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                  <text>• Garcia Márqucz: Apuntes de
memoria sobre el palabrero mayor

e José Vasconcelos )' la Reforma de
Córdoba. El fracaso revolucionario

• Radiografía del campo editorial
en ~tontcrrcy

J. J. IUMIELES

MARCOS DANIEL ACUILAR

1O5~ PULIDO MATA

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ESCAnURA Y~
Rocfo CERÓN

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���Cómo, un recuerdo
Domingo de pascua, travestís / IOSÉ F. A. OLffER / 4

TOBOSO

La obstinada batalla de la memoria / YÍCTOR ■ARRERA

~A.~~

EMDERLE/91

A la letra: canción con palabras / ■ÁR■ARA IACO■s / 53
La escritura en cartas / Armas y Letras recuerda a D•LCE
MARÍA COMIÁLEZ (1958, 2014) con una selección de
entradas de su blog Ficticia, bitácora que mantuvo de 2004
a 2014, en donde la autora reflexiona en torno al acto de
escribir y la relación entre escritor,escritura,lector. / 9

CAP~~SINA

Letras al margen: Escribir en épocas de barbarie, ¿para qué?

Todo depende del cristal con que lo mires. 33 sirenas, otro
símbolo de los pájaros del deseo / MIMERYA MARCARITA

/ ED•ARDO AMTOMIO PARRA/ 59

YILLARREAL/ 95

Así lo dijera Juan Gelman / En este breve ensayo, MIC•■L
COYARR•■IAS ejemplifica cómo en la obra de Gelman
figuran la retórica y el desmembramiento, arcaísmos y
argentinismos, diminutivos y neologismos, conjugaciones
atravesadas y atipicos compuestos, la lengua de casa y la
palabra que se ruega ser sólo zumbido. / 20
Cuatro poemas / SALTADOR OLC8ÍM / 24

®

FONDO
UNIVERSITARIO

lng Rogclio G. Garza R1wra
Secretario General

DE ARTES Y ESPEJISMOS

Lic Rogdio \ illamal Elizondo
Secretario de l:xtension y Cultura

La forma indisciplinada: el arte del collage de Ari Chávez /
ROCÍO CERÓM / &amp;4

Dr Ccloo José GarzaAcui1a
Director d e Publicaciones

Apuntes sobre la serie Militarismo y represión de Melecio
Galván / Armas y Letras presenta algunas de las ilustraciones
que forman parte de esta serie realizada en 1982 por quien
es considerado el mejor dibujante mexicano del siglo XX /

l\1tro. \lip,ud Co\'arruhi,ts
mico,·as&lt;4'icloud.com
Director editorial

Lic. Jcssica '-!Kto Puente
l-&lt;litora_amuwlctras("'Yahoo.com
hlicora r~ponsable

ROCÍO CÁRDEMAS PAC■ECO / 70

1 ic \/ohcml Za\'ala
1h1:mtza,-&lt;álgmail.com
Asistente editorial

MISCELÁMEA

García Márquez: Apuntes de memoria sobre el palabrero
mayor / •• ,. ,.MIELES/ 28

8tauOTECA UNlvatSITARIA O UANL

Dr J esús Anccr Rodnguc;:
Rector

15

Tres poemas / ALEIDA ■ELEM SJJ..AliR / 17

~

UANL

USl\'ERSIDAD AUTÓSOMA DE !&lt;Uc-VO LEÓS

U nh·ersidad Autónoma de Nuc\'o León

La materia no existe: El arte del misterio / .il■ERTO C■IMAL
/&amp;2

Escritura y cuerpo: centrífugalidades / ROCÍO CERÓM /

.

Sergio Pitol: El otro ajeno y el otro propio / YÍCTOR ■•co

Lic \ erómL.t Rodngucz
, eronica. rz(álp_mail.rnm

Flotando / 11.AKAM kOMETA i:fZKAM / 35

MARTÍMEZ/74

Disei1o

Dos poemas de [Bosquejos para] Una poesía dd deseo/ [Sketchcs
for] A poetry ofdesire / ÓSCAR MASCAREÑAS/ 37

Radiografía del campo editorial en Monterrey /
¿Cómo funciona el campo editorial en la ciudad? ¿Por
qué sin importar el desalentador porvenir económico o
la inseguridad surgen cada día proyectos nuevos? IOSÉ
PULIDO MATA, editor, comparte en este breve ensayo su
reflexión en torno a la discusión sobre el panorama local de
la edición. /78

Annu1 y l.trra.~ Rm,ta de literatura. aiu vrnlrura de la Uniwnidad Auwnoma de Nucw Lco11

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
El humarusmo en Alfonso Reyes / AL■ERTO EMRíO•H
PEREA/40

CABALLERÍA

AMDAR A LA REDOMDA
José Vasconcelos y la Reforma de Córdoba. El fracaso
revolucionario/ El sueño de Vasconcelos de romper las
barreras entre directivos y alumnos se diluyó hasta llegar
al culto por los títulos uruversitarios y a la simulación de
un poder, adquirido por el acaparamiento de los saberes
que se crean, desarrollan y mueren en las aulas. / MARCOS
DAMIEL AC.ILAR / 46

no 88 89. ocruhrc 1014 marzo 2015. l:s ur.1 publkadon rrimcstr1I c&lt;ln,u:L por la
l ru\Crsidad .\ut,&gt;noma de 1\ue,o Lcon, a tra\'C~ de la Dire,ci,1n de Puhlic.iLioncs
de la UA \. L DomKiho tk la publicarn1n- Casa llniwrsit.m.1 dd Lihro, Padre
\1icr 909 pee esquina et1n \ all.1rta. \lomcrrcv, "-uC\o Ll-ón. \léxico, C .P MOOO.
Tddono- • 5 1 SI S3294l26. hx. • 5, SI :H2941U vd1tor.1resp.1 ns.1bk:Jcss1c.1 '\1eto
Pti&lt; e Rescna Je derecho, al uso ,xdusm1 \:o 04 2009 0618175;-0J00 J02,
ISS'.'i en tramite .unbos otorg.1Jo, por el Instituto '\auonal dd DerL'Cho de \utor
1iciru I de nrulo y wntcmdo \o 1-1 918 otorgad,, por b Co1msit1n C aliíic.1dor.1 de
Puhhc.1uoncs} Rn istas llustracLs de l.1 Sccn::tana de Goherr iuon Rc~istro de
marc 1 ante d lnsmuto \ lcXJcano de la Prnp1ccbd lndustnal en tr.mutc ! ,presa
por Serna Impresos, S.A Jc C \ \ .1llirta H5 Sur ( cntro. C P 64000, \1ontc·m:y
\uehc&gt; lmn \kx1co. Fcc.ha de terumacmn de impresión ,ncrn de 2015 Tiraje
1,5úúc¡empl '"Cs Dt&lt;tribmd p.,r Lm,cr,,id.1J Aut moma de \:111.:,0 Leon,.1 tr,l\es
de I Dm.-cu,,nJc Pubhou&lt;1ncsdcl.t l \:S.:[ (,¡,a Unncrsitm. de libr;:i P.1drc
\tkr 9t\Q ptc C'Cjmna lOn \ .111.tna, \lortem:y :'\uno León \kxiw,C P 64000

Renacer con estilo en cada nuevo número / uz■n CARCÚ.
RODRÍC•EZ/ 83

1 as op111oncs cxpn.:sadas por los autol"C5 no Ill'CC5an imcntc reflcpn la p.1sturJ dd
Luitor de la pt.l:ihc,1rnm.

Raúl Rangel Frías: un hombre de su tiempo / ISA■EL

Prol;,.b1da su repwducner tut.l o p.1rL1al de lo, c.ontcmdos e l'!1ager,es de 1.i
puhhcaoon ,m prc,i.i auwn c1on &lt;ld editor

ORTEU RIDA.li / a&amp;

Reescribir un relámpago / EDUARDO CARCÍA MAMRío•n
/91

Impreso en Mexico
Todos los derechos reservados
Copyright 2015

EM PORTADA: coaUSl'O/lfllEMCIA. #fi, COLliCE
AMÁLOCO, 2013. (DWOTOMO)

�POESÍÁ

POESÍÁ

cómo la imagen en blanco y negro

Cómo, un recuerdo*

cómo él los grandes héroes
e

IOSÉ F.Á. OLIYER

cómo nosotros los grandes héroes
cómo él mí gran héroe
cómo más tarde se fue al trabajo

(Traducción del alemán al español por Ricardo Bada)

cómo él a madre todavía
cómo me revolvió el pelo
cómo de noche
cómo hoy ya no sé

cómo yo de noche adulto

cómo el combate

cómo cada golpe

cómo de largos los asaltos

cómo cada golpe un hacerse adulto

cómo él

cómo Muhamad

cómo padre aquel nombre

cómo Muhamad Ali anticipó

cómo pronunciaba aquel nombre en español

cómo terminaría el combate

cómo antes de acostarse
cómo él el despertador
cómo se levantó
cómo me despertó
cómo me hice adulto
cómo ser adulto un par de asaltos
cómo África en el cuarto
cómo madre aún dormía
cómo él su cerveza
cómo él en camiseta
cómo él con cada golpe
cómo los comentaba
cómo él a mí cada golpe
cómo cada golpe
cómo cada golpe un hacerse adulto

" Título original: "w:ie, eine erinnerung", en: José F.A. Oliver,finnischer wintervorTat, Gedichte, Suhrkamp, Frankfurt a.M.
2005.

�POHÍ.A

puertas de camarote. Por allí

domingo de pascua, travestís
[cuartetas de abril]

salen los muert os al azul / que vienen
todos juntos del mar &amp; son
completamente negros. Los jugadores

• IOSÉ F.A. OLIYER

(Traducción del alemán al español por Ana Blázquez Ubach)

humanos trapichean apresuradamente en la
mesa del conejo con el dolor de los brotes
: 1 jugador apuesta por áfrica, ese todavía quiere puntos.

chocolate vestido de papá noel la

[Demasiado tar~e]. Las maderas

cruz gotea mazapán

nobles son negociadas / las cifras de

&amp;retales

víctimas contingentes el

de nieve. Ante la ventana

exilio
es papel usado. La palabra

anida Ostara *
en tempranas flores de cerezo su

como los huevos de pascua

blanco reciente cuarteado por el tiempo el follaje

descolorido el idioma / sapos y culebras, que saltan

es joven y apuesta frases / verde

y suben a la vida. Que
saltan y se descuelgan de la vida

algodonado / un
cuarto solar hecho a mano [excéntrico como

&amp;están

abril / veraniego

echados a perder ya hace mucho tiempo. Alguien baraja

como abril] obliga

"dignidad &amp; humana". Como cartas

: [I subjuntivo de casualidad]. El agua
a las flores flor arriba / alcanza el
deseo

escupe amargura / indiferencia

de los altares de mayo. Entonces se dice uno

&amp; incluso d cielo

a gritos y feliz en casa / : feliz. Las nubes son

: barbecho. Los niños
otean nidos. El mundo

"N. de la T.: Jacob Grimm difundió este nombre como el de la diosa germánica de la p~avera (?~tera, ~ostre) y
atribuyó el origen de determinadas tradiciones como la de los huevos de Pascua (Ostereier) a r~scencias de su
fiesta. que se celebraba durante el solsticio de primavera, coincidiendo con la actual Pascua cnsnana. Su n?~bre
tiene la misma raíz que Pascua en inglés y alemán (Easter, Ostem). Sin embargo, hoy se pone en duda que exisnera
tal diosa en la mitología germánica.

no es un escondite / de la mesa del conejo cae
entonces una piedra. Desde la piedra clava sus

�POHÍÁ

ojos un bebé ángel
con su espada. la tumba / las tumbas

están en off. El día, 1 camada de
racimos de hortensia, que se evaporan
desnudos. También ellos
en imagen / surrealistamente
"qué a gusto se nada en el mediterráneo"

U. IICIUTIIRA ll!M CAlll'.ü

Porque la escrituraes unacarta, si.empre.

.
S

a], sobre la necesidad: ·
hay toda una diversidad de posibilidades de vivjr la literatura. A veces píensó que
sí pudiéramos dejar de escribir, si pudiéramos no escribir y de todos modos seguir
viviendo, lo haríamos encantados de la·vida {quizá nos dedicaríamos a ser felices sólo
por el hecho de respirar).
.,
la necesidad de escribir es lo más sencillo dcl mundo: lo hacemos porque no hay de otra.
Hacerse una vida literaria es ya demasiado. Uno vive la vida como puede. Ennuestro ca.so,
sobrellevando esta necedad de tener que estar simbolizándolo todo, el intentp de llenar ese
hueco que sa~rá Dios de dónde salió.
í,

•

aD, sobre la ética:
Ayer estuve hasta la una ,de la mañana conversando con una amiga sobre el sentido de 1a ética
en I.acan. Ahora leo to texto y no lo-puedo creer: claro que existen las leyes del azar, claro que,
sí uno se pone a buscar con disposición, encuenn:a.
~ N. dda E

Los te.xtos que col)Íonnan este articulo fueron toll!lldos del blog Ficticia, espacio que mantuviera la escritora
desde 2004 hasta 2014. la fecha de publieaciónde cada text-0 en el blog es, pororden deaparición en este artículo: ~la
escritura en cartas", 16 de septíembre de 2010; "O tal \'ez la escritura es del otro", 16 de no,iembre de 2004; ~una se
pregunta (con acuse de recibo)", 4 de díéiembre de-2004; UHola. extraño", 27 de junio de 2010; ·ta escritura en juego,
carta a la mirada que es el corazón de la nuez", 7 de nmiembre de 2004; "Narrativa ella,indisereta", 4 .de mayo de 2007,

y "Literaria", 14 de julio de 2010.

9

�Para Lacan, la única ética posible es acruar en concordancia cpn el propio deseo y hacerse
cargo de las cónsecuencias. Ser quienes deseamos ser, hacer lo que nue$trO deseo nos dicta,
acruar sin traicíonamos.
La búsqueda delpa,dre, o de la madre, o del amor, la búsqueda de ese vacío en tomo al cual
tejemos un camino: caminar nuestro'camino, el camino elegido: experimentar el trayect~ que
da forma.
Eres muy claro al decír el tejido que eres. Muy claro. Muy incapaz de traicionarte. Lo
llamamos: congruencia. N'o se trata de adoptar los estereotipos del periodist&lt;!,_o el literato, se
trata de vívir la vida haciendo lo que hemos elegido, síendo lo que hemos elegido, con todas las
presencias, :las au¡;encias, {:Oll tod? lo que nos rodéa. Vívir la vida de ciertawanera, pero saber
que esa maner,1 es la nuestra.

nos

..

a F (quefl vecesµ K),.sobre los motivos:
CÓincido contigo cuando, citando a ],¼rthes, recuerdas que la escri.rura está dírigída a alguien.
, Considero, partiendo yo misma de Derrida, que este carácter de: eítvio es prQpío de- toda
escritura: ologs, cartas, poemas y_hasta los diarios estrictamente personales.
-Escribnnos a partir de alguienkUh otro guenos intjra y a quien, en principio, nos CÜrigimos; .
aunque en el fondo·eseotro sea un lugar capaz de ser ocupado por muchos. El.deseo es caníjo.
Y mueve al mundo.
-"
En cuanto a lo que piensen los demás acerca de cómo debe de ser un escritor, de qué cosas
debe hablar, cuál debe ser su actitud o su posición, eso me tiene sin cuidado. Hay infinitas
posibilidades para1a vida cuaJ:?do está construida de escritura.
_Escribír es ord.énar símbolos en tomo a una ausencia, convocar a es~ otro que nos impulsa
a escribir, crear un lugar de.encuentro construido de palabras, mi lugar de encuentro es como
yo l-0 deseo y es para alguien. Recibír y enviar esas cartas a ese otro que toma el ~ugar de los
lectores, que los simboliza y los representa. Hablas acerca de la forma. tPor qué habríamos
de eximirnos del placer de lo estético? Escribir, acaso, por puro placer, P?r el deseo de.gozar
la belleza; en ocasiones olvidados un poco de lo que decimos, centrados en palabras que nos
seducen, ~unque nad,a digan. ,La nada es también gozosa.
El viejo sentido de la vida. Si está ahí, si casi lo tocamos y es bello, ~sfrutable y nos hace
sentir vívos, entonces que los otros digan lo que quieran. Yo, tan·campante.

ami Sócrates (quw veces as mi Platón), sobrela ésenda:

.

· "'

No sé cuando leerás esto y quizá por eso siento que ahora mísmo estribo la novela, Jo cual no es
demasiado diferent~. ya quesiempre soy la Plate&gt;na que escribe para su Sócrates. Siempre soy
la que ~cribe para ti.,,En un secreto código donde yo no s~y yoni tú eres tu, el que no conozco,
el de la vida real Ysín embargo eres éste, el mío, aquél para quien e6Cribo cen una servídumbre
que me enaltece.

..•.. •
•..

Platón siempre estuvo detrás, €SO se sabía, 'pero no
se pensaba que de·esa manera. De acuerdo con Derrida.,
Platón haee escribir a Sócrates (iqué no era al revés?), lo
hace escribir lo que él qaieie, y luego finge que todo lo
ha recibido del Otr(). "'Es el secreto de la reproducción",
dice Derrida.
Yo digo (con humildad, claro) que es también el
secreto del rizoma, cie"la escritura en (la) red: de muchas
man~ras una re~producción. _ ·
·
Posible ~omentario del lector: "Apenas se estaba
poniendo huena y sana cuando cayó de nuevo en su
desorden de siempre, la monserga del palahrerío que
me pone enfrente". Eso dirás ahora.:.
Otra ptol;,able opíníón ruya: "Ella siempre en los
extremos: sí es invi~o, ~e sea en Copenhague".
O quizá te preguntas simplemente adónde diablos se
ha ido la Mujer Loba, si acaso está de vacacion~.
lNo seré yo misma quien escribe míentras due:(tno?

M·

-•
~

:••
~•j
11,

~

"

E
11,

UMA. SE PRECUMTA (COM ACUSE

DE RECIBO)
tEl juego de la escritura un asunto de competencia? •
En'todo caso es una competenci~ en el sentido de ser
qi.paz.
responder?,¿~ p.ablar al otro desde un lugar
incierto? ¿y qué es eso que se dice cuando prescindimos
de la éarne (o de su imagen al n;ienos)?, ¿desde dónde
se escribe y a quién? l.Acaso no estamos hablando aquí
de la competencia literaria, d~ la capacidaa de co~
1
rrespondet, postear?, tno es éste un asunto relacionado
eon el género epistolar?
tAhl, lo olv1'élaba, o estaba a punto de: aquello que rus ojos dejan caer al alma son los códigos
mismos. De eso no hay duda. Y·si n~ prodnjera·alivío ver esa raya ~ectrónica o de cualquier tipo, ·
sí no deseáramos (en ocasiones con urgencia) metemos esos signos arbitrarios en el alma. o en
el espíritu, o en donde sea, entonce§ nadie anclaóa por ahí asomándose por el ojo de la ~rradnra
(electrónica o no). ¿_No es acaso un alivio jugar a la seducción? Este juego nos acerca a otros y se
lleva a cabo en lo profundo. Atraei: unos ojos, conquistar una mirada sobre este-cuerpo de signos.
Tus pupilas són el t:erritori9.
ffe parece pérdida de tiempo o es simplemente que intentas negar que existes, qu€. insist~? ,,..

me

O TAL YB LA ESCRIT•RA ES DEL OTRO
Quizá sucede que míentras duenno en la escri~ lector ~cribe. Dicho en otrás palabras: otro
escribe mientral? pretendo hacerlo en sueños. Oti:o señala acaso el canrino. Y sin embargo, escribo.
¿y para.qui,_én, o para-qué, Lector mío? lQuién escribe en realída~?, ¿yo?, ttú que me provocas

hacerlo?
Todo esto mé recuerda los Jú'egos de Jacques Derrida en La tarjeta postal: Es Sócrates quien
- escribe, Platón está detrás él.e él,JD.~trando el camino o dando una orden.

ROi.Ar EXTIUJIO

.

)

..

..

.

El dolor de una herida profunda y culpable abre de pront; una rendija ae Iµz. Sucede en
ocas1ones. Es un hueco diminutó en donde cabe~ las verdes plantas de la terraza: la música,
las vasijas humeando en la cocina. Si por cufü:isidad una se asoma a esa rendija puede verse a sí
miSllla leyendo o eseribiendo un texto en la computadora. Una se descuore viva, sostenida de.
r

.

'

J

�...

'

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r

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·,

una fortaleza interna que había olvidado. Quizá al perderlo todo, o casi todo, lo~que quéda es la
desnudez de nuestro cuerpo y nuestr4s emociones. Quedamos nosotros. Hay dolor, peto somos.
Estamos ahí con a:xlos nuestros sueños, nuestra carga de locura y las fallas y ~quello que rios
fastidia y signilica un peso para quienes nos rodean. Si pudiera irme de mí misma, decimos. Pero
no podemos. Hrnos ahí tal como somos. Sin remedio. O sin otro remedio que estar. Es entonces
cuaiido sucede: encontramos de pronto unos ojos capaces de iluminarnos y regresamos la
i::onfi.aijZa. Donde menos esperábamos sucede el
prodigio de la mirada dclotro que n9s ptovooa,
nos abre)as puertas, ~os lleva al descubrimiento
del alma humana que nos está mirando y
nos habla desde su acantilado personru. He
recuperado la esperanza. Y todo por una simple
mirada. Ya sé, ando cursi

LA ESCRll'IIRA EM IUECO: CARTA.
A.LAMIRADA.OUE ES ELCORilÓM
DELA.MUE%
r
Lo importante en-todo éaso es la presencia~
ten,ernos prnsentes de alguna extraña manera.
Necesito tanto tus ojos, tu lectura de pronto,
de vez en cuando, confirmando que sí, ahí
estás, ahí está el orden, la solidez del mundo. Y
entonces perder el miedo. ...
Ya está: mí Lector es la solidez del mundo.
Lector: fanta~a,cofre donde me acomodo
en sueños, donde coloco mis pedacitos de vida
sin que Lector se dé casi cuenta. Para que no
se vayan vofando, para que el-desorden no
se los coma con sus enormes dientes. Pongo
esos trozos de vida en Lector trabajando. Y se
crea el orden sin que l&amp;etor se dé casí cuenta,
co~o si Lector fuera una caja de cristal eón un
corazón adentro.
Invento una historia. Hay unas alas enormes
en el encuentro y hay magia, neurosis, sustancia humana concentrada. Imagino que lá vida se
resume en una noche y entonces llevo a Leetor al acotamíento. Le dígo: mira bien lo que está
pasando, porque sin tus ojos se desvanece la hístoría: me desvanezco.
Imagíno a Lector furioso, en.el trabajo: los ojos ardiendo, el alma entera yel cuerpo deseando
" que llegue el fin de semana. Y yo en la pantalla de la computadora, diciendo eres mi caja de
cristal, mí ~ontenedor de palabras, mí corazón. Lector piensa: tqué tipo de presenci~ es ésta
entre tanto problema de trabajo?
Para mí, ere-s tus ojo~ leyénd?me, píe:nso,escribo para Lector.
"
Cuento con tus historias, dirá él, acaso.
Lector solidez del mundo, respon~eré a mí vez.
Mientras tanto, la vida se desentiende de ambos. Ysucede...

(2

MA.RRA.TIYA ELLA., IMDISCRffA..

,.

Un píe detrás del otro al andar. las cucharas en los extremo~ y a un lado el descorchador. Todo
elude al caos, a la ausencia de sentido. Por eso me da por crear formas, secuencias, ritmos d;
objetos en el encuach:e imaginado de un, paisaje al que se le p9nen límites (mí casa, est:a página).
Los libros en el horero, la&amp; camisas en el armario y los calcetines en ovillo dentro del cajón.
Pulir, lavar, dar acomodo a las cosas y a los signos. Camino, corro, narro incansable. Del verbq:
narrar. Acpií estoy~Escribo, pongo orden en la página. Okey, listo, bye.

1

I

_ Cuando el entusiasmo nos alcance...
La escoba, el agua y ese objeto de la mwte: el ordenador.
Toco el piano ahóra mismo.
Es un teclado de sígños, una voz. ,
Ysin embargo no se'escucha ni soy yo.
Pero está y está a punto de marcharse.
Esa que narra y desaparece.
Hay que verla cuando da la espalda.
Bye.

'I

Ahora mismo camino la secuencia imaginada
(el ritmo en la mente, en los brazos, en las plantas de los pies).
ff la'hístoria?, ¿el cuento?, tia anécdota?,prcguntadla.
En primer lugar, narro, d:ígg cosas, lcre.spondo.
En segundo, continúo narrando, y asi
Uno, dos, tres (narro).
Que esto y que lo otro, que por acá y por illá (sigo narrando).
Hasta que me canso (ya me cansé).
Basta de tanto orden, de tanto hablar de una ~sim.t en el blog (teso quién lo díce?).
TuR~

I "

.

Bye.

UTIRARIA.
Es la nostalgia de lo perdido para siempre, ese hueco que nunca nadie llenará. A veces, cuando
alguien llega, se reacomoda el mundo, La cercanía contigo, este sentirte casi en la piel, me
provoca perder un mundo que nunca existió, pero en mi imaginación me sostenía. Lo que se
pierde está adentro, nada cambia en realidad y al mismo tiempo todo se transforma. Lo que
se pierde estuvo siempre perdido. tPor qué tendremos esta necesidad de imaginar por un
instante que nunca perdimos lo que perdimos desde el principio? Nadíe, nunca, nos llenará.
Nadie. Sentirte cerca es recordar que hay un hueco dentro, enorme. Que esctibo para sustituir
esa ausencia y te deseo como llenando la falta del origen. Que trabajo mis textos para satisfacer
mí necesídad de ti (de eso) por otra vía. Que nada nunca nos-salvará. Eres mi objeto petit,'e.l
que momentáneamente sustituye la completitud que perdí cuando g} fin pron,uncíé mi ,nombre
y supe que yo era yo y que jamás vo1vei;,ia a estar unida a lo que me ro_dea. Eres la belleza que
nunca poseeré, lá acttfulización de·lo imposible. Y aun así, te escribo con la esperanza de
tocarte, de tocarnos en lo profund&lt;,. Penetrarnos. Mira este cuerpo de palabras (el cuerpo del
texto que te escribo para alcanzarte) y tómalo. Es tuyo. Destrózalo. Abrázalo. Abrá;salo con la
nostalgia de lo que sucederá. •

s

.

.

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.

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·~-~!'..'~. . .

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e ROCÍO ORÓN

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EJ. saltúhienroartistico, tallincrcihlanente ccrcam,áde lo corporal,
duu dolory pfacer, qucambosfenpmcnos rll.&gt; .son.

L

onigqr,sínoáiferciresfermasdetmamismamJSitty,venmta.
.,
RáinuMcnia Rilke

esde tiempos remotos el hombre se ha
subyugado- ante su propia fisonomía. 8
cuerpo es emblema milagroso de vida.
Es el espacio que nos dicta la salvaguarda de la
propia existe.n,da: cl dolor que padecemos es un
recordatorio de que seguimos vivos, qµe 1a muerte
-la so~tica, 1~ álmíca- áún no no~· atrapa. La
hístoría rec-oge ritos antropofágicos, como en los
de los aztecas quienes! después de sacrificar a la
víctima, arrqjaban el cuerpo del sacrificado desde
lo alto del templo hacia la muchedumbre para que
ésta cortara algunos p~dazos de carne. Sémejar1te;
en su-sentido, a la comunión cristiana, los aztecas
parecería ereyeran en.una especie c;le extrapolación
de fuerzas: al comer u~ pedazo del sacrificado se
c~nsumaba el rito, los díoses se hacían carne en lá
carne de los fervientes. El cuerpo, así, se .convertía en
una manífesta~ión de poder, de bendición..
•
Comienzo contando ~sto porque hoy, en plena
corÍtemporaneiClp.d líquida y en auge el hedonismo ~n
clara respuesta al desencanto generalizado por la caída
de las utopías), seguimos haciendo sacrificios, ahora no
con los cuerpos ajenos_sino con el propiq, [a dictadura

estética imperante en las fisonomias de las pers;nas
los ha llevado a alejarse de lo que, probablemente, es
su naturaleza anatónúca. En la actualidad, los euerpos
se encuentran sitiados por la falta de volúmenes, pocas
curvas y figuras estjJ:izadas más allá de una proporción
razonable. El cambio en la percepción del cuerpo tiene,
de igual manéra, su reflejo en las artes. Asti la mayoría
de los desnudos de la pintura contemporánea global
(con excepciones, claro está, como la obra de Lucían
Freud, quien-exaltó las imperfecciones y desgracias
de los cuerpos y, en el orden nacional, el pintor Daniel
Lez~, quien pone de manifiesto las curvaturas de la
"familia mexicana") nos relnit-en a.cuerpos delgados,
estilizadós, magros.
En la esc-ritura, la situación ha derivado
én
.
cuantiosos,estudios sobre nuestra dimensión carnal
(recordemos el ensayo de Francisco González Cursi
.

�POESÍA

Mors repentina. Ensdyos sobre la grandeza y miseria del
cuerpo humano, autor que ha recorrido, a través del
ensayo, las aristas, coyunturas y dislocaciones de
ser cuerpo y padecerlo o el estupendo paseo por los
sentidos de Diane Ackerman en Una historia natúral
de los sentidos), en los qu~ encontramos disertaciones
varias que oscilan en,tre el c~estionamiento
simplemente biológico del proceso vida~muerte,
las enfermedades o lts distintas rnanifestaciones
somáticas que existen en
ciertos sujetos que, ante una
crisis psíquica, su ·cuerpo
Gomienza a detonar un orden
de cambios y síntomas. Pero
, los escritores y artistas ven
y van más allá, las múltiples
manifestaciones de 1-o
corpóreo: kuiguidecimiento,
brutalidad, sensualidad,
postración, sólo por citar
algunas, dan pie a la transposición de pala-hras e
imágenes a un resultado que es; en realidad, de
un ámbito mayormente cetcano a un gesto, a un
movimiento. Nos reconocemos en el otro por una
manifestación espejo, es decir,_enlas posibilidades
del cuerpo ajeno, antenuestra tnirada asombrada por
los aspectos de la fealdad,la belleza o la diferencia,
encontramos una símil es~ncia, la humana derrota
que sigmfi.ca la muerte. De-cesta manera, los límites
entre uno y otro se ven reducidos al espacio existente
entre la página y el lector o entre una pieza de arte
y el e.spectador. La capacidad del autor de descubrir
en el cuetpo del otro sus propios deseos, miedos y
de-sesperación y que, al traducírlo a su obra, permite
sean dífunñnadas Ía:s fronteras.
Al hablar del cuerpo y sus sentidos; se nos es
revelada una memoria privada' que se expande
hasta hacerse colectiva. Si en tiempos ancestrales
el cuerpo era fundamental pata los ritos, como
medio, .herramienta y objeto de sacrificio, en
nuestros pías el cuerpo sigüe manteniendo dicha
disposición: nuestros cuerpos son, todo el tiempo,
trastocados por el contexto estético, somático y
· de las enfermedades que-nos aquejan. El cuerpo
es, entonces, un espacio que permite no sólo el
encuentro de _afirmaciones y cambio_s sino de

actitudes sociales que hacen de éste un ~pacio de
reinvención, basta rúírar alrededor y ver la cantidad
de individuos con cirugías plásticas. El cr~dor
atento sabe que. al apropiarse de los cuerpos ajenos,
realiza un ejercicio de suplántamiento: en la obra
quedarán los rastros de una piel, que se presenta
como lienzo o página cargados de:,. una geografía
mu1tiemocíonal, más que fisíológica.
· Esctipír el &lt;;uerpo es encontrarse, igualmente, con,,
la habítaciól\priméra (ahora
comprendo mi cuerpo
J20rque es casa cons._!rl.lida de
palabras... )r es confrontarse
con uno ~ismo y con el _
otro, con las debilidades
que eso conlleva. Fortaleza
y vuh:!-erabílidad en estado
seminal. Al hablar del
cuerpo se tocan el deseo,
la sexualidad, d horror, el
de&lt;;esó. El princ_ipio de cualquier civilízación es el
deseo, el &amp;s-eo de conocímient9. Así, el erotismo,
parte.inherente de la condicÍón humana, es un
campo de libertad desde el cual varias plumas nos
han lanzado sus prodigiosas flechas (sólo por citar
a un autor recordemos a Raym.ond Radiguet con su
novela El diablo en d cuerpo). Hay una poética de los
sentidos en la que todos nos_vemos msertos, por ello
atte y carnalidad son compañeros indisolubles. Se
unen para hablar de verdades íntimas, humanas.
La literatura y el ar-te son,· en principio,
~proximación, inclusión de una particularidad
a un todo. La antropofagia persiste. Ahora nos
apoderamos-de--los cuerpos de los otros para seguir
desmenuzando, en un rito abstracto y canial a la
vez, los horrores y la grandeza de la piel. Cuando
Proust decidió, más allá de la enfermedad, postrarse
durante años eJi su cama, sabía que las posibilidad.es
de ver el mundo y sus habitantes cksde ese rincón
era una gracia inconseguible de cualquier otra
maneh. Supo que, para disertar sobre la condición
humana, y sus cuerpos~pers-onas, tenía que .
ipfringi1se a sí mismo la desgrada provechosa de
aquietar su propio cuerpo. Entre sábanas y sudores,
descubrió el sentido vulnerable de tragarse a sí para
ahondar en lo Otro.

J6

Tres poemas
e ÁLEIDÁ BELEM SilAlill

Historia anímica
I
oigo la respiración de mi madre igual a la de un animal enfermo con los puhnones
inflamados desperté del sueño con una flecha enterrada en el centro de toda la
llaga que es también el cuerpo abriendo los puños para dejar de marcarme las uñas
en las palmas para que el recuerdo cesara

II
alguna vez alguien pensó que estábamos desperdiciando la vida inventando
padecimientos para la cabeza porque no podíamos aceptar la locura porque no
podíamos abrazar la vida sin que los pellejos de piel muerta se nos alojaran en los
huecos

III
voy a hacerme una herida que comience del vientre y me llegue hasta la cabeza
limpiar cualquier deformación interna limpiar las paredes lavarme los órganos
con agua salada limpiar toda transferencia antecesora para nacer de nuevo esta
vez sin ninguna enfermedad hereditaria sin ningún miedo patológico

�POESÍA

POESÍA

La encía es una estructura pendiendo de una garganta

Tejido

Sueño que se caen. Uno a uno. Sueño que se parten. La mandíbula tiembla y el

La miope abre muchísimo los ojos sabe que en la oscuridad la mancha que recubre

cosquilleo corno repiquete de campanas estrellándose en la sensibilidad del tacto.

la córnea transformará las siluetas en ruido.

El dedo índice golpea tres veces y después espera, golpea tres veces y después

La miope incrusta los pies en el suelo, en el mármol durísimo, agrietando la sombra

espera. Tintintintin.

que acumula.
La miope conoce del miedo a la blancura y a los colores que chorrean frente a sus

*

ojos conoce de la calidez de su cuerpo.
No mira fuera de sí, la miope sabe que todo lo que importa se contempla desde

Los oigo chocando cada vez más fuerte entre sí corno si la boca fuera un túmulo de

adentro. Desde el punto de inflexión del recuerdo.

rocas cerca del mar, un sonido topando contra un hueco.

Qué se preguntará la miope sobre la palabra degenerativo, qué se preguntará de la
palabra perder, de la palabra visión.

*

Qué siente el ojo que hipotéticamente está sumergido en ácido y que habrá de
desaparecer un día.

Tintintintin. Una canción como péndulo en mi garganta, como péndulo en el oído.

La miope sabe que en el fondo un día habrá de sepultar sus ojos, llevar flores todos
los días, elegirlas al tacto.
La vergüenza de la niña que pregunta constantemente qué dice ahí, qué debería
decir ahí, la miope ocultando la anomalía de su futuro.

Ahora soy más consciente del acto de apretar los dientes, a veces puedo controlar

Las escarnas alrededor de los ojos que alguien levantará para que el láser chamusque

los movimientos bruscos y que en vez de la encía, la lengua sangre. Ahora aprieto

la carne, para que la miope recupere la palabra desconcierto.

muy fuerte porque aprieto la férula imaginando que los dientes por fin se harán
migas. El acto de apretar. Este miedo haciendo fisuras pequeñas. La encía es una
estructura pendiendo de una grieta.

�/

ASILO
DIJERA

CUANDO LOS
EXTREMOS
SE EXTREMAN...

"Sin?l:tliéi-an-«rlq;r. ~ aelcgu;~

LOSEXTREMOSOUESEEXTREMÁM

q l_cwnor con~~ odia... .

I

Si los extremos no admiten limites en la obra de
Juan Gelman es porque en ella figuran la retórica y
el desmembramientó,, el susurro y la imprecación,·
UM POETÁ DRAMÁTICO
arcaísmos y argentinismos, lo anecdótico y lo
trascendental, cij.agonales e intérro~aciones,
•
é un poeta dramático de la clase de Juan
diminutivos y neologismos, la flgidez yla b~squedad,
Gelman podríámos esperar que se· nos
balbuceos y cru:-te&amp; de afiladisimas navajas,
apar~ciera sobre. el escenario, deslizándose_
coµjugacíones atravesadas y atípicos compuestos,Ja
por una cuerda muy resistente. _:;_y eso sólo '"si nos
épica y el lirismo,, la lengua de casa y la palabra que se
hemos apoltronado al centro, o a la orilla de l'a sala.
niega a ser sólo zumbido, ymadas y estupefacciones,
Pero también aguardariamos a que un comando
lo esperanzado y lo inconcebible, piedras palpables
integrado por. Otros llegara con decisión hasta ese
y surrealismo de primera mano, la puesta de ~ol y la
foro. Gelman y los Otros sería la confirmación de lo
cuchilla goteante, la madre y el milite, las piernas, en
egpresado por Yehuda Halevi en "El ciego": scry d&lt;Js/
camino de. ser buenas y la misma guerra/la misma
-1/ ano come/procura/el otro // cava mis huesos/grita. Luego, · hístoria, el periodismo que se sueña atemporal y la
· de inmediato, cedeóamos ante la idea de . hacer
poesía desdeñosa_de los tnalls. .
valer una-modificación 'a lo qeslizado por Rímbaucl,
mesearían sus mercec).es algo más?
aquello de yo es otro. Para él caso de Gelman
acuñaríamos yo somos otros.
~ LA 1.EMCUÁ ABUELA
De eso se trata. Se trata de dejar atrás desdoblamientos
o mutilaciones y deslizarse hasta el desnudo de la
Al exilio nada se le escapa pue~to que fue concebido
dramatizaciótry la profiletaciónüe máscara~: c-0mo
como,un todo, un universo -no como p?J:cela. Una
en el teátro ajeno a los enormes telones y a las
. especie, pues, de tautología. Universal universo, fas~
minuciosas escenografías. T~atro como el de Jeanpodríamos decirlo? De alli la lengua como tierra para
Maríe Binoche, donde "la máscara es un medio
siempre o _patria indestructible o pan inolvidable.
para hacer nacer un actor dramático, sin muecas,
Gelm.an lo atestigua cuando el desarraigo lo vivía sólo
un actor capaz de echar al escenario cíen toneladas
a trasmano, no era suyo, era territorio para la nostalgia
de sentimientos con 7todos los matices posibles.
de Boris y Teodora y de sus padres. La declaración es
Y la máscara es el medío para lograr eso, sí, que el
crucial: "el primeipoema que escuché fue un poema
actor sea el portador de un s.entirrílento llevado a sus ,. de Push.kin, en ruso. Se lo oí a mi hermano, que
extremos". fpeslinde, Monterrey, Nº 53✓56, 1997.]
record~a
algunos versqs de Pushkín. En ese
Pues algo así podríamos decir de Gelman y s.us
momento descubrí la ·poesía 'dicha'". Y,seguro seguro,
camaradas gelmáníco~, a los que admiramos en los
IaJicha de la poesía. En aquel hogar, para el más jov~n,
escenarios de la poesía dramática cuando calzan sus
la müsíta verbal de fondo se compuso tamhíén de
máscaras. Es decir, son más ellos en tanto inteipretan
yíddísh o judío&lt;alemán. Así, podía pres agiarse que /
a la perfección la respira_ción y el modo de atemperar
añQs más tardeirrunJ-piría enJa obra del autor de Com/
la rasquiña del Otro, o sea el verdadero poeta, el que
posidonés una lengua hermana antecedente ck la que
se llama Juan {&gt; Yehuda o Eliézer o Ezequiel o Isaac o
hoy hablamos y escrib~os por estos pagos: el judío✓
Abu o Salomón o Joseph ó David o Samuel o Abraham
esni:iñol
"j
r~· o sefardí o ladino.
o Emanuel o Jo~ o.::famanokuchí Ando o Dom Pero
Dice Gelman:
o José o Juti,o o Sy&lt;lney. (Formalmente debemos
declarar que esta ]fata cQmprenC:Íesólo a los OtrosEscrtbi los poemas de Dibaxu en sefardí, de 1983
que figuran en el libro Los.otros, edícíón de AlforJa y la
a 1985. Soy de origen judío pero no sefardí, y
UníveFSidad Autónoma de Nuevo León.)
·
-.supongo que flSO alguno tuvo.f{Ue ver con eI:isunto.

D

.

tcrla~

e NIC.EL COYilll■■I.A.S

f

�\
'I

Pienso, sin einbargot.que estos poemas son sobre
todo la cuhnínación o más bien el ~esemboque
..., de Citas y Comentarios, dos libros ·que co~use
en pleno exilio, en 1978 y 1979, y cuyos-textos
díalogan con el castellano del siglo XVI. Como si
buscar el sustrato de ese castellano, sustrato a su
vez del nuestro.hubiera sídolili obsesión. Como sí
la soledad extretna del exilio me empujara a buscar
taíces en la lengua, las más profundas y exiliadas
de la lengua. Yo tampoco me lo explico... Sé que la
sÍ.)ltaxis sefardí me devolvió un candor perdido y
st1s diminutivos una te,rnura de otros tiempos que
está viva y, por eso, llena de consuelo. Quizásestos
poemas sean apenas una reflexión sobre cllenguaje
desde su lugar más calcinado, la poesía. '

Un .antecedente personal. Hace años una reunión
de poet~s del mundo me permitió conocer
-auditivamente hablando- una desconoci:da peto af
mismo tiempo entrañaple voz. La experiencia removió
no sé qué en1o más profundo de los oyentes -que no
lectores, aclaramos. Un poco después-e"8cribÍlJlos:

I

•

Fui así como escuché -como escuchamos:- no

~

•

'l.

una lengua afin al español sino a nuestra misma
·lengua congelada, detenida ·hace cinco siglos a
causa del éxodo judio de España decretado por
los Reyes Católicos. La lengua de los sefardies o
judeo¿españoles llamada ladino, ha recorrido e1
camino del Mediterráneo y se localiza hoy t~ién
en algunos países de América y en Israel Oírla o
leerla significa recrbír d~ nuevo las '9ibracíones
de nuestros indudables anc~srros. la•pal~bra
poética escrita en ladino tiene la textura de lo
rugoso o primitivo, el hechizo de lo remotamente
cercano. Por otra parte, transmite el padecimiento
y la conciencia de quienes han sido arrojados de
su hogar y deambulan por el mundo, ·sírviéndolo,
cohesionados por su Dios, sus costumbres y su
-lengua. Ésta no requíe,re de traducción. ennuestr-OS
países. Basta con abandonamos al sonido y a sus
imágenes de sabor agradecídamente antiguo.
[Papdaíaentrámiti; 1997.]

.

Esta experiencia y el recuerdo de unas líneas de
Ingeborg Bachmann tomadas de su p&lt;;1ema "~o":

,

...

1í dixí qui cayara/

• &gt;

qui si sintara a la mesa cun rrú/
qui biv.iera mí vüm/ '
qui scrivie.ra ísrus versus:

Ich mit der deutschen Sprache
díeser Wolktt um mích
elie ícli halte als Haus
treibe durch _alle Sprachen

"c1Jan~o mí aya muridu '
sintíré entudavía
il. batidero
dí tu saianil vienti"/

Con él idioma alemán
esta nube a mi alrededo,r
que rengo como casa
_
navego entr~_todas las lenguas

'·

I
1

,

[Dibaxu, 1994.]
[Miguel Covarrubias, El traidor, 1993.]
XVI

·me llevó a considerar que él caso de nuesr'ro poeta
no era tan drástico-pero sí igi;ialmente inten§Q. Pero
me equivoqué. El poeta y escritor tuvo que navegar
con su idioma portavoz dela, realid;ld profunda, en '
medio d~ la_m.arafia compuesta de lenguas pérfidas,
grandÍlocuentes y cru@les. Su decír poético tuvo
-que enfrentarse al lenguaje de los- esbirros y de los
espadotas: Se escuc,haban las mismas palabras
iaunque con signili.cados totalmente opuestos! Esas
palabras/espejos eran hijas de una Babel ponzoñosa...
porque han de saberlo ustedes, nacerá otra Babet.
Y me la imagíno. Esa Babel será, aunque algunos
tremolen su escepticis:¡no, una nación de habla
cóntamíñ.adamente gelmánica.
Pero á donde quiero llegar es a es,a necesid1d de
silnplificación, candor y entroncamiento: quiero
revivir con ustedes el sabor de'. la lengua. que anticipa
la lengua de nuestros mayores, el i&lt;líoma nuestro de
cada. día.
Pongan atención.
XVI

cuandomíayamurídu
sintíré entudavía
il batidero
di tu saia nil viená/

cuando esté muerto
oiré todaVía
el temblor
de tu saya en el vi~to/ -

~

uno queleyó·estos versos
preguntó: "tcómo asl?/
tqué oirás? lqué teiiiblor?/
iqué saya1/lqué viento?"/
(

I

'

silvestres pero elegante-s , afínes a la inmediatez,
a la, cotidfanidad... pero también a la enéajadura
de una pica en ultratumba. La declaración de
la primera estrofa J!Odría ser tomada .l:Pena-s
como eso, como una simple declaración que
sin embargo inquieta a "uno qui liyera" y#que
de inmediato suelta una eadena de preguntas •
-gelmaniartas por cierto. La respuesta cargada de
a,utorídad se~ acompafü1. de la cordial y tradiciorial
hospitalidad de tiempos idos, y del ·pedido para
que se transcriban unos versos.: los mismos de la
estrofa inicial. Las cq.millas rematan y d~scubren
lo que.nunca estuvo oculto. La declaración dejó r
de ser una proclama jactanciosa para convertirse
en versos que burilan un poderoso y pudoroso
sentimiento. Ni el alma inmárcesible ni el torso de
una bellisima habrán de trasC€D.der. Queda para la
eternidad "il batíderu / di tu ~aía ní1 vienti/", es
decir, la.sáyt como agitado emblema que el poeta
y tfaduc.tor argentino conocido también como JG
prefiriera a "falda, basquiña, f ;ldellín, redonda,
;refajo, halda, regazo, polisón, hopalanda, vuelos,
enagua, vestidura, túnica": •

"
Je rnje q_ue callara/
que se sentara a mí mesa/
que bebiéra mi vino/
que escribiera estos versos:
ucuando esté muerto

Bibliografía

"'

oiré _todaVía

eltemblor de tu saya en el viento"/

[Dibaxu, 1994.]
Las di~ciséis líneas escritas por el poeti sefardíJG son
un diáfano ejemplo. de exactitud verbal. Y son lineas

GHman, Juan (2002). De palabra. Prólogo de julio Cortázar.
Segunda edición. Visor Dbcos: Madrid.
Gelman,Juan (2005). Pcsartodo.Antol~a. Seleccíón, compilación
y-prólogo de Eduardo Milán. Primera reímpresión (Colección
Tierra Firme). Fondo de Cultura Económica: Méxi.co.
Gelman,Jua-n (2008). Lost&gt;tros. Selección y prólogo (MYo poeta,
el Otro") de José-Angel leyva. Primera edícíón. La Cabra/
Alforja/Úniversidad Autónoma de Nuevo I,.eón: Monterrey.
Gelrnan,Juan (2008). Afondar. México, 20042007. Primera edición.
Ediciones. Era/Co!),sejo·Nacional par¡¡ la Cultura y las Artes:
México.
Gelman, Juan (2008). Otron111ndo. Antología 1956-2007. Selección
de Eduardo Hurtado y pr(llogo ("Juan Gel man:· ¿y sí Dios
dejara· de·preguntar?») de Carlos Monsiváis. Primera edición
(Bibliot;eea P..remios Cervant-es). Fondo.de Cultura Econóajca:
Madrid.
Gelman,Juan '(2008). "El mepos malo~, columna Al acecho,. en
Milenio. Diario de Monterrry. Monterrey, sábado 12 de julio, p. 37.

uno qui liyera istus versus
prieguntara: "lcómu ansí?/
¿qm sintir~s? lquí batideru?/
saia?/¿quívíenti?"/

¿w

23

t

�POESÍA.

Cuatro poanas

soñar con la abuela

e 'IAIY.ANltOLCIIÁI

El alcalde sale a escena acompañado por tres seres humanos. Otro animal, otra
criatura salta sobre sus dos patas traseras. Los seres humanos ahora son cinco y
bailan. Alguien deja caer una antorcha. El fuego avanza.

los niños han vuelto
Al día siguiente las mujeres lloran. El alcalde suda, no permite que nadie lo toque:
.

Los niños han vuelto a capturar un ~agonete. Atan un hilo alrededor_del cuello: lo ·

su cuerpo está hecho de cristal. Por la tarde come pasto en el jardín, en cuatro

mandan a volar. Lo pisan, parten, le clavan las patas frontales a un madero y dicen

patas: como bestia. Dos jóvenes se van de la ciudad por el camino hacia Emaús,

que es el Cristo. Van grit;mdo porla calle que es el Cristo y las madres no estárt: se

lamentando las consecuencias de soñar con la abuela.

encuentran ocupadas demoliendo la estación del tren.
- Los niños se cansan dé juga: sí hay mucho sol y la lengua se ~a. El animal respira.
PQr la tarde todo es aburrimiento. Se vuelve necesaríp matar al-~

an~es de

a

irse la casa a ver caricaturas, pero nadie quiere hacerlo. Co1!1er gelatina la risa y

el olor de la madera y el grafito. Enc~nder las luces y evitar que la noche entre por
la ventana. No dormir.

•

�POESÍÁ

POESÍÁ

retorno

casa kitsch

los niños ven

quiero luz

a Jesucristo

en mi pecera

descender

un estanque

en medio

con tortugas

de vientos

solidarias

solares
quiero un árbol
con hojas
de papel
en el centro
demí casa
una carabela
portuguesa
un tanque
donde viva
el celacanto
un nautilo
veinte zetas:
un descanso

�J

,
esde hace mucho no se rendían tal}tos
honores c;omo los que se ofrecíeron ante
su muerte. Se imprimieron · selvas de\.,
periódicos y revistas dedicadas a él, así como
millones de fotos y artículos circularon por redes·
sociales. Se oficiaron mis;s para salvar el ahna
del difunto. Los poderosos· repitieron su aburrid9
libreto oficial, echaron discursos CQil pañuelos
secos en la !llano, mientras el pueblo lo lloraba en
incontables parrandas y se reunía a leer en voz afta
sus cuentos y novélas.
,.
Mientras una senadora colombiana condenaba
aj escritor a las pailas del infierno-;-"tln astrónomo
chileno pidíó que·un &lt;rráter de ,la Luna; o por lo
menos un cometa, fuera bautizado con su nombre.
Miles de ediciones píratas de sus hbros'tomaron los
semáforos y aceras de las cíudades. Los sacerdotes,

personajes frecuentts de sus pistorias, r:egístraron
en sus libros bautismales a cientos de !llños que
hoy llevan el nombre del creador de Macondo.
Viendo todo ese carnaval, me resultaba inevitable
pensar que su muerte ya había sido contada por
él tnismo, de forma indirecta, en Los funerales de la

Mamá Grande.
En los últimos mese$ se han dicho ta9-tas .
cosas sobre su vi&lt;la obra que resulta muy fácil
llover sobre mojado, y aunque lá sensatez invita
a quedarse callado un buen tiempo después de
ese vendaval mediático, a petición de un buen
amigo intento compartir aquí algunos recuerdos,
producto de lcrs varios encuentros que tuve con él.
Junto así memorias, curiosidades y observaciones
sobre la vida y obra de uno de los éscrítores mis
interesantes de la historia de la literatura universal.

y

i
29

�•

"" CARCÍA MÁROUD, liBALA Y EL MUCHA• _ GaráaMdrquezen Cartagena,~ inicios literarios), donde se
CNO IMPIRTU~EMTE
documentaba y se compraba&amp; la relevante importancia
de Zabalá e:i;i su ap:rendizaje.
,
Nunca he tenído la imaginación suficiente pára pensar
García Usta, quien ocupó m-ás de quí~ce ·años
que tendría Ía oportunidad de conocer a Gabo, pero
en la irivestígactón de este perredo, nos díce:
la vída me ha enseñado que e~as cosas les ocurren
"desde la primera nota hasta varias qiás Zabala le "
hizo correcciones". García Má:rquez ha descrito ·
a quienes no esperan que les pasen. Siempre ando
con la cabeza en las nubes, más
·
~u primera hoja en'e-1 diario:
ocupado' viviendo, \eytmdo, o . CA.RCÍA MÁROUEZ NA "estaba absolutamente llena dé
viendo cine, que atento a lo que
,
enmendaduras por todos fados,
DESCRITO
SU
PRIMERA
hechas
por el lápiz de Zabala,
ocurre a mí alrededor, por eso me
extraña lo sucedido. En vírtud de HOIA EM EL DIARI01~ ES~ continuaron por un buen úempo.
esa buena suerte pude conversar
•
'&gt;
Todasconellápízrojo". I.amano
TABA
ABSOLUTAMENTE
vígílante ae Zabala se introduce
algunas veces con él, aunqtíe
algunos de esos encuentros ,LLENA DE EMMEMDADU• desde su prímera nota-escrita,
terminaron las.timosamenté en
RAS POR TODOS LADOS, la que pr-áct,icamente, segúri
desencuentros, y otros fueron
el_propio Gabo, reJ:yzo en su
NECIIAS POR EL LÁPIZ totálidaél, pues fue tachando aquí
fuente de µna gran satisfacción¡
En la Cartagena 'de Indias de DE liBALA, COMTIMUA■ y allá, colocando frases sobre los
1995, en un taller de periodismo
renglones originales y al final la
ROM
POR
UM
BUEM
de la FNPt~los maestros eran el
hoja parecía un campo cicatrizado
'
periodista Yamit Amat y García TIEMPO.
TODAS CON EL por el arrojo de granadas.
,.
Márquez-, los estudianres
El encuentro entre Gabo y
LÁPIZ
ROIO".
hac~os un ejerciciQ. La idea era
Zabala fue provídencial para la
suponer que García Márquez se
fo:rmaeíón del ·estilo del fundador
acababa de ganar el Nobel,simulanma rueda d~prensa,
de Macondo. La afinnaéíón d~ García Márquez de
que sus 11-otas ei-an corregí.das por Zab'rua, y en·buena
y así discutir fonnas, estilos y re~ursos períoillsticos.
parte
rnescritas por él, no-es un gracejo de dístrac_:ción
Cuando llegó mí turno le pr~gunté que en cuál de
sino apenas un indícativo de just;i.cia histórica. Quizás
sus muertos pensó en ese instante de gloría, a lo que
a él.le deba los arranques, los remates sorpresívos e
r~spondió que, al colgar el teléfono, en lo primero que
impactantes, las frases ingeniosas, las constrl;lcciones
pensó fue en su,abuelo, el coronel Nicolás Márquez,
per~onaje trascepdental de su infancia. También en
dinámicas, la adjetivación precisa y armoniosa, la
su gran amigo de lecturas y parrandas, Álvaro Cepeda
actitud sorprendída y hasta las alusiones literarias. El
Samulli.o, aquel autor del ya clásico libro de cuentos
joven de camisas escandalosas que escribía cuenros
Todos estábamos a la espera.
kafkianos había cambiado para siempre su hern;i.étlca,
-AI llegar mí segundo turno, le pregunté qué
surrealista y abstracta manera de escribir.
Ahora el lector entenderá el motivo de mi
significaba pa-ra él Clemente Manuel Zabala, quien
había sído su primer jefe de redaccíón-en el diario EÍ - pl:egunta en el taller que realizábamos, así como mí
exti:añeza cuando GabQ me responde que sin duda
Unjve:rsal, cuando no era más que un joven de 20 años,
redén llegaq.o a Cartagena de Indias, tras dej~ atrás
las enseñanzas de iabala habían sido importantes,
pues era un hombre muy inteligente, pero que él ya
la Bogota in~endiada y saqueada por.el magnicidio del
era un escríto'r-fermado para cuando lo conoció. No
líder popular Jorg6 Eliécer Gaitan. Para entonces ya
-creía que su influéncia hubiera stdo tan importante
circulaba el libro del periodista y escritotJorge García
Usta sobre la génesis periodística de García Márquez~ como se contaba en el libro de García Usta. Y aquí
viene el muchacho impertinente, majadero, el
en ~artagena, titulado Cómo aprendió a escribir García
burro queriendo ser caballo de paso. "Maestro -le
Márquez (reeditado en el 2007 por Seur Barral como

Tespondí-, ine parece que la suya es una opinión
personal, subjetiva, a la que tiene todo el derecho,
. pero qne está desvirtuada p~r la gran cantidad de
datos que comprueban la enorme importancia de su
aprendizaje, peñ.Jd:ístico, literario, y vital, al lado·de
Zabala. Una experiencia que a la luz de hoy-vendría
a ser como una maestría intensiva en periodismo
y escritura creativa. Ust&amp;i. nos ha ense:ñado,que la
vída se inventa ~obre l¡i marcha, pero hay cosas que,
cuand~ las miras-para atrás, se ven más fáciles de lo
que en realidad fueron"~
El ambiente pacifi.co del taller se alteró, unos
~ periodistas preguntaban por el titulo del libro que
hablaba de eso, y otros opinaban al tiempo sobre el ·
tema, El coro de voces se volvíó desorden, llamaron al
juicio, y los dernás parúcipantes continuaron con sus
preguntas. Sin embargo, el episodio me dejó intrigado,
me quedó una sensación incómoda, y un tanta .
desilusionada. Tal vez fue éntonces cuando empecé
a entender que los genios., como Garcia Márquez,
cuyas obras releo con placer a cada rato, tam~ién
son seres contradictorios. O quizás, sólo quizás, la

...,.
vida'nos marca con los mismos hechos de distintas
maneras, dejándonos a algunos Jiuellas imborrables,
mientras que a otros, solo rasguños que se borran con
el tiempó, y en ese sentí.do, Zabala, quien para" tantos
--fue un faro en la tormenta, para García Márquez sólo
fue un puerto más del vendaval que creó el estilo de
escribir que hoy-conocemos y admiramos.
UM.CAPÍTUUJ MEXICAMO

Muchos años después, en el 2002, nos encontramos en
un hotel, frente a la Plaza del Zócalo en México, D. F.
Un~ amplia delegación de escritores colombianos,
periodistas, y funcionarios culturales participábamos
en las conferencias y conversatorios de ].a Feria'del
Libro dt;J. Zócalo. Se programó un almuerzo en el
que García Márquez ~ra el invitado especial; esa
oportunidad de compartir con él nos ilusionó a todo~
por igual"
Al empezar -el almuerzo, hubo una rápida
presentación de ~todos los comensales, y al final
García Márquez dijo que querta saber cómo velamos
'

.

�t

SIM PENSARLO, TAL YEZ POR EL
Todo&amp; se rieron, tal vez sólo po.r lo inesperado de
la respuesta; mientras tanto, Gabo hizo un gesto con
" DESCAMO OUE SEMTÍA,,.TRAS ES•
- la mano pidiendo silencio, al tiempo que decía "por
CUCHAR T.Alffe SOBRE POLÍTI• respuestas como ésas es que no .toman en serio a
, CA, CUERRILLA Y NARCOTRÁ•· los periodistas y escritores costeños". Ante un jalón
de orejas en públieo, de tamaña propor~íón, decidí
FICO, LE RESPONDÍ OUE P4li guardar silencio, y comentarle a Alonso Sánchez que
:- MÍ LO MÁS CRAYE OUE PASABA era increíble que "un mamador de gallo" profesional
un bromista permanente como Gabo, saliera eón esas .
ERA OUE IUMIOR~ EL EOUIPO DE actitudes de pantífice.
•
Afortunadamente, a los pocos minutos pude
FUTBOL DE LA CIUDAD Dl'. BA•
RRANOUIIU, 1.LEYABA MÁS DE 'escaparme del saMn, me fui a recorrer los pasillos
de la feria del libro, a ver edicíones raras de libros, y
.
\
YEINTE, FECHAS SIN CU.AR UM conversar con gente en las esquinas, lo cual me trajo
·suerte porqqe terminé conociendo a una chica de
P~RTIDO.
~

,

a Colombia, su si?lación social y política, para ver
qué tan buenos observadores de la realidad éramos
nosotros..Mí decepción fue inmediata, se 19 comenté
al novelista Alonso Sánchez Baute, autor de la novela
Anliablo 1a maldita primavera, quien e-Staba a mi lado. La
gran mayoría de quienes nos·encoatrábamos alli_éramos.
escritores, poetas, cuentistas y novelistas, que deseaban
conversar ddo que más nos gustaba, dela creacióny sus
misterios. Además, Gabo era dueño ge la revista Cambio,
yno existia la duda de que estaba más informado sobre
el país que todos los que estábamos allí, gracias a las
decenas de periodistas que, trabajaban para él. Hablar
de política, guerra y conllict0s me resultaba t~dioso,
.sobre todo cuando pensaba que ese tiempo podíamos
invertirlo en hablar de sus experiencias creativas,
sus formas de investigar, las técnicas y_ reGurs'os de
escritura, sus modefos de composición, así como los
cijterios acerca de aquello que se deja adentro, o se
saca de las bíst:orias, para que cumplan su función, la
solución invisible que une todo eso.~ algún momento,
Hernando Cabarcas, funcionario cultural, dijo que
estaban presentes varid's escritores del Caribe, y nos
present6. Me señalaron, y entonces Gabo me pteguntó
que cuál era el hecho noticioso que más llamaba mí
atención por esos días. Sin pensarlo, tal vez por el
desgano que sentía, tras escuchar tanto sobre política,
guerrilla y narcotráfi~o. le respondí que para nú, lo más
grave que pasaba era gueJunior, el- equipo de fútbol de
la ciudad de Barqmq,uilla, llevaba más de veínte fechas
sin ganar un partido.
·

Guadalajara, GtUe hoy recuerdo con mucho cariño, y
que se con'futíó en nú lazarilla el resto de mi travesía
mexícana.
EL MUMDO, ESAADIYIMA..eli
¡

Algo que siempre rhe asombra al reie~r los libros d._e
García Márquez, es la capacidad que tuvo de prefigurar,
como en un gran mapa, toda su obra antes de escribirla, ,..
de tal manera que cadaµbro parece responder a·un gran
canto coral unitario. AsÍ' cuento tras cuento, novela
tras novela, logró cifrar en un nuevo cóp.igo-elmodo de
vivir caribeño, logrando trascenderlo, hasta responder
al misterio humano universal. Asi logró representar una
realidad paralela, a través de la ficción.
Fue cl escritor y periodista Remando Téllez quien tal
vez entendió mejor el espíritu presente en su obra. Una
vez en Cartagena, hablandosc,bre Téllez con Guillermo
Arriaga, el guionista de la peliéula Amores perros, este
me dijo que, gracias a su cuento "Espuma y nada más..,
descubrió nuevas formas de contar la realidad, más
sutiles y sugerentes. Hago esta digresión para informar
núnimamenfe de quién estamos hablando.
Y volviendo a Garcia Márquez, nos dice T~ez en
un ensayo sobre El córonel no ti.ene qµÍi11 k escriba: "Su caso
me parece que es el de una intuición, una adivirfacíón
adnúrable de la belleza y de la verdad, del horror y la
hermosura del mundo. bituicíón servida también en su
.caso por un apetito sensual del misterio de los sei:es y las
cosas. Apetito e intuición que le permiten reemplazar.
el esfuerzo del conocimiento previo y lento, conseguido

32

trabajosament~, por una súbita iluminación sobre los
hechos, las personas y la vida. Peligroso y envidiable
don que le ahorra mucho camino1 "mucha transpiración',
como decía BaJzac, pero que no obstante, sin la vigilancia
exasperada de lamteligeucia puede hacerlo caer en no
pocas trampas. La impresión que deja un escritor tan
fluido, tan ágíL tan ílnmínado,.es la de que puede hacer
con el tema y con su prosalo que quiera".
· Podría decirse ento:p.ces, tras leer a TéJ¿.ez, que la
intuición poética de García Márquez, sumada a la
capacidad obsqvadora, ejercitada en el periodismo, logra
a tra~és de la bella y fiel tenacidad de su vocación~ con
alegre pacíenc~ sembrar una sutil esencia,eon todo ~te
fe1iz y doloroso misterio de estar vivo.
ELÚLTIMOEMCUEM'l'RO

Cartage~a de Indias es un lugar especial, una ciudad
donde todaVía hay locos de 1a c.alle que tocan a 1a puerta
de.cualquier casa para pedir un vaso de agua, y donde
todavía hay mucha gente que los da, incluso hasta tienen
un vaso especial para darle esa agua que.no se puede
negar. Allí uno descubre, contra toda apariencia, que los
milagros sonc~ de la vida~ algo que nos rodea por
todas partes; como el aíre, y a veces los vivimos, pero sin
saberlo.
Hoy, como si fuera ayer, recuerdo mi último encuentro
con García Márquez en la Cartagena del 2007. Era enero
yeihpezaba la noche, me marchaba para mi casa, seguro
que pensaba en llegar a ver alguna película junto a una
buena copa de vino, o tal vez a seguir leyendo otra novela
policiaca, corno quien pone en práctica aqllellO que nos
aconseja Osear Wílde: "Adoro los placeres sencillos; son
el último refugio delos hombres comphcados".
Y fue entonces cuand9 me tropecé en la calle con el
periodista Renson Said, quien no tuvo que esforzarse
mucho para convencerme de que lo acompañara en
búsqueda de un sitio éon buena música, _pista de baile
y una que otra cervaa gratis: Así fue como llegamos a
Bazurto Social Club, UJl bar de buena música y amigos,
en el costado del Parque del Centenarjo. Ya sabemos que
el azar es más cumplido que mil citas, lo digo porque
apenas entré me encontré. con Jaime Abello y Roberto
Pombo. Jaime me ae-0mpañó hasta donde Gabo, que se
encontraba junto a su esposa Mercedes, y me presentó
como un escritor que había sidQ su al~o en los talleres

33

de la FNPI y que había nacido en San Luis de Síncé, el
pueblo donde nació el padre del Gabo, y en donde el
escritor había vivído ensu infancia P;Y)tO a sus hermanos,
algo que cuenta conmufho fervor en sus memorias.
Soy muy timído, por eso tengo que esforzarme en ser
extrovertido, lo digo porque fue gracias alas tres cervezas
que había tomado en el camino, que me atreví a saludarlo,
sentarme a su lado y conversar. Me preguntó por el
pueblo. Yo le respondí con mis comentarios de siempre,
le dije que ya la aldea era tan importante que le habían
cambiado el nombre, ahora la llamaban Sinceslovaquia,
aunque algunos también lo llamaban Sincequístán, así,
como un imperio. También, que.la única diferencia entre
Sincé y Nueva York eran las torres gemelas, y ésas ya
se habían caído. Él por fin se río, me llamó embustero,
y no me defendí. Más bien le pregunté por aquello que,
me interesaba, su relación con :Faulkner, le recordé el
"Apéndice Compson", ese capitulo que escribió Faulkner
al final de su novela El S()ntdey lafuria, y cuyo tono, ritmo
y construcción se parecen tanto a las primeras páginas de
Cien años de soledad. Fue entonces, por algún motivq que él
sólo sabrá, que me recordó aquella frase de Proust ..Mira,
muchac;ho, a los libros hay que tratarlos como un par de
lentes para rrrirar el mundo, si ellos no te sirven, entonces
roma otros".
Un buen mago no revela sus mejores trucos, pensé, o
tal vez pueda contarlos péro no tendrian el lni$mo efecto
en manos ajenas. Mejor volví al tema· del pueblo, le dije
que un amigo mío, ~tonio Hernández Gamarra, había
encontrado la partida de bautismo de un personaje real,
que, de acuerdo con muchos detalles, podóa haber síd._?.
el mcxlelo para inventarse a Melquiades, el gitano de Cien
años de soledad.
No me respondió, se tomó un trago, yme preguntó
en qué anctlba. Le dije que seguía escribiendo, cuentos
y ¡x,emas, pero que aún me faltaba aprender mucho
sobre el oficio. Me contó que días atrás había visto un
boceto en carboncillo de Francis,co de Goya, el artista
español, dibujado a la edad de 80 años. En el bocero
había un anc.iano encorvado por la edad y apoyado en
dos bastones. El anciano era el mísmo.Goya, y en la parte
.superior estaba ese.rito: "Aún aprendo". Yagregó, después
de :tomarse otro trago, "pero lo importante es ser curioso,
no lo olvides, me acuerdo que yo de ruño era tan curioso,
que cuandD me iba a doFillÍI-quería dejarlos ojos colgadosenla ventana para no perderme lo cp.ie pasaba en la calle".

I

�'

.

es nonnal que :mucho.s reconoz~su importancia como
artista, y que ottoslo lapiden o cuestiorn,ipúblicamente
por
asuntos exmiliterarios. En mi .caso s~empre estaré
· Quién cunosea el nudo aprende a soltarlo, dice el refrán
agradecido poi; sus cuentos y novelas, por habémos .
árabe, y como tock&gt; buen creador García ivt\rquez era
enseñado lo que es inventarse a sí mismo desde la nada,
sobre.tcxfo_un_ser curioso. Había, entre todos los temas,
contra viento y marea, algo que de seguro muchos
un misterio que ocupaba gran parte de~ atención, y
oMdarán hoy. Algunos-escritores nisiquíera.reconocerán
para el'qµe nunca economizó energías: el misterio dela
creación.Bmismoseinterrog~alrespecro~~alquilo queempez.arona escribirpara probar que sepodía escribir
para soñar. "Lo que más me importa en este mundo es el defoi;madiferente a García Márquez, pero buscando tener
el inísmoencanto yefecto desus obras. Su gran influencia
proceso de creación. -iQué clase de misterioes ése quehace
estética no es reconocida
que el simple deseo de contar
SU
UTIRATURA
MACE
EN
ME•
por muchos escritores
historias se convierta en una
,. pasión, que un ser h ~ DIO DI .llMA TRADIC16N DE latinoameri~ o de lengua
española; sin embaigo, los. ~capaz~ morir por ella; C•Elft'OS .~ NOfflil 08E
auto,res de lengua inglesa
morir de hambre, fnoo lo que
"""
sea. con taldehaceruna cosa NO IIIISCAIIAN CONTAR UNA y otros idiomas no dejan
de expresar su gratitud
qu~no se p,uede;,er ni tocar y
B■ENA HISTORIA LO MEIOR
para c01~ su óbra. La lista és
que, al finy al cabo, si bien se
POIIIIÍE,
SIMO
·TltM■.A.R
EL
larga, s ~ R\l.shdíe,_ Paul
mifa, no sirve para nadir.
Hay que tener presente, COBl■RMO O DEll■MCIA.R Al- Auster, John Irving, Tony
. Morrison, y muchisímos
~ la hora de valorarlo,
que García Márq,\lez CUMA INIVsrtCt.A., LO c•AL ll).ás. Todos consideran que
irrumpió como
pagano COMftllTÍA ESOS LIBROS EN el mundo literario de García
'
Márquez ayudó a construir
en la sacrosanta .literatura
FOILfflNEI
'Y
.
PA~FLETOS,
sus
propios._ mundos. Esa
nacional, era distinto en la
forma de 4:oncebírla, -como NÍENTRAS O■E LOS LECTORES vasta meditación, a través de
en tantas ~tras cooas vitales. O■EIÚAN ALCO OUE LES PRO• suspeioo~sobreelamor, ·
la soledad, la m~erte. y sobre
Su literatura nace· en medio
NRCIOM.All
PLACER:
IM
SU
la
búsquedá de sentido y
de una tradición de cueip:c;,s
y novelas que no buscab.an LECT■RA y UNA t=ORMA. DICM.A. felicidad en la vida.
Ahor-a recuerdo lo que
contar una buena bisroria lo
mejorposíble. sino tumbar el DE YERSE R•PRESENTADOS.
sobre él dijo el novelista
Norma:n Mailer~ ..En este
gobierno o denunciar alguna
momento el único gran escritor que puede manejar
ú:tjusticia, lo cual convertía esos libros en folletines y
cuarenta
o cincuentapersonajes y a:es o cuatro décadas es
yanfletos, mientras que los lectores querían algo qu~ks
Gal'cia Márquez.Cienañosdesokdad esuna obra árombrosa.
proporcionará placer en su lectura y una forma digna de
Lowahacerlo, perotómo, nolo se.
verse~tados. Toda buena novela ~una adivínanza
Yo lo evoco sobre todo por su ejemplo vital, el de aquel"
del mundo, es escribir las cosas que le pasan a la gente,
1
muchacho~ llega a Canagena con el único patrimonio
repeóa cada vez que podía: "Ami me encanta escribir, no
de sus libros leidos, duerme su primera noche en una
sé cómo se pudo inventar eso de que la literatura es un
~-del parque Bolivarpo.rque notiene un centavo para
sufrimiento. Otra cosa, cierto: es lograr que el lector me
pagar elhotel, y cincuenta afias después tiene elmundo a
crea. Esa si esurur desesperación hasta que se. ca1ienta el
sus
pies, np-por el arte del--dinero, que todo lo corrompe.
brazo y todo sale, y se mezcla, y empieza, en fin. a tomar
fdrma".
.
sinóporla gracia de sus hN.orias.IoreéUcrdo~wncido
No hay muerto malo, ni recién nacido feo, por eso . de quela vida es buena, aunquelamuette, lamuyperra, se
atreva a decir lo contrario. •
ahora que h a ~ físicamente Garáa Márquei,

PO■sb.

YNIILAllOMLAICAMPAMAI

un

Flotando

No necesitamos piernas

para volar

No necesitamos

aprender a caminar

Desplegamos

al abismo de la vida

los brazos

Es como flotar

que caemos

enel vacío
dela vida

�POESÍA

Wie schwebend
•

11.ÁKÁM IICOMnA ijzDM

POESÍA

Dos poemas de [Bosquejos para] U na poesía del deseo/
[Sketches for] A poetry of desíre *
• •se.AR MASCAREMAS

Wir brauchen keine Beine

XVIII
um zu lliegen

Wir brauchen nicht

Mañana seré niño otra vez
e iré a los brazos de mi madre

laufen lernen

Y ella entonará mi canción de cuna
Wirbreiten

Y entonces el recuerdo nunca más será tan verdadero
Y dormiré sobre su pecho

am Abgrund des Lebens

dondereposatodalatranquilidad

y mecido por sus penas antiguas y mis aflicciones nuevas
dieArmeaus

por la nostalgia que da vida a su anhelo
entre suspiros y respiros

Wie schwebend

La escucharé decir
fallen wir

in die Leere

des Lebens

" Este libro será editado por la UANL en 2016.

�POESÍÁ

XXVII

Tomorrow I will be achild again
And will go into my mother's arms
And she will sing my lullaby
And then the memory will never ever be more real

fue el deseo mismo
lo que los poetas no pudieron describir porque -en el intento- se acabaron las

And I will sleep on her chest

palabras

Where all tranquillity rests
And rocked by her sorrows old and my woesnew
By the nostalgia that gives life to her yeaming
Between sighs and breaths

it was the desire itself that thepoets
were unable to describe because -in the attempt-

I will hear her say

they exhausted words

�. .......,.
'

~

l • • o •

1

EL HUMANISMO EN

• ALIIERTO EMRfo•n PEllli

on Rafael Moreno señaló en cierta ocasión
que se ha escrito, hablado y también
reconocido que Alfonso Reyes creó una
obra literaiia, filosófica, poética, con sello americano
o hispanoamericano, pero poco, o casi nada, se ha
dicho sobre su legado humanista'. Para el maestro
y discípulo de José Gaos, Reyes es heredero de
la obra de Bartolomé de las Casas y Vasco de
Quiroga, Miguel Hidalgo y José Maria Luis Mora,
José Vasconcelos y Samuel Ramos ("El humanismo
pedagógico y moral de Alfonso Reyes", Moreno,
1958: 37). Basave Femández del Valle, por su parte,
señaló que su paisano encontró en el "humanismo
su razón de vivir. Su ideal fue siempre el mismo; su
aspiración nunca vaciló. En varias ocasiones confesó
que el escribir era para él un modo de respiración. A
punta de pluma organizaba la maraña mundanal y la
hacía cobrar sentido" (1964: 41/2).
Y el maestro Rangel Guerra, también de Monterrey,
dijo: "El humanismo de Alfonso Reyes no está presente
en su obra sólo por sus estudios sobre la antigua
retórica, la crítica de la edad ateniense o la filosofía
helenística, sino esencialmente por la proyección que
en ella cobran los más altos valores de lo humano:
el ejercicio de la inteligencia, la capacidad de
razonamiento y de crítica, el respeto a la convivencia
y el sustento moral del hombre en su hacer individual
y social, la fuerza creativa y la expresión estética, la
práctica de la voluntad" (1982: 5). Es decir, que en

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1 8 escritor colombiano Gutiérrez Girardot nos indica que Reyes
"entiende que el humanismo es no sólo el estudio y conocimiento
de las letras y de la cultura de la Antigüedad, sino, modernamente,
una acción encaminada al entrañamiento del hombre. El
patetismo con que suele hablarse de este problema en nuestro
tiempo ha quitado tocio su sentido a la expresión 'salvación del
hombre'. Pensémosla en Alfonso Reyes pura de toda estridencia,
y digamos, entonces, que su humanismo es un esfuerzo por la
salvación terrenal del hombre. La nueve especie de humanismo
difiere, sin embargo, poco de la del Renacimiento. Tiene en común
la preferencia del sentir y del obrar sobre el saber aislado; la
insistencia en el universalismo" (Gutiérre:: Girardot, 1962: 127-8).

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40

41

�el pensamiento que nos legó el regiomontano se
encuentra esa corriente tan mexicana y al mismo
tiempo tan universal que es santo y seña de su
identidad.
Mas Reyes no sólo continuó esa tradición, sino
que la renovó, la recreó, y expresó nuevas ideas
sobre el humanismo. En su prolífica obra, que ha
llegado a sumar veintiséis tomos, y que podrían
llegar a más por los inéditos que aún andan por
ahí, se pueden encontrar textos reveladores y
significativos sobre este tema tan importante,
como bien lo señaló el maestro Moreno. Veamos
un primer artículo, que no el único, que apareció en
México en la cultura, suplemento de Novedades, el
12 de junio de 1949, y se llama, "Idea elemental del
humanismo".
¿Qué nos dice Reyes en este artículo publicado
hace sesenta y seis años? En primer lugar, nos
aclara su autor, esta paginita es "el proemio de unas
divagaciones" que bien se podrían llamar "Filosofías
de un aficionado" o "La antropología a media calle".
Efectivamente, este es el primer texto, de diez, que
conforman el volumen intitulado Andrenio: perfiles del
hombre, material que sólo se conoció en su totalidad
hasta 1979, completament e recorrido y corregido y
que forma parte del tomo XX de sus Obras completas.
Libro calificado por Ernesto Mejía Sánchez de
"ensayos filosóficos que podría considerarse como
la síntesis de su pensamiento".
Reyes también dijo que las ideas que hay en su
artículo nada le dirán "al especialista, al técnico:
acaso diviertan al sabio en las artes de la vida".
Aquí peca de modesto don Alfonso. En esta
página publicada en 1949 deslinda las "muchas
cosas" a las que se les ha llamado humanismo. En
"el sentido más lato", precisa, "el término abarca
todo lo humano". En el estrecho, "el término suele
reducirse al estudio y práctica de las disciplinas
lingüísticas y las literarias, lo cual restringe
demasiado el concepto y no define suficientemente
su orientación definitiva". En "el más confuso,
se ha llegado a confundir el humanismo con el
humanitarismo, especie filantrópica que nos lleva a
terrenos diferentes".
A propósito de este último sentido, Reyes
comentaba que no hacía mucho tiempo un

escritor había acabado de publicar un libro sobre
el humanismo; este escritor le dijo que prefería
meterse entre las llamas para salvar un cuadro
de Velázquez que dar limosna a un pedigüeño.
Después de escucharlo, concluyó, ya no tenía objeto
leer el libro.
Asimismo, Reyes nos recuerda que durante la
Edad Media se llamó "humanidades" "a los estudios
consagrados a la tradición grecolatina. Mediante
ellos, se procuraba modelar otra vez al hombre
civilizado, al hombre. Y no sin una grave conciencia
de la responsabilidad, por cierto". Porque por ahí se
oía "decir a un grave doctor medieval que quienes
están profesionalmente obligados a la frecuentación
de los autores paganos deben cuidarse mucho de
que no padezca su alma".
El Renacimiento llegó y rompió "el cuadro férreo"
en que se encerró la educación del hombre. No
olvidemos, nos señala Reyes, repasar el monólogo
de La vida es sueño, de Calderón. El poeta y teólogo
recogió todavía "los ecos del diálogo entre la
dignidad natural y la dignidad sobrenatural del
hombre". Y recordemos que Reyes en sus años
madrileños (1914-1924) hizo un estudio sobre
este monólogo, con la exigencia y el rigor que
caracterizaba a los miembros del Centro de
Estudios Históricos dirigido por Menéndez Pidal.
En éste, el autor de El deslinde señalaba que para
empezar había que concentrarse en esta primera
frase: "El delito mayor del hombre es haber nacido";
y en la siguiente: "Y teniendo yo más alma tengo
menos libertad" (en Reyes, 1957: 185).
Así pues, volviendo al Renacimiento, se debe
decir que en esta época se creyó que el humanismo
era una "agencia útil y progresista". Se recomendaba
"el uso de la preciosa razón frente a los bajos
arrestos del instinto y de la pura animalidad". Y
propuso "el ideal del homo sapiens, el hombre como
sujeto de sabiduría humana". Después llegaron
las ciencias positivas que insistían en el homo
faber. "El hombre como dueño de las técnicas para
dominar el mundo físico". Y fue cuando un "buen
día", el humanismo apareció, "por eso, como un
vago y atrasado espiritualismo". No obstante este
estado de la situación, las ciencias positivas y el
humanismo llegaron a reconciliarse en la cultura.

42

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para no agraviar a quien nos
Y ahora, lcómo se debería
M.A P.ART D LA DEFIMICIÓM lea y nos escuche rebajándole
entender el humanismo? El
al nivel de la deficiencia
humanismo no se debería
.ALF M IMA L HUMA.MISMO: mental-, sino también
considerar como "un
L
ICIO LBIEM la libertad del espíritu y
M
cuerpo determinado de
conocimientos, ni tampoco
M
OS• del intelecto en el más
MAN TO
amplio y cabal sentido, la
una escuela", ni que tuviera
S
AC•
IIER
YTO
ü
M
perfecta
independencia ante
contenidos específicos. Pero,
toda la tentación o todo
sí, una orientación. Yésta, lcuál TIYIDAD S.
intento
por subordinar la
debería ser? "La orientación
investigación de la verdad
está en poner al servicio
a cualquier otro orden de intereses que aquí, por
del bien humano todo nuestro saber y todas nuestras
contraste, resultarían bastardos" (Reyes, 1979: 404).
actividades. Para adquirir esta orientación no hace
Ahora sí hemos llegado a la idea del humanismo en
falta ser especialista en ninguna ciencia o
Alfonso Reyes. Consta de dos partes que están bien
técnica determinadas, pero sí registrar
ligadas
la una de la otra. Si en la primera nos dijo que
sus saldos. Luego es necesario contar
humanismo es poner al servicio del hombre todo nuestro saber
con una topografía general del
y
todas nuestras actividades; en la segunda nos condiciona a
saber y fijar el sitio a cada noción",
que ésta se ejercerá y fructificará plenamente en el suelo de
señaló Reyes en su artículo "Idea
la libertad. Es decir, que sólo se realizará en la democracia.
elemental del humanismo".
En uno de esos ensayos en que Reyes fue un
Hasta aquí pues, tenemos
maestro, también podemos encontrar suficientes
una parte de la definición
elementos para apreciar su humanismo. Me refiero
alfonsina del humanismo:
a su Discurso por Virgilio. Detengámonos pues en uno
poner al servicio del bien
de sus pasajes, y reflexionemos sobre estas palabras:
humano todo nuestro
"Quiero el latín para las izquierdas, porque no veo
saber y todas nuestras
la ventaja de dejar caer conquistas ya alcanzadas. Y
actividades. Pero Reyes
quiero las Humanidades como el vehículo natural para
no dejó ahí el asunto. En
todo lo autóctono" (Reyes en Enríquez Perea, 2007:
la versión definitiva de
733). E igualmente hay que hacer caso a este consejo:
este artículo que se conoce
"La
lectura de Virgilio es fermento para la noción de
como "Palabras sobre
la patria, y a la vez que modela su ancho contorno, lo
el humanismo" agregó
llena con el contenido de las ciudades y los campos, la
otra idea fundamental
guerra
y la agricultura, las dulzuras de la vida privada
para hacer posible
y los generosos entusiasmos de la plaza pública,
este humanismo
dando
así una fuerte arquitectura interior al que se ha
que nos propone.
educado en esta poesía. Llevando un Virgilio, se puede
Nos dice que
bajar sin temor a los infiernos" (738).
éste sólo se podrá
Sí, hay que acercarse a ese Discurso, y leerlo
ejercer plenamente y sólo
provechosamente. Y también aproximarse a un capítulo
fructificará en el suelo de la
de una de las obras fundamentales de Alfonso Reyes, de
libertad. Es decir: en sudo seguro.
poético título, Junta de sombras, y nos detendremos en el
Y a qué libertad se refiere don
capítulo XXVII, titulado "De cómo Grecia construyó al
Alfonso. Lo señala, como siempre,
hombre". Aquí Reyes dice que la "obra por excelencia
con todo rigor: "Y no sólo a la
del genio griego es el Hombre. Las artes plásticas
libertad política -lo cual es obvio
visuales son complemento y adorno de la función
y ni siquiera admitimos discutirlo

43

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1_:

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

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EL

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CO SICUI H NON

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XI

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REYES

religiosa, aunque las invada el mismo ideal. Pero el ideal
se procura directamente a través de las artes acústicas o
espirituales: la música, hasta cierto punto, y más aún, la
filosofía, la poesía, la historia, la retórica, los oficios de
la palabra" (Reyes, 1965: 478).
En la Paidea será precisamente en donde se realice
esa "modulación paulatina del ideal del Hombre, y
aun de cada hombre en relación con ese ideal. Y esto
no sólo en el modesto sentido escolar o educacional,
sino entendiendo en el concepto la suma de todas
las energías sociales que obran sobre el individuo
a la largo de su vida y establecen esa posibilidad
de convivencia humana que es la Polis, el grupo
policiado. Como se ha dicho, mientras vivamos
nuestra responsabilidad está sobre el yunque" ( 478).
En este breve recorrido por las obras de Reyes,
no podemos dejar de mencionar un trabajo suyo que
siempre ha despertado interés. Se trata de la Cartilla
moral2, que ha tenido una gran difusión desde su
primera edición en 1944, pensada originalmente para
iniciar la campaña alfabética en el período de Ávíla
Camacho, siendo secretario de Educación Pública el
gran educador Jarme T arres Bodet . Sin embargo, la
Cartilla, como muchos textos de Reyes, emprendió el
camino con buena fortuna.
Pues bien, la Cartilla cuenta con un prefacio y XIII
lecciones. La Lección I inicia con estas palabras: "El
hombre debe educarse para el bien". lPor qué?, se
preguntarán. lAcaso el hombre no mantiene y sostiene
todos los días una lucha sin cuartel por ganarse la vida?
Y sin embargo, nos dice Reyes, en la siguiente lección,
"el hombre tiene algo de común con los anímales y
algo de exclusivamente humano". Y en la que continúa
señala: "La voluntad moral trabaja para humanizar
más y más al hombre levantándolo sobre la b estia
'
como un escultor que, tallando el bloque de piedra,
va poco a poco sacando de él una estatua. No todos

tenemos fuerzas para corregirnos a nosotros mismos
y procurar mejorarnos incesantemente a lo largo de
nuestra existencia, pero esto sería lo deseable. Sí ello
fuera siempre posible, el progreso humano no sufriría
esos estancamientos y retrocesos que hallamos en la
historia, esos olvidos o destrozos de las conquistas ya
obtenidas. En realida~ el progreso humano no siempre
se logra, sólo se consigue de modo aproximado. Pero
ese progreso humano es el ideal a que todos debemos
aspirar, como individuos y como pueblos".
Ahora bien, en otras lecciones de esta Cartilla
Reyes nos da esta máxima: "Todos los hombres so~
igualmente dignos, en cuanto a su condición de
hombres, así como todos deben ser iguales ante la
ley". Y la siguiente es menester siempre recordarla:
"La igualdad ante el Derecho es una de las más nobles
conquistas del hombre. El que comete una falta o un
delito debe sufrir igual pena, sea débil o poderoso,
pobre o rico. Pero, a mayor altura de la persona, toca
mayor responsabilidad, por concepto de agravante.
Por ejemplo, la traición de un soldado y de un general
sufren igual pena. Pero, ante nuestro juicio moral, la
del general es todavía peor que la del soldado".
La Lección X nos invita a meditar, a reflexionar,
a examinar nuestra conducta. Por eso dice: "La
nación, la patria, no se confunde del todo con el
Estado. El Estado mexicano desde la Independencia,
ha cambiado varías veces de forma o Constitución.
Y siempre ha sido la misma patria. El respeto a
la patria va acompañado de ese sentimiento que
todos llevamos en nuestros corazones y se llama
patriotismo: amor a nuestro país, deseo de mejorarlo,
confianza en sus futuros destinos". Y aún agrega:
"Este sentimiento debe impulsarnos a hacer de
nuestra nación todo lo que podamos, aun en casos en
que no nos lo exijan las leyes. Al procurar nuestras
legítimas ventajas personales no h emos de perder de
vista lo que debemos al país, a la socieda~ humana
en conjunto. Y en caso d e conflicto, el bien más
amplío debe triunfar sobre el bien más particular y
limitado".
Finalmente, y para concluir, en las dos últimas
lecciones tenemos una serie de principios para la
convivencia humana. Destaco los siguientes:

• Si los hombres no fuéramos capaces del bien no
habría persona humana, ni familia, ni patria, ni
sociedad.
• El bien es el conjunto de nuestros deberes morales.
Estos deberes obligan a todos los hombres de todos
los pueblos. La desobediencia de estos deberes es
el mal.
• La satisfacción de obrar bien es la felicidad más

firme y verdadera. Por eso se habla del "sueño del
justo". El que tiene la conciencia tranquila duerme
bien. Además, vive contento de sí mismo y pide
poco a los demás.
• La sociedad se funda en el bien. Es más fácil vivir

de acuerdo con sus leyes que fuera de sus leyes. Es
mejor negocio ser bueno que ser malo.
• El bien nos obliga a obrar con rectitud, a decir la
verda~ a conducirnos con buena intención. Pero
también nos obliga a ser aseados y decorosos,
corteses y benévolos, laboriosos y cumplidos en
el trabajo, respetuosos con el prójimo, solícitos
en la ayuda qu e podemos dar. El bien nos obliga
asimismo a ser discretos, cultos y educados en lo
posible.
• Todos tenemos el instinto de la bondad. Pero este
instinto debe completarse con la educación moral
y con la cultura y adquisición de conocimientos.
Pues no en todo basta la buena intención.
• El respeto a nuestro cuerpo nos enseña a ser
limpios y moderados en los apetitos naturales. El
respeto a nuestra alma resume todas las virtudes
de orden espiritual.
• El hijo y el menor necesitan ayuda y consejo del
padre y del mayor. Pero también el padre debe
respetar al hijo, dándole sólo ejemplos dignos.
• No hay que ser extravagantes. No hay que hacer
todo al revés de los demás sólo por el afán de
molestarlos.

2 D: aquí e~ adel~te véase: Reyes, Alfonso (1994). Cartilla moral.
Mexico: Alianza C1en/Conaculta [Textos completos].

44

45

• El amor patrio no es contrarío al sentimiento
solidario entre todos los pueblos.
• No hagamos a los demás lo que no queremos que
nos hagan.
• La más alta manifestación del hombre es su

trabajo. Debemos respetar los productos del
trabajo. Romper vidrios, ensuciar paredes,
destrozar jardines, tirar a la basura cosas todavía
aprovechables son actos de salvajismo o de maldad.
Estos actos también indican estupidez y falta de
nnaginación.
• La tierra y cuanto hay en ella forman la casa del

hombre. El cielo, sus nubes y sus estrellas forman
nuestro techo. Debemos observar todas estas
cosas. Debemos procurar entenderlas, y estudiar
para ese fin. Debemos cuidar las cosas, las plantas,
los animales domésticos. Toda ello es el patrimonio
natural de la especie humana. Aprendiendo a
amarlo y a estudiarlo, vamos aprendiendo de paso a
ser más felices y más sabios.

Bibliografía
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uestros utopistas fracasaron. El grupo
me qué servía comprender el conjunto social
intelectual que a comienzos del siglo
como si fuera una máquina biológica, si ésta no
XX trató de forjar una nueva ideología
podía interpretar el latido de su corazón al pensar en
ética acorde a los cambios de la Revolución
la vida o la muerte? Las ciencias con las que se forjó
mexicana no pudo consolidar una república libre
el entonces joven estudiante traían la esperanza del
con ciudadanos autónomos. No pudo abatir el
progreso humano, pero un progreso limitado que sólo
monopolio del poder en la política, ni en la esfera
departía para el lado material. José, al presentir esta
universitaria. Por su nebulosa imagen, se olvida
contradicción, escuchó las enseñanzas liberadoras
que la obra de Gabriel Zaid está ahí para explicar
del filósofo Friedrich Nietzsche, quien fue uno de
que desde los tiempos de la postrevolución, y
los primeros en criticar las ideas absolutistas de la
ahora, lo que ocurre en la academia es un reflejo
razón kantiana y comptiana, quienes creyeron que
del Estado. El sueño de José Vasconcelos de
las teorías sobre los hechos verificables eran la única
romper las barreras entre directivos universitarios
verdad, sin tomar en cuenta lo que quedaba fuera de
y alumnos se fue
lo tangible, es decir,
diluyendo a cuenta
la metafísica, esos
DURANTE LAS CONFERENCIAS OUE hechos que ocurrían
gotas hasta llegar
-como dice ZaidOFRECIÓ EN EL CENTENARIO DEL en el ser y que no
siempre se explican
al culto desbordante
INDEPENDEN•
COMIENZO
DE
LA
con el raciocinio.
por
los
títulos
lQué ocurría
universitarios y a la
CIA. DE MÉXICO, YASCONCELOS
entonces? Se preguntó
simulación de un
APLICÓ LA TÉCNICA APRENDIDA Vasconcelos. Había
poder, adquirido por el
acaparamiento de los
algo en el ambiente
DE NIETZSCHE, PARA CRITICAR Y
que escapaba a sus
saberes que se crean,
SUPERAR LAS YIEIAS ESCUELAS A
desarrollan y mueren
viejos maestros. Era
TRAYÉS DE UNA SENSIBILIDAD CASI el sentido común.
en las aulas.
Ese conocimiento
Pero en la historia
PSICOLÓCICA.
formado por las
esto no siempre fue
emociones que
así, pues el mismo
hacen que un individuo sea diferente y que
Vasconcelosparticipó en un movimiento intelectual
tome decisiones en cada bifurcación temporal y
que llevó la educación a un plano más abierto
espacial.
Sin fórmulas que seguir, no despreció
de enseñanza, con la introducción de las más
el positivismo, lo exaltó, pero con el objetivo
disímiles filosofías del momento. José acompañó a
de ponerlo en la larga fila de enseñanzas. Así, en
la construcción de la Universidad de México, de
1910, durante las conferencias que ofreció en el
la mano de Justo Sierra, y con la palabra, precedió
centenario del comienzo de la Independencia de
al cisma social de la revolución de 1910, pues años
México, Vasconcelos aplicó la técnica aprendida de
antes había comenzado el idealismo juvenil de
Nietzsche, para criticar y superar las viejas escuelas
«don" José, al rechazar lo que a su instinto no le
a través de una sensibilidad casi psicológica.
gustaba .

47

•

�1

1

Entonces ofreció una charla sobre el maestro que
colocó las teorías de Augusto Compte en el sistema
educativo y político mexicano: Gabino Barreda. Pero
el exaltado muchacho utilizó la imagen de Barreda
para dar a conocer sus propias ideas. Colocó al
maestro positivista mexicano como un promotor de
la esperanza juvenil que mejoraría la existencia. Lo
describió como un hombre con una voluntad crítica
para enseñar a partir de la renovación del intelecto
humano. José, hábilmente, aunque no conoció a
Barreda, se colocó como heredero de esta ambición
de progreso pero quitándose la rigidez metódica.
Con la sombra de Barreda, Vasconcelos introdujo ese
"sentido común nietzschiano" que, para comienzos
del siglo XX en América Latina, significó "espíritu",
un sentido basado en la libertad.
José fue claro en sus ideas, y en esta misma
conferencia se preguntó "¿seremos realmente de los
que asisten a las épocas gloriosas en que los valores
se rehacen?, lo es sólo un vigor de juventud?" José
sabía que esa razón extrema con la que fue educado
tenía que mezclarse con la emotividad, con el fin
de comprender al mexicano. Si durante el siglo
XIX algunos académicos despreciaron el mestizaje
americano al calificarlo como acto impuro y bastardo,
esta joven generación en México leyó pronto nuevas
ideas que cambiaron la concepción de América Latina
para dotarla de una herencia milenaria, con valores
provenientes de varios pueblos.
Vasconcelos quería participar en esta idea utópica,
casi romántica, de cambiar esos valores negativos
que el evolucionismo y naturalismo anglosajón les
habían impuesto a los pueblos de cultura hispana,
pa~a hacer una revolución moral, en donde la
expresión y la justicia fueran la prioridad. Con el
tiempo, esta pluralidad de ideas cumplió su objetivo
intelectual, como dice Zaid, y se abrió hacia al espacio
cívico, cuando en 1912, José y su grupo fundaron la
Universidad Popular, misión de justicia social que fue
al paralelo del conflicto de la Revolución.
Pero esta idea convertida en acción y que
Vasconcelos sintetizó en el concepto de "espíritu
juvenil", no paró ahí, sino que tuvo una segunda
oportunidad lejos de México, al otro lado del
continente. Sudamérica. Ciudad de Córdoba. 1918.

11.LLEC.ADA

Paisaje agreste. Arbustos rebeldes en la meseta ríen.
Deódoro Roca pinta. Todo está por hacerse. Es un
cuadro con marco dorado. Impresiones impresionistas
visten la tela. Una rúbrica en rojo desvela lo impensable.
El pintor es argentino. Cordobés del siglo XX. Sensible
a las emociones dela piel o el pincel. lQuiénlo creería?

48

Este pintor de paisajes montañeses fue el núsmo aquél
que redactó el Manifiesto Liminar de Córdoba de junio
de 1918, en el que los estudiantes de la Federación
exigieron libertad para la sociedad americana.
Roca fue entre otros pilar de esta reforma, que
ocurrió en Argentina y que se convirtió en el emblema
para conseguir la autonomía en las universidades
latinoamericanas y los derechos de los alumnos

49

que querían elegir sus planes de estudio y forma
de gobierno. Estos adolescentes, que pusieron su
entusiasmo, escucharon la caja de resonancia de la
revolución intelectual mexicana que creó la educación
pública justo al otro polo de la región. En el Manifiesto
cordobés se leen las palabras de los egresados de San
Ildefonso en el centro de la Ciudad de México, entre
ellas, las de José Vasconcelos, quien desde entonces
ya prefiguraba esa "hora americana juvenil" que
escribiera Roca.
El grito de los argentinos estaba liado contra el
poder de las autoridades, civiles y eclesiásticas, que
controlaban la educación en casi todo el continente;
poder unilateral que sólo enseñaba a "insensibilizar y
a crear ignorantes", idea parecida a la expresada por
Vasconcelos en su discurso "Don Gabino Barreda
y las ideas contemporáneas" (1910) en el que exigía
diversidad en la enseñanza, sin repeticiones vacías
que sólo gastan la "virtud" de los jóvenes, método de
repetición sin aprendizaje que abandona el "impulso
fecundo". En las palabras de Roca como en las del
mexicano existe una preocupación por recuperar la
sensibilidad en la educación, para que la universidad
no sea el reflejo de una "sociedad decadente que
padece inmovilidad senil".
Por eso se quejaron en 1918, por eso tomaron las
aulas, para acabar con la "burocracia" estática y con la
"tiranía". Entre líneas se oye el eco sutil del mexicano
que ocho años antes también se quejó del viejo pensar
positivista y escolástico, de la vieja dictadura militar
y política porfiriana que "nos pone en incertidumbre,
en inquietud y como nostálgicos", alejados de la
energía que es capaz de "dignificar nuestras vidas".
La Federación de Córdoba pidió también democracia
y el gobierno para los estudiantes: cambio de valores
que también asumió en cierta medida la Revolución
mexicana al paralelo del fratricidio que se cometió.
Estos escritores jóvenes en México hicieron una
crítica pensada y aliada al concepto del "espíritu",
que para Vasconcelos era también el "gusto", esa
preferencia inmaterial que diferencia los intereses
de las personas. El concepto del espíritu, con el que
escribían sus ensayos y conferencias, también fue
recuperado en el liminar de Córdoba, que ante esas
fuerzas que no dejaban respirar a los estudiantes,
reclamó que "las almas de los jóvenes deben ser

�movidas por las fuerzas EM ESTE MUEYO PROCILAMA. EDU• máxima cordobesa que
espirituales", gusto éste
significaba "igualdad",
CATIYO,
EL
MAESTRO
MO
ERA
UNA
que era la "verdad", y no la
para plantearlo como
ciencia, ya que para ellos AUTORIDAD, SIMO UM REYOLU• programa de trabajo.
ésta sólo era un camino
En el día del maestro
CIOM.A.RIO OUE DEBÍA ILUMIMAR
hacia el conocimiento,
de 1921, Vasconcelos
pero nunca la verdad A LOS CIUDADANOS PARA Al.CAN• pronunció un discurso
absoluta. Pensamiento liR LA UBERTAD, DESPUÉS DE en el que exhortó a los
nietzschiano que supieron
maestros a terminar con la
TANTO
DOLOR
OUE
IIAIIÍAM
PRO•
recuperar.
soberbia y trabajar con los
Con este movimiento YOC.A.DO LAS DICTADURAS, COI.- jóvenes para acabar con
cordobés, consiguieron
las injusticias y "maltratos
PES
DE
ESTADO
Y
LAS
BATALLAS.
para el res to del
de la vida". Conociendo
continente "una libertad
el tratado de fraternidad
más, y una vergüenza menos". A la distancia,
entre maestros y alumnos que dictaron los argentinos
Vasconcelos, al oír estas noticias desde su exilio en
tres años atrás, también pidió a los educadores
los Estados Unidos -tras sus diferencias con el
mexicanos reproducir este anhelo con firmeza para
"iluminar sus vidas".
presidente Venustiano Carranza-, pensó que su
movimiento tuvo algún efecto en Argentina, así como
Les díjo que no fueran egoístas, que repartieran
lo dictara también en su conferencia "El movimiento
sus conocimientos, ya que sólo éstos a través de la
intelectual contemporáneo en México" de 1916 en Lima.
educación podrían combatir la injusticia social. El
Los lazos a lo largo del continente estaban tensados
mensaje del entonces rector de la Universidad, y
en esta época de saltos y revoluciones. Esperanza
posterior secretario de Educación Pública ( a partir
que encontraría su buen norte nuevamente en el
de octubre de 1921), era que la revolución mexicana
puerto de donde había salido, aquél, el de las aguas
no se tenía que hacer con las armas, sino con ejércitos
de conocimiento, pues la universidad "debe mostrarse
agitadas.
servicial, si acaso no puede ser sabia". El manifiesto de
Córdoba también había predicado la lucha contra la
111.RECRESO
autoridad que no enseña la verdad y que impone un poder
mediocre.
Naveguemos, Ulises, hacia la vieja Ilión. A la ciudad
En este nuevo programa educativo, el maestro no era
lacustre amurallada por el agua laguna. Civilización
una autoridad, sino un revolucionario que debía iluminar
de presagios es la antigua México. Ahí surgieron
a los ciudadanos para alcanzar la libertad, después de
ideas de cambio. Presagio. Para aventurarse al océano
tanto dolor que habían provocado las dictaduras, golpes
en busca de otros nudos qué desatar. Presagio. El
de Estado y las batallas. Pero ¿hacia dónde se dirigía
sur acogió las palabras y los hechos revolucionarios
esta revolución educativa? Se encaminaba a motivar a
del norte de América. El sur concretó los hechos y
los jóvenes y a los espíritus entusiastas de sus mentores
le devolvió a la Ilión mexicana sus mismas palabras
a crear una nueva civilización; lo que los cordobeses
resignilicadas.
llamaron "esperanza en el destino de la raza" y que
Los cordobeses pretendieron eliminar la jerarquía
Vasconcelos entendió como "la fe en la raza" o "por mí
universitaria. Los argentinos dijeron que debía
raza hablará el espíritu", es decir, la construcción en
existir una "vinculación espiritual entre maestros
conjunto de varias sociedades en América capaces de
y alumnos, para que la enseñanza sea fecunda,
crear nuevos valores morales.
porque la educación es amor". Cuando en México
La moral fue la columna tanto del grupo del jovenJosé
triunfa la revolución de Alvaro Obregón sobre
(1910), como de los de la federación de la Universidad
Carranza, José Vasconcelos es nombrado rector de
de Córdoba (1918), asimismo del programa educativo
la Universidad Nacional en 1920; éste reprodujo la

50

ESA. ERA. LA

OL Cl6M1 ROMPIR COM IMFAMTILISMOS Y PATER•

MA.L SMO PARA TRASCIMDIR A. UMA YIDA Y EDUCA.CIÓM A.BIIRTA

Y DE A.Hf A

A. TRAM FORMACIÓN COM Y.A.LORES AHORA CLARO :
IU T CI.A., L B RT. , IC8ALDAD, C.A.RIDA.D, B LLEli Y YERDAD.

111
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de Vasconcelos (1920). Incautos moralistas éstos. La
moral es otro concepto políticamente incorrecto hoy
en día, pero que siempre destapa las entrañas de una
civilización. Como lo dice Femando Escalante Gonzalbo
(Ciudadanos imaginarios), la moral es esa reunión de valores
y costumbres que explican las conductas de las personas
en relación con los demás y que se trasladan a la política.
Durante esta campaña civílizatoria y educativa,
estos jóvenes y mentores deseaban una "salud moral" a
través del trabajo y la enseñanza, pues al luchar contra
el dictador o el maestro impositivo querían llegar a la
libertad y a la justicia, al repartir el conocimiento para
alcanzar un entendimiento. Por ello intentaron al menos
en la imaginación forjar esa raza cósmica, esa sociedad
de sociedades que pudiera llegar a la belleza, que es la
posibilidad de cada ser humano para seguir sus instintos.
Esa era la revolución: romper con infantilismos y
patemalismos para trascender a una vida y educación
abierta y de alú a una transformación con valores ahora
claros: justicia, libertad, igualdad, caridad, belleza y
verdad. José Vasconcelos conformó en su programa
a líderes espirituales que trataron de enseñar esto,
"en común a indios y blancos ... en un desarrollo de
la vieja tesis católica española de la igualdad de los
hombres ante el espíritu". Esta educación renovada,
según él, debió llevar estas virtudes humanas de la
escuela a la vida civil y política. Pero esto no ocurrió.
Tampoco entre sus pares argentinos. Ese barco de
esperanza naufragó en las aguas del intento.

IY. MAUFRACIO
Aunque Vasconcelos produjo una reforma
educativa que tuvo la posibilidad de incrustarse
en el resto de las esferas sociales, su idea de
revolución no pudo abatir los males de su época.
Él mismo, ante su decepción por las mezquindades
de la política, por las complejidades de la

51

multiculturalidad del mexicano y al enfrentarse
con los supuestos horrores que representaba la
cultura de los Estados Unidos hacia el mundo, se
acercó a las vacías virtudes del nacional socialismo
alemán, que para él simulaba una casticidad y
uniformidad utópica ante lo yanqui.
Los mismos reformistas argentinos erraron
el camino, cuando algunos de ellos apoyaron el
golpe militar lidereado por José Félix Uriburu en
1930, que acabó con el gobierno constitucional
de Hipólito Yrigoyen, con lo que lapidaron lo

�que ellos mismos propusieron 20 años atrás:
civilidad y democracia. A pesar de los fracasos
de estos jóvenes que querían las libertades para
todos, sus enseñanzas son parte de la tradición
del pensamiento latinoamericano al que se puede
recurrir para entender este siglo XXI.
Filosofía que tanto en el Liminar de Córdoba como
en los discursos y en La raza cósmica de Vasconcelos
fue parte de esta literatura utópica, imaginativa,
que pretendió clarificar y dar orden, entre los bienes
y males sociales, a los pueblos latinoamericanos
sumidos en la pobreza e ignorancia. Como dice
Ignacio Sánchez Prado, el término mestizaje y de
uunión americana" fueron los buenos deseos de
unos cuantos que querían, al menos en la retórica,
erradicar los vicios y las diferencias.
En estos tiempos de escasa certeza sobre lo
que son las virtudes o males para el ser humano y
en medio de la relatividad e individualización de
la vida que vuelven uun tanto cínico" a unuestro
tiempo", como lo &lt;liria Escalante Gonzalbo, se
podria pensar que esta lucha del siglo XX no sirvió
de nada; sin embargo, ahora, se podria recuperar y
reconsiderar aquel clásico concepto de moral que
procuraba explicar y cambiar a las sociedades.
Incluso, si se observan las estadísticas
educativas de los últimos años, parece que
hubo una regresión y que en esta materia no se

logró mucho a pesar de los intentos
reformistas. Según datos oficiales
del 2012, en México hay 32 millones
de personas mayores de 15 años que
vi ven con rezago escolar; mientras
que 5.1 millones de mexicanos son
analfabetas. Esa intentona de don José
por igualar las condiciones educativas
entre indígenas y no indígenas no
tuvieron los resultados deseados, ya
que en la actualidad el 9 por ciento de los niños
de diversas comunidades originarias no asiste a
la escuela, mientras que la mitad de los indígenas
mayores de 15 años no concluyó la primaria.
Parecería que de nada sirvió la lucha de los
utopistas de principios del XX, pues resulta que el
actual rector de la Universidad Nacional Autónoma
de México está repitiendo el mismo discurso sobre
la educación y su necesidad para el desarrollo del
país: uSólo los países que elevan el nivel educativo y
cultural, que reducen las desigualdades y hacen del
conocimiento el motor del desarrollo".
Aunque importantes, los movimientos
reformistas tanto en México como en Argentina
no lograron consolidar ese nuevo estado moral
que de la universidad llevara a la sociedad y a la
politica los valores de la educación para transitar
a la democracia, al bienestar económico social y
de derecho. Se debe aprender que los discursos
de los últimos años no son nuevos. Que ya se
dijeron. Que formaron parte del pensamiento de
los intelectuales más lúcidos del siglo pasado, y
que ahora toca retomarlos para darles nueva vida
fuera del papel, en una actuación real, para que el
"poder" no sea más la dictadura y beneplácito de
una elite sobre una masa indiferente, sino que sea
el "poder" civil de elegir lo mejor para la vida y su
constante transformación.

52

ALA LETRA:

~

CAMCIOM
con palabras

• tiRIIAllA ~cou

E

n la sesión del martes por la tarde hace meses el doctor me contó
que el sábado anterior se ~bía desmaya~o frente a la ventana
abierta de su casa en San Angel, con la camara en la mano. Por
fortuna se habia caído para atrás, digamos la espalda contra el piso de
su cocina, creo que me precisó, y el accidente no había pasado de ser
un susto y nada más, aunque de todos modos él hubiera tenido que
ser llevado al hospital en ambulancia. Por la pérdida de conocimiento,
tras los estudios le diagnosticaron algo menor, pero lo amonestaron
seriamente en el sentido de que fuera juicioso y no se asomara a la
ventana abierta que, a juzgar por la descripción que, en respuesta a sus
preguntas, el propio doctor les dio, parecía ser más bien una puerta al
vacío, pues el marco era alto y amplio, empezaba en el piso, subía casi
al techo y, a lo ancho, se extendía de sobra de punta a punta de sus

dedos con los brazos abiertos
horizontalmente en toda su
extensión. Él era un hombre
alto, de alrededor de 1.80 y, más
que fornido, algo subido de peso,
de unos 100 kilogramos más
o menos. (Salvo en una marca
inglesa y en el extranjero, en
México, su país de origen, no
encontraba zapatos de su talla.)
A partir de aquella experiencia
suya noté que empezó a adelgazar,
como si los médicos de urgencias

�TA
que lo atendieron le hubieran
dado, quizá con mayor énfasis
que otras, la receta de modificar
su estilo de vida, sobre todo, hacer
ejercicio y cu.irlar su nutrición.
Tenia setenta años cumplidos. El 6
de mayo de este 2015, el núsmo d1a
del nacirrúento de Sigmund FreucL

su mentor a distancia, el doctor
habría cumplido setenta y uno, lo
setenta y dos?
Mientras me contaba su
experiencia del fin de semana
anterior, enfrente de él yo me
retorcía las manos ansiosa. La
ventana de su consultorio, en donde

nos encontrábamos, es igual a la de
su casa, ancha y prácticamente de
piso a techo. Un pequeño vestíbulo
separa los dos apartamentos, en el
tercer y último nivel de un edificio
blanco que conecta los tres niveles
mediante una escalera de unos
veintiocho escalones de madera. La
planta baja es la sala de espera de
los pacientes de los tres inquilinos,
especialistas en la atención de
desórdenes emocionales. Abajo
está la psicóloga que trata a niños
y adolescentes; el entrepiso lo
ocupa la hermana del doctor,
psicoterapeuta y encuadernadora.
Y hasta arriba vive y trabaja, vivia
y trabajaba, el doctor, José Luis
Salinas, psicoanalista, fotógrafo
aficionado.
A lo largo de los años que fui su
paciente me refert a la ventana del
consultorio como una invitación
al abismo, con mayor razón en el
contexto en el que se encuadraba,
el consultorio de un psicoanalista.
Cuando yo me levantaba del sillón
o del diván a cerrar la ventana, por
frío o por la molestia del ruido (la
calle a la que da, aunque empedrada
y angosta, es paso continuo
hacia una vía rápida y hacia el
ITAM, el Instituto Tecnológico
Autónomo de México, que está
en la misma ubicación en donde
anteriormente estuvo el Senúnario
de los Jesuitas), él se interponía
de prisa y la cerraba él núsmo, no
tanto por caballerosidad como por
precaución. Por más calmado que
un paciente parezca, quién mejor
que su psicoanalista para estar alerta
y prevenir cualquier reacción suya
inesperada.
Aquel martes tras su relato
no le pregunté qué imagen había

AÑOS ATRÁS, ESE MISMO TEMA DE APREM•
DER A YIYIR HABÍA SIDO EL DE MI PRIMERA
SESIÓM COM EL DOCTOR, EM CALIDAD DE MI
AMNELO CEMTRAL Y LO OUE YO YEÍA EM MÍ
COMO IMPEDIMEMTOS PARA ALCAMliR ESE
ESTADO.
pretendido captar con la cámara
desde la ventana ante la que se
asomaba cuando se desmayó el
sábado anterior. Yo era testigo de
cómo había crecido y evolucionado
en él su afición por la práctica de la
fotografía. Lo apasionaba. Incluso
tomaba cursos y se graduaba de
esos cursos y no perd1a el contacto
que hubiera establecido con las
instituciones en las que estudiaba,
con los profesores, con los demás
alumnos. Uegó a entusiasmar por
la fotografía al menos a alguno de
sus pacientes al grado de inducirlo
a inscribirse en los talleres y las
excursiones que hacían en grupos
por la República. Las Cascadas
de Agua Azul, el Árbol del Tu.le, el
Cañón del Cobre. Uegó a aprender
tanto que criticaba experta y
severamente la fotografía que iba
haciendo. (Yo lo comparaba con
mi propio quehacer, cómo he ido
aprendiendo a reconocer cuando
un texto es apenas un borrador,
por muy "inspirado" que hubiera
sido su nacimiento, y atreverme
a enfrentarlo hasta convertirlo en
un escrito trabajado y acabado.) El
doctor [ue puliendo su práctica de
la fotografía figurativa, si es que así
se llama. Creo que preferia el paisaje
y la naturaleza al retrato. Regresaba
de asistir a congresos de su profesión
en México o en el extranjero cargado
de las fotografías que había hecho

en sus ratos libres, quizá más que
de las copias de las conferencias que
le hubieran interesado. Su equipo
fotográfico se fue haciendo cada vez
más extenso, más específico y más
sofisticado.
En mi última sesión, sobre el diván
de piel blanca yacían espaciadas
diferentes cámaras negras y
accesorios negros. Lentes, filtros,
medidores. El doctor pasaba de la
fotografía tradicional a la digital sin
problema También había aprendido
a revelar y a imprimir. Esa última
sesión, que era la de los jueves por
la mañana, al señalar a la especie de
maja desarmada y tendida a pedazos
a lo largo del diván, le comenté que
ésa era su paciente favorita. Sonrió.
Pero ninguno de los dos siguió el
camino por el que ese comentario
habóa podido llevamos. Por fortuna,
en esa oportunidad lo intuí como
una desviación. Lo que realmente
me urgía exponerle, en aquella que
habría de ser nuestra última sesión,
era el tema del bienestar, tan vivo en
aquellos momentos que sentía cómo
palpitaba dentro de mi.
Años atrás, ese mismo tema de
aprender a vivir había sido el de mi
primera sesión con el doctor, en
calidad de mi anhelo central y lo que
yo veía en mí como impedimentos
para alcanzar ese estado. Yla noticia
que me urgía comunicarle, la síntesis
y el resultado de mi tortuoso y largo

55

tratamiento, era que por fin me sentía
en posesión de ese ambicionado
bienestar, precisamente, que por fin
me sentía bien y contenta, ~ubre y
ligera", dije, a gusto con mi trabajo,
con mi vida, y en comunicación
con los demás, en especial con mi
pareja que, sin dejar de serlo en un
solo momento, vive de forma tan
independiente y autónoma que me
proporciona espacio y tiempo para
hacer otro tanto yo misma. Siento que
ya estoy lista para lanzarme, le dije al
doctor, a sabiendas por supuesto de
que la única respuesta es que no hay
respuesta, y de que vivir está en estar
viviendo, comprendiendo a medias,
no comprendiendo casi nada, o sólo
a medias también. iVivo!, exclamé,
iEstoy viva!
Sonrió. Me di cuenta de que mi
comunicación lo alegraba, como
si hubiera estado esperándola de
mí desde hacia tiempo. Parecía
transmitirme la sensación de logro
que yo misma experimentaba.
Después de todo, el tratamiento
-insisto, muy largo y muy
tortuoso- había sido un
compromiso, una responsabilidad y
u.na labor de los dos. Ysí, parecía que
había llegado a puerto, hasta donde
puede llegar a puerto la búsqueda del
bienestar, búsqueda que puede tener
origen, pero que no termina nunca,
que debe ser permanente.
A manera de reconocimiento,
imprevisible, no precipitable, por
primera vez me ofreció una taza de
café, que acepté encantada 8 doctor
comentó que yo había aceptado
con un entusiasmo que él no me
creía capaz de manifestar hacia
absolutamente nada que no fuera mi
trabajo. Me reí, mientraS él también
tomaba una taza de café.

�Nos despedimos hasta la sesión
del martes siguiente, del día 24 de
marzo, yo con la tarea autoimpuesta
entrelineas de poner a prueba
mí conciencia de bienestar, de
confumar durante el fin de semana si
el estado se sostenía en sí o si haberlo
percibido no había sido más que un
canto de sirenas, bien intencionado,
pero frágil y más que insostenible.
Al llegar a mi sesión el martes
siguiente, el portero policía se me
acercó con una delicadeza tan
inesperada que me inquietó, no sé
si tanto o más que la expresión de
su ceño fruncido y el prudente tono
de voz con que me in.formó que
el doctor no me podría recibir esa
tarde, pues se había sentido mal,
pero que él mismo se comunicaría
conmigo a la mañana siguiente. Lo
oí en silencio; lo miré asustada. Mi
corazón se agitó cuando el vigilante
añadió que al menos eso era lo que le
habían dicho que me dijera. Cuando
regresé a mi casa, comenté con mi
esposo la intranquilidad que me
había producido la cautelosa actitud
del portero.
Al día siguiente, en vista de que el
doctor no me llamó para plantearme
cuándo reponer la sesión cancelada
la víspera, traté de serenarme con la
certeza de que sin duda en la sesión
del jueves el doctor me aclararía la
situación. Y de hecho, la situación
se aclaró, incluso antes del jueves,
pues tuvo lugar el miércoles. Y fue
por la noche, alrededor de las ocho
y media, cuando mi esposo y yo
atravesábamos la ciudad por un
puente con el que habíamos logrado
dar. Salíamos cansados del Museo
Tamayo, en el Paseo de la Reforma,
y nos dirigiamos en medio de un
muy pesado tráfico lo más aprisa

posible a nuestra casa, en Coyoacán,
es decir, en el otro extremo de la
ciudad, la más grande del mundo y
la más poblada. De pronto, en ésas,
me llamó un amigo mío, también
paciente del doctor, con quien yo
coincidía a veces en la sala de espera,
él bajaba del consultorio y entonces
yo subía. Y fue él quien me dio la
noticia. "El doctor Salinas murió."
Acto seguido, me informó a qué hora
de la noche llegarían sus restos a la
funeraria, en donde estarían hasta
la tarde del día siguiente, el jueves
26. Por unos instantes fui incapaz
de reaccionar. Nunca me había
sorprendido la noticia de una muerte
como me sorprendió la del doctor
José Luis Salinas. Me impresionó y
me confundió intensamente. Quizá
para hacerme reaccionar, sin que
yo se lo preguntara mi interlocutor
me contó las círcu"nstancias del
accidente del que había sido vícúm.a
mortal nuestro doctor, José Luis
Salinas.
La víspera, el martes 24, el doctor
se disponía a hacer una fotografía
desde la ventana abierta de su casa,
ante la cual estaba asomado con la
cámara en la mano, cuando por lo
visto habría perdido el conocimiento
y caído al vacío, esta vez tres pisos
abajo, de frente directamente contra
la piedra del patio de la entrada a su
consultorio y casa.
Al darme cuenta de los
acontecimientos que del otro lado
de la línea mi compañero paciente
me comunicaba, entendí la razón de
la inusual delicadeza con la que la
víspera, aquel martes cuando llegaba
a mi sesión, se había acercado a mí
el portero para in.formarme que
el doctor no me podría recibir esa
tarde; que se comunicaría conmigo

a la mañana siguiente. Comprendí
la razón del paso lento hacia mí del
policía portero, como si quisiera
acercarse sin asustarme; comprendí
la razón de su ceño fruncido y la
suavidad con la que pronunció la
comunicación que le encargaron
darme; se me reveló el misterio de
su acotación, "Al menos -había
añadido-- eso fue lo que me dijeron
que le dijera."
Aunque me ha costado un
esfuerzo grande dejar de esperar
la llamada del doctor a la mañana
siguiente, y las mañanas siguientes
que le han seguido a esa mañana
siguiente, para aclararme la
situación, me ha costado un esfuerzo
aun mayor sostener el estado de
bienestar que en mi úlúma sesión
llegué a comunicarle feliz al doctor
que por fin había alcanzado. La
noticia de la muerte del doctor
Salinas es lo que de verdad ha
puesto a prueba mi logro, la síntesis
del resultado del tratamiento, la
finalidad hacia la cual habíamos
tendido y trabajado los dos, el
doctor y yo, durante muchos años,
con enormes esfuerzos de todo tipo
de parte de los dos. Ahora no era el
momento de echar abajo el trabajo de
tantos años y de tanto dolor. Por más
frágil o menos sólido que hubiera
sido el anhelado estado de bienestar,
que en nuestra insospechada última
sesión le comuniqué al doctor que
por fin había alcanzado, ahora
era el momento de solidificarlo,
de fortalecerlo, de sostenerlo, y
de sostenerme, en la tierra, como
si de verdad tuviera los pies bien
plantados en la tierra y como si de
verdad me sintiera capacitada para
aprender a vivir sin dejar el esfuerzo
de seguir aprendiendo.

"Te necesito fuerte", me consuela
mí esposo. Luego, "empiezas una

nueva vida, tu vida propia quizá por
primera vez."
Hace años, al principio de mi
tratamiento, el doctor fue ganando
tentativamente mi con.fianza al
referirse a vivencias suyas que él
sentía que de algún modo podían
resonar en mi mundo. Como
cuando nostálgicamente se refirió a
"Tachas", de Efrén Hernández, uno
de mis cuentos favoritos, que él había
leído en sus años de preparatoria y
que lo acompañaba desde entonces.
O como cuando recordó unas clases
de canto que por alguna razón creo
que Plácido Domingo tomaba en
Monterrey y que el doctor oía desde
la calle a su regreso a casa a la salida
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en donde entonces
estudiaba medicina En alguna otra
plática hizo alusión a lo temprano
que se levantaba en el dormitorio
de estudiantes en París para tomar
el metro al hospital en el que se
especializaba en psiquiatría. Me
habló del frío de esas mañanas, y
del coñac que desde temprano veía
tomar a los parroquianos del bar de
la esquina de su centro de estudios,
enlas afueras de París. Tambiénllegó
a contarme de cuando a principios
de los setenta dejó su ciudad natal
y se mudó al Distrito Federal, para
quedarse. No sé por qué se hizo
amigo de Pablo O'Higgi.ns, pero lo
visitaba con frecuencia en su casa
de Coyoacán. El papá del doctor,
que fue un reconocido ortopedista
regiomontano, llegó a ser Juez de
Plaza en la Plaza de Toros México.
Por aquel entonces, el doctor José
Luis fue amigo de Manolo Martinez;
llegó a acompañarlo a la Basílica de

�LETRAS AL f\1ARGEN:

. TODOS ESTOS ASOMOS AL MUMDO DEL DOCTOR OUE ÉL ME IBA OFRE•
CIEMDO COM LA IMTEMCIÓM DE OUE YO ME SIMTIERA EM CASA AL OÍR

ESCRIBIR
EN ÉPOCAS
DE BARBARIE,

SUS RECUERDOS, ME ACERCABAN A ÉL, SIM DUDA, Y ME COMFICURA•
BAN UMA IMACEM BASTANTE PRECISA DE SU YIDA.
Guadalupe, incluso uno que otro
12 de diciembre, a dar las gracias.
Alguna vez me mandó un enlace
para un concierto de guitarra y
piano, él a la guitarra clásica y
Miguel Kolteniuk Krauze al piano, el
Rondó en Do mayor de Anton Diabelli.
El doctor era maestro en el Instituto
de la Asociación Psicoanalítica
Mexicana, que en algún momento
dirigió. Fue editor de la revista de
la APM y se encargó de fundar
su página en Internet. Como
académico, creo que se especializaba
en los sueños y dejó inconcluso un
hbro que preparaba sobre la relación
de Freud y la cocaina. Atesoraba una
primera edición de La Oveja negra
y demás fábulas. Le gustaba, no sólo
comer sino preparar, plaúllos de
cocina típica internacional, cabrito,
gazpacho, pastas, arroces, humus.
Le gustaba el vino únto. Los úlúmos
meses daba largas caminatas por la
ciudad, con la cámara al hombro.
Rabia perdido peso con el ejercicio
y se veía contento al usar con
holgura la ropa que hacía poco le
quedaba estrecha. En las paredes
del consultorio había un óleo de
Julio Silva y una serie de grabados de
Vicente Rojo.
Todos estos asomos al mundo
del doctor que él me iba ofreciendo
con la intención de que yo me
sintiera en casa al oír sus recuerdos,
me acercaban a él, sin duda, y me
configuraban una imagen bastante
precisa de su vida. También me
hablaba de sus hijos y sus nietos;

llegué a deducir que llevaba
dos matrimonios y que, en esos
momentos otra vez soltero, estaba
contento con su vida, con su trabajo,
con su afición a la fotografía. Tenía
amigos y, según llegó a contarme,
gozaba las reuniones de ex alumnos
a las que lo convocaban cada
año sus compañeros de banca
de la primaria, la secundaria y la
preparatoria, en Monterrey. Ya
profesionista, hacía amigos con
facilidad. Recientemente, con
colegas suyos laúnoamericanos que
lo hospedaban cuando él viajaba
allá o a los que hospedaba cuando
eran ellos los que viajaban acá. Iba al
teatro, estaba abonado a diferentes
temporadas de conciertos en la
ciudad Cuando podía, pasaba tres
o cuatro días seguidos en su casa
de Cuernavaca, en la zona fría, en la
Colonia del Bosque. Creo que estaba
contento. Y a medida que yo misma
lograba estar más contenta, más
pesar me daba haber hecho batallar
tanto al doctor al manifestarle a
él años de mal humor contenido,
con todo y estallidos de furia. iQué
desesperante habré llegado a serle!
También por esto, durante una de
mis úlúmas sesiones, cuando la crisis
finalmente acabó de estallar y pasó,
casi corrí a informarle al doctor que
ya no estaba enoiada; que ya se me
habia acabado el enojo. Que, por lo
tanto, o precisamente por eso, podía
decirle con toda honestidad que lo
perdonaba, que ahora sí por mi parte
él quedaba plenamente perdonado.

58

No me preguntó de qué lo perdonaba
yo, pero sí por qué; me preguntó por
qué lo había perdonado (de lo que
fuera que lo hubiera perdonado).
"Lo perdoné, pronuncié pausada,
viéndolo tranquila a los ojos, porque
finalmente comprendí que usted es
humano."
El doctor contuvo la ris a,
pero dejó escapar una sonrisa
cuando entonces quiso saber en
qué concepto lo tenía yo antes de
darme cuenta de que era humano.
No le contesté, porque yo misma
no habría sabido qué contestarle.
Sé que me di cuenta de que era
humano, no sólo porque por fin lo
sabía capaz de cometer descuidos
y hasta uno que otro error, sino
más bien porque sus leves o no tan
leves equivocaciones o debilidades
ahora despertaban mi compasión,
exactamente tal y como, a lo
largo de los años que duró mi
tratamiento, me había hecho él
sentir que le habían despertado las
mias.

Quiero decir que, cuando el
paciente del doctor con el que
yo coincidía en la sala de espera
me dio la noticia de la muerte del
doctor Salinas, se me representó
mi última sesión con él y, en
silencio, celebré que precisamente
esa conversación que sostuvimos
hubiera sido el cierre de mi
tratamiento, pues fue una ofrenda
de gratitud por el bienestar que él
me había encaminado con tanto
esfuerzo a merecer y a alcanzar. •

DURANTE LAS ÚLTIMAS SEMANAS, O MESES -EN
REALIDAD, DESPUÉS DE OCURRIDOS LOS BRUTALES
SUCESOS DE A YOTZINAPA, CUERRERO-, CADA VEZ
QUE ACUDO A UNA PRESENTACIÓN HAY ALCUIEN DEL
:a
1

'N

-

PÚBLICO O ALCÚN PERIODISTA QUE PRECUNTA CUÁL ES
LA FUNCIÓN DEL ESCRITOR EN EL MÉXICO QUE ESTAMOS
PADECIENDO EN LA ACTUALIDAD. CON ALCUNAS
VARIANTES, LA PRECUNTA SE REPITE SIEMPRE CON
UNA INTENCIÓN SIMILAR: LCÓMO, O DE QUÉ ESCRIBIR

1

◄
111

u

EN EL MÉXICO DE NUESTROS DÍAS? LPARA QUÉ SIRVEN
LA LITERATURA Y LOS ESCRITORES EN UN PAÍS COMO
ÉSTE? LES VÁLIDO SECUIR ESCRIBIENDO EM UNA
SITUACIÓN NACIONAL COMO LA ACTUAL?

�A

caso las primeras veces
que escuché preguntas
semejantes
intentaba
responderlas en automático, con
los argumentos habituales: que la
misión de un escritor en situaciones
como la que nuestro país atraviesa
desde hace alrededor de una década
es la de registrar los hechos, ya sea
de manera simbólica, metafórica
o literal con el fin de combatir la
amnesia que sin remedio aqueja a
la población con el paso de los años;
que, sin recurrir al panfleto o a la
diatriba directa, el escritor realista
lleva a cabo una denuncia contra el
sistema y contra quienes detentan
los poderes en el país con el simple
hecho de plasmar la realidad tal
como es; que nuestro trabajo
es el de sacudir las conciencias
presentes y futuras de quienes se
acerquen a nuestra obra al mostrar
en ellas, de modo artístico, lo que
por lo regular la gente pretende
ignorar volviendo la vista hacia otro
sitio; que escribimos, en fin, para
cuestionar los hechos y el porqué de
ellos, para investigar acerca de las
raíces del mal, aun cuando estamos
seguros de que nunca obtendremos
respuestas claras. Frases que, si bien
son verdaderas y efectivas, poco a
poco han pasado a acomodarse en el
apartado de los lugares comunes del
oficio de escritor.
Sin embargo, conforme las
preguntas se suceden unas a otras,
he comenzado a darme cuenta que
esas respuestas, aunque lo parecen
-porque se quedan callados, pero
pensativos- no logran satisfacer a
quienes las formulan. Y, la verdad,
en ocasiones incluso dudo que me
satisfagan a mí Por ello, tras darles
varias vueltas dentro del cerebro,

SE TRATA DE REACCIONES ANTE LO INCONCE•
BIBLE, ANTE UN HORROR PROLONCADO DU•
RAMTE TANTO TIEMPO QUE CORRE EL RIESCO
DE CONYERTIRSE EN COTIDIANO, Y POR LO
TANTO EL DE IR ADORMECIENDO LOS SEN•
TIDOS Y LA CAPACIDAD DE RESISTENCIA DE
QUIENES YIYIMOS INMERSOS EM EU.OS.
he decidido que es necesario
intentar formular respuestas
nuevas, argumentos que en realidad
respondan a tales cuestionamientos;
encontrar, en lo que es la vocación
del escritor, algún aspecto o resquicio
que se adapte a una situación política
y social envuelta en el horror, como
la que en la actualidad atraviesa
México, que, sí bien no es inédita
del todo en nuestra historia, sí por
lo menos lo es para las generaciones
actuales.
Aunque lo que está ocurriendo
en nuestro país -pese a que
muchos periodistas y colegas han
querido equipararlo- de ningún
modo es comparable a las tragedias
provocadas por la Segunda Guerra
Mundial y al Holocausto, por
alguna razón es imposible dejar
de pensar en que algunas victimas
sobrevivientes de los arrebatos
de la Alemania Nazi dijeron en su
momento, no porque la situación sea
igual a aquella, ni siquiera parecida,
sino porque se trata de reacciones
ante lo inconcebible, ante un horror
prolongado durante tanto tiempo
que corre el riesgo de convertirse
en cotidiano, y por lo tanto el de
ir adormeciendo los sentidos y la
capacidad de resistencia de quienes
vivimos inmersos en ellos. El escritor
húngaro Béla Zsolt, por ejemplo,

60

quien se salvó de los campos de
concentración gracias a que su
médico le inyectó el virus del tifus
para evitar que fuera trasladado a los
trenes de la muerte, con el fin de que
algún día narrara su experiencia, nos
dejó las siguientes palabras:
Todo lo que había definido
hasta ahora al hombre europeo
había desaparecido a nuestro
alrededor. Seguíamos viviendo,
pero estábamos más muertos
que los muertos de otras épocas,
pues éstos tenían una tumba con
una lápida y su nombre escrito
en ella. Nosotros ya no tenemos
nombre.

Palabras que, a la vez, representan
un testimonio, una reflexión sobre lo
ocurrido y una suerte de explicación
de por qué se sigue practicando
el oficio después de experimentar
la barbarie de una época. Pero, al
meditar en ellas pensando en el
país actual, podríamos coincidir
en que, para la generación actual
de mexicanos, todo lo que había
definido a México y a sus habitantes
ha desaparecido. Lo que para los
jóvenes era tan sólo una historia
terrorífica con aíres de leyenda
escuchadas en un clima de relativa
libertad y paz - las matanzas de

estudiantes en octubre de 1968 y
en junio de 1971, por ejemplo-,
con lo ocurrido en Ayotzinapa
cobra una realidad irrevocable. Una
realidad cuyas víctimas, junto con
los otros miles de desaparecidos en
el territorio nacional durante los
últimos años -y siguiendo aún
las frases de Zsolt-, al no tener
"una tumba con lápida y su nombre
escrito en ella", están "más muertos
que los muertos de otras épocas".
El filósofo Theodor Adorno, por
su parte, asentó: "Escribir poesía
después de Auschwitz es un acto
de barbarie". ¿Qué pensar de estas
palabras? Si las trasladamos a nuestra
época y a nuestro país, ¿significaría
que escribir después de sucesos
como el de Ayotzinapa es un acto
bárbaro? No. Me niego a creerlo.
Eso sería como añadir el silencio a
la muerte. Sería como practicar la
negación Seria como condenar a los
desaparecidos -y seguramente ya
muertos- a expresar un testimonio,
así sea éste a través de las palabras de
los poetas o los narradores, a través
de la ficción verdadera que sabe crear
la literatura. Tal vez por eso el poeta
Paul Celan nos dejó estas palabras
-por las que me inclino más- que
son una respuesta a Adorno: "Un
poeta no puede dejar de escribir,
mucho menos si es judío y su idioma
de escritura el alemán". Afirmación
que interpreto, por supuesto, como
un llamado a ejercer la resistencia a
través de la literatura. ¿Resistencia a
qué? Alosembatesdelarealidad Una
realidad hostil, descarnada, terrible.
Una realidad creada por otros -por
quienes poseen la fuerza, el poder
político, el poder económico- con
la intención de someter a todo un
pueblo por medio del terror.

En otro contexto, y en otro país,
la gran poeta rusa Anna Ajmátova
publicó en su poemario Requiem un
texto que bien puede ayudar en
esta reflexión. lleva por título "En
lugar de un prólogo", y dice:
En los terribles años del terror de

Yezhov hice cola durante siete
meses delante de las cárceles de
Leningrado. Una vez alguien
me "reconoció". Entonces una
mujer que estaba detrás de mí,
con los labios azulados, que
naturalmente nunca había
oído mi nombre, despertó del
entumecimiento que era habitual
en todas nosotras y me susurró al
oído (allí hablábamos todas en
voz baja):
-¿y usted puede describir
eso?

Y yo dije:
-Puedo.
Entonces algo como una
sonrisa resbaló en aquello que
una vez babia sido su rostro.

De este breve texto de Ajmátova
podría deducirse que quienes
nos formulan a los escritores las
preguntas referidas al principio
de estas líneas, en el México de
nuestros días, lo hacen con cierta
esperanza que va más allá de la
simple curiosidad; que lo hacen
porque quieren escuchar una
respuesta que los satisfaga, que
les inyecte un poco de ánimo, tal
vez algo de esperanza. Y acaso las
expresan porque ven en nosotros,
"sus" escritores, a sus portavoces,
a la vanguardia en lo que se refiere
a dejar asentado el descontento
general, a quienes quizá podamos
hacer algo a través de la palabra.

61

No sé si al cambiar las respuestas
habituales, la expresión de quien
cuestiona a los escritores mexicanos
se modifique. Es posible que
ninguno de nosotros esté capacitado
para trasmitir tranquilidad ni
mucho menos para mejorar el ánimo
de otras personas. Pero, siguiendo el
ejemplo de algunos de los autores
mencionados, ahora creo saber, al
menos, para qué escribimos ciertos
escritores en medio de la barbarie
y del horror que nos ofrece como
contexto el México contemporáneo.
Sí, ahora puedo decir que
escribimos, que escribo con el fin
de impedir que desaparezca ese
México que todos añoramos, ese
México de algunos años atrás que,
si bien no era el ideal, por lo menos
era vivible, más vivible que el de
ahora. Para recordarle a quienes
detentan los poderes en esta nación
-poderes políticos, económicos
y fácticos- que sus abusos no
serán olvidados y que tal vez las
generaciones siguientes estarán
en posición de cobrarles las
cuentas pendientes. Para evitar la
desmemoria que nos aqueja. Para
resistir, para que ese contexto de
horror en que estamos inmersos no
consiga someternos del todo. Para
impedir que nos acostumbremos
a las tragedias al grado de que las
veamos como la normalidad. Para
tratar de reinventar un lenguaje
demasiado gastado, contaminado
de simulaciones y mentiras, para
obligarlo a decir la verdad otra vez.
Y, en fin, para tratar de extraer
siquiera un asomo de sonrisa en
los rostros adustos de quienes
ahora sienten que sus fuerzas y su
paciencia están por agotarse ante
los horrores cotidianos. •

�LA MATERIA NO EXISTE:

l alfabeto de ws pequeñines
macabros, que reúne 26
historias brevísimas e
ilustradas de muertes violentas.
Las viñetas de El invitado incierto,
un drama f.amiliar que nunca
se resuelve del tooo porque se
entromete en él un personaje
gracioso, inhumano, irresistible.

Los versos sin sentí.do de El libro
sin título, que acompañan a las

únágenes de criaturas místeriosas
que juegan, sufren la llegada de
algo--indescifrable--del-cielo, y desaparecen. El arpa sin encordar, historia
cómica y a la vez totalmente
exacta de los predicamentos de un
novelista, hecha por alguien que

62

jamás escribió una novela. Limericks
deliciosos y oblicuos; las travesuras
de Figbash y la Muñeca Negra, que
se pasean por mundos de peligro
constante y opciones escasas y
ambiguas.
Edward Saint-John Gorey (19252000) no es un artista marginal: lo
invocan con frecuencia, lo buscan por
igual niños, adolescentes y adultos
lectores, tí.ene libros a la venta en
Amazon.com y tiene también, al
menos, un pie en la fama mediática
como inspiración del cineasta Tim
Burton, cuyo estilo visual le debe
todo y cuyos ambientes son sólo
un poco más dulces, un poco más
inclinados a la vulgaridad a la que
Gorey -pese a que disfrutaba
la cultura popular y la televisión
tanto o más que el estadounidense
promedio- no cedió nunca.
Pero nada de esto es suficiente
para describirlo. Edward Gorey,
de hecho, es un artista fascinante
justamente porque siempre estará
un poco a un lado, debajo, arriba
de nuestras expectativas. No se le
puede comparar directamente con
nadie. Nunca podremos colocarlo
en un molde preestablecido, en uno
de los grandes territorios (géneros,
los llamamos) de las artes. Sólo
hizo un libro declaradamente para
niños y, pese a ello, la aparente
simplicidad de su estilo ha hecho
que con frecuencia se le considere
"el autor infantil inquietante" o "el
autor macabro infantil". Pese a que la
fonna de sus obras más conocidas es
casi siempre la misma -pequeños
libros ilustrados, con una viñeta y
una apoyatura en cada página- su
influencia se propaga en muchas
direcciones desde su sitio particular,
imposible de ocupar por nadie

COREY ES UM IMYEMTOR DE HISTORIAS. ME•
IOR TODAYÍAr UM CREADOR OUE IUCAIIA COM
EL ACTO DE COMTAR

que no sea él mismo, y es así que
podemos verlo como influencia de
artistas visuales, de escritores y hasta
de músicos ( óigase el espléndido
álbum The Gorey End, de The Tiger
Lillies y el Kronos Quartet, basado
íntegramente en textos de Gorey).
¿Pero él mismo? ¿Qué es? ¿Un
dibujante de cómics, un ilustrador,
un portadista, un diseñador, un
director de teatro, un escritor?
Yo creo que, sobre todo, Gorey
es un inventor de historias. Mejor
todavía, un creador que jugaba
con el acto de contar: que a veces
lo hacia, simplemente, con textos
y sobre todo con únágenes, y otras
veces lo parodiaba o lo subvertía.
Su personaje emblemático: una
caricatura de sí mismo, vestido
con los zapatos tenis y el largo
abrigo con los que solía vestirse
para pasear por las calles de Nueva
York a mediados del siglo XX, es
nombrado "escritor" en algunas de
sus apariciones desde que Gorey
comenzó a publicar en 1953 y hasta
sus últimos proyectos, que quedaron
inc-onclusos a su muerte. ¿Por qué
no hacerle caso, como han intentado
varios comentaristas que insisten
en llamarlo meramente ilustrador?
Gorey se burla, elegantemente,
de todas las convenciones de
la literatura; crea misterios que
descansan siempre, aunque sea
mínimamente (por estar en la
secuencia de las imágenes, y no
necesariamente en los textos), en el

impulso narrativo de sus historias.
Los misterios de Gorey son capaces
de quitar el sueño (desvelar) y al
mísmo tiempo de propulsar muchos
sueños al descubrir (desvelar,
aunque sea un poco, aunque sea sólo
un ángulo, un ojo, un movimiento
apenas entrevisto) caras ocultas de
la realidad que narran, en las que los
miedos de la más temprana infancia
resultan vivir lado a lado con las
convenciones de la vida adulta.
Tal vez esta mezcla es la que
intriga e incluso irrita a algunos
lectores estrechos, que preferirían
no recordar que la confusión ante
el mundo no es menor a medida
que se envejece, y lo que damos
por seguro y cierto siempre es
capaz de traicionarnos y revelar
lo desconocido: la profundidad de
todo lo que no comprendemos, ante
la que sólo son posibles el horror o
la risa.
Ésta es la razón por la que la obra
de Edward Gorey sigue vigente,
incluso, en un tiempo como éste.
No importa que se haya puesto
de moda la novela gráfica como
forma artística chic (o bien como
alimento de franquicias fílmicas).
No importa lo mucho que nos hemos
acostumbrado a la ambigüedad enla
representación de lo brutal, que se
ironiza mediante los códigos de una
falsa inocencia (como se ve en sitios
tan diversos como la subcultura de
las gothic lolitas o la novela gráfica
Maus de Art Spiegelman).

63

En nuestros días, Gorey está
cerca, por ejemplo, de un autor
como el alemán Wolf Erlbruch,
que no elude el desgarramiento
definitivo de la muerte (como en
su extraordinario cuento El pato y la
muerte) y a la vez no lo ridiculiza ni
lo aligera. Esto ocurre también en su
obra, constantemente, a pesar de su
oblicuidad y su sutileza.
Un solo ejemplo: el protagonista
de El arpa sin encordar (1953), la
primera historia publicada de
Gorey, es Frederick Earbrass, un
caballero inglés que escribe novelas
apropiadamente aburridas-pero en
las que algo místerioso asoma, asoma
siempre, aunque no termina de sacar
nunca la cabeza- y que siempre
tí.ene en la cara una expresión de
perplejidad. Es que se enfrenta,
aunque no lo desee, con el vacio
de la vida: aquello que intentamos
llenar a toda costa con lo que esté a
nuestro alrededor, creando cosas,
destruyendo cosas, desplazándonos.
Earbrass elige esta última opción:
tras completar una novela y pasar
una vez más por el "horror indecible
de la vida literaria", la última viñeta
de su existencia lo muestra a punto
de abordar un barco para cruzar el
Canal de la Mancha. No se sabe bien
a dónde irá o qué va a hacer, pero el
texto subraya lo inevitable: "Aunque
es una persona a la que no le pasan
cosas, tal vez le puedan pasar cuando
esté del otro lado".
¿No somos así todos, en nuestro
correr sin movernos por el mundo?
Gorey le habla a los pequeñines que
somos todos, perdidos en nuestra
propia existencia. Gorey no nos
mima, y tal vez no nos tí.ene piedad,
pero nos respeta: nos reconoce
humanos. •

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BERÍA CUESTIONARSE PRIMERO POR
QUÉ MIRAMOS LAS COSAS SECÚM
NOS HAN INDICADO. LA MIRADA DE
LOS NIÑOS ES ASOCIATIVA, FRAC·
MENTARIA PARA CREAR UNIDAD. LA
VIDA, EL M MDO, LA IMACINACIÓN,
SE PU BLAM DE INFINITAS ESQUIR•
LAS DE POTENCIAS VISUALES.

P

ara Ari Chávez todo lo mirado es apenas
una pequeña parte de un continente
mayor. Recorta, desprende, interviene,
resemantiza. Las piezas finales que ve el
espectador son una red que ha atrapado bajo el
olfato y el instinto visual una gran complejidad
de signilicantes. Desde las coordenadas y los
enclaves, Chávez nos muestra que el mundo
es un primer plano de una gran superficie
creada por otros planos, superficies y estancias.
El arte del collage es también el arte del
inconsciente, del poder relacional de quien,
silenciosamente, desprende capas de pieles
para rearmar el mundo. Es la indisciplina al

66

67

serviCio del enigma. Enigma creado por más
cuestionamientos que respuestas. Así, tiempos
indeterminados, personajes salidos de la realidad
y de poblados imaginarios, instrumentos de
cocina o maquinarias celestiales, entre miles
de fragmentos objetuales, sígnicos, musicales,
poéticos o meramente mundanos se abren en
su más profunda metáfora para aliarse a otras
instancias. Realidad de realidades, cartografías
multisignifícantes donde la red simbólica del
universo se abre en su dimensión más sincera.
Queda al espectador-lector develar la llave, abrir
las puertas de la percepción, caer al infinito de
sus propias cuevas y claroscuros. •

�c•&amp;'f'•IU.S / COI.LACE AMÁLOCO / 2014

68

69

�DE ÁRTES 'f l!SPEIISMOS
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ÁRTl!S 'f ESPEIISMOS

Apuntes sobre la
serie Militarismo
y represión de
Melecio Galván
• ROCÍO CÁRDEIIU.S PACNECO

70

elecío
Galván
ha
sido llamado por
algunos importantes
investigadores y críticos de arte
el mejor dibujante del siglo XX en
México. Detallista, meticuloso y
preciso, sus libretas y cuadernos lo
acompañaron a lo largo de sus viajes
desde el pueblo de San Rafael cerca
del Iztaccihuatl, hasta la ciudad de México, trayectos
que realizó con frecuencia durante casi tres décadas.
El movimiento estudiantil de 1968 fue clave para
el desarrollo de su obra. Formó parte del grupo Mira
(1977/1982), colectivo artístico que se manifestó desde
la inconformidad y la rebeldía contra el autoritarismo
y a favor de la libertad de expresión y otras
reivindicaciones democráticas. Estaba conformado por
Eduardo Garduño, Arnulfo Aquino, Rebeca Hidalgo,
Jorge Pérez Vega, Saúl Martinez, Silvia Paz Paredes,
Salvador Peleo, todos compañeros entrañables de
Melecio Galván.
La década de los setenta marcó el inicio de lo que
hoy conocemos como arte contemporáneo en México,
en especial por el desplazamiento de los artistas al
salir de los talleres e incursionar no sólo en las calles,
sino en la vida pohtica del país. El proceso de creación

71

y conceptualización cobró
importancia, y un pensamiento
crítico en tomo a los problemas
sociales comienza a generarse,
de manera que el arte pudo
acompañar a los obreros y a los
campesinos en sus demandas.
Durante esta década el discurso
conceptual o no/objetual culmina
con el proceso de desmaterialización del arte, lo que
Donald Karshan llamó arte postobjetual. En 1971 en la
Tribuna de Pintores se habla ya de arte en la calle, arte
efímero y trabajo en equipo. En 1973 Felipe Ehrenberg
presenta en la Galería José María Velasco "Chicles,
chocolates y cacahuates", donde se autoexhibe como
parte de la exposición; y en la sala Manuel M. Ponce
de Bellas Artes presenta "Variedades garapiñadas".
Ese mismo año y en este mismo espacio, Carlos Finck,
José Antonio Hernández Amezcua y Víctor Muñoz se
presentan con"A nivel informativo", arte/proceso, arte
objeto, instalaciones y acciones callejeras.
Durante 1977 a 1979, Melecio Galván, junto con el
Grupo Mira, realiza la obra gráfica tridimensional e
itinerante Comunicado gráfico número 1 que trata sobre la
violencia en la Ciudad de México, y publican el libro La

gráfica del 68. Homenaje al Movimiento Estudiantil.

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Militarismoy represión es una serie realizada por Melecio
Galván justo antes de morir, en 1982. Creada a partir de
una convocatoria lanzada ese año por la revista Proceso,
desafortunadamente nunca llegó a enviar estos trabajos.
El concurso tenía por objetivo que los dibujantes
participantes expresaran mediante sus trazos la
memoria dolorosa y trágica del rastro aún vivo de las
dictaduras latinoamericanas.
Es importante ensanchar las circunstancias de
sentido de la necropolítica explícita en sus imágenes.
La década de los ochenta fue una época plagada de
duros golpes a la población mexicana: imposición,
nacionalización de la banca, Brigadas Blancas, policías
dirigidos bajo la impunidad más rampante y total...
sobre todo el nacimiento de la clase política neoliberal
que actualmente gobierna nuestro territorio. La
serie Militarismo y represión adquiere una importancia
fundamental hoy día porque los dibujos que integran
esta serie surgieron como discrepancia frente al sistema

de represión de entonces, pero que persiste en nuestro
país bajo una cara unipartidista. Desde el pasado
resuena un perpetuo acto de violencia de Estado.
El arte como testimonio y la memoria como
campo de interacción social en los dibujos de la serie
Militarismo y represión permiten dar cuenta de nuestras
actuales heridas sociales. Un aspecto fundamental
en la obra de Galván es romper con·el silencio ante la
violencia cotidiana, a la cual nos enfrentamos no sólo
como espectadores, sino como ciudadanos. Mirar hacia
el pasado a través de estas imágenes involucra de tal
forma nuestros sentidos que experiencia, testimonio y
reconocimiento se entrecruzan. Un proceso humano,
social y cultural que propicia el reconocimiento del
dolor colectivo y la creación de espacios desde los
cuales las sociedades e individuos pueden estar mejor
equipados para reclamar verdad y justicia
Como ya lo ha mencionado Antonio Helguera,
los dibujos de Melecio Galván "eran una clara y

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sorprendente premonición de su suerte personal,
pero no sólo eso: son un relato visionario del
México de hoy: son una denuncia de la represión en
Lázaro Cárdenas y en Ateneo... Un retrato posible
de (Felipe) Calderón grotescamente disfrazado
de militar rodeado de militares". Melecio Galván,

73

de manera similar a Francisco de Goya, se inspiró
directamente en la realidad cotidiana, en el ambiente
revuelto y convulso que le rodeaba. Percibió el
elemento demoniaco en la vida misma, en lo atroz,
en la miseria humana, en la injusticia, el hambre y la
represión. •

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e 'YÍCTOR BUCO llüRTÍMD

las juzga excluyentes; va y viene entre ellas; delira con
scribí Sergio Pitol Una memoria soñada (UANL,
2015) para demostrar que Pitol soñó sus
Borges, Onetti, Carpentier o Rulfo, pero los aglutina con
recuerdos y recapituló después el exacto curso
Chéjov,James, Conrad, Austen, Cervantes o Tolstoí; 2.
Del cine, Pitol aprecia las nuevas olas transgresoras, pero
de su fantasía. ¿Es esto posible? Esa pregunta arúculó
atemporalmente Lubitsch, Lang, Bergman, Dreyer y otros
mí libro y las evidencias de esta maravillosa realidad
clásicos imantan de elegancia y también sabía y sensual
No quiero repetir aquí el expediente de pruebas, sino
maldad (d toque Lubitsch) sus escritos; 3. En 1966, luego
esbozar apenas un fresco de la magia pito/esca. Lo mío con
de
vivir un año en China y alumbrar cuentos con esa
Pitol fue amor a primera página, así que mi objetivo será
aventura, Pitol tempranamente anuncia una conciencia
persuadirles de que leerlo engrandece la vida.
política marcada por la desilusión ante el maoísmo y la
"Dudaba de la realidad que percibían sus sentidos",
expresa el protagonista del cuento Hada Occidente. Este
esperanza en un inexistente socialismo democrático y
personaje encarna un alter ego encubierto de Pitol Con esa
liberal
Sí por el desfase que aludo
clave, podemos bosquejar un
Pitol escribe a sus veintitantos
camino hacia "la reconciliación
PITOL INICIA SU ESCRITURA con la crudeza bíblica de
del sueño con lo real", como
Pitol denomina a su hechizo.
CON ESTE PRONUNCIADO Faulkner, a sus ochenta y
uno actuales lo hace como un
Abordaré esta alquimia en tres
DESFASE
ENTRE
LITERATURA
joven curioso y coqueto que
fugas del autor.
continúa abriendo sus cajones
YRE4LID.AD.
secretos. El te:rce:r personaje,
PRIMERAFUCA
su libro de 2013, dialoga
así con la obra de Aíra, Bolaño, Bellatín o Vila-Matas,
Pitol publica en 1959 y 1964 sus primeros libros de relatos:
escritores pertenecientes a la familia literaria de los raros
Tiempo cercado e Infierno de todos. Lo sorprendente de este
y
extravagantes que Pitol encabeza. "Estoy pensando
arranque, además de una forma literaria inusitadamente
volver a China una vez por año", promete ahora este joven
rigurosa, es su narrativa del México del siglo XIX. La
juventud del escritor se engarzaba así con la densidad
octogenario después de presentar en Pekín la traducción
de sus libros.
del deterioro que la Revolución significó para lugares y
Un último síntoma de este desfase. De Pítol es
sensibilidades que Pítol relataba. Pitol inicia su escritura
reconocida la cultura no pedante con la que escribe y
con este pronunciado desfase entre literatura y realidad
' Ese contratiempo, un chico contando historias de sus
enseña a amar lo que él ama. Sus muchísimas traducciones
de variados idiomas, sus ensayos de crítica literaria o la
abuelas, es un sello que evolucionará con su estilo. Esa
colección "Biblioteca del Universitario" que coordina
fisura entre su prosa y la realidad inspira su precoz
y esparce, son muestras de esta generosidad envuelta
autobiografía de 1966, enla que Pítol critica sus primeras
obras como trazos inacabados de la fusión vida-literatura
en un lenguaje prodigioso y no hermético. Pitol es un
que persigue, pero ha iniciado con una fisión. Fruto de
escritor y un intelectual formado en coordenadas que
esta hendidura, Pitol habitará el presente sin desalojar
dejaron de ser populares. Por estos signos ilustrados, su
obra está dedicada al público en general, sin que para ello
el pasado y presintiendo el futuro. Cuerpo presente, último
cuento de Infierno de todos, es un relato situado en Ro:rna;
Pitol incurra en la demagógica chapuza de procesar los
se sale del libro, rompe su ánimo, pero también acorta
contenidos, sacarles complejidad y reducirlos a una forma
los desgarros y tira un lazo hacia una fuga venidera que
deglutida. Pitol respeta demasiado al lector para cometer
reducirá las antítesis. lQué efectos dejará en Pitol escribir
esta bajeza "llegar a Conrad marca uno de los momentos
muy joven como un adulto, sobre temas gravísímos
decisivos que puede conocer el lector cultivado", indica
Ycon una estructura formal perfeccionista? Registro
en la primera línea de su traducción de El corazón de las
los siguientes síntomas: l. Pitol ejerce una literatura
tinieblas. Porque la cultura embellece la vida, Pítol protege
clasicista des-identificada de los aíres contextualmente
así la literatura y sus enigmas de la vulgata falsamente
renovadores. No opta por una u otra posibilidad, no
"democrática" para la cual habría que asimilar todos los

75

�méritos o sobajar los significados inescrutables de una
novela, una ópera, un cuadro o una película.

ESTABA YO TAN ATÓNll'O CON LA
NORMALIDAD INCREÍBLE DE LA
PROSA DE Pll'OL, OUE SÓLO UNA
MIRADA EXIE. . . ME IIEYELÓ
LA LOCURA EN LA OUE Pll'OL SE
ABISMABA AL RECONCILIAR LA
UftllATURA CON LA YIDA Y CE•
RRARASÍ SU NERIDAORICIMAIUA.
SECUMDA. FUCA.
libros de cuentos como Los climas, No hay tal lugar, Del
encuentro nupcial o Vals de Mefisto, o novelas como El tañido de
unaflauta y Juegos florales, direccionan el desfase inaugural
hacia una etapa de trabajada, pero también muy instintiva,
reconciliación entre la vida y la literatura. Resumo con un
solo ejemplo. En el relato Una mano en la nuca, el protagonista
sospecha la existencia de otra realidad oculta. Por ese sueño
de lo "irreal", este personaje elige entre fantasía y realidad,
opta por lo inasible y sobrelleva a través del arte la pulsión
demoníaca de adentrarse en sus vértigos.
Cuando un amigo mío leyó este relato, su reacción fue
preguntarme: u¿Pero es que Pitol no está loco?". Estaba
yo tan atónito con la normalidad increíble de la prosa de
PitoL que sólo una mirada externa me reveló la locura en
la que Pitol se abismaba al reconciliar la literatura con la
vida y cerrar así su herida originaria. Quería PitoL como
desp1,1és contaría en El Arte de la Fuga y El Mago de Viena,
que su nexo con la literatura fuera sanguíneo, salvaje, sin
fisuras, tcxla fusión. La advertencia de mi amigo me hizo
ver ula suspensión de la incredulidad" en la que Pitol me
había embriagado, y reparar cómo en su propia obra hubo
otros que al elegir la fantasía sí perdieron la razón. Carlos
Ibarra, de El tañido de una flauta, acabó suicidándose; Billie
Upward, de Juegos florales, terminó desquiciada y quizá
muerta. Al otro extremo, los que prefirieron la realidad
contra los sueños, casos de Daniel Guarneros o Gerardo de
los Ríos en los relatos Cuerpo presente y La noche, prolongaron
su vida a costa de convertirse en sus propios asesinos. Si
Pitol no está loco, cómo entonces consiguió el milagro de

vivir en sus propios cuentos, de volverse una criatura de
ficción, inverosímil pero real. El sortilegio pitolesco tiene
síntomas refulgentes como éstos: l. Pitol resignilica la
realidad, o como él puntualiza: uAl hablar de lo real y la
realidad me refiero a un espacio amplísimo, diferente a
lo que otros entienden por esos términos y confunden
la realidad con un aspecto deficiente y parasitario de
la existencia, alimentado por el conformismo, la mala
prensa, los discursos políúcos, los intereses creados,
las telenovelas, la literatura light, la del corazón y la de
superación personal"; 2. Pitol amalgama los contrarios
y coagula instinto y razón, abyección y gracia, ficción y
verdad, identidad e impostura. Su literatura unificó estas
oposiciones, corrigió estas anúnomias. Su autobiografía,
recúficada y desacralizada en otro de sus recientes libros,
consiguió así ser otra fonna de la mentira.

TERCERA. FUCA.

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Publicado en 1984, Vals de Mefisto es el primer trabajo
del que el muy discreto Pitol acepta senúrse confortado.
Confesar eso es el inicio de un tramo compuesto por sus
novelas de El tríptico del carnaval, sus recuerdos de La trilogía
de la manoria o sus exultantes ejercicios de critica literaria
comoPasiónporlatrama,Adicciónalosingleses,Lacasadelatribu.
En ese lapso, Pitol escribe que el desfase ha concluido, que
a golpe de disciplina espartana, pero también de desahogos
en el inconsciente, su literatura penetró la realidad y su
vida se ha hecho literaria. El sueño de la memoria ha sido
cubierto, pero aun esa conciencia no deja de asombrar al
autor, quien se declara sorprendido de ver transformada
su existencia en cuentos. Ante un aserto así, quedamos
confrontados con dos opciones: o Pitol es ya un tipo
chalado y falto de cordura, o en efecto, lo suyo ha sido un
viaje hacia la conquista de los muchos yo (yoes) en los
que su identidad fue pluralizándose para representar al
individuo como un escenario de contradicciones que no
dejan de formar un todo.
En esta úlúma etapa, la reconciliación de los contrarios
expresa las heterogéneas máscaras, arbitrios y apetitos de
la identidad individual. Los personajes de Pitol descubren
así que la personalidad comporta subterráneas capas,
de cuya confrontación no tenían noticia hasta que les
explotan en su cara. La ansiedad de esa inspección vital
se relaja, sin emhu:go, cuando el traumático momento de
admiúr los abigarrados pliegues de la identidad se impone.

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Esta imposibilidad de la verdad única es un reflejo de la
fuga, brujería totaL Pitol reconcilia el sentido absoluto y
íncompletud del mundo, de lo indecible y misterioso de
traseendente de la creación artística con la más dislocada
éste. Miguel Solar, el titular de la novela El desfile del amor,
versión de la vida. Dominar ala divina garza, novela que debe
emprende una pesquisa científica para comprender un
leerse conjuntamente con su ensayo El viaje, es una obra
hecho que no podrá reducir a una explicación causal
cumbredeestemilagro.James,Chéjov,Gombrowicz,pero
y monocorde. La búsqueda termina con la dichosa
tambiénHasek,GogoLGabrielVai:gasyotrosmaestrosdel
resignación ante la brillantez de la realidad y su carácter
esperpento y la ironía, están ahí, confluyendo, gravitando,
reacio a una visión que no excluya, sino incorpore y reúna,
oponiéndose y mezclándose a partir de sus contrapuntos.
los más disímbolos puntos de vista
uNada es lo que aparenta", máxima pitoliana, converge
Esta contingencia del
así en esta tercera fuga con el
individuo es esúmulada por
principio UTodo está en todas
el viaje permanente del que
ESTA CONTINCENCIA DEL las cosas". Leer y releer la obra
Pitol hizo un oficio pasional.
INDIYIDUO ES ESTIMULADA de Pitol me permiúó apreciar
Su contaminación virtuosa
esta única manera de narrar el
por otras lenguas, culturas y POR EL YWE PERMANENTE mundo; este arte de la fuga en
percepciones fluirá como una
DEL OUE PITOL HIZO UN el que el vacío y la contrariedad
.ta
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la
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escn·tura
son el preciso J·uebcro del revés
b1 cora e que
OFICIO
PASIONAL■
es espejo. Cuando sólo Borges
para que las oquedades, los
y otros doce eruditos leían a
claroscuros y las incongruencias
Flann O'Brien, Pitol lo traduce.
tengan pleno valor.
Cuando recién el comunismo sufrió resquicios en Polonia,
Pero todo esto, como dije antes, comenzó como un amor
Pitol conecta con Gombrowicz y Schulz. Cuando en
a primera página, un flechazo mortal propiciado por este
Praga la glasnost luce reaL Pitol compone una novela que
guiño de Pitol "Uno, me aventuro, es los libros que ha leído,
tiene por ejes a Gogol y la carga corrosiva del humor y la
la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las
relatividad como un mapa de vida. Nada habría sido de
calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos
esto posible, Pitol discierne, sin los viajes que instaron el
amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una
desplazanúento de sus propios sentidos. En esta úlúma
suma mermada por infinitas restas". •

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77

�Radiografía
del campo
editorial en

MONTERREY
•
1 campo editorial en Monterrey se mueve,
está vivo. Así lo anuncian, palabras más,
palabras menos, algunas notas en la prensa
de los últimos dos años. 1 Por ahí se ha hablado de un
renacimiento cultural, de una efervescencia; se dice
que la ciudad es un escaparate para los proyectos
editoriales, que hay ferias del libro y encuentros
de editores independientes; literatura por aquí
y por allá, se abren librerías; los nombres de las
editoriales regiomontanas se enlistan de un artículo
a otro y siempre falta mencionar alguna; también hay
programas enjundiosos de difusión de la lectura, y
por sí fuera poco, la edición universitaria pasa por un
momento inédito de proyección desde el 2011, luego
de la apertura de la Casa Universitaria del libro de
laUANL
1 Hablo en particular de una nota de La Jornada: "Primer día de
editoriales independientes en Monterrey" {17 de mayo de 2013); del
artículo de Daniel de la Fuente en El Norte: "Letras regias" y del de
Alan \'aldez en El Porvenir, "Propuestas de letras regias" (ambos del
11 de ocrubre de 2014). Me refiero también a las notas de Gustavo
Mendoza Lemus en Mi/mio: "Monterrey, la ciudad que vive entre
editoriales" {27 de julio de 2014) y "Monterrey, escaparate para las
editoriales independientes" (15 de marzo de 2015), así como al texto
de Den:isse Longoria publicado en Tic,ra Adentro: "'Renacimiento
culrural: la industria editorial independiente" (sin fecha).

A estas alturas -y ahora que vivo en otra ciudad
y veo a Monterrey desde afuera- me he estado
preguntando: ¿a qué se debe tal efervescencia?, ¿cómo
funciona el campo editorial en la ciudad?, ¿qué le
falta y cuáles son sus agentes?, ¿por qué sin importar
el desalentador porvenir económico o la inseguridad
surgen cada día proyectos nuevos? En los párrafos
que siguen trataré de explicar brevemente cómo veo
el campo editorial en la ciudad y cómo lo he vivido,
desde la experiencia del agente interno que he sido y
desde la perspectiva del externo que ahora soy; pero
antes, va un escueto apunte sociohistórico sobre
el libro y su valor que espero sirva de trasfondo a la
discusión sobre el panorama local de la edición.

i.LA. CULTURA MO TIEME PRECIO?
En un mercado casi selvático, lleno de productos
fútiles, el libro aparece como una criatura mítica,
bicéfala, pues así como se parte en páginas, en
pares y nones, se dice que tiene un valor económico,
además de un valor cultural (Piedras, 2004). En tanto
medio de commúcación y soporte de información,
el libro tiene la cualidad de transformar, de ampliar

78

realidades, porque recrea en la mente del lector y lo
pone en contacto con subjetividades otras; he ahí
su valor cultural. En tanto producto, el libro está
sujeto a costos de producción, comercialización y
distribución; el libro es un bien que está sujeto a leyes
y a impuestos, con un precio de venta; he ahí su valor
económico.
Como bien económico y cultural que se reproduce
mecánicamente, el libro nació, bien se sabe, en el
Renacimiento, con la adopción en Occidente de la
imprenta ideada en China y con el desarrollo de tipos
de plomo a manos de un orfebre alemán. 2 Como la
reproducción mecánica de obras era desde luego más
rápida que la copia manual de libros, el mercado de
lectores/compradores se amplió, y entró así en escena
la figura del librero, del editor, del impresor, que en
ese entonces solían ser uno mismo; es decir, se trataba
de agentes que identificaban una demanda de lectura,
se apropiaban de las obras que necesitaban, las
intervenían y las reproducían para ponerlas a la venta;
eran personajes de dos cabezas también, como el
libro mismo, capitalistas a la vez que humanistas que
lucraban con la cultura... así nació el oficio de publicar.
¿Lucrar con la cultura? ff ransformar el capital
simbólico en capital económico? iNi pensarlo! iLa
cultura no tiene precio!, exclamaría el buen humanista,
el buen letrado; porque ya desde su formación en
la academia, cuando no desde su tierna infancia, la
relación con sus libros se volvió sagrada: el autor es ese
ser iluminado que toma nota de los ecos que le dictan
los dioses, y el lector, entonces, es nada menos que el
profeta que lo entiende, lo descifra y que extiende su
palabra a los profanos. Impensable es, pues, por más
quincenas que le haya costado al humanista retacar su
librero de ediciones de lujo, que no satanice el lucro
de la cultura. Ignora que sobre sus libros se vertió el
trabajo intelectual de otros humanistas -acaso mal
pagados-, que revisaron y formaron cada página.
Ignora también que el papel, la tinta y el pegamento
tienen un costo y que las librerías no son precisamente
el negocio más rentable en una sociedad que, según los
índices de lectura, lee poco y compra todavía menos
libros. ¿La cultura no debe tener un precio?
2 Habría que recalcar que la gran aportación de Gutenberg consistió
en usar plomo en lugar de madera para la fabricación de los tipos
móviles (Kloss, 2009).

79

PAPÁ COBIERMO Y LA. AMAROUÍA. CULTURAL
Hace unos meses quise viajar en la Ecovía: este medio
de transporte que es una mezcla de metro y autobús y
que cruza de San Nicolás a Monterrey por todo Ruiz
Cortines. Esperaba en la estación cuando de pronto me
llamó la atención un estante con los logos del gobierno
del estado. UOtro programa de difusión de la lectura",
pensé, ucomo aquel que se echó a andar en el Metro
y que fracasó hace unos años: toma un libro, léelo y
vuelve a ponerlo en el estante para que alguien más lo
lea, y que se entendió como: toma un libro, llévatelo
a tu casa y que nadie más lo vea". No contaba con
que esta vez un libro de lujo en cuya edición trabajé
en el 2010, en épocas de bonanza presupuestaria por
lo del Bicentenario -que por cierto costó muy caro y
del cual se lúcieron muchos ejemplares- estuviera allí,
abandonado, esperando a que alguien lo tomara y lo
escondiera en su casa. "¿Otro programa de difusión de
la lectura?", me pregunté. uNo, más bien una estrategia
desesperada para hacer espacio en la bodega".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años los libros
del Estado editor eran los más. El gobierno se
encargaba de publicar la obra de los autores locales
y se encargaba también de refundirla en sus oscuras
librerías; publicaba también de vez en cuando
algún coffee table conmemorativo, algún catálogo
de exposición y todos eran felices. Pero a la fecha,
y aunque la estrategia de ueditar y publicar libros y
material electrónico elaborado por actores culturales
destacados a fin de fortalecer la cultura en el estado"3
sigue figurando en las políticas del gobierno, se tiene
la noción de que la producción editorial ha ido a la
baja.4 Claro: hay asuntos más importantes que papá
gobierno debe atender, como la crisis de seguridad, y
por ahora no tiene tiempo para leerle un libro a su hija,
la ciudadanía.
Pero eso no está del todo mal. Alejarse de la idea
de un gobierno paternalista que brinda a su pueblo
cultura ugratuita" le hace bien a las sociedades
3 Gobierno del Estado de Nuevo León, Plan Estatal de Desarrollo
201~2015, Gobierno del Estado de Nuevo Léon, Monterrey, pág.
71.
4 Dicha noción se asoma en la nota de Gustavo Mendoza Lemus:
"Monterrey, escaparate para las editoriales independientes",
mencionado en la primera nota al pie.

�contemporáneas. En el caso de la edición en
Monterrey, la desatención a la política editorial por
parte del agente hegemónico que fue el Estado ha
puesto sobre la mesa las condiciones necesarias para
una democracia cultural, en la que son los ciudadanos
quienes ejercen su derecho a la cultura como agentes
activos; ahora son ellos mismos los que producen
y consumen sus propios bienes culturales.5 Así ha
cobrado fuerza la llamada edición independiente en el
panorama actual, que más que un renacimiento parece
una especie de anarquía cultural.

teníamos menos. Así fue como muchos caímos en
el terreno de la edición; en el caso particular de los
letrados, en el oficio iniciático de la corrección de
estilo. Ya fuera en la edición universitaria, en oficinas
de servicios editoriales, en agencias de publicidad
o en instituciones y empresas (no necesariamente
editoriales) que publican o tienen un departamento
de comunicación social, ahí había un corrector, un
redactor, un coordinador editorial.
Hoy la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
ha reconocido que el trabajo editorial en la ciudad es
una opción tangible para sus egresados, al grado de
que ahora en la carrera de Letras es posible encauzarse
hacia la realidad profesional por medio de tres
acentuaciones: una en docencia, una en investigación y
otra en edición, en la que hasta donde sé hay materias
de corrección y de diseño editorial.
Además, el acercamiento a tientas al trabajo
editorial por parte de muchos egresados que no
alcanzaron estas tres áreas terminales ha contribuido
a que se gesten proyectos de edición independientes.
tQué sucederá en los próximos años, cuando los
egresados de Letras con acentuación en Edición salgan
al campo y se encuentren con profesionales empíricos?
Continuará...

EDITOR POR .A.CCIDEMTE, POR MECESID.A.D
O YOC.A.CIÓM

l

Hace pocos meses participé en el primer Concilio
Nacional de Correctores que tuvo lugar en la
Biblioteca José Vasconcelos, en la Ciudad de México.
Me sorprendió encontrarme por ahí, entre poco más
de cien correctores de varios estados del país, a cinco
estudiantes de Letras de la Universidad de Zacatecas.
Me acerqué a ellos para hacerles una entrevista y me
sorprendió todavía más enterarme de que estaban
interesados en insertarse en el campo editorial como
correctores y que a ello se debía su presencia en el
Concilio. «Eso antes no se veía", pensé. «Lo más normal
era que uno llegara a la edición por accidente o porque
no había más".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años era bien
sabido que el campo natural de inserción para los
recién egresados de una carrera de humanidades era
la docencia. Pero de pronto las leyes universitarias
adoptaron una política de grados en cascada para
con,tratar docentes: quien quisiera dar clases de
licenciatura debía tener, cuando menos, maestría;
quien quisiera dar clases de maestría debía tener
maestría o doctorado; quien quisiera dar clases de
doctorado debía tener... Lógico, sí; pero a muchos
pasantes y recién egresados de entonces eso nos causó
una ligera opresión en el pecho. Si antes contábamos
con pocas posibilidades de inserción laboral ahora

EL SALTO DEL EDITOR IH-l'lfE.PEMDIEMTE
Al campo editorial en Monterrey le hacen
falta editoriales comerciales. Pareciera que
una formación humanista y un Estado editor,
paternalísta, hubiera insuflado en los editores
de la región un espíritu romántico, que se olvida
a ratos de la ambivalencia, cultural y económica,
del libro. El viejo tópico del elogio de las letras
prevalece en los proyectos independientes que
carecen muchas veces de inversión, de planes a
largo plazo y de un nicho específico de lectores. Es
esa idea de la pureza de las letras la que hace que
los proyectos culturales pendan de un hilo y que
vayan en declive.

5 En su libro C~ltu~ay_ciudad. Manual de política cultural munici(J&lt;ll (2000,
pp. 39-4_1), ~aki Lopez de Aguileta distingue los conceptos de
danocratizacwn cultu:al y danocracia cultural. Del primero dice que
se trata de una acción estructurada por parre del gobierno para
ac_ercar la cultura al pueblo; del segundo dice con otras palabras lo
rmsmo que señalé arriba.

80

81

Las editoriales independientes en Monterrey casi
siempre actúan de adentro hacia afuera; es decir,
piensan en un título x que está a su alcance, que les
gusta y les parece interesante, luego lo producen y
lo lanzan a un mercado que ni se lo espera. Apostar
por un criterio subjetivo de calidad no está mal y a
veces funciona, pero no vendría mal para la propia
subsistencia definir perfiles de lector, explorar el
mercado para reducir incertidumbre, costear la
producción, la distribución y la comercialización y
fijar un precio acorde con ello.
Habría que considerar que ser un poco más
comerciales y atreverse a crecer no significa
-necesariamente- prostituirse o convertirse en un
local de fotocopiado e impresión; tampoco implica
perder el sello alternativo ni dar la espalda a la
calidad de los contenidos. Se trata de subsistencia,
no de resistencia; se trata de bibliodiversidad, no
de ser locales y cerrados ( recordemos el trágico y
heroico caso de Ediciones Castillo). El compromiso
del catálogo debe apuntar hacia las profundas
transformaciones sociales. Al final, son la estabilidad
y la permanencia en los proyectos culturales las que
hacen que éstos calen más hondo en la memoria
colectiva y en los valores de una comunidad. Hay
que allanar la pendiente, aprovechar los factores
educativos, socioeconómicos, culturales y políticos
que coincidieron en nuestro espacio~tiempo.
Dicho sea todo lo anterior en favor de la plenitud y
desarrollo del campo editorial en la ciudad.

Referencias
Piedras, Ernesto (2004). iCuánto vale la cultural? Contribución de las
industrias protegidas por d dacclw de autor en México. México: Sociedad
de Autores y Compositores de Música, Sociedad General de
Esc~itores, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Cámara
Nacional de la Industria Editorial Mexicana.
Kloss_ ~ernán?~z del Castillo, Gerardo (2009). Entre d diseño y la

ed1c1011. Trad1c1ón cul1:11ral e m11ovació11 tecnológica en d disa1o editorial.
México: Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.
Gobierno del Estado de Nuevo León. Plan Estatal de Desarrollo
_2010--2015. G_obiem? d~ Estado de Nuevo Léon, Monterrey, s/f.
Lopez de Aguileta, In aki (2000). Cultura y ciudad. Manual de política
cultural municipal Gijón: T rea.

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Renacer
con estilo
en cada
n u e V o
numero

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/

a revista Armasy Letras habita
hoy en estanterías modernas
de la Casa Uruversitaria del
Libro, en librerías profesionales con
acervos digitalizados, en centros de
estudio; habita en Facebook y en
la web, se ha hecho de un súnbolo
de arroba en Twitter; sus páginas
pueden leerse al tiempo que se
hojean o ser vistas en la pantalla de
una tableta electrónica.
Pero hace siete décadas
-cuando nació la revista- la ciudad
y el mundo eran otros. Bien lo dice
Gísella Carmona en su artículo "Los
ciclos y las dimensiones", publicado
en el número 86-87. "Armas y Letras
aparece en un momento crucial de
la historia del mundo, cuando al
otro lado del Atlántico se peleaba
una guerra donde privaba el racismo
y la intolerancia en medio del caos

mundial".

82

Nacía también dentro de una
joven Universidad de 11 años, que
había sido fundada en 1933 para
ser, según escribió Alfonso Reyes
en su Voto por la Universidad del Norte,
"una nueva entraña, un corazón
subsidiario, un alambique de sutiles
esencias para provecho de todo el ser
mexicano".
En sus primeros meses de vida
la Universidad de Nuevo León
enfrentó una realidad inestable,
provocada por la situación política
del país. En septiembre de 1943 se
emitió la Segunda Ley Orgánica,
considerada la "segunda fundación"
y en este periodo se contó con
el peso intelectual de uno de los
personajes fundamentales de la
historia universitaria: Raúl Rangel
Frías, quien impulsó, a través del
Departamento de Acción Social
Universitaria, las actividades de la

83

TiTULO: Armas y Letras. Revista
de literatura, arte y cultura de la

Universidad Autónoma de Nuevo
León, núm. 86-87.
A.ftOREI: Varios.
EDITA.: UANL
A.M0: 2014

Escuela de Verano bajo la dirección
de Francisco M. Zertuche, la
creación del Taller de Artes Plásticas
y de la revista Armasy Letras en 1944.
A la distancia de 70 años, el
número 86-87 da cuenta de cómo
subsiste una publicación que ha
caminado junto a su Uruversidad;
que se ha nutrido de pensamiento
intelectual de alta factura en cada
tiempo que ha vivido, y que ha
llevado -como escribe en un poema
su primera directora mujer Carmen
Alardín- "la ciudad a cuestas".
Carmen Alardín, quien por cierto
nació junto con la Universidad en
1933, fue la directora editorial de fin
de siglo, entre los años 1996 y 2000.
En el pasado número es recordada
tras su muerte, en mayo de 2014,
con algunos poemas de su libro La
caída del ángel; y Minerva Margarita
Villarreal en el texto "Novia mía:

�Un recorrido por Carmen Alardin"
alude a la "gran mujer, que no hacía
disúngos para difundir poesía entre
los camiones urbanos y los museos",
que escribía siempre "en el papel y
en el viento" y la llama "un ejemplar
único, una flor de amarillo encarnado
en el fulgor desértico".
Minerva, a su vez, dirigió la revista
de 2003 a 2005 y en un diálogo con la
editora Jessica Nieto insiste en que
Armas y Letras debe ser un objeto de
arte al alcance de todo universitario
que en verdad desee formarse "con
las armas que proporcionan las
fuentes del verdadero saber, me
refiero a las letras que resplandecen
para siempre".
Otras voces de sus directores
abordan en el número anterior la
permanencia y el sentido de registro
de la publicación. Alfonso Reyes
Martínez advierte que "al pasar
70 años, la voz de Armas y Letras se
escucha limpia y se conserva fuerte";
él cuenta que le tocó la suerte de
dirigir la revista en el año de 1970.
"La Universidad atravesaba
entonces por un proceso de intensa
lucha política, y un movimiento
estudiantil y magisterial arremetía
con fuerza contra las viejas y
decadentes estructuras. Días de
cambio en que el aula universitaria
se fincaba en las asambleas , la
plaza pública, las calles. Días de un
aprendizaje intenso".
Por esos comienzos de la
década setentera nacía Víctor
Barrera Enderle, quien después de
mucho estudiar, leer y enseñar se
convirtió en director de Armas... de
2006 a 2010. Víctor recuerda la
elaboración de su primer número
(un trabajo a cuatro manos con su
otrora alumna de Letras, Jessica
Nieto), donde aprendió la necesaria
colectividad de la empresa; para

él era una "coreografía de voces
y pensamientos, armonía en lo
heterogéneo" y al mando de veinte
números durante cinco años
prevaleció una idea en la edición
de cada ejemplar: "renovar para
permanecer; crear para recordar".
Miguel Covarrubias, director
actual de la publicación, presenta un
dossier con las imágenes del número
1, del año 1, fechado en enero de 1944;
y señala cómo en las páginas del
entonces boleún mensual siempre
hubo espacio para "arte y ciencias,
filosofía y matemáticas, teodolitos
y coreografías". El nombre se deriva
del discurso de don Quijote sobre
las armas que defienden repúblicas
y las letras que ponen "en su punto
la justicia distributiva"; Covarrubias
observa cómo Rangel Frías estaba
siguiendo la pauta cervantina.,
"Además, apela a la eufonía. ¿Suena
igual Letras y Armas que Armas y
Letras? Y como remate, habíamos
quedado en que nada ni nadie
tiene primacía. Todo importa
simultáneamente".
El número del vigésimo séptimo
aniversario contiene a su vez otros
nombres a quien honrar, como
Efraín Huerta en el centenario de su
natalicio, evocado por la voz íntima
de su hija Raquel Huerta-Nava.
"Era cada vez más juguetón,
con un dominio cada vez mayor de
la palabra, ya podía hacer lo que
quisiera con la métrica, sin pensarla,
ya le salía pues de forma natural.
Era un viejo lobo de mar o, aún
mejor, como él habría dicho, un viejo
lobo de bar... Siempre jugando con
el lenguaje", responde Raquel a la
entrevista de Raúl Olvera Mijares.
Y Octavio Paz es celebrado por
Vicente Quirarte en el artículo
Libertad en su palabra, donde da
gracias por los 84 años de Paz

84

"entre nosotros", transformando
y transformándose "mediante los
plenos poderes del lenguaje".
Autores y literatura inundan las
páginas como es costumbre. Un
ensayo·de Mariana Rosetti sobre el
"Concepto problemático del letrado
en El Periquillo Sarniento" analiza el
cuestionamiento que realiza Joaquín
Fernández de Lizardi en su novela de
1816, en tomo a la visión del letrado
como guía de la población.
José Javier Villarreal examina la
poética de José Emilio Pacheco, su
retórica y su particular "forma de
respirar y contemplar el mundo": El

fin del mundo ya ha durado mucho! y todo
empeora/pero no se acaba.
Resuenan refrescantes los versos
de Daniel Calabrese: !Papá tenía una
bicicleta roja: eso es viajar/, y de Graciela
Salazar yendo tras un océano coches y
asfalto mientras nos ayuda -como
ciudad, con sus letras- a vencer

todas las mareas.
Alberto Chimal y Anuar ]alife
dejan testimonios de sus días. En
Toboso, Chimal hace una narrativa
especulativa de los zombis,
personajes tan de moda en series
televisivas e imaginario cotidiano de
la actualidad: "El zombi ha pasado
a representar al Otro: el enemigo
insidioso con el que no se puede
negociar ni siquiera razonar y ataca
cuando menos se espera, o bien se
ha convertido en el pretexto para
metaforizar las crisis económicas
globales. Podrían ser los habitantes
del Primer Mundo vistos desde
afuera, con énfasis en su voracidad
consumista".
Y]alife arremete Contra las juntas,
vertiendo su voz por el filtro de un
espejo que muchos lectores mirarán:
"Yo, por lo menos, caigo en depresión
desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme

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hasta un par de días después de
que la reunión ha terminado. No
es que defienda el autoritarismo,
simplemente estoy en contra de
la hipocresía democrática de las
juntas".
Juliette Bertron, traducida por
Miguel Covarrubias, habla del uso
de objetos cotidianos que rompen
la barrera entre el arte y la vida; y la
manera en que la máquina, símbolo
de la modernidad, ha sido utilizada
por los artistas a lo largo de la
historia del arte para simbolizar la
existencia humana.
Guadalupe Flores Llera entrevista
a Vasilis Vasilikós, uno de los
escritores griegos más traducidos,
quien advierte cómo la Historia
se ocupa de acontecimientos
determinados como las guerras, la

peste, las revoluciones, los asesinatos
de reyes y políticos, mientras que
la literatura se ocupa, en el caso de
tener a la Historia por tema, del
elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos.
Las fotografías del número
pertenecen a Roberto Ortiz
Giacomán, fotógrafo, curador y
editor gráfico originario de San
Pedro, Coahuila, y residente
en Monterrey desde 1968. Sus
fotografías conquistan un paisaje
casi personal: no se sabe si es cerro o
es ola, si es nube o espuma.
De su trabajo, destaca el
historiador y crítico de arte Xavier
L Moyssén la nitidez de las escenas,
el espacio que abarcan, la ausencia
de un horizonte real, "las nubes
que se abren para dejar ver la cresta

de las montañas, sus texturas, lo
caprichoso de sus formas" y subraya
la intrincada relación entre las
imágenes capturadas y los elementos
de su entorno.
Las letras ( que la editora Jessica
Nieto revisa con precisión y que
la diseñadora Verónica Rodríguez
acomoda con oficio) se escurren
por las fotos de Ortiz Giacomán
y armonizan para lograr páginas
memorables. Es una de las revistas
culturales más antiguas del país
pero renace con estilo en cada nuevo
número, hablando de poesia, zombis,
arte, frontera, símbolos o cualquier
tema que importe a los habitantes en
tumo.

Liz}xt Garáa Rodríguez

�RAÚL RANGEL FRÍAS
UN
DE

OMBRE
U TIEM O

1 filósofo José Ortega y
Gasset decía que el hombre
es uno y su circunstancia,
un producto de su tiempo y de su
historia, no de su naturaleza. Y
no hay mejor ejemplo de ello que
don Raúl Rangel Frías quien en su
ejercicio vital cumplió esta máxima
acabalidad
Nacido en 1913 en Monterrey
durante la lucha revolucionaría,
Rangel Frías creció con las
conquistas de la Revolución y
pertenece a la generación que logró
la consolidación institucional de la
misma.
Estudió en el Colegio Civil y
prosiguió su carrera de derecho en
la UNAM a mediados de los años
treinta. En la Ciudad de México
formó parte de la generación
literaria Barandal, a la que también
pertenecían Octavio Paz, Salvador
Toscano y José Alvarado, entre otros.
Desde muy joven mostró
inquietud por las letras y fue un
destacado activista en las reuniones
y discusiones que dieron origen,
en 1933, a la Universidad de Nuevo
León. Desde entonces su destino
quedó inevitablemente ligado a ésta.
En 1943 cuando se refundó la
Universidad tras el paréntesis de
la educación socialista y el Consejo
de Cultura Superior, Rangel Frías
colaooró, junto con Enrique C. Uvas
y Annando Arteaga, en la redacción
de la nueva Ley Orgánica

Después se incorporó como
catedrático y como Jefe del
Departamento de Acción Social
encargado de las tareas de difusión
cultural. Fundó en 1944 las revistas
Annasy Letras y Universidad e impulsó
la Escuela de Verano, un referente
en el florecimiento cultural de
Monterrey.
En 1949 llegó a la rectoría de
la Máxima Casa de Estudios.
Fueron muchas sus aportaciones,
entre otras, la creación en 1952 'del
Departamento de Historia cuya
dirección confió al maestro Israel
Cavazos, recién egresado de El
Colegio de México. Pero sin duda
se le recuerda por sus esfuerzos
para dotar a la Universidad de una
sede propia. La construcción de la
Ciudad Universitaria inició durante
su rectorado y continuó cuando en
1955 pasó a ocupar la gubernatura
del estado.
Como gobernador siguió
apoyando el crecimiento de la

86

Universidad pero también tuvo una
gran preocupación por mitigar las
enormes desigualdades regionales
de Nuevo León. Así, se enfocó en
crear la infraestructura necesaria
( caminos, electrificación) para
dotar a las comunidades de medíos
de subsistencia y evitar la creciente
migración del campo a la ciudad.
Su interés por el pasado y la
memoria histórica lo llevaron a crear
el Museo Regional del Obispado, la
Biblioteca Universitaria Alfonso
Reyes y el Archivo General del
Estado.
Al dejar la gubematura se dedicó
a la labor literaria, combinándola
con el desempeño de algunos cargos
públicos, entre otros, fue delegado
de la SEP en Nuevo León, Director
General de Servicios Coordinados de
Educación en el estado, Director de
la Unidad de Servicios Educativos
a Descentralizar (USED) en Nuevo
León ( organismo dependiente de la
SEP) y Director del Instituto de la
Cultura del estado.
En 1984 la Universidad
Autónoma de Nuevo León le
otorgó el doctorado honoris causa.
Su fructífera vida estuvo siempre al
servicio de la comunidad y ligada
a la educación en general y a la
Universidad de forma vital.
Sostuvo siempre que "una
Universidad lo es, primordialmente,

por sus altas funciones. Más no la Velarde, la obra de Federico Cantú o
limita, en su concepción, a la sola la descentralización educativa.
Pero lo que nos interesa resaltar
tarea de formar profesionales, sino
que la identifica como formadora de . es su visión de la historia y del
hombres, conscientes de su tiempo y hecho histórico. Pues además de un
su momento histórico, conocedores protagonista, Raúl Rangel Frías fue
de una rama del conocimiento para también un historiador. Dan cuenta
aplicarlo en el ejercicio profesíonal, de ello sus obras de corte histórico
pero también capaces de valorar entre las que destaca la vida del
el. sentido y el alcance de ese Padre Mier; Gerónimo Treviño. Héroes
conocimiento y de ese ejercicio en y epígonos, publicada en 1967 y que da
el ámbito de la cultura y la historia." nombre a esta antología; y las más
Y es que la historia fue siempre conocidas quizás, Teoría de Monterrey
un tema central de sus reflexiones (1946) y Teorema de Nuevo León (1971).
Conmemorando el 350
literarias y es el hilo conductor del
aniversario de la fundación, en
volumen que hoy reseñamos.
En el centenario de su natalicio, Teoría de Monterrey hace un recuento
la Universidad, a través de un grupo de las etapas por las que ha pasado
de catedráticos conocedores de la ciudad. En sus comienzos,
la obra de Rangel Frías, se dio a la la lucha entre "la naturaleza y
tarea de reunir en una sola colección el hombre, tiempos de grandes
las Obras completas de este prolífico desilusiones donde la primera
parece imponer su s designios.
autor.
El Volumen II. Héroes y epígonos La segunda etapa, durante el
reúne textos diversos en tiempo, siglo XIX, cuando la guerra con
espacio y temáticas pero con Estados Unidos y la pérdida de
un trasfondo común: la muy Texas hacen de Nuevo León un
particular concepción de la historia estado fronterizo vinculándolo
al destino nacional. Y la tercera
desarrollada por el autor.
Así, encontramos obras etapa -la actual (recordemos
publicadas en 1944 en los inicios que escribe a mediados del siglo
de Armas y Letras y en la revista XX)- caracterizada por el auge
Universidad, en los periódicos industrial y la proliferación de
locales como El Porvenir y El Norte establecimientos bancarios que
e incluso en medíos de circulación transformaron la estructura
nacional como El Día y la revista productiva y social de la ciudad.
Esta tercera y última edad de
Siempre! Muchos de los escritos
aquí reunidos fueron publicados en Monterrey, es la adquisición de
su columna Rumor del Tiempo en su conciencia y del sentimiento
Previsión y Seguridad y unos cuantos de su responsabilidad nacional.
en otras fuentes como Cathedra, E+a Refiere entonces a l as fuentes
(enseñanza más aprendizaje) órgano espirituales de donde se ha nutrido
de la Escuela de Graduados de la la conciencia de la ciudad y
Normal Superior y Vida Universitaria. explica cómo se fue conformando
Los textos evidencian la amplia el perfil urbano plasmando en
cultura del autor que lo mismo sus edificaciones el espíritu de las
reseña libros de temas varios como épocas:
diserta sobre la poesía de López

87

A medida que ha ido creciendo
en recursos, prosperidad y
experiencia, la ciudad ha ido
enriqueciendo su memoria (...).
La memoria de la ciudad se
halla poblada del espíritu de sus
buenos gobernantes, caudillos
militares y civiles, directores de
empresa y la innúmera multitud,
entre todos los cuales la han ido
alzando del barrizal y la choza
a la calzada de pavimento y a
la casa de cantera; del campo al
taller y a la fábrica; de la lucha
incierta contra el nómada al
espíritu del Derecho. (pp. 305306)

Y en el marco de esa gran celebración
por los 350 años de la ciudad, lanza
una pregunta que es más bien un
desafío:
lQué haremos nosotros los
contemporáneos para proseguir
esta obra que han hecho el
tiempo y los hombres? limitar
nuestro homenaje al recuerdo
y a la admiración no salda la
deuda histórica, a menos que
prescindiésemos de la idea
de perfeccionamiento de la
sociedad y del individuo. En
tanto que haya historia toda
generación recibe de otra y
entrega a la siguiente una tarea
siempre inconclusa, a la vez que
una determinada energía con
que llevar a cabo la empresa
propia de cada edad. Esta ley
de la continuidad del esfuerzo
es la base de lo que se denomina
progreso humano, aunque
la meta ideal se mantenga
inaccesible.(p.306)
Además de sus escritos de historia
propiamente dichos, es posible

�encontrar a lo largo de su obra
reflexiones sobre el sentido de ésta,
su función y el papel que juega en la
vida de los hombres y de los pueblos:
Hay quienes dicen que la historia
es sólo una recreación a base
del registro, la información y la
reproducción de elementos que
se contienen en una especie de
gran almacén de noticias que
es el pasado. Falso. La historia
tiene que valerse de los oficios de
quienes trabajan o trabajamos, si
yo fuera capaz de hacerlo, en esa
investigación ambiciosa, precisa,
para llevar la verdad hasta el
detalle último de una fecha, un
hombre, una situación.
Pero, lcuál es verdaderamente
la más grande y profunda
seducción de la historia, aparte
de esta noble tarea intelectual
que se parece a la de toda ciencia
que registra, precisa, cuantifica,
mide, compara una serie y una
colección de datos para establecer
un resumen y una deternúnación
última?
(Cuál es la gran seducción de
la historia? Detrás de toda ella
está una grave interrogación:
&lt;quiénes somos? (p. 491)

Además de buscar responder esta
trascendente pregunta, la lústoria es
a la vez una proyección al futuro:

La historia parece a veces una
función repetitiva cuando se
detiene justamente en ese límite
de reproducir el pasado; pero
la más profunda dimensión
del pensamiento histórico y de
nuestra intención está menos
que en reproducir el pasado, en
encontrar cómo diferenciarnos

del pasado. (p. 492)

será el sello distintivo de muchos de
sus textos. Lo mismo para analizar
la poesía de López V elarde como
Para reconstruir la figura del . las hazañas de Gerónimo T reviño
hecho histórico pueden seguirse o el Padre Mier. Pues "nada valen
dos líneas de investigación, una las oportunidades de la historia
que va por el contorno y se ciñe si no se encuentran con hombres
al propósito realizado, del lado por cuya energía y capacidad
en que caen las cosas y los hechos de visión se transforman en
definitivos, calca el perfil del hechos generadores de riqueza
movimiento y obtiene una visión y de bienestar para un pueblo."
objetiva.
(p. 303)
De otro lado, por una
Asimismo para referirse a sus
vertiente interior al fenómeno, amigos, tristemente, al rememorarlos
más íntima y subjetiva, que en algún homenaje póstumo. Salvador
se coordina con la anterior, se Toscano, José Alvarado, Pedro
va a dar con el propósito o la Garfias, José Benítez y otros de sus
intención que, sin cumplirse contemporáneos son desnudados
totalmente en la realidad, en sus aspectos más humanos por la
ha servido como piloto de la pluma de este autor.
acción, algo que se condensará
Una pluma por demás prolífica
vagamente en la expfesión de cuyos textos revelan las situaciones
espíritu histórico o generativo y preocupaciones de su tiempo: la
de todo proceso. (pp. 4 3-44)
dinámica urbana y el crecimiento
poblacional, los problemas
A Rangel Frías le interesa económicos, el momento político...
particularmente este último, y Pero sobre todo, muestran su lado
afirma:
humano, sus inquietudes, sus
esperanzas. Su enorme confianza en
Los motivos de la conducta que la humanidad puede redimirse, y
individual no afloran a la su fe sin ambages en los jóvenes, ese
conciencia; y ni siquiera "almácigo de cuestiones pendientes",
existe una estructura de esa generación a la cual habremos de
motivaciones personales, sino pasar la estafeta. .
que la inspiración se toma
Leer la obra de Raúl Rangel
de vertederos sociales: de los Frías hace renacer sentimientos
hábitos de trabajo o de los aletargados: el optimismo por
derivados de la agrupación el futuro y el orgullo de nuestro
social en que el joven queda pasado, de nuestra historia. Nos
s ituado por y a través de la contagia de esperanza haciéndonos
familia, la escuela y el círculo de reflexionar sobre el compromiso
sus amistades. (p. 44)
que como mexicanos tenemos
hacía nuestro pasado, con nuestro
De esta última idea deriva presente y con el legado que
su manera de comprender el dejaremos a futuro.
comportamiento humano. Su
aproximación al individuo como
sujeto históricamente determinado
Isabel Ortega Ridau.ra
Y en otro texto plantea incluso el
método a seguir:

Reescribir

TfT•Lo: Relámpago. Poesía

contanporéinea de Latinoamérica
y Estados Unidos Lightning.
Contemporary Poetry of Latin
America and the US
A•TORES: Varios. Selección
y nota de Cecilia Pavón.
EDITA: EBL Colección Cielo
Abierto UANL

uo: 2014

on el incremento en el
uso de las redes sociales,
también se ha desarrollado
un desapego a la obra literaria.
Ahora se privilegia a las personas
y sus méritos. A la cantidad de
likes y retweets, a las frases jocosas
que se asemejan a máximas de los
ciento cuarenta caracteres. Parece
importar más lo que se diga del
autor. Las obras han dejado de ser
esenciales, algunas veces pasan a
segundo plano y lo que vale es una
concatenación de favores: yo te leo si
tú me lees. Este tipo de actitud no es
de sorprender, lo lamentable es que
se siga adoptando y reproduciendo,
pues parece que para algunos la
literatura ha dejado de importar,
hoy lo interesante es gozar de fama
virtual
La inclusión de textos inéditos en
antologías que contienen a poetas
que apenas han logrado publicar,
orilla a una especie de competencia
por producir textos de manera
veloz, sin importar si se tiene algo
que decir, incentivando a quien
produzca más textos. No importa
qué se lea, sino cuántas veces hace
su aparición durante el mes el poeta
y la cantidad de fotos etiquetadas en
las redes sociales. Todo esto causa
efectos contraproducentes, ya no hay

89

tiempo para leer, escribir y esperar. La
necesidad de pertenencia y de lograr
adhesión a algún grupo es tan grande
que no importa tener que hacer cosas
que quizá van contra los ideales del
escritor en tumo.
Al recibir Relámpago, esperaba
encontrar otro libro de poetas que
traducen a sus amigos y participan
de esta danza sin fin donde todos
son compañeros y la poesía sólo sirve
para acumular amistades y favores.
Por fortuna no fue así El lector abre
el libro y se encuentra con una nota
introductoria escrita por Cecilia
Pavón, quien nos habla un poco sobre
el objetivo de éste y la existencia de un
experimento al que se arriesga; es por
esto que se puede notar que hay algo
distinto en el libro. Sabemos que hay
muchas antologías de traducciones,
quizá demasiadas, pero no todas
se jactan de ser experimentales. i.A
qué se refiere esta experimentación?
lDónde radica lo especial de este
libro?
Para hablar un poco del
experimento, habría que mencionar
los componentes. El libro nos
presenta bloques por autor y
traductor. En la página izquierda
se muestra el poema en su idioma
original y a la derecha la traducción.
Tras finalizar cada bloque inician

�los poemas de quien tradujo el original. La poesía dialoga entre lamentable no es mi intención
anterior. Se mantiene el orden de sí, se comunica, significa y traduce pero no resulta tan atractivo para'
los poemas para que al abrir las durante este libro.
nuestros fines porque no tratan de
páginas podamos ver los textos
El nombre completo del participar. Para bien del libro, hay
como reflejados en un espejo, para libro es: Relámpago. Poesía otros poetas que se arriesgan sin
que se encaren en otra lengua. contemporánea de Latinoamérica y duda.
Pod.rtamos pensar que la disposición Estados Unidos. Catorce poetas,
En contraste el poema "The
de los poemas en la página no tiene siete estadounidenses y el resto Machine", en su traducción por
tanta relevancia, pues en algunos latinoamericanos -aunque bien Marina Mariasch, además de
libros bilingües, texto original y podrían especificar que la mayoría ser interesa nte resultado del
traducción están totalmente. El son sudamericanos-, todos experimento, funciona como
objetivo en Relámpago es otro. Dejar nacidos entre 1966 y 1982. Este detonante para la llegada de más
de lado la forma en la traducción, experimento propone un diálogo traducciones que dan un giro al
que los traductores se preocupen de las obras; poemas en contacto. original. Maríasch logra traducir
más por transportar el poema Los poetas son lejanos, no sólo
un poema que se desprende y da
a otra lengua y no por hacerlo geográfica o lingüísticamente,
la sensación de que el español es
parecer idéntico al original. Por pues parece que desconocían, si su primera lengua. Empero, como
esta razón los textos se observan, no al autor, al menos los poemas ejemplo, el poema "El futuro" de la
"atraen o se repelen" -en palabras que tradujeron. La apuesta es
misma Mariana, en su traducción
de Cecilia Pavón. Podemos leerlos recibir los textos para traducirlos
por Noelle Kocot no sigue el mismo
por separado o saltar cada verso sin prejuicios, transportarlos a la
camino de la reescritura. Kocot hace
entre lenguajes, dejando así que lengua del traductor; reesoribirlos. una traducción que quizá funcione
dialoguen, se rechacen o creen un La traducción es aquí el lugar para de la forma más simple, pero dudo
poema híbrido.
establecer un diálogo. Desligándose que aporte de la misma manera a
Este libro demuestra que al de ataduras se otorga libertad
un libro experimental que busca
traducir, el texto original no se al traductor para presentar su
efectos distintos. La traducción
encuentra aislado, sino que hay traducción-reescritura. Hay quienes
más apegada al objetivo del libro es
mucha inestabilidad en la manera se arriesgaron más, otros prefirieron
de Fernanda Laguna, quien traduce
que se transmite el significado. mantenerse al margen, sin atreverse
"Is it a Murder" de Dorothea
La traducción nunca es ajena mucho hacen una traducción más
Lasky. Considero la traducción de
al original, todo lo contrarío, lo apegada a una calca y no se prestan
Fernanda como algo muy cercano a
complementa al mostrar lo que a la experimentación. La antología
la reescritura. Lo primero que hace
hay fuera de éste, en otra lengua. privilegia una labor que poco a
es no traducir literalmente el título,
Traducir es un fenómeno que poco va quedando rezagada, donde
sino que lo cambia a "Es un crimen".
ocurre en medio de las lenguas, no importa la imagen del poeta y los
Murder (asesinato) es sustituido por
donde, más allá de ser un acto en el amiguismos parecen no existir.
crimen, que en realidad cambia la
cual se recogen letras de un idioma
El bloque encargado de significación del poema al ir de un
para depositarlas en otro, existe introducirnos en el libro, con
acto en específico, a otro que en
una acción recíproca de desarrollo. CAConrad y Héctor H. Montecinos,
realidad es catalogado de acuerdo
Pensado en la traducción como una no se arriesga mucho. Los poetas
con un sistema penal
construcción mutua de desarrollo, tratan de respetar demasiado
Y no sólo cambia la forma en
ésta aporta al original, en Relámpago al texto en su lengua original
que se lee el poema, en pro de su
es palpable, pues los distintos tipos y no se atreven a ser partícipes
traducción, agrega palabras para
de lecturas que se permiten en el de este experimento colectivo.
dotar de significado en español, o
libro favorecen a una combinada, Permanecen en las periferias y sólo
incluso prescinde de versos:
secuencial o intercalada en donde "hacen su trabajo", llevan el texto
los poemas aportan hacia una a otra lengua. No son los únicos
I coming from the devil
posible resignificación del poema que lo hacen. Decir que esto sea
Living in the devil's house

90

Eating of the devil's food
Arn Idevil?
No

Vengo de donde viene el diablo
Vivo en su casa
Me alimento de lo mismo que él
Soy el diablo
No
No,no

Su traducción ya no se pregunta si
es el diablo, lo da por hecho. Nos
muestra el mismo poema en un
nuevo estado.
Relámpago intenta un experimento
que a momentos funciona, pocos
poetas entran al juego que los invita
a no respetar la forma y a privilegiar
el sentido para mostrar que la poesía
puede ir más allá de las palabras,
para trabajar como arquitectos del
lenguaje. No me parece raro, dudo
que a muchos nos guste leer una
traducción que ha dejado de lado al
texto original. No todos piensan a la
traducción como reescritura, incluso
esto puede ser arriesgado, pues en
ese intento se puede llegar a alejar
totalmente de ser una traducción.
Quienes más se aproximan a los
resultados que se podrían desear
son: Germán Carrasco, Fernanda
Laguna, Stuart Krímko y Dorothea
Lasky. Sus traducciones se
acoplan mucho a una reescritura,
gracias al reacomodo de estrofas,
sustituciones u omisiones
voluntarias y cambios sintácticos
que logran un poema autónomo, más
cercano a la lengua a que se llevan.
Como dije, otras traducciones
se sienten menos naturales, más
como calcas o reflejos idénticos
del texto original, muestras, quizá,

del desconocimiento de la lengua
a traducir, evento esperado en este
ambicioso experimento. Basados
en este libro no podemos aportar
a los debates sobre la mejor forma
de traducción, y menos juzgar
a los traductores. Además de
lo arriesgado que busca llegar a
ser el libro, celebro que se hayan
propuesto traducciones entre

s

escritores que se desconocían.
Que no estuvieran influidos por
quedar bien con el otro. Me parece
magnífica la apuesta de permitir
que la obra hable por el autor y no
sea éste quien tenga que explicar lo
que escribe e intente colocarse en el
mundo literario.

Eduardo Garáa Manríquez

ADA

ovela a voces, o voces de
la novela, El resplandor
de la memoria contiene
una prosa que surge de los
instantes en que los tiempos y
los lugares se cruzan, se fusionan
o se reinventan. Brota a través
del fulgor, de ese resplandor que
envuelve la reinvención del pasado.
Todo está ahí, precisamente,
porque todo nos falta, o tal vez
porque nuestra índole parece ser
la carencia y el diálogo con las
ausencias. Escribir para tratar de

ordenar o de propagar lo que no
puede ser ordenado. El testimonio,
ese género literario emergente
en los años setenta, da paso a la
exploración, a la indagación, pero
no en archivos o documentos, sino
en vivencias, en pesadillas, y malos
momentos. Decir lo que pasó, lno
es ya una forma de desvirtuar el
pasado? Pero, lacaso no es nuestro
único medio -el más vital, al
menos- para regresar a él? Y es
precisamente en este precario
equilibro donde se construye el

TÍT8LO: El mplcmd(ll de la

mcmo1w
A.UTORA: ( ,ral Agumc.
EDIT.A: L A.l\L
AÑO: 2014

�eje narrativo de la novela de Coral difuminaban a la figura de autor,
Aguirre: "Es de noche y atravieso con su repertorio de géneros
el mundo. Voy de sur a norte como discursivos. La omnisciencia, ese
antes fui de norte a sur lo cual me saberlo y decirlo todo, daba paso
parece lo mismo pero no lo es", a la deficiencia, el saber parcial,
dice Daniel, uno de los personajes, precario, sustentado en nuestras
al iniciar la novela, y con ello da maltrechas experiencias. Y yo,
pie al desdoblamiento constante.
ahora, no puedo evitar asociar
Norte y sur, sur y norte: he la condición coral de la novela
aquí los hemisferíos por donde que estamos presentando, con el
se desplaza la obra toda de Coral nombre de la autora, y me refiero
Aguirre. Esa cartografía movible a su nombre elegido ( a su seña de
nos remite a una memoria identidad) y no al patronímico
particular y a otra generacional. oficial, ése con el que se llenan los
Memoria múltiple que se mueve registros y las actas en los juzgados
por los meandros de la historia: la y cortes. Coral es coral, y aquí están
oficial, la contada y armada tantas sus múltiples voces, sus múltiples
veces, como se desplaza por la vivencias, pero no como testimonio
otra, la tergiversada, la historia autobiográfico, o no solamente, sino
condenada al olvido, pero que, como creación, porque El resplandor
de alguna manera, permanece, de la memoria es desdoblamiento,
transformándose incesantemente, espejeo, inquisición, sondFº·
en la memoria de los más
Dividida en cinco partes, pero
obstinados. "iAy de los que no han sin una linealidad fija, la novela se
osado descubrirse a sí mismos, estructura mientras se la lee. Somos
porque aún ignoran los dolores de nosotros, los lectores, quienes
este alumbramiento! Pero sepan le vamos añadiendo múltiples
que sólo se han de salvar los que sentidos. Porque terminamos
están dispuestos a arriesgarlo formando parte del coro de voces
todo", dice Alfonso Reyes en uno narrativas, y nuestro tiempo, el
de los ensayos que conforman su tiempo de la lectura, se fusiona con
libro Norte y sur. Y pienso en Reyes, el tiempo o los tiempos narrados.
porque como Coral, buscó en la Algunas pistas nos orientan: ahí
escritura las señas de identidad están los versos de Whitman,
de un pueblo separado por anchos o la historia latinoamericana
_mares y monumentales montañas, de la infamia, podríamos decir,
por parafrasear a Bolívar. Un parafraseando el famoso título
pueblo que es un género nuevo, de Borges. Quiebres recientes
algo por hacerse, por decirse y en nuestra peculiar formación
desdecirse: América Latina.
como habitantes de países en
Bajtín, en su clásico ensayo consolidación que nunca terminan
sobre la poética de Dostoievski, de consolidarse. Anhelos perdidos,
llamó polifónicas a las novelas encuentros, desencuentros,
heterogéneas que desafiaban el pasiones y traiciones, voces y ecos
universo racional de lo establecido, que resuenan, pero en cada ocasión
donde primaban un narrador, dicen algo diferente y al mismo
una voz y una conciencia. Estos tiempo nos traen a la memoria la
textos plurales, en contraste, condición efímera que nos define:

92

La muerte se impone en el
primer adiós. Una vez que uno
ha conocido la despedida, en
ese momento de la primera
muerte. Las que vienen ya no
son lo mismo. Salvo ésa. La
lengua percibe las partículas de
ese olor en el aire, como la de
las víboras, y las reconoce. Es
una vibración que remite a la
despedida inaugural.
La novela también es una teoría
sobre la juventud y su relación con
la historia. Una contra-lectura al
modelo generacional, en donde
cada cierto tiempo arriba un nuevo
grupo de muchachos a hacerse
cargo de los mismos anhelos y de las
mismas penurias que la generación
anterior. Aquí, sin embargo, las
generaciones se cruzan, interactúan
e intercambian fantasmas y dudas.
Una voz fantasmal, de las tantas
que pueblan la novela, resuena así:
Una célula en el mar, eso
éramos, y les voy a decir
algo espantoso, hasta nos
cambiaron el final, quiero decir,
nos cambiaron la historia, los
malos son ahora los buenos y
los buenos son ahora los malos,
ime explico? Al cambiarnos
la historia, nos cambiaron
las identidades, ni siquiera
podemos fraternizar con los que
quedan porque le desconfiamos
al otro, al antiguo cuate, al
camarada.
Porque lo que subyace a El resplandor
de la memoria es la desquiciada
historia moderna latinoamericana,
y que podríamos definir corno la
inadecuación entre la instalación
de los Estados-nacionales y las
divergentes realidades locales que

los primeros trataban de gobernar
y representar. Teatro de locos
donde cualquier relato o recuerdo
que pretendiera esbozar formas
distintas de representación o de
manifestación era reprimido y
condenado al olvido por el mismo
sistema que discursivarnente les
garantizaba a todos sus habitantes
el derecho a la expresión.
Esta imposición de recuerdos
y sensaciones, que sería la
historia oficial, se reproduce
en los individuos, en forma de
introyección, y nos orilla a ordenar
nuestro pasado con base en formas
establecidas: a cuadricularlo
con fórmulas probadas, sea para
condenarlo o para idealizarlo.
Por eso la batalla de y contra la
memoria se libra en lo público y
en lo privado, y por ello cuando
resplandece nos deja ver todas
sus posibilidades, algunas de las
cuales nos pueden hacer cambiar
radicalmente nuestra concepción
sobre el devenir del tiempo cercano,
propio:

forma de revivir la historia, de
hacerla actual, de confrontarla con
la realidad inmediata (memoria
versus vivencia). Y así vamos
explorando por los derroteros
interiores, sabiendo que el final
puede cambiar, que los actores
pueden intercambiar los roles, que
podemos pasar de protagonistas a
antagonistas, y viceversa:
Pero todavía vuelvo, regreso
a la conciencia, adiós, adiós
conciencia mía, para qué me
serviste, pinche cabrona, fíjate
la pericia con que nos han
matado día a dia, fíjate nomás
yo aquí tirada y tú tan sabia,
tan oronda, por los siglos de
los siglos anduve estropeada,
y tú sin siquiera darte cuenta,
hasta hoy, hasta ahora donde
con mi propia mano vuelven a
matarme. ¿y ahora de qué vas
a disfrazarte, tú, conciencia de
mierda?
Como obra literaria, El resplandor de
la memoria nos deja transformados,

Y entonces desgrana letra a

letra la verdad. La verdad según
él. la que yo no quiero, ni Paco,
ni nadie en este mundo. Porque
acaso las muertes pueden
desgranarse, el horror puede
desgranarse letra a letra, puede
Andrés volver para hacernos
esto. Estábamos tan contentos
con su fantasma, era tan fácil
imaginarlo en el discurrir de
los días escondiéndose por
los rincones y los atajos de
los muebles, los objetos, los
árboles, los puentes.
La experiencia, la vivencia y el
desencanto se vuelven presentes
en la escritura de esta novela: una

93

ahora somos un poco menos
nosotros y algo más del resto:
de esas voces que resuenan aun
cuando hemos cerrado el libro y
nos disponemos a reintegrarnos
a los vaivenes de la vida diaria:
otro tipo de teatro. Las certezas se
diluyen, las sombras crecen ante
la luz del resplandor y aparecen
los fantasmas, pero junto con
ellos también se muestra su
constitución retórica: fantasmas
que hacemos y deshacemos con
las palabras. Hemos presenciado
el espectáculo sublime de la
creación y la recreación de la
memoria. Las palabras han
cambiado nuestro mundo porque
alguna vez intentamos cambiar
el significado de las palabras. Ha
llegado la hora de dejar nuestra
zona de comodidad, de dejar de
ser transeúntes de lo cotidiano y
pasar a ser un poco historiadores de
nosotros mismos. ffstamos listos
para hacemos cargo del resplandor
de nuestra memoria?

Víctor Barrera Endcrle

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10

NAS, l) I R() Sl \ 1B(1 I () DI I () S P'.\J \ R() S I) El DE Sr C)

Allí donde se alborota en tomo a la
«espiritualidad", la "iluminación" o
simplemente la "puesta en onda",amenudo no
hay más que buitres bajando sobre un cadáver.
Sus me.rodeos, su vuelo circular, su descenso,
esta celebración de una victmia, enfin, no son lo
que pretende el Estudio del Zen, aunque en otro
cont.cxt.o puedan resultar ejercicios de singular
utilidad, porque enriquecen a los pájaros del
deseo.
El Zen nada enriquece. No hay cuerpo
alguno que podamos hallar. Las aves pueden
acudir y volar en círculos, d11ra11te 1111 tiempo,
sobre el lugar donde se cree está el cadáver.Pero
muy pronto se marchan hacia otros parajes.
Cuandoya no están, aparece de pronto la "nada",
el "no-cuerpo"que allí estaba. Este es el Zen Lo
que no ha cesado de estar ali~ todo el tiempo,
sin que se apercibieran las aves devoradoras de
carroña: no es el tipo de presa que ellas codician.
Thomas Menon, El zeny los pájaros
de/deseo.

a llegado la hora de ver
la luz del mundo. Entre
tanta vacua lunúnosidad,
entre los basurales de anuncios
aéreos que empañan la visión, el
camino a la luz se nos ha perdido o
nos hemos perdido en el trayecto.
El tránsito a la luz no puede ser el
mismo. No pueden servir las rutas
ya andadas. Ha llegado la hora de
encontrarnos con el prodigio del
verbo, con su desarticulación, su
desventramiento, la manufactura de
dar con el inverso modo, elirrúnar
conjunciones, pronunciar aristas,
sacarle punta a una palabra o
recargarla, a través del añadido:

94

IRES.

"asolo". Así, ya es otro el paisaje, se va
limpiando en el extrañamiento, se va
refractando la luz.
33 sirenas, de Rodrigo Guajardo,
llama desde un canto expandido
de silencios o nutrido de acentos.
La fragmentación se dispone a
arrellanarse, a veces encontramos un
solo verso en la página, tendido a lo
ancho en la blancura:
IÚ ida viva íba vida la dádiva IÚ la

[divida. (p. 27)

La disposición, como toda la
normatividad de esta poética,
obedece a reglas personales muy
precisas. Es decir, estamos ante una
voz, y las voces son como son, la voz
puede llegar a convertirse, como la
maléfica de Blanca Nieves, en una hoz
cortante y decapitadora. Y también, si
mutamos la v por la s, ésta, la voz, se
convierte en sos, el verbo ser que en
el español de Sudamérica equivale a
dar paso a la vida: sos, eres. (Lázaro,
levántate, dirta el Mesías.)
Las sirenas tientan, despiertan los
sentidos, hacen fuego del deseo, son
ardentía pura en el cielo del mar. En
realidad pareciera que la oración del
"Padre nuestro", cuando dice: "no nos
dejes caer en tentación", estuviera
apuntando al sufrimiento de Ulises,
quien tapaba con cera sus oídos para
no sucumbir ante el canto de las
sirenas. Estas son 33, treinta y tres
tentaciones para la edad de Cristo.
übranos de la tentación que no se
da, del meollo de la prohibición, de

95

la histeria sostenida de las mujeres
monstruos que carecen de sexo, y a
cambio, lucen un plumaje de pájaro
en la lejarua. Pero también libra a
Ulises de sus osadías.
De estas operaciones donde
el azar se empeña, la más pulcra
es el extrañamiento. lPor qué ha
de ser la palabra lo que estamos
acostumbrados a creer? lEs el
lenguaje una cuestión de creencia,
de costumbre, de uso y sobre uso y
abuso del desuso? lHay credibilidad

TÍTULO: 33 sirenas
Án'OR: Rodrigo Guajardo
EDITÁ: Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Programa Cultural Tierra
Adentro.
ÁÍ«O: 2014

�en lo que oímos? Recuerdo la
primera escena de Solaris, de Andréi
Tarkovsky, detenida la fotografía
en unas algas que lenta y casi
imperceptiblemente se mueven bajo
el cristal de las aguas en un lago
próximo a la casa de donde saldrá el
protagonista.
Si bien, la película es extrema
en cuanto al planteamiento de lo
peligroso que pueden llegar a ser
las relaciones humanas bajo ciertas
presiones, si es el desasosiego y el
temor quienes despliegan sus oscuras
y calladas consignas sembrando
desconfianza y egoísmo, la primera
imagen de la película me ha cautivado
por llevarnos a la contemplación.
Algas que son alas bajo el agua
translúcida, como si la calma de sus
movimientos registrara una forma de
densidad que contuviera o advirtiera
el germen de una tormenta.
Cierto es que Rodrigo Guajardo
hace poesía. Pero la originalidad de su
creación es violenta. Va destemplando
paradigmas. No es verdad que se
inscribe en la linea de David Huerta
o de José Javier Villarreal, como se
comentó un domingo en el periódico.
En primer lugar porque ni Huerta ni
Villarreal juegan en la misma cancha
poética, de hecho, bien valdría la
pena preguntarnos si hay poeta que
juegue en la misma cancha que otro,
y segundo, porque, en todo caso,
· desde un punto de vista formal,
Rodrigo estaría más cercano a José
Kozer. Es decir, tanto David como
José Javier cuentan en sus cantos
versiculares. Kozer cifra bajo una
consigna mántrica, mientras Rodrigo
jala la rienda a su caballo verde, lo
jalonea intempestivamente, lo calma
y contiene, hace cabriolas y arremete
a galope tendido y sin freno hasta
venirse la voz-el ser-amor.
Rodrigo altera el orden tradicional

de la secuencia provocándonos a los
lectores una sacudida en el mirar.
Percibimos y entramos en un terreno
de la realidad nombrada que nos
había estado vedado. Ya habiendo
abierto esta puerta, si entras, no hay
marcha atrás. La proa no será del
barco, sino del océano.
solo hubo una vez
el plazo de una gota
un dígito de lluvia
luego
la estrella continua
su premura
instala la apertura
de sedes con violencia
que surcará dulcemente
donde ya no pueda ver
mientras clara aquí
la proa del océano
"C[Uedo otra vez

y tantos cuerpos adelante

extrañamiento y nosotros, lectores.
tenemos que detenernos. El libro se
convierte entonces en una amenaza
para las campañas de "lee un libro",
porque te está jalando los pelos, te
está gritando: iEstúpido, no se trata
de leer, es mucho más profundo, es
detenerse: es ver en el poema! la
sinestesia es entonces no sólo figura
del poema sino retórica viva en el
lector que contempla y observa lo que
aparentemente es pura letra.
El agua simboliza purificación,
pero aquí, en estas islas o "aínsulas",
hay demasiados huesos: "aquí la
recomposición de los huesos genera
un mayor pájaro de números" (p.
25). El orden ha sido alterado con
plena conciencia de causa ya que
hay demasiadas paronomasias en los
versos: "ni ida viva iba vida la dádiva
ni la divida". O se adentra en la acción
posible de la imagen presentada, en
este caso:

la sombra tarde de mi isla. (p. 15)
Oasis siamés

Y"la sombra tarde de mi isla" nos hace
detenernos en un paisaje estático: al
usar dos sustantivos unidos en vez de
sustantivo y adjetivo, como hacemos
naturalmente, el lenguaje potencia su
velocidad, mas resulta, que se trata
de una velocidad casi nimia, como
las algas de la película de T arkovsky.
En la poesía de Rodrigo, los objetos
cambian su propósito, entonces te
das cuenta de que los objetos tienen
propósitos y están vivos, y aquí,
a su vez, imantados. Razón por
la cual de la velocidad el lenguaje
entra en la suspensión sin el más
mínimo aviso. El silencio también
es música. Por tanto, la suspensión
puede ser una forma de celeridad.
Y, si el poeta desarma y rearma
las palabras, las dota de un nuevo
sentido: "plenura". Así llegamos a
la detonación. El lenguaje sufre un

96

mirada deslabrarte en el espejo
puñado de aguas desnuda
por tu piel lo visto ve
y es lo visto tú
mirada desde el ojo grande que te
[mira
la transparencia por la que
[recorrida

simultaneidad y juegos de semejanzas
verbales que provocan desconcierto
porque desestabilizan, te cambian la
imagen que esperabas correspondía
con lo nombrado: "ex plaia pura vulva
sola planeadora concreta" (p. 50).
Leer este poema cuya fluidez presenta
un cuadro erótico.

las palabras son óseas, se encuentra
en médula el cuerpo del lenguaje.

(...) siendo yo postro a tu lucido
tul fosforoso estío el ojo en el
sexo (...) la magnitud océanida
de islada desterrado ya lo cielo
rojo todavía del descarne de tu
cuerpo la violencia sublunar tu
menguante curva porque está
entrando en lo obscuro y he
aquí que veo lo visto tendida la
transparencia rnás intensa la flor
ingravidísima es una burbuja
sobre todo punto polar es la
estrella del vértigo que en leves
ahítos isonos cercenados golfos
contusos (...) escucha dinamista
resonancia es por arder flor es ser
la superficie de un dentro sideral
desnudo de hondo todo sí cuerpo
más alto el aíre alrededor está
saliendo por su cóncavo es núcleo
de la flama el hilo obtuso umbral
a frente profuso en volumen es
toda materia fibrosa un estado del
temblor una substancia tentativa
o palpitada y toda esponja llama
el ojo en la daga (.. .) (pp. 50-1)

fruto de una palabra ósea que no
[sé
surco en el agua su clara intensión

icé con su nombre una escalera
para subir por ella
los besos de mi boca
la boca de mi voz

una constelación de nácar con las
[uñas
ensatinado del vidrio que crucé
por una escalera el verbo de subir
[y ser
esquirlas donde la sed es el
silencio que cayó
Un poema integrado por cinco
dísticos, diez versos paralelos que
despliegan la elevación del lenguaje
con el nombrar y su precipitación
ambigua, sea corno callar o como
caer. Fragmentaciones y cortes de
dos lineas que no se tocarán, ¿es una
alegoría de la imposibilidad de la
pareja?, ¿o se trata de la afirmación
de la individualidad que pasea y se
despliega con el otro, frente al otro,
junto al otro, más no bajo el engaño
de llegar a ser uno?
El lenguaje de este libro es un

recorrida ciego de ti
el ojo donde vives no te ve

(oh imagen que ve la imagen queve).
(p.43)
El poema permite, por la disposición
de las palabras en el verso, que
la lectura se realice a la inversa
y generalmente funciona. Hay

97

ejercicio erotizado, esa erótica verbal
de la que hablaba Octavio Paz en La
llama doble, en este caso nos conduce
a una desestabilización de la posición
pasiva y recreativa del lector, porque
la lectura se vulnerabiliza, el canto
se presenta como acto y contra acto,
como silencio que viaja y acerca
otras dimensiones, la que contempla
el verso versando e inversando y su
línea medida que puede ser recorrida
en dos direcciones posibilitando una
doble lectura, por lo menos.
¿Por qué menciono a Thomas
Merton y ese cuerpo que es la nada,
lo que estuvo y desapareció y al que
volvemos para iluminarnos? Porque,
contrario a lo que podemos suponer,
la poética de este libro apunta
hacia el no~lenguaje, trabaja por la
descomposición, hurga, escarba,
reacomoda, juega plenamente hasta
recobrar de la palabra un sentido que
despierta lo primigenio y su anidada
pureza. Anonada el nido, ahora
busquemos a las mujeres pájaro.
33 sirenas hace que el sueño
conduzca a la vida hacia la celeste
y áurea dimensión aérea y también
hacia la sombra terrena en todo el
esplendor posible, en toda su grisez,
desde la agudeza del ojo fija contra el
cristal, llámese vulva el verbo o luz en
la maleza.

Minerva Margarita Villan-eal

�Á•TORES
Á•TORES

MARCOS DANIEL AC■ ILAR

(Ciudad de México,
1982). Ensayista. Colaborador de Laberinto de Milenio
Diario, La Jornada Semanal y la revista Tierra Adentro.
Es coautor del libro José Revueltas. Un escritor en la tierra
(FCE, 2014) y autor de Un informante en el olvido: Alfonso
Reyes (Conaculta, 2013).
(Monterrey, 1972).
Ensayista y crítico literario. En 2005 obtu vo el
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes", y en
2013 el Premio Internacional de Ensayo "'Ezequiel
Martínez Estrada". Su último libro es Nadie me dijo que

'YÍCTOR BARRERA ENDIRLE

habría días como éstos.
ROCÍO CÁRDENAS PAC■ECO

(Monterrey, 1975).
Investigadora en arte contemporáneo. Analiza las
prácticas artísticas y sus relaciones con los contextos
políticos. Actualmente recupera el archivo de tres
artistas regiomontanos: Juan Alberto Pé¡ez Ponce ( +),
Juan Caballero ( +) y Juan José González.

ED■ARDO CARCÍÁ MAMRÍO■D ( Ciudad de México,

1990). Estudió letras hispánicas en la UNAM. Ha
colaborado con el Periódico de Poesía, Radiador Magazine
y Tierra Adentro.
LIZ■ET CARCÍÁ RODRÍC■U (Holguín, Cuba, 1978).
Licenciada en periodismo por la Universidad de
Oriente, Santiago de Cuba. Editora responsable del
periódico Vida Universitaria de la UANL
D■LCE MARÍA CONZÁLEZ (Monterrey, 1958-2014).

Narradora, ensayista, crítica literaria y poeta. Fue
coordinadora del Centro de Escritores de Nuevo León
y mantuvo por años la columna Literespacio en el
periódico El Norte. En 2002 recibió el Premio Nuevo
León de Literatura por Mercedes luminosa y en 2003 el
Premio a las Artes de la UANL.

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "'Biblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Antología
ROCÍO CERÓN. Poeta cuya obra dialoga con otros del caos al orden Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013) y La
lenguajes artísticos. Ha recibido el Premio Nacional Dueña del Hotel Poe (Ediciones ERA / UANL, 2014 ).
de Literatura Gilberto Owen 2000. Es miembro del
Sistema Nacional de Creadores desde 2010. Para leer/ J. 1. J■NIELES. Escritor colombiano. Entre sus
publicaciones_destacan: Metafísica de los patios (2008),
escuchar/ver su obra acceda a: rocioceron.com
Todas los locos hablan solos (2011) y Barrio Blues (2014). Ha
MIC■EL CO'YARR■BIAS (Monterrey, 1940). Poeta, obtenido el Premio Nacional de Literatura Ciudad de
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León Bogotá (2002).
de Literatura 2013 y publicó como coordinador el
volumen Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
ALBERTO C■IMAL

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de T witter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.com.mx

BÁRBARA IACOBS

YÍCTOR ■■co MARTÍNU.

Doctor en ciencia política
por FLACSO. Profesor-Investigador en la Universidad
de la Ciudad de México. Su más reciente publicación
es "El humanismo radical de Juan Carlos Onetti", en
Revista del Colegio de San Luis No. 9.
(Monterrey). Poeta,
compositor, performer y musicólogo. Catedrático e
investigador de la Universidad de Limerick, en Irlanda.
Fundador de la Cátedra Cage-Cunningham de la
Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.

ÓSCAR MASCAREMAS
ALBERTO ENRÍO■ EZ PEREA.

Doctor en historia.
Miembro del SNl. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
tomo IV, autor de Alfonso Re:yesy el nacimiento del Estado nuevo
brasileño y coorclinador de Alfonso Reyesy las ciencias sociales.

ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
laJohn Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
IOSÉ P■LIDO MATA

(Monterrey, 1987). Es editor en
Paso de Gato. Cursó la carrera de letras hispánicas
(UANL) y es maestrante en diseño y producción
editorial (UAM-X). Tiene un libro de ensayos
publicado con una editorial artesanal de Monterrey.
Hoy vive en la Ciudad de México.

ISABEL ORTECA RIDA■RA.

Investigadora Nacional
Nivel I y catedrática de la Universidad Cristóbal
Colón. Sus trabajos giran en tomo a la historia regional
y empresarial. Ha publicado capítulos de libros y
artículos en revistas nacionales e internacionales.
HAKAN KOMETA OZliN (1972). Escritor, traductor
e investigador turco-alemán. Escribe sus poemas y
cuentos en varios idiomas a veces mezclándolos en un
solo texto. Su poesía de estilo sencillo tiende a hablar de
temas universales como la existencia, la muerte, el amor.
ALEIDA BELEM SALAZAR (Torreón,

üL'YADOR OLCUÍN (Monterrey).

Ha publicado poesía
y ensayo en México, España y los Estados Unidos. En
2010 obtuvo el premio Carmen Alardín por La carabela
portuguesa. Actualmente vive en Brooklyn, NY.
(Hausach, Alemania, 1961). Poeta.
Estudió lenguas romances y filosofía en la Universidad
de Freiburg. En 1997 recibió el Premio Adelbert-vonChamisso, el reconocimiento más importante para
escritores interculturales en Alemania.

IOSÉ F. A. OLl'YER

Coahuila, 1989).
Poeta y editora. Autora de Miedo cerval (89plus y LUMA
Foundation, Zúrich, 2014) y la plaquetteAlviento !oque
es del pájaro (La Tolvanera Ediciones, 2013). Creó el sello
editorial independiente Stillness &amp;: Blood Press.
MINER'YA MARCARITA 'YIILARREAL Catedrática de la

Facultad de Filosofía y Letras y directora de la Capilla
Alfonsina dela UANL Ha recibido, entre otros, el Premio
de Poesia del Certamen Internacional de Literatura
Letras del Bicentenario SorJuana Inés de la Cruz 2010.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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