por Adolfo Castañón
de un artículo del historiador español exiliado en
México,]osé Miranda, sobre la decadencia de España
-para completar un proyecto editorial de El Colegio
de México-, fue necesario hacer un repaso de todo
lo publicado en ese periódico de divulgación de la
Alianza de Intelectuales Antifascistas por la Defensa
de la Cultura que fue El Mono Azul. Este boletín
publicaba crónicas, ensayos, poemas y piezas teatrales
28

del enfrentamiento entre bandos en pleno Madrid,
apareció un breve texto del joven poeta Octavio Paz.
La nota, titulada uA la juventud española", es el
saludo emocionado y optimista de un muchacho
mexicano de apenas 23 años a sus contemporáneos
españoles. Paz llevaba dos meses en España cuando
este escrito apareció, estando de visita en Madrid.
Desde su inicio, el corto ensayo manifiesta una
impresión profunda de eso que llama la vida española,
no por la belleza y esplendor de la ciudad, sino debido
a la experiencia de la guerra. usi hay algo -dice
Paz- que no olvidaré jamás es justamente la vida de
la guerra, la vida que los españoles ganan a la guerra y
la muerte". Sin duda, no lo olvidó. A Paz le conmovió
no sólo la batalla, sino quiénes la estaban peleando:
la heroica juventud que encuentra en todos lugares,
a quien dirige su saludo. Era la segunda mitad de la
década de 1930, y en México la Revolución ya no la
hacían los jóvenes. Por tanto, aunque venido de una
circunstancia distinta, se identifica y le sorprende la
importancia que ellos tienen: ULos jóvenes españoles
influyen poderosa y alegremente en toda la vida
nacional. Eso da a los actos y a los espíritus de las
gentes un aire nuevo, a la vez ligero y apasionado [...] A
este precio, el precio de la sangre, la juventud española
impulsa y salva a España". Más adelante, Paz menciona
que ese rejuvenecimiento de la lucha antifascista está
corroborado por el impulso que le dan los trabajadores;
corno prueba alude a la Unión Soviética y no duda en
decir: uEl vivo y hermoso ejemplo de los trabajadores
soviéticos nos dice que lo que esperarnos y soñamos
es una realidad, un hecho que ellos nos muestran".
Finalmente, el texto termina con un cándido augurio
de esperanza: usaludo a los jóvenes héroes de la
libertad, que luchan por todos nosotros, y les aseguro
un triunfo cierto, su victoria definitiva".
Ala distancia, el texto adquiere valor por algunas
razones más documentales que literarias. En primer
lugar, es una muestra del entusiasmo, de la convicción
ideológica y del compromiso juveniles de Paz. Esta
pieza es una de las pocas prosas de propaganda
política explícita del poeta: es innegable su afiliación
a la República y a la causa antifascista y su lucha corno
intelectual. En segundo lugar, es el único artículo de
este contenido y talante que Paz publicó en España
en 19372. Si bien el joven mexicano no ocupó una
posición protagónica en el Congreso de Intelectuales
en Valencia y Madrid, sí tuvo una agenda muy ocupada

durante su estancia en España, participando en
reuniones, conviviendo con otros escritores, leyendo y
publicando poemas, e incluso deseando alistarse para
combatir. No obstante los momentos de precariedad3,
Paz aprovechó todas las oportunidades de la visita
para hacerse partícipe de muy diversas formas, como
en este texto.
Yen tercer lugar, destaca el lugar de la publicación.
Corno ya se he referido en otros lugares4, durante el
viaje, Paz fue cercano al grupo reunido en la revista
Hora de España, como Manuel Altolaguirre, Luis
Cernuda,Juan Gil~Albert, Emilio Prados, Serrano Plaja,
cuya publicación era abiertamente favorable, pero no
militante de la causa republicana. Sin embargo, El Mono
Azµl, animado principalmente por Rafael Alberti yJosé
Bergarnín, sí fue un boletín de propaganda intelectual,
combativa, de compromiso antifascista, que buscó ser
un instrumento de oposición5. Es posible conjeturar
que el joven Paz buscaba con este artículo llegar a
un público concreto, juvenil, mostrar su ideología,
solidaridad y vínculo activo con los intereses de
estos intelectuales. Y que a la dirección del boletín6
le interesaba exhibir la adhesión desinteresada y
entusiasta de un joven escritor mexicano. El mensaje
representa una muestra más de esa comprometida
vivencia paciana durante la Guerra Civil española,
de la que aún hay cosas por descubrir, recuperar,
aprender y comprender oo

1

México: Fondo de Cultura Económica, 2007.
' Escribió al menos otros dos en el mismo estilo, pero se publicaron en
el periódico mexicano El Nadonal. Esto de acuerdo con información de
Enrico Mario Santl en su "Introducción" a Primeras letras de Octavio Paz
México, Vuelta, 1988. Es posible encontrar otros textos publicados po~
Paz en España durante la misma época en sus Obras completas, t. XIII,
Miscelánea l. Primeros escritos, México, Circulo de Lectores-Fondo de
Cultura Económica, 1999.
3
Elena Garro, escritora mexicana, quien lo acompañó en calidad de recién
casados, era transparente al señalar que a ellos "lo que más nos irritaba
en Madrid era el hambre" (Memorias de España 1937. México: Siglo XXI,
1992: 106).
• Según el mismo E. M. Santl y, principalmente, el detallado e informado
relato del viaje que hace Guillermo Sheridan en Poeta con paisaje: Ensayos
sobre la vida de Octavio Paz, México: Era, 2004
5
VéaseJosé Monleón, "El Mono Azul". Teatrodcurgenciayromancerodelaguerra
civil. Madrid: Ayuso, 1979.
6
Dicho sea de paso, Alberti conocía a Paz de unos años antes, cuando en
1935 visitó México. De aquella época escribió el poeta español:"Acasi todos
nuestros actos acudlan jóvenes escritores y pintores, de los cuales íbamos
haciendo amigos. A uno de los que más recuerdo es a Octavio Paz, tierno
y luminoso, casi un muchacho, muy de izquierdas entonces, acompañado
de su bella novia, Elenita Garro" (La arboleda perdida. Tmero y Cuarto libros
(1931-1987). Madrid: Anaya &amp;: Mario Muchnik, 1997: 54).

29

�Carta a la juventud española·
Jueves 5 de septiembre de 1937

H

acedos meses que vivo en España; puedo aseguraros que durante todo este tiempo mi corazón
y mi espíritu han sido sacudidos diariamente por todos los aspectos de esa vida española
de ahora, tensa y fuera de sí, vida que deja ver al hombre español, a los trabajadores en
sus rasgos más verdaderos y definitivos. Aquí en Madrid esto se ha hecho más intenso y vivo, algunos
camaradas se han lamentado de que nosotros no hayamos conocido el antiguo Madrid, la antigua
España, antes del movimiento; pero nada, ni la belleza de la arquitectura, ni la tranquilidad de una
hermosa ciudad en paz ni d esplendor de toda España en tiempos normales es comparable a lo de
ahora. Si hay algo que no olvidaré jamás es justamente la vida de la guerra, la vida que los españoles
ganan a la guerra y a la muerte. Yhoy, a través de Madrid, saludo a toda España, a la España leal
que lucha y triunfa, y a la otra, a la triste España que espera la libertad, esclavizada, amordazada
y envilecida por los militares y los invasores extranjeros. Y al saludar a España, a los trabajadores
españoles, soldados de la libertad, saludo también a todos aquellos camaradas antifascistas que en
todo el Mundo trabajan, sufren y vencen con los trabajadores españoles.
Comojoveny como joven mejicano, algo me ha sorprendido y maravillado en España sobre todas las
cosas: su juventud. España, la vieja España, es ahora uno de los países de más juvenil aliento, escenario
y ámbito de la actividad y del heroísmo de una juventud. Los jóvenes españoles influyen poderosa y
alegremente en toda la vida nacional. Eso da a los actos y a los espíritus de las gentes un aire nuevo,
ala vez ligero y apasionado. La juventud española está en todas partes; pero fundamentalmente está
en aquellos sitios más difíciles, más increíblemente propios para jóvenes: en el corazón de España. La
Aviación, las brigadas motorizadas, los cuadros todos del Ejército, son cuadros juveniles. A este precio,
d precio de su sangre, la juventud española impulsa y salva a España.
~uizá en ningún país de la tierra dura ahora tan poco la juventud como en España. Cuando yo
pienso en esto recuerdo a la Unión Soviética, d otro país en donde la juventud lo es realmente, d otro
viejo país rejuvenecido por los trabajadores. Allí, la juventud me decía un compañero, dura más que
en cualquier parte. ~ue eso se cumpla aquí en España que la vida humana joven y creadora dure cada
vez más, que el hombre sea sin cesar cada vez más íntegramente joven y más ardientemente hombre
es lo que pretende y por lo que lucha el pueblo español. Por esto da la vida España y este es d sentido
hondo de su combate. Yo estoy cierto de que lo logrará y de que la lucha no es inútil. El vivo y hermoso
ejemplo de los trabajadores soviéticos nos dice que lo que esperamos y soñamos es una realidad, un
hecho que dios nos muestran.
En nombre de los jóvenes mejicanos antifascistas y especialmente en el de mis compañeros de las
Juventudes Socialistas Unificadas, saludo a los jóvenes héroes de la libertad, que luchan por todos
nosotros,y les aseguro que su triunfo cierto, su victoria definitiva.

Octavio Paz~

·Recogida en la revista Mono azul jueves 9 de septiembre de 1937, núm. 32.

30

�•

l

uién soy yo?

*

LEÓM FELIPE

Hace algunos meses que tenía hecha una invitación para venir a esta ciudad, y a
este centro docente, a sentarme en una silla donde se han sentando tantos sabías
y maestros insignes. La invitación me llegaba reiteradamente de la generosa
hospitalidad de la Universidad y por el noble conducto de algunos amigos.

Lo que me importa es que mi voz sea legitima y suene
siempre fresca y fervorosa corno si acabase de nacer.
Que no la mecanice ni la oratoria ni la rutina, y no me
importa repetirme. Nada se ha repetido más que el
Padre Nuestro. Cuando un hombre lo dice de rodillas
y en verdadera contricción suena corno si él mismo lo
estuviese inventando. La gran poesía del mundo es ésta,
ésta de la oración eterna que se acomoda a todas las
gargantas, a todas las latitudes y a todos los tiempos...
ésta que sincroniza siempre con la tragedia del mundo
y rima exactamente con la angustia del hombre.
Tendré que repetirme... vivo del ritornelo y me
reitero corno la noria y como la Tierra ... pero en
cada vuelta la luz es diferente y lo que se dice y grita

apasionadamente no suena igual que lo que se escribe.
En la mañana no salela canción como en la noche... y el
mismo salmo es diferente leído en el coro que cantado
sobre el camino abierto del éxodo.
De todas maneras abrid las ventanas yla radio que
con vuestra ayuda voy a decir quién soy.
Sin decir quién soy y sin que vosotros lo sepáis no
podré expresar luego lo que quiero.
Todo es biografía y poesía en el mundo... y en el
poeta todo es autobiografía... La poesla se apoya en la
autobiográfica. La biografía es biografia hasta que la
recoge el viento, la hace destino, que es hacerla poesía,
Yentra luego a formar parte de la gran creación del
destino del hombre.

en la plaza pública y ante los micrófonos de la radio...
¡y yo que creia que la radio se habla inventado para que
un inglés o un español por ejemplo les confesaran sus
crímenes y sus pecados al chino y al esquimal!
El hombre no tiene nada que enseñar. Puede decir
avergonzado algunas cosas y confesarse honradamente
con sus hermanos ... Más por lo visto no es ésta la
hora de las grandes confesiones, sino de los grandes
secretos.
Yo hice mi confesión antes de que acabase la guerra.
Un poeta no es más que una confesión inacabable.Tal
vez porque es un pecador más empedernido que los
demás. El poeta es un hombre perverso, pero sincero
y abierto... y este deseo incoercible de contar todo lo
que le pasa por dentro es tal vez su única virtud.
Acaso se salve por ella.
Hubo un época y una escuela en que se afirmó que
la poesía confesional no era poesía. Pero esta doctrina
no medró... y los poetas siguen siendo tan indiscretos
como siempre.
Mis libros no son más que una letanía monótona
de lágrimas y pecados... Ahora quisiera confesarlos en
alta voz ... y llorar sin vergüenza. Tal vez sea lo único
que pueda hacer ya: decir en voz alta lo que he dejado
calladamente escrito. Y tal vez yo no sea más que un
juglar de mis propios versos. Un juglar que va por los
caminos gritando desaforadamente en el viento ... un
juglar y un profeta grotesco que no acierta jamás... No
me importa acertar o no acertar ni gritar mis versos
con protestas o vitores en las plazas y en los mercados.

n realidad no venia, y debo confesarlo,
lealmente, porque tengo miedo a sentanne
en una silla que no es la mía.Tengo miedo
a todas las sillas doctorales y a todos los
púlpitos dogmáticos. Entre otras cosas porque siento
que el hombre hoy no tiene nada que decir.
Sobran sillones y púlpitos en el mundo.
Ha habido y sigue habiendo una revolución de
sillas en todas partes; y en esta revolución de sillas,
donde alguien se ha apoderado de la mía, lo mejor
sería permanecer de pie, o hablar de rodillas, que
es corno deberíamos hablar todos en esta hora de
contricción.
Desde luego ésta no es mi silla aunque me siente
en ella por cortesía de la Universidad.
Yo no soy un maestro. Decididamente no sé
quién soy. Quisiera comenzar haciendo un esfuerzo
por averiguarlo y si me ayudáis voy a intentarlo. La
empresa merece la pena porque decir quién soy yo,
es decir quién eres tú... y decir luego en conclusión...
quién es el hombre.
Vivimos a oscuras a pesar de tantos inventos
luminosos... y sin tacto y sin ojos, y no conocemos ni
nuestra carne más cercana.
Nadie sabe nada. En esta hora pura y angélica de la
paz atómica nadie sabe nada. Ciertos sabios diabólicos
y faústicos se dicen algunas cosas al oldo muy bajito,
en secreto y en clave para que no les oigan los espías...
Yesto sucede precisamente cuando el reloj habla dado
la hora exacta de las grandes confesiones al aire libre,

E

32

33

�La historia y la poesía las hace el viento. El hombre

trabaja, inventa, lucha, canta... pero el viento es el
que organiza y selecciona las hazañas, los milagros,
las canciones... Contra el viento no puede nada la
voluntad del hombre... El barco se mueve y surge el
prodigio cuando le buscamos las vueltas al viento y
colocamos las velas como una mejilla para que él las
bese y las empuje.
Yo no tengo voluntad en tiempo de calma. Cuando
el viento ha huido a su caverna me tumbo a dormir.
Me levanto cuando él me llama ululante y me empuja.
Escribo cuando él me lo manda. Luego con lo que
escribo hace él un revoltijo de naipes de los que no
se salvan muchas veces ni el as ni la reina. Y con mis
poemas, que yo he llamado ya orgullosamente piedras
firmes y que no son más que frágiles hojas de papel con
unas palabras escritas, seguirá él jugando todavía ... Y
de todo lo que mi arrogancia cree tan sólido hoy, puede
ser que no queden más que las huellas de mis lágrimas
perdidas en la lluvia y en el mar, y el grito de estopa
de mi voz aplastado por el trueno...
Porque el viento, vuelvo a decir, es un exigente
cosechero...
El que elige el trigo, la uva y el verso ...
El que sella el buen pan, el buen vino y el poema
eterno...
Y al fin de cuentas mi último antólogo fidedigno
será él...
El viento.
El viento que se lleva a la ventura el discurso y la
canción...
El viento.
Antólogos ... historiadores ... arqueólogos ...
coleccionistas...
El que decide es el viento ~

Poemas
(de Las hijas del espino)
wcfA ESTRADA

AlmaMahler
Yo también lo prefiero.
Es más bella la mano
al pulsar una cuerda invisible.
Cuando duermes

'

reaparecen las tres mil sombras de tus dedos
tejiendo filigranas
en e1 oscuro cuello del dragón.

1

u

J
&gt;C

¡:¡

Te miro inquieta
sin atreverme a respirar.

.....

~
i
u

~¡:

.....

Es la hora más alta
del doble vuelo nocturno.

i
•

i

•Articulo publicado en el boletln mensual Annasy l..áras núm. 3, afio
111, del 30 de marzo de 1946, en el cual viene consignado: "Los d!as 27
y 28 de marzo se inició el ciclo de conferencias del poeta español León
Felipe, que continuará hasta la segunda semana de abril. Los títulos
de las conferencias sustentadas son: '¿Quién soy yo?' y 'El salmo'. En
este número se publica parte de la primera plática", que es lo que se
reproduce aqui.

1

Escribo en la seda de tus párpados

1
¡

mi temor de perderle,

de que huya como gato por los techos,

i

de que salte y reviente la cuerda

g
1

de todas las campanas del mundo,

�PÓESIA
POESIA

de que se despeñe con el sonido metálico
de un arcángel
en el centro mismo de la orquesta.

Cosima Wagner
Ofreceré mis ojos
al paso de la yegua nocturna,

Yo también lo prefiero
cóncavo y oscuro.

ofreceré mi fiebre,
el arco de la medianoche;
porque tü estás al fondo,

.

La clave blanca y negra
de todo cuanto existe

porque es tu imagen
la que se oculta bajo el yelmo.

se advierte
en su sinfon1a de agujas.

Una danza mortal
en el vientre blanco
de los sonidos que se cruzan.
Somos ángeles enraizados

alli donde nadie sueña.
La casa está vacía
y el oído.

Puedes entrar a galope
en el reino de los timbales
y las flautas.

Puedo morir
para que la música
siga en ascenso.

�POESl.t._ _ __
POESIA

Escribe, gitana,

June Miller

que viajaré por vastas regiones,
que la tierra inundará mis pasos,

Mis gestos se complacen en la máscara,

que la noche se hará boca de lobo

en el viento feroz de no ser para nadie.

en la que pueda entrar y ser la torre imantada
que busca el rayo

Me adorna el amor que no siento

desde lejos.

como Salomé con todas sus joyas
y extraños perfumes.
Simulé olvidarme
frente a un mundo de puertas cerradas.
Reí tantas veces y deliré
bajo la transida Níníve,
acantilado de ovejas y verdugos.
Pero luego, si, pero luego, estatuilla lunar,
mi cabeza fue arrancada
por la cruel guillotina del desamparo.
"La flor está en mis ojos", dicen las bellas mujeres,
y el veneno circular en la punta de los dedos
siempre enrojecidos por el peso de la savia,
fruto ambulante,
corteza, fisura hiriente.
Vuelve, oh tú,
perfecta cuanto más alevosa,
fija con alfileres en mi mano
el nuevo destino.

i

1
•
..1

�POESIA

María Dmitrievna lsaiev
Escucho el canto rojo de la tormenta
venir por las calles.
Es el crimen y la enfermedad
recorriendo las horas,
los minutos,
justamente sobre nuestra mesa.
Hoy he descubierto mi temor a la locura.
Hoy he comprendido el temblor
de tu mano al encender la lámpara.
Está entre nosotros

pero confía su destino
a esas iniciales misteriosas
que nada pueden responderle.
Un demonio guarda su bastón tras la puerta.
Entro
e incluso en mí,
todo lo han robado.
iSon estas las huellas de tus pies?
iEres tú quien me llama
o tu ángel de exterminio?
iSon estas mis palabras o las de su abandono?

y tú lo sabes.
Su risa gotea en las paredes,
su respiración empaña el espejo
en el que sueles escribir
para conjurar el espanto.

Dime que la furia
de los pasos allá afuera
no se dirige hacia nosotros.
Dime que no es a ú
a quien buscan, que antiguo

Alguien más le sigue,
come con nosotros,
piensa en su miseria
y se compadece de mi silencio.

Su nombre danza como la serpiente,
se oculta tras la roca
que podría aplastarla,

ese no era tu nombre.
Dime que antes de todo
cerrarás el libro
y con él
la pesadilla.

�4juejus de la dinastía Tang

chan (que pasó luego aJapón, donde se denominaría zen).
La influencia de tales tradiciones y del confucianismo
es notable en los autores de esta época. Hay que
tenerlo muy en cuenta, por ejemplo, para gustar de la
sensibilidad subyacente en muchos poemas de paisaje
(próxima a nuestro panteísmo).
Las poetas fueron escasas. La mujer no solía tener
acceso a una formación adecuada para el cultivo de las

letras. Debemos a monjas, aristócratas y cortesanas los
relativamente pocos poemas de autora conservados.
EL JUEJU TAMC

El chino, lengua monosilábica y tonal cuya escritura
utiliza principalmente signos fonético ideográficos,
carece de alfabeto. En general,cada una de sus palabras
corresponde a un carácter monosílabo con un tono de

AMME•HÉUME SUÁREZ Y RAMOM DACHS

LACHIMATAMC

La dinastía Tang (618--907) fue instaurada por Gaozu en un
imperio acabado de reunificar. Sumariamente, puede afirmarse
que la primera mitad de este periodo fue muy próspera, y
la segunda, inestable y decadente. El punto de inflexión, la
revuelta del general An Lushan (755), coincide con el punto
axial del siglo áureo de la poesía Tang (años 705--805).

Durante el primer subperiodo dinástico, florece el
comercio, tanto interior como exterior (con persas,
árabes, indios, japoneses...), se desarrollan las infra
estructuras del país (regadío, canales, caminos,
mercados...), Cantón se convierte en un gran puerto
comercial, y Chang'an, la cosmopolita capital, alcanza
el millón de habitantes. Por otro lado, el budismo se
consolida como una de las tres grandes doctrinas en
auge con el taoísmo y el confucianismo.
El segundo subperiodo es muy inestable. Los
conflictos internos se reiteran y las fronteras se alteran
a menudo con tendencia a contraerse.
Alo largo de la dinastía Tang, la poesía china logra
su cima más alta, de mayor repercusión; su referencia
clásica.
LOS POETAS TAMC

Los funcionarios integraban, bajo la aristocracia, la clase
dirigente del país, cuya administración se estructuraba
jerárquicamente en regiones dependientes de una
capital de provincia, dependiente, a su vez, de Chang'an,
la capital imperial.

Cada tres años se convocaban exámenes de acceso a
las tres administraciones. Los estudiantes que, habiendo
sido admitidos, no conseguían un cargo superior en
Chang'an, solían ocupar plazas de funcionario sujetas a
eventuales cambios de destino cada trienio; pero los que
lo conseguían caían fácilmente en desgracia pagándolo
con la degradación, el exilio o el presidio. Les esperaba,
por lo general, una vida azarosa.
Eran, dado el tipo de exámenes que superaban,
funcionarios letrados: conocían los autores antiguos y
dominaban el arte de la escritura. En realidad, a pesar de
no haber alcanzado notoriedad literaria más que unos
pocos de ellos, el hecho es que la mayoría de los poetas
Tang conocidos hoy pertenecieron al funcionariado.
Los caracterizaba un vivo sentimiento de colectivo de
élite,los unían fuertes vínculos de amistad, y celebraban
banquetes, reuniones y paseos festivo-literarios (a
bordo incluso de embarcaciones), aprovechando con
frecuencia noches de bonanza al claro de luna.
Hubo también poetas entre los monjes budistas y
taoístas. De una síntesis de ambas tendencias se forjó en
China, precisamente durante esta dinastía, la doctrina

42

43

�pronunciación inherente. Ytales palabras, en particular
en la poesía clásica, son más ambiguas que las nuestras:
los substantivos no tienen género ni-confrecuencianúmero; los conectores (preposiciones, conjunciones...)
son escasos; no hay artículos; el sujeto personal suele
elidirse; los verbos, de no elidirse a su vez, carecen de
conjugación; una sola palabra puede ser en ciertos casos,
debido a su polisenúa, un adjetivo, un sustantivo o un
verbo en función del contexto; y no hay puntuación.
En contrapartida, esta ambigüedad morfosintáctica
del lenguaje poético propicia una escritura extremadamente sintética, sutil y sugerente, que discurre en una
difusa intemporalidad (ausencia de tiempos verbales)
impersonal (ausencia de sujeto personal).
El "jueju" es un poema integrado por un único
cuarteto, bien pentasílabo, bien heptasílabo (cesurado,
respectivamente, en la sílaba segunda y cuarta), con
esquemas de rimaABCB oAABA Los dos primeros versos
son paralelos algunas veces. Ylos dos últimos también.
Convencionalmente, el contenido se estructura en
cuatro partes: apertura, continuación, giro, resolución.
Pero no siempre es así.
Hay juejus escritos en "estilo nuevo" (con una
formalidad tonal extremadamente rigurosa) y en
"estilo antiguo" (con la formalidad tonal tradicional).
La rigidez del estilo nuevo, creación Tang aplicada por
lo común al jueju heptasílabo, si bien condena muchos
textos, que se resienten del corsé, también posibilita
algunos poemas extraordinarios.
Los antecedentes claros del jueju pentasílabo se
remontan a la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.). Y
los del heptasílabo, a las dinastías del Sur (420-589).
Unos y otros habían evolucionado como modalidades
del "yuefu" (poemas inspirados en canciones) hasta
alcanzar madurez y entidad literarias propias bajo
la dinastía Tang, fruto de una brillante síntesis de
tradiciones populares y cultas.
El desarrollo del jueju durante este período está
estrechamente condicionado por la aparición y la
difusión del "lüshi", poema en estricto estilo nuevo
compuesto de dos cuartetos, bien pentasílabos, bien
heptasílabos, con paralelismos entre el tercer verso
y el cuarto, y entre el quinto y el sexto. Jueju y lüshi
constituyen las formas poéticas Tang por excelencia.
Hay que destacar, en calidad de subgéneros
temáticos, los juejus de lamento de gineceo (donde nos
habla una mujer fingida, como en las "cantigas de anúgo"
galaico-portuguesas), los de embriaguez (precursores

del "rubayat" persa, cuarteto también con rima AABA
-forjado al otro extremo de la ruta de la seda-), los de
despedida, exilio, frontera, presentinúento de muerte,
paisaje...
"Jue" significa cortado, y"ju", verso o frase. Un jueju,
tras ser leído, sigue reverberando. Así lo planteó el poeta
Yang Zai cuatro siglos después de los Tang, y el poeta
japonés Matsuo Basho, lector y adnúrador también de
nuestros autores, lo reformuló al cabo de cuatro siglos
más en un celebrado "haiku" (breve género poético
sucesor, en cierto modo, del jueju): "un viejo estanque
/se zambulle una rana /ichap! en el agua". Acotándolo
más sintéticamente aún: ichap!: ondas.
Es impresionante la proximidad de estos poemas.
Tan frescos, sí, tan clásicos; tan universales, cierto, tan
nuestros~

POESL\

4juejus de la dinastía Tang
TRADUCIDOS DIRECTAMENTE DEL CHINO AL ESPAAOL y CATALÁN
POR ANNE•H~LiNE SUÁREZ Y RAMON DACHS

BAI Juyi,Junto al estanque
1-Ú

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11·
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W!
J:

--

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Dos monjes juegan al ajedrez
al fresco amparo de los bambúes.
Entre las cañas, no puedo verlos,
sólo los oigo mover las piezas

m
o

~

tt

11
.A

BAI Juyí , Vora l'estany

Jio

a¡
~

Dos monjas juguen als escacs

::¡.

~

a l'ombra fresca dels bambús.

§

Entre les canyes no se'ls veu,

o

només se'ls sent maure les peces.

• 8 presente texto y los poemas en español fueron tomados de Eurasia:
palimpscsto lírico mayor (México, D.F Ediciones Sin Nombre, 2003). Los
poemas en catalán se tomaron de Cent unju,jus deXina Tang (Val~cia:Alfons
el Magnanim, 1996).

44

�POESIA

POESIÁ

LI Bai, Sentado, solo, ante el]ingting

~

.~
-,¡

...

QIAN Qi, Campanada remota

~

lli
ÜI

La campana resuena por montes,

~

Todos los pájaros se han ido.

~

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•

B.

.a

Pasa una nube solitaria.

1f,

Inagotables nos miramos.

Jfl

Vanamente expectante me quedo

911

ú.J

Solos tú y yo, monte Jingting.

ti
•
W:

*

bajo un cielo carente de pájaros.

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M

~

LI Bai, Assegut, sol, al mont Jingting

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Tots els ocells han pres el vol.

~
fl

Un núvol vaga, solitari.

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11.J

riachuelos y nubes rojizas ...

~

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o

11.
o

Inesgotables ens mirem.
Només tui jo, bell mont Jingting.

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•
lJ

•
A
i.lll

•

QIAN Qi, Repic llunyá perla muntanya
La campanada al vent pels monts,
pel rierol, pels núvols roigs;
faig per cercar-la i ja no hi és:
la immensitat vacant d'ocells.

�Turandot en tinta china
LUIS ARMEMTA MALPICA

WANG Wei ~ Cercado de los Ciervos
En la montaña sola

sólo resuena el eco.
La luz penetra honda

hasta alcanzar el musgo.

WANG Wei ~ dos dd Cervo
A la muntanya huida

no se sent sinó l'eco.
La llum penetra fonda

fins a tocar la molsa.

�CÁNCER

;Extranjero, no tentad la fortuna/
Los enigmas son tres, la muerte una.
iNo, no... los enigmas son tres, una es la vida/

Los nacidos entre el 22 de junio y el 23 de julio gozarán de excelente salud durante todo
el año venidero. Hoy, por ser día último de un año capicúa, el sol aspectará de forma
favorable los encuentros románticos, por encontrarse Venus en sextil con la luna, en
conjunción con su planeta regente. Es probable la visita de una persona amada, a quien
creyó perdida. No desespere, la declinación del sol inclinará la balanza económica en
favor suyo, gracias a la oposición de Libra y sus propias infl.uencias.
Cuide su ascendente porque anda muy bajo; armonice su biorritmo antes de
mantener relaciones sexuales con un desconocido. Su color favorito es el violado.

Turandot, ópera de Puccini

Nadie duerma en esta casa; se ha perdido el retrato de la princesa en tinta china.
Nadie duerma
; ella sigue esperando que el zaguán chille sus goznes hacia dentro ypermita la entrada de la
mujer del retrato, perdida en el jardin, debajo del tilo que custodia Pu~Tin~Pao, el
verdugo de la lluvia, la luna y el frío distintivo de diciembre.
Nadie duerma en los jardines hasta dar con el retrato que ella no concluyó; se le agotó la
tinta negra y la paciencia. La tinta perduró gracias al agua, el llanto o la saliva.

Cáncer que en el cielo es una estrella de huesos insepultos y la voz del extranjero bajo el
quiosco del palacio imperial chino, que suplica: Nessun dorma ... nessun dorma...

La paciencia no se pudo alargar con el agua de lluvia;
la paciencia cada vez más oscura y afilada en sus trazos; pareciera un
mechón de cabellos de perro que incendiara el jardín con sus ladridos y olor
a diez mil años;
la paciencia: un cartucho de tinta sin repuesto; la penúltima arruga de un
retrato de mujer, diez mil años debajo de algún tilo.

La esperanza de encontrar a la princesa en buenas condiciones se disolvió con las primeras
gotas de lluvia. Casi podria verla: una hoja de papel arroz que, si el viento que soplaba
muy fuerte en el jardin o Pu~Tin~Pao jugueteando alrededor del tilo no hubiesen
lastimado, empezaría a resbalar el rímel negro de los ojos rasgados de la mujer de noble
porte; una mujer de esas que se sostienen firmes, abren ligeramente su bata azul y nácar Y
no sienten el frío de la hoz de la luna por su cuello, al haberse habituado al de su corazón
con diez mil años de historia y se pondria a cantar; diez mil años de los que tocarían una
mínima parte a la princesa, la certeza de que siempre sería menos dichosa que cualquier
otra mujer de aquella casa y, sobre todo, de aquella dibujada sobre el restirador del
extranjero; mueble de laca oscura: verde y roja; regalo de la abuela materna a la princesa
china en un aniversario como hoy.

Con su pincel izquierdo terminó de detallar un mechón de cabellos plateados en la frente;
mojó la crin con sus dedos nerviosos y trazó algunas lágrimas oscuras en ese rostro
blanquísimo que ni el polvo de arroz disimulaba. La lluvia también le cayó dentro del
quiosco, en los jardines; nada más que la lluvia dibujada nunca tendria el aroma y la
textura del agua verdadera; no dejaba resquicio a los suspiros, ni permitia entonar un aria
con esa voz que explota de una garganta con cáncer extendido, descubierto en una hojeada
a la revista médica:

50

l

La sangre: no puedes ver la sangre. Los insectos se acorralan en tu cuello pequeñisimo y
oscuro. Tan oscuro que la sangre desdibuja otro rostro arrugado, por abajo del tuyo; una
máscara china de diez años y diez mil dolores; máscara que encontraste en el jardín,
cuando saliste a ver porqué ladran los perros; asómate, mi amor, a ver qué les ocurre;
sabes que los ladridos me dan miedo, mamá: Ping escarba la tierra, con la rabia de un
hocico babeante; Pang menea las orejas al descubrir bajo el tilo jirones de un vestido azul
y plata nacarada, parecido a un kimono; Pong que ladra a la luna el frío de sus ojos en fase
decreciente. No seas fantasiosa, te dice tu mamá; que eso es el celo: Ping y Pong
juguetean en el césped de tu casa; tu mamá los espanta con la escoba que sirvió para pintar
la barda del jardín y el zaguán con sus bisagras que rechinan al viento; una pintura negra
que hasta parece
sangre: casi tinta de China de diez años; diez mil por la pintura que dibuja una
natilla espesa y que la noche escurre luego de hervir el año en esa hoguera de
cincuenta y tantos leños arrancados al árbol genealógico de la familia Ung;
cincuenta y tantas varas que no encienden la vida de tu madre en el pequeño
quiosco, su consultorio médico, y esos perros que gustan a la abuela por el famoso
cuento chino de oigo pasos, negrita: vienen del tilo, a medianoche; pasos como los
goznes del zaguán que no se ha abierto en los diez años que tendrias de casada si
mamita lo hubiera permitido... Diez años no casada con un forastero cuyo nombre
olvidaste de tanto repetirlo por las noches; tanto que lo cantaste a escondidas, en el
tronco del tilo, y hasta el árbol lo aprendió de memoria, y se quedó grabado en su
corteza con la punta filosa de tu llanto, una navaja larga, igual como se graban las
arrugas a tu edad y los dolores de tu hermana y su cáncer robado a las estrellas que
tragaste por completo desde recién nacida, aunque se te atorara en la garganta la de
cáncer y tu madre te sobara la panza con aceites y diera fruto el remedio; pero su
casa quedó estéril cuando tuvo a tu hermana, un minuto después de que nacieras.
Ni la perra de tu madre tuvo de nuevo crías, ni reverdeció el tilo. Tu madre ahogó

51

�Primero contestó: no pierdas la esperanza; pero esa la perdiste en el rencor de tu madre y
sus radiografías contra la luna llena, donde aparece el signo...
La segunda pregunta no la puede contestar el forastero; el que hace las preguntas soy yo,
mi querida señora ...
Tu madre ya no sabe ni su nombre; decia que al recordarlo el cremar tártaro le llenaba
la boca y oscurecia sus ojos una niebla que velaba la luna y las estrellas que prometió tu
novio. Te pidió que dijeras «Amor», aunque tu madre no te enseñe esas palabras. No la
culpes: la madre de tu madre tampoco la enseñó. Por eso cierran el zaguán de tu casa; que
ningún forastero pueda verlas y hagan una celada, como dice tu madre hacen los perros;
que ningún forastero venga de buenas a primeras y diga tres preguntas, señora, sobre el
tilo y por qué ladra ese perro cuando hay luna y la abuela se pone muy nerviosa y le da por
arrojar hojas de arroz en blanco al jardín de cerezos y existen muchas manchas de tinta
roja en las paredes blanqueadas cada noche, por qué no se oyen ruidos en la casa y por qué
en el jardín y a medianoche...

en el cloro a los perritos, excepto a Pu-Tin-Pao, porque le recordó a tu padre,
quien se largó cuando supo que el niño que esperaba eran dos niñas.
La sangre: un posible recuerdo sobre tu máscara de china que no puede
sonreír ni en diez mil años; le fue cosido un cuerpo apenas sostenido en
un vestido azul y plata nacarada, con bordado de grillos combatiendo en
el cuello y una abertura por si algún día volviera el forastero y respondiera
a las preguntas que le hiciste.

52

1

1

1

1
◄

Turandot es el nombre de la princesa del retrato en papel arroz blanco; será escrito por rrú,
con tinta china, cuando los perros dejen de ladrarle a la luna si ha llegado un forastero que
viene a responderle tres miedos a la muerte de mi hermana y se llama Calaf. Turandot no
fue el nombre de mi hermana: se llamaba Lou-Ling y en este reino de los mil y mil años,
un grito desgarrado resonó; ese grito, a través de cada estirpe, en mi alma se refugió.
Princesita Lou-Ling: nunca fuiste anhelada por un hombre, a causa del color tan oscuro de
tu cara. A la fuerza te pintaron de blanco. Te dejó el forastero, vestida totalmente de
blanco, al pie del quiosco. Se llamaba Calaf. Y yo voy a vengarte. Los hombres no
encontrarán nuestra casa de porcelana china ni en el mes que termina ni en el mes que
comienza. Ni porque digan ellos que son tres extranjeros y carguen una estrella sobre una
credencial y vistan de uniforme. Los hombres no dejarán su color favorito sobre tu cara
oscura y quietecita, de virgen cobijada con diez años y este frío de los diez mil demonios.
Los hombres no cubrirán tus ojos de rocio con tinta china negra, ni dirán que así es ella, se
llama Turandot y la estarnos buscando. Los grillos alborotan en tu cuello el cáncer
ascendente. Perdiste la batalla. Los hombres no supieron buscarte; ni siquiera el verdugo.
Yo quisiera un verdugo al pie del tilo. Yo quise a Pu-Tin-Pao. Pero soy una esclava de
esta casa, princesita; y nunca estaré a solas con un hombre, porque son unos perros cuya
sola esperanza está en la sangre; ahí buscan la raíz del matrimonio: la sangre que arroja la
mujer, ya sin nobleza. Antes de permitir que contestes tú sola mi destino liberaré a la
abuela del cuarto de mi memoria roja: la abuela Liu será capaz de entregarse a un verdugo,
antes que a tres bandidos que le ofrecen el oro, la gloria y el poder por dar tu nombre. La
abuela no creerá que el cinturón de Orión lo forman tres estrellas; ella tenía su cinturón de
castidad cosido a la garganta; a cada pensamiento amoroso se lo ceñía de nuevo. Ylimpió
de su cáncer a mi hermana; del cuello y la entrepierna, sin que mamá le hiciera una
pregunta; si algo aprendió mi madre de la abuela fue el silencio. Y la abuela murió, dijo
mamá, al pie del tilo, con su piel desgarrada por los perros, excepto Pang, que ladraba a la
luna, como queriendo despertar a la abuela y sus ancestros. Y la abuela murió, volvió a
decir mamá, y ahora yo soy la abuela.

53

�Mamita no oyó nada. Dicen que la puerta de la casa se abrió sola; que la noche entró de
puntas a su cuarto y que un rayo de sol se le clavó certero en la garganta; un sol nocturno
con sabor a cloroformo; un sol agudo que ahogaba cualquier grito. Y mamíta murió luego
de soltar todos sus perros, como si diera a luz, y hasta que reventara su garganta. Luces de
un sol nocturno que ha dejado que pasen del zaguán tres forasteros. A dos no les doy
importancia: son Ping y Pong y juegan a los perros en el césped. El tercero no es Pang.
Tampoco Pu Tin-Pao. Calaf, como dice llamarse, se acercará a mí cuarto por el lado del
jardín de cerezos y gritará muy fuerte mí tercera respuesta, mi nombre de princesa, para
ver si alguien vive después de estos enigmas. Yo no dibujaré el retrato de una princesa
llamada Turandot, con la esperanza que su sangre lo complete. Lo lastimaría el viento, la
luna o Pu-Tin-Pao, que juega alrededor del tilo. Caminaré despacio hasta el zaguán y
encenderé una mecha en mis cabellos. ¿Qué es el frío, cuando la historia de una mujer no
está descrita en el papel arroz, sino son dos palillos para comerse aprisa la violación de un
hombre con preguntas, sin que nadie le ayude a tragar tan amarga respuesta?
No,no...
¿Qué es la vida cuando los grillos del cuello se desbordan y de tanto criarlos combaten las
cuerdas de la voz, y una se calla, como buena mujer, como princesa, y una túnica azul y
plata nos calienta las piernas y nos hace desear a un forastero que nos muerda los grillos
con sus besos y venga a hacerse nudo al pie del árbol y nos grabe su nombre con esperma
en la roja raiz de nuestro cuerpo? ¿Qué es el frío sino un adelanto de la muerte que el
cuerpo caliente exterioriza por las venas saltonas de diciembre?
No,no...
¿Qué es la \ida cuando se deja la casa de los padres para vhir una feminidad retribuida a
ratos con un beso de mamá y luego de diez años de independencia llega un hombre
cualquiera y te arrebata el nombre que forjaste en las ,isceras y aún no has llamado tu
hija, tu princesita china, porque te dice a gritos que eso es cáncer y te puedes morir, si no
lo saca?
¿Qué es el frío sino una malformación congénita, si cuando eliges que la princesa viva,
tres hombres te lo impiden con un reporte médico en las manos y un bisturí en cada ojo, y
en menos de lo que suenan sus golpes, Ping, Pang, Pong, ya no eres virgen, estás viva y te
declaran loca por matar a tus perros, a tu madre, a tu abuela y a tu hermana, porque nadie
te ayuda a recobrar ese cuerpo que sacan de tu vientre, al que le dicen cáncer y tú nombras
estrella, luna, mi princesita china7
No,no ...
¿Qué es la vida sino tomar el trago de gasolina y cloro que te quepa en los huesos y
encender cada miedo que el trino de un aria de Puccini te despierta? ¿Qué es la vida,
carajo, si no podrás volar, porque eres Liu, la esclava del señor, y no Lou Ling, y te

54

ahogaron a tu hija en la mismísima agua en que crecia, y la mujer en China no puede tener
hijos de cualquiera?
Responde, forastero.
Deja de mencionar que yo estoy arrestada; de abrir la bata azul y nácar que le robé a mi
abuela para cuando el zaguán rechinara sus goznes hacia dentro y escuchara tus pasos a
escondidas.
Para ya de decir que maté a mi familia y acércate a mi cuarto, en el jardín trasero de la
casa.
Encenderé una mecha que te alumbre la rabia en cada grillo que la noche haga cómplice
fortuito en tu garganta temerosa a mis preguntas.
Tres veces te he sentido venir hacia mi casa: el olor de tu muerte es un ladrido mayor que
la distancia al eco y viceversa.
El tacto de tus ojos todavía no tropieza en tu verdugo, Calaf de mis amores; alrededor del
tilo te vigila.
El gusto que me da es que voy a matarte como a un perro, forastero; igual como mataste a
mi hija.
Pu-Tin-Pao no ha comido en diez mil años y le gustan los hombres.
Por eso se polvea la nariz, se blanquea las mejillas y se alarga los ojos con el rimel. Pu
Tin-Pao está en celo, como decia mi madre.
Pu-Tin-Pao anda suelto en el jardín y ya te ha olido.
Deja de preguntar si mí nombre es Turandot o Pu-Tin-Pao.
Yo soy la del retrato de ..SE BUSCA".
Haz de tu vida un nudo en la garganta, una cueva de grillos y reza porque el cáncer te
extermine primero que mis manos.
He aquí la única respuesta, forastero.

Al alba vencerá un retrato a tinta china de mi crimen, pintado con mis manos, y nadie me
buscaría en el quiosco con el zaguán cerrado.
Al alba vencerá una máscara muy parecida a ti, bajo del tilo, y tu cuerpo quemado.
Al alba conocerás tu muerte por mí nombre, forastero.
Yo seré la princesa de ese reino gemelo de tu vida.
Sigue andando, Calaf.
Torna asiento en el quiosco y mira mi retrato.
Pregúntate porqué somos iguales
mientras me acerco al tilo
y me preparo
mientras tus hombres dan tres golpes en la puerta
y la abuela contesta, adormilada:
Nessun dorma...
nessun... n..;

55

�A.MATOMfA DE LA CRÍTICA.

Lecturas cruzadas:
LA CRÍTICA LITERARIA MEXICANA RECIENTE
(Esbozo para una reflexión)*
ViCTOR BilRERA EMDERLE

Confieso mi asombro ante la magnitud de la tergiversación,
ante la nebulosa que cubre el problema a tratar. Es como si,
súbitamente, a todos los que les interesa el tema asociaran el
concepto de crítica literaria a cosas diversas y hasta opuestas.
La divergencia de criterios no me asusta (nada sería peor
que la ortodoxia en la reflexión), pero en cierto sentido
desalienta. Evidentemente, la crítica literaria dejó hace
tiempo de ser un oficio más o menos determinado (aunque
justo es decir que, al menos en el ámbito latinoamericano, su
lugar en los asuntos públicos nunca ha estado asegurado).
Me refiero al breve periodo que va, en el caso mexicano, de
la década de los treinta hasta principios de los años ochenta
del siglo XX. Cincuenta años de posicionamiento en los
ámbitos académicos y públicos, o mejor dicho: medio siglo
de bifurcación continua, pues cada una de estas expresiones
reflexivas siguió su propio camino, aunque en los primeros
años la relación era muy estrecha: los estudios sistemáticos
de la literatura apenas estaban conformándose, los conceptos
y herramientas fundamentales provenían de los ensayistas y
creadores más renombrados. Considero necesario, antes de
proseguir, detenerme un poco en los conceptos que atañen
a estas líneas: la literatura como conjunto (como campo más
o menos autónomo) y la crítica.
57

�AMATOMfA DE~ CIÚTICA
AMATOMfA DE~ CIÚTICA

a literatura es fenómeno de índole
diversa, particular y general a un
tiempo. Por su condición contra~
dictoria, concentra un sinfín de
definiciones opuestas. Con facilidad
se transforma en algo abstracto:
neblina difusa, inasible. Pero también se convierte
en lo opuesto: experiencia concreta, tangible. El
espacio de convergencia de estos polos es lo que
nuestros ancestros llamaban «República de la letras"
y los contemporáneos, «campo literario". Para los
primeros la designación era una proyección de
sus deseos de igualdad, una suerte de democracia
literaria que se desmoronaba ante la realidad: más
que república, reino, monarquía letrada dotada de
imperios y colonias, de lenguas literarias y dialectos
folclóricos. Para los segundos, el campo es el espacio
donde interactúan las diversas fuerzas y agentes.
Un interregno entre las distintas esferas sociales y
políticas, y las tradiciones, escuelas, movimientos y
cánones literarios. Universo acuoso que se desplaza
en círculos y lucha constantemente por mantener su
sospechosa autonomía. Batalla por la legitimación,
por la conquista de un sitio social que tiende
continuamente a perderse, diluyéndose en las
contiendas cotidianas por la supervivencia. Mirar la
literatura desde esa trinchera implica reconocer una
amplia posibilidad de enfoques críticos, y no sólo eso:
porque quien mira es también mirado y nadie está
afuera de su circunstancia.
La idea de campo otorga, o mejor dicho: reconoce,
una dimensión que la misma literatura se esfuerza por
esconder: su carácter histórico. El gusto literario tiende
a borrar las condiciones que propician su hegemonía;
sus estrategias, verbigracia: la configuración de
cánones, la sutil imposición de estilos y géneros,
apuntan hacia la inmanencia del fenómeno. Su anhelo
más preciado es la eliminación temporal en aras de
la permanencia. El dominio de las palabras sobre
las circunstancias. Ante la supuesta supremacía del
carácter lingüístico del texto literario, esta perspectiva
crítica contrapone las dimensiones estéticas e
ideológicas de la obra. Su carácter heterogéneo (su
condición multi y transdisciplinaria) permite entender

'Ponencia presentada en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, realizadas en sanóago de Chile en agosto de 2008.

las relaciones de poder en términos de hegemonía, y no
ya de dominación o de cualquier otra determinación de
corte esencial. La descripción de los desplazamientos
al interior del campo literario y la relación de éste con
instancias «más amplias", como el campo cultural,
permiten entender a la literatura como un fenómeno
complejo que va más allá de la típica asociación
entre autores y obras. Siempre hay algo más allá de
lo inmediato.
Pero el aporte principal, según mí opinión, reside
en la reflexión de la literatura desde la circunstancia
de su gestación: extraordinaria posibilidad de leer
de manera alternativa las relaciones regionales,
nacionales y universales del fenómeno. En el caso
particular de Latinoamérica, esta visión crítica ilumina
la peculiar apropiación de los principales discursos
de la modernidad y su rearticulación en la reflexión
intelectual y la producción artística y literaria. La
crítica por su parte es un discurso ambivalente que
se presta a la confusión. Generalmente se la ve como
un escrito subordinado, o condicionado. Su existencia
precisa el antecedente de la obra o el autor a tratar. He
aquí el primer malentendido: la crítica no es un discurso
secundario, es una escritura que intencionalmente se
coloca en esa posición subordinada y desde allí ejerce
un cuestionamiento en pos de la veracidad del texto:
no le interesa la verdad en el sentido ético, filosófico o
religioso, sólo los elementos que sustentan al fenómeno
literario como tal. No determina nada, sólo expande
el alcance del fenómeno y demuestra su condición
humana, colectiva, contradictoria.
Se podría decir que las conferencias sobre la teoría
de la literatura, impartidas por Alfonso Reyes en la
Universidad de San Nicolás, en Morelia, durante los
primeros años de la década del cuarenta, representan
un parte aguas para la especialización de los estudios
literarios. Por vez primera se ponían sobre la mesa los
elementos intrínsecos del fenómeno literario, dejando
de lado, en la medida de lo posible, las implicaciones
históricas y sociales de las obras. Durante los
siguientes años, carreras de letras y cursos sobre
literatura mexicana se fueron abriendo a lo largo del
país. Sin embargo, la influencia de la crítica académica
era todavía menor, y sobre todo se enfocaba a ordenar
y revisar el pasado. Reproducción y conservación.
La prensa mantenía la hegemonía. El contexto, no
obstante, había cambiado. El aliento nacionalista de
la posrevolución comenzaba a ceder para dar paso a la

58

fracturas. Ante la necesidad de retomar el control
político, el estado comenzó a relegar ulo cultural" a
un segundo plano. Era una estrategia algo siniestra:
marginar la reflexión y al mismo tiempo adjetivarla
como independiente. Dejaban hablar, pero de lejos, a
una distancia donde era imposible escuchar. Resultaba
evidente que se tenían que abrir nuevos espacios.
Tal fue la preocupación mayor de Octavio Paz, por
citar un solo ejemplo, al volver de la India (tras su
renuncia al servicio exterior mexicano): establecer un
lugar de enunciación hegemónico y al mismo tiempo
independiente del Estado. La autonomía, en todo caso,
sería relativa.
Los años setenta marcaron una década heterogénea,
signada por una paulatina censura gubernamental ypor
la aparición de novísimos actores políticos y literarios.
El ámbito occidental experimentaba la revisión
crítica anti~humanista de los postestructuralistas,
el femínísmo redefinía sus postulados teóricos y sus
prácticas sociales, y los intelectuales del llamado
uTercer Mundo" ensayaban, desde su condición
poscolonial, una crítica revisionista a las metrópolis
y sus proyectos modernizadores; la Revolución
cubana experimentaba las consecuencias del caso
Padilla. En México, la disputa entre los nacionalistas
y los universalistas cambiaba y se concentraba en
las diferencias y discrepancias entre los últimos. La
radicalización comenzaba y las mafias se definían y
marcaban distancia. Por un lado, Octavio Paz hacía
ostensible su poder legitimador en la revista Plural;
por otro, Carlos Monsiváis intentaba dar cuenta de
la particularidad histórica de la época, describiendo
sus síntomas, desde el suplemento La cultura en
México. El primero se desmarcaba definitivamente
de la izquierda, y el segundo trataba de rearticular el
discurso crítico desde esa tendencia y volverlo mucho
más amplio e inclusivo.
La polarización sólo hacía patente la gran tragedia:
la ausencia de lectores, y me refiero aquí a lectores
críticos de cualquier índole que interactuaran en
el campo literario y demandaran una relación más
horizontal, democrática, y una representación más
cercana. Ante tal silencio, los intelectuales o creadores
caían, y aquí me permito parafrasear a Gayatri Spivac,
en la práctica constante de hablar por los uque no
tienen voz" (en realidad, de los que no tienen espacio
para emitirla) y de imponerles sus demandas e
inquietudes. Sin los lectores suficientes, los grupos

pugna de dos grupos hegemónicos, divididos por las
ideologías totalitarias de la Guerra Fría, pero unidos
en su afán de modernizar las letras mexicanas. Este
binomio conflictivo tuvo en las viejas generaciones
de escritores y artistas revolucionarios a su primer
oponente. El conflicto podría clasificarse como la
contienda entre los «universalistas" y los nacionalistas
(el pleito no era nuevo, ni mucho menos: durante las
décadas del veinte y del treinta, los Contemporáneos
padecieron una lucha parecida, pero, para estas alturas,
todos sus miembros formaban parte de la burocracia
cultural y no concebían sus actividades fuera del
aparato del Estado). Asimilación versus diferenciación,
con todas sus variantes y matices. Detrás yacía el viejo
anhelo compartido: ir en pos de la autonomía literaria.
La diferencia radicada justamente en ese punto: los
nuevos protagonistas de la vida cultural y literaria
optaban por esa «universalidad" como la mejor vía
para legitimar su condición intelectual y artística.
La primera generación que conquistó ese espacio, en
apariencia libre y maravilloso, fue la de los narradores
del llamado boom de los años sesenta (si bien las
primeras manifestaciones de modernidad literaria se
habían dado en la década anterior). Lo literario pasaba
entonces por los suplementos de mayor circulación (La
cultura en México y luego México en la cultura, por citar
sólo dos ejemplos).
Época de reposicionamíento de las elites literarias,
los sesenta marcó la primera división de poderes con
base en la ideología. La crítica adquirió una serie de
matices bien definidos: obien aspiraba a promover un
inmanentismo estructural, o bien se enfrascaba en la
búsqueda de elementos distintivos, particulares, que
conectaran las obras con la cruenta historia política
latinoamericana. Los narradores epónimos del boom
afirmaban con emoción que su generación era la
primera en romper con las ataduras del endémico
regionalismo. Los críticos más avispados (lectores
cercanos de las propuestas historiográficas de
Pedro Henríquez Ureña) comenzaban a establecer
conexiones entre este fenómeno y los movimientos del
pasado. En todo caso, la literatura latinoamericana en
general y la mexicana en particular se convirtieron en
problema y en objeto de estudio.
Tras los acontecimientos del 68 (la aparición de
la sociedad civil como agente político, la represión
militar, el principio de la decadencia del Estado
mexicano), el campo literario mexicano sufrió algunas

59

�AMATOM(A DE LA CRÍTICÁ
AMATOMfA DE LA CRfnCA

EL CRÍTICO HA DEJADO DE SER UM CUÍA (Y YO CELEBRO OUE ASÍ SEA),
PERO TAMBIÉM HA DEJADO DE SER UM IMOUISIDOR PERMAMEMTE.

se disputan las principales fuentes de financiamiento.
De alli que el Estado continuara siendo el principal
patrocinador de las empresas culturales, aunque la
actividad cultural cayera en la categoría de articulo
de segunda mano.
El campo se convierte en cerco, en territorio
minado y cubierto por la neblina de las insinuaciones
y los ataques indirectos...
Luego vinieron los días de crisis, de golpes contra
la libertad de expresión. Represión y marginación de
las voces disidentes. El panorama mundial también se
modificó drásticamente: América Latina se pobló con
dictaduras de corte fascista; el bloque comunista perdió
más legitimidad; la politica exterior norteamericana
se endureció. Los años ochenta representaron
una interesante paradoja: el protagonismo de
los marginados. Ante la paulatina pérdida de los
auspicios oficiales, surgieron interesantes propuestas
alternativas. Comenzó una autocrítica del pasado
reciente. La sociedad civil ganó protagonismo tras el
sismo del 85. Sin embargo la crítica pública perdió
autoridad a causa de la manipulación mediática.
La controvertida "globalización" causó un cambio
profundo en el campo literario al desplazar el rol
protagónico de las instancias públicas y de las
editoriales independientes, e imponer las demandas
e intereses del mercado. El tradicional centralismo
cultural mexicano se transformó en la difusión y
venta de la literatura mexicana con base en fórmulas
bien establecidas. Surgieron así conceptos como la
"Literatura del Norte", las "Novelas del narcotráfico"
y otras novedades por el estilo, de las que hablaré un
poco más adelante. La hegemonía de las industrias
culturales ha afectado el habitus literario, cerrando
espacios para la polémica y las discusiones críticas,
y abriendo vías para la difusión y la propaganda. La
función de los lectores también ha sido trocada, en

apariencia, por la de simples consumidores. Nuevas
batallas se avecinaban. La primera transformación
tuvo que ver con la acentuación en la división de los
ejercicios críticos. Irónicamente: las reflexiones sobre
el fenómeno literario comenzaron a polarizarse justo en
el momento en que los medios masivos de información
acrecentaban su presencia en la sociedad. La crítica
pública trocó su función primaria, la de informar,
por la de promocionar (una nueva serie de intereses
económicos comenzó a tergiversar su discurso); la
crítica académica, ante los embates de los proyectos
neoliberales que hacían de la educación un negocio,
tuvo que reformular sus estrategias de acercamiento,
preocupándose más por mantener estándares de la
calidad y procesos de certificación. Los intelectuales
dejaron de ser orgánicos o independientes y se
transformaron en especialistas, en consultores de los
nuevos poderes.
Ante este hueco, fue la propia industria editorial
(via los especialistas en promoción, los agentes
literarios o los escritores más vendidos) quien comenzó
a establecer un "discurso crítico e historiográfico".
La otrora literatura nacional fue dividida por
parcelas, pero la división más que geográfica, era
temática. El antiguo centralismo fue suplantado por
el establecimiento de diversas sucursales de venta.
De esta manera, la literatura del norte concentró los
temas de la frontera, la violencia y el narcotráfico; la
del centro, se hizo cargo de los gastados anhelos de
asimilación con el mundo moderno. Folclor al interior
y esnobismo en la capital: lno es esta una variación de
la añeja dicotomía entre civilización y barbarie que
tanto obsesionó a nuestros ancestros? La literatura
se hizo sinónimo de narrativa; la poesía fue relegada
a los propios poetas -sus principales lectores- y
a las instancias culturales de gobierno. Los premios
y las ferias del libro pasaron a ser las instancias de

60

legitimación. La tácita reglamentación que rige el
campo de la literatura se transformó en un paradigma
extra~literario: importa o parece importar más lo que
se dice alrededor de la obra, que la lectura de la obra
misma. De un tiempo a esta parte, hemos visto resurgir
falsas y nimias polémicas en torno al contenido de
la literatura; hemos visto a los propios escritores
armar un montaje para explicar la genealogía de sus
producciones e historiar el surgimiento de sus grupos,
lanzando patéticos manifiestos que no cuestionan la
complejidad del fenómeno, sino que tan sólo replican
antiguas fórmulas de comercialización. La lucha ya
no es estética, sino de estrategia. Hay grupos que
pelean contra las secuelas (secuelas comerciales)
de realismo mágico y apelan a la universalidad de la
literatura, entregándose sin reservas a las "maravillas"
del mundo globalizado. Otros se enfrascan en la
retórica poscolonialista y buscan desenfrenadamente
la diferencia que los confirme como subalternos y
habitantes de un espacio inclasificable. En medio:
una brecha que imposibilita la mirada crítica. El
miedo a caer en la reproducción de una narrativa
hegemónica o la arrogancia de creer que sólo existe
una forma de leer la literatura han oscurecido la
función crítica, dejándola en la categoría de mero
instrumento, de actividad sospechosa. El crítico ha
dejado de ser un guía (y yo celebro que así sea), pero
también ha dejado de ser un inquisidor permanente.
El sílenciamiento nos daña a todos. No es mi intención
caer en la apología. Sólo he querido aventurar algunas
ideas e inquietudes. Creo que se precisa un cruce de
lecturas, una mirada que intente observarlo todo
(aunque esto sea tarea imposible) para trazar una
cartografía -frágil e inestable- provisional: ldónde
estamos parados ahora? ¿Hacia dónde vamos? Es
momento de replantearnos varios conceptos: repensar
el término literatura mexicana (la qué nos remite
hoy día? ¿A qué tipo de representatividad, si es que
la hay, apela? ¿O qué tipo de desencuentro?). Ahora
más antes se precisa del desbordamiento de los cauces:
nuevas formas de ejercer el criterio, estableciendo
paradigmas flexibles. La crítica debería transitar
sin restricciones del aula a la prensa, y de la prensa
a los medios audiovisuales y digitales, pero no corno
un ente abstracto e inamovible, sino como práctica
dinámica, a la vez individual y colectiva, cargada del
peso de su propia circunstancia y capaz de mirarse a
sí misma mientras desempeña su labor. No propongo

una fórmula sino un ejercicio. Y para llevarlo a cabo
tendremos que hacernos cargo de varias cosas:
primeramente debemos rescatar el concepto de valor
(y trabajarlo desde un prisma más relativo y dinámico),
luego caer en la cuenta de que habitamos la historia
y no estamos fuera de ella (tampoco condenados por
ella), somos parte de un largo y heterogéneo proceso
de articulación social, cultural y estética. Necesitamos
reescribir la historiografía literaria (desentrañar sus
silencios y omisiones), proponer nuevos modelos de
periodización (multidimensionales, que vayan más
allá de los generacional, lo comercial y lo instantáneo)
y pugnar por una lectura descentralizada. Estoy
consciente de los riesgos que a estas alturas implica
hablar de una "literatura nacional", de querer trabajar
con ella. Debo aclarar una cosa: cuando hablo de
literatura mexicana abarco el fenómeno en su
totalidad (autores, obras, editoriales, lectores, etc.):
una manifestación cultural heterogénea e inclusiva,
y no una delimitación geográfica y nacionalista. La
literatura no tiene fronteras ni tiempo, pero sus autores
y lectores sí están "presos" de la hora y el lugar.
Creo que ha llegado la hora de intentar poner de
nuevo los puntos sobre las íes, de ensayar un discurso
horizontal y vertical -una lectura cruzada-sobre las
letras mexicanas. Arriesgar un juicio necesariamente
provisional y hacerse cargo de él. No hablo de autoridad,
sino de provocación. La inercia actual sólo alimenta la
tergiversación del fenómeno. Se precisa urgentemente
la crítica de la crítica: el establecimiento de su propia
historiografía. No deja de asombrarme que de todo el
instrumental teórico producido en América Latina
en los últimos cuarenta años, poco, o casi nulo, haya
sido el aporte de la crítica mexicana. lAcaso conceptos
tales como heterogeneidad, transculturación, por sólo
mencionar algunos, nos resultan tan ajenos? (Hago
a un lado la noción de "cultura híbrida", pues su
aplicación ha sido mayoritariamente en fenómenos
extra~literarios.) Ante este vacío, no nos queda más
que los lugares comunes que circulan a diario, pero
ellos nos dejan más confundidos: yo, al menos, no he
podido todavia reconocer ese "maravilloso momento"
de producción literaria que, según la propaganda de
las industrias culturales, estamos viviendo en México
desde hace algunos años...
Es tiempo, repito,de provocar una revisión al interior.
No será desde luego, una lectura definitiva, pero si hará
de la literatura un fenómeno un poco más cercano .-.....,
61

�AL.AMPARO
DEUMAMUSA:
d reinado de Clío en la Universidad
EDMUMDO DIIIIIIZ CWICIA

n sus setenta y cinco años
de vida, la institución ha
sido el generador del
acervo de conocimiento
histórico más importante
en la entidad al organizar una serie de
espacios académicos en torno a los
cuales se ha fo mentado la realización
de investigaciones y la formación de
historiadores, cuyas contribuciones
se encuentran en la amplia variedad
de labores que van desde la enseñanza
de la historia hasta la organización y
administración de archivos, museos
y espacios culturales.
Desde su fundación, en 1933, la Universidad
Autónoma de Nuevo León ha sido un albergue de
la cultura humanistica y "cliomática" como Luis
González y González se refiere al desarrollo de los
estudios históricos.
El conocimiento de la historia de Nuevo León, de la
región y de México surgido en el seno de la institución
educativa es abundante. Los títulos de los libros y
folletos publicados, algunos de ellos esenciales para
la historiografía, dan cuenta de ello.
Para alcanzar este desarrollo, no sin altas y bajas
a través del tiempo, han confluido una serie de
elementos que, a pesar de operar en ocasiones de
manera poco articulada, han permitido establecer
una infraestructura bien apuntalada. El fundamento
teórico señalado en su ley orgánica, grupos de personas
interesadas en los estudios históricos, espacios
dedicados a la enseñanza, la investigación y la difusión
de los diferentes campos de la historia, importantes
fuentes y reservorios documentales y bibliográficos.
Gracias a su impulso la enseñanza y la investigación
se organizan, sistematizan y profesionalizan, especialmente la referida a la historia regional;forma elementos
que habrán de dar vida a nuevas asociaciones que
dinamizan este campo; se establecen contactos entre

�ANDAR A LA REDONDA

ANDAR A LA REDONDA

sus incuestionables dotes o la autoridad que imponen
sus nombres, no eran profesionales, es decir, nunca
desarrollaron la disciplina profesionalmente. Sus
obras, producto en muchas ocasiones de sus esfuerzos
individuales, presentaban sus limitaciones; en ese
sentido la incipiente historiografía local tenía en su
contra no pocas carencias como escuelas establecidas,
recursos y profesionalización del oficio.
Como parte de los elementos esenciales para
subsanar este último aspecto, en una primera etapa
de despegue, la institución publicó obras históricas
y organizó actividades académicas con historiadores del país. Estas fueron sus primeras grandes
contribuciones.
Respecto al primer punto, publicó textos como la
Correspondencia particular de D. Santiago Vidaurri (1940),
las Memorias de fray Servando (1946), el estudio que
del personaje hace Edmundo O'Gorman, una de las
ediciones, la tercera de 1948, de Nuevo León. Apuntes
Históricos de Santiago Roel que, como señala Ceballos,
sustentó durante varias décadas la identidad de los
nuevoleoneses.
En cuanto a lo segundo, a las actividades de la
Escuela de Verano, a partir de 1946, concurrieron
importantes figuras de las humanidades, entre otros,
Daniel Cossio Villegas y Wilberto Jiménez Moreno.
En su seno, acogió la iniciativa de algunos
historiadores como Silvia Zavala, Lewis Hanke y a
nivel local, Carlos Pérez Maldonado, para realizar
la Primera Reunión de Historiadores Mexicanos y
Norteamericanos en 1949.
Enesa ocasión Alfonso Reyes ofreció su trascendente
y polémico discurso "Mi idea de la historia" donde su
conclusión acerca del viejo debate fue que la historia
era ciencia, filosofía y arte a la vez. Además de la sesión
inaugural, la Universidad colaboró con el INAH en
la organización de tres exposiciones, una de ellas
dedicada a los libros mexicanos de historia.
Este importante evento fue decisivo en el siguiente
impulso accionado por la Universidad para evitar
permanecer al margen del inicio de un proceso de
profesionalización del historiador operado a nivel
nacional.
Para ese entonces empezaban a formarse generaciones de historiadores tanto en el programa de
Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Nacional Autónoma de México como en el
Centro de Estudios Históricos del Colegio de México.

los estudiosos de la disciplina; se editan numerosos
libros y revistas de divulgación del conocimiento
histórico.
No se trata en las siguientes líneas de elaborar un
estudio de las obras producidas a través del tiempo
ni un análisis de las corrientes, escuelas y métodos de
los autores, eso requiere un estudio historiográfico
adicional; se trata, en un rápido recuento, de esbozar
las aportaciones de la casa de estudios de Nuevo León
en esta materia.
LA VERDAD, VOCACIÓN COMPARTIDA

El desarrollo del conocimiento histórico dentro de
la Universidad, siguiendo a Manuel Ceballos, fue
inspirado en buena medida por la concepción de
institución de educación superior planteada por
Alfonso Reyes en sus famosos textos "Voto por la
Universidad del Norte" y "Los regiomontanos" donde
le atribuye las funciones de docencia, investigación y
difusión.
Podría decirse que su ideario formaba parte de
todo un ambiente propicio estimulado por una serie
de factores que revitalizaron el interés por el quehacer
histórico. La influencia de intelectuales como José
Vasconcelos y Alfonso Reyes, a nivel nacional, la
tendencia antipositivista, la existencia de sociedades
científico-literarias como la llamada José Eleuterio
González y de asociaciones estudiantiles como el
grupo Alfonso Reyes.
Humanistas, catedráticos y especialistas contribuyeron a crear una Universidad que en sus funciones
sustantivas se comprometió a la "difusión de la
cultura". El objetivo supremo de la institución
educativa, inscrito en su lema: "alentar la flama de la
verdad", es el anhelo de la historia. Ya Raúl Rangel
Frías como rector en 1949, hablaba del entendimiento
de los historiadores en torno a la verdad.
Ese interés por la historia se sostuvo gracias a
la fuerza moral que desde un principio tuvieron los
organizadores de la institución. A ello se agregó la
reanimación del regionalismo que en la década de
los treinta y cuarenta del siglo pasado, animó una
búsqueda de identidad usando a la historia como uno
de sus principales instrumentos con el fin de destacar
valores distintivos frente a las fuerzas centralizadoras
del estado nacional.
Apesar de encontrarse la disciplina en un auge por
esas y otras razones, sus principales exponentes, pese a

64

LA HISTORIA TIENE DOMICILIO

Es esta, una siguiente etapa decisiva en el proceso de
contribución del conocimiento histórico al organizar
la Universidad sus primeras instituciones académicas
directamente relacionadas a la historia lo que permitió
ubicar a la ciudad de Monterrey en una dimensión de
importancia respecto al resto de otras entidades del país.
Antes de mencionar estos espacios que serán núcleo
de formación de historiadores y de investigaciones,
resulta indispensable destacar la significativa presencia en estas iniciativas del joven Israel Cavazos Garza,
recién formado profesionalmente en el Colegio de
México donde convivió con maestros como el doctor
Silvia Zavala, Agustín Millares Cado, Francois
Chevalier,José Miranda y Manuel Toussaint.
Sus conocimientos históricos, su profundo interés
por la historia del noreste y, particularmente de Nuevo
León, sus relaciones con investigadores y académicos
de la región y del país, le dieron en esa época un
lide~azgo indiscutible.
Primero, fue designado, en diciembre de 1951,
jefe del Departamento de Historia de la Facultad
de Filosofía y Letras, luego, en 1953, director de la
Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes y, pocos
años después, en agosto de 1959,jefe de la sección de
Historia del Centro de Estudios Humanísticos (CEH).
La creación de la Facultad de Filosofía y Letras, en
1951, siguiendo los lineamientos de su homóloga de
la UNAM, respondía a la idea de desarrollar estudios
históricos. Rangel Frías, rector y primer director
señalaba que en ella "tendrán su domicilio propio( ...)
la historia del hombre y de las ciencias".
Su Departamento de Historia se propuso entre
sus objetivos la investigación histórica regional
vinculándose con la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística (SNHGE), creada
en 1942; el desarrollo de índices, la publicación de un
boletín histórico bibliográfico y la organización de un
seminario de investigaciones históricas. La facultad
impartió cursos de historia, de investigaciones
históricas y de la utilización de las fuentes.
"La labor desarrollada por la Universidad de Nuevo
León, en lo que respecta a la difusión histórica -exponía Israel Cavazos en 1952-, es verdaderamente
encomiable. Sus anuales cursos de verano constituyen
una elevada demostración de interés por estos
estudios; no se escatima esfuerzo alguno porque los
estudiosos de Monterrey tengan ocasión de escuchar

65

la palabra autorizada de nuestros más destacados
valores nacionales en esta materia".
Por su parte, el Centro de Estudios Humanísticos
(CEH) emprendió trabajos de investigación histórica,
principalmente a través de la labor desarrollada por
Cavazos Garza, con un interés muy definido hacia la
etapa colonial.
En su amplia labor elaboró escritos que resultan
imprescindibles en la historiografía nuevoleonesa:
las entradas y fundaciones realizadas por Alberto del
Canto (1577), Luis de Carvajal y de la Cueva (1581)
y Diego de Montemayor (1596), las características
de los pobladores del Nuevo Reino de León, la vida
y actividades de mineros, soldados, ganaderos y
pastores durante la Colonia, la labor de las misiones
franciscanas, las biografías de gobernantes ypersonajes
distinguidos, las monografías de villas y poblaciones
desde sus orígenes coloniales.
También dio a conocer fuentes, archivos, guías
para facilitar al investigador su labor de enriquecer
sus análisis a partir de las fuentes documentales de
los repositorios existentes en la ciudad de Monterrey
y los municipios del estado.
Estos trabajos se publicaron de manera ininterrumpida por 22 años en el órgano del centro, el
Anuario Humanitas que apareció en 1960, junto con los
trabajos de relevantes investigadores invitados de
universidades e instituciones académicas nacionales
e internacionales.
En él publicaron reconocidos historiadores como
Luis González y González, Daniel Cosío Villegas,
Ernesto de la Torre Villar, Antonio Pompa y Pompa y
locales con una sólida obra como Tomás Mendirichaga
y Cueva, Isidro Vizcaya Canales, Eugenio del Hoyo y
José P. Saldaña.
El anuario es desde entonces y hasta hoy, que ha
publicado más de 30 volúmenes, un repositorio de
trabajos y referencias documentales sobre historia
inapreciable promovido por la Universidad.
Además, la máxima casa de estudios se valió
de sus distintos órganos editoriales para difundir
trabajos de investigación histórica, algunos eruditos,
otros generales con pretensiones de divulgación. Por
ejemplo, en Universidad el arquitecto Joaquín A. Mora
presentó en 1950 sus "Investigaciones históricas sobre
el Monterrey antiguo"; en Armas y Letras, boletín del
Departamento de Acción Social, Armando Arteaga
Santoyo publicó en 1945 la importante "Bibliografía

�AMDilA LA REDOMDA

particularmente, el materialismo histórico.
En ese sentido los intereses académicos giraron
en torno a las imbricaciones de economía y política
en los procesos sociohistóricos. Los maestros de la
historia económica, encabezados por Mario Cerutti,
tuvieran numerosos discípulos que dedicaron una
buena parte de sus trabajos de investigación a estos
temas. Las aportaciones fueron en el campo de la
industrialización, la participación de la inversión
extranjera y la actuación política del empresariado.
Surgieron importantes obras corno Burguesía y
capitalismo en Monterrey, 1850-1910 (1988), Economía de
guerra y poder regional en el siglo XIX (1983) y Monterrey.
Siete estudios contemporáneos (1988).
De algún modo este marco de análisis privilegiaba
a los grupos comerciales, industriales y financieros
como motores del éxito económico de la ciudad y del
estado, una tendencia que la historiografía local se
había encargado de reforzar y ensalzar por años en
beneficio de los intereses de un sector representativo
de la llamada iniciativa privada.
No resultando completo el análisis desde esta
óptica, se fomentó el estudio de la fuerza trabajadora
con la sugerente hipótesis de ser factores esenciales
de la expansión económica; de esta forma los obreros
se incorporaron en la escena de la historiografía.
Gracias a estas líneas de trabajo el conocimiento
histórico arrojó nuevas luces sobre aspectos poco
conocidos de la industrialización y permitió cambiar
visiones incompletas o erróneas del pasado.
A partir de los años noventa, con el derrumbe
del Muro de Berlín, comenzó la discusión de nuevos
enfoques, nuevas corrientes y nuevos temas; los
estudios se enfocaron a un campo cada vez más amplio
de la historia, cuestiones de historia política, cultural,
religiosa y agraria se incorporaron al corpus de las
investigaciones académicas de la facultad.
De esta manera han emergido trabajos desarrollados
desde la teoría de género, particularmente enfocada
al estudio de la cultura campesina y desde la
hermenéutica, una transición del documento al
análisis del discurso.
Sin embargo, es importante subrayar que los
estudios históricos alcanzaron un desarrollo considerable en el aspecto temporal principalmente sobre el
siglo XIX y principios del XX, en buena medida por el
atractivo que ha resultado analizar un periodo donde
se establecieron en buena medida las bases del estado,

del Padre Mier"; en Inter Folia, Cavazos Garza publicó
numerosas biografías y en el periódico auspiciado
por el Patronato Universitario Vida Universitaria,
se publicaron a partir de 1951 numerosos artículos
históricos.
Pasaron entre cinco y diez años para que, en el
seno de la Universidad, la historia local diera a luz
sus mejores obras. Esta corriente estuvo fundada,
como se ha mencionado, en la obra de Israel Cavazos.
Entre otras publicó Nuevo León en la Independencia (1953),
Historia de Nuevo León por el capitán Alonso de León, Juan
Bautista Chapa y Fernando Sánchez de Zamora (1961),
Cedulario autobiográfico de pobladores y conquistadores de
Nuevo León (1964), Catálogo y síntesis de los protocolos del
Archivo Municipal de Monterrey, 1700-1725 (1973).
Muchos otros serán los historiadores que
produjeron sus investigaciones ligados alos organismos
de la Universidad. Por citar alguno, Víctor Niemeyer
publicó su obra fundamental El general Bernardo Reyes
(1966).
En ese sentido la historia logró una perspectiva
mejor ceñida a las realidades regionales y empezó
a fincar una más sólida tradición historiográfica
marcando nuevos rumbos en la investigación histórica,
llenando los huecos por donde había hecho agua el
conocimiento en amplias áreas.
BAJO LA LUPÁ DEL MÁTERIÁLISMO HISTÓRICO

Una nueva etapa inició en la Universidad en los
años setenta en el contexto del auge, persistencia y
profundidad que la investigación regional asumió en
México corno fruto de las instituciones académicas.
En 1973 la Facultad de Filosofía y Letras estableció
la licenciatura en historia y, en 1978, la maestría en
historia con especialización en problemas fronterizos
que, finalmente, no pudo concluirse, corno respuesta
a la necesidad de contar con un centro de formación
de historiadores en términos académicos con la doble
expectativa dededicarsealainvestigaciónyala docencia.
El Colegio de Historia planteó la imposibilidad de
seguir estudiando la historia regional a partir de las
obras escritas y la necesidad de acudir a las fuentes
primarias para producir nuevos conocimientos
recurriendo a diversas corrientes de interpretación.
La tendencia fue privilegiar la escuela económica,
hasta entonces, escindida en la historiografía local,
como fundamental para explicar el desarrollo social
e histórico bajo la visión prevalente del marxismo,

,,HA SIDO SIN DUDA, SI NO LA ÚNICA, SÍ LA CRAN MATRIZ DE DONDE HA
SALIDO EL CONOCIMIENTO HISTÓRICO DE LA RECIÓN" (M.C. RAMÍREZ)

las transformaciones liberales y el orden económico
imperante.
Otra de las contribuciones del Colegio de Historia
fue la nueva interpretación sobre el devenir de la
ciudad y el estado desde lo regional, abarcando
distintas etapas de la historia, asumiéndolo como parte
de los procesos nacionales, continentales e incluso
mundiales.
También han sido muy importantes las actividades
de difusión y extensión desarrolladas por la facultad.
El Colegio de Historia daría a conocer sus aportaciones
exhibiendo trabajos de rigor académico y amplio
soporte documental en los foros de intercambio
y discusión como los encuentros nacionales de
estudiantes de historia, el primero de ellos realizado en
Monterrey en 1977, y en ediciones de libros y revistas
especializadas.
Durante cinco años, a partir de 1986 la facultad
editó y difundió Siglo XIX. Revista de Historia, de
carácter semestral, buscando cotejar o comparar

66
67

fenómenos y procesos regionales en América Latina,
e incluso Europa. En 1991 el nuevo proyecto Siglo
XIX. Cuaderno de Historia, de manera conjunta con el
Instituto de InvestigacionesJosé María Luis Mora, fue
la prolongación a escala nacional del anterior. Además,
publicó trabajos históricos en la serie editorial
Cuadernos de Historia y Cuadernos del unicornio.
En esa misma vertiente se realizaron actividades
académicas que aumentaron el grado de profesionalización de la historia como el Encuentro Historia
Económica del norte de México en 1991, el Congreso
Empresarios españoles en México, siglo XIX en 1992;
a través del posgrado asistieron maestros reconocidos
como Josefina Zoraida Vázquez y Lorenzo Meyer y
en los cursos de historia realizados especialmente
durante los veranos asistían los historiadores más
destacados del país.
Con verdadera constancia, el Colegio de Historia
ha formando historiadores que se cuentan por cientos,
cuyas contribuciones se encuentran en la amplia

�DIDAllA ll REDONDA

AMDAR A. LA UDOMDA.

Se reorientó y concentró en torno a la Capilla
Alfonsina con la llegada e inauguración, en noviembre
de 1980, del acervo de Alfonso Reyes y el traslado
al mismo espacio de la Biblioteca Universitaria
Alfonso Reyes, con importantes repositorios para
la historiografía local, regional y nacional como los
volúmenes de la antigua Biblioteca Pública, los fondos
privados Valverde Téllez, Díaz Ramírez, Abelardo
Leal, Ricardo Covarrubias y Salvador Toscano, además
del Fondo Nuevo León que concentra la producción
bibliográfica del estado en sus diversos aspectos.
La Capilla fungió como editora y promotora de los
estudios históricos, así creó la serie editorial Archivos
y documentos históricos regionales, a través de los
trabajos de Israel Cavazos, Gerardo de León y Celso
Garza Guajardo.
Obras importantes fueron las de Genaro Salinas
Quiroga Historia de la cultura nuevoleonesa (1981) y de
Cavazos Garza el Diccionario biográfico de Nuevo León
(1984). Apareció bajo la responsabilidad de la Capilla
Alfonsina la segunda y más breve época de la revista
Actas, de enero a septiembre de 1982.
El detonador de los estudios históricos en los
años ochenta y noventa, con base en los acervos
documentales de la Capilla Alfonsina fue el Centro
de Información de Historia Regional (CIHR,UANL),
surgido en diciembre de 1980, con elementos dedicados
profesionalmente a la investigación del pasado de la
región. Sus primeras publicaciones fueron El ojo de
agua de Sabinas Hidalgo (1981) de Garza Guajardo yJosé
María Paras, criador, padre y valetudinario (1982) de Luis
Sierra Nava,Lasa.
Desarrolló otras series editoriales como la Biblio,
teca de Nuevo León, Folletos de Historia del Noreste,
Los comanches, Nuestros pueblos, El Terruño y Testi
monios de fundaciones de municipios de Nuevo León;
además emprendió la publicación de Bitácora, boletín
sobre las actividades del CIHR, en diciembre de 1987.
Hasta enero de 1993 se publicaron 16 números donde
quedaron asentadas,de manera básica, la investigación
realizada enla Universidad y, en particular, en el CIHR.
En mayo de 1997 inició una segunda época y desde
2004 se edita el boletín bimestral Haciendo brecha.
Desde el centro de la historia se abordó una amplia
LA IDENTIDAD REC:I OMAL COMO PREMISA
variedad de temas que, más que reflejar cierta falta
La labor histórica fue reorganizada a partir de 1980 al
de orden, ha sido reflejo de su vitalidad. Entre sus
desaparecer la Dirección General de Investigaciones
investigaciones destacó sin duda el trabajo En busca
Humanísticas, el Centro de Estudios Históricos y
de Catarino Garza 1859-1895 (1989).
publicacionescomoelAnuarioHumanitasy larevistaActas.

variedad de labores que van desde la enseñanza de
la historia en los distintos niveles escolares hasta la
organización y administración de archivos, museos y
espacios culturales.
Estas generaciones de investigadores regionales
jóvenes que brotaron durante las últimas décadas de
la Universidad han dado nacimiento a organizaciones
como la Asociación de Historiadores Profesionales del
Noreste de México (ADHINOR), en 1984; Sociólogos,
Antropólogos e Historiadores de las Provincias
de Oriente (SAHPO) y la Asociación de Historia
Económica del Norte de México, en febrero de 1992.
En la misma década de los setenta surgió a partir
de 1975 la Dirección General de Investigaciones
Humanísticas dirigida por Raúl Rangel Frías, que
abrió un Centro de Estudios Históricos colocado,
a partir de mayo de ese año, en las manos de Israel
Cavazos Garza.
Bajo su patrocinio se publicó a partir de 1977 la
revista de historia Actas: serie documentos que tuvo
como director y redactor al mismo Cavazos Garza.
De manera simultánea apareció el segundo de sus
formatos subtitulado Índices, fuentes, notas de historia,
letras y artes.
Estas publicaciones tuvieron varias épocas, la
primera y única dentro del Centro de Estudios
Históricos, corresponde al trimestre de julio,
septiembre de 1977 a abril,junio de 1981.
Su importancia radica en los documentos poco
accesibles dados a conocer en sus páginas, por
ejemplo, la relación de personas nombras por Luis de
Carvajal y de la Cueva para llevar al descubrimiento
y población del Nuevo Reino de León (número 1), el
informe sobre el Nuevo Reino de León de Félix Marta
Calleja (número 3), la correspondencia entre Santiago
Vidaurri y Juan Álvarez durante la revolución de
Ayutla (números 5, 6 y 8), informes de gobernadores
coloniales como Pedro de Barrio Junco y Espirella y
Antonio Cordero.
Además, en esa época la Universidad siguió publi,
cando libros, obras como Fray Servando, biografía, discursos,
cartas (1977), fue uno de los más significativos.

68

Estos materiales han servido de referencia para
debates, confrontar ideas, emprender nuevas investí,
gaciones, nutrir congresos y seminarios donde se
propuso seguir el criterio de temas.
Con fundamento en el rescate que la UANL
realizaba del caso antiguo de la Hacienda San Pedro,
en Zuazua, Nuevo León, organizó en octubre de 1986,
el Primer Seminario de Historia de las Haciendas
del Noreste; en abril de 1990 UPuente Solidaridad.
Una puerta al siglo XXI", en Colombia, Nuevo León;
en 1983 el Seminario sobre bibliografía Histórico
Regional, además de congresos sobre el corrido. Estos
eventos dieron como resultado una fecunda reflexión
y una valiosa cantidad de ponencias, algunas de ellas
publicadas.
A su labor añadió el trabajo de campo como la
localización de petroglifos, restos de haciendas,
revaloración de personajes de la cultura popular
y de historia oral como resultado de una fuerte
preocupación por la divulgación de la historia
regional. Promovió el nombramiento de cronistas
en los municipios y en sus instalaciones, se instaló
el Colegio Estatal de Cronistas en 1987 y se efectuó
el XX Congreso Nacional de Cronistas de Ciudades
Mexicanas en 1997.
No obstante sus carencias en métodos ysistemas de
trabajo, uno de los atributos del cronista, en muchos de
los casos, y en gran medida razón de su impulso desde
la institución, era el profundo y directo conocimiento
de la realidad de su región.
La producción editada por el centro incluyó obras
que iban desde la gran región de la frontera hasta el
espacio propio de la microhistoria a través de libros
folletos que han encontrado amplia receptibilidad
y difusión en los municipios, escuelas y público
en general con el propósito, decía su director, de
contribuir al ufortalecimiento de la identidad y
afianzamiento de los valores culturales e históricos".
Tampoco puede dejar de mencionarse a otras
dependencias como la Facultad de Derecho la
'
Facultad de Economía con su colección Evolución de
la Civilización contemporánea; la Preparatoria No. 3,
la Preparatoria No. 7con sus Cuadernos de cultura y el
STUANL con sus Cuadernos de Educación Sindical.
Para consolidar el quehacer histórico desde otros
objetivos y alcances, la Universidad reactivó el Centro
de Estudios Humanísticos con Israel Cavazos al frente
una vez más de la sección de Historia, que emprendió

69

de nuevo la publicación del Anuario Humanitas en 1997.
Bajo el auspicio de la Secretaría de Extensión y
Cultura, a través de la creación de la Dirección de
Publicaciones, se editan en la colección Nuestra
Historia obras como una versión corregida y aumentada
del Diccionario biográfico de Nuevo León (1996), Escritores
de Nuevo León. Diccionario biográfico (1996), ambas
de Israel Cavazos, Monterrey 400. Estudios históricos y
sociales (1998), Fábricas pioneras de la industria en Nuevo
León (1998) de Javier Rojas, además de amplias
monografias sobre los municipios de San Nicolás
(1997), Santa Catarina (1999) y Monterrey (2002).
Además se publicó una tercera época de la revista de
historia Actas, de junio de 2002 a diciembre de 2003
buscando estimular los estudios del pasado a nivel
regional -Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosi,
Zacatecas y sur de Texas.
De esta manera el legado de la función sustantiva
de la promoción y divulgación histórica, tanto
en formación como en investigación, descansa
actualmente en espacios consolidados a través de años
de trabajo como la Facultad de Filosofía y Letras, la
Dirección de Publicaciones, el Centro de Estudios
Humanísticos, el Centro de Información de Historia
Regional y la Capilla Alfonsina que organiza valiosas
exposiciones bibliográficas.
Para Manuel Ceballos Ramírez la UANL ha sido
baluarte de los nuevos temas y enfoques de los estudios
históricos y de la necesaria renovación del oficio. uHa
sido sin duda -escribe- si no la única, sí la gran
matriz de donde ha salido el conocimiento histórico
de la región" . -

Bibliografía
Cavazos Garza, Israel. "Nuevo León: la historia y sus instrumentos" en
Historia Mextcana, ,•.1:3 (enero-marzo 1952).
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'
Piñera Ramlrez, David (1990). Historiografía de la frontera norte de México.
BalanceYmetas deinvestigación. Universidad Autónoma de Baja
California UANL

�TOBOSO

BIBLIOCLIPS
~

(Des) hecha en Japón
"Made in Japan"
equivale -desde el fin de la Segunda Guerra
Mundial, conlainvisibleinvasión de transistores
y miniaturas y la revancha radiactiva de macro-criaturas como Godzilla ést Co.- a despacho
desde otro planeta. Otro planeta que está en
éste y cuyas virales invenciones sci--fi enseguida
contagian al resto del globo.
RODRICO FRESÁN / UNO

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hora son las novelas
escritas y leídas en
la pantalla del teléfono móvil -las
keitai shousetsu- las que vuelven
a producir una cierta molestia
ante la frenética evolución del
aparato. Progresos que uno
quema, por ejemplo, para aviones
y aeropuertos.
Se sabe, se padece: en los últimos
años el teléfono ha experimentado
transformaciones dignas de la
imaginación de un científico loco,
ascendiendo en el inconsciente
colectivo adulto a objeto de deseo y
estatus, y agitando las hormonas de
jóvenes con modales de droga dura.
Con una inagotable capacidad
para abducir funciones de otros
electrodomésticos (pronto, de
seguiras1,seutilizarán paracualquier
cosa menos para comunicarse)
ahora, en el imperio del sol por
siempre naciente, ha llegado el
momento de leer por teléfono.

DOS Y no es que en Occidente no
se hayan detectado ya sintomas: el
móvil se utiliza cada vez más para
mirar (proyectando contenidos
exclusivos de peliculas y series
y potenciando la capacidad
zombificante del engendro, como
en Cdl de Stephen King) y hasta
se ha agotado en España algún
poemario inspirado por una Musa
Operadora con la jerga de los SMS.
Pero lo de Japón -con 78
millones de móviles en activo- es
tan grave como la fiebre amarilla.
Los datos no mienten: la cultura
responsable de una de las
formas más nobles de la poesía
(los haikus) y de la considerada
primera novela clásica (La historia
de Genji) ahora parece entregada
a los pulsos y pulsiones de la
literatura telefónica. Desde el
2003, los primeros puestos de
las listas de best sellers niponas
aparecen literalmente tomados por
los tonos de libros originalmente

71

telefoneados. Escritos por autoras
primerizas y anónimas y veinteañeras (y súbitamente célebres) con
corintelladianos títulos como Amor
profundo o Amarte otra vez o Cielo
de amor. Millones de ejemplares
vendidos en formato libro luego de
haber sido descargadas por lectores
adictos a las pequeñas pantallas
que verán, ahí mismo, las veloces
adaptaciones cinematográficas a la
gran pantalla de todo eso.
Y la condena de periodistas
y escritores y académicos no se
ha hecho esperar: Japón es desde
siempre un país de gran tradición
lectora (sobre todo en medios de
transporte donde está mal visto
hablar por teléfono) y está claro
que de semejante soporte no
surgirá una nueva En busca del tiempo
perdido o algo que los rebeldes de
Fahrenheit 451 consideren digno de
memorizar para un futuro mejor.
Los enganchados al formato
-ya sean productores o consumí
dores- no están interesados en
la profundidad de largas sagas.
Y basta con buscar y encontrar
ejemplos de la prosa en Internet
y enseguida comprender que de
lo que aquí se trata y se cuenta
es poco más que -como canta
Pete Townshend- "tierra baldía
adolescente" para gozo de lo que
ya se conoce como "La Generación
del Pulgar" (más datos en Internet
en el muy interesante ensayo
Mobile Phones, Japanese Youth, and
the Re Placement ofSocial Contact de
Mizuko Ito). A saber: invariable
primera persona del singular,
interacción con los lectores (que
lleganasugeriroimponercambios),
frases cortas, emoticones, pocos y
superficiales personajes, tramas
melodramáticas, maniqueísmo,
amores y altas dosis de sexo y

�TOBOSO

TOIIOIO

violencia con heroínas sufriendo
violaciones en grupo, embarazos,
abortos, contagio del sida,
alienación, esas cosas.
"Soy bajita, soy estúpida, no
soy bonita, no valgo nada, y no
tengo sueños", se presenta la
sufrida protagonista de Cido de
amor. Yasi -consciente o inconscientemente-parece convertirse
en su propia y despiadada crítica
literaria.
Si hay algo de buena suerte,
Haruki Murakami escribirá una
gran novela sobre los años de esta
peste. O, si hay todavía mejor
suerte, si la cura se descubre
pronto, tal vez ni siquiera llegue,
tal vez no haga falta escribir nada.
TRES Todo esto no quita -la

Resistencia es poderosa- que
el año pasado se hayan vendido
en Japón 300.000 ejemplares de
Los hermanos Karamazov. Están
también, claro, los que dicen
que mejor leer algo que no leer
absolutamente nada.Yseguramente
sean aquellos que, con el flamante
Kindle ("dispositivo inalámbrico
de lectura" patrocinado por la
librería virtual Amazon cuya
primera tirada se agotó en horas
y que supuso casi evangélica
portada de Newsweek así como las
alabanzas de la novelizada Toni
Morrison), tienen hoy los mismos
sueños húmedos que alguna vez
dedicaron a los efirneros e,books.
Otros, eufóricos, defienden y

celebran el nacimiento de "un
nuevo idioma narrativo". En lo
personal, me parece que habría
que aplicar las ventajas de lo
novedoso sin jamás perder de vista
lo que fue, lo que sigue siendo.
No creo que nadie esté esperando
un nuevo lenguaje narrativo,
pero no estaría nada mal que se
agilice el aprendizaje y se mejoren
las aplicaciones del lenguaje de
siempre. Es decir, por ejemplo, ya
que estarnos: no está nada mal la
red si no se cae en ella. Una cosa es
entrar y salir, otra muy distinta es
quedarse enredado, para siempre,
alú dentro y, solipsistas, pensar
que se está haciendo alú la Historia
que no se quiso o, seguramente, no
se pudo hacer aqui.
Ya en 1994, en Elegías a Gutenberg (Alianza) Sven Birkerts
anticipaba tiempos oscuros para
las letras en la encandiladora
Era Electrónica. Si no se entrena
desde el principio a alguien en
el placer de la decodificación de
frases complejas, dificilmente se
las quiera escribir después, decia.
Meses atrás, Caleb Crain en The
New Yorker ("El crepúsculo de los
libros") advertía sobre las zonas
cerebrales que no se activan nunca
en jóvenes más acostumbrados
a sostener un móvil en la palma
de la mano que a coger un libro
utilizando todos sus dedos.
Asi, más temprano que tarde,
alcanzaríamos la práctica pero
estéril lengua de las máquinas:

on, off, out of batteries, y a esperar
el milagro de que el medio sea el
mensaje y que la tecnología sea
la que certifique los méritos. De
este modo, se habrá cumplido
uno de los sueños de W arhol: la
botella de Coca-Cola se impondrá
sobre la bebida que contiene y los
envases (los formatos, las formas)
vencerán a los contenidos (los
fondos, lo profundo).
La esperanza reside en que
-corno ocurre con toda moda
móvil- el fenómeno sea pronto
suplantado por un variable acaso
peor pero también de vida más
o menos corta sin perder nunca
de vista el destino definitivo
de semejante ingenio: ser arma
arrojadiza de la top-modd Naomi
Campbell.
Mientras tanto y hasta entonces, los lectores de verdad todavía
respiran tranquilos: no existe
aún -por más que el Kindle
asegure que la resolución de su
pantalla es similar a la del "papel
verdadero"- mecanismo que nos
ofrezca esa sensación de íntima
victoria y de épica expectativa
que sólo ofrece el unplugged pero
electrizante gesto de voltear una
página.
Muy distinto es lo que uno
siente por los amados libros de
siempre cuando llega el momento
de una mudanza.
Pero mejor no escribir o hablar
-ni siquiera por teléfono- de
ciertas cosas ~

MO CREO QUE MADIE ESTÉ ESPERAMDO UM MUEVO LEMCUAJE MARRATIVO,
PERO MO ESTARÍA MADA MAL QUE SE ACILICE EL APREMDIZAJE Y SE
MEIOREM LAS APLICACIOMES DEL LEMCUAJE DE SIEMPRE.

72

A LA LETRA

1
¡

•1
'

BÁRBA~ JACOBS Soy dueña de por lo menos tres bibliotecas personales

la de l?s libros que poseo físicamente, la de los que leí y por mil razones n~
guarde y la de los que quiero leer o aunque sea sólo tener pero que no h
encontrado todavía. También, la de los libros sobre los que he oído O leíd e
tanto que me parece que yo misma ya los leí. Pero quizá de los únicos sin lo~
~ue de verdad prácticamente no podría vivir fueran los diccionarios de todo
tipo. Los consulto y ~demás ~e entretienen porque despiertan mi ima~ación
y p~nen a prueba mIS conoclIDientos. Algún día me gustaría cumplir con mi
sueno de leer alguno de ellos íntegramente, de la primera página a la última
pero me temo que la lectura me estimularía tanto que la interrum · ,
'
drí
·b·
1
pina y me
pon a a escn rr' con o cual entonces no acabaría de leer el diccionario nunca.
73

�TOBOSO

TOBOSO

e

reo que es más valioso
ser un buen lector que
dueño de la mejor bi
blioteca. A mí no me fue fácil ni
aprender a leer ni tornarle gusto
a la lectura, y pienso que esto fue
así porque antes que lectora lo que
innatamente soy es soñadora. Soy
una soñadora natural y, debido
a esto, en mis pinitos de lectora

huecos mágicos o diabólicos que
aterrorizan a la gente en general, a
los papás para poder introducirles
pavor a los niños, a los filósofos
para tener con qué hacer pensar a
los papás. Hoyos negros o fondo del
mar; en todo caso, lugares o vacíos
succionadores y cosmológicos
que una vez que te atrapan no
te sueltan jamás. El mar atrapó

digamos, de 15 por 15 centímetros;
nada grueso, quizá de diez páginas;
con tapas duras. Estaba ilustrado
a todo color. El relato trataba
de la llegada a una familia de un
nuevo hijo, y formativamente
estaba dirigido a los otros hijos,
el o los que hubieran llegado a la
familia antes que él. Una tía o tía
abuela de estos niños, la hermana

DE NIÑA ME PAREC(AQUE LOS LIBROS ERAN LO QUE DE ADULTA ME PARECE
ENTENDER QUE SON LOS HOYOS NECROS DE LOS QUE HABLAN LOS FÍSICOS
Y LOS ASTRÓNOMOS Y QUE LOS ASTRONAUTAS AFIRMAN OBSERVAR

al estar leyendo o procurando
leer, un impulso o instinto me
distraía de la lectura y me impedía
concentrarme en ella, adentrarme
en mundos diferentes de los de
mis propios sueños y, al penetrar
los ajenos, arriesgarme de paso
a perder los propios. En otras
palabras, tal vez de nacimiento
también fuera miedosa, no porque
me asustara o me fuera a asustar lo
que leyera, sino porque temía que
el libro me succionara y luego yo
ya no pudiera salir de su pozo y
regresar a dondequiera que fuera
donde me encontrara, la realidad,
el presente, la vida o comoquiera
que se llame el espacio temporal
en el que a los seres vivos nos
corresponde existir. Lo que revelo
con estas confidencias parece una
locura, pero es la verdad.
De niña meparecia que los libros
eran lo que de adulta me parece
entender que son los hoyos negros
de los que hablan los fisicos y los
astrónomos y que los astronautas
afirman observar. Bueno, esos

una isla completa en el Atlántico
llamada precisamente Atlántida,
aunque hace poco me enteré de que
este dato, que a partir de Platón
ha inspirado innumerables relatos
legendarios, es sólo hipotético,
cosa que a estas alturas a rrú me
resulta tan decepcionante que me
resisto a aceptar.
Finalmente, a todo esto en mi
memoria existe un libro que estoy
casi segura de que fue el primero
que leí, el que me quitó el miedo
a perderme en su succión y, en
cambio, me indujo a fusionarlo con
mis propios sueños. Cuando pienso
en él me siento muy bien, corno si
tantos años después de haberlo
leído evocarlo reviviera lo que en
su momento leerlo me hizo sentir.
Aveces su recuerdo me viene solo,
o a veces, cuando me preguntan
qué libro me convirtió en lectora
o hasta en escritora, en el que
pienso aunque no lo diga es en él.
Era un cuento para niños,
editado en un formato de libro
cuadrado, de tamaño pequeño,

74

de alguno de los padres o de los
abuelos, había viajado en tren de
una ciudad a otra explícitamente
para cuidar a estos desamparados
y hacerse cargo del hogar mientras
los papás regresaban a casa con
el hermano recién nacido. Lo
habían ido a buscar a lo que
en mi tempranisima lectura me
representé como una especie de
aeropuerto de cigüeñas.
Gracias a las imágenes que
acompañaban la narración, tengo
muy presente el abrigo de la tía,
su sombrero y hasta su porte al
atravesar la puerta y presentarse,
con una sonrisa y una maleta, ante
sus boquiabiertos y expectantes
sobrinos en el vestíbulo de la casa.
Y me veo a mi misma sentada sobre
la alfombra, frente a la chimenea
del saloncito a la entrada de mi
casa de familia, viendo y leyendo
aquel libro de tipo de letra grande
y negra, que sostenía en las manos
apoyadas encima de una mesa baja
de forma oval que a su vez forma
parte de los recuerdos inseparables

de mis primeros años. El abrigo y
el sombrero eran del mismo tono
café que la mesa ovalada de madera
a la que me refiero.
En mi biblioteca física, desafor,
tunadamente y entre otros éste es
uno de los libros que no tengo. Para
mayor desgracia, ni siquiera sé
quién lo escribió, quién lo ilustró
quién lo publicó ni, tampoco, cu~

había libros, apilados unos sobre
otros, en especial sobre la mesa a la
izquierda del sillón favorito de mi
papá o encima del buró de su lado
de la cama, en donde además había
periódicos, cuadernillos, revistas.
los libros de ensayo que mi papá
leía eran de historia y de politica,
Ylos de ficción eran novelas de
intriga y espionaje. Mi mamá

lugones, así como algunas de
las novelas de Jane Austen y, por
supuesto, Mujercitas, de louisa May
Alcott. De mi otra abuela, recibí
una antología ilustrada de libretos
de cien óperas y nada menos que
Walden, o la vida en los bosques, de
Henry David Thoreau (1817 1862),
el escritor estadounidense que,
por negarse a pagar impuestos en

MIS DOS ABUELAS A SU VEZ FUERON LECTORAS y YO ESTUVE MUY CERCA
DE ELLAS. DE LA MATERMA, HEREDÉ... ALCUNAS DE LAS NOVELAS DE JAME
AUSTEN ... DE MI OTRA ABUELA, WALDEN, O LA VIDA EM LOS BOSQUES ...

era su título. Tendria que admitir
entonces que el libro iniciático
el que más me marcó, no sé ni d~
cuántas maneras, pero que para
mí ha resultado trascendente
inolvidable y fundamental, es u~
libro tan incomprobable que se
presta a pasar por falso, inexistente
salvo en calidad de fantasía de
mi imaginación. Un dato más
que añadir a esta paradójica
remembranza o factible invención
es que el breve texto estaba escrito
en inglés. Y una deducción, estricta
Ylógica: Dado que los hermanos
que me siguen son dos, cuatro y
seis años menores que yo, cuando
entré en contacto con este libro
del que hablo yo no podía tener
menos de dos años, pero tampoco
más de seis.
En el pequeño salón en el que
yo leía el libro del que hablo, en
la pared opuesta a la chimenea y
enmarcándola, había libreros de
madera gris con hilera tras hilera
de libros apretujados. En otros
lugares de la casa igualmente

también leía, en particular libros
de religión, o que lo parecieran, y
de cocina, aunque en determinada
ocasión extrajo de un baúl los
libros que ella había leído de
soltera y me los regaló a mí cuando
vio que me inclinaba por leer y por
escribir.
Estos libros de la juventud
lectora de mamá eran apenas
unos cuantos, pero, a medida que
afiancé mi inclinación hacia las
letras, se fueron convirtiendo en
algunas de las lecturas que más
he apreciado. Entre otros, se trata
por ejemplo de las Confesiones de
San Agustín, Mi vida, de Santa
Teresa, Don ~uijote, las Confesiones
deJean J acques Rousseau yde una
antología del poeta inglés Alfred
Tennyson.
Mis dos abuelas a su vez
fueron lectoras y yo estuve muy
cerca de ellas. De la materna
heredé ejemplares sueltos d~
la revista argentina Para ti, con
colaboraciones de autores como
Jorge luis Borges y leopoldo

75

protesta contra la intervención
de su pais en México a mediados
del siglo XIX, pasó una noche
preso en la cárcel de Concord
Massachusetts.
'
la biblioteca íntegra de mi
padre, más, entre otros, estos títu
los que cito, materialmente los
mismos ejemplares que pertene
cieron a mis padres y abuelos,
ocupan una parte de mi biblioteca
personal, al lado de otra en la que
conservo unos cuantos almana
ques que mi abuelo materno
valoraba de forma particular, si
bien en una categoría distinta
de la que concedía a la obra de
su popular paisano, el místico,
poeta, dramaturgo Yartista libanés
Gibrán Kahlil Gibrán (1883,1921·
ciudadano estadounidense a parili
de 1910), cuya literatura inicial él
leí~ en el árabe original, pero cuyas
primeras traducciones al español,
del árabe o del inglés, que son
las que yo poseo, él contribuyó
ª patrocinar según consta en su
página legal....,

�TOBOSO

LETRAS AL MARGEN
EDUARDOAMTOMIOPARRAEntrelaspasionesyobsesiones

que perturban o estimulan el espíritu humano, acaso la que
más me intriga y fascina sea la pasión u obsesión por el poder.

EL PODER,
¿obsesión opasión?
e dice que la fe mueve
montañas, que el
amor transforma
el universo, que el
odio destruye lo que
existe a su alrededor, que el miedo
se expande hasta convertirse
en una enfermedad susceptible
de debilitar a cuantos alcanza,
que la codicia puede sembrar
la corrupción generalizada a su
paso. Y, no obstante, cada una de
estas pasiones integra y sublima
la pasión por el poder, que las
alinea en una sola orientación
como si se tratara de las diferentes
divisiones de un ejército en batalla.
Pero, entre quienes detentan el
mando, ¿cómo saber cuándo se
trata de un obseso y cuándo de un
apasionado? Si la obsesión es una
idea fija, persistente, que no deja a
la mente en paz hasta provocarle
una perturbación; y la pasión algo
que se padece, podríamos pensar
que la primera existe antes de
que se alcance el objeto deseado
mientras que la segunda tiene que
ver con su consecución. En este
tenor, un obseso es alguien que
desea y un apasionado alguien que

deseó, que ha cumplido su deseo,
pero sigue deseándolo a pesar de
poseerlo.
Con dar un vistazo a la historia
del siglo XlX en México, cuando
la democracia estaba mucho más
lejos que ahora de ser una realidad,
encontramos ejemplos de quienes
sufrían una obsesión por el poder
y de quienes estaban apasionados
por él. Cuando hay una revolución,
como nuestra lucha por la independencia, uno pensaría que entre los
motivos de quienes se levantan
en armas se encuentra la pasión
por el dominio de los demás.
Por supuesto, también hay que
contar las ideas de redención de
los oprimidos, libertad, autonomia
y soberanía, pero por encima de
ellas, y reuniéndolas, se halla la
pasión señalada. lPor qué entonces
los caudillos de la independencia
que alcanzaron a ver realizados
sus esfuerzos duraron tan poco
tiempo en el mando? ¿Por qué
Iturbide, Guerrero y Victoria
tuvieron sólo un paso fugaz, el
primero como emperador y los
otros dos como presidentes de la
república? ¿Sería que en realidad se
77

habían obsesionado con algo, pero
al momento de conseguirlo les faltó
pasión para conservarlo? Fueron
traicionados, dirán algunos. Y si,
pero la historia nos enseña que
casi todos los gobernantes sufren
traiciones y muchos consiguen
mantenerse pese a ellas. Quizá los
que consiguieron perdurar no se
conformaron con ver coronada su
obsesión, sino supieron alimentar
su pasión y defenderla contra las
fuerzas extrañas a ella.
El caso más emblemático de
obsesión por el poder que no
redundó en pasión en nuestro
siglo XlX es el de Antonio lópez
de Santa Anna, que llegó al mando
supremo en once ocasiones sin
gobernar siquiera seis años (si
juntamos el tiempo de todos sus
periodos). Ni un sexenio. Y sin
embargo durante el primer medio
siglo de vida independiente fue
el indispensable cuyo nombre
se invocaba para hacer estallar
todas las revoluciones, asonadas,
y golpes de Estado. Bastaba una
palabra suya, un amago, para
que los gobiernos opuestos se
tambalearan. Pero no habia nada

�TOBOSO
TOBOSO

que le gustara más que abandonar
el mando para volver a conquistarlo
un poco más tarde. Santa Anna era
un obseso del poder. Era su idea
fija. ¿Por qué nunca lo conservó?
¿Por qué pasó a la historia corno un
payaso político que tras alcanzar
su objetivo se aburria y dejaba el
gobierno en otras manos para irse
a descansar a su hacienda Manga de
Clavo? ¿y por qué estando allá de
pronto comenzaba a carcomerlo de
nuevo la obsesión hasta que saltaba
de su hamaca para encabezar la
nueva revuelta que le devolveria el
mando? Porque Santa Anna no era
apasionado del poder, sino tan sólo
un obseso. Cuando el objeto de su
obsesión ya le pertenecia, dejaba
de interesarle. Su verdadera pasión
no era el mando, ni la riqueza,
ni las mujeres, ni los homenajes,
ni siquiera los aplausos ni las
ovaciones de la multitud. Eran los
gallos. Las demás eran obsesiones
momentáneas, deseos fáciles de
satisfacer, caprichos.
Y corno Santa Anna hubo muchos, casi todos los gobernantes
del país de entonces: hombres
que se obsesionaron con el mando
supremo al grado de salir al campo
de batalla encabezando un ejército
para obtenerlo. Algunos fueron
derrotados en el intento y la
obsesión quedó enterrada. Otros
la conquistaron, pero en cuanto
tuvieron que convivir día a día con
ella se dieron cuenta de que no
sabían qué hacer con él. Se puede
decir que la primera mitad del
siglo XIX, cuando sus gobernantes
provenían de la generación que
luchó por la independencia, México
careció de hombres que padecieran
verdadera pasión por el poder.
Tuva que venir la siguiente camada,
la de los caudillos liberales, para

que los mexicanos supiéramos
lo que era ser gobernados por
alguien de veras apasionado
por imponer su voluntad sobre
los demás a cualquier precio.
Tuvieron que aparecer Benito
Juárez y Porfirio Diaz para que
en nuestro país reconociéramos
la verdadera pasión por el
poder. Estaban hechos con un
material muy distinto al de
Santa Anna. Hay quien dice
que las diferencias residian en
sus regiones de nacimiento,
que les dieron temperamentos
opuestos. Quizá eso haya influido
en sus caracteres. Aunque si
nos enfocamos a su pasión por
el mando lo más seguro es que
el origen se encuentre en otros
aspectos de sus biografías.
En Benito Juárez habían
calado hondo los principios
liberales junto con una idea algo
nebulosa de la democracia. Acaso
el acceso al mando supremo lo
obsesionó en ciertos momentos
de su vida, pero con revisar alguna
de sus biografías es fácil advertir
que también lo atemorizaba.
Deseo y temor, ansia y angustia:
¿no es claro que se trata de los
ingredientes de una verdadera
pasión, más que de los de una
obsesión? Juárez no se apresuró.
Después de hacer carrera como
diputado, gobernador, ministro y
vicepresidente, el mando supremo
le cayó en las manos de manera
en apariencia casual cuando
ya rebasaba el medio siglo de
existencia. Es decir, tuvo acceso
al poder siendo poco menos
que un anciano para su tiempo.
¿Esto indica que su pasión era de
baja intensidad? No, indica que
no se trataba de una obsesión
simple como en el caso de Santa

78

Anna. En Juárez el poder no
era una idea persistente que lo
consumiera hasta el agotamiento.
Supo esperarlo, asediándolo,
colocándose a la vista de su
objetivo, haciéndose agradable a
él, sin apresuramientos, como el
amante que está seguro de obtener
a su amada porque sabe que están
hechos uno para el otro, que serán
felices para siempre y que sólo la
muerte los separará (lo que en su
caso ocurrió punto por punto).
No se trataba de una obsesión,
y sin embargo al conseguir su
objetivo se desató en Juárez la
mayor pasión por el poder que
se había dado hasta entonces en
nuestra historia. Y también el
mismo temor que aqueja al amante
tras conquistar a su amada lo
envolvió a él: los primeros meses
de su gobierno fueron cuando el
presidente indígena se mostró
más inseguro, titubeante (hay que
recordar que tomó las riendas de la
nación en el momento que estallaba
una de las guerras más sangrientas
de nuestra historia y que entonces
él se rodeaba de las mentes más
lúcidas de la época, lo que en
términos amorosos se traduciria
como que había mejores partidos
que, en cualquier descuido,
podían arrebatarle su conquista).
Igual que en los grandes
amores románticos (en ese tiempo
el romanticismo se hallaba en
boga), el miedo a perder a la
amada hizo más sólidos los lazos
yJuárez, mientras adquiria mayor
seguridad en si mismo y mayor
dominio de los demás, vio cómo
crecía en su interior esa pasión
que se alimentaba a si misma sin
descanso. No hay nada que nutra
más una pasión que los conflictos
que amenazan con destruirla, y

había ejércitos levantados contra
él, intrigas entre sus mismas filas,
descontento popular, hambre,
carencias. Juárez sabía que medio
México estaba empeñado en
quitarle el mando, pero supo
sobreponerse a las adversidades
para sublimar su pasión, acaso la
única que lo poseyó realmente, y
sublimarse él en ella al grado de
darse cuenta de que si fracasaba
en mantenerla se perderia a sí
mismo. Murió con el objeto amado
en las manos y cumplió con el
precepto de uhasta que la muerte
los separe". Su pasión por el poder
fue absoluta, incandescente y, en
su momento, necesaria. Dice una
canción de la época: "Si Juárez no
hubiera muerto, todavia viviria".
Pues bien, Juárez murió, pero
nos dejó a su retoño: un hombre a

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quien, acaso sin saberlo, construyó
a su medida: Porfirio Díaz.
Díaz reúne algunas delas características de sus dos antecesores
más conocidos. Tuvo por un
tiempo la obsesión por el poder,
cuando se empeñaba en ganar
las elecciones, perdía y se alzaba
en armas, y cuando obtuvo lo
que quería dio rienda suelta a su
pasión. Él no murió tan pronto.
Si Juárez fue presidente durante
catorce años, Porfirio permaneció
en ella el doble. Pasó el tiempo de
los conflictos sin tanto problema
y luego se estableció en una paz
quizás artificial o fingida, pero
paz al fin, a disfrutar de su pasión
sin contratiempos, corno en los
matrimonios viejos, libre por
completo ya de obsesiones y
altercados del espiritu.

Como Santa Anna nos muestra,
la obsesión siempre es arrebatadora e
inmediata;nosiempreloeslapasión,
que llega a sobrevivir muchos años
en calma, como lo hemos visto en
los casos de BenitoJuárez y Porfirio
Díaz. Ambas son atolondradas, pero
sólo la pasión puede controlarse,
dosificarse y extenderse por largos
periodos de tiempo. En México,
durante el siglo XX, e incluso estos
inicios del XXI tenemos muchos
otros ejemplos, muy distintos, tanto
de obsesos como de apasionados del
poder, pero Santa Anna, Juárez y
Díaz sentaron las bases de tres tipos
de comportamiento que se repite
con diferentes combinaciones hasta
nuestros días. Ellos son nuestros
mitos fundadores. El origen. De ellos
podemos aprender a obsesionarnos
y a apasionarnos~

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

MICUEL COVARRUBIAS

[...] "paisajes", equilibrios de masas, líneas
y colores gratos al espíritu por algún motivo que sabe Platón.
Alfonso Reyes
Exponer y pintar no es para ser famoso, es para serJeliz
Saskía Juárez

1

Recuento, es decir, arqueo, inventario, enumeración,
cuenta, cdlculo, cómputo, balance, contra l, comprobación.
Saskia elige una respuesta acorde con su talante
tranquilo frente a la inquietud que le provoca el
largo transcurrir de su medio siglo sometido a la
pintura y demás zonas aledañas. Porque su arte
no se entregó a sonorosas fantasmagorías, ni lo
hará según colegimos mirando su producción más
reciente, podríamos acomodarlo entre uno de los
ejemplos más acabados de fidelidad y transfiguración
de la realidad, entendida ésta como la presencia de
hombres y montañas en el noreste de México.
Dicho de otro modo, humanos y minerales se
unen o marginan gracias al temperamento y al
ojo selectivo de la artista plástica que conocemos
bajo el nombre de Saskia Juárez.
ºPalabras leldas con motivo de la inauguración de la exposición "Recuento... 50 años de pintura", de Saslóa Juárez, en la Biblioteca Universitaria "Raúl
Rangel Frias", el 22 de mayo de 2008.

81

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

DE ARTES Y ESPEJISMOS

un par de ojos a una máquina que todo lo transcribe
visualmente. Una cámara siempre fiel. Pero no. Saskia
no es una cámara siempre fiel. Saskia no transcribe
servilmente. Saskia transfigura. ¿Cómo lo hace? Si nos
basamos en un cuadro dedicado al Cerro de la Silla,
notaremos, una vez más, el suave doblaje del icono
tradicional de la ciudad capital: los pliegues del cerro
se suavizan y multiplican. Además, parece inclinarse
hacia atrás mientras las construcciones las contamos
con los dedos de una mano. iMaravilloso! Incrédulos,
nos quedamos observando una joya montañosa
anterior a la aparición de los adalides del progreso
arrasador. Los engullidores de cemento y arena son,
en el retrato del Cerro de la Silla según SaskiaJuárez,
verdaderamente nonatos.
En resumidas cuentas, la pintora suaviza la
montaña y la vuelve perdurable en un pasado
que ella ha sabido construir. Por eso sostenemos
que Saskia, dominante y dominadora de sus -de
nuestros- mayores monumentos naturales, no copia,
no obedece. Saskia, corno quien no quiere la cosa, sin
alzar apenas la voz, comete una transgresión artística.

askia es pues una pintora figurativa en
tiempos de abstracciones, solipsismos y
raspaduras inflingidas a la tela sujetada
por un bastidor de clavos fuertes. Pero
no, no es así. El bastidor de clavos
fuertes no puede ser mal rayado o maldecido por
impacientes, por improvisados. Nació para admitir
la obra sosegada -sólida, sapiente- de la pintora
que nunca olvida el abecé que le inculcaron sus
mayores. De allí el grabado, el modelado, el dibujo,
la acuarela, la escultura, el óleo y demás. De allí la
minuciosidad y la paciencia, la línea, la sombra, el
color, el esfumado, el volumen, la composición y
demás. De allí la sequedad y el verdor, los muros a
punto de caer, las soledades amasadas con lejanias
de atardeceres inmunes a la luz estridente de la gran
metrópoli. Por eso con Saskia regresamos a nuestros
orígenes de calzón de manta y trenzas de ceniza y
vivísimos colores.
Los pueblos de nuestra región, disminuidos hasta
configurar apenas caseríos adornados por la cal y
los verdes rotundos o por los azules que amparan
una trompeta. Es que así son esas fachadas: gritonas
para que mejor puedan conservar en sus interiores
el murmullo de la comunión parsimoniosa de sus
hombres y mujeres, de sus retoños. Éstos pueden
compartir el primer plano con los ramajes secos,
mientras al centro se asientan las casonas de rigor,
debidamente apuntaladas atrás por árboles muy altos.
Tan altos que compiten, merced a la ubicación del
espectador, con un cerro o una montaña. Finalmente,
en todo lo alto, un tenue azul celeste.
En una de las más recientes interpretaciones de
García (Nuevo León), Saskia nos entrega una calle
sombreada, muy sombreada, casi un pasadizo que se
nos antoja desembocará en una montaña de pliegues
cercanos a la inverosimilitud. Montaña echada hacia
atrás, árboles que acompañan al corredor o pasadizo,
sombras que aminoran la brillantez del día, todo
eso nos invita a correr la aventura. ffoparemos al
doblar esa rúa con las piedras milenarias? O, ante
nuestra irrupción, da magnificencia se desvanecerá
dejándonos enla inopia de una vida sin aliciente por
haber gastado ya toda nuestra pólvora en infiernitos?
Me parece que cometemos un serio error
cuando igualamos los paisajes de Saskia con una
reproducción fotográfica de nuestra región. Por la
vía del menor esfuerzo, tendemos a ver en lugar de

11

Comentario aparte merecen unas cuantas obras
híbridas que Saskia ensayó hace más de una década.
Se trata de esos monumentales paisajes que la artista
plástica en su carácter de dibujante ofreciera corno
airosos estandartes, primero en la Capilla Alfonsina,
la Biblioteca Rangel Frías y después en Arte A.C. Nos
sedujeron en aquel momento el lápiz o el carboncillo,
finos instrumentos que lograron imprimirle a cada
risco y a cada matorral su cabal dosis de sombra y
luz. La ausencia del color real nos dejó ver algo así
como la estructura, el esqueleto vital de la naturaleza
norteña. Ahora, en la resequedad de esas lajas, esos
filos, esas piedras que circundan a Rinconada -un
ejemplo- comprobamos que el arte saskiano asume
el equilibrio entre la radiografía y el agregado. Sí,
esta serie de lienzos nos regala un apunte mayor, a
la manera de dibujos desplegándose con el donaire
del óleo privado de colorido -magro pero selectivo y sin
disminución artística que añorara el vitalismo.
111

Acabo de leer en un escritor ibérico, Vila-Matas, una
observación que me conectó con el retrato de Ruth,
la hija mayor de nuestra pintora. Dice este autor lo

82

LA PINTORA SUAVIZA LA MONT.AÍIA Y LA VUELVE PERDURABLE EN UN
PASADO OUE ELLA HA SABIDO CONSTRUIR

siguiente: "un cuadro profético, Políptico de San Vicente,
pintura con seis paneles que, aparte de encerrar el
enigma del alma portuguesa, se adelantó en su época
a los acontecimientos y anunció los Descubrimientos
es decir, que el cuadro sabía perfectamente lo que iba~
pasar". Desconocemos esa pieza, la que pudo "encerrar
el enigma del alma portuguesa" y por lo tanto el real
peso de la aseveración del escritor referido. Por lo
pronto, el asunto no nos quita el sueño; lo que nos
subyuga descansa en la inesperada confesión: "el
cuadro sabía perfectamente lo que iba apasar".
Ybien, en el retrato producido por Saskia sucede
algo por el estilo. Aunque haber hollado el rastro de
ambas -pintora y modelo- podría invalidamos

como profetas a toro pasado. Hacemos caso omiso de la
aparente sinrazón porque "quién puede presumir de
conocer realmente a nadie". Al fin de cuentas somos
testigos de fortalezas y vulnerabilidades contenidas
en la jovencísima Ruth fijada en el lienzo.
Y si nos pareciera que nuestra artista utilizó el
molde inherente a cualquier ser humano por el solo
hecho de ser eso, humano, recalemos en esta otra
dualidad: madre y pintora. La madre que nunca dejó
de estrenarse como madre y la pintora que nunca
abjuró de su talento nos están diciendo con esta
o~ra ~atable que si es posible adelantar el reloj de la
historia Yde la vida cuando un espíritu alerta toma
las riendas que Nadie dejó en sus manos ~
83

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

ntoni Tapies (Barcelona, 1923), maestro en el arte
abstracto y el informalisrno, es uno de los grandes
creadores del siglo XX. Miembro de una familia
con una rica tradición editorial y librera, desde los inicios
de su trayectoria artística, en 1947, ha elaborado libros de

..

artista o de bibliófilo en colaboración con prestigiados
escritores de diversas generaciones y geografías, como J oan

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Brossa, J acques Dupin, Edmond Jabés, Shuzo Takiguchi,

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J ean Daive, Octavio Paz, Pere Gimferrer, José Ángel Valente,

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EMTREVIST.A .A .AMTOMI TAPIES
JOSÉCARZ.A

Ramón Llul y Josep M. Mestres. Estos libros incluyen
decenas de obras de Tapies, originales sobre papel, entre
las que destacan grabados, litografías y aguafuertes. El
artista catalán, además, ha desarrollado una labor de
ensayista que ha dado lugar a una serie de publicaciones,
algunas traducidas a distintos idiomas: La práctica del

arte (1971), El arte contra la estética (1977), Memoria personal
(1983), La realidad como arte. Por un arte moderno y progresista
(1989), El arte y sus lugares (1999) y Valor del arte (2001).
85

�DE ARTU Y EIPEJIIMOI
DE ARTES Y ESPEJISMOS

En 2003, se presentó en Madrid la exposición"Antoni
Tapies. Libros", donde el espectador descubría un
imaginario de formas y valores de textura que han
enriquecido y prolongado los experimentos materiales
y los contenidos poéticos y filosóficos de la obra de
Tapies. En particular estas obras desarrolladas por
él en conjunto con poetas, narradores, filósofos o
científicos, patentan una de las cualidades plásticas
más intensas de su trabajo, la de la inscripción, la de
una escritura no basada en la palabra, sino en cualquier
rnanifestación de la materia: gráficos, jeroglíficos,
cruces y letras de un alfabeto imaginario.
A propósito de su labor corno hacedor de libros
de artista, Tapies respondió un cuestionario, que se
reproduce a continuación.

La exposición "Antoni Tapies. Libros", incluye la presentación
de un ejemplar de Petrificada Petrilicante, elaborado en
colaboración con Octavio Paz ¿Cómo fue la relación con el
Nobel mexicano?
Desde que le conocí siempre fue un amigo entrañable

por cuya obra yo sentla una gran atracción, y creo que
era un sentimiento reciproco.

Los libros, {instrumentos vigentes, objetos posibles?
Ya desde muy joven me había sentido atraído por
el libro corno objeto. La emoción de abrir un libro,
de descubrir poco a poco su contenido, lo que
tiene dentro, tiene algo de ritual, de mágico, lo
que sin duda forma parte de mi obra. los libros de
bibliófilo se relacionan directamente con mi deseo
de crear objetos mágicos, auténticos talismanes que
comuniquen unas ideas y produzcan unos efectos en
el espectador. No debernos olvidar que "el libro" ha
sido en no pocas civilizaciones uno de los grandes
objetos de comunicación con lo sagrado. Y yo quiero
que esta comunicación se produzca a través del
material del libro, de la "objetualidad" del mismo, no
exclusivamente por medio de su contenido. El libro
de bibliófilo es un claro ejemplo en el que soporte y
contenido se identifican, o al menos asi es corno yo
lo veo.

Joan Brossa

Desde sus inicios artísticos el libro,y la publicación de ediciones
en general, es una presencia permanente. Igual la elaboración de
ilustraciones, carteles, originales sobre papel y gráfica. ¿Existe
un ideal de democracia en el arte, de llegar a un mayor número
posible de espectadores a través de ediciones y reproducciones
gráficas?
El hecho de que mi obra pueda ser multiplicada y
pueda llegar a tener una mayor difusión social ha sido
muy importante para mí. Todo mi arte tiene una clara
vertiente social, pero sólo en el sentido de que deseo
que sea distribuido ampliamente. Esta dimensión
social nunca me ha impulsado a tratar temas de
contenido explicito, o a verme obligado a utilizar
un lenguaje académico. Siempre he desarrollado un
lenguaje personal y he querido llegar al mayor número
posible de gente, pero sin plantearme un cambio de
estilo. Al afectarme a mí personalmente, muchos de
los problemas sociales y políticos de mi época también
han llegado a repercutir, aun indirectamente, en mi
obra. Muchas de mis ideas o experiencias políticas se
pueden inferir en mi pintura, aunque estén ocultas y

Imágenes enten-adas
en el ojo del perro do los muertos
caídas

NOVEL-LA
3 1 litografies originals

Antoni Tapies

en el pozo cegado del ongen
torbellinos do reflejos
en el teatro de piedra -de la memona
imágenes
gimntes en el circo del ojo Vlll'iado
ideaa
rojns verdes parda,,
enjambre de moscas
las ideas se =eron a los diosos
loe diooos

se volvieron ideas

graruk,e vejigas de bilis

las ve¡,gas reventaron

!Oli ldoloe ~ n
pooncib.ndedi06CS
fue muladar el SBgrario
el muladar fuo cnadero
brotaron ldoas arm.adaa

idcanos ideodioees

silogismJl8 a!iladoo
""'11belee endioGados

pcrru rabiosas

ideas esropidas como di&lt;a&gt;i

perras enamomdalJ do su vómito

87

no hayan sido plasmadas de un modo patente a través
de un código visual inmediatamente reconocible.

¿Cuáles son las posibilidades artísticas de la obragráficafrente
a la pintura?
El espíritu con que hago una pintura o un grabado es
exactamente el mismo. La misma intensidad pongo
cuando trabajo sobre un papel pequeño como cuando
estoy ante un cuadro de seis metros. Ahora bien, la
obra gráfica plantea problemas técnicos diferentes.
Al principio, cuando tenía poca experiencia, me hacia
una maqueta y trataba de reproducirla después sobre
la plancha o la piedra litográfica. Posteriormente, a
medida que he ido dominando más y más la técnica,
ya he trabajado directamente sobre el cobre, el zinc o
la piedra. Pero, aun así, siempre me gusta tener a un
técnico a mi lado.
¿Cuál es el valor del arte hoy en día, cuái es la función del arte
en estos momentos históricos&gt;
Hay tantas formas de arte hoy día que es muy difícil

�DE ilTES Y ESPEJISMOS

DE ARTES Y ESPEJISMOS

nudo correr en la carnal frontera

grabados actúen como una especie de música de fondo,
un acompañamiento plástico que cree un clima que
ayude al lector a aprehender con mayor intensidad
una determinada poesía o texto literario. Lo que nunca
hago es "ilustrar" un texto. Me puedo adaptar al texto,
pero nunca ilustrarlo.

formular una idea general. Lo que puedo decir es
que, desde mi punto de vista, considero muy útil
y necesario para la sociedad saber leer y valorar
las reflexiones y cambios de visión del mundo que
ofrecemos algunos artistas.

iCómo es el proceso creativo en la factura de un libro en
colaboración con un escritor? Libros que no son sólo para la
lectura y en los que, claro está, late un esfuerzo por ir más allá
de "interpretar" lo que dice la palabra escrita, profundizando,
en efecto, en los signos pictóricos y el origen gestual del texto.
En el fondo siempre ha de existir un diálogo y una
simpatía, aunque éstos sean tácitos. Lógicamente nunca
haría un libro con un poeta cuya obra desconociera o
no me interesase. Cuando trabajo con un texto procuro
penetrar en él, captar su "atmósfera" general y reflejarla
en mis grabados. Lo que quiero conseguir es que mis

iEI gesto y el signo pictórico genuinos pueden constituir un
alfabeto posible? La pintura como escritura, la escritura como
pintura.
Creo que para mí tuvo mucho peso, y muy pronto, la
fuerte reacción que experimenté contra la "pincelada"
y contra todo lo que hacían normalmente los pintores:
remover unos colores y dar golpes de pincel. Me
gustaban otros instrumentos más duros. Ydel dibujo
de los primeros años pasé a rascar cartones. Y de
ahí al polvo de mármol y a las pinturas matéricas.

88

Seguramente, además de las reflexiones entorno al
interés por la materia y la densidad de las texturas,
también adopté esa vía porque era una manera de hacer
cuadros o "pinturas" sin necesidad de dar pinceladas.
Más tarde, a partir de los ochenta, en cierto modo
reincorporé la pincelada a mi obra, pero en un sentido
muy distinto, a través del contacto con la civilización
china. Se trata de una revalorízación que asociaría más
la pincelada a la inscripción y a la escritura que a la
pintura tradicional. Es decir, recuperé el gesto, pero
es un gesto que antes ha sido inscripción en el muro y
graffiti,con todo lo que ello implica de índice ymímesis,
de superposición y autoría múltiple.
La noción de escritura implica obviamente la de
repetición, que también constituye un aspecto muy
característico en mi obra. Sin duda, podemos decir
que en mi trabajo dominan un conjunto de imágenes

y formas que van repitiéndose a lo largo de toda mi
trayectoria.

iCuál es la relación entre la literaturay las artes plásticas? Usted
ha hablado de la necesidad vital de materializar la literatura.
La relación entre literatura y artes plásticas se pone
especialmente de manifiesto en una exposición de
libros de bibliófilo como la que se presenta. Muestra
claramente como dos disciplinas distintas pueden
coincidir en la elaboración de un discurso.
El libro como depositario de historia para la Historia,para la
perpetuidad. iAntoni Tapies tiene un lugar garantizado en la
historia del arte? iCómo se siente en este sentido?
Evidentemente, yo trabajo con la ilusión de que lo que
yo hago sea útil para la sociedad. Quizás sea a ésta a
quien le corresponda decidirlo .w

89

�MIICELÁMli

MIICELÁMli

,,LLEVO AL DISTRITO
FEDERAL EM LA ESPALDA
Entrevista a Guillermo Fadandli
IMCAOPITZ

Normalmente, la ciudad de México es el escenario primordial
en los textos de Guillermo Fadanelli. Sin embargo, desde hace
algún tiempo en los artículos y columnas de este escritor,
aparece junto a la megalópolis mexicana otro escenario: Berlín,
lugar en donde habitó durante un año como becario del DAAD
(Servicio de Intercambio Académico Alemán).
nga Opitz(lO): Guillermo, después de casi un año de
estar en Berlín, ¿cómo definirías esta experiencia?
Guillermo Fadanelli (GF): Estuve a punto de
visitar Berlín en 1985, así que durante más
de veinte años guardé en mi memoria una idea mítica
de esta ciudad. Aún no podría definir mi experiencia,
pero he comprobado que existen cuatro estaciones al
año y que cada una de ellas afecta tu ánimo de manera
diferente. He bebido más cerveza que nunca y me he
dejado intimidar por la lengua alemana. Berlín es una
ciudad habitable, sin un centro preciso, y no es ruda o
inhóspita como suelen serlo París o el Distrito Federal.

I

1O: Antes de llegar aBerlín, ¿qué imágenes tenías de Alemaniay
los alemanes? Durante tu estancia en Alemania, das confirmaste
o se te revelaron como erróneas?
GF: Tenía una imagen más militar de este país (en
todos los sentidos). Creía que el orden los llevaría
directamente a la ausencia de matices y a la barbarie
tecnológica. No me imaginaba a los alemanes tan
dispuestos a las relaciones sociales, ni tan sutiles
en tantos aspectos. Los imaginaba idealistas, locos,
soldados y románticos, pero era sólo una idea, pues
cada persona, si vale la pena, es una excepción en el
todo: una rareza.

IO: ¿~ué es lo que te atrae de Alemania y qué no?
GF: Me atrae parte de su filosofía (Nietzsche, Gadamer
y Sloterdijk), su literatura y las artes callejeras, sus
ríos y su disposición a beber y reunirse. No me gusta
la soberbia de sus razonamientos, o cierta arrogancia
nacionalista que es evidente en algunos sectores de la
sociedad. Odio al oso Knut y la cursilería que despierta,
pero Berlín me parece la ciudad más habitable en la
que he puesto mi extraviada humanidad.

10: ¿Cuáles crees que son las imágenes generales que se tienen
en México de los alemanes y de su país?
GF: Para los mexicanos Alemania es la Europa
desconocida. O al menos el país donde ésta comienza.
La idea de Alemania en las guerras mundiales del siglo
XX es predominante. Se trataba nada menos que del
villano a vencer. Nosotros crecimos viendo películas
de la guerra producidas por Estados Unidos donde
los alemanes eran extraterrestres que hablaban una

90

lengua incomprensible y que deseaban dominar el
mundo. Lo siguiente es el futbol. La selección de
futbol alemana ha dejado huella en los mexicanos
aficionados a este deporte, que son casi todos. Yo
asistí siendo muy niño al partido del siglo, Italia contra
Alemania, en el mundial de México 70. El Volkswagen
fue durante décadas el auto más popular en México, y
mi abuelo sólo compraba herramientas alemanas para
cualquier trabajo de carpintería o albañilería. "Si no
son alemanas, no sirven", decía.

IO: Invirtiendo la pregunta, (cuáles crees que son las imágenes
generales que los alemanes tienen de los mexicanos y de
México?

GF: No lo sé, pero me imagino que piensan en comida,
playas, ruido y uno que otro artista exótico. Incluso
intelectuales como Hannah Arendt se referían a Es~
tados Unidos como América (como si el resto de los
países del continente no existiera). Para muchos de
los alemanes, Estados Unidos es América y el resto es
periferia. Pero no es así. Las primeras universidades
en América fueron las que se fundaron en Lima y en
México respectivamente, y la primera cátedra de
filosofía en América se dio en 1540 en un pequeño
pueblo de Michoacán, México. Estados Unidos es,
para un buen número de mexicanos, un país bárbaro:

lo vemos como al adolescente que se emborracha, ve la
televisión y no tiene ningún respeto por sus mayores.

IO: ¿Crees que existe algo como una identidad mexicana o
alemana?
GF: Probablemente, pero es indefinible. Nos acercamos
a su definición a través de la retórica o la filosofía,
pero a punto de tenerla en las manos se escapa. El me~
xicano, sin embargo, no es precisamente el indio (las
etnias), sino el mestizo; además los mexicanos son
muy distintos en Yucatán y en Monterrey. La lengua
castellana es en gran medida una identidad, pero no
me arriesgaría a hacer más comentarios. Con respecto
a los alemanes es un poco lo mismo. La lengua, sus
mitos, su incorporación tardía a la cultura europea,
es cuento de nunca acabar.
10: ¿Cómo te sentiste percibido por los alemanes (como escritor,
extranjero, latinoamericano, mexicano...)?
GF: Me miran con cierta extrañeza. A mí me gusta
ocultarme. Soy tímido, aunque parezca lo contrario.
Me emborracho para sobrevivir. Sin embargo, creo que
en relación a las cuestiones sociales diferimos en gran
medida. Para mí no existe ninguna idea definitiva (todo
se puede negociar), digamos que soy socrático más que
idealista, y no soy políticamente correcto. Odio que

En la presente entrevista, realizada en marzo de 2008 (el último
mes de su estancia en Berlín), el autor de Educar a los topos hace
un examen retrospectivo para contarnos de sus impresiones
de Alemania, de los estereotipos sobre los alemanes y los
mexicanos, y de las díferencias existentes entre Berlín y la
ciudad de México.

COMOELCAPARAZÓMDE
UM ARMADILLO"
91

�MIICELÁMEÁ

se me imponga una moral o un deber ser y entiendo la
civilidad como una comunión de contrarios, no como
un ejército de seres iguales.

10: iCómo es la relación entre escritores mexicanos y
alemanes?
GF: Es escasa, pero últimamente los jóvenes escritores
mexicanos leen con pasión a los nuevos clásicos de
la lengua alemana, Roth, Sebald, Bernhard, Zweig,
Weininger y demás. Yo he descubierto un clásico en
la novela de Doblin, Berlín Alexanderp!atz (la literatura
alemana y norteamericana son las preferidas de
los nuevos escritores mexicanos, sobre la francesa,
española y latinoamericana). Si tu pregunta se refiere
a la relación personal entre escritores mexicanos y
alemanes, creo que es escasa; sin embargo, en el último
festival de literatura de Berlín, estuvieron aqui varios
escritores mexicanos y fueron bastante bien recibidos,
según me cuentan.
IO: Muchas veces se habla de la periferia referitndose a paí,
ses de Latinoamérica, Africa y Asia. i~ué piensas de esta
categorización? ffesientes como un habitante de periferia?
GF: Si, por supuesto. Prefiero a los griegos que a
los aztecas, pero no me gusta la Europa de la gran
tecnología, la globalización y las fronteras de acero.
Tampoco la arrogancia histórica, sobre todo si
pensamos que ha sido en Europa donde se han llevado
a cabo los holocaustos y las guerras más sangrientas.
La cultura mexicana es amplisima y desconocida
en Alemania. La diversidad de su comida no tiene
comparación, excepto con la española. Lo mejor de
su sociedad son sus artistas y sus obreros. Lo peor
sus empresarios y politicos. Los empresarios carecen
de visión humanista y los políticos son ladrones y
corruptos: ambos han sepultado a la sociedad de ese
pais y la han condenado a vivir en la periferia.

IO: En varios de tus textos sobre Berlín, dices que a tu edad
ya no tienes la voluntaq para aprender otro idioma. iCómo es
para ti vivir en un país donde 110 entiendes la lengua? iCómo es
tu relación con el idioma alemán?
GF: He leído a un buen número de escritores alemanes,
traducidos por supuesto, Ser y tiempo lo leí en la
traducción que hizo el filósofo español José Gaos. Leí
Berlín Alexanderplatzen la magnífica traducción de Miguel
Sáenz. Y lo mismo he leído a Heinrich von Kleist que
a Heinrich Boll, y a tantos otros. Creo que la esencia
del lenguaje es el vacio, no la comunicación. Desde
el conocimiento de una lengua podemos mirar lo in
abarcable e incomprensible del mundo. 8 castellano
es la ventana desde donde yo contemplo el vacío y no
podría a mi edad aprender otro mundo, sería como un
nacimiento falso. Las traducciones en realidad no son
traducciones exactas, sino transformaciones, como lo
pensaba Derrida. Hay quien cree que domina idiomas,
pero a excepción de unos cuantos afortunados, es muy
difícil que el vacío, el horizonte de sentido, la nada,
el mundo pueda vislumbrarse sin la cárcel a la que te
somete una lengua (una cárcel liberadora). Yo me niego a
aprender alemán, porque lo haría muy mal, y porque esa
lengua no se merece a este intruso. Aunque comienzo a
leer algunos párrafos y en la calle me muevo bien.
IO: Comparando Berlín y la ciudad de México, ¿cuáles son para
ti las diferencias más grandes entre estas dos capitales y en cuál
te sientes más agusto y por qué?
GF: Berlín es más habitable, mientras que en la ciudad
de México no existe ningún respeto para el otro,
el ciudadano no existe, se pelea en las calles por el
derecho a ser respetado. Su periferia es monstruosa:
pobreza por todas partes, salvajismo, cinismo, muerte.
Berlín es más bella como ciudad y como conjunto,
además de que no se vive aqui al borde del caos, como
sucede en la ciudad de México donde el transporte
público es pésimo, las escuelas de educación pública
(exceptuando la UNAM) y centros de salud son malos,
y la diferencia entre clases sociales es abismal. Sin
embargo, la comida es rica y generosa. Por dos euros
puedes comer sopa, arroz, un guisado con carne,
frijoles y agua de frutas en cualquier pequeña fonda
o restaurante de su ciudad. En Berlín con dos euros
apenas te alcanza para una salchicha en la calle. En
la ciudad de México existen barrios muy habitables,
pero son pocos, y hay demasiados autos. La bicicleta
no existe y tampoco hay ríos o lagos que vuelvan la

IO: ¿Piensas en un público específico cuando escribes tus textos
sobre Berlín y Alemania?
GF: Regularmente el texto debe convencerme primero
a mi, pero como soy pudoroso, me avergüenza dar
opiniones de una ciudad que me ha tratado tan bien,
quiero decir que el conjunto de mis experiencias en
Alemania ha sido estimulante, y al mismo tiempo ha
sido bueno para mi salud. En el D.F. me hallaba en
constante tensión, en medio de las drogas, la noche, la
necesidad de desaparecer, y la autodestrucción.
92

ciudad más amable. Y, como sabemos, la ausencia
de agua vuelve a las personas ansiosas, malvadas y
torv~s. Ypese a todo esto, si la conoces a fondo y sabes
carrunarla también puede ser seductora, es una droga
du_ra capaz de crear adicción, un infierno estético, pero
a fin de cuentas un infierno.

GF: Es una convivencia ambigua. Existe una evidente
vergüenza histórica y al mismo tiempo un deseo de
olvidar el pasado. Quizás tanto trabajo, laboriosidad
y orden s_ean un ardid para sepultar el pasado. Tengo
la sensación de que Berlín no es Alemania, aunque no
podria afirmarlo de manera contundente. Si piensas
en Kreuzberg, Mitte o Prenzlauer Berg entras a una
zona más cosmopolita y de nacionalidad ambigua.
Yo creo que los alemanes deben mirar el Holocausto
como lo hacernos todos, con horror y desprecio, no
con culpa, pues eso crea también rencor y envenena
a las personas. No debe volver a suceder, aunque hoy
con las medidas antitabaco y las fuertes restricciones
a los fuma~ores (no soy fumador, aclaro), veo que
la Comurudad Económica Europea puede tornar,
en nombre de la economía y de una Europa unida
medidas fascistas que acaso logren mejorar la salud
de algunos habitantes, pero deterioran la salud de la
sociedad abierta y la filosofía liberal, raiz fundadora
de las sociedades actuales~

10: ¿Cómo ha sido para ti escribir en Berlín, con todas las
diferencias culturales, climáticas y sociales respecto ala ciudad
de México?
GF: Lievo el Distrito Federal en la espalda como el
caparazón de un armadillo yes difícil tomar distancia
de ~odo que no lo intento. Trato de pensar qu~
la cmdad, cualquiera que sea, no es más que una
escenografía, Y que a fin de cuentas uno está solo
siempre, frente a la muerte, frente a si mismo.
IO: En tus textos mencionas en varias ocasiones el tema del
Holocausto. ¿Cómo percibes que Alemania convive con su
pasado nacionalsocialista?

93

�Poesía y autotraducción
Entrevista con Juan Manuel Roca
IVMtTREJO

eencuentroconJuanManuelRocaenellobbydeunhotel
que nos abriga en el marco de un encuentro de poetas
en Aguascalíentes, donde el año pasado le entregaron
el Premio de Poesía del Mundo Latino "Víctor Sandoval", que a la
postre compartiría con Rubén Bonífaz Nuño. Roca, tan afable como
siempre y con esa sonrisa que ilumina a los oriundos de Medellín,
extiende la charla que recién había comenzado en el desayuno. Este
poeta afirma que "escribir es traducirse", quizá por eso disfruta hablar
sobre poesía como pocos. El humor y la tragedia van de la mano con
este amante del lenguaje y en esta entrevista intentamos abordar un
poco de la historia poética colombiana y, claro está, sobre su obra.

lván Trejo (11): Al principio de su labor poética, su obra se acercó
al surrealismo, pero después se alejó un poco de la tradición
colombiana de los anacrónicos liristas (León de Grieff, Aurelio
Arturo, Jorge Zalamea Borda, Jaime Jaramillo Escobar), que
estaban muy ligados alos versos latinoamericanos modernistas
(Borges, Paz. Cernuda, Darío, Villaurrutia). iCómo se da el
cambio del apego al surrealismo al alejamiento con las formas
colombianas?
Juan Manuel Roca QMR): Cuando yo empecé a
escribir, había un grupo de poetas que venia después
de la Generación del Nadaísmo, que no les interesaba el
exceso de coloquialismos, pero tampoco les interesaba
el aspecto más retórico de la tradición colombiana, que
era cierta verbosidad Entonces empecé a encontrar
una influencia, no tanto de los postulados surrealistas,
porque nunca me interesó hacer escritura automática
ni nada parecido, pero si en las lecturas de algunos

momentos importantes de las vanguardias en los
cuales estaba también el surrealismo, no sólo el
europeo sino el latinoamericano (por ejemplo, el grupo
Mandrágora en Chile), como una manera consciente
de oponerme a cierta tradición hispanista que había
en buena parte del corpus de la poesía colombiana.
Pero cuando llegó a mis manos un libro de poesía
precolombina prologado y recopilado por Miguel
Ángel Asturias, me encontré con que la poesía náhuatl
hacía lo mismo que habia hecho el surrealismo, de una
manera quizá más inconsciente: tender puentes entre
el sueño y la vigilia, la preocupación por el trasmundo,
por la esfera onirica... De manera que descubri que la
idea que tenían los surrealismos no era más que una
intuición de América, asi que no me interesé tanto por
esas lecturas, más bien me interesé mucho en la poesía
latinoamericana, fundamentalmente en César Vallejo.

95

�MIICEWli

MIICEWli

JMR: De alguna manera los vínculos entre la poesía
visual y lo visual en el poema se han hecho mucho
más evidentes en la poesía. Se puede crear una teoría
general de las artes a través de lo poético, para decir
que donde no hay poesía no hay arte, sea la narrativa,
sean las artes escénicas, sea la cinematografía. Todo
desemboca en la búsqueda de una poética. El más
grande poeta mexicano, para mi gusto, es alguien
que en apariencia no escribió poesía: Juan Rulfo.
He hecho ejercicios en talleres con algunos jóvenes
tomando cuatro o cinco temas de la obra de Rulfo
(la soledad, la muerte, el trasmundo, la lluvia, la
fantasmalidad), y sin necesidad de que los integrantes
del taller escriban una sola línea, sino recogiendo y
encabalgando como versos algunas de las frases de
las narraciones de Juan Rulfo, hemos descubierto
que hay una extraordinaria poética. Hemos escrito
poemas de Rulfo con palabras de Rulfo que son
realmente poemas sin agregar ni una sola palabra
que no sea de él; esto como ejercicio para señalar que
la poesía es más que un género literario, que no está
en un compartimento estanco y que está vinculada
a todas las esferas de las demás artes.

IT: ¿Podríamos decir que siente más cercanía con la poesía
de Gonzalo Rojas, Clemente Padín, Max Jiménez, Juan
Calzadilla?
JMR: Sí, sin duda me siento cercano a Gonzalo Rojas
y a Juan Calzadilla, de los que has nombrado son
dos poetas que frecuento y con quienes he tenido
mucha interlocución de tipo personal, pero también
a través de su poesía, porque a partir de los años
sesenta, cuando la poesía latinoamericana se dividía
como en dos maquinarias de guerra opuestas entre
coloquialistas y metafóricos, ellos entrelazaban esas
dos opciones, la de una poesía coloquial que cuenta
cosas episódicas con una preocupación altísima por
un lenguaje metafórico. Esa yunta que ellos hacen es
muy feliz para la poesía latinoamericana, es como lo
que uno encuentra en el poeta cubano Fayad J amís o
tantos otros poetas que se vinculan a esa doble opción
del contar y del cantar.
IT: A su paso por el Magazín Dominical de El Espectador,

logró lo que ni Gonzalo Arango pudo hacer, que fue llevar la
poesía a las escuelas públicas de Colombia. ¿Cómo se logró
esto?
JMR: Eso es muy cierto y muy gratificante. El Magazín
Dominical de El Espectador logró tener una cobertura
muy amplia en el país y, a contracorriente de lo que
empezaban a ser los suplementos literarios que habían
desvinculado de sus preocupaciones a la poesía,
dominicalmente publicábamos poemas, entrevistas
con poetas, reflexiones poéticas, de manera que se fue
creando un ámbito propicio para la poesía. De alguna
manera el interés que hay en Colombia por la poesía
en este momento, que ha ido derivando hacia los
festivales de poesía, tiene uno de tantos antecedentes
en el Magazín Dominical. Fue un magazín que cubrió
todas las artes, plásticas, escénicas, los movimientos
políticos, pero un ingrediente constante fue la
poesía, eso hizo que en las escuelas, en los colegios,
se empezara a leer la poesía de una manera diferente
a como se había mirado con anterioridad.

IT: Wolver a Borges y a Gerardo Diego nos llevaría a un
creacionismo renovado?
JMR: Yo no lo sabría muy bien. Me parece que Borges,
más que Gerardo Diego, tiene siempre una vigencia.
La enseñanza de Borges para mí que lo considero
mejor narrador y ensayista que poeta, es que nos
ayuda a encontrar la palabra perdida en el pajar del
lenguaje, la palabra que no parece buscada para el
poema sino encontrada para el poema. Borges nos da
una gran enseñanza y, en ese ascetismo del lenguaje,
una preocupación también por la eufonía, por cierta
musicalidad que es muy propicia en sus versos.
II: may poesía de segunda clase?
JMR: Creo que no. Cuandosedicequehaymalapoesía me
parecequeesunequívoco,porquesiesmalanoespoesía.

IT: Voy a citarlo a usted: "Sólo la imaginaria metafórica, es

IT: ¿Cómo salvar al hombre de la violencia?

décir, la resurrección del ultraísmo, puede salvar al hombre del
caos".• ff sto tiene vigencia?

La violencia es uno de los ingredientes naturales
del ser humano. Yo creo que no hay que acabar con
los demonios, hay que saberlos pastorear. Es decir,
eliminar la violencia, corno lo explicaba también
Anthony Burgess en La naranja mecánica, lleva a un
estado de absorbimiento intelectual y de tontería.

·ne Poesía de lo Visual, Harvard Papers of Poetry Series.
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No hay que anular la violencia, sino canalizarla hacia
cosas creativas y productivas. Yo creo en la violencia
creadora. En el caso colombiano, cuandoJosé Eustacio
Rivera en el año 1924 escribe La vorágine, una de sus
primeras frases, quizá la primera de la novela, dice:
..Jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia".
lCómo pastorear eso para no convertirnos en una
secuela más de esa violencia? El interés que existe
por la poesía en Colombia, esa forma de resistencia
espiritual que hay alrededor de la poesía, se da
precisamente como saturación de la violencia.
IT: Alguna vezme dijo R H. Moreno Durán que la poesía, como

la guerra, la hacemos todos...
JMR: Es una frase muy afortunada de R. H. Hay una
frase descontextualizada de Holderlin que le sirve a
mucha gente para decir que la poesía no tiene sentido
en estos ~omentos: lpara qué la poesía en tiempos
de perrunas? Yo revierto la pregunta y digo: lpara
qué la poesía en tiempos que no sean de penuria? Es
decir, la poesía es una respuesta y es una forma de
exorcizar precisamente ese horror. Creo más en una
frase terrible pero cierta de Flaubert que dice: El arte
como el dios de los judíos se alimenta de holocaustos·
e~ 1~ ~isma medida en que hay una encrucijad;
histonca como en la que vive el hombre ahora es
cuando más se necesita la poesía, para contesta~ la
pregunta de Holderlin.
IT: ma influido la violencia en la poesía colombiana?
JMR: Sí. Publiqué recientemente un libro que se
llama La casa sin sosiego, es una muestra de la poesía
colombiana del siglo XX que se relaciona con el
tema de la violencia, en donde aparecen poetas tan
líricos y tan desligados de preocupaciones sociales
o políticas como el primer Aurelio Arturo. Muchos
se han sorprendido de que él haya escrito poemas
donde toca el tema de la guerrilla liberal de los años
veinte, y realmente es sorprendente que logre un
grado de lirismo en poemas de un tema tan áspero.
Lo qu~ descubrí es que aparte de la poesía estentoria,
grandilocuente, de puño cerrado, excesivamente
ideologizante, hay otra poética más elusiva más
indirecta, que toca el tema de la violencia, en p~etas
como Fernando Charry Lara, de la Generación del
Mito, como Héctor Rojas Herazo, hasta llegar a los
poetas más recientes en donde aparece un nuevo
ingrediente, que es la ironía. En todos estos poetas hay

un común denominador: no hay un culto a la épica,
lo que se señala es una guerra triste sin heroísmos
Ysin dignidad. Mucha gente que milita en el orden
político actual se quejaba de que no hubiera una épica
en esos poemas, sino que hubiera una contra épica, y
yo creo que tiene que ver con que en nuestra guerra
no hay triunfadores ni vencidos, los vencidos somos
todos, entonces lpor qué tiene que aparecer la épica?
Lo que aparece es un desdén a esa violencia, pero no
de una manera programática como lo pedirían los
?ºetas cargados de ideología. Me parece que es muy
mteresante cómo se da el fenómeno de la violencia
en la poesía colombiana, porque generalmente éste
se ha estudiado desde la narrativa, que ha llegado
a un grado de saturación tremendo, a un género
que hemos llamado la sicaresca: se agota el tema de
los sicarios y ahora nos inventamos las sicarias, es
realmente absurdo.

IT: ffs así como nace el Festival Internacional de Poesía
en Medellín, como una suerte de resistencia espiritual a la
violencia?
JMR: _Sí, precisamente nació así, con un grado de
terrorismo muy alto propiciado por el narcotráfico.
Nació en medio de esas explosiones, esas bombas y
el t~rror cotidiano, y la gente se volcó, no sé si estoy
haciendo un sociologismo simplón, pero me parece
que la gente se volcó a esos espacios en los que no se
les ofreció de manera mesiánica un mejor mundo, sino
compartir (en apariencia) algo tan inocente y tan inútil
como la palabra poética. Yo creo que intentar cambiar
la realidad con poesía es como intentar descarrilar
un tren atravesándole una rosa en la carrilera, una
condena al fracaso. Esa resistencia espiritual ha
fecundado muchísimo a la ciudad, lo único deseable es
que ese festival no se alindere políticamente, lo único
deseable es que permanezca libre de la servidumbre
ideológica; es decir, que siendo un hecho político,
porque to~os son hechos políticos, se mantenga libre
de cualquier partido político.
IT: Entonces, ¿podríamos decir que gracias a la violencia se
lee ~ucho más poesía en Medellín que en cualquier parte de
Latinoamérica?
JM~: Yo no sé si sea proporcional, pero sí es bien
particular que sea precisamente en la ciudad más
caStigada p~r la violencia en Colombia, donde se haya
dado el festival de poesía más grande del mundo.

97

�MISCELÁNEA.

MISCELÁNEA.

1T: ¿Para quién escribe Roca?
JMR: Escribo fundamentalmente para lo mejor que
habita en mí. Escribir es traducirse, en la medida que
uno logra traducirse a sí mismo, quizá logre traducir a
los demás. Y para intentar que lo que escribo le guste
al ~ector ideal que soy yo mismo. Ya sí eso funciona
y opera, que arraigue a otras personas es lo más
extraordinario que le pueda pasar a uno.

no hace costumbrismo, cómo rescata la historia de
México y no hace historicismo... Todo eso ligado a
una alta lírica, hace que cuando yo leo las ocurrencias
de un poblado imaginario llamado Comala, siento
mucha más atracción que cuando leo las incidencias
de un poblado imaginario llamado Macando. tCuál
es el narrador en el que encuentro una cantera más
inagotable de poesía? Inmediatamente digo Rulfo y
no digo García Márquez.

1T: lA dónde se fueron las poetas colombianas?
JMR: Lamentablemente la poesía hecha por la mujer
en Colombia no ha tenido el nivel que ha tenido en

1T: ffl realismo mágico del garciamarquismo ha afectado a la

poesía colombiana?

DE LO QUE ME DOY CUENTA ES QUE LA POESÍA
SICUE ESTANDO DE MUESTRO LADO, ESTE ES EL

mesurado y asardinado que jamás ha tenido el influjo
del realismo mágico.

II: ¿Sigue leyendo poesía joven?
JMR: Sí, con mucha atención leo poetas de todo el
continente y de España, y de lo que me doy cuenta es
que la poesía sigue estando de nuestro lado, este es el
continente de la poesía.
II: lHacia dónde va la poesía latinoamericana? macia dónde
abre la ventana?
JMR: Hay muchas vertientes. Hay una vertiente
intimista, una que regresa a un tono surreal, una
vertiente testimonial que está ligada mucho tl la:
poesía coloqnral SorrCHIÚD.l&amp;Illll) distintIB, pero en.
cada llml de:.esoc; caminos una eno-If'titta: ¡:iaet:as lllllY
notabTes y sabretafa fray efiutrntrr, ~~

COMTIMEMTE DE LA POESÍA

JMR: Sólo a una zona muy pequeña y muy episódica,
pero en general no. A muchos de los narradores
colombianos los afectó. En mi generación, cuando
surgió el realismo mágico y García Márquez, por lo
menos yo me sentía impotente por no haber tenido
una abuela autista que comía luciérnagas o alguna
cosa bien extraña, sino que era una señora corriente
que hacía arepas. Toda esa exuberancia de realismo
mágico fue en buena parte castradora de un buen
número de escritores que vieron en eso un recurso
programático para llegar a tener un reconocimiento.
En el caso de la poesía, no; la poesía colombiana tiene
una tradición con un tono que a mí me gusta mucho,
un tono asardinado que uno puede encontrar en José
Asunción Silva y en su veta ironista de Gotas Amargas;
en Luís Carlos López que hace un modernismo al
revés, con toda la cosa emblemática modernista
se burla del modernismo; en Luís Vidales, nuestro
único vanguardista, que en el año 1926 publicó un
libro extraordinario que se llama Suenan Timbres; en
Aurelio Arturo, que es un poeta lírico de un tono
mesurado, extraordinario; en Femando Charry Lara;
en Carlos Obregón, que se suicidó en España en un
monasterio; en Jorge Gaítán Duran y Eduardo Cote
Lamus... entonces uno encuentra que hay un tono

otros lados, no sé cuál ha sido el motivo. Desde la
Madre Josefa de Castilla a nuestros días, son muy
escasos los nombres de lo que podríamos señalar como
una alta poesía, que es un fenómeno que no ocurre
en Argentina, que no ocurre en México. De la poesía
actual en México, la que más me interesa es la que están
haciendo las mujeres, y me parece que en Colombia
lamentablemente no se da mucho. Hay unos cuantos
nombres, Emilia Yarza, una mujer de la Generación del
Mito; luego, dando un salto muy grande estaría María
Mercedes Carranza, y ahora recientemente hay una
poeta joven, Lucía Estrada, que es muy buena.
1T: Usted alguna vez dijo que se siente más de Comala que de

Macando...
JMR: Estéticamente me siento más ligado a Comala
que a Macando porque estoy muy interesado en
el ascetismo del lenguaje, en cierta poética que
funciona casi por sustracción y no por acumulación,
es· decir, yo visito más en la literatura a Comala
que a Macando, y no es por un gusto de visitar a
los muertos, es sencillamente porque en Rulfo yo
encuentro unas lecciones estéticas extraordinarias:
su minímalismo, cierta verbosidad de cosa hablada,
cómo rescata las costumbres del pueblo mexicano y

98

99

-en la minoría, pero es suficiente- que tienen de
nuevo interés por el lenguaje, que es algo que se había
descuidado tanto.
IT: ¿Lo único que puede unir a la poesía joven es una búsqueda
en el lenguaje?
JMR: Sin duda. Todo ese exceso de la poesía coloquial
Y de los malos ejemplos de Benedetti y de Ernesto
Cardenal, vinieron a empobrecer demasiado esa
preocupación por el lenguaje.
IT: El mundo, lserá siempre una ferozbancarrota?
JMR: Yo creo que sí. No soy muy optimista con
rtspetto il mrmda:. Uro err umr frase de un.. amíga
:pctt.r. añowhfaon, que es-muy dívettido y se- JiamaVictnEr
...i: ___
~

~qHewu::. "Haf gc:itf:talrEfSÍHÑa ~

o:ee~clñ111d•N11na:aáesqw«ndeE. ~ ~

�1

~

e diez mil días, treinta
s años cubre la correspondencia sostenida entre
el mexicano Alfonso Reyes (18891959) y el venezolano Mariano PicónSalas (190H965). Un conjunto de
documentos arreglados, preparados
y anotados por Gregory Zambrano:
36 cartas de Mariano Picón-Salas y
50 de Alfonso Reyes: en un total de
86 misivas se despliega la afinidad
y la amistad recíproca. Reyes era
12 años mayor que Picón-Salas.
El venezolano le confiesa que
"desde que en un día remoto de mi
adolescencia, siendo estudiante de
Liceo en Mérida, Venezuela, leí por
primera vez su prosa en aquella
edición de Quevedo de la casa Calleja
(publicada en Madrid, en 1917), me
puse aseguirle...". Es decir, a practicar
el no fácil deporte de conseguir
las ediciones que Alfonso Reyes
iba publicando por el mundo, en
Buenos Aires, Madrid, Río deJ aneiro.
Además hay que tener en cuenta que
en aquellos años de principio del
siglo o o , la Mérida venezolana era
una ciudad aislada de los Andes y que
maravilla que la ciudad se las hubiese
arreglado. Reyes representaba para
Picón-Salas un avatar de Erasmo, de
Rotterdam, es decir una inteligencia
acostumbrada a cruzar las fronteras
materiales, políticas y religiosas y
a vivir plenamente en el mundo.
Reyes aparecía ante los ojos de
Picón-Salas como un "arquetipo de
diplomático difícil de imitar" (p.
160). Pero se dibujaba ante todo
como un emblema ético y estético:
alguien que "siempre nos está
aseando el camino". A su vez, Reyes
reconoce en su amigo venezolano un
interlocutor, un oído atento y afín,
capaz de zambullirse junto con él, en
persona o por carta en prolongadas
conversaciones memorables en su
"piscina intelectual" (p.112), es decir
en la Capilla Alfonsina. Los une la
firmeza de espíritu y la voluntad
de poner en práctica una "lección
apolínea de contención y buen

epicureísmo clásico" (p. 95), como
la que Reyes practicaba en Romances
y afines y que Picón sabe reconocer.
Los une el hecho de saberse distintos
de "esta gente díscola, desorbitada,
movida por tantos demonios, que
somos los hispanoamericanos" (p.
95), se sienten ajenos a esa "política
criolla que es tan picante como el
más amarillo chile mexicano" (89).
El desorden, la falta de constancia,
la inconsistencia, "la confusión
latinoamericana" (72), "la creciente
hinchazón y vaguedad criolla" (78), el
"rencor inútil", "los odios callejeros"
(92), el camaleonismo orillan a
estos amigos de la forma y de la
contención armónica a reconocerse.
Hay, además, otro plano de afinidades:
el nomadismo, la suerte de llevar "una
vida dejudío errante" y ser como unos
pequeños Ahasverus de la literatura,
unos condenados del camino de
las letras que deben "trabajar con
libros prestados" (92). Picón-Salas,
le escribe a Reyes desde Chile, lo
encuentra en Buenos Aires, lo visita en
México, lo recuerda en Río de Janeiro,
le escribe desde París, Puerto Rico
y desde Estados Unidos, como una
suerte de Ulises de tierra firme, en una
infatigable Odisea que va siguiendo
los pasos del Ulises mexicano que ha
estado 25 años fuera de México y se
encuentra demasiado fatigado para
viajar nuevamente. Monterrey en
México y Mérida en Venezuela -las
querencias nativas de ambos- son
ciudades pareadas que están rodeadas
de imponentes montañas. Juntos, a lo
largo de los años, van afianzando
su amistad al socaire de proyectos
comunes: a veces realizados, a veces
no, pero inevitablemente movidos
por el entusiasmo intelectual y
por la conciencia de que Europa
está en crisis, y de que hay que
salvar a Europa de los europeos. La
reticencia ante los reduccionísmos
ideológicos de izquierda y de derecha
y la conciencia de que es preciso
practicar una política vertebrada
por las jerarquías de la cultura: "la

100

claridad, gracia, rigor que no excluye \
el mágico granito de la poesía" (92),
"vértebra de esa responsabilidad de
la inteligencia" que diría el sociólogo
español, traductor de Max Weber,
José Medina Echavarría.
Uno de los proyectos que los
afina es el de aquella "Historia morfológica, aquella especie de geología
de la Historia con sus perfiles y
estratificaciones" (108). A la que
se refiere Picón-Salas, ¿alude una
variedad de historia de las formas
de la cultura y de la civilización
hispanoamericanas? ¿A una suerte de
"constelación en movimiento" de la
historia cultural latinoamericana?
Esta búsqueda de las formas
propias en que se encauza y vierte la
historia de la cultura en las Américas,
no podría prescindir de la búsqueda
de un idioma propio y ambos se
afirman en el cincel de una prosa que
se depura en certeras filigranas. Para
el que sepa leerla, la correspondencia
entre Reyes y Picón arroja luz sobre
los ritmos y los impulsos a la escritura
de cada uno.
Alfonso Reyes le confiesa a
Mariano Picón-Salas que cuando no se
deja atrapar por un proyecto mayor,
su vocación hacia la escritura se
manifiesta en brevedades y páginas
aunque redondas, concisas. A PicónSalas lo zarandea un ritmo que lo
lleva de una "madrastra" que es
la enseñanza en liceos y escuelas
secundarias a otra: los servicios en
la burocracia o en la diplomacia. El
hilo conductor de ambas vidas es la
escritura y la lectura.
Reyes, entre tanto, no se queja,
soporta un ritmo intenso de vida y novida administrativa en El Colegio de
México y en los trabajos forzados que
se ha impuesto para sacar adelante,
libro a libro, sus obras. Hay un
momento en la correspondencia,
cuando Picón-Salas dirige la plana
cultural de El papel literario de El
Nacional en que vemos a Reyes
como un joven eufórico enviándole
artículos a su corresponsal para que se

publiquen en Caracas: comprobamos
que en esos años de 1953-1954 Reyes
se entrega a una actividad prodigiosa,
casi inverosímil: Picón, más joven y
circunspecto, no le va a la zaga.
En el trasfondo de este comercio
literario y editorial, se va dibujando al
filo y al ras de la conversación escrita
una cierta idea de América. Desde
lo que José Lezama Lima llamaría
el ceremonial de la conversación
'
estos hermanos de tinta y papel van
dibujando el paisaje de una América
recíproca y responsable. Vuelven,
bajo la pluma de Picón-Salas, las
imágenes y las referencias medievales
y renacentistas, Alfonso Reyes viene
a representar, en ese horizonte de
dificultades e inestabilidades, una
suerte de autoridad superior, ya no
sólo Erasmo, sino algo más: "tiene
usted que aceptar esa responsabilidad
de ser el primer hombre de letras de
nuestro continente, lo que significa
que, para muchas cosas, tengamos
que pedirle el Nihil obstat que otros
solicitarían del superior eclesiástico".
Se viven como en un monacato
primitivo, a veces errante, a veces
amenazado o asediado. Los vemos
cumplir el santo deber de la
correspondencia como quien acude
a pedir la comunión y a compartir,
a través de las misteriosas letras
el pan del pensamiento y de la
contemplación: ¿Quién le diría a
Reyes que hacia 1918 o 1919-PicónSalas no lo recuerda bien-, una
página de su prosa iba a impresionar
poderosamente a un joven que vivia
en los Andes venezolanos, yun amigo
suyo, dispuesto a toda devoción y a
todo servicio, que sería luego antes
de conocerle? (p. 156-157)
La frase recuerda incluso mucho a
un poeta aquel pensamiento a quien
se consideraba salvado por el hecho
de que un joven, en una remota ciudad
de provincia, se supiese sus poemas
de memoria. En la "profesión de la
palabra"ydelasolidaridadintelectual
que se desprende de las páginas de
esta correspondencia, parece cifrarse,

como en un espejo enigmático la luz,
de nuestro americano porvenir.
Mariano Picón-Salas es un
historiador de la cultura de peso
completo: historiador de las letras,
historiador de la sensibilidad,
historiador de la arquitectura y del
urbanismo, historiador de las ideas
historiador sin más. Aspira Picón~
Salas a figurar una armadura teórica,
una conceptualización apta para dar
cuenta del proceso de formación,
desarrollo y crisis de la herencia
obstinada, de la herencia híbrida
y por lo mismo huérfana de esta
América nuestra, que a cada paso, se
pone frente al espejo y se pregunta
por su identidad, por su constitución,

en las diversas acepciones de la
palabra. Un ejemplo de este oficio
del historiador de la cultura es: Gusto
de México (México, 1952), un librito
hospitalario de menos de 100 páginas
que se presenta con la apariencia
inofensiva de una recopilación
periodística. En realidad, los 25
textos que lo componen presentan
ante el lector un calidoscopio
temático que abarca letras, pintura,
vida cotidiana, paisajes, cocina,
cementerios y un poco de política,
una nuez que se compendia en lo
que podríamos llamar el "método
Picón-Salas". Un método que le
viene de sus lecturas europeas:Jacob
Burckhardt, Arnold Weber, Georg

Odiseas sin reposo. Mariano Picón-Salas y
Alfonso Reyes (correspondencia 1927-1959)
AUTOR: Gregory Zambrano (comp.)
EDITORIAL: UANl
AÑO: 2007

TITULO:

)

ALFONSO REYES
Y MARIANO PICÓN■SALAS:

vidas paralelas del humanismo
errante en América
101

�Simmel, Edward Gibbon, Gobinau,
Taine, pero también -y eso es lo
trascendente- los autores modernos
y por supuesto clásicos de la lengua
española como Quevedo, Gracián,
Unamuno, Cajal, Ganivet, Ortega y
pa:ra volver al tema.José Marti,José
Enrique Rodó, Justo Sierra, Pedro
Henrtquez Ureña y Alfonso Reyes.
\'agamente preocupado por
encontrar en las letras un camino

de fundación para la ciudad criolla e
hispanoamericana, Picón encuentra
desde muy joven en la prosa y la
poesía de Alfonso Reyes, un espacio
de cortesía inteligente y de amenos
ceremoniales espirituales que le
resultará permanente lección de vida
y arte intelectual.

Adolfo Castañón

ALFONSO REYES:

Lecturas y relecturas del Quijote

TITULO: Alfonso Reyes lu 8

Quijote

AUTOREl: Adolfo Castañón y Alicia
EDITOAWJ 8
~01

Reyes (comp.)

Colegio de ~1éxico

2008

omentar un libro de Alfonso Reyes es una tarea
siempre grata, porque
grata suele ser la lectura de sus
páginas y porque es frecuente que
este ejercicio de leer nos conduzca
a pretender identificar en su prosa
ciertas claves relacionadas con el
equilibrio, la elegancia y la certeza con
que se va elaborando y constituyendo
el discurso mismo. Sin embargo, en
el proceso de la lectura de sus textos

sorprende que estos tres elementos
vayan siempre unidos, y puede ser que
no atinemos a separar unos de otros,
por no poder establecer si la certeza
de su pensamiento que valoramos
en estos escritos, se manifiesta sólo
gracias a la lógica de lo expuesto,
o bien porque además se ofrece en
la elegancia con que se escribe el
lenguaje, o quizá porque ambas, la
certeza y la elegancia, se ofrecen
al mismo tiempo que el transcurso

102

sostenido del equilibrio de todos
los factores puestos en juego para la
construcción de su escritura.
El libro que ahora nos reúne no
escapa a estas consideraciones, y
puesto que los textos compilados por
Alicia Reyes y Adolfo Castañón, son
páginas dedicadas a la obra de Miguel
Cervantes de Saavedra, escritas por
Alfonso Reyes a lo largo de los años,
establecen además la aceptación
del viejo dicho, que afirma que es
más difícil escribir literatura sobre
la literatura, que literatura sobre
la vida. Pero Alfonso Reyes, que se
pasó la suya escribiendo, se aplicó
por igual sobre la literatura y sobre
la vida, y estas páginas dedicadas a
la obra de Cervantes y en particular
a su inmortal novela El ingenioso
hidalgo Don ~uijote de la Mancha, son
testimonio fehaciente de la virtud
que le permitió identificar los valores
primordiales de la vida y reconocerlos
en las obras literarias, haciendo al
mismo tiempo el camino inverso, que
permitejuzgar yentender la literatura
desde los valores esenciales de la vida.
Como lo explica la "Advertencia"
de Adolfo Castañón al frente del
libro, además de los muchos datos
om lementarios que se ofrecen en
ginas, como la bibliografía
cervantina existente en la biblioteca
de Alfonso Reyes, y las muchas
y pertinentes notas de pies de
página que permiten al lector ubicar
correspondencias y relaciones de los
textos del propio Alfonso Reyes con
las obra cervantina, el libro que nos
ocupa ofrece tres tipos de compilación.
La primera, di\idida en dos partes,
contiene artículos y ensayos breves
sobre Cervantes, su obra, y algunos
comentadores de ésta, y además
dos ensayos de mayor extensión,
ambos escritos el año de 1947 pero
publicados en fecha posterior, que
son "Quijote en mano" y "De un autor
censurado en El ~uijote: Antonio de
Torquemada", el primero publicado
en Ancorajes (1951) y el segundo por
la Editorial Cultura, con 79 páginas

(1948). A esta primera compilación Academia y a Don Emilio Cotarelo y
se agrega un poema escrito en 1943. Mori, secretario perpetuo de la Real
La segunda compilación recoge como Academia Española. Mencionamos
Apéndices cinco cuentos entresacados estos pregones porque tres años
de los "Coloquios satíricos" de después, en 1918, en una nota muy
Torquemada, y del mismo autor, y breve publicada ese año en la Revista
cuatro fragmentos del "Jardín de de Filología Espanola, ésta sí recogida en
flores curiosas". La tercera y última la primera compilación de artículos
compilación ofrece 141 fragmentos y ensayos breves, hace suyo Alfonso
de Alfonso Reyes sobre el ~uijotc. Reyes el comentario de José Enrique
Debe entenderse que no son todos, Varona, de que "la mejor manera de
pero estos demuestran la constancia honrar al autor del ~uijote [...] es no
de Reyes en ocuparse de Cervantes aumentar la 'secta de los cervany su obra en los muchos años en que tistas', sino acrecer el número de
se escribió la suya. Estos fragmentos, lectores de Cervantes", añadiendo el
por ser tales, son menciones de propio Varona: "Cervantes escribió
paso o juicios referidos al autor a derechas; no subamos en zancos a
del ~uijote, pues como lo afirma el sus lectores". Yconcluye Reyes: "Esta
propio Alfonso Reyes en el fragmento nota representa el legitimo punto de
número ll, que procede de El Cazador. vista de la mayorta de los lectores".
"la afición a Cervantes se confunde
Con el paso de los años, Alfonso
con la afición a las letras mismas". Reyes fue inclinándose a escribir
El conjunto de los fragmentos textos breves. Ya había dejado muy
es una miscelánea, y por lo mismo atrás la ardua tarea de escribir notas
esconde tesoros que siempre es extensas y sistemáticas, periodo
agradable descubrir, como el llamar que se prolongó por mucho tiempo
al ~uijote "selva de invención", a y podrla quedar comprendido,
propósito de la moralidad que, escribe tentativamente y sólo de manera
Alfonso Reyes, "se halla esparcida aproximada, entre los años 1941 y la
como el sol y el aire en las llanuras primera mitad de los años cincuenta.
del ~uijotc" (Fragmento núm. 24). O Aquí escarian reunidos los libros
este otro (núm. 44), donde afirma que dedicados a la teoría y a la crítica
"Media España es solemne, y tiende a literaria, al menos cinco volúmenes.
fijarse: la sabiduría se hace refrán, el Además, todos los dedicados a Grecia
sentimiento se vuelve copla, el estilo (filosofía helenística, mitología,
se transforma en molde culterano". O religión, héroes, poemas homéricos
finalmente los pregones madrileños, y muchos temas más, incluido el
escritos en 1915, en sus años de Madrid traslado al español de la Ilíada en
y mucho más tarde publicados en su primera parte), quizá no menos
Cortesía, 33 años después, en 1948. Los de diez volúmenes. Los escritos
pregones madrileños dicen: "Vendo en los primeros años de la década
unas anotaciones / a las obras de de los cuarenta, obedecieron a un
Cervantes/ que si tan ociosas antes/ reclamo que le hizo desde Buenos
son tan inútiles hoy./ ¡y a la cala las Aires su amigo Pedro Henrlquez
dos!". En otra cuarteta, no incluida Ureña, que lo impulsaba a escribir
aqul, continúa Reyes: "Traigo un libros sistemáticos, abandonando los
serón hasta el tope / de picones- libros armados con textos de diversa
cotarelos / para no decir blasfernias, procedencia e intención. Pero Alfonso
/ y es que ofrezco buen arrope, / Reyes, si bien atendió el interés de
pepitorias y buñuelos/ de academias". su amigo, nunca dejó de escribir
Estos pregones se referían a Don los ensayos y prosas breves que se
Jacinto Octavio Picón, novelista y desprendlan de la tarea cotidiana.
por aquellos años bibliotecario de la Así concibió los textos titulados

103

"Las burlas veras" que en mayo de
1954 empezó a publicar en Revista de
Revistas, que fue donde aparecieron
algunos de sus textos juveniles el
año de 1912. 8 título lo explica Reyes
diciendo que es "para dar a entender
que ya trato en burlas o ya en veras,
pero que mis retozos llevarán un
grano de verdad o, inversamente,
mis verdades procurarán no ser
muy adustas. Conforme más se
estudian las cosas, mayor es el afán
de exponerlas en unas breves y
sencillas palabras". Alfonso Reyes
llegó a escribir 230 de estas "Burlas
veras", sólo publicó 200 y de las 30
restantes, no recopiladas, se retiraron
tres para el volumen de Ficciones ylas
27 restantes pasaron, junto con todas
las anteriores, al volumen XXII de las
Obras Completas. He incorporado
esta explicación porque una de las
"Burlas veras" quedó recogida en
este libro. Es la número 163 y se
titula: "En un lugar de la Mancha".
Quizá con algunos de los textos de
Alfonso Reyes ocurra, aunque en
otro sentido, lo que él afirmó que
sucedía con El ~uijote: no hay dos
lectores que hayan leido el mismo
libro, pues cada uno lo interpreta de
manera distinta. En el caso de Reyes
y particularmente en sus textos
breves, cada lector puede tener su
propia apreciación. Yo considero que
"En un lugar de la Mancha" es el más
bello de los textos compilados en el
libro que ahora se presenta. Tiene
apenas 15 líneas y logra atrapar en
ellas una visión cabal de la novela de
Cervantes. Su brevedad me permite
incluirla completa para los lectores
de estas líneas:
Tocio eso del morrión, la celada, el
salpicón, los duelos y quebrantos y
demás lugares léxicos, leedlo en las
notas de cualquiera buena edición,
que no he de repetirlo aqul. Lo que
no importa -¿nadie os lo ha dicho,
por imposible que parezca?- es
percatarse de que, en el solo primer
capitulo, se opera la metamorfosi~ _ j

�~

y el pobre hidalgo sarmentoso y
seguramente mal surcido va como
cubriéndose bajo sucesivas capas de
mito. La imaginación lo envuelve y
transfigura,lafantasíalova dirigiendo,
lo saca de la avara y gris realidad y lo
·vuelca al fin sobre el mundo de la
quimera. Ya es nada menos que uDon
Quijote de la Mancha". Todo objeto
o motivo se irisa como una ceja de
luz, y el caballero va trocando en
oro cuanto palpa, cuanto nombra
siquiera. Henos ya en la locura, en la
heroicidad.
Per me si va tra la perduta gente.
Este trozo nos muestra, en su breve~
dad, la transfiguración del personaje
y la puesta en marcha de la ficción.
Aquí asistimos al surgimiento de Don
Quijote, al increíble acontecimiento
que transforma al uhidalgo sarmentoso
y mal surcido", en alguien poseído
por la heroicidad. Todo es producto
de la imaginación, pero al mismo
tiempo es la realidad novelesca
en la que va a desenvolverse el
nuevo personaje. El hidalgo lector
se convierte en caballero andante.
¿Cómo se realiza este prodigio?
Simplemente por el poderío de la
imaginación, como se dijo antes.
Esta fuerza alimentada por la lectura
hará posible la transformación.
Este es el primer impulso que hará
posible la transportación, pues al
convertirse en caballero andante es
llevado a un mundo de ficción pero
en la misma tierra de la Mancha.
Modificar la personalidad no es cosa
fácil. Puede lograrse gracias a esta
concepción novelesca que apunta ya
en sus páginas su moderna visión del
personaje que se hace a sí mismo, ante
los ojos sorprendidos del lector. Es
pues una metamorfosis que se hace
en el primer capítulo de la novela, y
así podemos asistir al prodigio de ver
cómo se va transformando el pobre
hidalgo, porque su frágil naturaleza
humana uva cubriéndose -dice
Alfonso Reyes-en sucesivas capas de
mito". No es un cambio súbito, pues la

imaginación actúa en un proceso que
va trastocando la cotidiana figura del
pobre hidalgo, mediante el poderío
del mito, adhiriéndose al personaje
y dando paso a su transformación.
Y así, continúa Alfonso Reyes, ula
imaginación lo envuelve y transfigura,
la fantasía lo va dirigiendo". Ycuando
este misterioso y singular proceso
concluye, es decir, cuando ya se ha
cumplido el abandono "de la 'ávara y
gris realidad', cuando la fantasía logra
sacarlo de ahí, el hidalgo traspone
esa realidad y lo deja, dice Reyes:
ulo vuelca al fin sobre el mundo de
la quimera". Así es como el mito, la
transfiguración, la metamorfosis,
la imaginación y la fantasía hacen
posible la cabal conversión, desde
la uavara y gris realidad" hasta el
portentoso mundo de la quimera.
Y todo esto ¿qué significa? Signi~
fica, nada menos, que uel pobre
hidalgo sarmentoso y seguramente
mal surcido", ya es nada menos que
Don Quijote de la Mancha. Lo que
sigue a esta transformación es otra
más, pues ahora el mundo de este
caballero andante nada tiene que ver
con el mundo del cura, el barbero, el
ama y la sobrina. Ellos pertenecen al
mundo que ha abandonado Alonso
Quijano. Éste ya no es quien era y
tampoco habita aquel mundo, pues
como ya quedó dicho, ahora es Don
Quijote de la Mancha. Y como si
esta transfiguración, a la que hemos
asistido en el primer capítulo de
la novela, no fuera suficiente para
maravillamos, presenciamos la otra,
que ahora complementa la primera,
pues ambas van inevitablemente
unidas en esta historia. Y Alfonso
Reyes, con su prosa cargada de
belleza y elegancia, nos ofrece el
testimonio de lo que este nuevo
caballero andante es capaz de hacer
en el mundo que ahora habita: UTodo
objeto o motivo se irisa como una
ceja de luz y el caballero va trocando
en oro cuanto palpa, cuanto nombra
siquiera". Tal maravilla se manifiesta
porque el personaje está instalado en

104

la fantasía, en el mundo de la quimera.
Tan sorprendente cambio permite a
Reyes concluir con la sentencia final
de este breve texto: uHenos ya en
la locura, en la heroicidad". Las dos
son ya lo mismo, pues la locura es
la heroicidad y a la inversa, ésta es
también aquélla.
Con tal conclusión, como pueden
percatarse los lectores de Alfonso
Reyes, el personaje en el que se ha
transformado el viejo hidalgo, no es el
único que vive y actúa en el ámbito de
la heroicidad y la locura, sino también
nosotros, y el propio Alfonso Reyes,
es decir, todos los lectores de esta
sorprendente novela, acompañamos
al caballero de la triste figura, pues
el verbo utilizado en esta frase final
está escrito en primera persona de
plural: "Henos ya en la locura, en la
heroicidad". Sin embargo, falta añadir
que esta frase final tiene todaVía otro
complemento unido a la expresión
última. Esta última frase no es de
Cervantes ni de Alfonso Reyes, pero
es éste quien la incorporó a su texto:
es el tercer verso del primer terceto
del Canto Tercero del "Infierno", de
La Divina Comedia, de Dante: "Per me
si va tra la perduta gente".
Un traductor dice: "por mí [se va] a
vivir con la perdida gente". Otro dice:
"pormísevahacialarazacondenada".
Podría entenderse que Alfonso Reyes
incorporó este verso para hacer ver
cómo, acompañando al caballero
andante gracias a la complicidad
de la lectura, todos asistimos y
participamos de su locura heroica.
Agradecemos a Alicia Reyes y a
Adolfo Castañón esta oportunidad
que nos brindan de poder leer, de
conjunto, todo lo escrito por Reyes
sobre Cervantes y su obra. A este
libro podría aplicarse, sin duda, lo
que el mismo Alfonso Reyes dijo
sobre El ~uijote: uNo sospechamos el
caudal de inspiración que encierra
un libro, y más cuando es un libro
bueno."

Alfonso Rangd Guerra

Hijos de Joaquín
TÍTULO:

Los privilegios del monstruo

4UTOR: Joaquín Hurtado
EDITOR14L1

Ediciones Intempestivas
4RO: 2008

Joaquín Hurtado
Lo.""icp,,dd-

i hay en la historia de la
literatura regiomontana
una generación de escri~
tores regiomontanos que merezcan
el título de "los transgresores", esa
es, sin duda, la generación de los
autores nacidos en la década de los
sesenta, años más, años menos. En
buena parte, los escritores jóvenes de
nuestra entidad y acaso los decanos a
esta generación, deben de reconocer
que somos producto de las obras
y visiones de estos autores que
empezaron a realizar una radiografía
de la ciudad y un análisis de lo
regiomontano.
La narrativa reciente en nuestra
ciudad, sin duda, ha crecido de la
manodeobrasdeautorestandisímiles
pero con calidad innegable como las
escritas por Héctor Alvarado, David
Toscana, Patricia Laurent Kullick,
Hugo Valdés, Dulce María González
y Eduardo Antonio Parra, sin omitir a
Felipe Montes, Pedro de Isla yJoaquín
Hurtado. Todos ellos han logrado lo
que generaciones anteriores nunca
pensaron y han dejado la barra muy
alta, digamos, para el trabajo de las
generaciones posteriores que ya
buscan un sitio entre ellos.

De entre todos ellos llama la
atención la personalisima voz de
Joaquín Hurtado, construida ya a lo
largo de diversos libros, entre ellos
Guerrerosy otros marginales, Laredo Song,
la magistral Crónica Sero y La dama
sondmbu!a. En su más reciente libro,
Los privilegios del monstruo, editado por
Héctor Alvarado y Llvier Femández
dentro de su proyecto independiente
de Ediciones Intempestivas,Joaquín
Hurtado presenta una colección
de cuentos que son en realidad una
antología de personajes impulsivos,
abandonados de sí mismos, inmersos
en el lado esperpéntico de la vida y
con una sexualidad tan imprecisa
y violenta como el medio que los
rodea.
El libro abre con el cuento "El
cumpleaños del gato", la historia de
un joven que no pasa de los dieciocho
años y es el encargado de la banda
de secuestradores para entregar
a un padre a su hijo secuestrado.
Contada en primera persona, este
cuento revela la capacidad deJoaquín
Hurtado de simplemente tomar un
personaje yliteralmente esnifarlo para
presentarlo ante el lector con toda su
carga psicológica y con una jodidez

¡

105

al mismo tiempo perturbadora y
sorprendente.
Apartirdeesterelatoquepresenta
ya la atmósfera por donde llevaremos
la fiesta, desfilan jefes ojetes que se
cogen a empleadas con la ayuda de
achichincles calenturientos, taxistas
que consiguen jóvenes "quintos" a
importantes personajes del gobierno,
orgías que suceden en los momentos
más inesperados y mecánicos que
planean la violación de una chiquilla
de doce años porque total, ellos son
muy hombres y la guerca esa es una
calientaparches.
Lo sexual es sin duda, uno de los
temas importantes del libro, pero
definir Los privilegios del monstruo
como un catálogo de versiones y
diversiones del acto sexual sería
una manera fácil de evadir éste o
los otros libros del mismo autor.
Los cuentos de Hurtado son una
disección salvaje de la sociedad,
presenta a sus personajes cercanos a
sus instintos, lejos casi todos ellos de
toda intelectualidad que no sea la ley
del "agencie", del agenciarse a lo otro
por lo que sea y como sea, tal como
dice en el cuento de u Aquí donde no
existo", donde unos de los personajes
tal parece que define al resto de los
personajes al decir: "La razón es un
lujo que me está vedado".
Los personajes de Joaquín,
siempre están buscando qué se
traen consigo, qué arañan de los
otros mientras se pierden, siempre
con tal de satisfacer sus deseos. Lo
mismo el taxista que se agencia
una reputación con el amigo de los
políticos a quien les lleva jovencito
quintos "de la UdeM o del Tec,
mejor" o el esposo perfecto que
tiene un amorío con su ahijado, los
personajes de Hurtado siempre están
llenando las apariencias, jugando con
ese doble fondo que tienen las cajas
de los magos, y mientras pierden y
ganan como si entraran a la avidez
de un cuarto oscuro.
Al final, Joaquín guarda lo mejor
de sus repertorios, una serie de

�relatos breves de parejas que buscan
jovencitos para acostarse con ellos y
vivírlos en todas las maneras posíbles:
jovencitos púberes acurrucados entre
su desnudez compartida.
Los privilegios del monstruo es, sín
duda, un prívilegio que el autor le
concede a sus lectores. Una obra que
no se anda por las medías ramas rú con
el absurdo del cagatíntas intelectual.
Es un privilegio ser lectores deJoaquln
Hurtado. Siempre nos presenta a sus

hijos sín enjuicíarlos ni omitirlos
aunque sean monstruos que nos
abrazan y nos seducen con la mejor
de sus armas: el lenguaje narrativo y
literario que está al ras de la gente,
acaso la mayor sorpresa del libro: el
refinado lenguaje nuestro, el lenguaje
que palpita en nuestras lenguas, en
las calles, vivo; un libro escrito a lo
regiomontano, si señor.

Antonio Ramos

ELHUMOR

para salvarnos

I

TÍTULO: Cuentos cortos escritores largos
ÁUTOR1 Romualdo Gallegos
EDITORWJ UANL

~0: 2008

n las postrimerías de los
ochenta, en una de las
bohemias que reunía a más
de tres advenedizos que soñaban con
ser escrítores, Romualdo Gallegos
sentenciaba: "Solo vale la pena
escribir sí se tiene algo que decir; pero
para saber cómo decirlo, agregaba,
hay que escribir, vivir, leer y trabajar
mucho". Ahora, a varios años de
dístancia Gallegos tiene una sólida
historia como escritor local, y en ese
recuento bibliográfico, sus lectores
recordamos de manera especial una
de sus primeras obras, Nostalgia por
los marcianos, un libro editado en
aquella serie que haría época, Abra

palabra, patrocinada por el murúcipio
de Guadalupe y en la que publicaron
autores como Margaríto Cuéllar,
Guillermo Berrones, Arnulfo Vigil,
Hugo Valdés, Dulce Maria González,
Guillermo Meléndez, Gabriel
Contreras, Julio Cesar Méndez y
Patricia Laurent Kullick, (autores
que con el tiempo se convertirian en
la estirpe literaria de estas tierras),
cuando Heriberto Dante Santos,
nuestro amigo y buen promotor
de la literatura, era el Director de
Cultura.
Recordamos ese libro porque
en él, Gallegos inaugura su propio
estilo, un carácter antisolemne,

106

desenfadado, crudo y revelador que
lo ha significado como uno de los
escritores más comprometidos con
el oficio. Todavia hoy evoco con
nostalgia aquel "Tour de la Ruta 2",
cruzando la ciudad en un día soleado.
Al igual que este cuento, tanto en el
género narrativo, con tirulos como
"El zorro, Miss Mundo y un vecino
que no díjo su nombre" (1996) y "El
operador y otros relatos" (2002),
como en el género poético, con el
poemario Didácticos y pedagógicos,
el escritor recurre al sarcasmo y la
ironía, como recursos para reirnos
compadecida y resignadamente
de los otros y de nosotros mismos,
haciendo del humor el antidoto
para sanar la locura de aceptar que
formamos parte de una realidad
absurda, subdesarrollada y muchas
veces incomprensible.
En nueva obra, presentada por la
UANL en el marco del 75 aniversario
desufundación,Cuentoscortosescritores
largos, a través de las historias sobre
escritores que han compartido sus
aventuras, Romualdo nos muestra y
nos demuestra que sigue siendo fiel
ordínado,
rrcunstancias y el
precio que hay que pagar.
"A mi el Quijote y Sancho Panza
me recuerdan a Viruta y Capulina",
dijo un dia Romualdo a un maestro
que se decia escritor, del cual
nunca conocimos su obra, pero que
pretendia someterlo. No cabe duda,
el humor inteligente tiene mala
prensa y buenas venganzas, sobre
todo las oficiales, porque el poder le
teme al sarcasmo y más cuando son
los protagorústas que lo provocan.
Asi, con un talento sín concesiones
que hace del humor el negro espejo
que desnuda perversidades y trucos
para beber la pócima del éxito en el
mundo editorial, Romualdo, como
un Quijote entre cruel y valiente, se
adentra en la zoologf.a intelectualpara
despojar al mundo regiomontano de
los literatos de su pomposidad, del
superficial glamour que los envuelve

y de su solemnidad, mientras él
mísmo se burla de su propia historia,
cuando asegura: "Naci muerto, pero
luego cambie de actitud".
El libro inicia con un prólogo
basado en una provocadora entrevista
de Gerardo López Moya al autor.
Revelador, el apartado merece una
atención especial, y vale la pena
disfrutarlo porque las respuestas
síntetizan de alguna manera la visión
del escritor, no solamente sobre los
escritores, sino además de otros
temas tan vigentes como la lectura,
la televisión, los politicos y la propia
creación literaria.
Centrados en la obra, Cuentos
cortos escritores largos nos recuerda un
tanto la ironia de Groucho Marx, de
W oody Allen y de otros personajes
que como Ionesco; a quien Gallegos ha
leido, tiene la capacidad de convertir
los sucesos ordinarios y cotidianos
en agudos textos. Sin embargo; por
atractiva que parezca la trampa, hacer
humor por medío de la literatura no
es aventura fácil, por eso creo en la
teorta de que sólo las personas con
cierto típo de inteligencia pueden
hacer humor intencionado, y más
dificil resulta aún, si hay que hacerlo
por escrito.
Alguna vez escuché que uno no
escribe lo que quiere sino lo que
puede, no se si este sea el caso del
autor, pero a lo largo de toda su obra,
se percibe una deliberada denuncia
contra la frivolidad: "No critico la
obra literaria, sino la actitud de los
escritores".
La verdad la tiene Doña Cuca,
la loca que se desnuda en el Parque
España, los taxistas y los peluqueros.
Los intelectuales se pierden en el
barroquismo de las tres patas del gato.
Esta postura refleja una de las mejores
virtudes de Gallegos, develar con
historias simples verdades profundas.
Ahora les tocó a los escritores porque,
dice el autor, estos relatos son una
venganza contra la pedanteria.
Cuando uno lee Cuentos cortos escritores
largos se cae en la tentación de pensar

que la literatura puede ser una broma
sofisticada, un acto de rebeldia,
un panfleto para la denuncia o un
espacio para desahogar amarguras,
y en efecto lo puede ser, sín embargo
estas historias nos llevan a entender
el lado humano de la parafernalia
literaria, que va de la frustración a
la mitomania; del suicidio al fraude;
del plagio a la autocomplacencia y
del juramento a la conquista. Todo
se vale para imponerse a la depresión
y alcanzar el éxito, la posibilidad de
ser descubiertos por los promotores
culturales o por los ignorantes
funcionarios que, perdidos en la
vorágine del poder, poco les duele el
arte o peso social de las letras y de sus
autores. Y en esta despiadada inercia
se revela la verdad: Los intelectuales
son los que cobran, los artistas los
que hacen arte. Los escritores los
que escriben.
Los escritores ylas escritoras, dice
Romualdo, desde los consagrados
como los del panteón de la literatura,
aquel legendario taller fundado por
Rogelio Reyes, hasta los malditos
y olvidados, publican sus propias
revistas, trepan en las torres más
altas para suicidarse, duermen en
ataúdes y se desnudan en público,
seducen a las esposas de sus amigos,
son plagiarios autorizados, venden
su alma al diablo, escriben literatura
gay y se asumen como tales, estafan
ancianas, juran que no ocuparán
puestos públicos, asaltan bancos
haciéndose pasar por epilépticos,
conquistan con hermosas piernas,
piden escaleras que jamás regresan,
no controlan el llanto, leen cuentos
de terror que dan risa creando el
género del humor involuntario, viven
permanentemente en crisis y culpan
al demorúo de la escritura por sus
fracasos. Este es el sumario de la
obra de Romualdo Gallegos quien
se rte de los demás como se rte de si
mismo. Viajero de una generación
perdida excepcionalmente descrita
en un poema de su autoría, "Los
amargosos", donde afirma:

107

Pronto cumpliremos los cuarenta
y no hemos conocido Europa.
Empiezan a podrirnos los
[recuerdos
como esos cadáveres que platican
[de cuando eran niños.
Qué caso tiene hablar de la guerra
[que fallamos
la hudga las tetas juveniles que
[besamos
los mitínes bajo d acorazonado sol
[de agosto
Para qué publicar un libro de
[memorias
ni un familiar lo comprarla
La historia nos sorprendió en la
[peluquerta
Occidente gritó iJaque mate!
y el ganador se confeccionó un
[calzón con la bandera
de la hoz y d martillo
Las Alemanias tumbaron el muro
[para odiarse mejor
McDonald's vende hamburguesas a
[cántaros en Rusia
Verónica Castro le ganó las
[vencidas a Lerún
El rey Maradona sucedió a Pdé
La princesa Diana se echó un pedo
[que colonizó Júpiter
¿y nosotros?
St ya sé
un día secuestramos un camión
hicimos hudga de hambre diez
[minutos
amenazamos desnudarnos frente al
[palacio de Gobierno

Nadie dijo que somos criaturas de
[agua
Argonautas fuera de tiempo y útero
Toda armadura nos quedó grande
muy pequeños para d 68
muy grandes para masturbamos
con d calendario de Gloria Trevi
Si cuando menos hubiéramos
[nacido con un ojo en la frente
algún circo se apiadaría de
[nosotros
Nuestra generación no ha dado un

�AUTORES

esperan consolidarse ylograr un lugar
importante en la historia literaria
regional y nacional. Aunque las
historias aluden a la cofradia literaria
Fantasmas que no asustan a nadie
regiomontana, vale decir que las
cruzamos muros de oficinas
(públicas historias se salvan por sí mismas.
Después de todo, sus personajes son
Soñamos con sacarnos la rifa del
[Tec una beca al Japón el reflejo de la naturaleza humana,
sometida y dominada por los
Cuando ni una amante podemos
[conseguir fantasmas del éxito y del poder; una
trampa mortal que paradójicamente
terminara por alejarlos de la literatura
Viudos de la historia
misma.
pistoleros del tiempo perdido
Romualdo Gallegos reivindica
pugilistas que perdieron en la
\
[báscula así su concepción sobre la literatura,
aquella que mencionamos anteAmargosos
riormente, en la que "el oficio es más
alcohólicos mamónimos
importante que sus consecuencias",
no obstante que a todos nos guste el
Pasajeros con destino al país de los
[recuerdos reconocimiento. Y él mismo afirma,
no sé si irónicamente, "no me molesta
favor de abrocharse los cinturones
ser un hombre anónimo. 8 anonimato
Al igual que en este texto, en la es una forma elegante de pedir que no
obra publicada persiste un cierto te molesten".
La obra omite los nombres de
desencanto por la vida que refleja
los
protagonistas, personajes que
la batalla de todos nosotros, y
particularmente de los autores que seguramente verán la luz pública
(ladrón de bancos
un suicida un torero

en las cantinas alternativas, en las
peñas literarias y en las cofradias
intelectuales que describen el mágico
mundo de la locura literaria en que
trasnochan los creadores dela palabra.
Para los lectores, desconocedores de
este ambiente quizás sea este un texto
divertido que les permita conocer
algunos secretos del oficio; para los
lectores versados en el tema, Cuentos
cortos escritores largos, representará la
búsqueda de sí mismo en esos pasajes
de locura compartida descritos por
Romualdo, espacios en que los que
finalmente nos encontramos como
bufones de una realidad donde no
hay espacio para la cultura, el arte, ,
ni la literatura.
Ahora está publicado y no queda
más que disfrutarlo, pues como dice el
incomprendido Romualdo Gallegos,
uno de nuestros mejores escritores:
"Escritor que come escritor y bebe
cerveza es un dolor de cabeza".

LUIS.utMEMTAMALPICA Poeta, traductor y director de

durante 23 años corno reportero, enviado y editor.
Entre sus publicaciones se encuentran La Hacienda de
El Muerto, Sin novedad Monterrey, OSUANL Ascenso por los
dominios del espíritu, FIME. Fortaleza educativa. Es director
informativo del periódico Vida Universitaria.

Mantis editores. Autor de los poemarios Voluntad de
la luz. Des(as)cendencia, Ebriedad de Dios, Luz de los otros,
Ciertos milagros laicos, Mundo Nuevo, mar siguiente, Sangría!,
El cielo más líquido, entre otros. Su obra ha sido traducida
a varios idiomas. Ganador de reconocimientos
nacionales e internacionales en poesía, cuento ynovela.

(ciudad de México, 1963). En
1989 fundó la revista Moho, que sigue dirigiendo. Ha
publicado Malacara, Educar a los topos, La otra cara de
Rock Hudson, entre otros.

CUILLERMO FADAMELLI

YICTOR BARRERA EMDERLE (Monterrey, 1972). Doctor

en literatura hispanoamericana por la Universidad de
Chile. Ha obtenido el Certamen Nacional de Ensayo
Alfonso Reyes 2005 con el ensayo De la amistad literaria.
Se desempeña corno investigador y es director editorial
de la revista armas y letras de la UANL

LEÓM FELIPE (España, 1884-México, 1968). Poeta. En
1938 se exilia en México. Escribió, entre otras, las
siguientes obras: La insignia, El payaso de las bofetadas,
Español del éxodo y del llanto, Ganarás la luz, España e
Hispanidad, Llamadme publicano, El ciervo, Oh este viejo y solo
violín. Tradujo Canto amí mismo, de Walt Whitman.

(Caracas, Venezuela, 1781- Santiago,
Chile, 1865). Poeta, filólogo, educador y jurista. Fue
el primer rector de la Universidad de Chile. Entre sus
principales obras se encuentra la Gramática de la lengua
castellana destinada al uso de los americanos y su silva A la
agricultura de la zona tórrida.

AMDRÉS BELLO

RODRICO FRES.ÁM (Buenos Aires, 1963). Es colaborador

de numerosos medios periodísticos y autor de los
libros Historia argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardines
de Kensington, esta última en proceso de traducción
y publicación en quince paises. Vive en Barcelona
desde 1999.

ADOLFOCAST.AtlóM (México,1952). Traductor y editor.

José Enrique Saucedo Tovar

- - - ~_¡

Trabajó corno editor en el Fondo de Cultura Económica.
Ha publicado La campana y el tiempo (poemas 1973-2003).
Se desempeña corno investigador en el Colegio de
México y en la UNAM. Es miembro de la Academia
Mexicana de la Lengua desde 2004. Ha sido investido
con la orden de Caballero de las Artes y de las Letras,
por parte del Gobierno de la República Francesa.

(Monterrey, 1971). Periodista. Reportero
cultural de los diarios El Porvenir, El Norte y La Jornada.
Participante en el taller de periodismo de Gabriel
García Márquez. Master por el ABC de España y
doctor por la Universidad Complutense de Madrid.
Autor de Tierra de cabritos (1995) y Entrevista a dioses y
demonios (2002).

JOSÉCARZA

MICUELCOYARRUBIAS (Monterrey, 1940). Ensayista y

poeta. Obtuvo, entre otros, el Premio de Traducción de
Poesía del INBA y el Premio a las Artes de la UANL
Algunos de sus libros sonJunto auna taza de café, Papelería
en trámite, El rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera,
Antología o tiranía y Kurt Schwittersl Blaise Cendrars.

(ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La
Jornada.
BÁRBARA IACOBS

RAMOM DACHS (Barcelona, 1959). Ha editado y expuesto

individualmente en España, Francia, México, Estados
Unidos y Argentina. Hasta 1999, con el catalán corno
lengua base; posteriormente, con el español corno tal.
También ha publicado en francés y gallego, y ha sido
traducido a diversas lenguas. Su último titulo es Album
del trasiego (2008).

SASKIA JUMO (Monterrey, 1943). Maestra en artes
plásticas. Fue alumna y maestra del Taller de artes
plásticas dela UANL y maestra en la Facultad de Artes
Visuales de la misma institución por más de 30 años.
Recibió, en 1987, el Premio a las Artes de la UANL,
siendo el primero otorgado en el área de artes plásticas.

EDMUMDO DERBEZ CARCIA licenciado en periodismo
y en historia por la UANL Ha ejercido el periodismo

109

�AUTOREI

CEliRDO MALDOMADO ( ciudad

de México, 1978).
Estudió la licenciatura en El Colegio de México
Actualmente vive en Barcelona, donde estudió el
doctorado en ciencias políticas en la Universitat
Pompeu Fabra. Ha trabajado en el FCE, el CIDE y
el IFE. Ha escrito ensayos sobre ciencia política,
administración pública y escritores mexicanos.
(Bielefeld, Alemania, 1981). Ha publicado
en las revistas alemanas Berlina Literaturkritik y Lateinamerika Nachrichtai. Estudiante de maestria de la
Freie Universitat Berlín. Actualmente escribe su tesis
sobre las imágenes de Alemania en crónicas y ensayos
de escritores contemporáneos mexicanos.
IMCÁ OPITZ

(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
EDUARDO AMTOMIO PARRA

OCTAVIO PAZ (México, 1914-1998).

Poeta y ensayista.
En 1990 obtiene el Premio Nobel de Literatura. Entre
sus obras destacan El laberinto de la soledad, El arco y la
lira, el poema "Piedra de Sol" y el poema "Blanco". En
1971 funda la revista Plural y en 1976 la revista Vuelta.

por la Universidad del Valle en 1997. Ha obtenido los
premios nacionales de poesía Eduardo Cote Lamus y
el de la Universidad de Antioquia, y el Premio Simón
Bolívar de periodismo.
(Guayaquil, Ecuador, 1979). Es
uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño
Buseta de papel y editor de la revista literaria El ~irófano.
Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez
2005. Ha publicado, entre otros, los poemarios La bestia
que me habita y Cantos contra un dinosaurio ebrio.

AUCUITO RODIÚCUU

FONDO
DE CULTURA
ECONÓMICA

º
Otromundo

CONVOCATORIA

Antología 1956-2007

Juan Gelman

La Feria lntem~ci~nal del Libro. de Guadalajara, en reconocimiento a la la
de los penod1stas culturales de la República Mexicana
. bor
XVII Pre · N ·
, convoca a.
m,o ac,onal de Periodismo Cultural Fernando Benítez

CATEGORIAS: PRENSA ESCRITA y FOTORREPORTAJE
JOl~EMRIOUEIAUCEDOTOVil (Monterrey). Maestro

en lengua y literatura españolas y doctor en filología
hispánica contemporánea en la UIB, de España. Es
autor del libro La otra ciudad (2005), en el que reúne
textos narrativos y poéticos.
AMME•HÜME IUÁREZ Sinóloga, profesora de chino y de

traducción chino-español en la Facultat de Traducció
i d'lnterpretació de la Universitat Autónoma de
Barcelona, y traductora literaria y cinematográfica
de diversas lenguas europeas. Entre sus ediciones de
clásicos chinos, destacan Lun yu, reflexiones y aiseñanzas,
de Confucio; Tao te king. Libro del curso y de la virtud, de
Lao zi; y A punto de partir. 100 poemas de Li Bai.

AMTOMIO RAMOI

AMTOMI TAPIES (España, 1923). Pintor y escultor. Uno

ALFOMIO RAMCEL CUERRA (Monterrey). Escritor y di-

de los líderes del informalismo español. En 1948 funda,
junto a un grupo de artistas e intelectuales catalanes,
el grupo Dau al Set. En 1958 recibió el Premio Carnegie
y en 1967 el de la Bienal del Grabado de Ljubljana. En
1990 se inauguró en Barcelona la Fundación Tapies.

(Monterrey, 1977). Egresado de la
carrera de letras españolas de la UANL. Su último
libro se llama Sola no puedo, editado por el Instituto de
Cultura de Aguascalientes.

plomático. Fue secretario general de la UANL y
rector de la misma en el periodo 1962-1964. Ha sido
presidente del Consejo para la Cultura y las Artes de
Nuevo León (2003-2006). Es director del Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL

Poeta, traductor y guionista. Ha sido
incluido en diversas antologías de poesía. Segundo
lugar en el Certamen de poesía joven Alfredo Gracia
Vicente 2002. Becario del Centro de Escritores de
Nuevo León 2004. En 2007 publicó el poemario
Silencios, ganador del Premio Nuevo León de Literatura
2006, en el rubro de poesía.

1vÑ4 TRUO

ALFOMIO REYES (Monterrey, 1889- ciudad de México,

1959). Humanista, poeta, traductor y diplomático. Fue
miembro del grupo Ateneo de la Juventud. Entre sus
obras destacan Visión de Anáhuac, la obra teatral Ifigenia
cruel y El deslinde. En 1951 traduce una parte de la Ilíada.
Sus obras completas abarcan más de 25 tomos.

"(. .) Un poeta ferozmente político, un
poeta del amor como la ecología del
mundo, un seguidor del parto inacabable de las tradiciones, un 'dilapidador
de Dios', ese poder absoluto armado
de limitaciones, un seleccionador de
fragmentos del diálogo entre el alma
corpórea Yel cuerpo espiritual".
PREMIOS ÚNICOS E INDIVISIBLES

Carlos Monsivdis

Reportaje e~crito: 50 mil pesos y reconocimiento.
Fotorreporta¡e: 50 míl pesos exposición en
.
reconocimiento.
'
un museo de la ciudad de Guadalajara y

BIBLIOTECA PREMIOS CERVA!\'TES

FCE / UNIVERSIDAD DE ALCAIÁ
$335.00

, Fecha límite para la entrega de trabajos: 17 de octubre de 2008, hasta las 19:00 hrs.
1

librtria dd Fondo Fray Sm-ando Teresa de Mier
Av. San Pedro 222 None, colonia MiravaUe
Monterrey, Nuevo León
Tels.. 8335 0319 r 8335 0371. Fax: 8335 0869

JUAM MAMUEL ROCÁ (Medellin, Colombia, 1946). Poeta,

periodista, ensayista. Recibió el titulo Honoris Causa

www.fondodeculturaeconomica.com

110

Fallo del jurado: 6 de diciembre de 2008.
Envio de trabajos:
Comité Organizador del Premio N · 1d
. .
Alemania 1370 colonia Mod
~c~na e Penod1smo Cultural Fernando Benitez
Teléfono: (33) 3810 0331 erna, .. 44190, Guadalajara, Jalisco, México.
,

�El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
Miguel de Cervantes Saavedra

armas y letras
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2008, No 64, Julio-Septiembre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>El humor para salvarnos</name>
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      <name>Luis Armenta Malpica</name>
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      <name>Octavio Paz</name>
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