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                  <text>REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUT6MOMA DE MUEVO LE6M

volátil y expansiva

Artistas con maletín en
mano y obras portátiles
liRLA OLYIRA

$40,00 PESOS

Claroscuros en secuencia:
Lezama Lima yla
metamorfosis de la imagen
ACUILLÓN•MATA

��FONDO
UNIVERSITAR•o

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/ JOSÉ JAVIER VILLARREAL

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/ MICUEL COVARRUBIAS /

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85

UNIVERSIDAD AIITÓSOMA DE NUEVO LEÓN

®

Dr.Jesús Ancer Rodrlguez
Rector

~ ANDAR A LA REDONDA

lng. Rogelio G. Garza Ri\-era
Secretario General

1 •r

Dr Ubaldo Ortiz Ménde=
Secretario Académico

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FONDO
UNIVE~StT~RIO

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

~ MISCELÁNEA

/XITLALLY RIVERO / 16

8 uANL

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/ DA.MIEL COMZÁLEZ

DUEÑAS /47

Lle Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. CelsoJosé Garza Acuña
Director de Publicacíones
Mtro. ¼guel CO\·arrub1as
covas@prodigy.net.mx
Director editorial

B'"t

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\tontc rt y I RAMIRO

CARZA. /88

I 11 r.r-rc-., dd 1wlr.tl /MARÍAN. FLORES MEDIMA/96

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CABALLERÍA

TOBOSO
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ANDRÉS DEL ARENAL / 103

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br.t'i d rchddc / JACOUES PRÉVERT.

TRADUCCIÓN DE MICUEL COVARRUBIAS / 28

'11 melar ne&lt;¡ / ESTEBAN CAYIEDES A..

VILLA.FAÑE / 106

pi '

/ VÍCTOR LÓPEZ

Annas y Letras Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo
L,ón, Arlo 15, Nº 77, octubre-diciembre 2011. Fecha de publicación: 30 de diciembre
de 2011. Revista trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones de la UANL Domicilio de la
publicación: Casa Universitaria del Libro. Padre Mier 909 pte. esquina con \'allarta,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfono:• 52 818329411L Fax: +52 81
83294095. Impresa por: Serna Impresos. S.A. de C.\'., \'allarta 345 Sur, Centro. C. P.
64000, Monterrey, 1'uevo León, México. Fecha de terminación de impresióIJ 15 de
diciembre de 20!1. Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por Universidad Autónoma
de Nuevo león, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa Universitaria del Libro,
Padre ~her 909 pte. esquina con \'albrta, ~1onterrey. Nuevo León. México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Armas y Letras Rcvisra
de literatura, arte y rnlrura de la Universidad Autónoma de Nuevo L.wn otorgada por el
Instituto Nacional del Derecho de Autor. 04·2009-061817570300-102. de fecha
18 de junio de 2009. Número de certificado de licitud de titulo y conterúdo:
14,918, de fecha 23 de agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en tránute.

~ ANATOMÍA DE LA CRÍTICA
( .tm-:ian ll l" \r

DE ARTES V ESPEJISMOS

Lic. Noheml Zavala
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Corrección y redacción
\ crónica Roclr!guez:
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/ RICARDO MARTÍMEI LEAL / 102
lJn /

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Editora responsable

/ 34

Las opiniones y contenidos expresados en los artlculos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Proh1b1da su reproducción total o parcial. en cualquier forma o medio, del
contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todas los derechos reservados
0Copyríght 2011

�POESf.A

..

.

Dos poemas de Campo Alaska*
os POR JOSÉ JAVIER VILL.A.RRliL

POESf.A

tal vez porque una idea ya ha madurado lo suficiente
en nuestra cabeza provocando que el cuerpo
se nos afloje y busquemos dónde apoyarnos,
o sea la carta que acabamos de leer y nos deja desnudos,

EL RELOJ, ESTA TARDE, DESPUÉS DE TANTO TIEMPO, DECIDIÓ
PARAR SU MARCHA;
tal vez a las cinco cuarenta y seis haya sucedido,
en alguna parte, algo de cierta importancia:
una idea en la mente de alguien haya madurado, cobrado peso

a la intemperie, o esa llamada que nos ha cortado
con el filo de su última frase;
tal vez todas éstas sean sólo coincidencias y se trate
en realidad de una batería vencida o de una maquinaria
gastada,

y color, gusto y aroma como una fruta;

de un reloj que, esta tarde -precisamente-, después

una carta haya sido finalmente enviada o un teléfono

de tanto tiempo decidió parar su marcha.

haya sonado en una habitación casi a oscuras;
quizá, tal vez, en realidad, no haya pasado nada
fuera de que este reloj paró su marcha,
de que la bateria ya no pudo arrastrar más sus manecillas
o la maquinaria se cansó de ensamblar los dientecillos,
unos con otros, de sus ruedas dentadas;
tal vez sólo sea el largo y ancho silencio que ahora
se siente en la habitación,
las huellas del gato o los húmedos copos de nieve
sobre el cojín de las sillas,
la puerta y la ventana que no dicen nada guardando
una complicidad que las delata.
Es obvio que ya no son más las cinco cuarenta y seis,
la hora exacta en que el ofendido jaló del gatillo
y vio con terror que su enemigo seguía en pie;
la hora que le dijeron y le hizo comprender que él
ya no llegaría;
la hora cuando un viento nos recorre la espalda
o nos golpea en la boca del estómago
""(de proxima .,p.uición en Almadía)

�POESiÁ

POESiÁ

TENGO UN LIBRO DE ENRIQUE LIHN ENTRE LAS MANOS,

yo sólo una. No lo he leído y ya tengo cincuenta años.

una edición del Fondo con su rostro en la portada.

Quizá deba esperar, hacer un poco de tiempo,
demorar mi lectura.

Hay una moda por reproducir a los poetas en las portadas
de sus libros,
un jirón de tela que cubre cada letra, un vértigo
que se desata desde la mayúscula.
Hace tiempo que el libro se empolva al lado de mi cama,
bajo mi lámpara de noche;
la noche, por otra parte, es una ciudad con numerosos
puentes e incontables
autos que los cruzan y no cesan, nunca se detienen.
Me doy cuenta que Enrique Lihn tiene 2 tremendas arrugas
que bajan por su frente,
marcas o cicatrices que se van formando como fallas
geológicas,
como veneros que de pronto se agotan, como el jefe
de la tribu que se queda pasmado
viendo un atardecer o sintiendo las primeras gotas
de la tormenta.
Yo también tengo una arruga✓cicatriz que baja por mi sien
izquierda, testimonio quizá
de alguna pesadilla, de un mal hábito, de la torpeza,
delas malas
noticias, del eco que, es fecha, se filtra desde una casa
que no existe.
Espero muy pronto leer el libro; todo el mundo me dice
que se trata de un poeta magnífico.
Yo veo su rostro en la tapa antes de apagar la luz,
de estirarme sobre mis sábanas,
antes de dar por clausurado el dia, de hacer un alto
y cerrar los ojos. Él tiene 2 arrugas,

Me paso el dedo por la frente y palpo mi cicatriz, mi única
cicatriz, pero
lpor cuánto tiempo?
Quizá mañana deba comenzar a leerlo. Quizá mañana,
cuando amanezca.

�...

e

Notas spbre dos ensayos
de 1011 LlliMA LIMA:
"El romanticismo y el hecho americano"
y "Nacimiento de la expresión criolla"

.

.

on esta escena se- rinde homenaje a V ~SE DE~ CONTRAPUNTO ES
L ~ y se le conviert~ en estandarte del
SUPERAR LA LECTURA. CAUSAL
neobmoco: "jamás vio el Volga, y menos
~ongelado; la comparación con la CDlPC!atriz, que
DE U HISTORIA, DESORDENAR
wdla a su obesidad la magnitud de· la panoplia
O, MEJOR, TRAHSORDEHAR.
zariáta, era más que dudoaa, y· sin embargo...
ninguna equivalencia de la danza 1Jiás textual,
LOS HECHOS HIS.TÓR1COS Y ·
más propia qué esa frase. La frase en si, y no ·su
CULTURALES•.
contenido·integral, su sustancia semántica. Eran
la forma, lafont misma" (116Q). Lezama no contaba
su impresión del baile; él mismo, con las palabras, entiende como propjo de América. Sobr~ esto,
cabe aclarar algunas ideas principales: ei concepto
·bailaba. Para -el neobarroco · esta anéc~a es
de "contrapunto" y el de "era imaginaria". Val~rse
sustancial: una de las intenciones primeras de
del contrapunto es superar la lectura causal de 14
esta corriente es. privilegiar la ~ion, dejar
historia, desordenat.o, mejor, transor~mar los hechos
attis la significaciOn dírecta y propiciar asl la
ambigüedad de la imagen. En un rdato compuesto históricos y culturales. Mediante esa visión, es
de secuencias opuestas o hasta contradictoria~. posible comparar acODtecimientos anilog~ como
los encuentros y desencuentros de las mticW
ninguna "pUede ser considerada como ~ 4 o
verdadail; ningUna es o,riginal: la ünica realidad es clefiniciones de lo americano del siglo XX, tengan o
1a transfortnaciO~ constante del relato, su devenir; no comunicaciOn directit-entre si. Pero también es
Sll }llCtamorfosis continua" {1009). Sarduy ~enta posible leer, mediante -el contrapunto lezantiano.
dát al lenguaje nuevas facultades, segon entiende eventos cul~es de distintas tpocas y territorios.
Según Irleinar Chiampi, •la idea es componer, con
a I.ezama: en ·El heredero", José LezaIJ)a Lima es
esos saltos y sob~tos, unaespecie de cons~ción
rtvelado éomo ..e\ descifrador de la noche ihsular"
(1412); la frase intenta situarlo como el gran supra--histórica eh que'1os textos cµalogantes
exhi_ben su deven;r en la mutación de esas pantculas" ·
lector, entre tantos, de La Habana, de la tradición
anio,icana saciada de c;ultura europea. EI heredero (Lezama Lima, 2005: 21). El concepto de era
es quien descifra, quien toma p~ s1 la potencia i m ~ es un conjunto abstra~to y ge~rico de
de la tradición. Peró esa por.encía, ..esa •carga" imaginaciones y pensamiento en vías siempre de
de sentido, debe ser una ieleetura del barroco, trascender el momento su .origen; el ejemplo mis
porque en principio es bmoca también: si. Cuba, conveniente, por :su relación con el tema de estas
como América, es una mezcla de discursos que lineas, es lo barroco americano. La era imaginária
no ~ entonces una época ni una tendencia, no
sedujo. a los surrealistas y motivó las paradojas
una moda ni un,. cultura; la er~ imaginaria es máS
migicorrealistas y realmara~s. su rcprcsmtéldón
há de ser la acumulacioft de paradojas, ~ o s . escu~: se mueve, precisamente, ~tre épocas,
tendencias, culturas,..modas. Nunca- muere, pero
oposiciones, la destrucción del discurso directo,
del verdaderamente artificioso realismo, lá al ser devenir siempre está naciendo, pues-..todo ·
tendrá que ser reconstruido, invencionado, de
acumulación de secuencias, ·de narradores, dé
nuevo, y los vitjos mitos, al reaparecer denuevo. nos
tiempos verbales, de personas gramaticales, la
ofrecerán
sus conjuros y sus enjgmas con un rostro
transgresión de las normas, la invención de otras y
. desconocido" (24). €ontrapunto y era ítnaginaria
su continua destitución. .
r
Conviene dar un paso hacía atrás. La abolición son ideas complementmas: sí ésta es, en última
instancia, la posíbilid~d pQética en devenir de ~
del sentido directo no es sino propulsión de
muchos 'indii:ectos que no se anulan. Este ideal cierta circunstancia espacio temporal que se mueve
a otras, el contrapunto se revela el utensilio
de la expresión poética (no Sólo neobarroco) se
~rescindible. para rastrearla.
explica en este-caso por las fuentes de lo que Iezama

--

\

1

•

ae

- - - - - - - - - - - - csACUILLÓM•MATA - - - - - - - - - - - -

Cuenta Sarduy que, tras presenciar una función de jóvenes sohstas del Bolchoi,
quiso saber la opinión de José Lezama Lima: "-¿Qué le pareció? -le pregunté
enseguida. -Mire joven -e impuso su voz gravísima, sentencioso, aspirando
una bocanada de aire, acezante, como si se ahogara-, Irina Durujanova, en las
puntuales variaciones del Cisne, tenía la categoría y majestad de Catahna la
Grande de Rusia cuando paseaba en su alazán por las márgenes congeladas del
Valga... -y volvió a tomar aire" (Sarduy, 1999: 1160).
8

~co,

i

/

�/

EL RASTREO DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA

l

SE HA CONVERTIDO EMTRE LA LUCHA
EMTRE LA JMACO, ASCENDIDA A PRIMER J
PLAMO, Y EL FUECO EXTENDIÉMDOSE
INFIMITO
o
COMO
UM
ÁRBOL
REPLÉCÁNDOSE A UM
VUELA •LEZAMA LIMA

!l

1

Puesto que Lezama busca en sus ensayos las fuentes
( que al mismo tiempo son expresiones netamente
americanas) de nuestro continente, se ve en la
necesidad de conceptualiz.ar a los personajes de
esas fuentes. Entre éstos se encuentran los héroes
cosmogónicos, forjadores de mitos originarios, el
·señor barroco, protagonista de América, y los rebeldes
románticos, entre los cuales están el fr_aile dominico
Servando Teresa de Mier, el maestro demoniaco
de Bolívar, Simón Rodríguez, y ~l gran americano,
promesa fallida, Francisco de Miranda. Es notable
la selección de los personajes que Lezama comenta
en sus conferencias: "son, muchas veces, personajes_
oscuros, olvidados o marginales -que ninguna
historia oficial se atrevería a incluir-; otros son
personajes solares, ~unque focalizados por su lado
secreto o menos evidente" (Lezama Lima, 2005: 25).
Todas ellos tienen algo de oscuridad y algo de luz;
son puntos medulares de una era ímagínaria, son una
suerte de poesía y .de abyección, perlas y excrecencias
a un tiempo, claroscuros: el barroco. Ya Chiampi
previene al lector a propósito de estos personajes,
generadores de la cosmovisión aglutinante de
América: "lo demoniaco para Lezama no es otro sino
el Eros rdacionablc o Eros cognoscente, término que, a lo
largo de su obra, significa la poesia por antonoinasia"
(27). Seguramente Lezama vería con buenos ojos
las siguientes palabras que Pessoa pone en_ boca del
Diablo: "Es la ley de la vida, señora mia. El cuerpo vive
porque se desintegra, sin desintegrarse del todo. Si no
se desintegrara segundo a segundo, sería un mineral.
El alma vive porqde es tentada constantemente,
aunque se resista. Todo vive porque se opone a algo.

PUMTO QUE

Pero, si yo no existiera, nada existiria, porque no
habría a que oponerse, como la paloma de mi discípulo
_Kant, que, al volar en el aíre leve, pensaba que podría
volar mejor en el vacío" (Pessoa, 2005: 14). Y más
adelante: "Nunca tuve infancia, ni adolescencia, ni, por
tanto, llegué a la edad viril. Soy cl negativo absoluto, la
encarnación de la nada. Lo que se desea y no se puede
obtener, lo que se sueña porque no puede existir, ahí
·se encuentra mi reino vano y ahí está establecido el
trono que no me fue otorgado. Lo que podría haber
sido, lo que debería haber existido, lo que Ley o la
Suerte no me concedieron, lo arrojé a manos llenas al
alma del hombre, y ésta se perturbó al sentir la vida
viva con lo que no existe" (22). En palabras de Lezama:
"vastísímas extensiones temporales que no lograron
configurarse 'se igualarán a grandes extensiones que
alcanzaron la -ejecución de su forma, pero
., que fueron
destruidas. De tal manera que únicamente la imago
puede penetrar en ese mundo de lo que no se realizó,
de lo que puede destruirse y de lo que fue arrasado [...]
El rastreo de la expresión artística se ha convertido
entre la lucha entre la imago, ascendida a primer
plano, y el fu~go.extendiéndose como un árbol in.linito
o replegándose a un puhtb que vuela" (Lezama Lima,
2005: 86). Lo que en la fantasía de Pessoa es deseo,
en el arte americano, y aun en la vida americana, en
la naturaleza y el paisaje, es potencia, realización.
Mas, como el Diablo ha anticipado, la realización,
felizmente, nunca basta: siempre es mayor lo no
acontecido y lo no dicho.
"El romanticismo y el hecho americano" es el tercer
ensayo de La expresión americana y pretende dilucidar
la labor fundacional que algunos iománticos, ya

la

10

desdeñados ya recuperados por 'el interés siempre
voluble de la historia, llevai¡on a cabo en elimagínario
voraz del americano. Los personajes centrales
son, como se ha dicho, Servando Teresa de Mier ,
. Simón Rodríguez y Francisco de Miranda; los tres
desembocarán, hacia el final del texto, en la figura
central del americanisrno para Lezama: José Martí.
El ensayo abre con la descripción de un contexto
histórico propicio para el desarrollo de los tres
espíritus mencionados: los excesos del centralismo de
España en tiempos coloniales. Es notable que, pese a
la propuesta de visión histórica, oada tradicional, que
Lezama privilegia en La expresión americana, cuando
es necesario se valga de la explica.ción c~usal. La
causalidad histórica no sólo es netamente europea,
sino que se circunscribe a una fe ciega en favor de la
verdad, supuesta única, de una visión decimonónica
contraria al barroco. Sin embargo, Lezama no se
contradice: al absorber todas las herramientas que
la cultura occidental le.ha dejado a la mano, actúa
corno voraz Señor Barroco, en la medida que no
desdeña, sino reutiliza, emiqueciendo los sentidos
y alterando definitivamente la herramienta teórica,
en este caso, la cau~alidad. Así, ia explicación del
contexto nos habla de los motivos políticos que
llevaron a Servando a prisión, por ejemplo, pero no
explica la empatía que su esencial derrota mantiene
con Miranda y con Rodríguez. Tampoco sirve la·
causalidad para comprender cómo la derrota personal
de los románticos americanos deviene cohesión
de la identidad americana, ni explica las razones
por las que al negar España, ,Servando la fortalece
- /convirtiéndola?: adaptándola- en el imaginario
colectivo del amei;icano. Un ejemplo, a propósito ·
de quienes, tras abjurar de la iglesia y manifestaise
como liberales, regresaron, oficialmente, al cobijo del
catolicismo: "Consecuencia: ganancia del catolicismo,
amplitud de su compás, con su gran revolución, su
absurdidad inagotable enJo poético, y la constante
prueba del ejercicio de su libertad. Todo lo que haya
sido contrario a esa actitud del catolicismo, es tan sólo
vicisitud histórica, suceso, pero no cualificación de su
, dogmática" (Lezama Lima, 2005: 124).
De acuerdo con lo antei;ior, "En Fray Servando,
en esa transición del- barroco al romanticismo,
sorprendemos ocultas sorpresas ;nuy americanas.

Cree romper con la tradición, cuando la agranda. Así,
cuando cree separarse de lo hispánico, lo reencuentra'
en él, agrandado [... ] Primera señal americana: ha
convertido, como en la _lección de los griegos, al
enemigo en auxilíar" (Lezama Lima, 2005: 127). Qué
tan americana es realmente esta señal. Es evidel).te
que el argumento de Lezama es sólo retórico, pues
él mismo está hablando de una leccióh no americana
como ejemplo (u originalmente no americana, la de
los griegos, que Lezama ya ha adoptado para sí); sobre
esto ya habló el DiabJo de Pessoa. Aun así, Servando
no se conforma, sino que procura y se fascina con
los otros: "En Bayona, la curiosidad americana lo
lleva a penetrar en una Sinagoga" (127), y no sólo se
entiende_con los demás, sino que se asimila entre ellos,
al tiempo que ellos lo asimilan: "La onda larga de su
simpatía no retrocede ante refutar al predicador, y
como lo hace tan bien le ofrecen en matrimonio 'una
bella y rica Raquel, y en francés Fineta'. Termina
revisándole sus sermones a los rabinos, y en que
éstos le llamen Jajá, que significa sabio" (127). El
itinerario de Servando, desesperado pero también
ambicioso, como el de Francisco de Miranda y la
introspección maligna de Símón Rodriguez, se debe,
según Lezama, a la intuición de un nuevo paisaje. La
expansión del paisaje, la asimilación de lo otro y de
los otros, la coquetería y vanidad y hambre frente a los
otros, son las principales características americanas
que Lezama encuentra en Servando y que acentúan,
por, 13; desmedida voracidad de lo americano para
potenciarse, la trage,dia de una vida oscilante entre
la huida y el encierro. Símón Ródriguez, "ejemplar de
individualismo más sulfúreo y demoniaco", también
gana, con su derrota y sus def~ctos casi caricaturescos,
para el ímagínario de América. Demonio mayéutico,
calumniador de sus padres, de fealdad privilegiada,
pero también maestro querido de Bolívar, nos recuerda
cierto retrato pintado por Nietzsche: "Sócrates era
del más bajo origen. Plebe. También se sabe qu~ era
horroroso. La fealdad, que para nosotros ya es una
objeción, para los griegos era casi una refutación.
Y aún podemos preguntar: iera Sócrates griego? La
'fealdad deriva muchas vecrs de un cruce o mestizaje.
En otros casos, de la decadencia" (Nietzsche, 2003:
39). Sin embargo, para Lezama (quien, según nos ha
aclarado ya Irlemar Chiampi, manifiesta cierto recelo

'

11

�•

AUN LOS. SINSABORES DE LA
FATALIDAD SERÁN PARA LEZAMA.
CONCIENCIA DE SÍ -

,

al germanismo de .,,Hegel a lo largo de La expresión
americana), estas características no tendrían que ser
tan notoriamente negativas: la fealdad, la elocuencia e
improvisación, la adjunción y aun pertenencia al vulgo
y, sobre todo, la mezcla, el mestizaje, son cualidades
del americano que Lezama, una y otra vez, ensalza y
celebra. Aun los sinsabores de la fatalidad serán para
Lezama conciencia de sí, identidad: "el buen viejo, tan
seguro de su destino de fracasos como Bolívar en su
destino titánico [más tarde dirá que lo titánico alude
más a la forma proporcionada que a la desmesura del
tamaño], en una carta que le dirige a Bolívar, donde
adquiere una meticulosa sencillez incomparable, le
dice: '¿Qué voy a hacer en América sin usted?' Bolivar
vive ya en el gran escenario de la transfiguración
histórica de los destinos, y Rodríguez vive en el
acarreo invisible, en el demonio de los mesones, en
el esplendor de la pobreza" (Lezarna Lima, 2005:
134). Qué contraste el de estas últimas frases con
las de Nietzsche. En oposición a la de Rodríguez, la
historia de francisco de Miranda que ofrece Lezarna
es mucho menos personal y humana, mucho menos
documentada acaso. Lo relevante para el hallazgo
del hecho americano es quizá el énfasis que Lezarria
hace en la buena estrella de Miranda, contra la cual ·
el presidio· definitivo' se impuso. Por supuesto, la
incompatibilidad que halla el cubano entre el espíritu
de un Rodríguez introspectivo y una realización
personal llena de triunfos parece menguar la tragedia
del sino de Rodríguez, de acuerdo con lo cual Miranda
es un ejemplo mayor de frustración. Es precisamente
este sentimiento el que parece haber persuadido a
Lezama para elegir estos tres personajes históricos
corno principales representantes del romanticismo
americano: "Para ilustrar el siglo XIX hemos escogido
a las figuras que nos parecen más esencialmente
románticas por la frustración" (145). Esto no quiere
decir que la frustración defina al americano, o no
solamente; el carácter aglutinante de la poética de
Lezarna permite que el romántico contraste con el

entusiasta -aunque tan crítico y con tanto relieveW alt Whitman, por ejemplo, quien vale tanto para
\
configurar América como Servando u otros.'
El cuarto capitulo de La expresión americana,
"Nacimiento de la expresión criolla", rechaza la
eficacia de un lenguaje.que ya ha de valorar tanto el
regodeo con que algo se dice corno aquello que se dice:
"El sentencioso se-puede volver cazurro; el efectivo
puede adormecerse en el fiel del balanceo. Pero el
americano, Marti, Darío o Vallejo que fue reuniendo
sus palabras, se le concentran en las exigencias del
nuevo paisaje, trocándolas en corpúsculos coloreadas"
(Lezama Lima, 2005: 150). En efecto, hay aquí
una veneración de la frase en sí, y no su contenido
integral, no de su sustancia semántica, un privilegio
de la forq¡a y del sonido mismo que tiene, más que
la obligación, la inclinación natural, de pintar con
la expresión el paisaje americano. No se trata simplemente de fingir opulencia verbal ni de sentido, no
sólo del despilfarro lingüístico: hay una inclinación
natural ·a decir el ser americano, la imagen que, como
/
americanos, colma los ojos del poeta americano. iDel
poeta? Lezama inicia el recorrido de las fuentes de esta
·expresión criolla con Quevedo y con Góngora, pero
no es el poeta quien goza de esta sobreabundancia
del paisaje en su hablar, sino, para Lezama, toda la
gente: "La espuma tlel tuétano quevecliano y el oro
principal de Góngora, se amigaban bien por tierras
nuestras, porque mientras en España las dos gárgolas
mayores venían recias de la tradición humanista, en
América gastaban como un tejido pinturero, avispón
del domingo que después precisamos aumentado
y nimbado en la alabanza principal. [... ] por lo
l Sobre \},/hirman cabe dt:stacar la aceptación e importancia que
ha te.nido este poeta \ital en la tradición hispánica: en cl pról0So
que León Felipe escribe-a su traducción de Song about my,clf, se
k;: ..Se apdlida \Vh1tman. / Pero Dios le llama \Vale. t No tiene
familia. f Es hijo de la tierra más que de la sangre, como todo
norteamericano legitimo. Que en esto se diferencia del europeo.
Y en esto se diferencia también el pionero del conquistador. / No
tiene genea1o~ia. Y en esto se diferencia del hebreo. No acarrea
su .sangre desde Ad.in, por Una atarjea ele nombres empalmados,
pero es tan adámico como !salas" (Whitman. 200715). Es justo la
universalidad pretendida por el noneamcrícano y su exacerbada
fraternidad, lo que ha atraído también la atención del portugués
Pcssoa: ~¡Mlrame a ml: tu sabes que yo, Áh-aro de. Campos, ingeniero,
/ poeta sensacionista, / no soy tu discip.ulo, no soy tu amigo, no soy
ru cantor,/ tú sabet-; que yo soy Tú yestás contento de ello!" (Pcssoa.
2000: 275) Pero aun antes Martl babia elogiado la humanidad dd
poeta. de Norteamérica, y bastante después. Lotea harta lo suyo. a su
modo, celebrando la purc:a de amor whitmaniana.

13

�L

1'
1

¡\

americano, el estoicismo quevediano y el destello
gongorino tienen soterramiento popular. Engendran.
un criollo de excelente resistencia para lo ético y
una punta fina para el habla y la distinción de donde :
viene la independencia" (153-154). Según Lezama,
al español no le viene bien la armonización de las
voces quevediana y gongorina, porque los campos de
Castilla -paisaje peninsular, espíritu peninsularno requieren esa tensión y pugna verbal para ser
dibujados, a diferencia del-paisaje americano, como si
fuera u~o solo, que nos urge, con un equilibrio violento
entre cultura y naturaleza, a la-abundancia e ineficacia
verbal: "El americano-traía a ese refinamiento del
banquete occidental, el otro refinamiento de la
naturaleza" (153-154). De alú el elogio al poeta malo,
impensable para el Horacio que lo había condenado en
su "Epístola a los Pisones". La imagen con que inicia
Horacio su "Epístola ..." es inarmónica, desmesurada
e inelegante, además de un derroche de imaginación.
Atribuir el busto femenino con miembros de animales
a delirios de enfermo y, más aún, coronarlo con burla
obligada, incontenible, es a un tiempo anunciar
preferencia por el orden y la homogeneidad sobre
sus contrarios. Horacio escogió ese inicio para.su
poética como una burla inapelable que Lezama
no compartiría. La inelegancia pero necesidad del
poeta malo, y aun la inelegancia y necesidad del
buen poeta americano, no compartirían el chiste de
Horacio pues sus discursos funcionan exactamente
al revés: se considera la posibilidad de representar
la quimera horaciana e incluso se vaÍora la flagrante
contradicción. Como el mal poema, el libro único en
manos del vulgo, se dota de un sentido insospechado
gracias a la relectura: "Este poeta malo [...] es también
hombre aposentado en un solo libro, que lo vio por
todos los días, que sin ser lector, cuando se ve obligado
a lecturas, tiene que marchar hacia ese libro uno, que
lo espera, que se constituye en silencioso monstruo
que espeta las migajas de un ocio que lepertenece"
(156). De este modo, el hipotético libro único en
manos del ordinario adquiere el tono y la autoridad
de una escritura indiscutible, de una "sentencia
entrañable", aun si se trata de un libro que se perdería
en una biblioteca. Es justo la vuelta a lo ordinario,
practicada por los mismos Calderón y Quevedo, lo que
enriquece el dis'curso criollo: la sátira, la historia del

hombre común, la palabra alegre, la trivialización de
la muerte, su caricaturización al modo Posada, la voz
festiva, con música y diminutivos, que puede referirse
a la soledad o la nostalgia, y todas las posibilidades
verbales que encarnen al sencillo, al triste o al idiota,
abundan en América, según Lezama, contrastando
con el canon de la expresión europea. Los prosistas
menores de la conquista son quienes forjaron nuestros
primeros libros americanos, deslumbrados por el·
paisaje: "Por eso don Luis y Quevedo, tuvieron que
hacerse americanos, para alcanzar circulación en el
paisaje, influencia sobre nuevos tuétanos, rebajados
y subidos, pulim~ntados por un agua nueva" (163).

1

y estas características que no se anulan, según
quiere Lezama, sino se potencian inevitablemente.
Aparte, hay que decir que "El romanticismo y el
hecho americano" y "Nacimiento de la expresión
criolla" revisan causas de una realidad manifiesta ,
una expresión ya dada: la de José Martí. Los
románticos errantes y la_ formación de la expresión
criolla, ya recordados con celeridad, encuentran st¡ .
climax en' las últimas páginas del principal poeta
cubano, "esas últimas páginas cuando Martí vuelve
a Cuba ya en vlsperas de la muerte, cerca de Dos
Rlos, y cuando sabe perfectamente que va a morir.
Esas páginas son de un carácter alucinatorio. Desde

.1

LA PEMA Y EL MAL, AL LADO DE
LA BURLA Y LA CARCAJApA.:
LA

EXPRESIÓN

CRIOLLA ES

UMA. A.CUMULACióM DE ESTOS
TOMOS, ESTOS TÉMA.S Y ESTAS
CARACTERÍSTICAS QUE MO
SE A.MULAM, SECÚM QUIERE

.

LEZAMA, SIMO SE POTEMCIA.M
IMEVITA.BLEMEMTE.
Paul Valéry dijo una vez, con precisión y belleza:
"La verdad es ésta: que es más profunda"; verdad
que se entreg¡i y se suelta; sin dejar de ser cierta,
nos promete, cumple, y niega ·al mismo tiempo.
Para llegar a esto, el criollo debe recurrir a otra
clase de entendimiento, rebosante de palabras,
de detalles inútiles, de ires y venires, de lenguaje
indirecto y palpitante. El criollo tendrla que
asomarse a la contundencia del acto y dej.ar la
abstracción para quien se haga con ella. El criollo,
además, tendria que remitirse a un modo de hablar
específico, según Lezama, valerse de un acento
con carga de sentido (de gaucho, de costeño, de
serrano), hacer de sus palabras una contemplación
errante y nostálgica del paisáje. La pena_y el mal, al
lado de la burla y la carcajada: la expresión criolla
es una acumulación de estos tonos, estos temas

14

(Lezama Lima, 2005: 79). En aras.de esa guadaña,
que no es sino símbolo de una imaginación a qué
asirse y que dé sosiego, Lezama imagina que "el
poseedor de un baúl lleno de los escritos de Martí,
entre las furias de un huracán o de un terremoto ,
está en la obligación de salvarlo antes que salvar
su vida, como dice la orden del día de una de las
grandes batallas contemporáneas, deberá morir en
el mismo sitio antes que retroceder un paso" (78).
Porque es justo con Martí con quien, en opinión de
Lezama, "la relación poesía-naturaleza alcanza su
plenitud al ascender la poesía a propia naturaleza"
(96). Y en esta relación concret~, que ha hecho un
verdadero paisaje americano de palabras, Martí
acumula las características de la expresión criolla
y del romántico itine~ante americano; "Martí
también entra al baile, pero entra para bailar con
la más fea, con la muerte. Pero en su caso la muerte
es la mas bella, pues la sacralidad de su poesía e~tá
en morir en su tierra, que es paradójicamente tocar
su lejanía, parece tener en la reminisce.ncia aquel
terror de los primeros siglos del cristianismo, de
que el que muere fuera de su tierra no puede acudir
a la resurrección en el valle del esplendor , en el
camino de la gloria" (102). Lezama, como Sarduy,
privilegia las últimas páginas del diario de Martí,
y asegura que "este poema únicamente puede ser
comparado con las Soledadei del viejo Góngora o
con las Iluminacionei o Una temporada en el infierno,
del hechicero niño. de la tribu, del arúspice furioso,
del mejor lector del hígado etrusco, Rimbaud. En
ese poema parece como si Martí hubiera terminado
las dos Soledadei que se le quedaron sin escribir a
Góngora, la Soledad de lai ielvai y la Soledad del yermo
[... ) Góngora no podía escribir esos-temas, hay una
fata]_idad en lo que se escribe y en lo que se diserta.
Y eso que faltaba en lo clásico hispánico, estaba
reservado para un americano" (103-104).

1
1

el punto de vista del habla cubana son centralés:
allí hay algo 1 allt hay una conmoción total, el ser
cubano se expresa. Martt escribió eso que no
se puede describir. Habría que leer la página.
En ese momento, Martt sobrepasó el nivel de la
significación, el verbo decir, Martt fue eso, fue lo
cubano." (Sarduy, 1999: 1087). Sobre esto esencial
cubano, Lezama se lamenta: "Todo lo hemos
perdido, desconocemos qué es lo esencial cubano
y vemos lo pasado como quien posee un diente,
no de un monstruo o de un animal acariciado,
sino de un fantasma para el que todavía no hemos
invencionado la guadaña que le corte las piernas"

Referencias
Lezama Uma,J. (2005). La expresión americana. Ciudad de.México:
FCE.
Nietzsche, f. (2003). El ocaso de los idolos. Barcelona: Tusquets. ,
Pessoa, f . (2000). Drama en gente. Ciudad de Méx.ico: FCE.
Pessoa, F. (2005) La hora drl diablo, Barcelona: Acantilado.
Sarduy, S. (1999). Obra,omplrra. Madrid: Archivos.
Whitman, w_,. (2007). Canto a mí mismo. Madrid: Akal.

15

�POESIA

POUfA

-

SE ABRE, EN El CIELO

us XITLALLY RIV~RO

esta ciudad que inunda,
este caminar de pasos en la orilla,

,. El otro

esta dádiva limpia de caramelos y arrullos.
1 - •

Acoso a la mafiana.
Me ·rewelco.
Castañeo los c_abellos en la almoháda.

Se abre, en el cielo,
esta ciudad que inunda,
que desquebraja, que aglutina,

·En mi almohada.

que desparrama hasta el hastío del perro

la ~úspide de todo 1~ irremediablemente uraño.
·El estrepitoso margen del rocio.

que se va
a otra habitación
a mirar las aspas.
Se abre, en el aíre,
esta humedad deprisa,
este anhelo brillante de moldura
que se queda en ascuas y amenaza,
rutilante,
hacía el paso de abril.

�POESlA

.-

YA NO MIRÉ MÁS TU CARA NI TU ROSTRO.

.

No quise verlo.
Eran demasiadas líneas oscuras,
demasiados océanos,

' -Ya víene el vendaval.
-Yaviene. -

demasiados hilachos.
Y no quise.
No quise.
Se me cruzó la rama en la garganta.
No alcancé a mirar que ya estabas en la cama
agigantada.
Me avisaron entonces.
Pero había mucho sol y mucho espacio y yo no

Y allá viene el viento ton su tmpetu encre$pado wr ~ calles«cas,

.Miro cómo se forma ese torbellino polvoriento cid que todos huyen; pe(O
es tan lm.do que no dejo de mirarlo. .
A-cada paso.más bravg, en su soplo arras~ ya racimos de colóres
énlazados que dan vueltas.
Y más weltas. ·
•
Remolino aventosádo.
Vueltas.
Ya-está aquL

quise.

Reqoo la ventisca ~mi cabello y en mis p~s.

J odávia de pfe, lo miro, bácanada: que aprieta esta mi cara }tínt levanta.
Allá voy y.o enlás vuélb\S,
,
Allá voy.,
En lis'vueltas.
R.emol:in.o aven.tosa ,
aire.
Vestido amarillo,el viento.
Mica~o:

No quise ir a verte, amigo.
No hay banderas ni escondrijos.
Y he aquí la vieja idea del árbol que se asoma a
verme.
Y he aquí otra vez eso de que el viento y que las
hojas.
Pero yo no quise ir a verte, amigo.
No quise.
Se acabaron los días.
Se t(m)e acabaron los días.
Yno quise.

•
\ ,

�o-KAR

s
'

•

'

o

RA

'
ras
~uicn deja un trazo, deja una herida
Henrí Míchaux

'

En la Histoda abreviada de la literatura portátil (1985) Enrique Vila :-Vfatas imaginó una muy
excéntrica sociedad secreta: la cofradía shandy, doude albergó a un grupo cle artistas que
se distinguían, entre otras cosas, por tener una obra lívíana y portátil:
Aparte de exigirse un alto grado de locura, quedaron fijados los ?tros. dos
requisiros indispensables para pertenecer a esta sociedad: junto a que la obra
de uno no fuera pesada y cupiera fácilmente en un maletin, la otra condición
indispensable sería la de funcionar como una máquina soltera. Aunque no
indispensables, se recomendaban también poseer ciertos rasgos qu_e eran .
considerados como típicamente shandys: espíritu innovador:, sexualidad extrema,
ausencia de gran~es pr-opósitos, nomadismo infa~igable, tensa conviven cía con la
figura del doble, simpatía por la negrítud, cultivar el arte de la insolencia.

r

•

•

=

�•

ASÍ, El, HOMBRE QUE NO CREA POSEE UMA FUERZA SUPERIOR A
na docena de an.-os más tarde, el crítico de arte y ensayista
francés Jean-Yves Jouannais radicalizarla la figura del
artista con obra portátil y lo convertiría en un artista
sin obra. En el libro Artistcs sans ocuvre, lwould prefer not to Jouannais
recurre de primera instancia a la etimologia de oeuvrdobra: "opera·
cuyo significado es "trabajó", un trabajo que implicaba ~na suerte
de sufrimiento para alcanzar un resultado: la obra. Solo que el
trabajo estaba desprovisto del goce sensual y estilistico. Se trataba
de un trabajo tortuoso.

U

"'-------------,

Obras· que no exist\an aunque existieran. Obras
J ouannais se sirve de la evolución del vocablo opera
ligadas única e íntimamente al autor, obras con
y de la economía en lij pronunciación que supone
una poética y un punto de vista secretos. Dubuffet
oeuvre/obra (una sílaba en francés, dos en español) con
llamaba a este tipo de creación "arte fuera de las
respecto a opera (tres silabas) y crea una fina metáfora:
normas• y Gérard Sendrey, "creación franca•.
propone que la nueva palabra sirva para entrar en
Un arósta que nada tiene que ver con el art brut de
materia de obra artística, pero no de tortuoso traba¡o. ¡
Théo, pero si con su reticencia a producir obra es el
En la cofradía shandy figuran sobre todo escritores
Conde de Orsay, aristócrata y pintor dandy "en quien
(como Franz Kafka o Valéry Larbaud) y tres artistas
Lamartine vela a un arcángel". Conquistó Londres con
plásticos'. Duchamp, Ernst y Picabia. En caso de
sus refinadas y excéntricas maneras. Aunque era pintor,
Duchamp, decir que tan sólo figura sería nururruzar
había decidido no pintar porque no le gustaba la idea
su impacto en el imaginario shandy, pues Vila Matas
de asumir el arte como un oficio para poder "ganarse
se inspira de las boítes·cn valisc duchampianas para
el pan"; en cambio prefería entregarse a los placeres
retratar al artista-portátil siempre con un maletín
mundanos, entre los cuales destacaba su adicción por
en mano, lugar por excelencia para resguardar la
las apuestas. Hacia 1840 sus d~udas ascendíanª. 40,000
@bra de todo shandy: "La caja·makta de Duchamp,
libras. No teniendo otro remedio, se vio obligado a
que contenía reproducciones en miniatura de todas
pintar para ve~der sus cuadros y así liquidar sus deudas.
sus obras, no tardó en 'Convertirse en el anagrama
Sin embargo, para vengarse de la horrible sociedad que
de la literatura portátil y en el símbolo en el que se
lo orilló a trabajar, puso precios estratosféricos a cada
reconocieron los primeros shandys•
una de sus piezas. Naturalmente, la gente los pagó. 8
En los artistas sin obra de Jouannais figura
5 de agosto de 1852, cuando muere, más que lamentar
Théo, quien ya no sólo. guardaba, sino que escondía
la muerte de un pintor, la genealogia de los artistas sin
sus ouvragcs (trabajos) bajo el colchón, o bien, los
obra lamentaría la ruina del más grande dandy.
encerraba bajo lla,·e en cajas: eran "archivos con
Duchamp también es convocado por Jouannais
innumerables ideas, sueños, intuiciones, herbarios
para su discreto y selecto catálogo de artistas sin obra.
con múltiples entradas de gestos, posturas,
Se contempla a Duchamp por sus largos silencios y
miradas; catálogos a la vez pletóricos y sutiles·.
sus procesos creativos desobedientes de los plazos
DUBUFFET LLAMABA A ESTE TIPO histéricos de producción artística. Declararía el
in,•entor de rcadymadc: "Mi manera de trabajar era lenta·
DE C:REACIÓN "ARTE FUERA y no habría podido ser más exacto, sincero y literal pues
DE LAS NORMAS" Y CÉRARD le tornó veinte años concretar su última creación: Etant
donnés: r la chute d'eau 12' le gaz d'tclairage (1946-66).

d

AQUEJ. QUE CREA PORQUE ESTE ÚLTIMO TIENE TAN SÓLO EL PODER
CREADOR, PERO EL PRIMERO ADEMÁS DE TEMER PODER CREADOR
TIENE EL PODER DE RENUNCIAR A CREAR.
Sí después de esa magnifica espera de veinte años
pegáramos un brinco de zancada grande en búsqueda de
más artistas que aspiran a una obra ligera, cacri.nnos frente
a un cuadro aparentemente vaoo, pero que a difei-encía de
lo que pudiésemos pensar, no pertenece-a un artista sin
obra. 8 cuadro es en realidad un dibujó de \\'illem de
Kooning. Su admirador y, en ese entonces, joven pintor
de 28 años, Robert Rauschenbcrg le pide al maestro dcl
expresionismo abstracto que le proporcione alguna obra
para ¡xxlcr borrarla Primero con cierto tL'Celo. De Kooníng
acepta, luego cambia de parecer pues teme e&gt;.trañar la obra
que le pro¡xircionc. Al final se decide por un dibujo menor.
La tarea que se propuso Rauschenberg fue
extremadamente dificil porque aquel dibujo había sido
he&lt;.:ho con un grafito duró y graso, de mcxlo que tuvo que
utilizar una gran variedad de gomas para concretar su no
obra el Erl!sed de Kooning Drawing (1953). Rauschenberg
buscaba la tabula rasa. Su obra consistió en revertir la
obra de De Kooning. Este es un caso extraordinario
porque aparece un agente e.,1:erior que decide dcsbarat1r
una obra ajem con el permiso de su autor.
Cbn el mismo impulso de los discursos artísticos
que dialogan entre si, pero de manéra más. amistosa
que Rauschenberg y De Kooning, en 2001, como si
se tratase de un juego e.le pelota i:ntre Vila ~latas y
Jouannais. el primero escribe en Bartleby y companía
sobre los ·artistas (casi todos escritores) que decidieron
dejar de escribir Vila :\latas ha explicado a este
respecto: "Hablo de personas que \i,·en y luego dejan de
hacerlo. De fondo, eso sí, el gran enigma de la escritura
que parece estar diciéndonos que en la literatura una
\'O;: dice que la üda no tiene sentido, pero su timbre
profundo es d eco de ese sentido" Qui=á el epígrafe
de Jean de la Bruyére que figura en Ba,1lcby y compmiía
resuma la secreta atracción que han sentido los artistas
que prefirieron no hacerlo (aligerando su obra hasta
desaparecerla. o bien, de manera abrupta) ~L1 gloria o
el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien;
el de otros consiste en no escribir"_

En la misma líne.a qe pensamiento; el filósofo
Clément Rosset se ha preguntado por qué hay libros
y no nada (es decir sólo pensamiento). Ha concluido
que lo escrito es el lugar mismo del pensamiento
y no puede sino admitir un misterioso poder de
escritura cuando es retenido como constatación de un
pensamiento.superior con respecto a los _que también
poseen este poder, pero lo plasman en obras.
Así, el hombre que no crea posee una fuerza
superior a aquel que crea porque este último tiene tan
sólo el poder creador, pero el primero además de tener
poder creador tiene el poder de renunciar a crear
Para cerrar este círculo, en 2009, aparece la
reedición de Artistes sans 0111res en la colección Verticales
de Gallirnard con una ligera modificación, o más
bien, con un bonus: el prólogo de Vila \latas, "Doble
shandy", done.le se lee:
De muy pocos libros -tal vez sólo de'Artístas·
sin obr1s- puedo deC1r lo que ahora digo: que
estoy seguro de que estaba destinado felizmente
J ~ncontrármelo, a kerlo, a ,·erme inspirado
decisivamente por d. y que esa influencia no fue
•nunca creada para el tiempo b·e de un eclipse,
sino para el resto de mis tlias.

Yes que respetar b elección de no dejar trazo alguno
supone hermanarsc·con Firmin Qmntrat quien a los
27 años tomaría la decisión de dedicarse sólo a mirar
a sus contemporáneos. Viajó alrededor del mundo y
asimiló millones de ro.seros, sin nunca registrarlos
en un diario, por ejemplo. Escribió a su hermano:
"\li obra, pues soy un artista, no estará compuesta
por acuarelas, estatuas o poemas. sino por mis ojos,
que deberás exponer en frascos transparentes. Los
ojos del hombre que vio más hombres en su vída.
La humanidad estará impresa en sus retinas. Fue
ingenuo a su manera, libre y para decirlo todo de una
vez: feliz, sin obras·. ;

SEMDIJEY, "CREACIÓN FRANCA".

23

22

�•

martes

�'

•

-/Estás bienl

,,..

La pregunta, con la serenidad que la. !uzo, era la de quien se dirige a un tfanseúnté desconoddo
quL pierde le\'emente el equilibrio al cruzar la calle
•
-Selene -dije con ,•o;: compartida por la duda el lÍamado y la lndagación
-No soy Selene. Soy su hermana, Arttmisa. lile pidió que viniera en su lugar 1 darte las.
condolencias por la muerte de tu padre Tmimos un accidente en el camino al aeroptitrto y ella
;;e lastimó una rodilla. En re,tlidad no estaba previsto que yo vi.mera. Viajé con el boleto de efa.

Sonabi deshidratada y r,.mota, todavía cspL,traL ·Yo seguía sin prónundar ralabra tntanc'0
de distinguir lo real de lo irreal. Artemisa, El nombre rebotaba dL un laao al otro d( mi memoria.
La noticia, sin embargo. me hb.1 reaccionir

-;fa de consecuencias/
·fs un• fracturá le\'C. Antes de _rr.isladarme al funcnl llame a !Ill madre y me dije, que hoy
!Illsmo cst,ln en casa. Usará una lérula por varias se1mmas:

La., mismas inflexiones de voz los nu,mos-movwücntos corporales, y sobre todo, b misma
m.ist.rios,l, imantada belleza de Selene No bb1a cl minímO ra,;go de diferencia entre ambas.

\
I

- -F rv: Scknc -che rnn la indecisión de\'l'enado que Sl acerca a un a¡:,uaje ,tjeno.

- l\o, nos parecemos demasiado. Somos gemelas u¡ii,•itdinas.

.

M(. ·;cnna como un niño que cree descubrir eJ true.o dcl mago ,pero no ak.an=a d dcs~ntrañar la:
mamobr,. [!ls condtcioncs en qne se daba .ic(uel exrrmo 'crn;uentro me imponían resignación Así
qué me o'nLrcti' a ]irt.'gtmtar lo ekmi::ntal

,Y como aparu.. istc sm que nadie nos diéramos rneJ\.tal
- Llegue rnn la lluvia
/
Pero te mantuviste invisibk, iv sók hasto ahor~ es que recupens tu forma fisic1l -En
nu ,arcasmo aflor(, nutad la duda y nutad la incomodidad por la sospech~ de que Selenc -v nu
la Artemisa toda,fa inventada que tenia mtcrní- me estuviera jugando una broma. Pero ,u
rcspucst~ cambió mi lógic~.
l\JQ, lo que pasa és que ,odG&gt;s estaban tristes, y por la tristeza nadie notó mi presencia.

.

Sig,uié el sikncio y la lluvu coma su contrapunto.
Hice Yarios 1~tentos por saca, el carro del atolladero. lmposible. Estábamos metidos en un
enorme loda::al.
- ¿ Tienes idea de

qut hacer? -me preguntó A.remisa.

Ahnr~ era más Sel ene que nunca. HabiJ perdido sus rasgos espectrales y asurrúa. desde su piel
rrúsma, la actitud de ser yo quien dijera l.a última palabn "lliee todo lo que pude para parecer

•

diligente
-No nos qued:t sin0 -:amm 1r hasta llegar a la carretc11.
.l\'.1 •:·adre vrrris hLr'lan:i, ,,.1 debían estar reunidos a esa hora con Salas Prescott.

16

Artemisa se qu_iró los zapatos. Quise decirle que no lo hiciera, pero su paso resuelto fue más
rapido que nu intención. En ese ~esto me trasmitió un aire de autonorrúa que la apartab~ de
Selene. Abandonamos el auto Yempezamos a caminar por la brecha. Casi al instante quedamos
hechos ~na sopa. Me sorprendía la facilidad con que Artemisa andaba sobre los guíjarros del
piso. Mas me sorprendió cuando la humedad y el ,iento le plegaron el vestido contra el cuerpo.
Pret~ndi re~trar solo el efecto plástico, pero fue un autoengaño: en el.suyo palpitaba el cuerpo
de Selene, solo que con matices de cat-walk. En el yate de Alfredo discutimos aquella fantástica
noche de Acapulco el vocablo compuesto en inglés, cat walk, y ni a ti ni a rrú nos gustó pero
no se me ocurre otro para describir la naturaleza de sus movimientos. Me estremecí. 'volví
la m1rnda al suelo y me abandoné al caer de la llm~~. Así caminamos un trecho. De repente
Artenusa d10 un paso en falso, cayó, se golpeó la cabeza y perdió el-sentido. La secuencia fu~
demasiado rapida '/ del momento sólo te doy la escena que he podido reconstruir. Recuerdo
~aberle remado la cab~llera que le cubría el rostro. Lo hice con.cuidado médico, pero también
con un tacto que entranaba nemosismo. Dos deseos me cruzaron la mente: uno, que el rostro
que iba ~ descu~rir fuera el de Selene; el. segundo, que fuera el de Artemisa. Fue éste el que
descubrL 1\;ada babia en Artemisa que no hubiera en Selene, sino la sensación de que sus rasgos
pertenec1an cada vez más a un ser diferente.
. Como c~and~ miras la luna Ysu fulgor t~ concentra en ella, tomé el cuerpo de Artemisa
Y lo cargue en nus brazos sm apartar los ojos de su cara. Eché a caminar sintiendo más que
pensando. Estrechaba a una mujer Idéntica a la que amaba y eso, añadido a todos los suces;s
que :e desencadenaron desde la muerte de mi padre, me constriñó a un presente casi animal.
La d1ferenc1a entre Selene y Artemisa se borró en mis pulsaciones y en mi mente. De las dos
hice una: la qµ,e tenía conmigo._ A cada golpe de brisa, la humedad me hacia llegar la fragancia
tratada por la química de su piel en la que había algo de infantil. Ese aroma la esencializaba
como una Selene con otro nombre Olfato, tacto, sensaciones primitivas hacían que más que
transportarla la condujese en un prolongado e íntimo abrazo por un túnel líquido que me
. sustra1a a la gravedad y a la conciencia. Así
·
a,·ancé por un tiempo indeterminado. /De
dónde sacaba yo la fuerza para caminar con
el cuerpo de Artemisa sin experimentar
cansancio? No lo sé. Al final del túnel, lós
faros potentes de un trái\er me devolvieron
al mundo de los seres reales. Habíamos
llegado a la carretera. Detrás de ese tráiler
venía otro, q~e nos condujo a la ciudad.
En el trayecto, ante un trailero
respetuoso y discreto, las caricias me fluían
de las manos a las mejillas y la cabellera
·dela otra Selene. Resultaron medicinales,
pues con ellas fue recuperaRdo d sentido.
Bajamos para tomar un taxi. Me pidió que
la llevara a casa de Elia. A[ltes de que lo
hiciera yo había pensado en ese destino
por simple asociación. Bajó sin requerir
ayuda, entró en la casa &lt;:u ando abrieron
Ycon un seco gracias, adiós se despidió sin
escuchar mi apenas audible de nada. 1 )

'.º

,

�•

••

'

MÚSICA Y
PALABRAS:

Jacques Prévert
Me dices que tu país
Es un país de llanos y montañas
¿Es la Cranfia o la Lemania?
Maurice Barres

f

.

.

�TODO EL MUNDO AFUERA, contimía cantando.

Es de mañana... un hombre acostado en su cama... de pronto escucha un ruido ...
música, canciones y gritos; en ese instante tocan ala puerta de la recámara.
El hombre grita "iEntre!". Ymtra.
Un gendarme.

Adelante hijos de la patria
El día de la gloria llegó

'.

I

ELHOMBRE

Yo creo que los proletarios no tenían patria ...
EL HOMBRE

EL GENDARME, sentencioso.
TODO EL MUNDO, cantandp.

EL GENDARME

..

iVamos, de pie!

¡'

EL HOMBRE

/Qué está pasando aquíl

¡'

ELGENDARME

iLaguerÍ:a!
EL HOMBRE

Hace mucho tiempo...
· .. Me molestó despertarme por esa ... debió pasar la
hoja bajo la puerta.

.

ELGENDARME

ila hoja?
EL HOMBRE

Sí... la hoja de movilización.
EL GENDARME, sentencioso.

La guerra no es la movilización. (Grita dé repente.)
La guerra es la gu·erra y a la guerra como a la guerra ...
Vamos, vístase y salga ... Los otros están abajo:
EL HOMBRE

.i

De pie c~ndenados de la tierra
...
de pie todo el mundo
1
al yugo ahí dentro
cuando Madelón viene a servirles de beber
IC
tleberla encontrarlos a punto de dormir
de pie condenados de la tierra
...
el día de la gloria llegó
la república los llama
a vencer o a morii:
~
un condenado debe vivir por ella
por ella un condenado debe morir
escuchen en nuestros campos
mugir a esos jóvenes soldados
si se obstinan esos caníbales
en matar ·a, nuestros pobres generales
nosotros les mostraremos que nuestras balas
son para sus almirantes
de pie condenados de la tierra
ésta es la última última de las guerras
el mundo va ¡ cambiar de lugar
ustedes no son nadie
ustedes no serán Rada de nada
con con
un hermoso virote ...
b'ajo las zarzas.

..

EL GENDARME

/Quién ha dicho eso?

KarlMarx .

/Está usted seguro?

Si, los otros ... iTodo el mundo!

Curioso, el hombre se levanta (está desnudo
porque tiene la costumbre de acostarse desnudo),
camina hacia la ventana, mira y escucha.

Voy a leerle el texto ... y después usted quedará
convencido.

Lee:
"Declaraciones de la guerra y de los de;echos
humanos unidos.
"Estamos en guerra a partir de hoy.
"Esta guerra es indudablemente la últirÚa de las·
últimas, el hombre que se rehúse a combatir se;á
considerado como el último de los últimos."

ELHOMBRE

/Qué periódico?
ELGENDARME ·

Aquf nomás hay uno... los otros ya rio aparecen ... si
quiere darle una hojeada...

EL HOMBRE

iPresente!

Le entrega el periódico.

EL GENDARME

EL HOMBRE. hojeándolo.

•
EL HOMBRE

ElGENDARME

El último de los últimos soy yo.

No es ése (bruscamente) y además.no estamos
aquí para leer el periódico ... vístase de prisa que
eso ...

Se recuesta.

EL GENDARME

No se puede cantar siempre la misma cosa.
iAburriría!

EL GENDARME, afligido.
ELHOMBR.l:

/Está usted seguro de que está declarada?

EL HOMBRE, contesta automáticamente.

EL HOMBRE

Ah, sí, es verdad. Todo el mundo está all1 y todo
el mundo canta ...

Oh, usted sabe ... con las ij!lsas noticias debe
preverse todo.
EL GENDARME, encogiéndose de hombros.

•

Está en el p~riódico ... en un manifiesto firmado
por Karl Marx ... un alsaciano al parecer...

El Breve Azµl Blanco Rojo... boníto título.

iEvídentemente!

30

.

EL HOMBRE

EL GENDARME

EL HOMBRE

Reconozco la tonada pero las palabras han
cambiado mucho.

.

EL GENDARME

EL HOMBRE

\

Ya que usted lo dice.

EL HOMBRE

iLos otros?
EL GENDARME

La guerra.

iLos proletatios no tienen patria pero tienen una
cruz por g__anar!

\

EL GENDARME

/Qué?

..

Eh, nada de bromas... usted no me dará problemas...
Usted puede hacer un pequeño esfuerzo ... ya que
como se lo he dicho, ésta es la última. Y además ésta
no es a pesar de todo una guerra como las otras, yo
diría que ni siquiera es una guerra, en absoluto.

31

/

�•
•

TODO EL MUNDO, cantando en la calle.

EL HOMBRE

Dios de clemencia... Oh Dios vencedor
Salva a Roma y a Francia

1Quées entonces?

Mussolini también y el Mikado igual, todos en el
mismo saco ... de los Anticristos ... Qué sucia raza la
de los Anticristos... (escupe). 1Qué piensa usted de
todo esto?

ELHOMBRE

Por $Upuesto, eso no es correcto ... pero dime, mi
querido gendarme, iquién va a comandar.?
ELGENDARME

EL GENDA!l".1E, iluminado.

EL GENDARME. quitándose su quepis

iEs una cruzada!

y chocando sus talones.
En el nombre del sagrado corazón.

EL HOMBRE, sorprendido.

EL HOMBRE

Sí, yo pienso que Hitler es un canalla, una
basura ... iun sinvergüenza y un pobre imbécil!

SL. eso sería dificil, yo dirta ... iab-so:lu-ta-mente imposible!
EL HOMBRE

· iAh! iDe verasl

EL GENDARME, encantado.

EL HOMBRE, sorprendido.

¡y Mussolini?

Usted es creyente.

EL GENDARME, de más en más inopinado.

En una guerra mueren muchtJs ...

)

EL GENDARME

Sí... es la cruzada de las democracias internacionales
contra el fascismo mundial y cuando haya finalizado
la cruzada -y eso no durará mucho tiempopasearemos por toclll'el Il)Undo a Mussoliniy a Hitler
en una jaula de hierro... y al Mikado también...

ELHOMBRE

ELGENDARME

En tiempo de guerra, sí... en tiempo de paz soy
libre pensador. .. pero la guerra, usted lo sabe, ,nos
hace reflexionar... uno se siente muy pequeño ... iY
además el Papa está con nosotros!

Evidentemente... No se puede hacer una omelette...

Mussolini ies un canalla, una basura, un
sinvergüenza y un pobre imbécil!

EL HOMBRE

... sin quebrar los huevos.
EL GENDAR.i\lE, complacido.

Entonces estamos de acuerdo.

EL HOMBRE
ELHOMBRE

iEl Mikado?

, Oh, el Papa está con nosotros, iqué afortunados
somos!

EL GENDARME

EL GENDARME

Como usted dice ... Cuando-el vino se derrama ...
EL HOMBRE
EL HOMBRE, soñador.

No.

Especialistas, técnicos ... hay muchos ...

Sí, el Mikado ... (encogiéndose de hombros) sabe,
quizá es, el Mikado puede ser... eh, bien, es budista ...

EL GENDARME

Sí, para una cruzada semejante era necesario. Es
alguien, el Papa ... es un cerebro ... usted no leyó su
encíclica ...

iUn japonés!
EL HOMBRE

iUn japonés!

EL HOMBRE

¡Perdón?

EL GENDARME

Sí, supongo ... iun chino tal vez!

EL GENDARME, indignado.

Vaya, sí que es usted complicada...

EL GENDARME

No tantos ... no$uficiente segün ·se dice.
El HOMBRE

A mi me gustaría saber lo que se ha hecho ... la
intención que se tiene, lo que se hará con todos •
los cochinos, todos los sinvergüeiu;as y todos los ·imbéciles de por aquí.

EL HOMBRE.

En suma, por culpa de algunos militares
especializados, van a matar sin remedio a millones
de civiles no especializados.

EL GENDARME

Su encíclica... su declaración de guerra.

EL GENDARME, desconfiado.

EL GENDARME

Ppptr ...

iDeporaquí?
EL HOMBRE

1Qué dice alú?
EL GENDARME

.-

.

•

Dice: ¡ipacienta mis corderos
apacienta mis ovejas ...
EL HOMBRE

'

.

,

EL HbMBRE, sorprendido.
Sí, en fin ... las doscientas familias ... las
factorías y matanzas ... el comité de las fraguas ...
los encapuchados ... los ... en fin, todos .aquellos
que se nos presentaban con sombrero de copa y
gran cigarro ... los capitalistas como se decía ... los
cochinos ... l~s sinvergüenzas.

El HOMBRE

En lugar de hacer la guerra, ipor qué no matar a
todos esos milita.res?
EL GENDARME

1Eso es todo?
EL GENDARME, exasperado.
EL GENDARME

No ... dice que JesÚcristo era e\ primer ministro
de los socialistas y que Hitler es el Anticristo y

32

Hace un ligero gesto del tipo: iqué es lo
que usted quiere que yo haga/

Debería moderar sus expresiones ... y además,
el enemigo se encuentra a las puertas ... no es éste
el momento de pelear con los compatriotas ...

iEh! Qsted está loco ... (grita) iPero está loco! No
solamente no quiere hacer la guerra ... ahora quiere
matar a los milita.res ... ro

,

33

•

�n esta obra teatral, la trama se basa en que
el deseo desmedido del Doctor Fausto por
saberlo todo,2 le lleva a hacer un pacto con
Mefistófeles. Mediante tal pacto, Mefistófeles
se compromete con Fausto a "[pertenecerle
inmediatamente, a] ser [su] anúgo, [su] criado, y
hasta [su] esclavo", a cambio de que Fausto, "al volver
a [verse con Mefistófeles] allá abajo [es decir, en el
infierno]", se comprometiera a servir eternamente a
éste último (Goethe, 2000: 38).3 Al final de la obra,
a pesar de que debe cumplir la parte del trato que le
corresponde, Fausto es rescatado por los ángeles
(llamados por Goethe "los niños bienaventurados"),
que interceden por él ante la virgen María. Por otro
parte, consideremos La maravillosa historia de Peter
Schlemih1, escrita por Adelbert von Chanússo. En
esta corta obra, el personaje principal, después de
pasar por desgraciadas y lastimosas circunstancias,
se ve condenado a vagar solo por el mundo después
de haberse rehusado a trocar su alma por su sombra
(Von Chanússo, 1993: 140~141), la cual, al principio
de su narración -según nos cuenta el núsrno
Schlenúhl-, le había cambiado al Diablo por la
bolsa de Fortunato, objeto que tenía la propiedad de
proporcionar dinero en grandes cantidades a su dueño
cada vez que éste introdujese su mano en ella (74~76).

E

2 "Fausto. iAh! Fílosofia, jurisprudencia, medicina y hasta teologla,

todo lo he profundi=ado con entusiasmo creciente, y ihemc aquí,
pobre loco, tan sabio como antes! Es verdad que me titulo maestro,
doctor, y que aqul, allá y en todas partes cuento con innumerables
discípulos que puedo dirigir a mi capricho; pero no es lo menos
que nada logramos saber. Esto es lo que me hiere el alma." (Gocthe,
2000: 17)
3 Cabe anotar que Fausto se indigna de que Mdistófelcs le haga
firmar un contrato, ya que eso indica que éste no cree en la palabra
de Fausto. Asimismo, hay que aclarar que este contrato se da
también por terminado cuando Fausto, tendido en un lecho de
pluma, "pueda gozar la plenitud del reposo" (Goethe, 2000: 39 40).
Es decir, que si Fausto llegara a encontrarse en e..,tremo complacido
por algún favor de Mcfistófcles, éste último tendrta derecho a dar
por terminado el contrato, y obligar a Fausto a cumplir su parte del
mismo, sin necesidad de esperar a que Fausto muriera. Por otro lado,
\lefistófcles se ve for::ado a hacer este pacto con Fausto para ganar la
apuc,,ta que hizo con Dios. Sobre este punto, pcrmltasenos citar en
extenso: "Mcfistófcb. Apostemos a que lo perdemos aún [a Fausto],
si me permitís atraerle poco a poco a mi camino. El Saior. Tendrás
ese derecho sobre él, en tanto permanezca en la tierra. El hombre
sólo se extravia mientras está buscando su objeto. Mefistófclcs. Os
lo agradezco [.. .]. El Señor. Pues bien, te lo entrego. Aparta a aquel
espiritu de su origen y arrástrale, si puedes apoderarte de él, por tu
pendiente; pero confiésate vencido y humillado si has de reconocer
que un hombre bueno, en medio de las nmeblas de su consciencia,
se ha acordado del camino recto" (12).

Con El mandarín, novela corta escrita por José Maria
E~a de Queiroz hacia junio de 1880, observamos un
caso especial en este tipo de historias. En efecto, lo
primero que llama la atención en esta obra es que su
protagonista no hace un pacto con el Diablo. Tampoco
sucede, como en Fausto, que el personaje necesite de
la intervención de alguien más poderoso o divino
que él o que el Diablo para poder ser salvado de una
condena. Tarnpoco sucede -como es el caso de Peter
Schlernihl- que dicho personaje tenga que resignarse
a su destino, lejos -hasta el momento de su muertetanto de la mujer que ama corno de los demás hombres
(144,145). Por el contrario, E~a de Queiroz teje la
historia de una persona normal, podemos incluso
decir de un tipo ordinario, quien, siguiendo una
simple irldicación del Diablo, obtiene lo que desea.
Lo irlteresante del caso es que el personaje principal
no tiene ningún motivo para arrepentirse y, de igual
manera, tampoco existe la posibilidad de que tal
pacto sea descubierto por alguien más, de manera que
no hay ninguna manera de que el personaje prirlcipal
pueda ser llevado a la justicia por sus actos. A pesar
de tales diferencias, la moraleja de El mandarín es del
núsmo corte que las de Fausto y La maravillosa historia
de Peter 5chlemih1. Tal moraleja ilustra un problema

35

�rico que todos los reyes de quienes hablan la fábula o la
Historia. Nada conoces de él, ni su nombre ni su rostro,
ni la seda con que lo cubre. Para que tú seas el heredero
de sus caudales infinitos basta que hagas sonar la
campanilla que se halla a tu lado, sobre un libro. Él
apenas suspirará en esos confines de la Mongolia.
Entonces se convertirá en un cadáver y tendrás a tus
pies más oro del que hay en los sueños ambiciosos
de un avaro. Tú, que me lees y eres un mortal, ¿harás
sonar la campanilla?" (23). Al leer tal cosa, Teodoro
quedó perplejo, creyó sentir que ese "infolio sombrío"
El mandarín cuenta la historia de Teodoro -no se
destilaba magia a tal punto de notar que"[u]n influjo
menciona su apellido-, un joven escribiente del
sobrenatural hacía presa de [él], [arrancándolo]
Ministerio de la Gobernación de Lisboa. La novela
despacio fuera de la realidad y de la razón" (22-23).
es narrada por Teodoro mismo, en primera persona.
Asimismo, alucinó con la muerte del viejo mandarín y
El modo y las condiciones de su vida las refiere en el
con una montaña de oro a sus pies... pero no se decidía
primer capítulo (E~a de Queiroz, 1993: 19-31), durante
a tocar la campanilla. Por esto, la participación del
el cual Teodoro hace una breve descripción del sitio en
Diablo4 en la novela será, precisamente, aleccionar a
el que vivía -una habitación en Lisboa, en la travesía
Teodoro para que haga sonar tal artefacto, echándole
(calle) de la Concepción, que le era alquilada por
en cara su sueldo de veinte escudos por mes, así como
una tal señora Augusta, viuda de un tal comandante
todo lo que podría lograr si simplemente hiciera "tilínMarqués. Su aspecto físico, nos cuenta Teodoro,
tilín" con la campanilla (24-29).
correspondía a una contextura delgada y jorobada; por
Ahora bien, la indecisión de Teodoro se debía
otra parte, Teodoro temblaba a ratos y trasponía las
a que la vida de un hombre dependía de su acción.
puertas con el pie derecho (20), razones por las cuales
Pero, como el Diablo le hizo entender, los hechos
la viuda de Marqués le llamaba con los apelativos de
que tenía que considerar eran que esa vida era la de
"enclenque" y "gafe". Teodoro se nos describe también
una persona decrépita y gotosa, que "como hombre,
como un tipo medianamente culto, graduado de la
como la jerarquía del Celeste Imperio, [resultaba]
Universidad, cuyo estilo de vida modesto no era acorde
menos útil en Pekín y a la Humanidad que una piedra
con su carácter ambicioso, debido al cual tenía gran
en la boca de un perro hambriento" (28). Además,
esperanza de que tiempos mucho mejores le estuvieran
adujo también el Diablo, "[m]atar (...), significa casi
por venir. Hasta que tal cosa pasara, Teodoro nos
siempre establecer un equilibrio entre las necesidades
cuenta que procuraba distraerse: "[y] como las
del universo" (28), por lo que el cuerpo del mandarín
circunvoluciones de mi cerebro no me permitían
podría dar lugar a que otra cosa -"una flor perfumada,
componer odas, cosa que hacían tantos otros a mi lado,
un
repollo sabroso" (28)- pudiera surgir y cumplir
que así compensaban el aburrimiento de la profesión;
una función en otro lado, en clara contraposición a la
como mi sueldo, que paga la casa y los cigarrillos, no
inutilidad del viejo mandarín. Por último, aseguró el
me permitía un vicio, yo tenía la costumbre discreta de
comprar en los puestos de la Ladra volúmenes viejos,
desparejados y, por la noche, en mi cuarto, me hartaba
4 Según Teodoro, de tal personaje se puede decir: "lt]oda su
originalidad estaba en la cara, afeitada, de rasgos definidos y duros:
con aquellas lecturas curiosas" (22).
la nariz abrupta, muy corva, tenia el porte rapaz y agresivo del pico
Fue precisamente por esta afición a los libros que
de un águila; el contorno de los labios, muy enérgico, le configuraba
una boca de bronce; los ojos, cuando miraban con fijeza. parec!an
la vida de Teodoro dio un vuelco total. En efecto, una
fogonazos de un disparo que saliera súbitamente de entre el ;:arz_al
noche, en la que leía en uno de esos viejos libros un
tenebroso de b.s cejas unidas; de color blanco, en su piel. sm
embargo, aquí y allá se extendían vetas sanguinolentas como en un
capítulo apropiadamente titulado Menoscabo de las
annguo mármol fenicio" (Ei;a de Queiro=, 1985 24). Ahora bien,
en esta parte de la historia no se le denomina "Diablo", ni siquiera
almas, se encontró con el siguiente párrafo: "[e]n las
"Demonio" (nótese el empleo de la mayúscula), ya que Teodoro
profundidades de la China existe un mandarín más
"nunca creyó en el Diablo, como nunca creyó en Dios" (25).

filosófico que, en su formulación kantiana, ofrece
luces para conocer mejor la situación cotidiana de
toma de decisiones. Por esto, vale la pena esbozar un
hilo conductor entre El mandarín, la Crítica de la razón
pura y las Reflexiones, mostrando así cómo un punto
de la preocupación ética -desarrollada en obras
posteriores a Kant- puede rastrearse en la primera
de sus tres Críticas.

36

Diablo, el mandarín no moriría de manera violenta,
no habría lugar al espectáculo que produce la sangre:
"[sería] como quien llama a un criado" (29). Ante
tales consideraciones, Teodoro consideró que, de
haberse hallado en la misma situación de Jesús, al
igual que éste hubiera respondido "mi reino no es
de este mundo"; pero, como "eran quinientos treinta
millones, ofrecidos a la luz de una vela de estearina ,
en la travesía de la Concepción, por un señor de
sombrero de copa, que se apoyaba en un paraguas ..."
(30), Teodoro decidió tocar la fatal campanilla y matar
así al mandarín Ti-Chin-Fu.

Ala mañana siguiente, Teodoro creyó haber tenido
un sueño, y paulatinamente, el recuerdo de esa noche
se fue desvaneciendo de su memoria. Sin embargo, un
mes después le fue notificado, por un empleado bajito,
gordo y calvo de Silvestre,Juliano y Compañía (33),
que él era el poseedor de quinientos treinta millones
"sobre Londres, París, Hamburgo y Amsterdam
librados a su favor [...], iPor las casas de Hong-Kong,
de Shangai y de Cantón, de la herencia depositada
del mandarín Ti-Chin-Fu!" (34). Ese mismo día,
Teodoro se dedicó a vivir como millonario: cambiaba
sus papeles por oro, no por billetes (38), compraba
los puros más caros (39), comía las comidas más
finas, bebía los licores más costosos y se la pasaba
en grande en los mejores burdeles (39). Sin embargo,
al terminar sus correrías, llegando de madrugada a
su habitación, vio "atravesada en la colcha, la figura
panzona del mandarín fulminado, vestido de seda

amarilla, con la coleta suelta, y entre los brazos,
como muerto también, un barrilete de papel" (40).
Esta visión lo acompañó cada vez que entraba en su
palacete amarillo del loreto (40) y poco a poco lo fue
desesperando, hasta el punto de sentir que debía hacer
algo para no encontrar siempre la figura del mandarín y
de su barrilete de nuevo al llegar a su morada.
Dicho de otro modo, cada vez que Teodoro llegaba
a su casa su consciencia mora/5 le manifestaba que, al
haber tocado la campanilla, había ejecutado un acto
por el cual no iba a poder vivir tranquilamente, ya que
había matado a un hombre. En palabras de Teodoro:
"[h]abía eliminado a esa persona [es decir, el mandarín
Ti-Chin-Fu], desde lejos, con un campanillazo. Era
absurdo, fantástico, gracioso. Pero no alteraba la
vileza trágica del hecho: iyo había asesinado a un anciano!
(... ) iAh! iPor más que se piensa que la vida y la muerte
son transformaciones triviales de la materia, da terror
la simple idea de que se ha dejado helada una sangre
caliente, de que se ha inmovilizado un músculo vivo!"
(46-47). A partir de esto, la vida de Teodoro se volvió
más disoluta ya que, para acallar su consciencia, se
entregó con más frecuencia y pasión a los placeres
que su dinero le daba acceso. Sin embargo, con tal
manera de actuar no logró que las visiones cesaran; al
contrario, cada vez le preocupaba más el asunto y por
esto, a pesar de recurrir a Dios (49), a Nuestra Señora
de los Dolores (49-50), de cambiar continuamente de
país (51), llegó a la conclusión de que con su actuar
no sólo había privado de la vida a un ser humano, sino
que además había dejado en la miseria a la familia del
mandarín, la cual no tenía por qué sufrir tal desgracia
(52). Asimismo, Teodoro se dio cuenta de que el
mandarín, no obstante su vejez, era valioso por sus
consejos que como gobernante podía dar, y por el
equilibrio que para el Estado chino representaba (52).
Ante tales consideraciones, Teodoro decidió viajar
a la China, encontrar a la familia del mandarín y
casarse con una de sus descendientes, para así tratar
de enmendar su falta y dejar de sentirse culpable. 6
5 Con el fin de no sobrecargar la lectura, en este escrito utili;:o
indistintamente los términos "consciencia" y "consciencia moral".
6 En tal solución se aprecia que, a pesar de tratar de hacer lo correcto,
Teodoro no estaba dispuesto a renunciar del todo al bienestar
que la herencia del mandarín le había dado y a la que se habla
acostumbrado. En efecto, de haberse podido casar con una pariente
de Ti Chin·Fu hubiera disfrutado de la vida de un noble, mucho
mejor de la que llevaba en Lisboa, en casa de la viuda Marqués.

�primer lugar, como mencionamos al principio, Teodoro
Por supuesto, esta solución estaba plagada de
no hizo en modo alguno un pacto con el Diablo: en
obstáculos: la gran dificultad para hallar a la familia
efecto,
Teodoro no se comprometió a dar al Diablo algo
del mandarín; el hecho de que ninguna mujer de
a cambio de la herencia de Ti-Chin-Fu, no tuvo que
la familia de Ti-Chin-Fu se hubiera casado con un
desprenderse de algo que luego iba a echar en falta, como
extranjero ajeno a sus tradiciones; lo sospechoso que
Peter Schlemihl echó de menos su sombra. As~ no puede
tal búsqueda resultaba para las autoridades chinas; la
decirse que Teodoro deba sentirse mal por haber perdido
mala predicción de un astrólogo que le llevó a perder
algo cuya importancia debió considerar mejor y que, por
parte de su fortuna -y, por muy poco, su propia vida
tanto, no debió haber usado como objeto de cambio.
en Tien-Ho-; ser informado de que no había una,
En segundo lugar, lo que es más interesante, no hubo la
sino dos familias Ti-Chin-Fu, que se encontraban
menor posibilidad de que alguien, que no fuese el Diablo o
en extremo apartadas entre sí -una en el sur de
Teodoro, descubriera la verdadera causa de la muerte del
China, en la provincia de Cantón, próxima a Hongmandarín: ~ la responsabilidad de Teodoro en tal hecho
Kong; la otra, muy cerca de la frontera con Rusia, en
no podría ser jamás probada por la justicia, por lo que
la provincia de Ka-o-li-; su propia debilidad para
Teodoro no tenía motivo alguno para temer ser castigado.
llevar adelante su proyecto -la cual, entre otras
Más aún, incluso cuando Teodoro revela al general
cosas, le hace cometer otros excesos y considerar
Camillov que el motivo de su viaje a China es restituir a
abandonar la búsqueda-; y, por último, la negativa
la familia Ti-Chin-Fu la herencia que le fue negada (58del Diablo ante su petición de revivir al mandarín (5459), el general no lo reconviene e, irónicamente, después
104). Tales dificultades le harán, ya a punto de morir,
de aconsejarle a Teodoro que dedique al mandarín
legar su fortuna al Demonio,7 y formular al lector la
"unos regios funerales, de ceremonial superior" (61), le
siguiente moraleja:"[s]ólo tiene buen sabor el pan que
recomíenda, para aplacar a su consciencia, que le corte el
día tras día ganan nuestras manos. iNo mates nunca al
pescuezo al fantasma (62). Así pues, vemos que Teodoro
mandarín!" (104 ). Como consideración final, Teodoro
no tenía ningún motivo de preocupación y, sin embargo,
se permite recordarle al lector que éste no está
quería enmendarse de su falta. Este deseo, si bien
exento, si tuviera la oportunidad, de actuar tal y como
motivado por un fin egoísta, ya que Teodoro simplemente
Teodoro actuó, ya que, después de todo, a ningún ser
quiere acallar su consciencia y vivir tranquilo, pareciera
humano le es indiferente la idea de enriquecerse y vivir
poner de relieve que un ser humano no sólo puede regirse
bien haciendo el menor esfuerzo posible (105).
por la deliberación racional, sino que hay algo más -no
Después de esta caracterización de la novela, podemos
necesariamente, por lo tanto, de carácter racional-,
entonces formular nuestro problema central: ipor
que le indica cómo actuar. Sobre tal cosa, esto es, la
qué a Teodoro le asaltaban tales remordimientos de
8
consciencia, expondremos brevemente a continuación el
consciencia? Tal pregunta, si bien puede parecer obvia,
punto de vista de Kant.
no deja de tener interés, al menos por dos cosas. En
7 Sólo hasta cl final de la historia, después de todas sus aventuras
y angustias, Teodoro calilica de esta manera a aquél que le
enriqueció al coque de una campanilla Ver, supra, nota 4.
8 En efecto, alguien a quien le resulte obvia podrta responderla
diciendo, simplemente, que matar es un acto "malo" y que, por
ello, llevar a cabo acciones de este tipo va en contra de lo que una
persona ha aprendido desde su infancia como "lo correcto" y que
considera una ley moral; de manera que llevar a cabo un_ act? contra
esta ley no puede menos que causar una cierta conmOC1ón mtenor.
Sin embargo, esta respuesta dependería, en últimas, tanto de las
caractertsticas especificas de la sociedad en la que la persona fue
criada -es decir, de lo que tal sociedad considere como "bueno" o
"malo"-, como del grado de asimilación que tal persona haya hecho
de tales caracteristicas. De ahi que, si bien tanto la pregunta como
la respuesta parecen una trivialidad, no estamos resolviendo, en
realidad, el problema, sino sólo redirigiéndolo a otros factores que
deben ser clarilicados y explicados, con el fin de dar cuenta cabal
del desarrollo del sistema moral por el cual una persona se nge.

KAMT, LA "TERCERAAMTIMOMIA"V"EL

Para Kant, el ser humano posee tres facultades
cognoscitivas estrechamente relacionadas, pero que deben
ser diferenciadas: la razón, el entendimíento y el juicio
(Kant, 2006: 178). Por medio de éstas, el hombre puede
considerar o "calibrar" diversas posturas, conocer ciertos
objetos - en tanto que fenómenos- ;y expresar y someter
a la crítica pública aquello acerca de lo que ha conocido
-y que expresa en un juicio sintético-, entre otras cosas.
Ahora bien, aunque Kant enuncia tales facultades en un
contexto estrictamente epistemológico, debe recordarse

38

EL REMORDIMIENTO DE CONSCIENCIA QUE ASALTABA A TEODORO
SE DEBÍA A QUE, AL DARSE CUENTA DE QUE LAS CONSECUENCIAS
DE SU ACTO -EL CUAL FUE LIBREHEHTE EJECUTADO-, NO PODÍAN
SER ACEPTADAS POR ÉL, HABÍA CAÍDO EN UNA SITUACIÓN DE
CON
ISM •
que en sus planteamientos en esta materia resuenan
fuertemente el terreno de la ética (véase, p.ej., lo que Kant
afinna en 2006: 25-27), de manera que mucho de sus ideas
en ésta última materia puede ser rastreado en la Crítica...
Así pues, además del campo epistemológico, en dicha obra
también es posible hallar referencias al campo práctico e,
incluso, al campo estético. Para los propósitos del presente
escrito, son algunas de esas ideas sobre lo práctico las
que nos interesan sobremanera, ya que nuestra pregunta
surgió a partir de los actos de Teodoro -en especial el
toque de la campanilla.
Ante todo, debe notarse que el acto de Teodoro pone
de manifiesto el problema mísmo de la libertad. En
efecto, lo primero que hay que considerar es si Teodoro
actuó libremente, de manera que por ello pueda semos
posible adscribirle responsabilidad por sus actos. Por esto,
hay que considerar si el acto de tocar la campanilla fue
debido a que Teodoro estaba determinado por ciertas
leyes inmutables que rigen a todo ser humano o, si por el
contrario, Teodoro tenía la capacidad, esto es, si era libre
de no haberla tocado. Esta es una manera muy general
de formular la tercera antinomía, o antinomia de la libertad,
expuesta por Kant en el capítulo II de la "Dialéctica
trascendental", de su Crítica de la razón pura. En palabras de
su autor, el conflicto que la antinomia pone de manifiesto
al enfrentar su tesis y su antítesis se enuncia así:
Tesis: la causalidad según leyes de la naturaleza no
es la única de la que pueden derivar los fenómenos
todos del mundo. Para explicar éstos nos hace falta
otra causalidad por libertad. [...]
Antítesis: No hay libertad. Todo cuanto se desarrolla
en el mundo se desarrolla exclusivamente según
leyes de la naturaleza. (Kant, 2006: 407)

Kant responde a esta antinomia a partir de su doctrina
del idealismo trascendental, según el cual podemos
considerar al hombre bajo dos aspectos: como fenómrno

y como cosa rn sí. De esta manera, bajo el primer punto
de vista (i.e., en tanto fenómeno), podríamos decir que
Teodoro no era libre en su actuar, ya que las leyes de la
naturaleza que rigen a todo ser humano lo impelían a
conseguir mejor comida, abrigo y vivienda de las que
tenía en su habitación en la casa de la señora Marqués.
Por esta razón, al tocar la campanilla estaba ejecutando
un acto cuyas consecuencias eran acordes con el fin
al que apuntan las leyes que lo regían en cuanto ser
viviente, a saber: conseguir los mejores medios para su
subsistencia. Por esta razón, un detective que se hubiera
dado a la tarea de esclarecer la muerte del mandarín, y
que hubiera podido rastrearla hasta el responsable de
tal hecho, tendría todos los elementos probatorios para
poder llevar a Teodoro ante la justicia y haberlo hecho
enjuiciar por la muerte del mandarín Ti-Chin-Fu. Sin
embargo, debe notarse que para conseguir esto, este
hipotético detective debería probar, primero, que el fin
de la acción de Teodoro no sería en sí mísmo censurable
-dado que todos los hombres, por su propia naturaleza,
buscarían alcanzar tal fin-y, segundo, que 1a manera
en que trató de conseguirlo sí lo era: en otras palabras,
para cumplir su objetivo, tal detective debería probar
que matar no debe ser la vía para procurar los medios
que posibiliten la propia subsistencia, aún cuando
ésta deba ser el objetivo de gran parte de las acciones
humanas. Ahora bien, bajo el segundo punto de vista,
podemos decir que Teodoro sí era libre, ya que su
acto no fue ejecutado en obediencia a una orden
que le fuera impuesta por un poder frente al cual
no pudiera resistirse; es decir, no fue obligado a ello
y su objetivo de hacerse rico rápidamente no fue
debido a una coerción impuesta por alguien más,
sino que se debió a una convicción interna, lo cual
es la verdadera razón de su acto. En efecto, Teodoro
no era rico, pero tampoco podía decirse que su
vida estuviera en peligro -dada la descripción de
su situación, tal como ésta es narrada por E&lt;;a de
Queiroz- si hubiera seguido con el mismo empleo.

39

�Así pues, el remordimiento de consciencia que asaltaba
a Teodoro se debía a que, al darse cuenta de que
las consecuencias de su acto -el cual fue libremente
ejecutado-, no podían ser aceptadas por él, había caído
en una situación de contradicción consigo mismo. En
efecto, su remordimiento fue originado por la tensión
entre lo que él pensaba que se debía hacer -vivir de
una cierta buena manera, y no en la miseria- y lo que
efectivamente había hecho -haber dejado una familia sin
un miembro querido y respetado de ella, y sin los medios
para su supervivencia-; contradicción que sentía era su
obligación solucionar ya que él era su causante y sólo él
sufría tal remordimiento. De esta manera, vernos que en el
caso de Teodoro, al tratar él de dar solución a su problema,
se pone de manifiesto el papel que opera la consciencia,
cuya función explicó Kant mediante la siguiente analogía:
"U]a conciencia moral representa una corte de justicia en
que el entendimiento es legislador, un tribunal donde la
facultad de juzgar oficia corno fiscal y abogado defensor
a un tiempo, quedando el papel de juez en manos de la
razón" (en Rodríguez Aramayo, 2001: 169)9. Dicho de
otra manera, Kant está afirmando que en todo hombre se
puede encontrar una capacidad para reflexionar, esto es,
la capacidad de considerar las propias acciones a la luz
de lo que se tiene por correcto. Tal consideración es la
más honesta que es posible llevar a cabo, puesto que en el
"enfrentamiento" de las tres facultades humanas propias
de cada individuo, que ocurre al deliberar, sale a la luz lo
que cada ser humano, corno cosa en sí, realmente es.

En el análisis del caso del Teodoro, quien a primera vista

no tenía ninguna razón para arrepentirse de haber matado
a un mandarín, pero, aún así sufría por haber actuado maL
hemos visto que la consciencia, según Kant, es el tribunal
en donde cada ser humano, en cuanto ser libre, enfrenta
sus razones para actuar de tal o cual manera. Esto hace que,
necesariamente, la exigencia básica que puede hacerse a
cualquier persona que se tenga por libre es que ésta sea
capaz de evaluar su modo de actuar aún antes de haber
emprendido acción alguna; de manera que el papel que la
consciencia juega es el de restringir los deseos para actuar
9 Las Reflexiones de Kant han sido tomada~ de la antol0&lt;;ía Immanucl
Kant de Roberto Rodrtgucz Aramayo (:?.001) que, ap.irte del ensayo
principal, contiene una antologla de textos de Kant. traducidos
por el compilador.

de cada persona mediante su razón y, en consecuencia,
sus actos no obedezcan a un impulso ciego sino a una
reflexión racional que deba guiarlos. Es por esto que, en
efecto, Kant define libertad de la siguiente manera: "la
capacidad de verse determinado únicamente por la razón
y no sólo de modo mediato,sino de forma inmediata, esto
es, no por la materia, sino por la forma de la ley, es decir,
moralmente" (en Rodríguez Ararnayo, 2001: 151).
Ahora bien, sólo es posible ejercer tal capacidad si el
agente posee la suficiente autonomía como para que pueda
pensar por sí mismo: ya sea cuando se disponga a actuar,
ya sea para que, después de haber actuado, considere su
acción y acepte las consecuencias que se desprendan de
sus malas acciones, si es el caso. Por esto, si se postula que
la idea de justicia debe ser el principio rector de toda acción
humana, cabe preguntarse qué necesidad habría de crear
instituciones que velen por la efectiva aplicación de tal
principio. En efecto, si la justicia es un principio común
a todos los hombres, y éstos poseen la capacidad de
determinar lo que es justo ylo que no lo es -y, asimismo,
lo que es bueno o malo-, su propia razón bastaría para
conducirlos de tal manera que ejecutaran solamente actos
justos, eliminando así la necesidad de tribunales, salas de
audiencias, juicios, policía, y todo el aparato judicial del
que las comunidades humanas, a lo largo de la historia,
han hecho uso. Ahora bien, a tal consideración hay que
contraponer el que no todos los hombres razonan del
mismo modo, porque no todos son autónomos ni tienen
la misma capacidad de razonamiento ni reflexión y, por
ello, no es prudente dejar en sus manos el decidir lo justo.
En concordancia con esto, no sería entonces espuria la
creación y manutención de instituciones dedicadas a la
búsqueda y aplicación de la justicia en los casos donde
se hace necesario establecer culpabilidad; dependería, por
tanto, de la reflexión propia de cada persona emprender o
no actos que la lleven a ser juzgada en ellas. ~
Referencias
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Otero] Buenos Aires: Hyspamérica Ediciones, S.A (colección Jorge
Luis Borgcs Biblioteca personal).
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[traducción de Manuela González HabaJ. Colombia: Reí Andes
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Kant, l. (2006). Crítica dela ra::,ó,1 pura [Traducción de PL-dro Ribas].
\ léxico: Taurus.
Rodrigucz Aram;1yo, R. (2001). lmmanud Kant. \ladridl \léxico D.F/
Buenos Aires: Edaf.

40

~

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�Porfirio Barba Jacob, Ricardo Arenales,
Maín Ximénez o como quiera que se
quiso llamar el antioqueño Miguel
Ángel Osorio Benítez (1883, 1942),

BARBA
JACOB

además de ser un poeta modernista
con una actitud ante la vida más afín
a Baudelaire que a Rubén Darío, fue
también un periodista a quien no le
importaba si escribía a favor del recién

~[]fil□@[BO~ü&amp;

depuesto dictador Porfirio Díaz o del

[]~ [;;}~ffi

en elocrio
de Venustiano Carranza o
b

usurpador Victoriano Huerta, o bien,

en vituperio de Plutarco Elías Calles,
al colaborar en periódicos como El

Independiente (1913), ChurnbiLSco (1914), EI

Pueblo (1918) o El Demócrata (1921,1922).

sirnismo, el poeta y periodista colombiano
escribió, para El Heraldo de México (1919) y
El Demócrata, truculentos reportajes sobre
una niña asesinada por brujos antropófagos, el
tráfico de estupefacientes que existía en la ciudad
de México de los años veinte ("La dama de cabellos
ardientes que se bebe la vida de sus amantes", "El
pleno reinado de 'El ídolo blanco"', "El opio produce
primero bellos sueños y visiones plácidas, después
pesadillas, y al final la muerte"), la prostitución ("El
vicio y el crimen, cubiertos de alhajas y húmedos
de sangre, pasean por la ciudad"), adivinadoras
con nombre de vedettes y falsos príncipes hindús
nacidos en Colombia ("Zulema Moraima, sibila
de los ojos de misterio, nos describió la figura del
criminal", "Mkachadak príncipe hindú, ni es indio, ni
es médico, ni es príncipe; nació en Barranquilla...") o
una casa de T acuba donde se aparecía una fantasmal
dama que arrastraba a sus víctimas a un estrecho
sótano ("La casa de los aparecidos").
Al final de su vida y después de un largo periodo
de exilio, el poeta vuelve a nuestro país para escribir
sus últimas colaboraciones periodísticas y fallecer en
la ciudad de México, después de confesarse y recibir
los santos óleos de otro escritor, el padre Méndez
Plancarte.
En esta última etapa, que va de mediados de los
años treinta al comienzo de la década del cuarenta,
Barba J acob deja la retórica declamatoria y adornada
de sus primeros editoriales, influida todavía por
el modernismo, y los formatos folletinescos de sus
crónicas de reportero de nota roja y adopta un

estilo breve y conciso con el cual aborda una variada
cantidad de temas, la mayoría relativos a la política
internacional. Son los años del avance incontenible
del fascismo de Mussolini y del nazismo de Hitler
en una convulsionada Europa que ya se prepara para
la inminente guerra. Barba J acob escribe en el diario
últimas Noticias los sintéticos "Perifonemas", textos
de corte editorial cuya redacción compartirá con otro
poeta y periodista: Salvador Novo. 1
Para ver la evolución del estilo periodístico de
Barba Jacob, veamos algunos pasajes. En mayo de
1913, publicaba en El Independie:nte este anatema contra
Emiliano Zapata:
Las hordas de Emiliano Zapata han arrojado cien
vidas al fondo de una barranca para darse el placer
felino de aspirar el vapor de la sangre, y entregarse,
airadas y sañudas, a la satisfacción bestial de las
torturas dantescas.
La hoja volante, estremecida de horror, refiere
el tremendo episodio, y pide a voces el exterminio
de estas fieras humanas que desquebrajan y
achicharran hombres, que violan y asesinan
mujeres, que azotan y remuelen cráneos de niños
y que dejan en el suelo, para remembranza de la
orgía macabra, charcos de púrpura, miembros
rotos y negruras y pavesas de incendio.

1 Novo afirma que fue invitado a colaborar por Miguel Ordorica,
fundador de ese diario: "Convinimos en que yo escribirla sus
editoriales -"Perifonemas"- tres vcccs por semana, alternando,
primero, con Barba Jacob, y a la muerte de éste, con Aldo Baroni"
(en Pacheco, 1994: 26).

43

�¿Quién es Zapata? Para los intelectos trufados
de quimeras socialistas, Zapata es la encarnación
del grito de venganza y guerra de los oprimidos, es
la protesta iracunda contra la vejación agraria, es el
brazo armado de todas las miserias y de todos los
dolores que se retuercen en el fondo oscuro de la

usted los artículos de Trotsky? Pues qué ¿vale, pesa
significa tanto así el barboncito éste que tenemos
en Coyoacán, tan manso al parecer como los leones

BARBA JACOB TAMBIÉN COLABORÓ EN PUBLICACIONES DE

de Blákaman? (427).

DEL PERIÓDICO EL PORVEHIR EN 1919, JUNTO CON EL IMPRESOR
JESÚS CANTÚ LEAL.

Por desgracia, "el poeta de los cuatro nombres", como
lo llamara su amigo, el médico y poeta jalisciense
gleba (Barbajacob, 2009:47).
Elías Nandino, no llegó a celebrar en sus artículos el
triunfo de los "aliados", aunque tampoco se estremeció
Para los años veinte, escribe para El Demócrata esta
con el horror de los hongos atómicos de Hiroshima y
crónica de un suceso insólito, que tiene cierto valor
Nagasaki, porque la muerte lo alcanzó antes de que
autónomo como cuento de terror:
llegara el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Bastante conocida y celebrada es la poesía
Una señorita, que con su familia vive en aquella
de este errante colombiano, de quien el escritor
localidad [Tacuba], dotada de un temperamento
guatemalteco Rafael Arévalo Martínez decía que se
exquisito; artista, además, pues en sus floridos
parecía a un caballo y el doctor Nandino, en cambio,
abriles es ya una ejecutante pianística consumada,
opinaba que se asemejaba más a un saurio tranquilo.
regresó cierto día a la quinta residencia de ella y
Y si como poeta tuvo sólo cuatro nombres, como
de su honorable familia, después de asistir a su
periodista tuvo muchos: "Almafuerte", "Califax", "El
periódica clase de música con algún conocido
corresponsal viajero", "Juan Azteca", "Raymundo
profesor que tiene su estudio en el centro de
Mier", "Raymundo Gray" o simplemente no tuvo
México.
ninguno. Si no hubiera sido por la paciente labor
Pero como ninguno de los familiares de la
del escritor hondureño Rafael Heliodoro Valle
joven se hallase en aquellos momentos en casa,
(1891~1958), quien se dio a la tarea de guardar
quedóse ella, sentada en un sillón de mimbre,
esos materiales, clasificarlos y hacer con ellos una
absorta en la contemplación de un crepúsculo
bibliografía publicada póstumamente por su viuda,
delirante que, conforme iban apagándose sus
Emilia Romero de Valle, ahora sería casi imposible
luces, dibujaba perfiles lúgubres y fabulosos
localizar las colaboraciones del colombiano de entre
con los encajes del nublado. La puerta del hall
2
lo escrito por otros periodistas de la época (30).
que comunica con la sala, encontrábase abierta.
El narrador Eduardo García Aguilar (Manizales,
Todas las luces apagadas.
Colombia, 1953), a quien debemos la redacción de
Y de improviso, sin ningún otro rumor previo
las novelas Tierra de leones (1986), Bulevar de los héroes
que denunciara la presencia de ser viviente
(1987) o El viaje triunfal (1993) es también autor de
alguno, el piano reproductor se puso a esparcir
Una
biografía intelectual de Alvaro Mutis (1993) y de
por el espacio, en tono solemne y grave, las
otros títulos de poesía, relato y ensayo. Apoyándose
electrizantes notas de la Marcha fúnebre del
principalmente en la bibliografía de R. H. Valle,
tuberculoso inmortal (322).
Garcia Aguilar se dio a la tarea de rastrear la presencia
de los escritos del poeta de Santa Rosa de Osos en la
Como última muestra, he aquí este sarcástico y breve
prensa de la ciudad de México de las primeras cuatro
"Perifonema", publicado en 1937 con motivo de la
décadas del siglo XX. El resultado es Escritos mexicanos,
llegada a México de León T rotsky:
un libro que, en realidad, debió publicarse 26 años
antes, cuando se cumplía el centenario del nacimiento
Iván Stalin, el dictador de todas las Rusias
del autor de la "Canción de la vida profunda".
- menos de esa formidable Rusia que es él solo
León Trotsky- pretende que a éste se le amordace
2 Se publicó en 1961 Bibliografia de Po1fino Barba Jacob, ordenada por
en México, que no se le deje libertad de escribir.
¿Qué, omnipotente señor, tanto así le escuecen a

MONTERREY, DONDE SUS APORTES INCLUYEN LA FUNDACIÓN

En el prólogo, el narrador escribe:
Pocas veces un colombiano pudo referirse
con tal independencia sobre los problemas
contemporáneos. Los escritores colombianos
que estaban atados a la vida burocrática, por
su servilismo sempiterno ante el poder y ante
los eternos magnates de la prensa, no podían
adquirir una visión propia. Salvo contadas
excepciones, los periodistas colombianos fueron
siervos o apéndices de un ideario antiséptico.
Los derechistas nunca alcanzaron la lucidez
de sus maestros europeos y los izquierdistas
repitieron siempre un catecismo de parroquia
y aún hoy parecen ignorar los acontecimientos
Y el progreso de las ideas contemporáneas.
Tanto los rojos como los azules pasarían por
dinosaurios en las aulas del pensamiento político
contemporáneo. (29)

Monterrey, donde sus aportes incluyen la fundación
del periódico El Porvenir en 1919, junto con el
impresor Jesús Cantú Leal. Existen evidencias del
trabajo del colombiano en la prensa regiomontana
por lo menos desde 1909. Algunas han sido
rescatadas en otras compilaciones como Elocuencia
nuevoleonesa (1957) de Genaro Salinas Quiroga, quien
tomó de las páginas de la Revista Contemporánea (20
de enero de 1909) un efusivo "Elogio de la ciudad",
del que cito un pasaje:
iQué desear para ti, gran ciudad, sino que te
descubras a ti misma y te levantes aún más que
tus desnudas montañas, y te hagas universal, y
te hagas eterna! Tus ojos pueden desgarrar la
neblina del tiempo. Es hora. Fijalos desde hoy en el
gran esplendor de la Patria Futura. Oye la voz de
tu poeta, si es que le tienes, porque el poeta es la
conciencia del Universo. Embriágate en el vino de tu
propia energía y prosigue hacia el horizonte. Ya me
parece que veo, en medio de mi noche, la aurora de
eternidad que circunde tus sienes. Oigo el ritmo de
tu corazón. Y un poco de tu propia virtud, difundida
en mi sangre, me hace presentir las dianas del
triunfo. iAdelante! (Salinas Quiroga, 1999: 120-124)

Esta compilación, aunque representativa, no es
exhaustiva. García Aguilar tuvo que limitarse a
seleccionar solamente al material publicado en los
periódicos de la ciudad de México, a pesar de que
Barba Jacob también colaboró en publicaciones de

Emilia Romero de \'alle, en Bogotá por el Instituto Caro y Cuer\'O.

44

45

�Con todo, esto no quiere decir que García Aguilar no
haya considerado los escritos regiomontanos del poeta
durante su investigación para elaborar este volumen.
Lo sé de primera mano. Fue en esa época, en 1982,
cuando nos conocimos, porque ambos éramos becarios
del INBA, él de narrativa y yo de poesía. En nuestras
conversaciones, coincidimos varias veces en el tema
de Barba J acob. Le comenté que mi maestro, el doctor
Elías Nandino, había sido amigo suyo, corno lo muestra
el hecho de que cumpliera una promesa que le hizo al
antioqueño al elaborar y publicar la antología poética
Antorchas contra el viento (Barba Jacob, 1984: 74).
Más tarde, cuando ya residía yo en Monterrey,
Eduardo se enteró de que publicaba mis ensayos y
reseñas críticas en el mismo periódico fundado por su
paisano. Entonces me hizo llegar una lista de textos
de Barba Jacob publicados en El Porvenir que él aún
no había conseguido. Investigué en el periódico, con
la esperanza de poder fotocopiar ese material, pero
fui informado de que los ejemplares que albergaban
esos artículos habían sido trasladados a microfilms.
Además, la consulta de los mismos debía hacerla
directamente el interesado.
A la primera oportunidad, viajé a la ciudad de
México. Eduardo y su pareja acababan de mudarse
a un departamento en la planta baja del Edificio
Rio de Janeiro, en la Colonia Roma, donde también
vivían el poeta tapatío Guillermo Fernández y el
novelista veracruzano Sergio Pitol. Eduardo estaba
muy contento porque, desde hacía tiempo, había
querido vivir en "La Casa de las Brujas", llamada así
por su arquitectura de estilo inglés. Las ventanas del
inmueble tenían vista a un parque en cuyo centro
se ubicaba una reproducción del célebre "David"
de Miguel Ángel, escultura gemela de la que alguna
vez estuvo a la entrada de la regiomontana Colonia
del Valle. Le informé a Eduardo el resultado de mis
pesquisas en Monterrey y nos despedimos con un
fuerte apretón de manos. No olvidaré la fecha en

que hice esa visita: 16 de septiembre de 1985. Todos
sabemos lo que ocurrió después.
Para mi amigo fue un momento difícil. Al poco
tiempo de ocurrido el terremoto en México, en
Colombia hizo erupción el volcán Nevado de Ruiz,
cerca de Manizales. Después de estos desastres, me
parece que llegué a verlo en la ciudad de México sólo
un par de ocasiones más. En una de ellas, coincidimos
en un pequeño bar cerca de la Alameda, donde me
habló con nostalgia de la época cuando estudiaba en
París y de una muchacha que ahí conoció entonces.
No recuerdo que volviera a mencionar aquella
investigación sobre Barba Jacob. Ya no volvimos a
vemos. Años más tarde, por un amigo común, el poeta
y traductor queretano Francisco Cervantes, me enteré
de que Eduardo había regresado a Francia, donde
radica desde entonces. La última imagen que tengo de
él procede de YouTubc: aparece leyendo poemas suyos
en un pequeño departamento parisino.
No podría yo asegurar que fuera únicamente esa
serie de circunstancias la que postergó por más de
un cuarto de siglo la aparición de esta obra. Tal vez
hubo otros factores que desconozco y acaso llegue a
saber algún día pero, de todos modos, me alegro de
que Eduardo García Aguilar por fin haya logrado
publicarla. De este modo Porfirio Barba Jacob, el
periodista de los muchos nombres, restablece su
diálogo con los lectores mexicanos, interrumpido
por siete décadas, y yo recupero, así sea de manera
indirecta, una amistad que siempre rindió homenaje
al legado literario de nuestros mayores. ~
Referencia,
Barb.1 Jacob, P (1984 ). Antorchas contra d mnro (selcccíón y prólo~o
de Bias Nandíno). Ciudad de .\léxico: Gatopardo.
Barha Jacob. P (2009). Esmros mrncano~ (invc,ti~ac1ón, sdccc1ón y
pról~o de Eduardo Garcla Aguilar). Ciudad de '.\.téxico/Bog0tá
FCE
Pachcco, J.E. (Comp.) (1961) La vida en México en d pcri(l&lt;io prcsidmcial
de l.dzaro Cdrdcnas. Ciudad de México: CONACULTAl !:-;"AH.
(Mem0rias '.\.lcxicanas).
Salmas Quíroga. G. (1999). Ek&gt;cucncta nucv'11col!C5(J. 1' t0ntcrrey: UANL

46

�co
sta es acaso la más insidiosa de las paradojas:
si toda historia posible es el planteamiento
de un orden que es roto y busca restaurarse,
y si se equipara orden a tradición, entonces todo el
arte narrativo depende de las rupturas, y éstas de la
reiteración. El más influyente de los teóricos de la
narrativa dramática, Eric Bentley, lo toma como la
más esencial de las leyes del drama:

E

Qung] sostiene que en arte el reconocimiento es
preferible al conocimiento; una buena historia es
aquella que ya hemos oido antes; es decir, un buen
narrador es el que procura alcanzar el efecto de
lo que se vuelve a contar; un buen dramaturgo,
de lo que se vuelve a representar. Aqui es donde
interviene el rito: lo ritual es lo que se representa
de nuevo. Gilbert Murray (como Maud Bodkin
reconoce) ha dicho lo siguiente sobre la atracción
que ejercen las historias primitivas sobre el
hombre contemporáneo:
"Sospecho que, en parte, se debe a la mera
repetición [.. .]. Estas historias y situaciones [ ...]
se hallan [...] profundamente arraigadas en la
memoria de la raza. [ ...] Algo dentro de nosotros
brota al exterior en presencia de ellas, un grito
de la sangre que nos dice que las hemos conocido
desde siempre
Y si las viejas historias son siempre nuevas,
las nuevas historias deben ser a su vez siempre
viejas para acaparar nuestro interés; todo ello
porque sólo somos capaces de aprender aquello
que sentimos como ya conocido, porque es inútil
el conocimiento sin comprensión, porque todo
saber es un Reconocimiento (anagnórisis), ya sea
consciente o inconsciente. (Bentley, 1969)

Así pues, al hombre -según Bentley y la corriente
didáctica por él fundada, que inventó a sus
precursores- sólo le interesa reconocer, es decir,
abundar una y otra vez en lo conocido. Una afirmación
como esta implica, al menos, una decisión ( existe la
opción concreta y el hombre podría proceder de otro
modo); sin embargo, la tesis de Bentley va aún más
allá: no es que el ser humano voluntariamente limite
sus deseos a re✓aprender lo que ya sabe, sino que no

podría, aunque quisiera, aprender algo diferente a lo
ya conocido. El teórico no habla de una capacidad
de decisión sino, simple y sencillamente, de una
incapacidad, de una imposíbilidad.
Acaso no es extraña una afirmación semejante en
un tratado como La vida del drama, en el que también
se dicen cosas como las siguientes: "La violencia nos
interesa porque somos violentos"; "El arte dramático
se halla firmemente arraigado en la naturaleza humana
y ser humano significa solazarse con desventuras y
desastres"; "La psicología es infalible y cada hombre
es un ser humano -una muestra de la psicología
humana- antes que un erudito o un caballero". Por
tanto, de forma "ya sea consciente o inconsciente", el
hombre asocia a la tradición con el reconocimiento y a
la ruptura con el conocimiento, y como sólo es capaz
de reconocer, y no de conocer, la suprema función del
arte es permitir que los seres humanos vivan dos veces
cada cosa (o muchas veces una sola). Ya Aristóteles
deparaba al arte esa función cuando lo definía como
mímesis, es decir, imitación.
En este panorama quedan claras cuáles propuestas
artísticas están de antemano condenadas a ser
estentóreos fracasos: la de un artista que privilegiara
el conocimiento sobre el reconocimiento; la de
una historia que no tuviera que imitar a otras generalmente elementales y convencionales- para
ser aceptada y comprendida; la de una obra que no
se basara en el acatamiento de gravísimas leyes y
otros determinismos aplastantes y, por tanto, que no
diera por hecho indiscutible que "somos violentos"
(instintivismo),1 que lo único que nos interesa es
"solazarnos con desventuras y desastres", que ni la
psicología ni ningún otro subsistema humano es
"infalible" y, en última instancia, que si bien es muy
cierto que la sangre nos grita ante ciertas cosas que
hemos conocido desde siempre, este "conocer desde
siempre" se refiere a lo simultáneo y no sólo a lo
sucesivo (como creen Bentley y Murray a la cabeza de
1 En La vida del drama, Bentley sugiere mcluso que la violencia
en el arte narrativo tuvo desde siempre una suprema funció n
profiláctica: lo mismo en el antiguo escenario de la tragedia que
ante la moderna pantalla de cine, el espectador desahoga sus baJOS
1111tintos connatura1cs por medio de la catarsis, y así la vida cotidiana
se prc\'iene de una gran cantidad de crímenes y hechos de sangre.
Un apoyo más -como si lo necesitara- al detrítico y siempre
violento realismo hollywoodense, canto incesante a la devastación
y la rapiña. Una mayor revisión del instíntÍ\'ismo puede encontrarse
en ~L1 sublimación del odio" (Gon=ále::, D. 2008).

48

tantos otros críticos e historiadores). A fin de cuentas
la exégesis de la redundancia, coartada que sirve a
tantos críticos para convertir la narración de historias
en expresión de la condena inherente del ser humano
sirve para algo: darse cuenta de que cualquier cosa:
al ser repetida, se vuelve "verdad". Por lo tanto, esas
ominosas leyes de Bentley no son nature sino nurture.
Ante esas leyes bien podría plantearse la pregunta que
se hace un personaje de la novela Un momento de pura
esencia de James Tiptree Jr.: "¿Por qué empleamos la
palabra 'humano' para designar la parte animal que
hay en nosotros?" (Le Guin, Wolf &amp;: Tiptree, 1975).
Entre las abundantes implicaciones de la frase de
Jung citada por Bentley -"en arte el reconocimiento
es preferible al conocimiento"-, se encuentran
las entretelas mismas de la vida sociocultural.
Los artistas -salvo notorias excepcionesprefieren ser reconocidos ( atendidos, respetados,
citados, aclamados) que ser conocidos ( saben que
esto implica -si tienen suerte- a una pequeña
minoría de estudiosos y críticos: los únicos que han
incursionado a fondo en la obra respectiva, mientras
que no es necesaria tal exhaustividad para reconocer:
el reconocimiento se da ante todo por mímesis). Y la
más inmediata forma de ser reconocido es aplicarse
las fórmulas de la redundancia, lo cual significa
convertirse en tipo, es decir, adaptar a una tipología
particular las propias singularidades, excentricidades
y en general todo lo que se llama "estilo personal". Bien
puede suceder que ese artista elija repetir elementos
de otros tipos socialmente exitosos para formar
aquel tipo por medio del cual quiere ser reconocido
(redundancia abierta), o puede hacer el intento de
convertirse en el único manifestante de esa tipología
(redundancia vestida de lo irrepetible); bastará el
mero hecho de haber accedido a convertirse en tipo:
la redundancia hace el resto. (Y aún a los artistas que
no juegan ese juego, la propia sociedad los convierte
en tipos aposteriori: es de este modo que se les habrá
de recordar, es decir, el único modo posible por medio
del cual pueden ser reconocidos.)
Bentley sólo cita a Jung a medias: para este último
la reiteración tiene, no únicamente un sentido
sucesivo, sino también uno simultáneo. Es de este
modo dual que el discípulo y principal crítico de
Freud examina las similitudes y constantes en las

experiencias de artistas y místicos, y en general de esa
manera contempla ciertas vivencias intensas ( el déjd
vu; la capacidad de reconocer de inmediato algunos
símbolos y mitos; los paralelos que existen entre los
sueños, las fantasías, las mitologías, los juegos) en
tanto conjunciones fulgurantes de la realidad externa
(sucesiva) y de la realidad interna del inconsciente
colectivo (simultánea).
Y es que otra asociación afirma que el
reconocimiento es sentimiento (instinto, verdad
"natural"), mientras que el conocimiento es razón (la
mente en frío, verdad "artificial"). Un lugar común
que aparece en todas las religiones (y los lugares
comunes son la forma más reconocible de la garantía
de sentido) afirma que ningún conocimiento humano
podrá nunca conocer a lo divino, pero que aun la más
humilde de las criaturas es capaz de reconocerlo.
"No podemos conocer a Dios tal como Él es, sino
solamente a las imágenes que de Él hacemos", escribe
Jung Mo Sung (2007), maestro en ciencias de la
religión en la Universidad Metodista de San Pablo.
Esas imágenes son idénticas a las que cada hombre
fabrica de sí mismo y de los demás: reiteración eco
tipificación; la regularidad ofrece las sensacione~
de control, seguridad y estabilidad. Desde luego, el
proceso mismo tiene que ver con la antigua sentencia
"No hay nada nuevo bajo el sol" y con la consiguiente
idea de que todo está dicho. Pero esa idea es ante todo
una imagen, susceptible de ser re✓presentada a cada
tanto con variantes. Nada puede presentarse (porque
todo está dicho): de ahí el culto por la re-presentación
(porque todo está porverse).
LA NADA Y EL TODO
La gran trampa es especificada muy claramente por
la frase "los pueblos felices no tienen historia", que
bien puede re✓enunciarse como "la ruptura carece de
historia" -sólo por eso no se nota cuando se repite. Si
fuera notorio que cada ruptura no hace sino cumplir
un papel rutinario, resultaría insulsa y ridícula; si
en cada ocasión parece nueva, es solamente porque
"carece de historia". La Historia con mayúscula es el
recuento de las rupturas a un orden que es llamado
"tradición" pero que sólo sirve para ser roto. Por
ese camino se llega a la más sorprendente de las
conclusiones: nada hay más convencional que la

49

�la simultaneidad. La misma manipulación se hace del
término recordar en la frase "conocer es recordar"·
paradójicamente se olvida la ulterior definición d~
este verbo: re-cardare, es decir, volver a pasar por el
corazón.2 La óptica sucesívista interpreta el recuerdo
como pura y simple reiteración adormecedora ( el
arte, visto de este modo, no es más que la expresión
exquisita o elaborada del tam tam), pero en lo profundo
es una llamada al despertar, esto es, al gran territorio
escatimado de la humanidad: lo simultáneo.
La célebre admonición de George Santayana "Los
que no pueden recordar el pasado están condenados a
repetirlo",3 tiene aquí una especial injerencia, porque,
al menos en cuanto al arte narrativo se refiere, la
repetición del pasado no es asumida como condena
sino como destino, y eso es justamente la narrativa
en todas sus formas y leyes: el establecimiento
del muy especial modo en que el hombre quiere
recordar el pasado para repetirlo. En uno de sus libros
de memorias, Santayana describe el exacto modo
en que esto se realiza: "La memoria de un hombre
puede casi convertirse en el arte de variar y falsificar
continuamente su pasado, según sus intereses en el
presente".4
En el fondo de la eliminación de lo simultáneo
que practica minuto a minuto la modernidad está el
miedo. Afirma Roberto Calasso:
ruptura (lo mismo se sobrentiende acerca del "bien").
Es en este sentido que puede llamarse "tradición de la
ruptura" a toda institucionalización del acto de narrar
(Hollywood es el ejemplo más férreo de una narrativa
unidimensional instituida como vanguardia).
Bentley no tiene reparo alguno en afirmar: "La
finalidad del mito es suministrar un elemento
conocido que pueda servir como punto de partida,
preservándonos así del vacío de lo absolutamente
novedoso". Con esto aparece otra dicotomía asociada
y sobrentendida: la ruptura equivale al vacío (la
Nada, el no-ser, lo desconocido) y la tradición a lo
"lleno" (el Todo, el ser, lo conocido). Bentley asesta
el golpe final: si el mito y el rito son tradicionales
es porque corresponden a nuestra máxima defensa
ante el aterrador vacío. La tradición es, por tanto, el
reíno de lo protegido, de lo seguro, el gran refugio
rodeado por toda clase de amenazas espeluznantes:

si éstas son relatadas (re-presentadas) es para que
el hombre esté al tanto de lo que podría suceder
si abandonara el refugio. El punto de partida
(tradición) no es sino el de llegada (de nuevo la
tradición): las rupturas no son sino reacomodos
periódicos de una única magnitud, sirven para que lo
mismo siga siendo lo mismo, y sólo son toleradas por
parciales, pues una ruptura absoluta equívaldria al
Vacío ("lo absolutamente novedoso"). El mito, pues,
tiene una sola finalidad: la de adormecer a través de
la repetición ( el tam tam ritual). El arte hereda esa
finalidad porque deriva del mito.
La trampa radica en que los más ominosos
razonamientos son vistos solamente desde la
sucesividad. El niño ama escuchar cien veces la
misma historia no porque sea incapaz de interesarse
en historias radicalmente nuevas, sino porque para él
la reiteración es una vuelta a su territorio más propio,

50

Hay un mecanismo de defensa en el
pensamiento que induce a alejar el reconocimiento
de esas potencias, porque dan miedo. ¿Por qué son
peligrosas? Antes que nada, es peligroso todo lo
que es más fuerte que nuestro poder de control. Lo
2 En ~sta línea imaginativa se sitúa lo que seria el opuesto,
rec~p1tular, re-capitare o re-capitulare, voh-er a pasar por la cabeza,
capitular de nuevo, rendirse dos veces.
3 Tl10sewho cannot rancmber thc prut are condcmned to repeat ít (Santayana,
1998). los estu~osos ~e la obra de Santayana suelen quejarse de
que esta sentencia es citada_ fuera de contexto, y advierten que no
se tra~a de_la n_iera exhortación moral y didáctica a poner atención
a la h1stona, smo una parte de la teor!a del autor acerca ele cómo
se forma y adquiere el conocimiento. En este último caso resulta
aun_más reveladora, puesto que el conocimiento en la modernidad
occ1de~tal -:-ante todo el que proviene de la ciencia- se basa
en ~a r~1terac16n: las leyes y reglas se forman a partir de lo que se
r;p1tc igual y sólo_así puede (com)probarse, de tal man.era que sus
'ariantes (e.xcepcmn~) son parte del fenómeno y confinnación de
su ser esencial, que es mvariable.
4 A ~an's memory may almost_ becom_e ~he art of continually varying and
m,s, cprescntmg h,s past, accordmg to /11s rntercsts in the pmenr (Santa"ana
1994).
l
'

que nos pone en una situación de incertidumbre,
de duda, de inseguridad sobre el origen de lo que
pensamos, y esto se traduce en una especie de
pánico. Para los griegos, que además elaboraron
la noción del control sobre uno mismo, no exístia
esta ilusión: sabían perfectamente que ese control
podía ser destruido con gran facilidad. (En Alonso
y Malina, 2006: 34)
CÉMERO V DECEMERACIÓM

El panorama se vuelve aún más complejo si se hace la
siguiente consideración: en la Poética, Aristóteles sólo
reconocía dos grandes géneros-madre, la tragedia y la
comedia. Siglos más tarde, Eric Bentley sintió necesario
añadir el melodrama, la farsa y la tragicomedia, y
acaso su error fue colocarlos en el mismo nivel que
los dos primeros (acaso en rigor debían haber sido
considerados ya en sí mismos como subgéneros). Lo
mismo hicieron aquellos otros clasificadores que más
adelante incluyeron la pieza y la obra didáctica. Por su
parte, el cine proveyó el musical, el western y el thriller
- a veces identificado con el cine negro-, y luego
redefinió otros territorios como el "género de horror",
la ciencia-ficción y el "género infantil". A su vez, todos
estos rubros dieron paso a múltiples subdivisiones e
interconexiones, desde la "comedia de matrimonios"
hasta "el thriller de espías", desde la "ópera rock" hasta
el splatterpunk. Cada una de estas apariciones suele ser
vista en sí como ruptura: la tragicomedia atenta contra
la férrea distinción entre tragedia y comedia, del mismo
modo en que la pieza subvierte las convenciones del
melodrama. (Algo parecido sucede en cada territorio
del arte: así, por ejemplo, se dice que la novela negra
estadounidense surgió como reacción en contra de la
novela inglesa de flemáticos detectives refinados a lo
Agatha Christie.)
Desde entonces la gran ocupación de la crítica es la
clasificación; y en tanto que esta actividad es subjetiva,
una gran parte de la critica y la historiografía es un
debate entre teóricos que desean imponer su particular
ordenamiento. De este modo, no son infrecuentes las
largas discusiones acerca de que el thriller no es lo
mismo que el cine negro porque aquél, a diferencia
de éste, utiliza el suspense; o las disquisiciones en
torno al valor de una obra en la única medida de su
"audacia genérica" (un discurso artístico que en si no

51

�Todo cabe en un único nivel porque todo termina
anhelando, de una u otra manera, el carácter de
género -o "subgénero", pero siempre reclamando
un lugar en el árbol genealógico de las convenciones
dramáticas (y esto se debe ante todo a una mecánica
de fondo: lo a-genérico es burdamente asociado con
lo de-generado). Buena muestra son las propuestas
de considerar a la pornografía un género, o al menos
un subgénero dependiente de la farsa. Esto se debe al
hecho de que el pomo surge en gran parte como sátira
de los productos filmicos más socialmente aclamados
(así, por ejemplo, al estreno de The Lord ofthe Rings sigue
muy pronto su "versión porno", Lord of the Cockrings ).
En su momento y a su manera, la pornografía fue
una forma de ruptura -subversión de convenciones
morales-; en otro de tantos casos similares, muy
pronto se convirtió en industria y por tanto en la más
rutinaria de las tradiciones. El porno es, del modo más
involuntario, una parodia de la ruptura.6
Los géneros parecen nacer no como revisiones o
renovaciones sino como específicas rupturas contra
los géneros convencionales, pero se trata de rupturas
que tienen la más inmediata vocación de convertirse en
géneros convencionales. Por este camino la conclusión
resulta inevitable: todo es convencional: la tradición es
ruptura. (Puesto que ambos términos, casi concebidos
como sinónimos, se inmovilizan mutuamente, habría
5 Buena representante es, en efecto, la celebérrima saga de James
Bond, el espla británico creado por lan Fleming: el inusitado
que escribirlos siempre entre comillas.)

parece muy propositivo, debe valer enormemente si
se le reconoce como «pieza neo,noir con elementos de
tragicomedia y tono post-expresionista"). La aparición
de una mezcla genérica exitosa llevará de inmediato a
hablar de "género", sobre todo cuando comienzan a
brotar obras seguidoras de ese esquema combinatorio
en particular; esta mecánica actúa como si hablar
de mezclas ya fuera en sí una forma de ruptura ( con
frecuencia a los guionistas, directores y productores se
les escucha negar que una cinta en la que intervienen
sea simplemente "de horror", para a continuación
definirla en términos como "thriller psicológico de
inspiración teológica bíblico-apocalíptica").
Tampoco es infrecuente escuchar de ciertos
críticos cansados la afirmación de que algunas
personalidades -generalmente actores y a veces
directores-, son más fuertes que el territorio
genérico que visitan (Arnold Schwarzenegger,
Pedro Infante o Woody Allen imprimen su "sello"
invariable, independientemente de si hacen comedia
o melodrama: éstos son "pretextos" para que tales
personalidades hagan lo que los caracteriza o tipifica,
es decir lo que se espera que hagan). En este panorama,
todos los nombres están en el mismo nivel: Chaplin y
Charlot, Charles Foster Kane y James Bond.5

tiene incluso su magno refrán, que es la célebre
sentencia atribuida a Churchill: "Si no eres un rebelde
a los 20, no tienes corazón. Si no te has insertado en
el establishment a los 30, no tienes cerebro".7 Para evitar
la directa referencia al sometimiento, las décadas
siguientes suavizan pudorosamente y eliminan esa
parte humillante: "El que no es un rebelde a los 20 años
no tiene corazón; el que sigue siendo un rebelde a los 40
no tiene cabeza".8
En todo caso, tener cabeza o cerebro equivale a darse
cuenta de que lo único realista es someterse al aparato de
poder: ello es inevitable, pese a lo repulsivo y oprobioso
que_ resulta. La rebeldía es una fase "necesaria" para que
el ciudadano se someta al establishment con al menos un
recuerdo de digna derrota, una coartada de dolorosa
nostalgia. La ruptura, pues, no sólo es tradicional sino
rutinaria. El conservadurismo tiene, así, un sustento
ideológico, pero también el bando liberal y contestatario
lo considera una ley. Por ejemplo, el novelista y pintor
Wyndham Lewis (1882~1957) incluye esta línea en uno de
sus libros: "Cuando un hombre es joven, usualmente es un
revolucionario de alguna clase. Así que aquí hablo de mi
revolución".9 La acotación "cuando un hombre es joven"

éxito de la primera cinta (Dr. No, 1962) dio paso a decenas de

secuelas en lo_s siguientes años (sin contar las copias y parodias),
y la repetición convirtió en "leyes genéricas" a las características
de esta historia (el villano exótico que quiere dominar el mundo,
las armas secretas, las "chicas Bond", la espectacular secuencia
inicial, los temas musicales, etcétera). En un documental televisivo
hecho para celebrar las cuatro décadas de esta "franquicia" (Best
Ever Bond, 2002), varios guionistas de la serie "oficial" declaran
que a cada pel!cula se vuelve más dificil "no repetirse", lo cual no
significa sino que es arduo imaginar apariencias novedosas para
decir siempre lo mismo, esa serie de elementos y situaciones que los
espectadores esperan con avidez, esa exigente y precisa mezcla que
no puede alterarse de manera profunda sin que el público se sienta
decepcionado y hasta traicionado. Singular!sima forma de lo "nuevo"
("ruptura") que sacraliza a lo ''viejo" ("tradición"): el espectador
espera ser sorprendido por la originalidad, mgenio o vistosidad con
que le son presentadas las partes de una estructura que conoce de
antemano y a la que ha vuelto una y otra vez hasta la saciedad (pero
no hay saciedad, todo lo contrario); lo que lo hace feliz es poder
predecir lo que sucederá pero no cómo. Dicho de otra manera: está
protegido dentro de los l!mites de lo redundante (lo macrocósmico
debe ser predecible) pero no siente que haya perdido su libertad,
ni que esa protección sea un ahogo, precisamente porque los
detalles de lo redundante son en sl irrepetibles (lo microcósmico
es impredecible) La "ruptura" consiste en inventar nuevos
vestuarios, siempre adaptados a la respectiva modernidad, para
un invariable y monol!tico maniquí. Esto es lo que permite a Eric
Bentley enunciar definiciones no de lo que es la dramaturgia. sino
de lo que se espera que ella sea, por ejemplo: "Filosóficamente, en las

LA TRADICIOH . LIZAC Ó DE LA RUPTURA

A tal grado se aceptan colectivamente la
"tradicionalización de la ruptura" yla "institucionalización
de lo revolucionario", que ambos fenómenos se han
vuelto lugares comunes de la "sabiduría popular" en
ambos extremos del espectro ideológico. La derecha
obras de Shakcspeare se hallan reiteraciones de antiguos puntos de
,ista; pero la cxperimaitación de estas filosoftas es siempre nueva.Tal
es una de las razones por las que Shakespeare significa más para
nosotros que aquellos que podrtan enseñamos más" (1996).
6 Lo mismo puede decirse del rock -por más escandalosa
que resulte la asimilación-, y en general de toda corriente
contestataria que es prontamente vuelta industria. Cada vez con
mayor velocidad las revoluciones se industrializan, lo cual en
Occidente es lo rrusmo que volverse instituciones. Por medio de
la redundancia y de la aceleración de ese proceso, han llegado a
aparecer rupturas ya institucionalizadas en el momento de su
aparición. No parece haber territorio no contaminado por esas
expectativas de industrias e instituciones, cuya perduración
depende de las rupturas; y no de cualquiera, sino de las rupturas
que parecen más subversivas (auténticas).

52

7 If ybol~h're rwt a rebel by 20, you'v( got no heart. If you haven't turned
CSra is ment by 30, yo11'vegot no brains.
8 La. sentencia, atribuida también a Bernard Shaw, Disraeli
Y B1_smarck. e~tre otros, reaparece a cada tanto en diversas
~crsiones; por CJemplo: "Cualquiera que es menor de 30 y no es un
liberal, carece de corazón, y cualquiera que es mayor de 30 y no
es un conservador, carece de cerebro", o "Si no eres un socialista
para cuando ~umples los 25, no tienes corazón. Si toda,1a Jo eres
a los 35. no tienes cabeza". Según investigación de Ralph K
(1993) ~Sta "l_ey" se debe a un historiador y politico del siglo
FranGOJS Gu1Zot, quien habría dicho: "No ser republicano a los
~O es prueba de voluntad de corazón; serlo a los 30 es prueba de
holu'.1tad del cere~ro" (Not to be a Rcpublican at 20 is proof of want of
to be o~c_at 30 1s proofof~ant ofhcad). Gcorge Santayana es autor
e una m~c1osa y_e~pléndida variante: "El joven que no ha llorado
es un sah aJe, Yel VleJO que no ríe es un tonto" (The young man who has
not wepr 1s as_avage, and r_hcold man who will not laugh is afool).
9 Whcn.aman 1s young, he is usually a rcvolutionary ofsorne !:ind. So hm ¡ am
spca1img ofmy n:volutíon.

funciona como condicionante e implica un cambio: el
término de la juventud es asimismo el de lo revolucionario.
Incluso el adverbio "usualmente" implica que no todos los
jóvenes son revolucionarios "de alguna clase".
En efecto, también en esto se ha dado un proceso:
en los años sesenta del siglo XX, época del hippismo
y la contracultura, un reaccionario que ya había
cumplido la treintena era visto como una desagradable
anomalía por los integrantes de su generación, mismos
que apreciaban a un revolucionario de sesenta años
c?mo guía y maestro. En cambio, a principios del
siglo XXI, un joven revolucionario es contemplado
por sus contemporáneos como una especie de bufón
lo mismo que un maduro conservador es objeto d~
respet? y fuente de autoridad. Una variante de aquel
lema citado parecía ya prefigurarlo: "Muéstrame a un
joven conservador y te mostraré a alguien sin corazón.
Muéstrame a un viejo liberal y te mostraré a alguien
sin cerebro".
El crítico Carlos Velázquez atribuye al "tiempo"
este fenóme~o: "El tiempo, referencia inexacta y
a la vez precisa, nos ha traído, entre otros vicios el
desgaste de la palabra. La palabra ha perdido 'su
capacid~~ ~ara transformar el mundo. [...] La palabra
'revoluc1on nos suena a comunismo, a resentimiento
a 'poesía comprometida', a ingenuidad retro. El
tiempo nos ha imposibilitado para las revoluciones.
Cualquier simulacro de levantamiento se nos antoja
conmovedor pero estéril" (2008). Sin embargo, el
causante de_ esa legislación inferida no es el tiempo en
tanto magrutud abstracta, sino en cuanto progresión
de las modernidades.
De vez en cuando aparecen ensayos que denuncian
la "t~adici~nalización de la ruptura". Por ejemplo,
Ave~a Lesper revela en "Asesinar al performance"
la rutina en que se ha convertido esa experiencia
artística nacida específicamente como transgresora:
Mientras que el dadaismo era protesta y
transgresión, manifestándose como el anti-arte

;r~

hoy todo es arte y nada transgrede. El collage, eÍ
pe,formance, los anti~poemas, la escritura automática

tt1,

las instalaciones, la destrucción en escena, todo e~
creación de los dadaístas. ¿Cuál es la aportación
del arte actual? Convertir una revolución en
conformismo y comodidad. El apetito por lo

53

�equívocos que a todo lo vuelven "tradición" (sobre
todo a la "ruptura")-, sucedan fenómenos como el que
puede apreciarse en la más grande y detallada base de
datos sobre cine en el ciberespacio, la Internet Movie
Database. Los millones de usuarios en todo el mundo
votan para hacer una lista de las 250 películas más
grandes e importantes de todos los tiempos; aunque esa
lista cambia día con día, no hay variaciones sustantivas
al aspecto que ofrece, por ejemplo, en diciembre de
2008. En años anteriores, Citizen Kane ocupaba los
primeros lugares; en esa fecha está en el lugar 29. Los
primeros 30 títulos de esta lista son los siguientes:

nuevo que tienen las galerías, museos y curadores
ha decidido que la pintura y la escultura no son
nuevas y que estas manifestaciones que ya casi
cumplen el siglo sí son nuevas; el ready-made y el
urinario ya son centenarios y hoy siguen en el top
ten de las novedades. Esta falta de originalidad tiene
una razón evidente, ya lo dijeron los dadaístas:
"Como esto no es arte, permite a todo el mundo
ser dadaísta". Y eso pasa ahora: como esto no es
arte, permite a todo el mundo ser artista, cayendo
en una contradicción fundamental. Estamos
viviendo un asunto extraordinario: una generación
multitudinaria de artistas sin arte. Una legión
sigue a este movimiento repitiendo sus plegarias
a san Duchamp y perpetuando algo de lo que sus
creadores afirmaban: "las obras dadá no deben durar
más de cinco minutos". Los seguidores son la tumba
del movimiento, por eso no logran aportarle nada.
En el performance es más evidente esta contradicción:
algo que tendría que ser efímero ya se estancó en los
museos. (2008)
su momento funcionó para "mover las cosas" y que
Ajustes de cuentas como el de Lésper aparecen a
a la vuelta de muy poco tiempo se volvió parte de la
cada tanto y son honestos y oportunos, pero no
inmovilización generalizada? De ahí que la actitud de
puede dejarse de lado el hecho de que resultan
las nuevas generaciones sólo puede ser un nihilismo
más útiles a la ortodoxia que a la heterodoxia (si
que no tarda en volverse histriónico (únicamente el
ésta realmente existe y no es la parte "liberal" de la
cinismo parece resistir el hartazgo de una "ruptura"
ortodoxia, como quiere creerlo la crítica didáctica).
que hace mucho dejó de creer en sí misma).
Con el arribo de nuevas generaciones, más y más
Los mecenas son divertidos espectadores de este
sensibilidades individuales se alían al terreno del
proceso, y nada les resulta más útil que el nihilismo
arte como el menos contaminado: por pura lógica,
de las sucesivas "vanguardias"; de hecho, ellas les
su actitud es necesariamente la de la oposición, la
son indispensables, puesto que aportan "novedades",
inconformidad y el desprecio a las formas y géneros
giros de mercado, perduración de las formas, afinación
agotados. Independientemente de la originalidad de
constante de las estrategias. Numerosos mecenas,
las obras que producen estos nuevos artistas, y de lo
cuando les es necesario, juegan incluso el papel de
excepcional que sus propuestas personales pueden
promotores de las rupturas más enérgicas, sobre todo
llegar a ser, su actitud los unifica (redundancia es
cuando éstas apoyan la confusión de términos (en el
tradición: de dos en adelante todo es familia o, como
nivel de los media, el arte es, en primera instancia, el
en este caso, clan forajido). El aparato los espera con los
espectáculo ofrecido por los artistas mientras intentan
brazos abiertos, puesto que no "espera" que inventen
vehicular su hechura).
nuevas formas, sino que renueven las existentes.
La revuelta de los dadaístas muy pronto se volvió
LO P
LAR - . O EXQVISrTO
parte del mercado. me dónde obtendrán armas los
Por ello no es extraño que, mientras los artistas
inconformistas sino de un único puñado de elementos
luchan cada vez más -y ya no sólo por contar con
(collage, performance, anti-poemas, escritura automática,
espacios de ilifusión, sino por librar su trabajo de los
instalaciones, destrucción en escena, etcétera) que en

54

1, SUEÑOS DE l=UCA ( THE SHA WSHAHK
REDEHPTIOH), FRAMK DARA.BOMT, 1994,
2, EL PADRINO (THE CODl=ATHER), FRAMCIS
FORD COPPOLA, 1972,
3, EL PADRINO 11 (THE CODFATHER: PART 11),
FRAMCIS FORD COPPOLA, 1974,
4, EL CABALLERO DE LA HOCHE (THE DARK
KHICH'J), CHRISTOPHER MOLAN, 2008.
5, EL BUEHO, EL HALO V EL FEO (IL BUOHO, IL
BRUTTO, IL CA fTIVO), SERCIO LEOME, 1966,
6, TIEHPOS VIOLENTOS (PULP FICTIOH),
OUEMTIM TARAMTIMO, 1994,
1, LA USTA DE SCHIHDLER (SCHIHDLER'S LIS'J),
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8, ATRAPADO SIH SALIDA (OHE FLEW OVER THE
CUCKOO'S HEST), MILOS FORMAN, 1975,
9. LA CUERRA DE LAS CA.LAX.IAS: EPISODIO V
• EL IHPERIO COHTRAATACA (STAR WA.RS:
EPISODE V • THE EHPIRE STRIICES &amp;tCIQ,
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10, DOCE HOHBRES EH PUCHA (12 AHCRV HEH),
SIDMEY LUMET, 1957,
11, CASA.BLANCA, MICHAEL CURTII, 1942,
12. LA CUERRA DE LAS c:ALAXIAS (STAR WARS),
CEORCE LUCAS, 1977,
13. LOS SIETE SAHURAIS (SHICHIHIH HO
SAHURAI), AKIRA KUROSÁWA, 1954,
14. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL
REV (THE LORO OF 1HE RIHCS: THE RETURH
OF THE KIHC), PETER JACKSOM, 2003.
15. BUEHOS HUCHACHOS (COODFELLAS),
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16, LA VEHTAHA INDISCRETA (REAR WIHOOW),
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17, CAZADORES DEL ARCA PERDIDA (RAIDERS 01=
1HE LOST ARIQ, STEVEM SPIELBERC, 1981,
18. CIUDAD DE DIOS (CIDADE DE DEUS),
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19. ÉRASE UHA VEZ EH EL OESTE (C'ERA UHA
VOLTA IL WES1), SERCIO LEOME, 1968.
20, EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA COHUHIDAD
DEL AHIUO (1HE LORD OF THE RIHCS: THE

FEUOWSHIP OF THE RIHC), PETER JACKSOM,
2001.
21, SOSPECHOSOS HABITUALES (THE USUAL
SUSPECTS), BRYAM SINCER, 1994,
22. EL CLUB DE LA PELEA (FICHT CLUB), DAVID
FINCHER, 1999,
23, PSICOSIS (PSVCHO), ALFRED HITCHCOCK,
1960.
24, ELSILEHCIO DE LOS IHOCEHTES(THE SILEHCE
OF THE LAHBS), JOMATHAM DEMME, 1991.
25, DOCTOR IHSÓUTO (DR. STRAHCELOVE OR:
HOW I LEARHED TO STOP WORRVIHC AND
LOVE THE BOHB), STAMLEY KUBRICK, 1964,
26, ELOCASODEUHA VIDA(SUHSETBOULEVARIJ&gt;,
BILLY WILDER, 1950,
27, INTRICA IHTERHACIOHAL (HORTH BV
HOR1HWES1), ALFRED HITCHCOCK, 1959,
28, AHHESIA. (HEHEHTO), CHRISTOPHER MOLAN,
2000.
29, CIUDADANO KAHE (CITIZEH KAHE), ORSOM
WELLES, 1941,
30, HA.TRIX(THEHA.TRIX), AMDYWACHOWSKI Y
LARRY WACHOWSKI, 1999,

Toda lista es arbitraria y cambiante, pero ésta resulta
elocuente en sus arbitrariedades y cambios: lo que
manda es la tradición, aquella que se recrudece más
y más a cada día y que tiene otros nombres menos
respetados (entre ellos, totalitarismo). Los nombres
que representaron al séptimo arte en el siglo XX están
ausentes de la mirada colectiva. Sólo Akira Kurosawa
es aceptado entre los primeros títulos, y ello solamente
porque Los siete samuráis fue ya en su tiempo _adoptado
y adaptado por Hollywood como western prototípico
y estereotípico (Los siete magníficos -1960- fue la
primera de numerosas "traducciones"). Cazadores del
arca perdida superará con creces a El ocaso de una vida, y
La guerra de las galaxias a Doctor insólito.
Más adelante en esa lista puede verse a M (Fritz
Lang, 1931) seguida por Forrest Gump (Robert
Zemeckis, 1994); puede también apreciarse a Perros
de reserva (Quentin Tarantino, 1992) antecediendo
a filmes como El halcón maltés Qohn Rustan, 1941),
Rashomon (Alma Kurosawa, 1950) y Luces de la ciudad
(Charles Chaplin, 1931). Resulta apabullante ver a
Duro de matar Qohn McTiernan, 1988) unos cuantos
lugares antes que dos cintas de Kurosawa, Yojimbo
(1961) y Ran (1985). En el lugar 93 aparece El séptimo sello
(Ingmar Bergman, 1957), pero ello se debe sin duda a
la cita que de este filme se hace en El último gran héroe
(MeTiernan, 1993). Fresas salvajes (Bergman, 1957) estará

55

�junto a KillBill: Vol.1 (Tarantino, 2003). Por su parte, 8.Y
(Federico Felliní, 1963) se halla contigua a Amores perros
(Alejandro González Iñárritu, 2000) y Buscando aNema
(Andrew Stanton y Lee Unkrich, 2003). Podrá verse a
Lastrada (Felliní, 1954) en tranquila inmediatez con Río
místico (Clint Eastwood, 2003).
Una lista como ésta contará con la ferviente defensa
de las áreas más conservadoras de lo ortodoxo y
genérico. En los casos mayoritarios se hablará de
"democratización", de la venganza de lo popular
contra lo exquisito y elitista, y se citarán
tradicionales lugares comunes como
"en gustos se rompen géneros" o
"en la variedad está el gusto".
Sin embargo, también
el "clan forajido" de la
heterodoxia apoyará a
esta lista, de modo más
o menos indirecto,
porque la presencia
mayoritaria de
productos plenamente
comerciales en esa
"enumeración popular"
da a muchos artistas de
la ruptura el pretexto
perfecto para incorporar
en sus obras estereotipos,
clichés y fórmulas ... y exigirse
cada vez menos.
Y ello no es incomprensible:
si El séptimo sello -obra irrepetible y
personahsima- terminará siendo antecedida por
El golpe (George Roy Hill, 1973) -encargo comercial
y fórmula de entretenimiento promovido por un
estudio-, ¿para qué buscar tres pies al gato? ¿Con qué
objeto exigirse lo imposible si todo termina siendo visto
a través de un solo cristal, sospechosamente uniforme y
universal? ¿Para qué soñar con un arte que transfigure
la realidad si toda posible vía de transfiguración parece
haber sido prevista por los géneros, y si incluso el
cine de festival o "alternativo" se rige por los mismos
principios del cine comercial, comenzando por el
glamour y el discurso del éxito?
He aquí la parte más tramposa de ese cristal único:
si el esfuerzo invertido, la novedosa originalidad

y la depuración técnica son los criterios globales
de la excelencia, ¿cómo negar la originalidad de
la estructura de Amnesia, que en la lista antecede
a Ciudadano Kane, o el virtuosismo de los efectos
especiales de Matrix, que la sigue? la contigüidad es
una forma de la repetición, y resulta previsible que
si el filme de Welles es juzgado por esos criterios
globales, continuará su descenso paulatino hasta salir
de la lista, lo mismo que las películas de Kurosawa,
Hitchcock, Kubrick, lang, Bergman o Fellini, que
parecen haber sido incluidas como suprema concesión.
Cabe replantear esa esencial pregunta: tpara qué
asumir el arte como el más desafiante e imprevisible
de los desafíos, si en la extendida confusión de
términos la palabra "arte" es equiparada a "ruptura
institucionalizada" y sólo se le define corno sometida
a una tradición que en sí es artesanía orgullosa de
su carácter de obediencia, fidelidad y sometimiento?
Si "arte" es una mera búsqueda de originalidad,
Amnesia es "más original" que Kane (libros enteros
se han escrito para denunciar la "convencionalidad"
de la estructura de la cinta de Welles). Si "arte"
no es más que técnica -como su etimología
parece indicarlo-, los efectos especiales de Matrix
"superan" a los de Citiz_en Kane, lo cual significa que
muy pronto, puesto que todo se reduce a una carrera
tecnológica, Matrix será aventajada por cintas aún
más vistosas y taquilleras que ya todos esperan con
ansia (y que, en más de un sentido, están ya creando
a quienes han de crearlas).
la respetabilidad de una lista como la de la Internet
Movie Database surge de su carácter de "muestrario del
gusto", de "expresión de la diversidad", es decir, de su
imparcialidad o democratización; quienes se oponen a
los excesos del especialisrno o del academicismo, y más
aún a los del fundarnentalismo, tendrán que aceptar
que el criterio válido (o el menos inválido) es el de "la
mayoría en la que todas las áreas están representadas".
Pero el mensaje ulterior que se transmite de forma
inferida no está en este último entrecomillado sino en
la palabra criterio (código de lectura). Espectadores,
críticos y cineastas saben que muy pronto en esa
lista serán otras las cintas contiguas a Kane con el
objetivo de "ponerla en su lugar", mientras que ella
continuará siendo una referencia infaltable (nunca será
realmente sacada de las listas porque resulta necesaria

56

para oscurecerse al tiempo que otras adquieren un
brillo momentáneo). tEn dónde radicará la apuesta
creativa de los nuevos realizadores si Citiz.en Kane es
enojosamente irrepetible? Seguirán, pues, lo que sí es
reiterable: el criterio de originalidad y la definición de
virtuosismo que les ha mostrado el éxito de Amnesia y
TheMatrix.
Cuando se pronuncia la frase "lo popular y lo
exquisito", un automático regusto despectivo cubre
al segundo término a la vez que el primero se reviste
de dignidad y aun de vindicación. No se repara en lo
peligroso que resulta equiparar al bolero y a Tiempos
violentos (o a esta cinta de Tarantino con el original
folletín genérico de donde ella toma nombre, pulp
fiction) como si fueran lo mismo, es decir "expresiones
del gusto colectivo" (la repetición genera tradición,
pero resulta indispensable examinar a fondo cuál es
el criterio que se usa para equiparar dos elementos
y, sobre todo, a quién beneficia ulteriormente la
aplicación de esa forma de mirar). El peligro estriba
en que la contigüidad de entradas en la lista hace que
los criterios se intercambien: el hecho de que estén
colocados juntos, de modo descendente, filmes como
Casablanca, La guerra de las galaxias, Los siete samuráis, El
señor de los anillos, Buenos muchachos, La ventana indiscreta,
Caz.adores del arca perdida y Ciudad de Dios, no invita a
una "mirada imparcial, abierta y desprejuiciada" sino
que construye un único código de lectura en el que la
mayoría define a la minoría.
Pero he aquí la clave: esa "mayoría" no está
realmente constituida por las voces que supuestamente
representa, sino que ha sido hecha por "convencimiento
de los tiempos", es decir por consenso de mecenas,
es decir por un "realismo" en el que lo exquisito es el
bufón de lo popular y en el que ambos son mentidos y
manipulados para que uno resulte ridículo con objeto
de legitimar, en la balanza, a la verdad democrática y
popular (que, a despecho de toda democracia verdadera
y de toda auténtica cultura popular, coincide punto a
punto con la tradición del poder). Hay que ser realista,
dice esta muy específica tradición a los nuevos artistas:
tpara qué luchar por una expresión realmente insólita
si el público mundial consume de igual forma a 8.Y,
Amores perros y Buscando a Nema, es decir, si estos tres
títulos se equiparan en el único y parejo renglón de lo
sólito (comprensible)?

En este panorama nada parece más lógico y
congruente que el hecho de que las nuevas generaciones
de artistas estén cada vez más caracterizadas por el
cinismo, la amargura, la indiferencia, el resentimiento y
el desprecio; sin embargo, esta actitud es precisamente
lo que la ortodoxia espera de los artistas en ciernes.
Nadie puede oponerse a la corriente de manera
indefinidamente sostenida: el aparato provoca la
tensión de la liga y se limita a esperar a que ésta se
rompa; de ahí que el esfuerzo de oponerse -la inmensa
energía que ello implica- sea cada vez menos visto por
los nuevos artistas corno algo necesario.
Cinismo, amargura, indiferencia, resentimiento,
desprecio hacia todo lo que parezca organizado
(religión, política, moral, etcétera), e incluso la
decidida apuesta por el Mal (siempre con mayúscula):
todas éstas son actitudes que el mecenas fomenta y
celebra en los artistas inconformes. Estos últimos,
encerrados en torres de marfil, convencidos de la
inutilidad del compromiso o del rigor, inmovilizados
por su propio nihilismo, se convierten en ejemplos
vivos para aquellos otros artistas que sí quieren
transigir y vender su alma al aparato de poder.
Virulenta arma mayor de los mecenas y del aparato al
que pertenecen: convertir la pugna entre tradición y
ruptura en un medio idóneo para mantener las cosas tal
como el poder las desea y necesita. El terrible resultado
es claramente expuesto por J. G. Ballard en el prólogo a
la novela Crash (1974): "Nuestros conceptos de pasado,
presente y futuro necesitan ser revisados cada vez
más. Así como el pasado mismo -en un plano social
y psicológico- fue una víctima de Hiroshima y la era
nuclear, así a su vez el futuro está dejando de existir,
devorado por un presente insaciable".

la idea "positiva" del encargo como educador del
artista toca su punto más polémico en un texto del
ensayista mexicano Gabriel Zaid. En "Teoría de
la góndola", este autor aporta el siguiente ejemplo
ubicado en el terreno de la música:
Ser un organista creador requiere muchos años
de trato cotidiano con teclados concretos, con
interpretaciones concretas, con ejercicios concretos
de composición, para alcanzar la libertad que da

57

�el oficio: una libertad
concreta para esto y
aquello, no para todo.
Por lo mismo , aunque
tenga que ganarse la vida
con encargos mal pagados,
soñando con la libertad inalcanzable
(por su falta de recursos y la
incomprensión de otros), si se sumerge
en los encargos concretos y se apasiona
por buscarles soluciones creadoras,
puede acabar convirtiéndose en Bach. Puede
transformar su necesidad en libertad. (2008)

La "góndola" a que se refiere Zaid es el nombre técnico

de los espacios de exhibición de mercancías en los
grandes almacenes, aquellas mesas y anaqueles que
sólo están a disposición de los fabricantes opulentos
capaces de pagar los altos precios de publicidad y
alquiler de tales espacios. La "selección natural" se
cumple a cabalidad en las "góndolas": en ellas no sólo
no están todos los que son (en este caso productores o
fabricantes) sino que únicamente están los de mayor
poder económico, es decir los oligopólicos.
A continuación, Zaid menciona estudios
mercadotécnicos según los cuales una gran variedad
de productos confunde y hasta angustia a los
consumidores, que prefieren tener pocas opciones de
compra. Lo mismo, según sugiere, ocurre en el territorio
del arte. La libertad del artista es inalcanzable y
abstracta, porque en primer lugar el artista es humano y
por tanto su tiempo de atención, memoria y capacidad
de realización es limitado (del mismo modo que los
consumidores tienen un limitado tiempo de selección
de bienes y productos).
La libertad que otorga el oficio artístico es, para
Zaid, "una libertad concreta para esto y aquello, no
para todo". Así pues, en la oración "aunque tenga
que ganarse la vida con encargos mal pagados", el
"aunque tenga que" parece en realidad un "debería".
La libertad no resulta sino un sueño personal que
es útil en la medida en que siga siendo un sueño
y sólo se realice en una medida muy pequeña
(limitada); así pues, la falta de recursos del artista y
la incomprensión de quienes lo rodean son estímulos
porque son obstáculos.

Los encargos equivalen a lo concreto, en
contraposición a lo abstracto, ideal o ilusorio que
son las aspiraciones, deseos o proyectos del artista; lo
concreto es la medida humana, es decir, la limitación
(de góndolas lo mismo que de tiempo, memoria
o atención, porque todos éstos son opciones y las
opciones deben ser, por definición, limitadas). Luego
entonces, el artista que "se apasiona por buscarles
soluciones creadoras [a los encargos mal pagados],
puede acabar convirtiéndose en Bach". Es decir que la
restricción es la llave del genio. El verdadero artista es
el que "puede transformar su necesidad en libertad".
Difícil contradecir este antiguo aserto; ya el latino
Propercio escribia: "El árbol no es nunca más frondoso
que cuando prospera en los abismos solitarios".10
He aquí en donde brota lo polémico de estos
razonamientos porque, siguiendo la misma línea,
¿no puede concluirse que los arquetipos del hombre
libre son Edmundo Dantés o Robinson Crusoe,
caídos en la mayor de las restricciones (el Conde de
Montecristo por maquinaciones sociales, Crusoe
por azares "naturales")? ¿No es verdad que apenas
hay un paso para concluir que lo mejor que puede
suceder a los individuos es la tiranía, siempre y
cuando decidan apasionarse por buscar soluciones
creadoras a las represiones y sojuzgamientos? Todo
oprobio es concreto y limitante, y por tanto sirve
para promover esa necesidad que el ser humano, en
sí limitado, puede transformar en libertad. Y si ésta
es siempre inalcanzable, es decir abstracta, entonces
puede incluso deducirse que, mientras más oprobiosa
sea la dictadura (Dantés/Crusoe), mayores resultan
las posibilidades de liberación. Si eso puede concluirse
en el nivel social, en el nivel artístico no queda sino
aducir que, mientras más duro sea el encargo, más
concretas son las opciones de creatividad y realización
(convertirse en Bach).
JO De más está decir que la propia Meca del Cine no poclria concorc.br
más con e~c ra=onarnicnto. En una supuesta parodia sobre el
negocio hollywoodcnse del cinc, Ger Slwrty (Bary Sonnenfcld. 1995.
basada en la novela de Elmorc Leonard), un personaje surgido de la
mafia de ~liami que a la ve= es un cinéfilo, Palrncr Qohn Tm·olta),
se interesa por convertirse en productor en Hollywood; en una
sccucncu se le ve ,icudir a un cine ca~i vacio para ver una copia de
fouch of Evíl (Orson Wcllcs, 1958) y al final, maravillado. explica
"\\'elles no que.ria hacer e,Ll pclicub; estaba obligado por contrato
con la productora". Ysu conc1usión es la del filme y de la indumfa
misma que se autoconsagra a tra\·és de la parodia: "A veces algunos
trabajan mejor con una pistola apuntada a la cabeza".

58

Acaso Zaid emprende este ensayo con miras a
practicar una severa crítica a la globalización; por ello
inserta frases como "lo mejor es enemigo de lo bueno",
"la mayor libertad no está en que todo sea posible" y,
sobretodo:
Un joven talentoso y rico, para el cual todas
las vocaciones son posibles, puede acabar en la
mediocridad, no sólo porque tanta facilidad lo
confunda, sino porque su trato con lo posible
no se concreta en compromisos que lo obliguen
a resolver dificultades concretas. La mera
posibilidad no es todavía una libertad. (2008)

Así pues, cuando todas las vocaciones son posibles
(simultaneidad), el resultado es la petrificación.
Vienen a cuento los inmortales de Borges que,
poseedores de la opción infinita, parecen terminar en
estado casi vegetativo. Pero sólo lo parecen.
Si la libertad pura es inalcanzable -parece concluir
Zaid-, resulta no sólo preferible sino indispensable
una esclavitud apasionadamente asumida como
compromiso que obliga a liberarse. El encargo del
mecenas se confirma, así, como percutor del genio.
¿Por qué entonces, si el imperio de los mecenas no
hace sino ampliarse, y si sus rigores e imposiciones
se recrudecen a cada momento, no abundan los
artistas geniales? ¿Mera falta de apasionamiento en el
aprisionamiento? ¿Q se trata de que falta aún mayor
severidad en las corporaciones, en los mecenas y en todo
"patrón de góndola", sea mercantil o cultural? De forma
aún peor, todo ello no hace sino confinnar la "selección
natural": sólo llegan los Dantés y los Crusoe, los winners
capaces de sobreponerse a todo encadenamiento,
humillación y adversidad y transformarlos en
posibilidades concretas de realización. Afin de cuentas,
sí son todos los que están.
¿Por qué si el ser humano equivale a sus límites
internos (de tiempo y espacio), todavía se le hace
necesitar otros, externos (dominio, mano dura)?
¿No le bastan los límites internos como acicates
como resortes para moverse? El artista multiplica
en sí los límites internos de los otros seres humanos
porque está más consciente de ellos; ¿es por eso
que se festeja el que caigan sobre él toda suerte de
catástrofes y despojos (es decir, que carezca de
)

recursos, de reconocimiento, de libertad)? ffn verdad
la doble limitación (interna y externa) ayudará a
Dantés a convertirse en Napoleón o a Crusoe en Bach?
En todo caso, tales trascendencias no podrían ser
más individuales e irrepetibles; ¿por qué entonces se
conciben como lugares comunes y, de hecho, incluso
como tradición?
Acaso el gran problema de estos razonamientos
es la total dependencia al pensamiento dialéctico,
según el cual no hay blanco sin negro, libertad sin
esclavitud, ganadores sin perdedores, tradición sin
ruptura. Las limitaciones (de tiempo, de atención, de
memoria) sólo existen en el territorio de lo sucesivo
y el arte es precisamente la búsqueda de aquell~
coordenada en donde se recupera lo simultáneo, cuya
pérdida sigue siendo nuestro mayor oprobio. Porque
es sólo esa pérdida la que hace parecer que la libertad
es inalcanzable; que la realidad equivale a la gran
"góndola" de los media; que "lo mejor es enemigo de lo
bueno" y, en fin, que lo humano equivale a los límites
siempre convencionales de lo humano.

Los mecenas hacen suyos los aspectos reglamentarios
y coercitivos del Estado y la Iglesia, pero también se
revisten con ese mismo aspecto de la vida académica:
los colegios y universidades obligan al alumnado
a estudiar materias y temas que difícilmente serán
de verdadera utilidad práctica para los graduados,
pero cuyo objetivo ulterior -al menos en teoríaes dotarlos de rigor mental. El mismo ambiguo
propósito tiene una práctica que resulta esencial
no sólo en las escuelas sino en todo grupo humano,
la novatada -aunque aquí se trata de fomentar un
"rigor humano". Ymás que de una práctica surgida de
"costumbres arcaicas", se trata de la institución más
sólida y perdurable, precisamente porque es inferida:
nadie habla de ella pero todos la reconocen debajo de
sus mil rostros. Por medio de la humillación (a veces
violenta, por lo general "psicológica"), todo novato y
todo novicio deben pasar por una etapa educativa11
que, a través de la dinámica de choque, los endurece
al mostrarles que la infancia es un lastre y debe ser
ll El caló norteamericano se refiere a b novatada con el término

ro do your rim, que cquh·ale tanto a "pagar tu temporada" como a
"purgar tu condena".

59

�erradicada. La infancia es sobreentendida como
inocencia, ignorancia e ilusión; los niños pasan por la
más terrible de las novatadas en la pubertad y, en el
caso de los artistas jóvenes, los encargados del choque
son los mecenas. 8 endurecimiento es indispensable
para la vida social y un artista no endurecido es
incapaz de sobrevivir en la guerra cultural.
La dominante cultura norteamericana tiene como
supremo paradigma al ejército. No sólo sus milicias y
circulos de poder político y económico, sino todas sus
subestructuras sociales están ordenadas en cadenas
de mando (una estructura jerárquica estricta que no
sólo implica un escalafón y rangos, sino disciplina,
dureza, despersonalización y, en última instancia,
deshumanización). Incluso en los kindergartens es
posible ver a escala lo que sucede en el Pentágono:
dialéctica de autoridad/sometimiento y ascenso/
degradación como fundamento de un orden en donde
la competitividad más brutal es vestida con toda clase
de virtudes y la humillación es el método primordial
para la adaptación de los individuos. En ese paradigma
todo se espera, incluso una rebeldía que en el fondo no
es sino una forma de la obediencia. En el mundo del
arte, los mecenas son oficiales de mando especialmente
capacitados para el arte de la guerra.
La lista de la Internet Movie Database es sin duda reflejo
de algo, pero no es tan fácil definir a ese algo como
"muestrario de la diversidad de gustos": basta examinar
un poco más de cerca a esa supuesta diversidad para
comprobar que ella es más uniforme y unidimensional
de lo que se proclarna.12 Puede aplicarse una técnica
detectivesca y preguntarse quién sale más beneficiado
en este muestrario (las primeras cuatro cintas son
encargos de productor, y la quinta es una ruptura del
western que ya en su nacimiento era más tradicional que
la tradición misma). Independientemente de los géneros,
tratamientos y estilos de las obras enlistadas, existe
una clara uniformización ya no tanto del "gusto" como
de la forma de mirar. Cuando se dice que la tradición
12 ~o en bah.le al decur&lt;,o profesional y artístico se k llam.1
"carrera", con las connotac1ones de premura, rabia y canibalismo
de toda competencia deporti\'a, !.as li~tas son órdrncs dt'sco1dio1rcs:
la mentalída&lt;l competíuva dd md1\ 1duo moderno (eco de la
p1rám1dc del poder que se repite en todas parte,) no sólo busca
tener un lugar (que nadie le ofrece: por el contrarío, se arrebata,
se conqubt,1. ,e gana) sino el pnmer lugar (excelencia a la que se
asciende por medil, de la descalificación. la negación y la rapiña
sohrc los perdedores).

consiente sus propias rupturas, lo que se hace en primera
instancia es afirmar que en un western como La diligencia el
acento no está en aquello que hace único a este filme sino
en la palabra western. Es uno de los incesantes mensajes
dirigidos a los nuevos artistas, a los que se deja una
amplia libertad para transitar en uno de dos caminos: la
concesión al aparato o hablar en el desierto.
No hay artista que parta desde cero, que no deba
nada a nadie; a la vez, no hay obra de arte realmente
exigente que no se necesite a sí misma -o al menos
se sueñe- como única, irrepetible, total: sui generis.
En todo caso, lo más que el artista puede hacer es
elegir la tradición que ha de formarlo, y en el mejor de
los casos crearla -a la manera en que, según Borges,
Kafka creó a sus precursores.13 Este es el proceso más
doloroso y conflictivo de todos los que vive un artista:
entresacar de la madeja de la historia los hilos exactos
que son su tradición. Y esto implica abordar, con el
más impensable rigor, el territorio de lo paradójico:
permanecer en una quietud absoluta a mitad de todos
los vértigos, precisamente para moverse más rápido que
toda la cotidiana avalancha de inmovilizaciones.

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l, Borge~ lo dice también acerca del autor &lt;lcl Martín Fimo.
"Hernánde: hizo acaso lo único que un hombre pucdc hacer con
una tradición: la modificó" {1975)

60

�en otros ámbitos

~ sin diamantes

e ahí que podamos hablar
de una relación simbiótica
entre la narrativa y el cine
norteamericano de la época. T ruman
Capote sabía de esto e hizo de su
vida una carrera cinematográfica que
después sería materia de la propia
máquina de hacer sueños.
EL CIME CLÁSICO

Y como la ginebra guarda la misma relación con el artificio que las

lágrimas con el rímeL su atractivo se descompuso defarma instantánea.
Truman Capote, Desayuno en Tíffany's

A cincuenta años de la puesta en pantalla de Desayuno
en Tiffany's bajo la dirección de Blake Edwards y en
el rol protagónico Audrey Hepbum, se hace necesaria
una revisión, no sólo de este filme tan emblemático
de la comedia romántica de los años cincuenta,
sino además, esas relaciones tan complejas que van
de la palabra escrita a su plasmación en imágenes
cinematográficas que el filme nos puede mostrar.
El cine siempre ha encontrado una fuerte
inspiración en la novela. Muchas de las grandes obras

cinematográficas del cine clásico tienen su base en
una obra narrativa, sea un cuento o una novela. La
novela norteamericana de mediados del siglo XX no
fue la excepción: buena parte de las obras cumbres de
la narrativa norteamericana de este periodo tienen su
adaptación cinematográfica. Yno sólo eso, algunos de
los escritores de dichas novelas se vieron seducidos
por el poder de la imagen y comenzaron a escribir
guiones de filmes, que ahora forman parte de eso que
llamamos el cine clásico norteamericano.

No se puede hablar de cine clásico sin muchos de los
principales escritores norteamericanos de los treinta
y cuarenta. Ya sea debido a una adaptación de alguna
de sus obras o por su colaboración como guionistas.
El cine clásico se formó a partir de los elementos
propios de la novela, principalmente la del siglo XIX.
Cuando Hollywood descubre la fuerza narrativa
de las obras escritas en ese periodo y comienza a
adaptarlas al cine, es cuando comienza a desarrollarse
la cinematográfica clásica, la cual se formó,
principalmente, con base al género. De ahí que la
mayoría de los filmes de este periodo se tuvieran que
circunscribir a un género determinado.
Entre las características del cine clásico se puede
mencionar el interés por la espectacularidad; de igual
manera, la puesta en escena está supeditada a las
necesidades de la narración, y sobe todo, el final de
todo filme clásico es epifánico. Al final de la historia el
personaje principal debe encontrarse con una verdad
concluyente que, igual que para el personaje, debe de
ser sorpresiva para el espectador.1
Estos elementos que se convertirían en parte
fundamental de la narrativa cinematográfica clásica,
como adelantábamos, viene de la tradición narrativa
desde Edgar Allan Poe y otras lecturas que los escritor~
norteamericanos trasladarían en adaptaciones filmicas.
los grandes escritores norteamericanos de la época
se interesaron por trabajar para la fábrica de sueños,
ya sea por necesidad o por las posibilidades que el
nuevo medio narrativo les ofrecia. Fueron muchos los
1 En es~ punto se hace C\'idcntc las diferencias entre la no\'ela y
la pehcula, pues en la no11vdlc no hay un final cpifánico y en la
película s1.

autores norteamericanos que vieron adaptadas sus
obras o incluso trabajaron como guionistas en la meca
del cine, pero a pesar de la gran fuerza que tenían
corno autores, ninguno de ellos tuvo el suficiente
poder corno para pedir que se respetara la integridad
de sus obras. Estamos hablando de la época en que el
guionista o adaptador era sólo uno más dentro de la
secuencia de créditos.
Autores corno Emest Hemingway vieron sus obras
adaptadas prolijamente por Hollywood. F. Scott
Fitzgerald se adentró más al trabajar como guionista
de películas como Tres camaradas (Frank Borzage,
1938) en la que no recibió el crédito por no cumplir
los contratos.
Otro influyente escritor que probó suerte en
Hollywood fue William Faulkner con la escritura
de guiones de películas como El camino de la gloria
(Howard Hawks, 1936), Patrulla submarina Qohn
Ford, 1938), la adaptación de la novela de Ernest
Hemingway Tener y no tener (Howard Hawks, 1944), El
sueño eterno (Howard Hawks, 1946) y Tierra de faraones
(Howard Hawks, 1955).
Otras obras importantes de la literatura
norteamericana que se adaptaron fueron Las uvas de la
ira Qohn Ford, 1940) de John Steinberk.
EL TRUMAM DEL CIME

Truman Capote, además de ser un personaje propio
de la sociedad que él mismo satirizaba en
Desayuno en Tiffany's, fue muy cercano al
cine. No sólo ha sido objeto de biopics,
sino que fue un prolífico colaborador
de la meca del cine.
Entre los guiones en que trabajó
Truman Capote se puede destacar
La burla del diablo Qohn Huston,
1953), la adaptación de la novela
de Henry James Otra vuelta de
tuerca, llamada en cine Los
inocentes Qack Clayton, 1961)
\
y el filme para televisión Laura
Qohn Uewellyn Moxey, 1968).
Unos años más tarde, durante
1971 trabajaría en una adaptación de El
gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, que fue
rechazada por la Paramount.

63

�UMA OBRA, DOS VISIONES

LA OBRA DE CAPOTE FUE ADAPTADA

Es natural que una obra cambie de un medio
A LAS MECESIDADES CIMEMATO■
a otro. La adaptación cinematográfica de
CRÁFICAS Y MO A LA ESTRUCTURA
obras literarias constantemente nos ha
demostrado esa premisa. Por más ambigua
PROPIA DE LA MOVELA.
que fuera la naturaleza del texto fuente en
que se basaría el filme, en el cine clásico
Claro, las diferencias radican en el tratamiento que
se tenía que circunscribir todo filme a un género,
se da al material original La novela de Capote tomaba
sea melodrama (el género del cine clásico por
como base la narración de un escritor y su relación
antonomasia), comedia o aventuras.
con una mujer que es libre por completo, que no
Desayuno en Tifanny's al pasar a cine, no podía ser la
tiene ataduras y que ante todo busca vivir y siempre
excepción a la regla, aunque la novela tiene un estilo
vivir de esa libertad de la que ella goza (como se dijo
que no podría caber en un género en particular, a lo
anteriormente: un alter✓ego de la propia personalidad de
mucho se le podría clasificar corno drama, la obra de
Capote) y versa sobre la visión que se tiene de la libertad,
Capote fue adaptada a las necesidades cinematográficas
y el tono crítico con respecto a la clase alta neoyorkina
y no a la estructura propia de la novela.
y su estatus de vida, que si bien ese estatus era el mismo
La nouvdle de Capote es un retrato íntimo de la alta
del que vivía el autor de Otras voces, otros ámbitos, siempre
sociedad neoyorkina, con todos sus defectos, visiones
fue visto por esa sociedad como un outsider, de la misma
y perversiones; pero lejos de presentarlos corno en
manera como ven a Holly, que pueden disfrutar con
otras de sus obras, el autor de A sangre fría opta por la
y de ella, pero siempre la dejarán de lado, fuera de esa
mesura y el velo que le podría dar su alter✓ego, la vivaz
sociedad a la cual quiere pertenecer.
Holly Golightly.
En la película algunos de esos elementos
Yes aquí donde las diferencias entre la novela y el
permanecen, pero más que dejarlos como un elemento
filme se hacen evidentes, al grado de que podemos
crítico de la alta sociedad, el director los deja como
decir que se trata de dos Holly Golightly, la de la
una anécdota para reforzar la vida disipada del
novela y la protagonizada por Audrey Hepburn.
personaje de Audrey Hepburn y enfatizar la posterior
La Holly de la novela es siempre un aparente
epifanía de todo final de cine clásico.
misterio, desde el hecho de que es un recuerdo del
Capote nunca se sintió contento con la adaptación
narrador protagonista, hasta todo aquello que no se
de Desayuno en Tiffany's, nunca le agradaron los
dice pero que ahí está. Una muestra de ello sería la
cambios, sobre todo la parte de la redención de Holly,
duda que queda sobre de qué vive Holly: ¿Será una
pues es en ese punto donde novela y filme se separan
prostituta? Capote no lo dice, pero sí lo insinúa.
radicalmente.
Hubo muchos cambios en la adaptación
Tanto el filme como novela buscaban reflejar el
cinematográfica, muchos de los cuales no fueron
glamour del Nueva York representado por la tienda de
del agrado de Capote. El guionista George Axelrod
joyas Tiffany's, pero ambas pretenden un resultado
cambió por completo la trama de la novela, por una
distinto: si en la novela se busca hacer una sarcástica
razón: a su punto de vista "no pasaba nada".
crítica
de esa sociedad, en la película ese glamourle sirve a
El principal cambio que se incluyó en el filme fue
Blake Edwards para crear un decorado para su comedia
la introducción de un interés romántico entre los dos
romántica y, además, funciona como el escenario
protagonistas de la película. Con base en ese interés
propicio para el lucimiento de Audrey Hepburn.
romántico, el sentido original de la historia era
Filme y novela, ambos son clásicos con todo su
cambiado por completo, no solamente en anécdota,
derecho,
que si bien son distintos en esencia, cada
sino también en el espíritu libre que marcaba la
uno existe por sí mismo, con sus diferencias formales,
esencia del personaje y que al final de la producción,
como para decirnos que al final de todo, literatura y
dirigida por Blake Edwards, era cambiado por
cine son compatiblemente diferentes.
completo por un espíritu que al final se doblega.

64

s OPERACIÓN
~ MOM ERREY

Cuando la escritora puso punto final a la novela que estaba escribiendo
alcanzó el frasco de somníferos que la esperaba al lado del vaso largo de
agua en el escritorio, pero no tuvo el ánimo para destaparlo y tomarse
una pastilla tras otra según el plan preconcebido.

e modo que se levantó
de la silla con desgano y
sobre el pecho se cruzó
la bata que la arropaba. La ciñó
de nuevo con el cinturón y con la
mano enguantada mantuvo cerrado
el cuello mientras se encaminaba
a la puerta de la cabaña en el
acantilado sobre el Atlántico, y
entonces salió a respirar el aire de
la madrugada invernal.
Demasiados inviernos, pensó,
propios y ajenos. Míos, de la
literatura, de los lugares en los que
he puesto punto final a mis libros.

D

Seis o siete años atrás viajó de
la ciudad de México a Monterrey
invitada a dar una conferencia.
Habló sobre la adaptación que
hizo Orson Welles por radio de
la obra de H. G. Wells en la que
la tierra es invadida por seres
extraterrestres, alrededor de
lo cual no recuerda ahora qué
reflexión hizo, pero la que hubiera
hecho la había mantenido a ella sin
duda cerca de los extraterrestres,
con los que se identificaba. En
todo caso, más que con sus colegas
escritores y terrestres, que no la

65

entendían y a los que no entendía.
Su plática duró cuarenta
minutos y las horas subsecuentes
las pasó conociendo la ciudad.
Había tomado un taxi y al
conductor le había dado una
dirección, la casa de infancia de un
amigo que le pidió que viera por él
si su viejo domicilio seguía en pie o
sí ya había sido demolido. Sin salir
del automóvil ella vio bajar por
una escalera a una mujer mayor
del otro lado del cristal de una
ventana sin cortinas y desaparecer.
Reportaría la impresión que le

�causó, de alguien que recorría su
vida a través de cuartos vacíos
y silencio, como si se despidiera
pero sin rencor.
Luego, pidió al taxista que la
llevara al Hotel Quinta Real y
que no la esperara. Quería tomar
una copa de vino larga antes de
regresar a su alojamiento a pasar
la primera de las dos noches que
duraría la invitación que aceptó. Al
día siguiente visitaría el Museo de
Arte Contemporáneo en compañía
de otra escritora, a pesar de que
por aquellos días los intereses de
esta otra escritora, según le iba
contando, se inclinaban más por
el arte colonial. La escritora la
seguía porque era más desenvuelta
que ella, aunque algo menor.
A la escritora no le llamaba
mayormente la atención ni el arte
contemporáneo ni el colonial, por
lo menos, no en esos momentos,
cuando donde quería estar era no
sólo lejos del arte sino de la Tierra.
Ser un ser extraterrestre, sin arte
y sin Tierra, al menos, sin ningún
interés ni curiosidad en saber de
arte ni en visitar la Tierra.
Su decaimiento por aquellos
días era tan evidente que el propio
W, que la había rescatado de su
descenso hacía las profundidades,
la conminó a que aceptara ir a
dar una conferencia a Monterrey,
hablara sobre lo que hablara y
aunque lo que aportara al tema que
fuera del que hablara consistiera
en una versión desnuda de su
caída o quebranto o abatimiento,
que la dirigían al fin. Bla agradeció
a W el empujón, tanto así como
agradecía a sus anfitriones haberla
invitado, o a la escritora que la
persuadió a acompañarla a ver

arte contemporáneo mientras le
hablaba de la investigación que
hacía sobre arte colonial. Sala tras
sala, el brazo de una entrelazado
en el de la otra. La escritora
agradecía, sin fuerza para sugerir
a su vez a su amiga subir las dos a
comer al restaurante en el mirador
desde el Cerro de La Silla. O a
cenar. Según recordaba, desde
ahí podría tomar una fotografía
especial de la luna. Es decir, si
hubiera cargado con una cámara,
lo que no había hecho con tal de
no cuidarla. A una reunión de
escritores ni siquiera con su diario
cargaba. Temía todo, entonces
más que nunca; pero temía más
que todo exponer su diario a
caer en manos de un escritor.
Los escritores son detectives, si
son como yo, pensaba, hay que
cuidarse de ellos. De mí. Anoto
cuanto puedo, una vez sola en
mi habitación, a la hora que sea,
página tras página. Confío en el
respeto de W, quizá porque no es
escritor sino escultor.
De niña y rumbo a Estados
Unidos, había cruzado con su
familia en coche Monterrey una
vez al año, pero de su paso de aquel
tiempo a través de esta ciudad no
recordaba nada. Ahora le contaría
a W lo que había conocido. Ahora
escribió un cuento a partir de una
conversación que oyó en el bar
del Hotel Quinta Real mientras
tomaba una copa de vino larga. Lo
tituló "El instructor".
No era ni una niña, ni una
enferma, ni una desamparada, pero
lo parecía. Parecía representar
cualquiera de estos casos, o los tres
en uno, a pesar de sus cincuenta y
tantos años y su estado de escritora

66

de prestigio, que es lo que era. Pero
había enviudado después de más de
treinta años de casada y nunca había
viajado sola, ni siquiera a una corta
distancia del centro del país, donde
había nacido y donde vivía, de forma
casi permanente, ahora con W, que
la esperaba al pie del avión, casi, con
la mano tendida para enlazarla en la
suya. Te extrañé, se dijeron el uno
al otro, con la mirada húmeda y la
sonrisa tímida de los adolescentes
que habían dejado de ser
décadas y más décadas atrás, pero
como si lo siguieran siendo, porque
su enamoramiento era igual, la pareja
parecía de adolescentes enamorados.
Si aquel viaje a Monterrey había
estimulado al menos una conferencia
y un cuento, W no exageraba al
hacer ver a la escritora lo benéfico
de la experiencia. Además, ese
primer viaje desencadenó otros, y
otros beneficios en este sentido. Al
poco tiempo, el doctor José Garza
invitó a W a exponer en la galería
de la universidad y la escritora
viajó con su pareja a inaugurar la
exposición. W y ella se hospedaron
en el Hotel Quinta Real y el día que
partieron vieron llegar de huéspedes
al mismo hotel a los Rolling
Stones. Al poco tiempo, a través de
Jessica Nieto, el doctor José Garza
invitó a la escritora a colaborar
en Armas y Letras, y desde entonces
la escritora ha colaborado en
la revista universitaria.
Monterrey se perfilaba como
un lugar que llamaba a la escritora
más que otros, del país, del mundo.
Una tía política suya era de esta
ciudad, el hijo mayor de esta tía,
primo hermano de la escritora, la
había adoptado como su ciudad
y dejó la de México por ella y

MONTERREY SE PERFILABA COMO UN LUCAR
OUE LLAMABA A LA ESCRITORA MÁS QUE
OTROS, DEL PAÍS, DEL MUNDO.
antes de irse a la de Nueva York.
Un hermano de la escritora llegó
a mudarse también a Monterrey
aunque de manera temporal. Una
prima hermana de la escritora
también se mudó a Monterrey,
con su esposo y la mitad de
sus seis hijos, los otros tres ya
nacieron en Monterrey y ahí están.
Otro hermano de la escritora
construyó casas en Monterrey, y
en representación de sus clientes
compró obra de W para las casas
que construyó en Monterrey.
Pero los parientes no llamaban a
la escritora. Quien la llamaba era la
revista literaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Una
vez, con urgencia. Uegó un cierre
de número y faltaba la colaboración
de la escritora. En ese momento ella
había terminado una novela breve
por juego, sin firma, y pasaba por
el periodo usual en esta situación
de creer que nunca más iba a poder
escribir y que la novela breve que
había escrito por juego iba a ser
lo último que hubiera escrito. En
todo caso, no se le ocurría nada que
escribir para atender la petición
urgente de la editora. Renuncio
'
pensó. Escribe una colaboración y
mándala, ordenó W. La escritora
'
sola ante su escritorio, contempló
largamente el manuscrito de la
novela breve frente a ella y, orillada,
le abrió la puerta a su autora para
que le contara su historia en sus
propias palabras y ella pudiera
enviarlas a modo de colaboración
a la editora que la necesitaba.

67

Así había nacido La dueña del Hotel Poe,
la novela a la que ahora, cuatro o cinco
años más tarde, la escritora acaba de
poner punto final. Entretanto, el
doctorJosé Garza invitó a la escritora
a publicar un libro a partir de sus
colaboraciones en Annas y Letras. Yel
libro, titulado Leer, escribir, se publicó
bajo el sello de la universidad y
acompañado de imágenes de la obra
de W, de una serie titulada Alfabeto
secreto. Se ha presentado en media
docena de estados en media docena
de foros de la República, incluyendo
el Instituto Nacional de Bellas Artes
'
en ocasiones con exposición de la
obradeW.
Gracias a la más reciente
invitación que la escritora ha
recibido de Monterrey logró escribir
"Mí casa", un texto que pugnaba
por ser escrito desde hacía años
'
precisamente desde que la casa de la
escritora se convirtió en el centro de
un torbellino de dudas y revelaciones
que se originaron precisamente de
uno de sus parientes relacionados
con Monterrey. Escribirlo para
Monterrey, es decir, con todo y sus
paradojas acabar de comprenderlo
como para darle forma escrita
para Monterrey, era la forma de
exorcizarlo, pensó la escritora,
agradecida con Monterrey. "Mí casa"
representa enteramente ala escritora.
Así que regresa a la cabaña, se
encamina al escritorio, destapa el
frasco de somníferos, se dirige al
fregadero de la cocina y lanza una
tras otra las pastillas al desagüe, bajo
un chorro de agua continuo. ;

�[

Todas las

muertes
e EDUARDO ANTONIO PARRA

escribo "fantaseado" porque
el tema no da para creencias
finnes, a pesar de que en
diversas etapas de la historia y en
algunas culturas creyentes en la
reencarnación se le considera una
cuestión de fe. Y también escribo
"personajes reconocidos por la
historia" porque, al tratarse de
simple fantasía ningún hombre y
ninguna mujer piensa que en sus
vidas anteriores fue lo que llamamos
"un Don Nadie". No, si se trata de
imaginar que tuvimos otras vidas
antes de la presente, es preciso
que esas vidas hayan sido intensas,
heroicas, decisivas para el devenir
de la humanidad. Si no, no nos
causar1an interés.
Se han escrito libros al respecto,
novelas y relatos; y se siguen
escribiendo. Se han filmado películas,
y se siguen filmando. Quizá se trate de
las pocas fantasías extendidas a todos
los seres humanos. Tal vez tenga
algo que ver en esto la desmemoria
en que vivimos en la actualidad:
como ya casi nadie recuerda a sus
antepasados y lo que éstos hicieron,
como ya no existe curiosidad por
los árboles genealógicos ni por
las historias familiares remotas,
cuando advertimos en nosotros
mismos algún rasgo de carácter o
de conducta que no sabemos a qué
atribuir, entonces echamos a volar
el magín para llenar ese hueco con
características prestadas de algún

Siempre me ha parecido curiosa la obsesión de ciertas personas
por lo que llaman "sus vidas anteriores". Cuando alguien saca
el tema en una sobremesa, o en alguna reunión, casi todos los
presentes tienen algo que decir al respecto, lo cual indica que
han pensado o fantaseado en el asunto por lo menos una vez,
tratando de desentrañar qué personajes reconocidos por la
historia pudieron haber sido ellos en tiempos pretéritos.
personaje histórico. Así, no es extraño
escuchar a alguien decir: "No sé por
qué me gustan tanto las películas
bélicas, sí en mi familia nunca ha
habido militares. Seguro en otra
vida fui un gran general. A lo mejor
fui Napoleón". O "Yo creo que fui el
Marqués de Sade, porque no puedo
pensar sino en sexo, sexo sucio". Y
en vez de la respuesta lógica, que
sería algo así como: "Lo que pasa es
que simplemente eres un cachondo
enfermo", de inmediato comenzamos
a buscar en la mente un personaje
antiguo que no quede atrás del
mencionado, como sí se tratara de
una competencia.
Es casi imposible escuchar
declaraciones como: "Yo creo que en
otra vida fui un esclavo que trabajaba
de sol a sol recibiendo varias tandas
de latigazos al día y viviendo siempre
al borde de la inanición". O "Yo estoy
seguro de que fui una prostituta del
puerto en Atenas, que mi madre me
vendió a un tabernero porque no
tenía cómo alimentarme yfui abusada
por pelotones enteros de hombres
constantemente hasta que morí de
varias enfermedades venéreas antes
de cumplir los veinte años". No. Si
creemos que vivimos vidas anteriores,
tuvo que haber sido en condiciones
óptimas, de felicidad sostenida y
con todas las ventajas de nuestra
parte. Nada de trabajos, nada de
sufri.míentos, nada de tragedias. Y, por
supuesto, aparte de un deceso heroico

68

en un campo de batalla durante una
guerra de conquista, o mordidos
por un áspid oculto en una cesta
de higos como Cleopatra, es difícil
que alguien "recuerde" -imagine
o fantasee con ella- la muerte o
las muertes que tuvo en esas otras
vidas que vivió. Es lógico. Nos gusta
la vida y jamás pensamos en su fin.
No queremos saber ni cuándo, ni
mucho menos cómo.
Sin embargo, aunque parezca una
perogrullada, si tuvimos otras vidas
también tuvimos sus respectivas
muertes. Y si experimentamos "en
carne propia" el fin de esas existencias,
¿no valdría la pena hacer el esfuerzo de
imaginarlas, de tratar de "recordarlas",
con el fin de aprender algo de ellas?
¿Por qué no jugar ese juego de la
fantasía para poder acercarnos a la
develación del mayor misterio al que
todos estamos condenados? Es cierto,
podría ser desagradable, pero lo
desagradable por lo regular nos deja
una enseñanza, nos hace más sabios,
aun cuando se trate tan sólo de algo
imaginario. Si, por ejemplo, alguien
de nosotros cree, o está convencido,
de que en una de sus vidas anteriores
fue Napoleón, ¿por qué quedarse
únicamente con la gloria militar, que
ahora no sirve ya para nada, en vez de
recorrer el camino completo e intentar
saber cómo murió, cuáles fueron sus
últimos pensamientos, qué fue lo que
más extrañó en el instante último
y qué cosas le faltaron de hacer? Y

LA MUERTE ES LA MARRACIÓM

la semilla".
¿Por qué? Tal
COMPLETA DE UMA EXISTENCIA.
vez tan sólo
para variar la
aquí no importa resolver el dilema perspectiva con objeto de contemplar
de sí Napoleón murió envenenado detalles que en una visión lineal
por algún enemigo con arsénico o podrían permanecer ocultos. ¿Por
sucumbió ante cierta enfermedad, qué? Porque no tengo ninguna duda
sino meterse en la cabeza del de que uno conoce mejor a un ser
personaje en sus últimos minutos
humano por su manera de morir que
o segundos, con el fin de detectar por su situación al nacer o al empezar
cuáles fueron sus principales errores y a vivir. Un nacimiento es tan sólo
tratar de corregirlos ahora, en nuestro
una esperanza: no nos dice nada. La
respectivo de\'enir.
niñez, lo mismo. Pero una muerte nos
Quizá se trate de una tarea lo dice todo de quien muere: nos da
demasiado difícil, nada divertida atisbos de su biografía completa, nos
y, como ya lo anoté, demasiado deja al descubierto su modo de ser,
desagradable. Es uno de esos de pensar y de actuar. La muerte es la
esfuerzos que preferimos dejar a narración completa de una existencia.
los novelistas, pues al fin y al cabo
Ahora imaginemos un hombre o
ése es su trabajo. Reconstruir una una mujer, no importa el sexo. Un
vida de principio a fin, con todos personaje. A diferencia de quienes
sus detalles, con sus aspectos abordan el tema en cualquier reunión
agradables e insoportables, con sus como parte de su diletantismo, esta
cortos periodos de felicídad y sus persona sí recuerda en realidad
larguísimas etapas de miseria, con sus sus vidas anteriores. Vidas tal vez
'
'
logros y fracasos, con sus explosiones comunes y corrientes. En una, muy
de euforia y sus depresiones, con remota, fue una de las seis esposas de
sus amores y desamores puede ser un cazador en cierta aldea perdida de
agotador pero al mismo tiempo África central En otra fue un marino
bastante edificante: al hacerlo al egipcio acostumbrado a recorrer
'
seguir el camino de la imaginación, en una cáscara de nuez el mar
podríamos compararla con la que
Mediterráneo. En otra, un labrador
estamos viviendo ahora, establecer germano que debía abandonar la
paralelismos y encontrar soluciones siembra para ir a la guerra al llamado
que nos han pasado desapercibidas de sus jefes. En otra, un niño medieval
en nuestra experiencia actual. Pero que no llegó a la juventud a causa
para que tal ejercicio resulte eficaz, del hambre. En otra, un macehual
estoy convencido de que hay que
capturado por guerreros aztecas.
invertir el esquema temporal y no
En otra, un sacerdote italiano con
iniciar con el nacimiento y la niñez, parroquia en un pueblo montañés.
sino al contrarío: partir de la muerte
Yla última que recuerda es la de un
y recorrer el trecho en retrospectiva,
indígena australiano habitante de
como se nos cuenta la historia del un caserío en medio del desierto.
protagonista en aquel relato de
Nada emocionante, vidas sin
Alejo Carpentier titulado "Viaje a ningún prestigio. Nuestro personaje

69

-pongamos que es una mujerahora es una secretaria solterona en
una pequeña empresa, suele estar de
mal humor casi siempre, según los
demás, aunque en su interior no hay
ira, sino tan sólo tristeza. Los recuerdos
de sus vidas anteriores asaltan su
mente como relámpagos cada vez que
está desocupada, o en los momentos
que preceden al sueño o los que siguen
al despertar. Se trata de imágenes muy
vívidas. No habla de ello con nadie
'
pero lo tiene siempre presente.
En su cotidianidad no hay falsas
esperanzas: es una mujer realista.
Tampoco ilusiones, aunque no las
necesita: cuenta con sus recuerdos.
Sin embargo, se sabe sabia, con
un conocimiento superior al de
la gente que la rodea, porque ha
"experimentado en carne propia"
varías maneras de morir: primero
murió atacada por un enorme felino
sin que su marido cazador pudiera
salvarla; después murió ahogado
en un naufragio; en una acción de
guerra; de inanición; en la piedra de
los sacrificios a Huitzilopochtli; de
viejo, en olor de santidad y rodeado
de fieles; despeñado con su tribu en
un acantilado por conquistadores
anglos. Sabe lo que es el dolor, el
hambre, el peligro, el miedo. Nada
la sorprende. Es una mujer sabía.
Un "alma vieja", como dicen algunos
espiritualistas. No tiene a nadie cerca,
en la intimidad, pero la gente busca
sus consejos. Vive en paz.
¿Por qué no? No tiene que ser
por fuerza un argumento literario o
cinematográfico. Acaso valga la pena
que la próxima vez que alguien en
una reunión empiece a ''recordar" sus
vidas pasadas, alguien le responda
con el recuerdo de todas sus muertes.
Nomás para ver qué cara pone.

�Cl6 SAMTIACO

ESPIMOSA DE LOS MOMTEROS

''''"'~'"""''"''''"'''''""''"''~"'"""'''''''""''"'~"'''"'''""''''"'"~"'"''''""'''"'''
~ - . . . . . . . , . - - . . . --- -.... ~ . , . . . . . . . _

),,~

SIM

Perteneciente a una generación
que se formó mirando los cómics,
Ramiro Martínez Plasencia arrancó
hace ya varios años una serie de
trabajos en los que atiende a las
tramas que les dan estructura al
cómic y se deja atrapar por las
redes fantásticas de los superhéroes
o de los personajes no tan heroicos,
con personalidades deliciosamente
disfuncionales y caracteres que
cabalgan entre lo zoomorfo y lo
inverosímil. Estos trabajos dieron
cuerpo a lo que ahora nos presenta.

�EN AQUELLAS TELAS DE MEDIANO FORMATO, MARTÍNEZ PLASENCIA
FUE CAPAZ DE UBICAR A SUS PERSONAJES, BROTADOS DE TIRAS
CÓMICAS, COMO SI FUESEN LAS IMPONENTES PINTURAS QUE
HABITAN CASTILLOS EUROPEOS.
A veces nos sucede que al enfrentamos a piezas
lgunas de las obras de aquellos años formativos
bidimensionales tendernos a preparar nuestra mirada.
ya anuncían de manera decisiva lo que vendría
la aguzamos para desentrañar una historia o armar la
después. los espacios en los que están situadas
propia; interpretar o desechar lo que estamos leyendo;
las escenas fueron cuidadosamente construidos con
amparar o disentir con el universo contenido en
ortodoxia impecable. Tanto así que la perfección de
aquello que observamos. Cuando miramos el trabajo
los espacios, creados para que actuasen en ellos sus
de Ramiro Martínez Plasencia, sucede todo esto de
personajes, contrasta con aquello que sucede en la tela.
manera simultánea.
Con una evidente predilección por los pisos
Sus dibujos, debatiéndose entre una vieja fotografía
de cuadros a la manera de un tablero de ajedrez,
en
blanco y negro y una impresión vintage, nos ubican
Martínez Plasencia hace gala de las fugas, distancias,
ante situaciones que van desde el engaño al ojo (un
acercamientos y alejamientos de los actores en escena.
trompe l'oeil cuidadosísimo), hasta la simple aparente
En más de una pieza siento composiciones que nacen
reconstrucción, a manera de muestra, de situaciones
de la pintura flamenca o, quizá, de las multitudinarias
tan atractivas corno absurdas.
escenas de Uccelo. En aquellas telas de mediano
En una de las piezas, un fauno con un mazo está detrás
formato, Martínez Plasencia fue capaz de ubicar a sus
de una mujer en bicicleta. Ella es mitad antigua y mitad
personajes, brotados de tiras cómicas, como si fuesen
contemporánea. la parte superior de su cuerpo ha nacído
las imponentes pinturas que habitan castillos europeos.
de una vieja fotografía de principios del siglo pasado;
Y no sólo los puso a "actuar" de la manera en la
de una sobrina del autor, captada con pantalones de
que sus autores jamás hubieran autorizado, sino que
mezclilla, la parte inferior. Sostiene con su mano izquierda
los despojó fehzmente de la ñoñería simplona con la
un espejo que no la refleja mientras que su semblante,
que nacieron. Tienen algo de perverso, de malicioso.
mirando a la lejanía, es la pose característica exigida por
Son como sus propios álter,egos "reloaded" con esa
los retratistas de épocas pasadas. Ajena por completo a la
atractiva marca singular que hace distintas a las
brutalidad y dinamismo del Fauno detrás de ella, genera
personas y a las cosas. El mensaje es muy claro: las
con su conducta una disociacíón que produce desasosiego.
series que, si bien nos atraparon e hicieron reir por
Al fondo, dos vacas desatestiguan el hecho. Ylo digo así
muchos años, han perdido su vigencia ante un mundo
porque su atención está en otra parte. la escena sucede
que ya no tiene espacio para lo insípido y lo anodino.
en un espacio abierto. Nada más pasa excepto aquello que
Esa fue la manera de navegar de Ramiro en el pasado.
miramos. No hay distracciones; tampoco quien pueda dar
De ahí vino, en su trabajo, una derivacíón que, a la luz del
la voz de alarma... Son dibujos de tardadísima producción.
tiempo, ha dado frutos verdaderamente singulares. Más
Primero el lápiz, luego las tintas, y al final una delicada
que continuar con el camino fácil de recontextualizar
acuarela que recuerda las viejas fotos coloreadas. Es como
personajes y dotarlos de temperamentos distintos a los
si tendiera puentes en el tiempo.
que ya les conocíamos, prefirió establecer una distancia
En otra pieza, un extraño personaje pasea por el lado
con ellos y, aunque partiendo de muchas de sus actitudes
derecho
de la composición. Nos está mirando desde
fundamentales, crear seres que fuesen capaces de
su bicicleta en movimiento. Algo extraño jala nuestra
responder armónicamente a un nuevo entramado de
mirada hasta él; su cabeza es desproporcionadamente
relaciones internas complicadas que se dan entre el propio
más grande en relación con el cuerpo que la porta. Una
Ramiro, sus personajes, los argumentos construidos para
vez más, se trata del cuerpo de su sobrina capturada
ellos y, de manera preponderante, la pintura y el dibujo
por la cámara de Ramiro. El rostro, con mueca extraña
corno plataformas escogidas para desarrollar su lenguaje.

A

72

y cabello desordenado, es un viejo payaso cuya imagen
está publicada en un antiguo libro del siglo XIX y al que,
de esta manera, Ramiro hace un discretísimo homenaje.
Un personaje de la contemporaneidad recíbe un injerto
dibujístico: la cabeza de quien no corresponde ni en
tiempo ni en actitud Así despoja a ambos de los caracteres
que les definen y da a luz a un nuevo y extraño ser que no
hace payasadas ni sólo anda en bicícleta, su nueva rutina es
aterradora: nos mira incesantemente. Detrás están lo que
podrían ser dibujos aislados, como aquellos de formatos
pequeños que ha realizado en otras épocas; sin embargo, al
hacer esta suerte de ensamble recrea una de las situaciones
más inquietantes en su trayectoria recíente: un hombre
yace en el suelo. Da igual que esté descansando o que esté
muerto. Ahí está ocupando un lugar y jugando un papel.
Una vaca (siempre las vacas ...) mira al ciclista como si
estuviera protegiendo al niño que está encaramado en una
posta hacíendo bizcos y jalándose las orejas. Se trata del
propio hijo del pintor, a quien tomó como modelo para
esta pieza y con lo cual se complementa, sin duda, de
manera excepcional una escena inquietante.
Me interesan de manera muy especial La lección
y Mascota, pinturas realizadas en el 2002, donde
se conjugan los lenguajes utilizados en las piezas,

homenaje a creadores como Jasper Johns y Dubuffet, y
se vaticinan los trayectos que tomaría su producción
en los siguientes años. los émulos de personajes
como Superman, quizá el más socorrido por Martinez
Plasencia, adquieren un valor simbólico decisivo del
que no se despojarán en el resto de las piezas que
produciría más adelante. Sin caer en obviedades,
conserva el dibujo de apariencia inacabada de
seres como los perros humanizados, quienes ahora
parecerían ceder su protagonismo a los nacientes
hombres de calzoncillos y capas rojas.
En La lección (2002), uno de estos perros sostiene
distraídamente de la capa a un raquítico personaje
supermanizado que está de pie sobre una silla en
actitud hipnótica. Una mujer frente a él, de pie sobre
una mesa, violenta las leyes de la gravedad y se dispone
a recibir al héroe. Al fondo, un sillón vacío nos da la
espalda. Quien se siente en él, mirará un misterioso
vacío mitad cielo, mitad mar; vastedad indefinida.
Mascota (2002), por su parte, deja al descubierto las
relaciones perversas entre los seres que están a punto
de desaparecer de la producción de Ramiro y los nuevos
héroes que deben soportar que les traigan de un lado a otro
sujetados del cuello. Vale destacar la actitud desdeñosa de

73

�•

•

ui ermina
B
O:
PERSISTENCIA DE
los verdugos quienes con sus rostros perezosos realizan un
trabajo del que parecería que ya están hastiados.
En adelante, desaparecen casi totalmente los
habitantes zoomorfos. Tornan su lugar recreaciones de
personas en la frontera de la caricatura identificadas,
de manera franca y directa, como supermanes o sus
derivados, quienes portan las vestimentas idénticas o
simplemente las icónicas capas rojas.
La manguera verde (2007) es una de las piezas
donde confluyen juegos de perspectivas y escenas
desenlazadas entre sí que crean un cosmos de
absurdos, como en los sueños, que se unen y generan
narrativas cuya incoherencia es preeminente. Una
mujer al fondo seca su cabello. Dos hipopótamos (uno
de ellos con sostén) acompañan al personaje principal
(hermano del autor), quien está sentado en una silla
de jardín con su capa roja y avanzando el brazo hacia
el espectador. Su mano derecha es sustancialmente
más grande que la izquierda, como si fuera vista por
un lente ojo de pescado. Junto a él, un extraño perro/
persona levanta su brazo y, en un juego que nos
recuerda las perspectivas truqueadas de M. C. Escher,
sostiene con su dedo a la hipopótamo, quien no se
percata de este alarde de fuerza ni tampoco nota que,

RAMIRO MARTÍMEZ PLASENCIA
ES UN CREADOR QUE AVANZA
LENTAMENTE EM LA CONSTRUC•
CIÓM DE MUNDOS FANTÁSTICOS.

al fondo de la composición, un gigante con zapato
deportivo está a punto de aplastar a un personaje
plácidamente sentado frente a unas rocas.
Ramiro Martínez Plasencia es un creador que avanza
lentamente en la construcción de mundos fantásticos. Lo
inverosímil cobra presencia a partir de las posibilidades
de reconocimiento de los personajes que ha escogido.
Lo verosímil se desvanece en la confusión de relaciones
alteradas que se generan entre cada una de las piezas.
Ya se trate de dibujo, pintura o una cuidadosa mezcla
de ambas, su obra se aparta de la vorágine creativa
y requiere de un tiempo reposado para esclarecer
historias intrincadas. Estamos ante un autor intuitivo
que acierta en tanto insinúa. Las conexiones con épocas
pasadas de la creación plástica, así como los guiños con
otros autores son las referencias que van dando cuerpo
a una delicada trama de códigos cifrados.
La fabricación de escenas tan desconcertantes
como encantadoras tiene su síntesis en Ritual (2009),
donde una mujer se apoya graciosamente sobre un
estático y corpulento toro Hereford. Ella, con las ropas
volando y alzados sus brazos. La bestia, ignorando lo
que pasa y quizá hsta para avanzar en sentido opuesto
a la mirada de la mujer.
A medida que miramos el trabajo pictórico y
dibujístico de Ramiro Martínez Plasencia, avanzamos
en un campo aparentemente terso y sin peligros
evidentes. Ignoramos que, a unos cuantos centímetros
de nuestro pie, está escondida bajo tierra una mina
explosiva que arrasará el orden de lo que vemos y
cambiará el sentido de lo que contamos.

74

UNA APASIONADA
CONTRADICCIÓN

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�MATRICIDIO EM A. 'CIO

n 2011, Guillermina Bravo transita sus
nueve décadas de vida, nueve décadas
de claroscuros, de persistencia entre el
fanatismo y el recelo de sus pares, entre el amor
y el desconocimiento por parte de sus discípulos
y de sus conciudadanos. Su cumpleaños número
90 fue el 13 de noviembre de 2010. En esa ocasión,
sus declaraciones públicas lograron torcer el
destino de los fondos programados para costear
su propio homenaje en el Palacio de Bellas Artes,
y redirigir unos 850.000 pesos hacia su escuela
en Querétaro, en peligro de extinción por falta
de fondos. Así transcurrió el 13 de noviembre
pasado: un revuelo de declaraciones cruzadas,
de sinceras muestras de afecto, de verborragia
política, de penosos reclamos. Con anterioridad,
el proyecto planeado y dirigido por Ignacio
Toscano, al frente de su fundación Instrumenta,
aspiraba a reunir a una docena de coreógrafos
en actividad con una docena de compositores,
para que cada dupla hiciera un homenaje a la
cumpleañera, aunque varios de los convocados
en aquella ocasión habían confesado no haber
conocido nunca a la artista que motivaría sus
creaciones. Aquel ernprendirniento megalómano
se canceló, y la función conmemorativa se redujo
a la síntesis de las pasiones destiladas por La
Bruja, corno también se le llama a la Mamá
Grande de la danza nacional.
Aunque cancelado el homenaje previsto para el
18 de noviembre de 2010, tres meses después, el 18
de febrero de 2011, el telón de cristal Tiffany del
Palacio de Bellas Artes se levantó para dar paso
a una función en honor a Guillermina Bravo, con
vivas y hurras desbordando la sala principal. La
velada estuvo conformada por huecos discursos
oficiales y cuatro obras: Memoria ciega, de Claudia
Lavista con su compañía Delfos; Guillermina,
memorias del corazón, de Rossana Filomarino; Sol a
ciegas, de Bárbara Alvarado con su grupo Aletheia,
y Manga corta, de Lidya Romero, con el colectivo
Cuerpo Mutable. "La Bruja" hizo su aparición
sobre un estrado, sobreponiéndose una vez más al
esfuerzo físico y los sentimientos contrapuestos
que su situación conflictiva le plantea.

Lavista, quien, a lo largo de su trayectoria, nunca
fue bailarina ni coreógrafa para la Bravo, la siente
corno un familiar adoptivo, por sus recuerdos
infantiles: siendo niña, acompañaba a su padre, el
compositor Mario Lavista, a ensayos dirigidos por
Guillermina: "Quizás tenía 5 ó 6 años. Yo estaba
debajo de un piano que mi padre tocaba y solo veía
los pies de los bailarines, con sus calentadores,
moviéndose. Y escuchaba la voz de Guillerrnina dando
indicaciones". Desde ese lugar, a la vez próximo y
lejano, le encuentra sentido al evento de Bellas Artes:
Ese homenaje no podía ser sino en el Palacio,
porque Guillermina es una joya de la cultura
nacional. Le tengo un profundo cariño, admiración
y agradecimiento a Guillermina, y me parece un
gran honor haber hecho una danza para ella.
Ahora bien, más allá de la parafernalia en torno al
homenaje, en mi caso se trató de un regalo para
mi abuela, una forma simbólica de decirle que la
quiero y que le agradezco lo que ha hecho por la
danza de nuestro país.

Sin embargo, aquel 18 de febrero, "La Bruja" atravesó
otra de las paradojas con que carga a lo largo de su
vida: presencia y olvido, agradecimiento y negación.

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El lugar simbólico de Guillermina Bravo en la
danza nacional -expresa el critico mexicano
Gustavo Emilio Rosales- es un equivalente a la
chingada, aquella madre fundadora que se necesita,
cobijadora en su momento, a quien se invoca, como
a la Virgen de Guadalupe, en quien se depositan
todos los dolores, y a quien, al mismo momento, se
le desprecia, se le niega, como sus propios bailarines
le han negado. Cabe recordar que el bailartn Luis
Arreguín, hecho en y para Ballet Nacional, dentro
del Festival Cervantino de 2010 hizo un programa
llamado Homenaje-Matricidio a Guillermina Bravo.
Esto está, precisamente, relacionado con esa
figura contradictoria, paradójica de la chingada.
Guillermina es una presencia fundamental, pero
también fundamentalista. En la política cultural
mexicana, actualmente Guillermina Bravo se
encuentra en su lugar más bajo, pese a significar la
fundación y el eje histórico de la danza.

El CENADAC (Centro Nacional de Danza
Contemporánea) y, en el mismo edificio, el CONADACO
{Colegio Nacional de Danza Contemporánea) son dos
organismos que proyectan en las nuevas generaciones
la labor de Guillermina entre 1948 y 2006 dirigiendo
su máxima creación. Aquello fue el Ballet Nacional de
México, esa compañía que se escucha nombrar casi
sin necesidad de agregarle el artículo el, ni ningún otro
adjetivo: alcanza con decir Ballet Nacional, para que
toda una mística del trabajo coreográfico brote con esa
mención, así, sohta: Ballet Nadonal.
En su momento, Ballet Nacional, y actualmente el
CENADAC y la CONADACO tienen su sede en un
modesto peto bien equipado edilicio en la calle de Sierra
de Tilaco 201, en el centro de la ciudad de Santiago de
Querétaro. Así fue desde que, en 1991, Guillermina
Bravo decidió descentralizar sus proyectos y salir de la
aglutinante capital.

Apenas entrando, en un patio con columnas y
macetas, hay una mesita de madera sencilla, donde
la Guillermina lee el periódico, con un café y sus
cigarrillos, todaVÍa hoy, y a pesar de la asistencia de
oxígeno que necesita para respirar. Allí aprecia los
besos de los estudiantes que van llegando a sus clases,
del Bachillerato Artístico o de la Licenciatura en Danza
Contemporánea. Yallí se reúne con sus colaboradores:
C?rlando Scheker (director de la CONADACO), Miguel
Angel Añorve (parte de la dirección del CENADAC),
Antonia Quiroz (coordinadora en el CONADACO) y
una planta docente y administrativa que pasa periodos
sin cobrar su sueldo.
La bailarina y coreógrafa Bárbara Alvarado ha
estado junto a Guillermina desde 1994, primero como
estudiante y, luego, corno miembro, por siete años, de la
compañía; desde entonces, es una presencia frecuente
en el CENADAC. Ella conoce la importancia de la
institución:

�En Querétaro, no había danza contemporánea.
Desde que llegó Ballet Nacional y se fundó el
Centro y el Colegio, comenzó una revolución en
Querétaro y el país. El 80 porciento de los que hoy
hacen danza o circo en Querétaro pasaron por
este lugar, porque ahí encuentran bases claras y
firmes. Otros alumnos están en Nueva York, en
Mazatlán, en Xalapa, pero antes pasaron por estas
aulas. Además, por la relación que siempre ha
tenido Ballet Nacional con la compañía de Marcha
Graham, siguen viniendo maestros de Nueva York
a dar cursos y a colaborar como coreógrafos. Pero
las modas de las técnicas neutras y otras corrientes
estilísticas van haciendo que se quede fuera la
técnica Graham y con ella, la labor de Guillermina.
El CONADACO es la única escuela que da una
formación en técnica Graham con verdadera
calidad. Por ser una técnica tan compleja y que
exige tantos años de esfuerzo, ya no va con esta
cultura globalizada que espera resultados de la
noche a la mañana, y que hace que cualquiera se
suba al escenario y se diga bailarín.

un encuentro casual, fue seducida por el proyecto de
Guillermina Bravo: decidió radicarse definitivamente
en México y se convirtió en una de las figuras
fundamentales de las más memorables creaciones
del Ballet Nacional desde que ingresó cuando tenía
20 años. Hoy, sigue la amistad y la admiración por la
Maestra y su labor:
La escuela sigue teniendo mucho sentido hoy, porque
de ahí salen excelentes bailarines, bien preparados,
mucho mejor que los que salen de otras escuelas,
precisamente porque ahí todavía está ese rigor...
El problema es que los muchachos se preguntan
adónde ir una vez egresados. No tienen una meta.
Las grandes escuelas de danza en el mundo siempre
han estado ligadas a una compañía importante,
porque es el desembocar natural de los estudios. No
estando el Ballet Nacional, es difícil De todos modos,
considero importante mantener la técnica Graham y
el CENADAC corno pilar de esta técnica.
En boca de Guillermina:
Este proyecto en Querétaro cultiva la inquietud
de formar el instrumento de la danza que es
el cuerpo humano, y así bailar treinta, treinta
y cinco años sin tener ningún dolor. Esto se ha

La enseñanza impartida en el CENADAC es valiosa
también para Rossana Filomarino. Esta bailarina,
coreógrafa y maestra de origen italiano había
formado parte de la escuela de Martha Graham. Por

descuidado mucho a partir del avance de las
técnicas light. La escuela que tengo, que dirige
el maestro Orlando Scheker, es un colegio, un
cuerpo de maestros técnicos de primer nivel,
que tiene un bachillerato de tres años y una
licenciatura de siete. Se puede, en siete años,
crear ese instrumento propicio para hacer danza
muchos años. Ballet Nacional fundó este centro
en 1991, corno un órgano desconcentrado del
Estado, con un subsidio de Bellas Artes, una
ayuda del Consejo, una ayuda de Querétaro
que, aunque muy pequeñita, yo la acepté muy
agradecida. Querétaro nos cedió los terrenos
para construir la Escuela, con unas instalaciones
de primer nivel
Este organismo promisorio en sus m1c10s,
siempre independiente en su determinación pero
dep endiente del financiamiento oficial, comenzó
su decadencia con el sucesivo recorte de fondos,
desde 2006 -fecha estimada por Guillermina,
en algunas declaraciones- hasta la casi clausura
que vive en la actualidad. Pero "La Bruja» no suelta
las riendas de su misión profesional, y ni siquiera
en el homenaje para sus 90 años de vida omitió el
justo reclamo. En el Palacio de Bellas Artes, con su
respiración fatigada, solicitó un aplauso para los
maestros de su escuela, "para ellos sí les pido un
aplauso, pues siguen t rabajando aún sin cobrar»,
reflotando el conflicto irresuelto.
El problema de CENADAC integra el panorama
que relega a la cultura, en un México marcado por
la violencia cotidiana. Para Bárbara Alvarado, "los
presupuestos para el arte cada vez son menos y
con una deficiente entrega. Aunque los directivos
de las instituciones culturales destinen recursos,
simplemente no llegan. Nuestros jóvenes y no tan
jóvenes dirigentes culturales y gubernamentales no
han querido educar a los mexicanos; practican la
cultura de lo desechable, que no tiene mayor interés
en sus raíces".

Soledad que no sólo proviene del universo
institucional que hoy lleva los rostros y los nombres
de los funcionarios Consuelo Sáizar, Teresa Vícencio,
Marcha Elena Cantú, Carmen Bojórquez, José E.
Calzada Rovirosa, Fernando de la Isla Herrera,
Laura Gabriela Corvera Galván, y sus equipos de
secretarios.
Gustavo Emilio Rosales describe un panorama
más complejo:
A la propia comunidad de la danza en México
se le ha anunciado este presente. Algunos han
querido unirse en contra de la negación de la
danza, en comités efímeros que ellos mismos
acaban traicionando u olvidando. El desdén de
las políticas culturales sucede frente al mutismo
de los colegas de la danza. La administración
cultural mexicana demuestra desconocimiento
hacia la danza, porque la danza implica
mucho dinero para producirse; es un arte que
implica un esfuerzo de la administración de la
cultura. Los funcionarios de México no quieren
gastar lo que a ellos les parece injustificable.
Entonces, tenemos a una Guíllermina Bravo,
viva aún, pero ya muerta o a punto de morir.
Ella misma lo dijo en 2006, en una entrevista
en El Universal: "Denme por muerta». Veía con
claridad su última chance por el CONADACO
de Querétaro.
Recordemos que -continúa Rosales-:
Guillermina es la mujer más inteligente de la
danza en México. En ese entonces, vio lo que
se avecinaba: que el dinero que había para
la cultura iba a sufrir un recorte excesivo
e incalificable. A partir de allí, en la danza
mexicana, se sucedieron cortes de funciones,
cortes de presupuesto y compañías -una de
las más importantes, Ballet Teatro del Espacio,
pereció en 2010 por falta de sostén, en un estado
vergonzoso-, que fueron golpes también
contra el legado que representa Guillermina y
que hoy sufre una falta de cuidado absoluta por
parte de los protagonistas mismos de la danza y
de la administración cultural en México.

Frente a la difícil situación que sobrelleva
Guillermina -no sobra insistir que lo acontecido
el 18 de febrero en Bellas Artes constituye una
demostración simbólica que no se traduce en
pesos-, el cariño se entremezcla con la soledad.

78

79

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MODELAR ESOS CUERPOS QUE BROTAM DE

u;

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r;c

Mediante su labor de creación de más de medio
siglo, medio siglo de amasar la historia y la identidad
de un país, Guillermína Bravo constituye la cultura
mexicana. El decir de los cuerpos nacidos de estas
tierras nutrió sus casi 60 obras. En algunas ocasiones,
salía de excursión y buscaba hombres formados por
el trabajo rudo, del campo, de la pesca, como Miguel
Angel Añorve, que era lanchero en Acapulco. A partir
de esas configuraciones físicas del mexicano trabajador,
se conducía hacia la consolidación profesional de la
noción del bailarín, potencializando los cuerpos a
través de la modelación muscular y energética.
Claudia 1.avísta recuerda así estos cuerpos infrecuentes:
Eran como dioses griegos, africanos ó indígenas,
estoicos, gigantescos; parecía que tenían luz
por dentro. Los recuerdo delante del telón de
T amayo en Constelaciones y danzantes, o a la Negra
Victoria Camero en Danza para un bailarín que se

transforma en águila; también, a Antonia Quiroz
siempre en el centro. Los impresionantes
grupos de bailarines hombres arrasaban con la
escena. Todo se enriquecía con los vestuarios de
Kleómenes Stamatiades. Gustavo Estrella, gerente
de la compañía, siempre estaba a la entrada de
los teatros. Como estudiante, asistí a actividades
en el Estudio del 57, en el Callejón 57, en el Centro
Histórico. Esos maravillosos bailarines me dejaban
boquiabierta, intimidada, y trataba de imitarlos.

Estos intérpretes fueron el resultado de cinco décadas
de cincelar jóvenes talentos a través de una rutina
ardua pero apasionada, que Guillermína salpicaba
con comentarios ácidos y una exigencia implacable.
Así la fotoorafía
Rossana Filomarino: "La Maestra
o
tiene un sentido del humor tan tremendo, una ironía
mordaz, y un ojo clínico que la llevó por todo el país
a escoger bailarines, y a sus colaboradores. Con dos
palabras te sabe decir qué te falta, qué te sobra, qué
camino emprender para hacerlo mejor". Por su lado,
así la retrata Bárbara Alvarado: "Es una mujer que da
su conocimiento y su amor, sin olvidar sus regaños.
También es una niña soñadora y creativa. Se informa
de los pensadores, escritores, músicos. Ella sabe quién

es quién. Una estratega, una mujer que reta a quien
se le pone enfrente. Es una mujer que hizo un México
mejor. México le queda debiendo".
Los caminos que abrió Guillermina Bravo
se extienden desde las búsquedas de las
norteamericanas Waldeen y Ana Sokolow, que en la
década de los 40 impulsaron la creación de grupos de
danza en los que el ballet se encontraba con estilos,
gestos, estéticas de la danza moderna. Ana Mérida
y Guillermina, pese a sus caracteres diferentes que
las hicieron discutir y hasta separarse, iniciaron, por
admiración a su guía, el Ballet Waldeen. También
fundaron la Academia de la Danza Mexicana, y
allí se acentuó la vocación por hacer de la danza
no un arte de la repetición, sino un arte nacido de
la observación del mundo y de la danza misma,
incorporando tradiciones locales e importadas.
Pronto, Guillermina, que nació el 13 de noviembre
de 1920 en Chacaltianguis, Veracruz, a los 38 tuvo
el visionario emprendimiento de iniciar el Ballet
Nacional de México, junto a su colega Josefina Lavalle.

80

"Yo me encontré de pronto dentro de la danza. No
supe cómo ni cuándo, pero ya me encontré dentro de
la danza y nunca más salí de ella. Todavía no salgo".
Era 1948. Siendo ya conducida la compañía sólo por
Guillermína, el proyecto independiente fue ganando
visibilidad, público, apoyos, hasta convertirse en
el principal conjunto de danza contemporánea de
México. Guillermina fue la primera mujer que recibió
el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en 1979.
Hoy, es poco el tiempo que transcurrió desde
que Ballet Nacional se disolvió, cuando su directora
advirtió que el material creativo se había agotado y la
compañía debía dejar de existir. Ese final fue apenas
en 2006 y abrió controversias, como alude Claudia
Lavista: "El cierre del Ballet Nacional por parte
de Guillermína Bravo lleva al fin de una compañía
histórica que deja una enorme herencia, pero genera
también un hueco gigantesco en sus integrantes, que
se quedan sin su lugar de trabajo y sin su casa, y genera
una enorme polémica llena de opiniones". En cambio,
Guillermina Bravo ve el caso con simplicidad: "Qué

pasará en el siglo XXI, cuál es la temática del siglo
XXI, cuáles van a ser las formas, no lo sé. Es una de
las razones por las cuales se terminó el ciclo de Ballet
Nacional. Yo sabía qué decir en el siglo XX, tenía mis
obras aquí en el puño. Pero cómo es el siglo XXI, cómo
seguirá el mundo, el país, no puedo contestarlo".
Con Ballet Nacional congelado en el pasado, como
pieza de museo, el impacto de creaciones como El
zanate (1947), Recuerdo a Zapata (1951), Braceros (1957),
Comentarios a la naturaleza (1967), Melodrama para dos
hombres y una mujer (1970), El llamado (1983), Sobre la
violencia (1989) sigue, no obstante, proyectándose.
A veces a través de dispersos videos en algunas
mediatecas y en Internet, otras veces como un mito,
o un discurso referido de un testigo a otro. Alvarado
constata que "los jóvenes actuales tienen maestros que
ni siquiera ellos saben la historia de la danza en este
país, y entonces ¿cómo transmitir la conciencia delos
que abrieron brecha en el siglo pasado?".
Casi como destino inexorable de la danza, por falta
de una sistematización de los registros existentes y

81

�,,MIS OBRAS NO SE SICUIEROM BAILANDO PORQUE LOS CRUPOS DE
DAMZACOMTEMPORÁMEACOMPOMEMOSPARAELMOMEMTO,PARA
LOS BAILARINES QUE TEMEMOS EN DETERMINADA ÉPOCA. SI LAS
REPONES CON OTROS BAILARINES, ES OTRA COSA, Y A NO SALEN
ICUAL" CUILLERMIMA BRAYO

Sigue Filomarino:
cierto punto inevitable: el arte se orientaba a partir
de una dialéctica de rupturas. 8 problema consistió
en olvidar, en no resguardar memoria de aquello que
se estaba negando. Así, el legado de Guillermina
quedó entre los bailarines que hicieron sus obras
y los públicos que alcanzaron a verlas. Hay rastros
periodísticos y crónicas y libros de Alberto Dallal,
de Raquel Tibol y de Patricia Cardona. También
la Academia Mexicana de la Danza ha negado a
Guillermina, quien, por otra parte, debería ser, hace
tiempo ya, miembro del Colegio Nacional.

por decisión de la creadora, las obras están condenadas
a esfumarse. La reposición es impensable: "Mis obras
no se siguieron bailando porque los grupos de danza
contemporánea componemos para el momento, para
los bailarines que tenemos en determinada época. Si
las repones con otros bailarines, es otra cosa, ya no
salen igual", exphca con tranquilidad Guillermina.
RENECA.R DE LA TRADICIÓN
El pasado reciente de Ballet Nacional continúa
emanando una influencia profunda en los coreógrafos
de México. No se trata de, solamente, casos de similitud.
El lugar histórico de Guillermina -exphca Gustavo
Emilio Rosales- es ser fundadora del movimiento
mexicano de danza moderna, en el que estuvo
acompañada de otras presencias, como su propia maestra,
W aldeen. A partir de ella, la danza se entendió como
un discurso centrado en lo político, no en lo político
partidario, sino en lo político comunitario, en la cultura.
Guillermina fue quien estableció los fundamentos. Por
un lado, erigió su propia compañia, el Ballet Nacional.
Por otro, implementó la técnica Graham, técnica que ella
misma importó de forma autodidacta, directamente de la
compañía de Martha Graham. El saber sobre el cuerpo y
sobre la danza se consohdó con su logro fundamental: la
profesionalización del bailarín en México, lo que imphcó
una consohdación técnica y estética.
Sin embargo, no son infrecuentes los coreógrafos
mexicanos que reniegan de la Bravo, coreógrafos
que presentan a sus creaciones como una vuelta de
página a todo lo preexistente, como discursos ajenos
a la omnipresente tradición de Ballet Nacional. Al
respecto, Rosales prosigue:

y claridad. Asimismo, sus bailarines advertimos lo
grandioso de los temas y la ética en las obras de la
Maestra: la danza no es un divertimento, sino que
trata cosas que nos conmueven, que movilizan a la
sociedad, con ideas profundas y subversivas.

Como testimonio de lo anterior vale el ejemplo de Lavista:
Al terminar mis estudios, decidí no intentar
formar parte de Ballet Nacional, a pesar de la
insistencia de mi adorado maestro, Federico
Castro. A mediados de los 80, era el boom de los
grupos independientes. Me rebelé y comencé a
bailar con UX Onodanza, con Raúl Parrao. Busqué
otro camino estético y artístico. Sin embargo, mi
raíz estuvo plantada y germinada muy cerca de
Guillermina Bravo y Ballet Nacional.
Por su parte, Filomarino, al frente de su propia
compañía Dramadanza, no confronta su autonomía
con el aprecio por lo recibido de Guillermina:
De la Maestra aprendí tantas cosas ... el amor
al conocimiento del cuerpo, la perfección del
movimiento como un camino para la creación
artística. Siempre admiré su seguridad para montar
trazos escénicos muy complicados, con múltiples
direcciones, pasos, y la música muy estudiada. El
llamado, por ejemplo, tiene espirales, 3 para un lado,
4 ó 5 más, además del circulo fundamental que
caracteriza esa pieza, y que se subdivide en muchas
espirales. Todo eso lo manejaba ella con facilidad

Los grupos de danza contemporánea surgidos
después de Ballet Nacional rápidamente lo negaron:
trataban de hacer todo lo contrario al Ballet, por
considerarlo decadente. Era una reacción hasta

82

En los pocos libros sobre danza de México, ella
siempre está mencionada, aunque no sé si hay una
buena apreciación de su obra. Su presencia artística
hoy no es tan fácilmente ponderable, porque
todos le debemos algo a la Maestra. La danza
contemporánea, como la conocemos hoy en México
y con todas sus variantes, se debe a ella. Antes, había
grupos, grupitos, personalidades, pero a partir de
las obras de Guillermina Bravo en los 60 y los 70,
ella creó la danza contemporánea, ella la hizo nacer.
De manera esporádica, aparecen esfuerzos puntuales
como ejercicios de la memoria, mesas de debate, premios
que llevan su nombre. Pero siguen transcurriendo los
días de 2011; sigue atravesando sus 90 años de vida
Guillermina Bravo; sigue disolviéndose, casi sin notarse,
su legado. Las perspectivas no son auspiciosas. Pero
tampoco se vale callarse. Ni conformarse con el aplauso
de una sala colmada de varios amigos, decenas de
espectadores fieles y muchos chismosos. Guillermina
suele hablar sin pelos en la lengua. Rossana Filomarino,
también, y suelta tanta admiración como indignación:
Ahorita el arte no importa, no está siendo
considerado como una manera de combatir los
gravísimos problemas que áene el país y la violencia
que nos está invadiendo por todos lados. No hay
quienes vean, ni en la educación ni en el arte, la
manera para salir del problema, sino que creen que
la manera para salir del problema son más armas,
lo cual está totalmente equivocado. El arte es
comercializado como una panacea, pero el verdadero
arte de búsqueda no está presente. Por eso es tan
dificil mantener las escuelas, como el CONADACO,
heredero de una tradición que ha hecho la danza en
este pals. Se cierran escuelas, se cierran compañías,
como Ballet Teatro del Espacio. Ballet Nacional
cerró por si mismo, pero si hubiera continuado, le

hubiera pasado lo mismo que al BTE. Ni la tradición
importa, ni el conocimiento de lo que se hizo.
RE ÁRÉ T S
El vacío, la carencia, el desamor, la ignorancia y
la incomprensión -en franca contradicción con
homenajes y declaraciones- rodean la obra de
Guillermina Bravo. Esas sombras impiden un sano
ejercicio de crítica, de análisis de algunos puntos
álgidos que la propia Guillermina sembró a su
alrededor y que quedan entre paréntesis.
Uno de esos conflictos es la falta de reales
continuadores de Guillermina. Quienes persisten
en Querétaro dependen cada día de su nombre
para sostenerse. Quienes han hecho su carrera
independiente debieron correrse de la asfixia que
genera su descomunal figura. Guillermina Bravo fue
una gran maestra para quienes estuvieron a su lado
y le demostraron fidelidad como intérpretes. Pero
el savoir-faire de la coreografía, si acaso fuera posible
hacerlo, ella no lo transmitió. Bárbara Alvarado se
asumió en ese vacío de aprendizaje:

C

FI IC

SE

Cuando comencé a componer, me di cuenta de que
no tenía recetas para hacer coreografta; sólo están los
principios y la experiencia de los que ya caminaron
antes que tú. Pero es mejor no tomar estilos, sino
crear con honesádad para autodescubrirte. La última
vez que la maestra Guillermina Bravo y yo habíamos
estado juntas en el Palacio de Bellas Artes fue en 2006,
en la función de cierre de Ballet Nacional. Cinco años
más tarde, 20ll, tuve la oportunidad de llegar a este
mismo recinto con la compañia que he creado ydirijo,
para rendirle homenaje a la mujer que me jugó la treta
de hundirme por completo a vivir para la danza. En
estos cinco años, pasé por los círculos del Infierno,
en un viaje dantesco hasta llegar al Paraíso. En ese
viaje, perdí de vista de pronto a la maestra Bravo, para
encontrarme en mi individualidad y en el colectivo
(Aletheia Cuerpo Escénico) que me acompañó a
pagarle a esta mujer. Danza con danza se paga, amor
con amor se paga, pasión con pasión se paga, entrega
con entrega se paga, a ciegas.
Las emociones que Guillermina despierta no pueden
vivirse a medias tintas, ni ser transparentes en su

83

�,,LA TECNICA CRAHAM ES EXACTAMENTE TAN VÁLIDA COMO EL
BALLET (...) DA LUCAR A HABILIDADES DE TIPO COREOCRÁFICO,
EN SALTOS, EN EXTENSIONES, EN EVOLUCIONES POR EL PISO, EM
RELACIONES CON EL PESO DEL OTRO O DE LOS OTROS QUE ESTÁN
BAILANDO"... CUSTAVO EMILIO ROSALES
coherencia. Van de la mano de la tensión, de la
indecisión, de las paradojas que obligan a mirar las
dos caras de una moneda, siempre. La transmisión del
saber para la composición coreográfica es uno de los
nodos que el derrotero de Guillermina no fijó.
Otro asunto espinoso concierne al provecho y
la vigencia de la técnica Graham. A la luz de los
pocos espacios mexicanos donde se enseña este
sistema de configuración física y energética basado
en los principios de contraction y release, parecería
que la danza del siglo XXI no tiene espacio para él.
Sin embargo, Gustavo Emilio Rosales sugiere lo
contrario, y brinda matices a las diferentes posturas
que radicalmente se inclinan por el Sí o por el No:
A través de Guillermina Bravo y Ballet Nacional,
esta técnica importada fue reapropiada, convertida
y reconfigurada a una realidad nacional,
acentuando la consolidación profesional de la
noción de bailarín. Sobre la técnica Graham no
debe decirse que, por obsoleta, no se deberia
enseñar más: eso es una barbaridad. Es un
conocimiento, y los conocimientos se deben
preservar. Lo que es importante es que se sume
y se abra a propuestas de similar potencia de
saber, como el butoh, por ejemplo. Pero la técnica
Graham es exactamente tan válida como el ballet,
porque ambas reconfiguran el cuerpo. Lo hacen
desde una cuestión ósea y muscular especifica
para la danza, es decir, no es atlética, como la que
se practica en los deportes. Da lugar a habilidades
de tipo coreográfico, en saltos, en extensiones,
en evoluciones por el piso, en relaciones con el
peso del otro o de los otros que están bailando,
en particulares expresiones de energía que
suscitan relaciones de significación a partir de
cuestiones abstractas como la música, o el sentido
del espacio. El bailarín puede ejercitarse en la

técnica Graham, pero necesita luego desdibujar
la estructura mecánica de los ejercicios o las
secuencias, para adaptar el conocimiento corporal
a una expresión artística, que no sea una calca.
Ahora bien, destacar estas virtudes de la técnica Graham
en general, y de la formación en el CONADACO en
particular, no implica comulgar con el estancamiento ni
aceptar acríticamente las falencias que tiene la educación
artística en México, que ya no se sostiene tal corno está.
Ha llegado a tal punto de ser retrógrada y estancada, que
canceló su movilidad. Tal como está, carece de futuro
fértil, carece de acervos actualizados, carece de una
coherencia pedagógica presente, carece de una visión
académica, carece de vínculos entre las diversas escuelas.
ABRAZAR LA COMTRADICCIÓM

En fin, si uno de los grandes valores de Guillerrnina Bravo
es la honestidad para decir públicamente su pensamiento,
quizás el mejor homenaje, el modo más adecuado de
reivindicar sus 70 años consagrados a la danza, sea asumir
las contradicciones que rodean su persona y su obra.
Agradecerle, sin adularla entre mieles verborrágicas.
Regalarle afecto, admitiendo que el amor humano, lejos
de ser pureza angelical, es un sentimiento capaz de caer,
siquiera por momentos, en envidias, mezquindades,
temores o recelos. Devolverle el capital económico
y simbólico que construyó en México, no mediante
ramos de flores comprados a última hora, sino con
más capital económico y simbólico: esto es, con fondos
para que prosiga su digno desarrollo, puesto que la
vida le ha regalado ser longeva. Recordarla, si, pero
recordarla a través de la recuperación y estudio de sus
obras y de sus enseñanzas: por un lado, construyendo
un archivo completo y de fácil acceso con el corpus de
Ballet Nacional; por otro, experimentando su legado
en los cuerpos del siglo XXI, para dialogar con él en
movimiento. Es decir, bailar. to

84

El Maestro de obras mira de frente -un ojo más amplio
que el otro. Su atavío y su talante nos dicen con enorme
claridad cuánta templanza hay en su vida y su trabajo.
Aunque no nos importe dónde esgrima sus virtudes
de alarife, sí advertiremos el tiempo en que vive, su
camisa ¿blanquísima?, su saco holgado, las numerosas y
pequeñas herramientas de trabajo colocadas en las bolsas
superiores de la prenda que al arroparlo le dan al mismo
tiempo prestancia y seguridad ante los demás, un lugar
en el mundo. El sombrero ciñéndole la cabeza. Las manos,
detrás.
¿Qué nos dice este maestro de humildad, este artesano
de la solidez? lQué nos conmina a reconocer? El tiempo
del gesto digno imponiéndose a la tosquedad, y una
firmeza que no adelanta los puños porque nos debiera
bastar el contacto del hombre que trabaja con la paciencia
y con -precisamente- esas manos que adivinamos
morenas como su rostro y robustas como su esperanza
cargada de silencios. Sin duda, lo recalcamos, este
personaje carece de palabras estridentes. Sólo espera la
edificación constante. SOlo espera "poner manos a la obra"

También para realizar un autorretrato se necesita
oficiar de cara a la piedra de los sacrificios.
Para, precisamente, liquidar al posible Narciso
o Adonis que quisiera colarse en nuestra vida.
Se hace necesaria o imperiosa, vaya, una visión
de la propia mirada afín al desquiciamiento. Un
ojo, el izquierdo, plantado al centro del óleo, se
clarifica ligeramente si lo comparamos con su
complementario. Para su determinación, sendos
trazos oscuros y curvados -igual el bigote y los
extraños labios. El cabello, que se ha retirado
hasta cederle un generoso campo despejado, se
niega a la limpidez. En ese rostro, la fijeza del ojo
izquierdo nos taladra y nos recuerda que cuando el
pintor observa al valle, a la montaña, al humano, al
universo, todo queda en estado de parálisis aguda
-hasta nuevo aviso.
Si Rodolfo nos mirara, hasta en la osamenta
habríamos de sentir la rúbrica del pincel y el
chillido de la espátula.

85

�uena parte de las obras legadas por el dilatado
periodo de gobierno de Bernardo Reyes (1885,
1887 y 1889,1909) y por algunos gobernantes
de la etapa posrevolucionaria bien sirvieron tanto para
encarar la continua amenaza norteamericana como
para cristalizar las alianzas regiomontanas con la
oligarquía del sur de Estados Unidos. El impulsor de la
política cultural moderna del estado no se equivocaba
cuando escuchaba: "esa voz del destino que hace sentir
a la ciudad estar llamada a ejercer, una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México" (41).
De ese espíritu nació Armas y Letras, así consignaba
Rangel Frías la intención esencial de aquellos
proyectos educativos y culturales: "a esto mismo sólo
puede llamarse humanismo, nostalgia y esperanza
de un ser humano poderoso, hondamente ingenuo
del corazón y de imaginación intensa y radiante"
(2009a: 15). Con el tiempo la revista se ha vuelto una
institución literaria, en cuya historia también sobresale
la pausa en su circulación entre finales de los años
setenta y mediados de los noventa, cuando dio inicio
la nueva época dirigida por la poeta Carmen Alardín.
Desde sus inicios, Armas y Letras, una de las revistas
universitarias decanas del país (sólo detrás de la Revista
de Universidad de México (1930]) ha sido un referente para
el periodismo cultural de nuestro estado, medio de
difusión de la tradición liberal del noreste, catalizador
de la labor de creadores y pensadores locales y
conformadora de la identidad nuevoleonesa (por
ejemplo, en su primera etapa le dedicó una sección fija
al Padre Mier).
En esta nueva época, destaca el perfeccionamiento
de la calidad editorial, desde la impresión hasta el
actual diseño, muy acorde a la visualidad imperante
en nuestros días, un aspecto favorable para la
competencia de lectores de los soportes digitales de
nuestros días. En este sentido, mantiene su cualidad
de marco óptimo y deseable para el trabajo de artistas,
intelectuales e investigadores. Sin negar su vocación
literaria, el equilibrio ha sido un baluarte editorial de la
revista por su constante balance entre las voces, temas
y problemas, locales, nacionales e internacionales. Lo
mismo ocurre con la reflexión y muestra de diversas
disciplinas artísticas y académicas (recuerdo ahora el
número 66,67 dedicado al jazz, con especial homenaje
al disco Kind of Blue de Miles Davis ).

Gracias a la tutela universitaria, el espacio editorial
ideal de Armas y letras aspira a ejercer una independencia
del mercado editorial, que rige hoy más que nunca las
políticas de publicación, lo mismo debe decirse de la
deseable autonomía de la revista con respecto a las
previsibles variaciones de la política universitaria, que no
necesariamente empatan con el proyecto cultural yliterario.
De la más reciente etapa, la encabezada por el joven
ensayista regiomontano Víctor Barrera, me gustaría
destacar la inclusión de perspectivas de reflexión
culturalísta plenamente interdisciplínarias, muy
adecuadas al multiculturalismo que cunde en nuestros
días y al naufragio de las totalizaciones modernas (una
de ellas, la extrema especialización positivista de las
ciencias y de las humanidades). Buen ejemplo de este
registro amplio y sensible a la transformación social
latinoamericana son los análisis literario,contextuales
del filósofo español Eduardo Subirats ("Escritura y
poder en Yo el supremo") y de la joven investigadora local
Katia lrina Ibarra ("El forastero llamado José María
Arguedas"), ambos incluidos en el número doble más
reciente (74-75) y que ya cuenta con la dirección del
escritor Miguel Covarrubias, maestro de numerosas
generaciones de estudiosos de la literatura formados en
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Sin duda estos enfoques dan cuenta del cambio en
el papel social de los escritores e investigadores de la
literatura, quienes, como lo afirma la ensayista argentina
Beatriz Sarlo, con las herramientas de la interdisciplina
pueden "ganar algún espacio a la luz pública y presentar
un discurso menos hermético que el de la critica" (ll5). Sin
duda este contacto con la colectividad es apremiante en
medio dela descomposición social en que nos encontramos.
Sólo me queda expresar mis mejores deseos y altas
expectativas para la nueva etapa de una publicación
rica en historia y en potencial, ahora bajo la dirección
de Miguel Covarrubias, a quien le debemos incontables
proyectos de divulgación y estudio de la literatura
occidental, como gestor, editor, maestro o traductor. ~
Referencias
Rangel Frias, R. (2009a). "Armas y letras" en Renovada compallía.
Antología de Armas y Letras (19941957). \ lonterrey: LANL
-~-..,.. (1946). "Teoría de t,1ontcrrey" en Renovada compañía.
Antología de Armasy Letras (1944-1957) \1ontcrrey: UANL
Sarlo, B. (2006). "Los estudios culturales y la critica literaria en la
encrucijada valorath·a'' en l. \,l. Sánchez Prado (Coord.). América
Latina: giro óptico. Puebla: Universidad de las Américas/ Gobierno
del Estado de Puebla.

87

�BREVE

E

PANORAMA
,
HISTORICO

@DE A
0

1 programa en cuestión fue conducido y
animado por el propio ingeniero Tárnava,
programa en el que se incluyeron ejecuciones
al piano, declamaciones poéticas y hasta una
actuación especial de alguien que "hacía cantar" a
un serrucho de los utilizados para cortar madera,
todo con el ánimo de abrir caminos y procurar que
el experimento tuviera una repercusión especial.
El ingeniero Tárnava comentó en una entrevista
realizada esa misma semana que su papel lo había
llenado de orgullo: primer productor de radio, primer
locutor ante un micrófono y primer coordinador
de una velada artística que se transmitió con una
esperanza: intentar que alguien escuchara ese
esfuerzo.
El micrófono era rudimentario. La planta
transmisora, de 50 watts, con una antena en la
alta azotea. ¿Oyentes comprobados? Fueron dos:
el ingeniero Rodolfo M. Garza, gerente del Banco
de Nuevo León y el señor Bermúdez, fabricante
de acumuladores. ¿Por qué dos oyentes? Porque el
propio ingeniero Tárnava les facilitó dos receptores de
piedra galena para escuchar la transmisión de prueba.
Semanas después se recibió una carta del capitán
de un barco que atravesaba el Canal de Panamá y
que acusó con gran entusiasmo que se había
oído con mucha claridad esa histórica
transmisión.

EN MONTERREY
0!RAHIROCARli

"Señoras y señores, esta es la primera transmisióu uc p1 Ut'.ua dt'. 1a
emisora CYL, en :y¡onterrey, y les vamos a brindar una amistosa
velada musical para saber si alguien nos está e5cuchando ..." Fra la
voz de Constantino de Tárnava. Era la noche del 9 de octubre de
1921 y se lanzaba al aire el primer programa de radio (propiamente
dicho) en amplitud modulada en México, desde la sala de una
antigua y hermosa casa de ladrillos rojos en las calles de Guerrero y
Padre Mier, casa en la que se reunieron emocionados el hermano de
Tárnava, don Luis, miembros de la familia y unos cuantos amigos. ~

Esa noche, en Monterrey comenzó una historia,
una larga, maravillosa y fecunda historia de la
radiodifusión en nuestro país. Hubo también primeras
transmisiones experimentales en la ciudad de
México, en Yucatán y en otras ciudades. Desentrañar
primicias y subrayar prioridades de unos y de otros
es laberíntico y propio de una investigación a fondo
que tarde o temprano debe concretarse. Lo cierto y
confirmado es que no tenemos una historia completa,
definida y categórica de la radio en México. Hay
esfuerzos notables, referencias valiosas y libros ya
ocupándose de esto, entre ellos, la primera y clásica
edición de Jorge Mejía Prieto, Historia de la radio y la
televisión en México publicada en junio de 1972 en la
ciudad de México por Editores Asociados.
En la década de los noventa, la Cámara de la
Industria de la Radio en México imprime un primer
torno de Historia de la radio.1921-1950. Otros dos libros
de referencia básica local en la historia radiofónica
son Génesis de la radio y la televisión en Nuevo León, de la
Lic. Dinorah Zapata Vázquez y la Historia de la radio
comunicación y de la televisión en México, de Sergio Valdés
Sada. También lo es XEX, probando, de Luis Carlos
Treviño, quien fuera locutor, actor y publicista decano
en las frecuencias regiomontanas.
Importante es mencionar otras aportaciones de
investigación que contienen, aparte del nacimiento
y ubicación de la radio en México, antecedentes
y análisis valiosos de la radiodifusión mundial,
mexicana y regional. Por ejemplo, La radiodifusión en
México, de Serafina Uano y Óscar Morales (1985); Los
medios de difusión masiva en México, de Fátima Fernández
Christlieb (1985) y los tres libros del investigador José
Luis Ortíz Garza: México en Guerra (1992), La guerra

de las ondas (1992) y Una radio entre dos reinos
(1997). Estas publicaciones otorgan al lector

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panoramas clave en su momento de diferentes
corrientes y tendencias radiofónicas en el país.
En ocasiones se percibe cierta politízación del
tema, lo que no le quita desde luego su valor
histórico.
En Monterrey, Constantino de Tárnava llamó
a su estación inicialmente CYL, abreviatura de
"Constantino y Luis". Luego cambió identificando
a la emisora corno TND, "Tárnava Notre Dame" en
referencia a la universidad donde estudió.

89

�LA RADIO HA HECHO HISTORIA EM MOMTERREY COMO VEHÍCULO
HUMAMO, CULTURAL Y DE APOYO. MOSOTROS ESTAMOS DE
UMA FORMA O DE OTRA, IMMERSOS EM ESE DEVEMIR DE MÚSICA
Y PALABRAS, DE EMOCIOMES, IMACIMACIÓM Y MOTICIAS, DE
PERSOMALIDADES Y EVEMTOS ESPECIALES. - - - - - - -ELECTRÓNICA

Hay fechas fundamentales en la cronología de la radio
de frecuencia abierta, las iremos recorriendo en este
breve ensayo de aproximación histórica, en el que
subrayaremos más que un catálogo de fechas, nombres,
lugares y ciertas circunstancias que dieron a la radio
un significado importante para la sociedad mexicana.
Creo sinceramente que la precisión obsesiva por el
origen de los hechos, a veces nos distrae del impacto
que en la comunidad y en la sociedad tienen. Bajo este
punto de vista, a la radio le urgen más que cronologías,
una interpretación clara de análisis y consecuencias,
que son, en el fondo, y como última instancia,
objetivos óptimos del verdadero historiador. La radio
en México podrá tener mañana otras referencias más
exactas o quizá necesita de modificaciones en algunos
datos contradictorios, pues es un organismo vivo y
cambiante, inasible a veces.
Pero lo que es inevitable es la capacidad que ha
tenido este invento, a través de los años, de llenar
nuestra intimidad, nutrir nuestros silencios, excitar
nuestra imaginación y motivar nuestra voluntad hacia
muchos otros factores que no son sólo los comerciales
e informativos comunes. La radio ha hecho historia
en Monterrey como vehículo humano, cultural y de
apoyo. Nosotros estamos de una forma o de otra,
inmersos en ese devenir de música y palabras, de
emociones, imaginación y noticias, de personalidades
y eventos especiales.
El día primero de enero de 1923, en el aviso 2447,
publicado en la página x del Directorio General de la
República Mexicana, en el periódico El Universal se lee:
Radio telefonía inalámbrica. El gran invento
del siglo XX. Puede usted oír todas las noches
en su casa, conciertos de los Estados Unidos.
Dirigirse a Francisco P. Cabrera. República y
Calle Madero. Apartado No. 339

La euforia estaba desatada. Se multiplicaron los
aparatos receptores, se modificaban, mejorándose, los
transmisores. En 1925, Guillermo Garza Ramos lanzó
al aire la XEG. El 19 de marzo de 1930 un comerciante
distinguido, don Emilio Azcárraga Vidaurreta, instala
y lanza la XET en Monterrey. En ese mismo año, don
Emilio la vende y pone la piedra angular de la radio
en los años 30: el 18 de septiembre, con 100 mil watts
de potencia, sale al aire XEW en la frecuencia de 780
kilociclos de entonces. Luego cambiaría a los 900
kilociclos del cuadrante para convertirse en pocos
años en "La Voz de la América Latina desde MéxicoTI.
En 1932, Luis Petit Jean y su hermano lanzaban
al aire en Monterrey XEX, que Luis Carlos Treviño
inauguraría con la frase que da título a su libro: XEX,
probando... Esta XEX se convirtió en XEAW, porque las
siglas se las llevó Alonso Sordo Noriega para su sueño
imposible: una emisora de 500 mil watts de potencia
en la ciudad de México. Mención especial merece don
Clemente Serna Martínez y su hermano, don Enrique,
incansables promotores de emisoras, programas y
personal valioso de la radio regia.
Don Emilio regresó a Monterrey, fundando la
XEFB, que durante años fue filial como empresa y
repetidora en ciertos horarios de programas y novelas
deXEW.
La XEW marcó la pauta desde un principio por
su enorme creatividad, su poderosa señal, por sus
recursos humanos, que don Emilio canalizó en forma
asombrosa, para cubrir las necesidades informativas,
emocionales y de diversión de un público ávido y fiel
radioescucha que podía sintonizar por entonces, en
toda América Latina, la señal W. La XEQ nació bajo
el mismo auspicio de Azcárraga en 1938 y con 50 mil
watts de potencia. Este hombre recio, norteño de
corazón, fue el prototipo del radiodifusor de empuje, de
audacia y de talento, prototipo que inspiró, y aún hoy
motiva a muchas personalidades de nuestra industria.

90

En febrero de 1940, el presidente Lázaro Cárdenas
ordena la publicación de la Ley General de Vías de
Comunicación que reglamentaba, desde luego, la
radiodifusión. En ese año ya estaban instaladas 380
emisoras de radio, contra las 17 que existían en 1927.
En 1945 y 46 comenzó la ebullición del radio
moderno en Estados Unidos, creándose una
competencia muy especial de las estaciones pequeñas
contra el imperio de las grandes cadenas y de las
emisoras monumentales. En México sucedió lo
mismo. Casos concretos: en Monterrey, la XEH,
Radio Tárnava, lograba consolidar un estilo de radio
muy distinto a los perfiles de las llamadas grandes:
XET, XEFB, XEMR, estaciones que eran réplica de las
fuertes de México: radionovelas, controles remotos,
programas de teatro estudio, etc.
El estilo de las emisoras "grandesTI era solemne,
serio en extremo, pretencioso en ocasiones y hasta
acartonado. XEH descubrió una fórmula que gracias a la
paciencia y comprensión del ingeniero Tárnava maduró
en estilo: naturalidad, uso del teléfono para atender
al auditorio, complacencias musicales, programas de
votaciones y de concursos. Esto significó en un principio
una irreverencia para los radiodifusores atrapados
rígidamente en fórmulas que ya empezaban a cansar.

En Monterrey, la explosión juvenil que comenzó
sin duda en XEH tuvo protagonistas muy especiales,
algunos aún en activo ante los micrófonos: Ernesto
Hinojosa Subeldía, Horado Alvarado Ortiz, Raúl
Alvarado Ortiz, Mario Garza Pedraza, Arturo Pinto
Gamboa y tres grandes ausentes: Pedro Martínez
Serna, Lon Sánchez Rangel yJoaquín Iglesias Romero.
Tuve el honor de compartir micrófonos e ideas con
ellos durante varios años y ver nacer esta nueva
radio en Monterrey, 1949-1951, llena de entusiasmo
por la novedad, radio fresca y diferente, renovadora
y feliz. Puedo afirmarles, que lo aprendido por mí
en XEH al lado del ingeniero Tárnava y de esos
amigos y colaboradores, fue revisado y proyectado
exitosamente en 1958 en Radio Variedades en la
ciudad de México, marcando una época de la radio
moderna.
Otros empresarios surgieron también en nuestra
tierra, entre otros: don Jesús D. González y don
Francisco A. González y su Organización Estrellas
de Oro (hoy Multimedios), don Gonzalo Estrada y
su Grupo Radio Alegría, don Teófilo Bichara y don
Bernardo Bichara y su Núcleo Radio Monterrey, don
Mario y don Jesús Quintanilla y su XEFB, don Joaquín
Vargas Gómez y su Stereo Rey.

LA RADIO TOMÓ MUEVOS RUMBOS ARTÍSTICOS Y COMERCIALES
COM LA LLECADA EM CRAM ESCALA DE LAS COMCESIOMES DE FM,
SISTEMA IMVEMTADO POR EL MAYOR ARMSTROMC DE LA MARIMA
DE ESTADOS UMIDOS, QUE PERMITE TRAMSMITIR COM MAYOR
G)
CLARIDAD, PUREZA Y ESTEREOFOMÍA. ____
Pero la historia no se detiene. Detrás de XEH siguió
XEAR, Radio Alameda, de don Alfonso Flores López,
quien, por cierto, escribió y publicó el libro La radio y
yo que incluye innumerables canciones populares en
Monterrey de 1930 a 1960. Con las emisoras llamadas
"chicas" ise gestaba en Monterrey la radio de un
inmediato futuro!
Fue Radio Variedades, XEJP, de México, la que
disparó en 1958-1960 a toda la república el novedoso
estilo juvenil, comunicativo, informal, cálido y cercano
a los radioescuchas. Empresarios de nueva visión
tomaban riendas en los negocios.

Precisamente hay que comentar que la radio tomó
nuevos rumbos artísticos y comerciales con la llegada
en gran escala de las concesiones de FM, sistema
inventado por el mayor Armstrong de la marina de
Estados Unidos, que permite transmitir con mayor
claridad, pureza y estereofonía. Podemos evocar dos
figuras señeras en este campo:
En la capital, don Federico Obregón Cruces, quien
lanzó el 31 de diciembre de 1953 la primera FM del
país, XHFM, Radio Joya de México, aun sabiendo que
casi no babia receptores para esta frecuencia. La noche
del 28 de julio de 1957, el gran temblor que sacudió a

91

�la ciudad de México derrumbó toda su emisora. Fue
don Francisco Aguirre quien lo ayudó a seguir en la
batalla, esa misma noche.
Y en Monterrey, un visionario definitivo: don
Joaquín Vargas Gómez instaló el 15 de abril de 1966,
Stereo Rey, llamada así porque era la primera estación
con equipo de efectivo sonido estereofónico y porque
esta emisora nació en Monterrey.
De inmediato, don Joaquín solicitó 25 concesiones
de FM en diferentes ciudades de la República. Nadie
lo podía creer. Y logró lo que buscaba: una cadena
nacional de FM: Stereo Rey y FM Globo. Don Joaquín
siempre evoca a Monterrey con cariño especial,
porque le dio la clave, el camino para la FM nacional.
Don Gonzalo Estrada fundamentó su grupo en
XENV, Radio Alegría, en 1959, convirtiéndose en
promotor de la nueva generación de la radio juvenil en
Monterrey. Sus 8 estaciones, entre ellas La Sabrosita,

Metrópoli, BJB, Premier y Notiradio, marcaron una
línea entre las estaciones gruperas populares y en todos
los niveles. Son los hijos de don Gonzalo -Alberto y
sus hermanos- quienes dirigen hoy el consorcio.
Otro radiodifusor reconocido y respetado en todo
el país es don Teófilo Bichara. Empresario incansable,
logró obtener las concesiones de XEG, La Ranchera de
Monterrey de XECT, 1190 y de 98.1, Génesis FM, así
como la XHCL, 99.1. La Picosa, como integrantes de
Núcleo Radio Monterrey, filial de Radio Mil, México.
Faltarían tiempo y espacio para mencionar a tantos
empresarios y devotos de la radio, quienes en una
forma o en otra, colaboraron siempre a la historia
viva de la AM y la FM en nuestra ciudad. iSon más
de 60 años de intentos, búsquedas, aciertos, fracasos y
triunfos formidables! Nuestro reconocimiento a todos.
Organización Estrellas de Oro, iniciada en 1959 por
don Jesús D. González -ya desaparecido-, y dirigida

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en expansión formidable por don Francisco A González,
marcó una pauta única en Monterrey. Su primera
estación, XEAW, dio base a todo un corporativo de radio
que ha promovido como nadie en el país no sólo nuevos
perfiles de emisoras, sino fórmulas nuevas de promoción
y de entretenimiento. Muestra de ello son, entre otras
realizaciones que han dejado huella: AW, la Inolvidable,
Radio Recuerdo, RG la Deportiva, FM Tú, La T Grande
de Monterrey, D-99, Stereo Hits, La Súper Estelar y las
desaparecidas Stereo Classic, Stereo Recuerdo, Radio
Fantasía y Radio Reloj; estas dos últimas, por cierto, de
máxima originalidad: una dedicada completamente a los
niños, y la otra, de entretenimiento cultural vanguardista.
Multimedios Estrellas de Oro Radio ha mostrado
profundo interés por el campo noticioso, siendo
la única organización que dedica tres frecuencias
a transmitirlas con amplia cobertura: XEAW FM, XEAW-AM, XET-AM, y en ciertos horarios
matutinos, XENL-AM, encadenada a Canal 2 de
televisión y XHPG, La Kebuena, cuya antena en el
Cerro de la Silla le da una cobertura estatal.
Y a propósito de estatal, una mención especial
merece Radio Nuevo León que, desde que fue
fundada por el doctor Pedro Zorrilla, ha buscado
y logrado crear un auditorio definido en sus
dos frecuencias, la FM y la AM. Estas emisoras,
incluyendo sus repetidoras, son en muchos aspectos
referencias valientes y valiosas en lo que se refiere a
alta cultura y cultura popular. Su equipo humano
ha dado testimonios de esfuerzos admirables
para superarlo todo. Igual mención merece Radio
Universidad FM, que pese a sus limitaciones logra
hacer lo suyo al aire.

Lo que nació como objeto científico experimental,
como curiosidad electromagnética, hoy se ha
convertido en medio masivo de penetración millonaria
en todos los aspectos: oyentes, anunciantes,
inversiones, información. Su fuerza está demostrada
contra el viento y la marea del cine, la prensa y la
televisión. Por cierto, quiero comentarles que, al menos
en Monterrey, los medios no son conflictivos entre sí,
son totalmente complementarios, para beneficio de la
sociedad donde nacen, crecen y sobreviven.
En la actualidad, operan en Nuevo León más

de 48 emisoras de frecuencias comerciales, varias
permisionadas culturales y un sin fin de emisoras de
radioaficionados que, en la privacidad de una recámara
o de un estudio, también hacen radio, lanzan al aire
ondas que alguien capta y responde con beneplácito
de emisor y receptor.
Vivimos un siglo de maravillas. El cine' la aviación,
la telefonía, la televisión, han tenido avances insólitos
en menos de 50 años. Dentro de este marco se ubica
la radio, como matriz prodigiosa que engendró la
comunicación moderna. En lo particular, me creo un
ser privilegiado por haber tenido acceso desde hace
49 años a una industria que he amado y que me ha
comprometido a ser batallador en el espacio, hablador
en el silencio, inventor de emociones en la urgencia
de atraer la atención. Invisibles oyentes. En 1949, en
XEH creábamos programas, escogíamos la música
para llenar horas, controlar los anuncios en vivo en la
carpeta del día, manejar dos tornamesas con anuncios
grabados y con discos, dar la hora exacta, sonar las
campanas de la estación, contestar el teléfono, cuidar
la puerta y callar al perro del chino Yong, perro que
en el piso de abajo, era adivino: icasi siempre ladraba
cuando nosotros abríamos el micrófono para anunciar!
Todo por un peso y veinte centavos la hora ...

93

�LA RADIO HA HECHO HISTORIA. V LA HISTORIA HA HECHO DE LA
RADIO UM IMSTRUMEMTO FELIZ DE INTIMIDAD MARAVILLOSA, UMA
HERRAMIENTA DE COMUMICACIÓM SOCIAL V UN MAMAMTIAL DE
IMÁCEMES MENTALES.
Pero fue esa escuela de sacrificio y devoción a
la radio, fue esa ilusión de comunicarse con todo
mundo, lo que nos hizo aprendices fecundos, gente
que abrió el mapa electromagnético para señalar
nuevos caminos a la gente de hoy. Ese es el orgullo
mayor de la historia de la radio en Monterrey: iQue
nada se ha hecho en vano! Porque al paso de los días
y los años, todos hemos aprendido que la radio sigue
siendo sonido con imaginación.
La radio ha hecho historia. Y la historia ha hecho
de la radio un instrumento feliz de intimidad
maravillosa, una herramienta de comunicación
social y un manantial de imágenes mentales.
Cuando un radio se enciende, también se enciende
una imaginación, y detrás de ella, se desarrolla
nuestra propia historia, esa historia que estamos
haciendo hoy, esa historia personal que presintió
Marconi cuando dijo: "El día que la voz, las ideas y
la música viajen a cualquier parte del mundo para ser
escuchadas, el ser humano podrá ser mejor, aunque
sea unos instantes cada día".
9 de octubre de 1921 y 12 de septiembre de 1998.
Qué orgullo y qué compromiso poder unir estas dos
fechas con una sola frase: "iEstamos en el aire, que se
sigan divirtiendo!"

Aparte de la bibliografía básica incluida en este
artículo, debo mencionar dos interesantes fascículos
-inconseguibles, por cierto-, el de don Juan
Peña, sobre Constantino de Tárnava y la XEH, y el
del maestro Celso Garza Guajardo sobre Horacio
Alvarado Ortiz, una gran entrevista a propósito de
los 40 años de locutor de esta gran personalidad de
nuestro medio. En ambas publicaciones se describe
y comenta lo heroico de aquellos años, la pasión de
aquella gente, la nobleza en este medio y la capacidad
de impacto del mágico invento que nos ocupa. Me
permito recomendar a los interesados los anuarios

que ha publicado la CIRT, y que pueden localizarse
en dicha cámara en sus oficinas centrales de la ciudad
de México.
Siento decirles que no hay huellas sonoras de esta
historia radiofónica de Monterrey, salvo algunos
anuncios o programas grabados en forma aislada.
Contra el material de la radio en la capital, que he
logrado coleccionar, no tengo elementos suficientes
para ofrecerles un testimonio sonoro.
Quede pendiente esta sesión para una próxima
fecha, rogando a quienes tuvieran en su poder o
supieran de personas que conservaran momentos
grabados de cualquier tipo sobre programas, voces,
anuncios o transmisiones realizados entre 1930 y 1960
en Monterrey, nos lo comunicaran, para ir haciendo
acopio de dicha documentación, agregándola a la que
se tiene de los años 60 en adelante.
Queden en al aire dos promesas personales para
ustedes: la integración de una fonoteca radiofónica
nacional y local, y la publicación, el año próximo, de
un anecdotario o personal de mi vida en la radio. Para
mí, lo conmovedor, lo asombroso, lo insólito, lo sabio
y lo tragicómico de lo que nos ha sucedido, solo cabe
en las anécdotas.
Quizá a través de las propias y las que logre reunir
de otros compañeros de mi oficio, se pueda disfrutar
más aún la importancia y la trascendencia humana de
este oficio, esta pasión, esta llave maestra de la vida y
de la sociedad que se llama "Radio".
Para mí, en lo personal, la anécdota es corno
una semilla viva y popular de la historia, porque,
desprovista de la carga polémica de exactitudes
en fecha y lugar, enciende la imaginación para
recuperar lo vivido, aunque a veces contenga
exageraciones, incertidumbres o invenciones,
acentos que, por cierto, posee nuestra vida en
forma inevitable. Si la historia es la disciplina
inflexible en busca de la verdad, la anécdota es un
intento válido para descubrir ese camino.

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�Los barrios
de Catedral
ALOIOIOI
DEUMAMIÑA

A. ATIVIDAD
F ORES MEDINA

(lil

1940•1950

ice Julien Green que "cuando nace un niño
sobre la Tierra no es sólo un ser sino que en él
renacen millares de seres con sus esperanzas
no satisfechas, sus codicias, sus inquietudes y
la quemadura eterna del amor." Así llegué a este
mundo en el año 1938 en mi ciudad de Monterrey.
Justamente el año histórico de la expropiación
petrolera; justamente cuando mi hermano mayor
llegaba a los 18 años y mi padre le entregaba la llave
de la casa y una cajetilla de cigarros, significando con
ello que podía fumar delante de él.
Si bien mi mundo y mi dios eran los ojos y el rostro
de mi madre, sé que a mi alrededor estaban mi padre
y mis ocho hermanos mayores; después llegaría el
menor, a quien le daría mi cariño y cuidados, quizá
como prefigura de mis propios hijos.
Un poco más a mi alrededor, nuestros vecinos de la
calle de Mina entre las de Ocampo y Abasolo, llamado
ahora Barrio Antiguo.

Me parece que fue san Benito quien dijo que la vida en
común es una mortificación. Probablemente se refería
a otras situaciones, lo que fue a mi niñez, la vida en
común era alegría renovada cada mañana.
En ese entonces era muy común ver a los
"electricistas", así les decíamos mis hermanos y yo a
esos intrépidos hombres que subían a los postes
de luz para arreglar los desperfectos. Un cinturón
holgado era su guardavida, así como unas púas de
acero en sus botas, las cuales clavaban en la madera
astillada para subir y quedar colgados y desempeñar
su trabajo. Eran nuestros héroes, podíamos mirarlos
toda la mañana desde nuestras grandes ventanas y,
cuando se iban, haciendo ruido como de espuelas, ya
esperábamos su regreso.
Por supuesto que la imitación en el niño es un
aprendizaje maravilloso, así que los cintos de mis
hermanos mayores, o un mecate, nos convertían en
esos seres fantásticos y, por la tarde, a la hora del pan,
nos subíamos a lo alto de la ventana, esas ventanas
que aun luce la calle de Mina, y ahí el volcán o la
rosquilla de la panadería ligada a los regiomontanos
"El Nopal", sabían a gloria verdadera, pues esa altura
era semejante al cielo y el sabor de ese pan, un manjar.

96

97

�no entendí, pero recuerdo sus saludos cariñosos.
Había ocasiones memorables en que llegaba a la casa
de Pepe Sandoval el cantante Fernando Fernández
y era escuchar música y canciones todo el día, y qué
música y qué voz para cantar. Vimos crecer a sus
hijos; el mayor de ellos,José Sandoval Mijares, es hoy
un gran concertista.

Doña Mariquita Flores, mi tía, viVÍa en la esquina de
Mina y Ocampo, y las tres casas que le siguen por
Mina eran también de su propiedad. Siempre fue
una mujer recia y decidida. Había un acontecimiento
en el barrio que hacía que las cabezas de los vecinos
se asomaran por los postigos de puertas y ventanas;
era la llegada de doña Toñita
a la casa de mi tía. Llegaba
en una calesa negra tirada AÚM AHORA TEMCO SUEÑO
por un caballo; su cochero, QUE SOM FRACMEMTOS
muy tieso, se bajaba y le
abría la pequeña puertecita ESA REALIDAD: LA FELICIDAD
y de ella salía una dama de DE LA MIMEZ.
corta estatura, vestida de
negro, muy elegante.
Según entiendo, ella y su abogado le llevaban
los asuntos financieros a mi tía que era viuda y no
tenía hijos. Sus hijos fuimos todos sus sobrinos:
éramos como 26, más los sobrinos nietos, la verdad
formábamos un enjambre. Lo cierto es que el día de
su santo, el 8 de septiembre, el barrio entero estaba
invitado a su casa. Todo el día duraba su fiesta, las
puertas estaban abiertas y en la mesa podía verse
fruta, dulces, agua fresca, atole, nata, repostería,
algún vino dulce, cazuelas enormes con arroz,
gallina en mole, frijoles y desde luego membrillo
y perón en dulce. A mí se me ocurría que el cielo
entero cabía en esa sala de provincia. Aún ahora
tengo sueños que son fragmentos de esa realidad: la
felicidad de la niñez.

Debo decir que hubo un hecho en mi barrio de gran
trascendencia. Una de las casas de mi tía, justo la de
nuestro lado, fue vendida. La compró nada menos que
el gran pianista y director de orquesta José Sandoval.
Le hizo reparaciones y nosotros los pequeños
seguirnos muy de cerca esas tareas arquitectónicas.
Las lomas de arena que descargaban eran ideales para
los túneles en donde escondíamos carritos de carrete
de hilo y canicas.
Una vez casado, oírnos su alegre voz y la de su
esposa Josefina, nacida en Torreón, Coahuila. Yo
estaba en mi gran ventana; él llamó a su esposa y le
dijo: "Mira mi novia Mariquita". A mis cuatro años

Sucede que cada uno de
nosotros se las arregla
bastante bien para no
confesarse a si mismo a lo
que le teme. Enfrente de
nuestra casa y abarcando la
inmensidad de mi horizonte,
veía la "Casa del Agrarista", construcción que abarca
una manzana entera. Fue construida como "Casas
Reales" por un capitán de navío que llegó como
gobernador del Nuevo Reino de León en la segunda
mitad del siglo XVIII; eran los tiempos en que el
pueblo debía dar casa a obispos y gobernadores.
También está relacionada con el movimiento cristero,
fue el Colegio San José y recientemente esta bella
construcción ha dado albergue al Museo Regional de
Culturas Populares.
En ese tiempo (194 7) recuerdo que vi reunidos
tantos campesinos que llenaban la calle y las
contiguas. Este hecho trajo consigo la prohibición
de entrar a esa casa que albergaba las oficinas de
asuntos agrarios. La prohibición no era oficial pero
pesaba más que si lo fuera pues provenía de mis
hermanos mayores; mi padre había fallecido y ellos
tomaron la responsabilidad, junto a mi madre, de los
más pequeños. No sé sí a los demás les pasa, pero a
nosotros esa prohibición nos hacía crear fantasías y, a
pesar de ella, entrábamos en esa enorme casa.
Tenía después de la sala de oficinas, un salón
central enorme, después un patio y por una puertita
de un muro que le fueron pegosteando se llegaba a un
aljibe y después a un patio mucho más grande; éste
llegaba hasta las márgenes del río Santa Catarina. Yo
había escuchado de mis mayores que se rumoraba que
había en ella un túnel que llevaba hasta la Catedral. En
ese patio vi la hendidura en el piso de unos dos metros
de largo que, según se decía, era la entrada al túnel.

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Pensábamos que con llevar una botella de agua y un
palo era suficiente para explorar, nos sentábamos
cerca de esa entrada y mi hermano de once años nos
platicaba a los dos menores que podíamos encontrar
españoles con armaduras y tal vez hasta una espada.
Pasaron los años y un día mi hermano pequeño
asistió a la Secundaria No. 4 "Miguel Alemán Valdez"
construida en ese gran patio que llegaba al río.

Alguien dijo en una ocasión que si fuéramos razonables
nos encerraríamos en la hora presente como en una
habitación de dos salidas cuyas puertas permanecerían
cerradas, tanto la que lleva al pasado como la que mira
al porvenir. Tal vez ahora abro la puerta que da al
pasado y por ella me llegan los aromas, las luces y los
sonidos de la Plaza de Zaragoza a donde íbamos todos
los domingos, después de asistir a misa.
Entre todos los recuerdos de ese lugar el más
fuerte, casi una sensación, es sentir la mano de mi
padre en la mía cuando me llevaba al kiosco en donde
tocaba la Banda del Estado y yo sentía que era a mi
corazón al que golpeaba el de la gran tambora. Ahí
mi padre se sentaba muy erguido y se ponía a platicar
con el abuelo de una niñita con quien yo correteaba
alrededor del kiosco. Era Leonorcita Barocio, una
niña muy agraciada que sabía bailar. Yo la admiraba y
cuando jugábamos juntas me sentía contenta.

Con mi madre viVÍ emociones maravillosas desde que
me decía: "Vamos al Parián". Caminábamos por la
calle de Ocampo hasta llegar a Catedral, pasábamos
por la casa de ladrillo rojo donde viVÍa el señor que
vendía lotería y que además cada mes nos vendía los
pasquines "Pepín" y "Chamaco", para retomar las
aventuras de los "Supersabios" que leíamos sentados
en el pasillo de plantas y jaulas con pájaros que mí
madre cuidaba.
Pasábamos por la casa de las hermanas Flores,
compañeritas del colegio, por la de mí compañerita
Imelda Villarreal Junco, por la de las hermanas Montes
que aún veo en ocasiones y las hermanas De la Garza
con quienes he tenido oportunidad de volver a platicar.
A veces nos encontrábamos a Cipriano, aquél
muchacho con necesidades educativas especiales

que algunos malorillas (que nunca faltan en el barrio)
perseguían. A veces veíamos a Ramona, una señora
vestida de negro que se guardaba periódicos dentro de
la ropa. Decían que era una señora muy rica que había
perdido todo en una inundación del río. Casi siempre
estaba sentada en los escalones de Catedral, por donde
está el Sagrario, con su bastón al lado, hablando sola
de sus recuerdos.
Por fin llegábamos a la calle de Morelos. La magia
comenzaba en la tienda Salinas y Rocha donde daban
vuelta los desfiles y donde sus aparadores lucían
arreglos. Seguíamos por la Tres B y llegábamos a la
Casa Blanca donde mi madre me compraba zapatos.
"ffe quedan bien?, ¿no te aprietan? No, no te los
puedes llevar puestos."
Y así, con la caja de zapatos en mis brazos
llegábamos a comprar la fruta, verdura, conejo,
pescado o carne que mi madre iba escogiendo. iQué
olores tenia ese mercado! El maravilloso Mercado San
Luisito. Los puestos recién regaditos, las flores en
grandes ramos, las hierbas curativas, los artículos de
cuero, los quesos y finalmente el barro. iAh, sí! Es que
siempre conseguía que mi madre me comprara una
canastita tejida de colores o unas cazuelitas ovaladas
que se metían unas dentro de otras o un metate
chiquito; yo pensaba que era sólo mí petición lo que
contaba, ahora entiendo que también para ella era un
gusto comprármelas, quizá voMa a sus recuerdos y así
repetía el milagro del tiempo.

Tal vez haya una intención secreta en la naturaleza
que determina que unos fragmentos de memoria se
rompan a su vez en fragmentos más pequeños que casi
es imposible juntar pero que quedan grabados como
estampas o "vistas", como le llamábamos antes a los
trozos de celuloide de las películas.
Así recuerdo algunas mañanas en que mí madre
nos pedía que lleváramos una tina de nixtamal al
molino, anticipación de unos ricos tamalitos de
colores con pasas y nueces. Mí hermano mayor que
nació antes de mí, ha sido siempre muy ingenioso
y a sus nueve años ya era capaz de ponerle roles a
una tabla y convertirla en carretón, haciendo que el
travesaño del frente girara para dirigirlo con los pies,
sentado en el tablón.

99

�Bajábamos por Mina, con la tina de nixtamal en el
carretón. Al llegar a la calle de Guillermo Prieto donde
estaba el molino, nosotros no teníamos que hacer
fila, eran las tinas las que la hacían y secretamente
deseábamos que hubiera muchas tinas antes de
la nuestra para poder jugar con el carretón en esa
bajadita maravillosa que ayer mismo fui a ver para
recordar mejor.

La Catedral, cuántos recuerdos, cuán importante ha
sido siempre. Aquellas posadas que organizaban las
damas de la UFCM, recuerdo que desde las cinco de
la tarde nos íbamos a sentar en sus grandes bancas
y poco a poco se llenaba de un bullicio precioso, el
bullicio de los niños. Después salía el padre Antonio
de Padua Rios y se paseaba por la nave central dando
algunos coscorrones para invitar a la compostura,
mientras escogía a los niños y niñas que llevarían los
farolitos durante el rezo del rosario. Alegría cuando
llegaba a la casa y gritaba: iMe escogieron para farolito!
Los sábados era la doctrina. Se hacía cargo de los
pequeños el padre Rizo, recién ordenado. Una ocasión
pasó por nuestra calle en su moto y agitó la mano
para saludarnos. Cada sábado recibíamos un boletito
y en Navidad los podíamos canjear por regalos. Pero,
sobre todo, recuerdo las misas en que oficiaba el
arzobispo, las misas pontificales. Las religiosas del
Verbo Encarnado llevaban su hábito rojo y sus manos
siempre juntas; nosotras, nuestro uniforme azul con
cuello y puños blancos y moño rojo y nuestros pies
siempre inquietos. Duraba unas tres horas, yo ni
las sentía, sabía que algo grandioso sucedía en esos
momentos, sentía el olor del incienso y los cantos
de los seminaristas, sentados en aquellas sillas de
respaldos altos de madera labrada ubicadas en ambos
lados del altar.
Ahora sé que se estaba revelando lo sagrado, lo
absoluto, lo eterno. Al salir de Catedral yo sabía
que había tocado el dintel del cielo que simboliza la
trascendencia, la fuerza, la inmutabilidad. El canto de
una tribu africana resume así su filosofía religiosa:
Nzame está arriba, el hombre abajo.
Nzame es Dios, el hombre es el hombre.
Cada uno en su sitio, cada uno en su casa.

LOS

TENDEROS

DE
LOS
,,TENDAJOS"

COMERCIOS O
ERAN CONOCIDOS POR TODOS

Y A QUE NO EXISTÍA EL FRÍO E
IMPERSONAL SUPERMERCADO
QUE OFRECE SIN RECATO SU
MERCANCÍA.
Mi canto sería diferente por el hecho de haber
participado en las misas de Catedral y haber trascendido
la condición humana.

Las boticas de mi barrio eran verdaderas muestras de
higiene y esmero, todo orden y cuidado, todo amor y
dedicación. La Botica Rosales atendida por don Mucio
por la calle de Ocampo y la Botica Morelos un poco
más distante de mi casa pero a donde veíamos acudir
a su responsable todos los días a la misma hora.
Cuando llegaba el mes de la vacunación de la
viruela, este señor llegaba a vacunarnos a nuestra
casa, por ello los chiquillos le decíamos uel vacuneron
y cuando pasaba yo le decía con cariño: UAdiós,
vacuneron, y él contestaba con una sonrisa.
uve a la botica y compra 20 centavos de glicerina
con agua de rosas"; "trae un emplasto para sacarte
esa astilla del dedo"; "ve a traer una purga preparada
con sabor a fresa", y el boticario, ante mi pedido, se
daba vuelta y sólo veía su bata blanquísima y su brazo
que iba de una botella a otra, después mezclaba y me
entregaba no sólo una medicina, me entregaba todo su
conocimiento y noble oficio.

Los tenderos de los comercios o utendajos" eran
conocidos por todos ya que no existía el frío e impersonal
supermercado que ofrece sin recato su mercancía.
El tendero saludaba, él conocía a sus marchantes,
había un coloquio antes de la pregunta: "tQué se te ofrece,
mi niña?". Al frente del mostrador había unos grandes
cajones inclinados, cada uno con un cucharón de lámina
en donde se podía ver y tocar el frijol, maíz de diferentes
colores, habas, arroz y azúcar. En una de las esquinas,

100

apilada junto a la pared, la leña amarrada en haces y
las bolsas de carbón. Sobre el mostrador una balanza
que invariablemente presionaba con mi dedo para que
se moviera y yo pensaba: "ffanto pesa mi dedo?". En
charolas, también sobre el mostrador, el tomate, cebolla,
chiles variados, limones, limas y membrillos.
En la pared, luciendo con orgullo detrás del
mostrador, las latas y envases de leche en polvo que
recién comenzaba a ser conocida en Monterrey. Y
cómo habría de faltar la vitrina con dulces de leche y
coco, el canasto de pan, el bote de lámina galvanizada
que servía corno medida para la leche, o bien botellas
de vidrio con capacidad de cuarto, medio y litro,
selladas con un tapón de cartón encerado.
Al final de la compra venía lo mejor: don Marcos
abría con un cordón la vitrina de los dulces y me
daba el pilón, los consabidos gusanitos de leche de a
centavo. El trato personal y amable, el despacho de lo
solicitado y el pilón. iVaya manera de satisfacer una
necesidad tan cotidiana!

CUÁNTO LE COSTÓ A MI PADRE
EL QUE UMA CULTURA, LA DE LA
FRONTERA, HUBIERA CAMBIADO
A SU HIJO SIM IMACINAR QUE
ESTO SE VIVIRÍA DESPUÉS
ACELERADAMENTE.

Por mi calle de Mina pasaban dos camiones: el
Obispado-Acero y el Tapia-Fundiciones. El primero,
amarillo, el segundo, rojo. Yo los reconocía por el
ruido. Un día subimos al Obispado-Acero para visitar
alos padrinos de mi hermanito que vivían en la colonia
Acero. Para mí fue todo un viaje.
Cuando mi hermano mayor, Beta, decidió irse a
Tijuana a trabajar corno dibujante y cartelista, yo
ya sabía lo que era viajar pues había viajado en el
Obispado-Acero. La sorpresa fue cuando regresó
temporalmente para volverse a ir. Mi padre no
comprendía ni aceptaba el cambio que se sintió en
él: camisas de colores cuando las camisas sólo eran
blancas o celestes, pantalón ajustado al tobillo, música

estridente que él llamaba swing. Cuánto le costó a mi
padre el que una cultura, la de la frontera, hubiera
cambiado a su hijo sin imaginar que esto se viviría
después aceleradamente.
Yhablando de cambios y ruptura de moldes, llamó
la atención en todo el barrio el que mi hermano Nacho
comenzara a trabajar en un banco; vestido con traje y
corbata todos los días, con un portafolios y oliendo a
buena loción. Eso significaba pertenecer a otro grupo
y, así, fue bautizado en el barrio como "el Conde".
Eran cambios inevitables, se estaba dejando el taller
hogareño para comenzar otro tipo de vida en oficinas,
fábricas y grandes comercios.

Recuerdo al zapatero que vivía por la calle de Guillermo
Prieto entre Mina y Diego de Monternayor. A mi
hermano y a mí nos gustaba verlo con su delantal de
cuero sentado en una sillita baja de tule con el tas
entre las piernas y un hierro forjado con la forma de
una plantilla incrustado en dicho tas para acomodar
el zapato en forma invertida; me llamaba la atención
cómo se ponía las tachuelas en la boca para ir
tomando de una en una las que debía clavar;
después dejaba aquel martillo delgado
que tenía imán en la otra punta y
tomaba una aguja lezna, la ensartaba
con hilo fuerte y comenzaba la labor
con ambas manos, luego pintaba
las puntadas y arriba ponía grasa.
Cuando nos entregaba
nuestros zapatos con medias
suelas, tacones nuevos y cosidas
las hebillas, el rechinar a cada
paso me hacía sentir orgullosa
pues era corno traer zapatos
nuevos; además, yo había visto
cómo los transformaba.
Verdaderos artesanos
y artistas que ofrecían su
trabajo sin alarde, diría que
hasta con humildad Vaya este
reconocimiento para todos ellos
que han quedado en la memoria,
en el corazón y en la vida de
todos los que los conocimos.

�LA MÚSICA COMO

enfoque numanístíco
de la educación
n Aproximaciones musicales el
maestro David Zambrano
nos introduce a pensar
la música desde la filosofía, para
luego llevarnos a una reflexión en
torno al papel de lo estético en la
educación. Se trata de un recorrido
a lo largo de la evolución de las
ideas detrás de la enseñanza de la
música, en su interacción con la
filosofía, la pedagogía y también la
psicología en tanto que generadora
de la visión actual de la labor
docente en el aula.
Esta temática resulta de gran
actualidad, en primer lugar porque
nos presenta los fundamentos
filosóficos y estéticos que deben
aprehenderse y ponerse en práctica
para la comprensión y enseñanza
de la música. En segundo lugar,
por referirse al papel educativo de
la música y su importancia para la
escuela pública contemporánea.
A partir de una aproximación
filosófica cosrnovisiva se observa
el papel de la música, la cual debe
ser priorizada socialmente y
situada en el centro de reflexión,
ya que, citando al autor, "es
trascendente, pues devuelve a la
expresión y apreciación musical
la postura significativa que ha
llegado a ocupar en el curso de la
historia". Zarnbrano emprende
esta valoración a partir de una
mirada crítica a lo largo del devenir
histórico. El resultado final es una
alternativa pedagógica teóricometodológica que contempla una
proyección más plena del hombre,

102

dirigida a edades en las que el niño
y la niña son aún susceptibles a las
posibilidades educativas ideales.
Zarnbrano nos muestra con
erudición la relación entre música
y filosofía, enmarcada en la historia
del arte y de la estética. Los tres
epígrafes que desarrolla en el
primer capítulo, en los que cita a
Confucio, Se-Ma-Ts'ien, Pitágoras
y Platón, representan un recorrido
sintético por los grandes momentos
de la praxis artístico-educativa y
de los fundamentos filosóficos
de los pensadores y escuelas
seleccionados. En la historia de las
relaciones entre saber filosófico,
valoración estético-pedagógica y
especificidades de la música como
arte, Zambrano encuentra las

Título: Aproximaciones musicales
Autor: Da\'.id Zambrano de León
Editorial: UANL
Año: 2011

claves conceptuales y las prácticas
para el perfeccionamiento de la
educación musical como parte de la
educación humanista en la escuela
pública en México.
Por otro lado, el libro resalta la
importancia de teorías psicológicas
sobre el aprendizaje y la
creatividad, como las Inteligencias
Múltiples (IM) de Gardner, y
las aplicaciones eminentemente
pedagógicas de Dalcroze, Willems,
Suzuki y el mexicano T ort, que
llevan al autor a proponer acciones
concretas relacionadas con la
sensibilización de niños y niñas
hacia el fenómeno sonoro. Para
ello, elabora el Cuaderno de lecturas
y actividades para la sensibilización
musical primaria, visto corno
alternativa pedagógica en la que
se ve al profesor como un ente
reflexivo hacia detectar y reconocer
potencialidades en el niño y la niña,
entre otras muchas cosas.
Este manejo de teorías y
enfoques pedagógicos, hecho
con espíritu crítico, representa
la fundamentación teóricometodológica de la enseñanza de
la música que propone, acortando
la diferencia aún existente entre
el currículo ideal y el real en la
educación musical, corno base para
crear y promover cualidades en
la niñez, dirigidas a reafirmar su
actividad social y formar valores,
no sólo estéticos, sino además,
éticos, vinculados estrechamente
y en interacción, con un profundo
sentido cultural y holístico.
El trabajo que David nos
· presenta aborda un tema de
gran actualidad y relevancia, que
trasciende las fronteras de México,
1 pues la unilateralidad que vincula
los aprendizajes escolares a una
~ línea principal que enfatiza lo

científico-técnico en detrimento directivos, profesores y padres de
de la universalidad y la formación familia, se ayude a los niños y niñas
multilateral de los educandos en a transformarse en consumidores
tanto personas, es una debilidad de inteligentes de música. Tan sólo
la educación de nuestros días, que ampliar para todos los estudiantes
se presenta de manera simultánea la base de la experiencia musical,
en la educación pública y privada desemboca en una comprensión
alrededor del mundo. Por ello mayor de la naturaleza de este arte y
veo en este texto, más que una de las disciplinas que complementan
propuesta pedagógica -que es una educación artística de buen
uno de sus méritos indudables-, nivel. El énfasis que Aproximaciones
la presentación de un problema musicales hace en la importancia de
global de índole filosófica: la la expresión y apreciación musical
segmentación de lo humano en (contenida en la asignatura primaria
la educación contemporánea, de educación artística) en la
problema que tiene una realidad formación integral del ser humano,
o hipóstasis pedagógica que en el me recuerda una frase de John
libro se aborda y resuelve con éxito. Ruskin, escritor y crítico de arte
Una lectura de Aproximaciones inglés: "El conocimiento de la belleza
musicales deja muy claro lo es el verdadero camino y el primer
indispensable que resulta el peldaño hacia la comprensión de las
que en las escuelas primarías cosas que son buenas".
pú blícas, como formadoras de
futuros ciudadanos, a través de sus
Ricardo MartínezLeal

---=== -

De la transmisión
o obstante la magnitud de
su legado, Alfonso Reyes
es el gran discreto de las
letras mexicanas. Con los años, su
estampa de embajador de la virtud,
polígrafo erudito y sonriente
gordinflón ha ido desplazando
a su literatura, que al día de hoy
no descuella en la promoción
académica ni parece llamar al
entusiasmo del escritor en ciernes
(repárese, por poner un caso, en la
edad de los autores del Diccionario
que convocó Letras Libres en
diciembre de 2009). Recogidos en
veintiséis tornos de Obras Completas
minuciosamente cuidados pero
apenas disponibles en librerías,
o sea inalcanzables para leerse y

103

compartirse, los párrafos de Reyes
quedan, por lo demás, bastante
lejos del lector curioso. Dentro y
fuera de México no faltan devotos
suyos que constituyen pequeñas
sociedades secretas, para usar
la idea de Borges sobre Schwob,
aunque en un escritor de espíritu
universalista corno fue Reyes esto
no deja de ser una ironía. Poco
caló en la sociedad española, por
ejemplo, la exposición que le dedicó
el Instituto Cervantes de Madrid
en 2007 si se piensa en el débil eco
que causó dos años después su
cincuentenario de muerte: con una
sola publicación se recordó en la
península a este pujante motor de
la edad de plata que en el correr

�cede a la literatura viva. Aunque cabe literal" ya que en el libro de Reyes "se
preguntarse si este libro es de Reyes. mezclan de modo indiscernible lo
Libros y libreros en la Antigüedad, propio y lo ajeno". Esta última frase
advierte Juan Malpartida en el es de Reyes, pero Mejía Sánchez la
prólogo, "no es del todo una obra sustrae de la nota editorial a otro
de Reyes sino una refundición cuaderno de la serie D del Archivo, La
partiendo del libro de Pinner The jornada aquea. Más adelante concluye
World of Books in Classical Antiquity de forma sorprendente que Libros y
(1948). Condensó y amplió dicho libreros es "un traslado condensado o
texto y lo publicó dentro de su reducido, pero también adicionado"
Archivo (para uso privado y de los de la fuente, un aserto que, como se ha
happy fcw) en 1955". Me detengo en visto, llega hasta la presente edición.
extender esta nota para hacer un Lo primero es falso; lo segundo
debe matizarse.
par de precisiones.
Contrario a lo sugerido por
Hacia 1955 hay que pensar
Mejía
Sánchez, en Libros y libreros
en Reyes como el patriarca de la
literatura mexicana; su biblioteca la mezcla entre lo propio y lo ajeno
Título: Librosy libreros
cuenta miles de ejemplares y, como es de hecho discernible: The World
cn la Antigüedad
nunca antes, tiene tiempo para of Books in Classical Antiquity consta
Autor: Alfonso Reyes
entregarse a sus quehaceres librescos. de seis capítulos y 63 páginas;
Editorial'. Fórcola
Entre ellos, se dedica a publicar el Reyes abre su versión con una
Ediciones
Archivo de Alfansa Reyes, una colección frase propia de su estilo aforístico,
Año: 2011
de seis series para consulta personal más literaria y sugestiva que la del
y agasaje de cercanos. Se trata de un original: "El informar sobre lo obvio
de su década madrileña (1914~ capricho que Reyes se puede costear es superstición histórica o vicio de
1924) tradujo con esmero, revivió a y como tal presenta licencias curiosas. coleccionista entre los modernos.
Góngora, promovió un homenaje a En el caso de Libros y libreros en la Los anúguos eran más sobrios", pero
Mallarmé que todavía se convoca y, Antigüedad -número seis de la serie a partir de los siguientes párrafos se
como autor, dio a sellos españoles D-, Reyes refiere que "el presente dedica a traducir página a página,
algunas de las mejores páginas de cuaderno procede principahnente de sin condensar nada que se salga de
The WorldofBooks in ClassicalAntiquity", los rigores de la traducción o de las
la lengua.
Por partida doble, pues, es imprime 150 ejemplares bajo su libertades estilísticas; sólo hay una
que hay que celebrar la aparición propia autoría (y copyright), y luego "reducción" destacable: en el cuarto
del libro que nos ocupa: que una los reparte entre amigos, archivos y capítulo transcribe erróneamente
editorial independiente se dé a la bibliotecas; hechos que soslayan lo y pone palabras de Marcial en boca
tarea de bucear en el ingente corpus y que en realidad es Libros y libreros: una de Ovidio. En lo que respecta a la
publique un libro de Reyes de forma traducción bastante fiel de Pinner con ampliación, además de dos extractos
exenta (la antología ha sido otro de añadid.os, más o menos considerables, de libros suyos -La crítica en la edad
sus destinos), y que esto ocurra de su cosecha. La cuesúón se complica ateniense y Junta de sombras- que
en España. El nombre de Alfonso cuando Ernesto Mejía Sánchez, editor cita con comillas, Reyes se da el lujo
Reyes vuelve a estar en la mesa de de las Obras Completas a la muerte de de ir salpicando el texto con datos
novedades más allá del terruño, a Reyes, decide incluir Libros y libreros eruditos. En el capitulo dos, por
merced de críticos y especialistas, en el tomo XX, dedicado a materia ejemplo, que el abuelo de los libros
pero sobre todo al alcance de helénica. Si bien en la introducción ilustrados pudo ser un tratado de
Anaximandro el Milesio; en el tercero,
nuevos lectores que podrán trazar, al volumen sí afirma que el libro nace
en el libre comercio de gustos, sus como una traducción, al poco precisa, que el padre Piaggi logró inventar un
propias simpatías y diferencias con para jusúficar la inclusión, que "n.o se método para desenrollar el papiro;
el regiomontano ilustre. El icono puede hablar de traducción ensenúdo en el cuarto, que lo que Cicerón

llama "mentira" viene a ser nuestra
errata...; la mayor intervención está
en el último capítulo, aumentado
hasta en un tercio. En suma: glosas
que enriquecen, actualizan e incluso
hacen más campechana la obra de
Pinner, pero glosas al fin y al cabo.
No debería escandalizar que un
autor consagrado, con más de ciento
cincuenta libros escritos en su haber,
incurra en licencias bibliográficas
al final de su vida, y menos cuando
éstas han servido para difundir
hasta hoy un texto meritorio. Vale
la pena detenerse en esto último.
La labor helenística de Reyes, nos
dicen los críticos, fue ante todo la
de intermediario: partiendo de los
grandes especialistas, sus libros
buscaron acercar los temas de la
Antigüedad al lector de a pie. Al llevar
a cabo esta tarea, sobre conceptos
como autoría u originalidad, Reyes
dio relevancia al de transmisión: en el

caudal de la tradición lo importante
es compartir el conocimiento, ponerlo
a disposición del goce y el juicio de
las generaciones; a fin de cuentas,
"escribir, editar, conservar y leer empieza Malpartida su prólogoson cuatro procesos relacionados
con una sola experiencia compleja: la
de la transmisión de la cultura". Pero
uno se pregunta si en el caso de Libros
y libreros no ha sido la autoridad de
Alfonso Reyes, más que otra cosa, lo
que ha pesado a la hora de respetar
como autor a alguien que en realidad
tradujo ( algo nada desdeñable si
recordamos que para Borges las
traducciones de Reyes llegan a
"mejorar" a Mallarmé) y aderezó un
texto ajeno, y si esto, perpetuado
hasta hoy, no termina por truncar el
espíritu mismo de la transmisión.
Llama la atención que se optara
por publicar este texto, habiendo
incontables obras de Reyes que no

presentan problemas similares.
Echando un vistazo al catálogo de
Fórcola, generoso en libros sobre
libros, es válido pensar que quizá
no se trataba tanto de editar aReyes,
como de editar ese texto: un viaje
impagable por el mundo de los libros
en la Antigüedad clásica, cuya grata
lectura nos descubre que los usos
de editores, escritores y libreros en
Grecia y Roma eran más parecidos
a los actuales de lo que podríamos
suponer. No hay duda de que para
quienes acuden a los libros por los
asuntos y no por los autores este
Libros y libreros en la Antigüedad "hará
las delicias de todos los amantes de
la lectura y del libro", según reza la
publicidad. Ocurrirá, sin embargo,
que quien se acerque a este libro
buscando a Alfonso Reyes acabará
llevándose más del que debería.

Andrés del Arenal

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104

�UN

ASESINO

Y SUS PASEOS EM LA PLAYA
e trata de una novela sobre
Trotski y el hombre que
lo asesina con un golpe de
piolet el 20 de agosto de 1940 en el
barrio de Coyoacán en la ciudad
de México. Es una lectura ágil, a
pesar de su extenso volumen de
casi 600 páginas. Me ha parecido
que Leonardo Padura realiza un
trabajo excelente en varios sentidos.
En primera, establece de manera
formidable las diversas secuencias
y planos. Los personajes, Trotski y
su asesino Ramón Mercader, son
tratados no sólo en sus relaciones
personales y políticas, sino en sus
esquemas mentales y ambientes
familiares, sociales y políticos.
Además, el exilio de Trotski en
México da lugar a encuentros con
Diego Rivera y Frida Kahlo, así
como de las reacciones adversas
del partido comunista mexicano.
Stalin y el comunismo que impone
en la URSS apoyado en el terror,
también es motivo de reflexión en
esta novela de Padura, y constituye
otra de las hebras importantes,
así como la persecución y cacería
final de Trotskí, acto esencial
para la supervivencia del régimen
estalinista.
Mucho de mi interés en esta
novela, probablemente se deriva de
un hecho anecdótico. Fui estudiante
de la preparatoria número 6 de la
UNAM en el barrio de Coyoacán, y
mi ruta cotidiana para llegar a este
recinto universitario pasaba por la

S

"casa en dónde habían asesinado a
Trotski", una casa habitada por los
fantasmas que el líder bolchevique
y su esposa Natalia habían dejado
como huella de su vida en México, las
balas en sus paredes, resultado de los
ataques de los comunistas mexicanos
en el mismo año de su asesinato
-entre ellos Siqueiros- y su
escritorio de trabajo, en donde fue
asesinado. La casa estuvo cerrada por
muchos años y después abierta sólo
para atender a visitantes esporádicos.
Años más tarde fue convertida en
la casa~museo Trotski de la ciudad
de México y se ha constituido en
un lugar de visita obligada por los
turistas que se acercan a Coyoacán,
especialmente para visitar otra casa~
museo, la de Frida Kahlo, en la que,
por cierto, Trotski y Natalia vivieron
al llegar a México como huéspedes
de Diego y Frida. La novela destaca
muy bien la historia de los nuevos
residentes en Coyoacán, la de sus
relaciones políticas, filosóficas y
artísticas y aún las sentimentales, en
especial entre Frida y Trotski.
Toda la narrativa dedicada al
asesino de Trotskí, Ramón Mercader,
quien toma el nombre de Jacques
Mornard ybuscará acercarse al círculo
íntimo de Trotski para cometer el
crimen, es muy interesante por su
propia historia-la de la creación de
un asesino ex profeso para llevar cabo
el aniquilamiento del enemigo del
régimen comunista de la URSS-, y
muy rica en sus matices psicológicos,

106

Titulo: El hombre que amaba

a los perros
Autor: Leonardo Padura
Editorial: Tusquets
Año: 2009
ya que estar destinado a cometer un
asesinato por razones ideológicas,
no deja de tener sus consecuencias
mentales. Padura construye la
personalidad del asesino, desde que es
elegido por los comunistas catalanes
en donde su madre, Caridad, una
dogmática comunista catalana, juega
un papel destacado, pasando por su
entrenamiento en la Unión Soviética,
hasta los días y horas previas a la
ejecución de la tarea de asesinar a
Trotski. Esta parte es un verdadero
thriller y está llena de gran intensidad
y relevancia en la novela. Es el
momento en el que uno está pegado a
las líneas del papel, sigue las palabras
que va entretejiendo Padura y se
quiere ávidamente recorrer los pasos
hasta la consecución del crimen. Las
habilidades del escritor como autor
del género de la novela policiaca se
destacan espectacularmente en estos
momentos previos, durante y después

de cometido el asesinato brutal: un
pioletazo violento a la cabeza de
Trotski. La novela, por cierto, empieza
con el resumen del interrogatorio
ministerial, en donde se le pregunta
al asesino qué sintió cuando le asestó
el golpe mortal a Trotski: Pregunta
el interrogador: "Inmediatamente
después de que le asestaste el golpe,
¿qué hizo este señor?", y Mercader
contesta: "Saltó como si se hubiera
vuelto loco, dio un grito corno de
loco, el sonido de su grito es una
cosa que recordaré toda la vida". "Di
cómo hizo, a ver", vuelve a preguntar
el interrogador y Mercader contesta:
"iA ..a ... ah.....!" pero muy fuerte.
Hay partes de la novela que me
parecen muy interesantes y que tienen
! que ver con el sesgo político, como
· cuando Trotski, ya en el exilio, hace
: una retrospectiva de su papel corno

líder del ejército rojo y se cuestiona, a
la luz de los años que han pasado, la
validez de las represiones que ejecutó
a fin de mantener la unidad del poder
bolchevique recién conquistado.
Ramón Mercader termina sus días en
La Habana y, de hecho, sus paseos en
la playa con sus perros galgos rusos y
los encuentros con Iván, el aspirante a
escritor y veterinario, dan motivo a la
novela. Padura elabora también estos
pasajes en dónde Iván hace críticas al
comunismo cubano para hacer una
referencia sobre el pasado, pero con
validez al presente de Cuba.
La novela se publicó y salió
primero a la venta en España. Yo me
enteré de ella por una entrevista de
un periódico español a Leonardo
Padura. Pude conseguirla y me
entregué a su lectura por completo.
Después ha sido ya muy vendida

en México, y en La Habana, donde
se vendió posteriormente, se ha
convertido en un suceso literario.
Como he señalado, la casa en la que
vivió y murió Trotski fue parte de
una incógnita de mi época estudiantil
y, por lo tanto, la novela me ofrecía
satisfacer mi interés por hurgar en el
pasado en la vida de este ilustre líder.
Nuestra vida universitaria también
se desenvolvió en los debates, a veces
interminables, sobre la fundación y
la teoría de los modelos comunistas.
As~ el interés fue doble. Sin embargo,
para leer esta novela no se requieren
los ingredientes que dieron sustancia
a mi interés. Es tan buena, bien
escrita, nunca decae y los personajes
y sus historias son fascinantes. Es
altamente recomendable.

Víctor LópezVillafañe

coro

9 uANL

bo.z~_..

Con los textos de: Justo Navarro, Juan Gelman , Antonio Gamoneda,
Alberto Salcedo Ramos,Ryunosuke Akutagawa, Jonathan Coe,
Juan Villoro, Daniel Riera.Andrés Burgos,
Diego Paszkowski, lnma Chacón, entre otros
Revista de literatura en español editada desde El Paso, Texas
w. revistacoroto .com

www .facebook .com/pages/Revista-Coroto/135419576557071

twitter. com/#!/RevistaCoroto

�AUTORES

AUTORES

AC•ILL6M•MATA (1980). Autor de ~uién escribe

RAMIRO CAUA.. Poeta. Ha publicado, entre otros,

RICARDO MA.llTfMIi LIAL. Licenciado en música y

XITLALLY RIYIRO ROMIRO (Tizayuca, Hidalgo,

(Paisajista) (2004 ). Premio Nacional de Ensayo

los libros A la estrella vacía (1950), Solar poniente
(1953), Exposición poética (1955), Otro mundo, otro
amor (1957) y Rostro en el agua (1979).

composición por la UANL y doctor en composición
por la Universidad de Manchester, Inglaterra.
Ha recibido el Premio a las Artes UANL 2007.
Es fundador y titular del Laboratorio de música
electroacústica de la Facultad de Música de la
UANL

1985). Licenciada en letras españolas por el
T ecnológíco de Monterrey. Es autora de De mareas
y otros versos (ALPHA Editores, 2007) y Matilda
(Editorial Acero, 2008). En 2003 recibió el premio
de Literatura Instantánea "A vuelo de pájaro"
organizado por el Gobierno de Nuevo León.

AMALfA MILCAR (Buenos Aires, 1979). Licenciada

IAIMI YILLA.RRIAL (Monterrey, 1974). Ensayista

en letras por la Universidad de Buenos Aíres. Es
periodista especializada en literatura y artes
escénicas. Sus artículos son publicados en medios
de México, Argentina, Uruguay, Ecuador y España.
Edita las revistas Justa y Revista DCO-Danza, Cuerpo,

y crítico literario, candidato a doctor en teoría
literaria por la UAM-1. Desde 1997 imparte
cátedras en literatura, lingüística y estudios
culturales (UANL, ITESM y UR). Ganó en 2007 el
concurso literario nacional Magdalena Mondragón.

Punto de Partida 2003. Cofundador de la revista
literaria La cabeza del moro (2005-2010). Beneficiario
del programa Jóvenes Creadores del FONCA en
2011.
AMDRÍI DIL .A.RIMAL ( Ciudad de México, 1987).

Es escritor. Actualmente, para una reedición de La
literatura española, prepara un perfil biográfico sobre
Julio Torrí.

DAMIIL COMIÁ.LII ••■lillAI. Escritor y cineasta.

Obtuvo el Premio Hispanoamericano de Ensayo
Casa de América/Fondo de Cultura Económica
(España, 2003) por Libro de Nadie. En Monterrey
ha publicado Hollywood: !a genealogía secreta (UANL,
2008), Contra el amor (CONARTE, 2010) y Mil usos
curativos del fuego (Ediciones Intempestivas, 2011).

IITl ■AM CAYIIDII A. Bogotano, estudió

filosofía en la Universidad Nacional de Colombia
y actualmente es estudiante de la maestría en
filosofía en la misma institución.
IIRCIO CORDIRO (Guadalajara, 1961). Entre

sus libros se cuentan los poemarios Oscura lucidez
(1996) y Enemigo interior (2008), el libro de cuentos
Los ojos de Anya (2002), la novela Hermano Abel
(2000) y las compilaciones de ensayos Escrito en el
noreste (2008) y Crítica en crisis (2011).

■Á.R■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).

Su novela más reciente es Lunas (2010), sobre un
profesor de literatura y su viuda. Prepara una
historia de la literatura del siglo XX a través de
treinta géneros literarios.
YfCTOR L6PII YILLAFAlilll ( Ciudad de México).

Es doctor en economía y politólogo. Actualmente
se desempeña como profesor de la Escuela de
Graduados en Administración Pública y Política
Pública (EGAP) del Tecnológico de Monterrey.

rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología
o tiranía y Poemas de Kurt Schwitters/ Blaise Cendrars.

ALIIAMDRO MARTfMII. (Monterrey, 1975).

Curador y crítico cinematográfico. Escribe
principalmente sobre cine posmoderno en revistas
como Armas y Letras y la revista onlíne Cronopios de
Bogotá, Colombia. Actualmente prepara su libro de
ensayos cinematográficos.

IAMTIACO llltlMOIA DI LOI MOMTIROI (Ciudad

de México, 1956). Estudió comunicación en la
Universidad Iberoamericana, con especialización
en periodismo. Fue colaborador fundador de La
Jornada. Ha sido jurado en múltiples eventos y
bienales.
MARfA ... FLORII MIDIMA (Monterrey, 1938).

Maestra en educación por la Universidad de
Monterrey. Se desempeña como dictaminadora
académica de programas de educación media
superior y superior en la Secretaría de Educación
del estado.

IOIIII IA.YIIR YILLA.RUA.L (Tijuana, Baja California,
A■RA.11.A.M M•MCIO (Texcoco, 1940). Ha publicado

libros de poesía, ensayo, narrativa, crónica, entre
los que destacan En blanco y negro (1969), Recetas para
nada (1982), El grupo Monterrey (1982), La sucesión
presidencial en 1988 (1987), Gi!berto: la huella del huracán
en Nuevo León (1989), Fábulas del poder (1993), Visión
de Monterrey (1997) y Regia (UANL, 2010).
llARLA OLYIH (Pachuca, 1981). Es escritora y

MICWIL COYARR•■IAI (Monterrey, 1940). Poeta,

ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El

Obsesión.

RAMIRO MARTfMII PLAIIMCIA (1963). Maestro

en artes visuales por la Academia de San Carlos de la
UNAM. Ha presentado 8 exposiciones individuales
y participado en la V y la VII Bienal Diego Rivera;
en varias ediciones de la Bienal Monterrey FEMSA,
de la Bienal T amayo, así como la IV Trienal de Arte
Majdanek en Polonia y la exposición Registro 02 en
Marco. Ha recibido, entre otras distinciones, el primer
premio en el Salón de Noviembre de Arte A.C. (2001 y
2006) y menciones honoríficas en la Bienal Monterrey
FEMSA (1997), la Bienal Diego Rivera (1996) y el
Concurso Johnny Walker (1997).

traductora. Con La música en un tranvía checo y otros
ensayos obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven
José Vasconcelos 2011. Publica el blog http://
karlatone.canalblog.com
ID•.A.RDO ANTONIO P.A.RH (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir
ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la J ohn Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
IAcew11 PRIIIYIRT (Francia, 1900-1977). Poeta,

guionista de J ean Renoir y de Marcel Carné, amigo
de Picasso y de Montand, fue una de las figuras
ineludibles del mundo cultural parisino de la
posguerra. Autor de Faroles, La Pluie et le Beau Temps,
Lumieres d'homme, entre otros.

1959). Poeta y traductor. En 1987 obtiene el Premio
de Poesía Aguascalientes con su libro Mar del Norte.
En 1990 recibe el Premio a las Artes UANL Ha
publicado los poemarios Los fantasmas de la pasión y
Portuaria (1997), Bíblica (1998), Fábula (2003) y La
santa (2007). Es miembro del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.

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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2011, Año 15, No 77, Octubre-Diciembre </text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Los barrios de Catedral</name>
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      <name>Obra de Ramiro Martínez Plasencia</name>
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      <name>Todas las muertes</name>
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      <name>Un asesino y sus paseos en la playa</name>
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      <name>Un desayuno en otros ámbitos y sin diamantes</name>
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      <name>Xitlally Rivero</name>
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