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                  <text>RTE Y CULTURA DE

��Bl8UO'l'ICAUN11'1. . "•A4A O \JAN\.

FONDO
UNIVERSITARIO

�13 formas de habitar una esquina / ROCÍO CERÓH / 4

Í.~C)
(!'~- A
~

CA.Pru~SlNA

La materia no existe: En memoria de Roy / ALBERTO

~

CHIMAL/ 47
~

?ty,

,n ERSD/\DAllTONOMA DE NUEVO LEÓ);

.....JOla::.t.

®

DE ARTES Y ESPEIIIMOS

u.r.,.__....,..,.._. • ~""'-

FON OO
UNIVERSITARIO

l 'na publkauón ele la Uruvmicbd Autónoma de Nuevo león.

Memorias del posible olvido (sobre la obra de Kuhn) /

Dr Je .:s Ancer Rodrigi.;ez
Rector

LIVIER FERMÁMDE:Z. TOPETE/ 51

lng. RogC:::, G. Garza Rí\era
Secretario Gfflmtl

Dr. L b:ildo Oniz Mtndez
Scrrctario Academico
Lic. Rogeho Villarreal flizondo
Secrrtano de Extcn5ión y Cultura

La revolución de Mao / JOSÉ EMILIO AMORES/ 21

Dr CdroJosé Gma Ac.uI'..1
D1rector de Publlcaciones

Por fin el hombre es también un pájaro / MICUEL

?ty, ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Mrro. Miguel Cm .u-rubias

COVARRUBIAS / 61

1..&lt;'\ .is( :prodigy net mx
Director editorial

Como el valeroso pájaro albo / MICUELCOVARRUBIAS

Lle Jess1ca Nieto Puente
ce... ora :t:=-i.~yletw,{'°}'ahoo ,om
Editora responsable

/ 65

Lle.. Nohem! Zav:ila

?ty,

nohcmizav~'1gm..::.l.com
Corrección y redacción

MISCELÁNEA

Vcrón!c.i Rodr!gucr

Nicanor Parra, una obra que no envejece / RICARDO

veroruc.a.rz&lt;.:gm- .com
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CUADROS/ 68

?ty, AMDARA LA REDONDA
Albores de la novela del noreste / CARLOS LEJAIM

LA IMCONIOLAIILI (IN MOMOTOMO)
ERIKA KHUN / DIBUJO SOBRE MOLESKINE

COMEZ HERHAMDE:Z. / 31

Las Mrmorias de fray Servando Teresa de Mier: el
lazarillo viajero y su recorrido picaresco y descentrado
por Europa / MARIANA ROS ffl / 36

?ty, CüAl&amp;EIÚA
Saludo para Armasy Letras / ADOLFO CASTAMOM / 74
Armasy Letras: una revista-libros/ LIZBET CARC(A

?ty,TOIIOIO

RODRICUEZ / 76

A la letra: La conversación / BARBARA. JACOBS / 41

~ahui Olin, la eterna/ ELICIO COROMADO / 78
Bcats en comic / CARLOS VEUZQUEZ / 80
El orden infinito / JOSÉ ROBERTO MEHDIRICHACA / 81

Letras al margen: Salas de espera / EDUARDO AMTOHIO
PARRA/ 44

Annas Y Lctrc:.~ Rtvis.a de lucrarura. aJtcy •.iltura de 'a Umvcrsrcwd Autónoma J, Nuevo l.tjll
NO 78, enem-·c.....:~o 2'-'12 ~ce.ha Je public.1cwn Wde mm::o de ll'll RCV1Sta rrunesrr-..:.
cG..,ada YnubliLada por la l 1ru'l'ersidad Aut{'noma de Nue'l'o ;.ron, a tmts de la Dircc,1on
,__ p¡;i,• ,aa,,~ de la UA"'il Dormctl1-,de la rubh, c16n lasa l', ,·muan el(! L1' ro.
Padre M1cr 9&lt;'9 pre esquL~ 1con \ ~rn. Monterrey, Nue,·c León, Mtxm\ C P 64000.
Td~onll. • 52 81 1n294111 fax:• 'i: 818329-1111 lmpr;:sa pc:'r ~nu lmpi'C',OS. ~ A de e\ ,
\ tllaru 345)ur,üntro,CP 64000 Mo. tcrrey, \uevC'l.có.1, \ttx!CL' le hadetcrm:nación
di. m:.~6 1, de fel:-rero de 1u r •. l.5l\"l qemplares. Di tnbu1do por l nmrs1dad
A.:,{'nc ma de NUC\ _., Leon. a tm ~ de .J :)IIC\.dón Je PuHicaconcs,C.asa l'nl\ ~1taria de!
...1brr' Padre M1er 9M pte csqw.~ ~ \ .tl.::rta. Monterrey Nuevo Le.'-n, Mtxico, C.P. 640CO
'l:Lmero de rcsern Je dcretl,os tl 1., :i cxclu• \C' c'd t1tulo Anna.&lt; y 1.ctras RC\·istadc
l11cr.:itura, IITtc vculrura de 1a Unn·:niJad Aurónoma de NuC\'O lc'n ow~acb por~ lnsntuto

Nauonal del Dcrc-k de Autor 04 2009 06l81757O3CO-102, de felha lll de junio de
:'.OOQ Ne.-ero de ,utúiwd&lt;' Je' cirud de un.'o y contet:;dl' 14 9.S. ele fecha 23 de
ag' to de 2010 l'i:-i!\ en trAm1te. Reg1 ,tro de marca ante el !nson.:o McXJcmo de
la Prop1e&lt;l.id lndi.::::trul en trMr.-e

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ccopynght 2012

�POESfA

POESfA

13farmas de habitar una esquina*

111
Caramelos y una hormiga. Breve ataque de asma. Sedosas las patas recorren un

1t,-

ROC(O CERÓM

dedo meñique. Este paisaje no es política: hueco, centro de bala o poema. Dos
muros hacen un baldío entre sí. Menta, el caramelo es sabor menta. Huella.

I
Huyen avestruces -hay mujeres cuyas palabras son fresnos. Sombras hilvanan puertos
de aíre. Entre la estampida reposa la mano sobre el talud de una rodilla. Habano
y humo. Rojizo ciprés el sueño. El olor sigue más allá del borde. Desde el buró

•z

-poder, sonríe destruida/ tiento ocre, cuerpo estrófico en el quicio. Vestíbulo.

111

;

A ambos lados de la vía -párpados inestables, lozam de 2 mg- la superficie de

~

las cosas: tubos de acero, mosaicos (opus tessellatum), textiles sintéticos de corte

1
'1

IV

abstracto. Dolor en el lenguaje. Monopolio cromático. Todo cuerpo desnudo mata
a la teoría. Rota el espacio. Cielo.

11
Donde los náufragos cantan apunta el ojo. Hacía el rabillo austral de la mirada
-agua de la memoria- el tono plomizo del frío. Uno podría ser entendimiento
crepuscular, avanzada furiosa de jauría humana pero el vórtice detiene la rebelión.

Gotea aún el rompevientos. Y entre el invierno de rnilnovecíentosetentaydos y el
presagio del dosrnildocefíndelmundo un día y el otro. Gramática de Babilonia.
Descenso.

"N. de la E.: Este poema pertenece al libro Diorama, de próxima aparición (Ediciones Tabasco 189,UANL)

�POESIÁ

POESIÁ

VIII

V

Un punto un punto en particular un punto un punto esquivando su propio punto

En el cuerpo sésil de una hoja, apenas adherida, resplandece el estrato del mundo.

un punto que arroja otro punto el punto que aniquila su sombra un punto el punto

Flujo audible. Inflexiones sostenidas por insinuación-dosel amazónico en medio
del cuarto. Las hormigas deducen siempre el estado de las cosas. Intensidad de una figura

en punto:

linde.

dentro de otra, sonoridad del bulbo de luz, silbido en tono sordo. La cerveza cae
al suelo. Tokonoma.

1 I,

11

VI
lluvia sobre penumbra. Pelaje y lamido. Ensoñación y notas en brote de murmullo.

IX

Herida que sostiene. En el trazo de un sonido veloz -cielo abierto sobre cuerpo,

Baúl en madera de fresno, motivos vegetales y geométricos en perfecta simetría.

lengua- partículas de azul Berlín. Desliz en el cerco de la boca. Plexo.

Pies móviles para elevarlo del suelo, cerradura con llave, asas en los costados que
facilitan su transporte. Periodo: siglo XVIII. Nadie olvidará el color del brazalete. La
economía a gran escala destruye voluntades. Un hombre anuncia que desaparecerá.

VII
Al ojo el vuelo, petrel negro. Caminar sobre precipicio claramente delimitado.

Trino.

Colinas, nubes, bosque boreal. Mujer desvistiéndose sobre cama helada. Bajo los
pliegues de su ropa una constelación de aguanieve. Arden las corvas. Barbera o
Bonarda, fuerte sabor en boca. Filo.

X

Ángulos óseos, formas y cuesta donde radica el ritual. ~uién teme al aire. Fisura
donde hay. Puerta pulida. Naturalezas muertas, humo de tabaco. Cruce. Un poema
es una lima un día bisiesto un 31 de marzo un esquema mental un pinar. Retenes
silenciosos demarcan umbral. Aire, pulmones saturados. Oxígeno para abastecer
el cuerpo. Cercanía de pieles ante el viento. Jaula.

�POESlA

XI
Un punto, paraguas negro, bolígrafo de tinta azul, orden para no pensar en la
muerte, una mancha seca de sangre, garabateo cadnúo en algodón, arca con
motivos repetidos sistemáticamente -clavel del monte o calta palustre. Toda la
potencialidad del mirar: herida supurante espalda nupcial de un hombre labio
bajo de grosor excitante cuerda que flota del fresno en vaivén madreperla ópalo de
fuego luz diurna sobre escena movimiento y rastros. Cauterización.

XII
Júbilo y adoración en paréntesis. Sobre el cabello largo de esa mujer, vista en Baden~
Baden, sobresale una galaxia. No anillos de satélite. No corona de santidad. Réplica.
Varios tañidos de campanas (no provincia eclesiástica) susurran una verdad a
medías. Blancos y agrietados. Los labios. Se necesita una nueva contraseña para
regresar a tiempo al mundo. Mientras la palabra aparece, ella dibuja sobre el agua
una espiral. Resplandor.

XIII
Circulan autos en pulgada y medía. Espacio hendido. Ladra un perro al fondo.

Oropel. Pastelillo de arándanos y chispas de chocolate. Píldora sintética de
felicidad. No era sólo balanceo de cumbia salsa samba. Gozne entre realidades, "mira
tu cuerpo iridiscente, azulmoradoverde iridiscente". Lenguaje. Territorio para la

aparición de parques paisajísticos urbes rehabilitadas laderas de casas con techo
metálico piedras nucleicas espacios sacríficíales. Cajas y capas, espacio vital de
pulgada y medía. Nación

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una espíraJ-tz 11 1

XIII
Circulan
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Oropel. Pa t Iíllo de artndanoe y cldspas de chooolate Pddaa ainrética de
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•
HAY AUTORES QUE FIJAN SU PROSA DESDE
EL PRIMER LIBRO. AQUELLO QUE LOS
SINCULARIIA, CIERTAS CONSTRUCCIONES
VERBALES V UNA DETERMINADA MIRADA DEL

todavía más allá,
n rigor, en
MUNDO QUEDA PLANTADO DESDE EL PRINCIPIO
en el Finnegans Wake,
el pasaje de
V CASI BASTA PARA DEFINIR LA OBRA.
~ una progresión
un libro a
casi matemática.
SORCES, POR EJEMPLO. LA ENSAV(STICA DE
otro siempre hay un
Que se entienda:
RAFAEL BARRETT. O LA COSMOCOM(A QUE
caml:iio, para bien o
progresión hacia las
para mal, como se
ARTICULÓ FRANI KAFKA.
coordenadas que hoy
sostiene un poco
singularizan a J oyce,
en broma en El
esto es, el simulacro narrativo del pensamiento, el
Akph, cuando Carlos Argentino Daneri, luego de
fluí¡: de conciencia, el monólogo interior. De hecho, es
muchas correcciones, en vez de mejorar el poema,
posible detectar; libro a libro, cómo el autor irlandés
lo desrroza. Y aunque la primera novela de Kafka,
va modificando los giros hasta su último relato, Los
América,' no consigue la profundidad de El proceso y El
muertos, o hasta las palabras de Molly Bloom. Y este
castillo -con excepción hecha, quizá, del momento
proceso resulta visible incluso en el intep.or mismo de
en que el personaje se pierde entre las paredes,
algunos capítulos. Cito el Capítulo U de Ulises cuando
o de uno de los apéndices, agregados por Max
Esteban Dedalus está dando clase y un alumno se
Brod, en el que una gorda inmensa desayuna en un
acerca:
departamento minúsculo-, aún sus escritos más

E

1 "

desprolijos, sean diarios, cartas o relatos, siempre
Sus cabellos enmarañados y el cuello descarnado
dan la impresión de que, de alguna manera,funcionan.
denotaban confusión y a rravés de los anteojos
En cambio, existe otro tipo de escritor cuyo proceso
empañados sus ojos débiles miraban suplicantes.
de crecinúento' es diferente, más palpable, digamos;
Sobre su mejilla, triste y sin sangre, habla una
sus cambios pueden ser bruscos o no, pero resultan
mancha de tinta en forma de dátil, reciente y
casi palpables al fin. Faulkner se sentia hijo de
húmeda como la baba de caracol (1972: 58).
Thomas Mann, él mismo lo declara. Sus primeras
novelas -con largos diálogos plúmbeos- nada
Lo llarnati;o de esta descripción casi balzaciana
tienen que ver con la prosa torrencial de Luz de
reside justamente en que es James Joyce el autor del
agosto. En algún sentido, entiendo, es válido afirmar
párrafo. Sin embargo, en la página siguiente del mismo
que quizá Faulkner necesitaba copiar a Thornas
volumen, cuando refiere a la situación en la clase, ya se
Mann para alcanzar luego Absal6n, Absal-On, al fin de
lee la prosa que cifra al irlandés:
cuentas, "imita si el influjo es demasiado fuerte" es
uno de los puntos del decálogo de Horacio Quiroga.
Feo y fúril: cuello magro y cabello enmarañado, y
Como sea, discutir sobre los cambios en la prosa de
una mancha de tiota: la baba de un caracol.
un escritor implica situarse en el antiguo problema
del rto. Aquel sobre el que Heráclito dijo que el
Cuenta Richard E1lmann que Joyce, mienrras escribía
hombre no se baña dos veces en él mismo y a la vez,
el Finnegans Wake, "entrenaba" a un autor de su
aquel que, parmenidianarnente hablando, nunca
confianza para "continuar la obra en caso de que él
deja de ser el mismo rto.
·
muriera•. Y al margen de las conjeturas sobre lo que
Joyce es el ejemplo canónico de esto último que
hubiera ocurrido ipso facto con esa continuación,
refiero. El arco que recorre su prosa, desde los Poemas
Joyce parecía pensar que hay algo más que la
manzanas, Exiliados y los primeros cuentos de Dublincscs,
individualidad en la escritura de un libro, una especie
pasando por la belleza de Retrato dd artista adolescente
de factura más amplia, universal.
-Esteban d héroe- hasta desembocar en Ulises, y

10

1

-Quema todos los papeles, Max.
Sanatorio de Kierling, cerca de Viena, 1924. Frente ·
a su albacea y amigo, Max Brod, el Kafka enfermo
de tuberculosis reitera la sentencia sobre su obra:
quiero que se me olvide, agrega. Como sabernos, Brod ·
desobedeció el pedido y según sus propias notas
anexadas al final de la primera edición alemana de
La metamorfosis, después de la muerte de Kafka, la
justificación fue esta:
Entonces Kafka, mostrándome la esquela es,rita
con t!"ta que hubo de encontrarse posteriormente
en su escritorio, me dijo:
-Mi testamento será muy sencillo. En él te
pido que lo quemes todo.
Todavla recuerdo exactamente lo que le
tespondi en aquella ocasión:
-Si me encargas seriamente eso, te digo desde
ahora que no cumpliré tu ruego.'
Hasta el momento de su muerte o, para ser más
precisos, hasta un mes antes de cumplir cuarenta años,
Franz Kafka había publicado slete libros: Conranpladón
(cuentos, 1913), La condena (1913), El fogonero (1913), La
metamorfosis (1915), En la colonia penitenciaria (1919), Un
médico de campo (cuentos, 1919), Un artista del hambre
(cuentos, 1924), una serie de articulos en prosa,
entre los que estaban Aeroplanos en Brescia, además
del conjunto-de rraducciones. Por eso, en las mismas
notas de la edición alemana, Brod habla también de
una segunda tarjeta,3 amarillenta y visiblemente vieja
y escrita a lápiz, en la que Kafka planteaba lo que
sigue: "... de todo cuanto he escrito pueden conservarse
sólo las siguientes obras: La condena, El proceso, La
metamorfosis. En la colonia penitenciaria, Un medico de campo
y el relato El artista del hambre. Los pocos ejemplares
de Contemplación pueden también conservarse; no
quiero dar a nadie el trabajo de destruirlos, mas no
han de impr:imirse de nuevo ...". :\1ax Brod desoyó el
pedido de su amigo y publicó \a9 rres novelas, todos
los cajones de cartas, todos los cuadernos de diarios.
Pero ·al margen de los juicios sobre este acto -que
puede encuadrarse, creo, en un problema de "moral
de principio" o "moral de fines", vale decir, la acción
legitimada por "la acción en si misma· o impugnada

por "las consecuencias·-, otra clave de este asunto
puede buscarse en un momento anterior.
Cuarro años antes, en l920, tuando el padre de un
joven checo, Gustav J anouch, descubre que su hijo
escribe poesla durante la noche, decide presentarle
a un colega de la Compañía de Seguro de Accidentes
de Trabajo, al parecer, también escritor: el doctor
Franz Kafka. Gustav Janouch tiene diecisiete
años, vive en Praga, y sabe perfectamente a quién
se refiere: lEl autor de La metamorfosis?, pregunta.
Así comienza Conversaciones con Kafka, libro que
reproduce los diálogos sostenidos entre ellos hasta
1924. La diferencia de edad enrre los interlocutores
es, por supuesto, inmensa, y a pesar de esto; en
las Conversaciones ..., se puede detectar, gracias a su
entusiasmo, contenido y a su intensidad verbal, un
testimonio hermoso de la relación de Kafka con la
juventud. "Franz Kafka fue la primera persona que se '
tomó en serio mi vida espiritual(... )", escribe Janouch,
"y que de este modo, reforzó mi seguridad en mi
mismo." Los periódicos con los relatos de Kafka que
Janouch encuenrra en el escritorio de la Compañia, o
las repetidas referencias a las rraducciones, dan cuenta
de que la edición de la obra del checo en vida no es tan
magra como comúnmente se tiende a establecer. De
hecho, en la enrrada de su diario del 23 de febrero de
1914, o sea, diez años antes, Kafka anotaba:
"Salgo de viaje. Carta de Musil.' Me alegra y me
pone triste. pues no tengo nada" (2010: 345).
Y más aún, a comienzo de ese febrero, en una carta a

Brod
No debertas haberle dado mi dirección a Musil.
iQué quiere? iQué puede querer él, y en general
cualquier persona de mí? tY qué puedo darle yo?
(1992: 93).

Entonces bien: icuán desconocido era realmente Franz
Kafka, por lo menos en Praga, para que un joven.
Gustav Janouch, que quería ser escritor. lo identificara
como autor de esa obra feroz y fundacional que es La
metamorfosis? tO para que alguien de la talla de Robert
Musí!, que vivia en Viena, le" pidiera colaboraciones
en sus publicaciones? tEs válido afirmar eso de un
\

11

�•

•

•

escritor que, antes de cumplir los cuarenta aftos, había
publicado siete libros? Se me dírá que una publicación
no hace la fama. Respondo que es cierto, pero las
publicaciones, aún si su venta es escasa, como histórica
y tristemente suele ocurrir, siempre construyen la
identidad de un autor. Para decirlo de una vez: Kafka
ya era Kafka antes de morir, tenia casi \:U:trenta aftos,
había publicado buena parte de sus relatos esenciales,
aquellos que lo singularizan -La metamorfosis, La
condena, por ejemplo-, y sobre todo, había dedicado
más de la mitad de su vida a la escritura. Es más,
pienso que si Max Brod no hubiera del.obedecido y
no hubiera publicado nada, bastarían esos cuentos y
Un sueno, Informe para una academia y Ante la ley, además
de Un médico de campo -todos incluidos en la edición
de 1919-, para inmortalizar a Kafka. Él habla dicho
que deseaba ser olvidado -lo que implica que, aunque
más no fuera remotamente, creía en la posibilidad de
ser recordado- y había escrito, una tarde de tedio en
la oficina: "Porque sólo soy literatura y no puedo ni
quiero ser otra cosf.
Por supuesto, si no fuera por los testamentos
traicionados, no contaríamos con la honda belleza
de qúizá uno de las mejores páginas del siglo XX,
las máximas de los Cuadernos azules, o los incordios
, cronológicos de El castillo, o la angustia devastadora
de El proceso. Pero "el legado kafkiano" permanecería
intacto. En la fusión y re-articulación del espaciotiempo del coche de Un médico de campo, en el narrador
descentrado -el ~ono- de Informe para una academia,
en los detalles maniáticos de Un sueno, y en la densidad
alarmante de La condena -el padre todopoderoso,
de pie sobre la cama, y el tránsito último como u»a
eyaculación "que no tenia vistas de terminar"- se
encuentran las claves de Kafka: la precisión limpia de
las palabras, sus fantasías explicitadas, sus paradojas.
Y el alivio, la angustia y la crueldad alucinada de
La metamorfosis, ese acierto brutal que sostiene la
conversión de Gregorio Samsa hasta que la familia,
higiénicamente, lo barre con una escoba. Yacá, puede
aplicarse lo que tambitn se adjudicó a Pedro Páramo de
Juan Rulfo. Si en el final de La metamorfosis el nárrador
hubiera afirmado c¡ue todo habla sido un sueño de
Gregorio Samsa, la narrativa de Kafka se habría regresado
al siglo XIX, comó una expresión tardía y anacrónica
del realismo burgués decimonónico; en cambio, tal
•

basta con una narración descabellada: hay que ser Franz
Kafka. _Esto es, entre otras cosas, claro, tener un manejo
s_utilís1mo de la palabra, un inmenso conocimiento
lin~ístico, estético, histórico, una enorme grandeza
espmtual y moral.¡ Capaz de concebir y de dejar
e~cnto para siempre que "no se crece de abaJ·o h .
· de adentro hacia afuera" 0 que "el p .
amb a, smo
deli
•
'
nmer
to comienza con la automutilación del a,1.ma"_;¡,.

•

=

\

\

D MOD4 IHIT-A.ll A FR_. NI KAFKA, •
DA LA IMPR SIÓN DE QUE ALCUN~S
SCRITORES. CREEN OU

1

LA SOLA

UHION DE ELEMEMTOS ISOHAN ·SO

•

1 O, El dcsaparwdo.
2 la nota completa decta ,s1 "Queridisimo Max, he a 1Dll filtimo

LA RESURRECCI N ESTEMT.,.,,u-"' DEL
SURREALISMO BÁSICO A C.AHIAN

PARA HA. ""ERLIT RATURA,

12

ruego: Torlo lo que se encu?Itre al morir yo (en cajot, de libros
~n arman~s, en el e~cntono, ya sea en mi casa o en la oficin -~
t;~r:.~al)qutcr ~o luga~ en que: se te ocurra que pudiera hatr
.r r-'c~ . me ero a dianas, manu~critos, cartas ya sean a·enas
º. prfp1as,_ esboz~s y toda cosa de este g~ncro.
ser que.~ado
:~ si~~~dtén los ~scritos o notas que tú u· otros tengan
otras personaipo~~~ir drel ~msmo caclITI.lno; en cuanto a los que
S.
an en as que re amirselos en mi no b
I no quien:n dc\'Okcnc cartas mlas, por lo menos procura q~c ~e
prometan quemarlas Tuyo, Franz Kafka•
J 6ntegramcnte: "'Querido Ma¡&lt;: Qui::á ya esta ve- no me levante
ebspués de este mes de fiebre pulmonar es m;¡· probable
so
Te\.'tnga
· de ¡o.s puhnones:
·
que
. rib
ell una inflamació
•
. n sena
por má&lt; que
lo
0 no podrt cntarla. aunque sin cmb
f.:~ ~·
ueda
.
O
cierta influencia. He aqut pues nu últim . l arg p
e1crccr
todo lo que ese ·b1
el
d
a 'º untad respecto de
d. tod
ah pm caso e que se produzca lo qu.c preveo·
c
oLacuandto e esc..11to pueden conservarse solo las s1guieutes
obras: con ma El ¡,romo La ~
·
Unmldicanual y'cl,...,·•~E·I "!'',, oses.En. lacalaniapcmrcndar,a,
de Conr 1 · '
m•w
u,s JlOC06 ejemplares
¡ ha~lci6n pueden tambíén conservarse; no quiero dar a-nadi~
~ tra ¡o e destruirlos, mas no han de imprimirse de nuevo Al
.'.::;fique pueden conservarse esos cioco Ubros y el relato no qw~ro
SI,.,=car que tenga,¡,! deseo de que vuelvan-a imprunirsc ara ser
trasmitidos .a la posteridad; por el contrario si s ,...t _J, P
completo cllores data .
, · · c.1-""rwcran por
n ~..,,_.
. pon
amnttdadetockseo.Soloquenopuedo
,.¡~t"-=p a na~~e. puestod que ya_ existen, que los conserve si as! le
,,....a:.
.
canten.idero t,~o lo · ,mas esenio por mi (pub''ucado en revistas
m·did.i o en. manuscritos o en cartas) sin excepción alguna en l~
e
en que puedas obtenerlo mediante ruego.s a las . . na&lt;que 1o pos&lt;cn (tü conoces a L, mayor parte de ellas; ,:C:eraÍ
se tral,l de ... no te_oh1de.s sobre todo de aquellos dos
tie:e. ), todo esto, Sin excepción, y preferirla que
~
_te unp1do que lo hojees, aunque en vcrdarj pref~~
~~~~se~ dc~""S; en todo caso nadie m.ls tiene derecho a mirarlos),
4 Re roe) .,. 'tnudo y te ruego qu~ lo hagas cuanto an!cs. Franz".
P. u::co la nota di: esa edición: "8 e5Cfitor austtttco Robcrt
~':fil ;dac~f' desrodde principios d~ 1914 de Die Ncue Rundschau
mgi . ª ' ax B Y • Fran:;_Kafka en solicitud de senda
1
P~i!;~~i stilª· Katka rJO ll~g.6 a mandarle escritl~
dos . .
·
· us que sobrcvmó a Kafka le dedico
_paginas en su mlcúlo Lituarisch, Chronik, de .igcJst~ de 1914 .
1o ot.a en n-e, .ocas.iones en. ~us propí&lt;,s diarios...
,}
5 ladc:~-~'.1c_ sigue. aunq~c parece sac¡¡da de los Diarios de Kalka.
es e ,,,_,,cvski. Man,nas del subluclo: "Y ahora sei\orcs .
~u~harlo o :fl~, -.,·,ly a ~om.ules por qué no puedo con~;an
111
bICJUieta en un lilSttt~·
.
ó Citado por Carpent,m.:n e] "Pro!,"'º"
. dteste mundo.
~r,
a El remo

debe

corno la leemos, el libro convierte a Kafka en uno de
los autores inaugurales del siglo, que revitaliza, con
su prosa, ciertos pasajes de El idiota de Dostoievski;5 y
toda la galaxia de Pascal.
Kafka murió demasiado joven. Si eran ciertas sus
ganas de quemar todo -corno ocurrió con el último
brote de Von Kleist o el segundo volumen de las Almas
muertas de Gogol-, la internación última en Viena lo
tornó por sorpresa. No tuvo tiempo de corregir sus
-novelas, de ordenar los diarios, de reclamar sus cartas.
Para alguien que "sólo era literatura" resultaba mejor
prender fuego al material, que soportarlo a medio
cocer. Quizá una de las paradojas más extraordinarias,
ya ló dije, resida concretamente en que atendiendo a
las disparidades de cada relato, todos los papeles de
Kafka siempre resultan legibles. No ocurre lo mismo con
Crimen y castigo, por ejemplo. No habrtá nada, o no
entenderíamos casi nada de la historia de Raskolnikov

Referencias:
Joyce.J. (1972). Uliscs. Buenos Aires: Santiago Rueda
Kalka. F. (2010). Diano,. Barcelona: DtBolsillo.
'·
KalkM a, F. (1992). Carras a Max Brod 1904-1914. Madrid· Gr1··a1b /
oncladon.
· J o

1

si comenzáramos con el fragmento 22. En cambio la

obra del checo soporta eso: que su lectura empiece'en
cualc¡UJer lado, y a veces termine en cualquier lado, una
émula de la esfera infinita que inventan y describen los
Pensécs. Cornos~ al ~en de las correccia""nes, 4i prosa
de Kafka se Instalara e instalara el mundo kafkiano
desde el primer renglón.
Desde hace años se ha puesto de moda imitar a
.Franz Kafka. Da la impresión de que algunos escritores
creen que la sola unión de elementos disonantes o la
resurrección estentórea del surrealismo básico alcanzan
-para hacer literatura. Actualmente, la factura del absurdo
es msulsa, un invento ~e mercado. y anacrónica. Ya
Unamuno, hace casi cien años, dejó dicho: "Pobreza
imaginativa es aprenderse los códigos de memoria"·'
Esto sucede y sigue sucediendo entre los malos
surrealistas, los hij?s inocuos del escritor de Praga.
P~en no entender que para articular esa extrañeza no

13

an"'ª "''

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~:ar;~~~~:u

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�•

SE EXPONE EN ESTE TEXTO UNA LECTURA POCO EXPLORADA DEL
PRIHERO SUEHO, DI! SOR JUANA, COMO POEMA MÍSTICO. SE
RELACIONA CON LA DIFUSIÓN DE LA CÁBALA MÍSTICA HEBREA EN EL
MUNDO CRISTIANO, DESDE ABRAHAM ABULAFIA HASTA EL JESUITA
.
'
.
ATHAMASIUS KIRCHER, QUIEN LA EXPI.ICAEN UN CAPÍTULO DE SU OBRA
CUMBRE, EL OEDIPUS ECYPTIACUS, INTRODUCIÉNDOLA EN EL MUkDO
CERRADO DE LA NUEVA ESPAÑA. ICUALMEMTE AOUI EL AUTOR SITÚA A
LA MOMIA COMO UN ESPfRITU MODERNO, APOYADA EN LA CONCEPCIÓN
INFINITA DEL UNIVERSO DE NICOLÁS DE CUSA, CITADO POR ELLA TANTO
EN EL PRIHERO SUEHOCOMO EM LA t:.4RTAA SOR FILOTEA DE U CRUZ.
UMA SOR JUANA PUESTA AL DfA CON SU TIEMPO.

A

11,,

•

t

AMÉllCO u,••UDI!

braham Abulafia, cabalista extático, nacjó
en Zaragoza en 1240 d.C., el año 5000
desde la creación de Adán, al comienzo del
nuevo milenio, fecha que lo predestinaba a realizar
portentos.
Estudia con su padre la Torá, el Talmud y la
Mishná y, cuando a los 17 años queda huérfano, se
va por los caminos, desconsolado, buscándolo en
Dios. Lo encuentra, subrogado, en el rabino Baruj
Torgami (El Turco), quien le enseña a leer "El Libro
de la Creación", el Séfrr Yerzirá, donde se refiere que
Dios crea eJ universo valiéndose del poder de las letras
del alefato. Este libro, junto con la Guia de Perplejos
de Maimónides, estructuran su pensamiento con
• esa peculiar y extraordinaria combinación de lógica
impecable y profunda intuición que caracterizan su
enseñanza, la que le atrajo tantos adeptos, y a la vez,
tan enconados enemigos: no se invocan en vano los
Nombres de Dios.' asi se llega a Él. bendito sea.
A los 40 años se le reveló su misión, nada menos
la que tenia que cumplir el tan esperado Mesías:
cónverrir al papa Nicolás III, enemigo acérrimo del
pueblo judío.
En la v!spera de Rosh ha Shaná, el año nue\'o de
su calendario, Abulafia partió a Roma. Supo que
sus correligionariosr puestos de acuerdo con los
cristianos, delataron sus intenciones. El papa mandó
preparar una hoguera y ordenó que tan pronto llegara
lo apresaran y lo quemaran vivo.
1 E1 ·n.\, arcano de los n,•mt-n:s Je Dios p;:r, los cibdistas es d
Shcmhaforash, d triple nombre de 72 letras derivado de los
vcrsicul_os del Éxodo 14: 19 2!.

15

La noche anterior a.su entrada, el cabalista acampó
en las afueras de la ciudad y se sumió en dos profundas
meditaciones.
Primero, la que él consideraba preparatoria: la
Q1editación°en el Árbol de la Vida. Ésta le asegurarla
~l poder y la limpieza de alma para cumplir con la
misión que el Altisímo, bendito sea su nombre,
le había impuesto. Y es que la entrada al árbol por
la esfera de Maljut, el Reino, significa entrar.al
Jardin•del Edén, el paralso perdido, y enfrentar un
ser descomunal, con más de 300 alas y miles de
ojos: Metatrón, el ángel terrible que lo resguarda
blandiendo una espada flamigera en perenne
movimiento, desde que Eloj1m, bendito sea,
expulsara del Jardin a Adán y E\'a.
Enseguida, la segunda meditación, que le habla
sido revelada como la más adecuada para los tiempo;
que corrían. Consist1a en permutar los Nombres de
Dios, acompañando su entonación con sincopados
movimientos de cabeza y respiraciones profundas
y acompasadas. Esta total concentración en sus
Nombres,. desharía los nudos (Sholem, 1961: 131)
que mantenían a su alma atada a la cárcel corporal,
dejándola libre para su vuelo extático.
Cuando a la mañana siguiente entró a Roma,
se encontró. con la noticia de que el papa había
muerto durante la noche anterior. Lo apresaron
pero no hicieron el intento de quemarlo; los fraticelli
lo encerraron por 28 días, al cabo de •los cuales
salió indemne. Los siguientes 10 años recorrió el
Mediterráneo: Italia, Grecia, Turqula y el sur de
Francia y de España, corno cabalista trashumante,

�,

'

QUIEMES SE ATREVAM A ENTRAR OTRA
VEZ AL JARDÍM DEL EDÉM, LO PRIMERO
QUE TEMDRÍAN QUE AFRONTAR AL
COMIEMIO DEL ASCENSO DEL ÁRBOL[, .. ]
ERA EL VIAJE MISMO,

.

difundiendo su técnica extática, el tzeruf, a través
de más de 20 libros que escribió en este período, y
de pláticas y debates con grupos de sabios cristianos
y musulmanes. En 1291, Abulafia desapareció y no se

,,

1
1 11

.,,
1

1

,

'

1

1•
'

¡ 1;

volvió a saber de él.
Abulafia advertía a sus discípulos del peligro
que entrañaba esta práctica en que el cabalista
. de las letras arriesgaba su salud mental y hasta su
vida. El escabroso sendero de acceso al Jardín es el
sendero 32 del Árbol de la Vida; comunica a Maljut,
la tierra, con Yesod, la luna, la vigilia aparente con la
imaginación dormida.
Quienes se atrevan a entrar otra vez al Jardín
del Edén, lo primero que tendrían que afrontar al
comienzo del ascenso del Árbol -aparte de la espada
n;volvente en llamas de Metatrón- era el viaje
mismo: "ascender una escaltra esférica que rotaba
sobre su eje, mientras sus pensamientos, imágenes,
fantasfas y visiones, les dar!an vueltas sin cesar en su
cabeza. Pero, sobre todo, tendrían que sobreponerse al
horror de internarse en una nube oscura que escondía
la luz" (Kaplan &amp;: Weiser, 1985: 80). Lo único quelos
podía salvar era darse cuenta de que esa oscuridad, esa
' sombra piramidal que se proyectaba delante de ellos,
impidiéndoles, a la vez que permitiéndoles avanzar,
era su propia sombra, su propia oscuridad, que los
escudaba de la luz que amenazaba con destruirlos,
experiencia similar a la que muchos años después
describirá Sor Juana en su Primero Sueño.
Tuvieron que pasar más de 400 años, lapso
en que la enseñanza de la cábala se difu_ndió por
el munéfo cristiano -a través de una cadena de
sabios que comienza con Raimón Lull y Pico de la
MirandoÍa, alumno de Abulafia; sigue con Marsilio
Ficino,Johann Reuchlin, Philippe D'Aquin y Robert
Fludd- para que llegara a la Nueva España en
el OedipU5 Egyptiacus, obra cumbre de Athanasius
Kircher, que contiene un capítulo llamado Cabala
Hebraorum, (La Cábala de los Hebreos). Allí, el

polifacético jesuita explica todo lo relativo al Árbol
de la Vida, los Nombres de Dios de sus Sefirot, las
letras del alefato y su asignación a los Senderos, as!
como la meditación que hace falta para entrar de
nuevo al Paraíso y ascender a la Causa Primera.
Sabemos que mientras estuvo en la corte, Juana
Ramírez, dama de honor de la virreina Leonor
Carrero, marquesa de Mancera, leyó esos libros y
se deleitó con sus maravillosas imágenes gracias
a que Francisco Ximéilez los tenia. Él era amigo y
corresponsal de Kircher, y como secretario de los
virreyes, conoc!a e intimaba con aquella jovencita tan
'entendida como hermosa.
Sabemos que ella, ya como Sor Jµana, declara
en su Carta a Sor'Filotea, haber leído De Magnete y
que es ducha en "quirquerizar", vocablo inventado
por ell; para, como el padre Atanasio Quirquerio
(Kircher castefüi!)izado), hacer toda clase de cábalas.
Lo demuestra de sobra en su famoso romance
· que comienza con "Allá va, aunque no debiera",
contestación al que le mandara anónimamente el
conde de la Granja, deduciendo su nombre con estas

y

cábalas.
También sabemos que ella, en sú Primero Sueño,
guarecida por la sombra de un eclipse lunar
(Larralde, 2012), sube inmersa en la sombra, que
es también su propia sombra, a la luna, y más allá,
pretendiendo escalar las estrellas y llegar a la Causa
Primera.
-Allí deja claro que en un momento, por efimero
que fuera, sí logra contemplarla con sus "ojos
intelectuales", como lo asienta en los versos 292 a
296, donde expresa lo inefable de la unión del alma
individual con "el Alto Sér", con una bella metáfora
de indudable corte místico:
1

•

Yjuzgándose casi dividida
de aquella qu~ impedida
,.siempre la tiene, corporal cadena,,
que grosera embaraza y torpe impide ·
el vu_elo intelectual con que ya mide
la cantidad inmensa de la Esfera,
ya el curso considera
regular con que giran desiguales
los cuerpos celestiales,
(. ]
puesta, a su parecer, en la eminente
cumbre de un monte...
Lo que nunca sabremos, porque ella "no quería
rüidos con la Inquisición", y ta~ vez no importe,
es si efe_ctivamente practicó en· la soledad de su
celda alguna forma de Cábala Cristiana. Bástenos
estos versos de su Sueño, pertenecientes a la gran
tradición d_e los místicos de todas las religiones, que
con metáforas parecidas han expresado su anhelo, o
inclusive la experiencia, de ser Uno con El Amado,
El Altísimo, Dios, La Causa Primera, El Alto Ser,
El Intelecto Agente ... y, aunque varíe el nombre
que otorgan a su meta -según qué tan devocional
o filosófica es la técnica extática usada- es, en
palabras de Sor Juarµ, una misma aspiración ( versos
404 a 411):
Que como sube en piramidal punta
al Cielo la ambiciosa llama.ardiente,
así la humana mente
su figura trasunt~.
y a la Causa Primera siempre aspira,
-céntrico punto donde recta tira
la l!nea, si ya no circunferencia,
que contiene, infinita, toda esencia-

La cual (el alma], en tanto, toda convertida

a su inmaterial sér y esencia bella,
aquella contemplaba,
participada de alto Sér, centella
que con similitud en si gozaba;
,

A renglón seguido (versos 297 a 312), comenta que
su alma se siente libre, sin ataduras corporales
-"desatados los nudos", dice Abulafia- y que ha

En esta definición de la Causa Primera de
los últimos tres versos citados, sor Juan;
parafrasea a Nicolás de Cusa en el análisis
que éste ,hace en sÚ Docta Ignorancia (1973:
53) de cómo una -circunferencia de radio infinito
es una linea recta que coincide con su diámetro.
También en su Carta a sor Filot¡a de la Cruz, la monja

ascindido muy alto:

16

•j

17

se adhiere a la concepción cusana del Universo y de
Dios, cuando cita a Kircher en De Magnete: "Todas'
_]as cosas salen de Dios, que es el centro a un tiempo
y la circunferencia de donde salen y donde paran
todas las· líneas criadas" (2004: 41). Así :_nos lo
dice'la propia poeta- su universo no es·el cerrado
mundo ptolemaico, sino el universo infinito de
Nicolás de Cusa y de Giordano Bruno; donde la
?erra es uno de los infinitos centros de un universo
cuya circunferencia no está en ninguna parte. En
este modelo, bien dice Octavio Paz: "El ~írculo no
encierra al infinito, no lo define, pero es una imagen
que nos permite, ya que no pensarlo, entreverlo" (1982:
501).?.:,,,

Referencía.s:
• De Cusa, i'i. (1973). Ladoaa ig,wronci~ Buenos Aires: Aguilar.

De la Cruz. Sor Juana_ Inés. {2004), Carta a sor Fifotca de la Cru::.
Ciudad de Mexico: UNA\!.
Kaplan. A és: Weiser, S. (1985). Mcditatwn arnl Kabbalah. Nueva York:
\Veise:r Books.
'
Larralde. A. (2012). El cclipscdcl sueño de Sor Juana. Ciudad de México
FCE.

,

Pa::. Octa,10. (1982). Las trampas del~ fe. Ciudad de Mfxico: FCE.
Sholem. G. (1961), Ma1or trrnds in Jewish mysticism. NuC\·a York
Shocken Books.

•

�'

OTA
ob lluvia y
iérFamoj

a

, . NATAUA WAA

1 poema es un mapa int~o: 'al leerlo, el
creador se encuentra consigo mismo. En este
sentido el poema srrve pruneramente al poeta,
porque es él quien lo crea por necesidad. Necesidad,
yo supongo, de verse desde afuera, tomar distancia
para poder juzgarse e intentar corregirse. Algunos
poemas son capaces de pausar la reahdad para verla
con calma y de ángulos disóntos: otros poemas
despiertan en cada quien rasgos desconocidos. Con
todo, estoy convencida de que la poesla no permite ser
otro, sino parecerse más a uno mismo.
La poesía es una proyección libre del presente, es
un territorio donde se puede configurar, por parte
del escritor, una especie de reahdad deseada e incluso
abstracta; o se puede encontrar, por parte del lector,
1 un reflejo empático de su presente aún cuando lo que
provoque en él sean recuerdos, ya que éstos regresan en
presente y son modificados en el ah~ra aunque hagan
, referencia -al pasado.

E

Hay quienes afirman que escribir funge también
como desahogo. Si lo es, se trata de gritar en estricto
silencio~ A veces es mejor olvidarlo todo por un
momento y cederle el control al piloto ,automático,
cuando lo que se quiere decir duele mientras no sea_
liberado. En este aspecto, con frecuencia los versos
sosiegan al poeta mientras hieren al receptor, así que
debe tenerse en cuenta la responsabilidad no al crear,
sino durante la entrega, ya que -en mi opiniónes tiljusto infligir dolor sin ofrecer alivio; la poesía
puede hacer gala de su don de convertir las crisis
en renacimientos. Por eso opino que es reinvención
constante.
_
Un poema puede resumir toda una vida y hasta
puede representar una suerte de aprendizaje sintetizado
para sus receptores; en es~e sentido, un poema podría
ser una píldora de vida.
La poesía es necesaria para deshacernos de la
sensación de ser únicts pero solos en esta tierra

18

inmensa. He llegado a pensar que la idea no es mla:
Me ha sucedido que al leer poesía encuentro una linea
la idea pasa a través de ml; con esto me refiero a la
perdida en lo que me parece un tornado de -símbolos
certeza de formar parte de un todo que, voluntaria o
incomprensibles, una línea que basta para sentir que, al
• •
involuntariamente, intercambia información vahosa
menos por ese día, he despertado.
todo el tiempo. La poesía da cuenta de que después de
La poesía debería ser, antes que todo, un canto
todo siguen existiendo preocupaciones universales y
dispuesto a ejecutarse en solitario. No creo en la poesía
soluciones temporales.
que se fabrica deliberadamente para publicitar a su autor,
La poesía denuncia epifanías; momentánea o - porque lo más probable es que no pase de un cerrado
permanentemente cambia nuestra perspectiva. Nos
círculo literario, lejos del lector común, de la persona
hace captar cosas que antes no vimos o no creímos
que tiene necesidad de poesía. Resalto el valor de la
importantes. En otras palabras, enriquece nuestra vida
sinceridad en el texto porque de esta manera será más
cotidiana.
claro y directo.
Personalmente, creo en ella como el nexo con un
Cuanüo el poema es turbio, aún reside en las manos
mundo que todavía no te~minamos de entender,
de su ~dor. Cuando el poema es claro, forma parte de
el cual no es otro que nuestro subconsciente, el yo
la conciencia colectiva; no le pertenece más aunque las
intetno que guarda el motivo primordial de nuestros
personas lo sepan y la impresión lo diga. 8 poema estará
actos. Creo en ella como un acto de comunicación
ahí en los momentos oportunos: al autor le agradecerán
interna.
unos cuantos personalinente.
La buena poesía se siente, pero también se
Cundo la poesía se \Uelve publicidad, los poemas
comprende, y menciono esto porque es común leer y
consecutivos se transfieren a un segundo plano a los ojos
escuchar textos con buenas tesis pero prácticamente
y oídos del lector ingenuo, es cuando reluce sólo el autor,
i.p,aprensibles. Cuando el poema es claro no hacen
y éste puede caducar. Cuando la poesía vive por si misma,
falta explicaciones. Creo que para transmitir
durante mucho tiempo fragmentos de poemas ,'elldrán a la
poesía no es suficiente que el poema cumpla con las
memotia sin saber exactamente por quién fueron escritos.
especificaciones de la forma, pero tampoco basta con
Como escritores, podemos sentir que la poesía no está
que diga algo importante.
ahí cuando la necesitamos,
Valery hablaba sobre la E,N ALCUNAS OCASIONES, LA POESÍA sino que es cuando nos
dificil tarea de atender a ,FUNCIONA PARA PONER EN PALABRAS necesita para pronunciarse
la forma y al contenido, ALCO INNOMBRABLE O, AL CONTRARIO, que acude a nosotros. Es
y ello es necesario ·para BUSCA,-. MEDIANTE 1.AS PALABRAS u¡:¡ misterio si nos sirve
o es ella quien se sirve üe
involucrar al espectador. NUEVAS PERCEPCIONES.
Si esto no sucede, la tarea
nosotros, o las dos cosas en
queda incompleta. Claro
diferentes momentos. A nú
que hay poemas que son experimentos fonéticos o
no me preocupa si el total de la población se nutre de
literarios, yestos funcionan para dirigir la mirada ·a • poesía escrita; me basta con ser transmisora incansable
otros horizontes.
de su propósito. Me preocuparía si nadie fuese capaz
Muchas veces, la práctica de la poesía consiste
de sentirla -aunque fuera en mutismo total y solo para '
en aprender a ser libre mediante reglas; aquello de
sí-, porque bien sabernos que su esencia va más allá del
los cien sonetos antes de un verso libre tiene como
escrito. :-Je preocuparía si durante el resto de mi vida no
objetivo educar oído, lengua·y mano para ejecutar un
soy capaz de transcribirla.
mismo arte. Debido a esta extraordinaria cuahdad de
Cuando el poema se lee es como lluvia; cuando no, llega
ritmo, probablemente la poesia sirva para que, quienes
como aroma de tierra mojada. El poema debe guardar
no somos entonados, cantemos.
para la posteridad sentimientos fugaces: si el poema es
En algunas ocasiones, la poesía funciona para poner
bueno, los guardará Integras para otros;.si no, sólo el
en palabras algo innombrable o, al contrario, buscar
autor tendrá un registro borroso de ellos: la bondad del
mediante las palabras nuevas percepciones.
poema reside en esta capacidad de transmisión..

19

�POEIÍÁ

La revolución de Mao
/1),,

Jos, EMILIO AMORES

No existe ideologia intocable, algunas simplemente duran siglos.
El padre de familia cuenta historias a sus hijos
quienes a su vez las narran a sus hijos y a sus nietos;
de ahí a los hijos de los hijos y a los nietos de los nietos.
Por siglos cada niño escuchará las mismas cosas.
Con hebras de generaciones se teje una cuerda
por la que descienden verdades innegables
guardadas en la memoria escrita.
Las verdades reales y evidentes
son como una capa de pintura que está sobre otra capa de pintura;
una capa de pintura debajo de la cual hay otra y varias más.
Llevará tiempo borrar las múltiples redes de linajes y familias,
las poderosas ristras de parientes
que labraron dinastias de emperadores.
Por eso Mao dijo que su revolución es lucha constante y para siempre.
No hay prisa, Mao sabe cuál es el triunfo perseguido.
En otras épocas, las revoluciones concluían cuando el líder tomaba el poder.
Hoy no.
La revolución de Mao deberá lavar a China dilatadas veces,
matar a palos los demonios del pasado.
Pelea incesante que terminará cuando no exista ninguna capa de pintura
rasgada con uñas de tigre en el caduco rancio.

�POESÍÁ

POESÍÁ

En China hoy la economía es cosa del gobierno
para que no regresen las hambrunas.

Confucio dijo: la tradición es sagrada.
La autoridad es sagrada.

Pero la ideología pertenece a la política.

Predicó el respeto a los padres;

Yla educación también.
Mao dijo: la ideología de la revolución no cesará nunca,

los padres están sobre la esposa y por encima de los hijos de la esposa.

deberá aplastar gritos, fábulas, cuentos y creencias.

Confucio quería sentar las bases de una sociedad estable

'

profunda y rica en armonía.
Una creencia decía: el pueblo trabaja para bien del Emperador.

Era un buen hombre y un pensador.

Los ministros del Emperador sudaban para reunir los afanes del pueblo.

Los pensadores piensan. Nada más.

El dominio del Emperador tutelaba todo bajo los cielos:
la materia y el alma,

La moral de Confucio fue asumida por las pequeñas élites en el poder,

el agua y la luna reflejada en el agua.

las pequeñas élites que tienen el poder, pero no el gobierno.
El gobierno yace en manos de los ministros y de los ayudantes de los ministros y

El Emperador de Todo lo que Existe Bajo los Cielos

de los oficiales de los ayudantes de los ministros.

tiene un ministro encargado de afinar los instrumentos del culto.
El ministro vive para hacer de su trabajo una ofrenda.

La revolución de Mao deberá sacar de raíz los tórridos pretéritos,
será una lucha incesante contra los usos de indivisos sucedidos.

El Emperador cultiva los ritos porque los ritos son sagrados:

A Mao no le interesa el poder sino purificar a China,

símbolo de lo solemne: ufanía del poder.

ungirla del color de las doncellas y de los mares cristalinos.

El pueblo vive tranquilo arrullado por dogmas
y por el sueño del Emperador que contiene los valores eternos.

Mao quiere que el pueblo viva su presente y celebre su existencia,
que cante y baile en torno a un rayo de sol.

Tal vez la revolución de Mao no sea eterna
pero deberá pasar a los hijos de los hombres y a los hijos de los hijos.

Por eso la revolución de Mao es la esencia de cada día

Los ministros ya no existen,

Tal vez la fragancia de manojos de rosas.

durante decenas de miles de días.

ahora hay oficiales de la revolución.
La revolución requiere imperiosamente
La revolución de Mao deberá arrancar siglos de sumisión,

sus propios ritos, los suyos, los que hablen de ella.

sumisión legitimada por Confucio durante el tiempo largo y grande.

Mao mismo en persona escribió el Pequeño libro rojo,

�POESÍA

El libro que contiene los más altos, innegables, valores finales.
Mao dio al pueblo el manual de las plegarias.
Los niños creyentes de Mao las rezan a diario,
las leen en el Pequeño libro rojo.
El Pequeño libro rojo predica el credo de la nueva dinastía.
Ahora el padre de familia tendrá cuentos frescos para sus hijos
y los hijos los contarán a los suyos y a sus nietos
y cada niño que nazca escuchará las mismas fantasías
y cuando eso suceda y todos digan los ruegos del Pequeño libro rojo
tal vez la Revolución de la Lucha Incesante
descanse un rato,
tan sólo un rato.

■

i (esbozo para una

i reflexión en torno a la
io creación y la crítica
•

1
i

/ ✓/~~~~
~~~t.l

Un martes cualquiera por la noche. Había llegado a la sala cinematográfica sin mucho
entusiasmo; una larga fila hacia la taquilla no contribuía a exaltar mis emociones ni a
acrecentar mis expectativas. Hay quien afirma, con la retórica de la medicina, que
es un buen síntoma ver tal conglomerado de gente esperando para asistir a lo que
eufemísticamente se llama hoy "cine de arte". No lo sé, ni podría afirmar nada; pero
existen pocas cosas tan desesperantes como escuchar, mientras se llega a la ventanilla,
los comentarios pseudo intelectuales de algunos que alardean de su sapiencia
cinematográfica para impresionar a sus acompañantes y de paso aburrir al resto de la fila.
25

�,,EL CAVERNÍCOLA QUE TRA•
I.ABA EL CONTORNO DE UN
ANIMAL

SOBRE

LA

ROCA

TRAZABA SIEMPRE SICUIEN•
y la confirmación de que somos herederos directos de
ecordé, cómo no hacerlo, la escena de
aquellos lejanos hombres y mujeres que enfrentaron,
Annic Hall en la que Woody Allen, en una
como nosotros, un mundo hostil y fueron capaces de
situación similar, se saca de la manga a
soñarlo y recrearlo.
Marshall McLuhan para callarle la boca a una de esas
Herzog acertó completamente al llamar artistas
plagas. Pero, iqué hago!, estoy cayendo en lo mismo
a los autores de estas pinturas. No son otra cosa. Y
que critico, suele pasarme... No hablaré de cine aquí,
no es otra cosa (ni mitología ni arqueología) la que
aunque si confesaré que lo que impulsa estas lineas es
nos une a ellos sino nuestra necesidad de expresión
resultado del arrobamiento que experimenté al mirar
artlstica. El ensayista estadounidense Guy Davenport,
el documental de W erner Herzog, La cueva de los sueños
en un libro excepcional titulado Objetos sobre una mesa,
olvidados.
coloca el inicio de toda técnica artlstica en este tipo de
Un maravilloso viaje, en tercera dimensión, a lo
pinturas. Los grabados
más remoto de nuestra
de las cuevas anteceden
condición humana. CADA CAMBIO DE PAR.ADICMA,
y definen el desarrollo de
Herzog, cual consumado
las naturalezas muertas:
espeleólogo, toma la CADA REVUELTA ARTÍSTICA TRAE
esas composiciones
cámara y emprende una CONSICO SU PROPIA REFLEXIÓN
milenarias que nos
excursión por las cuevas
muestran alimentos y
de Chauvet, descubiertas (SU PROPIA ENSOÑACIÓN).
utensilios sobre una
en 1994 al sur de Francia
mesa. La naturaleza muerta es ejercicio de creación y
y que contienen las pinturas rupestres más antiguas de
de contemplación. Su presencia va mucho más allá de
las que se tengan noticia: 33 mil años, según la datación
la pintura, cubre la literatura, la música, la fotografi.a y
del carbono-14 (con esta acción, Herzog "calló" los
el cine. Son la confirmación de la cultura en el sentido
comentarios "expertos" que escuché en la fila: se lanzó
de que patentan la adquisición de ciertas habilidades
a contracorriente del cine de vanguardia). Imaginar
que nos distancian de la pasividad de la vida nómada
esa distancia implica salirnos de nuestras propias
y recolectora. Sobre la mesa descansan productos
mediciones. No hay punto de referencia, estamos ante
sembrados y cosechados, variedades infinitas de
un abismo: la presencia total del olvido, salvo por esas
especies y todo tipo de herramientas: desde cuc~os y
pinturas que permanecen en las paredes de la cueva:
cubiertos hasta libros y velas. Dice Davenport: "Epoca
están aqui y están ahora (en esta cueva artificial donde
tras época, la naturaleza muerta ha cumplido el ciclo
se proyectan en tres dimensiones). Miro el rostro de
de ser primero una innovación y después algo trivial,
esos caballos, el cuerno largo y afilado del rinoceronte,
disipándose en lo familiar. Inevitablemente, se ha
figuras que literalmente se mueven ante mis ojos, y
regenerado a si misma, casi siempre corno el heraldo
luego, un poco más allá, las huellas de una mano: gesto
estilístico de una nueva dirección en las artes, o como
casi infantil y milenario, dejar rastro de la existencia,
epitome de un estilo." La caverna como metáfora de
registro personalísirno que se vuelve universal a fuerza
la creación y su recepción critica. Los sueños que
de repetirse infinitamente. Y es en este punto donde
soñaron esos ancestros cavernarios nos persiguen y
todo se conecta: aquí se dispara mi ensoñación. El
nos acompañan todavía. La ensoñación de la caverna
paso del tiempo cambia su ritmo y las distancias se
es la representación del mundo, y nada más humano
acortan. Esa "firma" nos relaciona inmediatamente
que nuestras peculiares y deficientes ideologías:
con estas obras rupestres: es nuestro pase de entrada

ID

26

DO

EL

CONTORNO

PRECURSOR."I: ,j

DE

UN

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imaginarnos en un universo donde "tiene" sentido que
existamos.
Cada cambio de paradigma, cada revuelta artlstica
trae consigo su propia reflexión (su propia ensoñación).
Metalenguaje en potencia. El instante en que la obra
se convierte en arte y a su vez instaura una manera de
abordarla, de pensarla en relación con una tradición
más o menos abierta que la absorbe o la rechaza. Ese
artista anónimo que plasmó la figura de su mano en
los muros de la oquedad de la cueva dejó de ser un
fantasma y adquirió la consistencia de la memoria. Se
convirtió también en el primer crítico de su propia obra
(consideró digno su trabajo de ser relacionado con su
persona); adquirió cierta conciencia de su existencia.
Su obra comenzó a definirlo, a otorgarle un perfil,
una forma, un estilo. Pero, sobre todo, confirmó una
tradición: el creador es siempre la proyección (directa
o desviada) de quienes le antecedieron. En Poesía y
represión, Harold Bloom, bajo las sombras tutelares
de Nietzsche, Freud y Derrida, lo expone asi: "El
cavernkola que trazaba el contorno de un animal sobre
la roca trazaba siempre siguiendo el contorno de un
precursor."
Justo al centro de la caverna, donde se unen las
diferentes cavidades, aparece la representación de un
vientre femenino, y justo al lado, a muy poca distancia:
un toro que busca fertilizarlo: ¿no estamos ya en
el plano de la mitología? ¿Pasifae y Minos (a quien
por cierto Dante coloca en la entrada del Infierno,
en el segundo anillo, tal vez como el eco más lejano
de su propia tradición cultural)? El trazo del artista
cavernario resuena en los cantos de Homero, en las
danzas dionisíacas, en los laberintos de Creta, en los
trabajos eruditos de Apolodoro. El poeta es el primero
que canta a la tribu y el primero que se separa de ella.
Yson el arte y la critica las constantes aunque siempre

estén cambiando. Se puede alegar que tanto la literatura
como otras manifestaciones artlsticas han estado al
servicio de reyes, sacerdotes y tiranos, y es verdad: los
mitos, las religiones y las propias naciones tienen su
origen en el relato fundacional, en el himno bélico, en
la profecía, sin embargo, este tipo de creaciones han
estado subordinadas a los intereses del poder. Una
cosa es Homero (o la serie de autores que conocemos
hoy con ese nombre) que recogió e inventó las leyendas
del ciclo de Troya, y otra es Virgilio cantándole a
Augusto en los salones del palacio. Esa "otra" literatura
que intenta negar su condición de relato, de ficción,
ha buscado imponer verdades, remarcar diferencias y
alimentar el rechazo a lo ajeno (y no negaré que dentro
de este universo discursivo existan piezas de gran valor
estético, pienso nuevamente en Virgilio y en su Eneida).
Estas creaciones no buscan transmitir experiencias
humanas (diversas, contradictorias), sino reglamentar
conductas y justificar actos públicos, generalmente
violentos. Pretenden racionalizar la vida, volverla un
reducto de conducta moral, y eso sólo ha impedido,
como suponia Nietzsche en El origen de la tragedia, ver el
desarrollo de esa otra serie de interpretaciones criticas
y estéticas que a mi me interesan: "En efecto -apunta
Nietzsche-: nada es más completamente opuesto a la
interpretación, a la justificación puramente estética del
mundo, aquí expuesta, que la doctrina cristiana, que es
y quiere ser sólo moral, y, con sus principios absolutos,
por ejemplo, con su veracidad de Dios, relega el arte,
todo arte, al recinto de la mentira."
El mito de Orfeo define esta posibilidad. El poeta
como profeta de una verdad que está fuera de la ley y
la oración. Apolo le dio la lira a Orfeo, pero fue él quien
la uso para componer, para crear algo y difundirlo. En
un ensayo juvenil de 1916 ("Sobre el lenguaje en general
y sobre el lenguaje de los humanos"), Walter Benjamin
destacaba ese aspecto precisamente: Dios creó todas las
cosas pero al hombre lo nombró y le dio la capacidad
de nombrar. El lenguaje comunica en el lenguaje y no
por medio de él, sospechaba Benjamin. Cada lenguaje
se transmite a si mismo. Del famoso coloquio platónico
sobre el tema, no serían ni Cratilo ni Sócrates quienes
tuvieran la razón, sino Hermógenes: las palabras tienen
su origen en la ley del uso. En el caso de la literatura,
y en esto concuerdo con Bloom, el lenguaje poético es
siempre una revisión del lenguaje precedente.

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'I

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Homero no posee la capacidad de Orfeo para bajar al
Los trazos (las ensoñaciones) de las cuevas de
inframundo y tratar de rescatar muertos, pero sí tiene
Chauvet se conectan así con esta historia lateral de
la cultura, con esta saga de personajes "secundarios"
la posibilidad de salvar sensaciones y acontecimientos
del olvido y de instaurar la memoria (no el cuerpo de
y sospechosos que se han salvado de caer en la
rectificación apolinea del mundo ideal. Es Aristarco
Eurídice, sino la evocación de su nombre). Dante,
Orfeo renacido, lo supo mejor que nadie: el arte y la
tratando de agrupar y dar sentido a los cantos de la
Ilíada; es Lucrecio siguiendo a Epicuro y afirmando que
literatura no reflejan al mundo, lo resignifican. De
nuevo es otro de los interlocutores secundarios de
todo se reduce al átomo; es "Longino" ponderando el
la obras de Platón quien acierta y da en el clavo: Ion.
estremecimiento irracional de lo sublime; es Boccaccio
juntando a siete "damiselas" y tres "caballeros" a las
En su diálogo con Sócrates en torno a la naturaleza
de la poesia, Ion defiende la utilidad del discurso
afueras de Florencia para narrar la vida mientras la
literario en si, y no en referencia a otros factores,
muerte pasa de lado; es Hamlet leyendo un libro y
llámense politicos, filosóficos, religiosos o núlitares. La
mentando su contenido: palabras, palabras, palabras;
discusión radica aquí en la oposición entre la realidad y
es Montaígne haciendo de la experiencia y la lectura
el "simulacro" de la ficción. Platón minimiza la función
la materia de sus escritos. No son modelos sino
del discurso ficcional por su carácter de artificio,
posibilidades.
de imitación de imitaciones; su utilidad
sólo es comprobable en la transmisión de
HACER CRECER LA SEMILLA DE LA
sentimientos, no de conocimientos, decreta
el filósofo a través de Sócrates. Pero no
REBELIÓN EN POS DE LA LIBERTAD, O
repara en que esa transmisión es ya una
MEJOR: DE LA LIBERACIÓN PERPETUA.
forma de conocimiento. Un saber que está a
NO EXISTE MAYOR ENSOÑACIÓN QUE
la vez dentro y fuera del discurso jurídico y
del pensamiento filosófico. Otra vez: moral
ÉSA.
versus la interpretación. No olvido la escena
del Banquete en que, ya reunidos todos
los comensales en la casa de Agatón para discutir la
En estas posibilidades de lectura y percepción,
naturaleza del amor y de Eros, está a punto de hablar
la literatura y el arte son "ilegales": consciente y
concretamente se instalan fuera del razonamiento
Aristófanes (se dispone a exponer su teoría genial
acerca de la antiquísima condición dual de los seres
jurídico de la realidad, alejados de lo que debe ser y
humanos, una forma de unión poética entre géneros
de la forma en que debe ser. Esa premisa, por cierto,
la remarca el ensayista Claudio Magris en su obra
contrarios que luego fueron separados por los dioses
Literatura y derecho. Ante la ley. Negar la obligación
en dos mitades -hombres y mujeres-; mitades que,
a partir de entonces, se buscan de manera perpetua,
colectiva, generalmente impuesta por los poderosos,
y apostar por la libertad individual. Hacer crecer la
anhelando esa vieja fusión) y Platón lo "hace" padecer
semilla de la rebelión en pos de la libertad, o mejor: de
un ataque de hipo, impidiéndole hablar y obligándolo a
ceder el turno al médico Erixímaco: ¿premonición sobre
la liberación perpetua. No existe mayor ensoñación
que
ésa. Esa "negatividad" no implica, por supuesto,
el castigo a los poetas por parte de los que ostentan el
poder y la censura? La metáfora de la caverna opera de
la anarquia: la creación y la critica obedecen a su
nuevo, pero esta vez de manera negativa: las sombras
propia -secreta y cambiante- legislación, y ésta les
reclama principalmente la fidelidad a la intangible e
que se proyectan y los dibujos que se trazan en sus
inestable circunstancia de la cultura en la cual nacen
paredes no son sino deformaciones de la realidad y ésta
es, según Platón y el subsiguiente idealismo occidental,
y se desarrollan (es esa angustia de las influencias de
trascendental y teleológica. Para ellos, la ensoñación
la que ha hablado Harold Bloom). El carácter ilegal no
sólo se manifiesta en la conducta heterodoxa, pública
estaba prohibida porque era peligrosa (contenía la
o privada, del quehacer literario y artístico, sino en
semilla de la rebelión).

28

MUCHAS VECES CREAR SICNIFICA

....

1

ya existente. Era artesano, agudo escucha del
eco. Para los modernos, la ficción formaba, o
DARLE LA ESPALDA AL MUNDO Y
debería formar, parte de las bellas artes. Era
SUS OBLICACIOMES.
un oficio digno de mejores prebendas porque
demostraba una condición inusual: la obsesión
por la forma. El gran quiebre entre el arte
su relación con el lenguaje, con la gramática (una
antiguo y el moderno se basó, principalmente, en un
suerte de legislación lingüística) y con las preceptivas
peligroso estrechamiento entre la ficción y la realidad.
artísticas. Ante la conducta rectora (y correctora)
De pronto, era imposible dilucidar si la página leida
del poder en turno, la rebeldía individual del poema
pertenecía a una obra literaria o era el registro preciso
o la devastación de la virtudes morales de la novela o
de un acontecimiento histórico. La ensoñación podía
el aniquilamiento de las reglas de un cuadro cubista.
confundirse con la realidad (y ahí están don Quijote
Muchas veces crear significa darle la espalda al mundo
y Emma Bovary para recordárnoslo). El parto, apogeo,
y sus obligaciones.
decadencia y resurrección del arte moderno han tenido
He aqui la ensoñación que devela el documental
que ver, de una u otra manera, con el tratamiento de la
de Herzog: el debate sobre la ficción y su relación con
realidad. Porque, a partir de la modernidad, la ficción
la realidad es tan antiguo corno el primer esbozo de
se convirtió casi en sinónimo de narrativa, lo cual sirvió
canto o loa al mundo y sus dioses. Nació con el primer
para la profesionalización de los escritores, pero alejó
ser que pudo recordar el sueño de la noche anterior,
el derecho a la fabulación del resto de los miembros de
con el primero que trazó una figura zoomorfa en las
las sociedades actuales. Yal no darnos cuenta de esto,
paredes de una cueva. Un delgado velo entre lo que
hemos perdido espacio y libertades. La ensoñación
es y lo que podría ser. La ficción, sin embargo, no fue
debería ser parte de nuestra cotidianidad como forma
asociada complemente a lo literario y lo artístico sino
de productividad, y no como supuesta manifestación
hasta mucho después, como he apuntado con respecto
del "ocio".
a las discusiones platónicas. Más que la invención, el
De la Antígona de Sófocles a la Antigona de Brecht,
tratamiento. Para los antiguos, la idea de lo original era
muchos personajes de la literatura han encarnado
muy difusa. La fuente era el mito o la leyenda, es decir,
comportamientos opuestos a las leyes positivas,
el anonimato. El poeta sólo trabajaba con el material
representando valores o ideales "trascendentales". En

�una nueva vuelta de tuerca, lo literario ha partido de
lo individual para llegar a lo universal. La acción de
uno invoca -provoca- la liberación o la perdición de
muchos. En una segunda lectura, la ilegalidad literaria
se vuelve sospechosa. Claudio Magris ha iluminado las
constantes relaciones entre derecho y literatura, y lo
ha hecho partiendo de una distinción anterior y tácita:
la diferencia entre derecho y ley. En un arriesgado
resumen, el primero seria la libertad para actuar o
no actuar; y la segunda, una obligación determinada
muchas veces por coyunturas que muy pronto pierden
vigencia (la ley se instala donde ha habido o puede
haber un conflicto). Buena parte de las grandes obras
de la antigüedad (desde algunos de los relatos bíblicos
hasta la literatura bucólica y las fantasias utópicas)
se instala en un punto anterior al imperio de la ley.
La poesía, sostiene el ensayista italiano, rechaza la
ley y busca -como la vida; como el amor- la gracia.
Enemiga de la abstracción, la literatura antepone, via la
ficción, el derecho a la ley.
En la antigüedad, juristas y teólogos se basaron
en textos literarios para escribir leyes, decálogos y
parábolas, algunos de ellos, incluso, fueron grandes
poetas. En la modernidad, la elaboración del concepto
de Estado se basó en el rechazo al derecho natural
de corte divino (que imponia leyes universales
y atemporales) y en una complicada mezcla de
abstracción e historicismo, sin poder llegar nunca a un
término medio. Entre la idealización universalista de
la Ilustración y el localismo pasional del romanticismo
(que llegó, en su extremo, al nacionalismo de los
regímenes totalitarios del siglo XX), algo se perdió o se
tergiversó. Perdimos paulatinamente la capacidad de
ensoñación.
En nuestra era, "posmoderna y global", nos
hemos inclinado a censurar y reprimir la capacidad

EN MUESTRA ERA, ''POSMO•
DERMA Y CLOBAL", NOS HEMOS
INCLINADO A CENSURAR Y
REPRIMIR LA CAPACIDAD LIBE•
RADORA DE LA CREACIÓN Y DE
LA CRÍTICA.

liberadora de la creación y de la critica. Nos hemos
alejado (al reducir al arte y la literatura a bienes de
consumo para una minoria) de la posibilidad de
resignilicar la realidad desde otros parámetros. La
tendencia a anular la función del Estado vuelve aún
más problemática la relación entre derecho y ley (y
también entre ambos conceptos y la literatura y el
arte: silenciados o condicionados muchos espacios
para la creación y la reflexión, el quehacer creativo
parece más cercano al espectáculo o la publicidad).
El derecho parece difuminarse ante una multitud de
gestos automatizados; la ley se impone globalmente,
pero como sustento de procesos que cada vez dejan
de tener relación con lo público (intereses privados y
especulativos).
Una lectura heterodoxa nos revelaría que, en la
actualidad, precisamos que la literatura y el arte
vuelvan a ser ilegales, que las nuevas creaciones
encarnen conductas alternativas e insumisas ante el
poder, el lenguaje y demás factores que determinan
hoy nuestras vidas. Hay que trazar nuevas figuras
en las paredes de nuestras modernas cuevas. Tal vez
ese eslabón perdido entre la abstracción absoluta y el
historicismo apasionado se encuentra en la fabulación
(en la ensoñación creativa). No sería novedad. la
literatura y el arte revelan lo individual y proyectan
lo universal; expresan la diferencia; apelan a ciertos
derechos universales y denuncian la falencia de otros,
en una actualización constante de sus definiciones; en
ellos se vislumbra al otro, a la otra, y se presiente su
cercania. Tal vez esas figuras que han proyectado en
la caverna a lo largo de los siglos no estén tan alejadas
de la realidad...
La ensoñación concluye y me regresa a ese martes
cualquiera, mientras termino de ver el documental
de Herzog. Una de las últimas escenas muestra la
existencia de una terminal nuclear instalada a unos
cuantos kilómetros de las cuevas. Dos historias que se
entrecruzan y se confrontan: creación y destrucción
(¿acaso Stanley Kubrick no mostró esa relación en
una de las primeras escenas de Odisea 2001 cuando, con
música de Strauss como fondo, recrea la invención de
la herramienta por parte de nuestros ancestros, los
primates, y su inmediata transformación en arma de
destrucción?). Dos posibles caminos a seguir: lpor cuál
de ellos terminaremos transitando? ro,,,

30

�,-,
EL PROBLEMA DEL NACIMIENTO DE LA
NOVELA EN LAS LITERATURAS LATINOAME•
RICANAS VA MÁS ALLÁ DE LA CREACIÓN
DE OBRAS. COMO ANTONIO CANDIDO
LO SEÑALA, HAY TRES MOMENTOS
IMDISOLUBLES EN LA COMUMICACIÓN
ARTÍSTICA: AUTOR, OBRA Y PÚBLICO (2007:
49), ESTA COMJUMCIÓM DE ELEMENTOS
SOCIALES Y CULTURALES PARA SU
COMSOLIDACIÓN EN EL CONTEXTO DE LA
MOVELA MEXICANA FUE SEÑALADA POR
JOSÉ LÓPEZ PORTILLO Y ROJAS, QUIEN
MENCIOMA QUE:

•------------

EL APARECIMIENTO DE LA NOVELA
SUPONE UNA SOCIEDAD FORMADA
YA, UNA VIDA INTENSA Y COMSCIENTE
EM ACTIVIDAD, Y CIERTO NIVEL
CENERAL DE CULTURA, QUE CONVIDE
A LOS AUTORES A ESTUDIAR IDEAS,
PASIONES Y COSTUMBRES BIEN
CARACTERIZADAS, Y PERMITA
AL PÚBLICO LECTOR EMTENDER
LA OBRA, APLAUDIRLA Y
RECOMPENSARLA (23).

---

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na vez resuelta con la Independencia el
problema de la censura impuesta a las obras
de ficción mediante la Real Cédula del 4 de
abril de 1531 (Mata, 2003: 23), la novela se enfrentó
con la dificultad de la distribución, preocupación
que José Joaquín Fernández de Lizardi expresa en el
"Prólogo, dedicatoria y advertencia a los lectores" del
Periquillo Samiento al mencionar que:
Esta desgracia hace que no haya esportación de
ninguna obra impresa aquí; porque haz de cuenta
que mi obrita ya impresa y encuadernada, tiene de
costo por lo menos ocho ó diez pesos; pues, aunque
fuera una obra de mérito, lcómo había yo de mandar
á España un cajón de ejemplares, cuando si aquí es
cara, allí sería excesivamente cara? porque si á diez
pesos de costos se agregaban otros dos 6 tres de fletes,

derechos y comisión, ya debería valer sobre trece
pesos: para ganar algo en este comercio era preciso
vender los ejemplares a quince ó diez y seis pesos, y
entonces lquién la compraría allá? (7).

Estas dificultades de distribución en parte fueron
resueltas con el formato por entregas, de lectura
fluida y dirigida, sino al gran público (en su mayoría
analfabeta), sí corno un arte de agregación (Candido,
2007: 49), vinculado con publicaciones periodísticas
de gran éxito durante el siglo XIX.
En el noreste mexicano la aparición de la novela, en
comparación con la publicación del Periquillo Samiento,
primera novela latinoamericana,es tardía; sin embargo en
la década de los ochenta del siglo XIX se emprendieron
diversos proyectos editoriales fundamentales para la
comprensión del origen del género en la región.

32

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1

En los años de 1881 a 1886 se publicó en Monterrey
La Revista, el primer periódico diario de la ciudad,
dirigido por Desiderio lagrange e impreso en la
Tipografía del Comercio, propiedad del editor. Además
de la publicación del diario, La Revista imprimió al
menos seis volúmenes de novelas: Su magestad el dinero.
Primera parte: las tres hijas sin dote (1882); Su magestad el
dinero. Segunda parte: El matrimonio Lazarine (1882);1 Su
magestad el dinero. Cuarta parte: la condesa de Gordes (1882);
Su magestad el dinero. ~inta parte: las tres hennanas (1882),2
1 La primera y segunda parte, conservadas en el Fondo Nuevo
León de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, aparecen
en el mismo volumen, pero pienso que esto se debe a una
encuadernación posterior, ya que cada una, además de tener su
propia portadilla, inicia con paginación independiente.
2 La cuarta y quinta parte, resguardadas en la Biblioteca Magna
Raúl Rangel Frias, también se conservan en un solo volumen con
las mismas caracteósticas que el ejemplar de Capilla Alfonsina.

33

de Xavier de Montépin; La condesa de Rahon (segunda
parte de La muerta en vida) (1884), del mismo autor y El
testamento del suicida (1887), de Octavio Feuillet.
Este suceso, pasado por alto en los recuentos que de
la novela regiomontana se han hecho, podría parecer
intrascendente por tratarse de obras francesas muy
difundidas durante la primera mitad del siglo XIX y
principios del XX en Europa, sin embargo, tomando
en cuenta las dificultades editoriales que publicar
una novela conlleva, el éxito de éstas -implícito en
la continuidad de la colección, que sobrevivió incluso
después de la cancelación de La Revista- es indicador
de que existía la posibilidad de generar un incipiente
mercado en torno a la novela.
En una región y una época en la que la crítica
priorizaba la creación lírica y oratoria,3 el éxito de un
proyecto editorial en el que se difundían novelas es
muy significativo en cuanto a la aceptación del género
entre el público regiomontano y a los avances técnicos
que en tipografía se habían alcanzado en la ciudad
De esta manera se trazó el inicio de la consolidación
del género, tal vez no en la formación de una tradición
escritura!, pero si en la configuración de los elementos
sociales, culturales y tecnológicos.
Tal vez la primera novela escrita e impresa en el
noreste es Romance brazilense, publicada en Matamoros,
Tarnaulipas, en 1883. Por haber sido firmada con el
pseudónimo Un brazilense, es dificil ubicarla dentro de
alguna asociación literaria. En el ejemplar conservado
aparecen sólo dos referencias a personajes reales: el
exlibris de José M. Martínez, personaje del que no
localicé información, y el editor León A Obregón, quien
es referido por el prerevolucionario tamaulipeco Catarino
Garza en su diario. En Brownsville, Texas, él y Catarino
Garza fundaron la sociedadJuárez, de la que el periódico
El bien público funcionó como órgano informativo. De
esta publicación, de acuerdo con lo que señala Nicolás
Kanellos en Hispanic Periodicals in the United States. Origins
to 1960 (2000), lamentablemente no se conserva ningún
ejemplar. En 1880 fundan la sociedad Hidalgo y en ese
mismo año Catarino Garza se traslada por motivos
personales a Matamoros, desde ahí se pierde la pista
3 Como se percibe en la critica rcgiomontana desde 1910 en Algunos
apuntts acerca de las /erras y la culrura de Nuevo León en la centuria de 1810
a 1910, de Rafael Gaca Cantú hasta, por lo menos, 1946 en Siglo y
medio de cultura nucvolconcsa de Hcctor González.

�ciudad, lo que le permitió establecer una importante
de León A. Obregón a través del diario. La siguiente
infraestructura cultural: el Instituto Literario de San
referencia de él es la publicación de Romance braz.ilense. El
Juan, fundado en 1858 yel moderno Teatro de la Reforma,
5 de febrero de 1892 el New York Times publica una nota
en la que explica que Obregón, quien en ese momento
construido a similitud del Teatro de la Ópera de
era editor del periódico de filiación porfirista La cronista
París y que bajo su piso tenia una complicada
mexicana (sic), enloqueció al recibir una dosis inapropiada
maquinaria traída desde Francia que servia para
de toloache como remedio para una súbita dolencia.
elevar el piso a la altura del foro y transformarla
Aunque los grupos en los que participó el editor no
en una enorme pista de baile que se utilizaba en
fueron sociedades literarias, los ideales planteados por
ocasiones de gran relieve social (148).
ellos revelan el contexto
ideológico en el que se
E HA DICHO QUE LA PRIMERA NOVELA Romance brazilense no se
concibió la novela (si la
consideramos dentro de RECIOMONTANA ES LA ÚNICA MENTIRA publicó en el apogeo
E FELIPE CU ERRA CASTRO, PUBLICADA económico de la ciudad
la etapa revolucionaria de
OR ENTRECAS EN EL PERIÓDICO LA en la que, según Octavio
Obregón, no la porfirista);
Herrera, "ya en los primeros
según lo señalado por VOZ DE NUEVO LEÓN EN 1901.
años de la década de 1840
Catarino Garza en su diario,
los signos de decadencia
la intención de éstos
eran evidentes" (128); sin embargo las condiciones soci~
culturales de una ciudad moderna que los años de pujanza
No sólo se trataba de salvar a un solo individuo,
económica imprimieron en Matamoros, seguramente
nuestro objeto fue engendrar el espíritu de
fueron determinantes en la gestión de la escritura y
sociabilidad y el amor a la patria, así como también
publicación de la novela que, antes de la aparición de la
a bandera desplegada los abusos que se cometían
Revistaazµl (1894), ya presenta elementos que adoptaría
con nuestros compatriotas que en lo absoluto
el modernismo, como el cosmopolitismo, los escenarios
carecían de representación (Guajardo, 1989: 78).
europeizantes y la mujer fatal Emilia, personaje femenino
principal de la novela, a diferencia de las mujeres
Es importante señalar que El brazilense no fue el único
frágiles de la mayoría de las narraciones de la literatura
literato vinculado con el grupo de Catarino Garza, sino
mexicana de la época, es promotora del cambio, de la
también Ignacio Martínez, quien -tomando en cuenta
modernización y europeización de su ciudad brasileña,
no sólo el prestigio social, sino la calidad de su obra-,
pero también, sin abandonar el espiritu romántico, vive
después de fray Servando Teresa de Mier y Eleuterio
en estrecha relación con la naturaleza -sin duda algo de
González, es tal vez el intelectual más importante del
los ideales esgrimidos por las sociedadesJuárez e Hidalgo
siglo XIX en el noreste. Publicó, además de su gran trabajo
fue determinante en la configuración de este personaje.
pericxlistico hoy perdido, dos libros de viaje: Recuerdos de un
Se ha dicho que la primera novela regiomontana es
viaje en América, Europa y Africa (Parts, 1884) y Viaje universal
La única mentira de Felipe Guerra Castro, publicada por
Visita alas cinco partes del mundo (Nueva York, 1886).
entregas en el periódico La vozde Nuevo León en 1901.4 Sin
Para la conciencia contemporánea podria resultar
embargo, la novela El Conde de Grevy, referida por Héctor
difícil entender por qué la novela en la región vio la luz en
González en Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (1946) es
la ciudad más alejada al noreste de la Ciudad de México,
el eslabón perdido que enlaza los esfuerzos editoriales
sin embargo, durante la guerra civil norteamericana,
de Desiderio Lagrange y el trabajo narrativo de Guerra
los Confederados se vieron en la necesidad de utilizar
Castro. De ella, a pesar de numerosas pesquisas, no he
el complejo portuario Matamoros~Bagdad para recibir
localizado ningún ejemplar ni otra referencia más que la
sus exportaciones, ya que la Unión bloqueó todos
expuesta por González, quien al referirse a J. Agustina
sus puertos en territorio americano (Canseco Botella,
1981: 71); esto, además de generar estrechos vínculos
4 Reeditada en 2010 por la Universidad Autónoma de Nuevo León
internacionales, benefició económicamente a la
en edición con variantes de autor de Florencia Romo.

34

Baur de Wantiez dice que "publicó una pequeña novela
de incoloros trazos europeos 'El conde de Grevy'"
(1946: 206). Lamentablemente no menciona la fecha de
publicación ni el editor, sin embargo sí dice que la autora
colaboró en El Jazmín, editado por Miguel F. Martínez
en 1874, por lo que probablemente la novela se publicó
a finales de la década de los setenta u ochenta del siglo
XIX; de ser así, ésta sería la primera novela de Nuevo
León y probablemente del noreste.
Muy lejos del contexto de disidencia en el que se
publicó Romance braziknse, en 1893 Ernesto Kératry
publica con el pseudónimo Nadie, en la Imprenta del
Gobierno del Estado, en Ciudad Victoria, la novela
Náti Pát. Los indios bárbaros de Yucatán en 1853. Episodio de la
guerra de castas. Dedicada "A la muy digna y noble dama
tamaulipeca señora Carmen Romero Rubio" (p. VII),
esposa del presidente Porfirio Díaz, y ensalzada en la
introducción de Guadalupe Mainero, presidente de la
Suprema Corte de Justicia del Estado de Tamaulipas, sí
tuvo la fortuna (a diferencia del resto de las novelas aquí
expuestas) de ser ampliamente abordada en una de las
obras canónicas de la literatura del noreste, Historia de la
literatura en Tamaulipas.

En la investigación literaria no hay absolutos, pero en
el caso específico de la novela del noreste del siglo XIX no
se podrá ofrecer un panorama claro mientras se estudie
la obra como momento independiente en el proceso de
comunicación artística, pero tampoco mientras sirva de
pretexto para abordar temas históricos y sociológicos, o
mientras con éstos se busque justificar la falta de rigor
artístico de aquélla. El problema exige una interpretación
en la que lo histórico-social se vincule con la estructura
misma de la obra, al grado de poder
decir que tomamos en cuenta el elemento social,
no exteriormente, como referencia que permite
identificar en la materia del libro la expresión de
una cierta época o de una sociedad determinada;
ni como encuadernamiento, que permite situarlo
históricamente; sino como factor de la propia
construcción artística, estudiado en el nivel
explicativo, no ilustrativo (Candido, 2007: 29).

Este nivel de comprensión de la comunicación artística
-que implica no sólo la lectura de la obra, sino el
estudio de los públicos, de la técnica tipográfica y la
distribución- también contribuye a poner en duda
los modelos de análisis y periodización de la literatura
propuestos por el centro, y así "captar la coexistencia
de sistemas literarios diferenciados, cada cual con su
propia historia, y [...) comprender que incluso dentro
del sistema hegemónico se producen simultaneidades
contradictorias" (Cornejo Polar, 1989: 14).
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Autónom,1 Metropol!t,Uld, A:capotzalco.

35

�[..] con esa tristeza del desten·ado que es desterrado
de su destierro, eché a andar por toda aquella
ciudad, para mí desconocida.
Reinaldo Arenas ~ El mundo alucinante.

as Memorias de fray Servando Teresa de
Mier presentan el recorrido heterogéneo y
"forzado" que realiza entre 1795 y 1805 por
Europa un letrado criollo castigado y perseguido
por la Inquisición. Esta obra configura un relato
de viaje inusual al focalizarse en la perspectiva
de un fraile de la Nueva España que "descubre" y
cuenta la parte oculta de Europa (específicamente
de españoles, franceses e italianos) ligada a sus
hábitos y formas de "dialogar" con la cultura y el
poder. Es decir, se coloca "de la vereda de enfrente"
y subvierte "la imagen de mundo registrada en la
literatura de viajes de la época" (Rotker, 2005: 119)
al presentar viñetas de una Europa en decadencia.
Ciertamente, estas memorias representan una
práctica de lectura novedosa del mapa social y
cultural europeo a través de la actualización de la
escritura conocida por la periferia americana sobre el
centro de poder. Servando "descose" (155) la imagen
utópica y escrituraría de Europa para mostrar el
reverso de la trama, los "huecos" o "intersticios" del
discurso letrado a través de un recorrido por los
recovecos de ciudades consideradas modelo a seguir
para los americanos. Sin displicencia ni miramientos,
nuestro escritor se erige en viajero "forzado" que
utiliza su pluma como bastón para sostenerse,
como una herramienta útil para transmitir ( de
forma hiperbólica, claro está) su visión desgarrada
sobre los lugares que recorre. Sin embargo, desde su
ingreso a Europa, el móvil de su itinerario deviene
paradójico: con el fin de recuperar su honor, transita
e ingresa en zonas tórridas, "pantanosas", donde se
destacan figuras humanas con rasgos y actitudes
"monstruosas". Al respecto, se construye el otro

37

europeo como ser degradado por la aridez del suelo
y la infertilidad que produjeron los acontecimientos
politicos ( entre ellos, los más destacables son la
Revolución francesa y la corrupción del poderío
español en manos de Carlos IV).
El tratamiento grotesco con el que nuestro
viajero observa y describe al otro europeo puede
pensarse como metáfora de la invasión que ejercen
las instituciones de poder sobre los cuerpos
fragmentados y desprotegidos. Se destacan al
respecto dos accionares que Servando extirpa
y analiza de Roma. Ambas modalidades ligadas
al maltrato de los padres hacia sus hijos, en
consonancia con el abuso de poder. La primera
observación dice: "las 'tropas' de mendigos
asquerosos y de jóvenes de uno y otro sexo acometen
a uno en todas partes[...] En ninguna parte he visto
más muchachos estropeados, y dicen los estropean
sus padres a propósito, para vivir a costa de las
limosnas que juntan"; la otra "viñeta" de los hábitos
corrompidos sostiene: "También los castran sus
padres, a pesar de repetidas órdenes que lo prohíben,
para proporcionarles acomodo ventajoso en las
capillas pontificias, etc." (Mier, 1946, 11: 89). Estas
imágenes sumamente desgarradas de la juventud
europea se erigen en el símbolo de la infertilidad
y la imposibilidad de progreso: la creencia en
el futuro se ve "obliterada", "castrada", para la
obtención de un reconocimiento económico y social
en el presente. El hecho de que la ciudad avale esta
violencia y le sume "pompa y poca sustancia" (88),
lleva al narrador a cuestionar el "velo" sagrado que
recubre este centro de poder. Así, este espacio, como
muchos otros que recorre nuestro narrador, deviene

�en un "pastiche satírico" (Colombi, 2004: 109) o
"palimpsesto grotesco" de lo que antes era concebido
como solemne y puro: "Hay muy buenas almas, pero
también infinidad de bellacos, ladrones y asesinos, ya
del país, ya de todas partes, que se refugian en Roma
como asilo sagrado" (Mier, 1946, II: 88).
Las instituciones europeas (ya sea la Iglesia, como
el Estado monárquico; o la familia, constelación
privada de las instituciones públicas) devienen
"cáscaras" o "máscaras" del modelo escriturario
que leyeron los americanos. Los pasos que da
Servando iluminan espacios derruidos, los
escombros de lo que antes fue el "edificio" de
la civilización. En dichas zonas derruidas, el
cuerpo de Servando se construye, se coloca en
el camino, alli a la vista de sus lectores (no así de
sus perseguidores) para ser "leído" y resignificado.
El viaje que realiza es asi un proceso de escritura
que critica al proceder europeo, preferentemente
el español, como "mal lector" del cuerpo-obra
americano. Este desplazamiento se configura
secularizado del modelo de poder europeo y lo
interpela desde una perspectiva pícara. El "camino
desviado" que presenta Servando, ciertamente
contribuirá a la formación específica del hombre
de letras de inicios del siglo XIX que, como bien
señala al respecto Annick Lempériere, consiste
en "secularizar su propia relación con el pasado,
condenándolo hasta donde fuese necesario para
volver plausible la invención de una genealogia
cultural" (2008: 244).
Si tomamos en cuenta que el viaje desde sus inicios
está ligado a "una práctica expansionista imperial"
(Colombi, 2010: 302), el tipo de recorrido que
establece Servando es la contracara del viaje de
conquista europeo en América. A diferencia del
objetivo de poblar un territorio desconocido
con prácticas y organizaciones propias, la
errancia de nuestro narrador deviene en la
experiencia que "desnuda" al viajero de
su antiguo imaginario sobre "el lugar
de la cultura" (Bhabha, 2002: 17) a
imitar y obedecer por el criollo
americano.
T odorov sostiene
que todo relato

de viaje puede pensarse como una analogía del
transcurrir de la vida, de los cambios que instaura
la misma. Dentro de la misma lógica de análisis,
Michel De Certeau da un paso más y
establece una relación de continuidad
entre la sintaxis del discurso
con las sintaxis espaciales.

Ambas perspectivas críticas configuran la escritura
del relato de viaje como una resemantización,
actualización, del sitio por donde el escritor
transita. Desde el momento que él mismo plasma
sus impresiones sobre la hoja de papel el lugar se
transforma en espacio, el mapa pasa a ser obsoleto
para dar lugar a una "retórica del andar" (De Certeau,
1996: lll) que crea sus propios atajos y rodeos. Este
matiz inventivo del relato de viaje es retomado
por Monteleone quien sostiene que "No hay relato
sin descubrimiento [...] El sujeto del relato de viaje
descubre la imagen del Otro y de lo Otro, pero en él
proyecta la imagen de sí mismo" (1998:17-18).
Lo dicho nos lleva a rever las Memorias de Servando
como la construcción volitiva de un sujeto en fuga,
en crisis con el sistema de poder colonial. Este
prófugo, deportado, condenado, exiliado, viajero
forzado, pensador rebelde se constituye en un cuerpo
"inaprehensible" que, a pesar de ser recluido por el
poder,1 logra constituirse en un "letrado patriota"
(Myers, 2008: 120). El relato de viaje que arma se
configura como el "desquite criollo y la revancha
literaria [ ...] discurso retributivo que invierte los
lugares instituidos por la conquista" ( Colombi,
2004: 109). Servando es castigado por pronunciar
un sermón que "habla de más" o impropiamente, al
secularizar el móvil de la conquista española sobre
América. Como contrapartida de su escritura, se le
quita su título de doctor y se lo sentencia a viajar a
Europa y permanecer en el convento de "Las Caldas"
en Castilla. Como vemos, Europa deviene para este
narrador en un "lugar-jaula" del que querrá escapar
sin perder su cordura en el camino.
Desde el momento que es castigado, su retórica se
imbrica entre la perspectiva desengañada barroca y
la melancolía del desterrado romántico:2 "Yo estaba
con los ojos vendados como la pobre gente que me
escribía de América [ ...] El mundo vive engañado
bajo de nombres" (Mier, 1946, I: 224-225). Debido a

1 Al respecto, son constantes los intentos de fuga que tiene, entre los
que se destaca el practicado en Burgos cuando pensó salir volando
con un paraguas, para luego salir atado del cordel del catre de la
cama (12). Es apresado luego de este intento, como de los otros
que lleva a cabo.
2 Ver las aclaraciones al respecto que realizan Colombi (2004) y
Rotker en relación con la perspectiva de Le::ama Lima en La
expresión americana (1988).

39

esta imbricación, su camino se prefigura en tensión
entre dos espacios topográficos bien distanciados
que instauran un "acá" degradado y apocalíptico
(donde lo privado se vuelve un espectáculo público) 3
que aleja al narrador de un "allá" utópico y anhelado
(donde se ignora la degradación de los cuerpos,
la inversión de las ciudades-modelo en aldeas
estériles).
La sentencia dictaminada por la justicia española
(que beneficia a su gran opositor, el obispo De Raro)
estipula tres tipos de confinamiento del cuerpo
de Servando: el destierro el encierro-el entierro
(entendiéndose el último tipo de confinamiento
como el silenciamiento total de esta figura ya pública
en Nueva España). Nótese la importancia del lugar
pasivo que se le asigna al cuerpo sufriente en las tres
instancias: en ellas se nuclea el "error" cometido por
el fraile al pronunciar aquello que debía mantenerse
oculto (juego de palabras posibilitado gracias al
sufijo de las tres palabras ", ierro"="yerro"). Este
error, sin embargo, es retomado por Servando ya
no como confinamiento sino como "errancia", como
vagabundeo por Europa proclamando con ello las
fallas del sistema legal español. El andar de Servando
consta de dos formas de traslado que se dan de forma
subsidiaria: primero intenta obtener el perdón
legal y el reconocimiento de su persona (se destaca
aquí su "deslizamiento por todos los recovecos
de la maquinaria estatal" (Colombi, 2004: 111). 4 El
antedicho recorrido lo lleva a internarse en lo más
profundo de la corrupción del sistema jurídico
español: "[... ] allá no se trata de conciencia, sino de
dinero y política, que en la inteligencia y práctica
de las cortes es precisamente lo inverso de la moral"
(Mier, 1946, II: 243). Como consecuencia de dicho
camino, su cuerpo es "archivado" una y otra vez tras
las tropelías y ofensas recibidas por los covachuelos
que obstruyen el camino legal. En respuesta a
esta cosificación configura su segundo recorrido:
la "aventura" de transformar su cuerpo en obra
literaria, en un puñado de memorias hiperbólicas.
3 Entre rodas las imágenes de corrupción de los cuerpos que
traza este pensador, se destaca, por ejemplo, la realizada sobre
los habitantes de los barrios de Madrid: "Los hombres están
afeitándose en medio de la calle y las mujeres cosiendo" (Mier,
1946, ll: 161).

4 Recorrido que lo hace colisionar con los "covachuelas" y demás
funcionarios corruptos del sistema colonial.

�Este recorrido se articula como una "peripecia de la
modernidad" (Moraña, 1997:66) transformando el
cuerpo silenciado de Servando en libro viajero que
busca guiar al criollo americano por los vericuetos
del "pantano" europeo.
Para cumplir dicha misión, nuestro narrador
se "vestirá" con el discurso picaresco (discurso en
desuso en España) para construir satíricamente
un "relato delincuente" (De Certeau, 1996:142).
Arma una obra contestataria y rebelde que desafía
los poderes simbólicos del territorio europeo en
búsqueda no sólo del respeto de sus compatriotas
criollos sino también de una retribución social y
económica dentro del sistema de poder americano.
Gracias a su mirada distanciada y desafiante, logra
articular una obra que seduce al lector al vehiculizar
su tragedia de vida en una juntura de anécdotas
grotescas y ridículas que interpelan y desarman
el dominio español sobre los cuerpos americanos:
"Y esto le hizo llegar a la conclusión de que aun en
la cosas más dolorosas hay una mezcla de ironía y
bestialidad, que hace de toda tragedia verdadera
una sucesión de calamidades grotescas, capaces
de desbordar la risa ... " (Arenas, 2005: 166). Esta
capacidad para reirse de sus desventuras fue,
ciertamente, una elección consciente y volitiva de
este actor devenido autor.
Para poder plasmar su punto de vista no tuvo
mejor idea que tomar el género ya en desuso de
la picaresca para transformarlo en su "máscara
narrativa". Así, dicha elección no fue meramente una
"forma natural que encontró para narrar su vida"
(Dominguez Michael, 2003: 6), sino la búsqueda del
autor de un género "vaciado" de sentido, dejado de
lado por la sociedad y que, sin embargo, reivindica

la lucha del oprimido. Este género, sin lugar a dudas,
actúa como metáfora de nuestro fraile criollo que
fue "desnudado" de sus papeles y de sus títulos,
pero que reivindica constantemente su honor de ser
americano a través de un recorrido por zonas que
el cuerpo europeo omite iluminar y, mucho menos,
transformar en escritura. ~

•

Ala letra

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ñ&gt;- IIÁUAli IACO■I

�Sin embargo, al releerme tantos
años después y ruborizarme,
VERSACIÓM QUE SOSTUVIERON ARCHIBALD debí suprimir cuanto pude las
MACLEISH Y MARK VAM DOREM A MODO expresiones de ingenuidad de una
mano que tanteaba el comienzo de
DE EXPERIMENTO Y, POR LO QUE, EM SU un camino, pero, por reprobatorio
CALIDAD DE ALCO MUEVO EM EL CAMPO DE que sea, en cambio procuré no
alterar la timidez con la que lo
LA COMUMICACIÓM, VIMO A SER TODA UMA recorrí, y que espero no abandonar
nunca, o casi nunca, al acercarme
CREACIÓN EM S(.
a los grandes temas y sobre todo
a los grandes autores de todos los
tiempos.
este trabajo en el que desde aquel
uvo lugar a mediados
La mejor manera de hablar
momento he estado trabajando.
de junio de 1962 y
de un libro que uno ha leído es
De entonces a ahora, sin
fue propuesta por el
hacerlo poco después de cerrarlo
embargo, han pasado ocho años,
productor de televisión Warren
y sin volver a abrirlo. Hay que
tiempo en el que de casualidad
V. Bush, que la filmó en el
hacer caso omiso de lo que uno
y por fortuna encontré algunas
noreste de Estados Unidos
subrayó y más bien sólo recordar
otras muestras de conversaciones
para la Columbia Broadcastíng
el sedimento de su lectura.
de escritores que, aparte de
System (iprecisamente hoy hace
En el caso de Los diálogos de
que su hallazgo define mejor el
cincuenta años!), y que después
Archibald
MacLeish y Mark Van
género entrevista que, más que
de transmitirla por televisión la
Doren, puedo decir que es un
el de conversación, era el que yo
preparó para el formato impreso
libro único, ya que no es común
planeaba recoger (según mi plan,
que apareció en 1964 con el título
que dos escritores sostengan una
son cuatro libros los que deben
The Dialogues of Archibald MacLeish
conversación natural que sea
representar cada género, de los
and Mark Van Doren en Nueva
filmada,
transmitida por televisión
treinta y tres que reuní; todos
York, E. P. Dutton &amp;: Company,
y luego puesta en letra impresa.
deben ser abordados por autores
y que el Fondo de Cultura
Hay que recordar que no se
creadores, y cada conjunto debe
Económica publicó en México
trata de una entrevista, sino
incluir al menos a un autor de
en 1965 en la versión española de
de una conversación entre dos
habla hispana y mínimamente a
Andrés Mateo.
escritores,
sin guión ni otro
una mujer), lo enriquecen por la
Años atrás yo había leido
manejo del diálogo que el dictado
variedad de aproximaciones que
esta grata y sencilla larga plática
por la espontaneidad de los temas
dieron a esta forma de expresión
entre los dos poetas y escritores
usuales que los dos amigos solían
que, y sé que antes se ha observado
estadounidenses, vecinos y amigos
tratar, con toda la familiaridad
ya, es una de las principales
de toda la vida, y cuando urdi el
y el respeto que los unía desde
contribuciones del siglo XX a los
proyecto de armar una historia
hacía años. Sin esta ausencia de
distintos géneros literarios que
informal y por completo sui
pose o impostura, la conversación
van conformando la historia de la
generis de la literatura occidental
no habría resultado interesante
literatura.
del siglo XX a través de los géneros
ni fluida como resultó. Ninguno
Pero doy paso a las líneas que
literarios, éste fue uno de los libros
de los interlocutores pretendía
dedico al encuentro de MacLeish
que incluí desde el principio,
otra cosa que intercambiar ideas,
y Van Doren, que Warren V. Bush
de hecho el primero sobre el
conocimientos y experiencias,
hizo posible sin imaginar que su
que escribí el correspondiente
o conversar y pasarla bien,
experimento se convertiría en un
capítulo, en enero de 2004, que
como hacían todos los veranos,
documento valioso.
marca el arranque concreto de

ESTE ES MI COMENTARIO SOBRE LA COM•

T

42

en la casa de campo de uno
o del otro, con las esposas,
y en el espíritu educado que
caracteriza el trato y la amistad
de los estadounidenses, incluso
refiriéndose a escritores (aunque
con las debidas excepciones,
honorables o no). MacLeish y
Van Doren se relacionaban de tú
a tú, se dedicaban a lo mismo y

tenían igual reconocimiento, de
modo que entre ellos no había
resentimientos literarios ni
competencias, al menos no de
las nocivas. Esta característica
situaba el experimento de
Bush en buen nivel pues, que se
hubiera sabido, ninguno de los
dos conversadores llegó a sentirse
en desventaja respecto del otro.
Conversaron de todo. De
poesía, de sus propios libros, de su
forma de trabajo, de sus empleos
como editores o profesores, del
poder de la palabra, de su filosofía
del hombre a partir de la noción
de que todos somos iguales.
Sin dejar de platicar, de la casa
caminaron hacia un bosque; el
anfitrión se metió a la alberca;
su esposa mandó a los dos de
compras al mercado; tomaron
la copa; cada uno hizo su siesta;
en la tarde volvieron a reunirse y
conversar. Mientras tanto, Bush,
con merecido alarde tecnológico,
los fue grabando a lo largo de dos
días de un verano en Conway,
Massachusetts, Nueva Inglaterra.
No es la única conversación
entre dos escritores que se ha
dado en la historia literaria ni
mucho menos, ¿aunque quizás
sí sea la primera en ser filmada,
transmitida por televisión y luego
convertida en libro? Están por
supuesto las de Eckermann y
Goethe, en la Alemania del siglo
XIX, pero no cumplirían con
los requisitos de las que yo he
tenido en mente recoger, pues,
por ejemplo, Eckermann era
asistente de Goethe, no su igual.
Y anterior a este antecedente,
están las conversaciones del
Dr. Samuel Johnson con sus

amigos, tan célebres como él, y
que James Boswell atestiguaba y
transcribía en el siglo XVIII inglés
y que, finalmente, constituyeron
la biografía por excelencia en toda
la literatura hasta el día de hoy,
The Life of Samuel Johnson. Pero, de
nuevo, Boswell hizo de biógrafo de
J ohnson, no de su igual.
Comoquiera que sea,
y saltando los siglos y los
continentes, los niveles y los
sentidos de las situaciones y
las circunstancias, Los diálogos
de Archibald MacLeish y Mark
Van Doren se diferencian de los
aludidos encuentros literarios
históricos y documentados,
entre otras razones, porque los
dos amigos estadounidenses se
admiraban mutuamente, y se
tenían tanto afecto que cada uno
procuraba recordar lo mejor de
su acervo memorioso en todos
los temas con el fin de estimular
a su amigo a hacer lo mismo y
permitirle lucirse como podría
lucirse él mismo.
Destaco la conversación
incitada por Warren V. Bush por
natural, por ser muestra de lo que
puede ser una verdadera amistad,
y una amistad de dos poetas de
los Estados Unidos del siglo XX,
con su admiración hacia Lincoln
y, a pesar de su erudición, con su
sostenido esmero en cultivarse.
Ambos viajaron a Europa y
vivieron en el viejo Continente;
Van Doren escribió, entre otros,
un gran libro sobre Don ~uijote,
y los dos poetas y amigos
estuvieron atentos a su tiempo
y respondieron con obra que los
señaló como dignos pensadores
liberales y dignos artistas. r;,o

�Letras al margen

r.,o EDUARDO ANTONIO

Por fortuna ya casi no recuerdo cuándo fue la última vez
que estuve tendido en una cama de hospital. Debe haber
sido durante la niñez, hace alrededor de unos cuarenta años,
cuando me llevaron a la sala de operaciones para extirparme
las anginas (como les decían en esa época), o las amígdalas
(como escucho que les dicen ahora) y, según me cuentan,
la muerte me anduvo rondando debido a complicaciones
postoperatorias. Desde entonces, nada; aunque sé bien
que cantar victoria en este aspecto no es sino una quimera,
pues ya estoy en la edad en que uno regresa cada vez con
más frecuencia a visitar al médico y, por ende, en cualquier
instante puede recibir la orden de hospitalización.
onde sí he estado en
muchas ocasiones es del
otro lado de la barrera:
como "familiar" acompañante de un
enfermo, ya sea en la "cama extra"
que algunos hospitales colocan
para los familiares del interno, o en
las atiborradas salas de espera a la
entrada del edilicio, aguardando a
que un hombre o una mujer tocados
con bata blanca salgan a gritar
mi apellido para darme noticias
sobre "mi" enfermo. Ambos sitios
son semejantes a una cámara de
tortura psicológica, aunque quizás
sea peor estar adentro, en el cuarto,
pues allí uno se encuentra frente a
frente, casi en silencio y a solas con
la enfermedad, con las dificultades
de la recuperación, inmerso en la
impotencia que provoca encarar la
miseria humana sin poder meter
las manos. Es decir, inmerso en la
angustia, en la incertidumbre, sin

que nada dependa de nosotros para
superarlo.
En las salas de espera, por el
contrario, la angustia se adormece
un poco y puede permanecer en
estado latente por largos lapsos
de tiempo mientras uno sale al
exterior a fumar, o conversa unas
palabras con el vecino de asiento,
o se distrae con el ruido, el ir y
venir de la gente, los regaños de
enfermeras y recepcionistas; con
la salida de quienes, al abandonar
el hospital, muestran en el rostro
signos de que, si bien aún están
bastante débiles, han vencido por
esta vez el mal que los aquejaba; o al
revés: con los que entran envueltos
en una queja prolongada y un
gesto de sufrimiento torciendo sus
facciones. En fin, con los dramas
ajenos que, dolorosos y terribles,
actúan en nuestro interior con la
misma intensidad que las tragedias

44

PARRA

literarias: desencadenan la catarsis,
provocando una suerte de alivio
contenido en quienes los presencian.
En estos días he estado casi una
semana instalado en el hospital al
pendiente de la salud de mi madre.
Al momento de escribir estas líneas,
todo ha resultado bien y ella está a
punto de abandonar su habitación,
aunque durante los cinco primeros
días, mientras ocupaba una cama
en terapia intensiva, sus amigos
y familiares más cercanos fuimos
huéspedes de tiempo completo
en la sala de espera. Se trata de un
hospital privado en una ciudad no
tan grande, por lo que los sillones
son amplios, confortables, y nunca
estuvieron atiborrados, lo que
hacia la estancia un poco menos
incómoda, pero no por ello exenta
de los pequeños y grandes dramas
que ocurren en cualquier nosocomio.
Cinco jornadas son suficientes para
que cualquier observador, incluso
distraído por la preocupación como
el que escribe estas líneas, tome
nota mental del comportamiento
colectivo en estos lugares, de la curva
emocional que va desde la angustia
a la desolación, en algunos, o de la
desesperanza y el miedo al alivio, en
otros.
Lo primero que uno nota es que
en sitios como este casi nadie tiene
ánimo ni tiempo para pensar en los
demás, por lo menos durante los
momentos iniciales. En ellos campea

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�el egoísmo más descarnado. Cada
quien trae su propio terror royéndole
el pecho yel de los demás no importa
para nada: lque tu enfermo está en
crisis y a punto de muerte?, el mío
tuvo un accidente automovilístico,
se está desangrando y el corazón
se le detuvo unos segundos, así
que no me estorbes con tu pequeña
ansiedad, que yo traigo la mía
y es más grande ... Y se mezclan
en el silencio los diferentes
sonidos del llanto, y los suspiros
compiten por acabarse el aire del
recinto, y los familiares de los
enfermos se miran unos a otros
con cierta desconfianza, como si
los cuidados y las atenciones que
se le dieran a uno le estuvieran
siendo escamoteados al otro, y tan
sólo parecen ponerse de acuerdo
para fulminar con miradas de
resentimiento a los que, con más
días ahí, comentan con alegría que
su paciente ya se está recuperando,
o con expresiones de franco
desprecio (y hasta odio no tan
velado) a quienes entran felices
con globos y regalos para festejar
a la recién parida que ha traído un
nuevo ser al mundo. La vida y la
muerte confundidas, pero separadas
de tajo. La placidez feliz del nuevo
abuelo junto a la desesperación
de la próxima viuda. El alivio de
quienes )a la libraron" frente a la
honda angustia de los que no tienen
la menor esperanza de que usalga de
ésta". Los eufóricos ylos temerosos.
Los que se deshicieron de la sombra
de la muerte y los que caminan
entre la oscuridad más densa.
Pero los aliviados y felices
desaparecen pronto. Se van por
donde vinieron llevándose con
ellos a su enfermo recuperado y su
molesta actitud de triunfo -esa

desconsideración inconsciente
que tanto se parece a la de quienes
cuentan dinero delante de los que
nada tienen-, y dejan las salas
de espera, al menos durante unas
horas o unos minutos, a merced de
los angustiados. Lo mismo ocurre
con los que vivieron la tragedia
hasta el final: también se marchan,
derrotados y disminuidos, a buscar
funeraria en tanto dan aviso al
resto de la parentela. Y entonces
ocurre otro cambio: los que antes
se miraban con recelo mutuo, al
advertir que llevan varios días allí,
sentados, esperando juntos las
noticias de los médicos, comienzan
a sentir cierta empatía, se dan cuenta
de que comparten una pasión similar
_ucompasión"-, y no tardan en
dirigirse miradas más amables.
Enseguida comparten algunos
aspectos de la situación de sus
respectivos internos, los avances
que han tenido así sean mínimos,
y se dan ánimos y esperanzas
unos a otros: ya despenó nuestro
accidentado, después de tres días,
lograron estabilizarlo y ya mañana
le van a quitar el respirador, lcómo
sigue su enfermita? No se preocupe,
estoy segura de que muy pronto va
a salir...
Yse establece, al fin, una extraña
camaradería que, sin dejar de lado
cierta competencia _uel mío va
un poco mejor que el tuyo"-,
abandona por completo la rivalidad
Se abren los pechos para dejar fluir
el intercambio de esperanzas, para
confesarse los temores pasados, para
complementar las aprehensiones.
Entonces los nuevos camaradas
se consideran pares, sin prestar
demasiada atención a los nuevos
huéspedes de la sala de espera
que los miran y escuchan con el

46

mismo resentimiento que antes
ellos experimentaban hacia quienes
hablaban de los uavances" de los
suyos, y salen a fumar juntos y
escuchan las noticias de los médicos
casi codo con codo, sonriéndose
mutuamente cuando se les repite
que el peligro ha pasado. Una
espiral. O un subibaja emocional,
porque mientras más larga sea
la convalecencia, más familiares
abatidos y escasos de esperanza
vendrán a llenar los asientos vacíos
de las salas de espera y mirarán con
envidia a aquellos que ya pronto
saldrán de ahí, a aquellos que ahora
se muestran solidarios unos con
otros porque llevan varios días
viéndose las caras, conociéndose
los sentimientos y sintiendo que
su único anhelo se cumple poco a
poco. Es como si los unuevos" se
preguntaran: lcuándo tendremos
empatía con los demás como ellos?,
lcuándo acabará esta incertidumbre?
Yacaba, por supuesto. Para bien
o para mal, pero siempre acaba. Y
cuando acaba es fácil advertir que de
nuevo el egoísmo -como si fuera la
principal cualidad humana, más allá
de lo que piensen o digan las buenas
conciencias- se coloca por encima
de cualquier actitud: si acabó mal,
los dolientes bajan la cabeza para
esconder la mirada de sus antiguos
(y momentáneos) camaradas y salen
en silencio del hospital recibiendo
los pésames con incomodidad. Si
acabó bien, ni siquiera se detienen
a oír los parabienes y abandonan el
hospital contentos, satisfechos, con
ganas de no volver a ver nunca a
esos vecinos de asiento que tuvieron
que acompañar durante los días
más angustiosos de su vida, a sus
compañeros de infortunio en las
salas de espera. @O

11&gt;-ALBERTO CHIMAL

Fogosos, los ángeles cayeron;
truenos profundos volvían a las costas,
ardiendo con las llamas de Ore.
Roy Batty, citando incorrectamente a \Villiam Blake

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Mi arma es la cámara. Lo que quiero lo obtengo;si estás conmigo,bren,
y si no, qué lástima.
Riclley Scott, sobre su trabajo como director

Escribo esto en la semana en que se
cumplen 30 años del estreno de Blade
Runner (1982), la película clásica
de Ridley Scott: la que lo justifica
todavía, junto con Alíen (1979), y la que
le dio un lugar de privilegio entre los cineastas
más influyentes, los que han dejado no sólo un
estilo o una obra crucial, sino huellas profundas
en el pensamiento de las culturas mundiales.

�preocupaciones de la novela sobre el
deterioro ecológico. Este guión fue
secuestrado por Scott, quien al llegar
- -conseguido hacer ninguna
al proyecto comenzó a exigir varias
otra película tan importante. Su
rescrituras a partir de planos y
filmografia posterior a aquellas
secuencias que se le iban ocurriendo
dos -con excepción de
-Fancher lo recuerda con amaigUia
Thelma y Louise (1991) y, acaso,
en Dangerous Days, un documental
Gladiador (2000)- es la lista
que acompaña a la reedición
de un hermoso fracaso tras otro:
"definitiva" de la película en 2007-,
filmes grandiosos, y a veces con
en lo que al parecer es su método
la emoción y espectacular_idad
habitual de trabajo: no con base en
suficientes para tener buena
un argumento sino tanteando, para
acogida comercial, pero en
llegar a uno, a partir de intuiciones
general huecos, inconsistentes o
que se manifiestan de manera
francamente grotescos. Su película
estrictamente visual. Fancher
más reciente, Prometeo (2012),
terminó por irse y Scott contrató
tiene todos estos defectos a la vez:
a David Peoples para posteriores
su regreso al mundo ficcional de
modificaciones del guión que
Alíen (que incluso hace un guiño
permitieran al director ofrecer
a los replicantes y al icono del
una visión más amplia del mundo
empresario anciano y corrupto
futuro sugerido por la historia. Ésta
que aparecían en Blade Runner, por
asimiló la ruina ambiental descrita
via de las actuaciones de Michael
por Fancher como un elemento
Fassbender y Guy Pearce)
visual más y a la vez se convirtió en
resulta un ejercicio confuso,
un experimento de especulación
con un argumento que no se
sin precedentes, y detallado hasta
sostiene, personajes irrelevantes
excesos aparentemente absurdos
o desaprovechados y todos los
en su esfuerzo por imaginar
excesos y lugares comunes del
el siglo XXI desde el siglo XX
cine de horror actual..., es decir,
(por ejemplo, las portadas de las
todos los gestos que habían sido
revistas en un puesto de periódicos
innovadores y eficaces cuando
que se ve durante pocos segundos
Scott los utilizó en Alíen. Como
en el fondo de una sola toma,
ocurre con frecuencia en el cine de
son todas trabajo original y muy
Scott, la imagen -la composición,
cuidado de diseño gráfico).
el color, la contundencia de cada
Scott también agregó dos
plano y movimiento de cámaraénfasis cruciales: la película harta
conduce y avasalla al resto del
constantes guiños al cine noir
-miraría hacia atrás y hacia
LO MEJOR DE RIDLEY SCOTT DESCAMSA A LA adelante a la vez- y su conflicto
VEZ EM LA IMACEM Y, SI MO EM UMA HISTORIA central serta el de los replicantes,
PERFECTAMEMTE TRAZADA O EM CRAMDES criaturas superiores a los humanos
que los habían creado pero sujetas
IDEAS, SÍ EM EL IMPACTO VISCERAL DE LOS
a servir a éstos y a tener un "plazo
TEMASYLOSSUCESOSQUESUSPERSOMAJES
de vida" de muy pocos años, con
scribo y me pregunto
por qué Scott no ha

discurso cinematográfico; y la
imagen resulta insuficiente.
Tal vez es injusto pedir más al
cineasta de lo que ha podido dar.
Las obras capitales son siempre
infrecuentes: son preciosas
porque rara vez vernos nada que
se destaque tan notoriamente
entre la mediocridad general. Pero
la pregunta sigue siendo posible:
en sus grandes películas, igual
que en las otras, Scott ha sido
principalmente un gran artista
visual. ¿Qué más hay en ellas -y
sobre todo en Blade Runner, la
mayor de todas- que se agregó al
virtuosismo de su director?
Sospecho que la respuesta es
simple: lo mejor de Rídley Scott
descansa a la vez en la imagen y, si
no en una historia perfectamente
trazada o en grandes ideas, si en
el impacto visceral de los temas
y los sucesos que sus personajes
ponen en juego. Este enfoque
o refinamiento de sus películas
parece darse por una serie
afortunada de accidentes. Así
ocurrió en Blade Runner.
La primera versión del guión fue
obra de Hampton Fancher, quien
buscaba hacer una adaptación
directa y "comercial" de la novela
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
(1968) de Philip K. Dick y se centró
en la trama policial del burócrata/
asesino a sueldo que persigue
robots fugitivos, así como en las

POMEM EM JUECO.
48

una fecha de muerte prestablecida e
irrevocable. El tema era importante
para Scott, quien se recobraba de la
muerte prematura de su hermano
mayor.
En esta sucesión de esfuerzos y
propósitos cruzados, resultó que
los temas fundamentales de la
película -y de hecho del propio
Dick: la identidad, la memoria, la
naturaleza humana, la diminuta
estatura humana- quedaron
planteados como preguntas
relevantes en su mundo narrado
y urgentes para los personajes
que las formulan: el auténtico
héroe de la película no es Rick
Deckard, el detective interpretado
por Harrison Ford, sino Roy
Batty, el líder de los replicantes
fugitivos, que en el cuerpo del
actor holandés Rutger Hauer no
resulta un ejemplo de perfección
fisica pero si, de un modo rarísimo,
de sensibilidad y penetración
espiritual. A la vez, la búsqueda
de Deckard (o las insinuaciones,
torpes, de que él mismo podría ser
un replicante) pesan menos que
la crisis de su "interés romántico:
Rachael (Sean Young, actriz
limitada y bellísima, en el papel de
su vida), quien descubre que ella
misma es también un ser artificial,
sin valor ni identidad propia.
Irónicamente, el parlamento más
memorable de la película (y quizá
de toda la obra de Scott) es la última
intervención de alguien más en la
serie de adaptaciones e intenciones
contrapuestas de Dick, Fancher,
Peoples y Scott: Rutger Hauer
improvisó en varias ocasiones
durante el rodaje (incluyendo una
cita errónea de América, poema
visionario de William Blake) y son

totalmente suyas, e imprevistas,
las palabras que preceden a la
muerte de Batty, y que contienen
al mismo tiempo las insinuaciones
misteriosas de la ciencia ficción y
una aceptación dignísíma, humana,
del fin:
He visto cosas que ustedes no
creerían. Naves de ataque en
llamas en el hombro de Orión
He visto Rayos C brillando en
la oscuridad cerca de la Puerta

de Tannhauser. Todos esos
momentos se perderán en el
tiempo, como lágrimas en la
llu\'ia. Es hora de morir.

Incluso cuando su imagen
del "futuro" se ha vuelto retro,
consumida por la cultura popular
de los años ochenta, Blade
Runner persiste en esas palabras,
apuntaladas -nunca vencidaspor la visión deslumbrante de
Ridley Scott.

��(SOBRE LA
OBRA DE KUHN)

�1&amp;- UYIER FERMÁMDEI TOPETE

PARECE QUE A LA ARTISTA ERIKA. KUHM LE INTERESA EL TIEMPO,
PERO MO EL TIEMPO COMO UMA DIMEMSIÓM PURA, SIMO COMO
IRREVERSIBLE SICMO QUE SICMA, COMO IRREMEDIABLE RASCO
DE MUESTRA EXISTENCIA, Y LO QUE MÁS LE FASCINA Y AL MISMO
TIEMPO LE AMCUSTIA, ES LO QUEMO TIENE. SE ASUME COMO MUJER
EM FALTA Y DESDE AHÍ CONSTRUYE DRAMÁTICAS IMÁCENES EM
ROJOS Y NECROS QUE COHABITAN JUNTO A ESPACIOS VACÍOS,
SILENTES Y BLANCOS.

52

U

sa tinta china para hacer aguadas, pincel
seco o estilógrafo, a veces algunas acuarelas,
prismacolor y carboncillos negros como
materia para inscribirse, como ella dice, en el universo
simbólico.
Lo que podemos ver con mayor frecuencia en su
trabajo son dibujos, pero también ha hecho objetos,
libros, tejidos. Esos dibujos forman parte de lo que
ella denomina udiarios visuales", en ellos registra su
cotidianeidad con esta escritura visual, pues considera
que sus dibujos son una forma de escritura.
Pájaros negros, corazones, huecos en el cuerpo
de una mujer que parece tener el mismo rostro
casi siempre, conviven en sus hojas moleskine;
junto a estos elementos encontramos también casi
siempre, textos que confluyen atinadamente con los
otros trazos, configurando una imagen, metáfora o
descripción más intensa aún.
Vestigios de su propia rutina es lo que vemos en el
trabajo de Erika, como si su obstinación fuera la de dar
cuenta del acontecer para no diluirse en las terribles
aguas del olvido.
Los residuos de Kuhn están siempre numerados,
fechados, hablan de su transitar por el día a día, pero
no están ordenados linealmente, sino que algunos
corresponden al mismo día en que sucede el estado
(porque son reflejos de un estar determinado en
el tiempo y en el espacio, en el sentimiento y el
pensamiento) y en el que hace el dibujo; y en otros,
retoma la fecha de su diario personal al que se remite
el motivo del dibujo.
Lo que aparece como visible es lo imaginado,
el imaginario de Kuhn alrededor de lo que podría
olvidarse si no quedara plasmado. Lo visible es lo
invisible para ella misma pero inventado, es decir,
hecho visible a través del dibujo; sus esbozos tienen
la forma de lo ordinario, de su relación con el mundo
como bien señala, de lo que podría extraviarse para
siempre y que de hecho se pierde porque lo que queda
es lo que uno supone que ocurrió, aunque se trate de
un parcial o total hallazgo de la imaginación.
Estos residuos son a veces escombros, ruinas de una
existencia reactiva, imaginativa, inteligente y bella,
aunque no se proponga la elaboración de "objetos
preciosos"; otras veces son reliquias, o sea momentos
que la artista privilegia, no que sacraliza (porque dice

53

no sublimar a nada ni a nadie), sino que ocupan el
lugar del vacío con sus lineas; o muestran el abismo de
lo que no está y no es; o son, sencillamente, memorias
visuales de la rutina de Kuhn.
Erika nos invita a pasar a su casa, al lugar en el que
mora no su ser, sino su forma de ser, nos convida a ver,
a partir de nuestra visita, la mirada que se ha podido
construir, y lo hace no necesariamente montando
exposiciones que considera de una fuerte inversión en
muchos sentidos, y cuya finalidad cuestiona por ser la
que más demanda el mundo a los artistas.
Kuhn no se limita al espacio de las salas de exhibición
o a los muros de las galerías, no es algo que le preocupe,
ella cuelga su obra y deja abierto con generosidad el
hospedaje en sus varias casas del ciberespacio: un par de
blogs y las distintas redes sociales en las que participa
(Facebook, Flickr y artworkproyect).

�1

En septiembre de 2011 se puso en contacto conmigo Daniel
Montero. Quería conocer la situación del arte en Monterrey y hacer
algunas entrevistas. Realiza una investigación en la especialidad de
Historia del Arte en la UNAM, para su tesis doctoral, sobre el arte
mexicano en los noventa.
La conversación que tuvimos y mí propósito de proveerle
de apoyos documentales para su tesis, me hizo consciente de
cierta bibliografía básica con la que cuenta -y en la que puede
soportarse- la historia del arte en Monterrey en las últimas dos
décadas.
1 inicio de los noventa parece ser una etapa
coyuntural en el desarrollo y estudio de las
artes.
En su libro Nuevo León, cincuenta años de cultura (19451995), Hurnberto Salazar establece que en la década
entre 1985 y 1995 "se publicaron más libros que
nunca".
Tal vez podamos entender este auge editorial
como resultado natural del establecimiento de una
infraestructura cultural que se fraguó en el decenio
anterior, dentro de las artes plásticas, que destaca
Alfredo Gracia Vicente con motivo del décimo
aniversario del Centro de Arte Vitro. "Los hechos
son muy contundentes: la década 1974-1984 ha sido,
hablamos siempre de arte, la más productiva en la
historia de la ciudad".
Por su parte, Teresa Rivera Tuñón, en su estudio
sobre la apertura del Museo de Arte Contemporáneo
en Monterrey (MARCO), destaca que al inicio de
la década de los noventa se desarrolla una serie de
estrategias que utilizan el arte como mecanismo para
atraer a la ciudad inversión extranjera.
Lo que parece ser un hecho es que este auge
cultural de los noventa se puede entender como
resultado de los esquemas de recuperación económica

E

~

HISTORIOCRAFIA
DILARTIIM
MOMTIRRIY

EDUARDO RAMfREZ

55

que se pusieron en práctica, ante las crisis, por parte
del gobierno federal (Alianza para la Producción,
1977, y toda la politica de apertura económica que
emprendió Carlos Salinas de Gortari apoyado en los
empresarios de Nuevo León, hacia el Tratado de libre
Comercio para América del Norte 1988-1994).
Y también corno una estrategia de desrnateríalización
de la cultura.
La revisión de algunos de los libros sobre arte
en Nuevo León editados en los últimos 20 años nos
puede servir para tratar de establecer ciertas lineas
historiográficas en la historia del arte de la región.
Más que como un objeto aislado -ver estos
libros sólo a través de su contenido estático en el
discurso-, la propuesta es verlos corno resultado de
un proceso dinámico, inserto dentro de un conjunto
de prácticas sociales -¿quién lo edita, cómo se
distribuye, quién lo lee?-, que son las que les
proveen sentido y dimensión dentro de la dinámica
simbólica de la sociedad.
2

En 1992 aparece el libro Desde el Cerro de La Silla, Artes
y Letras de Nuevo León, bajo la supervisión editorial de
Miguel Covarrubias y con el sello de la UANL

�Contiene capítulos sobre distintas áreas de la
cultura nuevoleonesa (artesanía, teatro, periodismo
cultural, artes plásticas, literatura, gastronomia ... )
que, al mismo tiempo que trazan cierta autonomia
del discurso de cada campo de especialización ( al
convivir estos diversos discursos profesionales
del área), trazan una perspectiva que proyecta un
espectro múltiple sobre la cultura.
La intención es fijar un documento que pueda
marcar el cero dentro de los estudios de la cultura en
Nuevo León, que registre esos capítulos no escritos
que van produciendo las prácticas culturales, como
señala Covarrubias en la introducción
Alli estaban decenas y decenas de capítulos de
la cultura nuevoleonesa agazapados o ateridos,
a la espera de que alguien o, todavía mejor, a la

Con él se marcan dos tendencias que transitarán
por los libros sobre historia del arte a lo largo de estos
veinte años, incluso textos sobre arte contemporáneo
como el de Miguel González Virgen en el catálogo
de Los Nuevos Leones y el libro de Rocío Cárdenas
Pacheco, Arte contemporáneo revisitado en Monterrey:
basarse en los testimonios de los protagonistas de la
cultura, ante la carencia de bibliografía y cierto afán
por centrarse en una revisión o registro de eventos,
instituciones y productores más que arriesgar
modelos interpretativos del fenómeno.
Es de notar que la explicación que Covarrubias,
para justificar el sólo tocar el caso del Taller de Artes
Plásticas de la UANL, puede entenderse como todo
un acercamiento o tendencia en el desarrollo de los
siguientes textos de la historia del arte en Nuevo León,
con las consecuencias y parcialidades que esto implica.

cimientos de lo que, tanto la administración pública
(UANL) como la iniciativa privada (Arte, A. C.
y Tecnológico de Monterrey), construirán en un
constante diálogo en la promoción cultural de la
ciudad.
Lylia Palacios Hernández marca una tendencia
historiográfica importante que perdurará en muchas
de estas historias culturales de las instituciones
privadas o corporativas:
El éxito del comportamiento paternalistaautoritario y el reconocimiento de la jerarquía
patronal, la cual fue facilitada por la difusión de la
imagen del empresario como protagonista de una
gesta en un medio agreste. [Y añade en la nota a
pie] La visión ha sido estampada en numerosos
libros y documentos de autores como Andrés
Montemayor, José P. Saldaña, José Fuentes

espera de que un equipo de estudiosos los sacara
de su guarida y pudiera vestirlos de dignidad para

Luego de dejar establecida la historia del centro

Mares y Rodrigo Mendirichaga, entre otros.

que se enorgullecieran los ojos del lampacense,

creador más importante [el Taller de Artes

(170)

regiomontano o sureñonorteño de Galeana -entre

Plásticas de la UANL], las otras historias pasarán

otros. (1992: 9)

a ser capítulos subsecuentes de una historia

Como material valioso y básico para la investigación,
el libro incluye una bibliografía (Nuevo León en 100
libros) y una cronología que contrapone los hechos
históricos con los eventos culturales "con ellos nuestra
inseguridad cultural podría disminuir notablemente",
asegura proverbialmente Covarrubias.

De este modo, muchas de las historias de
la cultura enaltecen figuras individuales
que promovieron la cultura "como una
gesta en un medio agreste", reproduciendo
y naturalizando la cultura como resultado de
una prestación de la empresa o como esfuerzo
individual, en lugar de estudiarla como un
proceso social complejo donde intervienen los
diversos grupos sociales.

3

4

Un año después, 1993, se escribió un capítulo más de
esta "historia general de las artes plásticas de Nuevo
León", que auguraba Miguel Covarrubias.
Arte, A.C., Los frutos y los años, de Alfonso Rangel
Guerra, fue editado por la propia institución como
una forma de asumir su responsabilidad histórica
y, desde dentro, registrar los hechos que rodearon
tanto su fundación como los primeros años de la
institución cultural activa más antigua de la ciudad.
Gran parte del libro consiste en una cronología de
35 años de actividades de la institución (1955-1990)
que resulta de gran utilidad para la investigación.
Con este "segundo capítulo" de esta historia
escrita a varias manos, se instituyen los primeros

En esta forma de historiar la cultura, que reproduce
una visión desde la ideología corporativa hegemónica,
se tiende un arco entre el año 2000 y el 2003.
En el 2000 se publica Artes Plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX, con la supervisión
editorial de Xavier Moyssén Lechuga, como
catálogo de la exposición "100 años a través de
100 artistas" en el Museo de Monterrey.
Este catálogo es, posiblemente, el primer
intento de escribir una historia del arte en
Monterrey, de largo aliento.
En el esfuerzo se conjugan textos de varios
autores que tocan distintas épocas o procesos de
las artes plásticas.

general de las artes plásticas de Nuevo León. (11)

En las historias culturales no siempre se parte
de cero. Dentro de todo relato histórico se
entrevera cierta historia cultural. Así las primeras
manifestaciones de historia cultural son revisiones
bibliográficas documentales en las que la lógica de las
manifestaciones culturales pretende independizarse
del discurso dominante de la historia, entendido como
historia política, no sé sabe si historia social.
En esta autonomía de la historia del arte en
Monterrey podemos encontrar ciertas etapas. Se
recopilan testimonios de los protagonistas como
para fijar la tradición oral, se establecen algunas
fechas como hitos de este desarrollo con base en
documentos o datos hemerográfi.cos, se relacionan
eventos dispersos, se interpreta de acuerdo con
contextos, tendencias económicas, sociales, sobre
todo, ideológicas.
En este libro la contribución a las artes plásticas fue
encargada a José González Quijano. En ella, González
Quijano elabora el registro sobre la formación, operación
y experiencia de una de las instituciones fundacionales
del arte en Nuevo León, el Taller de Artes Plásticas,
creado por la Universidad de Nuevo León en 1948.

56

Humberto Salazar, en un texto académico,
establece las condiciones en que se cimentó la
cultura en Monterrey. El propio Xavier Moyssén
aborda una discusión documental sobre la fundación
del Taller de Artes Plásticas de la UNL Enrique
Ruiz intenta recrear el ambiente que privaba en los
setenta, como una época de apogeo del arte, en un
discurso que entreteje las versiones memorísticas de
los protagonistas. Eduardo Rubio establece el papel

�de las instituciones y los promotores en un intento
por perfilar las políticas culturales que rigieron el
desarrollo del arte.
El catálogo cierra con un texto de Marco Granados
que trata de establecer las variables que determinaron
el boom del arte joven en la ciudad en la última década
del siglo XX, basándose en su experiencia.
Este último texto posiblemente marca una
constante en la historiografía del arte contemporáneo
de Nuevo León que sigue quedando a deber en
parte por la falta de perspectiva. El texto de Miguel
González Virgen que aparece en el catálogo de la
exposición "Los Nuevos Leones" pretende darle
continuidad o suplir este capítulo siete años después,
pero se queda en un recuento de eventos y nombres.

A pesar del esfuerzo, lo que escasea en la mayoría
de estos textos es la conciencia de algún aparato
conceptual que permita entender la particularidad
del fenómeno del arte como resultado de un proceso
social más allá del progreso del capital y de la
modernidad. Este arco se cierra con la edición, en
el 2003, de Mirar desde Monterrey, también bajo la
supervisión editorial de Xavier Moyssén L., como el
primer catálogo razonado de la Colección FEMSA.
Esta vez los textos están planeados para legitimar
la colección: 1) a nivel local con un texto de Xavier
Moyssén L.; 2) a nivel nacional por el texto de Karen
Cordero y 3) a nivel latinoamericano por el texto de
Andrea Giunta.
Por lo tanto, el "Tercer capítulo" de la historia
cultural en Nuevo León corresponde al papel en la
cultura de uno de los corporativos fundacionales
enla región: Cervecería Cuauhtémoc (FEMSA).
Esta vez, a partir de un catálogo -de una
exposición del Museo de Monterrey o
de la Colección FEMSA- se historia
y contextualiza el papel de una de
las instituciones torales del arte en
Nuevo León.
Estas dos publicaciones
construyen un puente
simbólico ante
la clausura
del Museo de
Monterrey, a
fines del año 2000.
La exposición "100 años a través de
100 artistas" fue la última exposición
pública del museo. Los años posteriores
a su cierre implicaron la reconversión a un
manejo inmaterial, mediático, del arte por parte
deFEMSA.
Después de la publicación de este catálogo se
definió una política de exposición de la colección,
con el fin de afianzar la red de negocios que se había
establecido desde 1992 en Latinoamérica.
Es evidente que la red de distribución a la que
aspiraban estos proyectos editoriales tenía que ver
con una afirmación de la cultura del arte elitista,
cerrada. El precio del catálogo en el 2000 estaba
cerca de 800 pesos, precio considerado inaccesible

58

a bolsillos masivos. Sin considerar, además, que un
mes posterior a su salida, el museo cerró sus puertas,
cercenando cualquier posibilidad de acceso público.
(Hace unos meses este catálogo empezó a regalarse
en las escuelas de arte de la ciudad.)
Por parte de FEMSA, la edición del catálogo de la
Colección fue planeada como regalo del corporativo
a clientes, colaboradores, proveedores y accionistas
distinguidos.
En ambos casos el esfuerzo editorial y de estudio
no se consideraba accesible para un público amplio,
además afirma y promueve el que la cultura surge
desde y hacia una clase burguesa en el poder y que
su público debería recibirla como un beneficio social
de estos corporativos hacia la sociedad.
No es extraño que en la mayoría de los casos
que hemos registrado las ediciones puedan entrar
en lo que se considera coffee table books, más que en
ediciones populares.
5
No podemos dejar de anotar que muchas de estas
publicaciones surgen de un ánimo revisionista, sea por
la celebración de algún aniversario de una institución
o como parte del espíritu de fin de milenio.
Así, Los frutos y los años tiene que ver con los 35 años
de fundación de Arte, A. C.; la publicación de Desde el
Cerro de La Silla aparece un año antes del 50 aniversario
de la (segunda) fundación de la Universidad, además
el propio Covarrubias admite que

Al acercarse el fin del siglo XX, al reacomodo
de las fuerzas materiales y espirituales del
mundo, corresponde un doble afán compuesto
de contrarios. La atracción de un abismo llamado
progreso y la mirada hacia atrás, quizá ya sin
peligro de vernos convertidos en estatuas de sal.
(Covarrubias, 1992: 9)
El catálogo de "100 años a través de 100 artistas" es
una revisión del siglo que se cierra.
En este tenor aparece en 1996 el catálogo de una
exposición que celebra el 400 aniversario de la
fundación de la ciudad, "Monterrey en 400 fotografías"
realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de
Monterrey (MARCO).

59

La importancia tanto de este catálogo, como
del proyecto Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria,
editado por la Fototeca del estado, es que, con esta
selección de fotografías, proveen y hacen público un
respaldo documental sobre el imaginario social que
puede servir para investigaciones posteriores.
Incluye textos de Ricardo Elizondo,José Antonio
Rodríguez y Xavier Moyssén L. (Monterrey en 400
fotografías); Ricardo Elizondo, Rosa Casanova
(Imágenes de nuestra memoria, volumen I); Ricardo
Elízondo, José Antonio Rodríguez y Jesús Mario
Lozano (Imágenes de nuestra memoria, volumen 11);
Héctor Jaime Treviño, Alfonso Morales y Xavier
Moyssén L. (Imágenes de nuestra memoria, volumen III).
En ellos se evidencia esta necesidad de imágenes
para construir sentidos comunitarios e identidad
que quedó patente al convertirse en un éxito
editorial y, siendo originalmente un proyecto
aislado, conformarse en una serie de tres tomos, y
de varias reediciones, en sólo dos años (2003~2005).
Del primer tomo se vendieron 10 mil ejemplares en
los primeros dos años.
No deja de ser interesante este giro de rescate
que tomó el estudio sobre la fotografía y el uso de
ésta para generar una identidad comunitaria y un
proceso de democratización en la construcción
del imaginario social e histórico a través de este
proyecto en tres tomos. Pero -sobre todo en
los primeros dos tomos- se mantiene la visión
hegemónica de clase. Dadas las colecciones de
donde fueron tomadas sus imágenes, se mantiene
la fotografía como un arreglo social que refleja la
estructura dominante.
6
Poco a poco estos estudios o revisiones documentales
empiezan a ser consecuencia de un programa amplio
de difusión pública de las imágenes del arte o de
imágenes menos singulares, fotográficas, entre la
población.
Dentro de esta tendencia, sea por la fortuna
crítica o gracias a que con esta intención fue
pensado desde un principio, encontramos la
colección Nuestro Arte, que el Fondo Editorial
Nuevo León y la UANL emprendieron desde el
2008.

�Los 34 tomos que han pubhcado, y la constancia de
mantener el proyecto aunque no al mismo ritmo con
el que comenzó, debido a la crisis presupuesta! de
este sexenio, conforman una variopinta muestra de
productores de diversas generaciones y de textos de
autores que los contextuahzan.
Esta variedad empieza a establecer un panorama,
si bien no racionalizado, si amplio, de un gremio
tanto de productores como de autores; y no desde
la visión institucional, sino simplemente desde el
ejercicio profesional. Si la selección resulta arbitraria,
sin un cuerpo sóhdo, es probable que así sea el medio.
Ya en otro espacio señalábamos que
... lo grave de esta carencia de una colección de
arte regional pública, accesible, deja un hueco
en los procesos sociales de tomar conciencia,
reflexionar, interpretar o reinterpretar las
experiencias que privan en nuestro entorno, a
través de las producciones visuales.
Un proyecto editorial como el que, con
estos (34] tomos propone Nuestro Arte, si lo
consideramos el pie de una colección de arte
regional, accesible, amplia, acompañada de su
valoración critica, lpodria constituirse en el
material que despierte la reflexión sobre procesos
de identidad más amplios que los que ahora se
establecen entre la producción artística casi
desconocida y sus públicos? (Ramirez, 2010)

Un logro importante en su distribución es hacer
accesible, a bajo costo o de manera gratuita, cada
tomo. El documento digital, descargable en red,
pretende compensar el principal problema de las
ediciones del estado, no empatar con las políticas
de distribución de las librerías y condenar estas
ediciones a que queden empolvándose en sus bodegas.
Sus propias debilidades parecen ser la falta o
poca explicitación de una linea clara en sus criterios
de selección y publicación y, sobre todo, el dar por
terminado, como muchos otros proyectos editoriales,
su labor en el momento en que el libro sale de la
imprenta. Si realmente se pretende enfatizar la
función pública de estas instituciones, hay que utilizar
estos documentos en programas de lectura y de
formación de públicos para las artes plásticas locales.

7

La historia es un diálogo, una constante revisión de
versiones, una discusión sobre los marcos de referencia
que dan sentido al transcurso de una práctica social
Mientras no los entendamos así, mientras no se
hagan accesibles los discursos que explican la historia
del arte en Nuevo León, mientras no se instaure de
manera fluida este diálogo, los procesos y prácticas
de la cultura seguirán jugando a favor de un grupo
minoritario y la conciencia y reflexión sobre éstos
no contribuirá a conformar sentidos comunitarios,
esquemas identitarios en los que participe la mayoría
de la sociedad. rtY&gt;

Referencias
Covarrubias, M. (Ed.). (1992). Desded Cmode La Silla, ams y letras de
Nuevo León. Monterrey: UANL
Gracia Vicente, A. (2011). Arte con may1íscula. Monterrey: UANL
Mirar desde Monterrey, arte mexicano y latinoamericano en la Colección
FEMSA 1977-2003. (2003). Monterrey: FEMSA.
Montmey en 400 fotografías. (1996). Monterrey: MARCO.
Moyssén Lechuga, X. (Ed.). (2000). Arus plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX. Monterrey Musco de Monterrey/
FEMSA.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. !). (2002). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 11). (2004). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 111). (2005). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Palacios Hemández, L. (2007). "De la cultura de trabajo a la cultura
de la competitividad". En V. López Villafañe (Ed.). Nuevo León
en d siglo XX: Apertura y globalización de la crisis de 1982 al fin de siglo
(tomo III). Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramirez, E. (2009). El triunfo de la cultura. Uso político y cco116mico de
la cultura rn Monterrey. Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramire=, E. (2010). Hacia un coleccionismo inmaterial [Texto
de presentación de los primeros 20 tomos de Nuestro Arte).
Obtenido el 9 de diciembre de 2011 de: http:Jlwww.soul mate.
org/blog/1p•416
Rangcl Guerra, A. (1992). Arte, A.C. Los frutos y los años. Monterrey:
Arte,A C.
Rivera Tuñón, T (2005) Arte, muscos y estrategias empresariales.
Monterrey: UDEM.
Salazar. H. (1995). Nuevo León, cincuenta años de culrura (1945-1995).
Monterrey· UANL

�El avión delirante sacó al vudo
las cosas estupendas, y las cosas
de la tierra y el mar vieron el cielo.
La luz. rota en el ritmo de la hélice,
humeaba de furor entre mis ojos
y se oía pasar. Cual un cometa
el avión en la órbita del día
zµmbaba en los oídos dela tierra.

1/'Jo MICUEL COYARRUBIAS

Carlos Pellicer

PARA QUE EN EL MUNDO EL HOMBRE PUDIERA MOVERSE NO
COMO ""PEZ EN EL ACUA" SINO COMO ,,PÁJARO EN EL AIRE",
HABÍA QUE INSTAURAR PRECISAMENTE A ESE PRIMICENIO
ELEMENTO. LY QUIÉN MEJOR PARA ESE EFECTO QUE UN
DIOS INMORTAL? Y MÁS EXACTAMENTE, LQUIÉN MEJOR
QUE EL DIOS AL QUE EL MAYOR DE LOS ETERNOS LE DIERA
ESA ENCOMIENDA? PORQUE SI DEBEMOS SABER CÓMO
ES LA TAREA DE COBERNAR LOS VIENTOS, SIN DILACIÓN
DIRIJÁMONOS ENTONCES A MIRAR LA ACTUACIÓN DE EOLO.

A

ese efecto, Marcia Salcedo divide el
espacio de su obra monumental en dos
subespacios: arriba el relativo al origen
que de manera "minimalista" logra entroncar con el
"aquí" y el "ahora", mientras abajo veremos el hacer
del conocimiento, el entusiasmo de los humanos
que se esfuerzan. Se trata pues, primero, del campo
dominado por el mito. Se trata pues, en segundo
término, del mundo -siempre en transicióndominado por el conocimiento fraguado por la
ciencia en manos de los mortales.
Expliquémonos mejor. En la representación de
nuestra pintora, en el "mundo de arriba" caben tan
sólo algunos elementos realmente vitales, realmente
insustituibles: la deidad, los vientos, las nubes, el
cerro que no es cualquier cerro, una casta figura
femenina como arquetipo y seis artefactos voladores
que admiten un solo anhelo humanamente arrogante.
Pero antes de seguir, ¿quién es Eolo y por qué su
gesto concentrado y demandante?

MARCIA SALCIDO / IL SUEÑO DE (CARO/ ,01x &amp;&amp;7 CM/ MURAL UBICADO EM ELCEMTRO DE IMYISTICACIÓM

A su regreso a casa desde Troya, Ulises llegó a
Eolia, una isla flotante en la que habitaban Eolo y
su familia. Eolo acogió con hospitalidad a Ulises
y sus acompañantes, y llegado el momento de su
partida, metió a los vientos en una bolsa de cuero,
la ató fuertemente y se la ofreció a Ulises, e incluso
envió a un céfiro para que propulsara los barcos
de su invitado, ya que Zeus había convertido a
Eolo en señor de los vientos y era muy querido por

E IMCEMIERÍA AERONÁUTICA DE LA UAML

62

63

los dioses. El viaje fue sosegado para los aqueos,
y su patria estaba a la vista, pero mientras Ulises
donnia, sus desconfiados acompañantes abrieron
la bolsa de piel, pensando que debía de contener
oro o plata. Los vientos salieron, y una tormenta
arrastró a los marineros al agua. De vuelta a Eolia,
Ulises pidió auxilio una vez más, pero Eolo le
ordenó que se fuera, aduciendo que no estaría bien
que prestara ayuda a una persona que obviamente
resultaba odiosa para los dioses (Hansen, 2011:
245).

Una vez más, la curiosidad asume la modalidad de
la tontería humana que causa su propia ruina. Como
le sucediera a Epimeteo o, más bien, a la que en hora
aciaga para los hombres sería su mujer, Pandora.
Ésta, como es sabido, destapa la que universalmente
sería conocida como La caja de Pandara, recipiente
de todos los males (trabajo, enfermedad, vejez,
locura, vicio, pasión) que mientras permanecieran
ocultos en su recipiente no causarían la desdicha
de los humanos. Pero las advertencias de Prometeo
no fueron escuchadas por su hermano y la liviandad
de la hermosa Pandora llevó a la pareja a sufrir
el aguijón del mal y enseguida la calamidad se
extendió a la humanidad entera. Tampoco el mito
griego nos ofrece una variante y es entonces la
mujer quien arrastra al varón fatuo y sin malicia ...
Afortunadamente, Pandora vuelve a cerrar la caja y
en ella queda, arrinconada pero intacta, la esperanza.

�EL HUMANO COMPRENDIÓ QUE SIN EL CONOCIMIENTO PRECISO
DE LAS LEVES DE LA NATURALEZA V SIN EL ABANDONO DE LA
NECLICENCIA V LA BRAVATA, JAMÁS LOCRARÍA EL CUMPLIMIENTO

COMO EL
VALEROSO
PÁJARO

DE SU DESEO, EL DESEO DE VOLAR.
Pero regresemos con el Dios de los vientos.
Gracias a él y a su maestría en el arte de soplar, el
espacio pictórico toma verdadero aliento. iEolo
crea el aire y con él un sueño de los hombres logra
transformarse en realidad! Las alas de cera, los
globos de gas, dos dirigibles?, los aeroplanos y los
aviones supersónicos se suceden unos a otros y el
hombre moderno por eso apenas recuerda a Ícaro,
aquel muchacho que desdeñó las advertencias de
su padre Dédalo y se precipitó a tierra cuando las
alas de cera que portaba se derritieron por haberse
acercado demasiado al sol. Sucedió entonces lo que
tenía que suceder. El humano comprendió que sin el
conocimiento preciso de las leyes de la naturaleza y
sin el abandono de la negligencia y la bravata, jamás
lograría el cumplimiento de su deseo, el deseo de
volar.
Y es en el espacio menos aéreo -con los pies en la
tierra- donde los mayores y los menores se aplican a
volar papalotes y a agitar los rehiletes que anteceden
de manera lúdica a la empresa mayúscula de crear
artefactos cada vez más complejos y al mismo tiempo
más tersos y silenciosos -si es que esto último no es
un deseo aún incumplido por ingenuo.
Indudablemente es en la "primera planta" donde
los personajes son más densos, más concretos, más
definidos. Representan sin vacilaciones al presente

y al futuro porque estudian -es un ejemplo- la
estructuración de los motores que incorporarán a la
muy adelantada industria aeronáutica.
Frente al mundo sólido del presente dominado por
tecnólogos y hombres de ciencia cada vez más y más
dominadores de la realidad fisica, aparece también
la convicción de que todo saber es constantemente
relevado por el último atisbo del sabio o del genio.
Y en el mundo mítico del "piso superior", a la mujer
de larguísima cabellera se la delimita con el cerro
a sus espaldas. Un cerro cuya existencia sabemos
se nos adelantó con muchísima anticipación y al
que le auguramos una sobrevivencia monumental,
dada la fragilidad del hombre engolosinado con el
individualismo y el saber que paradójicamente lo
enajena.
El lenitivo o consuelo a lo anterior podría
advertirse en la presente obra plástica de Marcia
Salcedo. Aquí se conjugan el mito y la ciencia, la
materia y el espíritu, la juventud y la experiencia,
el sueño y la realidad. Después de todo no son
incompatibles la destreza práctica y el vuelo poético.
O, finalizaríamos, no debieran serlo. ~

ALBO
MICUEL COVARRUBIAS

1
Referencia

Hansen, H. (2011). Los mitos clásicos. Barcelona: Cntica.
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64

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1

�steban Ramos encontró una forma sencilla y
expedita de contar la historia de la aviación
y su antecedente indudable: ese férreo sueño
del hombre, vale decir, su esperanza de volar por los
azules del confín. Si seguimos la marcha que impera
en los relojes, un planeador o "alas de murciélago" se
nos aparece con la fuerza de uno de los anhelos desde
siempre más arraigados en el hombre. iSer como el
valeroso pájaro albo o como el más oscuro y siniestro
habitante de las cuevas! Luego vendrá ese artefacto que
nos recuerda al biciclo y de alguna manera también al
automóvil (no debernos olvidar que llegó a pensarse
no en inventar un nuevo vehículo sino en dotar al
automóvil de poderes aéreos). Aquí es inevitable el
surgimiento de nombres como los de Lilienthal, Wright,
Santos Dumont, Blériot, Lindbergh, Sarabia y Carranza.
Se trata de los pioneros en el arte de hender los aires. Y
nos sentimos de nuevo deslumbrados por esas historias

E

de abnegada entrega a la experimentación nacida tanto
de la pura esperanza como de un saber cocinado en los
peroles de la observación inteligente y la obstinación
monda y lironda.
Igualmente parece oportuno recordar otra historia
que mejor sería llamarla rrúto. En una de sus leyendas
más conocidas, a un personaje de la Hélade clásica lo
encontramos arriesgándose y arriesgando al resto de
la humanidad cuando insiste en volar por los cielos.
Conozcamos con mayor detenirrúento este suceso
acudiendo a una obra moderna:
Según Hesíodo, Faetón era hijo de Aurora y Céfalo;
otras versiones del mito, entre las cuales la referida
por Ovidio, lo presentan como hijo del Sol y de la
oceánide Clímene. A esta última tradición remite
el célebre episodio protagonizado por el joven
dios. Ya adolescente, Clímene revela a Faetón la

HACER V PENSAR, DOS MODOS
DE LOCRAR QUE LO IMACIMADO
O SOÑADO PUEDA VOLVERSE
TAMCIBLE.
verdadera identidad del padre. Y el muchacho, para
comprobarlo, pide al Sol que le deje guiar el carro.
Aunque al principio el padre se lo ruega, Faetón
obtiene finalmente lo que desea. Subido al carro,
sigue el recorrido que el Sol le ha aconsejado, pero,
inexperto y espantado, se encuentra con dificultades.
Aproximándose demasiado a la tierra, la incendia; los
mismos astros corren el riesgo de arder. Para evitar
una conflagración universal, Zeus interviene y,
arrojando uno de sus rayos, golpea al muchacho que
cae al río Erídano (Impelluso, 2006: 94).

Referencia
lmpelluso, L (2006) Héroes y dioses de la antigüedad. Barcelona: Electa.

ISTl■AM RAMOS/ OIÚCIMII Y AYAMCII TICMOIÓCICOl / 421 X.112 CM/ MURAL U■ICADO EN IL CIMTRO DI

INYIITICACl6N I IMNO'f'AC16N IN IMCINIEIÚA Al!ROMÁ.UflCA DI U •ANL

66

Resulta interesante contrastar las dos historias, la
de Ícaro y la de Faetón. En el primer caso, el inexperto
joven vuela convertido en ave gracias a las alas de cera y
en la segunda narración el también joven e igualmente
inexperto conduce un carro al modo de lo que mucho
tiempo después sería esa nave compleja que llamamos
avión. Sin duda, en un caso y en otro campea la rrúsma
urgencia de ascender, de avanzar raudo y seguro por
los aires. De modo individual, transformado en pájaro
humano; de modo tecnológico, convertido en operador
de una de las máquinas más refinadas y soberbias que ha
logrado la inventiva del ser humano.
Pues bien, regresemos al mural de Esteban Ramos. En
el centro captamos al hombre de ciencia formal vestido
de corbata y protegido con una bata impoluta. Anteojos,
varios planos enrollados y una mirada atenta acaban
por convencernos de que si hollamos los carrúnos del
saber riguroso, más pronto o más tarde habremos de
instalarnos en el trono del conocirrúento. Esto último
será posible si actuamos de las dos maneras que en el
tramo derecho se expresan. En la práctica, como lo
hace el técnico que opera recostado en una de las alas
del aparato aéreo; en el terreno teórico, si acudimos a
los libros y a la reflexión. Hacer y pensar, dos modos
de lograr que lo imaginado o soñado pueda volverse
tangible.
Nuevamente en el centro, aunque ahora enfocados
sobre el plano inferior, obtenemos la visión de un túnel
repleto de cables en calidad de arterias y de placas como
si fueran osamentas muy pulimentadas. Se nos invita
pues a introducirnos en las interioridades de un pájaro de
acero. Yno cabe duda, a semejanza del cuerpo humano
más o menos liso cuando es mirado desde la exterioridad,
los aviones ocultan un verdadero andamiaje, un cableado
que al profano lo deja atónito. Pero es en la pericia de
técnicos y científicos en la que confiamos al abordar
esas "flechas del espacio", esas máquinas voladoras que
nos proporcionan -valgan las distancias de rigor- la
emoción que antaño vivieran Ícaro y Faetón. Para nuestra
fortuna, los modernos carruajes aéreos que no llegaron
a columbrar los ilustres inmortales de la Grecia clásica
ni se acercan tanto al sol, ni son manipulados por dioses
caprichosos o violentos. rti,,

67

�Nicanor Parra
E

EC
;t, RICARDO CUADROS

más políticos, publicado el mismo año de
Poemas y antipoemas- leemos por ejemplo:
"Que levante sus nuevas / vestiduras / la
rosa. Que la tierra / siga sin fin florida
/ floreciendo" . En estas imágenes y
metáforas resuena la poesía modernista
de Rubén Daría, Herrera y Reissig,José
Martí. La poesía de Gabriela Mistral
está igualmente hecha con materiales
parecidos. De su libro Lagar -que salió
de la imprenta en el mismo año de 1954cito versos de "Una mujer", uno de los
poemas más entrañables: "Donde estaba
su casa sigue / corno si no hubiera ardido.
/ Habla sólo la lengua de su alma / con los
que cruzan, ninguna".
Nicanor Parra se aparta de las bellas
letras, las critica, se burla de ellas. En
"Advertencia al lector" nos dice: "Según
los doctores de la ley este libro no
debiera publicarse: / La palabra arco
iris no aparece en él en ninguna parte, /
Menos aún la palabra dolor, / La palabra
Torcuato. / Sillas y mesas sí que figuran a
granel, / iAtaúdes!, iútiles de escritorio! /
Lo que me llena de orgullo / Porque, a mi
modo de ver, el cielo se está cayendo / a
pedazos."
Suele decirse que, en su origen, la
antipoesía de Parra era "anti" la poesía
de Neruda: en mi opinión, su crítica
alcanzaba a todo el sistema poético de lengua
española, desde la poesía de mensaje político hasta
el hermetismo metafísico y el delirio puro de los
surrealistas. Parra se propuso y ha conseguido hacer
poesía con la lengua de todos los días, con el idioma
de la gente que conversa después de cenar o comenta
las noticias.

A mediados de la década del cincuenta
del siglo pasado, más precisamente
en 1954, la poesía chilena sufrió
un terremoto. El libro que causó
el movimiento telúrico se titulaba
Poemas y antipoemas y su autor era un
hombre de 40 años, profesor de física
y matemáticas en la Universidad de
Chile, que había estudiado física y
mecánica avanzada en Estados Unidos
y cosmología en Oxford: Nicanor
Parra. Este lunes 24 de abril de 2012,
a sus 96 años de edad, Parra recibe en
ausencia -no viajará a España por
recomendación médica- el Premio
Cervantes, máximo reconocimiento de
las letras hispanas.
LA POESÍA SALE A LA CALLE

e

uando apareció Poemas y antipoemas la
poesía chilena contaba con una tradición
que incluía un Premio Nobel, el de
Gabriela Mistral en 1945; una figura que ligaba
a Latinoamérica con las vanguardias europeas,
Vicente Huidobro; y una personalidad de alcance
mundial, Pablo Neruda.
Cada uno de estos poetas hablaba con voz clara
y distinta, pero a la vez en todos ellos se podía
distinguir un cierto dramatismo, una concepción de
la poesía como ejercicio de "bellas letras". Neruda,
por su militancia comunista y compromiso político
podía llamarse el poeta del pueblo, pero sus versos
estaban escritos en lengua culta. En el poema
"Epílogo" de Las uvas y el viento - uno de sus libros

69

UM I TELECTUAL DESCRE.iDO V SOCARRÓN

A fines de los años sesenta Nicanor Parra era un
reconocido intelectual de izquierda latinoamericano.
Había estado seis meses en la Unión Soviética
invitado por la Sociedad de Escritores, había sido
miembro del jurado del Concurso Literario Casa de
las Américas en Cuba, sus poemas comenzaban a

�PARRA ERA UN INTELECTUAL MÁS CERCANO
AL ANARQUISMO QUE AL SOCIALISMO O
EL COMUNISMO, Y SU ESCRITURA ESTABA
MUY LEJOS DEL REALISMO SOCIAL, LA
PROPACANDA PARTIDARIA O EL CANTO A
LAS UTOPÍAS DE LA SOCIEDAD SIN CLASES.
1 1

editarse en inglés y ruso, en 1969 le habían otorgado
el Premio Nacional de Literatura en su país. Las
cosas iban bien hasta que en 1970, en el marco de un
encuentro internacional de escritores en Washington,
visita con otros autores la Casa Blanca y toma té con
la esposa del presidente Nixon. La noticia corre como
reguero de pólvora. iParra se había dejado seducir
por el imperio! Cuba le retira la invitación a formar
nuevamente parte del jurado del concurso Casa de
las Américas. La izquierda chilena lo ataca como se
atacaba en aquella época a los traidores, con artillería
pesada. El escritor Carlos Droguett fumaba el siguiente
"homenaje": "Se vende Parra / tratar con Nixon / o más
bien con la señora".
Lo cierto es que Nicanor Parra nunca había sido un
izquierdista típico, un hombre de disciplina partidaria.
Lejos de eso, pensaba en voz alta y escribía lo que
pensaba sin mirar hacia los costados. En su Manifiesto
(1963) se despachaba contra los poetas mayores: "Ahora
bien, en el plano político / Ellos, nuestros abuelos
inmediatos / iNuestros buenos abuelos inmediatos! /
[...] Unos pocos se hicieron comunistas. / Yo no sé si lo
fueron realmente. / Supongamos que fueron comunistas
/ Lo que sé es una cosa: / Que no fueron poetas
populares / Fueron unos reverendos poetas burgueses."
Este tipo de expresiones causaba sonrisas torcidas
en los círculos literarios chilenos y latinoamericanos.
El asunto del "té con Pat Nixon" fue para muchos la
gota que rebalsó el vaso y una buena justificación para
eliminarlo de la zona del compromiso con la revolución
en marcha. Corrían los tiempos de la Guerra Fría y
ese mismo año, 1970, Salvador Allende llegaba a la
presidencia de Chile.

En 1972 Parra publica una caja con poemas
visuales titulada Artefactos. La antipoesía toma aquí
forma de epigramas, breves textos inolvidables como
"USA, donde la libertad es una estatua", de dudoso
humor como "Me emborracho porque me da la real
gana, métanse los consejos por el culo", y uno que
presagiaba el fin de las batallas ideológicas, nu€stra
época posmoderna del capitalismo estatal chino
y gobiernos de izquierda en sociedades de libre
mercado: "La izquierda y la derecha unidas jamás
serán vencidas".
Las relaciones de Parra con la izquierda chilena
nunca fueron buenas. En otro de los Artefactos dice:
"Donde cantan y bailan los poetas no te metas
Allende, no te metas". Parra era un intelectual
más cercano al anarquismo que al socialismo o
el comunismo, y su escritura estaba muy lejos
del realismo social, la propaganda partidaria o el
canto a las utopías de la sociedad sin clases. Su
posición era la de un energúmeno lúcido, un lector
de Shakespeare que entendió que la vida suele
presentarse como comedia, drama o tragedia, y
que lo único que podemos hacer es aguantar con
dignidad el chaparrón: "Inmune a la argumentación
lógica, vacunado contra toda forma de religión", dice
en otro de los Artefactos.
PARRA EM DICTADURA

Nicanor Parra no partió al exilio después de
septiembre de 1973. Él mismo ha señalado, en
entrevistas, que quedarse en Chile lo convirtió en
sospechoso de colaboracionismo o por lo menos
simpatía con la dictadura. Nada menos cierto. En

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11

1977 publica Sermones y prédicas del Cristo de Elqui,
seguido en 1979 por Nuevos sermones y prédicas del Cristo
de Elqui. En estos libros Parra utiliza la máscara de
un personaje real de los años treinta, un predicador
analfabeto que se creía Jesucristo, para criticar con
soma el nuevo orden basado en la fe católica y el libre
mercado. Parra se rencuentra también con la ecología,
que ya había llamado su atención en Estados Unidos
a fines de los años sesenta. El antipoeta es conocido
ahora como ecopoeta. "Como su nombre lo indica /
el Capitalismo está condenado / a la pena capital: /
crímenes ecológicos imperdonables / y el socialismo
burocrático / no lo hace nada de peor tampoco", dice
uno de sus Ecopoemas de 1983.
Su preocupación por el deterioro del planeta
no lo aleja de los problemas inmediatos de Chile.
En 1977 presenta con el Teatro la Feria una obra
titulada Hojas de Parra en la que destaca un candidato
presidencial llamado Nadie. En un escenario que se
va llenando paulatinamente de cruces, se proclama
la candidatura del aspirante a la presidencia con
eslóganes de doble o triple sentido: iNadie controlará
la inflación! iNadie nos defenderá! La carpa donde
se presentaba la obra fue clausurada por motivos
nimios. Más tarde, en vista de que continuaban las
representaciones, los desconocidos de siempre la
incendiaron una noche cualquiera.
Cuando el país logró
finalmente desembarazarse
de la dictadura, a fines de
los ochenta, Nicanor Parra
era una figura señera
en la cultura chilena.
Su poesía cercana
al habla cotidiana,
su inteligencia
enciclopédica, su
humor negro, eran
especialmente apreciados
por los jóvenes que buscaban
nuevas formas de expresión y terminaban
encontrándolas en este viejo posmoderno que a
veces parecía un hippie y otras un maestro de física
cuántica.

71

PARRA Y EL FUTURO

El reconocimiento internacional de Parra ha ido en
aumento desde la década del noventa. Su nominación
al Premio Nobel es una tarea que asumen año tras
año universidades e instituciones de varios países
y el Premio Cervantes 2011 se suma a otros como
el Juan Rulfo de 1991 y el Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana en 2001. Más importante que estos
galardones y los varios doctorados Honoris Causa me
parece la publicación de sus obras completas, en dos
volúmenes, a cargo de la editorial Galaxia Gutenberg.
En total unas 2300 páginas de poemas y "artefactos",
traducciones del inglés (un muy parriano Lear Rey &amp;
Mendigo) y del ruso, cronologías y notas.
La obra de Nicanor Parra muestra una vitalidad
extraña, una forma de "no envejecer" que salta a la vista
en todas sus páginas, incluso en las menos logradas.
Quizás esto se deba a que es un hombre que mantiene
abiertos dos canales en su mente: uno que lo
conecta con los clásicos y otro con
el futuro. Es decir, uno con
lo que no muere y
otro con lo que no
termina nunca
dellegar. ~

�UN
TEMPERAMENTO
EXPANSIVO
Y COMUNICATIVO

Entrevista
con
Antonio
Skármeta
DURANTE SU MÁS RECIENTE VISITA A LA FERIA DEL LIBRO
CUADALAJARA 2011, DONDE PRESENTÓ SU ÚLTIMO LIBRO, LA
NOVELA LOS DfAS DELARCOÍRIS (PREMIO PLAN ETA•CASA AMÉRICA
2001), FUE POSIBLE ENTABLAR UN FUCil DIÁLOCO, EN EL LOBBY
DEL HOTEL HILTON, CON UNO DE LOS AUTORES CHILENOS MÁS
DESTACADOS, COTERRÁNEO PRECISAMENTE DE NICANOR PARRA
(PREMIO CERVANTES 2011).
Raúl Olvera Mijares (ROM): Señor Skármeta, su
trayectoria ha sido verdaderamente multifacética. Se
ha movido usted por los terrenos de la filosofía, en
los inicios como estudiante, de ahí ha migrado hacia
la ficción y el drama, pasando por el ensayo y el cine
incluso, ¿cuál es su idea del escritor?
Antonio Skármeta (AS): Mi idea del escritor
es un productor de ficciones que, en el mundo
contemporáneo, pueden desembocar en diversos
géneros. Mi género favorito es la narrativa. Me

siento muy cómodo en la novela, el cuento, pero
también el género dramático. La obra de teatro me
gusta muchísimo. Ahora bien, esas ficciones, esas
combinaciones de imágenes que cuentan una historia
muchas veces se adaptan a otros géneros, porque la
fantasía que contienen estimula la fantasía de otras
personas y se produce algo diferente: fantasía más
fantasía no puede sino dar algo más fantástico. Y
esto le ha sucedido a mi literatura. Como literatura
tiene una sustancia dramática, creo que personajes
bien perfilados, pues cuido la dramaturgia del relato,

72

la tensión. Tengo la preferencia a conducir el relato
tantas veces a través de un diálogo, un diálogo propio
del teatro o del cine. Hay un gesto histriónico en mi
literatura. Yo creo que ésos son los elementos que han
hecho que directores de cine, directores teatrales o
compositores de música se interesen en mi obra. No
es de extrañar que se hayan hecho películas sobre mi
obra, las dos más notables son El cartero de Neruda (Il
pos tino, Michael Radford, 1994) y El baile de la victoria
(Fernando Trueba, 2009). Daniel Catán, un mexicano,
ha compuesto una ópera sobre esa misma novela.
En estos momentos comienzo a esbozar la
posibilidad de un trabajo por encargo de un compositor
europeo. También está avanzado, en su composición
y escritura, un musical sobre El cartero que se está
haciendo en Londres. Se ha escrito la obra pero todavía
no hay producción. Esto prueba que mi literatura
genera ansias de expansión en otros colegas y, como
soy un temperamento abierto, solidario con ellos, muy
agradecido de que se interesen en mi obra, cuando me
ofrecen trabajar con ella, modificarla para llevarla a otro
género; si ese artista merece mi confianza con ojos en
su trayectoria, le doy plenas libertades. Entonces esto
hace que mi nombre esté asociado al cine o a la música,
aunque también he hecho televisión. El trabajo de
televisión ha sido para mí una faceta de mi conciencia
cívica. Hice durante mucho tiempo un programa sobre
libros y autores, porque me parecía que en la pantalla
la parrilla programática era demasiado homogénea y
dejaba de lado un tipo de fantasía que es muy atractiva
para la gente y que no puede ser abandonada, que es la
fantasía de los libros y de la personalidad de los autores.
Entonces me desvelé haciendo un programa que, por
suerte, tuvo éxito, durante muchos años estuve en la
pantalla.
Yo diría, sintetizando su pregunta, soy un
escritor que siente muy profundamente el mundo
contemporáneo en el que vive, que admira a sus
coetáneos, que está ligado a la historia de su pueblo
en sus distintos sinsabores, que estoy con mi prosa
más atento a la gente más vulnerable. Soy un tipo
de escritor que tiene un temperamento expansivo
y comunicativo. No me es indiferente el receptor de
mi obra. Quiero mantener con él un diálogo, quiero
interesarlo, quiero provocarlo, quiero entretenerlo. No
quiero refugiarme en una intimidad sin transparencia.

73

ROM: Ahora bien, esta relación entre la narrativa
y el teatro es decisiva en su obra, de importancia
capital; en el mundo latinoamericano, y en el mundo
hispánico en general, no es un caso muy frecuente que
un narrador incursione en el teatro, ¿cuáles fueron sus
modelos en el inicio para llevar a cabo esta amalgama?
AS: Mis modelos tanto en el inicio como hoy, porque
yo soy un perro fiel, me quedo ahí al lado de los amos
que me encandilan y me encantan, tratando de ver si
a esa sombra cojo algún hueso apetitoso. Mi top ten
de escritores de todos los tiempos está encabezado
por William Shakespeare. Su imaginación dramática,
el modo poético de decir el verso, la penetración
que hay en los conflictos humanos, sus análisis del
poder, de las fracturas del amor, de los tormentos
de los celos, de las turbulencias de la codicia. Todo
está fantásticamente plasmado de una manera
comunicativa, exaltada, en la obra de Shakespeare.
Si uno toma cualquiera de sus obras, y la aplica a
situaciones del mundo contemporáneo, se lee como
una obra actual. Eso es lo que hace que un clásico
nunca pierda actualidad.
ROM: No sé, yo pensé que usted me iba a contestar
con los grandes novelistas rusos, Tolstoi, Dostoievski,
por ejemplo.
AS: Bueno, eso viene después. Yo estoy hablando
de mis dos grandes amores. Mis top ten de grandes
amores son, ahí van: top uno, William Shakespeare;
top dos, Lope de Vega; top tres, la narrativa de
Cervantes; top cuatro, el teatro realista inglés; top
cinco, el teatro contemporáneo norteamericano, con
Arthur Miller a la cabeza; top seis, si ya vamos más
allá, las letras de los compositores de los Evergreens
o la música de jazz norteamericana, de ahi viene
mucho; top siete, el bossa nova; top ocho, la fantasía
prodigiosa de la narrativa hispanoamericana del siglo
pasado que puso a América Latina en el imaginario
del mundo, tanto en su gran literatura encabezada
por García Márquez y Neruda, seguida por tantos
otros sectores hasta hoy; top nueve, el realismo sucio,
el minimalismo; top ten, la gracia dramática y trágica
del teatro del absurdo, al modo como lo cultivaron
Beckett y Ionesco.

�CABALLERÍA

. . .__..¡ .-~
---¡~-------

Saludo para

.........................................
..

ARMAS
YLETRAS

armas y letras--

-

-

- ...........

I

Título: Armas y Letras. Revista de
literatura, artey rnltura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, núm. 77
Autores: Varios
Editorial: UANL
Año: 2011
na revista es como
una casa a donde van
llegando los invitados.
Puede ser también vista como una
señora que se quita la edad: pues
si Armas y Letras fue publicada
originalmente como un boletín
desde 1943, bajo la iniciativa de
Raúl Rangel Frías, esto significaría
que el año próximo cumple 70
años, aunque en la nueva época
apenas llegue a 15. Quizá tenga
razón la señora en quitarse la edad,
1 ya que durante 1970~1973 no se
editó y, además, durante algunos
años su circulación fue irregular.
l
-

U

-

mínimo para medir una generación
-y parece como si Armas y Letras
siempre hubiese estado ahí, aunque
el espíritu del tiempo la haya
obligado a ir cambiando de diseño.
Es Armas y Letras la publicación
con que la Universidad Autónoma
de Nuevo León entra a esa feria
de la conversación que son las
revistas universitarias nacionales
y regionales. Y entra, sobra decirlo,
con dignidad y decoro a la red de
vasos comunicantes que son la
Revista de la Universidad de México,
impresa en la ciudad que se llama
como el país; la revista Crítica de la
Universidad Autónoma de Puebla;
La Palabra y el Hombre publicada por
la Universidad Veracruzana, para I
sólo calar algunos nombres de este
género estricto. En el extranjero
una revista editada con el mismo
espíritu a la par cosmopolita
y regional sería la revista de la
Universidad de Antioquia en
Medellín, editada por Elkin
Restrepo.
Una revista es como una casa; es
también como una familia. Y siento
a la revista Armas y Letras, dirigida 1
por Miguel Covarrubias y editada

La casa cumple 15 años de tener
abiertas sus puertas a la conversación,
hay motivo para la alegría, sobre todo
si a lo largo de sus páginas se han
ido sumando y congregando temas,
anudando motivos, entreverando
conversaciones en torno a obras
y autores que, por el hecho de
llegar a los salones de la casa, se
van apropiando y, por así decir,
enraizando. Armas y Letras: acción y
contemplación, el pincel y la pala,
la pluma y la carretilla, el hacer y el
decir.
Quince años es, desde la mirada
de José Ortega y Gasset, el plazo

74

por J essica Nieto, como la casa de donde se ritualiza el trampantojo y
unos parientes que viven en otra la mise en abime. Y es que la materia
ciudad, pero que tienen en común y lugar de la narración es la ciudad
con la familia de la que venimos de Monterrey, la revista Armas y
una expresión inconfundible: aires Letras, el director de publicaciones
de familia entre las letras.
Celso José Garza, y la editora
Volátil y expresiva: es un aire Jessica Nieto. Podría decirse que a
editorial que viene de quién sabe Bárbara J acobs sólo le faltó incluir
dónde y hace danzar los cuerpos y en su nominación la crónica de
las luces al mismo ritmo.
esta presentación que hace su
Una revista que es una casa, amigo y condiscípulo en el taller
que es como una familia, es, de Augusto Monterroso, nuestro
desde luego, un imán y un sello maestro y durante muchos años
que va deslindando un nosotros. su esposo. Otra correspondencia,
La primera persona del plural quizá más sutil, se da entre el
que deslinda Armas y Letras viene artículo firmado por el joven
de muy lejos, de los "nosotros" Aguillón~ Mata sobre la Expresión
mexicanos y argentinos que se americana de José Lezama Lima y el
tradujeron en revistas a principios ensayo de Irlernar Chiampi sobre
de siglo donde participan Alfonso el Sr. Barroco, y las colaboraciones
Reyes, Jorge Luis Borges, Julio de Andrés del Arenal sobre ese
T orri, Efrén Rebolledo: ese libro problemático de Alfonso
nosotros que va inventando la letra Reyes titulado Libros y libreros de la
por dentro de las "intimidades antigüedad -que es en realidad una
públicas", y va corno tallando en traducción y una reproducción
ellas un hueco para la libertad de la obra de Pinner, The World of
y un oasis para la felicidad que Books in Classica1 Antiquity, que el
representa en cada acto, en cada editor póstumo de Reyes, el poeta
página, en cada poema, en cada y crítico nicaragüense Ernesto
ensayo el encuentro renovado del Mejía Sánchez, decidió incluir
arte, la poesía y el pensamiento.
como obra de Don Alfonso en sus
Obras completas.
En ambos ensayos está en juego
y práctica la tradición, el traer y
El número 77 del año 15 que acarrear corno hecho de cultura
saludan estas lineas está y signo originario, sello del ars
imantado por correspondencias combinatoria como capital cultural:
y coincidencias. Enumeremos vemos funcionar, en los dos
algunas: una, inescapable, es extremos de la revista, la "carretilla
que se publican, por un lado, un Alfonsina", que diría Gabriel Zaid,
artículo sobre el poeta colombiano expuesta por el joven prometedor
Miguel Ángel Osorio, mejor Andrés del Arenal, y la góndola de
conocido por sus seudónimos de José Lezama Lima a través de dos
Ricardo Arenales o Porfirio Barba de sus ensayos más significativos:
Jacob, escrito por el poeta y crítico "El romanticismo y el hecho
Sergio Cordero y, del otro, una americano" y La expresión americana,
narración de Bárbara J acobs interrogados por Aguillón Mata a
titulada "Operación Monterrey", través de lrlemar Chiarnpi y Severo

l

-~-75

Sarduy en textos dialogantes
que se abren a la semilla de la
expresión cultural americana. Ese
diálogo se da en la revista además
como un termómetro: se da un
"Breve panorama de la radio en
Monterrey" por Ramiro Garza; se
publica un ensayo sobre el cine, "La
tradicio~alización de la ruptura", 1
de Damel González Dueñas, y
uun desayuno en otros ámbitos
y sin diamantes" de Alejandro ,
Martínez. En el centro de la 1
revista, en la sección "Anatomía
de la crítica", se imprime un texto
singular y prometedor de Esteban
Caviedes, bogotano y colombiano
que estudia filosofía y presenta un
ensayo provocador: "Campanillas y
mandarines", donde se contrapone
la novela corta de E~a de Queiroz,
"El mandarín", y la problemática
ética y filosófica de la Tercera
Antinomia o Antinomia de la
libertad expuesta por Emrnanuel
Kant en el capítulo dos de la
dialéctica trascendental de La
crítica de la razón pura. De este
ensayo propiamente filosófico
sobre el tema de la libertad van
a manar las correspondencias 1
con, por ejemplo, el ensayo de
Analía Melgar sobre Guillermina
Bravo, o la página de Eduardo
Antonio Parra sobre la muerte y la
reencarnación.
1
He dejado al final dos asuntos:
uno corresponde al buzón de
sugerencias; otro, a la poesía.
Las sugerencias, siempre
respetuosas: que en cada número
de Armas y Letras se dé breve noticia 1
de algunos materiales del número
anterior -y hasta, si es posible,
que se reseñe, como es el caso de
este texto que el lector está ahora
mismo leyendo; y, dos, que se
anuncie en lo posible lo que vendrá.

�~

a poesía: aplaudo y me
alegra el lugar destacado que
se consagra al verso y al poema.
Desde los poemas de la joven
Xitlally Rivera, la no menos
1 misteriosa "martes,jueves,
agosto" de Abraham Nuncio, la
traducción de J acques Prévert
hecha por Miguel Covarrubias,
la evocación de "los barrios de
Catedral" de Maria Natividad
Flores Medina y en fin, los dos
poemas de José Javier Villarreal
que sólo puedo decir que me
hubiera gustado escribir y quizá
hubiera podido escribir.

Discierno simpatías y- -En este número, en que lal
correspondencias entre el texto de escritora Minerva Margarita 1
María Natividad y el vuelo barroco Villarreal nos muestra un trozo
de lezama de Aguillón,Mata y entre de Cavafis, preguntándose cómo
1
elpoemadeJacquesPrévertsobrela se puede hacer un abordaje
guerra, y el ensayo de Karla Olvera crítico de este poeta griego,
sobre el artista como obra de arte: cuando es difícil razonar aquello
"Todaalegríaquiereeternidad",dice que nos deja pasmados, nos
Zaratustra: yo agradezco a Jessica lleva inevitablemente a querer
Nieto, a Miguel Covarrubias y a José experimentar su fascinación a
Garza que me hayan invitado a dar través de la lectura de este autor.
este testimonio delectura y celebrar
Y la provocación se repite
con ellos los 15 años de Armas y cuando Eduardo Antonio Parra
Letras, revista a la que vuelvo corno nos introduce en el mundo del
inexplorado autor argentino
se vuelve a casa.
Adolfo Castañón Antonio Di Benedetto, a quien
Borges le expresara "usted ha
escrito páginas que me han
emocionado". Se trata, a mi
modo de ver, de la lectura de
un acto tan intimo como puede
ser la lectura de alguien más;
imaginarme a Borges emocionado
en las letras de Di Benedetto me
parece una escena altamente
disfrutable.
Muchos célebres ejemplos
hablan del efecto de las lecturas,
eyendo Armas y Letras, como Carlos Fuentes, cuando
encuentro en un solo estando en Zúrich hace seis
lugar
libros,
autores, décadas, agarró valor en la
reseñas, crítica e imágenes que me descripción de Susan Sontag sobre
producen en sí la idea de muchos su visita a Thomas Mann: "¿Me
libros en mis manos; y con gusto, atrevería a acercarme a Thomas
casi siempre experimento lo que Mann, yo, un estudiante mexicano I
Vila,Matas cuando escribió en su de 21 años con muchas lecturas
Dietario Voluble: "No sé por qué me entre pecho y espalda, pero con
gusta leer a ciertos autores cuando todas las inhabilidades de una
comentan los libros de los otros (...) sofisticación social e intelectual
Esta mañana, por ejemplo, acabo de muy lejos de mis manos? En un
encontrarme con un Julien Gracq ensayo memorable Susan Sontag
fascinado ante unas líneas en las ha recordado cómo ella, aún más
que Proust describe los pasos de joven que yo, penetró el santo de
los santos de la casa de Thomas
Gilberte por los Campos Elíseos".
Pienso entonces en Armas... como Mann en los Ángeles en los años
una revista, libros, que abre sus cuarenta y descubrió que tenía
páginas a textos y autores de todas bien poco que decir, pero mucho
que observar. Yo no tenía nada
partes y estilos críticos.

Armas y Letras:
una

I

revista,libros
L

que decir, pero, como Sontag,
mucho que observar", destacó
Carlos Fuentes.
Y esto no es más que la
inspiración que produce la vivencia
escrita de alguien más, la osadía,
la emoción o la suerte de otro,
eternizada por medio del acto de
escribirlas.
En Armas y Letras advierto
además esa especie de radiografía
en primera persona que discurre
en voz de los autores: la apuesta
literaria de Bárbara Jacobs por una
tergiversación ingeniosa del yo, y la
experiencia que nos comparte tras
su eA'Ploración de las posibilidades
de géneros corno el diario, la
biografía, el diálogo y la entrevista.
O las lecciones de la rumana
Ilinca Ilian, recordándonos -a
propósito de obras mayores de la
narrativa latinoamericana, como

Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral o Los
detectives salvajes-, que el arte debe
ser universal, dificil y redentor.
Este número de Armas ... también
tiene música: leyendo a Beatriz
Espejo tuve ganas de una pausa
para teclear en el buscador de
Youtube, la escena memorable de
Tacones lejanos: "...si tienes un hondo
penar piensa en mí...".
La revista recoge con elegancia
el difícil oficio de la crítica, de
la cual la joven escritora cubana
Ena Lucía Portela ha dicho: "Los
críticos fabulan, andan por ahí
como Adán, nombrándolo todo,
y luego pretenden que la realidad
sea como ellos la han inventado".
Pero, invención o no, disfruto la
realidad literaria que retrata Armas
y Letras como un espacio físico
trascendente en la cultura de la
región y del país desde hace más de
medio siglo.

Revisando un número de la
revista de hace 60 años, el de
septiembre de 1952, leía un artículo
de Enrique Diez-Canedo sobre
Alfonso Reyes, donde escribía a
modo de sumario: "Ahora, querido
Alfonso, que está usted en París,
hablando de México, me propongo
-libre de su influencia, evadido de
nuestra amistad-decir algo de su
último libro".
Se refería a Huellas, el libro
de versos de un autor conocido
personalmente.
Sesenta años después, leemos
en este número al maestro Miguel
Covarrubias, en su artículo
titulado Doble o triple acercamiento
a Reyes, donde analiza cómo el
pintor Sergio Villarreal informa
gráficamente, no sólo aspectos de
la apariencia sino de las influencias
y las filias del regiomontano
universal. Y escribe que a pesar
de que Sergio Villarreal no pudo
conocer personalmente a Reyes, es
decir, no pudo retratarlo en vivo,
sin embargo lo dibuja a partir de
toda una iconografía y la lectura
minuciosa de la obra del escritor.
De este modo ha tenido
coherencia y continuidad Armas
y Letras, sustentando temas
de relevancia a través de las
generaciones y respondiendo con
talento crítico al paisaje literario
y el pensamiento estético de cada
tiempo.
Por aquella década de los
años 50, la revista apareció corno
Boletín Mensual de la Universidad
de Nuevo León; por entonces,
publicaba además de artículos de
crítica, arte y cultura, noticias de
los cursos de invierno: las notas
daban cuenta del ciclo de cinco
conferencias ofrecidas, bajo el
tema de La creación poética, por

1
76

77

Octavio Paz, o la conferencia del
historiador Daniel Cossío Villegas
sobre el porfiriato y la Revolución
mexicana.
Hoy, es una revista especializada
en literatura, arte y cultura de
la Universidad Autónoma de
Nuevo León y responde a la
propia exigencia institucional de
generar publicaciones con calidad,
intercambio cultural y científico,
patentes, movilidad y aportes al
conocimiento, buscando cada vez
más ser una Universidad de nivel
global, trascendente en el ranking
de las instituciones académicas del
mundo.
Esto es visto a nivel macroinstitucional, pero cuando se
trata de una revista hecha por
gente conocida, el afecto se vuelve
particular. Y es que mas allá de
la arquitectura de esta revista, el
cuidado con que construyen su
anatomía o la imagen para cada
texto, cuando uno ha conocido el
ático donde literalmente se "arma"
la idea de la publicación, cuando
uno ha conocido a la gente que la
edita, la diseña, escribe, el conjunto
se vuelve aun más entrañable.
En esta edición, el contenido se
hace acompañar de una particular
narrativa visual: un conjunto
de imágenes que se presentan
extremadamente cotidianas,
extremadamente poéticas en la
multimirada de la artista visual
regiomontana Irasema Aguiñaga.
Para contenido e imágenes mi
reflexión es la misma, como dijera
Alberto Paredes "el estilo es la idea"
y esta revista tiene estilo. Con este
número y apropiándome de unos
versos contenidos en él, del poema
Errata de Gloria Collado: "llegaron
los signos y las letras y no dejaron
palabra con cabeza."

I

�Y debemos festejar eso:
que sobreviva una revista de
literatura, en medio no sólo de
las discusiones sobre el futuro
de las publicaciones impresas,
si no además, en un tiempo
donde emulan por nuestra
atención las redes sociales, los
juegos en línea, la televisión que
pondera la cotidianidad de Kim
Kardashian, o simplemente los
casinos o cualquier otra forma de
entretenimiento fácil. Leer libros,
leer sobre libros, se convierte
1 entonces en una determinación,
una elección por encima de las
tendencias modernas.
Y vaya que no creo que exista
antagonismo entre lectura,
escritura y tecnologías, hace
unos días en el Colegio Civil
Centro Cultural Universitario,
Cristina Rivera Garza en la
presentación de su libro Viriditas,
aludía al fenómeno de las
publicaciones de 140 caracteres
a través de Twitter (una especie
de twitteratura) y las distintas
redes que han potenciado
1 la expresión humana, ya sea
Myspace o Youtube, Facebook,
Twitter o los blogs, sobre todo
para la gente que tiene algo
1 que decir, y había tenido pocos
soportes para hacerlo.
Pero precisamente por esa
I elección del placer por leer aun
percibiendo el olor de la tinta
en el papel, con la seguridad
de que estoy accediendo a un
contenido genuino, y no a una
I desambiguación en Wikipedia,
por todo esto celebro que exista
Armas y Letras atravesando los
años, y brindo por ustedes que la
hacen posible. Salud por eso.

r inéditos: Una molécula de amor,

MAHUI
OLIM,
LA ETERNA

Título: Nah11i Olin: sin principio ni fin.
Vida, obra y variainvención.
Comp. y coord. Patricia Rosas
Lopáteguí
Edita: UANL
Año: 2012

'
1

H

asta hoy, todo 1~ q~e
sabíamos de Nahm Olin
es que era una pintora
mexicana de principios del siglo
XX y que pertenecía a una pléyade
de mujeres distinguidas en los
ámbitos del arte y la cultura:
Tina Modottí (fotógrafa), Frida
Kahlo (pintora), Antonieta Rivas
Mercado (escritora y mecenas),
Lupe Marín (novelista), Dolores
del Río (actriz), María Izquierdo
(pintora), Lupe Rivas Cacho
(actriz), Amalía Castillo Ledón
(feminista y diplomática), María
Conesa (actriz), Clementina Otero
(actriz), Lupe Vélez (actriz) y
María Tereza Montoya (actriz),
entre otras.
Ahora, gracias a la investigadora
Patricia Rosas Lopátegui (Tuxpan,
Ver., 1954) y su volumen Nahui Olin:
sin principio ni fin, sabemos que Nahui
Lizbet García Rodríguez era, además de pintora: "dibujante,

78

grabadora, caricaturista, pianista,
poeta, ensayista y aficionada a la
ciencia" (2012: 28). También fue
compositora, maestra de dibujo,
precursora del feminismo y musa y
modelo de pintores (Diego Rivera,
Dr. Atl, Ernesto "Chango" García
Cabral, Roberto Montenegro,
Gabriel Fernández Ledesma, Jean
Charlot, Matías Santoyo, Ignacio
Rosas, Antonio Ruiz "El Corcito",
etc.) y fotógrafos (Edward Weston,
Gustavo Casasola y Antonio
Garduño).
Rosas Lopátegui tiene a bien
rescatar los cinco libros que Nahui
logró publicar entre el vértigo de su
agitada vida: óptica cerebral. Poemas
dinámicos (1922), Calinement je suis
dedans (Tierna soy en el interior,
1923), A dix ans sur mon pupitre (A
los diez años en mi pupitre, 1924),
Nahui Olin (1927) y Energía cósmica
(1937). Tres libros más permanecen

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I

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I

Toralidad sexual del cosmos y un
poemario sobre uno de sus amantes,
Eugenio Agacino.
También sabemos, gracias a
este volumen, que Nahui Olin
se llamaba en realidad María del
Carmen Mondragón Valseca, que
nació en la Ciudad de México
en 1893 y murió en esa misma
ciudad en 1978, que su seudónimo
le fue impuesto por el pintor y
vulcanólogo Gerardo Murillo (Dr.
Atl) hacia 1922 y que representa:
«el cuarto movimiento del Sol,
cuya significación cosmológica
se relaciona con el símbolo de
los impulsos renovadores del
universo, con el eterno retorno y
la transformación de las fuerzas
cósmicas» (601).
Carmen Mondragón fue hija
del general Manuel Mondragón,
militar que inició el cuartelazo
para derrocar al presidente Madero
el 9 de febrero de 1913 y luego
fue premiado por el usurpador
Victoriano Huerta con la Secretaría
de Guerra y Marina para, más
tarde, renunciar y salir del país
en un exilio disfrazado rumbo a
Bélgica; de allí marcharía a París y
se asentaría definitivamente en San
Sebastián, España.
Ese mismo año de 1913, Carmen
Mondragón se casó con el pintor
Manuel Rodríguez Lozano y al
año siguiente viajaron a París para
reunirse con la familia de ella.
Durante ese tiempo tuvieron un
hijo que murió en condiciones poco
claras. Vivieron en San Sebastián
hasta 1920 para luego regresar a
México.
Fue entonces que comenzó a
gestarse la leyenda de Nahui Olin: al
año siguiente dejaría al marido para
irse a vivir con el Dr. Atl. Vendrían

después otros amantes, comenzaría
a pintarse a sí misma desnuda y a
ser fotografiada como dios la trajo al
mundo, impactando con ello a una
sociedad mojigata que ostentaba
dos morales: una para los hombres y
otra para las mujeres. Posiblemente
por esto, Hollywood la llamó, pero
no filmaría película alguna.
Por cierto, el Dr. Atl reproduce en
su novela Gentes profanas en el convento
(publicada en 1950 e incluida aquí
fragmentariamente: 215, 256),
algunas de las cartas que Nahui le
envió durante su relación. En ellas
predomina un tono apasionado y
erótico, demasiado explícito para la
época (1921,1925).
A mediados de los años cuarenta,
Nahui se fue retirando de la vida
pública hasta concluir vistiendo
harapos, cuidando gatos y siendo
vÍctima del olvido y la maledicencia
popular que la llamaba «la
polveada», «la loca», «el fantasma
del Correo», «la dama de los gatos»,
etc. (500~501).
Su resurrección se debe al
restaurador de arte Tomás Zurián
Ugarte quien desde 1978 se ha
dedicado a reunir el material
de Nahui para promoverlo a
través de exposiciones, análisis,
ensayos, artículos y entrevistas,
además de facilitarlo a personas
interesadas (como la autora de esta
investigación), llegando al grado de
convertir su casa en un santuario
en honor de esta artista y hasta
regalar cinco mil reproducciones de
una fotografía de Nahui, la misma
foto que lo fascinó la primera
vez que la vio y que originó su
veneración.
Complementan este volumen
antológico más de cien documentos
entre los que hay prólogos,
poemas de y para Nahui, ensayos,

crónicas, anécdotas, traducciones,
invitaciones, diplomas, semblanzas,
artículos, reseñas, análisis, portadas
de libros, cartas, remembranzas,
folletos, fotos, notas, manuscritos, I
entrevistas, recortes de periódicos,
dibujos, óleos, poemas ilustrados,
reportajes, prosa poética, un
documento oficial, un fragmento ¡
de novela (del Dr. Atl), una '
cronología y una bibliografía
de y sobre Nahui. Todo bajo la
prestigiada firma de autores como
Elena Poniatowska, José Emilio
Pacheco, Guadalupe Amor, José
Gorostiza, Raquel Tibol, Rubén
Salazar Mallén, María Luisa «La
China» Mendoza, Homero Aridjis,
Adriana Malvido, Tomás Zurián,
Rocío Luque (traductora de los
libros franceses de Nahui incluidos
aquí) y Armando Ponce, entre otros.
Sí, ahora ya sabemos que Nahui
Olin fue un espíritu libre que
cabalgó impetuosamente entre
la hipocresía social de su
tiempo a través de su arte y sus
pasiones, preludiando con ello 1
la liberación sexual de los años
sesenta, aunque despistadamente
«El misógino Salvador Novo la
sentenció como un caso incurable
de 'furor uterino"' (520).

Eligio Coronado

__J

79

�~ n solo libro. Más alláde la
1
literaria del Primer tercio,
Cassady merecía un biopic dentro del
libro.
1
Existe un resentimiento
inconsciente en contra de Neal.
Sus coqueteos con el jipismo,
su adhesión a Ken Kesey y sus
correrías con Bukowski huelen a
traición para ciertos adoradores del
1 espíritu beat. Imposible de contener,
Cassady abandonó a Kerouac, sin
importar lo famoso que fuera. Fue la
primera deserción tácita del grupo,
después vendría la de Ginsberg,
que abducido por su fascinación
por Bob Dylan y el Flower power,
se alejaría ideológicamente de
Kerouac. Burroughs jamás aceptó
formalmente ser un beat, por lo que el
distanciamiento era improbable.
Con base en lo anterior, existe una
impronta que todas las historias beat
han ignorado, cuando el movimiento
gana celebridad se produce una
polarización del mismo, más allá de la
anatema política. Jack y Neal por un
lado, Afien y Bill, por el otro. Ninguno
tan afín a J ack, el rey de los beats,
como Cassady. La traición sufrida por

~;;~~ia

en, .
.
.
.
comtc t

..... ..:
...
;a•

A

más de cincuenta años
de la publicación de
sus obras señeras, la
Generación Beat aún despierta
entusiasmo. Y a unos pocos meses
del fallecimiento de Harvey Pekar
1 (mito del undergound) se lanza en
español The Beats: A Graphic History,
un compendio sobre el movimiento
1 precursor de la con~acultu:ª· .
Bajo el lema "La vida ordinaria es
bastante compleja", Harvey Pekar
debutó como guionista de cómic
con Esplendor americano. Incapaz de
dibujar siquiera una uva, contó con
ilustraciones de primerísima línea:
1
la mano chaquetera de Robert
Crumb dio vida a sus primeros
engendros. A diferencia de la
historieta de súper héroes, el tema
de Pekar era su autobiografía. Su
manera de presumirse era: "Directo
de las calles de Cleveland, Esplendor
Americano", en franca alusión
al contenido cotidiano de sus
historias.
La estética de su trabajo, próxima
al realismo sucio, lo identifica con
escritores que se han dedicado con
ahínco a desprestigiar el American
L
~

way of life. Por su afición al jazz,
su adicción al género le permitió
mal vivir como reseñista durante
algún tiempo, guarda una estrecha
correspondencia con los escritores
jazzeros por antonomasia: los
miembros de la Generación Beat.
Tras la muerte de Charles
Bukowski y Frank Zappa es
indudable que el outsider más
auténtico es Harvey Pekar. Inspirado
por lo beat, más por lo outsider de
la biografía que por la obra, Pekar
y colaboradores trazan una serie
de cómic biopics. Un experimento
no nuevo, pero tampoco común.
Explotado primordialmente por
el cine, el biopic ha tenido poca
resonancia en la historieta. El
mismo Esplendor americano es una
referencia, la diferencia radica en
que la biografía de Pekar se escribe
día a día y la del biopic establecido es
una historia contemporizada.
La primera parte de The Beats:
A Graphic History es lapidaria
respecto a la prehistoria del
movimiento: la Generación Beat
fue conformada por sólo tres
miembros, Jack Kerouac, Allen

80

Ginsberg y William Burroughs,
teoría respaldada por estudiosos
del tema como Barry Gifford. Sin
embargo, la perspectiva histórica
le ha concedido a Neal Cassady
un lugar insoslayable dentro de la
mitología beat primigenia. En este
apartado se retrata la vida de Jack,
Allen y Bill. Coautoría de Pekar y
Ed Pis~or, guión e ilustraciones 1
respectivamente.
Aunque no se arrojen datos
reveladores sobre el movimiento, el
mérito testimorúal del docu~e~to
1
es invaluable. La novela grahca,
todaVÍa considerada un arte menor,
ha conseguido situarse como uno
de los vehículos preponderantes
para documentar la historia. Pese
a que su impacto no ha conseguido
trascender una minoría o si se
quiere un público especializado, es
interesante el hambre de la novela
gráfica por presentar su versión de 1
los hechos.
En lo que respecta a la exclusión
de Neal Cassady, la historia
continúa siendo injusta con su
figura. Quizá el argumento contra
su no pertenencia sea que fue

I

Jack no existe, Neal fue el único fiel
al sentimiento de autodestrucción
que siempre alimentó a Kerouac. Al
renunciar a un deceso trágico, Allen y
Bill traicionaron el final de fotografía
que supusieron las muertes de Jack y
Neal.
La segunda parte del libro se centra
en personalidades correspondientes
a la segunda etapa del movimiento
beat: lo beatnik, y en la revisión de
algunos poetas anteriores a lo beat,
como Charles Olson. Después de los
capítulos dedicados al renacimiento
poético de San Francisco, McClure,
Whalen, Rexroth, Duncan,
Ferlinghetti, Corso, LeRoi Janes
y Robert Creeley, a cargo de la
dupla Pekar Piskor, empiezan las
colaboraciones. Paul Buhle (guión) y
Nancy J. Reters (ilustración) repasan
la mítica librería City Lights. Patchen,
Lamantia, Gary Snyder, Diani di
Prima, las mujeres beats (con guión
de Joyce Brabner, esposa de Pekar)
y el jazz y la poesía, son narrados e
ilustrados por diversos autores, entre
los que destaca Peter Kuper, habitual
de la revista Mad.
Un aspecto que destaca entre la

selección del editor Paul Buhle es
la cantidad inusitada de poetas que
conforman esta novela gráfica. Sólo
Kerouac, Burroughs y Ferlinghetti
son narradores. Lo que da pie a una
segunda lectura de la obra, no sólo
pretende condesar aspectos de la
Generación Beat, sino que encierra
una parte importante de la historia de
la poesía moderna norteamericana.
Como toda biografía acerca del
movimiento, The Beats: A Graphic
Novel, presenta fisuras. Su esfuerzo
es notable, pero denota que lo beat
aún busca a su biógrafo definitivo.
Ni Gerald Nicosia, Barry Gifford,
James Campbell, Denrús McNally
o Jorge García-Robles, han podido
consolidar un relato equilibrado
sobre la Generación Beat. Mientras
tanto, la literatura beat sigue
editándose. Libros inéditos continúan
apareciendo, a la espera de ese
biógrafo que le otorgue coherencia
al movimiento, no simple cronología,
con la esperanza, tal vez, de que si no
lo encuentra, se baste a sí misma para
biografiarse.

Carlos Velázquez.

ELORDEMIMFIMITO
TfT LO: f/ ordcr. 11Jfinito
AUTOR RoJo'fo ~..tro
EDITORIALI Planet
AMO: 2007

U

n poeta posee múltiples
recursos para el manejo
propio y exacto de la
palabra. Con este impulso llega
Rodolfo Naró a su primera novela,
género en el que se ha afirmado
desde el inicio, pues se trata de una
fascinante narración que mezcla

81

ficción e historia, y que va de lo
realista a lo fantástico.
8 espacio donde se desarrolla la
mayor parte de la trama de la noYela
es un pueblecito de la Sierra Madre
Occidental, San Pedro Analco,
municipio de Tequila,Jalisco,la tierra 1
natal del autor, evocación de esa

�"ribera opuesta" del rto Santiago, viejo
señorto de Xalisco que comprendía
tierras de Jalisco, Nayarit y Zacatecas,
región evangelizada por los frailes de
Santo Domingo.
Este poblado donde se
desarrolla el relato posee magia,
porque sus contornos están
compuestos de valles para el
agave tequilero, profundas
barrancas y la sierra, donde
flora y fauna salvajes convidan
a la aventura, en tanto que en la
1 villa se entretejen una serie de
sucesos, la mayor parte de ellos
desazonados, que van ligando
imperio con Reforma, y Porfiriato
con Revolución y guerra cristera.
Se trata de una novela de
pasiones; de amores y odios. En
El orden infinito, cada uno de sus
personajes tiene fuerza, aun la débil
Dolores, hija del médico Leonardo
Ralla y la enferma Lucrecia. El
personaje nuclear es Virginia, la
Nina Ramos, quien fue dama de
Carlota y bailó el mismo vals en
el mismo castillo con los únicos
dos emperadores que ha tenido el
México independiente; la que toca
el piano, lee y es madrina y dueña
del pueblo.

Otros personajes son la hechiceraNacha, el singular padre Ramberto,
la dueña del prostíbulo María la
Blanca, la titubeante Judith, el
terrible general Lupe Santos, el
mayoral Cápora, el débil Ataúlfo,
el alcalde Belisario Rojas y su
esperanzada hija Adela, el elusivo
Modesto Najar.
Por el relato desfilan también:
Porfirio Díaz, Amado Nervo,
Pancho Villa, Felipe Ángeles,
Emiliano Zapata,José Vasconcelos,
Álvaro Obregón, Plutarco Elías
Calles,Joaquín Amaro, en un apego
histórico al fondo de los sucesos,
variando naturalmente la forma, que
es constitutiva de toda novela.
Los horrores de la Revolución
quedan descritos en el asalto a
la casa grande de la hacienda del
Cabezón, donde, entre otros,
perecen don Rómulo Fonseca y su
esposa Asunción, padres del niño
Salvador. Toda esta violencia impacta
a Salvador, quien luego participa
como soldado y comandante cristero,
asumiendo en la parte final de la
novela un papel protagónico.
Resulta incuestionable el dominio
sintáctico del autor, el que echa
mano de bellas figuras literarias;

a la vez, sus personajes poseen u~
habla culta y un habla popular,
para denotar las diferentes clases
sociales y la peculiaridad propia
de cada sujeto. Un recurso muy
bien logrado en Naró es el de
la retrospección, como puede
constatarse en el despertar de Nina
1
Ramos del año viejo al año nuevo. Y
en el cuerpo del relato se van dando
voces onomatopéyicas, adagios,
expresiones culturales y muestras
del arte culinario de la región.
Las campanas de la parroquia 1
y, aisladamente, las campanadas
del reloj, marcan los cambios de
acción en el relato. En torno a este
elemento podría abundai;se, tema
que seguramente la crttica literaria
especializada abordará en el análisis
más exhaustivo de la obra.
Asimismo, un trasfondo religioso
está presente en la novela. Es
Azrael, el ángel exterminador. Es
el demonio, que asume diversos
rostros. Son las referencias bíblicas.
Es el lenguaje apocalíptico que se
da en el templo y fuera del mismo,
particularmente en momentos
en que tiembla la tierra y se dan
fenómenos inusitados.
I
Posee un lenguaje rulfiano El
orden infinito. Tiene igualmente
semejanzas con la prosa poética de
JuanJosé Arreola y con la de Agustín
Yáñez de Al filo del agua. Como que
Naró es también jaliciense y la tierra
contagia, atrae y potencia. Su novela
es un mentís a que el tema de la
Revolución mexicana está agotado.
Como la novela misma, el final es
imprevisto y genial. Un libro para
leerse en 309 páginas, que no se
caerá de las manos de ese lector que,
como ha dicho Noé Jitrik, busca que
la literatura "le cambie la vida".

l

José Roberto Mendirichaga

�AUTORES

IOSlt ■MILIO AMORII. Tiene 93 años. Como él dice,

AUTORES

AL■IUO C■IMAL

(1970). Sus libros más recientes
su única actividad es vivir plenamente.
son El último explorador (2012) y El viajero del tiempo
(2011). Es conocido también como practicante y
Y(CTOR ■ARRlli IIIIIDIRLI (Monterrey, 1972). estudioso de la escritura digital y mantiene un sitio
Ensayista e investigador. En 2005 obtuvo la edición web muy visitado: www.lashistorias.corn.mx.
17 del Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso
Reyes". Su libro más reciente es Lector_es insurgentes. UYIIR FlllllllÁIIIIDD TO•n■ (Ocotlán, Jalisco, 1981).
La formación de la crítica literaria hispanoamericana Maestra en artes por la UANL Becaria del Centro
(1810-1870) QUS, 2011). A partir de 2012 es de Escritores de Nuevo León en el 2010. Premiada en
coordinador del Centro de Escritores de Nuevo el Certamen de Literatura Joven Universitaria 2007
(UANL). Cofundadora y coeditora de la revista Manual
León.
del Desierto y de Ediciones Intempestivas. Autora de A
ADOLFO CASTAÍIIÓIIII. Escritor, poeta, editor y mares (UANL, 20ll).
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo
el título La campana y el tiempo, y ha reunido sus Lll■IT CARCÚ RODRlc•n (Holguín, Cuba, 1978).
ensayos en la serie Paseos. Es Miembro de número Periodista y editora. Coautora del libro Retrato Hablado.
de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 el Las mejores entrevistas de Vida Universitaria. Trabajó
gobierno de Francia lo distinguió con la orden de como reportera y presentadora de noticias en el
Caballero de las artes y de las letras.
Instituto Cubano de Radio y Televisión y actualmente
es directora informativa del Periódico Vida Universitaria
ROC(O CIRÓIIII. Crea proyectos galaxia: mix de delaUANL.
poesía, música, acción y video. Ha publicado
varios libros de poesía: Basalto, Soma, Imperio, CARLOS LIIAIM CÓMII ■IRIIII.ÁIIIIDII (Monterrey,
Tiento y de próxima aparición, Diorama. Obra suya 1986). Colabora en el departamento editorial de la
puede verse/leerse/escucharse en www.diorama- Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria y en la
editorial independiente An.alfa.beta. Ha publicado
poesiatransversal.com
ensayos y reseñas en las revistas Interfolia y An.alfa.beta.
■LICIO CORONADO (Monterrey, N.L, 1948). Ha
publicado 21 libros, siendo los más recientes el ■.ÁR■ARA IACO■S (Ciudad de México, 1947).
poemario Habitaciones (2009) y los guiones de La Ensayista y narradora, celebra este 2012 el aniversario
Ilíada y La Odisea de Hornero para la revista regia XXV de su novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier
Presencias (2011). En 1996 recibió el Premio a las Villaurrutia 1987). Su libro de ensayos más reciente es
Leer, escribir (UANL, 20ll).
Artes de la UANL
MIC■IL COYARR•■IAS

(Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesia del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El rojo
caballo de tu sonrisa y Sombra de pantera.
RICARDO c•ADROI. (Concepción, Chile, 1955).

IRIK.A K.1 ■ 1111. Licenciada en artes plásticas con

especialidad en grabado. En el 2010 se graduó en la
maestría en artes visuales por la UNAM, experimentando
con su producción plástica una nueva forma de registrar
su transcurrir en el tiempo y en el espacio.
AMltRICO LARllALDI (Monterrey, 1944). Maestro
en ciencias por la UNAM. Ha publicado Sor Juana y la

Doctor en literatura por la Universidad de Utrecht.
Narrador, poeta, traductor y crítico. Reside en astrología judiciaria (UNAM, 2009) y El eclipse del sueño de
Sor Juana (FCE, 2012).
Arnsterdam, Holanda.

11111.ÁTAUA l■IIIIÁ (Monterrey, N.L, 1989). Licenciada en

MARINA •oac■LLI (Argentina, 1978). Narradora,

lenguajes audiovisuales por la Facultad de Artes Visuales
de la UANL Su poemario Agorafobia fue publicado
por la UANL (2009). Aparece en cuatro antologías
literarias regionales y ha publicado textos sueltos en Vida
Universitaria y en LaJornada.

ensayista. Obtuvo diversos premios, todos en género
cuento. Publicó De la noche rota en 2009. Fue becaria
del Fonca/Conaculta en 2010, y de la Secretaría de
Cultura Argentina, en convenio con México, en 2012.

1011 RO■lllTO MIIIIIDIRICliü

(Monterrey, 1944).
Licenciado en filosofía, maestro en letras españolas y
doctor en historia. Es autor de Aproximación a la crítica
literaria (1998), La ideología en la obra de Ramón LópezVelarde
(1999),ElColegiodeSan JuanenSaltillo,1878-1914(2010) yJesús
y ViqueLlaguno,unapareja inolvidable (20ll). Es profesor de la
Universidad de Monterrey.

■D•AaDo RAM(R■I.

Maestro, editor y crítico.
Publica crítica cultural en diversas revistas y
periódicos locales y españoles y en el libro El triunfo de
la cultura, uso político y económico de la cultura en Monterrey
(FENL, 2010). Editó el fanzine velocidadcrítica durante
7 años.
MARIAIIIIA RO1■n1. Licenciada y profesora en letras

(UBA). Actualmente, es becaria de CONICET y es
adscrita a la cátedra de literatura latinoamericana I
narrador y amante del arte, ha publicado artículos
a cargo de la doctora Beatriz Colombí, Facultad de
en revistas y un solo libro. Creador independiente,
Filosofía y Letras (UBA).
liminar, sobrevive como Dios le da a entender
traduciendo y editando.
CARLOS YIWO•n (Coahuila, 1978). Autor de La
Biblia Vaquera y La marrana negra de la literatura rosa,
■D•AUO AIIIITOIIIIIO PARH (León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el ambos considerados libro del año por distintos
Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn medios. Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo
Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del y Premio Nacional de Cuento Magdalena Mondragón.
llAIÍL OLYIH MIIARII (Saltillo, 1968). Ensayista,

Sistema Nacional de Creadores de Arte.

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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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