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                  <text>L1 ciudad y sus canúnos: vagabunda_jc
e.le pasos por encima e.le otros pasos

José Joaquín Fcrnándc= de Li=ardi
y la fundación discursiva de la patria

:viario Vargas !Josa: el Rodó
del siglo XXI

CORALACUIRRE

MARIANA ROSETTI

MARCOS DANIEL ACUILAR

AMO 19, HÚMERO 90, ABRU..JUHIO 2015

armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

-

Esto
es todo:
IHARCUERITE
DURAS
Jean ~Luc Godard
Pascal Bonitzer
J ean Vallier
Nazario Sepúlveda
Silvia Mijares
Andrés Vela
José Luis Aguirre

$40.00 PESOS

IMÁC:EMESDE
ALBERTO CAVAZOS

���Potiche / CLOIUA C0UAD0 /

.

4

Marguerite Duras: Ver y decir/ En las escritura de D■ILU se
enuncia el deseo; en sus películas, lo vemos. Primero dice que
mira, luego, en efecto, 1nira, miramos y al mirar caeinos en el
abismo de su visión. En este dossier se piensa en torno a esa
visión./ 7
Conversación sobre escritura y filmaciones: Marguerite Duras y
Jean-luc Godard / Palabras recogidas por COLEffE FEUO■I.
Traducción de MIC■EL COYARR■■IAl. / 8
El cine extremo de Marguerite Duras / PASCAL . .MITUR.
Traducción de MIC■EL COYARR■■IAl. / 12

De la página a la pantalla/ 1114,'IARIO IEPIÍLYUA/ IS

•

'

'

.

,

K

.

' •

•

•

.

• 1 "

Albert Caraco: la muerte en letra viva/ En este ensayo,
ALBERTO YILLARRIAL ■ IRM.ÁMDl'I analiza, desde una
perspectiva psicoanalítica, la vida, muerte y obra de Albert
Caraca (Estambul,1919-París, 1971), un ser tan escondido como
su obra, fundamentalmente autobiográfica, cruda, incluso
incómoda / 58

A la letra: Del diario a la nada/ ■ÁR■ARAIACO■I / U

Letras al margen: Juego de manos/

ID■ARDO AMTOMIO

PARRA / 57

Marguerite Duras: el fluir de las imágenes/ AMDÚI YELA / 18

La materia no existe: Patricia Llosa/ ALBERTO C■IMAL /70

Marguerite Duras, Esro es codo/ IILYIA ,.,.11,us 121
Marguerite Duras: escribirse/IOSIÉ L■ll~■IRRI / H
Cronología / IEAM YALLIER. Traducción de
COYARR■■IAl. /

MIC■ EL

28

Disertaciones del pasante / ED■ARDO 'IAM■RAMO / 33
Los pasos perdidos, los caminos soñados/ CORAL~IRRI
afirma, en este ensayo, que no hay experiencia más gregaria
que la calle, esos pasos perdidos; pero también el andar la
ciudad crea conciencia del otro y advierte la falta de espacios
para encontrarnos y desencontrarnos, pasajes que van de mí
al otro que se vuelve semejante. / 71
Devorador/ IORCI CllfP■LI / 47

Dos historias de Alberto Cavazos /El maestro AL■ERTO
CAYA'IOI rememora, en estas historias, su paso por el Taller de
Artes Plásticas, sus compafieros y el trabajo diario del artista;
y además cómo, desde nifio, el dibujo se escribía en su vida.
Nuestra edición se encuentra ilustrada con pinturas y obra
gráfica del maestro Cavazos. / 73

Ficciones de la guerra sucia. Conversación con CORAL
AC■IRRI / RO■lll1'0KAP■TCOM'14LE'IMM101 /7B

Mario Vargas Llosa o el nuevo Rodó / MARCOS DANIEL
~■ILAR / 84

Tres poemas/ ■EMDRIK MARSMAM. Traducción de OffAl.DO
Son armas las letras o la práctica incesante del pensamiento /
MAMCY CÁRDENAS / 88

lCómo escribir la Patria? J. J. Fernández de lizardi y su

Amiasy Letras en mis manos / IORCE L■II MRCY / 91

apropiación ficcional del modelo utópico social/ MA.lllAMA
ROll'ffl / SI

Imágenes de Raúl Rangel Frías/ ■■M■IRTCISAL4'14'l / 93

�De reminiscencias, literatura y más/ MAIÚA DOLOUI
■ERMÁMDD / 94

De un poeta terrorista/ RODIUCO Al.Y.ARADO ROC■A / H

Actualización de los cuentos infantiles a través del horror /

(l) UANL
UNIVERSIDAD Aln'ÓNOMA DE NUEVO LEÓN

®

DALIMA. FLORES ■IIERIO / 98

Reapropiarse el mundo a través de un acto salvaje /
ALEIAMDRO Y ÁZO■ EZ ORTIZ / 100

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Jesús Ancer Rodríguez

Rector
lng. Rogelio G. Gatza ruvera
Secretario General
Lic. Rogelio Villarreal Eli::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
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Annas y Letras.. Rcvtsta dclitcracura, artey cultura de la Uttivtrsidad Autónoma de Nuevo Lcótt
no. 90, abriJ-junio 2015. Es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones de la UANL
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ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo León. a través de la
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909 pte. esqtw1a con Vallan-.i., Monterrey, Nuevo León, MeXJco, C. P. 64000.

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publicación sin previa autorización del editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2015

�POl!SÍA

Potiche
• CLORIA COLLADO

Primera versión

Hay un florero azul y otro amarillo. Ambos tienen
tulipanes blancos. Yo me sumerjo en su agua
transparente y doblo mi tallo para alcanzarte.
Desde el florero amarillo mi luz resplandece
incandescente, mis deseos conjugan tus deseos
y la esperanza abre su sombra protectora. Desde
el florero azul mi inquietud renace erguida
apuntando las alturas. Y pasa un día y otro más
y otro, otro más, y el tulipán blanco se dobla
irremediable. Fue así que comprendí el amor y el
desamor.

potlche. n. [. J. Jarrón tle porcelana. Ja1-r,m,s c/Ji11os. 2. Faro. Personaje al 4ue
le otorgan una plaza honorúica, sin ningún papel ,tcrívo. Ser un adorno.
- Alain Rey. Le Robcrr nuera, Pillis, 2008.

�POIISÍA

Segunda versión
Hay un florero azul y otro amarillo. Ambos tienen
tulipanes blancos. Yo me sumerjo en su agua
transparente. En el florero amarillo doblo mi tallo
para alcanzarte, mi luz resplandece incandescente,
mis deseos conjugan tus deseos y la esperanza
abre su sombra protectora. En el florero azul mi
inquietud renace, mi tallo erguido apunta las
alturas, no cae libre, rehúsa un supuesto destino.
Y pasa un día y otro y otro más y el tulipán blanco
se dobla irremediable. Así el amor y el desamor.

�POl!SÍA

Conclusión

En el florero amarillo el tulipán no opone
resistencia y se permite amar y ser amado. Acepta
lo que se espera de él mientras el tiempo pasa. En
el azul, el tulipán descubre que ahí sólo significa
un adorno más, sólo parte de la decoración en
una casa. Siente que doblarse con languidez,
con displicencia es una imposición, y permanece
erguido para caer finalmente cuando su ciclo
lo impone. El amor se extingue dando paso al
desamor.

���Marguerite Duras y Jean-Luc Godard

Palabras recogidas por Colette Fellous1
e TRAD.CCIÓM DI MIC.IL COYARR- ■IAS
1 2 de diciembre de 1987 en el apartamento de Marguerite Duras. Paris. Jean~luc Godard llegaba
a tiempo para la cita. Dieciséis horas precisas. Tocó. las cámaras no estaban listas,1 le pedí que
i . - ~ esperara en la oficina de Marguerite. Ella aguardaba en la sala de estar. lista, inquieta como todos
nosotros. Este encuentro me había tomado semanas organizarlo, y sabía que ya estaba "realizado" en su
preparación misma, en el tiempo de esta espera del 2 de dicieinbre a las 16 horas, más allá de lo que nos ocuparía
el rodaje. Cuando fui a verlos, a uno y a otro separadamente, estaban muy despiertos, muy entusiasmados ante
la idea de lo que iban a ser capaces de decir. Y estas palabras que mantuve secretamente en mi fueron las que tal
vez componían... la verdadera emisión. Entre Emily L., novela de Duras, y Defiende tu derecho, película de Godard, se
establecían correspondencias: Godard abordaba la literatura empleando todo tipo de citas no citadas a derecha
o izquierda, tomadas de la literatura tanto clásica como moderna, y Duras ponía en escena la luz en su libro. Sin
embargo los dos hablaban del amor, cada uno a su manera. Y de la creación de una obra en proceso. A lo largo
del rodaje de esta emisión de Oceánicas los vi "sin hablar" de lo que los unía o, mejor dicho, hablar por lo bajo a
través de la timidez o la arrogancia, la vacilación o el entusiasmo, con una sonrisa o un silencio. No eran más
"uno" y "otro", casi habían desaparecido, sólo quedaba "su encuentro". Así pues, de ese encuentro elegí algunos
momentos entresacados de las dos horas filmadas.

MARC.ERITE D•R.A.S (MD): Tu film es muy bello.
IEAM•L•C CODARD (ILC): Tú sabes decir bien
las cosas, hablar bien de las cosas, yo sé mejor decirlas
mal.
MD: Pero no se debe decirlas sistemáticamente si
no las piensas. Eso es algo muy bello. No veo en cada
momento la razón de ser del texto. lNo podemos
resignarnos a "no tener palabras"?
ILC: Yo diría que es una película más bien muda,
pero con muchos sonidos. Por eso el texto no tiene
ünportancia. Y a las palabras las tomo... los escritores
me intrigan, cómo se atreven a escribir, y yo no me
he atrevido. Estaba feliz de descubrir con el cine un
objeto mecánico donde no hay mucho, por asi decirlo,
mucho por hacer.
MD: Pero tú lo llenas. El sonido, las palabras...
ILC: Sí, me gustan las palabras. Son duendes. los
duendes de Shakespeare. Mientras que en ti o en

Beckett, son los reyes.
MD: No necesariamente. También hay un soporte,
un soporte con las palabras, un soporte de la película,
pero que debe estar justificado.

MD: Me pregunto, lqué habrías hecho si no hubieras
encontrado el cine?
ILC: Nada. Tal vez escribir una o dos malas novelas
para Gallimard, probablemente rechazadas. Y nada
más. Pero pienso que no habría llegado hasta ese
punto.
MD: No, no habrías llegado hasta ahi.
ILC: Pero en el cine no era necesario llegar hasta
ese punto. En fin, creo, hay algo que es semejante.
la misma dureza. Pero de otra manera. Y es por eso
que he sido sensible siempre a la nueva ola, a gente

l En Aliette AnnelJean Vallierc1al., MargucrilcDuras, (Nouveaux I Regareis) Le Magazine Uttéraire, Paris, 2013, pp.131-137.
2 Colette Fcllous produjo cl encuentro Duras/Godard: lo reali.::ó Jean-Danicl Verhaeghe para Océaniqucs, la emisión de Pierre-André Boutang.

�como tú, a la que asocio con lo que yo llamo ~1a banda
de los cuatro". Pagnol, Guitry, Cocteau y Duras. Son
escritores que hicieron cine, que hicieron películas
casi a la par de los cineastas y que nos ayudaron a
creer en el cine porque había grandeza y poderío en
sus películas.
MD: Pero hay algo en la escritura, en sus principios,
en su misma definición, algo que es insoportable,
algo que al mismo tiempo te atrae y te obliga a huir.
Insoportable. No sientes el impulso frente al escrito. Y
quizás tú has sido el más paciente de todos nosotros
frente a eso, justamente. Frente a esa dificultad. Y esa
inseguridad que tú tienes es quizás algo por lo que
debes pasar.
ILC: Sí, ipero el cine es inestable! iAdemás carnina
siempre sobre tres patas! Las sillas tienen cuatro
patas, pero mira abajo de la cámara, tiene tres patas.
Entonces no importa que el animal sea de tres patas,
.
. 7
C0Jea,
(n0.
MD: Mira las películas de la televisión por ejemplo,
no sé cuál sea tu sentimiento pero yo quiero hablar de
las que están hechas con esa intención. Uno pensaría
que se hacen sobre papel blanco, en papel escolar.
Como si el soporte de la película no fuera el mismo.
Reconocemos la factura. Siempre veo a ese accidente
inscribirse, el papel blanco. Esa no es la imagen ni la
trama que yo reconozco en una película de televisión,
es la materialidad misma. Como si el papel que
sostenía el texto fuera transparente.
ILC: Estoy de acuerdo. Pero ahí no tenemos soporte.
MD: Nada profundo, nada duradero puede soportar
el paso de una noche. Y cuando hablo del soporte por
el contrario muy oscuro, casi negro, casi ahumado de
Bresson y el de la película transparente, en papel de
recuperación, que es la película de televisión, busco
situarte a ti mismo. Creo que tú primero haces la
película, haces una película sin el cine y después
intentas atrapar la palabra. [...] Si quieres, me gustaría
llegar a eso, a que puedas decir lo que ...
ILC: Pero eso es lo que no me gusta. Eso es lo que "me
gustaría que tú llegaras a decir». Tengo la sensación de
haber logrado una liberación, en un momento dado,
entre los 20 y los 25 afias, al salir de la universidad,
más tarde.
MD: ¿A qué le llamas una liberación?
ILC: Bien, descubrir que había algo donde ver y decir

no era ... Y entonces creo que, como André Breton
expresaba, "yo sigo" del verbo seguir. No soy un ser
humano sino que yo "sigo", del verbo ~seguir", un ser
humano que sigo.

ILC: Tengo la impresión de que me asusta menos la
cámara y la 1nesa de edición y todo lo relacionado con
el cine: eso es la película que pienso. Llegarnos al final
y recogemos el pensamiento que yo, quizás, no había
pensado.
MD: Pero yo llamo "escrito» a todo: al libro que
escribo y convierto en una especie de escrito en
blanco, no puedo salirme de él o deshacerme de él. En
él me pierdo.
ILC: El cine, tengo esa impresión, comienza con
el regreso. Comienza con el tiempo recuperado
y termina con el tiempo perdido. En cambio la
literatura comienza con el tiempo perdido y termina
con el tiempo recuperado. Desde ese punto de vista
es lo mismo pero, si así lo prefieres, estamos en dos
trenes que se cruzan sin detenerse.
MD: ¿Te pasó ya con una película no saber hacia
dónde ibas?
ILC: Tal vez . Llego y la película está incompleta.
Entonces debemos terminarla. Regresamos al
movimiento de retorno.
MD: ¿Leíste El vicecónsul?
ILC: No.
MD: Es el texto de India Song.
ILC: Entonces debí hojearlo.
MD: Inicialmente es el periplo de una pequefia
vietnamita. Está embarazada, tiene 14, 15 afios de
edad, su madre la repudia y ella se marcha. Hacia las
llanuras, las arenas. Le suplica a todo el mundo, no
sabe qué hacer, quiere perderse. No sabe que eso es
imposible. Pide instrucciones para perderse, como
quien averigua un camino. Si te fijas, la gente no sabe
cómo puede perderse.

MD: Si tuvieras que hacer Emíly L., ¿cómo lo harías?
ILC: No lo haría. Una vez te pregunté si podía hacer
El amante, no has querido...

�MD: No, pero te lo pedí teóricamente. ¿Aceptarías la
historia? No podrías seguirla. Son tres historias.
ILC: Pienso que hubo un mo1nento en el que habría
podido hacerlo y desearlo y luego eso no sucedió. A
veces deseamos encontrarnos y conocernos.
MD: Es un librito, un libro que no tenía ganas de
volverlo pelicula. [...] Es un libro que escribí con la
mayor pasión. De él no pude hablar más en la vida. Yo
tenia sólo presente el libro. Dormir con, despertarme
con y entonces, cuando todo termina, cuando había
descrito ese bar donde conocí a esos viajeros ingleses
a la Hemingway, esos borrachines que me dieron
una emoción que duró tres meses, una vez que los
describí y amé, hablé de ellos con el joven que amo,
y que me acompafiaba. Logré la correspondencia
en un amor imposible, el que yo vivía, con ese amor
perfecto de la pareja que está colocada al borde de la
muerte, a través del libro. Y después, nada sé de ellos,
no quiero imaginarlo. Y es esta contaminación de un
amor por otro amor, todas esas conjugaciones, todos
esos encuentros de pasión los que hacen que el libro
siga creciendo y que aún no le veamos el fin . Por lo
tanto, estoy obligada a utilizar el libro. A abrirlo, a
desmenuzarlo, a entrar en una tercera historia, la de
Emily L Para que el libro viva, para mantenerlo vivo,
no pienso otra cosa. Y debo contar lo que ha vivido
esta joven, y yo lo supe, una noche. Aprendo de mí
misma. No conocía el conocimiento. Pero ella escribía,
esta mujer. Lo ignoré hasta el último día, hasta el día
en que tuve que reemplazar el primer manuscrito.
ILC: ,Qué te hizo pensar que ella escribía?
MD: No sé qué pensar al respecto. Era así, innegable.
Hubo , en todas esas conjugaciones, alguien que
escribía. Yo lo anotaba todo y ella no sabía lo que
acarreaba con ella, esa formidable fuerza, ese poder
del dolor que podía provocar en ella, en su amante. Es
como un agua que lo invade todo, como si el libro se
hubiera vuelto loco. A causa de los hechos que escribe,
corre el riesgo de ser asesinada. Y el marido también
corría el riesgo de ser asesinado. Quema el poema
que escribió cierta noche y todavía me dan ganas de
llorar cuando busca su poema, rompe los muebles para
intentar encontrar rastros, y él está en la habitación de
al lado y no dice nada. Después de eso él la estrechará

en la cama y le dirá que ella es a quien más ama en el
mundo. Le responde que ella lo sabe. Pero no voy a
decírtelo todo. Está el joven guardián, está la carta, es
la primera vez que yo también soy entusiasta...
ILC: Marguerite , tú siempre estás mu y
entusiasmada...
MD: Por mí misma, ihasta ese punto, no! Al mismo
tiempo me puse muy triste, muy reservada, muy
enferma. Dormí mal, me parece, sí, tenia que estar allí
antes de tocar el libro... Ah, mira, encontré la carta que
ella le escribe al joven guardián. Si quieres, te la leo
y entonces hablamos ... "Olvidé las palabras que iba a
decirle. Las sabía y las he olvidado, y aquí le hablo a
usted en el olvido de esas palabras. Contra todas las
apariencias, no soy una mujer dedicada en cuerpo y
alma al amor de un solo ser, aunque éste fuera el más
preciado del mundo. Soy una persona infiel. Querría
encontrar las palabras que había guardado para
decírselas. Y he aquí que algunas regresan. Quería
decirle lo que creo, encuentro la palabra, un lugar, un
lugar de tipo personal, esto es, para estar solo y para
amar. Para amar no se sabe qué ni cómo ni cuánto
tiempo. Para amar, he aquí que todas las palabras
vuelven de golpe... para mantener en sí mismo el
lugar de una espera, nunca se sabe, la expectativa de
un amor, de un amor incluso sin sujeto tal vez, pero
de éste y solamente de este amor. Quería decirle que
usted fue esa esperanza. Se ha convertido en sólo la
apariencia exterior de mi vida, la que nunca veo, y así
usted permanecerá en el estado de ese desconocido en
que se ha convertido para mí, hasta que yo muera. No
me conteste nunca. No mantenga ninguna esperanza
de verme, se lo ruego. Emily L» ¿Habías leido la carta?
ILC: Si, ahora me acuerdo. Pero no muy bien...
MD: Pero me dio gusto que la hubiéramos repasado.
ILC: Si, a mí también. Estuvo bien, era necesario.
MD: ¿Teníamos que molestar a la televisión?
ILC: Si, es lo que pienso. Sin embargo, son relativa
y respectivamente fuertes en esos casos. Dos rocas
que atraen a un empresario. Dicho esto, aún tengo
un sentimiento de insatisfacción por no ser capaz de
hacer lo que puedo hacer y, quiero decirlo, de no haber
hecho un poco más de lo que tú no sabes hacer, pero
eso ya ... e

�EL CIME EXTREMO
DE MARCIIERITE
DIIRAS
e PÁSCAL ■OMITZER'

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1 En Aliene Armd,Jean Vallter et al.• Margucritc Duras, (Nouveaux I Regards) le Magazine Litténlire. P,tris. 2013, pp. 113-117.

�E.LL.A. DIIO: EL M•MDO YA IIACIA

s• R•IMA.

EL CIME, EL M•MDO. DEL M•MDO,
PREFERIMOS MO SABERLO. DEL CIME,
ADIYIMAMOS: YA ■ACIA

s•

R•IMA,

si,

LEMTAMEMTE, COM CRAMDES CATÁSTROFES
SIÍBITAS O•E REYELAM CRAMDES ZOMAS
DEYASTADAS, SIMIESTRADAS. ES EM ESTE
PAISAIE, EMTOMCES AIÍM POCO YISIBLE,
C•AMDO MARC.ERITE D•RAS LLECÓ
AL M•MDO DEL CIME, A TRAYÉS DE •M
ESCEMARIO,

•••••••MA M• AMO•,

EYOCAMDOALAM.IERO•E"EST■YO LOCA,

•M DÍA, EM MEYERS", Y O•E "MO YIO MADA
EM ■IROS■IMK'.

Su actividad como directora era tan abundante como
singular y secreta, dominada por un film de culto, India
Song, con música (de Carlos d'Alessio) tan famosa
como la de El tercer hombre, Zorba el griego o la de Un
hombre y una mujer. Marguerite Duras inició en 1966
la realización de una película de amor discreto, La
música, con Robert Hossein y Julie Dassin, a la que
seguiría, en la estela de mayo de 1968, un cierto
número de películas en blanco y negro primero
(Destruir dijo ella, Sol amarillo, Nathalie Granger... ), y en
color (India Song, Vera Baxter, Su nombre de Venecia en el
desierto de Cale uta, Días enteros en las ramas, El camión ... ),
a continuación, sin imágenes o casi (El hombre
atlántico ... ), que aseguró la celebridad y la maldición,
la soberana marginalidad de Marguerite Duras en el
cine.
"Marguerite Duras no hace más que idioteces ...
También filmó" (Pierre Desproges). Este es el tipo de
injurias que denuncian a una celebridad incómoda, un
escándalo. El escándalo de Marguerite Duras.
Porque Marguerite no escandaliza: ella es un
escándalo. Desde ese punto de vista se parece
a algunos de sus personajes: la mendiga loca
de Savannakhet, el vicecónsul loco o perverso
disparando sobre los leprosos en Lahore, gritándole
a Anne~Marie Stretter para mantenerla cerca de

ella (India Song) , la loca de El camión, feliz porque "el
mundo va hacia su ruina", a Lol V. Stein, a Anne~
Marie Stretter, a la despiadada asesina de La amante
ino-lesa
o
, a la puta de la costa normanda... Tiende a
confundirse con ellos porque co1no ellos su "locura"
hace estallar el orden de las cosas con inquietante
dulzura, con insidiosa violencia: provoca angustia y
atrae el anatema y la expulsión.
Como ellos, está "out", en un fuera de lugar interno
que ocupa el espacio donde ella funciona en crisis.
Es inclasificable. Es única. Pero no podemos actuar
como si ella no existiera: el cine no puede actuar
como si no hubiera filmado películas. Allí causó
fisuras, agujeros, huellas: así la separación de imagen
y sonido en India Song, irreductible en el sentido de
una voz en off, donde queda marcada, con exclusión
de si lo sabe o no.
Como en la literatura, ella no ha dejado, por otra
parte, de adaptar ampliamente sus propias novelas o
piezas teatrales, incluso de adaptar, en una especie
de creación a la segunda potencia o de incansable
reciclaje, del que hizo una especialidad, algunas
de sus películas (Su nombre de Venecia en el desierto
de Calcuta , por ejemplo, es una readaptación, una
radicalización bizarra de India Song con la misma
banda sonora, pero vuelta a filmar sin personajes en
los escombros del hotel abandonado donde había
ocurrido esa primera adaptación cinematográfica
de El vicecónsul). En cuanto al magnífico Los niños, ha
publicado recientemente el guión bajo el título La
lluvia de verano.
Marguerite Duras ha entrado en el cine con
su brillo específico, con todo el esplendor de una
arrogante pobreza sobre compensada por una
escritura fulgurante, cargada de elipses cada vez
más insolentes, improbables , con imposibles
acercamientos directos a un núcleo extático, hacia
una evidencia oscura y cegadora.
"El rodaje de la película debería haber sido rápido,
veamos... No debió estirarse en el tiempo. Alargarse.
No debía costar mucho. Su naturaleza misma habría
reclamado la pobreza de medios." 2
El llamado gran público se rebela cuando escucha
esas afirmaciones insolentes, esa real manera de
2 Esta cira y las siguientes fueron tomadas de El camí6n.

�autodesignarse frente a los MARC■ ERITE D■ RAS ■TILlli fue atraída por el
espectadores (en la película
mero deseo de hacer
EL
CIME
P.AJU.
s ■ s PROPIOS
es la misma Marguerite quien
estas películas.
lo expresa dando la cara a un FIMES, PARA S■ EMFOO ■E Ella fue convocada
Depardieu manifiestamente
por la mendiga de
TORCIDO O■E ES, BASICA•
sorprendido pero fieP - quien
Savannakhet, por la
ofrece su réplica con todo MEMTE, EL DE ■ M ESCRITOR.
dama del camión. Esas
respeto, texto en mano).
no son únicamente
¿Se trata de un film, ese film donde dos personajes
locas, son mujeres invisibles, fantasmas.
hablan sobre una película que debería haber sido?
Jeroglíficos: caracteres, sí, pero de la escritura,
¿Este bosquejo, esta depuración, esta negación
como esas sombras de tinta china, ni animales ni
petulante del espectáculo, no es el colmo de la
humanos, pero similares a ideogramas congelados
facilidad y del desprecio? Pero lcómo responder
en una fracción de segundo de vida intensa,
inventados por Henri Michaux.
a la agresión del público y los críticos frustrados?
Si eso no es cine, deberíamos recordar: ¿cuántas
"Pequefia. Delgada. Gris. Banal. Tiene la nobleza
de la banalidad. Es invisible."
películas-películas , películas-shows, caen en la
indiferencia y en el olvido?
El cine de Marguerite Duras corresponde a la
Marguerite Duras utiliza el cine para sus propios
ontogenia especifica de estos personajes insólitos,
improbables y reales a la vez: a su invisibilidad
fines, para su enfoque torcido que es, básicamente,
básica. Porque ella inventó un nuevo uso, radical,
el de un escritor (aunque suelen ser escritores
los que, enfrentándose al cine, han encontrado
del espacio fuera de campo, es decir, del espacio
nuevas maneras de contar, de reinventar el arte del
invisible del cine, lugar de la voz, como de todos
cine). Dobla al cine a la velocidad fulminante de la
los fantasmas que vienen a delimitar y cargar el
escritura, al punto de limpiar o borrar del espacio
espacio visible, el espacio-campo, de terror y de
de la película todo lo que no puede adaptarse a esa
nostalgia.
velocidad. No pierde su tiempo "instalando" un
En India Song todo está filmado en el gran espejo
del hotel, y las voces están separadas, escindidas
personaje, una situación: están ahí de inmediato o
eso no vale la pena. Ella no explica nada. A veces
del cuerpo. El dispositivo evoca La invención de
el furor que provoca viene de un tranquilo "así
More/ de Adolfo Bioy Casares, y eso no es por nada.
es". También muchos de sus personajes tienen
También allí se trata, por medio de esas imágenes
una cierta manera de decir: "así es", lo que resulta
evocadoras, del disfrute y felicidad también
bastante escandaloso y extrafio. A su contacto
imposibles que se desvanecen, de figuras difuntas,
todo cambia, porque hacen lo contrario, sin
de espectros alegrándose sin fin, al ritmo de los
acordes obsesivos de Carlos d'Alessio, una tragedia
ninguna explicación, porque "así es". El vicecónsul
dispara sobre los leprosos: así es. Es así porque es
de amor perdido, erradicado con todo el aparato
insoportable. Y Marguerite Duras, ¿quién no lo
social -la "India blanca", la India colonial- que
sabe?, es insoportable.
le habia servido alguna vez como decoración.
"En la película alguien habría dicho: es una mujer
El cine de Marguerite Duras es un cine
que todas las noches detiene autos, camiones. Y
fantástico. Sus referencias explícitas: Dreyer, La
entonces ella dice que su vida está allí. Cada noche
noche del zapatero. Un cine nocturno y crepuscular,
ella cuenta su vida por primera vez. Es más o menos
donde los muertos y los locos, unidos por la
escuchada, pero eso poco le importa."
complicidad de una desgracia incomunicable ,
exigen cuentas a los vivos, arrancan a las creaturas
De hecho , como la propia Duras lo dice en la
misma película, esta economía radical de medios
diurnas de su inercia, de su tranquilidad, de sus
certezas, y demandan ese amor imposible que es la
3 Es M. D., recordémoslo, quien ha "inventado" a Depardieu en
esencia de toda tragedia. e
Nathalic Grangcr, donde actúa como un representante tle lavatloras.
#-

�Dela página

a la pantalla
~IU,•♦-·-···

.,___, ue durante el siglo pasado cuando
muchos escritores, fascinados con el
cinematógrafo, decidieron probar sus
cualidades como auteurs al escribir en una pantalla.
Así, el teórico-critico que luego fue cineasta, o sea
escritor filmíco, el intelectual Alexandre Astruc,
causó mucho revuelo con un ensayo que apareció el
30 de marzo de 1948 en una revista parisina y que
se titulaba "Nacimiento de una nueva vanguardia,
la cámara-pluma". l a frase final en francés decía

la caméra-scylo, con lo que Astruc se refería a
que el aparato para registrar imágenes era una
estilográfica para escribir signos sobre l'écran, o sea
la pantalla, y el acto de realizarlo, en Francia y otros
países, había convencido a varios autores literarios,
quienes lograron ser famosos como creadores
de libros y de films tanto con sus estilográficas
como con sus cámaras-plumas. Claro, también
hubo escritores filmícos fallidos y fracasados.
Gracias a esta combinación de actividades fue

�posible disfrutar de la excelencia del novelista,
Así comenzó la etapa de cineasta de esta singular
cineasta Marcel Pagnol y los guiones para sus films
autora que en sus films escribió de una manera
que invariablemente ocurrían en las provincias
única sobre la pantalla; y si bien la crítica
del sur de Francia; y en los afios 30 llegó al cine
reconoció la importancia de su obra, el público
-desafortunadamente en contadas ocasionesha permanecido ajeno, indiferente y hostil a ella:
el multitalentoso Jean Cocteau, poeta, novelista,
su cine es para minorías y está esperando ser
dramaturgo y ensayista que desde La sangre de un
descubierto gracias a las bondades y placeres de
poeta, de 1931, hasta El testamento de Orfeo, de 1959,
las nuevas tecnologías y el Internet.
realizó un cine donde lo mágico, lo maravilloso y
Aquí en Monterrey, en los afios 80 a la Alianza
lo real se integran perfectamente en películas como
Francesa de la colonia María luisa llegaron dos o
La bella y la bestia, El águila de dos cabezas y Orfeo, de
tres películas de ella y fue un sábado por la tarde
tal suerte que muchos críticos y no pocos cinéfilos
del verano de 1985 cuando pude conocerle India
las consideran obras
Song, cinta que es
maestras de la escritura S ■ CINE ES PARA MINORIAS Y ESTA considerada por
fílmica, y en realidad
ESPERANDO SER DESC■ BIERTO la crítica como la
lo son, como lo mostró
más lograda y la
en su último film El CRACIAS A LAS BONDADES Y PLACE• más artística de su
testamento de 01feo, en RESDELASN■EYASTECNOLOCÍASY filmografía. Si bien
donde sus obsesiones
el guion de esta
y sus gustos quedaron EL INTERNET.
cinta puede ser el
escritos en la pantalla.
de un melodrama
Con tales antecedentes, surgió una exponente
convencional sobre una mujer que vive en el mundo
del cine de la caméra,stylo a fines de los afios sesenta
burgués y diplomático de los afios 30 en la India,
con la escritora francesa nacida en el sudeste de
está filmado con el rigor de una auténtica artista
Asia, Marguerite Duras, quien alcanzó la fama
cuando las imágenes que se ven en la pantalla no
con novelas como La barrera contra el Pacífico,
corresponden con los personajes que hablan y,
Moderato cantabile, El marino de Gibraltar y Las diezy
no obstante, los actores y actrices de la cinta sí
media de una noche de verano, entre otras. Su primera
interpretan de una forma muy estilizada el drama
narrado y son, afortunadamente, acompafiados
incursión en el cine ocurrió cuando se le pidió
el guion para una película filmada entre 1958
por la bella y obsesiva música al piano de un blues,
y 1959, y que fue Hiroshima mon amour, que le dio
que se titula India Song, compuesto e interpretado
celebridad inmediata a su director Alain Resnais.
por un músico argentino llamado Carlos d'Alessio,
Duras también participó de la fama con este texto
que vivía en Francia en los afios setenta y era
acerca de una turista francesa en Hiroshima y un
amigo de la Duras. Ella, declaró luego D'Alessio, le
japonés que vive allí: ella y él viven, a lo largo de
propuso colaborar con su música en la película de
dos noches y un día, la brevedad de ser una pareja
la India. le aclaró que había muy poco dinero en
que tiene que separarse porque ella debe volver
la producción pero él aceptó y el resultado fue el
a Francia. El guion, publicado con frecuencia
blues que se escucha desde el inicio de la película,
en muchos idiomas, se ha constituido en una
con lo que se establece una atmósfera refinada y
novela dialogada en donde la soledad de los seres
erótica entre los intérpretes: la actriz Delphine
humanos se acentúa dada la proximidad de la
Seyrig, heroína del cine intelectual francés de los
tragedia atómica de Hiroshima en 1945.
afios 60 y 70, y el alemán, a pesar de su nombre
La Duras ya no siguió fuera del cine y tomó
francés, Mathieu Carriére. Ambos eran muy
la decisión de dirigir pues consideraba que las
hermosos, elegantes y distinguidos, y la aparente
versiones fílmicas de sus novelas, que aparecieron
no-actuación de los dos es en realidad una
en los afios 50 y 60, eran fallidas y pretenciosas.
interpretación que va de acuerdo con la escritura
#

#

�absoluta seriedad y acaso,
fílmica de la Duras, y ellos, sin
MARC ■ ERITE
D■RAS
sin pensarlo, escribía en
hablar pero con movimientos
HACÍAS■
CIME
COM
il•
la pantalla para los que el
corporales y lenguaje gestual
escritor francés Stendhal
-mientras bailan en un
SERIEDAD y
SOL■TA
denominó "The Happy
salón lleno de espejos que los
ACASO, SIM PEMSARLO,
Few". Y sus novelas, que
multiplican y hacen creer que
;
ESCRIBIA EM LA PAM•
sí tuvieron éxito entre
el sitio está lleno de danzantes
el público , no son para
que siguen el ritmo, fascinante
TALLA PARA LOS O■ E
lectores convencionales.
en extremo, de la pieza de
EL ESCRITOR FRAMCÉS
No obstante, piénsese en
D'Alessio- , están dando vida
un relato como Moderara
a un drama amoroso. Así, sin
STEMD■AL
DEMOMIM6
salir de una casona, sin duda
can tabile y en su versión
fílmica realizada en 1961
de París, con un jardín bajo
por el inglés Peter Brook y
las sombras de una noche de
el éxito que tuvieron ambos, que no fue excesivo,
verano, se recrea el ambiente de una mansión de la
pero demostró que los pocos felices de Stendhal no
India y las imágenes acompafian la historia que se
eran tan escasos.
escucha en la que la víctima es el excelente actor
El paso de la página a la pantalla también ocurrió
Michel l onsdale -que todavía actúa y muy bien,
al revés, de la pantalla a la página, pues la Duras,
para el actual cine francés. Él también participa en
tras realizar India Song, decidió convertir el guion
las escenas de silenciosa movilidad. En particular
en una novela y así surgió El vicecónsul, actualmente
recuerdo una secuencia en la que los personajes,
agotada en espafiol. Mientras tanto, continúan
como estatuas del cercano jardín, permanecen
más vivas que nunca las correspondencias entre la
ante una fuerte iluminación seguida de una
escritura sobre una página en blanco o la pantalla
gran oscuridad sobre ellos. Sin duda se estaba
de un ordenador y la que se hace ahora en el cine
presenciando un auténtico cine de arte aquella
del siglo XXI. Marguerite Duras, como precursora
tarde en el cineclub de la Alianza.
del discurso fílmico influido por la literatura,
Sí, ya sé que estoy hablando de un cine para
ha de haber estado convencida de la validez de
minorías, que tiene pleno derecho de ser realizado
su obra y para prueba está su drama auditivo y
pero debido a los fuertes intereses comerciales
visual India Song, que a cuarenta afios de haber
del cine de los gringos, no debe ser difundido ni
sido realizado, sigue siendo una lección sobre el
exhibido. Por fortuna , existe aquí una cineteca
arte fílmico, acompafiado perfectamente por el
en donde los films de realización con la caméraobsesionante tema del blues. Ésta es la auténtica
stylo son proyectados y vistos por los cinéfilos
escritura cinematográfica. Al final me pregunto,
auténticos que se niegan al conformismo del cine
cqué fue de Carlos d'Alessio? •
comercial. Marguerite Duras hacía su cine con

�MARCUERITE
DURAS1

el luir de las
imdgenes
• ANDRÉS VELA

LA CÁMARA HACE FADE IN Y, A TRAVÉS DEL CLAROSCU RO, SE NOS
MU ESTRAN DOS CU ERPOS ENTRELAZADOS . SOBRE ELLOS CAE ARENA,
UNA ARENA Q U E IRÁ TOMA N DO BRILLO. A CONTINUACIÓN LA
CÁMARA REGISTRA LUGARES , PERSONAS Y OBJETOS CUAL REPORTAJE
TELEVISIVO . PERO NO ESTAMOS FRENTE A UN DOCUMENTAL. AL
CONTRASTE ENTRE LAS IMÁGENES, SE SUPERPONEN LAS VOCES DE LOS
AMANTES : ELLA HA DOCUMENTADO LA SOMBRA DE SU MEMORIA; ÉL
LA NIEGA, ACUSANDO LO QUE LA MEMORIA NO HA REGISTRADO. ES
HIROSHIMA MON AMOUR (1959).

AÑOS DESPUÉS , INDIA SONG (1975) TIENE UN DESARROLLO SIMILAR:
SOBRE LAS IMÁGENES APARECEN VOCES (APARECEN, PORQUE NO SON
SÓLO LA INTRODUCCIÓN A UN FILME QUE VERÁ SU DESARROLLO EN
LA ACCIÓN CONVENCIONAL, SON YA LA ACCIÓN, Y LA CORPOREIDAD
DE SUS PERSONAJES) . ESTE PARANGÓN, ENTRE LA CINTA DIRIGIDA
POR ALAIN RESNAIS (PARA LA C UAL MARGU ERITE DURAS ESCRIBIÓ
EL GUION) Y LA OBRA YA FILMADA POR ELLA EN PLENA MADUREZ ,
NOS MUESTRA UNA DE LAS TANTAS CONSTANTES DE SU OBRA (TANTO
LITERARIA COMO FÍLMICA): LAS IMÁGENES SON VOZ.

18

�s•s

HISTORIAS

SE

DESARROLLAN EN EL
M•NDO EXTERIOR, Y
LOS PERSONAJES O•E
LAS

■ABITAN,

EM

s•s

REFLEJOS.
o es Marguerite una creadora de la
introspección (no haré diferencia
entre sus novelas y su cine, no creo
que exista). Y no es que sus personajes carezcan
de mundo propio, sin embargo, no pertenece a
la estirpe de escritores que dedican páginas a
bucear en el alma; sus personajes no se funden
en minuciosos monólogos interminables. Más
bien, sus historias se desarrollan en el mundo
exterior, y los personajes que las habitan, en sus
reflejos. He dicho lo anterior porque seria mentir
si hablásemos de acción, incluso de funciones:
su obra ve su evolución precisamente en eso
que llamamos tiempo muerto. Las imágenes son
atmósfera, porque son palabras y no sólo sonido
y situación. En su escritura la descripción tiene
un valor fundamental, pues la imagen no sólo es
plasticidad sino discurso.
A los trabajos de Marguerite se les podría
aplicar las palabras de Pasternak: "Nadie hace la
historia; no se la ve crecer, tal como no se ve crecer
la hierba". Pero no los agotan del todo, pues si
bien las ideas y sentimientos con que trabaja van
tomando densidad paulatina, y se expanden como
la hierba, que inopinadamente todo lo puebla,
sus argumentos si tienen seres que los viven
hasta extenuarse. Es la gran diferencia con el
nouveau roman, al que tanto se le vincula. Mientras
los autores de aquella corriente desprecian o
desconfían de la historia, Marguerite Duras ha
encontrado otra manera de contarla, es decir, de
renovar el arte de novelar.
Es uno de los rasgos esenciales de su escritura:
la construcción del relato a través de la imagen.
No sólo gracias a la descripción nos enteramos de
datos importantes ( quiénes son los personajes,

N

cómo son, qué hacen y por qué están en el lugar que
están), también entramos a sus mundos interiores
sin tener la sensación de que hemos irrumpido en
su fuero interno. Todo es gestos y reflejos, ya sea la
distancia física entre uno y otro, o la evasión de una
mirada; la elección de un trago o la exhalación del
humo del cigarro. Gestos mínimos pero ostensibles.
Ese recurso Marguerite lo dominó llegando
a una profundidad conmovedora. En Moderato
Cantabile (1958), la esposa que nunca termina por
ser infiel da largas caminatas por la noche, como
si bordeara el deseo de infidelidad. No asistimos
al teatro de sus pensamientos, todo es narración.
Pero cuando su mirada se pierde en la copa de los
árboles, sacudidos por el viento, inermes, hemos
presentido el peso de su hastío. En El ama11te de la
China del Norte (1991), la perplejidad ante el sexo es
contemplación que deriva introspección: "Ella lo
mira todo, inspecciona el lugar, aquella habitación,
aquel hombre, aquel amante, aquella noche a
través de las persianas. Ella dice que es de noche.
Aquella ausencia, la del hermano pequefio, que no
sabe nada, que nunca sabrá nada de la felicidad
compartida, ella la mira largo tiempo a través de
las persianas".
Algunas de esas descripciones son maravillosas
postales del alma, como la que hace de la madre del
joven fallecido en Los Caballitos de Tarquinia (1953):
"Una mujer que debe haber pasado toda su vida
junto al mar. Su propio olor se ha ido perdiendo
en el tiempo. Ahora tiene el de las arenas ardientes
florecidas de líquenes muertos". Algunas de esas
postales -trozos de tiempo y sentido- son
también la construcción de una armonía, una
concatenación de unidades musicales. Algunas de
ellas contienen ya toda la música. Cuando en El

�A MEM.DO,

s•s

TACOMISTAS
LAZOS
COM

PRO•

TIEMEM
OTROS

ACOMTECIMIEMTOS,
APAREMTEMEMTE

MÁS

RELEYAMTES.
amante la pequefia está siendo poseida, Marguerite
lo narra asi: "Él está sentado ante ella que está
de pie. Ella baja los ojos. Él coge su vestido por lo
bajo, se lo quita. luego hace deslizar el slip de nifia
algodón blanco. Tira el vestido y el slip, encima del
sillón. le quita las manos del cuerpo, lo mira. la
mira. Ella, no. Ella tiene los ojos bajos, le deja mirar".
Para sostener esa acción que parece mera
inanidad, la autora se vale de un recurso: un relato
paralelo. A menudo, sus protagonistas tienen lazos
con otros acontecimientos, aparente1nente más
relevantes. Son hechos ajenos a ellos pero que los
interesan, quizá porque, comúnmente, los personajes
de Marguerite se hunden en el tedio burgués. Asi, en
Hiroshima mon amour, los amantes que se encuentran
y no deciden su separación, viven su affaire sobre las
ruinas morales de la ciudad de Hiroshima. En Las
diezy media de una noche de verano (1960), la infidelidad
temida encuentra su espejo en la persecución de un
marido que ha asesinado a su esposa infiel. En Los
Caballitos de Tarquinia, dos parejas acompafiadas de
amigos veranean en un pueblo espafiol, y como es
de esperarse, los afios de matrimonio traen consigo
conflictos domésticos. Esos dramas de salón, nada
estentóreos, se desarrollan a la par de una tragedia:
un joven ha muerto por la explosión de una mina; su
madre, que lo ve como culpa del municipio, se niega
a firmar el acta de defunción. El gobierno trata de
obligarla.
De entre todas las historias que sirven como
pivote a los protagonistas de Duras, hay una que
corre por toda su obra (su vida) inundándola como
un mar: el sexo. El sexo es historia, es sustancia,
es motor. Pero no -por supuesto- pornografía,

tampoco la obscenidad jactanciosa de Henry Miller,
y ni siquiera la filosofía transgresora de Bataille.
Aunque con éste último guarda vasos comunicantes
(la violencia, la transgresión) , en Marguerite
dichos elementos tienen otra dimensión y razón
de ser. la transgresión ocurre no como imposición,
sino como acontecer inesperado, por tanto, la
reacción no puede ser sino pasmo: "El dolor llega
al cuerpo de la nifia. Al principio es vivo. luego
terrible. luego contradictorio. Como ninguna
otra cosa. Ninguna: es en efecto en el momento
en que ese dolor se hace insoportable cuando
empieza a alejarse". Marguerite describe asi el
dolor de la nifia desvirgada en El amante, y líneas
más adelante concluye: "luego este sufrimiento
abandona el cuerpo, abandona la cabeza. Abandona
imperceptiblemente toda la superficie del cuerpo y
se pierde en una felicidad todavia desconocida de
amar sin saber".
lo anterior no es gratuito, su vida está cifrada
en ese sentimiento de transgresión, originario,
fundacional, tanto de su pensamiento como de su
prosa. Un sentimiento que es también perplejidad
ante la vulnerabilidad propia, la caida presentida,
aunque no tenga lugar.
Para trasladarlo a la página, Marguerite creó
un estilo que recurre a la repetición, más como
construcción musical que como artificio banal. Un
recurso que juega con el sentido de la acción, al
tiempo que la describe, un poco como la aliteración.
Un estilo que dota a la imagen de matices y
coloratura. Una prosa instintiva -como ninguna
otra- que tiene su propio ritmo sincopado, pero
fluido como el rumor del mar. •

120

�.U

•

ESTO ES TODO
• SILYIA MUARES

arguerite Donnadieu nació
en 1914 en los suburbios de
Saigón. Su padre fue profesor
de matemáticas y murió tempranamente en
1921. Su madre fue maestra en una escuela
nativa. Marguerite fue la tercera hija y
tuvo dos hermanos . La familia permaneció
en Indochina hasta 1932 y ella se trasladó
a París para estudiar derecho, matemáticas
y ciencias políticas. Colaboró en 1943 en
la resistencia contra los invasores nazis.
En ese mismo año cambió su apellido

y adoptó el nombre de un pueblo del
sudoeste francés que se llama Duras. Desde
ese momento se llamará Marguerite Duras.
Ese apellido la convierte en otra mujer,
una escritora que necesita expresar sus
experiencias a través de las palabras que
son su pasión. "Soy escritora. Ninguna
otra cosa merece la pena retener." Porque
la escritura es su vida , su oxígeno, el zumo
descollante que le permite usar sus propias
palabras, de las que no puede dejar de
vanagloriarse.

�La impudicia fue el titulo de la primera novela
que editó. Tuvo una creación sostenida y variada,
compuesta de novelas -más de veinte- y guiones
cinematográficos. En 1975 dirigió una de sus películas
primordiales en que trataba temas de amor, tragedia,
pérdida, asi como el rescate via la memoria. En
1984 publicó El amante: este libro le valió el premio
Goncourt.
Marguerite Duras tuvo una cultura asombrosa. Su
obra es al mismo tiempo literaria, cinematográfica,
teatral y política. Al séptimo arte ingresa con Hiroshima
mon amour para recordar, entre otras cosas, a la joven
francesa que estuvo loca en Nevers.
La realización de esta película corrió a cargo de
Alain Resnais y del guion y de los diálogos se encargó
Duras.

El 6 de agosto de 1945 una bomba atómica
secretamente preparada por los científicos
norteamericanos y británicos fue lanzada sobre la
ciudad japonesa de Hiroshima, con un resultado
inmolador. Más de la mitad de la población fue
totalmente aniquilada. Estos hechos ocurrieron
mientras Japón avanzaba sobre China. Sin embargo
todos los horrores que suceden en la guerra como el
hambre, los heridos y los muertos, no desaparecen con
el cese de las hostilidades.
En este tiempo podría parecer candoroso que una
película que exhibe las llagas de los vencidos se debe a
una situación simplemente política.

Hiroshima. En el verano de 1957 se encuentra en esa
ciudad una francesa de aproximadamente treinta
afios. Ella va a trabajar en una película sobre la paz.
La trama comienza en la víspera del retorno de
la mujer a Francia. El rodaje del film en que trabaja
casi está terminado, lo único que falta es trabajar en
la última secuencia. El nombre de los protagonistas
no se dará a conocer. Esa pareja casual no aparece al
principio de la pelicula: lo que aparecen son cuerpos
cercenados. El tronco y los brazos se ven moviéndose,
abrazándose, cubiertos con las cenizas de la explosión

atómica. En este caos los únicos cuerpos que pudieron
aparecer fueron los de la pareja, después se ven
acostados, desnudos por completo. Platican sobre
Hiroshima. La francesa dice que es horrible lo que ha
visto, él niega las imágenes artificiosas y engafiosas y
repite que ella no ha visto nada en Hiroshima.
Su primera comunicación es ilusoria. No se puede
hablar de Hiroshima. Lo único que se puede hacer
es callar. La turbación, el pánico, la atrocidad y el
espeluznante desfile oficial celebrado en Hiroshima,
recordado en el lecho del hotel. Esa mención es
envilecida, libre y voluntaria. En la ruta de los
amores adúlteros, casuales, fortuitos, se puede hablar
de Hiroshima, y si se habla de ella con blasfemia
e irreverencia, claro que es Hiroshima misma. El
espectador o el oyente deberían evadirse limpios y
liberados de los prejuicios, aceptando con ánúno todo
lo que va a contarse de los dos protagonistas.
La historia es ordinaria, es una trama que sucede
cotidianamente. El japonés es casado y tiene dos
hijos. La francesa también es casada y tiene dos hijos
también. Esa noche la pareja tuvo un lance allí mismo
en Hiroshima.
En la pelicula nada es casual, allí cada palabra,
cada gesto tiene una intención suplementaria en su
propósito literal. En las indicaciones de la película se
trata de desaparecer el horror por el horror. Pero hacer
renacer el horror de las cenizas -registrándolo en un
amor forzosamente intimo y deslumbrante- fue la
mejor manera de hacerlo creíble porque sucedió en
Hiroshima y no en otro lugar del mundo.

Todos los libros que ha escrito Marguerite son
literarios y tienen que ver con el realismo interior,
intimo. Su espacio es el suefio, la vela, el insomnio que
ofrece al lector buscar en la profundidad de la noche
seres, cosas, ilusiones, etcétera. Además pretende
llegar hasta lo más hondo para encontrar su verdad.
Ya corresponde al leyente buscar sus obras y a través
del libro establecer una relación con la escritora.
Yo, el lenguaje,
creo que lo conozco
En eso piso fuerte.

�D ■ RAS

Afiade:
He escrito toda una vida
Como una imbécil, he hecho eso.

En Emily L.:

SIEMPRE NA B■ SCADO
PREFEREMCIAS MO DIRICIDAS

POR EL TIEMPO DE LOS PÉMD■•
LOS, SIMO POR EL TIEMPO IMES•
PERADO,

IMA■ DITO,

VALEROSO

PARA LA MEMORIA.
Hace falta imbecilidad para empezar a creer que
es posible... Se empieza. Y después eso llega, se
escribe, se continúa. Y después, de repente, todo
está hecho.

A pesar de todo se prueba que el deseo de escribir
resiste. El suceso se reduce y se aclara lo escrito,
no lleva a la salvación, sino a un obstáculo contra
la muerte. La divagación se expone en un titulo: El
libro que debe desaparecer ... Ya nada hay que escribir,
Marguerite ya no existe, punto final.

Duras siempre ha buscado preferencias no dirigidas
por el tiempo de los péndulos, sino por el tiempo
inesperado, inaudito, valeroso para la memoria. Entre
ciertos libros nos conduce hasta el presente. Enreda
las épocas sin más y usa el punto y aparte. La frase
asocia la incertidumbre del día, "date prisa», "nunca
se sabe", etcétera. Mientras la duración temporal
queda abolida, la descripción se limita a fijar el asunto
extraviado y huidizo del momento presente, y divide
entre si el pasado destruido y el futuro devastador .
Luego pasan los afios y los recuerdos fluyen, se recorta
la vida y aparece la idea de la muerte que es el fin de la
lucha entre el amor y la muerte.
El libro Esto es todo tiene que encontrar una via,
un camino pues varian las reflexiones, la espera, el
elogio, las coincidencias, la rebelión de los pesares, la
desazón, el deseo, la muerte.
La muerte le ofrece su rostro a la escritora, que
sólo disminuye el murmullo de las palabras que la
debilitan y la entristecen. Sin embargo es un libro de
amor. "Habrá una escritura de lo no escrito." "Nunca
nadie ha escrito a dos voces.» Pero Esto es todo es un
diálogo a dos voces donde surgen preguntas que
podrían trastrocar la expresión, la palabra, la voz, el

sentido. En este caso la fascinación del amor a los dos
les podría causar la quiebra entre dos estados del ser.
En este tramo, cuando se vive una obsesión amorosa,
las dificultades se tornan insoportables, laberinticas,
y al final las palabras pretenden en vano embaucar no
sólo al amor sino a la muerte también.
Me siento aplastada por la existencia.
Me estimula para escribir.
He escrito muchísimo sobre ti cuando te
marchaste - sobre el hombre al que amo.
Estás poseído por el encanto más vivo que jamás
haya visto.
Eres el autor de todo.
Todo lo que yo he hecho, lo habrías podido hacer
tú.

Oigo decir que has renunciado a esta frase,
aquella frase.

La escritura alcanzó a pulir su trabajo sorprendente
que en su totalidad desconcierta, asombra por su
desgajado enlace y sus afinidades. Un libro como
Esto es todo presume la confirmación de la expresión
valiente de una vida arriesgada como la de Duras.
Su esfuerzo era tan grande e irrefrenable que seguía
preservando su vida pero quería rehuir y paralizar la
muerte para escapar. Escribir y amar son dos palabras
vibrantes que aparecen en su abatimiento, pero ella no
se permite la chifladura de la renuncia.
Ven a amarme.
Ven.
Ven a este papel blanco.
Conmigo.

�Te doy mí piel.
Ven.
Rápido.
Dime adiós.
Esto es todo.
Ya no sé nada de ti.
Me voy con las algas.
Ven conmigo.
Duras sefiala que su vida es libre, abierta. Su rumbo
tiene muchas líneas donde deambular entre penosas
aseveraciones, deseos ilusorios, absurdos. La escritura
le permite la resistencia, el aguante porque no quiere
monr.
Quiero hablar de alguien.
De un hombre que, a lo sumo, tiene veinticinco
afios.
Es un hombre muy apuesto que quiere morir antes
de haber sido seducido por la muerte.
Le amas.
Más que eso.
La belleza de sus manos, eso es, sí.
Sus manos que avanzan hacia la colina convertida en imagen distinta, clara, tan luminosa
como la magia de un nifio.
Le beso.
Le espero como espero a quien destruirá esta
imagen deshecha, dulce y todavía cálida.
Qué entera te vi, con todo mí cuerpo, esta magia.

Yann se presenta en la casa de Marguerite Duras, en
Trouville (La Mancha, 1980). Él se siente feliz, aunque
la conoce poco; sin embargo, encauza el comienzo
del encuentro. Advierte que debe ser decisivo, ya que
ha intercambiado cartas con ella. Yann es un joven

inteligente, estudiante de filosofía que muy bien
puede conversar con Marguerite, quien le concede
su admiración. Esta actitud le permite a la escritora
rememorar las experiencias amorosas de su vida
y de sus libros. Decide pasar por alto los fracasos,
descontentos, al mismo tiempo su sensibilidad, su
indagación intelectual que incomoda la evocación
profunda, íntima, así como su incesante rebeldía.
Yann es su confidente, su amante de la noche, su
alucinante portento de felicidad, y ella es el hálito
que alude a lo horroroso de la muerte. la escritura,
los poemas, las palabras llaman a la belleza y a lo
sibilino y hermético, con un giro fresco y actual en
que se amalgaman la filosofía y las letras.
El tiempo vivido en el colmo de la exageración
se expresa en la honestidad de su escritura. Su obra
es arriesgada, de carácter diverso, endiablado tanto
como demanda la escritura.
Escribir. Escribir en el desasosiego cuando ya no
haya palabras antes de confesar "ya no sé escribir".
lo único que puede quedar es el consuelo, pues
Marguerite tiene un vínculo profundo con Yann.
"Estar juntos, es el amor, la muerte, la palabra,
dormir."
De pronto entiende que lo efimero del amor tiene
ciertas características como el desnivel de sus edades:
por una parte Yann apenas se estaba acercando
a los veintinueve afios, mientras que Marguerite
tenia sesenta y seis. Además ese compafiero suyo es
homosexual.
Escribe: "este amor, que tengo por ti y del que sé que
es ilusorio, y que a través de la aparente preferencia
que siento por ti, sólo amo al a1nor mismo, nada más,
el amor no desmantelado por la elección de nuestra
historia". Sin duda subsiste la relación amorosa puesto
que aparecen algunas frases citadas en Esto es todo. No
es una partida ni una fuga: es un repaso, un sumario
de su vida, de su voluntad incluyente e irreductible.
Se ha terminado todo.
Todo se ha terminado.
Es el horror. •

��MARGUERITE
DURAS:

- ESCRIBIRSE e 10111! L•II AC.IRRI

AR FORMA Al PASADO, ESTRlTCTl1RARLO, RE-CREARLO. CONTAR NO
ES SÓLO CONTAR Y ESCRIBIR ES PRIMERO QUE NARRAR. PORQUE LA
ESCRITlTRA LO ES TODO. UNA REFLEXIÓN EN l TN INSTANTE DEL PRESENTE
DESENCADENA El RECUERDO, LA HISTORIA. llTEGO TRABAJAR El LENGlTAJE,
ACOTAR, SECCIONAR, DISECCIONAR, NO DEJAR IR LA FRASE. HABLARLE Al TIEMPO
CON l TNA ESCRITlTRA QllE SE CORRESPONDE, PlTES LA ESCRITURA LO ES TODO.

D

Para Marguerite Duras la literatura no es un asunto
que pueda inventarse. No hay nada que descubrir en
ella, no es una cuestión de imaginación ni de inventiva.
Sumersión en los meandros de la memoria. Escribir es
evocar y la escritura lo es todo.
Rara vez escribió algo que, más que literario, no
tuviera que ver con ella o con su vida de manera literal.
Cuando lo hace, o da la impresión de que lo hace, en
narraciones como El amor, el lector acaba desorientado
y se pierde en ese bosque de símbolos y alegorías:
Entre el hombre que mira y la mar, siguiendo
la orilla de la mar, lejos, alguien camina. Otro
hombre. Va vestido con ropas oscuras. A esta
distancia su rostro es indistinto. Camina, va, viene,

va, vuelve, su recorrido es bastante largo, siempre
igual.
En alguna parte de la playa, a la derecha del
que mira, un movimiento luminoso: un charco se
vacía, una fuente, un río, unos ríos, sin punto de
reposo, alimentan el abismo de sal.
A la izquierda, una mujer con los ojos cerrados.
Sentada.
En El amor, tres personajes deambulan por un paisaje
siempre desolado, no desértico, sino asombrosamente
solitario y despoblado, como emergido de un suefio
en el que la presencia humana ha sido devastada (sí:
ecos de la Hirosh.ima de Hiroshima mon amour vienen
a cuenta). ¿Sus nombres? Imposible saberlos, sólo

126

�son "la mujer encinta", "el viajero" y "el hombre que
camina". Distintos escenarios: una costa o malecón, un
hotel, un río, la ciudad siempre desdibujada, abstrusa.
No tienen presente ni pasado ,Qué significan?
,Qué representan? Contados además en una prosa
hipnótica, cuando no mareante, que confiere a las
palabras una ambiguedad nada sutil. ,Qué realmente
se querrá decir en el fondo con cada dialogo, con
cada escena? Siempre algo más, parece, de lo que
aparentemente pasa.
En El amante, Duras recrea la toma de conciencia
de su sexualidad. La novela comienza con una
remembranza en el presente para luego tomar como
eje el romance y los encuentros sexuales con el amante,
"un chino adentrado en el negocio mobiliario" a quien
la adolescente Marguerite conoceria esperando el
ferry "que aquel día cruzaba el Mekong en dirección
hacia Saigón". Pero es un eje con numerosas
vertientes, pues es dificil concebir un libro como este
sin las sendas digresiones en el relato: la vida de los
hermanos (seres desamparados en más de un sentido),
la desnudez y dureza con la que habla de su madre,
la dinámica familiar como un juego de humillación y
abuso o la impresionante postal de su mejor amiga,
Hélene Lagonelle, quien despierta un terrible deseo y
erotismo en la adolescente Marguerite.
El cuerpo de Hélene Lagonelle es torpe, aún
inocente, qué dulzura la de su piel, como la de
ciertos frutos, está a punto de no ser percibida,
un poco ilusoria, es demasiado. Hélene Lagonelle
inspira deseos de matarla, incita al maravilloso
sueno de matarla con sus propias manos. Ueva sus
formas de flor de harina sin ninguna sabiduría, las
exhibe para que sean amasadas por las manos, para
que la boca las coma, sin retenerlas, sin conocerlas,
sin conocer tampoco su fabuloso poder. Me
gustaría comer los senos de Hélene Lagonelle
como él come mis senos en la habitación de la
ciudad china donde cada tarde voy a profundizar
en el conocimiento de Dios. Ser devorada por esos
senos de flor de harina que son los suyos.
A base de frases entrecortadas, la expresión va creando
imágenes como pinchazos que hunden al lector en
un contexto, enfatizan las sensaciones y celebran el

ESTO ES LA C■ESTIÓM F■MD.A.•
MEMT.A.L PAR.A. ■ M ESCRITOR O■ E
IMYEMT.A.: LA HISTORIA. B■ SC.A.R
Y EMCOMTR.A.R ■ NA ■IITORI.A.

O■E COMT.A.R, .A.CASO PORO■E ÉL
MISMO MOLA TIEME.
instante. Una literatura que es remembranza y una
escritura que trae el pasado hacia el presente, con un
lenguaje potenciado y una cadencia propia que realza
todo y lo consuma.
Son El amante y El amor libros representativos de los
dos tipos de literatura que Marguerite Duras ejerció:
una de remembranza y autoficcional (aunque con
muchos matices de precisar necesarios) y otra más
experimental (de vanguardia, deudora de la nouveau
roman, la literatura norteamericana, el monólogo
interior y el guion cinematográfico) que acabaría
convirtiéndose en la vertiente más tradicional de su
obra por el uso de la tercera persona y personajes
arquetípicamente de ficción .
Entre el escritor que inventa y el escritor que
escribe, Marguerite Duras opta siempre por
lo segundo, el escritor que hace escritura, una
escritura al servicio de sí misma y del lenguaje. En
contraposición directa, el escritor que inventa no hace
más que poner la escritu.r a al servicio de la trama, atar
cabos, resolver, incluso determinantemente resolver,
como si una historia pudiera resolverse, como si
las historias tuvieran un final. Esto es la cuestión
fundamental para un escritor que inventa: buscar y
encontrar una historia que contar, acaso porque él
mismo no la tiene.
Nada más lejos de lo que hace Duras. Ella es la
historia. Se mira a sí misma y se arranca una parte.
No conforme con eso, la enriquece, es decir, escribe.
Para, al final, decir que toma de sí misma literatura.
Para, al final, decir que ella misma es literatura,
pero sólo después de escribir, escribirse. Este es el
aporte medular de Marguerite Duras a la ficción.
Ni biografía plena ni escritura anclada sólo en las
palabras, sino palabras que vienen de la herida, el
pasado. Fragor, fragor es la palabra. •

�Cronología
• 11AM YALLIER *

Traducción de Miguel Covarrubias
4 DI A■RIL DI 1914. Nace en Indochina Marguerite Germaine Marie Donnadieu, en Gia Dinh,

cerca de Saigón, en lo que entonces era la Conchinchina francesa. Marguerite es el tercer
hijo de Henri Donnadieu, de 42 afios, originario de Lot-et-Garonne, y de Marie Legrand (ya
casada será Marie Donnadieu), de 37 afios, originaria de Pas-de-Calais. Ambos son maestros,
trasladados después de 1905 a Saigón, donde se darán a conocer.
DI 1ne • 1923. Henri Donnadieu parte de Cambodia a principios de afio hacia Phnom Penh,

donde la administración lo designa director de ensefianza primaria. Su mujer y sus hijos lo
alcanzan en enero de 1921. Afectado de paludismo, parte solo a Francia en primavera para
atenderse. Muy debilitado, muere el 4 de diciembre siguiente al norte de Marmande, en un
campo que adquirió en la pequefia ciudad de Pardaillan, a algunos kilómetros de Duras. Mari e
Donnadieu había terminado el afio escolar en Phnom Penh, donde ejerce las funciones de
directora de la escuela Norodom para nifias; regresa de vacaciones a Francia con sus tres nifios
en el curso del verano de 1922. Permanecerán en Pardaillan durante los dos afios siguientes, en
la finca paterna de Platier. Esta estancia le dará a la futura Marguerite Duras el escenario de su
primera novela, La impudicia.
1924. Regresa Marie Donnadieu con sus tres nifios a

Phnom Penh, en julio. Durante el otofio es
adscrita a Vinh Long (Conchinchina), un pequefio puesto colonial en el delta del Mekong. A
falta de un establecimiento de ensefianza adecuado, decide que su hijo mayor regrese a Francia,
entonces de 14 afios, a fin de permitirle continuar sus estudios. El menor, que cumplirá 13 afios,
se quedará cerca de ella, con Marguerite, quien cumplió 10 afios en abril.
DI 1925 • 1928. Marguerite vive en Vinh Long con su hermano Paul. Su madre es directora de

la escuela de nifias. Es en Vinh Long donde la pequefia va a encontrar a la mendiga que figurará
más tarde en su novela El vicecónsul, así como en India Song. Es también allí donde oye hablar por
primera vez de la mujer de un administrador por la que un hombre joven se suicidará. Ella le
inspirará el personaje einblemático de Anne-Marie Stretter.

••uo DI 1927. Marie Donnadieu adquiere para sus dos hijos una concesión agrícola situada en
el sur de Cambodia, en Prey Nop, provincia de Kampot. Pierre Donnadieu regresa de Francia
en otofio y se reúne con su familia en Vinh Long, luego en Sa Dec, otro puesto a orillas del
Mekong, a donde Marie Donnadieu es promovida en octubre de 1928.
• En Aliene Anncl,Jean Vallier et al., Mw;gucnrc Duras, (Nouveaux I Regards) Le Magazme Littérmre, Pms, 2013, pp.160-166.

128

�1929•1930. Pensionista en Saigón, Marguerite se reúne con su madre y sus dos hermanos en

Sa Dec el fin de semana y se queda con ellos en Prey Nop, en el asiento de la concesión, durante
las vacaciones escolares. Es al llegar a Saigón después de un fin de semana familiar cuando se
encuentra -en el transbordador que cruza el Mekong- con un hombre joven de Sa Dec, que
inmortalizará bajo los rasgos del amante chino, héroe de sus novelas más populares, El amante
y El amante de la China del Norte.
1931•1932. Marie Donnadieu obtuvo un nuevo permiso. Marguerite se embarca rumbo a

Francia con su madre y su hermano menor, en febrero de 1931. Tras una breve estancia en
Pardaillan, la familia se instala en Vanves en el otofio, en un gran inmueble, el número 16 de la
avenida Víctor Hugo.
1933•1937. Estudios de derecho, licenciatura en derecho público y en economía política.
••MIO DI 1937. Ingresa al servicio de información del ministerio de las colonias.
1939. Para contrarrestar la propaganda de guerra alemana, Georges Mandel, entonces ministro

de las colonias, le pide a su agregado de prensa Philippe Roques y a Marguerite Donnadieu
redactar una obra a la gloria de las posesiones francesas de ultramar. El imperio francés aparece
en Gallimard con su doble firma algunos días antes de la debacle de junio de 1940.
23 DI! ll"IIM■U DI 1939. Marguerite se casa con Robert Antelme, un amigo encontrado

tres afies antes en las aulas de la facultad de derecho.
INe•l!MI. Marguerite redacta su primera novela,

La impudicia, que aparecerá en Plon en 1943

bajo el pseudónimo de Marguerite Duras. En el otofio de 1941 queda embarazada de Robert
Antelme. El nifio muere al nacer, en mayo de 1942. En octubre se muda con su marido a Saint,
Germain-des,Prés, al número 5 de Saint-Benort. Allí vivirá hasta el fin de su vida.
OTO~O DI IM2. Duras conoce a Dionys Mascolo, con el que entabla una relación: será su

compafiero hasta mediados de los afies 50. En diciembre se entera de la muerte en Saigón de
Paul Donnadieu, su "pequefio hermano~.
FIM DI! IN3•1MICIOI DI! 1944. Marguerite Duras, Robert Antelme y Dionys Mascolo

participan en la Resistencia con el Movimiento nacional de prisioneros de guerra y deportados,
dirigido por Franc;ois Mitterrand.
11 DI ••MIO DI 1944. Robert Antelme y su joven hermana Marie-louise son arrestados por

la Gestapo y deportados a Alemania. Marie-louise no regresará viva. La vida tranquila, una
segunda novela firmada por Marguerite Duras, escrita de enero a julio de 1943, aparece a fines
de 1944 en Gallimard.
13 DI tüYO DI 1945. Regresa de la deportación Robert Antelme. En diciembre funda,

con Marguerite Duras y Dionys Mascolo, las ediciones de la Ciudad universal, donde será
publicada en 1947 La especie humana, su testimonio sobre los campos de concentración.

�Marguerite Duras se inscribe en el Partido Comunista. Robert Antelme
y Dionys Mascolo se le reúnen al afio siguiente. Durante los afies de posguerra se dan cita
informalmente, en el apartamento de la calle Saint-Benolt, intelectuales comunistas y
simpatizantes, dando lugar a lo que se llamará más tarde "el grupo de la calle Saint-Benott».
OTOlillO DI INS.

dRIL DI 1947. Divorcio oficial de la

pareja Antelme-Duras. Nacimiento de Jean Mascolo, hijo
de Dionys Mascolo y la escritora, el 30 de junio siguiente. Marie Donnadieu, que seguía en
Indochina, tiene una primera estancia en Francia durante el verano de 1949. Su hija termina
de escribir la novela que la pone en escena, Un dique contra el Pacífico. Aparece en junio de 1950
en Gallimard y "pierde» el premio Goncourt. Dos novelas, El marino de Gibraltar y Los caballitos
de Tarquirlia aparecieron en 1952 y 1953.
•COSTO DI 19S5. Marie Donnadieu muere en Onzain, en las orillas del Loire, donde se estaba

instalando cerca de su hijo mayor. Con los derechos de adaptación de Un dique, su hija se
compra una casa de campo en los Yvelines, en Neauphle-le-Chateau. Ruptura con Dionys
Mascolo. Encuentro con Gérard Jarlot, con quien la novelista sostendrá una relación de varios
afies.
una nueva novela, Moderara can rabile, que aparece en febrero de 1958 en las
ediciones de Minuit, y contribuirá a que una parte de la crítica identifique la obra de su autora
dentro de la Nouveau roman (Nueva novela).
19S7. Escritura de

de Hiroshima man amour
de Alain Resnais. En la primavera siguiente, el film es proyectado fuera de competencia en el
Festival de Cannes. Posteriormente fue un éxito mundial.
Yla.Mo DI 19A. En Saint-Tropez se ocupa del guion y los diálogos

Yla.MO DI IH3. Marguerite Duras concluye su novela El arrebato de Lol V. Stein

en Trouville,

en el apartamento que acababa de comprar.
1955. Duras se coloca por primera vez tras una cámara al dirigir a Delphine Seyrig y a Robert

Hossein en una adaptación para la pantalla de La música, producida por United Artists. Su
nueva novela, El vicecónsul, aparece a finales de enero de 1966 en Gallimard.
IHB. Durante los acontecimientos de mayo estuvo en las calles, en las primeras barricadas.

Con Maurice Blanchot,.Jean Schuster, Robert Antelme y Dionys Mascolo, participa en la
constitución del Comité de acción de estudiantes y escritores que redacta textos colectivos
hasta el fin del verano. En enero pone en escena dos nuevas piezas en el Teatro Gramont, Le

Shaga y Sí, quizás.
Firma el Manifiesto de las 343 agitadoras en favor de la abrogación de la ley de
1920 contra el aborto y la liberalización del acceso a los contraconceptivos. Madeleine Renaud
actúa La amante inglesa en gira por los Estados Unidos.
üRIL DI 1971.

Dirige dos películas: Nathalie Granger, en Neauphle (abril), con Jeanne Moreau, Lucía
Besé y Gérard Depardieu; La mujer del Ganges, en Trouville (noviembre), una adaptación para el
cine de El amor. Nathalie Granger es seleccionada para la Muestra de Venecia y para el Festival
de Nueva York de ese mismo afio.
1972.

130

�1•L10 DI 1974. Filmación de India Song en París y en Versalles. Delphine Seyrig inmortaliza

los rasgos de Anne-Marie Stretter, y Michael lonsdale el grito del vicecónsul de Francia en
Lahore. El film se presentó en Cannes en mayo de 1975, donde se llevó a cabo el evento. El 14
de noviembre Marguerite Duras viaja a Caen a presentarlo y se encuentra por primera vez a
un joven estudiante que se convertirá algunos a:fios más tarde en su compafiero. Yann Andréa
es su nombre.
IMIRO DI 1977. Filmación de El camión en Neauphle y en la región. Duras le cuenta a Gérard

Depardieu, frente a la cámara, el film que habría podido hacer. Presentada a la selección oficial
de Cannes en primavera, el film alimenta la controversia que rodea la obra cinematográfica de
la realizadora.
IMIRO DI 1978. Luego de un viaje a Israel, Duras visita las ruinas de la ciudad de Cesárea. Esta

visita le inspira un texto que lleva ese nombre en recuerdo de Bérénice, una de sus heroínas
preferidas. De vuelta a París escribe el relato La nave de noche que aparece en la revista Minuit de
mayo y le motiva la filmación del "film de Noche" en julio-agosto.

Cesárea, Las
manos negativas, y dos Aurélia Steü1er (Aurélia "Melboume" y Aurélia "Vancouver"). Aparecen en París
en el mismo cartel de noviembre.
1979. Entre la primavera y el fin del otofio, Duras realiza cuatro cortometrajes:

198e. Regresa a la escritura con El verano 80, selección de crónicas hebdo1nadarias para el

diario Libération, publicado por ediciones de Minuit en octubre. En junio aparece bajo el titulo
de Los ojos verdes un número de Cahiers du cinéma compuesto enteramente por Duras. Ese verano,
Yann Andréa se reúne con ella en Trouville. Permanecerá a su lado durante los dieciséis afios
siguientes.
Fl■RIRO DI 1982.

Duras empieza a escribir una nueva pieza para Madeleine Renaud. Se
trata de Savannah Bay, cuyo texto aparece en septiembre; la pone en escena al afio siguiente.
En octubre se somete a una cura de desintoxicación alcohólica en el hospital americano de
Neuilly. Yann Andréa lo relata en M. D., publicado por Minuit en 1983.

International Herald Tribune 1984 es, sin duda, "un afio de cosecha (un afio
espléndido) para Duras". En marzo se encuentra en Suiza en ocasión de una retrospectiva
de sus películas en la Cinemateca de lausanne. En abril se representa Suzamia Andler "off
Broad,vay" en Nueva York En junio entrega el manuscrito de El amanee a las ediciones de
Minuit. En julio-agosto rueda Los niños en Vitry, sobre un guion que ha escrito en colaboración
con su hijo y Jean-Marc Turine a partir de Ah! Ernesto, un cuento publicado en 1971. El 24
de septie1nbre, al aparecer El amante, única invitada de Bernard Pivoten Apóstrofes. El 20 de
octubre France Culture difunde El buen placer de Marguerite Duras, una emisión de Marianne
Alphant. El 12 de noviembre El amante recibe el premio Goncourt. El 4 de abril Duras festeja
sus 70 afios.
1984. Para el

A PRIMCIPIOI DIL YIRAMO DI 1985. El dolor, colección de textos relativos a la espera de

Robert Antelme y a los sucesos de la liberación aparece en P.O.L Al afio siguiente el libro
tendrá un enorme éxito critico en los Estados Unidos bajo el título de La guerra. A mediados
de julio, un articulo de Duras a propósito del escándalo del pequefio Grégory, "Christine V.,

�sublime, esforzadamente sublime", publicado en Libération, provoca un escándalo mediático.
El 25 de julio tiene lugar un primer encuentro con el presidente Mitterrand, encuentro que
será publicado en El Otro Diario el 26 de febrero siguiente. Su titulo: "La oficina postal de la
calle Dupin."
IMIRO DI 19H. En el Eliseo, segunda entrevista con Fran&lt;;ois Mitterrand, publicada a

principios de marzo en El Otro Diario; una tercera entrevista fue publicada la siguiente semana.
En abril, Marguerite Duras recibe el premio Ritz-París-Heming,vay -otorgado a la mejor
novela internacional aparecida en lengua inglesa- por El amante. El libro, traducido a más de
veinticinco lenguas, sobrepasa el millón de ejemplares vendidos (en 1990, Marguerite Duras
confiará a Le Magazine Litcéraire que las ventas han alcanzado los dos millones). Durante el
verano, en Trouville, escribe Los ojos azules cabellos negros, publicado en el otofio por Minuit. Las
ediciones José Corti publican un Marguerite Duras por Jean Pierrot.
MAYO DI 1987. Citada como testigo en el proceso de Klaus Barbie en Lyon, se rehúsa a

comparecer. En junio, aparición de La vida material ( subtítulo: "Marguerite Duras habla con
Jéróme Beaujour'') en P.O.L En septiembre aparece una nueva novela, Emily L., en ediciones
de Minuit. A finales de diciembre FR3 registra un encuentro "Duras-Godard", calle de SaintBenoit, como parte de la emisión Oceánicas. Marguerite Duras trabaja en la adaptación de El
amante con Claude Berri, quien compró los derechos para el cine.
17 DI OCT• ■RI DI 1987. Marguerite Duras, que sufre desde hace muchos afies crisis de

enfisema, es hospitalizada de urgencia en el hospital Laennec. Intervención quirúrgica
(traqueotomía) y coma artificial, del que no despertará sino cinco meses más tarde.
Hospitalizada hasta junio de 1989, retoma la escritura de un libro comenzado antes de este
tropiezo. Se trata de La lluvia de verano, publicado por P.O.L el afio siguiente.
1999. La colaboración conJean-:Jacques Annaud para llevar El amante a la pantalla se encuentra

en un impasse. Decide retomar por su cuenta "el guion de El amante", que derivará en El amante
de la China del Norte, novela publicada por Gallimard en 1991. Ese afio Jean-Jacques Annaud
termina el rodaje del film The Lover, en Vietnam y en Malasia.
1•L10 DI 1992. P.O.L publica Yann Andréa Steiner. En este relato del encuentro Duras-Yann

Andréa se entremezcla el recuerdo de Théodora Kats, personaje de una novela emprendida
antes de la liberación y que había permanecido inacabada.
L•Mll 4 DI ABRIL DI 1994. La autora de El amante festeja su octogésimo aniversario. En

noviembre inicia un último libro, Es codo, que dicta palabra por palabra a Yann Andréa hasta
el primero de agosto del afio siguiente. Paul Otchakovsky-Laurens realiza una primera
publicación algunas semanas antes de su muerte.
DOMIMCO 3 DI MAHO DI 19H. Marguerite Donnadieu, mundialmente conocida bajo el

nombre de Marguerite Duras, se extingue en la calle de Saint-Benoit. Reposa en el cementerio
de Montparnasse. •

�POESÍA

Disertaciones del pasante
e

ED•ilDO UM■RAMO

Como aprendiz de plc111t11dcs que soy,
csaibo dc$c el asombro v la dcsoncntac,011. ..

Eduardo CluUida

Alguien nace

Con sangre, siempre.
Con llanto, es casi inevitable.
El cordón umbilical aún lo mantiene
ligado al misterio.
La criatura llega al mundo
cuando ya se sabe que todo este mundo
es apenas una mota de polvo
en el cosmos.
Y aun así la inmensidad no puede aplastarle.
Observa su gesto descompuesto
sus pufios cerrados
lo descomunal de su cabeza
en ese cuerpo que asoma a la intemperie.
Míralo darse de topes con el aire.
La criatura tendrá que acostumbrarse a vivir.
Unos dicen que su destino está escrito.
No estoy seguro.
De cualquier forma, lo primero es entenderse
en eso de la vida extrauterina.
Luego se averigua con aquello del destino.

�POESÍA

Una maceta

Algo de tierra
y unas raíces que no pueden ir muy lejos.
En esencia eso contiene una maceta.
Lo demás puede manifestarse
casi infinitamente en el reino vegetal
pero domesticado,
la mayor de las veces ornamental
y predispuesto para la rutina del día.
De barro cocido, plástico, madera, piedra,
incluso cemento...
Más grande o más pequeña, una maceta
mantiene su condición de contener
una vida sosegada.
El dominio de nuestras emociones
y sentimientos
seguro pueden florecer, un sol generoso
y una buena mano con el agua
hacen verdaderos milagros de jardinería.
Algo de tierra
y unas raíces que no van muy lejos.
Hay gente que puede vivir así.

�POESÍA

Lo divino envuelto en huevo

Empezar por lo impensable.
Ésa es la única forma de tomarse en serio
un oficio, un destino, la razón de ser.
En el ejercicio de la escritura
es todavía de mayor trascendencia.
"Te crees lo divino envuelto en huevo"
decía mí padre, y no exageraba.
Con la edad vienen los golpes bajos
las grandes dudas
los miedos indecibles.
Las penas (cuando llegan a cicatrizar)
nos marcan.
Es ése el mejor escenario.
Saber esto resulta fundamental
para seguir en el camino.
Uno debe atender entonces las críticas
los desengaños
y el mal humor
del otro yo que nos acompaña siempre.
Con los años, el tiempo es de hecho
la película más fiel de nuestra vida,
uno se da cuenta
que aquel tomarse en serio se desvanece,
nos libera.
En la milenaria sabiduría hindú
estaba ya previsto.
Al final uno debe darse totalmente

�POESÍA

en lo que hace,
sin sostenerse en nada,
sin apegarse a nada.

�LOS PASOS PERDIDOS,
~
LOS CAMINOS SONADOS

z◄

•-

V

~

.-.
z

.....

e COILU.t.C•IRRI

!
~

111

i111

MO TEMCO LA MEMOR IDEA POR o•í EM c•AMTO ME PROP.SE REFLEXIONAR SOBRE
LA CI.DAD Y LA M•IER COMO IIAIIITAMTE DE LA MISMA, LO PRIMERO o•E s•RCIÓ EM
MÍ F•E LA METÁFORA DE LOS PASOS PERDIDOS. SIM EMBARCO COMO ESCRITORA SÉ
O•E LA PRIMERA IMACEM ES LA LLAYE PARA.ABRIR LAS P•ERTA.S DEL PEMS.AMIEMTO Y
LA IMACIMACIÓM. •MO MO P•EDE SER IMFIEL A ESA PRIMERA IMACEM, S■BITA, PRO•
YOCADORA, SIM EL MEMOR ASIDERO LÓCICO o RACIONAL EM ALC•MOS CA.SOS, AMA•
CRÓMICA EM OTROS, PERO SIEMPRE AFECTIYA, O•E ME AFECTA, O•E ME DICE ANTES
DE DECIR, O•E ME REYELA DE LO O•E ESTOY ■ECIIA.AMTES DE SABERLO.

os pasos perdidos para mí ante todo es el
título de la novela de Alejo Carpentier. Pero,
lpor qué me salta aqui? Para el personaje de
Carpentier, o de lo que recuerdo, es el viaje hacia
sus propias raíces, o bien la búsqueda de su propia
identidad o mejor, quizás se trate de viajar hacia lo
desconocido que sin embargo lo habita. Y también o
sobre todo encontrarse con el Otro/Otra, otredad sin
la cual no puede/puedo saber quién soy. Entonces

l

comienzo a imaginar las calles de la ciudad que
habito, de la que he habitado, de la que habitaré vaya
a saber hasta cuándo, quién sabe, y se me aparece
un itinerario de espacios entrevistos, imaginados
o ciertos. Porque los pasos perdidos siempre me
llevan a los encuentros y desencuentros silenciosos
con los otros. Y asimismo a la memoria, mi memoria
que legitima los pasos perdidos en tanto espacios de
recuerdos, de antes, de pasado inmediato y antiguo,

�A

CA■ SA

DE LOS PASOS PERDIDOS O■ E SE

Antes de ello, se dio mi andar, pasos
perdidos, en esta red de pensamientos.
ENTRECR■liN Y SE MEZCLAN IIAY ■ NA
En primer lugar porque no soy
IDENTIDAD O■ E LA Cl ■ DAD PROYEE, O ■ E
urbanista ni socióloga ni nada que
tenga que ver con el estudio de urbes,
SE COMPLETA EN EL INSTANTE.
metrópolis, ciudades, aglomeraciones
urbanas o como se llame, tampoco con
programas sociales para atender las carencias de clases
de huellas primitivas que despliegan su presencia
desposeídas, marginadas, excluidas y huérfanas. Sí soy
cuando menos lo esperamos. De modo que los
una luchadora permanente de la equidad de género y
espacios son una vasta red de significaciones
mis investigaciones, artículos, ensayos, obras y otras
para cada uno de nosotros y es en esta red donde
yerbas, siempre se refieren a ello. Vengo de un país
el otro se hace presente y me completa. Ya no
somos desiguales aun en nuestras diversidades,
donde la población completa no pasa de 40 millones
la ciudad nos convoca a través de resonancias,
de habitantes en una extensión bastante superior a la
ecos memoriosos, destellos, donde convergemos
superficie de México. Mi ciudad natal, Bahía Blanca,
pudiera decirse que es bella, es hospitalaria, es segura
sin proponérnoslo. Porque a causa de los pasos
perdidos que se entrecruzan y se mezclan hay una
identidad que la ciudad provee, que se completa
en el instante. Una identidad sin jerarquías ni
privilegios.
Sin embargo, los pasos perdidos tienen su opuesto,
tienen otra cara porque pueden ser literalmente los
pasos perdidos por la violencia de la ciudad; por el
desierto donde lo humano, trastocado, se ha perdido
en oscuros callejones; donde la iluminación puede ser
aterradora a causa de la vigilancia que presupone, o
las sombras tienen la dimensión del crimen.
Por otra parte esta metáfora de los pasos perdidos
me permite no abundar en los temas recurrentes de
la inequidad básica de todo ser femenino. Del ultraje
permanente a todos sus derechos a causa no de
una lucha de sexos sino por la condición ineludible
de la injusticia social que contamina nuestras
existencias. Dentro de lo cual la falta de educación
y el soslayo a nuestras responsabilidades éticas es
el núcleo de nuestra orfandad. Viene a ser el modo
de omitir el lugar común de los asesinatos, la trata
de blancas, el robo de órganos, la utilización de los
cuerpos como almacenamiento de contrabando, la
pornografia infantil, y tanto más que hoy sabemos,
humilla y destruye tanto a mujeres como a hombres.
Así he concebido abordar este terna de las ciudades
hospitalarias, seguras, educadoras, y la equidad de
género, desde una mirada femenina y juvenil que
por azar se cruzó con mis pasos perdidos en la gran
ciudad donde habito.

I ªª

�y no sé cuán educadora. Respecto de la equidad de
género, puedo subrayar que la mujer argentina, la
bahiense particularmente, es fuerte y desafiante, es
muy dificil doblegar sus derechos. No obstante en
los cordones de miseria la ausencia de los mismos
prevalece. Por otra parte su población no supera en la
actualidad los 350.000 habitantes. Me estoy refiriendo
al puro presente puesto que antes habría de vivir en
medio de la zozobra del Terrorismo de Estado y luego
la del terrorismo económico y la pauperización. Sólo a
partir del nuevo siglo, específicamente desde el 2003,
las cosas se modificaron y hubo de nacer o renacer
una ciudad habitada por menos pesares y muchas más
alegrías.
Mi estadía en la Ciudad de México y donde estoy
en la actualidad, Monterrey, en cuanto a seguridad,
sólo me ha traído pesadillas, sustos y sobresaltos
diarios. Aunque por oposición considero que las
ciudades de México, del sur e incluso del norte, son
más hospitalarias que las de mi propio pais a causa de
su gente. la hospitalidad es caracteristica principal de
la idiosincrasia mexicana.
Por mi incertidumbre básica respecto del tema
decidi andar por dos vertientes: la del testimonio por
un lado que se conecta de algún modo con lo que más
me gusta de las ciudades: los pasos perdidos de lo cual
ya he hablado, el vagabundaje, la ausencia de un plan
para recorrerlas, y por el otro el único momento en que
realmente uno está con los otros y es otro, porque al
entrecruzarse, pareciera que nuestras propias sombras
se mezclan, se descubren y se metamorfosean.
la huella es lo que nos hace diferentes, mi paso por
la ciudad crea la extrafia conciencia de mi alteridad.
Salir a la calle y andar pasos por encima de otros pasos,
seguir trazos que antes fueron seguidos por otros y
otros, cruzarme y entreverarme con una mujer de olor
a maíz y otra de olor a perfume, percibir la textura
de una piel rugosa y luego la lisura de unas piernas
infantiles, pedir permiso para pasar o que me lo pidan,
retrasarme frente a una fuente o bajo la sombra de un
árbol o un edificio, todo eso anula lo que voy siendo
para cambiarme de lugar, conmoverme, moverme a
otra pista. No hay, sospecho, experiencia más gregaria
que la calle, la ciudad, los pasos perdidos...
En este punto advierto que faltan los espacios
sofiados, precisamente espacios para estos encuentros,

desencuentros, pasajes, que van de mí al otro que se
vuelve semejante. Estos son los espacios de los cuales
carecemos.
Dice Michel de Certeau: "Practicar el espacio es
pues repetir la experiencia jubilosa y silenciosa de la
infancia: es en el lugar, ser otro y pasar al otro~.
FOTOCRAFÍAS
Es por la mafiana y Madre prepara el picnic, saldremos
bien temprano a propósito para caminar mucho. Ella
me dice que la distancia es tan grande que estaremos
caminando casi hasta el mediodía. Nuestra terminal:
el zoológico. Promesa suntuosa para una criatura de
cinco afies.
Es por la tarde y estamos a punto de recibir a mi
abuela que viene de Rosario. Demasiado lejos para
mi imaginación surefia, alli en esa pequefia ciudad de
nombre Bahia Blanca. Nueva promesa suntuosa, no
sólo volver a ver a mi abuela sino tomar café con leche
con medialunas en la cafetería de la estación. Antes
cruzar por el puente negro colgado sobre las vias
para ver pasar los trenes desde tan arriba y después
regresar de a poquito de la mano de mis dos madres.
Es por la noche y verano de acacias, el vecindario
se reúne en la banqueta; Madre toca en el violín un
tango, "El dia que me quieras~; Rubén y yo jugamos
entre los árboles a las escondidas.

Hasta ahi la ciudad es la que nombra Certeau, la del
vagabundeo, la jléinerie, los pasos perdidos. También es
la ciudad del pasado, pero sobre todo para mí. Porque
la ciudad y yo llevamos rumbos diversos. En la del
pasado como en la de la actualidad yo no voy a tener
lugar a partir de mi adolescencia.
¿Cómo se formulan los vínculos que van de la
historia pequefia y personal a la historia grande si no
a través del espacio de la ciudad que contiene a ambas
y también el diálogo o el conflicto que ello presupone?
Cuando a Virginia vVoolf le preguntaron: "¿Cuál
es la manera según su opinión de evitar la guerra?", la
gran escritora inglesa escribió como respuesta un libro
antológico, Tres guineas. Y su primera proposición fue
tajante: la educación es un factor diferencial. Quienes

�carecen de educación, quienes no han formado su
mente y su cuerpo, no tienen posibilidad alguna
ni de cambiarse a sí mismos ni menos cambiar su
entorno. Y precisamente creo que la educación es
un puente que se abre entre el hogar o el espacio
privado al otro, a la plaza pública. De modo que para
que haya ciudades cultas tiene que haber primero
un proceso de formación humana estética y ética. Y
para que haya educación tiene que haber en primer
lugar justicia social, y para que haya justicia social debe
haber una democracia activa y fervorosa. lo cual me
paraliza porque llegado este punto pienso en América
latina sacudida, violada, y tan frágil como una mujer.
Considerada menor de edad desde su descubrimiento,
vista su gente como ese Otro que no alcanza la dimensión
de sujeto, falta de razón porque no atiende a la razón
europea y colonizada al punto que nuestras ciudades son
el resultado de un plan allende al mar y su lengua una
lengua prestada. En
cuanto a sus mismas
ciudades proponen
una cartografía
donde la hegemonía
masculina se yergue
desde la plaza
central rodeada
por el palacio de
gobierno, la catedral,
los edificios de las
leyes y el orden ,
el primer cuadro
destinado a los
notables de la misma
ciudad signados
por su apellido y su
condición masculina, y poco a poco a medida que nos
alejamos de ese centro todopoderoso los barrios cada
vez más desposeídos, donde hombres y mujeres se
mezclan como en botija, hasta alcanzar los cordones
de miseria en los cerros o los llanos. Ciudad siempre
trazada y levantada por hombres tal como lo propone
Ángel Rama en La ciudad letrada y que ejerce en su
misma conformación una sintaxis discursiva que, por
supuesto, se realiza en la sintaxis del espacio.
En medio de tantos saltos en mi imaginación,
me obstino en proseguir. A la vista del turista

muchas ciudades aparecen como hospitalarias ,
educadoras y seguras, ricas en monumentos y centros
culturales, teatros y museos, jardines bien provistos
de flores y plazas frondosas. lugares para lanzarse
al vagabundeo, aparentemente. Me recuerdo a mí
misma y mi compaflero al borde de un lago en Suiza,
en una bella ciudad. Nuestra economía no alcanzaba
para entrar a un restaurante y andábamos de paso
de regreso a Italia donde vivíamos por aquel tiempo.
De modo que compramos queso y salami, un buen
trozo de pan fresco y nos sentamos a disfrutarlo en
una ancha banca al borde del estanque. No hubo
disfrute. la gente comenzó a miramos de modo raro,
algunos murmuraban entre ellos mientras se detenían
con disimulo. Parecía que en lugar de estar sentados en un
jardín público nos hubiéramos instalado como invasores
en su propia sala comedor. Nos levantamos indignados
y regresamos al auto. No prevalecía en el juicio tácito
de sus habitantes
que yo fuera mujer
o no, sino que
éramos extranjeros,
una marca más. Esa
no era una ciudad
hospitalaria por bella
que fuera, de eso
estoy segura. Porque
practicar el espacio
público debiera haber
sido para mí repetir la
experiencia suntuosa
de mi infancia, como
seflalé antes a través
de la voz de Certeau:

la práctica del espacio es
ser en el lugar, ser otro y pasar al otro.
Recuerdo a Graziella Pogolotti, vicepresidenta de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en su ensayo
"Cuando las puertas se abren con cautela" donde habla
de la escritura, y me doy cuenta que convertir la caminata
en experiencia conduce a franquear otro paso al vencer
la fugaz transitoriedad y a construir, más allá del espacio
geográfico, una ilimitada dimensión cultural con
indiscutibles alcances sociales.
Corren tiempos en que se supone que la cultura
nos va a salvar de la barbarie, por ejemplo aquí en

�México, cultura como ventana a la paz, como justicia
y adultas, tomo la de una muchacha de 17 afias, por la
sin jerarquías entre hombres y mujeres, como espacios
sorpresa de encontrarme no con necesidades materiales
públicos inclusivos vueltos escenarios de actividades
sino con la aspiración a otras cuestiones. Veamos: "la
artísticas, centros culturales en zonas problemáticas
ciudad en la que me gustaría vivir más que tener una
económica y socialmente, y sumamente injustas en
buena infraestructura o cosas materiales, necesitaría
opresión femenina, espacios que
un urgente cambio en
debieran atender la equidad de ,.,.LA Cl ■ DAD EM LA O■ E ME la mentalidad y forma
género en zonas pauperizadas.
de relacionarse entre las
C■STARÍA
YIYIR
MÁS
O■E
No he visto el trabajo sistemático
personas que la habiten".
de promotores culturales sobre TEMER ■ MAB■ EMAIMFRAES•
Es decir que esta chica
estas cuestiones en ellos, ni
TR■CT■RA O COSAS MA• no aspira a centros, paseos,
el de sus autoridades. No he
jardines, regocijos de la
MECESITARÍA mirada, ella va más lejos:
visto plazas y jardines que TERIALES,
no conformen la vidriera de ■ M ■ RCEMTE CAMBIO EM su andar por la ciudad
la ciudad central de la que
presupone de inmediato no
LA
MEMTALIDAD
Y
FORMA
hablaba más arriba. Y aquellas
las cosas que en ella están
instituciones audaces que DE RELACIOMARSE EMTRE sino las personas que en
deciden levantar una biblioteca,
ella habitan. De inmediato
LAS PERSOMAS O ■ E LA apunta: " ... necesitaría
un museo popular, un centro
... BITE..,.".
de cultura y recreación en • A.
"
un urgente cambio en la
cordones de miseria y proponen
mentalidad y forma de
reuniones en ellos para la problematización de la
relacionarse entre las personasn. Y a renglón seguido:
cuestión femenina, lo hacen por corto tiempo, llevados
"Vivimos en un mundo de materialismo y estereotipos
por un plan contingente, momentáneo, de buena
que nos impiden ser nosotros mismos."
voluntad, a causa de alguna funcionaria o funcionario
De modo que habitar la ciudad sofiada no es
que se debate en la red de la indiferencia general. Y si
cambiarla por otra sino cambiar lo que se ejerce en
se obstinan terminarán decepcionados porque la gente
ella, es decir el materialismo y los estereotipos. ¿A
qué se referirá con esto del materialismo? ¿Será que
a la que estaban destinados no se presenta y si lo hace
es por necesidad económica sospechando que algo los
observa a la gente más interesada en sí misma y en
beneficiará en su orfandad a ellos o a sus nifios, o en
los otros por lo que tienen y no por lo que son? ¿Será
todo caso los ensucian y deterioran, nunca los cuidan
que advierte un trato discriminado según qué ropa se
y mejoran. la libertad no se da, dice el personaje
lleve, a cuál carro se suba, lo que tiene que ver con la
de Marlon Brando en ~ueimada de Pontecorvo, se
moda, las marcas, los sellos, la apariencia? O bien está
gana. Tan viejo como el mundo. los gobiernos que
significando que la gente anda sin pasos perdidos, sin
levantan esos elefantes blancos sin una planificación
el concierto del asombro, ausente de los otros, sólo
humanista, sin un programa de largo aliento donde
dispuesta a circular en nombre de lo que le interesa
la comunidad a la que están destinados participe
y le es económicamente útil o aquello que la prestigia
como protagonista, sólo hacen beneficencia. De modo
y le da categoría. Y luego agrega un mundo repleto de
estereotipos. ¿Cuáles? ¿La mujer que usa escote o lleva
que tampoco por la presencia de espacios culturales
tenemos la certeza de estar en una ciudad hospitalaria
minifaldas es puta? ¿La morenita es de clase baja?
y educadora. Y menos en una ciudad con equidad de
¿La guera es bonita? ¿La que se junta con muchachos
género.
también es puta? ¿La de los piercings o los tatuajes anda
lo que cambia el itinerario de mis pasos en este
de loca? O los estereotipos son el modo de mirar con
tema, que venían siendo tan dudosos, es la respuesta
carácter de inmutable y absoluto: Así son las cosas y
que he obtenido frente a la pregunta: ¿En qué ciudad
punto. Las mujeres son débiles y los hombres fuertes,
te gustaría vivir? De las respuestas dadas por jóvenes
ellas se ponen histéricas y ellos sencillamente se

�enojan o se irritan. ¿Q acaso esta SI IIAY EST■ DIOS DE LAS ARTES Y DE LAS CIEM•
muchacha, la del testimonio al
CIAS YA A IIABER ■MA YALORACl6M MAYOR
que me refiero, se siente juzgada
cuando anda por la calle? Lo cual DE LO O ■ E COMTIEME LA Cl ■ DAD O■ E PASA
;
significaría que sus pasos no son
POR LOS C■ IDADOS ESPECIFICOS DE LAMA•
el ejercicio de su libertad sino el
de su prisión. La calle aparece T■ RALEli Y M■ ESTRA RELACl6M COM ELLA.
entonces como espejo o reflejo
de sus inconveniencias y la
madre~hija que permanece entre ellas a lo largo
ciudad entera como tribunal. De modo tal que cuando
de sus vidas. O bien la huella afectiva del otro en la
una mujer anda por la calle se la juzga de inmediato,
cosa que no parece suceder con los hombres, al menos
constitución del sujeto antes de toda construcción
no del mismo modo. Esto es, ella pasea, ella anda con
cultural, antes incluso del lenguaje, a la manera
de Lévinas, que hace de cada uno de nosotros una
sus pasos perdidos por calles donde su manera de ir
incompletud cuya sobrevivencia humana depende
y hasta su manera de vestir y adornarse son puestas
en tela de juicio porque los ~valores", entre comillas,
del vinculo con los otros.
inamovibles, la han definido de una vez y para
Y si esto es así, puesto que no hay punto y aparte,
si es cierto que los humanos nos inclinaríamos los
siempre.
unos sobre los otros con acuciosidad, en el intento
Pero hay más: "En mi ciudad sofiada las personas
de atravesar lo que va de adentro hacia fuera, o lo
dejarían atrás esa necesidad de aparentar y tendrían
más empatía para con los demás [sic]."
que es lo mismo tender un puente de lo privado
a lo público, de la casa a la ciudad, de mí al otro,
Empatía, no escribe simpatía sino empatía, palabra
que indica: participación objetiva y profunda de
estaríamos más interesados en todo aquello que nos
atafie. Por ejemplo, ella agrega a renglón seguido:
un individuo en los sentimientos y conducta de
"Habría más enfoques en el estudio y las artes".
otra persona; identificación intelectual con otro y
Y vuelve a advertirnos sin darse cuenta supongo,
comprensión íntima de su situación existencial. No
o tal vez no, lo que declaró al principio, no pide
quiero decir que ella lo aplica con total conocimiento
"cosas materiales" sino poner en relieve, iluminar,
de causa, lo hace por intuición, lo hace por ese otro
enfocar, el estudio y las artes. Pero ese enfoque está
conocimiento imposible de advertir racionalmente.
condicionado a nuestra propia responsabilidad.
Sin embargo, la dimensión del significado de la
Vale decir que desea una ciudad donde la atención
palabra que ella ha elegido, al revelársenos es curioso.
La necesidad de aparentar quedaría sepultada por
esté dirigida al estudio de las ciencias y las artes de
la aparición de la identificación con el otro, del
acercamiento a la otra existencia.
Ella quiere ser hermana, semejante, igual; busca la
solidaridad, no el juicio; que los pasos que se crucen
con sus propios pasos conlleven una empatia, es decir,
la comprensión íntima de su existencia. El otro como
parte de sí misma, si misma como otra u otro. La
responsabilidad ética del nosotros/nosotras. Lo cual
significa que para ella ante todo hay este principio, lo
ético, que puede atafierle como identidad femenina
según estudiosas del género como Friedman, quienes
aducen que en las mujeres la relacionalidad femenina
por oposición al modelo individualista que sigue el
sujeto masculino, seria el resultado de la conexión

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�modo tal que las escuelas y centros, las instituciones
educativas todas, realicen sus objetivos a pleno,
a partir de los maestros y responsables de la
formación de las/los ciudadanos, ocupándose de
dirigir su atención e interés permanente en su rol
de educadores, a las materias que salvaguardan
nuestra humanidad "además de darle un valor muy
importante al cuidado de la naturaleza y la ecología."
El "además", según lo entiendo, expresa una
suerte de suma. Si hay estudios de las artes y de
las ciencias va a haber una valoración mayor de lo
que contiene la ciudad que pasa por los cuidados
especificas de la naturaleza y nuestra relación con
ella.
La ciudad "educada" en las ciencias y las artes
necesariamente va a dar especial cuidado a las áreas
verdes que según nuestra testimoniante, ya posee,
(puesto que nunca dice crear, construir, realizar
obras), no sólo respetará estos espacios sino que
propenderá a su expansión y a su defensa.
Y concluye: "Habría participación de la gente
para con [sic] la política y no existiría la desigualdad
de género y raza."
Claro, su conclusión es impecable , la
participación política es el pilar en que basamos
nuestros derechos, nuestras responsabilidades
y nuestras obligaciones inapelables. Nada de lo
dicho anteriormente puede ejercerse si no existe
la participación de la gente en la política, en
las cuestiones que involucran a la ciudad y sus
ciudadanas/os, sin la intervención de los mismos en
los asuntos públicos del interés de toda la población.

Entonces según esta muchacha, que no sé si sabe
a conciencia lo que dice, se desprende con toda
naturalidad que si hay encuentro con el otro, es decir
afectividad ética, empatía, habrá una educación acorde
a la misma, lo cual significa estudios de las ciencias y
las artes, del mundo y sus cuestiones y de principios
estéticos que irán a robustecer la ética afectiva, y por
ende el cuidado de la naturaleza y nuestros vínculos
con ella. Y si todo ello es así es porque habría una
participación política de la gente que nos llevaría a tres
instancias que sólo ellas convierten la ciudad, nuestra
propia vida, la vida de los otros, en hospitalaria,
segura, educadora: la igualdad de derechos, la equidad
de género y el respeto a la multiculturalidad racial.
El testimonio sigue sorprendiéndome. Vuelvo a
leerlo, a releerlo y nada que diga allí de la violencia y la
muerte cotidiana en la ciudad que habita. Como si en
estas pocas líneas ella se hubiera referido a las causas
de todos nuestros males, o al menos así quiero creerlo,
sin poner pies en los efectos que esa ausencia de la que
habla, ha provocado. Un testimonio de una muchacha
de 17 afias, estudiante de Letras en la Facultad de
Filosofía y Letras. Es todo lo que sé de ella, al no
conocer su nombre, ignoro todo lo que le atafie. La
encuesta la puse en los pizarrones y me respondieron
las que se sentian interesadas, de tal modo que recogí
los escritos sin saber de quiénes se trataba. Lo hice con
muchos cursos y entre estudiantes y maestras. Todas
las respuestas eran auspiciosas y semejantes. La única
que me pareció salir del molde y sintetizar la cuestión
fue la que he traído aquí. Sin dejar de confesar que fue
el encabezamiento de la propuesta lo que me llevó

�-

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,.

LOS ESPACIOS SONADOS, EMTOMCES, ESTAM ALLI AL IC ■AL O■ E LA
MISMA. Cl ■ DAD, LO O■ E FALTA ES LA RESPOMSAIIILIDAD ÉTICA Y
POLÍTICA DE LOS MISMOS O■E DEBEM SER COMPARTIDOS POR TO•
DOS LOS S ■JETOS EM S ■ S DIYERSOS ROLES Y

-

a seleccionarla en el primer momento, puesto que
como ya lo he dicho, no pedía cambios en la ciudad
sino cambios en sus habitantes con una precisión que
todavía me sorprende.
Pudiéramos reflexionar todavía sobre la espesa
trama de los mestizajes y las deformaciones de lo
urbano, de lo colectivo, y la presencia de la mujer
en ella. Al menos en esta América nuestra con el
trazo tan particular de nuestra gente que ha sabido
conservar sus modos de ser y hacer, con elementos
muy reveladores donde la presencia femenina es
imprescindible en la cultura de la calle. Si los pasos
perdidos hablan de un sujeto que circula en busca
de las otras y los otros, es en la fiesta comunitaria,
las ceremonias cuya razón se ha perdido pero que
permanecen en forma de huellas del pasado, la
gentileza en el trato callejero, la comida al aire libre,
los puestos ambulantes , y mucho más que en un
primer momento pudieran ser motivo de critica
porque "desarreglan" el paisaje urbano, donde las
mujeres son la fuente y el fluir al proponer formas de
convivencia y de intercambio. l os espacios sofiados,

F■ MCIOMES.

entonces, están alli al igual que la misma
ciudad, lo que falta es la responsabilidad
ética y política de los mismos que deben
ser compartidos por todos los sujetos en
sus diversos roles y funciones.
Una concepción de la política como
espacio separado, separado de la vida
y de la cultura, es nefasto en este
contexto. Convertiría nuestras ciudades
en sepulcros blanqueados por fuera,
en oficio desafectado, en espacios sin
sujetos.
Dice Jesús Domingo Barbero en "De
los medios a las mediaciones" que lo
que anda suelto en el espíritu del pueblo
y por lo tanto en la ciudad no es algo
que mire hacia el pasado, sino por el
contrario su capacidad de transformar el presente y
construir el futuro. En el meollo del testimonio que
terminamos de analizar, existe la misma intención.
Hay una exigencia de transformación a partir de lo
que está, ~de lo que anda suelto en la ciudad". Quiero
creer en esa manera de existir como mujeres.
Así los pasos perdidos en espacios sofiados
resulta la utopía de alguien que se piensa y piensa
las otras/los otros, en transformación socialmente
solidaria, dentro de una resistencia lúcidamente
cotidiana, y que de algún modo es la de la mayoría de
nosotras. Resistencia a no ser, a pasar sin huellas, a
vincularse sin identidad, sin sombra contra el piso,
en la pura desmemoria. Resistencia que se ejerce en
la cotidianeidad de los días y los pasos, en el gesto
solidario, en la protesta pacífica, en la confluencia
de opiniones, en la hermandad de género, lucha
implícita e informal pero lucha al fin que cambia el
perfil de la ciudad. Esta resistencia, insisto, apela a
la ciudad como comunidad. Donde la comunidad se
define por la unidad del pensamiento y la emoción,
por el predominio de los lazos cortos y concretos

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�y las relaciones de solidaridad, lealtad e identidad

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colectiva. La "sociedad" que rechaza la muchacha,
por el contrario, está caracterizada por la separación
entre razón y sentimiento, entre medios y fines ,
forma parte de una masificación, carácter pasivo
que va por donde exige el consumo, es decir, con
predominio de la razón manipuladora y la ausencia
de relaciones identificatorias. Y lo que nos queda
como saldo probatorio de la solidez del testimonio
que hemos explorado, es esa condición de la Otra/o
único e identificable, lo cual presupone un ir de ti a
mí, y viceversa. Un re~conocerse, una comprobación
de nuestras semejanzas y diferencias, al igual que
las calles de nuestra ciudad que se abren, se separan
y se reúnen más pronto o más lejos. Es ésta la
propuesta que prevalece en nuestra testimoniante, y
a lo que alude, sin lugar a dudas, es a la ciudad como
comunidad.
El control que se quiere hacer sobre estos actos
comunitarios por el poderoso ejercicio conservador

del Sistema, es obvio; sin embargo, para concluir
vuelvo al testimonio: sólo con la participación de
cada uno de nosotros accederemos a la equidad de
género y todas las equidades que vienen detrás de
esta Otra, Mujer, Ser femenino, Irrealizada todavía,
en busca de su andar legítimo, autónomo. Otra que
oculta al Otro, al indígena, a los homosexuales, los
negros , los discapacitados, los delincuentes, los
nifios, los pobres, los drogadictos, las prostitutas,
los travestís, en fin todos aquellos que se han visto
escindidos como seres humanos por la orfandad social
y política, los prejuicios raciales y sexuales y han sido
estigmatizados antes que incluidos.
No he querido abundar en lo repetido hasta el
cansancio respecto de las situaciones de desigualdad
y la plena asunción de sus derechos que sufre nuestro
género en todas las culturas más y menos sofisticadas
o avanzadas. Tampoco abundar en tantos ejercicios
de inequidad y violencia, amén de las propias
aplicaciones de políticas que parecen equitativas y

�DESDE EL SICLO P.A.S.A.DO SE 11AM ERC.IDO M•EYOS
T.A.COMIST.A.S SOCIA.LES, Y EM PRIMER L■ C.A.R, LOS
SOS Y .A.CTOS

PROP ■ ESTOS

POR LAS

M ■IERES

S ■IETOS•PRO•

M ■ EYOS

11AM

DISC•R•

.A.■IERTO

.A.SI•

MISMO REMOY.A.DOS ESPACIOS EM LA CI.D.A.D DOMDE EST.A.LLA LA
COTIDIAMEID.A.D, LA ■ETEROCEMEID.A.D Y L.A. COMFUCTIYID.A.D DE LO
c•LT.R.A.L.
que flagrante1nente reniegan de ellas. Tampoco a los
programas y planes de justicia social en la salud, la
educación, la justicia, el trabajo, la cultura, el ocio y la
recreación. No es ésta mi área.
Más bien mi reflexión pasa por no esperar "los
supuestos privilegios con que nos premiarían" con
base en una legislación justa, sino hacernos cargo de
nuestros derechos con paciencia, con nuestros pasos
yendo y viniendo, con la organización silenciosa de
nuestros encuentros y nuestras tareas juntas. En una
suerte de resistencia cotidiana, sin pausa, paso a paso,
día a día, calle a calle, de esquina a esquina. En la plaza
y en la feria, en el parque y en el zócalo, a la salida de la
escuela y de regreso.
México ha retrocedido en equidad de género,
este afio se colocó en el lugar 99 debajo de naciones
africanas y latinoamericanas . Atravesado por la
violencia, la corrupción y los fraudes a todo nivel y en
todas las instancias políticas y sociales. No obstante
desde el siglo pasado se han erguido nuevos sujetos~
protagonistas sociales, y en primer lugar, los nuevos
discursos y actos propuestos por las mujeres han
abierto asimismo renovados espacios en la ciudad
donde estalla la cotidianeidad, la heterogeneidad y
la conflictividad de lo cultural. luego han sido los
ecologistas y, como siempre en todos los tiempos, los
jóvenes junto a las mujeres que desde entonces no

permiten soslayes ni exclusiones.
Todo esto me lleva a concluir que el testimonio que
hemos explorado dice mucho más de lo que podemos
advertir:
la ciudad en la que me gustaría vivir más que
tener una buena infraestructura o cosas materiales,
necesitaría un urgente cambio en la mentalidad y
forma de relacionarse entre las personas que la
habiten. Vivimos en un mundo de materialismo y
estereotipos que nos impiden ser nosotros mismos.
En mi ciudad sofiada las personas dejarían
atrás esa necesidad de aparentar y tendrían más
empatia para con los demás. Habría más enfoques
en el estudio y las artes. Además de darle un valor
muy importante al cuidado de la naturaleza y la
ecología.
Habría participación de la gente para con la
política y no existiría la desigualdad de género y
raza.

Ciudad que implica trabajo y ocio, responsabilidad
ética y educación, pero donde los pasos perdidos
buscan, se buscan , en espacios sofiados de encuentro
y solidaridad. •

�• IORCI c■ tP•u

l monstruo devorador de ciudades despertaba cada mil afios y se tardaba otros mil en
devorarlas por completo. No era grande, era del tamafio de una partícula, con flagelos
largos como hilos de pensamiento que abarcaban las fronteras. Estaba más hecho de
desidia que de costumbre y no le gustaban los días fríos o lluviosos, ni las despedidas. •

E

�Tres poemas
•

■EMDRIK MAASMAM (1899•1949)

Traducción de Osvaldo Rocha

Herfst
De avonden donkeren al.
dit is het regenende jaargetijde
.vaarin wij haar eenmaal ten grave droegen;
ook toen sloegen de bladeren en de regen
over de paden en de zwarte wegen
en het woei duister in de donkre groeve.
alleen was het toen vroeger herfst
en droever.

Otoño
Las tardes se oscurecen ya.
ésta es la estación lluviosa
en que una vez la cargamos hacia la tumba;
también entonces golpeaban las hojas y la lluvia
sobre los senderos y los negros caminos
y soplaba un viento turbio en la fosa oscura.
sólo que aquello fue a principios de otoño
y más triste.

�POl!SÍA

Berusting
T ussen dit ogenblik en rnijn dood
ligt rnisschien een lang leven;
ook een groot?
de hoop daarop heeft rnij allengs begeven;
maar is het groot of klein niet om het even
voor wie gelooft dat wij pas met den dood
gaan leven?

Resignación
Entre este momento y mi muerte
hay quizás una larga vida;
¿una grande también?
la esperanza me ha vencido poco a poco;
¿pero no da igual si es grande o pequeña
a quienes creen que sólo con la muerte
empezamos a vivir?

�Heimwee
De tijden zijn zwart.
wij zijn eeu,ven en eeuwen te laat geboren.
in een mantel gehuld, &lt;loor een

engel op weerlichten doortocht verloren
en &lt;loor het onuitroeibaar heimwee vervuld
den Koning te zien voor Wien ik had willen strijden,
schrijd ik naar den Dood
en die een krijgsman had willen zijn
in de hartstochtelijkste aller tijden,

moet nu in late verwilderde woorden gewagen
van eeuwen, die versomberden tot verhalen
- duister en vurig - van Kruistochten
en Kathedralen.

Nostalgia
Los tiempos son negros.
nacimos siglos y siglos demasiado tarde.
envuelto en un abrigo, perdido por un ángel
en travesía de relámpagos
y poseído por la inconsumible nostalgia
de ver al Rey por el que pretendía luchar,
avanzo solemne hacia la Muerte
y aquel que quería ser un guerrero
en el más apasionado de todos los tiempos,
debe hablar ahora en tardías y caóticas palabras
de los siglos que se oscurecieron en historias
- sombrías y furiosas- de Cruzadas
y Catedrales.

�ENTRE P•ENTES, PASAJES Y FRONTERAS:
LOS ITINERARIOS PARTIC.LARES DEL
YIAJE •TÓPICO MODERNO.

"Vas.finalmente. afingnte un reino en Lu cabeza y hacerte rey o ministro
enélyasídastu5leyes,scguroclequeponrnk1.syde=belladasque=,
son unmero sueño, a nadie ¡xxlrán perjudicar"

J.]. Fm1ánd~dc L¡zard,, El Pensador ~1exicano, Tomo III, Nº4.

•e

(1811)

ómo definir el concepto de utopía en
) 1
la modernidad, específicamente, en el
advenimiento de la Independencia en
el México de comienzos del siglo XIX? ¿Es posible
concebirla como un "mero suefio", como el producto

l.

de una imaginación evasiva de una realidad colonial
que se resquebraja y amenaza derrumbarse? ¿fue
acaso necesario para los mexicanos recurrir a ella
como modo de afrontar los conflictos políticosociales y culturales que se suscitaban?
Rafael Rojas en su ensayo Las repúblicas de aire (2009)
asocia este concepto a la visión del primer grupo de
republicanos que bregó por un cambio político-social
en la América hispánica. Es más, considera la tensión
entre utopía y desencanto como el proceso ineludible
por el que transitaron los primeros ideólogos de las
Independencias hispanoamericanas. Este investigador
analiza la configuración del discurso emancipador
en tensión con los "reflujos de la Ilustración" y con
el prisma de lecturas de escritos de los primeros
conquistadores o misioneros europeos en América
(Rojas: 22,23).

�No podemos negar que la utopía se pergefia en
momentos de crisis político-sociales. Ella estipula
un viaje hacia regiones distantes y extrafias que nos
contactan con sociedades alternas que, irónicamente,
nos otorgan herramientas para cuestionar nuestra
realidad cotidiana. Debido a este carácter dinámico
de "acercarse alejándose",
genera una perspectiva
extrafiada y novedosa de
la realidad cotidiana. Por
ello, la misma contiene
una fuerza movilizadora
que bien puede pensarse
como un primer paso en
el camino del cambio y
la reconfiguración de lo
cotidiano.' Este aspecto
dinámico la lleva a estar
emparentada con el relato
de viajes (Trousson, 1979)
ya que comparte con dicho
género la aproximación
a regiones distantes,
la salida del hogar , las
aventuras del viajero que
experimenta situaciones
que le modifican la vida.
Sin embargo, la utopía
como viaje hacia los
confines, prefigura no sólo
la posibilidad de encontrarnos con una organización
perfecta, sino también de descubrirnos a través del
relato. Genera una suerte de "conversión" tanto del
viajero como del lector, sea ésta de carácter moral,
cívico o religioso. Es decir, el contacto del viajero con
un espacio inexistente y una temporalidad inmutable,2
ofrece al lector la posibilidad de hacer uso de ese
"vacío referencial" como puente (Murnford, 1922),
pasaje (Paredes, 2004) o frontera (Rojas, 2009) hacia
l Su dinamismo se presenta también en la multiplicid,1d de
tempontlidades que la misma contiene. Sobre este aspecto, Bloch
(1979) en su ensayo El prú1cipio esperanza anali::a el funcionamiento
particular de las utopías: ·cumplen un cometido social, una
tendencia reprimida o gemun,ll de un próximo estadio social"
(tomo 11. 41).
1 Al respecto. Oavis (1985). Trousson (1979) y Joset (1981) an,ll.i::an
de qué forma en las islas utópicas predomina un tiempo presente
infinito que no hace mella ni perjudica la vida de los islenos.

la construcción de una realidad distinta. Es necesario
aclarar que dicha construcción (o reconstrucción)3 no
requiere necesariamente de una modificación radical
del contexto sociopolítico del lector, sino, como
bien lo sefiala Bloch (1979), posibilita una antelación
ensofiadora de lo que vendrá.

Teniendo en cuenta lo sefialado, este trabajo se
centrará en analizar la lectura insurgente (Barrera
Enderle, 2010) que pergefia Fernández de lizardi
del modelo utópico social moderno prefigurado por
Tomás Moro a lo largo de cuatro episodios de su
prosa. Ellos son: la estadía de Toribio en la frontera
con los insurgentes; la carta que recibe El Pensador de
su hermano de la Isla Ricamea (ambas producciones
dentro de su periódico El Pensador Mexicano (18121814]); la estadía de Periquillo en la isla de Saucheofú
(1816) y la redacción de la Constitución política de una
3 Mumford estipula dos tipos de utop!a: la de escape y la de
reconstrucc:-ión. Estos modelos de sociedad "perfecta· se prefiguran
con b,1se en clistintos objetivos: evadir momentáneamente la
realidad de forma ingenu,i y superficial por un lado, repensar las
bases morales y c!vicas de la sociedad en la que el utopista vive,
por el otro (2008).

152

�república imaginaria a manos del Payo y del Sacristán
(1825). El objetivo de este análisis es repensar el
acercamiento que este escritor tuvo al género utópico
como modo de reconfigurar su vínculo tanto con
la ciudad letrada (Rama, 1984) como también con el
pueblo mexicano durante los procesos de cambio
social, político y culturales iniciados por el periodo
independentista. Esta finalidad plantea el desafío
de investigar de qué forma puede un letrado criollo
desde su quehacer literario y periodístico plantearse
la posibilidad de construir un discurso americano sin
entrar en flagrante choque con el discurso colonial
peninsular. En otras palabras, es nuestra intención
analizar cómo, frente al viaje de descubrimiento
espafiol (viaje fundador del discurso de la otredad
americana a través de "ojos imperialesn [Pratt, 2007]),
Fernández de lizardi plantea un viaje ficcional que
conlleva un alterno recorrido escriturario. Para ello,
hace uso del género utópico como modelo "en fugan
(sin ser por ello una evasión) del modelo social que
prefigura Moro. Con este procedimiento busca avalar
la construcción de una "comunidad imaginada"
(Anderson, 2007) discursivamente americana.
Comunidad novedosa que nace en respuesta tanto de
la sociedad utópica e idealizada como de la comunidad
opresiva y autoritaria de la ciudad letrada. Ambas
organizaciones son cuestionadas por Fernández de
lizardi debido a su homogeneidad restrictiva, su
proceder distanciado de la sociedad y su terror ante
cualquier tipo de novedad o cambio planteado que
provenga del afuera. 4
Si bien la utopía social que pergefia nuestro
escritor se construye de manera negativa o "en fugan
con respecto al modelo genérico ideado por Moro
(que tendía a concebir a la utopía como plan de
transformación cívico-social), consideramos que
esta negatividad va en consonancia con un objetivo
político-cultural específico de reforma cívico,
política dentro de los parámetros de la Monarquía
espafiola. Dicho propósito establece un diálogo fluido
entre la situación sociopolítica experimentada por
México y el posicionamiento del letrado criollo en
4 la figura del "extranjero" se liga simulcáne-dlllente a la pertenencia
a un esp,,cio y a un conocimiento espectfícos. Por este motivo,
tanto el visitante de otros lares como el pueblo ajeno al circuito de
la letra son vistos como extranos y. por tanto, portadores de una
virtual amena::a de cambio frente al orden imperante.

el engranaje de esta organización. A diferencia del
análisis específicamente genérico sobre la utopía
realizado tanto por Trousson (1979) como luego
por Joset (1981), consideramos que la riqueza de
la construcción discursiva de la misma va más allá
de una mirada intrínsecamente textual. Más aún si
consideramos el tiempo vertiginoso y de búsqueda
de cambios que experimenta la sociedad novohispana
a comienzos del siglo XIX. En particular, se buscará
desarmar la lectura génerica de .Joset que considera el
armado utópico de Fernández de lizardi como una
degradación del modelo genérico dado por estar llena
de quiebres en su forma y contenido.

EL LETRÁDO CRIOLLO COMO HÁ.FR.ACO
SOCIA&amp; EM ,..LA ISLA ESCRITX' DE U CI••
OAO &amp;El'R.AOA.

¿Qué significa e implica "naufragar" en la sociedad
colonial? ¿Qué temores y consecuencias desata en el
accidentado tripulante? ¿y en la sociedad que lo alberga?
¿Cómo concibe la sociedad a aquel hombre que "se dejó
llevar por los vientosn, que se hizo uno con la naturaleza
inaprehensible?
Si bien el naufragio es un narrema común de
este género literario utópico Qoset, 1981), deseamos
singularizar este suceso como dador de un sentido no
sólo literario sino también cultural. Al respecto, Elena
Altuna analiza la riqueza cultural de dicha catástrofe
natural en la empresa conquistadora de Espafia sobre
América. Así, sostiene: "la figura del náufrago se
presenta como diferente en el conjunto de la sociedad
conquistadora; de allí que su inclusión en las relaciones
y crónicas requiera de mecanismos escriturarios
precisos que neutralicen su peripecia y lo reinscriban
en el discurso triunfalistan (1994: 9). Altuna analiza la
figura del náufrago tematizada de manera particular por
distintos cronistas de Indias. Así, destaca la manera que
ha tenido la escritura de la Conquista en "neutraliz~
la voz del náufrago rescatado y obturarla cuando la
misma deviene una voz rebelde. Discurso transformado
en campo de batalla: cuando el hombre "desviadon o
"perdidon es recuperado, sólo puede hacerse a través
de la neutralidad, del didactismo moral o del ejemplo
del buen soldado. El cuerpo perdido es reubicado en el

�campo de batalla discursiva para reasegurar la legalidad
y justificar la empresa de conquista.
Ahora bien, si reorientamos nuestra brújula al
periodo independentista mexicano: ¿cómo se concibe
el naufragio y su posterior recuperación en los distintos
protagonistas de los episodios idealistas e imaginarios
que narra Fernández de Lizardi? Los cuatro episodios
dialogan con el género utópico. Lo que se modifica
entre ellos es el posicionamiento del letrado criollo, su
forma de observar y describir el viaje particular de cada
protagonista.
Analicemos primero los dos primeros episodios que
se publican en su diario El Pensador Mexicano (1812-1814).
Ambos episodios son presentados a través de la escritura
del viajero que surca los confines del lugar "ideal" para
mostrarnos el "revés de la trama". Estas cartas muestran
el desencuentro entre las expectativas construidas por el
viajero al descubrir dicho espacio sofiado y la desilusión
posterior dada por la experiencia de habitarlo.
La primera de las cartas se publica en el suplemento
del periódico a fines del afio 18135 y cuenta las peripecias
de Juanillo al pasar los limites urbanos e internarse en las
afueras de la Ciudad de México. Su partida se justifica
por la búsqueda de este joven letrado criollo de alejarse
de la ciudad corrupta y estancada. Este viaje es avalado,
a su vez, por su tio Toribio quien, de hecho, le sugiere
"sacarse la chaqueta" (186) de la hipocresía urbana
preocupada por intereses .fútiles como la imitación de
la moda europea y el egoismo criollo. Este tio defiende
la vida insurgente que posee un sentido de comunidad
carente en la vida urbana. Entre ambos se produce una
visión sobre la vida en el campo similar a la "Arcadia".6
Para ir alli,Juanillo se "viste a lo payo". Sin embargo,
una vez instalado en las afueras, muestra la contracara
de dicho espacio idealizado. Si bien es rápidamente
albergado por los insurgentes, se lo hace trabajar como
escritor de panfletos y no logra ascender de rango dentro
de dicha organización social. Al sentirse frustrado, regresa
a la ciudad luego de estar menos de tres meses fuera.
5 La [echa exacta de publicación es el 6 de diciembre de 1813. Se

publica como parte del suplemento El Pensador Mexicano, Tomo
11, pp. 353-357. Todas las ciras de los dos primeros episodios se
trabajarán con la edición y recopilación hecha por Maria Rosa
Pal,1zón Mayoral y Jacobo Chencinsky (1968). Obras IH-Pc1iódicos.
El Pensador Mexicano. México, D. F.: UNAM.
6 Tanro para Davis (1985) como para Trousson (1979) el modelo
de "arcadia" si bien está emparentado con la utopla, no cumple
especúicamente con los requisitos del género.

El segundo episodio se refiere a la carta escrita por el
hermano del escritor.7 La misma se publica a comienzos
del afio 1814 y abarca tres números del periódicoª en
los que se cuenta con lujo de detalles las peripecias del
comerciante que se aleja del seno familiar para ser el
amanuense de un caballero inglés en Manila. Debido a
su labor adquiere un buen pasar económico y se casa
con la hija del caballero inglés con quien tiene un hijo.
Tras sufrir un viraje violento del destino, muere su
nueva familia. A su vez, el deseo de volver a su patria
se ve imposibilitado por una tempestad que lo acerca
a las orillas de la "Isla Ricamea" (nombre dado por las
riquezas naturales que la misma posee). Lo interesante
de este relato utópico es que se presenta como una
isla americana con un funcionamiento cívico-político
totalmente dispar al de la Ciudad de México. Existe un
gobernador elegido por el pueblo, los horarios de trabajo
se encuentran regulados, cada ciudadano se encuentra
a gusto y participa activamente para que la regularidad
subsista. El hermano de nuestro escritor es rápidamente
aceptado por las autoridades islefias. Sin embargo, y al
igual que Juanillo, este hombre traslada su ideología
criolla-comerciante a un espacio alterno que obtura
y malinterpreta sus intenciones. En otras palabras, la
primera acción que realiza Manuel al ingresar a la capital
es repartir a través de limosnas gran cantidad de su
fortuna al pueblo, instaurando un sistema de repartición
de la economía impensada para ese espacio. De hecho,
tras otro viraje del destino, este hombre deviene en
Presidente de la isla y el pueblo se presenta confundido
ya que no sabe cómo seguir con su regulación igualitaria
frente a un mandatario comerciante. Con el temor de
una posible rebelión popular, el desesperado hombre se
comunica con su hermano publicista en busca de una
respuesta rápida y eficaz.
Para este primer tramo del viaje utópico, Fernández
de Lizardi asume una postura distante con respecto a
los hechos descritos y un silencio absoluto frente a la
desilusión y desesperación del viajero criollo. ¿Por qué
no responde a los llamados de estos criollos? Por un lado,
se destacan dos motivos innegables: la censura ejercida
por la Colonia a la libertad de prensa y su reciente
7 Este recibe la carra a rravés de un mensajero negro llamado
·Pensamiento" que huye tras la entrega tle la carta. Prefiguración
perfecta de la descripción utópica q lle vendrá.
8 Especificamente, los números 2,3 y.¡ del Tomo IIJ de El Pensador
Mexicano, pp. 385-399.

�estadía en prisión por haber desafiado el abuso de poder
cuenta los parámetros de dicha profesión en la isla por
del virrey Callejas frente a los eclesiásticos insurgentes.
lo que el pícaro fracasa en cada una de las evaluaciones.
Por otro lado, el accionar de estos "náufragos sociales~:
Finalmente, y como último recurso de aquél que se
¿qué hacen los núsmos una vez que se instalan en estos
va a hundir, expone un título nobiliario hiperbólico
espacios idealizados o ideales? Desean escapar, no se
y totalmente distante de la vida de este protagonista.
Sostiene ser "Conde de la Ruidera". Por lo visto, este
acostumbran a la paridad de obligaciones y derechos
que estos sitios imponen.
"ropaje de soberbia" ensordece al virrey que lo invita
El tercer episodio suele ser retomado por muchos
a formar parte de su conútiva y lo libera del trabajo.
Esta configuración discursiva nos lleva a cuestionar
criticos literarios9 debido a sus claras descripciones
tomadas del género utópico. Este suceso se encuentra
si efectivamente el naufragio "purifica" moralmente a
en la novela El Periquillo Samiento escrita en el afio 1816.10
Periquillo." Es decir, el accionar inmoral de este pícaro
La estructura del relato utópico
mexicano deviene en autoridad
es muy sinúlar a la del hermano
MAYECACl M
respetada dentro de la isla utópica.
6
del escritor: Periquillo se LA
0■ E Al respecto, coincidimos con las
encuentra en Manila. Asciende REALlli FERMAMDEZ DE apreciaciones que esgrime Joset
sobre las "fallas" de esta isla en
social y económicamente
LlliRDI
A
TRAYÉS
DEL
gracias a su labor como
relación con el modelo genérico de
amanuense. Decide volver a su CÉMERO ■T6PICO
DE• la isla de Tomás Moro: no existe
patria y se sucede la tempestad. M ■ ESTRA OTRA ARISTA la igualdad entre sus habitantes;
A diferencia del relato anterior,
el lujo que debería estar elidido ya
en este caso el viajero fue M■Y DISTINTA A TRAYÉS sea a través de la vestimenta como
llevado a Manila preso por DE LA LIBERTAD OTORCA• también a través de las viviendas,
sus acciones léperas, propias
predomina en esta región; el
del pícaro urbano. Toda la DA POR LA FICCl6M MÁS gobernante supremo no es elegido
tripulación fallece y este criollo P ■ RA COMO ES LA DE LA democráticamente. Sin embargo,
se encuentra a la deriva. Uega
la felicidad entre los habitantes
MOYELA.
a la isla de Saucheofú ubicada
y la regularidad impartida por el
en las costas del Pacífico
sistema existen a fuerza de un
Asiático. El ser el único náufrago de la tripulación
sistema represivo mediante el cual son condenados a
que se dirigía a Acapuko le permite reconfigurar su
muerte o mutilados aquellos que infringen la ley. Más
identidad, fraguarla a través de la elaboración de su
que darse a conocer la ley, aquí se plasma en las paredes
discurso. Asi, cuando es interpelado por el virrey
de la ciudad impidiendo a sus habitantes desconocerla.
sobre su identidad va metamorfoseándose en pos de la
El episodio mencionado tergiversa la posición del
exención del trabajo manual. Su identidad va mutando
letrado criollo que narra los eventos del pícaro bajo una
rápidamente en pos de la aceptación de las autoridades
mirada humorística. Ya no predomina el alejanúento
islefias: sostiene ser abogado, médico, teólogo. Frente a
silenciado, sino que el letrado rescata el ingenio del
cada uno de sus títulos, el virrey lo evalúa teniendo en
pícaro para subsistir exitosamente en una sociedad
extremadamente regulada. Como vemos, la navegación
que realiza Fernández de Lizardi a través del género
9 Algunos de los critícos literarios que retoman el episodio utópico
son: Spell {1976), Franco (1979),.Joset (1981), Calderón de Cuervo
utópico demuestra otra arista muy distinta a través de
(2001), entre otros.
la libertad otorgada por la ficción más pura como es la
10 Como bien lo senala .Joset (1981), esta parte de la novela no
pudo ser publicada en el ano 1816 debido a la censura que sufrió
de la novela.
por las duras criticas c¡ue reali::a Fermínde:: de Lí=ardí contra
Por último, y como destino final en esta navegación
la esclavitud. Aparecerá en los anos 1830-1831 ya transcurridos
vanos anos de la muerte de nuestro escritor (1827). El episodio
multiforme y desbordada, se destaca la creación de la
~

utópico abarca del capitulo XIV al XV!Il Se toma como referencia
l.t edición reali=ada por Editora :Madrid en 1976: Fernández de
lizardi, Joaquín (1976) [1816]. El Pcriqu1ll0 Sarnicnio. Madrid:
Etlitom Nacional.

ll En este aspecto, coincidimos con la mirada de Joset (1982) y
diferimos &lt;le la perspectiva de Ctlderón del Cuervo (2001).

�Consritución política de una República imaginaria a manos
de dos personajes ficcionales que constituyen su
último periódico en 1825.12 Este episodio abarca
varios números de su periódico y consta de la
confección detallada de una nueva organización
para el pueblo mexicano realizada por dos hombres
comunes (el Payo y el Sacristán) en plena disidencia
con respecto a los manejos irregulares del poder.
¿Por qué Fernández de Lizardi pergefia una
constitución nueva y más justa cuando en 1824 ya
se había confeccionado y aprobado una constitución
republicana?
A lo largo de la redacción de dicho documento
imaginario, el Payo actúa como amanuense del
Sacristán. El documento que construyen estos
dos amigos se ve enmarcado por las palabras del
Sacristán que lo incita a su compadre a escribir
para "no ahogarse en un vaso de agua" ( 415) como
hacen otros . Nuevamente, el
temor ante el hundimiento ,
la preocupación generalizada
frente a un sistema político
todavia en crisis, le permiten
a Fernández de Lizardi jugar
con el sentido del término
"naufragar" desde un lugar
opuesto al tradicional.
En este episodio ambos
personajes "leen al poder"
a partir de la escritura y reescritura de sus cimientos.
Como gesto novedoso, ellos no
se encuentran en una región
distante e intangible, sino que,
situados en la ciudad de México,
imaginan un futuro distinto
para su patria. Ciertamente el modelo utópico social
no se traslada a México. Sin embargo, se producen
correspondencias entre las leyes que rigen la isla que
visita Periquillo y la constitución imaginaria que arman
estos personajes en relación con la regulación del poder
religioso, la supresión de la vagancia y la delincuencia y
el apoyo firme hacia la mejora educativa.
11 Conversaciones del Payo y del Sacristán, en Fernánde= de Ll=ardi,
José Joaqtún (1973). Obras V: Periódicos. México: lTNAM. ~Omeros
16-21, pp. 414-528.

Este último episodio dialoga con el género utópico
a partir de la confección de un proyecto sociopolítico o "proyecto histórico", como sefiala Joset.
En él participa activamente Fernández de lizardi
como ciudadano representante del pueblo mexicano
al denunciar el abuso de poder que realiza el
Cabildo Eclesiástico de México al negar el proceso
independentista del mismo.13
Según la interpretación de J oset, esta constitución
armada por dos integrantes del pueblo de México
corresponde a la reducción del imaginario a
un futuro posible en el folleto. Sin embargo,
consideramos que en este documento la imaginación
no se limita sino que se transfigura y dialoga con un
nuevo presente que exige un compromiso directo
del letrado criollo (sin que deba necesariamente
renunciar a su estilo humorístico). Al respecto,
María Rosa Palazón Mayoral (2006) destaca la
importancia que
ha tenido este
episodio ( así como
tantos otros folletos
del autor) en la
transformación
y autonomía del
pueblo mexicano.
Para ella, no es
problemático el
pasaje entre el relato
utópico y la escritura
de una constitución
imaginaria ya que
los ve como aportes
~
inconmensurables
de la personalidad
u tópica de este
escritor ilustrado y reformista. Empero, enmarca la
utopía dentro de un laberinto,14 espacio que confina
y aísla al visitante que ingresa fácilmente a él para
luego no poder salir.
13 Esta denuncia se encuentra en el ~1m10rial escrito como anexo a la
Co11sri1uci6111magi11ana escrilo por el Pensador Mexicano al Consejo
de Gobierno criticando al Cabildo Eclesiástico de México por sus
actirudes coloniales (445).
14 la ,mtologia que reali=,m Maria Rosa Palazón ~fayoral junto con
Maria Esther Guzmán Gutiérrez se intinila El labcri11rodc la uwpía.
U11aancologiagrncral (UNAM, 2006).

156

...
.•..:..
j

......

.•
j

•1◄
►

2

••
.-

......

!•

�CODA: LDE •TOPÍAS O DECEPCIOMES'I
FERMÁMDEZ DE UliRDI Y
COMSTR•C•
Cl6M DI.A.L6CIC.A. DE LA P.A.TRI.A..

s•

A lo largo del análisis de estos cuatro episodios dispares
hemos visto cómo Fernández de lizardi reconfigura
su posicionamiento criollo dentro de una sociedad
mexicana dinámica y, por momentos, enigmática.
Para lograrlo, se distancia discursivamente de la ciudad
letrada, espacio confinado al que sólo unos pocos pueden
acceder. Este espacio de poder, conformado por jueces,
escribanos, médicos, abogados, acciona como una "isla
escrita" ya que se distancia del pueblo y lo regula a
través del dominio de la escritura. Este sector es el que
se mantiene fiel a la organización de poder instalada
por la Colonia y reniega de los cambios. Frente a ella,
Fernández de lizardi se configura como un "náufrago
social" a la deriva del sistema colonial que se hunde. Para
reubicar su discurso, instaura una via de debate a través
de un juego del poder a partir del uso de la imaginación
y de los beneficios de su trabajo como publicista en una
nueva sociedad ávida de información y de novedades.
Su labor, como la de muchos otros pensadores del
periodo independentista hispanoamericano, será la
de fundar el "espacio discursivo de la patria". Desafío
agotador y conflictivo que este escritor asumirá desde
distintos géneros narrativos, pero siempre asociado a
una perspectiva reformista y a la búsqueda inalcanzable
de la verdad que subyace por debajo de la uniformidad
totalizadora tanto de la ciudad letrada como de una
perfecta utopía de escape.
Si pensamos el vinculo de Femández de Lizardi con
la escritura, no podemos negar el carácter performativo
(Mozejko, 2007) ("curativo") de la misma. Femández
de Lizardi a lo largo de todos sus escritos, ya
sean periodísticos como enteramente ficcionales ,
ha persistido en la búsqueda inalcanzable de
transformación de sus destinarios en alertas patriotas
dispuestos a reflexionar sobre el acontecer cotidiano y
en debatir sobre su pronta mejoría. Para lograr dicho
objetivo, este escritor se alía a la mordacidad, a la sátira
corrosiva ligada a la representación de los vicios de
los mexicanos. Es decir, en búsqueda del bien social,
de la utilidad pública, Fernández de Lizardi erige
su escritura como la conjunción de una mentalidad
dialógica entre la utopía y el desencanto. La cura de

los vicios morales viene acompafiada de la corrosión
de la escritura, de la decepción de una literatura del
buen gusto ligada inextricablemente a la producción
de la ciudad letrada, a una lectura ya anacrónica para
los tiempos modernos y dinámicos en los que escribe
nuestro publicista. •
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��La voluntad de muerte preside el furor de vivir y no al=amos a

distinguir cuál nos inspira.

AlbcnCaraco, Breviario del caos1

lbert Caraco fue un ser oscuro, tan escondido
como su obra, pues no existen anecdotarios,
ni referencia de amistades. No hay familiares,
conocidos, compafieros, contemporáneos, nadie que
hable de él. Su obra es fundamentalmente
autobiográfica, dolorosa, cruda, incluso incómoda
por su exceso de pesimismo y lucidez lacerante que
va desde conmover y reflexionar hasta irritar y
sentir desesperanza. Sus textos están cubiertos de
elementos complejos donde la cobardía, el falso
optimismo, la hipocresía de la sociedad, la soledad
infinita del Hombre y su interminable e infértil
autocompasión prevalecen.
El presente ensayo es un intento desde la
perspectiva psicoanalítica de entender la compleja
vida, muerte y obra de este autor, a partir de las
propuestas de Tyson acerca del negativismo en
el carácter, una manera de entender todo lo que
nos rodea como algo funesto , carente de sentido
y anti-optimista; las ideas de Sandler y su equipo
(1957) acerca del papel determinante de la madre
en la formación de nuestra forma de ser, nuestro
carácter. Así mismo me llama la atención lo dicho
tanto por Kaslow y colaboradores (1998) y Bell (2001)
en torno al significado del suicidio. Por último, las
aportaciones sobre la creatividad hechas tanto por
Freud (1908) como por Grinberg décadas después
(1971), complementan las reflexiones que enuncio a
continuación.
Albert Caraco nació en Constantinopla (ahora
Estambul) en 1919, un 8 de junio. Hijo único
proveniente de una acomodada familia sefardí,
pasó su infancia en diferentes países huyendo de
la persecución nazi (República checa, Ale1nania,
Argentina, Uruguay, Brasil, Austria, Francia ... ).
Como menciona en L'homme de lettres (1976): "Pasé los
primeros diez afios de mi vida en Alemania, los diez
siguientes en Paris, los diez siguientes entre Argentina
1 Nota sobre las referencias de Caraco: Salvo a4uellas que aparecen
en Breviario cid caos y Pose mor!C111, las cuales son del traductor
Rodrigo Santos. el resto son re-.ilizadas por mi.

y Uruguay" (207-208). La necesidad de emigrar de su
padre,José Caraco, un banquero judío, tacafio, cerrado
y temeroso del antisemitismo, hizo a la familia cambiar
de residencia constantemente. De esta manera los
Caraco carecieron de lo permanente, aunque en los
tiempos en que residieron en alguno de estos países
intentaron establecer relaciones sociales, llegando
incluso a hacer que su hijo declamara o contara cuentos
e historias ante los vecinos. Ya de adolescente, aunque
su intención era estudiar medicina, Albert Caraco se
graduó en 1939 de la carrera en negocios por la Escuela
de Altos Estudios Comerciales en el Liceo Jansonde-Sailly, en París, seguramente por influencia de su
padre, heredero de comerciantes. Después de esto, sus
padres y él se asentaron por afios en Uruguay, en la
calle Mariscal Estigarribia, no lejos del mar, adoptando
la nacionalidad uruguaya en 1941. (Ese mismo afio
solicitaron en París pasaportes hondurefios intentando
obtener la ciudadanía en dicho país, valiéndose incluso
de sobornos ya en Honduras, siendo luego revocados.)
Una vez en Uruguay su padre decidió ubicarse
discretamente en el barrio negro de Palermo en un
intento por pasar desapercibido debido a su constante
miedo al antisemitismo. De hecho, en su afán de no
ser perseguidos y encontrar mejores opciones de vida,
decidió convertir a su familia al catolicismo. Durante
esos días, Caraco encontró en la lectura y la escritura
su único placer. Se refugió en su habitación para leer
libros en inglés, espafiol y francés , apilándolos en
todos lados de forma meticulosa. Es ahí donde inició
su carrera como escritor. Obtuvo reconocimiento
desde sus primeras obras (ilustradas por él mismo),
las tragedias Inés de Castro y Les Martyrs de Cordoue
publicadas en Brasil en 1941. Al afio siguiente, en
Buenos Aires publica con ilustraciones realizadas
por él una serie de poemas y cuentos, Le Cycle de
Jeanne d'Arc, Le Mystere d'Eusebe y Retour de Xerxes.
Para 1946, luego de la Segunda Guerra Mundial,
los Caraco regresaron a Francia 2 a vivir en la Rue
Jean Giraudoux 34. Es precisamente en París donde
Albert inició una férrea disciplina autoimpuesta que
consistía en escribir 6 horas en horario fijo. Por Le
livre des combats de l'iime (1949) (El libro de las barallas
del alma) recibió el Premio Edgar Allan Poe. Poco
2 ·Naci ~ira rnl entre 1946 y 1948, fue entonces cllil,?do abrí mis ~os al
mundo, hasta ese momento me encontraba ciego. (Carneo. 197): 12).

�después colaboró en el periódico Le Monde.3 Para 1967
publica L'homme ga!ant, texto difícil, un tratado de
moral pesimista, densa y crudamente claro. Es una
oda a la misoginia encubierta por premisas acerca del
cortejo, la caballerosidad desviándola hacia la villanía
y explotación del género femenino . En L'homme de
!ertres expresa su rechazo al artista contemporáneo,
atado al trabajo y al dinero, atrapado por el Estado.
De todos estos libros, probablemente su obra más
representativa es su diario íntimo Post mortem, que
además incluye otros textos, el ensayo titulado "lo
deseable y lo sublime", donde el hombre sabio es aquel
entregado, masoquista, perdido en ideales que no le
pertenecen; y "Escritos sobre religión", una serie de
ideas hipercríticas, mordaces, directas y ácidas hacia
la moral religiosa y sus representantes. 4 Sus ensayos
sobre filosofía y política son ásperos, críticos y sin
tapujos. Por ejemplo, definió al nacionalismo como: "el
arte de consolar la masa de no ser más que una masa
y de presentarle el espejo de Narciso: nuestro futuro
romperá ese espejo" (Caraco, 2006: 90). Y en otro lado
sostiene:

que "la vida eterna es un sinsentido" (6); se definía
racista y colonialista (1975: 141). Contradictorio en
su identidad, enaltecía por un lado a los judíos como
"la médula de la raza blanca" (1975: 36) para luego
rechazarlos. Misógino, antagónico al deseo físico y
emocional, escribió que "El deseo no tiene nada de
honorable en sí, y el placer no tiene nada de sublime»
(1985: 248); en otro texto remata, pues prefiere "sus
propias manos a las piernas de una mujer" (1985:
67). Esto es mucho más claro en Ma co11fessio11: "Cómo
odio el orgasmo sexual, así que tomé el estado de
contemplación, transporte, calma, deleite, certeza y
vértigo, donde me vuelvo a mí mismo hasta por tres
horas" (1975: 27). A pesar de ello odiaba su propia
sexualidad: "Odio mi falo más que todo en el mundo ..."
(1985: 135). De hecho, la simple idea de tener hijos
deformes le aterraba y se mantuvo en contra del
matrimonio y la reproducción:
iFelices los muertos! iY tres veces desdichados
aquellos que, llenos de locura, engendran! iFelices
los castos! iFelices los estériles! iFelices incluso
aquellos que prefieren la lujuria a la fecundidad!
Pues ahora los onanistas y sodomitas son menos
culpables que los padres y las madres de familia,
porque los primeros se destruirán a sí mismos y
los segundos destruirán el mundo, a fuerza de
multiplicar las bocas inútiles (2006: 125).

Nuestras revoluciones son puramente verbales y
cambiamos las palabras para darnos la ilusión de
estar reformando las cosas, tenemos miedo de todo
y de nosotros mismos, encontramos la manera de
eliminar la audacia yendo más allá de la audacia y
tener ocupada la locura exagerando la locura" (30).
En la obra de Caraco se aprecian fuertes influencias de
Nietzsche, Baudelaire, Camus, Cioran. En sus textos
acusa al ser humano de ser el artífice de su corrupta
condición, de su desmedido odio, de su inevitable
derrota. "Hay que redefinir al Hombre y repensar
el mundo, pero ya es demasiado tarde, incluso para
sofiar con ello" (97), sentenció. Y es que Caraco jamás
ocultó sus ideas aprobaba la pena capital; afirmaba
3 Hombre culto, dominó el francés, alemán, inglés y espaiiol, Jo cual
en momentos se observa en sus obras al insertar frases de alguno
ele estos idiomas en sus hbros en francés. A pesar de escribir
mayormente en fomcés, Can1co aborrecla a los franceses y mmca
se clewvo en su empresa por devaluarlos. Su desprecio se debió al
me=quino rechazo de su obra por parte ele la comurudacl intelectual
fomcesa, llegando en ocasiones a pagar por ser publicado. Sólo
enaltec!a la Francia de entre 1600 y 1800 (Llera, 2010: 11).
4 Escribió: "Nuestras religiones no nos sirven para nad,i y los
creyentes no tienen ra=ón ele ser..." (Caraco, 1006: 22).

la peculiar relación de Albert Caraco con su madre,
Elisa Scharwz, se expresó en una representación de
ella misma dividida: por un lado seductora, atractiva
y con claras inclinaciones incestuosas hacia su hijo,
parcialmente realizadas a través de sus mimos; por
el otro lado, una madre sobreprotectora, posesiva,
moralista, crítica con las mujeres y la sexualidad,
destructiva. Como él mismo lo dice, ella lo "alejó del
amor" (referido en Navarro, 2006: 13), pues inhibió
de alguna manera el placer y gusto de Albert hacia
las mujeres al hacerle ver desde nifio lo negativo del
sexo femenino. Por ejemplo, mientras se maquillaba
le decía a su joven hijo cómo a través de dicho arreglo
las mujeres ocultan su verdadera y oscura esencia.
Al rechazar la sexualidad, Caraco abandonó la
posibilidad de alejarse de su madre. "Me impuso el
deber de seguir siendo el nifio eterno" (13), reclama.

160

�l■STO

MAYARRO S■■RAYA EM
CARACO LA CATÁSTROFE DE
LA A■ Sl!MCIA., EM ■ MA IM.A.CEM
Y RELACIÓN COM ■MA MADRE•
AMA.MIE, PROTECTORA, A.MICA,
YERD■CO

DE O■IEM MO D■ DA EM
IDEMTIFICARSE IMCL■ SO A 1..-1.
TAR Y DESEAR I■ ESTADO IMAMI•
M.A.DO.

A todo esto se afiade la evasión del padre, auto~
invalidado de la dinámica entre su esposa y su hijo
(Miller, 1953; Rochlin, 1953; Sandler, Daunton &amp;:
Schnurmann, 1957; Tyson, 1994). La preocupación
por su madre subrayó el aislamiento y negativismo
social de Caraco, así como la progresiva
desvitalización de sí mismo y su entorno. Su
relación la hizo necesitarla vorazmente, sufriendo
cada que ella enfermaba (lo cual no era raro, fue
una mujer delicada de salud por mucho tiempo),
angustiado por el temor de perderla, lo que al final
ocurre en 1963 debido a un cáncer de laringe.
Caraco se entregó a la escritura y compuso esa
serie de aforismos dolorosos, tocados por su sentir
desgarrado a tal punto que parece insensible, que
se tituló Post morrem. Justo Navarro (2006) en su
introducción a esta obra subraya en Caraco la
catástrofe de la ausencia, en una imagen y relación
con una madre~amante, protectora, amiga, verdugo
de quien no duda en identificarse incluso a imitar
y desear su estado inanimado. Escribió Caraco:
"Debemos olvidar a nuestros muertos en tanto que
muertos, pero nos está permitido seguir su modelo
y perpetuar sus obras, lo demás son melindres". Y
en las últimas lineas lo deja más claro: "Mi madre
se ha convertido en el altar donde, a mi pesar, ya
había de ofrecerme a ese principio del que ella
ignoraba ser el anuncio en la tierra" (Caraco,
2006a, pág. 49).
Pose morrem es sobre todo una muestra de la
relación con y los sentimientos que tuvo hacia sus
padres. Por ejemplo, cuando "la Sefiora Madre"
es incinerada, se lee: "... ahora que se disuelve,
finalmente y por primera vez duerme sin suefios".
En su dolor acusa al padre, pues a él:
...lo lastima el menor de los recuerdos, los meses
finales le ocultan los aflos, la máscara de la
muerte ofusca las luces de una vida cien veces
más larga, entre dos irrealidades elige la peor
y toma la desgracia por la verdad suprema.
¿Me atreveré a decirle que se engaflaJ ¿Qué
prueban las semanas oscuras? Sólo dan prueba
de sí mismas y no testimonian ni contra lo que
antecedió ni contra el sueflo que las seguirá
eternamente.

�También acusa a su madre: "Me pregunto si la quiero y
me veo forzado a responder: No, le reprocho que me haya
castrado..." (1~17). Pero a pesar de estas afirmaciones, la
verdad es que Caraco se mantuvo vivo sólo por atención
y respeto hacia sus progenitores.5 Luego de la muerte
de su madre, anunció: "Si una mafiana mi padre no se
despertara, yo lo seguiría de buen grado" (Navarro, 2006:
9). Así fue: el siete de septiembre de 1971, al día siguiente
de morir su padre (algunos autores y tímidos biógrafos
sugieren que fue pocas horas después del deceso), y al lado
de éste, ingirió un pufiado de barbitúricos y, decidido, se
quitó la vida cortándose la garganta.6 Tenía 52 afias.
A pesar de su escasa biografía, pueden apreciarse
diferentes elementos para comprender la naturaleza
de la personalidad de este malogrado escritor. Las
ideas de destrucción, rechazo, prejuicio y abandono
fueron gestando en Albert Caraco una serie de
reacciones internas ante las cuales la necesidad de
des~involucrarse de las cosas, las calles, las personas
y de sí mismo activó fenómenos psíquicos graves
que se evidencian en su postura contradictoria y de
rechazo hacia la raza judía, las mujeres, sus padres y él
mismo (Antinucci, 2004; Bohm, 2010). De lo anterior,
el vínculo con sus progenitores fue más que singular,
siniestro. Caraca no relacionaba a sus padres con la
vida, al anticipar con terror y deseo su muerte. Lo vital,
para él, se convirtió en algo totalmente indiferente,
secundario, intrascendente. Por ello, la idea del deceso
de sus padres le daba tanto un sentido de existencia
como un anhelo de morir y unírseles. 7 El suicidio se le
presentaba como una defensa o solución ineficaz ante
el desmoronamiento interno (Abraham, 1911; Fenichel,
1945); por eso, unirse a sus padres a través de la muerte
fue un anhelo preciado, incluso esperado:
5 En Ma co11fcss1on se define: "Tengo 50 afias, y es ahora o nunca pam
voh-er a mi mismo. )!o me gusta la vitla y no me acuerdo haber sido
amado, la idea de que poclr!a morir en cualquier momento fue mi
consuelo, y mientras el tema se acerca aumenta mi alegria, tengo
prisa en dejar este mundo. Aparte del trab,ijo del esp!rim. nada me
apega a la existencia( ...) mi piel no me pertenece, mi sexo ante mis
ojos es un extranjero... " (Caraca, 1975: 11).
6 Bíllé, un explorador de la obra de Caraca níe&lt;6 a dicho método
afirmando que se ahorcó. Sin embargo es la única referencia que
difiere de las demás (ver Ramón, 1011).
7 Esto lo entendemos desde lo que B. O. Lewin (1953) concebia
como el ·s uefio primordial", que consiste en una Uga::ón emre la
pulsíón de muerte y d placer, siendo d suicidio la meta a cumplir
par,1 que este sueño, que está anees de todo y antes de todos on1rra.
Son anhelos ele fusión donde se regresa incluso a lo inanimado, en
fusión con los padres que ya no existen en este caso.

la vida eterna es un sinsentido, la eternidad no es
la vida, la muerte es el reposo al que aspiramos, vida
y muerte están ligadas, aquellos que demandan
otra cosa piden lo imposible y no obtendrán más

que humo como su recompensa. Nosotros, quienes
no nos contentamos con palabras. consentimos
en desaparecer y aprobamos este consentir, no
elegimos nacer y nos consideramos afortunados
de no sobrevivir en ninguna parte a esta vida,
que nos fue impuesta más que dada, vida llena
de preocupaciones y de dolores, de alegrias
problemáticas o malas... (Caraca, 2008: 6)
Sin embargo, Caraca se suicida y este acto funge como
el clímax de su erotismo negativo, manifestado en
su rechazo a la sexualidad en pareja, la misoginia,
la afinidad con la pena de muerte y la insaciable
expresión del negativismo en el ser humano y la
sociedad.ª Probablemente esta visión representaba
una manera de negar las bondades del sentido
común, la vida tradicional, las estructuras familiares
estándar y las relaciones productivas de pareja.
Involucrarse de manera positiva con su mundo
representaba un riesgo demasiado alto ante la
posibilidad del desmoronamiento. La ansiedad
anticipatoria era tan terrorífica que el mecanismo
menos enloquecedor era invalidar la vida tradicional
del ser humano, renunciar a lo espiritual y volcarse
contra los valores universales: No es que Caraca no
quisiera vivir, necesitaba morir (Bonner, 2006).
Para Albert Caraca, escribir siempre fue
insuficiente, pues jamás fue una vía resolutoria
para atenuar sus angustias, su soledad, sus odios,
su tristeza. 9 Su obra, al ser cruda, directa y trágica
le impidió resolver sus fantasías. Escribir se
convirtió en un intento compulsivo por solucionar,
sin lograrlo, su conflictiva paranoide, su agresión
interna, la relación entre la depresión y la tendencia
suicida, la operación de componentes narcisistas en
la motivación a quitarse la vida, su autodefinición
8 Dos obras de Caraca altamente interesantes y en las cuales se
observa sus dilemas en torno al sexo y el papel de la madre en
la organi::ación de su propia genirnlld&lt;td inhibida, incoherente,
contradictoria y fóbicarneme integrad,i son L' Ordrc el le Scxc (1970)
y en su desarrollo sobre la obra de Kraft Ebing: S11pplcmc11c a la
Psychopatlria Sc,\llalis.(198 3).
9 No por nada alguna ve= escribió que su vida era una página en
blanco por escribir.

162

�esta relación de conveniencia. He aquí
como víctima-victimario y cómo
S■ ■ORROR A LA
por qué nadie actúa sobre las causas ni
percibía a la humanidad entera. Asi
SOLEDAD
LO
YOLC6
deplora los efectos que éstas implican
mismo, los patrones suicidas son
como inevitables consecuencias"
correlativos a la existencia de una
EM S■ CONTRARIO:
(Caraca, 2008, pág. 6).
imagen agresiva, contradictoria en
■ M ■ORROR A LA
la mente de uno o ambos padres.
COMYIYEMCIA.
Al reconocerse como víctima del
las representaciones de objeto fueron
integradas de manera fragmentada, en
mundo, de sus padres y del destino,
partes aisladas, divididas, situación
se organiza una falsa identidad.
que creaba diferentes reacciones internas bajo angustia:
En tal caso el suicidio representa una destrucción de
necesidad de aprecio, cercanía y amor absoluto, así como
dicha falsa identidad como una forma de cumplir los
uniones cuasi-simbióticas, y por el otro desprecio, odio
propósitos dinámicos de saberse victima (castrado
e indiferencia a las figuras importantes en su vida y a
por su madre, judío errante, incomprendido, solo,
su ambiente, el cual era inseguro e inconsistente, (Blatt,
etc.) y eliminar su contraparte de victimario. 10
1974; Kemberg, 1976; Gilbert&amp;: Cols., 1996; Gunderson
Esto habla de fallas graves en la representación de
&amp;: Cols., 2004). Tal situación le generó a Caraco un
los padres y figuras importantes en la mente que
horror a la soledad, pero especificamente a aquella que
evidentemente incide en su propia representación y en
el entendimiento de las cosas. Todos, incluso él mismo
la ausencia de sus padres le ocasionaría, pues de alguna
manera decidió retirarse del mundo desde afios antes
eran antagónicos, &lt;ligase sociedad, género femenino,
de su suicidio, volviéndose asceta, desinteresado de
razas, la humanidad entera:
la vida y la sociedad que no aceptaba y repudiaba. Su
horror a la soledad lo volcó en su contrario: un horror a
Una vez que la gente sea persuadida de que
la convivencia. Así, durante su vida, a partir de todas sus
sus hijos serán más infelices que quienes los
experiencias de pérdidas, muertes, cambios y tensiones
engendraron, y sus nietos aún más infelices ,
diversas, se erigieron una serie de identificaciones con
una vez que sean persuadidos de que no hay
lo muerto en interacción con una siniestra necesidad de
más remedio en el universo. de que la ciencia
afirmación, donde la muerte es la única solución psíquica.
no hará milagros y de que el Cielo está tan vacío
Todas sus frustraciones, miedos, dolores y angustias,
como su bolsa, de que todos los religiosos son
sus decepciones y odios, sus repudios y malestares los
unos impostores y de que todos los gobernantes
llevó a su cuerpo, siendo el receptor de todo, odiándolo,
son estúpidos, de que todas las religiones están
rechazándolo, enfermándolo, atacándolo, matándolo,
rebasadas y de que todas las políticas son
matándose. Asi mismo, la imposibilidad de establecer
impotentes, se abandonarán a la desesperanza
lazos de amor con nadie, le f.acilitó mucho más su retiro
y vegetarán en la incredulidad, pero morirán
del mundo (Dolto, l984;Ann, 1989; Kaslow &amp;: Cols., 1998;
estériles. Ahora bien. la esterilización parece
Bell, 2001; Maltsberger &amp;: Cols., 2011; Bergstein, 2013). Lo
ser la forma que la salvación toma, y sin la
escribió en Posemortem: "Mi amor sólo se dirige de la santa
desesperanza y sin la incredulidad los hombres
indiferencia y ya no me confundo con ella, mi vida entera
no consentirán nunca en volverse estériles ,
es una escuela de la muerte" (2006a).
las mujeres menos todavía , es el optimismo
Como sostiene Tomás Ramón (2011) "Caraco es un
quien nos mata y el optimismo es el pecado por
excelencia. La negativa a confiar y la negativa
maldito, no un escritor que incorporó el malditismo como
etiqueta para vender más e insuflar rebeldía impostada
a creer acarrean indefectiblemente la negativa
a sus lectores, sino un maldito que no tiene lugar en las
a engendrar, es un nexo que se niega e incluso
estanterías y que ha sido deportado de las librerías". La
aquellos que quisieran despoblar el mundo, antes
existencia trágica de Caraco de nueva cuenta nos invita
de que sea demasiado tarde, no osarán profesar
a una interesante reflexión en tomo a la polémica acerca
10 El 1n1smo tratamient o se lo sugiere al mundo entero en más de un
de la existencia o no de la llamada pulsión de muerte.
sentido en sus text os.

�CARACO MO M■ RIÓ PARA DEIAR DE EXISTIR, CARACO SE O■ITÓ LA
YIDA PARA IMCRESAR A ■ M ESTADO DE ■MIÓM Y F■SIÓM, DOMDE
LAS A■ SEMCIAS DE s■s PADRES DEIAROM DE PROYEERLE EL ■ MICO
ASIDERO O■E TEMÍA PARA SICMIFICAR S■ YIDA.
Independientemente de si estamos a favor o en contra
de dicho impulso, podemos observar cómo la idea de
la muerte "cobró vida" en los escritos de Caraco, y
no sólo eso, en más de un sentido se convirtió en un
motivo, la meta última, anhelada por él: "Tendemos
a la muerte como una flecha al blanco, y no fallamos
jamás" (Breviario del Caos, 2008: 8). Caraco no murió
para dejar de existir, Caraco se quitó la vida para
ingresar a un estado de unión y fusión, donde las
ausencias de sus padres dejaron de proveerle el único
asidero que tenía para significar su vida. Muertos
los padres no había camino que seguir más que los
destinos de sus progenitores, adelantando el último
respiro por cuenta propia.
Albert Caraco sigue muerto debido al
desconocimiento de su obra, pues se encuentran sin
traducir a nuestro idioma la mayoría de sus textos. Su
natural pesimismo ha tenido un funesto éxito que lo
arroja como a su versión de la naturaleza humana en
la oscuridad de sus letras, en un vacío negro lleno de
soledad, dolor y hastío reflejado en sus ensayos, donde
la muerte, su compafiera de vida, necesitaba hacerse
presente y cubrir con su sombra todo lo que él mismo
había dejado de entender como vivo: "Rodaremos
unidos en las tinieblas sin retorno y el pozo de sombra
nos acogerá, a nosotros y a nuestros dioses absurdos,
a nosotros y a nuestros valores criminales, a nosotros
y a nuestras ridículas esperanzas" (Caraco, 2006: 17).
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�A la letra

Del diario a la nada
e ■ÁR■ARAIACO■I

er diarista es el otro extremo
de la autodestrucción.
Pero ser diarista durante
un número exagerado de afios
tiende a orillar al diarista a
la autodestrucción, previa destrucción, se sobreentiende, de
su cúmulo completo de diarios y
extensiones de sus diarios, como
pueden ser las agendas, las listas
cotidianas de quehaceres y hasta
los directorios telefónicos. Y la
situación se agrava aún más si

S

aparte de diarista el diarista es
escritor. Peor, si lo es durante
un número exagerado de afios,
pues además de manuscritos
cuenta con borradores, notas y
diarios de trabajo.
Es mi caso , y estoy mu y
preocupada pues el otro día, por
ejemplo, sin mucha conciencia
de lo que hacía , destrocé mi
agenda por el extremo inferior
y lo que tenía apuntado para
el sábado y el domingo de las

veintiséis semanas del afio
quedó hecho trizas.
Quería que la agenda cupiera
en una bolsa reducida que cargo al
hombro y, presa de desesperación,
cometí ese error, irreparable
y además alarmantemente
sintomático. Sintomático, es
decir, de mi tendencia a la
autodestrucción. l o peor es que
ni siquiera medí previamente
cuánto "le sobraba" a la agenda
original para que cupiera en la

�bolsa reducida, pero lo cierto fue
Pensé (pero, les que pienso?)
El hecho es que, a lo largo
que cancelé el registro de los fines
en que el uso de la computadora
de igual cantidad de afios, he
de semana de 2015 en vano, y la
de por sí es un atentado
creído que guardar éstos y otros
agenda mutilada finalmente no
descarado contra el registro y
documentos ( cartas, fotografías,
la conservación del día a día a
cupo en la bolsa relativamente
recortes de periódico) podía
chica que pensaba cargar de arriba
pesar de que pretende ser todo
tener un significado más allá de
abajo para tener permanentemente
lo contrario. Me parece más un
mí, y cada vez con más frecuencia
conmigo el registro detallado de
artículo de úsese y tírese. Si es
me asalta la idea de que esto
mis compromisos del afio, sociales,
cierto que en ese "ahí" electrónico
es pretencioso por no llamarlo
de trabajo, de viajes, aparte de
se guarda "para siempre" y con
tajantemente falso, pues basta con
listas (minuciosas) de quehaceres
verdadera precisión "todo",
pensar que todo mundo hiciera lo
pendientes y diversos proyectos.
también es cierto que con
mismo para que sea obvio que el
idéntica exactitud "todo" lo
Éste fue el error que cometí y
material acumulado, interesante
o no tanto , sencillamente no
por el que, por más arrepentida
registrado puede ser inaccesible
que esté, no me perdono.
o indescifrable por otro o
quepa, no en una bolsa reducida
Para qué lo hice, o para qué
simplemente irreparablemente
sino en el espacio: ni siquiera
lo hice sin tomar medidas en
destruido "para siempre"
una computadora gigante podría
todos sentidos. Y por qué lo hice.
mediante el agua o el ácido
acumularlo y sortearlo.
¿Síntoma de qué digo que es? No
pertinente o el martillazo o el
Si la prensa impresa y los
paso de considerarla una acción
botón pertinente también.
libros impresos están tendiendo
autodestructiva. A lo
a ser electrónicos por
largo de más de cincuenta
temor a que dejen de
PODÍA
IIA.IIER
TIT•LA.DO
ESTAS
y cinco afios me he
caber en las bibliotecas
dedicado a registrar mi día PA.CIMA.S '"EMTRE LO •TIL Y LO IM• y las hemerotecas, y
a día en todos los niveles
si las computadoras,
IÍTII:''
Y
•MA
COMCL.SIÓM
DE
ES•
imaginables, registrarlo y
por mucha carga que
conservarlo. El miedo, la TAS REFLEXIOMES P•EDE SER: LO aguanten, tienen
angustia de sentir que, si
O•E CA.BE, CA.BEF Y LO O•E MO límites, la tendencia
no lo hiciera, mi día a día
al no registro, a la
se perderia para siempre, CA.BE, MO CA.BE.
no conservación, es
es demasiado angustiosa
obvia. Mayormente,
para ser soportable. Y
si el material consiste
llevo un número exagerado de
A lo largo de los afios de ser
de diarios y sus extensiones,
borradores de cuentos, de novelas,
afios (¿pero en qué consiste o
diarista he jugado todos los juegos
cómo puede medirse un número
aplicables al diarista. He recorrido
de ensayos y las respectivas
exagerado de afios?) enfrentando
la gama de posibilidades que
versiones en limpio de esto
esta misión autoimpuesta como
parten de sostener que quien lleva
último.
para que cuando me encuentro al
diario quiere que su diario sea
Podía haber titulado estas
menos cada vez más cerca de que
leído, a las contrarias, que llegan
páginas "Entre lo útil y lo
concluyera de fonna natural cometa
a sostener que quien lleva diario
inútil" y una conclusión de estas
el error que cometí de empezar a
suefia con quemar el cúmulo
reflexiones puede ser: lo que
concluirla de forma antinatural,
completo llegado el momento.
cabe, cabe; y lo que no cabe, no
¿Pero cuál es ese momento?
descuidada e irreparable. No me
cabe. •
¿Cómo preverlo?
perdono.
~

~

66

�Letras al margen

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e ID.A.RDO A.MTOMIO PA.RRA

in duda alguna, el trabajo
pictórico de José Clemente
Orozco no es sólo uno
de los más reconocidos entre
la producción de los pintores
mexicanos, sino también uno de
los más estudiados en nuestro
país y en el extranjero. los análisis
de sus murales, de su pintura
de caballete, de sus dibujos, han
abundado desde que el creador
vivia y, a la fecha, sesenta y seis
afios después de su muerte, los
libros que se han dedicado tanto
a las peripecias de su existencia

S

como al estilo inconfundible
que imprimió cada una de sus
piezas bien podrían conformar
una biblioteca. Por esta razón,
cualquiera que haya seguido de
cerca los títulos que giran en torno
a él podría preguntarse, extrafiado,
¿un volumen más sobre el artista
jaliciense?, ¿qué más se puede
decir sobre él y sobre su arte?
Por supuesto, como respuesta se
podria argumentar que, tratándose
de una obra inagotable, siempre
serán bienvenidos nuevos enfoques
que aporten distintas luces acerca

de sus técnicas y significados; o,
como sabemos que las maneras de
mirar cambian con el paso de los
afios, que nunca está de sobra un
nuevo análisis desde la perspectiva
de una sensibilidad actual.
No obstante, al tratarse del
ensayo -o la colección de
ensayos- que lleva por titulo La
ma110 siniesrra de José Clemente Orozco.
Derivaciones, transbordos y fugas, del
poeta Ernesto lumbreras, acaso
no haya necesidad de esgrimir los
argumentos convencionales, pues
desde que uno recorre los párrafos

�ERMESTO

L■ MBRERAS

MO PRETEMDE MA•

RRARMOS LA BIOCR.A.FÍA. DEL ARTISTA, P■ES
SABE

O■ E

ES DE SOBRA COMOCIDA POR

s■s

SEC■IDORESp IIÍMICAMEMTE 11.A.CE AL■SIÓM
A CIERTAS ETAPAS CLAYE DE

S■

EXISTEMCIA

PARA CEMTRARMOS EM LO O■E EM YERDAD LE
IMTERES.A.: LA IMPORTAMCIA O■E T■YO LAAM•

P■TACIÓM DE S■ EXTREMIDAD S■PERIOR IZ.
O■IERDA EM LA FORMACIÓM DE S■ CAR.Á.CTER
Y EM S■ EXPRESIÓM ARTÍSTICA.
iniciales advierte que el autor lo
llevará por derroteros diferentes de
los de la critica de arte tradicional,
incluso muy distantes de los
de la crítica de arte escrita por
poetas. Pero, ,en qué consisten
este alejamiento y esta diferencia?
En que para Lumbreras -quien
a lo largo de todas las páginas del
libro avanza con la seguridad de un
experto en el artista en cuestiónla obra de Orozco por momentos
parece ser tan sólo un pretexto
formidable para explorar a fondo
un tema que lo ha obsesionado
toda su vida, y utiliza ese pretexto
con el fin de conducir a sus lectores
en un recorrido lúdico a través
de la medicina, la filosofía, la
pintura, la anatomía, la escultura,
la poesía, la narrativa, la música, el
cine, la fisiología y la historia. Ese
tema es, como él las llama, el de
"las extremidades superiores del
hombre". El tema de las manos.
Siempre he pensado que, a
diferencia del narrador - quien
despliega su palabra situado en
medio de su audiencia y cuenta
con el silencio de todos mientras

teje la trama de sus historias- , o
a diferencia del poeta -que pone
al descubierto sus emociones
cantando entre la multitud-, el
ensayista opera como quien se
sienta al lado de nosotros para
entablar una conversación sobre
lo que en ese momento ocupa su
mente. Claro, hay conversadores
desagradables, demasiado
enérgicos, ríspidos; también
están los dogmáticos, los que
pretenden adoctrinarnos, o los
que sólo enarbolan diatribas
cuyo objeti vo es desestimar
cualquier argumento; pero
por fortuna existen asimismo
los conversadores amables,
entrafiables, convincentes, ésos
que exponen sus opiniones
animándonos a expresar la
nuestra, los que consideran la
plática como una construcción
colectiva y saben abrir espacios
de silencio para que los demás
podamos intervenir. Y como
bien puede apreciarse en su
libro, Ernesto Lumbreras es
uno de estos últimos: un poeta
que, cuando está en vena de

68

ensayista, convierte sus textos
en una sencilla aunque profunda
conversación.
¿Una conversación acerca de
un miembro amputado? Si y no.
La mano siniestra de José Clemente
Orozco versa, es cierto, sobre el
pintor jaliciense y la extremidad
que perdió a los veinte afios
cuando jugaba con pólvora, pero
también sobre otros mancos
ilustres y sobre las manos en
general. Desde el texto preliminar
que abre el volumen, titulado "El
cerebro en forma de mano (piedra
de toque)", Lumbreras emprende
la escritura de lo que podríamos
denominar una historia cultural
de nuestras extremidades
superiores, con lo que consigue
que sus lectores, al llevar a cabo
un acto tan simple y automático
como, digamos , encender un
cigarro o tomar un lápiz, dejemos
de hacerlo con la inocencia de
siempre para ponernos a pensar
en la maravilla que significa
tener la capacidad de realizarlo.
Y es que si, allá en la prehistoria,
cuando el cerebro humano
aún no terminaba de formarse,
era la mano la que cumplia
sus funciones de inteligencia
-como nos enteramos gracias
a los científicos citados por el
autor- es imposible volver a
contemplar nuestro cuerpo como
lo hacíamos antes.
Entre esta línea temática
-la de las manos- y otra
regida por el devenir de la vida
y la pintura de José Clemente
Orozco, las ideas del libro fluyen
en capítulos breves a través de
múltiples asuntos subordinados,
con una naturalidad que sólo

�puede estimularnos a continuar
la lectura. Ernesto lumbreras no
pretende narrarnos la biografia del
artista, pues sabe que es de sobra
conocida por sus seguidores;
únicamente hace alusión a ciertas
etapas clave de su existencia
para centrarnos en lo que en
verdad le interesa: la importancia
que tuvo la amputación de su
extremidad superior izquierda
en la formación de su carácter y
en su expresión artística. Su tesis
de que José Clemente Orozco era
en realidad zurdo, y de que tras la
amputación, como suele ocurrir,
siguió sintiendo, tal vez con
mayor intensidad, la presencia de
la mano ausente, adquiere mayor
consistencia conforme avanzamos
en las páginas, al grado de que
al final de la lectura quedamos
convencidos no sólo de que
hemos penetrado en un ámbito
de la vida del artista que antes
ignorábamos casi por completo,
sino de que ahora estamos más
capacitados para comprender los
trazos, el estilo y muchos de los
detalles que antes nos intrigaban
de sus pinturas. Conversador
persuasivo, lumbreras apoya
sus aseveraciones no sólo
con argumentos científicos o
históricos, sino con anécdotas
pertenecientes a una larga
nómina de mancos ilustres
entre los que pueden contarse
narradores como Miguel de
Cervantes Saavedra, el manco
de lepanto, y Ramón de Valle
Inclán; poetas como Salvador
Díaz Mirón; pintores como
el argentino Cándido lópez;
músicos como Paul Wittgenstein
y militares políticos como Álvaro

Obregón. Menciona también
a otros artistas plásticos que,
al igual que Orozco, centraron
su atención en la perfección de
las manos, como Miguel Ángel,
Leonardo da Vinci, Holbein
el Joven, Rubens y Augusto
Rodin. Comenta asimismo obras
literarias que se abocan al mismo
tema, como Veinticuatro horas en la
vida de una mujer, de Stefan Zweig,
La ma,w encantada, de Gérard de
Nerval, "la mano cortada", de
Guy de Maupassant, "la mano
del comandante Aran da" , de
Alfonso Reyes o Las manos de
mamá, de Nellie Campobello
-este último libro ilustrado en
su segunda edición por el propio
José Clemente Orozco-; repasa
ensayos de Roland Barthes,
Montaigne, Michel T ournier; y
cita varios poemas que abordan
el mismo tema de autores como
José Ángel leyva, Juan Manuel
Roca, Blanca luz Pulido, José
Ángel Valente y Luis Cernuda.
Por cierto , en el apartado
donde habla del poema titulado
"Había en el fondo del mar", de
este último autor, es posible
advertir qué tan antigua es para
Ernesto lumbreras la obsesión
por el tema de las manos: por lo
menos se remonta a sus afios de
estudiante de preparatoria.
Este bombardeo de ideas,
relatos, poemas, anécdotas y
trozos de vida que giran en
torno a un solo asunto -el de
las extremidades superiores del
hombre- estimula la imaginación
del lector en tanto avanza en las
páginas del libro siguiendo la
trayectoria artística de Orozco
y la forma en que evolucionó

su estilo al plasmar los cientos
de manos que pueblan su obra
pictórica. De este modo, y con
una notable capacidad de síntesis,
Ernesto lumbreras consigue
llevar a cabo un asedio completo,
totalizador, del que salimos con
la sensación de haber examinado
una obra enciclopédica, cuando en
realidad tan sólo leímos poco más
de ciento cincuenta páginas. Tal
impresión se debe, tal vez, a que
la organización del volumen - eso
que ahora llaman "curaduría" de
los textos, pero que no es más que
una edición acertada por parte del
autor- permite que las piezas
que lo integran, que con seguridad
fueron concebidas y escritas en
diferentes momentos, establezcan
una suerte de acumulación, donde
las ideas alternas son atraídas al
tema rector, o a los temas rectores,
como fragmentos que buscan el
imán, sumando sus intensidades
en la mente de quien las lee.
Recorrer La mano siniestra de
José Clemente Orozco, de Ernesto
lumbreras , es, más que una
lectura, algo semejante a entablar
una larga y sabrosa plática con
un hombre culto que no nos
amedrenta con su erudición, sino
que va dejando caer referencias y
alusiones, ideas y comparaciones,
de modo casual. Es la visión de
un poeta, es decir, una visión
imaginativa y artística, sobre la
psicología y los procesos creativos
de uno de los más grandes
pintores mexicanos , sí, pero
también sobre un tema corporal
que nos atafie a todos los seres
humanos, quienes, al llegar a la
última página, nos conocemos un
poco más a nosotros mismos. •

��o me gusta hablar de
mi trabajo cuando doy
clases: me caen muy
mal los profesores que usan el
tiempo de sus sesiones para
hacer comerciales de su obra ("mi
libro X es un ejemplo perfecto
de esta técnica narrativa... , se
los vendo") o para darse masajes
en el ego a costa de sus alumnos
desprevenidos ("Elenita -o sea,
Poniatowska- siempre me decía
que yo era el mejor de mi gene,
ración...").
El afio pasado, sin embargo,
me preguntaron por mi proceso
creativo -esa idea rara- en
los últimos minutos de la última
sesión de un curso que estaba
dando. Cedí. Empecé describiendo
los hábitos de escritura de Mario
Vargas Llosa.
Yo supe del tema, por un amigo,
hace muchos afias. Al parecer, el
propio Vargas Llosa hablaba con
frecuencia de cómo trabaja. No
recuerdo dónde lo habrá leído mi
amigo, o si me dijo siquiera su
fuente, pero parte de lo que él me
contaba viene, entre otros lugares,
en una entrevista de 2000 que
apareció en la revista Nexos y que
cito a continuación:
Sí, yo trabajo con una disciphna
de oficinista. Trabajo casi
siempre en las mafianas en mi
departamento, donde esté, hasta
las dos de la tarde y esas horas
son para mi las más creativas.
las horas en que yo avanzo más
inventando, escribiendo. En las
tardes, por lo general, voy a una
biblioteca. Me gusta mucho
trabajar en bibliotecas, porque
cambio de ambiente, de entorno.

Para no tener claustrofobia, que
es una cosa que me ocurre si me
quedo en un sitio mucho tiempo.
[...]
¿Eso cuá11to tiempo te Ucva?

Unas cuatro, cinco horas de
trabajo. Y luego me voy a la
biblioteca. Gozo mucho esas
tardes cuando corrijo lo que he
escrito en la mafiana y puedo
atiadir, puedo cortar. Además,
también leo, hago notas , el
trabajo de investigación es para
mí muy importante. Es una
investigación no en busca de
la fidelidad, de la verdad, sino
de familiarizarme con un tema,
con una cierta gente, una cierta
época. Y eso a mi me va creando
un clima que es muy estimulante
para escribir.

lEscribesama110?
Sí, la primera versión siemprees a
mano. Con tinta y en cuadernos.
,Escribesen cafés?
Escribo en cafés también. En
Madrid,por ejemplo, a veces voy
a un cafecito muy simpático que
hay en la Plaza del Ángel, que
se llama El Café Central. En las
tardes está siempre solitario. O
sea, que a las tres, cuatro, cinco
de la tarde es perfecto. A las seis
hay que escapar porque ya llegan
los habitúes. Pero esas tres horas
está generalmente v-acío y a mí
me gusta mucho.

La imaginación de mi amigo, o la
mía después de tanto tiempo, le
agregaba a la descripción hecha
por el escritor la imagen no de
un departamento, sino de un

TAMBIÉN MEMCIOMÉ
EL DET•LLE DE LO
M■CHO O■E S■ LA•
BOR LE DEBE (O LE
DEBÍ.A.) A S■ ESPOSA,
PATRICIA LLOS.A..
despacho con paneles de caoba en
las paredes y un enorme escritorio,
de espaldas a un ventanal desde el
que se ve, como mínimo, la Gran
Vía de Madrid. Y también afiadía
un detalle que no he conseguido
verificar. que en días desprovistos
de inspiración, para no atrofiarse,
Vargas Llosa copiaria enteras las
planas de El País. Cualquier cosa
para no dejar pasar un día sin
escribir.
T enniné de contar la que yo
entendía la rutina de trabajo de
Mario Vargas Llosa y dije:
-Desde que supe que tiene esa
vida lo odio.
Todo el mundo se río pero
yo me quedé muy sorprendido.
No había pensado en decir eso.
No odio a Vargas Llosa: no lo
conozco. Entre los muy pocos
escritores importantes que he
llegado a ver en persona no está
él y probablemente no lo estará
nunca. Su imagen pública no
es su persona y mis opiniones
sobre su trabajo (varias de sus
novelas son deslumbrantes; otras
lo son menos y su trabajo como
opinador y articulista lo es menos
aún) no tendrían por qué ser mis
opiniones sobre él. Al mismo
tiempo, yo seguía hablando:
también mencioné el detalle de lo
mucho que su labor le debe (o le
debía) a su esposa, Patricia Llosa,

�c•AMDO MI ESPOSA. Y YO LO LEÍMOS, EMTEM•
DIMOS O•E LA YIDA. DE L•IO DE YA.RCA.f 11OSA.
ERA. SICMO DE •MA. DESIC.A.LDA.D TODA.YÍA.
MAYOR.
como él mismo dijo, por ejemplo,
en su discurso al recibir el Premio
Nobel en 2010:
Ella lo hace todo y todo
lo hace bien. Resuelve los
problemas, administra
la casa, pone orden en el
caos, mantiene a raya a los
periodistas y a los intrusos,
defiende mi tiempo, decide
las citas y los viajes, hace y
deshace las maletas, y es tan
generosa que hasta cuando
cree que me rifie me hace el
mejor de los elogios: "Mario,
para lo único que sirves es
para escribir".

He pensado en esto desde
entonces y creo que existe
una razón obvia para lo que
dije: aquella rutina rígida, rica,
ventajosa, envidiable de Vargas
Llosa me dolía en la conciencia
de clase. El tiempo continuo
y la concentración que Vargas
Llosa disfruta son artículos
de lujo que casi nadie tiene en
este tiempo, y menos todavía
entre los escritores. Nuestro
futuro, como el de casi toda
la especie humana, se ve cada
vez más fragmentado y a la
vez repartido entre cada vez
menos actividades más allá de
la producción, la distracción
superficial y algunas horas de
suefio.

72

No habia leído el artículo
"Las 'chachas' del boom
latinoamericano" de Noemi López
Trujillo, en el que la escritora
espafiola detalla la forma en
la que las esposas de Vargas
Llosa, Gabriel García Márquez
y otros auto res de esa misma
"generación" recibieron todas un
trato machista y condescendiente
de sus maridos, por los que
sacrificaron casi cualquier
posibilidad de hacer algo por
ellas mismas. Cuando mi esposa
y yo lo leimos, entendimos que
la vida de lujo de Vargas Llosa
era signo de una desigualdad
todavía mayor.
Como ese día me habia
tocado preparar la comida y ella
estaba lavando los platos - y
este reparto es lo normal para
nosotros: no hay días continuos
de escritura a expensas de nadie
en la casa-, los dos nos reímos
con un poco de amargura y
concluimos lo mismo:
-Nos falta una esposa -y
luego nos desviamos a bromear
sobre Vargas Llosa, su romance
con Isabel Preysler y la forma en
la que un titular idiota de una
revista de chismes le quitó a él el
nombre.
-"La mamá de Enrique
Iglesias anda con autor famoso"
- citamos. Qué más podíamos
hacer. •

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\

74

�l. EL TALLER DE ARTES PLÁSTICAS

que ser espontáneo, el secreto es el trabajo."
la vida normal era estar en el Taller de Artes
e inscribí en el Taller de Artes Plásticas.
Plásticas. Había una hermandad con la gente de
A Gerardo Cantú, Pablo Flores y
teatro, que nos visitaba. Con los de danza también.
Marcos Cuéllar les debo mucho, sobre
En aquel entonces estaban Julián Guajardo,
todo a Gerardo, a Marcos, a Ceniceros, quien
Rubén González Garza, Poncho Alvarado, Felipe
Diaz Garza, luis Martín. Recurrían a los artistas
era alumno pero ya con capacidad para ensefiar.
Gerardo Cantú recién llegaba de la Ciudad de
para que ilustráramos los folletos de mano
México; traía la bandera de que había estudiado
que hacía la Universidad. Nos turnábamos; a
con Diego Rivera. De ahi la famosa frase de
veces era Armando lópez , otras Ceniceros o yo.
"cocinar los colores". Por
Así nos fuimos dando a
cierto que yo nunca aprendí
TODO HACÍAMOS EM EL conocer. Era un ambiente
a cocinar, por eso todavía la
de camaradas y amigos.
;
DI.A. A LA YEZ PRAC• Cuando uno no traía para
digo.
Di el estirón de lo que TICÁBAMOS TODAS LAS comer o irte a tomar una
realmente quería ser. El
copa no faltaba quien dijera
TÉCMICAS.
TODO
SE
COM•
grupo de artistas que ahí
yo estoy trabajando, me
empezamos solíamos irnos l ■CABA■
TEMÍAMOS LA pagaron, órale, yo invito.
al café a filosofar dentro de
Nos dábamos la mano en
HABILIDAD
PARA
DECIDIR
lo poco que sabíamos de
materiales. Incluso cuando
las técnicas y los estudios. SI ■M DÍA SÓLO O■ ERÍA• batallábamos con un cuadro
Todos con la meta de que
MOS HACER CRABADO O o con una composición,
algún día se nos reconociera
si no estaba el maestro,
;
como pintores. Había DIB■IAR -A LAPIZ O AL siempre habia gente que se
gente que es ahora muy PASTEL-p LAS DISCIPLI• ayudaba entre si. Y hasta
importante en la plástica,
la fecha es lo que reina. Al
como Ceniceros y Gerardo MAS ERAM DE ■ MO MISMO.
menos entre mis antiguos
Cantú, quien era el maestro
compafieros que ahora son
entonces pero que se juntaba con nosotros para
pintores y maestros reconocidos.
los suefios esos, no de opio, pero sí de ideas y de
Trabajé todo a la vez. José Guadalupe Guadiana,
fantasía.
excelente pintor y gran ceramista, de pronto nos
Entre ellos estaban Jorge González Neri,
daba clases de cerámica. Pasaba media mafiana
Armando lópez , Amado García, José García. De
con él y luego pasaba con Guzmán del Bosque que
ahi salían cosas muy interesantes. las propuestas
nos daba grabado y litografía. Gerardo, la clase de
de cada uno. los maestros decían que teníamos
pintura. Ignacio Ortiz, dibujo. Todo hacíamos en
que buscar un estilo. Nosotros nos preguntábamos
el día. A la vez practicábamos todas las técnicas.
qué es el estilo, qué voy a hacer.
Todo se conjugaba. Teníamos la habilidad para
Había un maestro , Francisco Guzmán del
decidir si un día sólo queríamos hacer grabado
Bosque, a quien yo le hice la pregunta respecto a
o dibujar -a lápiz o al pastel-; las disciplinas
qué era el estilo. Me dio un discurso del estilo. Me
eran de uno mismo. Conocer la técnica de todas
dijo: "Mira, no te preocupes ahorita por el estilo,
las actividades era benévolo para lo que queríamos
ponte a trabajar. De la manera en que va a salir
hacer, que era dar clases, ensefiar. la labor de un
tu estilo es trabajando, pero no como lo hacen
artista es ensefiar. A quienes les di clase y siguen
aquí ustedes, cinco horas , sino tienen que ser
en la pintura siguen aplicando las técnicas que les
diez, quince, trabajar siempre. Solito te vas a dar
ensefié y les da muy buen resultado. Así que no fue
a conocer porque el estilo te va a salir, pero tiene
en vano el paso por el Taller de Artes Plásticas.

M

75

�2. ESCRIBIR Y/O Dl■-IAR
En la primaria una maestra me dijo: "Mira, Alberto, si
quieres ser pintor tienes que trabajar mucho. Para que
tu mano se acostumbre tienes que rayar mucho, hacer
mucha caligrafia". Yo no hacía caligrafia sino dibujos.
Cuando el maestro nos explicaba una historia o nos
dictaba, yo en vez de escribir me ponía a dibujar: mis

resúmenes eran gráficos. Llegaba el maestro:
-A ver, lqué está dibujando?
- Pues lo que usted está dictando. lNo dictó que
Cristóbal Colón, las carabelas, La Nifia, La Pinta, La
Santa María ... ?
-¿Pero dónde está lo escrito?
Me daban unas friegas porque no faltaba quien
dijera:"Alberto no está escribiendo, está dibujando". •

76

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MI
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...

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guerra suc!a

COMVERSA.CIOM COM

-:
•• CORAL ACUIRRE
IACOYOTA
e todo aquello sólo retengo imágenes,
girones, me dice Coral un sábado por la
tarde. Fueron días feroces, agrega mientras
enciende un cigarrillo. Frunce el cefio y se echa hacia
adelante, los codos en las rodillas, la cabeza gacha.
Luego me mira de lado como evocando los dias más
oscuros de su vida, los que la marcaron a fuego, los de
su desaparición en Bahía Blanca. Vista asi me recuerda
a Tali ta, la coyota de recuerdos en El resplandor de la

D

memoria, o Chayito, la adolescente que se niega a
olvidar al hermano desaparecido en Los últimos rostros.
Estamos en la sala de su casa. Anochece y Bertha no
llega. ¿Dónde andará? Bertha es una estudiante de
sociología a la que adoptó tras la muerte de Dardo,
su compafiero. No es la única. La pasta se cuece a
fuego lento en la cocina. Esperamos a los amigos.
¿Has escuchado algo de Lucia? Trabaja con la gente
de Ayotzinapa. Linda piba, me dice. Tu desaparición,

78

i1
~

1
o

i

�,.

que me iban a llevar a un campo
de co11ce11tración. Lógico, éramos
S s•RCE DEL 11:Si •• militantes.1978. El 24 de diciembre, al
POR O•E ME PROD.10 filo de la Noche Buena, abren la puerta
y hay dos presas. Una de ellas tiene
DESC• ■RIR O•E EM
SÍ, SOM 11101
una bebita en brazos. Y la carcelera
MOMTERREY
dice: Saben que está sola, saben que
Llegan a mitad de la 11oche, a las dos
•MA c•ERRA s•C■Al' está mal. Las presas me pidiero11 que
o tres de la maiiana. Había un policía
le traiga a la nirla para que la te11ga un
CORAL.A.C.IRRE
de uniforme y después todos los demás
rato en brazos, porque usted necesita
de civil. Entran al departame11ro de
calor huma110. Esa es como la primera
Chiche. Nos pide11 las crede11ciales y yo oigo, esto posiblemente
luz, la primera cosa huma11a que me sucede en todo ese horror
me lo i11vento: sí, so11 ellos. Nos mete11 en el ascensor. Cuando
que yo no entendía. La memoria me ha ayudado a e11te11der,
bajamos vemos soldados con ametralladoras rodeando
juntando fragme11tos de historias, como siempre.
el edificio. U11a cosa espantosa. Un oficial del ejército me
MEMORIA
mira con pena y me dice bueno, esperemos que 110 sea nada.
Porque recié11 regresábamos de la orquesta sinfó11ica y
todos estábamos vestidos de lujo. Entonces nos llevan a una
ROBERTO K.A.P•T (RK): Los últimos rostros y
comisaría. Ahí nos tienen casi vei11ticuatro horas. A los cinco:
El resplandor de la memoria forman parte del mismo
Néstor, Sam, Dardo, Chiche y yo. Al amanecer yo me asomo
proyecto narrativo. lQué une a estas dos novelas?
COR.AL .A.C.IRRE (C.A.): Digámoslo pronto: lo
por la ventana y veo que sacan a Chiche esposado. Chiche
cruza la mirada conmigo y nos despedimos. Pensé éste va al
que las une es mi condición de argentina. Yo necesito
matadero. Y él pensaría lo mismo. Nosotros todavía te11íamos
escribir sobre materiales que forman parte de la vida
cierra ve11taja. Vaya palabra. Ve11taja. Al mediodía nos traen
de América Latina. Y asi como he encontrado grandes
110 sé qué cosa al1í para comer algo. Yo vomité como loca toda
diferencias entre México y Argentina, también he
la tarde, Kaput. Después nos saca11. Me acuerdo que un perro
encontrado semejanzas. Los últimos rostros surge del
policía nos siguió. Eso delataba la presencia del ejército entre
estupor que me produjo descubrir que en Monterrey
nosotros. Son famosos los perros del ejército. Nos suben a
hubo una guerra sucia. Ahi descubro elementos de
una camioneta a los cuatro y nos llevan a la cárcel de Villa
juicio que indican ciertas coincidencias con mi pasado
Floresta. Pero en co11dició11 de desaparecidos porque 11adie
argentino: la existencia de una guerrilla, la represión
sabía dónde estábamos. Me separa11. Me miro con Dardo
feroz de tales y cuales actores... Lo que no preveía era
porque no sabía si volveríamos a vernos. A ellos los llevan al
que mi personaje principal, Andrés, estaba considerado
pabellón y a mí a una celda especial para guerrilleros, e11 la
como un traidor dentro de las filas de la guerrilla. Eso
població11 de mujeres. Allí me des11uda11, me revisa11 y todas
me provoca una fuerte conmoción, porque yo trato
esas porquerías que hace11. En casa, al ver que 110 llegábamos,
a Andrés como un héroe, un héroe reflejado en los
mis padres se van al departamento de Chiche. E11cuentra11
ojos de la nifia. Y resulta que ese héroe es un traidor
nuestros autos, quieren entrar, no los dejan . El edificio
que aparentemente trabajaba para los servicios de
está acordo11ado. Alguien les dice que liabían encontrado
inteligencia del país. Entonces ya no puedo salirme
propaganda guerrillera e11 el departamento. Mi madre como
del tema. El resplandor de la memoria abunda y aborda los
loca empieza a buscamos. Mi padre sufre u11 infarto. En casa
mismos elementos, pero esta vez ejerciendo una critica
había una mujer de servicio. Le dice a mamá: Yo tengo una
de esta memoria porosa, contradictoria alrededor de lo
prima que trabaja e11 Villa Floresta, ¿quiere que averigüemos?
que pasó en Monterrey. Porque entre el término de Los
La prima resulta ser u11a de las carceleras. Da el pitazo de
últimos rostros y El resplandor de la memoria participé en un
que estamos a disposición de las autoridades militares, en
proyecto de investigación alrededor de la guerra sucia
stand~by digamos. Adentro por supuesto 110 sabemos nada.
aquí, en la ciudad. Y la información muchas veces era
La noticia del habeas corpus tarda en llegar. Yo pensaba
contradictoria.
Coral. Es tarde de memoria. La
gente no llega y a Coral no le
queda más remedio que cerrar
nuestra charla con sus recuerdos.

"IOS •&amp;f'l'40S ROS•

••••

79

�RIC: En Los últimos rostros, entonces, trabajas con las

coincidencias México-Argentina; mientras que en El
resplandor de la memoria, por el contrario, te ocupas de las
divergencias. Siempre tomando como eje la guerra sucia...
CA: Es que en el caso de Monterrey la memoria es
mucho más porosa. Mirá, trabajé con seis guerrilleros.
Uno viene y me cuenta: "Yo trabajaba para la
guerrilla como infiltrado del ejército". Y ese mismo
está considerado por la guerrilla como infiltrado del
ejército en la guerrilla. iEs extrafiísimo! Ellos se ríen
mucho de todos estos inconvenientes. Todo eso me
lleva a no tener muy claro el panorama. Por lo tanto
trabajo desde la desmemoria... No, no puedo decir
desmemoria. Mejor desde esa memoria trunca, de esa
memoria porosa. Cosas muy chuscas que me hacen
pensar en una gesta que no ha sido tratada, que no
ha sido analizada, que no ha sido cuestionada por los
mismos protagonistas.
RK: Por lo que me cuentas, ambas novelas se
desprenden de un trabajo de campo.
CA: Sí. Con Los últimos rostros el trabajo de campo
que hago es núnimo. Una compafiera nacida acá me
dice: "Tengo un hermano desaparecido". Con eso me
largo todo el libro. Tengo un hermano desaparecido.
¿Entendés? Ver reflejado en Monterrey ese flagelo que
yo habia vivido en carne propia, allá, en Argentina,
verlo en la ciudad que habito, sin darme cuenta de
que estas cosas hubieran pasado acá, eso me basta
para la novela. Pero entre el término de Los últimos
rostros y El resplandor de la memoria hay un lapso en
donde José Luis Martínez Canizález, María Belmonte,
Cuitláhuac Quiroga, Javier Garza,Jesús Rodríguez,
otra gente de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL y yo echamos a andar un proyecto llamado
Memoria. La memoria de la guerra sucia en Monterrey,
por supuesto. Hicimos una lista de todos los
guerrilleros que pudieran estar todavía acá. Una lista
larguísima. Y cada uno decidió contactar y entrevistar
a los que estuvieran dispuestos a hablar. Yo me uní
con la compafiera que te cuento, que los conoce a
todos, precisamente por su hermano desaparecido.
Y empezamos a hacer las entrevistas. Entonces
entrevisté por ejemplo a uno del comando que
secuestró el avión. Me contó las muchas contingencias
que encararon: me explicó las razones por las que no

se fueron a Chile y finalmente se fueron a Cuba, el
porqué no levantaron a los últimos presos que estaban
saliendo de una cárcel de acá. La distracción de poner
a los tipos que iban en el avión en calzones, por
ejemplo, era para ganar tiempo, para ver si llegaban
los compafieros presos. Y no hay tiempo. Tienen que
despegar. Y eso produce un cisma al interior de los
grupos de izquierda. Se vive como otra traición. Por
eso también el acento de la traición. Porque toda la
experiencia guerrillera acá está como sesgada por
contingencias que aparecen como traiciones.

RK: ¿Te parece que uno de los problemas del rescate
de la memoria, acá, pasa por esas contingencias que se
leen como traiciones? No sólo se sospecha de los otros,
se sospecha de los propios compafieros.
CA: Absolutamente. Cuando echamos a andar el
proyecto Memoria la negación a hablar era terrible... Te
puedo contar una anécdota que tuve con uno que tenía
un quiosco. Alguien me había dicho poco antes que
este hombre era un guerrillero importante. Y yo me
largué sola. El tipo se puso histérico, me dijo que no
sabía nada, que no quería saber nada. Y prácticamente
me echó del quiosco. Es el miedo de que yo no sea yo,
de que lo que se va a ínquirir no sea producto de una
verdadera investigación solidaria, sino el resultado de
vaya a saber qué cosas. Todo el mundo sospecha de
todo el mundo.
RK: Perteneces a la generación del 68, a la generación
de la guerra sucia en América Latina. Si en algo han
insistido es en el rescate de la memoria. ¿Por qué esta
asignatura es tan importante para ustedes?
CA: Porque la desmemoria había sido muy grande.
En primera instancia esta es una autocrítica feroz.
Habíamos sido tan europeos, tan centrados en lo
que pasaba en otras partes, tan ajenos al mundo que
nos rodeaba que cuando nos hicimos cargo de lo que
pasaba en nuestro continente era imprescindible

80

�,ll MÍ LO O•E ME PREOC.PA El LA COMCIEMCIA HISTÓRICA. ESTA
MECACIÓM A COMENTAR, A ADYERTIR COSAS, A LEER MO LO O•E ESTÁ
,..
,..
EM LA s•PERFICIE IIMO LO ·•E ESTA DETlil DE LA s•PERFICIEl' c. A.

dar vuelta de todo. Creo que eso no lo perdemos
nunca más. Es también un proceso orgánico. Yo me
acuerdo que al otro día de que termina el terrorismo
de Estado en Argentina se empieza a trabajar con los
Derechos Humanos. Todo el mundo fue a sacar la
cartilla de los Derechos Humanos para aprendérselos
de memoria. Fue tan feroz el horror vivido que ya
no podíamos ser inocentes. Teníamos que saberlo
todo. La recuperación de los Derechos Humanos
fue importantísima. Inmediatamente se empieza
a trabajar en terapias colectivas , las asociaciones
de psicoanalistas hacían trabajo comunitario en
zonas donde había familiares de desaparecidos. Yo
participé en esos procesos. La premisa del "Nunca
más" es el emergente. N unca más, que no suceda
nunca más. ¿Cómo no va a suceder nunca más?
Mientras tengamos memoria.
U: Entonces la memoria, para ti, para tu generación,
es sobre todo autocrítica...
CA: Sí. De mí, de mi generación, de mi entorno, de los
hechos que yo he presenciado o que están detrás de
mí. Por supuesto.

RK: Es decir, no es llenar un olvido oficial, o no sólo
eso. Es autocriticarse...
CA: Exacto. Decir nunca más. Esto no nos puede
volver a pasar. No podés tener ese hijo de puta que te
dirija. T enés que saber. T enés que tener conciencia. Y
eso define toda una vida. Hay que tener memoria, hay
que tener responsabilidad ética. Acordate que somos
hijos del existencialismo. Esa es otra cosa. Y no del
existencialismo de Camus sino del existencialismo de
Sartre. La responsabilidad ética. Que después, lógico,
se modificó. Pero eso nos quedó para toda la vida. Eso
implica autocrítica ... Yo te diría que la memoria tiene
que incluir eso que la historia no incluye...
RK: Autocrítica...
CA: Crítica y autocrítica. Sin duda.

81

POSMEMORIA
RK: Planeas cerrar este ciclo narrativo con Una patria
aparte. Si en Los últimos rostros abordas las semejanzas
Argentina-México (el descubrimiento de la guerra
sucia) y en El resplandor de la memoria las diferencias (las
dificultades del rescate de la memoria en Monterrey),
¿qué planes tienes para esta tercera entrega?
CA: Me parece que en la tercera me voy al destierro, a
la extranjeridad, la trashumancia, a una América Latina
sesgada por todas estas cuestiones donde nosotros somos
parte como víctimas y como cómplices. En la tercera
quiero rever la herencia, lo que nos viene de atrás. De
momento escribo cualquier cosa, escribo una cosa muy
real y de pronto escribo una cosa como la piel de la madre.
Sé que la primera parte es eso: el recuerdo de la piel de
la madre. La hija antropóloga que anda por el mundo
buscando a su madre desaparecida. Tengo la sensación de
que voy a residir más en la subjetividad que en la historia.
No sé. El proyecto está todavía en agua de borrajas.
RK: Esta parece ser una constante de tu obra, al menos
de la trilogía que nos ocupa: el traspaso de la memoria
de tu generación a las nuevas generaciones. Como
si esa memoria generacional, privada, luchara por
transformarse en memoria colectiva, memoria pública...
CA: Presente...
RK: Presente... Y allí los jóvenes juegan un papel
importante.
CA: En mis obras tiene que haber jóvenes. Tiene
que haber un grupo como el de Lucía que trabaja con
la gente de Ayotzinapa. Tiene que haber una Lucía.
Tiene que haber esa gente. Pero también tienen que
estar los otros. No necesariamente todos tienen que
ser Lucía. Porque además los veo todos los días. No
saben nada de nada. No tienen idea de nada. Y sin
embargo son rescatables. Tienen la posibilidad d e
desarrollar conciencia histórica. A mí lo que me
preocupa es la conciencia histórica. Esta negación a

�comentar, a advertir cosas, a leer no lo que está en la
superficie sino lo que está detrás de la superficie. Eso
es lo que hago todo el tiempo con Bertha.
RK: En El respla11dor de la memoria los personajes
que pertenecen a la guerrilla ayudan a los jóvenes
a encontrarse. Pero al mismo tiempo los jóvenes
permiten que esa generación de fantasmas, digamos,
habiten un espacio. El espacio de la memoria. Me
parece que es un camino de ida y vuelta.
CA: Necesitamos de ellos para realmente ser. Hay
una condición del adulto muy feroz que es la del juicio
sobre los jóvenes. A mí me parece que los jóvenes son
el resultado de nosotros mismos. Yo no creo que los
chicos de hoy en dia no recuerden nada porque sí. O no
tengan idea de nada porque sí. Yo creo que los adultos
ponemos en los jóvenes la responsabilidad de ser,
de existir como presente activo. Hablamos de ética,
de éxito, de felicidad sin advertir que no los hemos
provisto de nada para serlo. Yo no soporto cuando los
adultos dicen que a las generaciones actuales no les
importa nada. A mí me parece horroroso cuando un
adulto dice esto, porque está hablando de sí mismo,
no de los chicos.

RK: Y esa distancia, en tus libros, se cierra en el acto
mismo de narrar, de ellos narrándose. Es decir, se
necesita el diálogo entre dos generaciones, se necesita
hilvanar las coincidencias del presente y del pasado,
para que esta relación cuaje...
CA: Para que tenga sentido, para que sea productiva
en términos memoriosos, afectivos, orgánicos,
conscientes. A mí me aburren los adultos. los adultos
están armados para siempre, ya se la saben todas. El
joven no, el joven es muy interrogante. Asistir a esas
interrogantes, meterte con esas interrogantes, es muy
revelador, muy conmovedor.
RK: Te preguntaba acerca del diálogo entre
generaciones porque en El respla11dor de la memoria
hablas de coyotaje. ¿Con qué trafica Coral Aguirre?
CA: En mis novelas yo llevo y traigo impresiones,
referencias, acuerdos, litigios de antes que los hago
presentes, huellas que también te pertenecen a ti, que
te las estoy dando de alguna manera, impresiones. No
sé. Memoria. la marca de lo que todavía no tenemos,
de lo que todavía no hemos conseguido. Otra vez
de nosotros. De lo que nosotros como gente, como
comunidad, como grupo, como pueblo, debiéramos

82

�acabar de fundar. Es como llevar y traer siempre la
misma pregunta o la misma definición, a propósito
de lo que nos falta, de lo que no tenemos, de lo que
hemos perdido, de lo que tenemos que hallar, de lo que
tenemos que atrapar, que es la parte ética y la parte
que responde a un nosotros.

estructura mental musical. En mis libros vos podés
descubrir dónde está el allegro y dónde está el
andante. No es que yo me lo proponga. Estéticamente
yo tengo una visión del mundo contradictorio,
porque a mí la música me ensefió que el contraste
es lo que opera. Eso, llevado al campo de las ideas,
no me permite imaginar que haya un personaje
LA LECCIÓM M•SICAL DE RÍO DE LA PLATA
que lo sepa todo. Eso está implícito en toda
la literatura de Río de la Plata. Somos sobrios,
RIC: Siempre que
económicos,quedamos
ahi al borde de lo que no
hablo de estos temas
,,LO
O■
E
A.
MÍ
ME
LLECA.
COMO
contigo recuerdo una
se puede determinar
de nuestras primeras
como absolutamente
ORDEM DEL ■ MIYERSO ES EL
conversaciones en
así. Eso se ve en el cine,
CONTRASTE,
YA.
TE
DICO.
Y
EM
ESE
en la literatura, en todo
casa de Melina. En ella
COMTRA.STE ■A.Y IMTERROCA.M•
definías tu función en los
lo que hacemos: estar
grupos de teatro de Bahía
en la cuerda floja, en
TES,P■ MTOSS■SPEMSIYOS,TODO
Blanca. "La parte politica
un punto en el que
ESO O■ E MO TIEME FIMA.Ll' C. A..
eran mis compafieros",
no puedes definir.
decías, "era Dardo, eran
Nosotros aprendimos
los peronistas, y la parte
eso mu y rápido:
estética era yo. De ahi su importancia." En tus novelas
la cosa sigue, el mundo no está concluido, por
jamás descuidas el aspecto estético. Y aquí conectas,
lo tanto el personaje no se las sabe todas ni el
me parece, con una tradición muy concreta, la de Río
narrador puede decidir todo. No hay absolutos.
de la Plata, en la que el narrador o los narradores,
Lo que a mí me llega como orden del universo es
como sefiala Piglia, nunca saben todo.
el contraste, ya te digo. Y en ese contraste hay
CA: Yo creo que ahí está filtrado mi propio ser en
interrogantes, puntos suspensivos, todo eso que
el mundo. Yo siempre tuve una gran lucha con la
no tiene final.
política en términos de normativa, en términos de
lo que debe ser y lo que no debe ser, de lo que es
RIC: En ese sentido, la política y la estética también
quedan en conflicto ...
correcto e incorrecto. Entonces yo creo que ahi está
la estructura estética por excelencia. Yo tengo una
CA: Y che, qué querés. •

83

�or dicha capacidad e interés de entender su mundo, por esta preocupación
de poner todo de sí, idea y sentimiento, Vargas Llosa ofreció con este li~
bro un ejemplo vital y de entusiasmo que no ha podido dar la arrogancia
juvenil de muchos escritores latinoamericanos hasta el momento. Ya en 2008, el
ganador del premio Nobel de literatura había dado un golpe de acierto al publicar
Sables y utopías. Ahí el escritor hizo un corte de caja de sus textos de opinión que

P

84

�realizó desde la década de
Lipovetsky, el peruano
EM AMBOS TEXTOS ■AY
1970, en donde ya sentía la
afirma que hacia finales
CRÍTICA:
lDÓMDE
necesidad de ser un líder
del siglo XX y comienzos
intelectual que ayudara a
del XXI, el concepto de
O ■EDAROM LAS EMOCIO•
la reflexión sobre los ternas
cultura se rompió, pues
MES DE LA ■■MAMIDAD O ■E
de interés colectivo, como
desapareció al tratar de
PERMITEN LA CREACIÓN
el conocimiento de la histo~
democratizar y "mejorar"
ria de América, la lucha por
la educación en pos de un
DE LAS IDEAS!, lDÓMDE
los derechos individuales y
progreso que transformó
O■EDÓ EL ARTE, LA POE•
de expresión, su rechazo a
el concepto de cultura en
todo tipo de autoritarismo,
el de "conocimiento que
SI.A Y LA CRITICA DE C■ALy sobre todo, su urgencia por
puede aplicarse, consumirse
O■IER
ÍMDOLE
SOCIAL!
lograr sociedades democráti~
o comprarse" en forma
cas electorales capaces de
de técnica o ciencia que
volverá a convertirse en un
conseguir mayor libertad,
menor desigualdad y una mejor educación.
producto disefiado para su comercialización.
Tal vez al peruano no se le entendió bien en su
Pero Vargas Llosa dice que eso no era la cultura,
momento. Se vivían tiempos de crisis ideológicas, el
pues ésta era una forma de vivir todos los ánimos
avance y deterioro del socialismo y se vislumbraban
del ser humano, desde la creación de sus ideas hasta
ya los errores del capitalismo y el libre mercado. Por
la motivación de su espiritualidad. En el Ariel de
ello, cuando comenzó a exaltar las libertades de la
Rodó, por su parte, el uruguayo atravesó una etapa
democracia liberal, cuando criticó las vejaciones
de crisis de valores similar, no con el neoliberalismo
impuestas por las dictaduras socialistas y cuando
posmoderno, pero si con el positivismo decimonónico,
exigió la recuperación del pasado hispánico, se le
que también es un guifio exacerbado del progresismo,
tachó de derechista. Pero releyendo las ideas de
que olvidó la parte sensitiva de la educación y del
Mario Vargas Llosa, en este siglo XXI, parecen decir
civismo, para llevar la practicidad técnica y científica
y significar otra cosa.
a la política y a la cultura.
En ambos textos hay una critica: ¿dónde quedaron
Sus palabras, en La civilización del espectáculo, tienen el
motor reflexivo y la sensibilidad que desean describir
las emociones de la humanidad que permiten la
creación de las ideas?, ¿dónde quedó el arte, la poesía
los tiempos de crisis humanitaria para incitar al lector
a pensar a favor de una renovación de valores. Su labor
y la crítica de cualquier índole social? Tanto en una
como intelectual tiene la lógica y sentido común que
época, como en la otra, hay una ruptura. Ambos
autores describen que tanto en el positivismo,
en algún momento tuvo el impulso que a principios
del siglo XX propuso el uruguayo José Enrique Rodó.
que combatió Rodó, como en el progresismo y
La hipótesis es ésta. Por su jovialidad y energía vital,
ultramodernidad que repele y atrae a Vargas Llosa,
por su profundidad de análisis y su esperanza en
se pretende anular las potencialidades del individuo,
un futuro mejor para América Latina, parece ser
ya que la ideología política y económica sólo exigen
que Vargas Llosa es el Rodó del siglo XXI. Y que La
de él un lado material: racionalismo comprobable y
civilización del espectáculo, si se lee con dedicación e
consumismo que puedan erradicar el aburrimiento y
ímpetu, podría ser el Ariel que las nuevas generaciones
la reflexión. Vargas Llosa lo explica así: "La cultura
requieren para analizar los errores que las imperfectas
mundo, en vez de promover al individuo, lo aborrega,
democracias y perfectas dictaduras han cometido a lo
lo priva de lucidez y libre albedrío y lo hace reaccionar
largo y ancho de este continente.
ante la cultura imperante de manera condicionada".
Esta "cultura mundo" está en contra del derecho
Se puede hacer un ejercicio comparativo. Tornando
en cuenta a autores que estudiaron la cultura
al ocio, en contra del aburrimiento y la meditación.
occidental como T.S. Eliot, George Steiner y Gilles
Además, tanto en La civilización del espectáculo como
~

~

85

�en Ariel hay un grito que pide recuperar la tradición,
conocer el pasado, pues éste será la única vía de
entender el presente para pensar en un mejor
porvenir. Vargas Llosa lo hace al no olvidar los
valores morales que conforman a occidente, venidos
de plurales corrientes filosóficas y teológicas como
el cristianismo, y Rodó recuerda una etapa más
longeva aún como lo es la tradición grecolatina, el
humanismo hispánico y el romanticismo. También el
uruguayo está en contra del utilitarismo que el poder
impone a los ciudadanos, mientras que el peruano se
opone al materialismo.
Los dos autores están en desacuerdo en la
forma en que el supuesto progreso racional ofrece
el conocimiento, ya que en ambos tiempos éste
se pulveriza. A principios del siglo XX estos
intelectuales con esperanza lucharon contra la ultra
especialización de las disciplinas que encasillaba al
estudiante a una sola materia, mientras que ahora,
por ejemplo, don Mario pide a todos que en internet
no se confunda cantidad informativa con calidad,
ya que la calidad es la única que echará a andar la
inteligencia.
Los dos están en contra de la ignorancia y de los
hombres que han provocado ésta, al pretender que
todos son iguales porque escuchan la misma música
o tienen los mismos objetos. La verdad es otra. Sigue
existiendo una élite que impone una industriaespectáculo cultural que no es la verdadera cultura.

El progreso real no está ahí, Mario Vargas Llosa
afirma que la cultura existirá cuando se saque a la
tradición de los archivos y de la academia, cuando se
vuelva a pensar con el lenguaje y la palabra, y no sólo
con la imagen, cuando el pensamiento crítico de cada
persona avance a la par de la tecnología. El progreso
real llegará cuando seamos más libres y justos, menos
ignorantes y menos hambrientos, dice el peruano.
En el momento en que se antepongan los problemas
políticos y humanitarios al consumo.
En ese momento habrá un futuro regido con
altos valores que encaminarán a la felicidad. Porque
recordar a los viejos forjadores idealistas de la
tradición, quienes veían la cara práctica, mental
y emotiva del ser humano, no es sinónimo de
derechismo. Pues la derecha no tiene fundamento
filosófico ni reflexivo, ella sólo actúa por instinto. La
tradición es el impulso hacia el porvenir. Ahí algunas
reflexiones sobre la crisis cultural, sobre la violencia
e ignorancia aún presentes en el siglo XXI. Ahí, un
maestro, un guia vivo que aún ensefia a los jóvenes de
edad y de espíritu, que indica lo que fuimos y hacia
dónde se debe transitar. El nuevo Rodó. •
Bibliografla
Reyes, Alfonso (1960). Tcntalivas y oricnracioncs. México: Fondo de
Cwtura Económica.
Rodó, José Enrique (19~2). Arid. México: Uruversidad Nacional
Autónoma de México.
Vargas Liosa, Mario (1008). Sablcsyurop(as. \/isio11csdcAménca Lart11a.

Aguilar.
Vargas Liosa. Mano (2011). La civili.;:aci611 del cspcaáculo. Alfaguara.

86

��Son armas las
letras o la práctica
incesante del
pensamiento
•

espués de terminar de
leer la reciente edición
de Armas y Letras debo
declarar que quienes la dirigen y
trabajan en la edición y distribución
continúan con el impulso que Raúl
Rangel Frias realizó al fundar
esta revista en 1944, es decir, son
epígonos de la promoción cultural.
Las evidentes razones en las que
se funda mi argumento son porque
este número doble de Armas y Lerras
difunde con orgullo el pensamiento
de dos grandes humanistas:
Alfonso Reyes y Raúl Rangel Frías,
que apoyaron, por diversos frentes,
e hicieron posible la fundación
mis1na y el crecimiento de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Porque da a conocer los
ensayos de investigadores y críticos
literarios de larga trayectoria, como
Miguel Covarrubias, Minerva
Margarita Villarreal y Alberto
Enríquez Perea; los aportes sobre

D

la cultura y literatura mexicana y
latinoamericana que nos brindan
Marcos Daniel Aguilar y Víctor
Barrera Enderle; los estudios de
especialistas en una obra o un
género literario en particular,
como los que han realizado, por
un lado, Víctor Hugo Martinez
sobre la narrativa de Sergio Pitol
y, por otro, Alberto Chimal sobre
el género de horror, en este caso
sobre los libros ilustrados de
Gorey - aunque según Chimal no
se ajusten a ninguna categoría.
Y porque incluye los apuntes
de estudiantes y de egresados
de nuestra Universidad, como la
"Radiografía del campo editorial
en Monterrey" de José Pulido
Mata, que con atenta observación
y con la experiencia en las actuales
dinámicas socioculturales de la
ciudad nos ofrece una opinión
sobre la edición independiente,
la cual surge con una oferta, pese

88

a la dificultad de financiamiento
que esto implica, para los lectores
que sí hay, a pesar del problema
que conlleva suscitar el interés y la
participación del público, y están
a la espera de nuevos productos
que se adecuen a sus expectativas.
Sobre este punto creo oportuno
destacar que Armas y Letras ha sido
una plataforma para las nuevas
generaciones de creadores y de
practicantes de la critica literaria,
desde 1955 en que Alfonso Rangel
Guerra, siendo director de ésta,
dio oportunidad para colaborar
a los jóvenes escritores que más
tarde fundarían Kácharsis. Con
esto la comunidad estudiantil se
acerca con mayor confianza a una
revista que al mismo tiempo es
institucional y un foro de expresión,
tal vez el único de Monterrey, de
sus trabajos intelectuales sobre la
cultura y las artes de la localidad,
del país y del extranjero.

�En mi lectura hice una
asociación de las ideas que
los artículos proponen y que
establecen unidad o coherencia a la
totalidad de la revista, o al menos
según mi opinión hay puntos
en común entre los textos, que
acentúan el planteamiento de la
revista.
Uno de estos puntos es que la
palabra es testimonio cultural de
nuestra época convulsiva. En las
obras literarias hay una sola voz, la
del escritor, pero en ésta se articula
una resistencia al olvido de las
muchas voces, las de la sociedad
que necesita de la literatura
precisamente no sólo para adquirir
conocimiento del mundo, sino
también una memoria que tejemos
siendo colectividad, que es lo que
sugiere Eduardo Antonio Parra en
"Escribir en épocas de barbarie,
¿para qué?"; lo que menciona Isabel
Ortega Ridaura en la resefia del
segundo volumen de las Obras
completas de Raúl Rangel Frias,
en cuyos textos predomina la
valoración del esfuerzo de sujetos
históricos que coadyuva en la
progresión del trabajo conjunto:
"¿Cuál es la gran seducción de
la historia? Detrás de toda ella
está una grave interrogación:
¿quiénes somos?»; y lo que aclara
Víctor Barrera Enderle sobre el
libro El resplandor de la memoria de
Coral Aguirre: "Norte y sur, sur
y norte: he aquí los hemisferios
por donde se desplaza la obra de
Coral Aguirre. Esa cartografia
movible nos remite a una memoria
particular y a otra generacional (... )
lo que subyace a El resplandor de la
memoria es la desquiciada historia
moderna latinoamericana".
Según Eduardo Antonio Parra,
en los escritores está el evitar que

los discursos de poder, uno de los diálogo. Desligándose de ataduras
sustentos de la realidad hostil en se otorga la libertad al traductor
la que todos estamos inmersos , para presentar su traducción~
desgaste el lenguaje en el reescritura".
exceso de mentiras e injusticias
Resuelta así la problemática
consignadas. Las ilustraciones de de las diferencias idiomáticas ,
la serie Militarismo y represión de estilísticas y culturales, los poemas
Melecio Galván hallan su marco de Hakan Kometa Oskan son un
adecuado en estos textos, porque, ejemplo de la autonomía en el
según Rocío Cárdenas , "un uso de los códigos linguisticos ,
aspecto fundamental en la obra literarios y culturales, ya que
de Galván es romper el silencio escribe sus versos en alemán y
ante la violencia cotidiana, a la espafiol sin la intervención de un
cual nos enfrentamos no sólo traductor; mientras que en "Así
como espectadores, sino como lo dijera Juan Gelman", Miguel
ciudadanos".
Covarrubias nos revela que el poeta
Otro punto de coincidencia argentino eligió la sonoridad y
es la transmisión del legado sintaxis de la lengua judeoespafiola
de los ilustres miembros de la o ladino para escribir Dibaxu, Citas
academia , quienes comenzaron y comentarios debido a que era la
a estructurar las políticas expresión más fiel a su sentir
culturales en nuestro estado, durante el exilio.
como lo fue Raúl Rangel Frías. Y,
En las primeras páginas Armas
no menos importante, el análisis y Letras brinda un reconocimiento
actualizado de la s ituación póstumo a Dulce Maria González
sociocultural, puesto que hay una al incluir algunas de las reflexiones
visualización de las agrupaciones sobre el proceso de la creación
sociales en torno a la literatura: literaria que la autora publicó en
los proyectos con autonomía su blog Ficticia. No pudo haber
de gestión, la independencia mejor evocación de su obra que el
respecto de los cánones, así en propio reconocerse ella misma en
la literatura como en el lenguaje. la escritura. La aceptación de ser
El ya mencionado texto de José agente esencial en la comunicación
Pulido Mata y "Reescribir un con el otro, además de constituir
relámpago" de Eduardo García un esbozo de una teoría de la
Manríquez son ejemplos de recepción de la obra literaria
este enfoque. García Manríquez en que insiste González , nos
alude que en las traducciones demuestra que su presencia, aun
experimentales antologadas en después de partir, se hace evidente
Relámpago, hay una prin1era fase en el diálogo que entablamos en
de reconfiguración linguistica la lectura de su obra. Para Dulce
de un idioma a otro que se María González , ese otro está
entreteje con la segunda fase de prefigurado a partir de una mirada
reinterpretación y recreación entre el autor~lector y una mirada
de los significados , matices y hacia sí por parte del autor, lo cual
resonancias afectivas, sensoriales se manifiesta en la escritura: "Esa
y cognitivas: "La traducción es que narra y desaparece». Porque al
aquí el lugar para establecer un narrar González decantaba su vida.

89

�En las palabras aquí transmitidas la trasciende, que analizó Dulce ilustradora de Letras Libres, son un
hay un júbilo de la vida a través de María González, relata algunos de paralelismo de la heterogeneidad
la palabra; ya que de acuerdo con los momentos de discrepancia con de los contenidos que conforman
su práctica, hay en las palabras una Gabriel García Márquez en los que la revista, lo que nos revela una
belleza que seduce y de las cuales Junieles buscaba una explicación libertad renovadora en el criterio
se vale el deseo para soportar del proceso escritura!. Lo que aquí editorial que se ha mantenido
esa búsqueda de los lindes de un nos brinda el escritor colombiano desde que Víctor Barrera Enderle
hueco, un vacío, una ausencia, es una perspectiva distinta a la se hacía cargo de ella hace diez
que González intenta descifrar. que motivó la abundancia de afies: "para él era una ·coreografía
Porque es ahí, en ese hueco, que es homenajes después de la muerte de voces y pensamientos, armonía
herida, donde hallamos seguridad: de García Márquez: el mérito del en lo heterogéneo' y al mando de
ésa es la vida. Y es a partir de la escritor no sólo es representar veinte números durante cinco afies
necesidad del otro, de sus lectores, la realidad en la ficción, sino de prevaleció una idea en la edición
donde González pudo plantear hacerlo con tal fonna que las de cada ejemplar: 'renovar para
el trayecto de su vital escritura, palabras pesen porque traen permanecer; crear para recordar"',
es decir, llegar al encuentro, al consigo la carga del misterio de parafrasea Lizbet García a Barrera
punto donde converge la luz de la creación. Buscar el por qué o el Enderle en su resefia del anterior
su creación y la luz de la mirada propósito último de la creación número de Armas y Lerras: "Renacer
del otro que no sólo lee lo que literaria en la charla intermitente con estilo en cada nuevo número".
escribe, sino lo que la autora es entre escritores y periodistas
En la co1nposición artística de
- a partir de la obra- , que, al sólo lleva a indicios que en otra Ari Chávez, en cada fragmento
mismo tiempo, hace que ésta se circunstancia serán refutados, separado de su contexto, la línea
descubra desde la distancia de la anulados o simplemente omitidos de ruptura es la juntura que se
otredad. Ése, al menos de acuerdo por el autor de la obra puesta conecta con los demás fragmentos
con estos breves pensamientos, fue en cuestión. Así lo comprendió aislados, ahora piezas de
el impulso que llevó a González Junieles en estas reuniones en que significados también transpuestos,
a elegir una vida en palabras, a García Márquez prefirió hablar de y se extienden en una imagen cabal
encarnar un "cuerpo de signos", un supuesto talento innato que que dialoga con el espectador.
como ella mis1na lo nombró, y que de la corrección estilística que Y es un diálogo que no sólo está
ofreció para ser consumido por Clemente Manuel Zabala hacía en función de que el espectador
otro fuego, por otro deseo, que a sus artículos en El Universal; le confiera un significado, sino
sigue al suyo; ése fue el impulso de la situación sociopolítica de porque aquí también hay un
hacia lo que ella vislumbraba era el Colombia que de sus estrategias intercambio con cada contenido
más profundo de los encuentros: narrativas; del pueblo natal de textual. En las obras de Ari Chávez
"sucede el prodigio de la mirada su padre que de la relación de la la presencia humana está sobre un
del otro que nos provoca, nos narrativa de Faulkner con la suya. fondo de diversos paisajes también
abre las puertas, nos lleva al
Para hablar de otros signos superpuestos que coinciden con
descubrimiento del alma humana de la creación, debo decir que el la idea de que no sólo somos
que nos está mirando y nos habla disefio de este ejemplar me gusta, espectadores de un mundo
desde su acantilado personal".
como otros anteriores, porque cambiante, sino somos partícipes
Indagaciones similares, con base cumple con pertinencia la función de lo que en el mundo podemos
en otros métodos, se encuentran de apoyo visual a cada texto, y transformar para el bienestar
en el texto "García Márquez: además porque demuestra que común.
Apuntes de memoria sobre el en Armas y Letras hay un amplio
Uno de los mayores logros
palabrero mayor" de J. J. Junieles, interés por la promoción de la obra que se han conseguido al asumir
quien a diferencia del encuentro de jóvenes artistas mexicanos. el compromiso con el bienestar
creador-lector en la escritura- En este caso, los collages de Ari social a través de la cultura, son los
lectura y que al mismo tiempo Chávez, quien actualmente es que Armas y Letras realiza a través

90

�del fomento de la creación y de la
lectura.
Por último no dejaré de
mencionar que los que formamos
parte de la UAN L estamos
comprometidos con el proyecto
humanista que antes refiero, para
el cual no hallamos mejor guía
que la obra de Alfonso Reyes.
Es por eso que Armas y Letras
recurre a Alberto Enríquez
Perea , especialista en el legado
alfonsino , cuyo texto "El
humanismo de Alfonso Reyes"
hace un repaso de los ensayos en
los que, con el pasar de los afios,
el propio Reyes discurre sobre el
sentido del concepto humanismo.
En Discurso por Virgilio, publicado
en 1931; la Carril/a moral, de 1944;
"Idea elemental del humanismo",
de 1949, posteriormente titulado
"Palabras sobre el humanismo",
epílogo de A11dre11io: perfiles
del l10mbre; y "De cómo Grecia
construyó al hombre", del libro
Ju11tadesombras de 1949, Enríquez
Perea encuentra los principios
de la postura ética de Alfonso
Reyes, lo que orientó su quehacer
literario y lo que nosotros
podemos retomar para generar
proyectos de investigación y
culturales.
Por todo lo anterior agradezco
que Armas y Letras siga vigente
después de más de setenta afies,
defiende este proyecto humanista
que nos dignifica y porque es,
sobre todo, una publicación que
genera conocimiento , expone
ideas , y alienta el pensamiento
crítico y la creación literaria y
artística; una publicación que
forma parte de la historia de la
cultura en México.

Nancy Cárdenas

ARMAS Y LETRAS
EMMISMAMOS
eer una revista es algo
similar a caminar una
ciudad que no conocemos.
De pronto, entre la rutina
doméstica, los afanes económicos
y las costumbres de los dias,
un nuevo panorama a la vez
sorpresivo y sencillo se ofrece para
el lector. Algo con que afrontar lo
cotidiano y un asidero más para
el disfrute y el conocimiento. Así
que tengo entre mis manos armas
y letras; las más recientes. Me
invitaron a co1npartir lo que vi
en mis andares por esa ciudad y
a mostrar una que otra fotografía
(no soy mucho de selfics). He aquí
algo de lo que di fe.
Un saludo solemne y familiar de
Dulce Maria González diciéndome
(diciéndonos): "Hola, extrafio: el
dolor de una herida profunda y
culpable abre de pronto una rendija
de luz. Sucede en ocasiones". Como
parte del blog Ficticia que la autora

L

91

mantenía hasta su muerte en
2014, y que esta revista selecciona
y exhibe como gran aporte al
acercamiento de esta escritora. Un
acierto al mostrar en papel algo
propio al mundo de lo cibernético
y que no mereceria quedarse entre
esa urbe monstruosa y virtual que
son las redes sociales.
Así también recoger el
testimonio del colombiano J ..J.
Junieles acerca de un encuentro
(o desencuentro) que tuvo con su
paisano Gabriel García Márquez.
Nos cuenta que en el afio 2002 ,
en la Ciudad de México, el Nobel
preguntó a una delegación de
periodistas colombianos sobre su
postura ante la situación social y
política de Colombia. Y a pregunta
directa a Junieles sobre cuál era el
hecho noticioso que más le llamaba
la atención en esos días , éste
contesta, decepcionado de Gabo
que en vez de compartir sus dotes

�de novelista se ocupara de guerrillas,
narcotráfico y política: "Para mí lo
más grave que pasa es que Junior
- el equipo de futbo l de
Barranquilla- lleva 20 fechas sin
ganar un partido". Junieles cuenta
que el público se soltó a reír, pero
luego fue reprendido por García
Márquez, quien dijo que por esas
actitudes no toman en serio a los
periodistas costefios. Cómo "un
mamador de gallo" profesional
como es Gabo se pone en actitud de
pontífice, pregunta Junieles; para
luego decirnos las grandes deudas que
los escritores latinoamericanos y de
otras latitudes como Salman Rushdie
o Tony Morrison tienen para con
García Márquez. Una crónica que
vale la pena reparar en ella.
"Escribir en épocas de barbarie,
lpara qué?", pregunta Eduardo
Antonio Parra. Y es que sucesos de
extrema violencia que azotan a un
país parecen tener derecho a las
primeras planas de periódicos, y
satisf.acer las urgencias de seguridad
en los ciudadanos es 1nenester
antes que cualquier publicación
de cualquier escritor por laureado
que sea. Sin duda. Sin chistar. Ante
esta pregunta sobre el quehacer de
la escritura en épocas violentas, dos
tesis se proponen: Theodor Adorno
dice: "Después de Auschwitz,
escribir poesía es un acto de
barbarie". Y la de Paul Celan: "Un
poeta no puede dejar de escribir,
sobre todo si es judío y su idioma de
escritura es el alemán". lacónicos
ambos, Eduardo Antonio Parra
prefiere las palabras de Paul Celan.
Y es que callar sería morir dos veces
o muchas. Escribir para resistirse
a la realidad, para reconocernos
a pesar de todo. Como lo dije al
principio, tengo entre mis manos
armas y letras.

Estoy instalado en un parque
pequefio de esta ciudad que
recorro, pero he dado tantas
vueltas a éste y siempre hay algo
distinto que no pude ver en la
vuelta pasada. El parque se lla1na
Juan Gelman y créanme que el
maestro Miguel Covarrubias sabe
cómo hacer para que sie1npre
tengas la disposición de volverlo
a andar. Y además vayas a buscar
otros parques con este nombre
en otras ciudades y te instales en
una banca y bajo una sombra leer
poesía. Juan Gelman en sefardí o
ladino: "¿Desearían sus mercedes
algo más?", pregunta Covarrubias.
Armas y letras del exiliado
argentino que descubre en lenguas
distintas al espafiol, la poesía dicha:
la dicha de la poesía.
Comenzaba a caer la tarde y con
relativa dificultad, debo confesar,
me acerqué a una explanada
enorme que tenía en una de sus
entradas un modesto anuncio de
neón que no funcionaba, así que
tuve que acercarme casi como
si fuese a verme en un espejo.
El letrero decía: Sergio Pitol.
Entonces sucedió que Víctor Hugo
Martínez me empezó a hablar de
él. Me propuso la idea de tres fugas
como asideros para el acercamiento
y celebración a la riqueza de este
autor. Del desfase entre literatura
y realidad, de la reconciliación
de la escritura con la vida y del
viaje permanente como oficio.
En la enumeración de autores
que convergen en las diferentes
etapas (fugas) de Sergio Pitol, así
como en la capacidad de que en un
espacio tan breve diera muestra de
apreciación del autor, Víctor Hugo
Martínez finca su fundamento y
erudición. Al salir de este sitio,
en plena oscuridad nocturna, leí

92

sin problemas y a lo lejos: "Uno,
me aventuro, es los libros que
ha leído, la pintura que ha visto,
la música escuchada y olvidada,
las calles recorridas. Uno es su
nifiez, su familia, unos cuantos
amigos, algunos amores, bastantes
fastidios. Uno es la suma mermada
por infinitas restas". He de volver a
Pitol siempre.
luego me fui a un museo, de
esos de los que existen réplicas
en cualquier ciudad que se precie
de saber literatura; enorme,
numerosas salas, exhibiciones,
ponencias, vasto, amplísimo.
Para recorrerlo entero hace falta
mucho tiempo, lecturas , buen
gusto y por supuesto, voluntarios
que nos adentren a sus múltiples
corredores. El museo se lla1na
Alfonso Reyes. El curador-guía
en turno: Alberto Enríquez Perea.
Sabedor de lo inalcanzable que es
el ilustre regiomontano nuestro
anfitrión se dirige en exclusiva
al humanismo de Reyes, en un
afán legitimo por contribuir a la
invitación e incitación de la lectura
y goce de las páginas alfonsinas.
Y también sabedor de la enorme
tradición de ensayistas y eruditos
de este autor que le antecede, trae
a estas armas y letras a Gutiérrez
Girardot, Agustín Basa v e
Fernández , Raúl Rangel Frías,
Alfonso Rangel Guerra. Nunca
estará de más traer a la memoria
su Cartilla moral: "El hombre debe
educarse para el bien" y entre tantas
muchas consideraciones, volver
a repetir una de mis preferidas:
"Todos tenemos el instinto de la
bondad. Pero este instinto debe
completarse con la educación moral
y con la cultura y adquisición de
conocimientos. Pues no en todo
basta la buena intención". De

�verdad nunca será tedioso ni en
vano insistir en Alfonso Reyes.
Y así la poesía, con suficiente
espacio, con un lugar de privilegio
cual debe ser. Salvador Olguin,
Aleida Belem Salazar , Hakam
Kometa ózkan, Óscar Mascarefias.
Es saludable, como una bocanada
de aire fresco, recorrer una ciudad
que aprecia el valor de la poesía.
Para los amantes de este género, es
gratificante.
Mención aparte el buen gusto
en la selección de las ilustraciones
de Ari Chávez que acompafian a
cada escrito. Hay un cuidado y
esmero por no sobresalir, ni estar
debajo de las lineas del escritor.
Jessica Nieto al alimón con
Verónica Rodríguez coordinan,
cuidan y procuran la edición. Para
una generación inevitablemente
más visual e inmediata, Armas y
Letras intenta no desdefiar ningún
público haciéndose flexible,
atractiva y honesta. Pieza clave en
la cultura de Nuevo Léon.
Sé que al igual que cuando uno
se esmera en decirle al otro todos
los lugares visitados, quedan
siempre algunos sin mencionar,
no por ello no disfrutados ,
fotografiados . (Ahora mismo
saltan Víctor Barrera y su escrito
sobre El resplandor de la memoria de
Coral Aguirre o Minerva Margarita
Villarreal invocando las 33 sirenas
de Rodrigo Guajardo. El buen José
Vasconcelos explicado por Marcos
Daniel Aguilar, entre otros .)
Quedan estas postales del viaje
recorrido esperando la invitación
hacia otra ciudad desconocida que
nos dé armas y letras para afrontar
la rutina, el paisaje de siempre.

Jorge Luis Darcy

aúl
Rarigel
Frías:
Iconografía, editado por la
Universidad Autónoma
de Nuevo León es un valioso
volumen que reúne alrededor
de 300 fotografías de quien fue
rector de la Universidad de su
estado y después gobernador al
mediar el siglo pasado.
El realizador de este trabajo fue
el investigador y fotógrafo Roberto
Ortiz Giacomán, responsable
de la tarea de integración y
recuperación de las imágenes
fotográficas de Rangel Frías y su
tiempo, imágenes que proceden de
diversos acervos institucionales
y de colecciones fotográficas
particulares. Él es también el
responsable de la reproducción
,

93

digital y de la restauración de
muchas de ellas, labor que realizó
en ocasiones en los domicilios
particulares de los duefios de las
fotografías.
Integran el conjunto imágenes
provenientes de la Fototeca
Nacional y de los principales
archivos públicos de la entidad:
la Fototeca Nuevo León-Conarte,
la Fototeca del Tecnológico de
Monterrey, el Archivo Histórico
de la UANL y el de Difusión
Cultural de la Facultad de
Filosofía y Letras , así como
de colecciones particulares de
distinguidos universitarios y, muy
nutridamente, de la colección
personal del ex rector, a la que
brindó acceso su familia.

�El resultado del trabajo son dos
productos igualmente valiosos: 1) el
Fondo Fotográfico Digital de Raúl
Rangel Frías, consis tente en más
de mil imágenes en alta resolución,
catalogadas y referenciadas en
cuanto a sus características físicas ,
técnicas y los fondos donde s e
encuentran originalmente, el
cual quedó en custodia de la
institución universitaria y podrá
ser posteriormente enriquecido
con nuevas imágenes que en lo
sucesivo se vayan localizando; y 2) el
volumen impreso en formato mayor
(26 x 30 cm, 242 pp., en versiones
empastada y rústica), que contiene
una selección de fotografías en
blanco y negro, representativas de
sus diferentes etapas y ámbitos de
proyección personal y profesional,
desde la inicial de 1873 (del padre de
Rangel Frías) hasta las de los afios
noventa del siglo pasado.
El repaso de sus páginas es, por
tanto, el repaso del siglo XX en
Monterrey y en Nuevo león, a partir
de los afios posrevolucionarios
en que Rangel Frías ingresa al
Colegio Civil. la presentación del

contenido por apartados referidos
a la formación y la familia; a la
vida universitaria hasta concluir
con su rectorado; a los afies de la
función pública como gobernador;
a su trabajo como escritor y como
estudioso de nuestra entidad; y uno
final sobre su ámbito más personal
y de amistades, permite reconstruir,
con mucha fidelidad y riqueza, el
decurso existencial de Raúl Rangel
Frias.
En su gran diversidad, estas
imágenes fueron realizadas con
propósitos muy diversos y con
capacidades y exigencias técnicas
muy diversas. Reunidas ahora todas
ellas en este volumen, y presentadas
junto con otras en un "discurso
fotográfico" particular, el construido
por el investigador y, ancilarmente,
por los textos del propio Rangel
Frías que se incluyen en el
libro, constituyen los elementos
articulados de un nuevo discurso:
contar la vida y circunstancias en
que actuó el hombre excepcional
que fue Raúl Rangel Frías, uno de
los constructores de la modernidad
cultural de Nuevo león.

Y aquí también se cumple, tal vez
no en todo el conjunto, pero sí en
una buena parte del material, lo que
Susan Sontag escribió, de que "una
de las características centrales de la
fotografía es el proceso mediante el
cual los usos originales se modifican
y finalmente son suplantados por
otros, primordialmente por el
discurso artístico, capaz de absorber
toda fotografía". No para todos los
casos desde luego, pues difícilmente
podríamos encontrar valores
"artísticos" (salvo de composición,
quizá) en todas las fotografías
que documentan las acciones de
gobierno, pero sí para muchas
otras imágenes del libro, las más
cotidianas y privadas, la mayoría
realizadas por no-fotógrafos pero
trabajadas y e1nbellecidas por la
pátina del tiempo, por la 1nirada
nostálgica que Walter Benjamín
puso en el ángel de la historia,
melancólico y reflexivo ante el
desencantamiento del mundo que
es otro de los rostros del "progreso"
económico y social.

Humberro Salazar

De reminiscencias,
literatura y más

P

cxlría dejarlo roda al azar
reúne 18 entrevistas que le
fueron hechas al escritor
Miguel Covarrubias entre 1966
y 2014. En este libro tenemos un
contacto directo con una serie de
convicciones, suefios, fantasías,
ideas sobre el proceso de la escritura
de poesía y acontecimientos de
variada índole, entre otros asuntos.
El material recopilado en este

libro apareció, en su momento, en
diferentes medios: periódicos locales
y revistas, libros, programas de radio
y grabaciones digitales; hay también
alguno inédito.
Al hablar del género de la
entrevista se da de inmediato la
asociación entre dos o más dialogando
sobre un tema, en el que los más
afortunados somos casi siempre
los lectores. Este género si es bien

94

TíT•Lo: Podría d9arlo todo al azar
A•TOR1 :vliguel Covarrubias
EDITAI llANL
AÑ01 2014

�llevado tanto por el entrevistador
como por el entrevistado, no sólo
deleita sino ilumina, trátese del
asunto que sea. Es el caso de Podría
dejarlo todo al a.zar, en donde Miguel
Covarrubias se prodiga a través de
sus respuestas y nos da muestras
de su habilidad en su papel de
entrevistado.
Aquí es posible tener evidencia
de su visión del mundo y lo que
ha movido su existencia a través
de los afias de que dan cuenta las
entrevistas. Y, como lectores, nos
metemos tan dentro en la charla,
que además podemos percibir la
carga de emociones con que resuena
su voz; y digo su voz porque para
quienes lo conocemos es inevitable
escuchar constantemente su
timbre, algunas veces acompasado;
otras, cargado de la energía que se
desprende merced de la respuesta
en cuestión o el divertimento
que le produjeron algunas de
las preguntas , y que lograron
hacerlo sonreír o, definitivamente,
carcajearse.
A lo largo de este bien
seleccionado material, desfila
un nutrido número de autores
que puebla el gusto de Miguel
Covarrubias; autores cuya
presencia es aludida cuando el
entrevistado nos habla cómo,
de una u otra forma, cada uno
de ellos tuvo influencia no
sólo en su escritura sino en su
perspectiva acerca del mundo.
Así es como aparecen los nombres
de Holderlin, Baudelaire, López
Velarde, Cernuda, Rilke y Reyes,
por citar algunos. Covarrubias ,
además de sus gustos literarios,
también extrae de su memoria
personalidades de la música y el
cine. No escapan en este vaivén de
preguntas los asuntos estudiantiles

de la década de los 60, en donde
el entrevistado fue un constante
activista, y nos relata algunas de sus
participaciones. Asimistno aborda
con profusión el despliegue cultural
de sus épocas de estudiante y de
sus inicios como docente de la
UANL, hace más de 40 afios. Y
no podía quedar fuera, dentro de
sus comentarios, su trabajo sin
cuya participación, considero, la
historia en este rubro no sería tan
afortunada, y en donde su huella
ha quedado para la posteridad; me
refiero, en este caso, a su acuciosa,
pertinaz y comprometida labor
dentro del campo de la edición y
como responsable de las revistas
Apolodio11is, Cathcdra y Deslinde.
A su actividad anterior también
le agregaría el encomiable y
arduo trabajo que a1nerita ser
traductor. Esta es una tarea a la que
Covarrubias le ha adjudicado una
buena parte de su tiempo. En la
lectura de este libro hay evidencia
del proceso de la traducción
literaria y los avatares que éste
conlleva. Y es que para quienes
como lectores comunes pasa
inadvertido el procedimiento que
hay detrás de obras traducidas
a otros idiomas, a partir de las
palabras de Covarrubias se nos
descorre el velo; él nos aduce toda
una serie de detalles y vericuetos
a los que se expone quien ejerce la
traducción; sin embargo, también
percibimos claramente que el
resultado final es gratificante,
y no precisamente en términos
monetarios para el traductor, en
este caso Covarrubias, sino en
términos de satisfacción personal
en la que salda una cuenta con su
inquietud constante e incansable
por darnos más sobre su actividad
como creador literario. A este

95

respecto Covarrubias puntualiza:
"... en cuanto llegamos al terreno
de la traducción de poesía, más
vale moderar nuestro apetito y no
esperar peras del olmo. Hace mucho
tiempo que la industria editorial y
nuestras magras librerías sefialaron
a la poesía como opus 11011 gratum. Y
de ninguna manera me arrepiento:
seguiré insistiendo. Estoy
convencido de que no sólo de pan
vive el hombre. También mucho
le conviene la poesía porque ésta
le ayuda a vivir con plenitud" (p.
138). Ejemplo de lo anteriormente
dicho se encuentra en los textos
que Covarrubias tradujo y, en su
momento , fueron publicados en
algunas revistas y en su libro El
traidor, que alberga la traducción
de poetas franceses y alemanes
contemporáneos, auspiciado por
la Secretaría de Desarrollo Social
de Monterrey y la Universidad
Autónmna de Nuevo León.
Podría dejarlo todo al azar puede
verse, por una parte, como el
libro de entrevistas que hace un
repaso de aquello que ha sido
determinante en algunos aspectos
de la cosmovisión de Covarrubias
y de su labor como escritor desde
diferentes facetas y, por otra, como
el termómetro de los afios que
han marcado acontecimientos y
han sido el parteaguas de la vida
cultural de Nuevo León y más allá
de las fronteras.
Finalmente no nos queda más
que reiterar que Covarrubias
conoce 1nuy bien el terreno que
pisa, en el ámbito de la entrevista,
pues le concede a sus respuestas
un rumbo en el que no se pierde
la directriz; por el contrario,
siempre sabe llevar a buen puerto
sus comentarios que derivan en la
respuesta ágil, inteligente, concisa

�y amena. Desprovisto de todo
rebuscamiento va hilando cada una
de las ideas con que desmenuza
las variopintas temáticas. Otro
detalle que no pasa inadvertido,
y que se le agradece, es decirle a
las cosas por su nombre. Aquí no
hay eufemismos ni rodeos, se va al
grano y lo dicho da cuenta de un
trabajo comprometido. Cuando
hablo del compromiso de Miguel

es el que tiene consigo , con sus
propias convicciones; mismas que
quedaron plasmadas a lo largo de
su libro.
Bienvenidas las 18 entrevistas
publicadas en Podría dejarlo
todo al azar, éstas nos hicieron
asirnos de ideas , posturas y
reminiscencias , que fluyeron
a la menor provocación de un
cuestionarniento. las respuestas

que aquí encontramos fueron
dadas con la calidez, prestancia
y disposición tan características
de Miguel Covarru bias , quien
nos deja , además de satisfechos,
todavía ávidos de sus experiencias
y conocimientos.

María Dolores Hernández

De un poeta terrorista

erreira Gullar es por
muchos motivos uno de los
principales personajes en
el escenario del arte y la poesía
latinoamericana actual. l os
elogios sobran para un actor de
la inteligencia americana que
salió a incendiar la cultura y
política de Brasil en la segunda
mitad del siglo XX a pesar de la
dictadura. José Javier Villarreal,
poeta y traductor de poesía
brasilefia (Manuel Bandeira,
Murilo Mendes, ledo Ivo, entre
otros) entrega en Las cosas de la
tierra una antología esencial de
la obra de Gullar, un testimonio
de un quehacer poético, en el

F

familia e outros estudos, 1978), pese al
desmantelamiento de la izquierda
en el congreso brasilefio hubo una
Titulo: Las cosas de la tierra
relativa hegemonía de la izquierda
A utor: Ferreira Gullar.
en la producción artistica brasilefia.
Selección y traducción de José
la obra de Gullar causó terror,
Javier Villarreal
como toda poesía, vale recordar
Edita:lTANI/Bonobos.
aquí la máxima rilkeana, "la
Año:2015
belleza no es sino el comienzo de
lo terrible", entre los dirigentes
del régilnen castrense, y fue
expulsado , como todo poeta, de
la República. Su libro La cultura
cual política, cultura y literatura puesta en cuestión fue quemado
son los elementos de una lucha y censurado por los militares ,
corporal con el poema.
y su Poema sucio, su obra más
Resulta preciso hablar de conocida, tuvo que ser difundida
momentos decisivos, aludiendo al en la clandestinidad por medio de
concepto del crítico literario casetes, mientras vivía exiliado en
Antonio Candido. Si por un lado la la ciudad de Buenos Aires.
Semana de Arte Moderno de 1922
"la poesía no respeta nada, ni
en Sao Paulo dejó la impronta de un padre ni madre, promete incendiar
movimiento cultural de vanguardia, el país", dice Gullar. He aquí el
el golpe militar de 1964 implicó una acto terrorista del poema. Y ese
respuesta de la comunidad literaria y terrorismo viene del pasmo ante
cultural ante la represión política, y al lo inédito , ante aquello que no
mismo tiempo una transformación tiene nombre, como nos recuerda
estética envuelta por un tiempo José Javier Villarreal, en el prólogo
irredimible. Como bien ha sefialado de esta antología. Pero aquí, el
Roberto Schwarz en "Cultura e terror que se expone, y que no
política, 1964~1969" (en O pai de se impone como una identidad

96

�calzada, presenta una revolución
más inmediata, cotidiana, un yo
lírico que no divide individuo y
sociedad, que se adelanta a mostrar
el cuerpo político que compone
la subjetividad humana desde su
carácter personal que se enreda
en la vida particular, y al mismo
tiempo general, donde eso que
conocemos como nosotros mismos
se nos revela cierto y extrafio ,
porque vivir es una experiencia
intransferible sin duda, pero que
a fin de cuentas tal experiencia
la vivimos en esa irrealidad de lo
mirado que llamamos nuestra vida.
Ferreira Gullar acostumbra
decir que "la literatura existe
porque la vida no basta", tal
frase resuena con el eco de un
joven Rimbaud que afirma que
"la vida está ausente" y de un
André Bretón que en uno de los
manifiestos surrealistas exclama
"La existencia está en otra parte".
Los surrealistas habían tomado
como principios morales "cambiar
el mundo" de Marx, y "cambiar
la vida" de Rimbaud, para volcar
su compromiso político desde la
imaginación. Gullar comprende
lo anterior, sin embargo, afirma
que "la literatura no es un arma
política, porque pretender que el
panfleto sea literatura, ni hace la
revolución, ni hace literatura. La
literatura ya cumple en sí misma
una función social, crea un mundo
imaginario" , expresa en una
entrevista con Daniel Salgado para
El País (4 de junio de 2007). Y nos
dice que a pesar de la existencia
de galaxias, del sistema solar, del
planeta , Van Gogh pinta La noche
estrellada, y con ello se amplía el
conocimiento del mundo.
Es posible ver fotografías del
monasterio de Saint-Paul de

Mausole donde el pintor francés dando paso a la pulverización
fue internado después de haber de los objetos, que en principio
sufrido un colapso mental en comenzaban a difuminarse como
el invierno de 1888, y desde ahí en los cuadros de Monee, y más
observar la vista de la ventana tarde a descomponerse en los
que sirvió de inspiración para el cuadros cubistas, Gullar adopta
cuadro, pero es cierto, la vida no esa relación.
basta, el lugar pudo haber sido una
La pintura como el poema es
simple circunstancia o pretexto. mentira, una mentira verdadera,
El cuadro no es fiel a la realidad, recordemos a Magritte. Pensemos
traiciona al mundo, y al mismo en poemas como "Las peras" o
"Plátanos podridos", las frutas
tiempo lo crea.
A esto llamamos ficción , bien en su calidad de objetos se nos
podemos pensar que el lenguaje es pierden en su eterno ciclo de
mentira como los platónicos, que descomposición natural. En el
ya no tenemos esa relación directa poema o en el cuadro la fruta
con las cosas como nuestros no sabe ni huele , porque el
antepasados. Es decir, hoy en día poema es representación, pero al
confiamos en el conocimiento de mismo tiempo presentación, una
los otros, delegamos trabajos en producción hacia la presencia que
otros, y usamos la tecnología pero escapa de la realidad de consumo
no sabemos cómo funciona; es así y nos comparte una experiencia
nuestra relación con el lenguaje, que ha sido consumida, y por lo
usamos la palabra heredada, tanto irrecuperable. El fruto del
pero poco sabemos de ella. Aquí poema, el no-objeto queda como
el rigor del poeta, que no busca un testimonio, como una voz que
el significado de las cosas pero no calla. Por ello Gullar se opone
sí su experiencia de sentido. La a toda poesía nostálgica, ya sea
ficción es real y amplia el mundo del pasado o del futuro . Las cosas
no porque signifique sino porque están insertas mortalmente en el
otorga sentido al lenguaje.
tiempo, están dispersas como el
Es evidente, a lo largo de su aire, en el mercado, en los talleres,
obra , el conocimiento de las en las calles , en los hoteles.
artes plásticas de Gullar, quien Cosas cotidianas con fecha de
a los 16 afies, aprende lo básico vencimiento. ¿Quién se reconoce
de la pintura. Su breve paso por en ese cuerpo-cosa frente al
el concretismo lo confirma, pero espejo? El cuerpo mismo se vence.
quizá sea más puntual hablar de
Y la cotidianidad aquí , en
su relación con los objetos. En su calidad pueril o banal, se
toda su poesía están presentes hace presente , se revela viva,
esos huéspedes callados que extraordinaria, y como dice José
con tremenda indiferencia nos Javier Villarreal, sin dejar de ser
interpelan. Y más que de objetos, ordinaria. Porque Gullar hace de
la poesía de Gullar habla de una intimidad algo común, como
no-objetos. Porque así como los un cuadro visto por todos, como
pintores impresionistas al salir del una noche estrellada cualquiera
taller al aire libre comenzaron a vista por todos . Porque en este
experimentar con la iluminación, pesimismo del presente que se

97

�nos escapa, se esfuma y pasa como
ave de misterio se habita un lugar
inhabitable. El mundo se habita
poéticamente porque la poesía
es una experiencia de la memoria
que suspende ese río del tiempo.
Patricio Guzmán, en su documental
sobre los desaparecidos en Chile
(Nosralgia de la luz, 2010) lo resume
de manera contundente: "Creo
que la memoria tiene fuerza de

gravedad, siempre nos atrae. Los
que tienen memoria son capaces
de vivir el frágil tiempo presente,
los que no la tienen no viven en
ninguna parte."
l a gravedad de la poesía de
Gullar nos atrae con esa intimidad
que nos recuerda la etapa infantil
en la que cada quien era el centro
del universo, y por qué no asumirlo
aún hoy, somos el centro de un

universo sin centro. Tal condición
de la infancia, patria de la que
fuimos exiliados, país de nunca
jainás donde el juego en que andamos
se juega con la muerte. la lectura
del poema se vive en el instante
suspendido, en el aire de nuestra
propia respiración. Compartimos
este juego mortal.

Rodrigo Alvarado Rocha

Actualización de los cuentos
infantiles a través del HORROR

e

Título: La más densa tiniebla
Autor: Tofio Malpica

Edita: Ediciones El Naranjo
Año: 2015

enette establece en su Pa1impsesros que ningún texto
se crea a sí mismo: toda
escritura parte de un texto anterior
o de elementos de textos anteriores
(sus teorías son muy interesantes
y básicas para explicar los juegos
transtextuales tan recurrentes
en la literatura contemporánea);
y precisamente este recurso distingue al último libro de Tofio
Malpica, La más densa tiniebla, cuyo
planteamiento ofrece una experiencia lúdica que invita al lector a
reconocer las referencias que dan
origen a las historias entretejidas
en su interior, pero también tiene
el efecto de ponerlo a temblar, pues
estas reinterpretaciones hipertextuales están elaboradas por una
mente que le apuesta todo al terror. (Recordemos una de las fra,
ses distintivas de su extraordinaria
saga de terror publicada por Océano:
"¿Cuánto miedo puedes soportar,
Mendhoza?")
Además de los recursos "cinematográficos" y su ágil narrativa, la
saga de terror de Malpica (El libro de

98

los héroes) se caracteriza por llevar
el miedo a terrenos muy cercanos,
contemporáneos, donde conviven
elementos sobrenaturales con
miedos más realistas suscitados
por nuestra propia naturaleza: el
mal, el horror y los demonios no
tienen origen únicamente en lo
fantástico, sino en el egoísmo y la
ambición de los seres humanos. Estos
ingredientes, sin duda, son esenciales
en la construcción de La más densa
tiniebla, pero además las referencias
intertextuales nos dejan ver, por un
lado, el "espeluznante homenaje"
que el autor rinde al padre de la
literatura infantil, Hans Christian
Andersen, así como otras referencias
que resultan atractivas para el lector,
como la alusión a Alicia en el país
de las maravillas precisamente en
la narración principal del texto,
donde Karen, una adolescente
moderna y medio testaruda se calza
unas zapatillas rojas para verse
encantadora en la fiesta del chico que
le gusta, pero que vive en una ciudad
distante, por lo que debe emprender
un viaje para participar en ella.

�Al inicio, todo parece indicar
que tendremos una re-mirada al
famosísimo cuento del autor danés,
Las zapatillas rojas; sin embargo, la
situación se complica cuando Alicia,
perdón, Karen resbala dentro de
un pozo donde vivirá experiencias
extrafias que combinan planos
ficcionales paralelos, ,acompafiada?
de un hombre mayor - que en
las ilustraciones es el mismísimo
autor- , y que la confinan a escuchar,
en voz de ,personajes? aterradores las
historias más alucinantes y pavorosas,
curiosamente derivadas de otros
"tradicionalmente lindos" cuentos
infantiles (cuyos títulos no revelaré
para que el lector pueda jugar a
descubrirlos en la medida en que lee).
Sin embargo, no se trata de "nuevas
versiones" de los cuentos clásicos;
sino de totales reinterpretaciones,
más oscuras, densas y terribles.
La forma en que Malpica recupera
la tradición de los cuentos clásicos
infantiles, para lectores del siglo XXI,
desde una estética del honor muy fina,
se complementa con las interesantes
ilustraciones de Joaquín Aragón que
sobresalen por la mirada que otorga
a cada uno de los personajes. En ellos
podemos 'leer' diferentes estados
de ánimo a partir de la composición
visual de sus rostros.

las historias que esos oscuros
personajes le relatan a Karen crean
miedo e indignación, pero también
una curiosidad creciente en el
lector, como la que llevó a la misma
protagonista a caer dentro del pozo,
por eso, al leer, participamos y nos
apropiamos de esas emociones.
la historia más escalofriante, por
ejemplo, es la que relata la mufieca
ciega, precisamente porque es
una historia de amor realista que
puede resultar muy cercano. De
un amor tan intenso que provoca
dudas y maleficios. Un aspecto que
singulariza la propuesta de T ofio
Malpica es que, lejos de tener una
intención didáctica o moralizadora,
como sí la tenían los cuentos
clásicos referenciados, su intención
es provocar preguntas a partir del
espanto.
la actualización de los cuentos
clásicos para nifios en la revisión
que hace Tofio Malpica (desde el
lenguaje, el tono, la capacidad para
generar miedo e incertidumbre)
conduce a que los relatos sean
apropiados para lectores de cualquier
edad y experiencia lectora; íncluso
me atrevo a asegurar que la lectura
será más enriquecedora cuanto
más experto sea el lector. Estos
siete cuentos clásicos tienen giros

sorprendentes, inteligentes; cada
uno de los relatos es un verdadero
homenaje al escritor danés pues
no solo tratan de "maquillar" los
textos originales (lo que conllevaría
el riesgo de desvirtuarlos) , sino
que los toma como un detonador
de la inspiración para crear un
universo autónomo donde, contrario
al hipotexto, la realidad que nos
1nuestra está llena de espanto.
A diferencia de muchos lectores,
la literatura de terror no es de mis
favoritas. Cuando tenia nueve afias vi,
con una amiga de la infancia (apenas
un afio mayor que yo), El exorcista, y
no me quedaron ganas de volver a ver
una película de esa nan.1raleza. Sin
embargo, en la adolescencia, novelas
como CarmiUa o Drácula,o los cuentos
de Poe, no podía considerarlos como
"de terror". Eran historias donde
algunos elementos sobrenaturales
tenían efectos que trascendían el
snnple sobresalto del susto fácil. El
entramado, lejos de causar miedo,
me llevaba a hacerme preguntas, a
buscar explicaciones. La más de11sa
tiniebla, sin duda, ha llegado a sumarse
a este corpus de historias oscuras
que generan miedo y placer al mismo
tiempo, pero sobre todo preguntas.

Dalina Flores Hilerio

En nuestro s1g111ente número doble, Rafael García
entrevista a Sergio Mondragón, Premio Xavier Villaurrutia
:mm y editor de la revista El corno emplumado (1962-1969),
considerada un documento de la contracultura y la
revolución intelectual en América latina. También en el
plano de la conversación, Futuro Moneada y Benito
Estrada lara desarrollan a dos voces el concepto del
Intelectual y su relación histórica con el poder y la
violencia, hasta llegar a la actualidad en el tema al abordar
conflictos como los que viven México y Colombia.

~

i--.t

Además de otros ensayos. crítica. columnas, resetlas y
selección de poesía, contaremos con la obra del artista
visual Silvestre Madera en nuestras páginas.

99

�REA.PROPI.ARSE EL
MUNDO .A TR.AVÉS DE

un acto salvaje

e

urioso es que el ensayo
nace en un momento
particular de la historia.
Cuando Montaigne parió el
extrafio centauro, la cultura
occidental se contemplaba a sí
misma como el rostro acabado de
la humanidad: el hombre en su
mayoría de edad.
l a antropología , nacida en el
seno de las colonias francesas que
contemplaban con ambivalencia
los comportamientos salvajes de
los haitianos, permitía comparar
las culturas. Rousseau observaba
con tristeza la macabra función de
la civilización y el contrato limpio
del buen salvaje.
los cambios epistemológicos se
sucedían uno tras otro, el método
científico, el cálculo infinitesimal,
las reglas de la dirección del
espíritu ... todos creados con una
sola consigna: matematizar el
mundo. Después de que Aristóteles
hubiera entendido la física como
un discurso, Descartes y los que
vendrán entenderán el mundo
como una ecuación.
Me aventuro a pensar
que el ensayo se trata de una
reapropiación del mundo. Si la
geometría (recordemos el lema
del frontispicio de la Academia
platónica: "No entre aquí quien
no sepa geometría") es la forma
de entender al mundo desde
la matemática , en donde cada

proporción del espacio adquiere
su medida replicable y sin centro,
el ensayo es necesariamente un
camino a la inversa. Una forma de
desandar el camino trazado por la
ciencia para apropiarse del mundo
desde la subjetividad. Claro que
la subjetividad del ensayo no es
la de la gratuita opinión. Se trata
de trazar una sistematización
alrededor de las obsesiones.
Su gran virtud es el préstamo
de la mirada . la comparación
con la etnología no es baladí. Si
a un salvaje se le pide dibujar
un mapa, éste lo dibuja como
un gran atentado a la geometría.
los espacios no obedecen a la
regularidad de los centímetros.
Puede haber más espacio en la
representación entre la plaza de
la comunidad y la casa del salvaje,
que la distancia entre la Ciudad de
México y Monterrey.
En ese espacio no geométrico
se resaltan los lugares y las
sensaciones que rondan al sujeto.
Así el ensayo es la ventana
etnográfica a la contemplación
de una comunidad salvaje de un
solo miembro: tomar prestada la
mirada.
En el caso de El corto verano del
cuervo y otros ensayos usamos los
ojos de Ramón lópez Castro,
narrador y ensayista, miembro de
la mítica generación del Panteón,
ganador del Premio Nuevo león de

100

literatura y del Premio Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes en el afio
2000.

Con sus ojos contemplaremos,
de entrada, su África . El texto
que abre la colección muestra su
mirada sobre el continente negro
que demuestra todo lo que hemos
dicho. África es una linea en el
horizonte del Mar Mediterráneo
vista desde un chiringuito playero.
Es también una representación
fílmica en la caverna oscura del
cine. El África de Ramón lópez
Castro es una pintura rupestre en
movimiento a veinticuatro cuadros
por segundo.
Es un paso sintomático: al
salvaje que nos presta sus ojos
le interesan tanto los fenómenos
reales como la pátina que envuelve

�al fuego y las sombras chinescas
del celuloide. Tan verdaderos son los
procesos históricos que envolvieron
las batallas de submarinos, la guerra
en el desierto de los Deutsches
Afrikakorps o la Guerra de las Dos
Rosas, como los resultados a nivel
fíhnico o literario.
En sus páginas lo mismo aparece
Shakespeare y lope de Vega que
Gordon Gekko (personaje de la
pelicula de Wall Srrcet interpretado
por Michael Douglas) y Peter OToole
en El amanecer de loszulúcs.
Sin florituras de ingenio ni
bisutería académica los textos de
López Castro ofrecen una prosa
limpia y agradable, de buen ritmo
y erudición desempolvada que lo
mis1no cita a vValter Benjamín que a
Philip K Dick.
los andares del salvaje lo llevan
a tocar los grandes temas del amor
("El amor es un jabalí en la espesura")
y de la muerte ("Vida y traición
de las cosas inertes") sin grandes
ambiciones, pero con una lúcida
perplejidad que trasluce en su prosa.

El libro tiene esa cadencia clásica:
el yo a través de los temas. Y en
ese recorrido vemos organizarse
y sistematizarse las obsesiones de
López Castro en una cartografía de
percepciones y razonamientos.
Sobresale, por cierto, la forma de la
estampa. Sea de ámbito local como su
natal Estado de México o la Calzada
Madero de su adoptiva Monterrey,
sea el Barrio Latino de París, o las
callejuelas de Lisboa, o los parques
naturales de Canadá, el relato
adquiere la breve épica del viaje. Se
trata no de la odisea y el comentario
turístico, sino la introspección
y el derrotero de los sentidos
extraviados en los pequefios
detalles: la forma acogedora de
un comedor parisino en donde se
resguarda del invierno, el sonido de
una rockola con música regional,
un submarino alemán que exhibe el
museo de Chicago, los pasos veloces
de un nifio intentando alcanzar
a un cuervo. La estampa siempre
provoca, no importa qué, una
honda resonancia en el discurso y

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mapa de López Castro y a través
de ellas traza una ruta.
Se trata, sí, del fláneur baudeleriano,
pero recortado de una forma clásica y
aséptica. Probablemente tal y como
lo había pensado el propio Baudelaire
al enfrentarse a las muchedumbres
de la recién nacida metrópoli.
Una subjetividad que se valora
precisamente por su abandono a la
multiplicidad de la estampa ante sus
ojos. Un hombre sofiando ante una
pantalla de cine o una pieza de museo.
En eso yace la virtud del ensayo.
En conseguir que la subjetividad,
como método, encuentre el vehículo
para que la glosa sea algo más que
mero comentario y lucimiento. Sea
porque a través del hallazgo de los
restos mortales de Ricardo III en un
estacionamiento ("Naturaleza muerta
con estacionamiento y rey jorobado")
lo lleve a pensar en el teina recurrente
de la preservación de las memorias y
la muerte; o ver un espectacular de
Victoria's Secret ("El amor es unjabalí
en la espesura") lo pone a reflexionar
sobre la potencia de la fuerza amorosa
a partir de una tragedia shakesperiana.
Entonces con Montaigne y hoy, en
la saludable prosa de López Castro,
de lo que se trata es de reapropiarse el
mundo a través de un acto salvaje, de
un dejar correr la mirada y el discurso
como un acto de lúcida rebeldía
contra la rnateinatización.
lo que ocurre entonces, y en el
Corto verano del cuervo y otros ensayos es
un claro triunfo, es que el binomio
dialéctico de civilización y salvajes,
de geometria y subjetividad, de
mateinática y discurso, se borra y se
problematiza. El salvaje civiliza, la
subjetividad se convierte en método
de conocimiento y al discurso no le
falta rigor y aplomo.

Alejandro VázquezOrtiz

101

�lil
UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

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I

�A•TOR ■S

(Ciudad de México, 1982). literatura 2013. Ha publicado en los últimos afios: Sombra
Es ensayista Autor de Un informante en el olvido: Alfonso Reyes de pantera (segunda edición, 2011), El traidor II. Poetas franceses
(Conaculta, 2013). Editor de la gaceta literaria Cariátide. Es y alemanes de los siglos XIX y XX (2012) y Podría dejarlo todo al
azar (2014).
jefe de información de la agencia de noticias de Canal 22.
MARCOS Dü!IIL AC.ILAR

Catedrática y coordinadora en la
Facultad de Filosofía y letras de la UANL Sus áreas son
el teatro, la literatura y la investigación. Tiene premios
nacionales e internacionales en todas estas categorías.
CORAL AC•1u1.

(Monterrey, 1988). Estudia
Bibliotecología y Ciencias de la Información en la UANL
Escribe cuento, poesía y crítica. Ha publicado en Hermano
Cerdo, Bitácora de vuelos y Revista El Humo.

IOS!t L•1s AC•IRRI

Al ••no c■IMAL (1970). Escritor, practicante y estudioso

de la escritura digital. CNN México incluyó su cuenta de
Twitter en una lista de las 140 mejores del país. Mantiene el
sitio ,veb: www .lashistorias.commx
IORCI c■ fP•L1.

Es artista multidisciplinario que
experimenta (y obtiene resultados de ello) con la escritura,
el arte plástico, la animación y el video. Dirige editorial
Gato-lunar, especializada en libro objeto. Se dedica a la
producción de medios audiovisuales.

RODRICO ALYAIIADO ROC■A

(Monterrey, 1988).
licenciado en letras Mexicanas y becario del Centro de
Escritores de Nuevo león en 2013. Ha publicado en las
revistas Armasy Letras, Inteifolia y Levadura.
inicia como crítico en Cahiers du
Cinéma, donde publica numerosos ensayos de referencia.
Como cineasta ha realizado seis largos metrajes, desde Otra
vez (1996) hasta Busquen a Hortense (2012).

(Monterrey, 1969). Autor de los
poemarios Éste es el sitio (1998), El fruto y la espada (2005),
Después vendrá el silencio (2009).Autor de la tesis "El o:xímoron
en la obra de Octavio Paz".
IORCI L•IS DARCY

PASCAL BOMITZl!R. Se

MAMCY C.ÁRHMAS. licenciada en letras Espafiolas por

la UANL En la Capilla Alfonsina de esta Universidad es
editora de la revista Inte,folia, en la que ha publicado resefias
de libros, y colabora en la edición de la colección El oro de
los tigres.
AL■IRTO CAYAZOS

COL■nl F■LLO•s.

Escritora y productora de France
Culture ( destacadamente de la emisión "Noches
magnéticas"). Ha publicado con anterioridad Hoy (Folio,
2006), Para Dalida (Flammarion, 2010) y Un amor de hem1ano
(Gallimard, 2011).
DALIMÁ FLORIS ■ILIRIO.

Profesora e investigadora
universitaria. Ha publicado artículos académicos y
cuentos. Pertenece a la Red Internacional Universitaria
de Investigación sobre L.ij, y coordina diversos talleres de
promoción de la literatura.

(San Nicolás de los Garza, 1939).
Artista plástico, dibujante, pintor, escultor. Formó parte
del Taller de Artes Plásticas de la UANL Ha expuesto en MARC•■lll'n NRil (Saigón, 1914-París, 1996). Escritora
diversas partes del mundo, como Espafia, Estados Unidos, y cineasta, se le ubica en la corriente denominada Nouvelle
Brasil, Costa Rica, Panamá, Perú. Su obra forma parte del roma11 y en la Nouvelle vague del cine francés. Dentro de su
acervo artístico de la Universidad.
copiosa obra narrativa sobresale El amante. En cine destaca
su participación como guionista de Hiroshima mon amour de
CLORIA COLLÁDO. Poeta, pintora y fotógrafa. Formó Alain Resnais, y como directora de India Song.
parte del grupo universitario que editó la revista Apolodionis
(1959-1967). Autora de los poemarios Juego dedos,Colección de llül•L•c CODARD (París, 1930). Reconocido director de
poemas, ww(salvoel título) todoloquesigueesunpoema,Despuésla cine. Fue premiado con el Oso de oro del Festival de Berlín
(1965) y con el Óscarde la Academia de Hollyvvood (2010).
luna, Zumo, Manda la.
Algunos de sus filmes:Aboutdesouffl-e (1960), Masculin,féminin
NIC.IL COYARR- ■IAS (Monterrey, 1940). Poeta, (1966),Jevous salue,Marie (1985),Élogede l'amour (2001), Notre
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo león de musique (2004), Adieu au langagc (2014).

�A•TOR■ S

NARL\ DOLOUI ■IRMÁMDU. Maestra por la Facultad

de Filosofía y Letras de la UANL. Promotora cultural. Fue
coordinadora de la Escuela de Escritores SOGEM, N.L.
Actualmente se desempefia como profesora de tiempo
completo en la FFyL de la UANL.
IIÁR■ARA.IA.COBI (Ciudad de México, 1947). Narradora

y ensayista. Merecedora del Premio "Biblos~ al Mérito
2013. Sus libros más recientes son Antología del caos al orden
(Joaquín Mortiz / Planeta, 2013) y La Dueña del Hotel Poe
(Ediciones ERA/ UANL, 2014).
RO■IRTO K•P•T COMZÁLIZ IAMTOI

(Tampico,
1975). Ensayista y critico literario. Doctor en Estudios
Humanísticos por el ITESM. Ha publicado en México,
Argentina y Brasil. Actualmente imparte clases en la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
■IMDRIK MARINAN

(Zeis, 1899,Golfo de Vizcaya,
1940). Fue la figura central de la poesia holandesa de su
generación. Debutó en 1923 con la colección de poemas
Verzen (Versos). Fue editor de De VrijeBladen (La Prensa Libre).
Murió tratando de escapar al Reino Unido cuando su barco
fue hundido por un torpedo alemán.
Médico cirujano dentista, licenciada
en filosofía y maestra en filosofia por la UANL. Autora
de Anatomía y fisiopatología del dolor (1962), La filosofía de
Vasconcelos como filosofía larinoamericana (1974) y Fundamentos
de la cocina nuevoleonesa (2009).
IILYIA NIIA.RII.

■D•ARDO AMTOMIO PARRA (León, 1965).

Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el Premio
de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de la John Simon
Guggenheirn Memorial Foundation en 2001 Su libro más
reciente es Descerrados (2013).
OIYALDO ROC■A (Guadalajara,

1984). Escritor, poeta,
traductor y profesor de lenguas germánicas. Es maestro en
Filología Nórdica y Estudios Medievales por la Universidad
de Islandia y colaborador en el Programa de Lenguas
Extranjeras de la Universidad de Guadalajara.
Licenciada y Profesora en Letras
(Universidad de Buenos Aires). Cursa el Doctorado en
Letras con una beca financiada por el CONICET por la que
NAIIIAMA ROIITTI.

investiga la configuración del letrado criollo durante el
periodo independentista novohispano.
■•N■IRTO IALA.ZAR (Monterrey, 1959).

Egresado de
la UANL, donde estudió sociología. Editor de las Obras
completas de Raúl Rangel Frias, publicadas por esta
misma institución (2013,2015).
Fue el crítico oficial del
suplemento Aquí vamos del periódico El Porvenir.
Dio clases de Historia del Cine en la Universidad
Regiomontana. Conduce el programa de radio Guiarte
y actualmente dirige el cineclub Fósforo de Colegio Civil
Centro Cultural Universitario.
MAliRIO IIPIIÍLYIDA.

Fue director del French Institute/
Alliance Fran~aise de Nueva York y de la cadena
TéléFrance,USA. Ha sido critico de cine en France,
Amérique. Publicó MargueriteDuras. La vida como una novela
(2006) y la biografía Así era Marguerite Duras (2006 y
2010).
11AM YALLIIR.

(1984 ), escritor y editor
en An.alfa.beta. Ha publicado los libros de cuentos:
Artefactos (2012) y La virtud de la impotencia (Premio
Nacional de cuento Comala 2015). Columnista en la
revista electrónica de Posdata Editores.

ALIIAMDRO YÁZO•n ORTIZ

Ha trabajado como reportero en
diversos medios. Sus artículos de crítica literaria
y cinematográfica han aparecido en los periódicos
El Porvenir y El Financiero; en la revista La Nuez, de
Guadalajara; y en el suplemento Semanal del periódico
La Jamada.

AMDR~I YILA.

AL ■ IRTO YILLARRIAL ■ IRMÁMDIZ.

Psicólogo,
psicoanalista. Profesor huésped y supervisor de
Psicoterapia Psicoanalítica, Departamento de
Psiquiatría, en la Universidad Autónoma de Nuevo
León.

•••••DO ZAN ■RAMO (Monterrey, México (1960).
Poeta, traductor y ensayista con una constante,
amplia trayectoria, y más de diez titulas publicados.
Actualmente Eduardo Lambrano se ocupa en la
promoción de la lectura de poesía entre nifios y jóvenes.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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