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���Poemas de Catálogo razonado de alambremaderitas para
liembra con monóculo y posible calavera / DIA.MA. CA.RZA.

• MISCELÁNEA

ISLA.S / 4

Aniversario de Dolores Castro /

YERÓMICA.

c.

A.RREDOMDO / 52

Poemas/ R. S. THOMA.S. Traducción de MISA.EL RUIZ
A.LBA.RRA.CÍM / 8

• TOBOSO
UNIVERSO RULFO

A la letra: Un incidente en particular /
Juan Rulfo: hechos visuales y literarios/

SUSA.MA.

BÁRBARA.

JA.COBS / 57

RODRíCUEZ A.CUILA.R / 11

La materia no existe: Sébastien Slodtz (1655-1726) /
Ante Rulfo: notas de una lectura/ REMA.TO TIMA.JERO

ALBERTO CHIMA.L / 59

/ 14

Letras al margen: El retorno del Zurdo Mendieta /
El habla popular en la cuentística de Juan Rulfo /

EDUARDO A.MTOMIO PA.RRA. / 61

JOSÉ ROBERTO MEMDIRICHA.CA. / 19

Plumas al vuelo: El riesgo de la escritura / JESSICA.
Pueblo fantasma/ MUCO YA.LDÉS / 24

MIETO / 64

• ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

• CABALLERÍA

Hacia otra caracterización de la poesía espafiola
actual/ JUA.M CARLOS ABRIL / 27

Un ejercicio de investigación-creación en la frontera
sur/ ROCÍO CÁRDEMA.S PA.CHECO / 67

Cubrir con oro las partes de un dorado/ IYETH LUMA.

Hernando Garza y el desierto en la palabra / CORAL

FLORES / 38

A.CUIRRE / 68

Parry Padre Stylc de Paulina Ordofiez / ADRIÁM RUIZ
• ANDAR A LA REDONDA

Osear Llera, 1946-1990 /

LUIS MA.RTfM CA.RZA. / 43

• DE ARTES Y ESPEJISMOS - - - - -

La palabra nos atraviesa. A partir de "Porque juego"
de Ana Fabiola Medina/ PA.ULIMO ORDÓHEZ / 46
Un enigma se ha vuelto transparente. La narrativa de
Zacarías Jiménez / AIDÉ CA.YA.ZOS COMZÁLEZ / 49

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EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

Universidad Autónoma de Nuevo león
Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Celso José Garza Acuoa
Secretario de Extensión y Cultura
Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
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Annas y Lecras. Revisra de Lirerarnra, arce y cultura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Afio 21, No. 95,96, enero-junio 2017,
es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo león, a través de la Editorial Universitaria
de la UANL. Casa Universitaria del libro, Padre Mier 909
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Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo león, México. Este
número se terminó de imprimir el 30 de enero de 2017 con un
tiraje de 1,500 ejemplares.
las opiniones expresadas por los autores no necesariamente
reflejan la postura del autor ele la publicación.
Prohibida su reproducción rotal o parcial de los contenidos e
imágenes ele la publicación sin previa autorización del editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2017

�POE SÍ A

De Catálogo razonado de alambremaderitas para hembra
con monóculo y posible calavera
• DI.A.HA C.A.Rli ISLAS

36

De este lado del sueño está mi cuerpo. ¿Quién lo dijo? No sé. Sé que no eran necesarias
tantas agujas para sostener mis ojos. Pero no lo decidí. Estarnos en el sueño del
bulto, del que encima de todo llevó gafas, aura gruesa, de mascota a la canícula y
un mecanismo indistinto de familiares ausentes.

Pegue usted alas al reverso del retrato.
Mío, para escapar mejor.
Y si se asoma, no verá al huevo que debía; sí la cola del animal óseo al lado, sí la
redondez que lo corola.
Esa redondez, retiene.
Y si estipulé dorado, faltan aún las muchas medallas que gané por decir que de este
lado me miran, por decir los túneles recobrados para el ojo, por decir sus navajas,
ciegas, el puente fijo y el alcance del bisturí, siempre reversible a la mirada. Es

que no contábamos con eso, ni con la manita erguida -piensa ella y se va ya, al carril de
la balanza de cobro- pero fíjate que sí, de este lado está mejor, ya ni veo lo que pensé, sólo

fragmentos de sus ojos.

�POESfA

[Que, por otro lado, nunca tendrán parte en este asunto, peso, ni herencialización.]
Por eso mismo es emocionante asomarse aquí de vez en cuando. Para constatar
ese espacio vacío que he soñado en representación del mundo y es el mundo, para
constatar las distancias rojas, muy vigiladas, muy afiladas, que, centímetro a
centímetro, yo anticipé.

�POESÍA

38
Ingredientes para destituir lo imaginado: catorce tiras de estambre Zaubcrberg ya
ensambladas; que falten algunos dientes; los cuernos del toro, bien amarraditos;
dos espejos de dentista, no muy distintos entre sí; cuatro patas del animal
conseguido rizadas hasta enfocar el letrero con los cuatro puntos cardinales: ver,
fingir, creer, hablar; un ojo no y prótesis de dorado; un miembro incrustado al
motor que reciclé, de latas negras; la frase «Le falta un tornillo»; y que yazca ahí,
en la suavidad oscura, la palabra «dendritas».
[Indistintamente.]
Procedimiento: Hay más corazones rojos que cráneos en el mundo. Hay más corazones rotos

que a donde llevarme a pasear. [Repetir.]
Conclusión: El hilo conductor dividido en tres, de este a oeste. [Recobrado.] Pero,
al reverso équién sujeta la voz? No sabe. No contesta. Y si sabe, lo encandilan. [Las
cuatro láminas, muy transparentes, de acrílico, que en otras zonas se conocen
como ánima.]
Inventario: Esa cabeza ya va, va a emerger, va la burbuja. La tira metálica resultante
escrita, su código en la cesura, mírala, ese es ya su nombre: es tierno, es falso, no
existe, es mío.

�POESfA

39
Nombre: llave suave, rococó. Cáscara de orina, como ya lo elije mucho. [Y por eso
hay que decirlo otra vez.]
Pico transparente. Desparpajado, inclusive. ¿Pero ebúrneo qué es? Una lápida
esponjosa de voz, de calaca hablada, de huecos oculares, lupa y recitación: con
rueca, con giratoria y medida. Molde. Y el esqueleto de cera con sus de uno a seis

triángulos rojizos. [Puede que carmesí, el del último bastión.]
Nombre: la palabra cornucopia, cuando estaba de moda. Nombre: Lanza que me
pesa; biombo abastecido; carcaj y otras minucias.
¿Qué argumento nos soporta? Sólo la coronación.
[No determinan.]

Porque hay que pensar en el mundo. Mundo o vestida de novia. Mundo o pecho erguido.
Mundo o cabeza constante. Mundo o estatua de arcilla. Huevo o Mundo. Adjetivo
o Mundo. Porque hay que hacer notar al mundo. Simulando: El alimentarse de la
madre a sí misma. ¿Q que más nos falta para volar? El recuerdo del verano donde
todo se erguía y daba a luz cada oquedad granulada, tal vez.
Nombre: franjas de hierba molida, que no vertí. El signo flagrante, redondo
blanco y sin números. Nombre: con huequitos no advertidos. Con un ave guera
ensamblada.
En la copa del mundo, que oí~oí.

�POE SÍ A

Poemas
e R.S. THOMAS
TRADUCCIÓN DE MISAEL RUIZ ALBARRACfH

Un campesino*
De nombre, lago Prytherch, aunque, a decir verdad,
no es más que un hombre cualquiera de las peladas colinas de Gales
que cuida de unas pocas ovejas en un desfiladero de nubes,
corta remolachas, arranca la piel verdosa
de los huesos amarillos con una sonrisa idiota
de satisfacción o remueve la dura tierra
bajo un espeso mar de nubes que destellan al viento:
así pasa sus días, su babeante alegría
más escasa que el sol que hiende las mejillas
del cielo lúgubre, si acaso una vez por semana.
Obsérvale luego, de noche, clavado en su silla,
inmóvil excepto cuando se inclina para escupir en el fuego.
Hay algo que asusta en la vacuidad de su mente.
Años de sudor y el contacto con los animales
hacen que su ropa despida con absoluta naturalidad
un olor acre que ofende al refinado, pero afectado, olfato.
Aun así ese es el prototipo que, estación tras estación,
frente al asedio de la lluvia y el desgaste del viento,
conserva su rebaño; una fortaleza inexpugnable
incluso en la confusión de la muerte.
Recordadle, pues él es también un vencedor en la batalla.
Resiste como un árbol bajo la curiosidad de las estrellas.

"Oe T/1, Sroncs of rh, F1cld (1946)

�POESfA

El prado iluminado*
He visto cómo salía el sol
e iluminaba un pequeño prado
durante un rato, y he seguido mi camino
y lo he olvidado. Pero esa era la perla

de más valor, el único prado donde encontraría
el tesoro. Ahora comprendo
que debo desprenderme de todo
para poseerlo. La vida no corre
hacia un futuro que se aleja, ni anhela
un pasado imaginario. Consiste en desviarse,
como Moisés hacia el milagro
de la zarza ardiente, hacia un brillo
que parecía tan pasajero como entonces
tu juventud, pero es la eternidad que te espera.

*De LaboratoncHif ú1c Sptrit (1975)

�POESÍA

Geriátrico"
¿Qué dios está orgulloso
de este jardín
de flores muertas, de esta gruta
submarina de humanidad,
donde los miembros se agitan en invisibles
corrientes, caras marchitas
sobre tallos secos, voces que se agarran
en un último, desesperado intento
por no soltar presa? A pesar de los pétalos
secos, distingo
las especies: Charcot, Méniere,
Alzheimer. Aquí no hay
jardineros, solo vigilantes
de la razón invadida
de confusión. Hubo un día en que
este cuerpo, entonces solo un brote,
se abrió a los besos del amor. Esos ojos,
cubiertos de legañas,
eran tersos guijarros en
el riachuelo del amor. ¿Es esto
lo que nos prometió
Abraham Ibn Ezra? Al salir
me consuelo como puedo:
hay otro jardín
de rocíos y fragancias
y hemos quedado atrapados
entre las zarzas que lo rodean,
un sacrificio dispuesto por un dios
atormentado en aras de un amor más fiero
de lo que podemos comprender.
"De No Trucefor che Furics (199S)

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Álvaro Matute

o soy Juan Nepomuceno Carlos Pérez
Rulfo Vizcaíno, me apilaron todos los
nombres de mis antepasados paternos y
maternos como si fuera el vástago de un racimo de
plátanos, aunque (...] me hubiera gustado un nombre más sencillo", comentó el escritor por allá de
1977 a la televisión espafiola.1 Cuarenta afies después

de esta entrevista se celebra el aniversario número
cien de Juan Rulfo, junto con los centenarios de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y del diario de la vida nacional Excélsior. Dos
contextos destacables para un personaje relevante.1
Así pues, y en honor al primero, estas breves
líneas incluyen su voz - a la usanza antigua, con el

l Joaquin Soler Sermno cita lru. pah1bras de Rulfo en el artlculo "Juan
Rulfo y el mundo de su próxima novela La Cordillera", de Maria
Teresa Gómez Gleason (La cultura en México, 1966) durante una
entrevista con el autor para el programa A fondo. de la Tdevisión
Espafiola, en 1977. Recuperado el ll de febrero de 2017 de: https://
www.youtube.com/watch?v=\l74yJ=tkx-c Las citas subsecuentes
pertenecen a esta entrevista, a menos que se indique otm fuente.

2 Dato interesance de uno de sus ancestros -donde destaca el ,1pelhdo
compuesto que después fue modificado- establece que Juan del
Pérc-Rulfo, oriundo de Espafia, monje por decisión familiar y
despues por decisión personal, se t-asó dos veces y fue integrante de
las fuerzas de Félix Maria Calleja del Rey, virrey de la Nueva Espalia
que combatió a los independentistas mexicanos. Del Pérez-Rulfo ya
arr,ugaclo en México tet'JDÍnó por pasarse al bando insurgente.

11

1

�entrecomillado de rigor- para destacar su participación
vivir en soledad. Tiempos donde la lectura fue su mejor
como empleado (recaudador de rentas, publicista
distracción, porque al cerrar la iglesia por el problema
de los cristeros, la biblioteca de ésta fue trasladada a
y vendedor de llantas), como funcionario (agente
de migración para perseguir extranjeros ilegales,
su casa y ahí se encontró con libros que el sacerdote
aunque nunca capturó a ninguno; distribuidor de
recogió por ser prohibidos.
barcos y encargado de ediciones en el Instituto
Las historias de violencia y los personajes que
Nacional Indigenista por veinte afias), sin olvidar la
conoció durante y después de la rebelión "se me
participación del alpinista y del "aficionado de la vida"
han grabado y yo los he recreado. No pintar, los he
tenido que recrear, los he tenido que revivir" para
en las letras y en la fotografia.
la historia del novelista Juan Rulfo inicia en Apulco,
mostrarlos de una forma distinta en la escritura.
donde vio la luz primera; pueblo de unos dos mil
Aunque esos personajes irracionales no tienen
habitantes, perteneciente
rostro, "son gente común y
a San Gabriel, distrito de ""QUERÍA MO HABLAR COMO corriente". La realidad no está
Sayula, Jalisco Rulfo es de SE ESCRIBE SIMO ESCRIBIR en la obra de Rulfo, "yo tendía
a renovar hechos del pasado,
los bajos de Jalisco, de "un
COMO
SE
HABLA.:'
pueblo en una barranca, con
no lo que estaba sucediendo".
calles torcidas y empinadas",
De ahí que "cualquiera que
que no aparecía en los mapas pero donde uno de sus
tratara de encontrar esos paisajes, esos motivos, esas
abuelos contribuyó en la construcción tanto de la
descripciones, que han dado origen a esos escenarios
no los encontraría". El objetivo se cumplió: "Quería no
iglesia como de un puente.
El conflicto cristero, como un resabio de la
hablar como se escribe sino escribir como se habla".
Revolución Mexicana, detenninó la pérdida de
En 1940 el estudiante de contabilidad emigró al
Distrito Federal, hoy Ciudad de México, y quizá el
algunos de sus familiares y marcó al nifio Rulfo, quien
estudió primero en un colegio de monjas josefinas y
contexto le inspiró para realizar su primera novela
después fue trasladado a Guadalajara, donde su abuela
(un campesino que fue trasplantado a una ciudad
- analfabeta que se sabia de memoria los devocionariosmoderna) pero Rulfo la destruyó por considerarla
lo ingresó al único orfelinato que existia, el internado
mala. Asistió a la UNAM como oyente en la Facultad
de San Gabriel: "era como una cárcel-correccional.
de Filosofia y Letras, en el Centro Mascarones, y en
lo único que aprendí fue a deprimirme. Fueron afias
1945 publicó su primer cuento, "Nos han dado la
tierra", en la revista América de Guadalajara, donde
difíciles". Rulfo atribuye a esta experiencia su pánico
a las multitudes, a la gente; sin embargo, aprendió a
también publicó por vez primera sus relatos visuales.

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�Después vendría El llano en llamas en 1953 y Pedro
Páramo en 1955:
[En Pedro Páramo] el personaje central es el pueblo
[...] Es un pueblo muerto donde no viven más que
ánimas, donde todos los personajes están muertos,
y aun quien narra está muerto. Entonces no hay
un límite entre el espacio y el tiempo. Los muertos
no tienen tiempo ni espacio. No se mueven en
el tiempo ni en el espacio. Entonces así como
aparecen, se desvanecen[...] es difícil de entender
pero con esa intención la realicé.

Ambas obras, la primera realizada con dos becas
consecutivas que le otorgó el Centro Mexicano de
Escritores y la segunda subvencionada por la Fundación
Rockefeller, no obtuvieron la respuesta que esperaba
el autor, pero fueron revaloradas por las generaciones
siguientes. Lo mismo ocurrió con sus materiales
fotográficos, rescatados y reconocidos afies después.
"La fotografía la hice en un tiempo y me gustaba, me
gustaba mucho".
Así, los hechos visuales - la huella, la marca que
puede percibirse y volver a existir por ser éste un
informe de un testigo, el fotógrafo, en este caso Juan
Rulfo- dieron cuenta del inframundo no contemplado
en la literatura de Rulfo. El escritor en el papel de
documentalista trató de describir costumbres, modos
de ser y modos de pensar de los habitantes de la
ciudad capital y de varios lugares de la República
Mexicana: en la Portada del Templo de Sanctorum (1940),
en el Cráter del Nevado de Toluca (1940), en el retrato a su
esposa Clara Aparicio de Rulfo (1948), en el Acceso con
arcos y automóvil convertible (1950), en el Acceso al atrio y
templo de Yecapixtla (1950), en la Casa en ruinas (1955),
en el retrato a José Gorostiza (1955), en las Vías de
ferrocarril de Buenavista (1956), en la Niña corriendo en
un portal de Jalisco (1961).
Las vivencias de su infancia - "en una zona de
devastación. No solo de devastación humana, sino
de devastación geográfica"- las plasmó en blanco
y negro con tonalidades en gris. El fotógrafo con su
Rolleiflex planteó situaciones conflictivas, estados y
problemas sociales de una manera artística. Tanto la
obra literaria como la obra fotográfica de Juan Rulfo
reflejan el "lenguaje del pueblo, el lenguaje hablado

que yo había oído de mis mayores, y que sigue vivo
hasta hoy". Reflejan la narrativa visual de Rulfo en
letras de molde y en papel fotográfico.
En su obra literaria los problemas de la ciudad
no se ven reflejados como sí ocurrió en su material
fotográfico, ello debido a que "a mí no me dice nada.
Y además lqué ciudad?, lqué clase de ciudad?, lcuál de
todas las ciudades de la Ciudad de México de todos
los Méxicos que hay? [...] Para mí la Ciudad de México
es completamente extrafia".3
El jalisciense, en un día común y después de
trabajar como editor en el Instituto Nacional
Indigenista escribía para sí, mientras que varios
de sus materiales fotográficos fueron generados en
los viajes que realizó como parte de su quehacer
cotidiano: editar la colección más importante sobre
antropología social, que incluye a las 52 comunidades
indígenas en México (zapotecos, mixtecos, huaves,
zoques, triques, cuicatecos, mazatecos, chinantecos,
choles, popolocas).
El factor económico determinó su permanencia
como funcionario, en esta institución, "porque de
eso vivo. Es muy difícil, como se sabe, vivir de la
literatura en nuestros países. Este trabajo lo tengo
hace 18 afios y aparte de que da de vivir me gusta.
No he descuidado la literatura que para mi es
fundamental, mi afición o mi vicio principal [... ] La
culpa no la tiene nadie, es simplemente la necesidad
de mantener a una familia".•
El hombre sombrío, el hombre que creyó haber
nacido a la medianoche tras considerarse oscuro y
hermético, el hombre que fue criado en un ambiente
de fe, plasmó en el papel fotográfico los problemas
y las virtudes de la ciudad ( escasez , migración,
pobreza; la arquitectura, los barrios, los paisajes
citadinos) y del campo (las costumbres, los rituales,
las tradiciones, los contextos, la población nativa y los
paisajes mexicanos). El concreto y el adobe. Lo urbano
y lo rural. Lo moderno y lo citadino. Lo horizontal y
lo vertical. Situaciones fotográficas, documentales y
cinematográficas dieron cuenta de los hechos visuales
y narrativos de Rulfo. e
3 Rulfo entrevistado por Ernesto Gon::ález Bermejo, ·Juan Rulfo:
La hteran1ra es una mentira que dice la verdad". en Rcvisia La
Universidad de México, No. 1, septiembre de 1979, pp. .¡,s.
.¡ Op. cit.

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• REMATO TIHAJERO

1

a elección de mis lecturas es caprichosa,
desordenada. Me guían el gusto y las
circunstancias, no el deseo de erudición.
Hablo como un lector que en el camino llegó, un
tanto por casualidad, a dos estaciones espléndidas,
cuyo recuerdo late aún con fuerza. El Hano en llamas es
una de ellas. Pedro Páramo, la siguiente. Veintitantos
afios ya de haberlas visitado y todavía quiero
volver, y vuelvo, a su presencia. Y me dejo, todavía,
deslumbrar, como quien las conoce por primera vez.
Y como si fuera la primera vez, descubro algo nuevo
en ellas, me dejo sorprender, dejo que ellas descubran
algo nuevo en mi, un nervio que no se había pulsado
del todo y que esperaba su momento para resonar.
Este es, si se quiere ver así, el recuento de un amor
personal. De un amor que se construye y reconstruye
con los afies.

Mi admirado Guillermo del Toro lo pronunció firme
y claro en una entrevista hace tiempo difundida
por la ,veb: "El espinazo del diablo es Juan Rulfo~.1 Se
refiere, claro, a su película del afio 2001, rodada en
Espafia. La del orfanato a la mitad de la llanura yerma,
polvorienta, seca. El orfanato habitado por los nifios y
sus cuidadores, pero también por los fantasmas de los
crímenes pasados y futuros.

L

1 Vicente Dhtz, "Entrevista con Guillermo del Toro" en ThcC11/1. http://

www.thecult.es/Entrevistas/entrevista-con-guillenno-deJ-roro.hrml
El mismo Del Toro, jalisciense como RuJfo, no se ha guardado nunt·a ~u
admiración por el autor de Ellla11om llamas, libro señalado por el propio
cineasta como una influencia literaria esencial para la concepción de
El cspma::,o del diablo Qaime Perales ContrenlS, "Guillermo del Toro: la
experiencia fisica del horror". En UteraL httpJ/literalmagazine.com/
guillermo-&lt;lel-toro-la-expeáencia-fisica-del-horror/). En fecha tan
reciente como maco del 2017, un tuit de Guillermo senala a RuJfo
como la prosa que más admira en espafiol, "my most admired prose
wáter in Spanish" (Guillermo del Toro@Re-a!GDT. https://twitter.
com/Rea!G DT/starus/83735718 70090-!0384).

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�No es que la película esté basada ni HABITAR EM UMA MA.RRACIÓM DE RULFO
siquiera mínimamente en algún relato o
ES HABITAR A. LA. DERIVA., MARCA.DO
personaje de Rulfo. Pero quien haya visto
el filme y leído a Rulfo sabrá reconocer en POR FUERZAS QUE SOM A.L MISMO TIEM•
esa geografía reseca, en esos personajes
PO FAMILIA.RES Y EXTRA.ÑA.S. FUERZAS
desesperados, en esa miseria moral que se
palpa en el sudor y la respiración misma FA.SCIMA.MTES Y TERRIBLES A. LA. VEZ.
de la gente, un eco muy de Rulfo, muy de
los personajes, las tramas y las atmósferas
del escritor. La huella de Rulfo marca un tono para
La atmósfera del cuento es agobiante. Se abre
la película, le imprime una manera de ser. No es
ante los ojos del lector un paisaje miserable: caminos
Rulfo en un sentido estricto, pero al 1nismo tiempo
desiertos, polvo de sol a sol, noches cada vez más cortas,
sí lo es. O, por decirlo de otra manera, El espinazo del
y al amanecer otra vez el lento peregrinar, con el olor
diablo no habría sido posible sin la preexistencia de
a muerto que brota de las llagas de Tanilo. Se hacen
Rulfo, si Guillermo del Toro no hubiera leido antes
presentes el dolor físico y el cansancio. Pero también
a su coterráneo y hubiera asimilado las trazas de una
el dolor en su forma inmaterial: la desesperación, la
cierta forma de narrar pero también de un talante,
culpa, la desesperanza. La falta de piedad que los
de una cierta actitud. El estilo de Rulfo, tal como lo
amantes experimentan ante el dolor de T anilo pesa
asimiló el cineasta, trasciende el plano narrativo, pues
tanto como lo inhóspito de los caminos. Así es en Rulfo:
incluye también una espiritualidad pesimista que
lo material (el paisaje, el dolor) se corresponde con lo
todo lo impregna con su fatalidad.
inmaterial (las emociones, las inclinaciones personales).
Habitar en una narración de Rulfo es habitar a la
La geografía externa es también la geografía de las
deriva, marcado por fuerzas que son al mismo tieinpo
voluntades y los pensamientos de quienes la habitan y
familiares y extrafias. Fuerzas fascinantes y terribles a
la sufren. El macrocosmos y el microcosmos se solapan,
la vez. La vida se torna una peregrinación sin principio
se funden y confunden.
ni fin, la expiación de los pecados cometidos por
Esos paisajes de Rulfo: el Llano, la Cuesta de las
deidades indiferentes, en un tiempo al margen de
Comadres, Luvina, Comala. Esos lugares que son el
todos los tiempos.
presagio de la degradación de sus propios habitantes.
Habitarlos es como condenarse, dejarse chupar la
11
fuerza vital. Dejarse llenar de polvo, de piedras duras
y filosas, de horizontes yermos. El alma se endurece.
Se vacía. Se confunde con las cosas. Se convierte ella
Pienso en Talpa , de El llano en llamas. La trama es
simple. Un hombre, Tanilo Santos, enferma de
misma en cosa. Un guijarro más entre los guijarros.
gravedad. Su esposa, Natalia, y su hermano son
amantes. La muerte de Tanilo quitaría el único
111
obstáculo que les impide unirse. Tanilo decide
peregrinar hacia el santuario de la Virgen de Talpa,
El espinazo del diablo, la película de Guillermo del Toro,
en busca del milagro de una curación. Los amantes
es una historia de fantasmas. ¿Fue Rulfo un autor de
ven en ello la oportunidad buscada: Tanilo no podrá
historias de fantasmas?
resistir el viaje, piensan. Morirá en la peregrinación.
Cuando Juan Preciado, hijo de Pedro Páramo, regresa
Emprenden el viaje, arduo, desgastante, interminable.
a Comala, lo reciben los fantasmas. El pueblo ya no
Tanilo muere. Natalia es presa de los remordimientos.
existe, no lo habita nadie, pero Juan no lo sabe. Va
La unión de los amantes, lastrada por la culpa, no
encontrándose con los antiguos habitantes. Todos ellos
puede realizarse. El viaje a Talpa fue para ellos, en
están muertos, pero.Juan no lo sabe. Conversa con ellos,
realidad, un viaje de expiación, su propia estancia en
comparte con ellos la mesa, la cama, el cansancio. Convive
un Purgatorio terrenal.
con ellos, pero en realidad agoniza en su compafiía..Juan

�no lo sabe. Volver a Cornala es convertirse en Cornala.
Y si Cornala ha muerto,Juan morirá. Y ya que Comala
es un fantasma de lo que fue,Juan se convertirá en un
fantasma. Y como fantasma, pervivirá anclado a su dolor
personal, tal como hacen los demás fantasmas. Es cosa
de fantasmas anclarse a un momento del pasado, a una
imagen de sí mismos que los traza para la eternidad. No
esperes que un fantasma aprenda, entienda o en modo
alguno se transforme en otra cosa. Ser fantasma es
detenerse en un instante del tiempo, congelarse en una
mueca, un discurrir, una costumbre.
Pero esos fantasmas , ,están ahí? ¿No serán un
truco literario, la construcción del pasado mítico
de Comala? Son como un coro de personajes que
muestran cada uno a su manera la catástrofe que
se cifió sobre el pueblo. Como si las estatuas de un
antiguo monumento cobraran vida por un instante,
solo para narrar cada quien un fragmento de los
acontecilnientos, y enmudecieran en seguida. El
rnísmo Pedro Páramo es una estatua, una que se
derrumba , que viene derrumbándose desde el
pasado y se condena a su propia disgregación. En el
instante de su muerte se desmorona, "como si fuera
un montón de piedras". Y así sabemos que su muerte
- asesinado por uno de sus vástagos- no ocurrió en
un tiempo preciso ni en circunstancias específicas
y delirnítadas, sino que está ocurriendo aún, no ha
dejado de ocurrir. Ha ocurrido siempre, en el tiempo
sin tiempo de los mitos y de los fantasmas. El tiempo
de los monumentos. El tiempo de los arquetipos, que
es también el de los suefios. Pedro Páramo es rníto,
fantasma, arquetipo y suefio. Es el padre brutal, el
padre fuerte , el asesino, lo voluntad ciega, el deseo
absoluto, el monstruo que nos persigue en nuestras
pesadillas. La fuerza bruta con rasgos vagamente
humanos. Un hombre de carne y hueso, pero también
on-a cosa, más prirnítiva, más esencial y definitiva.
Me gusta pensar que Pedro Páramo sí es una historia
de fantasmas. Pero no una que nazca de la tradición
europea. Los fantasmas de Rulfo no son los de
Sheridan Le Fanu ni los de Henry James. Se nutren
de ciertas formas terribles de la religiosidad, de la
superstición popular y de los miedos más básicos, y
se decanta en una tradición nueva, la del fantasma
que es mito y es destino, que está vivo y muerto a la
vez , simultáneamente carne y sombra, que habita

RULFO MERECERÍA TEMER IMITA•
DORES EM LA. LITERATURA F.A.M•
TÁSTIC.A..

UMOS

QUE

FUERAN

CAP.A.CES DE .ABRIR EL CA.MIMO .A.
UNA MUEVA TRADICIÓN EM ESE
CÉMERO.
una geografia pero también habita en la memoria de
los vivos y los muertos. Hay autores que, como Rulfo,
proponen geniales mitos modernos, tan atroces y
fascinantes como los mitos de antafio. Pienso, por
ejemplo, en Arthur Machen, en H. P. Lovecraft, en J. R.
R. Tolkien, en Neil Gaiman. Todas ellos son tejedores
de cosmogonías. Hay momentos en la narrativa de
Juan Rulfo que parecen precisamente eso: narraciones
de un origen mítico, invocaciones de un principio que
es todos los principios. Y ese principio se ofrece (he
aquí la novedad, lo original de Rulfo) en la forma de
un fantasma, de un retazo de memoria, de un eco, de
un susurro. Rulfo merecería tener imitadores en la
literatura fantástica. Unos que fueran capaces de abrir
el camino a una nueva tradición en ese género. Quiero
pensar que esa tradición será espléndida y que sus
mejores frutos están aún por escribirse.
IV

El lenguaje de Rulfo. El habla que pone en boca de
sus personajes. Su propio lenguaje narrativo: su estilo
reseco, preciso, lapidario. Las palabras, pues, con
las cuales construyó sus relatos. No es realismo ni
costumbrismo; pero no porque el estilo de Rulfo se
oponga al dato realista o costumbrista en la literatura,
sino porque, asimilando de una manera personal
esos elementos, los trasciende. Aunque se mantuvo
fiel a los modos expresivos de su natal Jalisco,
Rulfo no intenta (y de eso estoy seguro) una simple
reproducción de palabras y expresiones rurales. Como
todo lenguaje literario, el suyo es una irnpostu1-a. El de
Rulfo es una construcción aparentemente naturalista
que, en realidad, lo que hace es destilar una cierta
forma de expresión para convertirla en una fórmula,
en una lente que deja ver lo que hay de universal en un
pufiado de existencias y circunstancias particulares.

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Autores de todo tiempo y latitud han ensayado ese
ejercicio de expresión. Inventan un lenguaje porque
el pufiado de alternativas expresivas que les ofrece su
idioma les resulta insuficiente para plasmar la plenitud
de simbolos y de significados que buscan expresar. La
lengua griega de Homero (o de los rapsodas llamados
colectivamente "Homero"), fusión de dialectos, es
un ejemplo firme. Hay otros: Dante, Petrarca y sus
contemporáneos consolidaron las posibilidades
expresivas del dialecto toscano; Shakespeare hace lo
propio con el inglés. Pero esos son ejemplos extremos.
Rulfo no crea el espaliol. Y sin embargo, lo hace sonar
como un idioma nuevo, con una música inusitada.
Habría que comparar a Rulfo con, por ejemplo, César
Vallejo y William Faulkner el idioma de estos dos
autores no se corresponde con el espaliol y el inglés de
todos los días; son formas potenciadas de expresarse
en ambos idiomas. Los conceptos florecen, las normas
del lenguaje se ponen a prueba. Más ejemplos: Lezama,
García Márquez, Borges. Después de someterse a esas
pruebas, el espafiol no volverá a sonar igual. Rulfo, con
todo derecho, debe inscribirse en esa nómina.
Rulfo debió inventar un lenguaje con el cual
nombrar a los fantasmas y los mitos. No convocas las
fuerzas telúricas con las fórmulas de todos los días.
Debió inventar un lenguaje a la altura de la geografía
de pesadilla en la que ocurren sus relatos. Un lenguaje
afilado como las piedras del llano, reseco, un lenguaje
de boca siempre con sed, de llano siempre con sed. Un
lenguaje que se masculla como el gargajo mugroso que
escupe el asesino de los Urquidi en El l1ombre, cuando
se dirige a consumar su crimen. Lenguaje de polvo, de
suefio, de mal suefio. Un lenguaje con el cual expresar
las emociones primarias de Macario, del viejo Esteban,
de Juvencio Nava. Lenguaje para iluminar la crueldad,
el pavor y los demás extremos de la experiencia
humana.

V
¿Qué queda tras leer a Rulfo? ¿Qué queda tras la
última página, cuando, a oscuras en la habitación,
a la espera del suefio nocturno, se entrega uno al
recuerdo de lo leído? En cuanto a mí, me queda la
sensación de haberme asomado a lo que tienen de
arquetípico las experiencias cotidianas.

Pongo por caso el cuento El día del derrumbe. En
el pueblo se ha sentido un temblor. Hay dafios
materiales y también víctimas. El gobernador viene a
auxiliar a los pobladores. El derrumbe pasa entonces a
segundo plano. Lo importante es la presencia del gran
personaje, del gobernador. Su visita se convierte en un
festejo, con las ceremonias que son consustanciales
a ciertas formas de ejercer el poder político. Y el
festejo se convierte en una gran borrachera. Ahora
lo entendemos: conque así es como se contenta el
pueblo. No con la solución práctica de sus problemas,
sino con otra cosa, siempre con otra cosa. Es el panem
et circenses de los romanos. Es el "Fútbol Para Todos"
del gobierno argentino. Es la dádiva, la mano generosa
de los líderes populistas. Es el apapacho que los
demagogos dispensan a sus gobernados. Algunos de los
últimos acontecimientos de la vida política en Estados
Unidos, el Reino Unido, Francia, Turquía, Colombia,
por proponer un pUliado de ejemplos, vuelven visible
lo poco que hay de practicidad, de sensatez, en las
decisiones del pueblo, y lo mucho en cambio que hay
de manipulación, de espejismo, de cortedad de miras.
De Rulfo también me queda algo que no sé muy bien
cómo expresar. Podría llamarlo su "sensorialidad", o
bien, la sensualidad, lo sensual de sus narraciones. Sensual
como sinónimo de sensorial, en referencia a los cinco
sentidos: en Rulfo los cinco sentidos tienen su parte,
las acciones se miran y se escuchan, el paisaje sabe y
huele, el aire y la tierra tienen una presencia táctil. Las
sensaciones aparecen de una forma natural, sin forzarlas.
Surgen como parte de la annósfera en que se mueven los
personajes. Son parte mis1na de la narración. Y a menudo
se mezclan: la noche de Luvina se ve pero también se
escucha, es una oscuridad prefiada de sonidos, el del
viento que sube desde las partes bajas del cerro, el de los
ires y venires de mujeres que salen por la madrugada en
busca de agua, e incluso el
sonido mismo del
silencio, que
también
tiene
una

�LQUÉ ESPECIE DE LECTURA
ES ESTA, QUE MO SE ACOTA
JAMÁS?
presencia táctil: es un silencio que percibes en la piel,
que te aplasta, que te comprime contra el suelo. A
veces sucede también que lo sensual tiene un carácter
moral el olor de podredumbre que brota de las llagas
de Tanilo en Talpa es también la evocación de la
desesperanza y del remordimiento.
Pero he dicho sensual y no simplemente sensorial
porque he querido recuperar otro significado de aquel
término. la narrativa de Rulfo es sensual en tanto que
seduce. No nada más gusta. Es virtuosa en un grado tal,
o en una forma tal, que vence y subyuga al lector. Aquí
me temo que no puedo dar ejemplos del todo claros,
pues los pasajes que a mí me han seducido no son
necesariamente los que han seducido a otros lectores.
Pero estoy seguro de que cualquiera que haya leído
con atención a Rulfo sabrá de qué tipo de seducción
hablo. Es la que quita el aliento, y surge de pronto, en
la línea impensada, en el paso de uno a otro párrafo, en
el gesto o el detalle que revelan una intención secreta
del personaje o del destino que lo mueve. A mí me
pasó muchas veces. En el levantarse de los pájaros,
perseguidos por el ruido de las balas, de la escena
inicial del cuento El llano en llamas. En la 1nanera que
tienen de mirar las mujeres de luvina a los recién
llegados al pueblo, con una mezcla de curiosidad y
mezquindad. En una línea simple de La Cuesta de las
Comadres,"A Remigio T orrico yo lo maté", que imprime
a la narración un nuevo interés, y ante los ojos del
lector convierte en un instante a la víctima en un
avezado victimario. Pero esta lista es necesariamente
incompleta. Siempre lo será. Porque momentos como
este saltan al paso una vez tras otra en la lectura, y
cada nueva lectura puede revelar nuevos momentos
de fascinación, hasta entonces inadvertidos. ¿Qué
especie de lectura es esta, que no se agota jamás?

VI

¿Recordaremos a Rulfo dentro de, digamos, otros cien
afies? ¿Qué quedará de él? ¿Qué quedará de nosotros
frente a él? Pienso que los frutos de la cultura se
mantienen vivos en tanto seamos capaces de recrearlos,
de resucitarlos en nuevos moldes, de dialogar con ellos
bajo perspectivas inéditas.
Algunos ejemplos extremos: William Blake se
mantiene vivo en un episodio de la serie animada de
Batrnan de 1992 (Tyger, Tyger), en la cual aparece el
poema homónimo que aquel escribió. La mitología de
Arthur Machen se trasluce en un filme tan reciente de
Guillermo del Toro como El laberinto del fauno, cuya trama
está poblada de seres mágicos y malditos que habitan
el bosque desde tiempos sin memoria. Judi Dench, en
su encarnación del personaje M en la penúltima de las
cintas de James Bond (Skyfall), recita las líneas finales
del maravilloso poema Ulysses de Alfred Tennyson.
Michael Caine hace lo propio con Dylan Thomas en la
película Interestelar ("No entres dócilmente en esa buena
noche"). Yun videojuego sobre La Divina Comedia, Dante's
Infemo,gozó de fama hace dos afies entre mis alumnos de
ingeniería que se lanzaron a averiguar quién era Dante y
a leer el Inferno, aunque fuera tan sólo para cotejarlo con
los episodios del juego.
¿Dentro de cien afies encontraremos a Rulfo en el
cómic, la película, el refrán, el aula escolar, la charla, la red
social o en cualquiera de los soportes comunicativos que
estén por inventarse? ¿O, por el contrario, lo encerraremos
en la biblioteca y los vitrales, tan sublime y demasiado
inmaterial como para ser manoseado por los legos?
las preguntas, por necesidad, deben quedar abiertas.
Que cada quien de su respuesta, a la par con lo que
entienda por cultura. En cuanto a mí, respondo con
lo que dije más arriba: la cultura no florece en los
estantes, sino en la recreación y en el diálogo. lo demás
es erudición estéril, que impresiona pero no educa,
que se impone por la fuerza y se mantiene más allá,
mucho más allá, de donde ocurre la verdadera vida. e

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Jorge Ruffinelli

A

propósito del centenario de nacimiento de
Juan Rulfo (Apulco, San Gabriel, Jalisco
1917- Ciudad de México, 1986), quisiera
en esta colaboración centrarme en el análisis del
lenguaje utilizado por este escritor mexicano en
su obra El llano en llamas (1953), especúi.camente
los cuentos "Nos han dado la tierra", "iDiles que

no me maten!" y "No oyes ladrar los perros". Voy a
utilizar la edición de 2016 de la editorial RM y, para
el análisis, voy a auxiliarme de algunas obras de
consulta, que cito en las Referencias.
Deseo agradecer a Gerardo Gutiérrez Pérez Qalostotitlán,Jalisco, 1935), compafiero de estudios y acrual
sacerdote en la Basílica de Nuestra Sefiora del Roble en
Monterrey, el cotejo de las expresiones populares de
Rulfo: nombres, verbos y expresiones. Él fue campesino antes de ingresar al Seminario Arquidiocesano de
Monterrey y por eso conoce este lenguaje.

�" NOS HAN DADO LA TIERRA"

la temática del primero de los cuentos que integran
este libro tiene que ver con la promesa agraria de la
Revolución de dar tierra a los campesinos. llegan los
campesinos a la tierra asignada - El llano- y se dan
cuenta de que es un terreno pésimo para la siembra,
además de que hace allí un calor endemoniado. Y
cuando reclaman, los funcionarios piden que su
demanda la hagan por escrito, porque "es al latifundio
al que tienen que atacar, no al Gobierno que les da la
tierra" (Rulfo, 2016: 10).
Acerca de El llano y su resequedad, escribe Juan
Rulfo que no habia sombra de árbol, ni semilla de
árbol, "ni una raíz"; pero agrega: "ni una raiz de nada"
(Rulfo, 2016: 7), lo cual vuelve reiterativa la expresión.
Respecto al grupo que se dirigía al llano, escribe
que eran veintitantos, pero que ahora son cuatro, que,
ya sin caballos ni carabinas (posible alusión a la Guerra
cristera), "puliito a pwiito se han ido desperdigando"
(Rulfo, 2016: 8). El "pufiito a pufiito", diminutivo,
muy mexicano, es del habla popular; el "desperdigar'',
etimológicamente viene de las perdices, que se
dispersan al sentir al cazador (Garcia Hoz: 1995: 247).
Gutiérrez cree que también es "irse acabando".
"No hay nada. A no ser unos cuantos huizaches
trespelequcs" (Rulfo, 2016: 9). Regionalismo. Árboles
pelones o con poco follaje. Gutiérrez dice que estos
huizaches son "hediondos y espinosos".
las lagartijas "luego que sienten la tatema del
sol corren a esconderse en la sombrita de una
piedra" (Rulfo, 2016: 9). "Ta tema", mexicanismo
sinónimo de calor, de quema. En náhuatl, "Tlatemati"
significa "poner algo al fuego". (Cabrera, 1992: 124).
Nuevamente el uso del diminutivo en "sombra".
"Porque a nosotros nos dieron esta costra de tepetate
para que la sembráramos" (Rulfo, 2016: 9). "Tepetate",
tierra durísima, casi piedra; del náhuatl "tepeclatl".
Su etimología es: retl, piedra, y pétacl, estera o capa.
(Cabrera, 1992: 133 y Gómez, 2001: 221).
"Nosotros paramos la jeta" (Rulfo, 2016: 10). El
sustantivo se refiere a las bestias, particularmente
al cerdo, pero se aplica igualmente, despectiva o
humorísticamente, a las personas con boca saliente o
labios muy abultados (Casares, 1984: 490). Es del habla
popular. Aqui significa que se molestaron con la oferta.

"Donde están [... ] las paraneras y la tierra buena"
(Rulfo, 2016: 10). Regionalismo que se refiere a
comederos para el ganado. Otra posibilidad de
"paraneras" es que sean los límites de la propiedad,
muchas veces no sefialados con cerca o piedras.
Gutiérrez los llama también "tragaderos".
"Pero no hay agua. Ni siquiera para hacer un buche hay
agua" (Rulfo, 2016: 10). Casares define "buche" cmno
"porción de liquido que cabe en la boca" (1984: 125).
"Y en este coma! acalorado quieren que sembremos
semillas de algo" (Rulfo, 2016: ll). Expresión sarcástica.
"Camal" es un aztequismo. Viene de "comalli" o disco de
barro cocido o de metal que se usa para cocer las tortillas
y otros productos, poniéndolo sobre los tcnamaxtles
(piedras) que integran el tecuil (fogón) (Cabrera, 1992: 50
y Gómez, 200157). Aunque existe Comala, en Colima, el
nombre de Comala, en Rulfo, es posiblemente imaginario
y puede tener asociación con el calor del lugar.
"Donde nada se mueve y por donde uno camina
como reculando" (Rulfo, 2016: ll). "Cejar" o "retroceder"
(Casares, 1984: 712).
"Oye, T eban, ¿dónde pepenaste esa gallina? ¿Dónde la
mercaste, eh?" (Rulfo, 2016: ll). "Teban" es apócope de
Esteban. "Pepenar" es mexicanismo de tomar, coger,
apropiarse de algo; en náhuatl, "pepena" es "recoger"
(García Hoz, 1995: 470 y Gómez, 2001: 171). "Mercar"
es comprar; arcaísmo, habla popular.
"Entonces te la trajiste de bastimento, ,no?" (Rulfo, 2016:
12). la palabra es muy castiza: "provisión para sustento".
Aquí viene a ser un arcaísmo (Casares, 1984: 102).
"Se ve que ha agarrado a la gallina con las patas y
la zangolotea a cada rato, para no golpearle la cabeza
contra las piedras" (Rulfo, 2016 12). Es verbo
castellano, aunque con cierta fuerza onomatopéyica.
"Por encima del río, sobre las copas verdes de las
casuarinas, vuelan parvadas de diacha!acas verdes [... ]"
(Rulfo, 2016: 12). Viene de "chachalacat!", "recio al hablar",
en Gómez (2001:40); o "chadialacatli", "cierto pájaro", en
Cabrera (1992: 61). Casares sefiala que es "una especie de
gallina de Méjico, sin cresta ni barbas, de carne delicada y
sabrosa; fig.: 'persona muy habladora', muy parlanchina"
(Casares, 1984:248).
"Y es que el viento que viene del pueblo re tacha en la
barranca y la llena de todos sus ruidos" (Rulfo, 2016:
12). "Retacha" se refiere a "devolver". (Real Academia
Espafiola, 2001: s. p.) Se devuelve, rebota.

�"Le desata las patas para desentumecerla, y luego él
y su gallina desaparecen detrás de unos tepemezquites»
(Rulfo, 2016: 12). Cabrera indica que "tepe" es "cerro" (1992:
93) y "mezquite", "árbol de fa familia de las leguminosas [...].
Es uno de los árboles más extendidos en las altiplanicies
mexicanas, de un gran número de variedades: amarillo,
colorado, blanco, chino, etc. Martínez lista 10 variedades
de mezquite (Cabrera, 1992: 131).
"DILES OUE MO ME MATEN"

La temática de "Diles que no me maten" obedece a
una venganza. Juvencio Nava mató a don Guadalupe
Terreros, de Alima, por una cuestión de límites.
Anduvo huyendo toda la vida de la justicia y
ocultándose, a salto de mata. Pero un día llegó el hijo
de Don Lupe, quien desempefiaba un cargo militar
o judicial, y buscó venganza, ordenando fusilar a
Juvencio, oriundo de Palo de Venado. Juvencio vino
con su hijo Justino. Éste no pudo impedir la ejecución
de su padre y terminó llevándose el cuerpo a lomo de
burro, para llegar a su pueblo, efectuar el velorio y
darle sepultura al difunto.
"No, no tengo ganas de ir. Según eso, yo soy tu hijo.
Y si voy mucho con ellos, acabarán por saber quién soy
y les dará por afusilarme a mi también" (Rulfo, 2016:
89). El verbo es "fusilar", por lo que la preposición
sobra; con todo, es del habla popular, hoy día voz
arcaica pero posiblemente no cuando Rulfo escribió el
cuento o cuando escuchó esta voz gramatical de nifio,
porque él nació en esa región de Jalisco, muy cerca del
Estado de Colima. Gutiérrez dice haber escuchado
más: 'jusilar», así con jota.
"Voy pues. Pero si de perdida me afusil,m a mi también,
¿quién cuidará de mi mujer y de los hijos?" (Rulfo,
2016: 90). "De perdida" es un mexicanismo, adverbio
que se refiere a "por lo menos" (Gómez, 2001: 172).
"Mire, don Lupe, yo no tengo la culpa de que los
animales busquen su acomodo. Ellos son inocentes.
Ahí se lo haiga si me los mata" (Rulfo, 2016: 91). "Ahi
se lo haya" se refiere a "allá usted". Es la advertencia
de que si su interlocutor va más allá, puede haber
problemas. Igualmente, ambas son voces del habla
popular. Gutiérrez sefiala que aquí "acomodo»
significa "sitio donde se junta el ganado para comer
o descansar».

"Así que la cosa ya va para viejo, y según eso debería
estar olvidada. Pero, según eso, no lo está" (Rulfo,
2016: 92). La expresión parece ser de la región, aunque
también aparece en otros lugares del país. Se refiere a
que pasaron treinta y cinco afios de cuando Juvencio
mató a Don Lupe.
"Y a los muchachitos se los llevaron lejos, donde
unos parientes» (Rulfo, 2016: 92). Adverbio de lugar;
omite o da por entendido el verbo estar.
"Y yo ecliaba pal mo11te, entreverándome entre los
madrofios» (Rulfo, 2016: 92). Expresión que equivale
a "encaminarse a», "dirigirse a»; después hay
tautología con el "entre", ya que el verbo castellano
es "entreverar" (Casares, 1984: 342). Gutiérrez agrega
que "entreverarse" es también "esconderse".
"Después de tanto pelear para librarse de la muerte;
de haberse pasado su mejor tiempo tira11do de un lado para
otro arrastrado por los sobresaltos» (Rulfo, 2016: 9293). También, se trata de una expresión popular; "tirar"
equivale aquí a "huir», a "moverse de un sitio a otro".
"Con aquellas piernas flacas como sicuas secas,
acala1nbradas por el miedo de morir" (Rulfo, 216:
93). Posiblemente equivale a "secua(s)», "planta
cucurbitácea de flores grandes en racimo" (Real
Academia Espafiola, 2001: s.p.).
"Sus ojos, que se habían apeifuscado con los
afios, venían viendo la tierra" (Rulfo, 2016: 94). Es
castellano: "apefiuscar", "a pifiar», "unir» (Casares,
1984: 61). Los ojos de Julián, con los afios, se habían
ido vuelto más pequefios.
"Y ahora seguía junto a ellos, aguantándose las
ganas de decirles que lo soltaran. No les veía la cara;
solo veía los bultos que se repcgaba11 o se separaban de
él" (Rulfo, 2016: 95). Gómez pone como mexicanismo
"repegarse": "pegarse mucho" (2001: 196).
"Que dizque si conociste a Guadalupe Terreros"
(Rulfo, 2016: 96). "Dicen, parece pero es dudoso". Es
mexicanismo (Gómez, 2001: 73).
"Guadalupe Terreros era mi padre. Cuando crecí
y lo busqué me dijeron que estaba muerto. Es algo
dificil crecer sabiendo que la cosa de donde podemos
agarrarnos para enraizar está muerta. Con nosotros,
eso pasó" (Rulfo, 2016: 96). Aquí "cosa» tiene otra
connotación. No es un objeto ni un asunto. Es nada
menos que la vinculación hijo-padre, rota por el
crimen de Juvencio. Eso es lo que le reclama el hijo

�de Don Lupe: lo que provocó una temprana orfandad.
"iMírame, coronel! - pidió él- . Ya no valgo nada.
No tardaré en morirme solito, derrrngado de viejo. iNo
me mates ...!" (Rulfo, 2016: 96). García Hoz dice que
"derrengar" es "lastimar gravemente el espinazo o los
lomos de una persona (1995: 236). Gutiérrez apunta
que "derrengado" es también "doblado", y agrega
que la gente del campo dice más: "redengado", que
"derrengado".
"Me castigaron de muchos modos. Me he pasado
cosa de cuarenta afios escondido como un apestado,
siempre con el pálpito de que en cualquier rato me
matarían" (Rulfo, 2016: 96,97). Otra vez "cosa",
pero ahora equivale al adverbio "cerca"; "cerca de". Y
"pálpito" es voz popular regional, porque el sustantivo
es "palpitación" (Cásares, 1984: 614). Gutiérrez cree
que "pálpito" es "miedo", "temor a ser asesinado".
"Lo apreta/6 bien apretado al aparejo para que no se
fuese a caer por el camino" (Rulfo, 2016: 97). Gutiérrez
piensa que "apretalar" viene de "pretal" o cincho con lo
que se fija la montura en el animal.
"Y luego le hi:zo pelos al burro y se fueron arrebiatados,
de prisa, para llegar a Palo de Venado" (Rulfo ,
2016: 97). La expresión "hacer pelos" a una bestia
equivale a espolearla, hacer que camine más de prisa,
provocar que arranque, torciendo su piel y pelambre
en la dirección de los brazos del jinete. Es del habla
campesina. Y "arrebiataclos" es alteración linguistica
y fónica de "arrebatados": precipitadamente, con
violencia (Cásares, 184: n).
"Se les afigurará que te ha comido el coyote" (Rulfo,
2016: 97). Otra vez la "a", apuesta al verbo.

"MO OYES LADRAR LOS PERROS"

El tercero y último de los cuentos de Rulfo a analizar
tiene por temática el diálogo entre un padre airado
y un hijo moribundo, que cada vez escucha menos
y pide reposo. El padre trata de avivarlo mediante
una serie de recursos, pero el herido no reacciona. El
padre lleva al hijo a cuestas. Una característica de este
cuento es que Rulfo utiliza en algunos parlamentos
el tratamiento de usted de padre a hijo, como para
marcar su autoridad y para que éste se arrepienta de lo
que hizo sufrir a sus progenitores, pero especialmente

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a su madre. Se trata de un dra1na familiar, escrito
igualmente utilizando muchas expresiones del habla
popular y campesina. Se repite la topografía de
occidente. Varias de las voces analizadas vuelven a
aparecer en el relato.
"Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba
detrasito del monte. Y desde qué horas que hemos dejado
el monte. Acuérdate, Ignacio" (Rulfo, 2016: 130).
"Detrasito", diminutivo de detrás. "Desde qué horas",
"cuánto hace que". Habla popular.
"Primero le había dicho: 'Apéame aquí... Déjame
aquí... Vete tú solo [ ... ]'. Se lo había dicho como
cincuenta veces. Ahora ni siquiera eso decía" (Rulfo,
2016: 130). "Apear" es castellano, no mexicanismo,
pero es más común utilizar el verbo "bajar" o "dejar",
como lo hace el propio Rulfo a continuación de la voz
imperativa.
"Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que
no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos
de su hijo" (Rulfo, 2016: 131-132). Entumecida, rígida
(Casares, 1984: 21).
"Es ella la que me da ánimos, no usted. Comenzando
porque a usted no le debo más que puras dificultades"
(Rulfo, 2016: 132). Ese plural es regionalismo.
"Lo dije desde que usted andaba trajinando por los
caminos, viviendo del robo y matando gente... Y gente
buena. Y si no, allí está mi compadre Tranquilino. El
que lo bautizó a usted. El que le dio su nombre. A él
también le tocó encontrarse con usted" (Rulfo, 2016:
132). Se refiere a "andar de un sitio a otro" (Casares,
1984: 827). Gutiérrez agrega que "trajinar" es "andar
de arriba para abajo", pero sin mucho resultado
productivo.

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�EL UNIVERSO NARRATIVO DE RULFO ES UN MUNDO EN EL QUE LAS
APARIENCIAS CEDEN SITIO A LAS ESENCIAS, EN EL QUE EL COSTUM•
BRISMO Y EL FOLKLORE MUEREN PAR.A DAR VIDA A UNAS CUANTAS
R.ADIOCR.AFÍA.S QUE TIENEN QUE VER CON EL A.MOR Y LA MUERTE,
LA SOCIEDAD Y LA INCOMUNICACIÓN, EL FEUDALISMO Y SUS PELI•
CROS ADYACENTES, LA REFORMA A.CR.ARIA. Y SUS ERRORES CON•
SUSTANCIA.LES.
"Me acuerdo cuando naciste. Así eras entonces.
Despertabas con hambre y comias para volver a
dormirte. Y tu madre te daba agua, porque ya te
habías acabado la leche de ella. No tenias llenadero"
(Rulfo, 216: 133). También, voz popular. Gómez lista
"llenazón", uhartazgo ocasionado por la excesiva
comida" (2001: 123).
"Parece que, en lugar de carifio, le hubiéramos
retacado el cuerpo de maldad. ¿y ya ve? Ahora lo han
herido. ¿Qué pasó con sus amigos?" (Rulfo, 2016: 133).
"Retacado" se refiere a "llenado".
"Al llegar al primer tejaván se recostó sobre el
pretil de la acera y soltó el cuerpo, flojo, como si lo
hubieran descoyuntado" (Rulfo, 2016: 134). La palabra es
de suma fuerza. El verbo "descoyuntar" es: "desencajar
los huesos de su lugar"; los huesos o las coyunturas
(Casares, 1984: 276).

CONCLUSIÓN
l uego de la lectura de estos tres cuentos de Rulfo y del
análisis de sus expresiones, bien podemos coincidir
con Emmanuel Carballo en que:
Tanto él como Arreola cerraban una etapa de
nuestras letras y abrían otra, acorde con el tiempo
que estábamos viviendo y con la literatura que se
escribía por esos aflos en el mundo [... ] El universo
narrativo de Rulfo es un mundo en el que las
apariencias ceden sitio a las esencias, en el que el
costumbrismo y el folklore mueren para dar vida a
unas cuantas radiografías que tienen que ver con el
amor y la muerte, la sociedad y la incomunicación,
el feudalismo y sus peligros adyacentes, la reforma

agraria y sus errores consustanciales. Su obra es
algo así como la crónica alucinada de un naufragio.
del naufragio de un país, México. (Carballo, 2003:
53 y 535).

En los tres cuentos hay fuerza. También violencia.
Reflejan los efectos de la Revolución, la Guerra
cristera, el agrarismo. En ellos, como en toda la obra
de Rulfo, hay expresiones populares, voces regionales.
Está viva la lengua náhuatl, capturada en muchas
palabras de ese origen, que se han mezclado con el
castellano. Y, si siguiéramos este análisis en Pedro
Páramo,sería lo mismo o algo semejante.
¿Qué tanto de este lenguaje perdura en esa región
de Jalisco y Colima, a la que aludió Rulfo? Solamente
un estudio sociolinguístico actual lo podría decir. Por
lo pronto, aquí se ha aludido a lo escrito por Rulfo
en los afias cincuenta, a los 100 afias del nacimiento
de uno de los narradores más grandes de México,
representante de un realismo que, con su novela
y cuentos, sacude, emociona y nos hace vibrar una y
otra vez. e

Referencias
Cabrera, L (1992). Diccio11ariodeazccquismos.Segunda edición. Ciudad
de México: Colofón.
Carballo, E. (2003). Protago111scas de la l11eracura mextearra. Cmdad de
México: Alfaguara.
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edición. Barcdond: Gustavo Gili.
Garcia Ho=, V (1995). Nuevo dicnonano eswlar elimológico, Sépúma
edición. ~1adrid: Magisterio Espafiol
Góme= de Silva, G. (2001). Dkcionario breve de mexicanismos. Ciudad
de México: Academia Mexicana de la lengua y Fondo de Cultura
Económic,L
Gutiérrez Pére=, G. Comunicación personal. U de maco de 2017.
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Vigésimo segunda edición. Consultado en elle.rae.es
Rulfo,J. (2016). E/llano en llamas.Ciudad de ~1éxico: Editorial Rl\,f.

��LPOR QUÉ SE MANIFIESTA EL
FAMTASMA?LQUÉMOMEMTOEMO•
CIOMAL ESCOCE DE AQUEL ANTE
EL QUE SE HACE VER, BUSCAN•
DO TAL VEZ MEMOS PROVOCAR
ESPANTO QUE HALLAR UM POCO
DE COMPLICIDAD PARA VEMCAR
SU MUERTE? //////////////////////////
Al se11tir - igual que en los suenos y comoJuan Preciado
va experimentando Comala, según apunta Fabienne
Bradu en Ecos de Páramo- , más que ver o escuchar todas
esas "transmisiones" de la vieja vida cotidiana - que la
citada Bradu, en cambio, compara con instantáneas
"cuya duración no está dada por el paso del tiempo sino
por una minuciosa evocación de su contenido"- , el lector
pareciera además tener el privilegio de recorrer el lugar
del crimen minutos antes de que ocurra la desgracia.
¿Por qué se manifiesta el fantasma? ¿Qué momento
emocional escoge de aquel ante el que se hace ver,
buscando tal vez menos provocar espanto que hallar
un poco de complicidad para vengar su muerte? En
Pedro Páramo , la llamada sobrenatural cristaliza como
súplica colectiva: que los vivos dediquen las oraciones
suficientes a las almas de los difuntos para que puedan
abandonar ese terrible purgatorio que padecen, ni
siquiera en un sitio distinto al que habitaron.
Cuando en Instinto de Inez. Carlos Fuentes escribió
que "el muerto no sabe que está muerto", debió tener
en mente la categoría fantasmal que el personaje de
Bioy Casares, en La invención de More!, asume bajo su
propio riesgo a fin de pasar la eternidad en compa:ñia
de la mujer amada: proyección perpetua, sin memoria
ni la 1nenor conciencia de sí, que, llevada por la inercia,
repetirá puntualmente sus acciones en el tiempo,
aunque este no sea ya más el suyo. Los fantasmas de
Rulfo, por el contrario, saben muy bien qué clase de
criaturas son; cuando mueren, desde Juan Preciado
hasta Dorotea la Cuarraca, devienen palabra o, mejor,
conciencia verbal condenada a recrear sin descanso a
'
través de la memoria intacta, su paso por la tierra.
¿Quién, entonces, los dejó en ese limbo a la deriva?
Aunque no podría sefialarse a nadie directamente
como responsable de sus muertes individuales, en el

vocerío que forma la novela quedará expresado ese
reclamo contra el cacique - el sí victimado, y a manos
de su propio hijo- por una indiferencia que resultó
más dafiina que el trato feudal, a veces psicopático,
que les reservó a sus coterráneos: cruzarse de brazos
para ver el derrumbe de Comala.
Nadie más presente en el devenir de todo el pueblo
que Pedro Páramo, duefio de voluntades, haciendas
y virgos, pero también nadie más ajeno a la plenitud
espiritual que él, especie de muerto en vida, 1nutilado
interiormente por una orfandad que lo marcará para
siempre a raíz del asesinato de su padre, al grado de
empozarse en una de carácter incurable: la absoluta
orfandad de Dios, alguien para él incapaz de conservar
la trinidad familiar y en consecuencia sin justificación
para existir. No por nada, luego de ausentarse del hogar
durante la adolescencia, Páramo volverá al terrufio
armado con esa vejez del corazón, de acuerdo a una
expresión de Balzac, que presidirá su ambicioso egoísmo.
Uno de los personajes que más conmueven del cerrado
universo rulfiano, casi tanto como Pedro Páramo o
Susana SanJuan, es el padre Rentería. Reflexivo, amargo
como las naranjas agrias que únicamente pueden darse
en Comala, Rentería sobrelleva el intenso conflicto que
implica distanciarse de su circunstancia personal para
estar a la altura del sacramento: mientras Dios sea capaz
de perdonar el dafio que Miguel Páramo le ha causado
a su propia sobrina seduciéndola, él, solo un sacerdote
pueblerino, tendrá que perdonar también.
Por otra parte, es de notar que cuestione en su fuero
interno los alcances probables de la oración, en especial
cuando se ofrenda en misas pagadas, recurso solo a la
mano de los pudientes, pues Rentería está así mucho
más cerca de lo que Thomas Mann escribiría sobre ella,
en Doctor Faustus, que al carácter devocional sagrado, que
le suele rendir un pueblo religioso como el mexicano: "La
plegaria - dice Mann- es la forma vulgar, tardía, diluida
por el racionalismo, de algo muy fuerte, activo y enérgico: el
conjuro mágico, el acto de obligar a Dios".
¿Por qué, en efecto, tendría él que forzar a Dios a
cumplir su simple y humana voluntad a cambio de un
ensalmo pagado, incluso, por algún hombre malo? Harto
de servir a todo aquel que tenga unas monedas para hacer
del Creador una maquinita de realizar deseos, se unirá
más tarde a las tropas cristeras en defensa de la fe. Con su
ausencia, sin embargo, los habitantes de Comala se verán
orillados a un terrible doble olvido: nadie más estará ahí

�para elevar al cielo las oraciones que los rediman cuando
mueran, por lo que padecerán el inevitable repliegue de
Dios quien, como Páramo, parece cruzarse de brazos ante
la inminente perdición del pueblo.
Ajenos al secreto del tiempo, ignorantes tanto del
exterior y de sus costumbres o del fu curo de los hombres
como les sucedia en vida, tampoco sabrán más cosas de
sus contemporáneos de las que sabían cuando los dejaron
de ver. Fantasmas y todo, la única omnisciencia a la que
tienen derecho es a aquella que se limita a sí mismos.
11

Pedro Páramo permite cualquier suerte de exégesis sin
agotar la obra ni, por supuesto, a sus fieles lectores en
esa tarea devocional. Desde la búsqueda y análisis de
las socarronas repeticiones de palabras, pasando por
sus racimos de aliteraciones, hasta esa veta de oscuro
humor en la que pocos han reparado, como bien apunta
Felipe Garrido, la reconocida novela de.Juan Rulfo arroja
siempre nuevas perspectivas de lectura.
Texto retráctil, con recuerdos que remiten a otros
recuerdos - sus personajes son muertos que recuerdan
a otros muertos- va formando la imagen de un pueblo
signado en todos sus tiempos por una desolación
interminable que - más allá de la etapa terminal en que
lo encuentra Juan Preciado- se manifiesta por grados
ante sus pobladores según el dafio que reciban, como una
metáfora de la imposibilidad de la civitas, donde nadie
es del todo feliz porque la vecindad entre los hombres
concita inevitablemente lo trágico.
Esta poética del dafio va intima1nente ligada al robo
o la perversión de la inocencia. Cuando Páramo, de
cosa baja que era, se alza a 1nayor y vuelve a Comala
afios después del asesinato de su padre, no ve entonces
el espacio entrafiable de su nifiez, en el que luego habrá
de evocarse puro y feliz junto a Susana San Juan, sino
apenas una cosa más - como las personas a las que se
acercará para aniquilarlas o servirse de ellas- , un activo
fijo que hay que empezar a explotar. El padre Rentería
se muestra abatido y triste por el devenir del terrufio a
raíz de la muerte de Miguel, cuestionándose sobre su
propio ejercicio religioso, muy a menudo sometido al
poder de Pedro Páramo por hambre y necesidad. Para
Bartolomé San.Juan, Comala es un sitio marcado por la
desdicha; su hija odia el pueblo incluso por haber nacido
allí, donde murió su madre y seguramente fue víctima del

abuso paterno. Para Donis y su hermana, vivos cuando
Juan Preciado llega con ellos, el lugar no podria estar
más desolado en ese instante: habitan la pura nada y han
cometido, adeinás, incesto.
Pero el derrumbe de este pueblo siempre infeliz
parece detenerse para Páramo o su hijo Miguel cuando
cada cual se entrega, en distintos momentos, a los
goces de la depredación. O aun para Fulgor Sedano,
entusiasmado con el ciclo de las siembras que aumentarán
la prosperidad de la Media Luna. Ese desahogo, sin
embargo,justo allí donde la vida pende literalmente de un
hilo - ver la forma como Rulfo se vale varias veces de esta
imagen- , es algo pasajero, antesala de una muerte que,
por próxima, los lugarefios suelen resentir en el cuerpo
igual que los cambios del clima.
Criaturas elementales, minerales - la hermana de
Donis se desbarata "como si estuviera derritiéndose
en un charco de lodo"; Pedro Páramo se desmorona
"como si fuera un montón de piedras"- , al 1norir no se
transforman siquiera en almas o ánimas: serán solo bultos
parlantes, ora introspectivos, ora retrospectivos. Pese a
que en vida no dejan de encomendarse a Dios, ya muertos
nunca logran dar con él. Incapaces de llevarse bien con su
alma, ignorantes incluso de su paradero, les piden a los
vivos que recen por ellos porque la oración de un cadáver
no tiene valor ante los oídos divinos. Miserables hasta
en la muerte, esta por lo menos les regresa a algunos la
lucidez, como a Dorotea la Cuarraca, pero no el descanso.
Difuntos ya todos, lpara quién se tornan el trabajo
de emitir sus voces, sus murmullos? Si se leen con
detenimiento, los fragmentos en tercera persona a modo
de acotaciones podrían no provenir desde el "presente"
en el cual sucedieron, sino ser sombras también, meras
refracciones del tiempo original: la narración como
un fantasma. ¿y no es eso la literatura: el fantasma
perdurable, en tanto obra, de la sinuosa y evanescente
realidad? Personajes que no containos por muertos - los
rancheros hablando de los af.anes del día, las muchachas
o las beatas en pleno chismorreo- se disuelven como
sombras, desaparecen como si no existieran, se pierden
silenciosamente por ahí...
Mas la función es al cabo para nadie, excepto
naturalmente el lector, quien ha ingresado a Comala, ese
museo fantasmagórico con proyecciones holográficas que
le ponen los pelos de punta a cualquiera, por 1nediación
de Juan Preciado, aquel que un día se fue a buscar a su
padre a un lugar sin redención ni regreso. •

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Entre Julieta Valero, nacida en 1971, y Elena Medel,
que, como decimos, otros poetas más jóvenes, que
nacida en 1985, distan catorce afios; Valero publicó
se dan a conocer en esos momentos, han acabado
su primer libro, Airar de los días parados, en 2003 y
siendo influidos por ellos o mostrando su abierta
Medel en 2002, Mi primer bikini. Otro caso podría ser
admiración hacia sus obras. la cronología aquí no casa
sino en las obras, no hay
Abraham Gragera, quien
publicó su primer libro SON LAS OBRAS Y NO EL CRA• correspondencia directa
con treinta y dos afios,
entre las fechas, y eso es
DO
DE
MADURACIÓN
DE
LOS
en 2005, Adiós a la época
otra falla que cualquier
de los grandes caracteres, AUTORES (LO JÓVENES O LO NO caracterización debería
frente a los diecisiete
JÓVENES QUE SEAN), LAS QUE de tener en cuenta: son
de Medel: justo esos
las obras y no el grado
quince afios de diferencia MARCAN LAS PAUTAS.
de maduración de los
que comentábamos ,
autores (lo jóvenes o lo
suficientes para que se confundan y convivan dos
no jóvenes que sean), las que marcan las pautas en
generaciones que poco tienen que ver en formación
cualquíer caso. Recordemos que, por ejemplo, en el '27
o en gustos. Más podrían tensarse estas relaciones
mediaban entre Pedro Salinas y Manuel Altolaguirre
intergeneracionales si tuviéramos en cuenta que un
catorce afios. Igual comprobaríamos si tuviéramos en
autor ~descolgado" de la generación anterior a la de
cuenta otras generaciones o grupos del siglo xx
Gragera,Jorge Gimeno, publica su primera obra - tan
Respecto a la poesía actual, hay más casos que
aplaudida por los poetas posteriores, que conviviendo
podríamos sefialar aquí y que acentuarían precisamente
con él lo ven como un referente, una influencia clara- en
esos rasgos de autores que maduran posteriormente al
boom - entiéndase eclosión- generacional, al núcleo
2003, Espíritu a saltos.
Gimeno (1964) pertenece a los nacidos en los
central, cronológicamente hablando. Su catalogación,
afios sesenta, sin embargo su poesía no ha circulado
por tanto, se torna ardua dadas las características de esa
- excepto en publicaciones de escasa difusión,
poesía, que ya no comparte aquellos rasgos primeros
repercusión o distribución- en los afios noventa
de la generación pero tampoco otros posteriores, el
porque no tenía libro, y apenas se contaba con él en las
camino personal que cada autor emprende de un
antologías y balances recientes. El caso de Gimeno sin
modo más evidente ya en su madurez.1
duda es más significativo que el de Gragera, porque da
No obstante, en esos intersticios generacionales
a la imprenta su primera obra con casi cuarenta afios,
suele fraguarse el pulso que sostendrá la generación
y estas salvedades son interesantes para investigar
siguiente o al menos donde se detectan con
intensamente en el sistema literario, que no responde
más claridad esos cambios. los momentos de
siempre a las mismas pautas. Tras la publicación de
transición son muy significativos. Y no solo hay
Espíritu a saltos muchos autores más jóvenes, dada la
autores intergeneracionales, que por su carácter
diferencia de edad y madurez, nacidos en los setenta
ubicuo o ambivalente pueden situarse tanto en las
e incluso en los ochenta le han tornado como ejemplo,
poéticas anteriores como en las posteriores, sino,
lpero cómo puede ser que tarde tanto un poeta en dar
sobre todo hay libros intergeneracionales, obras
a conocer su primer libro mientras que otros apenas
que se encuentran a caballo entre unas estéticas
adolescentes ya poseen tres o cuatro en el mercado,
y otras, y que marcan con claridad las tendencias
incluidos los de poesía, las novelas, los cuentos, etc.?
a seguir. Esos libros que a veces tienen la fortuna
de marcar una pauta - enarbolar la bandera de los
lógicamente no todos gozan del 1nismo prestigio,
aunque la repercusión mediática, la fama, los premios
nuevos intereses- y que en otras ocasiones viven
en un letargo, en una suerte de tierra de nadie, son
o el mercado funcionan como mecanismos autónomos
a todas luces decisivos, dejan una estela, porque
dentro del mismo sistema literario... Autores como
Gimeno, que publican su primer libro algo más tarde
l Si es que alguna vez hubo rasgos generacionales. y nosotros. también
de lo habitual, poseen otro tipo de satisfacciones ya
de UTu\ manera laxa. vamos a apostar porque los suele haber.

128

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adentrándose en unas aguas antes no sondeadas,
asumen riesgos. Libros posteriores, buenos libros
que aparecen cuando las estéticas ya se han
consolidado, asentado en el panorama, sin dejar
de tener su valor (nos referimos a los que poseen
valor literario, no a epigonismos), aunque a tener en
cuenta, son sin embargo menos valiosos que aquellos
otros. O mejor dicho, adquieren otro valor, ya que no
poseen ese plus de haber innovado ( novum ).
Es muy matizable esto último. Obviamente es muy
fácil de rebatir si existe o no innovación en cualquier
generación, pero no nos referimos a la acepción amplia del concepto de cultura, de los temas, sino a la
acepción estrecha del concepto de estilo, de los modos. A pesar de que es muy discutible el concepto de
novum linguístico, desde la teoría literaria se acepta
sin ambages que los estilos van aportando si no un
sentido evolutivo del lenguaje, sí al menos un sentido
distinto, una revolución. El lenguaje, como dispositivo vivo de representación, expresión y conocimiento
que posee su propia autonomía, se crea y se destruye,
se destruye y se crea para
renovarse a sí mismo. No
nos referimos a palabras
sino a estructuras, las palabras solas no valen nada. Y
según estas premisas, al día
de hoy, ya existen elementos que muestran a una
nueva generación que no
obstante se encuentra todavía por delimitar, decantar en sus extremos, ya que
todavía no se ha cerrado
y se halla en movimiento.
Todavía están apareciendo
autores interesantes que
podrán sumarse a los diferentes catálogos que vayan
surgiendo en los próximos
afios. Y a partir de estas
constataciones podría esta,
blecerse algunas aproximaciones a ciertos rasgos diferenciales generacionales,
teniendo siempre en cuenta los 1natices que hemos
adelantado de conjuntos que incluyen a otros con-

juntos, que se tocan, y que no pueden establecerse
compartimentos estancos o generalizaciones absolutas entre estilos y generaciones.

***
Para entender los cambios que se han sucedido en
los últimos afios en la poesía espafiola habría que
remontarse a la consabida poesía de la experiencia, el
referente más visible y protagonista de una tendencia
en las últimas décadas en Espafia, porque a partir de
alú se abre el abanico de lo que ocurre. Al menos así se
pueden explicar las cosas de manera ordenada.
La referencialidad, que era una de las marcas de la
poesía de la experiencia, se ha fragmentado, e incluso
se ha vuelto un rastro a seguir - perseguir- en algunas
propuestas radicalmente vanguardistas de los últimos
afios. Si aceptamos que esa referencialidad se plasmó
en lo que tradicionalmente llamamos realismo, que el
realismo caracterizó la poesía de la experiencia, y que,
eso es por extensión lo que ha caracterizado la poe,
sía espafiola en las últimas
décadas (salvo excepciones)
podremos comprender algu,
nos de los procesos y desa,
rrollos en los que ha venido
desembocando la poesía hoy.
Pero habría que puntualizar
que la dialéctica realismo
/ simbolismo, resulta altamente insatisfactoria desde
una óptica critica y se topa
con algunos inconvenientes
de tipo epistemológico obvios, como, qué hacer con
realidades paralelas o con
formas híbridas de conocimiento en estos días - los
nuestros- de perplejidad
cuántica. Nos parece que ya
no es operativa esta dialéctica, por tanto, tampoco resulta operativa la dicotomía
racionalismo / irracionalismo, a pesar de que sigamos
usándolas desde un punto de vista pragmático. Pero
en lo que se refiere a su plasmación, habría que buscar

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

soluciones intermedias, sintéticas, porque ambas son
importantísimo, pero lo que queremos recalcar aquí es
válidas y aplicables a un mismo escrito. Además, en
que la realidad - o las realidades- no es racionalmente
la tradicional bipartición de la literatura, se solian es,
inteligible a veces, y hay casos en que se presenta de
tablecer correlaciones antitéticas
manera poco transparente
entre ambas, componiendo una
NA.DA. ES LO QUE PARECE: para su disección o análisis.
correspondencia entre realismo,
Podría decirse también
racionalismo y simbolismo-irra, CUESTA. ACEPTAR QUE de cómo aparece el día, si
cionalismo, que es también falaz. UM.A. COSA. ESTÉ DOS VECES nublado o soleado, o cómo
Desde un punto de vista teórico
se encuentra nuestro humor.
EN
LUC.A.RES
DISTINTOS,
habría que superar, si es que so,
Tocios preferiríamos el corte
mos capaces de ello, estas pobres SIENDO LA. MISMA. COSA., simétrico, transversal y
definiciones o descripciones de la
limpio de una raíz perfecta
AUNQUE
LOS
QUE
PRE•
poesía, en pos de un lenguaje más
que se hunde hacia la tierra
SIMPLIFICAR estableciendo fila1nentos
abarcador y ambicioso, porque TENDEN
la poesía no responde a teorías, LA TEORÍA LO JUSTIFIQUEN hacia un lado y otro, raicillas,
es pura praxis, y lleva en su seno
etc., pero a veces hay que
esta mezcla, sin atender a con- TODO ECHÁNDOLO EN EL enfrentarse a una patata,
ceptualizaciones o taxonomías.
SACO DE L.A. IM.A.CIM.A.CIÓN, un tubérculo sin forma
Posiblemente esas clasifica,
"perfecta", con bultos , con
cienes tuvieron su oportunidad COMO SI SE TRATAR.A. DE protuberancias...
en otros momentos de la crítica, UN BASURERO DONDE
A veces amanece despelos debates y la historia de la
jado pero al 1nediodía ya está
V.A.LE,
CUALQUIER
COSA.
literatura espafiolas, pero hoy
cubierto. Sin duda que hacen
en día, no solo no contribuyen a TODO PUEDE SER RECI• falta buenos libros realistas,
clarificar el panorama, sino que,
CL.A.DO CON TAL DE QUE igual que hacen falta buenos
libros simbolistas, como bue,
simplificándolo y confundiéndolo, lo empobrecen. Nada es lo SE LE SEPA. DAR USO.
nos libros de cualquier clase.
Las estéticas, o los estilos,
que parece: cuesta aceptar que
una cosa esté dos veces en lugares distintos, siendo
sin embargo, cuando se utilizan a priori, suelen fallar
ya que suelen anquilosarse, convertirse en formas sin
la misma cosa, aunque los que pretenden simplificar
la teoría lo justifiquen todo echándolo en el saco de la
contenido, esqueletos de propuestas que otros han
imaginación, como si se tratara de un basurero donde
ensayado cuando todavía el estilo estaba formándose
o se estaba llevando a cabo no de manera deliberada.
cualquier cosa vale, todo puede ser reciclado con tal
de que se le sepa dar uso. La verdad es que esa cosa es
El estilo no puede ser una cuestión de partida, sino de
capaz de trasladarse, sin moverse, de una parte a otra.
llegada, igual que la interpretación: no podeinos ir con
Algo bien distinto es que seamos capaces de compren,
una idea de los significados que posee un poema antes
derlo, que estemos preparados o que realicemos el es,
de leerlo. Y así igual a la hora de escribirlo. Si alguien
fuerzo necesario para ponernos al día en los estudios
es capaz de hacer un buen libro, que no se pregunte
antes si va a ser realista o simbolista, que lo haga,
literarios, sepamos aplicarlos y no se conviertan en
sesudas y aburridas conferencias llenas de expresiones
porque luego la crítica se devanará los sesos encasivanas o conceptos inservibles. O lo peor, en inexactas
llándolo, y sus detractores en buscarle defectos o proy erráticas investigaciones que solo se llevan a cabo
poner alternativas, llenos de envidia. Lo importante es
para justificar becas o contratos, aunque no se posean
que se escriba el buen libro, pertenezca al estilo que
aptitudes para llevarlos a cabo.
pertenezca, y que el autor nos regale un pufiado de
verdades - autobiográficas, basadas en hechos reales,
Por supuesto que la imaginación, en la tradición
qué más da- a los lectores: lo importante es que parez,
romántica e idealista occidental, asume un papel

130

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

can verdades, que sean verosímiles. El poeta no escribe
de la nada, o desde la nada, y suele escrutar el mundo
para después devolverlo al texto, suele analizar el
mundo exterior, y después filtrarlo en los poemas. El
filtro es su propia formación, sus propias preocupaciones, su sensibilidad. Pero una cosa es la poesía y otra
bien distinta la teoría (el poeta no necesita nada de
teorías para escribir un poema, y al revés, tampoco el
crítico necesita saber escribir poesía para manejar su
jerga). El problema, desde el punto de vista de la crítica, aparece cuando no poseemos herramientas teóricas
con las que comprender lo que sucede y acudimos a
aquellos útiles con los que arreglábamos los antiguos
desajustes gnoseológicos. Como si quisiéramos seguir
arreglando el chip de un ordenador con una llave inglesa. Esto le sucede a buena parte de la crítica espafiola, que sigue trasplantando las parejas antitéticas
realismo-simbolismo, y racionalismo-irracionalismo,
estableciendo además las consabidas y nefastas correspondencias entre sus partes. Obviamente se podría
asumir una crítica más conciliadora.
Podría perfilarse algo más la poesía de la experiencia,
según estos parámetros, ya que ni fue del todo realista
(esta es una afirmación controvertida, pero creemos que
podemos justificarla y con el tiempo y la perspectiva
necesaria adquirirá sentido pleno), ni tuvo ningún
propósito "programático" que no fuera el de conectar
con el lector. Pero fue un propósito que se encontraron
a posrcriori, en el que aquellos poetas desembocaron.
La relectura nos dará la razón, porque hace falta
releerles y establecer una crítica ecuánime respecto
a lo que se escribió en su momento. O dicho de otro
modo, el realismo es muy matizable, porque tampoco
existe un realismo plano, y se puede profundizar en
él desde las más insólitas vías. No todos los poetas de
la experiencia ofrecieron un mismo realismo, con los
mismos presupuestos estéticos, éticos o ideológicos.
Pero más aún: ya no se trata en este sentido de que toda
la poesía de la experiencia que se escribió fuera realista,
sino, de que el realismo que imperó en la poesía de la
experiencia era de corte materialista, aunque hubo otras
propuestas de otros autores, también considerados
poetas de la experiencia, que eran altamente idealistas,
y sus propuestas posteriores así lo han confirmado,
frisando con el trascendentalismo, la teosofía y otras
soluciones de tipo metafísico o esencialista. Y a la

primera de cambio lo que se ha invertido ha sido ese
materialismo: la "experiencia" ha sido la cabeza de
turco que se ha llevado todos los golpes, y se ha salvado
la "poesía", pero a qué precio.
Lo primero de todo sería tener en cuenta que a la
poesía de la experiencia llegaron no solo los autores
de la llamada generación de la democracia, que
comenzaron a publicar en los afios ochenta, unos al
comienzo y otros al final de esa década, sino también
aquellos otros que se reciclaron de los últimos vagidos
de la estética novísima, cuando esta se hallaba en una
vía muerta o impracticable. Todos confluyeron en un
acercamiento al lector, en un lenguaje accesible que
buscara la referencialidad, en un tono coloquial y
cotidiano. Seguramente el realismo era la herramienta
más útil, que propiciaba esto, pero no la única, ni en
todos ellos el realismo se plantea del mismo modo. Sin
embargo de una manera u otra se ha querido hacer
ver a la poesía de la experiencia como una corriente
unitaria, programática, y sin fisuras, cuando hoy en
día se puede comprobar, a la luz de los textos, que los
poetas presentaban diferentes grados de realismo, es
decir, cada uno era distinto al otro. Pero, les que acaso
a alguien le ha interesado hacer tabula rasa del realismo
de la poesía de la experiencia, cogiendo el rábano por
las hojas y haciéndonos ver las cosas como si se siguiera
tratando de la poesía social de los afias cincuenta?
Y más aún, ¿cómo podemos seguir pensando el
compromiso de la misma manera que lo pensaba, por
ejemplo, Gabriel Celaya o Blas de Otero? De estas
preguntas podríamos llegar a la siguiente derivación:
¿cómo podemos seguir definiendo al símbolo como
un acercamiento irracionalista a la realidad, cuando
está comprobado que los símbolos son conceptos
decisivos a la hora de estructurar la imaginación, la
representación y el pensamiento y, por tanto, nuestras
palabras? Se puede ser altamente simbólico y utilizar
un lenguaje racionalista, ultra-racionalista incluso,
y viceversa, plantear un discurso realista, llano, con
elementos irracionalistas, surrealistas ... Está más
que deinostrado y hay que reivindicar una teoría que
se corresponda con la práctica. Porque hasta ahora
la teoría va mucho después que la poesía, la praxis,
radicalmente separada de ella o completamente ajena.
Como decíamos, cada momento histórico necesita
de un análisis determinado, no se puede estudiar

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

siempre con los mismos libros porque caería1nos en
una sacralización de esos libros. La historia no es un
proceso lineal, funciona a fuerza de rupturas radicales
de sentido, y la historia de la literatura igual: poco
tiene que ver Antonio Machado con cualquier autor
actual, por mucho que nos guste o que sea1nos sus
seguidores, si es que este autor posee voz propia y
no son meros ecos a su vez. Eso no es la tradición. El
problema de esta crítica obtusa y obsoleta es que se
empefia en establecer, por ejemplo, una línea directa
entre Antonio Machado y la última poesía, o entre
Juan Ramón Jiménez y la última poesía, como si se
tratara de un hilo por el que va circulando la poesía
con naturalidad a través de los siglos (hemos puesto
como ejemplo estos dos autores porque son los dos
paradigmas de la poesía espafiola del siglo XX, y los
que han abierto sendas que incluso han llegado a
considerarse antagónicas). Y no solo se unen autores,
sino éticas~estéticas, políticas~ideologías (cuando no
tienen nada que ver una con otra), y todo aquello que
venga a mano, mezclando de nuevo y dejándolo con
apariencia de orden. Esta crítica ya "estable" funciona
así, pensando que los poetas se dedican meramente
a copiar y reproducir a los autores que les sirven
de modelo, y por tanto, si queremos aprender algo
"auténtico" debemos acudir a esas fuentes, llámense
Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez , Larca o
Cernuda. Esta crítica adolece ciertamente de una
rigidez interpretativa evidente, y sobre todo de una
puesta al día en su formación cada cierto tiempo.
Pero hay muchos procedimientos que pertenecen
a esta última generación, la de los nacidos a partir
de 1970, y que sin embargo también pueden formar
parte de los procedimientos empleados por la poesía
de la experiencia u otras generaciones o movimientos.
Vamos a repasar algunos de los más llamativos
teniendo en cuenta que se puede ser asimismo
coloquial con un tono simbólico, o simbolista
(que no es lo mismo pero se parece, recordemos al
primer Antonio Machado, por muchos preferido
al que vendría después); o hablar al lector desde la
llaneza y la simpleza pero utilizando un lenguaje
cargado de idealismo, como un sermón u oración, por
ejemplo, y que sea a todos accesible (el Juan Ramón
transparente). La razón narrativa tampoco definirá
ninguna generación, ya que la narración es una

herramienta que no deja de ser un medio para llegar a
una estética determinada, y los materiales que se usen
en esa estética serán los definitorios. En cualquier
proceso semiótico existe discursividad y narratividad,
y a veces no es fácil de descifrar, pero el hermeneuta
- el escrutador- debe desentrafiar esos procesos, es su
labor. Tampoco podrá ser definitorio el eclecticismo,
que es un ejercicio de síntesis que suele emplearse
en cualquier estética posmoderna, intensificándose
desde los novísimos hasta hoy (recordemos a la poesía
hispanoamericana en toda su vastedad y pluralidad,
que suele ser por antonomasia ecléctica), de una
manera u otra, porque las propuestas sincréticas
pertenecen de por sí a la posmodernidad. Ni mucho
menos la imaginación, que suele plantearse como
otra especie de categoría antitética de la realista,
también falazmente. los ejercicios de simplificación
son interesantes desde un punto de vista clasificatorio
y taxonómico, pero no dejan de e1npobrecer el
panorama, tanto para abarcar toda la poesía de
una época como para caracterizar una tendencia o
corriente. Hay que intentar abolir, o buscar nuevas
vías, para estas categorías o caracterizaciones clásicas
de conocimiento, y plantear nuevas - entiéndase:
arras- formas de acercarnos a la realidad. Y nuestras
propuestas no pueden ser sino estas (por el momento)
tres, que son a su vez matrices:

1) Establecer como método de conocimiento el rizoma
deleuziano ( de tipo filosófico, que destruya la pareja
racionalismo~irracionalismo y también el binomio
superestético kantiano idea/ forma).
2) Implantar un modelo cognitivo que se actualice
constantemente (en una proyección donde los
conflictos del yo sean un camino social de ida y vuelta
de autoconcepción, percepción e intencionalidad, o lo
que es lo mismo, entre el ser, el saber, y el llegar a ser).
3)CombinarennuestrodíaadíaunaGcstalrestructural
que dé coherencia a todo, de tipo linguístico.
Que conste que nuestro acercamiento solo puede ser
colegido desde una óptica exclusivamente pragmática.
A partir de aquí podríamos comenzar a hablar y a
discutir. No somos taxativos ni intolerantes, y como
apuntábamos al comienzo de nuestra intervención,
cualquier crítica puede llegar a ser válida siempre que

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

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se articule coherentemente. No todo son palabras
o expresiones ininteligibles, naturalmente existe
una relajación terminológica que debe procurar
el entendimiento de las partes y no la discusión
infructuosa. Pero conviene que los estudios críticos
se vayan poniendo al día, que vayan asimilando
las nuevas formas de pensamiento, y que nosotros
vayamos reivindicando estas nuevas categorías, sin
alambicamientos academicistas, porque son el futuro
de cualquier hermeneusis, ya sea para aplicarlas a un
poema, a una corriente o un movimiento más amplio,
o a una época. Conviene que se vayan desmitificando
- desmontando- las existentes, por inoperantes,
inservibles, inválidas. En general, el terreno de la
historia de la literatura suele ser extremadamente
conservador, y le cuesta mucho trabajo dar un paso
hacia adelante. Este texto nos lo corrobora:

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111
111

j
111
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Si toda discusión sobre fenómenos literarios debe
encuadrarse, no ya en su radical historicidad, sino
en un contexto historiográfico determinado, ello
es doblemente necesario al referimos a la literatura
espaíiola del siglo xx. Todos sabemos, y no insistiré
ahora sobre ello, que el carácter específico
de una literatura nacional puede darse por
supuesto como formación histórica o institución
establecida, pero no deja de ser, por un lado, una
construcción artificial, y por otro, una historia que,
como todas, es irreductible a una sola visión o
teoría totalizadora. Pero, además, en el caso de la
literatura espanola del siglo xx, su historización ha

sido especialmente desafortunada.
Cada vez parece más evidente la necesidad de
conformar una nueva periodización de la literatura
espafiola del siglo xx. Son varios los aspectos a
reconsiderar. (Alarcón, 2007: 71).

Hay voces que, a todos los niveles, piden cambios, y
estas palabras que reproducimos, del profesor Rafael
Alarcón Sierra, se complementan en el citado artículo
con un análisis de las periodizaciones que la reciente
historia de la literatura del siglo xx ha disefiado, y
no son las primeras llamadas a la reflexión en este
sentido. l a revisión debe estar al orden del día, y
estamos seguros que se aplicará, tarde más o tarde
menos, a cualquier época, sobre todo a la reciente, que
es la que va adquiriendo perspectiva a medida que el
tieinpo va pasando.
Siguiendo a Claudio Guillén, en el citado artículo
Alarcón Sierra nos propone no obstante ~un modelo
plural o polifónico, basado en una múltiple temporali,
dad" (Alarcón, 2007: 73). Y nosotros bien podríamos
transportar nuestras propuestas en este sentido para
todo lo que estainos intentando desarrollar.
Sea como fuere, los primeros conatos de intereses
que cambiaban, de un pulso a una estética que no solo
estaba amenazando con perpetuarse en el poder sino
con fagocitar todo lo que se presentara por delante,
se llevaron a cabo a mediados de los anos noventa.
Pero para ese momento lo que se venía entendiendo
como poesía de la ya había dado sus mejores y más
sazonados frutos, y lo que vino después ya no puede

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

considerarse como tal, ni entrar en esa categoría
estrictamente. Los propios autores experienciales
tocaron techo, posiblemente empujados por otras
cuestiones, estrategias discursivas y no tanto
estilísticas, como se ha visto más tarde. El definitivo
"asalto al poder" del sistema literario por la generación
de la poesía de la experiencia (y por esos maestros que
la encabezaron, todo sea dicho) fue lo que creó tanto
revuelo, teniendo en cuenta que sus voces fueron las
que con más nitidez se escucharon durante al menos
dos décadas (algunos de ellos siguen demosn-ando su
extraordinario talento hoy día).
Otros autores, más jóvenes, de la generación
posterior (nacidos a mediados de los afios sesenta,
o mejor dicho, que comenzaron a publicar obras ya
maduras a mediados de los afios noventa), pero que
por otro lado han sido incluidos en innumerables
ocasiones como la "segunda ola" de la poesía de la
experiencia, y que convivieron con ésta mientras
mantuvo su hegemonía, habían comenzado a
introducir matices y detalles que otorgaban al
discurso una carga de sensualismo y una óptica
distinta. Sus libros de entonces no ofrecen lugar a
dudas, ya que son esos libros que marcan un antes y
un después del cambio estético. Y en la generación
que les sucede, la de los nacidos en los afios setenta,
también se dan casos, siendo el libro referente, por
marcar el inicio, 10 menos 30. La ruptura interior en
la "poesía de la experiencia" (1997), una antología que
presenta el cambio en el seno mismo de la corriente
dominante, ya que los autores allí recogidos se habían
formado en el realismo aunque "no se conformaban",
- en palabras del antólogo, Luis Antonio de Villena,
pero también de los propios autores según declararon
entonces la mayoría- con él, y buscaban "algo más". En

10 menos 30 también convivÍan dos generaciones, la de
los nacidos en los afios sesenta y la de los setenta, pues
se incluyeron voces que habían comenzado o estaban
a punto de publicar en ese momento determinado, a
mediados de los afios noventa.
Hoy el cambio es muy evidente, habiendo fraguado
- y generalizamos, pero tampoco nos queda otra
solución- un idealismo de base en todos estos
autores, en aquella generación de los nacidos en los
afios sesenta y que pertenecían al "segundo tramo", en
palabras de José Andújar Almansa, de la poesía de la
experiencia (Andújar, 2007: 25). 2 Y algo de esto hay
también en la generación posterior, e incluso la que se
mezcla con ella, la de los nacidos en los ochenta, en ese
impulso estético que ha tomado la poesía en la última
década. El conjunto que incluye a los nacidos en los
afios sesenta, los nacidos en los setenta, y los más
precoces de los afios ochenta, más que simbolismo,
que en un primer término pudo considerarse como el
paradigma antitético del realismo imperante, lo que
ofrece es un idealismo que se suele tamizar y presentar
en diferentes vetas estilísticas. Esto es lo más
destacado, como nota dominante, de la poesía actual,
su idealismo y, por consiguiente, su alejamiento
de propuestas materialistas. ¿Por qué ha derivado
la poesía actual hacia este idealismo? Obviamente
ni el romanticismo ni el simbolismo pueden volver
a triunfar sino escoradamente, ya que cualquier
movimiento estético e histórico que se reivindique,
como apuntábamos antes, o cualquier autor, no es
sino para reinterpretarlo, una vez sedimentado, y en
algunos casos se lleva a cabo esta tarea de manera
tan limpia que ni siquiera se distingue la fuente,
2 José Andújar Almansa, ·Renato robot de la poesla reciente",
Paralso, núm. 2,Jaén, Diputacíón-Uníversidad, 2007. pp. 25 y ss.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

co1no debe ser. Habría varios factores, y convendría
que precisáramos los términos de estos cambios.
Lo primero de todo, vivimos unos tiempos muy
conservadores, reaccionarios en muchos casos hasta
el punto de que numerosos autores que en su día se
proclamaron progresistas hoy elaboran o esgrimen
un pensamiento totalmente reaccionario, pero con
las armas de la izquierda. Un pertsamiento "revenido~,
vuelto del revés, con todas las armas dialécticas que
le proporcionó el materialismo, pero puesto en su
contra. Y una poesía, por consiguiente, que presenta
estas particularidades también.
Lo que sucedió en la poesía espafiola de los
afies noventa, la trifulca entre los de la poesía de la
experiencia y los de la diferencia, por poner el ejemplo
insigne de la guerra literaria que animó los cotarros
de entonces, fue una simple lucha por el poder
que por un lado presentaba propuestas estéticas
poderosas y por otro unas cuantas quejas, como
quien quiere abrirse paso a codazos. Posiblemente
la poesía de la experiencia fue un invento de la
diferencia, la cual tuvo que aglutinar, como si de un
solo grupo se tratara, a los de la experiencia, para
enfrentarse a ellos: agruparlos primero para atacarles
después. Lo cierto es que en el debate de la poesía de
los noventa se aludió mucho a asuntos que hoy nos
parecen secundarios o que solamente encubrían una
lucha de poder, tales co1no el personaje literario, la
ficcionalidad del poema, la verosimilitud, el pacto
realista, etc., bases que todo buen poema debe reunir
en mayor o menor medida, dependiendo menos de
la estética en la que se encuadre que del talento,
habilidad del autor o del valor del poema, pero que,
a las claras hoy no son lo que preocupa a lectores o
autores. Conscientemente o no, lo que se pretendía
destruir con aquellas peleas era una poesía que
triunfó relegando el idealismo, en sus pretensiones
más progresistas, más de izquierda, y que fue la
cabeza visible del movimiento. La que luego se llevó
todos los palos, por cierto. Afies después, los poetas
de la experiencia han evolucionado con trayectorias
absolutamente independientes y respetables. Lo que
sobrevive de todo aquel barullo es una poesía que ha
venido a sustituir el paradigma en sus acepciones más
sucedáneas, quedándose con la cáscara, el realismo, y
el coloquialismo. En la superficie se observa esto, sin

duda, pero a poco que ahondemos en nuestro análisis
podríamos descubrir estos otros asuntos, más de
fondo, que configuran esta poesía, y que es por donde
ha ido derivando la actual.
La experiencia ya no está en lo que se cuenta,
sino en lo que se imagina. El problema es difícil
de asumir cuando no se comparte un pasado sino
estratégicamente, y cuando el presente se ha hecho
mucho más halaguefio para propuestas que se alejan
precisamente de aquel pasado. Lo demuestra el
hecho de que la poesía actual haya escorado hacia el
idealismo, representándose este en todas sus fértiles,
y a veces tan peligrosas, directrices. No deberíamos
seguir llamando de cualquier manera - con los rodeos
y los eufemismos más absurdos- a una poesía que
especula con la banalidad, con el himno sacralizado
y sacralizante, reivindicando como en el siglo XIX
al poeta~vate, iluminado, y que postula una nueva
religión, ya sea esta de la vida o de la poesía, tanto
da. Y esta es la poesía que está triunfando ahora, una
poesía a la que se le ha extraído la experiencia, la
parte sensible, desemantizándose. Y se está llevando
a cabo de una manera insolente en algunos casos,
velada en otros, alentada por la crítica establecida en
todas las ocasiones, salpicando desde las generaciones
mayores de nacidos en los sesenta, las escisiones de
aquella poesía que nunca fue materialista, y la de
los nacidos en los sesenta hasta los más jóvenes. 3
Pocas excepciones hay, aunque las haya, y poco se
profundiza desde la crítica en estos aspectos, pero es la
nota dominante, porque en plena era del pragmatis1no
no podemos seguir justificando cualquier veleidad o
vuelo lírico como si nuestro mundo solo pueda estar
relacionado con al sujeto trascendente kantiano. El
sujeto cotidiano no lo admite. Obviamente erramos
nuestro objetivo si, al meter a todos los poetas,
de la experiencia o posteriores, en el mismo saco,
descuidamos su identificación, su individuación, sin
llevarnos a maniqueísmos.
3 Frente a esta poesla conservadora e idealista, que ha despla::ado
la materialidad de lo que fue la propuesta de la poesfa de la
experiencia a un segundo plano, J,1 i=quierd,t sigue proponiendo
torpes respuestas, reivindicativas, ya ~ea una poesia
·compromelida", ya sea un lenguaje descarnado, "militante" y sin
emoción, basado en efectos y consignas. Palos ele ciego, porque el
améntico problema no se halla ahi. sino en la re-&lt;1cc1ón general que
se ha producido, que nadie ha denunciado hasta el momemo y que
venimos explicando.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

UMA CARACTERIZACIÓN DE LA POESÍA ESPAÑOLA ACTUAL, LA
MÁS JOVEM Y LA MEMOS JOVEM, MO SE PUEDE HACER CARCO
MÁS QUE DE SU FORMA, MO DE SU VALOR IMTRÍMSECO, EL CUAL,
DICHO SEA DE PASO, SE SUELE EMCOMTRAR EM CUALQUIER
PROPUESTA SIEMPRE QUE ESTÉ BIEM LLEVADA A CABO.
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136

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Pero por acabar aquí nuestra particular y breve
caracterización, que algo de enciclopedia china
queremos que tenga, a la manera borgiana, habría
que recordar que existen otras propuestas idealistas
actuales que se encuentran del lado de la abstracción,
sin religión, coqueteando con la fenomenología y
creando su espacio, en el sentido juanramoniano y
positivo del término. Posiblemente sean estas las
que poseen mayor proyección (queremos decir que
no se encuentran en un callejón sin salida, como
las anteriormente descritas), siempre que ese afán
inmanente que las alienta sea sujeto - del ser, de la
voluntad- en el doble sentido de actor pero al mismo
tiempo retenido, agente, aunque también corre el
riesgo de ocultar en muchos casos ese Dieu caché que
mueve los hilos de las cosas, en su complejidad, o lo
que es lo mismo, el esencialismo. Y el esencialismo,
resumimos, es el resultado de trasladar lo que se
atribuía a Dios pero al Hombre (lo que se conoce como
el paso del teocentrismo al antropocentrismo).

***
Una caracterización de la poesía espafiola actual, la
más joven y la menos joven, no se puede hacer cargo
más que de su forma, no de su valor intrínseco, el
cual, dicho sea de paso, y como ya hemos apuntado
más arriba, se suele encontrar en cualquier propuesta
siempre que esté bien llevada a cabo. Además, también
hay que admitir que muchas veces se reduce, o todo
se puede todo resumir, a una cuestión de gustos, con
lo que llegados a este punto nada se puede escribir
que no sea absolutamente personal e intransferible.
Aunque desde luego esto sea resumir demasiado.
Se ha descuidado mucho el análisis pormenorizado
y textual, y quizá deberíamos dejar de pensar
en categorías empobrecedoras como poesía de
la experiencia-poesía de la diferencia, realismosimbolismo, racionalismo-irracionalismo, blanco-negro,
etc., que son harto engafiosas, para pensar en otras

nuevas razones que operen en el sustrato que mueve
la poesía de nuestra época (y quizá de otras épocas en
general),si es que queremos comprenderla, y que tienen
más que ver con la formación del autor, tan decisiva
para que este lleve a cabo una poesía u otra, y con un
análisis riguroso de la estructura ideológica profunda:
todos sabemos que con los mejores propósitos
- con las generalizaciones- se construyen las peores
aberraciones, que no se corresponden en absoluto con
los resultados.
Todo lo que hemos intentando explicar es
extensible a la situación de la poesía espafiola actual.
los poetas jóvenes, nacidos a partir de los afios setenta,
tanto si comenz.aron a publicar pronto como después,
se han encontrado servida esta polémica, y han tenido
que elegir. Algunos lo han comprendído o intuido, los
menos; otros no, claro está, y son la mayoría, pero eso
da igual (para los propios poemas). No siempre los
poetas son conscientes de las herramientas estéticas
que manejan, o de las repercusiones que puedan
tener. De hecho no es una condición sin la que no
puedan escribir poesía, aunque bien es cierto que el
modelo Baudelaireano y contemporáneo de poeta
lleva aparejado un crítico. la polémica se encuentra
en el centro de las preocupaciones de la poesía
contemporánea, y ya no solo para los jóvenes, sino
para todos los que viven la "actualidad". El frente se
abre para aquellos que pretenden aportar algo, ya que
tampoco se encuentra estático, ni lo va a estar en los
próximos afios ni nunca. Con seguridad va a seguir
escorándose hacia un lugar u otro: aquí las voces
individuales, y su respectiva instrucción, tendrán
mucho que decir, ya que en el fondo es la habilidad
o el talento de un autor el que hace que brille una
propuesta o no, más allá de la flor de un día, que a veces
resulta insoslayable y hasta es natural que así sea. e
Referencias
Ahtrcón, R. (2007) "Valores simbolistas en la literawra espafiola del
primer tercio del siglo xx", Anales de la Literatura Española, nlim. 13,
llniversidad de Alicante: pp. 71-92.

��ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

CUBRIR

COM

POEMAS

LAS

PARTES DE UMA HISTORIA QUE
HAM QUEDADO SILENCIADAS.

odo lo que cuesta maniobrar con el trozo
de lenguaje que somos y encima tener que
pulirlo, resanado. Del lat. tardio resanare
"sanar", "curar", "corregir", "reformar", "Cubrir
con oro las partes de un dorado que han quedado
defectuosas". Cubrir con poemas las partes de una
historia que han quedado silenciadas. Hay que
asumirse imperfecta, claro, enferma, al pensar en un
reparo, en una cura. Alejandra Pizarnik cuestiona
desde el internamiento al que es obligada luego de
querer matarse: "Oh, he besado tantas pijas para
encontrarme de repente en una sala llena de carne
de prisión donde las mujeres vienen y van hablando
de la mejoría. /Pero/ ¿qué cosa curar?/ Y ¿por dónde
empezar a curar?". En 1971 la poeta argentina escribe
esto, a raíz de su estancia en el Hospital Pirovano,
en su poema Sala de Psicoparología donde hace una
apología de la despersonalización que sufre. Además
denuncia el absurdo sistema médico que determina
quién está sano mentalmente y quién no en una
sociedad regida por el consumismo extremo.
Más tarde, en 1984, Héctor Viel Temperley escribe:
"Voy hacia lo que menos conoci en mi vida: voy a
hacia mi cuerpo". Pero es hasta 1986 que publica
Hospital Británico y con él da paso a la poética de la
enfermedad - y la locura- en la poesía escrita en
Hispanoamérica de la segunda mitad del siglo xx. De
fondo (siempre) están las obras de Michel Foucault:
Historia de la locura en la época clásica (1961) y Vigilar y
castigar (1975). Ya se habían publicado entonces los
poemas Morgue (1912) de Gottfried Benn y Tres mujeres
(1962) de Sylvia Plath. Ya estaban los temas puestos
en alfileres: lo médico, el cuerpo, la enfermedad, la
locura y la maternidad. Todo lo que opera hacia el
interior pero recae en el afuera y viceversa.

Volvamos a la poesía escrita en Hispanoamérica. En
1985 la poeta venezolana María Auxiliadora Álvarez
publica Cuerpo, poemas que trazan la experiencia
- tortuosa- de la maternidad y cuestionan la relación
unilateral entre médico y paciente: "doctor / NO
META LA MANO TAN ADENTRO I que ahí tengo
los machetes / que tengo una nifia dormida / y usted
nunca ha pasado / una noche en la culebra / usted
no conoce el río". En el afio 2000 el poeta mexicano
Pedro Guzmán publica Hospital de Cardiología, poemas
escritos a partir de la mirada del familiar del paciente.
Un familiar que espera rondando los pasillos y
observa la arquitectura, la carcasa: "El hospital
representa / o puede representar / las virtudes más
altas de nuestra civilización: / la cura de los enfermos /
piedad /compasión/ buena voluntad/ - y más todavia:
/ el dominio del dolor: / la templanza traducida/ en el
imperativo de no perder / los buenos modales / aun
frente a la muerte". Estos buenos modales del régimen
médico, del espacio disciplinario de la buena salud,
se perderán - afortunadamente- en los siguientes
libros de poesía mexicana. El poeta peruano Maurizio
Medo publica su libro Manicomio en el 2005 y cuatro
afios 1nás tarde sale a la luz en México El sÍl!drome
de Tourette de Christian Pefia, además en el 2010 Se
1laman nebulosas de Maricela Guerrero, en el 2014
Farmacotopía de Óscar David López y finalmente en
el 2015 Operación al cuerpo enfermo de Sergio Loo. De
estos dos últimos libros de poesía me ocuparé en el
presente trabajo.
Operación al cuerpo enfermo fue publicado póstuma~
mente por Ediciones Acapulco en coedición con
la UANL; es una novela en fragmentos, fragmentos
que a su vez son poemas, poemas que diseccionan los
cuerpos de los personajes, personajes que encierran

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

LA ENFERMEDAD, UNA. CUERRA. QUE SE DESATA. HACIA.
EL INTERIOR DEL CUERPO DEL POETA., PONE EN RELIEVE
LAS BATALLAS QUE LO HAN A.TRAVESA.DO DE POR VIDA.:
EL RECHAZO PATERNAL, LA. DISCRIMINACIÓN SOCIAL, LOS
DISCURSOS DE CÉNERO, LA. DISCIPLINA. MÉDICA., ELA.MOR.

infinidad de relatos y se desdoblan a la menor provocación. ¿Cuáles son estos relatos? El autor nos dice
que son tres: l. la historia de la gente contra el cuerpo de Pedro. 2. la historia de los juicios sobre la
condición femenina de Cecilia. 3. la historia del sarcoma en la pierna izquierda del autor. la enfermedad,
una guerra que se desata hacia el interior del cuerpo
del poeta, pone en relieve las batallas que lo han atravesado de por vida: el rechazo paternal, la discriminación
social, los discursos de género, la disciplina médica, el
a.mor. Es un libro que "se realiza en tanto que se enuncia". El performance completo de vivir y morir en una
sociedad que aniquila al enunciar y sefialar, pero también al ocultar y silenciar. Sergio loo crea un espacio en
blanco para diseccionar su propio cuerpo y "el otro
cuerpo en donde ella (Cecilia) está inserta: la sociedad".
En el espacio del que habla Pizarnik: "todo se
unifica como en otros tiempos, en el jardín de los
cuentos / para nifios lleno de arroyuelos de frescas
aguas prenatales,/ ese jardín es el centro del mundo,
es el lugar de la cita, es el espacio/ vuelto tiempo y el
tiempo vuelto lugar, es el alto momento de la fusión/ y
del encuentro", que solo puede ubicarse en los suefios,
en lo onírico, hacia el interior del bosque oscuro del
inconsciente, es donde loo pone a jugar a Pedro y a
Cecilia. los convierte en la Caperucita Roja y el lobo
Feroz, en Hansel y Gretel (el autor es el Horno), en gato
y ratón. Pedro embarazado y Cecilia muriendo de celos.
Opuestos binarios que se invierten para deconstruir
los lugares normativizados por la cuhura dicotómica
del género. En este sentido es un libro postautónomo
siguiendo la definición de Josefina ludmer:
Fabrican presente con la realidad cotidiana y esa
es una de sus políticas. la realidad cotidiana no
es la realidad histórica referencial y verosímil del
pensamiento realista y de su historia política y

social (la realidad separada de la ficción) , sino
una realidad producida y construida por los
medios, las tecnologías y las ciencías.1
Ciertamente la realidad, el relato histórico que
circunscribe Sergio Loo es su casa corporal viniéndose
abajo: el cáncer. Pero también este cáncer es Cecilia al
decidir no cumplir los parámetros de ser mujer que
exige la sociedad: se vuelve célula inútil. En el poema
Región lumbar (cinco vértebras lumbares) el orden del
Castigador es la voz social que quiere tomar partido
en la autonomía del cuerpo de Cecilia, no obstante,
ella logra rebelarse: "Te hemos visto en las noches
bordando tu cuerpo con pequefias tretas para no
obedecer. Te hemos visto: quieres ponerte tu propio
nombre y ser de ti, tuya como si fueras un objeto que
no nos perteneciera. Has dibujado desobediencias
en tu cuerpo". Y el poeta dibuja, caricaturiza a sus
personajes para resaltar la rebelión y enfatizar los
rasgos "grotescos" que van en contra del concepto
purista del amor. "Lo quiero y mi querer me lleva a
comerle y a vomitarle." Traga a Pedro para expulsarse
a sí mismo y ser él, como en la película Tlie Neo11 Demon
(2016) de Nicolas Wínding Refn donde las modelos
asesinan y se tragan a.Jesse en un afán de expropiar la
belleza de la protagonista.
La intervención médica (real) al cuerpo del autor
es el pretexto - duro y cruel- para hablar de todas
las intervenciones simbólicas y violentas que ha
sufrido junto a sus amigos en un país tan nefasto y
discriminatorio como lo es el nuestro. Se apropia
del enemigo, el tumor, lo manipula tal como han
intentado manipularlo a él, en un afán de resistir. Al
ser estigmatizado por los médicos y la familia cmno
un ser enfenno, nos relata la historia de su propio
l ludmer, J. (1009). literarurns postautónomas 1.01, Propuesta
Educativa. núm 32, año 18, vol. 2: 42.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

cuerpo para arrancárselo a la gente. Para que los otros
no hablen por él, se enuncia y visibiliza. Incluso da
una resefia de su propio libro y marca con bloques
negros algunas oraciones de esta misma resefia para
ejemplificar las posibles lecturas que le dará Cecilia
a la novela donde ella también es la protagonista. Si
sucede en el texto sucede en el lenguaje, si sucede en el
lenguaje impacta en el cuerpo, si impacta en el cuerpo
entonces opera en el inconsciente. Y de atrás hacia
adelante o al revés los personajes van intercambiando
lugares: escritor-personaje, mujer-hombre, gato-ratón,
el autor está enfermo pero también Pedro y Cecilia. Y
además el padre, un enfermo total: es violador.

EL CUERPO ES UM.A CASA,. UM.A
.ARQUITECTURA

IMTERVEMID.A

POR LAS CRAMDES IMSTITUCIO•
MES: LA FAMILIA, EL COBIERMO,
LA ESCUELA, LOS HOSPITALES,
EL TRABAJO, LA PAREJA.
Lo performático y el análisis exhaustivo de nuestra
cultura en Operación al cuerpo enfermo tiene como
precedente el libro Farmacoropía de Óscar David
López publicado en 2013 por Bonobos en coedición
con la UANL "y que la muerte en ese instante es un
mar de células / ejecutando una performance/ bajo el
título MORIRSE JUNTO A UNA HERMANA / van
muriéndose una célula sí una célula no". El cuerpo es
una casa, una arquitectura intervenida por las grandes
instituciones: la familia, el gobierno, la escuela, los
hospitales, el trabajo, la pareja. Lo que en Farmacocopía
llega a enunciarse directamente, en Operación al
cuerpo enfermo se realiza. Mientras que el poeta
Óscar David López mezcla conceptos sociológicos
y coquetea frente a la cara larga del médico, Sergio
Loo narra escenas y momentos específicos por los
que atravesaron Pedro, Cecilia y el autor mismo por
no estar dentro de la norma. En el primer libro son
el goce y el placer los mecanismos de rebelión ante la
disciplina médica: "metonimia para ser más exac, / to
cambio semántico del deseo por su dolo". Es lo lúdico,
el jugar con los aparatos de poder para desarmar el
lenguaje impuesto y acartonado del feroz capitalismo:

"cáncer informativo para los otros / game over / for
you". Las enfermeras se vuelven dealcrs, los médicos
son dictadores que no quieren revelar información
al paciente: "establecer estado = denegado". El autor
hace una lectura bastante lúcida de la condición del
ser enfermo a través de los estudios culturales, nos
dice que el vigilar y castigar de Michel Foucault es el
"excitar y controlar".
Atrás queda el comportarse dentro de ese espacio
de adoctrinamiento del que nos hablaba el poeta
Pedro Guzmán, una erección en medio del chequeo
es el cuerpo resistiéndose a ser domesticado por
la pulcritud y seriedad de las batas blancas. Óscar
David López denuncia en su poema "[EUTANASIA]"
el efecto que produce la sociedad al visibilizar e
invisibilizar ciertos asuntos: "hay muchas maneras
de morirse de sida: una de ellas es por los rumores
familiares". Estrategias que son utilizadas por las
sociedades contemporáneas para castigar a los que
se salen del per1Inetro: "to1ne sus cosas tome estas
pastillas y vaya a/ la puerta H la puerta de los putos
y/ los pobres/ y las mujeres/ y los silenciados/ y los
excluidos". Michel Foucault lo explica en Vigilar y
castigar:
En cuanto al poder disciplinario , se ejerce
haciéndose invisible: en cambio, impone a aquellos
a quienes somete un principio de visibilidad
obligatorio. En la disciplina, son los sometidos los
que tienen que ser vistos. ( ...) El hecho de ser visto
sin cesar, de poder ser visto constantemente, es
lo que mantiene en su sometimiento al individuo
disciplinario. 2

Sergio Loo también ejemplifica lo anterior en su
poema "NASAL" cuando relata cómo Pedro piensa
que la gente al verlo puede ver "su rostro sudoroso
mientras es penetrado por otro hombre". Que
alcanzan a verlo en cuatro patas: "Nadie se detiene
a imaginar a los heterosexuales en actos impúdicos.
Son heterosexuales y ya. Pero en su caso, lo sabe, su
privacidad sale a todas luces: a la calle, a la vista de los
nifios burlones de su infancia". Los homosexuales no
son duefios de su intimidad, se les pretende castigar
2 Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar. Argentina: Siglo XXl, p.192.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

visibilizando sus relaciones sexuales. En Farmacotopía:
"yo grotesco expediente }adrándoles / a la vez que
negaba que las píldoras viajando en mí sí son / jinetes
/ sí son el autocontrol para frenar la performance
celular/ sí son la torre de vigilancia de cuanto me llevo
a la boca/ o al ano".
áscar David lópez también habla de un bosque, las
caricaturas de Disney son el capitalismo tendiendo la
cama del paciente, los versos están construidos a partir
de asociaciones semánticas y semióticas. Ambos poetas
asimilan el concepto del amor del siglo xx1 como una
transacción, un meterse y defecar todo lo que el otro
ofrece, usar y tirar, lo que la mercadotecnia normaliza:
la apropiación. la intervención médica de la que hablan
los poetas es la metáfora de todos los intercambios
sociales e interpersonales. En Farmacotopía: "un
trasplante como la esclavitud no es otro mercado que el
dominio de uno solo sobre los otros". l os dos escritores
construyen libros que desestabilizan el concepto de
lo-que-debe-ser un libro de poesía, puesto que son
una novela en verso o prosa poética, o son un show en
varios actos, un Big Brother, un guión cinematográfico,
o un catálogo médico. Finalmente logran deconstruir
lúcidamente los discursos acerca de la enfermedad
y lo que significa en este siglo tener un cuerpo y ser
juzgado a causa de él.
Creo que estos libros constituyen un hallazgo en la
poesía mexicana del siglo XXI porque desmontan los
aparatos de poder desde los estudios culturales y se
valen de la imbricación de géneros literarios: en ellos
se poetiza, narra, ensaya, dialoga y resefia. A partir del
cuerpo como testigo y lenguaje, áscar David lópez y
Sergio loo, dan cuenta de cómo los relatos históricos,
sociales e íntimos impactan en la condición humana
y segregan a quienes quieren apropiarse de su propio
cuerpo. No somos duefios ni siquiera de nuestros
defectos, no tenemos la libertad de enunciarnos, de
recrear o devorarnos la vida como deseamos. En este
sentido, me parece bastante admirable que los poetas,
a pesar del cansancio que provoca la enfermedad,
hayan escrito un trozo - o muchos- del lenguaje que

son, para que esta vez nadie hable por ellos. Sergio loo
estaba consciente de que moriría por el sarcoma en su
pierna: "Esto es un adiós. ( ...) Ésta una larga lista de
lo que digo para que exista. Ésta es la enumeración
infinita de lo que hay y lo que sucede para que siga
existiendo". Y su libro es una forma de resistencia,
de permanecer y dar su versión de los hechos. lleva a
Cecilia, su antigua amante y a Pedro, el amante actual,
a un espacio en donde puedan reunirse por última
vez, donde puedan amarse, poseerse, expropiarse y
desapropiarse libremente los unos a los otros.

SERCIO LOO PROFETIZA E IM.A•
CIMA CÓMO SE COMPORTARÁ
SU FAMILIA CU.ANDO ÉL MUER.A,
DESDOBLA SU PROPIA MUERTE Y
DESARTICULA LA ENFERMEDAD.
loo se enferma en tanto que lo enuncia y deja un
testimonio, un registro donde dibuja al otro para
alcanzar a verlo, para que el otro se vea en él y exista.
El poeta chileno Héctor Hernández Montecinos
en [y punto] (Corriente Alterna, 2012) habla de la
materialización del texto: "Toda escritura es profética
/ pero solamente para quien la escribe. /Toda escritura
es para la muerte / un guión de lo que tendrá que
hacer con uno. ( ... ) Todo suefio y todo poema son
un adelanto /delo que será esta nueva vida / donde
lo que jamás existió existirá por siempre". Y Sergio
loo profetiza e imagina cómo se comportará su
familia cuando él 1nuera, desdobla su propia muerte
y desarticula la enfermedad. Desarticula todo y a
todos. Se suicida en el texto para cumplir la fantasía
adolescente, entra a los cuerpos de los otros y sale
convertido en las personas que más ama y odia. Cubre
con oro y poemas las partes de una dorada historia
para resanar los cuerpos en los que está inserto, pero
en los que ya no estará más. e

�ANDAR A LA REDONDA

e LUIS MARTÍN

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�AMDAR A LA REDONDA

crearon las muestras del noroeste, que se volvieron
Hago esta referencia porque a fines de los afias 70
y durante toda la década de los ochenta se manifestó
toda una tradición para los grupos de Baja California,
en el país un proceso espontáneo de descentralización,
Baja California Sur, Nayarít, Sonora y Sinaloa. De esos
y digo espontáneo porque éste reconocimiento a los
encuentros surgirían dramaturgos y escritores que
grupos de provincia, más que inducido por el centro, fue
enriquecieron la dramaturgia regional.
una consecuencia natural por las acciones emprendidas
Como dramaturgo, Osear Liera pertenece a una
en la mayoría de los estados, especialmente en
brillante generación que la crítica e investigadores
bautizaron como la Nueva Dramaturgia Mexicana.
Sinaloa, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Chihuahua
y Coahuila, por mencionar los casos más evidentes
Desafortunadamente, otros cuatro dramaturgos de esta
en donde los teatros regionales empezaran a notarse
misma generación murieron en plena madurez creativa
y tener relevancia en algunos eventos oficiales de la
durante la última década del siglo xx y la primera del
cultura nacional. Osear Llera tiene mucho que ver en
xxi. Me refiero a Víctor Hugo Rascón Banda, Osear
ese proceso de descentralización que los teatristas de
Villegas, Carlos Olmos y Jesús González Dávila.
provincia promovimos desde nuestras entidades.
La obra de Llera está conformada por una vasta proOsear Liera, cuyo verducción de poesía y teatro,
dadero nombre es Jesús EL TEATRO DE OSCAR LIERA experimenta formas y temas
Osear Cabanillas Flores,
diversos, preocupaciones de
FUNDAMENTADO
EN
SU
EN•
nació en Culiacán, Sinaloa
su pasado y de su presente.
el 24 de diciembre de 1946 y TORNO LOCAL TRASCENDIÓ En ella nos encontramos con
cuestiones familiares, polítimurió el 5 de enero de 1990.
SUS FRONTERAS INMEDIATAS,
Cursó la carrera de actor
cas y religiosas, además de
en la EAT; estudió lengua y TIENE UN SELLO UNIVERSAL cuestionamientos de orden
civilización francesas en la EN SU ESTRUCTURA Y SU personal. El Teatro de Osear
Universidad de la Sorbona,
Liera fundamentado en su
teatro en la Universidad de TEMÁTICA Y RESPONDE A entorno local trascendió sus
Vincennes, lengua y cultura UNA CONNOTACIÓN PROPIA .fronteras inmediatas, tiene un
italianas en la Universidad
sello universal en su estrucLU CAR, PERO AC• tura y su temática y responde
Degli Studi y la Licencia- DE

su

tura en Lengua y Literatura CESIBLE
Y
ENTENDIBLE a una connotación propia de
Hispánica en la UNAlvl.
EN CUALQUIER PARTE DEL su lugar y de su entorno, pero
Premio de la Primera Etaaccesible y entendible en cualpa del Concurso Nacional MUNDO.
quier parte del mundo. De
su vasta obra me limitaré a
Histórico convocado por el
INBA y los gobiernos de los estados en 1984 por El oro de
comentar un poco sobre dos de ellas que han sido amla Revolución Mexicana. PremioJuan Ruiz de Alarcón 1987
pliamente difundidas y representadas a lo largo y ancho
por Camino rojo a Sabaiba. Premio Juan Ruiz de Alarcón
del territorio nacíonal: El jinete de la divina providencia y El
1988 por Las dulces compañías. Todas sus obras de teatro
camino rojo a Sabaiba.
fueron compiladas por Armando Partida con el título
El jinete de la divina providencia fue el resultado de una
áscar Liera. Teatro completo, DIFOCUR, 1997.
investigación de campo realizada por Liera en torno
Osear Liera es una figura embleinática del teatro de
a la figura de Jesús Malverde, un ladrón oriundo de
Sinaloa. Uno de sus méritos fue integrar y consolidar
Culiacán que además de héroe fue elevado por los
los grupos teatrales universitarios de Culiacán,
habitantes de la región a la categoría de santo. La
creando en 1982 el Tatuas, Taller de Teatro de la
acción nos cuenta la historia de Jesús Malverde, a
Universidad Autónoma de Sinaloa. Con la conducción
través de una serie de investigaciones que realizan
de Liera el TATUAS propició la generación de un
historiadores y sacerdotes católicos visitando los
importante movimiento en el noroeste del país. Se
lugares y entrevistando a las personas que trataron

�ANDAR A LA REDONDA

con el mítico personaje sinaloense para determinar si
procede una recomendación para canonizarlo por los
milagros que se le atribuyen.
El mismo Osear liera así se refirió en una ocasión
a este personaje: "Un santo muy sui generis, cuya
identificación con el pueblo es total y cuyos milagros se
ven multiplicados día con día. Mal verde tiene su propia
ermita y sus festejos; es un fenómeno de verdadera
importancia para la ciudad y la idea de venerar a un
hombre que desafió a los poderosos de su época y que
se atrevió a robar al mismo gobernador del estado no
deja de ser seducción en esta época de desconciertos,
desorden y mentiras".
Cuestionamientos de orden social, político,
religioso, mágico y hasta un toque de humor conviven
en el desarrollo de la trama, cuyas acciones se ubican a
finales del siglo xix pero que siguen tan vigentes como
entonces: el abuso de los poderosos, el engafio de los
políticos y el ingenio popular que siempre encuentra
una válvula de escape ante estas atrocidades.
Coincido con Rocío Galicia, destacada investigado~
ra del teatro mexicano, cuando afirma que el trabajo de
Óscar Llera es un punto de arranque de la dramaturgia
regional, pues se convierte en ejemplo al salir de su
tierra para formarse y retorna para asumir su cultura
patrimonial como eje de sus obras. Llera fue uno de los
primeros creadores en abordar en sus obras asuntos
locales provocando un fuerte impacto en el teatro na~
cional, pues mereció el reconocimiento de la crítica y
generó interés en otros creadores por explorar su pro~
pio entorno en díversas regiones del país.
En El Camino rojo a Sabaiba liera nos ubica en un
lugar llamado Sabaíba donde aparece un militar que
se encuentra repentinamente ahí, luego de perderse en
medio de una batalla. En Sabaiba descubrirá todo su
pasado. En este pueblo - o mundo- la convivencia de
los vivos con los muertos es una realidad. Elementos
rulfianos llevados con precisión y maestría al género
dramático donde se mezclan el presente y los recuerdos
y tal vez lo ignoto, lo que vendrá. Daniel Vazquez
Torifio, investigador de la Universidad Masaryk de la
República Checa, al analizar esta obra opina que:
...todos los personajes de Sabaiba, vivos o muertos,
tienen una historia que contar, pública o secreta,
cierta o falsa. Los muertos penan por deshacerse

de sus secretos, y todos utilizan a Fabián el militar
protagonista como confidente. En principio,
podríamos pensar que se está buscando una verdad
sobre los hechos, y que el público, por medio de
Fabián Romero, llegará a una conclusión. Antes al
contrario, Fabián está también muerto, y lo que hemos
presenciado es un cuento más de los que se cuentan
en ese pueblo. No hay conclusión, solo secretos
que pesan y lechuzas que los escuchan espantadas.
(Vázquez, sf, "El teatro mexicano del siglo XX...")
Para Esther Seligson en Camino rojo a Sabaiba:
confluyen la realidad social, la realidad onírica y la
realidad mítica,(... ) es una obra maestra del teatro
hispanoamericano. Óscar Liera ahi consuma, ahí
funde sus dotes y reiteraciones: pareciera que
su teatro previo, de la farsa al drama épico, fue
una sucesión de aprendizajes para esa creación
mayor... (en Llera, 2008)
La admirable labor de Osear liera en Sinaloa la pongo

en paralelo con lo que se intentaba desde el Teatro de
Ulises y el Teatro Orientación en la Ciudad de México
entre 1928 y 1938, con el impulso del Grupo de los
Contemporáneos que fonnaban, entre otros, Carlos
Pellicer, Bernardo Ortiz de Montellano, Salvador
Novo, Antoníeta Rivas Mercado, Gilberto Owen,
Xavier Villaurrutía, quienes con una firme actitud de
vanguardia, partían de lo mexicano para llegar a lo
universal. Y sostenían que era imprescindible ver lo
mexicano retratado en lo universal y no solo verse ante
el espejo, pues la universalidad nos ayuda a definirnos
y no encerrarnos en un estereotipo.
Osear Llera es una figura emblemática, un referente
indispensable en el desarrollo del teatro regional. Su
deceso en 1990 fue muy temprano, pues seguramente
estaba llamado a ser punta de lanza de un movimiento
de gran trascendencia en la descentralización del teatro
nacional. Sin embargo su labor de creador sigue latente
en su tierra y se ha multiplicado al paso del tiempo. e
Referencias:
Scligson, E. (1985). Unir los suelios, juntar los juegos, Escénica, 10,
ene-mar, pp. 11-III.
Váz:que=, D. (s.L). "El teatro mexicano dcl siglo XX: búsqueda de la
esencí.t de una nación" Recuperado el 01/01/17 de hrrpsJ/meguer.
files.wor&lt;lpress.com/2009/08/rearro-mexi&lt;:ano-siglo-xx.doc

�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

LA PALABRA

nos atraviesa
A PARTIR DE "PORQUE JUEGO",
DE

Ana Fabiola Medina

e

PÁULIMO ORDÓMEZ

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

''la

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2

~

palabra nos atraviesa", me dijo ru mirada una ocasión. Una libélula lleva
hoy mi réplica: "No a todos de la misma manera", te susurrará. Nos tuvi~
mosque alejar para acercarnos, y es un juego. Estás aquí, puedo leerte. Hay
quien no lo entiende. No saben lo que dicen sin querer decirlo, no saben que también
pueden ser leidos. Que tengan aún el corazón en su nido cuando sean alcanzados por
unas manos, que tengan alas crecidas a la altura de los tobillos, sin haber volado aún.
El juego es búsqueda, con el juego se encuentra (nos encontrarnos). Nos encontrarnos
una vez un pez dentro de tu zapato y nadamos en silencio hacia la habitación. "El juego
tiene que ver con el cuerpo", fue lo primero que dijiste al dia siguiente, con la ligereza
del vuelo de una mariposa. Te pregunté qué hablas sofiado. "Sólo sé que estabas tú y
mi entrepierna se hizo flor. Cmno ahora, mira". Me quedé callado. Sé que me leíste.

1..
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�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

EM LA ESPERA!CAICO DE LA c.__..._
Y FLOTO COM LA MOCHE HA
UM TIEMPO EM EL QUE REÍAM
CERCA Y DE UM BESO EM TUS
S ME DESPEDÍA SI AI.CO MOS
DISTANCIA.
#

Vuelve, debimos haberle dicho al pez. Devuélvenos
lo que tuvimos que perder para llegar hasta aquí,
además de la verguenza y el miedo. Calor, esencia,
anhelos, alguna canción. la pérdida nos escribe, pero
nos resistimos a aceptar sus sentencias. De alguna
palabra nos hemos colgado mientras dure el insomnio.
Dormidos no podemos jugar. "Pero soñamos, recuerda",
te escucharía decir y estoy seguro que bajarías la mirada
hacia los pétalos en tu pubis. la libélula me confirmará
de qué color es la flor crecida, esa vida que te surgió. Me
esfuerzo con los ojos cerrados en sofiar contigo pero por
jugar, no duermo. No está tu espalda para leerla, nada
de esa cabellera queriendo abarcar la noche. El juego es
injusto. Hago tiempo imaginando que te acercas para
darme a oler algo nuevo en tu flor amanecida.
Con el juego se encuentra (nos encontramos). Nos
encontramos en el tiempo y nunca lo hemos celebrado
lo suficiente. Busco mensajes tuyos en alas de insectos,
en los ojos curiosos de los peces. Espero, nada se lee
sin luz. Hay un ruido que no cesa, una palabra que

no arriba. En la espera caigo de la cama y floto con
la noche hasta un tiempo en el que reíamos de cerca
y de un beso en tus pies me despedía si algo nos
imponía distancia. Distinta era la 1nagia y el color de
tus ojos supongo ya es otro. Envidio y espero. Quisiera
preguntarte si en el juego estaba contemplado este
temblor de títere. O el recuerdo de aquel pez. O el
silencio impoluto. Entre la imperfecta trayectoria del
dia y el dolor de alas cansadas, solo queda la lectura
del cuerpo propio. Un llamado en voz baja a que algo
traiga la libélula de regreso, a que el sol permita ver tus
huellas o las diminutas motas de polvo que danzan ahí
donde estaría tu palabra otra vez ausente. "No dejes
de jugar», parezco oír de tu voz (se mantiene la misma
y salgo de la habitación solo para nadar de vuelta en
agradecimiento). "Estoy solo, me sofoco de lenguaje
y sospecho que ese estar aquí tuyo es solamente el
engaño de un significante tornado para representarte",
murmullo a la almohada de al lado. "Es el juego», me
dirías. "Es el juego», me dirás en cuanto aparezcas. e

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111
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�DE ARTES Y ESPEJISMOS

Un enigma se ha vuelto
transparente

LA NARRATIVA DE
ZACARÍAS JIMÉMEZ
e AIDÉ CAVAZOS COMZÁLEZ

Cuando pierde el ~uijotc perdemos todos.
:acai.íasJiménez

o hace muchos afias, un joven oriundo de
San luis Potosí decidió estudiar letras en
la Universidad Autónoma de Nuevo león
y avecindarse por estas tierras. Apasionado por su
trabajo, su esfuerzo rindió fruto: vinieron las becas,
los premios, los reconocimientos y, por supuesto, la
publicación de su obra. Sin embargo, a los 57 afias,
todavía desconocido por unos y ya reconocido por
otros, Zacarías Jiménez murió el 24 de febrero de
2016 peleando hasta el último minuto con su propia
sombra en el terreno de la escritura.
los amigos cercanos a él reunimos parte de
su obra inédita para entregarla a la Universidad,
donde colaboró por más de quince afios como

N

corrector de estilo de la revista CIENCIA,UANL
Ring de vidrio. Narrativa reunida (UANl, 2017) es el
primero de sus libros póstumos.
Ring de vidrio, de Zacarías Jilnénez, comprende
dos novelas y treinta y seis cuentos. la primera
novela: Biografía inconclusa de una leona herida (Una
novela rosa) está dedicada a Gloria Balleza, quien
en vida fue su razón de vivir, su compafiera de
cuitas. Novela rosa por el amor, por el cáncer, pero
también por la carga de ironía que hay en ella. Es
una obra de denuncia, de crítica, ubicada en la Casa
de la Cultura de Nuevo león y sus alrededores.
Desde el preámbulo, esta novela entra de lleno en
la trama , al caos, a la perturbación:

�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

Oí tu nombre en un EL ESTILO DE LA OBRA DE Yo no había comprado la
encuentro de escritores y
caja desde antes de que
supe que seguía amándote ZAC.A.RÍ.A.S JIMÉNEZ SE .A.POYA Gloria muriera, como
con la intensidad del EN LA REALIDAD, SU VIOLEN•
había sugerido su puta
relámpago... Quise llorar
hermana Virginia Virgen,
TA
REALIDAD,
Y
LA
IRONÍA.
cuando el escritor Pedro
y no me arrepiento,
de Isla1 dijo:
porque cuando un ser
- Yo dedicaré mi lectura a la memoria de
amado ha muerto, lo mismo da echarle la tierra a
Gloria Balleza.
las seis que a las ocho: no hay horario cuando a uno
Ni yo te dediqué la mía... Estoy jodido desde
se lo lleva la chingada, el tiempo es de los muertos
que te fuiste ... encabronado desde entonces.
que entierran a sus muertos.

la historia de Gloria y Chaco es atemporal, narrada
como las buenas obras: desde lo más profundo del
dolor humano. los personajes tienen alma, nos duelen.
- Llegaron los recibos del agua, de la luz, el gas...
- Ni siquiera debería tragar con tanta deuda. En
esta vida hasta para no pagar se paga.
- Come o te enfermarás, no comas por el hambre
de ahora, come por el hambre que ha de venir.
- Condenada vida.
- Come, hombre; mira, ya te pareces al Tribilin
tintintín.. canturreó Gloria y me hizo cosquillas.

Según el escritor británico John le Carré (David
Cornwell), una nifiez dificil es el primer patrimonio
del escritor; la obra de Lacarías Jiménez refleja la
sensibilidad del creador y nos deja leer entre lineas parte
de su tormentosa vida desde la más tierna infancia.
Miré de soslayo las manos que me fracturaron el
cráneo y me fabricaron un temor de vidrio que me
ha hecho sentir, desde siempre, que estoy de más
en el mundo. Los momentos eternos en que fui
invisible para mi padre.

Biografía inconclusa de una leona herida termina en los años
de inseguridad, de la guerra contra el narco en México;
los soldados que el protagonista soñaba en su infancia
ahora son reales y acechan muy cerca de la Casa de la
Cultura de Nuevo león. Se infiere que al salir Chaco,
una bala lo alcanza por la espalda.
la novela Desmemorias de un i11docume11tado nos da
cuenta de que no es fácil alcanzar el suefio americano:
"vida de perro viví como mojado y, con la cola entre
las patas, volví a este país de la mentiran. Huérfano
de amor y, con su corazón infantil, el Jenry, ávido de
una sonrisa, se deja llevar por senderos insospechados
huyendo de la migra y de los malos entendidos,
obligado a cruzar dos veces el R1o Bravo.
Perro puteado con la ira de las siete plagas y sin la
opción de salvarme al cruzar el mar rojo.

Pero incluso el regreso a México no lo libera de su
estatus de indocumentado, marginal. En otro capítulo
hace una crítica mordaz al orden económico y cultural
de nuestro país:
En Monterrey me recomendaron para trabajar en
un hospital... Según esto, andaría de intendente
por seis meses y luego me ascenderían a corrector
de una imprenta del SNTE... seis al'los después
seguía igual o paupérrimamente peor... protesté
tímidamente: "¿Solo esto corresponde a mi dolor?"
y me dijeron: "Es el sisteman, dándome a entender

El estilo de la obra de Zacarías Jiménez se apoya en
la realidad, su violenta realidad, y la ironía, que, para
Moreno Durán, es el humor de la inteligencia. Pero
también está llena, colmada, de una belleza que con
uñas y dientes le arrancaba nuestro Zacarías a la vida.

que el sistema no tiene nombre ni apellido.
l Amén del escritor regiomontano Pedro de Isla, : acañas también
menciona a Herman Gil Robles, a Fernando Elizondo Gar::,1. a Celso
Garza Guaj,trdo. a Eduardo Antonio P,trra, encre ocros escritores,
siempre con afán de reconocer en ellos su labor como creadores y
hacer la obra más cercana, más entraliable.

El cuento "la venganza" está lleno de imágenes, es
un cuento clásico, tiene tensión de principio a fin. El

150

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

ESCRIBIÓ V REESCRIBIÓ SU OBRA HASTA LA NITIDEZ. V HUBIERA
CONTINUADO HACIÉNDOLO, SI EL DESTINO NO HUBIERA DECLARA•
DO QUE EL TIEMPO DE ZACARÍAS, EL HOMBRE, LLECABA A SU TÉ•
RMINO V EL DE ZACARÍAS, EL AUTOR V EL SUJETO DE SU PROPIA
OBRA, SE INAUCURABA.

protagonista nos contagia de su angustia, impotencia
y culpa. En este cuento constatamos que el gran tema
en la literatura de Zacarías Jiménez es el hombre, su
tiempo, su entorno social:

es un personaje de Zacarías, lván Ofiate extiende un
vínculo de amistad y hermandad literaria desde el Río
de la Plata, en donde escribe, hasta Río Verde, San
luis Potosí:

Ella no hubiera buscado calor en el cuerpo de
Ociel, porque Adrián le hubiera cumplido como
hombre.

Era tan real, tan sincera, tan profunda su escritura
que después de leer sus textos, daban ganas de
ponerlos al trasluz con la intención de descubrir
su magia.

Borges decía que todo cuento tiene un perseguidor
y un perseguido, en este texto, Zaca nos lo muestra
claramente en una trama clara, directa, densa y
equilibrada que nos acerca al amor y a la muerte.
- iAgárrenme ya! - suplica a sus perseguidores- .
iAqui estoy! iNo voy a defenderme!- .
"lván Ofiate visita oníricamente Río Verde" es
un texto con humor: "le conté hasta muy entrada
la tarde los cuentos de Caperucita Verde Bajito y
sus amigos los Conejos Blases, que en realidad eran
gatos". A lván lo consideraba su hermano y, en este
texto se lo ratifica: "tan amigos como siempre,
hermanos, qué caray". Aun cuando este texto está
narrado oníricamente, Zaca nos habla de su realidad
al concluir con un cierre de atmósfera:
- Deja te acompafio a la estación - dije, mas
los pies se solidarizaron dolorosos con el tronco
estático del árbol...
Y permanecí inmóvil como Moisés que sólo
observó de lejos la tierra prometida.
Zaca cosechaba amistades a través de las letras; al
poeta lván Ofiate le presentó libros en dos ocasiones:
en el 2004 y en el 2015. En agradecimiento, lván
elaboró para esta obra el prólogo de la sección de
cuentos en el que, a propósito de aquél en donde él

También el escritor sinaloense Elmer Mendoza,
quien desde el 2003 lo consideró su amigo, escribió el
prólogo para las novelas:
Solo un hombre de lucidez extrema pudo escribir
un texto como la Biografía inconclusa de una leona
herida (una novela rosa), un texto del que él mismo
salió lastimado de muerte, sintiendo cómo su
esperanza se convertía en cuchillos y el llanto era
arena movediza.
Zacarías Jiménez, Zaca, como le decíamos los cerca,
nos a él, no tenía compromiso con la fama. Su renuen,
cia a hablar bien de sí mis1no y de su trabajo - no
así del de los de1nás- lo mantuvo al margen de la
poca o mucha actividad literaria en su entorno, salvo
excepciones. Escribió y reescribió su obra hasta la
nitidez. Y hubiera continuado haciéndolo, si el des,
tino no hubiera declarado que el tiempo de Zacarías,
el hombre, llegaba a su término y el de Zacarías, el
autor y el sujeto de su propia obra, se inauguraba.
Hoy consta a quien quiera leerlo la proporción de las
contiendas que eligió pelear. Solo después de Ringde
vidrio, Zacarías Jiménez, a quien muchos considera,
mos un enigma, se volvió transparente. iQuién pu,
diera regresar el tiempo! e

�MISCELÁNEA

ANIVERSARIO

de

••

a obra poética de Dolores Castro Varela
(1923) surge quizá de la unión de dos
elementos: la memoria y el viento. Este
último, pnmtgenio, de cualidad rumorosa, casi
imperceptible, el primero en la creación de génesis
y mundos, portador del sonido, motor de imágenes.
la memoria, propiamente humana como el lenguaje,
comienza a desarrollarse desde la infancia, también
la capacidad de articular e imaginar. En la casa de la
abuela, detrás de la ventana, Dolores, lolita, colocaba
una silla pequefia para practicar su afición favorita
desde entonces: contemplar. En esa casa aprendió a
darle nombre a las cosas, a descubrir con los sentidos
bien abiertos a través del lenguaje la poesía.

l

DOMICILIO PARTICULAR: ANTICUA CASA
DE LA ESTRELLA

la Casa de la Estrella era la casa de la abuela materna
de lolita, está ubicada en el centro histórico de la ciudad de Zacatecas, en el número 86 de la calle Morelos.
Antes de ser el lugar donde transcurriera por temporadas su infancia, era una fábrica de veladoras. la in-

signia continúa intacta cincelada en la cantera de la
fachada. El período que tanto recuerda de su vida en
Zacatecas fue el de la Guerra Cristera, incluso estudió
la primaria a escondidas en una casona ubicada en la
rinconada de Catedral. la casa y la ciudad eran una
hoguera después del incendio. lolita heredó de su padre la pasión por la lectura. Pronto, sus compromisos
de trabajo y la situación de violencia la harían abandonar Zacatecas para continuar la secundaria en la
Ciudad de México. Aunque nació y fue registrada en
Aguascalientes, ha ocasionado disputa entre los Estados vecinos por llamarla "hija predilecta", sin embargo
ella se considera zacatecana. l as evocaciones a su infancia y del descubrimiento de la poesía y el lenguaje
implican volver en el tiempo al patio de árboles frutales, a la ventana, al cielo abierto en casa de su abuela.
La casa de la estrella: zaguán y patio grande con
naranjos
una acacia, un jazmín cuyo perfume día y noche
palpita:
cocina con sagrados alimentos
compartidos.

�MISCELÁNEA

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G

...
......

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~

[...]
Hervidero de pasos menudos. gritos. risas,
canto de pájaros y balbuceo de viejos acogidos
al calor del hogar.

[....]

u,

111

o
A

Buenos días agoreros
que amanecen picoteando en el patio
migajas de luz.
Buenas noches a vivos y muertos. ("Estrella de la
casa". Castro, 2010: 204-205).
DOMICILIO CONOCIDO: ABRIL, VIENTO
DE CUARESMA

••

111
~

111

u,

...
~

111

G

En el patio hay una mesa alargada con un mantel
blanco dispuesta a recibir a los invitados. Guadalupe
Dávalos, amiga cercana de Dolores y coordinadora de
su última edición crítica (Dávalos. 2016) preparó una
fiesta sorpresa en la Casa de la Estrella. Somos intrusos
e invitados, la propietaria actual nos recibe y nos
permite pasar ahí la tarde. Lola se emociona. no dejará

de agitar las manos, de agrandar los ojos, reconstruir
el tiempo y respirar hondo. Casi nadie se atreve a
interrumpir cuando ella habla. nos cuenta de los paseos
familiares fuera de la ciudad, en las haciendas, de los
paisajes áridos de tierra roja, cardos y huizaches; de
su temor por las víboras desde que una se le posó en el
regazo y brincó del susto. "Por cierto, las mujeres que
menciona Severino Salazar en el cuento de las víboras,
sí existieron, yo las conocí", afirma. La tarde avanza en
el patio, bajo ese azul terrible el viento recoge la piel.
TRASPATIO: LAS CENIZAS DEL VOLCÁN
DE COLIMA

Después de saborear el postre, Guadalupe Dávalos le
pide a Dolores que nos cuente cómo era la casa cuando
vivía ahí. Ella se levanta, carnina despacio, comienza a
agitar sus manos. "En medio del patio había árboles
frutales, olor a jazmín, a hierba fresca. Los bafios no se
ven como ahora", ríe, "más bien eran letrinas; la cocina
era más grande, había una para hacer tortillas ... "
recuerda el espacio destinado al fogón y cuando les
pedían a ella y a sus primas que no corrieran por ahí.

�MISCELÁNEA

Envuelta en el humo
de la cocina, junto al aroma
del membrillo que brinca en el cazo de cobre
y quema el recuerdo y aviva
el agridulce sabor de la vida,
mi abuela. ("El secreto está ahí". Castro, 2010: 199).
Desde la zotehuela veía hacia abajo a las vecinas
cuando lavaban la ropa, eran viviendas muy humildes.
Alimentaban a los animales sueltos y había muchas
macetas en latas llenas de flores , a pesar del desorden.
La vista era periférica a los cerros, a las vías del tren, a
la Bufa. Cuando la ceniza del Volcán de Colima llegó
hasta Lacatecas la ciudad fue gris.
VIAJE A LA SEMILLA

Lola recorre las habitaciones, la de su abuela, la que
compartía con su hermana, la sala, cada cual con su
chimenea. En la entrada había una banca cerca del
zaguán para las visitas inesperadas que recibía su
padre: "El jardín era más amplio, no tenía el último
adoquín, en el corredor había grandes macetones, mi
padre mandó cubrir el túnel subterráneo que conducía
a Catedral - iHay túneles por toda la ciudad!- El
fantasma que cruzaba de una habitación a otra sigue
rondando en el pasillo".
En una de las ventanas que dan a la calle, Lolita
colocaba su silla, veía las hojas de los árboles
moverse, escuchaba las conversaciones de los
paseantes, las frases de los vendedores a puertas
contiguas, observaba la vestimenta de las mujeres
enlutadas - como en la novela Al filo del agua de
Agustín Yáfiez- , aquella zozobra en tiempos
de guerra, la vida y las costumbres zacatecanas.
Despertaba en la madrugada con los pasos de
los mineros. No era el ruido de las botas lo que le
perturbaba el suefio, era el olor de sus lámparas de
petróleo para iluminar el camino.
Escucho los pasos,
el ritmo de sus botas sobre las gastadas
losas de cantera,
olía
la estela que iba dejando

el tufo de consumidas
lámparas de carburo,

[...]
No el canto del gallo,
la caminata de los mineros
rompe la noche,
desencadena
la luz del alba. ("Topos, luciérnagas". Castro, 2007:
204-205).

El piso es de duela, antes de ladrillo, los techos altos de
vigas apolilladas. Lolita no ha olvidado el mínimo detalle,
nos realiza una visita guiada a su infancia en la Casa de la
Estrella, la reconstrucción en su memoria1 me recuerda al
cuento "Viaje a la semilla", de Alejo Carpentier.
LA CIUDAD Y EL VIEMTO

La casa era un refugio. Lolita huyó de Zacatecas con
su familia cuando la situación comenzó a complicarse;
se instalaron en la Ciudad de México. Su padre tenía
un cargo en Educación, piensa que de no ser por él
no habría sido poeta. La situación política y social
de la provincia marcó su infancia, conoció el "viento
de fronda", cruel y azotador en invierno. El viento es
ínicio de transformaciones en su poesía: construcción
de imagen / rumor: adquisición del lenguaje;
destrucción: derramamiento de sangre en el contexto
histórico que vivió. En su única novela, La ciudad y e1
viento (1962), parece que una sola voz, un solo viento
narra y transita entre los personajes. La voz es de
Dolores, la mayoría de las anécdotas son biográficas,
o parten de la idiosincrasia y costumbres de la época.
La novela es un acto de denuncia a la injusticia,
represión, crítica a la doble moral; y da cuenta del
empoderamiento de la mujer en una comunidad. El
viento cruza la ciudad en ruinas, retrata el paisaje
arquitectónico y rescata el patrimonio inmaterial de la
memoria. En últimos afias la Alameda Trinidad García
de la Cadena, y la Plaza de Armas se han modificado,
la prosa descriptiva de Dolores salva, en gran medida,
vestigios: edificación y sucesos ocurridos en la ciudad.
l ·Dolores Castro en casa de su abuela". Video de Rodrigo Mondragón,
S de abril de 2011 Disponible en: hu:ps://youru.be/QYODRFQF2LL

�MISCELÁNEA

lolita encuentra en la provincia el universo o "paraíso perdido" de la infancia - como su admirado Ramón
lópez Velarde lo hace de Jerez- en el amor a la patria y a
la mujer. Coinciden anilios en develar lo socialmente reprimido o juzgado por la religión. En Velarde el retorno a
Jerez es la dualidad entre amor/ odio como en el "Retorno maléfico"; en Castro, el descubrimiento de la poesía y
el dolor por la tierra dividida entre la violencia. Sucede
en ambos la magnificación de la provincia en un salto o
sinécdoque, convertir lo particular en general, en donde
pervive una carga de tradiciones y costumbres zacatecanas. la patria intima, compartida en el deseo/ destino de
regresar al origen, en Velarde al amor imposible, trágico,
prohibido; en lolita a la ciudad del viento que se cuela
por los huesos, a la casa de la abuela, a la patria/ infancia.

Algo le duele al aire es un canto fúnebre. Una
premonición acarrea el aroma, el hedor al agua
estancada. El viento adolorido baila-aúlla la danza
de la muerte, el sonido: tartamudeo de la metralla.
El poema inaugural despliega el tono de los demás
apartados, un libro unitario en donde se cuestiona
al bien y al mal. Dolores entristece y enoja por la
violencia y las desapariciones, cuerpos irreconocibles
por los que se quedan: la familia, lo que le duele al
aire le duele a ella. Su voz deja atrás a la nifia poeta
que contempla, se maravilla, encarna otras voces,
hombres y mujeres, victimas de violación, migrantes,
muertos por un tiro de gracia o por una bala perdida.
la naturaleza terrible: agua turbia, el viento, un
torbellino que arrastra, el polvo vuelto al polvo, la tierra
y la muerte.

El fulgor en el bafio del zenzontle,

un sacudir de gotas irisadas
entre las pardas plumas,
eso dura la infancia.
Después, queda la jaula,
después las cuatrocientas
voces del alma
por los cuatro horizontes separadas.
El incienso azulea, se levanta,
y se acercan las sombras,
y se agrandan. elnfancia". Castro, 2010: SO).

Algo le duele al aire,
del aroma al hedor.
Algo le duele
cuando arrastra, alborota
del herido la carne,
la sangre derramada,
el polvo vuelto al polvo
de los huesos.
Cómo sopla y aúlla,
como que canta
pero algo le duele.

ALCO LE DUELE AL AIRE

El viento en la obra de Dolores Castro tiene el
principio de creación y destrucción en uno de sus
libros recientes, Algo le duele al aire (2011), ligado a la
violencia por la que sigue atravesando Zacatecas y
nuestro país. En versos de Velarde:
Mejor será no regresar al pueblo,
al edén subvertido que se calla
en la mutilación de la metralla
(...)
han de rodar las quejas de la torre
acribillada en los vientos de fronda. ("El retorno
maléfico". López Velarde, 2010: 177-179).

Algo le duele al aire
entre las altas frondas
de los árboles al tos.
Cuando doliente aún
entra por las rendijas
de mi ventana,
de cuanto él se duele
algo me duele a mí,
algo me duele.("Algo le duele al aire". Castro, 2011).
Diálogo y danza clainan por la vida de inocentes, desde
un lenguaje cotidiano y transparente como el cielo hondo, azul, de Zacatecas. Dos episodios determinaron la
nifiez de lolita: nacer en las secuelas de la Revolución y

�MISCELÁNEA

el desarrollo de la Guerra Cristera. Contemplaba aquel
viento violento descender por la cafiada, convertida en
ciudad entre cationes; "el viento es Zacatecas y soy yo". 2
lMAMÁ, EL TREN!

lolita desborda en alegría al ver su pastel de cum~
pleafios. Aplaude, agradece, dice que jamás olvidará
esta tarde. Cantamos las mafianitas. Parece no querer
abandonar el patio de las apariciones, en donde no
hubo un sótano, antes había un entierro. Coteja con la
inquilina actual: la silueta del hombre que deambula
en los pasillos es alta y blanca. Es su tío Andrés, "El
Curro", le llaman. "la elegancia persiste en él, después
de muerto", ríe. l a tarde es fría y luminosa.
En la sobremesa no existe el tiempo. Lolita respira
profundo, estuvo enferma, dice que la altitud y la pure~
za del aire hacen bien a sus pulmones. Apacible con~
tagia su tranquilidad. Lolita hija pregunta a su madre
si desea partir. "De aquí no me iría nunca", responde.
El pastel ha perdido su forma original, la tarde cae.
"iMamá, el tren!, &lt;lo escuchasr, irrumpe lolita hija. Lo~
lita nifia se levanta, corre con el júbilo en los ojos hacia
la zotehuela a perseguir el silbido. Hoy la construcción
de casas cubre su tránsito, pero ella corría siempre para
alcanzarlo, tan cerca, hasta perderlo de vista.
Lolita dice que "con la edad la memoria se ilumina",
como nos coloreó a detalle los días que habitó la casa
de su abuela. Había vuelto en visita breve, desde nifia
no transcurría una tarde ahí. Dice amar la vida, "a
pesar de no terminar de conocerla". Con intuición y
emoción escribe la "poesía que se es". Posee el don de
quien observa por vez primera, conserva la sorpresa,
la frescura del jazmín y árboles frutales bajo ese cielo
abierto. Aunque invitada a celebrar su cumpleafios
- e intrusa en esa casa- no puedo evitar sentir el
privilegio de respirar el mismo viento, de escuchar de
su voz contar su vida que para ella es la infancia. Un
cielo hondo y su tierra colorada, eso, vivo y puro es el
Zacatecas de lolita, en donde "el aire es una persona".
Sirva este un pequefio homenaje - como vela en
su pastel de cumpleafios- para celebrar su enorme

lucidez y su gran trayectoria. Quizá en los últimos
afios su obra ha sido valorada con más fuerza, a
través de antologías, reediciones, ediciones críticas
y reconocimientos múltiples, por ejemplo el Premio
Nacional de Ciencias y Artes en l iteratura y
linguística 2014. Lolita no ha tenido el reconocimiento
que tuvieron en vida su amiga y cómplice Rosario
Castellanos o Efrén Hernández, con quienes formó
parte del Grupo literario Ocho Poetas Mexicanos,
junto a su esposo Javier Pefialosa (Mestries en Pineda,
2014: 85~110), y al zacatecano Roberto Cabra} del
Hoyo, entre otros, tal vez por llevar un "bajo perfil" o
por mantenerse lejos de instituciones culturales.
La torre que con tanto tiento

habíamos construido, no sé por dónde
terminarla. Tú me diste
la fuerza, los contornos:
solo me faltan tus manos
y el aliento.
Yo traspaso los días
como agujeros. ("Elegía a Javier Pef'talosa". Castro,

2010: 129)

la obra de Dolores Castro es deslumbramiento, el refle~
jo de la cantera mojada en una tarde o noche de lluvia.
La luz tras la niebla. Habitar la ciudad de tormentas
de arena - donde el cielo se arremolina sin lluvia y solo
se siente la fuerza del viento y el tren- no podría en~
tenderse sin la poesía de Lolita ni la del vate jerezano;
esa sensación de beber agua en el desierto, el rumor que
se palpa en los labios resuena al escribir desde la distan~
cia o el exilio de la patria/ infancia del anhelo.

e

Referencias
Castro, D. (2007). La vida perdurable. Antología poélica. Selección y
presentación Francis ~1estries. Ciudad de México: Praxis.
Castro, D. (2010). Vie1110 quebrado. Poesía reunida. Prólogo y compilación
Benjamin Baraja~. CiLIC~td de México: FCE.
Castro, D. (2011). Algo leduclcalairc.Ciudad de ~1éxico: Ediciones Del Lino.
Castro, D. (2014). la ciudad y cl viemo. Ciudad de México: Ediciones Del
Lirio.
Dáv-alos, G. (2016). El fino pi11,cl de la luz Un C1cen:amio110 a la \'IClay obra de la
poeta Dolores Casero Varda. Ciudad de México. Secreraña tle Cultura/
Instituto : acatecano de Cultura Ramón lópez Velarde / Ediciones del
Lirio.

2 ·La vida perdurable· (México, 20H) Dirigida por Yain Rodrigue=
y producida por Tuna Cine Digna!/ CONACULTA / Instituto
=acatecano tle Cultura "R,1món lópez Vdarde· / Radio =acacecas
97.9 FM. Disponible en: https://youtu.be/8wNQ_Gt1AJc

lópe:: Velarde, R. (2010) •EJ retorno del maléfico· en Capistrán y
Granados (Comps.). El edén sulnn1iclo. Poemas de la Rcw,l11d6n mexicana.
Ciucfad de México: J US/llAf..11./INBNCONACULTA.
Pineda, C. (20H). (Coord.) Dolores Casi ro 90 a110s. Palabra y Licmpo
(cclcbracionc.smticas).Ciudad de México: Ediciones Del lirio.

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Q

n otro tiempo, cuando to,
dos éramos más jóvenes y
estábamos más despreo,
cupados, Pati trabajó en un canse,
jo nacional del gobierno dedicado a
la promoción y la divulgación de la
ciencia y la tecnología en México,
siempre en el área de las publica,
ciones, en donde se ocupó prime,
ramente de la venta del fondo
editorial, con tal eficacia que vació
la bodega de volúmenes que lleva,
han afias embodegados. Pero se de,
senvolvía con tanta facilidad en el
medio que pronto fue comisiona,
da a montar ferias con las nuevas
publicaciones, que incluían varias
revistas, una de ellas en inglés, y
por supuesto una selección muy
actualizada de libros científicos y
tecnológicos de autores naciona,
les y extranjeros, estos últimos, a
quienes el director mandaba tra,
ducir al espafiol. Cuando el direc,
tor abrió la primera librería del
consejo, por supuesto que impor,
taba libros, aparte de que amplió
la temática. De igual modo, aunque

E

CU.ANDO LLECÓ A LAS INSTALACIONES A
ENSAMBLAR LA EXPOSICIÓN Y LAS AUTO•
RID.ADES LE IMPIDIERON .ACERCARSE A LA
CASA POR EL CAMINO DE TIERRA,. CON LA
CAMIONETA LLENA DE LIBROS,. CARTELES
Y REVISTAS,. IMPARABLE,. CON SU EQUIPO
HIZO V.ARIOS VIAJES EN BARCA,. HASTA DES•
C.ARC.AR TODO EL MATERIAL.
en ellas vendía su propia produc,
ción editorial, también incluía
libros de literatura, filosofía, cien,
cias sociales, música, pintura y las
artes en general.
Una de las ferias que Pati montó
fue en un centro cultural a orillas
del Lago de Chapultepec llamado,
precisamente, La Casa del Lago.
Con el espíritu de aventura con
el que vivía, casi agradecía que se
le presentaran toda clase de obs,
táculos, para enfrentarlos y para
poder vencerlos, mediante recursos
como los de la audacia, el ingenio
y la imaginación. Así, cuando llegó

a las instalaciones a ensamblar la
exposición y las autoridades le ün,
pidieron acercarse a La Casa por el
camino de tierra, con la camioneta
llena de libros, carteles y revistas,
imparable, con su equipo hizo va,
ríos viajes en barca, hasta descargar
todo el material y acomodarlo en
el espacio asignado. La exposición
resultó tan exitosa que, cuando el
consejo fue invitado a otra feria,
ahora en Viena, el Director empezó
por poner a Pati a estudiar alemán,
tanto para que se las arreglara en la
vida diaria como con los carpinteros
y demás trabajadores con quienes

�TOBOSO

tendría que tratar una vez allá, en
donde habría de estar más de un mes
y en donde, predeciblemente, el de,
senlace fue feliz.
Es que Pati tenia mucho de su
lado. Aparte de su habilidad manual ( espontáneamente, además
de tomar clases, dibujó y pintó,
tejió tapices, era buena ebanista y
carpintera, cocinaba - sus propias
recetas, a las que inventaba el origen y el nombre según la ocasión).
Tenía don de gente y un gran talen,
to linguístico, filológico y, en gene,
ral, para las ciencias sociales que,
como dicen, era el alma del lugar
en el que se encontrara, ya fuera en
la familia, en la vida cotidiana, en
reuniones sociales, o en el trabajo.
1.a amistad se le daba sin prejuicios
ni trabas de ningún tipo. Igual invitaba a un café en su casa al artesano que de vez en cuando viajaba
del interior para venderle piezas de
madera (que ella posteriormente
regalaba sin motivo a su familia,
a sus amigos y amigas, porque era
especialmente generosa), que a los
papás de los compafieros de sus hijos en el colegio, o a los maestros, o
a un embajador, o a un financiero,
o a un compositor, o al cartero o
al policía que hubiera pretendido
levantarle una multa por manejar
su jeep amarillo sin ponerse el cinturón de seguridad, medida que la
incomodaba cumplir.
En el consejo que digo se hizo de
muchas amistades. Para empezar,
ella le cayó muy en gracia al direc,
tor, que, además de ser el mejor
amigo del cufiado de Pati, era una
persona muy brillante y muy capaz
pero, aunque podía ser encanta,
dor, era más bien de trato difícil,
con cambios extremos de humor

que iban de la civilidad al autoritarismo; alguien con quien, en todo
caso, hasta sus más cercanos tenían
cuidado, no digamos sus emplea,
dos. Pero a Pati, como a unas cuantas
personas más, la apreciaba tanto
que le toleraba casi cualquiera de
sus propios "prontos", como dicen,
o inesperadas reacciones impulsivas. Tal vez se identificaban mu,
tuamente, o se comprendían.
Pero del gran grupo de gente
que Pati conoció en el consejo éste,
quizá con quien estrechó más la
amistad fue con Coco, hermana
mayor del secretario general del
consejo. Pati y ella tenían el mismo
origen libanés, además de que Coco
era muy simpática y celebraba con
entusiasmo todas las ocurrencias
de Pati. las celebraba y las secun,
daba, aun corriendo riesgos. Re,
cuerdo en especial una aventura en
la que las dos se vieron envueltas
que las marcó todavía más ante
quienquiera que las conociera, en
este caso particularmente ante el
director.
Por desgracia he olvidado con la
precisión que debiera muchos de
los detalles; a esta distancia, inclu,
so la trama en sí me resulta un poco
vaga ahora que la trato de reconstruir. Pero, más o menos, sucedió
que una mafiana, cuando el direc,
tor llegaba al consejo, acompafiado
de su guardaespaldas, en el estacionamiento vio que Pati y Coco force,
jeaban con una pareja a la que por
fin lograron despojar de una pesada
alfombra que ellos cargaban enrollada en la parte de atrás de una es,
pecie de pequefio camión como de
mudanzas. El forcejeo tenía lugar
a plena luz del día y entre dientes
apretados, quijadas tensas y frases

158

y palabras arrancadas por la furia .
Al ver la escena, el director le dijo
a su guardaespaldas, "No sé lo que
hicieron las sefioras Pati y Coco,
capitán, pero por favor ayúdelas",
dicho lo cual entró al edificio y
subió a sus oficinas sin mirar atrás.
Recuerdo que en el incidente
hubo un cheque devuelto y que, en
la tarde, tanto la pareja como Pati
y Coco tuvieron que presentarse en
la delegación de policía a levantar
un acta y hacer las declaraciones
correspondientes. Para esos momentos, los ánimos de las cuatro
personas involucradas se habían
calmado al grado de que reían y en
sus pláticas llegaron a rastrear y
descubrirse algún familiar común.
lo que deduzco es que Pati y
Coco les vendieron a los otros la
alfombra, y la pareja pagó con un
cheque sin fondos. Entonces Pati
y Coco, sabiéndose favoritas del
poderoso director del consejo, los
amenazaron con cárcel si no les de,
volvían la alfombra, y los compradores falsos trataron hasta el último
momento de depositar en el banco
la cifra convenida para que el nue,
vo cheque sí tuviera fondos y ellos
pudieran conservar la alfombra.
O no recuerdo bien cómo estuvo
todo, pero los hechos ocurrieron
como los cuento, el director presen,
ciando el forcejeo con la alfombra
en el estacionamiento; la orden al
capitán de ayudar a las sefioras,
así ellas fueran las culpables o con
mayor razón si fueran las víctimas;
la mención de un cheque sin fondos
y el paso de los cuatro protagonistas por la delegación, de donde sa,
lieron no solo libres sino con lazos
de familia, aunque lejanos, también
fueron sucesos reales.

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�LA MATERIA NO EXISTE ~

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n 2012 tuve la oportunidad de visitar el Palacio
de Versalles, cerca de
París. Entre la belleza y la abundancia tremendas de semejante
sitio inmenso, descubrí que el
famoso síndrome de Stendhal sí
existe: sí es posible quedar abrumado y físicamente afectado por
la abundancia y la belleza del
arte. Aunque no tuve una crisis
como las que la leyenda atribuye
al propio Stendhal, estar allí sí fue
estremecedor y sí me lúzo sentir
mal. No me ayudó la conciencia,
muy tercermundista y latinoamericana, de que todo ese lujo
era solamente más bello, menos
vulgar que el dispendio imbécil
de los gobernantes y caciques de
por acá, que en esta época pre-

sumen en internet sus casas y sus
coches y sus viajes y sus armas.
Encontré una especie de refugio,
de resguardo ante el exceso de
aquel lugar hecho para reyes,
cuando me llamó la atención una
escultura de gran tamafio, pero
bastante más pequefia que las
esculturas realmente famosas de los
jardines de Versalles. Estaba puesta
en un rincón, a un lado de la Fuente
de Apolo. Era Arisceo sujetando
a Proteo, realizada en mármol
por un escultor del que no sabía
nada: Sébastien Slodtz. La escena
proviene de las Geórgicas de Virgilio:
Aristeo, hijo de Apolo, necesita
el consejo de Proteo, uno de los
dioses del mar, pero el único modo
de convencerlo es sujetándolo:
impidiendo que escape de vuelta al

océano, lo cual es mucho más dificil
de lo que parece porque Proteo es
capaz de transformarse en otras
criaturas e incluso en plantas y en
agua. Aristeo sujeta al dios, que se
retuerce y no deja de transformarse.
No olvidé el nombre extrafio del
artista, la actitud de los personajes
mitológicos ni el movimiento
de sus cuerpos y ropas, muy del
barroco.
Tampoco olvidé las proporciones un poco raras de algún
brazo, de un pie, ni las extrafias
criaturas a los pies de ambos,
esculpidas como observando la
lucha: se suponía que eran focas,
pero es claro que Slodtz nunca
vio una foca ni, probablemente,
ningún otro mamífero marino.
Esa torpeza de la hechura, esa

�TOBOSO

fealdad, volvía a todo el conjunto
algo un poco más entrafiable, más
humano. Era una figura cucha,
una decoración de la que no se
iba a prescindir, porque qué cara
les debía haber salido, pero que se
intentaba disimular.
Ya de regreso se me ocurrió otra
idea. Mi juicio era sincero pero
era sumamente cruel. Primero me
pregunté qué habría pensado de
él el pobre Slodtz. Y luego pensé
otra cosa: ¿quién habrá sido este
hombre, cuya única huella sobre el
mundo era aquella adición pequefia
y chafa a la colección de Versalles?
(El Aristeo es solo una entre
cientos de representaciones de la
mitología grecolatina en el palacio
y los jardines, y dado que no llama
tanto la atención como las piezas
centrales en las fuentes alrededor
del Gran Canal, lo más probable
es que la mayoría de los turistas
simplemente no la vea. Y los que
la llegamos a ver no tenemos nada
bueno que decir de ella. la imagen
es realmente triste: Slodtz el
escultor arrinconado, menor, para
siempre en el borde del olvido, y
cuando llega a salir de él es para que
los demás hagamos cara y tratemos
de voltear para otra parte.)
Luego he averiguado que Slodtz
y sus tres hijos, todos escultores,
ayudaron a "dar forma" (así dice
Wikipedia) a la escultura "oficial"
de Francia en el paso del siglo
XVII al XVIII. Nacido en Amberes,
Slodtz padre recibió el encargo
del grupo escultórico del Aristeo
hacia 1688. Su maestro Fran&lt;;ois
Girardon dibujó el disefio original
de la pieza, que luego fue la base
de un bronce del mismo Girardon
y del mármol hecho por Slodtz.

SUPONEMOS QUE AL ARTISTA COMPROMETI•
DO LE BASTA LA SATISFACCIÓN DE ESTAR
HACIENDO LO CORRECTO: LA ESPERANZA
O LA ILUSIÓN DE INCIDIR EN LA REALIDAD V
NO SOLAMENTE EN LA ESCENOCRAFÍA DE LA
VIDA DE UNAS POCAS PERSONAS
Más datos: Slodtz fue yerno de
Domenico Cucci, orfebre oficial de
Luis XIV, y cufiado de un grabador
célebre, Fran&lt;;ois Chauveau. Es
decir, se abrió paso en el "1nedio"
de su tiempo y se injertó en él tan
bien como pudo, probablemente
ayudado por sus contactos sociales
tanto o más que por su talento
como escultor. Como otros en sus
circunstancias, eligió convertirse
en parte de una corte: del cuerpo
virtual que se forma alrededor de
los muy poderosos, que depende
de su voluntad y se consagra a ellos.
Su caso está muy lejos de ser único.
¿Pero por qué, si tuvo los
privilegios que se dan a quienes
hacen ese sacrificio de sus propias
vidas, no sabemos más Slodtz en el
presente? ¿y por qué, si tampoco
era tan buen artista, no sabemos
menos? ¿Por qué precisamente
queda esa obra de él, en ese lugar
de los jardines enormes, más
otras cinco o seis que - según las
fuentes que he podido hallarse encuentran en circunstancias
parecidas en otros espacios?
La respuesta, al parecer, es que
a pesar de haber sido un artista
oficial, con el apoyo del Estado y
consagrado a complacerlo, casi
nada de lo que Slodtz realizó es,
taba, en realidad, hecho para durar:
eran esculturas de madera, o in-

160

cluso de cartón piedra, para decorar escenarios efímeros, salir en
procesiones y desfiles, quedar en
el fondo de eventos oficiales, y ser
destruidas posteriormente. Quién
sabe qué otras figuras habrá hecho,
qué dioses y héroes y ninfas. Dos de
los hijos de Slodtz fueron más lejos
que él, de hecho, y se dedicaron casi
exclusivamente a hacer esculturas
y decoraciones efímeras, dese,
chables, para las ceremonias reales,
en el departamento de Placeres
Menores (Menus-Plaisirs) del Rey.
Tampoco las obras comprometidas, en el sentido latinoamericano del término, las de coyuntura
y denuncia política, opuestas al
poder, suelen durar mucho más
allá del momento de su hechura,
de los sucesos que comentan. Pero
entre nosotros suponemos que al
artista comprometido le basta la
satisfacción de estar haciendo lo
correcto: la esperanza o la ilusión
de incidir en la realidad y no solamente en la escenografia de la vida
de unas pocas personas.
No sabemos qué opinaría
Sébastien Slodtz de todo esto: si
murió contento con haber trabajado
a destajo pero con buena paga, en
una existencia que probablemente
no fue incómoda, o si estuvo
amargado, pensando en cómo se
habían desperdiciado sus afies. e

�TOBOSO

_______________•

LETRAS AL MARGEN
-----:--,

EL RETORNO DEL
ZURDO MEMDIETA
- - - - - - - - - - - - - •EDUARDO ANTONIO PARRA - - - - - - - - - - - -

ara este lector, igual que
para muchos otros, tanto
del ámbito de la lengua
espafiola como de idiomas diferentes, seguir de cerca las aventuras
del Lurdo Mendieta se ha vuelto
una sana costumbre. Una costumbre que, al tiempo que nos impulsa
hacia el interior de un personaje
empapándonos del lenguaje de su
autor - Élmer Mendoza- , también
ayuda a que leamos la tragedia de
nuestra realidad nacional en tono
de fábula, es decir, de modo poético, ligero, lo que nos hace abrigar la esperanza de que la terrible
situación de violencia en la que
nos hallamos inmersos tal vez pueda cambiar en algún momento.
Tal hábito literario se inició hace
alrededor de una década con la
publicación de Balas de plata, novela
inaugural de la saga, siguió con La
prueba del ácido, luego con Nombre
de perro, alcanzó su cuarta entrega
con Besar al detective y ahora se redondea - aunque no concluye- con
Asesinato eu el Parque Sinaloa, donde
el autor sitúa a su héroe fuera de
su ámbito más conocido, la ciudad
de Culiacán, para trasladarlo unos

MEMDOZA. JUECA COM EL LEMCUAJE, LO RE•
TUERCE, EXPRIME SUS SICMIFICADOS Y LO
VOLTEA COMO SI FUERA UM CALCETÍM PARA
VER QUÉ MUESTRA DEL OTRO LADO.
cientos de kilómetros al norte, hacia Los Mochis, en la misma entidad sinaloense. A lo largo de estas
cinco historias autónomas, siempre inmerso en casos distintos y
de variada intensidad, los lectores
no solo hemos atestiguado la evolución interior del protagonista, a
quien conocemos como si se tratara de un miembro más de nuestra familia, sino que a n-avés de él
hemos visto algunas de las diferentes fonnas en que se manifiesta el
crimen en el país, al tiempo que
recorremos Sinaloa de sur a norte,
pasando por sus valles y sus sierras, sus ciudades y sus costas, con
lo que nos quedan bastante claras
las intenciones de Élmer Mendoza
al momento de tomar la pluma, o
encender su computadora, y ponerse a escribir.
Lo primero que salta a la vista
en este recorrido es la relación del
autor con el lenguaje, que ya era

evidente desde sus primeras novelas, U11 asesino solitario y El amante de
]a11is Joplú1. Para Élmer Mendoza las
palabras con las que escribe no son
tan solo instrumento descriptivo o
narrativo, sino los elementos principales de un procedimiento donde
se estiran al máximo las tensiones
entre habla y literatu1-a, entre identidad regional y carácter nacional,
entre lo lúdico y lo trágico, entre el
pensamiento íntimo y los distractores que ofrece el torrente de información a que constantemente estamos sometidos los seres humanos en
los tiempos actuales. Mendoza juega
con el lenguaje, lo retuerce, exprime
sus significados y lo voltea como si
fuera un calcetín para ver qué muestra del otro lado, entre costuras y
puntadas, con el fin de divertirse, si,
pero también con la intención de ampliarlo y renovarlo, ya sea a partir de
frases hechas y en apariencia gastadas, o creando neologismos y utili-

�TOBOSO

MENDOZA HA DADO RIENDA SUELTA A LA CONSTRUCCIÓN DE UN
PROVECTO PERSONAL NADA MODESTO, CONSISTENTE EN PROVEC•
TAR A LOS HOMBRES, LAS MUJERES, EL HABLA V EL PAISAJE DE SU
RECIÓN NATAL HACIA .ÁMBITOS INTERNACIONALES A TRAVÉS DE LA
NARRATIVA..
zando regionalismos muchas veces
desconocidos para la mayoria de la
población que vive fuera de Sinaloa.
En manos de Élmer Mendoza la lengua, así, se vuelve dúctil al grado de
configurar, frase tras frase, línea tras
línea, una prosa a la vez rica y ligera,
densa y fluida, múltiple y rápida, que
al leerse se erige como el reflejo fiel
de un pensamiento, una idiosincrasia y una identidad que - me atrevo
a asegurar- eran casi desconocidos
para los lectores de literatura hasta
hace unas dos décadas: los del noroeste del país.
Con esa prosa, que así como está
llena de novedades se arraiga asimismo en nuestras tradiciones literarias más rancias, Mendoza ha
dado rienda suelta a la construcción de un proyecto personal nada
modesto, consistente en proyectar a
los hombres, las mujeres, el habla y el
paisaje de su región natal hacia ámbitos internacionales a través de la
narrativa. Y acaso haya sido esa misma prosa la que lo haya hecho decantarse, desde sus inicios, hacia un
realismo de origen brutal que en sus
relatos deviene juguetón y picaresco
gracias a sus juegos de lenguaje, a sus
rinnos a veces vertiginosos, a veces
menos, pero siempre musicales, al
sentido del humor y a las aspiraciones poéticas de muchos de sus
enunciados. Una prosa negra llena
de luminiscencias, que le ha servido

para narrar, desde la perspectiva de
Sinaloa,las vicisitudes de este México tan convulso que nos ha tocado
en suerte habitar. Una prosa, en fin,
que se ajusta igual que un traje a la
medida al detective protagonista de
sus cinco novelas, a Edgar el Zurdo
Mendieta.
¿Un detective en México?,
preguntan todavía ciertos lectores
incrédulos. Sí, en nuestro país
también los hay, aunque no gocen
de mucho prestigio al pertenecer
en su mayoría a la Policía Judicial o
Ministerial. ¿Un judicial es el héroe
de estas historias?, preguntarán
ahora otros aún más incrédulos.
Sí, sería de nuevo la respuesta,
pero habrá que afiadir que Edgar el
Zurdo Mendieta no es un judicial,
que ahora se llaman "ministeriales»,
como aquellos cuya imagen
permanece tenebrosamente grabada
en el imaginario de la gente. No es
burdo ni panzón ni apesta a sudor
ni anda extorsionando a quien se
le cruza enfrente. Tampoco trabaja
para el crimen organizado, aunque
tenga amigos muy poderosos entre
los dirigentes de la mafia. Fuera de
su oficio como investigador para la
policía, es un hombre normal, con
una ex esposa y un hijo, lee novelas
y poemarios, es depresivo y cuenta
con un psicoanalista de cabecera,
es más o menos corrupto (es decir,
recibe su parte de los sobres que

162

llegan por debajo del agua a su
corporación), sufre por amores, le
gusta el rock clásico, es amigo de sus
amigos y, al menos en esta última
novela, Asesinato en d Parque Sina!oa,
lo encontramos sumergido en una
etapa de alcoholismo.
En las primeras páginas de esta
quinta entrega de la saga, los lectores
encontramos al Zurdo en medio de
una borrachera permanent~ a la que
lo llevó su depresión que esta vez no
fue causada por un mal de amores
sino un desengafio profesional: el rechazo de las instituciones policiacas,
incluso la suya, la Policía Ministerial
del Estado de Sinaloa, por considerarlo un agente a sueldo de los capos
del narcotráfico, pues en la novela
anterior, &amp;sar al detective, intervino,
por amistad, para ayudar a huir de
las autoridades a la capisa del Cártel
del Pacífico, con lo que se echó encima al ejército, a la Policía Federal
y hasta al FBI. Aclarado el asunto, y
más o menos exonerado por las corporaciones, el Zurdo sin embargo ha
decidido dejar la policía y entregarse
al alcohol, a pesar de los ruegos de
sus compafieros para que vuelva con
ellos.
Pero mientras el Zurdo se emborracha en Culiacán y reniega de sus
jefes, en otra ciudad sinaloense, Los
Mochis, son asesinados un hombre
y una mujer. Las autoridades dan
carpetazo al asunto alegando que

�TOBOSO

se trató de un homicidio pasional
que terminó en suicidio, pero la
victima masculina es hijo de un ex
policía que fue el mentor de Mendieta, quien acude a éste para que
resuelva el caso. Parecería que nada
haria cambiar de opinión al Zurdo
respecto a su retiro, pero no puede
resistirse al llamado de su antiguo
compafiero. Como ya se sefialó,
Edgar el Zurdo Mendieta posee un
código inamovible acerca de la amistad. Para él, los amigos de verdad son
algo de lo que hace posible la existencia Ya pedido del ex agente Abel
Sánchez se traslada, borracho y deprimido, a Los Mochis para investigar el doble asesinato, sin saber que
en ese viaje se verá de nuevo enredado con los grandes acontecimientos
de la historia criminal del país.
Como en otras novelas de la saga,
en Asesinato en el Parque Sinaloa el
primer crimen a1 que se abocan las
pesquisas del Zurdo Mendieta es tan
solo el detonante, o más bien el pórtico que se abre a un universo caótico donde convergen diversas fuerzas
criminales y que parece no tener pies
ni cabeza. Una especie de huracán
de violencia que arrastrará al investigador en un vértigo interminable
que, revelación tras revelación, nos
mostrará el rostro más oscuro de
México: el de la corrupción generalizada, el de las rivalidades entre las
corporaciones policiacas y de seguridad, el de las diversas especialidades
de la delincuencia, el de las traiciones y confabulaciones, el del mundo
donde todo pierde valor excepto
el dinero. El Zurdo y los miembros
de su equipo - personajes a quienes
también todos conocemos, como
la pareja policiaca del protagonista, la detective Gris Toledo- se dan

cuenta de que algo muy grande y extrafio está pasando en esa ciudad en
apariencia tan tranquila cuando ven
que día tras dia las calles comienzan
a llenarse de efectivos de la Marina
Nacional, quienes patrullan Los
Mochis armados hasta los dientes o
sobrevuelan casas y edificios en helicópteros militares. Ylo que sucede,
lo deducen con facilidad, es que el
gobierno sospecha que el capo más
buscado del narcotráfico, ese al que
apodan Para Qué Me Atrapan Si Ya
Saben Cómo Soy, recién fugado del
penal de más alta seguridad del país,
ándase paseando por la ciudad de
LosMochis.
Mientras el Zurdo y Gris Toledo
interrogan testigos, siguen pistas y
atan cabos que los lleven a la resolución del crimen de la pareja, enterándose de que la mujer era un poco ligera de cascos, con lo que la lista de
sospechosos se enreda, en ciertas
casas de seguridad de Los Modus
se desarrolla una línea argumental
paralela en la que el capo fugitivo
también sufre un mal de amores por
una mujer famosa, una celebridad
con la que se ha entrevistado varias
veces con el pretexto de hacer una
serie televisiva o radiofónica sobre su
vida y que huyó a los Estados Unidos cuando el gobierno la citó para
que declarara acerca de su amistad
con el delincuente. Estas dos tramas
principales, y algunas otras subtramas, se desenvuelven a lo largo de
las páginas de Asesinato en el Parque
Sinaloa en apariencia de modo independiente, apretando de modo discreto una tensión narrativa que - lo
intuimos los lectores- será capaz
de sacar chispas en el momento en
que convei.jan y se anuden.
Al llevar a cabo una investigación

en un ámbito más o menos cerrado,
donde casi todos los personajes están involucrados unos con otros y
todos los sospechosos son conocidos de los demás personajes, como
lo es la ciudad de Los Mochis, esta
quinta entrega de la Saga del Zurdo
Mendieta ya desde su título parece
rendir un homenaje a los fundadores
del género policiaco, como Agacha
Christie, quien prefería los espacios
cerrados, pero al mismo tiempo
sigue las directrices de los autores
duros como Hammett y Chandler,
como si buscara abarcar espacios
más amplios que tienen que ver con
la realidad de toda una nación. De
este modo, a caballo entre un procedimiento y otro de los clásicos
de la narrativa negra, Élmer Mendoza demuestra su cercania con la
tradición del género al tiempo que lo
renueva otorgándole un nuevo rostro, un punto de vista distinto y un
lenguaje inédito.
Asesinato en el Parque Sinaloa no
es solo una novela más de la Saga
del Zurdo Mendieta; es además un
nuevo relato interpretativo de la
realidad criminal mexicana más reciente, y la obra de un escritor que
sabe cómo renovarse y entregar a
sus lectores un producto siempre
distinto sin abandonar ni a sus personajes ni sus postulados 01iginales
ni su proyecto literario personal.
Con ella, Élmer Mendoza se reafirma como un conocedor profundo
de la gran literatura, un crítico de su
realidad y de su tiei.npo, un estilista
duefio de un lenguaje propio y una
poética particular, un escritor con
un proyecto definido al que permanece fiel y un creador de fábulas
divertidas, emocionantes y atractivas que no podemos dejar de leer. e

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EL RIESCO
DE LA
ESCRITURA
• JESSICA NIETO

e gusta distinguir entre la escritura literaria
y la escritura que tiene objetivos más utili~
tarios, o que es simple decoración o docu~
mento. Porque es muy común que cuando se menciona la
palabra "escritura" se asocie con "literatura". Se dice que solo
escriben quienes saben escribir. Y saber escribir no tiene que ver
con más o menos tener idea de cómo formar palabras, sino
con saber cómo combinarlas para generar un texto comple~
tamente inédito. He ahí el encanto de la escritura literaria;
pero este encanto también representa un reto.

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�TOBOSO

SABER ESCRIBIR O ESCRIBIR ASÍ, ES UN
EJERCICIO QUE INVOLUCRA. TODO EL SER,
Y POR ESO, LA. ESCRITURA. LITERA.RIA DE
ALCUNA MANERA. SE PADECE.
Quizás por eso de pronto es muy
común encontrar en entrevistas
a escritores, en ensayos, notas ,
prólogos o artículos varios, la
tendencia a citar la muy conocida
frase de José Lezama Lima, "solo
lo dificil es estimulante". Por
supuesto que la utilizan para
referirse a la escritura, al hecho
evidente de que escribir, escribir
verdaderamente dentro de los
afanes literarios, es una labor
desgastante. Saber escribir o escribir
así, es un ejercicio que involucra
todo el ser, y por eso, la escritura
literaria de alguna manera se
padece. Desde el momento en que
uno sospecha tener ese talento,
desde que uno intuye que sabe
escribir, comienza un pesado
camino cuesta arriba. Porque el
talento no es suficiente. Cuánta
gente talentosa deambula por
las ciudades sin saberlo. Decía
Federico García Lorca que esto de
dedicarse a la escritura es un oficio
muy burgués. Un ni.fio que no tiene
para comer no va a estar pensando
en versos alejandrinos, sino en
cómo solucionar su carencia.
(Ahora pienso que quizás Federico
no lo dijo así, pero es la idea.)
Así hay muchas personas
con la literatura en potencia

pero que no pueden ejecutarla
precisamente por andar viendo
la manera de aliviar sus propias
carencias. También hay personas
extraordinarias que no obstante
sus carencias logran dedicarse a
la escritura. Pero aquí ya entran
otros factores como la voluntad,
la disciplina y el tiempo. El talento
es lo que viene por afladidura,
lo menos difícil dentro de lo
difícil. Lo difícil es lidiar con las
circunstancias, con todo lo que
queda fuera de nuestro control:
la contundente presencia del
contexto. Comenta Virginia Woolf
en Una habitación propia cómo las
mujeres que escriben se desdoblan
entre las tareas domésticas y la
escritura. Virginia, claro, ubica la
necesidad de soledad y espacio
únicamente dentro del universo
femenino, pero es obvio que no es
exclusivo de éste. Todos los seres
humanos precisamos de soledad
para crear. Y de un espacio. Esto es
lo que se busca con desesperación
dentro del contexto de cada
quien. Digo con desesperación,
pero si me mantengo apegada
a la frase de Lezama, diria con
empefio: lo estimulante comienza
cuando se asume la escritura
como una necesidad. Lo difícil

empieza cuando hay que sortear
las circunstancias que nos alejan
de satisfacer dicha necesidad.
En cualquier caso hay que
desarrollar una pericia y una
malicia maestras. Esto de escribir
no es para inocentes. No es para
crédulos. Es para aquellos que han
tocado fondo.
En La maleta de mi padre, de
Orhan Pamuk, se reúnen tres
discursos que Pamuk dictó en
distintos lugares y momentos. Por
supuesto que él no cita a Lezama
Lima, pero en sus textos transita
la misma idea de que "solo lo
difícil es estimulante", a la que
él le aflade un elemento más: la
soledad. Pamuk refiere que a los
22 aflos abandonó el suefio de ser
pintor para dedicarse a su deseo
vehemente de ser escritor, así
que decide pasar diez horas al día
dedicado a esa labor, encerrado en
una habitación. Pamuk detecta su
talento y se encierra a pulirlo. Lo
difícil aquí es entrar en la burbuja,
salir de ella de cuando en cuando
y que tanto la burbuja como el
escritor permanezcan intactos.
Hay riesgos en la escritura literaria
que no encontramos en otro tipo
de escrituras. Me parece que en eso
radica lo difícil, lo estimulante. e

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UN EJERCICIO DE
investigación ✓ creación

EN IA FRONTERA SUR
TÍTULO: ¿Cuál realidad?

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AUTOR: Marcela Quiroga Garza

•

•
• •

•

uál realidad? es un México. Este esfuerzo editorial
l.
proceso complejo fue publicado por la Universidad
..
que dio por resulta~ Autónoma de Nuevo león en el afio
do un proyecto de investigación en 2016 con apoyo del CONACUlTA
las Artes Visuales. Este proyecto y del FONCA, escrito en espafiol,
consistió en un sumario de trabajo cuenta con 157 páginas y el
de campo que abarcó más de cinco disefio editorial estuvo a cargo
afias. Desde varias plataformas de del disefiador colombiano Futuro
investigación, Marcela Quiroga Moneada. las disciplinas a la que
Garza lo llevó a cabo en primer pertenece este libro son las Artes
lugar como investigación de te~ Visuales y el arte contemporáneo.
sis de su Doctorado en Creación y
la Doctora Marcela Quiroga
Teorías de la Cultura en la Univer~ Garza ha sido maestra de la
sidad de las Américas en la ciudad Facultad de Artes Visuales y ha
de Puebla y en segundo lugar como impartido cátedra durante los
parte de su proyecto dentro del últimos 20 anos. Su trabajo co1no
Sistema Nacional de Investigadores creadora inició a finales de la
del FONCA, beca con la cual pudo década de los ochenta participando
realizar los viajes a la frontera sur activamente como integrante del
colectivo "Inconsciente Caja~
de México y producir las piezas.
Este es el primer libro publicado conformado por Enrique Ruiz ,
por la autora regiomontana, Juan Carlos Ramírez, Elisa María,
ganadora del Premio UANl a Gina Arizpe, Alfredo Herrera, entre
las Artes en el afio 2015. El título otros. Más tarde fonnó parte por
obedece a un cuestionamiento más de una década del colectivo
crítico en torno a la situación "marcelaygina", uno de los pocos
geopolítica de la frontera sur de colectivos de performanceras en
1

UA.t.'\Jl/CO:--JAClTlTA
/FONCA
EDITA:

A.ÑO: 2016

nuestro país durante los afios
noventa. Fue un dueto integrado
también por Georgina Arizpe
Garza; su obra tocó puntos clave
de la experiencia de las mujeres
jóvenes, urbanas, de su capacidad
de irreverencia además de plantear
una crítica a los sistemas artísticos.
En palabras de la propia
Quiroga , ,Cuál realidad? "es un
proyecto de investigación que
tiene como objetivo la creación y
análisis de una práctica artística
como fonna de entender y generar
conocimiento a partir de las
manifestaciones y acontecimientos
sociales y culturales en diversos
lugares de la frontera sur de
México". Al leer este ejemplar uno
se da cuenta que en sus páginas
se busca reflexionar acerca de las
fronteras , no solo como lo que
delimita el fin o el principio de los
territorios de estados nacionales o
geográficos, sino como productoras
simbólicas de las diferencias entre
las personas, recalcando todo

�CABALLERÍA

aquello en lo que no son iguales
por encima de lo que tienen en
común. Los espacios geopoliticos
que delimitan el territorio de un
estado~nación son el repertorio
palpa ble de la movilidad de
personas, cosas y acontecimientos.
Estas prácticas son efectuadas
de manera más o menos visible
y demuestran que existen y han
estado ahí constantemente redes
de comunicación y formas de
acción común, que tienen como
fin procurar bienestar y elevar la
calidad de vida de los participes.
El método de trabajo utilizado
en este libro fue planteado como
una serie de intervenciones
en sitio, tales co1no esculturas
públicas, instalaciones, acciones
participativas, fotografía y video,
a partir de la interacción en
algunas ciudades fronterizas en
los estados de Chiapas, Tabasco
y Quintana Roo y su colindancia

con los países de Guatemala y
Se trata de un proyecto único en
Belice. La producción ha girado en su tipo dentro de las publicaciones
torno a las siguientes tres líneas realizadas recientemente por la
de búsqueda temática: La linea Universidad Autónoma de Nuevo
fronteriza, el espacio físico, el León y conviene mencionar que la
paisaje; las personas y grupos que investigación~creación es uno de
confluyen en estos territorios; el los campos menos explorados en
contrabando de cosas y el trasiego las Artes Visuales de la localidad.
de las personas entre los países Por este motivo es fundamental
o en el interior del territorio mencionar que los textos que
nacional (entre ciudades del mismo contiene, tanto el prólogo de Javier
estado, inmigrantes rurales, etc.). Toscano, como la introducción de
Los lugares seleccionados son Mariela Arrazola, fundamentan
significativos de la frontera sur a nivel teórico la práctica de
y tanto las esculturas como las creación de Marcela Quiroga
intervenciones han sido construidas quien a manera de etnógrafa,
con objetos y/o procesos que observadora, pero sobre tomo
funcionen simbólicamente para los como artista visual se dio a la tarea
grupos o habitantes de la zona y de trabajar en un campo fértil de
en colaboración con ellos: objetos contenidos, sefiales y silencios
útiles para el trabajo, procesos aparentes en el territorio de la
de transformación de materiales, frontera sur de México.
técnicas de fabricación artesanal,
ropa, donaciones, entre muchas
Rocío Cárdenas Pachcco
otras construcciones.

DESIERTO EM LA PALABRA
f•J amor ◄ 'S ll n:t
uuhe '"iajera
l.lb•lló ,x,,•i,,.

El amor es una
nube viajera
Remando Garza
UANL
2017

igo Hernando y se me
alborota el corazón por
aquellos afios en los que
recién llegados a Monterrey tuve el
privilegio de su amistad. Ni bien lo
vi, lo traté, supe que era Otro, así
con mayúscula. Otro tan diverso
a mí, tan engendrado en su tierra,
tan de aquí de México y de México
el Norte y del Norte China y de
China la mágica confluencia del
decir sin decir, del narrar sin relato
y del relato sin anécdota. Fábula
del ojo y de la palabra, fábula tan

68

antigua como el mundo que dice y
al decir niega y al negar ilumina lo
que estaba escondido.
En esta antología de sus obras
cortas , El amor es una nube viajera,
redescubro aquel muchacho junto
al otro amigo Reynol Pérez, que
alegraron mis primeros dias en
Monterrey. Ylo redescubro porque
en su palabra germina la nostalgia
de un pasado infantil que se tomó
por cierto y por feliz y al mismo
tiempo un presente aterrador que
ha dado por tierra con aquella brisa,

�CABALLERÍA

aquel fulgor. Qué quiero decir con
todo esto. Hernando es suave, es
afectivo, se conmueve fácil, nunca
se violenta, está atemperado,
organiza su palabra como sus actos
con la deferencia de quien abre
los brazos a un convite único y
suntuoso: su tierra. Y no obstante
existe la pérdida, la desolación, y la
violencia del paso de los días.
Si en "El amor es una nube
viajera", el primer texto de esta
antología, Marai y Nico son ícono
y luego signo y finalmente símbolo
del devenir del amor y sus derrotas,
si no verse presupone la presencia
ausente, si el paisaje dice monte, dice
monta.fia que parece volcán y quiere
estallar y no quiere y en él caben y
habitan un hombre y una mujer que
se trastocan constantemente como
si fueran todas las generaciones al
mismo tiempo desde un tiempo
inmemorial hasta un futuro donde
se ha perdido la humanidad ,
entonces la obra alcanza la
dimensión de un paradigma. En
ella todo es alusión al contraste de
la tierra que se ha habitado y la que
se habita ahora, al árbol y la corteza
de ese árbol y al rascacielos. Y si la
derrota es mucha en los campos por
su silencio y su vacío, las carreteras
y las metrópolis no han ganado
nada porque se han vaciado de
vida como se ha vaciado el amor de
ambos, este hombre y esta mujer
que se hablan sin saberse o se saben
cuando se recuerdan el uno al otro.
Del mismo modo en "Diarios
de la canícula" hay dos hombres
que son todos los hombres, como
le gustaba decir a Borges, y estos
dos, al igual que la pareja anterior
son representación, vale decir
teatro, vale decir actores en el acto
de cruzar el desierto, la frontera,
los límites, el punto exacto donde

la realidad se metamorfosea en
alucinación. Son también ellos
mismos ligados a una familia o un
afecto o un hogar en alguna parte.
Otra vez son presencia y ausencia,
el sol los achicharra, habrá una
parte de ellos que quedé hecha
jirones en medio de la quemazón,
habrá otra parte que ha de regresar
a algún sitio de la memoria, a
algún lugar donde alguien pueda
reconocerlos.
Así cada obra es emergente de
lo que ha desaparecido, de lo que
retenemos a través de un diálogo
con los ecos del ayer y la costumbre
y cada personaje es la encarnación
de una parte del amor, de la
a1nistad, de la sangre en donde se
naufraga no por indiferencia, sí por
el paisaje devastado de la historia de
nuestros pueblos y nuestra gente.
Estas no son historias individuales
aunque lo parezcan, son la materia
de nuestros suefios, a la manera en
que Shakespeare retrata lo humano
en su marco histórico, la materia
de la que estamos hechos. Olvido,
quiebre, fragmentación de la tierra
de Hernando. Su tierra, su familia,
sus hermanos.
En "La ciudad dorada" la
dedicatoria a su amigo Reynol es
una alusión asimismo a la obra de
aquel también dramaturgo. Dos
mujeres, dos viejas, dos jóvenes,
dos intemporales caracteres
producidos por el tiempo que se
descalabran en el tiempo sin tiempo
de su trashumancia. Irse, salir,
llegar a alguna parte, encontrar una
cartografía para lo que se anhela,
como si fueran Las tres herma11as de
Chéjov pero a nuestro modo y época.
Que Homero las guíe dicen, sin que
nosotros sus receptores sepamos de
qué Homero se trata. Que les marque
el carino aunque sea ciego o no

esté, aunque sea signo de nuestros
primeros garabatos o alguien
empecinado en trazar una ruta,
¿hacia ninguna parte? Quién sabe.
Lo cierto que estas mujeres parecen
estatuas clavadas al pedregal. Se van
pero alú están quietas, se obstinan en
un viaje cuya recompensa sería pasar
de lo viejo a lo nuevo, de la ciudad
despoblada al cauce común de las
multitudes en las grandes metrópolis.
Pero tes así?, ten verdad la ciudad
nueva contiene el esplendor que se
aflora?
Y la parición es necesaria, la
renovación de la vida, el acto de
parir, la esperanza de la nueva
generación, la mujer Lolita que en
manos de la vieja Dofia Paz pudiera
dar a luz un nifio.
Pero en este universo es puro
cuento eso de la renovación de la
vida, en estas historias el pasado
se ha instalado de tal manera que
aprieta la esperanza y la ahoga,
y si no es el pasado es lo que nos
está esperando, la ciega condición
de nuestros suefios devastados
por la realidad del páramo, donde
las cartas ya no llegan y las fiestas
y el bochinche se han perdido
junto con los maridos, porque esos
maridos también han perdido a la
que fue hembra golosa, muchachas
jaraneras, y luego madres de hijos
que no conocen. Por eso hay que
partir, de alguna manera todo este
universo de seres desolados buscan
la partida como un paraíso.
Y no he nombrado la muerte,
porque Hernando Garza no
la nombra, la encarna en cada
historia, en cada fábula con cada
ser que inventa, que crea desde la
inmovilidad de la pérdida. De su
propia pérdida, de la pérdida del
otro o la otra, del hermano o el
amante, de la madre o el progenitor.

�CABALLERÍA

Esta tradición es mexicana, esta
tradición de nuestro escritor se forja
con los mejores de su literatura, en
él persiste y prosigue la herencia de
la obra dramática de Elena Garro, de
la narrativa de Rulfo. Y sin embargo
no hay imitación, su tierra, este
Norte de fronteras truncas, r1os
secos y senderos 1nortales donde se
acumulan los restos humanos de un
país entero, le provee de un mito, no
de muertos en un hogar sólido, no en
los límites de un pueblo inexistente,
sino la trágica índole de una
trashumancia de sur a norte, de las
costillas de los pueblos, de las costas
del este y el oeste, con la violencia
que presupone el abandono de
lo que hace a los seres humanos
gregarios.

Es como si estas páginas de
Hernando estuvieran engarzadas
en materias que se deshacen en el
aire y en el agua. Cuyos poseedores
fueran asimismo hechos de aire,
humo, brumas, porque lo que está
es lo que se ha perdido y lo que
se ha perdido es lo que se busca
enconadamente sin resolverse
nunca el regreso, la partida o el
encuentro, para que lo perdido
pudiera ser recuperado . Los
pueblos, las casas, las ciudades
no son recintos para encerrarse
sino para salir, porque ellos sufren
la misma erosión de los seres
humanos y se deshacen sin mayor
explicación.
Por lo tanto, lo que aguarda a
los seres y las cosas es el olvido y

70

es precisamente el olvido el que
ejerce su lenta tarea corrosiva.
Así es el olvido el que oscurece la
pantalla, el que pone el hueco sin
fondo, el que deshace los cuerpos
amados. El que trastoca las
ciudades en viejas demoliciones
dando lugar a las nuevas.
"Hay cosas que no termino de
entender", dice Hena.
"Yo tampoco", responde Zita.
"Hay cosas que no tienen
explicación... ", dice Hena.
Una dramaturgia que no intenta
dar explicaciones está tan viva
como para guardar el testimonio
de nuestras vidas en el mundo por
mucho tiempo.

Coral Aguirre

�CABALLERÍA

Party Padre Style,

·····®.....

DE PAULINO ORDÓÑEZ
••••••••••••
uede parecer dificil incluir
referencias al mundo de
la música pop o rock en
la narrativa sin dejarlas al nivel de
mera escenografía generacional o
imagen corporativa de un autor,
pero Paulino Ordófiez (Monterrey,
1974) lo ha logrado con creces en
sus cuentos y aquí está el registro.
Psicólogo, autor también de poesía
y textos para nífios, selector de
discos los sábados por la noche,
compositor de letras para canciones
en grupos indie, tiene como más
reciente libro a Party Padre Style,
doce piezas y un bonus trac1, en los
que las canciones acompafian a sus
personajes como un buen mixtape.
Por sus páginas vemos desfilar
mariachis que acompafian a un
cliente que no emite palabra alguna,
pandilleros en transición al metal,
el punk o la represión, cantantes de
covcrs del rock nacional, fans de luto
por su estrella, coleccionistas de
discos en el (extinto) mercado del
río Santa Catarina, matrimonios de
afios o que van haciendo el hallazgo
del desencuen tro. Alrededor de
ellos está la música que se absorbe
y nos forma, que crea redes en la
adolescencia, tablas de salvación en
el limbo de la juventud temprana,
amuletos que acompafian la nueva
piel de la madurez. Sonidos que
pueden aislarnos o mostrar la
melodía que niega el desamparo.
Ante todo, en este libro la
música enmarca a gente anhelando

de un extremo a otro de la pista de
baile, que espera a una estrella pop
en un cuarto de hotel, que alarga las
tardes de suburbios regiomontanos.
Desde "Serenata" hasta "El video
mató a la estrella del desempleo",
pasando por "Mataron a Selena"
y "Disco fever" el autor captura
detalles específicos de culturas y
lugares sin afán periodístico pero
mostrando soltura y empatía. Son
escenarios que uno intuye ya muy
recorridos, texturas reconocibles
como las de un vinil bien cuidado.
Hay también posta l es del
Monterrey borrado por los afios de
la violencia, cápsulas del tiempo
para el lector que ha compartido su
generación. Destaca en particular el
relato más largo, que le da nombre
al conjunto y retrata a los jóvenes
y adultos de fraccionamientos de
clase media alta o media alta-alta
(regia distinción) alrededor del
peregrinaje tradicional a las playas
de una isla texana.
Darlo puso la patineta nueva ele
Jimmy en el suelo y tomó la suya.
Salió del pequefio cuarto con repisas. Avanzó ele puntillas por la
escalera, a pesar de que estaba
alfombrada. Cerrada, la puerta
del cuarto de Jimmy exhibía
también parte de su historia... a
través de calcomanías. E. T. El
Extraterrestre y personajes de
Star Wars convivían con textos e imágenes que presumían

TÍTULO: Party Padre Style
AUTOR: Paulino Ordófiez

AMO: 2017
EDITA: UANl / Nitro Press

grandes vacaciones: Disneylandia, EPCOT Center, I • San
Diego Zoo ... Las de más arriba
tenían que ver con su vida actual:
logotipos de marcas de tenis,
ropa y patinetas. Vans OFFTHE
WALL, Zorlac, Stussy. PARTY PADRE STYLE: Catchit.
SKATEBOARDING IS NOTA
CRIME, decía la parte más alta.

Ante todo, sus toques de coleccionista no son los de un clavado,
sino los de alguien que un día se enamoró de la música y las historias,
para no detenerse jamás. Como en
un buen DJ set, Paulina Ordófiez
sabe que la secuencia y selección
de cada pieza (alguna tan breve
como la línea "Quería que una canción le borrara el cassette") forma un
recorrido emocional único, una más
grande y personal canción.

Adrián Ruiz

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UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REF UClO DE TODOS P1\ _R;\ L;\ ClJLT URJ\
Ven y conoce las instalaciones de este recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
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EDITORIAL UNIVERSITARIA UANL

�AUTORES

(Santiago, Nuevo León, 1985).
Ha publicado los libros: Caja negra que se llame como a mí
(Bonobos, 2015), Adiós y buenas tardes, Condesita ~uitanieve
(El palacio de la fatalidad, 2015) y La czarigüeya escribe
(Analfabeta, 2014). Los poemas que aquí se presentan
pertenecen al libro Catálogo razonadode alambremaderitas
para hembra con monóculo y posible calavera, que mereció
el Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín y fue
publicado este afio.
DIANA CARZA ISLAS

ROMALD STUA.RT THOMAS ( Cardiff, Gales, 1913-2000).

Fue uno de los principales poetas de la lengua inglesa
de la segunda mitad del siglo xx. Entre sus libros
destacan H'm (1972), Laboratories of che Spirit (1975) y
Frequencics (1978). En 1964 fue merecedor de la Medalla
de Oro de la Reina a la Poesía. En espafiol puede
leerse Antología poética (Ediciones Trea, 2008, edición
bilingue, en traducción de Misael Ruiz Albarracín).
(Bruselas, 1960). Es autor
del libro de poesía El hueco de las cosas (Trea, 2010). Ha
traducido a R.S. Thomas (Antología poética, Trea, 2008),
Clive Wilmer (El misterio de las cosas, Vaso Roto, 2011) y
George Herbert (Antología poética, Animal Sospechoso
Editor, 2014, premio de traducción Ángel Crespo,
2015). Coordina la revista de poesia Mecanismos.

MISAEL RUIZ ALBARRAC(M

la biografía. Autor de La ideología en la obra de Ramón
Lópcz Velarde (UANL), Aproximación a la crítica literaria
(UDEM) y Laflamaeneltiempo (UANL). Ha ensefiado
Literatura Mexicana, a nivel de licenciatura y posgrado.
Profesor emérito de la Universidad de Monterrey.
(Monterrey, 1963). Narrador y
ensayista. Ha merecido importantes reconocimientos
como el Certamen Nacional de Literatura Alfonso
Reyes en 1994. Recientemente publicó la novela Breve
teoría del pecado (2013) y el ensayo El dueño y el creador:
un acercamiento al dédalo narrativo de Sergio Piro! (2014).
HUCO VALD~S

(Los Villares, Jaén, 1974). Es
poeta, traductor, editor y critico literario. Doctor en
Literatura Espafiola por la Universidad de Granada,
donde trabaja como profesor. Forma parte de
numerosas antologías y ha coordinado otras, como
Deshabitados (2008), o Gramáticas del fragmento. Estudios
sobre poesía espa11ola para el siglo xx1 (2011); también ha
preparado ediciones de autores como Luis García
Montero,]. y M. Caballero Bonald, y traducido,junto
a Stéphanie Ameri, obras de Pier Paolo Pasolini,
Henri Michaux y Filippo T ommaso Marinetti. Dirige
la revista Paraíso.

JUAM CARLOS ABRIL

(Monterrey, 1988). Fue
miembro del Se1ninario Permanente de Literatura
Francisco José Amparán, de la ciudad de Saltillo,
Coahuila. En 2016 fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León. Por Comunidad terapéutica
obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven Francisco
Cervantes Vidal 2016. Esta obra próximamente será
editada por Tierra Adentro.

IVETH LUMA FLORES

Ha ejercido la
docencia, el periodismo y la investigación histórica.
Sus lineas de investigación son la transparencia y el
acceso a la información, la obra fotográfica de Pedro
Val tierra, el fotoperiodismo y la historia de la prensa en
México. Como parte de sus estudios de doctorado en
historia, trabaja el "Relato visual del diario La Jornada,
una forma de historiar (1984-2000)".
SUSAMA RODRÍCUEZ ACUILAR.

Actor, director escénico,
productor , maestro universitario, promotor
cultural, periodista , investigador e historiador. Ha
recibido numerosos reconocimientos nacionales, y
de organismos internacionales como la Universidad
de Perpignan, en 2001, Universidad de Buenos Aires
en 2004 y Actores del Teatro Independiente de
Nueva York. En 2008 el INBA le otorgó la Medalla
de Oro de Bellas Artes, máximo reconocimiento a
los artistas mexicanos.

LUIS MARTÍM CARZA.

(Ciudad Victoria, 1976). Es autor
de los libros Una habitación oscura (Consejo Estatal para
la Cultura y las Artes de Tamaulipas, 1997), La leona
(UANL, 2000) y Yorick (Diáfora/UANL, 2008). En 2012
fue becario del FONCA en la especialidad de Poesía.
REMATO TIMAJERO

(Monterrey, 1944).
Maestro en Letras Espafiolas por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL Cultiva el ensayo y

JOS~ ROBERTO MEMDIRICHACA

�AUTORES

PAULIMO ORDÓ.-EZ (Monterrey, 1974).

Ha publicado
las plaquettes Veinte minifaldas (UAS, 2011), y La novia y
sus amigas (UANL, 2015), así como los libros de poesía
Multitudes (Oficio Ediciones / UANL, 2012) y La cópula
(Alabastro Editorial, 2012). Está incluido en el disco
compacto Momento, Antología de poesía contemporánea
(Conarte, 2012). En 2017 publicó su libro de cuentos
Party Padre Style (UANU Nitro Press).
(Villa de Santiago, 1951).
Es narradora. Ha participado en numerosas lecturas,
encuentros de escritores y publicaciones en la ciudad
de Monterrey. Pertenece al taller del Barrio Antiguo
y en 2016 formó parte del equipo que recuperó el
material para la edición de Ring de Vidrio. Narrativa
reunida, de Zacarias Jiménez (UANL, 2017).

Poeta visual y Doctora en
filosofia con acentuación en estudios de la cultura
y literarios. Autora de los libros: El juego de los trazos
y Procesos formativos y expresión creativa en 1a infancia.
Investigadora y académica en la Facultad de Artes
Visuales de la UANL, el Museo de Arte Contemporáneo
(MARCO) y Conarte. Cuenta con diversas exposiciones
individuales, entre ellas "Metáforas de papel" (2016),
"Notas al margen" y "Con dedicatoria" (2017).
AMA FABIOLA MEDIMA.

AIDÉ CAYAZOS COMZÁLEZ

(Monterrey, 1982). Editora, ensayista
y aspirante a calígrafa. Fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León en 2010. Ha publicado
el libro Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura
literaria (Ediciones Intempestivas, 2011).
JESSICA MIETO

(Monterrey, 1975). Es
Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades por la UAM
Cuajimalpa. Crítica de arte, curadora e investigadora en
arte contemporáneo. Ha colaborado en revistas co1no
ArtNexus y Letras Libres y es autora de El arte contemporáneo
revisitado en Monterrey. Los mensajes del presente y del pasado
nos llegan demasiado tarde (Conarte/UANL, 2011).
ROCfO CÁRDEMAS PACHECO.

YERÓMICA c. ARREDOMDO

(Guanajuato, 1984). Es
poeta; obtuvo el Premio Nacional de Poesía Ramón
López Velarde 2014 y el Premio Dolores Castro de
Poesía 2014.
Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de Twitter en una lista de las 140 1nejores
del pais. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.
com.mx

ALBERTO CHIMAL (1970).

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio
"Biblos" al Mérito 2013. Sus libros más recientes son
Antología del caos al orden (Joaquín Mortiz/Planeta,
2013) y La Dueña del Hotel Poe (Ediciones ERA/UANL,
BÁRBARA JACOBS

2014).

(León, 1965). Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
EDUARDO AMTOMIO PARRA

Narradora, dramaturga, ensayista
y docente. Es catedrática en la FFYL de la UANL y
coordinadora de la Escuela de Teatro de la misma
institución. Entre numerosos reconocimientos en
México e internacionales, en 2009 mereció el Premio a
las Artes que otorga la UANL en la categoría de Artes
narrativas y en 2016 el Premio Teatro del Mundo de la
Universidad de Buenos Aires por Memorias del teatro
combatiente. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores
de Arte.

CORAL ACUIRRE.

(Monterrey, 1977). Editor. Columnista
adolescente en El Porvenir, luego editor en Milenio.com
durante la invención del Internet. Fundador de las
revistas La Pared y Mandarina. Vocalista en las bandas
weirdpunk Los Llamarada y El Terror. Integrante del
colectivo Silentwin.
ADRIÁM RUIZ

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017, Año 21, No 95-96, Enero-Junio</text>
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              <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Cuéllar, Margarito, 1956-, Director Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Aniversario de Dolores Castro</name>
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      <name>Narrativa de Zacarías Jiménez</name>
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      <name>Universo Juan Rulfo</name>
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