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en Bolano

MINERVA MARCARITA
VILLARREAL

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--

ILINCA ILIAN

LEONARDO ICLESIAS

TA DE LITERATURA, AR'li

en Mottreftty
DAVID ZAMBRAMO

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Ol'lll~"IS!NA

~

FONDO
UNIVERSITARIO

�Errata / CLORIACOUADO / 4
Cavafis y la eternidad / HINERVAHARCARITA Vll.LARREAL
/,;,

Poemas de Constantino Cavafis en aproximaciones de JOSÉ
EMIUO PACHECO / 21

~ A .- ~

CAPlll~DNS!NA

APUNTES PARA UMA MEMORIA DEL
TEXTO DRAMÁTICO EM MUEVO LEÓM

W

/ DURANTE EL SICLO XIX EN EL ESTADO,

COMUNITARIO QUE EMPRESARIAL, DE CORTAS

CÓMO UN PEOUEMO HOMBRE
TESTARUDO VENCIÓ A LA INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA: JAMES PETRILLO Y
LOS V•DISCS / DANIEL HERRERA RELATA

TEMPORADAS, CON ACTORES LOCALES, Y

CÓMO JAMES PETRILLO, LÍDER DE LA AMERICAN

CON LA INCURSIÓN DE ESCRITORES Y POETAS

FEDERATIOM OF MUSICIANS EN LOS 40, CREA

lng. Roge.ha G. Garza R.Jxera

QUE MI SIQUIERA REPARABAN EN SU ROL DE

LOS V-DISC, CRABACIONES PLANEADAS

Secretario General

DRAMATURCOS/CORALACUIRRE/71

PARA ELEVAR LA MORAL DE LOS SOLDADOS

Dr. Ubaldo Ortiz Méodec
Secretario Académico

FRENTE A LA MODA DE LA ZARZUELA Y EL
TEATRO COMERCIAL, EMERCE UN TEATRO MÁS

W

~

MISCELÁNEA

ENTRE OTRAS COSAS, IMAUCURAROM EL USO

A la letra: Ser y no ser: una ficción autobiográfica / BÁRBARA

Cuatro poetas brasileños / NOTA y TRADUCCIÓN DE SERCIO
ERNESTO RIOS/ 38

Piensa en nú /BEATRIZ ESPEJO/ 43

W

ANATOMÍA DE LA.CRÍTICA

/ '2

Las óperas en un acto en Monterrey /
•

DAVID JOSUÉ

\NODELEÓN/112

Letras al margen: El desconocido Antonio di Benedetto /
':DUAJIDO ANTONIO PARRA/94

W

UNIVERSIDAD AlJJÓNOMA DE ~'UEVO LEÓN

FONDO
UNIVERSITARIO
®

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

ESTADOUNIDENSES DURANTE LA CUERRA OUE,

TOBOSO

DEL POLIVIMILO EN LA FACTURA DE DISCOS./ 106
JACC

8 uANL

DE.ARTES Y ESPEIISMOS

Bolaño / Kalka: los artistas en el pueblo de los ratones /

W

CABALLERÍ.A

Lic. Rogelio \'illarreal Eli::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuna
Director de Publicaciones
Mtro. l.!iguel Covarrubias
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Doble o triple acercanúento a Reyes / HICUEL COYARRUBIAS

W

AMDARA LA REDONDA

/103

Armas _v Letras Rtvt.sra de litcrarura. arte y culrura de la Universidad Aucónoma de ~ucvo
Lcórt Nº 76, julio-septiembre 2011. Fecha de publicación: 30 de septiembre de 201L Re\ista
trimestral editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de
la Dirección de Publicaciones de la UA.'JL Domicilio de la publicación: Casa Universitaria
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agosto de 2010. ISS!\ en trámite. Regic,tro de marca ante el lm,tituto Mexicano de
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de los autores.

Crítica teatral y criterios de valoración para el espectador /
JORCEDUBA.ffl/65

Prohibida su reproducción to"..ii o parciaL en cualquier fonna o medio. dd contenido
editorial de este número.
lmprcsO en México

�POElfA

POElfA

Errata

Debió sentir un gran vacío

es CLORIA COLLADO

Errata

una tarde de agosto
murió mí padre
tenía escasos años

llegaron

(yo aún más escasos)

los signos y las letras
no dejaron palabras con cabeza
las ideas confundidas
en estado de sitio
no basta decir madres

no lloro su muerte
sino a la muerte
la fealdad de la vida
y tal destino

no basta basta
huérfanos en el vacio
el poema
es una tabla de multiplicar

Érase que se era
sueño que sueño el sueño
de un vagabundo
que arrastra el abrigo
y en la garganta
lleva un nudo
por bufanda
lo sueño colgado
de un árbol cualquiera
y no despierto

me queda el arte

Cuento de nunca acabar
pesa tanto
el costal de los años
que voy tirando de a poco
los dias las semanas
los meses
como si aligerar la carga
me sirviera de consuelo
y acabara de una vez
con este cuento

�POESIA

POESIA

Boy meets girl en cuatro sonatas

Cuando claudica la memoria
primera sonata
nos llevamos pacientemente

las flautas gorjean

uno al otro

desde los nidos del aíre

untamos nuestra piel

segunda sonata

con la piel del otro

cabalgan las teclas del piano

despiadadamente nos amamos

en estampida

-zorro que caza la liebre-

tercera sonata

y luego olvidamos

los violines y los cellas

anulando los recuerdos

anudan el tiempo
entre sus cuerdas
cuarta sonata
en el cuero del tambor
se disminuyen

Agua salada
Camino por andar
Todo se arrastra

el fracaso

bajo la metralla

colma el estómago

de instantes

con terrones de sal

recorridos

y miel

como sí fuera poco

uno a uno
gotas de agua mezcladas

la espalda hundida

en un charco de sal

por provocaciones

ningún registro que filtre

y falsas respuestas

el lodo del pantano

y el pinchazo

que fatalmente

No hubo clemencia

nos arrastra

ni constancia

�POEllA

POEII.A

Sospecha

Plastic surgery

hace tiempo no pregunto

te dedicas

qué fue de Dios

a negar el tiempo

dónde están sus huellas

estirando las arrugas

o qué fue de las promesas

y soltando canas al aire

que sostuvo
cuando fui el perro fiel

pedazo de escoria

que ladraba en su puerta

tu reflejo en el espejo
incauto cirujano
del recuerdo

Situación indolente
de hechos violentos
o tardes placenteras

Inercia subvaluada

es cuestión de escoger
lo que enferma o fortalece

qué bien se está

o rasgar la página en blanco

bajo la almohada

y sudar el poema mal escrito

el vientre vacio

que huele a desvarío

las piernas sueltas

y escurre su ponzoña

sin sostenerme
creo poder flotar
en el insomnio

�unque estas palabras de Auden dan con
CAVAFIS CREÓ UN CAMINO.
la clave del indescifrable Cavafis, más que
INTERNARNOS EN· UNA MOCHE
por su singularidad y su particulartsima
voz, la dificultad de abordar criticamente la obra del
NOS LLEVA A EMPRENDER UN
alejandrino radica en que sus F,mas se nos presentan
VIAJE SIN RETORNO.
no como si pertenecieran al ámbito de la literatura, sino
como hechos que se desprenden directamente de la vida
que destacan una trivialidad aparente y signan una
de sus protagonistas o de la voz misma; cada uno, como
definición, un rumbo, un carácter específico, una
un todo, estructura y da luz a la existencia. lograr esra
manera de enfrentar el mundo.
verdad, es decir, hacer del artificio y la depuración el
Cavafis quiso ser historiador. Jugó con
pie para configura! una realidad en sí es un arte mayor,
herramientas de. la historia: papeles de archivo,
por eso es casi imposible dar con el subterfugio desde el
anales, relatos y volúmenes de la enciclopedia de
cual se articula este lazo enrre palabra y materia.
los tiempos, no para verificar anécdotas concretas y
Cavafis siempre dijo que quería ser historiador y,
vidas ejemplares, sino para ofrecemos a través de ellas
lo sabemos, muchos de sus poemas fincan su rrama en
-de su rec¡:eación- las vicisitudes, pesares, ironías y
la historia, pero si bien parece acercar al plano actual
gozos de sus proragonistas, siempre c¡m la convicción
los caracteres del pasado, en su obra teje el presente
de que estos personajes tienen que ver con nosotros,
estableciendo un diálogo secreto, imperceptible,
sus lectores, porque antes fueron espejo del propio
con los acontecimientos que trascendieron hasta
poeta y el asomo de sus rasgos y caracteristicas, de sus
nosotros, rrátese de datos de la epopeya o de la misma
virtudes y rrúserias en contextos cotidianos, prefigura
realidad histórica. la historia, es cierto, como entidad
el momento de la revelación, que irradia su potencia
escrita puede ser producto de la redacción de quien la
y se consuma en esa cima del arte que encumbra el
rranslllÍte, mas al servicio del poema, la imaginación
poema.
y la belleza logran reinventarla. Tal es el' prodigio de
Este es el lllÍsterio de su rigor: el golpe de intensidad
Cavafis. Este enrramado parte de un cúmulo de datos
a rravés del close-up de un paso definitivo; la ironía que •
desbrozados con sigilo y pericia e hilvanados por la
la vida activa cuando parece que lo tenemos todo,
lucidez de una poética que registra la fuerz~ de los
para enfatizamos la ~alta como principio de nuestra
accidentes acontecidos en una vida aparentemente
humanidad
oscura y gris.
.
Si ya es impensable desarrollar una critica sobre
Los poemas de -Cavafis son hechos. Por ellos
Cavafis: más lo es el terreno donde se imbrican la
conocemos vidas, personas que de golpe, en un rrazo,
poesía del griego con la del propio autor de Islas a la
como "El rey Demerrio", nos muesrran su naturaleza.
.deriva. Por eso Una noche, libro de poemas de Cavafis
En sus versos resuenan los latidos del corazón que
en las aproximaciones de José Emilio Pachecó, es un
no quiere morir al paso de los años. Por esto resulta
hallazgo. Nunca dejan de ser poemas sus·versiones.
casi imposible el abordaje crítico. iCómo razonar
No deja de acentuar su música el verso. No deja de
aquello que nos deja pasmados? tCómo indagar sobre
enaltecer la trama su cadencia. No deja de ser plena la
lo que pensamos que no tiene. vuelta? Con ciertos
vida presentada en once versos q en seis.
matices del pasado o de la biografía -según sea el
Cavafis creó un camino. Internamos en Una noche
caso-, el poeta plasma circunstancias específicas
nos lleva a emprender un viaje sin retorno. En su
sobre determinados acontecimientos; pincel~das
obra lo que está en juego no es el punto a alcanzar,
ni el paisaje o el mundo de imágenes que aseguran
1 N. de la E. El presente texto y la muestra de-poemas ¡:le Cavafis,
un destino, tampoco está en riesgo su punto de
form_an parte del libl'o Una noche; de Constantino Cavafis
partida. lo que cala en lo hondo del camino es el
, (aproximaciones de José Emilio Pacheco), el cual pertenece a la
camino mismo en cuanto motor inevitable del origen:
Colección 8 Oro de los Tigres lll, editada por la Capilla Alfonsina
Biblioteca Unh·ersitaria de la UANL.
vamos hacia ,:!onde partirnos. Esta es la imposible

A

1 Traducción de Minerva Margarita Villarreal

'

•
11

�.r ,,SI MIS POEMAS NO TIENEN UNA APLICACIÓN CENERAL, LA TIENEN

cortejo invisible de los dioses que le abandonan~ Más
aún, el llanto de Hécuba y de Priamo ante el desastre •
en Troya es un recuerdo que lamentamos, como
tememos el grito destemplado y brutal de Aquiles:

PARTICULAR. Y ESTO NO ES POCO. TIENEN CARANTIZADA ASÍ SU
VERDAD" (CAVAFIS)

•

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Pr!amo,
lamentable recuerdo de nuestros días.

El acierto de Pacheco radica en la posibilidad de leer
indagación. Y por aqui habria que empezar, por
invirtiendo los tiempos, ya que nuestros días pueden ser
el registro de esta diferencia. Lo importante es
lamentable recuerdo en el allá y entonces de los troyanos.
despejar la vuelta, conjurar la historia y hacerla
Asombra la nitidez y aparente espontaneidad del verso.
hablar; transformarla cuantas veces sea necesario
La voz plural, ese nosotros que recorre la narración
hasta dar con un cuadro cuya realidad nos invite
ineludiblementeños implica. Al fin que Cf!rde otemprano
a ingresar. Abrir la intimidad para reconocernos,
el hoy es siempre resultado de aquello que nos
crearla, dotarla de colores; transformar en belleza
antecede, no importa cuán remoto sea o negado esté;
los asuntos más tristes, los amores que palpitaron
,
pero
también el allá y entonces puede ser consecuencia
entre la sordidez y la prohibición, entre la
de nuestros días.
desnudez y el anonimato.
El poema puede ser- califi~ado como un poema
La señal del camino del Cavafis de Pacheco es el
histórico porque nos toca y lleva al lugar de los hechos y
reconocimiento del prodigio en las circunstancias
el canto vuelve a lanzar su dolor desde el siniestro ahora
más triviales o de la falla en los momentos
al que pertenecemos.
culrr:inantes; la reconocemos por el asombro
El logro dé José Emilio, Pacheco resulta del
que suscita el enfrentarnos en la lectura a una
tratamiento del lenguaje en cuanto verbo, quiero decir,
experiencia que sucede en el poema como si se
encarnación y aliento, tránsito entre pasado y presente,
tratara de nuestra propia vida. Su poética se nos
enunciación y hecho: flujo vital. El paradigma que
ofrece como dádiva; con deleite tntramos en la
en~oba el último verso del poema parece desprenaerse
delicada sensualidad de su música, como si fueran
de la metáfora del reloj de arena: si sólo damos vuelta
poemas escritos en español en los cuales cpajan la
al objeto, la arena, la misma arena, pasa a ser el tiempo
imagen diáfana, el tra;co limpio y continuado por
nuevo, y viceversa. De esta manera, en "Troyanos" se
medio de encabalgamientos que consolidan en un
funden el pasa~o y el presente P.ºr la tragedia que la
verso directo y contundente la difícil contraparte
memoria, en este caso el recuerdo, potencia.
de la ambigüedad de sentido. As!, la gallardia del
El presente se activa porque penetra en un allá
ocaso de algunos personajes, su frustración y su
y
entonces
del mítico pasado griego o del imperio
nostalgia, su lejano goce, nos evidencian, como al
bizantino, según se trate, en las vidas cuya tragedia
propio Constantino Cavafis, la inminente fatalidad.
remarca una grandeza que no puede irse de este
En este camino confluyen tiempos y personas,
mundo sin mostrarnos su peor parte: aquella cara
autores y voces del oráculo. Digo personas y no
personajes porque, aunque en principio lo sean y - donde fraguan el vacio, la miseria, la corrupción, la
traición o la aceptación de la derrota en carne propia.
el poema nos ilustre sobre un pasaje de tal o cual
protagonista de la historia o de alguna obra que ha
pasado al estadio de la historia, estos seres alcanzan
3 Lui·s,.Cernuda. reffrre este pasa¡·e en el cual Marco Antonio_
a penetrar en nuestro interior con sus pa.rticulares
anticipas~ _suerte corno ~a de as cosas m.1s hehnosas de que
tenga ~onna en I.a poesia de. este tiempo",, cuando responde, é:n
sensaciones y hazañas. Alguien es capaz de
entrmsta concedida a Juan Femández Figucroa (1959) acerca de
escuchar µna noche la música que acompaña el
cuáles SQn los poetas máXimo, del mundo de esta hora.
·
l

12

:1
:1

l!I

1

La fatalidad seduce y Cavafis es capaz de
contemplarla y acariciarla. Levanta un puente entre el
recuerdo glorioso de un encuentro sexual y la escritura
del poema que consagra ese vinculo; o, a la inversa,
siendo bastante joven imagina y construye la vejez de
un hombre solo como si la experiencia le dictara.
Como los higos del desierto que son más pequeños
y dulces, piedras preciosas al paladar, el jugo de la
poesía cavafiana es fruto del desierto en la existencia,
porque el poeta se cUstancia y toma la nada entre sus
manos para dar cuerpo, materia, al poema.
La sensualidad visual de su escritura 'y el erotismo
trascienden porque él mismo se encargó de poner el
énfasis en este aspecto concreto, carnal, sin el cual la
historia no seria humana: "Si mis poemilS no tienen una
aplicación general, la tienen particular. Y esto no es poco.
Tienen garantizada asi su verdad" (Cavafis, 1991: 67).
Su visión es moral y su pasión es la vida; el hálito que las
anima es el deseo (Cavafis, 1991: 76).4 ~orno exigia Valéry,
Cavafis se sometía por entero a su mejor momento, a su
más grande recuerdo. Y es el recuerdo del deseo a quien
entrona como "rey del tiempo" (Valéry, 1972: 53).
Deseos que se perdieron sin cumplirse y no
[hallaron
una noche perfecta de placer,
tampoco un día
luminoso de dícha.
Yahora son como cuerpos que murieron
antes de envejecer
y fueron sepultados aún intacros
en un grf!II mausoleo, con rosas
en la cabeza y a los pies jazmines.

4 Apartado XXVll, "¡Qué cuerpos. qué cabello, qué rostros, qué
labios! Se quedaron poco tiempo, y se fueron; y yo, el anista, pensé
que haría algo conservando una melodía. Que ahora me parece.
poca ·cosa y con toda probabilidad inútil. La única poesía que
cruzó anteayer ante mis ojÓs fue la belleza de los dos muchachos.
Ésta, si conserva a1go de ella mi memoria y me lo revive en algún
momento de emoción creativa, quizá deje en mi arte también algo
de su breve paso de auteayer.''

Para Constantino Ca vafis el arte es la expresión
más alta de la vida:
Qué ilusorio es el Arte cuando quieres emplear
sinceridad. Te sientas y escribes -a partir de
una idea vaga muchas veces- sobre sentimientos
y después, al cabo del tiempo, dudas si no has
desbarrado. Escribí "Velas",5 "Las almas de los
viejos", "Un viejo" sobre la vejez. Al avanzar hacia
la vejez o a la mediana edad, me he dado cuenta de
que ¡ni último poema no contiene una estimación
correcta. (Cavafis, 1991: 68)
Esta duda constante que obsesiona a Cavalis en
la permanente revisión de sus poemas -en este caso
su observación data de 1906; la versión definitiva del
poema, que.aparece en esta muestra, es de 1897quizás lo obligó a tal pulimento de su obra, que hoy la
consideramos clásica, en la medida en que llamarnos
clásicos a aquellos autores que nos hacen comprender
el mundo, con cuya obra tenemos un trato personal e
intimo, con quienes convivimo~y nos hacen ser quienes.
somos. (Villarreal, 2011: 200)
Bajo esta perspectiva según la cual en el arte no hay
mentira ni verdad, sino Vida, seguimii;nto del acto que
habrá de ,subrayar la grandeza y su talón de Aquiles,
edificó nuestro poeta una forma de perpetuar lo deseado.
"Porque como es efímero todo lo que es anhelo" (Reyes,
1959: 276-277), a Cavafis le dio por luchar contra esta
futilidad y hacer de ese numen el valor más elevado de
su obra. Y qué si no es la palabra: anclar el deseo en su
posibilidad de transmisión y cifrarlo, así, como herencia.
iPero qué se juega en esta perfección? iCómo la logra?
iCuál es su ideal de belleza? iAtraviesan este ideal de
belleza las acciones mismas? ¿Son el poder, la pol!tica
y la ambición tan cautivadoras para el poeta como el
amor? iEs la vida de héroes y dioses tan humana que en
ella logran trasminarse nuestras miserias? ¿Es esa vida la
que nos hizo a su imagen y semejanza? iAcaso la historia
no hace sino constatar nuestra actualidad una y otra vez
como imágenes que refleja el eco de un espejo?
5 José Emilio Pacheco traduce este poema como "Cirios"

�'

.

El presente está a la vera, donde no quiere verse. Pero
a medida que se acerca y nos devuelve nuestro reflejo,
realidad desprendida de uno mismo, la imagen puede
resultar monstruosa. Mas Cavafis nos implica, la realidad
que vale la pena expresar es el corazón de esta imagen, su
potencial es el centro, el latido que la impulsa
En esa dolencia que trae consigo el reconocinúento
de que el corazón condensa y cifra el afuera, es decir,
· ensierra lo que se nos escapa, la pénlida, la falla, la falta, la
incompletud, se arraigan en su poesla De ah! toma fuerzas
para detallar la sensualidad no sólo del cuerpo humano, de
los bellos cuerpos sudorosos que alguna vez se acariciaron
entregándose, sino del paso del tiempo, del envejecimiento,
de la definición de la luz del dia, del color de la mañana,
del mercadeo de piedras o maderas preciosas, de la ciudad
misma. Cito el poema que tanto preocupó a Cavafis como
una conquista de José Emilio Pacheco para la lengua
española, un poema magistral que el griego escribió de
primera intención en 1894, con apenas 31 años:
Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva.a la mesa.
Tiene un periódico en las ma.nos
pero no hay nadie a su lado. •
Y

en el desdén, su misera vejez

piensa en. cuán pocó ~ t ó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómocreyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."

Recuerda impulsos contenidos, dichas
sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos
el ,iejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

CAV AFIS

CREA OTRA REALIDAD, OTRA
POSIBILIDAD DE EXISTENCIA MEDIANTE

ARTILUCIOS Y ENTRECRUZAMIENTOS DE
TIEMPOS, CIRCUNSTANCIAS Y CARACTERES.

El helenismo es una tradición que no deberla
romperse. No terminó en la Grecia antigua, continuó
_en Alejandria, cuna del poeta, y es justamente esto
-aunque haya un tramo de siglos y Alejandrta fuera
en su época una ciudad arrasada, disminuida y opuesta
a· la opulencia y la jactancia del reino de Alejandrolo que pondera: venerar esta tradición, esta mirada del
ser y del entorno, este ideai de belleza que encierra un
ideal de vida:
[...) porque el pensamiento utópico. incluso cuando
-como en el caso de Cavafis- se vuelve hacia el
pasadó, suele transmitir el carácter insoportable del
p~te. Cuanto más sórdido y desolado es el lugar,
más intenso se vuelve nuestro deseo de animarlo.
(Brodsky, 2006 60)

....

1
ll
■

!

1
◄

Es claro su propósito. La Grecia clásica y el mundo
griego bajo el dominio de Alejandro son un objetivo
que aparentemente sacia su sed de erudición para
mostrarnos no sólo episodios especlficos del allá
y entonces, sino, y sobre todo, en éstos, nuestra
desgarrada realidad, y algo mucho más punzante: la
variable demoledora del destino.
Un poeta es aquel que tiene conciencia de su fatalidad,
quiero decir: aquel que escribe porque no tiene más·
remedio que ~cerio -y lo sabe. Aquel que es cómplice
de su fatalidad -y su juez. (Paz, 1980: 170)

1
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1
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■

■

•

Cavafis permanece
en el lugar que lo
vio nacer, opta
por el encierro y
el marasmo de la
monotonia, acepta
esta situación como
si aparentemente
huyera de la libertad;
la libertad que él persigue, sin embargo, es otra: interior,
florece en soledad, y única¡iJ.ente él, a través de la certeza
hecha palabra, puede delenderla y, mejor aún: ejercerla.
Como si rutina, cuarto cerrado y palabra esencial
fueran sinómmos de encuentr)1 del poema y el camino
corriera invariablemente hacia nosotros: la ciudad que
•
habita y nos habita, porque en la medida que presenta
su verdad, nosotros despertamos a la nuestra. Cavafis
nos hace reconocer, al nombrar espacios concretos el bar, un burdel, el cuarto de un hotel, una esquina o
una cafeteria- que la ciudad, su sitio más codiciado,
es la médula del ser humano porque alli se genera
la incertidumbre de la persona. "Es lo que llevo de
desconocido en mi lo que me·hace ser yo", escribió Paul
Valéry (1972:53); y esto, en el caso de nuestro griego es
el acicate de su escritura.
Sólo en esta circunstancia, en la que "estamos
condenados a una soledad promiscua y nuestra prisión
es tan grande como el planeta" (Paz, 1980: 171),puede
el poeta impulsar su ciudad imaginada, la cual "existe
tan vividamente como la ciudad literal", y_a que "el arte
es una forma supstitutoria de existencia [...] pues el
proceso creativo no es ni una huida de la realidad ni
una sublimación de ella" (Brodsky, 2006: 61).
Su mirada va y viene, penetra en el ahora para dar
movimiento a las entretelas de las vidas de los héroes
de antaño. tNo es un privilegio leer a la inversa en esta
magistral versión de "Troyanos" hecha por Pacheco los
últimos versos del poema?:

15

Llanto amargo de Hécuba y de Prtamo,
lamentable recuerdo de nuestros d!as.

Es decir, que nuestros dias fueran un lamentable recuerdo
en el llanto de los reyes de Troya consumada ya la derrota
tNo formamos pues parte de ella en el aqui y ahora?
Cavafis crea otra realidad, otra posibilidad de
existencia mediante artilugios y entrecruzamientos de
tiempos, circunstancias y caracteres. Lo subyugante al
terminar de leer un poema suyo es el convencimiento
de la realidad de su historia y de que, de alguna
manera, nosotros somos parte de ella.
Porque el mundo es mundo con las debilidades
con que nació y en estas debilidades nuestro Cavafis
hunde su pluma. Su vocación se ciñe y ajusta su
apuesta en la norma clásica, pero no desde la certeza
del universo palatino sino desde la incertidumbre
de la decadencia, de la clispersión y el despojo de los
pueblos conquistados. Su visión dista de encumbrar
al poder, más bien lo observa con pesar y evidencia
los torpes mecanismos de su ceguera. La derrota,
la sensación de fracaso y la debacle del mundo '
conquistado han llorado por los ojos del poeta.
En buena parte de sus, en principio, 154 poemas
canónicos -como él mismo concibió su legado, antes de
que en 1968 se dieran a conocer los 75 inéditos que hartan
un total de 229 poemas- aborda la historia de la cultura
griega desde un plano donde la cotidianidad expone
personajes, anécdotas, circunstancias concretas de una
batalla, o el reclamo a un dios bajo la melodia del hastío
que da vuelta a las cosas. Su obra enmarca el ejercicio del
poder de los soberanos que, por más trono que posean,
son súbditos de un imperio o de su propia investidura. La
ironía es fina y detalla los pormenores de aquellos hechos
en los que un personaje queda suspendido en la cadena
de un episodio, quizás invención suya bajo el engafto de
una invocación, para evidenciar la fragilidad de su exacta
medida humana. Esta "inestabilidad individual se refleja

�En el proceder de Cavafis hay, por encima de .
perfectamente en la desestabilización de personajes
todo, una ética cuya consign,a es la vigilancia de una
o instituciones sociales en determinados momentos
conciencia en la que ser poeta significa vivir para crear
politicos" (\ládenas, 1999: 17).
y consolidar una obra. No publicó un libro en vida,
Ir al pasado es entrar en contacto con el
·
sólo hizo pequeñas ediciones 'que hoy denominarnos
presente. Por este tránsito la poesía de Cavafis se
plaquettes. Tenia pleno deseo de reconocimiento pero
orienta y gira en torno a varios puntos: su obsesión
no lo buscó. Aparentemente vivió al margen de lo
por ~l arte literario va al rescate de poetas de la
que llamamos vida literaria: sin premios ni becas,
antigüedad para dar fe del verdadero quehacer
distinci_ones ni viajes para promover su obra. Y sin
estético y del valor de la tradición que él ha elegido;
embargo tuvo la fortuna de ver que grandes autores,
los datos históricos son vinculas especulares que
como Margan Forster, tradujeran y dieran a conocer
abrevan en la decadencia de los reinos sometidos
algunos de sus poemas.
por Alejanélto par• aludir al saqueo permanente
En general, su existencia fue bastante plana y
del poder. Pero como la mayoria de los procesos de
apegada al trabajo y a su familia. Sus días se rigieron
conquista, este saqueo tiene su contraparte: su otra
bajo una moral ajena de aquello que implicara
cara es la helenización en tanto punto de fusión de
privilegiar su biografia sobre sus poemas. Por esto
la cultura griega con los _pueblos orientales.
Joseph Brodsky &lt;,:onsidera que su obra i.n:reresar!a
La poética de Cavafis oscila como un péndulo que
mucho a la critica norteamericana, en particular a Ia:
va y viene sobre estos caminos encontrados, y al llevar
corriente conocida como new criticism, empeñada en
el demótico, la lengua hablada, al rango de la escritura,
despojar de datos biográficos su objeto ~e estudio.
Cavafis es parte de una gran revolución que enfoca y
Pero Cavafis asume el pasado de su cultura
defiende a la lengua griega como a la patria misma, Cavafis
globalmente;
suma, no resta, de ahí que incluyera
ahonda en la ciudad de su presente, y en su presente es el
ent¡t: sus hábitos de viaje visitar iglesias. No sólo como
amor el que mueve las estrellas y su anhelo, el que puede
monumento le interesaba el arte religioso, salia asistir
·presentificar una pasión erótica vivida 30 años atrás. El
a misa y criticaba el sesgo puritano de la vida inglesa.
amor que en su pl~tud y goce detona la palabra.
El helenismo con su devoción por tl pensamiento y
Como bien dice W. H. i\uden, en la poesía de
el cuerpo humanos es el eje de su mirada, sin rezagar
Cavafis el amor se vive de un solo lado: aquel en el que
ni menospreciar ni ocultar en el poema el i!Sunto a
el yo lirico ha ejerci~o la escritura como sinónimo de
tratar. Cavafis áhondó en el corpus de su cultura y
vida, como vector de perdurabilidad. Lo que importa
resi¿tió la exigencia de la convención. En sus diarios
es la trascendencia del fulgor, el paso de la poética
hízo patente la pesadumbre que le implicaba exponer
carnal a la erótica verbal.
su homosexualidad ante el·pr~juicio imperante-La
La medida de Cavafis no sólo es el pasado histórico
realidad
es que sus poemas tratan este amor sin
en el que ocurren las grandes tragedias, sino el sublime
ningün tapujo; con la soltura, el aliento, la ternura y el
pasado de 1~ experiencia amatoria, la zona prohibida
éxtasis al que orilla cualquier enamoramiento.
del placer que goza minuto a minuto sin ocultamiento
Como sucedió tiempo después con dos poetas
en cada verso, sin camuflaje, sin negar que se trata de
fundamentales tlel siglo ~: Fernando Pessoa y Jorge
un deseo homosexual. 8 encuentro furtiyo es el único
Luis Borges, quienes primero escribieron en inglés y
acceso al amor.
francés -por vivir su infancia en Durban, Sudáfrica y
Su mayor logro, su gran acierto es demostrarnos que
Ginebra, Suiza, respecrtvamente- y luego decidieron
el tesoro más valioso que poseemos no puede asirse:
volver a la lengua materna, se dice, aunque no hay
la vida nos lo obsequia por segundos para probar que
acuerdo, que Cavafis escribió sus primeros poemas
lo único verdaderamente nuestro es aquello que no
en inglés y de muy joven poemas en francés,' idioma
podremos poseer jamás. Lo más rotundo, empero, es
que este amor nos pertenece ·como nos pertenecen la
6 Joseph Brodsky (2006:56) asegura que Cavafis "escribió sus
luna, la noche cargada de estrellas, las nubes que se
primeros poemas en inglés", pero lo interesante a destacar en su
difuminan y transforman y la misma lluvia.
señalamiento es que los descartó del Canon.

este último que, contrario a lo que se cree, pues vivió
de los 9 a los 16 años en Inglaterra, era su segunda
lengua;' después decidió volver a sus raíces griegas.
Paradójicamente, en este retomo a la lengua materna hay
un motor de patria. De haber surgido de la periferia, estos
poetas se entronizaron, en la trayectoria del regreso hacia
la búsqueda del origen, como ejes y centros de ]a literatura
de sus países (Villarreal, 2001).

del amor-pasión que, al padecer el estigma de
la clandestinidad, suma a su fiebre el anhelo de
' de lo
aquello que, por llevar en sí la consigna social
perecedero, habrá de perpetuarse, en este caso, en
cuadros que resplandecen. La unión será mitificada
en el poema. Así sucede en "Una noche", que da
titulo a este·libro:

SI VAMOS AL PLANO DEL AMOR, CAVAFIS ES DIRECTO, LA PLE~ITUD
Y DICHA DE LA EXPERIENCIA ERÓTICA TRANSPORTAN EL INSTANTE
DE LA CONSUMACIÓN~ VIAJA ESE TRIUNFO FUSIONANDO LOS
PLANOS COMO SI FUERA EL MISMO POLVO DE ORO EN QUE ZEUS
LOCRABA TRANSMUTARSE AL PERSECUIR SUS FINES.
Pero Cavafis no se detiene aquí. Conjura, personaliza
en circunstancias menores, acon·t,ecimientos que
definieron el rumbo de una patria, su sometimiento
o su aparente liberación, por medio de la
personificación ylo que sufre concretamente tal o
cual protagonista; por eso pasamos a participar del
hecho. La historia entonces logra formar parte de
nuestras vidas.
El poder hace de la simulación, la hipocresia y
la traición fórmulas recurrentes de su degradado
ejercicio. Las soberanías de los pueblos dominados
por el imperio son aparentes, ensayos de la
representación pública. Éste es el asunto que
algunos de sus poemas desnudan estableciendo un
correlato con el presente, ahondando en la vulnerable
identidad expuésta, como sucede en el poema "Al
regresar de Grecia":
Si vamos al plano del amor, Cavafis es directo,
la plenitud y dicha de la experiencia erótica
transportan el instante de la consumación; viaja ese
triunfo fusionando los planos como si fuera el mismo
polvo de oro en que Zeus lograba transmutarse
al perseguir sus fines. Estamos ante la embestida

7 Aunque (.avafü, reconoce haberse esforzado mucho para alcan::ar
un perfecto dominio del inglés. el esrudioso y critico de su o~ra
Horado Silvestre Landrobe reconoce é¡ue: "L1 segunda lengua de
Kavafis'era originariamente el francé,s, no el inglés, como se cree
hab!nwJmente; y en francés escribió ele muy joven poemas que no
se han conservado· .(Brodsky 2006: 68): •

•
16

17

Era un cuarto corriente y miserable,
oculto en el desván de una taberna.
Su única vista daba a un callejón
sucio, asfixiante. Del local subían
las voces de los clientes que jugaban.
Pero en ese lugar abyecto y ruin
conocí el cuerpo del amor, sus labios
rojos, ebrios, intensos, volupruosos;
a tal punto que ahora cuandó escribo
después de cantos años y estoy solo
"hasta mi casa vienen a embriagarme.
En este terreno Cavafis ha hecho algo grande y único.
A¡ internarse de forma tan profunda en la literatura
griega, y al haber defendido tanto el griego tradicional e
katharévu5a- como ]alengua popular -dimotikí-, cuya .
escritura estaba vedada, Cavafis luchó por el fundamento
de la tradición a la que eligió pertenecer, consolidando•
un estilo muy personal arraigado en dicha cultura, no
sólo en lo que concierne al uso de versos, acentos y una
determinada métrica, sino que al retomar pasajes y
elementos de esta literatura, la continuó y potenció.
Al defender su lengua, Cavafis luchó por lo más fuerte
en él, luchó contra el ocultamiento y la marginación
de su deseo. Esta defensa ra¡:lical la realiza con sólo
el tesón de la palabra c¡u'e revela sumergiéndose en la
propiá experiencia amatoria como imagen cauti~a de su
meditación, en la cual sólo pareciainteresarlesu prppio goce

r

�1

'

y su dolor. En sus poemas no hay registro del otro que vaya
más allá del placer que éste le prodigó. También, como en el
testimonio de la plástica yla escultura griegas, enla pool!a de
Cavafis los muchachos merecen serperlilados y mostrados
por la delicadeza desu bellezafisica, por sus CUeI]JOS "jóvenes
y hermosos", por sus labios ardientes..
Su erudición en la poética de Homero y en toda su
tradición es el umbral del camino: la conquista de una
libertad mayor, la libertad que implica la verdad del·
poeta: su certeza que brota en la misma tierra de la
incertidumbre. Pareciera que escribe para ellos porque
dialoga con ellos.
El arte de Cavafis es una pasión que entfaña
pensamiento y rigor, emulación y destreza, y obedece .
sobre todo al detenimiento y a la acción meditativa; es un
oficio casi religioso, porque es contemplativo, va tras el
hallazgo del peso de cada palabra en sÚ ipdividuación y
esencia como llaves que abren la conciencia de4a fatalidad,
que igual dan al pasado que a la complejidad del ser sin
necesidad de que él se haya movido o haya dejado de
cumplir con un horario y un día con día en una monótona
oficina del sistema de riegos de su pais durante 30 años.
Éstas son las constantes de una poética que por
personal y única al paso de los años se ha vuelto
universal, y cuyo sentido histórico es más bien alegórico,
pues no deja de mostrarnos, con ejemplos de reyes y de
imperios, el fallido paradigma del poder, que parece
detentarlo todo y todo vigilarlo desde una visión cada
vez más divorciada de la realidad de sus gobernados.
Las más grandes figuras de la literatura del siglo XX
como W.H. Auden, Marguerite Yourcenar -quien lo
tradujo al francés- y Luis Cernuda lo encumbran.
·Giorgos Seféris,Joseph Brodskyy José Ángel Valente
lo consignan como su poeta preferido, dedicándole
páginas imprescindibles.
,
. Pero, tqué es lo que ha hecho que Cavafis se
convierta, después de casi 8() años de su muene, en un
clásico, en el poeta de Auden o de Brodsky? Theodor
W. Adorno, teórico de la escuela de Frankfun, dice:
[... ] la inmersión en lo individual eleva al
poema lírico a_ lo universal poniendo de
n¡aniliesto algo no adulterado, no aprehendido,
aún no subsumido, y por Cantó anticipando
espiritualmente algo de una situación en
la que nada falsamente universal, es decir,

profund!simamente particular, sigue
encad~nando a lo otro, a Jo humano. De la
individuación sin reservas es dé donde la obra
lírica espera lo universal. ( ... ) Sin embargo,
esa universalidad del contenido lírico es
esencialmente social. (Adorno, 2003: 50)
Quizás fue su infancia, bajo la seguridad económica de
un padre empresario en expansión, lo que hizo de si
una persona segura, que consolida su educación como
el alimento de un arte al cual se deberá. Aunque nació y
murió en Alejandrta (1863-1933), vivió en Inglaterra de
los 9 a los 16 años, hasta que muere su padre y su madre
sale a buscar ayuda con su fan;ilia.
Soy constantinopolitano de origen, pero nacl en
Alejandria -en una casa de la calle Cherif-;
siendo muy pequeño me marché y una buena
parte de mi infancia la pasé en Inglaterra. Después
hice una visita a este país, ya mayor, pero de poco
tiempo de duración. Residí también en Francia.
En mi adolescencia vivl más de dos años en.
Constantinopla. AGrecia hace muchos años que
no voy.
Mi último trabajo era de fuJ1cionario en un
secretariado gubernamental dependiente del
Ministerio de Obras Públicas de Egipto. Sé inglés,
francés y un poco de italiano. (en Cañigral, 1981)
Si uno lee a Cavafis con el detenimiento que sus
poemas merecen, una existencia plena, intensa, llena de
acontecimientos loables aparece ante nosotros. iMas
de qué acontecimientos se trata? iQué mereció la pena
de nuestro poeta para ser cantado? tQué gloria aseguró
en el desentendimiento de la vida literaria de su momento?
Aunque no hubiera siclo sino un oscuro burócrata, aunque
no pasara na~ digno de ser relatado o c9tejaclo en los
anales de su biografía, su vida constituyó un frente desde
el cual aseguraba la creación, pues&lt;:omo ya consignamos,
el arte es una forma subsidiaria de existencia, en este caso,
un resguardo de piedras preciosas, una caja de seguridad
para su obra.
Hay una pelicula que formula la relación entre vida y
arte con una precisión escandalosa: El sol cid membrillo, del
cineasta español Víctor Erice. En ella el director pretende
captar el rigor que significa para el artista plástico Antonio

18

A CAVAFIS LO,POOEMOS RESUMIR EM ESTA MEMORABLE FRASE DE
CABRIEL IAID: "MÁS REALIDAD TIEME UM DÍA CLARO QUE MUCHOS
SICLOS DE HISTORIA".
existencia donde -aparentemente- no pasa nada y el
López su lucha con la luz. Se trata del seguimiento de la
potencial que estalla en la creación, ,:orno una caballería
c'aida del caudal luminoso a través de la observación
en estampida, lQ que caracteriza a nuestro poeta y nos
diaria y minuciosa del artista. El membrillo, el fruto de Uh
da luz en torno a. la relación entre su vida y-su obra.
'árbol es el receptáculo adonde va a dar la clara catarata
A Cavafis lo podemos resumir en esta memorable
del misterio. Un trámite silencioso: la luz cae y momento
frase de Gabriel Zaid: "Más realidad tiené un dia claro
a momento el membrillo va siendo descubierto por el ojo
de López de manera distinta, porque en él se va abriendo . que muchos siglos de Historia". De acuerdo con la
concepción de Zaid, la historia está donde no la vemos
la cadena del color, las tonalidades que la paleta del artista
o no solemos registrru-la; más aún, la realidad:
habrá de intuir hasta lograr el realismo más puro.
El transcurso del tiempo que permitirá observar la
Hay una infatuación perniciosa de la Historia, con '
calda de la Juz exige una concentración extrema: la
sus Genios y sus Héroes, que lleva a despreciar los
vida misma. Para López, el lapso de búsqueda será un
trabajos y los días, como si la verdadera existencia
día tras otro de observación de un fruto; en la poesía
fuese una propiedad de ciertas acrividades o personas
cavafiana se trata del transcurso de la pérdida, del
sublimes. Lo que pasa (o debería pasar) a la historia
detenimiento en la sensación que provoca la ausencia
no necesita esas pretensiones. (Zaid, 2011: 59)
cuando ésta crece hita punzar como veneno o hasta
reventar como pústula.
Resulta que Constantino Cavafis, el anodino
Se trata para Constantino Cavafis del trance
bu!6crata de la existencia gris, ilumina nuestro mundo.
emocional que no termina; pasados los años, pausas
contemporáneo, estruendoso y lleno de experiencias
tan largas como las avenidas que pueden traza_rse
que suelen ser únicamente trámites al vacio. Cavafis
entre la juventud y la vejez, esta fuerza necesita
no hizo otra cosa que dar luz a la historia lapidada:
cobrar cuerpo y aventurarse a formar parte de lá vida
transformarla en poesía. Desde ahí, desde el
de otros.
ostracismo al que pareció aut-ocondenarse, luchó en su
No fueron la notoriedad ni el éxito, sino el
escritura contra la pena de muerte, defendió la lengua
anonimato y la rutina las compañías más cercanas
y la cultura griegas, llamó al amor homoerótico pm,su
a nuestro poeta. Tampoco le tocó sufrir ninguna
nombre. Como si concentrara en su rol de oficinista,
'catástrofe histórica:
en su infimo cargo, entre paredes de hormigón, una
'
vida que defendía a toda costa y al precio que fuera el
En 1882, cuando Cavafis terúa diecinueve
años,
,
bien más preciado: el arte de la escritura como fuente ,
hubo en Alejandria un estallido antieuropeo
de verdad y luz, el arte del poema mismo y, con él, la
que causó un gran derramamiento de sangre (al
existencia
y el futuro que el poema crea.
menos, para lo que era habitual en_ ese siglo) y los
Del pasado hero_ico griego rescatará o inventará
británicos contraatacaron con un bombardeo de
aquellos pasajes a través de cuyos protagonistas puede
la ciudad. Como Cavalis y su madre habían salido
establecer un parangón, Úna relación directa con el
poco antes con destino a Constantinopla, se perdió
aquí y con el áhora.
la oportunidad de presenciar tal vez el único
Cavafis ensaya en la lengua de sus contemporáneos,
acontecimiento histórico que'ocurrió en Alejandria
de quienes se enamora y con quienes convive, para
durame toda su vida. (Brodsky, 2006: 55)
nutrirse siempre de esa atracción y esa unión carnal, de
la sangre que lo llevará a la historia y a la reconfiguración
Sin embargo,pareciera que la historia fuera una constante
de un pasado actualizado en vida, y de la vida como
de su inspiración. Es de nuevo este juego entre una

19

�Poemas de Constantino Cavafis
en

Aproximaciones de José Emilio Pacheco1

Ítaca
Cuando emprendas el viaje rumbo a Ítaca
'

expansión de los sentidos. Est_o pudiera afirmarse, · LA ·SENDA QUE HA EDIFICADO
porque el pasado cumple en la poesía de.nuestro
CONSTANTINO CAVAFIS · HACE
alejandrino la función de presente, en sus páginas el
pasado atraviesa e irrumpe en nuestros días, ya que,
QUE NUESTRO VWE NO TENCA
concluirnos, el pasado no se actualiza, el pasado es hoy.
VUELTA.
Sus asuntos se inscriben en la más refinada tradición al
grado que hace clásicos su mundo y su propia obra. ,
Cavafi.s hace que nuestro viaje no tenga vuelta.
Cavafis logra plasmar la urgencia del deseo proscrito
Nosotros, s_usJectores, nos aventurarnos hacia un·
socialmente desde la plasticidad del claroscu~o, del
inundo claro y conciso que de golpe cuestiona, nos
escondite ta~o, del bar oburdel de mala muerte que
increpa en nuestra más cruda y soterrada verdad Los
auspicia en un cuarto la penumbra del encuentro sexual . lecto~ somos el viaje; Cavafis, el-camino.
La claridad y el viento que acarician desde los
En estos poemas que vierte a nuestra lengua otro de
fragmentos que se preservan de los poemas de Safo se
nuestros clásicos contemporáneos: José Emilio Pacheco,
· transforman aqui en muros qu~ el poeta levanta con tal
un tono de inmanencia, de inevitab!e'destino o desastl\'.
persuasión, que se convierten en murallas que encierran
inminente campea como materia esencial de una certeza:
·y aislan a los amantes. La intimidad subyace nítidamente
el valor de la existencia dependerá de la ética que seamos
corno tono invariable, definitivo, trátese de plasmar un
capaces de asumir en los distintos planos de la vida. Y
asunto político o un detalle en la vida de un personaje
una verdad más honda: sólo veremos la eternidad por
literario o histórico.
.medio de un lenguaje que explora la historia misma, o
Un viaje no deja de participamos de cierta
su invención más pura, en su más diáfana intimidad ~
mundanidad parajes, paisajes, rostros y emblemas hacia
Referencias:
donde voltearnos nos llenan de·goce o nos dejan perplejos;
Adorno, T.W. (2003). Notas ~obre literatura. Obra completa (t. 11).
mientras que señalar un camino es algo mucho más
Madrid Akal, Básica de Bolsillo.
Bádenas,
P. (1999) CP. Cavafís. Antología poética. Madrid: Alianza
profundo y unilateral: por este n.unbo no interesan tanto
Edi\orial.
los otros sino lo que debernos encontrar a través de ellos.
Brodsky,J. (2006). Matos que uno. Ensayos escogidos. Madrid: Siruela.
Cañi~al, L: (1981). Cavafis. B~elona: Ediciones Júcar, Los poetas.
Un viaje suele tener principio y fin, un camino puede
Cavafis, C. (1991). Prosas. Madrid: Tecnos.
.
no conocer el fin. El camino suele ser el trayecto del viaje,
Figueroa Femández, J. (abril-mayo, 19S9). Entrevista a Luis .
Cemuda. Índice Literario, 124-125.
•
pero cuando este trayecto transforma cada poema en
Paz, O. (1980). Cuadrivio, Ciudad de Mé.úco: Joaquin Mortiz.
una estación donde necesariamente debemos hacer alto
Reyes, A. (19S9). Obras completas (v. X). Ciudad de México: FCI;.
Valéry, P. (1972). El señor Teste. Ciudad de México: U:-.:AM. .
y sus puertas nos empujan hacia un andén que se interna
Villarreal,J.J. (2011). 8 Borges eterno, El None, IV06m, Sección Arte: 2.
Villarreal, J J. (2011) Por una nueva anunciaci6Ít. Xalapa: Universidad
en nosotros mismos, entonces el camino permanece y
Veracruzana, Biblioteca Xalapa.
es inagotable. La senda que ha eqificadó Constantino
Zaid, Gabriel. (2011). Las escaleras. Letras Libres. 150, 06/2011: 59.

20

l
1
i

• 1

ruega que sea muy largo tu camino
y abunde en aventuras y experiencias.
Lestrigones y cíclopes no temas
ni te arredre la furia

de Poseidón, pues nada de esto
encontrarás si tu pensar es alto
y una noble emoción tus actos guía.
Lestrigones y cíclopes,
furioso Poseidón no encontrarás
a menos que los lleves

1

en tu interior, o tu alma los erija
para cerrarte el paso.
Ruega que sea muy largo tu camino
y haya muchas mañanas de verano
en que, lleno
de gratitud y gozo,
bajes a un puerto por primera vez
y te detengas
1 Tornados del libro Una noche, que forma parte de la Colección 8 Oro de
los Tigres Ill, editada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la
UANL

�POUiÁ

en los centros fenicios
a comprar cosas delicadas:
madreperla, coral, ébano y ámbar,
los perfumes sensuales (cuantos puedas)
y visites
las ciudades egipcias y te llenes
con la enseñanza de los sabios.

Troyanos
Nuestros esfuerzos son desventurados
y parecen esfuerzos de troyanos.
Apenas comenzamos a tener algo,
a sacar fuerzas de nuestra debilidad,
a hacemos casi audaces y esperanzados,
el infortunio llega siempre a frenamos:

No dejes de pensar jamás en Ítaca.
El desembarco en ella es tu destino.

Salta Aquiles del foso ante nosotros
y su grito brutal nos acobarda.

Pero nunca apresures la jornada;
Deja que se prolongue muchos años
y ya seas viejo al divisar la isla,
rico por lo ganado en el camino,
sin esperar que te enriquezca Ítaca.
Ella te ha dado el prodigioso viaje,
sin la isla jamás habrías partido:
tya qué más puede darte?

Nuestro esfuerzo parece de troyanos.
Confiamos en vencer a la adversidad,
nos mostramos valientes y decididos
y salimos dispuestos a la batalla.
Pero al llegar la hora verdadera
resolución y audacia se disuelven.
Nuestro ánimo vacila, se derrumba
y corriendo volvemos a las murallas.

Y si pobre la encuentras no habrá engaño:
sabio como ya eres con tu experiencia
para entonces sabrás qué significa Ítaca.

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Príamo,
lamentable recuerdo de nuestros dias.

�POEIIÁ
POEIIÁ

El rey Demetrío
No como un rey sino como un actor,
se puso un manto gris en vez de la túnica
[real
y secretamente escapó.

La satrapía
Es doloroso verlo: aunque naciste
para las cosas grandes y magníficas,
tu injusta suerte no te ofrece jamás
una oportunidad ni satisface

Plutarco, Vida de Demetrio

Cuando los macedonios lo abandonaron
y demostraron que preferían a Pirro,
el noble rey Demetrio no se portó -díjeroncomo un rey para nada.
Se despojó de su manto de oro,
se quitó las sandalias purpúreas
y rápidamente se vistió

con ropajes comunes y se fue
-como el actor que terminada la obra
se cambia y se limita a marcharse.

tus deseos; en cambio,
tropiezas con hábitos vulgares,
mezquindades, indiferencia.
Y qué terrible el día en que cedes
(el día en que claudicas y cedes)
y tomas el camino de Susa

para acudir al rey Artajerjes.
Él, generoso, te da un lugar en su corte,
te ofrece satrapías y cosas semejantes,
premios que no deseas ni ambicionas
aunque sin esperanza los aceptes.
lo que anhelabas era muy distinto:
elogios de la multitud y los sofistas,
ese aplauso sin precio, dificil de ganar;
el ágora, los teatros, los laureles.
De Artajerjes no puedes recibirlos.
Nunca los hallarás en tu satrapía.
Y sin ellos lqué vida vivirás?

�POESfA

Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva a la mesa.
Tiene un periódico en las manos
pero no hay nadie a su lado.
Y en el desdén, su mísera vejez
piensa en cuán poco disfrutó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómo creyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."
Recuerda impulsos contenidos, dichas
[sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos

el viejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

�•

Leve a
grave
ycru. a
úSUONARDO ICLHL\I

La orientación de la planta hacia arriba es guiada por
La imagen de la vertical es la luz
solar. Esto es, huyendo de la oscuridad se va en
de la luminosidad,_lo distinguible a la visión,
algo presente de manera . búsqueda
que en la vida humana corresponde a la conciencia y al
constante en la vida intelecto. Debajo de la superficie de la realidad está lo
oculto, en lo que la raíz construye vasos comunicantes
humana. Al sol se le mira con la tierra, la'penetra yseimroduce entre los intersticios
fijarse y mantenerse en su sitio y al mismo tiempo la
de abajo hacía arriba, la para
abre para favorecer el dinarrúsmo y hacerla accesible a la
planta crece en la misma penetración del agua.
La idea de la vertical se asocia también a la
orientación; y a partir de - figura de la montaña, como algo que se yergue
la superficie terrestre venciendo la gravedad
ahí se genera-la concepción ysobre
elevángose de manera pesada, a paso muy lento
consistente. Es parte inseparable del paisaje
de una realidad que v.a pero
y en su majestuosidad contiene las altas cimas que
en dirección ascendente tienden a lo etéreo, la claridad de la luz y la levedad
aire. Dentro del paisaje mismo se hallan ahora los
y aspira a lo infinito del del
rascacielos, las construcciones que retan a la gravedad
y se elevan hasta alturas cada vez mayores. Como
espacio celeste.
parte del proceso, el infinito se convierte asi en el

.

a existencia de las plantas muestra que hay
algo oculto bajo la superficie de las cosas y
algo aparente que orienta hacia lo superior; lo
primero fija al lugar y lo último. conduce a elevarse.
En la vida de las plantas, la ,tierra proporciona
agua y sales, la luz solar interviene en los procesos
fotosintéticos, y al final en la fase oscura se tija el
dióxido de carbono y se generan hidratos de carbono.
:tyfientras lo primero mantiene la continuidad de la
materia, lo último conduce a la aparición de la vida,
en una forma exuberante de existencia. En esta
condición, la vida de las plantas es posible en tanto
progresa contri la gravedad.
Las plantas viven la tensión: hay una fuerza que las
conduce hacia el sol y otra que las fija a la tierra. Este
proceso es inseparable
de Ía imagen de la verti~al, que
\
incluye la idea de ir contra la gravedad, de oponerse
a la fuerza más elemental del planeta. En la vida
humana, esto es contemplado en la aviación y los
viajes interplanetarios, en los que se vence la fuerza
de la gravedad y se arriba a una realidad en la que los
cuerpos son leves. Se genera asi la levedad de la vida,
como si buscara desprenderse de la materia.

l

28

29

simbolo de la cultura de Occidente: algo no acabado,
sin limites, que busca la eternidad.
También, la verticalidad es parte sustantiva del
proceso de hominjzación, lo cual igual exige un esfuerzo
importante por mantenerse erguido en función de la
bipedestación. Esta postura traslada el centro de
gravedad a la columna vertebral asentada en la pelvis,
lo que conduce a la posición vertical del hombre.
Igual, el hombre se yergue sobre la realidad, genera
la propia y la impone al resto del planeta. Ahora
aparece una tensión, entre una fuerza que ló fija a la
tierra y otra que lo separa de la misma, una que lo
hace habitante de un trozo de la superficie terrestre
y otra que adopta al planeta como lo heredado por
la especie: es la tensión entre la individualidad y la
humanidad. Asimismo; la verticalidad se asocia a la
mano prensil, el lenguaje y el pensamiento, lo que
coloca al hombre presto a la acción y listo para el
ataque, con la pretensión constante de construir la
realidad de acuerdo con su propia conformación, a la
medida de su deseo.
En la dimensión evolutiva, el hombre ha ido de lo
animal a lo humano, de lo inconsciente a lo consciente,
de lo salvaje a lo civilizado, de lo instintivo a lo
intelectivo y de lo natural a lo cultural. Esto es, se ha

�'1

1'

colocado entre dos extremos de la realidad sufriendo
la tensión que genera la oposición entre los mismos.
Dicha tensión lo coloca en una lucha constante pcir
mantener la posición alcanzada, por no caer en las
posniras primitivas o elementales. Mientras por otro
. lado, hay procesos de deterioro de la realidad cultural
que i¡¡vitan a regresar a pautas de épocas anteriores.
La vertical simboliza el impulso de dscensión que
conduce a la espiritualización, como algo que distingue
a la especie humana de las demás. Por la vertical se
. adquiere altura sobre el nivel medio, lo que recuerda
·a la telencefalización como el proceso por el cual el
sistema neural, i:-eniendo origen en la placa dorsal,
sigue un avance hacia adelante y arriba del embrión
para conformar el cerebro en el polo cefálico.
·
En relación con lo anterior, el árbol evoca el
simbolismo de la verticalidad y ésta a su vez de la altura
asociada al ascenso. El árbol representa los niveles del
cosmos: e1 inferior, ,profundo, ctónico o infernal; el
central, terrestre, superficial, de apariencia; y el alto,
superior, celestial, espiritual. El árbol une las tres
regiones y se convierte en un aparato integrador que
permite la interconexión de las parres; cuyo eje va del
centro de la tierra al infinito para co¡iforrnar la unidad.
Igual, el árbol representa el eje del mundo, pues sigue
una linea que va del centro de la tierra al infinito.
A su vez, en el cruce de llneas de la cruz está la
-conjunción y lo que se denomina la inversión simbólica,
de acuerdct con el camino que se tome, ya sea hacia abajo
o hacia arriba del centro. Y, en la dimensión humana, el
sentido de la crucifixión hace referencia al sufrimiento
generado en la contradicción y la ambivalencia. La cruz
sitúa al hombre entre la tierra y el cielo, en ló que el
madero horizontal representa el principio pasivo y el
vertical, el activo, que corresponde a la trascendencia y
la espiritualidad. En consecuencia, simbólicamente la
cruz y el árbol son el eje del mundo.
La determinación más general de la cruz ... es la de
conjunción.de contrarios: lo positivo (vertical) y
lo negativo (horizontal), lo superior y lo inferior, la
vida y la muerte. En sentídp ideal y simbólico estar
crucificado es vivir la esencia del antagonismo base
que constituye la existencia, del dolor agónico,
su cruce de posibilidades, de imposibilidades, de
con.strucción y destrucción. (Cirlot, 1979: 155-156)

LA TENSIÓN EMTRE LO. ESPIRITUAL Y LO ,ANIMAL
DEL HOMBRE HA.CE SURCIR LA TENTACIÓN, COMO
AQUELLO QUE INSTICA O INDUCE A ADOPTAR UNA
ACTITUD O CAMINO DISTINTO AL QUE EL INDIVIDUO
SECUÍÁ; IMPLICA, POR TANTO, SACARLO DEL SITIO QUE
OCUPABA O MODIFICAR LA ORIENTACIÓN QUE TENÍÁ.

La cruz es simbo1o de la conjunción de contrarios, en
cuyo centro se ubica la voluntad humana de ir en
tal o cual orientación de la existencia. Mientras el
instinto llama al amor a la tierra, en todo lo que es
realizable; el espíritu, a la elevación y extensión a
partir de la aplicación de la fuerza para construir la
realidad cultural. Sin embargo, la cultura occidental
los presenta como opuestos y en lucha constante,
·de tal manera que el humano aparece como un ser
deformado y sin ill.5tintos. La espiritualidad que se
le ofrece tiene una conformación sobrenatural, &lt;le
una naturaleza diferente a la humana, por lo que _no
es alcanzable sino a costa de renunciar a la esencia
propia como entidad viva. Ahí reside la contraposición
entre una y otra faceta de la vida contemporánea.
LA COHDICIÓM HUMANA

En la condición humana la tensión se genera en!J:e lo
instintual (lo que se rige por las pautas de la especie
heredadas del proceso evolutivo, que se sustentan en
una dinámica interior que conduce a apropiarse del
mundo objeta! y lograr_la sobrevivencia) y lo espiritual
(que es el proceso de objetivación de la interioridad,
sujeto a normas, principios y valoraciones para dar

30

simbólicamente lo claro;lo luminoso, lo etéreo, lo que
origen a la realidad cultural,
se ha despoj;¡do de la materia. En consecuencia, ahí se
como algo especificamente
ubica el alma, Dios yla virtud, e.s lo celeste. Mientras,
humano). Se generan en
lo biológico es lo oscuro, lo oculto, lo material, lo que
este proceso un sinnúmero
es origen de pecado y maldad
de posibilidades de
Mantenerse en la vertical requiere fuerza, lo que
combinación de ambos
se expresa como resistencia a las influencias de la
rasgos, yendo hasta los
realidad en que se vive y permite mantenerse en el
extremos de cultivar la
propio sitio, conservar la postura, la integridad y la
"espiritualidad" negando
propia pauta de existencia. El individuo que no tiene
lo instintual de la realidad
fuerza
para resistirse ante la realidad, sucumbe y
humana; hasta lo inverso,
negar la espiritualidad y · cae presa de situaciones que por su propia dinámica
conducen su existencia por otras vías, en las que es un
dedicar la existencia a la
objeto expuesto a los vaivenes de la realidad. ·
satisfacción impulsiva de las necesidades.
En la expresión gráfica de la personalidad, la
El individuo ordinario es débil para lograr la
ver~ical contiene una parte superior y otra inferior,
espiritualidad plena y cursa su vida haciendo
que las limita la horizontal de la vida humana; la
esfuerzos por no caer en lo instintual, lo que le resta
que se despliega entre el pasado y el futuro, con
energía que potencialmente estarla disponible para
líneas de ascenso y descenso. En el centro se li:alla la
los logros de la cultura. Esto significa que la lucha
intersécción, el erute de lo vertical y lo horizontal
consigo mismo no es inocua y se traduce en desgaste
donde se ubica al ego individual que hace esfuerzos
y mediocridad.
para dirimir el conflicto entre las tendencia~y conduce
.Frecuentemente, la concepción de la vertical
a obrar sobre la realidad para moldearla de acuerdo
toma la forma de fantasía que anima al humano
con la voluntad humana o tolerar el infortunio cuando
a la búsqueda de lo sublime, a lo que es grato a lo
aparece.
espiritual; y se tuerce al influjo de una concepción de
La tensión entre lo espiritual y lo animal del hombre
la espiritualidad que niega la vida, el cuerpo, el sexo
hace
surgir la tentación ·como aque]lo que instiga o
y el instinto. Lo anterior se aprecia en la infancia,
induce a adoptar una actitud o camino distinto al que
cuando la vida no tiene tanto peso y el ascenso se
el individuo se.guia; implica, por tanto, sacarlo del sitio
logra por el camino de la fantasía. Es la fantasía
que ocupaba o modificar la orientación que tenía. Asi,
infantil de subir al cielo, lo que está arriba en el azul,
la tentación es una influencia de la realidad individual,
por medio de una escalera o dos si es necesario, en lo
que
induce a modificar el curso de la existencia. Sin
que la escalera en su ascenso es símbolo del esfuerzo
embargo, ceder a la tentación y·vencer una resistencia
requerido para elevarse.
no siempre conduce a la calda, pues hay múltiples
En la dimensión simbólica, lo espiritual llama al
circunstancias en las que el hombre se resiste a abrirse
hombre hacia la vertical, mientras hacia abajo, en lo
a la llamada del destino y seguir su propia ví_a; y hasta
horizontal, se encuentra con lo animal. Lo espiritual es

31

�que hace caso de la señal iñterior logra destrabar su
impulso oculto, para dar otra dirección a su existencia.
El habla es la voz de la conciencia, por lo que
simbólicamente la tentación habla al oido izquierdo,
y la resistencia a la caída, al derecho. Mientras la
resistencia es la via recta para mantener un modo de
existencia sujeto a pautas claras y estrictas, ceder a la
tentación es-la via siniestra de la existencia, en la que
se abre qmino a 1o nuevo, que en ocasiones toma la
forma de lo malo.
La angustia surge ante el temor a caer bajo el in.flujo
del impulso, al que la conciencia moral le ha negado
expresión, y es indicadora de que el individuo se halla
sujeto a una tentación. Se expresa como vértigo, como
el movimiento con pérdida de la base de sustentación
psíquica; o com0 desmayo, cuando el individuo ha sido
tocado por el impulso y se lanza contra la prohibición.
En el desmayo, la caida coloca al individuo yacente
sobre la. superficie, la gravedad ha vencido y el
individuo ha perdido la fuerza que lo hacia resistirse a
la presión de la interioridad, al impulso que coloca al
individuo en el mundo.

¡

LA. LEVEDAD Y LA. CRAVEDAD

La levedad del ascenso pertenece a lo espiritual, lo que
se ·ha despojado de lo que lo ataba a la materialidad,
mientras la caida tieµe origen en la gravedad, que
recae sobre la totalidad de la personalidad. En la
concepción teológica, lo espiritual se halla libre de la
in.fluencia del cuerpo, por lo que aparece contrapuesto
a la vida. En consecuencia, la vida por definición
pertenece al acá de la existencia humana. Por su parte,
el más allá metafísico es una construcción conceptual
de naturaleza abstracta, que por definición es; no existe
La idea de la Ascensión de Jesús y Maria significa
que ellos no pertenecen al mundo del humano, pue?
no tienen caída y perm¡¡necen siempre en lo etéreo,
en el mundo divino. La levedad los condujo al más
allá, sin alguna fuerza-que los hiciera caer por su
gravedad, por lo que se puede afirmar que la caida
es propia del hombre, no sólo materialmente sino
también espiritualmente. Ya en la cultura de la Grecia
Clásica, el hombre es mortal mientras los dioses son
inmortales.
Se dice que la esencia de la cultura es lo espiritual,
pero la fuerza se adquiere del instinto. De otra manera,

32

la espiritualidad sin una fuerza que la sustente es sólo
EL
HOMBRE
VENCE
LA
fantasia, metafísica en búsqueda de creyentes, los que
CRAVED~D HACIENDO LA VIDA
por su mayoría darán peso y gravedad a lo afirmado en
el consenw. La fantasia se halla cercana al impulso y · LEVE, OLVIDÁNDOSE DE LAS
de_ ahi obnene la fuerza para lanzarse a lo infinito y lo
EXICENCIAS MORALES QUE
absol~to, es el peso de la gravedad de la realidad que
la hace aterrizar y la coloca en su justa dimensión. La
OBRAN CONTRA SU IMPULSO,
idea de la levedad se halla presente cuando.se contrasta
QUITÁNDOLE
PESO
A
LA
el peso del intele~to y la fantasía, con el acto motriz
Yel lenguaje hablado. Los primeros elevan y vencen . EXICENCIA CORPORAL Y AL
la gravedad en búsqueda de lo etéreo, mientras los·
PAS~DO~ ELEVÁNDOSE SOBRE
últimos, en su concreción, adquieren el peso que les
LOS PROBLEMAS ORDINARIOS
da la objetividad.
'
. En la existencia humana individual, la elehción
DE LA VIDA O EXPONIÉNDOSE
es conseguida por el logro de la plenitud, la cual es la
AL ANHELO DE UNA NUEVA
tendencia expansiva que no excluye posibilidades
vitales sino que las amplia sin limites. En relación con
REALIDAD.
esto, lo sublime es la elevación extraordinaria, moral
o intelectual. Lo que en la química corresponde a
Ylo ponen en riesgo en tanto lo tientan a realizar
volatilizar un cuerpo sólido y concentrar los vapores.
hechos grandiosos, lo que termina en una condena. En
la sustancia pasa del estado sólido al gaseoso sin pasar
contraposición, en el vacío de la existencia todo tiene el
por el estado liqúido, se le quita el peso y asciende;
mismo _peso, la realidad pierde valor y la pretensión de
figuradamente es como si la materia se transformara
apropiarse del mundo queda sin la fuerza del impulso,
en algo etéreo, espiritual. En la sublimación como
lo que anula la posibilidad de desilusión. Así, la
hecho de la personalidad, se ha orientado la fuerza
indiferencia ante el mundo es un buen antídoto contra
del impulso hacia fines socialmente aceptables; se
la caída. En el vacío de la existencia, la vida es llana,
ha quitado peso al instinto original y, a cambio, se ha
libre de los extremos, por lo que en la elación y la
generado la nueva realidad cultural.
indiferencia no se tiene necesidad de ha¡:er el esfuerzo
Todo cae p·or su propio peso, la gravedad lo atrae
por elevarse ni resistirse a fa caída.
Ylo coloca en un lugar. Y, en est_e tenór, la vida es
El auténtico cultivo de lo cultural se halla distante
un fuego fatuo, que apenas florece ya se encamina a
de los beneficios o logros que se tengan. Como
la desaparición. Tiene una fase de ascenso brusco
ejemplo, el arte es inútil, _no sirve, pues t6 que sirve
seguido de una caída que deja cada cosa en s~ sitio.
pertenece a la economía, y el arte excluye todo
~a caída es lo oculto en el proceso de lo trágico pbr
beneficio; es parte del proceso de generación de formas
lo que la realidad contiene el germen de la p;opia
como sustento de lo cultural. Es un "como si", que no
destrucción y lleva al fenómeno a sus principios: es
es la realidad sino que la representa en otra dimensión.
el eterno retorno que deshace la realidad para volver
En consecuencia, ref9rzar lo consciente e intelectivo y
a formularla. En dicho proceso oculto que destruye
acudir a lo cultural para negar la materialidad, es parte
la realidad se halla la fuerza de la gravedad, que está
dcl proceso economicista, en el que se busca realizar la
present.: y un dia predominará sobre el resto; atrae
existencia como logro.
hacia el centro y hace
todo alrededor suyo.
El hombre ~en~e la gravedad haciendo la vidá leve
A mayor fantasía, mayor desilusión; mientras
olvidándose de las exigencias -morales que obra~
g:a~de sea el anli.elo, grande será la pena. Lo que
contra su impulso, quitándole peso a la exigencia
significa que hay que cuidarse de lo que se desea, todo
corporal y al pasada; elevándose sob,re los problemas
tiene un costo que no siempre se puede pagar. Muchas
ordinarios de la vida o exponiéndose al anhelo de
pretensiones sobrepasan la capacidad de individuo · una nue~a realidad. De hecho, en la fantasía religiosa

girar

1

•

�'

se trata de dejar el lastre de la existencia terrenal
para aspirar a la existencia en el más allá, libre del
cuerpo y del pecado. Se ejemplifica lo antenor en la
levitación de los santos o de las prácticas espiritistas.
· En la dimensión religiosa, adquirir la levedad es
deshacerse del lastre que ata a la tierra, soltar el ancla
que mantiene al buque atado al puerto, abandonar
las sombras del pasado, dejar la tierrn, la ciudad, la
casa, la familia y la madre. Por tanto, una manera es
deshacerse de lo que impide el movimiento, hacer
distancia del pasado y separarse de lo conduce al

1

¡

,

i

,1
1

t .

EL ASCEHSO POR LEYEDAD
IMPLICA PERDER l&gt;ESO. AL
. DESPOJARSE DEL CUERPO, LA
MATERIA, LO QUE EQUIVALE A

apego.
.
En relación con lo anterior, la religión nace la vida
grave, seria, pesada, al imponer exigencias que obran
contra la pretensión humana de existencia, al quitar
valor a la vida real e inventar una vida de fantas!a.
Una vez que se ha formulado la existencia en el más
allá, la realidad humana queda mal parada, Ypor
comparación aparece imperfecta y sujeta a múltip_l~s
exigencias. Ah1, la religión busca la pureza de la acc1~n
y el pensamiento, que en la búsqueda de la perfect1on
exige suprimir toda mancha; y tanta extgencrn se
traduce en una lucha interior del individuo consigo
mismo, en la que gran cantidad de energ!a es usada
para mantener a raya los impulsos, anhelos, deseos
y fantasías, lo que a su vez se traduce en desgaste,
que el individuo siente como fatiga. Ahora todo se ha
vuelto pesado, grave, sin alegría, aburrido; la vida se ha
encaminado al hastio.
En su posición, icómo hace el poeta para arribar
a las cimas de lo sublime? Despojándose del peso de
la racionalidad y quitando al lenguaje la exigencia de
referirse a una realidad particular de acuerdo con la
norma. El poeta convierte la realidad en simbolos que
conforman figuras con las que expresa su interioridad;
libre de la exigencia de la norma del lenguaje puede
elevarse a las cimas de lo excelso, semejante a la
manera como el místico se libera del cuerpo en la
búsqueda de la espiritualidad
El ascenso por levedad implica perder peso al
despojarse del cuerpo, la materia, lo que equivaj.e a la
negación de la realidad como expresión intelectiva del
olvido de lo que sucede para no tener que soportarlo.
En cambio, el ascenso por el esfuerzo implica la aplicación
de la fuerza para escalar gradualmente y orientarse
hacia la cima; es ir contra la corriente de calda que va

LA NE~CIÓM DE LA R~LIDAD
COMO EXPRESIÓN IMTELECTIVA
DEL OLVIDO DE 1.0 QUE
SUCEDE PARA MO TEMER QUE
SOPORTARLO. .
hacia abajo, luchar contra una tendencia formulando
un nuevo camino y venciendo los obstáculos que
aparecen. Es vencer la resistencia_que la realidad ,
opone·a la pretensión humana, obrar contra_ lo dur~
y lo que no se deja penetrar. En dicho cammo esta
puesta la prueba: la fuerza, la resistencia, la toleranaa,
la voluntad y el anhelo humano de altura, de estar
sobre lo demás, de ver la realidad desde las altas cimas
de la grandeza.
LACAiDA
Cae lo que tiene altura; en ftsica es lo que ha requerido

gran energ!a para llevarlo a una posición en la que
venza la fuerza de gravedad. Ah! hay una tensión:
entre la fuerza,que sostiene en un sitio COjl energla
potencial y la fuerza de gravedad opuesta. Al final,
dicha energ!a potencial se manifiesta cayendo, como
es el caso_del agua que se precipita para generar
electricidad. Lo que significa que la calda deja libre
,· la energ!a acumulada, todo depende de la orientación
qu7 se le proporcim'ie ~proceso.
En el mito jud!o, los humanos fueron tentados a ser
como dioses y cayeron, lo que trajo como consecuencia
el exilio, la condena a vivir fuera de sl y el anhelo de
regresar al origen. Sin embargo, dicho exilio los obligó
a usar la propia fuerza como principio de realización
de la vida. La Caída va precedida de un mandato Y
una prohibición a Adán y a Eva: "de todos los árboles.
del para!so puedes comer, pero del árbol de la aenc1a
del bien y del mal no comas, porque el d!a que de él
comieres; ciertamente morirás." (Génesis. 2.16). Pero
la serpiente fue portadora de la tentación y les dijo:

34

1

"No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de
él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios,
conocedores del bien y del mal." (Génesis 3. 4,5).
La tentación en cuestión era ser como ,dioses, para
gozar de la inmortalidad, que es el mismo problema
planteado en la mitolog!a griega en la figura de
Prometeo.
En la escena del Para!so, la serpiente es un simbolo ·
de fuerza original con múltiples valores. Al ser fuente
de energla ofrece la inmortalidad, se identifica con
lo terreno, lo inferior, lo femenino; al mudar de piel
renueva su fuerza en una especie de resurrección que
conduce a la inmortalidad. En el yoga, la kundalini o
serpiente es una imagen de la fuerza interior que se
halla enrollada en forma de anillo en la extremidad
inferior de la columna vertebral. En las prácticas de
espiritualización se despliega y se alza hasta llegar a
la región frontal, lo que se concibe como el momento'
en que se tiene el sentido de eternidad. Figuradamente
es la ascensión de la fuerza de la región del sexo a la
cabeza, donde se ubica la espiritualidad.
Como contraste, lo que es real tiene una resistencia
que precisa vencerse, ya se trate de una piedra, una
manera de pensar, un hábito de la personalidad, etc.
En el enamoramiento como ejemplo, el individuo ha
dejado de ofrecer resistencia y se deja llevar por el
anhelo y la fantasla, lo que lo conduce a una especie de
fusión que lo mantiene estrechamente unido al otro,
perdiendo as[ la individualidad. Enamorarse significa
dejar de s'eÍ sí mismo, "vivir a medias", pues la mitad de
si está con el otro, en el cual se ve de manera figurada.
As! como la elevación es un proceso que lleva una
dirección de abajo hacia arriba, venciendo el peso de
la realidad, el eñamoramiento, ro fa!l in lave implica una
calda, quedando el individuo a merced de la fantasía,
bajo el influjo del impulso.
Cuando el individuo sucumbe a la tentación, la caída
es expresión de lá gravedad que, como fuerza, coloca
toqo yacente sobre la superficie de la realidad, en donde
se valora por lo que se tiene de horizontal, de contacto
estricto con la realidad firme Oa tierra firme). Se ha
construido un rasero que todo lo iguala por lo bajo,
mientras la espiritualidad tiende a igualar por lo alto.
La tensión prolongada entre lo espiritual y lo animal
expresa una lucha de tendencias; simbólicamente el
individuo se encuentra al borde del precipicio y ahí

cae o con un gran esfuerzo logra mantener su posición
y quedar a salvo de tal influencia. Hay individuos que
permanecen en riesgo constante, lo cual los provee de
fortaleza y resistencia a caer, pero con gran inversión
de energ!a, pues adoptan una posición con propiedad,
se encuentran seguros en su sitio, lo buscan y les
satisface, es lo que dicen querer, y en consecuencia, a
eso orientan la existencia.
En la dinámica de la personalidad, la tensión
~s generada en la excitación proveniente de las
motivaciones y necesidades del i_ndividuo; es una
tensión que consume energla y· lo coloca en una
actitud de c~ntención en la que hace esfuerzos por no
sucumbir a dichas ir¡Jluencias. La contención es para
no caer bajo el influjo del impulso, la necesidad o el
sentimiento, para mantenerse en una postura ante
la realidad. En la contención por la moral, se invierte
fuerza que está presta a disolverse por la calda, al
no resistirse a la tentación. En lo personal, la altura
del individuo la proporciona la fuerza, que está dada
por la posición de dominio en una realidad. Se cae en
debilidad cuando dicha fuerza deja de expresarse y no
se busca "más" y "mejor".
Como expresión de la resistencia que evita la
caída, el hombre elabora sistemas de seguridad que
le conducen a lograr la sensación de que su sitio se
halla,'libre de las influencias de la realidad. La mayor
fuente de dicha sensación de seguridad es el refugio
en la conciencia y lo intelectivo, que en muchas
ocasiones se expresa como una huida a lo cultural:
·En reláción a lo anterior, Gustav Bally enfatiza: "El
hombre resulta ser apátrida al evi~ar la naturaleza
inmediata. Esta falta de patria constituye la miseria
humana. El mundo humano no es una patria natural,
es, por el contrario, una patria inmediata, ~reada por el
hombre para su propia especie, carente de seguriclad;
y como todo lo creado por el hombre requiere una
constante reforma, se ve amenazada y expuesta a
un cambio eterno. Hemos trocado una s.eguridad
paradisiaca en el esfuerzo por ase~rarnos. En vez
de llevar la naturaleza dentro de nuestro corazón,
lo que llevamos es la nostalgia de ella." (Bally, 1964:
91). En esta expresión se hace referencia al temor
a caer que generan los cambios de la realidad y que ,
se traducen en angustia, la cual es compensada con
procedimientos para reasegurarse ante la realidad.

�•
\

.;.

'

lúdica ante la existencia. Johan Huizinga en su obra
Etil LOS EXTREMOS DEL E$TA
Hamo Ludens dice que en toda conciencia moral la
cuestión reside en saber "si es juego o cosa seria". Lo
DE ÁMIM~ SE HALLAN
que significa que en la actitud lúdica la vida no es setia,
MAMÍA Y LA DEPRESIÓN,
pero para jugar hay que hacerlo como si fuera seria.
ELEVACIÓN Y 1.A CAIDA; D .:J
La seriedad de la vida surge de la negación del lado
trágico de la existencia; como ejemplo, la negación
AFECTO~ DE LA EXALTACIÓN '.14
de la muerte en la religión. De alú porqué se inventa
LA EUFORIA CON SEMSACIOM D
lo cómico. Como contraste, la aceptación del devenir
'
EMCRANDECIMIEMTO DEL ECO, coloca al humano en el flujo de la realidad, en lo que
· no hay necesidad de hacer esfuerzo por mantenerse
SEVAALAAPATÍA, LACMlEMCI
arriba y evitar caer.
En su dimensión, el ridículo es por tomarse
DE IMP.ULSO Y LA PERDIDA D
demasiado en serio. En tal condi¿ión, la pe¡:sona cae,
LA EXISTENCIA.
S MTI
pero su rareza o extravagancia es tal que mueve a risa.
En el acto no se puede evitar caer bajo la influencia
El mito de Slsifo es expresión de la repetición al
de algo proveniente de la interioridad, que al final
infinito del modelo del ascenso y la caida al vencerse
desfigura ante los demás. Tornarse demasiado en serio
la resistencia que permite soportar la tensión de estar ·
es carecer del sentido del humor, lo que sucede en el
en la cima. Esto es, estar en la altura requiere inversión
individuo apegado al ego, a la ilusión de un ideal, con
de esfuerzo para mai.tener la ·posición, contiene el
poca objetividad respecto a la realidad. El sentido
riesgo de caer, sintiendo el vértigo de la altura con
del humor, propio de las personalidades fuertes y
posible ruptura del equilibrio y ·pérdida de la base
maduras, se caracteriza ante todo por la capacidad de
de sustentación, de los procesos que proporcionan
retrse de las propias incongruencias. El que toma la
sensación de seguridad. Lo que equivale a la vivencia
vida como juego, no cae.
de la angustia. Dice Robert Graves que originalmente la
El sueño es la caida del estar despierto o alerta,
.piedra de Sisifo era un disco solar y la colina por la que
que de manera periódica sucede para ir a las
rodaba era la bóveda celeste (Graves, 2004: 286-292).
profundidades de la mente, y recorrer por el camino
Se refería pues al ascenso espiritual al que aspira el
de la memoria el laberinto de la vida individual. iQué
humano para volver irremediablemente a caer. Es obrar
es más fácil, resistirse a dormir o hacer unesfuerzo por
constantemente contra la gravedad que coloca todo en
despertar y levantarse? Lo que equivale a decir caer en
su lugar y condena al hombre a repetir el acto sin fin.
la inconsciencia e intrpducirse al mundo del ensueño
En los extremos del estado de ánimo se hallan
o estar consciente y hacer frente a las exigencias de
la manía y la depn;sión, la elevación y la caída del
la realidad. Lo conscie'nte incluye un estado de alerta
afecto; de la exaltación y la euforia con sensación de
con atención enfocada, siempre a punto de caer en
engrandecimiento del ego, se va a la apatía, la carencia
lo inconsciente: con pérdida del tono muscular y no
de impulso y la pérdida de sentido de la existencia. En
saber de si. Equivale a la fantasla de desprenderse del
la primera el individuo niega la realidad y se coloca
ego, al cual hay que mantener ante los demás y para
sobre ésta; en la última, ha tomado contacto con la
gloria de si mismo. En la dimensión ec~nóqúca de la
realidad, ésta se le ha echado encima y ha entendido
vida, hay la tentación a dejarse llevar por el lado fácil
su pequeñez. La elación es un estado de excitación
de las cosas, por la realización del menor esfuerzo, lo
emotiva, de placer intenso, de exaltación, con ascenso
que implica la condición de caida, pues el individuo
del estado de ánimo, semejante a lo que sucede en la
no l\.a podido sostener la posición y resistirse a aquello
e1ruberancia del. carnaval, para luego caer en estado de
que llama a regirse por el rasero de lo menos. Mientras,
enclaustramiento en la Cuaresma.
el qué realiza el esfuerzo se resiste, se mantiene en su
Como se ha dicho; la religión hace la vida seria, le
sitio y se guia por los máximos de la existencia.
proporciona gravedad, lo que es opuesto a la actitud

36

logra enseñar algo al humano, pues éste permanece
en su condición por el instinto pervertido, el cual lo
conduce a buscar la satisfacción de la pretensión que
fue negada y prohibida, con la conciencia de que está
mal y merece castigo. En contraposición, la ausencia
de la disculpa coloca al hombre ante su propia
perversión y las consecuencias de la misma. Lo que es
presentado como la muerte.de Judas en el origen del
cristianismo, es un símbolo de lo que sucede cuando la
falta no es disculpada;lo que coloca al individuo ante
el problema de la propia muerte. Esto es, ante una
condición que exig~ una transformación radical de si,
con el objetivo de arribar a la existencia auténtica.
La dinámica básica de la existencia humana es la
búsqueda del si mismo y la realización de la existencia
auténtica, de acuerdo con la estructura individual, que
se halla en lo profundo de la interioridad. Nietzsche lo expresaba como ~negar a ser lo que se es", lo cual
implioa un gran esfuerzo. I arnbién está la tentaéión de
la caida en el "se" imper.sonal o en el anonimato de las
grandes mayorías. La impersonalidad del ser anónimo
es el sustento de la existencia inauténtica, en la que la
vida se reduce a la trivialidad del existir, el individuo
· se confunde con la colectividad y así se dirige hacia
la medianía. En fin, la caída implica pérdida o
degradación, que en la personalidad se traduce en
angustia existencial.
El que se resiste a la calda busca mantener el
control
de sí mismo, se ve obligado a invertir fuerza
De la infancia se dice que es hermosa porque es el
y mant~er la postura, está contenido y fatigado. El
mundo de la fantasía y la magia, en la que todo sucede
que no se resiste se halla expuesto a los vaivenes de la
con desearlo; por otro lado, es la época en la que los
existencia, al flujo de la.corriente de la vida, y se deja
padres son figuras sagradas y se les rodea de.un halo
llevar por lo que sucede. Al primero, la vida le cuesta
de poder que da seguridad al niño,.como la cueva daba
mucho esfuerzo, comparado con las satisfacciones que
seguridad al hombre primitivo. I ambién, es la época
tiene; al segundo, quizá sus satisfacciones no tienen
de los demonios, que representan los anhelos que
alto valor, pero al menos logra sentir que la vida ofrece
están pr~hibidos por la cultura, predominantemente
algo que se puede obtener. Quizá por eso el primero
el sexo. Así corno es el tiempo del cielo donde todo es
busca la otra vida en el más allá, en el acá no logró
beatitud y amor, también es del infierno, en el que los
sentir alguna retribución por su esfuerzo; mientras el
deseos prohibidos al mismo tiempo fascinan y atraen
segundo, en pequeña escala, logra descifrar el secreto
sin poder sustraerse al tal llamado. Alú se aprende a
resistirse a la tentación; y en adelante, el individuo · de la existencia. W
estará en riesgo de caer bajo el influjo de lo prohibido.
Referencias
.
.
En la confesión 'se aprecia la e)evación y la caída de
Bally, G. (1964). El juego como,xpresión dda libertad. Ciudad de México;
manera cíclica, lo que es posible por el perdón, que
FCE.
Ctrlot,J.E.
(1979). Dicc,onariodesimlxilos. Barcelona: Labor.
introduce en un modo de vida caracterizado por una
Graves. R. (2004 ). Los mitos griegos. Madrid: Alianza.
constante caida
'
,. y la consecuente elevación. Lo que no

37

�POESÍA

C"í

ARTUR ROCÉRIO

(Pauhsta, 1984)

Piedad
y
Yo ni quería escribir nada
Fue aquel naco que hace así girl beutifu.I Y
La iglesia
El mundo se está volviendo adulto
Pesado, sucio, avergonzado, solitario
Hasta aquí ya no importa más el amor y la rosa

Cuando a mediados de los años setenta Heloisa
Buarque· de Hollanda preparó su antologia
26 poetas hoje, el retrato del panorama poéti~o
brasileño quedó eclipsado por una vuelta a la
coloquialidad, a los poetas que en mimeógrafos
ycarteles llevaron la poesía a la calle, es decir, a
la comunión tribal que.confrontaba la rapiña de
la -alienación militar. Se trataba de un impulso a
lo Oswald de Andrade decantado y actualizado
en la ola norteamericana y su triunvirato
utópico: blues, beat y rock Léase Roberto Piva.

Cada vez que me arrodillo y rezo Mato un
[mosquito
Una vez maté tres a la vez
Porque
Mis manos son de carne y hueso Y el mosquito es
[otra cosa
.

'

-tipo Dante Ga~riel Rossetti- en Vardarac y una
En nuestros chas, el título Afila san ftm dos danónios
· cónstrucción dialógica, desenfadada y profundamente
descontentes (2006), libro debut de Bruna Beber, remite
mordaz en Tirelli Neto. Ariur Rogério es un caso
a la pinta en un muro de Río de Janeiro que ella veia
e_xtraño en la generación reciente, en un gesto que
camino a su trabajo: poesia del cha a cha, anecdótica,
señala su entrega a la es~ritura (y no al glamour
intima,·coloquial... Iá. misma apuesta. Tarnbién de Río .
. literario de mafias provincianas) ha publicado e~
son Camila Vardarac e Ismar Tirelli Neto; en ellos
edición virtual diez libros con poemas llenos de,
encuentro un apego más literario, un tratamiento, una
. humor, jl,legos de p~abras, regionalismos, lengua viva.
hechura emanada de una ensoñación aviesa victoriana

Ayer me nació una piedad del tamaño de tu rostro
[Sin el bigote
Y la barba y La otra parte del cuerpo
Era una felicidad
Aunque era un poema de esos poetas que copian
[revistas de literatura
Aunque era sólo descaro
y
La guayaba
Del
Guayabo

�POESl&gt;.

POESlA

&lt;,iJ
&lt;,iJ

BRUMA BEBER

(Rio de Janeiro, 1984)

(trident) sandía
ríe y llega
de su sonrisa
la frescura de la lavandería
a perfumar el humo
del cigarro
150/o la humedad relativa del aire
hago fiesta
9 grados sin chamarra
caos aéreo
tchup tchup tchuru
tu sonrisa lija

la tinta negra
de lamia.

ISMAR TIRELLI METO

(Rio de Janeiro, 1985)

El amigo soltero
-¿Tres casas en un solo año, y un idioma
en vías de desaparecer, dices?
Toda mi vida ellos
costean. Pacato,
la vista no deja entrar.
Quedé. Rendido a las formas
de la delicadeza. Rasgo
las telarañas para
así bordar las mías,
casualidad por el horizonte
el luto de las molduras.
Los domingos distribuyo
a la gente visitas inesperadas.
tMe acompañas?
Firmo una carta, atento
al sonido rastrero &amp; tramador
ejecutado por mi propio nombre.
(Allá las personas se pierden).
Los domingos voy al cinema.
Se carcajea como incendios
en grandes edificios comerciales.
Regreso y percibo
que sigo sudando muy fino
de las paredes, desde siempre.
Estaban a muy poco de inventar el teléfono.
Me quedé porque el tren no me agarró.

�POElfA

(,rj

CAMILA VARDARAC

(Río de Janeiro, 1987)

La noche tiene el aroma de los excrementos del amor, luna cómplice de la sangre
que ruidosa circula en las venas y que de ellas se desvanece callada, por los poros
entra el aíre que corroe las vísceras con inmenso placer, en algún lugar un cuerpo
agoniza porque las primeras luces recuerdan que los deseos son perecederos con
la aurora, el sol quiere nacer y cuántas nubes contrarian su voluntad volviendo el
domingo nublado y las sienes de los niños -frías en el jardin fetal.

�i tienes· un hondo_ penar,
piensa en mí; si tienes ganas ·
de llorar, pie~sa en mí. Ya
. ves que venero tu imagen divine!-...

S

Venera la nostalgia de cuando la Íuz entraba a SI} cuarto y se reflejaba sobre la luna del
tocador y la madera pulida de los muebles, especialmente del escritorio, un regalo de cuando '
cumplió quince años. Cachi mañana la claridad llegaba por la ventana iluminando hasta el
piso aunque estuviera nublado porque irradiaba del centro alegre de su propio corazón. Y
nunca tenía ganas de llorar y vagamente pensaba en nadie que no fueran sus compañeras de
esc~ela, los personajes de Jean Ausrin, una de sus primeras lecturas, sus abuelos y el resto de
su entrañable y numerosa familia; sin embargo, ya entonces sabía reci:mocer las cosas bellas
de este mundo y la voz de Toña la Negra que había escuchado en radio, por televisión y' en el
' , de milagro pastoso y timbrado y lo admiraba sin saber que la
teatro, le parecía una especie
acompañarla siempre. Si, vio a la artista una vez.parada junto al piano de Agustín Lara, casi
inmóvil, el rostro impenetrable, jugando sólo con un pañuelo de gasa que se turnaba de una

t
'·

mano a otra.

.¡
1

'1

1

1

Aquélla famosa vivía en una casa modesta
detrás de la suya, pero le había regalado a su
hijo mayor un Cadillac rojo convertible, último
mtidelo. El muchacho moreno y espigado la
rondaba con ojos ávidos, aunque se mostraba
pobre de palabras convencido de que con
sus escasos dieciséis años ella no se fijaría
en un hombre de veintiuno. El muchacho se
conformaba con estacionar su propiedad más
, querida y permanecer en la banqueta largo
_ rato bajo los árboles de jacarandas en plena
floración que dejaban caer una alfombra
morada sobre el césped.
Y sucedió que en su escuela las monjas
rompieron la rutina por causas nobles.
Se organizaría una charreada para fines
caritativos. Lo colectado pararla en un
hospicio. Ese altruismo permitió la entrada
de Tony Aguilar para elegir reina del evento
entre bachilleras divididas en dos grupos.
Las alumnas de humanidades en uno; las
de ciencias en otro. Había entonces un
despliegue de bellezas, rubias a punto de ser
sofisticadas, castañas pizpiretas, trigueñas
reticentes. Todas habían ovacionado la
llegada del astro, todas llevaban medias de
popotillo hasta.las rodillas, uniformes con
cuello blanco abrochado por un gran botón
marino y cubierto con mandiles a cuadritos

44
1

azules. Todas estaban haciéndose bromas
entre sí, dándose codazos, estableciendo
complicida\les, gestos disimulados. En su
calidad de estrella cinematográfica, Tony
irradiaba fosforescencia. Debieron agradarte
las morenas bajitas, porque dirigiéndose a
ella dijo sin titubeos:
-iTú! -Ella no podía crei:rlo: vio hacia
las hermanas Cad,or que hablaban con acento
francés a pesar de vivir en México desde la
niñez. Vio hacia las demás formando un
ramillete. Eran flores con caras expectantes,
cabellos peinados ·en trenzas, coletas,
melenas; ojos claros, aceitunados, c;ifés
oscuros llenos de risa. El actor platicó un
rato, echó un nuevo vistazo y sin pensarlo
volvió a decir:
-iTú!
La dejó atónita, miró otra vez a derecha
e izquierda, se puso una mano sobre el
pecho y preguntó con la miracla en actitud
dubitativa.
-Si, tú, iqué esperas para sentirte·
la reina? -dijo otra vez. Luego· repar~ió
saludos, le extendió la manó a cada una en
una especie de revista militar y en medio de
suspiros reprimidos salió tan gallardamente
como había entrado al enorme patio donde
se jugaba bádminton o voleibol.

En vez de tener ganas de llorar ni de pensar propia para trapos de cocina que para
en nadie, tuvo ganas de reir hasta las lágti.mas. atuendos de soberana; sin embargo, el
Se contuvo disimulando su fortuna.
diseño cobraba forma imaginaria. Sus
En su casa estaban ya comiendo y antes rudimentos de costura, bordado y corte
de sentarse en su lugar contó lo ,5ucedido le dijeron que querer es poder. Plegó una
en detalle. Silencio. Su padre necesitó unos falda ampona adornada con varias hileras
segundos de reflexión y finalmente afirmó que de espiguilla verde; ideó una blúsa escotada
el asunto le parecía una banalidad a la cual sin mangas, y a la hora de pegar el cierre la
debía renunciarse: Ella siempre respetaba cosa se complicó; pero su madre, que fue
esas opiniones, no porque fuera uno de esos candidata a reina del carnaval en Veracruz
· personajes adustos, impositivos y gritones; al y sabia lo que representa renunciar a
contrario, lo admiraba por su bondad innata tales distinciones, resolvió el problema
y su exitosa carr.era; pero determinada- se entallando el vestido con el propósito de
acogió con los diez dedos de sus manos al resaltar la pequeña cintura.
efímero reinado como si en ello estuviera en
Quedaba algo pendiente. Hasta Cenicienta
juego el resto de su existencia. Sj negaban el necesitó una carroza y ella no tenía un hada;
dinero para _comprarse ún disfraz de Adelita en cambio, tenla un guardián dentro de su
ode Jesusita en Chihuahua, echaría a rodar coche especracular bajo el suave soplo de las
sus ahorros. De las oscuridades de su alcancía jacarandas manteniendo una ronda persistente
sacó monedas chicas y grai¡,des, Juntó cien en medio del primaveral tapete morado.
pesos con los qJ:!e entró al único Palacio de Abrió el zaguán y caminó algunos pasos
Hierro que había entonces situado en una para apoyarse blandamente en el hombro
esquina estratégica de 20 de noviembre, . del muchacho aparentemente pensativo que
poco antes de llegar al Zócalo. Se dirigió al dando un saltito de sorpresa bajó al instante
departamento de telas baratas y eligió una y la miró con embarazosa fascinación antes
cambaya naranja y blanca más
de escuchar la propuesta de ser novios por
un dia par~ llevarla el sábado a las cinco de
la tarde. Primero la observó algo incrédulo,
al.zó la vista al cielo y después al suelo,
guardó un silencio expectante y aceptó.
-Lo demás me lo quedas debiendo
-dijo.
Yllegó a la cita, oloroso a lavanda y
con los. rizos de su cabello peregrino
aplac_ados con vaselina.
Ella lo esperaba. Salió toda
engalanada corriendo las escaleras.
Subió casi sin saludar, se acomodó en
la parte de atrás sobre la capota bajada
y extendió los vuelos de su falda.
iPero de qué sirven los saludos a dos
personas cubiertas por el manto de
la inocencia? iDos personas que
aún desconocian penas de esta vida
a la que venimos para aprender,
según afirman los entendidos en
misterios insondables?

•

�Al llegar, las tribunas estaban llenas por
. padres de familia y muchachos ruidosos
festejando una tradiéión. "El son de la Negra"
sonaba en cuerdas y trompetas de mariachi
y las notas jaliscienses retozaban entre la
multitud como hebras de colorés, como hojas
de papel volando. Sobrevino el anuncio: las
parúcipantes iban a comenzar. El conductor
del Cadillac, sin prestarle atención al barullo
de la fiesta, dio una vuelta lentísima al ruedo
del lienzo .charro esperando que la gente
terminara de acomodarse en sus respectivos
lugares. Miéntras tanto ella saludaba a derecha
e izquierda, con una banda atravesándole el
pecho y con los mismos ademanes que hubiera
adoptado la emperatriz de Etiopía. Él, hijo_ de
Veracruz, consideraba la tristeza algo remoto.
Emprendió un segundo recorrido cada vez
más despacio aprovechando los rayos del sol

l

iluminándolos. Y ella completó su dicha al
descubrir a su familia que llegaba retrasada
para ocupar toda una hilera de asientos con
amigqs yucatecos.
Luego conúnuó el programa. La aparición
triunfal de Tony Aguilar en tráje negro
adornado por botonadura dtt platá montando
uno de sus caballos más entrenádos marcó el
comienzo de las suertes, las proezas sobre las
monturas, las reatas dando giros en el aire,
las manganas, los novillos lazados, las yeguas
matreras respingando sin dejarse vencer,
los aplausos, la destreza de jinetes sobre
animales que permanecian quietos bajo· un
hechizo que dibujaba la sombra de su silueta
sobre la arena, las ovaciones, los vencedores
y las preseas.
Transcurrieron varias horas, el c;repúsculo
comenzó a marcar· sus sombras y la
concurrencia a salir. El muchacho, alto y

espigado,
.
divinamente moreno, la depositó en la puerta de su
casa como si despidiera algo precioso; pero no cruzaron palabra en el trayecto de regreso.
Ninguno de los dos habló ni comentaron lo que hablan visto y oído. Quizá no encontraban
nada que decirse meñdos en sí mismos. Tal vez comenzaban a entender la fugacidad del tiempo.
' han pasado
. tantos años y que la felicidad traviesa desapareció desvanecida en el ~
Yahora que
la oscuridad llega hasta su escritorio con soplos fúnebres y vuelve aquella voz cálida y tropical
que le dicta a su recuerdo: si tienes un hondo penar, piensa en mí...l'O
•

.•

•

'

---' l

1

..

,,,

�ROBERTO BOLAÑO ES EL ÚLTIMO EXPONENTE DEL BOOH
LATINOAMERICANO, SI CONSIDERAMOS ESTE FENÓMENO LITERARIO
COMO UNA DE LAS MÁS AFORTUNADAS COYUNTURAS EN QUE UNA
SERIE DE ARTISTAS DE EDADES Y FORMACIONES DIFERENTES,
QUE CULTIVAN CELOSAMENTE SU ORICINALIDAD Y REHÚYEN
TODO ABANDERAMIENTO CIRCUNSTANCIAL, LLECAN A CREAR UN
MOVIMIENTO COLECTIVO QUE DEJARÁ SU IMPRONTA EN LAS LETRAS
UNIVERSALES COMO MANIFESTACIÓN FINAL DEL HICH HODERHISH.

olaño comparte con los grandes autores de
los años sesenta y setenta el gusto por los
viajes y la libertad de elegir su domicilio
físico en cualquier parte del mundo sin dejar
por esto de considerarse plenamente un autor
latinoamericano y de preocuparse por el destino de
la producción literaria de su continente. Comparte
con ellos también esa actitud que hace al escritor
dedicarse en cuerpo y alma a su labor creativa, leer
desmesuradamente, escribir cada día y publicar
bastante, siempre que las obras publicadas tengan
la calidad anhelada por un artista escrupuloso, para
el cual el éxito editorial, aunque palmario, es una
cuestión de importancia secundaria. Pero sobre
todo comparte Bolaño con Cortázar, Lezama Lima,
Rulfo, Roa Bastos, Cabrera Infante, con Carlos
Fuentes, García Márquez y Vargas Llosa de la
primera etapa de creación, la inclinación hacia un
experimentalismo desenfrenado, la proyección de
la prosa hacia la poesía, el interés por abrirse paso
en realidades inexploradas a través de un estilo que
madura sin anquilosarse, unido todo eso al terror
por el pastiche involuntario, por la sujeción ante
la pretendida demanda del público fomentada en
realidad por editores pragmáticos.
Está unido Bolaño a los grandes representantes del
boom por cierta tendencia elitista, emparentada más
bien con el high modernism que con el posmodernismo
leido en la clave del "anything goes" y de "los cinco
minutos de fama". Es una postura que si bien no
llega al extremismo de un Joyce que decía en una
conversación privada que "la exigencia que tengo

B

�de mi lector es que dedique toda su vida a la lectura
de mis obras" (Ellman, 1983: 703), tampoco cede
a las presiones de una cultura encaminada hacia
la accesibilidad, el placer obtenido fácilmente, la
evasión a través de la lectura. En las obras mayores
del boom, en Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral, Cambio de piel, así como
en Los detectives salvajes o 2666, no parecen haberse
olvidado, ni mucho menos, las tres exigencias
ideales que el high modernism imponía al arte: el arte
debe ser universal, porque nutre la ambición secreta
de crear un acervo cultural igual al dejado

fama literaria en su vida y ha ignorado las presiones
mediáticas ( a diferencia de un Thornas Mann, por
ejemplo); el autor, en fin, de unos textos_ en ~ran
medida herméticos y que necesitan la paciencia, la
movilización intelectual y la extrema sensibilidad
del lector. Bolaño prolonga la línea de los grandes
autores latinoamericanos que se declararon adeptos
fervorosos del escritor praguense; de un Borges
que declaraba que "yo he escrito también algunos
cuentos en los cuales traté ambiciosa e inútilmente
de ser Kafka" (Borges, 1983); de un García Márquez

..------------------=-=- =- =-=. -:=-=-=-=-=-=;; ; 1

~

\
1
1
' 11

por la Antigüedad; el arte debe ser difícil,
pues el lector debe estudiar las obras y
"trabajar" tanto como el artista; el arte
debe ser redentor, porque se considera
que sólo el arte rescata una existencia
sin sentido y da forma duradera a un
caos de vivencias inconexas (Bernstein,
2000). Las repetidas declaraciones de
Bolaño de que ""sus libros son legibles,
pero no accesibles" y sobre todo sus
ensayos "Literatura + Enfermedad =
Literatura" y "Los mitos de Chtulhu"
incluidos en El gaucho insufrible, delatan
su apego a una literatura impulsada sólo
por la incesante búsqueda de lo nuevo, en
la línea de Baudelaire, a una literatura
que precaria pero tercamente se opone
a la inexorable caída en el olvido, en
el aburrimiento, en lo repetitivo. El
menosprecio que siente por Arturo Pérez, ,
Reverte, Isabel Allende, Luis Sepúlveda, Angeles
Mastretta y el desagrado que le producen las figuras
mediáticas de Vargas Llosa y García Márquez, cuyas
últimas novelas le parecen rotundamente fracasadas,
derivan de su odio por una literatura que no busca
sino reflejar lisonjeramente el espíritu adocenado
del burgués medio, que lee para relajarse sanamente
y al que sólo le interesa "el éxito, el dinero y la

respetabilidad" (Bolaño, 2003: 176).
.,
No es de extrañar, entonces, la atracc1on de
Bolaño por Kafka, una de las máximas encarnaciones
del high modernism, el creador de una "literatura
menor" según la célebre expresión de Deleuze Y
Guattari; el escritor que nunca ha conocido una gran

directa del mundo literario creado por Kafka (Flores,
1990), está fuera de cualquier duda la huella dejada
por el escritor judío en toda la literatura occidental
de la posguerra y, por ende, en aquella parte de ella
representada por el boom latinoamericano.
Si en Bolaño permanecen rastros de la proyección
universalista, de la concepción sobre la literatura
como empresa sumamente ardua y de la visión sobre
ella como vía de salvación ante la insignificancia de la
vida prosaica, es cierto también que estos principios
del high modernism sufren una distorsión evidente en
la época en que escribe el escritor chileno, lo cual
se debe principalmente a la inflación de la "buena
literatura" hecha por un sinnúmero de "buenos
escritores". Estos, sin duda, siguen el último principio
señalado, pero lo deforman, ya que el arte está visto
como redención pero una redención personal, y
transigen bastante con los principios de universalismo
y dificultad. Aunque no aborde directamente el tema
del proceso creativo literario, o sea, los misterios de
la creatividad, Bolaño dedica una atención especial
a los individuos que entregan su energía y tiempo a
la escritura y muchas de sus páginas dan voz a una

El aburguesamiento de los artistas y la artistización
de la sociedad plantean una problemática distinta
a finales del siglo XX. Ahora bien, Bolaño, apegado
sin reservas a los tres imperativos del high modernism,
sigue defendiendo un arte enraizado en lo oscuro
y lo malo, y la profunda admiración que le profesa a
Kafka procede de esta tenacidad de salvaguardar un
terreno del arte no maculado por las orientaciones
optimistas y sanas de la sociedad emborrachada por
la publicidad y el shopping. Es sugestivo también que,
para rendirle homenaje, no elige de las obras del
escritor checo La metamorfosis, transformada para
bien o para el mal en producto de consumo cultural
y banalizada por los eslóganes publicitarios, sino que
se acerca a un cuento menos conocido, "Josefine la
cantante o el pueblo de los ratones", al cual dará una
continuación magnífica en el cuento "El policía de
las ratas" incluido en uno de sus libros más logrados
(tal vez su obra maestra), El gaucho insufrible, de 2003.
Ese cuento retendrá nuestra atención en calidad
de hipotexto del cuento de Kafka, después de una
concisa discusión sobre las bases conceptuales del
hipertexto kafkiano.

,,ME PARECE, POR LO DEMÁS, QUE SÓLO DEBERÍAN LEERSE
AQUELLOS LIBROS QUE NOS MUERDEN O NOS PICAN. ( ...) -UM
LIBRO DEBE SER EL HACHA QUE QUIEBRE EL MAR HELADO EM
NOSOTROS. HE AHÍ LO QUE YO CREO." (KAFKA)

que confesaba que el despertar de su vocación ~e
escritor sobrevino con la lectura de La metamorfosis;
de un Vargas Llosa que rinde un homenaje insólito
al mismo cuento en El hablador cuando lo "traduce"
interculturalmente al machiguenga; de un Augusto
Monterroso que escribe un conocido microrrelato
en La oveja negra y demás fábulas: "Érase una vez una
Cucaracha llamada Gregorio Sarnsa que soñaba
que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que
soñaba que era un escritor que escribía acerca de un
empleado llamado Gregorio Samsa que soñab~ que
era una Cucaracha" (Monterroso, 1990: 49). Le1os de
compartir con Ángel Flores la famosa tesis sobre el
realismo mágico latinoamericano como derivación

ironía demoledora acerca de la "pose" del escritor
profesional, que escribe según un horario fijo, tiene
amistades exclusivamente literarias y casi nunca se
ve excluido del reparto del éxito literario consistente
en premios, becas y publicidad editorial. 8 capítulo
23 de Los detectives salvajes es un epítome de esta reflexión
(Bolaño, 1998: 484,500). Bolaño parece sumamente
consciente de que el clásico terna de la condición del
artista, que despunta con el romanticismo y florece
en la modernidad por causa del conflicto entre los
burgueses y los artistas contestatarios (Bourdieu,
1992; Calinescu, ;2002), necesita un tratamiento
completamente distinto en un momento en que el
arte en general y la literatura en especial ha sido
domesticada, desvirtuada de su potencial agresivo
y vejatorio acerca de una sociedad de consumo.

51

50

La inseparabilidad entre el arte y el mal, o sea el papel
del arte visto no como depositario de la tradición sino
como negación rotunda de ésta, es una premisa básica
de la modernidad y encontramos en Kafka una de las
más acabadas expresiones de esta idea, en una carta a
Oskar Pollak escrita en la primera juventud del escritor:
Me parece, por lo demás, que sólo deberían leerse
aquellos libros que nos muerden o nos pican. Si el
libro que leemos no nos despierta de un puñetazo
en el cráneo, lpara qué leer? lpara que nos haga
felices, como tú me escribes? Vaya, nosotros
seríamos igualmente felices si no tuviéramos libros
y los libros que nos hacen felices podríamos, de ser
necesario, escribirlos nosotros mismos. Tenemos,
al contrario, necesidad de libros que obren

�sobre nosotros como una desgracia con la cual
sufriéramos mucho, como la muerte de alguien a
quien amáramos más que a nosotros mismos, como
si estuviéramos proscritos, condenados a vivir en
las selvas lejos de todos los hombres, como un
suicidio -un libro debe ser el hacha que quiebre
el mar helado en nosotros. He ahí lo que yo creo.
(Kafka, 2009: 34)
Sí esta es la posición de Kafka en su juventud e rndica
en gran medida la línea que seguirá la l~ter~tura
moderna posterior, se sabe que sus meditaciones
acerca del papel del artista tomarán un rumbo
completamente distinto y lo aproximarán cada
vez más dolorosamente a una desesperación total,
determinada por el sentimiento de ser no sólo ín~til
sino incluso pernicioso para la comunidad en que vive.
La visión sobre un arte que no produzca la felicidad
sino que provoque un cataclismo a~co ca~az ,~e
arrancar al lector de su ilimitada mdiferencia ( el
mar helado en nosotros") se transformará con los
años en uno de los principales cabos de acusación
en el proceso que Kafka incoará contra sí mism~, al
descubrirse incapaz de establecer en qué consiste
una vida recta y al verse incapaz por lo tanto de
vivirla. Los fracasos de los proyectos matrimoniales,
la soledad autoimpuesta como condición para
entregarse únicamente a su vocación de ~scritor', la
propia enfermedad letal que acortará s~s dí~s son solo
unas manifestaciones de un mal todavia mas grande,
consistente en la ambivalencia insoportable respecto
a la escritura. En muchos fragmentos del diario y
en innumerables cartas se refleja el tormento que le
produce la idea de que sus escritos no pueden ~ervir
en absoluto a la gente, que no son sino delaciones
del orgullo más desmesurado y de un hedo~smo
sui generis, cuyas consecuencias las so~orta~an los
lectores. La idea de su inutilidad y peligrosidad lo
visita cuando alerta a su novia Felice Bauer sobre los
fantasmas repelentes salidos de su alma ("una jaula
llena de ratas") y se expresa de la forma más cabal en
una carta a Max Brod escrita a finales de su vida:
Pero ¿qué hay de la condición misma de escritor?
El escribir es un dulce y maravilloso premio, pero
¿para qué? Por la noche, con esa claridad de la

enseñanza de párvulos, se me hizo evidente que
se trataba del salario por servicios diabólicos. Este
bajar a los oscuros poderes, ese desencadenamiento
de los espiritus encadenados por naturaleza,
dudosos abrazos y cuantas cosas puedan ocurrir
allá abajo, de las cuales no se sabe nada arriba,
cuando se están escribiendo narraciones a la
luz del sol. Quizás exista también otra forma de
escribir, pero sólo conozco a ésta. y lo diabólico
que hay en ella se me aparece con toda claridad.
[...] el movimiento se diversifica entonces y se
convierte en un sistema solar de vanidades. Lo que
a veces desea el hombre ingenuo: "Quisiera morir
y ver cómo lloran por mi"' lo lleva a la prácti~a
continuamente un escritor así, pues muere (o deJa
de vivir) y se llora de continuo. (Kafka, 1974: 175).
Si en los primeros años de su vida, la escritura
representaba para Kafka una forma de j~sti.ficarse la
vida con los años se ahondará en él una maguantable
dualidad ante el ejercicio del arte, que conocerán
sus inmejorables expresiones literarias en los
autorretratos hechos con una ironía suicida en los
cuentos "Un artista del hambre", "Investigaciones
de un perro", "Josefíne la cantante o el pueblo de los
ratones". El tema del ayunador que reconoce en su
acronía no merecer ninguna admiración por su insólito
a;te porque éste ha sido sólo la consecuencia de una
predisposición monstruosa consistente en el asco
que le da la comida humana (Kafka, 2006: 275) se
puede sintetizar también en la disquisición del perro
investigador:
Cuando uno pregunta qué quieren en definitiva los
perros aéreos, recibe siempre la inisma respuesta, a
saber: que aportan mucho a la ciencia. "De acuerdo",
puede responder uno; "pero sus aportaciones no
tienen valor y son fastidiosas". (580)
Kafka expresa en su registro propio, que supone
la minimización, la bajada a lo animalesco, al
inframundo, lo que Thomas Mann en Doctor Faustus
0 Hermann Broch en La muerte de Virgilio trataban
a la grandiosa escala de unas novelas polifóni~as
impresionantes: el reprobable divorcio en~e el ~~sta
y la sociedad, el cariz diabólico del trabaJO arnsoco.

52

En "Josefíne la cantante o el pueblo de los ratones"
se indaga de la forma más ejemplar la repulsa por el
artista abstraído en sus exhibiciones formales y en un
virtuosismo hueco, incapaz de producir efecto alguno
sobre un público preocupado exclusivamente por su
propia supervivencia. El narrador ratonil reflexiona
sobre Josefíne, la única artista de un pueblo humilde
que no tiene otro apoyo que la solidaridad:
Nuestra vida es muy intranquila; cada día nos
depara sorpresas, temores, esperanzas y sustos,
de forma tal que cada uno de nosotros no podria
soportar todo esto si no contase con el respaldo de
sus camaradas, pero aun asi, a veces resulta bien
difícil. (281)
Las pretensiones desmesuradas, las asambleas
enormes que J osefine exige en los momentos
de inspiración artística, los mitos que crea la
cuadrilla de sus aduladores sobre la pretendida
función movilizadora y fortificante de su canto
en los momentos difíciles de la comunidad se
unen inextricablemente a las continuas quejas
por la incomprensión del público, a la arrogancia
indisociable de una debilidad conmovedora y a la
pose grotesca "con la cabecita echada atrás, la boca
entreabierta y los ojos entornados hacia lo alto" (282).
Pero todo eso ni siquiera está fundamentado en un
valor certero porque el narrador se pregunta:
tEs que se trata en realidad de canto? tNo será
quizá solamente un chillido? Y chillar, desde
luego, es algo que todos sabemos; es, en realidad,
la verdadera aptitud artística de nuestro pueblo,
o más bien no se trata en absoluto de una
aptitud sino de una expresión vital que nos es
caracteristica. (278).
Las reflexiones siguen en la misma línea y revelan
que las manifestaciones de Josefíne más entristecen
que alegran, más desgracias traen que beneficios. El
chillido de J ose.fine :i.calla el chillido de contentamiento
que los ratones emiten espontáneamente, la
propensión a la risa que tiene el pueblo se bloquea
durante los extraños conciertos, y las enormes
asambleas exigidas porJ ose.fine no pocas veces atraen

53

a los enemigos y se acaban con pérdidas de vidas. Los
papeles están invertidos: en los momentos de máximo
peligro ]ose.fine cree que ha llegado la hora de animar
al pueblo con su canto y antes de empezar "echa un
vistazo sobre su rebaño como hace el pastor antes de
la tormenta" (285); los ratones la obedecen, dóciles y
complacientes porque consideran que, lejos de ser su
guía o su protectora,Josefi.ne es más bien un "ser frágil,
necesitado de cuidado" que les ha sido confiado y que
deben proteger (284). La mínima historia contada se
teje alrededor de las pretensiones de Josefíne de dejar
de participar en las labores colectivas para dedicarse
exclusivamente a su exangüe arte. Los ratones se lo
niegan respetuosamente yJ ose.fine, ofendida, amenaza
con bajar la calidad de sus conciertos. El asunto deja
sin cuidado a los ratones que de todas formas no
entienden de música. Por fin la artista desaparece,
dejando tras sí un vago desconcierto y una indudable
caída en la amnesia colectiva. Los ratones no cultivan
los estudios históricos, la unicidad de Josefine se
perderá "en la creciente liberación del olvido" y el
narrador conjetura, corno de paso, que la pérdida de
Josefíne ni siquiera es tan grave: "quizá nosotros no
perdamos mucho, después de todo" (299; traducción
modificada).
El gaucho insufrible, el último libro de cuentos y
ensayos preparado por Bolaño para publicación
antes de su muerte acaecida en julio de 2003, lleva
como epígrafe precisamente esta frase, seguida
escuetamente por el nombre del autor Franz Kafka,
sin otras indicaciones suplementarias. Sacada de su
contexto, la frase guarda su misterio total hasta el final
del libro, porque tampoco la ilustra adecuadamente "El
policía de las ratas" que, empleando la terminología de
Genette de Palimpsestos, es a la vez una transposición y
una forgerie, o sea una transformación y una imitación
en el registro serio del cuento kafkiano mencionado. El
principal recurso empleado en este juego íntertextual
es la introducción de un sinfín de elementos que
aumenten el efecto de lo real, a lo cual se añade el
tratamiento del hipertexto kafkiano con suficiente
libertad para hacer caso omiso de muchas indicaciones
textuales explícitas: los ratones se vuelven ratas; a la
inexistencia de las escuelas ratoniles subrayada en el
hipertexto le corresponde en el hipotexto un croquis
de una excursión escolar; la ausencia de los estudios

�históricos entre los ratones se ve reemplazada por
una multitud de evocaciones del pasado, entre ellas la
memoria dejada por la propia Josefina, señalada como
la tía del narrador homodiegético protagonista, etc. A
diferencia de su hipertexto, cuya trama es mínima, el
cuento de Bolaño contiene una materia narrativa rica,
propia del subgénero detectivesco al que pertenece. En
un ínframundo en que las colonias de ratas se entregan
incansablemente a sus tareas, cavando túneles, buscando
comida, criando hijos, luchando contra los depredadores
y contra los venenos, existe también un servicio de
vigilancia, la policía, en cuyas filas se integra el narra~or
Pepe el Tira, el sobrino de Josefina. Como en ~ual~uier
cuento policiaco, la historia es de crímenes m1stenosos
y de investigaciones detectivescas: Pepe encuentra una
serie de cadáveres en unos lugares abandonados Yle
sorprende la singularidad de esas muertes, en que las
víctimas parecen no haberse defendido en absoluto,
lo que sugiere que el asesino es precisamente una rata,
hipótesis que se confirmará finalment~. Este ~retexto
bastante común -la búsqueda del asesmo- sirve para
radiografiar un mundo sórdido, no carente de cierta
organización y servicios (escuela, policí~, incluso una
universidad de medicina) y no desprovisto tampoco
de sentimientos superiores al miedo animal, como el
profundo amor a los niños, la compas~ón y la capaci~d
de sacrificio. La aptitud para expenmentar el deleite
estético parece en cambio, si no inexistente, al menos
muy poco común y el narrador comenta de esta forma la
relación entre su pueblo y el arte:

LOS MISTERIOSOS IMCIDEMTES
OCURRIDOS

PERTEMECEM

A

LA MISMA CATECOR(A DE LO
AMÓMALO Y ES EM ESTE PUMTO
DOMDE EL TEMA DETECTIVESCO
EMPALMA

COM

EL

TEMA

ARTÍSTIC

Si la monotonía de las tareas y la previsibilidad de
los peligros son las características de. este pu~blo
sufridor lo diferente siempre se ve con cierta dosis de
temor y ~espeto. Los misteriosos incidentes ocurridos
pertenecen a la misma categoría de lo anómalo Yes en
este punto donde el tema detectivesco emp~a con
el tema artístico. Al policía le llama la atenc1on que
las víctimas del misterioso asesino son individuos en
cierta medida atípicos, que la primera desaparecida
"era hermosísima y fuerte, además de poseer una
inteligencia despierta" y que uno de ellos ~~omponía y
declamaba versos[...], lo que lo hacía manifiestamente
inhábil para el trabajo" (69). En este pueblo ~eg~o,
el policía trabaja con singularidades y esta s1~ac10n
llega a singularizarlo a él también: los supeno:es le
retiran el caso, el forense deja de colaborar con él Yel
policía se convierte en una especie de capitán Ahab de
alcantarilla que se compromete en cuerpo y alma en una
lucha solitaria encaminada al hallazgo de las raíces del
mal. Más que por un desasosiego intelectual y un ansia
justiciera, el policía continúa la búsqueda por~ mal~tar
de índole moral: él se niega a aceptar la mutac1on radical
En realidad, no practicamos y por lo tanto no
que delata esta particular serie de c~enes cu~o autor
entendemos ningún arte. A veces surge una rata
no es un depredador ajeno a la raza, smo propiamente
que pinta, pongamos el caso, o una rata que escribe
una rata que mata a sus congéneres. El encuentro del
poemas y le da por recitarlos. Por regla general no
asesino tendría acentos de epopeya si no tuviera lugar
nos burlamos de ellos. Más bien al contrario, los
en una cloaca pestilente que tiene como fondo musical
compadecemos, pues sabemos que sus vidas están
"el interminable goteo que nunca cesa en [este] mundo"
abocadas a la soledad. ¿Por qué la soledad? Pues
(75). Se descubre que el asesino es una suerte de artista
porque en nuestro pueblo el arte y la contemplación
que practica el crimen a lo De Quincey, como un hecho
de la obra de arte es un ejercicio que no podemos
estético, y la justificación que aduce para su conducta
pracúcar, por lo que las excepciones, los diferattes,
está relacionada con la capacidad del artista de soportar
escasean, y si, por ejemplo,surge un poeta o un vulgar
el mal, la inseguridad y el miedo. Su modelo en este orden
declamador, lo más probable es que el próximo poeta
de ideas resulta ser la propia Josefina, la artista ejemplar
declamador no nazca hasta la generación siguiente,
0
del pueblo de las ratas, y su actuación la interpreta así el
por lo que el poeta se ve privado acaso del único que
asesino:
podría apreciar su esfuerzo. (Bolaño,2003: 57)

"Oosefina] se moria de miedo [.. .]. Quienes la
escuchaban estaban muertos de miedo, aunque
no lo sabían. Pero Josefina estaba más que muerta:
cada día moría en el centro del miedo y resucitaba
en el miedo. [...] Yo soy una rata libre [...]. Puedo
habitar el miedo y sé perfectamente dónde se
encamina nuestro pueblo". (81)

La lucha en que se trenzarán el policía y el asesino
será a muerte, pero la victoria que obtendrá
el representante del orden se concibe desde el
principio como una victoria inútil, que no hará sino
confirmar el ingreso en otro orden moral, cuya trágica
característica es la posibilidad de que dos individuos
de la misma especie se maten entre ellos. Es una
victoria pírrica, que en el mundo de la superficie de la
tierra sería el equivalente de la derrota del humanismo
y que, desplazada al repugnante mundo ratonil, sufre
una incomparable intensificación tragicómica. En
vano la inmensa y monstruosa rata reina, esta figura
terrífica que aparece hacia el final como encarnación
de una autoridad justiciera atemporal, dictamina, para
cerrar el caso, que el asesino fue sólo "una teratología"
y que el mundo seguirá igual, porque "las ratas no
matan ratas" (84). El policía sabe que no hay marcha
atrás, que la penetración del mal es el equivalente del
triunfo seguro del mal. La singularidad ha corroído la
fibra del gregarismo y el final no puede ser otro que la
desaparición completa de la raza entera:
Sabía que nada volvería a ser como antes. Sabía
que sólo era cuesúón de tiempo. Nuestra laboriosa,
nuestra larga marcha colectiva en pos de una
felicidad que en el fondo sabíamos inexistente,
pero que nos servía de pretexto, de escenografía,
de telón para nuestras heroicidades cotidianas,
estaban condenadas a desaparecer, lo que equivalía
a que nosotros, como pueblo, también estábamos
condenados a desaparecer. (84-85)

La búsqueda exitosa de las raíces del mal no puede
acabar con el mal y el suicidio parece la única salida
decente: disfrazándolo en acción heroica de salvación
de unas ratas atacadas por una comadreja, el policía se
dispone a enfrentar al enemigo exterior, convencido no
obstante de que su muerte ya está sentenciada desde

55

54

antes, pues el enemigo interior, revelado primero por
Josefina y luego por su insólito seguidor sanguinario,
es invencible. Lo diferente, lo singular ha introducido
la posibilidad de habitar el miedo, de aceptarlo en vez
de huirlo, y con eso ha provocado una mutación que
consiste en el abandono de las reacciones naturales,
de la lucha ciega por la supervivencia y no en último
lugar de las ilusiones respecto a una paz y felicidad
alcanzables. Con quitar este suelo firme en que
se enraizaban las acciones, lo único que queda es
una clarividencia terrorífica que corrobora el fin
inexorable del individuo y de la especie por causa de
la expansión de un mal que, después de haber sido
revelado, se vuelve imposible de vencer y parar.
El homenaje que Bolaño rinde a Kafka se debe a la
profunda admiración que le provoca la perfección del
arte forjado por el escritor praguense. Lo que exalta
el autor chileno es la lucidez de un artista acerca de la
imposibilidad de separar el arte del mal, el sufrimiento
y la infelicidad, o sea de todas aquellas categorías
negativas que si bien son capaces de impulsar la
búsqueda por "lo nuevo", o sea la singularidad opuesta
a lo banal y repetitivo, no pueden al fin y al cabo sino
desatar las fuerzas infernales que poco a poco acabarán
con un orden antropológico en cuya fibra está inscrito
el mal. Bolaño prolonga la meditación kafkiana en la
medida en que da voz a una pregunta clave: si la gente,
como comunidad, sabe ser feliz o al menos lucha para
llegar a ser feliz, ¿se necesitan artistas para revelar las
fuerzas diabólicas y destructivas? Una vez liberados
estos espíritus malignos "encadenados por naturaleza",
como decía Kafka, ¿el avance del mal se podrá detener
o llevará inevitablemente a la extinción de la especie
entera de la cual proviene el individuo diferente, el
artista aprendiz del diablo? La finalidad que el autor
chileno concede al arte debe mucho a su formación
a la escuela de los grandes modernos y su pesimismo
acerca del destino del hamo occidentalis, cuya agonía
reflejan los filósofos desde Nietzsche y los poetas desde
Baudelaire, no deja lugar a dudas. En el penúltimo
ensayo de El gaucho insufrible, "Literatura+ Enfermedad =
Llteratura", Bolaño expresa sin rodeos su adhesión a la
perspectiva del high modernísm sobre el arte como espejo
de lo horrendo enterrado en el hombre, perspectiva
concentrada en el inmortal verso de "El Viaje" de
Baudelaire "iEn viajes de tedio, un oasis de horror!":

�'"PARA SALIR DEL ABURRIMIENTO, PARA ESCAPAR DEL PUMTO
MUERTO, LO ÚMICO QUE TEMEMOS A MAMO, Y MO TAM A MAMO,
TAMBIÉM EM ESTO HAY QUE ESFORZARSE, ES EL HORROR, ES DECIR
EL MAL. O VIVIMOS COMO ZOMBIS, COMO ESCLAVOS ALIMENTADOS
COM SOMA, O MOS CONVERTIMOS EM ESCLAVIZA.DORES, EM SERES
MALICMOS". (BAUDELAIRE)
Y con ese verso, la verdad, ya tenemos más

que suficiente. En medio de un desierto de
aburrimiento, un oasis de horror. No hay
diagnóstico más lúcido para expresar la
enfermedad del hombre moderno. Para salir del
aburrimiento, para escapar del punto muerto,
lo único que tenemos a mano, y no tan a mano,
también en esto hay que esforzarse, es el horror,
es decir el mal. O vivimos como zombis, como
esclavos alimentados con soma, o nos convertimos
en esclavizadores, en seres malignos. (151).

•I
1

El equilibrio entre las fuerzas apolíneas y las dionisíacas
ya ha cesado y Dionisia, considera Bolaño, "lo ha invadido
todo" (142). El corolario inevitable es que la función
catártica del arte se ha vuelto
imposible e impensable en la
modernidad. Con todo eso, el arte
encaminado hacia la búsqueda de
"lo nuevo" no es del todo inútil,
porque a través de ella lo que se
consigue es la experiencia del
abismo "que es, casualmente,
el único sitio donde uno puede
encontrar el antídoto" (156). Es
la misma idea que enunciaba
Heidegger en su conocida
conferencia "¿Para qué los poetas?"
cuando vislumbraba un posible
cambio apartir del abismo y exaltaba
la función de los poetas vistos como
pioneros en estas experiencias/
limite de confrontación y aguante
del abismo en plena "noche del
mundo" provocada por el retiro
de la divinidad (Heidegger, 2004:
14/15). Bolaño sigue esta línea de

reflexión propia del high modemism con mayor ahinco y a la
vez con mayor desesperación en una época que fomenta
una visión sobre el arte amoldada a las dimensiones
del hombre medio común que se contenta con aquella
felicidad enlatada incesantemente promovida por el kitsch
generalizado. Lo que da las dimensiones colosales de su
angustia es la uniformización de la sociedad abocada al
colapso por la búsqueda de una felicidad falsa, nimia y al
fin y al cabo atroz:
[Víctor Rugo] dejó escrito en Los miserables
que la gente oscura, la gente atroz, es capaz de
experimentar una felicidad oscura, una felicidad
atroz. Esa gente atroz [...] encarna a la perfección
no solo el mal y la mezquindad de cierta pequeña

burguesía [...] sino que con el paso del tiempo y los
avances del progreso encarnan, a estas alturas de la
historia, a casi la totalidad de lo que hoy llamamos
clase media de izquierda o de derecha, culta o
analfabeta, ladrona o de apariencia proba, gente
provista de buena salud, gente preocupada por
cuidar su buena salud (Bolaño, 2003: 142).
Si la aparición del artista en una sociedad gregaria
representaba el anuncio del inminente fin de la raza, la
prosopopeya del cuento "El policía de las ratas" tiene
como reverso una visión todavía más insoportable: la
transformación de la sociedad humana en una sociedad
ratonil, en que la felicidad alcanzable, la felicidad
prometida por todos los medios de comunicación, no es
menos atroz y repulsiva que la madriguera cavada por un
carnicero de pequeña talla que protagoniza otro cuento
famoso de Kafka. Es aquel espacio terrífico imaginado en
"La madriguera", donde un animal indescriptible llena
maniáticamente los laberínticos corredores de su cubil
de cadáveres en putrefacción a fin de tener provisiones
para toda una vida soñada como holgada, segura y feliz,
pero cuyo precio inevitable es la soledad y la angustia
provocada por los codiciosos enemigos del exterior.
El narratema ha sido interpretado frecuentemente
como una alegoría visionaria del consumista insaciable,
individualista y utilitario; hoy en día un filósofo como
Richard Rorty le dio un mayor grado de generalidad al
hablar ya no de la base individualista de la sociedad sino
del reemplazo de la solidaridad en torno a una verdad
o una meta colectivas por la "esperanza egoísta común:
la esperanza de que el mundo de uno -las pequeñas
cosas en torno de las cuales uno ha tejido el propio
léxico último- no será destruido" (Rorty, 1991: 110).
Para Bolaño, el sintagma rortyano sería un sinónimo de
la "felicidad atroz" hacia la cual parece encaminarse la
sociedad entera, los artistas y escritores incluidos.
La dualidad es insalvable: por una parte el mal
revelado por los artistas capaces de internarse en el
centro del miedo y del horror del abismo no sólo les
traerá la infelicidad a los hombres sino además se
extenderá como una enfermedad letal que acabará con
la especie; por otra parte, la felicidad prometida por el
arte kitsch, promocionada activamente en el mercado
editorial, convertirá la sociedad en una masa infame,
no muy distinta del pueblo de las ratas, que evitará por

57

todos los medios las arduas pruebas del abismo a fin de
entregarse a una felicidad atroz construida sobre la base
de la indiferencia total, este" mar helado en nosotros".
Después de las anteriores reflexiones, el citado epígrafe
de Elgaucho insufrible, tomado de Kafka - "quizá nosotros
no perdamos mucho, después de todo"- se entiende
pues como una puesta en tela de juicio de la función
tradicionalmente atribuida a los artistas de ennoblecer
la condición mortal. A este epígrafe le responde el
último párrafo del libro de Bolaño, que ilustra el máximo
pesimismo de un artista que ve tergiversados a nivel
planetario los únicos fines válidos que podría tener el
arte moderno, esto es la lucha, a través de "lo nuevo",
contra la uniformízación, la repetición y lo reemplazable:
Sigamos pues los dictados de García Márquez y
leamos a Alejandro Dumas. Hagámosle caso a Pérez
Dragó oa García Conte yleamos a Pérez/Reverte. En
el folletón está la salvación del lector (y de paso de la
industria editorial). Quién nos lo iba a decir. Mucho
presumir de Proust, mucho estudiar las páginas
de Joyce que cuelgan de un alambre, y la respuesta
estaba en el folletón. Ay, el folletón. Pero somos
malos para la cama y probablemente volveremos a
meter la pata. Todo lleva a pensar que esto no tiene
salida. (Bolaño, 2003: 177) 1l:&gt;

Referencias
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Rorty, R. (199l). Co11tingc11cia, ironía y solida1idad. Barcelona: Paidós.

�SOBRE EL HUMOR Y OTRAS
YERBAS EM LOS TEXTOS

■REYES DE CUATRO

MEXICANOS ILUSTRES:

Arreola,
Monterroso,
Ibargüengoitia
y Monsiváis
• • ¿ • • • •

• •

•

··••····· · ....

• • • ,- ,

• • •

~l •

· •· ·· ·•·· ··· ······ · ·•··· ••• ···········

En una vieja entrevista de un
periódico de pueblo Caribe el
esclitorvenezolano Otrova Gomas
hizo una distinción que viene
muy a cuento con este texto: ''El
cómico es quien ríe de la persona
que se cayó al pisar una concha de
plátano; el humorista es quien la
puso en d sudo''.
i se torna en consideración lo anterior es
lícito afirmar que el humor requiere de cierta
arquitectura. Es un constructo intelectual que
busca estremecer cimientos. Se basa en segundas,
terceras y penúltimas lecturas e intenciones. No
es algo que nace de la nada y que se suma al común
denonúnador. Quizás es por esta razón que muchos
humoristas afirman que el humor es resistencia,
y también no debe ser muy descabellado hacer
las relaciones entre los estados totalitarios y la
persecución a quienes ejercen el arte de dibujar
sonrisas en los cerebros y no en las caras.
Sigmund Freud llegó a estudiar el fenómeno. Páginas
sobre el chiste y el humor fueron despachadas por su
pluma. Sería tonto negar la ironia que encierra el hecho
histórico de un hombre tan grave escribiendo sobre
temas tan poco solemnes. Para el padre del psicoanálisis,
el chiste no tenía demasiada ciencia. Eran hechos
chocantes u ocurrentes que afloran en la conciencia como
elementos propios del inconsciente. Del breve escape de
la represión viene ei placer, y éste suele aparecer con la
carcajada. De allí que el chiste tenga algo de liberación y
contribución a lo cómico. También no es errado decir que
en el hecho chistoso el carácter dramático de la realidad
sirve sólo desde el punto anecdótico.

S

59

El humor, entonces, es otra cosa. Es una manera
de negar una realidad que sí es esencialmente
dramática para el humorista. La forma como lo
hace es enfrentándola mediante la rebelión. Para
Freud, además de mantener un carácter grandioso y
exaltante, esta rebeldía se manifestaba en el triunfo
del narcisismo y en la victoriosa confirmación de la
invulnerabilidad del yo. Por eso es que se dice que no
es resignada y que se logra imponer sobre la adversidad
de las circunstancias reales (el humor negro es una de
las variantes que más vienen a cuento, por ejemplo).
Y también es evidente que en sus dominios la risa
esté más controlada, porque su placer jamás tendrá la
intensidad con la que viene dado el chiste o lo cómico.
Su parcela, en cambio, es otra: la de la sonrisa.
No es de extrañar que Freud haya escrito sobre este
tema, cuando muchos siglos atrás Aristóteles hizo lo
propio en su Poética. Aunque en este caso los procesos
fueron explicados mediante la tragedia y la comedia,
no hay que negar la vigencia que aún mantiene este
pensamiento. Para el griego "...la segunda intenta
representar a los hombres peores de lo que hoy son; la
primera, mejores" (1987: 3).
En la opinión de este filósofo fue esencial el
nacimiento de lo que llamó un cuadro dramático de

�NO OBSTANTE, EN TODOS SE DA UMA DE LAS VARIANTES DEL EFECTO
HUMORÍSTICO ESTUDIADO POR FREUD: LA. QUE ENVUELVE A DOS
PERSONAS, EN DONDE ,,...UMA NO TIENE LA. MENOR PAR
EL ,,i;íiMifiCESO HUMORÍSTICO, SIENDO APROVECHADA P
COMO OBJETO DE SU CONSIDERACIÓN HUMORÍSTICA..
lo ridículo, capaz de imitar a los hombres peor de lo
que son. Y aquí era cuando entraba el elemento rey
de esta parte de su disertación: lo ridículo, que para
Aristóteles era otra especie de lo feo.
Es innegable que sin este añadido pueda entenderse
gran parte de la poética de los autores mexicanos
Juan José Arreola, Augusto Monterroso, Jorge
Ibargüengoitia y Carlos Monsiváis. Su discurso se
zambulle en el humor, a ratos de manera compartida y
otras con sus propias singularidades.
No obstante, en todos se da una de las variantes
del efecto humorístico estudiado por Freud: la que
envuelve a dos personas, en donde "...una no tiene
la menor parte activa en el proceso hurnoristico,
siendo aprovechada por la segunda como objeto de su
consideración humorística..." (s.f.). Ésta es la que más
atañe a la literatura porque aquí el poeta o narrador
describe con humor la conducta a los personajes,
reales o no, y sin necesidad de que estos últimos
exhiban ningún tipo de humor. Por el contrario,
"...la actitud humorística concierne exclusivamente a
quien las toma como objetos; también aquí... el lector
o auditor es mero partícipe del placer que causa el
humor..." (Freud, s.f.).
El más evidente en realizar este tipo de giros es
Jorge Ibargüengoitia. En su volumen de cuentos La ley
de Herodes es lícito afirmar que todo está construido de
esa forma. El personaje principal de la totalidad de los
relatos parece ser un alter ego del autor, que refiere con
cierta solemnidad cada uno de los episodios vividos
en una cotidianidad esperpéntica. La voz se sitúa en
una primera persona reconocible y los eventos que
registra van desde la visita a un médico o la firma de
papeles de propiedad de una casa; hasta las tramas de
enamoramientos en apariencia inofensivos.
El autor tira un ancla a la realidad desde el mismo
título del libro, que responde a un dicho popular
mexicano en donde no se escatiman las segundas

ACTIVA E
SECUNDA
(FREUD)

intenciones. Y establece un pacto que desde el
principio planea en lo coloquial. Es posible que
ésta sea una de las razones por las cuales logra con
mayor facilidad el trato con el lector: por su lenguaje
directo, sin mayores florituras y anclado en el universo
del hombre común. Los lugares que refiere son
reconocibles, corno también lo son las situaciones.
Y, con todo armado, busca en el lector a su cómplice
escucha. Sin embargo, de entre el abanico de recursos
de los que dispone, la poética de Jorge Ibargüengoitia
se alimenta mucho del sentido de lo inesperado.
Aunque hay ridículo y absurdo, el autor de
Guanajuato logra sus mejores efectos cuando pone
patas arriba un discurso, que empieza a narrarse bajo
una manera que juega a ser predecible para luego
valerse del elemento sorpresa. Un buen ejemplo puede
apreciarse en este fragmento de Cuento del canario, las

pinzas y los tres muertos:
.. .Voy al encuentro del ladrón, para decirle que se
vaya ylo veo salir de su escondite: livido, con la cara
deformada por el terror y las manos por delante.
Cuando yo iba a empezar a decirle que se fuera, me
cerró la boca con el puñetazo más fuerte que me han
dado en mi vida. Cuando comprendí que me había
golpeado, ya me había golpeado otras dos veces y
estaba sangrando por la boca... No tenia la menor
intención de llamar a la policía, que me parece
mucho más temible que todos los criminales de
México ... (Ibargüengoitia, 2006: 51-52)
Con el siempre antologado What became ofPampa Hash?
pasa otro tanto: "... Para calentar la comida rompí
unos troncos descomunales con mis manos desnudas
y ampolladas y soplé el fuego hasta casi perder el
conocimiento: luego trepé en una roca y me tiré de
clavado desde una altura que normalmente me hubiera
hecho sudar frío; pero lo más espectacular de todo fue

60

cuando me dejé ir nadando por un rápido y ella gritó
aterrada. Me recogieron ensangrentado cíen metros
después..." (Ibargüengoitia, 2006: 32).
Hay un sentido del humor físico ydel ridículo, una burla
al estereotipo de macho latino, cierta mirada sardónica a
las instituciones mexicanas, y otro momento inesperado
en la narración de un perdedor que no se reconoce corno
tal (y en quien muchos lectores pueden verse retratados
bajo el lente de aumento de la exageración).
Lauro Zavala en su libro La ciudad escrita se aventura
a clasificar algunos diferentes tipos de humor. En su
lista caben el alegórico, el tierno, el cruel, el hiperbólico,
el ucrónico, el erótico, el proletario, el paródico, el
irónico y el optimista. Aunque en este inventario
hay una propensión más tendiente a la etiqueta que
a la esencia -es casi imposible pensar al humor sin
ironía-, bien podría decirse que aquí se aluden a
ciertos elementos o singularidades de las cuales puede
valerse el hecho humorístico para consumarse.
Por ejemplo, el libro Nuevo catecismo para indios remisos
de Carlos Monsiváis podría servir como demostración.
La poética de este autor es casi inconcebible sin una
mirada irónica, cuando no sardónica de la realidad.
A diferencia de Ibargüengoitia su humor resulta
más enrevesado e intelectual -más pensado para
pensantes, para la elite. Sergio Pitol, una de las
personas a quien le dedica el volumen de fábulas y
parábolas, no duda en considerar como una de sus
fortalezas la apropiación del estilo de Casiodoro de
Reina y Cipriano Valera. 1Y el marco es una recreación
de los tiempos en los que la Nueva España sintió en
carne viva la implantación de la catequesis. Algo que
resulta creativo pero no tan contundente para el lector
por el tono monocorde que impregna las páginas.
Sus mecanismos para lograr la sonrisa no son
tan eficaces. Quizás el problema resida en no lograr
la empatía o demostrarle al receptor que los temas
siempre serán vigentes pese al tiempo. En este caso
todo parece responder a un derroche de inteligencia sin
freno alguno. Y en este caso la palabra inteligencia dista
de ser utilizada en sus mejores significantes. Es muy
probable que parte de la equivocación esté en lo que su
anúgo Pitol señala como una de las bondades del libro:

...Nos encontramos en un laberinto donde lo lúdico
va de la mano con lo sagrado, donde la razón yla fe
y la retórica que sostiene esa fe caminan abrazadas.
Es, desde luego, un homenaje consciente a
Casiodoro de Reina y a su lenguaje, el que a veces
aparece como tal y también como su parodia. Un
lego como en estos terrenos se sabe de antemano
perdido. Hay frases de magna extravagancia que
al introducirse en un párrafo recuerdan el sabor
o el sonido del castellano antiguo ... Son varios
los registros que Monsiváis maneja en este libro
perfecto: uno, el abstraerse de la razón teológica
para concentrarse en la manifestación retórica del
debate... (Pitol, 1997: 9-10).
Sólo con la fábula Egregio varón se pueden recabar
variadas muestras de tanta exquisitez y maneras de
enunciar el discurso en el lenguaje utilizado.
A mi inolvidable María, Dios le concedió todo,
menos el goce de la maternidad, y para ello

preservó su pureza en circunstancias trágicas. La
víspera de su boda, Ernesto, su novio, ansioso por
complacerla y recabar su amor, aceptó el desafio
de María, que le reprochaba sus vacilaciones
teologales. Nada de eso, replicó Ernesto, excitado
su celo piadoso, él confiaba en la protección divina
y entraria en un foso de víboras sólo auxiliado por
el ungüento bendito y muchos rezos... Al regreso
del funeral, la joven viuda ya sólo quiso para sí la
devoción. (Monsiváis, 2001: 38)

iAlabanza a su memoria! Ya desde niña nadie
consiguió regañarla o llamarle la atención. Era inútil.
Ella sólo atendía la música de las esferas cuyo sonido
arrobador, inaudible para el oído impuro, nos refería.
Música de rabeles, panderos, triángulos, dulzainas,
cítaras, tambores, tlmpanos, címbalos, pífanos,
violas, tamborinos, salterios, virginales, clavecines,
chirimias... (Monsiváis, 2001: 33)
Esto podría demostrar que el humor es exagerado
e inteligente. Sin embargo lo es per se, sin necesidad
de más. Es su constitución y esencia. Forzar sus

l Los traductores de la Biblia al español

61

�1998b). En Galius Aureorum Ovorum, de La oveja negra
pilares deja sin efecto lo que busca en el decodificador.
y demás Jábuias, el gallo que es tomado como semental
Su potencia no está en sobrerrevolucionar su inteligencia
por todas las hembras muere después de eter~as
o componentes, sino en lograr la mezcla perfecta de
jornadas de apareamiento. Las palabras que le dice
todos ellos. Monsiváis en este caso habla de vacilaciones
a sus amantes antes de expirar revierten el sentido
teologales, dulzainas y otras especias que, utilizadas bajo
real de la historia de la gallina de los huevos de oro:
la forma que eligió, poco aportan al hecho humorístico.
"Contemplad vuestra obra. Habéis matado al Gallo
Volvemos al inicio: el humor no es chiste.
de los Huevos de Oro." (Monterroso, 1998a: 46).
Augusto Monterroso sabía muy bien lo que hacía.
De lo segundo, la ocurrencia dentro de un discurso
Mucho antes que Carlos Monsiváis, reinó en el mundo
solemne que ya se había ganado al lector, hay rastros
de las fábulas y del relato breve. Algunos de los títulos
en los fallidos ejercicios de escritura de la obra maestra
de sus libros, como Obras completas y otros cuentos, de
que realiza el sabio personaje del cuento Leopoido
entrada demuestran el juego de palabras y sentidos de
(sus trabajos). Esto también es posible hallarse en los
los que se hizo un experto.
ensayos que terminan siendo otra cosa. Dos de ellos,
Su mayor golpe era el contrasentido y la ocurrencia
Beneficios y maleficios de Jorge Luis Borges y Cómo me deshice
dentro de un discurso solemne que ya se había
de quinientos libros, arrancan con cierta solemnidad
ganado al lector. De lo primero hay dos ejemplos.
que poco a poco se burla de sí misma (a veces,
En Fecundidad, del libro Movimiento perpetuo, el autor
incluso, en la nula trascendencia del tema a tratar).
escribe un micro relato que, formalmente, nada
Basta colocar dos de los apartes en donde se puede
tiene que ver con lo fértil: "Hoy me siento bien, un
constatar lo anterior:
Balzac; estoy terminando esta línea." (Monterroso,

HAY EN MONTERROSO UN INTENTO DE BURLARSE DE SÍ MISMO QUE
LE DA SENTIDO A SU DISCURSO Y QUE LOCRA LA COMPLICIDAD DEL
LECTOR. EN CAMBIO, LA MIRADA DE JUAN JOSÉ ARREOLA ES DURA Y
SE SIENTE.
No haré aqui el censo de los libros de que estaba
dispuesto a desprenderme; pero entre ellos habia de
todo, más o menos asi: política (en el mal sentido
de la palabra, toda vez que no tiene otro), unos 50;
sociología y economia, alrededor de 49; geografia
general e historia general, 3; geografia e historia
patrias, 48; literatura mundial, 14; literatura
hispanoamericana, 86; estudios norteamericanos
sobre literatura latinoamericana, 37; astronomia,
l; teorias del ritmo (para que la señora no se
embarace), 6; métodos para descubrir manantiales,
l; biografias de cantantes de ópera, l; géneros
indefinidos (tipo Yo escog1 la libertad), 14; erotismo,
l/2 (conservé las ilustraciones del único que tenia);
métodos para adelgazar, l; métodos para dejar de
beber, 19; psicología y psicoanálisis, 27; gramáticas,
5; métodos para hablar inglés en diez días, l;
métodos para hablar francés en diez dias, l; métodos
para hablar italiano en diez dias, l; estudios sobre
cine, 8; etcétera. (Monterroso, 1998b)

El encuentro con Borges no sucede nunca sin
consecuencias. He aqui algunas de las cosas que
pueden ocurrir, entre benéficas y maléficas:
l. Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).
2. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un
buen trecho para ver qué hace (benéfica).
3. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo para siempre
(maléfica).
4. Descubrir que uno es tonto y que hasta ese
momento no se le habia ocurrido una idea que más
o menos valiera la pena (benéfica).
5. Descubrir que uno es inteligente, puesto que le
gusta Borg~ (benéfica).
6. Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga
y creer que por ahi va la cosa (maléfica).
7. Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).
8. Preocuparse por el infinitoy la eternidad (benéfica).

63

9. Creer en el infinito y en la eternidad (maléfica).
10. Dejar de escribir (benéfica). (Monterroso, 1998b)

Hay en Monterroso un intento de burlarse de sí núsmo
que le da sentido a su discurso y que logra la complicidad
del lector. En cambio, la mirada de Juan José Arreola es
dura y se siente. No va de tonto, tampoco de intelectual.
Su actitud parece la de un marginal que entró sin querer
al sistema. Su humor es corrosivo y, a ratos, regañón.
Al igual que Monterroso es capaz de subvertir otros
géneros para elaborar sus constructos. Pero en Arreola
sus ejercicios van mucho más allá.
El Confabulario definitivo puede ser el libro en donde se
aprecia con mayor claridad el universo de Arreola. Allí
existe un sentido lúdico desde el inicio del volumen.
El autor juega a manosear cualquier registro posible.
De allí que existan piezas narrativas que imiten al
corrido mexicano, al anuncio comercial, a la semblanza
biográfica, al chisme de pueblo, a la alegorta, a la carta de
reclamación, al ensayo erudito y también al científico.
Esta inclinación por la parodia logra el efecto
humorístico a través del absurdo, la irania y, como ya es
obvio, la buena ocurrencia. Anuncio es uno de los ejemplos
en donde caben casi todos estos elementos. En el mismo
se promociona una muñeca femenina de nombre Plastisex.
El autor,quizás bajo el sentido aristotélico de la expresión,
imita la prosa de estos anuncios publicitarios para vender
algo inexistente donde no se corta al momento de describir
sus funciones, materiales y prestaciones2 que hacen
verosímil la mentira. Sin embargo,en el subtexto se puede
advertir una acerba crítica a la sociedad. Un par de citas:
2 Enla página 125 de Corifabulariodefinitivo el anuncio reza: "ffs usted
aficionado a los placeres del olfato? Sintonice entonces la escala de
los olores. Desde el tenue aroma axilar hecho a base de sándalo
y almizcle, hasta las más recias emanaciones de la mujer asoleada
y deportiva: ácido cúprico puro, o los más quintaesenciados
productos de la perfumer1a moderna. Embriáguese a su gusto.", y
la siguiente explica otra de las bondades del producto: "Para los
amantes celosos, hemos superado el antiguo ideal del cinturón de
castidad: un estuche de cuerpo entero que convierte a cada mujer
en una fortaleza de acero inexpugnable. Y por lo que toca a la
virginidad, cada Plastisex0 va provista de un dispositivo que no
puede violar más que usted mismo, el himen plástico que es un
verdadero sello de garantia..."

�NECESITO SALIRME POR LA TAMCEMTE DE LA PIRUETA... TODO ESE
HUMORISMO ESTÁ HECHO DE LÁCRIMAS, DE RECHINAR DE DIEMTES,
DE PAVOR NOCTURNO, Y SOBRE TODO DE LA IDEA ESPANTOSA DE
LA SOLEDAD INDIVIDUAL. (ARREOLA)
Como era de esperarse, las sectas religiosas han
reaccionado de modo muy diverso ante el problema.
Las iglesias más conservadoras siguen apoyando
implacablemente el hábito de la abstinencia, y a
lo sumo se limitan a calificar como pecado venial
el que se comete en objeto inanimado (!). Pero
una secta disidente de los monnones ha celebrado
ya numerosos matrimonios entre progresistas
caballeros humanos y encantadoras muñecas de
material sintético... (Arreola, 2008: 127)

Al popularizarse el uso de la Plastisex0,
asistiremos a la eclosión del genio femenino, tan
largamente esperada. Ylas mujeres, libres ya de sus
obligaciones tradicionalmente eróticas, instalarán
para siempre en su belleza transitoria el puro reino
del espíritu. (Arreola, 2008: 128)

Otro de los asideros de Arreola está en su humor
politicamente incorrecto. No sólo en Anuncio se nota
cierta inclinación misógina, sino también en Una mujer
amaestrada y en la Parábola del trueque. La mirada a los
infantes deja de ser tierna en Baby H.P. y las sociedades
protectoras de animales pueden temblar con la lectura
de En verdad os digo. Con todo este cóctel molotov es
imposible no tomar en consideración las palabras que
el mismo Arreola escribió sobre el humorismo:
Me siento feliz de haber desembocado en humorista.
Quizás lo que más pueda salvarse de m1 es el soplo de
broma con que agito los problemas más profundos...
Alli el viento de mi espíritu se mueve con una sonrisa
macabra y funesta.Tal vez tengo una incapacidad para
tratar en serio los grandes temas. Necesito salirme por
la tangente de la pirueta... todo ese humorismo está
hecho de lágrimas, de rechinar de dientes, de pavor
nocturno, y sobre todo de la idea espantosa de la
soledad individual. (Arreola, 2002: 120-121)

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Lo trágico como fondo del humor. Así lo entendió Arreola
y no se puede hablar del fenómeno humoristico sin la
revisión, la critica y la nula complacencia. La sonrisa que

elabora no es de triunfo; es de reconocimiento dentro
de una realidad incómoda. Es la misma que fulmina a la
hormiga de El prodigioso miligramo y también la que levita
en las múltiples sin salidas de El guardagujas.
Arreola alguna vez definió al humorista bajo estos
términos:
Es el que ve las cosas al sesgo, ya que de frente
son demasiado impresionantes. Yes precisamente
esta mirada oblicua, que descompone el mundo
sometiéndolo a una suerte de efecto de prisma, lo
que nos ayuda a ver mejor la realidad... el verdadero
humorista -y no me refiero, desde luego, al
guasón o al chistoso de plazuela- es aquel que
en última instancia nos puede dar una imagen más
cabal del mundo. (Arreola, 2002: 121)

Y, por qué no decirlo después de este repaso fugaz, el
humor también puede ser una estrategia narrativa, dotada
de múltiples caminos y atajos.Todos estos para elaborar
un vehículo dotado para la critica social y un diálogo con
la realidad Todos, en fin, para seguir colocando plátanos
en los suelos impolutos.
La sonrisa vendrá después. 8D
Referencias

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C.A
Amola, Juan José (200:!). Breviario alfabttico. Ciudad de \léxico:
Joaquín Morti::.
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Las preguntas: iqué es la poesía?, ies éste un buen poema?,
constituyen las dos metas teóricas de toda labor crítica.
T.S. Eliot (1999: 44)

y criterios de

valoración para
el espectador

En la vida real, un acontecimiento -icsto es,
relativamente un descubrimiento!- es, generalmente, el
resultado de una serie de motivos mas omenos profundos;
pero el espectador elige, en la mayoría de los casos,
aquél que s11 mente entiende con mayor facilidad o el que
enaltece su propia capacidad de discernimiento. Alguien
se suicida. iProblcmas de negocios!, dice el hurgues. ;Amor
desgraciado!, diccn las mu1cres. iEnfermedadl, dice el
enfermo. iEsperan.z.as frnstradas!. dice el fracasado. iPero
muy birn puede oairrir c¡ue el motivo esté e11 todas partes,
o en 11ingu11a, y que el muerto haya ocultado el motivo
ftmdamcntal de su acción destacando otro malquiera que
embellezca considerablemente su memoria!
August Strindberg (IQ82· 91 92)

�POIESIS, FUMCIÓM OMTOLÓCICA Y VALORES

eñalamos en Filosofía del Teatro I (2007: 114115) que en ocasiones, más allá de la voluntad
y el deseo del artista, la poiesis no se produce.
También dijimos que, en otros casos, la poiesis
acontece pero lamentablemente no es atendida por
la comunidad de espectadores, ni por los críticos,
o es apreciada con indiferencia o negativamente.
Se enfrenta así un campo problemático que debe
discriminarse en dos preguntas diversas que
reenvían a áreas diversas de la Filosofía del Teatro:
¿Hay poiesis? tQué valor se le atribuye a la poiesis?
La primera: ¿Hay poiesis?, se responde atendiendo al
problema de la función ontológica y el estatus objetivo
de la poiesis, sobre el que hablamos en Filosofía del Teatro
II (2010: 57-90). La segunda: tQué valor se le atribuye
a la poiesis? tEs buena o mala, bella o fea, perjudicial o
beneficiosa?, implica el problema de la ontología de los
valores, la axiología, y está estrechamente ligado a los

juicios críticos de valoración del arte. García Morente
ubica la respuesta a si hay poiesis entre los juicios de
existencia; la respuesta a si es buena o mala, entre los
juicios de valor (2004: 392 y sigs.).
Es fundamental no confundir ambos problemas,
porque son distintos: no es que hay poiesis cuando es
buena o bella, y no hay poiesis cuando (o porque) es
mala. Hay cuando sencillamente acontece. Si es buena
o es mala, es otra cuestión.
Lo cierto es que ambos problemas -como señala Eliot
en Función de la poesía y función de la crítica- constituyen el
núcleo fundante de la labor crítica. Una de las funciones
del crítico teatral consiste en reflexionar sobre la
problematicidad del buen teatro y el mal teatro. Ymás allá
de lo antipático que esto suena, no sólo los críticos sino
los mismos artistas y los espectadores están todo el
tiempo produciendo juicios de valor sobre buen teatro y
mal teatro. Especialmente los espectadores cumplen hoy
una función esencial en el desarrollo y la difusión del

1
:J

1

66

teatro y en la producción de pensamiento crítico. Lo que
sostiene el teatro de Buenos Aires no es el periodismo
ni la publicidad sino el "boca en boca", institución de la
oralidad que consiste en la recomendación que realiza
directamente un espectador a otro, modalidad afianzada
frente a la pauperización de la crítica profesional en
los medios masivos. Por más avasalladora que sea la
publicidad, por más elogiosas que sean las críticas
profesionales, si a los espectadores no les gusta el
espectáculo la sala se vaciará muy pronto. O al revés:
muchos espectáculos independientes que no han recibido
comentarios en los medios, trabajan a sala llena. Otros,
de cualquier circuito (oficial, comercial, independiente),
castigados con críticas negativas, sostienen sin embargo
la convocatoria. Es el efecto del "boca en boca" o "bocaoreja". Imperceptiblemente trabaja la tupida red del
"No te lo pierdas", el "Andá porque está muy bueno", el
"A mí me encantó", o el "No vayas", el "Me aburrí como
loco", expresiones sinceras, desinteresadas y efectivas

67

por confiables, dichas a los amigos, familiares, conocidos
y extraños al pasar de la conversación. Por ejemplo, el
boca en boca de los espectadores se ha convertido en la
institución crítica más potente de Buenos Aires. De la
misma manera, la caracterización del buen teatro y el mal
teatro forma parte del ejercicio académico de evaluación
de las prácticas teatrales, ya sea en la calificación de una
tesina de práctica artística o en la supervisión de una
puesta en escena o incluso en la discusión con docentes y
alumnos sobre las producciones del campo teatral.
Ahora bien: Garcia Morente afirma que hay una
"objetividad" de los valores, que éstos no responden
a mero ejercicio caprichoso de la subjetividad: "Por
el hecho de que los valores no sean cosas, no estamos
autorizados a decir que sean impresiones puramente
subjetivas del dolor o del placer. Esto empero nos
plantea una dificultad profunda" (2004: 394 y sigs.).
iCon qué parámetros garantizar que nuestros juicios
de valor crítico no son meras impresiones subjetivas?

�Es cierto que Baudelaire escribió que el crítico de arte
vale más por su subjetividad que por su objetividad:
"Creo sinceramente que la mejor critica es la divertida
y poética; no esa otra, fria y algébrica que, bajo pretexto
de explicarlo todo, carece de odio y de amor, se despoja
voluntariamente de todo temperamento; siendo un
hermoso cuadro la naturaleza reflejada por un artista,
debe ser ese cuadro reflejado por un espiritu inteligente
y sensible. Asi, el mejor modo de dar cuenta de un
cuadro podría ser un soneto o una elegía" (1948: 147). Sin
embargo, la subjetividad de la que habla Baudelaire está
forjadasobrelaexperiencia
de reconocimiento de la • • • • • • • •

no ajusto mi mirada de espectador~critico~analista
al estatus objetivo de la poiesis (lo que está ya en el
acontecimiento), lo que plantea la poética que se
despliega ante mis ojos. Me pregunto qué quiere
proponer, dentro de qué procedimientos y estructuras
espectaculares, qué competencias me está reclamando,
qué me pide que haga. ¿Qué pretende ofrecer? Este
punto de partida es fundamental porque de la
determinación del estatus objetivo dependerá todo
mi trabajo, todo lo que sigue a continuación. En la
adecuación suelen irse al menos los primeros cuarenta
minutos de expectación.
• • • • • • •
Esa adecuación se
vincula estrechamente al
objetividad de los valores.
, . ,,.
'-•'
'-•'
8 critico debe profundizar
~ ~ ~ ~ ~1/ ~,. ~ JI principio de amigabilidad
• • • • • • • • • • • • • • • o disponibilidad de
en su subjetividad,
la mirada crítica. El
que acaso sea uno de
POÉTICA Y TECNICA V AM DE LA
espectador se torna asi en
sus instrumentos más
un "compañero", un cum
preciados. Pero también MAMO, SE DEFINEN MUTUAMENTE
panis, alguien que "comparte
conocer las reglas básicas
el pan" con el artista y los técnicos.
del arte (un terna que, en tiempos de problernaticidad y
El segundo eje es la técnica: de acuerdo con su
desdelirnitación de lo artístico, multiplica su complejidad
estatus objetiYo, cada espectáculo está exigiendo una
(véase Filosofia del Teatro I, Cap. I).
técnica correspondiente. Poética y técnica van de la
mano, se definen mutuamente. Puede tratarse de
una técnica muy cerrada (como en algunos géneros
COORDEMA.DAS PARA LA VALORACIÓN
hipercodificados: la ópera tradicional, la danza clásica,
el teatro negro, el teatro realista, el sainete, el títere de
El trabajo con la objetividad de los valores exige una
critica con fundamentos, una critica argumentativa,
retablo, etc.) o más abierta (la danza contemporánea,
el teatro experimental, el teatro no ilusionista, el
y especialmente una crítica con autocritica (acaso el
teatro "tosco" popular, etc.), e incluso heteróclita,
más grave problema del ejercicio de la crítica teatral
hibrida, múltiple, de mezclas contrastantes, de
argentina esté alli: es su carencia de autocritica). Una
disolución, inclasificable. Debo reclamarle a cada
critica con capacidad de screndipia, de encontrar valores
espectáculo la técnica que le corresponde de acuerdo
donde nadie los ve. A través de veinte años de tarea
con la propuesta de su estatus objetivo. Si en una
corno crítico teatral (en diarios y revistas, en radio, en
obra de teatro negro se ve a los manipuladores ... Si en
televisión, en la web, desde la Escuela de Espectadores
un espectáculo realista el actor se desconcentra y se
de Buenos Aires, en las clases discutiendo con alumnos
tienta... Puedo aprobar u objetar por la técnica.
uniYersitarios, en la tarea de evaluador académico y de
Llamo al tercer ángulo relevancia simbólica: me refiero
jurado) me ha sido muy útil elaborar un conjunto de
a la importancia temática y simbólica del espectáculo,
coordenadas, ejes o criterios (una "escala de valores",
a partir de la evaluación de los campos temáticos que
según palabras del maestro Luis Ordaz) con los que
representa, sus tesis, ideas, problemas, conflictos,
producir mi discurso a la hora de analizar e incluso
preocupaciones y aspectos contenidistas que enfoca. Es
evaluar (en un concurso, por ejemplo) las obras ante
decir, la materia de la que habla, el QUÉ. Por ejemplo:
las que me enfrento. Sintetizo en diez coordenadas
ternas históricos, sociales, filosóficos, de relaciones
orientativas, que considero base para la discusión.
humanas, generacionales, artísticos, politicos, etc.,
La primera es la adecuación: no puedo trabajar si

,~/.JI '-•'

ya sea con un tratamiento universal y/o localizado.
Es el parámetro de la significación/interpretación
del espectáculo, y acaso el más engañoso, porque
finalmente -como veremos- no alcanza con los
temas para hacer buen teatro.
El cuarto es la relevancia poética: se refiere a la
pregunta por los aspectos formales, cornposicionales,
estructurales. 8 CÓMO está compuesto y construido
el espectáculo, la indagación de la estructura del arte~
facto. El plano de los artificios, de los procedimientos,
de la invención formal. Por ejemplo, cómo está
construida la historia que cuenta, si utiliza tales o
cuales procedimientos para el despliegue escénico,
qué aspectos destacables pueden apuntarse en
la estructura dramática, literaria, el vestuario, la
iluminación, la escenografia, etc. Esta es acaso la
coordenada más fascinante y compleja, donde hay que
leer el detalle en su relevancia. Una poética está hecha
de miles de detalles composicionales, y en el juego
infinito de esos detalles se juegan sus valores.
Por supuesto, relevancia simbólica y relevancia
poética se cruzan, del qué al cómo y del cómo al qué,
casi siempre son inseparables, de la misma manera que
lo son todos los ejes que desplegarnos. No son niveles
de lectura, más bien ángulos desde el que se enfoca un
mismo objeto único e indivisible.
El quinto es la relevancia histórica: tiene que ver
con lo que ese espectáculo, en tanto acontecimiento,
significa para la historia de un país, de una ciudad,
de un pueblo, de una comunidad, de una gestión,
de un campo teatral, del arte, etc. Un espectáculo
puede ser escasamente relevante en muchos aspectos
(simbólico, poético, técnico), y sin embargo poseer
una gran importancia histórica (porque, por ejemplo,
es la primera vez que se estrena ese autor en la
Argentina, o que se hace una apuesta comercial de
tales caracteristicas, o es oportuno que se estrene esa
obra en el marco de determinada situación social o
politica, etc.). El estreno de determinados creadores,
más allá de sus logros especificas, siempre constituye
un acontecimiento histórico.
La sexta coordenada es ideológica: el evaluador
y analista tiene el derecho de aprobar u objetar
ideológicamente un espectáculo desde la parcialidad
de su propia ideología y su sistema de creencias,
concepciones y visión de mundo. Generalmente la

"
68

69

EL ESTRENO DE DETERMINADOS
CREADORES,

sus

LOCROS

SIEMPRE

MÁS

ALLÁ

DE

ESPECÍFICOS,

CONSTITUYE

UM

ACONTECIMIENTO HISTÓRICO.
ideológica constituye una posición subjetiva que
enfrenta otras esperables. Por ejemplo, una lectura
politica podría oponerse a otra. Una visión religiosa
podría oponerse a otra. Una visión feminista sin duda
plantea una fricción con las posiciones machistas
establecidas en muchas sociedades. Un espectáculo
como El Jantasma de la Ópera podria ser cuestionado en
Buenos Aires desde una mirada localizante, contra la
homogeneización cultural de la globalización, en tanto
se trata de un teatro de sucursalización, franquicia o
"rnacdonalización" transnacional. Y asi es visto por
muchos artistas del teatro porteño. El eje ideológico no
pretende objetividad y es uno de los más importantes
en el ejercicio del pensamiento politico de la critica.
El ángulo siguiente se vincula a la génesis dd espectáculo:
este eje pone más el acento en los procesos para llegar al
espectáculo, en el trabajo y el camino recorrido, que en los
resultados escénicos. Por ejemplo, muchas expresiones
del teatro comunitario que realizan los vecinos en los
barrios, valen más por la experiencia de trabajo social
y asociación, por su capacidad de reconstitución de los
vinculas sociales, que por los resultados artísticos. Para
poner en ejercicio este parámetro el evaluador debe tener
información sobre las características de los procesos y el
trabajo realizado para llegar al estreno.
El octavo considera la efectividad y estimulación del
espectador: se trata de valorar el espectáculo por el
efecto concreto que produce en el público durante
el convivía. No se puede ignorar la presencia de los
espectadores y su intervención en el acontecimiento
teatral con los artistas y los técnicos. Hay espectáculos
que valen más por su estirnulación del espectador (por
ejemplo, los espectáculos para niños y adolescentes, los
que provienen de la televisión) que por sus méritos en
otras áreas. ¿Acaso el público no merece ser estudiado
en su comportamiento, al menos en su manifestación
fenomenológica durante el acontecimiento convivial?

�EL ESPECTADOR PERCIBE DE MAMERAS DIVERSAS LA TEATRALIDAD,
POR EJE PLO, CUA

SIEMTE EM MEDI

DE LA FUMCIÓM QUE ,,MO

PODRÍA ESTAR HACIEMDO MADA MEJOR" Y QUE TODO LO QUE ESTÁ
SUCEDIENDO EM LA ESCEMA ~ EM EL PÚBLICO ADQUIERE DIMEMSIÓM
DE IMEXORABILIDAD.
El noveno es la transfonnación orecursividad: llamamos
así a la capacidad de algunos espectáculos de generar
cambios en el orden social, apostcriori del espectáculo,
por su efecto de modificación social Por ejemplo, Teatro
Abierto en 1981, en la dictadura, o Teatroxlaidentidad
en democracia, o el teatro-foro que hace el grupo Los
Calandracas con adolescentes para prevención del
SIDA, educación sexual, etc.
Y finalmente el más importante: la coordenada
de la teatralidad singular del teatro. Llamamos así a la
excepcionalidad de acontecimiento teatral. Ese saber único y
específico del teatro, comparable con la capacidad de
levar del "soufflé" (según la metáfora que empleaba el
sabio crítico uruguayo Gerardo Femández). El teatro
"leva" en la teatralidad o "no leva", es decir, más allá
de sus componentes o ingredientes, de sus temas,

técnicas y artificios, ofrece un acontecimiento inédito
en sí mismo. Es lo que hemos sentido al ver Claveles de
Pina Bausch, o Wielopole-Wielopole de Tadeusz Kantor o
Postales argentinas de Ricardo Bartís... Vamos al teatro,
en fin, por ese acontecimiento que sólo el teatro
puede brindar, en tanto teatro, en la experiencia del
convivía. El espectador percibe de maneras diversas
la teatralidad, por ejemplo, cuando siente en medio de

la función que "no podría estar haciendo nada mejor"
y que todo lo que está sucediendo en la escena y en el
público adquiere dimensión de inexorabilidad, es decir,
no podría ser de otra manera, nada parece contingente.
Peter Brook habla de "teatro vivo", eso que sucede en
el acontecimiento teatral parece tener vida propia.
Inexorabilidad de acontecimiento. lCómo identifica
un espectador la manifestación de la teatralidad? Por
la intensidad de percepción (toma la atención, genera
asombro, sorpresa, agita la memoria y los sentimientos,
estimula el pensamiento y la afectación física, etc.,
funda una zona de experiencia y subjetividad en una
nueva territorialidad).
Sin duda las coordenadas que abren y cierran son las
más relevantes. Adecuación y teatralidad singular del
teatro. ¿Acaso el teatro no es básicamente experiencia
de diálogo y un saber específico, que nadie más que el
teatro puede dar?
Las coordenadas me permiten desplegar en
mí mismo a mi propio maestro, que me vigila y
cuestiona: lestás leyendo bien?, lson pertinentes tus
observaciones?, ltrabajaste el eje de adecuación?, lo
acaso tu visión -positiva, negativa- proviene de
estímulos externos al espectáculo evaluado? Atiendo
con cuidado las observaciones de mi desdoblamiento
en mi voz autocrítica. Y dialogo argumentativamente
con ella.~
Referencias
Baudelaire, C. (1948). "¿Para qué sirve la critica? Fragmentos del
Salón de 1846" en Pequeños poanas "' prosa, Crítica de arte. Buenos
Aires: Espasa Calpe.
Brook, P. (1994). El espacio vacío. Barcelona: Peninsula.
Dubatti,J. (2007). Filosofía de/ Teatro 1. Convivio, experiencia, subjetividad.
Buenos Aíres: Atuel.
Dubatti, J. (2010). Filosofía del Teatro 11. Cuerpo poético y función
ontológica. Buenos Aíres: Atuel. 2010.
Eliot, T.S. (1999). Función de la poesía y función de la critica. Barcelona:
Tusquets Editores.
Garcia M., M. (2004). Lecciones preliminares de filosofía. Buenos Aires:
Losada.
Strindberg, A. (1982). "Prólogo a La señ01ita Julia" y "La señorita Julia"
en Teatro escogido. Madrid: Alianza.

70

�adaptaciones de autores italianos
y franceses amenguando apenas
la española. Sin embargo, las
compañías españolas y cubanas
llevan la delantera y las compañías
italianas introducirán sobre
todo el gusto por la ópera, del
mismo modo que más tarde, en la
segunda parte del mismo siglo, los
franceses lo harán con la opereta y
el cabaret.
De modo que son las compañías
europeas las que llenan las salas
de teatro del D.F. recibidas con fervor por quien
quiere parecerse al público del otro lado del mundo,
conmoviéndose a la menor provocación de las
grandes vedettes, se llamen Sarah Bernhardt, Adelaida
Ristori o Chalíapin; pero sobre todo a los nombres
que resuenen con sabor a madre patria, las grandes
divas españolas y sus compañías que hacen su agosto
por estos pagos.
Lo cual significa que el texto dramático tanto aquí
como en Europa no tiene mayor importancia sea cual
fuere su mérito literario. De modo que si en algunos
casos hay un Shakespeare o un Moliere, un Goethe,
un Víctor Hugo en escena, lo que abunda a lo largo
de todo el siglo son los dramaturgos españoles de
los cuales, en algunos casos, ni siquiera quedan
referencias. Y abundan no sólo por la tradición
mexicana fuertemente enraizada en la española, sino
porque los dramones decimonónicos convienen al
espíritu de la incipiente nación, donde el ejemplo
moral debe suplir a las incongruencias de la política,
y las lágrimas y su retórica ocultar del ánimo del
público, sus traiciones. Y los nuevoleoneses, así como
los defeños, imitan a los europeos, no quieren ser
menos; también ellos se alimentan de las compañías
españolas y nacionales con el mismo arrobo y con
la misma actitud de residir en las grandes divas y
divos señalados, sin interesarse por lo que recitan
aún cuando una parte mínima de intelectuales
pudiera apreciarlo. Tanto en el D. F. como aquí lo
que predomina es el espectáculo, la estrella, la fama
y la seducción de las mismas.
Así, lo que importa no es una buena dramaturgia
sino, y sobre todo, un marco que dé brillo a

Pensar el siglo XIX teniendo como núcleo
principal a Nuevo León y su literatura
resulta una aventura mayor. Así, mis
pretensiones de realizar una acuciosa
mirada al texto dramático de aquella época
se ha vuelto en el curso de la investigación
casi una utopía.
o obstante no puedo, a fuer de traicionar
mis objeti~os, reducir una ~vestigación
al señalarruento de la ausencia de obras
impresas, manuscritos de difícil acceso, o bien
desaparecidos, extraviados, o incendiados junto con
los teatros que los vieron nacer. Hay otros modos y
son las referencias contenidas en libros y revistas,
los datos albergados la más de las veces con cierto
descuido, pero que dan cuenta de hechos y ofrecen
noticias sugestivas a propósito de nuestro tema.
Hay que trabajar sobre ello, acuciosamente, sin
doblegarse. Eso he hecho. Y he querido sobre todo
abrir camino, dar pistas, conjeturar en lo posible
con los elementos de juicio disponibles y, al mismo
tiempo, ser congruente con lo que se ignora casi
por completo de la evolución del teatro en Nuevo
León y puede advertirse a través de los restos de los
textos dramáticos.
La investigación, pues, no ha sido en vano al reunir
caracteres y pautas que sin duda serán completadas
por otras investigaciones y, asimismo, con nuevas
miradas sobre el mismo tema.
El siglo XIX para México comienza el 16 de
septiembre de 1810 y concluye el 20 de noviembre
de 1910. Sin embargo, para el hecho teatral, tanto
desde la escena como desde el texto, estos cien años
pertenecen casi enteramente a Europa.
Veamos cómo: el monopolio de la dramaturgia
escrita por españoles y representada también en
gran medida por compañías peninsulares tenía su
correlato en los artistas criollos que imitaban a pie
juntillas a aquéllos. A lo largo de este siglo se amplía
la influencia de los europeos por las traducciones y

N

72

las grandes figuras. Y las grandes figuras, que
precisamente no son locales, a veces ni siquiera
nacionales, llegan para que el espectador, el crítico, o
el simple periodista, den cuenta de las evoluciones en
escena del famoso actor o la célebre actriz. De modo
que remitirnos a la dramaturgia mexicana en el siglo
XIX, a pesar de ciertos escritores como Fernando
Calderón o Manuel Eduardo de Gorostiza en la esfera
nacional, resulta casi imposible en la escena local.
Además, el tipo de teatro que tiene la primacía es
la zarzuela y a ella asisten tanto el pueblo como las
clases altas de todo México.
Someramente digamos que el éxito de una
dramaturgia nacional como Contigo pan y cebolla,
de Manuel Eduardo de Gorostiza, en 1830, y el
asentamiento definitivo de la condición de tal arte,
inaugurada por José Peón Contreras a partir de la
década de los setenta del siglo XIX -el yucateco que
por su continuidad estableció el oficio especializado
de dramaturgo- no plantea la regla sino la excepción.
Sin embargo, hay un teatro mexicano que emerge
claramente en la escena, a lo largo de todo el siglo,
desde otra perspectiva, más comunitario que
empresarial, alrededor de sociedades de fomento,
asociaciones literarias, clubes, en cortas temporadas,
con actores asimismo locales, cuyo éxito depende
del grado de inserción en el interés de los grupos
sociales. Un teatro que no abunda en presentaciones
en grandes teatros y giras, ni, en la mayoría de los
casos, primeros actores de renombre o legitimados
internacionalmente, que vienen de Cuba y España,
y recorren estos países al igual que México y todas
sus capitales. En este tipo de teatro no hay Miguel
Buton, ni Luisa Martínez Casado, primeras figuras
del quehacer teatral en la metrópoli, aun y cuando
alguna vez se permitan acceder a un texto local a su
beneficio. Pero hay una incursión de los escritores
y poetas locales que, como diré después, ni siquiera
reparan en su rol de dramaturgos, dispuestos a crear
los textos adecuados para festejos , fundaciones,
acontecimientos sociales, estudiantiles o escolares,
lecciones de moral, lecciones de historia, formas de
divertimento, homenajes. Estos materiales pueden
ser la más de las veces monólogos, las menos dramas;
sin embargo, en todo el proceder del siglo XIX se
sucederán dramas históricos, dramas sociales, dramas

73

didácticos, morales, juveniles, en tres actos, incluso
en cinco, melodramas copiados fielmente del espíritu
romántico o del drama burgués, innumerable cantidad
de revistas musicales y zarzuelas, teatro y música
conjugados, juguetes cómicos en un acto, y así hasta
la infinitud cuyas marcas quedan en la bibliografía
del teatro mexicano, no en el acervo literario. Si bien
todas estas obras se publican en revistas literarias,
en periódicos o folletines, en pequeñas tiradas de
imprentas locales, en tiradas a veces mayores cuando
se trata de una imprenta del centro, y se representarán
mayormente en el D.F., Guadalajara, Saltillo, San
Luis Potosí, Mérida, Puebla, para adornar las fiestas
patrias, los patronatos, los acontecimientos sociales,
los festejos en escuelas, en instituciones educativas
y en teatros de provincia cuando no aparece ninguna
compañía foránea. Además, sí se observa bien, se
verá que los títulos de dichas obras, más allá de los
históricos Hidalgo o la noche del 15 de septiembre,Juárez. El
sitio de Cuautla, El 5 de mayo, etc., corresponden a otros
largamente reconocidos de la dramaturgia europea
o bien son flagrantemente parecidos. Y además
responden al gusto de la época por la ejemplaridad:
Ciencia y Virtud en Nuevo León; Espíritu y Materia en
alguna otra parte del país y del mundo.
Subrayemos también que el ámbito más idóneo
para los textos dramáticos de Nuevo León son las
veladas de las sociedades literarias que en Monterrey,
por ejemplo, se multiplican entre 1878 y 1885. Las
veladas de estas sociedades son para el solaz de los
escritores que leen sus obras y en algunos casos las
presentan en forma muy elemental con actores que
son ellos mismos o bien sus amigos. No hay que
olvidar que para ser socio debía presentarse una obra
científica, literaria o artística, lo cual nos sugiere que
literaria sería la que presenta el poeta, el periodista; y
artística la que conjuga la música y el teatro.
En Nuevo León, como en todo el país, los avatares
políticos, la batalla entre conservadores y liberales,
las guerras del Imperio, las anexiones sufridas a
manos de los Estados Unidos y los procesos que
incluyen lo anterior con los inicios de una soberanía
frágil siempre sujeta a caudillos, a largos periodos
de ineficacia gubernamental y a luchas intestinas de
toda índole, no son propicios para la eclosión de las
artes y la literatura. De este periodo profundamente

�desgarrado antes de la industrialización, queda
para nosotros un núcleo poderoso formado por la
fundación de El Colegio Civil en 1859, que venía a
reemplazar al seminario de Monterrey. Allí, en este
ámbito auspiciador y prolífico, se forman los mejores
intelectuales, y difícil sería nombrarlos sin advertir la
sombra de la noble institución que los ha formado y los
contiene, y su mentor, el doctor Eleuterio González.

otra forma de expresión pero nunca ni la definitiva
ni la asumida como propia. El caso más patente en
este sentido es el de Celedonio Junco de la Vega,
consignado en el Diccionario bibliográfico de escritores
de Nuevo León, de Israel Cavazos Garza, como poeta y
periodista, pero de ninguna manera como dramaturgo,
teniendo en cuenta que fue uno de los dramaturgos
más prolíficos de este periodo.

EL EJERCICIO DRAMÁTICO SE PUEDE APRECIAR EM MUESTRO
ESTADO A PARTIR DE LA INDUSTRIALIZACIÓN Y DESPUÉS DE 1867,
CUANDO FIMALMEMTE SE APACICUA EL PAÍS LUECO DE LA CAÍDA DE
MAXIMILIAMO.
Antes de hablar de los dramaturgos como tales,
aquí, en nuestro estado, debo esbozar de alguna
manera el perfil del intelectual nuevoleonés, sin
referirme a los del resto del país, aunque se trate de un
retrato común de los mismos.
Se trata de un escritor múltiple, poeta en primer
lugar, luego orador, también periodista y al mismo
tiempo narrador cuando halla la ocasión. En cuanto
al hecho dramático en sí, de uno u otro modo todos
tratan la cuestión. La más de las veces a través de
monólogos a los que llaman odas dramáticas, pero
asimismo en pequeños dramas de carácter didáctico
e histórico sobre todo, a veces simplemente líricos,
y que hallan su expresión en eventos acordes con
sus temáticas o sus intereses. Estos materiales se
enriquecen con la música. La presencia de la zarzuela
y a veces la ópera como acontecimiento no sólo
cultural sino sobre todo social, es tan fuerte, que de
un modo u otro la música siempre está presente ya sea
en su carácter específico de acuerdo con el género o
bien como fondo y, especialmente, en la concreción
de las famosas veladas literarias en donde teatro y
música se amalgaman y se enriquecen mutuamente.
Sin embargo, hay que advertir que el susodicho
dramaturgo, puesto que también escribe en drama,
rara vez se autoproclama como tal. Él es sobre todo
poeta o periodista, nunca dramaturgo. Tanto que
los que incursionaron en el género no fueron vistos
así ni siquiera por ellos mismos, y la mayoría circuló
por el género sin darle demasiada importancia, como

El ejercicio dramático se puede apreciar en nuestro
estado a partir de la industrialización y después de 1867,
cuando finalmente se apacigua el país luego de la caída
de Maximiliano. Y para ser más exactos, los primeros
datos sobre una posible dramaturgia regiomontana los
encontramos a posteriori de 1870.
Los rastros de ésta pueden reconocerse apenas
en Monterrey, en primer lugar, en Guadalupe, pero
también en Linares, en Montemorelos, y en algún
municipio del noreste de la provincia o en todo caso
fuera de él, a pesar de que su autor haya nacido en
Nuevo León.
Sabemos perfectamente la influencia que recibieron
los intelectuales nuevoleoneses de la obstinación y
la lucidez del doctor Eleuterio González; de igual
forma, los escritores de teatro, más poetas en su fuero
interno que otra cosa, fueran periodistas, abogados, o
maestros, hubieron de serlo a causa de acontecimientos
históricos, políticos, sociales o educativos; es decir,
para el bien de la comunidad y la formación del espíritu
como quería y proclamaba Gonzalitos.
De 1870 a 1910, Héctor González consigna como
dramaturgos a un número de alrededor de 10 autores de
teatro, sin ser por ello específicamente comediógrafos.
Por su parte Cavazos Garza, en su diccionario, cita más
o menos la misma cantidad sin reparar en ello, es decir,
sin darles la categoría de autores de teatro. Del lado de
Rafael Garza Cantú se señala específicamente a ocho,
de los cuales uno de ellos, Humberto Galindo, lo es del
género chico, es decir, la zarzuela.

74

3) que el hecho estético se veía rebasado por las
Por nuestra cuenta, y advirtiendo que se trata de
intenciones mencionadas antes y 4) que de acuerdo
pequeñas diferencias asentadas en las fechas que nos
con este sentir, el periodismo y la crítica incipientes
conciernen y de algunos autores que sin ser de Nuevo
daban cuenta del evento mismo, y no de la
León tuvieron actividad teatral en el estado, nos
producción artística en sí.
remitiremos a lo poco que hemos encontrado a ciencia
En el caso del homenaje a Gonzalitos en 1884,
cierta.
rescatamos la alegoría dramática Ciencia y Virtud, del
Ellos son, en un primer periodo, Hermenegildo
licenciado Enrique Gorostieta, poeta muy reconocido por
Garza, Ignacio Morelos y Zaragoza, Francisco P.
sus publicaciones de carácter lírico, cuya presentación en
de Morales y Enrique Gorostieta; en el segundo,
esa velada constituye la nota dominante.
Diódoro de los Santos, Celedonio Junco de la Vega,
El objetivo de la obra es moral y el procedimiento
Manuel Pérez Bibbins (sin ser regiomontano ),
alegórico, a la manera del teatro barroco español.
Carlos Barrera con su primera obra, y el zarzuelista
Está escrita en verso como la mayoría de la dramática
Humberto Galindo. En este segundo periodo también
española y nacional del siglo XIX, y los personajes
tenemos noticias ya de David Alberto Cossío, Enrique
son cuatro: la Caridad, la Prudencia, encarnada en
Fernández Ledesma, Oswaldo Sánchez y Rafael Garza
el anciano, Marta, esposa y madre desesperada, y el
Cantú. Asimismo, hemos obtenido datos del primer
Doctor. Dividida en ocho escenas de acuerdo con la
periodo al que debieran agregarse Aureliano Ramos
entrada y salida de los personajes como se procede
y Bernardino Ramón de la Peña; sin embargo, sus
canónicamente hasta mucho más tarde, el género
incursiones teatrales, dadas las noticias que de ellos
es melodramático, quizás atemperado por el rigor
tenemos, hasta ahora han sido sólo ocasionales.
de los endecasílabos. Sin embargo, los estallidos
Para ello hemos convocado, amén de otros eventos
sentimentales sobrepasan en mucho a la contención
de carácter sólo cultural, tres grandes fechas en el
poética. También los cambios anímicos se producen
devenir de la vida política y social de Monterrey.
sin progresión dramática y todo apunta a dar una
El primer evento data de 1884: el homenaje rendido
lección al espectador más que hacerlo reflexionar.
al doctor Eleuterio González a su regreso de Nueva
Sin embargo, en ciertos momentos se vislumbra el
York, en una velada artístico~literaria de la cual da
drama como tal, esto es, la acción y el diálogo más
cuenta el primer periódico político y literario de
que el verso exaltado, lo cual constituye un remanso
Monterrey, La Revista-según el crítico y ensayista
y un hallazgo:
Rafael Garza Cantú, el mejor que se tuvo en el siglo
XIX, y más específicamente en las últimas décadas
Marta: Gracias, voy pues...Ayúdame, Dios mío.
del mismo. El segundo evento es el festejo de los 400
Anciano: Él hará que tu bien pronto recobres.
años del descubrimiento de América, en 1892; y el
Marta: ¿Por quién preguntaré si me extravío?
tercero resultaría ser alrededor de las fiestas por la
Anciano: Pregunta por el "Padre de los pobres".
conmemoración del tercer centenario de la fundación
de Monterrey, en 1896.
El ejemplo además nos permite vislumbrar que el
Las pistas que nos permiten la huella de estos
drama está al servicio del acontecimiento social, por
acontecimientos son los siguientes: 1) que el teatro
un lado, y del ejemplo moral, por el otro. Es decir, al
local se manifestaba toda vez en que se organizaba un
recibimiento y homenaje al doctor González.
homenaje a la patria, a los hombres ilustres del estado, o
bien al recibimiento de
una gran personalidad
EN 1892, PARA EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA,
nacional; 2) que por lo
mismo, su función no· LOS
PROCEDIMIENTOS DRAMÁTICOS QUIZÁS
era predominantemente
MÁS
ELABORADOS,
APARECEN
BASTANTE
cultural sino política,
histórica y didáctica; INCLUSO SI SE TRATA DEL MISMO AUTOR.

75

�En 1892, para el descubrimiento de América, los
procedirrúentos dramáticos quízás aparecen bastante
más elaborados, incluso si se trata del mismo autor.
Por esos años llega para residir en Nuevo León por
un tiempo, el literato Manuel Bibbins proveniente de
Durango; y me interesa mencionarlo no sólo porque
contribuye al brillo de las fiestas de octubre, sino
porque se vuelve muy interesante comparar dos
obras teatrales representadas en la misma ocasión y
con el mismo tema. Se trata del monólogo Colón de su
autoría, y de otro Colón llamado lírico dramático por
su autor, Enrique Gorostieta. Por primera vez tenemos
la posibilidad de confrontar dos modos de tratar el
drama de Colón y, por ende, el asunto dramatúrgico.
Bibbins lo hace a una sola voz; sin embargo, las
acotaciones dicen del drama y lo refuerzan. Sucede en
un solo espacio en su camarote, con pocos muebles y
frente a una ventana al mar, así literalmente dice la
acotación.
Por su parte, Gorostieta apela a varios personajes,
una especie de coro, un espacio mayor según las
locaciones, tierra, mar, y en medio el desembarco, y el
suspenso, elaborado con mucha destreza, por cierto,
del complot de los marinos para regresar y abandonar
así a su almirante.
En el caso de la economía que propone Bibbins,
hacemos notar que está dedicada al actor que
probablemente la estrenó, Francisco Galán Rivas,
en 1887 en Durango, y todo su encanto se reduce al
tratamiento de los versos, a la falta de grandilocuencia
verbal, y sobre todo a una armonía natural que ejercita
en la palabra versada, donde la rima y la métrica se
ocultan en bien del verbo conmovido, tierno, humano.
La una...doce de octubre
Una hora más un día más
Yel horizonte quizás
Más se entolda, más se encubre.
Qué largas las horas son
Cuando el anhelo no cede.

Errante, vagando, perdido en los mares
Los plácidos lares jamás conoció.

No obstante, la diversidad de elementos teatrales:
acciones, conflicto entre los personajes, diálogos y
monólogos interiores, número de personajes, coro,
y, sobre todo, el personaje del contramaestre que se
opone a la bajeza de los marineros queriendo huir, el
trazado de su carácter, vuelve los versos de Gorostieta
en octosílabos, en algunos pasajes, armónicos y
entrañables.
Pues bien, si al rayar la aurora
La plaza no se presenta
Manchaos con negro crimen
Que el furor os aconseja
Más... matadme a mí primero...

Es la segunda vez que observo en un texto de este
autor el uso de los puntos suspensivos a la manera
moderna, como parte del drama, no de la retórica.
Uno y otro Colón abundan en la materia de la
soledad, la vejez, la locura que se les adjudica y la
esperanza en el dios cristiano que pueda hacer el
milagro. Temáticamente pertenecen al mismo acervo
estético, temático e ideológico. Convengo en que en el
orden de la palabra dramática, Bibbins es más eficaz.
Piedad, Dios mío, piedad
lQué escuché? ...La luz, la luz
Tierra, tierra... La victoria ...
ffierra? iLa he llegado a ver!
iSi no lo quiero creer!
iPero la miro!...iLa miro!
Ojos, mis ojos, mirad
La tierra, miradla en tanto
Que os deja ver este llanto
Llanto de felicidad.

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En el mismo grupo de Gorostieta y el
duranguense Bibbins, afincado por unos años
en Monterrey, se encuentran Francisco de P.
Morales e Ignacio Morelos y Zaragoza. El primero
escribe y presenta una comedia, La hija del ministro,
cuyo original se ha perdido, y un monólogo del
cual si tenemos datos ciertos: Sin verla, escrito
expresamente para la gran trágica, señala Garza
Cantú, Luisa Martínez Casado, cubana y famosa
actriz, y para los festejos de 1896 por la fundación
de Monterrey. Morales era conocido como poeta
lírico y periodista.
Se trata de un personaje femenino en agonía. La
mujer clama en su soledad por la última mirada que
quiere depositar en su esposo y su hijita. Los versos
dramáticos dan cuenta de inmediato de la situación en
la que se halla la mujer y en su postrer deseo...
Ver a mi lado a los que tanto adoro...
iMi Ricardo y mi Luisa! Mi tesoro...
El único tesoro que me queda.

La mujer ha cometido un desliz y ha sido castigada
con el abandono de sus seres queridos. El aquí y
ahora teatral expresa que ante la certeza de su
muerte quiere ser redimida antes de morir, para lo
cual les ha escrito una carta y la escena propone
el suspenso de la respuesta. En medio de su
llanto invoca primero a la Virgen, luego a Cristo,
conminando a ambos a ponerse en su lugar, a
recordar lo que significa la pérdida de un ser amado
y a compadecerse, en su inmensa piedad, de ella y
sus circunstancias.
Tú que sabes lo mucho que he sufrido
Tú que sabes lo mucho que he llorado
Tú que sola mis quejas has oido, y mis lágrimas
[contado...
Ten de mi compasión Virgen Maria!

Frente a los versos de Gorostieta:
Ymás adelante:
iSalve! Tierra encantada
Prometida a mi afán, por fin te veo,
De regias galas y esplendor vestida,
como en el sueño dulce de mi vida
Te contempló la fe de mi deseo...

Por oposición al tratamiento de Gorostieta en
alejandrinos:
Qué vida tan triste, qué negro destino
Al pobre marino en suerte tocó

76

Apiádate de mi, Jesús amado...

El material carecería de interés para el teatro sí
sólo se sucedieran las súplicas y los lamentos; sin

77

embargo, Morales ilumina el texto dramático con
el delirio del personaje que lo lleva a ver fantasmas
y apariciones como la propia niña en su cuna.
Ah mi Luisa! Alli está...sí, en esa cuna;

Las alucinaciones y la locura de la agonía permiten
que la progresión dramática alcance su cenit con los
hechos reales en donde se advierte que en realidad
esposo y niña han llegado antes de que ella muera.
En una apoteosis dolorosa que hoy en día nos haría
sonreír, ella escucha los pasos, la voz de la niña, la
llegada al fin de los que ansiaba, y a pesar de que
sus fuerzas menguantes no le permiten ir a abrir la
puerta, sabiéndose perdonada muere en paz.
Y era poderte ver...todo mi anhelo;
Pero al menos podré llamar al cielo.. .
Porque estoy perdo... nada, perdo ... na ... da!

La pobreza de la línea
dramática y el brillo
que supusiera su
presentación, como
lo dijera antes, tiene
que ver con la actríz
que lo representa y
no con la excelencia
de la dramática, por
otra parte sesgada
por un romanticismo
decadente y recurrido:
la figura de la mujer
envilecida que obtiene
el perdón de Dios y
sus seres queridos
antes de morir.
De Morelos y
Zaragoza quedan
noticias de dos obras
lirico~dramáticas con
música de Manuel M.
Uano, lo que nos sugiere que se trataba de obras al
gusto de la época al estilo de la zarzuela donde hay
escenas cantadas y escenas dialogadas. Se trata de
Una excursión en ferrocarril y La coartada. De la primera

�no hay restos, de la segunda podemos hacer una
aproximación apenas fidedigna.
Se trata de la historia del marqués de Aguayo,
quien mata a su propia generación y servidumbre, y,
sin embargo, después de un célebre proceso queda
absuelto. Por lo tanto hay diálogos en prosa y versos
cantados. Unos y otros están caracterizados por el
oficio del escritor, no por su rigor estético:
Qué bello, qué imponente panorama
Brinda al viajero esa montaña enhiesta...

El retrato de papá, por su parte, atiende a otro género
más ligero como es el paso de comedia con personajes
sencillos y simpáticos, según la crítica que hace Rafael
Garza Cantú. Sin embargo, parece que la obra que
más éxito obtuvo quizás por su corte melodramático,
propio del gusto de la época, es Dar de beber al sediento.
Escrita en verso como toda la producción dramática
de estos tiempos, inserta la música en un preludio
sinfónico que sugiere el horror de la guerra con la victoria
de unos y la muerte de los otros. Dos personajes, el doctor
y Sor Pilar, lo advierten luego que cesa la música:
Dr.: Fue espantosa la matanza
Sor Pilar: ¿y la lucha cesó ya?
Dr.: Sí, triunfaron los que cerco
Pusieron a la ciudad.

para los versos cantados. Ypara los versos hablados ya
no endecasílabos sino octosílabos de esta laya:
Ah señora, qué delicias
Es un placer sin igual
Templar el fuego estival
Con las mágicas caricias
De la brisa matinal

en medio de octetos, cuartetos, tercetos, según las
supuestas necesidades dramáticas. Lo cual nos
remite a la idea de que la acción, es decir, el drama, es
secundaria respecto de la preeminencia que tiene la
palabra, esto es, el verso. Yotra vez el poeta se yergue
sobre el dramaturgo.
Hasta aquí nada nos ha interesado particularmente;
sin embargo, con la producción de Celedonio Junco de la
Vega, el teatro nuevoleonés de fin del siglo XIX adquiere
un perfil menos ambiguo. Las obras de este autor que
hemos podido consignar son cinco: Todo por el honor, El
retrato de papá, Tabaco y rapé, Dar de beber al sediento y La
Jamilia modelo.
Junco de la Vega no apela al monólogo sino que, como
buer.. dramaturgo, sus obras proponen varios personajes
en cada una de ellas. Así, Todo por el honor trata el tema
del libertino, propio de la época romántica, y sus avances
para perder a la muchacha pobre y honesta. Jugador,
tramposo, el libertino finalmente es descubierto. La
trama se desarrolla con dos figuras femeninas centrales,
la pobre muchacha y su amiga protectora dueña de
casa, su novio, muchacho honesto que va a la cárcel
por defender a ambas, y sus tíos que finalmente
advierten la dignidad de Luisa y su inmenso sacrificio con
tal de salvar el honor de la pobre muchacha engañada.

La atmósfera teatral se enriquece por el tañido de
las campanas y otra vez la música en suave romanza
completa el cuadro.
La guerra, la guerra

Cubriendo la tierra
De duelos y llanto, de sangre y pavor...

A lo lejos aparece un grupo que trae en brazos a un
joven moribundo. Forma parte del ejército que ha poco
fue victorioso. El doctor confirma que está muriendo y
que el delirio de la agonía ya no tarda. Así sucede:
Lucinda, mi Lucinda (exclama d joven moribundo)
Pongo a tus pies el lauro que me brinda
La patria....Yo por ella, en la trinchera,
Arranqué al enemigo su bandera...

Y al igual que Sin verla, la pieza dramática de Francisco
P. de Morales analizada más arriba, asistimos a los
mismos procedimientos de la trama. El joven moribundo
al invocar a dios también invoca la necesidad de que su
amada asista a su reclamo, que antes de morir venga
y lo apacigüe. Y también como en la obra citada, la
muchacha llega, sólo que aquí el drama da un giro
pues quien en realidad encarna la presencia de esa
Lucinda amada cuya presencia requiere el moribundo
con fervor, es la mismísima Sor Pilar quien, conmovida
por los desgarradores deseos del muchacho, toma el

78

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~ w º MARÍA STERM
rol de aquélla, en nombre de la caridad más acendrada.
El clímax se da con el beso que deposita en los labios
del joven en el momento de su muerte y los versos que
coronan semejante grado de compasión y humanidad.
Nuestra obra de bien, ya la he cumplido
De beber dando al pobre sediento.
En tu reino, se acoja su alma...
Padre nuestro que estás en los cielos.
Caridad invocaron sus labios;
Ylos míos negar no pudieron
La merced que imploraron los suyos
De la vida en el último aliento.
Hice dulce su muerte llevando
A sus lívidos labios el beso
Que pedía en sus ansias febriles
Como el don de su dicha supremo.
Si hay ofensa a tu nombre divino
En mi dádiva al triste sediento,
De rodillas demando tu gracia
Padre nuestro que estás en los cielos.

Final ingenuamente romántico, temas paradigmáticos de
esta poética, el soldado, la muerte, el regreso, la amada.
Con un desenlace sorpresivo, la monja piadosa que de
alguna manera nos conmueve a nosotros, tan lejos de
este universo donde los sentimientos y las acciones
denotan una realidad idealizada que ya no estamos
dispuestos a invocar. Nótese sin embargo que en Junco
de la Vega los versos están al servicio del drama, no se
imponen sobre él sino que reducen los tonos demasiado
retóricos, solemnes o rimados, para dar lugar a un verso
suave que se oculta tras la acción dramática.
Como hemos podido ver, a un primer periodo, en el
que la escena mexicana está dominada por una fuerte
presencia de melodramas líricos, operetas, zarzuelas,
comedias de magia, tragedias y dramas románticos
mayoritariamente extranjeros (sobre todo españoles,
también franceses y en menor medida italianos),

79

le sucede una segunda época -iniciada alrededor
de 1870 y terminada en 1889- en la que, según
explica María Stern, "la emancipación política y el
romanticismo se unen y retroalirnentan para luchar
tanto por la libertad nacional como por la libertad
narrativa y poética, ante todo por la creación de una
literatura originalmente mexicana".
Quizás esto sucede en la escena nuevoleonesa pero no
en el campo de lo cultural sino de lo didáctico. Hay, por
parte de los intelectuales locales, con el profesor Serafín
Peña a la cabeza, un movimiento propio en donde la
obra de teatro, el texto dramático funge como material
ejemplar y recurrente. Prueba de ello es el ejercicio
que hace el mismo Rafael Garza Cantú con juguetes
dramáticos corno los nombra, entre los cuales están El
asedio y El Sitio de Cuaut!a, entre otros. Es conmovedor
observar cómo a partir de los primeros años del siglo
XX el texto dramático propio de Nuevo León hallará su
lugar en la escuela, en la enseñanza, y tendrá herederos
de la talla de Julia Nava de Ruisanchez.
Por último, hay dos dramaturgos que darán fama a
la dramaturgia de esta parte del país. Se trata de David
Alberto Cossío y Carlos Barrera. Ambos encontrarán
su florecimiento posterior a 1910, aunque ambos
tienen ya piezas dramáticas que se les reconoce antes
de esta fecha. Ellos son precisamente los que apuntan
a lo que he citado de María Stern, aquellos que mejor
van a luchar por la libertad narrativa y poética.
Las obras del primer periodo de Cossío -siete- se
estrenan en su mayoría en San Luis Potosí y pertenecen
a la primera década del siglo XX. Luego vendrán
dos obras más estrenadas en el teatro Progreso de
Monterrey, una en 1908 y la otra en 1913. Sin embargo,
la edición de las obras completas de David Alberto
Cossío no consigna ninguna de todas ellas. Las que se
hallan en mi poder son posteriores a esas fechas.
En cuanto a Carlos Barrera, otro dramaturgo y hombre
de teatro insigne, estrena su primera obra de teatro a la
edad de 19 años en 1907 en el TeatroJuárez de Monterrey.

�Lleva por título Fatalidad yfue presentada con gran éxito.
Se trata de una tragedia. El texto ha desaparecido como
tantos otros de la misma época. Lo que no desapareció
curiosamente es la crítica que se hiciera a la obra por un
tal R. Salinas en la revista Renacimiento en noviembre de
1907. Ycon ella tenemos en nuestras manos la primera
crítica específica aparecida en un periódico cultural y no
en una historia de la cultura nuevoleonesa.

Por esa crítica sabemos que la obra tenia varios
personajes, Eugenia, la enamorada, Marcelo, el gran
luchador por sus ideales y Don Alberto, el esposo ofendido.
De ello inferimos que la enamorada Eugenia ha traicionado
a su marido en los primeros diez días de casada, que éste
le ha reprochado y como castigo le ha impuesto no volver
a salir de casa.También inferimos el personaje de un joven
héroe que tanto es fuerte como tímido yllora pero también
mata. Las incongruencias están a la vista. Eso le imputa
el crítico: "Como obra de teatro, Fatalidad deja mucho que
desear: situaciones inverosímiles, escenas imposibles,
personajes que contradicen en lo absoluto su carácter,
faltando así a la verdad del drama y recursos gastados y
por gastados viejos, forman la trama de la obra de nuestro
novel escritor dramático."
Que sin embargo, dejándose llevar por la bonhomía
propia de los colegas, saluda al joven escritor y lo
conmina a estudiar mucho. La respuesta del público fue
muy entusiasta quizás seducidos por las actuaciones
delos actores Palomera, Calvo, y Sánchez, de los cuales
el crítico parece desconocer sus nombres. La crítica

está firmada aparentemente por R. Salinas y no he
encontrado el mínimo dato sobre dicho crítico.
Queda por señalar que hubo otros escritores a los
que se puede dar el título de dramaturgos puesto
que escribieron varias obras teatrales e incluso éstas
llegaron a escenificarse. Ellos son Hermenegildo
Dávila (1846-1908) en el primer grupo o período que
llega hasta 1880, con dos obras estrenadas en 1878,
en Montemorelos: Escenas de la Intervención y Obras
son amores; y Diódoro de los Santos (1873-1956), en
el grupo posterior que llega a 1910. Sus obras fueron
presentadas fundamentalmente en Piedras Negras,
pero una de ellas alcanzó la gloria en Monterrey con
la Compañia de Prudencia Griffel en el Teatro del
Progreso en 1909. Se trata de Cielo y Fango, situada
en Monterrey, perteneciente al género chico, prosa y
verso, canto y diálogo, en un acto y cuatro cuadros; sin
embargo, no quedan vestigios de ella.
Luego vendrán en la siguiente década los Cossío ylos
Barrera, Eusebio de la Cueva y Oswaldo Sánchez, entre
muchos más. Lentamente el texto dramático comenzará
a alejarse del romanticismo pero más le costará hacerlo
del melodrama.
Apenas estas notas para avizorar la historia perdida, la
del texto dramático de los autores de Nuevo León en las
postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX. Apenas
estas notas, repito, para llenarme de luces y ponerme a
trabajar en una investigación mayor. t10

Referencias
Cava;:os Gar=a. l. (1996) Escritores d, N11cvo León Diccionario
Bibliográfico. Monterrey: UA!\L.
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Roe!, S. (1980). Nut'VO L:ón, Apuntes Históricos. Monterrey: Ediciones
Castillo.

80

�\ Diego \ elc~qucz

l.

Af

edida que más proyectos
terarios emprendo, más
e inclino hacia la literatura
biográfica y autobiográfica, sólo
que a mi modo y porque me
parece que las dos formas hacen
una, ya sea desde la narrativa, el
drama, la poesía o el ensayo, y que
en todo caso para mí es la única
aproximación por la que vale la
pena escribir.
Estoy por la distorsión del yo,
pero una tergíversación ingeniosa.
Estoy por ser y no ser una ficción
autobiográfica.
Pero como lo que al mismo
tiempo estoy segura de que no
soy es una buena teórica, voy
a tratar de explicar mis ideas a
través de la historia de Lunas,
aunque podría intentar hacerlo
con cualquiera de mis otros
libros, pues creo que esto se
aplica aún a los que todavía no
he ni siquiera imaginado. De
una bibliografía formal, al día de
hoy, de trece titulos, ampliable
a quince y hasta a más, según
qué géneros y categorías de
participación bibliográfica
incluya la enumeración, Lunas es
mi sexta novela, autobiográfica y
no autobiográfica, y en cualquier
caso el libro de narrativa más
reciente que he publicado.

82

83

Confieso que en consecuencia de
este afán autobiográfico cada vez
se me agudiza más la compulsión
de regístrar, de forma exhaustiva
y minuciosa, absolutamente todo
lo que vivo, práctica que, cuando
mi presa es un libro que acabo de
publicar, llega a ser francamente
exacerbante. Me siento, más que
ante una reprobable obsesión, ante
una responsabilidad tan grande
que temo que si no la cumplo no
podría morir en paz, ya no digamos,
como quería Voltaire, riendo. Mi
filosofía de la vida es la de estar
consciente de que cada día es el
único día, y que por lo tanto debo
enfrentar cada trabajo en el que me
embarque como si fuera el primero
que escribiera y simultáneamente
como si fuera a ser el último. Si la
vida de todos está hecha de cabos
sueltos, la de un escritor no es sino
el intento de ir atando uno que otro
de esos cabos, pero él sabe mejor
que nadie que la suya es la historia
de nunca acabar, o del milagro de
la multiplicación de los cabos. Es lo
que siento de la mía, que se agrava
por esta obsesión de no dejar suelto
nada. Parece que mientras más
cabos ate, más real mi vida, porque
lo evanescente es la realidad, no la
ficción de los cabos.
Quiero advertir que las líneas
que siguen, aunque lo parezcan, no
son triviales, pues en ellas pongo
en juego, además de los de la

�MI PROPÓSITO ES LLAMAR AL LECTORA LA REFLEXIÓN PRISMÁTICA.
MI AFÁN DE RECUPERAR DEL DESCRÉDITO LITERARIO DESDE LA
SIMPLE PRESENTACIÓN DE UN LIBRO HASTA LA LECTURA FATÍDICA
DE UN CURRICULUM, UNA BIBLIOCRAFÍA O UN ÍNDICE, FORMA
PARTE DE MI EMPEÑO.
crítica, los recursos de la cróníca
y del diario, que configuran
también el amplio género bio y
autobiográfico del que, con el
fin de dar sentido a este mismo
texto, me estoy ocupando de
manera práctica. Mi propósito
es llamar al lector a la reflexión
prismática. Mi afán de recuperar
del descrédito literario desde
la simple presentación de un
libro hasta la lectura fatídica de
un currículum, una bibliografía
o un índice, forma parte de mi
empeño.
Últimamente describo como
para que un ciego no sólo
imagine, sino que realmente
vea lo que describo, metáfora
que se acerca a lo que pretendo
hacer con materiales bio y
autobiográficos: que a través de
ellos el lector más distante de mí,
el más desprovisto de referencias
que me identificaran para él, se
sintiera atraído literariamente
por lo que yo le expusiera de mí
y de este modo pudiera tener
una idea literaria de quién soy y
cómo soy, aunque le presentara
a una yo hccionalizada. El
retrato y el autorretrato más
fiel siempre será el retrato y el
autorretrato que el retratista
o el autorretratista vio, muy
probablemente en sueños o por
lo menos entre ensoñaciones.

11.
a) Así, animada por este espíritu,
diré que, desde el punto de
vista editorial, Lunas se publicó
en una coedicíón de Ediciones
Era y la Dirección de Literatura
de Difusión Cultural de la
Universidad Nacional Autónoma
de México. Su publicación
en 2010 fue una coincidencia
de símbolos particularmente
afortunada, pues por fuerza se
enlazó con la celebración del 50
Aniversario de Ediciones Era
corno editorial independiente,
con la del Centenario de la
categoría nacional de la hasta
entonces, pero desde hacía
cuatrocientos años, sencillamente
Universidad de México ( su
autonomía todavía no cumple cien
años). (Personalmente, Lunas
marcó mí feliz regreso a Ediciones
Era, después de dieciocho años y
ocho libros de una nostálgica y
hasta traumática ausencia.)
La fecha de publicación de
Lunas es el 15 de junio de 2010.
Cuenta con doble ISBN, de Era
y de la UNAM. Tiene trescientas
setenta páginas. Mide 20 cm
de alto x 14 de ancho y 2 de
grueso. Es de pasta blanda.
Fue impreso en México. Su
fotocomposición es de Alfavit
(y estuvo a cargo de la hija de
un alto funcionario del grupo

84

editorial que, por lo que hace a
novela, con Lunas, abandoné en
forma definitiva), y la impresión
es de Litográfica Ingrarnex. No
sé cuál es el nombre del tipo
que se utilizó, pero el tamaño
parece ser de catorce puntos, en
otras palabras, "la mancha" es
de "lectura generosa", como se
refirió a ella W, es decir, legible
con facilidad ( corno, debido
al tamaño del tipo, de nueve y
once puntos respectivamente,
resultaron ilegibles dos libros
míos anteriores a Lunas, que no
eran novelas y que publiqué en
dos editoriales marginales, en la
transición de una editorial mayor
a otra).
La tapa reproduce un fragmento
de Espuma de luna, bautizo del nuevo
día, de Alan Glass, y la cuarta de
forros, una fracción de un texto
que Gabriel García Márquez
escribió en apoyo del nacimiento,
precisamente, de la en aquel
entonces y desde semejante
distancia, apenas vislumbrada
Lunas. La fotografía de la autora
es de María Meléndrez, del
diario La Jornada. El diseño de la
cubierta es de Juan Carlos Oliver.
(Personalmente, me habría
encantado que en esta ocasión se
hubiera reproducido completo el
texto que García Márquez dedicó
a mí trabajo, no sólo por el valor

8'

11
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1

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•
1

11

j

•

~

1

que sus palabras tienen de por sí
y, además, porque me las dedicara
a mí, sino en vista de que en su
momento todavía él mismo me
autorizó a disponer de ellas.)
En cuanto se publicó, presenté
Lunas en el café La Pause (término
alemán que en español signífica
recreo, y que se pronuncia a la
española, au como en aula), en
la calle de Francisco Sosa, en
Coyoacán, ante y a los medios de
comunicación, que transmitieron
la noticia a través de diferentes
clases de reportajes y entrevistas,
de forma impresa, electrónica, vía
radio o televisión.
Las casas coeditoras y yo misma
hicimos llegar ejemplares de mi
novela a nuestras respectivas
listas usuales y actualizadas de
lectores nacionales y extranjeros,
entre ellos, escritores, académicos,
críticos, periodistas, libreros,
traductores, bibliotecarios,
familia y amigos, muchos amigos,
todos nuestros amigos. Al mismo
tiempo, el distribuidor colocó la

edición en las librerías con las
que trabaja. Con este jactancioso
listado -lector, recuerda que
estas páginas no son triviales,
cada punto lleva intenciónquiero señalar el entusiasmo y
la fe con la que los autores que
no aprendemos de la experiencia
recibirnos la salida de nuestros
libros, impresos con tipo legible
o ilegible, en editoriales grandes,
pequeñas o marginales, en fechas
celebrativas o anodinas, en
diseños bellos o antiestéticos, con
portadas y solapas significativas o
insignificantes.
Más formalmente, y en compañía
de críticos (Nina Crangle, Nidia
Vincent,José Garza), he presentado
mi novela en México, de acuerdo
a como se estila hacer hoy, en
ferias del libro internacionales
(Xalapa, Monterrey, Zócalo
del Distrito Federal). También
la he presentado ya, el 4 de
diciembre, día de Santa Bárbara,
acompañada por Christopher
Domínguez Michael y mi editor,

85

Marcelo Uribe, en la feria de
ferias, segunda en rango mundial,
la FIL de Guadalajara, a donde no
volvía desde su fundación en 1987,
cuando presenté ahí mismo Las
hojas muertas, mi primera novela,
también publicada por Ediciones
Era y hoy, entre otras ediciones,
en una colección de la Secretaría
de Educación Pública y el Fondo
de Cultura Económica que, entre
las dieciocho novelas breves y
de lectura apta para jóvenes que
contiene la antología, incluye
William Pescador, de Christopher
Domínguez Michael. (En la
preparación editorial intervino
José Ramón Ruisánchez, entre
otros escritores.)
Por último, a finales de febrero
de este 2011, presenté Lunas en
la Feria Internacional del Libro
del Palacio de Minería, con Jorge
F. Hernández y Julio Patán,
que a modo de presentación
me hicieron, en el mejor estilo
de un happening, una fugaz
entrevista conjunta pública en

�un salón lleno a tope de público
básicamente cautivo, con
honrosísirnas excepciones.
Con Lunas en circulación, he
observado que los comentarios
que lectores comunes o
especializados me han hecho de
forma directa o indirecta, pero
de viva voz, o las cartas que me
han enviado por diferentes vías
y de más cortas o más largas
distancias, algunas de ellas
tan célebres que me tientan a
publicarlas, han ido sustituyendo
las reseñas profesionales en los
medios de comunicación. Quiero
decir que me parece que he
estado viviendo de primera mano
una especie de renacimiento de
los viejos medios de información,
expresión y comunicación, corno
son el boca a boca o la práctica
del género epistolar.
Algo más que me ha sucedido
con Lunas, y que valoro tan alto
corno la oportunidad de dar
esta conferencia, o publicarla,
o corno valoraría ser convocada
a pronunciarla en la cátedra de
mayor prestigio que existiera,
fue haber sido invitada, en dos
ocasiones, a grupos de lectura
que eligieron Lunas como terna de
discusión. (Recojo la experiencia
en mi artículo "De veinte en
veinte".)
En todo caso, para enterarme
del curso de la recepción de
mí libro, yo he celebrado este
renacimiento, como he celebrado,
sin duda, las presentaciones y
críticas formales que han hecho
los críticos que ya mencioné,
notablemente la de Chrístopher
Dornínguez, que publicó en El
Angel de Reforma, o la que Nilo

LUMAS SE
INTENCIÓN

HABÍA

SUICIDADO,

Y

LA

DE DIAM AL PRETENDER
ESCRIBIR SU BIOCRAFfA FUE LA DE
CONSERVAR SU MEMORIA.
Palenzuela, escritor, poeta,
narrador, crítico y profesor de
la Universidad de la Laguna,
de las lejanas Islas Canarias,
publicó, bajo el sugerente y aquí
muy oportuno título de "Vuelta
a la novela, vuelta a la vida", en
el suplemento de nombre no
menos sugerente y oportuno,
El Perseguidor, del Diario de
Avisos de Tenerife, crítica que
finalmente la Revista Universidad
de México asimismo publicó, en
su número de junio de este 2011,
a involuntario modo celebrativo
del primer aniversario de la
novela. También, la reseña que
recogió la revista La Nave, de
Xalapa, de Elisa Corona, de quien
no encontré ninguna referencia
pero quien, me parece, leyó Lunas
con las antenas de recepción y
propagación de toda la clase de
ondas con las que los autores
esperarnos que nuestros lectores
nos palomeen corno buenos
escritores.
b) Esquemáticamente, Lunas
es una novela formada por tres
biografías independientes de dos
personajes que son una pareja,
Pablo Lunas y Aurora Ossip.
Pablo Lunas fue un profesor de
literatura de preparatoria y un
escritor frustrado que en 1987, a
los sesenta y siete años de edad,
se suicidó en Pueblo Quieto, una
población en la carretera nacional
entre la ciudad de México y

87

Cuernavaca. Aurora Ossip, su
viuda, hoy desaparecida, fue
una ex bailarina, ex traductora,
ex acuarelista y, asimismo, ex
escritora frustrada.
Mi relación con Pablo Lunas
empezó a principios del siglo
XXI, cuando Dian Yaub, una
amiga mía, descendiente de
libaneses corno yo, familia mixta,
de maronitas y judíos, y con quien
de niñas estudiarnos juntas
árabe, me pidió incorporar
entre mis colaboraciones en
el diario La Jornada lo que
desde el comienzo ella misma
llamó "Capítulos de Lunas",
que consistían en breves
exposiciones de las clases
de literatura que Dian habia
recibido cuando, cuarenta años
atrás, había cursado esa materia
en la preparatoria, impartida
precisamente por el profesor
Pablo Lunas.
Lunas se había suicidado, y la
intención de Dian al pretender
escribir su biografía fue la de
conservar su memoria. Para
documentarse, entrevistó a su
viuda y consultó sus propios
cuadernos de apuntes de su
época de preparatoriana.
Había prestado a Dian mi
espacio en el periódico no sé en
cuántas ocasiones, cuando un
buen día me buscó otra antigua
discípula del profesor Lunas,
Lucrecia Cordal, que a su vez

�había sido compañera de banca
de Dian Yaub y su contendiente
en la competencia fantasma
de escritoras aficionadas. Me
contó que a medida que leía los
"Capítulos de Lunas" entre mis
colaboraciones, mismos que
en todo momento supo que en
realidad estaban escritos por

Dian, animada y hasta azuzada
por ellos, ella igualmente se había
dado a la tarea de entrevistar
por su cuenta a la viuda, Aurora
Ossip, con el fin de obtener
material para, de este modo, ella
también poder escribir sobre su
profesor.
A diferencia de Dian, que
me entregaba textos sueltos,
lo que Lucrecia me entregó fue
un breve libro, publicado por
If Press en edición privada y
titulado "Sueños de Lunas". Al
despedirse, me propuso reunir
ambas aproximaciones a la vida
del profesor Lunas en un mismo

volumen que yo recogiera con mi
nombre y con el sobreentendido
que lo hacía en calidad de
compiladora.
Las dos biógrafas o escritoras
aficionadas eran de mi edad
pero, aparte de los "Capítulos..."
y los "Sueños...", ninguna había
concretado mayormente sus
ilusiones respectivas
de ser escritoras. Sin
embargo, ahora las dos,
cada una a su modo,
ponía en mis manos la
arriesgada misión de
hacerlo por ellas.
Mientras sopesaba
estas consideraciones y sus
posibles consecuencias,
advertí que entre los dos
enfoques se conformaban
dos biografías sui
generis, una externa
y la otra interna, de la
existencia de Pablo Lunas,
pero que en cambio de
su viuda, Aurora Ossip,
ninguna arrojaba sino
atisbos, o si acaso una
visión demasiado periférica para
ser lo significativa que ameritaba
serlo. En lo que lamentaba esta
situación, que dejaba trunca lo
que podría ser un intento más
acabado de biografía de la pareja,
tocó a mi puerta Eliza U. Ossip,
sobrina de Aurora, que a su vez,
y en asombrosa, por no llamarla
astral, por no llamarla mágica,
en asombrosa respuesta a mis
lucubraciones, me comunicó
que yo sabría mejor que ella qué
hacer con el legajo de hojas que
tituló "Aurora de Lunas", mismo
atado que de inmediato puso
en mis manos. Tras leerlo, supe

88

que era la pieza que me faltaba
para redondear el conjunto de
perspectivas biográficas. De
modo que reuní las tres visiones,
apenas retocadas, en el volumen
que pasó a ser la novela Lunas.
c) Ahora bien, y para empezar
a hablar del desdoblamiento,
fundamental para profundizar,
o penetrar la superficie de un
esquema y vivificarla, si un lector
se pregunta por qué firmo yo el
libro y no sus tres autoras, y otro
más avieso y avispado llega a la
conclusión de que, si lo firmo yo
y no ellas, yo las estoy plagiando,
puesto que estoy dejando pasar
como propia una obra que no me
pertenece, les recuerdo a ambos
que hoy en día el plagio se llama
homenaje y que, por lo tanto,
no estoy plagiando a nadie, sino
rindiendo un homenaje a cada
una de las tres autoras de las
biografías sui generis de Pablo
Lunas y Aurora Ossip, es decir,
Dian Yaub, Lucrecia Cordal y
Eliza U. Ossip.
Pero ¿quiénes son ellas y qué
tipo de aproximación literaria
emprendió cada una del sujeto
que eligió para su biografía
particular?
Sé que la ilusión de Dian Yaub
desde chica fue ser biógrafa.
Por lo tanto, para conformar los
"Capítulos de Lunas" no se valió
sino de datos documentables, es
decir, las entrevistas que le hizo
a la viuda y los apuntes de las
clases de Lunas contenidos en sus
viejos cuadernos de preparatoria.
El resultado fue una visión
exterior de Pablo Lunas y de la
propia Aurora Ossip, un retrato
trazado en un estilo directo y

TUVE QUE SOÑARLOS YO, PERO, PARA QUE
PUDIERAN SER LOS SUEÑOS DE LUMAS,
LUCRECIA CORDAL TUVO QUE ADAPTARLOS
AL INCONSCIENTE DE PABLO LUMAS, EL
PERSONAJE EN EL QUE ELLA CONCENTRÓ SU
MIRA.
escrupuloso, con el que sé que
ella quedó conforme, pues mal
que bien responde al de un
biógrafo profesional.
Por lo que hace a Lucrecia
Cordal, tuvo la fortuna de
hacerse de un año de sueños de
su viejo profesor, 365 sueños
que constituyeron el material
ideal para que precisamente
ella lo elaborara, pues ella, a
diferencia de Dian, había tenido
la ilusión de ser escritora,
más que biógrafa, como había
soñado con llegar a serlo Dian.
De ahí el estilo desenvuelto
y hasta atrevido con el que
Lucrecia trata esta visión
de la vida interior de Pablo
Lunas, aunque sé que a ella
le habría gustado extenderse
aún más para explorar dicha
visión aún mejor, es decir,
con una desenvoltura todavía
más desatada. Parece que se le
quedaron en el tintero algunos
de los sueños de su profesor,
pues la falta de experiencia en
el oficio de escribir le impidió
saber integrarlos con la maña
adecuada en el caudal narrativo
que asombrosamente fue
alcanzando con el resto de su
materia elemental. (O tal vez
el censor que intervino en la
exclusión de algunos de los 365
sueños fue el editor de If Press,

y no la falta de experiencia de
Lucrecia en ningún oficio. Y sin
duda fue para bien.)
Por último, "Aurora de Lunas",
la tercera biografía de la novela, y
la que cierra el ciclo, está escrita
por Eliza U. Ossip, sobrina de su
biografiada y la traductora oficial
de e. e. cumrnings al español. Al
ser llamada por las autoridades
a intervenir en la reconstrucción
de los motivos que pudieron
haber detonado la desaparición
de su tía Aurora, la viuda de
Pablo Lunas, inadvertidamente lo
que hace es descubrir el secreto
que provocó que la vida de esta
querida tía suya, hermana de su
mamá, no fuera sino una sucesión
de tormentos y fracasos.
En vista de que Eliza es una
traductora consumada de
poesía, que sólo orillada por las
circunstancias se ve convertida en
biógrafa, el estilo de su trabajo se
limita a registrar los hechos con
fidelidad, aunque guiada, además,
por la lealtad que le debe a su tía,
pero sin ninguna otra intención
ni pretensión, mucho menos de
índole literaria. Si llega a violar
alguna intimidad, pasa por
confidencia y, en todo momento,
obligada por las circunstancias.
d) El tema de la novela es
el de la identidad, tanto de los
dos protagonistas y los diversos

89

personajes secundarios, corno
de las tres narradoras que los
estudian y hasta de la propia
autora responsable de la ficción
completa y acabada. Quién es
cada uno, qué buscan, a dónde
van, cómo se relacionan entre
ellos y con los demás; las razones
y las sinrazones que los mueven.
Aquí puedo advertir que,
de todos los personajes que
protagonizan Lunas, los más
autobiográficos por lo que hace
a mí son las tres biógrafas. Por
otra parte, de todo el material
que contiene la novela, el más
autobiográfico, asimismo por
lo que a mí toca, son los sueños.
Esto último, debido a una sencilla
razón. Tuve que soñarlos yo, pero,
para que pudieran ser los sueños
de Lunas, Lucrecia Cordal tuvo
que adaptarlos al inconsciente
de Pablo Lunas, el personaje en el
que ella concentró su mira.
e) Técnicamente, en Lunas
me propuse experimentar con
algunos de los géneros literarios
cuyos recursos me han resultado
más fértiles en mis exploraciones,
como son principalmente el
diario, la biografía, el diálogo y
la entrevista, pero abordados
por un trío de practicantes no
especializadas. Mediante estos
instrumentos quise pasar de
la realidad de los hechos a la

�irrealidad de la ficción sin que se
notara, exponer las dos realidades
irreales o las dos irrealidades
reales como si fueran lo mismo
hasta exacerbar la paciencia del
lector, que tiende a creer que no
lo son y que no deben serlo.
Henry James sostiene que la
materia prima de la ficción ha
de conservarse como ficción,
por más que dicha materia se
base, como la del historiador, en
documentos y registros. Y llama
traidor al novelista que admite
que finge lo que narra, y llega a
calificar su indiscreción como un
crimen terrible.
Sin embargo, a espaldas de
James y aquí, entre nous, diré que
me tomó unos nueve años escribir
Lunas, y agregaria que, desde que
empezaron a aparecer publicadas
las primeras manifestaciones
de lo que llegó a ser esta novela,
recibí comentarios de lectores
en el sentido de que Pablo Lunas
era una persona real, a la que
ellos incluso conocían o habían
conocido, y que esta confusión
fue uno de los apoyos más
invaluables con los que conté
para continuar y esmerarme en
la construcción y profundización
de todos los personajes que
conforman el libro, entre los
que me encuentro yo misma,
ocupando los zapatos de unos y
de todos los demás para lograr
de veras transmutarme en ellos,
virtud o distorsión de "mi" yo de
la que soy portadora o víctima, o
a la que he sido propicia, desde
que publiqué por primera vez un
texto.
f) Pues mi primera
transmutación también está en la

EN MI TEXTO, QUE CARECÍA DE OTRA
PRETENSIÓN

QUE

LA

DE CONTAR UN

SUCESO, LO QUE OCURRÍA ERA QUE UNA
NIÑA DESPERTABA Y AL PIE DE LA CAMA
VEÍA AL JOVEN, QUE SOBRE ESA MISMA
ALMOHADA LA HABÍA ESTADO SOÑANDO A
ELLA, MIRÁNDOLA SOÑARLO.
historia autobiográfica completa
de mi primera salida a la luz en
letra impresa, a mis veintidós
años, en el verano de 1970 (ver
"Cómo empecé a escribir" y
"Cetro de cedro").
El acontecimiento tuvo
lugar un domingo de elecciones
presidenciales, cuando civilmente
yo me estrenaba como votante,
y fue en el suplemento cultural
del diario Novedades, nombre que
también añadió su significado
simbólico a la ocasión.
Yo era principiante en la carrera
de psicología en la Universidad
Nacional cuando uno de mis
profesores, que habia querido ser
escritor, y al que evidentemente le
habré contado que yo compartía
con él el sueño de escribir, pero
que en mi no era cosa del pasado
sino algo que tenía muy presente
y que seguía soñando y en lo
que de hecho no contemplaba
dejar de soñar nunca, me animó
a mostrarle algo que yo hubiera
escrito. Así que entresaqué de
mi diario una narración y la
pasé a máquina con el título y
solamente uno que otro retoque,
pues entonces yo ni siquiera
conocía la noción, y mucho menos
ejercía la práctica, de corregir
un escrito, y, apenas volví a ver

90

a este psicólogo, se lo mostré.
Dos o tres dias más tarde, él me
comunicó que a su vez había
llevado mi cuento al periódico,
y que el director, un reconocido
autor de guión cinematográfico y
novela de género policial, lo había
aceptado y lo publicaría cuanto
antes. Por la nota con la que la
redacción me presentaba a mi y
clasificaba mi relato, me enteré
de que mi escrito se inscribía en
la literatura fantástica, y que el
tema del que se ocupaba era el de
la transmutación de los cuerpos,
fenómeno que el diccionario
ilustra con el ejemplo de lo que
pretendían hacer los alquimistas,
que era transformar los metales
en oro. En mi texto, que carecía
de otra pretensión que la de
contar un suceso, lo que ocurría
era que una niña despertaba y
al pie de la cama veía al joven,
que sobre esa misma almohada
la había estado soñando a ella,
mirándola soñarlo.
Como datos añadibles, diré
que el director de la página
en que me vi en letra impresa
aquella primera vez era, igual
que Dian Yaub y que yo misma,
descendiente de emigrantes
libaneses, dato que se sumó a
la figura que iba emergiendo

del caparazón que me había
contenido en calidad de escritora
en proyecto o inédita, y que
al romperse daba paso a una
escritora publicada, es decir, de
carne y hueso.
Pero digo que la historia
completa de mi experiencia
pública inicial es mi primera
transmutación o ficción
autobiográfica, porque cada
uno de los elementos que la
configuran hace más increíble
y hasta inverosímil su realidad,
por más que todos sean hechos
comprobables. Se entenderá
mejor si agrego que el motor de
todo esto, que era yo, se abría
paso entre la bruma y la oscuridad
y actuaba desde la ignorancia y la
inconciencia. Es cierto que para
entonces yo llevaba años de querer
ser escritora, de leer de todo en
un gran desorden, y de llevar un
diario obsesivo y desbordado.
Pero de ahí a haber imaginado
que algo que yo entresacara de las
páginas de mi diario fuera a ser

publicado por un autor de guión y
novela policial, que lo inscribiría
en la literatura fantástica y
que definiría su tema como un
fenómeno de transmutación de
los cuerpos, hay un buen trecho.
Lo cierto es que así fue como
empecé a aprender. Para empezar,
que el escritor se transmuta
en el narrador de sus ficciones
y que los personajes que salen
de su pluma por fuerza algo
portan de él, aunque no sean él.
O que la ficción es el oro en que
se transmuta el metal que es la
realidad.
Que yo estudiara psicología
clínica tampoco es un dato
insignificante, y menos si se
toma en cuenta para entender
mi inclinación hacia la literatura
biográfica y autobiográfica. En
este sentido, aunque sea más
forzada la congruencia, también
quiero destacar el hecho de que
mi primer editor hubiera sido
un autor de novela policial. Los
instrumentos de los que se vale

91

este género novelesco se parecen
a los del psicólogo y son los
mismos del autor de biografías y
autobiografías. La lupa, o lo que
es igual, la observación más alerta
y aguzada; el método lógico de
razonamiento; la fundamental
intuición. Y tienen la misma meta,
el estudio o la persecución de
identidades por algo memorables
pero, por lo general, por ser
susceptible de sufrir algún grado
de distorsión o distanciamiento
con respecto de la norma (noción
ésta que, precisamente en
relación a la literatura en general,
pero especialmente en el tema
bio y autobiográfico, es el pozo
inagotable de cualquier escritor;
lo es mio, muy en particular. Todo
está en enfocar la mira hacia ella,
y desovillada).
111.
Un personaje de ficción es quien
es. Ninguno bueno está hecho
nunca a partir de rasgos de un solo
ser sino siempre de varios, reales
y/o imaginarios. Lo ideal es que el
personaje en cuestión se imponga
en el lector en calidad de él mismo,
y que por su validez atraiga y haga
coincidir en sí lo fundamental
de todos los enfoques posibles
con que se lo lea ( que serán
tantos como lectores y épocas se
acerquen a él), para que viva en la
literatura y en la imaginación de
su lector como quien es. El lector
debe aprender a extralimitarse y
enfrentar y conocer a un personaje
con herramientas que pueden ser
desde más realistas hasta más
simbólicas, objetivas y subjetivas,
pero que en todo caso sean varias
y entre sí diferentes.

�EL

LECTOR

DEBE

APRENDER

A

EXTRALIMITARSE Y ENFRENTAR Y CONOCER
A UN PERSONAJE CON HERRAMIENTAS
QUE PUEDEN SER DESDE MÁS REALISTAS
HASTA MÁS SIMBÓLICAS, OBJETIVAS Y
SUBJETIVAS, PERO QUE EN TODO CASO
SEAN VARIAS Y ENTRE SÍ DIFERENTES

92

A manera de un ejemplo de lo
que es un personaje de ficción,
recuerdo una película originaria
de no sé qué casa cinematográfica
comercial estadounidense, de
este principio del siglo XXI, en
la que la fachada de un edificio
correspondía a la del Museo
Nacional de Arte, en el Centro
Histórico de la ciudad de México,
y el interior al de unas oficinas
de gobierno de Salamanca, en
España; o en la que una vecindad
del barrio bajo de Tepito,
también en la ciudad de México,
y según la misma película,
estaba poblada por supuestos
refugiados de Marruecos (lo eran
iraníes o iraquíes o argelinos?)
en Salamanca, España. O, en
la misma película, en la que
el equipo de seguridad del
presidente de Estados Unidos
confirmaba que en el acto público
que él habría de presidir en la
plaza central de Salamanca, y para
el cual había hecho el viaje desde
Washington con su comitiva, lo
que de hecho era la trama central
de la película, sí iba a tener lugar
un atentado contra él, así que
lo convencía de que autorizara
ser reemplazado por su doble en
su amenazada intervención. El
presidente autoriza, pero con tal
disgusto y renuencia que cuando,
a través de televisión y desde el
apartamento en el que su propio
equipo de seguridad lo resguarda,
se ve a si mismo proyectado en
su doble presentándose en la
plaza ante una multitud, exclama
que tanta maniobra para que ese
doble que lo sustituye ni siquiera
se le parezca, atisbo ingenioso que
tiene y que expresa apenas una

'

1

fracción de segundo antes de que
el atentado se cumpla y dé en el
blanco. (No puedo evitar traer a
colación la respuesta célebre con
que Diego Velázquez respondió a
la critica de que su retrato de no
sé qué rey no se parecía al modelo.
"Ya se parecerá", contestó el
pintor sevillano; "ya se parecerá".)
Si me he extendido en echar
mano de este ejemplo es porque
ilustra con gran claridad la
respuesta que me veo necesitada a
dar cuando el lector me pregunta
en quién me basé para constituir
a tal protagonista o demás
personajes de tal narración.
Yo preguntaría, el Munal
mexicano que vi en la película,
fusionado con las oficinas
de gobierno de la española
Salamanca, ¿de qué edificio se
trata? O, la vecindad de Tepito,
centro del bajo mundo de la
ciudad de México que vi en la
película, fusionada con un ghetto
de refugiados marroquíes en la
Salamanca de España, ¿de qué
vecindad se trata? O, por dar un
ejemplo más de la interminable
serie de puntos de partida
posibles hacia el estudio de un
tema determinado, el actor que
vi representar al presidente de
Estados Unidos en la película en
la que es sustituido por un doble
para que la bala del atentado
contra él no lo mate a "él", ¿qué
expresa del realizador de la
película? ffn quién se fundamentó
para crearlo? (O qué sucede si
el espectador no reconoce el
Munal como lo que es, cosa muy
posible, pues la plaza 'que se ve
a su lado es, efectivamente, la de
Salamanca.)

El lector que limita únicamente
a una interpretación su
discernimiento de un personaje
ficticio es como el espectador
de esta película que alcanza la
anticlimática y reduccionista
conclusión de que el presidente
representa al papá del realizador,
y que la única mujer con un papel
(de espía, traidora y terrorista) en
la película personifica a su esposa
o, para el caso, a su mamá, o a la
figura femenina más significativa
para él cuando hizo su película,
quienquiera que hubiera sido:
quienquiera que sea el realizador
de dicha película, en cuya
identidad, por cierto, descuidada
que soy,yo no reparé. (Cuando leí
esta conferencia en la Universidad
de California, en lrvine, el 28
de abril de este 2011, uno de los
asistentes entre el público me
apuntó algunos de estos datos,
el título, Vantage Point, y dos
nombres, Pete Travis y Dennis
Quaid. Pero no me anotó el que
verdaderamente habría preferido
tener, tanto para los fines de mi
diario como en especial para los de
estas páginas, el suyo propio. Y lo
lamento profundamente.)
IV.

Aunque los nombres que doy a los
personajes de mis ficciones suelen
nacer de forma espontánea, igual
que los personajes, quizá ninguno
como Pablo Lunas, que además de
recordarle al lector a homónimos
que él identifica, a mí me dio para
el título de la novela, y éste, Lunas,
para fundamentar autógrafos. En
ellos, he recurrido desde a la diosa
lunar Artemisa, hasta a declararme
estar en la luna o ser lunática. A

93

los roperos de dos lunas, a la cara
de luna, a la luna de la uña, a la
uña de luna. A Au claire de la lune
o Lunas de octubre o Blue Moon, o a
la luna que se quiebra. A las fases
de la luna. A La luna y seis peniques.
A la Semana Santa y Pésaj. Al
ciclo lunar de la mujer. A la luz
de luna, al plenilunio, a las cuatro
lunas de Júpiter y al hombre en
la Luna. Al aullido a la luna. A
la luna de miel y la Luna de papel.
A la bandera de Turquía. A la
invasión otomana que en el siglo
XIII originó en Viena el croissant,
o bollo en forma de media luna
también llamado medialuna
que todos desayunamos,
característicamente de paso por
París.
Una autobiografía debe poder
leerse como ficción, es más, debe
ser capaz de atrapar al lector
como lo atrapa una novela policial,
negra, de intriga y detectivesca. La
lectura de una autobiografía debe
ser capaz de quitarle el sueño al
lector.
Si cualquier texto que
emprenda contiene el gen o
el germen de toda la vida del
escritor, con mayor razón su
autobiografía. Si cualquier
punto que toque en cualquiera
de sus textos, al desovillado
o ramificado, potencialmente
puede conducirlo a extenderse
en innumerables y, sin duda,
insospechadas profundidades
o matices, con mayor razón la
autobiografía.
La autobiografía es el género
literario menos plagiable, y
escribirla, paradójicamente, es
el mayor de los desafíos para un
escritor de ficción.

�LETRAS AL MARCEN

AMTOMIODI
BEMEDETIO
CIJ ID•

a primera vez que entré
en contacto con la obra
de Antonio di Benedetto
fue gracias a que me topé con
un pequeño volumen de relatos,
publicado por la editorial
Bruguera en su colección libro
Amigo, cuyo titulo era Caballo
en el salitral. Me llamó la atención
entonces que, a manera de
prólogo, aquel librito llevara dos
cartas y un texto firmados nada
menos que por Jorge Luís Borges,
Juho Cortázar y Manuel Mujíca
I.áínez, acaso los narradores
argentinos que más admiraba,
quienes, además de alentar al
lector a introducirse en la obra,
saludaban a Dí Benedetto como
uno más entre los grandes
escritores del Cono Sur. Con su
sobriedad acostumbrada, Borges le
decía en su misiva al autor: "Usted
ha escrito páginas esenciales
que me han emocionado y siguen

L

.A.RN .A.NTONIO PilR.A.

emocionándome". Cortázar era un
tanto más analítico, pues afinnaba
que la lectura de un relato de Dí
Benedetto le había despertado
un sentimiento: "Ese sentimiento
es el del anacronismo, pero la
palabra no debe ser entendida
con la carga de negatividad que
casi siempre tiene en materia
literaria. Dí Benedetto pertenece
a ese infrecuente tipo de escritor
que no busca la reconstrucción
arqueológica
del
pasado
-como Salambó, como La gloria
de don Ramiro-, sino que está en
ese pasado y, precisamente por
eso, nos acerca a vivencias y a
comportamientos que guardan
toda su inmediatez en vez de
llegarnos como una evocación,
como una exhumación". Por
su parte, Mujica Láínez, en su
respectiva carta al autor, mostraba
su entusiasmo con estas palabras:
"Tienes un don excepcional de

94

penetración psicológica, gracias al
cual trazas personajes en los que
una mística singular se suma a una
honda y conmovedora vocación
de soledad digna. Indagas en sus
almas y en sus actitudes, usando
un idioma que te pertenece, y que
el lector menos avisado reconoce
enseguida".
Con estas "recomendaciones"
me resultó difícil sustraerme a la
lectura del pequeño volumen, y al
recorrer sus textos poco a poco fui
comprobando que ninguno de los
tres prólogos había sido motivado
por la amistad. Al contrarío, la
prosa de Antonio Di Benedetto
es capaz de suscitar elogios
semejantes, no sólo entre escritores
acostumbrados a las técnicas,
procedimientos y estrategias
narrativas de un colega, sino entre
lectores comunes que se adentran
en una obra desconocida en busca
de historias que los mantengan

atrapados por "lo que cuentan".
Es decir, este narrador argentino
posee la capacidad de satisfacer
tanto a los especialistas como a
quienes se acercan a las novelas y
a los cuentos con la pura intención
de pasar un rato agradable entre
sus páginas. Prueba de ello podrían
ser algunos de los cuentos que
integran la colección, como el que
le da título, "Caballo en el salitral",
donde se narra la aventura
agónica de un penco encargado
de atravesar un campo pedregoso
arrastrando un carro entre rocas
y peñascos puntiagudos, filosos,
que bien podrían recordarnos
la travesía del explorador inglés
Richard Burton por las Montañas
de la Luna, cuando buscaba la
fuente del río Nilo en el corazón
del continente africano.
Otro relato inolvidable del
volumen es "Aballay", al cual se
refieren en sus textos introductorios

Borges, Cortázar y Mujíca Láínez.
En él Di Benedetto desarrolla una
actitud peculiar, aparentemente
olvidada por las costumbres
contemporáneas, cuando su
protagonista es "tocado" por un
mensaje de la divinidad y decide,
tras haber vívido en el pecado
constante, llevar de ahí en adelante
una vida de penitencia. El "mensaje
de lo alto" le llega a través de la
voz de un predicador, aunque no
a modo de sermón sino envuelto
en las historias de los penitentes
antiguos, aquellos que se trepaban
a una columna en el desierto o se
metían en una cueva para pasar
en ella el resto de su existencia.
Aballay, por tanto, al optar por
emularlos, decide continuar su
vida arriba de su caballo, sin
volver a pisar la tierra nunca
más, y así lo hace, en una suerte
de hazaña privada que guarda
algún parentesco con la del

95

protagonista de El barón rampante,
de Italo Calvino.
Bastarían este par de historias
-sumadas al inconfundible estilo
del autor: poético y parco, con un
ritmo lento en el que las palabras
parecen martilleamos el cerebropara hacer de Caballo en el salitral
una notable colección de relatos.
Sin embargo, conforme uno avanza
en la lectura se va topando con
piezas de la misma calidad, todas
ellas distintas, unidas por la visión
particular de un escritor que no se
deja llevar por los temas de moda
y por un lenguaje que se distingue
por su ritmo y melodía, tanto
por las resonancias antiguas que
desliza en nuestros oídos. Antonio
Dí Benedetto experimenta con
temas y puntos de vista, sin dejar
nunca de sorprender, como en
el pequeño cuento titulado "El
abandono y la pasividad", donde
en tan sólo tres páginas se narra

�una intensa historia de amor y
de ruptura sin que intervenga
ningún personaje, a través de la
descripción uhumanizada" de los
objetos y muebles que quedaron
abandonados en la habitación
donde cierta pareja llevaba a
cabo sus encuentros.
Por supuesto, los relatos
que integran este volumen
son muchos más, y casi cada
uno de ellos merecería un
comentario individual, como
uAmigo enemigo", uFelino de
Indias", uAs", "El juicio de Dios"
o "Pintor pintado", pero como
estas palabras pretenden contar
la historia de mi encuentro con
la obra del autor y no únicamente
la de una sola lectura, sigo con mi
acercamiento al resto de su obra.
En la venta de saldos de una
librería regiomontana encontré
en una ocasión la primera novela
de Antonio Di Benedetto, Zama,
publicada por Alianza Editorial
en su colección Libro de Bolsillo.
Como ya conocía algunos de
los relatos del autor, no me
sorprendió leer en la cuarta de
forros que, según opiniones de
escritores y lectores, Zama es ~na
de las pocas novelas perfectas de
la literatura hispanoamericana".
Y lo es, en una forma que me
resulta un tanto difícil de
explicar. Zarna, el protagonista
que presta su nombre a la novela,
es un funcionario del gobierno
colonial en la América del Sur
anterior a la independencia que
es enviado a un pueblo alejado de
las grandes urbes de la época. Su
intención es hacer méritos para
retornar "a la civilización" con
un nombramiento importante,

pero poco a poco comienza a
ser consumido por la espera, al
tiempo que se va envolviendo
en la lenta vida pueblerina
hasta fundirse en ella, ya sin la
esperanza de ser trasladado.
En este abordaje del terna de
la espera indefinida, el estilo
del lenguaje es esencial para
trasmitir al lector una sensación
de inmovilidad absoluta
-aunque pasen muchas cosas-,
de lentitud desesperante,
de ausencia de opciones, de
resignación ante los poderes
superiores, que bien puede ser la
que vive el ser humano en ésta o
en cualquier otra época. Un estilo
que sin duda alguna influyó en
ciertos narradores argentinos más
jóvenes que Di Benedetto, sobre
todo en alguien como Juan José
Saer, si pensamos en su novela
Nadie nada nunca y en varios de sus
relatos.
Antonio Di Benedetto fue un
narrador sin prisa, que destilaba
con tiempo y cuidado las obras
que fue publicando a lo largo de
los años. Murió en 1986 (había
nacido en 1922) y en vida publicó
sólo diez títulos, casi todos
desconocidos por el gran público
lector en nuestro país (si es que
algo así existe entre nosotros).
De su primera novela, Zama, a la
segunda, El silenciero, hay ocho
años de distancia, y de ésta a la
tercera, Los suicidas, median cinco.
Se inclinaba hacia temas poco
transitados por la literatura y, si
abordaba un tema un poco más
común (corno el del suicidio), lo
hacía de un modo muy personal,
siempre alejado de los lugares y los
procedimientos comunes. Según

96

dicen quienes lo conocieron y
siguieron de cerca su trayectoria,
su trabajo periodístico le impidió
dedicarse de lleno a la literatura,
oficio que abandonaba por largas
temporadas. Sin embargo, al
leerlo se da uno cuenta de que,
si bien no publicaba tan seguido,
es evidente que nunca abandonó
el trabajo literario: cada una de
sus páginas es una muestra de
dedicación absoluta, de mucho
tiempo enfrascado en cada
página para dotar el lenguaje
narrativo de algo muy cercano a
la perfección.
Y como suele ocurrir con los
grandes autores desconocidos
o poco conocidos, tuvieron
que pasar más de dos décadas
después de su muerte para
que su obra vuelva a circular.
Ahora, por iniciativa de la
editorial argentina Adriana
Hidalgo editora, es posible leer
toda la obra del autor, ya sea en
volúmenes independientes (tal
como el autor publicó libros
de relatos y novelas), o bien
las novelas por separado y los
textos breves reunidos en el libro
Cuentos completos. No se trata
de una editorial cuyos libros
circulan en grandes cantidades
en nuestro país, por lo que, si
algún lector quiere acercarse a
la obra de este gran narrador,
deberá estar al pendiente en
ferias y librerias por si se topa
con uno de estos títulos. No se
decepcionará. Es un autor al que
hay que conocer y, si uno quiere
escribir narrativa, aprender de
él las sutilezas del estilo y de la
composición. w

contradicciones

c,s EDUARDO RAMÍREZ

�l. (SISTEMA DE COMTRADICCIOMES)

MINCUMA MANIFESTACIÓN CULTURAL PARECE
DESPERTAR MÁS CONTROVERSIAS, DESACUERDOS,
DESCALIFICACIONES Y MALOS ENTENDIDOS QUE EL
ARTE CONTEMPORÁNEO.

..'
ás allá de que algunos vean en esto
/
el resultado natural de su función
provocadora, crítica, experimental...,
entenderlo así es dejar pasar un síntoma evidente
de algo más que subyace y lo define como fenómeno
en relación con su sociedad.
Estos roces, estas tensiones, regularmente se
evidencian cuando entramos en contacto con los
productos del arte contemporáneo (instalaciones,
apropiaciones, obra inmaterial ); pero son las
prácticas, instituciones, procesos que las producen,
publicitan y legitiman en donde residen una serie de
contradicciones que los originan.
Tal parece que lo que en otros campos o áreas
de conocimiento construye un circuito organizado
donde cada uno de sus estamentos juega un
papel que contribuya a su institución, en el arte
contemporáneo es lo que provoca estos choques, estas
confrontaciones.
Si vemos el circuito del arte contemporáneo
como un sistema de contradicciones tal vez
podamos entender mejor estas reacciones que lo
caracterizan.
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La educación artística, las instituciones expositivas,
los apoyos a los productores, el mercado, el
sistema de bienales ... en vez de estar coordinadas
para conformar y consolidar un campo profesional
en donde estén claramente establecidas sus
prácticas, sus procedimientos, posibilidades,
niveles y rutas de profesionalización, se encuentran
desarticuladas, se anulan y oponen mutuamente.
Una metáfora que podríamos tomar, como modelo
de análisis, para este sistema de contradicciones, de
partes desarticuladas, son las bolas cantonesas de
marfil. Elaboradas originalmente de una sola pieza,

conforman una artefacto que contiene 5 o más esferas
interiores -concéntricas- que giran de manera
autónoma. T aliadas con gran destreza técnica en su
exterior cada esfera cuenta con huecos circulares
que se reducen en tamaño conforme más cercanas
están al centro. El objetivo de este juguete o método
de meditación consiste en atravesar por sus orificios
estas bolas con unas varitas hasta que pasen por el
centro y salgan por el otro extremo.
Así para entender o analizar este sistema de
contradicciones, estas esferas autónomas del arte
contemporáneo, tendríamos que hacerlo a través de
sus vacíos, de sus fracturas.
3. (PROFESIONALIZA.CION COMO DISMINUCIÓN
Uno de las primeras instituciones que contribuye a la
formación de cualquier campo es la educación. tQué
caracteriza a la educación artística y la particulariza?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, siguiendo
una tendencia de estandarización y formalización,
la educación artística cambió sus procedimientos
y prácticas. Buscando la profesionalización, del
tradicional modelo de Academia donde se enfatizaba
el aprendizaje de un oficio a través de una relación
Maestro~Aprendiz; pasó a instituirse como una más de
las carreras que podían estudiarse en la universidad.
Esta decisión hacia la profesionalización
significó de entrada dos procesos 1) someterse a
la burocratización de la enseñanza y 2) asumir la
preeminencia de la teoría sobre la técnica.
Y aquí nos enfrentamos a la primera evidente
contradicción. En este contexto de confrontación
entre la formación del oficio y la constitución teórica
de los profesionales, las instituciones educativas
tuvieron que lidiar con parámetros meramente
administrativos.

98

De una elección formativa
entre los tres oficios tradicionales
(pintura, escultura y grabado)
que tenía la Academia; por las
propuestas de vanguardia y
las opciones tecnológicas, se
multiplicaron las necesidades
de enseñanza "técnica". Más
que la especialización, esta
apertura hacia los campos
expandidos, trajo como
consecuencia en la enseñanza
artística una atomización,
una desconcentración de la
enseñanza en las técnicas
productivas al provocar un
cuello de botella en una única
opción: la Licenciatura en
Artes.
Ahora, en los años que
implican los estudios de
licenciatura, los estudiantes
de Arte tienen que enfrentar una currícula en la
que, además de los requisitos institucionales para
sufragar las deficiencias de la educación básica y
las herramientas de autogestión que, ante la crisis
de empleo, ahora debe asumir cada profesionista
-valores, habilidades comunicativas, programas
emprendedores...-; tratan de proveerle herramientas
técnicas en distintas manifestaciones artísticas
contemporáneas de manera superficial (un taller de
dibujo, uno de instalación, uno de video, uno de foto,
uno de arte sonoro).
El resultado son productores que, en aras de la
profesionalízación, tuvieron que sacrificar cierta
formación técnica en las distintas disciplinas en las
que se multiplicó la práctica artística.
A veces esto justifica algunas críticas sobre la
improvisación, ocurrencia o carencia de manejo
técnico con respecto a algunos proyectos de los
productores formados en esta deficiencia.
4. (PREEMIMEMCIA DE LA TEORÍA)

Este proceso de profesionalización de la educación
artística provocó, entre otras cosas, el surgimiento
del arte conceptual. Este movimiento es resultado

99

de las primeras generaciones de productores
artísticos egresados de universidades, con una
fuerte formación teórica.
No era de extrañar que, en vez de que sus
producciones mostraran un alto grado de técnica,
mostrasen un alto grado de manejo de las corrientes
teóricas de la época (Teoría de la Comunicación,
Estructuralismo y Postestructuralísmo, Filosofía del
Lenguaje).
Los productores artísticos que al mismo tiempo
escribían sus posturas teóricas en las páginas de
las revistas especializadas son resultado de esta
preeminencia de la teoría.
Esto, aunado al esquema administrativo de la
educación universitaria, pone énfasis en la necesidad
de producir, más que obra o proyectos simbólicos, un
discurso materializado en el formato de tesis. Es decir,
lo que legitima la formación profesional universitaria
es un discurso que semeje la lógica académica
(bibliografía y notas a pie, incluidas).
En casos extremos, el esquema burocratizado de
la educación se sintetiza en la presentación de esta
tesis, incluso ya no a través de una discusión teórica,
conceptual. La lógica del liberalismo ha llegado a

�tal grado que la presentación de avances de tesis, de
exámenes profesionales, en vez de sustentarse en el
texto escrito, se basa en una presentación que simula
el discurso empresarial, al tomar el formato de power
point - 10 minutos, máximo- en el que los sinodales
ni siquiera han leído el discurso que sustenta la obra.
Sólo juzgan su presentación ejecutiva.
5. (ARTE JOYEM COMO CUESTIONA ,IEMTO)

Otra de las contradicciones centrales del circuito
del arte contemporáneo es la relación entre la
formación profesional y la red de apoyos hacia
artista jóvenes.
Por un lado la formación profesional propone un
periodo de entre 4 y 5 años de preparación para
legitimar o generar una licencia para el ejercicio
profesional avalado por la institución educativa.
Por el otro, estos apoyos promueven la
práctica artística inmadura, no dependiente de
instituciones, y se instituyen como un circuito
de legitimación paralelo constituido de bienales,
concursos, becas dirigidas a artistas jóvenes de
entre 19 y 35 años.
Este circuito no sólo anula la figura del pasante,
que en todas la demás carreras opera para respetar
el término oficial de la licenciatura, sino que
incluso cuestiona la propia formación académica y
la autoridad de sus procesos.
La legitimación que genera este circuito de
apoyos es más reconocida y buscada que la de
algunas instituciones educativas.
La misma dinámica de trabajo de la universidad
provoca que los trabajos que se presentan a este
circuito paralelo no tengan nada que ver con lo que
se está haciendo dentro de los talleres o que, lo que
en la universidad se considera un ejercicio más,
sea legitimado como .. obra terminada" en estos
concursos de arte joven.
Estudiantes que en su primer año de carrera
han ganado un concurso de arte joven o que en sus
primeros años han participado en exposiciones
dentro del circuito, más que servirles como un
anticipo de la experiencia que les espera en su
práctica profesional, los mete en cuestionamientos
hacia su formación y sobre cuál es la mejor manera
de descifrar el circuito.

6. (PRODUCIR CAPITAL ES PRODUCIR
JUYEMTUD)

Cada vez más, mientras los medios de producción
social se enfocan a producir juventud, ya no
como mercancía, sino como experiencia ( el rock,
la moda, la cirugía estética, la biogenética, el
turismo ... ), en el campo del arte, parece ser que si
se quiere producir cultura tiene que producirse
juventud.
Así como las formas de producción económica
contemporánea siguen un proceso de expansión del
campo de la juventud, paralelamente, en la producción
cultural, se produce un campo expandido en el que la
juventud amplía sus dominios.
Ser joven y ser artista han llegado a fundirse.
Transitamos muy pronto de Las cartas al joven poeta al
Retrato del artista adolescente. Como lo dice José Luis
Brea, "solo puede serse artista si se es joven. Solo
puede serse joven, si se es artista".
En esa fusión entre juventud y creatividad, cultura
y capital quedan fundidos.
7. (FORMACIÓM TRUNCA)

La educación continua es cada vez más necesaria en
estos tiempos en que la producción de conocimiento
se ha acelerado y la actualización de los saberes es
indispensable para el ejercicio profesional. En otros
campos de conocimiento, la misma universidad es
quien se encarga de satisfacer esta demanda, a veces
en conjunto con empresas, afirmando así su lugar en
la generación del conocimiento.
En el campo del arte han surgido, en los últimos
años, una serie de talleres, programas de internado
y cursos de gestión ofrecidos por las instituciones o
los mismos productores que están activos y forman
parte del circuito. Este aparato paralelo en vez de
complementar la labor educativa de las universidades,
parece que evidencia su inoperancia.
Algunos contenidos de estos cursos ( elaboración
de proyectos, gestión cultural, elaboración de
portafolios) parecen ser un llamado de atención
sobre la desconexión entre la educación artística y las
formas en las que opera su campo profesional.
Otros (curaduría, arte contemporáneo, producción
de video ... ), simplemente evidencian el vacío
que las carreras construyen en sus programas de

100

estudios sobre temas o materias que consideraríamos
elementales en la formación profesional.
Es decir, esta oferta paralela de cursos informales,
más que operar como actualización, constituye
un nicho de mercado generado por los vacíos en la
formación de las carreras profesionales en el área de
arte.
8. (PRÁCTICAS ZOMBIES)

En cuanto a las instituciones expositivas, la propia
institucionalidad hace que el digerir los cambios en las
prácticas artísticas sea de tránsito lento. Mientras las
prácticas de las instituciones siguen operando aún con
base en valores tradicionales, las prácticas artísticas
que presentan responden a otros parámetros.
A este "retraso" José Luis Brea le llama "prácticas
zombies", debido a que la permanencia de programas y
actividades de las instituciones, en su tradicionalismo,
no es otra cosa que actividad de muertos vivientes.
Las instituciones expositivas se siguen concibiendo
como "espacios" y en ese sentido disponen sus paredes
y salas para prácticas que se dan en el espacio:
imágenes-espacio. La práctica no sólo artística sino
social se basa cada vez más en imágenes-tiempo.
En esta lógica, no es extraño encontrarnos como
espectadores con exposiciones que el dia de la
inauguración desbordan vida e interacción, pero si
las visitamos algún otro día de las 3 o 4 semanas que
dura la exposición parecen espacios abandonados
o bodegas vacías: los monitores, reproductores de
sonido o imagen y los proyectores permanecen
apagados, para ahorrar energía o por descuido,
negándonos la posibilidad siquiera de experimentar
las imágenes.
La mayoría de las convocatorias de ..medios
alternativos" todavía piden a los productores que
sean ellos quienes consigan, en caso de requerirse, los
aparatos necesarios para mostrar su trabajo.
El emplazamiento en salas de muchas de las piezas,
sean de video o sonoras, todavía están definidos como
si fueran una imagen, más en un discurso, colgada en
las paredes. No será extraño encontrarnos con piezas
sonoras que se nos ofrecen en un rincón o en un
espacio en sala pegado a la pared donde está "colgado"
el reproductor de sonido y los audífonos. En el mejor
de los casos encontraremos un espacio para sentarnos,

101

si no, tendremos que consumir esta pieza sonora
parados como si estuviéramos frente a un óleo.
En lo que corresponde a los videos, no importa
si su duración es de 2 minutos o de 2 horas, son
proyectados sobre las paredes de sus salas y a duras
penas disponen una de esas bancas de madera dura,
diseñadas para descansar en nuestro recorrido, pero
también para no permanecer sentado más de 10
minutos. Si se trata de una exposición muy atractiva,
la banca se llenará rápido y tendremos que presenciar
parados o sentados en el suelo la proyección.
Ni hablar de la proyección continua o en loop que
nos obliga a ver los videos siempre empezados y sin
saber de qué nos hemos perdido y cuánto tendremos
que esperar para verlo completo.
9. (IMÁCENES FLUJO)

Las instituciones expositivas no se han planteado
seriamente cuál sería la función de las exposiciones
en la época de la reproductibilidad y del flujo de
información debido al Internet.
Siguen centrando su oferta en presentar la imagen
estática sin problematizar cómo -si la obra material
dejara de ser el centro y punto de admiración aisladase daría relevancia a las formas sociales de ver, a las
dinámicas y estructuras conceptuales sobre las que se
sostiene la imagen.
Aunque no sean museisticas, las instituciones
expositivas están inmersas y entrampadas en la función
memorística de la imagen. Con sus exposiciones
quieren construir trayectorias, genealogías, para sus
productores y para ellas mismas como institución.
Hoy la función de la imagen-flujo es más la de
formar comunidad. No estadísticas de entrada, sino
lazos afectivos y sentidos funcionando para con los
públicos.
10. (CURADUR(A COMO RELACIOMES
PÚBLICAS)

También en las instituciones expositivas se hace
presente la preeminencia de la teoría en la figura del
curador.
Ante el cambio en el régimen de las imágenes
( de archivo, memorística), los museos requirieron
movilizar sus colecciones para también movilizar sus
sentidos y adecuarlos mejor al régimen de la imagen,
flujo en que vivimos.

�En esta movilización y relectura, el papel del
curador es crucial. Con la labor de investigación
reflejada en los textos que acompañan las
exposiciones su trabajo es elaborar estos nuevos
sentidos.
Conforme esta movilización de las colecciones
dejó de buscar la construcción de sentido para
buscar la estadística de entrada, conforme los
museos pasaron a ser parte esencial de la generación
de capital como una más de las industrias culturales
y el turismo, la labor investigatíva del curador
disminuyó y empezó a funcionar como oficina de
relaciones públicas de estas instituciones.
Más que conceptos o sentidos, la curaduría parece
haberse quedado sin ideas, ya no se producen textos
animados por la investigación, sino que, a veces,
parece que sólo se producen títulos ingeniosos como
eslogan o ejercicios casi tomados al azar (escoger el
nombre de una canción o el año de nacimiento del
productor) para justificar las exposiciones colectivas.
11. (DESARTICULACIÓN DEL CIRCUITO COMO
CAMAMCIA DE PESCADORES)

Esta d es articulación del circuito del arte
contemporáneo nos lleva como espectadores,
productores y promotores del arte a enfrentar un
laberinto difícil de descifrar, en el que la producción,
el trabajo, no parece ser productivo, ni redituable de
entrada, pero que construye la idealización de que,
en algún retruécano de este laberinto, se esconde la
olla de oro al final del arco iris.
En esta desarticulación nos enfrentamos, a pesar
de los roces, a encuentros entre el mercado y los

productores, a encuentros entre la educación y
el circuito profesional, a articulaciones entre las
instituciones y las formas de producción.
Estos encuentros son excepcionales y contribuyen a
alimentar o justificar la desarticulación como generalidad
y el encuentro como la afortunada excepción.
Que el productor esté perdido en esta
desarticulación, que el espectador no entienda
las manifestaciones simbólicas en relación con su
situación, que gran parte de la sociedad no se vea
representada en las manifestaciones artísticas y
menos en la explosión de precios de ciertas obras de
arte contemporáneo que se dan en ferias y subastas,
abre el espacio de la confusión, como reacción
consensuada.
Lo cierto es que este caos que se da en el circuito
del arte contemporáneo, que parece no responder
a ninguna lógica, es una manífestación o emula
esa "mano invisible" a la que por siglos ha apelado
el capital. Mientras más opaco, invisible resulte
para la mayoría de los participantes, más pueden
seguir operando a sus anchas y beneficiarse de ese
aparente río revuelto que es el circuito del arte
contemporáneo.
Lo que nos queda como espectadores, como no
beneficiarios de este sistema de contradicciones, más
que participar o intentar evidenciarlo, es ignorarlo.
Producir como sociedad otros circuitos comunitarios
de generación de sentido a través de imágenes.
Buscar establecer economías donde la simbolización
resulte en una distribución más equitativa del capital
simbólico y también del capital real. Termínar de
dislocar ese circuito desarticulado. ~

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DOBL
OTRIPL
acercamiento
a REYES

MI LA MOMT.AÑ.A MI LA MIR.AD.A DEL
HOMBRE SE EST.ABILIZ.AM
Los signos, incluso los signos del
pasado, 11unca se estabilizan. Surgen,
desaparecen. [. ..] La posteridad es
pues u11a mentira, nadase estabiliza
nu11ca.
ALBERTO GIACOMETTI

es MIC■IL CO"Tilll■■lü

A partir de la fotografía real o mental, es
decir, a partir del realismo más ortodoxo,
Sergio Villarreal pudo disfrutar, y enseguida
extender a los demás, 'una visión suficiente
del mundo exterior". Luego él, como artista
insatisfecho, se aceptó "libre de pintar su
interior, o su inconsciente, o sus sensaciones".

�A

sí, las montañas son prodigiosas
reuniones de piedras, tierra, arbustos,
abrigo intermitente de una fauna que
no advertimos ni tarde ni temprano: toda esa
meticulosidad es la que no palpamos en esos
enormes promontorios vislumbrados por Sergio.
¿Por qué? Porque no hay una respuesta equivalente
al detallismo que a nuestro pintor hoy no se le
antoja.
¿Qué quiere entonces Sergio Villarreal? ~uiere la
apropiación de la realidad a través de diferentes instrumentos
y técnicas. Quiere, por ejemplo, expulsar la policromía
y agobiarnos con un sol que invade el espacio
celeste y avasalla al arquetipo por excelencia, a ese
cerro, el de la Silla. Por lo tanto, hay sol para rato en
la vastedad del cielo y en la tierra mensurable. Si el
mundo es quemadura, quizá lo fuera porque se dora
en comunión cerrada.
En las reinterpretaciones de Sergio Villarreal,
Alfonso Reyes primero contempló el busto de Homero
y luego tuvo las manos azules. MonteReyes 3 surgió
más tarde... y el cambio es notorio. Radicalmente
nos hemos alejado del aislamiento del personaje, del
escritor corno único amo y señor del lienzo, hasta
ascender a la audacia mayor. ffn qué consiste? No
en la superposición sino en la fusión del ser humano

y del ser mineral, a partir de un modo de subvertir
y un modo de retratar ajeno a las discriminaciones
más usuales. Expliquémonos. Corno en Solsticio,
madre tierra, el conjunto de tonalidades goza de,
valga la contradicción, una unidad que podríamos
calificar de estricta. De allí la imparcialidad -que no
frivolidad- del autor. Para el personaje ilustre, para
la montaña, para el cielo no teñido ya de azul, para
incluso la mesa o escritorio, serán el naranja, el ocre ...,
lo rojizo y lo amarillo. La aplicación de estos colores
sin distingo alguno, más el desmembramiento de la
pieza en múltiples segmentos geométricos, le infiere
a la composición su paradójico talante de remiendo y
parejura simultáneos.
Nada se estabiliza nunca. Ni la montaña ni la mirada
del hombre. ¿Así surgió, como de la nada, esa
enhorabuena, esa afirmación negativa? Por lo pronto,
la validación de los opuestos irreductibles figura
en el producto natural, y también en el artístico,
corno si fuera una marca de hierro. Ni la montaña ni la
mirada del hombre se estabilizan -repetimos una y otra
vez. La mirada que descansa cada día entre pliegues
y salientes del Cerro de la Silla, y las telas de Sergio
Villarreal que lo representan, esfuman todos y cada
uno de los demonios escépticos.

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GABRIEL ZAID

ergio Villarreal ha querido informar debidamente
a quienes conocen o a duras penas mal conocen
al escritor mexicano por excelencia llamado
Alfonso Reyes. Ylo hace o pretende hacerlo valiéndose
de una serie impresionante de concienzudos retratos.
Porque la verdad es que no basta leer a Reyes -o a
cualquiera otro en su caso. iHay que mirarle a Reyes
el rostro, esos pliegues que con tanta fruición la
naturaleza le estampó, sobre todo cuando se acercaba a
sus míticos setenta años!
Yfue el retratista Villarreal quien se ciñó a su propia
disciplina. Erigió primero veinte cuadros de gran formato

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iOh, mismo inagotable!
Danos siempre lo mismo.

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y los ofreció como Sueños de Reyes. Iras un respiro, volvió
a la carga y delineó otras veinte piezas que continúan y
aflojan, al mismo tiempo, uno de los moldes preferidos
del artista (por ejemplo, Reyes adelantado al Cerro de
la Silla o integrado a la geometría repartida entre la
masa rocosa y el propio poeta que monta incluso "en
su horqueta").
Es obvio, Sergio Villarreal no pudo conocer
personalmente a Reyes. No pudo retratarlo "en vivo".
Parte entonces de una amplia galería fotográfica que
se acumuló mientras el helenista alentaba en tierras
del viejo continente y, por supuesto, en la ciudad del
Regio Monte y en el Anáhuac de México. De aquí
proviene pues el aporte plástico de nuestro pintor.
A partir de esa iconografía y de la lectura minuciosa
y reiterada del vasto océano de las ricas páginas

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del autor de Ifigenia cruel. Sí, esas son las "fuentes
primarías" de la serie alfonsina de Sergio Villarreal.
Por lo tanto es apenas un punto de partida.
Veamos un caso de Alfonso Reyes en la pintura de Sergio
Villarreal. El ensayista, con el codo derecho apoyado
en la orilla del escritorio, mantiene la vista en un
punto que pudiera serle inmediato o distante. Eso
lo ignoramos. Mientras tanto, la mano y el antebrazo
izquierdos se posan en una suerte de tabilla o libreta
-¿en blanco? Las extremidades de Reyes lucen un
entintado rojizo. Al advertir esta coloración, notamos
la coincidencia: los puntos de apoyo del escritor son
al mismo tiempo sustento de nuestra asimilación
del retrato. Corno un refuerzo de esta incipiente
certeza, arriba, a la derecha, la mano zurda repite
su postura y el toque bermellón. Pero nos falta
detallar el otro elemento sólido del lienzo: el rostro.
Un rostro totalmente concentrado en la reflexión o
en la observación. Esta última disyuntiva tampoco
podremos asegurarla. Lo cierto es que el rostro
al centro del cuadro se nos ofrece mejor definido
o más "limpio", en contraposición del otro Reyes
más sombrío o más "profundo", como sí un cierto
emborronamíento lo hiciera acreedor a un mayor
grado de contradictoria verosimilitud.
Siento que esta apropiación de Alfonso Reyes -la
mía, no la de Sergio- se empantana en un tentaleo, en
una ambigüedad que, por otra parte, vuelve al poeta
más "carnal", es decir, más entrañable. Y finalmente,
con un revés que el pintor le asesta al excesivo realismo
de una imagen de esta magnitud, aligera las ropas y el
trasfondo, le da paso franco al aroma del boceto o del
apunte. El propio Sergio Villarreal lo dejó aclarado
en una breve nota: "Con frecuencia en mis obras se
encuentra una parte más detallada y el resto solamente
sugerido con algunos trazos, para hacer énfasis en
un segmento de su figura y conducir la mirada del
espectador hacia un punto determinado, creando así
un ritmo del recorrido visual en cada obra."
A punto de ser entregadas esas primeras cuarenta
grandes imágenes de Reyes a la imprenta, surge
otra veintena de exploraciones plásticas. Ahora
el retratista y pintor utiliza materiales inusuales
para así ofrecernos una .cadena de semídíbujos o
semigrabados, "obras menores" sí hacemos caso de sus
dimensiones más asequibles o "íntimas". Uno de estos

105

intempestivos trabajos nos señala a Alfonso y a Reyes
enfrentados. Los dos superponiéndose ligeramente:
más "claro" el Reyes de la derecha, más "embetunado"
y oscurecido el Alfonso de la izquierda. ¿El primero
apolíneo y el segundo dionisíaco? En este modelo
gráfico Alfonso Reyes, con su helenismo a cuestas,
podría ser aceptado como el pensador y artista que
mejor honrara a las letras hispánicas o, si abriéramos
más el compás, a las occidentales.
Corno corolario de todo lo expuesto, dos cuadros
"atípicos" pero de todas maneras alfonsinos, sin un
Alfonso evidente... aunque tácito y flagrante al mismo
tiempo. Observamos, en un caso, el cumplimiento de
aquel deseo infantil por "cabalgar" el Cerro de la Silla.
Los dos mozuelos, soberanamente instalados en la silla
de montar, nos ignoran porque están volcados hacia el
oriente y uno de ellos señala el nacimiento del cuerpo
celeste que asume el dios Apolo. Por cierto, el realismo
de las figuras se atenúa al no poderles mirar el rostro.
No sabemos sí el niño de la izquierda es el propio
poeta ennoblecido por el resplandor solar, gozoso a
más no poder. Conjeturas más, conjeturas menos, el
tono rojizo nos envuelve cálidamente porque proviene
del sol que acostumbraba seguir como perrillo faldero
al precoz artista de la palabra.
Por último, una imagen capital -aunque diferentenos estaba haciendo falta. La mujer, sin más aditamento
que una cabellera perfectamente trenzada, sostiene al
cuerpo luminoso, nutriente de la vida humana. Para
un "femínófilo" tan consistente como lo fuera Reyes,
nadie podría mejor que una diosa mayor soportar la
trascendencia del rey de las estrellas. Sea Atenea o sea
Afrodita, el cerro y la ciudad que alienta a su sombra
podrán sentir que esa espalda desnuda no significará
jamás olvido sino todo lo contrarío. Una portadora
del origen de la vida nos custodia mirando -y
sosteniendo- al astro magno.~

��OJ D.A..MIIL NIRRIR.A..

EL RESPONSABLE DE LA SECUNDA CRISIS
CRAVE
QUE
SUFRIÓ
LA
INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA EN ESTADOS UNIDOS FUE
UN

ITALOAMERICANO CHAPARRO Y

MAL

ENCARADO QUE QUISO TOCAR LA TROMPETA,
PERO AL VER QUE NO ERA LO SUFICIENTEMENTE
BUENO DECIDIÓ DEDICARSE A LA POLÍTICA.
fuerza de ingenio, intimidación y algunos
movimientos políticos violentos James
Petrillo pasó de ser trompetista mediocre
a líder local de la Chicago Federation of Musicians y
después se convirtió en líder absoluto de la American
Federation ofMusicians por un poco más de veinte años,
desde 1941 hasta 1962 (Venus Rey fue secretario
general del Sindicato Único de Trabajadores de la
Música por 30 años, en México somos mejores para
mantener a un dirigente en el mismo puesto sindical
por años).
Una de las actividades principales de Petrillo, y
que probablemente le divertía mucho, por lo que se
puede leer en los múltiples artículos que la revista
Time dedicaba al zar de los músicos, era exigir que los
hoteles, teatros y espectáculos contrataran músicos
de su sindicato y que además les pagaran lo suficiente
para vivir, aunque el Time denuncia que Petrillo hacía
tocar a sus músicos horas extra sin pago de por medio.
Agotados los hoteles y teatros, pronto dirigió sus
baterías contra las grandes empresas discográficas.
En los cuarenta, la industria de grabaciones estaba
bien establecida, ya no tenía nada que ver con aquellas
empresas raquíticas que casi pierden la batalla cuando
la radío se convirtió en negocio. Tenían grandes
ganancias y sus estrellas vendían toneladas de discos.
Incluso las pequeñas compañías se atrevían a competir
contra los gigantes que se embolsaban la mayor parte.
El camino para todas ellas parecía pavimentado hasta
que se toparon ese pequeño bulto llamado Perrillo
que, por lo menos durante una temporada, les ponchó
las llantas. No por nada el dirigente sufrió un bombazo
en su casa y fue secuestrado por unos días.

El zar de los músicos decidió en 1942 que a los
músicos no se les pagaba lo suficiente cada vez que
grababan y, sobre todo, cuando los discos eran
utilizados en la radio. Así que impuso una prohibición
para todos los que pertenecían al sindicato. Su odio
contra la "música enlatada" como le llamaba, era
implacable. Obligaba a la mayoría de los músicos a
registrarse en el sindicato y de esa manera controlaba
lo que se grababa o se trasmitía por la radío. Siempre
atento a las nuevas generaciones de músicos,
profesionales o no, los incorporaba al sindicato para
indicarles cuándo y dónde tocar. Es por eso que la
radío no se vio dañada por la prohibición, incluso tuvo
un repunte porque la música volvió a ser tocada en el
momento. Muchas grandes bandas y solistas tocaron
maravillas a través de la radío pero casi todo se perdió
porque no podía ser grabado.
Lo paradójico es que la radio fue una de las razones
principales de Perrillo al enfrentar a las grandes
empresas discográficas. Mientras las grabaciones
cada vez eran más frecuentes y las compañías
comenzaban a poner en práctica la táctica de la payola,
la radío comenzó a despreciar a la música tocada en
el momento por la sencillez de poner un disco las
veces que fuera necesario. Era un plan perfecto, todos
ganaban, las radíodifusoras gastaban poco dinero e
incluso recibían un pago y las discográficas vendían
más y más discos sin pagar más a los músicos.
Petrillo consideró que eso era una injusticia e hizo
lo que mejor le salía: estrategias políticas para poner de
su lado al congreso estadounidense. Primero le exigió
a las cuatro grandes compañías (RCA Víctor, Decca,
Columbia y Capitol) que pagaran regalías mucho más

108

1

•

altas por cada disco grabado, cuando los accionistas
se negaron el boicot comenzó. Al principio los dueños
no hicieron mucho caso a la huelga, pensaron que
duraría poco y creyeron tener suficientes grabaciones
embodegadas para salir adelante con facilidad. Los dos
años que duró la huelga les arruinó sus planes y una
por una capitularon ante Petrillo y su poderío. Todo
lo anterior desató dos consecuencias impredecibles.
La primera, afectó directamente a quienes
intentaba defender. Las grandes orquestas de swing
comenzaban a decaer porque muchos músicos fueron
llamados al frente de batalla cuando Estados Unidos
entró a la guerra y también porque los directores de
orquesta no podían pagar a tiempo. Por ejemplo, una
de las mejores bandas era la que Duke Ellington logró
armar y sostener por casi toda la década de los treinta.
Pero a principios de los cuarenta el compositor y
pianista sufrió una desbandada significativa que lo
hundió en la inmovilidad discográfica por dos años.
En 1940 Cootie Williams se fue a tocar con Benny
Goodman, Al siguiente año, Jimmy Blanton, el gran
contrabajista prácticamente creador del walking
bass se retiró para morir pronto de tuberculosis. En
1942 lo abandonó Barney Bígard y la cantante Ivie
Anderson. El éxodo continuó al año siguiente cuando
el saxofonista Ben Webster dejó la banda y pronto
también lo abandonarían Rex Stewart, Juan Tizol,
Tricky Sam Nanton y Otto Hardwick.
Estas complicaciones también sucedieron con
otras big bands, pero en lo musical también el estilo
swing se estranguló a si mismo. Ritmos y melodías
cada vez más repetitivas y previsibles acabaron
con las innovaciones jazzeras. Se puede decir que
el tiro de gracia se lo dio Glenn Miller quien, con
gran visión del futuro, se adelantó a la música más
popular de la posguerra. Su incursión marcó el
final de la improvisación y el inicio de la música
que predominaría en la radio durante casi toda una
década. Pero no fue Miller quien cosechó la riqueza
de sus simplificaciones melódicas, desapareció cuando
volaba sobre el Canal de la Mancha. Sus restos nunca
fueron hallados, ya sabemos que eso le dio todavía un
halo de interés más grande en Estados Unidos.
El asunto es que la prohibición de Petrillo obligó
a los dueños de las big bands a desaparecer esos
grandes conjuntos porque las compañías dejaron de

109

pagar regalías mientras no se pusieran de acuerdo con
el sindicato. Un duro golpe para un estilo que al igual
que ganaba mucho dinero también lo gastaba.
La segunda consecuencia tiene que ver también
con el contexto histórico de la prohibición. Así
como el 1 de agosto de 1942 Perrillo puso en marcha
su ataque a las grabaciones, antes Estados Unidos
había entrado a la guerra en 1941. La economía se
contrajo, no solamente se volvió difícil encontrar
instrumentos y el racionamiento de gasolina hizo casi
imposibles las giras de las grandes bandas, también la
industria discográfica sufrió una reducción del 30 por
ciento porque el shellac o goma laca que se utilizaba
para crear discos fue redirigido hacia la industria
armamentista. Incluso la población estadounidense,
siempre tan patriotas, donaron sus viejos discos
hechos con shellac.

COMENZARON

COMO

UNOS

DEFICIENTES DISCOS DE SHELLAC
QUE EL CAPITÁN HOWARD
BRONSON, ENCARCADO DEL
ENTRETENIMIENTO

DE

LAS

TROPAS, DECIDIÓ ENVIAR A
PARTIR DE JUNIO DE 1941.
Entonces aparecieron los V, Disc. Estas grabaciones
fueron planeadas para elevar la moral de los soldados
estadounidenses. Comenzaron como unos deficientes
discos de shellac que el capitán Howard Bronson,
encargado del entretenimiento de las tropas, decidió
enviar a partir de junio de 1941. No fue una buena
idea porque la mayoría de los discos llegaban en
pedacitos. Parecía que era una estrategia que pronto
moriría cuando la recogió un soldado y antiguo
colaborador de Edison, el teniente George Robert
Vincent, quien hizo dos grandes cambios: el primero
fue elegir un material distinto al shellac y lo encontró
en el polivinilo. Aunque ya se había experimentado
con ese material varios años atrás, a partir de la
Segunda Guerra los discos de shellac desaparecerían
y el vinilo casi irrompible sería parte fundamental de
la industria discográfica. El segundo cambio fue que

�Vincent aprovechó de alguna manera la prohibición y
decidió grabar a los mejores músicos de jazz después
de negociar con el zar del sindicato. Petrillo no pudo
negarse, no le convenia ser visto como un antipatriota,
ya bastante tenía con los artículos de Time que
constantemente se burlaban de él. Además no habría
choque con la prohibición. Los V-disc no se venderían,
serían distribuidos entre las tropas y al final de la
guerra se requisarían para destruirlos. Así que el 27
de octubre de 1943 Perrillo respondió por medio de
una carta a la sohcitud que le hicieron para que los
músicos del sindicato pudieran grabar:
This will acknowledge receipt of your letter of
October 25th containing request for permission
for our members to make records in connection
with your V-DISC project ... This is to advise
you that the American Federation of Musicians
ínterposes no objections to the m.aking and use
of these recordings... This letter also carries with
it perm.ission for those members of the American
Federation of Musicians, who are desirous of so
doíng, to volunteer their services for the making
of such recordings.

De esta manera los grandes músicos que casi
interrumpieron por completo sus carreras tuvieron
una válvula de escape. Volvieron a grabar en los
estudios pero también en los teatros y en salas de
baile. Existen maravillosas versiones grabadas en el
Carnegie Hall y en el Metropohtan Opera House.
Y aunque la intención era que los soldados
estadounidenses tuvieran nuevos discos para
entretenerse, una consecuencia no planeada fue que
muchos músicos, ávidos por grabar aunque no les
pagaran, decidieron integrarse a los V-clises. Varios
jazzeros lo hicieron.

La lista podría comenzar con una de las grabaciones

más interesantes, un supergrupo armado para grabar
apenas un par de piezas: "Mop Mop" y "Rose Room".
El músico principal era Louis Armstrong, pero todos
los demás también eran estrellas: Roy Eldridge,
Jack Teagarden, Coleman Hawkins, Art Tatum,
Red Norvo, Lionel Hampton, Big Sid Catlett, Osear
Pettiford, Al Casey y Barney Bigard. Pero no fueron
los únicos, el catálogo de los V-clises también incluye
a Count Basie, Sidney Bechet, Fats Waller, Woody
Herman, Jazz at the Philarmonic, Duke Ellington,
Frank Sinatra, Tommy Dorsey acompañando a Judy
Garland y Ella Fitzgerald con la orquesta de Buddy
Rich, en donde por primera vez Fitzgerald hizo scat al
no recordar la letra de "Blue Skies".
Aunque quizá el más entusiasta fue Glenn
Miller, quien grabó 60 piezas. Este músico
representa una de las expresiones del patriotismo
estadounidense durante la guerra. No solamente
grabó para los V-clises sino que dedicó sesiones
radiofónicas enteras a los marines desde New York.
Algunas piezas fueron grabadas para convertirse en
V-clises. La muerte de Miller en diciembre de 1944
golpeó duramente a los encargados de producir
estas versiones patriotas.
De todas formas a la guerra, a los V-clises y al veto
en contra de las compañías discográficas les quedaba
poco tiempo.
Apenas dos años después de iniciada la huelga, el
dirigente, que se autoincluía en la "clase trabajadora",
venció a las grandes empresas, casi nadie más lo haría
hasta nuestros días. Un año después de comenzar
su avanzada Decca y Capital firmaron la paz con el
zar de los músicos en 1943. Columbia y RCA Víctor
capitularon al año siguiente.
Después de 1945 los V-clises se siguieron creando
para las tropas que se quedaron a vigilar las fronteras

DESPUÉS DE 1945 LOS V•DISCS SE SICUIERON CREANDO PARA LAS
TROPAS QUE SE QUEDARON A VICILAR LAS FRONTERAS EUROPEAS
Y ORIENTALES DE INVASIONES COMUNISTAS, PERO POCO A POCO
FUE REDUCIÉNDOSE LA PRODUCCIÓN, ADEMÁS, DESDE QUE LA
HUELCA HABÍA TERMINADO, LAS CRANDES EMPRESAS QUERÍAN
AHORA SU TAJADA POR CRABAR.
110

completa gracias a que cada disco grabado
se archivó en la Biblioteca del Congreso en
Washington.
La historia continúa varios años después, cuando
el teniente DiGiannantonio, uno de los últimos
encargados del proyecto, apareció con la colección
completa en 1978. El teniente exphcó que sólo había
seguido órdenes.

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1

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1

I reported to a captaín, he said to me, "DiGi, I want
you to keep a copy of every one of these Navy
records, and in case anything happens, we've got
a copy." So I said "Yes sir." So I had these special
cabínets made, and I put them in shelves and in
dust-proof containers. After the V-Disc program
ended, and I got reassigned, I asked, "Captain,
what do you want me to do with these things?"
He said, "I don't know, take them home." So I took
themhome.

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1
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1

A partir de los noventas DiGiannantonio logró
reeditar varios V-clises en CD, pero para los
coleccionistas obsesionados hallar una pieza
original es suficiente motivo para celebrar. Porque
encontrar los vinilos que cambiaron discretamente a
la industria discográfica es casi imposible. Petrillo no
habría aceptado que esos discos se comerciahzaran,
era un tipo testarudo . .

europeas y orientales de invasiones comunistas,
pero poco a poco fue reduciéndose la producción,
además, desde que la huelga había terminado, las
grandes empresas querían ahora su tajada por grabar.
Literalmente, V-clises en ese momento se había
convertido en una competencia más. No había manera
de que pudieran competir, así que fue en mayo de 1949
cuando se envió la última caja con aquellos vinilos de
78 revoluciones, 12 pulgadas de diámetro, 136 surcos
por pulgada y seis minutos de grabación por lado.
Siguiendo lo pa~tado, el gobierno estadounidense
destruyó todo lo grabado e incluso persiguió a
aquellos, soldados o no, que se hubieran quedado
con discos de contrabando. La colección sobrevivió

111

Referencias
Carr, R. (1998). Un siglo de jazz. Barcelona: Blume.
Cooke, M. (2000). Jazz Barcelona: Destino.
Gioa, T. (2002). Historia del jazz. Madrid: Turner / Fondo de Cultura
Económica.
Miller, C. (s.f.). V-Disc Records (1943-1949) Victory Music.
Obtenido el 20 de Julio de 2011 de The Chuck Miller Creative
Writing Service. Musical Anides en http://www.chuckthewriter.
com/vdisc.btml
Music: One for Harry, (s.f.) Obtenido el 20 de Julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,886504,00.html
Music: Perrillo Strikes (s.f.). Obtenido el 20 de julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,777386,00.html
Pearson, D. (1942). Perrillo vs. Records. The Telegraph-Herald, 3 de
agosto de 1942. Obtenido el 20 de julio de 2011 de http://news.
google.com/newspapers?id=rD9FAAAAIBAJ&amp;sjid=kbsMAAA
AlBAJ&amp;pg= 133 l ,3374489&amp;dq=james+petrillo&amp;hl=es
Petrillo,J.C. (s.f.). Chicago Stories. Obtenido el 20 de julio de 2011,
dehttp://www.wttw.com/main. taf?p= 1,7,1, 1,38

�Las

LA MÚSICA ES EL ARTE QUE MÁS INFLUENCIA TIENE SOBRE EL
HOMBRE Y LO CONMUEVE, DADO QUE LE HACE SENTIR DE UNA
MANERA DETERMINADA AL INVOLUCRARSE EN UN ESCUCHAR
ACTIVO. LA ÓPERA (CÉNERO MUSICAL) NOS CARANTIZA UNA
IDENTIDAD, UNA CONTINUIDAD Y UN CAMBIO QUE COMO SOCIEDAD
UTILIZAMOS Y NECESITAMOS, ADEMÁS CRISTALIZA NUESTROS
VALORES CULTURALES.

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en un acto en Monterrey
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112

a actividad operística en nuestra ciudad se
remonta años atrás. En torno a las óperas en
un acto -esas creaciones que condensan
la historia y la música a lo esencial según el juicio
del compositor- hace no tantos años que inició
su canúnar. Esta nota pretende traer a la memoria
los esfuerzos por acercar este género musical a
la sensibilidad regiomontana y nombrar a los
responsables. La secuencia en la que aparecen los
títulos operísticos obedece a la cronología por autor.
Bastián y Bastiana, singspie! con música del
austriaco Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de
F.W. Weiskern sobre un escrito de J. J Rousseau y
estrenada en 1768 cuando Mozart tenia doce años,
cuenta la historia de dos enamorados con problemas:
Bastián, cantado por un tenor, y Bastiana, papel escrito
para soprano, buscan el consejo de un pastor anciano
y sabio de nombre Colás, baritono, quien logra que
la pareja se reconcilie. Esta obra con arias y duetos
en forma de lied ha sido puesta en varias ocasiones
en nuestra ciudad. Una de sus representaciones
(efectuada en mayo de 1974 en el Aula Magna)
corrió por cuenta de la Facultad de Música de la
UANL en la celebración de su 35 aniversario con la ·
participación de Amador Cortés como Bastián,Jorge
Barón como Colás y de Ma. de la Luz Briseño como
Bastiana y acompañados al piano por la maestra
Esperanza Esparza de Albuerne. La dirección musical
fue realizada por el doctor Jorge Rangel Guerra, la
dirección artística estuvo a cargo del maestro áscar
Javier Garza Treviño y la dirección escénica la efectuó
el maestro Rubén González Garza. Años después y
con el respaldo de otras instituciones de música esta
obra fue cantada por Yvonne Garza y Raymundo
Lobo como Bastiana y Colás, respectivamente, siendo
dirigidos por el maestro Jesús Medina. Difusión

113

Cultural del Tecnológico de Monterrey, bajo la batuta
de Hazael Martínez, ha representado también esta
ópera.
El italiano Gaetano Donizetti compuso Rita en 1841
para la ópera Comique de París. Su estreno se efectuó
hasta 1860, años después de la muerte del compositor.
En nuestra ciudad Rita fue producida en un par
de ocasiones. La Facultad de Música la presentó
en el mes de mayo de 1974 dentro de los festejos de
su 35 aniversario en el Aula Magna con la soprano
Margarita González V. en el papel de Rita, el tenor
Jorge Rangel Guerra cantando el Beppe y el barítono
áscar Javier Garza Treviño como Gásparo. Al piano
fueron acompañados por el maestro Juan Sepúlveda
Montemayor y con la dirección escénica de Rubén
González Garza. La dirección musical y artística
estuvo a cargo del Dr. Rangel Guerra y del maestro
Garza Treviño, respectivamente. La Escuela Superior
de Música y Danza representó esta obra al tener como
director artístico a Gabriel González Meléndez. Con
texto en francés pero actualmente representada en
italiano, Rita tiene las características de una ópera
bufa y fue cantada por la soprano Laura Gutiérrez en
el protagónico, Mario Bailey como Gásparo y el tenor
Rafael Domínguez como Beppe al ser acompañados a
dos pianos por su director y áscar Bemal.

LA

FACULTAD

DE

MÚSICA

DESDE 2005 HA MONTADO TRES
ÓPERAS EM UM ACTO DE C. A.
ROSSINI CON LA PARTICIPACIÓN
DE INVITADOS, ALUMNOS Y EX
ALUMNOS.

�la Facultad de Música desde 2005 ha montado tres
óperas en un acto de G. A. Rossini con la participación
de invitados, alumnos y ex alumnos. La primera de
ellas fue La cambiale di matrimonio (estrenada en Venecia
en 1810) y trata sobre un matrimonio arreglado por
contrato. Esta ópera que se presentó en dos funciones
en marzo de 2005 en el Teatro Universitario tuvo
corno director concertador al italiano Fabrizio
Luciani al frente de la Orquesta Rossini, contando
con la coordinación general de Felipe Estrada, la
coordinación ejecutiva de David Josué Zarnbrano, la
dirección escénica de Lety Parra y corno preparadora
musical Nargiza Kamilova. En el elenco estuvieron
por orden de aparición el barítono José Adalberto
Rubio en el papel de Norton, la soprano Austrebertha
López Valdez corno Clarina, el barítono italiano
Massimo Di Stefano cantando el rol de Tobia Mili, la
soprano Cristina Velasco Tapia corno Fanny Mili, el
tenor Antonio Albores Mattar en el papel de Edoardo
Milfort y el barítono José Manuel Sala como Slook.
La segunda ópera de G. A. Rossíni que la Facultad
de Música presentó fue La scala di seta (estrenada en
1812 en Venecia) y narra las peripecias de una pareja
que celebra su matrimonio a escondidas y las argucias
que planean para mantenerse unidos. Con el Teatro
Universitario corno escenario esta obra presentada en
tres funciones a inicios de julio de 2006 contó con la
dirección concertadora de Raúl Gutiérrez, entonces
director adjunto de la OSUANL, la coordinación
general de Felipe Estrada, la coordinación ejecutiva
de David Josué Zarnbrano, la dirección escénica de
Francisco de Luna y con la preparación musical de
Lucía Torres. El reparto estuvo conformado en orden
de aparición vocal por la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Giulia, el barítono José Rubio en el rol
de Germano, la rnezzo Rocio Tarnez corno Lucilla,
el tenor Javier Carnarena en el papel de Dorvil, el
tenor Gabriel Yafet Salgado como Dormont y el bajo
Rafael Blásquez Ortiz como Blansac. La orquesta que
acompañó durante las tres funciones fue la Orquesta
Sinfónica de la UANL.
A fines del verano de 2008 y para conmemorar el 75
aniversario de la UANL se ofrecieron tres funciones de
La ocassione fa il ladro, la tercera de las óperas en un acto
de Rossíni que la Facultad de Música presentó en tres
funciones: dos en el Teatro Universitario y una en el

LA OBRA SUOR AHCELICA DEL
ITALIANO CIACCOMO PUCCIMI
PERTENECE

AL

CONOCIDO

TRÍPTICO, ES DECIR, AL CRUPO
DE TRES ÓPERAS EN UN ACTO
COMPUESTAS
PARA
SER
REPRESENTADAS EN LA MISMA
FUNCIÓN Y MANEJAN COMO
TEMA EN COMÚN EL ESCAPE DE
LA RECLUSIÓN O LA MUERTE.
Auditorio San Pedro. Todas las presentaciones fueron
acompañadas por la Orquesta de Cámara Farnus y
con la dirección del italiano Marcovalerio Marletta.
Esta obra del genio de Pésaro (estrenada también en
1812) nos cuenta los enredos que suceden cuando las
identidades de dos de los personajes se intercambian.
El elenco lo formaron el barítono italiano Massimo Di
Stefano (en su segunda visita a la ciudad) en el papel
de Don Parrnenione, el barítono José Rubio cantando
el rol de Martina, el tenor Antonio Albores Mattar
corno el Conde Alberto, la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Berenice, el tenor Gabriel Yafet Salgado
corno Don Eusebio y la mezzo Rocío Tarnez corno
Emestina. Este proyecto fue producido por el Cuerpo
Académico de la propia facultad al tener a Francisco
de Luna corno director de escena y a Lucía Torres
corno preparadora musical.
La ópera Mozart y Salieri del compositor ruso
Nikolai Rirnsky,Korsakov (estrenada en 1897)
fue apreciada por los regiornontanos en una de las
temporadas de la Orquesta Sinfónica de la UANL, en
el Teatro Universitario, con la dirección artística del
maestro Félix Carrasco y la participación del bajo ruso
Nikíta Storojev. Presentada en la primera mitad de los
noventa, esta ópera (una de las más distinguidas de su
autor) se basa en la hipótesis del asesinato del célebre
austriaco en manos de su colega, el compositor de la
corte vienesa Antonio Salieri.
La obra Suor Angelica del italiano Giaccorno
Puccini pertenece al conocido tríptico, es decir, al
grupo de tres óperas en un acto compuestas para ser

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representadas en la misma función y manejan corno
tema en común el escape de la reclusión o la muerte.
Su estreno tuvo lugar en la Metropolitan Opera House
de Nueva York el 14 de diciembre de 1918. Esta ópera
fue apreciada en Monterrey el 30 de junio de 1988 en el
Teatro de la Ciudad con la soprano Graciela Suárez en
el protagónico, la contralto Diana Alvarado cantando
la princesa y un coro formado por alumnas de la
Facultad de Música. La escenografía fue creada por
maestros y alumnos de la Facultad de Artes Visuales
y elaborada por el Departamento de Construcción y
Mantenimiento de la UANL. La dirección escénica
e iluminación fue resuelta por maestros y alumnos
de la Facultad de Artes Escénicas con el apoyo de
su entonces director: el licenciado Luis Gerardo
Lozano Lozano. La parte musical estuvo a cargo de
la Orquesta Sinfónica de la UANL y bajo la dirección
artística del maestro Enrique Barrios quien formaba
parte del elenco de Ópera del Palacio de Bellas Artes.
Del italiano Errnanno Wolf,Ferrari, la Facultad
de Música montó Il segreto di Susanna, obra estrenada
en alemán en Munich en 1909 y con libreto de Enrico
Golisciani. Actualmente cantada en italiano esta
ópera bufa permite que la soprano se luzca graciosa
y coqueta, logrando también vises cómicos de Gil,
el barítono protagonista. La puesta en escena
que la facultad

ofreció en el Aula Magna en mayo de 1974 (en su 35
aniversario) la Susana la cantó Nelly Torres y el Gil
lo interpretó Arturo Caballero, fueron acompañados
por Esperanza Esparza de Albueme al piano y con la
dirección escénica de Rubén González Garza. Jorge
Rangel Guerra colaboró en la dirección musical y
áscar Javier Garza Treviño en la artística.
En su breve andar en este género operístico
Monterrey ha apreciado dos óperas del compositor
italiano y residente americano por mucho tiempo,
de quien este año se conmemora el centenario de
su nacimiento, Gian Cado Menotti: estas obras
son El teléfano y Amahl y los visitantes nocturnos. La
primera fue presentada más de una vez. Una de esas
representaciones fue responsabilidad de la Facultad
de Música en su 35 aniversario en mayo de 1974. En
el escenario del Aula Magna esta función fue cantada
por la soprano Rosa Grobien corno Lucy y el barítono
Eusebio Lozano corno Ben, fueron acompañados
al piano por Esperanza Esparza de Albuerne, con
la dirección escénica de Rubén González Garza,
la artística de áscar Javier Garza Treviño y la
musical de Jorge Rangel Guerra. Esta obra que
narra las peripecias de una pareja enamorada y los
inconvenientes en tomo al teléfono en casa de ella, que
no deja de interrumpir en un momento importante
para ambos, fue representada un par de veces por
la compañía Ópera de bolsillo a cargo del promotor
artístico y director Gabriel González Meléndez y con
una escenografía de Miguel ÁngelJáuregui (pintor
regiomontano). En los protagónicos estuvieron la
soprano Yvonne Garza y el barítono Raymundo Lobo. El
teléfano también fue producida por la extinta compañia
llamada ópera Metropolitana de Monterrey y dirigida
por el pianista norteamericano Erik Steinman. Además
de los protagonistas ya mencionados, Steinrnan incluyó
en un elenco alternativo a Ivet Pérez Mazón y Rafael
Blázquez Ortiz. las presentaciones de esta producción
fueron en el Auditorio del Museo de Historia Mexicana
y en el Teatro Calderón y acompañados al piano por el
propio Steinman.
Amahl y los visitantes nocturnos, la otra obra de
Menotti vista en nuestra ciudad, fue puesta por
Erik Steinman y su compañia. Esta ópera,fábula
religiosa con un libreto del propio compositor e
inspirada en la pintura La adoración de los magos

�11

del pintor renacentista Hieronymus Bosch, mejor
conocido como El Bosco, fue encargada a su autor por
una famosa compañía televisora y transmitida por
primera vez el 24 de diciembre de 1951. En los roles
principales estuvieron Gabriel Yafet Salgado como
Ahmal, Ivet Pérez Mazón e Yvonne Garza alternando
como la madre y representando a los reyes magos
estuvieron Raymundo Lobo como Melchor, Héctor
López como Gaspar y Rafael Blásquez Ortiz como
Baltasar. La traducción al español la realizó Myrna
Bazán Treviño. Los escenarios en los que se presentó
esta obra (acompañada al piano por Steínman) fueron
el Auditorio del Museo de Historia Mexicana, el
Teatro Calderón y el Teatro de la Ciudad. Emulando
su estreno, una de las funciones se transmitió por la
televisión local. En diciembre de 2010 el Consejo para
la Cultura y las Artes de Nuevo León con el apoyo
de Conaculta presentó este título y La médium, ópera
en dos actos, también de Menotti en el Teatro de la
Ciudad. El elenco de Amahl estuvo conformado por
Alejandro Prado en el protagónico, Ivet Pérez Mazón
como la madre, Manuel Acosta como Gaspar, Mario
Bailey en el papel de Melchor, Rafael Blásquez Ortiz
como Baltazar y el barítono Javier Magallanes como el
paje. Arturo Rodríguez Torres fue el director escénico
y Juan David Flores Ponce estuvo al frente del coro.
Gerardo González y Jesús Medina colaboraron
también: el primero como director musical y el
segundo como director concertador al frente de la
OSUANL
Original del regiomontano Gabriel González
Meléndez y basada en Las crónicas marcianas de Ray
Bradbury, El marciano tuvo su estreno en el Teatro
de la Ciudad en 1989 con un elenco conformado por
Yvonne Garza en el papel del marciano, Lidia Zepeda
y Raymundo Lobo como sus padres humanos y Sergio
Elizondo en el rol de J oe Spalding.
La voz humana del francés Francis Poulenc fue puesta
en el Teatro del Centro de las Artes con la traducción
de Coral Aguirre quien también realizó la dirección.
Esta ópera estrenada en 1959 en el Teatro de la Ópera
Comique de París con un texto de Jean Cocteau
prueba y desarrolla la psicología femenina, tema
tratado ya por el autor en su obra previa Los diálogos
de carmelitas, consiguiendo este análisis con vigor
excepcional debido al uso de un solo protagonista: la

mujer abandonada por su amante con quien conversa
al teléfono por última vez. El protagónico fue cantado
por Yvonne Garza quien fue acompañada al piano por
Oswaldo de León Dávila.

EN LA ÓPERA DE CUATRO NOTAS
TODO

TRANSCURRE

EN

LA

ANTESALA DE UNOS CAMERINOS
DONDE

LOS

CANTANTES

REPRESENTÁNDOSE

A

SÍ

MISMOS DEAMBULAN SACANDO
A RELUCIR
MISERIAS.

SUS

PROPIAS

El piano es el único instrumento que acompaña a los
cantantes de La ópera de cuatro notas que requiere de una
mezzo, una soprano, un tenor, un barítono y un bajo
que en su versión en Monterrey fueron interpretados
por Teresa Torri, Lidia Zepeda, Fernando Mier y
Terán y Sergio Elizondo respectivamente. Esta obra
del estadounidense John Thompson ( creada en
1972) fue. dirigida y acompañada al piano por Gabriel
González Meléndez en un esfuerzo realizado por
David García como Jefe del Departamento de Música
de la Universidad Regiomontana, en el año de 1989
con funciones en el Teatro Lope de Vega de la UR. En
La ópera de cuatro notas todo transcurre en la antesala de
unos camerinos donde los cantantes representándose
a si mismos deambulan sacando a relucir sus propias
miserias.
Estoy seguro que este género musical que incide
en lo más puro de las fuerzas que constituyen el
ser sensible de los hombres seguirá encontrando
público en nuestra ciudad y el mayor número de
interesados en él como medio de expresión, influencia
y engrandecimiento del complejo espíritu humano.
Referencias
Bagnoli, G. (1993). Th, La Scala Encyclopacdia of thcOpcra. Nueva York:
Simon &amp;: Schuster.
Recopilación de datos históricos y memorias personales sobre la
Facultad de Música de la UANL por el profesor Ricardo Gómez
Chavania, maestro y ex director de la Facultad de Música (1984 - 1990).
Revistas del 35, 55 y 60 AníYersario de la Facultad de Música de la

UANL

116

�CABALLERÍA
MIRADA
y~
POIIIA
on la reciente publicación
de Naturaleza muerta,
una hermosa edición
ilustrada por el artista plástico
Salvador Diaz, la poesía de
Gabriela Cantú W estendarp se
adentra en la contemplación y hace
de la vista el principal sentido de
su escritura. Antes, la poeta habia
recorrido con soltura la exploración
de otros sentidos: el tacto, el olfato,
el gusto. Sus creaciones delineaban
cuerpos y evocaban encuentros.
Ahora, la voz poética se recrea,
incorporando aquellos elementos,
en la observación y de ah1 parte
hacia otros niveles de conciencia y
percepción. La naturaleza muerta es
un ejercicio plástico: el traslado al
mundo interior de las cosas que nos
rodean. Hay en ella una intervención
humana: los objetos son colocados
cuidadosamente, tomando en cuenta
sus dimensiones y colores, para
formar una peculiar escena (a pesar
de contar con elementos similares,
ninguna naturaleza muerta es igual
a otra). El nuevo libro de Gabriela
Cantú es, así, una nueva manera de
crear poesia.
La primera parte del poemario,
"Bodegones", es, al mismo tiempo,
ejercicio plástico y concreción poética.
Los objetos están dispuestos para

C

TÍT■L01 Naturaleza muerta

A.8TOR.A: Gabriela Cantú
Westendarp
EDITORIAi: UANL
AMO: 2011
evocar sensaciones y desplazamientos.
Una cereza remite a los labios, el
jugo de arándanos a un cuerpo sobre
la mesa (otra forma de naturaleza
muerta); los desdoblamientos se
engarzan hasta conformar un gran
poema vasto y heterogéneo de largo
aliento. Es el enfrentamiento a
diario con lo trascendente, el súbito
encuentro con la detonación poética.
Me voy a concentrar en
la linea que nos divide:
de un lado las manzanas
del otro
las peras.
Frente a la mesa
cada tarde
decimos que todo va bien
-que estamos ahipero lo cierto es que
cada quien en su bosque
con los tejones, los conejos
las Alicias corriendo
los relojes dando los segundos
esperamos la llegada de la
[noche
- el sueñoque nos salve de tanta imagen
de tanta gota que colma el
vaso.

mirada pudiera no sólo contemplar
los objetos, sino manipularlos ( a la
manera de un bodegón) y hacer con
ellos algo más. Esta primera parte
confirma una precisa ejecución
verbal. Estamos ante una voz
madura, que hace de la descripción
artificio , y de los objetos y
tonos lumínicos una palestra de
expresiones. Algo similar acontece
con "Flores", la segunda parte
del poemario. De nuevo estamos
ante otra forma de naturaleza,
pero aquí aumenta el riesgo. Las
flores conjuran pasiones y amores,
cambian en cada hora del día, como
si se alimentaran de diversos tipos
de sustancias. Su cultivo se acerca a
los misterios de la creación poética.
Deben ser atendidas con mano
El procedimiento parece cambiar sabia, que sepa regarlas y podarlas.
con est a fuerza óptica, como si la Yasí lo sugiere la voz poética:

118

Hubiera sido mejor dedicanne
[al oficio de
Florista. Acomodar tulipanes,
[recortar acacias,
Buscar nubes como follaje.
[Pero eso de seguir
El instinto, de obedecer los
[signos que marca el
Cuerpo. Eso que los restos del
[café señalan trae
Una larga cuenta por pagar.
La planta se transforma en cuerpo,

y éste en la representación de la
vida, con sus miserias y pasiones,
sus misterios y su lógica implacable.
El mundo gira en torno suyo, los
planetas se alinean siguiendo
su torrente sanguíneo. Pero la
conciencia de la pérdida (de la
mortalidad) lo hace vulnerable y
delicado, como los pétalos de una
flor, cortados por un caprichoso
destino que juega a ser deidad. Y
es entonces cuando ese precario
organismo se convierte en el espacio
de la enunciación poética. La poesía
surge de esa conciencia a la vez falta
y dinámica. Muerte y vida: unidos en
el goce erótico y en la evocación de
la pérdida.
Evoqué la ausencia. Ella se
apodera de la tercera parte: "La
memoria también está hecha
de olvidos". El paso implacable
del tiempo, el deterioro que trae
consigo, aniquilan poco a poco
la vida, pero a la vez alimentan la
memoria: la gran épica de nuestra
condición humana.
Yentonces sacaron la mesa,
Oas sillas de forro
verde, la lámpara apagada, el
[bastonero de mi
padre, el cuadro de las flores;
[todo coma por
el pasillo: los cuchillos, las

[cacerolas. Todo se
lo llevaron.
Estuve varias horas sentada
[en un sillón viendo
el vado que era cada vez más
[grande.

Lo único que puede llenar ese vacío
son las palabras: la pérdida precede
a la creación, así como el olvido a la
memoria.
De esta manera, los elementos
entran en el alambique de la
percepción literaria: nuestra
contemplación de ellos se
alarga, se oscurece. Aparecen
ante nuestros ojos como objetos
nuevos, latentes. Un armónico
y trepidante desfile de palabras
les insufla vida. Es poesía de
estaciones, de horas extremas
( el crepúsculo y el alba; la
medianoche y la madrugada), de
placeres ocultos. Cambiante como
la marea que cubre y descubre a
los arrecifes. Como si las palabras
se elevaran con el impulso de la
sangre, con la radiación solar,
y luego descendieran con la
suavidad de las olas, con el ritmo
nostálgico de la lluvia.
La fluctuación crea, sin
embargo, una armonía que va
más allá de cualquier intento
de racionalización. En lugar de
explicar los poemas, escucharlos
latir en las páginas. La memoria
se transforma en creación, en
un universo peculiar que, en
cierta manera, vence al tiempo y
trasciendo al olvido.
"Esta casa tiene demasiados
escalones" es la cuarta y última
parte del libro. Es un poema
extenso que transforma el entorno
hogareño en reinos separados con
mundos individuales (historias y
conocimientos propios). El punto

119

de encuentro de esta constelación
de espacios es el cuerpo de la voz
poética. Aquí la poesía se apoya
en el espacio para efectuar su
comunicación. Estar en lugar de
ser. La diferencia es sutil, mas
fundamental:
El trayecto de un reino a otro
toma su tiempo,
subir o bajar es un camino largo,
el caracol exige esfuerzo,
la tensión sube,
el peso se acumula
y los músculos se hinchan
como bolsas de agua hirviendo.

La casa como ampliación de
la naturaleza muerta: objetos
dispuestos para la contemplación,
pero también para habitarlos. Y el
cuerpo como uno más de los objetos
del hogar, el complemento de los
utensilios, de las flores y las frutas:
la gran metáfora de la creación.
Naturaleza muerta es poemario de
la mirada, pero, principalmente,
es manifestación nítida de las
infinitas posibilidades de la
expresión poética. Celebramos su
aparición en un momento en donde
hemos dejado de contemplar las
cosas y sólo nos contentamos
con enumerarlas. Gabriela Cantú
Westendarp confirma con esta
composición visual y verbal su
destacado lugar en nuestra poesía
contemporánea.

Víctor Barrera Enderle

�La otra

realidad de

los conjuros
TÍT■LO: Poemas chamánicos
A■TOli: Iliana Godoy
EDITORIAL: Floricanto

AÑO:2009
rente al pensamiento
socrático, aristotélico, el
mundo mágico-religioso.
Ante los factores del pensar,
el ámbito poético, sagrado,
inasible. Cielo y Tierra. Vida y
Muerte. Espacios en aparente
oposición. El razonamiento frente
al salmo y al conjuro. lDónde se
alberga la zona mágica, mítica,
espiritual, ese territorio que
pertenece a la sacralidad que tanto
interesó a Miguel de Unamuno
y que Octavio Paz abordó en
innumerables
ocasiones?
En
esa zona intermedia, entre las
dualidades terrenal y celestial,
entre lo real y lo intangible, se
despliega acaso la dimensión otra,
que no puede visualizarse a simple
vista en la realidad objetiva, sino
que es menester introducirse
como en un claro de bosque, entre
la luminosidad y la penumbra,
en un filamento finísimo, como
esa imagen paciana del poeta
-o chamán- caminando con
los ojos vendados a la orilla del
abismo. Sólo a través de rituales,
de ceremonias y de cultos puede
tenerse acceso a esa región, sólo
mediante la experiencia personal,

con la apertura de los sentidos, del
espíritu, de la entraña misma que
resguarda nuestra esencia.
La cotidianidad tan burda en que
vivimos nos ofrece vacua completud,
transitamos en una espiral absurda,
que de pronto nos hace sentir
plenos y en un abrir y cerrar de ojos
también vacios. ¿Cómo penetrar
en la zona en que puede percibirse
o vislumbrarse lo otro, un sentido
distinto, un rostro no profano de
las cosas, aquello que otorga un
significado diferente a la existencia ?
Para mí, hay dos momentos mágicos
en el diario vivir: el instante del
alba y el del crepúsculo, es decir, el
orto matinal y el vesperal. Pero
también existe ese paraje al que
los griegos llamaban inframundo,
acaso ese umbral de la mente
o del alma -tan caro a Mircea
Eliade o a René Guénon-, que
nos permite adentrarnos en ese
puente que conduce a la caverna
perpetua donde se develan los
misterios y donde abrevan los
iniciados. Por algo el laberinto
o la caverna son constantes
en los estudios psicológicos y
antropológicos, como lo refiere
Gastan Bachelard, entre otros.

120

¿Qué decir del chamán, de ese
ser especial que tiene contacto con
un terreno ajeno, extraño, pleno
de enigmas, de interrogantes, y al
cual puede llegarse únicamente por
el rito, el canto, la palabra y todos
aquellos elementos que conforman
una alquimia para acercarse a la
divinidad? No cabe duda de que los
chamanes son seres que han tenido
revelaciones, que han accedido a
un ámbito distinto, más complejo,
y han alcanzado otro nivel de
conciencia que los transforma en
seres más sensibles y abiertos a
todo aquello que el entorno les
muestra y les prodiga. Ancestral
saber, memoria antropológica,
inconsciente colectivo, toque
divino, misticismo. Acaso todo
esto los conduce a penetrar en el
universo simbólico, en la vía para
develar el enigma de la vida. Lo
que los filósofos y otros pensadores
sensibles denominan el vacio, la
Nada, y que provoca la angustia
metafísica.
¿Qué decir del poeta, del
vate, cuya poesia se nutre de la
existencia, que también es sagrada?
Justamente el mito y el símbolo
rescatan la memoria, echan mano

de la tradición y conservan la
transhistoricidad del misterio.
El poeta logra alcanzar el ámbito
sacro a través de la Palabra
cuando se atreve a internarse
en los dédalos del conocimiento
sensible, a situarse en el espacio
y el tiempo con el propósito de
enfrentar la realidad asumiendo
la memoria. Y también el poeta,
como el chamán, tiene sus propias
revelaciones y llega a conocer otras
regiones a través de la sensibilidad
y la percepción e intuición del
mundo. Octavio Paz hablaba del
fluir inagotable del murmullo,
con respecto a la inspiración, y
se refería a ésta como: demonio,
musa, espíritu, genio; o bien, como
algunos la nombran: trabajo, azar,
inconsciente o razón; el duende de
Garcia Larca, la Diosa Blanca de
Robert Graves. Lo que sí puede
afirmarse es que el poeta se interna
en esferas más allá de la realidad,
deriva en otros espacios y hace un
recorrido por el tiempo.
En su obra lírica, Iliana Gogoy
ha pretendido introducirse
en la dimensión sagrada al
asumir el riesgo. Por supuesto
que los lectores que la hemos
acompañado en su recorrido
sabemos de su búsqueda de lo
inefable, de lo inasible, de lo
espiritual, de lo metalingüístico,
del Verbo o Logos. Pero no
conforme con ello, ha querido
introducirse en una ladera de la
otredad, en el universo chamánico,
para recibir una iluminación
especial. Nos dice: "Estoy del otro
lado,/ vengo de atravesar el ojo
de la aguja./ Se dice fácil/ haber
cedido inerme/ a la hipnosis del
cíclope". Iliana asume aún más
el compromiso y se acerca a un
mundo desconocido para muchos.

Se acerca al chamanismo, in situ,
de forma vivida. No es fácil. Tuva
que prepararse durante años
para poder conocer, comprender,
sentir, vibrar, vivir la experiencia
chamánica en su propia piel.
Y así es capaz de hablar de
ciertas entidades como Tepoztécatl,
Cihuatlampa, Wiricuta, Tlayacapan,
los Temazcales; o bien, de
Teonanácatl, de los Graniceros
y de los Concheros; pero además
del Árbol de la Vida, del cráter
del volcán, de flamas y nieve, de
los elementos primigenios en
un cáliz, en "vasos de alquimia",
donde se descubre, dice Iliana,
un "éter lunar". Toda ello a la
luz de la hoguera, envuelta en
aromas de copal, que simboliza
la emanación del espíritu divino
y aleja las fuerzas malignas. Y
vivimos la sombra, la umbría, la
negrura, contraluces, umbrales,
conjuros. Danza, Trance, Voz,
Luna. Círculos astrales. Vastedad.
La palabra de Iliana resuena:

Atmósferas que se antojan
sugerentes y seductoras: nubes,
niebla, nieve, ámbar, flores;
así como hormigas y grillos y
serpientes y lagartos. Entidades
espirituales, recipientes de
la energía cósmica que se
transforman en esa vía mística,
la cual a su vez nos hermana
y unifica con el Gran Todo. Y
aquí podríamos evocar esos
conjuros, esos salmos, esa
sabiduría única de María Sabina
o, más recientemente, de Carlos
Castaneda. Y el venado aparece, y
el peyote cobra efecto; fluye la voz
de lliana en el poema "Wiricuta":
Carne azul del venado,
cuajada bilis de la tierra.
Peyote, red ventral,
arterias de esmeralda.
Ombligo algodonoso,
esfínter de plegaria,
purifica el dolor,
acuna el miedo.

Se abre el higado humeante
[del planeta.
Toda la palabra aqui cobra su
[peso,
metálica y entera busca fondo.
Sobre el caparazón de la
[antigua tortuga
los oidos presienten estrellas
[laterales.
Un vuelo a tumbos de luna
[nueva
horada la atención.

Muchas lunas le llevó a !liana
Godoy plasmar sus experiencias
en estos Poemas chamánicos, en
estas páginas reveladoras. Tuvo
que vaciar su espíritu para formar
un todo con el Universo. Por
eso, la considero una maga, una
chamana de la palabra, que nos
habla de espejismos y desiertos,
de constelaciones y estrellas,
de elementos y lugares sacros y
ancestrales. Y visito en sus líneas
Real de Catorce:

Esta revelación acaso evoca la
que tuvo el sabio chino Lo-shu
cuando contempla a la tortuga
mítica manifestándole los
números mágicos, sagrados, que
determinarán el cosmogónico I
Ching.

Por el túnel de ánimas
con la montaña a cuestas
un silencio de adobe
(desmorona
abruptas sombras.

121

Silvia Pratt

�TÍT■LOI Puntos suspensivos, escenas deun autorretrato
A■TOR1 Vicente Rojo

IDITORIAUl1 Colegio Nacional y la Editorial ERA
..AAO1 2011

VICENTE
rtista que ha explorado
nuevos caminos en la
plástica. Voz cargada de
significantes, de color, de formas
que se niegan al reproducirse, de
laberintos misteriosos, de volcanes
y códices crecidos en un sueño que
se construye, que vibra; voz que
reflexiona, que deja finalmente la
obra frente al espectador, abierta
a otros espacios imaginados por
éste, a nuevos cauces. Integrante
desde los años sesenta, -los años
de la generación de la ruptura-, de
este grupo de jóvenes: talentos que
cuestionaron el quehacer artístico
que entonces se debatía ya en
círculos viciosos y lugares comunes;
que abrieron otras rutas, que
también, y el tiempo lo confirma,
son nuestras, se ha significado por
su trabajo incansable y sus aportes
generosos a la cultura. Formado
al lado de grandes maestros de la
tipografía y el diseño -Miguel
Prieto, español que vivió entre
nosotros, fundador de la inolvidable
Romance, fue su maestro-, concibió
otra manera de ver, de diseñar,
porque "...yo nunca he querido
trabajar en publicidad, nunca he
querido vender cervezas o llantas".
Con las herramientas elementales
y las consecuentes limitaciones,
elaboró una obra gráfica que es
reconocida por todos. Vicente Rojo

ROJO:

creador de imágenes
está siempre presente en las mesas
de trabajo y en la formación de
libros, de revistas y de suplementos
culturales. En la imprenta. Sus
diseños llenan todo un tiempo para
muchos de nosotros, en la cultura
tipográfica. Es una referencia
obligada en las artes gráficas
mexicanas. "Me da mucha tristeza
que el compás y las escuadras
ya hayan desaparecido para los
diseñadores gráficos...", dice al
evocar sus inicios, y señala que hoy
el avance vertiginoso de la tecnología
produce un gran compromiso en los
actuales diseñadores, que deberán
dominar la máquina para desarrollar
sus posibilidades y enriquecer así su
obra.
"Creo que el origen de todo mi
trabajo está en mis dos infancias. La
primera, en mi natal Barcelona, hecha
de experiencias que fueron bastante
difíciles para mí, y la segunda, en
1949 cuando llegué a México y
la vida se me iluminó. La luz me
deslumbró, y ese deslumbramiento
sigue acompañándome hasta la fecha.
En México encontré la libertad (o al
menos mi libertad)", apunta Rojo
en las primeras páginas de Puntos
suspensivos, escenas de un autorretrato,

122

bello libro que hoy tenemos en
las manos, editado por el Colegio
Nacional y la Editorial ERA y que
muestra en cuidadosa selección, su
obra pictórica y escultórica desde
los inicios. La misma, agrupada en
series que el artista ha desarrollado
a lo largo de los años: Aproximaciones,
Señales, Negaciones, Recuerdos, México
bajo la lluvia, Escenarios y Escrituras, se
interna en una abstracción cada vez
más explicable, nutrida por un color
intenso cada vez más propio, y una
geometrta elemental que nombra y
describe las formas de la naturaleza:
cuadrado, circulo, triángulo,
cono, cubo, esfera, que, dice, son
creadas por ella y aunque pasan
desapercibidas, están presentes
en la vida diaria. Sostenida por su
profunda sensibilidad, ha llegado en
su equilibrio a una madurez en la
definición del mundo que le toca al
artista vivir y transformar.
De la obra que aparece impresa
en el libro, sólo quiero destacar para
ustedes, muy brevemente, tres series
en que me he detenido emocionado y
sabedor del grato encuentro que me
espera siempre que miro el trabajo
de Vicente Rojo: Señales, México bajo la
lluvia y Escrituras.

Señales (1966.1972). Esta serie
de pinturas aborda con planos
geométricos de formas fundamentales,
de texturas y de color, con marcas,
hitos dejados en la piel del día, la idea
de Rojo de sugerir que un signo tiene
interés propio. Al recorrer los cuadros,
podemos penetrar en historias dejadas
al margen de las vidas, o enfrentar su
misterio suspendido. El desarrollo
de estas obras, sus variantes, nos
recuerdan la conexión con una
realidad compleja que se escribe
y vibra en la tela, que nos acerca a
comprender la abstracción que es
parte medular en el lenguaje del
artista.
En la serie México bajo la lluvia
(1980.1989), Vicente Rojo trabaja
con un recuerdo lejano, de los años
cincuenta, en que "vi llover en el valle
de Cholula desde la loma del Instituto
Astrofísico de Tonantzintla. La lluvia
estaba formada por dos cortinas de
agua que caian separadas, cada una
a un extremo del inmenso valle. Era
una imagen poderosa y al mismo
tiempo delicada, visión insólita que
me persiguió durante muchos años".
La gran profusión de la línea y el color,
manejados en un formato cuadrado
y en un ángulo que recuerda la caida
del agua, hacen de esta serie una de las
más bellas y más nutridas. Nos dice
la luz, el viento, la noche y el día, pero
también el color trenzado en las telas
delos pueblos de México. Aquí alza su
voz la poesía, y sus altos registros nos
describen la serenidad, el silencio, la
eclosión del movimiento.
Escrituras (2006 ... ) . La
identificación del artista con
la escritura lo llevó a desplegar
una nueva serie que hasta hoy
lo mantiene en su desarrollo. Su
formación en el diseño gráfico, hizo
que se acercara a muchos escritores
y a su obra literaria. Sus "textos",

sus texturas, hablan de un desatado
amor por escribir: escribir en una
frase inventada, codificada por las
formas y los colores, trasvasada a
ellos, desplegada en composiciones
magistrales. Sobre tela, madera,
papel, cartón, se fijan estas obras que
viven, que recuerdan.
La obra plástica que Vicente
Rojo ha trazado a lo largo de su
vida intelectual, y que el libro
descubre a los ojos, que recorren

placenteramente sus páginas, nos
habla de una pasión por vivir, de
un respeto por el hombre y por
desentrañar los secretos de la
naturaleza, y de una vocación por
seguir en la búsqueda de nuevos
espacios. Y la poesía -él lo ha
dicho siempre-, preside y alienta
sus mejores vuelos y sus días más
luminosos.

AIJonso Reyes Martínez

Cosecha
reciente
(Una lectura
de TX--3300295)
a literatura fluye en
producción continua por
todo Monterrey y el área
metropolitana. Sus autores se
cuentan por docenas. Muchos
centros educativos y culturales
cuentan con talleres de creación.
Conaculta y Conarte tienen a
Jo largo del año, certámenes y
programas de estímulos para
escritores. Cierto es que no hay
una historia crítica de la literatura
local, tampoco un inventario de
todas las obras, ni siquiera de
las publicadas. Existen grandes
zonas sin iluminar en el mapa
creativo del estado. Como
ejemplo, el registro de la novela:
aún es reciente la investigación
de Alfonso Rangel (Desde el Cerro
de la Silla, 1992) que descubrió a
los lectores la existencia de una
producción constante de novelas
nuevoleonesas, a lo largo del siglo
XX; antes de esa investigación no

123

se veía la continuidad, en el ámbito
local figuraban pocas novelas
aisladas. Existe, además de lo ya
señalado, un evidente déficit de
teoría y crítica literarias.
Con todo, un conjunto de
obras escritas aquí descuellan
en el panorama nacional y, como
dije al inicio, la producción
literaria es constante y también su
refinamiento. Cada día es más fácil
encontrar a jóvenes escritores con

j

�conocimiento de su oficio. Un caso
ejemplar lo ofrece el libro IX,3300295
(presentado en julio de 2011), que
recoge los trabajos ganadores del
Certamen de Literatura Joven
Universitaria 2010 (organizado por
la Dirección de Artes Musicales y
Difusión Cultural, UANL). A nadie
sorprende que en él predominen
los autores que estudian en el
Colegio de Letras, que ha sido y es
un semillero de escritores notables,
como ningún otro colegio o escuela
regional.
Los nueve autores reunidos
en TX-3300295 tienen en común
muchas cosas, además del ámbito
universitario, el certamen aludido
y el hecho de ser muy jóvenes:
Se trata de lectores que han
asimilado diversas maneras de la
ficción (entonaciones, reglas de
construcción, etcétera); son jóvenes
que se prueban como escritores
(pusieron en marcha un proyecto,
escucharon y reelaboraron sus voces,
propias o calcadas de modelos); son
autores que dialogan con formas
genéricas de la literatura y con otras

disciplinas
como la música popular
y el cine; son exploradores de
textualidades que ahondan en su
propio yo o se alejan de él, con ayuda
de la ficción; también con la ayuda
de la ficción, enfrentan los supuestos
del realismo, de la identidad, de

la memoria, del afecto, etcétera;
son jóvenes que se adentran en
el campo literario (constituido,
ancho y ajeno), y se crean en él un
espacio propio, legitimado por un
jurado (Gerson Gómez, Nérvinson
Machado y Ángel Sánchez) y por
la edición de sus trabajos en el
libro que ahora comentamos; son
escritores jóvenes, en suma, que
buscan la verdad y la belleza (de
su propio tiempo, de su vida, del
mundo creado o aludido en el texto).
"Voy a rescatar de mi facebook / el
amor que me dijiste tener" (p. 87).
El libro está dividido en dos
bloques: cuento y poesía. "IX3300295" de José Maria Can.tú
Serna, el primer cuento del libro,
narra la historia de un imprudente
accidente en la fábrica del "sartén
mágico xtra liso" y el cumplimiento
amañado de la legislación laboral. En
un segundo plano narra la historia
de uno de los sartenes, desde el
prensado de una placa metálica a la
que se da forma de sartén, hasta que
la pieza es adquirida en el mercado
e inicia su vida doméstica. También
narra la vida de algunos personajes.
Conviene decir que el interés
del cuento

está tanto en
la historia como en la manera en que
está contada: es decir, tienen mucho
peso el tramado de los sucesos, la
estrategia narrativa utilizada y la
configuración del tema. Un rasgo

notable es el desajuste en el tiempo
de la historia contada, con saltos
hacia atrás y hacia adelante, que
inicialmente no se percibe como tal.
Desde el inicio, el narrador entra y
sale del interior de los personajes,
presenta sus pensamientos y deseos,
y en otros pasajes sólo registra su
exterioridad, de manera que se
conozcan por lo que hacen y dicen.
Los diálogos son importantes,
porque además de caracterizar a
los personajes y su comprensión del
mundo, avanzan la historia y el tema
del relajamiento en el cumplimiento
de la legislación laboral, en la
contratación y posterior protección
contra accidentes de trabajo. Es
evidente la economía y habilidad
con que están mezclados fragmentos
de vida, tranzas, emociones y
registros tan distintos como el de
la cita periodística y el de la vida
psíquica de los personajes; son
evidentes la comprensión del tema
que logra el escritor y su habilidad
para exponerlo a través del mundo
personal y social de los personajes.
La cita periodística final (tomada
del periódico La Jornada) sobre
los cientos de miles de accidentes
laborales en México, sólo confirma
a otro nivel lo que el cuento
expuso antes sin salirse del marco
estrictamente literario en el que fue
escrito.
En sus declaraciones a la prensa,
el día de la premiación (El Porvenir, 28
de Septiembre de 2010),José Marta
Cantú Serna y Melody Lizeth Cortés
González (primer y segundo lugar
en cuento) apelaron a la experiencia
como fuente y base de sus cuentos.
Dijo José Maria Cantú: "Una vez
escuché a alguien que dijo que hay
que escribir de lo que conoces, y
como de chico me tocó jalar en una
nave industrial, en una maquila de

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1111

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cajas y en una empresa de recursos
humanos, querta hacer un cuento
completamente cotidiano"; y
Melody Lizeth Cortés, dijo: "El
cuento nació a raíz de una vivencia
personal, de alguien allegado, de
lo que padece una persona con
esquizofrenia". En la práctica, José
Marta Cantú se ciñó enteramente
a las convenciones del realismo,
no así Melody Lizeth Cortés,
que estableció momentos de
imprecisión a lo largo de su obra.
"El precio de la libertad" de
Melody Lizeth Cortés es un cuento
oscuro de locura y crimen. La
historia es narrada por el personaje
Clarisse, situada en el siglo XVIII,
en un país que no se especifica,
pero a partir de los nombres de
los personajes podemos pensar
que se ubica en Inglaterra o
una zona boscosa de Estados
1 Unidos. Esa distancia espaciotemporal favorece la credibilidad.
Clarisse cuida a Ann, su hermana
desequilibrada que escucha voces
de los muertos que la llaman.
El relato de Clarisse contiene
elementos que pueden alterar
la veracidad de lo que cuenta;
considérense como ejemplos: el
reloj en el buró, que puede verse
en la oscuridad (objeto moderno),
y el hecho de que a pesar del
aislamiento en que dice vivir, no
falta en la cocina con qué hacer
en cualquier momento postre de
limón y pastel de fresas. "El precio
de la libertad" es lo suficientemente
ambiguo, que puede leerse de dos
maneras distintas: les el relato
de una loca o hay un elemento
fantástico activo, corno sugieren
los últimos párrafos? Incluso, si se
fuerza un poco la narración, cabría
una tercera lectura, en la que todo
es un sueño de Clarisse.

"No creo en el destino" de
Alfredo Iván Mata Noyola, es
sobre todo la recreación de la
voz (la oralidad como principio
estructurador) y la percepción
de un taxista, su narrador, que
evoca la historia de un compadre
que aparentemente lo tiene todo,
y lo pierde todo porque no puede
sobreponerse a la adversidad.
Los restantes 3 cuentos del libro
no son realistas. "La tejedora" de
Sandra Carolina Higadera Ramos,
es una historia extraña, narrada
con elementos de sueño, en cuyo
centro se gesta un hecho insólito
que revela sus dimensiones poco
antes del punto final.
"Semillas blancas", de Mario
Nicolás Castro Villarreal, debe
mucho al cine fantástico (ejemplo
Déjame entrar, 2008) y al cómic.
Narra la relación de una mujer
solitaria y una criatura monstruosa.
Contiene acción, violencia familiar
y de género, crimen, blasfemia, y
ofrece la solución del convento
a la mujer solitaria que ha sido
superada por las circunstancias.
"Semillas blancas" contiene todos
los ingredientes para convertirse en
un buen guión para novela gráfica.
"El hombre del sombrero
blanco" de MayraJocelín Martínez
Martinez narra con ironía el
encuentro sexual del hombre del
sombrero blanco y una mujer, en lo
que parece ser, más que un cuarto
de hotel, un texto consciente de su
estructuración.
Ricardo Ovalle Garcia ganó
los 3 primeros lugares de poesía,
con 3 conjuntos de poemas
distintos. Grandes traes fáciles de
olvidar, ganador del primer lugar,
está formado por una docena de
poemas cortos, de verso libre,
presididos por el poema "Ay poeta"

de Ricardo Ariza, como epígrafe. En
conjunto son poemas de amor, con
intencionalidades muy definidas.
Un valor que caracteriza a la poesía
de Ricardo Ovalle es la intensidad
de los afectos, en situación de
conflicto. También la caracteriza su
inmersión en el mundo social: los
poemas crean un yo de ficción que
pertenece al mundo de hoy (utiliza
Facebook, tiene Ipod, escribe un
blog, etc) y su lenguaje, que a un
tiempo construye el estado en crisis
donde se mueve el yo protagonista,
y teje una red de referencias
(además de las citas explícitas de
canciones y diálogos de películas
que acompañan a cinco de los
poemas). Si pregunto, pongamos
por caso: ¿cuánto Joaquín Sabina
hay en algunos versos de Ricardo
Ovalle? La respuesta interesa en
la medida que las entonaciones y
ritmos de Sabina dan color a los
versos de Ovalle, y en los aciertos
perceptibles que resultan de la
integración que Ovalle lleva a
cabo en sus propios poemas de
aquellas construcciones verbales,
entonaciones y ritmos. El yo
construido manifiesta su angustia
de muchos modos, expresado en
un lenguaje muchas veces directo
y brutal, capaz de violencia de
género, incapaz de enunciar y
establecer armonía en su relación
con la mujer que desea y/o ama.
Conviene que presente algunos
ejemplos:
De conflicto:
Luego yo
de burdel en burdel,
buscándote Eva entre humos
[y braguetas desconocidas
con una rosa de plástico entre
Uas manos.

�De violencia de género:
Ayer escribí un poema en la
[esquina de tu casa:
"la Lupita ya cogen

Los 3 conjuntos de poemas de
Ricardo Ovalle tienen más de un
elemento en común. Si para probar
lo anterior cambio de lugar el poema
"La melancolia se divierte en un
baile masivo de Broncon que forma
parte de Todas los poemas que no se
quieren leer, y lo coloco en el poemario
anterior, Grandes traesfáciles de olvidar,
encuentro que ahi también encaja
bien. Comparten los 3 conjuntos el
tema del amor en conflicto del que
hablé antes, y la preferencia de su
autor por los titulos sorpresivos.
Brevísima introducción a la nostalgia
contiene los poemas más breves, y
por lo núsmo, despojados.

Solitaria, de Liliana lveth Luna
Rores, desarrolla en cada uno de los 14
poemas que conforman su poernario,
un yo lirico tal vez excesivamente
severo consigo mismo y con todo su
entorno. Ese mismo rigor lo aplica
Liliana Iveth Luna en el control del
material lírico, produciendo poemas
pulcros, con intencionalidades y
efectos directos.
Como Ricardo Ovalle y Liliana
Iveth Luna Flores, en Volver a los
días Alejandro Moreno Guajardo
construye un universo lírico propio.
En él están registrados sin dolor
experiencias y ensueños. Los poemas
portan el sentimiento sutil de la
tristeza melancólica del recuerdo,
resuelta en imágenes como las
siguientes:

[el viento.
La oscuridad de la noche era el

[fracaso de los astros.
El cielo parece un enorme
[hoyo, una casa sin tejado.

Como señalé al inicio de esta reseña:
La literatura en Monterrey y su área
metropolitana existe en permanente
evolución y transformación; TX3300295 da cuenta de cómo algunas
variedades del poema y del cuento se
adaptan y desarrollan a través de sus
autores, en un ámbito universitario,
en tiempos de crisis. No podemos
saber quiénes de entre los 9 autores
recogidos en este libro persistirán
en el campo literario; hoy, sus obras
ejemplifican lo que los jóvenes
escritores locales son capaces de
alcanzar.

Los árboles inclinan sus
melenas e intentan partir con

Agustín García Gil

FRANCISCO J SERRANO

BÓREAS y

[L SOL

(l)

COllCCl6 1

POSDATA

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P.win.A.V..dcn..

Tiranos temblad
~ · º'

Los gansos salvajes

.......

�.AUTORES

.AUTORES

•••lhü

•us•MA ..
(Monterrey, 1981). Licenciada
en artes visuales por la UANL. Sus fotografias han sido
publicadas en revistas de México, Argentina, España
y Francia. Entre sus reconocimientos se encuentra el
Premio de adquisición del Salón de la Fotografía de
Nuevo León 2010. Ha participado en la Reseña de la
Plástica Nuevoleonesa 2009 y 2010.

c•ll.AL

••••u■•

Latinoamericana de elección por
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.

YfcT•• • ..•••.. •1111•••11 (Monterrey, 1972).
Ensayista y critico literario. Es investigador de
tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. En 2005 obtuvo el Certamen Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes. En 2011 publicó su ensayo
Lectores insurgentes. La formación de la crítica literaria
hispanoamericana (1810-1870).

de la UANL. Algunos de sus libros son El rojo caballo de
tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología o tiranía y Poemas
de Kurt Schwittersl Blaise Cendrars.

de literatura y su viuda. Prepara una historia de la
literatura del siglo XX a través de treinta géneros
literarios.

• • • • NIATTI. Doctor (área de historia y teoria del

•••ARNA.NTOIIII•• PARli (León, 1965).

arte) por la Universidad de Buenos Aires. Profesor
de historia del teatro universal en la carrera de Artes,
Facultad de Filoso.fía y Letras, Universidad de Buenos
Aires.

Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

••..T••z •sP•••· Doctora en letras hispánicas.

••L••.. P•..TT (México, D. F., 1949). Poeta y

Autora de libros de cuentos, ensayos literarios,
pictóricos, memorias y una novela. Ganadora del
Premio Universidad Nacional Autónoma de México
al mérito literario y la Medalla Bellas Artes al mérito
artlstico.

traductora. Ha publicado ocho poemarios. Traductora
de más de una veintena de autores franceses y
quebequenses. Obtuvo la Gran Orden de Honor
Nacional al Mérito Auroral y recibió la Condecoración
de la Orden de los Francófonos de América, conferida
por el Gobierno de Quebec.

..c•nf1111 •A•cf.A c•L Estudió letras españolas en
•NilN RA.Mfuz. Maestro, editor y critico. Publica

c•11111TA.NT•NO c..YA.FII (Alejandría, Egipto, 1863-

el Tecnológico de Monterrey. Fue coordinador del
Colegio de Letras españolas (ahora Letras mexicanas)
en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Se
ha desempeñado como critico, académico y promotor
cultural.

1933). Poeta. Es uno de los mayores exponentes del
renacimiento de la lengua griega moderna.

DAN•■L ■•llUll.A

.AUONIO llffU IMIAlfflND (Monterrey, 1943). Poeta.

DAN••L CINTINO (Barcelona, 1974). Maestro y doctor
en periodismo por la Universidad Complutense de
Madrid. Fue director editorial del sello Alfaguara en
Venezuela. Ha publicado los libros Postmodernidad en el
cine: Romeo yJulieta como espejo de la sociedad contemporánea,
Periodismo aras del boom y Retratos hablados. Fue coeditor
de la revista literaria Río Grande Review. Dirige la revista
Coroto.

(Torreón, Coahuila. 1978) Escritor,
profesor y periodista. Ha publicado en revistas
nacionales como Replicante, Moho y Armas y letras. Tiene
dos novelas: Con las piernas ligeramente separadas y Polvo
rojo (Ficticia, 2009).

c••..

M•c•■L
•••••AI (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes

Ha publicado, entre otros libros, Arenas de olvido, Oscuro
territorio y Alfilo del deseo. Fue director de Armas y Letras
en 1970.

•••••• •o■ITO
1•••A••• ••111•..•· Ha publicado Antropología
médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
entre otros títulos, así como variados ensayos en
publicaciones universitarias.

CLORI.A COII..AN. Poeta, pintora y fotógrafa. Estudió

letras españolas en Monterrey y en Madrid durante
los años sesenta. Formó parte del grupo universitario
que editó la revista Apolodionis (1959-1967). Autora de
los libros de poesia Juego de dos, Colección de poemas, ww
(salvo el título) todo lo que sigue es un poema, Después la luna,
Zumo, Mandala.

crítica cultural en diversas revistas y periódicos
locales y españoles y en el libro El triunfo de la cultura,
uso político y económico de la cultura en Monterrey (FENL,
2010). Editó el fanzine vdocidadcrítica durante 7 años.

Rf•• (Toluca, México, 1981). Ha

publicado los libros Piedrapizarnik, De cetrería, Semefo,
searching the toilet in juárez av. y Mi nombre de guerra es
Albión. Aparece en las antologías de poesía mexicana
reciente Divino tesoro y Nosotros que nos queremos tanto.
Mantiene el blog Hangar: http://hangar-sergio.
blogspot.com/

•u111cA. •UA.N (1972). Es profesora en la Universidad
de Oeste de Timisoara, Rumania. Fue profesora
invitada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León y enseñó en la Universidad Paul Valéry de
Montpellier. Es autora de varios artículos y libros,
además de traductora. Entre sus traducciones destaca
Rayuela, de Julio Cortázar (2004).

•Á•••li IAC•■• (ciudad de México, 1947). Su
novela más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor

(Nuevo León).
Es poeta, profesora en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL y directora de la Capilla Alfonsina de la
UANL. Por su libro Tálamo obtuvo el Premio de Poesía
del Certamen Internacional de Literatura Letras del
Bicentenario "Sor Juana Inés de la Cruz" 2010. Este
año la UNAM en San Antonio, Texas, y la University
of Texas at San Antonio le rindieron un homenaje por
su trayectoria y obra poética.

M•N•RYA MARCAR•T.. Y•LliHIA.L

•••111

DA•••
ZAM■ll.AM• DI LIÓN (Monterrey, 1961).
Doctor en ciencias filosóficas por la Universidad de
La Habana, Cuba. Coordinador de la licenciatura en
música y educación musical de la Facultad de Música
de la UANL, donde dirige la revista FAMUS. Es autor
del libro Aproximaciones musicales (2011).

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

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Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
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SecrelAnl de Extensioo y Culturn

PUBLICACIONES
U

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                </elementText>
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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2011, No 76, Julio-Septiembre </text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Zarzuela y el teatro comercial</name>
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