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                  <text>~

Camus contra un árbol.
A 50 a1ios de su muerte

VÍCTOR BARRERA ENDERLE

~

Comentanns al l1brn
A1-iallll 1od11,·i11, de
Fahiennc Braclu

ADOLFO CASTAÑÓN

1.a cu ltura manuscrita
e impresa frente a la
cultura digital
Entrevista a Rogcr Charticr

~

ANA LÍA MELCAR

rm
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓM

���!\,,., ... 'e I c.d;.,.

,,,ar,

MARCOANTONIOHMilNEZ

W

CÓMEZ DEL CAMPO

W

CONSEJO EDITORIAL
Carmen Alardin, José Emilio Amores. Carlos Arredondo, Miguel Covarrubias,
Margamo Cutllar. Roberto Escamilla,Jorge Garcla Murillo.José Maria Infante.
Humberto Mart!nez, Alfonso Rangel Guerra y Humberto Salazar

MISCELÁMEA

AMDARALAREDOMDA

Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

lng. Rogdio G. Garza Rívera
Secretario General
Dr Ubaldo Ottiz Méndez
Secretario Académico

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MANSILLA

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, ' gr:m c-rnrru,,,,. htre,•ist a R,igt Ch~:t1, r AMALIA

l'C't l~ Ce JliNNETTE CLARIOND

MELCAR

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Dr. Cds11 José Gar..:.a Acuña
Director de Publicaciones

CABALLERÍA

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Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

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'e'.nstln,rr,¡;e ll·nlid·.c

L.vc·C

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EDUARDO ANTONIO PARRA

ti,\ . n j;:rdm IVÁM TREJO

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W

TARAMTIMO Y LA
IMTERTEXTUALIDAD / EL CINEASTA.

AMATOMÚ. DE LA CRÍTICA

DE ARTES Y ESPEJISMOS

OUEMTIM Til.UITIMO MEZCLA. Lil
ESTU..TECLU DEL CINE CWICO COM
ELEMEMTOS DE MilliTIYil MODERMAS
DE CORTE ÁUTOIUJ., DA.MDO COMO
RESULTA.DO IMÁ PilODU IMTERTEX'l'OiJ, /

ALEIAMDRO MARTÍMD
,cntTa (producente) 1 MINERVA REYNOSA

C't. s J1.

,, ·,ne ~r,,ulvec

J JAVIER MUNCUIA

Armas _v Wras. Revista de littrat11ra, arte y cultura de ia Universidad Autónoma de Nut:vo
uó1c !\Tll 70, encro-mar70 2010. Fecha de publkación: 31 de marzo de 2010. Revista
mme..~tral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
traves de la Dirc.cción de Publicaciones de la lJANL Domicilio de la publicación:
Biblioteca Magna Urúversitaria Raúl Rangel frias. planta pnncipal Alfonso Reyes
4000 Colonia dcl Norte., Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono:
• 32 818l2'l4W. Fax, S2 8183294lll. lmpresa por. Serna Impresos, SA de C.V.,
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Númt'"ro de re&amp;T,'3 de derechos al uso exclui;ivo del tirulo Armas y Letras. Re\ista de
literatura, ane y cultura de b Universicfaj Autónoma de Nuevo León otorgada por
el lnstiruto Nacional del De:echo de ~utor O+2009-061817S70300· 102, de fecha 18
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conteo\C:. · eci:iwri,;J de ~ste número
'mpre'jo ~n Méx:icL
Todos !:1s dercchosrest:rv,Jos
C·p¡Ti¡;ht 2010

�~

V.A.~

CAPJL~ONSINA
POESIÁ

POESIÁ

~~

818L10TtC,. UN1VtJUiTAltlA O UANL

FONDO

UNIVERSITARIO

Poemas de La dispersión *
C!IJ

MARCO ANTONIO JIMéNEZ CÓMEZ DEL CAMPO

Agua

11

3

La nobleza del espacio anunciará en tu pecho
los oleajes,

De los telares del mar se fugó un hilo ardiente.

dirá la hora de entrar a las fuentes

Pronto ese extraviado hizo trama aparte:

que te bifurcan a fuerza de caídas y desvíos.

con el canto y el hechizo de las dunas hilanderas

Habituado al lenguaje y al espejo,

urdió los enredos del hombre con la muerte.

quizá temas deslizarte a la raíz imaginaría:

Por ese descuido del mar nació el desierto,
por eso en cada moribundo hay un texto de polvo
que todo lo entrelaza y todo lo desteje.

no dudes, sólo eres una resonancia,
o

g
&gt;&lt;

:

.....

.,2

4

-o
.....

1ft
111

~

El agua tiene entre sus dones
Avivar al cavilante caracol en su jardín de cactos,
y en silencio hablarle al moribundo con azoro
y mansedumbre:
persigue a las sílabas que dejó el agua
en los cántaros vacíos,
allí está la frase oculta de los cuerpos,
la palabra que ennoblece el espíritu de sequía
y el quebrantamiento

" Poemario publicado por la Universidad Autónoma de Coahuila «:° 2009,
dentro de la colección Siglo XXI Escritores coahuilenses (segunda sene).

rumor de veneros conociéndose a sí mismos.

�...

1

I!

M

,1.
La existencia puesta al sol
Albert Camus, a cincuenta años de su muerte
es VÍCTOR BARRERA EMDERLE

J'

1
1

t

1
-

Tal vez me equivoque, y seguramente me equivoco, pero
siempre he creido que a la narrativa y al pensamiento
· occidentales del siglo XX les faltabá el calor yla luz solar. Y
no hablo de decoración, de escenografía de fondo, sino de
elementos constitutivos. Quizá porque Kant' no saliq d~
.Konigsberg; o porque Goeth~ soñó una literatura mundial
· desde la comodidad de su_biblioteca en W eimar; o porque ~l
doctor Johnson casi nunca abandonó su condición insular.
.El caso es que la cultura occidental moderna aparece ante
nosotros, lectores meridionalés~pálida y gélida, como si hubiese
estado encerrada en el ático (exceptuando, quizá, algunas
excentricidades vanguardistas: guiños a.la cultura africana
o meridional). De ahi tal vez su locura contemporánea, o esa
"decadencia" anunciada por Oswald ·spengler hace ~así un
·siglo. Todo sucedió repenÜnamente, de pronto el lenguaje
y la existencia se volvieron no sólo -problemas-centrales, sino
motivos de angustia. El célebre cuadro de Mun~h ilustra a la
perfección estos dos elementos. El grito como expresión de una
existencia angustiada. Y nada había más allá, todo principiaba
y terminaba en las fronteras del lenguaje., A partir de aquí casi
·todo se vuelve sombrío y frío. (Pienso, sin embargo, que, si el
ser se oscurece en·el invierno, también deoería ser cierto que se·
desvanece en el verano.) Los lugares cá_lidos representaban 1~
salida, el escape dél mundo (como si estuvieqm, de hecho, fuera
de él). Gustav.von Aséhenba~h va a morir a Venecia; Gauguin
escapá de Franéia para perecer en la rolinesia. Y supongo que
cuando Heidegger 3:firmó la contingencia del ser humano,
señalando que venía de la nada"y se dirigía hacia la muerte, que
es nada la nada misma, tenía en mente un paisaje helado y albo.
La vida intramuros, como un cuadro qe Vermeer. · .

�'

H

asta que de súbito apare.ció un escritor
meridional, "africano", hijo de colonos franceses
en Argelia. Un "gamberro argelino", como
lo llamarían sus enemigos (que antes fueron sus
amigos). Su prosa era desoladora y, al mismo tiempo,
revitalizante: una suerte de penicilina, antibiótico
contra el musgo húmedo y oscuro de la cultura
occidental. Su linaje, producto del injerto insólito de
su escritura precisa y contundente, es todavia hoy
reconocible en la literatura francesa, pienso en autores
como Michel Houellebecq y Amélie Nothomb. Su
aparición, y exageraría si lo omitiera; no fue casualidad.
Albert Camus árribó a la escena en el momento preciso.
en que se cambiaba el escenario. Y, justo tras de él, como
si lo viniese siguiendo, apareció, de manera intensa, una
luz solar que deliueó, en todos sus contornos, el absurdo
que envolvia al sujeto occidental.
Desde el siglo XIX, la literatura y la filosofía
presentaban una crisis en la concepci()n de sus
• génerqs. Era ya dificil, por ejemplo, afirmar que la
novela seguía siendo un género menor destinado, en
su mayorta, a un "público femenino". O que la fi¡osofía
establecía una conexión directa entre el pensamiento
y la realidad. Con los avances tecnológicos y las teorías
positivistas y socialistas, la cultura y'la literatura se
convirtieron en instrum€ntos de investigación.
La alta confianza en el progreso, en el desa.rrollo lineal
de las ciencias, la técnica y el arte, herencia directa de
la Ilustración, se desplomó al despuntar el siglo XX.
La novela, por ejemplo, príncipió la nueva centuria
explorando nuevos caminos, nuevas técnicas, Para los
años treinta ya habían sido escrítas obras trascendentales
como el Úlises, La montaña mágica y la serie En busca del
tiempo perdido. Un maravilloso desfile de personajes
locos y excéntricos aparecía ante los ojos atónitos de
los lectores: Leopold Bloom, Stephen Dedalus, Tonio
Krüger, Marce!, Harry Haller. Las expresiones artísticas
eran ahora un campo abierto para el desarrollo de nuevos ·
temas y nuevas problemáticas. Las teorías positivitas y
naturalistas fueron quedando a un lado, en su lugar
aparecieron· los ~studios de Freud y el desarrollo del
psicoanálisis (fundamental para comprender la creación
de los personajes ~e la literatura contemporánea): el
problema del ser humano y su existencia empieza ha
convertirse en el centro de la creación y la reflexión dB
esos años. La mejor filosofía del siglo XX fue literaria.

Cronológica, filosófica y literariamente, Albert Camus
pertenece a este periodo evolutivo (y convulsivo) de la
cultura contemporánea. Nacido en Mondovi, Argelia,
en 1913, Camus estudió filosofía en la Universidad de
Argel, pero pronto abandonó esto para dedicarse al
periodismo y al teatro; participó, durante la Segunda
Guerra Mundial, en la Resistencia y en la fundación
del periódico Combat. A los cuarenta y cuatro años,
en 1957, ganó el Premio Nobel de Literatura. Carrera
meteórica: también su dec~so fue precipitado. Hace
cincuenta años, victima de lo que él mismo llamó·la
"arbitrariedad humana" (contraria a la ~arbitrariedad
divina", que envolvía toda clase de desastres naturales:
plagas, terremotos, inundaciones, etc.), muríó Albert
Camus cerca de París al estrellarse en su automóvil. La
fecha: el 4 de enero de 1960. El sinsentido de la vida, qne
él reflejó con intensidad en sus escrítos, se convirtió en el
sinsentido de la muerte: Camus se estrelló contra el único
árbol que habla en el camino. (Tal vez sólo la muerte de
Roland Barthes le gané el título del decesÓ más absurdo
de 4 cultura francesa.)
No voy a entrar en la dis.cusión de si Camus fue más
un novelista que un filósofo, ni tampoco echaré más leña
al debate que sostuvo con Jean·Paul Sastre. Prefiero no
hacer distinciones, y ver su obra como un todo (diverso,
heterogéneo) que ilumina, al mismo tiempo, los senderos
del arte y del pensamiento. Escritura flexible que transita
con plena libertad por los senderos de los géneros
discursivos. En ese sentido, El extranjero (publicada por
vez primera en 1942) es ya una pieza donde se funden
esas tendencias. La gran pieza, diría yo. Pero sobre todo
es escritura, la manifestación práctica de la existencia.
En la interpretación y representación que hace el escritor
argelino de la existencia están los argumentos de su
filosofía, ahí yacen también los elementos c~nstitutivos
de su prosa ensayi$tica (en particular de El mito de Sísifo
y El hombre rebelde). Ahí también aparece el sol como
protagonista, como elemento fundamental del absurdo.
El existencialismo presenta una gran diversidad
de definiciones y opiniones contradictorias, y no
me gustaría perderme en la infinidad de acepciones
ordenadas en diccionarios y tratados. Diré, básicamente,
que fue una corriente anti·intelectualista que intentaba
hacer.del ser humano el centro mismo de toda metafísica:
' centrar sus problemas en el Il!arco de su propia
existencia. Primera ba\alla contra el fundamento de la

8

filosofía occidental, rechazo manifiesto a la abstracción.
Ahora bien, los tonos yarían dependiendo la época y el
pensador: de la angustia de Kierkegaard al laberinto
lingüístico levantado a cal y canto por Heidegger y
terminado por los posestructuralistas.
La interpretación existencialista expuesta en El
extranjero hace ver débiles y cautelosas las reflexiones
más extremas y radicales de Heidegger y Sartre (incluso a
nivclficcional: Meursalt arrasa con Antaine Roquentin el
protagonista de La náusea). Es interesante preguntarse,
como punto de cruce entre la literatura y la filosofía,
cuál es el deseo de M·eursalt, el protagonista y
narrador de la novela de Camus, cuál es su búsqueda.
No parece perseguir nada. Sus anhelos se centran en el
café con leche y en la toalla limpia del lavabo de la oficina.
Ni siquiera María, la compañera de trabajo que aparece
intermitentemente a lo largo de las páginas, constituye
un objeto deseado, a pesar de que en repetidas ocasiones
Meursalt manifiesta su atraq:ión por el cuerpo de la
chica; pero ella no es una búsqueda, él la toma porque
ella estaba a su alcance, no hay esfuerzo ni sufrimiento
para lograrlo. Meursalt t~ma las situacion,es como vienen,,
con cierto conformism_o, pero su actitud sólo se ciñe a su
propi¡t existencia, para él no hay más que el hecho mismo
de existir, sin ninguna metafísica: es un hombre que
responde sólo a lo físico:
"Le expliqué que tenía
una naturaleza tal que
las necesidades físicas
alteraban a menudo
mis sentimientos... ". Su
existencia se confirma
con la aceptación de
sus actos; la ausencia
de arrepentimiento es
fundamental para que el
hombre pueda ser libre.
La capacidad volitiva
de Meursalt lo salva
de toda degradación.
Y el absurdo es la vía: "... dije rápidamente que había
sido a causa del sol", he aquí la respuesta de Meursalt
al interrogatorio judicial por haber matado al árabe.
El sol evidencia la irracionalidad de la razón: expone la
contradicción del ser.
Aquí la existencia se muestra como acto, nunca como

9

estado: denuncia elocuente del sinsentido de la vida. El
absurdo es la comprobación dé la ausencia de un destino
manifiesto. La imaginación literaria expone las raíces
fantásticas del pensamiento filosófico: negar la esencia
significa, al mismo tiempo, inver¡tar otra. Bofetada _a
la abstraéción, aniquilación de la sustancia, la novela
de Camus expone los linútes del existencialismo y los
peligros de su tendencia al relativismo. En su rechazo, el
"gamberro argeliuo" se lleva de paso a la misma Histotia
(el sustituto existencialista de la metafísiq: el registro
de lo que el hombre hacía sin Dios de intermediario).
Porque, al final, la existencia para Camus se reduce-a un ·
acto individual, pero éste termina por ser un acto critico.
Suicidarse o rebelarse, pero jamás someterse al e-0nsenso
tri aceptar el "mal menor" (en sus dí.as: el estalinismo).
Mejor equivocarse por cuenta propia que tener la
razón por mayoría. La libe,rtad debe ser un aprendizaje
constante, un acto personal realizado.siempre en tiempo
presente.
Ante la provocación de sus pares franceses y bajo
el radicalismo ideológico creado por el estallido de
la Guerra Fría, Camus muestra de nuevo los puños y
hace filosofía desde
su propio solar. La radicalización
/
ideológica imponía oficialmente sólo dos caminos,
pero había muchas otras formas de andar. El absurdo
· del mµndo burgués era
equivalente al absurdo
del uníverso socialista.
La ab_stracción de lo
individual, por un
lado, y la abstracción
de la colectividad, por
el otro, terminaban
por aniquilar la
manifestación de
cualquier existencia
individual., Y la
resígnac\ón no debía
ser la salida. A buscar
y abrir otros caminos
se dedicó el escritor argelino por esos años. Muy
pronto cayó en la cuenta de que el m4¡¡do intelectual
podía ser un -campo de batalla tan mezquino como
el de la política y el comercio. La reseña, o mejor:
el ataque de Francis J eanson a El hombre Rebelde en
Les temps modernes (1951), orquestado por Sartre,

�ALDA MERIMI:
puso en claro la bifurcación. Más que un debate
filosófico, fue un ataque a la condición colonial de
Camus; una lucha por el poder interpretativo. El
trasfondo: Camus reflexionaba desde la exist_encia,
Sartre desde la conveniencia. Autoridad versus
rebeldía. El sometimiento intelectual contra la
disidencia personal. En ese momento, el argelino no
podía ganar, el tiempo, sin embargo, ha arrojado luz
sobre el conflicto. "iDeéididamente, era mejor tener
. la razón con Camus que equivocarse conmigo!",
exclamó Sartre años después.
La revuelta del escritor. La rebeldía como moral.
Parece una contradicción, no lo es. Para Camus, la. moral
se construye en la existencia, es la consecuencia de un
acto, no un estado precedente, al cual es preciso aferrarse.
A menudo, el n;chazoa la abstracción se convierte en otra
especie de abstracción, Sartre rechazaba el esencialismo
pero terminaba por caer en él
No podría afirmar la causa precisa, ni tampoco
elaborar un esquema adecuado, peto sospecho que el
rechazo a este juego inútil de significaciones por parte
del autor de El extranjero, se debió a su condición de
lector meridional Camus absorbió la cultura occidental
de "manera deficiente" (tal como lo acusaban sus pares
franceses). Esa deficiencia, sin embargo, le otorga un~
perspectiva inusual: debía confrontar constantemente
lo leído con el mundo que lo rodeaba. No es lo mismo
leer un tratado sobre el ser en París que hacerlo en
Argel durante esos años (iEl se:r y d tiempo a los treinta
y seis grados centígrados!). El universalismo de las
teorías se hacia añicos anté el regio~smo colonial. Y
la condición colonial afectaba tanto al colono como al
colonizado, volviendo absurdo el discurso civilizador
de Occidente. Recordé de pronto un ensayo de George
Orwell donde expresa magistralmente esta condición
contradictoria. Orwell, colono británico en Oriente, era
entonces un oficial del Imperio Británico en Birmania.
Cierto día, un elefante enloqueció, amenazando la vida
de un tranquilo poblado; una multitud de birmanos le
exigió al joven oficial blanco dar cuenta de la bestia y
aniquilarla. Después de todo, él representaba la Jey y el
orden impuestos desde muy lejos: "Y de pronto caí en la
cuenta de que tendría que matar pese a todo al elefante.
Toda aquella gente esperaba que lo hiciera; tenía, por
tanto, que hacerlo. Notaba la presión de sus dos mil
voluntades empujándome de un modo irresistible. Y •

mística de amor (1931~ 2009)

fue en ese momento, allí de pie con el rifle en las manos,
cuando por vez ptímera capté la vacuidad, la futilidad del
dominio del hombre blanco en Oriente."
La cultura occidental se vuelve otra cosa en sus
márgenes. Pero también Occidente aparece distinto
para los viajantes de otras latitudes. Cuando María
le pregunta a Mersualt cómo era París, él responde:
"Es sucio. Hay palomas y patios oscuros. La gente
tiene la piel blanca.• Tal vez as! le pareció también
la capitar francesa a Camus: un callejón gris,
poblado de sombras y ventanas cerradas, ausente
de sollP

a

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Selección de poemas, traducción y notas de

JE-AMMETTE L. CLARIOMD

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1
10

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Cuando un poeta calla, se retrata; cuando eséribe,
olvida..¿Por ~qué entonces ha de ser un destino su
sil~ncio? Calla para irse, para dejar en sitio seguro a
los fantasmas. ¿Por qué si ve se define su estado de
vidente como una enfermedad?

�Ese Hombre, el Cristo que la acompaña, le da el
cielo de la sabiduría que todo dolor hace germinar: "El
árbol echa sus raíces en el miedo / y la semilla antes de
crecer/ aprende a morir".
Sólo por un amor así el mundo se vuelve real. En
38 poemas, Alda Merini nos entrega el derrumbe de
quien ha amado sin piedad, descarnadamente, pues
en ella la carne de Cristo es una rosa roja colmada de
sangre, Dios mismo hecho silencio.
MACNIFICAT: UN ENCUENTRO CON MARÍA

A

lela Merini nace en una época de posguerra,
de un padre cuyo amor ella reclama desde
pequeña como único modo de asirse a la
vida, mientras que la actitud que ella define c9mo
"fascista" afectará mayormente la voz escindida de
esta p_oeta que sólo alcanza a unirse a Jesús, única
imagen verdadera de su frágil destino.
CUERPO DE AMOR

Desde la aparición de La Terra Santa (1984), Alda
Merini ha vivido_la religiosidad como amor, despojo,
abandono. Su lectura de los santos no la ha llevado· a
escribir sobre los santos, más bien ha buscado vivir
una suerte de santidad poética dueña de su arrojo, de
sus miedos, del terror a este natural infierno de existir.
Cuando la palabra se acerca a Dios es que va al
origen, o se siente próxima al dolor del origen. Ypor
origen no propongo madre, tierra, mar. Digo Palabra
que abre la llaga de la creación.
El Cristo de Alela Merini en Cuerpo de amor, nace de
una soledad transfigurada, cáliz que mana la sangre
que ella vislumbró como pasión por ese hombre hecho
palabra, a quien a veces ha profundamente amado y,
también, traicionado tantas veces.Junto a su costado
no siente ni condena ni salvación: es cuerpo de
lenguaje que la inunda y"~leva como el tallo a la flor,
con su savia, con su espina.

. '

El Magníficat: un encuentro con María de Alda Merini
pertenece a una trilogía entrelazada por una sola voz
que se despliega en tres seres espirituales, solitarios,
plenos. Seres que se elevan para oir la voz sólida y
. sensible de qúien nombra su sentir desde el despojo:
fina y sosegada, su voz es una forma de piedad, una
conmiseración, un ciego mirar, un develar su fe
sin temor, un abismarse sin miedo. Al finalizar la
traducción de est~ libro, tuve la sensación de haber
escuchado una voz de gran altura, la voz del poeta que
por fin encuentra-fa serenidad.
Én Magníficat: un encuentro con María, María habla
al oyente pará contarle los dictados de una pasión
s\Jstancializada; una mirada que percibí al conocer a
la poeta hace más de quince años en su apartamento
frente al Naviglio rn Milán.
Alda Merini no es de este mundo, lo dejó hace ya
años, al vislumbrar que Maria, la madre de Cristo,
roza la altura de su voz: un misticismo encarnado. Su
palabra es anunciación, estrella, canto que surge de
la tierra. Su lengua no es ausencia de carne sino un
eterno vivir en los ójos del Amado: "i~é diré ·a José mi
esposo? I ile diré que le fui infiel? / iLe diré que lo he
traicionado conTígo? / Pero, tcómo se puede traicionar
a un hombre/ que es en esencia divino?/ iQué diré
a José, Señor?/ Esta tarea ingrata,/ esta duda atroz/
todos los hombres la llevarán en su corazón / cuando
vean á una virgen preñada !_de Tu PrÓpia Palabra".
En la época actual suelen confundirse religiosidad
poética -el diálogo supremo con nuestro yo aún sin
.develar- y la religión inventada por el hombre. Se~
religioso no es otra cosa que ser misterio, el que tan
bien entendió Ma)larmé: "Todo lo sagrado que desea
continuar siendo sagrado, se arropa en el misterio".
Misterio no es lo hermético, no es lo críptico, no es

12

lo religioso: sagrado es hacer florecer la belleza por el
_sacrificio.
Alda Merini habla desde lo sagrado místicamente
nacida para la poesia. Mística por natura, por destino,
por haber crecido anclada a un germen que va más
allá del lenguaje, más allá de las colinas de su origen:
llega al corazón herido de quienes la seguimos con la
devoción que tildo gran arte impone.
Hay quienes oyen en su voz ecos del Eclesiastés sin
darse cuenta que es hija predilec;ta de la noche y sus
toNllentas.
LA _CARNE DE LOS ÁNCELES

El Museo Nacional de Niza alberga un cuadro de
Chagal, La creación del hombre, en donde el arti$ta ha
sustituido la imagen de Dios por la figura de un-ángel
Las blancas alas desplegadas lanzan un fulgor divino
mayor acaso al de Cristo que aparece más pequeño
y humilde en la parte superior del_lienzo. Al centro,
azulado en blancós, el ángel de Yahvé -identificado
enla Biblia·con Dios en persona-parecierá acercarse
al sueño del artista que se expresa para decir: aquí
estoy para entrat en las bocas de los hombres, yo soy
el mel)Sajero, lá luz que necesitas para crear, yo soy el
que cuida tu sueño y se duerme dentro de ti, yo soy
. el ángel de tu anunciación cada vez que nombras la
palabra.
Sabemos que los ángeles carecen de sexo, que s¿n
fuúsimos en su vibración y que, por eso, captan como
nadie las realii:lades humanas; tanto, que los físicos los
diferencian de la condicíón humana por sus radiantes
pulsaciones lumínicas. Ser ángel.lo supo bien Wallace
Stevens, es condición necesaria del poeta y, a veces, a
pesar de ser expulsado, o arrojado a los-abismos, o ser
-como en Hieronymus Bosch- la memoria dantesca
del pecado; más necesario que oscuro, todo ángel es
reverberación, luz pura vigilando la armonía de los
cielos.
En Alda Merini, la, luz del ángel es sutil y
penetrante, alta y reposada, desparrameante, difusa
hasta concentrarse en la voz cuya carne se desprende
del espíritu para decir: "Se die:e que la creación del
Paraíso es la fábula de un amor ign_oto que de pronto
desata sus alas desde la corteza terrestre y que, al
enfriarse la tierra, más allá de las creencias bíblicas,
nacen ]os primeros vuelos d~ los ángeles".

13

En La carne de los ángeles aparecen velados Serafines
(aquellos que arden por el calor de Dios), de seis alas,
únicos de la estirpe que por estar cerca, pueden ver
a Dios. También los Querubines (los que poseen la
plenitud del conocimiento) y sólo existen para la
contemp~ación. Azules, con _4 alas llenas de· ojos,
,pueden ver lo que sucede para advertir, prevenir,
transportar los buenos espíritus hacia ei hombre. Y
casi en menor escala, los Tronos, "indica su absoluta
separación de cualquier sujeción terrestre". Se les
representa junto a un trono, o con un espejo en la
mano, o sentados sobre un globo, entronizados o
entre las esferas celestiales. Este espejo en la mano lo
usa la poeta para llagar nuestros ojos ora secos por la
expulsión, ora cansados por la contemplación. Todas
somos ángeles 9 demonios, depende del sueño creador,
del miedo, del amor, del modo en que entregamos
nuestra carne para que se encienda o para que se
apague, se muera o renazca por el sacrificio del amor.
Con este po~mario se cierra la trilogía de Alda
Merini: Cuerpo de amor: un encuentro con Jesús, Magníficat:
un encuentro con María y La _carne dews ángeles. Para
Alda Merini los ángeles son pretexto y realidad de
su escritura, son libertad y neces~ria contraparte
de Satán, son vuelos que la elevan -en la escala del
dolor~ a un color más bello, más reconciliado: "Me
regresaste _al mundo, yo c¡ue volaba / tan alto corµo
para cantar un magníficat a María"W

�lo che sono vicina alla marte,
io che sono lontana dalla marte, '
io che ho trova to un soleo di fiori
che ho chiamato vita
perché mi ha sorpresa,
enormemente sorpresa
che da una riva all'altra
· di disperazione e passione
ci fosse un uomo chiamato Gesü.
lo che l'ho seguito senza mai parlare
e sono diventata una discepola
dell'attesa del pianto,
io ti posso parlare di luí.
lo lo conosco:
ha riempito le míe notti con frastuoni orrendi,
ha accarezzato le míe viscere,
imbiancato i miei capelli per lo stupore,
Mi ha resa giovane e vecchia
. a seconda delle stagioni,
mi ha fatta fiorire e morire
un'infinita di volte,
Ma io so che mi ama
e ti diro, anche se tu non credi,
che si preannuncia sempre
.
con una grande frescura in tutte le membra
come se tu ricominciassi a vivere
e vedessi il mondo perla prima volta.
E questa ela fede, e questo eluí,
che ti cerca per ogni dove
anche ~uando tu ti nascondi
per non farti vedere.

llenó.mis noches con terribles estruendos,
acarició mis visceras,
blancos dejó mis cabellos por el asombro.
Me hizo joven y vieja
según las estaciones,
me hizo florecer y morir
infinidacl de veces.
Pero yo sé que me ama
y te diré, aunque no lo creas,
q1:1e siempre se preanuncia
con gran frescura en todo su cuerpo
y sientes como si volvieras a vivir
y tus ojos.miraran por vez primera el mundo.
Y ésta es la fe, y éste es él,
que te busca por todas partes
aunque te escondas
para que no te encuentre.
(De Cuerpo de amor)

lolo so
che il figlio mio e Tuo
non lo vedra nessuno
e che tutti lo vedranno.
Ma a Giuseppe
cosa diro?
Lui che piange nascosto in una lacrim.a,
in uncánto?
Cosa diro?
Che Tu prima di luí
hai visto la mía solitudine
e ne hai fatto un carpo?
Cosa diro a Giuseppe mio sposo?
Diró che l'ho ingannato?
Diró che l'ho tradito con Te?
Ma come si puó tradire un uomo
con un·essenza divina?
Cosa diro a Giuseppe, Signare?

Questo compito ingrato,
questo dubbio atroce,
tutti gli uomini l'avranno in cuore
quando vedranno una vergine incinta
della Tua Stessa Parola.

***
Yosé
que el hijo mío y Tuyo
nadie lo verá
y todos lo verán.
Pero aJosé,
/qué le diré?
iA él quien llora oculto en una lágrima,
en un canto?
iQuéle diré?
/Que Tú antes que él
viste mi soledad
y con ella hiciste un cuerpo?
/Qué diré aJosé mi esposo?
/Le diré que le fui infiel?
/Le diré que lo'he traicionado conTigo?
Pero, /cómo se puede traicionar a un hombre
que es en esencia divino?
/Qué diré aJosé, Señor?
Esta tarea ingrata,
esta duda atroz,
todQs los hombres la llevarán en su corazón
cuando vean a una virgen preñada
de Tu Ptopia Palabra.

*'"'
Yo que estoy cerca de la muerte,
•yo que estoy lejos de la muerte,
yo que encontré un surco de flores
al que di por nombre vida
porque me sorprendió,
mucho me sorprendió
que de una a otra ribera
de desesperanza y pasión
hubiese un hombre llamado Jesús.
Yo que lo seguí siempre en silencio
y me transformé en discipula
de la espera del llanto,
yo te puedo hablar de él.
Yo lo conozco:

(De Magnificat: un encuentro í:on María)

•

14

15

•

�Cosi l' angelo che si fa demone,
il demone che si fa angelo,
il male oscuro;
la paura del male
diventano l'infemo vivo della mente.
E alfora si sente il palpito divino
di una rinascita che non e piü possibile,
e su queste rive di canto
nasce forse l'espansione di una lingua
che non conosce nessuno,
e di" cuí non parlera mai nessuno.
Mentre la poesía edistanza
tra corpo e corpo,
mentre la poesía eamore,

***

r

Asi el ángel que se hace demonio,
el derp.onio que se hace ángel,
el oscuro mal,
el miedo al mal
se convierten en iflfiemo vivo de la mente.
Y entonces se siente el latido divino
de un renacer que ya no es posible,
y sobre estas riberas del can,to
tal vez nace la expansión de una lengua·
que nadie conoce,
y de la cual nadie hablará jamás.
En cambio la poesia es distancia
entre cuerpo y cuerpo,
en cambio la po~sia es amor. ·
(De La carne de los ángeles)

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cido el 28 de noviero.bre de 1908 en Bruselas,
Bélgica (aunque hijo de padres franceses
de origen judio), Lévi-Strauss creció en
un ·ambiente aburguesado que le permitió desde
pequeño acercarse a los libros, al arte y a la música
clásica -su otra gran pasión. La familia regresó a París
donde Lévi-Strauss crecería y tendría su formación
escolar. En la prestigiosa Universidad de París-La
Sorbona estudió derecho con agregado en filosofía. Sin
duda, su decisión de ampliar sus estudios de derecho
con los de filosofía sería de suma importancia para el
futuro académico de Lévi-Strauss, ya que en La Sorbona
tuvo la fortuna de ser alumno de grandes filósofos como
Abe! Rey y el medievalista Etienne Gilson, pero sobre
todo ahí conoció dos corrientes ·intelectuales que lo
marcarían profundamente: el_psicoanál.i$is freudiano y
el marxismo. Su ihterés por la psique del ser humano y
por las formas de pensamiento surge durante su paso
por La Sorbona. 8 marxismo a su vez l½ otorgó una
explicación (materialista) de la lógica de lá historia.
Aunque en su obra futura Lévi;Strauss se alejaría de
ambas comentes, nunca dejó de dialogar con ellas a la
hora de reflexionar sobre sus apuntes etnográficos.
Entre 1931 y 1934, Lévi-Strauss se dedicó a enseñar
filosofta y a publicar breves articulos en revistas de
corte socialista. A pesar de su fíliacíón socialista, el
· marxismo cada vez le parecía menos apropiado par.
dar respuesta a sus inquierudes intelectuales, entre las
que ya destacaba su interés por descifra¡: las dinámicas
sociales y culturales de las sociedades humanas, La idea
de viajar y conocer países.remotos y culturas extrañas
le atraía desde sus lecturas de infancia. Sin embargo,
fueron sus recientes lecturas de Joseph Conrad las que
aumentaron su anhelo de viajar y tener la experiencia
de vivir en una cultura diferente a la suya. Sin embargo,
seria su lectura de Sociedad primitiva, del antropólogo
norteamericano Robert H. Lowie, lo que le aclararía
su futuro, 8 mismo Lévi-?trauss describe en Tristes
trópicos cómo la lectura atcident.11 de un libro ya viejo y
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El pasado 30 de octubre de 2009 falleció el último representante de
la gran pléyade. de pensadores franceses que dominaron el panorama
intelectual de la segunda mitad del siglo XX. El etnólogo y pensador
francés, Claude Lévi/Strauss, murió en París poco antes de cumplir los
101.años de edad. Su biografía fue un constante periplo a lo largo y ancho
del mundo real y el de las ideas. Su vida, tanto personal como intelectual,
estuvo completamente ligada a la historia del siglo XX. Su vasta obra
-aunque no tan extensa como lo fue su vida- no sólo significó una
revolución para la antropología y las ciencias sociales, sino qµ@ también
modificó para siempre nuestra manera de mirar el mundo y a los que
habitan en él.
18

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medio olvidado como el de Lowie le mostrarta de golpe
su futura vocación. En ese momento supo que lo que
deseaba era ser etnólogo'. Lowie fue uno 4e los primeros
antropólogos norteamericanos (aunque había nacido
' en Austria) en realizar trabajo de campo; pasó largos
periodos viviendo entre los Arikara, Shoshone, Mandan
y otros pueblos de las Grandes Planicies y sudoeste de
Estados Unid.is. La experiepcia del trabajo de campo
relatada por Lowie fasqnó a Lévi-Strauss, dado quelo
que él estaba buscando era la posibilidad de estudiar a
.·las sociedades humanas en general, ypara ello necesitaba
acercarse a culturas ajenas a la historia occidental
(y encontrar explicaciones sociales diferentes a las
ofrecidas por el _marxismo). Aunque ahora consideramos
inocente la idea de creer que las culturas no-occidentales
han permanecido inmovilizadas en la h'istoria, y que
por lo tanto representan un vestigio de la antigüedad,
esta creencia tuvo gran arraigo hasta hace no mucho y
movilizó por décadas a los antropólogos; de hecho, el
, trabajo de campo que implicaba buscar a una cultura
alejada de la "civilización" occidental fue el método.que
distinguió y consolidó a la antropología como ciencia
social en las primeras décadas del siglo XX'.
Lévi-Strauss creía que con el fin de descubrir-las
formas de pensamiento comunes a todos los seres
humanos ténia que aventurarse en una experiencia similar a la realizada por Robert Lowie. Por ello es que
l En este articulo utilizo como sinónimos los términos "etnólogo"
y "antropólogo". A ciencia cierta, antropología es un término más
general que etnologia porque puede ser fisica, social o· cultural y
hngü!stica. De hecho, emologia es el equivalente a antropología
social o cultural. La diferencia en los términos corresponde a las
diferentes tradiciones antropológí~: en Estados Unidos se le llama
•antropolog1a cultural"; eñ Gran Bretaña, •antropología social";
I1]Íentras que en Francia: "etnología"'.
2 fl tta,bajo de campo de Bronislaw Malinowskl en las Islas
Trobriand (1914°1918) inauguró el método de investigaciOn que
caraci-erizaóa a · 1a anttopolog1a desde entonces. Otros trábajos

de campo como los de Margaret Mead en Samoa.o los de Evans,
Pritchatd con los azande dd Alto Nilo y los nuer al sur de Sudán,
son quizá de los ejemplos más representativos durante este. periodo
clásico de la antropología.

�pasó gran parte de 193"4 buscando la manera de poder
estadia en Nueva York le permitió también conocer a
viajar a algún lugar remoto: Australia o el Pacifico sur,
fondo la tradición boasiana de antropología cu1tural4 .
África o algún sitio de América. Pidió ayuda a Marcel
Cuando la guerra mundial llegaba a su fin y la
reconstrucción de Europa iniciaba, Lévi·Strauss sela pasó
Mauss, uno de los grandes antropólogos franceses,
viviendo entre Francia y Estados Unidos. Finalmente,
a quien le manifestó su deseo e intención de ocupar
en 1949 presentó su tesis doctoral en La Sorbona: "Las
alguna plaza dé maestro en otro país en el dado caso
estructuras elementales del parentesco" (Les Structurt:5
. de que existiera una posibilidad de esas caracteristicas.
Fue asi como al poco tiempo le llegaría la oportunidad:
élémentaires de 1a parenté). La obra fue publicada al año
participar en una misión cultural en BrasiJl. Lévi·
siguiente e inmediatamente obtuvo el reconociníiento
Strauss aceptó de inmediato la oferta. Esta estancia
de la comunidad académica. Esta obra 'contradecía y
en Brasil marcatia el inicio de su experiencia como
refutaba las teorías existentes sobre los sistemas de
etnólogo.
parentesco, especialmente las de la escuela británica
En Brasil, Lévi·Strauss vivió de 1935 a 1939 y
.conocida como estructural-funcionalista. Allred
enseñó en la Universidad de Sao Paulo. Además de la
Radcliffe-Brown, quizá el antropólogo más conocido de
enseñanza, tuvo en ese país sudamericano sus primeras
est¡I tradición antropológica británica, consideraba que
experiencias etnográficas realizando visitas al Mato
los sistemas de parentesco se basaban en la ascendencia
Grasso y a la.selva amazónica. En Tristes trópicos -un · de un ancestro común5. Lévi-Strauss, por su parte, llegó
libro maravilloso que trasciende y conecta disciplinas
a la conclusión que para entender el funcionamiento
tan diversas como la antropologia, etnografía, el
de los sistemas de parentesco la clave era comprender
diario de viaje y la literatura-, Lévi-Strauss narra sus
el principio de "reciprocidad". Teniendo en cuenta este
primeras impresiones al en,trar en contacto con las
principio uno puede también concluir que la función de
culturas originarias de esas zonas del subcontinente
los sistemas de parentesco sirve para garantizar el orden
brasileño y deja en claro que a partir de entonces no
de la sociedad mediante el intercambio de mujeres a
dudatia en dedícarse en cuerpo y alma a la etnologia.
través del matrimonio, y, obviamente, la precondición
La situación critica de una Europa al filo de una
para que este sistema funcionara fue la regla del incesto.
guerra mundial le hizo regresar a París. La invasión
F,51:o es, que un miembro de un clan determinado no podia
alemana a Francia ocurrió y concluyó en tan sólo
disfrutar a una mujer de su comunidad y por lo tanto
unos meses. Al firmarse el armisticio, Lévi-Strauss
tenia que intercambiarla esperando a su vez que él u otro
decide abandonar su país y refugiarse en Nueva York.
miembro de su clan recibiera de esa otra comunidad una
Nuevamente este viaje le marcarla profundamente.
mujer apropiada. Este sistema de intercambio, según
En esa ciudad enseñaría en la New School for Social
Lévi-Strauss, cimentó lás bases para la organización de
Research, y esta experiencia le permitió empaparse de
la sociedad Es por ello que Lévi-Strauss considera que el
la corriente teórica que definirla sus investigaciones
tabú del incesto es el principio de la cultura; es un limite
etnológicas: el estructuralisrno. En la Gran Manzana
a los impulsos meramente naturales en beneficio de la
coincidió con el gran lingúista ruso Ro man Jakobson
organización social
y gracias a él, Lévi·Strauss conoció a fondo las obras
En esta obra fundamental de Lévi-Strauss es evidente
de otros lingúistas corno Ferc4nand de Saussure y
la influencia de dos de los grandes precursores del
otros ¡niembros de la Escµela de Praga. La lingüistica · pensamiento antropológico francés: Émile Durkheim y
estructural dotó a Lévi-Strauss de un modelo
Marcel Mauss. Lévi-Strauss se inspiró en el primero no
·teórico que aplicaría en sus investigaciones sobre
las dinámi~as sociales y culturales de los grupos
4 Referente al antropólogo norteamericano de origen alemán, Franz
Boas (1858-1942): Boas es considerado el padre de la antropolog!a
humanos. Además de la lingüistica estructural, su
3 Muchos 'intelectuales franceses que alcanzaÍ1an también gran
celebridad en las siguientes dos décadas participaron también en
este proyecto. Quizá el más famoso, además de Claude Lévi-Strauss,
fue el historiador Fernand Braudel.

moderna norteamericana y su obra se distinguió por renegar de
las teoñas evolucionistas y difusionistas y, en cambio, privilegió el
relarivismo culrutal aplicándolo a sus trabajos etnogtáficos.
5 Ver: Alfred R. Radclilie-lkown, Structurc and Function in Primitívc
Socicty (1952). Hay una traducción al español realizada por Editorial
Península en 1972.

_

sólo para el título de su obra sino también al concebir
un modelo de sociedad basada en la solidaridad (ya
sea orgánica o mecánica). Mientras que de Mauss
obtuvo la idea clave de reciprocidad Si la solidatidad es
fundamental en su idea de sociedad, ésta debe erigirse
sobre un sistema de reciprocidad, esto es, un sistema de
intercambio que fortalezca las ~ s entre los distintos
segmentos de la sociedad'.
_
A pesar del impacto de Las estructuras elementales del
parentesco, Lévi-Strauss no se conformó y se dio cuenta
que el estudio de los sistemas de parentesco no era el ·
camino adecuado para descubrir los procesos mentales
comunes a todo ser humano. Los sistemas de parentesco
estaban demasiado asociados a la acción social por lo
que Lévi-Strauss preferia buscar formas de pensamiento
social más puras y menos prácticas: la mitologia. Toda su
obra es en si un recorrido por descubrir las estructuras
o procesos mentales de lÓs seres humanos. Su proceso
de búsqueda inició con los sistemas de parentesco .
y terrninatia con su ·amplio estudio sobre los mitos:
Mitológicas, aunque en ese intervalo publicó lo que
muchos consideran sus dos obras más importantes: El
totemismo en la actualidad y El pensamiento salvaje.
La importáncia de estas dos obras radica en que sirven
para lanzar un ataque al eurocentrismo y a la arrogante
superioridad del mundo occidental que considerab~ a
los pueblos no-occidentales como primitivos e inferiores
y sobre todo, incapaces de pensar racionalmente. LéviStráuss demostró que a diferencia de lo que solemos'
creer, el tipo de pensamiento humana más común es el
arialógico y no el lógico. Este mayor uso del pensamiento
analógico no sólo es común entre las llamadas ·culturas
"primitivas" sino también en el mundo occidental (con
la excepción del racionamiento científico y matemático).
Los seres humanos acostumbramos utilizar patrones
arbitrarios mediante los que clasificamos a los objetos.
Sin embargo, áUnque estas clasificaciones son arbitrarias,
las relaciones entre los objetos obedecen a un carácter ·
más universal formando un sistema tle pares opuestos. Se
podría decir que todo el sistema que da forma a nuestro
pensamiento forma un sistema de oposiciones que6 Obviamente el t!tulo de la obra está inspirada en el libro Las
formas dancntafcs de la vida rdigiosa de Émilé Durkheim. Respecto a la
reciprocidad, la obra de Marce] Mauss, Essai sur ledon (Ensayo sobre
el don) marcó un p.ne aguas en la teot!a antropológica y hasta la
fecha sigue siendo muy empleado.

20
y

21

,
provee los elementos que utilizamos para pensar acerca
ele todo tipo de relaciones, entre ellas las relaciones entre
distintos grupos sociales. De hecho, la primera gran
oposición sobre la que descansa el sisterru¡ es la que hay
entre naturaleza y cultura.
Finalmente, sus cuatro volúmenes de las Mitológicas
son el resultado de veinte años de investigación y trabajo
de campo tanto en Brasil como Norteamérica En esta
monumental pero original obra, Lévi·Strauss analiza
detalladamente 813 mitos. La reflexión sobre estos
·mitos le permitió reforzar su idea de que el pensamiento
humano actúa mediante analogias oponiendo elementos
contrarios (crudo/cocido; naturaleza/cultura; ruido/
· silencio; sagrado/profano, etc.) y que los mitos son
productos de la realidad (natural y cultural) en que son
creados y transmitidos y que además tienen la función
de organizar las distintas sociedac,ies humanas. Conclµye
además que los mitos proveen a las sociedades humanas
de un modelo lógico que les a~de a solucionar las
contradicciones y los problemas de su mundo inmediato.
De hecho, su reflexión sobre la función de los mitos fue
fundamental para el futuro de las ciencias sociales y. la
filosofía en las últimas décadas del siglo XX: para LéviStrauss,la lógica del pensamiento mítico es tan complej~
como la de la ciencia mod~rna, aunque la diferencia
radica np en la calidad del proceso intelectual sino en la .
naturaleza de las cosas a las que es aplicado. Lévi-Strauss
echa por tierra la creencia de que la ciencia moderna
occidental es el resultado de un progreso mental, como
si las culturas primitivas (y las no occidentales) vivieran
todavía en un estado de infantilidad mental mientras
que el hombre occidental posee ya una menta madura.
Por el contrario, Lévi-Strauss concluye que el hombre ·
siempre ha poseído la misma capacidad mental, la
única diferencia es que en la actualidad se ha ampliado
el nÜlp.ero de áreas y situaciones a las que se aplica el
pensamiento.
Aunque con el tiempo tanto el estructuralismo
corno la obra de Lévi-St:rauss han sido fuertemente
criticados, su legado enriqueció y favoreció el
desarrollo de las ciencias sociales y las humanidades.
Dos aspectos caracterizaron la grandeza de la obra
levistraussiana: primero el que su interés por las
culturas "primitivas" obedecia más a una búsqueda
de las propiedades fundamentales del ser humano
-es decir, encontrar lo que todos los seres humanos

�I

POESÍA

(sin importar raza o sexo) tenemos en común- que
a una curiosidad de anticuario o de estudioso que
simplemente P.retende demostrar la evolución de
las razas y concluir, como muchos precursores de la
ciencia antropológica: que la cultura occidental es
superior. Segundo, que a diferencia del resto de los
. antropólogos, su interés fueron la '4rriente humana" y
las dinámicas sociales y culturales que los humanos
compartimos y no simplemente descifrar los modos de
organización ele una sociedad en particular.
Más allá de la originalidad que su obra representó
para la e_tnologia debido a sus métodos y
planteamientos teóricos, sus libros influenciaron
y modificaron al resto de las ciencias sociales y
la filosofía. Su obra fue un fundamentado ataque
al eurocentrismo y a la colonización europea.
Lévi-Strauss desnudó a la supuesta superioridad
occidental: ésta no es más que otra forma.mítica de
pensar nuestras diferencias con las otras culturas. Las
luchas anticoloniales y la critica posmoderna contra
la arrogancia de la modernidad occidental (corno
la realizada por Lyotara) le deben mucho~ gran
antropólogo francés. Es verdad que-al estructuralisrno
y a Lévi-Strauss se les acusó de deshistorizar al ser ·
humano (principal critiea de la hermenéutica de
Paul Ricoeur yHans-Georg Gadamer) pero aún así,
estamos en deuda con Lévi-Strauss porque su obra fue
un esfuerzo por comprender al otro y por demostrar
que el no-occidental, o el "no-civilizado", es muy
similar a nosotros y que posee la misma capacidad
intelectual Fue además un precursor en defender a la
naturaleza de la depredación hum~. Por último, creo
que hoy más que nunca los planteamientos de Lévi-

Strauss pueden ser muy benéficos para la humanidad.
Leer a Lévi-Strauss es una invitacióñ a replantearn9s
y a volvernos escépticos sobre nuestras creencias y
valores más arraigados y poco cuestio~ados. Si tan
5?lo dudáramos más de lo que creemos que es correcto
o "natural", el camino a la tolerancia seria más ancho.
En ampliar este camino todavía demasiado estrecho es
que el viejo etnólogo francés nos seria de gran ayuda110

Hay un jardín
Obras de Claude Lévi-Strauss:

La vic familiairc et sociale des indicns Nambikwara (Vida familiar y social de
los indios Nambikwara). 1948.
'
Les struccurcs tlbnentaircs de la parenté (Estructuras dancntalcs del
parentesco).1949.
Racat histoirc (Raza ehistoria), 1952.
Tristcs cropiqucs (Tristes-trópicos). 1955.
Anthropologic scructuralc (Antropología estructural), 1958.
Le toctmismc aujourd'húi (El totemismo en la actualidad), 1962.
La pcnstc sauvag,-(El pensamiento salvaje), 1962.
Les mythologiqucs 1: Le cru et le cuit (Lo crudo y lo cocido), 1964.
Les mychologiques 2: Du miel aux cendres (De la miel a las cenizas). 1967.
Les mychologiqucs 3~L'origjnc des manieres de table (El origen de las maneras_
en la mesa), 1968.
l.ts mythologiqucs 4:L'homme nd (El hombre desnudo), 1971.
Anchropologie structurale dcux (Antrapologia estructural dos), 1973.
Lavoiedcs masques (La rucad, las máscaras), 1975.
Racc et culture (Raza y cultura), 1983.
Le rcgard tloignt (La mirada alejada). 1983.
.
La pocitre jalouse (La alfarera celosa), 1985.
De pres et de loin (Dcsdrnrca y desde lejos), 1988.•
Histoirc de lym. (Historia dt lince), 1991.
Regardcr, tcouccr, lire (Mirar, escuchar, lecr),'1993.
Saudades do Brasil (Nostalgia del Brasil). 1994.
Le Ptre Notl supplicit, 1994.
Saudades de Sclo Paulo, 1996.

1
1llC

OJ

IVÁNTREJO

1

Peroel silencio es cierto. Por eso escribo.

'

2

Estoy solay escribo. No, noestoy sola.

1
.....

Hay alguien aquí que tiembla.

J

Alejandra Pizarnik

E N rus OJOS HAY UN JARDÍN de

alegría animal

que azuza la anoche para que se abra como orquídea
o como cálido roce/ pues nada crece ní amaina
fuera de la caricia/ ní de la mano
que horada los espasmos.

�POESÍÁ

POESÍÁ

No HAY OTOÑO EN TU JARDíN/ ni hojas secas
entre tus dedos/ sólo hay inacabables puestas de sol
EN EL JARDÍN tu mirada es liviano canto

que peregrina sobre nú piel/ hoja de sauce
apenas flotando.

donde es necesario pensar en el silencio o apenas
[nombrarlo
o lo dicho ya que se esconde tras tus ojos/
emane como flor en el páramo del sueño.

�POUfA

"3COMZALO ROJAS CAMOUET

EN EL JARDÍN NADIE NOS oYF./

pasamos los dias al vuelo y nombramos
las pequeñas cosas para que existan/ para que nos
[ habiten/
salimos a cazar palabras dormidas y las juntamos
en el huequito que tenemos en el pecho/ en esa entrada
al más cálido de nuestros templos/ ya satisfechos
ronroneamos mientras se acicala la noche.

En esta orilla del jardin somos posibles.

A Bolaño como escritor se lo podría revisar como poeta, novelista
~ cuentista1. En todas esas posibilidades -pienso específicamente
élesde su narrativa- es la entrada y salida de una generación que
vivió, en casi toda Latinoamérica, la década de los setenta. Década
que de una u otra manera marcó el proyecto de generar igualdades
sociales con sus respectivos fracasos. Se podría pensar que era una
generación de personas que vivieron las revueltas entre las dictaduras
y las proclamas revolucionarias.
l Consqos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joya, escrito conjuntamente con AG. Porta (1984), La pista de hielo (1993), Literanira nazi en
América (1996), Llamadas telefónicas (1997), Los detectives salvajes (1998), Amuleto (1999), Mo11Sicur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Tres (2000),
Estrella distante (1996), Los perros románticos (2000), Putas asesinas (2001), Amberes (2002), Una novdita lumpen (2002), El gaucho insuft"ible (2003),
Entre paréntesis (2004) y 2666 (2004).

�---

------~----

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

olaño vivió esto desde_ u~a mixtura_ de países
(Chile, Venezuela, Mexico y Espana), desde
las posibilidades de cambios culturales y
sociales' y sus respectivos fracasos en la brutalidad
de las represiones militares:

B

... todo lo que he escrito es una carta de amor o de
despedida a mi propia generación, los que nacimos
en la década de los cincuenta y los que escogimos
en un momento dado el ejercicio de la milicia, en
este caso seria más correcto decir militancia, y
entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que
teníamos, que era nuestra juventud, a una causa
que creíamos la más generosa de las causas del
mundo y que en cierta forma lo era, pero que en
realidad no lo era. De más está decir que luchamos
a brazo partido, pero tuvimos jefes corruptos,
líderes cobardes, un aparato de propaganda que era
peor que una leprosería ( ... ), pero igual lo hicimos,
porque fuimos estúpidos y generosos, como son
los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

están supeditados por un "alguien" que pregunta. Más
aún, es ese "alguien" el que ordena cronológicamente
la seguidilla de estos dos escritores en sus aventuras y
búsqueda de la poeta estridentista, Cesárea Tinajero.
Exceptuando, eso sí, el relato o testimonio de Amadeo
Salvatierra, que siempre gira en la misma fecha.
Lo primero que podríamos pensar es que es el
propio narrador a quien le recae esta categoría de
"alguien". Este narrador reconstruye la historia.
Bien, ahí todo de acuerdo, pero es este narrador el
que tiene un juego doble. Le pondremos un nombre
a este narrador: testigo. En primer lugar, este
narrador o testigo parte del seguimiento de estos
poetas, Belano y Lima. Por otro lado, los personajes
que relatan son el testimonio que elabora producto
de la entrevista que se está haciendo a lo largo de
toda la novela.
Por lo anterior, esta figura dual del narrador✓testigo
consigue el relato de los personajes que hablan a
través de la entrevista. Para eso, hay que adentrarse en
la función de este género:

a cambio, y ahora de esos jóvenes ya no queda nada
(. ..) Toda Latinoamérica está sembrada con los

La entrevista es un diálogo organizado sobre
la base de preguntas y respuestas. Autoritario

huesos de estos jóvenes olvidados (en Manzoni,
2002: 212)2.

sin duda, en la medida en que uno de los
interlocutores, el entrevistador, tiene el monopolio

En varias entrevistas, Bolaño apunta a que su
escritura es sobre la memoria. La contextualización
de elementos que sustentan su memoria, da como
resultado la novela que se revisará aquí.

de las preguntas y por lo tanto lo conduce(... ) El
intercambio de palabras entre los interlocutores de
la entrevista, la sucesión de relevos en sus roles de
emisor y receptor, evoca de inmediato en el lector
el marco de comunicación propio de lo escénico,

LOS DETECTIVES SALYAJESY EL CÉMERO DE
LA ENTREVISTA

Cuando pienso en el género de la entrevista, también
dirijo la estructura del libro como un confesionario y
testimonio. No subtitulo esta sección con estos dos
últimos géneros, que están en juego, indudablemente,
porque la entrevista tiene aquí una mayor carga
fi.ccional. Si leernos cualquier capítulo de la segunda
parte de la novela ("Los detectives salvajes, 1976~
1996"), nos damos cuenta de que los relatos parten
con un pie forzado: "alguien" pregunta sobre Arturo
Belano y Uhses Lima. Es decir, todos los relatos de
los personajes que circulan en esta parte de la novela
2 Fragmento del discurso de entrega del Premio Rómulo Gallegos
(2 de agosto de 1999).

de lo "representado" (...) A menudo el autor de la
entrevista, al editar el texto, refuerza además los
efectos de teatralidad del diálogo: lo introduce
dando detalles sobre el lugar y el momento en que
se realizó la entrevista, o registra entre paréntesis,
en el transcurso del diálogo, los gestos del
entrevistado cuando responde (risas, énfasis de la
voz, movimientos de las manos, etc.), exactamente
como en las "acotaciones" de los textos dramáticos
(Morales, 2001: 161).

Si se piensa que aquí la entrevista no existe es
porque se piensa que no existe el clásico esquema
pregunta/respuesta. Pero como ya dije, es la figura
interna que hay de testigo, ese "alguien" que

28

LA INICIACIÓN NO ES ALCO QUE SE CONCENTRE EN UN ACTO O
EN UN PRINCIPIO, SINO QUE SE ENTIENDE COMO UN PROCESO:
EL VIAJE Y LA BÚSQUEDA SON CONSTANTES RITOS QUE SI SE
ELABORAN BIEN (PENSEMOS EN RIMBAUD), TRANSFORMAN A LA
VIDA MISMA EN UN MITO DE SÍ MISMO.
pregunta (para dejar que el relato fluya por parte de
los "interrogados) sobre Belano y Lima para que el
interlocutor confiese o dé testimonio del paso de estos
dos escritores.
El testigo, como dice la cita anterior, "refuerza los
efectos de teatralidad" para dar una carga fi.ccional de
lo que se relata. Estos relatos son la reconstrucción
o "representación" que el testigo da al que recibe
la acción. Aquí la palabra detective toma mayor
importancia: por un lado, son Belano y Lima los
que investigan sobre el periplo de Cesárea Tinajero.
Además, es el narrador/detective que va detrás de
las pesquisas de estos personajes. Esta lógica textual
produce una ficcionalización del relato. Todos
hablan (menos Amadeo Salvatierra) con distancia
temporal de la última visita de Belano y Lima. Es
decir, el recordar, el hacer memoria de los hechos,
que por lo demás deben ser concretos o específicos
a la supuesta pregunta detectivesca: ¿cuándo fue la
última vez que vio a Arturo Belano y a Ulises Lima?,
reconstruye no un dato fidedigno y concreto. Todo
lo contrario, se reconstruye -es importante aquí
el prefijo re- a través de la fabulación (Antonio
Cándido), el imaginario de la pregunta. La distancia
temporal elabora esta carga3• Por lo tanto, novelar lo
sucedido es reelaborar o reconstruir hechos que rozan
la fabulación del relato. Teatralizan el acto de hablar
hasta su máxima expresión, por ejemplo, en Joaquín
Font. Todo acto testimonial sería, entonces, una
representación y no una aclaración de lo sucedido.
Por otro lado, los testigos que hablan pierden su
condición de certeza. Palabra que no tiene mucha
importancia para generar una discusión al respecto
de este análisis: estos testigos secuenciales tienen
una carga temporal que los supervisa este detective/
3 Pienso, además, en otro texto, Tejas Verdes, de Hemán Valdés: el
hecho de reconstruir su vivencia en ese campo de concentración
provoca que el relato esté en el lúnite entre la novela y el testimonio.

29

narrador. Pero, por otro lado, hay otro testigo,
el cual abre y cierra este periplo de búsqueda:
García Madero (poeta de menor edad en el grupo
de los real viscerahstas). Una especie de alter ego
de Belano, el cual construye desde sí y para si sus
experiencias con estos personajes. Este testigo
toma una connotación más intimista, ya que en
este narrador, personaje y testigo se deposita
la clásica figura del protagonista de una novela
de formación. En la primera parte ("Mexicanos
perdidos en México, 1975"), se muestra a un García
Madero en las primeras experiencias ritualísticas
de ingreso al mundo: la sexualidad, la desavenencia
con la autoridad ( sus tíos) por no estudiar la
carrera que al parecer es impuesta, y sus primeros
acercamientos a su vocación de poeta, al ingresar
al grupo real visceralista. Esta última experiencia
carece de un ritual iniciático: "2 de noviembre.
He sido cordialmente invitado a formar parte del
realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No
hubo ceremonia de iniciación. Mejor así" (13). Es
decir, la iniciación no es algo que se concentre en
un acto o en un principio, sino que se entiende
como un proceso: el viaje y la búsqueda son
constantes ritos que si se elaboran bien (pensemos
en Rimbaud), transforman a la vida misma en un
mito de sí mismo.
En la segunda parte ("Los desiertos de Sonora,
1976") este personaje en formación relata el
encuentro -también a la pasada de él mismo: se
decide a dejar todo y ser un poeta- con Cesárea
Tinajero y todo el absurdo y cómico de la muerte
que ahí sucede.
En definitiva, entrevista y testigo son elementos
constitutivos de la creación y rearticulación de
la memoria. Novelar (ficcionalizar) los hechos es
ejercicio de esta memoria múltiple en la cantidad
de personajes (testigos) que hablan y del ejercicio

�---

- - - - - -

--

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

narrativo que realiza el mismo narrador/detective que
ordena todo este periplo.
METAMORFOSIS DE LA ESCRITURA:
MEMORIA Y DES.APARICIÓN DEL SUJETO

Este texto, como se dijo anteriormente, presenta
a un narrador dual. Ahora, por otro lado, más que
dual, es un narrador múltiple: está investigando el
paso de Belano y Lima por cualquier lugar en que
estos circulen. Intercepta a los testigos (testimonio)
de ambos escritores para que hablen. Por lo tanto,
la multiplicidad está relacionada con el transcurrir
del tiempo. Es un narrador que también impregna
su experiencia del viaje en el seguimiento de Belano
y Lima. Como dicen Deleuze y Guattari en el Rizoma
(tercer principio): "Las multiplicidades se definen
por el afuera: por la hnea abstracta, línea de fuga o
de desterritorialización según el cual cambien de
naturaleza al conectarse
con otros" (p.21). Esto es: el
narrador se multiplica por
las voces que hablan en el
transcurso de veinte años
( segunda parte del libro)
de seguimiento. El narrador
sería todas las voces que
están, también, fuera de él.
No es que el narrador sea
un reflejo de los personajes
que hablan -un espejo, si
se quiere- sino que la voz
de los personajes rebota en
el narrador y viceversa. En este "eterno retorno", se
construye el relato con este narrador múltiple. Más
aún, cuando hablo de "eterno retorno", es por que este
texto está lleno de interrupciones temporales, sobre
todo entre la primera parte con la segunda y, a su
vez, esta última con la tercera: el texto se va armando
desde su globalidad un circuito que se abre y se cierra

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

en si mismo. El libro mostrando su propio proceso
de creación, pero que se elabora como una red de
discursos que lo transforman en un multidiscurso, que
son todos los personajes que hablan, que a su vez es
el propio narrador de la segunda parte del libro. Esta
multiplicidad se logra bajo otro principio del rizoma
(4• principio), el de ruptura asignilicante:
Un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier
parte, pero siempre recomienza según ésta o aquélla
de sus lineas, y según otros (. .. ) Hay ruptura en el
rizoma cada vez que de las lineas segmentarías surge
bruscamente una linea de fuga, que también forma
parte del rizoma (22). No hay imitación ni semejanza,
sino surgimiento, a partir de dos series heterogéneas,
de una línea de fuga compuesta de un rizoma
común que ya no puede ser atribuido ni sometido a
significante alguno (24).
La diacronía de la
segunda parte genera
rupturas con la primera
y la tercera parte, pero
retoma un sentido múltiple
en la totalidad del texto,
esto tomando en cuenta la
ruptura o lógica del tiempo
en las partes del libro: la
primera y tercera parte
presentan una sincronía
que quiebra con la diacronía
interna de la segunda parte.
Pero es este mismo quiebre el que produce la aventura
de Belano y Lima. Aquí no interesa saber el fin, por
absurdo que sea, de encontrar a Cesárea Tinajero, sino
cómo las multiplicidades ("agenciamientos") se van
conectando, alargando o rebotando unos con otros
para producir una escritura que se metamorfosea, que
se crea a sí misma. Esta metamorfosis es para mostrar

ESTÁ METAMORFOSIS ES P.A.RA MOSTRAR CÓMO LA ESCRITURA
FUNCIONA. DESDE SU PROPIO .A.ND.A.R: CÓMO CENERA VOCES, CÓMO

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•
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cómo la escritura funciona desde su propio andar:
cómo genera voces, cómo estas voces se conectan
entre ellas, cómo buscar un absoluto poético, cómo
representar el absurdo del crimen, cómo creer que
la poesía salvará al mundo, etc. Es decir, cómo la
escritura se va metamorfoseando para mostrarse
escurridiza consigo misma. El único punto de
conexión para lograr lo dicho es la utilización de la
memoria. Esta escritura funciona con dicha noción.
La memoria crea la multiplicidad que rompe con toda
conexión refleja para volver a este mismo punto.
Creo que estructurar la lectura desde lo anterior
considera al texto, o mejor dicho a la escritura como
tal, como funcionamiento, un ejercicio de la memoria,
por lo tanto, "como una pequeña máquina literaria"
(rizoma, 11) que descompone el relato para volverlo a
componer a través de la memoria. Esto es: la memoria
como acto subversivo si en la mesa (libro) se instalan
imágenes de situaciones sociales y políticas de los
setenta en Latinoamérica que brotan en la escritura
no como simple denominación o por ser nombradas,
sino por el hecho de recrearlas, paradojalmente, como
una desaparición en los mismos sujetos que transitan
el libro, específicamente Belano y Lima
En estos sujetos recae la memoria, pero es en
ellos mismos donde se instala la desaparición de una
generación que luchó por la igualdad. Es decir, estos
sujetos, como muestra muchas veces el libro, parece que
van desapareciendo, se desvanecen en el tiempo. Por
ejemplo, el relato de Lisandro Morales en marzo de 1977:

'W

1
1

...también recuerdo que miré a Arturo Belano
y que éste no se levantó de su asiento cuando
llegó el ecuatoriano, es más, no sólo no se
levantó, es que ni siquiera nos hizo caso, ni nos
miró, vaya, vi su nuca llena de pelos y por un
segundo pensé que aquello que veía no era una
persona, no era un ser humano de carne y hueso,
con sangre en las venas como usted4 o como
yo, sino un espantapájaros, un envoltorio de
ropas desastradas sobre un cuerpo de paja y de
plástico, o algo así (209).

EST.A.S VOCES SE CONECT.A.N ENTRE ELLAS, CÓMO BUSC.A.R UN
.ABSOLUTO POÉTICO, CÓMO REPRESENT.A.R EL .ABSURDO DEL CRIMEN,
CÓMO CREER QUE LA POESÍA. S.A.LV.A.RÁ .A.L MUNDO, ETC.
30

4 Se refiere al narrador que pregunta por Belano y Lima. Ese
"alguien", ese detective, ese testigo que pregunta para generar el
testimonio.

31

Por eso, ese desvanecimiento es también del tiempo
que estos sujetos vivieron. Ahí es donde entra la memoria
para volver a representar ese tiempo recobrado.
Otro punto que conecta con lo dicho, como otra
estructura u orden, es desde el psicoanálisis. Lo
nombro porque, desde un punto rizomático, el análisis
hecho rebota con esta otra mirada. Por lo anterior,
Grínor Rojo plantea lo siguiente:
Volver a la madre (sería a la madre literaria,
Cesárea Tinajero) es, pues, la consigna durante el
episodio que otorga su forma a la acción central
de Los detectives salvajes. Nos referimos al periplo
que los cuatro ocupantes del Ford Impala llevan a
cabo entre el 2 de enero y el 1 de febrero de 1976.
Y esto sin perjuicio de que el tiempo completo
de la novela de Bolaño incluya además una doble
prehistoria, que en su primera parte va del 73 al
75, y de la que sabemos sobre todo a través del
testimonio de la poetisa uruguaya exiliada en
México Auxilio Lacouture ( "Yo conocí a Arturo
Belano cuando él tenía dieciséis años y era un niño
tirnido y no sabia beber", 190); y que en la segunda
abarca los dos meses finales de 1975, y nos llega
a través de la voz del joven poeta Juan García
Madero es la que introduce y cierra autobiográfica
y cronísticamente la disposición externa de la
novela; que García Madero, en cuanto personaje/
narrador, en el marco de una novela que elude
como al demonio el empleo de la narración en
tercera persona, es por eso un desplazamiento
y en cierto modo también un desdoblamiento
de Belano y Lima, el encargado de poner sus
peripecias y la de los demás en letras de molde,
"desde adentro" y "desde afuera", durante el turning
point del proyecto de recobro. A todo lo anterior se
añade una posthístoria, entre 1976 y 1996, que es la
que cubre las dos fases que restan en el esquema
freudiano de Bloom. En total, un tiempo de
veintitrés años: entre la adolescencia de un Belano
que después de ir a Chile "a hacer la revolución"
en el 73, vuelve a México pero "ya no era el mismo"
(Lacouture), y un Belano ya maduro, de cuarenta
y tantos años, escritor de novelas y listo para
desvanecerse en medio de las guerras civiles de
Monrovia (en Espinosa, 2003: 69).

�Por lo tanto, esta obra, desde el paradigma
estético masivo', muestra una oposición a través de
la construcción de los sujetos que se presentan en
la novela. En el texto, los personajes son elaborados
desde su inoperancia en la realidad que les tocó
vivir: desenvolverse en el medio burgués que les
entrega expectativas acordes a la funcionalidad
de los sujetos que habitan en una ciudad, estarían
distantes a las expectativas burguesas. Por esta
razón, los movimientos de estos personajes
muestran una simulación en la construcción de
sus identidades. Esto es: exponen sus identidades
como algo en constante desvanecimiento, o sea,
indican señales de desaparición. El resultado es
que el lenguaje es la única forma de representación
identitaria: sus estrategias de vida sólo quedan
sometidas a lo que las palabras determinan fuera
de ellos. Son seres que bordean lo fantasmal. Esa
condición de seudos zombies es la condición dual
y múltiple que adquiere esta novela desde sus
articulaciones que los personajes tienen con y a
través del lenguajew

Tres
testigos
en

busca

de
Artaud
I

Referencias
Man::oni, Cehna (comp.) (2002). Roberto Bolano: la escritura como
tauromaquia. Buenos Aires: Ediciones Corregidor.
Morales, Leonidas (2001). "8 género de la entrevista y la crttica
periodlstica en Chile (1988-1995)", La escritura de al lado: gáleros
referatciales. Santiago: Cuarto Propio.
Rojo, Grlnor (2003). "Sobre Los detectives salva1es", en Espinosa,
Patricia (comp.). Terrirorios en fuga: estudios críticos sobre laobra de
Roberto Bolaiio. Santiago: Frasis Editores.

5 Ver en Rojas Canouet, Gonzalo: El paradigma estético masivo en la
literatura chilena de finales de siglo XX: entre una estética subversiva y una
estética del espectáculo. Santiago, Mago editores, 2008. Este texto trata
sobre la tensión entre arte y mercado, en especial en el ámbito de la
literatura chilena. Para el caso de Bolaño y su novela aquí revisada, la
tensión se circunscribe en la subversión de sus dispositivos estéticos
intratextuales que apelan a una oposixión de dicho paradigma.

32

7l o1.o.. .
i 9 i 4 . ..

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Artaud todavía (Bradu, 2008) reúne la correspondencia entre el mexicano
guatemalteco Luís Cardoza y Aragón (1901--1992) y Paule Thévenin
(1918--1993), la devota pasante en medicina transfarmada en editora que
consagró a la edición de la obra de Antonín Artaud más de 50 años de su
vida. El libro incluye un prólogo, "Para acabar con la edición de Antonín
Artaud", dos apéndices, una carta de Paule Thévenín y un ensayo de Luís
Cardoza y Aragón sobre el autor de El teatro de la crueldad. El presente
volumen forma parte de una trilogía que cierra y que componen sendos
libros sobre André Breton y Benjamín Péret en México, que Fabíenne
Bradu (París, 1954) ha venido escribiendo y publicando, investigando y
documentando desde hace algunos años.
ste libro, dice ella, es, aunque no lo parezca,
el que más trabajo le ha costado. Le creo. El
libro reúne diversas presencias entrañadas y
entreveradas con la historia de una vocación literaria:
la mía. Los libros tienen la virtud de catapultar las
almas más allá de los fosos y de las murallas hacia
lo alto y este no es un libro que pueda yo leer corno
si fuese un árbitro aséptico y neutral, o uno de esos
enfermeros que atendían a Artaud en Rodez.
Artaud todavía es un libro dificil de leer pues es corno
una maleta llena de gente conocida, para frasear la voz
de Antonio Tabucchi sobre Fernando Pessoa quien
compartió con Antonin Artaud, de un lado, la pendiente
esotérica y el conocimiento peligroso del mago británico
Aleister Crowley y, del otro, la incomodidad con la
primera persona del singular: el llamado yo. Está aqui,
cautivo, el genio metálico y la generosidad abierta y
franca del gran poeta Luis Cardoza y Aragón quien
conoció a Antonin Artaud en París en 1922, y no sólo fue
su guía y Virgilio por los antros e infiernos del México de
los años treinta, sino que vino a ser una suerte de albacea
y pieza indispensable a la hora de armar las obras de
Antonin Artaud para la Casa Gallim.ard.
Lui1? Buñuel decia que si John Steinbeck hubiese
nacido en Honduras nunca le hubiesen concedido el
Premio Nobel; se puede decir con un grano de sal que
Luis Cardoza y Aragón fue uno de los poetas y escritores
surrealistas más completos en todas las lenguas, y
que sólo el azar del famoseo no lo ha hecho ser más
reconocido en las tierras húmedas de Europa.

E

El libro me transporta a la casa del Callejón de
San Francisco donde vivía esa pareja admirable que
fueron Lya Kostakowskia y Luis Cardoza y Aragón,
uno de cuyo&amp; primeros libros fue prologado -ni más
ni menos- por ese otro surrealista solapado que fue
Ramón Gómez de la Serna.
Fui muchas veces a esa casa cuando todavía la
habitaban Lya y don Luis. Recuerdo que al trasponer
el umbral olía agradablemente a café turco recién
hecho. La sala, muy amplia, tenía cuadros maravillosos
de los amigos pintores de Cardoza, un Picasso, un
Magritte, dos Braque, un Kandinsky, un Mérida, dos o
tres Tamayos, y desde luego, artesanías prehispánicas.
Habia un patio luminoso al que salía don Luis a
respirar al atardecer el olor de madreselva. Arriba
estaba el estudio y la biblioteca. Esa parte de la casa
sólo la conocí cuando don Luis ya había enviudado,
y el Fondo de Cultura Económica había publicado
su libro de memoria, El río, novelas de caballería, cuyo
manuscrito fui yo mismo a recoger una tarde de fines
de los años ochenta para llevarlo a la editorial. Cuando
por fin subí al cuarto de don Luis me sorprendió la
ascética condición de aquella amplia recámara donde
había sólo cuatro objetos: una cama monacal, una mesa
de madera y dos sillas. Don Luis estaba escribiendo su
libro sobre Miguel Ángel Asturias y aquella tarde me
leyó algunas páginas de aquel manuscrito incendiario.
Don Luis me parecía como un pájaro de abrasadora
vivacidad y lucidez, corno decimos en México. No se
le iba una, y esa una que no se le iba la guardaba y

34

la volvía a sacar cuando juzgaba oportuno. Cardoza
todavía me daña sin saberlo otro regalo. A principios
de los años noventa, poco después de morir don Luis,
fui a la ciudad de Antigua Guatemala. Me dijeron que
todavía vivía la hermana de don Luis, y fui a visitarla.
Sorpresa -la señora se parecía mucho a su hermano
pájaro. No sólo eso. La casa olía también a café turco
recién hecho. Luego, en México, volví a la misma casa,
ya convertida en Fundación, atendida por Andrea y
Eugenia Huerta, y, al visitarlas, sentía pasear por ahí
las manos de sombra de Cardoza y Aragón y de Lya
Kostakowskia, hembra aguerrida y de armas tomar
pero también señora hospitalaria cuya gentileza
evocaba la de los rusos blancos desterrados en Paris.
El segundo personaje activo en este volumen es el de la
editora Paule Thévenin (1918-1993), la esposa del médico
Yves Thévenin (1914-1981) cuyo retrato hizo el propio
Antonin Artaud y que atendió al poeta de una severa
irritación de la piel en Rodez. A partir de que Paule
Thévenin traba conocimiento con Antonin Artaud al
salir del hospital psiquiátrico de Rodez, Paule Thévenin
-como dice Florence de Meredieu en la biografía Cétait
AntoninArtaud (EraAntoninArtaud) "se consideraba corno
investida de una misión y consagró gran parte de su
vida al establecimiento de una edición de las obras de
Antonin Artaud Aella se debe la constitución y reunión
de los muy completos archivos sobre Antonin Artaud
que actualmente conserva la Biblioteca Nacional de
Francia". Thévenin -cito ahora a Fabienne Bradu- se
vio por diversas circunstancias convertida en la
editora de los veintinueve volúmenes de las
Obras completas y del vía crucis que le significaron
el desciframiento y la transcripción de los
manuscritos de Antonio Artaud. El anonimato
-continúa Fabienne Bradu- fue la condición
impuesta a Paule Thévenin para consagrar su
vida a la supervivencia de la obra. En ninguno
de los tomos publicados por Gallimard aparece
su nombre y las abundantes notas que guían

la lectura son apócrifas. [...] La existencia de
Paule Thévenin y de la obra misma de Antonin
Artaud descansa en una monstruosa paradoja:
para que ésta exista, tuvo que desaparecer
aquélla, y el sacrificio selló la vida de Paule
Thévenin como única razón de su existencia.
[... ] Paule Thévenin murió sin elucidar el enigma
que se convirtió en su razón de ser: lpor qué
Antonin Artaud la había escogido a ella para
ser, a un tiempo, la depositaria y la editora de
su obra? El pacto que unió sus vidas de una
manera absolutamente inédita fue tácito y
secreto, incluso para ellos dos. Antonin Artaud
la bautizó "Ofelian en el retrato que hiciera
de ella poco antes de morir y habría que
admitir que hay filiaciones más fieles que
las de la sangre, y, pese a las apariencias,
fidelidades más inquebrantables que las que
ostentan otras Ofelias legítimas. [ ...] "Hace
muchos años -asegura Paule Théveninun día que le hablaba del don que se me había
hecho, Jean Genet me contestó que era un regalo
emponzoñado. Calculo que quería decir que
a mi alrededor la vida iría apesadumbrándose
de soledad. Pero estoy casi segura de que se
equivocaba. El fuego que me entregó Artaud,
ni siquiera la muerte podrá apagarlo" [...] Paule
Thévenin tampoco cabría en la categoría de
"especialistan en Antonin Artaud, aunque sin
duda fue la persona que más lo conoció en la
otra vida que fue para él su obra. Médica de
formación, Paule Thévenin lo abandonó todo
para improvisarse "como editoran (Bradu, 2008: 13).

Cardoza se expresa así sobre el trabajo editorial de
Paule Thévenin: "[...] En su trabajo gigantesco de estas
Obras completas hay, además de competencia, profundo
fervor. Es prodigioso Artaud escribiendo tanto,
infatigable, impulsado por sus demonios, drogado,
delirante, lleno de caos y relámpagos. Trabajo de una

LQUIÉN ERA ARTAUD? LQUÉ TIPO DE INTELICENCIA SUBVERSIVA
REPRESENTABA? LQUÉ BUSCABA. EN MÉXICO? LQUÉ ENCONTRÓ EN
LA. SIERRA TA.RAHUMARA?

35

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

vida ha sido la suya. Y he advertido los obstáculos
(hasta familiares) que se han interpuesto para llevarla
a cabo. La historia del linaje de Artaud es toda una
faena.". (p.120-121).
El otro personaje que se asoma en este cuadro es,
por supuesto, Antonin Artaud, en persona y en obra, en
sombra y escritura. La materia de la correspondencia
que va de 1950 a 1989, 49 años, el tema sujeto a examen
e investigación son los escritos publicados o emitidos
por Antonin Artaud durante su viaje a México, a la
ciudad capital y luego a la Sierra Tarahumara en el año
de 1936, textos que fueron publicados por Luis Cardoza
y Aragón en el libro titulado México firmado por Antonin
Artaud cuyas traducciones y transcripciones se deben en
parte al propio Luis Cardoza y luego a diversos autores
corno Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Agustín
Lazo, Alberto Ruz Lhuillier entre otros. En francés, los
escritos de Artaud sobre el viaje a la Sierra Tarahurnara
aparecerían corno "retranscritos del español" por Marie
Dezón -seudónimo de Paule Thévenin- Philippe
Sollers. Dice Cardoza de Artaud (en Bradu: 16-17) en
El ria: "De Artaud, el incandescente y visionario, habita
este libro corno una suerte de bajo continuo o de crónico
zumbido auricular corno la de la rinitis: está alú inasible
e imperceptible, devorador y haciendo su aparición
en forma intermitente exaltando su propio misterio".
tQuién era Artaud? lQué tipo de inteligencia subversiva
representaba? tQué buscaba en México? lQué encontró
en la Sierra Tarahurnara? Poco puede decirse. Pero acaso
valga citar el breve texto que Alfonso Reyes escribió
sobre Antonin Artaud al final de su vida donde además
recoge dos cartas poco conocidas de Antonin Artaud que
no citan ni Bradu, ni Meredieu y que al parecer tampoco
se incluyen en las Obras completas de Antonin Artaud

poema Yerbas del Tarahumara, publicado por la
revista Commerce, en traducción francesa de Valery
Larbaud (París, verano de 1929), hayan movido la
curiosidad de Antonin Artaud.
El libro es una falsificación poemática y seudomística en torno a la magia del peyotl. Pero ya
sabemos que la verdad poética es otra especie de
verdad y, como varios lo hemos dicho ya por allí,
se reduce a sacar conejos del sombrero o a pedirle
peras al olmo con éxito.
En esta obra se recogen cartas, o fragmentos de
cartas de Artaud a varios anúgos: a Balthus, al Dr.
Allendy, a René Thomas, Marc Bauhezat, a Henri
Parisot y a Jean-Luis Barrault. Por cierto que éste
ha tomado tan en serio las fantasías retóricas de
Artaud que, según me dijo durante una reciente
temporada en México, se propone volver a nuestro
país para conocer de cerca los misterios de los
Tarahumaras. Yo le contesté con la frase que se
atribuye al moribundo Émile Faguet, cuando
un sacerdote quiso confesarlo y recordarle que
iba a comparecer en la presencia de Dios: "iQué
decepción va a llevarse el pobre!"
Revuelvo mi archivo. Poseo documentos sobre
el viaje a México de Antonín Artaud. En París, a 4
de octubre de 1935, me dirigió una carta al Brasil
en que me anunciaba su proyectado viaje y, por
indicación de Jean Paulhan y Benjamín Crémieux,
me pedía algunas orientaciones. Yo vertí lo esencial
de esta carta en la siguiente que se explica sola y
tiene el valor de una preparación de artillería.
El 4 de febrero del siguiente año, a bordo del
Siboney, Artaud me escribe nuevamente a Rio de
J aneiro (traduzco):

ARTAUD
NO SEJUEGAINFAMEMENTE CON LOS DIOSES'
Por Alfonso Reyes

En octubre último le escribí a usted para
hablarle de mi posible viaje a México, y usted
tuvo la amabilidad de decirme en su respuesta
que ya preparaba usted el terreno. Hoy el viaje
es ya un hecho. El viernes 7 de febrero en curso
llegaré a México. Usted ha comprendido que mi
propósito es manifestar de un modo concreto,
inmediatamente asimilable, ciertas ideas que
figuran en un estado mítico en algún estudio
mío como El Teatro y la Peste. Usted habrá visto
que cierta zona de la inteligencia francesa,

Acaba de publicarse con lujo de estruendo el libro
del infortunado Antonin Artaud, Les Tarahumaras
(L'Arbalete, Decines, Isere). Posible es que la obra
consagrada al peyotl por el Dr. Rouhier, y aun mi
1 Recogido por Alicia Reyes en Revista Universidad de Mtxico Núm.
497 Qunio de 1992). Debo el conocimiento de este texto a Alfonso
Rangel Guerra.

36

la más joven y a la vez la más desesperada
-pero sólo los muertos lo desesperan yatiene los ojos vueltos hacia México. Hoy por
hoy una sola corriente agita al mundo y la
fuente mágica brota en la tierra a la que yo
he deseado ir y adonde llegaré en un par de
días. Me figuro, señor Embajador, que puedo
contar con usted para facilitarme la tremenda
tarea que emprendo, y en esta confianza, le
saludo devotamente. Mi dirección: Embajada
de Francia en México.
Nueva carta que también traduzco, de
México a Rio de J aneiro, 16 de abril de 1936:
Me autorizó usted a hablarle con toda
franqueza. Más aún: me invitó usted a hacerlo.
Visité al señor Ceniceros, y en él he encontrado
algo más que un amigo: un verdadero aliado.
Gracias a él he dado tres conferencias en la
Universidad de México. He dicho lo que tenía
que decir.
Daré otra nueva y breve conferencia en la Lear,
sobre la Revolución Universal y el Problema Moderno.
Diré cuanto me propongo, respecto a la absoluta
necesidad en que está México de romper con
todas las formas de la civilización europea,
industrialismo, maquinismo, marxismo,
capitalismo y esa terrible forma del capitalismo
eterno que es el capitalismo de la conciencia
humana, la capitalización de los conceptos y
de los datos surgidos del espíritu dualista de
Descartes y que han aniquilado el espíritu de la
vida. Todo esto me propongo decir.
Ya mis ideas, no bien comprendidas mientras
hablé en francés, parecen irse abriendo paso en
cuanto di con traductores inteligentes. Gracias a
ellos, todas mis conferencias se publicarán en El
Nacional.
Para coronar mi trabajo, he pedido al señor
Ceniceros una Misión: me basta una sencilla
comisión de escritor, de artista. Quiero
enfrentarme con razas puras, que quedan tan
pocas. Quiero estudiar los ritos, las danzas de
los indios. No sacaré de aquí un mero libro de
descripciones. Yo creo en una fuerza mágica,

37

t\01.a .
19 /4.

de que estos ritos son algo más que la mera
transcripción alegórica. Esta fuerza se viene
perdiendo desde que se persiguen y prohíben estos
ritos so color de acabar con las supersticiones.
Pero hay más superstición en la Ciencia Moderna
que en los ritos de los indios. Las fiestas cívicas
con que México quiere reemplazar tales ritos y
que artistas y escenificadotes copian las manías
estéticas de Europa, operan bajo el impulso de una
inspiración individual e incoherente y no logran,
a mi modo de ver, más que crear un verdadero
estado de anarquía. Para mí, naturaleza, mundo,
humanidad debieran recuperar su unidad. Hay
leyes, hay una necesidad cósmica de que las
danzas y fiestas indias son una manifestación. En
suma, he pedido una Misión para ir en busca de la
fuerza antigua y caracterizarla.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

He recogido informes privados. Sé adónde
tengo que ir. No traeré de allá un libro de
arte, sino en suma un libro de teoremas. Y
la lengua, vibrando según el estimulo de
esta fuerza tratará de expresar sus leyes. Es
cosa que puede hacerse, no es una utopía. El
Gobierno Mexicano ha consentido en facilitar
esta misión Espera mi libro y me concede
libre transporte en todos los ferrocarriles. Los
gobernadores locales me darán su apoyo, me
llevarán aqui y allá. Pero, para lo demás, tanto
el Gobierno de México como el de Francia
dicen no tener dinero. Yo he venido aqui sin
un centavo, decidido a arriesgarlo todo por
tal de encontrar lo que busco. Pero necesito
economizar mis fuerzas y no desfallecer en el
camino. Necesito encontrar algunos recursos,
lo indispensable para sostener la jornada.
La suma no ha de ser enorme y he de juntarla
antes de emprender el viaje. Pero juntar dinero
para una idea metafisica puede parecer en esta
época una locura. Y es fuerza que esta locura
se realice. Deben aún quedar por alli algunos
comerciantes, coleccionistas, aficionados al arte
capaces de sacrificar una suma por una idea.
Para partir de México, la ciudad, y discurrir
por el norte del pais durante tres meses, ya
usted comprende lo que hace falta. Se obtienen
más fondos para los arqueólogos que en saber
explicar, situar, fortificar lo que encuentra,
porque son sabios. Esta vez, un poeta se
ofrece a encontrar algo objetivo, a enlazar
sintéticamente los datos plásticos como forma y
fuerza de la vida. Creo, Alfonso, que si usted se
lo propone puede usted encontrar esto. Usted
ha de saber a quién se puede acudir en México
o en el Brasil.
No me diga usted que la poesía a nadie le
interesa. Hay una manera de presentar a los ricos
los objetivos verdaderos, humanos, cienrtficos
de la poesía. Quiero reconciliarlos con la poesía.
Hacer de ella una fuerza activa, concreta,
asimilable a todos los hombres, una fuerza de
curación.
Todavia quedan en el mundo los secretos de la
curación. Para la curación bastan las fuerzas puras,

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

las del espíritu primitivo, de frente generatriz. En
ello anhelo trabajar, y descubrir el secreto de aquellas
culturas. Estoy ya con el pie en el estribo. Espero el
último empujón.
Toda mi gratitud y mis disculpas. Saludos, etc.

SURCE DE LAS PÁCINAS COSECHADAS POR BRADU y EN PARTICULAR
DE LOS ESCRITOS COMO TESTIMONIO POR LA DRA. PAULE THÉVENIN
LA FICURA DEL EDITOR COMO UN EMBALSAMADOR y LA IMACEN DE

Infortunado. Algunas de sus páginas fueron
escritas en el asilo de Rodes Ivry,sur Seine en 1947.
Alli confiesa sus delirios. El Tutuguri2 está firmado
el 16 de febrero de 1948. No se juega infamemente
con los dioses.

El blanco donde apuntan las flechas de esta
correspondencia editorial son los XXVI tornos de la
obra completa de Antonin Artaud, editados por las
Ediciones Gallirnard a lo largo de varias décadas. Leo
esta correspondencia corno un homenaje a Antonin
Artaud, al cuerpo escrito de su obra excepcional e
intrincada.
La edición de Paule Thévenin -a quien casi
se tiene la tentación de llamar santa por su
consagración a la obra de este poeta y vidente- fue
objeto de controversia y discusión casi desde un
principio. Esta correspondencia y los testimonios
de Paule Thévenin y Luis Cardoza y Aragón dan
cuenta de esta odisea imponente y pavorosa que
tuvo lugar en el territorio de la Sierra Tarahurnara
situada al norte de México. Esta aventura puede y
debe hacer reflexionar al lector y al investigador
sobre lo que podría llamarse el sentido espiritual
de México. Pero la reconstrucción de esta aventura
se debe a una persona singular. Se llama Fabienne
Bradu Cormier, francesa nacida en 1954, en el
año del caballo, que llegó a México a fines de
los años setenta. Es conocida por su biografia
de Antonieta Rivas Mercado, sus biografias de
mujeres Damas de corazones y sus trabajos sobre
André Breton y Benjamín Péret y México. Artaud

todavía. Correspondencia de Luis Cardoza y Aragón y Paule
Thévenin (1950,1989) se inscribe en ese proyecto o
trazo. Además, Bradu ha trabajado sobre escritores
como Octavio Paz, Gonzalo Rosas y Juan Rulfo.
Versada en el conocimiento de la moderna cultura
1 Alusión directa de Alfonso Reyes al texto de Artaud La danza del
Tutuguri, se encuentra inclu1do en el libro de AntoninArtaud: Po11rcn
finir awc le juganrnr de Diru. Tutuguri es el nto del sol negro.

38

SU OFICIO COMO UN TRABAJO REALIZADO PARA SER PERDURABLE.

Y literatura francesa, ha sido también una atenta
recolectora de los frutos de la amistad.
Artaud en su trayectoria se cruzó con utodo
lo que cuenta en la vida intelectual y cultural
de la primera mitad del siglo xx: su realismo,
expresionismo, teatro, cine, música, poesía, sin
contar la experiencia -fundamental- de la
locura", dice Florence Meredieu en uPara terminar
con toda biografía", preámbulo a su biografía Era

Antonin Artaud (Cétait Antonin Artaud).
De ahi que uestablecer una biografía de Artaud
equivale a reconstruir la vida intelectual de esa
época que se extiende desde fines del siglo x1x
hasta los años que siguieron a la Segunda Guerra
Mundial" -dice Meredieu. Ese es el paisaje contra
el cual se recorta la correspondencia Luis Cardoza
Y Aragón/Paule Thévenin titulada por Fabienne
Bradu en uPara acabar con la edición de Artaud"
prólogo a Artaud todavía. El libro comentado n~
es, ni aspira a serlo, una biografía. Más bien se
presenta como una contribución a la historiografia
editorial y filológica de la obra, del corpus legado
por Antonin Artaud a partir de la correspondencia
sostenida entre el poeta Luis Cardoza y Aragón y
la Dra. -doctora en medicina- y editora Paule
Thévenin quien se consagró a la edición de los
papeles de su admirado amigo y poeta, Artaud,
con dedicación clínica, perseverancia y método
no sólo editorial y literario sino terapéutico. Una
terapia peculiar pues su objeto es el cuerpo escrito.
Surge de las páginas cosechadas por Bradu y en
particular de los escritos corno testimonio por la
Dra. Paule Thévenin la figura del editor corno un
embalsamador y la imagen de su oficio como un
trabajo realizado para ser perdurable. No hay duda
de que esa figura del editor como embalsamador

39

es la que ha atraído a Fabienne Bradu hacia Paule
Thévenin corno protagonista de este epistolario.

Referencias

Bradu, Fab1cnne (2008). Artaud, todavía. México: Fondo de Cultura
Econ6m1ca
De .\tei:edicu, Florence (2006). Cttair Antomn Artaud. Pans: Librairie

Arthemc Fayard.

Reyes, _Alfonso (1992). "Artaud. ~o se juega infamemente con
los ~oses", en Revista Universidad de México, núm. 497 (junio).
MéXICO (pp. 6-7).

�Alfonso Reyes editó un correo literario llamado Monterrey en el tiempo en que fue embajador de
México en Brasil, de 1930 a 1937. Quería lograr una publicación que fuera un punto intermedio entre
la periodicidad del diario yla libertad temática de la revista. Al final de cuentas publicó 14 números en
los que no sólo abordó sus inquietudes literarias, sino que también se convirtieron en punta de lanza
para abordar sus intereses y misiones políticas y diplomáticas. Sin saberlo, Reyes estaba editando
una de las publicaciones que se insertaría en la historia de los periódicos, revistas y suplementos más
importantes de México y del continente. Ahora, el Fondo Editorial de Nuevo León acaba de reeditar,
en versión facsimilar, cada uno de estos "periódicos", pero cabría mencionar las condiciones y las
funciones que el mismo Alfonso le dio a éste, su propio medio de comunicación.

e

orno un eterno viajero, Alfonso Reyes volvió
al sueño que es América en 1927. Tras su
paso como periodista, traductor, editor y
diplomático en España y Francia, en un periodo de
15 años, fue nombrado embajador de México en
Sudamérica para cumplir una importante misión.
Los tiempos no eran los mejores. Los gobiernos
mexicanos, que aún respiraban los aires de la
Revolución y las pugnas sangrientas por el poder,
trataban de consolidar un estado cuya estabilidad
tambaleó desde 1910.
Para 1927 el nuevo México con sus instituciones
comenzaba a emerger de las tinieblas de la pólvora. Un
viejo conocido de Reyes y de Arnérica,José Vasconcelos,
autor de la Raza cósmica y quien fuera secretario
de educación pública, fue el artífice del propósito
diplomático de llevar a México por todos los rincones
del continente, trabajo que Alfonso continuó.
El mundo se batía a duelo entre los rescoldos de
la primera gran guerra, las revoluciones socialistas,
el pujante capitalismo y los esfuerzos por imponer

la democracia, el inicio de los nacionalismos,
las dictaduras, el fascismo y la crisis económica
internacional. Alfonso Reyes llega así a Buenos Aires.
El objetivo: estrechar los lazos entre ambas repúblicas
y consolidar la idea de un México nuevo, estable, justo
y progresista, imagen que sus hermanos continentales
no tenían de él, después de la social pero violenta
guerra fraticida que duró más de 10 años.
El otro mexicano, José Vasconcelos, corno ministro
de educación en 1922, extendió el primer abrazo de
amistad entre México, Brasil y Argentina, al llevar
un mensaje cargado con aires frescos sobre un
despertar glorioso en la cultura y la politica, no sólo
para México, sino para toda América Latina, ideas
basadas en la libertad de pensamiento y la apertura
académica hacia una investigación libre y universal.
En medio de este eminente cambio social en diferentes
países, Alfonso Reyes llega al Río de la Plata como
ministro plenipotenciario de un México gobernado
por caudillos revolucionarios. Aunque los hechos
más violentos de la Revolución ya habian pasado,

sus gobernantes eran castrenses liberales, con ideales
socialistas y de justicia social, pero sin dejar de tomar
medidas radicales.
El autor de Visión de Anáhuac ya se había enfrentado
en Francia, principalmente, con dos bandos: primero
con grupos conservadores y católicos quienes no
vieron con buenos ojos las supresiones de derechos
que el gobierno mexicano babia efectuado a la élite
eclesiástica católica, hecho que desembocaría en
la Guerra Cristera. Por el otro lado, se enfrentó
con los partidos de extrema izquierda, comunistas
y socialistas, pues no estaban muy contentos de
que México hubiera pactado con el gobierno de
los Estados Unidos, como una medida para lograr
cierta legitimidad como nuevo Estado en vías de
reconstrucción. El también periodista lidiará con las
mismas dificultades por su paso en Sudamérica.
Así, enfrentó en Argentina la misma situación
desde su arribo a la capital porteña en 1927. Durante
este periodo, sus labores creativas se esfumaron
para invertir su pensamiento enteramente al trabajo
diplomático, servir a aquel "monstruon llamado
Estado. Su estadía en el país sudamericano, aunque
con mucho trabajo, fue complicada y áspera para el
mexicano. Ahí siguió la tarea de construir una nueva
imagen para su país y entablar un diálogo con los
diferentes actores sociales, y aunque hizo buenas
relaciones, también se enfrentó con grupos de la
izquierda argentina.
Tras dos años en esta nación, Alfonso Reyes fue
trasladado a la embajada de Río de Janeiro en 1930,
con la idea de que en el país carioca renacerían sus
fuerzas para desarrollar de nueva cuenta su espíritu
intelectual y su gracia creativa. Y así fue. Aunque
Reyes no se esperaba que este trabajo lo fuera a
compartir con hechos y pensamientos políticos
constantes. Pues la tarea y lucha diplomática continuó
en Brasil.
Fue en Río de J aneiro en donde puso en práctica,
con mayor lucidez, el arte de la política y la diplomacia
al hacerle frente a las opiniones a favor y en contra de
la embajada mexicana. Reyes instala sus inquietudes
y necesidades politicas y culturales sobre la mesa de
debate de la sociedad brasileña y del resto de América,
hecho con el que cumplió su objetivo profesional y de
pensamiento.

41

Dar a conocer al nuevo México, sus simpatías por
la democracia, la libertad de expresión, sus opiniones
sobre los partidos políticos y la naciente izquierda,
así como su opinión en contra de la violencia que se
suscitaba en varias naciones del mundo. Estos temas
los expresó y puso en debate en todo el continente a
través de sus escritos periodísticos que se convirtier~n
en su estrategia para cumplir con sus anhelos. El
tema esencial para llevar a cabo esta estrategia fue
simplemente América. Y el medio para poner en la
palestra sus ideas fue la prensa de varios países, pero
principalmente su propio diario: Monterrey, correo
literario.
ESTRATECIA DIPLOMÁ.TIC.A

El arte de la diplomacia, como la politica, requiere
de inteligencia y astucia. No se trata de un juego
veraniego ni de periodos vacacionales como muchos
creen. Entre 1924 y 1927, cuando era el representante
del estado mexicano en Francia, Reyes comenzó
a cargar de tinta el boligrafo y a crear una serie de
relaciones cordiales y amistosas, no sólo en los círculos
de la política y entre los habitantes de las embajadas,
sino que su red se extendió a otros escenarios que
incluyeron a los amantes de la pluma: a los escritores y
periodistas. Ytambién a aquellos cuya labor es escribir
con el otro extremo del lápiz: los editores y directores
de publicaciones.
En este lapso las relaciones del gobierno de
México con la jerarquía católica pasaban por su peor
momento. En Francia, Alfonso Reyes y el gobierno de
Plutarco Elías Calles fueron fuertemente criticados
por la prensa católica. Ahí el mexicano comenzó a
ajustar las medidas mediáticas para tratar de limar
asperezas y desatar malos entendidos en relación con
la política del gobierno que representaba.
Aunque las campañas en medios de comunicación
como una estrategia de impacto politico no se
realizarían en forma sino hasta pasada la segunda guerra
mundial, es decir, en la segunda mitad del siglo XX,
Alfonso Reyes ya intuía que a través de las noticias en los
diarios se podía debatir, influir y dar a conocer ciertos
temas de interés.
Así, el mexicano en Francia se dejaba entrevistar
por los reporteros, entablaba amistad con los
directores de periódicos, enviaba y proponía artículos

�en donde rectificaba datos e informaciones que
consideraba erróneos sobre México, y puntualizaba y
ponía en discusión otros temas relacionados con sus
inquietudes políticas y literarias.
Tras los esfuerzos alfonsinos por restablecer las
relaciones entre México y Francia, el presidente
Calles las rompió tajantemente en 1927, para asegurar
cierta independencia económica para México. El
diplomático tuvo que abandonar Europa para arribar
a la embajada de Argentina. Dejó atrás seis años en
los que cultivó una agilidad para enfrentar a amigos y
enemigos, buenas noticias y adversidades.
Sin duda, Reyes volvió a América no sólo con una
pluma más gruesa para escribir en prosa, sino con
la experiencia para realizar un trabajo político y
diplomático con la ayuda de su espada samurai, esa
espada de dos filos que siempre llevaba consigo: la
agilidad de pensamiento y la palabra escrita.
En el río de la Plata, Reyes enfrentó dos años
de trabajo burocrático tratando de lidiar con los
diferentes politicos e intelectuales que conoció en
Buenos Aires. Pero el punto final de esta empresa
aconteció cuando un grupo de comunistas apedreó la
embajada de México acusando al gobierno de este país
de ser "fascista y pro-yanqui".
Al ascenso a la presidencia mexicana de Pascual
Ortiz Rubio, Alfonso fue notificado que tenía que
ocupar su nuevo puesto de trabajo: la embajada en
Río de J aneiro. Reyes titubeó, pues vio al país carioca
alejado del mundo hispanoamericano, pero recapacitó,
y en los primeros meses de 1930 había llegado a Brasil.
El mismo Brasil que visitó Vasconcelos en 1922 para
establecer lazos de amistad. El mismo que Carlos
Pellicer vio desde el vuelo de una avioneta para
cantarle por primera vez a América Latina.
Nuevos aires lo abrazaron, el clima monumental y
exótico lo cogió en cuerpo y mente y puso la palabra
a trabajar. Después de ser parte de tres cuerpos
diplomáticos, sabía que estaba en un país desconocido
y que lo mejor era estrechar amistades.
Así, puso en orden, en primer lugar, la casa de la
embajada mexicana en la Rua Das Laranjeiras para
comenzar a recibir al resto del cuerpo diplomático
establecido en esa ciudad, así como a la clase política
local y a grupos de escritores y periodistas, pues bien
sabia que para esta tarea era necesario seguir creando

izquierda pidió refugio Mario Magalhaes, relacionado
con el movimiento de la Folha Académica. Tarnbién
llegaron representantes de la derecha brasileña como
Mário Paula de Brito, director de la revista católica A
Ordem, y miembros del régimen conservador paulista,
al que Getulio Vargas quería derrocar, como la familia
del aún presidente Washington Luís, y los periodistas
y políticos Ozeas Motea y Alves de Souza, entre otros.
Mediar y negociar no fue cosa sencilla, pues lo que
pudo haber sido un campo de batalla, el mexicano lo
convirtió en un campo de paz. El arte de la diplomacia
salió adelante en esta ocasión, gracias a que, desde su
arribo, Alfonso se dedicó a captar "buenas voluntades",
a través de la palabra escrita y expresa.

y extendiendo redes de buenas voluntades bajo la
máxima del poeta Juan Ruiz de Alarcón: "Ganar
amigos, sabio consejo éste".
Para completar esta creación de redes cordiales con
diferentes actores de la sociedad brasileña, Alfonso
Reyes siguió utilizando la táctica de su pluma a través
de los medios de difusión. Ahora la estrategia la había
perfeccionado, para hacerle frente a los grupos que
estaban en contra del gobierno de México y para
proponer e introducir sus temas a la agenda social de
este país, atacó desde tres frentes:
Primero, escribiendo, mandando artículos para
la prensa local; segundo, haciendo buenas migas y
dejándose entrevistar por los reporteros y directores
de diarios; y tercero, una novedad estratégica y
comunicativa sumamente eficaz: creó su propio
periódico, en el que daba respuesta a todos los que
lo rodeaban, y desde donde lanzó sus opiniones no
sólo sobre la cultura de América y Europa, sino que
manifestó su opinión sobre la política que se vivía en
los países de Occidente. El diario duró siete años y 14
números que son, a la vez, una joya de la diplomacia,
su nombre era Monterrey, como su ciudad natal.
La naturaleza, la costa, el mar, la flora, la fauna,
la música y el ambiente local lo impresionaron. Ésos
fueron los temas que abordó en los artículos y crónicas

42

que comenzó a enviar a diarios del continente para
darse a conocer. Publicó crónicas brasileñas en la
revista Contemporáneos, de México, el diario Ojornal del
Brasil, y en La Nación de Buenos Aires, a la par que le
daba forma y fondo a Monterrey.
En ese instante, su interés se centró en conocer
diferentes grupos de la política y la vida intelectual de
Río de Janeiro. Grupos que iban de la izquierda a la
derecha. Este arte de mediador del mexicano, como lo
define el investigador Fred P. Ellison, y esta extensión
de redes sociales que forjó desde los primeros meses
en el cuerpo diplomático, quedaron comprobados
cuando estalló la revolución brasileña en el mes de
octubre de 1930. Así lo escribe Alfonso en su Diario:
"Desde el 3 hay revolución en Brasil". El ex candidato
presidencial Getulio Vargas encabezó una rebelión y
una marcha militar en contra del gobierno y la virtual
victoria del candidato conservador paulista Julio
Prestes. Político liberal de ideas reformistas, Vargas
tomó el poder de la capital en menos de un mes.
Mientras la revuelta se suscitaba en todo Río
de Janeiro, varios personajes llegaron a la que
consideraban tierra neutral con bandera blanca para
proteger su vida: la embajada encabezaba por Reyes.
Ahi pidieron protección personajes diametralmente
distantes en su posición ideológica: por parte de la

43

El oficio de la política, que para muchos es la
habilidad de "eludir", para el mexicano era la posibilidad
de expresar sus ideas en el espacio correcto y de la forma
precisa, es decir, el mensaje sutiL el discurso entre líneas,
el ideario y el mensaje social y humano con careta de
articulo periodístico o ensayo literario. Así lo manifestó
en diversos medios de comunicación, así lo escribió en su
propio periódico.
.AMéRIC.A EM MONTERREY: EL COLPE SUTIL

Alfonso Reyes supo desde muy joven lo que quería.
En el prólogo de su primer libro de ensayos, Cuestiones
estéticas, editado en 1910, el escritor de origen peruano,
Francisco García Calderón, definió a este joven de
21 años como un novel ensayista con pensamiento
americano, crítico, filosófico, liberal, en donde se
funde la armonía griega con el ideal españoL el legado
latino con el arielismo en América, que trae consigo
"un ideal y una esperanza".
Alfonso perteneció a esa generación de pensadores
latinoamericanos marcados por los cambios sociales de
finales del siglo XIX, y en caso particular, perteneció
al llamado Ateneo de la Juventud de México. Jóvenes
bachilleres que pugnaron por el cambio en la educación,
por el libre pensamiento y por la búsqueda constante
para definir qué era la cultura y el ser del mexicano, pero
sobre tcx:lo, qué era "ser americano".
Corno parte de esta vanguardia, este diplomático
perteneció a esa estirpe de individuos cuyos actos
e inteligencia fungieron como una especie de guía
espiritual para encausar un cambio en la cultura de las
civilizaciones, con el fin último de llegar a la libertad

�----- - - - - - ~- -

--- -

ANDAR A LA REDONDA

y a una especie de bien común o social. Con este
objetivo creó su propio medio de difusión.
Monterrey, correo literario le sirvió a Alfonso como
una .especie de epístola pública en donde acusaba
de recibo cada uno de los libros que sus amigos y
compañeros le enviaban al Brasil desde diferentes
puntos del viejo y nuevo continente. Una guía
bibliográfica y de inquietudes de erudición que fueron
expuestas en diversas secciones, a manera de inicio o
continuación de investigaciones históricas, científicas,
artísticas, sociales y literarias.

ANDAR A LA REDONDA

En primer lugar, Alfonso le pregunta a Max: "¿cómo
evitar que los extranjeros se dejen servir gato por liebre, si
somos nosotros los primeros en no querer explicarnos?"
Esto es debido a que el tomo alude a una antología
hispanoamericana cuando solamente contiene textos de
autores sudamericanos, pues la editorial decidió dedicar
un tomo especial a las letras de México, las Antillas y
Centroamérica. Por esto Alfonso se molesta, pues él entiende
que esta decisión y división obedecía auna cuestión técnica
e incluso geográfica, pero no a una característica espiritual,
como lo expresó el mismo Daíreaux en su prólogo.

ALFONSO TUVO QUE HABERSE DETENIDO EN MEDIO DE LA TURBULENCIA.
LEER LOS DIARIOS. OBSERY.AR LAS CARTAS Y OTRAS INFORMACIONES
QUE VENÍAN DE TODO EL MUNDO, PARA PRECUNT.ARSE LQUÉ PASA CON
AMÉRICA?
Reyes también utilizó cada una de estas secciones
para exponer sus deseos y misiones diplomáticas.
Entre líneas, como si fuera un golpe sutil y una
provocación, el regíomontano expresó por este medio,
e incitó a que le respondieran de la misma manera,
sobre diversos temas que quería dar a conocer en
Hispanoamérica: entre esos temas, y que se relacionan
con su carrera diplomática, se encuentra la defensa de
México y de lo mexicano y la defensa de América y su
cultura y, finalmente, sus ideales sobre las condiciones
sociopoliticas y culturales del continente.
LA DEFEMSA DE MÉXICO

En el primer número de Monterrey, editado en el mes
de junio de 1930, recién llegado a Río de Janeiro,
Alfonso Reyes publica, en la sección de "Guardias
de la pluma", una carta abierta al escritor galo,
argentino Max Daireaux, el cual había publicado
una antología en francés de literatura sudamericana,
bajo el título de Littérature Hispano-Americaine. Reyes
le agradece la monumental empresa que además
servirá para dar a conocer la cultura y las letras de
este continente, pero eso sí, no se queda callado y
le dice que cometió dos errores que en nada afectan
la sustancia del volumen, pero que si lo hace al
momento de situar a México lejos de sus hermanos
continentales.

Pues vuelve a preguntar Reyes: "¿Por qué presentar
a México como un hermano discolo y alejado? Ningún
americano va a creer semejante cosa. En la página 17
escribe usted: 'Turbulento, inquieto y lírico, a la vez
positivista y visionario, realista y quimérico, elegíaco
y cruel, México se ha separado voluntariamente de la
familia latinoamericana... No, mi amigo, eso no, usted
olvida que la era de la intercomunicación americana
en que hoy vivimos fue abierta por las grandes
embajadas espirituales que México envió hasta el sur
del continente. Urbina, Caso, Vasconcelos, Nervo,
Urueta, González Martínez, Treja Lerdo y hasta yo
mismo ¿qué hemos procurado hacer, qué consigna
teníamos sino la de recordar a nuestros hermanos del
continente la profunda solidaridad que nos une?'"
Alfonso Reyes resuelve las imprecisiones para
que no quede alguna duda sobre México, y le dice al
escritor argentino que no crea que la cultura de este
país al norte de América se basa puramente o en la
tradición azteca o en la española, y le dice que si cree
eso por las decenas de pirámides que se encuentran en
el territorio, pues "de aquella vetusta civilización sólo
hemos heredado las piedras", y además: "¿Usted cree
que las tradiciones españolas se conservan allá en toda
su pureza? ¿y los tres siglos de inmensa elaboración y
amalgama que han determinado el ser mexicano?"
Concluye recordando a Max Daireaux que es

44

precisamente en México hacia donde la juventud del
continente está volteando a ver aquella indagación
y sondeo del alma americana. Y le recuerda una
anécdota que le ocurrió en Madrid, cuando en cierto
aniversario luctuoso del poeta Mallarmé, Alfonso citó
a varios de sus compañeros, de manera anónima, en
el Jardín Botánico para rendir un homenaje al vate
francés. Nadie sabía quién había convocado, pero José
Ortega y Gasset publicaría después que "en la sola
idea de aquella reunión se percibía la presencia de un
americano".
"No, mi querido Max Daireaux, México se queda
fuera (del tomo) porque era materialmente imposible
abarcarlo en las dimensiones de un volumen... y no que
ahora vamos a complicar más esa tradición arcaica de
México. Ya no sabemos dónde ponerlo Wónde está
México, si el mundo sólo le llama Norteamérica a los
Estados Unidos y ahora usted nos lo excluye del Orbe
Hispanoamericano? Me doy cuenta con verdadera
alegría que mis reparos en nada afectan la sustancia
de su libro", asevera Reyes en su Monterrey.
AMéRICA Y EL PORVEMIR

Por convicción y misión, América fue el gran tema
de la vida diplomática de Alfonso Reyes durante
su estadía en Argentina y Brasil. Sobre todo en el
país lusófono, donde emprendió la estrategia de
conversación y difusión a través de su Correo literario.
En los aires que venían de Europa, y los que el viejo
continente acogía de América, se podían oler esencias
de transformaciones, rupturas y movimientos sociales.
Una época marcada por la prueba y el error.
Después de la primera guerra mundial los gobiernos
de los estados iban y venían del socialismo a la
democracia, de la democracia al fascismo, del fascismo
al comunismo, el neoliberalismo o el totalitarismo.
América no escapó a estos cambios ni a estos aires
de crear nuevos estados, nuevas organizaciones y
estructuras, una nueva política, una nueva economía,
una nueva cultura.
Alfonso tuvo que haberse detenido en medio de
la turbulencia. Leer los diarios. Observar las cartas
y otras ínformaciones que venían de todo el mundo,
para preguntarse ¿Qué pasa con América? ¿Qué
va a ocurrir con los individuos y las sociedades de
este continente? Sí no lo preguntó así, por lo menos

45

ofreció en Monterrey una visión clara de lo que veía
en el panorama mundial y lo que esperaba que
ocurriera para el ser americano.
Su breve diario informativo se convirtió en ese
receptáculo de reflexiones y propuestas con un
carácter humano. Pensar, escribir y actuar, eso fue
América en Monterrey, el punto intermedio entre la
propuesta y la posible acción del cambio y evolución
de la cultura hispanoamericana. Por lo menos eso
esperaba el mexicano.
Existen varios textos en este periódico, en donde
Reyes expuso sus ideas y aspiraciones sobre el
continente. Uno de ellos es una carta abierta emitida
al escritor estadounidense W aldo Frank, con el que
compartió un mismo objetivo a través de la palabra.
En este texto, publicado en el número 2, de
agosto de 1930, Reyes expone, y le expone a todos
los remitentes del Correo literario, que Waldo Frank
ha hecho una enorme empresa difícil de realizar:
enlazar las letras y el pensamiento de las dos
"Américas". La América anglosajona con la hispana.
Lo que para el mexicano significa una esperanza de
la llegada de tiempos mejores para todos los países
del continente.
Alfonso describe a Frank como una "inteligencia
americana", la cual llevará a sus habitantes al nicho
de la civilización en donde todos, sin radicalismos,
tomarán las mejores decisiones para llegar a ese
esperado desarrollo de la cultura que a su vez
desembocará en un bien colectivo. Reyes agradece al
estadounidense no sólo escribir sobre la otra América,
sino el acto concreto de "confundirse entre los
hombres que quiere como hermanos".
Este editor de Monterrey reflexiona sobre cómo
es que se debe planear esta empresa e identifica los
obstáculos que se deben vencer para alcanzar ese bien
social. Propone no dejarse llevar por las imprecisiones
"y ramplonerías" de quienes ostentan el poder. En
este aspecto descarta la toma de decisiones huecas y
radicales pues "soñar en arreglarlo todo con las Leyes
del buen querer, los Manifiestos de la arrogancia o
los Gremios de la discolería es perder el centro de
gravedad".
Otra de las barreras que Reyes observa en su
tiempo, es que grupos de intelectuales y políticos
toman partido de manera apresurada, sin meditar, y

�AL REFERIRSE A ESOS EMEMICOS DE LA SOCIEDAD, DE LA LIBERTAD
Y DE LA IMTELICEMCIA, SE REFIERE A AQUELLOS COBIERMOS Y
LÍDERES QUIENES TRAICIOMAM A LAS SOCIEDADES,
se inclinan "con necedad hacia un lado" sin escuchar
y ver las propuestas del "bando contrario", sin llegar a
un acuerdo. El diplomático opta por no dejarse llevar
de manera tajante hacia un dogma o doctrina, hecho
que ve principalmente en los jóvenes, y se inclina más
por "el partido de la probidad intelectual, es decir:
la verdad. El que no quiera bajar a la calle usando la
verdad, ese también es nuestro enemigo, y no cree en
el bien".
Al referirse a esos enemigos de la sociedad, de
la libertad y de la inteligencia, se refiere a aquellos
gobiernos y lideres quienes traicionan a las sociedades,
pues además advierte a sus lectores que sería un error
entregar el poder "a los ignorantes y a los violentos
que es como confiar el mundo a la maldad. De ahí de
esta abstención de los mejores, el engreimiento de los
peores, que hoy por hoy se creen tan amos del mundo".
Estos señalamientos los menciona para no darles
gusto precisamente a aquellos quienes impiden que
las personan exijan sus derechos ciudadanos "que
corresponde al espíritu y a la obra social". Alfonso
observa en ese momento cómo en varios países del
mundo las personas estaban tomando partido y
entregándoles el poder a esos "enemigos", es por
ello que Reyes denuncia tajantemente que ese hecho
significa "ceder el triunfo a las fuerzas oscuras", y
por este motivo el mexicano exige un cambio de
pensamiento y una mejor elección, porque si no ocurre
eso, "significaría seguir como estamos".
Sin duda, esa situación que le preocupa se parece
y se podría utilizar para ejemplificar diferentes
situaciones que ocurren aún en este siglo XXI. Aunque
no lo dice abiertamente en el texto, se inclina más a
la idea de una transformación y al establecimiento de
uná verdadera democracia, que venga de lo particular
hacia lo general, en donde el conocimiento y la
reflexión sean la clave para llegar a una integración
que conllevaría a ese bien social: "El bien no nos
llegará solo desde la calle y forzando puertas sin
que nadie lo llame. Tiene que salir de lo privado a lo

público, proceder del individuo a la colectividad, tiene
que expandirse de los pocos a los más".
Reyes propone, tomando el ideal de W aldo Frank
sobre la unión de toda América, que ese espíritu de
esperanza y cambio debe ser producto del análisis y el
trabajo constante, "que nadie se tumbe a esperar el fruto
de América... pues América no será mejor mientras cada
americano no se haga mejor". Menciona que es un grave
error que los hombres separen la teoría de la práctica,
ese divorcio que en las sociedades es un "gran pecado",
pues "afortunadamente todos somos cerebro y mano y
participamos a la vez de ambas naturalezas, tratar de
distinguir es perder el tiempo".
El diplomático hace gala de su análisis social en un
mundo que se divide entre dogmas e ideologías, guerras y
esperanzas de transformación que para muchos estaban
perdidas, pero que pueden recuperarse a través de la
reflexión y la movilidad. Ypor último, trata de que estas
palabras e ideas no se dispersen en el olvido, y que, en
cambio, provoquen un eco en el individuo. Este eco lo
emite a través de una pregunta para generar el diálogo
e interroga al lector de Monterrey con un "¿Estamos de
acuerdo?'W

Bibliografía
Ellison, Fred P. (2000). Alfonso Reyes y el Brasil. México: Sello
Bermejo-Conaculta.
González Torres, Armando (2008). Del crepúsailo de los clérigos.
México: Editorial Terracota. [Colección La escritura invisible].
Henrtquez Ureña, Pedro (1947). Historia en la América Hispánica.
México: Fondo de Cultura Económica [Colección popular].
Reyes, Alfonso (2008). Mo11ttrrey, correo literario.1930-1937. Edición
Jacsimilar. México, Fondo Editorial de Nuevo León.
Reyes, Alfonso (1969). Diario.1911-1930. México: Universidad de
Guanajuato.

esAMAL(A MELCA.R

46

�El compartido apasionamiento por las materias fue
matizado con unas perspectivas optimistas y otras
pesimistas, acerca de la revolución que se constata en
el universo del libro. La transformación de una cultura
del papel en una cultura digital es, para algunos,
promesa de democratización del saber, y para otros,
una falacia que sólo deja paso a una ignorancia más
profunda y en aumento sobre millones de habitantes
del planeta.
Parte del primer grupo es el investigador francés
Roger Chartier, conocido internacionalmente por sus
trabajos en el ámbito de la historia de las ideas, y más
especifi.camente, sobre la historia del libro. Su punto
de vista, indiscutiblemente apoyado en búsquedas
rigurosas, además impone una tendencia en
intelectuales, formados y en formación, para quienes
la palabra de Chartier suele resonar como profética.
En esta entrevista, Chartier se integra a
las irrefrenables olas de transformación, un
proceso global que avanza sobre dificultades
y contradicciones. A ambas consigna, pero las
envuelve dentro de un porvenir auspicioso, incluso
para realidades mayormente desfavorecidas, como
las que experimentan la cultura y la educación en
América Latina.

Analía Melgar (AM): Congresos, publicaciones, debates,
juicios, proliferan en todo el mundo alrededor de los procesos
de cambio en el libro y sus formatos digitales. ¿por qué cree
que se genera tanta ansiedad reflexiva al respecto?

Roger Chartier (RC): Porque la mayoria de la gente
piensa -y tal vez estoy dentro de esta mayoria, a
diferencia de mi colega Antonio Rodríguez de las
Heras- que no hay continuidad entre el manuscrito,
el libro impreso y lo digital, y que la cultura digital
impone dos mutaciones fundamentales.
Por una parte, modifica la relación que
establecimos tradicionalmente entre los dos
sentidos de la palabra libro: el libro como un objeto
material particular dentro del marco de la cultura
escrita, y el libro como obra, que tiene su identidad,
coherencia, lógica. La tecnología digital está
imponiendo que un solo aparato sea la superficie o
vehículo sobre la cual se transmitan todos los tipos
de géneros textuales que en la cultura escrita, en
cambio, están diseminados entre diversos tipos de
objetos. Todo esto crea una forma de inquietud, de
confusión, de intolerancia.
Por otra parte, del lado de la lectura, y no del lado
de la textualidad, faltan hasta el momento estudios
rigurosos de sociología o de antropología de la lectura
frente a la pantalla. Por ahora podemos percibir que
se trata de una lectura discontinuada, segmentada,
fragmentada y, en este sentido, no se puede decir nada
nuevo: la caracteristica de la lectura en el libro tal
como lo conocemos, el códex, fue justamente permitir
una lectura fragmentada, segmentada, que destaca los
fragmentos más que la totalidad del libro, a diferencia
del rollo de la Antigüedad que no permitía este tipo
de lectura.

Pero ahora se nos presenta una diferencia
fundamental: en la cultura impresa, cada fragmento
de un libro o un artículo de un periódico o un artículo
de una revista -inclusive si el lector solamente lee
fragmentos- está necesariamente, físicamente,
remitido a la totalidad a la cual pertenece; la propia
materialidad del libro impone la percepción de la
totalidad y de la coherencia de la obra. La materialidad
del periódico, de la revista, determina la percepción de
la coexistencia, dentro del mismo número, de diversos
tipos de artículos o, en el caso de los periódicos, de
diversos géneros textuales.
En el mundo electrónico, el fragmento se
desprende de esta totalidad, y el lector no necesita, o
ni siquiera desea, remitir una información de un web
site a la totalidad del web site. Si se aplica esta misma
consideración a revistas y periódicos, advertimos que
aquí hay un desafío en relación con la concepción
más tradicional de lo que es una obra, es decir, una
totalidad de la cual se pueden leer fragmentos pero
que siempre es percibida en su totalidad.
De ahí, entonces, hay dos caminos. El primero es
considerar que estamos frente a una pérdida y que
este mundo de fragmentos descontextualizados y
desprendidos de la totalidad de la obra representa
una mutilación del criterio clásico de lo que es para
nosotros la definición de una obra. El segundo es, en
cambio, pensar que tal vez ahora se abre un nuevo
mundo textual en el cual el fragmento perdería
el sentido, porque sería un mundo de iguales, de
unidades breves, yuxtapuestas, entrecruzadas,
desprendidas. Pero, para lectores que vienen de la
cultura impresa, evidentemente prima la discrepancia
-a menudo, más fuerte de lo que sospechamosapoyada en las categorías que utilizamos para
describir el mundo de la cultura escrita, para definir
lo que es una obra.
A partir del siglo XVIII, una obra implicaba
creación, singularidad de la escritura, propiedad
literaria; hoy la tecnología digital promete un libro,
mundo, infinito, sin límites. Ahora bien, si pensarnos
en un libro-mundo, no hay más libros; si pensamos
en un libro-palimpsesto, el libro existe para ser
permanentemente reescrito, un libro abierto. Esto
se vuelve muy conflictivo, porque evidentemente
contradice de manera radical a los criterios que

49

definen la propiedad intelectual, la cual constituye
la posibilidad de reconocer la obra, cualquiera sea
su forma, y remite a un propietario, que es el autor.
Entonces, sin duda, hay razones -en mi opiniónpara la prolíferación de discusiones, de inquietud,
de confusión, de discursos sobre esta mutación que
todavía es muy difícil de identificar en todas sus
dimensiones.

AM: ¿Cómo podría describir comparativamente la experiencia
de leer un libro impreso en papel y la de leer un libro en un
e-book?
RC: Para responder a esto, es preciso volver a señalar
que un e-book no es un libro: un e-book puede ser una
agenda, una biblioteca portátil, etc. En cambio, en
la cultura tradicional (manuscrita o impresa), un
libro corno obra corresponde a un objeto singular,
particular. Un e-book forma parte de los diversos
vehículos capaces de recibir lectura, escritura,
múltiples géneros textuales. Se diferencia totalmente
de la familiaridad que implica el objeto en que fue
descubierta o leida cierta obra. No llego al extremo
de decir que la gente vaya a enamorarse de un e-book,
pero gastados quedan ya todos estos discursos sobre
la relación íntima con el objeto libro, como aquella
declaración de Borges en que recuerda su lectura de
Don ~uijote, que es la lectura de una edición especifica:
Garnier, con erratas, láminas, etcétera.
Con el objeto electrónico, la relación es diferente,
no es la relación con un objeto particular, sino con
momentos, circunstancias en las que tal libro fue
cargado en el e-book y fue leido. No creo que haya
que argumentar, reivindicar, como lo hacen algunos
defensores del libro, la sensibilidad, d olor de las páginas
y la sensación de tocar el libro, versus lo supuestamente
frío del objeto electrónico. La gente puede proyectar
formas sensibles sobre cualquier objeto.
Lo que es importante es lo que dice Donald F.
MacKenzie: las formas afectan el sentido. Es decir,
el tipo de forma material en la cual un libro/texto/
discurso es leído constriñe conscientemente o
inconscientemente, abre ciertos espacios de la lectura.
La sensibilidad sucede cuando hay una proyección
consciente de afecto sobre un libro/texto/discurso
leido sobre cierta forma material, pero también hay
una dimensión más intelectual, no necesariamente

�percibida por el lector, que hace que el texto cambie
cuando su forma de inscripción cambia.
Al respecto, hay que prevenir una ilusión
detestable -en mi opinión- cuando se pretende
equivocadamente que trasladar un libro de
un soporte a otro es simplemente cambiar la
materialidad del objeto. iNo! Esa operación implica
cambiar el sentido del texto. Cuando los libros
de los antiguos fueron trasladados de los rollos
con su lógica de lectura, con su diseminación
de la misma obra en una serie de objetos, a los
códices medievales, que daban vida a la obra en
un solo objeto, esto determinó y permitió nuevas
prácticas de lectura, o sea, ojear, establecer
divisiones, buscar un fragmento rápidamente,
escribir leyendo. El sentido del texto cambió; no
sólo es que se haya pasado de una forma material
a otra. Entonces, las experiencias sensibles en
relación con lo escrito también se modifican con
la transformación del objeto soporte de los textos.

AM: ffs posible identificar qué fuerzas, poderes, instituciones
impulsan esta modificación en los libros hacia nuevos soportes
de lectura?
RC: Esta cuestión se vincula con una distinción
que hace Armando Petrucci entre el poder sobre la
escritura y el poder de la escritura. Cada tecnología
dibuja esta tensión de maneras diferentes. En el
caso de la imprenta, la tensión es máxima, porque
los que tienen el poder de publicar libros de forma
impresa son la minorta de editores y libreros, y no la
mayorta de los ciudadanos. En el caso de la escritura
manuscrita, por el contrario, la distancia es mínima,
porque cada persona puede leer textos oficiales,
documentos, informaciones circulantes y todo el que
sabe escribir puede comunicar, producir, publicar. El
caso de la tecnología digital se ubica en el medio de
estas dos tecnologías anteriores: por un lado, es una
tendencia que demuestra que la posibilidad de leer y
escribir frente a una pantalla puede democratizarse;
por otro, evidentemente, es una forma de imposición,
una obligación inclusive para los que no tienen
computadora o que no saben manejar la tecnología
digital porque están sometidos a un mundo ya
digitalizado a través de formularios, pedidos,
documentos institucionales. Esto ha originado el

50

concepto de un posible nuevo analfabetismo y conlleva
una división dentro de las sociedades y entre las
sociedades.
Pero las estadísticas que se hacen sobre la
presencia de las computadoras, sobre el uso
de la tecnología digital, sobre la conexión a
Internet muestran que hay un movimiento de
democratización fuerte. Hace diez años, cincuenta
por ciento de las direcciones electrónicas eran
de países de habla inglesa. Ahora las cifras son
claramente muy diferentes, con la presencia de
Asia, África ... Por lo tanto, me parece que esta
situación intermedia es un poderoso instrumento
de imposición, para obligar a la gente a reformarse
frente a los dispositivos de texto electrónico para
usos privados y públicos. Al mismo tiempo, se abre
a lo que soñaba Kant: la posibilidad de que cada
ciudadano intervenga en el espacio público no
solamente como lector sino escribiendo opiniones,
críticas, creaciones ... En fin, en la distinción entre
poder sobre la escritura y poder de la escritura, nos
encontramos en una situación intermedia entre el
mundo de la imprenta, controlado exclusivamente
por los que tienen acceso a la reproducción
mecánica de los textos -como diría Benjamín
en su famoso ensayo-, y el mundo de la cultura
manuscrita distribuida universalmente, que permite
a todos y a cada uno escribir.

AM: En México, sólo un cuarto de la población es usuaria de
Internet. En grandes sectores de América Latina, Asia y Africa,
muchas personas no conocen qué es ni cómo funciona una
computadora. ¿Cómo considera usted los cambios del libro en
formato digital dentro de estas realidades sociales y económicas
dispares?
RC: Es una pregunta compleja. En primer
lugar, evidentemente, se puede pensar que el
mundo digitai ofrece posibilidades inmensas,
particularmente para las comunidades sin
bibliotecas, como una forma inmediata de entrar
a la cultura escrita, e inclusive, como una vía para
la enseñanza. De ahí, la idea de introducir las
computadoras en las escuelas. Aun si ahora hay
una inmensa parte de la población que está fuera
de esta cultura digital, la tendencia va hacia la
diseminación de esta cultura, porque los aparatos

51

se vuelven más y más baratos, las instituciones
acogen computadoras ... Es la perspectiva del
futuro, como lo fue la alfabetización más clásica:
en el siglo XVII, había niveles de analfabetismo que
se han suprimido, casi reducido a cero. De todos
modos-como lo subraya Emilia Ferreiro-, no por
introducir una computadora en una escuela, se debe
pensar que los maestros son inútiles. Es decir, hay
un fetichismo, una inmediatez, una evidencia de la
tecnología, que no siempre supone su uso.
En segundo lugar -también lo dice Emilia
Ferreiro-, inclusive para esta parte de la población
que está fuera de la tecnología, para niños que no
tienen medios bien acomodados, hay una gran
familiaridad con la computadora, con la cultura
digital. Lo paradójico es que, algunas veces, los
alumnos que han nacido en la era digital saben más
del aparato, de la técnica, que los maestros. Aquí
hay otra cuestión, que son las generaciones. Los que
han llegado a la cultura digital a partir de la cultura
impresa y manuscrita, van a acceder a la cultura digital
a partir de su familiaridad con la cultura impresa y
manuscrita.
No tengo un juicio de entusiasmo profético ni de
lamentación desesperada: hay una ambigüedad, una
ambivalencia, una multiplicidad de sentidos. No hay
una evidencia concluyente sobre la tecnología: sólo
depende de que los ciudadanos, las instituciones, los
autores acepten esta situaciónto

�A LA LETRA

BÁRBARA JACOBS Lo cuento a la carrera.

Me
sucedió ayer. Qué gusto me dio. Dictaminé a
favor de una pequeña novela y el editor de la If
Press aceptó publicarla. No quiso revelarme la
identidad del autor, lo él tampoco la conocía?,
pero se descuidó y vi la dirección en el sobre
que le estaba dirigiendo, así que, como joven
tras un cantante o deportista o actor de cine,
corrí a tomar un taxi y me apersoné tal cual en
el número 8 de la calle Edgar Allan Poe, para por
lo menos ver si veía a quien fuera que se hubiera
escondido tras el pseudónimo Ada Donada,
autor o autora de lo que supongo que es una
sátira, sesenta y tantas cuartillas tituladas 'Tis
pity que sea puta, cuya publicación recomendé con
más entusiasmo que otra cosa, porque no soy
ninguna crítica y en mis juicios, ia mi edad!, me
guío más que nada por la intuición.

52

as señas correspondían
al Hotel Poe, un viejo
hotelito en Polanco en el
que yo ya había reparado y con
el que incluso fantaseaba como
posibilidad si por cualquier
razón tuviera que hospedarme
fuera de mi casa en esta ciudad
de México donde vivo. Con
una desenvoltura que, tímida
o discreta que soy, a mi misma
me desconcertó, me acerqué al
mostrador y pregunté por Ada
Donada. Una vez ahí y al verme
en ésas, crucé los dedos para
que Ada Donada se tratara de
una mujer. La sola idea de oirme
preguntar por un hombre en
un hotel, aparte de sonrojarme,
resultaba impensable en mi.
A pesar de los tiempos y del
feminismo y todo, yo todavia
reacciono como niña bien o hija
de familia o señora distinguida
o como sea que buenamente se
me quiera definir, pero mujer
de las de antes. El empleado,
que espero no haya notado mi
turbación, serio me informó
que no encontraba registrado a
este huésped, y me aseguró que
tampoco nadie del personal se
llamaba asi. Como yo estaba
segura de que, si no el nombre,
la dirección era la correcta,
insisti, y le confié en voz baja,
como queriendo hacerlo mi
cómplice, que a quien buscaba
era a un escritor, con candor
sondeé si tal vez, aunque bajo
otro nombre, se hospedaba ahí
alguien con aspecto de escritor.
-De lentes, despeinado, que
se le asomara un libro del bolsillo,
o un periódico mal doblado, o al
que la prensa lo hubiera llegado a

L

entrevistar, en fin, que escribiera
hasta sobre la servilleta, que
pareciera loquito, o de perdido
poeta.
-iAh! -exclamó sonriente,
incluso casi riendo-. Un escritor,
no. Pero sí una escritora. La señora
Equis Ye es escritora. Pero no es en
lo rninirno corno usted la describe,
ni tampoco es precisamente
huésped de nosotros. iEs la dueña
del hotel! Vive en el penthouse.
La información me hizo poner
los pies en la tierra. Si Ada Donada
era nada menos que la XY que el
empleado acababa de nombrar,
más me valia darme la vuelta y
desaparecer por lo menos del hotel
pero para siempre. Qué papelón
harta yo si XY se enteraba de que
la había ido a buscar. ¿y cómo
justificar que la busqué bajo su
pseudónirno? Bueno, si era ella,
para empezar, lpor qué había
firmado un libro con pseudónirno?
iLa conozco de toda la vida! Mi
entusiasmo desbordado y mi falta
de experiencia habían puesto
en juego mi papel de lectora de
la If Press, que es similar al de
jurado. iCómo que yo, también
escritora y, aunque menor que ella
y ciertamente menos conocida,
la buscara sin motivo! No revelo
aquí su identidad porque podría
molestarse si leyera esta crónica
que escribo sin su autorización.
Estaba por agradecer al empleado
incluso su indiscreción y darme
la vuelta cuando, corno en una
pelicula, se abrió la puerta del
ascensor y apareció XY en el
lobby, frente a mí; ya dije que el
Hotel Poe es pequeño, aparte, a
esas horas, o no sé por qué, pero
no había nadie más que hubiera

podido por lo menos obstaculizar
que nuestras miradas se cruzaran.
Me adelanté a saludarla,
quería evitar que el empleado
del mostrador me delatara.
Sorprendida de verme, fue natural
que XY me preguntara qué estaba
yo haciendo ahi. Si de por sí
tartamudeo, en esas condiciones
vacilé todavia más al contestarle.
Musité cualquier cosa, no sé, que
no estaba haciendo nada, qué
sé yo qué, me faltó inventiva,
quedé como boba. Ella sonrió,
me terno que comprendiendo
más de lo que yo hubiera querido
que comprendiera, y me invitó
a acompañarla si no tenía nada
mejor que hacer, a esas horas
acostumbraba caminar. Asi que
entrelazamos los brazos como
grandes amigas y dimos un buen
paseo alrededor del hotel.
Dije que la conozco de toda
la vida, y icómo no! Contando
escritores, XY es una de las
escritoras más reconocidas del
país, la leí desde mis épocas de
estudiante. A lo largo de los
años, nos hemos encontrado en
reuniones sociales y presentaciones
de libros, y hemos coincidido
en encuentros de escritores en
la República y en el extranjero.
Pero no hemos tenido mayor
familiaridad. Yo soy demasiado
huraña, y mi trato con la gente es
más bien reservado, incluso con
mis amigos. Me llevo mejor con
ellos por carta que en persona. Así
que es fácil imaginar lo incómoda
que me sentía paseando del brazo
con XY, a quien le va tan bien
que incluso compró y remodeló
el Hotel Poe. Me reprendía a mí
misma. lPor qué había sido incapaz

53

de controlar mi impulso de ir en
busca del autor de un libro sólo
porque el libro me había gustado?
iHabía volado hacia una ilusión, ni
siquiera sabía si Ada Donada era
hombre o mujer!
Ya que estaba con ella, y en
esa insólita situación, me ordené
hacer a un lado mis cavilaciones
personales y tratar de fijarme
bien en XY, una de esas personas
a las que yo suelo suponer altas,
imponentes, aun cuando sean
incluso frágiles y de mi propia
estatura, fijarme en lo que ella
observara, en cómo se condujera,
ipodría contarlo!, pero sobre
todo con la esperanza de que me
hablara de 'Tis pity que sea puta.
Frotaba mi anillo de oro para que
el deseo se me cumpliera. O de qué
otra manera inducirla.
Caminando a su lado por
Polanco, relajándome, pensaba
que si cuando leí el libro me
hubiera detenido un poco, me
habría dado cuenta de que 'Tis pity
que sea puta tenía que haber sido
escrito por XY y nadie más; si en
vez de guiarme por la intuición,
corno una tonta, hubiera sido
racional, podría haber deducido
sola quién era Ada Donada en
realidad. lPor qué habría firmado
su divertidísima sátira con
pseudónirno?
En éstas estábamos cuando
XY de pronto dio una especie de
aplauso, incluso dio un brinquito,
y con espontaneidad exclamó que
estaba feliz, que había entregado
un libro al editor y que él acababa
de citarla para firmar el contrato.
Yo también aplaudí~

�LETRAS AL MARGE:'J

1

u

1
M
1
'~

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~
►

;
•

EDUARDO ANTONIO PARRA Las relaciones entre
periodismo y literatura han sido ambiguas, y podríamos
aecir "incestuosas", desde los orígenes de la prensa periódica,
cuando los primeros reporteros eran escritores que seguían
priYilegianao el uso artístico del lenguaje al tiempo que
emprendían la búsqueda de técnicas efectivas Qara establecer
una comunicación más clara y expedita con ~1os lectores, a
quienes los nuevos medios debían ofrecer noticias actuales. Con
el tiempo, ambas disciplinas acotaron sus territorio.e-, al poner en
práctica estrate~as, re~las y éticas particulares, aunsiue nunca
se distanciaron del toao, al contrario, siguieron influyéndose
mutuamente mientras evolucionaban, al grado de que aún hoy,
al enfocarse en la realidad, en ocasiones resulta difícil distinguir
una de la otra. lEsto es periodismo, o se trata de literatura?, es
pregl}nta común cuando leemos un gran reportaje, una crónica
muy bien escrita, o con una novela o un cuento cuyo origen es un
suceso real, reconocible. Para quienes somos legos, la mayoría
de las veces lo que parece darnos la respuesta es el formato: si
lo leemos en un diario es periodismo, s1 lo leemos en un libro
o en una revista literaria es literatura. Pero si cada Yez resulta
más común que sea a través del libro como los lectores tienen
acceso a las grandes obras del periodismo, así como también es
normal que los diarios publiquen aYances de novela y relatos,
lcómo podemos distin~ir los géneros sin caer en conlusiones?
Un buen método seria el que plantea losé Garza en De realidades,
ficciones y otras noticias donde, a trm·és del análisis de 25 reportajes
ejemplares de la historia de la prensa escrita, detecta las
características particulares del género presentes en cada uno
de ellos, en un mtento por establecer su esencia, es decir, su
naturaleza periodística, con el fin de diferenciarla de la narrativa
literaria ya se1 ésta rfe ficción o hasad1 en h;-chos C'Jncretos.
uando emprendí la
lectura del hbro, lo hice
con cierta perplejidad:
el índice incluye algunas obras
que yo había considerado novelas
o cuentos, como Música para
camaleones, de Truman Capote,
Diario del año de la peste, de Daniel
Defoe, Santa Evita, de Tomás Eloy
Martínez y Reportaje al pie de la
horca, de Julius Fucik -en éste el
título debería haberme puesto en
guardia, pero siempre lo consideré
un simple título, como la Crónica
de una muerte anunciada, de Gabriel
García Márquez. De la perplejidad
pasé a la curiosidad, que rápido
devino interés genuino, y en
la introducción -"La vida

C

54

como viaje, el reportaje como
destino"-, me topé cqn ciertos
pasajes autobiográficos del autor,
quien afirma que inició su periplo
por el periodismo llevando como
equipaje la obra del mencionado
Julius Fucik, la de García
Márquez y la de Kapusciñski.
Nada mal para un arranque en el
oficio, aunque el solo nombre de
estos autores refuerza la idea de
que los límites entre periodismo y
literatura son difíciles de precisar.
Antes de pasar al análisis de los
libros seleccionados, Garza ofrece
al lector su propia concepción
del periodismo y un panorama
de las certezas a las que llegó,
o las que reafirmó durante la

55

relectura de las obras. Apenas
en un puñado de páginas, nos
trasmite su pasión por el oficio
-lo considera un apostolado-,
su optimismo acerca del futuro
y permanencia de las grandes
piezas de la prensa escrita y su
admiración por los autores que
han creado las obras maestras
del género. Y su entusiasmo lo
ha llevado a plantear un canon
del reportaje universal, basado
en sus preferencias personales,
en la disección profunda de gran
cantidad del material disponible,
en su conocimiento de otros
géneros, y en la comparación
constante de los reportajes
ejemplares con las grandes
obras de la literatura. Pasión,
optimismo y admiración de las
que se contagia el lector, antes
de internarse en los ensayos
individuales con la esperanza
de encontrar en ellos las ideas
que respalden tales emociones.
Esperanza que no es defraudada.
Escrito quizá pensando en
quienes estudian la carrera, o
para quienes se inician como
reporteros, De realidades, ficciones
y otras noticias no es, sin embargo,
un libro de texto. Más que un
puñado de lecciones, sus capítulos
conforman un paseo por los
diversos estilos, estructuras y
tendencias que han marcado
el rumbo del reportaje. Un
recordatorio, tanto para lectores
como para escritores, de que el
secreto de la excelencia se halla, sí,
en la veracidad, en la honestidad,
en la actitud con que el periodista
encara los hechos, pero sobre todo
en el uso adecuado del lenguaje este sí hterario siempre- con el

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que quien escribe se comunica con
el lector. A través de las diferentes
estaciones de este paseo, Garza
no sólo penetra en las técnicas
de los au rores elegidos; nos
sitúa en el momento histórico
en que escribieron, describe su
personalidad, detalla el contexto
de la noticia que dio pie al
reportaje y lo ubica en la evolución
del género, a pesar de que de algún
modo rechaza esa evolución: "Si
alguien se ha preguntado cómo
ha evolucionado la manera de
preparar un relato periodístico en
los últimos 300 años conseguirá
como respuesta, después de
leer y analizar los 25 reportajes
estudiados, que no hay evolución
sino vigencia".
Partiendo del Diario dd año de
la peste, de Daniel Defoe, escrito
alrededor de 1720, y siguiendo
los grandes momentos del
periodismo hasta nuestros días,
Garza se interna en los entresijos
de los reportajes, detecta las
intenciones profundas de sus
autores al escribirlos y establece
sus simpatías y diferencias con los
diversos procedimientos de narrar
lo real. El primero que aborda,

Elogiemos ahora a los hombres Jamosos,
de James Agee y Walker Evans,
le sirve para señalar los límites de
la pretendida objetividad total,
sin dejar de mencionar asimismo

las posibilidades que tal actitud
ante el relato periodístico ofrece
a quien lo practica. Esta rigidez
excesiva no parece satisfacer a
José Garza, quien nos dice: "Agee
se supedita demasiado al texto,
se ciñe al informe de sus técnicas
y metodologías. No deja al texto
libre, soberano, independiente,
abierto a sugerencias y otras
lecturas. Es un autor miedoso
y autoritario que impone una
noción de aproximación a la
realidad y de lectura". La anterior
opinión demuestra la congruencia
del autor pues, páginas adelante,
en varias ocasiones muestra
simpatía por la actitud contraria,
la de Capote, la de Kapusciríski,
la de Monsiváis, quienes permiten
que su presencia al interior del
texto modifique un tanto la
realidad narrada, por lo menos en
lo que a perspectiva se refiere.
Truman Capote - quien
sintetiza al máximo periodismo
y literatura para configurar una
obra personalísima-, Daniel
Defoe -que escribe una novela
como reportaje o un reportaje
como novela, para dejar sentados
los antecedentes míticos del
género-, Oriana Fallaci -al
conjugar las diversas disciplinas
del oficio para enriquecerlas
sobre la marcha- y Julius Fucik
-quien escribe una crónica/

56

reportaje para mantenerse vivo
al pie del patíbulo- son autores
por los que Garza experimenta
mayor simpatía: los asedia, los
explica y extrae de ellos ejemplos
memorables. Pero no es sino hasta
llegar al ensayo sobre Noticia de un
secuestro, de García Márquez, que
lo notamos de acuerdo en todo
con el colombiano, convencido
de sus ideas y procedimientos,
y a la vez sometido a una
admiración sin límites. "Hacer
periodismo corresponde a
un acto de solidaridad con la
realidad y, sobre todo, un acto
de solidaridad con el hombre",
afirma en este apartado, como si
fuera una de las enseñanzas que
la lectura de la obra del premio
Nobel le dejó (Garza habla aquí
de primera mano, pues fue alumno
en un taller impartido por García
Márquez). Tras analizar este
texto monumental, extrae de él
las máximas enseñanzas y ofrece a
sus lectores, como conclusión, una
definición de lo que para él -para
José Garza- sería el reportaje
ideal:
Noticia de un secuestro es una
investigación que se acomoda
a nuestra idea de reportaje
como sentido de la realidad y
de la vida misma, la idea del
reportaje que se vale de todos

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los géneros periodísticos para
ofrecer un panorama completo,
una visión de conjunto que es la
suma de varias singularidades;
es lo que sucedió y cómo
sucedió desde el punto de
vista de los antecedentes
y de las consecuencias,
de quienes lo vivieron o
escucharon de él, desde quienes
resultaron afectados directa o
indirectamente, desde quien
lo pone por escrito y opina
también. Es el género estrella
pero es también el que requiere
más tiempo, más investigación,
más reflexión y un dominio
certero del arte de escribir. Es
en realidad la reconstrucción
minuciosa y verídica del hecho.
Es decir: la noticia completa,
tal como sucedió en la realidad,
para que el lector la conozca
como sí hubiera estado en el
lugar de los hechos.

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Y, por si alguna duda quedaba,
cierra el apartado con una
declaración de fe y lealtad: "Al
menos por ahora puedo declarar
convencido y con gusto que soy
uno más de los devotos del deicida
que nunca abandonó su condición
de periodista". Así, Noticia de un
secuestro se yergue como el modelo
insuperable y Garza, consciente
o inconscientemente, y sin
mencionarlo, analiza los siguientes

reportajes seleccionados a la
luz de éste, que no es una mala
referencia para repasar la obra
de Alma Guillermoprieto, o la
de Hemingway, que guardan
su relación con la de García
Márquez.
Garza se interna después
en textos de otros autores ,
corresponsales de guerra como
Michael Herr, o testigos de
desastres como John Hersey y
su libro Hiroshima, reporteros sin
límites geográficos como Ryszard
Kapusciiíski, o los grandes del
periodismo mexicano, como
Vicente Leñero -Asesinato'
Carlos Monsiváis en su crónica
Los días del terremoto, y Elena
Poniatovska con su ejemplar La
noche de Tlatdolco. La nómina es
bastante completa, y mencionar
a todos los autores seleccionados
sería demasiado largo. Sólo
baste decir que, en cada uno de
los apartados, José Garza tiene
hallazgos que poco a poco van
moldeando su visión de lo que
debería ser el ejercicio ideal del
reportaje a la luz de los ejemplos,
hasta construir una teoría mínima
del oficio y, como se dijo más
arriba, plantear un canon de
las obras ineludibles. Al mismo
tiempo, marca las diferencias
entre literatura y periodismo, que
no residen en el lenguaje sino en
uno de sus atributos: para Garza,

una de las principales diferencias,
además de la obvia entre realidad y
ficción, es que la literatura otorga
cierto margen a la ambigüedad
a lo narrado, mientras que el
periodismo la tiene vedada y debe
poseer, por el contrario, exactitud,
precisión y veracidad lingüística.
Al pasar de J ohn Reed a Tom
Wolfe, de Manuel Vázquez
Montalbán a Günter Wallraff,
de To más Eloy Martínez a
George Orwell, De realidades,
ficciones y otras noticias contiene
un conjunto de ensayos que,
al sumarse, constituyen una
verdadera bitácora indispensable
para aquellos que se inician en el
periodismo como practicantes,
una guía para quienes deseen
encarar la realidad a través de
la lectura, un compendio de las
posturas que han dominado la
escena de la prensa internacional
en el último siglo, y un ejercicio
de reflexión sobre la tarea
de informar. Es, también, un
volumen donde José Garza, con
la generosidad que lo caracteriza,
comparte con otros lectores
el placer que experimentó al
toparse con estos 25 reportajes
donde -más allá de actitudes
u opiniones- es posible
contemplar la realidad tal como
es, a través de las palabrasto

PARA CARIA, UMA DE LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS, ADEMÁS DE LA
OBVIA ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN, ES QUE LA LITERATURA OTORCA
CIERTO MARCEMALAAMBICUEDADALO MARRADO, MIENTRAS QUE EL
PERIODISMO LA TIENE VEDADA Y DEBE POSEER, POR EL CONTRARIO,
EXACTITUD, PRECISIÓN Y VERACIDAD LIMCÜÍSTICA.

57

�on muchos los cineas tas que usan la
intertextualidad como un referente dentro
de sus obras, pero sólo Quentin Tarantino
la usa como su sello estilistico. Su cine parte de la
intertextualidad fílmica y de la relación del autor con el
cine clásico y moderno. Pero Tarantino no se queda en
la mera referencia o en hacer de sus peliculas trivias con
argumento. Tarantino va más allá. En su obra discute
con la autoridad del autor como referente, hay un
diálogo con el cine como historia.
Hollywood, al echar mano de cuanta obra del cine
clásico y moderno para hacer ranakes, está dejando
claro que no le importa desvincular la obra original
de su tradición. Tarantino hace lo contrario. Cada
filme que hace es una vinculación con el cine clásico y
moderno. Un diálogo vivo con esas obras. Las vincula
con el presente y les da vigencia.
Al tomar, en Bastardos sin gloria, en la escena inicial,
una pradera a la John Ford en La diligencia, Tarantino
está demostrando la vigencia estilística del western,
además que dialoga con las temáticas propias de este
género. No es casual que muchas partes de Bastardos
sin gloria sean tratadas como si fuera un western.
Esto mismo hizo en Kili Bill vol. 1 y 2, donde el tema
de la venganza a la Sergio Leone, era explicitado
en la sed de venganza de La novia. Este diálogo del
que hablo es critico con las formas creadas por las
autoridades del cine moderno, en especial Godard, y
con la instauración de un canon clásico y moderno.
Tarantino propone una revisión paródica de las
formas y estilos de obras periféricas sacadas del cine
de clase By Z.
Otro punto importante en la obra de Tarantino
es el cuestionamiento al concepto de influencia.
"Durante largo tiempo la problemática de la 'historia
de la cultura en el texto' se reducía en lo fundamental
a la cuestión de la influencia del predecesor sobre el
sucesor. La influencia era considerada la principal
huella de la presencia de la tradición en el texto"
(Iampolski, 1985: 3). Tarantino no tiene influencias in
situ, más bien cuestiona la influencia. Si bien se puede
decir que su discurso cinematográfico tiene influencia
de la obra de Sergio Leone o de otros autores, su
relación con esa influencia no es la convencional. Su
relación es con las obras de esos directores, con sus
películas, con sus textos filmicos y no con los autores

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C!JALEJAMDRO MARTÍMEZ

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En La arqueología del saber, Foucault habla del
texto como un sistema de citas de otros libros y
de otros textos, interconectados en una red. Esa
red es la intertextualidad1. Todo texto y toda obra
posmodema usa la intertextualidad como parte de
su mirada con respecto a toda obra anterior, sea
moderna o clásica. El cine contemporáneo, y en
especial el posmoderno, está muy consciente de
esta mirada. Basta ver el fenómeno del remake para
ver la relación del cine contemporáneo con el cine
inmediatamente anterior a él.
¡ "Y es porque las márgenes de un libro no están jamás neta ni riguros,imentc cortadas: más allá del titulo,
las primeras lineas y el punto final, más allá de su configuración interna y la forma que lo autonomi::a,
está en\'Uelto en un sbtema de citas de otros libros, de otros textos, de otras frases, como un nudo en una
red" (Foucault, 1990: 37).

59

en si. Deconstruye el concepto de influencia. De ahi
que:
El interpretante (...) permite superar definitivamente
la idea del vinculo entre el texto y el intertexto
como un vinculo entre la fuente y el posterior texto,
suprime la idea primitiva de los procesos de "toma
en préstamo", "de influencia". Permite presentar de
manera mucho más convincente el trabajo mismo
de producción de sentidos, que siempre se realiza
a cuenta de desplazamientos y transformaciones.
El interpretante, el tercer texto del triángulo
intertextual, es responsable de la aparición de
lo que Bajtin llamó "lúbridos de sentido". (...) El
interpretante permite comprender de qué manera se
realiza el proceso de parodiar, ya que precisamente
el tercer texto resulta el "espejo curvo" que deforma
paródicamente las estructuras del intertexto en el
texto. (Iampolski, 1985: 42).

Toda lo anterior planteado desde la intertextualidad
Las estrategias intertextuales que usa Tarantino
son la cita, ya sea textual o velada, la alusión, collages,
y toda clase de subtextos2. Si partimos de la definición
de intertextualidad dada por Julia Kristeva, quien
la define como "la palabra (el texto) es un cruce de
palabras (de textos) en el que se lee por lo menos otra
palabra (texto)" (Kristeva, 1967: 2), cada escena o
diálogo3 del realizador de Perros de Reserva sirve para
incluir intertextos dentro de intertextos.
La intertextualidad en Tarantino recrea a partir
del simulacro paródico la paradoja del canon filmico
que se vale tanto del cine clásico como rnoderno4• Si el
2 Cabe aclarar que Tarantino tiene una estrecha relación con la
literatura. Basta poner en evidencia que sus filmes Kili Bill 1 y 2,
además de Bastardos sin gloria, están divididas en capítulos. Además
el titulo de su obra más conocida, Pulp Fiction, es el nombre de un
subgénero literario en Estados Unidos.
3 Muchos se quejan de que los filmes de Tarantino están llenos de
diálogos eternos que nunca acaban. Sin embargo, estamos ante una
de las caracter!sticas propias de su obra que lo refieren como un
autor plenamente intertextual. El dialogo en Tarantino parte de la
noción de Bajtin de dialogismo.
4 ~El cine clásico es aquel que respeta las convenciones visuales,
sonoras, genéricas e ideológicas cuya naturaleza didáctica permite
que cualquier espectador reconozca el sentido último de la historia
y sus connotaciones (...) aqu1 llamo cine moderno al conjunto de
películas narrati\·as que se alejan de las convenciones que definen el
cine clásico y cuya evolución ha establecido ya una fuerte tradición
de ruptura" (Zavala, 2005).

�LA IMTERTEXTUALIDAD EM TARAMTIMO FUMCIOMA, MÁS QUE COMO
UM JUECO DE ADIVIMAML\S POSMODERMO, COMO UMA FORMA DE
TOMAR POSICIÓN COM RESPECTO AL CAMOM FÍLMICO

cine clásico partla de la eficacia genérica para crear su
ideolecto cinematográfico y el moderno de la ruptura
con respecto al cine clásico, desde el punto de vista de
un autor cinematográfico.
Al hablar de un simulacro paródico es donde
hablamos de lo tarantinesco; como proceso estilistico,
lo tarantinesco es una mirada no nostálgica, pero si
critica del cine que este realizador ha asimilado.

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Esa repetición paródica del pasado del arte no
es nostálgica; siempre es critica. Tampoco es
ahistórica o deshistorizante; no arranca de su
contexto histórico original al arte del pasado
para volverlo a armar en '\m espectáculo de
disponibilidad". En vez de eso, a través de un doble
proceso de instalación e ironización, la parodia
señala cómo las representaciones presentes vienen
de representaciones pasadas y que consecuencias
ideológicas se derivan tanto de la continuidad
como de la diferencia (Hutcheon, 1993: 1)

Sus filmes, pretenden ser una cosa y resultan otras.
Bastardos sin gloria es un filme que por temática es un
filme de la segunda guerra mundial Sin embargo. buena
parte del filme se instaura en estructura de westmt, y
en la segunda parte del filme se transforma en un filme
de espionaje. Su cine se instaura en la indeterminación
genérica.
De igual manera otros de los filmes recientes de
Tarantino como A prueba de muerte o Kili Bill vol. 1 y 2,
se instauran en la indeterminación genérica A prueba
de muerte temáticamente serta un filme de automóviles
a la Vanishingpoint.
La intertextualidad en Tarantino funciona, más
que como un juego de adivinanzas posrnoderno,
corno una forma de tomar posición con respecto al

canon fílmico. En filmes como Perros de reserva, Pulp
Fiction intertextualmente aludia al cine moderno y en
proyectos más recientes toma elementos del cine de
género con narrativa clásica, poniendo como apunte al
pie de página del cine actual que el cine no tiene que
dejar de ser histórico y genérico para ser posrnodemo.
El cine posrnoderno es una paradoja. Por un lado
es una alusión a temáticas del cine clásico y por
el otro, se vale de la ruptura del cine moderno. En
Tarantino esta paradoja se presenta corno un triángulo
intertextual5 donde las estrategias del cine clásico o
de la narrativa clásica se mezclan con elementos
de las narrativas modernas de corte autoral, dando
corno punto del triángulo la parodia intertextual.
La parodia intertextual tarantinesca, esa paradoja
posmoderna, es una monstruosidad hiperbólica6. Una
monstruosidad que va al cine y deconstruye la historia
cinematográfica desde una revisión criticaw

( contra)producente

Referencias
Hutcheon, L (1993,julio). "La polltica de la parodia postmoderna",
en Criterios, 187 203. Trad. Desiderio Navarro.
http: //www.criterios.es.
lampolsky, M (1985). La teoría de la intatcxtualidady d cinc. Valencia:
Centro de Semiótica y Tcorta del espectáculo.
Kristeva, J. (1997) Bajtin, la palabra. el diálogo y la novela. Habana:
Criterios. Trad. Desiderio Navarro. bttp 11www.criterios.es.
Zavala, L. (2005, Agosto-septiembre). "Cine clásico, moderno y
posmoderno", en Ra::.ón y palabra, (46). Recuperado de
http://wv,:w.razonypalabra.org.mx/anteriores/n46/lzavala.hrml
Zavala, L (2004). Elementos dd discurso cín,matogrdfico. MéXico:
Universidad Autónoma Metropolitana.

S Los "híbridos de sentido" de Bajtln.
6 Aunque la rnoustrosidad hiperbólica del cine posrnodemo sea
Asesinos por naturaleza (1994) de Oliver Stone, hay que recordar que el
argumento original lo escribió Quentin Tarantino.

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restos del saldo de las crisis, del colapso de la bolsa de
valores, de la muerte en los campos de concentración, del
derrumbe a partir del 9/R del asesino grafitero del metro
balderas, etc.
LUCfA ¿Y EL SEXO?

el trabajo artístico de Lucía Lara se puede resumir
por momentos en confusiones que representan
un cuerpo que se publicita en el presíncope de su
propio poder de belleza/gusto. pero también es el
recuerdo reminiscente o la reminiscencia misma
del rito de paso de niñez-adultez. donde también
otros ritos modernos tienen cabida: el paso de
un rol social a otro que determina estereotipos
o funciones en grupos sociales determinados. la
serie je suis (2001-2003) se compone de fotografías
instantáneas que representan a la artista realizando
distintas acciones: vomitando, chupando una
paleta, midiéndose la cintura, vistiéndose de novia,
desvistiéndose, oliendo una rosa, desmaquillándose,
etc. detenernos en el curso de las momentáneas
imágenes del cotidiano es un acervo que ejemplifica
la memoria epocal hipersexualizada. evidente
entonces que Lucía Lara contrapone esos momentos
contextuales de la mujer contemporánea en
el compendio de necesidades variopintas que
supone el régimen de una vida común y corriente:
estado social, civil, sexual, económico. Lucía Lara
(COMTRA)
puntualiza en la triada sexo-color-raza que supera el
y no es que suponga que la obra de arte generalmente
censo demográfico: el centro es el cuerpo femenino .
es un galirnatias para el más del cincuenta por ciento de
y mejor aún: el centro que ya sin lugar deambula
las masas. y no es que suponga que la pieza artistica es
en la contraparte del discurso social establecido,
sólo una idea subjetivísima en una cabeza patronada por
por un costado. aceptando la conceptualización de
muchas cabezas que finalmente son llamadas tradición.
la acción y además invitando a la incredulidad o a
parto, si, del supuesto que el arte, como la poesía, es
la decepción. por ello, la retratada, la mostrada, la
vital, desde los bordes, en las orillas. marginal no como
artista frente al otro en una acción predeterminada
concepto estadístico sino como función que motiva a dar
y manipulada, no es sino lo que yo (espectador)
la vuelta de tuerca al discurso del ahí o del allá, donde
quiero que sea u otra cosa más allá sin cabida
cualquier cosa que lo es, sea en sus distintas variantes
en la plataforma de la aceptación: la mocha, la
y nulos. la experiencia estética y la crítica serán de otra
exhibicionista, la come vergas, la bulímica, la
cocción que en el trabajo de Lucía Lara, especúicamente,
anoréxica, la puta, la ñoña, la liviana ... o la king
ya nos enseña que la (contra) es un ataque a la
kong como manifiesta la filósofa francesa Virginie
inmediatez, las predisposiciones, los prejuicios, los
Despentes en el libro Teoría King Kong al insistir que
estereotipos y las reacciones más evidentes. ella va
mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no
construyendo su poética como reacción a la imagen
a
la sombra, que trabaja pero sin demasiado éxito para
súper exacerbada al behind del ser mostradísimo. y
aplastar al hombre, no existe. apostando no por un
entonces, esta traducción que realiza es gracias a los

62

tipo de mujer sino por una actitud sociopolítica.
sin romper el patrón conceptual Despentes abre el
abanico de posibilidades que del lado del mercado de
la buena chica ponderan las feas, las viejas, las camioneras,
las frígidas, las mal fo liadas, las infollables, las histéricas,
las taradas, las que gustan seducir, las que saben casarse,

las que huelen a sexo, las que huelen a merienda de niño,
las que no tienen hijos, las que llevan la cabeza rapada, las
que no saben vestirse, las que hacen regalos, las que no se
depilan, las brutales, las ruidosas, las que llevan los labios
demasiados rojos: las corruptas. entonces el discurso
de Lucía Lara se homologa con esa posibilidad
viril de elegir el rechazo como aceptación, dando
finalmente la opción y ganancia ( a sí misma/
al espectador) para interpretar y romper con el
esquema mental de esas acciones impuestas que
predisponen psicológicamente una experiencia
hasta la opción múltiple.
en las acuarelas sobre papel tituladas private toys
(2007) el centro del fenómeno artístico es el dibujo de
dildos con distintas anatomías en un campo semántico
elíptico. primera lectura: la artista podría ser acusada
de sexista, de falócrata, falofílica, falofanática o de
falorepresentadora. otra lectura: un estímulo visual
que tropieza con la concepción más inmediata del
objeto carnoso que sabemos parte de la anatomía
masculina pero para mi una conversión monetaria o la
venta de otro concepto como aburrimiento, soledad,
diversión o capricho. analogía de la verga que recuerda
la triada sexo-color-raza anteriormente mencionada.
pero acá lo que más me interesa es como Lucía Lara
grita en su nado en (contra) que no es la importancia
del objeto dibujado ni su magnificencia, sino la forma
de su preponderancia y erguimiento.

finalmente la serie la impropia (2008) en mixta sobre
tela, recurre a delineamos cuatro personajes femeninos
de la historia mundial en variados momentos: la duquesa
de Windsor, María Antonieta de Austria, María Carlota
y Marlene Dietrich. sabido por todos, los vericuetos de
todas estas féminas pasajeras de situaciones "corruptas"
y la ola de sucesos que las integraron en el legado que
ahora Lucía Lara enuncia: luchas de poder en entornos
aristócratas. otra crítica de bajo perfil hacia la esfera de
la sociedad burócrata y cortesana de bajo presupuesto.
aludiendo de nuevo a la versión aséptica de una historia
que institucionaliza los actos como memorables donde
se deplora el error, la falta y la fragilidad
LO PRODUCEMTE

y lo que se espera de Lucía Lara no es una hoja de
papel sobre el agua. con una cultura artística que le
otorga el poder establecer su postura abiertamente,
su obra, en esta publicitaria pero inteligente forma de
contrariar a fondo a su espectador, es un despliegue
de voluptuosidad y sugestión. recuerda artistas corno
Cindy Sherrnan en la frontera del terror corporal;
a Libeke Tandberg en su recuperación duplicada
de su yo ido; a Loma Simpsons seriando lo evidente
para otras significaciones; o a Lynda Benglis con su
referencia sobre las partes masculina y femenina
del cuerpo. por tal, celebro que Lucía Lara en este
contexto de prejuicios y tapujos conservadores
ponga el clic y la bomba en los objetos pre-fetiches
produciendo una obra que va (contra) la estupidez
aburguesada que abunda en el concepto enciclopédico
y en cuadrícula. por tal, Lucía Lara ahora con la
responsabilidad de confrontarnos y seguir creando
desde el recuerdo de lo que éramos~

�n marzo se cumplen cuatro años del deceso de
Ludwik Margules, quien pereciera en 2006 victima
de cáncer. La presente crónica rememora algunos
momentos de los distintos encuentros e impresiones
causadas por el gran director de escena judío polaco. Entre
sus montajes más memorables figuran: La trágica historia del
doctor Fausto de Christopher Marlowe (1967), Ricardo III de
Shakespeare (1971), El tío Vania de Chéjov (1978), De la vida
de las marionetas de Bergman (1983), Jacques y su amo de Mílan
Kundera (1988), Ante varias esfinges de Ibargüengoitía (1991),
Las adoraciones de Juan Tovar (199 3), Tiempo de fiesta y luz de
luna de Pínter (1994), Cuarteto de Heíner Müller (1996), Don
Juan de Moliere (1997), Antígona en Nueva York de Slowacki
(1998), Noche de epifanía de Shakespeare (2004), además de
óperas como The Rakes Progress de Stravínski (1985), Fausto
de Gounod (1986) y Aura de Mario Lavísta.

E

l

...

Serta allá por 1993 durante un transit en Hatwíck, io
era Schiphol? Cuando uno pasa largo tiempo en el
exterior hasta el español se vuelve extraño; por eso
no pude identificar de inmediato la nacionalidad
de la señora de pelo claro, porte distinguido y gafas
que tenía delante. Continué mi lectura. En una de
las numerosas bookshops del aeropuerto me había
agenciado una novela de esas de dos libras.
Entre página y página pude comprobar que la mujer
era española y estaba sentada al lado de un gordo
malencarado, a quien bien hubiera podido confundirse
con un chofer de taxi o el capataz de una fábrica en
su tiempo libre, a no ser por la moderna americana
-para ponernos a tono con su acompañante- que
llevaba puesta. Por su talante indefinido -no era
rubio ni moreno, alto ni bajo, guapo ni muy feohubiera podido pensarse que era peninsular, criollo,
libanés o armenio. La voz del gordo tenía un timbre
destemplado, más grave o más chillón según se

encendía, que despertó de inmediato el recuerdo de
mis amigos eslavos.
Hablaban de todo y de nada, preferentemente de
temas de cultura. El gordo acababa siempre por meter
baza, manoteando y alzando la voz. Ella lo dejaba
hacer, casi como una hermana o una amiga -nunca
a la manera fria y resentida de las esposas. De vez
en cuando volteábamos a vernos, el gordo tenía una
rrúrada tan pesada que lo disuadía a uno de cualquier
conato de aproximación.
Pensé que Sir W alter Scott, con todo y sus manidas
sagas escocesas, era mejor que seguir de rrúrón. Poco
después vi el reloj y me levanté de prisa. En lugar de
acercarme a mi gate, que hubiera sido lo prudente,
me había rezagado en una de las salas principales,
justo donde habia comprado el libro. Como si nos
hubiéramos puesto de acuerdo, la contrastante pareja
se levantó también.
Se dirigían a México. Ciertas alusiones a nombres
de artistas e intelectuales me habian puesto sobre

64

la pista. Aunque ya para entonces había perdido el
interés y, supongo, la ocasión de abordarlos. No me
parecieron en todo caso ni gente que tuviera que ver
con la filosofía ni mucho menos escritores.
Aunque presentí que de una manera u otra íbamos
a encontrarnos alguna vez. No recuerdo si volví a
verlos al tiempo de reclamar el equipaje. Tampoco me
inquietó mucho. Estaba demasiado aturdido viendo la
manera de llegar en metro a la Central del Norte.
2

La casualidad quiso que años después, en 1996,
durante una estancia en la ciudad de México
conociera a un crítico de teatro costarricense y lo
acompañara en su peregrinar a través de los foros de
México. Cuanta gente de teatro nos topábamos se
aprestaba a preguntar si habiamos visto Cuarteto. Mi
amigo, de ascendencia alemana, venía justamente de
ver en Berlín varios montajes de Heiner Müller, quien
acaba de morir el año precedente. Más que el trabajo
de extranjeros -hecho sobre otros extranjeros- le
interesaban autores nacionales preferentemente vivos.
Así que dejamos la obra para el final. Recuerdo que
llovía intensamente cuando nos encaminamos en taxi
a las calles de Jalapa y Chihuahua en la colonia Roma.
Por una escalera angosta de una casona, vieja y no
muy amplia, uno llegaba a una segunda planta donde
se había improvisado un foro. Se veia claramente que
quienquiera que hubiese equipado el espacio había
intentado escatimar lo más posible.
La densa recitación de Laura Almela y de Alvaro
Guerrero, la proximidad del escenario, lo incómodo de
los asientos, el techo tan bajo y las butacas colocadas
en un juego de estrados ascendente tan endeble
volvían terriblemente opresora la atmósfera. Años
después habría de enterarme que Müller prescribía
que la acción sucediese en un búnker. Bueno, el
director, supongo, logró producir ese efecto tanto
arriba como abajo del escenario.

Abrevio diciendo que fue la única obra que dejamos
a medias. Si la intención del hombre era causar una
fuerte reacción, lo había conseguido. Mi amigo salió
diciendo que la puesta le había parecido aburrida,
pretenciosa, insoportable. La verdad, yo compartí
entonces aquella impresión.
Había algo en el vestuario que parecía un poco
de pacotilla, sobre todo el cuello y el vuelo de la bata
de Valmont. Un cierto regusto francés, ese charme de
Choderlos de Lacios estaba definitivamente ausente. Un
esencialismo crudo era todo lo que podía destacarse.
La descripción sucinta del criminal: un judío polaco que
pasaba por intelectualista en la escena mexicana, quien
había echado a perder ya a varios actores. Estaba claro
que en México, y más en el teatro, cualquier extranjero
con acento raro llega a contarnos las muelas. Una buena
dosis de antisemitismo hizo presa de ambos, debo
confesarlo, y no nos ocupamos más del asunto. A los
pocos días, el costarricense partió. No volví a saber de él
3

Siete años después, tras haber comenzado hacía
unos cuantos meses a ensayarme en el teatro como
dramaturgo, me enteré de un taller que por espacio de
un mes iba a ofrecer Ludwik Margules -para aquel
entonces gravemente enfermo- sobre dirección
escénica aplicada a la ópera.
El hombre que encontré no era el gordo
malencarado de hacía una década sino un anciano
frágil, que de inmediato me recordó un texto de Kafka
sobre un comerciante judío. En mi escasísimo polaco
-nunca aprendí bien y ahora cada día se vuelve más
etéreo- intenté saludarlo.
Me presenté como el humanista y hombre de letras
que soy. De inmediato saqué el paraguas y lo previne que
no era yo homme de thééitre ni mucho menos. Filozofem
jestes, wiem! "Eres filósofo, lo sé", fue su reacción.
Confiado en que la edad lo había ablandado, me
dispuse a asistir.

EL HOMBRE QUE EMCOMTRÉ MO ERA EL CORDO MALEMCARADO DE
HACÍA UMA DÉCADA SIMO UM AMCIAMO FRÁCIL, QUE DE IMMEDIATO
ME RECORDÓ UM TEXTO DE KAFKA SOBRE UM COMERCIAMTE JUDÍO

65

�CON EL TIEMPO VOY HACIENDO MÍA UNA IDEA QUE LE OÍ A
'MARCULES POR PRIMERA VEZ: EL TEATRO, EL ARTE EN CENERAL,
ENTRAÑA ALCO QUE ESCAPA A TODA EXPLICACIÓN, UNA SUERTE

4

DE PROFECÍA

El taller tuvo lugar en una finca campestre. Por poco
más de tres semanas nos vimos a diario. Compartimos
la mesa, los paseos después de la comida, leímos,
discutimos, hablamos de política mexicana -casi
siempre en español, aunque con lapsos en polaco,
alemán y, cuando los interlocutores así lo exigieron,
en francés e inglés.
Tenía el estilo de los polacos inteligentes: seco,
irónico, ingenioso, procaz, siempre haciendo gala
de una ironía viva, pronta a lacerar a la menor
provocación aunque también dotada de un bon sens
-el menos común de los sentidos- verdaderamente
apabullante.
Nunca se vio como el intelectual aislado en su torre de
marfil. Como él mismo me contó durante una entrevista,
que lleva por título Texto como pretexto: UDurante el exilio
soviético invertía mucho tiempo en la lectura, aunque
nunca fui niño rata de biblioteca. Disfrutaba de los juegos
infantiles, donde la ficción intervenía en grado mínimo.
No quiero que se me clasifique como uno que se apartaba
del mundo y leía a solas y luego ideaba entretenimientos
que estimulaban su imaginación. Nos enfrascábamos
en los juegos más encarnizados. Nunca me alejaba de
la gente, a pesar de que leyera mucho. Siempre fui una
calamidad como alumno: me escapaba de la escuela,
sufría castigos, le tiraba piedras a mis maestros."
Pan rezyzer, el señor director, podía hacer daño
cuando se lo proponía, aunque se me figuró que sus
amenazas eran, las más de las veces, como las espinas
de la Rosa del Principito: uya pueden venir los tigres
.y los leones". Nunca tuve la fortuna o la desgracia de
trabajar con él sobre el escenario, quiero decir como el
actor que nunca he querido ser.
Margules jamás le dio falsas esperanzas a nadie.
Ése al menos fue un pecado que no cometió. Como
maestro de dirección era implacable: el metteur en scene
es siempre un esteta con nociones de varias disciplinas

cambio, generoso pero nunca incauto. Siempre dijo
que todo lo que valía la pena tenía su precio. Recuerdo
que cuando sus aprendices de directores se negaron a
cubrir puntualmente las colegiaturas los echó de su
escuela.

-pintura, escultura, arquitectura, música, historia,
psicología, literatura, pero también materias más
prosaicas, como administración y contabilidad.
Una tarde, recuerdo, le confié un manuscrito con mis
textos breves, que lleva el título de Insomne. Sus críticas
siguen siendo hasta ahora las mejores que he recibido. En
el arte hay que reducir todo a su esencia, despojarlo de
cualquier ornato, artificio, efecto estridente.
Según Margules el teatro posee también la rara
virtud del vaticinio. La última frase de Cuarteto, que
pronuncia la Marquesa de Merteuil es: "Por fin
estamos solos, cáncer, mi amante." Aquel mismo
año de su estreno, cuando el director se encontraba
ocupado con el montaje de Antígona en Nueva York de su
amigo Mrozek, debió enfrentar la noticia de la muerte
de aquella española, científica, hija de republicanos,
quien también había conocido el exilio soviético. Se
llamaba Lidia -un nombre que no puede ser más
común en ruso- quien fuera víctima del cáncer.
Más que una esposa, recordaba de mi impresión
en el aeropuerto, parecía una colega o amiga, una
Gesprachspartnerin, una auténtica interlocutora.
Ludwik Margules tuvo el raro privilegio de encontrar
la felicidad en su hogar. Le gustaba mucho comer y
también cocinar. Solía decir que todo director de
escena debía ser también un buen cocinero -y
aunque no especificó, yo así lo entendí- un buen
seductor de sus primeras actrices.
Fue su glotonería, en parte, lo que se lo llevó
tempranamente a la huesa. También los mohines
que le costó el trabajo con los actores, fieras que sólo
aguardan el momento en que el domador olvida el
látigo para echarse encima. Margules se quejó siempre
de su situación pecuniaria -como buen judío que
ha conocido la miseria, aunque tuviera dinero jamás
declaró que lo tenía; no fuera ocurrírsele a alguien
pedirle prestado. Con sus conocimientos fue, en

66

En el 2005 le dediqué uno de mis volúmenes de
cuentos, titulado La ciudad y la tarde, aunque nunca
pude comunicárselo. La visión a profundidad que me
dejó del teatro, si no para ser director -mi oficio es
otro- acrecentó grandemente mi capacidad para
apreciar el trabajo de los actores. Incluso en Saltillo
una ciudad donde no existe el gran teatro, teng~
ocasión de ejercer esa rara habilidad, sobre todo, a
través de una de las pasiones de mi vida, el cine de
arte, ahora asequible en DVD.
Después de haber oído disertar al maestro un
verdadero filósofo, acerca del sumo arte del te;tro
es dificil -si no imposible- ignorar las inmensa;
aportaciones que el arte dramático ha hecho a la
narrativa, sobre todo, a través de las novelas escritas
por los rusos. Unos días antes de su muerte terminé de
leer El idiota de Dostoiewski -así reza la versión del
apellido originalmente polaco del escritor ruso.
Quienes tuvieron la ocasión de tratarlo saben
que Margules, como ser humano, no era hueso fácil
de roer. Poseído por un espíritu de contradicción,
encontraba siempre las partes dudosas y hacia ahí
concentraba sus ataques. Era un depredador natural
de actores, sobre todo, y de actrices también. Solía
decir mefistofélicamente que había que tratar a unos
y otras como putas para que nunca se sublevaran.
Por supuesto, sus palabras no pueden tomarse en
un sentido literal. A Margules le gustaba alardear
de una crueldad y un machismo que, en el fondo,
estaba lejos de poseer. Era como parte de su retórica.
Su aportación a la dirección escénica en el México
del siglo xx es invaluable, al lado de otros nombres
como el de Roberto Wagner, Seki Sano -estos dos
maestros suyos-,Julio Castillo y el aún vivo Luis de
Tavira.
A fines del 2004, cuando preparaba su último
montaje, Twelfth Night or What You Will de William
Shakespeare, pude verlo por unos minutos en el Foro
Teatro Contemporáneo. Recordó una novela que

67

le envié ambientada en Polonia, Ewa, y me hizo las
críticas pertinentes mostrándose más bien generoso.
Me ofreció un refresco, luego entró la enfermera para
darle un pinchazo de morfina, más tarde llegaron sus
actrices y tuvo que atender el ensayo. Por desgracia,
no pude ver ni el estreno de esa obra ni el reestreno de
Cuarteto en el Teatro Julio Castillo
El día de su muerte, antes de enterarme por los
diarios, hallé entre mis papeles un escrito de su puño
Yletra -una caligrafía bastante titubeante la suya,
c?mo la de un niño: su última embolia había dejado
ciertas secuelas- con una cita de Juliusz Slowacki.
Con el tiempo voy haciendo mía una idea que le oí a
Margules por primera vez: El teatro, el arte en general,
entraña algo que escapa a toda explicación, una suerte
de profecía.
En la noche fui a rentar por enésima vez Dekalog:
Jeden, el primero de esa serie de mediometrajes acerca
de los diez mandamientos de Krzysztof Kieslowski otro de los polacos que se han ido- que me recordó
muchas de las observaciones sobre el trabajo en
escena por parte de Margules. En efecto, ahora sé que
tenía razón: los actores eslavos, en particular rusos y
polacos, son los mejores del mundo.
Nunca quiso que lo tomaran como judío -no
porque se avergonzara de ello, sino por no ser religioso.
Simplemente prefería verse como un polaco de alma
mexicana. Creo que al igual que el protagonista en
el filme de Kieslowski, aquel matemático agnóstico
quien al principio sólo cree en la fuerza de la razón
Ludwik Margules descubrió a través del dolor el
sentido de Dios y de la vida. Aún no logro descifrar
la frase de Slowacki, ni mucho menos su sentido.
Supongo que en mi caso ése será su último legadol!O

�n la cafetería la annósfera en tomo a ellos era
deprimente. Hablaban de temas repetitivos
y tediosos que un hombre sagaz hace bien en
evitar, como el sufrimiento de los justos, las inesperadas
vueltas del destino, el sinsentido de la vida, la corrupción
irrefrenable de la esfera política, la deslealtad de las
mujeres yla insensibilidad de los hijos.
Hace escasos veinte años estos escritores estuvieron
en el centro de las letras bolivianas. Su voz era escuchada
con atención y hasta con reverencia. La opinión pública
se ocupaba a menudo de ellos. Algunos estadistas (por
los motivos que fueran) se enorgullecieron de estar a su
lado. Las damas de la alta sociedad se hacían fotografiar
con estos representantes de la cultura. Y ahora sólo
experimentan la indiferencia de los jóvenes, el desprecio
de los poderosos, el desinterés del ámbito académico, el
silencio de los periódicos yla televisión. En fin: uno de los
males nacionales desde el comienzo de la república. Me
fue muy fácil el identificarme con ellos...
En una constelación asi lo único que cabe es dar la
espalda al mundo, pero de manera inteligente y hasta
divertida. En una situación similar decía Theodor W.
Adorno (pensando en su amigo W alter Benjamin) que lo
mejor es vivir en los textos y escribir en un café. Dentro
del texto el escritor se acomoda como en un hogar: sus
pensamientos se parecen a los muebles y las palabras a
los objetos que uno va cambiando de lugar, a los que uno
toma cariño y con los que uno se enfada ocasionalmente.
La escritura es la morada más conveniente, más cálida,
más acogedora, la menos extraña: quien no tiene casa, se
refugia en las palabras como en una habitación propia. En
el café -el hogar impersonal, temporal y casual- uno
observa al público con ojo clínico, sin identificarse con sus
problemas ni tomarlo demasiado en serio.
Pero Adorno mismo prefería la seguridad de la torre
de marfil y la cátedra bien pagada. La torre de marfil es el
lugar del asilo, pero también de la pureza y la belleza. Es
en cierto modo una huida del mundo, ya que permanecer
en el mundo -en la política, por ejemplo, como su forma
más conspicua y visible- significaría avalar la suciedad
generalizada, compartir la estupidez cotidiana, legitimar
la injusticia. Cuando no hay perspectivas de una praxis
razonable, la torre de marfil constituye el mejor resguardo
contra los desastres de la época. Hay que dejar obviamente
una puerta abierta. Otro consejo de Adorno para evitar la
desesperanza era sumergirse en el trabajo: sostuvo que su

E

•

nost __.. . . _g1as
mela e l'as
O'J H. C.

F. MAMSILLA

Un chubasco repentino me obligó a buscar refugio en una caf~tería destartalada
en el centro de La Paz. Y allí me encontré con algunas personalidades de las letras
nacionales, poetas y nm'clistas que apenas dos décadas atrás er~ figuras destacadas
de la cultura boliviana. En el local formaban un corro de ancianos desamparados,
ansiosos de recibir alQUna noticia que no resultara calamitosa o algún elogio que
fuese creíble. Son la s~mbra de tiempos mejores. Respetados y hasta ilustres en su
día, hoy son las víctimas de la pobreza, el olvido y la tristeza. Ellos mismo~ rec~no~~n
que ya no tienen nada que_ decir e_n cl presente, que se les han a~abado la ms?rrac1~~
y el entusiasmo y que estan suillldos en una pesadumbre connnua. Y lo mas grm e.
admiten que ya no entienden nuestro tiempo, signado tan abru:1:adorame~te por la
prisa, el cinismo y el placer barato. Son gente de otra generac1on, es de~ir. de otro
uniYerso: cifraron su honor en la creación de la belleza o en el esclarec1m1ento de
la verdad, y ninguno supo (o pudo) acumular una fortuna regular o asegurarse
influencias políticas duraderas.

69

asombrosa productividad era el esfuerzo permanente por
superar "una soledad yuna melancolía casi insoportables".
Quería reconfortarlos y brindarles alguna esperanza,
algún aliento, alguna palabra amable. Pero no me atrevi
a hablarles de Adorno y de sus reflexiones, pues lo que
podría haber dicho hubiera sonado a impudor, a falta de
tacto, a vana erudición. Podría haberles recordado que
todo trabajo creativo es un naufragio si uno considera el
abismo entre las propias aspiraciones y la modestia de
los resultados, y que, por lo tanto, la derrota existencial
de cada uno es relativa y circunstancial Pero esta verdad
no era un buen consuelo para aquellos escritores que
encontré literalmente en la intemperie. Corno tampoco
era una palabra de alivio afirmar que la auténtica
felicidad reside en el conocimiento puro, en el tiempo
libre para pensar, en resistir la estulticia colectiva, en la
contemplación de las grandes obras de arte, y no en reunir
grandes caudales ni acceder a la fama ni alcanzar las
cumbres del poder. Todas estas expresiones clásicas de
la filosofía y la teología me parecieron, en aquel momento,
como presuntuosas y vanas, insustanciales y groseras
frente al sufrimiento concreto.
Después de dos horas con aquellos escritores del
pasado (¿por qué del pasado?) quedé desalentado: ese
destino es el que me espera. No supe qué decirles: no hay
un consuelo efectivo para esas personas, ni un consejo que
sea realmente adecuado, ni una palabra que no parezca
falsa. Si fuera cínico, les recordaría los hermosos versos
del poeta romántico brasileño Manuel Antonio Alvares
de Azevedo (1831-1852), que en mi ya frágil memoria dicen
más o menos así:
Tengo por mi palacio las largas calles;
paseo a gusto y duermo sin temores.
Cuando bebo soy rey como un poeta,
y el vino me hace soñar con el amor.
Mi patria es el viento que respiro,
mi madre es la luna macilenta,
y la indolencia la mujer por la que suspiro.

[...]
Soy hijo del calor, odio el hio.
No creo ni en el diablo ni en los santos.
¿Se conformarían ellos (y yo) con las calles como
hogar y con el viento corno patria, aunque se trate de
imágenes y metáforas?to

�TÍTULO: Colección Teatro y Drama de
la UANl.Varios títulos.
AUTORES: Varios
EDITORIAL: UANL
AMO: 2004-2010

M

.....

uestro teatro mexicano
padece la misma
enfermedad que vive hoy
nuestro país: la extranjerización.
Toda lo importamos, hasta los
textos teatrales. Felipe Calderón
quita los aranceles para proveernos
de alimentos básicos frente a
la crisis alimentaria, pero no
plantea como prioridad resolver
la producción de los mismos en
nuestro territorio. Por el contrario,
quiere que seamos un país
manufacturero en vez de buscar
la autosuficiencia. Los campesinos
ya ni siquiera producen para
autoabastecerse. Todo lo compran:
la tortilla y el frijol vienen de fuera.
Así también nuestro teatro
mexicano se alimenta de historias
ajenas. Vive de prestado. No es
tierra fértil para que los dramaturgos
mexicanos siembren ideas en las
conciencias de sus habitantes.
iQué hacer frente a esta
desalentadora situación? iCómo
contrarrestar la colonización de
nuestro pensamiento?
Los esfuerzos son escasos pero
valiosísimos. Ejemplares. Mentes

amantes de nuestro país, que
desde donde están impulsan el
conocimiento de la cultura a través
de los libros. Tal es la misión de las
universidades, pero en particular de
las facultades de artes escénicas que
difunden el teatro y, en este caso, de
la Secretaría de Extensión y Cultura
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León a través de la Dirección
de Publicaciones. Es admirable la
labor de Rogelio Villarreal y su
equipo, con presencia relevante de
José Garza y Remando Garza, que se
han abocado a darle libros a nuestro
país. No es un negocio redituable
económicamente hablando, pero
sí fundamental. Las ganancias no
son tangibles aparentemente, pero
haciendo énfasis en la frase trillada
de ElPri.ncipito "lo esencial es invisible
para nuestros ojos", sabemos que su
aportación es monumental iPor qué
teme tanto el poder y los gobiernos
a la cultura y la educación?, ipor qué
ese menosprecio?, ipor qué los apoyos
se reducen cada vez más? Porque la
libertad empieza en el conocimiento;
porque la cultura nos permite ser
críticos, visionarios, exigentes e
inconformes. Nos proporciona
valores que el ser humano necesita
para evolucionar. Por eso, la labor
que ahora realiza la Universidad
Autónoma de Nuevo León es
importante. Y ellos lo saben y se
comprometen publicando un sinfín
de libros. La comunidad artística está
agradecida, en particular la teatral,
porque una gran parte de sus títulos
son obras de teatro o reflexiones
alrededor del teatro. La Dirección
de Publicaciones ha tenido a bien
equilibrar en sus libros la difusión
del teatro que se realiza en el estado
de Nuevo León y el teatro nacional.
Ha impulsado a la dramaturgia
mexicana con el Premio Nacional

70

de Dramaturgia de la UANL, que
cada año realiza desde 1987, y que
a partir del 2007 ha adquirido el
nombre de Emilio Carballido, en
reconocimiento a este gran escritor
escénico. Pocos son los premios que
garantizan la publicación de la obra
galardonada y es la Universidad de
Nuevo León la que a partir de 1996 se
ha comprometido a publicar cada año
las obras premiadas. Y no sólo eso,
también ha apoyado la publicación
de las obras del Premio Nacional de
Dramaturgia Víctor Hugo Rascón de
Nuevo León que desde el 2004 viene
realizándose; tal es el caso de Papá
está en la Atlántida de Javier Malpica y
Rashid 9/11 deJaime Chabaud, que han
logrado llevar al escenario.
Con el Premio Nacional de
Dramaturgia de la UANL tenemos
22 obras de teatro de calidad, pero
sólo hay constancia de las publicadas
a partir de 1996. Es evidente la
importancia de su publicación:
podemos conocerlas, pueden leerse,
fomentar la lectura de teatro, conocer
otras realidades a través de la ficción
e invitar a gente inquieta a que les den
vida en el escenario.
En estas publicaciones,
encontramos obras interesantes
de autores de Chihuahua como El
tiradito de Antonio Zúñiga, premiada
en el 2002, y El diputado de Edeberto
Galindo; de Nuevo León, La gente de
la lluvia de Hernán Galindo, premio
2004, ya estrenada; Noche de albores
de Manuel Talavera, premio 1996,
Crímenes mojados de Remando Garza,
premiada en 1999, y Las señoritas de
Alcacer de Rubén González Garza,
premio 2001. De Durango está
Enrique Mijares, que obtuvo el
premio 1995, con una obra sobre
Villa· del Distrito Federal la obra
'
de Alejandro Román, Cielo rojo; y de
Veracruz Más pequeños que el Guggenheim

de Alejandro Ricaño, que ya ha sido edita obras de teatro de autores de la Universidad Autónoma de Nuevo
montada un par de veces.
diferentes partes de la República. En León son un puente imprescindible
Los libros que publica la la actualidad tiene ya 14 títulos en que nos ayudará a llegar.
Universidad Autónoma de Nuevo un formato original y que ha tenido
León han tenido varias etapas, y si muchos elogios de la comunidad
Estela Leñero
bien en un principio los producían teatral. En esta colección hay obras
en su totalidad, ahora han logrado de autores de la talla de Emilio
concertar coediciones que favorecen Carballido, Víctor Rugo Rascón
no sólo el aumentar y posibilitar las Banda y Jesús González Dávila, de
ediciones, sino también difundirlas. autores reconocidos como Hugo
Actualmente tienen acuerdos Salcedo, Hernán Galindo y Ricardo
con el Conarte de Nuevo León, Elizondo Elizondo, y autores que
la Universidad Veracruzana y están haciendo su carrera con buenos
Ediciones El Milagro, que colaboran resultados como Reynol Pérez.
en la distribución extrauniversitaria
Felicitaciones a la labor de la
de sus publicaciones.
Universidad Autónoma de Nuevo
La distribución es uno de los León, por su contribución a la cultura
problemas más graves que tiene la a través de sus publicaciones. Con
edición en México y las ediciones ellas el pensamiento se difunde, se
universitarias se enfrentan aún más comparte y nos ayuda a ser mejores,
a esta situación Este rublo, por tanto, a alimentar nuestro espíritu, a formar
TÍTULO: Historia argentina
requeriría aún más atención para así una comunidad que puede ver más
AUTOR: Rodrigo Fresán
explotar y difundir al máximo los allá de lo inmediato y lo cotidiano.
EDITORIAL: Anagrama
Atlo:2009
logros editoriales que año con año iCómo no enriquecerse a través de
la Universidad Autónoma de Nuevo los libros con las historias de otros
u n triunfo del pop sobre la
León obtiene. Sus libros son editados que nos invitan a preguntarnos
lógica, establece la más
con el mayor cuidado: con un mínimo sobre nosotros mismos, a viajar con la
reciente reedición de
de erratas, una formación excelente imaginación y a que diversas verdades
Historia argentina (Anagrama, 2009)
y una presentación muy bella, que se nos revelen?
debut del argentino en 1991: el
debería ser aprovechada por muchos
Para el teatro estas publicaciones prototipo de escritor convierte los
más.
colaboran a que se conozca la libros en películas, Fresán convierte
El catálogo de libros con el que dramaturgia mexicana, la cual se cree las películas en libros.
cuenta la UANL es extenso. En el que no existe o que todavía está en
■MO. La reimpresión de una obra
aspecto teatral, además de publicar la prehistoria. Por supuesto que no.
literaria supone su consagración. La
obras, también editan teoría y Las nuevas propuestas proliferan, reputación establecida se confirma.
reflexiones. Tenemas por ejemplo pero los escenarios están plagados
Hablar de una reedición de aniversario
el libro de Ana Laura Santamaría de obras extranjeras. Estos libros es una celebración a la que pocos
que publicó en el 2001, Desde la ayudan a que a través del teatro autores pueden acceder. Pero referirnos
butaca. Teatro regiomontano en el fin del conozcamos nuestra realidad, pues
a la nueva encarnación de Historia
milenio 1993/2000, el cual se encuentra el dramaturgo es el portador de las
argentina es un acontecimiento sólo
agotado; Teatro mexicano, con ideas, él que imprime la ideología, el
comparable a la remasterización de un
magníficas fotografías de Rogelio que colabora con nuestra identidad
disco. Evento no sólo propiciado por
Cuéllar, publicado en el 2008; y Pro/ nacional. La publicación de sus obras
la optimización del sonido del libro,
Scénicos V.15 años de teatro en Nuevo León, es un eslabón fundamental para que
también impulsado por la jerarquía
de Enrique Gorostieta, que salió a la la dramaturgia mexicana se instale
que adquiere el texto. Sólo los clásicos
luz el año pasado.
en nuestros escenarios y podamos se reeditan ¿y qué es la reedición sino
Por último, me detendré en la vernos reflejados. El camino está lleno
repetición? Es decir: sólo los genios
colección Drama que desde 1997 de abismo, pero las publicaciones de
se repiten Apelar al lugar común que

71

�....

predice que todo primer libro será el
vaso conductor dela obra venidera sena
una irresponsabilidad al momento de
señalar Historia argentirn La complejidad
propuesta por Fresán en su ópera prima
nos obliga a no simplificar el trabajo de
uno de los perpetradores de las más
original literatura en castellano de
los últimos tiempos. Sólo los gigantes
cifran la obra. Existe una diferencia
radical entre cifrar y codificar. Los
lectores no argentinos opinarán que
titular un debut con el referente de
nacionalidad representará el autoexilio.
Aquí dónde radica un equivoco, el
punto donde se inflexiona la polaridad
entre cifrar ycodificar. Cifrar es un acto
público. Codificar es clandestino.
DOS. El fenómeno Fresán es
explicable desde el escritor prototipo.
Frésan es el prototipo de escritor
del futuro. Desatendida la impronta
futurista, el escritor del futuro es
aquel que soslaya el aislamiento
proustsiano y (para utilizar un
concepto favorecido por Fresán) se
deja abducir por el mundo (no me
refiero al contacto con la gente o con
el exterior, sólo a información). No
sólo en el aspecto escritural También
en el editorial. El autor capacitado
para fascinar al mundo editorial sin
traicionar su manierismo individual.
Pese a la sobredosis de cultura pop,
rock, televisión, cine y referencialidad,
la obra de Fresán no presume de
corrupta. Al contrario, su obra se
despliega impoluta. Si atendemos a
esta cualidad, entenderemos porqué
existen tan pocos imitadores de
Fresán. Con lo anterior no pretendo
denunciar un fenómeno que ha
sufrido bochornosamente la literatura
hispanoamericana de los últimos
tiempos. Me refiero a la imitación
descarada de Roberto Bolaño. Surge
entonces la pregunta tpor qué existen
tantos imitadores de Bolaño y no de

Frésan? Recordemos que existe un una adicción. Ni los beatlemaniacos
abismo entre ser influenciado por pueden sustraerse a ninguna
un autor e imitarlo. Mi conclusión es expresión beatle ni los fresaneros
sencilla. Ahí donde hay una fórmula pueden resistirse a la aparición de un
persiste la imitación. Es complicado si nuevo cuento.
C ■ATRO. La vida, declaró
no imposible, reproducir un laboratorio
entero. La popularidad de Fresán es alguno de los tantos profetas del
infinitamente mayor a la de Bolaño. tiempo, es una suma de elecciones.
Sin embargo, no causa la misma Los autores existen bajo la misma
cantidad de imitadores por la simple premisa. Por ejemplo, Borges
razón de que no pretende alzarse decidió autoelixiarse de
como un nuevo canon. En este sentido, 1a novela. La perspicacia faciloide
la obra de Bolaño apesta al &amp;om, su podría sugerirnos una tontería de este
fórmula (véase la estructura idéntica tamaño: Fresán decidió autoexiliarse
de Los detectives salvajes y 2&amp;56) pretende de Fresán. Nada más falso. Pero sí
instauraruna institucionalidad como la existe una renuncia Un dejar de lado.
que impuso el realismo mágico. Caso Acción que se detonó con la salida de
contrario el de Frésan, que pese a la Historia argentina. Hoy, que la mayoría
repetición de escenarios y personajes de la literatura se legitima por medio
no abusa de la fórmula. Es aquí donde de los premios, la obra de Fresán ha
emerge con toda su magnitud el optado por soslayar este aspecto de
prototipo de escritor del futuro. Cómo la literatura. Por supuesto esto no
va a sobrevivir quien como Bolaño es una crítica al aparato cultural ni
desea instaurar un sistema. Ya lo un asomo de resentimiento hacia el
veremos, en unos años Bolaño será una sistema literario, o el combativismo
anécdota, Fresán un clásico.
pseudoanarco del que presume de no
TUI. Fresán no crea lectores, formar parte del status quo; más bien se
crea completistas. Además de lo trata de su conexión con esa entidad
mencionado, más que una mutación, abstracta dificilmente identificable
la nueva versión de Historia argentina conocida como estilo. La regata
es una estrategia similar a la que bizantinista que puede propulsar
emprende la disquera EMI con el la polémica sobre el estilo podría
catálogo de The Beatles. El plus llevarnos a un abismo ideológico
para los que leyeron la edición de impredecible. Sin embargo, seamos
Planeta consiste en el relato "La imparciales, ten la actualidad quién
situación geográfica", agregado a la puede presumir un estilo de verdad?
primera edición en Anagrama. Para Tengo la respuesta: Rodrigo Fresán.
los lectores de Anagrama, la sorpresa Se ha socorrido tanto la cuestión
radica en "La pasión de multitudes", del estilo, que pocos autores, como
una historia sobre futbol. Esta Fresán, pueden ser reconocidos en
obsesión compulsión de Fresán y sus cualquiera de sus textos. Con esto
seguidores es exactamente la misma no quiero decir que como su estilo
que atacó a todos los beatlemaniacos lo expone, no entre a certámenes
que compraron el primer volumen de literarios; me refiero a que no
Anthology por el mero placer de una perpetra su obra bajo los parámetros
nueva canción: "Free as a bird". La institucionales de la literatura Fresán
fascinación por el completismo va es un auténtico roe/mar. ¿Cuándo
más allá de la falacia comercial. Es crearon The Beatles un disco para

ganarse un premio como el Alfaguara? Road literario y La velocidad de las
dicha impresión y observar que mi
CINCO. Ante la proporción cosas un Revolver. Era imprescindible
hipótesis se habia estampado en el
mamotrética de la literatura del la bonustrackización de Historia
texto de Ana Laura: la elección de las
siglo XIX, Osvaldo Lamborghini argentina, a la que podemos comparar,
palabras, la sintaxis, el itinerario, los
decretó que sus novelas serían de por la multitudinaria parentela que
capítulos, los apartados, los titulas
una extensión igual a la de un lomo la habita, como el Sgt. Pepper's Lonely
de cada sección, el modo de aseverar
de revista. Su obra completa no Hearts Club Band, y a Vidas de santos
sin controvertir, el equilibrio de las
supera las quinientas páginas. Para como The Concert For Bangladesh.
partes, el cuidado en observar las
no ponderar la cultura de lo light Estamos a la espera de una nueva
premisas de cada pensador al que se
como la responsable de la anémica versión de ese The WhiteAlbum que es
convocaba, la gentileza en convenir
extensión de la mayoría de los libros Mantra.
o criticar las mismas, la operación de
actuales, Fresán nos recuerda que
cuidado y solicitud que toda la obra
las grandes obras son voluminosas.
Carlos Velázquez. conlleva.
Qué mejor manera de revolucionar
Su reflexión filosófica sobre la
a I.amborghini que con un libro de
tragedia griega explora aquel canto de
cuentos debut de más de doscientas
desesperación, para que su objetivo,
cincuenta páginas.
la paideia, es decir, la educación
1111. Con frecuencia, los
formadora del espíritu, destinada
autores desprecian sus primeros
al ciudadano hace más de dos mil
libros, especialmente aquellos
quinientos años, nos alcance en el
que han conseguido un éxito
presente con el vigor de un ejercicio
desmedido. No se reconocen en los
ético renovado.
textos. O se niegan. O no se sienten
Veamos. El ideal griego propone
representados. El acierto de Fresán
la phrónesis, prudencia, como forma
a la hora de crear una versión reload
de convocar a la sophrósyne, mesura
de Historia argentina es que trata a su
o templanza, en todos los actos
primer libro como un primer libro.
humanos. Este carácter impide
La pasión primigenia que alentó a
la hybris, es decir, la soberbia, el
TfTULO: lmplicacion,séticas d, la Ant1gona
sus primeras historias se mantiene
d, Sófocks Una reflexiónsobre d paisamiaito arrebato apasionado que rompe la
intacta. Fresán esgrime el orgullo de
trágico gri.tgo eunomia, el buen orden, y nos hace
la supervivencia de su opera prima
AUTORA: Ana Laura Santamaria
EDITORIAL: Plaza y Valdés / ITESM asimismo poner en entredicho la
en un año crucial, que coincide
AÍ4O: 2009 isononúa, vale decir la igualdad ante
con la aparición de su nuevo libro,
la ley. Esta templanza, de la cual su
El fondo del cielo, esperado durante
forma es ideolog!a e atributo principal es la prudencia,
seis años: su último libro, Jardines de
ideología eficaz, proclama como terminamos de ver, privilegia la
Kcnsington data de 2003. El designio
Eisenstein, el gran cineasta deliberación, promueve el sentido de
circular que le imputan a ciertas ruso en sus notas sobre la
comunidad y rechaza la ostentación
obras podría ser achacable a Historia producción simbólica.
en cualquiera de las áreas humanas,
argentina, pero más que un corrido
Al término de mi lectura de sean éstas psicológicas o políticas,
del eterno retomo, la fenomenología Implicaciones éticas de la Antígona de
económicas o sociales.
sugerida a esta obra se parece más Sófocles. Una reflexión sobre el pensamiento
Sin embargo, tales virtudes,
a una aventura discográfica. A la griego, de Ana Laura Santamaría,
como bien se sabe, no prevalecen
revaloración sucedánea al mundo del vislumbré todavía intuitivamente
en la tragedia sino por ausencia. Es
rock Una característica que Fresán que el material estaba sesgado por
la ausencia de ellas lo que les da su
había explotado en las reediciones los postulados de la acuciosa y lúcida
inmenso valor, lo que nos conmueve en
de Jardines de Kensington y La velocidad exploración cuyas ideas se yerguen a
el primer momento, en las vicisitudes
de las cosas. En este sentido, Jardines lo largo de sus páginas. No me costó
de los héroes y heroínas a las que
de Kensington representa un Abbey mucho ponerme a reflexionar sobre
asistimos. Y digo primer momento

La

�porque coincido plenamente con
Ana Laura que lo que el espectador
se lleva a su casa de la poesia trágica,
es la desmesura del héroe, destinado
por su fortuna, tyqué, a la devastación,
a la pérdida. Y lo que llega después
de esa primera emoción estética,
es la problematización de nuestra
condición humana. Es en la tragedia,
mejor que en ninguna otra expresión
del pensamiento humano -a causa
de la ficción y la conmoción que ello
nos provoca-, donde se inscribe
flagrantemente nuestra fragilidad, esa
debilidad primordial que nada puede
modificar, ni siquiera una vida elegida
hasta sus últimas consecuencias
como ejemplar y ética en cada uno
de sus aspectos. Lo humano es
errático, nos subraya el poeta trágico,
es equívoco, está sujeto al error y a la
confusión, los dioses nos corrompen
o nos enloquecen, devastan nuestra
condición de pensantes o conllictúan
nuestras opciones, y todo ello nos
es revelado no en conceptos sino
en acciones, allí sobre la escena, de
forma pública, donde hay un nosotros
aterrorizado que especta, lo cual resulta
en verdad sobrecogedor. Ya través de
esas acciones a ojos vista, resultado de
las circunstancias mítico~ficcionales
en la que se hallan los héroes, lo que
advertirnos con mayor ferocidad es
que no hay ninguna garantía aun en
el caso de las elecciones humanas
más acuciosas, que algo, alguna cosa,
garantice nuestra integridad Sujetos
de la muerte y para la muerte.
Así, Ana Laura, sabedora de
nuestros excesos y promoviendo una
ética del cuidado, una heteronomia en
su propia escritura, con convicción
pero sin afirmación orgullosa, nos
propone mirar la tragedia de Sófocles,
mirar a Antigona y su destino, con
la templanza de quien ha hecho
pasar por su organismo la ética que

propone ponderar del mito trágico.
Y eso no deja de sorprenderme.
Una pensadora, esta pensadora que
cumple lo que plantea, que ejerce el
discurso, sus hipótesis, sus hallazgos,
los giros de su meditación en suaves
ondas que nos llevan de la mano e
incluso, si no acordamos sobre sus
postulados íntegros, en el transcurso
de la lectura, hemos aprendido a
saborear el cuidado por el otro, la
ausencia de arrogancia, la bonhomía
de la delib~ración y la carencia de
toda ostentación intelectual.
Cierro pues esta primera reflexión
volviendo a la premisa de Eisensteín:
La forma es ideología e ideología
eficaz, dando por cierto que el cómo,
la forma, resulta más eficaz en el
ejercicio de la convicción que el qué,
donde abundarían reflexiones de
carácter verbal cuya eficacia sería
dudosa. Comprender es sentir,
enunciaba Aristóteles, lo cual me
permite advertir que comprender a
Ana Laura Santamaría, es sentir en
su puro lenguaje, la ética del cuidado,
y la solicitud para con los otros. Ella
esgrime lo que considera justo en una
institución justa, esto es, en su propio
discurso.
En un segundo momento, me
gustaría reflexionar sobre ese
personaje trágico, Antígona, que no
es sólo la médula de la tragedia de
Sófocles sino asimismo lo es en el
estudio que estamos abordando.
La posición que asume Santamaría
es que de alguna manera Antígona
inaugura la disidencia. Esta disidencia
se basa en el respeto a los muertos y a
los dioses. En alguna parte no dicha
expresamente el hombre hereda de
lo divino el respeto por la muerte
y por los muertos. Así, nadie duda
en ninguna parte del mundo que
a los muertos hay que enterrarlos.
El muerto, su cadáver, es alguien

concreto, no generalizado, está ahí
y hay que darle sepultura, lo cual
significa darle un lugar en el relato de
la vida, vale decir, un lugar en el relato
de nuestras vidas. Enterrarlo significa
cumplir con la ley consuetudinaria,
implica el respeto por otro que no
soy yo y además propone que yo me
merezco lo mismo a la hora de mi
muerte.
Es notable cómo platicando
con abogados argentinos que
promueven los juicios a los militares
por los desaparecidos durante el
terrorismo de Estado, he sabido que
su mayor argumento, su argumento
medular, es precisamente el que toda
persona humana tiene el derecho
a su sepultura y al reconocimiento
de la misma. No puede haber
desaparecidos, me dicen, esto es un
atentado a los derechos humanos,
y, agregan, darle sepultura a los
muertos no es una norma escrita,
precisamente por ello se vuelve más
inapelable. Se trata de derechos que
nos otorga la propia humanidad que
ostentamos. No hay apelación, partir
de este criterio nos facilita el recurso
de promover los juicios. Esta ley
escrita en el corazón de los hombres
parece contener de manera honda y
reveladora aquella otra ley, la regla
de oro, propuesta por el LeVÍtico y
retomada de una u otra manera no
por Thémis, la ley autoritaria, sino
por Diké, principio que atiende al
cumplimiento de las relaciones de
justicia inherente a la naturaleza
misma en su orden universal y social
según los griegos, y que se resume
más o menos en: Actúa con los otros
como quisieras que actúen contigo,
cuyo lado negativo seria: No hagas a
los otros lo que no quieres que hagan
contigo.
Ahora bien, Antígona disidente,
según ella misma, lo hace en el

nombre del amor y no del odio. Ricoeur, entre otros, Ana Laura
tal modo que a la ética le es ajena la
Si hubiera sido su otro hermano Santamaría construye un itinerario
historia oficial que caracterizábamos
'
Etíocles, el insepulto, ella habría en el que uno se reconforta, y
más arriba. Y también le es ajeno el
actuado igual. Se yergue en defensa toma decisiones que también son
principio de autoridad legal como
de su hermano Polínices, porque reconfortantes. Es a través de su
inamovible y único. Como si la ética
él necesita de ella, porque alguien ensayo que uno siente iluminadas
pudiera ser formulada de la misma
debe devolverle la dignidad que le por su pensamiento instancias que no
manera que lo hace Kafka respecto de
ha sido arrebatada por un edicto eran lo suficientemente claras. Sobre
la verdad. Dice Kafka que la verdad
injusto. Sin embargo, apreciando los todo hay dos modos de construir una
es muy dificil de reconocer, porque
juicios de Santamaría, es injusto no razón de ser humano, dos formas
como está viva, siempre cambia de
porque el Estado no tenga derecho de acceder a la justicia y por ende
cara. Algo así sucede con la ética, la
a promulgar homas y castigos, sino a la bondad. La escritora revela la
ética de la solicitud, del cuidado del
porque en el caso de Creonte, él ejerce diferencia entre ética y moral, que
otro, y la convicción que conlleva,
su mandato con soberbia, no escucha uno de algún modo ya lo sabe pero
es un acto cuyos destinatarios son
las opiniones de su pueblo, es la saberlo con todas las letras resulta un
concretos, están allí, se perciben y
afirmación de su voluntad individual bien mayor.
se nombran de manera particular,
sobre los otros. Ylo que es más grave,
Veamos esta diferenciación que por lo tanto el ejercicio que
olvida los derechos del cuerpo del a mí se me hace impostergable. Hay
hagamos de ella siempre es único
otro, dice Ana Laura "olvida lo que no deseo de vida buena tanto en la moral
y referido a ese hecho y a ningún
debe ser olvidado". Yen el colmo de como en la ética; sin embargo, en la
otro. Es imposible universalizar o
su arrogancia, registra una "historia primera la autonomía del individuo
generalizar, y si es un inconveniente
oficial" en donde hay un héroe y un está legitimada por el respeto a
también es un privilegio, porque
villano, según su propia decisión. la norma, es decir la legalidad de
nuestro compromiso para con ella,
La historia oficial ignora a los la justicia, la letra escrita; en la
exige nuestra permanente atención
vencidos, establece interpretaciones y moral el deseo de vida buena se
y nuestra total entrega frente a cada
selecciones y no permite la memoria. universaliza, ergo, el individuo
acto que la invoca. De alguna manera
La conculca. Se planta como absoluto, concreto no aparece sino que lo hace
estoy nombrando la espontaneidad
centraliza el conocimiento, decide el individuo generalizado a través
benévola de Ricoeur, apuntada
por los demás, y convierte el Orden y de las normas. En la ética, justicia es
por Santamaría, cuyo efecto es la
la Ley del Estado en una parodia o en amor y viceversa, y si hay amor hacia compasión.
un simulacro.
el otro, naturalmente, la autonomía
Finalmente no me gustaría dejar
Por otra parte, y como corolario del individuo viene a estar atravesada
pasar esta oportunidad para subrayar
de esta actitud política, en el plano por una heteronomía, estima de sí y
algo que también subraya Ana Laura,
de su relación filial, Creonte no estima del otro, el ámbito que ambos
esto es, no sólo la vigencia de la
tiene compasión ni por Polinices ni completamos, esa articulación entre
tragedia como molde donde se labran
por Antígona, a quien condena a ser tú y yo, ergo la justicia se ejerce en
nuestras limitaciones sino asimismo
sepultada viva. Y no la hay porque instituciones justas. Aquí el otro es
el paradigmático caso de Antígona, en
antes y sobre todo no hay amor en de carne y hueso, como el cadáver
donde hace ya más de dos mil años se
su corazón. No puede incluir al otro del hermano de Antígona. Se toman
erguía la juventud rebelde e idealista
porque no sabria cómo. La inclusión decisiones respecto del otro, VÍctíma,
por su misma condición ante el adulto
del otro, es decir, la ética que ello muerto, desaparecido, perseguido,
poderoso por grande y por patrón,
conlleva, necesariamente es el condenado, lo que fuere, porque se lo
la frágil adolescente casi dispuesta a
resultado del amor, amor a sí mismo conoce, es decir, se lo reconoce. Yno
la boda en el alba de su femineidad,
y a través del reconocimiento de ese sí se lo reconoce sólo en tanto nombre o
frente al hombre, centro del mundo,
mismo, reconocimiento del otro.
grupo, se lo reconoce como parte del masculino él, con los poderes de la
A partir de su trato con los mundo en el que también vivo yo.
jerarquía y de la razón entre sus manos,
filósofos que nombra, Kant, Como parte de mi universo político,
el hombre púbhco con las razones de
Schopenhauer, Nietzsche, Lévinas, social, económico, histórico, etc. De
Estado blandidas en su puño, ante

�la muchacha que sólo sabe encender
el hogar y convocar a sus dioses, la
hermana que pregona sus vínculos
con el hermano en nombre del amor,
y el hombre que reniega de su sangre,
primero en sus sobrinos, luego en su
hijo, proclamando la salvaguarda de
las leyes de la Nación y la soberbia de
un mundo que por mucho tiempo,
también lo dice Creonte, pensó a las
mujeres como seres intercambiables en
la medida que su función es sólo la de
la procreación, yse erigió en masculino,
blanco y europeo. Por lo tanto dueño
de la historia oficial, dueño de la moral
y la ética, dueño de la política, dueño
del espacio público, dueño de las
leyes y sobre todo dueño y señor de la
guerra que siempre según su palabra
y su ley, es necesaria puesto que hay
que hacer justicia. Es decir, y a causa
de la ausencia del Otro, una justicia
despojada de ética. Unajusticiaejercida
en instituciones injustas.
Sófocles imaginó para su tragedia
un universo cuyos polos, Antígena y
Creonte, desnudan la hibrys, nuestra
soberbia, llevándolos a la perdición. Y
quiso advertirnos sobre la dimensión
trágica de nuestras decisiones, puesto
que finalmente uno y otro, Creonte
como Antígena, perecen a causa de su
arrebato de soberbia.
No obstante, coincido con Ana
Laura Santamaría en que Antigona
responde a una imbricación ético,
moral en la medida en que se siente
responsable y por ello mismo
acude a cuidar el cadáver de su
hermano, al tiempo que acata una
ley, la de enterrar a los muertos,
consuetudinaria. Ella está convencida
de ello. Por lo mismo, sigo a la autora,
siendo la convicción el antecedente
de la disidencia, Antigona se funde
con todos los hombres y mujeres
que desde entonces, convencidos de
su derecho a interpelar al tirano, en

todas las épocas y todos los lugares,
han invocado el amor y no el odio,
la compasión y no la venganza, la
ética y no la moral legitimada por las
instituciones injustas.
He evitado seguir puntualmente
el ensayo que el lector sin duda
disfrutará, para hacer mi propio
mapa de prioridades, en este mapa
mio, lo que me importa subrayar por
último, es la vigencia de la tragedia
y su irreductible condición estética,
el único modo que tenemos los
mortales, según Lacan, de advertir las
verdades, a causa de nuestro propio
organismo conmovido.
Leer Implicaciones éticas de laAntígona

de Sófocles, de Ana Laura Santamaría
es hacer una inmersión en un baño
de luz. Uno sale iluminado, con
la sensación de un renovado buen
orden, que depende de nuestra
solicitud y convicción para con el
cuidado del otro. Y ello significa,
a pesar de la fragilidad de nuestra
bondad, renovar la esperanza de un
sí mismo donde estamos incluidos,
túyyo.

CoralAguirre

TÍTULO: Señorita México
AUTOR: Enrique Serna
EDITORIAL: Seix Barral
AÑ0:2009

76

un cuando su novela
El seductor de la patria es
protagonizada por
Antonio López de Santa Anna,
el antihéroe mexicano por
antonomasia, a Enrique Serna le
atraen especialmente los seres
marginales. Un niño de la calle.
Un travestí. Un oscuro empleado
de oficina. Dos exhibicionistas.
Un retorcido sacerdote. O una
ex reina de belleza caída en
desgracia.
Señorita México (publicada por
primera vez en 1987 bajo el horrendo
titulo de El ocaso de la primera dama)
es un viaje a la inversa, del deceso
al nacimiento, por la vida de Selene
Sepúlveda, quien en 1966 resultara
ganadora de un conocido concurso
de belleza.
Esta primera novela de Serna se
desenvuelve en dos planos: por un
lado, el relato de vida que la propia
Selene le hace a un periodista; por
otro, un narrador omnisciente
relata escenas cruciales que Selene
escamotea. De la confrontación
entre estos dos planos, de su tensión,
resulta la configuración de la
protagonista.
Selene no es una simple mentirosa.
Hay en sus mentiras una buena dosis
de ilusión. Ella querría creer que
su vida ha sido menos dura, más
decorosa y digna de lo que en verdad
fue. Es por eso que su farsa resulta
conmovedora. Como también lo son
esos deslices sembrados en el texto
astutamente por el autor en los que
Selene delata esa otra versión que
pretende ocultar.
La prosa característica de Serna,
funcional, precisa, despojada de inútil
retórica, ya está presente en esta su
primera novela. También el recurso
de planos alternados para confrontar
el relato del protagonista con el de

A

su realidad "objetiva", que volvería a
utilizar 12 años después en su novela
sobre Santa Anna.
En cuanto a la estructura, en
el plano del narrador en tercera
persona se invierte del todo el orden
temporal: se nos narran las escenas de
la más próxima a la más remota. En
el plano narrado por Selene se finge
con éxito la oralidad: la protagonista
hace digresiones con frecuencia, hay
interjecciones, muletillas, etc. En
verdad parecen las transcripciones
de las cintas que el periodista ha
grabado. Esta oralidad bien fingida
nos remite a dos novelas mexicanas,
una anterior y una posterior: El
vampiro de la colonia Roma (1979) de
Luis Zapata y Diablo Guardián (2003)
de Xavier Velasco.
Respecto de elegir a una ex
reina de belleza devaluada como
protagonista, si no es un caso
único en la literatura mexicana

( al menos yo no tengo noticia de
otro), sí es inusual. Serna parece
rescatar a Selene de viejas revistas
de espectáculos para decirnos dos
cosas: que la condición humana está
en todos lados y que cualquier tipo
de personaje puede ser atractivo en
literatura.
A Enrique Serna le han llamado
escritor satírico en repetidas
ocasiones. Si bien el mote me parece
adecuado si hablamos de novelas
~orno El miedo a los animales, quizá
Angeles del abismo, no creo que lo
sea al referirnos a Señorita México.
Es verdad: en el relato de Selene, en
sus opiniones sobre sí misma y sobre
el mundo en general, hay una gran
cantidad de ingenuidades y tonterías.
Pero el autor no se ríe sardónicamente
de ellas, sino que las aprovecha para
dotar a su protagonista de calidad
humana, de verosimilitud, de
persuasión.

Porque, como he dicho y repito,
Selene conmueve. Nos hace pensar en
nuestras propias miserias, en nuestras
propias ingenuidades, en nuestras
propias tonterías. Nos hace pensar en
la distancia que a veces existe entre
lo que somos Ylo que querríamos
ser. Nos hace pensar en las mentiras
piadosas. Nos hace lamentarnos de
todas las ilusiones fraguadas y luego
perdidas, rotas.

Javier Munguía

L

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FABIO MoRÁBrro
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IJI'ORIA, colección de ensayos
de venta en librerías Educa] y en www.tallerditoria.com

77

M fLÁN

�AUTORES
AUTORES

MARCOS DANIEL ACUILAR ( ciudad

de México,
1982). Estudió comunicación política en la
UNAM. En 2004 fundó Palestra, revista literaria.
Actualmente es reportero de Canal 22 y coordinador
de redacción de la agencia de noticias culturales
N22 ubicada en www.noticias.canal22.org.mx.

diversas exposiciones colectivas en México. En 2009,
obtuvo Mención Honorífica en la tercera Bienal de
Salones por la obra En espera.
MARCO AMTOMIO JIMÉMEZ CÓMEZ DEL CAMPO

(Torreón, Coahuila, 1958). Ha publicado los libros de
poesía Es sólo d fuego en otras palabras (1982); Entrar a la
antivíspera (1985), con el que obtuvo el Premio Nacional
de Poesía Joven 1983, convocado por el INBA; Arena de
hábito lunar (entres ediciones: 1995, 1996 y 2006) y La
dispersión (2009).

(Bahia Blanca, Argentina).
Dramaturga, directora de teatro y catedrática de
literatura clásica en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Su novela Los últimos rostros ganó el concurso
de Literatura de Nuevo León 2007. Ha sido acreedora
del Certamen Alfonso Reyes 2008 por su ensayo Las LUCÍA LARA (Monterrey, 1977). Egresada de
la Facultad de Artes Visuales de la UANL, con
cartas sobre la mesa.
especialidad en artes plásticas. Su obra ha sido
VÍCTOR BARRERA EMDERLE (Monterrey, 1972) expuesta en diferentes museos y espacios culturales de
Doctor en literatura hispanoamericana por la México y Estados Unidos. Actualmente se dedica a la
Universidad de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del promoción cultural en diversas instituciones y galerías
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus en Monterrey.
libros más recientes son De la amistad literaria (Ensayo
sobre la genealogía de una amistad: AIJonso Reyes / Pedro ESTELA LEÑERO. Antropóloga de profesión y estudios
Henriquez Ureña, 1906,1914) (2006), El reino de lo posible especializados de teatro en España. Ha llevado a escena
y publicado más de 15 obras de teatro. Ha recibido el
(2008) y Literatura y globalización (2008).
Premio Nacional de la Juventud, Premio Nacional
Obra
de Teatro Baja California (1989), Premio
ALBERTO BARRERA•EMDERLE (Monterrey,
1978). Licenciado en historia por la UANL; máster Nacional Víctor Hugo Rascón Banda (2004), Premio
en historia iberoamericana por el CSIC (Madrid, de Periodismo 1983, entre otros.
España), y actualmente estudiante de doctorado en
la Universidad de California, Irvine. Es autor de La JEAMMETTE L. CLARIOMD. Poeta y traductora. Ha
invención de la identidad en Nuevo León, siglo XIX y coautor publicado varios poemarios. Ha traducido a Alda
de Sociedad, milicia y política en Nuevo León, siglos XVIII y Merini, Roberto Carifi, Primo Levi, Charles Wright,
entre otros. Ha sido acreedora al Premio Nacional
XIX.
de Poesía Ramón López Velarde (1992), el Premio
ADOLFO CAST.AÑÓM (México, D.F., 1952). Poeta, Nacional de Poesía Efraín Huerta (1996) y el Premio
traductor, ensayista, editor, periodista y académico de Poesía Gonzalo Rojas (2001). Desde hace dos
de la lengua. Premio Xavier Villaurrutia, 2008 por años tiene a su cargo la dirección de la editorial Vaso
Viaje a México. El gobierno de la República Francesa lo Roto.
nombró Caballero de las Artes y de las Letras. Trabajó
28 años para el Fondo de Cultura Económica. Su libro H. c. F. MAMSILLA (Buenos aires, 1942). Estudió
ciencias políticas y filosofía en universidades alemanas.
más reciente es Gramo de sal y otros cristales.
En 1973 hizo su doctorado en filosofía. Ha publicado
MORA CÓMH (1957). Pintora y fotógrafa. Ha tomado libros sobre ecología política, autoritarismo y la
talleres con Ximena Subercaseaux, Mauricio Gateas, Escuela de Frankfurt. Actualmente vive como escritor
Ramiro Martínez Plascencia y en la escuela de arte independiente en La Paz, Bolivia, donde es presidente
Decinti-Villalón en Madrid, España. Ha participado en de la Academia de Ciencias de Bolivia.

CORAL ACUIRRE

Curador y crítico
COMZALO ROJAS CANOUET (Santiago de Chile,
crnematográfico. Escribe regularmente en Revista
1974). Profesor de castellano, escritor y poeta. Es
Pantagruélica y coordina un cine club en el espacio
magíster en literatura y doctor en filosofía. Ha
cultural Gargantúas.
publicado El paradigma estético masivo en la literatura
chilena_d~ finales dd siglo XX: entre una estética subversiva y
ANALfA MELCAR (Buenos Aires, 1979). Licenc1a
. da en
una estet1ca del espectáculo (2008), y el poemario América
letras_~r la Universidad de Buenos Aires. Es periodista todavía no nace (1998).
especralizada en literatura y artes escénicas. Sus artículos
son publicados en medios de México, Argentina,
IVÁM TREJO (Tampico, 1978). Poeta. Obtuvo el
Uruguay, Ecuador Y España. Edita las revistas Justa y
Segundo lugar en el Certamen de poesía joven Alfredo
RevistaDCO-Danza, Cuerpo, Obsesión.
~rac~a Vicente 2002. En 2007 publicó el poemario
S1lenc10s, ganador del Premio Nuevo León de Literatura
JAYIER MUN_CUfA (Hermosillo, 1983) es papá de
2006 (poesía), y en 2008 obtuvo el Premio Regional de
Marcela y escntor. Ha publicado los libros de cuento
Poesía Carmen Alardín por su poemario Los tantos días.
Gentario (2006) y Mascarada (2007). Ganador del
Conc~rso del Libro Sonorense 2006, género cuento.
CARLOS VELÁZOUEZ (San Pedro, 1978). Es
Becano del Summer Seminar 2006 de la Fundación
a~t~r de los lib~os de cuentos Cuco SánchezBlues y La
Mempo Giardinelli, realizado en Resistencia Chaco
Argentina.
'
' Btblta Vaquera (libro del año en 2009 y considerado
por Sergio González Rodríguez "uno de los libros
más extraordinarios que ha inventado el norte para
BÁRBARA JACOBS (ciudad de México, 1947).
entenderse a sí mismo"). Obtuvo el Premio Nacional
Es ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
de Cuento Magdalena Mondragón en 2005.
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología dd cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico LaJornada
~LEJAMDRO MARTÍNEZ.

(León, 1965).
Narrador y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio
salir ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la John Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
EDUARDO ANTONIO PARRA

R.A~L _OLYER.A MUARES. (Saltillo, 1968). Escritor y
penodi~ta._ Estudió filosofía tanto en Monterrey como
en el pnnc1pado de Liechtenstein.
MINER:A REYNOSA (Monterrey, 1979). Poeta
y ~nsay1sta. Sus libros de poesía son Una infanta
necia ( 2oo3), Emotoma (2007) Y La íntima de las cosas
~2007). ~ctualm~te es lidereza sindical del proyecto
mternac1onal de ~tervención poética PIMP M(t)Y
POETRY: enchulamientos poéticos, y realiza sus estudios
de posgrado.

de tierm. Enruéntralos en librerías alrededor
de todo el país.

Presentamos 5PRevisto de libros, en Sil
edición de marzo, con dos textos inéditos
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Busca pronto el número de abril, con un impresio-

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Tres testigos en busca de Artaud</name>
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