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�oo DE ARTES V ESPEJISMOS

Poemas/ LEÓM PLASCEMCIA AOL / 21
De trokamientos / MYRIAM MOSCONA/ 33

oo AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
De zorros y monos: la brevedad del escritor según
Monten-oso/ A partir de la lectura de ~8 zorro es
más sabio", cuento del narrador guatemalteco,
MARIO CAMTÚTOSCAMO comparte una reflexión
sobre e.l compromiso con la literatura / 37

oo ANDAR A LA REDONDA
Apuntes para una
teoría de aoa

IMAC:.EM DE PATRICIO RODRIC:.UEZ / PAPEL CALADO

DYLAM
Poemas / TOMÁS SECOVIA / 4
La revolución de la palabra: la poesía estadounidense de
vanguardia / JEROME ROTHEMBERC enumera más
de una decena de nombres cruciales en el progreso
de la poesía en Estados Unidos, mientras analiza la
renovación del lenguaje poético. Ensayo traducido
por HERIBERTO YÉPEZ y LAURA JAÚRECUI / 7
Sobre la poesía de Westphalc11 / EDUARDO MILÁN / 15

A PROPÓSITO DE LA MÁS RECIENTE
EDICIÓN DISCOCRÁFICA DE
ESTECANTAUTOR,TOCETHER
THROUCH LIFE, RODRICO FRESÁN
PRESENTA ESTOS APUNTES SOBRE
LA ESCRITURA DE UNO DE LOS
ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS MÁS
MITIFICADO / 46

Diez notas sobre cine documental I RICARDO CUADROS

Innovando
en el arte milenario

/ 79

ddCALADO

VILLARREAL / 82

Hitchcock: una película subestimada JROBERTO

VELÁZQUEZ / 52

LAS HEROÍNAS
CRIECAS o el dilema

de la existencia vivido
como mu1er

LIZBET CARClA RODRÍCUEZ
ENTREVISTA A PATRICIO
RODRÍCUEZ, ARTISTA PLÁSTICO
CUBANO QUE RECUPERA Y
REINVENTA LA TÉCNICA DEL PAPEL
CALADO,LOCRANDOELABORADOS
TRABAJOS PLENOS DE DETA- ,E.
SOFISTICACI
/ 69

-r

MEDEA, ELECTRA, ARIADMA, SON
ALCUNOS DE LOS PARADICMAS
FEMENINOS DE LA CRECIA CLÁSICA
QUE ENCARNAN, A DECIR DE CORAL
ACUIRRE, LO QUE DE ENICMA Y
HORROR CONTIENE LA CONDICIÓN
HUMAMA /25

CONSEJO EDITORIAL

A LA LETRA Biblioteca personal IVIIV
BÁRBARA JACOBS / 61

~

oo MISCELÁNEA

BlaLtOTICA ..,,..,vtM:fTAAlA a U.t.flrfl

FONDO

UNIVERSITARIO
Recibir una caja de buenos vinos para mí es una fiesta/
ALEJANDRO CAVALLI conYersa con el escritor
Martín Caparrós sobre \'iajes, gastronomía y
vinos... todo enmarcado por la literatura / 87

SAMTAMARÍA / 90

Mar¡;;imo e utlkr Robeno ,'scamilh.
]ol};c Garcta Munllo _·ost &gt;.Luta lntant&lt;,
Humbcrto \lmln&lt;::, Aúnn,o Rangd
Guerra y Humbcrto s.i.u.r

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DUEAAS / 72

A1L

PAPEL Al

�POEll.t.

POEll.t.

Poemas
c-w TOMÁS SECOYIÁ

Decrepitud

Brisa impaciente

Días enteros me parece ahora

Esta brisa tan fresca tan alada

Que habito un cuerpo en ruinas

Que al pasar desmelena

Desmoronado caserío ajeno

A estos ingenuos arbolillos

Lleno de esquinas con escombros

Con qué impaciencia corre a asomarse a algún sitio

De rincones ahora inhabitables

Oh sí tiene razón habrá que hacerle caso

De boquetes al frío

Algo en algún lugar espera

De grifos que no dan ya agua

Con los brazos en alto

Por donde deambulo dolorido

Algo yace en el tiempo hecho para ser nuestro

Ycada nueva puerta que abro

Algo en el viento llama sin abrigo y sin dueño

Da a un dolor nuevo

Algo nos pide emocionantemente

A un nuevo achaque a una nueva impotencia

Que desde aquí corramos a asomarnos allá

Y vago por allí como un fantasma

A lo más lejos

Acordándome a ratos nebulosamente

Y sin temer ya nunca más desmelenamos.

Ycon asombro de que en otro tiempo
Ese cuerpo era yo.

�s Co ~s de Densmore de los indí
hay. La Biblia. Shakespeare,
orca eran posibilidades feroces. J
de nuestros primeros avistamie
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De alternan 1a

~IIIMII_..., J

p tgm.1 K.icrkeg•~llll!lf.::

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Virgen. Las palabras de
inmaculadas. Las imágen
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con la linea de ~o que se

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••

IEROME ROTH. • ERC

• ~- l. tRADUCClóM DE HERIBERTO Yá&gt;ez

Nothing changes from generation to generation ·
cxcept the thing seen
and that make.sacomposition.
G.Stein

11

1. AUTOIUOCRAFIA

Era 1948 YP&lt;!fª final de aquel año yo cumpliría los diecisiete. Había
estado en la poesía ya durante dos años. Mi cabeza estaba llena
de Stein y Cummings, luego de Williams, Pound, los surrealistas
franceses, los poetas dadaístas que hicieron "sonido puro" tres
décadas antes. Blues. Cosa;s de Densmore de los indígenas
e_stadoúnidenses. Cathay. La Biblia: Shakespeare, Whitman.
Liturgiás ju~as. Dalí y Larca eran posibilidades feroces. Jayee era
increíble en cualesquiera de nuestros primeros avistaníientos de su
obra. Lo esencial ~ra despegar, escuchar la propia mente, aprender
la voz de l)no mismo. El mensaje claro y simple era m9verse.
Cambiar. Crear el sí✓mismo y'así, la propia poesí~. Un proceso.
ero todo eso era una _ventaja
de donde yo había crecido,
un poco retrasado de los
tiempos, en el Bronx de
la Depresión y la Segunda
Guerra Mundial. Para
nosotros no se había filtrado todavía 1a
noticia' de que la edad de lo moderno,
lo experimental y lo visionario (pues lo
sentimos entonces como una visión),
había pasado: para ser reemplazada por
un retomo a las viejas. formas, a la métrica
convencional, la dicción, un modernismo
responsable, liberal y reformista, racional y
refinado, y un adiós a los locos del lenguaje.
Aquellas eran las ·primeras lecciones de los
días universitarios. Las llamaban Auden -0
Lowell, Tate o Wilbur. Campo de mediación,
como la política que entonces emergía. Se

convirtió en una cuestión de mejoramiento.
De alternancia de postura. Un pequeño
endurecimiento de Tennyson. Cambia el
tema,la conversación. Cambia las notas de pie
de página. Kierkegaard en lugar de Darwin.
La Iglesia en lugar de la Naturaleza. Pero el
~uerpo del poema debe mantenerse intacto.·
Virgen: Las palabras debían mantenerse
inmaculadas .. Las imágenes debían ser
heredadas y la herencia debía -ser acorde
con la línea de /o que se llamaba la "gr'\fl
tradición". Occidental. Cristiana. Blanca.
Esto)'. tratando de reconstruir o, mejor
dicho, de bosquejar la sensación acerca de
· cómo todo eso colisionaba, y cómo, ya que
interfería tanto, era posible, inevitable, que
uno viera la migracióndel modernismo hacia
el desierto de los "Nuevos Críticos" copi.o
el camino (el camino), lo cual realmente

"N. de la E. Este ensayo forma par;te del hbro ProsasdectadeJuomeRorhmbag. Selección y notas de Heriberto Yépez y traducción
de Hetiberto Yépez y l.aurajáuregui Murucla, que será editado por la editorial ALDVS durante el 2010.

armas y letras.

7•

�h¡bía ocurrido. Unos pocos años después, algunos
poetas de mi generación volverían a ir hacia adelante,
pero raramente retábamos la noción de que había
--ocurrido una virtual ruptura en la continuidad de
las preocupaciones de la vanguardia. Raramente
insistiríamos lo suficiente en que el desarrollo de
nuestras propias tradiciones había sido injnterrumpido
desde su primera erupción en 1914 hasta su segunda en
]os años cincuenta. Y si lo dectamos, recalcábamos la
irrelevancia de los mediadores académicos o hacíamos
resurgir (simbólicamente) la obra de una puñado de
sobrevivientes, los anales y las antologías fueron más
lentas en responder y contar nuestra historia.
Así que primero debo bosquejar el otro informe,
la manera en que continúa relatándose entre los
académicos: luego proporcionar un sentido de cómo
encontramos nuestro camino ,hacia nuevos puntos
de vista de nuestra pre-historia inmediata, y cuáles
aspectos de esos puntos de vista he tratado de tomar en
cuenta en mi compilación de poetas norreamericanos
experimentalistas hecl]ll en Revo!utionoftite Word (1974).
Pues todos estamos, de formas diferentes y desde
nuestras perspectivas individuales, hablandoücerca de
una virtual revolúción de la conciencia, y si no podemos
recordar cómo llegamos aquí, quizá podríamos ser
convencidos de negar adónde queremos fr.
2, LA MAMERA EM QUE APRENDIMOS MUESTRA
HISTORIA

1945-1950. La Segunda Guerra Mundial había
terminado, y la poesía estadounidense (lo que era
visible entonces del iceberg) había entrado en una
etapa extraña. Algo que se llamaba "moderno" era
tomado como un hecho establecido, pero de tal manera
descrito como para alegar un sistema construido
y autodestructivo que ya operaba en la obra de los
herederos. Uno de ellos, Delmore Schwartz, escribió:
•... la revolución poética, la revolución del gusto poético

que fue inspirada por el criticismo de T. S. Eliot... se
ha establecido en el poder". Y daba como ejemplo
a los nuevos poetas que escribían en "un estilo que
toma como punto de partida el idioma poético y el
gusto literario de las generaciones de Pound y Eliot";
lo siguiente es de W. D. Snodgrass:
The green catalpa ttee has tumed
Ali white; the cherry blooms once more.
In one whole year I haven't learned
Ablessed thing they pay you far
-A lo que David Antin-echa un mirada atrás y
comenta (1972): "La comparación de esta· versión
actualizada de A Shropshire Lad ... y la poesía de los
Cantos o The WasteLand parece tan aberrante que bordea
con lo patológico..."
Sin embargo, era típico; de hecho inevitable para
aquellos que no podiañ clistinguir entre "la revolución
poética" y una "revolución del gusto", o de quienes
todavía pens~an al gusto como un tema. Incluso hacer
un intento por concretar tal distinción era improbable,
pues las carreras de los herederos eran, con demasiada
frecuencia, "literarias", y reposaban, como su misma
idea sobre la literatura, en una noción fija acerca de la
poesía y del poema, los cuales podían ser mejorados
pero nunca cuestionados de raíZ, Ydetrás de todo esto
había un extraño miedo hacia la "liberrad" tal como
había sido planteada por los modernistas tempranos
-fuese como "verso libre" o como "amor libre" o el
abandono del juicio como un nudo a la inteligencia o
del gusto como un determinante del valor. Así que si
el gusto y el juicio a los que todavía se aferraban (los
cuales los hacian poetas "inspirados por el criticismo
de T. S. Eliot") exiglan lo "moderno" como un articulo
de fe del siglo XX, lo retenían; pero daban la retirada
hacia seguridades tradicionales e institucionales,
"tomando otra vez los metros" ,schwartz) como un

,

EL PUNTO DE CAMBIO, DE CUALQUIER MANERA, FUE POCO ANTES

y DURANTE L.A. PRIMER.A. CUERR.A. MUNDIAL, Y L.A. C.A.M.A. DE POETAS
CUY.A. OBRA SE INSCRIBE ES UN.A. CANTIDAD CONSIDERA.BLE,
B.A.ST.A.NTE INDIVIDUALIZADOS, Y MUY DIFÍCILES DE PRECISAR.

8

,a,_ y letras

contrafuerte moral contra su propia desesperanza.
Y eso mismo, qua i?eología, era visto como parte del
dilema-moderno, lo cual llegó a definir su modernismo
no como una promesa de una nueva conciencia, sino
como un glorificado "fracaso del temple".
Algo por el estilo debió estar en la mente de
Williams cuando habló de The Waste Land como "la
gran catástrofe de nuestras letras" -el único evento
poético lo suficientemente fu erre como para atraer una
buena cantidad de jóvenes de regreso a lo académico
y lo convencional y para detener el momentum
de la vanguardia de los años veinte. El retroceso,
de cualquier manera, era explícito en la critica de
Eliot y en la versificación de los poemas cortos del
Tudor tardío. Asimismo se escondía en la propia
incomodidad de Pound y Willfams acerca del verso
libre ("el significativo fracaso de Walt Whitman",
escribió W. C. W.) y en la necesidad de muchos de
su generación (casi una obsesión estadounidense) de
reclamar la cultura anglosajona y del Viejo Mundo. En
la década de los veinte apareció en la alta retórica de
Hart Crane -y en su idea de que "la rebelión contra ...
las llamadas estricturas clásicas" h:ibla terminado -y
-germinó alos Fugitivos del Sur ("el único rµovimiento
literario que ha comenzado en la casa de reuniones
de una fraternidad universitaria" -K. R"exroth),
quienes retrocedieron el verso todavia más, mientras
desarrollaban el concepto del nuevo crítico.
Si esa fuera la línea de descendencia que Schwarrz
encontró que "era tomada como dada no sólo en la
poesia y la crítica de la poesía, sino también en su
enseñanza" (1958), todavía vale detallarla pues ha
permanecido como el punto de vista corriente acerca
de la poesla estado~nidense·"rnodema" entre las dos
guerras mundiales. Tal punto de vista, obviamente,
tenía que ser selectivo en su construcción del pasado.
Aquellos como Schwartz comie~an, típicamente,
por reducir el números de poetas cuya preocupación
inmediata, alrededo¡ de 1914, era, en palabras de
Williams, "la linea poética, la manera en que la
imagen'debe colocarse en la página". De éstos -el
mismo Williams, debido a que su verso se mantenía
"abierto"- apenas pasaban, aunque nunca eran un
completo borrón como otros de los que hablaré más
adelante. A Pound le iba mejor pero a. través de un
énfasis en el lado "clasicista", el lado más melindroso
de su poética temprana, y Eliot Gunto a los poetas
británicos como Yeats) le iba extremadamente

bien. Había también una tendencia a incluir como
"modernos" un número de poetas convencionales
o reformistas modernizantes como Robinson o
Frost -muchos de los cuales eran modelos más
apropiados para los del "campo medio". Entre los
poetas estadounidenses anteriores, Dickinson, Poe o
Lanier eran casi todo el tiempo posibles "miembros";
Whitman casi nunca.
La idea era, según se entendí.a, dejar un trabajo
de base para la póesla de los herederos. En los años
veinte éstos eran poetas como Tate o Ransom (con
Hart Crane -alabado por su "fraca;o• y en algún lado
de las alas de esta corriente) o un po~ta británico algo
joven como Auden, cuya métrica y burla intelectual
fueron cruciales para el campo medio de la poesla
estadounidense de los años treinta y cuarenta. (Otros,
como Yvor Winters, quien pasó de una posición
radicll en los años veinte hacia un inoportuno
tradicionalismo posterior, tuvieron una función
sinúlar). En la década de los treinta y los cuarenta,
poetas como Schwarrz y Roethke tomaron un terreno
sinúlar, a los que se sumaron algunos como Lowell,
Wilbur yJarrell, cada uno de éstos muy imporrantes
en el ápice de la "revolución del gusto" de Schwarrz ,
y hasta su decadencia desde entonces. Al punto de
Anthology of New American &amp; British Poets (1957) de
Hall-Pack-Simpson, la "revolución" casi había dado
la vuelta (como los gustos en el mobiliario, etc.) hacia
un reavivamiento.genuinamente victoriano.
3. LAS COMTRA•POÉTICAS

Mientras todo esto sucedía, una serie de emergencias
vanguardistas ponía en duda a-la estrategia del
llamaélo "campo medio". Los nuevos agrupamientos
que aparecieron a mitad de los cincuenta (la Black
Mountain,los Beats,la Escuela de Nueva York,la Imagen
Profunda, la poesía concreta, los procesos aleatorios,
etc:) re-exploraron la idea de una vanguardia, con
una virtu,al indiferencia a las estricturas académicas.
La poesía era transformadora, no sólo de su presente
y de su futuro, sino asi mismo de su pasado. Lo
primitivo y lo arcaico, lo esotérico y Jo subterráneo,
lo no-occidental y lo ~tranjero, poseían un papel .
que interpretar en una mayor "gran tradición". Gary
Snyder escribió: "Estamos atestiguando una salida
a la superficie (en una encarnación especificamente
estadounidense) de la Gran Subcultura que se remonta
quizás hasta el paleolítico tardío".

armas y letras.

9

�En esa atmósfera cargada, el pasado inmediato
(pero específicamente la idea de "revolución poética")
estaba también bajo cambio. Charles Olson presentó
su "verso proyectivo" como una sintesis de los
experimentós de "Cummings, Pound, Williams"
y señaló a los ~objetivistas" de los tempranos aaos
treinta como cruciales en ese proceso. Nuevas revistas
como Black Mountain Review y Origin empezaron a
atender poetas como Rexroth y Zukofsky, mientras
Jargon.Press de Jonathan Williams sistemáticamente
restauraba la obra de Lowenfels, Zukofsky, Parchen,
Mina Loy, Bob Brown, etc. En otra parte James
Schuyler, hablando de sí mismo, y de poetas como
Frank O'Hara, escribió: "Rrose Selavy de Duchamp
tiene que ver más-con la poesía escrita por los poetas
que conozco que esa Emperatriz de Tapioca, la Diosa
Blanca .. ." Y Duchamp también era la fuerza detrás de
la poesía y la música aleatoria de John Cage yJ ackson
Mac Low, junto con G. Stein cuya presencia, ignorada
por los cuasi "modernos", tuvo-una importancia
decisiva para poetas como Robert Duncan, David
Antin, Ted Berrigan hasta, no es necesario decirlo, el
presente escritor. O yendo más lejos, Allen Ginsberg
no dejó duda acerca de la relación de su generación
con Whitman y Blake, así como.su continuidad con las
desdeñadas tradiciones del verso libre, el rhythm &amp; blues,
y las implicaciones comportacionales e ideológicas del
surrealismo mediado por las revistas estadounidenses
como Transition, View y VVV. Otros vínculos con las
vanguardias europeas
y latinoamericanas estaban en el
,
corazón de la teoría ypráctica de la "imagen profunda",
mientras que la poesía concreta era un desarrollo de ·
poetas europeos como Apollinaire y el movimiento
holandés De Stijl, junto con estadounidenses tan
conocidos como E. E. Cummings o tan subterráneos
como Harry Crosby.
Con todo esto en mente, el progreso de la poesía
estadounidense tomó una diferente 'forma -no'
simplemente un cambio de nombres o personal sino
una contrapoética que presenta (si es que puedo
decir todo mediante una gran simplificación) un
punto de vista fundamentalmente nuevo acerca de
la relación entre' conciencia, lenguaje y estructura
poética: lo que es percibido, dicho y hecho. En los
ajustes de esa relación está depositada la gran,fuerza
de la poesía moderna tal como yo la entiendo. Yya que
la linea de los Nuevos Críticos fracasó en su intento
'
de confrontarla
significativamente, su obra (aunque

• 10 • armas y letras

permanece como el infórme "oficial" del periodo)
parece ser más una resaca que un centro vivo.
El punto de cambio, de cualquier manera, fue
poco antes y durante la Pririi"era Guerra Mundial,
y la gama de poetas cuya obra se inscribe es una
cantidad considerable, bastante individualizados,
y muy difíciles de precisar. Pero desde donde estoy
ahora, trataré de dar un contorno de algunas de las
pregunta,s y proposiciones que ereo que entonces,
ahora y durante el intervalo tuvieron í?terés:
J) Hayunsentimientomuydifundidoalrédedordel914
de que la conciencia (la captación del hombre de si
mismo en el tiempo yen el espacio) está cambiando.
Esto es tomado tanto como una crisis como una
oportunidad, ypresupone una necesidad continua
para confrontar e integrar nuevas experiencias e
información. Una explicación común conecta este
cambio, alteración o expansión de la conciencia,
con el cambio tecnológico (la condición básica dtj
mundo moderno) o, más especificamente, con una
revolución en la comunicación y una descarga de
los limites culturales y psíquicos, lo que produjo
un "asalto" de ideas y de formas alternativas. En
un mundo "en el cual pasa tanto y cualquiera en
cualquier momento sabe cualquier cosa que está
ocurriendo", Gertrude Stein ve al artista como
la persona que "inevitablemente tiene que hacer
lo que realmente es excitante". Y cuando Pound
escribe (1915) acerca de un proceso poético básico
que involucra "una precipitación de experiencias
hacia el vórtice" (la mente),- está hablando-de una
condición que se ha vuelto recientemente critica.
2) En términos de su experiencia inmediata, el
poeta moderno frecuentemente co~parte con su
prototipo ancestral, el chaman, una preocupación
fundamental con la cosa vista. Él es el mismo
que ve y proyecta su visión hacia los otros. La
individualidad de su visión y el énfasis que pone
en ello puede variar, y puede hablar de introvisión
o de objetivación: la intensificación del ego Ósu
supresión. Ningún poeta resuelve el problema de
la visión bajo estas circunstancias alteradas, y en
n,uestro tiempo, se nace evidente que. la función
de la poesía no es imponer una sola 'visión de la
conciencia, sino incitar procesos similares en los
otros. El puntoe.s que la preocupación sobre la visión
está en el mero centro de esta empresa, por ejemplo, ,
la "imagen" de Poun~ comó el "pigmento primario

• ·

'

'

de la poesía"; el cambio de la cosa vista como una
clave para la composición, de Stein; la "profecia
poética" qua "percepción", de Crane; la fe de Oppe.n
de que "la virtud de la mente es ese movimiento
que causa el ver"; incluso "la prueba de aparador
de la existencia del mundo exterior" de Ducharnp.
3) Cuando el poeta confronta diferentes tipos de
conocer, se ve a si mismq con otro en el tiempo, lá
"precipitación de la experiencia" se abre dentro
de la historia. En la poesía estadounidense, esta
preocupación aún es prominente. Pero donde las
ideas de verdad se "precipitan", el proe,eso deja
de vincular un evento con otro de manera lineal.
De frente a cronologías múltiples, muchos poetas
recurren a la sincronicidad (la existencia simultánea
de todos los lugares y tiempos) como un principio
básicoorg~cional. Como un método, un proceso
de creación del poe.ma, esto se vuelve un "collage":
no la historia, sino ~la yuxtaposición dramática de
materiales desemejantes sin un compromiso para

establecer explícitamente relaciones sintácticas
entre los elementos" (D. Antin). Es mediante
la sincronicidad y el collage -no solamente
aplicado al pasado sino también a asuntos
locales y personales- que el poema moderno
está abierto a todo, y sé convierte en el velúculo
para "cualquier cosa que la mente pueda pensar".
4) Mientras "el dominio poético" se expande para
incluir la posibilidad de toda la experiencia
humana, se necesita un medio lo suficientemente
flexible para poder decirlo. Para proyectar la
precipitación de ideas e imágenes desemejantes (a
la vez pocas y muchas) ,los poetas recurren a todo
medio que el lenguaje tiene a la mano: "todas las
palabras que existen en uso" (Whitman), todos los
niveles y estilos del lenguaje, préstamos de otras
lenguas, neologismos y distorsiones de palabras
(retruécanos), signos visuales, expe.rimentos con
lenguajes animales y mediúmnicos, incluso clisés
y viejos poeticismos donde el contenido lo exija.

armas y letras•

11

,

�LA IDEA DE UMA POESÍA REVOLUCIONARIA EM $U ESTRUCTURA Y SUS
PALABRAS ERA ACARREADA POR UMA "VAMCUARDIA" (DE HECHO
VARIAS) DESDE PRINCIPIOS DE SICLO HASTA LA MUEVA REVOLUCIÓN
POÉTICA DE Los At-lOS CIMCUEMTA.

'

La métrica cede a la medida, "no la secuencia del
metrónomo" (Pound), sino una sucesión variable
de sonidos y ~ilencios, dirigidos a la respiración
o a la mente, ·una "llnea musical" derivada de los
complejos movimientos del habla real. El poema
·escrito se convierte en la notación del poema o, en
la formulación de los poemas concretos o visuales,
un espacio donde el ojo lee la forma y el significado
visible en un simple vistazo. Aquí y también allá,
se pueden ver los primeros experimentos con el
performance y una fusión con las otras artes hacia el
"intermedia" y la libertad de una poesía sin límites
fijos, los'cuales pueden cambiar en un punto dado
hacia algo nuevo.
_5) Con tales medios a su disposjción, el poeta puede
entrar en una carrera corno profeta yrevolucionario,
un cultista o un populista, r:espectivarnente. O
puede, en un sentido más profundo, convertirse
en la persona que sigue creando proposiciones
alternativas, eludiendo la trampa de sus propias
visiones mientras prosigue.
4. CROMOLOCIA

f

La idea de una poesía revolucionaria en su estructura
y sus palabras era acarreada por una "vanguardia"
(de hecho varias) desde principios de siglo hasta la
nueva revolución_ poética de los a¡los cincuenta. Ppr
su lado estos primeros poetas de la vanguardia habían
recibido la idea, mediante profecla, de los l)Oetas y
artístas poco antes de ellos, así corno de una gama
de poesías precedentes, tradiciones subterráneas
que eran descubiertas pieza por pieza y leidas corno
puntos de vista alternativos de los orígenes poéticos y
la "naturaleza de lo real". Las bases habían sido puestas
y hacia 1913 los nuevos tiros aparecían en la superficie.
Hay tres eventos germinales que deben ser
resaltados-de los cuales sólo a uno, el "irnagisrn(e)",
le es dada suficiente atención en las historias de la
poesía. Haber proveído de un "movimiento" (con todo

12 •armas y letras

y nombre afrancesado) a su obra, a la de H. D. y a la de
Richard Aldington, fue ~na buena jugada de Pound,
como corresponsal británico dePoetry, pues ofreció una
serie de principios (qué hacer y qué no hacer) como una
interpretación "clasicista" del verso libre practicados
por los tempranos seguidores estadounidenses de
Whitrnan. Pero casi inmediatamente se escindió en el
"imaginismo" de Amy Lowell y otros (una amalgama
de verso libre y haikaí, etc.) y el desarrollo que hizo el
propio Pound de la teotia "vorticista" en el curso de
los años que siguieron. Obviamente, es el "irnáginisrno"
el que retiene un lugar en la hisMria de la literatura,
mientras que lás propuestas vorticistas, cruciales para
un aspecto del collage en la poesía estadounidense,
inevitablemente son dejadas a los "poundianos".
Los otros dos eventos de 1913 fueron la exlúbición
de arte de Arrnory en Nueva York y la aparición,
anterior a la publicación en el siguiente año de Tender
Buttons, de algunos escritos de Gertrude Stein en un
número especial de )a revista de Stieglitz, Camera Workc
La exlúbición de Arrnory no solamente introdujo el
arte europeo (cubismo, futurismo, etc.) a América,
sino, como fue atestiguado por Williams y otros,
"trajo la gran oleada en las artes en general" que estaba
"hirviendo" en lugares como Ñueva York y Chicago
antes de la Primera Guerra Mundial. En ese contexto
la obra de Stein apareció como una poesía cubista que
iba más lejos de los poetas franceses como Apollinaíre,
ofreciendo estrategias de composición y lenguaje
que permanecían en los límites de la poesía moderna
incluso sesenta años después.
Esta interacción de la poesía y el arte ha sido vista
con sospecha por aquellos para quienes la poesla
existe básicamente en un marco literario .. Sin ell!bargo,
fue crucial, y muchos poetas, además de Williams y
Stein, han testificado su importancia. Después del
comienzo de la Primera Guerra Mundial, Pound se
unió al novelista y pintor cubista británico Wyndham
Lewis para preparar una polémica revista de estilo

futurista que convirtió al "imaginismo" en vorticisrno y
estableció gran parte del trabajo de base para los Cantos
de Pound. ;En América, Camera Work y su sucesora,29J,
proveyó de un sitio tanto para los arhstas como para
los poetas, al publicar obra de Stein y Apollinaire, los
escritos tempranos del poeta-pintor Marsdem Hartley
y los "Aforismos sobre el Futurismo" (1914) de Mina
Loy, que la presentaron como otra poeta germinal,
increíblemente descuidada por los lectores hoy en
día. Y en 1915, Marcel Duchamp fue a Nueva York,
para establecerse en Estados Unidos y contribuir con
Qbra tanto como artista (o anti-artista) y éomo poeta
escribiendo en francés, en inglés y en un lenguaje
visual/mental algo más allá de los dos.
];!l nexo Ducharnp .también ha sido descuidado
aunque es crucial.Junto con Picabia, Man Rayy W alter
Conrad Arensberg, Duchamp e,levó la temperatura
del clima estadounidense en general y proveyó d~
un vinculo entre los dadaistas de Zurich de 1917 y la
versión estadounidense. Las obras dadaístas locales
aparecieron en varias revistas editadas por buchamp y
Arensberg y compaf!ieron espacio en Rogue y en Others
deAlfred Kreymborg. Aunque de ninguna manera tan
homogéneo como un resumen corto lo hace sonar, el
"movimiento" (cuando se le considera en conjunto
con el más amplio contexto proveído-por Kreymborg
y el grupo de Others) incluia poetas como Bob Brow:n,
Mina loy, Else von Freytag-loringhoven, Maxwell
Bodenheim y Marden Hartley, junto con Williams;
quien era un vínculo a su vez con el nexo Pound-Eliot
que se desarrollaba en Inglaterra. En Chicago, The Little
Review (editado por Margaret Anderson yJane Heap)
proveyó de yuxtaposiciones similares de nueva poesía,
después de un año de Pound como editor invitado;
periodo· en el que se concentró en si mismo, Eliot,
Joyce, Yeats y lewis, con un gran énfasis en poetas
corno Freytag-Loringhoven, Loy y Stein, adelantos.de
Ulises de Joyce y un intento a través de los primeros
años veinte de mantener a la vanguardia europea en
el centro de la atención estadounidense.
Durante esa primera década dela posguerra, muchos
de los poetas pioneros mantuvieron su lugar central en
el nuevo desarrollo -o, Gorno Williams;aumentaron
su gama e influencia. Y aun ótros com~ Stevens y
Cumrnings asumieron posiciones independientes que
cubrían áreas estructurales y de visión adicionales.
Y las primeras "desapariciones" comenzaron: el
exagerado retiro del arte de Duchamp (mientras sus

J

escritos. como Rrose Sélavy proseguían en francés) el
regreso de Else von Freytag-Loringhoven a Europa
y su muerte,,y el silencio cada vez mayor de Mina
Loy después de que algunos fragmentos de su poema
largo "Anglo-Mongrels &amp; the Rose", aparecieron en
The Little R~iew y en Contact de Robert McAlrnon.
Para entonces los surrealistas habían comenzado
a moverse en la poes!a y. el arte europeo, y la
influencia, aunque no la institución, se difundió
en Estados Unidos. Fuera de Francia, los aspectos
políticos y sociales del movimiento se debilitaron
considerablemente, mientras sus aspectos psíquicos (la incorporación del sueño en la vida diaria, etc,)
tuvo una variedad de efectos, desde hacer más densa
la jugada vanguardista y ayudar a iniciar la revolución
psicodélica, hasta convertirse en una forma de vestir de
aparador, despojada de su terror y libertad inicial. Pero
no solamente los surrealistas traían el mensaje. Waste
Land de Eliot, cuando apareció, no fue simplemente la
"ca~ástrofe" descrita poi: Williams, sino que coincidía
con el mundo embrujado del surrealismo:
Y murciélagos con cara de niños en la luz violeta
chirriaban, y b,tian sus alas
y agachando la cabeza se escurrieron por un muro
[ennegrecido
y volteados en el aire eran torres
repicando reminiscentes campanas, que mantettlan las
[horas
y las voces cantando desde cisternas y pozos secos

y era además el primer poema estadounidense en ·
usar los principios del collage que lograba adquirir
notoriedad y ejercer una influencia en la poesía
moderna del resto del mundo.
La "crisis de la conciencia" (Mina Loy, 1914) se había
hecho pública. Las cuestiones sobrela "visión" y sobre
la "cosa vista" (o soñada, etc.) comenzaron a dominar la
poesía vanguardista, frecuentemente para desatender
las cuestiones parª1elas sobre la "estructura" y el
"lenguaje". Hart Crane, por ejemplo, usó una forma
de construcción collage corno un medio para la
"profecía", pero dio marcha atrás acerca de cualquier
reconstitución setia del verso, optando finalmente por
un retorno al lenguaje "poético" más viejo. Por lo tanto
_se colocó entre poetas corno Allen Tate a,su'"derecha",
y Harry Crosby a su "izquierda", con quienes tuvo un
contacto significativo. Crosby, cuya Black Sun Press·

armas y letras•

13

�había publicado The Bridge de Crane en París, era
un poeta cuyas obsesiones rrústicas (dioses solares
y diosas, etc.) surgieron en una v.aríedad de nuevas
formas: poemas en prosa, largos encantamientos
en verso, y precoz poesía-hallazgo y concreta. Él
comp~rte un~ posición, fuertemente influida por los
..., surrealistas y los experimentadores de la visión y la
estructuia como Blake, Rimbáud y I.autréamont, junto
con Eugene J olas e incluso poetas más jóvenes como
Charles Henti Ford y Parker Tyler. Transition de Jolas(lema: la revolución de la palabra) reunió el onitismo
surrealista con continuaciones de Joyce, Stein y el
casi olvidado Abraham Lincoln Gillespie, de lo que
Pound llamó logopeia ("una ·danza de la inteligencia
entre las palabras ... ") -aunque obviamente
más allá de la tolerancia de Pound hacia tales.
En otra parte, muchos poetas, respondiendo a
la intensificada política de los años veinte y treinta,
encontraron la )!nea del verso libre, los usos de los
ritmos del habla, y técnicas incorporativas como el
collage, instrumentos que eran viables para una nueva
poesía pública y política. Si las antologías y las historias
dan la Impresión que la
moderna estadounidense
era dominada por poetas muy a la derecha de sus
contrapartes europeos, esto parcialmente se debe a que
éstas representan la obra de los años veinte y tr~ta
con poetas que eran conservadores en la mayoría de
los aspectos de su vida. La llamada "poesía social"
(Patchen, Lowenfels, Fearing, Rukeyser, etc.) también
fue importante en el desarrollo de otras preocupaciones
y posturas de la vanguardia que servirían como modelos
para los poetas y contraculturalistas después de la
Segunda Guerra Mundial.
También es un dato curioso que los poetas
estadounidenses más jóvenes que desarrollaron el lado
estructural de la ecuación y exploraron la visión como
. un proceso del ojo y la mente ("objetivismo") estaban
todos, al mismo tiempo, involucrados en la política
izquierdista. Zukofsky, Oppen, Reznikoff y Rakosi
son_los "o~jetivistas" que han reemergido después
de los años cincuenta como precursores de algunas
de las estrategias·dominantes de la etapa posterior a
la Segunda Guerra Mundial. Aliándose con Pound y
Williarns (pero nótese las diferencias en la postura
política) ellos desarrollaron continuaciones únicas de
las poéticas imaginistas y vorticistas -hacia lo que
Zukofsky llamó "la dirección de asuntos' históricos
y contemporáneos". Zukofsky, quien actúo como su

poesía

(

•

14

teórico y compilador (Una antología "objetivista", 1932),
era uno de los innovadores de mayor alcance del lado
estadounidense de la aventúra modernista, y sin
embargo había sido descuidado· junto con los otros
hasta-su redescubrimiento, alrededor de 1950, por los
poetas de Black Mountain. Su carrera en esto es .un
poco como la de KennethRexroth, de quien Zukofsky
publicó algunos poemas largos en su antología y el
número delos "objetivistas" dePoetry (1931). Mientras
era pro~ablem,ente demasiado independiente como ·,
para aceptar ser asociado con los "objetivistas", el
había desarrollado una técnica dels¡:ollage "objetivo" '
· de su propia invención, la cual identificó con un
"cubismo literario" y como una "reestructuración de
la experiencia... con un propósito, no onírico ... un
misterio fundamentalmente diferente en género de
las exclamaciones más embrujadas -del inconsciente
surrealista y simbolista...•
En la época de la Segunda Guerra_Mundial, la red
de publicación de la vanguardia (la mayoría de ésta
en Europa) había sido severamente menoscabada, y
en el hiato que siguió, las universidades y un buen
número de revistas universitarias se erigieron como
los proveedores de un modernismo mediado por los
Críticos de Nashville y otros; este rumbo fue facilitado
por la creciente inhabilidad de la vanguardia !?-ara
reconciliar las exigencias de estructura y visión . .
Algunos poetas como Oppen y Lowenfells habían
dejado de escribir; otros, como
Zukofsky, se habían
r
apartado, y aun otros más habían hecho uh trato
resignado con los nuevos tradicionalistas. Pero la
presencia en Nueva York de Breton y (?ttos exiliados
surrealistas, incluso entonces, tuvo algún efecto, y
un número de revistas y péqueñas editoriales (View,
VVV, las publicaciones de Ben Porter en California)
constituyeron una alianza transicional para los
poetas y artistas, marcada·por nuevas apariciones,
cuya influencia solamente se haría clara en la década
siguiente: Robert Duncan como coeditor de The
Experimental Review; Phílip Lamantia como un poeta·
de•quince· años que es descubiert9 por Breton;
Charles Olson, después de la guerra, es el último
poeta estadounidense que es publicado por la Black
Sun Press de Crosby; otros, como Mac Low y Cage,
no se mostrab-an en público como poetas. Las líneas
de trasmisión estaban enredadas, pero claramente
estaban ahí, y una nueva generación ya había nacido,
lista para recibirlas y extenderlas c.:.,

•armas y letras
1

r

~ 1 EDUARDO Mll..ÁH

SOBRE LA POESÍA DE •

•

dol

e

l. Ahora que la cara de la poesía latinoamericana ha

perdido contorno nítido al disolverse en la cohabitación de
la coexistencia, un más oplus -para ser todavía modernos
al menos en el léxico- que entrega la proliferación de
formas en acción como sí fuera prolíferacíón de sentidos,
pluralidades, haces de luz o riqueza que constata el
buen funcionamiento de un aparato -hay que hablar,
cómo no, de un aparato,poético sin comillas- que vale
más porque se transformó en industria -industria
cultural/editorial que,también lleva consigo la ilusión de
industria poética en la acepción de gran producción de
objetos de arte poético, tengan ya el soporte que quieran
tener-, la poesía de Emilio Adolfo Westphalen gana en
diferencia, gana en singularidad. Pero también gana en
soledad. Uria poesía adicta al repliegue en el que con/
funde -por ,una vez, una sola, ésta, en el replegarse- la '
situación del poeta con la situación de la poesía; pero
aquí mismo, en el repliegue, se permite confundir, un
.paso antes del barroco o deleuzíano pliegue, para ir, a
medida en que avanza (es decir, a medida en que el silencio
avanza hacia el acá de la palabra desde un insondable
siempre buscado), cayendo en la negación al habla con/
sentida que deviene experiencia que bordea la mística.
-

• armas y letras•

15,

�uando hablamos c\e poesia ahora no
extraordinariamente generosa para tolerar su cesura,
queda claro si hablamos de lo mismo
la presencia interna del silencio y las arremetidas de
que un poeta de principios del siglo XX
una ética que puede ser, a la vez, la demanda de una
cuando éste hablaba de poesía. Fin de la
apuesta y un compromiso o la vuelta históri~a del
aventura. Ycomienzo. Westphalen vio
chantaje."Apartado" porque todo aquello que contiene
ingresar el espíritu espectacular del mundo actual en el
esas características sólo puede vivir "apartado" en este
dominio que hubiera querido más cerrado de la poesía,
mundo que sigue siendo el mundo de Westphalen y
.lugar de donde surgen fos poemas. Nunca se sabe, en
el mundo del lugar de la poesía de Westphalen, en el
efecto, cuál es el sentido del nombre de su primera
"ahí mismo", casa de la tautología donde el mundo
reunión poética, Otra imagen deleznable (Westphalen,
arrebatado no tiene posibilidad de ingresQ.
1980): si una flecha dirigida al mundo o si una diatriba
Esa conciencia nítida, enaltecida y que a la vez ' ,
conrra sí misma. De ambos modos da en el blanco: en
se padece obliga a la protección de ese material
-lo que explica (mundo) y lo que implica (poema), la
que se recibe y se transmite. Honrar la materia
frase es inequívoca en lo relativo al juego que se juega en
heredada es un concepto de recepción y transmisión
poesía, un sentido de la profundidad en el tratamiento
que alimenta sú porqué en el reconocimiento y el
y en la concepción de l? poético en su conjunto que
valor otorgado al tiempo como figura emblemática
parece perdido para nosotros, sus contemporáneos. Tal
de una duración, que es transcurso, continuidad y
vez sólo así, en su posibilidad auto-irnplicante, la frase
permanencia. La atenció~ a esas categorías es lo que
signifique algo, logre hacer olvidar que la cáscara del ' obliga a la·reticencia, al pudor y luego al repliegue
mundo se ha vuelto durísima ante la embestida de la
-momento inmediatamente anterior al salto en el ,,
palabra o que su cara, cara del mundo, haya conquistado
animal- en la actitud de Westphalen. No hay en
en su fachada la Impavidez de la indiferencia.
la actualidad conciencia de lo que está en juego, que,
Enseñar con el ejemplo, des-ejemplificar, p_arece
es esencial y se vive como demasia. Lo que se recibe
cercano siempre al sacrificio. O a la mutilación. A no
tiene un grado de excelencia respecto de lo é¡ue se
ser que en la propia concepción del lenguaje poétic9 se
lega, siempre inferior. Y la transmisión está afectada
juegue una dimensión de lo mutilado, de lo mutilado,, por una doble incompetencia: la del que emite y
esencial o de lo Il).Utilado histórico. En el apartado
la del que escucha la palabra poética. Es esa doble
especial que corresponde a lo poético, Westphalen
práctica humana la que está afectada. No es posible,
puso no sólo su poesía sino su esperanza. iApartado de
cuando se habla de gasto verbal, de gasto dela palabra
qué? iPor qué especial? Espécial porque la poesía -en
por su uso -emitir y escuchar la palabra poética:
la acepción de Westphalen- es, sin duda y sobre todo,
usar, gastar, vivir, morir-, dejar de reconocer que
palabra, y no cualquier palabra sino esa palabra que
la práctica vital humana,' vinculada directamente al
contiene yretiene a costa de su propia transformación
tiempo y a la_ historia, a la conciencia de la muerte y ·
algo ésencial: la primacía de un tj,empo que no está
a la perturbación de los cambios -o a la parálisis de
-alguncs lo confunden con memoria y arriman con
una mentida inmutabilidad-, alcanza también en
el remo el agua al molino histórico-, la adherencia
su turbulencia a la palabra poética, al arte poética y
de experiencias inmemoriales -esa ilusión de que lo
al arte mismo. Sólo así se entiende el devenir del arte
perdido está en la palabra, la habita y ahí mismo puede
moderno, el concepto de "fin de arte" y el permanente
levantar casa y no sólo vivir en ella: serla-; palabra:
renacimiento -distinto siempre al anterior- que
que sostiene en forma de resonancia, su materialidad
lleva a cabo desde hate casi dos siglos.

PORQUE LA POESÍA -EM ·LA ACEPCIÓM DE WESTPHALEM- ES, SIM
DUDA Y SOBRE TODO, PALABRA, Y -MO CUALQUIER PALABRA SIMO
ESA- PALABRA QUE COMTIEME Y RETIEME A COSTA DE SU PROPIA
TRAMSFORMACIÓM ALCO ESEMCIAL

.

armas y letras•

17

�Con la conciencia de esa tarea que atraviesa el
tiempo, sale hacia el margen, desciende a un abismo
desde el cual subir cuesta algo esencial -siempre
con la pared ahora ausente de la apoyatura mítica-,
y en este preciso tránsito histórico lo que se puede
ofrecer es, en efecto, otra imagen deleznable. iPor qué
"otra"l Porque poesía es reiteración, una y otra
vez, reiteración. Cuál es el grado en que varía esa
reiteración es precisamente el punto crítico donde la
poesía se detiene. ._

más "surrealismo" que se le eche encima, la poesía
de Westphalen goza de una autonomía que ya está
dada de baja de las nuevas generaciones del arte- se
disolvió en un magma culposo, como si el diagnóstico
de Bertolt Breche sobre la realidad impertinente de
la poesía en "estos tiempos" se hubiera man.tenido
hasta hoy. El espíritu disolutorio de las vanguardias
estético,históricas de-las ·primeras décadas del
siglo XX _-de cuya recepción peruana Westphalen
participó aunque no en un sentido estricto de "fin del

reacción vital, saludable ante tanta palabra muerta con
que se hac1an los poemas por todos aquellos poetas
decimonónicos que no eran Mallarmé y los suyos. Pero,
también, un aéercámiento peligroso a la cosificación
del poema como objeto operable en vivo careo con el
proceso de producción de bienes materiales.
3.

Un r.asgo fundamental en la concepción del obrar
poético separa a Westphalen de un cierto esplritu de la

de la vanguardia no está directamente tomado en
juego. Bajo la designación general de "arte" cae
una práctica humiina de lo simbólico,imaginario
formalizado técnicamente cuya depende~cia de un
estado sociohistórico es por demás evidente. Una
clase, un modo de acumulación y de producción
materiales detentan, en su deriva mental, el poder del
engaño y de la coartada.
Ese engaño y esa.coartada tienen, para la mirada
"dura" dela primera vanguardia, un auxilio inmejorable

LO

SE TRATA DE ESA COMTRADICCIÓM, QUE LA VA.MCUARDIA TEÓRiCA

POÉTICO -YA HABÍA ALCAMIADO LA DEL ARTE COM LA' PRECUMTA

.MO RESUELVE MÚMCA, EMTRE LA COMDICIÓM tÉCMICA DEL ARTE y

DE LA VAMCUARDIA SOBRE"LA VERDAD" DEL ARTE- EM UM PROCESO

LA SUPERACIÓM "ARTÍSTICA" DEL MISMO, A LO CUAL LA IMSTAMCIA

ESTE COMTACIO DE LITER.ÁLIDAD TOCÓ TAMBIÉN

LÁ ESFERA DE

DE DIFÍCIL REVERSIÓM.

"SUBLIME" Ac;RECA UM CRADO MEURÁLCICO DIFÍCIL DE MAMEIAR.
.

f

·,

/

2,

Un enigma de base recorre la poesía de Emilio Adolfo
Westphalen. No porque su carga sea mistética o de
una indirección distinta de la práctica de todo poeta
real. "Enigma" en el sentido de entidad oculta en ese
ahí adelante -figura de fachada detrás de la que
la poesia escondt su fragilidad demoledora- en el
mundo-hoy se dice: "delante de lo_s ojos del lector"sin otra protección que la desnudez de su propio
desvalimiento. El peso de esa poesía ~su peso: su
ser leve-, su duración que se arrastra hacia nosotros
como sombra -sombra: un espacio afín a la poesía de
Emilio Adolfo W estphalen-'-, ocupación dela sombra
como una avanzada, es lo que no se puede medir. Yno
se puede medir porque ya está íntimamente medida,
precisada en su geometría, detallada en el movimiento
de su espiral.
Es curioso ese estar dela poesía de Westphalen en
el, contexto de la poesía latinoamericana del siglo XX.
Habita un lugar tangencial, vive a la mirada como de
soslayo, fiie-depositada _en una oscuridad imprecisa,
tal vez -iy qué vez fue ei¡_al- para que así diera de
luz lo que se le interiorizo durante su construcción,
en el paso de cierre que ocurría durante su desarrollo.
Fue la vez que un giro brusco, violento, de la realidad
dividió las aguas del arte y del mundo aún más de
lo que estaban en el siglo XIX. La autonomía -por

18

•armas y letras

arte" sino en un sentido replegado de "purificación"
de la palabra- arremetió contra una artisticidad
desprendida de lo real conflictivo, no contra una forma .
de arte, el poético, que, precisamente, impugnó ese
' real en lo que tiene de utilitarismo, cálculo e interés.
Es el conflicto planteado entre las posibilidades de
lo decible como buceo profundo en lo entrañable de la
palabra lo que separa la poesía de Westphalen de la
visión poética popularizada que actualmente se vive,
des,cifrada en una voluntad: la voluntad de revelación,
deseo directamente vinculado a la necesidad de
aprehensión de lo real (Badiou, 2005). Como si la
vivencia de lo real de la realidad, considerada así, in totu,
le hubiera sido escamoteada al hombre contemporáneo.
Este contagio de literalidad tocó también la esfera
de lo poético -ya había alcanzado la del arte con la
pregunta dela vanguardia sobre "la verdad" del arteen un proceso de dificil reversión. Un ansia de cosa,
y de cosa aniquilante a la .que se le pueda verificar
la entraña -aqu_ellas aves que eran abiertas para •
desentraña_r por sí mismas cómo venia el mundo se
situaban en el entramado simbólico en una condición
medio metafórica y medio literal, borde habitual
para el hombre premoderno-, demandó también
para el poema su transformación en "cosa". "Cosas,
no palabras" pedían Ezra Pound, William Carlos
Williams y los demás modernos norteamericanos. Una

vanguardia histórica: la consideración del poema. Para
la vanguardia "dura"1 el poema es problema en tanto
entidad incorp0rada al dominio de la "artisticidad".
Es decir, ert su medida de objeto que en el afán de
sublimar lo real desactiva o traiciona su materialidad
que es, en términos del arte tomado como practica
de "consuelo", equivalente a su "impureza". Se trata
de esa contradicción, que la vanguardia teórica no
resuelve nunca, entre la condición técnica del arte
y la superación "artística" del mismo, a lo cual la
instancia "sublime;;-agrega un grado neurálgico difícil
demanejar.
.
La "disolución del arte" en la praxis social (Burger,
1897) sería la salida radical del problema. El ·poema,
considerado como una entidad especia'! dentro
del engranaje del arte para' el cual hay un lugar de
privilegio', no ocupa una discusión de privilegio. El
lugar del poema para estos movimiento~ emblemáticos

1

Habria que matizar, al fin, "grados~ de radicalidad en los distintos
movimientos de vanguardia histórica, sÜbre todo en aquellos que se
volvieron "canOnicos"' a golpes de referencia e incomptensí6n: Dadá,
surrealismo, fururismo (en especial el soviético).
2
Ninguna materialización de lo expresivo humano alcanza, en términos
s~h:6licos, la dignidad otorgada a 1a palabra por la civilización judeo~
cn~nana, de ahi qul! hablar de "perversión"' o de '"corrupción"' del lenguaje
de~a al ~blante humano sin más defensa que para stñalar la relatividad y
la mcerndumbre de su cond,ición de especie.
-

en la función otorgada al arte por la burguesía.
Westphalen, en cambio, encara la entidad poema desde
la actitud totémica, reverencial, que le otorga al objeto
-poético una suerte de existencia híbrida. El poema
es arte pero est~ fuera del riesgo del arte si se toma
el discurso hegeliano de "fin del arte" como rectoría ·
dominante de las vanguardias estético-históricas de
principios de siglo XX. Esta fascinación por la hyl¡ris
(que tiene rasgos de nobleza y de verdad provenientes
de una realidad indesignable pero que designa), por esa
desmesura con la que se carga el poema al pasar en la
modernidad de metáfora de un orden a constituirse en el
o~ mismo, o sea, ensu signo, obliga a Westphalen ala
actitud contraria de la que sostiene la vanguardia "dura"
en relación con el poeta, con ese ser cuya importancia
(importancia para la Poesía, otra figura cuya grafía
ensalzada incorpora una dignidad Otra ausente de
nuestra realidad habitual) es paradójica: insignificante
en si mismo porque está en función de la poesía, y de una
. significación medida en tanto que oficiante del rito de
materialización poética. Es la-problemática de la hybris
asumida míticamente como una suerte de fatalidad lo
que obliga a la mesura del poeta en su consideración
por parte de la sociedad y en su auto,c~nsideraci_ón
como conciencia ritualizada y oficiante. Westphalen
toma posición fuertemente crítica de cara a una deriva
importante operada en la consideración del artista que

arméis y letras,

19

�'

occidental. O, lo que es lo !illsmo, por qué el pasaj~ ·
arranca desde el Renacimiento, tiene su "momento"
sin aviso ni señal de una visión negativa del arte
de resignificación en el romanticismo y cae en esta
.-Dadá- se transfm:ma en su signo opuesto de la
suerte de objeto ~ culto que es su ambigua y confusa
mañana a la noche: la positividad surrealista oculta
. ,realidad presente: una figura cuya ubicación alterna
pasa del pragmatismo mercantilizable a la veneración . más de lo que muestra, construye más -o s_ea:
enrria~cara- de lo que disuelve, compromete más
talismánica. ·
que neutraliza3•
Si, bien el lugar del. poema es inalterable
No puede ser lo mismo levantar el estandarte ck .
históricamente dada su raiz mitico,simbólica que
oscila pero no cede, el poeta, en el último tramo de. la Nada que efde la Libertad. Pero lo que interesa
en especial es la necesidad•de Westphalen de re,
la modernidad, habria ocupado él mismo el sitio
auratízación del poema, implícita en la devolución de
desmesurado reservado al poema. En esto sí un poeta
Sentido que pone en marcha el surrealismo. En relación
como W estphalen coincide con el giro antipoético
con esto último debe recordarse explícitamente
dado por Nicanor Parra a la poesia latinoamericana
el devenir formal de la poesía de Westphalen, su
de mitad del siglo XX: la consideración del poeta,
devenir,fr_agrn.ento que, en su caso, no es más que
vate,vaca sagrada es insostenible a toda luz. La
un
regreso a la concepción.original -novaliana de'
vanguardia transforma el significado del poeta como
Novalis, por si cabe genealogía- de la poesia como
oficiante de un ritual iniciático en el de un personaje
entjdad fragmentaria -úna explosión de fragl}lentos,
de escena circense. Retoma asila ubicación otorgada
un big,bang de significantes- que se reúne -por
por Friedrich Schlegel a todo el arte romántico (Cf. en
una vez y sólo por esa vez: la consideración creativa •
. "de Paz, 1992: 149,166). Para el poeta contemporáneo
no
es aleatoria en Westphalen- en el poema por
resultará extraordinariamente duro habitar el espacio
concesión de una fuerza, extraña excitación material
que traza ese limite. Más dificil.es imaginar payasos
que adquiere la palabra en su boca, que habita al
creando objetos sublimes.
hombre. En cita de Vallejo, Westphalen da cuenta
Una y otra vez Westphalen da cuenta de la
de esta visión de la poesía como mundo atomizado:
diferencia entre el lugar del poema y el del poeta
"El
poema", dice Vallejo, "debe pues ser concebido
cuyos caminos se encuentran qmflictjvamente. Desde
y trabajado con simples palabras sueltas, allegadas
el afianzamiento de Las ínsulas extrañas (1933) hasta
Arriba bajo el cielo (1982), de Amago de poema, de lampo, ' y ordenadas artísticamente, según los movimientos
eiitotivos del poeta" (Cf. Wesq,halen, 1980: 114). Esto
de nada {1984) a Falsos rituales y otras patrañas {1992)
explica, sin duda, el Il).Ovimiento de Trilce (1922). Si
está activo ese testimoniarse de la escritura como
hiciera falta y no lo traicionara un poco más, también
entidad en paradoja: cómo y, al mi~mo tiempo, aún. '
a la poesía de Westphalen ~ ,
De la escritura afianzada y eficiente de su primer libro
de resonancia sanjuanina al entrecorte balbuceante ~
del fraseo entre guiones, la separación comulga con la
--- - - - - - - - - - -~-- - - contigüidad Lo disociad'o prevalece como conciencia
histórica que define la práctica poética de esta época. ., 1 Es curiosa la paradoja que representa -si se trata r~nte de una
paradoja- la "neutralidad" polltica en Dadá, cuya disposición negativa es
Lo disociado entre quien hace y lo hecho, suerte de
de una radicalidad inusitada en relación con d último tótem de Occidente:
enajenación transferida del ámbito de lá p:iodueción
d Sentido, figura clave para entender d Poder y sus mecanismos tanto
, micrológicos como macrológicos.
simple de objetos al ámbito de la creación compleja
de objetos de arte. Ese conflicto de posiciones
- --- - - - - - - - - - - - - - - - ---· -¿no fue la carga en la importancia d~l poeta en _
-relación co:i;i. el poema lo que abarató a la poesía,
contaminó su significación, le restó complejidad
Bibliografía.
y puso en duda su alcance transformador?-, esa
B~diou, Alan (2005). Él siglo. Buenos Aires: Manantial
encrucijada, nunca se resuelve. fero así es posible
Burger, Pete.r (19S7). Troría de la vanguardia. Barcdona: Península.
de Paz, Alfredo (1992). La revolución romdntica. Poéticas, esttricas, ideologías.
ver por q~é un fragmento de la vanguardia histórica
Madrid: Tecnos.
.
de características revulsivas al radicalismo Dadá se
Westphalen. Emilio Adolfo (1980). Otra imagen dcla:,iabk. México: Fondo
•de Culf:UIª.Económica.
·
impone como duración en el imaginario artístico

POESf.A.

✓

,

.

.

--

------

20 • Cll'IIICIS y letras

Poemas
oo LEÓN PLASCEMCIA illOL

Cruce de caminos
Singular y efímera, áspera en los ojos, rota la rendija. Estaba
vivo entonces, casi con una frialdad evidente. Todo
se dijo: las hormigas van presurosas y blancas a un festín
de hojas. Algo me dijiste que no comprendí sobre la memoria
del verano -un cielo tapizado de nubes adelgazadas
por el aliento. Tropezamos luego en un cruce de caminos:
sauces llorones, albérchigos y un tronco seco: hogar
de las ardillas. Todo radica en encontrar un poco de aire.
Recuerdas que había tres hombres charlando sobre
el paso del tren y aquellos raíles oxidados. Nunca hubo
evidencia de dolor en la voz, ya lo sabes muy bien.
Toda mirada contiene una pregunta.

�POESL\

Imitación de José Watanabc, quien a su vez imita a Basho
Los dragones voladores despiertan

Rcconsidcracioncs para una monografía
Disfruta

una insospechada duda: tcuánto del río subsiste

el propósito púrpura del día. (Antonio Ortuño ).

en el poema? Aletean minúsculos frente a mí y yo quisiera escribir

Disfruta. Hay una historia que ejemplifica otra historia. Es otro

un sijo para ti. Tengo compasión: la roca

día, por ejemplo: un cuadro de Tápies: Barcelona: la lluvia, por ejemplo

está cansada por el paso del agua, choca contra ella y la rebasa. No

hay fuego en la torre o en el cielo. Es otro

hay molde para contener un ejército de dragones alados enfrentándose

el nombre: púrpura el alfiler y la ola casi. Una columna, eso,

a la brisa que sale de los juncos. Quería decirte en este poema

una columna, una tarde de otoño: trazos de Cy Twombly,

algo sobre la belleza roja del paisaje. Fue sólo un momento. Vi el agua

eso, por ejemplo: es el propósito: oscuro de Dios

descender abochornada por el río: se cubría los pliegues y aparecieron ellos,
1 '1

POESL\

un ejército marcial y fiero. Todo el rojo no cabe aún, explota
silencioso. Las hojas del árbol parecen garras que se abren rojas
también en su melancolía. Quería escribirte este poema. La lluvia no me deja. Sólo
conservo del paisaje lo que ya olvido. tCuánto del río subsiste
entre nosotros?

�oo I CORAL ACUIRRE
POESiÁ

LAS lIEROÍNAS
GRIEGAS
. ,
.
O. EL. DILEMA. DE LA. EXISTENCIA. VIVIDO •
\

COMO

✓

Hasta seria de creer que hay un trasfondo inmemorial,
.
un depósito de simbolos y aspiraciones que remontan lo humano
desde esa orfandad que mueve a perseguir respuestas,
aplantear dilemas o inquirir el trasfondo de las cosas.

en esa historia: ¿cómo fue la luz de San Vito en ese día? Disfruta

Marcha Robles

de los naipes de África, de las figuras diminutas de Boltanski
que algo decían. Esto no dice nada. No podría. (O. dixit). Cómo

La Noche, Nix, es d caos y ordenad caos; Nix es la diosa engendradora de
los tiempos, la que se yergue en medio de la tempestad de los cielos en pugna ,
y los laberintos de la tierra trastocados, y se impone 01 toda la majestad de
·
su poder para dar principio a las cosas, dice d mito ó.rfico. .

entonces la historia en otra historia, por ejemplo:
un tren rumbo a Granada: molinos eólicos. Hay tiburones
que se hunden en el living. No es así, por ejemplo otro día,
un propósito, eso, nada más o La piedra de la locura,
ya lo sabes, eso, si, un cuadro pequeño: otro día. Un poco de lluvia,
un poco, en el mar de árboles. Algo se dijo: disfruta,
por ejemplo, el cabello mojado y el frío. No podría. Las aves
son como hélices blanquísimas, por decir algo ese día:
un propósito, hubo, por ejemplo: flexionar las piernas en otoño: hay
perdigones en la sangre, eso. Un día de gamuza y marineros,
de Tramp Steamer y gaviotas. Esto no dice nada. Rauchenberg
y un limón maduro en el bolsillo: disfruta el púrpura del cielo,
eso, y el cementerio judío que es otro cielo, eso, nada más.

I

�I

n el principio Eurinome, la Diosa de todas
las cosas, surgió desnuda del caos pero no
encontró nada sólido en-qué_ apoyar los
pies y en consecuencia separo el mar del
fum;mento y danzó solitaria sobre sus olas, dice el
mito pelasgo.
Y el mito ·ol1mpico de la creación dice que en el ·
princ;ipío de todas las cosas la Madre tierra emergió
del caos y dio a luz a su hijo Urano mientras dornúa.
Así que en el principio el verbo fue mujer según
la mitología griega. No obstante, mí intención no
es juzgar si hubo o no unos tiempos matriarcales,
hipótesis que nunca ha podido ser comprobada y que
, a la luz de nuevas investigaciones se diluye cada vez
más. Por oposición, iJ:¡tento vislumbrar a través de las
diosas y los mitos de la Antigüedad griega, con qué
sustancia se conformaron las heroínas griegas, a qué
responde la índole con la que las'adomaron los poetas
de su época, qué están díctendo de sí y del mundo en
que fueron proyectadas y cómo-diseñan a las mujeres
que fuimos o que podemos ser.
Lo cierto es que se sumaron las generaciones de
dioses y prosperó la vida del hombre de acuerdo con las
intenciones de aquellos. En este universo divino, ellas
y ellos eran poderosos. Es cierto que la Diosa de Todas
las Cosas, la Madre ·Tierra, o la Noche, por mezclar
estas vertientes al azar, se vieron muy pronto sujetas
a la voz del mandamás, es decir del dios·masculino
que predominaba sobre todos y cuya acción principal
había ,sido la de matar al padre que lo engendró; así
Urano y Chronos, así Zeus hasta el apaciguamiento
y la ley. Porque del asesinato del padre emana la Ley.
Sin embargo, matar al padre tuvo siempre el sello de
la madre que lo propiciaba, la madre parídora cuyo
seer.ero era hondo e inextricable. No se podía matar
al padre sin la anuencia de la Madre. Y, por otra parte,
los dioses pudieron ser los patrones el día que el
hombre finito, aquel que sufría los males del tiempo, el
hambre y la muerte sobre la faz de la tierra, descubrió
que la mujer semilla, la mujer tierra, la mujer féníl lo

E

era también por su propia participación en ello y no
porque era maga, bruja o dí~sa y tomo ta:l tenía u1;_
pacto secreto con la tierra.
·
De modo que Zeus se aseguró bien que el poderío
de las hembras no regresara y se comió a Metís
embarazada qe Atenea, la cual terminó naciendo de la
cabeza de su padre. Muy almidonada y compuesta con
su égida y su casco y la lanza en la mano, ya guerrera .
y adulta, poderosa como ella sola. Modelo perfecto
de la estructura óntica masculina. Con la virtud
guerrera brillándole por los cuatro costados aunque
se dulcificara con asuntos femeninos como la flauta
. y la olla de barro, el rastrillo y el arado, invención de
sus propias manos junto con los números y las artes
femeninas, todo mezclado. Así que esta hermanita
de Apolo, femenina y masculina a1 mismo tiempo,
engendrada por arte y magia de madre_en la panza de
su esposo que a su vez pare por la cabeza, resultó muy
peligrosa. Tanto que los griegos le levantan templos y
estatuas al igual que a un dios, se llame Apolo o Zeus,
y viene a ser la par de todo el mundo. Por su arte y
su excelencia las otras diosas pueden considerarse
poderosas, ella va a la cabeza de todas y no se arredra,
imagen de las amazonas y las vestales, de lo más alto
engendrado con sexo de mujer. Al tú por tú con Apolo,
dios de la luz y la razón, de la música y la palabra. No
obstante que esta diosa y las que se le comparaban,
. tenían la virtud de ser vírgenes, esto es, garantia de
que no iban a salirse con la suya entregando dones,
regalos o propiedades a vástagos no legitimados por
los mismos dioses varones.
· Sí de· diosa había sido la creación' dd mundo y
ella reinab~ por encima de todos, diosa era todavía
igual a díós en los tiempos atenienses. Y todavía el
, dios hombre, el dios macho llevaba la nostalgia de
un destino que lo concibiera con la fertilidad de la
mujer y la fuerza de su propia índole. Así que.en este
universo de la tragedia griega en donde destino es
igual a ethos, y ethos semejante a praxis, donde las
puertas del infierno están abiertas y la condenación

HÉCUBA,ELECTRA,AMTÍCOMA,FEDRA,MEDEA,IFICEMIA,CLrrE~MESTRA,
CASAMDRA, YOCASTA,SOM LAS HEROÍMASQUECOMOLOS HÉROES VAM
PORELMUMDO DESCARRADAS PORLACOMDICIÓM H~MAMA Y~OM EL
MISMO FINAL IRREDUCTIBLE QUE ES LA MUERTE.

1

3

a
"
1

es real, como señala George Steiner, donde existe
en el hecho mismo de'la existencia humana un algo
equívoco, misterioso, imposible de ser revelado,
sea provocación o paradoja, en ese universo trágico
donde todos venimos a coincidir y la última sombra
de nosotros mismos siempre ~s eso, sombra, sefiuelo,
pérdida, más allá inexplicablemente fugitivo, en ese
universo, repito, la mujer, con la doble cara de Atenea,
igual al hombre y al igual que él, no tiene redención,
no tiene salida. Ypor lo tanto es su semejante.
Hécuba, Electra, Antígona, Fedra, Medea, Ifigenia,
Clitemnestra, Casandra, Yocasta, son las heroínas que
, como los héroes van por el mundo desgarradas por la
condición humana y con el mismo final irreductible
que es la muerte. Hécuba, la madre leona que defiende
su prole hasta el último aliento; Electra vengadora del
padre con aíre de Atenea en el modo de defender el
orden patriarcal, porque Atenea guerrera ·decidirá de
motus propio ponerse del lado del hombre al legitimarlo
como el engendrador por excelencia: el crimen no está
en matar a la madre, el recipiente que sólo recibe la
símíente masculina, el crimen más horrendo que se
yergue por encima de todós los crímenes, es el crimen
del Pater, del que contiene la semilla milagrosa que
da nacimiento a la vida, el héroe también en el acto
. de procrear; así que Electra heredera de Ateii'ea es
el autor intelectual no de un crimen en con¡:ra de ,su
madre sino de un acto de justa venganza a favor del
padre. Y siguiendo con esta enumeración, Hécuba la
madre paradigma; 8ectra, la hija ateneica; Antigona,
la defensora de la ley cpnsuetudínaría de la sangre;
Fedra, la madre incestuosa y la amante humillada,
metafórica· prima herrna~a de Yoéasta; Medea la
filicida por amor del amado Jasón; Ifigenia la hija
sacrilicadi\; Clitemnestra la que no perdona al marido
su infidelidad, pero sobre todo y en principio quien no
ha de olvidar el sacrificio de su hija para que Agamenón
obtrnga su pase para la guerra; y Ca,andra, la maga,
poseída de una locura divina, don entregado por los
_dioses que le permite leer el futuro co~o Prometeo.
Se me ocurre que estas heroínas son la suma de la
materia ton la que está hecha la tragedia. No Helena,
aunque Eurípides cree una tragedia cori sus rasgos,
Helena que no ha dado motivos para ningún error
ni acto trágico, sino más bien para una comedía de
enredos, esa Helena que será paradigma de otra mujer,
la mujer bella y suave cuyo sello durará en el tiempo
hasta nuestros días. H puro objeto amoroso, la que

por su belleza pierde a los hombres, aquella que se
rinde ante quien la requiebra, sea Menelao o París,
Teucro o Teocl1meno, qué importa, ella va de la mano
de Afrodita, otra diosa al servicio de otro universo, el
del Eros, la pasión amorosa y los placeres de la carne,
Helena lamentándose porque los pueblos se pelean por
ella, sin tomar partido desde las torres de Troya, por ·
e¡:¡cirna de la guerra la institución del amor per~ con
ella como botin, como señuelo, como objeto,_y sujeta
a lo que decidan los demás por ella.
Helena no puede ser trágica, la tragedia exige un
acto de autonomía feroz frente al otro, exige la puesta
a punto de una_condícion rebelde con la cual están
hechos los héroes. Helena, ajena a la tragedia, objeto
de seducción, elrn sí que proclama el existencialismo,
el individuo alienado por el deseo del otro, en manos
del sujeto, manipulado por el agonista, no puede
abrir ninguna puerta de los infiernos por ella misma.
Ycomo tal, enajenada, vivirá en la literatura-de todos
los tiempos despe Homero, a causa de su belleza y
su acomodamiento según las circunstancias: se va
con París, se lamenta por la nueva familia a la que se
ha adherido, el Rey de Troya, Príamo y sus hijos, y al
tríunfar el otro bando, el ·de su antiguo marido, muy
oronda regresando a hilar corno buena compañera y
mejor ama de casa, al costado, a la vera del funcionario
público, del político; no me extrañaría que a su regreso,
en alguna parte del mito se la mencionara como
procuradora del bien, en actos de beneficencia, esta
Helena tanto de las telenovelas como de los grandes
melodramas del siglo XIX y que mora en todas las
historias de amor pergeñadas por los hombres.
Víctima, cómplice y verdugo, de amantes, esposos,
padres y hermanos, cuya existencia se da en los ojos
que la reflejan, cuyos actos no son tales sino los gestos .
de la obediencia, la servidumbre o la pasividad. Helena
no mueve los mundos, los mundos la mueven~ ella.
Y la Helena de Eurípides no será otra cosa que un
melodrama burgués.
Tampoco Penélope es materia trágica, la buena
Penélope que teje y desteje esperando al esposo, al
astuto Ulises, rodeada de pretendientes con los que
.quizás sueña, con la aspiración de una mujer de su casa
que quiere al marido a su costado para que la proteja,
sino ipor qué tantas deferencias, tanta pa~iencia con
esos alborotadores_que la rodean de continuo? Pero
.Penélope es sobre todo una buena madre y ahí está
Telémaco haciend? sus averiguaciones para dar rnn

,
26 •armas y letras

armas y letras•

27

�y

1

•

las pistas de su padre. Ergo, ella espera y teje, espera
y desteje, mujer perfecta en su absoluta pasividad. No
hay ocasión paraJa tragedia puesto que ella no cuenta
con el furor de las rebeldes.'
, De otra laya las heroínas trágicas, otras mujeres,
otra su urdimbre. Pero icómo? Me preguntarán y me
pregunto, si están creadas por hombres pertenecientes
- al orden patriarcal, Esquilo, Sófocles, Eurípides y
más tarde su epígono, Séneca, y luego, quizás uno
más, Shakespeare, quien agregará a esta galería de
sujetos femeninos rotundos y por momentos feroces,
uno o dos paradigmas, J ulieta Y.Cleopitra. Y tardía
excepción, Von Kleist al principio del siglo XIX con
su Pentesilea, la igual de Aquiles, como antes Julieta la
' igual de Romeo, y Cleopatra la igual de Marco Antonio.
. Visto ahora desde la sociedad que las albergó,
iqué mujeres en la época en que fueron creadas estas

28 • armas y letras

heroínas tenían el libre albedrío de su parte y gozaban
de una libertad pública y privada que las hacía las
iguales de los hombres? Ninguna. Vivían recluidas
en el gineceo y las que se habían beneficiado con las
enseñanzas del canto yla danza, por lo tanto educadas
en la lectura, receptoras al mismo tiempo que emisoras
de la voz de los grandes poetas, eran hetairas. Corno
Aspasia que devino la concu bina de Pericles.
Dice Demóstenes, en el siglo IV a. C.: "Tenernos a
las hetairas para nuestro placer, a las concubinas para
nuestro uso diario y personal y a las esposas para tener
hijos y cuidar la casa". Aristóteles en el mismo siglo es
el gran detractor de todo aquello que lleve nombre de
mujer y sus dichos sobre ella se acercan notablemente
a las lanzadas siglos después por-San Pablo en la
epístola a los corintios. La mujer debe permanecer
callada porque su razón no alcanza a compararse a
la de los hombres. Debe ser Penélope para la espera,y
Helena por la belleza.
Entonces bajo qué ley están inscriptas las heroínas
griegas. iPertenecen acaso a los tiempos heroicos en
donde la mujer prevalecla en tanto que fertilizadora
y hermana de la tierra cuya simiente brota como la
de aquélla?, ia los tiempos en que su secreto, el de la
gestación, no habla sido todavía develado? O esa marca,
por el contrario, la de su hermandad con 1~ tierra, la del
misterio que ocultan, es la huella a la que alude Derrida
cuando dice que no hay origen sino huella y la huella es
la diferencia y la diferencia tiene nombre de mujer. Es
decir El Otro, ese Otro velado, y porlo tanto sumamente
peligroso, ese Otro imposible de atrapar precisamente
porque rompe con lo absoluto que es masculino, es
hombre, es blanco, es autoridad, es padre y es ley.
. Es este carácter de otr7dad el que le dará en los
mitos su poder: la Pitia, la Esfinge, Circe, Caliope,
estas poderosas mujeres que apresaJ1; las sirenas,
las hembras cantarinas corno luego las hetairas, que
seducen a los viajeros narrándoles sus propias hazanas;
las Musas que engendradas por Mnernósine todo lo
saben sólo de la mano de ellas.el poet_a puede crear/
recordar; las erinias, las vengadoras de los crímenes
de sangre ejercidos por los hombres que buscan
prevalecer sobre los otros; las harpías, las mujeres
aladas que raptan almas y niños; la Medusa, hermana
de la Gorgona y corno ella monstruosa y terrible;
y Pandara, que ha sido creada reuniendo .todos los
defectos de los dioses y enviada a la tierra para causar
daño a los hombres, tan sabia corno para conocer de

y

memoria el árbol de la sabiduría y ejercer el poder que
mismo género no conciben a la mujer sino como otro
da el conocimiento del bien y del mal, árbol al que Eva
set, quizás poderoso por sus recursos ignotos, pero
ansiaba arrancarle sus secretos, esa Eva cristiana tan
siem¡irn más cerca de las diosas primordi.tles, de la
cerca aún de las terroríficas hembras de la antigüedad.
Medusa y de las sirenas, de Circe y de las erinias, que
Hay pues una zona oscura e inextricable de
del Logos, el Orden, el ethos.
la propia condición humana qué estas hembras
Las trágicas griegas, más que ningún otro ser,
manifiestan. Por un lado, ellas recuerdan el horror. - ' encarnan lo que de enigma y horror contiene la
de los tiempos Ol)lÍnosos y se yerguen para señalar
condición humana, lo que de desmesura en el amor y en
'nuestra fragilidad. Porque la desmesura que mora
el odio. la polis es el resultado del proceso civilizatorio,
en ellas pareciera decirnos, Cuidado, un descuido y
del duro ejercicio de domar las furias y lÓs excesos,
dejas de ser humano, vuelves a cero, a la bestia. Ypor
vencidas por Apolo, el dios de la razón, las erinias, las
el otro están habitadas por cantos que no han sido aún
bacantes, las harpías, retroceden y con ellas, todo lo
develados, por secretos donde se incluye exactamente
que es abyecto y lodoso. Todo lo que huele a tierra y
lo contrario de la fragilidad a la que aludíamos hace un
humores, a sangre y flujos orgánicos. Desde entonces
momento, la fortaleza del amor, o su integrichd.
el varón sólo se tranquilizará frente a lo femenino en
Así como pareciera que en los mitos el origen del
.serYidumbre. Aquellas que salten por encima de las
saber ·es femenino, femeninas son.la Ley Temis, la
normas. establecidas por el orden patriarcal, serán
Justicia Eurinorne, la Memoria Mnernósine, ia Astucia , sujetas a terribles castigos y ejemplificarán la zona más
Metis, todas hermanas, gemelas Temis y Metis,
oscura, más..portentosa e indomable de lo humano.
asimismo gemelas Mnemósine y Eurínorne, y a su vez
Clitemnestra condenada por sus hijos Orestes y
engendradoras de las Gracias y las Musas.
Electra, a causa del crimen de Agamenón, su esposo,
Con estas diosas, ninfas, magas y demonios
aparecerá como la infiel por antonomasia, habiéndose
femeninos, se confunden las heroínas griegas. Ycuando
aprovechado de la ausencia de su marido al obtener
ellas se encarnan en la plenitud de su fuerza creadas
placer en un lecho espurio. No va a importar que antes
por los poetas, por aquellos que han recibido a la Musa,
de la guerra le haya sido arrebatada la primogénita para
a los que les han sido revelados secretos por obrá y
poner_en marcha la expedición a Troya, tampoco que
gracia de su aliento, les llega entonces una memoria
Agamenón regrese con Casandra como concubina. Lo
que se les habla ocultado en el fluir de los días: han
que prevalece es el crimen del padre de familia y eso
recordado que el arte de.vivir en paz, la comunídad de
es lo que van a juzgar los dioses.
los seres humanos, el ejercicio de la justicia y la verdad,
Electra por su parte, la.hija heredera de su padre, no
está siempre al borde de un abismo, el de la propia
de su madre, sumida en la cólera más extrema no será
condición humana que desconoce a diario que algün
feliz ni antes ni después de su crimen, ella ha vengado
acto imprevisto puede abrir las puertas del infierno
al padre pero se instituye corno la primera mujer que
cuando menos se lo piensa. Y en la polis legislada
aniquila a su gestadora. No tendrá paz, aún sin la
por los hombres donde la mujer no es su sernéjante,
sombra de las erinias reenviadas al Olimpo para que
por eso subraya Sirnone de Beauvoir: "Su capacidad
dej~n de perseguir los crímenes de sangre que ahora,
se afirmaba allende el reino humano: ella estaba por
en el nuevo proyecto patriarcal donde el asesinato del
lo tanto, fuera de ese reino. La sociedad siempre
padre ha sido conculcado de una vez para siempre, ya
fue masculina; el poder polltico siempre estuvo en
no tienen cabida, Electra hermana de Atenea o bajo su
manos de los hombres", los poetas en nombre de su
estirpe, lanzará el grito sin respuesta: "iY yo! iAdónde

PERO MO BASTA SEAALARLAS COMO OTRAS A ESTAS MUIERES
TRÁCICAS, HAY QUE BUSCARLES LOS ATAJOS, VER DE Q,UÉ ESTÁN
HECHAS,APREMDERLES LOS IMPULSOS, ARREMETER COM LA MISMA
PASIÓM QUE MqS RECALAM.
armas y letras, 29

�1

,,
'

,'

he de ir? tHabtá coro de danzas que me tolere? iHabrá
fiesta de bodas en que yo pueda hallarme? iHabrá
siquiera un hombre que me haga subir a su lecho?"
Fedra, herffiíllla de Ariadna a quien Teseo abandonó
moribunda en una isla a su regreso de Creta, torna
•el lugar de su hermana y desposa a Teseo, pero la
sombra de aquella pareciera proyectarse sobre todo
lo que la contiene. Asi, enamorada de su propio
hijastro, Hipólito, y desdeñada por éste, encontrará
la manera de justificarse acusándolo de haberla
agredido sexualmente ante el padre. El desenlace será
horrible, Teseo mata a su hijo y Fedra se suicida en la
imposibilidad de enfrentar el tamaño de su hybris.
Como dijera antes, Fedra es la prima hermana de
Yocasta, sólo que ésta se acostará con su hijo legitimo
y se suicidará no por la traición, sino por el incesto
insoportable en que la ha sumido el destino. Esa
Yocasta madre en Sófocles y esposa con Séneca, quien
la hace exclamar quizás el verso más terrible del hecho
trágico:· ·¿Con qué nombre te llamaré? ¿Hijo? iEstás
perplejo? Eres mi hijo /te avergüenza este nombre?
Habla hijo, aunque te repugne."
. Antígona, por su parte, defenderá la ley
consuetudinaria de la familia quebrando la otra ley,
la de la polis, ella sé yergue por encima de todas.
precisamente por esó, porque ha de reivindicar no la
ley de la polis, de la comunidad donde los hombres
deben conrrolar y edificar los vinculos una y otra vez
entre todos ' sino la de .ese humus condenado, el de la
sangre; el de la familia, y quizás incluso los lazos que
son propios del afecto pero donde asimismo late el
incesto, aquel acto antiguo sobre el cual se basa la
multiplicación de la especie, y se obstinará en enterrar
a su hermano a cost.a de su propia vída. Esta muchacha
que se erige en la portavoz de la sangre, en la tozuda
detentadora del cuerpo muerto de su hermano, la
que ha decidido no olvidar y quiere homar por igual
a todos los miembros de su familia y que por su
parte pronuncia la frase que debiera rescatarla por la
profunda marca que le hicieran los lazos.afectivos: "Yo
no he nacido para el odio sino para el amor".
Medea, la filicida, es como Casandra, maga; es
sabia, tiene el respeto de las mujeres de su tribu yluego
de las corintias, esta extranjera será hurnilladá por la
ley pública que quiere para la bija del rey un héroe
corno Jasón, sin importar que.éste sea el concubino de
Medea y el padre de sus hijos. En Medea se encarna
la más desesperada pasíón amorosa y asimismo el

orgullo más grande. No será ella a la que humillen
repudiándola, ella corno sus hijos deben ser legítimos,
no pueden estar sujetos a los intereses del Estado ni a
su legislación. Y entonces por puro orgullo herido ha
de encontrar la entraña de J asón, allí donde el dolor
pueda ser tan grande como el suyo propio. Cumple así
con el asesinato de los hijos.
Casandra que sufre los embates de la guerra de
Troya en la medi~ en que va anunciando l;¡s derrotas
y el despojo, será atravesada por el mismo desgarramiento que su cuñada Andrómaca y, como ella, pasará
; ser botín de guerra. Nadie podrá defenderla ni
ampararla, sola, se yergue en medio de la devastación
y llegará en el barco de Agamenón a Tebas sabiendo
de antemano que la muerte la espera. Su sabidurta es
en vano, la condición de augur no le ofrece privilegios,
por el contrario, pareciera que el talento de la adivina
engendra a su vez la locura y la perdición.
Ypor fin Hécuba, la madre de Héctor yCasandra, de
Paris yTroilo, la madre que engendra cincuenta hijos,
el paradigma de la madre. Ella legitima la condición
de madre como leona, como guerrera dispuesta a'los
sacrificios más extremos por amor de sus hijos. Ella
aún anciana y ante el asesinato de la mayoría de sus
,hijos tendrá fuerzas todavía para buscar la venganza.
Sin embargo su sino es tan espantoso corno el de
Yocas ta, puesto que ha renegado de la ley y cuando
los augures proclaman que si nace Paris la desgracia se
abatirá sobre Troya, ella rechaza la sentencia y pese a
t~do salvará al niño. Es decir, en los orígenes del mal,
Hécuba al igual que Yocasta es culpable dos veces, por
ser la madre de Paris y por mantenerlo vivo contra el
parecer delos dioses. Ycorno Medea arrebatada porun
dios en su carro de fuego, al recibir el espantoso castigó
de la lapidación, cuando van a buscar su cadáver ella se
ha metamorfoseado en una perra con los ojos de fuego.
No obstante, en la tragedia de Eurlpides, Hécuba,
más que la perra hecha sangre y furia, cuya bondad
ha perecido, es la desposeída de sus hijos, su esposo,
y su tierra. Es decir, su sangre y su patria.
Pero no basta señalarlas como,otras a estas mujeres
trágicas, hay que buscarles los atajos, ver de qué están
hechas, aprenderles los impulsos, arremeter con la
misma pasión que nos regalán. Es cierto, el hombre ve
en ellas Jo oscuro, lo que atenta contra la polis, lo que
pone en peligro la costumbre, ve en ellas un abismo·
que quiere sortear sin ni siquiera as.ornarse a él. Pero
tampoco pode~os sostener el pensamiento romántico
'
,

30 •.,,,,_ y letras

,

LAS HEROÍNAS CRIECAS
FORMAN PARTE DE UMA CULTURA QUE .NO
~

SÓLO LAS COMTIEME SIMO DOMDE ELLAS MISMAS PRESUPOMEM UM
PROTACOMISMO, ES DECIR UMA COMDICIÓM DE SUJETO.

,

que propone la fórmula binaria mujer-naturaleza,
hombre-cultura. Las heroínas griegas forman parte '
de una cultura que no sólo las contiene sino donde
ellas mismas presuponen un protagonismo, es decir
una condición de sujeto: el sujeto modiflta su entorno,
el sujeto elige, opta y cuestiona. Estas mujeres son
.
/
contestatanas.
Ahora bien, si Edipo actúa en nombre de la ciudad
al perseguir al asesino de su padre, para el caso no
importa que sea él mismo, lo hace para que se cumpla la
ley; si Polinices y Etiocles se enfrentan en el campo de
batalla y se aniquilan 1,mo al otro es por Tebas de quien
cada uno se considera legirirno gobernante. Si Creonte
se erige en juez de sus sobrinos, mandando a uno a ser
enterrado con honores y al otro deshomándolo·con
la prohibición del sepulcro, es porque es un estadista
acucioso en preservar la legislación vigente. Si Orestes
es el autor material del asesinato de su madre, conviene
serlo para vengar al padre teniendo en cuenta la cárcel
en que ha devenido la patri¡¡ a causa de Clitemnestra
y su amante. Orestes no va a liberar sólo a Electra,
será toda la comunidad la que se vea favorecida por su
acto,
, finalmente. Los héroes como Agamenón, como
Héctor, como Odiseo y Aquiles, Ayax y Teseo, matan
o mueren pára s¡¡lvaguardar la patria, la her~ncia, la
propiedad, el sistema comunitario, la ley del grupo,
un solo ejemplo o quizás dos nos basten: en el mito
de Ulises, éste no mata a los pretendientes porque
muere de celos a causa de las pretensiones de estos
con respecto a su esposa; él venga su honor puesto en
la picota y defiende su propiedad También los otros,
el resto de los héroes trágicos, lo que defienden una
y otra vez son los límites en los que debe moverse el
mundo, es decir, dentro de las leyes y el Orden que
ellos han impuesto.
Por oposición, lo que defienden las heroínas es su
derecho al amor. Sea ést~ el del compañero, amante,
hijo, hermano, padre. Incluso la patriarcal Electra si
se erige contra su madre es por el amor de su padre.
Quizás sea ella la que contiene los dos mundos: el de

lo masculino y lo femenino, y se desgarre por ello, al
igual que Atene:\, en su doble cara, la mujer poderosa
enla que puede devenir todavía si defiende la filiación
materna, y la Electra en laque finalmente se convierte
al optar por el padre y plantar así el primer cimiento de
la supremacía masculina. Pudiéramos ¿reer que es por
eso que Electra una vez concretado su acto no podrá
obtener ni premio ni castigo, ni triunfo ni alegria. _Ha
decidido por la cabeza de Zeus.
·
Sin embargo, el pa,adigma de la heroína otra,
sola, despojada de todo apoyo y ayuda, sujeto pleno,
elección sin vueltas, es Antígona. En ella confluyen ,
el orden femenino contr.a el masculino, la juventud
contra la vejez, los dioses en oposición a los hombres, el
individuo sobre la sociedad ylos muertos oponiéndose.
a los vivos. Si Creonte no encarnara la ética de la polis,
Antígona no alcanzarla una dimensión de ·tal volumen.
Si Creonte no reivindicara los d~echos del heredero
legitimo, Antlgona no sería la propagadora a través de
todos los tiempos como signo y memo.ria, del Orden
autoritario, tiránico, déspota que ejercenlos hombre~.
Porque la autoridad es siempre masculina y siempre
masculino el ejercicio de las dictaduras. Por eso
Antígona puede atravesar los siglos hasta nuestros días
y seguir viva en la presencia de cada madre, hermana o
esposa, que quiere enterrar el cu~ de su amado. Que
quiere darle digna sepultura. Por eso vociferan todavía
hoy, las madres de plaza de mayo, esas locas con sus
pañuelos blancos símbolo de todas las madres del
mundo que han sufrido el horror de no poder enterrar
su ser querido. Antlgona es eterna, y eterno su re.clamo.
Finalmente quiero concluir con dos cuestiones qúe
me parecen principales. La primera, ipor qué estos
paradigmas femeninos no volvieron a darse? Por qué
Medea, Ariadna, Fedra, Yocasta, Antígona y el resto
de las mitológicas mujeres de la Antigüedad no tienen
discípulas, seguidoras, nuevos personajes femeninos
literarios con su fuerza y su grandeza. Qué hizo que
los poetas hombres y mujeres del devenir no hayan
podido crear nuevos personajes con la dimensión de

arinm

y ktras•

31

�t
¡
j

aquellas. Sí.a la lista de los héroes de los mitos griegos
se agregarían Fausto, Don Quijote, Don Juan, quizás
Hamlet o Macbeth o Rícárdo Tercero o el Rey Lear,
cuántas heroínas aparecieron en el resto del paisaje
,literario \le Occidente; el bueno de Shakespeare nos
puede agregar·, como lo hizo antes con los héroes,
dos o tres figuras iguales en jerarquía a éstos,
Julieta, Cleopatra, pero como aquellos, no resisten la
comparación con las heroínas griegas ..
En el universo que va de aquellas trágicas a lo largo
de los siglos la heroína ha dejado de serlo en tanto ha
devenido objeto del hombre, será Madarne Bovary o
Anna Karénína, pero nunca más Medea o Antigona.
No obstante los largos siglos desde entonces hasta
ahora, han dado un personaje femenino que me seduce
y que contiene creo, toda la fuerza trágica de aquellas
'
\

de la Grecia antigua. Me refiero a Carmen. La Carmen
del escritor francés Próspero Merimée del siglo XIX y
que se ha vuelto ícono de la cultura occidental no por
,su obra sino por la ópera del genial Bizet que lleva su
nombre, Carmen. Quizás fue el músico y no el poeta de
su tiempo el que advirtió la dimensión poética y trágica
de la gitana, poderosamente.libre, sujeto pletórico
por ansias de ensanchar sus límites. Y su tragicidad
se encu~ntra de la misma manera que en Antigona o
Medea, en su capacidad para ser libre, es decir, para
elegir su propia vida aún a costa de su muer~e.
La segunda cuestión responde de alguna manera
a la primera. Los mitos primarios que incluyen
por supuesto los mitos de las heroínas que hemos '
tratado á lo largo de este ensayo están inscritos en
nuestro lenguaje, por lo tanto forman parte de nuestra
estructura orgánica, mental y afectivamente. No se
puede repetir el deseo por la madre por otro emblema
•que no sea Edipo, ni el del padre sino por Electra, ní
el de la pasión por el hermano sino· por Antígona,
r los tres incestos latc;ntes en nuestra herencia desde
entonces hasta hoy.Tampoco el asesinato de los hijos
para hacer el daño más terrible al cónyuge, sino por
Medea. Ni hay otra Madre que Hécuba ni otra maga
1
que Casandra, ellas encarnan a todas las madres y
todas las brujas malas o buenas que han recibido dones
misteriosos. Casandra volverá p,ara ser Juana de Arco
en la Edad Media y Hécuba se multiplica en las zonas
pauperizadas de África, Asia y América Latina.
No obstante, quiero creer que más allá de ser la
me'táfora del Otro, o bien la encarnación del horror
en los tiempos de la barbarie, las heroínas·griegas
responden a algo más, tal vez sean una suerte de·
respuesta a la eterna y fatal condición del ser humano,
desgarrado por el olvido y la muerte. Omejor, sean la
encarnación de una problemática indisoluble, que ní la
ciencia ni las humanidades pueden resolver, el carácter
contradictorio y fugitivo de nuestras vidas en el vasto
mar que es la existencia humana.
En ese vasto mar, enterrar a sus muertos es una
ley no 'escrita, dice Antigona, una ley fija siempre,
inmutable, que no es _una ley de hoy sino una ley
eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. "ilba
yo a pisotear esas leyes venerables, impúestas por lós
dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera
el que fuera!", exclama.
En ese vasto mar, los hombres no han logrado aún
lo que Me~ pedía: curar el infortunio con el canto oo

POESIA

De trokamientos
Poema en ladino o judeoespañol
oo MYRIAM MOSCONA

Save.sh bien ke el Dio aranka los ojos alas flores,
pues su maníya es la seguera
VH

trokar al kojo rnanko
trokar al rnanko surdo
trokar al surdo siego
trokar al siego tuerto
trokar al tuerto en ojo
trokar al ojo en rizas
trokar la riza en lavios
trokar la boka en linguas
trokar la lingua en bezos
trokar el bezo
en tus de tis

�POESIA.

POESIA.

kavezaviertados

i después a durmir

korazonatripados

i después a morir

todos volvemos

i después tomar aire

a trokar al kojo en manko

ke la kreyensa no falta ...

al manko en surdo
kedelaagua

al surdo en tudro

trokada en viento
trokada en polvo
trokada en luvia
kontigo trokada
komo gato mojado
ténme te pido agora en todos tus preziados tus de tis

•'
1

Glosario
Trokar: volver, transformar
Tudro: que aprende con dificultad, un poco tonto.
Tomar aire: expresión utilizada para "irse". "Toma aire": vete
Luvia: lluvia

��La obra de Augusto Monterroso se distingue, entre otras cosas, por su brevedad.

Esta brevedad está entendida no sólo como la de sus textos en sí, sino la brevedad
que signilica su obra en totalidad: Obras completas (y otros cuentos) (1959), La oveja
negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), Lo demás es silencio (1978),
La palabra mágica (1983), La letra e: fragmentos de un diario (1987) y La vaca (1993).
Es decir, que en el lapso de treinta y cuatro años publicó solamente siete libros.
n una conversación con José Miguel
Oviedo en 1975, Monterroso dice que
"escribir es una manía, una afición como
cualquier otra, o una manera de llamar
la atención y de satisfacer la vanidad
como hay tantas. [...] Creo que uno debe hacer este
trabajo con cierto temor y con todo el perfeccionismo
que su naturaleza le exija, pero con humildad y al
margen delo que hace paraganarse/a vida" (en Corral, 1981:
50;51)1. Este perfeccionismo y el amor a la escritura
(en oposición a la "profesionalización" del escritor) 2
son quizá las piezas claves para entender la postura de
Augusto Monterroso frente a ese ente que llamarnos
escritor. Son quizá también las claves para entender
su propia brevedad.
En su segundo libro, La oveja negra y demás fábulas,
retrata al escritor corno un mono. Sin embargo, en la
fábula final titulada "El zorro es más sabio", el lugar de
éste lo torna el zorro. Y claro, hay un evidente cambio
de connotación entre el mono;escritor y el zorro;
escritor. A continuación transcribo el texto.
El zorro es más sabio
Un dia el Zorro estaba muy aburrido y hasta cierto
punto melancólico y sin dinero, decidió convertirse en
escritor, cosa a la cual se dedicó inmediatamente, pues
odiaba ese tipo de personas que dicen voy a hacer esto
o lo otro y nunca lo hacen.
Su primer libro resultó
muy bueno, un éxito: todo el
mundo lo aplaudió, y pronto fue
traducido (aveces no muy bien)
a los más diversos idiomas.
El segundo fue todavía
mejor que el primero, y varios
profesores norteamericanos
de lo más granado del mundo
académico de aquellos remotos días lo comentaron con

entusiasmo y aun escribieron libros sobre los libros que
hablaban de los libros del Zorro.
Desde ese momento el Zorro se dio con razón por
satisfecho, y pasaron los años y no publicaba otra cosa.
Pero los demás empezaron a murmurar y a repetir
"lQué pasa con el Zorro?", y cuando lo encontraban en
los cocteles puntualmente se le acercaban a decirle tiene
usted que publicar más.
-Pero si ya he publicado dos libros -respondía él
con cansancio.
-Y muy buenos -le contestaban-; por eso mismo
tiene usted que publicar otro.
El Zorro no lo decía, pero pensaba: "En realidad lo
que éstos quieren es que yo publique un libro malo; pero
como soy el Zorro, no lo voy a hacer."
Y no lo hizo (Monterroso, 1994: 97-98).
IMTERTEXTUALIDAD CON LA FÁBULA

Lo primero a observar de este texto es que está escrito
como una fábula. ¿Pero es una fábula en el sentido
clásico? Por "fábula clásica" podernos entender
las que escribieron Esopo, Iriarte, Sarnaniego y La
Fontaine, corno los más destacados, quienes siguen
una definición con las núsrnas características, a saber:
"Breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención
didáctica frecuentemente manifestada en una moraleja
final, y en la que pueden intervenir personas, animales

ZORROS
y

La brevedad del escritor según Monterroso
oo I

MARIO CAMTÚTOSCAMO

armas y letras•

37

�yotros seres animados o inanimados." Aesta definición
de la Real Academia de la Lengua Española se le podría
añadir que los personajes no humanos siempre están
uhumanizados", en el sentido de que son utilizados
con fines alegóricos.
En· el prólogo (que no está firmado) a la edición
de las fábulas de Iriarte en la edición de Editores
Mexicanos Unidos se lee:
8 sentido alegórico de las fábulas y su mundo de ficción
habitado por animales fantásticos y míticos personajes,
permitían sortear con relativa facilidad la censura, y de
esa manera las piezas de Iriarte lograron difundir críticas
politicas que ejercieron indudablemente influencia en
su momento, tal como sucedió también con la obra de
Esopo (en de lriarte, 1992:7).

Las fábulas de Monterroso cumplen con casi todos
los requisitos, salvo la intención didáctica y, por ende,
la moraleja explícita al final de la fábula. Su intención
es más literaria, aunque no deja de ser crítica. La fábula,
al menos en la tradición de la lengua española, alcanza
su punto cumbre en el siglo XVIII, precisamente
con Iriarte y Samaníego, acorde con los ideales de la
Ilustración y el Enciclopedismo (en de Iriarte: 5~10)
en estas funciones didáctica y moralizante, mismas
que Monterroso habrá de despreciar.
En entrevista con Jorge Ruffínelli, el fabulista
guatemalteco dice que procuró no usar la misma
fórmula para hacer sus fábulas y relata que se preguntó
cómo hacerlas:
No deberían ser como las de lriarte y Samaniego. [...]
Una ,·e= embarcado en el proyecto, de puro miedo
comencé a adquirir las fábulas completas de Esopo, La
Fontaine, etcétera, con ánimo de leerlas todas y aprender
a hacerlas. Pero me di cuenta de que eso era una tontería,
de que precisamente no debía leerlas y sí hacer lo mío
como Dios me diera a entender (en Corral: 26 27).

elevadas a un animal, digamos a una pulga, los lectores
sí lo aceptan, porque entonces creen que se trata de
una broma y se ríen y la cosa elevada no les hace ningún
daño, o ni siquiera la notan. Yo no pretendo que en mis
fábulas haya cosas elevadas; lo que sí puedo decirle es
que si las hay están dichas en forma tan subterránea que
de elevadas no les ha quedado nada (en Corral: 31-32).

Más adelante, la entrevistadora le pregunta la
intención que tuvo al escribir fábulas, y él responde:
Combatir el aburrimiento e irritar a los lectores,
principio este último irrenunciable. Aunque por el
momento he logrado lo primero, siempre fracaso en
lo segundo, pues desde Horado sabemos que en este
género de obras todo lector ve siempre retratados a los
demás y nunca a sí mismo. Ni modo (32).

Sobre la posibilidad de la fábula en el siglo XX,
Monterroso dice que, en el caso de la literatura, ucreo
que la posibilidad de las fábulas existe si uno no
pretende moralizar con ellas" (33). Así, para el escritor
guatemalteco autoexiliado en México, la nueva fábula
deja de tener esta pretensión moralizante, aunque
no deja la función crítica. Y sobre las intenciones
didácticas, están las intenciones estéticas. Las demás
formas alegóricas las sigue conservando, pues sus
personajes no son sólo personas y animales, sino
también son cosas inanimadas -como las montañase incluso conceptos -como el bien y el mal.
Lia Ogno, en un ensayo de 19933, nos dice que La
oveja negray demás fábulas no es una continuación de la
tradición, sino su parodia y su cuestionamiento:
La fábula tiene una función crítica cuyo cumplimiento

significa su propia desaparición: desaparición dela fábula
y del mundo que criticaba, pues el cumplimiento de su
función crítica implica la transformación del mundo. [...]
Sin embargo, Monterroso no cree que la literatura sirva
para cambiar el mundo, por eso sus fábulas carecen de
esta enseñanza o moraleja. [...] Sabe que la literatura no
transformará el mundo ni el comportamiento humano,

En otra entrevista de 1969 con \t1argarita Garcia
Flores, acabado de salir su libro, Monterroso
desentraña el misterio de por qué hacer fábulas en el
siglo XX, o mejor, qué sentido tiene:
En un cuento moderno a nadie se le ocurre decir
cosas elevadas, porque se considera de mal gusto, y
probablemente lo sea; en cambio, si usted atribuye ideas

Las cursivas son núas.
Amateur sigrufica hacer algo por amor. aunque ha adquirido el sentido de
antónimo de profesional y. por lo tanto, de ialto de calidad".
1 "La 01·eja negra de la literatura hispanoamericana". en Refracción. Augusto
:\!onwroso ante la critica.

2

pero considera que antes que la tristeza o el llanto o la
desesperación del pesimismo, es mejor reírse de este
mundo que la literatura no puede cambiar. La risa como
terapia del mundo. Reírse del mundo para curarse de él
(Ogno en Corral, 1995: 149).

Yesto es otra aportación de Monterroso a la fábula,
el sentido del humor. No que uno no pueda reírse con
las fábulas de Esopo o Samaníego (siempre mirando al
otro y no a uno mismo, como decía Horacio), pero en
este caso, nos estamos riendo no sólo de los fabulados ,
sino de la fábula misma.
EL PERSONAJE DEL ZORRO (Y LA ZORRA)

En la estrategia alegórica de la fábula clásica, y que
Monterroso conserva, una de las vertientes más
socorridas es la "humanización" de los anímales. Es
decir, poner a los anímales los vicios, las pasiones y
-a veces también- las virtudes humanas. Uno de
los anímales más socorridos para ello es el zorro o la
zorra (mamifero canúvoro de la familia de los cánidos
conocido con el nombre científico de Vulpini). En la
tradición fabulística, sobre todo la de lengua española,
es mayor el número de referencias a este animal en su
femenino (la zorra) que en su masculino (el zorro).
Ya sea en macho o hembra, a este animal se le ha
asociado comúnmente con la inteligencia y la astucia.
Para no entrar en debates de índole idiomática (por
cuestiones de traducción), me enfocaré solamente en
los casos de los máximos representantes de la tradición
fabulística en lengua española: Tomás de Iriarte y
Félix María Samaniego. Ambos fabulistas prefieren
el femenino zorra sobre el masculino zorro. En las
fábulas de Iriarte, éste siempre pone al personaje como
zorra. En las de Samaniego, aparece una vez como
zorro y todas las demás veces como zorra. ffiene esta
diferencia de género alguna intención?
En las fábulas de Iriarte, la zorra aparece como un
animal inteligente y astuto, que desentraña acertijos.
En las tertulias de animales, la zorra es la que hace una
hermenéutica de los discursos. Consigue dilucidar que
el avestruz y el dromedario se alaban mutuamente
por el simple hecho de ser paisanos (advierte sobre
el ~aisanaje" aún en los medios literarios); y también
descifra que las criticas de la oruga al gusano de seda son
causadas por la envidia, con la moraleja: u1.a literatura es
la profesión en que más se verifica el proverbio: ¿quién
es tu enemigo? El de tu oficio." (de Iriarte, 1992: 70)

Por su parte, Samaniego hace connotación de
astucia y cautela en la zorra que visita pero no
se acerca al león para no ser devorada; astucia y
perversidad cuando el lobo, con malas intenciones,
hace que la zorra vaya a proponerle al león cura para
su enfermedad, y ésta responde que su remedio es
comerse al lobo y aplicarse su pellejo; astucia y engaño
cuando d zorro hace con halagos que el cuervo cante
para que tire su queso y comérselo él; inteligencia y
paciencia cuando, al no alcanzar la uvas, la zorra dice
uno las quiero comer, no están maduras"; inteligencia
cuando le dice la zorra al busto: "tu cabeza es hermosa,
pero sin seso"4; astucia, labia y engaño cuando la zorra
trata de engañar al gallo para comérselo; ingenio y
avaricia de la zorra cuando la mona le pide su cola y
ésta se la niega; astucia y engaño cuando la zorra cae en
un pozo y le dice a un chivo que el agua está muy buena
para que éste se asome y ella pueda salir colgándose de
sus barbas. Aunque la zorra no siempre gana -pues la
cigüeña le regresa su maldad y se demuestra que para
un astuto siempre hay otro más astuto-, siempre está
con estas connotaciones (Samaniego, 1989).
No obstante la astucia e inteligencia de la zorra,
ésta siempre conserva un dejo de negatividad por las
cuestiones de engaño o de "mala leche" que tienen su
acciones, incluso cuando descubren los acertijos o
hacen aseveraciones como "tu cabeza es hermosa pero
sin seso". Podemos ver brevemente otos ejemplos de
cómo esta imagen de la zorra ha permeado la cultura
occidental.
Está la novela anónima picaresca francesa Renart
el zorro, la cual data de la Alta Edad Media. En ella, el
zorro es un animal muy astuto, ingenioso, pero -como
el picara del Siglo de Oro Español- siempre usa sus
habilidades para su propio provecho, no importando si
esto daña a terceros. Fue tan exitoso este personaje que
propició un cambio lingüístico en la lengua provenzal,
pues al zorro, que se le denominaba con un derivado
del latín vulpes, el uso convirtió a renard en la palabra
para designar este animal. Por otro lado, está en la
tradición fílmica estadounidense el personaje de El
Zorro, creado por Johnston McCulley. Los filmes y
- - - - -----~--

◄ Esta fábula puede estar basada en el emblema de Alciato número 189
donde la zorra le dice lo mismo a una careta de actor: "Mentan non fonnarr:.
pluspollcrc". &lt;http://www.munca/alciato/!89.hrml&gt; Aqul se ve que no sólo
en la fabul!stica española la zorra está relacionada con la astucia y la
inteligencia, sino que puede ser una connotación occidental

armas y letras•

38 •armas y letras

39

�series de televisión de este personaje, ambientado en
la Alta California del siglo XIX, datan desde la década
de 1920 y han sido muy numerosos. En todos ellos, las
aventuras de este personaje destacan por la astucia del
alter ego enmascarado de don Diego de la Vega. Aunque
es un personaje que tiene una connotación positiva
de astucia e inteligencia, resuelve los problemas del
oprimido por medio de la violencia y actúa al margen
dela ley.
En todos estos ejemplos, sea zorro o zorra, la
inteligencia y la astucia son conceptos asociados a este
anirnal;personaje, pero con una connotación negativa.
Esta negatividad, por supuesto, tiene grados, y puede
ir desde cierta insinuación de "mala leche" hasta el
engaño premeditado. Incluso con el Robín Hood
californiano, vernos que, aunque busca el bien y la
justicia, éste actúa corno un "forajido" o un outlawer.
En Monterroso también hay la diferencia entre
zorro y zorra. Pero aquí sí hay una diferencia de
connotación entre el masculino y el fernenino. La zorra
aparece en las fábulas "El sabio que tomó el poder"
(Monterroso: 25;27) y "El camaleón que no sabía de
qué color ponerse" (Monterroso: 35;36). Enla primera,
el Mono es "aconsejado por la Zorra en política".
Ser consejero político no sólo implica astucia, sino
algo de malicia o perversidad, y más en el México
de la década de los sesenta. En la segunda fábula, al
Camaleón, "a quien le había dado por la política", los
animales, "asesorados por la Zorra", le han descubierto
sus artimañas para cambiar de color. Así nuevamente
la "asesoría política" de la Zorra tiene las mismas
connotaciones que en la fábula anterior.
Sin embargo, en la última fábula, la ya citada "El
zorro es más sabio", el Zorro, masculino, no tiene la
connotación negativa. No obstante que la distinción
entre masculino y femenino de este animal en español
tenga su sesgo sexista5, la distinción para Monterroso
tendrá que ver con el papel del escritor. En varias
fábulas, al escritor se le representa con el Mono,
excepto en la última, donde es un zorro. Además, este
zorro ya no es astuto o inteligente sino que es sabio.
Sobre esto abundaremos más adelante.

' En México "zorra" también designa a la mujer promiscua, es un
eufemismo para el vernáculo puta. Mientras que al hombre sagaz, astuto
y/o inteligente, se le denomina "zorro"; por ejemplo. "El Zorro Plateado"
era el eplteto con el que sallan llamar al actor Mauricio Garcés, por su
ingenio y su cabello cano.

40 • armas y letras

SABIDURi.A. YS, .ASTUCIA, LZORRO O MOMO?

Ya vimos que la distinción de género en Monterroso,
en zorra y zorro, tiene más bien estos pares: zorra =
astucia, zorro= sabiduría; zorra= asesor político, zorro=
escritor. Pero no es cualquier escritor. El escritor está
representado, salvo en la última fábula, por el Mono.
Vernos los casos de la fábulas "El mono que quiso ser
escritor satírico" (Monterroso: 13;15) y"El mono piensa
en ese terna" (Monterroso: 73). Yesemono;escritor,no
es el mismo que elzorro;escritor. El Mono es un escritor
falible, un escritor que se atormenta en un vaso de agua
buscando sus temas o que le terne a la opinión pública.
En la primera fábula, el Mono quiere ser
escritor satírico, pero en cuanto va conociendo a
(y encariñándose con) su objeto de estudio, se va
autocensurando para no herir la susceptibilidad de
quienes ahora lo veneran. En la segunda fábula, el
Mono se enreda en la cuestión temática del escritor
que se plantea temáticas que siempre resultan en
lugares comunes. Obviamente este mono;escritor no
tiene nada ni de astucia ni de sabiduría.
El diccionario de la RAE dice que astuto es"Agudo,
hábil para engañar o evitar el engaño o para lograr
artificiosamente cualquier fin". Luis Villoro, por su
parte, dice que un sabio
[...] no es aquel que sabe muchos principios generales, ni
el que puede explicarlo todo mediante teorías seguras,
sino el que puede distinguir en cada circunstancia lo
esencial detrás de las apariencias, el que puede integrar
en una unidad concreta las manifestaciones aparentes
de un objeto (Villoro, 2008: 226).

Aunque Monterroso no haya leído esta definición, la
actitud del Zorro concuerda mucho con lo descrito por
Villoro. Es sabio porque prefiere dejar de escribir y no
equivocarse, prefiere callar literariamente a escribir un
libro malo, y no fiarse de los halagos dela gente, pues, en
el fondo, "detrás de las apariencias", como dice Villoro, la
intención es que se equivoque. Si el cuervo de Sarnaniego
hubiera detectado las intenciones del zorro detrás de sus
halagos, sehubiera convertido en el Zorro de Monterroso.
En la ya citada conversación con García Flores, ésta
le pregunta por qué el escritor aparece personificado
por el mono, a lo que el autor responde:
Lo ignoro. Será algo inconsciente; pero podemos ensayar
alguna respuesta más o menos válida. Por ejemplo,

Darwin debió proponer que el hombre descendería
algún día del mono, y no que ya había descendido; pero
como buen hombre de ciencia se hacía ilusiones. Algunos
escritores saben que Darwin sólo estaba equivocado en
cuanto a la época del descenso, y eso los hace humildes y
miran con nostalgia y envidia a los demás animales, cuyo
destino como especie termina en ellos mismos. Si usted se
fija enla fábula del Mono que quiso ser escritor satírico,
verá que ese mono aspirante a escritor abandona su
pretensión crítica, trata de comprender a todos y busca
en el amor y la mística la posibilidad de humanizarse y,
de esta manera, sacar adelante a Darwin (en Corral: 35).

Esto, claro, en oposición al Zorro que deja de
escribir por su autocrítica. Cuando ya ha terminado
de decir lo que quería, deja de escribir, no hace falta
más. Evita el "escribir por escribirn, es decir, aplica
la brevedad. Ya al principio hablarnos visto lo que
para el escritor guatemalteco significa escribir,
"perfeccionisrno" y "amateurn (en el sentido de amar
lo que se hace). Pero lo podernos reforzar con esta otra

cita del mismo libro en una conversación de 1980 con
Graciela Carminatti:
La cualidad principal de la prosa es la precisión: decir
lo que se quiere decir, sin adornos ni frases notorias; [...]
en prosa hay que renunciar a muchas frases buenas en
honor de decir lo necesario (en Corral: 86).

Tornando como ejemplo la fábula del zorro sabio,
esa precisión, ese renunciar, no sólo significa la prosa
de una obra en particular, sino la obra en general. Si
con dos libros se ha dicho ya todo, no es necesario
escribir más.
EL .A.MBIEMTE LITERARIO DEL BOOM
LATIMO.A.MERIC.A.MO

Está claro que para Monterroso el escritor compro;
metido es el zorro, pero no el que está comprometido
con una causa social o política, sino con la literatura.
En una conversación de 1972 con Ignacio Solares, el
autor dice que

armas y letras,

41

�debemos partir del hecho de que la literatura en si misma
no tiene ninguna utilidad, ni mucho menos sirve para
transformar nada [...] es tan inocua que incluso puede
ser dañina; es el opio de la clase media y, como el cine,
una fábrica de sueños, de representaciones armadas
sobre· el viento. No sé por qué tiene tanto prestigio, ni
por qué a veces a los escritores se les pide y en muchos
casos se les exige, que hagan novelas como editoriales o
poemas para derrumbar al tirano. [...] 1.a ilusión de que
se hace camino al oír cantar que se hace camino al andar,
es nefasta (en Corral: 39-40).
La alusión a las novelas "para derrocar al tirano"
tiene ciertamente una crítica implícita para la
novelística latinoamericana denominada como el
Boom. Este movimiento tiene varias definiciones, así,
de crítico a crítico, varían las fechas en que se sitúa
o que abarca, y de la misma forma los autores que lo
componen6. Sin embargo lo que aquí interesa no es la
definición formal, sino las "inforrnalidades" de este
periodo. Aún con las diferencias entre fechas, todos
coinciden en centrar el Boom en la década de 1960. Y
entre las características no académicas, tenemos la
alta comercialización de esta literatura, con todas las
críticas al respecto. Es por ello que Lía Ogno advierte
la diferencia entre Monterroso y los integrantes de
dicho movimiento:
Se trata de la responsabilidad del escritor frente al
lenguaje por un lado, y por otro, frente a su propia obra,
de tal manera que el crecimiento de ésta obedezca a un
convencimiento personal del autor y no a las leyes del
mercado (Ogno en Corral, 1995: 148).
Podernos darnos una idea de las críticas lanzadas
contra los escritores de este movimiento por lo que
escribe Donoso en su Historia personal del "boom" (1972):
Estas obras han tenido y siguen teniendo una repercusión
literaria -quiero recalcar el hecho de que estoy
hablando de lo específicamente literario, no del número
de ejemplares vendidos, que es sólo un ingrediente
parcial de esa repercusión (11~12).

Para ver más definiciones sobre el Boom, véase Shaw, Donald L (1999).
Nueva narrativa hispanoamericana. Boom, posboom, posmodcrnismo. Madrid:
Cátedra.

6

42 •armas y letras

Más adelante:

Boom es una onomatopeya que significa estallido; pero
el tiempo le ha agregado el sentido de falsedad, de
erupción que sale de la nada, contiene poco y deja menos.
Implica, sobre todo, que esta breve y hueca duración va
necesariamente acompañada -como en Mahagonny de
Bertolt Brecht- de engaño y corrupción, de falta de
calidad y de explotación (1H4).
Otra vez:
Así se inventó el boom: así lo sacaron del mundo de la
literatura y lo introdujeron en el mundo de la publicidad
yla bulla, así han mantenido ante el público su supuesta
unidad, prodigándole la propaganda gratuita que se
acusa a sus miembros de ser tan diestros para conseguir,
ya que como capos de mafia manejartan el pool de secretos
que aseguran el éxito (15).
Cuando se habla de la internacionalización de los
escritores:
Al decir "internacionalización" no me refiero a la nueva
avidez de las editoriales; ni a los diversos premios
millonarios; ni a la cantidad de traducciones por casas
importantes de Parts, Milán y Nueva York; ni al gusto
por el potin literario que ahora interesa a un público de
proporciones insospechadas hace unas décadas; ni a
las revistas y películas y agentes literarios de todas las
capitales que no esconden su interés... (19)
Viendo esta respuesta de Donoso, se pueden
deducir perfectamente las críticas al Boom. Con
estas perspectivas, en los diferentes ámbitos
literarios de América Latina, comienza a plantearse
la "profesionalizacíón" de los escritores corno una
posibilidad real. Que el escritor viviera de lo que
escribe era impensable unos cuantos años atrás,
es más, nunca se había podido plantear. El debate
sobre esta profesionalización surge en los sesenta y
continúa fuerte durante los setenta. Me atrevería a
decir que no se ha terminado, pues en los distintos
foros de escritores, ya sea en México o en otros países
de Latinoamérica, este terna se sigue dando, y para ello
basta ver los temarios de los encuentros de escritores.
Este mismo tema está presente en las diversas
entrevistas quele hicieron a Monterroso de 1969 a 1981 en

Viajealcentrodelafábula.Varnosaversólounpardeejemplos
para no extendernos demasiado. René Avilés Fabila le
pregunta sobre el "oficio" yla "profesión" del escritor de
literatura, a lo que el narrador guatemalteco responde:
Para algunos la literatura tal vez sea una profesión, un
trabajo como cualquier otro. Yo no comparto esa idea. El
trabajo del artista es diferente de cualquier otro en razón
de que no produce cosas necesarias, o por lo menos de
necesidad inmediata. Si las obras del escritor se venden y
éste recibe mucho dinero por ellas, está bien. Pero quizá
el escritor no deberta de escribir para ganar dinero ( en
Corral, 1981: 58).
Pero ¿efectivamente está Monterroso hablando
de la generación del Boom con su fábula de "El zorro
es más sabio"? Cuando José Miguel Oviedo, en su
entrevista de 1975, le pregunta cuál es la actitud
que menos soporta en un escritor, éste responde
que son los escritores que han adquirido notoriedad
defendiendo al Estado, pero que también, en menor
medida, le resultan chocantes:

1) los humanitaristas, 2) los que suponen que no dicen
cosas importantes, 3) los que aman a su país y lo
declaran, 4) los que afirman que no podrían vivir sin
escribir, 5) los que efectivamente no podrian vivir sin
escribir, 6) los que tienen razón, 7) los que creen que
la literatura puede cambiar algo, y se les nota en lo que
escriben 8) los que habiendo alcanzado el éxito con un
libro se sienten obligados a escribir otro (y lo hacen),
9) los que sostienen que el ser humano puede mejorar,
10) los que hacen listas como ésta (49).
Aunque los escritores del Boom podrían caber en
varias categorías, la parte que corresponde a la fábula
del zorro es la 8. Esta cuestión de escribir por escribir,
o escribir para mantenerse vigente, o por necesidad
económica, es la que eJ fabulista está criticando con
el personaje del Zorro. Diony Durán nos dice con
respecto a estas fábulas:
Quizá Monterroso esté atacando lo más boomistico de
la literatura de los años sesenta, con la intuición de que
aquella renovación era más amplia y esencial que lo que
las expresiones irritantes de sus extremos delataban y a
su vez detecta los fuegos de artificio de la propia retórica
del boom (Durán en Corral, 1995: 211)7.

Y más adelante:

La oveja negra y demás fábulas cierra en 1969 una década
"boomística" y abre nuevas expectativas. [...] Quizá el
interés por esa crítica le haya nacido de lo que confiesa
que es uno de sus blancos preferidos: "Los escritores que
se valen de las revoluciones para adquirir notoriedad".
Las fábulas se dirigen contra todo lo superficial yexterno
de ese momento de la literatura hispanoamericana
y actúan implacables, pero sin ofrecer alternativas
superadoras (220).
De esta forma, los escritores del Boom no son
como el Zorro, que sabe cuándo detenerse, que tiene
autocrítica y no escribe "por escribir", para mantenerse
vigente, para satisfacer las leyes del mercado y a las
editoriales. ¿Pero entonces quién es el Zorro o quién
sí es un zorro sabio (que no astuto)?
EL ZORRO, LRULFO O MONTERROSO?

Algunos críticos, como Angel Rama, dan por hecho que
el Zorro de la fábula de Monterroso es Juan Rulfo:
A Monterroso le debemos una humorística explicación
del silencio narrativo de Juan Rulfo: en una de sus
fábulas cuenta que el Zorro sabio, después de haber
publicado dos exitosos libros, se vio acosado por los
admiradores que le reclamaban nuevos títulos: "El Zorro
no lo decía, pero pensaba· 'En realidad lo que éstos
quieren es que yo publique un libro malo: pero como
soy el Zorro, no lo voy a hacer'. Yno lo hizo" (Rama en
Corral, 1995: 24)8.
Rama está viendo el paralelismo de los dos
excelentes libros publicados del Zorro con la historia
literaria de Rulfo, y claro, tiene mucho sentido. Lo
está viendo como la explicación del silencio de este
escritor. ¿Pero cuál es esa explicación? La respuesta
está no sólo en la obra de Rulfo, sino en la propia de
Monterroso: la brevedad. Sin embargo, ¿es solamente
Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno el
escritor que se puede ajustar a esta norma?

' Durán, Diony. "La oveja negra y demás bombas de tiempo", en Refracción
Monterroso ante la critica.
8
Rama, Ángel. "Un fabulista para nuestro tiempo", en Refracci6n.Montcrroso
ante la crítica.

armas y letras• 43

�Jorge Ruffinelli, a su vez, hace un paralelismo entre
la obra de Rulfo y la de Rimbaud, ambos con dos
títulos publicados (Rufinelli, 1980: 9 38). Si nos vamos
una generación atrás (en términos de la literatura
mexicana del siglo XX), con los Contemporáneos
tendremos otro posible candidato: José Gorostiza,
primero con Canciones para cantar en las barcas y luego
su obra maestra Muerte sin fin y, tras ésta, silencio. Si
tomamos escritor en un sentido más amplio, no sólo

tercero no es de narrativa, sino que son guiones o más
bien argumentos para cine: El gallo de oro y otros textos
para cine (1980). Rulfo no cierra su producción literaria,
pero sí cierra su producción narrativa. El guatemalteco
no cierra su producción narrativa con este libro, pero
si cierra su producción fabulistica.
Podemos decir que el Zorro no sólo es Rulfo, sino
que puede ser Rimbaud o Gorostiza o cualquier otro
escritor breve; es más, podemos decir que incluso se

Ahora, a casi cuarenta años de la publicación de esta
fábula, podemos ver que los "temores" de Monterroso
se han mantenido vigentes. Tras un breve, pero
exhaustivo, recorrido por la historia de la literatura
en la América Latina, Víctor Barrera Enderle llega al
momento actual de la "alfaguarización" de la literatura.
Así como otros, el critico regiomontano identifica
como punto de partida al Boom para llegar a este punto
donde literatura y mercado son casi inseparables.
Nunca antes [como en el Boom] la literatura
latinoamericana había estado tan expuesta a los
"embates" de las leyes de mercado. El desarrollo de los
mass me:dia, sobre todo de la televisión y del "magazine",
habfa hecho del escritor no ya una persona pública,
sino un miembro más del mundo del espectáculo. Se
consolidó si la entrevista literaria, donde el escritor
mostraba su intimidad y su rostro bien podia figurar en
la portada del siguiente número de la edición en español
de Life: o Vanidades (Barrera Enderle, 2002)11 •

MO ES UM HOMENAJE A RULFO, ES UM EJEMPLO PARA LOS ESCRITORES
QUE SE DICEM PROFESIOMALES, ES UMAADVERTEMCIA PARA QUEMO
VliM EM LO PROFESIONAL LA. ESCRITURA COMO MODUSVIVEMDI, SIMO
QUE VEAN EM LO PROFESIONAL EL COMPROMISO COM LA. LITERATURA.

el escritor de ficciones, también podria caber el caso
del filósofo Ludwig Wittgenstein9. Yes muy probable
que en el resto de la literatura mundial existan muchos
más casos que desconocemos o que no tenemos tan
presentes.
No obstante, si hacemos una lectura desde
1969, se podría leer que Augusto Monterroso no
sólo estaba hablando del escritor jaliciense, sino
también de si mismo. La oveja negra y otras Jábulas era,
en ese momento, su segundo libro. Después de haber
criticado al movimiento del Boom (amén del mundo
político y social latinoamericano) y reinventando
el género fabulístico para el siglo XX, cierra con la
fábula del Zorro10. Parecía no sólo estar explicando
el silencio de Rulfo, sino que estaba anunciando su
propio silencio.
Ahora sabemos que no era cierto, o no del todo, ya
que posteriormente publicó otros cinco tirulos; pero
siendo estrictos en ese sentido, Juan Rulfo tampoco
publicó solamente dos, sino que publicó tres. El

• Aunque quizá este ejemplo esté un poco más for::ado, ya que lo que lleva
a Wittgenstein a escribir d segundo libro era retractarse de algunas cosas
que habla dicho en d Tractatus logicus philosophicus.
• Es muy importante tomar en cuenta, como se ha estado repitiendo
durante este enc;ayo, que la posición que ocupa este texto dentro de la
composición dd libro es importante. Es la última, es la que cierra.

44 .armas y len-as

abarca a él mismo con esta alegorta. La alegorta abarca
a todo aquel que -siendo breve, preciso, autocrttico
y amateur, como él mismo lo es- escribe sólo lo
necesario, escribe porque tiene que decir algo y no
porque tiene que cumplir las exigencias del mercado
o porque "su público" así lo reclama, o porque la
vanidad le exige seguir escribiendo para mantenerse
vigente. No es un homenaje a Rulfo, es un ejemplo
para los escritores que se dicen profesionales, es
una advertencia para que no vean en lo profesional
la escritura como modus vivendi, sino que vean en lo
profesional el compromiso con la literatura. Nos dice,
no sólo en entrevista sino con su escritura, que el
lector, al final, agradecerá más el silencio que el seguir
publicando libros malos.

Nos recuerda la famosa polémica entre Cortázar y
Arguedas, donde este último defendía la postura del
"literato aficionado" y el primero la nueva posición
del escritor, el de la "profesionalización", del escritor
que trabaja bajo contrato, donde se ve a la literatura
corno "producto" que hay que entregar a tiempo al
"cliente", que es el lector. Obviamente, Monterroso
habría tornado partida por Arguedas. Y sus temores
se cumplieron, pues nos dice Barrera Enderle que el
fenómeno literario en Hispanoamérica ha continuado
el proceso, ya con y sin los autores del Boom.
Ciertamente, las estadisticas muestran un aumento
desmesurado en la producción del libro en los últimos
cincuenta años, dejando en claro la "plusvalia" de este
negocio, [...] de hecho, el fenómeno de "los demasiados
libros" (como lo llama Gabriel Za1d) nos lleva a la otra
lectura, una negativa, de esta situación, que nos hunde
en la irremediable tragedia de la imposibilidad de leer
tanta producción. [...]
A estas transformaciones y nuevas relaciones
entre la industria cultural y el fenómeno literario
hispanoamericano yo llamo "alfaguari::ación", tomando

UMA LECTURA ACTUAL

Monterroso, de alguna forma, está vaticinando la
vigencia de ese comportamiento del escritor. Aunque
sabe perfectamente que la literatura no cambiará el
comportamiento humano, el hecho de que lo escriba
y lo critique significa que tiene una "obligación moral"
de hacernos notar esto. Por ello, podriarnos decir
que, en cierto modo, tiene el "temor" de que esto siga
ocurriendo. Si no fuera así, no hubiera insistido tanto
en el tema durante las numerosas entrevistas, es más,
ni siquiera se hubiera tomado la molestia de escribirlo.

0

Barrera Enderle, \"ictor. "Entradas y salidas dd fenómeno literario actual
o la 'Alfaguarización' de la literatura hispanoamericana."

el nombre de una de las principales editoriales de habla
española, pero, obviamente, sin que este fenómeno se
quede dentro de sus limites, porque el proceso es asaz
complicado (107).

Asi también se han visto los efectos no sólo en
los autores sino en los lectores, principalmente los
lectores jóvenes, quienes ven, por ejemplo, a Cortázar
como t1na estrella más del catálogo de Alfaguara"
(108). De esta forma, los autores actualmente, antes de
escribir su obra, elaboran más que la forma literaria,
la forma en que se pueda comercializar su literatura,
es decir, la manera de ofrecer un producto atractivo
para el lector consumidor.
Es por eso que habría que regresar a la lectura de
"El zorro es más sabio", pues la brevedad es una forma
de la sabiduria, al menos para Monterroso. Si bien el
fabulista apuntaba sus cañones hacia los miembros
del Boom, en una nueva lectura apuntan hacia, por
ejemplo, los autores del Crack narrativo mexicano
(quienes sacaron incluso, a decir de Barrera Enderle,
su "inocente manifiesto" como una forma de llamar la
atención, no tanto de la critica como del mercado), los
NN chilenos (con antologías corno la de MacOndo) y
la Generación X de España.
"Si lo bueno es breve, es dos veces bueno" reza la
sabiduría popular. Como el Zorro, habría que escribir
sólo libros buenos (aunque sólo sean dos), y una vez
que se haya dicho lo que se queria decir, como dirían
el fabulista guatemalteco y el príncipe de Dinamarca,
"lo demás es silencio"~

Bibhografia
Barrera Endcrle, Vlctor (2002). Miscelánea tcxruaL Ensayos sobre httratura y
culturas latinoamericanas. Santiago de Chile: LO\1 Editores.
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\ 'illoro, Luís (2008). Creer. salxr. conocer México: Siglo XXI.

.

armas y letras• 45

�~ 1 RODRICO FRESÁM

111

a

UMO Algunas

~-◄
~

cosas que ha dicho Bob Dylan sobre el arte de
escribir canciones a lo largo de los años:

"Yo no soy lo que importa. Lo que importa son las canciones.
Yo soy apenas el cartero. Yo soy el que entrega las canciones."

o111
1--

"La gente podría saber todo sobre mí a través de mis canciones,
pero hay que saber dónde buscarlo."

◄
z

"Mis canciones no son otra cosa que yo hablando conmigo mismo.
Tal vez suene egoísta, pero así son las cosas."

:,

~

◄
a.

u,
111

"Compuse las canciones porque necesitaba interpretar las canciones.
Y estaban escritas en un idioma que yo jamás había oído."
"Sí no pueden comprender mis canciones se están perdiendo de algo.
Sí no pueden entender los relojes verdes, sillas mojadas, lámparas
púrpuras o estatuas hostiles, también se están perdiendo de algo."
"Cualquier idiota puede escribir canciones. Sí me vieran a mí escribir
una canción se darían perfectamente cuenta de lo que quiero decir."

1--

:,

a.

◄

46 • armas y letras

"Soy un firme creyente en la idea de que cuanto más vives
mejor te pones. Puedes utilizar una canción para hacer
cualquier cosa, ¿sabes?"
"En realidad no importa de dónde viene una canción.
Lo único que importa es a dónde te lleva."

�odas las frases de arriba fueron
pronunciadas por Bob Dylan (las fechas
no importan, su sentido no obedece a
ningún ánimo pasajero en particular
sino a la necesidad constante de borrar
rastros a medida que se escribe y se canta) a lo largo
de su carrera profesional y artlstica.
Digo que las fechas no importan porque -camino
del medio siglo de su nacimiento artlstico- Dylan se
las sigue arreglando para mantener intacto el misterio
de su figura, de su leyenda y de su método.
Dylan como artista y Dylan como leyenda, 68
años de edad biológica este junio, se encuentra en
un momento y en un sitio y en un sitial envidiable.
No hay colega contemporáneo o sangre joven que no
jure por su nombre. Y su público y fans -con quien
por momentos compartió una de las relaciones más
complejas en el mejor sentido de la palabra-lo siguen
donde vaya y esperan y decodifican sus nuevos discos,
otra vez, como en los años sesenta, con la misma pasión
que otros dedicaron al Ubro de las Revelaciones. Esa
tan épica como graciosa voz en off de locutor solemne
que, en el arranque de sus conciertos, intenta en
vano resumir la ajetreada trayectoria del "Columbia
Recording Artist Bob Dylan" -la distancia que va
del optimismo combativo de los tiempos que están
cambiando a la sabidurta indiferente de las cosas que
han cambiado, pasando por conversiones religiosas y
"desapariciones" por "abuso de sustancias"- apenas
roza la punta del iceberg o, mejor dicho, la superficie
del glaciar. Porque Dylan tiene tanto arriba como por
debajo de su linea de flotación. Y, a la hora de la verdad,
por encima de todo, lo que prima es la inapelable
calidad y cantidad de su obra. Para ponerlo en las
palabras del cantautor Arlo Guthrie, hijo de Woody,
palabras que podrían ser las de todo songwriter nacido
y crecido bajo su encandiladora luz y su intimidante
sombra: "Escribir canciones es como pescar en un
arroyo; arrojas el anzuelo y te sientas a esperar que
algo muerda. El problema es que con Dylan pescando
corriente arriba nadie atrapa nada aqui abajo".
Palabras que, cuando se las comentaron a Dylan,
provocaron una sonrisa y un suspiro y un "Bueno, el
secreto está en la carnada".

DOS

TRES Y ya es mucho tiempo el que las canciones llevan

mordiendo el anzuelo de Dylan para que luego nosotros

48 •armas y letras

mordamos esas canciones y quedemos enganchados
en y con ellas para siempre. El actor y dramaturgo y
compañero de carretera Sam Shepard describió con
precisión la imposibilidad de precisar esta fascinación:
Dylan se ha inventado a si mismo. Se ha creado de
la nada. Es decir, a partir de las cosas que tenia a su
alrededor y dentro suyo. Dylan es una invención de su
propia mente. La cuestión no pasa por comprenderlo
sino por asimilarlo. En cualquier caso, se mete adentro
tuyo, lasi que por qué no recibirlo? No es el primero
en haberse inventado a s1 mismo, pero es el primero en
haber inventado a Dylan. Nadie lo inventó antes que él.
O después. ¿Qué es lo que sucede cuando alguien inventa
algo fuera de s1 oúsmo como un aeroplano o un tren a
vapor? Ese algo es apreciado por s1 oúsmo. Es visto como
algo increible porque nunca ha sido visto antes, pero es
recibido por la gente y, en el proceso, cambia sus vidas.
No se la pasan a su alrededor intentando comprender
lo que no es, por siempre. Tan sólo lo utilizan como un
medio para poner en práctica la aventura.

Larry David -coautor junto a Dylan y director
de esa suerte de autobiografía en clave, de esa larga
canción en celuloide que es el largometraje Masked
and Anonymous- diagnosticó, a partir de su propia
experiencia, acertada pero incurablemente, nuestra
relación con Dylan y los privilegios de quienes acceden
al contagio directo:

El poeta Allen Ginsberg, entrevistado en el
~ocurnental que ~artin Scorcese dedicó al genio y
figu~a-~e ~ylan, ~ a haber tenido frente a Dylan
la vi_sio~ de un artista solo idéntico a su propia
respiración. Alguien como una columna de aire"
Greil Marcus y el novelista Don DeLillo en una
reciente conversación publicada por el rnensuario
The Believer: "Se creó a si mismo, como Lawrence de
Arabia, ~orno alguien que no era pero aún asi si que lo
es. Alguien_ que se convierte en una figura para la que
no pasa el nernpo ~rque atraviesa las épocas. Alguien
q~e, en su actuación y cambios, nos enseña a ver las
diferentes posibilidades de las diferentes eras".
Dice alli DeLillo:
La historia de Dylan es la historia de la Identidad
Norteamericana ... La historia de un sobreviviente...
Lo grande de Dylan es que la suya es una historia tan
norteamericana y él es un artista tan norteamericano.
Dylan es norteamericano de una manera mucho más
importante en la que los Beatles o los Stones son
ingleses... Dylan es una de esas raras personas que
acaba ejemplificando su arte en su persona. Me parece
extraordinario que todavia esté donde está luego de casi
medio s~~o en~ caoúno. Es algo muy dificil de lograr y
algo casi Imposible de conseguir para un músico de rock.
Los escritores lo pueden hacer muy de vez en cuando.
lEs _Dylan la única figura a la que podemos imaginar
haciendo esto? Na a seguir haciéndolo?
CU.ATRO La respuesta parece ser sí. y contar los

8 haber conocido a Dylan ha sido la experiencia más
movilizadora en toda mi vida... Es como conocer a tu
gurú y que tu gurú te muestre un espejo para que te
reflejes y que te ordene mirar a fondo ... Si en realidad
quieres conocer el mundo de Bob, más te vale quitarte los
zapatos y prepararte para un largo viaje. Ya sabes, él es
alguien que ha visto, siempre, más cosas que cualquiera
de nosotros y por lo tanto, si eres inteligente, más te vale
escucharle y te dirá todo aquello que necesites saber;
pero a ti te corresponderá el trabajo de unir las piezas
e interpretarlo... Y al mismo tiempo, más allá de todo lo
nútico que hay en él, Bob necesita que lo llames Bob.
Porque Dylan es problema nuestro y no suyo. Dylan es
lo que le hemos impuesto a su persona oúentras él se
aferra a su "bobisoúdad", su humanidad, su realidad;
porque es consciente de que si llega a ser completamente
absorbido por su propia mitologia, bueno, esa es una
carga que nadie, ni siquiera él, puede soportar.

mecanismos de esta afirmación,desarmarlo para volver
a armarlo, no es, está claro, un trabajo sencillo.
~s grandes letras de Dylan -asi como las grandes
acciones de Dylan- son relámpagos que nunca
caen en el mismo sitio dos veces. Y muchas de ellas
-se~os sinceros, porque el mismo Dylan ha sido
el primero en reconocerlo con sonrisa torcida- no
tien~n sentido alguno y se limitan a jugar con el
senndo secreto que cobran las palabras y los hechos
al desordenarlos rumbo a un orden alternativo.
Contemplar su técnica/método/sistema bio,musical
en esa acaso involuntariamente reveladora secuencia
d~ ~o Direction Home: Bob Dy!an donde el songwriter se
divierte leyendo y alterando in situ la composición
de un cartel de tienda de mascotas de Londres hasta
convertirlo en algo que bien podria entrar o salir de
Blonde on Blonde o, tan solo, buscar el esquivo sentido
lógico del nonsense.

Porque de hecho, es el mismo Dylan quien se
encarga en sus conciertos -territorio por el que
según él pasa la verdadera obra y se juegan las más
~andes apuestas- de reescribirlas y mutarlas en
vivo Yen directo para el desconcertado placer de sus
fans. Una de las explicaciones para esto es que Dylan
detesta que el público cante con él. Otra es que Dylan
nunca se conforma Yde ahi que se la pase cambiando
él y cambi_ando sus canciones. Una posibilidad es que
Dylan, qmen dice vivir en la u Era del Burlesque" y que
más de una vez se ha definido como un sencillo songand-dance man, mute repertorio y pose de acuerdo con
el público de cada noche para darles su merecido O lo
que se merecen.
Súmese a todas estas variables no el "problema"
de las muchas canciones de Dylan sino el de los
muchos Dylans a lo largo de casi cincuenta años en
el camino.
_El desafio pasa por encontrar un tono común y
mas o menos reconocible que permita identificar al
mismo hombre detrás de todos esos reflejos. Porque ya
saben: Dylan, desde un punto de vista vital y auroral,
hay muchos. Está el falso campesino lanzándose a
la conquista del Greenwich Village, el fabricante en
serie de grandes himnos de protesta, el intimista de
t~~sici~n, el mesías eléctrico y lisérgico vomitando
visionanas canciones de amor/odio, el exiliado folk,
country, el vagabundo carnavalesco, el divorciado
confesional, el apocaliptico cristiano renacido el
idolo indiferente de buena parte de los ochenta: el
arqueólogo germinador de sus propias semillas y
raices con álbumes de venerables y reescritos oldies
como GoodAs I ~een to You y World Gone Wrong, el que
luego de un epifanía se reinventa corno guitarrista
1,a_d ~ animal por siempre live y (leerlo en las páginas
mas mesperadas y fascinantes de su Crónicas Volumen
I) reformula la composición generacional de su
audiencia, el qu~ le canta a la decadencia del amor y
del cuerpo en Time Out of Mind para después invitar
a esa ra_biosa fiesta mitad de bienvenida y mitad de
despedida que son "Love and Theft" y Modern Times.
Sumarle a esto el proceso necesario a la hora de destilar
toda una vida y una trayectoria donde confluyen el
Dylan que se inventa un pasado con el que crea el
futuro de los demás. El Dylan que tiene fama de recluso
y el que, dicen, en ocasiones irrumpe sin avisar en los
ch~ts sobre su persona para reirse de lo que alli se dice
e mtentar convencer a los participantes con un "En

armas y letras• 49

�serio, soy yo, soy Bob". El Dylan que pregunta una
y otra vez quién arrojó un vaso por la ventana de un
hotel de Londres y el Dylan que asegura que Jesús le
movió la cama de otro cuarto de hotel. El Dylan que
le dice a Joan Baez que escribió "Masters of War" por
el clliiero y que varias décadas después, luego de ser
presentado por Jack Nicholson como "El Tio Bobby",
arroja esta canción, bestial y casi irreconocible, al
rostro de su engalanado público en plena Guerra de
Irak I, y agradece sin agradecerle a nadie un Grammy a
toda su carrera invocando el espectro del propio padre

y de Buddy Holly. El Dylan que dice sentirse acabado
para, de pronto, anunciarse renacido. El Dylan que
no hace mucho, en una entrevista telefónica, ante las
palabras de un periodista manifestando su asombro
por el vigor y entusiasmo con que el artista seguía
tocando, cantando y ejecutando esos bailecitos cada
vez más graciosos y elegantes casi todas las noches
en cualquier lugar del mundo, respondió con voz
crocante: "No veo donde está lo asombroso... Es esto o
mudarme a Miami a beber whisky frente al televisor.
¿Usted que elegiría?".
libro Dylan's Visions of Sin, el académico
y ensayista Christopher Rícks se refiere -en una
juguetona pirueta espacio-temporal- a William
Shakespeare como a "ese escritor dylanesco". Semejante
apelativo indignará a los puristas pero -si se trata de
poner obra contra obra y misterio contra misterio- lo
cierto es que no suena fuera de lugar o de proporción.
La luminosa sombra del inglés suele aparecer en las
canciones del norteamericano mientras que más de
un giro del autor de "Jokerman" no desentonaría en
algún monólogo de Hamlet. En una conversación que
Dylan tuvo con Paul Zallo -justamente reconocido
por sus perceptivas y reveladoras entrevistas con
songwriters- el nombre de Shakespeare no demoró
en asomar la cabeza:
"Hay personas que tienen cierta dificultad a la hora
de admitir que Shakespeare es el autor de todo lo que
se le atribuye. ¿A ti te cuesta comprender algo asi?",
pregunta Zollo.
Dylan: "La gente suele tener dificultades para
aceptar todo aquello que los avasalla".
Zollo vuelve a preguntar: "ffe parece que de aquí
a unos años pueda llegarse a pensar lo mismo sobre tu
persona, que dificilmente un solo hombre haya podido
producir una obra tan increíble?"
Dylan: "Puede ser. Puede que miren atrás y que crean
que nadie escribió mis canciones. (Hace una pausa y sigue
en vozbaja) Pero lo cierto es que lo mejor para uno es
no pensar en cómo será percibido en el futuro.
Ala larga, eso acaba haciéndote daño ..."
Zollo otra vez: "¿Pero no tí.enes la
certeza de que hay canciones tuyas
que durarán para siempre?
Dylan:"¿Quiénvaacantarlas?
Mis canciones no están hechas
para que las canten otros...".

CIMCO En su

DYLAM: ,,LA CEMTE SUELE TEMER DIFICULTADES PARA
ACEPTAR TODO AQUELLO QUE LOS A VASALLA".

SEIS Es posible. No hay canción de Dylan que supere
a una canción por Dylan. Es la paradoja de los artistas
verdaderamente universales: empiezan siendo hijos de
su época para acabar siendo padres de su tiempo y su
obra no tí.ene límite pero, al mismo tiempo, empieza
y termina en sí misma. La única forma posible para
que cualquiera de nosotros pueda interpretar o cantar
a Dylan es leyendo las letras de sus canciones.
Como coartada para todo esto, vayan las palabras
del mismo Dylan: "Yo no rompo las reglas porque no
hay reglas" y "Puedes utilizar una canción para hacer
cualquier cosa, ¿sabes?".
"No tengo idea en dónde estoy la mayoría del
tiempo. Ni siquiera me importa... Ahora encuentro la
religiosidad yla filoso.fia en las canciones. No la hallo en
ninguna otra parte. Ahora tan sólo creo en las canciones",
le dijo Bob Dylan al escritor David Gates, en 1997, luego
de muchos años de creer en cualquier cosa menos en
las canciones en general y en las suyas en particular.
Y a Jonathan Lethem en el 2007: "Mis viejas
canciones, tienen algo ... De acuerdo, itienen algo!
Creo que mis canciones han sido versionadas tal vez
no tantas veces como 'White Christmas' o 'Stardust',
pero hay una lista de unas cinco mil grabaciones. Hay
mucha gente cantando esas canciones, así que deben
de tener algo. Si yo fuera yo, yo también versionaría
mis canciones. Muchas de esas canciones que escribi
en 1961 y '62 y '63 y 1973 y 1985. Todavia puedo tocar
muchas de esas canciones y, bueno, ¿cuántos artistas
hicieron canciones así en esos años? Me encanta
Marvin Gaye, me encanta todo eso. ¿Pero cuán seguido
vas a oir 'What's Goin' On'? Quiero decir: ¿quién la
canta hoy? ¿Quién canta T racks of my Tears'? Wónde
cantan eso esta noche?"
Una cosa está clara suceda lo que suceda: Dylan
-a menos que ocurra algo muy extraño e inesperado;
y cosas muy extrañas y muy inesperadas han ocurrido

en su vida y en su obra- salió ha buscar el mercurio
salvaje de ese sonido perdido durante muchos años y,
por fin, lo ha encontrado más sabio y experimentado
y, de algún modo, libre de todo ese conflicto que lo
llevó a dejarlo caer en 1966 y que ahora hasta le permite
pensar en un retiro porque "siempre quise irme en lo
más alto".
Dylan afirmó en Rolling Stone que "Siempre me
dije que me retiraría en lo más alto. Nunca quise
esfumarme o ser considerado alguien acabado. Alguien
que se esfumó o alguien para quien ya pasó su hora.
Y ahora todo está o.k., y he conseguido lo que me
propuse. Siempre quise ser alguien que jamás sería
olvidado".
Deseo concedido.
SIETE Algunas cosas que ha dicho Bob Dylan sobre el

futuro y el destino a lo largo de los años:
"Yo no tengo un rebaño de astrólogos diciéndome lo
que va a suceder. Yo tan sólo me limito a hacer un
movimiento y después otro, esto conduce a aquello".
"El destino es la sensación de que sabes algo sobre
ti mismo que el resto del mundo ignora. La imagen
de ti mismo que tienes en la mente acaba por hacerse
realidad. En cierto modo es algo que debes mantener en
secreto, porque es un sentimiento frágil, y si lo sacas a
la luz, alguien lo destrozará. Más vale guardar todo eso
dentro de uno".
"Soy un firme creyente en la idea de que cuanto más
vives mejor te pones".

PIS: Y, a propósito, antes de terminar -sabiendo
que nos enfrentamos a una historia y a un histórico
interminable, como una piedra que rueda, flotando en
el viento, por siempre joven-, por las dudas, porque
nunca se sabe: se pronuncia Dílan y no Dáilan ~

armas y letras•

51

�l. JACK Y SUS AFFAIRS

~ 1 CARLOS YELÁZOUEZ

Joyce Glassman, pareja sentimental de Jack Kerouac durante un breve
periodo, compartió con otras chicas, comoJoanVollmer eIrene May (M~dou
Fox·en Los subterráneos) el epítome de chicas beat. El papel de las muJeres
dentro del movimiento estaba en segundo plano. Sin embargo, como Carolyn
Cassady, Joyce se inscribió en la primera línea d~l fenóm~no al recoger
su vida junto aJ ack Kerouac en su libro de memona beat Minor Characters.

Memoria beat

oyce o

son:

pasajera en trance

52 •armas y letras

a relación deJack Kerouac con el mundo
femenino fue siempre tormentosa.
Desde la devoción edipica profesada con
religiosidad hacia su madre, pasando por
sudesvaríoamorosoconCarolynCassady,
esposa de Neal, su mejor amigo, hasta la negación de
la paternidad de Janet, su única descendencia, los
problemas para interactuar con el sexo opuesto
serían una constante durante toda su existencia.
Por otra parte, Jack se mantenía en un perpetuo
estado de misterio con las mujeres. El Kerouac que se
mostraba transparente con los amigos, fraterno, afable,
era inalcanzable para ellas. Lo mismo sucedia con la
mayoría de los miembros de la Generación Beat. Quizá
sea ésa una de las razones por las cuales una parte
importante delabiografía beatha sido escrita pormujeres.
De entre los testimonios destaca Minor Characters. A
youngwoman's coming-of-age in the Beat orbit of]ack Kerouac
(1983) de Joyce Johnson (Glassman de soltera),
publicado 25 años después en español con el título
de Personajes secundarios.
Como todo sujeto inmortalizado por la obra
kerouaquiana, Joyce posee un nombre ficticio: en
Angeles desolados es rebautizada como Alyce Newman.
Apareció en el panorama de J ack en un periodo
crucial, de 1957 a 1959. Como su novia, experimentó la
publicación de On the road, el principio de la debacle de
Kerouac y el comienzo de la leyenda beatnik alrededor
del poeta novelista.
Minor Characters arranca con la prehistoria beat.
Aunque Joyce Glassman no lo conoció de primera
mano, resalta el episodio de Luden Carr, un Rimbaud
sin obra, un beat que no escribía. Acosado sexualmente
por David Krammerer, Carr asesina a su perseguidor
el lunes 16 de agosto de 1944 en el Riverside Park y
arroja el cadáver al río Hudson. Después Lucien se
refugia en la compañía de Kerouac. Asisten al cine,
entierran en el parque las gafas de la VÍctima y arrojan
a una alcantarilla el arma con que fue sometido el
perseguidor. Sólo hasta después de casi una jornada
Lucien se entrega a la policía. Jack, al ser dilucidado
por la ley que él sabía del asesinato y no lo había
denunciado oportuna e inmediatamente, es también
encarcelado acusado de complicidad.
Dicho acontecimiento es sin duda un provechoso
ejemplo para evaluar el comportamiento de Jack con
las mujeres. Esta muestra de solidaridad ysoporte sólo

era capaz de prodigarla hacia un amigo, a un varón.
Arriesgarse hasta tal punto, con cierta inconsciencia
de por medio, fue un acto que sólo podia obsequiarle
a quien considerara un igual, intelectual y de género.
Jamás realizaría una hazaña asi por ninguna de sus
parejas amorosas.
Al producirse este contratiempo, no fue ninguno de
sus amigos ni su padre quien sacó a Kerouac dela cárcel,
sino Edie Parker (Edna "Johnnie" Palmer en Vagos
Dharma). Pareja ocasional, novia idílica, Edie solucionó
la situación penal de Jack a cambio de que se casara
con ella. La boda se efectuó, con J ack aún detenido.
Pero para octubre su matrimonio había terminado. El
hecho no puede ser más ilustrativo: Kerouac, quien
ponderaba el mundo masculino, había sido rescatado
por una mujer. No sería la última vez que, ante la
incapacidad de solventar sus problemas morales,
Jack permitiera que una mujer le solucionara la vida.
La más sobresaliente de sus salvadoras seria
su madre Gabrielle. El complejo de hijo pródigo
se convertirá en Kerouac en un rasgo repetitivo,
mecánico, predecible. Ante su incapacidad de vivir
maritalmente con una mujer,Jack dedicaría el resto de
su existencia a refugiarse, en sus momentos de crisis,
en la casa de su madre. Gabrielle, además de figura
protectora y madre pseudoamorosa, servía como una
especie de filtro en los momentos de soledad de su
hijo. Tremendamente crítica con las novias de Jack,
intransigente con sus amigos, otorgaba a la vida de
Kerouac un eterno conflicto de incertidumbre.
Jack era un hombre dividido. Entre las mujeres y
sus amigos. Entre sus amigos y su madre. Entre la vida
yla literatura. Deseaba poder recibir a sus compinches
en casa, pero su madre se oponía, al considerarlos una
mala influencia. La imposición de Gabrielle sobre la
vida de su hijo, servirá para garantizar aJ ack un objeto
para atormentarse y ejercer la culpa. Al principio de su
carrera como escritor soñaba con comprarle una casa
a su madre. El hogar estaría destinado a ser el lugar
perfecto para que él pudiera aislarse a narrar.
Finalmente la propiedad es comprada. Pero la
tiranía de Gabrielle -le desagrada Nueva York-,
obliga a J ack a desmoronar su sueño para complacer
a su madre. Su relación con Gabrielle no podia ser de
otra forma. El destino trágico de madres ausentes,
controladoras o simplemente locas, será el sello de
fábrica de la Generación Beat. En el otro extremo
se encuentra Naomi Ginsberg, la madre de Allen.

armas y letras•

53

�Ingresada en diversas instituciones mentales, ha sido
lobotomjzada y tratada con choques eléctricos.
Sin proponérselo, las madres de J ack y Allen
ejercieron una influencia insoslayable en sus hijos. Una
preponderancia más pronunciada que la que pudieron
inculc~ los padres. Si bien es cierto que Ginsberg decide
hacerse poeta porque su padre lo es, el universo moral
de su obra gira inducido por la locura de su madre. Por
su parte, Gabrielle inculcó en Kerouac la religiosidad
franco-canadiense que lo llevaría a indagar en otros tipos
de fe. Sin esta necesidad apremiante, por entablar un
diálogo divino, que su madre le imprimó desde pequeño,
probablemente Jack nunca se hubiera sumergido en la
práctica del budismo. Una impronta importante de la
literatura beat se basa en la visión. Promovida en Allen
por la locura de Naomi y en Jack por el catolicismo de
Gabrielle, este material seria el que capacitaría a estos
dos autores de un sentimiento de santidad innata.
La renuencia de Jack a abandonarlo todo y como
él mismo decía, marcharse a vivir a una montaña
como un ermitaño, era inspirada por la ausencia. La
muerte de su hermano Gerard a los 5 años, despertó
en Kerouac una irremediable sensación de culpa.
Gabrielle había perdido un hijo; por obligación,Jack
no podía abandonarla. Su deber era llenar el vacío,
aunque fuera de manera deficiente, que el pequeño
creara con su partida.
Pese a la virulencia de su madre,]ack fue apreciado
por ciertas mujeres. Chicas que debían no sólo afrontar
la contradictoria personalidad de Kerouac, sino lidiar
con su madre y con el amor insobornable que sentía
por Neal Cassady. Como se aprecia, el amor de Jack
estaba completamente acaparado. No era nada fácil
para ninguna chica competir por su atención. Sin
embargo, algunas lo intentaron.
2, PERSONAJES SECUNDARIOS

Joyce Glassman tuvo que recorrer un largo camino
para llegar a J ack. Accedió a él a través de Elise
Cowen (Bárbara Lipp en Angeles desolados), una
chica estudiante que conoció a Ginsberg en 1953. A
principios de 1957, Allen programó una cita a ciegas
entre Joyce y Jack. Una breve llamada telefónica los
puso en contacto y acordaron encontrarse en el bar
del HowardJohnson's. Como era de esperarse, pero no
porJoyce,Jack no tenia un centavo. Es ella quien paga
la cena del aún inédito autor. Salchichas Frankfurt,
papas fritas y alubias con catsup Heinz. Una vez más,

54 •armas y letras

es una mujer quien soluciona los contratiempos de
Kerouac al patrocinarle el consumo.
Antes de que Glassman apareciera en su vida,
J ack contaba con funestas experiencias en el campo
femenino. Dos matrimonios, el mencionado con Edie
Parker y hacia 1951 el protagonizado junto a Joan
Haverty (Laura en On the road), con quien, por cierto,
engendró una hija,Janet, que jamás aceptó reconocer
a pesar del asombroso parecido que le encontraron
los involucrados en aquella época. Contradiciendo la
actitud de Kerouac,Janet sí se reconocería en el futuro
como su descendiente. Al igual que William Burroughs
Jr., emularía el camino de su padre y se convertiría en
escritora y adicta a la heroína.
J oyce tenia veintiún años y Jack treinta y cuatro
cuando se conocieron. La situación no podía ser
más incómoda. Kerouac tenia novia. Vivía en el
apartamento de Vicky Rusell (alias de Priscilla
Arminger, Vicky en VagosDharma). Los vagabundeos
deJ ack por el Village desesperaban a Vicky, que hasta
por la informalidad y la holgazanería de su hombre,
lo castigaba negándole el sexo. En la navidad de 1956,
abrumado por la furibunda Vicky, "viajó haciendo
autostop hasta Carolina del Norte para refugiarse,
melancólico, con su madre y su hermana".
En enero de 1957 estaba claro que necesitaba volver.
Aunque el rompimiento con Vicky no había sido oficial,
por ningún motivo Jack podía regresar a la misma
rutina y vapuleo que obtenía de su novia. Era definitivo
que su retorno debía presentarse en otras condiciones.
Sin manifestarlo, deseaba el tipo de comodidad que
sólo una mujer desinteresada puede proveer. Por tal
motivo, la primera noche que se conocieron, Jack se
mudó al apartamento de Joyce. En ella encontró el
confort que sólo se puede obtener de los huevos con
beicon acompañados con compota de manzana de lata
que Joyce le preparaba justo como a él le gustaban.
La vida tranquila y apacible duró poco. Existían
demasiados fantasmas alrededor de la relación. El
fantasma de las mujeres. Las mexicanas Bea Franco
(Terry en On the road) y Esperanza Villanueva (Tristessa
en Tristessa). Además de Mary Carney (Maggie
Cassady en la novela del mismo nombre), la novia de
secundaria. El fantasma de la escritura, castigador e
intratable. Los textos más viables para su publicación,
Los subterráneos y En el camino, llevaban enla congeladora
más de tres años uno y siete el otro. Este fantasma
precipitó otro, el fantasma del viaje, que aun con la

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1

i

1

próxima inminencia de la publicación, acostumbrado
al rechazo editorial, en su interior J ack presentía que
algo saldría mal y al final no verían la luz, por lo que
partió a Tánger para reunirse con William Burroughs.
Más que noviazgo, el episodio entre Joyce y Jack
era un acuerdo. Incluso él estuvo a punto de retomar
su amorío con Vicky Rusell. Una noche llamó aJoyce
para comunicarle que no lo esperara despierta. Dueña
de un impulso poco familiar, ella se situó en un bar
desde donde telefoneó a Jack con la amenaza de que
lo esperaría quince minutos. Si no se presentaba,
terminarían para siempre. Sorpresivamente Jack
apareció y quedó finalizado el capítulo Vicky.
El trato de Jack hacia Joyce era caprichoso. Por
una parte la alentaba a escribir, pero en sus momentos
de indulgencia le decía que ella lo que deseaba era
hijos, algo que todas las mujeres anhelan, incluso
ella, aunque lo negara. Era su prioridad, por encima
de su ambición de convertirse en una gran escritora.
Aunque no lo admitiría abiertamente,Joyce despertó
en él celos profesionales.
Por una novela a medio redactar, Joyce había
recibido un adelanto de 500 dólares de la editorial
Random House. Kerouac jamás lo aceptó, sin embargo,
este suceso lesionó de manera irreconciliable su
relación con Joyce. En primer lugar, todas las cosas
disfrutables que él valoraba sólo eran posibles de
suceder entre hombres. Esa es una de las razones más
importantes porlas que en sus viajesjamás participarían
mujeres. Yen segundo lugar, así como existían hechos
reservados únicamente para la compañía masculina, la
competencia literaria era también exclusiva del mundo
varonil. Al recibir la noticia,Jack enfrentó la innegable
verdad de descubrirse en desventaja ante una persona
de la cual él menospreciaba sus capacidades narrativas.
Jack nunca lo mencionó, jamás se lo confió a nadie,
pero en su interior habitaba una profunda rabia por
el mundo editorial, que mantenía olvidado en un
estante el ejemplar de muestra de On the road. La lejana
publicación de su primera novela, La ciudady el campo,
comenzaba a convertirse en una maldición incapaz
de romperse.
La condena no duró para siempre. El5 de septiembre
de 1957 Viking Press publicó On the road. Al instante,
Jack se convirtió en una celebridad. En parte por la
crítica aparecida en el The Ncw York Times, firmada
por Gilbert Millstein, pero sobre todo por un trabajo
de promoción previo que Ginsberg, supuesto agente

de Jack, y otros beats, había realizado a lo largo del
país, como la edición de Go de John Clellon Homes.
Acontecimientos como el "Renacimiento de San
Francisco", la publicidad atraída por Aullido, más una
hábil campaña en manos de Viking, encumbraron a
On the road en los reflectores.
El tan prometido éxito internacional que Ginsberg
había pronosticado se presentó de la noche ala mañana.
Como en la ficción de Kafka, J ack había sufrido una
metamorfosis al despertar. De la misma forma que en
Samsa, el cambio en Kerouac fue negativo. Siempre
inasible, desestimó aquello que tanto anhelaba. El
merecido reconocimiento de su obra fracturaría para
siempre su manera de relacionarse con las personas.
La primera en advertir la transformación de J ack fue
Joyce Glassman.
Apabullado por la desmedida atención que le
prodigaba todo mundo, Kerouac se refugió en el
alcohol. La gente quería conocer al Rey de los beats:
chicas que antes ni siquiera había oído hablar de él,
se colgaban de su cuello para llevárselo a la cama,
y toda clase de aventureros querían compartirle
sus anécdotas. Para soportar tanta superficialidad,
se dedicaba a la bebida. Incapaz de renunciar a los
cumplidos, porque su inocencia le indicaba que debía
complacer a sus seguidores,]ack se vio imposibilitado
para alejarse de los reflectores y retirarse a su vida
cotidiana, la que le permitía momentos de soledad,
donde no tenía que actuar para nadie, donde podía
volver a ser él,Jack.
Entonces comenzó una lucha silenciosa entreJ oyce
y él. El remordimiento que atormentaba a Joyce, por
haber sido firmada por Random House, mientras que
Jack llevaba once libros escritos y había padecido y
luchado contra la incomprensión del mundo editorial,
se había atenuado. Pero otra preocupación emergió en
ella. La autodestrucción sin sentido que comenzaba a
germinar en su hombre. Acuciada por cierto sentido
del deber, intentó en vano rescatar a Kerouac de su
lenta vocación de suicidarse.

armas y letras, 55

�3. JOYCE &amp; JACK

La intensa vida deJack puede dividirse en tres bloques. El

primero abarca de 1922, año desu nacimiento, hasta 1947.
Los acontecimientos más importantes de este periodo
serán la muerte de su hermano Gerard y su encuentro
co~ William Burroughs y Allen Ginsberg en 1945.
Poco tiempo después llegaría a su vida Neal Cassady.
El segundo apartado va de 1947 a 1957, año de la
publicación de On the road. Intenso lapso en el que
recorrería el camino en compañía de Cassady de
manera compulsiva. Diez años en los que escribiría
once libros y vería publicada su primera novela, La
ciudady el campo. Procrearía una hija y descubriría que
padecía de trornboflebitis.
El tercer bloque comienza en 1959 y termina en
1969, año de su muerte.
Entre el segundo y tercer lapso de su vida hay un
pequeño intersticio, de 1957 a 1959, el breve espacio
correspondiente a su vida conJoyce. Es difícil predecir
cuál de las chicas beats resultó la más enloquecida. El
puesto pueden disputárselo J oan Vollmer Qaneen On
the road) o Carolyn Cassady (Camille en On the road)
o Esperanza Villanueva, incluso Irene May o Luanne
Henderson (Mary Lou en On the road). Lo que sí resulta
sencillo diagnosticar es quién fue la chica beat más
atormentada: Joyce Glassrnan.
Edie Parker siempre deseó a unJack responsable,
estable, amoroso. Joan Haverty lo quería responsable,
proveedor, buen padre. Gabrielle Kerouac, un hijo
modelo, respetable, alejado de los vagos de sus amigos.
Sólo Joyce lo amaba corno era. Ella no pretendía que
dejara de escribir. Sólo aspiraba a permanecer a su
lado. La vitalidad de sus veintiún años la impelió a
soportar todo tipo de vejaciones por él, económicas,

morales, románticas. Dilapidó su adelanto de Randorn
House para abastecerlo de algunas cosas, le envió
dinero para un pasaje de autobús. Lo observó hacer
el ridículo en el Village Vanguard. Su corazón se
rompió incontables veces con la indecisión de Jack
con respecto a su relación: un día eran novios, otros
no. En vano insistió para que dejara de hacer el payaso
totalmente borracho en fiestas. Lo sacó a rastras
de reuniones donde ingería grandes cantidades de
alcohol. Cuidó de él durante su convalecencia por una
golpiza que le propinaron en un bar. Hasta finales de
1959, en que su distanciamiento fue definitivo.
Jack sólo fue capaz de propiciar sufrimiento en
aquellas personas que se interesaron por él. Acusó a
Ginsberg de haberle robado el vacío. A su vez, Allen
lo despidió como a tantos otros locos que habían
pasado por su vida. Despeñado en el alcoholismo,
J ack encegueció ante la modernidad que él mismo
había ayudado a construir. Detestó rabiosamente la
prostitución de sus conceptos.
El dolor que le causó a J oyce capitalizó en Minar
Characters, una obra de una profunda belleza narrativa.
No por nada fue ganadora del Nacional Book Critics
Circle Award en 1983. La honestidad de la narración,
en la que la autora pone en evidencia a J ack y a ella
misma, la convierte en un texto indispensable para
comprender el fenómeno beat. La calidad de la prosa
hace del libro un testamento disfrutable, conmovedor.
Nadie antes de Joyce se había dedicado con tanto
ahínco a relatar el principio de la caída de Jack. La
valentía de Glassman a abrir una herida profunda
de su vida, y a aceptar el rechazo de J ack, es una
invaluable pieza que nos ayuda a construir ese intenso
rompecabezas que fue la Generación Beat ~

BIBLIOCLIPS
oslibrospóstumos sí
pero cerrados por's~
autor antes del final.
Uno de cuentos y
otro de relatos.
Y muchas veces Updike se
"quejó" de que todo el tiempo
le gritaran "iConejo!" desde
automóviles cuando caminaba por
la calle y que su posteridad fuera a
descansar, automáticamente, sobre
el ciclo de cuatro perfectas novelas
y nouvelle coda protagonizadas
por el victorioso perdedor Harry
Angstrom. Updike insistía que, si
por algo merecía él ser recordado
era por sus cuentos. Allí, insistía,
estaba su verdadera grandeza:
en sus piezas breves pero nunca
pequeñas. De ahí que no tuviera
duda ni recato alguno en incluir
su propio "Gesturing" cuando,
a finales del siglo pasado, fue
convocado como editor de la megaantología TheBestAmericanStories of
the Century.
Y no hay libro de cuentos
de Updike que no merezca ser
leído; pero cuáles son los imprescindibles. Seguramente el
temprano pero tan maduro Plumas
de paloma (1962), la recopilación
donde se reúnen las peripecias
protagonizados por el escritor
judío Henry Bech (The Complete
Henry Bech, del 2001), las idas y
vueltas del matrimonio Maple
(The Maples Stories, que se reeditará
con extras el próximo agosto en la
Everyrnan's Iibrary), Conejo en el
recuerdo y otras historias (del 2003 e
incluyendo la nouvelle post-mortem
donde nos enteramos qué fue de
la vida de los descendientes de su
personaje más célebre), el perfecto

D

oo I RODRICO FRESÁM Todavía no asimilada
la enorme mala noticia del adiós de John Updíke el
pasado enero ("Su muerte constituye una pérdida
inconmensurable para nuestra literatura", apuntó
entonces Philip Roth) llega el doble consuelo de dos
nuevos libros del autor de Corre, Conejo.
armas y letras•

57

�y otoñal Lo que resta por vivir (1994)
y la indispensable mega-antología
The Early Stories: 1953 1975 (2009).
¿y está a la altura de semejantes
precedentes My Father's Tears? La
resp~esta es si. Y, además, puede
entenderse como una segunda
parte y retorno a territorios ya
explorados en Lo que resta por vivir
así como una versión anciana del
juvenil Plumas de paloma: dieciocho
historias con protagonistas
-dos de ellas con David Kern,
transparente alter ego del autor
que apareció por primera vez
en su obra a principios de los
sesenta- que intuyen cada vez
más cercana la hora del atardecer.
Hombres y mujeres que saben
que tal vez ese sea el último viaje
al extranjero (un accidentado
pero curiosamente vivificante
periplo español, un impensado
flirteo indio, un curioso episodio
marroquí) o la última oportunidad
que tendrán para explicarle cómo
fueron las cosas a un ser querido
que ya no los quiere tanto o que
los quiere mucho más de lo que
se merecen. O, como en UPersonal

Archeologyn, inquilinos de paso
y preocupados por averiguar qué
fue de quiénes los precedieron en
la vida y en la casa que ahora es
suya pero que, tarde o temprano,
será de otros. El pasado -esta
vez íntimo y personal- es el tema
de "The Walk With Elizanne,
donde un veterano Kern regresa
a la escena de su primer beso
cincuenta años después o,
en el relato que da nombre al
libro, se evoca la figura ausente
pero omnipresente del padre.
Mención aparte merece
la micro novela "Varieties of
Religious Experiencen. Se sabe que
Updike en su momento entregó al
editor de ficción del medio donde
publicaba casi todo lo suyo desde
hace décadas - The New Yorkerestas páginas formidables. Pero
-todavía estaba cercano aquel
11 de septiembre del 2001- a los
editores del semanario les pareció
un tanto arriesgado, decidieron
pasar, y Updike no demoró en
colocar "Varieties of Religious
Experience en las páginas de The
Atlantic. El cuento en cuestión

está dividido en cuatro bloques
narrativos: el primero lo ocupa un
maduro abogado de Cincinnati de
visita en Nueva York. el día en que
los aviones se estrellan contra las
torres; el segundo transcurre en un
strip-club de Florida al que acude
el terrorista e inminente 'mártirn
Muhammad Atta para sumergirse
en la inmoralidad y corrupción
de Occidente y asi, asqueado,
acceder a la inspiración divina;
el tercero transcurre en uno de
los rascacielos del World Trade
Center donde un financista que
ha quedado atrapado se dispone
a saltar por una de las ventanas;
y el cuarto segmento cuenta lo
que sucede dentro del vuelo 93
de United. Leerlo y temblar y
emocionarse ycomprender por qué
Updike aseguraba que lo suyo era
la corta distancia de largo alcance.
Y el Updike poeta, seguro,
está por debajo del Updike
novelista, del Updike cuentista,
del Updike ensayista y del
Updike memorialista (no he
leído sus cinco libros infantiles
ni su única obra de teatro); pero

...LOS ÚLTIMOS MOMENTOS DE UNA
COMPUTADORA PERSONAL QUE SE
DESENCHUFA PARA SIEMPRE, Y ESA
FOTO EN LA PORTADA EN LA QUE UPDIKE
PARECE ALEJARSE POR EL CAMINO
PERO, ANTES DE DESAPARECER, SE DA
VUELTA Y NOS MIRA.

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LA OBRA EN VERSO DE UPDIKE
-REUNIDA EN COLLECTED POEMS (1953·
1993), AUMENTADA POR AMERICANA

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(2001) Y, AHORA, POR ENDPOINT-

§

TIENE MUCHO DE SERIO DIVERTIMENTO

1
1

Y DE CONTUNDENTE LICEREZA.

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I&gt;

1

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:a
58

esto no significa que sus versos
no merezcan interés y elogio.
La obra en verso de Updike
- reunida en Collected Poe:ms (19531993), aumentada por Americana
(2001) y, ahora, por Endpointtiene mucho de serio divertimento
y de contundente ligereza.
Versos libres que, en realidad,
son descripciones capturadas
de momentos y de personas y de
sentimientos que, en ocasiones,
parecen arrancados a cualquiera
de las páginas de su obra narrativa
en la que Updike (seguramente
uno de los más grandes escritores
"sensorialesn junto a Proust y
a Nabokov) descollaba al
sintetizar inmensidades del alma y
magnificando liricamence detalles
y momentos.
Pero Endpoint -por más que,
como en ocasiones anteriores, se
describan viajes y se rememoren
amigos o hasta viejas pero nunca
envejecidas fantasías sexuales de
la adolescencia-es especialmente
importante, porque lo que aqu1
narra Updike, en oraciones
desflecadas, es la inminencia

de su propio fin. "Endpointn
los claroscuros de la despedida
-veintisiete páginas y ciclo de
tiñen todo el libro: se recuerda
breves poemas escritos entre
otra vez al fantasma del padre, se
marzo del 2002 y diciembre del
invocan los sitios a los que ya no
2008- puede leerse como una
se volverá o se miran por última
suerte de autobiografía de su
vez, yse dedica tiempo apensar en
muerte. Estrofas que arrancan
los adelantados en el viaje de ida:
celebrando los cumpleaños
el magnifico "Stolenn (compuesto
del crepúsculo y que, en algún
como respuesta a la muerte de
momento, advierten "¿Una
su mentor William Maxwell),
llamada de advertencia? Parece
un hasta siempre al cantante
que la muerte ha encontrado /
Frankie l.aine y al golfista Payne
Los portales por los que entrará:
Stewart, los últimos momentos
mis pulmonesn. Ysigue con "Días
de una computadora personal que
después, los resultados llegaron
se desenchufa para siempre, y esa
casi casualmente / La glándula,
foto en la portada enla que Updike
sometida a la biopsia, reveló la
parece alejarse por el camino pero,
metástasisn. El breve "Requiemn
antes de desaparecer, se da vuelta
apunta: "Me di cuenta el otro día:
y nos mira.
/ Cuando yo muera, nadie dirá
"Por favor, sigue siendo tú
/ "iOh, qué penal Tan joven, tan
mismo\ instruyó Maxwell en la
promisorio / iProfundidades que
última carta que envió a Updike,
jamás llegaron a explorarset / En
su más dedicado pupilo.
cambio, un encogerse de hombros
YUpdike-alumnoobedientey
y ojos sin lágrimas saludarán a
maestro entregado yencandilador
mi postergado fallecimiento / El
por encima de todo eclipse- está
comentario más común será, lo sé,
más vivo que muchos, aunque ya
/ 'Pensé que había muerto hace ya
no esté entre nosotros.
varios años'n.
Y sí, sigue siendo el mismo,
Entre uno y otro extremo,
sigue siendo John Updike ~

•armas y letras

armas y letras. 59

�A tA LETRA
iblioteca personal es
la vuelta al día en
cincuenta yun mundos
infinitos. Leer este
libro de ciento treinta páginas
es leer no sé cuántos libros de no
sé cuántas páginas; es conocer
a los autores compilados en él
y a todos los autores de los que
ellos hablan. El resultado es la
exposición de muchos intereses,
el contacto con muchas épocas y
lenguas, la acumulación de muchas
anécdotas, aparte de ser, por
supuesto, el reflejo de tantos estilos
de expresión, humores, niveles y
matices de angustia existencial
como escritores antologados.
La antología abre con la
encantadora voz de Mariana
Frenk, Westheim, la persona
de mayor edad del conjunto de
escritores reunidos. Esta escritora,
que nació en Hamburgo en 1898 y
que murió en la ciudad de México
ciento y tantos años más tarde,
fue una figura iluminadora en
nuestro panorama cultural. Se
dice que su lectura de Rulfo, cuya
obra recién publicada ella tradujo
al alemán, impuso mundialmente
la literatura de Juan Rulfo. Al leer
su respuesta a las formulaciones
del antologador, de paso entramos
en contacto con sus lecturas, las
de aquel momento, que leía La
letra E de Augusto Monterroso,
hasta las lecturas que espontánea
y azarosamente recordó, y que
llegan a Sófocles pasando por
Thomas Mann, García Márquez y
Hofmannsthal, "escritor austriaco,
que escribió entre muchas otras
cosas gran parte de los libretos
para las óperas de Richard Strauss,
gran amigo suyo", según apunta

B

Biblioteca personal
IV /IV
~

oo I BARBAR.A JACOBS Entre los libros en mi
biblioteca personal tengo uno con el título Biblioteca
personal. Se trata de una compilación que hizo
Javier Aranda Luna de cincuenta y un respuestas
de cincuenta y un escritores a propósito de sus
lecturas. La encuesta pretendía hacer una guía
de lecturas al público de La Jornada de los Libros, el
suplemento cultural en donde las respuestas se
fueron publicando a lo largo de 1988, además de
ofrecer un panorama de lo que se leía en México
en aquel momento, hoy hace veinte años.
Mariana Frenk. En apenas una
cuartilla y media, nos habla de
literatura, de música, de política.
Pasa de la tragedia griega a la
tragedia nazi, y es capaz de
referirse tanto a las Conversaciones
a larga distancia de una escritora
a quien ella misma define como
desconocida, la alemana Marie
Luise Kaschnitz, como al ~uijote,
del que comenta, "Qué sabiduría
y qué alegría de vivir".
Entre las anécdotas literarias
que Biblioteca personal recoge, está
la que recuerda Héctor Aguilar
Camín en ocasión de haber visto la
última película de John Houston,
Los muertos, basada en el cuento
"Los muertos" de James Joyce.
Según esto, en su momento un
francés interpeló a J oyce en un
bar y le dijo que su Ulises era un

libro trivial. "Sí, respondióJoyce, y
también es un libro cuatrivial."
De los principios de orden
que un escritor adopta de otro
para abrirse paso en el mundo
de la lectura y de las bibliotecas,
el que David Huerta aprendió de
Borges consiste en que no hay
que empeñarse en conservar los
ejemplares que uno leyó, sino que
basta con guardar en lo posible
las mismas ediciones. Supongo
que esta posibilidad resulta más
sensata que la de empeñarse en
preservar o reencontrar los mismos
ejemplares, pero quizá debido a
alguna modalidad de la locura de
lector y la locura de lectura que
padezco a mí me tienta más salvar
los mismos ejemplares.
Por su parte, Ramón Xirau se
acoge a las razones para vivir que

armas y letras.

61

�encontró en Bertrand Russell.
"Tres pasiones, sencillas pero
arrolladoramente fuertes, han
gobernado mi vida: el anhelo
de amor, la búsqueda del
conocimiento y la piedad por los
sufrimientos humanos." El rastreo
que hace Vicente Leñero de la
única influencia que Juan Rulfo
admitió de Pedro Páramo es tan
interesante, curioso y entretenido
que merece ser un texto íntegro en
la bibliografía del propio Leñero.
No diré que un cuento, porque
aunque lo parezca no es ficción.
Las dos páginas de Sergio Pitol
transmiten conmovedoramente
su autobiografía completa. Y
me gustaría leer el ensayo que
Eduardo Lizalde anunció, "Joyce
y la ópera", cuando contestó la
encuesta para La Jornada de los
Libros. Fue destacable enterarme
de que José Joaquín Blanco
admitiera que llevaba veinte años
tratando de terminar la lectura de
Guerra y paz sin conseguirlo. (Hoy
le recomendaría intentar la hazaña
a través de la nueva traducción del
original ruso al español, completa
y fiel, de Lydia Kúper, salida del
Taller de Mario Muchnik en 2003.)
Pero de la Biblioteca personal de
cincuenta y un autores compilados
por el antologador, vuelvo a mi
propia biblioteca personal, que
ciertamente habla de mí. Refleja
todos mis intereses y a mí incluso
me recuerda desde cuándo cada
uno de esos intereses despertó en
mí. Al repasar los títulos de los
volúmenes que los recogen me
queda claro qué temas han dado
forma a mi curiosidad, y al repasar
la historia de los ejemplares en sí
distingo desde cuándo me aficioné
no sólo a cada uno de los temas
que me han llamado la atención

62 • armas y letras

sino a la manera en que los he
abordado, que ha sido a través de
los libros y de la lectura. Quiero
decir que mi biblioteca personal
es mi autobiografía; los libros que
la integran cuentan mi vida.
A la vista, mi interés por la
medicina desde todos sus ángulos,
libros de brujería, de primeros
auxilios, de medicina naturista, de
anatomía, de psicología; libros de
filosofía, de religión, de esoterismo;
libros de historia, de educación,
de biología, de botánica; libros
de danza; libros de escritura a
partir de uno de los símbolos que
empieza con el punto, e inclu~
so libros en alfabeto Morse, en
el relieve Braille o de diversas
taquigrafías o estenografías; libros
de historia de los números; libros
de fotografía, de cine, de teatro,
de música, de dibujo, pintura,
escultura, arquitectura, de arte
en general; libros de viaje. Tengo
libros de perros, de gatos, de
caballos. Aunque la mayoría de los
libros técnicos que tengo se refiere
a la lengua y la escritura, también
ocupan un lugar en mi biblioteca
libros sobre cómo funcionan las
cosas, cosas como una instalación
eléctrica, por ejemplo. Y aunque
ciertamente poseo libros de
ciencia, mi acercamiento a las
ciencias ha sido más bien a través
de biografías de hombres de
ciencia, o de autobiografías, o de
diarios, o de cartas, o de anécdotas.
Pero mi biblioteca por supuesto
tiene más libros de literatura y
sobre literatura que de ninguna
otra materia.
He identificado muchos de
mis libros con mi nombre y la
fecha en que los compré, y entre
las páginas de algunos de ellos
puedo encontrar desde la flor seca

tradicional hasta una carfa o una
fotografía o qué sé yo qué pero
una representación de la memoria
hasta entonces traspapelada y
olvidada. Cuando me ha sido
posible, he guardado entre las
tapas de mis libros recortes de
prensa que se refieran al autor o
a la obra. Asimismo, preservo en
ellos el ticket de compra, pero
que yo recuerde nunca he dejado
atrapado dentro de las páginas de
un libro ningún billete ni tampoco
me lo he encontrado. Antes
subrayaba frases o pasajes más
que ahora, y antes, igualmente,
escribía más que ahora notas
en sus márgenes. Y así como me
fascina toparme con anotaciones
o subrayados que en un libro de
segunda mano un lector anterior a
mí hubiera hecho, me arrepiento de
las anotaciones y subrayados con
los que yo los he marcado y con los
que algún día a su vez se podrán
encontrar los lectores posteriores
a mí. Acepto que mi biblioteca
personal hable de mí, pero me
resisto a que se pase de la raya y
hable demasiado. Cada vez que he
tenido la oportunidad, he borrado
tachado o inclusive recortado y
destruido las anotaciones y los
subrayados con los cuales, a lo
largo ya de más de medio siglo,
torpemente he ido dejando huella
de mi paso por las páginas de
demasiados libros.
Una de las más curiosas
incorporaciones recientes a mi
biblioteca es Alicia para niños. Se
trata de una versión de Alicia en
el país de las maravillas hecha por
el propio Lewis Carroll en la
Pascua de 1890 en Inglaterra. En
el prefacio, que el autor dirige a
las mamás de los niños, explica
que si la versión original ha sido

O/

leída por niños de cinco años en
adelante, la versión para niños
podrá ser leída por niños menores
de cinco años o de "cero a cinco
años", precisa Carroll. ¿Leída?,
se pregunta. No, se contesta.
"Digamos más bien que ojeada,
arrullada, puesta bajo la almohada,
arrugada y besada por niños que
no saben leer y que mucho menos
saben gramática." Comoquiera
que sea, el tomo de Alicia para niños
del que hablo es una traducción
de José Emilio Pacheco al español
y que Ediciones Era publicó en
México en 2007. Después de leerlo,
besarlo y arrullarlo, lo situé en un
estante de mi biblioteca junto con
una serie de ediciones diferentes
y en diferentes idiomas que poseo
de Alicia en el país de las maravillas,
siempre con las ilustraciones en
blanco y negro de J ohn Tenniel, el
ilustrador original.
Si el contenido de mi biblioteca
habla de mí, su orden grita de

mí, podría confesar. Me refiero
a que buena parte de este orden
de mis libros obedece al orden de
mi trabajo. Formo conjuntos de
los libros que respectivamente
me han servido para escribir mi
literatura. Así, a simple vista sé
en cuáles repisas de mi biblioteca
se encuentra el taller o la cocina
de cuál de mis trabajos. Cuando
este orden se presta a mayor caos
es cuando alguno de los libros
me sirve más de una vez, es decir,
cuando me sirve para más de uno
de mis propios títulos. Así, llega
a desesperarme el hecho de que
en mis conjuntos no pueda haber
más de una vez todos los libros de
y sobre determinado autor, que
será el que más releo, y con mayor
razón al desarrollar mi oficio de
escribir. Y si admito que este
autor de referencia y de consulta
continuas no sea sólo uno, sino que
suela referirse por lo menos a dos
o a tres o incluso a más autores,

se entenderá por qué el orden de
mi biblioteca personal no sólo se
presta al caos, y no sólo habla y
grita de mí, sino que a mí misma
me caotiza y me provoca gritar.
De hecho, sueño con alterar este
orden y dar con otro, y a mí menos
que a nadie me extrañará que el
nuevo orden con el que diera tarde
o temprano terminara por volver a
desquiciarme, por caotjzarme una
vez más. Pues cualquier orden
que encontrara no haría más que
reflejar mi interior que, hélas, es
el de una lectora succionada por
una impureza que padece en alto
grado, en grado de gravedad, y
que se refiere a la impureza de la
locura de leer.
Ignoro de cuántos volúmenes
conste mi biblioteca, pero sé que
sin mis libros, sin la posibilidad
de releerlos, o por lo menos de
ojearlos, de arrugarlos contra mi
pecho y ponerlos bajo mi almohada,
ciertamente no podría vivir ~

armas y letras•

63

�!.El.RAS AL MARGEN

LA RONDA
DE LOS ROSTROS

~ 1 EDUARDO .AMTOMIO

P.ARR.A

eambular por la urbe mirando los
rostros de la gente puede ser, sí nos
lo proponemos, tan interesante como
quedarse en casa leyendo un buen libro.
Ambas actividades sirven para
estimular la imaginación, nos
ayudan a reforzar nuestra manera
de conocer a las personas, de
profundizar en la superficialidad
de sus rasgos o de sus actos,
y satisfacen esa necesidad tan
humana de nutrir nuestro cerebro
con trozos de historias ajenas;
es decir, entretienen, divierten
e ilustran a un tiempo. Además,
en ocasiones incluso resultan
complementarias; corno en las
novelas y relatos actuales pocas
veces se describe físicamente a
los personajes, una carrúnata por
la calle con el fin de observar
con atención a los transeúntes
puede conducirnos a hallazgos
que cubran ese hueco: las facciones
de un vendedor ambulante, de la
muchacha que corre para no llegar
tarde a una cita, o las del borracho
que se sostiene de una pared,
son susceptibles de amoldarse al
cuerpo de los protagonistas de la
novela que aguarda sobre el buró.
Una de las virtudes de la
literatura -y no la menor- es
mostrarnos la infinita variedad
de caracteres que se da entre los
seres humanos. Las diferencias

de percepción, de conducta y de
temperamento entre individuos
de una misma especie, de una
misma nación, incluso de una
misma familia. Cuando leernos,
detectamos en los personajes sus
semejanzas con nosotros, si, pero
sobre todo nos reconocernos en
las diferencias. Y al hacerlo nos
recorre por dentro una extraña
sensación de gusto mezclado con
inquietud: la heterogeneidad de
la llamada raza humana es motivo
de orgullo, pero al mismo tiempo
nos otorga la certeza de que jamás
llegaremos a comprenderla por
completo, de que siempre habrá
en quienes nos rodean reacciones,
convicciones y creencias que nos
parecerán inconcebibles. ¿Por
qué? No existe respuesta; o, si la
hay, es bastante simple: porque
asi está diseñado el mundo y ése
es su funcionamiento. No queda
más remedio que adaptarse ... Y
corno la literatura no es sino un
reflejo artistico, conceptualizado,
de este mundo, es posible que un
repaso de los rostros anónimos
de la multitud que suele poblar
las calles de cualquier ciudad nos
acerque un poco a su comprensión,

o por lo menos nos dé la confianza
necesaria para enfrentarlo sin tanta
angustia.
Por lo regular, cuando uno
cierra la puerta de su casa tras
de sí no repara en la gente que
pulula alrededor. ¿Para qué, sí
casi siempre son los mismos y ya
sabemos que están ahí? ¿Qué de
nuevo pueden decirnos sus caras?
Sin embargo, el anciano sentado
en un banquito cerca de la esquina
debe tener una historia, ¿no? Ytal
vez· esa historia esté reflejada en
la gorra militar, verde-olivo, llena
de manchas de grasa y con algunos
desgarrones que cubre sus canas
hirsutas. O en la hacha del cigarro,
aún humeante, que se mezcla con
su bigote y barba tricolor (negra,
gris, blanca). O en las arrugas, que
a primera vista parecen parte de
sus largas cejas de fauno o de las
patillas que amenazan con devorar
la cara entera. Se trata de un viejo
casi sin rostro, más bien un montón
de pelos con ciertas zonas rosáceas
y dos agujeros brillantes por
donde contempla nuestro paso.
Una esfinge pilosa cuyo único
signo de vida es el movimiento
de lo que suponernos son sus
labios, cuando sin meter las manos
absorbe el último jirón humeante
del cigarro para después de unos
segundos dejarlo escapar sin prisa
por la nariz. ¿Cómo es su vida?
¿Cómo ha sido? No sería difícil
imaginarla. Incluso el fulgor de sus
pupilas es una suerte de invitación

CUANDO LEEMOS, DETECTAMOS EN LOS PERSONAJES SUS SEMEJANZAS
CON NOSOTROS, SÍ, PERO SOBRE TODO NOS RECONOCEMOS EM LAS
DIFERENCIAS.
armas y letras•

64 •armas y letras

65

�:j

a que detengamos el paseo y nos
sentemos a mirarlo más despacio,
pero hacerlo significaría sacrificar
la variedad, sobre todo ahora que
camina rumbo a nosotros una niña
con aspecto de pordiosera.
Aunque la gente acostumbra
afirmar que la niñez es hermosa en
si, esta muchachita resulta bastante
fea. Sus labios gruesos en exceso
caen demasiado hacia el mentón,
convirtiendo la mitad inferior de
su rostro en una boca desmesurada.
Sus ojos sin brillo, adormilados,
carecen de expresión y se sitúan
también más abajo de lo normal,
o de lo común. En consecuencia,
su frente amplisima le otorga un
engañoso aspecto de calvicie, a pesar
de que su cabello es abundante,
ensortijado, rasposo. El único rasgo
en ella que no resulta desagradable
a la vista son las orejas, éstas si en
su lugar, proporcionadas, incluso
podríamos decir que armónicas, si
hubiera en su semblante otra cosa
con la que pudieran armonizar.
No debe cumplir aún los once
años, pero es evidente que cuenta
con una historia que sus facciones
pugnan por narrar a gritos. Una
historia triste, seguro. Cuando
está a dos pasos de mí, meto la
mano en el bolsillo para sacar unas
monedas, mas la niña ni se detiene,
ni me ve, ni me pide nada: pasa de
largo dejando en el aire una estela
de aroma a limpio, a jabón de
manzanilla, que en un segundo,
como si diera vuelta a la página,
desmiente mis impresiones sobre
ella, provocándome un desconcierto
notorio: una joven parada en un
portal varios metros adelante me
ve y sonríe divertida.
Es rubia, de cara afilada, frente
estrecha y mentón hendido. El
cabello cubre sus orejas. La sonrisa

66 • armas y letras

deja al descubierto unos dientes
no muy blancos y le abre algunos
surcos apenas perceptibles en
torno a sus ojos pequeños. Al
sentir a su vez que la observo,
sus pómulos enrojecen. Entiende
que me he dado cuenta de que
se burla de mí, y ahora baja la
vista con discreción sin dejar
de sonreír. Entonces trato de
imaginar cuál será su historia yun
bloqueo repentino me lo impide:
proviene de mi convicción de
estar expuesto ante ella; de la
seguridad de que sus pupilas
me estudiaron las facciones
durante unos segundos, los
suficientes para comprender mi
desconcierto ante el aroma de la
niña e imaginar lo que he estado
haciendo desde que sali de casa.
Paso a su lado incómodo, con la
sensación de hallarme en la casa
de los espejos de cualquier feria
pueblerina. Ella no alza la vista,
pero al alejarme siento su mirada
ahora en mi nuca. Me sigue
observando y quizá su sonrisa
haya ascendido hasta convertirse
en franca carcajada. Carajo.
Mientras contemplo otros
rostros, muchos, sin que ninguno
atrape mi atención ni excite mi
imaginario, recuerdo algunos
libros donde se habla de la
actividad que realizo. Por lo
menos dos. En uno delos relatos de
Historias del Lontananza, de David
Toscana, los personajes matan el
ocio "jugando a las biografías": en
vez de salir de paseo, se sientan
afuera de la tlapalería donde
trabajan, escasa de clientes, y
observan a las personas que
pasan para "inventarles una
vida". El otro es un ensayo de
Virginia Woolf donde cuenta
cómo, durante sus recorridos

en tren, ejercita la fantasía, la
imaginación literaria, tratando
de construirles con todo detalle
una historia a sus compañeros de
vagón: de dónde vienen, a dónde
van, cuál es el motivo de su viaje,
sus desgracias, sus anhelos, sus
alegrías; imagina la casa en que
viven, su pueblo de origen, los
miembros de su familia. Al término
del trayecto, dice la escritora,
uno puede traer en la cabeza
dos o tres novelas completas.
Es decir, es como si hubiera
leido durante todo el camino.
En ciertos relatos incluso se
describen técnicas deductivas que
podrían servir para enriquecer este
ejercicio. Pienso en las aventuras
de Sherlock Holmes, de Arthur
Corran Doyle, y en la trilogía Tu
rostro mañana, de Javier Marías,
novelas en las que se "enseña a
mirar a los demás" con fines de
conocimiento. Detectivescas las
primeras y las otras de espionaje, en
ellas los personajes analizan hasta
el último detalle de las expresiones
de la gente para conocerlos a
profundidad, con certeza absoluta.
Pero, en lo personal, prefiero la
observación al azar, sin método,
dejándome llevar por lo que atraiga
mi vista en esta ronda de los rostros
anónimos por la calle. Como la
sonrisa enchocolatada de aquel
bebé que me ve corno si yo fuera
Santa Claus desde la profundidad
de unas pupilas negras en medio de
su cara redonda, o la mueca cómica
de la modelo que se muestra ante mí
en ese anuncio panorámico cuatro
pisos más arriba de la banqueta, o la
cicatriz del lavacoches cuya mirada
me atraviesa igual que si yo fuera de
cristal, inmerso en su pensamiento,
en su drama biográfico, en su
circunstancia actual... ..._,

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LIZBET CARCiA RODRiCUEZ

...no soy consciente d l &gt;q 1c hago.
Solo después de un , ato defamiliarización veo en qué he estad tido.
No tengo miedo de liacer cambios(.) porque el cuadro tiene vida pt (.ip
Intento dejar que se exprese.

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Históricamente se ha asociado esta técnica a un
más artesanalque artístíco,sínembargo Patríciorecur
mfrontación, al descubrimiento y al desafíode mam 1
parámetros creativos dentro del ámbito dcl arte
"Estaes una de mis constantes, mí propósito es utilizar
na técnica que verdaderamente es muy artesanal,

emporáneas,
han pasa diez años y
,. oy encontrando variantes"
años a la Escuela Element
de La Habana, un tiempo ir
scuírse tempranam
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manera e
mentald
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técnicas, pintura,
de escultura,
modelaje... pero de
:lo me embrujó, era
algo bien gráfico
fa cinante".
En 1995 con
udios en la Academia
Nacionald B
n Alejandro, pilar del de

armas y letras. 69

�oo I LIZBET CARCi.A RODRÍCUEZ

...no soy consciente de lo que hago.
Solo después de un rato defamiliarización veo en qué he estado metido.
No tengo miedo de hacer cambios(.) porque el cuadro tiene vida propia.
Intento dejar que se exprese.
JacksonPollock

Patricio Rodríguez asume el calado en papel como norma de vida.
Cala disciplinadamente todos los días, salvo algunos sábados o
domingos; se hace acompañar de música -comprometida, dice- e
intenta renovarse en su intención de otorgar contemporaneidad a la
práctica ancestral del calado.

Innovando el arte milenario del

n lenguaje nada formal impera en su
fase primigenia. Patricio rehúsa lo que
llama "bocetear mucho" y deja que un
pequeño dibujo casi garabato sea el
preámbulo para desatar su universo
creativo sobre un gran pliego de papel.
Originario del emblemático barrio habanero de El
Vedado, y actualmente residente en Monterrey, el artista
cala manualmente con una cuchilla o cutter creando un
precedente al trabajar grandes formatos en un nivel de
complejidad que acrecienta el valor de su objeto artístico.
Históricamente se ha asociado esta técnica aun asunto
másartesanalqueartístico,sínembargoPatrícíorecurreala
confrontación, al descubrimiento y al desafío de mantener
sus parámetros creativos dentro del ámbito del arte.
"Estaesunademísconstantes,mípropósitoesutilizar
una técnica que verdaderamente es muy artesanal,

muy folklóríca, desarrollarla, hacer mis propias
experimentaciones y lograr piezas contemporáneas,
actuales. Desde mis inicios han pasado diez años y
mientras más avanzo, más voy encontrando variantes".
Ingresó a los doce años a la Escuela Elemental
de Artes Plásticas de La Habana, un tiempo imprescindible para inmiscuirse tempranamente en las
tendencias de actualidad del arte contemporáneo.
"De niño siempre tuve la inquietud de dibujar,
mí madre de alguna manera se da cuenta de eso y me
lleva a la Escuela Elemental donde me enseñaron una
amalgama de las artes plásticas; conocí diferentes
técnicas, pintura, grabado, algo de escultura,
rnodelaje... pero descubrir el grabado me embrujó, era
algo bien gráfico que resultaba fascinante".
En 1995 continúa sus estudios en la Academia
Nacional de Bellas Artes San Alejandro, pilar del de-

armas y letras•

69

�sarrollo de las artes visuales en América Latina y 8
Caribe, una institución cuyos muros encierran en si
mismos cierta concepción poética de la plástica.
"Es una academia con base en la técnica, tiene
mucho prestigio, hay buenos profesores preocupados
porque los alumnos se apropien de herramientas
para desarrollar propuestas artisticas más elevadas.
En este periodo asimilé una profundización de las
variantes de las artes plásticas; ya yo sabía que quería
especializarme en grabado, cuya base son los dibujos
de alto contraste blanco y negro sobre todo. Luego
conocí el calado; ya había hecho alguna que otra
cosita con cuchilla, de cierta similitud, pero no sabía
exactamente qué era. Me adentré en el papel calado
como una forma en la cual con pocos elementos puede
lograrse algo gráfico relacionado con el grabado,
aunque no hay impresión. Para mi esto es lo único

El impetu productivo detonaría luego con un
cambio rotundo: Monterrey se abrió paso, no sólo
como una ciudad desconocida, sino como la puerta a
otro sistema con diferentes órdenes sociales, políticos,
artísticos, comerciales.
"Aquí ha aumentado mi ritmo de trabajo, también
la calidad; están influyendo muchas cosas, cambios
de vida, Internet, el sistema capitalista, todo eso
ha producido un cambio en mi obra que me nutre,
me alegra y me da deseos de seguir, porque veo en
poco tiempo un cambio sustancial, un crecimiento
en la parte artística, en la parte humana, sensible.
Encontrarme distante, incluido en un medio
cultural al cual pertenezco porque es un lenguaje
universal, pero con criterios diferentes a los que yo
traía, me ha hecho navegar en ese mar y absorber
las particularidades del nuevo mundo ante mis ojos.

8 artista centra su estructura en la multiplicidad de
formas, en las derivaciones de un proceso creativo que
ha considerado a ratos tan desgarrador como los cortes
mismos que hace ala hoja de papel, maneja a través de los
fondos unagama de color elemental, sugerente yelegante.
"Es como un juego, pienso una pieza y un fondo,
aunque en mi obra más reciente hay una pieza
principal con dos fondos, pero todo es un conjunto,
una misma pieza que no se puede desvincular, es un
todo y funciona como un todo. En mi proceso creativo
hay mucho del azar, me imagino la pieza pero el
resultado siempre es diferente, voy incorporando, voy
creciendo y creando ese juego del azar".
Tiende al uso de imágenes humanas contrapuestas
con la naturaleza y la invención, el resultado es una
representación gráfica única, una cartografía novedosa
que provoca presencias muy habaneras en su obra;

8 rigor académico y la influencia de importantes
artistas de su país como Belquis Ayón, Richard
Alexander, Norberto Marrero y Eduardo Hemández
moldearon la génesis de sus formas expresivas, un
repaso general a su trabajo advertiría el testimonio
cronológico de la perfección alcanzada.
Confiesa además el influjo de artistas cubanos
como Agustín Bejarano, Rene Peña, el grupo Los
Carpinteros, Abel Barroso, Sandra Ramos, yde figuras
internacionales como René Magritte, Andy WarhoL
Jackson Pollock, Damien Hirst, Gabriel Orozco.
Otras formas de arte nutren la inspiración de
Patricio, básicamente la música, la literatura y el cine.
"Al trabajar me acompaño de música, sobre todo
la música comprometida, con buenos mensajes; calo
con música, me levanto y me acuesto con música, es
mi compañera más fiel."

Innovando el arte milenario del

que los desvincula, y desde ese momento lo asumí
como algo que quería y podía formar parte de mi
discurso artístico".
Rodríguez continuó con su especialidad, hizo
grabado en madera, xilografía, calcografía, grabado
en metal, pero siempre mantuvo la preponderancia
del calado. Alos 17 años realizó su primera exposición
"Rostros y ciudad" compuesta por diez piezas de
papel calado en la sede del Instituto Cubano del
Libro en el Palacio del Segundo Cabo; sobrevendrían
exposiciones en la Feria Internacional del Libro de
La Habana; "Los rostros del calado", en la Galería
Guernica de La Casa del Joven Creador en la
ciudad cubana de Las Tunas; "Volverán las oscuras
golondrinas", en el :\iiemorial José Marcí, y "Calar
los límites" en el Centro Cultural Cinematográfico
Charles Chaplin.

70 • armas y letras

Y ahora he incorporado algunos iconos mexicanos,
aunque ya yo había hecho en Cuba calados referentes
a la Virgen de Guadalupe, a las deidades y me gusta
hacerlo como un tributo, pero pintar de pronto
algo como el Cerro de la Silla es una manera más de
incorporarme."
UCHO DELAZA Y

D

E

"Cuando yo estudiaba nos obligaban aque boceteáramos
mucho, yo lo veía aburrido, si preconcebía la idea
de manera muy elaborada me aburría a la hora de
trabajarlo, entonces lo comencé a plantear de una
manera muy pequeña, hago pequeños bocetos,
concibo a grandes rasgos la idea y en el transcurso
de la realización de la pieza aparecen los problemas,
ahí es donde me entretengo, en ir solucionando esas
formas técnicas".

la ciudad influye sin dudas en la propulsión de su
sensibilidad artística.
"En algunas piezas he tocado el tema dela migración
cubana, la ciudad como punto de partida, como nido,
como algo que de alguna manera es tu lugar, donde
conservas tus recuerdos, las cosas que te hicieron más
feliz o más triste. La ciudad siempre está presente, mi
obra tiene toda esa carga que implica haber nacido
en una ciudad como La Habana, llena de historia, de
tiempo perdido, de tiempo sin alcanzar y de tanta
metáfora. Ahora que me desprendí porque ya no vivo
físicamente en ella, la ciudad está de una manera
muy simbólica, el desgarre ahí está aunque no haya
una imagen que te muestre la nostalgia, está la mano
del individuo que siente: muchas veces fondeo con
mosaicos legendarios de La Habana Vieja, El Vedado,
iconografías, dibujos... y éste es mi pedacito de ciudad"

8 Museo Industrial 8 Blanqueo de Santa Catarina
acogió su muestra individual "Fijaciones caladas";
"Sombras, cortes y caminos" fue exhibida en la sede
del Comité Estatal del PAN en Monterrey, y la obra
ya deambula por galerías y centros de arte de la región
revelando su particularidad.
Patricio se arriesga en trazos ondulantes,
sofisticados; con delicadeza y atrevimiento va dejando
su impronta y sólo es cíclico en su búsqueda personal
de un arte nuevo, patriciano o patricino tal vez.
"Todos los días hago cosas, tengo muchos proyectos
dibujados, trato de no limitarme por recursos, con lo
que tengo trato de hacer, hacer es la consecuencia
de todo lo demás y es lo importante de todo creador,
de todo artista a pesar de las circunstancias buenas,
malas, regulares, lo que haces se ve ylo que se ve tendrá
su trascendencia".....,

armas y letras.

71

�~ 1 DANIEL COMZÁLEZ DUEÍIAS

LA MIRADA
•ANTERIOR AL

l.
1 cine apenas tiene un
siglo de vida, pero parece
haber estado aquí desde
siempre, incluso antes que
el ser humano. Y es que desde su
nacimiento, la mirada fílmica sevolvió
hacía el pasado para desmantelarlo,
reconstruirlo, cuestionarlo, re-vivirlo. Del mismo modo en que se
alejó hacía el pretérito, el cine quiso
inventar el futuro, y así Georges
Mélíes viajó a la Luna en 1902
con la misma intensidad con que
visitaría el Medievo, el Egipto
faraónico o el Polo Norte. Luego, los
discípulos de Mélies fueron en busca
de lo microscópico o de las otras
dimensiones, y pronto los hallazgos
se dieron en la medida de la mayor
lejanía espacial y temporal. La sed
·parece dirigirse al origen y fin del
universo: antes y después del hombre.
El lema de todas las odiseas fílmicas
está ya en el título de una de las cintas
de Mélies: Viaje a través de lo imposible.
72 • armas y letras

nos hemos tardado tanto en reconocer la presencia
de esa otra mirada? El cine buscaba algo desde sus
primeros tentaleos, algo que se manifestaba en la
necesidad de alejarse, ya fuera hacia lo grande o lo
pequeño, hacia el ayer o el mañana. La gran pregunta
brota de esa fascinación por el viaje, por el transcurso,
por la odisea: lno es verdad que en el cine la lejanía
es cercanía? Una primera certeza es arrojada por la
ciencia~ficción, el género que no "usa" a las distancias
sino que se basa en ellas: en este territorio apenas
explorado (como todos los territorios esenciales), el
mayor alejamiento en el espacio exterior equivale a
mayor profundidad en el espacio interior. Mientras más
lejos, más cerca.
En 1966 Ceram inventó el término "arqueología
del cine" cuando no había una genealogía clara y
ni siquiera una bitácora real de ese inmenso viaje
de las imágenes en movimiento. Desde entonces
los arqueólogos del cine se lanzan a reconstruir lo;
templos perdidos como si dataran de milenios atrás
y es que el cine, en efecto, ha existido desde siempre e
incluso, en más de un sentido, es anterior al hombre.
Tal mirada que precede al ojo, les la de algo anterior
al hombre, o es la del hombre que requiere huir de sus
confinamientos a través de toda clase de inmensidades
para por fin acceder a sí mismo?
Una invención análoga es la de Dios: algo anterior al
hombre pero a la vez parte esencial de éste. Ysin duda
hay una especie de religiosidad laica, un teísmo sin
Dios en toda la historia del cine, en el modo en que el
lenguaje cinematográfico ha cambiado todos los demás
lenguajes (no sólo el social sino el onírico, no sólo el
erótico sino el filosófico, etcétera). O tal vez hay un
Dios en las pantallas: esa propia mirada extrahumana
que desde el instante en que nació ya había existido
desde y hasta siempre. De ahí la nostalgia que nos lleva
al cine una y otra vez.
Podría decirse que es una forma de religiosidad
la que sin cesar convoca al gran público mundial a
las pantallas, aun cuando a ese público se le cuenta
sin cesar el mismo puñado de resortes argumentales.
Acaso esa religiosidad se debe a la nostalgia por
aquella forma de mirar, esa mirada ajena a todos y a
la vez esencial a cada uno. Uniendo invenciones tal
vez podría llamársele "la mirada de Dios". Es bu~no
no engañarse pensando que la nostalgia se dirige a
las "edades de oro": ella va hacia el principio mismo,
hacia el primer cine. Yademás no es nada reciente o
)

8 cine ha arrojado imágenes imperecederas, pero acaso
entre las más inquietantes se hallan los recorridos que
ha hecho en un universo anterior o posterior al ser
humano: así sea de forma muy excepcional, cuando
el ojo de la cámara deambula por orbes en donde hay
ausencia total de huellas humanas, sugiere la existencia
de una mirada anterior al ojo, o bien independiente de
éste. Hacia finales del siglo XIX el hombre tuvo la
fortuna de acceder a esa mirada, de captarla en una
serie de aparatos adventicios, pero ya la había soñado
desde tiempos remotos y la había plasmado de muy
distintas maneras. En sus mejores momentos, el cine

demuestra su independencia, su linaje extrahumano:
son aquellos instantes privilegiados en que intuimos
en la pantalla una mirada que no requiere del ojo
humano. Dicho de otra manera: una mirada que puede
sincronizarse con nuestros órganos perceptuales, pero
que no necesariamente depende de ellos.
En ciertos planos de las películas de Tarkovski
-por buscar uno de los más altos e incuestionables
ejemplos-, nos damos cuenta de que ahí se manifiesta
una mirada que fugazmente se sincroniza con la
humana. l~ién mira en esos momentos? lQué significa
el umbral abierto en la pantalla? Ysobre todo: ¿por qué

armas y letras.

73

�"moderna": ya en su nacimiento el cine era nostalgia. Y
si es posible definirlo como una mirada anterior al ojo,
cabe preguntarse entonces: tnostalgia de qué origen?,
tnostalgia de mirar qué?
Sentimos nostalgia por el origen del cine, tal vez
porque añoramos el comienzo de todo. tEs que alguna
vez esa mirada fue nuestra, completamentenuestra? Por lo
demás, la mirada anterior al ojo, e independiente de él,
se sincroniza a intervalos con la mirada humana, pero
es dificil saber si podemos captarla en su totalidad.
Ahí está, pero nosotros sólo miramos una parte, unos
cuantos niveles de su acaso infinita profundidad. Por
eso el cine bien podría decir al hombre la portentosa
frase del maestro argentino Antonio Porchia: "Lo que
te di, lo sé. Lo que recibiste, no lo sé".
Casi sin sentirlo pasó el primer siglo de cine, y
"casi sin sentirlo" porque la celebración del centenario
sirvió como percutor para una fuerte sacudida de
conciencia. Hasta entonces lo que aparentemente
habia sido sucesivo se hizo simultáneo, y por fin en
un gran instante nos dimos cuenta de lo que ya sabían
algunos visionarios, e intuían (aun sin reconocerlo) los
enciclopedistas de los años sesenta ylos teóricos de los
ochenta y noventa: casi nada sabemos del cine. Nuestra
primera herramienta metodológica, la histórica,
la documental, la de investigación, sabe menos a
medida que averigua más. Búsquedas paralelas: el
cine reconstruye el pasado del hombre y el hombre
reconstruye el pasado del cine. En ambas direcciones
hay un único misterio.
Por medio del acto de alejarse, el cine se fue
familiarizando con todas las dimensiones del tiempo
y el espacio. Sin embargo, los más altos momentos del
discurso filmico no sugieren una exploración sino una
re~apropiación: el universo era del cine desde el principio,
y asilo indicaJulianne Burton~Carvajal: "El cine fascina
porque es a la vez macrocosmos y microcosmos. Un
mundo propio, separado e independiente, y un
fenómeno capaz de encapsular al universo entero. Un
instrumento de conocimiento al cual ningún elemento
de la experiencia, la imaginación ylas potencialidades
humanas le es ajeno" (en Burton~Carvajal, Torres y
Miquel, 1998).
Casi podría agregarse que ni la experiencia,
la imaginación o las potencialidades humanas
pueden agotarlo, y que este hecho le da ese carácter
eminentemente extrahumano. Precisamente por ello,
el cine es el más humano de los elementos con que

cuenta el hombre para conocerse. Una mirada que
es "un mundo propio, separado e independiente". Lo
verdaderamente humano, no hay que olvidarlo, ha sido
objeto de una búsqueda, de una investigación, y no una
dádiva inherente a la propia "naturaleza" del hombre.
Como el Kafka de Borges, el cine inventó a sus
precursores, y así un cúmulo de morosos aparatos
y mecanismos se convirtieron en antecedentes del
milagro, pasos hacia el Gran Umbral. Pero la mirada
anterior al ojo parece haber estado ya ahi desde el
principio: acaso la fascinación del hecho fílmico radica
en que no hemos inventado esa mirada, no la hemos
"desarrollado" y menos aún "conquistado" o "agotado":
de nosotros únicamente depende hasta dónde llegar,
hasta dónde mirar con ella.

Sin embargo, la mirada filrnica guarda una tensa
en el libro mexicano una película de Aki Kaurismaki
-y hasta contradictoria-relación con historiadores
rodada en 1981 se acompañara con critica escrita a fines
crític~s e investigadores. Tal vez cabe citar un ejempl;
de los noventa, no a comienzo de los ochenta.
via de lo anecdótico. Alguna vez un grupo de
En principio el funcionario tenía razón (pero sólo
editores e investigadores preparaban en la Cineteca
en principio): las críticas escritas inmediatamente
Nacional de México un libro sobre los hermanos
después
del estreno de un filme adolecen de lo que
~au_rismaki, que acompañaría a una retrospectiva
se llama "falta de distancia". Están demasiado cerca
fílmica de ambos cineastas; ese grupo reunió artículos
del fenómeno y no pueden contemplarlo en esa
y notas criticas en torno a las películas de los
"globalidad" que sólo da la "distancia temporal". En el
Kaurismaki, e hizo una selección de ese material. Este
caso mencionado, la película debutante de Kaurismaki
~ontaje de textos fue enviado a Finlandia para que los
en
1981 está "sola" y únicamente puede ser juzgada con
cmeastas lo revisaran y, en su caso, lo complementaran
los parámetros existentes en ese momento· en cambio
con otros materiales. Los hermanos Kaurismaki lo
vista dieciséis años más tarde, ya es "un a~omo de la¡
turnaron a un funcionario del cine finlandés, cuya
constantes, obsesiones y recurrencias del estilo de un
respue~ta escrita fue curiosa: se quejaba de que
cineasta": el crítico de 1997 conoce los más de veinte
las criticas eran "muy viejas", cuando se trataba de
tí~os que ~auris~ ha rodado desde 1981 ypuede ya
~rtículos y notas contemporáneos a las películas. A
ub1~r
la primera cmta en un "espectro comparativo".
fin de cuentas, las criticas que los editores mexicanos
. Sm embargo, ese "espectro" sigue siendo
habían seleccionado eran tan "viejas" como los filmes
circunstancial. De cualquier manera, una película
(para u~ar el término del finlandés). Con aplicación,
"aisl_ada" o una obra entera compuesta por 21 títulos
el func10nario envió materiales críticos escritos
son Juzgadas a la luz de los parámetros existentes en
recientemente que se referían en forma retrospectiva a
ese momento. En la objeción del funcionario finlandés
las películas de los Kaurismaki. Lo que él quería, pues,
también se traslucela certeza de que las modalidades de
era que se recopilara sólo critica reciente sobre los
la cri~ca cambian con el tiempo: muy probablemente,
filmes, aunque fueran antiguos; es decir, solicitaba que
el estilo del critico de 1981, que era "moderno" en su

Pº:

2,

Desde su fundación, la "Meca del cine" ha sabido muy
bien por medio de qué misterio de fondo atraer y
fascinar a las mayorías. Desde el arranque del siglo XX,
los estudios hollywoodenses vienen usando el mismo
recubrimiento de azúcar para unos cuantos resortes
narrativos que se repiten sin fin. Si el público acepta tal
mecánica no es por elglamour yni siquiera por la catarsis
en sí. Si ésta es posible, si uno puede transfigurarse,
trasladarse a tal grado al ver una película, es por algo
que está en la esencia misma del cine, algo que sucede
menos en la pantalla que en el fondo de los ojos, algo
acaso independiente de lo que se cuenta (pero no tanto
del cómo se cuenta).
Acaso ese "algo" actúa del mismo modo que
aquellos "estereograrnas" que tuvieron un fugaz auge
a finales del siglo XX, esos dibujos formados por
computadora ante los que si uno lograba concentrarse
y "acomodar los ojos" de cierta forma, al cabo de un
tiempo podia entrar en ellos y descubrir imágenes
en tercera dimensión. Quien ama al cine lo ve de la
misma forma, tal vez llamado por la intuición de que
si acomodara los ojos de cierto modo, podría entrar
en la imagen en movimiento y mirar con ella. Se trata
de ese misterio al que aquí hemos llamado "la mirada
anterior al ojo", y que acaso es la fuente verdadera de
toda nostalgia cinematográfica. Gracias a Luis Buñuel
sabemos que, en cine, las únicas respuestas que valen
son en realidad preguntas bien formuladas; preguntas,
además, que no tratan de solucionar el misterio corno
si se tratara de un acertijo, sino de verlo, como si fuera
algo que ya está "resuelto" en el fondo de la visión.

ji

•!

•

74 •armas y letras
armas y letras, 75

�tiempo, parecia anticuado a este funcionario, y hasta
ingenuo, y prefería los modos críticos de la que era
su modernidad. Esto refleja un hecho básico que este
funcionario parecía aceptar de manera tajante: la
crítica envejece de otro modo que la obra criticada.
Imaginemos una recopilación de toda la crítica
escrita sobre Ciudadano Kane desde el año de su
conflictivo estreno (1941) hasta la fecha. "Lo que
dice Juan de Pedro dice más de Juan que de Pedro",
afirma el sabio refrán1• En esa recopilación se hablaría
menos de la película de Welles que de la forma en
que han ido cambiando los modos de juzgar, es decir,
las modalidades del cómo ver, del qué ver y, en última
instancia, del por qué ver. Habría, pues, un muestrario
de los sucesivos cristales a través de los que se mira en
las distintas épocas. Ciudadano Kane es un clásico (en el
mejor sentido de la palabra, porque los hay deplorables
por invisibilízantes), y la más simple manera de
probarlo es su permanencia en la mira de la critica
durante más de medio siglo, además de la certeza de
que el misterio de esta cinta permanecerá siempre
vigente ante todos los posibles cristales por venir. Pero
¿qué sucede con otro tipo de películas, con el "resto",
las menos universales, las que conforman el 99 por
ciento del fenómeno cinematográfico mundial?
Se ha perdido una considerable parte del acervo
cinematográfico internacional (sobretodo el material
anterior a 1951), y lo único que queda de numerosas
películas son las reseñas, notas, críticas o artículos
publicados en su momento en torno a ellas (además
de otros materiales como cartas, guiones, bitácoras,
etcétera, extraviados en la vastedad de las hechuras
humanas). La pregunta es: len algún momento
esos materiales dejan de hablar de sí mismos, de su
época, de sus contextos, y aluden a la obra? Dentro
de todos los parámetros posibles de apreciación, de
los elementos teórico estéticos, de los marcos de
referencia, lcómo reconstruir un pasado sabiendo que
éste significa de modo distinto según el tiempo en que
se le reconstruye?
Lo que hace con esos materiales la crítica actual
·(pero nada hay más fugaz que la "crítica actual") es

Afommaclamente no se conoce la fecha precisa en que alguien usó este
adagio por primera \'CZ, porque la malicia de la modernidad bien podrta
hacer que se mordiera la cola y usarlo corno una sentencia que dice más
de su tpoca que del fenómeno al que examina.

1

76 •armas y letras

entresacar de ellos los elementos que puede reconocer,
y que son los que le permitirán "imaginar" cómo
habrán sido esas películas perdidas. Sin embargo,
cada modernidad reconoce e imagina a su manera, Y
es precisamente esa manera lo primero que cuestiona,
relativiza y finalmente niega la siguiente modernidad.
Cada época reconstruye lo perdido según sus propios
modos de reconstrucción, es decir de construcción
actual. A cada intento de reconstrucción del pasado
(que es la suma de lo que se ha ido de una u otra forma),
éste parece perderse más y más.
Sólo por la intuición de que la crítica envejece más
rápidamente que la obra, aquel funcionario finlandés
pedía una crítica desde su presente: así, la película
de 1981 "rejuvenecería" al ser vista por nuevos ojos, o
bien por aquellos capaces de ubicarla en un contexto
"global" (y hacer esto del modo en que lo estila el
presente). Al menos, el "lenguaje" de esa crítica sería
más reconocido por los lectores contemporáneos (es
decir, se le daría mayor seriedad si participaba de
los más ~odernos" métodos de consideración). No
obstante, el funcionario que pedía "actualizar" los
análisis, estaba muy consciente de que pronto habría
otras modalidades críticas, otras lejanías temporales,
otros cristales con que mirar, sin contar que la obra
habría de aumentarse y circular a su modo por el
tiempo (dicho de otra forma, estaba al tanto de que
habría otra modernidad). El funcionario finlandés
aceptaba también que todo es provisional, y prefería
al menos las críticas que fueran provisionales durante el
mayor tiempo posible.
Y es aquí en donde la anécdota se vuelve metáfora:
"provisional" es sinónimo de efímero, fugaz, provisorio,
fugitivo, momentáneo, precario, temporal, transitorio,
y también de pasajero, de lo que "pasa pronto". lEs
otra cosa la modernidad que el contradictorio esfuerzo
por pasar lo menos pronto posible, ser pasajero durante
el mayor lapso practicable, extender la fugacidad,
retener la fuga, alargar el momento, transitar con la
mayor lentitud imaginable, moverse lo menos que
se pueda? Lo provisional es lo "provisto por ahora,
mientras se hacen arreglos permanentes"; por ello la
modernidad desprecia tanto a las modernidades que la
precedieron y a la \'ez actúa como si estuviera segura de
que las modernidades venideras serán especialmente
tolerantes con ella.
Y qué peculiar, qué contradictorio resulta ese
comportamiento. Es como si cada modernidad, con

cada una de sus hechuras, enviara un mensaje a la
siguiente modernidad apelando a su comprensión y
tolerancia. Sin embargo, la modernidad A, que envía
el mensaje a su sucesora, la modernidad B, sabe en
lo profundo que esta última será tan tolerante como
lo ha sido A respecto a las anteriores modernidades
(y ellas con las precedentes): de ahí la incomodidad
profunda de cada modernidad, que a fin de cuentas es
angustia y hasta resentimiento y rencor anticipados.
Cada época actúa como si estuviera segura de que ese
mensaje esta vez sí será recibido, y que la época siguiente
entenderá a su predecesora -y en más de un sentido,
la perdonará-, pero a la vez, en el nivel de lo íntimo y
callado, la detesta porque sabe que será tan inflexible
como lo ha sido ella misma con su pretérito.
Aquel funcionario finlandés, eco de su modernidad,
reconoce el envejecimiento de la critica de épocas
pasadas y tiene la convicción de que en el porvenir su
actitud será comprendida, puesto que al aferrarse al
presente "se acerca más" a la mirada del futuro (y está
convencido de que ella lo comprenderá sólo porque
también esa mirada habrá de ser provisional). Extraño
juego: si pudiera existir un "arreglo permanente" en
la critica, una totalización de los significados, una
inmutable tasa de valores, o si mágicamente este
funcionario pudiera adivinar cuáles serán los arreglos
de la siguiente modernidad -es decir, cómo serán
vistas las películas de los Kaurismaki en el porvenir-,
seguramente despreciaría también los modos de la
crttica cinematográfica que le es contemporánea. (Y
en gran medida pesa asimismo la incómoda sensación
de que la obra, ajena a ese modo del envejecimiento,
tendrá otros modos de permanencia traducidos en su
mayoritario porcentaje impermeable a la crítica de
cualquier periodo.)
En este ejemplo se trata apenas de dos décadas:
lqué sucederá con mayores espacios temporales
entre critica y obra? Valorar el pasado con la tabla de
significaciones del presente es confirmar aquella otra
sentencia de Antonio Porchia: "El hombre lo juzga
todo desde el minuto presente, sin comprender que
sólo juzga un minuto: el minuto presente".
La critica recorre un camino gemelo al de la
investigación: afortunadamente no el mismo camino.
Mas la pregunta es vaso comunicante: lenvejece la
investigación de modo distinto al de la crítica, y al de
la obra? Acaso la práctica del investigador envejece
menos rápidamente si usa a la critica no como una

profesión, un oficio o un acto de maquila, sino como
una actitud: la del cuestionamiento, de la duda, de la
aceptación del vértigo no como eventualidad sino
como condición misma de todo quest.
3.

Si el cine es una mirada anterior al ojo, desmenuzarlo
a través del método científico es un contrasentido·, lo
advierte Laura Mulvey cuando pide subvertir, si no es
que destruir, las convenciones visuales y narrativas,
y sustituirlas por técnicas de distanciamiento
(buena clave, puesto que el distanciamiento-que-esacercamiento resulta la esencia misma de la mirada
filrnica). Tampoco resulta procedente la consideración
técnica del especialismo; bien lo entiende Jacques
Ranciere: "considerar el cine como revelador de una
sociedad lo disuelve como objeto de estudio, lo reduce
a mera ilustración sociológica y estética de un discurso
cultural producido por una determinada sociedad".
El investigador que se enfrente a tan colosal dilema
requiere una actitud que comience ejerciendo una
crítica de la crítica, y luego una crítica de la investigación.
La conciencia aguda se nota cada vez más en los
críticos; así, por ejemplo, Sergio de la Mora anticipa
estas líneas en uno de sus textos: "Claro está que
mis interpretaciones están determinadas por mi
subjetividad, mi formación académica, el tiempo
histórico en que vivo y los contextos en que he
visto estas películas", y Ana María López acepta
valerosamente que "cada día nos darnos cuenta de
que aún no sabemos lo que creíamos saber y que las
investigaciones deben empezar de cero" (lo dice en el
contexto particular del cine cubano, pero bien puede
aplicarse a todos los demás contextos)2.
Los investigadores se dan cuenta de que en un siglo
de cine no hay la "distancia necesaria" para juzgar tal
proceso; parecen decirse: "otra cosa seria que el cine
fuera tan antiguo como las artes plásticas". Sin embargo,
las más recientes actitudes de los amantes-buscadores
del cine también se dan cuenta de que nunca existirá
tal distancia, y de que un único misterio alienta tanto
en lo más lejano como en lo más próximo. La actitud
del investigador es la que debe cambiar, sobre todo
cuando por fin nos demos cuenta de la falacia, la

2

Todos estos textos citados se hallan incluidos en Horítontcsdel segundo siglo.

armas y letras,

77

�profunda contradicción implícita en el concepto
uevolución" y en las historias uevolutivas" del cine. (No
es este el momento de emprender la batalla contra el
evolucionismo, pero es un tema que habrá de plantearse
con todas sus aristas ante las búsquedas futuras del
misterio del cine.) (Cf. González Dueñas, 2001)
Cualquier forma de la investigación está obligada
a comenzar aceptando que el camino más largo
es el más corto. En 1924 Marguerite Yourcenar
decide reconstruir la vida del emperador Adriano;
su investigación ude campo" consume alrededor de
treinta años en la vida de la escritora. Varias veces
abandona el proyecto: reconstruir una vida humana
18 siglos después, parece una empresa imposible.
Sin embargo, cada vez descubre que no sólo no
ha abandonado su empresa, sino que ese nústerio
creciente sigue incubándose aunque ella no lo perciba.
La obra resultante es tan precisa como ese método; en
Memorias deAdriano, Yourcenar escribe unas líneas que
tocan de lleno a todo investigador en cualquier campo
que desarrolle sus inquisiciones:
Todo se nos escapa, y todos, y hasta nosotros mismos.
La vida de mi padre me es tan desconocida como la de
Adriano. Mi propia existencia, si tuviera que escribirla,
tendría que ser reconstruida desde fuera, penosamente,
como la de otra persona; debería remitirme a ciertas
cartas, a los recuerdos de otro, para fijar esas imágenes
flotantes. No son más que muros en ruinas, paredes
de sombra. Ingeniármelas para que las lagunas de
nuestros textos, en lo que concierne a la vida de Adriano,
coincidan con lo que hubieran podido ser sus propios
olvidos (Yourcenar, 1977; 1997).

Marguerite Yourcenar enuncia las reglas del
juego del retratista, que bien pueden extenderse al
investigador cinematográfico, aquel que se enfrenta
con estas densas paredes de sombra buscando no
~esolver" el nústerio sino entrar en él y verlo:
Las reglas del juego: aprenderlo todo, leerlo todo,
informarse de todo, adaptar a nuestro fin los E1ercicios
de Ignacio de Loyola o el método del asceta hindú que
se esfuerza, a lo largo de los años, en \isualizar con
un poco más de exactitud la imagen que construye
en su imaginación. Rastrear a través de millares de
fichas la actualidad de los hechos; tratar de reintegrar
a esos rostros de piedra su movilidad, su flexibilidad

viviente. Cuando dos textos, dos afirmaciones, dos
ideas se oponen, esforzarse en conciliadas más que
en anular la una por medio de la otra; ver en ellas dos
facetas diferentes, dos estados sucesivos del mismo
hecho, una realidad convincente en tanto compleja,
humana en tanto múltiple. Tratar de leer un texto
del siglo II con los ojos, el alma y los sentimientos del
siglo II; bañarlo en esa agua madre que son los hechos
contemporáneos; separar, si es posible, todas las ideas,
todos los sentimientos acumulados en estratos sucesivos
entre aquellas gentes y nosotros. Servirse, no obstante,
prudentemente y a titulo de estudios preparativos, de
las posibilidades de acercamiento o de comprobación, de
perspectivas nuevas elaboradas poco a poco por tantos
siglos o acontecimientos que nos separan de ese texto, de
ese suceso, de ese hombre; utilizarlos de alguna manera
como hitos en la ruta de regreso hacia un momento
determinado en el tiempo. Deshacerse de las sombras
que se llevan con uno mismo, impedir que el vaho de un
aliento empañe la superficie del espejo; atender sólo a lo
más duradero, a lo más esencial que hay en nosotros, en
las emociones de los sentidos o en las operaciones del
esp1ritu, como puntos de contacto con esos hombres
que, como nosotros, comieron aceitunas, bebieron vino,
se embadurnaron los dedos con miel, lucharon contra el
viento despiadado y la lluvia enceguecedora y buscaron
en verano la sombra de un plátano y gozaron, pensaron,
envejecieron y murieron.

Es todaVÍa un proyecto la recuperación de la parte
simultánea que ha sido excluida de la mirada colectiva
para dar acento único a lo sucesivo. Sin embargo, lno
es un proyecto el cine, es decir la mirada anterior al
ojo? Un proyecto, no un hecho dado. Ya fin de cuentas,
lno es esto también el hombre? ..._,

Bibliografía
Bunon-Carvajal,Julianne, Patricia Torres y Ángel Miquel (comp.) (1998).
Horizontes del segundo siglo. México: Universidad de Guadalajara/
IMCINE
González Duefias, Daniel (2001). Mtlits: el alquimtSta de la luz Notas para una
historia nocvolueiontSta del eme. México: ID amamoooooooa. Col Arte e
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Yourcenar, Marguerite (1977). Mánoircsd'Hadricn (1951). Parts: Gallimard
(coll Folio). (Manarías de Adriano (1997). Traducción de Julio Cortázar.
Barcelona: Edhasa.)

,..._, 1 RICARDO CUADROS
78

•armas y letras

armas y letras. 79

�El cine de ficción se funda en el juego poético
de crear "cosas que son otras" -actores
■ que encarnan personajes,_ escenograhas
que representan lugares, historias ~alidas ~e la mano
de guionistas, vivos que "mueren • etc. Si hay _algo
que caracteriza al cine documental es su carencia
. de
metáfora implícita: los documentales no connenen
"una cosa por otra"; son registro de lo real. Pueden,
más tarde, ser vistos/leídos como metáforas o relatos
ejemplares de una época, un grupo humano, una
persona, pero su contenido corresponde a hechos

1

iglú suficientemente grande como para filma~ "en
interiores", que de los miles de metros de ~e~cula
en la mesa de montaje se eligieron los que facilitar_an
un relato heroico, salvaje, familiar, con la sonnsa
permanente de Nanuk entibiando los corazones en
medio de la nieve y el hielo.

reales.
Lo público y lo privado son á~bito~
que exigen separación. Lo público esta
■ afuera de nuestra conciencia.' ~s un
espacio abierto donde se transan ideas, opID1ones,
bienes y servicios. A lo privado perten~ce el se~reto
de los deseos, las tramas familiares, ciertos obJetos
e imágenes cargados de emociones persona_les e
intransferibles. Una de las características de lo pnvado
es que su comunicación ha de ser opaca, vel~da:
entrar a saco en una intimidad equivale a destruirla.
El género documental suele "pasar la cámara" entre ~o
público y lo privado y en ese instante 1~ pre~nta dep
de ser técnica o estética: filmar o no, mcluir o ~o tal
fragmento en el corte final, se convie~en en r~fl~ones
éticas. En comparación con el eme de ficció~ .. el
documental conlleva una responsabilid~d et~~a
mucho más evidente porque su material de filmac1on
suelen ser personas naturales, ciudadanos que por sus
opiniones -o su sola presencia e~ c_~mar:-. quedan
expuestos a la reacción de la oplillon p~blica o de
aquellos a quienes se menciona o denuncia.

2

El documental elabora tramas discursivas
audiovisuales sobre lo real, pero sus
■ técnicas de registro y montaje nunca
han sido distintas a las de cine de ficción. La belleza
y eficacia estética de un documental clásico como
Nanuk el esquimal (1922) de Robert Joseph Flaherty
tienen que ver con el tema -el cazador esqu~al.
su familia y sus perros, filmados en su ambiente
natural-, pero también con el talento de Flaherty
para elaborar un guión, dirigir actores, filmar y montar.
Se sabe, entre otras cosas, que escenas claves como
la caza de la foca fueron dramatizadas con una foca
muerta, que se le pidió a Nanuk que construyera un

3

La carga política del documental se
debe a su familiaridad con situaciones
■ reales de vida. El famoso primer minuto
de película de los Lumiére, Salida de los obreros de la
fábrica Lumiére (1895) no expre~a na~ explícitamente
político pero esas imágenes smt~nzan ~n mo~o d~
vida con sus horarios, vestuario, 1erarqmas soci_ales.
quienes filman, los poseedores del ap':1'ato de r~gi~tro
y reproducción, son los hijos del dueno de la fabrica.

4

En documentales clásicos latino,
americanos como La hora de los hornos
■ 1968) de Femando Solanas o La batal~a
de Chile (1975-1979) de Patricio Guzmán, el mensaJe
ideológico a favor de las clases desposeídas y la
revolución es evidente. Con Una verdad incómoda (~006~
Al Gore no se ha convertido en director de eme ru
mucho menos, pero este documental que llev~ su firma
autorial es una de las obras importantes del siglo XXI.
Una verdad incómoda es una llamada a la reflexión y al
cambio de conducta, visto el desastre ecológico en
marcha. Es un film de propaganda, elaborado para
sacudir y despertar conciencias ~ pone a G~re e~
linea con los maestros latinoamericanos del genero.
Femando Solanas, Patricio Guzmán.

5

(

En una entrevista reciente, el director
holandés/jordano Mahmud al Massad
■ habló de su próximo proyecto de
documental: "Trata de la vida de un palestino que fue
dado por muerto hace 25 años, cuando recié~ ~ra un
niño de cuatro. Acompañaba a su padre, un militante
de la OLP. en un intento de pasar armas de Chipre a
Ubano, cuando fueron descubiertos y ametrallados.
En la morgue, después de la identificación de _los
cadáveres, se descubrió que el pequeño seguía vivo.
Hoy es un adulto y ha aceptado que ~agamos un
documental sobre su vida, que llevara por título
Esta es mi foto cuando estaba muerto. Se trat~ de una
historia mucho más fascinante que cualquier relato

6

ficticio".

La pregunta por la propia identidad,
por el siempre esquivo "yo verdadero",
es una constante en culturas como
la latinoamericana, con un pasado colonial y un
presente de modernidad incompleta. ¿Por qué son
tan tristes los peruanos? se pregunta Juan Alejandro
Ramírez en Alguna tristeza (2006). Su respuesta es un
viaje por la historia de Perú a través de sus fracasos
en el fútbol, en la guerra, y las conversaciones con
personajes como el propio padre del documentalista
o el taxista llamado Melquíades, hombres castigados
por las desigualdades sociales y raciales. El "yo
verdadero" de los peruanos que hablan en el
documental de Ramirez es tan triste y asfixiante
que sólo les queda soñar con una tribu, que viviría
en algún lugar soñado de la selva amazónica, una
tribu sin patria ni banderas, ni armas ni dioses: el
paraíso en la tierra.

a.

Aislados, desnudos, en armonía con su
entorno, los indios Ikpeng sufrieron,
en 1964, el trauma de la llegada del
hombre civilizado. El documental El día en que vi
al hombre blanco (2005) de Mari Correa y Kumaré
Ikpeng recrea de alguna manera -con un avión
bimotor en lugar de carabelas- el origen de Brasil y
de toda Latinoamérica. ¿Podrían haber permanecido
los Ikpeng en su estado natural? ¿Podrían haberse
salvado de la invasión de las armas de fuego, las
camisetas con logos de universidades, las gafas
de sol? Por un tiempo quizás, unos años, hasta
ser "descubiertos". Lo que importa aquí, en este
documental, es que la historia es reconstruida por
los propios Ikpengs, que no niegan sus errores ni se
muestran como seres inocentes: eran un pueblo de
la selva y ahora son un pueblo exiliado, dentro de
la misma selva, y las nuevas generaciones asisten a
la escuela brasileña y van lentamente olvidando la
lengua y las antiguas costumbres.

9

Arte de máquinas cada vez más livianas
y eficaces, el cine avanza velozmente de
■ lo grande a lo pequeño. En menos de
100 años hemos pasado de las cintas de un minuto,
sin sonido, de los hermanos lumiére, a las cámaras
digitales que convierten a cualquier ciudadano en
un potencial cineasta o comunicador social; de
las salas de montaje con sus cortinas de rollos de

celuloide a los programas de montaje digital; de la
imprescindible "pantalla grande" a la reproducción
de DVD en el computador o el televisor. Internet,
como depósito (universal) de contenidos y espacio
de intercambio de imágenes e ideas, determina por
ahora los momentos de vanguardia de la revolución
tecnológica. En YouTube y sitios especializados se
pueden encontrar miles -pronto serán millonesde documentales ( o documentos audiovisuales)
acerca de "todo lo existente". Las pequeñas
máquinas de la telefonía móvil permiten a la vez
elaborar imágenes y subirlas rápidamente a la red,
compartirlas con todo el mundo. Hemos entrado
de lleno en una edad de proliferación de signos y
discursos que exigen un máximo de rigor interno
para no ser arrastrados "por el violento capricho de
las aguas que navegamos".
1.a literatura y el cine de ficción
se han especializado en ofrecer
metáforas de la intimidad que,
expuestas en el espacio público, nos hablan de
nadie y de cada uno de nosotros, en la tradición
inaugurada por el teatro griego. Los nombres Edipo,
Meursault o Charles Foster Kane son, cada uno, una
suma imprecisa de personalidades masculinas, de
pulsiones de vida y muerte que seducen y apelan
porque cualquier hombre podría ser Edipo o el
ciudadano Kane, pero a la vez todos sabemos que
se trata de imágenes cuya realidad es metafórica.
El diálogo y traspaso de identidades entre las
figuras ejemplares -estas tres u otras miles- y el
lector/espectador es un juego abierto, al que se van
sumando factores de época y nuevas metáforas. El
cine documental, cuando se lo propone, participa
en este juego de manera inquietante. El Bob Dylan
de No direction home (2005) de Martín Scorsese es
una persona que se levanta a alguna hora del día y
desayuna, menos o más como cualquiera de nosotros.
¿Será asi? Reconozco que me parece más fácil pensar
-antes de pensarlo dos veces- que hay alguien
"que hace de Bob Dylan", una persona que asume
su rol cuando sale a cantar o da entrevistas, alguien
que antes y después de hacer de Bob Dylan lleva
una vida, digamos, digamos, normal. Bob Dylan es
demasiado emblemático, representa demasiado bien
a Bob Dylan como para ser una persona de carne y
huesooo

10.

armas y letras•

81

�En las entrevistas que el director Alfred Hitchcock (Londres, 1899-California, 1980) concedía a partir de los años cincuenta, usualmente
menospreciaba algunos de sus trabajos de transición. Se refería (entre
otras películas), por ejemplo, a La posada maldita Gamaica Inn, 1939), su
última cinta británica antes de que el productor David O. Selznick lo
importara para filmar en Hollywood; o a Casados y descasados (Mr. and Mrs.
Smith, 1941), una comedia ligera alejada de sus obsesiones expresivas.
hora que ha pasado el tiempo y que
tanto la tecnología como las formas
narrativas del cine han evolucionado,
existe la alternativa, gracias al formato
del DVD, de visualizar una obra completa dentro
de una época para revisar sus entornos, contextos,
conexiones, el hallazgo de significados que se
concatenan. Se puede poner en tela de juicio la feroz
autocritíca del señor Hítchcock al establecer sus
constantes temáticas y revalorizar aquellas cintas
repudiadas, en particular a la que consideraba la
peor dentro de sus obligaciones por contrato con
Selznick: Agonía de amor (The Paradine Case, 1947),
que fue la última resultado de esta relación laboral
con el obsesivo, discutible y espléndido productor.
Basada en una novela de Robert Híchens (Kent,
1864~Zurich, 1950), la cinta narra el proceso judicial al
cual es sometida la señora Anna Maddalena Paradíne
(Alida Vallí) acusada de haber envenenado a su esposo,
un hombre mucho mayor que ella, rico, ciego, aparte
de haber sido héroe de guerra. La acción sucede en
un Londres del tiempo reciente a la filmación de la
película. El abogado que se encarga de defenderla,
Anthony Keane (Gregory Peck), se enamora de ella
e intenta salvarla trasladando la culpa al fidelísímo
mayordomo del difunto, el canadiense André Latour
(Louís Jourdan). El abogado imagina la construcción
de una relación amorosa con su clienta una vez que ésta
recupere su libertad. La mujer se enoja por tal acción y
le prohibe efectuarla, pero el abogado no desiste de sus
intenciones. El mayordomo admite, durante el juicio,
haber sido seducido por la señora Paradíne, pero se
escandaliza al apuntársele como probable asesino y al
sentirse descubierto, impelido por el remordimiento
y la deslealtad hacía su admirado patrón, se suicida.
Al enterarse, la señora Paradíne confiesa que ella fue
quien envenenó a su marido atrapada por su pasión

A

HITCHCOCK:
Una película subestimada
~ 1 ROBERTOVILLARREALSEPÍLVEDA

82 •armas y letras

hacía Latour. Públicamente manifiesta su desprecio
hacía el abogado quien queda destrozado moral y
profesionalmente.
Además de los hechos relatados en la sucinta
sinopsis anterior, hay otros elementos que
complementan a esta trama de loco amor. Keane está
casado con Gay (Ann Todd), una esposa sumisa y
comprensiva, quien lo apoya en su decisión de salvar
a Paradíne; el juez Hargrove (Charles Laughton),
amigo de la pareja, además de presidir el proceso de la
señora Paradíne, muestra rasgos sádicos disfrazados
de elementos justicieros al estar en la corte y de
desprecio hacia el amor que le profesa su propia
esposa (Ethel Barrymore), además de no ocultar
los apetitos libidinosos que le produce la esposa de
Keane y mostrarse ambiguo en algunos comentarios.
El socio del abogado (Charles Coburn) tiene una
hija Ooan Tetzel), gran amiga de la esposa de Keane,
que sirve como coro griego al avanzar ciertos puntos
narrativos y descubrir como espectadora todo lo que
va sucediendo en la relación matrimonial de la pareja,
según se va desarrollando el juicio.
La pel1cula es bastante compleja en muchos
aspectos: desde la intriga criminal hasta los espacios
arquitectónicos tanto del lugar del crimen como la
misma corte de justicia; desde las características y
misterios ocultos de sus personajes hasta la rebuscada
fotografía que registra los hechos del juicio. Sin
embargo, esto confirma que está presente la huella
de su magistral creador, por más que éste la negara
(en su momento) llevado por el fastidio Qa excesiva
intromisión en el rodaje del productor que insistió en
elaborar el guión adaptado previamente por la esposa
de Hítchcock, Alma Reville, mientras se encontraba
dando los toques finales a otra producción suya,
Duelo al sol; como respuesta, el director incrementó los
costos con una elaborada puesta en escena durante las

armas y letras.

83

�,.

4

•

secuencias del juicio), el apresuramiento (Hitchcock
daría fin a su contrato con Selznick al entregarle esta
pelicula y asi podria producir sus propios proyectos;
dentro de la paradójica tardanza de filmación quedaba
la esperanza de su futura liberación que le otorgaría,
tomo lo cumplió, el derecho de filmar lo que se le
viniera en gana) o la insatisfacción (el director deseaba
otro elenco principal; finalmente, Selznick le impuso
a los actores que tenia bajo exclusividad).
Las peliculas de Hitchcock se definen en torno
a la pareja y sus transformaciones; alrededor de ella
girarán otros personajes y la situación básica. De esta
manera se puede citar cualquier título al azar: la cinta
Náufragos (1944), donde un grupo de sobrevivientes al
hundimiento de un barco durante la Segunda Guerra
se concentra en un bote salvavidas, estará demarcada
por la relación entre una mujer de temple y el lider
natural del grupo unidos por un soldado nazi que
termina siendo destruido; La soga (1948) inicia con
una pareja homosexual que asesina a un hombre por
el placer de tentar al destino: su interacción con un
profesor al cual retan de manera macabra es el eje de
la cinta y, de esta manera, la pareja se transforma; De
entre los muertos (1958) surge del engaño que sufre un
investigador policiaco al serle presentada una mujer
con una identidad falsa y un físico determinado,
que resurgirá posteriormente con transformaciones
en su aspecto, produciendo una obsesión amorosa
como la que ocurre en Agonía de amor; Psicosis (1960)
se centra en el asesinato de una mujer por un hombre
esquizofrénico mientras está poseído por una segunda
personalidad que lo transforma en pareja automática
de si mismo. Si volvemos a Agonía de amor, la pasión
cegadora que siente Keane por la señora Paradine
viene a transformar el mundo del hombre con su propia
mujer, como sucedió previamente con el mayordomo
Latour al ser seducido por la esposa de su patrón, quien
llegó al extremo de terminar, entonces y de manera
literal, con éste. Una compleja relación ya que Keane se
enamora desde la primera vez que conoce a su clienta.
La mujer lo atrapa con una historia personal, cínica y
abierta, de un pasado dudoso (por lo tanto excitante),
aunque al mismo tiempo hace todo lo posible por no
crear vínculos: lo que es útil para ella (su libertad)
no implica que ame a su abogado, pero incrementa el
deseo del hombre. Habrá que encontrar a un culpable
para que ella quede disponible; comenzar en ese
momento su campaña para alcanzar la reciprocidad
amorosa. No hay otro que el mayordomo: un hombre

84 -armas y letras

que pudo disfrutar la presencia cercana de quien ahora
es su motivo amoroso.
Es la transferencia de culpa otra cualidad inherente
en las cintas hitchcockianas. El ejemplo más claro
de esta constante donde hay victimas inocentes se
encontrará indirectamente en Pacto siniestro (1951)
donde un sociópata propone a un jugador de tenis
intercambiar asesinatos ya que de esa manera no
habría relación directa entre sus ejecutados, por lo
tanto, no habría sospecha de las autoridades hacia
ellos; y de manera directa, hasta obvia, en El hombre
equivocado (1956) donde un músico es acusado de un
asesinato simplemente por su gran parecido físico
con el verdadero criminal y la falta de coartada para
demostrar su inocencia lo va hundiendo tanto en su
integridad personal como en las consecuencias para
su familia. Ysi se vuelve al ejemplo de Psicosis, tenemos
a un protagonista esquizoide que culpa a su madre, o
sea su segunda personalidad, de un crimen que él, en
su personalidad "normal", no hubiera cometido jamás.
En Agonía de amor tenemos la primera impresión, por
parte de la esposa de Keane, de que la señora Paradine
es inocente ("La gente bien no anda matando a otra
gente bien"); el abogado en su obsesión por condenar al
mayordomo le grita en plena corte que "su declaración
fue una sarta de mentiras"; como base de su defensa, la
acusada ha declarado que su marido se suicidó porque
ya no soportaba su condición de invalidez, para dejar
como un hecho que la culpa la tiene otro.
Luego se tiene la mirada. Tan importante en las
cintas de Hitchcock, porque el ojo mirará a través
de unos binoculares para explorar la cotidianidad
de otros hasta que se descubra un crimen (La ventana
indiscreta, 1954) o por medio de un hoyo en la pared
para observar a una mujer desnudarse y producir la
esquizofrenia (Psicosis). En esta cinta la mirada es
contundente porque Keane trata de escudriñar lo que
está sucediendo dentro de la fria e inexpresiva señora
Paradine quien no se conmueve ni demuestra alguna
emoción. La visita a la casa de campo donde ocurrió el
asesinato del hombre permite que Keane se introduzca
en la elegante recámara de la mujer donde su retrato,
un óleo circular y de gran tamaño, está pintado sobre la
cabecera de la cama y con su mirada lo sigue mientras
se mueve alrededor de ella. El ama de llaves de esa
casa campestre le comenta a Keane que la señora
Paradine le describía el hermoso paisaje de la campiña
a su marido, ya que era sus ojos. Pero también está
presente la mirada indirecta cuando Latour menciona

que el hombre lo vio con su "vista de ciego"; y bastante
significativa es la llegada del mayordomo a la corte que
sucede, acorde con la distribución espacial del cuarto,
a espaldas de la señora Paradine quien no lo ve, pero
lo presiente con esa ambigua mirada que da la idea
que buscaba Hitchcock: pareciera que lo está oliendo,
que la está penetrando con su presencia, que vuelve a
tener a su lado el cuerpo que provocó su desgracia, y
todo por medio de sus ojos.
Esto último permite entrar en una característica
significativa del director, quien se preciaba de "filmar
previamente la pelicula en su cabeza", por lo que al
llegar al rodaje ya tenia una idea clara sobre lo que
filmaría (de ahí el fastidio por la entrega intermitente
del guión por parte del productor) impartiendo asi
una estructura narrativa con su textura particular
que puede notarse en sus peliculas. Las secuencias
más brillantes de la cinta residen precisamente en los
momentos del juicio. Ocurre en la réplica de una sala
de justicia británica donde la acusada está al centro de
la misma. El acceso de testigos es por la parte posterior
a ella y al frente están el juez y los magistrados; a un
lado, el espacio de los testigos; al otro, el jurado.
Hitchcock la filmó con cuatro cámaras que rodaban
simultáneamente para ir registrando reacciones (y
claro, miradas) de los diferentes personajes. Además,
para lograr el efecto mencionado previamente sobre
el presentimiento de Latour por la señora Paradine,
filmó por separado al mayordomo entrando por la
parte trasera quien recorría el pasillo hasta pasar
lateralmente por donde se encontraba la acusada.
Luego, armó la secuencia, filmando a la mujer en un
asiento móvil frente a la proyección anterior para darle
un gran sentido de movimiento y permitir físicamente
que el espectador compartiera esa sensación.
Algo que Hitchcock usualmente mencionaba era
su rechazo al reparto de los personajes principales. En
algún momento, el productor Selznick se acercó con
Greta Garbo para animarla a su retorno al cine en el
rol de Maddalena Paradine y aunque la famosa diva
mostró cierto entusiasmo, declinó, lamentablemente,
ya que su elegante y atractiva frialdad hubiera sido
excepcional para ese papel; en lugar de Gregory Peck,
quería a Laurence Olivier, quien no estaría disponible
en los tiempos del rodaje, o Ronald Colman, quien no
era del agrado de Selznick, sin imaginar que ese año
ganaría el áscar y otros premios por su trabajo en El
abrazo de la muerte (Cukor, 1947). Sin embargo, el caso
más discutible fue el del muy atractivo francés Louis

J ourdan (debutante como la croata~italiana Alida Vallí
en el cine norteamericano) cuya apostura no encajaba
con la idea de Hitchcock quien deseaba al británico
Robert Newton en dicho papel. En la novela original,
Maddalena Paradine era descrita como una ninfómana·
el director quería mostrar, fuera de toda convención,
debido a la censura, a un actor mayor en edad, sin
atractivo físico, corno el incomprensible objeto
erótico de una mujer con posición de clase, esposa
de un héroe militar, para dar idea de su vulgaridad
y sus bajos instintos. La patrona se acostaba con un
repulsivo sirviente y hasta llegaba al crimen por la
pasión carnal. Era inconcebible algo tan audaz que no
seria aceptado ni por el productor ni por un público
acostumbrado a los galanes bellos corno Jourdan (lo
que da lugar a que el juez Hargrove haga un comentario
hornoerótico cuando Keane asegura que Latour tiene
un odio patológico hacia las mujeres ya que una de
ellas lo dejó plantado el día en que iban a casarse:
"Después de ver el porte del testigo pensaría que el
comportamiento patológico seria el de la dama"), y
en este caso, simplemente resulta obvia la pasión que
despertaba el varonil sirviente en su patrona.
La película fue filmada entre los meses de diciembre
de 1946 y mayo de 1947 con un costo final (excesivo
para su tiempo) de más de cuatro millones de dólares.
Se estrenó el último día de 1947 en Los Ángeles con una
duración de 131 minutos que luego fue disminuida en
casi veinte para su distribución nacional y mundial a
partir de 1948 por lo que usualmente se considera una
cinta de este año. No tuvo el mismo éxito taquillero
de otras cintas del director con el mismo productor
(Rebeca, Cuéntame tu vida, Tuyo es mi corazón) ni tampoco
el público asistió masivamente a disfrutarla. Su interés
se fue despertando con el tiempo. Los estudiosos de
Hitchcock usualmente la defienden en sus discursos
y se tiene la fortuna de que se encuentre disponible
para su encuentro con nuevos espectadores. A pesar
del rechazo de Hitchcock, el tiempo ha permitido que
Agonía de amor se establezca dentro de esa filmografía
tan singular, demostrando que contribuye con
las obsesiones temáticas del realizador y diversos
antecedentes que luego serian claves para películas
que devinieron obras maestras. Cualquier cinta
que se piense "menor" o se subestime en los títulos
que conforman la obra de Hitchcock, siempre será
susceptible a florecer porque el genio, el creador, el
artista, el hombre fiel a sí mismo, poseedor de una
fuerte carga moral, estaba presente oo
)

armas y letras•

85

�Licenciado en historia en París, vivió en Madrid
y Nueva York; dirigió revistas de libros yrevistas
de cocina, recorrió medio mundo, tradujo a
Voltaire, Shakespeare y Quevedo, plantó un
limonero, tiene un hijo y ha publicado unos
veinte libros. En esta entrevista, Martín Caparrós
(Buenos Aíres, 1957) nos cuenta sobre su nuevo
libro de crónicas, y sobre sus gustos personales
en cuanto al buen comer y al buen beber.
1 encuentro se desarrolló una fresca
mañana de mayo, en un café de Palermo,
a unas pocas cuadras de Plaza Las
Heras, justo al lado del consultorio del
dentista a donde Caparrós irta después
de la entrevista. Por eso la idea de encontrarnos allí.
"Hace cuatro años me contrató el Fondo de
Población de Naciones Unidas para hacer algo que
hasta entonces no existía.Todas los años publican un
informe sobre el estado de la población mundial, que es
un grueso volumen lleno de datos, estadísticas y análisis
sobre un tema que tiene que ver con la población. Una
vez fue la migración, otra vez fue sobre el proceso de
urbanización, otra vez fue sobre la cultura. Ahora es el
cambio climático. Entonces lo que quisieron hacer es
junto con ese libro armar un suplemento Jóvenes, que
es como se llama, que consiste en contar las historias
de las vidas de ocho o diez jóvenes en distintos lugares
del mundo en relación con esos temas, es decir, con la
inmigración o la urbanización, o lo que sea que quieran
en ese momento. Ybueno, me encargaron que hiciera
ese trabajo, entonces cada año, giro dos o tres meses
por lugares muy raros, para luego escribir lo que me
piden. Una luna, este nuevo libro, es uno de esos viajes,
un viaje muy particular porque es un viaje que duró
veintiocho días. Es decir, una luna. Fue una especie de
viaje chillado, como yo le llamo, donde pasé de Europa
Oriental a África, después a Europa Occidental y otra
vez a África. Una especie de hiper viaje".

En general, los relatos del libro tienen un tinte
bastante trágico, los migrantes huyen buscando
una vida mejor porque la están pasando mal. Un
ejemplo: "Hay una historia de una chica de Kenia, que
justamente se llama Kakenia. Ella pertenecía a la tribu
Masai y quiso de alguna manera esquivar ese destino
que su cultura le reservaba, que era primero sufrir la
mutilación genital a la que suelen someter a millones
de mujeres en África y del resto del mundo y después
casarse a los 13 o 14 años con el novio que su familia
le consiguió y vivir toda su vida como una especie de
sirvienta de su marido. Queria esquivar ese destino y
por ello trató de estudiar, y en un momento descubrió
que había un lugar en donde le podían dar una beca.
Pero sus padres y los viejos de la aldea no la dejaban,
entonces tuvo que negociar, aceptó la mutilación
genital a cambio de que la dejaran seguir estudiando.
Y hoy está en Estados Unidos, casada con el hombre
que quiere, tiene un hijo, trabaja donde le gusta. Tiene
una vida totalmente distinta a la que hubiese tenido
si no hubiese peleado por conseguirla".

Cuando salió la reedición de tu libro Larga distancia, dijiste
en una entrevista que empezaste a escribir crónicas de viajes
para poder viajar y que después empezaste a viajar para poder
escribir. ¿~uécambió desde la escritura de ese libro hasta ahora,
si es que algo cambió?
Sigue siendo así. En el caso de Una luna fue un poco raro,
porque yo no pensé que estaba escribiendo un libro,

ci..,; f ALEJANDRO CAVALLI

ENTREVISTA A HARTIM CAPARROS POR SU LIBRO UNA LUNA, EDITADO POR AMACRAMA

yo estaba haciendo este viaje porque había aceptad
este trabajo y me encantaba hacerlo y tomaba nota~
~orqu~ cuando viajo escribo. Porque viajar es una
s1tuac1ón que me da muchas ganar de escribir cosas
c_ontar lo que veo, lo que se me ocurre. Tengo much;
nempo para pensar boludeces. Los viajes en avión
son muy largos, las noches son solitarias, entonces
tengo mucho tiempo. Entonces tomaba notas para mí
porque es lo que hago, y recién en el medio del . .
di' b
via3e
Je, ueno esto podría ser un nuevo libro, y ahí decidí
ordenar eso que tenla.

También decías que muchas veces te pasa de decir qué carajo
estoy haciendo acá.
Sí, s~ dudas, en esas noches solitarias cuando estaba,
~or e3emplo, en Moldavia, las primeras noches de este
li~ro suceden ahí; en ese momento hacia quince o
ve~te grados bajo cero y yo no entendía una palabra
nadie entendía los idiomas que yo sí. Estaba en u~
hotel feo en donde a las diez de la noche apagaban
las lu~es y las calles eran impenetrables. Era muy
abumd?. La conexión a Internet era muy lenta. No
había mnguna buena razón para estar ahí.

86 • armas y letras

armas y letras. 87

�CASTROMOMÍA

Entre historia e historia de los distintos migrantes,
Caparrós cuenta anécdotas del viaje y muchas veces de
las distintas comidas y bebidas de los diversos lugares
donde estuvo. "He escrito bastante de comidas, incluso
·dirigi la revista Cuisine &amp; Vins, una revista clásica de
comidas y bebidas en la Argentina, la dirigí en 1991~
1992, cuando casi no habia revistas de gastronornia en
el país. Yhe escrito mucho sobre comidas y bebidas. Y
en estos viajes una de las cosas en las que más tiempo
pierdo, si es que se puede decir que es perder el tiempo,
es en buscar dónde voy a comer en esas cuatro o cinco
ocasiones que voy a tener para comer en cada lugar".
Haciendo memoria, de este viaje Martin recuerda
algunas. "El caviar moldavo, que no es moldavo sino
ruso. Porque hay mucho contrabando de caviar. Una
lata de 200 gramos de caviar, por ejemplo, costaba 10
dólares, que puede costar 500 dólares en cualquier
negocio en el resto del mundo. Recuerdo también
una comida, una especie de guiso medio dulzón, en
Sudáfrica. En Liberia, una ciudad muy destruida,
una señora representante del Fondo de Población me
invitó a comer a su casa y fue una comida muy normal,
pero el hecho de tornar vino después de cuatro o cinco
dias de no ver una copa ni pintada le dio a esa velada
un aspecto distintivo. En medio de un ambiente
supuestamente relajado, más o menos occidental, la
señora me contó como 84 de sus parientes habían sido
masacrados en Ruanda. Esa discordancia absoluta,
entre comida y conversación".
En cuanto al vino, y a qué variedades de uvas le
gustan, acomodando su largo bigote manubrio con los
dedos de la mano derecha, con su vozarrón declara:
"Torno vino casi todas las noches. Es raro que tome
vino al mediodía pero también es raro que no torne
vino por las noches. Tengo una bodega considerable
y me gusta cuando corno en casa ese momento de ir a
ver qué vino voy a abrir. Aveces es al contrario, cocino
algo porque tengo ganas de tomar algún determinado
vino. Cocino todas las noches cuando estoy en casa. Y
al mediodía también. Siempre digo que no cocino como
los hombres sino corno las mujeres, porque no cocino
en ocasiones especiales sino todos los días corno
hacemos todas las buenas mujeres (risas). Soy amplio
en cuanto a gustos pero tengo ciertas preferencias que
varían con los momentos. Me gusta poco el Malbec.
Creo que es un acto de patrioterismo innecesario, el
hecho de que nosotros tengamos mejor Malbec que

88 •armas y letras

otros paises no hace que sea el mejor Malbec. Es como
decir, tenernos mejor cumbia villera que Austria y
no por eso vamos a escuchar más cumbia villera. Un
buen Cabernet es eminentemente mejor que un buen
Malbec. En blancos, eso cambia mucho más, por
ejemplo, ahora me gusta mucho el Sauvigon Blanc,
ese gustito citrico. Me gustan mucho los vinos sobre
maduros. Me gusta menos el Champagne".
POLÍTICA

"No veo ninguna opción que me parezca interesante,
atractiva, productiva -dijo Caparrós cuando se le
preguntó sobre el panorama politico actual del país,
a pocos dias de las elecciones-. Otra vez se está
discutiendo nombre de personas sin tener la menor
idea de cuáles son sus proyectos o programas, sin que
haya la menor participación, ni el intento por parte de
los partidos politicos para que la ciudadanía participe
para armar una sociedad mejor. Puede haber distintas
versiones de cuál sería esa sociedad mejor. Pero si
empezáramosadiscutiresoen vezdesifulanaomengana...
Seguimos dando cada vez más pasos para atrás".

Una especie de democracia infantil.
Sí, una forma infantil publicitaria de la democracia,
se elige un candidato corno se elige un detergente.
Con el mismo grado de reflexión y compromiso. Con
la diferencia que el detergente te jode las manos y el
candidato te jode todo lo demás.
Se hace la hora de que Caparrós suba a lo de su
dentista, pasaron treinta y cuatro minutos de los
treinta acordados, termina su café de un sorbo, y
cuando se está por levantar concluye: "Volviendo al
tema de la literatura y el vino, me quedé pensando, por
ahi te sirve agregar que cuando firmo un contrato por
la escritura de un libro, tengo una cláusula que decidi
agregar, que es que cuando el texto salga publicado el
editor me tiene que mandar una caja de muy buenos
vinos. Porque la edición, que al principio era algo
extraordinario, al final es algo rutinario. Siempre digo
que un libro es algo que uno hizo hace mucho tiempo.
Entonces, la salida de uno termina siendo como salir
a bailar con una ex novia. No tenés ganas (risas).
Pensé, para darle una marca festiva, quería hacer algo.
Entonces me dije, recibir una caja de muy buenos vinos
para mi es una fiesta. Antes de ayer, por ejemplo, me
llegaron los de Una luna" (K,;

�CASTROMOMiA

Entre historia e historia de los distintos migrantes,
Caparrós cuenta anécdotas del viaje y muchas vece~ de
las distintas comidas y bebidas de los diversos lugares
donde estuvo. "He escrito bastante de comidas, incluso
'dirigí la revista Cuisine &amp; Vins, una revista clásica de
comidas y bebidas en la Argentina, la dirigí en 1991
1992, cuando casi no había revistas de gastronomía en
el rais. Y he escrito mucho sobre comidas
en estos y:iajes una d!' hs cosas en las
pierdo, si es que se puede decir q
es en buscar dónde voy a co
ocasiones que voy a tener
Haciendo memoria, d
algunas. "El caviar m
..:aviar. Una
ruso. Porque hay m
, costaba 10
lata de 200 gramos
cualqui
dólares, que pued
negoci ::l s1 el re t1
una Cí'mi&lt;la, una e
Sudáfrica. En Lib
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pero el hecho de tom
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En cuanto al &lt;111 ,, } a qué variedades de uvas
gustan, acomodando su largo bigote manubrio con
dedos de la mano derecha, con su vozarró
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vino al mediodía pero también es raro que
vino por las noches. Tengo una bodega cons
y me gusta cuando como en casa ese moment
ver qué vino voy a abrir. A veces es al contrario
algo porque tengo
vino. Cocino todas
al me~iodia tambié
en ocasiones esp
hacemos todas las
en cuanto a gustos pero tengo ciertas prefercn
varían con los momentos. Me gusta poco el
Creo que es un acto de patrioterismo innece r
hecho de que nosotros tengamos mejor Malbec

88 •armas y letras

otros paf ses no hace que sea el mejor Malbec. Es como
decir, tenemo mejor cumbia villera que Austria y
no por eso , lmos a escuchar más cumbia villera. Un
buen Cabcmet es eminentemente mejor que un buen
Malbec f n bl neos, eso cambia mucho más, por
ejemplo, ah
me gusta mucho el Sauvigon Blanc,
ese gustito
Me gustan mucho los vinos sobre
maduros. M
t menos el Champagne".

a pocos
discuticn
idc

n que me parezca interesante,
-dijo Caparrós cuando se le
ma polftico actual del país,
ncs-. Otra vez se está
onas sin tener la menor
os o programas, sin que
el intento por parte de
ciudadanía participe
Puede haber distintas
iedad mejor. Pero si
desifulanaomengana ..
pasos para atrás".

citaría de la democracia,
o elige un detergente.
fl..xio ) compromiso. Con
tcrgcnte te jode las manos y el
todo lo demás.
e ace la hora de que Caparrós suba a lo de su
entista, pasaron treinta y cuatro minutos de los
tr mtl acorcbdo • termina su café de un sorbo, y
r le\Jntar concluye: "\ olviendo al
J lncr.mir.1 "1 ~'"'),me ltuedé pensando, por
~ me agregar que cuando firmo un contrato por
tura de un libro, tengo una cláusula que decidí
, que es que cuando el texto salga publicado el
a caja de muy buenos
al principio era algo
tinario. Siempre digo
hace mucho tiempo.
ina siendo como salir
tenés ganas (risas).
para darle una marca festiva, quería hacer algo.
nces me dije, recibir una caja de muy buenos vinos
mf es una fi tJ. Antes de ayer, por ejemplo, me
Jron los de Una luna" 1 -

�, , ~ y de mí, que nazco sin
madre / Y ando recelosa
de mi, / Acechando el
ruido de mis plantas/ Por si adivino a
donde voy", dice Ifigenia, despatriada,
•desmemoriada, secuestrada en el
altar de la diosa Artemisa, sacrificada
convertida ahora en sacrificadora,
sacerdotisa cruel que descuarti::a
a los náufragos para ofrecerlos a la
diosa, Ifigenia, en palabras del propio
Alfonso Reyes en su Ifigenia miel "atada
al tronco de sí misma", reducida
a "un montón de cólera desnuda".
También fuera del paraíso,
también desmemoriado, también
suspenso en el aire, Reyes en lo alto de
una laberíntica biblioteca, cubierto
de textos y de libros, descuartiza
palabras, reacomoda frases, maldice
la horrenda inmovilidad de "diez
mil volúmenes ordenados en sólidos
estantes. Estantes atornillados en el
suelo y clavados en las paredes" (12).
Este Reyes, creado por Coral Aguirre
en su obra La elección dcifigenia, también
está furioso, no encuentra paz al verse
sumergido en una obra interminable
que teme, nadie va a leer. Sacrificado
en el altar de sus propias palabras,
a Reyes se le ha olvidado su vida,
no sabe, como Ifigenia, quién fue, ni
cuál será su destino.También él anda
receloso de si mismo, tratando de
adivinar a donde va. Como Ifigenia,
Reyes también está sujeto a un
terrible poder que lo rebasa. Ifigenia,
sabiéndose poseída por la Yoluntad de
la Diosa, exclama: "Alguien se asoma
al mundo por mi alma / Alguien
husmea el triunfo por mis poros; /
Alguien me alarga el brazo hasta el
cuchillo; / Alguien me exprime, me
exprime el corazón".
A Reyes, en cambio, no lo poseen
los dioses sino la violencia de la
historia: la "cruenta intromisión de
la metralla en la vida", el doloroso
asesinato de su padre, "por cuyo
cuerpo, empezó a desangrarse toda
la patria". En repetidas ocasiones,
el Reyes de La elección de Ifigenia
escucha, como si fuera la voz de un

90 •armas y letras

Ihgenia extraña, e.xtranjera, sola :,t.
dios terrible, el ruido constante de
alma
entre desconocidos y no sahe
la metralla y se estremece. :\adíe
qué paso, qué pa~o rnn ella, con
mas percibe lo que él, es una marca
su padre .con su gente, e-, que d 1a
interna, una persecución constante.
está desgajada ... EJa tiene miedo,
Algo que le exprime el corazón. Y si
no quiere que hablen, Ifigenü no
en la obra de Reyes hasta los pies de
quiere saher y dice "Si tu sabes m ~
su lfigenia llega Oresres, en figura
tejedor de palabra~... calla... Calla
de náufrago. para ayudarle a saber
porque me aniquila el peso del
quién es, para regresarle el nombre
nombre que espero.. calla porque
que perdió, en b de Coral llegan ante
al
fin, no quiero saber-oh cobarde
Reyes sus hermanos, sus entrañables
seno- quién soy yo" (18 19).
amigos, quienes acuden a él para
ayudarle a recordar.
Así, el dominicano Pedro Reyes también hubiera querído
Henríquez Ureña aparece para traer a borrar su memoria, olvidar quíén
su memoria el pasado ilustre, emotivo, era. Y te c11vid10, sc,iora, el agrio gusto de
inquieto, de ese grupo de jóvenes ignorar tu historia. Pero ahora, en su
embriagados de ideas, de esos jóvenes bíblioteca, tratando inútilmente de
que enamorados de Grecia, también ordenar su monumental ohra, este
leyeron el Ariel de José Enrique Rodó Reyes de Coral sí quiere saber quién
y se sintieron herederos legítimos es, sí quíere recordar, no le teme a las
de una tradición para construir la palabras. Recuerda París y la soledad,
inteligencia americana. Henríquez y recuerda Madrid y el jolgorio.
De esta manera, a traves de
Ureña le ayuda a recordar a Reyes sus
la
presencia
de estos náufragos
años en el Ateneo de la juventud, y el
Ateneo lleva a Reyes a acordarse de del tiempo, sus amigos, Reyes va
otro de sus amigos más entrañables: rememorando, reYi\'iendo, y con la
Julio Torri, quien a su vez le hace rnemoría reconstruye su identidad y
la de su patria. Reyes, como Edipo,
evocar su estancia en París:
dice Coral, sí quiere saber y rastrea
JULIO: (Con dificultad. kcuestadirigirsc sus huellas, aunque le sean dolorosas.
libremente aAlfonso) Hombre, nni&lt;;te Ahora sabe que Julio Tom, Pedro
que irte, tno lo recuerdas? Despueb Henriquez Ureña están tan muertos
de. .. (Se detiene confuso) y con Huerta como él y saber de la muerte lo
que te quería de secretario pri\'ado, transporta a otra ciudad: Buenos
no podías hacer otra cosa. Tenías Aires. Ahí el recuerdo de su estancia
que huir. Exiliarte. iCuánto dolorL . corno embajador lo hace e,·ocar la
Todos esos años nos escribimos presencia de otro de sus amigos: su
"gordo del alma", Genaro Estrada, y
desesperadamente (17-18).
con él a la "amazona de las pampas",
El exilío de Reyes, como cualquier Victoria Ocampo, con quien baila
otro exilio, no fue fácil. "Después de tango y &lt;lanzón; recuerda la revista
vivir tantos años en medio de amigos Sur y las palabras argentinas "ché"
extraordinanos, hasta respirar se "compadrito" "milonga". Con Victoria
me hace difícil por mi cuenta..." le aflora el Reyes coqueto, que disfruta
escribió Reyes a Julio Torri. Y será la buena vida, la buena música y la
precisamente durante ese exilío que buena comida.
Asi, poco a poco, van agolpándose
el joven Alfonso Reyes escribirá su
Ifigenia Crnd. entrañable personaje del los recuerdos. la embajada en Brasil,
La Casa de España y su incansable
que ahora es espejo:
trabajo para albergar a los exiliados
ALFONSO: Ifigenia cruel, lfigenia republicanos, y luego ... Borgec;.
cruel, sí. sí, yo escribí esa obra, Borges aparece para darle a los

recuerdos la inconsistencia de los
sueños, para retar todas las certezas.
Reyes Y Borges establecen un duelo
intelectual, un juego de ironías, citas
y erudición.
BORGES: Todas las bibliotecas
son mías ... Y este infierno según
~eyes, (Se ha dirigido a los otros) lo
mventé yo, la biblioteca total, la
biblioteca universal, el laberinto
hecho biblioteca, es mi invención.
Y si Dios existe, me escuchó, para
hacer de ella un infierno O un
paraíso, quién sabe (31).
A partir de aqui la autora construye un diálogo delicioso· las
afinidades, las diferencias' las
pasiones, las hipocresías, todo aflora
en este encuentro de dos figuras
contrastantes. Coral, experta en
este ~e~a, no sólo despliega su
conocuruento de la relación BorgesReyes, sino su astucia dramática
p~a c_onstruir una escena muy ágil,
divernda Y punzante. Antes de irse
Borges dice a Reyes:
'

C.AB.ALLE Í.A
La elección de Ifigcnia
Coral Aguirre
EDITORIA..: UANL
At.O: 2009
TITULO:

AUTOti:

FICENI.A Y REYES:

libertad, memoria y olvido

De ninguna manera. Es la mesura lo
BORGES: Al destino le gustan las
que da el orden poético, la estética
bromas, los enigmas ... Verá usted
de la poesía.
las balaceras de nuestros mayore~
quedaron en nuestra entraña para Reyes se encuentra así con ese
que nosotros las hiciéramos letras "muchachito terrible, egoísta,
palabras, la pluma como una navaja: despreocupado, que se fue sin
como un cuchillo o una metralla... agradecerme (40)". Será Octavio
Le falta saberlo. (Mientras se aleja) y Paz quien le revelará la clave de
entonces podrá olvídar, como lo dije su situación, quien le hará ver que
para mí mismo, llegará a su centro, a Reyes es Ifigenia, que, como ella, al
su álgebra y a su clave, a su espejo... recuperar la memoria puede ser quien
Pronto sabrá quién es (39-40).
es. En la obra de Reyes, al reconocerse
Ifigenia se niega a si misma, se rehús~
Una vez que sus amigos se han ido, a regresar con Orestes y le dice una
aparece alguien más. Este nuevo de las frases más celebres de la poesía
visitante no viene del pasado sino dramática escrita en lengua española:
del futuro. Reyes lo invoca al sacar "Robarás una voz, rescatarás un eco·
un tomo y leer:
/ Un arrepentimiento, no un deseo. Í
Llévate entre las manos, cogidas con
ALFONSO: La historia de la poesía tu ingenio,/ Estas dos conchas huecas
moderna es la de la desmesura. de palabras iNo quiero!"
(Observa la tapa) El Arco y la lira ...
Con esta negación, Ifigenia niega
(Se muestra muy irritado.) iQué su historia, la de su familia y la de su
ocurrencia, pero qué ocurrencia! patria, se hace, en palabras de Paz,

hija de si misma. Ifigenia inaugura así
un ámbito de libertad, el coro le dice:
"Escoge el nombre que te guste ¡ y
llámate a ti misma como quieras: / ya
abriste pausa en los destinos, donde¡
brinca la fuente de tu libertad".
Paz hace ver a Reyes que ésta es su
historia, que él es Ifigenia, que se negó
la memoria, porque queria rechazar
"el viejo mundo, la estirpe familiar,
la. sangre", quería recuperarse a sí
mismo, pero las ráfagas del 9 de
febrero, día del asesinato de su
padre, lo perseguían como un destino
inexorable del que permanentemente
está condenado a huir.
Sin embargo, Reyes también
logra elegir. Desde la perspectiva de
Coral, Reyes eligió las palabras sobre
las armas, eligió la poesía sobre la
venganza, eligió la diplomacia sobre
1~ guerra. Reyes, como Ifigenia, se
liberó del destino, de los hados del 9
de febrero y se construyó a sí mismo
lejos de su patria.

armas y letras•

91

�La elección de Ifigenia, es un texto en sus cartas y sus textos. Es, por
dramático escrito con erudición tanto, un teatro documental. Coral,
y sentido del humor: Respo~de a apasionada de las letras, ha~la asi de
una larga investigación realizada las elecciones, de la memona y de la
por su autora, y las rnces que ~os libertad Reyes y Ifigenia se burlaron
· deja escuchar son las de los propios de las estrellas, Pero liberarse de
protagonistas. Coral arma la trama las predestinaciones, históricas o
siguiendo los parlamento~ reales de, metafisicas, no es fácil, conlleva la
los personajes históricos, mdagados tarea de asumir existencialmente que

La compañía de las islas

TtruLO: De eso se trata.

Ensa)OS lituanos
.
.
Urun:rs1dad
Autónoma de Nuevo león/Colofón
A.MOa 2008

A.UTOR1 Juan \"illoro
EDITORIA.LES1 Anagrama

ucstos a inventar_ cat~gorias engañosas, imaginemos De esto se trata.
Ensayos literarios como si fuese
un road book . .No es una empresa
desatinada. Antes, habría que ejercer
algunos deslindes genéricos: aquí la
crónica ronda junto con el cuento
al ensayo-centauro (u ornitorrin_co,
como dice Fabri=ío Mejía Madnd).
Más allá de las definiciones, en De
eso se trata seguimos a un autor en
la plenitud de su prosa, dueño del
adjetivo radiante.
Villoro es un guía a la vez
amable y exigente, pues según él
lo escribe, intenta mostrar goces
para el conocedor y para el perplejo.
Lo logra. Como en todo ensayo

P

92 •armas y leqas

estimulante -como en todo viaje
placentero- hay posibilida_~es de
dirección aunque sin rutas fiJas. La
marcha se da por caminos asfaltados
-de rueva York a Buenos Aireso por puentes transoceá~cos entre
épocas e idiomas-de Fit:::g:rald
a Goetht La digresión equivale
al rodeo, a la salida al campo o a
playas más anchas. Es en la secreta
minucia donde se revela el narrador
Villoro, donde nos regala lo que los
académicos cada vez regateamos, el
placer (hace falta mas crítica de este
estilo en ~léxico). Nuestro autor
avanza, desbroza y en ese movimi~to
insinúa una cartografia peculiar.
Mientras leemos, nos encontramos
en un archipiélago, reconocemos los

somos hijos de nosotros mismos'. que
hombres y mujeres nos construIInos
mediante nuestras más dolorosas
elecciones, mediante las palabras
que nos definen y nos hace volar,
y mediante las acciones que nos
comprometen y nos atan a la tierra.

Ana Laura Santamaría

rostros de sus habitantes: son los
clásicos que Villoro se llevarta a la isla
desierta, sus acompañantes ~eseados.
Vidas y obras están aqui remscn_t~s
por la glosa. y basta de esta fac1l
alegona caminera.
Otros ya lo han dicho, De eso se trata
es un fino libro de ensayos. No es ésta
una de las magias menores de Juan
Villoro (ciudad de ~léxico, 1~56),
narrador de amplias resonancias y
gurú para legiones de admiradores
-bien ganados, por cierto._ Tal_vez
con la excepción de Sergio P1~0L
otro amante del viaje, es el novelista
mexicano mcJor conocido en o_rros
pafses en los que el español sigue
siendo la lengua por la cual podemos
entendernos con los autores que
nos interesan: Borges. Bíoy, Onetti.
Porque los placeres de la marcha se
conversan. y este camino nos lleva
al festín. Los retratos son reales, la
geografía que proyecta imaginaria:~n
archipiélago de soledades que gracias
a la escritura de Villoro convocamos.
Reunión de épocas: el tiempo de
Lichtenberg alterna con el de Lowry,
de ida y vuelta. Esta galería m~vil es
la enciclopedia personal de Villoro.
Cada uno de estos viajantes-ellos
también lo fueron- jubilosos como
Casanova Ofatigados como Rousseau,
está delineado con la suficiente ironía
para sacudirles el_polvillo ~~ tratado
mamotrético. Liberal, villoro les
devuelve sus armas, los acicala un
poco, y los impulsa_ a conta_r _su
segunda salida, a maqumar prodigios
en la mente del lector.
Sorprende la seguridad con la
que puede ensamblar un episodio

pesquero de Hemingway y su que leyeron en los libros; viven para
más un atributo de la lectura que del
correlato beisbolistico (El viejo y d investigar la materia que puede ser
texto". Interlocutor activo con sus
mar) con las vicisitudes amorosas literaria" (p. 55). Ni más ni menos,
maestros, Villoro reclama lo mismo
de Klaus Mann. El estilo Villoro se este párrafo vale por todo el ensayo.
de nosotros. Pero no he tocado el
conoce al unir por las brechas menos
Coincido plenamente con tema de este texto. Reduzco hasta la
transitadas la necesaria correlación Christopher Dominguez Michael en
caricatura, baste decir que trata sobre
de ,ida y milagros de las eminencias su reseña a la edición previa de este
la capacidad de entender lo ajeno, al
literarias sin caer en los psicologismos libro (Santiago de Chile, Edic10nes
famoso "otro"; de encontrar el Nuevo
de tercera división. Pero donde de la Universidad Diego Portales,
Mundo y saber que lo importante es
muestra toda su capacidad en el ansia 2007)' el siglo XVIII es el siglo en el
aprender a cuestionar la barbarie,
de lo particular: registrar la pequeña que Villoro se siente más a gusto.Tal
las imperfecciones y los prejuicios
anécdota que revela al personaje, vez difiero un poco en las razones.
propios. Lichtenberg, asi, es ejemplo
infame y/o genial. Por supuesto, no En ese siglo, la compulsión escritura!
de mente lúcida.
escatima el dato sabroso ni deja de suponía la avidez por la experiencia:
No hay canon sin Goethe, no hay
especular por mojigaterías. D.H. de allí la abundancia de libertinos
literatura sin tema amoroso. Pero
I.awrence puede resultar perturbador ilustrados, como Casanova y Sade. La
concedámonos un descanso: hay
más por sus omisiones carnales que conciencia de la vida como ficción, y
demasiado Goethe y demasiadas
por sus ideas sobre la penetración anal; de la mirada ficcionalizadora sobre
páginas escritas sobre él. Una
Yeats es fotografiado como el dandy el mundo-sustento de la crónicaliteratura en si mismo, como nuestro
que prueba todo y lo desaprueba por encontró sus mejores representantes,
Alfonso Reyes, es compendio y fragua
igual pero continúa jugando, tal se a los más activos y desenfadados.
de su época. Pasemos a Rousseau,
entiende su relación con Madame No sorprende entonces que después
"maestro
de la contradicción fecunda".
Helena Blavatsky.
del Quijote tengamos a Casanova, Rousseau entrega su nombre a la
Lucho por evitar el name dropping: un improbable discipulo. Cervantes
posteridad-y a las autoridades en
el curioso lector puede revisar el unía en su mesa el tintero yla espada;
1762- como garantía de biográfica.
índice onomástico para percatarse Casanova, en el lecho, a la pluma y
En efecto, "conocemos mejor los
de la configuración de esta peculiar la amante. Cada quien sus batallas.
padecimientos de los hombres del
Enciclopedia. El autor de El testigo También Casanova es un fundador
siglo XVIII que los nuestros, en
cuenta también con eso que llamamos de discursos y de figuras, del Don
parte por la valiente atención que
la inteligencia ensayistica: si abre con Giovanni de Mozart a la música
dedicaban a su organismo y en parte
un texto sobre Shakespeare, donde de Bruce Springsteen. De paso,
porque se trataba de afecciones
su despeinado exegeta mayor Bloom comprobamos que el XX fue un siglo
incurables, destinadas a convertirse
lo coloca por encima de todos los más pueril que el XVIII. Hasta 1960
en formas de la costumbre y aun
demás autores del canon occidental, se rescataron las Memorias originales,
del temperamento" (118). Hay una
implicitamente le responde con el expurgadas por el tribunal del buen
vocación por escribirse y encontrar
genio hispánico por antonomasia, gusto.
una pedagogía en ello, asi sea la de
Miguel de Cervantes. Buenos puntos
No siempre la velocidad de la poner en cuestión la razón sobre el
de partida ha elegido Villoro. Vamos redacción permite pulirla. Lichten
sentimiento. Villoro nos da la imagen
en el primer ensayo de la crónica berg deja en sus "libros de saldos"
de otro Rousseau, el afectado por los
universitaria a la minucia filológica anotaciones casi crípticas al lado de
males de su siglo y ruño aún como
necesaria en la traducción, del apunte una iluminación. A pesar de su precisión
para juguetear-dolorosamenteescolar reencontrado como botella al estilística y sintáctica, de alguna
con sus circunstancias y hacerlas
náufrago que seremos. En "El Quijote: forma aprendió Villoro el gusto por
fecundas en sus obras. Nuestro
una lectura fronteriza", atisbamos la esos nudos del lenguaje. A veces en
tiempo actual es una de ellas.
posibilidad de una reescritura salvaje: una frase conjuga elementos dispares
Tal vez el ensayo más brillante
"Cervantes funda por partida doble y nos regala un aforismo, isla en el mar
entre
los contenidos en De eso se trata
la novela moderna y el subgénero de su prosa. En Villoro es deliberado.
sea "El diario como forma narrativa",
de la novela nómada que llega hasta Pero esto nos revela algo, pues los
Los detectives salva1es, de Roberto aforismos son "un archipiélago de engarce que reúne todos los temas
Bolaño, donde Ulises urna y Arturo ideas [que] cruza los años y niega del libro. Tendría que parafrasearlo
Belano, aprendices de poetas, viajan la tierra firme de las teorías y los largamente y en ese trance, abaratar
en sentido inverso a don Quijote: sistemas filosóficos. Las constantes, su brillo. Por cobarde, me escapo a
la derrota. ya notará el lector a qué
no buscan que la vida compruebe lo las correspondencias internas, son
me refiero.

armas y letras.

93

�~
1

de amigos: Gertrude Stein, Scott
El siguiente es un postre pesado, malentendidos que a veces abruman
Fitzgerald. Amateur de la acción
agridulce, después del alimento fuerte a los fans de los "multiculti". Uno de
pero escéptico del psicologismo, la
anterior. Si lo quisiéramos creer, la esos puestos fronterizos es Tijuana
verdad
de sus personajes y de sus
república de las letras se asemejaría y su narrador Luis Humberto
travesías se encuentra en otro lado,
. más a un reino habitado por villanos. Crosthwaite. Hacia el sur localizamos
más allá -más al fondo- de las
Borges y Bioy, tqué más decir sobre otros salvajes en la crónica falsa de
palabras recortadas de su prosa. ¿Qué
ellos sino anotarse en la chacota? JuanJoséSaer,Elattatado. En"la zona"
podría decirnos esto del mismo Juan
Pues sí, la maledicencia es la mejor del argentino descubrimos también
Villoro?
distribuida de las pestes literarias correspondencias con el norte que
Lamento no comentar con
y este diario-otro que pasa por acabamos de abandonar. Cuando
precisión
la penúltima parte de De
aquí- lo confirma. Pero, tratando lo pintoresco lastima la capacidad
eso se trata, pero algo hemos dicho
de esquivar la incomodidad de de comprensión tendemos a ver
ya de sus retratos. Los "eminentes
encontrar a dos genios reducidos por monstruos alrededor y enturbiamos
exaltados" son los celebrados
la mala leche que destilan, podríamos el encuentro conlos otros/los mismos.
MalcolmLowry,D.H.Lawrence,W.B.
consolarnos con algunas preguntas. La ética del lector Villoro le impide
Yeats
y Klaus Mann. Franqueamos el
tHasta qué punto Bioy es la escritura recriminarnos, pero no podemos
delirio de Lowry -"Delowryum
autobiográfica de Borges? tQuién se dejar de sentirle una especie de
Tremens" según Villoro- y el de
proyecta en el otro? Ymejor, tpor qué desazón contra los misreaders.
"Al modo de los iconos de la los críticos de Lawrence, pero no
esta ficción del Borges chocarrero
salvamos la temporada en el infierno
puede ser la verdadera frente aquella Iglesia ortodoxa rusa, la imagen
a la que junto con Yeats y Mann nos
construida por Borges en sus cuentos, de Antón Chéjov preside el cuento
incitan. Onetti es el Virgilio final
poemas y entrevistas? Yo tomo Borges contemporáneo" (201), escribe
de
los ínframundos. Para mi es el
como una historia interpersonal Villoro. ChéjoY es la habitación
mayor novelista en Latinoamérica y
de la infamia. Quien descree de la por donde todo escritor de short
agradezco siempre poder leer algo
personalidad, quien duda de las stories reside al menos en su edad
que me haga verificarlo. A pesar
posibilidades de la historiografía, de aprendizaje. Es una habitación
de ello, no creo que "La fisonomía
quien se regodea en exhibir escrituras silenciosa: la clave de Chéjov está
del desorden ..." sea el ensayo más
apócrifas ttendria que respetar el casi siempre en lo que no se dice,
convincente de un libro con líneas
pacto de lectura en una biografía? lo sumergido e inexpresado. Hablar
Ah, pero los pleitillos domésticos y del ruso sirve para hablar de sus lucidísimas.
Contra mi costumbre, he manlas hablillas son entretenidisimos. discípulos. Tres veces Hcmingway está
cillado
esas líneas con rayones,
Creo que una de las hipótesis de integrado por "De París a Pamplona:
manchado
los márgenes con mis
Villoro es la acertada: "En este teatro Pamplona", "La República perdida:
apostillas insulsas. Que Juan Villoro
de suposiciones también existe la Por quién doblan las campanas" y "En la
me absuelva. Sé que De eso se trata es
posibilidad de que los autores se corriente del Golfo: El viejo y el mar".
un viaje con regreso y sé que alteraré
hayan puesto de acuerdo en la forma La dispersión geográfica es la marca
mis pistas falseadas con cada vuelta.
que adquiriría el libro [... ) ¿Hasta personal del estadounidense. Es la
No perjudico con ellas al autor ni
dónde es esto un efecto calculado? sección más abundante dedicada a
al libro. Junto con Efectos personales
[...) Me inclino por el pacto tácito [.]" un solo autor, un homenaje tácito.
De narrador a narrador, y de una es lección permanente del maestro
(167). Borges dicta y Bioy dispone.
Villoro y sobre todo, una posibilidad
De vuelta al norte, encontramos poética a otra, la figura eminente del
de diálogo entre trashumantes. Como
peculiares figuras. Son los fronterizos. escritor errante tiene en Hemingway
él mismo dice, ensayar es leer en
Y es que se los ha exotizado hasta a su más dilecta encarnación en el
ser todo y nada. En "Itinerarios siglo XX. París, Pamplona y Finca compañía.
extraterritoriales" Villoro desmonta Vigía, el movimiento se demuestra.
Daniel Orí.zaga Doguim
con tranquilidad y pericia los Hemingway muda de lugares como

SÉ QUE DE ESO SE TRATA. ES UM VIAJE COM RECRESO Y SÉ QUE
ALTERARÉ MIS PISTAS FALSEADAS COM CADA VUELTA. MO PERJUDICO
COM ELLAS AL AUTOR MI A.L LIBRO.

94 • armas y letras

U

n extenuante asombro
Y una dulce fatiga. El
LA TOTAL CIRCUNFERENCIA.
rompecabezassobrelamesa
empieza a cobrar sentido. Es cierto
se trata de un paisa1·e de los Paí ,
B' d
ses
_aJos, e esos jardines o extensos
viveros donde los amarillos y azules
REVISITADO
lo ~a_turan todo hasta el delirio. El
delir10, se entiende, de quien intenta
ens~bl~ -con infinita y amorosa
TITULO:
• 1ronso Reyes.
L Revista
. Anthropos 221·· /Ul'
paciencia- las mil y una piezas
a
total
circunferencia.
Un
pensamiento
regadas sobre la mesa.
hispanoamericano
Sebastián Pineda, a través de
AUTOR: Sebastián Pineda Buitrago (ed.)
Anthropos, lo ha hecho, ha preparado
EDITORIAL: Anthropos
ü01 2009
Y_ pr?puesto un puzzle que nos
dibu1a "la total circunferencia" que
Borges supo ver y celebrar en Alfonso
Reyes. Sin embargo, "tcómo ordenar
el mar?", exclamaría Dámaso Alonso
con respecto a Lope, y Reyes, con sus
n~merosos puertos y ensenadas, no
prnta malas mareas. Lo que Sebastián
Pineda nos propone es una tupida
~lameda que sí nos deja ver los mis manuscritos.,, Dice Reyes. Se
alamos, pero que, obviamente, no trata, obviamente, del inicio de la se lanza y lo dice, afirma que las
escuel_as de humanidades de estudios
agota el paisaje; Y cómo habría de Revolución mexicana.
superiores,
tanto las facultades de
hacerlo tratándose de un autor como
Ahora sabemos lo que todos letras_como las de estudios culturales
Reyes que, lejos de los grandes títulos sabemos, pero que no todos saben
en Hispanoamérica, no incluyen
s~ dedicó ª edificar una obra llena d: aquilat,ar y agradecer: que Reyes
e1empl~res sorpresas, por aquello de nos lego un mapa impresionante de en sus programas académicos el
los sab10s y didácticos hallazgos que autores y obras, que su gozo incluyó pensamiento de Alfonso Reyes.
Reyes, al referirse a uno de sus alter
se suman Ymultiplican a lo largo de la poesia, el cuento, la traducción el
egos,
concretamente a Juan Ruiz de
sus Obras completas.
estudio yel ensayo, que su generosidad Alarcón, dice lo siguiente: "En la casa
Pineda armó su tripulación de desató carreras en las artes plásticas y
asalto Yla revista Anthropos se convirtió que su amor por el cine lo encarrúnó de la locura, era un revolucionario de
en un bajel cuya brújula estableció a la crítica; que nos legó la Capilla y la razón. Hace falta mucha bravura
p_ara asumir esta actit).ld. Hay el
rutas qu~conducenallector a puertos, su acervo literario, que es el primero
u_nos mas conocidos que otros, pero entre los gongoristas, que le debemos nesgo de quedarse solo." Ante
una reflexión de semejante peso
sie~pre con callejones y rincones de
El ~olegio de México, El Colegio concluimos que la academia ha caído
un rnmaculado misterio.
Nac10nal y hasta el Instituto Francés
tQué hubiera pasado si Reyes pa_ra América Latina, nos recuerda en una vorágine gobernada por una
moda "cientificista" que escuda sus
el muy joven, convence a su padr:
Minerva Margarita Villarreal· pero carencias en esquemas y teorías que
de deponer las armas, siguiendo el
t~mbién nos habla de los prhneros
ofre~imiento del propio Madero anos del exilio ydel valor experimental al final, se las lleva el viento de l;
por ~termediación del muy joven, logrado ª cabalidad de esa literatura década siguiente, yasí sucesivamente.
también, Martin Luis Guzmán? Es "subversiva" que inaugura el festín Al respecto George Steiner ha dicho
que nues~ro tiempo se distingue
u~a pregunta que nos sugiere Adela alfonsino.
por su abierto Y decidido rechazo
Prneda; pero ya antes nos hicieron
Pasamos la página Y se desdobla hacia l_a alt~ cultura, y sostiene que
transitar por una fragmentaria
~º?1? un abanico una bien trabada, las uruversidades harían mucho si
memoria alfonsina donde nos
1uic10sa e inteligente cronología enseñaran a leer a sus estudiantes.
dejan colgados de una angustiante
de ~lfonso Reyes apuntada, con En este tiempo donde se ponderan
frase: "Sólo quedamos aqui los
meticu_l?so celo, por el propio las habilidades sobre todo, y donde
hombres. A mi madre le he confiado
Sebastian Pineda. Pero Pineda la memoria y la reflexión se ven con

Alfonso Reyes

armas y letras.

95

�todo. Su prosa apela a un impulso
inquietante sospecha, el pensanúento y diferencias entre estos dos autores estético heredado del mejor y más
de autores como Reyes parece no perfilan una justicia salomónica vivo Modernismo, hoy devaluado
tener cabida en nuestra tecnificada y cuando se concluye que una obra -éste- por la idiotez reinante.
reglamentada vida académica. Lo cual literaria, por lo general, contiene los Pero se trata -siempre- en mayor
nos condena a una situación de vida tres cocimientos o temperaturas en su o menor dosis, de una prosa critica
intelectual periférica con respecto a cuerpo discursivo, sólo que una puede
que rebasa con mucho su producción
los centros académicos que, siempre, imponerse sobre las otras y calificar la poética o narrativa. Pienso en uno de
estarán lejos de nosotros. No asumir el obra en su totalidad, o bien, pueden
mis autores predilectos y secretos:
pensanúento de nuestros autores nos alternarse y hacerse fuertes en un Joan Boscán y su anhelo renacentista
condena a un miserable y dependiente determinado fragmento o pasaje de de la aurea mediocritas; Reyes, con
la obra. Visión de Anáhuac 1519 es un
estado de colonia intelectual.
singular bravura atendió el concepto
La línea la prolonga todav1a más poema en prosa, una prosa poética, un
como valor literario.
Víctor Barrera cuando habla de los ensayo lírico, un palimpsesto donde
Yaparece Borges, el joven escritor,
prejuicios que rodean a la obra y la intertextualidad construye un
y
Reyes,
el escritor maduro, en el
figura de Alfonso Reyes. Prejuicios universo literario no clasificable por
ensayo de Fernando Báez. Borges
y desatención, poca curiosidad género alguno, o se trata de un texto
somete
sus borradores al ojo agudo
por adentrarse en ese laberinto de donde lo lírico, lo épico y lo dramático
de Reyes y éste le aconseja a tal grado
hallazgos y pistas que nos salen al aparecen y desaparecen, se imponen
que la prosa del argentino cambia al
paso apenas fijamos la vista sobre uno sobre del otro en una danza que
punto que éste llega a desconocer
una de sus páginas. Se trata de un nos sobrecoge y ante la cual -como
sus primeras publicaciones. Ya que
problema de recepción que empaña afirmara Aristóteles con respecto a la
-se lee en el ensayo- "Borges, para
y nos aleja de una de las obras más poesía- estamos ante una literatura
ser Borges, fue, en algún momento
vastas y complejas de la literatura de que no tiene nombre.
Ya invocada Visión de Anáhuac 1519 de su vida, Johannes Becher, fue
la primera mitad del siglo XX. Obra
Cansinos Asséns, fue Walt Wbinnan,
que se nutre y cobija dentro de una encontramos el rápido y nutrido
fue
Thomas Browne, fue Thomas
tradición eminentemente humanista, ensayo de Adolfo Castañón. Reyes
de
Quincey,
fue Shakespeare, fue
tan humanista como la de Dante, ha hecho suyo el Siglo de Oro, el
Chesterton (.. ) Borges también fue
Petrarca o Goethe, este último otro conquistado conquista una literatura
Alfonso Reyes." La lección fue tan
de los alter egos o autores tutelares que exige como propia al escribirla;
honda, concluye el ensayo, que para
de Alfonso Reyes. 8 ensayo de Víctor y, como suele suceder, el autor al
saber si un texto era bueno o no,
Barrera termina por provocarnos escribir su texto se escribe y el
Borges y Bioy lo leian imitando la voz
la siguiente sospecha: no se trata lector al leer su texto se lee y Luis
de Reyes y ahi encontraban la escala
realmente de que Alfonso Reyes Cernuda concluye diciendo aquello
exacta
sobre las bondades literarias
llegue a ser nuestro contemporáneo; que la poesia también se escribe
del texto.
en realidad -estamos ciertos- se con el cuerpo; y con el cuerpo de
8 trabajo de Alberto Enríquez
trata de lo contrario: de que nosotros una memoria doliente y, a la vez,
Perea nos da otro de los alter egos
lleguemos a ser contemporáneos de gozosa y sensual. Reyes escribe esta
fundamentales
de Alfonso Reyes. Esta
Reyes; es decir, lleguemos a merecer pieza emblemática y detonante de
vez
se
trata
de
Chesterton. Escritor
la literatura hispanoamericana del
la gracia de ser sus lectores.
puntilloso y enterado, imaginativo
Pero la obra literaria, en general, siglo XX. No sería descabellado trazar
e irónico que no desdeñó el trabajo
presenta tres temperaturas o una línea de parentesco entre Visión
diario de la escritura periodística;
cocimientos que pueden llegar a de Anáhuac 1519, de Alfonso Reyes y
pero de un periodismo que tampoco
definirla: el término lirico, el épico Condcrto barroco, de Alejo Carpentier
desdeñó la inteligencia y la belleza.
y el dramático. Sin embargo, la obra, y Paradiso, de José Lezama Lima. Es
Por último-casi-está el trabajo
en su naturaleza transgresora e el Siglo de Oro, ciertamente; pero
de
Edison Neira Palacio que nos
ingobernable, puede muy bien no también, y, definitivamente, el genio
revela la v1a purgativa que Reyes
sólo desdibujar las fronteras de individual.
Aquí brinco al ensayo de Ignacio hizo suya a través de la biografía
los géneros, sino contenerlos en su
de Goethe. Goethe será uno de los
tremenda y paradójica unidad formal. Sánchez donde, de pronto, aparece
puntos cardinales de Reyes. Goethe
Alfonso Rangel Guerra se sumerge un rayo de luz que lo sugiere todo.
romántico y Goethe clásico. Para
en el océano de los géneros literarios Reyes apuesta por una obra donde
Reyes se trató de unas vidas que,
comparando las teorías de Alfonso los tirulos se borran ante el proyecto
si
bien, no fueron paralelas, sí lo
Reyes y de Emil Staiger. Las afinidades de hacer, de edificar, de escriturarlo

96 • armas y letras

determinaron en más de un sentido.
Pienso en esa relación definitoria en
la obra de Reyes, entre conocirnie~to
e inspiración. Dos fuerzas que se
fusionan en la tremenda poiesis
alfonsina.
Héctor Perea cierra, de alguna
forma, el arco abierto con el hecho
de que Reyes intervino para que se
le otorgara una beca al joven Diego
Rivera para que se fuese a Europa.
Mmerva Margarita Villarreal, en su
ensayo, nos da noticia de ello abriendo
dicho arco que, ahora, Héctor Perea
cierra. Vemos aquí un Reyes crítico
Ycuidadoso con respecto a la última
época de la pintura de Rivera. Un

RAMOM DACHS

TfTUL01 Albúm dd trasiego

AUTOR,

Ramon Dachs
la Tempestad

EDITORtAL i
~01 2009

M

engañemos, el Albiím
del trasie:go del poeta
Ramon Dachs es mucho
más que una reseña de sus viajes y
encuentros. Libro de meditaciones
Y de exposiciones teóricas acerca
de su poética, es un libro de (pre)
textos. Veamos por qué. En primer
lugar lo que nos salta a la vista, tras
una lectura del mismo, es que Ramon
Dachs busca un "pretexto" dentro de
los relat~s_acaecidos durante algunos
de sus v1a1es, para reflexionar sobre
otros temas que le son afines. Tejido
dentro de su narrativa, encontramos
anécdotas o relatos que parecen
O nos

eje_rcicio_ de suma inteligencia y de
erugmático guante blanco cuando
afirma: "Exposición de Diego: los
cuadro~ que trajo de Rusia, Polonia,
Alemarua, Checoslovaquia. Excelente
pintura. Cielos de extrañas luces
irisados de polvo de nieve, qu~
los septentrionales no han sabido
pintar. Pero mundo desolado
helado, en ruinas: triste humanidad
de hormigas". Antonio Gamoneda
el poeta español, dice que sabe 1~
que piensa cuando lo lee; hasta no
escribirlo no sabe lo que piensa. En
este caso, el pintor pensaba una cosa
pero su pintura decía otra. En el cas~
de Reyes la escritura y la vida se le

confundieron al grado que escribir y
contemplar fueron equivalentes.
Hasta aquí la travesía que
nos ofrece Sebastián Pineda y su
tripulación a bordo del acorazado
Y, a veces, velero, Anthropos. Reyes
no se agota y nosotros tampoco nos
agotamos con él; más bien se trata de
una amistad, de alguien que pregunta
Yotro q~e re~ponde, pero el diálogo
es la fascmac1ón del instante.
Posdata. También hay un trabajo
mio sobre la vocación literaria y la
poesía de Reyes, pero el espacio se
nos ha terminado.

José Javier Villarrcal

y sus trasiegos

y tránsito, fugaz y acelerado, avatar
tras avatar"· dándonos la impresión
de que algo inesperado va a ocurrir.
Pero no. Resulta que su lectura me
co nduce por un rumbo distinto.
Podría por lo tanto, haber escogido
cu~~uier otro al azar. El azar (lel
ob1et1~0 de los surrealistas?) juega
un rol 1IDportante en su pensanúento:
w¿Existe el azar?, se pregunta en
alguna parte de su libro como
poniéndonos sobreaviso ac~rca de
sus intenciones. Pero volviendo al
capitulo 105, en éste ocurren cosas
que corresponden a una secuencia
planificada Yno muy azarosa, como
las siguientes: l. Una denuncia contra
la exposición presentada en el Museo
como pinceladas impresionistas que de Arte Contemporáneo de Barcelona
captan la luz del momento. Quiero (MA_CBA) titulada Desencuentros; 2.
decir que este poeta "mira" ante reumón con la directora del museo de
todo. Buena señal escribir un libro arte p~ecolombino de Barcelona para
con la mira~a. Pero ese mirar suyo la pos1?le publicación de su ensayo:
aho nda hacia otras dimensiones Sin Juicio: Trasfondode Francisco Toledo·
que vienen siendo la razón de ser d~ 3. preparación para una muestra e~
sus trasiegos. Me refiero entonces Perigueux con motivo del festival de
al pulso que Ramon Dachs le va poesía de vanguardia: "Expoesie"·
tomando a cada situación, para volcar 4 propuesta para una serie d~
sobre las mismas lo más poético de conferencias en el Instituto Cervantes
su pensamiento.
de Burdeos; 5. realizar los últimos
Recorriendo las páginas de su detalles para la cubierta de su libro
libro, lo abro al azar y me encuentro El Tarot de Marsella: Poema Aleatorio.
con el lc~pítulo? 105 de sus trasiegos
lCómo se conjuga todo esto
que cmruenza diciendo: u Movimiento con su pregunta sobre el azar? Se

armas y letras.

97

�AUTORES

conjuga porque entramos en uno de su CodexMundi. Podrtamos continua~
sus grandes temas: la aleación que explorando otros capítulos pero si
menciona al final, refiriéndose a su por el momento nos detenernos en
libro sobre el tarot. La geometria estos dos, veremos que entre detalles
euclidiana de la cotidianeidad cotidianos, se filtra una luz producto
se rompe por esa mención suya, de sus reflexiones, los cuales van
abriéndonos de inmediato otros creando una coreograf1a de sus
espacios de naturaleza fractal. El experiencias.
Siempre he pensado que lo fract~
tarot es en definitiva uno de los
instrumentos más fascinantes que tiene que ver algo con una espe~1e
han surgido, parair creando rne~te de coreografia invisible que se aruda
imágenes, una "adivinatoria" grá\~da en la materia. Pero no sólo en la
de poesia. Por otra parte la aleación materia, también en el destino, lo
que el genio de Ramón Uull (una fractal juega un papel preponder:inte,
de las fuentes de este otro Ramon) por aquello de que el_ ca~sahsmo
manejara, nos conduce al enc~entro cede a la Pataf1sica o c1enc1a de los
de la sorpresa y de un maravillarse resultados posibles. Esto me lleva
frente a ella. Alquimia y poesía se a interpretar la poes1a de Ramon
dan aqu1 la mano, abriendo de_ paso Dachs -porque siempre se trata de
nuevos horizontes para sus trasiegos, poesia cuando nos refe~os ª ~1--:
que ahora vernos penetrando en eso con un neologismo de su rnvención.
que Gaston Bachelard denominó "la Topotmologie, término que refunde _el
poema con la topología. La topologia,
poética del espacio".
Prosigo pues tentando al azar según la respuesta que le hiciera a
sin utilizar el consabido golpe de una pregunta de Marta Mart1nez
dados. En el capitulo 94, frente Valls que forma parte del libro, ..~s la
al Portal de los Apóstoles de la disciplina matemática que estudia la
catedral de Valencia, el poeta evolución de las formas en el espacio.
discurre sobre sus rosetones, los Sus evoluciones, deformaciones y
cuales le sugieren una analogía con transformaciones. Fijémonos en lo

que nos dice: evolución de fo~as _en
el espacio". Esa evolución ln~ ~plica
un movimiento organizado s1gu1endo
ciertas direcciones1 y esas direcc!°n~
¿A qué geornetr1a corresponden O la
qué movimientos aleatorios que nos
entregan resultados posibl:s~ John
Cage, que trabajó esos moVlffilentos
con Merce Cumúngharn, podr1a haber
realizado una de sus composiciones
siguiendo los pasos de Rarnon Dachs.
Aqu1 tenemos, pues, la esencia de su
coreografia poética.
De ahi entonces que todo su
trasiego, sus visitas a exposiciones (ª
la de Giacometti le dedica una extensa
reseña), lecturas, impresiones de
lugares, encuentros con amigos etc.,
corresponda a esa concepción suya
del espacio. Trasegar nos lleva a
deambular y esto a lo que en Cuba se
llamaba ..habitantear", es decir, ser un
..habitante" Serlo en Cuba poseia un
significado derogatorio, pero no as1
para un Heidegger quien decia que el
..hombre habita corno poeta". Rarnon
Dachs ..habitantea"porquees un poeta
y este libro suyo as1 lo demuestra.

Carlos M. Luis

COIW.ACUIRRI (Bahía Blanca, Argentina). Dramaturga,

directora de teatro y catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Su
novela Los últimos rostros ganó el concurso de Literatura
de Nuevo León 2007. Ha sido acreedora del Certamen
Alfonso Reyes 2008 por su ensayo Las cartas sobre la

mesa.
(Monterrey, N.L., 1973).
Licenciado en letras españolas por la UANL. Se ha
desempeñado como editor. Como dramaturgo ha
obtenido el Premio Nacional Obra de Teatro del INBA
1998 y el primer lugar en el Concurso Nacional de
Dramaturgia Sogem ICCM en 2000. Ha publicado El
anticristo (2006) y El hombre sinadjetivos y otras obras sin
importancia (2008).
NARIO CANTÚ TOSCANO

AWANDRO CAy ÁLIJ (Santa Rosa, La Pampa, Argentina,

1975). Periodista y licenciado en comunicación social
por la Escuela Superior de Periodismo de Buenos Aires.
Es asesor de la Comisión de Población y Desarrollo
Humano del Senado de la Nación Argentina.
(Concepción, Chile, 1955) .
Novelista, poeta y critico. Su última novela, Elfotógrafo
belga, fue publicada en 2006. Obtuvo su doctorado
en literatura en la Universidad de Utrecht y ha
ensefiado en universidades holandesas y chilenas.
Actualmente es traductor en Radio Nederland, la
emisora internacional de Holanda.
RICARDO CUADROS

RODRICOFRISÁM (Buenos Aires, 1963). Es colaborador
en numerosos medios periodísticos y autor de los
libros Historia argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardines de

Kensington.
(Holguin, Cuba, 1978).
Licenciada en ciencias de la comunicación por la
Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.
Reportera y conductora en TeleCristal y TeleCentro
del Instituto Cubano de Radío y Televisión de 2001 a
2005. Desde octubre de 2005 labora como reportera
en Vida Universitaria. Ha publicado en raller Abierto, La
Rocka y El Porvenir.
LIZHT CARCIA RODRlcu11

DANIIL CONÚLU DUIAAS Estudió dirección de cine y

ha realizado varias pellculas. En el afio 2003 obtuvo el

98 • armen y letras

Premio Hispanoamericano de Ensayo Casa de América
/ Fondo de Cultura Económica (Espafia) por Libro de
Nadie. En México ha recibido seis premios nacionales
de literatura. Su libro más reciente es el ensayo
Hollywood:lagenealogía secreta (2008).
BÁRBARA IACOH (ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
ho1as muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La

jornada.
■DUARDO MILÁN (Rivera, Uruguay, 1952). Fue miembro

del consejo de redacción de la revista Vuelta. Ha
publicado, entre otros poemarios, Nivel medio verdadero
de las aguas que se besan (1994), Habrase visto (2004),
Unas palabras sobre el tema (2005), Indice al sistema del
arrase (2007), Dicho sea de paso (2008), Pan para las
hormigas (2008) y Habrá tenido lugar (antología poética)
(2008).
NYRIAN MOSCONA ( ciudad de

México, 1955). Poeta y
periodista cultural. Ha publicado los poemarios Las
visitantes (Premio de Poesfa Aguascalientes, 1988),
Vísperas (1996), Negro marfil (2000, 2006) y El que nada
(2006). Tradujo (en colaboración) La m1ísica del desierto
de William Carlos Williams, con el que obtuvo el
Premio Nacional de Traducción. Ha sido miembro del
Sistema Nacional de Creadores.
DANIILORIUCADOCUIM (Ciudad Madero, Tamaulipas,

1983). Crítico literario, ha publicado ensayo y
traducciones en diarios, revistas y suplementos
culturales de México e Iberoamérica.
(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
IDUARDO ANTONIO PARRA

LIÓN PLASCINCIA llOL Poeta y editor.

Es director de
filodecaballos, editores. Ha recibido, entre otros, el
Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2005.
Entre sus libros están Enjambres (1998), El árbol la orilla
(2003) y Zoom (2006).

armas y letras. 99

�AUTORES

(La Habana, Cuba, 1980).
Graduado de la Academia Nacional de Bellas Artes San
Alejandro. Ha participado en exposiciones colectivas
en Cuba, Francia y México. Entre sus exposiciones
individuales se encuentran "Rostros y ciudad" (Cuba,
1998); "Los rostros del calado" (Cuba, 1998); "Volverán
las oscuras golondrinas" (Cuba, 1999) y "Fijaciones
caladas" (México, 2008).

PATRICIO RODRÍCUEI

(Nueva York, 1931). Poeta
y traductor. Se caracteriza por sus trabajos en
etnopoética y poesía performática. Durante los setenta
fundó la primera revista de etnopoética, Alcheringa.
Es autor de cerca de 70 libros de poesia, entre ellos
Poland/1931 (1974), That Dada Strain (1983), New Selected
Poems 1970-1985 (1986), Khurbn (1989), The Case for
Memory (2001) y A Book ofWitness (2003).

JEROME ROTHEMBERC

AMA U.URA SAMTAMARÍA ( ciudad

de México, 1967).
Directora asociada de la Cátedra Alfonso Reyes, en el
Tecnológico de Monterrey. Ha publicado Implicaciones
éticas de la Antigona de Sófocles. Una reflexión sobre el
pensamiento trágico griego (2009) y Desde la butaca. Teatro
regiomontano en el fin del milenio (2002).
(Valencia, España, 1927). Poeta,
ensayista y traductor. Fue director de Revista Mexicana

TOMÁS SECOVIA

deliteratura (1958-1963) y colaborador en Vuelta. Entre
sus poemarios se encuentran La luz.provisional (1950), El
sol y su eco (1960), Anagnórisis (1967), Figura y secuencias
(1979) yCantata asolas (1985). Ha recibido los premios de
literaturaXavier Villaurrutia (1972) yJuanRulfo (2005).

CONVOCATORIA

Edición de libros
conmemorativos del

(Torreón, Coahuila, 1978). Es
autor de los libros de cuentos Cuco Sánchez Blues y La
Biblia vaquera. Fue becario del FONCA en el periodo
2004-2006. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento
Magdalena Mondragón 2005.

CARLOS VELÁZOUEI

Bicentenario

de la Independencia

de México

(Monterrey, 1951). Maestro
en letras españolas por la UANL Colaborador del
periódico El Norte en las secciones Vida (1982-1991)
y Gente (1992 a la fecha), así como articulista en
publicaciones diversas. Coautor del libro Esas extrañas
mexicanas del celuloide (1995). Director del Teatro de la
Ciudad de Monterrey desde 1998 a la fecha.

ROBERTO VILU.RREAL

(Tijuana, 1974). Ensayista, poeta y
traductor. Ha colaborado en revistas latinoamericanas
y estadounidenses en los últimos años. Dos de sus
libros más recientes son Cuentos para oír y huir al otro
lado (2003) y Todo es otro. A la caza del lenguaje en tiempos
light (2002). Enla actualidad trabaja en novelas cortas
de tipo experimental.

Centenario

yel
de la Revolución Mexicana
BASES

HERIBERTO YÉPEZ

1.. Po~rán concurrir los investigadores y escritores

universitarios, así como cronistas, historiadores periodistas
y otro~ autores que en_ Nuevo León desarrollan sus
respectivas labores de registro, estudio, análisis Y escrrtura.

?· ~ obras deberán firmarse con seudónimo. En una plica

identificada ~n el seudónimo y el título de la obra deber&amp;
contenerse la ,~ormación general del autor o sus autorJs~
con datos cumculares y para su localización.
•

2. La_ ~icipacipn ~ con una obra por autor, inédita lo
que_ implica que la misma no haya sido publicada en'su
conJunto ~ en fragmentos a través de aJgún medio impreso
o electrónico.

1O. El plazo para entregar las obras será de las 9·00-horiis
d~I jueves 19 de noviembre de 2009 a las 18 horas del
viernes 19 de marzo de 2010.

~ndEl tema d,e la obra. deberá estar relacionado con la

11. Los trabajos deberán entregarse o enviarse a:

epend91:c1a de México y/o la Revolución Mexicana, y/o
105 persC?"aJes y/o los procesos Y circunstancias anteriores
0 postenores en torno a estos acontecimientos

11

.

\ Las obras pue n res ntarse en cualquiera de los
~ros Y registro~ históricos, periodísticos Y literarios a
, ensayo hlstoocó, ~ . crónica, entrevista, noveÍa,
c~ento, poema, ensayo literario, obra de teatro guión
cinematográfico.
,
5. Puede!) presentarse obras de carácter colectivo como
compilaciones de textos de diversos autores E~ estos
casos, h?s autores incluidos en la compila~ión o las
compilaciones ~stán facultados también para concurrir a
esta convocatona con una obra en lo individual como está
establec100 en el punto número 2.
'
6. Pueden _Presentarse obras para edición facsimilar /o
~ep.roducc1ón fotográfica, con estudios introductori~s
"",mrsmo, obras editadas con anterioridad siempre Y
cdvand,;, la primera o última edición registre u~ antelación
e cuando rnenos quince años.
7 l:n lodos los casos el autor o los autores deberán contar
oon los derechos_,y los pen:nisos deb~amente acreditados
para establecer un convenio de su edición con la UANL

a

Las obras deberán presentarse por duplicado en
'Jl\00~ paglnado Ymecanografiado o mformatizado en
Nlál tmnaño 12 o similar, mtertineado en 1 5 así como
CO:R en formato Word Las imágenes qJe '1a obra en
~ón
co'nntE!MI' deben presentarse en el mismo
811
to F coo reso ución 300 dpi.

t.~ª

Edición de li?ros conmemorativos del Bicentenario éle la
ln_dePt:ndencra Y el Centenario de la Revolución Mexicana
D1recc16n de Publicaciones UANL
Bibh~teca Universitaria "Raúl Rangel Frías•
Avenida Alfonso Reyes 4000 Monterrey N L
C.P. 64440
'
' ·
Teléfono: (81} 8329-4111

12. La setécci6n de obras para su edición estará confoonado

~ un Comité Técnico compuesto por ~n presidente dos

r

1embros es~idos entre personalidades de la culfura y
as 1etras. Los miembros de este Comité no podrán concumr.
.

13·.&amp;: podrán seleccionar hasta diez títulos para su edición.
E! tira¡e de ~a título constará de mil ejemplares. El 10
ciento del tlraJe será proporcionado al autor o los aut por
de las obras seleccionados como compensación.
ores

14. _El fallo será dado a conocer públicamente en el mes de
abnl de 2010. La prese~tación de las obras editadas
p~ramada e~tre septiembre y noviembre de ?01 O
diversos espacios universitari
-,; ' en
grupal o individual.
os, ya sea en fonna colectiva,

sera

15. El i~cumplimient~ de cualquiera de estas condiciones
determinará, ~utomáticamente, la exclusión de la obra que
se haya rem1t1do La presentación a esta convocatória
supone la plena aceptación por el autor o los ialitores
concursantes de las bases, que ~rán ser interpretadas
por el C?mité Técnico en aqueilos-aspectoi~o pl'e· .....
en las mismas.
vm,06

BICENTENARIOO
2010 1 ~~~ó':°" NL
100 , armas y letras

��</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2009, No 68, Julio-Septiembre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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