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                  <text>����--~A.-~

Cinco poemas de La caída del ángel1

CAPIL~SINA

~

8 1 ~ UHNCR"nARIA o

UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

(in memoriam: 1933,2014)

No hallarás tu ciudad si no transitas
una por una todas sus aceras.
No hallarás tu ciudad si no la llevas
cimentada en tu llanto y tu sonrisa.
Desde que el mundo comenzó ha nacido
una ciudad distinta en cada uno
de los escombros, y una chispa nueva
de ilusión y de asombro entre sus torres.
Ciudad ni cimentada ni bendita
que surges de Insurgentes para muchos
aunque no para todos los que buscan
la pincelada de la eternidad.
Santa o demonio, nada importa ahora,
que no eres más que piedra sentenciada
a ser agua de nuevo como fuiste
antes de ser de este planeta Tierra.

l Libro inédito, a publicarse este año por la UANL.

�~~-=---'-'- - - - POHÍÁ

No dejes que tus ángeles regresen
si no cargan el pan bajo sus alas,
diles que basta de papá gobierno,
que aprendan a moverse por el aire

y no olviden dejar sobre la mesa
el pan y el vino de los buenos dias.

Toda la noche anduve entre tus ruinas
pidiendo salvación y nadie pudo
dinanútar mi oscuro pensamiento,
remover los escombros y las piedras
y rescatar los vivos y los muertos.

Que limpien la ciudad y que la vivan
compartiendo su vuelo y sus memorias,
y las ruinas de todos los temblores.

Todo el día bailé con tus campanas,
cincuenta y dos campanas todas juntas
como juntos un día cantaremos
unidos los que fuimos siempre tuyos.
Toda la noche negra Yluminosa
fue a los ojos de Dios una sorpresa
que nunca olvidará cuando la Tierra
sea de nuevo felizmente Agua.

�Hay quienes llevan la ciudad a cuestas
como un costal en el que cargan todas
las casas que habitaron o las calles
de las que no recuerdan ni su nombre
Hay quienes llevan su ciudad secreta
cual si fueran cargando un niño muerto
que engendraron tal vez bajo la lluvia.
También existe el que dibuja un mapa
cada día distinto y que lo habita
como si no existiera otra manera
de atrapar la ciudad para sí mismo.

Es la voz lo primero que amanece
en la ciudad más muda y más sonora.
Primero es el pregón, luego el olfato
del pan que intenta dar los buenos días,
o la insistente soledad que encoge
la luz, para volver cuando anochezca.

..

Es la voz lo primero que amerita
llegar al corazón de los altares
o dar sentido a todas las carencias.

�•

1

..
ü\ MAÑANA DEL 10 DE MAYO Dt. 2014 RECIBÍ UNA LLAMADA TELEFÓNICA QUE
ME PRECIPITÓ AUN MAS t'\J LA ()RBITA DESCENDENTf EN LÁ QUE YA NOS
HABÍAN LANZADO A PRlNCIPIOS DE AÑO LAS MUER•T: s· oEJUAN GE.L\lAN
YJOSÉ EMILIO PACHECO, SIN D~}AR DE RESENTIR LA POSTERIOR PA_RTIDA

.

INTEt-.1PESTIVA DE FEDERICO CAMPBELl HABÍA MÜERTO CAR:-..1EN ALARDÍN
DE UN PARO CARDIACO. NO PODIA GRE~RLO YERA UN HECHO LA RfCORDE
JUNTO COi\.., RA~HRO GARZA, EL DOMINGO 23 DE EEBRERO EN BELLAS ARTES.
HABIA~iOS PRESE!\ífADO LOS UBROS DE HIPERIÓN en, T LA UAt'-!t EN EL MARCO
J
DE LA FERIA DEL UBRO DE-L PALAClO Df .MINF..RÍA.. Y CARME~, GE~EROSA
~

COMO ERA, HARÍA. ASISTIDO Al ACTO e\ ACQMPANARNOS. NOS DISPO'-.:ÍAMOS
A,IR A COMER PEPE GARZA, JUAN DOMINGO ARGUELLES, MARGARITO
CUÉI.LAR, HUGO GUTIHRREZ VEGA, LUCl, SU ESPOSA, Bl'.AÑGA LUZ PL'LIDO Y
YO, CUANDO DE PR01\1TO ADVERTÍ QUE CARMEN Y RAi\HRO SE HABÍAN IDO.

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.!

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-

•

Un recorrido por
Carmen Alardín
.
• MIMIRYA MAlllilllTA. 'YILUJUlliL

'º

-------------

e

cambio, se vuelve cautiva entre sus redes, no para
establecer como prioridad una comunicación, sino
para que se genere algo más, algo que nos transporta
con su magia, una suma de plegaria y comunión. .

annen se fue sin despedirse. Lo cual le
agradezco, porque asi siento que nunca se
fue. La veo con su gorra y su sonrisa picara,
amorosa, eterna, girando siempre alrededor de este Dios:
"Ubranos, Amorn
Ubranos~ Amor, del pecado de lo preciso,
libranos del nombre.
Porque el rayo de luz que me conmueve
tiene las mismas alas y las-mismas maiianaS
en cada amanecer del horizonte.
Caricatura roja de la luna
que coqueteas lánguida de espacio,
sábete que d poeta,
fuera de toda historia y artificio,
en el pecho de Dios no ruvo nombre.

¿Hasta cuándo los dioses que inventarnos
resistirán sin que la tprtura de la realidad destroee
como un instrumento medieval sus bellos
(miembros?

•
\

iPor qué el poeta no tiene nombre para Dios? iEs
parte de su.misterio? ¿Está al margen de la utilidad
divina como en la vida del mundo? Su mirada es
critica e irónica, pues ¿qué es lo que defiende un
poeta sino su nombre? Carmen solía decir que en
un periódico nunca ibas a encontrar "Se solicitan
poetas", porque la palabra de la poesía está tocada
por un hálito que aleja a los mortales del trajín
cotidíano. La palabra si es solicita, comunica e
informa. Pero cuando es tomada por la poesía, en

11

.

¿Cuándo proclamarán su libertad
y arrojarán lejos de si las viejas frases
que en nombre del amor o de la muerte
o hasta del más allá les repetimos?
¿Cuándo la rebelión de nuestros dioses
vendrá por d sombrero del obispo,
por la reliquia de Santa Teresa, o por el manto de
San Sebastíán?
Los dioses, tíi lo sabes.algún dia,
surgírán de la vida que les dimos
a fuerza de llamarlos y pensarlos
y harán su propia institución.lejana
y con justa ven~ nos encarcelarán en lujosos
(altares.
A ti tal vez te toque la espada de San Jorge
o d séquito de San Isidro Labrador,
y en un suave intercambio con los tritones griegos,
derramaremosmuruamentenuestra savia en el mar.

�- CARMEN ALARDÍN ES UNA POffA
No sabemos si el caracol
es la ·concha que lo cubre
o el cuerpo blando
que esconde como cera litúrgica.
Un caracol si te conoce.
Él sabe dónde principia el afina
o termina su cuerpo.
Él te conduce cada primavera
por los viejos encinos.

ENAMORADA DEL UMIYERSO,
POR ESO PUEDE HABLAR DE SUS
PORMENORES, DE SU ACOB!MffE

FALLA, DE SU PROCUYIDAD A
YACIARSE DE ESPÍRITU.

Llegó entonces la verdad poética a instaurarse en
el ~u~do, porque los dioses, efectivamente, ya no
En espiral
res1s~1ernn la torturada realidad e inventaron su
te va llc.n-ando hacia tu cuerpo etérico;
prop1~ mstituci6n lejana. Así Carmen nos muestra el
mas no sabemos si darás el salto
des~J~ que padecemos al no haber sabido ni podido
antes de que en tu ascenso reconozcas
convivir con los dioses, darles su justo lugar en eI
la canción escondida_
·
mundo. Ante la falta de_visión humana derramaremos
nuestra savia. Carmen Alardín es una poeta
E "cuerpo etérico" y "la canción escondida" son claves
enamorada _del universo, por eso puede hablar de sus
, de la poética alardiniana, que se extiende más allá del
po~enores, de su agobiante falla, de su proclividad
poema, en la propia vida. Carmen escribía siempre
a \'ac1arse de espíritu.
e~ el papel y en el viento, en sus largos recorridos ;
p~e por el D_F., o por las calles de la colonia Linda
"Navajas vivas"
Vista,
en Monterrey; en las lecturas permanentes
Si tú me preguntaras por qué vivo,
a los
. .
. . textos de sus talleristas-, en sus rev1srones
y
tan sólo con vivir respondería.
cnt1cas;
en
la
desaparición
de
su
madre
cuand
.
.
,
oqmso
Dejana caer esa navaja
camb. 1arse cl nombre por Carmen M~ll
cu.u, para evarla
para matear mi espacio abierto,
• consigo. Como Marina Tsvietáieva, preguntó por el
Yolvidaría todos los quehaceres
~a, esa ~úsica ~e parece entonarse en secreto ante
que no fueran de amor
la
mcred~dad Siempre creyó en la eternidad y desde
o de silencio.
allí nos nura.
Si tú me preguntaras por qué vivo,
por vivirte otra vez,
la estrella se cambió por una hoja
desviviría.
tirada en el jardín
El jardinero en la mañana
~ tradición germana que anticipa~ búsqueda mística:
casi perdió la vista al verla.
Hildegard von Bingen y el donúnico Meister Eckhart
lQué fragmentos extraños
~tt· &amp;
,
.".1sa por nuestra poeta, Ypor sus ojos pasaron
deja caer la noche?
tamb1en los místicos españoles San Juan de la Cruz
Noche que anda buscando pistas
y sobre _todo Santa Teresa de Jesús, a quien Carmen
por
si logra encontrar esa mañana
homenaJea en sus "Navajas vivas".
• que se cuajó en rus ojos_
_Y ~e este trato y participación con la poética
mISn~a'. Carmen Alardín viaja al conocimiento
La mañana que se cuajó en sus ojos ese 10 de mayo
cabahsnco, y a~emás, se allega al tarot. Interpreta
perseguida por la noche, nos anuncia que Carme~
las cartas con rigor cáustico. Va y viene del pasado
fue
. transportada en foz , porque "Todo poema es
al futuro para plantear acertijos a la vida. Sabe leer
mcompleto
/ Sólo las formas naturales ¡ red ond eansu _
a los otros y se lee a sí misma:
·
ClC1o"_

12

Cuánta sabidurta encierran estos versos- Sin lector, esa
fonna de la naturaleza que es un ser humano, el poema
no existe_ Puede estar impreso, pero sin su circulación y
lectura, no hay vida que active la vida del poema
La poesia de Carmen Alardin es sugerente.
Entreacto es un libro de madurez, donde la fuerza
y la frescura son el binomio que determina la
contundencia. E erotismo vibra acorde a un aliento
particularmente musical. Si en algo se vincula su obra
con la de Gabriel Zaid, es en la forma conceptual de
dar con la poesia, a pesar de los tonos abismalmente
distintos. En general el súnil prepondera como figura
retórica en sus poemas, y están presentes ciertos
elementos vinculados a la atmósfera de la poesía
modernista -un modernismo decantado-, como
podemos observar en estos versos de ..Las manos
como dagas":
llegamos a la torre de la aurora,
y tú y yo como topos,
buscando en las tinieblas
el modo de acabar las desventuras
sin que llegue la torre a desmembrarse,
por estar su raiz sobre las lágrimas,
sobre lagos de púrpura y azogue.

La navaja ha logrado materializar en sus poemas
la revuelta femenina ·contra el sino de despojo, de
humillación y amargura que emana de un pequeño y
cerrado mundo donde se tasajea al amor: cuerpos que
se desencuentran, historias mutila~s entre fechorías
y asesinatos, crímeyies familiares y diarios que una
rutina enferma y degradante repite_
· "'Matamos lo que amamos, lo demás/ no ha estado
vivo nunca", dice Rosario Castellanos;1 las navajas de
Carmen Alardin rasgan las cortinas que cubren los
actos de la escena vital, rasgan y si es-posible hieren
el cuerpo amado. El .erotismo se da al rojo vivo, en
trazos violentos que suceden eti el propio poema,
- como si éste fuera una habitación en el que la poeta
abriera puertas hacia un interior más denso y oculto.
En él habitan cuerpos que se aman y fustigan, se
hieren sin que se muestre sangre. La poeta sugiere
y presenta con sutileza la noticía sin que ésta
1 Rosano Castellanos, ~~ tino", en Poo.ia no a fS tú, p. 171.

13

U POESÍA DE CAbEM ALARDÍM
ES IMPLÍCITA Y POTENCIALMEMTE FEMIMISTA.
amedrente. Allí radica su potencia. El modernismo
decantado que se señaló antes ofrece una noche
cerrada en.la cual no son piedras preciosas las que
brillan·, sino la concha de una ostra que encierra la
perla del dese0 y el hastío.
La poesía de Carmen Alardin es implicita y
potencialmente feminista. En ella el resentimiento
contra la inmovilidad histórica de las mujeres apunta
con el arma masculina en la mano; apunta contra la
violación, contra el atentado social que pesa sobre la
creación, contra la violencia y la dominación que
devalúan la maternidad. Y desde ese espacio único,
a la vez privilegiado e íntimo que es la maternidad,
revela, en ..La navaja imposible", que quien ha escrito
la historia no ha rescatado el origen: "sin descubrir
que al fondo de su vientre, / se ha quedado olvidada
una palabra/ que un hombre ya jamás rescatará". Algo acontece siempre y es mortal, pero no lo
sabemos. El misterio cierra drásticamente la cortina
sobre lo sucedido: Es el nústerío del silencio (en "Pilar
de sombra"):
iDónde vas a guardar ese silencio
que llevas en las manos;
ese verdugo huésped de tus dedos
y el principio de dudas y caídas?
iDónde vas a guardar ese silencio
disperso en los papeles
como el pájaro hambriento que conoce
la jaula de sus dias?
Ave de eternidad muerta en ·sus labios_
Y ese místerio tiene una aureola de sordidez y

pesadumbre, de lo que como pacto secreto se calla.
El erotismo está presente y se.le encierra como un
ideal. Por ello fa poesía de Carmen Alardín guarda
una riqueza esencial: la sugerencia, la magia del
desconocido y siempre trazado desúno que atraviesa
el círculo de nuestros días. En su libro póstumo,
La caída del dngel, la posibilidad de regeneración y
resurgimiento de un cosmos actualmente abatido

�EL ESTADO DE MUEVO LEÓN DEBE MUCHO EM MATERI~ DE C•LTURA
A EST• CRAM MUJER,, OUE MO BACÍA DISTIMCOS PARA DIFUNDIR
POESÍA ENTRE LOS·CAMIOMES URBANOS Y I.OS MUSEOS.
gravita sobre la tiniebla que se extiende en los
acontecimientos sociales, como una esperanzá
definitiva. Tal visión es el legado de nuesti;¡t poeta.
Aunque Capnen nació en Tampico, en 1933, buena
parte de su vida radicó en Nuevo León, entre su casa
que tenía en la Colonia Linda Vista y una maravillosa y
antigua casona de arquitectura norestense en Villa de
García, donde solía quedarse los fines de semana. Allí
invitaba amigos. En el tapanco de esa prodigiosa casa
mis hijos fueron dichosos. En el comedor rectangular
disfrutamos comidas y hablamos mucho. García Lorca
solía estar cerca, quizá lo atraía la blancura de los
muros y la oscuridad de la madera, parecidos a su casa
de la Huerta de San Vicente. En el patio de esa casona,
entre mesas de azulejos y geranios, gozamos el calor,
cerca de una acequia por donde corría el agua hacia los
árboles de la huerta.
Carmen estudió Letras Alemanas en la UNAM
y fue becada para cursar una especialización en el
Goethe~Institut de Munich. Después ingresó a la
maestría en Letras Mexicanas, también en la UNAM.
Su primer lil;&gt;ro, El canto fr«gil, se lo publicó a la edad
de dieciséis años Ramiro Garza, quien siempre alentó
y procuró su vocación poénca. Ramiro; su esposo,
siempre creyó en ella como en una sacerdotisa que
había irrumpido en nuestros días para bendecirlos.
Desde que se casaron su actividad fue ininterrumpida;
a esa primera publicación le siguieron: Pórtico labriego
(1953), Celda de viento (1957), De,spués del sueño (1960),

Todo se dqa así (1964), No pude detener los elefantes (1971),
,Canto para un amor sin fe (1977), Entreacto (1982), La

violencia del otoño (1984), La libertad inútil y Algunas
noches (1992), Caracol de río (2000) y Miradas paralelas

(2004). Su obra ha sido compendiada en numerosas
publicaciones. Entre las más recientes se pueden
destacar: Estrellas de musgo errante, editado en conjunto
por Conarte y El Tucán de Virginia en 2012 en la
colección Ráfagas de poesía; Para que las estrellas te
recuerden, publicado por la UANL en 2013, y La caída
del ángel, que también editó la UANL este año. En
reconocimiento a su labor como poeta, tallerista y
difusora cultural, Carmen Alardín recibió numerosos
galardones. Entre ellos, la Medalla al Mérito Cívico,
que le otorgó el gobierno del Estado de Nuevo León
en 1989; el Premio a las Artes, concedido por la
Universidad Autónoma de Nuevo León en 1999; el
Premio Xavier Villaurrutia, que recibió en 1984; y una
beca del Sistema Nacional de Creadores, qu€ obtuvo
en el año 2000. En reconocimiento a su destacada
trayectoria poética, el Consejo para la Cultura y las
Artes de Nuevo León instituyó el Premio literario
Carmen Alard1n, que desde el año 2004 busca
esti~ular la creación poética de la región noreste.
El estado de Nuevo León debe mucho en materia
de cultura a esta gran mujer, que no hacía distingos
para difundir poesía entre los camiones urbanos y los
museos. Alguna vez le preguntaron cómo se veía a sí
misma y respondió que como una señora que lavaba
y planchaba ajeno. Bajo este paradigma de encontrar
el hallazgo donde menos lo esperas, Carmen Alardín,
con su vida, es un ejemplar único, una flor de amarillo
encarnado en el fulgor desértico. •

---- --. -. ----

,.
\_

��n ágil recuento de la porrada nos permite
advertir el texto "Annas y Letras" suscrito por
Raúl Rangel Frtas, incompleto, ya que su final
lo encontraremos en la postrera página, la número cuatro.
Enfrente de ese escrito, enmarcado, uno de los sonetos
enúnentes de la lengua espaiiola ("Su cuerpo dejarán, no
su cuidado; / Serán-ceniza, mas tendrá sentido, / Polvo
serán. mas polvo enamorado."). Su autor: Francisco de
Quevedo y Villegas (1580~1645). Por úlómo, en la parte
inferior, a la derecha, una transcripción con la finna de
Cervantes: "Del famoso discUl'SO sobre las armas y Jas
letras que hizo Don Quijote".
En la cara posterior de esa página inicial, un ensayo
de Roberto Hinojosa titulado "El derecho y la paz'\
Abajo, a la derecha, el programa de la "Semana de
· Historia del arte en México" a cargo del Departamento
de Acción Social Universitaria.
En la tercera plana, un detallado informe de la
"Tercera asamblea nacional de rectores". Abajo, al
centro, el directorio del bolean que no indica el nombre
de su director o responsable.
Por último, en la página cuatro, "Creación de la
Universidad de Nuevo León" y "Programa de trabajos que
desattollará el Instituto de Investigaciones Científicas"; al
final de esa tercera columna, el nombre del ti~ de ese
Instituto, el doctor Eduardo Aguirre Pequeño.
,

11
la importancia de la primera página en cualquierpeáódico
o revista tampoco podrá ser rebajada en esta ocasión. En la
página matriz del mundo editorial universitario del noreste,
las pruebas están sobre la mesa. El articulo de Rangel Fñas,
sobriamente titulado y prácticamente pleonástico, equivale
a un editorial con toda la mano. Y por lo tanto, traza el
rumbo que habría de seguir no sólo el boletín -después
revista- sino la institución universitaria en su totalidad
Sin titubeos ni alambicamientos cerebrales. El boletln
iñcipiente y la universidad en vías de restablecimiento
deberán asumir no el ensalzanúento de las dualidades:
su prédica busca la integración y no la segmentación.
Pero rampoco se trata de sucumbir al pragmatismo. A
semejanza del cuerpo humano, unos ói:ganos se ocuparán
de la manutención primaria y otros de la búsqueda de
algo así como del destino superior y trascendente. Todo
será vital Las annas apoyarán alas letras -y viceversa. Al
unisono, sin jerarquías ávidas de marañas y parálisis.

PfNGii:~:::t~~~~:A~

Una nota sustancial y pequeñisima. Alpie de la primera
columna de ese que hemos calificado editorial y no articulo
a secas, se lee "lPor qué no, siquiera, Letrasy Annas? -Nota
epjstolar de don Alfonso Reyes." Al hijo del general -y
gobernador de nuestro estado durante casi veinte añosno se le acomodaba enviar por delante a las anuas en lugar
de las letras. Pero aquí Rangel estaba siguiendo la pauta
cervantina. Taneo que, para borrar cualquier duda, agrega
algunas líneas del discurso que al respecto incluye el más
entrañable novelista de todos los tiempos en su ~ijotc.
Además, apela a la eufonía. lSuena igual Letras y Armas
que Armas y Laras? Y como remate, habíamos quedado
en que nada ni nadie tiene primacía. Todo importa
simultáneamente o d orden dt los[actores no altera elproducto.

LAS SIGUIENTES
El PRIMER BOLETI
PUBLICADO EL 31 DE ENERO DE 1944. l

Urmu4 ~ebrIJ
_J/

'

Bolctln Mciuual de la Universidad de Nuevo Lc6n

111

Muy crueles y violentos eran aquellos tiempos. El
infausto desenlace de la guerra intestina española
favoreció -paradójicamente- la vida intelectual
de México. Y desde luego también la Universidad de
Nuevo León acogió a esos sabio_s, artistas, pensadores-y
poetas exiliados. Uno de ellos fungió como secretario del
departamento que capitaneaba Rangel Frías. El poeta
Garfias apuntalaba las sucesivas ediciones de Armas y
Letras, al igual que lo hiciera con munificencia el profesor
oriundo de San Pedro de las Colonias, Francisco M.
Zertuche. Por eso y por muchas razones más, el apone
ibérico fue constante en la Escuela de Verano y en -por
supuesto- el boletín mensual que nacía en los albores
de 1944.
Pero en el Departamento de Acción Social no
había barruntos de sectarismo ideológico alguno. El
anuncio de la página dos detallaba que la "Historia del
arte en México" incluía, para empezar esa semana de
conferencias, ula estética precolombina de México", "Las
artes de los pueblos mayas" y "Las artes de las culturas
de la meseta gran-mexicana". Las disertaciones correrian
por cuenta de Salvador Toscano, investigador altamente
reconocido y amigo personal del licenciado Raúl Rangel
.Frías.
En las breves páginas del boletín Armas y Letras
hubo pues siempre espacio para los complementarios:
arte y ciencias, filosofía y mátemátícas, teodolitos
y coreografías. Y una vez más, ahora en esa edición
primigenia, el arte de los antiguos mexicanos se trenzaría
· con la lírica hispánica de los siglos de oro.
18

ENERO 1944.

ir

ASO I . NUM. 1

D.A.S.t;.

Q.~9ía Poítica

5 O

N

E T O

~RRAR podrtÍll mis oj/)$ la po$1rera .
Sombro. qu, me 1/euare _el blanco d,a;
y podrá desalar ula a/11111 m,a .

l.,

Horo. a su

afán anai0$0 l1son~ra.

illas no dt e$C/ra 1,arte tn la "":';'
Dejará la memoria ,n donde arf1ª•
~a&lt;iar sabe mi llama la agua fr a
perder ti res~to a /tlJ severa;
'
D·
isión
hadado,
sido,
Alma, a quien lodo un 10$ pr
han
\ 'enQ,, que humor a 10f110 f,ugo rdid

i·

glo11osamtnle a
o.
Su cuer¡,o dtjarán, no su cui~a~o;
Strán uniza, mas tmdro sentido,
Polvo S(nín. más polvo t110morado.
Q~'EPO

Médulas, que hl,n

•

Del Famoso Discurso Sobre las A~_mas
Y las Letras que Hizo Don Ou1¡ote
"
s;,ndo. ¡,u,., ctn&lt;Í qu, las
armas ·;~quiutn npirilu, romo las

eslá sujda a ellas y que las ley n caen
dtbajo de lo qut 30n letra.s II letra1/os."

lel~as, ... ·Ha;lo de los le/ros huma·e uu /in poner en su punto

las leyes no se podrían mlslenlar _s,n

na:s: · ~;

la ju~icia dislribulioa., !J dar " roda
UIIO lo que es su110,

mtendtr II hn~r

ue las btunas t,¡¡a u guard~n. Fm.
q r cierÍo, ~neroso Y al/o Y digno dt
"::indt alaban.a; /H!ro no d, tanta
!f.omo meru• aquel " q1i, las ar~••
(1/iendtn, las cuales tienen por_obJelo
fin la pat. que ,s ,t ma¡¡or bi,n qat

fos hombrts pu«ten d ~ en esta
vida .• •·• "
~

I

da

Esta ¡ia= que ,. ' ~r -

d~"¡i,; de la guerra: que lo m'!"'o
es decir armas que guerra ... '.·.
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0..

1, en/re la.. qu, h, dicho.

die;~·¡,;; klra.• q11, sin e/In., "" :
¡,&lt;,&lt;lrinn s,1sltnlar ,,,~ armns. ¡1&lt;1rq
, /,r ,,urrra lnmbiin fit'l-U- s,r., ,,.,,n U
, .
,

"A ,sto

rtsl)ondtn la$...f1rma&lt;. q~e

ellos. porque ron las armas se defttn•
den las rt¡níblicas. u CMMll'&lt;ln los
reinos. se guardan las ciudadu.. u
aoeguron /03 caminos. se despo¡an
l~s m,,res de rorsarios; 11 final!"''!'''•
.; ¡,or ella., no fu=. 1~ repub~ilos nin0$. la;s monorqu1a.,, !as c11ufadts. los &lt;W11inas de mar II fterra ~?·
rían sujrlo., al rigor !J a la con~usum

ut /roe ronsigo la guerra el tiempo
:~ue dura II tiene l1"uncia de usar de

s,is l)rii•ilegios y de tus fuenas: 11 n
razón OIÑriguada, que aquello . que

mñ• cuma se edima g debe

n/11TUU

,n má:t.....
CEav.&amp;NftS

�El DERECHO y LA PAZ
L

Adoc!Ma jo,icbde Hans ~-ru¡,,,
~..,..,.debsÑSffrtde,
,por-.,,d,...,.... ip,a .. Qnl)Od,

.. ow,, del Det,m, ~ - -.. f&lt;anlo la

~ ,,...,,,donde.e

"'-del Oer.do

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Of&gt;dno Cenmt1 de lníormoc:iM Y ú,orcinao6o r,rqi. as IJnl,N,i&lt;!ades"' •..,.,
de todo
Y, en lo""'-"&gt;, elabtrar&gt;
11' pro,«IO de~ Naóon,I dt &amp;.se,'\onza
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PUHlOS USOLUTJVOS

t)Menitana

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JUS1JNO fDNANOEZ : ~ ~ t 5.ibodo de Ir, ,1

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&lt;1olaOhc.,,del~yCoortinacit',,

F..dilorlo ¡,or el De¡,artam('tllo

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UC, SALVAC()l TOSCAN0;-4' - . ~a,¡.,, r v..._ de ... r;; .... Z}I,¡
ll /\~:..-..
.a · .a t.
·t'O,N. A~..

-eolabor&lt;no,nS"iOm,_.....,•P"1..p,,• e l ~

_,,..,seg:r, i..anbns .... """"'

MAGH _A

S.:mana Je lli,t&lt;¡ria del Arle en )léxico
&lt;lcl Zi el~ frhrt'ro al 4 d~ 111ario
E.teto Pr.cobrtr~ ¿, w. a,,

"":""•--

X..-.Se a'!Ylt.t ~ Lts t ' I S t ~ ~t.ariasa

lczcan en c.adi c:zo. pero Slt'fflPf~ ~ awas

DEJ&gt;.\HT.\)~,O DE ACC10:,: SOCIAL l':-,1\'EIISIT
AULA

IX-Se O'ICMeCe .a. las ~ttlutoles ~t\arias
del p&gt;ós focit,len l'I lntt&lt;canóo d o ~

. .-

, -en t,i,ertod de tlevorl, a la pra,;nca,
ya 9flí1 ~ CXWl"'8ic..a&amp; u 0O0$-proOe•

1

_,,,.,. r,mc.,.,._..,.O~(ltr~
depr,do,a, bu.ni fode las ,,.,...

... p,¡,,1-...i.;,.,,.,,,._,.,_

~ pe,o,.,.,.

,.,....,derec!,odeeáglr•~.,n tiltJlo pro/OSIONI., - ,m ,n
5U SL"'l0 lll ~ de ~ -

, _ -.... el,¡.: ~dela,,.. ~

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po,.. el f,IC&lt;OO de la l,ga de los ~ . _
- cloée,.. tralldode,de.., _&lt;'&lt;' ..... _

~ los -

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lapoza1""1ien¡btano6fo•~
q.ie ~ d,~
ro1., ..... ,.,..,,.....,.., ....... , . ~

-

-,-.enlabm,y_de_ba,,
~ ...-..,,.¡,,. .. bos,'c!,...,s,nc&lt;Q
OOOl)efac,tin .... aal, loo a,n!J,cto,-

.,.,. .no.. pueda,, · - paó(a, ~
Mas la paz " - • no d!l,e ,.. 10mod, ..., solo
amo.., l)l'Cblm,o.,,;.. ~ """66n bislo . _

Cullur• - de ... E'swdos d,ri, f.cdid&gt;de\P''" ,. ,.,
~ d e . ,...... ~ les o ~ ll"lf~linc)5. naoo...i.,, ~ ,n esle ~ • l o s
tes. la Unn,enidod N,cc,nol tamboén

. . , , _ y úi,t,os de

""'ª·
~ aih(J) i, ~

-"""°"""-•,
y"""""' .........,..

logror .. ~

.,.,ocacm c1o p1,nes de esnño. ~~

torm.1o,;,.......,..,.,
-1as-....,_,.....a,nlo:iJ....,..tud•su

°""""·

te,l,zártdooe par•

, -

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... el Clered,o N.ioo,,.i todo &gt;&lt;lo do ...._.., "'
....,prohibd,y,;,m1,,.,....,•
¡e,.. Por d o.,.,.¡,. 1»&lt;• ~ la ~
del ha,o,, • Mde'-Jo-de"""&lt;b

roel(t,

y-(oroa,n,ecue,,c¡adelose,tuer,,,sqlO

In•--

"""'°"''""-IOdos'91Estocl:Js.-1»,o

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11V se,_.

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,end, paella de los at,&gt; Olnll.octa estj
~ Por las ,.,ac.,. .., ., !eXIO y
(¡jlamo Gll)&lt;ndo- la forma d e _..... paz
_,. loo &amp;udos dM•io del 1N10&gt; y .., v.rtud de
los de la t&amp;,,o e,¡,oci(,a CÍOl !lored,o
,,,,.,,_,.,_ ~ pr)&lt; ,. O'Noón de,.. T......., ln•emooon,1 o,n junsd,c.c¡6n
d&gt;liga1clria, ""las M&gt;lodld,s.,,_de rul,u, u,
mno pc,1;1,co deltnTW\ldo, """ ..... y ....,.._

- - - . ........... dol(le,,d,o¡,Cd,s.
po¡"1a de testmnos """"""•• valorai,,o., b
--.:.... rlef rnetafisia, &lt;n dorde vale el
para sitw,lo _, un cienll/ico ci&gt;jo.
en cbdo . _ . el mnocer, . . _ a.,
fllo un aw:,p!O del den,cho estnciarnM•e lclgc

•

de Facutades do llMc!-o, ta-.tt
u,,ren~v., en-•odel1N$1"10

~ notas Oferenc.acb,15 entre
el ~ Nocionol y &lt;I fot...-... Po, úl~
lN ~~se hl esmer.d&gt; en·demos1r,1r 4Je ~
ruf y f,~

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del Oer&lt;d,o •n•&lt;m&gt;CIONI r al rrile&gt;ciona, !libre ,u
de .., &amp;..do d)Od-.. . . . . doftlo,td,, •
odtal, -c..no ~., ~ t o de
pon SOU&gt;cnar &lt;X&gt;nfloctos m,.,.,t,taJes) He ~
fil TrbNI
a,r, tuñ,4,ctión ot,1,g,.
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feria hbia de Oln&lt;t,tuor una ""'°tooón """""".,
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,_... dietados Por"• ' - i..,,,,.,. en r.
sldad de HaMod
q.ie los Eslacl,;,. ,....,.,, &lt;X&gt;n faolidod •
un,,..._.,_ q.,o• un Goben, l111er.
&amp;, ,1 apólUlo de..rrola, .., _ , los ..... a, ...i,¡.,.;. """ ""-trad:&gt;
oent'l\co ~ del Pered&gt;o_ arocteriÚ&gt;doló por
,,,,.. ........ ~ •íicóca. ,,.,.... ,eh¡ negado
!t6 ..................
lrlEstadoa..«utMlacl!6,i6,,clefll•rbNlq,r
lwbóosicb-m...-•..•OlhA,,....-de
T ~ 1U• d!l Clered,o y &lt;n. ,u T..,,_, Gene,,r del
loilo,~OJelad!odelo...i.,-Est,d,, __..,de,....., - - mk ... _
.... 1u... ..., "-""'- - idoolo9io de pode,~
a6n lég,co.mn.físt, del
el ~apótulo, • .., ~ .....
&amp;, ......, Kd,en, &lt;0"0 bu,n ....ta. _ Ett
.. ....,.,...,del_llamod,llll'ocl,o
unosoliJCl;oo;,.oaa,""""""'delaPIZ...,.
ln•~--fflésll!,spoobl,
soluo6, ~ de Wlt,grac,dn de fil Ufflba&gt;
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!:i.rocho Nocion.l, eslQ ~ SI el ~ t o
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funclomm,unckao""'delrnnmo,edel';l&gt;les del Dnd,o, en el ln•emaoona, la v,oloc;én
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El Oarector ci-i J~htuto d.- lt'M!'S~
(.;,,nr;IQ,.de a. ' " " - l de ,-._¡...,.
O.. Edlanlo "'""-, .....

s

e tocó en suerte dirigir la revista Armas y
Letras en el año de 1970. La Universidad
atravesaba entonces· por un proceso der•
intensa lucha pplitica, y un movimiento estudianúl
y magisterial arremetía con fue~a contra las viejas
y decadentes estructuras. Días de cambio en que
el aula universitaria se fincaba en las asambleas,
la plaza pública, las calles. Días de un aprendizaje
intenso para quienes defendían la libertad de la
cultura y el derecho que tenían a recibirla los más
desprotegidos sectores de la sociedad. En el óempo
quedaban inscritos ya aquellos heroicos quehaceres
del espíritu que Raúl Rangel Frias éncabezara
con el entusiasmo de jóvenes universitarios que
se unieron a su pasión. En ~quella Universidad
de los años cuarenta, su presencia dimensionó

23

nuevos perfiles, cosmopolitas y modernos. Nació '
la Escuela de Verano, aula abierta a la cultura
universal; la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras;
las 'Escuel~ de Teatro, Danza y Música, el Taller
de Artes Plásticas; también nació Armás y Letras,
que primero bajo el rubro de "Boletín mensual de
la Universidad de Nuevo León" y de$pués con el
atuendo y la cobertura de una revista, ha recorrido
venturosamente los dfas y los años.
Imaginábamos en los sueños juveniles de 1960
aquellos esfuerzos empeñados en construir; a
aquellos maestros que siguieron sin equivocarse, la
inalterable vocacióntransformadora en su Universidad
Analizábamos sus ideas, su cátedra, sus libros. Y
marginados, confinados a publicaciones las más de las
veces efímeras, volteábamos siempre a Annas y Letras,

�AL LLECil EL MOYIMIENTO
•NIYERSffillO EN 19&amp;9, SE IN•
CORPORÓ OTRA IDEA .DE LA
UNIYERSIDAD Y SE PLA.MTliRON
MUEYAS COMOUISTAS CULTU•
RALES. AIDU$ Y &amp;Erll..U INICIÓ
OTRA ÉPOCA Y ABRIÓ SUS
PÁCINAS
A IÓYEMES
POETAS,
.
.
IN.ESTICADORES, PINTOR.ES Y
ARTISTAS.

a su trayectoria, su presencia única en una Casa de
fsmdios que ya despegaba en la provincia mexicana;
' recorríamos con avidez el estadio generoso de
una publicación en cuyas páginas campeaban con
singular frescura el ensayo filosófico, literario,
fustórko, y la poesía, la pintura, la reseña de los
nuevos libros. Veíamos cómo su estilo editorial y su
imagen gráfica tomaron equilibrio y madurez.
Cuando Rangel Frías dejó la rectoría de la
Universidad de Nuevo León, en 1955, la J:&gt;rimera
época de Armas y Letras llegó a su fin. Jóvenes alumnos
de aquellos primeros maestros: Hugo Padilla, Arturo
Cantú, José Ángel Rendón, Ario Garza Mercado,
Hemero Garza, Salomón González Almazán, entre
otros, asumieron su encomienda con pasión y talento
indiscutibles. Nuevas voces fµeron invitadas para
enriquecer sus contenidos, y la hicieron permanecer
a la vanguardia entre las publicaciones universitarias
mexicanas.
Al llegar el movimiento universitario en 1969,se
incorporó otra idea de la U Diversidad y se plantearon
nuevas conquistas culturales. Armas y Letras inició
otra época y abrió sus páginas a jóvenes poetas,
investigadores, pintores y artistas: Horado Salazar
Ortiz, Miguel Covarrubias, Jorge Cantú, Andrés
Huerta, Gerardo Cantú, Armando López, fueron
algunos, y volvió a nutrirse eón la obra ~e destacados

intelecmales mexicanos y de otras partes del nrnndo.
Qué fácil hubiera sido, en aras de un cambio en la
política universitaria, arilbarla, sustimirla con una
publicación panfletaria y demagógica, sectaria y
adocenada. Triste empresa editorial que hubiera
derrumbado est'e edificio construido con el
enmsiasmo y el sueño de universitarios que hoy viven
en un recuerdo insoslayable. No fue así. La corriente
renovadora que dirigió la Universidad en aquellos
años, estimuló la revista, definió sus políticas con
respeto a las ideas universales en el arte, la filosofía y
la literatura: de plena libertad y respeto a todos, que
habían sembrado aquellos maestros primigenios.
Años después veríamo_s cómo se res_istió al
perderse entre las aguas turbias de la b_ur_ocracia
y la incomprensión de quienes condujeron una
nave universitaria sin darle rumbo ni orientación
filosófica. Para' fortuna de la institución, Armas y
Letras inició una nueva época en su vida en 1996,
misma que ha continuado hasta nuestra actualidad.
Así lo señaló con precisión el entonces rector Reyes
Tamcz Guerra en su página inicial:
Su nombre no es mera recreación nostálgica,
ni deseo de cobijarnos bajo la clara sombra ~el

humanismo de antaño. Es deseo de continuidad,
sí, pues nuestra Casa de Estudios es dueña de una
tradición cultural de más de scis décadas, pero es
también compromiso de búsqueda de un nuevo
humanismo acorde a Jo·s tiempos presurosos que
nos toca vivir.

Mencionamos algunos nombres de los má~ jóvenes
colaboradores entre muchos otros: Humbeno
Salazar, Armando Joel Dávila, Héctor Alvarado,
Margarito Ciiéllar, Arnulfo Vigíl, Hugo Valdés,José
Garza.
Hoy, al pasar 70 años, la voz de Armas y Letras
se escucha límpia y se conserva fuerte; es una voz
acrisolada por la pasión y por la luz del pensamiento.
Circula entre las más altas presencias intelecruales
de lvfrxico, valorada siempre entre los claros
.testimonios de la cultura. Pertenece, -quién lo
duda-, a los universitarios de este tiempo. •

,
•

24

�'
I

,..SENTÍ OUE HABÍA OUE CREAR SECCIONES OUE TÜ•
YIE~M OUE YER CON El. PRÓPIO OOIIOl'E, OUE SE
DESPRENDIERAN DE LA PROPIA INYENTIYA DE CER•
YANTES, Y OUE ADEMÁS TUYIERAN OUE YER CON
·a.os PROCESOS ARTÍSTICOS CONTEMPORÁNEOS."
MINERYA
,,. MARCARIU YII.I.ARREAI.

IESSICA NIETO (IN)1 En 2004, cuando asumiste la

Dirección de Publicaciones, y c-0n ella, la responsabilidad
de dar continuidad al proyecto editorial de la revista, le
otorgaste a ésta un formato, una imagen y un reordenamiento
de los contenidos muy significativos. ¿~é fue lo que sentiste
que le hacía falta a la revista?

,u POESÍA ES FUMDAMEMTAI.,
PARA AID4U Y' IEl'ILU y PARA
CIIALOUIER REYISTA OUE PRETEM•
DA NACER y SER LITERATURA■"
MINERYAMARCAIIIIA Yll&amp;AIUIEAL

mucho para alumbrar este mundo cada vez más
tecnulogizado y distante del verdadero quehacer de
• una Universidad con mayús~ulas.

y de qué manera tu vocación poética influyó en el mo~ento de

IN: Una de las aportadones máS evidentes para mí en cuanto

MMY: Siempre la poesía es fundamental, para Armas
y Letras y para cualquier revista que _pretenda _hacer y
ser literatura. La poesía es el corazon que oxigena la
sangre que corre en sus páginas. La cuestión ~s que lo
que se.presenta como tal sí sea poesía, he aqu1 todo.

al contenido de la revista fue d introducir conversaciones,
entrevistas. Darle cabida a un género periodístico como la
eritrevista, de la forma en que se hizo mientras estuviste acargo
de Armas y Letras.Jue un aporte que hasta ahora se mantiene.
¿~ué importancia tenía entonces el incluir en la revista diálogos
entre artistas, entre escritores, entre pensadores?

MINERYA MAilCAllffA YIII.A.llllliL (Mllff)1
Mi intención fue hacer de Armas y Letras en si un
objeto de arte. Recuerdo que invité a Salvador Díaz
a colaborar ilustrando el primer número que me tocó
hacer; él estaba empezando, era muy joven, y sí resultó
novedoso el llenar la portada con un cuadro suyo.
MMY: La entrevista es un género periodístico del
Sentí que había que crear secciones que tuvieran que
cual puede sacarse partido para hacer literatura en
ver con el propio ~ijote, que se desprendieran de la
varios niveles. Y mi intención fue inyectarle vida a
propia inventiva de Cervantes, y que además tuvieran
· las páginas desde el tono conversacional, en el cual la
que ver con los procesos artísticos contemporáneos,
cotidianidad emerge como fuente del proceso creativo,
cosa que hicimos.
así vemos cómo el arte nace en el seno del día, del
día de todos los días, porque así se enmarca lo que
IN: Hubo un replanteamiento de las secciones. Si bien se
trasciende y dura. Escritoras como Elena Poniatowska
cons~rvaron algunas ya establecidas, como la sección de
me han dado mucho, me han enseñado a bucear en las
reseñas -la_cual desde 01tonces se 'denomina "Caballeria"-,
hondas profundídades de las mentes pensantes. Un
se le dio una identidad quijotesca a la revista, partiendo
artista es un cosmos por explorar no sólo en su arte
del concepto de "Armas y Letras" -tomado tambien del
sino en su vida que es ese arte y algo más... En este algo
Quijote-, con la introducción de las secciones "Andar a
más hay enigmas, misterios, contradicciones, puentes
la redonda", "De artes y espqismos" y "Caballería~. lPuedes
_y laberintos muy apetecibles para alguien curioso, y
com01tarnos algo sobre esto?
la curiosidad no sólo mató al gato sino que dio pie
a que Cervantes escribiera la novela más bella que
MM-.1 Si, quise andar los pasos de Rangel l;rías sobre
conozco. No nos podemos imaginar a don Quijote sin
La Mancha en pleno corazón de Ciudad Universitaria,
su extraña perplejidad ante su indomable curiqsídad
conectarme con él, con sus inquietudes humanistas.
Recordemos que él bautizó la revista. Había que volver
IN: Abrir cada ntímcro con un poema, omás bien., con poesía,
al Ingenioso Hidalgo como luz del camino por recorrer.
es algo que empezó a usarse hace tiempo. Desde tu punto de
Esa locura siempre es prodigiosa y la necesitamos

vista comopoeta, lCómo veías el papel de la poesí.a en la revista,

26 ·

darle continuidad a la marca de la poesía en un med,o como
una revista, una revista como Armas Y Letras?

IM: A lo largo de su historia, la revt.Sta ha sido d1ri~da por
diversas personas, pero me gustaría destacar los pc~odos en
donde ha estado a cargo de mujeres. Carmen Alardm fue su
primera directora ed,tona1 y después tú, desde la Dirección de
Publicaciones. i~é puedes comentarnos sobre el papel de las
m11jeres en la dirección de empresas editoriales como esta?
MMY: Carmen Alardin fue ejemplar, tenía un amplio
nivel de convocatoria Y consiguió plumas muy
relevantes. Carmen tenía un don angélico, convocaba
para sumar, sabía valorar la calidad de los trabajos
presentad os. Para m1, fu e uno de los momentos
,
más brillantes de Armas Y Letras. Por lo demas, yo
confío mucho en el trabajo de las mujeres. Siempre
me rodeo de mujeres para trabajar porque c~~fío,
como Borges, en nuestro sentido de responsabilida~
y misterio a un tiempo. El "continente negro
de Freud, ese enigma inexplorado, ha resulta~o
paradigma de vocac;ión Y entrega. Ya ~os~~o
Castellanos señalaba a la cultura como el e1ercicio
ideal para las mujeres. Entonces, no me que~~ ~ás
que augurar la bienvenida de las mujeres ª dingrr Y
formar parte de estas empresas editoriales. No hago
proselitismo, son.datos de la realidad.

un

27

IM: La- revista ha cumplid; 70 años desde su primera
aparición como boletín. Forma parte fundamental de la
historia de los medios culturales impresos del estado 'J del
país. ¿podrias compartirnos una reflexión en torno a la
relevancia de la revista, y el sentido de que se mantenga como
una de las publicaciones emblemáticas de la ~niverstdad?
MMY: Creo que es importantísimo que una revista
fundó nuestro prócer más querido como rector
que
lF'
y como pensador, me refiero a Raúl R~nge . nas,
no pierda de vista su compromiso en salir ~ ~empo,
en estar en los estantes donde pueda adqmnrse, en
ser foco de conocimiento y comprensión de nuestra
realidad y nuestro arte. Para que Armas y Letras
continúe siendo emblemática tiene que aparecer y
convivir con sus lectores día con día, tiene que llenar
la mente de los universitarios, formarlos y acercarlos,
desde sus páginas, al mundo que trasciende y
revela, al mundo que nos muestra la riquez_a de
todo aquello que la sociedad contemporan~a
desdeña y aleja. Creo que la Unive~si~ad debena
hacer un magno esfuerzo por imprurur un ma~or
número de ejemplares a un precio menor, ~aJar
los costos, digitalizar la revista, y de ser posible,
que abundarltn ejemplares en las bibliotecas y en
los pasillos de las facultades. Armas y L~tras debe
ser un objeto de- arte alcanzable a la mano de todo
universitario que en verdad desee formarse como
tal, con el azul y oro, pero sobre todo, con las
armas que proporcionan las fuentes del verdadero
saber, me refiero a las letras que resplandecen para
siempre, de Miguel de Cervantes aJuan_Rulfo, de
Góngora y Quevedo a Octavio Paz. Ese Jardín del
verbo bajo el cuidado de nuestras Armas y Letras. •

��LA LECT~RA DE ■MA REYISTA SE NACE
SIEMPRE ENTRE LÍMliSI LAS MOYEDADES

Con el número que el lector /
la lectora tiene en sus manos,
principiamos un nuevo capitulo
MOi ■A■LAM DE LA RELACl6M COM EL
en la lústoria de Annas y Letras.
PASADOp LAS REYISIOMES DEL PASADO
Es nuestro ferviente deseo
celebrar con él los logros
MOi~ENSEÑAN SOBRE _EL PRESENTE.
Y conquistas obtenidos en
las etapas anteriores de la
revista ( victorias colectivas e individuales: de
refle~ón sob~e la propia reflexión: un asunto que me
sus múltiples colaboradores, de sus anteriores
parecia y me parece fundamental. Mí primer número
directores y directoras). Pero también es nuestro
el 54, salió en marzo de 2006. Una ojeada a su índic~
compronúso mantener e incrementar el espacio
me señala ahora el ..espíritu de la hora": Salvador
ganado: aportar, en la medida de lo posible,
Elizondo había muerto recientemente y conseguimos
un ~nfoque más amp~o Y, más critico, que dé
una nota de Carlos Monsíváis sobre el legado del
cuenta del devenir actual desde una perspectiva
a~tor de Farabeuf'. la obra de la pintora regiomontana
~utónoma y sólo comprometida con sus principios
Barbara Fuentes ilustró el número y yo me hice cargo
mtelectuales y estéticos. Así, nuestra búsqueda
del ensayo sobre su trabajo plástico; presentamos
final .se concentra en la concreción de un equilibrio
el poema .. Franz Joseph", del incendiaría escritor
entre tradición (continuidad) y renovación
austriac~ Karl Kraus, en una versión de Miguel
(reflexión continua). Sólo en el cumplimiento
Covarrub1as; Tomás SegO\ia c9mentó ..Las quimeras"
de ese ideal seremos dignos depositarios de la
de Nerval, Coral Aguirre escribió sobre Virginia
gran responsabilidad que conlleva la dirección
\Voolf; Alfonso Rangel Guerra habló sobre la obra
de una institución cultural de honda presencia e
crítica ~e Antonio Gandido; y Leonardo Iglesias sobre
influencia, como lo es Annas y Letras.
lá relación entre globalización y cultura.

En reálidad, lo pienso ahora, no incluí esa nota
por~ue, en el fondo, creí q~e era mejor cumplir con
ese ideal vía la misma edición de la revista, es decir:
hablar corr los hechos: aunque estos hechos estu,1.eran
const~tuidos por palabras. En esos días, la revista
e~penmentaba un nue\lO perioi::lo de redefinición. el
. diseño y la periodicidad habían cambiado, era ahora
una publicación mucho más visual, y más bella en
cuanto a su manufactura. Sin embargo, consideré que,
a pesar de las transformaciones, era preciso mantener
el centro de su identidad: su carácter dialógico y
reflexivo, Ypor lo tanto: textual.
Me concentré en los contenidos. Ya José Garza
que se había hecho cargo, desde la Dirección d~
Publica~i~nes, del número doble anterior ( el 5253), ~abia mtroducido algunas secciones y las había
baut1zado con nombres y referencias cervantinos
(para seguir con el ideal de la intención original):
"Toboso", UMiscelánea". Yo creé la sección ''Anatomla
de la crítica"' de cuño alfonsino, para incluir la

. ~o~ textos presentaban su propia consistencia
md~v1~ual, pero en conjunto (y soportados por
las imagenes y el diseño editorial) cobraban una
s~gníficación_ extra. La lectura de una re,1.sta se hace
siempre entre lineas: las novedades nos hablan de la
relación con el pasado; las revisiones del pasado nos
enseñan sobre el presente. Las modas muestran su
sistema de valoración, el cual es, invariablement~
coyuntural. Hay en ella, en la revista, anhelos d~
pertenencia y deseos de singularidad. Ser de un modo
y ~o de otr~. M~rcar distancia y entablar diálogos
mas ail_á del mevitable cerco espacial y temporal
Me Interesaba, desde la confección de ese primer
n~mero, establecer lineas de comunicación en
diversas direcciones. Consideraba fundamental dar
cue~ta de_lo que estaba pasando en el exterior (a nivel
nac10nal, mternacional y trasnacional), pero también
me parecía muy importante testimoniar lo que pasaba
en nuestro suelo ( en esos días se ex-perimentaba un
auge en las creaciones literarias regiomontanas). Así
que tratamos no sólo de abrir las páginas a autores

.,

Esto mantiene en
REMO•
ME PARECE OUE
locales sino de reseñar sus
contante riesgo a
obras, esto, claro, sin caer
DEBE
COMSTITUIR
las publicaciones
YACl6M
en un inútil afán ch~winista.
periódicas· todos
EL SINO DE LAS REYISTAS
los criterios de publicación
hemos sido testigos
•
siempre fueron muy exigentes.
de excesos que
CULTURAi.ES, AUMOUE ÉSTA
La relación (la distancia)
han terminado por
DEBE SER EOUILIBRADA Y
con lo ..institucional" fue otro
aniquilar o tergíversar
MO DESTRUIR. AOUELLO OUE
aspecto constante. Ármasy Letras
tradiciones editoriales
pertenece a la Universidad
de larga data. I:.a idea,
SE P•EDE Y SE DEBE APRO•
Autónoma cl.e Nuevo León, pero
stría, más o menos
YECHA.RI LA EXPERIENCIA■
en su elaboración, al menos
así: renovar para
durante mi periodo como
permanecer; crear para recordar. Al menos, así lo
director, jamás dejé que esto ..afectaran la índole
creí mientras estuve en Armas y Letras y, como parte
- plural y crítica de la revista. Y confieso aquí que nunca
de esa lectura, realicé en 2009 una antología (que
padecí ningún tipo de censura ni de restricciones.
titulé precisamente Renovada compañía) de trabajos
Desde el momento en que acepté el cargo manífesté
publicados en la revista entre 1944 y 1957. Con la
la necesidad de trabajar libremente de acuerdo con
antología buscaba hacer claro el vínculo de nuestra
las demandas y necesidades de la misma publicación.
revista con su propio pasado. fue un trabajo muy
Nuestros problemas ·se resumi,m, como suele suceder
enriquecedor leer todos los números anteriores. En
en este tipo de ediciones, a cuestiones de presupuesto:
ese proceso constaté cómo la revista se convierte casi
nunca a los contenidos. El asunto de la difusión y el
inmediatamente ep documento polifónico, y sus ecos
soporte nos ocupó y demandó nuestra atención de
resuenan hasta la actualidad.
manera permanente. Exploramos las posibilidades
Otra conclusión: saber lidiar con las limitaciones
de Internet y siempre mvimos dos tipos de ediciones,
temporales y de espacio. Es imposible incluir todo
una ímpresa y la otra, digital. lo fundamental era que
lo que uno quisiera en un solo número: la selección
la revista se leyese. La distribucién física presentaba
y el recorte son partes fundamentales en lé\.,edición
algunas dificultades, la mayoría relacionada con los
de revistas. De ahí que las revistas sean un punto
trámites que imponían las librenas y establecimientos
intcnnedio entre los lihros y los lectores. No aspiran a la
afines. Existía una inadecuación entré las publicaciones
unidad, sino a_la diversidad. No agotan los temas, sino
universitarias y las demandas comerciales. Y tengo
que los dejan abiertos para que el diálogo y el debate
la impresión de que esa distancia sigue mediando y
continúen, porque de ellos precisamente se alimenta
distanciando a la reflexión surgida o apoyada dentro
y se nutre. He ahí una de sus principales funciones al
del ámbito académico (Armas y Letras no es una revista
interior de los campos literarios: son íntermediapas,
académica, sino cultural, pero su ..aura" sí lo es) Hasta
aspiran a equilibrar fuerzas, reducir distancias y
el día de hoy, uno de ]os retos sigue siendo ése: instalar
contrarrestar hegemonías. Mi esfuerzo principal se
y mantener a la revista en la ..esfera pública", sin perder
~ncamínó hacia ese objetivo.
por ello su carácter crítico y dialógico.
Al rememorar esta vivencia caigo en la cuenta de
En total me hice cargo de ,·cinte números y estuve
que he escrito esto no sólo para otorgar un testimonio
al mando de la revista por cinco años. Números
sobre mi paso por la revista, sino para remarcar la
redondos para envolver una experiencia de suyo
trascendencia de Armasy Letras en la historia y la cultura
• enriquecedora. Varias han sido las conclusiones que
de la región (y de la nación). Mis palabras, al final,
obtuve de esos años de constante acthi.dad ed.ítof!al.
van dirigidas hacia ella, pues mientras los directores,
Comentaré algimas aquí. Me parece que la renovación
los colaboradores y los temas pasan, la publicación
debe constituir el sino de las revistas culturales,
pennanece. Somos eslabones de una lectura que seguirá
aunque ésta debe ser equilibrada y no destruir a({l)ello
por mucho tiempo.•
que se puede y se debe aprovechar: la experiencia.

·u

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30

/

31

�' .
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E

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\

n en~r9 de 1944, en el entonces
la bibliografía, en un entorno que" pretendía impulsar
Departamento de Acción Social Universitaria
la paz sobre la guerra. Este primer órgano editorial
_
de la ~níversidad Autónoma de Nuevo Le6n,
constituía uno de los elementos generados en el proceso
veia la luz pnmera un modesto tabloíde de cuatro
de cxp:insión de la cultura pueyoleonesa, que buscaba
páginas, _impreso en blanco y negro, ostentando el
_c~nsoli~rse Y afirmar su identidad, arraigándose, al •
nombre de Armas y Letras, en alusión al.discurso sobre
mismo tlempo, en la literatura clásica.
"L¡is letras }' las armas" que hiciera Cervantes a través
Annas y Letras aparece en un momento crucial de la
de don Quijote, del cual, por cierto, se reproduce un
historia del mundo, cuando al otro lado del Atlántico
fra~ent? en el número inaugural del que sería por . ~e peleab~ una guerra donde privaba el racismo y la
mucho nempo Boletín mensual de la Universidad
mtolerancia en medio del caos mundial.
Autónoma de Nuevo León.
Annas y L~tras_ ~epresentó un canal de expresión
En el ~ditorial del primer número Raúl Rangel Frías
de la expenenc1a vital que perfiló al humanismo
daba_razo~ Y fundamento a la creación del boletín que
en la Universidad como 1a posibilidad más alta de
~r_nnpeno~a e ineludible necesidad" tuvo un carácter
reflexión y consolidación de un pensamiento crítico.
casi exclusivamente informativo para transmit" l
El
Departamento de Acción Social (DASU) se creó en
. . d l
u a
noticia e nacimiento de la Universidad de Nu
L - ., .
evo
l943 con el objetivo de llevar la cultura universitaria
eon_ ; s~ embargo, perfilaba los primeros pasos de la
exrr_amuros, ya fuera a través de conferencias,
publicación de crítica literaria, de crítica de arte de
cursillos, talleres, exposiciones o simples charlas con
poesía, de ensayo filosófico e histórico, la biografia y
la participación de prestigiados humanistas y hombres

AlflUS ,. lll'IUJ EXPONE LA5 DiMENSIONES DE LAS CIEMCIAi y LAS
ARIES COMO •NA MAMIFEST.A.CIÓM OUE ÚSNMDE .A. L.A. EXICENCI.A.
:EL SER PAR.A. ENTENDER L.A. caLTIHI.A.r COMO EXICEMCI.A. OIUEYIY.A.DEL
~ U . O DEL ■OMBIIE y .Y.A.LOR FIIMD.A.MEMY.A.L DE s• RE4U9.A.D.
32

I

la Universidad Autónoma pe Nuevo León, en los que
de ciencia de la época. Su directór, Raúl Rangel Fóas,
se ponderó el aspecto pedagógico, y la producción
humanista en esencia, impulsó la tradición cultural
editorial-se hizo profusa y más especializada. Con el
universitaria de manera férrea. Annas y Laras pasó a ser
fortalecimiento de su estructura orgánica, más adaptada a
un proyecto fundamental, el pilar de nuestra tradición.
las exigencias de la modernidad,
Annas y Letras dedicó, durante
el antiguo Departamento de
SUS
DIRECTORES
N.A.~
su primera época, un espacio
importante a la difusión de SIDO DESY.A.C.A.DOS HU• Acción Social Universitaria
fue ampliando sus funciones
las actividades cµlturales de
M.A.MISY.A.S,
IMYESYIC.A.•
y
la posibilidad de retomar la
la Universidad, identificando
'
de esta forma)a presencia DORES E INTELECTUALES creación editorial
Sus directores han sido
universitaria con la comunidad Lle.A.DOS ..A. LA YID.A. DE
destacados humanistas, invesnuevoleonesa, haciendo desfilar
tigadores e intelectuales liga
por sus páginas a autores locales, LA UMIYERSID.A.D.
dos
a la vida de la Universidad.
nacionales e internacionales, a
Desde su primer director, Raúl Rangel Ftias, quien fijó el
través de una selección de textos o con la reproducción
rumbo del boletín de 1944 a 1950. De este año a 1957
de aquéllos que dieron origen a conferencias, cursos
se editó bajo la dirección de Fidencio de la Fuente.
e investigaciones También se publicaron ensayos
Posteriormente participan Alfonso Rangel Guerra
hechos ex profeso para el boletín, donde la literatura, el
(1958~59);Juan A!itonio Ayala (1959 62);José Ángel
derecho, la filosofía y el arte desplegaban ante el lector
Rendón
(1963,66); Héctor Javier Mora Salazar (1967
mundos hasta entonces revelados o de difícil acceso.
a 1969); Alfonso Reyes :tviartínez (1970); Salvador
Durante sus cinco épocas, Armas y Le:cras ha sido
Pérez Chávez (1971); Héctor González y González
una herramienta de valiosas referencias en el quehacer
(1974 75);Jorge PedrazaSa,wias (1975~77); Carmen
intelectual de la Universidad de 1944 a 2014, al
Alardín (]996 2000), y·nuevamente, Alfonso Ran•publicar ensu primer.a ~poca (1944 1957), 168 números
gel Guerra (2001-2003); Minerva Margarita Villarmensuales, agrupados en 14 volúmenes; en la segunda
real (2003,2005); Gabriel Contreras (2004); Víetor
{1958-1962), 18 números trimestrales en 5 ,·olúmenes;
Barrera Enderle (2906 2010) y Miguel Covarrubias
en la tercera (1963-1971), 8_números trimestrales y 4
(desde 2011).
semestrales en 4 volúmenes; en la quinta (1996 2014),
8 esfuerzo que se ha desarrollado desde 1944 ha
45 númei;os bimestrales en 7 volúmenes. De 2004 a·
consolidado una actividad; editorial y una publicación
2014, 33 números -algunos números dobles- han
que revela, recuerda y reúne la memoria cultural
dado cuenta ac la poesía, literatura, arte, filosofía,
de nuestras instituciones sociales y académicas,
sociología y tantos temas que se convierten en las
contando hasta hoy con la participación de más de
mejores armas para enfrentar los peores males de la
600 autores, entre los cuales vale la pena destacar a
humanidaa' manifestados en intolerancia, racismo,
José Ortega y Gasset,José Gaos,Juan David García
ignorancia...
Bacca, Raymundo Uda, Daniel Cossío Villegas,José
En estos ciclos, Annasy Letras expone las dimensiones
Gorostiza, Octavio Paz, Antonio Alatorre, Luis Astey,
de las ciencias y las artes como una marufestación que
Eugenio Montejo, Tomás Segovia y Gabriel Zaid.
responde a la exigencia del ser para entender la cultura,
A catorce años de iniciado otro milenio; nos honra
como exigencia objetiva del desarrollo del hombre y
, la existencia de publícaciones,como Armas y Letras
valor fundamental de su realidad.
que dignifican el pensamiento en nuestra sociedad
A lo largo de setenta años, Annasy Letras ha tenido
y forjan, con su permanencia, toda una tradición
etapas de receso, la primera entre 1972-1974, en una
dentro de las letras, para converúrse en un-arma
década de ~ndes movimientos y cambios sociales, y
hacia la comprensión de lo humano. •
de 1978 a 1996, años de consolidación y expansión ~e

33

�Cuatro poemas de Ruta Dos
e

DA.MIEL C.AlillRESE

Prodigio
El trabajo de este día consiste
en llevar una piedra de aquí para allá.
Es una roca muy pesada,
más que un buey,
más que una bolsa cargada de lluvia.
Es un agujero prehistórico,
un espejo negro
a punto de tragarse el mundo.
El trabajo de este día consiste
en alzar esa piedra con los ojos y depositarla
suavemente en el medio del camino
para que se detengan los ciclistas,
se detenga la música de fondo,
se detenga la Ruta Dos
a la hora señalada por las arterias rojas.
Y cuando todo esté detenido,
entorpecido por la piedra,
detenidas las generaciones ilustradas y piadosas,
detenido el amor entre las cosas naturales
y las cosas manifiestas,
el trabajo, entonces,
consistirá en sacarla de ese lugar,

�POESÍA

POESÍA

levantar la piedra nuevamente con los ojos cansados

El ahogado

y enterrarla por ahí, en la nada,
en ese lago de cerrada indiferencia

Deseo aclarar que no fue en un río

donde cruje la cama, alumbra el televisor,

sino en la misma tierra donde me ahogué.

brillan los motores,
cae el vino adentro de la luz,

8 único río que llevo en la memoria

se pudren la memoria y las conversaciones tristes,

es un estremecinúento

y se hunden, con la piedra,

donde las pequeñas cosas se hunden

en la más completa extinción.

aunque nunca llegan a desaparecer.
A veces,
se hunden antes de que pase el río.
Y su pedido de auxilio
siempre
llega tarde.

�-------- - ~--------

- ---------

--------

Una carrera con Platón

Las diferencias entre mi padre y Kerouac

Antes de hablar alzaba una mano

Mí padre nació un año después,

para sujetarse el pecho,

muy lejos, casi a la orilla de esta ruta.

a riesgo de hacerlo en un estilo trágico.
Siete pitadas: un cigarrillo.

Kerouac no tuvo, a su vez, un padre
nacido en altamar, como mí abuelo.

Esa tarde encendió el motor
de su viejo automóvil

Y para qué iba a escribir poesía, mí padre.

y se acostó en el pasto a escucharlo una y otra vez.

En cambio Kerouac, entre católico y budista,
excedía las fronteras.

Un alambre coincidía con el horizonte
donde se posaban unos pájaros enormes

Papá tenia una bicicleta roja: eso es viajar.

y el hilo de la tierra se encorvaba.
Cuando alzaban vuelo, de repente,

Uf ambos odiaron el comunismo.
'

el alambre subía y bajaba, entre el cielo y el suelo,
en eso que llaman la marcha dialéctica.

Creo que si un cruce misterioso

Y nadie era capaz de seguirlo.

los hubiese reunido en la mesa de algún bar

Siete pitadas feroces: otro cigarrillo.

se habrían reído mucho.

El motor hablaba espesamente del silencio,

Pero mí padre se emborrachó

como si lo más oscuro del ser

una sola vez en toda su vida.

encendiera con una llave de contacto.
Su viejo automóvil
detenido en el mejor momento de la vida.

�POHÍ.A

POll!IÍ.A

Hay una marea...

pleamar de incógnitas
salpican las velas

[invocada por Patricia Laurent]

preguntan a la luna sí quiere
coger la noche por algún lado

e

CR.A.CIELA SAI.Alill

anticiparse al que sabe
de conquistas

Con la nave del cha empujándonos sin protocolo ni delicadeza irrumpe

resaca y noctambulez

una oleada de grillos que se levantan a cantar desde el borde de la cama

otear azules amontañados

al píe del árbol que cuidamos de la inclemencia inescrupulosamente

en besos

hasta la punta de aquella rama de cantar predilecto

esperando encontrar

que nos sorprende sin falta

a quien dibuja destinos

cuando despertó la casa

�más de una quizá
dos cien invasiones harán suya

alguien inadvertido

la noche de los días y caerán

aguarda fuera del mar

artificiales fuegos canje de colores

a la orilla del olvido

plazas por tomar o prometer

y olvida

quemándose al tum tum de una tambora

cae en terrones al desierto

corazón enmarismado

somos en él para concebir

de alegrar arcos en sus violines y

multiplicar

la mar

azahares que hacen puerto

desató la vida en la marea

detrás del olvido

�POHfA

desarma lo que sientes
abisma como al reloj las horas
asiéndose vida y muerte en unos pasos
deprimidos elevados cortos
o largos a quién importa
si van tras un océano coches y asfalto
es nuestro el mar con sus sirenas abiertas
ruido para nosotros solos desde que se desbocan
dos a una
vencieron todas las mareas

l nacimíento de un poeta mayor es uno de
los hechos IJláS' notables para las raíces
milenarias de la tribu. Tarde o temprano,
cuando el tiempo lo dispone, su combate con
la{, nubes se resolv~rá en lluvia que otorga sus
bondades y excesos, sus calamidades y milagros.
Escribir un poema en tiempos de miseria es una
necesidad :i:_rnnca suficientemente recompensada.
Tránsformatse y transformar a los otros mediante
los plenos poderes del lenguaje, es un hecho tan

E

· estremecedor y. secreto como la aparición de una
nueva galaxia o el drama desatado en el fondo
de los mares. Actividad sustentada en todos
para que sus alucinados la descifren, la poesía es
tan necesaria que olvidamos agradecerla como
debíamos agradecer la nube, la ola y la caricia.
Gracias demos a los 84 años que Octavio Paz
estuvo entre nosotros. Gracias demos a esa energía
pasmosa, siempre en proceso de transformación,
que supo tocar fibras decisivas de nuestro saber.
y nuestro acontecer. Niño de la
Revolución, hijo ·sentimental de la
guerra civil española, militante de
la parte más noble y rebelde de la
vanguardia artística, hombre público
que no transigió ante la ceguera y
mezquindad de los mandarines, su
vida estuvo dedicada al combate por la
verdad y la belleza, esos dos principios
-que John Keats supo fundir en un solo
anhelo. Se impuso la tarea de hacer
de ·la poesía una h_e rramíenta para
obtener la libertad, no a través de la
prédica superficial, sino mediante la
lenta y segura conquista de si mismo,

Visita de Gctavio Paz a la U ANL, febre:ro de 1955 (Rn:ografia cortesía de Vida
UaiverSítaria y Centro de Difusión y Archivo Histórico de la UANL)

�'
y el diálogo apasionado y lúcido con los otros. La
sonrisa de. barro de una carita veracruzana o la noche
estrellada que vuelve -insistente- a plantearnos
el enigma de nuestra existencia, eran móviles que
despertaban igualmente su curiosidad y ponían en
funcionanúento su capacidad dialéctica, su don para
traducir el mundo mediante una arquitectura verbal
donde la belleza se hizo poderosa y el pensamiento
,_ennobleció sus formas.
Octavio Paz nació dotado de las más altas
capacidades que puede poseer un hombre de palabra.
Antes de saberse joven, ya era consciente de que no
bastaba ocupar el aire con esculturas perfectas o notas
impecables. Era imperioso, además, animarlas en el
escenario de la Historia; darles carne, huesos, vísceras,
para que no cedieran ante el Apocalipsis que, una vez
más, desbocaba sus potros en el mundo. Por eso su
poesía está formada por varios sistemas planetarios,
enriquecidos en la medida en que sus inquietudes iban
en aumento.
Ante los que consideraba actos de barbarie o aquéllos
que conducían a cualquier clase de totalitarismo,

•

,

OCT.A.YIO ~~ ERA MÁS OUE UN
POETA, PERO SOBRE SU ESTA•
TURA PÚBLICA Y SU ENORME
INFLUENCIA IN!ELECTUAL, ERA
UN POETA MAYOR OUE 'MODI•
FICÓ LA MAMERA
DE LEER EL
•
MUNDO.

•
:1

siempre supo hacerse de escuchar, aunque sus juicios
contradijeran la opinión generalizada, o aquello que
conviene decir para que las buenas maneras óo se
pierdan y el intelectual continúe siendo cómodo bufón
del rey. No fue un hombre del sistema, porque el poeta
auténtico debe ser, como quena Saínt~John Perse, la
mala conciencia de su tiempo. Amaba, sobre todas las
cosas, la libertad, aunque para obtenerla hubiera que
explorar horizontes inéditos. Por eso podía admirar
tanto al marqués de Sade como al soldado caído en
el frente de Aragón. Ambos buscaban, por diferentes
vias, una forma más amplia de ser, de sofiar y de sentir.

E
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1....

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~:ó~~:i fu ~~¾~gel

Frias en la U~L, febrero de 1955. (Fotografia corcesla de Vida Uwversitaiia y Centro de Difusión y Atclúvo

No deja de fortalecernos y de~lvernos la fe en nuestra
especie, qtte la muerte del poeta haya ocupado las
ocho columnas de los periódicos. Por un instante, los
medíos de información dejaron de lado la conducta
lamentable, vulgar y patética de algunos de nuestros
políticos para centrarse en la partida de alguíen que,
con sus palabras, nos volvia más dignos y más fuertes.
Naturalmente, Octavio Paz era más que un poeta,
pero sobre su estatura pública y su enorme influencia
intelectual, era un poeta mayor que modificó la
manera de leer el mundo. Para circunscribirlo en
el ámbito nacional, Octayio Paz, al.igual que en su
momento Altamirano, Gutíérrez Nájera, Alfonso
Reyes o los Contemporáneos, hizo de la escritura un
oficio respetable y dificil, una actividad que exigía el
conocimiento de la tradición
y la fuerza individual para
transformarla. En la patria
más -g rande del planeta,
Octavio Paz fue nuestro más
alto embajador, una garantla
de que el lenguaje ligaba y
religaba a los hombres, ya en
la comunión secreta con la
poesía, ya en la estimulante
lid de la polémica.
Octavio Paz escribió
algunos de los libros
fundamentales del idioma
y nos legó versos que ya
forman parte no sólo de
nuestra literatura, sino de
nuestra vida. En algunos
de sus poemas logró el
infrecuente privilegio de
enfrentar la totalidad del
ser y compartir ese vértigo
y esa plenitud Pero además
nos enseñó a leer poesía,
a vivir la poesía, a ser en la
poesia. Ningún otro escritor ,
mexicano de nuestro
siglo ha meditado tan
hondamente sobre la palabra
y su· reaµzación concreta en la vida del hombre. El
arco y la lira, Los hijos dd limo y La otra voz son títulos

46

47

I

dedicados al análisis de las distintas mant;.ras en que
el hombre ha establecido alianzas con el lenguaje en
su más alta íntensida&lt;:}; más profundamente, son libros
que quíeren convencernos de la urgencia por hacer de
la poesía una necesidad como respirar o rendirse a la
llama doble del amor.
Como escritor que renovó y ~loró las formas de
decir, Octavío Paz experimentó diversos nacimientos.
¿En qué instante decisivo el poeta se plantó bajo
el árbol revelador de los misterios, ése que lo llevó
a comprender la dimensión de sus labores, la
responsabilidad de su talento? Por consciente que el
poeta sea de su trabajo, y Octavio Paz fue el primer y
más exigente crítico de su obra, existe una zona cuyo
conocimiento le está vedado. Y porque nos ha dejado
el privilegio de descifrar
misterios, conviene poner
a prueba a nuestro poeta,
situándolo frente al espejo
del joven que habría de
ser el padre de todo lo que
vendrt?.
Me refiero al hombre
de 25 años de edad q~e
firma en la revista Tallcr,
de abril de 1939, el.ensayo
"Razón de ser". Se trata de
un manifiesto generacional
de alguien que anhelaba
ardíentement6 "llevar a sus
últimas consecuencias la
Revolución, dotándola de
un esqueleto, de coherencia
lírica, humana ymetafisica".
Pasa luego a hacer una
afirmación demoledora y
conmovedora: "La herencia
no es un sillón sino un hacha
para abrirse paso". Eran
los tiempos heroicos de la
guerra civil española y es la
etapa decisiva en la obra de ·
Octavío Paz, cuando sale de
México para comprenderlo
mejor. Cuando mi generaaón daba sus pasos iniciales
y pronunciaba sus primeras palabras, en la década

�J-

ser distinto, aunque fueran
EM ESA CAPACIDAD DE CAM• independientes desde el
instante en que el poeta las
BIAR Y EXPLORAR, DE BUS• lanzó en desbandada para
hacerlas nuestras.
laberinto de la sofedad, La hija de C~R Y LUCHAR, SE HALLA EL
Una de las grandes
Rappaccim y Piedra de soJ, todas SECRETO DE LA PERPETUA
lecciones de Octavio Paz
ellas obras provocadoras
IUYEMTUD DE OCTAYIO Pil, fue enseñarnos á desconfiar
y tran_sforrnadoras. No
de las hipérboles. Tengamos
conforme con la fama TRADUCIDA EM UN &gt;.MORO•
mucho cuidado de no
merecida, seguro de que los SO AFÁM POR DiYORAR EL
aplicárselas, y de verlo
laureles reverdecen sólo con
en la dimensión justa,
la constancia transformadora, MUM~O, EN REBELDÍA AMTE
en su estatura de poeta
dio inicio a la exploración de LOS LUCARES COMUNES,
y hombre de su tiempo.
sus otras vidas, consciente
LA ME"TIRA Y OTROS EME• Leámosle apasionadamente,
de que la realidad es más
lúcidamente. La mejor
vasta que el tiempo que se MICOS OUE RETRASAN LA
riqueza que ya en vida
nos concede estar, atónitos
EYOLUCIÓN DEL HOMáRE.
nos había legado es
y plenos, frente a ellá. En
estremecernos cada uno de
esa capacidad de cambiar y
los instantes de nuestra existencia ante el milagro de
explorar, de buscar y luchar, se halla el secreto de la
nacer cotidianamente al misterio. Mientras nos sea
perperua juventud de Octavío Paz, traducida en un
concedido, sigamos dándole a la vida los múltiples
amoroso afán por devorar el mundo, en rebeldía ante
sentidos inaugurados por su palabra, inextinguible
los lugares comunes, la mentira y otros enemigos que
como su siempre clara y siempre rebelde juventud.
retrasan la evolución del hombre.
~ Un Octavio Paz aún más joven que el citado
Ante la orfandad de su partida, habremos de
anteriormente, escribió: "Yo quizá no haga nada, quizá
m_ultiplícar los disfraces que maquillen, sin éxito,
fracase,
pero quizá me realice en la poesía interior, en
la realidad nunca agradable de la muerte. Pensemos
esa que apenas necesita escribirse, y en tí, soledad, que
mejor. en que asistimos al nuc_vo nacimiento de
me irás revelando la forma de mi espíritu y la lenta
Octavio Paz. Silenciada su voz por las leyes del tiempo,
maduración de mi ser"¡
nos queda el privilegio de su espacio. Basta abrir el
Gracias demos a Octavío Paz por haber sido
libro para dialogar con él, para purificar nuestra voz
fiel a este muchacho lleno de dudas y apetitos.
en el caudal rico y variado de la suya. Ahora, cada
Gracias por enseñarn~s a distinguir la realidad de
uno de nosotros leerá de otra manera el fragmento
la apariencia, la pasión del capricho. Gracias por su
que lo estremeció en la adolescencia, o el libro que lo
lección ~anente de resistencia y vocación. Por
formó en otra etapa decisiva y necesaria de su vida.
esa conjunción privilegiada, la voz del poeta es una
Olas enamoradas, sauces de cristal y chopos de agua,
herencia que el tiempo habrá de pulir con perfección
palabras que se inflaman en la noch~ para desembocar
y fuerza diamantinas. •
en la blancura, mariposas de obsidiana incrustadas en

de los cincuenta, Octavio
Paz estaba en la plenirud de
su madurez intelectual. Son
los años de El arco y 1a lira, El

la carne del lenguaje, en el alma del cuerpo, tendrán un

48

�LA INDEPENDENCIA, ADEMÁS DE UNA CUERRA, FUE UNA REYOLU•
CIÓN INTELECTUAL, UN ASUNTO DE IDEAS Y LENCUAIES POLÍTICOS:
ERA PRECISO ABANDONAR EL MODO ANTICUO DE PENSAR LA CO•

icha irreversibilidad temporal trae aparejada la necesidad de conformar
una cultura americana capaz de generar un constructo discursivocultural que la legalice, la instaure en la comunicación diaria y en el
imaginario colectivo. Lo particular de este conflictivo periodo es, sin duda, la
conciencia de estar asistiendo al nacimiento de una nueva era sumamente
compleja y multiforme por los diversos factores, actores y espacios que se
entrelazan. Por ello, este nacimiento se presenta de forma turbulenta y no
ligado, en términos generales y a diferencia de lo que pudo parecer el comienzo
del siglo XVIII, a la claridad, el orden y la armonía que organizan un cosmos
cerrado, o al menos, cognoscible.

D

Esto no sólo será para Latinoamérica un contexto
repentinamente vertiginoso e irreversible, sino
también, aunque con diferencias reconocibles,
significará la fractura con su propio orden y
realidad colonial. Este cambio político acaecido ha
sido conflictivo para la investigación posterior en
torno a su nominación y definición. Al respecto,
son sumamente productivas las diferencias que ha
generado Franc;:ois-Xavier Guerra (1992) en torno
a los conceptos de revolución e independencia al definir
al primero de estos fenómenos como una mutación
cultural con carácter pedagógico y al s egundo
concepto como un hecho de carácter político que
suele verse absorbido por el primer fenómeno. Esta
perspectiva semántica-cultural en tomo al fenómeno
revolucionario se ve reforzada por Reinhart Koselleck
(1993) que analiza al fenómeno revolucionario como

concepto universal elástico y producto lingüístico de nuestra
modernidad. Al igual que Hannah Arendt (1965), ambos
autores estudian el concepto de revolución moderna
como consecuencia de dos momentos: la aceleración de
la historia y su carácter desconocido que le otorgan al
fenómeno un carácter de dirección sin retorno.1
Sin duda alguna, este periodo histórico condensa un
momento de cambio impensable hasta ese entonces por
las elites criollas.2 Si bien son innegables los factores
1 En tomo al análisis del proceso de emancipación complejo y
multiforme acaecido en Latinoamérica y la importancia de los
factores en juego serán imprescindibles los estudios de José Luis
Romero (1985), David Brading (1991), Robert Harvey (2009),
Emest Guellner (1991), Eric Hobsbawn (1991),John Lynch (1985),
Emest Renan (1987), Ricaute Soler (1980), Rafael Rojas (2010),
Halperín Donghi (1985 y 2000), Noeml Goldman (1998,2008),
Elías Palti (2002), enae otros.
2 El carácter innovador de dicho cambio es matizado por varios
historiadores, como es el caso de Lynch que sostiene: "La
independencia fue una fuerza poderosa, pero finita que se abatió

políticos y económicos que impulsan y sostienen el
deseo de cambio en manos de los criollos, también
es fundamental no dejar de lado la conformación
incipjente de un nuevo tipo de conciencia de sí
que articula este sector como forma de sustentar
culturalmente la separación con respecto a España
y a su dominio transoceánico: "La independencia,
aunque precipitada por un choque externo, fue la
culminación de un largo proceso de enajenación en
el cual Hispanoamérica se dio cuenta de su propia
identidad, tomó conciencia de su cultura, se hizo
celosa de sus recursos" (Lynch, 1985: 9).
El hecho de tomar conciencia de su cultura
se ve ligado inextricablemente a la usurpación
violenta del trono Borbón en manos de Bonaparte
y la respuesta subsiguiente y veloz por parte de los
pueblos hisp anoamericanos. 3 La violencia externa
se ve aplacada a través del acto de tomar la palabra:
"Una multitud de habitantes de la Monarquía, de los
más altos a los más bajos, como particulares o como
cuerpos, incluidas ínfimas comunidades indígenas,
toman la palabra al mismo tiempo" (Guerra, 2002:
358). La resistencia deviene en palabras y en el uso
de diversos géneros literarios que se entremezclan,
dialogan y, fundamentalmente, se publican generando
un quiebre en el esquema de la "publicación" vigente
en las sociedades del Antiguo Régimen:

MUNIDAD PARA ORCANlliRLA REPUBLICANAMENTE.
La circulación de t odos est os text os y su
publicación en muy diversos lugares refuerzan
lo que ya existía, aunque en menor grado,
anteriormente: la Monarquía no es sólo un único
espacio político y un espacio humano estructurado
por densas redes familiares, sino también un
espacio de comunicación muy unificado [ ...]
Este sentimiento de comunidad que llevó a toda
América en 1807 a festejar el heroísmo de los
defensores de Buenos Aires se manifiesta ahora
con una fuerza aún mayor y hace posible lo que
pronto veremos, la constitución de un espacio
global de opinión (Guerra, 2002: 360).

Lo que se presenta a primera vista como un espacio
global deopinión, esconde detrás (de manera subrepticia
en algunos casos, de forma ost ensible, en otros) el
armado y la construcción por parte de los grupos
letrados criollos. Estos grupos asumen el cambio como
una posibilidad de reposicionarse dentro de las redes

•..

1

sobre Hispanoamérica corno una gran tormenta, barriendo los
vínculos con España y la fábrica del gobierno colonial, pero
dejando intactas las profundamente arraigadas bases de la
sociedad colonial" (Lynch, 1985: 386).
3 "Por primera vez en la historia de una Monarquía occidental una
dinasúa reinante es reemplazada por la violencia; por primera vez,
también, la usurpación es rechazada por unos levantamientos
que, sea cual sea el papel que en ellos jugaron las elites, tienen un
carácter marcadamente popular" (Guerra, 2002: 358).

50

51

de interacción social asumiendo el papel de publicistas
o escritores públicos (Palti, 2008),4 o, como lo present a
de forma categórica Rafael Rojas, traductores de la
patria (2010).5 Al respecto, Palti sostiene en su obra
El tiempo de la política. El siglo XIX reconsiderado (2007)
que la independencia, además de una guerra, fue una
revolución intelectual, un asunto de ideas y lenguajes
políticos: era preciso abandonar el modo antiguo de
4 Palti retoma la definición realizada por Gu erra quien habla
del surgimiento de un "publicista": "supuesto p_ortavoz _de una
opinión que él mismo se empeña en crear y movilizar mediante el
recurso de géneros literarios híbridos, en los cuales los argumentos
racionales de la filosofía política coexisten con la sátira, la burla y
la caricatura, arbitrios propios de los pasquines y libelos" (1998:16).
5 Jorge Myers (2008) considera que en vísperas de la crisis definitiva
del orden colonial surgen dos tipos de letrados: el letrado patno!a y el
publicista ilustrado. Ambos experimentan un brusco desplazanuento
del lugar que ocupaban en el interior de las socieda?es amencan_as
como consecuencia del derrumbe español baJo la mvas1on
napoleónica.
Nuestro presente trabajo se va a focaliz ar sobre el letrado
publicista qu e posee una relación directa con el desarrollo del
periodismo como fuente de ingreso económico y con el t1p? de
escritura política que s e va configurando a lo largo del penodo
independentista.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

pensar la comunidad
que se está forjando. 6
LO OUE PARECE SER UM SERYICIO A
para organizarla
Esta suerte de entrega
republicanamente. LA PATRIA, UNA EMTRECA DESME• conlleva la producción
Como sostiene Rama
DIDA, MO ES OTRA COSA OUE EL PRO• de modelos culturales
en su obra La ciudad
que se pretenden
letrada (1984 ): la DUCTO DE LA RECOMFICURACl6M homogéneos y capaces
organización de un DEL ESPACIO SOCIAL Y LAS MODI• de educar y encauzar
discurso unánime,
el accionar del pueblo
homogéneo (que FICACIOMES IDEOL6clCAS OUE SE que es tematizada
prefiguraría lo que PERCEÑAROM EM TORMO AL PAPEL como portador de
luego sería considerado
una multiplicidad de
A OCUPAR EM LA SOCIEDAD NR LAS
bajo el concepto de
saberes heterogéneos
nación) queda en manos EUTES ILUSTRADAS■
y tradicionales
de los letrados que
imbricados con una
manejan los signos escriturarios y que conforman a
cultura oral y peligrosa que prioriza las pasiones por
través de la cultura escrita una visión de lo que se
sobre la razón (Franco, 1983).7
quiere para América y para sus respectivos pueblos.
Lo que parece ser un servicio a la patria, una entrega
En coincidencia con la postura de Rama, Altamirano
desmedida, no es otra cosa que el producto de la
afirma:
reconfiguración del espacio social y las modificaciones
ideológicas que se pergeñaron en torno al papel a ocupar
las elites culturales han sido actores importantes
en la sociedad por las elites ilustradas. Al respecto, y si
de la historia de América Latina. Procediendo
bien su artículo se aboca a la figura del letrado patriota,
como bisagras entre los centros que obraban
Myers analiza la situación forzada en la que se vio ínserto
como metrópolis culturales y las condiciones y
el hombre de letras que tuvo que reacomodarse de
tradiciones locales, ellas desempeñaron un papel
manera vertiginosa: ucada uno de estos escritores, con los
decisivo no sólo en el dominio de las ideas, del
mayores o menores recursos culturales que pudo haber
arte o de la literatura del subcontinente, es decir,
obtenido de su formación bajo la colonia, debió definir
en las actividades y las producciones reconocidas
su identidad ideológica en el marco de un universo
como culturales, sino también en el dominio de
sociocultural y político cuyos contornos se habían
la historia política (...] Según las circunstancias,
vuelto de pronto imprevisibles e ínciertos" (2008:122).
juristas y escritores pusieron sus conocimientos
En otras palabras, sí bien este reacomodamiento trajo
y sus competencias literarias al servicio de los
aparejada cierta autonomía y reconocimiento para con
combates políticos, tanto en las polémicas como
estos hombres portadores del saber, también implicó
en el curso de las guerras, a la hora de redactar
un ~ortuoso juego entre las ideas recibidas en América
proclamas o de concebir constituciones, actuar de
y las cambiantes formas que adoptó la realidad social y
consejeros de quienes ejercían el poder político o
política en los países que luchaban por su índependencia
ejercerlo en persona (2008: 9).
[...]" (Romero, 1985: XXXVIII).
Las palabras de Altamirano resultan esclarecedoras
para entender el lugar en el que gravitan estos
letrados dentro de las estructuras de poder que se
inician y permanecen dentro del ámbito urbano:
más allá de tener que procurarse una subsistencia
económica, estos hombres criollos se amparan en la
imagen de apóstoles seculares que ceden su servicio de
intérpretes del saber a la nueva organización política

6 «la representación del hombre de !erras como apóStol y visionario,
que honra a su país con sus obras y lo inspira con su pensamiento
y su acción cívica, cristalizó muy tempranamente" (Altamirano,
2008:16).
7 En consonancia con la postura de Jean Franco, Rojas retorna las
postura de Antonello Gerbi (La disputa del Nuevo Mundo) y afuma:
'1.os reflujos de tantas lecturas ilustradas, que reproduclan el
tópico de la "inferioridad" americana, generaron en las élites
criollas que encabezaron los procesos de independencia una
relación compleja con sus propias comunidades, a las que veían,
a la vez, como sujeto y como obstáculo para la edificación de
Estados nacionales" (Rojas, 2010, 319).

52

Frente al panorama cambiante y novedoso tanto a
nivel político como social, el proceso de emancipación
requiere para consolidarse de la conformación de
una visión cultural americana (de una perspectiva
americanista) como herramienta par a sostener y
vehiculizar a los sectores heterogéneos que conforman
las poblaciones. Esta visión será la que legitime el
proceso de independencia a través del armado de
comunidades imaginadas (Anderson, 1989) creadas y
generadas gracias a la escritura cívica (Palti, 2008) que
es divulgada por la prensa al público. Así, los sectores
ilustrados criollos tienen la función tanto de crear,
producir, conocimientos para la comunidad como
de divulgarlos, publicarlos, a través de la prensa. Los
lectores devienen en lectores-compatriotas gracias al hecho
de una escritura performativa que realizan los letrados
criollos como poetas fundacionales de un estado que sólo
se articula a través de su escritura pública: uLa carencia
inscrita en el cuerpo político se compensa así por un
acto de lectura compartido por millares de índividuos,
los cuales, sín que necesariamente se conozcan entre sí,
ganan su propia subjetividad de lectores-compatriotas
justamente en el acto de esa lectura especular" (Leopold,
2010:10).
Teniendo en cuenta el nuevo papel signado a las elites
culturales criollas, aquí analizaré el funcionamiento del
concepto de letrado que configura Joaquín Fernández
de lizardi en su novela El periquillo Sarniento (1816). Este
análisis va de la mano de un cuestionamiento profundo
que realiza el autor en torno a la visión del letrado
como guía de la población. En la novela el protagonista
letrado desenmascara a sus pares que se erigen en
íntérpretes de la letra escrita y etérea ( alejada del
mundo de los oficios y del desgaste físico). Esta primera
novela hispanoamericana se pregunta por el lugar a
ocupar por un letrado que no se contenta con atarse al
molde prefigurado de un accionar simulado (como lo
es el representado por los letrados que imitan la letra
colonial), pero tampoco accede a dedicarse a una vida
manual propia de un oficio alejado del uso de la razón.
Para desentrañar el concepto de letrado, se trabajará con
el marco conceptual instaurado por Koselleck (1993)
en relación con la noción que no existe un tiempo lineal
síno una multiplicidad de tiempos superpuestos unos en
otros que habilitan distintas experiencias con respecto a
los mismos. En particular, estas experiencias se verán en

53

la novela a través de la autobiografía de Pedro Sarmiento
y de los testimonios de sus interlocutores (tanto de sus
"padres" sustitutos, como sus pares bachilleres o léperos

decentes [Franco, 1983]).
Todas estas experiencias dialogan y confluyen en
el relato de Pedro Sarmiento, un letrado enmendado, que
concibe su escritura como dadora de un sentido moral
y performativo en la vida de sus hijos. Así, su escritura
deviene pura expectativa para con un lector que pueda
transformar en acciones aquellas experiencias que el
escritor plasmó en palabras. El concepto a trabajar
es concebido como polívoco por Llzardi ya que desea
representar la confluencia de distintas significaciones
y distintos procederes para aquellos que toman la
ínvestidura de letrados. En particular, se presentan tres
tipos de letrado: el letrado formado en la colonia que
abusa de su posición social y se corrompe aprovechando
los beneficios que obtiene de su papel, el letrado colonial
que denuncia y desenmascara al letrado corrupto y, por
último, el letrado desviado que se consolida en la etapa
pre-independentista ( durante la crisis del sistema
colonial) y que transforma el saber en mercancía para
un público heterogéneo. Los dos últimos modelos
de letrado trabajan en conjunto dentro de la novela
(Pedro Sarmiento,lizardi) estableciendo una suerte de
dualidad o continuidad: el letrado colonial le cede su
voz al letrado pre,índependentista para que asuma su
labor como un legado. Sín embargo, este último escritor
no solamente se concentra en interpretar y transmitir la
escritura sagrada (plasmada en la experiencia de vida de
Pedro Sarmiento), síno que también amplía el público
lector ya que traslada una escritura del recínto familiar
al ámbito público. Llzardi actúa como un editor que
no solamente se concentra en el discurso escrito, síno
que también prioriza el armado de ese discurso y la
recepción del mismo.

DEL MECEMAS MOBLE AL MECEMAS P9BLI•
CO: EL SURCIMIEMTO Y LA MECESIDAD DE
MUEYAS PRÁCTICAS DE LECTURA PARA
UMA SOCIEDAD EM CRISIS
En la novela de Llzardi se observa el uso de distintos
conceptos propios del Antiguo Régimen (como son
el de letrado, el de público y el de pueblo) con nuevas
significaciones demostrando la necesidad de cambio

�.¡
ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

por parte de la sociedad hispanoamericana que
vislumbra al sistema colonial como un entramado
de poder que no logra contener ni dar respuesta a las
inquietudes sociales.8 En relación con lo dicho, Mabel
Maraña sostiene que esta novela presenta el imaginario
colectivo como materialización simbólica tanto del
sistema hegemónico como de los proyectos alternativos
que se gestan en el interior de éste pergeñando un
desmontaje ideológico de las redes de poder (1997:16). Esta
obra plantea el problema que posee un letrado para
transmitir su experiencia de vida sin quedar atrapado
en las redes de poder colonial, sin ser confundido con
los otros funcionarios fraudulentos o simuladores. En
otras palabras, en esta novela se tematizan las dudas
sobre cómo apropiarse y resignificar los conceptos del
Antiguo Régimen sin perder el aspecto homogéneo y
de cohesión de los mismos,9 pero planteando aristas
y actualizaciones que abran el juego, que movilicen al
escritor público y lo conecten con los lectores desde
otro lugar.
Lizardi publica esta novela en 1816, época en la cual
ya había logrado pergeñar la manera de proclamarse
representante de la opinión pública considerando a la
misma como "[...] una doxa o saber social compartido
en que se encarna el conjunto de principios y valores
morales sobre los que descansa la convivencia social"
(Palti, 2008:232). A lo largo de todos sus escritos (tanto
periodísticos como literarios) busca de todas las formas
posibles ser el mediador, el interlocutor del reino de
transparencia que era para él la opinión pública o tribunal de
la opinión (Palti: 232). Así, su recorrido por la escritura
converge en plasmar, publicitar y mostrar aquello hasta
el momento silenciado por otros, ocultado o borroneado
por los representantes del poder y de la cultura. Esta
construcción de letrado, tan particular y excéntrica, se
alía con un método combativo que ataca los cimientos

coloniales de la sociedad mexicana y los vicios morales
que afincan en sus raíces. Esta metodología se ve
articulada en la novela a través del muestreo que realiza
Periquillo $amiento de los distintos espacios urbanos y
de la corrupción con la que se ligan debido a un abuso
de poder u omisión del ejercicio (se destacan los casos
del escribano Chanfaina, el del médico Purgante, el del
boticario, el de su primer maestro, entre otros).
El protagonista, anclado en una mirada ingenua
propia del letrado pícaro que desconoce la corrupción del
poder, nos muestra a los lectores los errores cubiertos por
una mirada distanciada y asombrada. Pedro Sarmiento, el
pícaro recuperado, es el que se encarga constantemente
de dotarle a los actos de su juventud un matiz moral
reprobatorio y punible para luego dar consejos a sus hijos
lectores1°sobre cómo proceder en sus vidas.
La forma de organizar la novela por parte de Lizardi
(en actos inmorales seguidos de reflexiones punitivas
y reformatorias) es sumamente criticada por Franco
quien en su artículo considera la interrupción de Pedro
Sarmiento como táctica disciplinaria que, sin embargo,
no logra educar al lector contemporáneo de la novela:
"El autor no podía incorporar la figura del lépero sin
correr el riesgo de ser criticado por su mal gusto, y esto
a pesar del hecho de que se ponía a cada rato en peligro
la verosimilitud, y de que transmitía el mensaje moral
aún a costa de la identidad del personaje" (1983:26).
La novela se teje de forma irregular entre los hechos y
el discurso moralizante sin lograr su cometido: "las
aventuras se narran por medio de la voz del moribundo
don Pedro, de manera que la acción y el discurso se
vinculan inseparablemente como gemelos siameses"
(Franco, 1983: 27). Lo que para Franco es un intento
fallido de novela que se queda a medio camino entre
la diversión lúdica de las anécdotas populares y las
interrupciones educativas de un narrador moribundo,
no es más que el proceder de un letrado publicista que hace

8 En relación con lo dicho, es muy usual en la novela que Periquillo
realice preguntas y tenga dudas que no puedan ser contestadas
por los disrintos funcionarios o figuras de ley representantes de
la ciudad /errada {Rama, 1984), excepto sólo por aquellos que no se
encierran dentro del sistema de poder ( como es el caso del clérigo
con el que conversa en su primera salida de la ciudad).

10 Un ejemflo claro de este proceder es el que sucede en el capítulo
V111 en e que Periquillo le confiesa a Januario su deseo por
Poncianita, su prima. Acto seguido, su cruel amigo lo engaña y le
hace pasar un momento de humillación frente a los padres de la
chica. Al respecto, Pedro Sarmiento reflexiona y sostiene:

9 Este proceder paradójico del espacio público moderno naciente
es analizado tanto por Lempériere como por Guerra: "El
liberalismo iberoamericano, cuyos primeros brotes apenas se
cüstinguen del espttiru cücciochesco, es, en este sentido, elitista,
~ro paradójicamente promueve al mismo tiempo el concepto de
cmdadano elector y lo pone en práctica mecüante un sufragio en
muchos casos muy amplio" (Guerra, 1998:17).

Dos lecciones da este suceso, hijos míos, de que os deberéis de
aprovechar en el discurso de vuestra vida. La primera es para no ser
fáciles en descubrir vuestros secretos a cualquiera que se os venda
por amigo [...]; y lo otro, porque aun cuando sea un amigo, quizá
llegará el caso de no serlo, y entonces, si es un vil como muchos,
descubrirá vuestros defectos que le hayáis comunicado en secreto,
para vengarse[...] {Lizardi.1976:17l).

54

55

uso de la ficción como taller de experimentación de su
discurso educativo. Al respecto, se debe tener en claro
el concepto de letrado que circulaba en el momento en el
que escribe Lizardi. Para ello, contamos con la definición
de la Real Academia Española que en el año 1734 definía
a este concepto como: "El docto en las ciencias que por
eftas fe llamaron letras, fe le dio efte nombre; Se llama
comúnmente al Abogado [...]". El sabio y el abogado,
dos instancias trabajadas por Ángel Rama en su obra
La ciudad letrada (1984) para nominar a este tipo de
funcionario. Este critico analiza la forma en que se fue
modificando el tipo de funcionario requerido por el
sistema colonial con el cambio que se da entre la ciudad
letrada a la ciudad escrituraría.
Fue evidente que la ciudad letrada remedó la
majestad del Poder, aunque también puede decirse
que éste rigió las operaciones letradas, inspirando
sus principios de concentración, elitismo,
jerarquización. Por encima de todo, inspiró la
distancia con respecto al común de la sociedad Fue
la distancia entre la letra rígida y la fluida palabra
hablada, que hizo de la ciudad letrada una ciudad
escrituraría, reservada a una estricta minoría ( ... )
Este exclusivismo fijó las bases de una reverencia por
la escritura que concluyó sacralizándola (1984:41).

La reverencia por la escritura significó un beneficio de
ciertos sectores de la incipiente burguesía criolla
(médicos, escribanos, abogados) que asumen un
lugar privilegiado al ser los portadores de la "facultad
escrituraría que era indispensable para la obtención
o conservación de los bienes" (Rama, 43). Esta
importancia primordial de la escritura consolida para
Rama el fenómeno de la diglosia, formada durante
la Colonia, pero exacerbada en este período. Dicho
fenómeno permite explicar las dos lenguas que se
presentan en el comportamiento lingüístico de los
latinoamericanos: la lengua pública, "que fue impregnada
por la norma cortesana procedente de la península" y la
lengua popular, es decir, "la lengua del común que, en la
división estamental de la sociedad colonial, correspondía
a la llamada plebe, un vasto conjunto desclasado [...]"
(Rama, 43,44).
Esta división tajante que realiza Rama deviene
confusa y opaca si analizamos el fenómeno de

�A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.
A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.

Sin embargo, no se puede obviar el rol de productor y
conformación de la opinión pública en Latinoamérica.
vendedor
que lleva a cabo en la novela Lizardí que desvía
Al respecto, Guerra sostiene que en sus comienzos
el testamento autobiográfico de Pedro Sarmiento y lo
"la opinión es un atributo de los hombres ilustrados y
transforma en mercancía productiva (tanto económica
ninguno de éstos la confunde con el sentir del conjunto
como
moralmente).
de la población o, menos aún, del pueblo -del 'vulgo'El corrimiento de la escritura del pasaje del recinto .
[...] la opinión aquí remitía a un espíritu público que
sagrado de los sabios a la lectura pública de la población
había que remodelar" (Guerra, 2002: 362). Sin embargo,
implica la búsqueda de un nuevo tipo de mecenas y
este escritor nota cambios flagrantes en los fenómenos de
benefactor: los lectores. Como
opinión en los años que van de
bien se destaca en el prólogo de
1808 a 1814. En dicho periodo
ES LA ESCRITURA LA OUE
la novela: "¿A quiénes con más
BENEFICIARÁ
A
LOS
LEC•
justicia debes dedicar tus tareas,
[ ...]la palabra pública
deja de ser un privilegio TORES Y LES .ADYERTIRÁ DE sino a los que leen las obras a
costa de su dinero? Pues ellos
de las autoridades y
LOS
MALES
DE
CAER
EM
LA
son los que costean la impresión,
p asa a una infinidad de
y por lo mismo sus mecenas más
actores sociales, antiguos CORRUPCIÓN PASIONAL
seguros. Con que aliéntate, no seas
o nuevos [...] la unidad
bobo,
dedícales a ellos tu trabajo y
moral de la Monarquía se
saldrás del cuidado" (Lizardi, 1976:59). Este corrimiento
desmorona; la unanimidad patriótica de los primeros
de autoridad implica dejar de lado fórmulas superficiales
tiempos no resiste a la irrupción politica [...] Años de
al
procurar obtener un rédito económico divirtiendo y
discordia y de guerra civil [...] antes que la voz de la
educando al lector que deviene en juez de lo escrito. Así,
razón, la palabra escrita es un anna que todos usan:
se
quiebra el circuito de información, se revela el lenguaje
los gobernantes y los gobernados, las élites y el pueblo
oculto y secreto del círculo letrado:
[...] Guerra de infonnación y guerra devalores [...] todo el
espacio americano está recorrido por una infinidad
de papeles públicos y privados que vanamente los
contrincantes intentan controlar (Guerra, 2002:383)

(...] entra en quiebra la lengua secreta de la ciudad
letrada [...] Simultáneamente irrumpe el habla de la
calle con un repertorio lexical que hasta ese momento
no había llegado a la escritura pública, a la honorable
vía del papel de las gacetas o libros, y lo hace con un
regodeo revanchista que no llegan a disimular las
prevenciones morales con que se protege Uzardi (...]
la obra entera del Pensador Mexicano es un cartel de
desafio a la ciudad letrada, mucho más que a España,
la Monarquía o la Iglesia [...] (Rama, 1984: 58-59).

[Énfasis núo].

Entre la perspectiva vertiginosa y dinámica dada por
Guerra y el estatismo ligado al dominio jerarquizado del
grupo letrado otorgado por Rama, se destaca el estudio
de Elías Palti que reivindica el lugar del letrado publicista
en esta primer etapa del proceso independentista desde
un accionar virtuoso. Este tipo de letrado posee un
basamento pre-moderno al pretender aunar a la sociedad
erradicando los males ejercidos por el abuso de cierto
vicio. Este objetivo conduce al letrado a una búsqueda
continua de la Verdad y de su defensa. Al respecto,
Lizardí insiste de manera superlativa en la novela sobre
su imperioso rol de mediador (médium) entre las virtudes
y los hombres, en particular, entre la experiencia de vida
plagada de verdades de Pedro Sarmiento y los lectoresperiquillos que necesitan de la misma para enmendarse.
Es la escritura la que beneficiará a los lectores y les
advertirá de los males de caer en la corrupción pasional.

Lo que para Rama es un mero regodeo revanchista de
Lizardi, implicó, por el contrario, instaurar un camino
de critica, desmontaje y penetración al sistema
colonial a través del uso inesperado y rebelde de la
escritura pública. Esto, sin lugar a dudas, generó
molestias en el círculo letrado que detentaba el
poder ya que involucraba mucho más que una nueva
forma de escritura o una mera evasión del sistema de
censura de las autoridades coloniales.

56

CODAi •ABU• C0/140 U CEHTE, ESCRI•
■IR PARA EDUCARLA.
La primera novela hispanoamericana plantea una novedad

incómoda en tomo a la participación e importancia de los
lectores en la vida pública: ellos no sólo forman parte de
la comunidad, sino que también poseen la experiencia
necesaria como para juzgar el proceder de las autoridades.
Si bien es indudable que la escritura estipula una
diferenciación tajante entre el público lector y la
población ignorante (separación a la que hacen hincapié
tanto Rama como Franco), también prefigura en la
obra de Lizardi la posibilidad de darle la palabra a los
rumores callejeros, a los conocimientos barriales, a los
saberes no ligados de forma directa con la letra escrita
o la sabiduría académica. Los mismos son retomados
por Lizardi no de forma mimética ni ingenua (como se
piensa debido al punto de vista que asume Periquillo
Sarniento), sino de manera productiva por un letrado
lector de estos saberes informales, capaz de recorrer los
laberintos de la dudad real y reproducirlos en la escritura
con el fin de reformar y educar al público lector. El sabio
debe salir del recinto académico para interactuar con
las inquietudes del pueblo y transformar a la escritura
en una respuesta educadora y efectiva para el cambio
abrupto que experimenta la sociedad •
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�n las páginas siguientes,
LA OBRA POÉTICA DE EFRAÍN HUERTA CIRCU•
reviso las razones que
LA CON PROFUSIÓN EN UNA MULTIPLICIDAD
tengo para hacer esta
afirmación, además de los
DE REYISTAS LITERARIAS, SUPLEMENTOS CULsignos que indican cómo las
TURALES FAMOSOS Y REMOTOS, FANIINES,
cosas habrán de cambiar de
PÁCIMAS WEB Y BLOCS -LA MAYOR PARTE DE
forma definitiva, precisamente
bajo el auspicio conmemorativo
ELLOS IUYENILES, LA MAYOR PARTE DE ELLOS
del centenario.
EFÍMEROS- EN LOS OUE NOTORIAMENTE SE
Vayamos, entonces, por partes.
Observemos, primero, que, en su
DIYULCA LA PARTE MÁS RUDA, PROYOCATIYA
poesia, la franja de su obra más
Y DESM.ADROSA DE SU ESCRITURA POÉTICA.
conocida, Efrain Huerta cierra
el circulo de su primera centuria
antologías de Manuel Maples Arce y en la de Antonio
vital reconocido como un poeta clásico de nuestra
Castro Leal, de 1940 y de 1953, respectivamente,
modernidad. Decir esto significa que tanto quienes
conocemos su obra como quienes tienen de ella una
peleonera la una y conservadora la otra; están incluidos
también en Poesía en movimiento, de 1966, seleccionada
idea formada por la lectura ocasional o sólo a partir
por Octavio Paz, A1í Chumacera, José Emilio Pacheco
de su fama pública, tendemos a identificar a su autor
y Homero Aridjis; en La poesía mexicana del siglo XX,
esencialmente como un poeta, siendo ello más que
también
de 1966, hecha por Carlos Monsiváis; en el
suficiente para percibirlo como un autor indispensable
Ómnibus de poesía mexicana, de Gabriel Zaid, de 1971; y al
en la historia de la literatura mexicana. Sumada a esa
fin, sus poemas aparecen incluso en Museo poético, de
percepción, hay muchos indicios confirmatorios de
1974, antología de Salvador Elizondo, un autor muy
la consagración principalmente poética del autor
alejado a la visión de Huerta sobre la vida y la literatura,
guanajuatense.
lo que hace más meritoria la selección.
Primero, Efrain Huerta es un autor al que se edita
En tercer lugar, el aire de los tiempos nos obliga
con la propiedad, el rigor y la variedad que su obra
exige. Doy tres ejemplos: Poesía 1935,1968, aparecido
a asentar otro indicio, poco tomado en cuenta hace
diez años. Y es éste: la obra poética de Efrain Huerta
originalmente en Joaquín Mortiz, se reeditó por parte
de la SEP en tiraje de 40 mil ejemplares y en menos
circula con profusión en una multiplicidad de revistas
literarias, suplementos culturales famosos y remotos,
de cinco años se agotó; Poemas prohibidos y de amor
(Siglo XXI) alcanzó ocho ediciones en quince años;
fanzines, páginas web y blogs -la mayor parte de
ellos juveniles, la mayor parte de ellos efímeros-, en
y, al fin, el volumen de la Poesía completa, preparado
los que notoriamente se divulga la parte más ruda,
por Marti Soler en 1988, es uno de los pocos titulas
provocativa y desmadrosa de su escritura poética, como
de poemas que el Fondo de Cultura Económica ha
las "Declaraciones" de amor y odio, "Juárez,Loreto", el
reimpreso cinco veces en veinticinco años, en tres
ediciones diferentes (la más reciente, de 2014, es la
"Manifiesto nalgaísta", y sobre todo los poemínimos.
tercera), señales todas ellas de que Huerta forma parte
No cuesta trabajo darse cuenta que la preferencia por
de la rarísima especie de poetas que al mismo tiempo
ese sector de su obra por parte de muchos lectores
superficiales se utiliza para exhibir una presunta
alcanzan la categoría de bestseller y la de longseller.
identificación halagadora con la auténtica rebeldía y
En segundo lugar -y si bien eso ocurría desde que
él estaba vivo-, la poesia de Huerta tiene un lugar
el buen humor que tuvo como prendas indiscutibles
Efraín Huerta. Y si bien esa identificación da testimonio
preponderante en todas las antologías de referencia
de la conversión de Huerta en un personaje mitico que
de la poesía mexicana de los últimos 50 años. Doy
cinco ejemplos de los que se desprende esa conclusión
encarna ciertas expectativas humanas más allá de la
irrefutable: poemas de Efrain Huerta aparecen en las
poesía, también es cierto que, en varios aspectos, se ha

E

• CAR&amp;OS 8LISES MATA

NACIDO EFRIÉM HUERTA ROMO EN SIL.AO, CUAMAIUATO, EL 18 DE JUNIO DE 1914,
Y FALLECIDO EN LA CIUDAD DE MÉXICO EL 3 DE FEBRERO DE 1982, CUATRO ME•
SES ANTES DE CUMPLIR 68 AAos, EFRAÍM HUERTA INICIÓ EL AMO DE su PRIMER
CENTENARIO NATAL EN UNA CONDICIÓN EXCELENTE PERO MO ÓPTIMA~ OUE RE•
SULTA ENYIDIABLE A SIMPLE YISTA, PERO SÓLO LO ES EM APARIENCIA.

58

59

�cumplido ya el riesgo señalado porJosé Emilio Pacheco,
del que son responsables -sí no es que culpables- los
poemínimos. Pacheco lo dijo así: uHablemos del peligro
que representan los poemínímos: pueden ocultar los
mejores poemas de Huerta, ponerlo en el indeseable
papel que en cierta época se le confirió a León Felipe y
algunos han querido darle al gran J aíme Sabines: ser el
poeta predilecto de todas aquellas personas a quienes no
le gusta la poesía". Y agrego yo que eso pasa no sólo entre
los lectores de a píe, sino también entre los comentadores
y críticos del medio periodístico y la academia, como
puede comprobarlo ahora mismo quiengooglee el nombre
de Efraín Huerta en la red: hallará diez notas sobre los
poemínimos por cada una sobre los Responsos o sobre

Los hombres dd alba.
Con todo y esa
limitación crítica, una cosa
es muy clara: si alguna vez
Huerta llegó a ser, como
pensó Carlos Monsíváís,
un upoeta conocido
de obra desconocida",
esa condición ha sido
definitivamente superada.
O para decirlo de forma
resumida: en 2014 la
poesía de Huerta se lee
con alegría, con insistencia
y hasta con devoción,
como lo muestra el que
algunos de sus poemas
se hayan incorporado a
la memoria popular; se
acepta su doble condición
de poeta mayor y de
antipoeta precursor, con muchos imitadores, pero sin
discípulos, y se ve con naturalidad que sea uno de los
pocos escritores mexicanos del siglo XX, en México
y en el ámbito del idioma, cuya obra se identifica con
la persona que materialmente la redactó, y al mismo
tiempo con un personaje poético en el que conviven
sin dificultad el poeta refinado, el poeta desmadroso, el
luchador social e, incluso, el héroe cultural
Ahora bien, precisamente por ser tan notoria la
consagración de Efraín Huerta como poeta se hace más
visible la desatención crítica, el olvido editorial y, en

una palabra, el desconocimiento en que se había tenido
hasta ahora a su obra en prosa, realizada en la forma de
artículos periodísticos, ensayos, conferencías, prólogos
y notas de ocasión, surgidos de su sostenida condición
de periodista caudaloso y combativo, a lo largo de cinco
décadas.
Para decirlo de otra manera, la presencia del
extraordinario poeta ha tenido el efecto de ocultar que
Efraín Huerta fue también un extraordinario periodista;
que fue también un apasionado y riguroso crítico de
cine en todas sus categorías problemáticas; que fue
también un lector de alcances abrumadores ( en cuatro
idiomas) y un comentador muy original de libros y
asuntos literarios; y, al fin, que fue también un militante
con unas ideas especificas
que promovió y defendió por
escrito en numerosos artículos,
conferencias, ensayos unitarios
e incluso en proclamas
circunstanciales y en mítines.
Ese olvido o postergación se
extiende hasta el grado -en
cierta forma escandaloso, pero
elocuente-de que hoymísmo,
en este 2014 de su centenario,
resulta extrañísimo toparse
con alguien que no sea familiar
suyo o se haya dedicado a
estudiar la obra efrainíana que
pueda citar algún título de
Huerta en prosa, trátese de un
libro, de un artículo o de una
conferencia
Las razones que explican
el deficiente conocimiento,
disfrute y valoración que quiero mostrar son,
por supuesto, múltiples y complejas, y propongo
clasificarlas en tres categorías: 1) la desparpajada
actitud de Efraín Huerta a la hora de considerar su
obra en prosa; 2) lo que llamo «los caprichos de la
posteridad"; y 3) la negligencia de los lectores y de los
críticos (entre quienes me incluyo) acerca de esa parte
de su obra. A fin de analizar cada una de esas categorías,
y para continuar con las clasificaciones sumarias pero
útiles, se impone decir antes que la obra en prosa de
Huerta puede situarse en dos grandes capítulos (la

60

De manera obvia, desde las páginas iniciales de esa
risa está permitida): la que se ha republicado y la que no.
primera
compilación se asoma el desparpajo huertíano.
Quiero decir, y ya sin guiños al filósofo Perogrullo, por
Para empezar, en lugar de llamar "prólogo" al escrito
un lado la que se ha recogido en forma de libros y folletos
introductorio, lo titula uProemito" y escribe ahí: «Por
luego de su primera publicación en revistas y periódicos;
el rumbo del Periférico Sur de la Ciudad de México,
y por el otro la que sigue durmiendo el sueño de los
existe un asilo para
justos, o se mantiene oculta
o yace sepultada (las tres EFRA.ÍM HUERTA. FUE EL PROMOTOR ancianos que se
llama, oh delicia
expresiones telenovelescas
MÁS DESA.TEMTO DE SÍ MISMO OUE
de hacer camino
son justas) en las hemerotecas,
al andar, Nuestra
a la manera de una entidad UMO PUEDA. IMA.CIMA.R.
Señora del Buen
ubicua y fantasmal, que al
Camino, o algo parecido. Los textos que aquí aparecen
mismo tiempo nos ofrece las imágenes de la dispersión
son
viejos (se habían publicado entre 1966y 1975), pero aún no
y de la infinitud
alcanzan, creo, el derecho de asilo. En todo caso, yo llegaré
Con esa visión en mente, se pueden ya analizar las
primero
que ellos". Líneas adelante, luego de explicar de
razones que explican la postergación de la obra prosística
pasada y bromeando el contenido de la compilación,
de Efraín Huerta Revisemos, primero, lo que llamé líneas
Huerta concluye con un anuncio: uSi el alado Paráclito
arriba la desparpajada actitud del autor con respecto a su
me guía por el buen camino, espero recolectar más textos,
prosa. Es sabido que el primer agente de la posteridad de
algunos 'cuentos' y algo peor, para integrar otro pequeño
un escritor es él mismo y con ese criterio puede decirse
volumen que podría ser motivo de la sana diversión de los
que Efraín Huerta fue el promotor más desatento de sí
buenos amigos que tampoco como poeta me toman en
mismo que uno pueda imaginar. Para usar las palabras de
serio".
José Emilio Pacheco: "Huerta no pensó mucho en el sitio
Pocos meses después de la aparición de Textos profanos,
que le reservaría el impredecible hit-parade de los muertos.
Ambra Polidori le hizo a Huerta esta breve entrevista
Al despreocuparse por lo que aún seguimos llamando
( unomásuno, 25 de mayo de 1979):
posteridad, no escribió memorias". Y agrego yo: no sólo
no escribió memorias, tampoco se ocupó de compilar
- Don Efraín, lqué nos dice de la crítica que se
en libros temáticos, genéricos o epocales su inmensa
ha hecho a Textos profanos?
producción de artículos, ensayos, crónicas y conferencias,
-Muy buenas notas, en general, pero
elaborada durante medio siglo.
unas demasiado solemnes, como si yo hubiera
Sin olvidar -y acaso eso lo descargue de
escrito
algo así como un Apocalipsis. En general,
responsabilidad- que su obra en prosa jamás fue
comentarios muy generosos.
concebida para configurarse en la forma de libros
-¿y cómo va su recolección de textos,
unitarios, Huerta esperó hasta los 64 años de su edad
"cuentos y algo peor" (como cita en su libro) para
para dar forma a su primera compilación prosística. Su
preparar otro volumen profano?
título, Textos profanos, editado por la UNAM en 1978, cuyo
-No va. Recolectar textos impresos o
carácter variopinto más que restarle le confiere atractivo
conferencias equivaldría a realizar un trabajo
e interés, pero es sin embargo demasiado breve: apenas
monstruoso y no tendría tiempo ni para
ocho textos y 96 páginas, entre las que destacan cuatro
prepararme
un jaibol. Pero algo se hará.
de sus llamadas "crestomatías": escritos a los que Huerta
impone un tema inusual pero llamativo -las cucarachas
Al paso de tres años, en 1981 y de nuevo en la UNAM,
y las salamandras; el futboi las perfecciones corporales;
Huerta puso a recircular otro puñado de textos, escritos
los sonetos atípicos-, alrededor del cual acumula citas
entre 1956 y 1980. Prólogos de Efraín Huerta llamó a
literarias, documentos poco conocidos, testimonios
la compilación -más breve aún: 23 escritos en 54
desorbitados y recuerdos personales, componiendo
páginas-, en la que, al amparo de su traviesa actitud,
con ellos textos singulares, divertidos y, precisamente,
coló una decena de textos que no lo eran. Así explicó
crestomáticos.

61

�.¡
AMDAR A LA REDOMDA

AMDAR A LA REDOMDA

su decisión en el prólogo a los prólogos: "Solicité y
obtuve licencia para incluir en este cuaderno textos
que no son precisamente prólogos. Hay muchos
breves párrafos sobre pintores, a los que tampoco
se les puede negar nada, y alguna discreta oración
fúnebre. Parece, en suma, que el conjunto no resultó
del todo desagradable".
Como es obvio, otorgar prioridad a "la sana
diversión de los amigos" y a la preparación de un jaibol,
y poner en manos del espíritu santo la formación de
un libro futuro no es la mejor manera de gestionar la
fama y la posteridad. Y sí a eso se suma el que los dos
cuadernos se hayan publicado bajo un sello editorial
de distribución perdurablemente desastrosa como la
UNAM, el resultado no podía ser otro sino el olvido
de aquellos escritos.
Fallecido Efraín Huerta en 1982, las cosas no
cambiaron demasiado. Por el contrarío, a partir de
entonces se intensificó la intervención de lo que
llamo "los caprichos de la posteridad". Una de sus
manifestaciones ocurrió alrededor del libro editado
en 1983 con el título de Aquellas conferencias, aquellas
charlas, compilación de nueve conferencias dictadas
por Huerta casi 20 años atrás ( en 1964 y 1965).
En su momento, las conferencias se organizaron
en dos ciclos, dedicado el primero a historiar con
gran libertad lo que Huerta llamó "La hora de los
Contemporáneos", "La hora de Octavio Paz", "La hora
de los aficionados" y "La hora de nadie", y consagrado
el segundo a la novela, el cuento, el teatro y el ensayo.
En este punto hay que decir que los escritos de
las nueve conferencias estuvieron listos para ser
publicados desde el inicio de la década de los años
setenta y, sin embargo, como Huerta le contó a Beatriz
Reyes Nevares en una entrevista posterior (Siempre...!,
núm. 1300, 24 de mayo de 1978), el inexplicable
desinterés de cierto editor impidió que su edición se
consumara:
-Por último, Efraln: ¿No piensas en la edición
de un libro de prosa, en que se podrían reunir
algunas de tus crónicas de periódico?
-Si, sí lo he pensado. Hace poco, quise reunir
cuatro conferencias que dicté en el Instituto
Hispanomexicano (calles de Tabasco). Eran sobre
la novela, el cuento, el teatro y la poesía en nuestro

país. En total, son algo así como ciento y pico de
cuartillas. le propuse los textos a un editor joven
-relativamente joven-, pero no me tomó en
serio. Poco después supe que tampoco como poeta
me tomaba en serio(...)

Tras esa extraña decisión del innombrado (e innombrable)
editor, las conferencias -mala suerte o destino- se
publicaron, como se dijo, de manera póstuma, en 1983,
de nuevo en la UNAM, con un buen prólogo de Mónica
Mansour, pero llenas de erratas y de nuevo condenando el
libro a la invisibilidad
Tras esa aparición, pasarían 23 largos años para que
volviera a hacerse una nueva compilación prosística
de Efraín Huerta, lo que ocurrió en 2006, a iniciativa
de Guillermo Sherídan y corno parte del "Proyecto
para la documentación de la literatura mexicana"
con sede en el Centro de Estudios Literarios del
Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
El libro, titulado Aurora roja. Crónicas juveniles en tiempos
de Lázaro Cárdenas (1936-1939), es un conjunto de 101
textos de Huerta aparecidos casi 70 años atrás en los
periódicos El Nacional y Diario del Sureste, acompañados
de 683 notas y de un riguroso prólogo de Sherídan.
Precisamente la rudeza de ese escrito dio lugar a un
desacuerdo entre Sheridan y la familia del poeta, que
no autorizó la publicación comercial del libro, planeado
para aparecer en Ediciones ERA. La caprichosa
posteridad volvía a hacer de las suyas y como efecto
de su tornadiza voluntad, las 101 crónicas se vieron
destinadas a aparecer en una edición no venal de la
que sólo se imprimieron "cincuenta ejemplares fuera
de comercio, destinados exclusivamente a bibliotecas
públicas", según la nota inscrita en la página legal. La
consecuencia era previsible: los escritos ahí reunidos
han sido citados en tesis y ensayos académicos, pero no
se han leído con la abundancia y la ausencia de filtros
polémicos deformantes que su calidad amerita.
Pero la historia no acaba ahí. En 2010, los
investigadores Alejandro García y Evelin Tapia
propusieron al Instituto de Cultura y a la Universidad
de Guanajuato la edición de 127 artículos sobre cine
publicados por Huerta en El Nacional entre 1947 y 1952.
Con el título de Close-up, el nombre de la columna
dominical semanal de donde los escritos procedían,
se publicó entonces la compilación en dos tomos,

62

doblemente valiosa, por ser la primera que nos permitió
asomarnos a la voluminosa producción sobre cine
de Efraín Huerta y por contener decenas de escritos
impecables. Close-up, sin embargo, sufrió (y sufre) dos
adversidades: se editaron del libro sólo 500 ejemplares,
pocos, incluso sí se considera que estaban destinados
a una difusión principalmente regional; y además, al
tratarse de una coedición, los libros se repartieron para
su distribución y venta, a razón de 250 y 250 ejemplares
entre la Universidad y el Instituto, con el efecto de
que una parte de los primeros sigue en una bodega y
los segundos ya se agotaron, sin que el título pueda
reimprimirse.
Corno se observa, ni siquiera la publicación de los
cinco títulos revisados, que suman más de 1200 páginas
de prosa efrainiana ( el doble de las que ocupan sus
poemas) ha sido suficiente para vencer los azarosos
efectos de una posteridad encaprichada en hacer
prevalecer a Huerta sólo como poeta y en postergar su
conocímíento como prosista copioso y de muy diversos
registros cualitativos.

Hecha la revisión de algunas de las causas originarias
del desconocímíento de la prosa de Huerta que sí se ha
rescatado, conviene analizar la suerte correspondiente al
segundo grupo de escritos, el de los no republicados tras
su aparición original.
Una manera de practicar ese análisis, elocuente
a su manera, es mediante el examen de ciertas cifras
puntuales y de algunas consideraciones estadísticas,

63

en las que la aritmética sirve como instrumento para
lograr una estimación confiable sobre la dimensión, la
variedad, la ubicación exacta, la vigencia y la calidad de
las piezas que forman el continente oculto de la prosa
de Efraín Huerta que sigue en espera de ser descubierto.
Veamos.
Sí bien fue publicada en 1997 y no se ha actualizado,
la bibliografía más completa sobre la obra de Efraín
Huerta sigue siendo hoy la elaborada por Aurora
Ocarnpo y Laura Navarrete, incluida en el tomo IV
del Diccionario de Escritores Mexicanos. Siglo XX. En ese
volumen, la bibliografía de Huerta se extiende a través
de 43 páginas y registra 1,382 entradas, considerando
tanto los escritos de Huerta como los escritos sobre
él y su obra. Sí uno se concentra en los apartados que
registran los textos en prosa de la autoría de Huerta
-"AL Ensayos y prólogos" y "B.l Hemerografía"-, se
observará que consignan 644 escritos, entre artículos,
crónicas y columnas, el más antiguo de 1937 y el último
registrado de 1992. La cifra, aunque parcial, no es
desdeñable; el problema es éste: sí sólo se considera
esa relación, pronto tendrá que aceptarse que aun
frente a esa muestra incompleta nuestro conocimiento
actual es deficientísímo. Los números son elocuentes:
de esos 644 escritos, al iniciar 2014 sólo se había
republicado una quinta parte. Es decir, los escritos
correspondientes a más de :500 entradas de esa lista
no los puede leer nadie hoy, a menos que renuncie a
su trabajo, pida una beca, se encierre un año entero en
la Hemeroteca Nacional, y los transcriba a mano, a la
antígüita, pues en el venerable recinto las fotocopias de
cada volumen cuestan 150 pesos.
La zona de sombra se extiende al recordar que,
como es fácil sospecharlo, la bibliografía de Ocampo
y Navarrete es muy incompleta. Doy varios indicios:
incluye sólo 2 de los 101 artículos recogidos por
Guillermo Sheridan en Aurora Roja (compilación que
es en sí misma una selección); consigna artículos sobre
cine de sólo una de las columnas que Huerta escribió en
varios periódicos y revistas, siendo que tenemos noticia
de por lo menos diez series; no registra las numerosas
colaboraciones que Huerta firmó con el pseudónímo
de "El Periquillo" entre 1940 y 1952; no menciona ni una
sola traducción, y, aunque parciales, Huerta hizo muchas
que intercaló en sus cartas, artículos y conferencias (de
Supervíelle, Montaigne, Éluard, Cocteau, Prévert),

�además de traer del inglés y del francés textos
periodísticos, entrevistas y pasajes de libros que
divulgó en las páginas periodísticas que tuvo a su cargo,
sin consignar casi nunca su autoría. Y en fin, es una
bibliografía que tiene saltos de uno y hasta catorce años
en los que sólo anota un artículo, cuando es sabido que
Huerta no dejaba de escribir ni cuando viajaba o estaba
enfermo. Sólo esa consideración -que cada día escribía
algo y que escribió durante cincuenta años-, ha llevado
a Raquel Huerta-Nava a proponer la cifra escalofriante
de 10 mil escritos como volumen estimado de su
producción prosística, sobre la base de 200 por año.
Además de eso, la bibliografía de Ocampo y Navarrete,
como toda elaboración de minucias que además se ve
forzada a cerrarse en un corte, requiere rectificaciones y
lleva más de dos décadas sin actualizarse (sus entradas
más nuevas, se dijo, son de 1992).
Eso, en cuanto a la propia obra. Pero el panorama
no es mejor si se toma la bibliografía de Ocampo y
Navarrete como referencia para identificar lo que se
ha escrito, opinado y juzgado sobre esa obra. Vista
desde esa perspectiva, por la misma razón de ser un
registro que se detuvo en 1993, la bibliografía tampoco
da cuenta de las sustanciosas aportaciones críticas
sobre la obra de Huerta producidas en los últimos
veinte años, cristalizadas en decenas de ensayos,
textos periodísticos, artículos académicos y tesis de

licenciatura, maestría y doctorado. En ese conjunto,
claro, hay mucha paja, pero también escritos ahora
ineludibles para "pensar a Efraín Huerta", estando
entre los más importantes, en mi opinión, los escritos
de Cynthia Briones, Luis Vicente de Aguinaga,
Emiliano Delgadillo, Diana Espinoza, David Huerta,
Isabelle Pouzet, Alejandra Proaño, Vicente Quirarte
y Guillermo Sheridan, beneficiarios, en varios casos,
del estudio de los materiales que forman el "Archivo
epistolar Efraín Huerta-Mireya Bravo", depositado en
el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional.1
Con el apoyo de estos datos, puede ofrecerse el
siguiente balance: la obra prosística de Efraín Huerta es
una obra que nadie ha leído completa hoy, ni nadie leyó
entera en el pasado; que nadie ha visto reunida en un
solo lugar, para empezar porque aún no se ha logrado
establecer con precisión dónde y cuándo se publicó
(y dónde y en qué condiciones se encuentra ahora),
lo cual implica que no se ha hecho el inventario de los
periódicos, las revistas y otras publicaciones en las que
llegó a aparecer algún escrito en prosa de Huerta. En
Efraín Huma: Absoluto amor (1984), una compilación
1 El archivo fue creado en 2002 gracias a una donación de Andrea
Huerta Bravo, hija del poeta y dedicataria de Los hombres del alba
y contiene ejemplares de las primeras ediciones de los libros
de _Huerta, recortes de numerosas publicaciones con poemas y
amculos, y muchas páginas inéditas.

64

haber en esa producción acumulada de cinco décadas
documental que todo amoroso de su obra debe conocer,
muchos artículos alimenticios y de ocasión, alguna
Mónica Mansour presentó una lista (claro: incompleta)
decena de prólogos de conveniencia, numerosos textos
de veintiún publicaciones periódicas en las que Huerta
de combate y maquinazos de circunstancia que vieron
colaboró con regularidad. Ese inventario, sumado a
disminuida su importancia al disolverse la necesidad o
los avances de documentación de Raquel Huertala coyuntura que les dio lugar.
Nava (aún no divulgados, pero amplios), constituye
Sobre la base de esa creencia, al recibir del Fondo
una guía utilísima. Sin embargo, falta precisar los
de Cultura Económica y de la familia Huerta-Bravo la
nombres de las columnas y colaboraciones que en esos
responsabilidad de elaborar una antología de su obra
medíos mantuvo Huerta, pues en ciertos periódicos
prosística decidí guiarme por unas ideas y criterios
escribió más de una a la vez -p. ej., en Esto, en el que
sobre todo realistas y prácticos, aunque gobernados por
se sabía que tuvo a su cargo las secciones "México
un propósito superior irrenunciable: hacer accesible
Cinema", "Cinema reporter" y"Aquf', y donde Huertaa los lectores una selección de la prosa de Efraín
Nava descubrió una más de título precioso: "Polvo
Huerta representativa de los variadísimos rumbos que
de estrellas"-. Por otro lado, en concreto sobre los
recorrió, asi como de los temas, rasgos y tonos que llegó
escritos políticos, falta también saber si se reducen
a adoptar y la hacen distintiva, y eso sin importar si
a los que firmó con su nombre o bajo pseudónimo en
habían sido compilados previamente en folleto o libro,
una decena de publicaciones Qulián Sorel,Juanito Pega
pues, a fin de cuentas, como se vio, ninguno de ellos es
Fuerte, 8 hombre de la esquina,Juan Díeguíto, Roberto
hoy mismo accesible.
Browning,Juan Ruiz, 8 Periquillo, Loroescucha entre
Con esa intención, y por varias razones -la escasez
los que han sido identificados), y falta establecer
de tiempo, entre otras-, opté por realizar El otro Efraín.
su periodo exacto de aparición. Y claro, falta reunir
Antología prosística de Efraín Huerta, a partir de tres
materialmente esos textos: fotocopiados, escaneados,
grandes núcleos:
transcritos en Word, en ejemplares originales de los
i) los escritos de importancia obvia, sea por
periódicos y las revistas donde se imprimieron, en
pertenecer a la etapa de configuración de la generación
versión mecanográfica del autor, o en cualquier forma
literaria con la que se identifica a Huerta (la de la
imaginable.
revista Taller, aunque también se recogen textos
llegados a este punto, acaso puede aceptarse ya que
publicados en revistas anteriores, contemporáneas y
sin ser óptimo ni envidiable el estado editorial y crítico
posteriores), sea porque contienen apuntes valiosos en
de la obra de Efraín Huerta a la llegada de su primer
primera persona sobre sus ideas literarias y políticas
centenario natal, también es cierto que la situación
y
sobre la escritura de su obra (los prólogos y las
es sobre todo estimulante y nos señala reflexiones y
entrevistas), o hasta por su rareza (La causa agraria);
tareas para el presente y para el futuro. Son muchos
ii) los escritos que el propio Huerta consideró como
quienes piensan que la primera de esas tareas consiste
dignos
de perduración más allá de su primer destino
en emprender la ejecución de las obras completas (o
periodístico (por eso los reunió y editó), que forman
casi, o "reunidas", o "selectas" o "escogidas") de Efraín
grupo con los que quiso ver compilados e intentó
Huerta.2 Por mi parte, no comparto el prejuicio de
publicar, en los que su visión del mundo y la literatura
creer que la reunión integral de la obra de un autor
se redondea (las conferencias de 1964 y 1965); y al fin,
mejora siempre su legibilidad, aumenta su fama o
iii) los escritos sobre distintos temas -con
representa el cumplimiento de una deuda moral. Y
predominio de la política y el cine-, rescatados por
concretamente en el caso de Efraín Huerta sostengo
los investigadores que me preceden y he mencionado:
que su legado no se vería favorecido con el destino de
Mónica Mansour, Guillermo Sheridan y Alejandro
las obras completas. Por una razón fundamental: por
Garcia, cuyos esfuerzos críticos y compilatorios
2 Ast lo cree, por ejemplo, Raquel Huerta-Nava, quien en la cuarta
ameritan ser reconocidos y ver multiplicados sus efectos,
de forros de la compilación Efraín Huerta. El alba en Ramas, preparada
sobre
todo ante la realidad ya mencionada del sombrío
por ella (Tierra Adentro-Instituto de Cultura del Estado de
Guanajuato, 2002), asentó esta declaración: "Urge una edición
destino padecido por sus respectivas selecciones.
critica de su poesta y urge la edición de sus obras compleras".

65

�Ahora bien, ese solo universo, sin criba alguna habría
escribiendo las respuestas él mismo ( recuérdese que
formado un volumen monstruoso de más de mil páginas o
en 1973 perdió la voz), en las que brilla el personaje
dos librotes inúmidantes de más de seiscientas cada uno.
entrañable, bromista, enterado, crítico y autocrítico que
Ante esa observación, opté por elaborar, en primer lugar,
hizo de sí mismo.
una antología de antologíC15, pero sin tomar a las existentes
Concluyo con un apunte alentador. El panorama
como fuente documental, sino transcribiendo cada
de olvido, mala suerte editorial, indolencia crítica e
texto de su originaL como efecto de lo cual se eliminaron
intervención caprichosa de la posteridad sobre la prosa
centenares de erratas y se restituyeron frases y párrafos
de Huerta, por fortuna parece que cambiará de manera
omitidos. Y en segundo lugar, me propuse hacer una
radical bajo el impulso auspicioso del centenario. Los
antología de lectura, entendida como
ejemplos son numerosos. Tras
una selección delos mejores escritos EL PANORAMA. DE OLYIDO, la publicación de El otro Efraín
de ese conjunto. Ylqué entiendo por
Antología prosística (FCE, 2014,
MALA SUERTE EDITORIAL,
los mejores? Los que más me gustan
4 mil ejemplares), Ediciones
a mí y los que creo que pueden IMDOLEMCIA CIÚIICA E IM• La Rana y la Universidad
gustar a más lectores, asumiendo
'nRYEMC16MCAPRICHOSA de Guanajuato publicaron
que el gusto es una facultad no sólo
Canción del alba, compilación
orientada por el placer, sino también DE LA POSTERIDAD SOBRE heterogénea de relatos y
por el interés cultural y disciplinario, LA PROSA DE HUERTA, POR "ensayos periodísticos",
por el deseo de formarse una visión
seleccionada por Raquel
FORTUNA
PARECE
OUE
sobre un personaje admirado y
Huerta~Nava y compuesta por
una etapa histórica crucial, por CAMBIARÁ. DE NA.MERA lll textos, 49 de los cuales no
la búsqueda (mejor sí colmada)
están ni en El otro Efraín, ni en
RADICAL BAJO EL IMPULde coincidencias con las propias
Aurora roja. La propia Huerta~
opiniones y, especialmente, por la SO AUSPICIOSO DEL CEM• Nava preparó Efraín Huerta en El
curiosidad desinteresada, sobre TEMARIO.
Gallo Ilustrado (Planeta, 2014),
todo cuando la curiosidad encuentra
con 70 entregas de la célebre
recompensas a la altura de su rigor.
columna "Libros y anti.libros",
Guiado por esos principios, la antología que preparé
y anunció que tiene preparadas otras dos compilaciones:
y circula desde junio de 2014 consta de 176 escritos,
Palabra en el cielo. Ensayos periodísticos 1936~1940, más una
distribuidos en siete secciones y en 675 páginas:
selección de la columna "Cine y anti.cine", a editarse
1) "Libros y autores", con 52 textos que descubren al
ambas enla UNAM Sumado a ello, revistas y suplementos
agudo lector que fue Huerta y abundan en sustanciosos
culturales (Proceso, Nexos, Revista de la Universidad, Tierra
apuntes autobiográficos; 2) "Párrafos sobre artistas",
Adentro, Confabulario, Laberinto), en ocasión del centenario
una corta serie de 7 textos que revela su acercamiento
rescataron crónicas, cartas y poemas desconocidos, indicio
crítico pionero a las artes plásticas; 3) "Crónicas ltricas
de la riqueza oculta que sigue si explorar. A su vez, Sergio
y urbanas", conjunto de 21 escritos cuyo estilo y tesitura
Ugalde (COIMEX) y Antonio Cajero (COLSAN), tienen
son los del poema en prosa; 4) "Cine", conjunto de
en marcha un proyecto de investigación y publicación
54 textos plenos de erudición, humor y ácida ironía;
antológica sobre los artículos publicados por Huerta en El
5) "Artículos políticos y de actualidad", con 28 escritos
Popular entre abril de 1940 y enero de 1942, en plena guerra
que dan fiel testimonio de los planteamientos y los
mundial, en la columna "El hombre de la esquina", cuya
emplazamientos éticos, de las adhesiones, las necedades,
lectura descubrirá un perfil escritural poco conocido.
las polémicas y las disputas sostenidas por Huerta desde
En una palabra: situados frente al continente de la
los 20 años y hasta su muerte; 6) "Prólogos", con los 8
obra en prosa de Huerta, en su centenario contamos con
que en su vida escribió, divertidos e indispensables para
un mirador más firme y elevado desde el cual reconocer
entender sus decisiones poéticas (y éticas también); y
la ingente dimensión, la gran profundidad y las múltiples
7) "Entrevistas", con sólo 6 de las decenas que concedió
formas de sus zonas sumei:gidas. •

66

�,.,MI PAPÁ NO ERA ACITADOR
SOCIAL, ERA UN PERIODISTA
DE DENUNCIA. EN UNA OCA•
SIÓN SÍ LE PARTIERON l i
CARA■

LO SECUESTRARON

Y LE DIERON DE CACNilOS
CON LA CULATA DE UNA 45
Y LE TUMBARON TODOS LOS
DIENTES."
RAOUELNUERTA•NAYA

ROM: Estamos hablando de una obra considerable. En vida
su padre, ¿no efectuó ti mismo alguna recopilación de textos
periodísticos que fueran de su agrado?

florales de aquí y de allá, de todo lo que hubiera en la
carta aunque, desde luego, en aquellos años no había
tanto como ahora.

RNM: Hizo una pequeña obra en la UNAM, que se
llama Textos profanos (1978), otro cuadernillo. Textos
profanos son textos para amigos pintores y prólogos
de libros. No estoy segura de si son dos libros: uno de
prólogos [Prólogos de Efraín Huerta, 1981] y el de Textos
profanos. Aquellas conferencias, aquellas charlas (1983) son
una serie de_conferencias que él dictó durante los años
70, que publicara la UNAM en un volumen azul, si
mal no recuerdo, con retrato suyo en la portada. Pero
nada más. Es un fragmento muy pequeño.

ROM: En su poesía algo se alcanza a ver de su admiración
por las grandes divas del cine en aquellos años, tanto nacionales
como internacionales. ffl interés por el cine se contaba entre sus
principales?

ROM: Cuando con los años Efraín Huerta comenzó a ser

objeto de cierta marginación porparte de la clase dirigente, dos
periódicos representaron el principal ingreso económico para él?
RNM: Él siempre vivió del periodismo. No tuvo otro
ingreso. Bueno, hacía dictámenes. Él decia que era
"juradólogo" profesional. Hacía dictámenes de cine,
de literatura. Constantemente fue jurado del premio
Poesía Aguascalientes, de varios premios, de juegos

RNM: Absorbió durante más de una década su
vida. Considera que él comenzó como periodista
cinematográfico en 1943, aunque hay "pininos"
anteriores. Sus primeros artículos sobre cine datan de
1937. En 1943 ya tiene un conocimiento más amplio
del cine, porque su paisano, Alberto Quintero Álvarez
lo invitó a colaborar como jefe de redacción en una
revista fílmica y ahí se empapó del tema. Hasta 1943
se lanzó como periodista cinematográfico profesional
y esto va a durar desde ahí, con la columna "Polvo
de Estrellas" y un sinnúmero de columnas en otros
periódicos y revistas con y sin seudónimo, a veces
hasta sin firma. Crítica teatral también hacía, aunque
no la he encontrado. Crítica de música no hacía tanta.
Tiene varios "Libros y antilibros" donde sólo habla

68

sobre música. Le encantaba el tango, le fascinaban
ciertos cantantes favoritos. La música popular era
lo suyo: bolero, tango y corrido. Fue un gran autor
de corridos, que eso, por supuesto, tampoco se ha
recopilado.
ROM: Ahora siendo tan amigo de José Revueltas, con ese
destino que le tocó enfrentar a ti de prisiones, persecuciones,
donde temía incluso por su vida, ¿por qué a él le tocó eso y a su
padre no?
RNM: Bueno, yo alguna vez le pregunté que por qué
no había ido a dar a la cárcel y me respondió que
porque corrta muy rápido. Se iban por la noche a San
Juan de Letrán a pegar la propaganda y a Revueltas lo
agarraban siempre. Entonces lo tenían que ir a sacar
como buenos estudiantes de derecho. Iban todos a
abogar por él y conseguían sacarlo de los separas de
la policía. Ahora bien, Revueltas era un gran agitador
social. Mi papá no era agitador social, era un periodista
de denuncia. En una ocasión si le partieron la cara. Lo
secuestraron y le dieron de cachazas con la culata
de una 45 y le tumbaron todos los dientes. A partir
de ese momento, en 1941, tuvo que usar dentadura

69

postiza. Le tiraron los dientes cuando el atentado. Él
era un hombre que gozaba de gran prestigio, tal vez
por eso no lo atacaban más, pero sí tenia enemigos
jurados entre la clase política mexicana, aunque lo
mismo tenia amigos muy poderosos, directores de
periódicos, casi todo el gremio periodístico era su
amigo. Entonces era de alguna manera eso, siento, lo
que lo hacía ser intocable, aunque sí recibía amenazas
y todo.
ROM: En cuanto a las críticas contra los excesos del
estalinismo, ¿hay algo de esto en las crónicas?
RNM: Es un tema muy entretenido, porque ahí ve
uno cómo se burlaba de pronto del totalitarismo,
que eso no se sabe, nunca se ha ventilado. En una
que se llama Crestomatía ingenua, que va a salir en
la antología de Guanajuato, ahí se está burlando
totalmente de la censura estalinista. Ése es un
aspecto que casi no se conoce: Efraín Huerta
riéndose del totalitarismo estalinista. Son artículos
de los 70. Él no era un hombre tonto, obviamente se
daba cuenta de lo que estaba sucediendo y siempre
fue crítico de esas cosas.

�ROM: Cuando Octavio Paz empezó a distanciarse
ideológicamente del marxismo-leninismo, a propósito de las
incómodas revelaciones que hizo André Gide de su viaje a la
Unión Soviética, respecto de lo que había visto, especialmente
la represión de losintelectuales, eso fue unpoco antes, claro está,
icuálfue la actitud de su padre en esos años?

alejarse de sus padres, mi mamá le pidió que rentaran
ahí mismo en el edificio. De hecho, se casaron en el
departamento de mi abuelo. Las fotos de la boda que
aparecen por ahí son de ese departamento, de Lope de
Vega y Campos Elíseos, el número uno. Cuando ellos
se casaron vivieron en otro de los departamentos.

,

EFRAÍM ■•ERTA, YA TODOS

LOS POLÍTICOS SABÍAN, MO SE LE
COMPRABA. A MI CASA MO LLE•

CAIIAM CANASTAS DE MAYIDAD."

libros. Y cómo vivía en México después del 68 fue, como
todos los habitantes de este país, perseguido y censurado.
Eso se nota también en sus escritos. En"AvenidaJuárez"
hay algunos versos que hablan de esto: ):,orque está dicho
que no debemos saber nada, decir nada". Ahí está patente
la censura.

RIIM
RNM: En esos años, yo siento, él creia que era
propaganda en contra de los soviéticos. Después no, ya
fue enterándose de más cosas como toda la gente. En
ese momento él creyó que era una cuestión ideológica,
de ataques por parte de enemigos de los soviéticos.

ROM: Y sus hermanos, itiene usted hermanos completos y

ROM: En el poema "Farsa trágica del presidente que quería una

medios hermanos?

isla", icree usted que se refiere a Kennedy oa Eisenhower? Por los
años de composición, ya que se alude al catolicismo del presidente.

RNM: Tengo tres medios hermanos del primer
matrimonio de mi papá, que son Andrea, Eugenia y David,
y de mi mamá somos dos, mi hermana Thelma y yo.

ROM: De hecho nunca se

distanció de la Cuba de Castro,
ino es cierto?

'"LO O•E ESTABAN IIACIEMDO
EM c•BA POR CAMBIAR EL
SISTEMA, EL PROYECTO IMI•

ROM: iSu padre se casó de
nuevo al morir su primera
esposa?

RNM: No, nunca se
distanció. De hecho, él
RNM: No se murió,
estaba ya un poco cansado CIAL DE LO O•E ERA •NA RE• se divorció. No quería
de todas esas cosas, harto, YOL.CIÓM, O•E El COM LO divorciarse pero se
pues se dio cuenta en lo
enamoró de mi mamá y
O•E ÉL SE FORMÓ EM s• •••
que había terminado, no
se casó con ella. Mi mamá
YEMT•D■
O•IZÁS
ESO
CAP•
era ningún tonto. La que se
aún vive y sigue teniendo
metió mucho fue mi mamá T•Ró s• IMACIMACIÓM." RHM una conciencia política y
[Thelma Nava, ciudad de
social. Su primera esposa
México, 1932], que era 18
también. Me parece que
años más joven que él y lo jaló. Él se emocionó mucho
muy metida con la solidaridad con China. Ella era
pensando tal vez en la utopía de nueva cuenta. Lo que
fundadora de grupos feministas. Mi papá, cuando se
estaban haciendo en Cuba por cambiar el sistema, el
quejaba, le decía mi mamá: "A mí no me reclames, ya
proyecto inicial de lo que era una Revolución, que
me conociste así".
es con lo que él se formó en su juventud. Quizás eso
capturó su imaginación. Él fue un gran amigo de la
ROM: Para concluir, me gustaría preguntarle, iconsidera
Revolución cubana. No se metía más que a ser jurado
usted que las posturas sociales de fondo que sostenía su padre
en Casa de las Américas, no se metía en más cosas.
son relevantes hoy y por qué?
Defendía el proyecto de lo que significaba Casa de las
Américas para la cultura latinoamericana.
RNM: Siguen siendo vigentes, por supuesto. Es
decir, nodos los niños de México tienen acceso a la
ROM: iCómo es que él dice que era un "pobretón que vivía en
educación? No, verdad. ffodos los niños de México
Polanco", cómo acabó viviendo ahí?
tienen acceso a una vida con servicios de higiene, una
vida digna? No tienen esos derechos. Ahora ya existen
RNM: Creo que Polanco está muy mitificado. En
los derechos fundamentales de los niños por lo menos.
algún momento fue un lugar donde vivía la gente
Muchas cosas sí han mejorado en cien años pero otras
normal. Cualquier pequeñoburgués vivía como mis
continúan siendo muy deficientes. Creo que una de
abuelos, que no er:an gente rica ni nada. Había muchos
las cosas que indignaría a Efrain Huerta el día de hoy
departamentos en renta y así vivían ellos. Por no
serían las redes de prostitución infantil, estos terribles

70

aspectos que se dan el día de hoy. Él sería uno de los
primeros en estar denunciando todo eso.

RNM: Quedará la incógnita. No puedo responderla en

ROM: iO el pretendido control absoluto, la alegada vigilancia
que se ejerce sobre todos los miembros de la sociedad a través de
las telecomunicaciones, los teléfonos fijos y celulares, los correos
electrónicos?
RHM: Él estaba en contra de la censura, los ataques al
ciudadano. Él era un ciudadano de a pie, así se describe
en muchas de sus crónicas. Se quejaría profundamente
de las cosas que suceden en la ciudad de México, pues
la vivía en plenitud, se estaría quejando con amargura de
los cambios y segundos pisos. Estaría atacando a los jefes
de gobierno, ya no son regentes, por sus ideas y teorías,
cosas que hacen. Cada semana hacen cosas muy raras en
la ciudad de México. Digo, porque en su momento, Efraín
Huerta se traía de bajada a los regentes, a todos esos,
Uruchurtu, Hank González, a todos los traía, a diario
era tirarles y tirarles. Eso lo entretenía muchísimo, de ahí
nace este libro tan importante de Circuito interior, "circtúto
interior en el que ardemos", ya lo poetiza por entero. Los
temas que le preocupaban a él siguen siendo vigentes. Por
eso ahí, creo, hay un punto de contacto para entenderlo
muy cercano y vital.

ROM: Transa poética y Dispersión total. sus últimos libros,
son títulos maravillosos, delirantes, ino cree usted?

este momento. Pienso que era Kennedy.
ROM: La crisis de los misiles se dio bajo Kennedy. Suele verse

siempre el lado claro de Kamedy y su trágica muerte como héroe,
pero se ignoran apropósito de él otras cosas más oscuras y dudosas.
RNM: Los tejemanejes. Era algo en lo que Efraín Huerta
estaba muy metido siempre. Es algo en lo que hay que
estar en la política. A Efraín Huerta, ya todos los políticos
sabían, no se le compraba. A mí casa no llegaban cwiastas
de navidad. En cambio, yo llegué a ver la casa de un
periodista, de esos regulares, iqué bárbaro, qué canasta,
qué lujo! Allá en Polanco mismo. Por eso él se reía de sí
mismo en Polanco, porque estaba rodeado de las jóvenes
herederas de las mansiones cerca de la casa. iTodo lo que
no aparece ahí en sus poemas!

ROM: Una maravilla que hacia al final fuera capaz de tener
esa autoironía acerca de su papel como seductor viejo, casi sin
esperanzas, de una doncellajoven, ino cree usted?
RNM: Claro, el "Juárez-Loreto" es también tremendo,

muy divertido. Era un viejo lobo de mar o, aún mejor,
como él habría dicho, un viejo lobo de bar ["Crónica
metropolitana", Diario del Sureste, 1937, Aurora Roja.

Crónicas juveniles en tiempos de Lázaro Cárdenas (1936-1939),
RNM: Cuando era más joven no era tan irreverente.

Se fue volviendo cada vez más joven con los años en su
manera de pensar, de escribir también, porque creo que
cuando era más joven le preocupaban más cosas y cuando
fue mayor ya no. Entonces era cada vez más juguetóil, con
un dominio cada vez mayor dela palabra, ya podía hacer
lo que quisiera con la métrica, sin pensarla, ya le salía
pues de forma natural Es una maestría la de esos últimos

71

edición y prólogo de Guillermo Sheridan, UNAM,
2006). Siempre jugando con el lenguaje. Un hombre
que tuvo tanto éxito con el sexo opuesto. Se sabía
perfectamente todo, pues era como quien dice de la
pelea pasada. Hay un poemínimo que, me parece, se
llama "Bequeriana", el cual dice "las madres cuyas hijas
amé tanto me besan hoy como se ama a un tonto".
Habría que corroborar pero al parecer va por ahí. •

�MOS EXPOMEMOSA LA MIRADA DE
IOSÉ EMIUO PACNECO euE MOS

1

l&amp;EYA A LA MIMUCIOSIDADr A ESA
Aprava:ha e;/ instante

YOLUMT.AD DE CONTARLO Y CAN•

porque el futuro no nos perte:nca.

TARLO TODOr O CASI TODO.
Horado (aproximación de.José EmilioPachuo)

D

esde este carpedian se decide una poética, una
manera de explorar y percibir la realidad
Pero en este vivir el momento se cifra el peso
de tcxla una eternidad que use vuelve instante de oro".
La noche, como espacio del prodigio, se impone. No
sólo la recibimos junto con su legado, sino que vemos
entre sus sombras, junto al movimiento de las cortinas
que produce el cuerpo que tiembla tras ellas y que está

a punto de recibir la vengativa estocada de Hamlet, o a
partir de ese extraño resplandor que se levanta del lecho
donde Gertrudis ha acariciado la atribulada cabeza de
su hijo, las figuras que más que hombres son literaturas.
Saberse parte del círculo de Mecenas; saber que la
República ha dejado de ser y que ahora se impone el
Imperio de Augusto. El tiempo no se detiene y el Tíber
fluye seseante entre los edificios que representan y avalan

72

el poder. Horacio canta a la patria; Vírgílio, la canta
desde sus entrañas humeantes. Juvenal la observa a una
prudente e irónica distancia. El poeta es el vate; aquel
que no sólo es la voz de todos, sino que también es su
conciencia; la ~ala conciencia de su tiempo", como
afirmara Saint-John Perse.
He comenzado de noche porqueJosé Emilio Pacheco
nos cantó sus elementos (1963). No sólo sus elementos,

73

sino también el tono de la elegía, la del dolor, pero
también la del miedo; ésa que está condenada a una
vigilia que no olvida. Hago una digresión y tropiezo,
un día leo UI.as ruinas de México" (1986) y atravieso el
páramo de la ausencia, del no estar ahí; ese sentimiento
vulnerado por la culpa. Otro día leo El reposo del fuego
(1966) y asisto a la intemperie del dolor, de la pena que,
desde adentro, explota y lo cubre y señala todo. Pero
es de noche; siempre es de noche. Yel día -al autorse le ha vuelto árbol de luz, frontera, muro y columna.
Porque de noche se cierra el libro que se ha leído
durante el día; porque horas antes de que amanezca se
concluye aquel otro que se inició por la tarde; porque lo
imagino como al joven Giacomo Leopardi tumbado en
su diván devorándolo todo. Sin embargo, el día también
ejerce e impone sus condiciones.José Emilio Pacheco,
como Quinto Horacio Flaco, es seducido y violentado
por el devenir de la urbe. La polis se le vuelve su objeto
de deseo; es la musa que también fascinó a nuestros
poetas románticos, el continente simbólico que englobó
a la patria modernista; la de Urbina, entre las dos aguas;
la del Duque Job, en el centro mismo de la corriente
modernista. Después llegarla la patria de Ramón López
Velarde, la posrevolucionaria; la que aún hoy -en la
segunda década del siglo XXI- nos sigue afectando
desde su presencia ausente.
Nos exponemos a la mirada de José Emilio Pacheco
que nos lleva a la minuciosidad, a esa voluntad de
contarlo y cantarlo todo, o casi todo. La literatura es
memoria y selección. No podemos narrarlo todo ni
podemos encauzar la memoria en una sola vertiente.
Ésta obedece a reacciones, a lógicas, que no dominamos,
pero sí sufrimos; condiciones del misterio, misterio en
sí mismo, que nos hace atender esto y no lo otro; ser
selectivos a pesar de nosotros mismos. En este nivel
-de lo ingobernable y epifánico- se destaca un libro
como Irás y no volverás (1973), un rompecabezas que,
desde lo menudo, lo hecho con las manos (con arte),
va construyendo un friso donde lo cotidiano, el tono
conversacional, no se confunde con lo prosaico. Ahí, en
esa armazón, percibo las formas varias del poema breve,
la contundencia de la imagen, el reíno de lo implícito
sobre lo explícito que pareciera ser la razón del poemalíbro, pero no lo es; es tan sólo un recurso para revelar
el eco del poema, de lo poético, que dialoga con lo que
se sugiere, con las campanas que siguen repiqueteando

�JOSÉ EMILIO PACIIECO MOS EM•
FREMTA A LA METÁFORA DEL
RÍOF Y ES AIIÍ, PRECISAMEMTE,
EM ESE ETERMO TliMSCURRIR,
DOMDE EMCUEMTli AL OTRO, A
SU EMEMICO, OUE TERMIMA POR
RECOMOCER EM SÍ MISMO.

después de que se ha cerrado el libro. Ahora,José Emilio
Pacheco está muy atento a ese concierto que no sólo
viene de las voces de la poesía norteamericana (Kenneth
Rexroth o Robert Lowell); porque lejos de confesar,
revela. El tono se hace fuerte, más fuerte, en ese airón
de la poesía sudamericana que le es estrictamente
contemporáneo, el de Antonio Cisneros y Enrique
Lihn, por citar dos de los principales y más cercanos
interlocutores.

11
y sólo nuestrossuaios 110 han sido humillados.

Zbigniew He:rbe:rt (aproximación deJosé Emilio Pacheco)

El yo dramático, protagonista, que vemos, oímos y
sentimos en los cármenes de Catulo; el mismo que nos
hermana mundos opuestos en los sonetos de Quevedo;
el memorioso de Borges con sus enumeraciones y sus
rotundos finales se hace presente en Miro la tierra
(1986). La· mirada tiene aquí un tono que subraya la
sonoridad para conferir una perspectiva emocional a
aquello que se ve y canta. Catulo se duele, Quevedo
está a punto de retirarse a su letrada torre ante el
paisaje humano que lo rodea. Borges se resigna ante
un pasado glorioso, militar, que no le pertenece y
un presente que lo atosiga y desgasta. José Emilio
Pacheco nos enfrenta a la metáfora del río; y es ahí,
precisamente, en ese eterno transcurrir, donde
encuentra al otro, a su en emigo, que termina por
reconocer en sí mismo. El río crece en esa tradición
que parte de Horacio, pasa por Quevedo y desemboca
en Pacheco. Pero est e río que "permanece y dura" y

todo lo desgasta y evidencia; este río histórico que
rumia su materia y al cantar nos descubre; este sesgo
reflexivo del poema, también le llega desde el afluente
de un Zbigniew Herbert o de un Vladimir Halan. El
río corre, pero la secuoya permanece con sus círculos
que constituyen su propio tronco, el monumento del
tiempo, el texto en minúsculas de una historia que
el hombre se empeña en escribir con mayúsculas.
En el siglo XV1 Hans Holbein el Joven compuso un
"Alfabeto de la muerte" conformado por 24 letras
mayúsculas abigarradas y apocalípticas. Era amigo de
Erasmo y había ilustrado su ejemplar del Elogio de la
locura; además retrató a su autor en cuatro ocasiones.
Hay una tradición crítica y moral de horizontes muy
amplios que eclosiona en los márgenes de cauces que se
señalan -aparentemente- en diferentes o distantes
geografías. Ahora estoy pensando en Czeslaw Milosz,
pero también en la ironía de unJoseph Brodsky. La
poesía de José Emilio Pacheco guarda un diálogo
dinámico con estas poéticas; pero su concreción, la
limpieza retórica de sus poemas breves; esa pasión por
el dardo epigramático no sólo descansa en la tradición
latina, sino que se adereza con ese Siglo de Oro, con
ese último Siglo de Oro, donde Baltasar Gracián deja
su impronta desasosegante en la brillante curiosidad
creativa de Sor Juana. YJosé Emilio Pacheco está muy
atento de la tradición que lo sostiene.
La mordacidad, el autoescarnio. Ese haz de luz que
más que iluminar muestra y desnuda una realidad;
la realidad del poema que leemos al leernos. Esta
preocupación adquiere -en la poética de José
Emilio Pacheco- pesos de reflexión histórica, de
autoanálisis, de purga con o sin moraleja, de acto de
conciencia, que escudriñan el tiempo presente; un
tiempo presente determinado y constituido por un
tiempo pasado que no cesa de cuestionarlo. Pero el
tiempo presente también cuestiona al tiempo que lo
precede en un dialéctico espejeo crítico implacable,
riguroso, que descubre su propia retórica en el poema;
esa pasión crítica que desde la Ilustr ación se ha
introducido en la literatura -de manera consciente y
continuada- como medio, lente, desde el cual realizar
la autopsia del cadáver social. Ahora me da por pensar
en los fabulistas y en la poesía insurgente americana
del siglo XIX que José Emilio Pacheco estudió con
particular y propositiva lucidez.

74

111
El fin del mundoya ha durado mucho
y todo empeora
pero nose acaba.

José Emilio Pachcco,8 fin del mundo

Cuando hablamos de una retórica hablamos de una
pasión, de un lenguaje -en este caso- que se inventa a
sí mismo, por medio, o gracias, a esa pasión que exige ser
expresada en ese determinado lenguaje que será el estilo,
la letra, de ese escritor y no de otro; es decir, su pasión
creativa, su forma de respirar y contemplar el mundo.
Al releer, y esto en sí mismo siempre encierra un
misterio inquietante, un libro como No me preguntes
cómo pasa el tiempo (1969) o Islas a la deriva (1976), que
compré ese año o a principios del siguiente en la Librería
Universitaria, de aquí de la Universidad, en los bajos de
Rectoría, recién llegado a Monterrey, se me aparece un
escenario tan nebuloso y cargado de presagios como
la primera escena de la película Macbeth de Roman
Polanski, producida en 1971 por Playboy. Entro de lleno
al acto V de Hamla y me encuentro con los dos patanespayasos-sepultureros que cavan (uno adentro, otro
afuera) una tumba; no sólo cavan, sino que también
cantan y su tono juguetón y amargo, cínico y mordaz,
me adentra en otra tradición que gotea sus ojos que se
han trocado en perlas en la anatomía de la poesía deJosé
Emilio Pacheco: la Totentanz, la Danza de la Muerte.
Es cierto, la fugacidad no cesa y es la vida misma.
Hay que vivir el momento como si fuera el último; no
obstante es de una prudencia extrema intentar el justo
medio que nos lleva a ser políticamente correctos. Y
si además logramos atisbar la felicidad en aquello que
se nos concede, nos convertiremos en beatos dichosos
que, de manera discreta y humilde, recorreremos la vida
-ese valle de lágrimas- con una pequeña sonrisa en
los labios y una lucecita de paz allá, en el fondo, muy al
fondo, de la pupila. Pacheco leyó y releyó a Quevedo y
con él a toda la tradición que lo conforma; sin embargo,
supo ver entre la ruinas de Roma, donde no encontró
el destello del Imperio ni a Roma misma, un Tíber
que permanecía, sí, pero sumamente disminuido y
contaminado. Pacheco al leer a Quevedo vio que no
había sitio en donde fijar la vista que no fuera presencia

75

de la muerte. La vida pasa, el tiempo pasa, pero esa
fugacidad nos disminuye, enferma y aniquila. Ya nada
es lo mismo, ya nada es lo de antes. Esta fugacidad nos
mina y deteriora, todo se acaba, todo está señalado por
un camino "que va a dar a la mar que es el morir", por
citar a otro autor,Jorge Manrique, tan presente en la
tradición poética de José Emilio Pacheco. La fugacidad
entonces está trazada y coronada por la muerte; se
trata en realidad de una Danza de la Muerte que todo
lo iguala, lo relativiza y obliga a ver desde ese ángulo
implacable. Se trata de que nos estamos muriendo, de
que aquello que "permanece y dura" también se cansa
de permanecer y durar. La calidad de vida se empobrece
junto con el mundo donde ésta transcurre. Desde esta
óptica aparece un tono estéóco, moral, social que atreve
una reflexión cruda y nada concesiva que obliga a una
expresión que la delate, que la presentilique. Estamos
ante una retórica, una forma de respirar y contemplar
el mundo.
La tradición poética de la Danza de la Muerte se
remonta a finales del siglo XIII, pero no acaba; segrega
una retórica que, a su vez, segrega una estética que, a
su vez, segrega una forma de contemplar y respirar el
mundo. Un mundo apocalíptico desde donde se ejerce
una crítica moral que evidencia una crítica social. La
muerte no sólo relativiza todo, sino que nos iguala y nos
sitúa en un devenir incesante que denominamos historia,
y ésta, la historia, se convierte en el blanco del poema. El
poema se escribe en minúsculas, las historias cantadas,
las imágenes, apelan a pequeños episodios que van
configurando un Eresco enorme dónde contemplarnos
desde una única perspectiva o punto de fuga que es,
precisamente, la fugacidad que nos va preparando para
el olvido, para la muerte. Gracias a esta conciencia, a esta
oscuridad que nos rodea y que no podemos cuestionar,
es como nos es dado, en esta poética, y desde esta poesía,
ver crecer un fuego que no cesa ni disminuye pese a
todo, o gracias a ese todo que le es permanentemente
adverso. Las estrellas sólo las vemos de noche, y a mayor
oscuridad mayor brillo.
Fracasé. Fue mi culpa. Lo rcconoz.co.
Pero en manera alguna pidoperdón o indulgencia.
Eso mepasa por intentar lo imposible.

José Emüio Pacheco. Despedida •

�La fuente de la
e oído que la gente tiene
toda clase de mascotas,
desde las más comunes,
como son el perro o el gato, hasta
las más exóticas, por llamarlas
de algún modo, como pueden
ser la serpiente, la tarántula o el
mono. Pero nunca había oído que
alguien tuviera de mascota a una
abeja o, quizás más insóhto, a toda
una comurúdad -¿es el término
correcto?- o enjambre de abejas.
De modo que, cuando el otro día
entré al café y me di cuenta de que
estaba siendo ocupado o visitado
o recorrido por una zumbante
invasión de abejas, estaba por
darme la vuelta y despavorida
salir corriendo cuando una de las
meseras, de nombre Jenny o Jessy
-no alcancé a leer bien las letras
blancas bordadas diagonalmente
en el extremo superior izquierdo
de su delantal verde-, me detuvo.
"No se asuste", me conminó; ~o la
van a picar. Si una abeja se le acerca,
ponga la punta de la lengua entre los
dientes, como si se la mordiera, y le
aseguro que la abeja no la picará."
Por ser amable, pero internamente
decidida a salirme del lugar y no
volver a pararme por ahi hasta que
me constara que los bomberos, o
qué sé yo qué cuerpo de auxilio

H

cuerdas, tranquilas y sensatas
sin necesidad de mostrarlo, de
YIERA LA YERDAD DftRÁS DEL IMCIDEMTE DE confinnarlo ni tampoco de fingirlo,
LA AIIEIA OUE IIAIIÍA PICADO A MI HERMAMO sino sencillamente porque de
naturaleza lo son, hagan lo que
DEMTRO DE LA MAIUZ, FIMCÍ COMFIAR EM LA hagan, y así es como se las arreglan
COMFIA.Mli COM LA OUE LA IOYEM MISERA en la vida y en el mundo, cuerda,
tranquila y sensatamente, bajo toda
ME IMYITABA A SEMTARME EM LA TERRAZA Y
situación y circunstancia, ya sea la
más común, cual puede ser tomar
TOMARME UM CAFÉ■
un café, o la más inesperada, cual
puede ser verse bajo una invasión
de abejas.
de las abejas que volaban de un
había sido para mi hermano,
Tomaba mi café lo más
lado a otro del recinto; fingí ser
vergonzosamente la otra había
apresuradamente que podía ,
indiferente a su paso ponzoñoso
sido para mí. La de mi hermano,
más atenta a no descuidarme de
y veloz, a su congénita y evidente
efectivamente lo debía llevar y lo
un posible ataque y piquete de
amenaza. De modo que alcé el
llevó a Urgencias del hospital de
abeja que a saborearlo ni, según
tarro y me lo llevé a los labios,
la esquina; pero la mía, a donde me
era
mi costumbre, entregarme a
di el primer sorbo como sí no
debía llevar y, iAy!, me llevó, fue
pasar un rato sin prisa ni mayor
estuviera temblando de ansiedad
direct amente al Psiquiátrico. Dos
preocupación en el lugar, cuando
y como si no sospechara que
explicaciones; dos instrucciones.
con toda claridad vi cómo una
de un minuto a otro podía ser
Era afrentosamente claro qu e
abeja se posaba en el bocado de
atrozmente picada por una abeja, si
el ataque de risa, del que yo
pan
dulce que la señora en la
no dentro de la nariz, pues habría
había sido presa al ver sufrir a mí
mesa frente a la mía estaba por
sido una coincidencia demasiado
hermano at acado por una abeja,
introducirse a la boca. No grité
extraordinaria, inmerecida por
no había sido una respuesta que
por no precipitar nada; pero
una persona como yo; quizás sí en
pudiera atenderse con ningún tipo
había quedado tan atónita ante
los labios, para que me los sellara
de primeros auxilios; a todas luces
el desenlace que presenciaba que
y me impidiera reírme y, menos,
había sido un brote de locura vil
estuve a punto de desvanecerme y
soltar la carcajada. Pasara lo que
que, como todo brote de locura vil,
caer de la silla.
pasara, no debía echarme de cabeza
no debía ser atendido sino con los
Sin embargo, para mi sorpresa,
frente a Jennyzfessy, que hasta ese
extremosos métodos y las radicales
la
señora cerró los labios, bajó
momento podía haberme tildado
técnicas usuales de la psiquiatría,
lentamente al plato el bocado de
de una cliente rara pero, nunca,
métodos y técnicas que tocaba a los
pan dulce con la abeja encima y,
de una pobre enferma, que en el
psiquiatras y a nadie más aplicar
con una sonrisa y un asomo de
fondo de mi esencia más profunda
nada menos y nada más que a los
risa casi provocada por la ternura,
es lo que soy, una loca, una loca de
locos viles, y en este caso, a mi
como ante un gesto inconsciente
atar, por más que la mayor parte
Por temor a que Jenny/Jessy
pero gracioso de un bebé, un gato o
del tiempo, especialmente cuando
entreviera la verdad detrás del
un perro, dejó que la abeja comiera
estoy en público, logre pasar por
incidente de la abeja que había
o sorbiera ese bocado de pan dulce
una mujer cuerda, tranquila y
picado a mí hermano dentro de la
cuanto quisiera mientras que ella
sensata.
nariz, fingí con.fiar en la con.fianza
partía otro bocado de pan dulce y
Sin embargo, y por fortuna
con la que la joven mesera me
se lo llevaba deleitablemente a la
para la humanidad, no toda la
invit aba a sentarme en la terraza
boca, sobre la lengua, sin necesidad
gente es ni está loca. Hay personas
y t omarme un café; fingí ser
de mordérsela entre los dientes. e
que en público y en privado son
indiferente al imparable zumbido

POR TEMOR A OUE IEMMY/IESSY EMTRE•

A la letra

pertinente, hubieran eliminado
de raíz a las abejas, le pregunté a
Jenny/Jessy cómo sabía o por qué
conocía ese truco o mecanismo
labiodental de defensa que protegía
a -roda prueba a la posible víctima
de un piquete de abeja. Sonriente y
tranquila, Jennyzfessy me contestó
que ella y su hermana desde chicas
habían tenido abejas como mascotas,
de modo que conocían sus hábitos
bien y las abejas nunca las habían
picado. Le confié que a mi tampoco,
pero que en cambio una vez babia
sido testigo de un incidente tan
espantoso con abejas que, si quería
saber, prefería no arriesgarme
nunca, o nunca más, a ser víctima
de semejante horror.
Para explicarme, le conté que,
pocos meses atrás, precisamente mi
hermano, al señalar a los bomberos
en qué rincón de la terraza se
encontraba el nido - ¿es el término
correcto?- de abejas que debían
eliminar, había sido perversa y
ferozmente picado por una de
ellas que, avispada, vengativa y sin
clemencia voló directamente hacia
él y se le metió en la nariz. "No
olvido -referi a Jennyz)'essy- los
gritos que daba mi hermano"; era
evidente que el dolor que sufría era
tal que le impedía razonar, pues no

76

• IIÁRIIARA IACOIIS

le permitía ni siquiera expresar qué
le había sucedido; no le daba lugar
ni siquiera a simplemente exclamar
"Me picó una abeja". Desesperado,
se llevaba las manos a la cara, a
la nariz, veía al cielo y gritaba y
gritaba, "iAy! iAy!". Sin consultarlo,
de inmediato llamamos a una
ambulancia y sin pensarlo dos
veces lo llevamos a Urgencias del
hospital más cercano a la casa.
Por supuesto, callé frente a
Jessy/Jenny cuál había sido mi
verdadera reacción ante el horrendo
suceso; no podía contarle a ella ni
a nadie cómo, al ver a mi hermano
en ésas, al oírlo gritar y gritar, yo
había sido presa de un ataque de
risa -que se repite cada vez que
recuerdo el vívido accidente- tan
desatado e incontrolable que me
había resultado imposible cortar.
Veía correr a mi hermano, lo oía
gritar, lo contemplaba llevarse
las manos a la cara inútilmente y
en vez de auxiliarlo, yo no hacia
más que reír, reía y reía. La verdad
era que yo no había llamado a la
ambulancia, pues quien la tuvo
que llamar, dada mi propia crisis,
fueron los bomberos. Y no pidieron
una, sino dos ambulancias.
No referiré nunca a nadie que
mientras que una, con toda razón,

77

�Letras al margen

P

ero en ocasiones creo que mi cerebro me engaña y no es verdad
que en otra época permanecí en un solo sitio: un pueblo lejano
lleno de gente conocida. De ser así, he estado siempre en el
camino, en medio de ninguna parte, entre las siluetas fugaces de quienes,
de pronto, dirigen una mirada indiferente a mi paso. No importa que los
sueños me hablen de una casa de piedra, un sembradío y un arroyo casi
seco, o de una madre muerta poco antes de la partida de su único hijo,
o de un padre apenas entrevisto en los primeros pliegues de la niñez,
desaparecido más tarde allende la frontera, como se esfuman las nubes
tras las montañas: por el empuje del viento.

e ED•ARDO AMTOMIO PilRA

Ciertas noches cálidas, bajo
las temblorosas constelaciones,
consigo atisbar en mi memoria
-en lo que resta de ella- un rostro
cuya sonrisa es signo de afecto.
Otras noches mis tímpanos creen
percibir el eco de un nombre, acaso
el que llevé en una edad remota,
pronunciado con ansiedad por
labios de mujer. Mas el rocío de las
madrugadas me trae un sabor de
lágrimas de despedida, y entonces
me da por reinventar una tarde en
que opté por dejar la casa, el pueblo,
la memoria feliz de los primeros

78

años, para seguir las pisadas del
autor de mis días. Era la hora del
crepúsculo y había una joven junto
a mí en la salida del pueblo. Si Sus
brazos acogedores se amoldaban
a mi espalda. Su calor me decía
quédate, aquí serás feliz. Pero yo no
pensaba sino en el sendero que se
extendía interminable ante mi vista.
¿Existirá ese lugar al que
algunos llaman la frontera? Me lo
he preguntado por años, y se lo
pregunto a todo aquel con quien
me encuentro. En los inicios de
este viaje, cuando caminaba por

áridos llanos y las montañas apenas insinuaban sus contornos en la lejanía,
con frecuencia me rebasaban largas caravanas cuyos guías confiaban en
alcanzar muy pronto su destino. Luego, conforme transcurrían los meses,
éstas se extinguieron y ya sólo me topaba con algún caminante solitario
como yo que me decía que los confines del país no estaban lejos, que no
perdiera la esperanza, que la riqueza me aguardaba al otro lado de un río
con dimensiones de lago, o una laguna con aspecto de mar, no recuerdo con
exactitud ¿Riqueza?, me preguntaba yo al ver sus andrajos, su rostro cansado,
su expresión hambrienta. Yme alejaba de él sin decir nada.
Durante su enfermedad, mi madre mencionó una nación de hábitos raros,
ciudades de oro y dioses crueles, cuya lengua resulta incomprensible. Un reíno,
aseguró, protegido por muros y ríos andúsímos, con un ejército diestro en
impedir la invasión de los bárbaros de piel oscura. Al notar en mi semblante
que no entendía sus palabras, aquella moribunda, mi madre, me explicó con
voz tierna, como si yo aún fuera el infante que buscaba su regazo: Los bárbaros

79

somos nosotros, hijo. ¿y mi padre?,
pregunté de inmediato. &amp;l es un
bárbaro también? Asintió con sus
escasas fuerzas, y con sonrisa triste
añadió que a pesar de la muralla, el
agua y los soldados, desde tiempos
antiguos muchos de los nuestros
traspasan el límite con el fin de
perderse en las ciudades áureas del
país ajeno.
Esta charla, que sólo retengo
en sueños, me da ánimo para
continuar unos meses, y la inercia
los transforma en años. Pero
cuando el frío arrecia y convierte

�mis pies en dos pesadas piedras,
cuando el sol se llena de odio y
quema con furia tal que mi piel se
ennegrece en instantes, cuando
los campesinos rehúsan compartir
conmigo el pan, o cuando la sed
seca hasta mis ojos impidiéndome
ver los escollos del camino, siento
el impulso de abandonar la marcha,
hablo conmigo y me digo es inútil
seguir, nunca encontrarás lo que
buscas, vuelve. Aunque, ¿volver
a dónde? Y golpeo mis sienes con
los puños obligándome a recordar.
'i grito. Increpo a las montañas y
a los valles. Insulto a los desiertos
que escuchan impasibles mis
reclamos. Pateo el agua de los ríos
por haberme diluido la memoria.
Y lloro. Cuánto he sollozado de
desesperación, dolor, ira, mientras
me repito que tal frontera no es
sino una ilusión, una esperanza
vana, un embuste creado por
quienes necesitan tener fe en
otros mundos, un cuento que las
madres han inventado con objeto
de explicar a los hijos la ausencia
de los padres. Mas estos arrebatos
pasan rápido y el deseo de retomo
se me apaga, pues no encuentro
en mi interior las referencias
suficientes para saber quién soy y
de dónde vengo.
En otra época lo supe, de eso no
hay duda. Pero he atravesado tantos
ríos que las escenas de mi pasado
se han ido deslavando hasta perder
el color, la nitidez en los trazos, el
timbre de las voces. Antes, cuando
todavía era joven y transitaba
regiones desérticas donde la lluvia
y la vegetación constituían una
promesa incumplida, la nostalgia
mortificaba mi alma por las
noches y repasaba mis recuerdos.

Ya dormido, los sueños eran un
adelanto de los sitios que pronto
visitarla, como si la mente los
lanzara de vanguardia anticipando
mi llegada. Así, vivía en el pasado
y el futuro a la vez. Sin embargo,
después de cruzar a nado el primer
río de ancho cauce algo sucedió
dentro de mí: por un tiempo
tuve la sensación de caminar en
círculos, sin alejarme del origen y
sin acercarme a la meta. También
perdí casi todos mis recuerdos, y
los sueños enloquecieron ocupando

o supo responder. Busqué entonces
en el café a los viejos sabios y cada
uno de ellos ensayó una respuesta.
Ajustándose los quevedos para ver
mejor la lejanía, el maestro de la
escuela habló de semanas de viaje
a través de desiertos calcinantes y
cumbres escarpadas. El alcalde frotó
sus corvas rígidas y sugirió meses
de ardua caminata. El sacerdote
murmuró la palabra años una y
otra vez, como si salmodiara una
plegaria. Sin embargo, el más viejo
de todos, de quien se aseguraba que

PEOR AÚNI EL CAMINO NO SÓLO ES INFINITO:
ES UN SER YIYO. UN DIOS IRACUNDO OUE NO
SUELTA LO OUE ENCUII.E. POR ESO LOS SE•
DENTARIOS OUE MORAN A SU YERA DESCON•
FÍAN DE ÉL Y SE UMITAM A OBSERYil A LOS

..

TRAMSEUMTES COMO OUIEN CONTEMPLA LA
DICESTIÓN DEL ALIMENTO A TRAYÉS DE UN
EMREYESADO IMTESTIMO.

su lugar. Desde entonces sólo
tuve memoria al dormir, siempre
en imágenes ocres, difusas,
susurrantes. ¿Son recuerdos, o
simples resonancias falsas de la
época en que aún podía recordar?
No lo sé. Aunque hay algunas de
esas imágenes en las que creo.
Antes de emprender el viaje fui
con los jóvenes de mi edad al billar
del pueblo. En tanto jugábamos una
partida, les pregunté cuánto había
de caminar para alcanzar la orilla
del país. Sin despegar los labios,
me miraron como se mira a los
locos: con una mezcla de lástima y
repulsión. Insistí, y ninguno quiso

80

había gastado la juventud de país
en país, me tomó de los hombros,
echó su aliento agrio encima de
mi rostro, y mirándome desde sus
acuosas pupilas me dijo que debía
estar preparado para un periplo que
duraría toda mi existencia. Igual
que el de tu padre; aunque tú no
dejas un hijo que después vaya tras
de ti No he retenido bien el resto de
sus palabras, pues en mis sueños su
voz es apenas un susurro. Mencionó
un gran río de aguas violentas, algo
sobre la memoria, y extendió el
brazo hacia el norte. Luego me dio
la espalda y fue a descansar al lado
de los otros ancianos.

No le creí. De haberlo hecho,
jamás habría partido. Pero hoy,
después de fatigar durante años la
tierra con las plantas de los pies,
estoy seguro: el viejo sabio dijo
verdad. Peor aún: el camino no
sólo es in.finito: es un ser vivo. Un
dios iracundo que no suelta lo que
engulle. Por eso los sedentarios
que moran a su vera desconfían
de él y se limitan a observar a los
transeúntes como quien contempla
la digestión del alimento a través
de un enrevesado intestino. Un
dios caprichoso. Cuando lo desea
se ramifica, multiplicándose en
veredas y senderos, para más
adelante reunir sus brazos de
nuevo en uno solo, en zigzag a
r atos, ahora recto, enseguida
curvo, ascendente o descendente.
Transfonna el paisaje a sus flancos
según su arbitrio: arena yerma del
llano, selvas rumorosas, lamerías
erizados de cactos y magueyes,
valles lacustres, despeñaderos,
planicies y hondonadas. Y si se le
agotan las opciones, inicia otra vez.
Cuando siento que avanzo
por un paraje recorrido con
anterioridad, echo mano de toda
mi concentración para escrutar
en tomo mío los árboles, el
ganado, las aves, las cabañas de
los lugareños, las nubes, hasta
convencerme. Nunca antes caminé
por aquí, me digo aliviado. En
esas ocasiones incluso he pensado
que mi destino está cerca, y
creo vislumbrar adelante, a lo
lejos, la figura de mi padre ( no
lo conocí, es cierto, mas imagino
una traza semejante a la mía). Y
entusiasmado desvío mis pasos y
me acerco a alguna vivienda lleno
de esperanza, aunque también con

actitud suplicante, temeroso de
no ser comprendido, mordiendo
la vergüenza al presentir en los
ojos de los extranjeros el asco
que debe provocarles mi notoria
barbarie. Pero en cuanto reparo
en su piel oscura y escucho con
claridad sus palabras de rechazo,
me doy cuenta de que hablan mi
lengua y comprendo que sigo en
mi país. Sus voces suenan con
un tono diferente al de la mía tan
sólo porque somos de pueblos
distantes. Decepcionado, me alejo
.fingiendo que no les entiendo, o
respondo a sus agresiones con
algún insulto aprendido de niño,
o ya de adulto en cualquier región
remota, y retomo el camino con
la seguridad de encontrar, en
mi siguiente parada, personas
cordiales, caritativas con un
peregrino que viene de tan lejos.
Y las piernas me impulsan a
continuar como si respondieran
a una voluntad ajena, superior.
Tal vez la del camino mismo. Yo
obedezco, aunque mis zancadas
sean más lerdas cada día, porque de
un tiempo a esta parte he empezado
a sentir cansancio. ¿Será que estoy
envejeciendo demasiado rápido?
¿Qué la continua postergación
de mi arribo a la frontera por fin
aplastó las últimas esperanzas
que había en mi? Quizá. Y la
ausencia de memoria que obnubila
mi entendimiento es otro peso
sobre la espalda que entorpece las
extremidades. Sin remembranzas
nítidas el pueblo, la casa de piedra,
los ancianos sabios, mi madre y
aquella joven que fue a rogarme
que no me fuera me resultan
lejanos en extremo, pertenecientes
a una época nunca ocurrida. No

81

puedo creer en su existencia. De
la de mi padre también poco a
poco he comenzado a dudar. Ha
desaparecido de mi horizonte.
Desde hace semanas, o meses,
nadie me visita por la noche. En
lugar de las imágenes del sueño,
al dormir me invade una agitación
intensa, angustíante, vacía.
No llegaré nunca. Los latidos
sin ritmo del corazón me lo
anuncian segundo a segundo.
Seguiré andando hasta el último
instante, cuando la muerte venga
a arrebatarme de las garras de este
sendero. Pero antes mi memoria
quedará tan limpia como las dunas
del desierto tras el soplo del viento
matutino. Lo sé porque ya se huele
en la atmósfera la humedad del
próximo torrente. Allá delante
su superficie espejea los rayos
del sol con un murmullo sordo
que apaga todos los sonidos. No
parece mar, ni laguna ni río, sino
tan sólo agua, mucha agua. Avanzo
decidido hacia ella mientras me
voy despojando una vez más de
la ropa, de los pensamientos, de
mi vida entera. Al otro lado se ve
una pequeña sucesión de cerros
escarpados que alguien podría
confundir con una muralla, sus
árboles lucen enjutos, con el
tronco desnudo de ramas y follaje,
como lanzas altas. Entro al caudal
y mis pies agradecen la frescura
hquida. Antes de sumergirme dirijo
la vista al frente, distingo una franja
de tierra ancha y serpenteante que
asciende entre dos de los cerros,
y me embarga una alegría serena.
Ahora lo sé: cuando alcance la orilla
opuesta, sin nada que me retenga en
el pasado, encontraré sin problema
el siguiente tramo del camino. •

�EL ZOMBI NA PASA•
DO A REPRESEMTAR
AL OTRO: EL EMEMI•
CO IMSIDIOSO COM
EL OUE MO SE PUEDE
MECOCIAR MI

SI•

OUIEli RADMAR
Y ATACA CUANDO
MEMOS SE ESPEIIA.r
O BIEM SE NA COM•
YERTIDO

EM EL
PRETEXTO PARA
METAFORIZAR LAS
CRISIS ECOMÓMI•
CAS CLOBALES.

e .u.llEltTO C■lllül.

L

os zombis, tal corno se les
representa en la cultura
popular del presente, son
seres humanos desprovistos de
conciencia, violentos e incontenibles, que atacan solos o en
grupos a otros seres humanos y
si no los matan los contagian, convirtiéndolos en nuevos zombis.
Aparecen en muchas lústorias
diferentes en todas las artes y
medios contemporáneos y son,
esencialmente, iconos de lo que
suele llamarse ciencia ficción o
-para usar un término menos
viciado- narrativa especulativa:
aquella porción de la narrativa
a secas que se dedica a imaginar
otras posibilidades de existencia de las sociedades y culturas

humanas a partir de sus condiciones presentes.
La transformación que sugieren los zombis suele ser la misma sin importar de cuál de sus
incontables versiones se trate:
el argumento más común de sus
historias es que su aparición
(que con frecuencia se describe
como "invasión", "plaga", "epidemia" o incluso "apocalipsis")
causa la destrucción de un orden social en apariencia estable,
que se vuelve insostenible
cuando grandes porciones de la
población se contagian, dejan
sus labores cotidianas y en cambio se empeñan en la destrucción. Quienes no se han contagiado y sobreviven a los ataques

82

-los humanos "normales" o "sanos"- deben enfrentar nuevas
condiciones de existencia, más
precarias e inciertas, y adaptarse
para sobrevivir: aprender nuevas
habilidades, crear nuevas costumbres y comunidades.
Esto es así a pesar de que el
zombi tiene su origen lústórico
en el culto vudú haitiano, y por
lo tanto es, en principio, un personaje claramente sobrenatural.
Pero es que el zombi se vuelve
popular justamente a medida que
va perdiendo la cualidad mágica
-su origen como muerto resucitado por un heclúcero- que
tiene en el vudú. El proceso se
da a lo largo de varias décadas, a
medida que el zombi se integra

en los medios masivos de lengua

inglesa. El momento crucial de la
transformación es el lanzamiento
de La noche de los muertos vivientes
de George A. Romero (1968), la
primera cinta moderna de zombis. Aunque en ella la palabra
zombi no se utiliza, y Romero
tiene influencias de personajes
sobrenaturales como los vampiros de Soy leyenda de Richard
Matheson (1954) o los fantasmas
de Carnaval de las almas de Herk
Harvey (1962), los elementos fundamentales de la trama "clásica"
del subgénero se establecen en la
película, incluyendo el aspecto y
comportamiento tlpicos del zombi, la idea de la invasión, el énfasis
en los esfuerzos por sobrevivir de

la población no afectada por el
contagio y una idea crucial: que
la catástrofe es siempre un accidente, o por lo menos un proceso fuera de control. El zombi,
en las versiones que siguen a
Romero, deja de lado a todos sus
precursores y se vuelve un mito
moderno: un representante del
caos que amenaza a una sociedad
compleja.
Esta imagen podría parecer
muy estrecha, pero ha permitido
que el zombi se adapte fácilmente a las preocupaciones de
diferentes épocas. En sus primeras décadas, los zombis reflejan
la amenaza de una guerra nuclear -un miedo constante de
muchos lugares en Occidente- y
su aparición se explica como un
efecto de un derrame de desechos
nucleares o algún accidente similar; más cerca del siglo XXI, con
el reconocimiento del sida como
una epidemia global, el zombi es
un enfermo, victima -aunque
también vector- de algún virus
mortífero; en años recientes, tras
los atentados terroristas del 11
de septiembre de 2001, el zombi
ha pasado a representar al Otro:
el enemigo insidioso con el que
no se puede negociar ni siquiera
razonar y ataca cuando menos se
espera, o bien se ha convertido en
el pretexto para metaforizar las
crisis económicas globales: hay
muchas lústorias recientes que
retratan las consecuencias de la
catástrofe zombi y enfatizan, entre ellas, la pérdida del bienestar
y las comodidades de los países
desarrollados (la mejor de estas
historias tardías es probablemente una novela: Guerra Mun-

83

dial Z de Max Brooks [2006], que
dio lugar a una adaptación cinematográfica mediocre pero es un
libro inteligente y audaz).
Todas estas visiones del zombi, por supuesto, fueron creadas
en el mundo de habla inglesa y
sobre todo en los Estados Unidos. El zombi es, al menos en este
momento, un icono de la cultura
mediática estadounidense, que
sigue aspirando a ser la base de
una monocultura global y que exporta, casi siempre con éxito, sus
propios intereses a otros países.
Sin embargo, esta exportación
es cada vez más problemática, y
en el apartado de las lústorias de
zombis, como en el resto de los
subgéneros producidos mayoritariamente desde el mundo
de habla inglesa, no sólo hay un
agotamiento creciente de argumentos y personajes sino una
limitación deliberada, y cada vez
más dificil de mantener corno una
forma viable de explotación comercial, de las posibilidades narrativas de personajes y mundos
narrados. Con esto quiero decir
que el zombi globalizado tiene
cada vez más dificultades no sólo
para impresionar a su "mercado
meta" sino también para ir más
allá de él, al resto de los habitantes del mundo. Esto pasa siempre
que una moda se agota, por supuesto, pero en el caso del zombi
parece que podria ocurrir algo todavía más interesante: que el icono fuera subvertido, apropiado,
reclamado por personas y culturas
más allá de las que se consideran sus
actuales propietarios.
Están las películas paródicas
como la cubana Juan de los Muertos

�(2010) de Alejandro Brugués, pero
también las que se toman en serio y
además introducen innovacíones en
la historia base de Romero, como
la canadiense Pontypool (2009) de
Bruce McDonald, que retoma la
idea de la infección pero la sitúa
no en un virus sino en las palabras,
como ún misterioso trastorno del
inconsciente colecúvo, y crea así
una versión contemporánea de la
idea de la "enfermedad del lenguaje".
Estas películas, desde luego, están
fuera del sistema de producción
de las grandes empresas de medios
globales.
Y está también el hecho de que
el zombi, como metáfora, puede
ser mucho más rico de lo que el
cine, la literatura, los cómics y los
juegos en general hacen parecer.

En México, por ejemplo, el uso
más común de la palabra zombi es
político e insultante: la derecha
conservadora lo introdujo a
mediados de la década pasada
como un calificativo que dar
a los opositores de izquierda,
justamente equiparándolos a
la visión habitual del zombi
en la cultura estadounidense:
parásitos o destructores sin
conciencia, empeñados sólo
en el caos. (Esa visión es en
el fondo, de hecho, puritana y
clasista.) Pero no solamente
el uso de la figura del zombi
ha sido más diverso y festivo
en México, sobre todo en el
cómic y la literatura, sino
que nuestra propia cultura
podría reinterpretar el zombi,

84

apropiárselo sin pudor, y llevarlo
en varias direcciones de lo más
interesante. Los zombis, por
ejemplo, podrían no ser el Otro,
sino nosotros mismos, la sociedad
en su conjunto o por lo menos el
"pueblo llano", sistemáticamente
excluido e incluso atacado
por los poderes fácticos. Los
zombis, también, podrían ser
otros Otros: de hecho - muy
retorcidamente- podrían ser
los habitantes del Primer Mundo
vistos desde afuera, con énfasis
en su voracidad consumista y su
abuso de los recursos naturales
del mundo.
Habrá que ver si hay creadores
que retomen estas ideas, o que
creen otras, y que pongan en otra
ruta el trayecto del zombi. •

��Lo que sorprende de la nitidez de estas fotografías,
bien, estos paisajes son como la visión del día después, el
de su particular coloración, de la altura desde la
mundo sin humanos, enterrando o ahogando las últimas
que se obtuvieron, del espacio que abarcan, de sus
huellas del quehacer artificial que un día pretendió
dimensiones como objeto, de las nubes que se abren
competir o bien substituir al mundo natural del que, iay!,
para dejar ver la cresta de las montañas, sus texturas,
bien poco sabemos.
lo caprichoso de sus formas, o de las otras que navegan
El que la sombra del propio fotógrafo aparezca en la
por cielos interminables, de la variedad de matas,
composición final (como en Pino dd copete, La silla, Sella
cactos, árboles y demás
portus, Solticiales con huella)
plantas, de su manera YIÉNDOLO BIEN, ESTOS PAISAJES durante mucho tiempo
de habitar en laderas, SON COMO LA YISl6N DEL DÍA se consideró un error de
cumbres o cañones,
principiante, un error que
de las luces y sombras DESPUÉS, EL MUNDO SIN HU• obligaba a desechar la toma
que dan volumen y MANOS, ENTERRANDO O ANO• hecha pues a todas luces se
crean perspectivas, es la
trataba de una intromisión
CANDO
LAS
ÚLTIMAS
HUELLAS
intrincada relación que
inesperada que no formaba
guardan entre sí éstos y DEL OUENACER ARTIFICIAL OUE parte del motivo frente a la
muchos otros elementos;
UN DÍA PRETENDl6 COMPETIR cámara, que no habia sido
paisajes que relatan,
reconocida a tiempo, y por
que muestran, una O BIE" SUBSTITUIR AL MUNDO tanto, prevenida por el ojo
interminable y compleja NATURAL DEL OUE, iAY!, BIEN inexperto del fotógrafo(a)
red de relaciones entre
amateur. No obstante,
el arriba y el abajo, el POCO SABEMOS.
para algunos otros llegó a
espacio y la masa, la
representar algo asi como la
claridad y la penumbra, lo vegetal y lo terrestre, el detalle
prueba irrefutable de la presencia del fotógrafo en aquel
y el todo, lo pétreo, sólido y material de la montaña, y lo
acontecimiento, lo que reafirmaba el carácter testimonial
tenue, ingrávido e inasible de la atmósfera, ni uno sólo de
de la fotografía y su operador. Para los investigadores,
estos elementos, dentro de estas magnas descripciones
estas incómodas sombras son una fuente inagotable de
del espacio, tendría sentido si no es interactuado con
información que permite, entre otras cosas, ubicar en
todos los demás, y allá, en el fondo, al final, sobre el
tiempo, espacio y autoría, las imágenes que las poseen.
polvo acumulado en el valle, aparece
como grosera cicatriz, como huella
de herida mal cerrada, la ciudad
o mejor dicho el detritus material
de la voracidad ingobernable del
hombre. Aunque asimétrica, esta es
la relación central que nos dejan ver
estos paisajes, naturaleza y cultura,
naturaleza y artificio, naturaleza y
hombre. De hecho hay imágenes que
nos invitan a explorar esta relación

(Occultus,Mitra-Talpus, Nidus. Visionis
Montanea) sólo para que nos demos
cuenta de la magnitud de uno y otro
elemento, y cómo es que, por tanto,
poco o nada tenemos que hacer con
respecto a la naturaleza. Viéndolo

88

ahí, ni siquiera el deseo
de cambiar el mensaje a
través de la transformación
virtual que sufre el cuerpo
físico al convertirse en
luz bloqueada , estas
imágenes más bien nos
indican la desaparición
de la materia humana al
fundirse en la naturaleza.
La sombra que vemos en
estas fotografías, no trata
de Roberto Ortiz, sino que
es la simbolización de la
relación del hombre con su
medio ambiente, el natural
y el creado artificialmente;
Así, Roberto Ortíz se suma a LA SOMBRA OUE más aún, estas fotografías tratan
sí sobre esa relación, pero desde
una larga nómina de autores que YEMOS EN
ESTAS
el punto de vista de la reflexión
han hecho de su sombra parte
de su obra, o mejor aún, que FOTOCRAFÍAS, NO que el hombre lleva a cabo de ella,
del cuestíonamiento que se hace
han permitido, facilitado,
TRATA DE ROBERTO sobre lo que conocemos, de lo que
provocado, que su sombra esté
presente en muchos de sus ORTIZ, SINO OUE ES sabemos de ella.
Son otros autores los que
trabajos. A la idea testimonial LA SIMBOLIZACIÓN
han
visto en la cámara y sus
de la sombra se le agregan
DE
LA
RELACl6N
consecuencias, las imágenes
otros fines, desde certificar la
autoría de la obra, reafirmar la DEL NOMBRE CON fotográficas, una ilustración de la
ubicuidad del fotógrafo, salir del SUMEDIOAMBIEMTE. caverna de Platón. Recordemos
que el filósofo griego emplea esta
anonimato, hasta los estéticos
alegoría para explicar los dos
y experimentales. Lartígue ,
tipos de conocimiento a que tenemos acceso, el
Eastman, Rodchenko, Frank, Fríedlander,
de los sentidos que sólo nos ofrece la apariencia
lturbide, entre otros, suelen permitir esta clase de
de las cosas, y el de las ideas o verdadero que sólo
intromisión en algunas de sus imágenes.
se alcanza por medio de la razón. La historia de
A diferencia de ellos, que habiendo aprendido
la humanidad (los hombres encadenados, vueltos
cómo, cuándo y dónde dar cabida a su propia
hacía la pared de la caverna, viendo únicamente
sombra o la de los que se encuentran fuera de
las sombras de los objetos que se proyectan fuera
la toma, las emplean como autorretrato, firma ,
de su visión) nos ha condenado a creer que son
documento, o indagación de los efectos de luz y
las apariencias, las sombras, las cosas mismas,
forma, Roberto Ortíz parece renunciar a todas
las verdaderas. Uegar a conocerlas requiere de un
ellas para intentar algo diferente con estas
enorme esfuerzo de liberación que ha de traducirse
imágenes. Sabemos, por obviedad, que se trata de
en la contemplación de las ideas, que son el único
él (difícilmente podría ser otra persona), pero no
conocimiento cierto del mundo.
hay en ellas -en estas fotografías- protagonismo
Susan Sontag, titula, precisamente, el primer capítulo
o reafírmacíón del yo, tampoco la intención d e
de su libro Sobre lafotografia, "En la caverna platónica":
dar a conocer que él , en particular, estuviera

89

�FOTÓCliFOS COMO ROBERTO ORTIZ RECLAMA.M EL DERECHO DE IM•
YOCA.R LA. ÉTICA., OUE YA. IMPLÍCITA. EM EL ACTO DE FOTOCRA.FIAR,
PA.li PRESEMTA.R Y LECITIMA.R SU TRABA.JO.
La humanidad sigue irremisiblemente aprisionada
en la caverna platómca, siempre regodeándose
-costumbre ancestral- en meras imágenes de
la verdad. Pero educarse mediante fotografías
no es lo mismo que educarse mediante imágenes
más antiguas, más artesanales. Por de pronto,
son muchas más las imágenes que nos rodean
exigiéndonos atención. El inventario se imció en
1839 y desde entonces se ha fotografiado casi todo,
o así parecería. Esta avidez misma de la mirada
fotográfica cambia los términos del confinamiento
en la caverna, nuestro mundo. Al enseñarnos
un nuevo código visual, las fotografías alteran y
amplían nuestras nociones de qué vale la pena
mirar y qué tenemos derecho a observar. Son una
gramática y, aún más imponante, una ética de la
visión. Por último, el resultado más importante de
la empresa fotográfica es darnos la sensación de
que podemos apresar el mundo entero en nuestras
cabezas, como una antología de imágenes.

He querido reproducir por completo el primer
párrafo de ese apartado porque en él prácticamente
están contemdos todos los puntos que hemos venido
tratando, como los que han de cerrar estas líneas.
Es verdad, como dice Susan Sontag, que la masiva
presencia de la fotografía ha cambiado nuestra noción
de qué es lo que vemos, su alcance y resultados, pero
también que fotógrafos como Roberto Ortiz reclaman
el derecho de invocar la ética, que va implícita en el
acto de fotografiar, para presentar y legitimar su
trabajo.
Como en el caso del cuestionamiento que
presentamos al inicio de estas líneas, la caverna de
Platón puede ser recompuesta una y otra vez sin que
su enseñanza fundamental se vea comprometida o
alterada. Para nuestro caso las imágenes fotográficas
de Visionis Montanea son una parte apariencia, pero
también son igualmente evidencia, prueba de la

relación que hemos señalado entre el hombre y la
naturaleza. Es decir, son re~presentaciones de un
conocimiento incompleto e incierto de una relación
verdadera, e incluso de una relación indicial. En tanto
que las fotografías de las sombras, Huellas en el paisaje,
encuentran su sentido al ver, primeramente, en las
sombras la re~presentación de ese conocimiento o,
más bien, la de su ausencia; su proyección -la de la
sombra- o mejor dicho su deseo por reducirse a uno
sólo con su entorno, es, a su vez, la re~presentación
de la liberación del hombre de sus ataduras, del
encadenamiento al que lo someten los sentidos, y el
acceso a un saber completo de la relación que debe
guardar con la naturaleza.
Si nos fijamos bien, La silla es elocuente en este
sentido. Se trata de un panorama que, generoso, se abre
a nuestra contemplación. Aquí, el horizonte ausente
en otros grupos se pierde en la lejanía disfrazado de
franjas, girones y cúmulos de nubes; entre la montaña
y el infinito -horizonte y cielo-, allá en lo más bajo
se extiende la mancha urbana, esa costra creciente
sobre la tierra del valle. Más acá, en el primer plano,
pequeña, la sombra de nuestro único saber parece
meditar sobre el paisaje y las múltiples relaciones que
suceden y pueden suceder entre sus tantos elementos;
se pregunta, quizás, por qué nuestro conocimiento
no ha sido mayor, por qué no hemos logrado conocer
cuál debiera o cómo debiera ser nuestra relación con
la naturaleza, porque no es algo más que una sombra,
una apariencia.
Si esta es la pregunta a que nos lleva la lectura
de estas fotografías de Roberto Ortiz Giacomán,
entonces creo tener, por fin, la respuesta a la cuestión
que planteara Guillermo Schmidhuber: no, no se
puede conocer la naturaleza a través de la mirilla de
una cámara fotográfica (lo que obtenemos, lo que
observamos, siempre serán apariencias), pero el acto en
sí mismo, el mirar por la mirilla, si puede representar
nuestra aspiración de lograrlo algún día. •

90

�• l•LIEffE ■ERTROM

Si el enfoque de Tinguely
bicicleta de mecanismo
LE OTORCA A LO CATALOCA•
se relaciona con la investigmuy complejo. ¿Sirve para
DO
COMO
FAMILIAR
Y
BAMAL,
ación del nuevo realismo, es
remontar el tiempo, para
principalmente
a través del
desplazarse en el espacio,
UMA DICMIDAD CEMERALreciclaje artístico de objetos
para volar? Sea cual sea
MEMTE RESERYADA A LOS 08• fortuitos. Chacotero sincero
su función, parece salida
en busca de inspiración,
directamente del cerebro JETOS PRESTICIOSOS, DÁM•
de un científico loco o de
DOLES A ESOS MATERIALES adquiere en el mercado de
pulgas o consigue en los
un mecánico iluminado.
RECUPERADOS
UMA
SECUM•
tiraderos públicos algunas
Nos recuerda las
máquinas inventadas y
DA YIDA AL CREAR LA BASE piezas de viejas máquinas
rotas, abandonadas. Le
dibujadas por Leonardo
Y
EL
SOPORTE
DE
UMA
MUEYA
otorga a lo catalogado como
da Vinci en los siglos XV
familiar y banal, una digniy XVI. Este artista del CRliCIÓM.
dad generalmente reservada
Renacimiento es conocido,
a los objetos prestigiosos, dándoles a esos materiales
entre otras cosas, por su polivalencia y su espíritu
recuperados una segunda vida al crear la base y el
universal como pintor, ingeniero, filósofo, inventor,
soporte de una nueva creación. Sin embargo, rápidapoeta... Sus creaciones son muestra -a la vez- de
mente establecerá Tinguely su distancia con el nuevo
una gran sensibilidad artística, inventiva excepcional
realismo que encuentra esencialmente teórico y cary grandes conocimientos técnicos. El maestro italiano
ente
de unidad y legitimidad efectivas... según puede
es un modelo admirado y una referencia inevitable
verse en el trabajo de los artistas que lo componen.
para el artista suizo Jean Tinguely (Fribourg, 1925Berne, 1991), quien realizó en 1938 esta escultura
LA. .,,DESMA.TERIA.LIZACIÓM DEL ARTE"
intitulada Última colaboración con Yves Klein.
EL USO DE OBJETOS COTIDIANOS CON EL
FIM DE ROMPER LA. BARRERA. ENTRE EL
ARTE Y LA. YIDA

iLA. ESC.LTURA SIRYE PARA REMONTAR
EL TIEMPO, PARA DESPLAURSE EN EL
ESPACIO, PARA YOLAR?

U

na escultura colorida, elegante aunque
imponente, se presenta ante nosotros. Se
compone de una profusión de elementos
heterogéneos y familiares. Barras de hierro, espejos,
paneles, rampas con bombillas, un ventilador o

incluso pintadas ruedas de madera aparecen como
piezas mecánicas de un ensamblaje. Múltiples líneas
verticales encuadran y estructuran este conjunto de
formato horizontal, salpicado por las variadas ruedas
dispuestas a todo lo largo y en ambos extremos. Estas
ruedas hacen que el espectador vea en esta máquina
un eventual medio de transporte desconocido y
extraordinario, nacido de la imaginación del artista.
La escultura se asemeja a una especie de gigantesca

Georges Perec, ~ud petit vélo d guidon chromé auf ond de la cour?, dossier par lsabelle Mimou ni, lectu re d 'image par Juliette Bertron (Folio
plus classiques 215) Éditions Gallimard, París, 2011, pp. 12H29.
'

92

Cuando la realiza, Tinguely ha dejado atrás sus
inicios. Numerosas retrospectivas de gran amplitud
coronaron su obra de éxitos y le dieron reconocimiento
internacional. Su nombre está asociado al nuevo
realismo, movimiento francés de vanguardia y cuyo
manifiesto de 1960 firma: Declaración constitutiva del
nuevo realismo. Por iniciativa del crítico Pierre Restany,
esta corriente reúne a los artistas alrededor de la idea
de una vuelta a la realidad y se opone a la pintura
abstracta y lírica en boga en aquel momento. Porque
se introduce en el campo artístico la publicidad y las
producciones de consumo masivo, el nuevo realismo se
percibe a menudo como una versión francesa del pop art
americano. No se trata de crear un arte figurativo que
imitaría con fidelidad lo real, sino de emplear objetos
cotidianos anclados en la realidad contemporánea, con
el fin de romper la barrera entre el arte y la vida.

93

Yves Klein es el único miembro de su grupo del que
en verdad se siente -amigable y artístícamentecercano. Esta amistad dará lugar a muchas
colaboraciones y a obras firmadas por ambos. A pesar
de su título, ese no es el caso de última colaboración
con Yves Klein. Realizada veintiséis años después de
la muerte del pintor francés -fallecido tras una
crisis cardiaca en 1962-, esta obra funciona como
homenaje póstumo. Allí Tinguely hace referencia a
ciertas búsquedas plásticas propias de su amigo. El
azul, el rosa y el oro, utilizados principalmente para
pintar algunos elementos de la máquina, son colores
primordiales en el trabajo de Yves Klein. Consideradas
por él como las expresiones materiales más puras,
éstas deben paradójicamente permitir al espectador
acceder a una experiencia metafisica, más allá de las
apariencias sensibles; la "desmaterialización del arte"
buscada por el artista puede entonces efectuarse.
En 1956, después de un año de experiencia con
un químico, Klein encuentra un azul ultramar
extremadamente profundo, saturado y mate, utilizado

�en la serie de sus monocromos; lo UN INTERRUPTOR DISPUESTO PARA ESE
bautiza como IKB: "Internacional
Klein Blue (Azul]". Para pintar EFECTO INYITA AL ESPECTADOR A PONER
la rueda central, Tinguely utiliza EN MARCHA EL MOTOR DE QUE ESTÁ DOTA•
un color muy parecido a ese IKB,
lo que le permite, por una parte, DA l i MÁQUINA. ES ENTONCES CON UNA
utilizar el poder de atracción de MÚSICA HECHA DE SONIDOS METÁLICOS,
ese azul juzgado perfecto y, por
DE CHIRRIDOS IRRECUliRES Y ACUDOS
la otra, rendir homenaje al artista
recordado.
QUE IÍ&amp;f'l"'-A COUBOIUCIÓH COH ffES
última colaboración con Yves IC&amp;EIHTOMA YIDA.
Klein se inscribe en continuidad
con el conjunto de la obra de Jean
Tinguely, el artista que desde los años cincuenta
La extraña escultura que nos ocupa aquí se
hace de la construcción de máquinas su asunto
presenta en primer lugar como un mecanismo
predilecto, su marca de fábrica. Si este tema se
estático, fijado y congelado en espera de una futura
generaliza a partir de las históricas vanguardias de
puesta en movimiento. Un interruptor dispuesto
principios del siglo XX, la utilización que de él hace
para ese efecto invita al espectador a poner en
Tinguely es muy personal. La máquIDa: no corresponde
marcha el motor de que está dotada la máquina.
en él ni a la celebración utópica de una eficaz y
Es entonces con una música hecha de sonidos
productiva modernidad (como es por ejemplo el caso
metálicos, de chirridos irregulares y agudos que
del futurismo), ni a la denuncia social y política de una
Última colaboración con Yves Klein toma vida. Cada
alienación por el trabajo mecánico. Tinguely no erige
pequeño elemento se activa y arrastra a otro en su
a la máquina en símbolo de la modernidad y, por el
movimiento, y pronto toda la estructura se anima. La
contrario, integra las marcas del tiempo que le dan -a
máquina ejecuta bajo nuestros ojos una especie de
sus creaciones- un aspecto deliberadamente antiguo
danza a la vez torpe y conmovedora, lo que le da a
y desgastado. Esto es más que una imagen poética
la obra un tono alegre reforzado por la elección de
donde el sueño, la imaginación y el absurdo ocupan
colores muy vivos. Si la realización parece a primera
un lugar esencial.
vista pesada por sus dimensiones, se le encuentra
una cierta ligereza por la disposición aérea de los
•M MEC.A.MISMO ESTÁTICO, FIJADO Y
elementos y sobre todo por su puesta en movimiento.
COMCELADOEMESPERADE.MAFUT•RA
Al utilizar procedimientos del mundo de la mecánica
PUESTA EM MOYIMIEMTO
industrial, Tinguely le imprime a su obra un aire
festivo e infantil.
Tinguely inicia su carrera artística practicando el
dibujo y la pintura. Pero rápidamente se aparta de
UNA DIMEMSIÓM .A.BS.RD.A.
ellos porque una impresión de petrificación y de
fijación inherente a ese tipo de medios le parecía
Contrariamente a nuestras expectativas frente a un
inevitable y lamentable. Considerar a una obra como
mecanismo cualquiera, el movimiento ejecutado no
concluida y acabada ... para él eso era imposible.
es un medio puesto al servicio de una producción
Quiere escapar de ese callejón sin salida: se consagra
externa, sino un fin en sí mismo. La danza a la que se
durante el resto de su vida a las esculturas puestas
libra la máquina aparece entonces como puramente
en movimiento, animadas. Apasionado de la técnica,
gratuita y toma, por lo tanto, una dimensión absurda.
comienza por practicar solo, luego poco a poco va
La máquina, al ser construida según las leyes de la
llamando a ingenieros que le ayudan a diseñar y
mecánica, se afirma como una entidad esencialmente
fabricar sus máquinas.
improductiva. La gesticulación que se manifiesta

94

por el humor del texto que permite al autor señalar la
en un jaleo voluntario, así como la complejidad del
absurdidad de la guerra y, de un modo más general, de
sistema, son desproporcionados en relación con el
la existencia.
resultado producido o, más exactamente, la ausencia
La felicidad que emana de la escultura de Jean
de resultados.
Tinguely duplica también una reflexión morbosa
Como eco entra esta absurdidad poética en las
y negativa sobre el sentido de la vida. La máquina es
formas literarias inventadas por Georges Perec. En
a menudo utilizada por los artistas a lo largo de la
¿Pequeña bicicleta de manubrios cromados en el fondo del
historia del arte para simbolizar la existencia humana,
patio?, el autor explora e interroga en él también
regla a la que no escapa Tinguely. El mecanismo de
un mecanismo de la obra en la escritura, su pluma
última colaboración con Yves Klein a nada conduce,
siendo guiada por el uso de figuras de estilo o,
comprueba
su ineficacia. El movimiento de vida que
para retomar sus propios términos, de "flores y
es la suya está condenada
ornamentos retóricos"
a una perpetua repetición
ofrecidos por la lengua
sin objetivo, en espera de
francesa, que él enumera al COMO TINCUELY, CEORCES
final de su libro. Por esos
PEREC LE DA A SU OBRA l i su futura muerte, sujeta a
la posibilidad de averiarse,
diferentes procesos, Perec
PARAD611CA IMPRESl6M DE de fallar. Esas ruedas que
coloca a su escritura bajo
UN DESORDEN SABIAMENTE giran como locas y repiten
el signo del juego. El texto
sin cesar el mismo acto,
está impregnado de un tono
ORCAMlliDO.
simbolizan el absurdo y la
lúdico, ligero y cómico. El
inutilidad de la existencia.
autor se involucra en muchos
Motivo
muy
recurrente
en Tinguely, la rueda se
juegos de palabras, sobre todo en derredor de los
erigió en objeto fetiche. Encarna la ambigüedad
múltiples nombres dados a "Karachose" a lo largo del
de sus máquinas, al absorber al mismo tiempo la
relato. Las posibilidades ofrecidas por las palabras se
repetición carente de significado y propósito, y el
movilizan en gran medida por el escritor que dota así
espíritu de una vida optimista, la posibilidad de una
a su libro de una dimensión sonora comparable a la
evasión, un medio adecuado para luchar contra la
de una máquina en acción. La repetición, convocada
petrificación y la muerte. •
en tanto figura humorística durante el desarrollo de
la intriga, participa también de la imaginería cíclica
de un movimiento mecánico.
LA ABSURDIDAD DE l i C•ERRA Y, DE UM
MODO MÁS CEMERAL, DE l i EXISTEMCI.A.

Como Tinguely, Georges Perec le da a su obra la
paradójica impresión de un desorden sabiamente
organizado. Aquí también la complejidad del relato
y sus diferentes giros es desproporcionada frente
al resultado final: los múltiples esfuerzos y planes
extravagantes inventados para impedir que un militar
sea movilizado serán en vano, ya que el llamado a ratos
Karamanlis, Karatruc o Karalanoi acabará a pesar de
tcx:lo en Argelia. La ligereza del tono escogido por Perec
bordea aquí el oscuro tema de la guerra de Argelia y el
de una juventud involucrada en ella pese a su aspiración
a vivir en paz. Ese cinismo critico y político es sostenido

95

�" ESCRIBIR LAS YOCES AJENAS
SE COMYIERTEM EM TUYAS Y TU
YOZ SE DISEMINA EMTRE LAS DE
LOS DEMÁS." YASIUS YASIUKÓS

CUADALUPE FLORES LIERA (CFL): Ul escribir

Páramo, Aureliano Buendía, la Tía Julia, Laura Díaz,
etc.), las conductas universales. Decimos "Medea" o
"Antígona" y nos referimos a un determinado modelo
femenino. O decimos "Papá Goriot" y nos referimos al
avaro de la novela homónima de Balzac.
CFL: ¿~uién era Grigoris Lambrakis y por qué razón un
pacifista resultaba tan molesto para el régimen de entonces y
sobre todo en plena posguerra?

te interesa expresar tus ideas o dar voz aquienes carecen de voz?
YA.SILIS YA..SILIK65 (YY): Buena pregunta.
Al escribir las voces ajenas se convierten en tuyas
y tu voz se disemina entre las de los demás. En este
movimiento palindrómico descansa la belleza de la
creación. Por esta razón, al escritor (scribe, writer,
écrivain, scrittore, etc.) en el idioma griego se le llama
co,escritor [syn,grafeas], es decir, "el que escribe con
el otro". [En latín el verbo correspondería a conscribo.]
CFL: Wirías que la literatura constituye un mejor documento

que la historia que, en su mayoría, está escrita por la clase
rectora?

YY: De manera rotunda diría que sí. Sólo que este "Sí"
requiere de una explicación para que no parezca que
menosprecio a la historia genuina: la historia se ocupa
de acontecimientos determinados, como las guerras,
la peste, las revoluciones, los asesinatos de reyes y
políticos. La literatura se ocupa, en el caso de tener
a la historia por tema, como por ejemplo la Batalla de
Stalingrado, del elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos, en el ambiente que los
rodea, en las contradicciones de los protagonistas.
Así, por ejemplo, la Batalla de Stalingrado la entendí
verdaderamente cuando leí las novelas del escritor
ruso Vasili Grossman y no por los libros de historia
que se ocupan de ella.

CFL: ¿~é hace que un héroe novelístico resulte universalmente
aceptado?

YY: La capacidad del escritor de destacar a través
de un personaje determinado que posee un nombre
determinado (Bovary, Karenína, Raskolníkov,Joseph
K, Titika ( en Los miserables), Esmeralda, Pedro

97

YY: Durante la época de la Guerra Fría los pacifistas
eran los enemigos por excelencia de los regímenes
burgueses, porque la paz era la consigna por
excelencia de los soviéticos. En el Oriente enemigo,
enenúgos del régimen eran los amigos de Occidente.
Cada formación tenía a sus enemigos señalados.
De esta manera Lambrakis, que no era comunista,
resultaba más peligroso que los comunistas, porque
representaba una tendencia que incluía una gama
más amplía de gente. Y quienes tenían el poder
querían atajar la proliferación de esta ideología. Sólo
que lo que consiguieron con el cobarde asesinato
fue precisamente lo contrario. Grecia se llenó de
nuevos "Lambrakis", por esta razón los militares se
apresuraron unos cuantos años más tarde (1967) a
establecer la junta de los coroneles, adelantándose
a los "generales" que la tenían programada para el
siguiente mes.
CFL: i~uéfue lo que más te sacudió de los hechos que rodearon

el asesinato de Lambrakis como para llevarte a escribir una
novela?
YY: No vas a creer lo que te voy a contar ahora, pero
es la verdad: el crimen ocurrió a doscientos metros
de distancia de mi casa paterna en Tesalónica, que
estaba al lado del Mercado Modiano. Y cuando más
tarde vi en los periódicos las caras de muchos de los
vendedores al menudeo del mercado, de los cuales
uno vendía pescado, otro huevos, otro higos, además
golpeando a los pacifistas, me asusté. No daba crédito.
Los conocía a todos como jornaleros tranquilos que
luchaban por ganarse el pan. Después, durante la
investigación, descubrí su dependencia (para obtener
el permiso para sus puestos) de la policía, a su vez a
los policías dependiendo de los políticos en el poder, a

�continuación a los políticos dependiendo del Palacio,
al Palacio dependiendo de las inversiones extranjeras,
etc. Con el libro quise poner al descubierto, en cierta
forma, esta cadena de interdependencias entre el débil
respecto del fuerte, del fuerte respecto del más fuerte
y así sucesivamente, algo que naturalmente no es
exclusivo de Grecia.

YY: No creo que Z sea responsable de esto. Circuló
en español solamente en un país, creo que Argentina,
y esto a partir de la traducción al francés. No. La
película sí es conocida a nivel mundial. Mientras que
el libro es absolutamente desconocido en el idioma
español en su totalidad. Así que me alegro de que lo
hayas traducido por vez primera de la lengua inicial a
tu idioma, como lo hiciste antes con mí Trilogía.

CFL: iDirías que la noche en que

Grigoris Lambrakis fue asesinado
es la noche en que Grecia se jugó
su suerte a cara o cruz o que es la
noche de la oportunidad perdida
para tu país?

'"CREO OUE SOY POR ENCIMA DE TODO ESCRITOR
DE LITERATURA AMATORIA Y DESPUÉS DE TIPO
,,SOCIAL"■ EN TODO CASO ESCRITOR ,,POLÍTI•

CO" NO LO HE SIDO IAMÁS, ENTRE OTRAS COSAS

YY: Diría que la noche en POROUE ESTE TÉRMINO NO EXISTE SIOUIERA
que Lambrakís fue asesinado EN EL CANON DE LA LITERATURA UNIYERSAL."
se reventó el absceso, el
YASILIS YASILIKÓS
grano infectado que nos
tiranizaba desde la dictadura
de Metaxás en 1936 y la guerra que siguió en 1940 y la
ocupación germano,italiana que duró hasta 1944 y la
CFL: Muchos editores afirman que no es correcto confundir
guerra civil que concluyó solamente hasta 1949, y que
a los lectores ofreciéndoles algo distinto a la imagen que
se inauguraba por fin una nueva época para el país.
conservan de un determinado escritor que han leído. lNo es una
Y llegó para el país esta nueva época con el gobierno
manera de obligar a éste a repetir un éxito en vez.de motivarlo
de Centro de Georgíos Papandreou abuelo, a fines
aprobar su fuerza como creador? Y, para concluir:¿es verdad
de 1963, pero duró solamente año y medio. A partir
que te consideras por encima de todo un escritor erótico, en el
de julio de 1965 el país volvió a deslizarse hacia la
sentido de quien cultiva la literatura amatoria?
apostasía, la inseguridad, etc. Entonces llegó de tapón
el "colpa di stato" [golpe de Estado] de 1967 para sellarlo
YY: Es cierto que en nuestra época se acostumbran
por largos siete años y medio. Finalmente, para poder
las "etiquetas". Son como el brand,name [nombre de
deshacer el nudo gordiano, tuvo que sacrificarse a otro
fabricación] de los productos de marca del mercado.
heroico país: Chipre, que no tenía ninguna culpa de
En mí caso, debido a la extraordinaria pelicula de
los padecimientos de Grecia. Por el contrario, Grecia
Costas Gavrás, me pegaron la de "escritor político",
le provocó la mayor parte de cuantos padecimientos
la cual me acompaña a todas partes desde entonces.
tenía. El mayor de los cuales fue el intento de asesinato
No obstante, creo que soy por encima de todo escritor
de su presidente, el arzobispo Makarios, en julio de
de literatura amatoria y después de tipo "social". En
1974, que fracasó. Con lo cual irrumpieron los turcos
todo caso escritor "político" no lo he sido jamás, entre
para ocupar la mitad de la isla. Y la dictadura cayó
otras cosas porque este término no existe siquiera
ya que no podía seguir controlando la situación y
en el canon de la literatura universal. Existe, si, el de
nosotros nos liberamos, pero Chipre fue esclavizada.
militante. El de "político", no. Y yo sólo fui militante
durante una época, aunque creo que todavía continúo
CFL: Has declarado que Z ensombreció el resto de tu obra.
siéndolo a mí manera... •
iDirías que esta novela es la razón de que al menos en lengua

española la mayoría de tus libros sigan siendo desconocidos?

98

as juntas de trabajo son uno de l~s engen~ os
más perversos de la democracia. Salomon,
pródigamente sabio, como sabemos, prefería
partir a un niño a la mitad antes que soportar una
discusión que le restara tiempo a su valiosa jornada.
También es de todos conocido que el no menos
ilustre Alfonso X tuvo éxito en sus monumentales
empresas gracias a que nunca jamás reunió a la
Escuela de Traductores de Toledo p ara pedir
opiniones, hacer "dinámicas" o revisar organigramas.
Y por Jean, Louis Píege tenemos noticia de que antes
de que estallara la Revolución Francesa un grupo
de disidentes en la corte de Luis XVI buscaron
imponer, sin éxito, un sistema de juntas semanales
con el rey con la excusa de mejorar la administración
real, pero con la secreta intención de hacer mella
sistemáticamente en el ánimo del monarca y sus
allegados para derrumbar al régimen desde adentro.
En la película La caída (2004 ), de Ohver Hirschbiegel,

L

99

se encuentra una estampa perfecta de las juntas
en tiempos modernos. Se trata de una escena en
particular que muestra al Führer en los últimos días
de la guerra, resguardado en su bunker junto a los
altos mandos del ejército nazi para planear la defensa
de Berlín. La ciudad se encuentra rodeada por los
rusos y Hitler cuenta con un ataque del general Felíx
Steiner como última opción para replegar al Ejército
Rojo. Con voz temblorosa uno de los generales le
informa que Steiner no ha p odido reunir suficientes
hombres para realizar la ofensiva. Hitler estalla en
cólera, acusa a los militares de traidores, de cobardes,
de ineptos, hasta que finalmente, después de un largo
suspiro, reconoce que, con la ciudad, la guerra se ha
perdido. La secuencia ha sido parodiada incontables
veces traduciendo la frustración del Káiser a temas
de actualidad que van desde las derrotas de la
selección mexicana hasta el escándalo político en
tumo. Creo que la popularidad de la escena radica

�en que muestra a un Hitler absolutamente frustrado,
detrás de un escritorio cubierto de papeles,
encerrado en una habitación tristemente verde con
un grupo de hombres que no pueden hacer nada
para cambiar la realidad; se trata de la inutilidad de
la planeación, la esterilidad del diálogo y el vacío de
las jerarquías, ideas sobrevaloradas en este mundo
de instructivos de armado, cursos de capacitación y
exámenes de competencias.
Pienso que cualquier ser humano con un mínimo
de amor por sí mismo siente algo similar cuando
se encuentra en una junta. Yo, por lo menos, caigo
en depresión desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme hasta un par de
días después de que la reunión ha terminado. No es
que defienda el autoritarismo, simplemente estoy
en contra de la hipocresía democrática de las juntas.
Estimo que he estado en por lo menos un centenar
de ellas, de todo tipo, y puedo decir, en descarga de
cualquier responsabilidad sobre el estado actual de
las cosas en el mundo, que mi opinión nunca, bajo
ningún concepto, fue tomada en cuenta. A las juntas
no se va a discutir, debatir o definir nada, sino a
suscribir, después de grandes esfuerzos psicológicos,
las decisiones tomadas de forma previa y sin consulta
por alguien más. Este ente -omnipotente a mis
ojos- no corresponde necesariamente con la persona
de mayor jerarquía; puede tratarse sencillamente
de alguien que ha sabido sembrar una idea, por lo
general inútil o perversa, y la ha puesto a germinar en
el tedio de un grupo de hombres reunidos en torno a
una mesa. Yo tengo muy claro que todo se trata de un
cruel simulacro donde uno puede perder "11" cantidad
de horas de su vida en medio de palabras vacías, café
rancio, refrescos tibios y galletas sabor cartoné. Sin

embargo, todav1a existen personas de buena voluntad
en el mundo que creen en las juntas y participan
con entusiasmo en ellas haciéndolas más largas y
extenuantes para la inmensa mayoría de acarreados
que asistimos a ellas como a un funeral.
Del lado de los convocantes esta clase de personas
entusiastas se identifica con un tipo que se considera
a sí mismo la imagen del éxito (por bizarra que ésta
pueda resultarle a los demás); es seguidor del América,
y si vive en provincia de las Chivas, pero cultiva
una afición por el futbol americano (especialmente
durante el Super Bowl) que lo distingue de las masas;
todo en él es deportivo, desde el auto hasta los lentes
oscuros, de los cuales se desprende sólo en ocasiones
muy especiales; gusta de combinar camisa polo,
pantalón de gabardina y tenis, pero en las reuniones
de importancia disfruta vestirse a matar con trajes
brillosos una talla por debajo de la suya; este personaje
típico de las juntas corresponde generalmente al
personal de recursos humanos o, en últimas fechas, al
gestor de calidad, una persona cuya labor es dificultar
el trabajo de los demás diciéndoles cómo hacer de
mejor manera algo que él mismo no sabe hacer. En las
juntas la función primordial de estos individuos es
consumir la mayor parte del tiempo con actividades
tan inútiles como vergonzosas. Dicen, por ejemplo:
"Vamos a aprender a trabajar en equipo. Formen un
círculo, tómense de las manos y díganle en voz alta a
la persona de la izquierda lo que consideren sus tres
defectos principales, uno que tenga que ver con su
carácter, otro con su cuerpo y otro con su cara".
Después de eso concluyen algo como: "Hoy
aprendimos que en los grupos de trabajo a veces
puede haber personas muy sensibles a la crítica, así
sea constructiva."

notas importantísimas, el convocado~poseso toma
Finalmente, tras dos horas de humillaciones
la palabra y dice con grandilocuencia: .. Yo _sólo
públicas, en los últimos tres minutos de junta sacan
quiero insistir en que, como dice el hce~ciado
un engargolado o un altero de hojas y concluyen
Ordoñez, tenemos que ser más proacnvos Y
satisfechos: "Bueno, a partir de hoy tendrán que llenar
fomentar el trabajo en equipo de manera transversal
estos formatos, darles seguimiento sólo los días de la
si es que queremos desarrollar eficientemente las
semana que terminen en "es", hacer un respaldo en el
actividades asociadas a los indicadores que nos
servidor correspondiente, clasificarlos de acuerdo al
llevarán a cumplir las metas correspondientes a
nuevo manual de procedimientos, estar al pendiente
nuestro objetivo estratégico establecido en el Plan
de las actualizaciones semanales de los mismos e
de Desarrollo Organizacional de este año".
integrarlos en un expediente para las auditorías
El resto de los convocados se lanzan miradas
sorpresa que serán implementadas a partir de mañana.
donde
se mezcla el odio, la estupefacción y la pena
Que tengan buena tarde".
ajena; algunos aplauden
No son pocos los casos,
DELADODELOSCOMYOCADOS para enfatizar el fin de
claro está, en los que
la reunión, otros miran
todo el personal de una
-OUIEMES PODRÍAM PARECER hacia la nada y se
institución abandona
LAS YÍCTIMAS PERO SOM EM deslizan sigilosamente
sus labores originales
hacia la salida. Es
para dedicarse de tiempo
REALIDAD LOS MÁS CRUELES
entonces cuando el
completo a estos formatos;
EMCUEM•
YICTIMARIOSSE
orador concluye: .. Por
eso si, con los más altos
estándares de calidad.
TRA AOUEL TRABAJADOR OUE eso, para mejorar la
calidad se me ocurren
De lado de lo s
SE
CARACTERlli
POR
MO
cinco propuestas a corto
convocados -quienes
NACER MADA O POR OUEJARSE plazo: 1) racionar el papel
podrian parecer las
sanitario, el cual podrá
victimas pero son en
DE TODO, O AMBAS.
solicitarse mediante
realidad los más crueles
oficio correspondiente en
victimarios- se encuentra
la recepción; 2) integrar
aquel trabajador que se
al reloj checador un alcoholimetro; 3) imponer el uso
caracteriza por no hacer nada o por quejarse de
de uniformes; 3 bis) que el color de los uniformes sea
todo, o ambas. Este personaje que en lo cotidiano
amarillo; 4) impulsar el programa "Lava el auto de tu
resulta un verdadero cáncer laboral por apático o
superior inmediato", y por último, pero no menos
por rebelde, o ambos; en las juntas se ve poseído
importante, 5) establecer un sistema de juntas cada
por un furor organizacional que lo convierte
tercer día".
en un adalid de la misión, la visión y los valores
A pesar de lo que pueda creerse intervenciones
institucionales. En pleno trance, este tipo de
como
éstas suelen cambiar la vida de los empleados
personas se convierten en las más propositivas
para bien. Algunos deciden jubilarse esa misma
y lanzan discursos plenos de humanismo, en el
tarde y dedicarse por fin a su verdadera vocación,
momento justo en que el hambre o el aburrimiento
otros
entregan su renuncia inmediata y con su
son intolerables y el convocante pregunta, más por
finiquito se hacen de un negocio propio, otros
cortesía que por auténtica curiosidad: .. ¿Alguien
se resignan a vivir bajo el nuevo régimen pero
quiere agregar algo más?"
descubren una nueva llama en su vida, la de la
En ese instante critico, mientras todos se hacen
venganza, y pasan los días aguardando la próxima
los que tienen que salir a otra reunión urgente y
junta para ser ellos los últimos en intervenir. •
recogen los papeles en los que han simulado tomar

101

�BLOQUES EN

movimiento
no de los retos más
diliciles _para el editor de
una revista es encontrar
el balance y la armonía. La variedad
de temas y la forma de abordarlos
cambia cada vez. La vitalidad del
lenguaje y el capricho de la fuerza
creadora de cada escritor dictan
caminos distintos en cada número.
El número 82,83 de Armas y Letras
alcanza un estado de concordia.
Me refiero a que las piezas que la
conforman dialogan entre sí.
En un primer momento me dejé
llevar por el velo onírico que abre
la revista: los poemas de Femando
Carrera que nos presentan un
universo borgeano; acto seguido,
Manuel Ramos Montes nos
desmenuza uno de los cuentos más
brillantes deJorge Luis Borges, non,
Uqbar, Orbius Tcrtius. El cñtico hace
una interesante relación con otras
dos piezas del autor, El libro de arena
y Tigres azules. En ambos cuentos hay
objetos con propiedades mágicas, el
libro que nunca termina y los discos
azules que se multiplican. En el caso
de non, Uqbar, Orbius Tcrtius, Ramos
Montes nos explica que el propio
cuento es un objeto con propiedades
mágicas. Más bien nos dice que es un
"ur"-que en el cuento- significa
"la cosa producida por sugestión, el
objeto educido por la esperanza". El

U

cuento es escrito con la esperanza de
esclarecer un misterio. Luego vienen
los poemas de Nohemí Zavala que
nos presentan un cuestionamiento
existencial a través de un sueño
en el que aparece una serpiente.
Las piezas van acomodándose una
junto a la otra produciendo cierta
movilidad como formando una
reverberación fantástica.
De pronto hay un corte en el
movimiento, un cambio de tempo que
nos lleva al campo ensayístico y a lo
reflexivo. Alfonso Rangel Guerra nos
delinea las principales reflexiones de
uno los intelectuales, que a su juicio,
es de los más importantes del país:
Raúl Rangel Frías. Un personaje
cuyo paso como rector de lo que
hoy es la Universidad Autónoma de
Nuevo León, y como gobernador del
Estado dejó una marca indeleble.
Rangel Frias se formó "con las
ideas de Ortega y Gasset". Su
razonamiento es un entramado
entre la filosofía y el derecho. Fue
un defensor de los principios del
humanismo: "Por humanismo
entendemos cierto estado histórico
y estilo de una civilización. Además
una corriente espiritual o filosófica
de los estudios, digamos el ideal que
inspiró la obra literaria y científica
del Renacimiento. Por último una
concepción de la solidaridad y

102

deber social impreso en la vocación
más genuina de nuestro presente
histórico ..." (p.16). Rangel Guerra
rescata algunas de las reflexiones
más profundas que Rangel Frías
hace sobre nuestro país y nuestro
estado. Al leerlas el lector puede
constatar que sus ideas siguen
siendo válidas. Sus preocupaciones
son aún las de muchos intelectuales
mexicanos. Hacia dónde va México,
nos seguirnos preguntando. Sobre
el perfil de los regiomontanos se
conoce su Teorcma de Nuevo León, más
tarde incluido en Cosas nuestras, en
donde hace una disertación sobre
las caracteñsticas de los habitantes
de nuestra ciudad y la prosperidad
de la zona. Cabe señalar que Rangel
Guerra no sólo hace un recuento
de las ideas del pensador sino que
dialoga con ellas. Se plantea que
en la actualidad, la ciudad y su
área metropolitana, se ha visto
desposeída de ciertos rasgos y

elementos componentes que la
caracterizaban. Basta decir que así
como el lenguaje es un constante
movimiento también lo es la ciudad
y por lo tanto sus habitantes.
Sobre sus escritos y sus discursos
en general, el crítico resalta la
capacidad de Rangel Fñas para la
improvisación y el lirismo.
Después de la reflexión llega
de nuevo la ficción a través
del lirismo, tres escritoras nos
presentan piezas poéticas. Carmen
Avendaño le hace un homenaje al
poeta maldito: UCinco poemas de
Adiós, Rimbaud". Entre ellos destaca
uPoética doméstica" que es una
especie de ars poética "La poesía es
como barrer:/inútil en este cochino
mundo/mas necesario" ...."pues qué
es la limpieza sino mudanza de
materias/desplazamientos sobre
una esfera rotativa/pelota de circo
en el cosmos." A este movimiento
de Aven daño le sigue una pieza
en prosa poética de Marisol Vera
Guerra. El texto oscila entre poesía
y narrativa y se emparenta con la
primera parte de la revista pues
presenta una atmósfera onírica y
fantástica: "Cada bicho fabricaba
una palabra. Letra por letra iba
formando con los ganchitos de sus
patas una bien pulida e..." El tercer
texto es de Gabriela Riveros y se
titula "Metamorfosis." Es un poema
polisémico sobre el sueño como un
bosque en donde cantan los grillos
y el asfalto. Una niña que sueña que
también es una ciudad que sueña y
cuyos habitantes sueñan.
Este número de Armas y Letras
se va armando en bloques. El
siguiente bloque lo forman dos
artículos que tienen relación entre
sí. El primero es un acercamiento
a la novela Julia de Ignacio Manuel
Altamirano por parte de José

Roberto Mendirichaga y el segundo
es de Benoit Braunstein y trata la
relación de poder y literatura. En
el primer caso Mendirichaga sale a
la defensa de uno de los escritores
más sobresalientes de la literatura
mexicana de la primera mitad
siglo XIX. Y es que Altamirano
ha sido más de una vez acusado
de someter su talento artístico
a los valores ideológicos que
defendían el proyecto de la patria.
Pero Mendirichaga no piensa que
se dé "la sumisión literaria a la
prevalencia ideológica". Afirma que
los elementos ideológicos que son,
en esta novela, lo religioso,clerical
y lo político,militar se funden en
lo narrativo al mismo tiempo que
lo marcan y distinguen. En el caso
del artículo de Braunstein nos
encontramos con un análisis de
autores posrománticos franceses
de la segunda mitad del siglo
XIX. Nos invita a comparar la
situación de la literatura francesa
con la de otros países para
interrogar el carácter ideológico
de la transmisión del poder. Nos
recuerda del inmenso dominio
que tienen aquellos que toman
las decisiones de los contenidos
curriculares de la s escuelas.
Termina su artículo así: "La historia
siempre es de los vencedores. En
la ideología transmitida reside el
funcionamiento de un régimen, su
voluntad de forjar las generaciones
futuras. Cada país tiene su historia
irreconciliable."
Para seguir leemos un texto de
BárbaraJacobs. Relata la angustia de
una escritora por identificar a una
cierta persona que publica reseñas
sobre su obra. Nos sorprende con un
pájaro que entra a su casa y se posa
sobre una escultura de un volcán
mientras ella Qa protagonista) trata

103

de averiguar sobre la reseñista. El
cuento tiene un rasgo borgiano al
igual que los otros textos creativos
que se incluyen en este número de
Armas y Letras. Este texto sirve de
transición hacia el siguiente bloque
en donde se presentan entrevistas,
testimonios y reseñas de libros.
Del bloque último quiero precisar
algunos asuntos. El ejercicio de
la crítica del arte, ya sea a través
de la reseña, de la entrevista o de
cualquier otra forma, tiene un alto
valor ético. Considero que Armas
y Letras está cumpliendo su deber
de comentar, y de cierta forma
evaluar a través de la reflexión y
la argumentación, las obras de
arte, pues en ellas se va fijando la
historia de un pueblo. Celebro que
parte de esa crítica incluya lo que
se está produciendo en el estado de
Nuevo León. Este trabajo además de
despertar el apetito de los lectores
coadyuva a formar y re,formar los
cánones.
Para finalizar me gustaría
comentar sobre la parte estética
de la revista. Me refiero al diseño
editorial y las obras de José Luis
Arriaga que ilustran este número.
Las piezas de Arriaga, como él
mismo arguye, "son paisajes" que
armonizan el conjunto de bloques en
la revista. Le dan movimiento. Bien
se dice que el fondo es forma y esta
entrega tiene un equilibro en ambos
elementos que en realidad son uno
solo. Específicamente considero que
la obra plástica escogida, y la forma
y el lugar en donde es plasmada,
le da una personalidad peculiar y
colabora, como decía al principio
de esta reseña, a que este número
de Armas y Letras logre un estado de
concordia.

Gabrida Cantú Westendarp

�Letras al

COMBATE
espués de varios números
no leídos de Armas y Letras,
descubrir la edición 8485 fue una verdadera y deleitosa
sorpresa. Es siempre bueno, y por
lo tanto recomendable, para una
revista como ésta regirse por una
línea temática para cada número,
que, sin embargo, no desdeñe la
pluralidad de otros temas que la
hagan diversa y así no se convierta
en un número monográfico,
que queda bien para ocasiones
especiales, pero que, si es una ·
práctica muy recurrente, termina
por alejar a gran parte de los
lectores potenciales. Esta ocasión,
con un dossier extenso dedicado al
centenario de Albert Camus, Armas
y Letras logra un equilibrio, además
de una unidad, en su contenido.
Los textos de Marina Porcelli
y Alfonso Rangel Guerra sobre
Camus reflejan y adelantan lo que
páginas después podemos leer en

fragmentos y aforismos del mismo
autor: la exploración que en su obra
hizo del alma humana para fonnular
una visión sin hipocresías del vacío
en que flota el hombre, sujetándose
de asideros ilusorios que los
personajes de Camus desdeñan ( al
igual que los de Kafka, como nos
recuerda Rangel Guerra). Porcelli
analiza la propuesta ética de Camus
a través de sus novelas, donde las
relaciones humanas se convierten
en el centro de interés, pues es a
través de ellas que debe sostenerse la
acción política que Camus postula.
La biografía, rica aunque sucinta,
que resume Silvia Mijares es un
espejo donde los enunciados del
escritor argelino-francés se reflejan
en actos de vida. En estos tres textos
queda manifiesta la unidad de vida
y obra que siempre se ha señalado
respecto al autor de El mito de Sísifo,
y que Rangel Guerra recuerda en el
comienzo de su escrito al recuperar

104

el lugar común de las características
absurdas de la muerte de aquél. Por
otra parte, el estudio donde Agnes
Verlet señala las relaciones entre
un cuadro de Edward Hopper y El
extranjero de Camus redimensíona
su escritura y nos lleva a concluir
que aún hay mucho que decir
sobre un escritor que influyó en
varias generaciones a lo ancho de
nuestra civilización occidental Esta
conclusión es, desde luego, obvia,
pero muchas veces olvidada, pues a
Camus, como a Sartre, en no pocas
ocasiones se les ha catalogado como
trasto viejo, fruto de un momento
crítico ya superado, y por lo tanto
inútil por haber sido avasallado
por las nuevas ideologías que
dejaron atrás el compromiso social
insoslayable del artista de posguerra.
A pesar de las objeciones que
pueden hacerse sobre la literatura
"comprometida", tachando de más
política que literaria la escritura de
figuras como Camus, las líneas de
Porcelli y Verlet hacen hincapié en
la reflexión filosófica latente en las
obras del Premio Nobel, raíz que
les da sentido y las hace universales
más que dependientes de una época
o circunstancia. Por eso mismo el
recuerdo que hace la revista de este
autor es acertado, por necesario.
Siguiendo con los textos
celebratorios, la revista nos presenta
el homenaje que Eduardo Antonio
Parra le rinde al también centenario
José Revueltas, otro héroe de
izquierda, éste nacional, cuya obra
Parra explora de manera crítica,
señalando, como antes se hace con
Camus, las relaciones biografíaliteratura en el autor de El apando.
(Es curioso, por otra parte, leer
páginas más adelante el respectivo
homenaje a Carlos Fuentes que nos
ofrece Hugo Valdés, que bien puede

unirse a los muchos escritos que se
han publicado desde la muerte de
este novelista fundamental de las
letras hispanoamericanas, en los
que se dice siempre que todo lo hizo
bien. Valdés nos habla de los "casi
sesenta años de una producción
sostenida" y de lo espléndidas que
fueron "todas y cada una de sus
novelas". Parra, en cambio, elabora
una crítica profunda que va hasta
los cimientos de la construcción
literaria de Revueltas. Tal vez, por
ser Revueltas, exigía precisamente
esa crítica políticamente incorrecta.
O quizás, con más seguridad, Parra
sabe de su derecho a explayarse
sobre las letras de los otros, y lo
ejerce.)
Y así como existen puntos
en común entre los estudios de
Camus y Revueltas, también
los hay entre éstos y el análisis
de Leonardo Iglesias sobre el
concepto nietzscheano del hombre
"demasiado humano"; de ahí que,
coincidencia o no, leer en las páginas
de un solo número este conjunto
de textos, que se entrecruzan en la
consideración del egoísmo social y
la defensa de la dignidad humana,
permite tener una perspectiva
amplia del problema del hombre
como centro del universo, ya sea que
se entienda el ténnino como especie
o como el individuo ensimismado.
El número es ilustrado con
imágenes de Mayra Silva, fotografías
que en general dialogan con las
palabras que las enmarcan. Se
percibe en este aspecto el trabajo
de selección, acertado, para que
obra visual y escrituras fluyan
sin confrontarse. Acaso lo que se
echa de menos es la posibilidad de
apreciar algunas de estas imágenes
sin que el texto las cubra.
Otro aspecto que mantiene el

atractivo de la revista es la fuerte
presencia de la poesía en sus páginas.
De los versos de J onas Mekas a los
de Hugo Mujica, podemos transitar
por las distintas propuestas de
la poesía contemporánea. Y las
palabras de José Javier Villarreal
sobre su periplo en el mar poético
brasileño, aunque caóticas y
saltando sin pudor de uno a otro
tema, que él con su imaginación y en
retrospectiva conecta, nos ofrecen
un botón de muestra de cómo surge
el enamoramiento por los autores de
otra lengua, y cómo del encuentro
nacen los frutos que son los poemas
volcados a lo propio. También nos
ilustran, aunque seguramente a
pocos les importa, sobre los avatares
de la edición de poesía, que nunca
deja de darse, a pesar de los pesares.
Por último, son recomendables
en esta Armas y Letras los textos de

los consuetudinarios autores de esta
publicación: Alberto Chimal, con un
relato creepypasta y su introducción
prevía, que nos acerca a lo más
reciente en literatura popular
( ¿es siempre irónica la frase "lo
más reciente" cuando de Internet
hablamos?); y BárbaraJacobs, quien,
en un apretujado resumen (supongo
a causa de los límites de extensión
de su artículo), nos presenta trece
propuestas plásticas y visuales,
invitándonos con sus palabras a
imaginarnos la belleza. Ojalá en
números futuros de Armas y Letras
podamos apreciar a algunos de esos
artistas que no hayan participado
aún en este proyecto, el cual, por
lo visto y lo leído, se mantiene en
combate.

Pablo García

ALCUMAS
MAMERASDE
AMDAREMTRE
LASISLAS
entro de los formatos y
tipos de libros siempre
me han seducido las
versiones de formato breve, casi
de bolsillo, que uno puede resumir
en las manos como si de un breve
canario se tratara. No me refiero a
los libros minis que se ofrecen por
montones en ferias de libro donde
lo que venden no es la literatura
que contienen sino el tipo de libro,
sino de aquellas colecciones que

D

105

apuestan por textos cortos, de no
más de 15 a 25 páginas presentados
en libros apenas de un cuarto de
hoja carta. Los formatos grandes,
los de cafetería, los robustos libros
de tapa dura, lentas catafractas
en una ágil caballería, son torpes,
costosos, y nada tienen qué ofrecer
al lector que prefiere alzar el vuelo
con primeras páginas cuyo poder
reside no sólo en la brevedad, sino
en la precisión.

�La lústoria de las colecciones de
formato breve, ignoro si ésta sea la
manera adecuada para nombrarlas,
no es nueva en nuestro pais. Para
nuestra fortuna contamos con una
amplia tradición en este tipo de .
libros que puede extraerse desde
la célebre colección Breviarios
del Fondo de Cultura Económica
hasta la hasta hace años publicada
colección de Pequeños grandes
ensayos de la UNAM, que en
formatos breves, con una esmerada
línea editorial, publicó a autores
como Rainer Maria Rilke, J ohn
Milton, Charles Lamb y William
Hazlit. Otro caso a revisar es la
colección de poesía de la editorial
Verdehalago o los recientes libros
de formato breve publicados por La
Tumbona Ediciones en su colección
Versus o la colección de minis de
An.alfa.beta que tienen títulos de
autores como Agustín García Calvo,
William Blake y Manuel Payno por
nombrar a algunos.
La colección Ínsula, editada
por la Dirección de Publicaciones
de la UANL, como un spin off de la
revista Armas y Letras es, acaso, la
apuesta más reciente para armar una
colección de libros en formato breve
que a manera de islas conforman

un buen archipiélago en el cual
transitar. Desde el inicio los libros
llaman la atención por sus colores
cálidos y en una amplia escala que
complementan muy bien el diseño
editorial sobrio y bien cuidado a
cargo de Jessica Nieto y de Verónica
Rodríguez. El nombre de esta
sucesión de "islas" viene del ~uijote
y se repite al inicio de cada una de
las publicaciones. "Vos, Sancho,
iréis vestido parte de letrado y parte
de capitán, porque en la ínsula que
os doy tanto son menester las armas
como las letras, y las letras como las
armas". Los primeros títulos de la
colección son Hacia el valle del sueño
de Bárbara Jacobs, Fray Servando
Tcresa de Micro el nacimiento de lafigura
de autor en la literatura nucvolconcsa de
Víctor Barrera Enderle, Tutti quanti
de Fran&lt;;:oise Roy, Artis de Ricardo
Cuadros, Postales desde mi cabeza de
Sergio Loo y El hombre bueno y Endlcss
balero: guiones de la frontera de José
LuisSohs.
Para la poeta cubana y premio
Cervantes, Dulce María Loynaz,
toda isla es un drama geográfico.
Para el narrador mexicano,
Carlos Fuentes, según dijo en una
conferencia en Monterrey, andar
en una novela era como entrar al

106

océano en tanto que leer un cuento
era enfrentarse a los riscos en la
costa. ¿Qué es leer una colección
de formatos breves? ¿Cuál es la
apuesta además de ofertar al lector
una mirada con muchas costas?
¿Un diálogo que los unifique
o los disperse? Me atrevería a
decir que en las relaciones de
complementariedad, en una afinada
conversación con el otro, una charla
íntima, casi una tertulia de orígenes
disparados es como se entra ante
estas islas en cuyos desfiladeros
no hay Escilas ni Caribdis sino
argumentos de lo poético, el ensayo,
el guión cinematográfico.
En Hacia el valle del sueño, por
iniciar la travesía de manera
ordenada, ya que es el número uno
de la colección, Bárbara J acobs
nos presenta una correlación de
historias sobre la vida posterior
de los libros, lo que sucede cuando
llegan a los lectores, las historias
que les detonan, las conversaciones
que después vuelven al autor que,
imposible de cambiar o modificar
lo publicado, permanece como
espectador de ese otro discurso de
lo leído. Si con el texto de J acobs
se habla de lo posterior, en ensayo
de Víctor Barrera Enderle se afinca

en los orígenes de la literatura
regiomontana, en especial con
fray Servando Teresa de Mier.
Barrera Enderle ajusta la mirada
a los primeros años como lector
y escritor del célebre prelado
de azarosa vida, casi quijotesca.
Este ensayo se antoja apenas una
probada de un material mucho
más abundante, pero que la prosa
bien cuidada de Víctor Barrera
precisa de manera adecuada para
la colección. Los siguientes textos
de Fran&lt;;:oise Roy, Ricardo Cuadros
y Sergio Loo funcionan corno el
capítulo de un amplio libro de varia
invención: aportes distintos, sí,
pero que complementan desde la
reseña, la crítica literaria, la crónica,
el poema libre y la prosa poética un
homenaje de distintas playas que
conforman una lectura con muchos
sabores, con una sólida búsqueda
de lo humano, recuerdos de un telar
en un rancho cerca de Manizales,
apuntes para plagiar a Bacon y
hombres que fueron.

De estos textos quisiera hacer
mención especial del poemario
Postales desde mi cabeza de Sergio Loo.
En los poemas de Loo existe una
bifurcación. Por un lado se encuentra
el ente poético, el yo lírico por llamarle
de forma tradicional pero a la par,
entre paréntesis, está el poeta, el que
escribe, quien condiciona, sugiere,
reparte, ajusta, sentencia, aclara la
información del poeta tradicional.
Hay, entonces, diálogos que nos
conducen a pensar si el poema es
el pretexto para la anotación o si el
otro, el que sentencia, no es más que
un lector que se entromete y con
su lectura, confunde el significado
poético. d)ónde ocurre la poesía? Dice
Loo: "Aquí no tengo que probar nada
porque nadie/ distingue mi nombre/
No hay lústoria tras mi nombre/
Viajar hasta que el sonido de mi
nombre sea otro/ su significado". De
la misma manera los poemas ofrecen
ese desafío. Escribir hasta que un
poema cambie de significado por la
intromisión:

10 7

Vine aquí por él (Carlos) (di su
[nombre)
(repite su nombre) (Carlos)
(porque su nombre no fue
gratis) para dormir a su lado
robarle la almohada a media
noche y morder su
[espalda

Postales desde mi cabeza es un libro
sobre el viaje, más específico, sobre
la extranjería del cuerpo, de lo
geográfico... un ejercicio poético a
contra diálogo y preciso. Loo viaja
por Barcelona y otras ciudades y
otras islas... la isla que es un drama
geográfico, como enuncia Dulce
María Loynaz.
Y si hasta ese momento estas islas
nos han llevado por la remembranza
y el existencialismo, cierra la
colección hasta el momento los
guiones de dos cortometrajes de
José Luis Solís, regiomontano,
afirmaciones sobre la frontera,
textos con un humor cáustico,
que en el horizonte de las islas

�nos devuelve con un golpe seco
a la otra realidad fronteriza que
tienen todas las costas: puntos
de partida y llegada, momentos
de cambio. En ambos guiones
hay dureza y sol y representan el
norte pueblerino y contradictorio
donde lo mismo se mata por error
que por juego y donde todas las
instrucciones para partir son,
a veces con desgracia, meras
carcajadas.
Así cierran estas ínsulas.
Complementan un abanico de
posibilidades. Casi todos los
escritores hablan de la desazón,
con voces bien construidas.
Desde la sólida investigación de
Barrera Enderle hasta los pueblos
desérticos de José Luis Sol1s, los
poemas de Frarn;oise Roy y el
relato vivo de la historia posterior
de los libros de Bárbara J acobs,
la colección Ínsula cumple con
su cometido: es menester leer
con las armas y con las letras,
con las islas y los continentes,
porque la apuesta en esta
colección, es la varia invención,
una reconstrucción con piezas
movibles que, si bien construyen
un mapa, no son definitorias.
Como decía Borges: ¿qué impide
que las letras de un libro no
cambien con el decurso de la
noche? Así estos textos siempre
alteran la lectura completa de la
isla, no porque la lectura sea un
drama geográfico, sino porque leer
tiende puentes entre las islas, en
los cayos, en las bahías. Nunca hay
un orden de entrada, sino todos
son posibles. Quien entre a este
archipiélago saldrá con historias.

Antonio Ramos Revillas

OBRAS COMPLETAS
DEL PRIMER ATENIENSE
NACIDO EN MONTERREY

Título: Obras completas Raúl Rangel
Frías. Tomo 1
Autor: Raúl Rangel Frías
Edita: UANL / Fondo Editorial de
Nuevo León

Año: 2014

ablaré

un

poco,

de

~~~~~ manera sintética, sobre

el proyecto de las obras
completas de Raúl Rangel Fúas, que
es apenas uno de los trabajos que se
propuso el Comité de celebración
de su Centenario, en el que tuve el
privilegio de participar.
Mi colaboración en este comité
se debió al hecho de que hace 20
años, me tocó en suerte preparar
una antología de textos de don Raúl,
Escritos, que publicó el Gobierno
del Estado unos meses después de
su desaparición, en el año de 1994.
Aunque quiero mencionar que yo
conocí a don Raúl desde 1983, gracias
a la intermediación de nuestro amigo
común Celso Garza Guajardo, y
trabajé en el Instituto de la Cultura
de Nuevo León durante los cuatro
años en que él dirigió este organismo
cultural, entre 1987 y 1991.
Fue muy afortunado que 20 años
después de todo aquello, con motivo
del Centenario de su nacimiento,
nuestra Universidad realizara un
amplio programa conmemorativo

108

y editorial, y que acogiera la idea
de publicar sus obras completas.
Este proyecto, sin embargo, se
anticipaba como una labor no
exenta de dificultades. Asumimos
el compromiso, pensando en que
teníamos todo el apoyo del comité,
en el que participaban personas
vinculadas a don Raúl, o bien
conocedores de su obra y su actuación
pública.
El plan de publicación de las
obras completas se proyectó en
cuatro volúmenes, organizados
con un criterio temático, o de
género, que agrupó los textos en
secciones o apartados y volúmenes,
y uno cronológico, para el orden de
presentación entre los de un mismo
grupo, de manera que el contenido
de las obras es el siguiente: Volumen
1: Filosofía, Humanismo, Alfonso
Reyes; Volumen 2: México, Nuevo
León; Volumen 3: La Universidad;
Volumen 4 : Narrativa, Memorias,
Escritos juveniles, Epistolario.
El marco temporal de producción
y publicación de los textos de Rangel

Frías abarca un largo periodo de
más de 60 años, que van de los
años treinta a los noventa, o más
amplio aún, si consideramos la
fecha de producción de los escritos
denominados "juveniles", aunque
éstos fueron recogidos en volumen
mucho tiempo después.
La edición original de la obra de
Raúl Rangel Frías se produjo con las
características que fueron comunes
al ámbito editorial de Nuevo León
durante el siglo XX, un ámbito poco
profesionalizado todavía, que hasta
las últimas décadas ha comenzado a
cambiar.
Una buena parte de sus textos
aparecieron originalmente en revistas, o bien, fueron discursos pronunciados en circunstancias muy
diversas y con diferente propósito.
Muchos de ellos se recogieron en
volúmenes antológicos y, de hecho,
varios de sus libros son colecciones
de textos, con la particularidad de
que algunos de esos textos se repiten entre un volumen y otro. De
ahí que, para la preparación de esta
obra, optamos por ubicar en cada
caso la publicación original, o bien
cotejamos diferentes versiones, con
el objeto de fijar un texto que fuera
lo más fiel posible a los propósitos
identificables del autor.
En los casos en que no fue posible
consultar la primera publicación
de un texto, nos basamos en
la versión que nos pareció más
cuidada editorialmente. Siempre
que pudimos identificar claramente
errores tipográficos, de puntuación
o de sentido, los corregimos,
apoyándonos también en el cotejo
entre las varias versiones.
En algunos de los textos más antiguos, aplicamos los criterios actuales en materia ortográfica, así como
en el uso diferenciado de la tipo-

grafía para los extranjerismos, expresiones metalingüísticas y demás.
También añadimos alguna información; por ejemplo, el lugar y fecha
de publicación, cuando se identificó
plenamente, en las fuentes bibliográficas de su tesis de licenciatura
en derecho, donde las referencias incluidas al pie aparecen incompletas
y no se incluye una bibliografía final.
Dados los propósitos de difusión
de esta obra, no abrumamos a los
lectores con notas al pie de página,
referencias de intertextualidad o
comentarios eruditos sobre temas y
autores aludidos. Sólo se incluyeron
unas pocas notas, cuando se
consideraron indispensables, para
la comprensión de un pasaje, o para
contextualizar las circunstancias en
que se escribe o dice algo.
Para la preparación de estos
volúmenes, todavía en proceso, contamos con la valiosa colaboración
del Fondo Editorial Nuevo León, dependiente del Gobierno del Estado,
cuyo equipo de trabajo se encargó,
con creatividad y profesionalismo,
del cuidado editorial, el diseño general de la obra y los trabajos de preprensa. Nuestro agradecimiento y
reconocirniento a Carolina Farías,
su directora general, a Eduardo
Leyva, responsable del magnífico
diseño editorial, y a todo el equipo
del Fondo.
La edición de este primer tomo
fue responsabilidad de Pablo Garcia,
y de quien les habla, y se enriqueció
también con las muy valiosas aportaciones y sugerencias de Alfonso
Rangel Guerra, quien es el autor
del prólogo, de Alejandra Rangel,
Francisco Valdés Treviño y Minerva
Margarita Villarreal.
La Universidad Autónoma de
Nuevo León tenía, creo yo, una
deuda pendiente con quien fue

109

su ilustre Rector, en los años
"heroicos" en que nuestra casa de
estudios comenzaba, con grandes
limitaciones y esperanzas, su vida
institucional.
Las aportaciones de Rangel Frías
a la Universidad, al pensamiento
y a la cultura de nuestro estado,
fueron fundamentales, el verdadero
fundamento para todo lo que vino
después. Por ello es que, con estas
ediciones, la Universidad salda
cabalmente, y con creces, su deuda
con la memoria y legado de este
universitario ilustre.
Quisiera terminar compartiéndoles un recuerdo. Aunque me dediqué por muchos años a escribir
notas, comentarios y reseñas sobre
libros de autores nuevoleoneses,
durante los años ochenta y noventa, nunca me tocó recibir retroalimentación de los autores sobre mi
lectura o interpretación de sus textos. Solo una vez: un domingo por
la tarde en que, estando en mi casa,
recibí una llamada de un escritor
local: era don Raúl Rangel Frías,
que llamaba para agradecerme un
escrito mio aparecido ese día en
el suplemento Aquí vamos, del
periódico El Porvenir.
Agradecía mis palabras inmerecidas, decía don Raúl, sobre
una obra que se habia ido pergeñando, más por el curso de los
años que por decisión propia suya
de faenas literarias. Algo así me
decía don Raúl aquel domingo
de 1991, aunque sin duda con palabras mucho más elegantes, con
esa manera suya tan especial de
hablar, que nos hac1a a todos repetir aquello de que él fue, verdaderamente, nuestro primer ateniense
nacido en Monterrey.

Humbe:rto Salaz.ar

�TERCIA DE REYES

dolfo Castañón es un
crítico/lector y un autor/
ector, parafraseando lo
que dijo del viejo Alfonso Reyes.
Y este lector consumado y crítico
es autor de una extensa obra que
lo coloca sin la menor duda entre
los grandes estudiosos y creadores
de la literatura mexicana. Entre su
vasta y ejemplar obra se encuentra
su Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, que ha tenido un recorrido
espectacular hasta el día de hoy.
La primera edición salió bajo el
sello de Joan Boldo i Climent, en
1988, con un total de 87 páginas.
El autor puso esta dedicatoria:
uA la memoria de Ernesto Mejía
Sánchez", y tres epígrafes (Rubén
Darío, Maquiavelo yJean Anouilh).
El diseño de portada es de Daniel
Dominguez Michael y lleva un
dibujo de Elvira Gascón; en sus
interiores, viñetas de la misma
pintora. Tiene un índice de
nombres y en el colofón se señala
que el libro se terminó de imprimir
el 17 de mayo de 1988. Sin la menor
duda el hbro de Adolfo fue la mejor

forma de conmemorar los 99 años
del nacimiento del originario de
Monterrey, Nuevo león.
La segunda edición es de 1991 y
apareció en Colombia. Lleva esta
leyenda: ucorregida y aumentada".
La tercera apareció en la serie
uEl Estudio", de la Universidad
Nacional Autónoma de México ,
en 1997, con 168 páginas. Mantiene
la dedicatoria; se invierten los
epígrafes, primero el de Maquiavelo
y después el de Darío, y se suprime
el de Anouilh. El dibujo de la
porrada y las viñetas siguen siendo
de Gascón y se incluye una de
Augusto Monterroso.
La cuarta edición revisada y
aumentada salió bajo el sello de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León, en 2007, en la colección
Ediciones del Festival Alfonsino ,
con 340 páginas. Conserva la
dedicatoria, las viñetas interiores
y de portada, pero se suprimen
los epígrafes. Entre el índice de
la primera edición y esta última
observamos otra composición
del libro. Ahora los textos se

110

encuentran agrupados en secciones
o temas, por ejemplo: uReyes en la
Argentina" y uAlgunos epistolarios
de Alfonso Reyes".
Finalmente, la quinta, con
subtítulo: uEdición ampliada,
corregida y revisada", apareció en
2012 bajo los sellos de la Academia
Mexicana de la Lengua, Juan
Pablo Editores y la Universidad
Autónoma de Nuevo León , con
580 páginas. En el colofón se indica
que se terminó de imprimir en
mayo. Entre las notables ausencias
se encuentra la supresión de la
dedicatoria al maestro Mejía
Sánchez y entre las novedades los
dos cuadernillos de ocho páginas
cada uno, con caricaturas sobre
el Regiomontano Universal y dos
dibujos del propio Reyes. El indice
nos indica una nueva estructura
que corresponde a una mejor y
más completa visión que Castañón
tiene de Reyes y del interés que
mantiene sobre los estudiosos de
la obra del regiomontano. Así pues,
el libro está dividido en cuatro
partes: UDe la vida", une la obra",

uvaria alfonsina" y uvoz y aliento
de Alfonso Reyes". Como pórtico:
uErasmo mexicano", viejo trabajo
suyo que data de la edición de 1988.
De 1988 a 2012 han transcurrido
24 años, casi un cuarto de siglo
de estudio y atención que Adolfo
ha tenido y tiene sobre la obra de
Alfonso Reyes y de los que escriben
sobre la vida y la obra del autor de
Visión de Anáhuac. A finales del siglo
XX, es decir, entre la primera y
tercera edición, pasó de 88 páginas
a 168; y en este primer decenio del
siglo XXI, que corresponde a la
cuarta y quinta edición, pasó de
340 a 580 páginas. Es de desear
que cuando cumpla 25 años su

Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, tengamos la sexta edición,
acaso ya no en un tomo sino en
dos. Porque ha sido los últimos
años de este siglo en que Adolfo
se ha ocupado más por la obra de
Reyes y de los que la estudian.
Sólo una cosa amistosamente se
le puede sugerir, y si es su deseo
llevarlo a cabo, y que no hace desde
la primera edición: poner fecha de
terminación y/o publicación de
todos sus textos. Ayudaría mucho
para los que quieran estudiar la
visión de Castañón sobre Alfonso
Reyes y de sus estudiosos.
El artículo que Adolfo puso
en el pórtico de su libro sirve de
buena guía para ver cómo fue
descubriendo la figura de Alfonso
Reyes a lo largo de casi 25 años.
No es raro que esto suceda en un
hombre de la inteligencia de Adolfo.
Razones tuvo para no dedicarle el
tiempo del que hoy creo dispone;
quizás porque en estos últimos
años se han publicado algunas
cuantas docenas de libros sobre
y de Alfonso Reyes que le han
permitido estar al día de la obra

alfonsina y averiguar la importancia
que la obra de Reyes creemos tiene.
O acaso la curiosidad, el interés,
la búsqueda como lector, crítico
y autor haya hecho el milagro de
que se acercase aún más al autor de

Cartones de Madrid.
En Alfonso Reyes: caballero de la
voz errante, Adolfo empieza con
ideas generales y afirmaciones
arriesgadas. Léase este párrafo:
"Alfonso Reyes pasa sus más
fecundos años de actividad literaria
entre Madrid, París, Buenos Aires
y Río de J aneiro, su capacidad
de trabajo es abrumadora :
traduce, hace crónica, se entrega
a la investigación filológica y a
la preparación de ediciones de
clásicos españoles, funda la crítica
de cine, mantiene una nutrida
correspondencia, escribe cuentos
breves y narraciones más o menos
autobiográficas, libra sus primeras
batallas críticas y -acaso más
importante que todo lo anterior
junto-, compone esas dos breves
obras maestras Visión de Anáhuac
(1915) e Ifigenia cruel (1924) que,
sumadas a algunas páginas de
crítica -las primeras- y a la
Oración del 9 de febrero (1930), son
la porción más creativa de la obra
alfonsina" (p.14).
Y de 1939 a 1959, ¿qué fue
entonces lo qué hizo don Alfonso?
¿Poca obra creativa? En el terreno
institucional fue el primero y único
presidente de La Casa de España y
fundó El Colegio de México. En el
terreno social y político, continuó
con la solidaridad a la República
Española y con los exiliados que
estaban llegando a México. En el
terreno que le gusta a Adolfo, de la
creación, crítica y teoría literaria,
están: La experiencia literaria, Tres

puntos de exegética literaria, Apuntes

111

para la teoría literaria, El deslinde. En
cuanto a la preocupación americana
editó, por ejemplo, Tentativa y
orientaciones; también páginas de
cierto contenido autobiográfico:
Pasado inmediato y otros ensayos, y una
veintena de libros sobre Grecia,
tales como Religión griega, Estudios
helénicos, La afición a Grecia; sin
dejar de mencionar la memorable
traducción de La llíada. Hay más
temas alfonsinos, y también
poesía, así como el gusto por hacer
ediciones numeradas e ilustradas
por sus amigos durante los últimos
veinte años de su vida. Y no
deberíamos olvidar sus colecciones
personales de ediciones privadas,
como ULos cíen amigos", ni más
ni menos. Nada de esto mereció
la atención de Adolfo, por el
momento.
Más adelante, en el libro de
Adolfo se encuentra este párrafo:
"Cuando buena parte de la cultura
moderna contemporánea se ha
concebido como una empresa
descifradora y educadora, capaz
de liberar proponiendo nuevas
referencias -o denunciando como
inadecuadas las nuevas- es obvio
que Alfonso Reyes pertenece a otra
cultura" (p.20). Sin embargo, años
después Castañón consideraba a
Reyes como el ~enúltimo Eneas
de la cultura mexicana, formidable
patriarca, arca de Noé que finca
su ascendiente patrio en la liviana
y sonriente agilidad con que supo
cargar sobre sus hombros no tan
solo al Príamo Justo Sierra, sino
prácticamente a todo el árbol
genealógico de nuestra familia
cultural mexicana" (p. 55).
En las páginas de Alfonso Reyes:
caballero de la voz errante, encontré
esta afirmación: u[Alfonso Reyes
es] el mejor escritor mexicano

�en prosa y en verso de la primera
nútad del siglo XX"; y en otra parte:
"A medida que pasan los años,
crece su importancia, su lugar en
la economía espiritual de nuestra
cultura. Reyes es en cierto modo el
padre de la literatura mexicana. Su
voluntad de conocer sus fuentes,
de aproximarse a nuestro pasado
literario, la decisión de apropiarse
de la tradición literaria española
y herencia latina, su profundo
arraigo a la tradición hispánica y
europea renacentista que se expresa,
por ejemplo, en un amplísimo y
minucioso conocimiento de los
grandes autores del Siglo de Oro, su
conocimiento de las humanidades
y de las letras clásicas, su deseo de
perfilar una imagen íntegra y no
muúlada del hombre, hace de él unq
de los ejes de nuestra literatura".
Nuestro crítico/lector encontró
una obra que lo cautivó, aunque
no de Alfonso Reyes, sino de una
de sus estudiosas, Paulette Patout:
Alfonso Reyes y Francia. Sobre este
voluminoso libro escribió: "Obra de
acopio, erudición, memoria, cotejo,
búsqueda de fuentes. Echa piadosa
mano de la totalidad disponible de
la obra alfonsina y aun de aquella
presunta vasta porción, personal y
autobiográfica, que ha permanecido
inédita por absurdas razones. Más
que obra de crítica, es un libro
juntado por el cariño" (p. 48). Más
adelante, escribe sobre el mismo
libro: "Es impresionante el rastreo
que hace Paulette Patout por las
fuentes hemerográfi.cas francesas de
prácticamente todas las apariciones
de Reyes en aquella prensa. Otro
aspecto digno de mención y poco
conocido de la obra en persona de
Reyes es el de las intervenciones en
los medios periodísticos franceses.
la infatigable energía con que Reyes

se consagraba al servicio de su patria se haya ocupado de las mil quinien,
puede ser vista en la formidable tas páginas, en dos tomos, de la
labor administrativa que desempeña Misión diplomática de Alfonso Reyes,
para reorganizar la legión mexicana "impecablemente reunidos, orde,
y normalizar el comercio franco nados y prologados" (p. 105) por
mexicano" (pp. 51,52).
Víctor Díaz Arcíniega. El maestro
Y ya entrado en el terreno de Castañón hace un breve recorrido
la diplomacia, Adolfo afirma que por esos gruesos tomos, que ahora
el "hijo de uno de los porfiristas no mide ni lo ancho ni lo largo, ni
eminentes, sería reclutado por el los pesa, sino que, generoso como
tan fugaz como funesto Victoriano es, sólo deja constancia de la deuda
Huerta para servir en el servicio que tenemos con Víctor. Y más ade,
diplomático" (p. 184). Alfonso lante, escribe sobre el embajador
Reyes no fue reclutado por Huerta. Reyes: "A diferencia de los simula,
Hay que analizar las circunstancias dores, Alfonso Reyes supo tomarse
que llevaron a Alfonso Reyes a en serio su trabajo y entregarse a él,
tomar la decisión de salir del país abandonarse, con obstinada pero
con rango diplomático. Y ni olvidar lúcida inteligencia, a las exigencias
tampoco el disgusto que le causó de una tarea que se condensa en
que su hermano Rodolfo trabajara estos escritos pero que de ninguna
con Huerta. Don Alfonso conocía manera se sabría reducir a él. Esa
muy bien la calídad humana de seriedad, esta lucha contra la ne,
que estaba hecho el dictador. gligencia se traduce con precisión y
Y realmente el año que estuvo minucia, y es la prenda subyacente
en Francia, 1913, 1914, fue una al valor histórico de estos docu,
experiencia desgarradora. Varios mentas escritos por un hombre que
años después, en 1920, empezó anda por el mundo español, francés,
realmente su carrera en el servicio argentino y brasileño mirando qué
exterior de México.
lección puede extraerse para la cau,
Por lo dicho en las últimas sa mexicana de los efectos históri,
líneas, importa mucho que Adolfo cos que le toca atestiguar ganando

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112

amigos para el país y para sí mismo"
(p.108).
Y cuando apareció Alfonso
Reyes en Argentina, Adolfo, ante
tanta evidencia de la actividad
diplomática y cultural de don
Alfonso, escribió: "Que Alfonso
Reyes es un escritor admirable
es algo que nunca se dirá
suficientemente; este libro, donde
se desplíega toda la admiración
de la más exigente inteligencia
argentina a lo largo de varias
décadas, es buena ocasión para
razonar esa admiración" (p.119).
Tiene toda la razón Adolfo.
Hay que razonar y asimismo ver
si esa admiración no es una simple
cortesía. Pero ya no continúa sobre
este punto que se había propuesto
desarrollar sino que a continuación
señala que, en ese libro, Reyes no
sólo aparecía de "cuerpo entero
el hombre, frontera, el escritor
admirado y admirable, el tan
mexicano y aun tan regiomontano
ciudadano del mundo, en fin,
'El Hombre, Esperanza de la
idea iberoamericana', que diría
Macedonio Fernández. Comparece
también el politico, el hombre
práctico, el varón amable y amado
que sabe que la política es el arte
de afinar voluntades con miras a un
propósito común" (p. 119).
Las últimas palabras de Adolfo
son garbanzo de a libra. la política
fue para don Alfonso "el arte de
afinar voluntades con miras a un
propósito común". Efectivamente,
Reyes llevaba la política en la
sangre. Perteneció a una familia de
políticos, en su casa vio y aprendió
a hacer política, y también supo
desde muy jovencito, como dicen
los clásicos, que la política es fi.erina
y humana. Como todo aprendizaje,
fue duro, difícil y trágico. Pero de

los tres Reyes, Bernardo, Rodolfo
y Alfonso, sólo hubo uno que
hizo de la política en sus manos
un auténtico arte. No en balde
fue un lector asiduo de la obra de
Maquiavelo y Aristóteles, y pido al
cielo que algún día encontremos sus
apuntes que hizo sobre estas dos
grandes cabezas del pensamiento
político.
En Alfonso Reyes: caballero de
la voz errante, Adolfo destaca las
opiniones que sobre Reyes hicieron
sus contemporáneos. Tal fue el
caso de Borges. En cierta ocasión le
preguntaron al maestro argentino
sobre lo que sabía de Reyes/Ortega
y Gasset, y un asunto trascendental
entre el mexicano y el español:
Goethe. Según Borges, Reyes
estaba indignado por "un juicio
más o menos ligero y atolondrado"
del escritor español sobre el autor
de Fausto. Borges dice que le
sugirió a Reyes que le escribiera.
Con "estupor", Reyes le contestó:
"Pero cómo voy a polemizar con
Ortega y Gasset", a lo que Borges
le respondió: "Pero todos sabemos que

usted es infinitamente superior a Ortega
yGasset".
Adolfo está de acuerdo con
Borges en que don Alfonso es
un escritor "muy superior y
humanamente más generoso que el
susceptible" Ortega. Comparto esta
opinión. Pero en cuanto a que don
Alfonso le haya dicho a Borges que
cómo iba a polemizar con Ortega,
no estoy tan seguro. Reyes en la
misma España publicó sobre lo
que pensaba de Ortega e incluso le
lanzó una fuerte crítica e hizo una
fina ironía. Ortega no contestó.
Le dolió sin la menor duda, y en
carta, años más tarde, recordó este
asunto, sólo para decirle cuánto lo
apreciaba. Diferencias las tuvieron,

113

pero los dos eran auténticos
señores. Reyes colaboró en las
principales empresas culturales
de Ortega, de El Sol a Revista de
Occidente; y años más tarde, cuando
ocurrió la guerra civil española
e iniciaba el exilio, Reyes estuvo
atento del destino de Ortega y
de sus preocupaciones. Además,
atendió las peticiones que le pedía
sobre el porvenir de españoles que
andaban regados en el mundo.
A propósito de la labor
cultural de Reyes en Argentina, se
encuentra el caso de Libra, revista
dirigida por Bernárdez y Marechal.
Sobre esta publicación, Adolfo dijo
que "tras bambalinas fue animada
por Alfonso Reyes y debe ser
considerada al menos parcialmente
dentro de su bibliografía" (p. 123).
No, no sólo fue animada "tras
bambalinas" por Reyes, sino que
él la hizo casi en su totalidad.
Y por lo tanto no debería ser
considerada parcialmente dentro
de su bibliografía sino figurar
dentro de ella. Las pruebas están
en la Capilla Alfonsina, en su casa,
biblioteca. Y hay algo más: Reyes
estaba trabajando en el segundo
número, pero lo abandonó por
las politiquillas que hacían los
escritores argentinos.
En este volumen también hay
referencias a mi trabajo y palabras
que le agradezco sinceramente.
Torno en cuenta sus sugerencias y
sus reproches. Corregiré mis textos
cuando haya un editor piadoso que
quiera publicarlos, con excepción
de la cuestión Paz/Cernuda. ¿Por
qué? Porque me gustaría hacer un
estudio de esa relación intelec,
tual y amistosa. Hubo entre ellos
afinidades y coincidencias. Es un
proyecto. En cuanto a mi antología,
pues sí mi querido Adolfo, rescato

�"el pensamiento social y humanístico del regiomontano" (p. 505). Esto
es lo que creo, sigo y seguiré insistiendo. Alfonso Reyes es uno de
los grandes pensadores de nuestro
tiempo. Y al mismo tiempo no dejo
de insistir que es un gran poeta "y un
escritor de excelente prosa". Agradezco tu disúnción, pues de las 65
antologías que cuentas, sólo una tiene
esa particularidad, que es toda una
fortuna, y es la que realicé.
Entre los textos más signilicativos
de Adolfo sobre la obra de Reyes se
encuentran sin lugar a dudas los que
escribió sobre VisióndeAnáhuac. Estamos de acuerdo: es una de sus obras
maestras. El maestro y académico
de la lengua fue haciendo su estudio,
examina cada una de las líneas que
integran este poema en prosa, señaló
las fuentes históricas que Reyes tuvo
a la mano, sin dejar de mencionar
las estéticas ni las de la época de las
vanguardias; mencionó y retoma las

ideas de estudiosos de este trabajo
alfonsino y concluye: "Se trata de un
texto verdaderamente original y radicalmente inédito que sabe conciliar
las aventuras de la vanguardia con los
riegos de la arqueología".
Adolfo califica a Visión de Anáhuac
como una de las dos obras maestras
de Alfonso Reyes; pero, ¿no acaso
el mismo Adolfo por lo menos se ha
ocupado de tres: VisióndcAnáhuac, lfigenia cruel y Yerbas del tarahumara? Pero
qué digo; seguramente por sus lecturas acuciosas, críticas, inteligentes, se
dará cuenta que hay más de tres obras
maestras en las obras de don Alfonso.
Finalmente, en Alfonso Reyes: caballero de la voz errante, encontré los
siguientes aforismos de Adolfo Castañón:
Alfonso Reyes se vive interiormente como poeta aunque su
curiosidad lo lleva a devorar y
escribir bibliotecas en prosa.

Reyes cierra el ojo de la
codicia para dejar abierto,
únicamente, el de la admiración y

el asombro.
Reyes no sólo sabe medir
versos, pesar palabras y contar
sílabas: registra las piruetas que
tiene que hacer para ir pagando
sus deudas, los préstamos, los
seguros para él y para su esposa
Manuela.
Reyes representa la tradición
ecuménica y liberal, la tradición
de la tolerancia cuyo valor más
profundo es la civilización.
Reyes arranca a la derecha
y a las clases conservadoras
el patrimonio de la cultura
clásica: quiere el latín para las
izquierdas.
Alfonso Reyes es uno de
los hombres de letras más
completos y morahnente más
responsables de la historia de la
cultura en lengua española.

11

M

arcos Daniel Aguilar
es un apasionado, un
asiduo lector y estudioso
de la obra de Alfonso Reyes. Es
también, como el autor de Visión
de Anáhuac, un inquieto periodista,
que busca la nota oportuna, que
le gusta que sus artículos estén
bien escritos, bien pensados y que
tengan una inteligente y profunda
investigación. Un informante en el
olvido: Alfonso Reyes, es su primer
gran trabajo y seguramente no será
el único.
Aguilar nos lleva de la mano,
nos invita a recorrer y conocer
uno de los mundos fascinantes de
Alfonso Reyes: el periodismo. Nos

114

explica que aún hoy en día hay
mucha incomprensión por parte
de los lectores o estudiosos de la
obra del Regiomontano Universal.
Algunos dicen, por ejemplo, que a
Reyes sólo le interesaba el estilo
y no el contenido. Aguilar afuma
categóricamente que le interesaban
las dos cosas. Y esto lo observó
al hacer su investigación sobre
la obra periodística de Reyes:
"Alfonso sabía que la forma, el
ritmo y la cadencia de las palabras
eran importantes, pero no más
que el contenido. En ese momento
irrumpe lo que sería la nueva
vanguardia literaria, donde la idea
y el conocimiento de las disciplinas

como la historia, las letras, la
psicología y la filosofía, entre otras,
darían contenido a una narrativa
sin descuidar la estructura
escrita. En la década de 1910,
esta vanguardia arroparía a toda
una generación de adolescentes
mexicanos, cuando el propio Reyes
estuvo a la cabeza de la llamada
Sociedad de Conferencias de la
Escuela Nacional Preparatoria,
antecedente del Ateneo de la
Juventud" (p. 17).
Como estudioso y practicante
de esta generosa profesión, Marcos
Daniel Aguilar nos dice que Reyes
es uno de los grandes maestros del
periodismo mexicano. Su génesis
la ubica entre 1905 y 1913, cuando
el joven oriundo de Monterrey,
Nuevo León, andaba entre los 15
y los 23 años. Es decir, ocho años
fructíferos de hacer talacha, de
cortar y pegar, como bien decía el
inolvidable Luis Cardoza y Aragón.
Estos ochos años forman parte de
lo que denominó su primera etapa
mexicana.
En la rigurosa búsqueda que
hizo el reportero de Canal 22
en los archivos y papeles de don
Alfonso, se encontró con el primer
y el segundo trabajo periodístico
del joven neolonés, fechados
el 21 y el 24 de marzo de 1905,
respectivamente. Pero no fue
todo. Marcos Daniel, en este su
primer libro, nos dice que ese joven
Reyes periodista hizo historia
de los medios de comunicación o
sea, historia del periodismo desde el
periodismo, y pone como ejemplo el
artículo intitulado Diario de México
(1913). Al estudiar este artículo
observó lo que conúnuamente nos
dice en Un informante en el olvido: que
Reyes era un adelantado. Es decir,
lo que muchos teóricos nos señalan

en estos tiempos, Reyes lo dijo en
1913: que el periodismo se estaba
convirtiendo en "una sonaja de los
hechos: aturdir con la información,
no dejar tiempo de pensar, de
escoger, de preferir. Ya sabe, los
absurdos que viven muchos acaban
por convertirse en razón".
Los ocho primeros años de labor
periodística de Reyes se rompieron
tajantemente. Y sin embargo entre
diciembre de 1912 y agosto de 1913
escribió La cena que, según James
Willis Robb, es la premonición de
la muerte de su padre, que ocurrió
el 9 de febrero de 1913. Después
sucedieron los asesinatos del
presidente Francisco l. Madero y
del vicepresidente José María Pino
Suárez, y la llegada al poder de
Victoriano Huerta.
La actividad cultural que
estaba haciendo Alfonso Reyes
no le gustó al sátrapa y lo citó en
su despacho. Todo podía suceder,
dijo Alfonso. La entrevista que
sostuvieron no fue otra cosa que
reproches por su actitud y le puso
el ejemplo de su hermano Rodolfo,
que colaboraba con el régimen
que encabezaba. Para Alfonso la
cuestión estaba resuelta desde
hacía un buen tiempo: o se estaba
con la revolución maderista o
contra ella. Su opción siempre
fue la primera y se dejó nombrar
primer secretario de la Legación
de México en Francia, porque
sabía hasta dónde era capaz de
llegar el dictador. Antes de partir
rumbo a París hizo su examen de
grado, una espléndida tesis que
ha sido elogiada por Andrés Lira
y Fernando Serrano Migallón. En
agosto, con su mujer y su pequeño
Alfonsito, salió rumbo a Francia,
para no volver a México sino 11
años después.

115

Pero no fue en Francia sino
en España entre 1914 y 1924
donde Reyes desarrolló lo que
bien aprendió en México: el
periodismo. Marcos Daniel nos
habla acerca de qué tipo de
periodismo hizo este mexicano y
cuáles géneros practicó, que en su
entender fueron cuatro: artículos
de opinión, crónica, reseña y
columna crítica; sin olvidar
que fue también corresponsal y
fotorreportero, ni mucho menos
la crítica cinematográfica, la cual
Héctor Perea y Manuel González
Casanova han estudiado tan bien.
Ahora bien, Marcos Daniel
escogió un artículo, "Rumbo al
Sur", para acercarnos a una de
esas categorías del periodismo que
desarrolló el de Monterrey, Nuevo
León. Esta es una fina página
autobiográfica de las horas más
dramáticas y más dolorosas de don
Alfonso. Esas noches en donde no
encontraba posada para su esposa,
para su pequeño hijo, para la nana
bretona y para él. La soledad, el
sufrimiento, la tristeza y la pobreza
en que se encontraba le hizo decir,
en esa prosa poética tan suya, que
desde su desván, antiguo grél.nero
ahora lleno de cachivaches, por
fin descansaba; y desde la ventana
veía una "luna roja, como el vino
tinto, vieja cepa de Burdeos. Una
luna inmóvil y enorme que nos
emborrachaba, e imantándonos
el alma, nos dejaba sin sueño a lo
largo de las cálidas noches".
Una cosa que le gustó a Marcos
Daniel fue el poder de análisis de
Alfonso Reyes y nos invita a
acercarnos a Aquéllos días, donde
observa temas de ciencia política;
en Historia de un siglo, cuestiones
de relaciones internacionales
y geopolítica; en Entre libros, al

�columnista crítico; en Las Vísperas
de España comprobó lo que en algún

las primeras que publicó Reyes:
en Francia, Cuestiones estéticas; en
España, Simpatías y diferencias; en
Costa Rica, Visión de Anáhuac; en
México, Cartones de Madrid; en
Argentina, Las vísperas de España;
en Chile, Aquéllos días. Señala
estos libros no sólo por gusto
sino porque son los que estudia y
analiza en su libro. De varios de
los mencionados, lo que le gusta a
este joven periodista es el método,
el cuidado que puso en sus textos;
la prosa, la prosa que hace que
Reyes ocupe un sitio especial en
la literatura mexicana, española y
universal. Un informante en el olvido
es pues un libro que nos invita a
leer a Alfonso Reyes. A no tener

momento elijo José Gaos: no hubo
mexicano que conociera tan bien
a España y a los españoles, como
Alfonso Reyes.
Las mesas de plomo fue uno de
los libros de Alfonso Reyes que a
Marcos Daniel le depararon nuevas
y gratas sorpresas. En las primeras
páginas de Un informante en el olvido,
dice que Alfonso, como le gusta
llamarlo, era un adelantado, y
en Las mesas de plomo se adelantó
a Georges Weill, por 16 años.
lEn qué se adelantó Reyes? En la
historia del periodismo. Marcos
Daniel sitúa el Diario. Historia y
función de la prensa periódica a la
par que Las mesas de plomo, y dice
que una vez que se hayan leído y
comparado estas dos obras se verá
que llegaron a conclusiones e ideas
muy similares.
Pero no fueron las únicas
ocasiones en que Reyes fue un
adelantado, como reiteradamente
lo llama Aguilar. Hay también más
de meclio siglo de cliferencia entre
lo que ha postulado Giovanni
Sartori, sobre la cuestión de los
meclios y la democracia, y lo que
postuló Alfonso Reyes. Aguilar
p arte muy bien de algo que por
elemental se olvida: qué cosa
significa la democracia para 111
el mex icano y qu é cosa para
el italiano. Y nuevamente el
an pasado más de 36
joven periodista encontró más
años de la primera
semejanzas y menos diferencias.
edición de Genio y figura
También nos informa que antes de Alfonso Reyes, de la escritora y
que apareciera la Teoría General poeta Alicia Reyes, que salió bajo
de la Información , Reyes seguía y el sello de la prestigiada editorial
hacía su teoría.
de la Universidad de Buenos Aires
Otros han clicho que Reyes no (Eudeba), y sigue teniendo la
publicó una gran obra. Marcos misma trascendencia y sirviendo
Daniel cree lo contrario. No sólo de norte para los estudiosos y
hay una sino muchas, y menciona simpatizantes del autor de Pasado

H

116

miedo a los 26 gruesos tomos que
conforman sus obras completas.
Todo lo contrario. Son una cantera
de posibilidades y de sorpresas
como Aguilar vio y descubrió al
estudiar e investigar el perioclismo
del regiomontano. Hay que
celebrar pues, que este brillante
periodista y estudioso de Reyes,
al que le deseamos grandes días y
sonados triunfos, siga trabajando y
explorando esas canteras que dejó
uno de los grandes pensadores
mexicanos; y que este su primer
libro sea ejemplo de lo que puede
hacer cada día y mejor, pues tiene
a un gran maestro que lo guía:
Alfonso Reyes.

inmediato, así como para el público
interesado en conocer su vida y su
obra.
Para hacer esta biografía, la
maestra Reyes usó los documentos
más importantes que Alfonso Reyes
guardaba en su archivo personal y
reunió una rigurosa bibliografía de
estudiosos de la obra de su abuelo.
Alicia Reyes, efectivamente, tuvo
a la mano y usó con maestría la

correspondencia de don Alfonso,
que apenas se estaba dando a
conocer; los cuadernos juveniles,
del cero al seis, que permanecían
inéditos, pero que hoy gracias a
su empeño y a la de la benemérita
ins titución que es El Colegio
Nacional, han sido editados; los
manuscritos y obras inéditas
que aún quedan y que seguirán
dando sorpresas; libros y papeles
del archivo de don Alfonso que
ahora están en sus Obras completas,
así como los Diarios que estaban
guardados en pequeños portafolios
y que ya est amos conociendo;
y sobre todo, su testimonio.
Testimonio de una nieta que no
sólo quiso al hombre extraordinario
sino que supo y comprendió que
estaba no sólo frente a una figura
nacional, sino universal. De ahí que
con ese cariño que siempre le tuvo
y le sigue teniendo a su abuelo, más
las fuentes primarias y secundarias
que utilizó, y su pluma, hicieran
posible esta magna obra de Alicia
Reyes.
Esta biografía es, además, hasta
el día de hoy, una de las mejores
que se han publicado en México
y en el extranjero del mexicano
que nació en Monterrey, Nuevo
León. Trabajo pionero, no en su
género ciertamente, pero sí en su
contenido, al abordar genio, figura y
obras de Alfonso Reyes. Por algo, y
con toda razón, Alicia Reyes llamó
a este libro "la obra más importante
desu vidan.
La quinta edición está
patrocinada por dos instituciones
de la tierra que vio nacer a don
Alfonso: la Universidad Autónoma
de Nuevo león y la Fundación Dr.
Ildefonso Vázquez Santos. Al
mismo tiempo, es un homenaje
a esta Universidad por su 80

aniversario. Esta es la razón de una
novedad que tiene esta edición:
como anexo se incluyó el Voto por
la Universidad del Norte, escrito por
Alfonso Reyes hace 80 años, en
una de las más hermosas ciudades
de Brasil, Petrópolis, la ciudad
imperial. Otra novedad: la edición
del libro, bajo el escrupuloso
cuidado de Ricardo Moreno Botello
y J orge Ricardo Ibarra Durán,
acrecienta el acervo de los retratos
de don Alfonso con los que hizo
para este volumen el pintor español
Fermín Javier Ruiloba Ausin.
Alicia Reyes inicia su Genio
y figura de Alfonso Reyes con un
paseo por las calles, plazas y casas
de aquél Monterrey que vivió
la familia del general Bernardo
Reyes. En este recorrido por la
señorial ciudad Alicia recuerda una
anécdota q ue su abuelo tenía sobre
"aquel encantador disparate" de
un vendedor que andaba por esas
calles regiomontanas ofreciendo
a gritos la "iNogada de nuez!".
Asimismo, la maestra Reyes deja en
su biografía lo que escuchó decir de
su tío Alejandro, acerca del perro
del afamado historiador y polemista
don Francisco Bulnes, que había
mordido a varias personas, entre
ellas al joven Reyes. El tío Alejandro
recitaba estos versos de su hermano
Alfonso, que son los primeros que
escribió pero que doña Alicia nunca
encontró el original. Este primer
poema clice: "Allá en lontananza/
venid se divisa/ una horrible panza/
que provoca risa/ es don Pancho
Bulnes/ el viejo panzón/ que viene a
cobrar/ la indemnización...n
El joven Reyes dejó su
Monterrey para seguir estudiando
en la Ciudad de México. Y esos
siete años que abarcan de 1906 a
1913 fueron sin lugar a dudas los

117

que formaron a uno de los más
brillantes jóvenes de la Escuela
Nacional Preparatoria, primero; y
después, del célebre Ateneo de la
Juventud; sin dejar de mencionar
sus años en la Escuela Nacional de
Jurisprudencia. Años que publicó
en prosa y en verso, sobre todo, en
revistas y diarios mexicanos. Época
en que apareció su primer libro,
Cuestiones estéticas. Días aciagos.
Años de agitación y movimientos
políticos que cimbraron y
tumbaron un régimen que se creía
eterno al grito de "Sufragio efectivo.
No reelecciónn.
La cita que escogió la maestra
Reyes de una de las obras clásicas
de su abuelo, El suicida, para
rubricar este ciclo, está bien
escogida. Don Alfonso dejó en unas
cuantas lineas su testimonio de esos
años juveniles, que despertaron al
fragor de la lucha la conciencia por
la educación laica y la libertad del
espíritu. Reyes escribió: "Aquella
generación de jóvenes se educaba,
como Plutarco, entre diálogos
filosóficos que el trueno de las
revoluciones había de sofocar.
Lo que aconteció en México el
año del Centenario fue como un
disparo en el engañoso silencio de
un paisaje polar: todo el circo de
glaciales montañas se desplomó
y todas fueron cayendo una tras
otra. Cada cual asido a su tabla, ha
sobrenadado como ha podido, y
poco después los amigos dispersos,
en Cuba o Nueva York, Madrid
o París, Lima o Buenos Aires - y
otros de la misma Ciudad de
México- renovaban las aventuras
de Eneas, salvando en el seno a los
dioses de la patrian.
También en esta época encontró
don Alfonso a la que sería su esposa,
Manuela Mota. Alicia Reyes evoca

�la·figura de su abuela a través de
las conversaciones que tuvo con
su abuelo: "De viva voz le oí relatar
que al casarse con Manuelita le
había puesto dos condiciones:
que le diera un hijo más alto que
él y que le alcanzara los libros que
se encontraban en lo alto de sus
estantes. Las dos se las cumplió
de mil maravillas. Además, fue en
todo momento su brazo derecho:
secretaria, archivista, catalogadora,
consejera y esposa amorosa. Casi
todos los ejemplares personales
de los libros de don Alfonso están
dedicados a ella". Por ejemplo, el
primer libro de don Alfonso, lleva
esta dedicatoria, y que doña Alicia
nos recomienda "leer entre líneas":
"A mi Manuela, el libro que vivimos
juntos".
Acaso por bien sabido la maestra
Reyes no se detuvo en su libro a
narrar con detenimiento aquéllos
días difíciles que pasó su abuelo
desde la muerte de su padre, el
general Bernardo Reyes, el 9 de
febrero de 1913, a su primera salida
de México. Primer itinerario de
una estancia en Francia, y una
gran época en España. Los dioses
lo pusieron a prueba. En París,
y unos buenos años en Madrid,
que fueron muy duros. Conoció la
soledad, la lejanía de su México, la
pobreza. Situación que lo puso en
graves apuros sobre todo cuando se
acercaba la Navidad, pues había que
darle aunque fuera un juguete a su
pequeño Alfonsito.
Sobre estos primeros años de la
vida madrileña la maestra Reyes
nuevamente supo escoger un párrafo
que escribió su abuelo, que ilustra
la vida familiar en un invierno: "La
sensación de penuria se acentuaba
con el frío. Para defenderme, aprendí
a cubrirme pecho y espalda con

papel periódico y descubrí que un
rato junto a la boca de calefacción
en el Museo del Prado me daba
calor para un par de horas. Como
la exasperación suele ser buena
consejera, con las últimas pesetas
acostumbrábamos darnos un rato de
asueto en los cines céntricos. Y luego
volvíamos a pie compungidos, hasta
nuestro barrio distante".
Y también estas líneas: "Hace días
que el frío labra las facetas del aire,
y vivimos alojados en un diamante
puro. No tarda la nieve. La quíere
el campo para su misterioso calor
germinativo. La solicita la ciudad
para alfombra de la Noche Buena.
Resbala el humo por los tejados: la
atmósfera, con ser clara, es densa.
Los fondos de la calle truenan de
nubes negras, pero en lo alto hay
una borrachera azul vértigo. De día,
suben las miradas. De noche, bajan
las estrellas. Nada hay mejor que el
cielo, de donde cuelgan ángeles y
juguetes para niños...".
Los trabajos y los días de estos
primeros años de Alfonso Reyes
en Madrid los explica muy bien
doña Alicia. Cuántas penurias
compensadas por las finas amistades
que Reyes tuvo como las de Enrique
Díez-Canedo,José Ortega y Gasset,
Antonio Solalinde, José Moreno
Villa, Miguel de Unamuno, Azorín,
Ramón del Valle-Inclán, Ramón
Gómez de la Serna. Páginas que
escribió en circunstancias tan
precarias dieron frutos como sus
Cartones de Madrid y su Visión de
Anáhuac. Maestro en el oficio del
periodismo, pionero en la crítica
cinematográfica, difusor de clásicos
y modernos de la lengua española,
trabajador infatigable en el rescate
de la obra de Luis de Góngora
Un gran mexicano, que años más
tarde hizo posible que la política

118

exterior de nuestro país llegara a
ocupar un sitio destacado en el
mundo, Genaro Estrada, seguía
con gran atención la obra de Reyes
publicada en México, Francia y
España. En 1916, Estrada escribió
estas palabras que se encuentran
en su libro Poetas nuevos de México:
"Alfonso Reyes puede considerarse
hoy en día, entre la familia
intelectual mexicana, como el
talento más poderoso y el espíritu
más culto y de mayor fuerza
dinámica. No es propiamente un
precoz -de lo cual debe sentirse
muy satisfecho- , pero el saber
que ha atesorado a sus veintitrés
años, corresponde al que atesoran
por lo general los hombres de letras
de nuestras Américas al llegar a la
mitad de la vida. En las asambleas
de la juventud literaria, Alfonso
se distingue por la agilidad de su
palabra, por el entusiasmo juvenil
sabiamente atemperado, por su
afición a las bellas paradojas de
sentido un poco extravagante y un
poco cruel; y en una asamblea de
sabios provectos se distinguiría
por la madurez de sus juicios,
por la profundidad de sus
adquisiciones mentales, por su
amistoso y fecundo trato con los
filósofos ...".
Alicia Reyes en Genio y figura de
Alfonso Reyes da cuenta del número
de libros, folletos, compilaciones
y traducciones que su abuelo
publicó en España; las comenta,
sin dejar de mencionar lo que
otros críticos dijeron de esas
publicaciones. Asimismo señala
la reincorporación de don Alfonso
al servicio exterior mexicano y
las amistades que tuvo con tres
gener aciones españolas. Por eso
no fue casual que cuando Reyes
dejó España para iniciar una

nueva misión diplomática, se le pretexto para que también la poeta
despidiera con tantas muestras Alicia Reyes le dedicara más de
de afecto por los hombres más cinco páginas para "adentrarse un
representativos de la cultura poco" a uno de los grandes poemas
de Alfonso Reyes.
española.
La labor diplomática y literaria
La misma huella que dejó en
de
Reyes en la tierra de Víctor
España, la dejó a su paso por
Francia. Precisamente en París, Hugo y André Gide la expresó
junto al Sena, un dos de diciembre muy bien Gabriela Mistral cuando
de 1925, el ministro Reyes leyó en leyó el discurso de despedida del
casa del escritor y diplomático ministro mexicano. Otro acierto de
ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide, Alicia Reyes es incluir en su Genio
su Ifigcnia cruel, con sus comentarios y figura de Alfonso Reyes el discurso,
y con "intermedios de quenas íntegro, del primer Premio Nobel
bolivianas". Y esto fue un buen de Literatura de origen chileno.

119

doña Gabriela decía: "Se va Alfonso
Reyes y lo despedimos franceses,
peruanos y chilenos, como criatura
propia, con cuya honra se nos
añade alegría y con cuya pena se
nos ofende o se nos roba". Reyes
hizo su "trabajo callado y seguro
de ganarnos la estimación y el
cariño por iguales partes, como
los costados de un mismo fruto.
Y cuando digo trabajo, no digo
búsqueda anhelante ni apetito de
tenernos, que ésos son torpezas
y brusquedades que no conoce la
mano, tan delicada, de este gran

�pudoroso. Nada de arrollamientos
feos en este hombre en que el
único modo de presión, en la
literatura como en la vida, es una
superioridad natural que toma su
sitio, como el árbol en la atmósfera,

sin ruido ni desorden, con la complacencia
de la luz.y del espacio. Reyes ha logrado
una cosa dificil como un repecho,
hacer estimar del europeo al muy

discutido hombre de la América española;

son sus Cuadernos del Plata, Libra y

Monterrey. Correo Literario de Alfonso
Reyes. Nuevos libros, más amigos,
y otros poemas, uno de ellos, para
doña Alicia, de los "más bellos del
mundo": Yerbas del Tarahumara.
Entre los libr os que fueron
saliendo en esta época americana
de don Alfonso, se encuentra Tren de
ondas. Pero Alicia Reyes nos advierte
que hay otros textos que los amigos
y lectores de su abuelo no deben
olvidar: Discurso por Virgilio, Atenea
Política, En el día americano y Homilía
por la cultura. ¿Por qué? Porque aquí
se encuentra la filosofía social y la
filosofía de la cultura de Alfonso
Reyes. Textos que más tarde don
Alfonso los incorporó en Tentativas y

hemos sido empinados en él, en
sus capacidades y en su hidalguía.
Le debemos, ni más ni menos, el
haber dado testimonio de nosotros,
el haber sido nuestra prueba
irrefutable".
El gobierno de México decidió
que Alfonso Reyes volviera a
nuestra América y fuera embajador orientaciones.
en Argentina y Brasil, haciendo
Escuchemos a la escritora y poeta
otra gran época en su vida y en su Alicia Reyes que nos explica la
obra. Casi una década estuvo por originalidad de esos escritos de su
estas tierras americanas con visitas abuelo: "Estos ensayos marcan un
oficiales y conferencias en Uruguay hito importante por contener los
y Chile. Casi una década en donde primeros intentos de formulación
se encontró e impulsó a jóvenes de la filosofía social y de la cultura
argentinos y brasileños. Célebres que desde los años del centenario"

120

impulsaba Reyes "como humanista,
diplomático y maestro". Además, el
"objetivo principal" que se propuso
era "definir la naturaleza filosófica
de la cultura y los deberes que ésta
impone a su servidor, el intelectual;
todo ello encaminado a la solución
del problema central de la filosofía
social de Reyes: encontrar la fórmula
capaz de elevar a Hispanoamérica
al plano de la cultura universal,
pero sin renunciar a los valores
humanos fundamentales de su
tradición hispánica y latina. Es
evidente pues, que la vuelta de
Reyes a Hispanoamérica después de
tantos años de ausencia reavivó aún
más el interés que siempre había
demostrado en sus ensayos y en su
obra diplomática por las cosas de
México y de su contenido nativo".
Ahora bien, en cuanto a la con~
cepción que Reyes tenía sobre una
filosofía de la cultura, Alicia Reyes nos
dice que en los ensayos señalados
está esa concepción que no es otra
que "la obra de la inteligencia -la
más humana de las facultades- en

su función más característica; unifi~
car; establecer sistemas regulares de
conexiones. Esta función se realiza
en el orden horizontal del espacio,
por comunicación entre coetáneos,
y se llama entonces cosmopolitismo;
y en el orden vertical del úempo, por
comunicación entre generaciones,
se llama tradición. El cosmopolitismo
representa el esfuerzo de la inteli,
gencia por unificar espiritualmente
al hombre: hacer triunfar el espíritu
de la unidad fundamental del género humano contra las inquietudes
racistas o clasistas: distribuir equi~
tativamente los bienes materiales y
espirituales de la cultura: hacer de
este planeta una morada más justa y
feliz para todos".
Don Alfonso, por fin, se instaló
definitivamente en México, después
de servir por más de 25 años al servicio exterior mexicano, y atendiendo en la medida de lo posible sus
quehaceres literarios. Y estos veinte
años, 1939~1959, de su vida mexicana fueron los más importantes
en su vida, su época de oro. Fundó
dos grandes insútuciones; impulsó a
jóvenes y no tan jóvenes en sus carreras literarias, históricas y científicas;
creó colecciones literarias; escribió
obras sin igual en lengua española y
extranjera; siguió meditando sobre
el destino de México, América y el
mundo; inició la publicación de sus
Obras completas y continuó la publicación del Archivo Alfonso Reyes;
hizo una traducción memorable, La
llíada de Homero; y continuó aquel
gusto iniciado en España por las
bellas ediciones numeradas y con
dibujos de sus amigos.
Y entre la infatigable labor administrativa e intelectual, estaba
siempre su esposa. Doña Alicia nos
recuerda ese poemita que nos dice
tantas cosas del amor que siempre

tuvo por su sin igual compañera.
Testimonio de ese gran amor, nos
insiste Alicia Reyes, es Manuela mía:
"Manuela mía, el úempo nos acerca/
y nuestras voluntades cada día/ se
acomodan mejor, Manuela mía/ al
martilleo de la hora terca/ [....] / Hay
otra juventud en la constancia,/ y
sólo en el rosal de cien veranos/ brotan las flores de mayor fragancia".
Y como no podía ser de otra
manera, Alicia Reyes termina su
Genio y figura compartiendo sus
testimonios de los días que pasó con
su abuelo. Dice, muy cariñosamente:
"Lo besé y hoy, al escribir estas
líneas, lo hago nuevamente". Y en
otra parte, reflexiona: "Casi siempre
su obra solitaria se extiende más
allá del tiempo y sí tocamos los
linderos de la vida inmortal, sólo
se engrandecen y brillan en todo
su esplendor cuando mueren.
Necesitan en la muerte también
del silencio, es decir, de una etapa
de silencio que han fraguado sus
contemporáneos conscientes o
inconscientemente. Por más que
lo llamen 'el muerto', no acallan su
voz. Claro que tendrá que pasar
la prueba de los biógrafos, de
los envidiosos, de los estudiosos
realmente imparciales y hasta de los
demasiados admiradores de su obra.
Pero no obstante todo esto, llega
un momento, el más importante
aún para la historia, misma de la
humanidad, de la justicia".
Genio y figura de Alfonso Reyes, de
la escritora y poeta Alicia Reyes,
termina con una frase de Stefan
Sweig, y rubrica así su espléndida
biografía: "Sólo tarde, contemplado
desde lo alto de la perfección,
se manifiesta el sentido de la
construcción".

Alberto Enríquez.Perea

121

�A.TORIi

A• TORH

(Tampico, Tamaulipas, 1933; AL■ERTO ENRÍO•H PERI.A. Doctor en historia.
México, D.F., 2014). En 1951 publicó su primer Miembro del SNI. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
poemario El canto frágil. Con La violencia del otoño tomo IV, autor de Alfonso Reyes y el nacimiento del Estado
mereció el Premio Xavier Villaurrutia de poesía. En nuevo brasileño y coordinador de Alfonso Reyes y las ciencias
sociales.
1999 recibió el Prenúo a las Artes de la UANL.
CARMEN ALARDÍN

c•ADAL■PE FLORES LIERA.

YÍCTOR ■ARRERA ENDERLE

(Monterrey, 1972).
Doctor en literatura hispanoamericana. En 2005
obtuvo la edición 17 del Certamen Nacional de Ensayo
"Alfonso Reyes".

Poeta y traductora.
licenciada en lengua y literaturas hispánicas por la
UNAM. Sus más recientes poemarios son Mar de vana
esperanza (2011) y Alba de otra jornada (2014).

1•LIETTE ■ERTRON.

PA■LO CARCÍA. Maestro en lengua y literatura por
la UANL Ha sido editor de las revistas Cathedra y
Armas y Letras. Fue becario del Centro de Escritores de
Nuevo León, así como de la Fundación Carolina y la
Universidad Complutense de Madrid.

Cursa en la Universidad
de Bourgogne un doctorado en historia del arte.
Actualmente trabaja sobre la parodia en el arte del
siglo XX y el arte actual.
DAMIELCALA■REIE (Dolores, Argentina, 1962). Poeta

y editor. Su último libro es Ruta Dos (Premio Revista de
libros, 2013). Obtuvo la estatuilla Alfonsina Storni por
su obra poética. Es director de publicaciones de RIL
editores en Santiago de Chile.
CA■RIELA CANT9 WEITENDARP.

■ÁR■ARA IACO■S

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "Bíblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Un amor
de Simone (Conaculta, 2012), y Antología del caos al orden
Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013).

Poeta, ensayista
y promotora cultural. Obtuvo el Premio Nacional de AM■AR IALIFE IACO■O. Ensayista. Autor de El veneno
Poesía Ramón López Velarde 2012 con su poemario y su antídoto. La curiosidad y la crítica en la revista Ulises
(2013) y coautor en Cámera lúcida. Ensayos sobre Salvador
Material peligroso.
Elizondo (2012). Premio Regional de literatura Infantil
CISELLA L CARMOMA. Antropóloga y comunicóloga. 2014 en la categoría de cuento.
Ha realizado diversas investigaciones sobre la
literatura de Alfonso Reyes y el padre Míer. Compiló CARLOS ■ LISIS MATA. Ha obtenido el Premio
el primer Índice general de Armas y Letras con datos de Nacional de Ensayo literario "José Revueltas" 2001 y
el Premio Internacional de Ensayo "Dante en América
1945 a 2000.
Latina", en 2009. El FCE le comisionó la elaboración de
MI_C .EL COYARRR■■IAS (Monterrey, 1940). Poeta, El otro Efraín.Antología prosística de Efraín Huerta (2014).
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León de
literatura 2013 y publicó como coordinador el volumen liYIIR L. MOYSSÉN. Historiador, crítico de arte y
curador. Es maestro asociado del Departamento de
Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
Arte de la Universidad de Monterrey.
AL■ERTO C■IMAL (1970). Sus libros más recientes
son El último explorador (2012) y El gato del Viajero del ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador
Tiempo (2014). Es conocido también como practicante y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
y estudioso de la escritura digital y mantiene el sitio el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheím Memorial Foundation en
web: www.lasbistorias.com.mx.
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

(1968). Ensayista, narrador ■•MURTOSALUAR (Monterrey, 1959). Sociólogo por
y poeta. Ha colaborado en Tierra Adentro, Luvina, la UANL, escritor, editor, promotor cultural Autor de
La Tempestad, La Palabra y el Hombre, autor de Puntos varios estudios sobre la cultura de Nuevo León. Editor
cardinales (2003) y Las influencias expuestas (2013). de las obras completas de Raúl Rangel Frías (en curso).
Sobrevive como traductor y corrector.
CRACIELA SALAZ.AR llEYNA (Monterrey). Profesora
RO■lll'IO ORTIZ CIACOMÁM (San Pedro, Coahuila). universitaria, escritora, promotora de lectura y editora.
Fotógrafo, investigador, curador y editor gráfico. Sus Soy en un día es su libro más reciente de poesía. Su obra
obras han sido seleccionadas para participar en más de aparece, entre otras antologías, en Cinco siglos de poesía
setenta y cinco exposiciones. Ha sido consejero de la femenina en México. Siglo XVI al XX.
Fototeca de Nuevo León desde su fundación en 1998.
Ylc■MTEO•IIIAR'IE (Ciudad de México, 1954). Poeta.
ANTONIO RAMOS REYILLAS (Monterrey, 1977). Ha Fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la
sido becario del Centro Mexicano de Escritores, entre Lengua en 2002. Ha sido director de la Biblioteca
otras instituciones. Su novela juvenil más reciente, La Nacional de México de 2004 a 2008. En 1991 recibió
guarida de las lechuzas obtuvo en 2014 tres galardones el Premio Xavier Villaurrutia.

RAáL OLYERA MIi.ARES

internacionales.

IOSÉ IAYl■R YILLA.RllliL

(Tijuana, Baja California,
1959).
Poeta,
ensayista
y
traductor.
Su último libro de
ALFONSO R■YIS MARTÍM■Z (Monterrey, 1943).
Estudió arquitectura y letras en la Universidad poesía es Campo Alaska (2012). Ha recibido, entre otros,
Autónoma de Nuevo León. Director de Salamandra. Fue el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1987 y el
Premio a las Artes UANL en 1990.
director de Armas y Letras.
licenciada y profesora en letras
por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente cursa
el doctorado en letras y es ayudante de primera de la
Cátedra de literatura Latinoamericana I~A en la UBA
a cargo de la Dra. Beatriz Colombi.

MARIANA ROSITTI.

Catedrát ica
de la Facultad de Filosofía y Letras y directora de la
Capilla Alfonsina de la UANL Ha recibido, entre
otros, el Premio de Poesía del Certamen Internacional
de literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>De la escultura al texto</name>
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