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                  <text>armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓN

��~U-,...llllfl•-0\,1,11,ML

FONDO

UNIVERSITARIO

�~

s y letras

INDICE

EI universitario

EL UNIVERSITÁRIO DE A.CERO Y MIEL /

UANL

Miguel Covarrubias / 3
EL TRECHO A.MOA.DO. COMYERSA.CIOHES CON
RA.ÚL RA.MCEL FIÚÁS / Ce1so Gatza Guajardo / 8
LA. UNIYERSIDA.D DE RA.ÚL
RA.HCEL FRIAS / José María Infante / 17
UHA. CONYERSA.CIÓN CON EL LICENCIA.DO
RA.ÚL RA.HCEL FRUS / Alfonso
Rangel Guerra / 22

Foto~rafias 25
LA. UNIVERSIDA.D / Raúl Rangel Frtas / 30
A.RM.U Y LETRA.I / Raúl Rangel Frtas / 32

TEORfA DE MOHTERREY /

Raúl Rangel Frtas / 34
PA.LA.BRA.S FIHA.LES DE UN RECTOR / Raúl
Rangel Frías / 39
ÁCUEDA. O DE LA. PllflURA./ Raúl
Rangel Frías / 44

Cartas 48
CA.RTA. DE OCTA.YIO Pil / 48
CA.RTA. DE JA.IME TORRES BODO / 49
CA.RTA.DEA.CUSTfNYÜEZ / 50
CA.ATA. EMTRUBIERTA.A. RA.ÚL RA.HCEL
RÚ.U, DEJOS~ .ALYA.RA.DO / 51

Á. CIEN

A.Aos DEL HA.TA.LICIO DE MI PA.DRE /
Mónica Rangel Hinojosa / 59
A.QUELREYMOERA.PERFECTO /

l:!-.1\'USll&gt;IJ&gt;AL~w!N\'I\ LEO.,"'li

CI

de Miguel Covarrubias / 61
RECUERDO DE RA.MCEL FRW /

José Luis Maninez / 62
E.CORUÓM DE LOS COMBATIENTES/
~lincrva Margarita Villarreal / 64

de acero y miel

Una publlla,16n de L, Ulll\ crs1dad Autónoma de Nuevo León.

Dr Je&lt;¡(¡s Ancer Rodrtguez
Rector

♦

MICUEL COYARRUBIAS

hg. R~¿o G GJrza RI\ en
Secretario General

Lle Rogeho \~· mea! EJZondC'
Secretano de Extensión y Cultura

'i e p, ~ hr w idm1J, &lt;t (. el

Dr Cels&lt;'JostGJrzaAwfia
Director de Publicaciones

prwJ

te501

rra~

·r1c1Jcra de !a 1mt1t.lC'0I,
un, rqtm 1J e ''h ~re e, pr"\Ccr a los 1(in he)
Je vn \Crt•do Ji; 1 \. ·c1c1

Mtro tvtiguel CO\ un.bus
,o\ a.~&gt;proo1¡;) net m.,¡
Director editorial

ll

r111115 ,. \

Lle Jes.s1w Nieto Puente
editora anna.syletr ) ahOC'.co:,
Editora responsable
Lil Nohemt Z,\\ab
no11cmwWYg11Uil...om
Correcctón y redacción
\ eróruca Rodrtgu
\trOttllJ ~:ulcom

Diseño

Agradccmlo a b Lnilu ~ 1Hin")OS3 pc,r faciliur&gt;'.os u accno
f~JCo. as! como al~),'
C"&lt;w.urul:us por bond.un=
pmsu rq,roduccionm~ n!mxrocspecal de A,,ms, i.arl1l.
Lis
~ .iparccrn disrnbwdas m esta cdlctón, comspondai a un.t
allllp"...:rtm re.ali:..u JQ' HumbertoSJ.bz:ir ruf"lic.lda ce lb!nk N' 41
42 ~ P 9 3 pr 48 ~) mjod
dc"Raú R.::-;;d Frt.1s
m d n:cucrdc!'

Alfonso Rangel Guerra/ 60
PRÓLOCO A. LA. VERSIÓN FRA.HCESA. DE
KÁ TO/ Paulette Patout. Traducción

FONDO
UNIVERSITARIO

~ y i.L'ras Rcvísca de li!cralllra, &lt;l1U • &lt;Ulrurd el,:- la Umw!lldad A "n,.,ma
de NutW Lron. Ediam ClllllllCDlmOV3 ~ =tmioo de R.. R.:: Fms.
ft:ch:l J i : ~ \tm: W ~;;u tDlllCSWI, tdíuibvr-J,liuda poc b
l ruven;m!Aixomrudc N~, Lo:natmts deb Di!tc.'iOIJ de Putlicac:ins
de la l'A.\1. ~ de pt'.....ldlla. úsa l 'nh71ir.ml 11.:: Pm
\tia!lOO~Cf&lt;lllllJcm\'&amp;ra, M . ~ NLic, 1.tm. \kxlro,C P ~
Tclém.l • '&gt;!SI 832941ll Fax• 5~8183:9f- hl;=apoc:
~ ~ 1\.
dt C\ \ albiu ;.¡5 5ur Cmao, CP l\40CO 'Manmv Nuel" l..cái, Mai.:o.
Fc:lia ½ =mLláOII im¡,mnt 15 l: lll:lra) 1-013. Tll"lJC L'iOO cjcmpbra.
~ p : r l i l l \ ~ ,~rlnn:IJr Kirm 1.tón. tmtsdc il Dim:d'cl
lll' Mú niocs.&lt;..as.a l:lll\fflltml .!d Ltco. P.ldrc Mícr 009Jn. csqil!m coo
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CCopyrightMano2013

.1

A la Universidad de Nuevo León le tocó en suerte
gozar de un guía forjado en acero y empapado en
miel -allá por los años cuarenta del siglo XX, los
años inciertos de la debutante casa de estudios
que si bien apenas iba naciendo, contaba al menos
ya con dos escuelas provenientes del siglo ante-rior. Para ese origen que no debiera asombrarnos
(después de todo, a cualquier ser viviente lo pueden
anteceder no sólo padres sino abuelos y bisabuelos
surgidos como de la nada), señalado estaba por el
destino o por una cadena de muy acertados enla-ces, un hombre providencial llamado Raúl Rangel
Frías. Nacido hace exactamente cien años.
3

�La protesta universitaria en 1933. iCómo maravilla encontrar en esas ocho páginas las
ideas bien tejidas, la reciedumbre moral y la belleza en una expresión digna de la
mejor literatura!

EL ÍMPETU DEL ATENEO DE LA
JUVENTUD Y LA CRUZADA DE
VASCOMCELOS HABRÍAN DE
DESBROZAR LA RUTA.
111

A UM AÑO DEL MACIMIEMTO DE LA
UNIVERSIDAD DE MUEVO LEÓN, LOS
INQUIETOS Y TALENTOSOS JÓVENES
MUEVOLEOMESES PULEN SUS ARMAS
DIALÉCTICAS.
11

Octavio Paz lo expresa con suma claridad: uEntre todo lo que dices, destaco una
frase que me hace recordar nuestra juventud: 'Nuestros maestros son los jóvenes'.
Eso es lo que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes." La
carta que contiene esos renglones está fechada en París el 8 de diciembre de 1961,
y responde al cumplimiento del mandato de Rangel Frías como gobernador de
Nuevo León.
Por otra parte, una fotografía situada en el año de 1932 y en la ciudad de Toluca nos coloca ante el trío de inseparables amigos que son Juan Manuel Elizondo, Rangel Frías y José Alvarado. A un año del nacimiento de la Universidad
de Nuevo León, los inquietos y talentosos jóvenes nuevoleoneses pulen sus armas dialécticas. No tardarán en imponer sus fuertes personalidades al arreciar el
combate ideológico por la Universidad y el México de sus sueños.
Pero será uno de los trece hijos del doctor Edelmiro Rangel -y de su esposa
Josefina Frías- quien ingresará vigorosamente a la palestra cuando pronuncie
una alocución en el Teatro Independencia frente a estudiantes, maestros y auto,
ridades tanto académicas como civiles. La fecha: 13 de septiembre de 1934.
Este discurso será central en la vida personal de su autor e igualmente en la
vida social y, sobre todo, el ámbito universitario de la región. En su libro Memo,
rías, publicado a finales de 1990, el hombre que se acerca al ocaso lo identifica así:

4

El vendaval revolucionario tenía que atemperarse para que pudieran los ilustrados
hacer lo suyo. Las armas debían dar un paso atrás para que las letras pudieran ocupar
las trincheras de vanguardia. El ímpetu del Ateneo de la Juventud y la cruzada de Vasconcelos habrían de desbrozar la ruta. Ycaminando al lado de ellos, entreverándose, la
necesidad de elevar la mira de la sociedad nuevoleonesa, la necesidad de proveerse de
talentos bien adiestrados para mayor gloria de la industrialización febril que el desa,
rrollo económico exigía sin tregua.
Pues bien, el joven Rangel Frías toma al toro por los cuernos y desmenuza la ambición de la ~niversidad socialista" sin mencionar el empeño de uexcluir toda doctrina
religiosa"; igualmente aquello de combatir "el "fanatismo y los prejuicios"; o bien, lo
que permitiría ucrear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de
la vida social." Porque es en la transición del callismo al cardenismo cuando se ofrece,
dentro del universo educativo, este asalto al modelo de creación y transmisión del saber hasta entonces imperante.
Rangel no incurre en bandazos. No abjura del laicismo y el racionalismo que sabe
beneficiosos ni asume -ingenuamente a su manera de ver las cosas- el statu quo de la

5

�clase que proclama una filosofía
LA AFILADA CUCHILLA IN•
conservadora a ultranza. u Por el
cuerpo de la universidad corren TELECTUAL DEL JOVEN ESTU•
subterráneas, imponiéndole una DIANTE
DE JURISPRUDENCIA
fisonomía peculiar, las estrucDEJA AL DESCUBIERTO LOS IN•
turas de la sociedad en que se
apoya. Contra este inevitable TERESES QUE, AL SER REP•
destino de la orientación social TAMTES, MI DEBEN MI PUEDEN
de la universidad se levanta la
COBERNAR TAL Y COMO EL
pretensión 'socialista', querienRACIOCINIO LIBRE LO DEMANDA
do moldear estudiantes, que reciben una sociedad capitalista, SIN DESCANSO.
la exigencia de una tarea determinada para un mundo proletario que sólo vive en la imaginación de estos apóstoles advenedizos. No queremos
decir que el hombre sea incapaz de acoger un destino revolucionario, sino que la universidad, corno institución social, no puede a la vez aceptar y rechazar, ser sierva y
enemiga de un mismo sistema social. Es ésta la fantasía más cruel e hipócrita de un
trópico exuberante en demagogias y caudillajes."
la afilada cuchilla intelectual del joven estudiante de jurisprudencia deja al descubierto los intereses que, al ser reptantes, ni deben ni pueden gobernar tal y corno el
raciocinio libre lo demanda sin descanso. Hay que entronizar pues a la inteligencia
insobornable y a la emoción teñida de belleza. Hay que decirle no al esquematismo,
a la fábrica de sistemas filosóficos rígidos. Porque para solicitar consejo en materias
tan delicadas, habremos de dirigirnos a Atenea y no a Hermes, vale decir, a Minerva y
no a Mercurio. Sin embargo...
IV

Cuánta razón tuvo Rangel Frias. Si los jóvenes son los maestros de sus mayores, y si
unos y otros se igualan en la medida en que no se anquilosan, en que ejercen su derecho
a la libertad intelectual y a la plenitud de su añoranza estética, bien podremos ufanarnos de tenerlos a ambos, es decir, a Raúl Rangel de tan sólo veintiún años en medio de
sus camaradas, y al maestro y rector del mismo nombre en un espacio abierto. Frente
a la Torre de la Rectoría, uno puede contemplar al otro y quizás dialogan. Sin duda, el
intercambio de ensueños e ideas se ha transformado en un continuum aleccionador. ♦

�EL TRECHO ANDADO

,,ERA UM MOVIMIENTO QUE DE LEJOS INSPIRABAN FICURAS

Conversaciones con Raúl Rangel Frías

PRESENCIA HISTÓRICA DE BOLÍVAR COMO LIBERTADOR

♦

CIUO &amp;AUAC.AIARH

COMO MARIÁTECUI, PERO TAMBIÉN QUERÍA RECOCER LA.
Y FUNDADOR DE UNA MUEVA UNIDAD AMERICANA Y QUE
TEMÍA EJEMPLOS EM LAS ACTITUDES DE HOMBRES DE LETRAS
Y POLÍTICOS COMO MOMTALYO, BELLO O SARMIENTO." (RRF)

Armas y Letras rescata esta serie de conversaciones, editadas en forma de cua,
dernillo por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL en marzo de 1985,
que sostuvieron el reconocido historiador Celso Garza Guajardo y Raúl Rangel
Frías. En la nota del autor, Garza Guajardo e}...rplica que "el proyecto de estas
conversaciones partió de una inquietud profundamente personal por obtener
elementos para la historia cultural más reciente en nuestro estado, en la que
la figura de Raúl Rangel Frías emerge como punto de referencia obligado". A
continuación, presentamos una selección de preguntas y respuestas de aquellas
conversaciones, realizadas entre abril y junio de 1984.
COMYERSACIÓM DEL 10 DE ABRIL DE

1984

Celso Garza Guajardo ( CGG): Maestro, en
el fervor juvenil que todos tenemos en su cima
en algún momento, alrededor de cuando uno
tiene 20 años, uno no quiere ser transferencia,
quiere ser radical. Y en ese momento uno ex,
presa las ideas que ha tomado del contorno y
quiere transformar las cosas.
Los jóvenes que en 1930 empezaron a ac,
tuar en la vida social y cultural, nacieron al,
rededor de 1910, o sea, nacieron cuando en
el país se estaba produciendo el gran parto
revolucionario. Se nota que esos jóvenes de
los años treinta batallaban para entender el
proceso revolucionario que se estaba dando
en México, y buscaban algo más. ¿Qué era lo
que buscaban esos jóvenes?
Raúl Rangel Frías (RRF): Veíamos un di,
vorcio muy profundo entra la expresión de
los ideales o la ideología oficial -llamé,
mosle así- y las realizaciones efectivas, la
vigencia real de todos aquellos principios.
Básicamente esto fue, creo, lo que hizo pren,
der más profundamente en frutos juveniles en

aquel tiempo. Este divorcio fue señalado por
Vasconcelos, cuya postura no fue tanto una
tesis económica, ni siquiera políticamente
hablando, de un nuevo concepto transforma,
dor de las ideologías predominantes. Era más
bien una exigencia de lealtad, de verdad a esos
mismos principios, que se postulaban pero a
los que no correspondía una realización efec,
tiva en el campo de las instituciones, en el
campo de los hechos.
Anosotros nos tocó lahquidación dela eta,
pa revolucionaria en sus fases más violentas.
Y, sin embargo, la violencia, y en cierta mane,
ra la fuerza principal de dominio nacional,
radicaba en las mismas fuerzas militares que
habían desenlazado los acontecimientos de
la Revolución. Era difícil para nosotros, que
ya no teníamos campo en los hechos revolu,
cionarios, aceptar que todo aquello pudiera
desembocar tan sólo en unos episodios de
hquidación de emociones, de hquidación
de caudillismo y de grupos particulares, en
beneficio de una ohgarquía nueva, que no
parecía más que una sustitución sospechosa
de un pasado al que se combatió, por un pre,
sente que estaba repitiendo exactamente las
mismas condiciones.

8

CGG: Y para estos jóvenes de los años 30,
que ya no podían ni tomar las armas ni hacer
ningún otro cambio de tipo político, {sus
armas empezaron a ser las armas de la obra
cultural? me qué manera veía usted que esa
cultura que deseaban impulsar podía ser cul,
tura mexicana?
RRF: La situación de nuestra parte no era
de rechazo a ninguna de las tesis ya esta,
blecidas por los movimientos sociales, o de
raíz social de la Revolución, que eran tesis
de renovación ideológica y de emancipación
efectiva de masas y de individuos. Si se quiere,
esa concepción estaba envuelta en una espe,
cie de ídeahsmo o romanticismo del hombre,
que podía, por los caminos de la educación
y de la cultura, restablecer en el país los
ideales de Madero y de las tesis sociales de los
movimientos de la Reforma Agraria o de los
derechos obreros, pero sin que se transforma,
ran en bloques burocráticos.
Era un movimiento que de lejos inspira,
ban figuras como Mariátegui, pero también
quería recoger la presencia histórica de
Bolívar como hbertador y fundador de una
nueva unidad americana y que tenía ejem,
plos en las actitudes de hombres de letras y
políticos como Montalvo, Bello o Sarmiento.
Era un movimiento de ideahsmos ameri,
callista, tratando de encontrar el espacio de
la cultura latinoamericana y el espacio pro,
pío de la cultura mexicana en la posibilidad
de rechazar el imperiahsmo, en la actitud
de unión interior y en un espíritu un poco
exaltado del tipo de José Enrique Rodó.
Todo esto constituye, a mi modo de ver, un
perfil general que envuelve los movimientos

9

estudiantiles de aquella época, sin desconocer
que podía haber corrientes ya de izquierda
o de derecha muy positivamente batallado,
ras o beligerantes; pero en el grupo central
que se veía en la Universídad, y esta sería mi
última expresión, es una síntesis de los gru,
pos de carácter intelectual que heredó una
plataforma y una herramienta desde donde
hacer propia la reforma y la revolución social.

***
CGG: Maestro, una cuestión vista desde
la óptica de ahora: aparece por un lado el
torrente social de las luchas sindicales y
campesinas de los años veinte y treinta, que
después fueron corporativamente tomadas
por el Estado mexicano; y por otro, el torren,
te de la inquietud estudiantil, cultural. Se
sienten como dos cosas que no hallaban
cómo mezclarse. Yo sé que no es así. Usted
planteó que no se rechazaban los ideales
sociales, pero en la actuación, las urgen,
cias del movimiento sindical y campesino
de esas décadas se precipitaban más ha,
cia hechos concretos que ya no podían ser
aplazados; y la actividad de los estudiantes
y de los jóvenes que tenían un ideal cultural,
era de una renovación total, que batallaban
para agarrarse de algo más allá que no fuera
la Universidad.
RRF: Asi es. Creo que, en efecto, los movi,
mientos a los que nos estamos refiriendo
pertenecen a un grupo social que no estaba
articulado a los grupos de lucha de base en
materia obrera. Ycon la lucha campesina un
tanto menos, o de modo mucho más lejano,

�COMVERSACIÓM DEL 10 DE MAYO DE
porque la estructura de la sociedad mexi1984
cana, fundamentalmente, era urbana. Lo
campesino llegaba en ecos un tanto disCGG: msted se fue a México en septiembre
minuidos o descoloridos y además la lucha
de 1933?
campesina más intensa se coloreó de una
posición más que ideológica: fue la lucha
RRF: No, en septiembre no. Allá no se code los cristeros, y ésta era un tanto ajena a
menzaba en septiembre, se comenzaba en
la condición de los grupos intelectuales en
enero; entonces el período en México era de
las universidades. Un tanto, repito, no obsenero a noviembre. Yo me fui a México a fina,
tante que en esos movimientos también
les del 32, pero en realidad ingresé en el 33. Mi
hubo elementos juveniles, pero eran de
inscripción en la Facultad de Derecho es en el
la propia extracción. La clase intelectual
33 y aquí ni llegué a presentar nada de mategeneralmente ha estado en condiciones
rias en la Escuela de Derecho, aunque estuve
de incapacidad o ineptitud -estaba, por
asistiendo algunas veces a sus clases.
lo menos en mí tiempo- para identificarse con luchas de tipo campesino, que
CGG:¿Cómo seda, entonces, esa participación
casi eran una proximidad a las luchas de
suya en actividades estudiantiles de aquí en
las armas o de los acontecimientos béli1933, en el surgimiento de la Universidad, del
cos de la Revolución; y las luchas obre33-34?
ras empezaron a
manifestarse aislaUNA SOCIEDAD RRF: Yo tenía desde
damente en la gran
el Colegio Civil una
crisis del año 32.
CARENTE DE UN FLUJO actividad socialTal vez lo que
UNITARIO O DE RELACIONES estudiantil de reprenosotros también
podíamos repreENTRE LAS DIFERENTES sentante de los
grupos estudiantiles,
sentar en aquel
ESTRUCTURAS.''
(RRF)
porque fui Presidentiempo, era ese
te de la Sociedad de
mismo aislamiento
Alumnos del Colegio
que se vivía denCivil y porque luego iniciamos un movimientro de los grupos estudiantiles. Era una
to para renovar la Federación de Estudiantes
sociedad carente de un flujo unitario o de
de Nuevo León. Ese grupo nuevo que logró
relaciones entre las diferentes estructuras.
el reconocírníento, tanto de los estudiantes
Indudablemente que las habia, pero no se
corno de la sociedad, fue la Federación de Esprofundizaban ni se sentía una identifitudiantes Neolonesa, que encabezó el doctor
cación y una circulación real entre campo,
Luis Pérez Maldonado, por entonces estutaller y grupos estudiantiles.
diante de Medicina.
Sin embargo, yo recuerdo que aquí en
En esa ocasión él fue Presidente de la
Monterrey la situación de los obreros de
Federación y yo vicepresidente. En realidad, él
la Fundidora de Fierro y Acero provocó
manejaba los grupos de estudiantes de Medien nosotros sentimientos de solidaridad
cina y nosotros conjuntábamos el resto. Los
y simpatia, junto con Juan Manuel Elide Leyes eran los contrincantes, pero nosotros
zondo, que participó básicamente en esa
teníamos a nuestro favor lo que era el Colegio
lucha obrera, y que fue mí compañero y
Civil y la Normal (entonces la Normal también
perteneció a ese grupo juvenil del que
formaba parte de esos grupos estudiantiles, y
hemos venido hablando, en el que se despor eso quedó también comprendida dentro
tacó como líder.
del proyecto de aquella Universidad del 33).

***
10

�•••
CGG: Las posiciones que usted expresa en
los años 33 y 34 son de una gran combad.vi,
dad, de una gran claridad y de un rechazo a
cómo se estaban implementando las cosas.
Yo siento que es el joven Rangel Frias en su
etapa más beligerante y más convincente, él
mismo y lo que anhela.

y que tiene lugar en el Salón de Actos de la
Escuela de Jurisprudencia, donde tenía a mi
cargo una cátedra. Cuando yo regreso a Mon,
terrey es mi básica función, con la docencia.

,,NOSOTROS

•••

CIENTÍFICA UNIVERSAL EM

COMVERSACIÓM DEL 29 DE MAYO DE

1984

RRF: Es muy posible que yo mismo reconoz,
ca que en el joven que fui estaban más vivos,
en ese momento, los elementos de un ideal
vital y de una expectativa que veíamos como
más combativa, directamente en las circuns,
tancias complementarias de la sociedad re,
giomontana y de los movimientos nacionales
que lo exigían en cierta manera. Entonces
llegaron a coincidir muchos de esos aspectos,
además eran propicios a mi circunstancia.
Mucho de eso se nos fue gastando, digámoslo
así, en el transcurso de los siguientes años, o
utilizando, si no se quiere emplear la palabra
gastando, en unos niveles que no dejan una
huella particular: en congresos nacionales,
así como de actividades del mismo tipo en la
Universidad Nacional Autónoma de México.
Allá no podían tener la relevancia de aquí...
Aquí destacaba yo mucho mejor de lo que allá
ocurrió, pero es indudable que todavia existe
en mí esa actividad por aquellos años, al lado
de otros grupos estudiantiles, por supuesto
más complejos que estos de aquí, y al lado de
fenómenos mucho más generalizados y otras
transformaciones.

•••
CGG: ¿y cuándo ingresa a trabajar a la
Universidad?
RRF: Sin que lo recuerde con tanta precisión,
creo que a mi regreso a México, casi inmedia,
tamente me invitan los universitarios a que
me incorpore, primero enla Escuela Nocturna
de Bachilleres, recién creada, y en la Escuela
de Derecho. En el año 39 que yo regreso es
también cuando organizo el homenaje aquel
a don Alfonso Reyes en la Barra de Abogados

RRF: [...] Alfonso Reyes, hacia finales del 29,

creo que a nivel general se conocía muy poco,
por no decir que nada. En algún otro sentido
sí hay un conocimiento de Reyes, pero en
medios muy específicos: de periodistas y es,
critores, también compañeros suyos; Reyes
mismo estuvo en Monterrey por el año 23.
El periódico El Porvenir recoge esa estancia y
está reproducida la nota en la cubierta de Al,
fonso de Monterrey, editado por la UANL
Es posible que en esas publicaciones el
punto de vista fuera provinciano, porque
se referían al Reyes hijo del general Reyes,
y al Reyes que tuvo compañeros de ciertas
familias de Monterrey, entre ellos gente muy
conocida como Antonio Muguerza, que es,
taba relacionado con los Sada y los Calde,
rón, y otros amigos que difícilmente creo
que a gente de hoy le digan nada o quizá muy
poco, como un tal señor La Trompucheta,
que era muy su cuate. Otro que alcanzó a
penetrar por la via de la simpatía y por agen,
cia comercial de sus actividades hasta en
el Patronato Universitario, fue don Matías
Garza Sanmiguel, al que se le decia El Mar,
qués de la Varita. Era un señor muy ceremo,
nioso y que daba la impresión de pertenecer
a una sociedad ritualmente organizada,
como aristócrata, y que tenía modales de
salón francés; toda la familia tenía una gran
afición al teatro. Este señor también fue de
sus amistades. Cuando Alfonso Reyes venía,
todavía alcancé yo a atenderlo y a recibir
supervivientes de su generación infantil.
Puedo decir que en los medios literarios se
le conocía y se le apreciaba. Particularmente
puedo citar a Héctor González, a quien Al,
fonso Reyes le enviaba frecuentemente "El

12

PENSÁBAMOS

QUE LA UNIVERSIDAD DEBfA
TEMER

UMA

COMCIEMCIA

COMDICIOMES DE ANÁLISIS
DE IDEAS: Y MO SOLAMENTE
PREPARAR PROFESIONALES
EMCAUZADOSALA PRÁCTICA."
(RRF)
correo de Monterrey"; y también lo enviaba
a la Biblioteca Pública. Ahí los estudiantes lo
encontrábamos, así como también algunas
de las ediciones más antiguas de sus libros;
yo he tenido en mis manos una edición casi
original de Visión de Anáhuac. Tenía también
la Biblioteca Ifigenia Cruel, El plano oblicuo,
Cartones de Madrid.
Don Alfonso cuidaba de hacer llegar a
su ciudad natal todo lo que publicaba, y si
a veces sus obras no estaban a la vista, era
porque había muchas manos aventureras
que entraban ahí y hacian que se perdieran
esos valiosos libros. Lo cierto es que la Biblio,
teca recibia las obras de Alfonso Reyes.

•••
CGG: Aprincipios de los años 30, hay un mo,
mento en que Reyes se volcó a Monterrey...
RRF: Su "Voto por la Universidad del
Norte". Era entonces embajador de México
en Brasil. Él envió desde el Corcovado hasta
el pie del Cerro de la Silla su apoyo a la idea
de fundar la Universidad del Norte.

CGG: Ustedes, ¿cómo vieron la presencia
suya y su influencia?
RRF: Desde luego, era todo lo que podía

hacerse desde lejos, a distancia, una forma
de participación que no podíamos más que
apreciar como muy positiva, aunque no en,

13

cajaba en las aspiraciones de nuestra lucha.
Estábamos contentos de que un hombre, a
su distancia, manifestara su adhesión y su
positiva actitud de promocionar este moví,
miento que nos era muy cercano, y teníamos
mucho interés en que se llegara a realizar,
aunque no fuese en un sentido, como fue
concretamente realizado al principio. Sin
embargo, era muy importante porque en
ese voto por la Universidad imprime un
pensamiento que va a ser el pensamiento
del 29: la autonomía de la Universidad y la
Universidad en torno a una universalidad
ideológica, de conocimiento, porque la
mayoría de los establecimientos educativos
en el país se habian quedado prácticamente
en preparatoria y sólo la UNAM había hecho
el esfuerzo de la Escuela de Altos Estudios,
y luego de la Facultad de Filosofía y Letras;
nosotros nos teníamos que enfrentar a un
conocimiento empírico,pragmático, sólo
unidos instintivamente. Nuestro pensa,
miento era que la Universidad nuestra tenía
que ser algo que superase esa evolución,
muy horizontal, de establecimientos apenas
preparatorianos y en otros casos de aprove,
chamientos para actividades pragmáticas,
aunque el pragmatismo en algunos casos
fuera profesional: Derecho, Medicina o Inge,
niería; el objetivo era tener elementos para
que los estudiantes desarrollasen como ofi,
cio esas profesiones, y nosotros pensábamos
que la Universidad debía tener una concien,
cia científica universal en condiciones de
análisis de ideas; y no solamente preparar
profesionales encauzados a la práctica.
Todo lo teórico era visto todavia bajo la
influencia del positivismo: como algo que no
tenía validez, como algo sobre lo que se podía
hablar, pero que en realidad no estaba avalado
por la experiencia positiva de la vida y de la
sociedad Nuestra superación fue en ese sen,
tido, porque trató de apoyarse en elementos
de la cultura universal y de la filosofía idea,
lista de nuevos tiempos para replantear otra
concepción de la vida social y cultural.

•••

�CGG: Usted va sintiendo entonces una in,

clinación por la actividad cultural, que se va
a realizar cuando se le llama a dirigir el DEU.
[...] En esta época en que usted está al frente
de Extensión Universitaria, hay una impor,
tantísima labor editorial, a través de la revis,
ta Universidad y Armasy Letras. Se notan allí re,
flejadas todas las inquietudes ya maduras del
pasado de los años 30; se nota una profundi,
dad cultural. Por un lado está la labor edito,
rial, por otro lado un incipiente proyecto de
Biblioteca Universitaria que va a ir cuajando
paulatinamente y hasta el 52 toma una forma
recia. Se da una extensión cultural de los
cursos de verano, a los que venían brillantes
personalidades nacionales y de fuera del país.
En todo ese período de seis años, ¿usted se
siente realizado? Como que cuaja el proyecto
que vamos a encontrar realizado nosotros, la
otra generación. ¿Usted cómo lo siente?

poesia..."; sin embargo, con el tiempo usted se
convierte en una expresión, en nuestro esta,
do, de la literatura y de la cultura. Esa acción
suya, de quedarse en el estado, yo la veo como
una vocación. [...] Uno sabe que las cosas
que se hacen localmente, a veces nacional,
mente, no tienen todo el reconocimiento. En
esa decisión que usted toma, ¿ya había ligado
su vocación universitaria con la política? ¿ya
sentía la política como algo importante para
usted?
RRF: Así es. Yjustamente esto forma parte de
la raíz de esa decisión; porque estimábamos,
un grupo de jóvenes y yo también, natural,
mente, que el destino existencial del país no
podía ser ajeno a ninguna de las formas del
pensamiento, fuera literario, histórico, políti,
co, ideológico o de cualquier otro análisis
del pensamiento intelectual. De manera que
entendíamos por política no precisamente la
ocupación de posiciones electorales, sino que
veíamos en la política la dimensión social. Y
esto que, con justicia y acierto tú mencionaste

RRF: En términos muy concretos, me parece
muy justa la observación. Como universitario
pienso que de cierta manera se está colman,
do un mundo de esfuerzos, y que
los ideales y afanes de un tiempo
''(ARMAS V LETRAS) EN EL
largo de preparación van llegan,
do a su realización... Supone uno
FONDO ESO SICNIFICABA: LA
que quedan muchos esfuerzos
DECISIÓN DE TOMAR UN LUCAR
por realizar y que hay muchos
EN LA ACCIÓN HISTÓRICA, SIN
afanes pendientes. Yo, aun retros,
pectivamente, considero que fue
DESDEÑAR, POR SUPUESTO, LA
una época felíz en el sentido de
POSTULACIÓN DE LA CONCIENCIA
realizaciones, de plenitud vital,
de capacidad para más, para en,
INTELECTUAL O ESTÉTICA, PERO
riquecerme culturalmente y para
SUBORDINADAMENTE TRABADA
poder dar lo que podía dar.

***

A LA ACCIÓN HISTÓRICA." (RRF)

COMVERSACIÓM DEL 6 DE
JUMIO DE 1984

CGG: Cuando usted decide no irse a México,

a raíz de la invitación que el maestro Alfonso
Reyes le hace, usted considera como dijo:
"que no estaba en todo mí ser entregarme de,
finitivamente a la literatura y las expresiones
puramente ideales del pensamiento o de la

[...], en ese momento se me hizo más presente
en forma de dilema, pero de hecho ya tenía
una previa posición teórico,pragmática, de
que no podía elegir un camino de purismo en
la literatura o en la inclinación a las fórmulas
del pensamiento ideológico o filosófico, sino
que nuestras inclinaciones de esa naturaleza y

14

nuestro ser intelectual y emocional, deberían
tener un punto de arranque en nuestra par,
ticipación interna en el sentido del vínculo
social. Allí en ese dilema se me hizo presente
que había que postular la unidad esencial de
esa vinculación con el sentido de la vocación
universal también del pensamiento y de la
emoción. De alú tal vez brotó finalmente la
elección del rubro para la publicación que
hicimos, que se llamó Armas y Letras. Que en el
fondo eso significaba: la decisión de tomar un
lugar en la acción histórica, sin desdeñar, por
supuesto, la postulación de la conciencia in,
telectual o estética, pero subordinadamente
trabada a la acción histórica.
CGG: [...] Cuando sale la publicación Armas
y Letras, ¿se convierte en el principal instru,

mento de la vocación universal de ustedes?

RRF: Para nosotros, localmente, así es. Como
expresión propia de nuestra acción. Ese fue
el cauce, pero teriía un marco que estaba re,
lacionado con ello, que era la Universidad. Y
dentro de ella, la acción múltiple que exigía
mí ejecución de ese propósito y de esos pensa,
mientas en Acción Social Universitaria, que
conjugaba justamente lo social con la línea de
pensamiento y de expresiones estéticas. Pre,
cisamente coincidió en ese marco lo que era
vocación propia, lo que era una circunstancia
histórica y el propósito no olvidado nunca,
que de todas maneras seguía fluyendo en mis
tendencias de carácter estético y de carácter
analítico del pensamiento, y de la posibilidad
de realizar algunas expresiones en artículos,
ensayos, conferencias, etc. En resumen, yo
diría que la Universidad fue para nosotros
una síntesis de una nueva acción histórica
que no se presentaba ya en otros campos,
como fue la beligerancia revolucionaria, que
no tenía una vigencia efectiva en un marco de
problemas sociales, por razones que no eran
de nuestra consideración exclusivamente in,
dividual. De alguna manera, la Universidad
representó para nosotros un destino per,
sonal, pero también un destino social y una
perspectiva política.

15

[...]
CGG: Y en este período suyo corno rector,
¿cómo seguía cultivando la relación con Al,
fonso Reyes?

RRF: De manera muy importante. En el
primer número de nuestro boletín Armas y
Letras incluso nos reprocha que le pongamos
un nombre que considera poco adecuado,
no porque él desconociera la vinculación
de ese título con la literatura española y
su expresión más clásica del Quijote, sino
porque le parecía que tenía una resonancia
equivoca. Eran tiempos de guerra, aquellos
años, y entonces parecía tener una resanan,
cia del mundo convulsivo de la época. [...]
Claro, yo entiendo ahora muy bien que a
don Alfonso Reyes le parecía muy irnpro,
pío, tal vez, por su pura formación literaria,
pues conside,raba que no era propio de una
hoja literaria; pero nuestra pretensión no
era hacer eso, una revista literaria. No era
nuestro objetivo cultivar la estética sino
preparar una acción histórica y a la vez
cultural, por eso Armas y Letras. [...]. Pero tú
me preguntaste por nuestra relación. Fue
cada vez más fraterna, cada vez más filial.
Nosotros lo considerábamos un consultor
permanente, lo visitábamos en la ciudad de
México. Acudimos muchas veces a su opi,
nión y a sus luces, nos apoyaba en todas las
gestiones que hacíamos. Él nos dio una co,
laboración indirecta porque todo el grupo
de intelectuales españoles veían en él a un
hombre que la providencia les habia señala,
do para reconstruir sus vidas y sus obras;
entonces las relaciones con los hombres de
letras y filósofos que estuvieron viniendo
a nuestra Escuela de Verano, eran a través
de Alfonso Reyes. [...] Aunque no viviera
aquí volvía con frecuencia. Aquí dictó con,
ferencias en la Biblioteca Universitaria y
en el Aula Magna, pero hizo visitas en las
que sólo venía de descanso y cuando yo,
ya como gobernador, le podía presentar en
Monterrey como huésped distinguido de la
ciudad. ♦

�♦ IOIÉ MAR.(.A IMFAMTE

LA UNIVERSIDAD DE
RAÚL RANGEL FRÍAS
LAS ACCIONES DE RAÚL RANGEL FRÍAS CONSTITUYEN
UNA EMPRESA TRASCENDENTAL EN LA VIDA CULTURAL E
INTELECTUAL DEL SIGLO XX REGIOrvtONTANO. SU ACTIVIDAD
ACADÉMICA, POLÍTICA Y SOCIAL ABARCA NUMEROSAS
ÁREAS EN UNA SOCIEDAD DE TRANSFORMACIONES Y
CONFLICTOS ENDÓGENOS Y DE COACCIÓN EXTERNA. DE
TODA ESTA ACTIVIDAD DAN CUENTA SUS PROPIOS ESCRITOS
Y OTROS COMO LOS QUE SE REÚNEN EN ESTE NÚMERO DE
ARMAS Y LETRAS. SUS TRABAJOS ABARCAN UNA GRAN

CANTIDAD DE INTERESES YTEMAS, SIENDO LA UNIVERSIDAD
UNO DE ELLOS.

n este breve texto me concentraré
en la urúversídad imaginaria de Raúl
Rangel Frías, es decir, no en la que
construyó y en la que se formó como
alumno, docente y rector, sino en la que pensó
corno la urúversídad necesaria para la sociedad
en la que le tocó vivir, la regíomontana. Esto,
aun cuando asumió la herencia histórica por
la cual la urúversidad, como construcción de
la cultura llamada occidental, se instala en el
espacio social regíomontano.
El origen de la universidad se registra en
el medievo europeo, con variaciones que el
nombre universidad no registró adecuadamente, ya que suele asociarse a una entidad
homogénea y sin cambios, cuando el análi-

E

17

sís histórico nos muestra lo inadecuado e
imperfecto de esa imagen. Sí en el medievo
hubo primero universidad y luego aparecieron los urúversítaríos (Le Goff, 1978/1983),
en la universidad rangeliana el proceso está
invertido: uen nuestro concepto, la materia
misma de la universidad, es el estudiante,
ya que para él se establece" (Rangel Frías,
1994:50). Porque la lucha por la creación
de una universidad en Nuevo León se fundamentaba en la existencia de esos estudiantes que requerían la existencia de una
institución. Para Montesquíeu, cuando las
instituciones aparecen por primera vez, son
estructuradas por sus creadores, pero luego
son las instituciones las que modelan a los

�seres humanos. Por eso, "la universidad será
considerada la casa del estudiante" (Rangel
Frías, 1994:57).
En los primeros universitarios del medievo el debate era entre el dedicarse a un
oficio manual o a uno intelectual, ya que la
producción intelectual era un intangible que
no estaba vinculado de manera directa con
la subsistencia, hasta que se hizo del conocimiento un bien deseable por sí mismo. Se
hizo necesario que el interés por el conocimiento se convirtiera en motivación para
gente que tenía su mundo limitado a la agricultura, que se limitaba al habitus y no preveía la necesidad de transformar el mundo
material.

una conclusión que sintetizara los hallazgos
(sententia, conclusio). Esto implicaba varias
cosas: se partia de una dificultad y no de
una verdad sabida y aceptada, no había una
solución predeterminada sino que la razón
debía de encontrarla a partir de argumentaciones consistentes y, además, ello obligó a
un perfeccionamiento del lenguaje, elemento clave para la exactitud pretendida de la
ciencia. Esto encerraba una contradicción
que se resolvió algunos siglos después: aun
cuando la universidad era una organización
de defensa de los intereses corporativos, en
especial de los maestros, implícitamente se
aceptaba que no eran dueños de la verdad,
la que debía encontrarse en la tarea intelec-

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE ES UNA ACTITUD ESPECIAL QUE
TIE~EN SÓLO ALGUNOS MAESTROS, LA DEL AMOR A LA
VERDAD, LA QUE DEBE MOTIVAR ESA BÚSQUEDA, YA QUE
DEBEN PARTICIPAR COMO MAESTROS "LOS HOMBRES QUE
TENGAN Y SEA~ CAPACES DE ENSEÑAR ALGO" Y NO LOS QUE
SE DEDIQUEN A "ENCERRAR AL ESTUDIANTE EN LÍMITES
RÍGIDOS QUE IMPIDAN LA LIBRE EXPANSIÓ~ DE SU SER".

111

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Siger de Brabante, condenado por herejía
en 1277 por el obispo de París (Sarton, 1975),
expresó que las virtudes intelectuales serán
preferibles a otras, como la humildad; fue
uno de los primeros que toma conciencia de
que la dignidad del sabio debe limitarse a las
verdades demostrables y que su misión es
explicar y no predicar, lo que para Jacques
Le Goff es la toma de conciencia de la neutralidad escolar y la base de la construcción
científica de la realidad.
Sin embargo, esta ruptura, que será fundamental para comprender la evolución de
la ciencia, no parece haber tenido efecto
en la ciencia en si, aun cuando las primeras universidades establecieron el método
de enseñanza que consistia en plantear un
problema (quaestio), desarrollar la argumentación en torno a él (disputatio) y encontrar

tual. Rangel Frías piensa que es una actitud
especial que tienen sólo algunos maestros,
la del amor a la verdad, la que debe motivar esa búsqueda, ya que deben participar
como maestros "los hombres que tengan y
sean capaces de enseñar algo" y no los que se
dediquen a "encerrar al estudiante en límites
rígidos que impidan la libre expansión de su
ser" (Rangel Frías, 1994:51-52). Rangel Frías
constata que esta unidad de la conciencia
social europea se despedazó cuando los nacionalismos y los sistemas económicos de
competencia despiadada sustituyeron a la
comunidad del saber basada en la búsqueda
de la verdad por métodos automáticos de información y de investigación, entregados a la
ganancia de ventajas sectoriales.
Por otro lado, desde su mismo origen, la
universidad es el lugar donde se produce la

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formación básica de todo cientifico; el hecho
de que algunas universidades dieran más
importancia que otras a la investigación no
debe hacer perder de vista este rol fundamental de toda universidad, cualquiera sea
su orientación. El punto es que un científico
no puede investigar como si procediera de la
nada, ya que ello significaría un esfuerzo de
baja calidad energética y las universidades
se convierten en el lugar de recuperación de
ese esfuerzo previo de la humanidad. Rangel Frías piensa que la transmisión de los
conocimientos previos, "ilustrativos", debe
reducirse a lo indispensable y, por el contrario, aumentar al máximo la tarea de investigación de las "ciencias reales y racionales".
Las universidades medievales tenían rasgos muy diferentes según fuera su génesis,
como organización profesional o como organización corporativa, y de allí el estatus
de los alumnos, que variaba entre el estado
clerical y el laico (aun cuando clerical devino
luego en el término para designar a los funcionarios -clerk en inglés, clerc en francés
(Le Goff, 1978/1983:190); pero también variaba según la composición mayor o menor de
ricos y pobres, según la "nacionalidad" de
procedencia; asimismo,se presentaban variaciones en relación con la autoridad pública de la cual dependían, ya se tratara de la
ciudad, del poder señorial, del principesco
o real, complicada más por el papel de la
iglesia católica, con su ambigüedad entre
poder espiritual y temporal. Esto provocó

19

una ambivalencia sobre las necesidades a las
que debía atender la universidad, ya que estuvieron determinadas más por los intereses
de los poderes mencionados que por las reales insuficiencias o privaciones de los habitantes de la sociedad donde se emplazaron;
Rangel Frías piensa que la universidad debe
estar unida al pueblo de la nación, y que
son los estudiantes los que importarán esas
necesidades a la institución; es decir que no
podrán provenir de las decisiones cupulares
o de factores de poder sino de los diferentes
sectores de la sociedad, pero si hasta este momento "la universidad sólo se ha abierto para
una cierta clase" (Rangel Frías, 1994:346), es
necesario ampliar la presencia de todos los
sectores, para lo cual se debe buscar la anulación de las cuotas que dificultan a los hijos
de obreros el acceso a la universidad.
Las relaciones entre las universidades,
los universitarios y los poderes públicos del
medievo eran iguahnente complejas: constituían un mercado de no productores consumidores, lo cual podía favorecer el comercio, pero hacía difícil la gestión de provisión
de los víveres indispensables; los universitarios gozaron de privilegios económicos, lo
que les permitió ser exceptuados de tasas,
impuestos y peajes; además obtuvieron el
beneficio de precios que se colocaron por
debajo de los exigidos a la población no
universitaria, lo que provocó no pocos conflictos con el resto de la sociedad, en especial los burgueses que protestaban por ello,

�como es el caso de los burgueses de Oxford
en una petición al rey de Inglaterra, en la que
señalaron que había en Oxford dos comunas, las de los universitarios y la de los burgueses, y que esta última era más débil (osea
que reclamaban también privilegios para sí).

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE
LA UNIVERSIDAD DEBE ESTAR
SIEMPRE EN CONTACTO CON
LOS PROBLEMAS SOCIALES,
CON LAS ADVERSIDADES DEL
CAMPO, CON LOS SACRIFI,
CIOS DE LOS OBREROS Y CON
LAS DIFICULTADES DE LA
CLASE MEDIA...
Rangel Frías no reclama ninguno de estos
privilegios, sino que la universidad adquiera
estructuras democráticas que permitan superar las viejas fórmulas de dominación y de
conservación de privilegios. La universidad
de Bolonia (fundada en 1088 pero que recibió su denominación en 1158, con la proclama de la Constitutio Habita por Federico
I) dominaba el mercado de los manuscritos,
una actividad en la que los universitarios se
presentaban a la vez como consumidores y
productores. Ello porque la universidad de
Bolonia fue originalmente organizada por
estudiantes y dedicada al derecho.
Se han difundido varios mitos sobre los
conflictos en los universitarios, afectos a la
vida bohemia y de parranda, que sin duda
existieron, pero poco se ha hablado de que
junto con ello había estudiantes pobres
como los becados de los colegios, que no
disponían del dinero necesario para la vida
de juerga y que estaban integrados al orden
social, de manera que las universidades medievales presentaron una doble cara: la de
estudiantes que armaban alboroto por causas importantes o intrascendentes y la de

los que se atuvieron a un comportamiento
ordenado y de estudio. Rangel Frías piensa
que la universidad debe prestar apoyo a las
organizaciones sociales y estudiantiles y a
"todo lo que contribuya a la formación de la
conciencia cívica y ética" de estos (Rangel
Frías, 1994:57).
Desde el comienzo, las universidades adquirieron prestigio derivado de la ciencia
misma, es decir del dominio de un saber que
proporcionaba poder. Quizá como recompensa a ese prestigio otorgado, las universidades no intervinieron en la política (al menos en su expresión de lucha por el poder,
como actividad cotidiana). Pero la política
ha estado siempre presente en la universidad y cuando se le impidió la entrada por la
puerta principal se coló por la ventana. Rangel Frías piensa que la universidad debe estar siempre en contacto con los problemas
sociales, con las adversidades del campo,
con los sacrificios de los obreros y con las
dificultades de la clase media, es decir que
"por el cuerpo de la universidad corren subterráneas, imponiéndole una fisonomía peculiar, las estructuras de la sociedad en que
se apoya" (344). Porque hasta ahora, "la universidad sólo se ha abierto para una cierta
clase y por eso tiene filosofía conservadora.
Si la universidad ha de transformarse, esa
transformación tendrá que venir del mismo
fondo: los estudiantes surgidos de las clases
no capitalistas, y de aquellos otros que obsesionados por las contradicciones y las
torpezas del absurdo sistema capitalista se
entreguen a una tarea más lúcida y humana"
(346).
Para Le Goff (1978/1983), los universitarios constituían un medio social original,
una intdigentsia medieval, que poseían características peculiares: provenían de todos los
medios de la sociedad (en especial pobres y
ricos); tenían un carácter transitorio, eran
internacionales y su integración como cuerpo, aún no estudiada, no permite determinar
todavía hoy si constituyó una amenaza o
una fuerza equilibradora o de progreso. Ello
debe recuperarse en la actualidad y Rangel

20

,YO CREO QUE RAMCEL FRÍAS FUE PARA NOSOTROS LOS
NUEVOLEOMESES DEL SICLO XX EL HOMBRE DEL DESTINO,
AUMQUE NO EN EL SENTIDO DE LA FRASE ATRIBUIDA A
NAPOLEÓM. PORQUE SU DESTINO ESENCIAL NO RESIDE EN
SU ACTIVIDAD POLÍTICA, CON TODO Y SER ÉSTA RELEVANTE.
SU DESTINO ESENCIAL CONSISTIÓ EN HABER SIDO CREADOR
Y CONSTRUCTOR DE UTOPÍAS. [ ...] ES POR ESA DIMENSIÓN
SOCIAL DE LOS SUEÑOS HECHOS REALIDAD POR LO QUE LA
OBRA DE RAÚL RANCEL FRÍAS TRASCIENDE EL ESTRECHO
MARCO DE SU TIEMPO TERRENAL."
HORACIO SALAZAR ORTIZ
Frías sugiere las vías para esa superación. En
su evolución, al final de la edad media, las
universidades se convirtieron en un medio
más cerrado y elitista, pero también perdie,
ron gran parte de sus libertades esenciales,
la independencia jurídica y la independencia
económica. Para Rangel Frías, la forma de
evadir esta subordinación consiste en que
las universidades posean independencia administrativa, es decir, que no estén sometidas presupuestariamente a los poderes
de tumo. Con la llamada edad moderna,
también se perdió -paradójicamente- el
carácter internacional de las universidades y
la división religiosa derivada del movimiento de la reforma acentuó los enfrentamientos
y la escisión, excluyendo a los extranjeros de
funciones y en especial de los cargos de responsabilidad; la institución abierta y plural
devino en cerrada y uniforme, destino al que
se debe escapar impulsando la "investigación y crítica de los valores que han presidido la revolución humana" (347). En el plano
científico, los estudios se convirtieron, al fi,
nal de la edad media, en especialmente utilitarios y además, algunas, como la de París,
en policía ideológica del Estado, cambiando
imperceptiblemente de centros de reflexión
y trabajo científico, sin intereses pecuniarios o políticos directos, a instituciones
de formación profesional al servicio de los

21

estados, lo cual adquirió una condición
central en la universidad napoleónica.
Pero esa es una salida falsa: "decir a la
universidad que se retrajese detrás de los
muros de una soberbia indiferencia o de
una resignada sumisión, a preparar oficios
y profesiones, como si el hombre fuese otro
artículo de consumo en el gran mercado de
las codicias y de los intereses" (Rangel Frías,
2007b:332), sería una acto de deslealtad
para con los fines que una universidad debe
mantener.
Sin duda, Raúl Rangel Frías tiene clara
conciencia del espíritu universitario, el que
puso en marcha las primeras universidades y
de las dificultades, deformaciones y peligros
a los que está sometido. El mejor homenaje
que se le puede hacer es recuperar ese legado
para impulsar esa obra abierta que es la universidad en la que sueña. ♦
Re/crrncias
Le Goff, J. (1983). Tiempo, trabajo y cultura en d Occidente
medieval (traducción de Mauro Armiño). Madrid:
Taurus (Texto original publicado en 1978).
Rangel Frtas, R. (1994). Escritos. Monterrey: Gobierno del
Estado de Nuevo León.
Rangel Frias, R. (2007a). Obras completas, tomo l.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (20076). Obras complccas, tomo Il.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (2007c). Obras completas, tomo 111.
Monterrey: UANL.
Sarton, G. (1975). lntrod11ction to the history ofscience, vol. II
[Introducción a la historia de la ciencia]. Nueva York:
Krieger.

�Él continúa la idea: esta distancia es por

otra parte explicable desde otro punto de
vista: pareciera que en la cultura mexicana
se impone el resentimiento como conducta.
En este sentido, al que triunfa o logra superar determinada situación, se le impone
el silencio y en cierto modo el desprecio. En
el caso de Reyes, logró salvar el antecedente
histórico (los sucesos de la Decena Trágica,
la muerte del padre), estableció una distancia con el pais y se integró después "triunfante", es decir, por su obra. Esto no se perdona. iQué pasó con Antonio Caso? Ahora
nadie lo lee, nadie lo conoce. Por mi parte
hago un apuntamiento: quizá más que un
auténtico filósofo era sólo un auténtico maestro. Como tal, es no sólo explicable, sino tal
vez posible que sea olvidado en la medida en
que su verdadera obra, como maestro, está
en sus discípulos, o sus alumnos, es decir,
quienes lo tuvieron como maestro son los
sobrevivientes de su obra, una obra sólo de
acción generacional.
"Pero es que también escribió poesia",
dice Rangel Frías. "Sí, contesto, pero en
Antonio Caso lo preponderante era su acción de maestro". "Era, continúa Rangel
Frías, una luminosidad, un auténtico atractivo para la juventud. Era la presencia de las
ideas. iCómo es que todo se olvida?" "Esto es
muy explicable, y así es natural que sea, contesto. Eso pasa con los maestros, incluidos
los de banquillo."
"Antonio Caso era un magister. También
lo fue Vasconcelos, pero en él hay otras
vertientes. Reyes también fue un magíster."
"Pero con los libros. No en el aula", aclaro.
"Bien, dice, pero fue magister: La crítica en la
Edad Ateniense, La antigua retórica y muchos
otros de sus libros son lecciones, son transmisión de conocimientos, son servicios
de maestro. Como es el caso de todos los
grandes de Hispanoamérica: Sarmiento,
Rodó, etc." "Si así fuera, digo, sería explicable el olvido de Alfonso Reyes. Pero estoy seguro que fue algo más que un magíster.
Hay algo más en su obra, que tardará en llegar a la gente."

23

ALFONSO REYES QUIZÁ
TENCA QUE SER COMO
OSIRIS: SER FRACCIONADO
Y DERRAMADOS SUS PE•
DAZOS Y LUECO TAMBIÉN
COMO ÉL SE INTECRARÁ EN
UN TODO CON DIFERENTE
SICNIFICACIÓN.

"El lenguaje de Alfonso Reyes es claro y
terso, y no obstante pareciera alejado del lector. Quizá las ideas que contiene, concluye el
Lle. Rangel, sean complejas y de dificil captación."
Otra idea que expresó sobre Alfonso
Reyes fue a propósito del resentimiento: Alfonso Reyes quizá tenga que ser como Osiris:
ser fraccionado y derramados sus pedazos
y luego también corno él se integrará en un
todo con diferente significación.
La conversación deriva a otros tópicos.
Llega la comida y dice: "Prefiero estas cosas y no Langosta Termidor con arroz y una
pieza adobada, acompañada de nopales". Al
salir del restaurant, el grupo de maestros
disi-dentes ocupa ya la calle frente al sitio
donde comíamos. Están cantando estribillos y lemas machacones. "lCómo vienen
desde Chiapas?", comentaba el Lle. Rangel
durante el recorrido y desviación a la Secretaria de Educación. ¿Por qué? ¿Qué fines
persiguen? iQué hay detrás de todo esto?
rnuscan, quienes promueven estas acciones,
la renuncia del Secretario?
Caminamos rumbo al Hotel de la Ciudad
de México. Atravesamos la plaza Jardín de la
Corregidora. Pregunta si este lugar todavía
se llama "21 de mayo". Contesto que no, su
nombre es "Jardín de la Corregidora". "¿Qué
se celebra el 21 de mayo?", pregunto. "Es la
fecha de la autonomía universitaria. Aquellos
jóvenes, dice, eran todos de clase media y fa,
millas acomodadas. Gómez Arias..."

�Queda expresada una reflexión en el carrúno: estos grupos (se refiere a los maestros)
son muy grandes y aparentemente no producen el efecto político que pudiese esperarse.
Aventuro una respuesta: en el 68 era la clase
media. Quizá porque estos maestros son de
grupos sociales de bajo ingreso y otra escala,
no se producen grandes efectos.
En el hotel pasamos al bar y ahí estuvimos hastalas 7. Al amparo de dos whiskys se desenvolvió
el diálogo. Recojo sólo algunos reflejos de él:
"Sería conveniente dar vida a la Capilla
Alfonsina con algunos eventos: uno podría
ser en torno a las revistas literarias de Monte-rrey. Pero hay poca iniciativa en ese lugar
y es dificil hacerlo todo desde afuera."

"La idea en torno a las revistas literarias
de Monterrey se refiere a la necesidad de rescatar nombres olvidados de las letras locales."
"Elalcoholpuedeserelpropiciadordelaenergía más importante de un hombre. Era el caso
de Pepe Alvarado. En otros se vuelve sólo una
parte negativa de su vida."
Me despedí a las 7, ya caída la tarde. Tuve
que caminar hasta el estacionarrúento, a varias
cuadras de ahí, en Venezuela y Rodríguez
Puebla. Llegué a la oficina a las 8:15. Todavía
tuve que recibir a los rectores de Zacatecas y
Baja California. La jornada terminó dos horas
después.

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México, D. F., 1de abriL 1982. ♦

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''[...] LO QUE MÁS LLAMA LA ATEMCIÓM EM EL UMIVERSO
MARRATIVO DE RAÚL RAMCEL FRÍAS ES SU PUMTERfA, SU
METICULOSIDAD PARA REVELARMOS EL LÍMITE; ES DECIR,
LAS DELCADAS Y FRÁCILES FROMTERAS QUE DELIMITAN
LOS MUMDOS DE LA CORDURA Y DE LA LOCURA."

JOSÉ IA. VIER Vl11ARREAL

24

���LA
UNIVERSIDAD
♦ llA■L RAMCIL FllW

N
e,

!
◄::,
u
..1

emos llegado a un instante
en que la inteligencia y la
honradez nos van a ser más
necesarias que nunca para
impedir que se tuerzan las rutas. Se va a
crear la Universidad, y con ella se acrece
la responsabilidad estudiantil. Por lo menos sucederá asi si la Universidad no llega
a significar un simple cambio de nombre,
un rótulo más, sonoro y hueco, que añadir
a Monterrey.
La Universidad
es un problema de
gran trascendencia. Problema que
necesita, como todo otro, un recto
planteamiento de
sus términos si ha
de resultar eficaz.
Yesto, aqui cuando menos, sólo
los estudiantes 1
son capaces de
hacerlo. Todas los
demás querrán fal- 1
silicar el hondo
sentimiento de la
Universidad y en- ¡I .
tregamos una obra
mutilada e inser- ¡I
vible. Ya no es posible cerrar los ojos 1
y abandonarnos a
los maestros. Esto

H

L

nos está costando demasiado caro hoy. Los
maestros han huido de la cátedra por donde
vinieron: las necesidades del estómago.
Solos y confortados con este sentimiento de fuerza, revisemos los postulados de la
Universidad, y que cada quien aporte al conocimiento general su particular experiencia de
sus valores. Con honradez, con eficacia. Pero
necesitamos de todos para encontrar el sentido
profundo de los anhelos estudiantiles y fortalecerlos en una
sola dirección. No
es bastante que se
haya formulado un
proyecto, hay que
revisar, ratificar y
rectificar muchas
cosas.
Primeramente
necesitamos sacar
a flote un problema que se dejó
olvidado en el
proyecto, sin cuya
contestación no
tendremos conciencia de lo que
queremos, y nuestras acciones no
parecerán tales
sino, más bien,
movimientos de
autómatas manejados por hilos invisibles.

e
%
111

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◄
en

ill

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o

rada, y que la educación que recibimos se reNecesitamos iluminar hasta lo hondo
duce a indicarnos fórmulas para vivir, pero
este problema; lpor qué necesitamos, por
no le ha impreso una orientación a nuestra
qué demandamos nosotros, los estudiantes,
vida. En una palabra, hemos vivido DE LA
la Universidad? Se ha dicho que Monterrey
REALIDAD, NO EN LA REALIDAD de la
la necesita, que el norte del país la necesita,
vida social de México. Nuestra educación se
pero se olvidó lo principal; nosotros insistiestrecha a un problema de acomodación a la
mos. ¿Por qué necesitamos de la Universirealidad, no de dirección de las cosas y los
dad?
acontecimientos.
Ahora bien, lesta necesidad,esta urgencia,
Esto es claro hasta la ceguedad, y deseses tal?, o les tan sólo diletantismo? Es neceperante. Subordinados
sidad para quien ve las
cosas en la desnudez NUESTRA. EDUCACIÓN a todas las fuerzas,
conscientes o inconsde su realidad. Diletantismo para aquellos que NO HA .ALCANZADO cientes, que dirigen la
historia nuestra, hemos
quieren la Universidad AÚN
MÁS QUE LA
corrido
la misma suerte
para añadirla a MonFÓRMULA MERA.MENTE que el más pobre de
terrey como se prende
una flor en el ojal de la .ANIMAL DE DARNOS los ciudadanos, el más
rudo y salvaje pastor
solapa.
ARMAS PARA. LA VID.A.
de nuestras serranías.
lCuálespues,esareame qué nos sirve la
lidad que exige de la
comodidad, y que en lugar de apacentar
Universidad una solución? En primer lugar,
ovejas trafiquemos con medicamentos, con
hemos de dejar asentado que la Universileyes o fórmulas matemáticas? El resultado
dad es una solución a un problema general,
en ambos casos es el mismo: subordinación
orgánico, no particular, ni siquiera gremial.
primitiva e inconsciente a las fuerzas sociaNo podemos entender la Universidad si no
les que empujan nuestro destino. Nuestra
la encajamos en el panorama de México.
educación no ha alcanzado aún más que la
Quienes no miran esto se ven obligados a
fórmula meramente animal de darnos armas
recurrir a desacreditados expedientes de
para la vida.
explicación como: comodidad, economía,
Y esto ya no lo queremos, no lo vamos a
etcétera. Pero los imperativos de método y
soportar.
Por eso deseamos la Universidad.
finalidad de la Universidad están allí para
Por eso queremos una Universidad que resconfirmar nuestro aserto; no podemos ni siponda a nuestras exigencias. Una Universiquiera pensar en la Universidad si no tomadad pohtica. No en sentido de la mezquina
mos en consideración este hecho sencillo y
pohtica militante. Alta, superior politica.
primario: nuestra articulación en el organisPohtica social. Órgano de la realidad mexi.mo nacional.
cana que eleve a sus alumnos, a través del
Y ahora, establecido esto, volvamos a
conocimiento nacional, a una perspectiva
nuestra primera pregunta: la qué realidad
nacional. A la Universidad, a la cultura, por
obedece la exigencía estudiantil de la Unila realización de México. ♦
versidad? La respuesta se nos presenta, al
primer intento, en la inexorable realidad
de esta observación; hasta hoy la educación
nos ha mantenido al margen de los acontecimientos, en el sentido más lato y peor de la
expresión. Pero lqué significa esto de vivir al
margen de los acontecimientos? Tan sólo que el
vasto problema de México lo hemos igno-

31

Referencias
El Estudiantt, Nº 2, noviembre de 1932.
EscritosJttvcnilcs, 1929-1934, compilación de José Guadalupe
Martinez, (Facultad de Filosofia y Letras) Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1993, PP-87-90

�Armas y letras
♦ RAIÍL RAMCEL FRÍAS

CON este número se inicia la publicación de Annas y Letras, boletín
de la Universidad de Nuevo León que edita el departamento de Acción
Social. Por imperiosa e ineludible necesidad, en esta su prin1era salida
tendrá un carácter casi exclusivamente informativo, para transmitir la
noticia del nacimiento de la Universidad de Nuevo León.
ntes de entrar al tema que nos inquieta, el del entendimiento de su
significación a través del nombre
de Armas y Letras, van estas líneas
enderezadas a dibujar el marco histórico
donde asoma nuestra Universidad.
El pensamiento universitario de Nuevo
León tiene una existencia de aproximadamente un siglo y en su curso ha ido formando
hondos y lúcidos remansos de vida intelectual,
como el Colegio Civil y otras casas de estudios
profesionales. No es nueva la idea, ni tan siquiera la esnuctura central universitaria, pues ya
en otra ocasión ambas cosas tuvieron existencia entre nosotros, pero desaparecieron en
una infortunada aventura política. Así pues, se
inicia ahora una tercera o cuarta época, como
podría dividirse esta historia, de la idea de la
organización universitaria del Estado.
Entre azares y desventuras del pensamiento y de la vida se nos ha hecho patente
la poderosa y fecunda circulación de inspiraciones y servicios, que existe entre los
menesteres ordinarios del hombre y sus más
excelsas actitudes para la ciencia, la concentración filosófica o el éxtasis.
Indisoluble, entrañable y fecunda unidad
de la gracia del pensamiento y la fatalidad de
los actos del hombre encaminados a su sustento y bienestar. Armas y Letras en cuya molienda de siglos se traza un mismo destino la
vida y el pensamiento humanos.
¿Qué no se entenderá a golpe de vista que las
armas son los menesteres forzosos e inevitables

A

de la vida humana y sin los cuales no se conservan "las repúblicas, los reinos, las monarquías,
las ciudades, los caminos de mar y tierra", y aún
las mismas letras?
Podría no ser éste, literalmente, el significado del discurso sobre "Las Letras y las Armas"
del sin ventura caballero de la triste figura,
pero se ajusta de manera tan soberana a sus
afanes, que la verdad se impone sobre la aparente contradicción entre las armas y las letras.
Aparente contradicción, donde debiera
decir unidad profunda, que es una y la misma
cosa -se revelan como contradictorios los
extremos superficiales de una íntima esencia
y necesidad. Si yo dijera que las letras, es decir
aquello que da ocupación y oficio al espíritu,
es superior y preeminente a las armas, sin las
cuales el hombre está metido entre privaciones y miserias, pretendería poner la cabeza en
los pies. Yal revés, pero en esencia lo mismo,
si la preferencia se decide por las armas.
El hombre es llevado por su pie, que son
las necesidades y privaciones de su vida, trayendo consigo donde va, en alto, una como
luz interior que alumbra sus faenas corporales, pálido fuego del pensamiento, de la pasión heroica y de la gloria inasible.
¿y cuál otro pueda ser el sentido de esa contradicción, de la discordia y guerra civil en la
comunidad humana, cuyo siniestros resplandores queman el rostro de nuestros días, si no
es la soberbia y la vanidad de las letras, de las
teorías, que pretenden conducir al hombre y
sustentarlo con vanos espectros?

32

Utilizar el pensamiento para ayudar a los
hombres en sus faenas y trabajos es asegurar
la libertad de su entrega generosa con gracia y
amor. El pensamiento que sustituye al sustento
humano provoca la tiranía del cuerpo y esclaviza su naturaleza en oficio de mercader.
Si hay algo que pueda resumir de otra manera nuestra verdadera intención, a esto mismo
sólo puede llamarse humanismo, nostalgia y
esperanza de un ser humano poderoso, hondadamente ingenuo del corazón y de imaginación
intensa y radiante ♦

Buena parte de la incalificable desnucción
del hombre por el hombre está en la atmósfera
de asfixia impuesta por una absurda multiplicación de oficios y cargos de letrados, que
sobrepesan la vida histórica hasta provocar la
explosión de los ciegos instintos.
La intención de este nombre de Armas y Letras responde a ese compendio de zozobras,
interrogaciones y dudas apostadas como sobras
en el pórtico del presente. Yno es precisamente
una respuesta, sino un clamor, una voz que solicita y reclama el bienestar del hombre y la dignidad del espíritu, aquel por ser la condición de
la vida, de la paz y de la justicia y de éste para
no comprometer su gracia y libertad en ridícula
farsa o en tiranía insensata.

Referencias
Annas y Letras. Enero de 1944

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�TEORÍA DE
MONTERREY
♦ RAÚL liMCIL FRÚS

EL MOTIVO FUMDA.MEMTA.L DE TRAER A LA MEMORIA.
EL PASA.DO DE UMA. CIUDAD, MO DEBE CONSISTIR EM
EL SEMTIMIEMTO DE ORCULLO O DE VAMACLORIA QUE
FRECUEMTEMEMTE IMPULSA A LOS HOMBRES AL HACER
CA.LA DE SU CEMEALOCÍA.

ás legítimo será referir el
propósito, al deseo de hon,
rar la memoria de nuestros
antepasados. Pero aun esta
consideración no bastaría a explicar el esen,
cial significado de este 350 aniversario de la
ciudad de Monterrey. Para mi es el fenóme,
no de que la ciudad ha adquirido conciencia
de si misma, habiendo llegado a su madurez
espiritual. Es decir, a un momento en que el
pasado adquiere un matiz especial que lo
convierte en tiempo histórico.
Ocurre, en efecto, que no todo transcurso
temporal es histórico. La conciencia lleva
un registro particular que no coincide mo,
mento a momento con el dato cronológico.
Se ha menester que ciertos acontecimientos
sirvan de eminencia para que los sucesos
ocurridos con anterioridad se organicen en
una perspectiva visible para la mirada inte,
rior del alma.
Este singular fenómeno de reconquista del
tiempo descubre el pasado y lo incorpora al
lote de nuestra experiencia, como un recurso
de que puede echar mano el ser vivo para sus
futuras acciones. Pero sólo se opera de trecho

M

en trecho, en la medida de ciertas modificacio,
nes profundas que afectan a la estructura de
la conciencia y provocan una variación brus,
ca, como ocurre en las mutaciones biológicas.
Son las articulaciones o módulos que per,
miten considerar la historia de un hombre. La
de un pueblo, ola de una ciudad como organis,
mos espirituales.
Sobre este particular no creo equivocarme
al señalar la nota más significativa del 350
aniversario, en la realización de uno de esos
momentos que se pueden llamar, con un poco
de énfasis, épocas históricas.
Si ello es cierto, cometeriamos una desleal,
tad con el espiritu de los hechos, al dejar de
practicar en este dia la operación de resumen
y balance que requiere toda obra en que se ha
concluido un capítulo y se tiene el siguiente a
la vista, todavía en blanco.
Pero, antes de introducirnos por los sende,
ros del pasado conviene hacer la observación
de que la ciudad de Monterrey, no obstante
la carga de tres siglos y medio de existencia,
aparece juvenil, emotiva y ligera. Dan ganas
de apropiarse en una variante la expresión del
poeta jerezano para llamarla "joven señoran.

Por lo demás, este regazo maternal no ha sido
un lugar de escaso tránsito, aun por los vía,
nunca unlechosuaveymullido. Conmuchaexa,
jeros que pasaban a las fronteras más lejanas
geración quizá, pero
del virreinato. Estos
exacto en múltiples LA COMDICIÓM ACRESTE preferían internarse
sentidos se le podrta
por Saltillo hacia
MOMTA.RAZ
DE
LOS
llamar el valle de la Y
Monclova y San
desilusión Aqui se IMDÍCEMA.S FRUSTRÓ LA Antonio de Béjar.
desvaneció el sueño
Las batidas tropas
FUMDA.CIÓM
DE
RICAS
de
Hidalgo sos,
de grandeza de Luis
de Carvajal. Fallaron HACIENDAS CAMPESTRES~ Y layaron el camino
luego las esperanzas,
MI SI QUIERA LA CAMADERÍA de Monterrey y
salvo breves espejis,
también Santa Ana
mos, de las bonanzas QUEDABA A SECURO DE LAS hizo otro tanto.
mineras. La condición FURIOSAS ACOMETIDAS DE Quizá el primero
agreste y montaraz
que cruzó la ciudad
LOS
MÓMA.DA.S.
de los indigenas frus,
en viaje directo a
tró la fundación de
internarse al centro
ricas haciendas cam,
de la República fue
pestres; y ni si quiera la ganadería quedaba a se,
el ejército del invasor norteamericano.
guro delas furiosas acometidas de los nómadas.
La relativa cercanía del puerto de Tampico
Por último, entre las avenidas de las torrentes
resultaba ineficaz, con las complicadas regla,
mentaciones de tráfico que rigieron el comer,
y la frecuencia de las fiebres la ciudad vivía en
inminencia de muerte. Alo largo de dos siglos y
cio maritimo de la Colonia y los riesgos de la
medio el resultado de la lucha con los elemen,
travesía. En resumen, la ciudad quedó sitiada
tos era todavía incierto.
por el desierto, la montaña, el rigor del clima
Tal es nuestra primera edad en que se en,
y la pobreza general de las tierras.
frentan y atacan dos formalidades antago,
Con apoyo en estos antecedentes parece
nistas, la naturaleza y el hombre. El teatro
un complicado acertijo descifrar la prosperi,
en que se desarrolla la escena tiene una im,
dad y la grandeza contemporáneas de Mon,
presionante majestad. Un colosal parapeto
terrey. Pero, es que no hemos tocado el capí,
de montañas cierra el horizonte por el sur.
tulo relativo al hombre y a las oportunidades
Desprendidas de la cordillera principal, a
que ofrece la historia de los pueblos.
La primera parte de la lucha entre la natu,
manera de puntas de lanza, entran al valle
dos serranías, una por el camino del oriente
raleza y el hombre parecía ganada, en prin,
cipio, por aquella; más sólo en apariencia. Los
y otra por el oeste. De los estrechos cañones
pobladores españoles no abandonaron jamás
que se forman en el corredor poniente de las
montañas, bajaban aguas a torrentes por un
la tierra después del fracaso de Carvajal -y a
sus virtudes de padres y generadores de pue,
cauce que serpentea en la falda de las monta,
ñas. El valle sólo está abierto hacia el norte en
blos habrá que abonarles este hecho. Cierto
es que tuvieron que acomodar su condición
semicircular planicie casi desértica.
humana a la resequedad y bravura de la tierra.
Obligados por la necesidad de tomar cerca
En esa mutua relación del paisaje y el hom,
el agua y a seguro de los ataques indigenas, los
bre, tenemos la determinación histórica más
primeros pobladores se asentaron entre las ca,
arraigada de esta comarca. Aun más que el
ñadas, bajo una tupida vegetación, envueltos
cruze de las razas, la acción de la tierra en,
por la humedad, el calor y densas flotillas de
gendra el mestizaje. Y donde falta, como es
insectos.
La ciudad estaba vuelta de espaldas alcen,
el caso, la mediación humana del indigena a
través de las especies vegetales y hasta de la
tro de gravitación de la Nueva España. Fue

35

�••• UNA VEZ ABIERTA LA
BRECHA POR LAS ARMAS,
HABRÍAN DE SECUIRLAS,
ANDANDO EL TIEMPO, EL
FERROCARRIL, EL COMER•
CIO, LAS CARRETERAS Y
HASTA LOS TURISTAS.

li

montaña o el río, se verifica esa transmutación
de un pueblo antiguo en otro nuevo.
Los pobladores del Nuevo Reyno de León
llegaron aquí españoles, donde se transforma,
ron en criollos y acabaron en heredarnos una
patria que es México. La revolución de Independencia puso al descubierto esa transformación que se venía operando en cada poblado
y ranchería, avasalladora y secretamente. Nada
más mexicano que el ranchero de la frontera,
cuyo tipo físico y psicológico quedó sellado en
el siglo XIX. Se asemeja, aunque menos vistoso
al charro del Bajío; la pobreza de su indumentaria se realza con la talla vigorosa y flexible del
jinete; su coraje y nobleza están influidos del
trato con el ganado; es sobrio como la tierra y
ha acomodado su vida a los riesgos de la escaramuza con el salvaje, los bandoleros o los fiscales, que acechan el botín, asaltan la diligencia
o celan el contrabando.
Al frente de esta clase de hombres ganaron celebridad Zuazua, Zaragoza, Escobedo,
Quiroga. Los mismos jefes reproducían la estampa de su tropa: 'nfleros de Nuevo León" y
"cazadores de Galeana".
El siglo XIX, por otra parte, no habría de
pasar sin que en él se consumase la segunda
edad de nuestra historia. Es doloroso que el
acontecimiento en que se origina esta nueva
fase haya de ser la mutilación del territorio nacional por los norteamericanos. No nos quede
de ello, sino la triste y orgullosa satisfacción de
haber pasado de golpe a servir de repecho a la
honra nacional
Es decisivo para nuestra cuenta, que desde
entonces México iniciase ese cambio de órbita,

en donde sustituyo el eje oceánico de su vida
social y económica, por otro terrestre con centro de gravitación en Washington.
No puede decirse que las cosas cambiasen
de improviso, pero sí, que una vez abierta la
brecha por las armas, habrían de seguirlas, andando el tiempo, el ferrocarril, el comercio, las
carreteras y hasta los turistas. Mientras tanto la
historia operaba sus cambios de escenario. En
Estados Unidos, la guerra separatista del Norte
contra el Sur. En México, la de Reforma y la Intervención Francesa.
Esta región de la frontera quedó más o menos equidistante de los campos de batalla. Intervino en ellos, no obstante; en nuestro propio
territorio, con tropas y jefes; en uno y otro lado
de la contienda por el comercio y el contrabando. Hay indicios de una época de bonanza
comercial entre el sexto y el séptimo decenio
del siglo recién pasado, quizá en conexión
con esos acontecimientos políticos y sociales.
Surgen a poco tiempo las primeras industrias
textiles absorbiendo a los artesanos del ramo y
muy probablemente influidas en su instalación
por la proximidad de la zona algodonera de
Norteamérica.
El triunfo de los Estados industriales del
Norte de la Unión, en la guerra separatista,
repercutió intensamente sobre el destino posterior de la ciudad La ubicación de los centros
manufactureros norteamericanos, más próxima al litoral del Atlántico y en conexión con el
comercio mundial por este océano, encontró su
plano de deslizamiento hacia México por una
vía ferrocarrilera en este extremo de la frontera. El enlace de Monterrey por ferrocarril con
Tampico y Matamoros, Torreón y la capital de
la República cerró el circuito de su posición estratégica como nudo de las corrientes de ida y
vuelta entre las dos naciones vecinas.
Nada valen las oportunidades de la Historia
si no se encuentran con hombres por cuya energia y capacidad de visión se transformen en
hechos generadores de riqueza y de bienestar
para un pueblo. iFortuna para México y para
todos nosotros que los haya habido!, corno los
que fueron capaces de interpretar el favor del
tiempo y el lenguaje de las edades postreras.

Instalaciones industriales y establecimientos bancarios, edificación pública y privada,
saneamiento de la ciudad y dotación de agua
potable, fueron las obras de fines del diecinueve y principios del siglo XX. Con ellas respondió Monterrey a la necesidad de destacar
un centinela en la raya mexicana.
Entre tanto, la Ciudad iba cobrando un aire
nuevo, de mayor holgura y seguridad Avanza
hacia el Norte y se despliega para seguir los
emplazamientos industriales. La casa familiar
transa con la antigua huerta, a la cual ~prisiona
entre patios y traspatios, cerrados algunos por
corredores con arcadas de pílastres gruesas y
toscas. El aspecto general tiene algo de mediterráneo y andaluz. La vida provinciana se derrama con lentitud y monotonía. Se duerme la siesta y se merienda con café y tortillas de harina.
Los paseos elegantes se hacen en carretela y la
modesta serenata atrae a la clase medía, mientras que los bailes más rumbosos, con señoritas ataviadas a la moda de París, acude el señor
Gobernador. Es nuestro siglo XIX que nos legó
las primeras industrias, el Palacio de Gobierno,
la red de agua y drenaje y algo más de longitud y
estatura a la ciudad
Nos legó además, en incipiente estado de
formación, la conciencia urbana que había de
fortalecer y está madurando a través del proceso de la Revolución mexicana, cuya positiva influencia se muestra en el número de habitantes,
ya cerca del cuarto de millón, en la estructura
nacional de sus industrias, en la complejidad
de sus problemas sociales y citadinos y, por encima de todo, en esa voz del destino que hace
sentir a la Ciudad estar llamada a ejercer una
alta función en la estructura social, económica
y espiritual de México.

Esta tercera y última edad de Monterrey,
que es la adquisición de su conciencia y del
sentimiento de su responsabilidad nacional,
remata en la actualidad del 350 aniversario de
su fundación que hoy celebramos. Pero, antes
de concluir el relato y obtener la lección de la
historia, será menester referirnos a las fuentes
espirituales de donde se ha nutrido la conciencia de la ciudad
Los más remotos y también los más próximos de estos veneros han dejado en el cuerpo
urbano las estructuras de los órganos con que
se ha ido edificando la vida histórica. El viejo
trazo de la ciudad pone de manifiesto las más
eminentes categorías del pensamiento y la existencia española: Casa del Cabildo o Consejo
Municipal donde se ejerce el gobierno y policia
de la ciudad; iglesia para la oración, frente a
aquel edificio; y entre ambos la nota alegre y
picaresca de la plaza, que fue en otrora centro
de reunión para la milicia y asiento de las ferias
y que hoy facilita sus andadores al doble anillo
giratorio de la serenata. El comercio ha labrado
sus propios edificios y vía de tránsito en una especie de brazo o estribación que se desprende
de la plaza. Hacia el norte y tras de una apretada faja de casas de hechura mediterránea,
muy nuestro siglo XIX, se observan instalaciones industriales, entre una tupida y sinuosa red
de viviendas obreras; vías férreas a cuya orilla
se acomodan las fábricas, como si fuesen otro
río; y esa anchura ribera que es la Avenida Pino
Suárez, donde la población obrera pone con sus
yompas azules la nota alegre y optimista del
nuevo tiempo.
Algo podría decirse también del espíritu de
la época con relación a las nuevas construcciones que se recuestan en el cerro del Obispado,
con ahogo de esa ruina poderosa y venerable; y

�A MEDIDA QUE HA IDO CRECIENDO EN RECURSOS, PROS•
PERIDAD Y EXPERIENCIA, LA CIUDAD HA IDO ENRIQUECIEN•
DOSU MEMORIAHASTA EL PUNTO DE ILUMINARCON ELRICOR
DE AHORA LAS VICISITUDES Y ZOZOBRAS DEL PASADO.

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1

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1
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'

esotros parajes alrededor de la ciudad Y algo
más de sitios dentro de ella, donde la vida no es
ama-ble y civilizada. Pero ya no haré referencia
sino a lo que conviene al objeto de este discurso, que en esa parte concierne a la estructura
espiritual de Monterrey.
A medida que ha ido creciendo en recursos,
prosperidad y experiencia, la ciudad ha ido enriqueciendo su memoria hasta el punto de iluminar con el rigor de ahora las vicisitudes y zozobras del pasado. Surgen a su vista las denodadas
figuras delos fundadores ydelos primeros pobladores del Nuevo ReynodeLeón: capitanes,misioneros e indígenas; la aguerrida tropa que pobló el Estado y le dejó la numerosa familia de
las comunidades; los héroes de nuestra historia
política y entre ellos, particularmente, el padre
Mier, cuyo ardor republicano ilumina la Independencia con resplandores de incendio. Aparece también Gonzalitos, esa suave figura que
es en una franciscano, humanista y hombre de
Ciencia; y tras de él la serie de generaciones de
maestros que nos legaron el Colegio Civil, hoy
la Universidad, y la Escuela Normal. La memoria de la ciudad se halla poblado del espíritu de
sus buenos gobernantes, caudillos militares y
civiles, directores de empresa y de la innumera
multitud, entre todos los cuales la han ido alzando del barrizal y la choza, a la Calzada de
pavimento y a la casa de cantera; del campo, al
taller y a la fábrica: de la lucha incierta contra el
nómada, al espíritu del Derecho.
¿Qué haremos nosotros, los contemporáneos,
para proseguirestaobraquehanhechoel tiempoy
los hombres? Limitar nuestro homenaje al recuerdo y a la admiración, no salda la deuda histórica, a
menos que prescindiésemos de la idea de perfeccionamiento de la Sociedad y del individuo. En
tanto que haya Historia toda generación recibe
de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre
inconclusa, a la vez que una determinada energía
con que llevar a cabo la empresa propia de cada
edad Esta ley de la continuidad del esfuerzo es

la base de lo que se denomina progreso humano,
aunque la meta ideal se mantenga inaccesible.
Muchas generaciones antes de nosotros, y
otros primeros que ellos, algunos homb:es pensaron estar edificando una ciudad, cuando no
pasaban de darle principio. Y si al llegarnos el
tumo creyésemos que no hay más que hacer,
sino agradecer la fortuna de haber tenido tales
antepasados, en ese preciso instante estaríamos
destrozando el monumento que merece su fama.
Sólo se conserva en el tiempo lo que se somete a
su mudanza.
A fin de darnos la plenitud de vida histórica
que hoy disfrutamos, consumieron su existencia muchos hombres en el fuego de esa fuerza
creadora de pueblos y ciudades, que calcina los
huesos de los antepasados para abandonar la
entraña de la tierra en donde habrá de florecer
una nueva espiga. Edades y generaciones se han
sucedido pasándose de la mano un juramento de
lealtad en el propósito como una encendida antorcha. Al llegar nuestro turno es de rigor prender más puro y más alto el fuego espiritual que
edifica la ciudad siempre inconclusa -la del
cuerpo yla del espíritu. Con lo cual seremos verdaderamente fieles a la memoria de los antepasados, con un recuerdo que no envenena el alma
por que desprende la vida del pasado paralítico y
la empuja a la conquista de riveras inexploradas.
Hagamos, por tanto, en honor de nuestros
antepasados lo que ellos nos dejaron en honra:
sostener el impulso que hace rendir el fruto prometido por cada día, mientras la esperanza hila
el tiempo venidero. Seamos fieles con ellos en el
espíritu perpetuando, más que su nombre, la ley
por la cual lo consiguieron, la de consumir el afán
en una empresa que no habían de ver sus ojos y
con la cual también los nuestros están alucinados: la pura y luminosa eternidad de una ciudad perfecta. ♦
Referencias
Annas y L:tras. Septiembre 30 de 1946

38

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efl

i joven y eterna Universidad.
Yo deberia haber llegado
a estos patios pertrechado
con mis mejores armas de
retórica y de claro pensamiento. Deberta
haber previsto que la emoción derrumbarta
mis palabras al pisar de nuevo los corredores
del Colegio Civil, adonde en años remotos,
lleno de fe y de esperanza, conmovido y respetuoso, llegué a sus puertas para iniciar mis
estudios de enseñanza superior.
Nada iguala la emoción que he sentido
hoy al verme de nuevo frente a las tradiciones y a los venerables maestros de esta casa,
que guarda los recuerdos y las inquietudes
del adolescente y donde encarnan tantos
bellos ideales. He preferido, sin embargo, exponerme a una emoción que brotase sin artificio, surgida de la vivencia que tenernos los
universitarios y yo de esta obra en común.
He preferido que mi pensamiento surja de
una intención directa ante los hechos, no
elaborada de antemano, y que reproduzca la

M

39

virtud de aquella inserción de mí mismo en
la superior voz de las generaciones todavia
viva en las aulas, patios, muros y bardas añosas del ilustre colegio que es hoy la Universidad de Nuevo León. Voz unánime, múltiple,
clamorosa que recoge los afanes de la convivencia escolar y que aspira el aliento de la
juventud cual nueva savia que trepa por las
ramas de la vida.
Que en cierta forma haya podido yo obtener éxito y ganar prestigio para nuestra
casa, es obra de esa fuerza que me poseía y
que representaba la comunión en el afán de
la juventud generosa de mi estado; la misma
que me proporcionaba la devoción de los
maestros de mi casa; la que procedía de la
seguridad que al través de maestros y de juventud, mi vida y mi voz serta simple y sencillamente pueblo, vida y voz de México.
Fue ese mismo impulso que me hizo acudir a las aulas de esta casa y que me ponla
trémulo al reconocer desde entonces la cita
con una vida superior del destino, a la cual

�1

.
1

he rendido y me he humillado respetuoso
de la ley espiritual suprema que gobierna
a los hombres y a las comunidades. Quizás
no haya habido un joven en el pasado ni un
hombre en el presente, con menos facultades
personales por las cuales reclamar derechos
y servir con más devoción sus propias obh,
gaciones. Seguro estaba, entonces, por en,
cima de las debilidades y de las potencias
de los hombres, gobierna una dirección y
un sentido espiritual de los acontecímien,
tos: certeza a la que ayer se rindieron sus
facultades, las potencias mismas de mi ser,
para entregarme, como lo hago hoy, al nuevo
curso de la vida que me pone al servicio de
mi patria.
Ayer, de estudiante -igloriosos días
aquellos de la vida

Cuando hube de emprender, por el mismo
sentido de los acontecimientos y el mismo ru,
bro de la historia que se impone a los hombres,
el camino de regreso a mi hogar, a la ciudad
amada, cuando estuve de nuevo en Monterrey
de mis años adolescentes llenos de ensueño y
de cariño; entonces otra vez la misma voz, la
vieja voz, la eterna voz colectiva del pueblo
que me guía enderezó mis pasos por los sen,
deros de la Universidad de Nuevo León, me
puso aquí y allá, en la Facultad de Derecho,
en la Escuela Nocturna de Bachilleres, en el
Departamento de Acción Social Universitaria
y luego, con qué palabras difíciles pronuncio:
en la Rectoría de la Universidad de Nuevo
León. iCon qué palabras difíciles casi llenas
de dolor, escucho hoy que se me llama ex rec,
tor de la Univer,
PODRÁ EXISTIR, EN TÉRMINOS sidad de Nuevo
León!; palabras
GENERALES, UNA DISTANCIA; que yo no habia
PODRÁ
EN
EL
TIEMPO creído que pud,
ESTABLECERSE CIERTO OLVIDO·, íera soportar, que
parecen cortar de
PERO HAY EN LA ESENCIA tajo todo el porve,
MISMA DE LA VIDA COSAS nir, palabras que
señalan un vado
ETERNAS y DEFINITIVAS y y un hueco; que
CON ESAS COSAS ETERNAS me resultan de

juvenil!-, como
lo declaro con sa,
tisfacción, en los
patios de la vieja
escuela que guar,
da mis recuerdos
juveniles, tuve el
orgullo y la satis,
facción de haber
presidido la Socie,
dad de Alumnos
del Colegio Civil
y DEFINITIVAS YO ESTOY una intima pena
del estado, como
en este sitio, que
años después los
SOLEMNEMENTE ENLAZADO.
guarda junto a los
destinos de la
viejos recuerdos,
Federación de Es,
los de un rector,
tudiantes de Nuevo León.
que no quiso ser entre los estudiantes sino
Más tarde, en épocas menos agitadas y
uno más, el adelantado a todos ellos, y entre
conmovidas de mi Universidad, la de aqui
los maestros sino uno menos, aquel que tenia
y la de allá, la misma, la de todos los mexi,
la obligación de servirles.
canos, presté mi esfuerzo, mi pensamiento
En esta cuadricula de nuestro viejo pa,
y mi palabra a movimientos estudiantiles
tio del Colegio Civil del estado, he venido a
que representaban la verdad de una protes,
pronunciar mis palabras de despedida: iy se
ta juvenil. Uegué alguna vez, con legitimo
dice despedida con fácil naturalidad], ¿podré
orgullo, a ejercer de Consejero Estudiantil
yo despedirme de la Universidad de Nuevo
por la Facultad de Derecho en el Consejo
León?, lpodrá ser cierto que en esta noche
Universitario de la Universidad Nacional
yo haya venido a despedirme de esta juven,
Autónoma de México; y servi también, una
tud generosa, de estos maestros abnegados,
cátedra en la casa mayor universitaria de
de esta casa que es mi vida? En medio de
nuestro pais.
esta noche magnifica, mienten las estrellas

sí responden que yo me voy a despedir de la
Universidad de Nuevo León. Podrá existir, en
términos generales, una distancia; podrá en el
tiempo establecerse cierto olvido; pero hay en
la esencia misma de la vida cosas eternas y de,

superiores, en forma permanente y definitiva;
a esas voces, que no se les puede traicionar
ni hay fuerza capaz de quebrarlas en ningún
instante, estuve entregado. Estoy y estaré
siempre entregado a esa corriente poderosa,
a esa savia fecunda
que viene desde las
LA CONVICCIÓN DE UN HO:MBRE PUEDE LLEGAR más hondas raices de
A QUEBRARSE, LOS PROPÓSITOS DE UN DÍA mi pueblo. Porque he
creído en ellas es por
PUEDEN SUFRIR UN GIRO NUEVO EN PRESENCIA lo que he creído en la
DE OTROS ACONTECIMIENTOS, PERO PARA Universidad.
Sí yo pensara que la
AQUEI.l..OS QUE DESDE IA JUVENTUD Y AÚN
Universidad de Nuevo
ANTES, DESDE LA ADOLESCENCIA, HEMOS León es tan sólo un
OBEDECIDO VOCES DEL DESTINO, QUE SE DEJAN conjunto de recursos
ESCUCHAR, COMO LO HACE EL HOMBRE DE adjetivos, de procedí,
mientos técnicos, de
CAMPO A DISTANCIAS FORMIDABLES CON EL medíos para adíes,
PASO MÁS LIGERO POR LA CAMPIÑA, PEGADO EL trar a los hombres, no
OÍDO EN LA TIERRA; LAS VOCES DE IA S~'/\IGRE tendria esta pasión;
no hubiera podido
Y DEL ESPÍRITU DEL PUEBLO, NO PUEDEN SER entregarme a ella en
la forma devota y hu,
CAMBIADAS JAMÁS.
milde que lo he hecho.
Siempre he considera,
do
que
el
tesoro
más
preciado,
la misión ver,
fínítivas y con esas cosas eternas y definitivas
dadera de la institución universitaria consiste
yo estoy solemnemente enlazado. Y esto que
en proveer a los hombres de un sentido de la
declaro hoy, es la confesión del estudiante de
vida, antes que de unas armas con las cuales
ayer, del incipiente maestro de apenas hace
realizar provechos propios o ajenos. Siem,
poco, y del rector que fue vuestro amigo, en,
pre he creído que la cultura, en la cual está
lazado en forma tal a su propia casa, que sólo
el asiento de la misión universitaria, es una
destruyéndose su vida podria derrumbarse su
corriente, un espirítu, una fuerza que presta
fe y su esperanza en la Universidad
alma a los procedimientos técnicos, a los me,
La convicción de un hombre puede llegar
dios de adiestramiento, a las capacidades -a
a quebrarse, los propósitos de un día pueden
que provee también la Universidad-, pero
sufrir un giro nuevo en presencia de otros
frente a las cuales recoge y conserva su sus,
acontecimientos, pero para aquellos que
desde la juventud y aún antes, desde la ado,
tancia de humanidad
Por valiosos y necesarios como lo son, y
lescencia, hemos obedecido voces del destino,
debernos declarar que lo son positivamente,
que se dejan escuchar, como lo hace el hombre
todos los procedimientos de la técnica de,
de campo a distancias formidables con el paso
rivados del cultivo de la ciencia, todos los me,
más hgero por la campiña, pegado el oido en
dios de adiestramiento personal y colectivo.
la tierra; las voces de la sangre y del espiritu
La Universidad representa algo más, algo
del pueblo, no pueden ser cambiadas jamás. A
más allá, siempre y en cada momento de esa
esas voces -destino que me ha llamado ine,
perfección. Representa, en primer lugar, iay
xorablemente por encima de mis potencias y
de la universidad que olvide esto!, representa
de mis debilidades-, a entregarme a cosas

41

�.,

la carne misma de la palabra, como esencia
moral del hombre, como vaso y ofrenda de la
inteligencia, de la emoción y de la libertad.
Aunque puede quedar comprometida en
turbias empresas, es siempre la expresión y el
espejo humano; palabra, voz y lenguaje, que
no hemos fabricado los hombres del día de
hoy, que la recogemos tras de un largo esfuer,
zo humano, y representa el triunfo del hombre - aspiración a lo infinito y negación de la
naturaleza en la historia de la libertad-, del
hombre que mediante la palabra fue capaz de
inventar la filosofía y la ciencia.
La palabra que en otros giros de la historia
ha tenido capacidad de transportar la llama inflamada de las libertades públicas, sangre que
malgastamos día a día en oficios y menesteres
de índole ordinario, pero que conserva y engrandece el poeta y el hombre de letras y que
es, el ahna del aula, de la expresión humana, de
la transmisión y grandeza de nuestros conocimientos, virtud de la enseñanza integra, de
las primeras letras hasta la última instancia de
la educación superior.
A la palabra, que debemos respetar como
uno de los vasos sagrados que llevan de gene,
ración en generación los hombres, donde se
vierten las voces de la filosofía y la ciencia,
desde la tradición griega hasta el presente, se
deben consagrar los esfuerzos más sólidos de
nuestro espíritu, por su perfeccionamiento y
por encima de todo, por su verdad.
La palabra misma, sin embargo, puede ser
pervertida en oficios retóricos, y adulterada
por la técnica, o empobrecida por intenciones que llevan consigo la pérdida de la
condición humana. Si debe servir y dirigir
la auténtica cultura humana, como encarnación de la historia y de los esfuerzos de
paciencia, del pensamiento filosófico, y de la
técnica, la misma se subordina a los valores
más altos de la verdad y de la libertad.
La cultura, en que se representa todo esfuer,
zo humano, es un modo sustantivo de la vida,
una incorporación del ser mismo yno sólo lujo u
ornato del espíritu; y en nuestra patria, particularmente, es algo más: pan y vida de los hombres. Verdadera cultura es fundamentahnente

LA UNIVERSIDAD, QUE ES
PALABRA, QUE ES CULTIJRA,
DEBE RECONOCER,POR ENCIMA
DE TODO, QUE ES LA VERDAD Y
LA LIBERTAD DE ESA CULTIJRA~
PAN NUTRITIVO, EN EFECTO, Y
NO SIMPLE RETÓRICA VANA.
aquello que la acepción del término indica, el
cuidado, la elevación y el perfeccionamiento del
ser humano: que comienza por entender que
sin las básicas funciones de la economía y de los
procesos sociales, sin la más elemental simpatía
por la vida que crece, no puede aspirar a representar con palabras engañosas, un sentido contrario de aquel que se constituye precisamente
por esas situaciones fundamentales.
La Universidad, que es palabra, que es cultura, debe reconocer, por encima de todo, que
es la verdad y la libertad de esa cultura; pan
nutritivo, en efecto, y no simple retórica vana;
último tramo en el que se cierra el ciclo vital
que comienza por el cultivo de los campos y
termina por la enseñanza de las letras, verdad
y libertad como vida de nuestro pueblo. Significa la cultura algo más que el conocimiento
cuidadoso y detallado de la historia, de la organización de la materia o de la vida, consiste
en la trasmisión de la sangre y del espíritu y en
la concesión de unas generaciones a otras, de
fuerza, de capacidad para seguir actuando. No
puede ignorar las adversidades, los dolores,
los sacrificios colectivos con los cuales está
hecha, con los cuales está construido el último
piso del pensamiento humano. Es espíritu,
solidaría y profundamente responsable de las
raíces de que se nutre, que consisten de sufrimiento, hambre, pena y lucha, lucha en que las
palabras abandonan a los hombres. iQué espectáculo ver a nuestros campesinos! Qué espectáculo lleno de advertencias para los intelectuales de México, ver a nuestros campesinos
abandonados de palabras. No tienen la riqueza de la retórica, pero a ellos debemos, fundamentahnente, el caudal de que disfrutamos, la
vieja cultura clásica de nuestro recreo.

42

No olvidamos nunca la lección de la historia y del presente; la lección de culturas
desarraigadas que acaban por morir, entristecidas por la falta de una savia que venga desde
abajo, cortadas del aliento vital que les pro✓
porciona volver a la tierra, el grano fecundo
que los campos han logrado alcanzar entre
los surcos para beneficio de los hombres.
No olvidemos, mi Universidad, la respon✓
sabilidad que tenemos con nuestro país, ante
nuestra patria. No olvidemos que podemos
representar flor de un instante, fragancia
momentánea, si no llevamos nuestra palabra,
nuestra verdad, nuestra vida, en obligado regreso de fecundación a esas corrientes subterráneas, a esa savia que alimenta y que lleva
hasta lo más delicado del follaje, su mensaje de
nutrición y belleza.
No olvidemos, mi Universidad, mante✓
nernos en contacto y adheridos a los proble✓
mas sociales, a las adversidades de nuestro
campo, a los sacrificios de nuestros obreros,
a las dificultades de nuestra clase media. No
olvidemos que la juventud nos proporciona a
nosotros los maestros, el sentido y el rumbo
de la historia; y que si tenemos la obligación
de poner en sus manos las letras, el pensamiento y la ciencia, la propia juventud tiene
el mensaje que debe fecundar esas letras, para
que, entre unos y otros podamos integrar la
verdad fecunda, la verdad completa, la verdad
auténtica. Una verdad que no sea el provecho
ni el patrimonio de unos o de otros, que sea ca✓
paz de cobijarnos entre esperanzas y derrotas,
como esta bóveda inmensa de la noche en que
se anuncian los luceros del alba.
Al decir estas palabras como mi mensaje
final, quiero que representen el intimo sen✓
tímiento de un hombre que no se despide de
la Universida~ que se aleja, pero que estará
ahi, a corta distancia y en momento diferente,
presente en la responsabilidad que asume
hoy, que no es sino la continuación de la res✓
ponsabilidad anterior; un hombre que no en✓
cuentra distancias, tiempos, y mucho menos
vacíos, entre su vida de estudiante, de maes✓
tro, de rector, y la responsabilidad que como
ciudadano tiene la obligación de ejercer el día

43

de hoy. Que si ha habido alguna verdad en sus
palabras, es porque esas palabras han estado
forjadas en el contraste de la resistencia y el
ímpetu dentro de la comunidad universitaria;
que tiene la más profunda fe en la Universidad
de Nuevo León, no como institución particu✓
lar, sino como aquel sitio donde se escucha
la voz clamorosa, unánime y múltiple de su
pueblo; de un hombre que alú, en esa Universidad, sintió los pasos de un destino, que
reclamaba entregarse al servicio de su pueblo,
y que para entregarse a ese servicio comenzó
por hacerlo a su propia juventud, tratando de
ser el adelantado y compañero de ella y el ser,
vidor de sus maestros.
Este hombre, que no se despide hoy, ni
mañana ni nunca, porque tiene el derecho, y
lo reclama desde hoy para siempre, el pleno
derecho, de volver a repetir sus pasos desde
la puerta de entrada hasta la última barda de
este patio, de repetir sus pasos de universita✓
río y pasar de nuevo por sus aulas, de servir y
de luchar por su casa, este hombre considera
que tal privilegio se lo ha ganado , y nadie se lo
puede quitar, por sus años juveniles, por sus
horas de maestro y finahnente, porque se lo ha
impuesto la adhesión, el afecto, y la simpatía
que los universitarios le brindaron cuando fue
su rector.
{Acaso es distinto haber sido el rector de una
Universidad, que ser uno de los estudiantes de
la misma, uno de sus maestros, o cualquiera de
sus funcionarios? Mi Universidad va conmigo,
ella no me dejará. Hay vocaciones que el hombre no puede dejar, y la mía, más limpia y
transparente, ha sido la de maestro. Ese patri,
monio, ninguno de los azares de la vida puede
arrebatármelo; por ello, aquí, junto a vosotros,
os pido que me acompañéis en el sentimiento
de un hombre que no puede decir la palabra
final de despedida. Para él, la Universidad es
como una dimensión de su vida espiritual.
Cuando este hombre triunfe o fracase, no reclamará de vosotros ningún otro derecho, otra
gratitud, que llamarse un antiguo alumno del
Colegio Civil. ♦

=--~~~

Vida 1miversitaria. Mayo de 1955.

�ÁGUEDA O DE LA

PIMTU
♦ llAIIÍL RAMCIL FafAI

tCÓMO FUE QUE PERDIÓ SU INOCENCIA LA PINTURA? SERÍA TAL VEZ

EL TEMA DE UNA CONVERSACIÓN MÁS AMPLIA Y SABIA DE LA QUE
YO PUEDO BRINDAR. LO CIERTO ES QUE LA PINTURA EXISTE ANTES,
PERO MUCHO ANTES QUE A NADIE SE LE HUBIERA OCURRIDO HACER
ARTE CON ELLA. Y A ESTO ES A LO QUE SE DEBE LLAMAR EL ESTADO DE
INOCENCIA DE LA PINTURA. TAL VEZ ALGUNOS RECUERDEN EJEMPLOS
DE LA HISTORIA DEL ARTE TAN ANTIGUOS COMO LAS PINTURAS DE LA
CUEVA DE ALTAMIRA EN ESPAÑA. PERO MUY CERCA, MÁS QUE ESAS
FIGURAS, TENEMOS OTRAS QUE PODEMOS Y DEBEMOS SEÑALAR: LA
PINTURA NACIENTE DE NUESTRO PROPIO TERRITORIO, FUENTE DE
EXPERIENCIAS A NUESTRO ENTENDIMIENTO Y MÁS PRÓXIMAS POR
TANTO PARA SERVIR COMO EJEMPLO DE LO QUE YO QUIERO DECIR.

uenta el Prímer Cronista del
Reyno y otros en seguimiento
~uyo, que nuestros antepas~dos
mdígenas fueron seres felices,
crueles y hambrientos que vagaban por las
regiones hoy conocidas y entonces recién
llamadas del Nuevo Reyno de León. Prac,
ticaron costumbres que les parecen a sus
aparentes contemporáneos, castellanos y
portugueses, horribles artes del demonio,
pero que no eran sino directa inspiración de
su estado de naturaleza, en cierto modo tan
puro e inocente como la pintura a la que me
voy a referir más adelante.

e

Estos seres extraños se untaban el cuerpo
-dicen los cronistas- usando en ello sebo
de venado y unos pequeños dientes, algo así
como peines hechos de la espina dorsal de
ciertos peces: se practicaban largas incisio,
nes o ranuras en la piel donde colocaban pie,
dra o carbón molido para teñirse de negro o
rojo, sobre lo cual dibujaban serpientes, sa,
pos y otros animales de la naturaleza.
La pintura fue entonces una fórmula mági,
ca, muy seguramente, pese a que los historia,
dores apenas si lo hayan señalado. Aquellos
habitantes practicaban una antiquísíma re,
ligión del hombre sobre la tierra, consistente

l Este texto fue leido por Rangel Frias el 16 de agosto de 1976, y se mantuvo inédita su publicación hasta 1997, cuando
fue incluido en el número 53-56 de la revista Deslinde Gulio de 1996-junio de 1997, pág. 39-42). En aquella edición, el
texto es presentado con las siguientes lineas: u Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para convertir
en ceniza cualquier página, es el hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño luminoso
que nos dirige nuestro semejante desde el ayer. Raúl Rangel Frias, máxima figura universitaria y politica de Nuevo
León, disfrutaba conviviendo con los jóvenes talentos de la pintura, los escenarios, las letras y el pensamiento. Por eso
aceptaba de buen grado aquellas invitaciones que le permiñan hacer lo que él podia hacer a la perfección: disertar sobre
asuntos propios de la filosofia o las artes. Al leer las siguientes páginas inéditas, comprenderemos por qué Rangel Frias
fue considerado, en todo momento, un notable orador".

44

por otra vía sus culturas,
otras como la de hoy, que
COMUMICA.CIÓM O PARTICIPA.CIÓM DE estimamos de mayor calidad intelectual, pero que es
LA.S FUERZAS DE LA. MA.TURA.LEZA..
una suposición más entre
las muchas suposiciones
en la adoración del sol y en la comunicación
que puedan presentarse a la duda contemcon las fuerzas cósmicas. Algunos de éstos
poránea.
fueron llamados "rayados", otros "borrados"
La representación que usó la pintura en
o "pelones", y símulaban verdaderos cuadros
figuras o formas, fue camino de la escritura.
modernistas, pintarrajeados de una manera
Primero, criptográfica, después ideográfica y
que no entendía el europeo del Renacimien,
finalmente fonética como es hoy. Por mucho
to: dichosa edad que florecía en Italia con la
tiempo hemos dependido del oído para el
alta y más noble de la pintura de los siglos.
saber, tanto como de la vista. Incluso filósoEstos hombres probablemente recreaban
fos antiguos consideraron más ímportante
lejanas prácticas religiosas que símulando
oír que ver, pero en la síntesis de ambos es
jaguares o pumas americanos por sus man,
como se efectúa la configuración y el perfil
chas y aspecto feroz, exorcizaban y conjura,
del signo.
ban elementos de la naturaleza. Probable,
El dibujo fue una abstracción del color, y
mente son las primeras ímágenes del arte y
el cuadro fue una nueva abstracción donde
éstas las más originales pinturas de la tierra. Fue
el espacio significó un recurso de líneas maen esta tierra como en otras partes de mundo.
trices para colocar figuras, situar lo visible
La pintura comenzó por ser magia, comu,
en el marco y dar al conjunto la distancia y el
nicación o participación de las fuerzas de la
ritmo adecuados. Con lo que se llega a otra
naturaleza. Y mucho tiempo más tarde, des,
época y su preferencia por el arte de persprendida de esa fe cósmica, inició el camino
pectiva. Edad correspondiente de un modo
que vino a parar en nuestros días: arte abs,
general a la civilización occidental (del XVI
tracto y deshumanizado. Un camino de abs,
al pasado siglo XIX), que una vez alcanzada
su final etapa, abrió la otra vía ya más recientracción que continúa haciéndose desde las
primarias invocaciones a las fuerzas mági,
te de nuestra historia, significada por la
crítica y el cambio o sus innovaciones.
cas, que se realizó también en las cuevas de
No bastó el principio del color que tenía
Altamira. Reproduce los esquemas del bi,
el cuerpo (aunque subsiste hoy esta práctica
sonte, el ciervo, el caballo y la cabra, con lo
en damas tan exquisitas y amables como las
que se pretendía fabricar por intermedio de
presentes en la sala; no bastó el dibujo para
la ímagen, el objeto real. El diseño separa o
mantener atenta la mirada del hombre al ob,
aísla el primer elemento formal, el contorno
jeto de su deseo, y el amor de su espíritu por
de su interna materialidad, la cual sustituye
discernir el dibujo y el color). Fue preciso
o conjura el color y la forma.
recurrir a la dimensión del espacio interior
El camino de la representación fue otro
camino de la inteligencia. Y si ya podemos
de los claros.
Si uno contempla láminas de pintores anañorar para nuestra vida la pura magia -esa
teriores
al Renacimiento italiano (algunos
técnica de resultados-, concedemos luego
representantes de esos siglos), cree ver o le
nuestra adhesión al éxtasis de la violencia y
la sangre, fuente de la representación esté,
parecen sus figuras cual ímágenes de iluminar de libros religiosos. Cuando esto sucede
tica. Debemos reconocer que fue a través de
conocemos ya un arte de perspectivas: la hisla magia y de sus desprendimientos que el
toria ha arribado al Renací.miento. Símple y
hombre sustrajo los elementos de la forma,
llanamente el hombre que pinta quiere abandel movimiento y del espacio. Y construyó

LAPIMTURACOMEMZÓPORSERMACI.A,

45

�donar el libro para echarse a andar en medio
de la geografía. Ymás que el ojo creador de la
forma, brota una nueva perspectiva: su mirada se tiende hacia adelante y es llevada por
brazos y piernas de viajeros o transeúntes de
tierra y más exige el movimiento del espacio y la necesaria articulación de la vida. Tal
modo expresará emociones antes descono,
ciclas, paisajes y acciones, en sustitución de
estancias inmóviles.
La historia del Renacimiento tiene su más
colosal aunque no siempre su más fina ex,
presión en la obra de Miguel Ángel, atleta o
genio de pies a cabeza. Yla obra de sus manos está más viva en escenas narrativas como
las de la Capilla Sixtina, puro teatro o novela
del mundo. La cultura humana ha vivido estas sucesivas etapas sin romper del todo con
su pasado, la de cada vez y otras. Nunca ha bor,
rado definitivamente las etapas anteriores. De
una se edifican y se nutren las otras pero tam,
bién a veces hay reflorecimientos de las copas
más antiguas. Anada hemos querido renunciar.
A la historia de la pintura veneciana se
le atribuye aquel glorioso desequilibrio del
color sobre el dibujo y su exaltada magia del
amor a las veleidades del cuerpo humano.
Este color fue por largo tiempo elemento
mágico y en ciertos casos se reduce a los
adjetivos; del dibujo fue recurso y la decora,
ción espacio total del cuadro. El dominio del
campo abierto dio en el Renacimiento una
de sus notas más significativas -pero no
la única ni exclusiva- de la pintura hecha
para mirar exteriores, como teatro y arte de
colocar figuras en un escenario o ver moverse
en discursos el habla de hermosas frases.
La "Escuela de Atenas" es prácticamente la
representación de una obra teatral en donde
se ofrecen seres verdaderos en escena frente
al espectador: la visión y síntesis de la fi,
losofía en imágenes como ideas
Al llegar aqui se preguntarán ustedes: tcuándo trataremos de la obra de esta sensitiva pinto,
ra, amable amiga, que se llama Águeda Lozano?
Ante una exposición como ésta, parte de
nosotros (y todos somos nosotros) nos sen,
timos excitados diversamente. La historia de

ÁCUEDA VIVE EN MONTE•
RREV V HACE PINTURA
POR LIBERAR, EXPRESAR
V CONSACRAR UN ARTE EN
CIERTA MANERA REPRE•
SENTATIVO, QUE ACTÚA
CON ESPÍRITU PERSONAL:
MUNDO CERRADO DE ELLA
MISMA V SU PROVECTO DE
PINTURA.
nuestra formación incluye la historia de cierta
humanidad en nuestro inconsciente, lo que nos
obliga a repetir rutinas mentales con las cuales
abordamos los fenómenos nuevos de la vida.
Una de éstas consiste en vaciar a los cuadros
de cosas representativas y lenguajes de gratas
lecciones o de moral pública. Es por ello, y por
otras razones, que mis palabras son tan sólo un
prólogo de desilusión para quienes consideran
la pintura de los jóvenes artistas regiomontanos una prolongación de los cuadros o de la
pintura del siglo XIX.
La pintura del mundo no es exactamente
ese ente cosificado que tiene por modelo un
antiguo arte. En buena hora el recreo con las
más esplendorosas obras del espíritu, pero
es otro sentir de esa expectativa un logro ab,
soluto. De todos modos, como la pintura es
más antigua que el arte y como el arte está
ligado al fondo emocional y cósmico, venir a
una exposición renueva la sensación de que
acudimos al fenómeno de más excepcional
originalidad.
Aquí es saber cómo habla Águeda, no si
reproduce la temática de los cuadros del
Renacimiento o de la pintura española o
lo que seria más próximo, de los maestros
mexicanos. Procedente de tierras alejadas
de México, pero del mismo norte contiguo
al nuestro, Águeda vive en Monterrey y hace
pintura por liberar, expresar y consagrar un
arte en cierta manera representativo, que ac,

46

túa con espíritu personal: mundo cerrado de
ella misma y su proyecto de pintura.
No confundamos pasar por la galerta
en espera de tal o cual cuadro con la califi,
cación del valor que nos diga algo muy per,
sonal. No. Vamos por el bosque y paseamos
bajo los árboles en los senderos del mundo
vegetal, mirando una y mil veces la misma
forma bajo el fulgor cambiante y la enno,
blecida visión de la graciosa reiteración de
un encanto formal.
Yo he contemplado con entusiasmo, parte
con admiración y asombro, estos cuadros y
no fuera mucho decir que me traen una con,
fesión como del poema que va escribiendo
la vida: son páginas de infancia y hechos
de distante adolescencia con cierto valor y
presencias mágicas de la fuerza o la violen,
cía de la onda cósmica. El color va aquí y allá
directamente a unirse con la intensidad del
sentido y a expresar algo del enigma univer,
sal de los seres primarios, los arquetipos del
inconsciente. Es el rojo simple una flores,
cencia de la sangre, ofrenda y clamor. Pero
el negro sigue siendo, una vez más, el oscuro
tránsito, la maternidad. El ocre empieza a

47

ser inteligencia y es siempre el tono de la esperanza y la resurrección.
Hay por allí un cuadro que es conmovedor. Representa la casa paterna en donde
figura una gran mesa con vistas de máquinas
computadoras: la precisión cruel a que aso,
ma el mundo moderno. Pintado en oro, califica de rasgo femenino en una naturaleza que se
sitúa contra la realidad, donde anda perdida
la poesía y la gloria de la vida aún rescatable
por la magia del color. Es cierto que en alguna
ocasión contrastan los rojos y los negros para
poner de manifiesto la guerra y la muerte,
como señales presentes de la humanidad; pero
de una manera tan gentil, tan delicada, como
es transparente a pesar suyo una persona que
no quiere ocultar su condición femenina, su
misión de madre o de mujer amorosa, simplemente.
Esperanzas con mensaje de tiempos marcados en un reloj de minutos intemporales.
Parece juguete y tiene forma de astro en un
mundo muerto. Paradoja y esencia en que
pertenecemos a éste y al otro mundo encan,
tado, visión de la mujer y de las hadas. A pesar
de los oscuros pozos, a pesar de esas formas
de matrices por engendrar o que tienen guardadas todavia el germen del mundo, hay también huellas de las plantas de un niño o de un
hombre que camina por la playa. Es un mensaje de poeta y pintor, unidos en una intima
expresión de belleza. La pintura de hoy trata
de igualar la música más que la escultura. Y
siendo una, se asemeja en el recuerdo a la pintura de las paredes de Altarnira. Tamayos re,
trasados.
Sello este día mis palabras para nuestra joven pintora de Monterrey, que es nacida de
una tierra que habitan la mitología y los juegos
mágicos de la luz. Es de la nueva generación
de romeros y juglares que aniquila el tiempo
anterior. El mundo está vivo. No obstante es,
tar lleno de engranes, de piedras, de palancas,
de poleas y tuercas. Pero todavía hay mujeres
en el mundo, todavía hay amor en el mundo.
Por esto he venido a dar testimonio del alma
que empuja en la fronda las voces del espíritu
y de la vida. Las imágenes y las palabras. ♦

�C.ART.A.S

C.ART.A.S

Carta de Jaime Tarres Bodet a Raúl Rangel Frías

Carta de Octavio Paz a Raúl Rangel Frías

México, D. F., a 14 de agosto de 1963.

París, a 8 de diciembre de 1961.
Sr. Lic. Don Raúl Rangel Frías,

Sr. Lic. Raúl Rangel Frías,

José Benítez 2190,

c/o Los Laureles,

Colonia Chepevera,

San Pedro Garza García, N. L.

Monterrey, N. L.
Muy querido Raúl:
Mi estimado amigo:
Gracias por tu carta del 22 de noviembre.No he recibido aún las dos publicaciones
de que me hablas. Cuando me lleguen, las leeré con mucho interés. Tu obra como
Gobernador ha sido, a mi juicio, ejemplar. Lo que has hecho por la Universidad
de tu Estado por sabido se calla.
Recibí, hace unos días, tu "Discurso final", pronunciado ante los
universitarios de Monterrey. Entre todo lo que dices, destaco una frase que me
hace recordar nuestra juventud: "Nuestros maestros son los jóvenes". Eso es lo

iQué hermosa y noble su Evocación de Alfonso Reyes! La he leído, esta noche, con
interés y con emoción.
Los textos incluidos por usted en su conferencia la ilustran
admirablemente y hacen apreciar lo que fue, acaso, la virtud esencial de Reyes:
aquélla que algunos, de la manera más injusta, se rehusaron a reconocerle en
vida. Me refiero a esa mezcla de mexicanidad profunda y de universalidad
innata, en la que encuentro la razón mejor de su clasicismo.

que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes.

Gracias por haber escrito páginas tan certeras. Y gracias por haber

Un abrazo afectuoso,

adivinado el placer que me proporcionaría su amable obsequio.

OctavioPaz

Le desea todo bien su afectísimo amigo,

Jaime Tarres Bodet

Raúl Rangel Frías, AlmaMatcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
1984, p. 347.

Raúl Rangel Frias, Alma Matcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo león, Monterrey,
1984, p. 348.

�Carta entreabierta a Raúl Rangel Frías

Carta de Agustín Yáñez a Raúl Rangel Frías

15 de octubre, 1977.
Muy querido amigo Raúl:

Querido amigo:
Hace varios lustros se reunía un grupo de adolescentes en la Plaza de Colegio

De sorpresa en admiración, he leído El Reyno. Regio en cada provincia, de confín

Civil de Monterrey, durante noches veraniegas casi interminables. Uno

en confín, a crecientes páginas.

lo recuerdo muy bien, acababa de encontrar el doloroso desconcierto de

Qué sutil, feliz contrapunto de asuntos, tiempos, tipos, fantasías,

Aliosha Karamazov en las páginas de Dostoiewski; otro había descubierto el

realidades, modos expresivos, a partir del arcaico cuadro inicial, hasta el coloquio

afán desventurado de Julián Sorel en los textos de Stendhal. Había quien se

popular, tan acertado (contrapunto es arte sumo): y cuán inesperada sabiduría

entregaba desordenadamente a la lectura de la historia y quien descubrió,

de composición (clave del quehacer artístico: novela o poesía, pintura, música,

desde entonces, su vocación por las investigaciones económicas. Todos o casi

escultura o arquitectura): en la traza general y en los detalles: en uso del coro

todos, leían poemas. Todas o casi todos eran, al mismo tiempo, ingenuamente

clásico, transcrito en cursiva. El Reyno es la sinfonía de Nueva Extremadura, que

dogmáticos y candorosamente escépticos. La vida de México tenía entonces

no dudo en comparar con la de Dvorak: El Nuevo Mundo.

tonos sombríos y rojizos. No se había secado aún la sangre de los muertos a

Cuánto podría extenderse al computar impresiones, hallazgos, lecciones,

traición ni de los castigados por una justicia ciega y violenta; pero de las hazañas

que su libro me ha deparado. Lo haré personalmente, cuando nos encontremos.

de los guerrilleros no quedaban ya sino los relámpagos perdidos de una leyenda

Espero que sea pronto.
No creo errar si auguro que, cualesquiera sean la miopía de la crítica o

contradictoria.
Para aquellos muchachos, obligados al estudio de la Lógica de don

lo desaprensivo de la difusión, El Reyno alcanzará rango de obra maestra en la

Porfirio Parra, México aparecía como un drama gigantesco, dificil para la

narrativa mexicana. Tarde o temprano. Indudablemente.

inteligencia, doloroso para la emoción, terriblemente lejano de la voluntad.

Querido Raúl, muy hondamente, calurosamente, me complace

Parecían falsificadas las palabras y aún parecía haber sido engañada la sangre.

congratularme, felicitarlo por tan espléndido fruto de su talento, de su

Uno de ellos se refugió en las lecciones de Pablo de Tarso, otro en los diálogos

imaginación, de su perseverancia en la larga paciencia de crear.

platónicos. La Suave patria de López Velarde servía, a veces, de cándido
y provisional consuelo y el recuerdo de los hombres de la Reforma era el

Lo abrazo con antiguo, acendrado afecto.

instrumento para una posible explicación venturosa. Nadíe, empero, se resignó

Agustín Yáñez

al presente; nadie dejó huir a la esperanza de su corazón. Las muchachas, por
otra parte, eran bellas, fragantes, huidizas, risueñas y optimistas. Ninguna, por
fortuna, era Casandra. Nadie, dichosamente, fue Ofelia. No apareció Sonia,

Raúl Rangel Frias, Alma Mater, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,

por ventura. Todas tenían sencillos nombres provincianos, ágiles pestañas sin

1984, p. 349.

reminiscencias poéticas y ojos tranquilos y francos, sin posibilidades para la

�CARTAS

CARTAS

novela. Había música los viernes y todas las noches eran cálidas, con alevoso

Pero no escribe esta carta el dueño de unas remembranzas sentimentales,

vaho vegetal disperso en el viento. A veces se escuchaba, lejano, un alarido

tu antiguo compañero de proyectos y empeños, tu infatigable camarada de

sentimental y jactancioso o llegaba, desde esquinas remotas, el ruido de unos

diálogos adonde afluyen nuestras simpatías y nuestras diferencias. Te la envía

cuantos balazos. Greta Garbo desempeñaba conmovedores papeles dramáticos

solamente un ciudadano de Nuevo León para señalar un hecho del que son

en las versiones cinematográficas de Eugenio O'Neill y Marlene Dietrich

testigos todos los nuevoleoneses: durante los últimos seis años se ha gobernado

interpretaba en las películas alemanas a mujeres de la mala vida o señoras con

nuestro Estado con inteligencia, pasión y pulcritud, no desmayó tu entusiasmo,

anhelos heterodoxos. Los periódicos reproducían las bravatas de Mussolini o

no se quebró tu serenidad, no se fatigó tu generosa índole. Pero, sobre todo, no

notificaban las reuniones en una cervecería de Múnich, encabezadas por Adolfo

olvidaste jamás el deber hacia el pueblo que te eligió. Hubo una administración

Hitler. Los editorialistas escribían pomposas consideraciones sobre la tensión

diligente, eficaz y limpia y todas las obras públicas tuvieron un sentido popular:

internacional y los cronistas frívolos señalaban al trío Garnica Ascencio.

la edificación de la Ciudad Universitaria, la carretera a Galeana, el agua potable

Algunos de aquellos jóvenes vinieron al barrio de San Ildefonso, en

para Monterrey, los caminos vecinales, la energía eléctrica en los municipios,

México. Aquí encontraron, en el patio de la Preparatoria, en el pasillo de la

las escuelas... Una política democrática dirigida hacia la justicia y la elevación

Escuela de Jurisprudencia, en los cafés de chinos y en las tabernas del rumbo, a

del nivel de vida de las masas populares urbanas y rurales. No lo hiciste todo,

otros jóvenes de todas partes del país con la misma inquietud. Escuchaban por

claro está, ni convertiste a Monterrey en la Atenas del siglo de Pericles. No

la mañana las lecciones de Antonio Caso y recorrían por las tardes las calles más

transformaste el desierto en pradera feraz. Mas era imposible gobernar a Nuevo

humildes de la ciudad, donde la miseria y la desesperanza muestran sus rostros

León como un Zeus precipitado y delirante. Sólo era necesario un ciudadano

amarillentos. El Derecho, a veces, se antojaba ilusorio, fantástica la teoría de

con responsabilidad plena de su misión y sus posibilidades.

la sociedad, engañosa la historia formal de las instituciones, irreductibles las

Si juzgara el amigo de la juventud, nublaría mi vista ante los errores; pero

contribuciones de la existencia nacional. Flotaba, sin embargo, un aliento

he medido los tuyos como un ciudadano sin compromisos y como un periodista

vital sobre las almas de aquellos muchachos que, a la postre, encontraron los

independiente. Son mínimos en relación con tus aciertos y dejas una obra

proyectos más cerca de su voluntad.

evidente y notoria; nadie, ni tus censores más estrictos, la podrá negar.

Se necesitaría mucho espacio para recordarlo todo. Las páginas de

Es grato saber que un amigo ha salido victorioso de una difícil jornada.

Spengler y las de Ortega y Gasset han quedado atrás. Los libros de Unamuno

Así lo sienten, estoy seguro, todos tus viejos amigos. Así lo sentiría, me atrevo

descansan en un rincón olvidado del librero y de los párrafos de José Eustacio

a decirlo, Salvador Toscano, apartado de nosotros por la adversidad, pero cuyo

Rivera, Rómulo Gallegos y Ricardo Güiraldes sólo queda el recuerdo de algunas

recuerdo caminará siempre a nuestro lado. Recibe un abrazo.

frases. Pero el drama de México persiste con sus dimensiones gigantescas. Los

]oséAlvarado

adolescentes de entonces han mantenido y acrecentado su amistad a lo largo
de los años y se sienten orgullosos de ello y también satisfechos de que la vida
mexicana la haya hecho posible y fecundado todos los días.
Hay entre mis libros, viejo amigo, algunos que fueron tuyos y uno de tu
padre admirable. Hay entre los tuyos algunos que fueron míos. Los dos tenemos
libros juveniles deJuan Manuel, de Fernando, deJuan, de nuestro jamás olvidado
Salvador. Son las huellas de una compañía inextinguible.

Siempre, México, N2 432, 4 de octubre de 1961.

�,,PARA QUIENES HEMOS LEÍDO MÁS

COSAS

M.i,,'Ll,4,.'tQR.f'liAS

&gt;.l 13 rRAS
urnALGO Y LA
PATRIA MEXICAXA

.AL RAMCEL FRÍAS ENSAYISTA O
ARTICULISTA DE

PROSA FINA Y

CULTA, EL REVMO Y COSAS MUESTRAS
NOS

ATRAEN,

PERO

KATO

CAUTIVA. V ES QUE EL ESCRITOR

MO SE CATALOCA TANTO

L~:_::&gt;UDN

MOS

"""-"

1953

1971

1961

POR LA.

CANTIDAD COMO POR LA CALIDAD

:}os

E LO QUE ESCRIBE, Y RAMCEL
FRÍAS CIERTAMENTE LO ES, PORQUE
MUCHOS

DE

SUS

RELATOS

SON

-·--

'°""""'....................

POÉTICOS EM CRA.DO EMINENTE."
JOSÉ ROBERTO MENDIR.ICHACA

1972

1975

1973

55

�IUt'L R.\SGEL PIIIAll

José Alt1arado
El j()vt11 dt Montemy

FEDERICO CANTU
Y SU OBRA

1

Poi'

11a,111..,.i friu

RAL'L RANGl:l. HUAS

Juventud,educación y cultura
Raúl Rangel Frías

FACULTAD DI nt080FIA Y LS1'IU8

..,.........~.~ ...........

1,\

nuu

\'•J\.•)\I\ .Jt

~-

f

.....,,,.,.,)M,dft. '111,

1967.1983 3ERA. EDICl6M

1978

1977

---

1986

1988

1988

óye,M. Pedro.

Memorias

• !lo1tt.cllk'. P.Wc Et~mo en tu pcdto
mu,..-rto.obo¡a,idormltt a1ll. ~~ \~d'-..~bo
dcl du:'!;___ _

Raúl Rangel Frías

1

.\NTOLOGIA HISTORICA
sclecciónynotas por
Raúl Rangel Ftías
1979

1980

1979

1989

1993

1990

RAl'I RA'\GH FRIAS

RAOL !!ANGEL F'RIAS

UNIVERSIDAD,
HUMANISMO YPOLfTICA

SECUENCIA DE REYES

-Las Palabras( ,llnllfbtc ;rp Cll I ,, )fJlf"THlft' .\0(1{111td
,t,• .t\ '1'JfL~I ffr!J('S

SOP

UCTl KAS 1.;NIVU~ITAIUAS

~-,~

MONTERREY. MEX.

1982

1981

1984

1982

56

1997

2006

57

�AlOO años
del natalicio
de m1 padre
•

~ cue_sra 1X1:º la"º=
mtenor me unpone,
antes de mí propia
partida, recorrer el sendero de
la escntura de mí padre, como
parte de lo que ya sentencia en
El Reyno cuando escribe: para
"recrear como una novela que
fue escrita para todos, antes de
que ninguno hubiese venido".
En este sentido, quendo lector, no es mí o tu historia sino
la de todos los que habitamos
esta región de los sueños llamada "El Reyno"
Siguiendo la tendencia
narrativa, ya presente en la
literatura mexicana pos
rernlucionaria, su novela El
Reyno, responde a la acuciante
necesidad de fundar un mito
basado, en su primera parte,
en signos oscuros, acerca de
la fundación de la ciudad de
Monterrey, como sí fuesen retazos de una conciencia fragmentada puesta en palabras e
imágenes que al ser narradas
parecieran, en el flujo de la
conciencia del narrador, un
delirio poético tan ambiguo y
confuso como la materia de los
mitos. No sólo los signos sino
también las historias ajenas y
las del propio narrador -de
la mano de Andrés, personaje

M

centr_al- fluyen en cl discurso narrativo por los bordes de
la imaginación creadora de un
mito. C-n relato que se juega
desde el origen prehistórico
hasta cl arribo del proyecto
moderno en la consolidación
del mito industrial de la ciudad como un proceso de creación y destrucción.
Podríamos decir que es el
recorrido de una conciencia
de sí donde cl tiempo se mide
por un transcurrir narrativo
marcado aparentemente por
un pasado, pero que ante
la intervención de la reflexión -ensayo filosófico so
bre la condición humana y el
proyecto de modernidad in
troduce un quiebre en el ritmo narrativo debido a lo
pierde su lugar predominante
y logra trastocar la noción del
tiempo. De tal manera que la
narración e convierte en un
artilugio donde el gran per
sonaje es la existencia y los
avatares de la criatura humana donde el tiempo es siempre presente. n.:n caracol?
¿Un espejo? ¿Una máscara?
De ahí la encomienda del
narrador - para no quedar
atrapado en el caracol, en
el espejo o en b máscara-

cu.u

59

quien "sumergido en su propia fantasta mtenta emerger
a la vida, con lo que se exige
a si mismo romper la rueda
de los sueños... en signos,
con historias ajenas, que
más adelante quiere hacer
las necesari,ls y desentrañar
el cuento, la vida, su propia
existenci,l entreverada"
¿No será esta encomienda
de la escntura narrativa una
vertiente también presente
en Fin11ega11's \Val,c de Joyce
o Beckett en Malonc. mucre?
O qui::ás mo estará presente
en todos nosotros cuando, al
paso de los años. hemos de
desentrañlr el misteno de la
propia historia engarzado al
devemr histórico del lugar de
origen?
No es suficiente construir
la historia y mito de una ciu
dad para saber de sí se ha
ce necesario, impre cindible,
desatar el nudo de los sue
ños a partir de nuestro que
hacer dentro de un mundo
~...de alineado desorden y es
fuerzo ..." para tejer un relato
con los hilos de las palabras
y las imáo-enes que surgen al
enfrentar el "elemento pro
blemático que es el sentido
humano". Ya que como bien
nos advierte la vo:: narra
tiva, en el preludio de las
mitologias: "Hacer el mundo
contra del sentido y el rumbo
mmediato. No, de nada; ni
el caos; -,ino de escombros...
hecho de su vergüenza y su
delicia, amor por la pérdida
que lo amenaza, su propia
muerte deseada o la que se
avecina".

Mónica Rangcl HinoJOSG

�Prólogo a

"Aquel

KATO

REYNO

L

era perfecto ... "
1Rcyno, aunque lle de los sucesos, que fueron
va como subtítulo en un determinado momen
Un libro de relatos, to \ÍYencias personales y
puede
considerarse como en el libro se convierten en
una narración integrada, motivos de una narración
cuya linea de continuidad que retrata, describe y sitúa
la da Andrés, el protagonis
personajes y tiempos preta, cuya presencia está des- téritos, cosas de familia y
de la primera pagina, sigue situaciones sobre las que
apareciendo en las páginas se han acumulado los años.
siguientes, después la his- "Todo es simple, concreto,
toria remite a sus antepasa - explícito, en este mundo de
dos, continúa presente en alineado desorden y esfuer
sucesos posteriores y fi - zn, sólo un elemento pro
nalmente también ~stá en blemático que es el sentido
la parte última del libro. humano." Así comien::a El
Páginas autobiográficas, no Rcyno, en un rescate de los
de memorias, pues éstas momentos vividos por el
las acaba de publicar ahora personaje central en su adoRangcl Frías, El Rcyno está lescencia, para desde ahí
concebido como un libro proyectarse hacia su prode ficción que se alimenta pio dcsenvokimiento vital,
de la vida real, vivida por el juego de memorias y olvi
propio autor y narrada en dos, de profundización y
forma no,·clada. Su virtud acercamientos a lo que fue
principal está, sm duda, en en un momento determila belle::a de su prosa y en nado una visión del mundo
esa peculiar manera de acer y de la vida, para con todo
tar en el objeto de la narra- esto reconstruir el pasado,
ción, estableciendo entre el como andamiaje de tro::os
que escribe y lo escrito, la y fracciones de existencia,
distancia exacta para poder para poder asi erigir figu dar una Yisión y una imagen ras, rostros, aconteceres y

60

as deliciosas páginas de
este relato breve o, me
jor dicho, poema en prosa, son la e\'ocación de cuando
algunas familias japonesas
se instalaron en México para
sembrar la vainilla en las regiones más cálidas que bordean el
Golfo de ~ téxico, en el actual
Estado de Veracruz, allí donde
aún se yerguen fas imponentes
pirámides totonacas del Tajín.
Sabemos que la vainilla es
de origen mexicano. Los indígenas precolombinos, desde
nempos milenarios, poseían
los secretos de su cultivo y perfumaban con ella esa bebida
suntuos:1 que era para ellos el
chocolate. La obtención de esta
orquídea trepadora es muy
dificil porque el diseño de su
llor es tal que su fecundación
no podría lograrse con sólo cl
alado auxilio de los insectos:
necesita de la mano del hombre, o bien el tacto de los finos
dedos de una mujer menuda.
Requiere de muchos cuidados
pacientes y de hábiles técnicas
para secarse tras fermentar las
duras vainas verdes y obtener
las flexibles vainas oscuras que
conocemos, y para que estas
últimas accedan a exhalar su
precioso aroma.
El relato toma su interés y su
gracia de la dichosa y original
coexistencia que cl autor ha sabido establecer entre la silen
ciosa discreción de las costum-

actitudes. "Aquel Reyno
-escribe Rangel Fríasera perfecto porque de tan
grande estaba vacío. Yacio
es un decir, como lo que algunos llaman desierto que
es un monte de árboles sombríos y lleno de mucha sole
ciad de seres humanos." La
hi-;toria se remonta así a los
ongenes y a\'an::a después
con el personaje Andrés.
El Rcyno. Un libro de relatos,
como otras muchas obras
escritas en estas latitudes,
ha permanecido desconocida para muchos y en la limitación de una sola edición,
que los años van dejando
olvidada. Es, sin duda, un
libro que ocupará un lugar
importante en la narrati\'a
de 1 ueYo León cuando ésta
sea integrada y rescatada en
su propia dimensión.

Alfonso Rangcl Gue1rn

Miguel Covarrubías (editor), Desde el
Cerro de la Silla. Artes y letras de Nuevo
León, primera edición, Universidad
Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, 1992, p. 240.

bres orientales y el erotismo
de las ardientes noches mcxi
canas, coincidenci::t guiada sm
duda por la precisión luminosa
e inexorable de los recuerdos
de infancia. Estos gestos tan
sutiles y la espiritualidad de la
religión japonesa son ofrecidos
gracias a palabras sencillas,
de un realismo muy escogido
donde cada detalle toma valor
de símbolo. Pero en la sombra
acechan los dioses indígenas,
terribles )' misteriosos, y es
alrededor de la frágil corola
de una flor perfumada que se
conjugan las dos civilizado
nes... y también en la creencia
acerca de que existen relacio
nes reales y profundas entre
los hombres, los animales, bs
plantas y las cosas: rebciones
íntimas que escapan casi por
completo a nuestra mentali
dad occidental.
Mediante un arte depurado,
el narrador ha adoptado un
rinno lento que no reYela sino
poco a poco, y sabiamente, las
circunstancias, el pasado de
los personajes, e igual el en
tomo. Este enfoque mesurado,
ese tiempo fatal que transcurre
al rinno de las estaciones y
de los cuidados del huerto lo
autorizan algunos ligeros re
fomes, de p..léticas repetido
nes hábilmente manejadas. Sin
embargo, se escapa a veces de
ese andancc a media voz para
C.X1)andir su frase, desarrollar

61

un espléndido a-csccndo, rico
y denso como los retablos de
las iglesias barrocas de su país.
Pero... nos estarnos ohidando
del arrebato apasionado yla ar
monía poderosa de la descripción de la concha polinesia que
logra la admiración de María y
le indica, con su perfccción, cl
camino moral a Sl."guir.
Con la presentación de lo
que el mundo debe a Méxi
co, en un género diferente,
reYelador de la variedad de las
letras rne.'l:icanas, ¡xxlemos
colocar a las bellas páginas de
Raul Rangcl Frías en paralelo
con las YtTbas del rarahumara,
el notable poema de Alfonso
Reyes sobre la farmacopea
indígena -cuyo lirismo con
terudo soñaba traducir I..arbaud-, y no lejos de esas
líneas estremecidas donde ese
mismo escritor detalla la antigua cría de la cochinilla sobre
los nopales en los que alguna
hojas intrépidamente hurta
d1s permitieron el tinte rojo
añadido a la bandera francesa
por nuestra Rc,·olución de
1789.

Paulcttc Patout
Abiil de 1989
Traducaóndc
Miguel C.ovarrubras

�1ños de gobernador, tenía en la
ciudad de ~lé.xico un pequeño
departamento para alojarse en
sus frecuentes \iajes. El que
conocí, quedaba en Polanco,
cerca del cruce de Presidente
?\1asaryk y Mariano Escobedo.
Y algún sábado o donungo me
imitó a un "desayuno norteño". A pesar de mi vocación de
trasnochador, fui de los primell,,M . . . ., .
ros en llegar, a las ocho u ocho
y media de la mañana, cuando
estaba solo Raúl y alguno de
sus auxiliares. Pero todo estaba ya dispuesto y. para abrir
boca, me ofrecieron un tequila helado. Para beber había,
además, cervezas norteñas.
Y para comer un despliegue
Ferrocarriles Nacionales, con generoso de carnes, guisos y
Roberto Amorós, y me encar- salsas, con tortillas de harina.
gué del \i.aje a ~1onterrey, con ffl café? Sólo apareció hacia
grandes comidas y abuncimtes las once del día, como para
bebidas. Y, como relata el me- terminar el desayuno. ~li idea
morialista, en eso días ocurrió de los desayunos, con jugo
llllO de aquellos ciclones que de naranja o media toronja y
azotan las costas del Golfo, con papaya. café con leche o cresus habituales consecuencias ma y algún acompañamiento
de copiosas lluvias, inundacío· ligero, huevos, cereales o pan
nes y devastacion de campos y dulce, estaba derrotada. Y
poblados. L1 comitiva política cuando pregunté las razones
que \'enía de México -sigue de aquellos platos y bebidas
narrando- fue desviada a cau- fuertes, recuerdo que Raúl
sa de los deslaves ocurridos en me explicó que estaban des
la vía del norte, hacia occidente tinados a los cazadores, que
a través del Bajío y rumbo al habían madrugado y pasado
norte por Torreón" (Memorias, ríos y necesitaban recuperarse
p. 185). Desde esta ciudad, enérgicamente. Ycomo yo era
en autobuses y automóviles, aún mozo y aficionado a los
nos trasladamos a Monte, excesos, disfruté el "desayurrey. Yo me sentí responsable no norteño" con entusiasmo.
de aquel contratiempo, sobre Volví a mi casa caminando,
todo porque me parece que pues \1\'ía y ,ivo en el rumbo,
llegarnos tarde a la toma de saludé a mi mujer y caí en la
posesión de nuestro amigo el cama como un tronco.
Quienes fuimos amigos y
nue,·o gobernador.
Tengo otro recuerdo de quisimos a Raúl Rangel Frías,
Raúl Rangel Frías, menos agi- echábamos de menos un litado y más bien casero. En sus bro que reuniera sus mejores

Recuerdo de
RAMCIL
~

FRIAS

ebió ser mi viejo y mi
querido amigo José
Alvarado quien me
hizo conocer a Raúl Rangel
Frías, hacia los años cuarenta,
cuando éste dirigia el Departamento de Acción Social Cniversitaria, en h Uni\·ersidad de
Nuevo León. Poco después, du ·
rante su rectorado, fui invitado
varias veces a la Escuela de
Verano, que dirigía Francisco
~ 1. Zertuche, para dar confer
encías en Monterrey sobre la
obra de Alfonso Reyes. que yo
estudiaba entonces. Y regular
mente leía el boletín Amias y
Letras, que conservo. Así me fui
haciendo amigo de una pléyade
de regiomontanos, a la sombra
de su caudillo, Raúl Rangel
Frias.
En sus Memorias, de 1990,
recuerda un suceso en que participé. Para asistir a su protesta
como gobernador de Nuevo
León el 4 de octubre de 1955,
se orgaruzó una comitiva de
políticos y escritores amigos.
Yo trabajaba entonces en los

D

62

páginas. Este libro al fin se
ha hecho. Forma parte de la
nueva colección llamada la
Biblioteca de i\'ueYo León,
que se propone publicar las
obras de los nue\·oleoneses
eminentes. Se inició, según
creo, con una buena Antología
de la poesía nucvolconesa, ordenada por Elígio Coronado
(Monterrey, 1993), y ahora
prosigue con este volumen
dedicado a Escritos, de Raúl
Rangel Frías (Monterrey,
1994). La selección, prólogo y
notas son de Humbcrto Sala

::ar, y lleva una semblanza de término, su vocación cultural
Samuel Flores Longona. Está lo llevó a damos reflexiones
dhidida en cuatro secciones: de ensayista e historiador y
El ensayista, El historiador, El obras de creación literaria.
Hacia sus treinta años, él nús
orador, y Fl narrador.
mo, frente a la in,itación que
Creo que las pie::as reuni
das en estos Escritos dan una le hiciera Alfonso Reyes para
idea clara de esta vida, que se consagrarse a la literatura,
consagró fundamentalmente optó conscíentemente por
a la organi::ación de la cultura abrazar el "deber público" y el
y al ser\'icio de su pueblo. La "esfuerzo por algo mas \ital y
rectoría de la Cniversidad social".
Su ideologia -como apun
de Nue\'o León y el gobierno
del Estado fueron, en decto, ta el prologuista Humberto
las dos grandes tareas de este Sabzar- es un "eclecticismo
hombre de bien. Y en segundo intelectual de tipo ecumémico,

�que no desdeña la&lt;; más dim-sas
interpretaciones sino que fas uti ·
liza con libertad y segurid1d". Y
más adelante, añade:

Rcyno sobre el desierto, o las que
se ocupan de la Fundidora, 'iün
un ejemplo iruncjorahle de esta

un brc,·c artículo que está en las
Manotias y se lfama "~ latrimonio
y familia". Un exceso de pudor
suele llevamos a
RAÚL RAMCEL FRIAS FUE UN menospreciar esPuede hablar EDUCADOR Y UM CONSTRUCTOR tos temas. Aquí
se también, a DOBLADO DE HOMBRE DE PLUMA. habla Raúl de su
propósito de
mujer y de cada
sus ideas )' escritos, de una
mirada e~udriñadora, de esta uno de sus cinco hijo,&lt;;, y aún
especie de idealismo filosú
pcrce¡x:ion se,-gada (Prologo, de sus yernos, nucra.s y nietos,
fico, platónico, que pmilcg1a el
pp.18-19)
con calidez, lfaneza y precisión.
poder de la5 ideas y conceptos
Es 1.ma página admirable que
en la pra.'&lt;ls socbl ) !l.' apues
En el panorama dcl pcnsa merece recordarse.
ta sus mejores monedas a la miento y la creación de Ra.úl
Raúl Rangel Frt.ts fue un
paidda como medio de n.1;cr1c- Rangcl Frías que nos ofrecen es educador y un consouctor
ración social Idealismo que tos Esairo:i, ':iCñalo mis preferen doblado de hombre de pluma.
modela cl Cl.lr",O dcl pcnsa
cías:"Amomo Caso"; "En torno a A aquél se le debe el agua pomicntocomounadialéctíc-a,esto una idea"; "Salvador Toscano en table y b Ciudad Uni\'ersitaria
es, como una confrontación de la historia y cl recucrdo", "Evo· de Monterrey, obras de urbani
cipo agonístico entre los dim
cación de Alfonso Reyes", "Luna =ación, honesto ejercicio admisos dcmrnros de la reflexión ,irgcn", ':José Alvarado, el joven mstr.mvo, carreteras, educación
a propó1,ito de alguna cosa o de Monterrey", "Teorema de pública, electrificación y riego.
fenómcno. Su narrativa, como 0.ue,n León", "Gcrónimo Tre Al segundo, debemos hl'&gt; pa·
su ensa)'ística y 5Us escritos , iño" y "Los verdmcs". Y de estos labras que fueron cl motor de su
hi5tórícos, contienen dcscnp
nuc\'e textos, me parece que los acción y el registro de sus afcctos
cioncs y pasajc.5 que dejan ver, sobresalientes son los dedicados ysus sueños.
también, 3l fcnomenólogo de a Salvador Toscano y a José Al
potente lupa y fino bisturi que varado.
José Luis Ma,rínc,z
pudo haber gdo en otras cir
Fcho de menos en estos Esai
cunstancías. Lls páginas de El tos, cuya apanción celebramos. Deslinde,ND 46-47, enero-junio, 1995
0

~

ELCORAZOM
DELOS
COMBATIENTES
Aproximación alos relatos de Raúl Rangel Frías
aro, de Raú1 Kange1

f-rtas contiene cu
atro relatos: ~Kato",
"Los ,·erdines", "Ana Maria"
y "Un rostro". Empezaremos
por reseñar cl primero de el
los. la histona se desarrolla en
una atmósfera oriental que en
trdaza. por un lado, lc1 actitud

contemplanva cK 1.... juYen de
origen japonés, proveniente de
Susuka, una aldea cercana a la
ciudad de Osaka y, por otro, la
predisposición de María, una
muchacha mexicana de la costa de Tccolutla, a la entrega to
tal de autosacrificio: su muerte
pretende la liberación o quizá

intenta arribar a un mundo di
vino, eterno.
Este relato contiene el misterio de b. pc,csia. De la dificultad
de la vida extrae los elementos de la belleza. 8 erotismo
se plasma en la desencarnada
muerte de~ fo.ría. 8 amor absoluto se cumple frente al mar "y
antes que retroceder ante la imponderable masa de agua ocre,
espesa, mugidora, decidió cerrar los ojos y crispar los puños,
las manos en alto, hasta hacerse
daño, apretada contra s1 misma, endurecida de resolución,
para afinnarse en su ,·oluntad
indomable de seguir adelante"'.

¿Por qué decide Mana suici
darse después de ser serena
mente feliz en su unión con
Kato? Kato le comunicó a
Maria que deseaba volver a su
tierra, pero la impo ibilidad
de concretar ese deseo después
de haberse casado con ella
pareció herirla profundamente
al grado de que, por el amor
que ella le óene, decide dejarse
arrastrar por las aguas del mar.
Corno Alfonsina Storni,
Concha Urqut:a, de otra
manera como Virginia \.\/oolf,
S\'l\'ia Plath, Anne Sexton;
;laría encarna la subjeóndad
primana, narcisisóca, que se
subordina al deseo con la mis
ma intensidad que se vuelca al
suicidio. Entereza, valor, y so
bre tocio una profunda honec;;tidad p,1ra encarar al mundo
que ,·a cerrando las puertas y
que sólo re,·ela un complejo y
constreñido interior en pug
na. ~laria, como la belleza, es
transparente y terrible.
La intrascendente cotidi.l
nielad se carga, se adensa. De
ser él un jardinero y ella una
sinienta, ambos trabajadores
de una casa de ricos japone!cies
en un huerto de Tecolutla, al
desposarse, su mundo se enriquece y cada insecto, cada
planta y cada flor subrayarán
la atmósfera que nos trans
porta a la ilusión de la im,lgen
cinematográfica.. entre Ku
rosawa y los paisajes del cine
mexicano en su "época de
oro" con Maria Candelaria de
El Indio Femández como posible ,inculo. Estos personajes
anónimos crecen al máximo en
su conónencia, crecen hasta
deslx1rdarse. Rangcl Frías no~

EL EROTISMO Y LA MUERTE SE EM•
CADENAN EM UN IMPULSO POR LA
TRASCENDENCIA.
presenta su idea del amo~ los
amantes se juegan cl todo por
el tocio. La posesion absoluta
roza con la muerte. El erotismo
no adnúte concesiones.
Maria es h contraparte de
Kato y a la ,e su complemen
tariedad. Esta visión me sugie•
re relacionar al autor de "Kato"
con Marguerite Yourcenar en
sus Cuentos orientales; Marguerite Duras en El amante e Inés
Arredondo con la atmósfera
de algunos de sus cuentos,
aunque se sitúen en México.
En la intención de estos escritores está la búsqueda de un
universo distinto que nos po
s1hilite enfrentar y confrontar
los valores occidentales.
Quizás sin proponérselo,
cada uno rastrea, de acuerdo
con sus elementos más próxi
mos en aquello que de occi
dental no tiene su cultura.
FJ suicidio de la joven de
complqa &lt;;encille::, personaje
en el cual b ,ida cuaja en
arte, encierra una ,i,ión de
lo femenino, principio orlen
tal de pasividad, que se ahoga
en su impotencia, se basta .1
si mismo en su fortaleza, una
fortaleza quebradiza, asóllada,
que asfixia más que protege,
que debilita y al mismo tiempo
enfrenta con valor a la muerte
como alternativa inevitable.
Rancrel
o Frías en este cuento
desarrolla la anécdota con
aliento lírico. Encuentra en la
ruóna el desfiladero del abis
mo. La creación~ finita, como

la vid,t De ahí se infiere la presencia de la muerte, atraída por
la mujer que ama. Berotismoy
la muerte se encademn en un
impul'-0 por la trascendencia.
tQué amsta no se debate en
esta frontera?
En "Kato" hay limpidez, de
pu ración dcl lenguaje, economía
verbal. Su ambientación es pre
cisa. La atmósfera: luminosa,
con una intensidad que jamás
desmerece y que se acentúa y
se desborda en ese final trágicamente mesurado. Hay un
domirúo pleno de la intriga en
funcrón del acontecimiento
inCA'Plicablc, inesperado. La
tragedia emerge de la cotidia
nielad y en ella se condensa.
Las imágenes suceden, se despliegan en un lenguaje poétJco
que ahonda crudamente en la
pa'&gt;ion.
El segundo relato, "Los ver
dincs", nos devueh-e una irnagen de Monterrey en un día
único e umlvidable: cuando
nevó. Los verdines son páj,1ros
que anuncian lo inesperado.
La nie\'e como hecho msólito,
como p.meaguas de la historia
oral de una ciudad, &lt;;irve como
metáfora para ensayar una
anécdota en l.l que dos jóvenes
se encaminan a rumbo5 opuestm,, uno, paralizado por una
enfermedacl, desde su infancia
e~i,era la muerte; el otro, em•
pieza a defimr su vida. La nieve
e&lt;; el escenario de recuerdos
que transitan sin dirección por
las avenidas de la memoria.

�Y los jóvenes, como los
verdines, anuncian un hecho
insólito: el destino de sus propias vidas inscritas en el todo
común de una época, un lugar,
la evocación de alguien.
u Ana ~v1aria" es un relato
apegado al discurso psicoanalítico desde cualquiera de
sus componentes. Para empezar, quien narra, en primera y
en tercera persona, no aparece.
8 tono filosófico existencial
con el que inicia el te:-..1:0: ..Las
apariencias son el comienzo
de la realidad, pero no la con·
cluyen"; el hecho de que lleven
a enterrar un perro de una
jovencita que, al parecer, se
identifica con éL y las ligeras
disputas en torno al hecho entre los miembros de la familia,
producen un efecto de intriga.
¿Por qué se pronuncia tan
hondo el narrador ante un
evento tan simple? Eso sí,
poco faltó para que al perro le
llevaran el sacerdote. Ana estaba deshecha, compungida
al máximo por la muerte de su
perro. A la protagonista se le
presenta tirada pennanente
mente en un diván, dejando
volar su imaginación como una
forma de aislarse y boicotear
su posible comunicación con
los otros.
Ana se transmuta y esa
declinación hacia el perro, incluso hasta sentirlo parte de
ella, la conducirá a asesinarlo,
dándole con sus propias ma
nos un pan envenenado. Ana
se había dejado llevar por una
fantasía que cobraba fuerza en
sus sueños y hacía que un per~
sonaje, especie de fantasma,
llamado Bmer la condujera

hacia situaciones peligrosas
en pesadillas que parecían no
tener salida. En ellas se veía
desnuda, escondiéndose de
hombres que la querían atacar.
Estas fantasías empiezan con
la visita de una amiga suya de
infancia que se encuentra em
barazada. Después, ella regresa
y le cuenta que el embarazo es
producto de sus relaciones
con su jefe y que no se decide
a abortar. A partir de esa se
gunda \isita desaparece Brner
en la fantasía de Ana. Ella lo
reconoce muerto en un sueño
donde ella misma carga una
piedra o navaja en la mano:
..De súbito sintió un impulso
oscuro de justicia e&gt;..1)iatoria o destino en que adivinó
la e.'Úgencia de cumplirse en
una víctima." Ana se siente
culpable de matar su deseo·
compañía-ilusoria que viene a
representar Bmer en su vida,
recuerda cuando quebró un
huevo empollado, el olor fétido
y la materia sanguinolenta, y
poco después decide sacrificar
al Duque. Ya habiendo consumado el ritual del entierro,
donde Ana da las gracias a Elmer después de hacer la cruz
sobre un montículo, ella se integra al mundo consiguiendo
un empleo. Tanto Ana como
sus parientes parecen no sen
tírse afectados por el descn ·
lace, salvo la hermana que se
sueña desnuda al frente de un
grupo que la sigue. Al desper ·
tar se calma: estaba en su propia cama al lado de su marido.
Si algo queda claro en este
relato psicológico es cómo el
deseo sexual insatisfecho de
una mujer que a los ojos del

66

mundo resume la pasividad y
la inocencia se \'Uelca en una
acción destructiva, sádica. La
pulsión de muerte está abierta
para todos aquellos que cumphm satisfactoriamente con
las demandas de la represión.
La se&gt;..·ualidad femenina es una
realidad cuya negación puede
hacer de una joven virgen una
persona con inclinaciones per,
versas.
Por último el libro cierra con
un te&gt;..1:0 que si bien tiene una
anécdota, ésta se cifr-a en un lenguaje poético, dando margen, a
partir de un suceso de aparición
inexplicable, a la reflexión filosófica existencial. No cabía
duda que la luz., el ser angelado,
el escurridizo poeta que había
atravesado la ciudad er-a el rostro del Señor. "Un rostro."
Raúl Rangcl Fría5 en este li,
bro deja constancia de una disciplina que practica con rigor:
el ejercicio de la inteligencia al
servicio de la palabra. También
hace encarnar una visión del
hombre que se resumiría así:
"Vivir es término, pero tam ·
bién principio; caída y ascenso;
un desequilibrio en tránsito
sobre una esperanza. 8 hombre no está consigo mismo en
soledad, cada quien arriesga
su suerte en la de todos, comprometiendo su propio destino en los azares de una lucha
en que la ,ictoria estará hecha
de la misma luz que la fe y el
corazón de los combatientes"
(Raúl Rangel Frías, "Una filosofía adánica").

Minerva Margarita Vil/arre.al
Deslinde, Nº 22, octubre-diciembre,
1988, pp. 49-51.

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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Alfonso Rangel Guerra</name>
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      <name>Armas y Letras</name>
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      <name>Raúl Rangel Frías</name>
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