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                  <text>PERSECUCION DE LOS JUDIOS EN DAMASCO.
CoN oprobio del siglo ilustrado en que vivimos,
acaban de renovarse en la ciudad de Damasco
bajo el dominio de Mehemet Ali, las crueles persecuciones de que fueron objeto los judíos durante la
edad media, no cediendo en nada las bárbaras atrocidades perpetradas ahora con ellos, á las que se
practicaron en aquelJos tiempos de supersticiosa
ignorancia. Todos los papeles públicos de Europa
han clamado enérgicamente contra estos excesos,
y la indignncion general que han causado ha tenido
por resultado el entrar algunos gobiernos europeos
en negociaciones con las autoridades egipcias, no
tan solo para obtener la cesacion inmediata, sino
para evitar la recúrrencia futura de semejantes
crueldades. Persona• de rango y celebridad han
sido comisionadas para trasladarse personalmente
á Damasco y el Cdiro, é investigar las circunstancias del caso á fin de presentar sus quejas y
Lácer sus reclamaciones en forma. Antes de comunicar á nuestros lectores el pormenor de los
sucesos de Damasoo, quisimos esperar el resultado
de estas reclamaciones, y lo hacemos hoy transcribiendo la relacion que Mr. Merlato, consul austriaco en Damasco, dirigió á Mr. Laurin consul
general de Austria en Alejandria. Por esta su•
cinta nal'J'acion se vé que el pretexto ad11ptado
para justificar las crueldades cometidas con los
jndios, es poco mas ó menos el mismo de que se ha
hecho uso en todos tiempos para el mismo fin, esto
es una acusacion infundada de asesinar niños ó adultos cristianos. para emplear su sangre en ciertos ritos
religiosos. El informe del Sr. Merlato dice así:
"El 5 de Febrero de 1840, un fraile capuchino
llamado P. Tomás, natural de Cerdefia, desapareció repentinamente de Damasco donde babia
residido desde el año de 1806 6 7 y con él un jóven
lego criado suyo. El P. Tomft.s h11bia practicado
anteriormente la medicina, y hacin ya bastante
To111. VIII.

1

tiempo que se haliia dedicado ca$i exclusivamente
á la vacuna de niños de todas clases y religiones,
por lo cual era bien conocido en todo el pais.
Había adquirido una fortuna mucho mas considerable de lo que permitían las reglas de la orden
religiosa de que era miembro; y sin embargo no
era nada liberal en sus dádivas: hablaba mucho
y á toda clase de personas sin excepcion ; sus hábitos se inclinaban á la intemperancia; su génio
era bonancible, y su educacion escasa.
El dia despues de aquel en que desaparecieron
el P. Tomas y su criado, el consul fraucés (el
Sr. Conde de Pratti Menton) en quien recaia el
deber de investigar el caso, empezó á dar los primeros pasos para descubrir la suerte de estos dos
desgraciados. En primer lugar se trasladó á la
habitacion que ocupaban : el dinero y los efectos
del monje asi como los del lego ó sirviente aparecieron intactos; al mismo tiempo varios israelitas
declararon haber visto al P. Tomás en el bárrfo de
los judios por la tarde del dia en que se le echó de
menos. Nadie dijo haberle visto salir de él, ni
hubo quien manifestase haberle visto en otro punto:
se inferi6 pues que á su entrada en el bárrio
de los judios, babia sido asesinado por estos. Tau
luego como llegó á concebirse esta idea, las pesquisas se dirigieron exclusivamente á este punto
de la ciudad, á pesar de lo justo que hubiera sido
extenderlas á otros bárrios, tanto mas cuanto que
el P. Toruí1s y su criado habían tenido poco antes
una riña a&lt;'ompañada de golpes en la plaza d~
Rosan :Bajá, punto muy frecuentado de la ciudad,
con algunos musulmanes &lt;le intima clase, tales como
mozos &lt;le cordel, carreteros, &amp;c. Sin embargo un
jóven hebreo que tuvo á bien declarar haberle visto
en otro punto fué tan severamente apaleado que
e:,q,iró á las veinte y cuatro horas de prisíon.
Fueron inmediatamente arrestadas varias perso2 Z

�355

EL I:1STHUCTOR, O REPEHTOIHO
nn~, y se prodignron los pnlos con mnno franca
entre los acusados: un judio de sesenta años de
edad expiró á los golpes; su crimen era el ser portero del btírrio de los judios: los cadáveres de dos
israelitas recientemente sepultados fueron desenterrados para ver si eran los de los dos individuos á
quienes se echaba de menos, ó los de dos judios que
habiendo concurrido-á la perpetracion del crimen
pudieran haber sido mortalmente heridos en la
lucha de que suponian ser vict¿mas el P. Tomás y
su criado. Fueron registradas varias casa" y entre
ellas algunas pertenecientes á súbditos austriacos
y toscanos ó personas protegidas por Austria bajo la
autoridad de mi consulado, pero durante varios dias
fueron enteramente infructuosas estas pesquisas.
Por último el consul francés pidió se pusiera en
libertad á un turco de baja extraccion llamado
Mohamed Telli que se bailaba preso hacia bastante
tiempo por deudor al estado, y le empleó en este
negocio, no solo para que procurase descubrirá los
delincuentes, sino á fin de exhortar á los que se
bailaban presos por sospechas á que proporcionasen
por medio de sus declaraciones algun rastro pam
el descubrimiento del crimen y de sus autores.
Una de las primeras personas aprehendidas fué
un barbero judío; babia sido interrogado en el
consulado francés, y sus declaraciones parecieron
algo confusas y contradictorias, por cuya razon se
le creyó mas sériamente inculpado en el crimen
que los demas prisioneros. Detuvieronle tres
dias en el consulado, exhortándole á que lo declarase todo bajo la promesa de una recompensa y un
snlvo conducto á pais extranjero; pero todo estos
alicientes fueron vanos pues persistió en negar todos
los cargos: remitiósele entonces á S. E. el sberif
bajá. Fueron renovadas las promesas con el mismo
éxito: entonces le apalearon cruelmente por dos
veces, y aplicaron el tormento á su cabeza: entretnnto recibió una visita fraternal de Mohamed Telli,
de modo que vino por último á declarar lo siguiente:
dijo que el miércoles 5 de Febrero por la tarde
]1abia sido llamado á la casa de David Arari, donde
se hallaban tambien José, Aaron é Isaac Arari,
Musa Abulafia, Moisés Salonati y José Laniado,
todos comerciantes israelitas distinguido3. Le pidieron que asesinase al P. Tomás que yacia atado de
piés y manos en u11 rincon de la pieza, pero reusó
cometer un crimen tan horrendo. Despidiéronle
entonces poniendo en sus manos una suma de dinero para inducirle é. guardar silencio sobre lo que
babia visto. Se retiró sin saber cuál fué la suerte
del P. Tomás. Los siete comerciantes fueron inmediatamente presos é interrogados pero negaron
firmemente cuanto babia declarado el barbero : se
&lt;lió inmediatamente orden para que fuesen apaleados, pero considerando que la mayor parte de
ellos eran ancianos y probablemente expirarían á
los primeros gol pes, se creyó podria conseguirse
que declarasen por medio de otra especie de tormento. Consiguientemente se les obligó á permanecer en pié durante treinta y seis horas consecutivas, sin permitirles dormir: sufrieron este
tormento, pero persistieron en protestar su inocencia. Despues de esta prueba fueron apaleados,

pero fué preciso suspender muy luego este proce•
dimiento, pues se observó que despues de recibir
de doce á veinte pnlos perdieron el sentido los infelices. Como aun continuasen negando, creyó el
consul francés que el castigo i111puesto no había
sido ejecutado al pié de la letra, y mandó que se
repitiese. Hizose asi, pero aun protestaron los
judíos de su inocencia.
Entretanto fué preso el criado de David Arari :
hízosele sufrir por largo tiempo el tormento del
palo, lavando en los intermedios su lacerado cuerpo
con aguo fria; por último dijo que por orden de
su amo babia llamado al barbero para que acudiese
á la casa hácia la caidn de la tarde. Fué registrada
la casa de David Arari basta seis veces con la esperanza de descubrir alguna cosa, pero todo fué
en vano. Finalmente por la noche del 27 de Febrero fué de nuevo requerido el criado: este, cuyo
nombre era Murad el Fallnt, despues de una promesa formal de impunidad que le hizo el consul
francés, y despues de varias 'Tisitas afectuosas de
Mohamed el Telli, declaró que él era quien babia
asesinado al P. Tomás en la casa de David Arari
su amo, en presencia y de orden de los siete comerciantes prisioneros. La sangre del pobre fraile
babia sido recibida, dijo, en una vasija de cristal
para emplearla en ritos religiosos que le eran desconocidos : el barbero y él procedieron entonces á
cortar el cadaver en pedazos, machacar en un mortero los huesos y el cráneo, y transportarlo todo á
un acueducto que corre por debajo de una de las
calles habitados por los judios y bastante distante
de la casa de Arari. Volvieron entonces á llamar
al barbero; le interrogaron con maña; reiteraron
las promesas de impunidad y por último consiguieron que declarase lo mismo que el criado. El
consul francés y sus adictos se trasladaron al punto
que babia sido indicado, acompa6andoles uno despues de otro los dos testigos susodichos, los cuales
fueron conducidos en carros, no permitiendoles sus
padecimientos el andar ni aun permanecer en pié.
En el punto indicado por ellos fué abierto el
acueducto, y se encontraron en él algunos huesos
y restos de un bonete: los médicos á quienes se
consultó declararon que estos huesos eran humanos,.
Trasladáronlos al serallo y los presentaron á los
siete mercaderes, quienes sin embargo persistieron
en repeler toda acusacion. Se les aplicaron entonces tormentos de diferentes clases basta que por
último se declararon culpados uno despues de otro
ratificando lo expuesto por el criado y el barbero.
Cuatro dias despues de la confesion de los siete
israelitas, se exigió de ellos que entregasen el reloj
y sellos del P. Tomás. Estos infelices previendo
que solo se trataba de prolongar su miserable existencia en medio de los tormentos mas crueles, volvieron á negarlo todo, declarando que las confesiones que habían hecho les habían sido arrancadas por la intensidad de su agonia en la aplicacion
del tormento. Esto causó bastante sorpresa á los
inquisidores, quienes volvieron á recurrir á los
medios violentos empleados anteriormente á fin
de hacerles co~firmar sus confesiones, pero todo fué
en vano."

DE HlS'l'ORIA, 13HLAS LE'l'HAS y ARTE::\,

-·',
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--.:,

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~

-~~

GRUPO DR LOS IUDIOS SIRIOS,

apreciará la reserva y cautela que hemos observado
en este deplorable suceso, cuando lea la _corresp?n•
dencia que ha mediado. Nuestros enemigos teman
mano el hacer uso contra no.otros de un arma
respec
'bd'
en su
. •
t "na
raelitas entre los cuales se hallaba un su ito ausmuy formidable, á saber el ciego e !gnoran e ,11 triaco; pero que este logró probar la coartada: que
tismo de los cristianos en este pa1s. Por no ha1 s huesos extraídos del acueducto resultRron (por
berme yo 1nestado como consul austriac~ á cooper~r
1:s observaciones de un hábil medico) ser huesos de
á las medidas cruele, que dictaron ya~1?11_es estuanimales, y luego añade:
.
. .
n
pidas y "iolentas, ~e han atrevido a dmgirme J~s
"Yo como consul, no pod1a permitir que u
imputaciones mas mordaces, atriuuyendome ~m
de!araciado austriaco cuya reputacion ~e merc~der i duda intenciones vicio~as é inmorales. Suplico
ho:rado y pacífico ha sido hasta ahora sm_ mancilla,
pues á V. E. interTenga activa y eficazmente para
fuese entregado á la malicia de sus enem'.gos. He
prevenir en lo sucesivo la recurrencia de estas cacre1'do p ues oportuno dirigir un relato c1rcunstan.lumnias, obteniendo una reparacion l1onros~ e_n
ciado de lo ocurrido al consulado general de Aust1 ia
favor de las víctimas de ella. Si el gobierno egipct
. to, á fin de que puedan adoptarse. las meen E g1p
de11E'a sinceramente obtener pormenores exactos e
'd
V E J·uzgue oportunas para evitar que
d1 as que • ·
.
.
l
este suceso lamentable, no habrá que hacer o~ra
los ~úbditoe de nuestro imperio, as1 c_omo los de as
. c1·tar á todas las ¡1ersonas. acusadas,
exacosa smo
.
tiernas potencias de Europa cualquiera qu~ sean,
' minarlas de nuevo, rigorosamente s1 se quiere, _pero
se vean expuestos á las violencias de esta infame
ey y á las costum!,res de las naciones
con urreg1o á la l
inq11isicion judicial. Me lisonjeo de que V. E.

El consul austriaco procede despues á manifestar
ue se habian hecho acusaciones semejantes c?n
q
to al criado del p, Tomás contra otros 1s-

�EL INSTRUCTOR, O REPERTORfO
civiliznclas. De lo contrario mi opiniones que la
Mr. l\ferlato merece los mayores elogios asi como
verdad de este extraüo acontecimiento permanecerá
una tigorosa asistencia en su~ laudables esfuerzo3
siempre envuelta en las sombras del misterio.
para protejer ni inocente."
Puede asegurarse que los israelitas de esta ciudad
A consecuencia de las enérgicas representahan sufrido una persecucion coutra la cual se hubiera sublevado cualquiera otra clase de la so- ciones que se le hicieron, interpuso .M:ehemet Ali
su autoridad para poner coto á las persecuciones
ciedad: los nombres mas estimados entre losjudio~,
de Damasco, si bien no m1111dó hncer una investiaquellos 1:uyas fortunas han sido adquiridas por
gncion tan minuciosa como debiera de los porrnemedios honrados y puro~, nqu&lt;-'llos cuya debilidad
nore~del suceso; pero es de e1peror que las órdenes
merece consideracion y re~peto, todos han sido
expedidas por él e, itntán la recurrencia de tan
insultados y maltratados. Se~enta y tres niüos han
ilegales Lnrbaridades.
sufrido encarcelamiento por V"1lrios dios con~ecuDamasco, el tentro principal de estas horribles
tivos; mujeres han recibido órden de comparecer
y han sido interrogadas. Al principio los judíos escena~, es tal vez la ciudad mas antigua que existe
sobre la superficie del globo. Se hace mencion
rnns respetaliles que no fueron inmediatamente arde ella con refere11cia ni tiempo de Abrnl1am, el
Testados tomaron la fuga y otros se escondieron en
gran funilatlor de los judio,, y ¡,or consiguiente
sus casas para librarse del furor de los cristillnos.
blasona de una autiguednd de tres á cuatro mil
Estos se reunen en !ns plazas y parajes público~,
aüos. La idolatría, el i~lnmismo y el Cristiouismo,
y propagan los relatos mas absurdos respecto á
han reinado dentro do aus muros: ha ,isto el oriesta secta que aborrecen. El consul francés ha
publicndo una traduccion arábiga de ciertas doc- gen, engrandecimiento y decadencia de celebrados
imperios, y la violenta y prolongada lurha de dos
trinas execrables atribuidas á los judíos y sacados
grandes sistemas religioso,. En el tiempo de David
de un libro latino intitulado Pro,npta Biblioll1eca,
y Salomon, era capital de un reino independiente;
el cual debemos al celo de nuestros misioneros de
posó luego tí manos de los griego,, loa romanos y
la Tierra Santa. Se ha remitido un ejemplar de
los árabes; fué conquiatada con el resto de la
esta t.,aduccion á S. E. lbrahim Bajá.''
Siria por el sultan turco Selim ; y por último en
llfr. Merlato concluye su relncion con el siguiente
p1írrafo : IS.'33 fué cedida en un tratado de paz ni Lnjá de
Egipto su actuol poseedor. Mientras ¡,ermnnel'ió
" Un agente del gobierno descubrió ayer el retiro
en poder de los turco•, fué uuu de las ciud:ulcs
de Moisés Fuhi hijo de :\Ieir. Al comparecer
mus fnnáticns del Oriente. Punto de reunion de
delante del bnjá le preguntaron donde estaba su
muchos
miles de peregrinos mnbometauos 1¡ue
padre; y baLicndo respondido que no lo Jabia
anualmente
pa.an por ella en su tránbito 1i In
recibió inmediatamente una paliza. El nifio, de
Meen, su fanatismo era estimulado ¡,or 1111 influjo
con~Litucion delicada y enfermiza, im¡,loró de sus
periódico de orgullo, ignorancia, y feroz erituverdugos que en,iasen á buscar á ,u madre: tra~iu~mo,
de modo que loa cri~tiaaos npenus "e utrej eron á esta, pero nada re,·eló; visto lo cual rolvi6
\·iau
á
¡,resentnr~e
en ella, y aun no hace die:r.
~I niño á sufrir lo, palos, y la denenturada madre
años que los cónsule~ europeo~ se aventuran á preredueida á la deaesperacion descubrió el paraje
sentarse en las callts de Damasco en el traje de
en que se J1abia refugiado su marido. Aseguro á
sn nacion. Pero en el din e~te e~píritu alti vo é
V. E. que ~s ya imposible.sufrir el expectáculo de
intolerante hn cedido considernblemeute, y aun los
semejantes atrocidades en los que pareeen tomnr
una parte activa personas de earácter auxiliadas 11 feroces exce,os que acnban de cometerse contra los
judíos, si bien merecen el mas severo vituperio,
por la fanática plebe que tiene por cristianismo lo
pueden acaso ser considerndos como el último esque en realidad es solo frenética supersticioo. Se
fuerzo de un furor moribundo cuya eX"plosion ace.ha establecido un sistema regular de espionaje
lerará In adopcion de medidas que acaben ele ex~stimulado con recompensas pecuniarias: In comtinguirlo enteramente.
pasion parece haber desaparecido de entre nosotro~,
Los cítlculos relativos aí. la poblncion de Damasco
'Y cada uno teme ser víctima de 1115 atrocidades de
hechos por diferentes autores presenten resultndos
que es testigo. Reclamo pues con la mayor urdiversos. Algunos la fijan en 1.50,000 almas, al
gencia la interveocion de la autoridad superior."
poso que otros la hacen ascenderá 200,000. Coml\Jr. Laurin consul geueral en Alejnndrin á quien
pónese de árabes, sirios, turcos, cristianos y judios,
~e dirige la comunicacion anterior se expre,a del
calculándose el número de estos últimos de doce á
modo siguiente: "La acusacion no tiene fund11quince miL Los mas opulentos entre estos judios
mento legal: las confesiones de culpabilidad han
fueron lo~ que sufrieron mayores vejaciones en los
sido obtenidas por la agonia del tormento, la intifunestos sucesos que acabamos de referir.
midacion 6 el engaño.
Pero no es solo en Damasco donde los judios
Por el Lien de la humanidad, nsi como para la
han sufrido á consecuencia de la infundada acusaproteccion de los súbditos del imperio que se hallan
cion de que usan sangre cristiana en sus bollos de
en peligro de ser sacrificados aunque inocente~,
Páscua, En Rodas, antígua residencia de los cé-estoy haciendo los mayores esfuerzos pnra obtener
lebres
cruzados conocidos despues con el nombre
de Mehemet Ali una 6rden especial para que los ¡,·
de caballeros de llfalt11 •, se les acusó de haber
procedimientos sean conducidos de un modo mns
robado un jó,•en griego, y un de~venturado jud &gt;
humano, y que 111. sentencia sea pronunciada por
- --,-,--.--- -,-jue,:es irnparcinle~, ilu,trailo~, é independiente~.

3,37
J AS LETRAS 'i ARTES.
DE lIISTORIA, DEL'
l
Mas si la
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nocimiento a guno.
carácter .no tiene
co . cuerp rclirrioso
tiene su
tado con nudosas correas, y
d cualquier
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fué cruelmente
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¡ nas . Je atrn vesar
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el temor lo vemos g
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origen en
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d' ·a El furor popu ar
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la nariz con alambr~s ce
;•ob;e el pecho unn \ Inda prol_onga1la por oªr c~a \c~n~rancia, el odio y
la cabeza huesos a rn,aa h'aee,rle coul'esar, como 1 puede ser impul~ndo P 'd "por el sórdido y co. d
y pesada para
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r pero e· mantem o
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pie ra mu II bi\rbaros ú las falsedades arrnn- e1.. emod,
de algunos espíritus viles que q111ere11
llamo.a aque os
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l'do por la inteasid11d
d1c1oso eseo
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·os de las víctimas : por
cadas por la agonia. rnpe_ i
.
• d' iduos de
enriquecerse con los
on encade11nmie11to,
del dolor, el infeliz acuso 11. vanos iln 1::ban á la eso los cristianos no.so o su fir1er ion absoluta rle su
¡., nos de los cuales se in
. .
uerte ~ino con 8COC
I
su_ sec:a~s:nte: de la isla: aquellos á quienes apre- ¡1 pr1s_1on/ ~tal h~ .sido t11mbieu conslantcmen~e o.
sazon
I ntc atormenhac1en a. . .
I a C11Jicia sugería una ideo.
ht,11.ednod•ierroondefnunedroonaltau111~1sbni1eont·1cer11111peo~ee centinelas del suerte de los JUlhos. , . . . esta rompiendo el
, d' bólica iL h\ S11per,t1c1on'
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ue algunos e : 111
•
tolerancia, proce&lt;1
barrio de los judios para ev1 ar q
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freno de la ~1oderac1on ~estruir, y la Codi1·ia
eiios pudiernn sal'.r á inform~rse de :a~:t~:n es~;;
furiosamente
motar y~amente sus huellos, y
desgraciados
par1entes
y
amigos:
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tos
los
entouc.
ea
seguui
Por e•te
. .
,
se hao visto expues
¡ d o~autelo,,
os
• tiempo," dice
los sufmmcntos a que .
.
or la reprorecog1a os esp ~ • l - d 1340 "los judíos
. d' en este si1rlo de ilustrac1on l'
.
Froissart con referencia a ano e u;mados, y sn
~:c1~:n de una c:lumnia absurd~ y atroz, proprn
todo el mundo fueron presos y q .
.
d l'd d de bárbaros ignorantes.
por.
fi da por los señores bnJO cuya .111solo
la ere u i a
e humana para ritos hacienda con _sea . 'do excepto en Aviiíon y los
L deacusacion
de usar sangr
. .
I
'sdiccion bnbian v1v1 •
1 . .
.
•
b' diabólicos no se hm1ta st1 o n
,• ue se hallaban bajo a JllrJS•
o mas
ien
·
estados
. d'io que lorrraba
susreúhg1osos
lo~ J'udio~.
Los altivos
romanos, cun?clo e.1 cr1sl.
. . de
d Ila Igleoia
in Elq pobre JU
"
.
por el unper10, o d1cc1on e pa¡. .
ion y refu,,iarije á aquel
tianismo empezó á propagarse. de judai::-mo, y ' traerse á la_achva persecuc !labia sido profetizado
con•itlen1bnn como unn e~pec1e. tl'
oponían país se cons1d~raba~se¡;uro.d . pueblos con azotes
.. do In animosidad f)OD que los JU ios. ~e
durante cien auos ven r1au
d
'1'1e11
. on á la nueva fe como un I que
. 1 " Por lo que acabamos e
á su progreso,11 mira_r .
s r,1oe•to y triste de hierro á destrmr os.
1·d d lÍ no
• r
•
a
retoiio de nc¡ne a re¡1g1on aun. mi\ , v. tinnos se ver debe rn,er1rse
que aunI en la nnctua
y InI ilustrada
ne ella. A~i cuando los pr1me~s cr1s st1 seor los esfuerzos de a prens '
q . llenos de temor y aprensiones por
· ser P
.
alece entre las naciones
reuman
1
en sus opinion pública que prev
I
moral de la
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·
aeralmente la voz te que
. T adll!' ,·eriamos acaso la. P aga
.
gurnlnd, corna ge
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n niño recicn na- civ1 iz . '
, de Oriente á Occidente, y
n~ambleas ~ecretas sacrifica in ~
beliiendo persecuc1011 extender,e
. .
t ha de 18-10,
1
.do de~peJaznndo sus tiernos miembros y
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al.,rrun Froissart mode_ rn~ escr1L1r conel mecundofucron
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ro &gt;enso es el corozon iud [ or todo
de•¡rnes m sangre; tan p I
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lum11·1os re•- "1&gt;or este tiempo 1os Ju ios ,
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mano 4 prestar ,e 11. u&lt;a e
Je cu o presos y quema os ) su hacienda con scn ·
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1

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• f~structor, tomo \'lf, páginas 6S y 97.

VISTA DE LA CI U OAD DE DAMASCO,

�3.38

EL INS'l'IlUCTOR, O llEPERTORIO

¡1

EDIFICIOS DE IIIEilRO.
0

Cre~o rey de Lidia se sorprendió cuando Solon le
dijo que el hierro era un metal mucho mas precioso
que el oro. El filósofo de Ateuas sin embargo
aludía solo á su utilidad para la guerra, pero su
aserto no habría sido menos cierto si se hubiera
referido al beneficio que reporta en manos del artesono, y al precio que alcanza despues de manufacturada. Tómense por ejemplo los dijes de metal
colado de Berlín : el mineral de que estan hechos
no cue~ta en Lruto mas de 7rs. vn. por cada 100
libras: pero la misma cantidad ele metal reducido
á pendientes, vale ya 13,715 pesos fuertes, y convertido en botones 15,000 pesos : no seria fácil
indicar otro metal cuyo valor pueda aumentar el
arte 40,000 veces.

•

se trabaja este metal en una escala mucho mns considerable que en ningun otro de Europa: y asi ha
sucedido. Durante los últimos treinta dius se ha
,•isto de dia en dia elevarse en uno de los patios de
la gran füctoria de hierro de los Señores Brahma y
Robinson en esta capital, una torre inmensa que
desde luego excitó sobremanera la 11tencion del
público. Llegó por último á terminarse, y resulta
ser una torre destinada á sustentar un faro ó fenal
que debe colocarse en la punta de Morant sobre la
costa occidental de la isla de J amáica.
Esta alta torre es enteramente de hierro, y la
primera de su clase que se ha construido. E.xaminnndo detenidamente su mecanismo nsi como
el principio en que se funda, hay motivo para
creer que llenará en un todo el objeto de su
construccion. Su altura desde la basa hasta el
techo es de 105 piés, y de estos, 15 quedarán empotrados en la sólida roca por via de cimientos por
cuyo medio adquírir.í. un grado de seguridad extraordinario. La torre toda se compone de planchas de hierro de una pulgada de grueso, de las
cuales hay nueve tandas ó hileras sobrepue~tas: la
inferior tiene once planchas y nueve la mas elevada : estas planchas van firmemente unidas unas
con otras por medio de fuertes bisagras, y cuando
se fije en el paroje donde deba permanecer, se
cubrirán las rendijas ó uniones con timiento ,Je
hierro lo cual en realidad lo convertirá todo en
una sólida masa.

La multitud de usos á que se avlica ya en el dia
el hierro en sus diferentes modificaciones es tan
considerable que parece imposible puedan inventarse otros medios de emplearlo ; pero en este siglo
fecundo en invenciones nada hay impracticable,
y cada día vemos nuevos pruebas de la universalidad de las aplicaciones científicas. Por la ignorancia y consiguiente carencia de los medios de
fabricar el hierro en una escala consideral,Je, el uso
de este meto! se redujo al principio á objetos de
poco volumen; pero ya en el dia esta ponderosa
sustancia cede al ingenio del hombre con la misma
docilidad que si fuese blanda cera, exteudiendose
El mismo plan de que indicamos antes haberse
su uso á la fabricacion de los objetos mas volumihecho uso en la casa anteriormente descrita para
nosos y pesados. La construccion de puentes de
dar calor á las habitaciones, se ha empleado en esta
hierro, inmensas máquinas de vapor y barcos de
torre para templar el que producirían los rayos de
grnn porte, debia naturalmeute conducirnos á la
de casas y otros edificios habitables, y con efecto 1 un sol tropical sobre un edificio compuesto de
planchas de hierro de solo una pulgada de espesor,
se ha dado ya este nuevo paso en el rápido procon la única diferencia de que la doble pared integreso de las invenciones modernas. Un ingeniero
rior en lugar de ser de hierro es de pizarra: el
llamado Mr. lligaud de Bruselas, ha construido
espacio entre ambas es de una pulgada y media.
una cosa de hierro que segun la descripcion que de
En los costados de la torre hay veinte y cuatro
ella hacen los papeles parece llenar satisfactoriaTentanas de 14 pulgadas de alto por 10 de ancho,
mente su objeto. Las paredes son huecas, y en el
cubiertos con fuertes cristales empañados. Cuaudo
espacio intermedio circula una corriente continua
la torre ae halle definitivaruente fijadn, tendrá una
de aire caliente procedente de un punto céntrico
altura de noventa piés desde el suelo á la galería
en In cocina. Este aire caldeado es admitido en
las habitacion_es, dándoles una temperatura agra- , sobre cuya plataforma se elevará el fanal. Este
último es de construccion muy ingeniosa: tiene
dable que se gradua por medio de vúlvulas á prodiez piés de elevacion y encierra ocho luces rotapósito. Una casa de esta clase compuesta de diez
torias.
y siete piezas ó hal,itaciones, no es mas costosa que
El diámetro de la torre es de 18 piés en su Lnse
una de las ordinarias hecha de cal y ladrillo, al
disminuyendo gradualmente hasta la cima donde
paso que las veutajas que presenta son muy consino pasa de once piés y seis pulgadas. El peso
tferal,les. En primer lugnr será mucho mas dutotal de la fábrica es de 100 toneladas enctamente,
radera por la naturaleza del material; y sobri: to(IO
Se ha dudado de si habria necesidad de guarecerla
tiene la inestimable ventaja de poder trasladarse
de los efectos del relámpago por medio del ¡iarade una parte á otra á muy poco coste: el porte
rnyos, respecto á que la torre misma por su alturn,
desde Bru~elas á Lieja, Gante ó Amberns, no pasu forma, el material de su fabrícacion, y su ¡,osisoria de unos l!?.5 pesos: ademas la fucílidnd con
cion aislada, es en realidad un conductor ó paraque puede caldearse toda ella sin mns dispendio
rayos: siu embargo como precaucion adicional se
que un solo fuego en la cocina, segun hemos indicolocará uno de estos con su correspondiente cacado mas arriba, es tambien de mud1a importancia.
dena para en el caso de que descargase sobre ella
El peso total de la cusa es de 707 toneladas.
el Buido eléctrico.
Dndo yn el primer paso en esta nueva nplicacion
Es circunstancia digna de notarse que eata eledel hierro, era fücíl pronosticar que no tnrdnrin en
vada torre ha siclo construida sin hacer uso de
teuer imitadores, ¡,a rti culnrme:ute eu este pnis donde
andamios ele ninguna especie, cuyo dispendio, ta nto

3¡:;9
DE HISTORIA, BELLAS LETfiAS y ARTES.
t
l'brc. Se nspiller:1ro11
to donde debe fijarse definititil11\ban cnilones _de co~ ~ é:~:se cortaduras ó zanjas
nqni como en el pun
•derable .Actual) b" a sido muy cons1
·
las tápios del reCinto,.a ~ 1 como la de Alcalá,
vamente, iu ier,
re la superficie de la tierra
.
lles pnncipa es
.
en ciertas en
.
At ha Tamb1en se
mente descansa sob
te por unos puntales de
San
Gerommo
Y
oc
•
.
d
1
. d olo tempora men
.
carrera e
has de ellas, acumulandose 1as
sostem a s
to se efectuó es 10gedesempedraron
mue
apetnron las ventanas
madera. El modo en.;;ue r:teralmente unas con
J casas se par
piedras en ns
'
Todos corrían á tranioso y sencillo : um 118
la base se
h d y colchones.
Já • 118 que componen
,
con
almo
a
as
.
general
y extremado.
otras las oncfl m10 te sobre ellas una viga: esta
bajar, siendo el entus1asm0
colocó transversalmen
medio de la cual se
·
tentabo. una grua por
~•ga s~s d las demas planchas consecutivamente
iban a zan o
• completa yo. lo. se1
y colocándolas en su ugar.
obre ella la susoh"J
hizo descansar s
gunda i era
l
erncion anterior para
dicha viga, re~1tiendola:ci!s y asi sucesivamente
la tercera séne de P
do lo. armadura
basta la mas elevada ; ocupan .
ocos
compl e ta d e la torre muy corto tiempo y p

5? .

brazos.
d
tá elevada unos diez piés de la
La entra o. es .
cerrándola 1ma puerta de
superficie de _In herral,
be ror escalones de
&amp;ólioo roble a In cua se su
hi~rro.prontitud con qne esta torre. ha _sido cons•
a es verdaderamen t e extrnordrnaria; apenas
truida
'b"ó
han transcurrido dos meses de~cle qu: ~ea::c~a:.
• 1 órden para su construccion y Y
'd
aqm a.
halla enteramente conclu1 a.
tante tiempo que se
1
la cons•
El dl·spendio total, incluyendo e1 p an,
, t·ic0 ' y la ereccion
·
la trave~ia de l Atlan
trucc.100,
•
t
asará segun nos
sobre el prom?ntorio :rtforanEnnl: ~arte superior la
aseguran de,3.5,~:::;e
la cual se hallan coloO
plataforma gn eri
cuadrado de 1G piés el cual
cados los fanales es un
ta bastante sobre los
consiguiente~lente pbroy::da ó balaustrada de tres
lados. Rodea a una ar
piés de alto.

DEFENSA. y RENDICION DE :MADRID,
y MUERTE DEL MARQUES DE PBRALES,

t' .a de haber los franceses forzado el ~~ de

L
A

no ici

d .

Madrid la mayor agitac1on.

~oo:º;:::s• J:ºM;~=ie~:ªt!::era:n~:~í:: ~~::
tilla la Nueva marqu
ó den de la Junta cencurrido calmarla, y ~un por r. t ban con amortit ral romnlgaron edictos que pm
mp colores 1as d e~gracins sur.edida~.
g uados
l ISm e u
f dado por mas tiempo ocu tar as, ac bargo no ue
1d
Alterada á su
diendo prófugos de todos ~
casa de Castelar
vista la muchedumbre se ago l'º , .
'dió el
d . r taba de la confianza publica, y pi
que 1s ru
¡ que se la armase.
30 de Noviembre con gran vocer a
dili.
ti.
desde entonces con mayor
Asilo pro~e o, y t d'ó á fortificar la capital y
gencia y ahinco se a en 1
• •
u a.
as y mum&lt;'lones. •u
distribuir á sus vecinos arm d ,. d 'ble y las obras
'd
en verdad punto e,en 1 '
d:ie
::zaron levantadas atropelladam~~te, n~
q
de rande ayuda. ReduJeronse a
fueron tam~~:nte ~e las puertas exteriores, en
~::~efos:osconstruyeron baterías á barbeta que ar-

ª.

.

?ª,

:eº

• Vea.se El Instructor, tomo vm, págiaa 132,

..
8000 fusiles, chuzos y hasta armas
Repart1eronse ,
y ara guardar órden se
viejas de la armeria. d
Prado desde donde ú.
citó á todos por la tar e ad t'no , Escasearon los
d b' efinlarse es 1 •
cada uno e ia s
boa faltaron. Pedínnlos
cartucho$, Y aun para ?11utc . mas respondiendo
ntes con 10s ancia,
h
los concurre
b b' y dentro de algunos a1\forla que no los a ia, de pólvora arena, creció
., d
contrado en vez
bien oee en
lanzáronse gritos amenazadores, y
la desconfian_za,
itosa conmocion.
todo pronoellcaba estrep
. dor el marqués de
•
t ndido como reg1
Habia en e
. d los cartuchos, y contra
la formac1on e
d
1
Pera es en
ó á clamar desafora aél y su mayordomo s~ empe:ntes el ídolo de la plebe
mente. Eete marq~esdera_ 'tarla en uso~ y tra·1 lí • presum1a e imi
madr1 e a,
.
lla se trataba, y aun
adie srno con e
l
heres
. ves t'1do á su manera .con e
. .; con ense le ve1a
cás1 s1empr
ado con razon ó srn e11a
traje ele majo. Pero acus
'b'do de este obse. ·t do á .Murat y rec1 i
de haber v1si a . .
bióse el favor de los
.
b
acogimiento, cam
quios y ue~ .
Juntóse tambien para su desbárrios en OJeriza.
d
antigua manceba á
,
l • y zelos e una
dicha a ira
. d . do Tenia el marques
quien por otra babia eJa ..gas entre las mugeres
t bre escoger sus ami
1
vor cos um
senfadadas del vulgo, y era a
mas hermosas Y de
•cero Para vengar
·
h..1 de un cam1 solo
abandonada Jª
dió pábulo al
taba u1trage, n 0
esta lo que repu
é
tor de los cartuchos de
cuento ele ser el roarq~ s ~u ntó haber él mismo
•
e tamb1en mve
arena, amo qu
1 entrega de la puerta
pactado con los !ranceses a ntre el bajo pueblo
de Toledo. Sabido ~s que e
ue es infundado
nada, baila tanto séquito como lo q
or faciliilad
•rd
y en este caso con may
. .'
y absu o.
.
creia depos1tana
88
saliendo de la boca de ~u1e°vivia este en la calle
de los secretos del ?11ª~e:· 1 bárrio del Avapies
de la Magdalena, rnme ia a a
sus vecinos se
(de todos el mas desasO!egado ), y .
l d eño
l llanaron cosieron a u
agolparon á la casa,
tera le arrasd
esto sobre una es
tí puñala as, y pu
T l fue el desastrado fin del
traron por las calles.
a .
. ocente de la ce, d p
)es victima 10
marques e era '
ue ni era general,
gueclad y furor pop~lar, pero q·do mirado como
.
1 ni anciano,
m• habm nunca s1

f

ª"

'

�:mo

EL INSTRUCTOR, O REPEflTORfO

h•rn1bre respetable segun lo afirma cierto histofirmes, y sobre todo en IR calle de Alcaltí en donde
riador inglés, cmpeiiado en desdorar y ermegrecer
fué muerto el general francés Bru)cre. C11stl'l~r
lns co~as de España. La conmocion no fue mas 11 en tanto respondió á la segunda intiruacion pidiendo
allá: personas de ir.flujo y otros cuidados la soseuna suspension de armas durante el dia 3 pa,11
gnron.
consultar á Ju &lt;lemas autoridades y ver las disEn la mañana &lt;le) 2 aparecieron sobre las alturas
posiciones del pueblo, 8in lo cual nada podía resoldel norte de Madrid las divisiones de dragones de
ver definitivamente. Eran lns doce de la mañana
los generales La Tour .1\Iaubourg y La Houssaie:
cuando llegó esta respue,ta ni cuartel general franantes solo se habian columbrado partidas sueltas
cés, é invadido ya el Retiro desistió Napoleon de
de caballería. A las doce Napoleon mismo llegó á
proseguir en el ataque, prefirieuclo á sus contirtChamnrtin y se alojó en la casa de campo del duque
gencias el medio mas suave y seguro de una radel Infantado. Anh·ersario aquel dia de In batalla
pitulacion. Pero para conteguirla mandó al de
de Austerlitz y de su coronacion, se lisonjeaba sería
Neufchatel que diese á C11stelar una réplica nmenataml,ien el de su eutrada en Madrid. Pero Je enzadora diciendo: "Inmensa artillería está. prepagañaron sus esperanzas, pues á pesar de haber intirada contra la villa, minadores se disponen para
mado dos veces la rendicion se mantuvieron firmes
volar sus principales edificios ... las columnns ocusus defen~ores.
pan la entrada de las avenidas ... mas el empeAmaneció el 3 cubierto de niebla, la cual disirador siempre generoso en el curoo de sus vicpúndose ¡xrco á poeo, aclaró el dia á las nue,,e de
torias, suspe11de el ataque hasta las dos. ::Se conla maÍJana, y apareció bellbimo y despejado. Nacederá á In villa de Madrid proteccion y ~egu..poleon preparado el ataque, dirigió su especial roridad para los habitantes pacíficos, para el culto
nato á apoderarse del Retiro, llamando al propio
y sus ministros, en fin olvido ele lo pasado. Enartiempo la ateneion por las puertas del Conde-duque
bólese bandera blanca antes de las dos, y envíen!IC
y Fuencarral, hasta la de Recoletos y Alcalá, y
comisionados para tratar.''
colocándose él en persona cerca de la fuente CasLa junta establecida en correos mandó cesar el
tellana. Mas barriendo aquella cañada y cerros J fuego, y enrió al cuartel general francés ú. Don
inmediatos una bateria situada en lo alto de la
Tomás de Morla y á Don Bernardo Iriarte. A,oescuela de la veterinaria, cayeron algunas tiros J cáronse estos con el principe de Neufchatel quien
junto al emperador, que diciendo, elianw, muy
los presentó á Napoleon: vista que atemorizó ,
cerca, se alejó lo suficiente para librane del riesgo. j Morla, hombre de corazon pusilánime, aunque de
Gobernaba dicha batería un oficial de Mn1bre
fiera y africana figura. Napoleon le recibió ásVasallo, y con tal acierto que contnvo á la~olumna
peramente. Echóle en cara su proceder contra los
enemiga que quería meterse por la puerta de Reprisioneros franceses de Bailfn, sus contestaciones
coletos para coger por la espalda la de Alcalá.
con Dupont, hasta le recordó su conducta en la
Los ataques de las otras puertas no fueron por lo
guerra de 1703 en el Rosellon. Por último díjole:
general sino simulados, ó no hubo sino ligeras es"vaya usted á Madrid, doy de tiempo para que se
caramuzas, señalándose en la de los Pozos una
me responda de aqui á las seis de la maiíana. Y
cuadrilla de cazadores que se había apostado en
no vuelva usted sino para decirme que el pueblo se
las casas de Bringas alli contiguas. Tambien hubo
ha sometido. De otro modo usted y sus tro1&gt;as
entre la del Conde-duque y Fuencarral vivo ti- serán pasados por las armas."
roteo, en los que fue herido en el pie de una bala
Demudado volvFi á Madrid el general Morla, y
al general Mai~on. Mas el Retiro, cuya eminencia
embarazosamente dió cuenta á la junta de su codominando á Madrid es llave de la posicion, fue el
m!sion. Tuvo que prestarle ayuda su compañero
verdadero y principal punto atacado. Los fran. l/ Ir1arte, mas sereno aunque anciano y no militar.
ceses ya en tiempo de Murat hal,ian reconocido su 11 Hubo disenso entre los vocales : prevaleció la
importancia. Los generales espoñoles, fuese des- 1 opinion de la entrega. El marqués de Castelar no
cuido ó fatal acaso, no se habian esmerado en forqueriendo ser testigo de ella partió por la noche,
tificarle.
11 con la poca tropa que había, camino de ExtreTreinta piezas de artilleria dirigidos por el gene/ madura. Tambien y antes el vizconde de Gante
ral St!narmont rompieron el fuego contra la tápia
/ que mandaba la puerta de Segovia salió $Ureptioriental. Sua defensores que no eran sino paisanos,
ciamente del lado del Escorial en busca de Sanjuany un cuerpo recien levantarlo á expensas de y Heredia.
Don Francisco Mazarredo, resistieron con sere.A las seis de la mafiana del 4 Dou •romás de
nidad, hasta que lot fuegos enemigo, abrieron UD
.Morla y el gohernador Don Fernando de la Vera
ancho boqueroo por donde entraron s11s tiradores
y Pantoja pa..llllron al cuartel general enemigo con
y la divi&amp;ion del general Villatte. Entonces los
la minuta de la capitulacion. Napoleon la aprol,6
nuestros decayendo de ánimo fueron ahuyentados,
en todas sus partes con cortísima variacion, si bien,
y !oft franceses derramándoae con celeridad por
se contenian en ella arc1culos que no hul,ieran
el Prado, obligaron á los comandante&amp; de las
debido entrar en un convenio puramente militar.
puertas de Recoletos, Alcalá y Atocha á repleEl general Belliard despues de las diez del mismo
garse á las cortaduras de sns respectivas é inmedin entró en Madrjd y tomó sin obstáculo posesion
diatas calles.
de los puntos principales. Solo en el nuevo cuarLa pérdida del Retiro no causó en la poblacion
tel de guardias de Corps se recogieron algunos
desaliento. En todqa los puntos se mantuvieron
con ánimo de defenderse, y fue menester tiempo

DE IIISTOHlA, BELLAS L~l'llAS y AltTES.
y la presencia del Corregidor para que se rin-

di~-~n. cioso quedó Maclritl dcspues de la entrego,
~n~:a Morla se abrigal,a en el pecho de lo$. hayti·tantes
c
od'ro reconcentrado· Tacháronle de tra1&lt;lor,
1
d
i
6
á onsc en idea cou verle pasnr n han o
d al
Y con rm r
.
Solo hubo de su parte falta e T or y
ednehm
igo.so proceder· Murió oííos adelante ciego,
es .onro
lleno de pesares, aborrecido de todos.

Consiguióse con la defensa de Madrid, si no del
!&gt;s probar á
tener al ejército francés, por o meo
d ·r
Europa que á viva fuerza y no de grado de a ini '~
á Napoleon y á. su hermano. Respecto de lo cua
oportuna aunque familiarmente decía Mr. d~ Pra~t
capellan mayor del emperador, primer? ob1s~o ~:
··
P 01uers,
y despues arzobi•"')
- de Mahm1.a, •,q
José habia sido echado d? Mn&lt;lrid á puntapie, y
1¡ recibido á cañonazos.•"

LA MO~J .\ ALFERC7..

1

1

ni
no poseyo, t odo el heroísmo de los primeros,
.,
h toda
d
la
criminalidad
de
los
últimos,
reumo
m~c
as e
'p1'taron
al
nuevo
mundo
en
poa
de
la
glorra
de
1&gt;rec1
d
b
.
stanc1·as, ademas de otrns -espec111les
sus circun
· á su
d
Cristobal Colon, loa unos fueron gran, es y su •
7 _ •tony·a Alfiere:: Dona Catalina
f
persona,
ue
..ui
,.
'
•
¡ e
limes como Hernan Cortés, que a~canzo con novecientos hombres la gloriosa conquista del P?deroso j EralU() cuyo extraordinario carácter y singu ares
aven tur,as, ofrecen un asombroso .contraste con su
imperio mejicano i ó como Balboa, d~acubr~d?r del
sexo
su ednrl y su primera educac1on.
mar del S ur, O, como Alonso de Erc1lla asistiendo
U~a
mujer que se disfraza de hombre, y pasa
11
á las victorias de Arauco, y escribiendo sobre ~ as
b
u~camente
de!lde el apacible retiro de un claustro
su ce1ebrado Poema., ó como .Fray
. Bartolomed de
a;
ruido
de
las
ciudades y al tumulto de las bat~llns i
le.s Casas, ángel tutelar de los rnd101 y su.escu o y
que
se
muestra
tan ardiente, animoso, y tan rnbuconsuelo en la adversidad· Hubo tamb1en
·d otros,
mana
como
los
mas e~forzados campeones i y que
os nombres fuera razon entregar al olv1 o, que
en medio de una vida tan horrorosa y de lances
::s bien que eomo hombres, aparecieron en aquella
1 los mas apurados sabe conservar intacto su secreto
tierra virgen, como mónstruos sediento, de sa~gre
de riquezas, traidores implacables, vengat1_vos, y la mas austera continencia. Tal es en ~l?bo el
sin ular pel'sonoje que hoy nos toca ~escr1~1r, ~ayexcepcione
. 8 deshonrosas
. en fin de nuestra patria, y
cie~do un ligero extracto de su curiosa historia,
oprobio de la humanidad.
. b'
publicada hace pocos años en Paris por una comUno de estos singulares aventureros, que s1 ien
ENTRB

la muchedumbre de españoles osados q~e se

1

- po r el Conde de Toreno.
• Historia del levantamiento, guerra Yrevoluc1on de Espana,
3 A

To111. VIII.

�EL INSTRUCTOH, O REPERTORIO
¡,atriota de dicha heroina, y tan enriquecida de 1/ deseparicion de su hija, y manifestó las dili¡;cm·ins
documentos fehacientes, notas, y obsnvaciones
que hacia en su busca, lo cual oido por Catalina,
crítica~, que fuera injusticia el dudar un momento I acudió de nuevo á la fuga y se dirigió con un
1le su autenticidad.
arriero á Bilbao, "y ajustándome con él, continun,
La l\Ionja Alferez con todas sus desastrosas
partimos á la mañana sin saber yo que hacer ni á
aventuras fué, pues, un ser positivo, y harto cono- donde ir, sino dejarme llevar del vieoto como una
cido en su tiempo, en América, y en España, ha- pluma."
ciendo de ella mencion todos los historiadores, 1/
En Bilbao hirió de una pedrada á un muchacho
entre ellos el maestro Gil Gonznlez Dávila que que se burlaba de ella, pasó un mes en la caree),
afirma Jrnberla visto y tratado en l\Iadrid; y otros despues se dirigió á Estella, donde sirl'ió ú un cavarios hasta el Sr. Sabnu en la continuacion del
bollero de Santiago, y por un arrojo singular tuvo
Mariana; consta que á su regreso de América fué valor de volver á San Sebastian donde oyó en la
presentada al rey de quien á consulta del consejo iglesia de su convento la misma misa que su madre
de Indias obtuvo una pension; y existe en fin su 11 y hermanas; trasladándose desde allí á Pasages se
ntrato de edad rle 62 aiios pintado en Sevilla por ¡¡• embarcó para San Lucar y desde allí en h1 Botilla
el célebre Pncheco, y de que es traslado el que
ele D. Luis Fajardo dió la vela para lns ludias en
ofrecemos á nuestros lectores. Por último In fama
calidad de grumete en un galeon ni mando de un
de esta mujer singular fué tal en su tiempo, que el tio suyo.
célebre poeta J unn Perez de Montalrnn escribió
De$pucs de haber combatido en la Punta de
con el nrgnmento de su vida una comedia famosa,
Araya á los holandeses, llegó á Cartngena de Indias
que se ha hecho raro, pero que ha cuidado de reim- / y al Nombre de Dios, hasta que habiendo subspriinir el celoso publicador y comentador de esta
traido á su tio el capitnn quinientos ¡,esos, se escapó
historia.
1 con ellos y pudo encontrar un ventajoso acomodo
No puede por lo tanto ponerse en duela la auten- ' con un rico mercader llamado Juan de Urquiza,
ticidad de esta curiosa relacion escrita por la 11 durante cuyo servicio y hallándose en la villa de
misma interesada antes de su último viaje á las
Sana la sucedió una aventura que clió desde luego
Américos; en ella la Monja Alferez parece no á conocer su carácter violento, y la condujo á ln
haber cuidado mns que de consignnr hecho~, desa-1 vida soldadesca que no abandonó ya mas. Escutcndiendo el estilo, que ~in embargo no deja de chemos la narracion de esta nYentura.
tener su regularidad, y ofrece el singular contraste
"Estábnme yo un dia de fiesta en la comedia,
el~ hablar una mujer, en el géne~o masculino; /¡' en mi asiento que hnbia tomado, y sin mns atenaunque ú veces se In suele oh-idnr y se expresa en
cion, un fuluno Heyes, vino y me puso otro tan desu verdadero carácter fomrnil. Presentaremos nilante y tan arrimado, que me impedía la vista.
gunos párrafos para prueba de este !!!tilo.
Pedíle que lo apartase un poco, respondió desa" Nací yo JJ1.11ia Catalina de Era11$0, en la villa / bridnmente, y yo á él; y díjome que me fuese tle
de San Sebastian de Guipúzcoa en el año de lo851
allí, que me cortaria la cara. Yo me hallé sin mas
hija del capitan D. i\Iiguel di• Erauso, y de Doña armas que una daga, salíme de allá con senti?llarín Percz de Galarrnga y Arce, 11aturales y vemiento; entendido por unos amigos me siguieron
cinos de dicha villa. Criáronme mis padres en su y sosegaron. El lunes por la waíiana siguiente
casa con otros mis hermanos hasta tener cuatro estando yo en mi tienda vendiendo, pasó por la
aíios. En 1589 me entraron en el convento de
puerta el Reye~, y volvió á pasar. Yo reparé en
Sun Sebnstian el antiguo de dicha villa, que es de ello, cerré mi tiendo, tomé un cuchillo, fuíme á un
monjas Dominicas con mi tia Doiia Ursula de Unza
barbero, y hícelo nmolor y picar el filo como sierra;
y Sarasti, prima hermana de mi madre, priora de
púseme mi espada que fue la primera que ceíií;
aquel convento, donde me crié hasta tener quince vide á .Reyes delante de la iglesia paseando con
años y entonces se trató de mi profesion."
otro, fu!me á él por detras, y dijele: '¡ ah señor
Continua nuestra novicia diciendo que pocos Reyes!' volvió él y dijo '¿ Que quiere?' Dije
dias antes de su profesion tuvo unn riña con una yo; esta es la cara que se corta, y doile con el cumonja llamada Doña Catalina de Aliri, y habiendo chillo un refilon de que le dieron diez puntos: él
sido maltratada por esta fue tal su indignacion, acudió con las monos á su herida, su amigo sacó la
que la noche del 18 de marzo de 1600 hnllúndose espada y vínose á mí; yo á él con la mia; tiráen el coro fingió una indisposicion y se retiró esca- monos los dos, y yo le entré un11 punta por el lado
pándose del convento y saliéndose á la calle que izquierdo que lo pasó, y cayó. Yo al punto me
no babia visto en su vida. Internóse en seguida entré en la iglesia que estaba allí. Al punto entró
en los bosques, y acomodando ~us ropages al traje el corregidor Don ..Uendo de Quiñones, del hábito
nronil se dirigió á la aventura hasta llegar á Vi- de Alcántara, y me sacó arrastrando, y me llevó á
toria en medio de muchos trabajos. En esta ciu- In cárcel, la primera que tuve, y me echó grillos, y
dad se colocó al servicio de un catedrático D. Fran- metió en un cepo."

I

cisco Cerraltn, que pretendió enseiíarla Iatin con
algun rigor, por lo cual se escapó á Valladolid
donde entró bajo el nombre de Francisco Loyola
'1!! pnge del secretario del rey D. Juan de Idiaquez.
Un dia el padre de Catalina, D. Miguel de Erauso
fino á visitar á D. J unn, y se lamentó con ¿¡ de In

Catalina se vió libre de esta prision por la diligencia del obispo que la hizo devolverá la iglesia,
de donde babia sido arrancada con violencia del
asilo sagrado, y por el dinero de su amo, al cual
sin embargo se vió obligada á abandonar, huyendo
de las per,ecuciones amoroEas de cierta dama que

DE HISTOHIA, BELJ..\$ LETHAS y ART ER
~~ -

~G~
..

.
. .
vino tí. matar á un portugués, por lo cual se vio
se enamoró de Catalina. l\1nrchosc, P'.'e~, u 1 rucondenada á muerte, llegando ni caso de ser conjillo en donde un nuevo duelo con el d1ch? _R~y~s \ lucida al patíbulo, donde mostró una feroz eny su amigo, á quien esta vez mató, la obh~o u d'.~ereza y de que se sah-ó milagrosamente por una
ri irse á Lima; y en esta ciudad ~e puso a oerv1r
liz c~ml,inncion.
á. ~n mercader que hubo de desped1rla por ltaberla \\ fe Seria prolijo el relatar uno por uno otros m~t~
sorprendido enamorando á su liija, con 1_~ cu¡°1 ~n- 1\ chos !unces igualmento desastroso~, en qne ,e v1:1
&amp;nda de ser\'ir sentó plaza en In compnm¡° &lt;e ffn- '\ comprometida por desafios y quimeras, ln•L!mzolo Rodriguez, y bajo el nombre de A ons~ rnz
siones uc sufrió en la Pnz, en el Cuzco y en 1~1a
llamirez de Guzmnn partió para _In Concep~oi° d~
donde iuvo ocnsion de asistir á unn célebre acc1on
Cltile. En esta ciudad encon!ro en casa e go 1 contra los holandeses que bloqueaban el puerto,
d or IÍ su hermano Don :Miguel ,Je Erauso, e I
b
d mos doiar de contar uno de aquello~
erna
d C t
la hizo
Pero no po e
,
·a "'
cual despues supo la patria e a a ma, , 11
t ºbles lances en que manifestó su nrrognnci. , .
d
e
y
aceren
de
e
n
erri
muchas preguntas so b re su pn r '
temcrida1J.
.
•·
.
misma sin llegar á conocerla; y tomúndola po~ su
"Eutréme un dia en cn,a ele un anugo a tgnr.
eohlndo In tuvo en su compaíiía cerca de tres auos, , entámonos dos amigos i fué corriendo el Juego;
e hnbl·endo concebido celos de ella por su- l s . •
h t
as a qu
d ºd"
arrimose 11. m1· el nuevo Cid que era un hombre
•
oner ue galanteaba á su querid11, la esp1 JO y
r no belloso, muy alto, que con In p~cse~~lll es~nvió nÍ puentecito de Paycaby, extredmn/ro:t~~a
;~ºn:ab~ y llamábanle el Cid. Prosegu1_ ~1- ;ucgo,
del pais conquistado, en cuyo punto ca. a _111 11 ia
ané una mano y entró la mano en m1 mer~ y
ue sostener nuevas refriegas con lo~ md10s. En . =acóme unos reales de á ocho y fuese. Dll alh á
~no ele estos encuentros, viendo Catnl~na arrebat~~ / poco voh-ió á entrar i volvió á entrar la n~~no {
IÍ. los indios In bandera de su companín_, se prec1
. otro ¡,uñado y púsoscme &lt;letras i provrne
pitó denodadamente sobre ellos i y hac1~ndo pro- l :1:;a. proseauí el juego; ,·ohióme á entrar 1
tligios de valor, y á costa de muchas heridas, conrr ano. al din:ro: sentíle venir, y con 111 daga~~si uió matar por su mano al cacique, y recuperar
,.~•le In mono sobre la mesa. Lev11utém_e, saque a
lag bandera que le fue concedida con el. grado de
e• ,ada sacáronb los presentes, ncud1er~~ otros
alferez en la compañia de Gregorio R~dr1guez.
a~\i os' del Cid, apretáronme mucho, y d1eronme
á la monJa Alferez. en tresghem
. l as; sa¡·1 á la calle
y tuve ventura, que
:r-;~0 nos es pos1ºble ,seauir
o
•
.
0
1
todas sus compañas y correrías durante_ os t;c
sino me hacen pedazos; salió el primero tras m1 .e1
aííos siguientes: hasta decir que se hall~ en : a~
Cid. tiréle una estocada; e,taba armado c~mo un
tallo de Puren, donde á falta ,de su catta; omo
reloj: salieron otros y fuéronme o pre!~~ ~
el mando de la compafiía, y no fue nom _ra a par~
Lle nodo cerca de San Francisco me io e
i~
t
ªdo ¡,or haber hecho al1orcar a un gele
gd tras con la da.,.a una puñaloda que me paso
O
es
e gr
· ionero
pore•palda
e
· parte
indio
que el gobernadorqueriaconserrnrpm
. .
In
por el Indo izquierdo d e port e ad
. ·,
De vuelta ó. la Concepcion y entregada (i_ la ociosa otr; me entró un palmo de espada por el la o i:i:vida de guarnicion, tuvo en una casa ele ;uego una
quierclo V caí ·en tierra echando un mar ele ~angr;:
.
d ue resultó matar á uuo de sus cama- unos
otros se fueron; yo me enn e
!1ditor de la cban~iller!a q~e ~tr~:
~:: a:ssti:s de iJuerte y vide a~ Cid_ á ¡~ I~~e_rt\~~
redu:irla á prision, que pudo ey1tar con e ns1 o
la ialcsia, fuíme í1 él y él se v_m_o o m1 1c1tenca1la.
o
• vives·
• ,? "
Tirome una es o t
una iglesia
~
"• Perro
todavm
p d ~Jcrun tiempo vino á buscar al al erez su
t
téÍn con la daga, y tiréle otro co_n ta1 suer e,
. :saD~n luan de Silva, para proponerle ser pay ap:: lo entré por In boca del es~ourngo atra:
adn~1º0d un desafio que iba á tener aquella n_oche
que_ dolo y cayó pidiendo coufes1on: yo c1t1
rmo e
.
R . d 1 hábito de Santiago.
vesnn
,
D n Francisco de OJRS e
•
tambien ...... "
con .º
,
ueriendo defender los padnnos
D
de haber sanado milagros11mente de sus
Catalina acepto, y q
.
• t mente de que
espues
. d .
1 C izro
1 .. d se acometieron mu un
'
h idas Catnliun se vió obligodn u CJnr. e i
'
á su~~
muerto el de Don Francisco, que
etruvo q' ue sostener en el puente de Apurimac y en
resulto ier1 o y
1
. hermano de Cay
b d su temedesgraciadamente ern e propio
Gunncnvélico otras nuerns prue as e
~ el capitnn :\1"
. d con t ra 1'05 oficiales de J·usticia destacados
tulina,
" igue1 ele Erauso.
se hnbia
r1da
.
ºb en:
Escopada en fin del c&lt;1nvento en que .
d l
•
·on hasta que pudo consegmr nm ar u.
'
1
1 da per•ecuc1on e
su per,ccuc1 ,
f · do huyendo a nen ora
·
¡
Gunmanga.
d
J
re
partió para el Tucuman, oiguiendo da
En esta ciudad fue donde tuvo lugar e1 Cesen
go d"ller~ d'e los Andes áspera y elevado, Y_ pasan o
d"
. drama que representaba ata ina
cor J ·•
•
u relnc1on llena
del extrnor mario
. d . mprc
en ella tan inauditos traba;os que s
d . fi
desde su salida del convento. Perseg~1 a sic .
• e1 nom b re del Alferez Alonso D1az Ram1rez
de asombro al lector; h ns t ª que de•pue•
· d • 1e ..ID al- UOJO
0
·t88 aventuras Jleaó
al Potosi, don e vo vio
d G man· por la justicia del Cuzco, que por
ni . .
e uz t ' hnbia eudado requi-1
· ·tor1as
·
en su
Tt r . formó parte d e d"n •ersas ex1ie~~:~::~s:~~t:a ios indEion~, :nc~~ea: t!s~~n~J:t~J:: ~:~:: p:: e~eterminaba á e.;capur uue~amentc,
1
su mdomable ralor.
.
en cierta san- cuando vino ó. ocurrirla otro de sus en~Jo~o~ enhalló pooteriormeute complicada
lt' su pricueutros que hubo de ser por entonce~ el ultimo. t
de que
o
""ali'
_rn
grieota r111a d e d os señora•
. ., 11
ºbleresu
suplicio
del
~ un dia (1 boca de noche y1 á breve
1
1 •o
,ion i y habiendo sufrido e wrn
I
nicre mi des,.,racia que topó con 'os a gu:1~1 e. :
tormento, nada. •in em?argo confe~~,e~º:tr:
~:-~gúntanme : que gente? y rc-pontlo, armgos :.
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EL INSTil.UCTon,

pídenme el nombre, y digo, el Jinblo, que no Jel,i
decir: vánme ó. echnr mano; saco la espnda y ,
ármase un gran ruido: ellos &lt;lnu voces, diciendo,
favor ó. la justicia: va acudiendo gente; sale el
corregidor que estaba en casa del obispo: avánzanme mns ministros: hállome afligido y disparo
una pistola y derribo á uno: crece mas el empeño :
hállome al lado aquel vizcaíno mi amigo y otros
paisanos con él: daba voces el corregidor que me
matasen : sonaron muchos traquidos de ambas
partes: salió el obispo con cuatro hacha~, y entróse por medio: encaminólo hácia mi el secretorio Juan Bautista de Artiaga: llegó y díjome:
Señor Alferez deme las armas: dije, Señor aqui
Jiay muchos contrarios: dijo, démelas, que seguro
está conmigo, y le doy palabra de sacarle á salvo
aunque me cueste cuanto soy : dije, Señor Ilustrísimo, en estando en 1a iglesia besaré los pies de
V. S. Ilustrísima. En esto me acometen cuatro
esclavos del corregidor, y me aprietan tirándome
ferozmente sin respeto á la presencia de su IlustrÍ$i ma, de modo que defendiéndome hube de entrar
la mano y derribar á uno: acudióme el secretario
del Señor obispo con espada y broquel con otros de
la familia, ciando muchas , 1oces, ponderando el
desacato en presencia de su Ilustrísima, y cesó
algo la puja. .Asióme su Ilustrísima por el brazo,
quitóme las armas, y poniéndome á su lado me
llevó consigo, y entróme en su casa. ; hízome luego
curar una pequeña herida que llevaba y mandóme
dar de cenar y recoger cerrándome con llave que
se llevó."
" A la mafia.na como ii las diez, su Ilustrísima
me hizo llevar ó. su presencia y me preguntó quién
era y de donde, hijo de quien, y todo el cul'!lo de
mi vida, y causas y caminos por donde vine á
parar allí; y fue en esto desmenuzando tanto, y
mezclando buenos consejos, y los riesgos de la vida,
y espantos de la muerte, y contingencias de ella, y
el asombro de la otra sino me cogia bien apercibido,
procurándome sosegar y reducir á aquietarme, y
arrodillarme á Dios, que yo me puse tamañito; y
descúbrome viendo tan santo varon, y pareciendo
estar yo en la presencia de Dios, y dígole: Señor,
todo esto que he referido á V. S. I. no es así: la
verdad es esta: que soy mujer: que naci en tal
parte, l1ija de fulano y sotana: que me entraron
de tal edad en tal convento con fulana mi tia:
que allí me crié: que tomé el hábito: que tuve
noviciado: que estando para profesar, por tal ocasion me sali : que me fui á tal parte, me desnudé,
me ,·estí, me corté el cabello: partí aquí y acullá,
me embarqué, aporté, traginé, maté, herí, maleé,
correteé, hasta venir á parar en lo presente y á los
pies de su SeoO!'Ía Ilustrísima."
Aquí se termina propiamente la existencia dramática de la Monja Alferez que desde aquel momento no fue conocida por otro nombre. El obispo
de Guamangn que era entonces Fr. Augustin de
Carvojal (porque todos los personages se hallan
exactamente nombrados en esta historia), la hizo
entrar en el convento de Santa Clara despues de
lllllierse asegurado de In verdad de su confesion,
haciéucola reconocer por matronas que declararon

o

DE HISTORIA, BELLAS LETRAS y AR'rES,
REPERTORIO

bajo juramento: "ser mujer y haberla hallado in•
tacta como el din de su nacimiento."
Cinco meses despues á la muerte de este prelado,
Catalina fue enviada á llamfl.r por el arzobispo de
Lima, donde su presencia escitó une. general curiosidad. Entró en el convento de la Santísima
Trinidad donde permaneció dos años y medio,
hasta que habiendo venido de España los docu•
mentos que acreditaban que no hahia llegado á
profesar, resolvió dejar el convento y embarcarse
para su patria. Llegada á Cadiz volvió á tomar
&amp;u uniforme de Alferez, pasó á Sevilla y vino á
Madrid en 1625, donde fue presentada al Rey y
obtuvo la pension que hemos dicho arriba. Pero
dominada por su carácter aventurero partió á Barcelona, y se embarcó para Génova, visitando á
ltoma y Nápoles, en cuyo punto termina bruscamente su relacion en el mes de julio de 1626 ; pero
se sabe que regresó á España y que despues pasó
de nuevo á Méjico donde se cree que murió, aunque
no se sabe la fecha.
La historia de esta mujer singular que ocnpn un
tomo abultado, contado por ella con un aire de
verdad que interesa, y acreditada con infinidad de
irrecusables documentos, es curiosa por mas de una
razon. Cuando se considera su nacimiento, su
educacion primera, 1us inauditas aventuras, el vigor
de su temperamento, la ferocidad de sus costumbres
y hasta la misma c~tidad guardada escrupulosamente en medio de tales excesos, no puede el lector
menos de convenir en que la .iJfonja Alferez fue
una de las mas estraíias aberraciones de la especie
humana.

•

LA CATEDRAL DE REil'!IS.
LA. OATED&amp;A.L DE REUS:S,

L.t celebridad que tiene la catedral de Reims no
@olamente proviene de la consngracion de los monarcas franceses que tantas veces se ha verificado
en ella, sino tamliien de su canícter arquitectónico
y de la riqueza de sus adornos.
En el sitio que ocupo. hubo otros dos templos
mucho menog capaces y bellos, el último de los
cuales estaba flanqueado de torres y lleno de almenas como una ciudadela. El incendio que devoró en 1210 una parte de la ciudad de Reims
destruyó tambien su catedral, y dos años despues
emprendió su reconstruccion el famoso arquitecto
Roberto de Coucy. Treinte años se gastaron en
esta obra, y Roberto puso la iglesia en el estado
en que se encuentra actualmente, á excepcion de
ciertas mudanzas hechas en el crucero y de algunos
pormenores que se suprimieron cuando se consagró
Carlos X.
Este templo, cuyo frontis recuerda el de Nuestra
Señora de París, tiene cerca rle 440 piés de largo,
03 de ancho y 2ó0 de alto desde el suelo de la
iglesia hasta la punta de las torres. El crucero
tiene 150 piés y algunas pulgadas de ancho.
La portada consta de tres arco~, siendo el mas
nito y ancho el de en medio, y de otros dos llenos

•

•

la iglesia está cubierta enteraesca1ones. Toda
Se
ha
seguido
en
ella
el
sistema
pide
plomo
y la armadura colosal de este
de fi guraS.
. . 1
de
t
mene
,
e un
.d I La abertura del arco prmcipa es
edificio
se
cree
que
es de castano; ~unqu
rami a•
tá
1
- .,
u.tos arcos están llenos de es tuas, as
célebre naturalista asegura que no es smo de _e~:
pies. Do
•
l
.
rimeras de las cuales que empiezan por e ?av1cina bellotera, cuya carne s~ parece °:'ucho a
p
t' en 7 piés y medio de altura, contemendo
del castafio. Igual observac1~n es_ aplicable á _la
mento 1en
d t
, portada mas de 530 estátuas de to os ade Francia.
l
mayor parte de las antiguas JO'lesias
o
toda a
.
•
t la
El arco de la izquierda represen a
E medio del crucero hay un reloj de dos toques,
ma fios.
. .
·
1 y
. . 1 de la derecha el J uic10 umversa ,
n ara las horas y el otro para las medias l'.9ras:
8 ~
P llSIOn , e
l del medio la coronacion de Nuestra enora.
ulnon~mero toca la música de los difere·nte himnos
e p
d1 ~
~ntre las torres mas altas que la ro@a, está re.pre;
de la iglesia en las diversas épocas e ano.
s~ntado el bautismo de Clodoveo, y mas aba.Jo e
A la extremidad del techo opuesto ~- las torres
combate de David con Goliat. Sobre la pu_e~ta
hay un campanario de casi seaenta pies de alto,
de la entrada se ve un milagro de S. Re.m1g10,
sobre cuya aguja está colocado un ángel de lat~n
resucitando á uno que habia legado sus bienes á
dorado de 6 piés. Al derredor del campanano
la iglesia, y cuyos herederos disputab~n la _do~a; hay ocho estátuas jigantescas que representan per.
l muerto se levanta á dar testimonio e
sonas condenadas al último suplicio, Y á. lo q~e
C!On j e
se cree aluden á la rebelion y castigo de l~s habihecho.
· d bonete
Las torres rematan en una especie e
tantes de Reims contra el obispa Gervasi~ en el
a mas baia de ellas encierra la famosa
. l XI Una de las figuras presenta senales de
cuadra do. L
"
•
d 1·b
s1g
o
.
.
d
·lota que pesa 23 millares e i ras,
7
haber
sufrido la marca ; otra saca dmero e un
e
campana a
•
•
1
En
cuva armonía no tiene d1sonanc10. a gun~.
bolsillo, y otras, atravesadas P?r diferentes partes,
!1 afio ele 179!3 fué respetada por la revoluc1on.'&gt;
tienen en sus manos listas de impuestos, cauda al
Se sube á estas torres por una esc11lera de .80

ª"

�3(1(¡

EL INSTílUCTOH, O REPEHTOH!O

J&gt;nrecer de su desgracio. En el coro de la catedral
h ol,ia en un tiempo otras figuras semejantes en
camisa.
En In bó'l'cda de unn de las dos puertas que se
ve á la parte lateral izquierda, hay gran número
de figuras pequeños de pecadores y demonios que
se l'Stan burlando del martirio de S. Nicnsio y los
milagros de S. Remigio. Entre los demonios
haLia algunos en actitudes indecente~, que los
canónigos mandaron mutilar poco nntes de In revolucioo.
Se comunica In luz ñ In catedral 1&gt;or unn multitud de ventanas, la mayor parte de cuyos ·vidrios
eston pintados, y por cuatro rosas ó ,entnnns redondas. Nodn puede compararse en magnificencia
á In rosn de la portada, á la de lo galería envid_riadn que está bojo de PIia y á In rosa menor,
situada en In honda abertura practicada bajo de
la ']lle ncabnmos de hnblnr.
La reunion de estos vidrios produce un efecto
admirable, particularmente cuando colocándose en
el centro de la nove se contempla el conjunto de
ellos en el momento de poncr~e el sol.
El órgano es unn ohrn maestra: tiene tres hileras de cañones de :18 piés de altura, y 2J rl'jistros: antiguamente contaba 12 fuelles.
El pueblo de Ileims asegura que el cubo de In
¡,iln bautismal sirvió en un tiempo parn el bnuti8mo
de Clodoveo.
En tiempo de In revolucion se vió amenazada
estn cntcdrnl ele una ruina compll'tn. Se ibn á po11crln en venta en Cbulon~, cuando un ·rncino de
Reims propuso que EC e~tableciern en ella un Club
'l'epublicano. Adoptó~e la. idea, y snlvó este ma&lt;r'6
o
ni co monumento que los vnndolos hubieran acaso
demolido para veuder los materiales, ó que á lo
menos hubieran destrozado.
Napoleon aplicó considerables cantidades pnra
r eparar In catedral ele Rcims; la restaurncion siguió este ejemplo, y cuando se trató tl'e la consagracion de Carlos X se hicieron algunos mudanzas
en ella. Se temió que algunos de las muchas
estátuns que ndurnnban lus paredes podrían caer
cuando se di. parase In nrtillerin y se volteasen lns
campana~, y se las quitó. Se Llanqueó lo interior
de la iglesia, y se pintó el techo de nzul con lises
de oro, como solia hacerse en las iglesias de fundacion renl. El blni;queo tenia por objeto el
achicar en apariencia el templo acercando mas
entre sí las paredes; en cuanto al techo, pintado
ele azul ya se deja conocer el mol efecto que
h aría.
El claustro de la catedral era en lo antiguo un
sitio de asilo, y los que se retiraban á él no poclian
ser cojiclos por los oficiales del arzobi~po, y mucho
menos por los del rey. Habiendo prendido un
alg uacil real á un ladron en la catedral el oíio ele
l I:J3 fué ahorcado en lugar del ladron por hnber
, iolado el nsilo.
En el siglo x1v, en tiempo en que los arzobi•pos,
procurando retener un poder que se les iba escapando, Jucl1nban coJJtrn el a~cendiente de los co~un~s encnrceln?nn á los vecinos inquietos, se
1111agrno un exp~diente muy singulur y fücil paro

!

¡
¡

rehnbilitar la .memoria de los que morían rn la
cárcel y cuyn inocencifi llegaba despues á reconocerse. Los ofü:iales del nrzobi5po entregaban á.
los parientes el cadáver del acusado, ú en su lugar
uno efigie suya. Se publicaba entonces su justificncion, y se tributaban á su efigie los bonores
que se le hubieran tributado ñ él mismo, bosta los
de la sepultura eclesiástica, y de este modo solian
bien librados y á poca costa los oficiales del arzobispo cuando comctinn alguna injusticia.
Los regidores obtuvieron al cabo que no se pudiese prender ú ningun vecino sin motivar el crímcn
de que se le acusaba. En 142-i existía en Reims,
nsi como en Parí•, una costumbre que sin duela
duró poco. A los condenados á muerte se les
ecliaba ni agua.
·
A mediados del ~iglo xn había en Reims una
co~tumbre aun mn• rora que todas las que se
seguían en otras partes en mucbns festividades
religiosa,. El miércoles snnto de5pues de tinieblas
ibn todo el clero de la catedra l á hacer una cstacion á ln iglesia de S. Ucmigio. Los canónigos,
ordenados en dos filas y precedidos ele In cruz
conducinn cada uno tras de •Í un harenquc atado
á una cuerda, por lo cual se llamaba la procesion
de los barenques. Cada canónigo procuraba marchar sobre el hnrenque del que le preccdin, no
de~cuidándose de impedir r¡ue el qne le seguía
marchase sobre el suyo. El capitulo hizo diferentes reglamentos contra e,te desórden; pero no
pudo corregir-e sino suprimien&lt;lo In proccsion.
El din de Pu•cun despues de In misa iban los
cnnó11igos de la catedral proce•ionnlmente al claustro doudc estaba puesta 1111n mesa y ea ella un
cordero asado. De•1rnes de Lendccirlo el semanero, cada canónigo, á peligro.de quemarse, tomaba
su r11cion con las mano•, y tenia que comerla
apriesa. Durante esta comida precipitada entonaba el coro la antífona de H « c dies.
P ero no falta ron quienes se opusiesen á costumbres lun contrarias al rnrdadero c•píritu del e\'nllgelio. "En l-5S3 1111 concilio provincial de Ileims
prohibió absolutamente el hacer en los festivirladrs
de Nuestro Seíior y de los ,nntos bajo pretexto
ninguno de costumhre representaciones teatrales
ni far,;a alguna ridicnla !]lle pudiese mancillar el
honor y snntidnd de la casa de Dios, y que los
contraventores fuese u costigndos por sus superiores.''
En ICls siglos de ignorancia se vein a menudo esta
mezcla de indulgcncin para con los desórdenes llll!S
chocantes, y de &lt;'D stigos indecentes y muy severos
pnra con las faltllS Iijer,1~. En 1174 el dean hizo
azotar cu pleno capítulo el orchidiácono Rotbardo,
nomLrudo para el obispado de Chalon y pariente
del rey de Francia, por huberse hallado en una
ceremonia religioba Ri n ~u vestido !le coro. Ilothardo dió muchos g racfos al &lt;lean por su severidad.

DE IIISTORlA, BELLAS LETRAS y ARTES.
Pues mi cálculo os advierte
Que siguiendo de esta suerte
1\Ias tiempo desavenidos,
Aumentareis los partidos
y al vuestro le dais la muerte.

. o general con la argolla nl cuello y los piés

d' . z·
. mano del sedescalzos y ,·ecibi6 la w:1p ma JJ01
'Las
flncrelaciones
eran
entonces
muy comanero.
o

SIO

munes.
h · d
na es
En 1148 bubo en Reims un ereJe e u
pccie particulnr. Llnmábase Bum, y oyen~o ~nn. rrlesin. . Per ewn qui t•entllrus cst ;ud1care
t ar en In 1.,
•
•
•
~l era
vivus et mort110s, llegó tí imagmarse que e •
aquel Ew,i que debía venir á juzgar .á ,los nvos
y á los muertos, y lo que es 1:°ªs, llego a persuadirlo á partiderios tnn entusiastas ~ue desnfiabnn
6. los tribunales y los castigos. Eum tuvo que
comparecer ante un concilio, presidido por el papn
Euaenio y compue~to ele mil y cien legos, donde
se co:den6 á perpetuo encierro en una torre del
palacio nrzobi~pal que se llamó _E111~ l~ns~a que In
destruyó el arzobispo Le Telher a ultimos del
siglo xvII.

Si nq ucstn. verdad no es cosa
Que convenceros pudiere,
Ojo alerta que el que muere
En el oll'ítlo reposa.
y es unn muerte alevosa
La que en castigo hollareis;
y solo la evitareis
Si mi consejo 8eguiilo
Formais un solo partido
y con él os sosteneis.

le

D Z CJ:MA.8

¿ Por qué intenta el progresbta
Al progresista atacar?
¿ Es justo desvirtuar .
Al hombre de la conqu,stn,
y apoyando del carlista
Las perversa~ intenciones
Alegar sus reflexiones
Sin llegar ó. conocer,
Que nlli cifran su poder
Las serviles nmLiciones?

1

A LA ~ITUACION POLITICA DE ESPAÑA. \
y O admiraba ¡ patria ruin !
'fu progreso portentoso
y un porvenir venturoso
)1i presagio te ofreein.
• 1
Contemplaba i que a 1egrm ·
Arte~, ciencias renaciendo
El comercio floreciendo,
y con tan grata influencia
'fu poder é independen_cin,
Que en el din. rns perdiendo.

Rcvolucion, muchos gritnn,
Que no es esto lo tratado,
. Los del partido exnltado
~
.
1
Su ruiua. no meditan .
Ln. opinion de5acreditnn
Tratando como servil,
Al que con heridas mil
Nos ha labrado un lugnr
Donde podamos bnsnr
El mn~ eeguro 11erfil.

.1

1

¿ :\Ins quién burla n~i tn afan?
. Quien destruye el fun&lt;lameuto
D el feliz pronunciamiento,
De ton mnlogrndo plan 1
,
,
¡ Union ! i constancia! ¿ Do rstan
Esns beldades que en vano
En buscar siempre me nf~no;
(Que por deggracia no existen)
y de su fnltn. consisten
Los triunfos del mas tirano?

y 0 que república ansiando,
En Ja gloria de mi suelo
Cifro todo mi consuelo
1\lil venturas presagiando:
y acreno de todo bando,
o
.
• •
Cimentada m1 opm1on
En el bien de In nncion,
Procuro con encrgio.
Abatir la tiranía
y emnlznr la ilustracion.

i Yoces vanos! que aplicados
Por todos en general
Os vemos por nuestro mal
Pocas veces observadas.
. Qu{• pasiones encontradas
Vuestro adelanto impidieron,
y en tnl desórden ¡1usieron
Que es dificil subsanar
y volver á remediar
El golpe con que os hirieron 1

En 1203 un tal Gerard, &lt;lean del arzobispado
atacó á lo. autoridad de los canónigos arrestando
á un ncino de su cnrgo. El capítulo se vengó
cruelmente estando In sede vnca1,te. Formóca us n.
111 dean, que f e pre,entó en camfaa en una proce-

La fuerza de la opinion,
Los bandos, !ns di~en:ioncs;
E iuunmcrnble~ frnc&lt;'iones
Que destruyen la nncion.
y vh id &lt;'On pre&lt;':111rion ;

•

y 0 que ideas~vnnzadns
Cunl el primero poseo,
y en la república veo
Nuestras glorias preparadas
Que Jns miras retrogradas
Aborrezco en realidad,
Tocando In utilidad
Que ha de prestar cada día
El seguir con valentía
La enseña de libertad.
Que detesto los ti rnno,;
A Jn g rnndcza de~preci~,
y íi los pobr&lt;•~ los 11 precio

,.

3C7

�3(38

EL INSTRUCTOR, O REPERTORIO
Cual si fueran •mis hermanos:
Que les doy consejos sanos,
Procurando que sus pechos
Con los vínculos estrerhos
De ln amistad reunidos,
Estén siempre opercibidos
A defender sus derechos.
Y ú obtener acostumbrado
Con mi sangre In victoria,
Entusiasta de la gloria
No soy débil ni arredrado;
Y de carácter osado
Y ageno de cobardia
Primero preferirla
El sucumbir con honor,
Que menguado, mi valor
Cediese á la tiranía.
Opino que es derribar
El proyecto concebido
El pretender utrevido
De repente reformar.
Es preciso caminar
Seguros de los reve,es:

J,fira que existen franreses
Y gra11de turba carlina:
/,lira quP tive Cristina
Y te envidian ws ingleses.
Si á las pasiones humnnas
No das curso natural,
Es infalible tu mal,
Ellas serán tus tiranas.
Haciéndose soberanas
Te llegarán á arrastrnr,
Y sin poderte librar
Con aparente cordura
Comeguirá tal locura
Tus intentos trastornar.
Sé mas cnuto, mas prudente;
Obra con mas reflexion;
Modera Jo. exaltacion
De tu acalorada mente:
Repara el inconveniente
Que á tu marcha encontrarás,
Y entonces conocerás
Que siguiendo de ese modo
Puedes esponerlo todo
Y nada conseguirle.
A fuer de amigo leal
Este consejo te doy,
Que es un amigo el que hoy
Previene cual1¡uiera mal.
Nuestro intento es natural
Lleguemos á conseguir;
Pero es preciso seguir
Otro diverso ~enclero:

Asegurar es primem,
JJesp11es entra el tJ.igir.

DE HISTOHL\, IlEJ.1..\:- I.ETlU:5 \' .\llTE~.

LAS VERDADES DE PERO GRULLO.
EN un periódico de Madrid acaba de publicarse In
impugnacion siguiente contra la policia urbana de
la capital. El autor sin duda debe ser de condicion
mordáz y descontentadiza, y acaso vé las coses
peores de lo que son; mas como no deja de tener su
chiste en el decir la filípica siguiente, la conmnicaremos á nuestros lectores.

NOTICI.\S TOPOGRAnC.\S Y EST.\DISTlCAS DE LA CffDAD DE J.A IL\TIANA.

Ya no es un vicio el jugar,
Y fa.Ita fl la educacion
En cualquiem reunion
El que no sabe tallar.

Se ha generalizado de tal modo el juego, que no
es tertulia de tono la que no sostiene partida¡ estas
pasan en .Madrid de trescientas, entendiéndose solo
las públicas 6 conocidas, pues respecto de Jns particulares una en cada cesa, de~de la del grando
hasta e! último bodegon, desde el hombre mas distinguido hasta el mas 1iobre pelafustran, todos
juegan y en todas partes hay juego; llegando el
exceso á tal extremo, que hasta las señoritas lo
hacen á las mil maravillas, y se tiran á un entres ó
á una aota con tanto desembarazo como pudiera
hacerlo un tronera de diez y ocho aiios, militar y
andaluz¡ y digo que las niñas no necesitan pasarse
la mano por la cara para agregarse á cual,¡uicr
penitente y decirle con mucho mimo "e1toy tronada,
¿ tiene vd. la bondad de armarme?"
Que lástima de cochero,
Que de tralla acoro pañado
A sexo tan estragado
No le armase bien el cuero!

E!ITIUDA DBL l'tl'ERTO DE LA RADAN.l,

¿ Y será estrafio que perdida la vergüenza acometiendo á cualquier pérdis que encuentran en la
timbirimba, se vean en la necesidad de mostrorse
agradecidas? Pues en este mundo nadie da palos
de valde. Asi va progresando á las mil maravillas
el catálogo de la carrera de San Gerónimo, que al
fin no es de extrañar se estienda el progreso á Jo
malo, ya que en lo bueno tanto se estrecha. ¿ Y
luego no querrán que haya holgazanes y truanes, y
viciosos y malas mugeres, y ladrones? pues señores
mio~, si no se contiene el juego, de todo habrá
amanta de Dios, y aun me pasma que haya tan
poco.

Sin que nadie se lo impida,
Caballo, calesa 6 coche,
Bien de dia 6 bien de noche,
Correr puede á toda brida,

Las calles de Madrid se han vuelto carreteras
donde libremente corren la posta á la ligero, á caballo 6 en coche, y si no suceden desgracias es por
casualidad, no por falta de ocnsion; verdad es que
aunque espachurren á algun chiquillo hay bastantes
que cuidan del reemplt1zo, (asi fuera tan facil y
poco costoso reemplazar el ejercito), y como hay
muchos y poco p1m que darles, no es molo ocurra
alguna que otra baja; ni tampoco es justo que solq¡!,
mueran de viruelas 6 snrampion ¡ bueno es que f
haya de todo para diferenciar,

•

LA Habana, capital de la fértil y rica isla de
Cuha, es sede episcopal y residencia de todas las
nutoridades colonialea, á excepcion de la Real
Audiencia que basta ahora ha celebrado sus sesiones en Puerto Príncipe por ser po,icion mas
céntrica con respecto á lo demas de la isla. Se
trata sin embargo actualmente de trasladar este
tribunal á la rnt•trópolis comercial y política.
Todo el mundo sabe que la Habana es una plaza
fuertísima; ndemu de las murallas y fosos que
la rodean se halla defendida por seis íortines llamados el l\loro, Cabañas, el Cuarto, Atares, Príncipe y la Punta. El primero y el último de estos
fuerte~, sirven para defender la entrada del puerto :
el segundo es una ciudadela y los demos se hallan
colorados en disposicion de cubrir la aproximacion
por parte de tierra. En el arsenal de la Habana
se han construido 40 navíos de línea, 22 fragatas,
7 paquebotes, O bergantines de guerra, y catorce
g~cla
..
Los barrios extramuros, cubren una superficie
mas exten~a y contienen una poblacion mayor que
la ciudad misma, y se hallan tan íntimamente
unidos que las primeras casas de los barrios extrriores tocan casi á las murallas. Dentro de la
ciudad les calles son en general tan estrechas, que
excepto donde se cruzan una á otra es muy difícil
,ara los carruajes peculiares al país llamados vo1-ntes el dar la vuelto, y por cierto que los tales
larru~jes son los peores que pudieran haberse
optudo para calles estrechas, á causa de lo ~~cho
e ocupan 8US inmensas ruedas y largurs11nns
vnrn•, como juzgarún . nuestros lectores por d
TO)!.

VIII.

1

qne representa en primer tórmino la lúmina signiente. En los barrios son las calles murho mas
anchas, y algunas de ellas, particularmente la ,le
la salud, no dejan ,Je ofrecer una perspectivn bastante agradable. La linea de fortificaciones forma
una especie rle poligono irregular ó elíptica, cuyo
di1imetro mayor es de 2,100 varas, y el ml'nor ele
1,200: por estas dimensiones podrá colegirse la
extension de la ciudad.
Al puerto de la Habana dá entrada un canal
de 1,500 ,·arns de largo y :JW de ancho en la
parte mas angosta, cornponiendoee el primero de
tres bahías ó ensenadas. Este puerto pasa generalmente por uno de los mas cómodos y seguros que
se conocen, asi como el mes capáz y mejor defendido.
En el lado meridional de la entrada hay un
fenal ó faro con lámparas ele reverbero quo presenta una luz rotatc,ria y colocada 1\ una altura
tan con,iderahle que se divisa á ocho 6 nueve
leguas de distancia. Por algun tiempo se temiú
que la entrada de e~te puerto podria ser obstruida
por la acui!ulacion gradual de los depósitos procedentes dela ciudad, pero el uso frecuente de In
máquina de excavar• ha removido en gran parte
este ohstÍlculo, y es de esperar que con el tiempo
desaparecerá enteramente. La entrada del puerto
es difícil particularmente cuando reino. el vie11to
E. N. E. La brisa de mar empieza á lns diez de

• Yéase el número 86 &lt;le F,1. I ,sTRt•c-ron, lomo , rJJ,

µr,g. ro.

3 B

�T.J. INSTRUCTOH, O REPEilTORlO
In 1aniinna y continua ha~ta llOner,e el sol,yc,·tas
son 1as horas_durnnte las cuales pueden en general
les embareac1ones efectuar su entrada.
Cuando se verificó el último censo en 1s&lt;&gt;7 1
poblacion &lt;le la ciudael do la }falmna, inclu;e~&lt;l:
los arrabales, la guamicion, los hospitales y rárceles, Y los transeuntes, ascendía ó. 112,0-.!!l habitantes. De esto númer-0 los residentes ordinarios
de la ciuelatl, elentro de las murallas incluyendo
los l1ombres libres y los esclavo~, comp~nian !19,980.
Lo~ arrabales, sobre 04,0-2:J, y la guarnicion, trnnseuntes ~ otros, ascendían ó. 18,000; lo cual elnba
la
.
fj poblnc1on totol mencionada de l]&lt;&gt;
-,023• CIU~lcat(os por colores, resultaban 46 621 blancos.
1-5,3-17 negros libres; 8,21.3 mulatos ,libres.) '&gt;-) ""O,
ese1avos negros, y 1,010 mulatos.
Atlemas de la catedral donde se h11llan depositados
.,
f los restos
I . del descubridor del Nuevo "I
., unuo,
cont iene· a ciudad nueve parroquias ,. seis igles1as
.
per
encc1entcs
á
hos¡1itnlcs
ú
ór·'enes
m·1·t
.
.
,
u
1 1 11res;
cmco
·- ex. . cap1IIRS o hermitos., una casa
, u·'e nmos
pos1 to~; y once conventos, cuatro de monjas y siete
de frn~les: algunos tle estos sirven ahora de cuart~lf!s o _se aplican á otros objetos seculares ele utilidad gene_ral. . Los otros establecimientos públicos
son In u111vers1tlael, los colegios de San Cnrlo
snn p ranc1sco
.
sy
de Sale•·, el J ar·'•·n
Botámeo,
•
•
u
e1
Museo nnatomico y su biblioteca, la Academia de
Dellas Artes, la Escuela de Navegncion, y setenta
y orho escuelas comunes para ambos sexos Est
tbl..
.
os
es n ec1m~cntos de eelucncion se hallan toelos bajo
la protecc1_0~ de la sociedad patriótica y nntoridades mumc1pales.
Las instituci_ones piutlosas consisten en la Cnsa
·de sllcneficoncm, una penitenciaria ó asilo de la

1'E HISTORIA, BRLLAS LETllAS Y Alll'ES.

~fng_dnlenn y ~iete ho~pitnle~, uno de lM cnnlr~
contiene una casa de locos. IIny ademas tre~
te~tros, nna plaza ele toros y varios paseos pú?hcos, de los cunlc, los principales ~on el militar
º. paseo nuevo, y la Alameda. El primero se hall!\
situado extramuros y el segundo dentro de las
murnllns. La ciudael tiene !l,671 ca~as y los nrrRbal~s 7,068 construitlns de diferentes mnteril\les.
El numero de carruajes tanto particulares como
d? alquiler ascendía. en 18:.!i á 2,6;;1, pero en el
dm es mucho mas considerable.
La ciudad ele la Habana ¡&gt;re~entn de~de la entrntla del puerto un golpe de vistn sumamente
agrndoble y pintoresco. A lo lcjoq Jnq ~i.,nn!(&gt;,rns
palmeras que _se divis11n por em·illl:l «lt!
edifir io!I
parecen elominnr In. ciudad, enrerru111lo la vi~tom
perspectiva en un cuadro de fo1n,rn vegetncion
.
mientras
que en primer término compli,tnn el pa-'
norama el animado puerto en el c1 ntro donde se ven
anclear las banderos de casi todas las naciones civiliz~das, el ponderoso peñon é. la entrada y las
f~rm1dablcs fortificaciones que lo coronan. La
vista mas agradable por la pnrte ele tierrn ea acaso
In. que qe disfruta desde el monte llamado el Indio
~obre el cnmino ele Regla á Gunnabacon. el otro
lodo del puerto. Lil perspectiva. de!l&lt;le la esplanada de la fortaleza de Cnbaiias que domina al
puerto, la ciudad y sus fortiHcaci()ne~, abroznndo
una. extensa vista. del mar es tnmbien mognífirn.
Y pmtoresca. Los habaneros conqideran á este
fuerte como uno ele los mas formidables del
m~ndo y tan inexpugnal,Jc como el peñon de
G1brnltar.
. La Real Co~o. de Beneficencia se divide en
crnco rn111ns distiutas: l. Una escuela ,parn niiins.

io;

NN'o,)

1

..
PASEO DB LA ALA:ll&amp;D.\ EN LA Il.\Il¡\:'&gt;..I.,

~- Otra. para niños. 8. Una casa de locos para
mujeres. 4. Otra ¡larn hombres. ó. Un hospital
paro. la recepcion de ancianos y enfermos de ambos sexos. En conexion con este establecimiento,
aun&lt;¡ue con fondos de distinta proceelencin, hay
tnmbien un hospital de incurables llamaelo Real
Casa Hospital ele San Lázaro.
El aiío pasnelo babia en la escuela de nifins 101
alumnas. En la ele niños sesenta y tres; en la
casa de locos para mujeres ochenta y tres ; en la
ele hombres Hr2; y en el hospital ú hospicio veinte
y cinco. Los empleados del establecimiento eran
doce en número y siete esclavos : aelemo.s de esto
l1abia concedido al mismo el gobierno local el
trabajo de cincuenta. ema11cipados cuyo producto
debia ser considerado como elonacion ó contribucion del en.pitan general. De modo que el número total de personas mantenidas por In casa ó
dependientes de ella en todos conceptos aseendia
á. 445.

.;.;:,;TIUD.\ JH;J, l'.ISJW JllL.11',i.Jt Dl , LA IlAll,U . L

Las niñas no so.n admitidas en la casa ele Beneficencia elespues ele cumplidos diez años ele edad ;
y como durante su permanencia en ella se hallan
en un todo ó. cargo del establecimiento están enteramente separadas de sus padres y familias hasta
que llega el momento ele salir definitivamente de
este. Aprenden nJli toda clue de labores femeniles, recibiendo ademas la instruccion que pueele
i;erles útil para desem1ieñar los deberes domésticos
de criadas, doncellas de labor, cocineras, !abanderas, &amp;.e. No pueden, por las reglas de la casa
permanecer en ella despues de cumplir veinte y
un años, pero antes de este tiempo es uno de los
cargos de la J~nta el llroporcionarlcs empleo ú
ocupnciou, bien sea eu alguna familia particular

ó oosa de comercio. Si las circunstancins pecuniarias de los padres han mejorado duronte la
permanencia de su hija en In. institucion, ticneu
que pagar antes de poder sacarla ele ella el coste
de su manutencion y asistencia á razon de r¡uince
peaos mensuales ; pero si la jóven misma. hn atlquirido algunos bienes, bien sen ¡ior via de herencia ó de otro moelo, ó bien logra. mejorar su
situacion con un casamiento vcntnjoso ó por nlgun
otro medio independiente de su familia, se In permite salir de la casa sin pagnr nndn, y no solo
esto, sino que en el caso de merecer su matrimonio
In. aprobacion de la Junta, recibe un pequeño
dote de 500 pesos procedentes de un fonelo creado
por medio de premios obtenidos en In. loteria cou
billetes presentados é. la imtitucion 1&gt;or ,·in. ele
donativos. Durante el año último se concedieron
seis dotes de esta clase.
Los niños reciben la instruccion usual que se
dá en las escuelas primárias, á saber In escrituNL,
lectura y aritmética, y los que en los exámenes
públicos celebrados ó. épocas determinadas se distinguen por sus adelantos y eficiencia. en dichos
ramos, obtienen como premio ndmision á las
otras clases selectas donde se enseñan varios ramos
superiores de educacion. La mayor pnrte de ellos
aprenelen un oficio ú arte adecuado á su clase en
la sociedad, tal como el ele zapatero, sastre, carpintero, &amp;c. Los maestros que les enseñan estos
oficios, ademas de recibir un salario modernelo,
estlin autorizados á aprovecharse ele! trabajo de
sus alumnos lo cual estimula su celo é interés por
los adelantos de estos•
El alimento que se suministra en este e~tnblecimiento á los niños de ambos sexos es nbumlaut..u

�372

DE HISTORIA, BELLAS LETRAS Y ARTES.

EJ. lNSTllUCTOH, O l!EPEllTORIO

y ,alutlal,le, y su traje adaptado al clima. Los
dormitorios son cómodos y están bien ventilados:
Jus galerías donde hacen ejercicio bien reservadas
de la intemperie, y el sitio ó pradera destinada
para sus juegos, espaciosa y bien cercada. Sin
embargo, á pesar de todas estas ventajas se observa que en ambos departamentos del instituto los
miíos parecen disfrutar de una salud delicada,
y en punto ú. aptitud y actividad física eon decididamente inferiores ó. la masa general de los
niños de su edad en otros puntos de la Habana.
"Este hecho," dice un esnitor reciente de quien
hemos tomado una gran parte de los pormenores
de este articulo, "no puede atribuirse ciertamente
á falta de cuidado 6 ternura por parte de los
directores del establecimiento, sino que desde luego
debe su¡ionerse que nace del defecto inherente ni
sistema que prevalece en todos los climas y I.Jajo
circunstancias diferentes, donde quiera que se halla
reunido un gran número de niños completttmente
separados de sus familias, y privados por un largo
11eríodo de las muchas y delicadas atenciones que
solo pueden hallarse bajo el techo paternal."
El número· de individuos que contiene el hospicio ó quinto departamento del instituto, es iuconsiderable si se compara con el grueso de la
poblacion y el estado de la mendicidad en la
Habana que excede ó. la de cualquier otro punto
de las Indias occidentales. La razon es que los ·
fondos del establecimiento son insuficientes para
mantener el número total de mendigos que vagan
1ior las calles y á quienes al principio se obligaba.
IÍ entrar en el hospicio. Consiguientemente quedó
reducido el número ó. los 4ue voluntariamente se
acojen ó. él, y estos son pocos en general, porque
es bien sabido que el mendigo de profesion prefiere
una vida vagamunda y holgazana á. la sujecion
y regulaciones de un establecimiento piadoso,
Los fondos 6 rentas de In casa de Beneficencia
proceden de diversos manantiales. Consisten en
limosnas privadas; euscriciones públicas, donativos
clel gobierno; rentas de casas propias del establecimiento; alquiler de esclavos pertenecientes al
mismo; de negros confinados en él por via de
castigo, y de los llamados emancipados asignados,
como se ha dicho, por el capitan general : asimismo una contribucion especial sobre la harina
importada en la Habana y Matanzas; otra sobre
todas las mesas de billar de la capital : un impuesto individual; el producto de cierto número
de tablas pertenecientes á la casa de que se hace
uso para facilitar el desembarque de pasa.geros
sobre el muelle del puerto. Lo que producen en
venta las labores de las niñas como costureras y
modistas, y el cauto de los alumnos del establecimiento como coristas en las funciones de iglesia
y funerales; y por último el estipendio con que
contribuyen los que se hallan en situacion de
pagar por su manutencion é instruccion. Los donativos 1&gt;rivados presentan tambien una variedad
extraña. El de billetes de la loteria es de ocurrencia frecuente; y la lista de donativos en especie
comprende artículos y objetos de todas clases.
('uundo no }¡ay suficiente trabajo en que em11lear

á los negros pertenecientes á la casa, los envían
ó. los mercados y otros puntos frecuentados á so1 licitar donativos de comestibles, y en el último
manifiesto se lee que un sujeto que visitó el instituto y rehusó dar su nombre, distribuyó algunos
miles de cigarros entre los lunáticos de ambos
sexos.
El ingreso total que resulta de esla diversidad
de manantiales asciende generalmente á cincuenta
y cinco ó sesenta mil J7esos anuales, y los fondos
ó. fin de año se hallan tan completamente exhaustos, que queda siempre una deuda contra el
establecimiento ó favor del tesorero, y de la Aduana
que varia de seis á ocho mil pesos por adelantos
hechos de tiempo en tiempo á la casa para cubl'ir
sus exigencias.
El hospital de Incurables llamado Real Casa
Hospital de San Lázaro se halla principalmente
ocupado por enfermos leprosos. La situacion escogida para este ramo del establecimiento tiene
toda la apariencia por su exposicion al aire libre
y su moderada elevacion, de ser muy favorable á
In general salubridad de sus desgraciados habitantes, y la distril.Jucion de los edificios que consisten en casitas pequeñas edificadas alrededor
de una extensa área y todas mirando al centro,
dan ó. la escena un aspecto tan alegre como lo
permite la naturaleza de esta cruel enfermedad, y
la necesidad de libertar ó. determinados enfermos
del contacto con otros mas peligros:imente infectados.
La enfermedad conocida en Cuba con el nombre
de lepra parece ser la misma que expresa la
voz africana de frambuew;, la cual le han dado
los facultativos por la semejanza que tiene la
erupcion con la fruta llamada frambuesa. Se
cree que esta terrible enfermedad fué originnlmente importada por los desgraciados africanos
que la trajeron de la costa de Guinea. A fines
del siglo diez y ocho prevalecia tanto en las Indias
occidentales, que pocos negros escapaban de ella
particularmente en la infancia y la juventud. Su
apariencia es horrible, y sus efectos funestos. Un
mé&lt;lico inglés llamado Dr. Wright que se dedicó
particularmente al estudio de esta enfermedad,
y ha publicado un excelente tratado sobre ella,
recomienda el evitar el co4tacto con el paciente,
y asegura ó. los colonos inhianos que uno de los
medios mas eficaces de evitar su ocurrencia entre
los esclavos es mantenerlos y vestirlos bien y tenerlos contentos, prometiendoles que si los negros
trastados de este modo llegasen ó. ser infectados,
i¡eria la enfermedad no solo poco violenta sino de
corta d uracion,
El trato social en la Habana es muy franco y
agradable, hay muchas reuniones ó tertulias y los
amenos paseos de la capital son por lo comun
bien frecuentados. Contribuye á mantener animado el espíritu público la prosperidad evidente
de la isla, particularmente el fomento de su comercio que en el dia es muy considerable, teniendo
no poca parte en este beneficio la construccion
de caminos de hierro y las mejoras ya obtenidas,
asi como la confianza que inspiran las proyectadas

en el sistema de comunicaciones interiores, por
cuyo medio las producciones de la isla podrán
ser transportadas con diligencia y á poco coste
al puerto de la capital, creciendo por este medio
la exportacion que ya actualmente es bastante
importante. La industria fabril se halla aun com•

37;J

parativamente atrasada, pero es de esperar que
el impulso y estímulo ocasionado por la introduccion del vapor como fuerza motriz extenderá
tambien su influencia al establecimiento de nuevas
fábricas y manufacturas,

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VISTA DE LA PLAZA DE ARMAS,

ROMANCE.

l

Dos polos tiene la tierra
Universal movimiento,
La mejor vida el favor,
La mejor sangre el dinero,

Lon

Es la desgracia mas grande
Servir de testigo á un tiempo
En que la mtriga es lo mas
Y la virtud es lo menos.
En que si natura iguala
Al grande como al pequefío,
Los antojadizos hombres
Le tratan de hacer diverso.
El que no tiene fortuna
Nave es sin velas ni remo,
Que si en navegar se empeiía,
Lleva. sieru pre el aire opuesto.
El que con füvor no cuenta,

DE

VxoA,

(Por aí lo demuestra ello)
Será á la verdad un Hábio,
Pero hay que llamarle necio.
En el golfo de la vida,
Y en España cuando menos,
El que buen padrino alcanze
Nada tema por ser lego.
-No estudie V., Don Remigio,
Que le proteje Don Tel10,
Y ese empeño de saber
Mas torpe le va vol viendo.
-'fú, Fermin, tira los libros,
Porque aunque saber es bueno,
Como padrino no tienes
Jamás te darán empleo.
Que si dieron á tu primo
Lucroso corregimiento,
Fué por aquella chiripa
De dar la cara otro sexo.
Abandona pretensiones,
Que es frívolo pasatiempo,

�375
DE J11$TORL\, DELLAS LETRAS Y AR'fES.
3i1

EL INSTlllJCTOH, O llEPEUTOíllO
Y ncuJe í1 lo que domlnn
lo que compra, al dine~o.
El adquiere puestos grandes
Con él no hay jueces severo;
El dá honores, y de cruces '
A que dá un calvario apuesto
No importa tener la san.,.rc
'
0
Cual mano de carbonero
Que él la vuelve azul de' Prusia
Y disipa el tinte negro.
Tampoco importa tener
l\Iornles
viles defectos.,
,
Seras marqués, conde, duque,
Por pesetas por supuesto.
Para que despues tus hijos
Cuando tú te huliieses mu;rto
Se figuren como muchos
'
Que ellos son de otro hemisferio.
Y no se equivocan, no,
Por lo regular en eao
p orque son de un mapa
' mundi
Que se llama mundo necio.
Allí tienes al baron
Titulado del Reverso, ·
Que por su excesivo orgullo
Le apellidan el soberbio.
En dormir se le va el dia
Y engordar como tJn tudesco:
No hacen mella en él las penas
Merced á su gran talento.
La baronla que goza
La adquirió el baron primero
Porque fue de un rey de Esp~fia
Marmiton de mucho mérito.
Refiere prolijamente
Una crónica que tengo,
Adelantos que en cocina
Hizo el baron cocinero.
Aquel que va de levita
Jugador, ocioso eterno
Es el marqués de tres cruces
Conde-duque del misterio. '
Sus antepasados, hombres
Dignos de alabanza fueron 1
Y por lo mismo ignorante
Y vicioso es su heredero.
Fero como lleva el nombze
Y apellido de los muertos
Lugar distinguido ocupa '
En el mapa-mundi necio.
Aquella linda muchacha
De semblante gravisério
Que quiso meterse monj~
Por ser mas de estado honesto1
Mafiana mismo se casa
Con el mejicano Cleto,
Que _aunque es escrúpulo de hombre,
Es g1gante de dinero.
¿Noves aquel brigadier
Con una sarta en el peclio
De distinciones? pues ese
Es como el artesonero
De la plaza de l\Iadrid
Que en treinta afios &lt;l: chuleo
A

,

Que cueuta, 111mc.i ha tenido
El mas leve contrntitmpo.
P~ro no por ser pesado,
~1 tampoco por ser die~tro,
Smo ¡&gt;off¡ue ni una vez
Delonte el toro se ha pue~to.
Y aunque era pobre, nl lograr
Sus cruces Y sus ascensos
Contaba con el favor1 '
Que es poderoso elemento.
¿ Mas cómo he de referir
Ni e~ años,_ni con ejemplos,
La virtud n1 los mila"ros
Y victorias del diner;?
Bien hizo cuando escribia
Don Francisco de Quevedo
En rendirle su homenage '
Poniéndole Don entero.
Que es tan grande su valor
Su poder es tan inmenso '
Que aunque muchos duefios tenrra1
El resulta siempre &lt;lueíio.
"
Es imán de cuanto existe
Libertad para los presos,'
Para los sombreros aire
De muchas mujeres ce~
Delito grave en los pobr;s,
Para los ricos derecho
Ley de jueces, y victo;ia
Para los que tienen pleitos.
Puñalada al inocente
Y sublevacion de ejércitos .
Y porque no espera á nadi;
Diputado en ministerios.
Para sastres es fianza
Azadon del jornalero,
Alcayata do se agarran
Los que agencian los empréstitos.
Arbol en fin, que da el fruto
Que inventar puede el deseo
Agrio, dulce, blando duro '
Ch.ico, grande, verde' y seco.
'
Los enemigos del alma
Amigos son de su duefio
Y asi ni le falta carne '
Ni le atosiga ti infierno.
La virtud por el contrario
Si su bolsillo está en hue:o
Aunque con linterna vaya '
No hallará amigo ni deudo.
El que á ser honrado aspira .
Quien vive con su talento '
Y no arriesgára au füma
Por todo el oro de Creso
Es llamado á boca llena '
Insensato, majadero,
Hombre maniático, inútil
Para el cargo de un empleo.
Y de hambre suele morirse
Quien es de perfidia ageno
Porque no tiene favor
'
Porque no tiene dine:o !
Si a_questo en el mundo pasa
Antiguo como moderno

,

Que el 1,ueno es sin favor malo,
Y el malo con favor bueno.
Si no hay castillos ni leyes
Que vor metálico efecto
No se tlestruyan é infrinjan
Ante su poder supremo,
Por eso es desgracia grande
Servir de testigo á un tiempo
En que la intriga es lo mas
Y la virtud es lo menos.
FRANCISCO Go~zALEZ

vestida en un traje romántico, le dió algunos dá•
tiles. El dia siguiente envió á bmcar tlátiles, flr•
memente convencido de sus reveladas virtudes, y
tal es la influenc:ia de la imaginacion, que le curaron efectivamente. Melancton, compafiero de
Lutero, creia tambien en sueños y apariciones: en
una ocasion dijo haberle aparecido un espíritu en
su estudio el cual le mandó que diese aviso á su
' amigo Gíuneo de que le perseguía lo. Inquisicion,
y que asi se ausentase por algun tiempo : tomó su
ELIPE. , amigo el consejo y esta casualidad salvó realmente
1 su vida.
Pudieramos multiplicar ejemplos de esta clase,
sin término, pero no eran necesarios ni aun tantos
parn probar cuan sábiamente equilibrada estií la
balanza para contener el orgullo humano dentro
IlAREZAS DE GitANDES HOllBRES.
de los debidos límites. La misma leccion han reLos hombres que se distinguen por grande ingenio, cibido los hombres en todas las edades: debemos
pocas veces dejan de tener algunas rarezas, debilida• pues considerará nuestros privilegiados semejantes
des ó vil'ios, los cuales generalmente guardan pro- durante su vida con perfecto conocimiento de sus
porcion con la magnitud de los talentos por los cuales . debilidades y defectos. Cuando desaparecen &lt;le
se han elevado sobre sus semejantes, como si la \ entre nosotros y nuestra lisonja no..puede ya perjn•
Providencia quisiese por este medio poner coto á su dicarles, la admiracion que les tributamos puede
excesivo engrandecimiento. Alejandro el Grar,de tomar cumplido vuelo, sirviendo sus cualidades
era un borracho y mató á sus amigos en un festin. eminentes, que constituyen 111. parte mas noble de
César manchó la gloria de sus talentos por el deseo \ su ser, de estímulo y ejemplo á los que les sucedan.
de gobernar despóticamente á sus súbditos, y murió
víctima de su ambicion, á pesar de ser uno de los \
conquistadores mas humanos é ilustrados. El cardenal de Richelieu, ministro de un grande imperio
USO DE LA SEDA.
tenia fé en el cómputo de las natividades. Taso '
creía bailarse bajo la proteccion de un génio, y ' PARA los que viven en una atmósfera húmeda
muchu veces fué sorprendido hablando en voz \ la franela es muy cómoda y agrarJable, pero la
alta con un espíritu infernal á quien decia ver de- , seda es sin embargo la cubierta mas útil para el
]ante de si. El granrJe Newton daba crédito á la \ cuerpo, y merece ser considerada como el mejor
necia teoría de la astrologia judicial: él, que fué el \ preservativo que puede aplicarse é. él. Sabemos
primero que calculó la distancia de las 011trella8, y · que el relámpago mas cargado no puede pasar por
reveló las leyes del movimiento por medio de las 1 un pañuelo de seda perfectamente seco, á tal punto
cuales el Ser Supremo impele y mantiene en sus \ es este un decidido non-conductor del fluido eléc•
órbitas á millares de mundos! El gran duque de trico : por esta razon usando la seda sobre el
Marlborough cuando fué ti visitarle el príncipe 1 cútis, el aire atmosférico no puede absorver la
Eugenio ¡iara combinar el plan de una gran ba- \ electricidad del cuerpo. Chalecos de seda, cal•
~al~a que de~ia ~arse al dia siguiente, y de cuyo zoncillos y medias del mismo material, son uti•
ex1to depend1a sm duda la suerte de un imperio, '\ füimos durante los meses húmedos de invierno.
llamó á su criado y le reconvino por haber encen- Las personas hipocondriacas y lns nerviosas endido cuatro velas en su tienda de campaña p1ua la 1 contrarán en su uso mas alivio que en el tónico
recepcion del príncipe. En otra ocasion se le ,·ió i mas vigoro~o, y hallarán que posee propiedades
á caballo zurciendo sus guantes. Pope, el gran \ mas eficaces que los licores espirituosos para dar
11oeta inglés, cuyos versos llenos de fuego indican : fuerza y ,igor : ni son efímeros sus efectos, pues
en el autor una imaginacion activa y brillante, era 1 producen en todo el cuerpo una temperatura agra•
•
•
1
un ep1curo y excesivamente mdolente: solia pasar , dable y una elasticidad física y mental.
dias enteros en cama en casa de su Mecenas lord
Bolingbroke, á menos que le dijesen que habia :
lamprea estofada para comer, en cuyo caso se levantaba inmediatamente para ir á sentarse á la ,
EPfGRA)IA.
mes~. Rafael, el artist~ mas eminente que ha pro- \
Demetrio, si las &lt;los obras
duc1do el mundo, munó á la edad de treinta y
Que
escribiste te silvaron,
siete años víc_til~a &lt;l~ sus ex~esoe y conducta irre- 1
Libertaste
á las demas.
gulnr. El d1stmgm&lt;lo arquitecto Cristobal Wren
- Por qué?•
qu~ construyó la magnifica catedral de San Pablo
- El motivo está claro :
de Londres, rival de la de San Pedro de Roma 1
Si
tus dos dramas, al público,
primera basílica del mundo, prestaba una fé explí~
A
cual
mas han apestado,
cita á los sueños.
Hallándose en París padeció 1'I·
•
~,
Quien á escucl1ar el tercero
uno. pleure~rn, y sono que se l1allaba en un paraje I
Quieres que vuelva al teatro 1
&lt;!onde babia muchas palmeras, y que una mlljer, ,
1,1

l

l
1

1

�EL lNSTilGCTOR.
tremo largo del ilo ro&lt;len1I el 1le1lo 1lan&lt;lo ,•upltns
hastnntc npretad!l~ hnsta llegar cer&lt;&gt;a de In uiia
á fin de reducir el tamaíio del de1lo. Coged en
~eguida el extremo corto y desen~rtijad con l'l
el ilo: este rozando y empujando el anillo lo re1
moverá. gradualmente del dedo. Por este méto1lo
infnlible podrá sacarse sin rlificultnd el anillo
Una palanca de liierro ªfll!ia magnétira.
mas apretndo por muy inchndo que se halle el
Er, ejemplo qiguiente de magnetismo natural no ' dedo.
tiene i¡.,'11al ha~ta ahora. "Esta vena de hierro '
mngnético no solo magnetiza tan poderosamente
Burlas de i-cra.,.
los instrumentoq de hierro usados para elabornrla
No hace muchos aiios que en Granada fueron linni punto de adherir á ellos en grnn cantidad los
damente engaíiados loi vistas de In aduana. Un
pequeiios ,lrngmentos del mineral, sino que una
din de Carnarnl entró con grande nlgazorn por la~
gruesa palanca de hierro suspendida libremente puertas de la ciudad UM rompnrsa de máscaras ó.
sobre ella toma inmediatamente su posicion en el
caballo en traje de contrabandistas, y o,tentanilo
meridiano magnético constituyendo nsi una exacta
un gran número de fonios. Los vi~t11s de In
pero gigantesca brújula."
'
aduana, teniendolos por Terdnderos mí1scarn~, 110
solo
los ilejaron pa,ar ~ino f)Ue celebraron lo apro.Métoclo ¡x1ra oblmer flures nat11raks en el
1&gt;i11do del disfráz; pero el hecho es que eran v&lt;&gt;rillrie1110.
daderos contrabandista, que por e,te mec.lio inge- •
E~comm algunos capullos los mas perfectos de
nioso lograron introducir una cantidad consideralile
las flores r¡ne dEseais preserrnr prefiriendo los mas
de contrabnn1lo.
tarclios en florecer, y cuando se hallan ya próximos
{1 abrir•e.
Cortndlos con unas tijeras 6 cortaCardctcr de los frm1ce.~r.,.
¡ilumas dejando á cada uno si fuese posible un
Los franceses son como grnnos de púlvora: cacln
tallo de unas tres pulgadas ele largo; cubrid inuno de por si insignificante y de~prccinble; pero
mc,liatam&lt;&gt;nte la pnrte &lt;'Ortncla con lncre, y cuando
reunidos en masa son verdaderamente terribles.
los tapullo~ empil•zun t\ rnarchitnr,;e 6 encogerse
f'11Yolve11los cada uno de por si en una cubierta
Castigo del esc11cl1n.
&lt;le papel perfectamente limphi y seca, selló.ndola
T .u, cierto es quo el delito de escuchar !len m
¡mrn impedir el contacto del aire¡ hecho lo cual las
sí propio el castigo, que no existe una prohihirion
colocareis en un cajon donde @e conaervarán sin
directa de ~l. Se nos manda no cometer otro,;
corromperse. En el invierno 6 cualquier otro
pecados, pero este atrae por si mismo su merecida
tiempo en que deseis tener l11s flores, coged los
pena, y desdichado del que incurre en él.
capullos por IR noche, cortad las puntas de los
tollos c11l1iertns de lacre y colocadlos en agua que
Iniitacion c:r:acta.
couten¡rn unl\ lijera rolucion de nitrato de sal :
AL leer algunas descripciones sentimos unn conpor lu mafiana tendreis el gusto de ver los capullos
fianza en la e:tnctitud de lu imitncion i~unl ú la
abrirse, ostentando las flores sus mna vivos colorea
que suele inspirar frecuentemente lll senwjunza
y exl1alando sus exquisitos perfumes.
de un retrato cuyo original no hemos visto jamás.

!

'¡

I111erto, en el veao.

•

EL profe~or Chremberg ha hecho algunos descu-

Gemidas solita1·ias.

brimientos not11Lles durante sus experimentos relativos ol yeso. Halló r¡ue una pulgada cúbica de
esta sustancia coutiene mns de un millon de animál&lt;-ulos microscópico, ¡ cou&amp;iguientemente una
libro de yeso encierra mas de 10,000,000 de estos
animálculos! ... De 5us investigaciones resulta ser
probable que tocios 'los estratos de yeso en Europa
senn producidos por la aglomerncion de nnim(LIculos microscópicos la mayor parte de ellos imperceptibles á la simple vista.

DBBE evitnrse cuanto sea posible el comer solo,
porque In soledad cstírnulu /i rcffexionar, y la
reflexiou tiende ú suspender la accion de los órgano~ digestivos.

Método para sacar del dedo tt.n anillo apretado.
ENEBRAD una

aguja de ojo aplanado con ilo muy
fuerte. Pasad el ojo de In aguja con cuidado
entre el anillo y el dedo y tirad del ilo unos
cuantas pulgadas Mcia la muñeca. Con el ex-

Breve ab&amp;ti11r11ria.
UN prosélito de B:i.co encontró un dia á un ,u
amigo á quien no babia visto por largo tiempo:
viéndole este muy taciturno y diferente de su porte
usual, le preguutó si le habia acaecido algun accidente sério. " No por cierto," respondió el otro ;
"pero ya no soy el mismo que era nt1tes; he dejado
de beber." "¿ De veras?" repuso su amigo con
no pocn sorpresa; "¿Desde cuando 7" "Desde
esta mañana ni amanecer," contestó el cpicuro
recobrando su buen humor habitual.

,
1

I.ONORES:
I:'i I.A llll'Rl:NTA DE CAlllO.i WOC,O, 1'01'1'1)&lt;6 COlRT, Flll:T 51REI 1,

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EL

MODAS PARA LA PRIMAVERA.

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esto. , •

MODAS PARA LA PRIMAVERA.
DESCRlPCION DEL GRABADO

máku
librn , 'I,.

animP'
pro\

sean
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cepti

Ml
ENED

fuerte.
entre \
cuanta!

DESCRIPCION DEL GRABADO,
TuJB p.11U. LA ÜPEU•-Vestidodeterciopelomorado;
Tu,r.

V1stt.1.,-Vestido de nso gris; el cor•
piño, de altura de ues cuartos, e&amp; puntiagudo fi. h. p:irte
infe,ior y redondo en la superior : vi adornado al frente
con dos caidu de rodillos en espiral, hecbos de la misma
tela: manga ajustada con dos golapas, abiertas en el centro
y guarnecidas de rodillos, Un:i. caida de blonda de punto
guarnece la parte superior del corpi1io, J tres hileras de ro~
dillos en espiral colocados á. coDSiderable distancia unos de
otros adornan \a falda. Sombrero de capote de terciopelo
uegro, de ala abierta, forrado de raso de color de rosa, y
gulitoecido elteriormente con una guirnalda formada de las
punt.aS de plumas de avestruz de un color correspondiente,
DI

el corpiño tres cuartos de alto pero algo descotado y bajando
en punta por la cintura: cuello vuelto de blonda dt puní.o.
La manga ajustada con una bufanda de tamaño moderado
en e.l centro : por encima de esta una banda de pit:l de ar•
miño, y otra mas pequeña. en el pufio, Otra banda ancha
de la misma piel guarnece la. falda. Sombrero plegado de
nso de color de paja duo. El frente de este vfi adornado
ligeramente por dentro de pequeñas 6ores del mismo color,
mudadas eon bojas de un verde subido. La parte exterior
del borde lleva un rodillo ligero, y la copa vÍl. guarnecida
de una guirnalda de florea y bojas,

1a';'t~d,

Tu.JI DE TE11.Tt1u.1.- Vestido blanco de
.
fondo de mo blanco; et.estido" d, doble
sobre
la de ene1ma una t6nica ajustada. ambas f
a º':'',ando
ancho por el cual corre una ci~ta azul •~n
'tton
aju,tado
cuerpo, manga corta. Man;eleta rpmo a¡o Y
de dos ca1das rematando la d
.
de raso azul
e encima en capucha po d
r8S, ! ambas guarnecidas con adornos de seda Yb 11 r deo m,smo en las puntas D
.
e olas e
1
ciemn
sobre
el
cho
•
El
os
pres,Ua,
tambien
deseJa
la
l
'- loa 1ados, 1 ,e:gid~ en u:3~1J:d1~puest~len rizos sueltos
adúroanlo guirnaldas de fl
o I asan te eno por deuns,
ores azu es.

ru

~

·
1
.
blanco, doblefalda. la d b . e tu salpicado sobre rast
ciones de bufandas '
_e a a¡o termma con siete guaru,
de t6mca con los
de encima abre á manm
truncado y su¡etu oo •
ondas vueltas en forma de cono
d
n ramos e rosas C •- .
re ondo por la parte su .
• orpmo &amp;JUJtl&lt;lo
guarnecido en el pech penor, Ymuy puntiagudo en el tahe,
mitt. Yadornada de r::'rtres bufandas, manga cona I la
El peinado se com
s as1 como e.l frente del oorp1ñ:J
de la C11beta d' pone de dos medias guirnaldas Ido&amp; lodo,
de ella.
• ispuestas de modo que sobresalgan un •oco

Tam o• Bm,.-Vestido d

i:::-:,._ -;"

o
.a
e
CD

CD

a.

Abril, 1841,

an

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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