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                  <text>���Poemas de w1 backgammon / CARLOS DEL CÁSTIU.O / ..
Jugar a ser feliz / DÁYÁIIII C...N■OÁ FLORES/ 9

Más vale tarde. Una estampa de José Emilio Pacheco /
IARRY NEIÚ. / a2

El expulsado del jardín / MARCO ÁMTOIIIIIO CÁMPOS
/12

Tendré un hijo de tu sombra /

Z..URÁ ELIETT•

ESPIMOli / 13

La materia no existe: Anthony Burgess / ÁLIIERTO
CIUN.4L /U

Letras al margen: Algo flota sobre el agua/ EDu...RDO
ÁIIIITOIIIIIO PÁRIU./ a7

Umbral de los relámpagos: escritura de Benjamín
Barajas / .........DRO c...acú. / ••

Plumas al vuelo: Sinfonía del pensamiento/ 11ss1c•
IIIIIETO / 71

La hiperbolización del eroúsmo en Pandara, de Liliana

v. Blum / MORA LUET CAST•LLO •c•1RR112•
Estilos de crianza en El cuerpo en que nací, de Guadalupe
Nettel / SEi.EME YERCAR .. / 32

En torno a RJ Proycct de Gabriel Contreras / 1auo
ORTICÁ/73

Bajo un influjo compartido / 1osi UIIS •cu•RRE / 7..

1

ELímanaror. Cuatro postales sobre Uma /

CÁRLOS

Y!LÁ:rctUU / 35

RTES Y ESPEJISMOS - - - - At\1ATORIA / EMRIO■E RUIZ/ .._.

Polifonías/ CORilÁCUIRRE/51
El territorio interior/ EDC.... ,......., t 57

Acerca de Perfil de mu1cres cicnríjicas de Coral Aguirre /
■IIDÁ LÁRR..z .. ■• !. / 7a

�&lt;IDuANL

•

I 11 U,i,\'-NVHHIT"""'{)!I.UMO

EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

Universidad Autónoma de Nuevo León
Rogclio G. C:nir::a Rivera
Rector
Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Celso José Garza Acuna
Secretario de Extensión y Cultura
Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
~argarito Cuéllar
armasyletrauanl@gmailcom
Director editorial
Nohemí =avala
nohemizav@gmail.com
Editora responsable
Verónica Rodrigue=
veronica.r-@gmail.com
Diseño

Armas y Lccras. Revisra de L1tcrarura, arte y cu/cura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Ano 11, No. 97-98, julio-diciembre
2017, es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Editorial Universitaria
de la UANL Casa Universitaria del Libro, Padre ~lier 909
Pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México,
C.P. 64000, Tel. + 51 81 8329-H26, Fax + 51 81 83294lll.
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Editora responsable: Nohemí =avala Castrellón. Reservas de
Derechos al liso Exclusivo No. 04-2009-061817570300-102,
ISSN en trámite, ambos otorgados por el Instituto Nacional
del Derecho de Autor, licitud de Título y contenido No. H ,918.
otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones y
Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual,
en trámite. l.mpresa por Serna Impresos, S.A. de C. V.. Vallarta
345 Sur, Centro, C.P. 6-f000, Monterrey, Nuevo León, México.
Este número se terminó de imprimir el 30 ele julio de 2017 con un
tíraje de 1,500 ejemplares.
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamenre
reflejan la postura del autor de la publicación.
Prohibida su reproducción rotal o parcial de los contenidos e
imágenes de la publicación sin previa autori:?:ación del editor.
■M

NRTA8A: DIARIO NON-AMOR /

SIN TfnLO / Dl■..0 / 2010

l.mpreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2017

�POESÍA

Poemas de un backgammon
e CARLOS DEL CASTILLO

Tablero
Exterior
El terccrodiJC que era mciorqui pud1cscvcvirlollJ(lndodc lou11ocdc loaL aesto era cordura; caen el seso
amm:lo mcion:ra, tanto habic y mayo1·a1idadocomo sepudiesefaccr complidamicntrc. Eotrosicn /aventura
mando mayorera. que tanto habtcy mayor peligro porque nan es cosa aciia. ;\fas la cordura dcrcc/1acra tomar
del seso aq11cllo que rnte11d1csc /1011111e que mas su pro fi1csc. ede la ventura guardaschomnedc su dmio lo más
que pudiese eayudarse cid/a en lo quefi1csc su pro.
Ai.roi--so '\, ll SABJO, Ellwro de los ¡ucgos

En su cuaderno, la tara imposible:

Sobre la huida tantas veces desaparición.
Oh, tantas maneras de no estar para irnos.
Así, oh, espera o yerra, lo hiperalterado.
Hombres que se están yendo: la escritura.
Escribimos para crear cercados límites, porque
no tenemos talento.
Zafia forma de los jarrones vacíos, del espacio.
Roble junco salvaje. Arrancado de raíz ríspida.
El hombre, que aquí llamaremos Él, rodea por el hombro
a otro hombre, que aquí llamaremos Ella.

Ora hombre ora hombro ora hembra.
Abrimos todo lo que de nosotros atrás.
Encontramos nada antes o todo lo que
no éramos.
Su cuaderno tenía la forma de un espejo.
Límpido, terso, cegador.
Donde el resuello calamitoso del áspid.
Donde la aurora rapaz del entender.

�POESÍA

Señalando la palabra Azul y diciendo Verde.
Él tocó, con su mano izquierda, la cintura de ella
y deslizó, sobre el antebrazo izquierdo,
su mano derecha, arrojándolo
después, levemente tras su cuello.
Él forzó, con delicadeza, un abrazo.
Un abrazo donde ella, activamente,
herida era.
El cuaderno guardaba la forma de un roble.
Se le había nombrado, con anterioridad,
de formas disímiles.
Se le había nombrado: arbotante, velamen,

ministerro, batisfera.
El cuaderno mantenía la voluble persona
del copista.
Decía clemente el pronóstico de la eternidad
y de la infinitud, por separado.
Se lograba, sí, al leerlo del pasado suprimir
el pasado mismo. Escrito estaba:

Escribimos como hombres que.
Escribimos para borrar sobre nosotros la.
Cargamos, mientras escribimos, colegimos
llana espora cuasi estepa.
Campo semántico del color Bruma pronunciado

Sepia.
Hay rostros inimaginables que ocupan espacio
en rostros cotidianos, escribe.
Solía acomodar sobre sus muslos las palabras
antes de citarse.
Danzón dulce bolero disfrazado.
De la ceguera cuya plantación creó un laberinto.

�POESÍA

Él y ella giran en vals imposible. Ralentizados.
Ella respira clavicordios y clavículas.
Son la rotación imperceptible de un cuaderno.
Son la rotación de.
El cuaderno tenía una forma extraña:

(tú).
En el cuaderno:

Estar apenas como quien yo.
Yo era esa suerte polinom.io. Una
máscara.
Él muere de fiebre toda y sus manos son

tal ve.z,
Una danza en aéreo que sigue centrífuga.
Una hoja escrita que palpita.
Un hombre que observa. Otro hombre.
Ella recuesta su oreja sobre el pecho de él.
Escucha el calor. Conductivo de ondas.
Dice:
La construcción de una fiebre tierna, frágil.

En el cuaderno se lee:

La construcción de una fiebre frágil, tierna.
Pertenecer. Permanecer. Oh.
La razón o una suerte de cordura.
La razón, oh, una suerte de cordura.

�POESÍA

Interior
&lt;;zucrrmosagora aqui/abiar de las tablas, que como quier que hayan mcsterdados con que se
megucn que muestran venturaporque ellas se han iogar cucrdamicntrc tomando del seso alli
do fi1crcmcstcr, eotro si de /aventura.
Au-0:-.so \. a S,\JJ/U El libro de los ¡11cgos

Aquí también, como en todo, como siempre, desde el recrudecimiento de la voz
indiscriminada y volátil del velamen, arbotante, batisfera, llamaremos al primer
hombre: Él; mientras que, en segundilla, baja estatura y lóbulo nimio, aquél
tenderá a ser Ella. En las márgenes frías de la ciudad que atesora la calle espacio
y escenario, así como la máxima de esferas que rodean los cuerpos, el lyco que
perfuma el límite de lo escrito. Quiero decir, el baile réspice de lo inacabado:
un baile, dicho fue. Y sobre él y ella caen con premura y señera imprecisión dos
vestidos: lentejuela, azahares, perfección. Resalta, evidentemente, la fragilidad de
uno, el poder de la otra. Y así giran impares. Antebrazos en contraposición de
espaldas. Espaldas de amplitud harta. Ella escribe con silencio su escritura de
clepsidra. Él toma su brazo y en abrazo de zozobra se envuelve. Son unidos. La
fiebre, dice alguno. Siempre hay un hombre tras un cuerpo cualquiera, dice la otra.
Fiebre frágil, se comenta. Calentura de la agudísima y timbre sinfónico; triángulo.
Él, así en estar, enciende un cigarrillo. Ella levanta el rostro. éSe detiene en puntas
alguna vez la espera?
Él inhala.
Profundísimamente.
En vector gaseoso una lanza que se topa
con cartílago afeminado.
Ella inhala. Respira.
Un círculo, que levita impávido sobre el deseo.
Ella exhala.
éQueda en flujo la tráquea?, ése abren en liquen los labios? Él no escribe, nunca ha
escrito. Él sabe del juego de los pares en las fuerzas. Él espera. ¿Cuántas formas de

�POESÍA

aproximarse, de estar? Los círculos de humo nunca se deshacen. Alguien más los
aspira. Ya en alguien sus partes se consumen, ya a alguien que su nariz agazapó.
Ya lo dado descansa en donde ya alguien estornudó. El azar o prueba de cordura. Oh,

el azar, prueba de cordura.

�-=
N

.....

!D

•-a

M

ana está irreconocible. lo mismo sucede con Pablo y René, como si me hubieran
dado a otros por ellos mientras dormia en el sofá. Se lo atribuyo a la edad y a sus
malditos entresijos. Toda la vida por sí sola es muy rara.
Al otro lado de la ventana el sol ilumina una nueva ciudad. Estoy sentado en la cocina,
pierna cruzada, con los túneles vacíos.
- Será por tu bien - me dice Mana, en tanto veo a los pájaros sorbiendo los gusanos del jardín.
- Exageran - digo.
No falta Pablo que llega en su apoyo:
- El papá de Diego ya no lo deja venir a jugar porque lo regafias mucho.
luego de ese tipo de comentarios, agarro la mermelada de naranja junto al guisado
y embarro mis mejillas. Es la única fórmula que me impide regarme con lágrimas.
- ¿Ah, sí? - digo- , ni quién quiera ver a ese chamaco hediondo.
Pablo se va llorando a su recámara a contarle lo sucedido a René. Visten sus uniformes.
- Mira cómo están tus hijos - me dice Mana tratando de asear mi rostro, pero la rechazo
contundente.
- ¿Hijos? los he escuchado cuando llaman a la puerta o cuando hablan por teléfono.
Nunca me acobardé si se trató de defender a mi padre. Es lo que Mana no comprende, como
la vanaglorian y por su respeto son capaces de ahorcar al individuo más noble. No será culpa
del ejemplo o de la herencia, es de la calle, de los amiguitos que se meten a tu casa sin dar el
"buen día~ obligado para todo ser pensante, sea cual sea su edad y educación. Por cobarde no
les he caído a pellizcos porque en estos tiempos ya te pueden meter a la cárcel por corregir a
tus hijos con un par de lecciones, y la cárcel...

�En el instante que los pájaros echan vuelo me dirijo a la bodega. Mana me sigue, vigilando
que no me haga dafio con los muros y las mesas de decoración.
- Me hablas si necesitas algo - dice.
- Bien - comento abriendo el álbum de los setentas- . Agua y unos bizcochos de miel.
- Esos los hacía tu madre... Voy por el agua.
Veo las fotografías del zoológico, la de Martín y yo jugando carreras en la alberca del tío
Enrique, la de mamá y papá celebrando la compra de su primer auto.
- Aquí está el agua y unas galletas que Irídea cocinó - escucho decir a Mana.
Mete el agua y el plato por un agujero de perro que le hicieron a la puerta para pasarme las cosas.
- Seguiré acá.
Ya no se me ofrece nada de ella. Pruebo las galletas de la tal Irídea... Son de avena, no tienen
manjar ni miel. Las tiro al suelo y pienso que a veces la bodega se me hace grande, con las
maderas y las cajas a punto de desbaratarse.
- Un cigarro - digo.
Mana me lo pasa, con encendedor y cenicero. Hago donas y todavía me salen bien.
Permanezco atado a los setentas, con las fotos de Guilmar, Acassuso, López y Santillana;
la de Marcela. Yo tenía tantas fotos de ella pero el día que nos casamos Mana me las echó a la
basura. "Basta de esa nifia", me dijo. Afortunadamente pude rescatar una y la guardé detrás de
otra donde aparezco con Guilrnar.
Marcela es hermosa: tez pálida, labios delgados y pecas debajo de los ojos. La conocí en el
cumpleafios número cien del abuelo Lucho. Cuando estoy en su admiración, oigo que la mujer
que quién sabe de dónde sale todos los días aconseja:
- Seflora, hay cosas que deben remediarse de ínrnediato. Imagínese que en el futuro no lo tenga.
Yo con la foto de Marcela pegada al corazón y Mana suspirando íntensamente.
Luego de darle dos ojeadas al mismo álbum abro el de los ochentas.
Mana e Irídea siguen hablando, se les une Consuelo que como cada semana ha traído un
pastel para mí. Ella cree que sabe de repostería. Yo he querido comentarle que sus pasteles son
de asco, pero Mana me lo ha prohibido, tanto que no me permite saludarla.
- Ricardo agradece estos detalles - dice Mana- . tCómo está tu esposo?
- No lo puedo apartar de la computadora.
- ¿Ya terminó el rompecabezas?
- Ni me lo digas, comadre, cínco mil piezas. Me dan ganas de escondérselo pero luego se
pone como nifio.
Siguen, y me parece extrafio que Mana y Consuelo se traten de comadres. Quizá por la
amistad; no le veo otro camino.
Me topo con las fotos de Samuel, Valentina y Manuel; la de mis padres adquiriendo su
segundo auto, una camionetilla Jeep de segunda mano que trajeron de El Paso; la de Guilrnar y
yo en una mala briaga. Al avanzar aparece Carolina Ramos, que sie1npre se parece a Marcela, a
su tono, al corte de cabello. Aunque claro, ella es una mujer de verdad. Son pocas sus fotos que
termino de ver recordando las noches que entraba por su ventana y luego de hacer el amor me
ponía nervioso de que su padre llamara a la puerta.
Finalmente llega Amanda, con quien me gusta hablar del fut"Uro. "Todos los legisladores
deberían leer a Rousseau antes de querer gobernar", a.firmo. Le fascina la voz de Ronnie Ja1nes
y la música de Zep. Desea ser psicóloga; sabe escuchar sín interrumpir, sin desatención, por lo
tanto se le facilitan las relaciones humanas.
Concluyo con mi padre en tres patas, y no "las tres patas de la noche" con las que Edipo
descifró el acertijo de la Esfinge.

�Cierro el álbum Las sefioras siguen hablando.
- En un mes se te va a salir de las manos, comadre.
Pego la oreja a la puerta para escuchar pero no entiendo lo que dicen.
- Sefiora...
Mana no dice nada por el momento. Pienso: "No hay razón para que el mundo se agite de repente".
Saco el álbum de los noventas, el que tiene estampillas de aviones en la pasta. Lo primero es
un recorte de periódico que habla de la muerte de mis padres ... Paso el trozo. Ahora embarro
mis mejillas con los frijoles negros que están a mi servicio por cualquier eventualidad.
En las siguientes fotografias me veo solo recorriendo el pais. Después vienen Guilmar,
Acassuso y su esposa; Arnanda y su novio Quiroz, un estudiante de filosofía. Todos
acompafiados y yo sin alguien que acabe con mi soledad.
Me observo fieramente en el espejo que exigí colgaran a un lado de la gaveta. "Lodo", digo.
Extiendo los ojos para distinguirlos de mi monstruosa caracterización... Vuelvo al álbum Estoy
junto a Mana en los matorrales de ciencias políticas, en babias y diversos lugares. No están
Guilmar ni Acassuso, tomaron otros caminos, uno el de los números y otro el de las letras. Ya
no está Amanda. Ya no está Marcela y sus pecas: frutos de árbol dador. Ahora está Mana y su
espalda curva, su cuello abrupto, sus dolores de muela... Luego viene René en el hospital; Pablo
montando un caballo. Pronto venimos los cuatro en todas partes, mas yo en ninguno en soledad.
Antes de terminar cierro el álbum porque después el cerebro... El cerebro es un panal de
abejas asesinas ... Fueron injurias de personas de las que nunca hubiera sospechado. ¿Creyeron
que lo primero que haría al poner pie en la cárcel seria suicidarme? ¿Pensaron que... ? Eso los
nifios y los viejos.
Pego la oreja a la puerta. Iridea se va a la cocina. Consuelo y Mana siguen ahi con sus
bramidos a veces queditos y a veces telúricos.
Alcanza la hora en que Pablo y René llegan de la escuela.
- A limpiar sus cuartos - les dice Mana.
- Obedezcan o no hay feria - los amenaza Consuelo.
Los nifios se pierden.
Decido salir de la bodega cuando Consuelo y Mana parecen haberse ido lejos junto con sus
voces. Limpio mi cara, abro la puerta y me tiro en el sofá, del lado donde están los tubillos de
pintura. Pongo Juega a Ser Feliz con Estefan Bran. Miro atentamente sin que nadie juzgue mi
fanatismo por la transmisión 1nenos popular del pais. Está Estefan con su gesto sandunguero
y el mofio rojo que lleva amarrado en la solapa.
La temática del programa es sencillisima: después de una breve introducción, Estefan toma
prestados a seis miembros del público; los sitúa en una estela de teatro proporcionándoles
cinco botecitos de pintura, dos pinceles y un espejo de rostro. Simplisimo, el que se pinte la
mejor sonrisa en la cara gana un viaje al lugar que desee. Cuando pasan los quince minutos
reglamentarios, los participantes son expuestos a los ojos de la audiencia y el público del foro
vota para elegir al ganador.
Veo placenteramente el final del programa. Entonces, a los pocos segundos que Estefan manda
a publicidad diciendo que al regreso dará los resultados de la votación, llegan Mana y los nifios.
- Despídanse.
Siento que Pablo y René me abrazan, frios, desalmados. Pienso: "Lodazal".
Por fin aparece Estefan y cuando está por leer el papel que lleva en la mano, la televisión se
apaga. Al instante salgo de la casa y subo a una limusina (todo es blanco para mi) en tanto con
mi hermosa sonrisa les digo a Mana y a los nifios - que aterrados me observan:
- iMe voy a Granada! iHasta pronto!

e

11

1

�El expulsado
del jardín
e MARCO .ulTOHIO CAMPOS
ra una puerta sin puerta. Desde que llegó el mensajero de Dios y sefialó la salida
con dedo fla1nígero todo fue menos. De vergüenza yo me cubría los ojos, pero
también por ella, que era solo un llanto y un grito. Su vista miraba hacia arriba que
era mirar a ninguna parte.
Luego de la expulsión, compartimos casa, me esforcé para ganar el pan, nacieron hijos,
pero no soportaba el aislamiento y la quietud. A una puerta sin puerta no se puede volver.
En sigilo un día dejé la casa. No ilnaginé que el mundo era tan grande. No me cansé de
recorrer ciudades, escalar montafias, navegar mares y rios, pero donde llegaba era sefialado
como si vieran la ceniza en la frente. Me sentí forastero y me hicieron sentir que yo era
culpable por no sé qué crimen. En una ciudad devastada alguien me dijo que mis hijos
crecieron y un hermano mató al otro. Comprendí que del tronco solo quedaría la estirpe
maldecida y maldita.
Ya en el final del postrer invierno, solo hay dos cosas que no olvido: la desnudez de ella en
el jardín y su rostro - era un llanto y un grito- a la hora de la expulsión.
Insatisfacción y tristeza persisten y sé que una puerta sin puerta, no solo no se atraviesa,
sino ni siquiera se ve. e

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�POESÍA

Poema
• ZAIRA ELIETIE ESPINOSA

T ENDRÉ UN HQO DE TU SOMBRA

engendrado de hazañas y feroces días
en los que abrir los párpados
era cerrarlos
y cerrarlos era abrirlos
tu oscuridad
un hijo
mi vientre trasiego
dime qué harás con mi semilla
tendré un hijo
que en lugar de llevar tu sangre
llevará microscópicos espejos
con tu rostro
la ausencia tornará su forma
finalmente
mi hijo
tendrá tus ojos
los que conocí ya vacíos de certezas
y en el reflejo de su sangre
que no es mi sangre ni la tuya
se apreciarán los rayos del poder de un dios
creador de todo y nada
porque en el vacío hiriente
concéntrico
existe todo y nada

�POESÍA

dime qué harás con este fruto
que en lugar de llevar mi boca
llevará el aguardiente silencioso
del desierto
tendrá tus mudeces
con todo y su filo que al mirarme
cada vez, mi hijo propio
lastimará mi presente
de tu sombra fértil
va a nacer la vida inerme
dime qué harás con esa raíz
hecha de aire y recuerdo
que en lugar de llevar mis ojos
llevará dos brújulas para encontrarte
una sería suficiente
si te anclaras al pasado

mi gestación va a ser larga
punzante
tendré miedo de escuchar
su llanto preludio al canto de la noche
miedo de verle el rostro
moldeado de tus silentes besos
temor a parir después de tantos años
a una criatura con
sangre de viento
hecha de nosotros, pero no de ti
solo de tu sombra

��AMATOMIA DE LA CRITIC4

I.PóRTICO
nte el conjuro de las palabras que el poeta
recrea en las soledades del pensamiento, de
a piedra labrada por huellas del viento, de
la suma de versos que conforman una selecta poesía,
el agudo ensayo, el inquietante aforismo se confirma
la vasta promoción culrural que ha realizado por más
de dos décadas el escritor Benjamín Barajas (Villa
Madero, Michoacán, 1965). Poeta, aforista, ensayista,
maestro y promotor cultural, no se ha ausentado de
abisales atisbos y análisis de cr1ticos y ensayistas
seducidos por una creación particular de un autor
que decanta la palabra, asume los géneros literarios

A

del siglo xx para adentrarse en los umbrales de una
nueva centuria, donde el relámpago del instante, del
microensayo, son fe y constancia que inició con el
poemario Divagando en la voz (UAM-Iztapalapa, 1987),
Tadrio (Verdehalago, 1992), Empieza el aire (UAMAtzcapozalco / Verdehalago, 1996), Luz de la memoria
(Ediciones del lirio / Enkidu 1998), La gracia inmóvil
(Ediciones del lirio / Tintanueva, 2002), Mirada
adversa (Fundación Cultural Trabajadores de Pascual
y del Arte, 2002), Esencial asombro (2007), Poemas de
agosto (Editorial Doble Sol, 2008) y Ríos vigentes (2010);
los libros de aforis1nos: Microensayos (Tintanueva,

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

2004), Pasión encerrada (Raíz del Agua / Ediciones
Arlequín, 2007), Breves autopsias (Cuadrivio, 2013)
y Jardín minado (Cuadrivio, 2015); y las antologías:
Escafandra (BUAP / Ediciones del Lirio / Tintanueva,
2004) y Breve invención (UNAM, 2015).
Poeta que ha delineado en sus poemas el rostro
del amor, de los caudalosos ríos: espejo, signo, clave
de los tiempos - poética de expresión fluyente, de
"ilnpetuoso y directo embate"- , poesía que no teme a
la palabra, con textos que se alejan de la obligatoria
versificación a contracorriente de las facilidades
rítmicas del castellano, sin que por esto abdique a

naturales influencias: Siglo de Oro, los simbolistas
franceses, el Modernismo y los Contemporáneos,
poesía confeccionada con el tono de Villaurrutia,
la poética de Dolores Castro para reflejar así
instantes paradójicos o cruciales, de presencias y
transformaciones, de lenguaje sencillo, pero con
giros modernos al través de imágenes originales,
temerarias y vanguardistas. Surgió así una poesía
introspectiva, de recónditos espacios, de paraísos
clausurados. Poesía de intimidad, como en varias
ocasiones afirmaba Barajas, acorde a su temperamento
y templanza.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

Anteriormente el crítico
EN BARAJAS HAY UNA activo promotor de
literario Luis de la Pefia
revistas estudiantiles y
OBRA DERIVADA DE UMA libros de divulgación;
Martínez había expresado
IMACINACIÓN EXACTA, SIN atento lector sin fronteras
en La Jornada semanal
(28 de febrero de 1993)
SOSLAYAR EL PLACER DE SU que describió a través de
que: "Benjamín Barajas,
variados textos su visión
LECTURA
personal de la vida; editor
como muchos otros de
su generación parece no
de reconocida experiencia
temerle a reencontrarse con
en su querida revista Ritmo
- trece afios y veintisiete números de ininterrumpida
las formas y los recursos tradicionales de la poesía,
por ejemplo la rima o los versos de arte menor, para
publicación confirman la querencia- y promotor
de diversas colecciones de libros y revistas que ha
de ahí partir a descubrir sus propias potencialidades
expresivas"; suma a esto lo dicho por Arturo Souto
impulsado a lo largo de los afios para respaldar el
en ejemplar epílogo a La gracia inmóvil: "la precisión,
trabajo de escritores en ciernes (entre ellas Navelu,z
es, a mi ver, lo que la voz poética, en este caso la de
que incluyó a autores como Agustín Monsreal o
Benjamín Barajas, busca y con depurada frecuencia
Felipe Garrido); ejemplar maestro (reflejado en sus
logra". Lo anterior se resumió en la opinión de Arcelia
ediciones didácticas para bachillerato) y funcionario
Lara en su texto "Los barajescos y la poética de la
en el ya mencionado CCH; estudioso de la obra de
brevedad" (Ritmo, verano de 2002): "poemas breves,
Rosario Castellanos, Dolores Castro, incluidas en
característica que, a primera vista, parece casi una
los Ocho pocras mexicanos (Bajo el signo de "Abside",
obviedad. Sin embargo, desde esta primera cualidad
1955); merecedor del Primer lugar en el concurso
se articula toda una concepción de la poesía; no hay
Correo menor de la UAM Iztapalapa en 1987, por
duda de la brevedad que tiene su poética y esta es
su poemario Divagando en la voz; de reconocimientos
tan compleja que sugiere una relación proporcional
universitarios por su trayectoria académica y del
Premio Interna,zionale per !'Aforisma "Torino in Sintesi"
a la inversa ( o inversamente proporcional) a la
extensión".
2014 por su libro Breves autopsias; pero ante todo,
El presente artículo tratará de ahondar en un
promotor de la lectura.
autor alejado del canon tradicional, explorar esa
En Barajas hay una obra derivada de una
inquietud y virtud ante su poesía - secreta unidadimaginación exacta, sin soslayar el placer de su
que asumió en fina obra (doce poemarios y dos
lectura: "La vida existe para un libro / dice el
antologías) donde plasma la excelencia de la poesía
poeta mientras lee / el universo de los signos. / Las
"con mirada limpia y versos pulcros", tal como lo
palabras son las hojas, / los versos son los tallos / y
sefialó el ensayista Armando Oviedo en "Benjamín
el tronco de raíz/ hace el poema que se nutre/ en el
Barajas: Tadrio" (Sábado , 8 de mayo de 1993) y
umbral de los relámpagos", expresaba en luminoso
magistral aforismo, en palabras de Javier Perucho
poema que es epígrafe de nuestro libro Umbral de los
en su artículo "El aforista mexicano" (Excélsior, 23
relámpagos. Obra literaria de Benjamín Barajas (INBA,
de noviembre de 2014): sentencias que duelen, a
2017). Percepción misma que Barajas tiene de la
pesar de haber sido escritas amorosamente. Es así
poesía, su querencia natural expresado en su libro
como se da fe y presencia de sus poemas, del viso
Pasión encerrada: "la poesía no puede ser religión ni
autobiográfico, de sus ejemplares aforismos, de
templo porque no considera a su lector como un
la transición al cuento breve, de sus primigenios
feligrés ni tampoco lo adiestra para la vida eterna. La
artículos periodísticos, de los intentos teatrales, del
poesía no es filosofía porque no se abisma en el vacío
telúrico ensayo que en suma delinea su trayectoria
de la muerte del ser para recrear su soledad mental
y su olvido. La poesía, en cambio, busca llenar al
como narrador: desde el incipiente escritor en el
Colegio de Ciencias y Humanidades; alumno en la
hombre de contenidos vivibles. La poesía es corazón
Universidad Autónoma Metropolitana~Iztapalapa;
y boca, pan y palabra".

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

2. PAMORAM.A. NISTORIOCRÁFICO
El sendero de la recepción crítica de Barajas tiene
dos momentos: la realizada por escritores afines a su
desempefio estudiantil-académico (UAM Iztapalapa,
Colegio de Ciencias y Humanidades, UNAM) y
la publicada en revistas literarias y suplementos
culturales a nivel nacional e internacional. Una de
las primeras resefias apareció en la revista Desde el
sur (julio-septiembre de 2000) realizada por Israel
González en torno a Luz de la memoria: "hace suyo
aquello que ve, penetra el mundo, no se queda en el
umbral del día sino que se integra a su movimiento,
recorre sus jardines, sus pasillos, el haz y el envés". En
1992, Antonio de Galicia dio a conocer un texto sobre
el recién publicado Tadrio en la revista Tierra Adentro
(septiembre-octubre de 1993) donde comentaba la
cercanía del autor con José Gorostiza y Carlos Pellicer,
también con el gran maestro espafiol Luis Rius,
traducido en ese rasgo de alejamiento de Barajas de sus
contemporáneos que acudían a la poesia desparpajada
y mimética. Un afio después, Jesús R. Cedillo sefialó
en una resefia en La Vanguardia (1993) sobre Tadrio:
"hay una ingenuidad (digamos) auténtica en estos
textos: lo mismo que siente un nifio al contemplar
la madrugada en una playa que los sentimientos
primigenios del hombre como asombro natural ante
las cosas. Una poesía sin mayores pretensiones (que
un simple) que el mismo canto". También Guillennina
Montes de Oca publicó un texto sobre la presentación
de Tadrio en el periódico El Universal.
Cuando salió publicado Empieza el aire, Dolores
Castro hizo el epílogo en donde afirmaba "que un libro
como este, en virtud de la sutileza de sus imágenes,
y la luminosa levedad de lo que expresa, y el valor de
lo expresado, contribuye en forma importante a la
mejor tradición de la poesía". Por su parte, en el ya
mencionado epílogo que escribió para La gracia inmóvil,
Arturo Souto destacó la precisión, lo breve, lo sintético,
quintaesenciados en sus poemas: "el lenguaje la materia
con que están hechos tiende a elegir las palabras más
sencillas y exactas. Esto último: la precisión, es, a mi
ver, lo que la voz poética, en este caso la de Benjamín
Barajas, busca y con depurada frecuencia logra".
Para el libro Escafandra el editor y poeta Federico
Corral Vallejo preparó un amplio epilogo titulado

"Escafandra espasmos de luz en la memoria", donde
distinguió las particularidades que envuelven la
poesía de Barajas: su génesis poética, cadencia rítmica,
constancia de luz, memoria, sueflos, tacto, cuerpo,
sombra, mirada y deseo. En ese mismo ensayo recogió
la opinión del poeta Obed González: "Benjamín recurre
a sus fantasías y recuerdos para plasmar sus vivencias y
emociones, provocando imágenes con un movimiento
musical que envuelve los sentidos". La poeta Mariana
Bemárdez ha sido atenta lectora de las primeras obras
de Barajas, publicó dos resefias, una de Escafandra y
otra de Mirada adversa en donde destacó la presencia
biográfica y los rasgos esenciales de sus temas.
Apareció en el afio 2008 Luz y memoria. Ensayo
sobre la obra literaria de Benjamín Barajas (CEIDSA,
2008) del mismo Federico Corral Vallejo (la obra se
gestó a partir de que este último dirigía la editorial
Tintanueva, en donde Barajas publicó dos libros:
Microensayos y Escafandra). En la presentación de dicho
libro en la Casa del Poeta Ramón López Velarde, se
destacó que la luz y la recuperación de la memoria son
aspectos que se reiteran en los poemarios de Barajas,
lo que representa una entidad, un símbolo que anima
la mente y el espíritu del hombre.
Al publicarse Escafandra, la poeta Dolores Castro
realizó una amplia presentación publicada en la
revista Ritmo (octubre-diciembre de 2010) en donde
lúzo un fundamentado repaso de los poemarios que la
integraban y comentaba que Benjamín era un "poeta
de versos breves y dos veces buenos, hombre que
contempla, sufre e ilumina el mundo". En ese mismo
afio realicé un ensayo sobre Ríos vigentes publicado en
2010 en Ritmo, lo que se tradujo, dos afios después,
en la primera entrevista que indagó plenamente su
biografía, formación literaria, propuestas poéticas
y una amplia revisión de su promoción cultural
(publicada originalinente en Ritmo y retomada para
el ya mencionado libro Breve invención, con el titulo de
"Homenaje a la palabra").
Por su parte,Jesús Nolasco, profesor del Plantel
Oriente del CCH, realizó la primera resefia (Ritmo,
mayo de 2012) sobre la faceta de ensayista de
Barajas, esto en cuanto a su libro La terquedad
relampagucante, en donde destaca la virtud retórica,
el elemento histórico, la integración, la alusión a
las voces femeninas, los vasos comunicantes entre

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

autores, tiempos y épocas. Por su parte, el ensayista
Javier Perucho, en el texto "El aforista mexicano",
aborda Breves autopsias y sefiala que su lectura le
"ha dejado un aprendizaje, un placer unívoco y
la certeza de que el género por los empefios de
este escriba desengafiado, logrará el sitial que
le corresponde en la República de las Letras. Su
defensa, legitimidad y confianza en la legalidad de
sus formas nos corresponde a nosotros, lectores de
Benjamín Barajas".
Recientemente destaca el amplio artículo "Breve
invención de Benjamín Barajas. Heridas con flechas
envenenadas" publicado en la Revista de la Universidad
de México ( octubre de 2015) por Guillermo Vega
Zaragoza, donde se estableció un interesante
cuestionamiento: "lcómo puede ser breve una obra
con tal cantidad de libros? Lo es porque tanto en
la poesía como en la prosa, Barajas ha apostado
por la concisión, lo sucinto, lo preciso". Un aporte
significativo de Vega Zaragoza fue establecer que
sus aforismos son certeros, contundentes, en esa
realidad que siempre ha sido fragmentaria.
Rebeca Rosado Rostro escribió una resefia (Ritmo,
mayo de 2013) sobre el Diccionario de términos literarios

y afines (Edére, 2006) que realizó Benjamín Barajas
donde estableció que si bien pueden destacarse
muchos atributos de esta obra, resalta la precisión con
que define términos básicos que corresponden a tres
campos o disciplinas del saber literario: la métrica,
la retórica y la teoría. No es la única referencia sobre
este Diccionario; Héctor Isaac Lomelí Carrillo en su
tesis de licenciatura realizada en la UNAM (2012)
Los diccionarios de términos literarios: un comparativo entre
Ayuso, Barajas, Beristaín, Estébanczy Marchese,Forradellas,
analizó su propósito de ofrecer una mirada amplia
y sencilla de lo que necesitan saber alumnos y
lectores en general para realizar trabajos de lectura,
interpretación y análisis de textos, así como brindar
"la información elemental" para profundizar en las
fuentes respectivas. En la extensa obra de Hiram
Barrios Lapidario. Antología del aforismo mexicano (1B69,
2014) publicada por la Secretaría de Educación del
Gobierno del Estado de México, apareció recopilado
Barajas. Dolores Castro escribió en el afio 2015 una
"Presentación" para Breve invención. Antología personal,
que retomó valoraciones previas sobre Divagando en
la voz, Tadrio, Empieza el aire, Luz de la memoria, La gracia
inmóvil, Mirada adversa y Escafandra.

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�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

Aunado a este panorama historiográfico, considero
significativo agregar otro elemento: la biografía.
En palabras de Octavio Paz: "la vida no explica
enteramente la obra y la obra tampoco explica
la vida. Entre una y otra hay una zona vacía, una
hendidura. Hay algo, ese algo es lo que se le llama
creación artística y literaria".
3. PRIMERAS IMFLUEMCIAS

Es necesario destacar a los escritores que se cribarán
en la obra de Barajas. Aunque hay un claro sendero
que parte con la narrativa de Rosario Castellanos,
se afianza con la poesía de Dolores Castro y se
consolida con la obra de la Generación de los Ocho
Poetas Mexicanos , también hay significativos
antecedentes que van desde San Juan de la Cruz
o del divino Garcilaso: "me considero un lector
de los poetas del xv1 y xv11, de los Siglos de Oro,
es decir, si tú me preguntas qué obras seguiría
leyendo, yo te contestaría que las de Garcilaso, San
Juan de la Cruz, Sor Juana, que es un ícono para
el país, pero para mí es esencial [...] hubo épocas
en que copiaba varias veces cánticos a mano, a ver
si se me pegaba algo". Aunque en dos aforismos
de Pasión encerrada Barajas afirmaba con fruición:
"Es necesario estar muy triste para leer a los
poetas románticos del siglo x1x" y "Casi todos los
escritores románticos del siglo XIX mexicano tienen
el empaque de un maestro rural" , de dicha centuria
decimonónica, tienen influencias de Manuel Acufia.
En Mirada adversa se dejaban entrever influencias
poéticas como el espíritu erótico del poeta luis
Cernuda.
En cuanto a los Contemporáneos, hay
afinidades con José Gorostiza y Carlos Pellicer
(ante todo en Tadrio con el instante que perdura)
y Xavier Villaurrutia. De la Generación de Medio
Siglo, hay simpatías con José Emilio Pacheco, así
como con Ho1nero Aridjis y Rubén Bonifaz Nufio,
ante todo en el ritmo, sombras que ha asimilado
y transformado en otro lenguaje. Y con Jaime
Sabines en la conjunción de rimas asonantes.
Otra influencia que considero itnportante es la
del poeta Antonio Castafieda (a quien le rindió
homenaje en Empieza el aire, sin olvidar que le hizo

una entrevista y escribió un ensayo sobre su obra),
pero ante todo por su trayectoria como editor y
director en editoriales independientes, colecciones
de libros y promotor de revistas literarias. En el
ámbito universal, se reflejan vasos comunicantes
con Jean Genet, Vicente Aleixandre, T.S. Eliot,
Emily Dickinson, Fernando Pessoa, Dante, San
Agustín, Nietzsche, Kant, Schopenhauer, Rulfo,
Arreola... , diálogo intenso de Barajas con diversos
autores y obras.
El interés de Barajas por la poesía de Dolores
Castro se consolidó a partir de su tesis de maestría
de literatura Iberoamericana. En ella estableció
que aunque por temporalidad pertenecía a la
Generación de los Cincuenta, su poética no tenía
antecedentes en la lírica mexicana de ese periodo,
sino de influencias ubicadas en una tradición más
amplia, de índole moderna, en una plena conciencia
del oficio y la reflexión sobre el lenguaje, traducida
en una poética genuina y personal que, asimismo,
reflejará en una perspectiva sensible del mundo y
una propuesta estética de gran valor en la poesía
mexicana del siglo xx. Esto en cuanto a que Castro
perteneció al grupo de escritores que empezaron
a publicar en 1950 y enfrentaron varios cambios
culturales, su educación estuvo basada en los
ideales revolucionarios que contrastaban con los
temas de Francia e Inglaterra. De la lectura de la
poesía de Castro, Barajas obtuvo la sintaxis del
poema, que es lo más duro de modificar, porque
las metáforas y las imágenes se absorben, pero
la sintaxis de su poesía, indudablemente surgió
de ella, así como la manera de abordar la "tímida
palabra cotidiana" y, ante todo, la brevedad, "en
contención, en tiempo vertical que mantiene
erguido al poema y al lector".
.._ LA OIIR.A. POÉ11CA•A.FORifflCA

Recapitulando, en total Barajas ha escrito diez
poemarios , de los cuales dos han sido antologías:
Escafandra y Breve invención. Cada uno de los títulos
es significativo, enmarca contenido, da aura e
identidad. La obra poética-aforística de Barajas se
puede estructurar en tres vertientes. Titulé la primera
"Renombrar el mundo" y abarca un período de once

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

afios desde Divaga11do en la
poesía se descubre a
EL
PAISAJE
Y
LA
DESCRIPCIÓN
voz. Tadrio, Empieza el aire
partir de las paradojas
hasta Luz de la memoria.
RURAL SIEMPRE ESTUVIERON donde imperan el
Acudo a lo dicho por
EM ÉL. PAISAJE Y POESfA, arrebato y la frialdad, el
Guillermo Vega Zaragoza:
desenfreno y la cautela.
REUNIDOS, CONJUCADOS POR Las palabras no solo
"el poeta - como si fuera
son un fin, sino motivo
el primer hombre sobre la
LA VERSATIUDAD DEL VERSO.
Tierra- se dedica a nombrar
de sospecha , de duda.
y renombrar el mundo, que
U na conciencia del
es un mundo diminuto, no solo por la forma poética
oficio frente a la inspiración y la animosa actitud de
adoptada versos breves con un especial cuidado en
rigor poético frente al espacio, la ausencia, la pasión
la composición y la música del poema sino por los
de lo disperso y el tiempo, una de sus inquietudes
temas, sujetos y objetos de su atención: la naturaleza
poéticas y ensayísticas.
encerrada en el jardín, sus habitantes (aranas, moscas,
mariposas, abejas, aves, palomas, gaviotas, águilas); el
ZOOLOCIA PORICA
tiempo de la infancia, el contraste de la luz y la sombra
y, sobre todo, el silencio".
Gusto por la "imagen transparente" como sefialó
Nombré la segunda etapa "Nuevas dedicaciones" y
Dolores Castro (acudo a la definición que dio sobre
abarca cinco libros: La gracia i11móvil hasta Ríos vigentes,
la imagen Pierre Reverdy como "nacimiento de la
donde se introducen los temas eróticos, amorosos,
asociación inesperada de dos objetos lejanos") y
el cuerpo, el deseo, la ausencia del ser amado; sin
que Barajas asumió en raigambre de su infancia
embargo - sefialaba Guillermo Vega- el poeta no
y juventud como lo sefialó en la entrevista que le
renuncia a los temas del periodo anterior sino que los
realicé en el 2012: "del campo surge el gusto con
integra y profundiza. De nuevo parece lo diminuto en
la imagen, también por el ritmo. Mi poesia es muy
rítmica, aunque pareciera verso libre, está hecha de
el ámbito de la carne y de la sangre, pero ahora con
la observación más amplia del mundo, que incluye al
octosílabos y de rimas asonantes, casi no le encuentro
otro y a los otros. Finalmente, en la tercera vertiente,
sentido a una poesía que no sea rítmica". Esto aunado
"Transición al relato breve", predomina el aforismo,
a una temprana visión que expresó Barajas a Resalía
abarca los libros: Microensayos, Pasión encerrada, Breves
Rangel López ("Necesario un cambio en la actitud
autopsias y ]ardí11 minado.
frente a la poesía", Ovaciones, 9 de enero de 1992): "la
poesía actual es de ruptura, abandona las estructuras
tradicionales de escribir, como por ejemplo, los versos
5. LA l!STRUCTURA. DE LA CREACIÓN
medidos, la rima y la anécdota, y pone énfasis en la
Ya el maestro Arturo Souto en su epilogo sefialaba
imagen y la forma como se expresa el posible mensaje,
los entrepafios, 1notivos e imágenes que estructuran
en lugar de contarte historias".
el andamiaje poético de Barajas: "inexorablemente
Aunque desde los doce afies Barajas vivió fuera de
obsesiones de todo escritor, a primer oído pueden
su natal Michoacán, fue fiel a la herencia provinciana.
parecer un tanto herméticos, abstractos, intelectuales
El paisaje y la descripción rural siempre estuvieron
en efecto: tiempo, espacio, ausencia, pasión de lo
en él. Paisaje y poesía, reunidos, conjugados por la
versatilidad del verso. Esto se traduce en naturaleza
disperso, imposible llave... , pero lo que subyace, y
se desborda, es sobre todo un estado de conciencia
e individuo que se enlazan, se retroalimentan, ya que,
profundamente sensible, emotivo". Es así como en
sefialó en la entrevista "Homenaje a la palabra"; "quizá
Barajas hay un trabajo minucioso y preciso con los
no he escrito muchos poemas del paisaje porque creo
recursos que le han sido conferidos: las palabras,
que hay que hablar de un paisaje más bien sentido y
donde gracias a sus cualidades intrínsecas de sonido
no descrito como algo exterior. Me falta un poemario
y sentido, adquieren un significado en sí mismas. Su
donde pueda hablar de un paisaje más personal".

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

Zoología poética, con raíces de un origen rural que
se tradujo en la estampa poética, que apareció desde
sus primeros libros (en Tadrio Alfredo Herrera Patifio
recordaba "una arafia o los ojos de oro de los tigres, reales
o imaginarios, mansos o fieros"). Asimismo, hay varios
poemas de Barajas en tomo a los pájaros en general, el
águila que surge, "el salto universal del tigre", pero ante
todo, la arafia ( el animal más sabio y silencioso por astuto
e indiferente): "pende del vacío/ del último suspiro/ de
su cuerpo imaginado"; o "la arafia sigue fiel / al discurso
de la línea./ Ha muerto - sin saberlo- , pero suefia / en
algún punto/ que está viva"; y "Huérfana del agua/ la gota
pende. / Como arafia que ha olvidado / el secreto que la
teje/ se contiene".
Con las aves de "eternidad profunda", evocación de
"ese volar nosotros / en suefios de paloma / y palabras
/ y bebida" que en Tadrio anunciaba (en celebración,
como ronda infantil resguarda el andar del ciempiés). Y
el poema "10" de Empieza el aire, excelso en la imagen de
violencia, de la sangre que tifie de rojo la escena de cacería
(evoca al "Romancero gitano" de Larca en dos carmines
versos: "Trescientas rosas morenas / lleva tu pechera
blanca"): "Un ciervo trae su luz / que lo cautiva/ que lo
aquieta. / El jaguar cobra el impulso/ vuela./ Cae sobre la
piel / que se enrojece en el desliz /dela fuerza carnicera".
Sin olvidar aforismos memorables como "Para los
elefantes la muerte es un culto de huesos y esqueletos,
para los hombres un montículo de tierra" (Pasión
encerrada); o "Anaconda: reflexiva y metódica" y "El talento
del buitre subyace en nuestros genes, esto se aprecia en
la expectación que nos despiertan los accidentes, los
cuerpos mutilados y flotantes en los canales de desagüe"
(Breves autopsias).
DEL EROTICO AMOR

Poesía en donde "desnudarse es el acto 1nás humano
que conozco", de expresión cercana al enamorarse una vez sefialó que "el amor es siempre una experiencia
inconclusa" que "la felicidad es un medio para posponer
la libertad"- y que en cuanto al erotismo trabaja la imagen
para seguir a pie juntillas dos de sus aforismos: "Uno va a
la iglesia a escuchar el pecado, luego sale a practicarlo" y
''Todo cuerpo humano suscita la batalla verdadera entre
Dios y el diablo". En Jardín minado reflexionaba que "El
erotismo es la falsa línea intelectual del sexo, las torpes

divagaciones de los especialistas en sus diálogos de
frontera son 1neras fiofierías, telón para los esclavos del
instinto". Conjugación de lo anterior es una geografía
sensual como ensu poema "Mi deseo" de La gracia inmóvil:
"Mi deseo se amolda a tu figura/ y repite aquel derrumbe
/ del agua ornamental/ sobre tus muslos, pura. / Mi deseo
tiene tu brillo,/ el tacto de animal / que sabe proceder/ en
superficies con holgura".
El simple placer se convierte - trasciende- en la
ferviente devoción hacia el objeto amado, traducido
en cinco senderos que Barajas recorre: el cuerpo como
templo de las sensaciones, la 1netáfora hagiográfica,
la nostalgia sensual, el despertar a la sexualidad y un
lenguaje depurado. Experiencia que lo erótico, la vida y
el tiempo hacen comprender y aunque en sus aforismos
se diluye la felicidad, que es cosa pasajera, existe el poema
"Feliz", de Mirada adversa, que remite a las posibilidades
del bienestar libre de ataduras morales, del goce de la
vida: "Feliz debiera ser/ el que sintió partir / su cuerpo
en dos. / Feliz el rostro / y el nido de las manos,/ feliz el
cauce y su monstruosa forma. / Feliz debiera ser / el que
lanzó su cuerpo al mundo/ y liberó hasta el sentimiento
más recluso".
EL HUMOR

Se percibe el velo anti-solemne, como suprema manera
de compasión hacia los hombres que permite advertir,
incluso en los momentos de tragedia y desolación, un
aliento de profunda ironía con que la existencia suele
envolvernos. Una obra no de pesadumbre a la que alude
Barajas en su poema "La vida no es muy seria/ en el amor
o en la rosa/ en la imagen perceptible / o en la risa que
provoca" (como bien lo sefialaba Juan Rulfo en uno de
sus primeros relatos: "La vida no es muy seria en sus
cosas", publicado en la revista América el 30 de junio de
1945). Hay nobles antecedentes de este humor e ironía
antagónica de la nostalgia en otros poetas, tal como lo
estipuló el ejemplar ensayo "Descanso de caminantes. La
ironía en la poesía mexicana" de Rogelio Guedea, donde
se destacaba que la ir01úa se afianza con el alumbramiento
de los Contemporáneos (a quienes Barajas, como
se ha visto previamente, rinde homenaje). Todo lo
anterior encontrará cauce en aforismos que abrevan sin
miramientos en lo cotidiano, lo culto, lo escatológico, la
simplicidad de las cosas. Breves ejeinplos:

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

"Buscar la belleza es un absurdo, lo mismo que el
orgasmo, hay que trabajarla"; "Siempre conservo especial
reconocimiento por los amigos que jamás he vuelto a
ver"; "El excusado es un buen punto de referencia para
desmitificar a la gente con atributos"; "Se dice que en
Tepeaca, Puebla, se preparan los ataúdes más exquisitos
del mundo, dan ganas de morirse con solo verlos".
Finalmente, Hiram Barrios en su texto "Elogio de la
misantropía. Breves autopsias de Benjamín Barajas" (Ritmo,
noviembre de 2013), comentaba a propósito de esa ironia,
intertextualidad y malicia en Breves autopsias: "sólo quien
posea los referentes literarios, filosóficos o históricos
podrá ser parte de esta ruta cultural por la misantropía.
En este sentido, la exclusividad interpretativa del lector
es un escarnio vedado, pero también un carpetazo a la
solemnidad y a los hábitos de lectura".

LO HACIOCRÁACO
Ya desde Tadrio,el escritor Felipe Martínez distinguió
que Barajas tenia "influencias espirituales, al utilizar
detalles de la poesía bíblica que busca la limpieza
del alma"; es así como desfilan ángeles, milagros,
personajes bíblicos, mordaz hagiografía ("Lo que
más me inspira de los santos es su divina demencia,

su condición de víctimas puras"), misticismo poético
más de asunción que devoción: "Discreparás del
cuerpo / con el primer gemido / en la redonda imagen
/ los ojos verán solo/ la ingravidez del ángel"; o "Con
indiscreta indiferencia/ Dios permite que los ángeles
bajen a jugar todas las tardes. / Adquieren otro cuerpo
los efebos/ y con luces reposadas / se entregan al
deseo y al juego", tal como dice "Ángeles" contenido
en Poemas de agosto. Presencia de los mensajeros
divinos, batir de alas, que evocan al Libro de Enoch
en donde se establecieron l os nombres de los
arcángeles de origen divino, plasmados en un mural
en Santa Ana de Palermo en Sicilia, donde el santo
varón Antonio de Ducca escribió un libro sobre
potestades, virtudes y tronos. Barajas también
afirmaba en un aforismo de Pasión encerrada que "Es
necesario tener mucha fe para leer poesía religiosa
mexicana". He aquí dos aforismos telúricos, uno
de la obra de Pasión encerrada: "Dictar la muerte de
Dios es más sencillo que asistir a sus funerales" y
el otro de Breves autopsias: "El cielo y el infierno son
dos metáforas del fuego, la una del amor espiritual,
la otra de la combustión de la carne. Ambas son
expresión de lo humano, tpor qué entonces la
necedad de separarlas?

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�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

LUMINOSIDAD

LA AUSEMCIA DEL SER AMADO

Se parte del siguiente cuestionamiento -que ya la crítica
literaria Arcelia Lara Covarrubias había planteado- :
¿cuál es la exacta proporción de esa necesidad de
dejar constancia de nuestro paso por un mundo de
luz y sombra? La respuesta que da Barajas al través de
su poesía se entrelaza con el apartado anterior en un
retablo barroco de luces y sombras, instantes esenciales,
supremos y divinos que evocan aJames Joyce quien decía
que cuando en una habitación oscura un rayo de sol
atrapaba con delicadeza las motas de polvo, estábamos
presenciando un acto divino; y la constancia de que
Dios existe en ese baile de las motas de polvo atrapadas
caóticamente en un haz de luz, cual fuente inagotable de
lo infinito, ayuda a evocar el paisaje telúrico que se gesta
en el génesis de La Biblia. Este tema se puede encontrar
en fonna más constante en Tadrio, el segundo poernario
de Barajas, donde la luz es una presencia decisiva. Valga
algún ejemplo: "Soy la noche:/ en mí murió la luz/ tras su
recuerdo/ en algún dia". Para Barajas: "la luz se traduce
en un sentimiento vital que permite recrear los espacios
de ternura presentes y pasados. La luz es una fotografia
instantánea, y parcial, de la memoria". Vale como ejemplo,
"Sol" de Poemas de agosto: "En medio de los días sin sol/ el
hombre duerme o canta,/ canta de cansancio. / A lo lejos
sube el humo complicado/ y el hombre suefia con la luz
/ mientras afina los recuerdos. / El hombre que no sabe si
habrá sol/ para entibiar sus huesos".
Es decir, la dualidad se completa con la luminiscencia
presente en los poemas de Mirada adversa: "me anima el
movimiento del fuego de la vida" y adelante "al fondo de la
luz, con suave ritmo,/ asisto a la figura", "el espasmo de la
luz/ nos trajo un cuerpo", "cerca de la luz/ con la tristeza
digna", o "se anima con la luz / el viejo tigre (... ) con vaga
dispersión / la luz/ se aleja", "y esperamos tras el día de
luz perfecta otro portento", "persigue al sol la flor sincera",
"acaso fue la luz vencida bajo la mirada palpitante".
En la poesía de Benjamín la oscuridad siniestra, la
nigredo de la alquimia, se transforma y se ilumina en
un proceso que avanza. Pero, en todo caso, muestra
la pluralidad del tiempo, sin soslayar el erotismo que
asume presencia con desacato en el poema "Búsqueda"
contenido también en Poemas de agosto: "aquí yace la trama
/ aquí está el texto / aquí busca sin tregua la mirada / el
sentido de la luz sobre su cuerpo".

La soledad se define, según Alí Chumacero, como
aislamiento, clausura, destierro, encierro, retraimiento,
soledumbre: "la intimidad más oculta, la más callada
estrella o el correr de la sangre siempre hacía sí mismo".
Tiene noble tradición desde San Juan de la Cruz con
tristes cantos para recordar la dolorosa ausencia
"descubre tu presencia / y máteme tu vista y hermosura
/ mira que la dolencia / de amor, que no se cura/ sino
con la presencia y la figura". Dicho rasgo de la soledad
en la obra de Barajas fue sefialado por Arcelia Lara al
referirse a Mirada adversa: "el poeta, con toda su intuición,
ha nombrado un hecho universal, profundamente
humano; la soledad, la oscuridad de cada uno, qué ironía,
nos hermana con los hombres de otros tiempos y otros
espacios".
Por su parte, Dolores Castro en el "Epilogo" de
Empieza el aire distinguió ese sentimiento como parte
de una "poesía de rima asonante, en adecuación a ese
despertar, a esa aparente sencillez del tema, que cada vez,
sin embargo, cala más hondo en la raíz hundida entre el
suefio y la nostalgia nifia". Yprofundizo en esta definición
de "nostalgia nifia" que signa la obra de Barajas de reposo
gentil, de ausencia enmarcada por el desamor que se aleja
en celaje ocre, de oro que bafia la desolación. Quedan
como dulce consuelo los últimos versos de "Confesión"
(Ríos vigentes): "Al mirarnos al espejo / una alegría
recóndita nos dice/ que la vida acaso nunca ha sucedido".
Hasta aquí fecundas perspectivas, interpretaciones
que no mancillan simpatías, que se adhieren a la figura
de un escritor integral que de manera sabia interpretó en
su poesía un mundo verídico y por lo mismo transpar~
entemente quimérico, tal como lo estableció en un texto
publicado en la sección "Monodiálogos" de su libro Breves
autopsias: "Mi pasado es campesino. De nifio oía crecer las
plantas y los ríos. La abundancia del miedo y de la luz me
nutrió con su ritmo. Fui feliz porque cuando uno es nifio
no piensa en ser feliz. Todo lo que me ha ocurrido más
tarde es solo destino". A esto se anuda lo ya establecido
por la maestra Dolores Castro - mar océano de amistades,
faro de intenciones, puerto de consolidaciones- en el epí~
logo de Empieza el aire: "la sensibilidad se mueve hacia otros
amaneceres, percepciones primeras, que deslumbran y
provocan estupor. Ante la imagen primera fluye, como la
luz y el silencio, la poesía".

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PECDA 2016-2017 ororga&lt;la por CONARTE en la categori,t &lt;le Ensayo dentro de la disciplina Uteratum.

126

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

e HORA LIZET CASTILLO ACUIRRE

E

scribir con el cuerpo era la premisa
inaugural en la apuesta literaria de luisa
Valenzuela cuando recomendaba, antes de
tomar la pluma, apostar el cuerpo entero por una
literatura intensa. Asimismo Margo Glantz nos
brindó diferentes propuestas en las que el cuerpo
se exhibia no solo como el tema del relato, sino
como una posibilidad de explorar las relaciones
entre personajes y argumentos. El cuerpo como una
biografía plena y consistente. Cada parte del cuerpo
habla del entero que es la persona: los dientes, los
pies, las manos, las piernas, la cintura, los genitales,
hasta llegar a las zonas erógenas más íntimas, de las
que muchas veces, se prefiere hablar en secreto.
En el afio 1990 Sara Sefchovich nos sorprende
con su personaje femenino en Demasiado amor: 2 "26
afios y 72 kilos tenía yo al conocerteft y continua su
autodescubrimiento hasta llegar a los 32 afios y 79
kilos. Se trataba de romper estereotipos de belleza y
nos brindó una protagonista chaparrita, morena de
pelo corto con un evidente sobrepeso que aumenta
conforme vive desenfrenadamente. Sin embargo,
el paso de esta historia a la cinematografía nos
proporcionó un personaje con más altura y con cabello
largo, quizá un poco más adecuada a los estereotipos
de belleza dominantes en cuanto a estética visual.
Para hablar del cuerpo humano, más precisamente
del cuerpo femenino, es oportuno ubicarnos en el
mundo de las apariencias en el que nos ha tocado vivir,
la magnificada idea de la delgadez como el estado
perfecto del cuerpo. Pasar de lo sano a los trastornos
alimenticios derivados de la urgencia por estar bello,
así como sufrir un miedo terrible a engordar. 3
1 Novela ganadora del premio José Agustln dcl afio 1990.
3 /.A qué le rengo más miedo, a envejecer o a engordar? Gran parre de
fas conversaciones modernas gira en romo a las dietas, las revistas
de moda habtm de ht dieta m\s efectiva, de la mejor, de la dieta que
desintoxica, por Jo tanto el estilo de vida se ha visto modificado y
los alimentos que antes se consurnlan con desenfado, ahorn temlÍnan por ser alimentos prohibidos. En el Discovery Channcl se han
ido agregando a la cartelera diana varios programas dedicados al
tema de la obesidad. Programas con tltulos sugerentes como "El
hombre 4ue quiero ser·, "Kilo~ mortales·, "El hombre ele 500 kilos·
y su versión [emenina de "la mujer de 500 kilos·. Todos ellos cuentan historias terribles ,tcerca de lo que significa ser obeso y senalan
la culpa y la frusLrnción que ocasiona no quedar en los pesos perfectos, la medida 90-60-90 como estereotipo máximo de la perfección
[emeruna, y 11 defirución y robusteci.rruento de los músculos pectorales y los b!ceps de la perfección del cuerpo masculmo.

El cuerpo cmno espacio habitable ha sido siempre
una excusa para compartir las ideas, las tendencias
de pensamiento, las formas de ver el mundo, así como
el descubrimiento de la sensualidad en sus múltiples
convenciones. Sin embargo, en los últimos veinte
afios nos hemos encontrado con más y más formas
de transgredir los límites convencionales del amor,
el erotismo, el sexo y el deseo, que proponen otras
maneras de abordar la corporeidad sin prohibiciones.
En Pandara, de la virtuosa pluma de liliana V. Blum,
la protagonista que obedece a ese nombre es una dama
joven con características poco enorgullecedoras para
una mujer del nuevo milenio: el sobrepeso, la baja autoestima y la segregación a la que la somete su familia
por no entrar en el canon de belleza, y porque al tener un
apetito voraz y siempre buscar satisfacerlo, atenta contra la autoridad de su madre, enfocada en el bienestar y
la belleza de un cuerpo delgado y saludablemente proporcionado. la hermana de Pandora es una chica ágil,
atlética, delgada y preocupada por seguir la moda. El
único miembro de la familia que parece comprender a
nuestra desafortunada protagonista es su padre y lamentablemente muere cuando recién comienza la historia:
En realidad comer y pasar las horas con mi padre
eran lo único que entonces me traía felicidad. Mi
infancia, un tiempo cruel que parecía interminable,
se extendió hasta mi adultez, como si se tratara de
acuarelas que se mezclan tras un exceso de agua:
durante el tiempo que viví en la misma casa que
mi madre, sin importar mi edad, yo seguí siendo la
nifla gorda (Blum, 2016: 142).

la recurrente alusión a su peso exagerado (al principio
de la novela pesaba ll6 kilos) y por consecuencia a
su corporeidad exacerbada nos remite a la manera
en que las mujeres modernas hacen uso de las
referencias corporales: los estereotipos de belleza, el
concepto del bienestar, la moda y la autoestima como
salvoconductos para ser tomadas en cuenta y, por
ende, ser consideradas como ejemplos elegibles para
formar parte de una sociedad perfecta.
la novela Pandara puede leerse e interpretarse en tres
niveles: el nivel de la narrativa, como fábula con un mensaje
social implícito, y en el nivel psicológico como metáfora de
la sexualidad femenina que puede llegar a ser desquiciante.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

En el plano de la narrativa, el personaje deviene in
crescendo lo que nos descubre una crueldad implícita
encerrada en cada adjetivo que define a Pandora, la
protagonista:

En la actualidad el imperativo del lgoza! parece
haber asumido el comando de las acciones de
los sujetos. Abolidas las coordenadas simbólicas
que otrora ofrecían marco y coco al goce, este
amenaza con desbordarse. El retorno de los
goces prohibidos se patentiza en la escalada
de violencia extrema que inunda todos los
estamentos sociales e intima con el estallido
de los lazos sociales. La violencia imprime su
sello característico a las relaciones entre los
sujetos y de modo particularmente siniestro a las
relaciones amorosas, que, prontamente, devienen
en odio enamoramientos, es decir, relaciones que
oscilan entre el amor y el odio, donde el estrago
se halla siempre presente, en tanto experiencia
devastadora en la relación de un sujeto con otro,
situando a las lesiones y, en algunos casos, a la
muerte del amante infortunado como horizonte
nunca lejano. (Bower y MUfioz, 2013)

La sirvienta había acercado la mesita y depositado
allí el desayuno antes de preguntarle si se le ofrecía
algo más. Nunca la miraba de frente: su patrona
era una gran montafia de carne y ella se empeflaba
en actuar como si no existiera. Pandora no sabía
si su cuerpo le causaba repugnancia o lástima.
No sabía si ese comportamiento cortante y esos
gestos contenidos obedecían al desprecio que la
obesidad le producía o, más bien, a un rencor de
clase. (Blum, 2016: 189).

Alude, en el segundo nivel, a lo que la sociedad y sus
estereotipos de género, belleza, costumbres y tradi~
ciones exigen en la mujer moderna del siglo XXI y que
excluye a las feas, gordas, que sucumben, de manera
vergonzosa, a su pulsión por la comida y el deleite de
los sentidos esparcidos en cada papila gustativa.
En el nivel psicológico y sus diferentes formas
de manifestarse están las parafilias y los excesos en
cuanto a la precepción de sí mismo con el resto del
mundo y la interacción con sus semejantes, así como
el nivel de auto aceptación. Aquí muestra dos visiones.
Por un lado, la mujer que no está conforme consigo
misma por querer quedar bien con los otros y, por
otro, la mujer que está a gusto consigo misma a pesar
de las formas impuestas por la sociedad pero que
renuncia a su estado de bienestar por complacer a un
amante exigente e insaciable.
Gerardo ayudó a Pandora a ponerse de pie y la
condujo hasta la báscula, que marcó cuatro kilos
más. Se miraron por un momento y se besaron.
Ella volvió a acostarse: estaba rendida. Él abrió el
cajón del buró izquierdo y sacó una libreta negra.
Apuntó la fecha y el peso de Pandora anterior y
posterior a la comida. (Blum, 2016: 139).

Nos topamos con la necesidad de la complacencia, el
abandono de sí misma y la relación con las necesidades
del otro, la idea del matrimonio y los sacrificios implíci~
tos entre las partes de los que se relacionan:

Pandora es una fábula hipermoderna,4 en la que las
constantes referencias corporales, mezcladas con las
ideas y el sentir del personaje, poco nos muestran
acción. Es más una historia autorreflexiva en la que
la protagonista cae presa de su inseguridad y su falta
de experiencia al tratar con gente ajena a su familia.
Es tanta su inseguridad que se pone en las manos de
un hombre y, sin proponérselo, va cayendo presa de
su parafilia.
Es condición humana encerrarse en sus vicios y en
este caso el deseo de Gerardo Vieira5 por sentir, tocar,
probar y degustar las inagotables carnes de Pandora lo
llevan al extremo de no poder controlar la necesidad
de engordarla más y más hasta perder el control de su
propia persona y olvidar su papel de médico. Aquí es
justo cuando cabe una reflexión aparte: Gerardo es un
médico con especialidad en ginecología, lo que nos
hace pensar en que su obsesión por las dimensiones
exageradas de un cuerpo humano, hasta llegar a la
.¡ En la hipermodernidad se continúan los proyectos de la

posmodernidad junto con el hipemarcisismo, el hipethedonismo,
la ética, la globalización, las TIC, el reciclaje del pasado, los
derechos humano!&gt; el relativismo y el mercado (Lipovetsky, 2006:
22). En cierta manera cada elemento de esta lista es puesto en
bandeja al hablar ele nuestra protagonISta.
5 8 protagonista masculino de la lustoria, a quien se describe como
un hombre muy guapo, con ojos verdes, delgado con mucho dinero,
con un consultorio propio, y por yuíen las mujeres se derriten

128

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

LA OBSESIÓN, EL FEIICIIISMO, EL EXCESO, LA OBESID.♦ D MÓRBIDA
HIPERBOUZ4D~ LA RENUNCIA A. LA. VOLUNTAD, LA P!aRDIDA DE COM•
CIENCIA Y UBERTAD COMJPC4D0fi CON EL ECOÍSMO ABSOWTO, SIN
OLVIDAR LOS PECADOS DE LA CULA Y LA WJURIA SECÚM LA TRADICIÓN
.IUDEOCRISTl.4MA. SON TEMAS TOC.AMTES A. LA MOVELA DE PAHOOR.A..
deformidad, las encuentra en sus pacientes durante
sus embarazos, ya que las mujeres embarazadas
comienzan con un tamafio completamente normal y al
final de la gestación están más redondas y aumentadas
de volumen. En cada momento de la historia, Gerardo
gusta de las abundancias carnales, por ejemplo, en la
decoración de la casa de su amante hay una pintura
de Botero, en la que se resaltan precisamente estas
dimensiones alusivas al volumen.
Por otra parte, en la escala opuesta del tamafio, se
encuentra el personaje de Abril -la esposa de Gerardo
Vieira- quien hace todo lo posible, de acuerdo a lo aprendido por medio de su madre y sus amigas, por
mantener a su lado al marido, no obstante tenga que sacrificar su propia naturaleza y asuma lo que "para todas"
significa el mantenerse bella, estilizada y renunciando a
su propia estructura corporal natural. Abril se mata de
hambre, va al gimnasio, corre todas las 1nafianas, cuida
bien a sus hijos, trae una camioneta último modelo. Es,
de acuerdo a los parámetros narcisistas, un ama de casa
ejemplar porque todo lo tiene limpio y ordenado. Sin
embargo, Gerardo no la encuentra atractiva. No siente
el más mínimo deseo por su esposa, precisamente por
delgada, porque cuando se casaron, ella era llenita y eso
a él le gustaba. Tan pronto nacieron los gemelos, ella se
mantuvo a régimen y haciendo ejercicio y cada vez se le
sienten más los huesos.
Aquí lo que nos llama la atención es que de acuerdo
a la norma social, ella hace todo por tener a su marido
con ella y el marido, por el contrario, busca a una chica
gorda para tener un ro1nance extramarital. El adagio
de buscar lo que 110 se rie11e parece ser la única respuesta.
De distintas maneras,nuestro cuerpo ha sido víctima

de diversos paradigmas de dominación, los que se
extienden tanto a los "antisociales", como también a
todo el resto de la sociedad. Hablar de cómo el sistema
nos domina pareciera ser siempre medio "conspira-

cionista", pero es justamente a través del proceso de
socialización y normalización que experimentamos
a temprana edad, que la formas de dominación nos
parecen "normales y naturales". (Riethmuller, 2012)

Dentro de la historia el doctor Gerardo Vieira cuenta a
su esposa, que pasó su nifiez y parte de su adolescencia en la casa de su tia, quien era muy gorda pero olía
a dulce y a miel. Él sentía que la vida era eso: comer
por placer. No le cuenta a su esposa el motivo por el
que dejó de ver a la tía y tiene que ver con esta necesidad de cumplir el capricho de masturbarse en el armario mientras la tía duerme. El voyerismo llevado al
extremo hace que su libido aumente y su satisfacción
llegue a su clímax. la presentación de este relato bastante gráfico y sus consecuencias plantean la posible
obsesión de Gerardo hacia la opulencia corporal. No
menciona si Gerardo se sintió abandonado luego que la
tía dejara de hablarle, solo menciona que Gerardo encuentra en Pandora ese paraíso perdido. Las frondosas
carnes de Pandora le brindan a Gerardo la protección
que él sintió que de nifio le faltó.
El relato inserto en esta historia coquetea con otras
novelas y películas en las que la obsesión erótica parece
ser un tema recurrente. 9 semanas y media (Lyne, 1986 o
las películas Hable con ella (Almodóvar, 2002) o La piel que
habito (Almodóvar, 2011) y hasta la novedosa Cincuenta
sombras de Grey (Taylor-Johnson, 2011), al ser cada una de
ellas una imagen de encanto-desencanto-dominacióndeseo. Temas que se tratan son la de la confianza que se
le brinda al captor, en una mezcla de el objeto del deseo
combinado con lo secreto y lo prohibido.
la obsesión, el fetichismo, el exceso, la obesidad
mórbida hiperbolizada, la renuncia a la voluntad, la
pérdida de conciencia y libertad conjugados con el
egoísmo absoluto, sin olvidar los pecados de la gula y
la lujuria según la tradición judeocristiana son temas
tocantes a la novela de Pandara.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

EN PANDORA., AL HACNIFICAR
EL TAMAÑO

DE LA AMANTE,

CERARDO, UN HOMBRE DE
T4LLA NORMAL SE VA HACIENDO
PEQUEÑO CON RESPECTO A SU
MUJER, DE TAL SUERTE QUE EN

\

LA. FANTASÍA. AL MOMENTO DEL
COITO, iL VA. RETORNANDO

A SU ORICEN Y UNA VEZ MÁS
SE JUECA CON LA IDEA DE LA
CESTACIÓN COMO EL PARA.ISO
PERDIDO AL QUE MO HAY
POSIBILIDAD DE RETOR.NO.

•
En la película Hable con ella, Pedro Almodóvar
muestra una metaficción llamada "el amante
menguante", el amante se va reduciendo de tamafio
hasta perderse en la vagina de la amante, y una vez
que ella se queda dormida y la penetra hasta llegar a
su origen tiene la oportunidad de estar dentro de la
matriz, gestándose en otro. En Pandora, al magnificar
el tamafio de la amante, Gerardo, un hombre de talla
normal se va haciendo pequefio con respecto a su
mujer, de tal suerte que en la fantasía al momento
del coito, él va retornando a su origen y una vez más
se juega con la idea de la gestación como el paraíso
perdido al que no hay posibilidad de retorno. Una
especie de Edipo penetrando a su madre trastocando
el terreno de lo prohibido en varios niveles, ya que
no solo se trata de una mujer que no es su mujer
propiamente, es una amante-objeto del deseo-mujer
fetiche. Pandora es una obesa que es tomada como
fetiche y centro de atención de su parafilia. No solo
engafia a su esposa Abril, quien por otro lado está
sometida a las convenciones sociales con todo y que
pone sus salud en peligro, ya que se abstiene de comer
con tal de mantenerse delgada y perfecta.
Pareciera que todo gira en torno a la sexualidad y
a las necesidades y caprichos de Gerardo, pero bien
pudiera ser una llamada de atención a la manera en

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�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

que la gente se abandona con tal de quedar bien con
los otros y olvidarse de sí mis1no. En esta renuncia,
deviene el futuro de Pandora, que a diferencia del
futuro de Abril, es insalvable.
Pandora como ya lo hemos mencionado se somete
a la voluntad de Gerardo quien la monta en una cama
con báscula integrada, anota cada aumento de peso,
le prohibe levantarse de la cama y la nutre, primero
de manera normal en donde Pandora mastica, deglute,
saborea y goza cada alimento que toca su paladar;
hasta que llega un momento en que este vendaje
de ojos que hace John con Elizabeth en 9 semanas y
media, que se torna cachondo y enciende la pasión,
se presenta asqueroso cuando Gerardo le inserta un
embudo en la boca a Pandora para agilizar el proceso
de engorda y con ello el aumento de peso que busca a
toda costa para encontrar en Pandora a la mujer más
deliciosa del mundo. Un guifio a Robert Ledgard,
doctor en La piel que habito insistiendo en convertir al
personaje de Vicente en Vera y, con ello, le niega a su
victima toda posibilidad de voluntad y de humanidad.
En el mismo sentido Pandora renuncia a su pudor al
ser convertida en amante oculta y secreta. Renuncia
a su voluntad al dejarse hacer lo que Gerardo quiere:
una gorda irredenta incapaz de moverse, incapaz de
decidir los alimentos que tomará en cada sesión de
placer. Se convierte en una monstruosidad digna de
un cuento de Kafka y la renuncia a su propio apetito,
porque ya no es capaz de gozar de lo único que para
ella significaba la felicidad, es decir, el comer sin culpa
y comer con ganas , disfrutando y paladeando sus
alimentos.
El final de la historia es doloroso ya que Pandora
involuntariamente se somete a la voluntad de Abril
y termina abandonada por Gerardo, quien por un
lado, participa en un congreso de ginecologia y por
otro, cae en el juego de Abril. Pandora, además es
desatendida por la sirvienta que huye por no soportar
más la imagen de esta mujer deforme y monstruosa,
la sirvienta es incapaz de contemplar este cuerpo
lleno de todo. Pandora, en su papel de amante, es
descubierta por Abril en una situación lamentable,
ya que al no poder pararse ni siquiera para poder ir al
bafio, se ve envuelta en sus propias deposiciones.
Es difícil llegar a una sola conclusión luego de
este peregrinaje por este tipo de temáticas; aunque

me gustaría enfatizar en los temas generales de los
que parte esta novela que aparenta ser una obra de
ficción; pero que, indefectiblemente, puede tomarse
como una alegoría porque nos enfrenta a los cuerpos
y a nuestra exacerbada idea de la perfección así
como a la representación de lo monstruoso como lo
oscuro y lo no deseable. No obstante las parafilias
van más allá de lo racional, el amor, el sexo y el placer
desmedidos también distan de lo que se toma como
"bien visto" en una conducta sensata. Es obvio que
lo que menos destaca en la historia de Pandora es la
sensatez y mucho 1nenos la medida de lo permitido.
Consideremos entonces las diferentes maneras en que
el cuerpo se manifiesta y las posibilidades a las que se
somete por medio de la experimentación del placer,
siempre en aras de la búsqueda de la felicidad y el
cumplimiento de los suefios que nos remiten a otras
épocas con el fin de llenar vacíos existenciales.
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��AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

a nifia, protagonista y narradora de la
historia, de la cual no se revela nunca su
..a-~ nombre, nos presenta una reconstrucción
con diferentes vertientes, las cuales ponen en tela de
juicio las divergencias intrínsecas en la concepción
de la infancia. La narradora, desde esa visión pueril
padece dos tipos de crianza que conforman una
antítesis. Por una parte, la educación concienzuda
de unos padres liberales, y por otra, la figura
autoritaria de una abuela vigilante de la norma que
encasilla a la nifia de acuerdo al rol social que le
corresponde.
Al inicio de la novela, la nifia y su hermano
menor reciben de sus padres la primicia invaluable
de la comunicación y la honestidad como virtudes
esenciales para la relación entre padres e hijos. En
primera instancia, parece muy conveniente para
desarrollar una relación sana; sin embargo, esta
postura se ve trastocada hasta el límite
cuando surge el tema de la
educación sexual.
-¿Para qué tiene
la gente relaciones
sexuales? [Pregunta la
niña.]
-Para sentir placer respondían al unísono los
dos adultos sentados en la
parte de delante.
Mientras mi hermano se entregaba absorto
a la contemplación de los
coches que
circulaban
por la calle,
yo volvía al
ataque:
-¿Pero qué
quiere decir eso?
-Algo que nos gusta
mucho, como bailar o comer
chocolates.
iComer chocolates! Con una respuesta así, lo

más probable es que a una niña se le antojara
encerrarse esa misma mañana en el baño del
colegio con el primer varón que encontrara en
su camino. (Nettel, 2011: 25).
La narradora describe la facilidad con que sus padres
manejaban estos temas y el impacto inconsciente
en la psique de ella, que solo pudo vislumbrar las
implicaciones contraproducentes hasta reflexionarlo
desde la etapa adulta. Esta sobreexposición también
se evidencia al introducir a Irene y sus hermanas,
nifias con quienes la protagonista comparte una
amistad y con quienes atestigua una costumbre poco
ortodoxa: "Los padres de Irene tenían la costumbre
de ceder a sus impulsos sexuales delante de sus lújas
y sin importar el lugar de la casa en el que estuvieran~
(Nettel, 2011: 27).
Este ejemplo, entre otros que se presentan en
la novela, connota una generación
que experimentó con su libertad
y rechazó cualquier norma: los
padres de la nifia y los adultos
con los que se relacionaban tenían
ese espíritu transgresor que los
empujaba incluso a establecerse
en comunas, donde despojaban a los
nifios de su sentido de la propiedad
(pues en colectivo todo se compartía);
además de consensuar matrimonios
abiertos y erradicar de manera
superficial cualquier tabú.
Dicha generación se construye desde los ideales
hippies de los 60 y representa, dentro de la novela,
una antítesis transgresora
de la figura autoritaria,
tradicional y delimitante
que corresponde al papel
de la abuela como tesis en
esta dicotomía antagonista de
crianza:
"¿Desde cuándo las galleretas le
tiran a las escopetas? - Con lo cual quería
decir que los nifios no deben pedir cuentas a los
adultos~ (Nettel, 2011: 55). La abuela responde a la

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

COMO LA MUJER ERA UNA ,.E f EllMAL MENOR' K.4Bi.A. UNA COMTINUI•
DAD ENTRE LA NIÑA Y LA ADULTA. LA NIÑA PASABA DE LOS PAÑALES..
DIRECTA.MENTE, A VESTIRSE DE SEÑORA

nifia con censura incuestionable sobre la situación
de sus padres y el porqué había quedado, junto con
su hermano, a cargo de ella. Después de haber estado
acostumbrados a la comunicación total y avasallante
con sus padres y en especifico con la madre (ya que
el padre queda relegado de responsabilidad en el
argumento de la novela), regresan a una condición
limitante propia de la infancia. Celia Amorós explica
dicha condición:
Pues a los nifios y a las mujeres se les ha adjudicado
la inocencia, el vivir al margen del mundo: "de esto
no se habla delante de las sel'loras", "de esto no
se habla delante de los nil'los". Ambos son objeto
de asignación de tareas específicas, de tareas
domésticas o de deberes. (Amorós, 2005: 97).
la nifia y el nifio desde un nivel inferior se colocan en
la periferia, como se ha colocado a la mujer a lo largo
de la historia, y con ello, surgen las asignaciones en
desventaja determinadas por el género: "las nifias,
por supuesto, tampoco debían andar por ahí, 'de bolas
sueltas' en la calle,jugando con los varones, y mucho
menos subiendo por las ramas de los árboles" (Nettel,
2011 57), sentencia la abuela al ver el comportamiento
de "nifio" que tenia su nieta. la forma de vestir
también debía "corregirse":
Así fue como yo, aficionada a los jeans y a los
pantalones deportivos que permiten escalar con
mayor comodidad las bardas de piedra, tuve que
regresar varias décadas atrás en el sistema de la
moda e incorporar a mis atuendos cotidianos
vestidos con encaje y zapatos de charol. (Nettel,
2011: 56).

Amorós explica este conservadurismo en la vestimenta
con la condición de "menor" de la mujer. Sie1npre

es menor, y su crecimiento prevalece de manera
horizontal negando, por supuesto, autonomía, decisión
o destellos de su sexualidad: "Como la mujer era una
'eternal menor' había una continuidad entre la nifia y
la adulta. la nifia pasaba de los pafiales, directamente,
a vestirse de sefiora" (Amorós, 2005: 96).
Con estos dos personajes: madre/abuela, se
construye el antagonismo generacional de dos tipos
de crianza que, si bien en sus extremos denotan las
carencias y contraproducentes resultados, no intuye
ni propone una síntesis esclarecedora; no obstante,
deja a la intemperie una inevitable reflexión sobre qué
pensamos que es la infancia y cómo debería de ser.
Para mi, lo supuestamente maravilloso que tiene
la infancia, según mucha gente, es una de esas
jugarretas que nos tiende la memoria. Por más
diferencias que existan entre una vida y otra, estoy
convencida, doctora Sazlavski, de que ninguna
niftez puede ser del todo placentera. los nifios
viven en un mundo donde la gran mayoría de sus
circunstancias son impuestas. Otros deciden por
ellos. (Nettel, 2011: 130).
Con esta última reflexión, la protagonista revela
lo mitificada que puede llegar a estar la infancia, y
el transfondo crudo que resulta imperativo ver de
cerca. Dos estilos de crianza, tradicional y liberal,
se entrelazan en esta novela generando una historia
cándida, entretenida y apabullante en la cual vale la
pena detenerse a observar.

e

REFERENCIAS
Nettel, G. (2011). El cuerpo rn que nacL Barcelona: Anagrama.
Amorós, C. (2005). ·La dialécrica del sexo de Shulamith Firesrone:
modulaciones feministas del freudomarxismo" en Amorós, C. y De
&gt;.1iguel, A (Eds.). Twría fcminisra. De la llustración a 1ag1obalización. V.
2. Madrid: Editorial Minerva.

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E LIMAHATOR
CUATRO

POSTALES

• CARLOS VELÁZQUEZ

SOBRE

LIMA

�ANDAR A LA REDONDA

UMO ODIA LO QUE NO PUEDE DOMINAR. PERO A
LIMA MO LA PUEDES .ABORRECER. ELLA TE HACE
DE IE$TARTE A TI MISMO. ME ATACÓ EL IMPULSO DE
VOLVER A Mf PAÍS.
DIABLOS HACO YO AQUf.

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9

l. THIS IS MOT LATIMAMERIC4
Lima huele mal. Ah cómo me encanta Lima, proferí
apenas me bajé del avión. Viajar desde México a
Latinoamérica es experimentar un down literal.
Un anti-rush. No es como visitar Europa. Sientes el
descenso terráqueo. "A partir de este momento pueden
encender todos sus aparatos electrónicos", escupió la
voz de la azafata por los spcakcrs. Encendí mi celular
y, como siempre duermo con los audífonos puestos,
escuché: "en todas las ciudades, en todas ciudades". Y
así, con Pellejos como soundrrack, me planté en Lima.
En todas las ciudades qué, inquirí. Esto, me dije.
Un aroma. Me obsesionan los olores de las ciudades.
Desde que Carl Sandburg dijo que Chicago apestaba
a tocino. Miente, hiede a detergente. Torreón huele a
pollo descongelándose. El D. F. a mierda. Y Lima huele
mal. No puedo explicar a qué exactamente. Pero es
particular. La fragancia de la auténtica fortaleza de la
choledad. Debería llevarme unos cuantos frasquitos de
este perfume para hacer negocio, medité. Jetlageado,
dispuesto a todo, abandoné ese territorio neutro,
federal, impersonal, el aeropuerto, para toparme con el
monstruo. Lima es un animal pesado. Que se desplaza
con lentitud. Volar por la noche fue un viaje en el

tiempo. Recorrí una gran distancia para encontrarme
con un mamut. Pero mis armas no eran suficientes
para cazarlo. Ah cómo me repudia Lima, solté. A Lima
no se le puede matar.
Uno odia lo que no puede dominar. Pero a Lima
no la puedes aborrecer. Ella te hace detestarte a ti
mismo. Me atacó el impulso de volver a mí país. Qué
diablos hago yo aquí. Ordenarle al chofer que diera la
vuelta y me regresara al aeropuerto. Tomar el primer
avión a México. Me resistí. Me encontraba en Lima
para ver Latinoamérica. Pero el trafica! no me permitía
observar nada. Todas las metrópolis se parecen. Pero
unas se parecen más que otras. Lima se me antojó una
replica de la Ciudad de México. Más pequefia, un poco
menos contaminada e igual de caótica. Y con mucha
cumbia. Lima bien podría ser rebautizada como
Ciudad Chicha. Cada limefio viene al mundo con una
guacharaca, al menos en la mente. Cada minuto nace
un cholo que se dedicará a la música. Ya no caben. En
eso se parecen a los chilangos, se reproducen como
una plaga. Pasé dos horas metido en el tráfico. A ritmo
de cumbia. La cumbia del estéreo del coche. La de la
metrópoli. La de la piel de mis acompafiantes.

136

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�ANDAR A LA REDONDA

Para que una ciudad sea
SI ERES NEURÓTICO, escritor hasta que no localices
considerada como tal debe contar
un ejemplar pirata de tu novela
LIMA MO ES PARA TI. en Quilca. Uno esperaría que al
con al menos dos de estos tres
elementos: basura en las calles, 51 ERES HISTÉRICO, no respetarse los derechos de
perros callejeros y travestís.
autor la industria del libro fuera
LIMA
MO
ES
PARA.
TI.
inexistente. Sin embargo, existen
Lima cumple con los requisitos.
Unido a mí - me hospedaron en
PERO 51 NO ERES MI editoriales indies (y una que otra
el Hotel Bolívar- se encontraba el
NEURÓTICO MI HIS• filial) que la mantiene a flote. El
Jirón de la Unión, el pasaje de las
principal problema lo tienen las
prostitutas y los travelos. Ah cómo
TÉ RICO NO ERES transnacionales. Esto no significa
me fascina Lima, rne convencí
que la piratería no ponga en riesgo
PA.A.ALIMA.
apenas puse un pie en la acera.
a toda la industria. Pero Lima es
Lejos de Barranco, de Miraflores.
punk. Fuck copyrights.
Ay, si la Lima blanca contara toda la verdad. El centro
Desde nifio se me había inculcado mi
es el reino de los feos. Durante toda mi estancia en
latinoarnericanidad. De América yo soy , cantaron Los
Lima no vi una sola mujer bonita en la Plaza San
Tigres del Norte con afán integrista. Pero nunca
Martín. Así que me encontraba en mí elemento. Feo
nadie me ha explicado en qué consiste. Una ocasión
y negro yo. Estoy tan enamorado de la Negra Tomasa. El
en Guatemala expresé que los latinos éramos hijos
eterno enamoradizo de la grasa de las capitales. En
de una misma llaga. No me refería a la violencia como
qué día fue que Dios creó la contaminación.
elemento unificador. O al narcotráfico. Sino a que la
realidad latinoamericana lleva décadas cayéndose a
Dicen que la capital mundial de la piratería es
China, nunca he estado ahí, pero las virgencitas de
pedazos. Y los índices de pobreza están disefiando un
Guadalupe con la leyenda Madc in China son un indicio.
modo de vida para el cual no estábamos preparados.
No falta mucho tiempo para que se vendan cristos de
Mi propósito en Lima era descubrir qué nos hacía
latinoamericanos. Pero en este viaje no lo descubri.
porcelana con los ojos rasgados. Pues bien, Lima es el
paraíso pirateca. Aunque en Tepito puedes encontrar
Quizá nunca obtenga una respuesta. Los días se
lo que sea que busques, y en cada esquina del Distrito
me acababan. Que yo no me pudiera explicar como
Federal haya un puesto con mercancía pirata,
latinoamericano no significaba que no existieran.
Lima supera a México. Polvos Azules, un mercado
Tengo que encontrar al menos uno, me repetía. Y
comparable al de San Juan, de Guadalajara, es un
caminaba, de día y de noche, por el Jirón de la Unión
emporio dedicado a la piratería. La diferencia con el
tratando de localizar a uno. Pero no encontré. Lo
resto del mundo es que en Perú se ha vuelto parte
único que había eran cholos.
de la industria. No solo impera en la clandestinidad,
Si eres neurótico, Lima no es para tí. Si eres
también puedes comprar CDs de música en puestos
histérico, Lima no es para ti. Pero si no eres ni
de periódicos. El gobierno ha perdido la batalla. Perú
neurótico ni histérico no eres para Lima. Sucia,
está orgulloso de su cultura de la piratería.
sobrepoblada, no es tan distinta a otras ciudades
del continente. Pero, ah cómo me cautivaba
En México circulan escasos libros piratas. Pero en
Lima puedes comprar una edición de Anagrama de
Lima. Por indescriptible. Si no podía conocer a
Mujeres de Charles Bukowski (resalta a la vista que
un latinoamericano de jodido conocería esa parte
se trata de una falsificación) en Quilca, un mercado
de Latinoamérica. Pero conforme más exploraba
de libros falsos. En México se dice que no eres un
Lima más me parecía una ciudad de otro planeta.
¿Acaso Sendero Luminoso fue su último rasgo de
escritor de verdad hasta que vendan ejemplares de
tu obra en el libro de segunda mano. Eso significa
latinoamericanidad? Lo más preocupante era que cada
vez me sentía más cómodo con la clasificación de Lima
que alguien se tomó la molestia de comprar uno de
tus títulos, aunque se haya deshecho de él. Bajo esta
como un no lugar. Hasta pensé que podría vivir ahí.
lógica, en Lima no te convertirás en un auténtico
Entonces la abominé. Como un mal hijo rechaza a su

�ANDAR A LA REDONDA

madre. Cómo es que había tantos no-latinoainericanos
viviendo en Latinoamérica.
Cómo me caga Lima, le dije al mesero del
restaurante del Hotel Bolívar.
Cuántos días lleva usted aquí, me preguntó.
Suficientes, le respondí.
Es porque ya se está volviendo limefio, respondió.
El horror. No, no me estaba convirtiendo en
peruano. Pero si no me largaba me transformaría en
cholo. No podía perder mi vuelo de regreso.
Esto no es Latinoamérica, concluí.
Pero sí es un milagro.
2. LA MARRANA MECA.A DE LA LECHE DE
Tl~E PERUANA

La comida es una religión para mí. Y una de las
catedrales culinarias indiscutibles es Perú, había
escuchado alardear a un chingo de comensales.
Incluso recibí invitaciones a restaurantes peruanos en
México. Pero me resistí. Así como la cocina francesa
es impenetrable para los japoneses, la peruana
mexicanizada ponía en guardia mi escepticismo.
Aterricé en Lima a las cinco de la mafiana para vencer
mí descreimiento. Al salir del aeropuerto me topé
con un paisaje familiar. Caos, tráfico, contaminación
y sobrepoblación. Parecía que habían arrancado
un pedazo del D. F. para injertarlo en una zona del
pacífico. Y tuve fe. Ahí donde reina el desmadre
siempre se encuentra buena cocina.
La primera epifanía la experiinenté en La Muralla.
Un restaurantito de mariscos y comida criolla a
media calle de la Plaza San Martín, en el mero centro
de Lima. No soy fan de la comida típica. En México
puedo devorar aparadores de todo tipo de carne, pero
el pozole, unas enchiladas o el mole me deportan
dereclúto a la indigestión. Por fortuna la entrada en La
Muralla fue el famoso ceviche peruano. Para un glotón
como yo, que vive a 400 kilómetros de Mazatlán, qué
puede tener el ceviche de especial. Oh, imbecile. Poor
me. Todas las leyendas resultaron ser ciertas. Bastó
el primer bocado para sentir un deseo irrefrenable
de renunciar a la nacionalidad mexicana. Me quedo,
pensé, quemaré mi pasaporte. Una porción de
trozos, cuadros de gelatina rosada, acompafiados de
rebanadas de camote y granos de elote del tamafio del

dedo gordo. Me volví un converso al instante. Podría
desayunar, comer y cenar ceviche peruano toda mi
vida.
Me abstuve de la gallina al ají. El orgullo nacional.
Platillo aplaudido por todos los estratos sociales. No
por desidia, como ya dije, por evitar un boleto directo
a la dispepsia. Sé que al evadir la cocina criolla me
pierdo de experiencias irrepetibles. Y el sentido de
aventura nunca está mejor empleado que cuando se
trata de comida. Pero como fanático de los mariscos
lo único que deseaba era atracarme de mi droga
favorita. Antes preferí probar la tan reputada "chifa".
Comida china peruana. Al día siguiente, otra vez con
la desconfianza por delante, acudí al San Joy Lao, en
la calle Capón, en el Barrio Chino. Mi segunda esposa
era de ascendencia china. Y quedé harto del chop suey.
Al divorciarme de ella me divorcié de toda la cultura.
Me prometí no volver a probar su comida. No leo
literatura clúna ni veo películas de directores chinos.
Pero me sentí retado. A ver si es cierto que es
mejor que la comida china de Mexicali. Hice mi
prejuicio a un lado, el que no puedo hacer con las
enmeladas, y el otro: no creo en la cocina fusión. En
Confesiones de un chef, Anthony Bourdain cuenta cómo
para los platillos de la sucursal de Les Halles en Japón
tuvo que reducir las porciones. Los japoneses son
incapaces de comer 250 gramos de carne. Con todo
respeto para los nipones y para esa comida, esa ya no
es una experiencia integra. La chifa es comida china
en un sentido estricto, pero tratada a la peruana. Y
para variar, un desfile de platillos me calló la boca.
Choclaufa, Aelopuelto, Kam lu Wantán (pato
agridulce con carne y langostinos), soy un fan del pato,
me lúcieron tocar mis propios lí1nites. Hacía afios que
no comía tal cantidad de comida en una sola sentada.
Y las porciones continuaban llegando. Era imposible
parar. Porque la chifa ha dejado de ser comida china
arraigada en Perú para reclamar su lugar como una
auténtica cultura.
El momento decisivo, mi gran prueba como
gastrónomo aficionado, fue la culminación del bufet:
el Chi Jau Cuy. Sí, un roedor. Empanizado con salsa
de ostión picante. Apenas lo colocaron en la mesa
los peruanos que me acompafiaban lo rapifiaban.
Parecía que había sido depositado un tesoro. Y
como uno nunca se quiere quedar atrás me serví

138

�ANDAR A LA REDONDA

un par de bocados. Y estuvo a punto de ocurrir una
catástrofe. Odié la textura. Una piel dura y una piel
cartilaginosa. Estuve a punto de vomitar en una mesa
de doce personas. Pero me contuve. Y acepté una
dura verdad. Fracasé como Mad Max. Si mafiana
hubiera una hecatombe y tuviéramos que sobrevivir
alimentándonos de ratas, me moriría de hambre. Un
peruano estaba mejor preparado para el apocalipsis
que yo. Tras esa experiencia nunca volveré a sentirme
rl1e new kid in cow11.
A la noche siguiente me quité el mal sabor de boca
con una visita al Huaca Pucllana, un restaurante de
cuatro tenedores enclavado en una zona arqueológica,
en Miraflores, una de las zonas fresas de Lima. No es
por alardear, pero este fue el menú: primer tiempo,
causa verde rellena con trucha ahumada; segundo,
tiradito de atún en salsa de cocona; tercero, seco
de mero con majado de yuca; cuarto, lomo saltado
Sefiorío de Sulco; postre, queso helado con galleta
de coco y miel de cerveza negra. Y a propósito de la
chela, la peruana no es algo digno de remembranza,
no son reputados por su industria cervecera, pero
la Cusquefia es bastante decente, mejor que la Sol o
Tecate Light. De la cena en Huaca Pucllana lo menos
seductor fue el lomo. Pero lo demás fue una orgía de
los sentidos. Para mí el atún es el rey. En general, el
pescado de Perú es irresistible. Pese a que se encuentra
en el Pacifico, consumen otras variedades que no son
populares en México, como el ojo de uva y la cojinova.
Me reencontré con el amor de mi vida, el ceviche
peruano, la tarde siguiente en la Choza Náutica, una
cevicheria en los Olivos, a una hora del centro de
la ciudad. El sitio es célebre porque ahi se intoxicó
Morrissey en su visita a lima. Tras atrabancarme
tres platos de ceviche, experimenté un satori: la leche
de tigre. Fue hasta que la probé que experimenté
el verdadero significado afrodisiaco. No tiene
absolutamente nada que ver con lo que en México
conocemos como leche de tigre. Es una ración
más grande, de cubos de pescado con una salsa de
pescado molido con un toque de ají, grano de elote,
y una rama de perejil de adorno. Desconozco los
niveles de disfunción eréctil en Perú, pero seguro son
menores a los de otros países. Pero más allá de sus
propiedades, su sabor me desarmó. Proteína y cero
colesterol. El alimento perfecto. Ese tipo de cosas

que te hace soltar la expresión: "conéctenlo a mis
venasn. Obvio, "dobletién, y me la bajé con Cusquefia.
Una combinación improbable, cerveza y leche, en un
maridaje perfecto.
Me despedí de la gastronomía peruana con una
cena en el Sefiorío de Sulco, un restaurante de cinco
tenedores. Carpachos de por medio, el trabajo estaba
hecho, ya había sido sublimado por el ceviche y la
leche de tigre. Y aunque la cocina gourmet del Sefiorío
de Sulco es apreciada, la bandera de conquista ya
había sido clavada en el territorio salvaje que es mi
estómago. Horas después, a las cinco de la mafiana
tomé un taxi rumbo al aeropuerto. Durante el trayecto
no podía dejar de pensar en lo que dejaba atrás. la
leche de tigre había desbancado todas mis nociones
sobre la comida del mar. Y una certeza me invadió:
tengo que volver a Lima. No voy a aguantar mucho
tiempo alejado de su cocina.
3. Al.UN CINS■ERC EN LIMA

Cuando leí las cartas de la ayahuasca jamás me propuse
conocer Lima. Nueve afios después aterricé en la capital
peruana en un horario infame. Burroughs arrastró a
Kerouac, primero, y a la pandilla beat, después, a la
Ciudad de México. Tras este capítulo serían atraídos
por Old Bill a Tánger. Transcurrido un tiempo
Burroughs viajó a Sudamérica en busca de la ayahuasca.
Solo Ginsberg lo secundaría en esta travesía.
Existen cientos de historias que jamás serán
contadas. Las de una multitud de adolescentes que
inspirados en la literatura beat se colgaron la mochila
al hombro para emular los viajes de sus héroes. Este
comportamiento trastornaría la literatura toda. Qué
otra cosa es la trama de Los detectives salvajes sino
una imitación de esta conducta. En mi adolescencia
deambulé por el norte de México, pero nunca como
un aspirante a vago dharma. Viajé a Perú por otras
razones, equivocadas o no. Pero a pesar de ello, era
el primer viaje beat de mi vida. A los 37 afios. Y por
Aeroméxico. Pero no tras la huella de Ginsberg. A la
búsqueda de Pedro Casusol.
Apenas el aeropuerto me escupió, Lima me pareció
insoportable. Dónde me traes, San Kerouac. El
turismo de drogas no era mi cometido. Bajo ninguna
circunstancia probaría la ayahuasca. No por miedoso.

�ANDAR A LA REDONDA

Hacía unas pocas semanas había experimentado con
la Casa de la literatura Peruana. Antigua estación
DMT. Y había sufrido lo que Burroughs denominó El
de ferrocarriles. Que en su fachada ostenta un reloj.
El mismo que describe vValter Curonisy en su Poema
pinchazo definitivo. Tras la experiencia concluí que
transcurriría bastante tiempo antes de que volviera a
a Allen Ginsberg. El beat lo invitó a su cuarto de hotel
consumir DMT o ayahuasca. lo mismo me ocurrió con
a observar el reloj bajo los efectos del éter. Mismo
el peyote. Y ya han pasado más de diez afios desde la
que ahora contemplaba yo. Sobrio, pero consiente de
última vez que tragué.
todo su significado beat. Qué más kerouaquiano que
Mi cometido obedecía a objetivos únicamente
alojarse en un hotel frente a la estación de ferrocarriles,
literarios. Pero sin fines investigativos. Mi propósito
con las vías del tren a unos pasos.
era visitar los sitios limefios
En la Casa de la literatura
mencionados en "Visiones divinas".
Peruana se exhibía una muestra
,,.PERÚ ES LIMA, LIMA dedicada al poeta Martín Adán.
Y por supuesto conocer en persona
al autor del texto, Pedro Casusol. la
ES EL JIRÓM DE LA Como parte de la exposición
historia es una bitch. Mis anfitriones
se mostraban unas copias del
UMIÓM,
Y
EL
JIRÓM
me hospedaron en el Gran Hotel
manuscrito (pufio y letra del
Bolívar. Un destino poco beat. Hoy
DE LA UMIÓN ES UN beat) del poema "To an Old
Poet in Perú", publicado por
un tanto en decadencia pero que
PARAÍSO
EMFERMO"
durante la década de los sesentas
Ginsberg en Realiry sandwiches,
era un hotel de lujo. Un hombre
y un libro de Jorge Capriata
que había sido llevado a juicio en Estados Unidos
clavado como una mariposa disecada, abierto justo
por obscenidad a raíz de la publicación de un libro de
en las páginas en que narra dos encuentros que
tuvo con Ginsberg. Existe una visión distorsionada
poemas no podía pagarse una habitación en el Bolívar.
Durante su estancia en lima, Ginsberg durmió en el
acerca de la relación entre los poetas. Se rumora que
Comercio. Arrumbé mi equipaje en mi habitación y en
tuvieron un desencuentro. Y que el peruano insultó al
mi primera oportunidad me dirigí al lugar.
beat. Sin embargo abundan datos imprecisos. Como
Caminé por el Jirón de la Unión. Una franja
que Ginsberg pidió que lo llevaran al centro de la
comercial que afios atrás había sido paseo para la
ciudad, cuando se hospedaba en el Cordano. Un mes
después, en diciembre, se ofrecería un conservatorio
aristocracia. Mientras andaba hacia la alameda
escuché que alguien recitaba lo siguiente: "Perú es
en la misma Casa de la literatura Peruana sobre el
lima, lima es el Jirón de la Unión, y el Jirón de la
momento en que coincidieron Adán y Ginsberg. No
Unión es un paraíso enfermo". Es una paráfrasis de las
permanecería tanto tiempo en lima para asistir, pero
palabras de Abraham Valdelomar, un literato nacido
confiaba toparme antes con Casusol y que me relatara
su versión.
en el siglo XIX. Paráfrasis que describe a la perfección
el estado actual del centro histórico de lima. Una
En el interior del Cordano cuelgan algunas
zona sumida en la pauperización, sucia, mal oliente,
fotografías de celebridades (desconocidas para mi).
plagada de sex shops, con una alta población de
Ninguna de Ginsberg. Abrigaba el deseo de que
asaltantes, donde las clases bajas desarrollan su vida
presumieran con orgullo el paso del poeta por la
nocturna.
cantina. Me bebí unas cuantas cervezas Cusquefias
Afuera del bar Cordano saludé a Jon lee Anderson
mientras investigaba el paradero de Casusol. Mis
y a Julio Villanueva Chang. Es una parada turística
anfitriones conocían de su existencia, pero no
obligatoria. El edificio d01nina toda una esquina. En
consiguieron localizarlo aquel día. Mi estancia en
la parte superior se reconoce lo que fuera el Hotel
lima, que supuse un infierno, derrumbó todos mis
Comercio, hoy inactivo. El exterior luce un poco
prejuicios en contra de la cultura limefia. No tolero
derruido. El único testimonio visible de su existencia
a Vargas llosa, pero recorrí el Jirón de la Unión ( el
es una puerta clausurada que da a la calle. De la cual
paraíso enfenno, es increíble hasta dónde se cuela la
conservo una fotografía. Pero enfrente se encuentra
influencia de Blake) de noche.

�ANDAR A LA REDONDA

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Malgasté mis días tragando tortas de jamón del
país que trasegaba con cerveza Cusquefia. Visité
variados establecimientos con espíritu cantinesco
tanto en el centro como en Miraflores. Y transité una
y otra vez los alrededores de la Plaza San Martín, la
Alameda y la Casa del libro del Perú con Ginsberg
en la cabeza. Sabedor de que el poeta había transitado
las mismas calles. Y aunque no había conocido la
capital peruana en los 60s podría advertir que el
tiempo se había detenido en ciertos puntos. No
hacía falta preguntarme qué opinaría Ginsberg de
la lima actual. Debajo del posmodenúsmo, del falso
cosmopolitismo, de la sobrepoblación, latía aún el
pasado chamánico que había seducido a Burroughs
y a Ginsberg. Me extrafió que siendo la visita de
Ginsberg tan significativa para un sector literario
limefio (se habla de la influencia del beat en poetas
desde el afio 1966 a 1991) no existieran ediciones
peruanas de su obra. Con la agitación editorial indie
que se cargan .
los días se llenaron y la fecha de largarme me al~
canzó. No conseguí conocer a Casusol. Ni a Capiatra.
Ni a ningún entusiasta de la literatura beat. Nadie a
quien ofrecerle que si alguna vez visitaba el D. F. le
mostraría la Cerrada de Medellín (donde alguna vez
viviera Kerouac durante los 50s). Me fui de lima con
una botella de pisco abierta (no sé por qué me penni~
tieron subirla así al avión). Con este verso de Ginsberg
en la cabeza: "(mi rock and rolles el movimiento de un
ángel volando en una ciudad moderna)".

4. BLIMAHATOR
Yo no sabía nada sobre Perú. Excepto que era el
mayor productor de cocaína en el mundo (o el segundo,
como en el juego de dónde quedó la bolita, cambia de
lugar con las 40 principales); que los Rolling Stones
habían pasado ahí una temporada durante los setentas
pero nunca habían ofrecido un concierto, tocarían por
primera vez en el país apenas el 6 de marzo de 2016; que
de ahí eran originarios los Saicos, el grupo protopunk
sesentero; y que Jynx Maze, mi actriz porno favorita, es
hija de una peruana. Descendía del avión amodorrado.
Eran las seis de la :mafiana. Buenos días Habana, buenos
días Guayaquil, buenos días la Paz, buenos días lima.
Mis anfitriones me hospedaron en el Hotel

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Bolívar, y en el cuarto piso, el mismo en que se
alojaron los Stones en su visita (Los Rolling Stones en
Perú de Sergio Galarza y Cucho Pefialoza dixit). Circa
más, circa menos, contemplar el vitral de la cúpula
del hotel y dormir en el mismo piso que Mick Jagger
y Keith Richards me unió de inmediato a lima. Debí
arrancarle un pedazo al marco de la puerta, como
souvenir, para enmarcarlo y colgarlo en la sala de mi
casa. El mobiliario parecía tener la misma edad de
los Stones. Seguro estaba en el hotel desde antes que
yo naciera.
lima tiene fama de peligrosa. Mis anfitriones me
advirtieron que anduviera con cuidado. Y no me

�ANDAR A LA REDONDA

PARA LA CLASE MEDIA LIMEÑA LOS NACIDOS FUERA DE LOS MÁR•
CENES DE LA CAPITAL MO SON PERU.A.MOS. Y NO TIEMEl-a EL DERECHO
A LOS PRIYILECIOS DE LA CAPITAL.

permitieron andar solo y a pie por el otro lado del
Río Rímac. Entendí sus reservas. Que te apufialen
a un extranjero no es la mejor publicidad turística.
Y el quemón para mi. Sobrevivir en la ciudad más
violenta del sexenio, el mandato de Felipe Calderón,
para venir a quedar en un cinturón de miseria de
lima. Exagero. Pero me exponía a que me asaltaran.
lo mismo se les repite a los turistas en México. Que
no se acerquen a Tepito. No importa que yo entre y
salga ileso del bario bravo a las tres de la madrugada.
Pero esta prudencia refleja a la perfección cierta
condición local. El limefio, no el promedio, la clase
acomodada, tiene la creencia de que lima es la capital
del mundo. Y aunque hayan viajado, a París, Buenos
Aires, Espafia, desconocen que en otras metrópolis se
experimenta un nivel de violencia superior. Para la
intelligentsia limefia lima es el horror máximo. Y que el
resto de Latinoamérica no existe fuera de las novelas
de Vargas Llosa.
Para el resto, el limefio promedio, el cholo, el
indígena, el migrante, lima es una fiesta. Por eso tanta
chicha.
Como en todas las metrópolis, los limefios luchan
por eliminarse unos a otros. la pelea en el tráfico por
llegar antes al trabajo, el lugar en el colectivo, el aire
que respirar. la clase media lirnefia (y la alta), que
además es sumamente reducida, vive traumatizada
con el fenómeno de la migración. Como habitante del
norte de México, de un estado fronterizo, para mí la
migración es el éxodo de millones de latinoamericanos
(hondurefios, salvadorefios, guatemaltecos, etc.)
hacia Estados Unidos. El inmigrante es alguien
que ha renunciado a su nación para buscar mejores
condiciones de vida en una patria ajena a la suya.
En México no se consideran inmigrantes a los
provincianos que se mudan al Distrito Federal.
"Migración interna~ es el término que emplean los
limefios para el fenómeno del desplazamiento de miles
de habitantes de tierra adentro hacia la capital.

la densidad demográfica ha terminado por
instalar un odio de clase en el limefio acomodado.
Vive obsesionado con la 1nigración. Y lucha por
aparentar ser progresista, pero entre más intenta
esconderlo , más emerge ese odio y ese racismo
contra el pobre y el indígena que osó abandonar
el interior para trasladarse a su amada lima.
Para la clase media limefia los nacidos fuera de
los márgenes de la capital no son peruanos. Y no
tienen el derecho a los privilegios de la capital. Si
pudieran los exterminarían o los repatriarían a sus
lugares de origen ( como en la Habana). Puedes
observarlo en sus ojos. Esta inquina soterrada que
no descansa nunca. A menudo manifiestan que
les parece incomprensible el fenómeno cuando es
completamente natural que las capitales atraigan
ríos de gente.
En México también existe el racismo. Pero se
mantiene en el nivel de la marginación. Se te margina
por pobre, por prieto, por naco, por ignorante. Pero
no impera esta sensación de desprecio homogeneizado
contra el indígena y el pobre. En el norte, por ejemplo,
a los indios tarahurnaras no se les mira con el sesgo
del destierro. Y en el centro, el chilango no se siente
invadido como el limefio, lleva décadas aprendiendo a
vivir con la sobrepoblación, la contingencia ambiental,
la escasez de agua, etc. Convivir con la clase media
limefia puede llegar a ser desesperante. Es repetitivo.
No transcurre una hora sin que regrese al mismo terna.
Cómo la migración interna le arrebató el paraíso. la
clase media lirnefia está urgida de terapia psicológica
al respecto. Ellos son para el indígena lo que para
nosotros es el gringo.
Todas tratan de anularse unos a otros. Y lima de
eliminarlos a todos. El racismo es una caricatura.
la mayoría de limefios racistas se ven como los
blancos que quieren aparentar ser negros. Se
colocan dentaduras doradas, se hacen rascas en el
cabello, se cuelgan cadenas de oro que les llegan a

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la cintura. Las personas de tez blanca en Lima son
una excentricidad. La clase media más que una
denominación social parece una especie exótica.
Pero como en el racismo latinoamericano existen
matices. Que yo pueda pasar por blanco en Lima me
parece ridículo. Y la gente que yo escuché quejarse de
la migración tiene mi mismo color de piel o son más
morenos aún. Latinoamérica, donde la gente morocha
aspira a ser blanca. Al limefio le gusta engafiarse.
Pero todos son cholos, aunque les cague, como dijo
Gabriela Wiener en "La fortaleza de la choledad». En
México sucede algo similar. Mucha gente detenta
una conducta aspiracional. Pero siempre se descubre
que no eres. La diferencia es que en México las clases
sociales se mezclan. En Lima no. Acudí a un bar en
Callao en el que a un limefio pobre no se le habría
permitido la entrada jamás
Es triste el racismo en Lima, estoy a la espera de que
una banda de punk se autonombre Cholo irracional.

Pero la disfruté enormemente. Estar de pie frente al
pacífico es una experiencia insondable. Es como estar
en Galveston, ahí donde termina el continente en el
Golfo de México. O en playas de Tijuana, la esquina
más septentrional de Latinoamérica. Donde da vuelta
el globo. Me habría quedado observando el mar. El
mar verde moco de Dedalus. A vivir a base de pura
leche de tigre y leche de pantera. A convertirme en el
mejor cliente de la librería El Virrey. Estuve tentado
a perder el vuelo. Pero si no me marchaba Lima me
iba a matar. Me dispararía en el corazón. Subí a un
taxi que me condujo al aeropuerto. Atrás se quedó la
promesa de cumbia. Me acosó el malestar de siempre
estar yéndome y llegando a Lima.
Me desafané de la inexpugnable Lima sintiéndome
menos latinoamericano que nunca. Pero antes de
subirme al avión escribí con una pluma en el bafio del
aeropuerto:
See you Iater, eLimanator. e

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as palabras y las imágenes nos muestran algo
pero nunca a plenitud. Son, dichosamente,
insinuaciones de un más allá, recortes de una
realidad imposible de asimilar, destellos de un fuego
oculto. Por eso nos interpelan y sorprenden, porque
en ellas no está presente toda la complejidad que dio
lugar a su enunciación. Son un campo de pugna entre
saberes, anhelos, temores, incertidumbres y otras
imprecisiones.
Podría pensarse que tenemos el control de lo que
decimos al hablar pero no es así pues las palabras,
aparentemente claras, emergen en realidad desde
lugares desconocidos. Es decir, no somos solo aquello
que se enuncia en la forma de certezas como parecen
serlo los apellidos, los lugares de origen o los registros
alfanuméricos, las credenciales y los puestos laborales.

L

Somos más que eso, somos también incertidumbre
incómoda, cáscaras quebradizas, desintegraciones,
fragmentaciones, estados abiertos, silencios. •fCasi

siempre me alegro cua11do encuentro u11 espacio para la soledad
real; hoy noJ• ' Pertenecemos a una condición discreta
y tirnida que no es la que usualmente responde a las
preguntas convencionales de la identidad.
Hay un más allá de lo ubicuo de la condición
histórica de nuestra existencia (sin que ello implique
subestimar la importancia de ese horizonte histórico).
Habitamos también espacios opacos, algunos de los
cuales son escondites, otros son zonas de resistencia
o disidencia, y otros más son lugares para los goces
secretos y los cuestionarnientos dolorosos. Son esas
cosas que ocurren no solamente desde la objetividad
l Entre corchetes: ci tas rexmales del Facebook &lt;le P,tola Cedefio.

�del lenguaje, la conciencia política o social sino desde
los humores, los pesares, las derivas. • [Preparando la

mudanza hacia un lugar desconocido; también el corazón]•
Es una sustancia que tiene una fuerza que va más allá
de las palabras, es algo que no podemos comprender
plenamente aunque esté presente en nosotros.
Vivir es acerca de encontrar un lugar. Esto es tener
una posición en el intercambio objetivo y subjetivo
cotidiano. Fuera de ello no es posible pensarnos.

• ["La vida justifica, no tiene necesidad de ser justificada."
G. DeleuzeJ• Acceder a un lugar propio requiere de

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una gran cantidad de ensayos, acomodos, conflictos,
fracasos, errores y sobre todo incertidumbres.
En algunas (pocas) ocasiones las fuerzas que nos
vapulean parecen serenarse. El agitado mar en el que
flotamos parece sedado y es tan notable el cambio que
podríamos creer en ese momento que por fin hemos
arribado a algún lugar (los pasajes a la felicidad). El
devenir aun cuando distante se muestra alcanzable y
posible. Pero la mirada que lanzamos a este apacible
lugar está usualmente pervertida por los enigmas de
nuestros propios deseos que, siendo propios, nos son
ajenos; así que la perspectiva de ese dichoso devenir es
frágil. Se derrumba o se trastoca con facilidad en cada
nueva circunstancia que vivimos. Entonces, y de nueva
cuenta, estamos a la intemperie.
He ahí la cuestión: la vida deviene en representaciones de estos trasiegos y las representaciones se incorporan te1nblorosamente a la vida cotidiana. Este saber
nos sirve para imaginar, pensar y sentir el más allá de lo
ya dado. • [Necesito cosas que no me necesiten. Eso es el amory

el deseo también, huellas que 110 me necesitan, que se acumulan
destruyéndose, cenizas]• Al fotografiar, al dibujar en una
libreta, al proyectar , accionar y ofrecer los resultados
de la búsqueda artística, se realizan actos inconclusos
que llevan a otros actos aún más inciertos, lo cual es
portentoso pues nos regala indicios, no de una realidad sólida, sino de algo que está más allá de lo evidente
y obvio. Pues al igual que el que-hacer de Amatoria (es
decir, a través de sus representaciones) todos perseguimos lo que no se puede alcanzar.
Así es la condición humana, somos agentes en mutación localizados en una geografía de desasosiegos,
y en cada caída hay una parte de nosotros que se extravía para siempre y otra parte que recupera el vuelo.

• [Lo importante es que se corte las uñas] • [Lo importante es

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que no use panralones más encallados que yo] • [Lo importante
es que no tenga el cabello más largo que yo] • [Lo importante
es que no use gel] • [Lo importante es que no use sandalias]
• [Lo importante es verlo caminar a lo lejos. Si no camina olvi,
den eso] • [Lo importante es conocer su voz.] • [Lo importante
es conocerlo sin barba.] • [Lo importante es observar sus ma,
nos y los detalles]• Intentamos atrapar lo que es, por su
naturaleza, elusivo, eso que va más allá de las certeras
palabras o las minuciosas imágenes; tratamos de en,
trar en una dimensión que no es mesura ble. • [la piel no

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miente]• Tal vez no reconocemos su crudeza original
porque no podríamos soportar su vehemencia pero
es nuestro cuerpo el que se manifiesta en complejos y
dilatados procesos: euforia, obsesión, hastío, enamo,
ramiento, cansancio, dolor, desesperación, miedo. No
lo controlamos ni lo comprendemos. Son intensidades
que no se detienen en los filtros aunque estos existan.
Ser cuerpo es un acto de contingencia al mismo
tiempo que un lugar de insurgencia y goce. Es un
pliegue de heridas y alucinaciones. Es un hueco,

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una pregunta sin solución que retorna y vuelve
a retornar. Llenamos los vacíos con (supuestos)
sentidos, lo cual es una tarea infructuosa al tiempo
que entretenida. • [Reco11ocer a mi doppelgét11ger me
desintegró.]• la objetividad del mundo es aquello a lo
que nos aferramos para no sufrir la discontinuidad y
la fragmentación que nos constituye como humanos.
Nos ocupamos de lo imposible de resolver negándolo
y ocultándolo tras muros de definiciones físicas y
metafísicas. Sin embargo, sabemos que la subjetividad,
las intuiciones o los suefios que nos asaltan son
elocuentes signos de la vida indisciplinada y abyecta
que llevamos . Ellos nos muestran sin palabras
aquello que nos atraviesa continuamente del mismo
modo molecular en que nos traspasa el oxígeno.
• [Los actos de la vida cotidiana como una fuente creativa]•
la discontinuidad y la fragmentación de la vida, al
mostrarse, nos llena de pavor iy qué paradoja! también
eso mismo es lo que impulsa nuestros actos creativos.
Somos cuerpos no completamente domesticados
que hervimos en pasiones, fiebres y anhelos mientras
los otros cuerpos, los sociales, intentan construir crin,
cheras de regulaciones al tiempo que espían sigilosa,
mente las deslumbrantes trayectorias de los no do,
mesticados. • [Hay cosas que no se pueden disimularJ• En
este sentido no hay perversiones sino aproximaciones
a algo que nos
impulsa a desear.
Oscilamos entre
la nostalgia por
lo ausente y la
reinvención (re,
creación) de su
presencia. Así
vamos a la deriva. No buscamos
su crudo poder o
su violencia fun,
dacional sino la
humildad de una
cura. Entonces
nos agenciamos
el goce y la locura del enamoramiento pero también
sabemos del permanente riesgo de corromperlo y es,
tropearlo todo pues no hay modo de que el afecto sea
estable, nutritivo y sapiente. • {Yo tuve que sonreírme.

En pocos días la vida se me aparecía distinta a como la había
concebido hasta entonces. Complicada y sencillísima a la ve,z,
Pensaba que los secretos más dolorosos y más celosamente
guardados son quizá los que todos los de nuestro alrededor co,
11oce11. Tragedias estúpidas. Lágrimas imítiles.Así empezaba a
aparecerme la vida entonces.]• El afecto se escurre entre
las manos, se desliza entre los cuerpos, salta, cambia,
gira, explota caprichosamente. Cualquier aclaración
termina por ser desafortunada a la vez que cínica. Por
eso vivimos en la urgente espera de que algo trascen,
dental nos suceda, así sea el colapso final.
lo complicado no es (solamente) construir la
poética de la fotografía o transfigurar las palabras.
Tampoco lo es la transustanciación de los dibujos.
lo complicado es compartir las heridas, las fracturas,
las perturbaciones. lo dificil es reconocernos en la
posición que no tenemos (aún). • ["La verdad no era e11
relación al objeto amado sino con respecto a sí mismo y al alma.
No era la otra mitad de sí mismo, lo que uno buscaba en otro,
si110 la verdad con la propia alma, su reflejo en el otro, como el
medio invisible de su amor." Pau1 M. FoucaultJ• Desde alú,
desde esa conquista negativa, entonces sí podremos
enunciar algo como lo hace Paola.
No importa qué ruta tomemos, la cuestión está en
la forma en que podamos aproximarnos a las heridas.
• [Lo que ya 110 está también es lo que soy. No tengo más las
botas blancas altas.
No tengo más ese mini
short azul celeste. No
tengo más ese cabello.
Aún tengo esa blusa
de Hooters. Aún tengo
este cuerpo, siempre, mi
cuerpo.]• lo que da
forma al vacío (si se
puede decir así) es
algo que reivindica
el goce de acariciar
los bordes que dejó
señalados aquello
que se ausentó para
siempre. •fÁmame
pendejo, es gratis]• Cada descarga, cada remordimiento,
cada silencio, cada pudor, cada reclamo afectivo
(la lista no termina aquí) está impregnado de esa
violencia, de esa impotencia.

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

Somos un fantasma que se inventa a sí mismo
cotidianamente, que duda de su existencia y se
reconoce en la mirada del otro, no en la propia.
• [Enconrrarte con tu doble. tu orro yo es igual que cuando te
encueutras con tu alma gemela. La mía fue uua catástrofe]•
Deseamos ser deseados para poder desear.
Somos escépticos pero también voraces . Estas
reglas se agrupan en conjuntos y procedimientos
extravagantes como la simulación, el auto~engafio,
las máscaras. Todo perturba, todo seduce. No
se trata de ofrecer un cuerpo sino de actualizar
un estado de las cosas, insinúa Paola: insomnio,
desencuentros, inflexiones, deslices. Más allá de la
apariencia excitante de los cuerpos está la verdadera
fuerza humana : su no~contención que logra
escabullirse de los límites. Es la afirmación de una
subjetividad que es dura y frágil, que corre al lado
de sus circunstancias sociales o culturales sin poder
desprenderse de ellas, pero que encuentra divertido
y confuso lo que le sucede. •fMc prometí contener las
palabras. Me prometí contener emociones. Me meutí. Porque
no creo en las promesas. No prometo. Aquí en los 30 aún.
Dejaré los continentes. Los destapo. Vacío]• Aquello que
para otras y otros es una cuestión de intimidad para
Paola es una anécdota. La urgencia de la subjetividad
del ser contemporáneo está ahí, en esa búsqueda de

una verdad que no existe y en la paradoja de saber
que no se puede aprehender; sin embargo se le
reclama con ímpetu, con urgencia.
Subjetividad rampante hasta donde puede serlo,
pues es complicado conocer los abismos que se
doblan sobre sí mismos. • [Regresar aquí es volver a
irme. Es al mismo tiempo eterno retorno. Cruz.ar la puerta y
matarte. Reconocerme en la contaminación. Prostitución 24/7.
En los pasos firmes a punto del vuelo, violentos. No clavar los
ojos en otros ojos. Poco se escuchan las gracias, por favor, con
permiso. Reglas de supervivencia. No dar el pase. Exceso de
velocidad para no morirJ• Ese es el espejo del arte que
nos permite conocernos y desconocernos. Admiramos
los simulacros y los espectáculos porque ellos nos
representan discretamente, no brutalmente.
La cuestión va más allá de cierta ropa o de ciertos
gestos porque su lugar está ahí en la distancia
insalvable entre lo fantasmagórico y el espejo en el que
se observa. • [Lo que siento por ti está disfrazado en el ruido de
la ciudad y la experiencia cotidiana]• Si no lo atrapamos,
si no nos divierte ni nos seduce, lo que queda es
ese enorme vacío por el que caminamos: paredes
dafiadas, ferrocarriles aullando, animales indefensos,
vendedores de segunda mano, puentes y miedos.
Amatoria es un estado del más allá. •

150

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ntes de lanzarme a encontrar materiales
que pudieran dar un marco teórico a la interdisciplinariedad y de allí partir para, exhaustivamente, argumentar sobre la importancia de
su práctica, antes de pensar desde otros y para otros,
me gustarla por oposición partir de mi índole, de mis
prácticas, de mis ideales inclusive, y relacionar el
ser humano que uno ha decidido ser con el proyecto
de incluir al Otro, lo Otro, lo que no me compete, lo
que está lejos de mi, al extranjero, entendiendo por
extranjería aquel que no habita ni comparte su comunidad ni conmigo, ni con mis propios caracteres,

haceres y decires, al que no entiendo, incluso a aquel
que dice raro lo mismo que plantea mi pensamiento
a veces, pero de tal modo que se vuelve mi contrincante. Asimismo salirme de la norma, de la esfera en
donde supuestamente se realizan con eficacia los
actos interdisciplinarios e incluso ver en ellos en determinadas ocasiones, mucha organización interdisciplinaria en gestos, en dinámicas, en programas, por lo
que queda bien, por lo que está a la moda, o me han
dicho que resulta lo mejor, lejos del acto de crear en
un organismo vivo, los vínculos, las vertientes de una
disciplina a otra, que es otra cosa.

�ANDAR A LA REDONDA

El acto de intervenir los procesos y las producciones
como elección, como decisión propia que me lleva a
concebir lo que estamos tratando incluso si me parece
bueno, con mirada crítica y problematizadora, de
modo que sea yo misma quien decida la necesidad
de la interferencia y la confrontación con una lengua
extrafia: la otra disciplina. Y no el auge que tiene
la interdisciplinariedad en nuestros días. Al acto
quiero decir, al acto de interdisciplinar, de reunir
como si fuera una metáfora, aquello que pertenece
a aquella área del saber con esta otra, al que me
aboco y que me apasiona. Capacitarme cada día para
saber enfrentar el reto que prefigura desde el primer
momento el mundo complejo, visual, técnico, proteico
y al mismo tiempo enrevesado cuyos trazos, líneas,
caminos se bifurcan y se encuentran, se asaltan y se
rechazan. Cuya resolución pareciera, vendría a ser lo
interdisciplinario.
Entiendo ahora, en el proceso escritura}, la dificultad que tuve en un primer momento de titular de
algún modo este ensayo. Por dos cosas, porque poner
interdisciplinario es obvio y dice poco, y porque estamos hablando de algo más que de reunir experiencias
y hacer trabajos conjuntos en las ciencias y en las artes.
Y claro, yo vengo de la música, de mi mamá violinista, de la orquesta sinfónica donde ella como mi hermana
y yo crecimos al empuje de los arcos sobre las cuerdas
y por detrás de nosotras, la voz penetrante de los metales. Vengo de aquellos contrastes, contraste en Arte
significa Ritmo, entre las maderas y las percusiones,
de la vorágine de sus voces mezcladas. Y sin duda,
ello me marcó para siempre. La estructura musical
broquelada en mis neuronas, surge en todo momento:
cuando escribo, como espectadora, cinéfila, teatrista,
o investigadora. Porque qué es una polifonía sino la
simultaneidad de sonidos diferentes amalgamados con
exquisita armonía. Y cuando digo exquisita no me refiero a algo refinado o sublime sino a la fineza de saber
engarzar lo luminoso con lo sombrío o por el contrario
el arte de las matemáticas con el furor de los allegros
de Mendelssohn, y que nosotros, sus receptores o en
todo caso sus hacedores, percibimos como un todo
legitimo. Como si lanzáramos un suspiro de alivio al
advertir la comunión de la diversidad sonora, plástica,
física, química, y cuánto 1nás, en una amalgama que
nos completa.

No obstante una co1nposición polifónica sea cual
fuere su carácter, no solo reúne diferentes voces sino
que consta de diversas líneas de expresión de tal
modo que según la persona, cada uno de nosotros
podrá inclinarse más por una linea que por otra, por
un camino a su guisa, vale decir por la propia melodía
que lo colme más. Y lo que es mejor, al englobar el
acto polifónico, la diversidad de ritmos, texturas,
sonoridades, timbres, se pone en juego, digamos,
otra manera de crear. Lo que ha de surgir de esa
imbricación será el resultado de la diversidad de
armonías, y sus relaciones. Y lo que es sorprendente,
no por encuentro y reunión de materiales diversos
habrá confusión, más bien la calidad de la mezcla
permitirá reconocer la obra como un todo plástico,
dúctil, afectivo. A todo ello me refería cuando decidí
nombrar este texto como Polifonías.
Sin embargo no basta referirse a la multiplicidad
de procedimientos en una obra común, hay a veces la
inexperiencia del científico que cree haber descubierto
el mundo y solo ha hallado la fórmula que el saber
colectivo o especializado de un arte sabía desde antes
sin preceptos y sin recetas. Y asimismo la necedad del
artista que observa las ecuaciones sin darse cuenta que
para quien las realiza lleva los ecos de una danza ritual
o bien de un coro constituido por los resultados de
muchos otros acentos grabados en el tie1npo. Lo cual
en muchos casos ha dado lugar a curiosos encuentros,
como ha sucedido entre la neurociencia y el teatro.
Específicamente la neurolinguística.
Alrededor de 1997 se descubre la función de las
neuronas espejo. ¿En qué consiste esta función
llevada a cabo por dichas neuronas llamadas desde
entonces espejo? Resulta que se activan cuando un
individuo realiza una acción, y también, cuando ese
individuo ve realizada la acción por otro. El hecho de
observar una acción provoca de forma inmediata la
activación del mismo proceder en su fuero interno.
Para decirlo con mucha sencillez: hay una suerte
de programa motor neuronal en el observador que
se activará durante la ejecución de la acción frente
a sus ojos y sus sentidos, de tal modo que cuando
observamos una acción, sin darnos cuenta la estamos
rehaciendo en nuestro interior. Gran parte del
aprendizaje del nifio pasa gracias a sus neuronas
espejo.

152

�ANDAR A LA REDONDA

la generación de neurocientíficos abocados a
estos procesos investigativos vislumbraron que
tal vez los teatristas pudieran abundar en el tema
y darles luz sobre su propio descubrimiento. Qué
otra disciplina sabría los efectos de la comunicación
más que los actores. Para qué habrían de haberse
preparado por siglos y siglos si de algún modo
oculto no conocían su eficacia. Tengo una pléyade de
compafieros de los tiempos en que estudiábamos en
Argentina, que aportaron su experiencia, sus propias
investigaciones y sus prácticas al descubrimiento de
las neuronas espejo. Desde tiempos inmemoriales
los actores supieron que la comunicación ente
ellos y sus receptores pasaba por la excelencia de
sus procedimientos expresivos. Pasaba porque su
espectador activara esas neuronas de las cuales
todavía no se sabía nada. El actor debía estar más vivo
que en la vida 1nisma para, en la situación imaginaria,
despertar esos ecos neuronales en su espectador. Una
verdadera paradoja que tiene que ver hondamente con
la condición humana.
Imaginemos el encuentro: estoy segura que
alguien habló de la antropología teatral con esos
neurocientíficos, les habló de la presencia escénica
ampliada por el tratamiento de la energía, les
comunicó los trabajos realizados por esta corriente
con biólogos como Jean Pradieu, los hallazgos y sus
referencias. Recuerdo en una convención internacional
en Dinamarca el asombro que nos deparó este gran
científico al comparar el teatro oriental con nuestro
teatro occidental sefialando en términos y medidas
biológicas la precisión que no provocaba ruidos, dijo,
del teatro oriental en oposición al teatro occidental
donde la falta de precisión, la improvisación caótica
por desaprensiva u oportunista despojaba al hecho
que se pretendía artístico precisamente de su carácter
de obra de arte, al producir tanto ruido. Imagino la
superficie del lago que prefigura la obra, sacudida por
el infinito número de quiebres a causa de la gratuidad
de movimientos, tics, simulacros. Ahora pienso en 50
o 60 afios anteriores a ese encuentro en Dinamarca, en
Antonio Artaud y su deslumbramiento frente al teatro
balinés a partir de lo cual menospreció hondamente
las expresiones estéticas occidentales carentes de
rigor. Todo lo cual finalmente se ha comprobado
científicamente.

Y de inmediato mi pensamiento corre detrás de
lo que expresara Derrida, no hay origen, hay huella.
Nuestro saber no tiene un origen determinado, no
podemos sefialar aquí comenzamos a ver, a reconocer,
a damos cuenta; estos procesos son inaprensibles,
habitan en nosotros junto con el mundo y para
entendernos a nosotros mismos debemos entender
el mundo puesto que estamos integrados a él. En esa
totalidad no hay antes o después, no hay saber de
entonces y de hoy. Si nos fijamos bien, todo el saber
humano se despliega en una catedral gótica cuya
data es del quarrocento. Ergo lo interdisciplinar es un
nombre que le hemos puesto a un saber viejo como ese
mundo al que nos integramos al ser arrojados a él.
Históricamente hemos pasado del saber holístico
al especializado y luego en el curso de los siglos la
especialización ganó tanto terreno que un buen día
nos encontramos navegando por aguas tan diversas
que ya no podíamos reunir los saberes adquiridos
para compartirlos amigablemente. Cada uno se
encerró en su torre y desde allí lanzó las diatribas
para que su disciplina y lo que ella presuponía fuera
reconocida como el centro de toda inteligibilidad.
Hubo excepciones, por supuesto, por ejemplo los que
formaron equipo con empíricos, los que sortearon
el rigor de la Academia y se zambulleron en saberes
populares aprendiendo de las voces de la experiencia.
Pero por mucho tieinpo reinó eso que en mi tiempo se
llamó especificidad, mi especificidad, tu especificidad.
Y lo decíamos como si nos hubiéramos puesto una
coronita.
Sin embargo el ser humano sufre de un sentimiento
de gusto e infinito al decir de Hoffmann, escritor,
músico, dibujante, pintor, del siglo XIX.
Ese sentir rompe no solamente con "la
especificidad» sino también con la consuetudinaria
idea de dos culturas: la de las ciencias y la de las
humanidades, enfrentadas. Aprender del arte y la
literatura, es decir de la creación que no se pliega a
los datos duros sino a un universo misterioso y poroso
en donde también se alojan los saberes científicos sin
que lo advirtamos a ciencia cierta, se vuelve así un
aprendizaje de nuestros tiempos. Tal cual lo hemos
visto en el descubrimiento de las neuronas espejo.
Felizmente, en la actualidad, acaso por la afrenta que
ha significado el fin de las utopías en donde las creencias

�ANDAR A LA REDONDA

EL BARROCO TERMINA EM ROCOCÓ, Y LAS

canto y danza invocaban a los dioses,
conjuraban su poder, o se avenían
CLASES REIMA.MTES EN LAS OBRAS DE a sus leyes mientras cielo y tierra
SHA.KESPEARE EN LA DESCOMPOSICIÓN confluían en un solo paisaje cuyos
DE SUS VfNCULOS Y LA DESTRUCCIÓN DE escorzos abarcaba la mirada de los
hombres y los reunía entre sí: Hombre,
SUHERENCIÁ.
Naturaleza, Dioses. Acaso fueron los
estudios antropológicos emprendidos
en la primera parte del siglo xx los
nos habían llevado a la certeza de un ser humano
que llamaron a cuenta la dispersión del cosmos, en la
cual habíamos caído. Para lentamente volver a ciertos
cada vez mejor y por ende con la posibilidad de crear
sociedades más justas, se ha reparado poco a poco en
principios que nunca debimos olvidar. Principios
grabados en el corazón de la tribu, de la comunidad,
que el segundo principio de la termodinámica, esto es, el
carácter entrópico de ciertas leyes, se manifiesta tanto en
del clan.
el quehacer científico co1no en el de la literatura y el arte.
De tal modo que pudiera ahora abocarme a dar
Arte y entropía, ya lo habia sefialado Rudolf Arnheirn,
cuenta ante ustedes de lo mucho que se benefician
especialista en las artes y la educación artística, van de la
las diversas disciplinas al aprovechar las unas las
mano y de la misma manera en que el primer principio de
posibilidades de las otras. Revisar la Historia, la
la termodinámica dictamina que la materia y la energía
antropología, advertir aquellos comienzos de las
no se pueden crear ni destruir, sino que se transforman,
ciencias como la química, la física , la medicina,
y establece el sentido en el que se produce dicha
sofiar un poco con la alquimia cuyas fantasías a
veces corroboradas, a veces no, alimentan nuestras
transformación, la segunda ley de la termodinámica
establece cuáles procesos en la naturaleza pueden
invenciones hasta el día de hoy. Sin embargo a lo
ocurrir o no. De todos los procesos permitidos por la
que quiero llegar es al corazón, a la médula de lo que
primera ley, solo ciertos tipos de conversión de energía
ha venido a llamarse estudios interdisciplinarios o
pueden ocurrir. Así, cuando se deja caer una pelota de
sencillamente interdisciplinariedad. Dejo de lado
goma al piso, rebota hasta detenerse por completo,
las obras del Renacimiento todas selladas por la
pero el proceso inverso nunca ocurre. Todos estos son
mis1na intención abarcadora, las cosmogonías del
mundo primitivo, la eficacia de nuestras etnias
eje1nplos de procesos irreversibles, es decir procesos que
ocurren naturalmente en una sola dirección. Ninguno de
latinoamericanas en el uso y costumbres de lo
estos procesos ocurre en el orden temporal opuesto. Si
interdisciplinario, la infinita marcha de los pueblos
lo hicieran, violarían la segunda ley de la termodinámica.
trabajando las formas de cultivar la tierra, el
pensamiento, el arte, las maneras de concebir los
La naturaleza unidireccional de los procesos
termodinámicos establece una dirección del tiempo. Y
derechos consuetudinarios y los derechos políticos,
durante ese tiempo lo que comenzó como una suerte
la confluencia de saberes para entender su Historia y
de espíritu cósmico, me refiero al orden y comunión de
legitimarlas en la tradición oral, luego escritural. Dejo
los elementos, poco a poco se transforma en su opuesto,
de lado un saber tan antiguo hoy remozado, para hacer
entropía, caos. Lo mismo en el campo de las ciencias,
apenas algunos apuntes sobre la filosofía que, al menos
como en el resto de las actividades humanas. El barroco
para mi, presupone una actitud interdisciplinaria.
tennina en rococó, y las clases reinantes en las obras de
En esta época en que la deshumanización amenaza
Shakespeare en la descomposición de sus vínculos y la
con volvernos prótesis de plástico y por el otro lado
destrucción de su herencia.
desde finales del siglo xx grupos de activistas de todas
Pero volvamos a hacer una reconsideración de lo
las layas, formación, cultura, utopías, pugnan por
planteado hasta aquí.
enarbolar la integridad de lo humano en la palabra
inclusión, diversidad, iguales en las diferencia, la
En el principio era la danza y la danza era con el
canto, y el canto era también palabra, y juntos palabra,
ética del otro, la ética de la compasión, y tanto más

�ANDAR A LA REDONDA

••.
.....

.
.-

.t
z

que se ha acumulado en estos últimos afios para
ver si cumplilnos de una vez por todas con aquellas
premisas que dieron lugar a los tiempos modernos, me
refiero a la cartilla de los derechos humanos, en estos
tiempos repito que se manifiesta flagrantemente como
un campo minado con fuerzas en pugna tan opuestas,
la interdisciplinariedad deviene una filosofía, un modo
de vida.
La práctica sistemática de las ciencias en busca de la
integración de los saberes, la mirada de los pensadores
de un lado y del otro, científicos y humanistas,
promoviendo métodos e instrumentos para integrar
un sistema, un modo de abordaje sistemático, el
impulso de todos ellos
en vis tas a reformular
el saber en confluencia
con diversas disciplinas,
reconociendo que no hay
un modo de llegar, un modo
de concebir tales o cuales
fenómenos o invenciones,
sino pensar el mundo, la
materia y la energía de la
que formamos parte y que
habita tanto en nosotros
mismos como en derredor,
cuya multidimensionalidad
reconocemos al admitir el
carácter relativo de esos
fenómenos sean cuales
fueren, y a causa de todo ello,
científicos y humanistas,
maestros y artistas,
catedráticos y artesanos,
llamar al diálogo, en la
diversidad de especialidades,
fomentando la pluralidad de
sesgos y perspectivas desde
cada una de nuestras miradas, me parece el único
ejercicio de vida que nos dignifica y acaso, permitiría
salvarnos de la destrucción de nuestro planeta, ergo
nuestra propia destrucción.
Quién puede levantar la voz diciendo que es
inclusivo y que apuesta por la diferencia porque el
otro es Otro con los mismos derechos y etc. etc. si
en su propia profesión no admite que quizás esto

que está tratando de resolver, sea un hecho grupal,
colectivo o individual, pudiera tratarse mejor con
el conocilniento de otros profesionales, otros seres
humanos con titulos o sin ellos que hubieron de
reflexionar sobre lo mismo y llegado a conclusiones
que pudieran compartirse.
Quién que se dice padre, madre o hermano y her,
mana, aceptaria entre sí sus propias diferencias ideo,
lógicas, sexuales, culturales, si en sus especialidades
se aíslan con la extrafiisima idea de ser autosuficien,
tes. Quién que co1nparte con su ambiente, sus colegas
o sus compinches, la diversidad de la que ellos mis,
mos están hechos si en sus trabajos, en su tarea, en
sus investigaciones, pre,
supone que su propia
mente se autoabastece
de todo lo necesario para
sus hallazgos.
Quién cree que la
literatura, cada libro, la
pintura, cada cuadro, es
el resultado de ese autor
y de ningún otro. Quién
supone que la música
culta es la invención de
las mentes cultivadas y
no de los pueblos que
comenzaron con sus
sonajas y sus tamboras,
luego con sus trompas
y flautas, lo que terminó
siendo la novena de
Beethoven. Finalmente
quién puede decir en
estos tiempos y en todos
los tiempos que los
resultados obtenidos
como humanidad, como
procesos civilizatorios, como Historia de los hombres
y las mujeres que la realizaron con su sangre y sus
huesos, es la consecuencia de una mente brillante, de
un solo ser humano, de alguien que vino a salvarnos a
todos como en las películas de Hollywood que tanto
nos hacen reír.
Por eso para mí apostar a la interdisciplinariedad
es un modo de concebir el mundo con los otros

�ANDAR A LA REDONDA

LAS POLIFONÍAS HA.M SIDO EL MODO QUE HE ENCONTRADO DE SO•
BREVIVIR EM MEDIO DE LAS CUERRAS Y LAS DESAP.A.RICIOMES.
PERO TAMBIÉN LA DAMZA HA ATRAVESADO MI VIDA IMCUMÁMDOME
A LOS CIROS Y LOS CAMBIOS DE POSICIÓN AL MISMO TIEMPO QUE A
LOS VUELOS CONTRARIOS AL EQUILIBRIO V LA. R.4ZÓM.
y semejante a los otros en nuestras diferencias y
particularidades. Como maestra de teatro siempre
propongo ser un especialista de la pintura, como
escritora estudio la Historia de México, la Historia
de Argentina y las historias de los pueblos que sean
necesarios. Como creadora de personajes, dramaturga
o narradora, me z ambullo en los conocimientos
de ellos, si mi personaje Daniel es biólogo, llamo a
compafieros biólogos que puedan darme una mano, si
mi personaje es una antropóloga forense, estudio esta
disciplina desde sus comienzos, leo libros sobre su
trabajo en toda América Latina, el caso Ayotzinapa lo
he seguido paso a paso, no ignoro nada referente a la
tafonomía, al estudio de los huesos y su composición
y su rastro en las vidas de los antropólogos y
arqueólogos forenses . Si es arquitecto aprendo hasta
la medida y los pesos adecuados para poder sostener
un arco, una columna, una viga o un frontispicio. Y asi
voy, preguntando aqui y allá a los que saben sobre esta
materia o esta otra sencillamente porque uno no es
creadora a solas, se crea en medio y con las creaciones
de sus semejantes.
Confieso que la música está en el principio de mis
saberes y mis intuiciones. Las polifonías han sido
el modo que he encontrado de sobrevivir en medio
de las guerras y las desapariciones. Pero también la
danza ha atravesado mi vida inclinándome a los giros
y los cambios de posición al mismo tiempo que a los
vuelos contrarios al equilibrio y la razón. Siempre digo

que como dramaturga soy teatrista y como teatrista,
plástica. Hija del siglo xx soy por antonomasia por
encima de todas mis profesiones, amante del cine y es
el cine el que más me ha ensefiado a propósito de la
resistencia, los contrastes, la estética de los volúmenes,
los colores, las texturas. Con el cine aprendi lo que
es una caparazón formal inútil de puros recursos
para asombrar la vista pero no la conciencia ni los
afectos, y lo que también en su misma forma revela el
entramado de lo humano, lo más humano. Y asimismo
con él rechacé el melodrama, la autocompasión, los
psicologismos, y otras yerbas dando lugar a la visión
limpia del paisaje humano y el paisaje de la naturaleza,
sin comentarios reiterativos ni mensajes verbales
ideologizados, sola yo en la visión crítica de las tropas
subiendo o bajando por las escaleras del Acorazado
Potemkü1, aprendiendo con Angelopoulos, en La mirada
de U!ises, que solo Mozart en medio de una plaza
destruida por la guerra podía darnos la dimensión de
la violencia al mismo tiempo que de la propia soledad.
Digo pues que , apostar por el trabajo
interdisciplinario es apostar por la vida, y sobre todo
apostar por el tú y yo juntos. Es apostar por el diálogo
en lugar del solipsismo, es considerar y aprehender
otras maneras de ser y hacer, es reconocer que el
conocimiento es un acto compartido, es hacer de la
confrontación y la crítica no una acción de unos sobre
otros sino la confluencia de visiones diversas que se
encuentran y se completan. e

156

��DE ARTES Y ESPEJISMOS

1

El azar lleva a Bonnefoy a diferentes ensofiaciones
y evocaciones, pero su punto de partida es la división
¿Cuál es el lugar de la palabra? ¿Es en nuestra mente,
de la tierra, de la elección de un camino para el cual
en los labios, en nuestro oído? Puede que en el libro,
dirigirse, las intersecciones. Cada camino es un
en su hoja o en la tinta. Un diccionario guarda las
misterio, cada elección y cada punto de llegada es la
palabras y expone sus significados, les da un lugar a
pérdida de otros lugares que pudo haber contemplado,
salvo contra el tiempo y el movimiento natural de las
es una "promesa/lugar" que nunca llega. Sus caminos,
lenguas. los libros cuidan palabras, pero es dudoso
sus diversificaciones, sus pueblos, su gente y su lengua
que un diccionario sea capaz de darnos el significado
permanecen sepultados en el secreto. Este secreto,
de la vida, el amor y lo aún innombrable; lo que aún
este misterio, esta naturaleza inalcanzable hace
no conocemos, lo que aún no decimos, lo que aún no
pensar a Bonnefoy que "la vida verdadera está más allá,
tiene su sentido.
en ese otro lugar insituable".
Si las palabras tienen algún lugar, este está después
La música es así, no tiene lugar. No está quieta en
del sentido y después que su significado se haga
el aire, un instrumento y un estéreo pueden estar en
nuestro, así ya podemos
silencio permanente, pero
comunicarlas, escucharlas El. AZ41l LLEVA A BONMEFOY las imágenes que nos evocan
y comprenderlas. Pero
tienen más presencia que
A.
DIFERENTES
EMSOÑACIO•
antes , son sentidos que
la realidad misma. De esta
están por llenar un espacio, MES Y EVOCACIONES. PER
presencia habla el autor, de
están en un territorio fuera
una naturaleza sin lugar o
SUPUMTODEPARTIDA.ES
del conocimiento y del
del desconocimiento de su
entendimiento, una mezcla DIVISIÓN DE LA TIERRA.. DE lugar. Hay una naturaleza
caótica: una imagen llena
LA. ELECCIÓN DE UN CAMINO que no puede asirse,
contenerse, ser definida o
de significados que aún no
PAR.A. EL CUAL DIRICIRSEr manipulada.
llegamos a comprender.
Tal vez la imagen es el LA.S INTERSECCIONES.
En las culturas prehisestado primigenio en donde
pánicas la naturaleza es salos sentidos están todavía sin
grada, su creación es gracias
nombre, sin que estos puedan ser asidos por la palabra
al sacrificio de los dioses, el sacrificio debe ser repetiy el significado. El poeta francés Yves Bonnefoy ha
do para mantener este orden natural. En la tradición
trabajado para entender la poesía y la imagen poética.
cristiana y hebrea la naturaleza tiene la característica
En su libro El territorio interior (Sexto piso, 2003) hace
de ser proveída por Dios, la oración cumple con la funhincapié en el lugar y su imagen, lo que evoca, los
ción de gratitud. En la época industrial la naturaleza
recuerdos, las ensofiaciones de imágenes que puede
es la materia prima que provee al hombre y su socieque no estén ahí.
dad la oportunidad de progreso y desarrollo de su civiEl ser humano siempre ha tenido una fascinación
lización, pero los románticos discrepan.
por la naturaleza; la otredad que es tanto nuestro
El romanticis1no idealizó la naturaleza como el
espacio, cobijo y materia para desarrollar nuestra
origen y el fin de la civilización humana, pero para
técnica, es también un misterio. Bonnefoy tiene la
ellos la naturaleza no era la tierra y sus árboles, no le
tenían con un carácter material, sino con un carácter
inquietud por ese lugar que no es el aquí, que es el
allá, donde la contemplación lo lleva a adentrarse para
espiritual; no es el medio, es el espíritu por el cual
acechar y vigilar el camino que está de por medio. Su
llegamos a ser lo que somos. la filosofía romántica
vista no es del todo racional, no intenta definir, pero
de Schelling es una filosofía primigenia, donde el
quiere abstraer. Busca la presencia de aquel territorio
estado natural es el de ser filósofo y la razón no tiene
que está tanto fuera como dentro de sí, busca el
como fin el conocimiento en sí, la especulación es
territorio iuterior.
una "enfermedad" del filósofo , es la contemplación

158

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

la que lleva al filósofo a adentrarse al espiritu de la
naturaleza. Al pensar, al hacer a la naturaleza objeto,
nos separamos de ella y de nosotros mismos. Si
definimos a la naturaleza, no es de la naturaleza de la
que hablamos. Si la observamos nos adentra1nos en
ella, la naturaleza no es para dominar ni racionalizar,
es para contemplar.
Si pensamos, dividimos la naturaleza, lo hacemos
lo "otro", el lugar se convierte en partes. Para ver claro
y con más luz, así como para evocar lo más puro que
hay en la memoria y encontrar lo invisible, Bonnefoy
contempla. Este no es el territorio de la palabra, la
contemplación es territorio de la imagen, es territorio
de las significaciones sin forma, sin definición, del
todo que no es dividido en partes, de la luz que no da
sombra, es la presencia pura, un caldo primigenio.
11

En la lógica clásica el ser existe o no existe, no pueden
ser ambos al mismo tiempo, a esto Aristóteles le llamó
principio de no contradicción o tercero excluido,
donde el "ser" es una entidad incompatible para
mezclarse con el "no ser". No podía existir la duda ni
posibilidad de ambigüedad, esta era la condición para
poder establecer una ciencia verdadera que pudiera
determinar las últimas causas. Pero la imagen no juega
en esta lógica, porque ella es la misma en tiempos
diferentes.
Bonnefoy encuentra en la imagen del lugar un
territorio inaccesible, un territorio que no puede ser
encontrado. Mientras que al mismo tiempo al ser
contemplado provoca en él la promesa del lugar donde
la verdad y la trascendencia de sí mismo pueden ser
sitiados. Un territorio que no está y que "es".
Esta característica oculta quita la posibilidad de
que este territorio sea fiel a los ojos, que sea un hecho
evidente, que pueda ser medido, entendido y definido,
lo aleja de la razón y de la ciencia, estableciéndolo
en el área de las apariencias contra la que tanto
luchó Platón. Pero no para eliminarlas, sino para
comprenderlas y regar luz sobre aquello que parece
vacío, pero nos llena de presencia. Bonnefoy confia en
que el destino tiene un lugar, un camino de piedra que
lo lleve a atravesar el paisaje, que la evocación lo lleve a
una presencia definitiva, mas permanece oculta.

Para muchas culturas antiguas primero fue el caos.
En la cultura hebrea y cristiana al principio todo era
un vacío, pero un vacío con cosas como la oscuridad.
En este lugar las tinieblas estaban asentadas, hasta
que llegó la palabra/logos/sentido y se hizo la luz. Mas
las tinieblas no desaparecieron, fueron separadas. Dios
las llamó noche, imagen primigenia de la oscuridad, lo
inextensible, lo que parece ser, lo que es y no es, lo que
no podemos asir ni definir; es aquello que nos impide
ver la imagen como en realidad es.
En la Teogonía Hesíodo describe a Gea como el
primer ser del cual provienen los demás. Al primero
que engendró por sí misma Gea fue a Urano, el cielo,
quien lleva a su espalda el manto estrellado que cubre
toda la tierra. En este manto también está Nix, la
noche, inseparable del día, luz y oscuridad. Antes
de estos dioses era el caos, fue principio del cual
apareció Gea y su progenie. Caos es lo indefinible, lo
inentendible, el caldo primigenio del cual provienen
todas las cosas pero que permanecen en estado previo
a la existencia, previo al ser, previo al entendimiento
y al ver las cosas, su luz y su sentido, así como su
oscuridad y su no sentido. Este caldo no tiene lugar,
pero es el lugar de donde provienen todos los sentidos,
su ilnagen y su palabra.
En el Popal Vuh al principio no había palabra ni
sonido, ni espacio ni tiempo, solo el vacío infinito.
Este vacío no decía nada, después el creador/artesano
formó las primeras palabras y de ellas las semillas , y
aquí nació el agua, el caldo primigenio.
El vacío budista, shuniata, es indecible en el
sentido que es presencia absoluta, no es nombrada
o imaginada; es como los suefios, que solo quien
los suefia puede vivir su presencia y al ser relatados
pierden su sentido. Para el budista el sentido no tiene
imagen y son todas las imágenes y todos sus sentidos,
no tiene colores pero son todos los colores, no tiene
palabras que provoquen sonido, pero el silencio es
el ruido más ensordecedor que existe; el vacío es la
presencia absoluta. Bonnefoy piensa que la presencia
del vacío le es análoga a la imagen del lugar. Lugar
que tiene todo sentido e imagen, que como un suefio,
al acercarnos tiende a alejarse y, peor aún, también
tiende a disiparse en la nada otra vez. La existencia
y el lugar de este suefio son solo una apariencia, una
imagen que promete la presencia.

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

111
los grandes maestros italianos provocaron a su
audiencia con perspectivas cada vez más profundas
y objetos que atravesaban los planos dentro de la
pintura. El escenario dejó de ser un fondo decorativo
para ser un objeto importante en la obra. Un claro
ejemplo de esto son el gran maestro Paolo Uccello
(1397-1475) y Piero della Francesca (1412-1492);
sus objetos centrales no pueden ser desprendidos
del paisaje o del fondo en el que están, el lugar ya es
un sujeto. Jugaron con la forma de los objetos para
integrarlos al tema y a la imagen completa de la obra.
Esta fundación del lugar está al lado del inicio
del renacimiento italiano, definitiva formación del
humanismo, cuyo pensamiento fue colándose poco a
poco entre los pensadores durante un par de siglos.
Para Bonnefoy esta fundación del lugar provoca
a la imaginación, fuente de metáforas, imágenes y
analogías sobre lo humano, su ciudad, lo profano
y lo sagrado. Nos nutrimos del pensamiento que
transformándose se creó a si mismo.
El renacer del pensamiento grec~latino no solo cambió el arte, su técnica y su sentido, también evocó y provocó en todo el pensamiento humano, como el político
y el religioso, mas no olvidó por renacer la pregunta
por el hombre mismo. Parece que el humanismo es una
fuente infinita para el pensamiento, y también lo es el
lugar para Bonnefoy, en especial en la pintura italiana,
cuya imagen del lugar es un manantial que nos abre la
imaginación a esa infinitud, a esos lugares desconocidos.
los pintores renacentistas no jugaron a inventar,
respetaron la tradición de sus maestros, mas sabían
que el conocimiento era parte central de su obra y de
su técnica. Su pensamiento no fue ajeno a las preguntas
del hombre y la sociedad que fueron apareciendo a su
tiempo; sea cual fuese su opinión, su arte refleja las
preguntas de la época. Y estas imágenes no son dadas
por el azar. la presencia está más allá del azar, está
determinada por el destino; la imagen del lugar para
Bonnefoy no está determinada por un sin sentido,
sino por el propio sentido que nos determina y hace
presencia a nuestro propio destino, nos enfrenta contra
nuestra existencia, contra lo que somos, con lo que
es el hombre y su lugar. Es la presencia prometida, es
encontrarnos a nosotros mismos.

LA DUA.UDAD NO IMPUCA QUE
SE4M DOS COS.AS SEPARADA.Sr
AL CONTRARIO, IMPUCA. QUE ES

UMA SOLA, COM DOS SENTIDOS.
IV
En el pensamiento infantil de Bonnefoy, la transposición de dos lugares no es transparente, sino insoportable; uno debe ser mejor que el otro, lugares donde
uno solo tenia el valor suficiente. Pero si escoges un
lugar, el otro desaparece; es una nostalgia de la posibilidad, de su promesa. Este cruce, esta contraposición,
fue convirtiéndose en la obra del autor en un espacio
mítico que lo define tanto a él como a su arte, que lo
trasciende en palabra y en poema. Para Octavio Paz las
palabras del poema son los sonidos de una sinfonía o
los colores en una pintura, brindan luz y energía al poema, crean la imagen y proporcionan su sentido, unidad que es la voz de la propia presencia. la presencia
unitaria de Bonnefoy es la dualidad del lugar, de dos
caminos, de lo que es y no es, del lugar en el que está y
en el que no está la dualidad de la creación poética, su
placer y la soledad que implica hacerla, es para el autor una "dialéctica terrible" del quehacer artístico, del
escape de la razón y de la imagen poética. l a razón va
definiendo, delimitando y encerrando el sentido. Pero
la poesía descubre, abre la mente y el corazón, hace que
la imaginación se desborde.
la dualidad no implica que sean dos cosas
separadas, al contrario, implica que es una sola, con dos
sentidos. El hombre es dual, no dividido; es complejo,
no separado en partes. Somos tanto la razón que disipa
la imagen y su presencia, como el agente poético que
evoca dentro suyo toda la presencia del sentido.
Bonnefoy entiende que si preferimos la belleza
de la obra sobre la experiencia de la vida, haríamos
que el arte perdiera su sentido. Y si preferimos la
vida sobre la obra, haríamos que la vida no tuviera
sentido: la muerte crea la trascendencia y el poema
al encerrarse a si mismo hace nacerse a sí mismo, es
una supervivencia en el desierto. Cada poema y cada
obra es unidad en si misma, que puede explicarse por
sí misma, es una imagen, un absoluto lleno de sentido.

160

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

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V

El caldo primigenio, que sucedió en los orígenes del
universo de las diferentes cosmovisiones de nuestras
culturas antiguas, es una nada que fue tomando
forma , que fue definida por sus límites, por sus
sentidos y por la palabra que la nombró. Este caldo
es lo desconocido, lo que no entendemos, es la imagen
en un estado inicial que todavia no se convierte del
todo en sentido, sino que su sentido es de oscuridad
y sombras, es una quimera sin forma o de muchas
formas. la quimera de Bonnefoy es la esfinge, la cual
le provoca un sentimiento desconocido.
la esfinge, quimera hecha de otras formas ,
representa el enigma, que a Edipo le preguntó. Su
naturaleza desconocida es el sentido que recuperamos
al leer sobre ella, o al verla en piedra o en los murales
de la antiguedad. Era un oráculo terrible, está llena
de conocimiento que no pone ante nosotros de
forma evidente, nos hace trabajar y esforzarnos para
conseguir ese conocimiento y con la posibilidad de
equivocarnos con mucha frecuencia, no da ventajas.
Cruel ante los ciegos de conocimiento.
Para Bonnefoy no es suficiente la imagen poética,
su evocación y su representación en el poema. Quiere
encontrar su raíz, ahí donde la presencia es absoluta,
donde el caldo prilnigenio forma el todo, donde todos
los lugares están, donde los caminos entrecruzados
lo dirigen a su destino, donde la imagen deja de ser
un suefio, una presencia que se disipa al despertar o

al narrar, que no se pierde entre la limitación del ser
por la razón, donde la sabiduría y la belleza fonnan
una unidad. Que pueda escapar de los escépticos y
sea capaz de conocer toda la expresión, siendo así
la palabra fuente del absoluto, del destino del ser.
Pero en aquel lugar donde la nada es todo, ya no hay
movimiento, ya no hay pregunta, ya no hay camino
que provoque la ensofiación.
El suefio tiende a perderse y disiparse; asi como el
amor juega con el deseo y los celos, el suefio es lejanía
y nostalgia, es lo que no perdura. Pero el suefio existe,
el sofiar nos hace levantarnos del descanso con la
intención de hacerlo real en el dia. Que el suefio no
se cumpla no implica el fin y el regreso a la nada, al
contrario, Bonnefoy encuentra que es en ese mismo
momento que el suefio aparece, renace, y le da sentido.
Justo ahí en el territorio interior,justo donde el suefio
se convierte en realidad, una realidad más fuerte que
la propia realidad.

REFERE.'-!CIAS
Bonnefoy, Y. (2013). El tcmrorio 111/cnor. Ciudad de México: Sext o
piso.
Estrada Monroy, A. (Ed.) (1998). Popo/ \luh. Ciudad de México:
Editores ~1exiC'rulos llnidos.
Gombrích, E. H. (2010). Histo1iadcl Ar1r.New York: Phaidon.
Hesiodo. (2007). Teogonía. Ciudad de México: Potrúa.
Marias, J. (1980). Hisloria de la Filosofía. Madrid Bibliot eca de la
Revista de Occidente.

��Cua11doC11trc al infiernoy los demonios mcprcguntcn:- Y ustcd.iquéfi1ec11
la wda?- . podre rcspondcrlcsco11 orgullo: - Ama1111c11SC de Arreo/a.
José Emilio Pacheco

e

uando conocí a José Emilio Pacheco no
tenía idea de quién era. Corría el afio
2009 y él como un dinosaurio enorme, de
amable sonrisa, se deslizaba por los pasillos del
hotel Ucaima en Valencia, Venezuela, paladeando
lentamente su cigarrillo Marlboro y saludando
a todos los demás poetas quienes le extendían
tremendas muestras de carifio; una de ellas, la que
más recuerdo, fue por parte del poeta peruano
radicado en New York, Miguel Ángel Zapata, quien
a diario sacaba y sacaba ediciones tras ediciones
del poeta y lo abordaba al desayuno, comida y cena,
para hacérselas firmar. Él con una ingente cortesía
iba escribiendo dedicatorias sobre montones de
libros que le servía a la mesa Miguel Ángel, para
acompafiar el variado bufet.
las actividades del festival al que estábamos
invitados habían sido agotadoras y era poco lo que
podíamos compartir unos y otros yendo y viniendo
de teatros y auditorios para universidades y
centros culturales, por una buen pedazo del Estado
Carabobo al norte de Venezuela.
Una tarde, después de tomar el almuerzo, el poeta
mexicano se dirigió hacia mí con cierto tono de
preocupación y urgencia. Me llamó por mi nombre y
a continuación dijo:
- Necesito pedirte un favor.

Cuando le respondí que sí , prosiguió a
explicarme que todas las computadoras del hotel
estaban ocupadas y que aun así no lo estuvieran, él
necesitaba de la mía, se la extendí de inmediato y
agregó tímido:
- El favor es todavía más complicado ...
Me explicó con su pausada forma de hablar, que
no traía los lentes para ver de cerca y requería de
mi parte le revisara los correos que no había podido
examinar. Yo no le vi problema y aprovechándome
de la situación le extendí una silla, saqué uno de sus
cigarrillos, y dejé mi computadora en sus manos.
- No me entiendes, no necesito tu computadora
solamente, requiero que por favor digites mi correo
y mi contrasefia, porque con estos lentes no puedo
ver el teclado.
- ¿Cuál es el correo?
- berneyl963@yahoo.com.mx
Torpe e insistentemente le dejé de nuevo el
ordenador para que él escribiera su contrasefia, me
hizo ver que no podía hacerlo, caí en cuenta por fin,
de que requería mis servicios como escriba. Seguí
fumándome sus cigarrillos y pasé a abrir su cuenta.
Me dictó dos fechas: una del siglo pasado y otra del
antepasado, ante mi cara de desconcierto agregó:
- Es la fecha de nacimiento y muerte de mi madre.
Yo no tengo secretos con nadie.

�De inmediato comencé a leerle amables comuni~
- No olvides que la respuesta hermosa de tu país
caciones en espafiol e inglés que le extendían ami~
a estas músicas fue el bolero.
gos, universidades, centros culturales, casas de la
Entonces no solamente empecé a devorar sus
cultura y festivales.
libros, sino que los acompasaba con boleros en tanto
luego contesté un par de
iba armando mi personaje
sus correos, y él amablemente
insospechado.
TAMAÑA
ICMORAMCIA
El festival terminó y
me disuadió de la tarea que
tuvo lugar un par de veces
un par de correos más se
LA. MÍA, ABRÍ DE PAR EM
más durante el encuentro.
presentaron entre nosotros.
PAR
LOS
OJOS
CUANDO
Debo confesar que cuando se
Cualquier dato
retiró de la mesa, en la primera
biográfico que agregue
COMENCÉ A ATA.R CA•
ocasión, busqué en Google
a estas páginas me haría
BOS, A RECORDAR QUE
alentado por la inquietud de
aparentar ser un conocedor
LA. PERSO"A. A QUIEN
saber quién era el hombre a
y si algo quiero dejar en
cual se dirigían con mucha
ME LE ESTABA FUMA.MDO claro aquí es mi barbarie.
urgencia y cortesía tantas
Mi primera visita a su
LOS CICARRILLOS ERA país no me permitió verlo,
personas e instituciones.
Tamafia ignorancia la mía,
EL TRADUCTOR DE ELIOT llevaba conmigo Tarde o
abrí de par en par los ojos
temprano, la bella antología
Y
WILDE,
EL
POETA.
JOSÉ
cuando comencé a atar cabos,
que publicó el Fondo de
a recordar que la persona a
Cultura Económica, con
EMILIO PACHECO.
quien me le estaba fumando
la intención de hacerlo
los cigarrillos era el traductor
firmar por él. Pocos días
de Eliot y Wilde, el poeta José Emilio Pacheco. Sentí
permanecí en su tierra pero me prometí volver al
país desde donde ahora, en su ausencia, redacto este
verguenza de ser un poeta, sentí verguenza de ser
joven e iletrado. Salí a la calle y compré dos cajas de
texto.
cigarrillos que en los días siguientes le extendí con
Hoy que el cortejo de Mutis y Márquez aún late
cortesía y evidente pena.
en el viento, hoy que los escritores colombianos han
No podía privarme de ensefiarle mis poemas,
muerto en estas tierras, el que era colombiano pero
¿quién sí?, me hizo un par de correcciones sobre
renunció a su nacionalidad y se declaró muerto desde
rimas que le parecieron de más; le contestamos
hace como cuatro novelas me hecho a caminar por la
correos a Cambridge, a amigos, familiares y a medio
colonia Hipódromo Condesa, intentando encontrar
mundo en varias lenguas, que deseaba rendirle
a José Emilio, para presentarle mi siempre renovada
homenajes y extenderle invitaciones; me dictaba en
admiración y mis eternas excusas. Más vale tarde.
pausado y diáfano inglés sucintas respuestas, pues
Yo no sé si valga recordar que José Emilio, de
creía que me agobiaba redactar sus palabras, en
acuerdo a su nobleza, siempre se sintió orgulloso
tanto yo no cabía en mis zapatos al saber que estaba
de haber recibido el dictado de Arreola; yo no sé
respondiendo la correspondencia de José Emilio
si pueda copiarme de Pacheco a estas alturas, pero
Pacheco.
de seguro tendré para responderle a los demonios
En los días siguientes unas cuantas lecturas
- como seguramente lo hizo él con los ángeles
más nos unieron, yo me convertí en su sombra y su
frente al cuestionarniento- , ahora que se cumplen
dos afias de su desaparición, con renovado orgullo,
amanuense; durante largas noches lo acompafiaba
en la mesa de los poetas donde él hablaba con los
su frase que me copio en estas líneas: "Cuando
escritores argentinos sobre la importancia del
entre al infierno y los demonios me pregunten: - Y
usted, ¿qué fue en la vida?, podré responderles con
tango y la ranchera en la cultura popular americana.
Recuerdo que una noche frente a mi silencio dijo:
orgullo ... ": - Amanuense de Pacheco. e

�LA ~li\TERIA Nl) EXISTE

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e AIJIDTO CHIM.t.J.
Creo que esto no es habitual: escribir acerca de
• un autor que cumplirá
su centenario antes de que este
llegue. Pero esta nota aparecerá
en el paso de 2016 a 2017, que es
cuando se cumplen 100 afios del
nacimiento del gran Anthony
Burgess (1917-1993), narrador,
compositor, periodista y erudito
inglés, quien tituló al segundo
tomo de sus memorias Tuviste tu
tiempo (You'vc Had Your Time, 1990)
y dijo muchas veces que nadie
iba a recordarlo más que por una
novela: La naranja mecánica (1962),
que hoy parece haber sido borrada por la versión fílmica que hizo
de ella Stanley Kubrick en 1971.
La película de Kubrick se aleja
también. Mientras escribo esto,
de hecho, parece que el país en
el que vivieron ambos y en el que

1

Burgess nació también será cosa
del pasado en muy poco tiempo.
Me gustaría invitar a que la gente
leyera a este escritor medio desaparecido: ayudar a su reaparición.

rimentos de control mental- me
fascina y me repele a la vez . Le
tengo piedad en sus 1nomentos
malos, porque quienes lo rodean
son todos 1nonstruosos, cada uno
a su manera.

2. Tampoco es tan dificil. Ni si-

quiera ahora. Mi primer encuentro con Burgess, por ejemplo, se
debió a una edición barata de La
naranja mecánica, a la venta en un
supermercado. Fue cuando estaba
terminando la preparatoria. Ya
había visto la película de Kubrick
y la cubierta, con el famoso ojo de
grandes pestafias, me llamó la atención. Lo compré, lo puse en la fila
- siempre he tenido varios libros
pendientes en cualquier momento
dado- y cuando llegó su turno lo
leí. De un tirón. Hasta hoy, el Alex
narrador - el pandillero adolescente que es sometido a horribles expe-

3. Luego descubrí que La naranja

mecá11ica es anómala en la obra de
su autor, una obra satírica y dura
cuando las más de sus novelas son
cómicas, de risa menos siniestra o
al menos más fácil. Pero siempre
está allí su gusto por el lenguaje,
su forma de entender la vida humana y su gusto por jugar, dentro
de sus obras, con la misma literatura: con las formas y los contenidos de su tradición. (Otro ejemplo:
las ficciones que Burgess escribió
sobre Shakespeare; el relato "El encuentro en Valladolidft, donde sale
Cervantes, o la novela Nothing Like

�BURCESS
FUE
LIMCUISTA,
.A.PRENDIÓ
MUCHOS IDIOMAS E IMVEMTÓ AL MEMOS
OTRO MÁS: EL QUE HABLAN LOS HOMBRES
PRIMITIVOS EM LA PELÍCULA LA C:UEllllA
DEL FUEC:O (IEAM•IACQUES .A.MMA.UD, 1981).
the Sun, de 1964, que se pregunta
y se responde quién fue la famosa
Dama Oscura de los sonetos.)
4. Más de lo que me gusta hasta

hoy de Anthony Burgess: el recurso de la rima: de los ecos que se
pueden hallar en palabras y frases
en pasajes novelescos, y que Burgess usa, por ejemplo, al comenzar
todas las nuevas secciones de La
naranja mecánica con la misma frase. (J su última novela, la póstuma
Byrne, de 1995, está de hecho escrita en verso.) También me gusta la
invención de lenguas inexistentes,
como el nadsat, el dialecto de los
pandilleros de La naranja..., que es
mitad inglés y mitad ruso y que
está tan hábilmente planteado que
un lector atento lo va aprendiendo
sin ayuda a medida que avanza
por el libro. Burgess fue linguista,
aprendió muchos idiomas e inventó al menos otro más: el que
hablan los hombres primitivos en
la película La guerra del fuego QeanJacques Annaud, 1981).
5. Pero sobre todo me fascina el
cono de su obra entera: su postura
ante los hechos narrados, que está
en algún sitio de los sentimientos
humanos donde se tocan el fatalismo, la indignación, la rabia y la
melancolía. Tal como en el título
de sus 1nemorias. Otro ejemplo:

Burgess escribió el prólogo de una
colección de fotos tomadas por
paparazzi: Privare Pictures (1980)
de Daniel Angeli y J ean-Paul
Dousset, en la que aparecen famosos de la segunda mitad del siglo
xx, y el texto es ejemplar porque
los critica a todos, y lo hace de
manera muy especial. Por un lado,
Burgess reconoce que la adoración
de la que gozan en su momento es
inevitable, por cómo nos sometemos los seres humanos al poder
que se manifiesta en la fama, pero
por el otro es feroz, porque recuerda que esa fama siempre es pasajera. "¿Quién es la Reina Madre?
la madre de la reina", escribe, y
tiene razón. Casi todos los retratados en ese libro estaban olvidados antes de que Burgess muriese.
6. Por otro lado, a la edad que tengo
empieza a suceder algo nuevo: estoy
entendiendo un poco más al último
Alex, el del famoso capítulo 21.
7. Se conoce la historia: la versión
original de La naranja mecánica, publicada en Inglaterra, consta de 21
capítulos, pero Kubrick solo usó
los primeros 20 como base de su
película. Suprimió el últilno. Así,
el Alex cinematográfico concluye
su historia en un momento terrible y satírico de plenitud: aquella
imagen de sexo y violencia desen-

166

frenados con fondo de Beethoven.
(Las claves y acertijos visuales de
la película, por cierto, no han sido
considerados ni estudiados cmno
debertan, a pesar de ser tan abundantes como las de El resplandor y
otras películas del mismo director.)
8. El Alex literario va un poco
más allá: librado del control mental y convertido de nuevo en un
delincuente, empieza de hecho a
envejecer, conoce la melancolía,
reflexiona sobre el mal del mundo
y de su propia vida y reconoce, explícitamente, que se encamina al
crecimiento y a la maduración, es
decir, al resto del camino de la existencia humana, que finalmente
concluirá con la muerte. Ahora lo
imagino con el aspecto actual de
muchos punks de los afios ochenta
(las fotos circulan por la red), a los
que el cuerpo no les dio para más
y terminaron por integrarse, más o
menos resignados, a la vida de su
país. Muchos deben haber votado
incluso por la separación de la
Unión Europea. Muchos deben
ver con desconcierto tanto su futuro como su pasado.
9. Por esto admiro a Anthony
Burgess: su Alex les gana a todos
porque es consciente. Porque en
esa conciencia, aunque la vida
lo rebase, es insumiso. Y porque
su autor le permite incluso, en
sus momentos finales dentro
de las páginas, marcharse sin
reconciliación con el pasado y
dedicar una trompetilla a todos
los personajes que lo trataron
mal y que hicieron de su vida un
infierno: iPPRRRRRRRRT! e

��haciendo) algunos diálogos de La
oveja negra y No desearás la mujer
de ru liijo, protagonizadas por
Pedro Infante y Fernando Soler.
Como cuando Infante dice: "¿Pos
qué le pasó, apá?" y Soler en su
lecho responde: "Más bien qué
no me pasó. Se me descuajaringó
la pajarera, se me apachurró el
cuajo y se me perjudicaron las
agarraderas de la voluntad". O
más adelante, cuando el viejo
afirma que llegó su hora, Infante
le pregunta: "¿Cómo se va usté
a morir, apá?" y el viejo explica:
"Pos de cara a la pared y estirando
la pata, según una vieja costumbre
nortefia, mijo".
Guardo en la memoria escenas
magníficas, perturbadoras;
primeros planos donde las divas
lucen como verdaderas diosas;
tomas que son obras de arte
indiscutibles y argumentos
envidiables. Pero también
hay títulos capaces de atraer,
de inyectar inquietud y crear
expectativa desde que se escuchan
por primera vez. Uno de ellos, Algo
flota sobre el agua, es de un filme de
1948 de Alfredo B. Crevenna, con
Arturo de Córdova, Elsa Aguirre y
Amparo Morillo.
Lo vi por vez primera a los
diez afios , una de esas tardes
a las que me refiero, después
de que terminara el programa
del payaso Pipo. Supongo que,
al oír el anuncio, rondaron mi
mente imágenes de todo tipo,
respondiendo al estímulo de
las cinco palabras. lQué puede
flotar sobre el agua? Tras las
primeras escenas lo supe: una
mujer. Si a esa edad ya hubiera
leído "El ahogado más hermoso

EL MIMO QUE FUI Y VIO ESE FILME A LOS DIEZ
AÑOS SOLO RETUVO EM SU MENTE LA HER•
MOSUR.A DE ELSA. ACUIRRE, LA VOZ INI•
CUALABI..E DE DE CÓRDOVA Y LA CERIEZA
DE QUE DARLE TECHO A UMA MUJER BELLA,
NO IMPORTA QUé TAN MECESITADA ESTÉ, ES
UN PEUCRO PARA LA CASADA QUE QUIERE
SECUIR CONSERVANDO SU MOCAR INTACTO.
del mundo", de García Márquez,
habría sabido que, si algo brota del
agua, está destinado a trastocar el
orden imperante del lugar al que
llega, pero aún me faltaba para
leer la obra del Gabo. De lo que
sí estoy seguro ahora es de que el
colombiano sí conocía Algo flora
sobre el agua, ya sea en su versión
cinematográfica o en la novela que
le dio origen.
La mujer a la que rescatan
los hombres en ese pueblo
veracruzano de pescadores es
Azalea, protagonizada por Elsa
Aguirre ( quien vive y no parece
haber envejecido en setenta afios),
mujer misteriosa, sin pasado
( como el ahogado del cuento),
o por lo menos sin intenciones
de recordarlo. Es acogida por el
matrimonio caracterizado por
De Córdova y la Morillo y, como
en la lústoria del Gabo, llega para
voltear de cabeza la situación en el
pueblo y en el hogar que la acoge
(de otra manera: Azalea está viva).
El nifio que fui y vio ese filme a los
diez afios solo retuvo en su mente
la hermosura de Elsa Aguirre, la
voz inigualable de De Córdova
y la certeza de que darle techo a
una mujer bella, no importa qué
tan necesitada esté, es un peligro

168

para la casada que quiere seguir
conservando su hogar intacto.
Volví a ver la película a los
dieciséis afies, cuando entendía
un poco más de la vida y las
relaciones humanas. En esa
ocasión, aparte del triángulo
amoroso que se establece entre
los protagonistas, me atrajo el
trasfondo social: la lucha de los
pescadores en contra del patrón,
quien pretende explotarlos
comprándoles el pescado a
precios ínfimos, la desconfianza
que sienten hacia De Córdova por
ser hijo de un antiguo testaferro
del patrón, la afioranza de la
esposa por la urbe donde creció
y su consiguiente desprecio
por la vida en el campo, junto
al río. Sin embargo, el drama de
la pasión del protagonista por
la recién llegada seguía siendo
la línea narrativa más potente:
lcómo puede resistirse - pensar
en otra cosa, desviar la vista,
cerrar los sentidos- un hombre
cuando tiene en casa una belleza
como Elsa Aguirre? Es te1na para
pensar...
Pasaron los afios y ya era un
joven lector persistente cuando
encontré en una librería de viejo
la novela Algo flota sobre el agua, del

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húngaro Lajos Zilahy. La tomé.
¿Así que se trataba de una novela?
(Si hubiera puesto más atención
a los créditos lo habría sabido
antes.) Además, debió tratarse de
una muy popular en el pasado: en
el estante había diez ejemplares
en distintas ediciones. Me llevé
uno de la colección Rotativa, de
Plaza&amp;: Janés, de 1976, casi treinta
a.fios luego del filme, lo cual indica
que el libro siguió leyéndose
en México mucho tiempo. Al
caminar con ella bajo el brazo,
me preguntaba qué es lo que hace
que un relato deje de leerse de una
generación a otra. En cuanto lo
abrí hallé mi respuesta: el estilo
era denso, las descripciones
profusas, las reflexiones extensas
y ensayísticas. Lo abandoné en el
primer capitulo.
Pero siguieron pasando los a.fios.
Hace días, buscando qué leer, volví
a hallar el volumen de Rotativa en
un librero. Sin recordar por qué
no lo había leído antes (lo supe al
empezar a leerlo de nuevo), lo llevé
a mi escritorio. Ya sin prisa por
acumular lecturas, no fue tan arduo
atravesar el pórtico introductorio.
El lenguaje en realidad no es tan
denso, las descripciones son bellas
y, las reflexiones, puntuales y
acertadas. Zilahy es un narrador
excelente. Y, como suele ocurrir,
casi desde el principio la novela
se deslinda del fihne, ocupando
un sitio estético superior y
evidenciando las diferencias. Para
empezar, la novela no presenta
ningún aspecto social. O a Zilahy
no le interesaba la lucha de clases
ni remarcar las injusticias, u optó
por cefiirse a la línea principal
(la única) del relato, pero en la

novela - publicada en 1928- los
pescadores, aunque sean pobres,
son solo hombres inmersos en sus
tareas diarias, y por lo tanto al
cernirse sobre ellos el drama no los
distraen otras preocupaciones.
¿Por qué esas diferencias? ¿Se
deben a las distintas épocas, a los
veinte afies de distancia entre la
novela y el filme? ¿A las particu,
laridades históricas y culturales de
Hungría y México? lA los cambios
en lo que respecta a los valores predominantes? ¿Q, más sencillo, a la
lejanía entre el lenguaje literario y
el cinematográfico? Mientras en
la novela Lajos Zilahy se centra en
el conflicto del triángulo con precisión de cuentista, sin apartarse
de él hasta convertir su relato en un
verdadero estudio sobre la pasión
amorosa desde el punto de vista del
hombre, es decir, a través de la introspección, el filme se abre a otras
tramas con el fin de involucrar más
personajes y dar mayor agilidad a
las escenas visuales. Si esta fuera
la explicación, entonces se trata del lenguaje, de la adaptación de la novela al cine.
Pero, ¿si se tratara de la
adaptación a una época
distinta, con valores
nuevos y perspectivas
diferentes?
Esto tal vez ex,
plicaría la posición
de la esposa del
protagonista
- Zsuzsánna
en la novelaen las dos
obras. Zilahy
la concibió como
"una bue,

na mujer" , y para él, según el
relato, una buena mujer es discreta, fiel, exenta de malicia,
noble y creyente en Dios. De ese
modo, el autor deja caer sobre
János, el marido, un drama más
intenso a la hora en que empieza a
darse cuenta de lo que siente por
la extrafia. János ama a Zsuzsánna.
Zsuzsánna es quien pide que
Anada (así se lla1na en la novela)
permanezca en casa. János presiente algo terrible desde el primer
instante, pero Zsuzsánna se
obstina. Después el autor narra,
paso a paso, có1no evoluciona la
pasión de J ános por Anada, desde
cero hasta la tragedia. En la novela
Zsuzsánna es un ser más bien
pasivo, sus iniciativas son pocas,
vive en función de su marido. ¿Así
era ~una buena
mujer" en
1928 en
Hungría?

�LOS V.A.LORESr LAS TRADICIOMESr

u.s COS-

TUMBRES FORMAN PARTE DE LA CULTURA...
Y LA CULTURA SE TR.ANSFORMAr A VECES
DESP.A.CIOr A VECES COM MUCHA VELOCIDAD.

En la película, la esposa también es "una buena mujer", pero
muy distinta a la de Zilahy. Aquí
también vive en función de su
marido, pero no tanto. Si bien lo
acompafia de regreso al pueblo de
pescadores donde vivió su infancia
porque "quiere que sea feliz" - en
la novela el matrimonio siempre ha
vivido a la orilla del rio- , también
critica las costumbres campiranas
e insiste en que estaban mejor en
la ciudad. Es más perspicaz y, por
supuesto, tiene malicia: sospecha
de una mujer tan bella cerca de su
hombre. ¿A qué se debe esta evo,
lución en el personaje? ¿A que era
necesario darle mayor protago,
nismo para que el filme fuera efi,
caz? ¿Q a que una mujer como la
concibió lajos Zilahy quedaba demasiado anticuada en 1948?
En mi adolescencia, en una
discusión con mi padre en la que
yo cuestionaba ciertas costumbres
familiares y de la sociedad, él
me dijo que los valores son
inmutables, que son como son
para siempre. Yo, que habia leído
algo de axiologia en la prepa, le
retobé diciéndole que eran lo que
con más frecuencia cambiaba
con el paso del tiempo. No sé si
estaba en lo cierto; creo que sí.
Por ejemplo, ahora nadie habla
de honor, ni de hombría, tal como
lo ensefiaban las viejas películas
y novelas, mexicanas y de todo

el mundo. Y si se mencionan,
significan algo distinto a lo que
significaban entonces. los valores,
las tradiciones, las costumbres
forman parte de la cultura. Y la
cultura se transforma, a veces
despacio, a veces con mucha
velocidad. ¿Será esta la razón,
además de la del lenguaje, de las
diferencias entre las dos Algo flota
sobre el agua? Tal vez la respuesta
resida en otra pregunta: lcómo se
filmaría hoy una película basada
en la novela de Lajos Zilahy? ¿Q
cómo abordariamos el mismo tema
en una novela contemporánea?
Siguiendo el postulado
original, el de la desconocida que
es rescatada del río, donde estuvo
a punto de ahogarse, y, al verla
tan desvalida, la esposa insiste
en que se quede en casa con
ellos. Para empezar, la esposa no
podría argumentar que necesita
"una criada", como en la novela
de Zilahy, porque ahora eso no es
políticamente correcto. Así que
tendría que ser por otro motivo.
János, el marido, tendría el mismo
presentimiento de que darle techo
a la bella desconocida desataria
una tragedia. La diferencia sería
que tal vez no sospecharía de sí
mismo, sino de su mujer. ¿Por
qué quiere tenerla aquí? lle
gustó? ¿Estarán aflorando en
ella tendencias homosexuales
latentes? O ¿quiere ponerme a

170

prueba? ¿Ver qué tan sólido es mi
compromiso con ella?
Por supuesto, en caso de que
siguiéramos adelante con la trama,
al llegar al momento en que János
acepta su pasión por Anada después de vivir una tormenta
interior por varios meses, en los
que trata de negarla repitiéndose
que ama solo a Zsuzsánna y que
sería incapaz de hacerle dafio- e
intenta besarla en un momento en
que están a solas, Anada tendría
que culparlo de acoso sexual, o
por lo menos amenazarlo con eso,
pues al ser su patrón está en una
posición de poder sobre ella y su
acto es sumamente reprobable. No
importa que después ella acceda
a ese beso y a otras cosas, el acto
inicial quedó registrado y debe
pagar por ello.
Podríamos seguir afiadiendo
nuevas maneras y puntos de vista
a este viejo relato, pero me temo
que, si lo hacemos , la historia
resultante seria bastante aburrida.
Se diluiría en él ese estudio
profundo de la pasión amorosa
que escribió el autor húngaro, y
tampoco quedarían rastros del
trasfondo social que le afiadió
Crevenna en su filme. Restaría
una historia enmarcada en lo
políticamente correcto, es decir,
sin sustancia literaria. Tal vez se
perdería hasta el hermoso título:
Algo flota sobre el agua.

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• JESSICA MIETO

E

xiste un sitio para la
escritura. Un lugar
concebido
para
su
preservación y cuidado; para
su estudio y su confrontación;
para su memoria y su olvido. Ese
lugar es la biblioteca.
Por supuesto que la escritura
se encuentra en todas partes: en
el decir, en el andar, por todos
lados. Estamos sumergidos en
su continuidad. Nuestras letras
son parte de un abecedario que

se despliega desde hace miles y
miles de afios. Y no obstante la
omnipresencia de la escritura,
la biblioteca es el espacio creado
específicamente para contenerla.
Es su función: resguardar este
gesto que nos distingue, estas
formas y garabatos que, limitados
y sencillos, comunican todo el
pensamiento de la humanidad.
La biblioteca no la ha tenido
fácil. Ha tenido que soportar
persecuciones. Ha tenido que

�guardar secretos. Ha tenido
que aprender a reconstruirse
de sus propias cenizas y tratar
de no llorar por todas las letras
consumidas por la ignorancia y el
fanatismo. La biblioteca entendió
muy pronto en su vida que su
presencia en las ciudades, en
las casas, en las escuelas, podía
considerarse peligrosa o peor,
innecesaria; que sus visitantes
serían pocos , y que pasaría
mucho tiempo simplemente con
toda esa escritura apilada en sus
pasillos.
La biblioteca persiste y sus
muros , con el paso del tiempo
y el avance de la tecnología,
se convirtieron en tabletas,
en dispositivos. La biblioteca
se hizo portátil , aunque su
función no ha variado. Sigue
sosteniendo textos y más textos;
ecuánime ante nuestro afán de
trascendencia, recibe todo lo que
tengamos que decir, o más bien,
escribir, por mínimo que sea. Ya
vendrá alguien a leerlo. Sie1npre
hay alguien.
Porque al final, si escribimos
es para ser leidos. La biblioteca,

LA ESCRITURA DEVIENE EM FLUJO DE COM•
CIENCIA~ LA LECTURA SE DESDOBLA Y
CADA PERSONA LA ESCUCHA CON SU VOZ.
además, alberga esa esperanza, o
mejor debiera decir, la mantiene.
Y quizás ahora, en estos tiempos
en que las formas de la escritura
han cambiado, en que los libros
ya no son solo montones de hojas
encuadernadas que precisan de
un espacio físico, sino que ahora
son también archivos digitales;
es decir, ahora que los libros
son a la vez fijos y perdurables,
pero también siempre posibles, esta
esperanza sea lo que distinga
a la biblioteca como el sitio de
la escritura, sea manuscrita,
impresa o virtual.
Pero lo que la biblioteca
resguarda, por encima de todo,
y que es equiparable con la
esperanza, es el pensamiento.
Hay una escena en Las alas del
deseo (Der Himmel über Berlín,
1987), de Wim \1/enders, donde
los ángeles Damiel y Cassiel
llegan a la Biblioteca Estatal de
Berlín, un hermoso y espacioso

edificio de varios pisos con
decenas de mesas de lectura y
miles de libros. En este lugar
se encuentran reunidos otros
ángeles que custodian a los
lectores, pero también pres tan
atención a sus lecturas. Los
ángeles no leen lo escrito, sino
que lo escuchan a través del
pensamiento de los lectores. Y
escuchan todos los pensamientos
al unísono, como un murmullo.
Esta escena se conoce como "la
sinfonía del pensamientott. Y es
que es esto lo que resuena en el
silencio de las bibliotecas, pero
que no alcanzamos a percibir:
la escritura deviene en flujo de
conciencia; la lectura se desdobla
y cada persona la escucha con su
voz. La biblioteca, sea un edificio
público o un cuarto en nuestra
casa; sea un dispositivo que
cargamos a donde vamos, no
deja de ser este espacio donde
la escritura, entendida como la
memoria de toda la humanidad,
entra en nosotros y resuena.
Como una sinfonía.
La escena continúa. Los
ángeles se pasean entre los
lectores sin decir nada. Los
acarician y acarician los libros,
acarician las palabras. De cuando
en cuando sonríen. Son la
representación de la esperanza
que habita en las bibliotecas,
la que deambula sin ser vista
mientras espera, sí, a que venga
alguien. Porque alguien vendrá.
Siempre sucede. e

�CÁBÁLLERÍÁ

EM TORMO
....... ·A· ...... .

R
TÍTULO:

RJ PnJjccl

AUTOR: Gabriel Contrenis
EDITORIAL: Paso ele Gato

.AMO: 1014

abriel Contreras se ha
propuesto convertir el
archivo de Romeo y Julieta
en un espectáculo de acn.1alidad
perturbadora: si la amorosa pare,
ja bebió el veneno para fingir su
muerte, la pareja actual, príncipes
del imperio no ya del linaje sino de
la droga, beben el veneno para sal,
varse del envenenamiento. Romeo
y .Julieta se debían a la rivalidad
de dos familias aristocráticas vene,
cianas, en la versión de Gabriel
Contreras se trata de dos carteles
mexicanos. El odio de clase es
ahora otra clase de odio. La rivali,
dad que ilustra el drama de la le,
gitimidad del poder (una obsesión
de Shakespeare) se ha convertido
en la parodia del poder de los
carteles rivales, que se matan del
modo más feroz posible: el más
casual. De uno a otro escenario, el
poder es 1nás ilegítimo, la socie,
dad está peor fundada, y solo el
contrasentido, el suicidio, redime
a la pareja de la obligación de fun,
dar una república. la res pública,
el origen de la Ciudad de los hom,
bres, ha sido arruinada por la ca,
pacidad de violencia que tiene el
hombre contra el hombre.

Poner Romeo y Julicta al revés,
dando de antemano por perdido el
ardor juvenil del diálogo amoroso,
implica en esta versión contem,
poránea no solo el obvio rebaja,
miento de la tradición, sino, sobre
todo, la puesta en escena de un
lenguaje desgarrado, cuya violen,
cia interior representa el desgarra,
miento social de la idea clásica de
la polis: en lugar de la política solo
nos queda la policía. El mundo ha
sido puesto al revés por la produc,
ción, el consumo, y la acumulación
suscitados por el mercado clan,
destino de la drogadicción, que
es a su vez el lado invisible de la
más visible articulación social del
mercado como fuerza dominante y
justificante de cualquier transac,
ción, incluida la ilegal. la violen,
cía, por lo mismo, prevalece en el
escenario social, legitimada por la
oferta y la demanda, con el riesgo
de inversión y la calidad del pro,
ducto determinando, en su propia
lógica de la necesidad, el mayor o
menor costo en vidas, víctimas y
victimarios. En el principio nor,
mativo de la ley del mercado "el
cliente ( el consumidor) tiene la
razón".

Como en una ceremonia de som,
bras, esta comedia trágica de Gabriel
Contreras ocurre en espacios deter,
minados por su condición marginal,
excéntrica y, al final, infernal. Como
los círculos del Infierno dantesco,
los de la droga albergan no el castigo
sino la desarticulación. lo impen,
sable del Infierno, en efecto, no está
en el fuego y el castigo eterno sino en
la desarticulación: los espacios del
mundo de la droga son impensables
porque no son un sistema sino una
licencia del sistema, que los repro,
duce como la farsa paródica y mor,
tal del mundo que contamina como
mercado y somete como cementerio.
Contra la ley de los hombres, la no,
ley de la droga multiplica la muerte y
niega el ágora pública, la Ciudad.
En Romeo y Julicta hay una escena
memorable en la que Romeo ha
escalado la pared hacia el balcón de
su amada, y al verlo, sorprendida,
ella le pregunta: "¿Y cómo has
llegado hasta aquí?". Y Romeo le
responde: "Amor me prestó sus
ojos". En la versión de Gabriel
Concreras, esa escena ha sido
trastrocada . .Julieta y Romeo no
intercambian la droga amorosa sino
la droga mortal.

1

�CABALLERÍA

De la confrontación de estos
dos edificios discursivos hace
esta versión mexicana su alegato.
El primer edificio es el discurso
Isabelino, cuya poderosa retórica
es la matriz de un nuevo mundo
amoroso, donde nacen y se forman
los sujetos que habrán de superar
la fase tribal de las familias en
discordia, incapaces de forjar un
sentido de nación moderna. la
muerte de la pareja de jóvenes
amantes sefiala la fundación de una
época donde las sumas de la paz
puedan dar crédito a la sociedad de
la razón. El otro edificio discursivo
es el del Narco, donde las palabras
significan otra cosa, no lo que
nombran sino lo que encubren. Da,
por eso, nacimiento a un mundo
tenebroso que el lenguaje no sostiene
sino que corrompe. De allí el lamento
trágico que sopla y apaga al lenguaje
en esta pieza.
Hecho de cenizas, desde la
sombra y el luto, el lenguaje del
Narco propicia el contrabando
del sentido: roba, resta, miente,

mata. Impone por la violencia el
desmembramiento del cuerpo
nacional y trabaja, por ello, del
lado de la muerte. la suya es una
sociedad retrotraída a la afasia,
previa al lenguaje que nos humaniza.
la extraordinaria noticia de que
un sicario disfrazado de payaso se
infiltró a la fiesta infantil del ahijado
de un capo mexicano para matarlo,
demuestra la teatralidad farsesca
del crimen como representación,
que ha dejado de ser trágica y se ha
vuelto grotesca y delirante. Si una
fiesta infantil es el escenario del
crimen, y el sicario es un payaso
usurpador, quiere decir que el
ro1nance familiar mexicano ha
dejado de ser la telenovela, donde
las madres sufridas trabajaban para
sus hijos; y se ha convertido en el
escenario de un crimen donde el
asesino es un payaso de la muerte.
Esta pieza de Gabriel Contreras
asume también la actualidad de esa
discordia y nos revela el apocalipsis
de los discursos de la razón, y la
crisis de la representación verosímil.

los lenguajes solo se prueban como
verdaderos en la muerte.
El sentido trágico de la puesta
en escena del crimen narco, aparece
en esta pieza de Contreras no sin
horror. la trivialidad de la muerte,
la fuerza casual del crimen, parece
decirnos esta obra estremecedora,
ha puesto en crisis también a la
representación teatral, que ya no
finge ser real ni pretende duplicar
la vida cotidiana. Su apoteosis, su
desamparo, demanda ser escuchado
y apreciado. Es una lección de
salud poner en orden el caos para
darle una forma y un lugar en la
conciencia. Se trata, en efecto, de la
política no solo como el ~arte ele lo
posible sino como la última apuesta
por la denuncia, la indignación, y la
necesidad de mantener la razón para
decir las cosas por su nombre.
Saludemos la proeza poética de
Gabriel Contreras, capaz de verle la
cara al mal y sostenerle, gracias a la
poesía, la mirada crítica.

Julio Ortega

Bajo un influjo compartido
n Testigo e:r Milagros' queda
de mani □ E'sto la brutal
fragilidad de lo humano
y la belleza mortal, casi gélida, de
la palabra cuando se enfrenta a la
muerte y a la lenta desaparición de
todo un mundo, y al arribo de otro.
Rothenberg trascurre sobre viejos,
enormes y cansadísimos tópicos
de la literatura, que, sin embargo,
l Edtción bilíngue de A FurllJCr \\'J[ncss c..- A
Pcxm ofl\ltradcs, con rmducción al espafiol
de Javier Taboatla.

cobran una impronta especial
- y especifica- en su ya dilatada
carrera en la literatura, y en su
vida como poeta y ser humano.
Como nunca con tanta veracidad,
Rothenberg discurre sobre la
muerte, la vejez, la naturaleza, la
palabra en la poesía, el lenguaje y,
sobre todo, la amistad. Es la amistad
el motor que anima estos textos y
los origina; sobran los versos para
darnos cuenta. Incluso hay una nota
al final del primer poemario, Un

14

ccsrigo más, que resume y sintetiza
a la perfección el espíritu de la
escritura del libro mismo, y dice:
Supongo que los misterios de la
vida y la muerte penden sobre
todos nosotros, y que el dolor
por la separación es lo que es, y
difícilmente puede evitarse. Pero
también queda una sensación
de hermosura, por todo lo que
podemos darnos en el poco
tiempo que se nos ha concedido.

�CÁBÁLLERÍÁ

El libro es primordialmente eso:
un recordatorio de la amistad y de
cómo es el mundo bajo ese influjo
compartido. Y es también una
elegía por los amigos que se han
ido, o se comienzan a marchar. Un
canto por todo lo que ya no está y
va desapareciendo. Sin el devenir
del tiempo, uno no se convierte en
testigo: "las palabras / danzan / por
el camino / dentro de mis oídos
// y se detienen / al evocar / cómo
hablaban/ y escribían// recordados /
amigos / y camaradas / que partieron
hace tanto".
Y es que hay tanto de resu1nen
final en Testigo, que la elegía no
deja de ser solo un pretexto para
lamentar la muerte del amigo, sino
también para poner en palabras
la experiencia de lo atestiguado,
un mundo lleno de sucesos que
nos sobrepasan y que, acaso, solo
la palabra pueda hacerles algo de
justicia al relatarlos.

JEROME
ROTI--IEN

TÍTULO: Testigo 6~ Milagros
AUTOR: Jerome Rothenberg

lTAN L / CETYS /
Matadero

EDITA:

AMO: 2017

Pero si se habla de la muerte, entonces también se habla del tiempo;
y el paso del tiempo es otro protago,
nista en los reflexivos y casi filosófi,
cos poemas de Rothenberg: "pero no
pude detener/ el fluir/ del tiempo*/
*dela rima/ que no es/ un flujo/ sino
la existencia/ simultánea/ de toda
cosa". Y: "contar/ las horas/ reducidas/ a minutos/ como el universo/ y
sus leyes /tan.fácilmente / rebatidas*
/ *rechazadas / en las que el tiempo
/ se detiene por completo / en retrospectiva/ lamentable/ instancia* /
*instante".
Dije reflexivos y casi filosóficos;
pero casi. Pues Rothenberg escribe
poesía sin adjetivos, de las más altas
de Amélica, y no se aleja nunca de su
pureza, y menos en este libro; pero
también es verdad que estos poemas
contienen un tono no solo elegiaco,
si no solemne y grave - es difícil que
otra cosa pueda caber ante el dolor de
la pérdida y un largo camino recorrido visto en retrospectiva- que dotan
a su lenguaje de una extrafia levedad
y profundidad al mismo tiempo -tal
vez una cualidad de la sabiduría- ,
que los vuelve desesperadamente
personales, y por lo tanto colectivos,
al contar experiencias humanas que
todos conocemos o conoceremos.
Si, el lenguaje, una vez más el len,
guaje. Porque solo queda el lenguaje
para atestiguar el paso del tiempo.
Por eso, en "El misterio está en las
palabras solamente", queda al descu,
bierto la forma de abordar un len,
guaje necesario para hablar del fin,
la muerte y el pensamiento, y dotar
a ese lenguaje de las cualidades nece,
sarias para hacerlo poema, en líneas
como estas: "la palabra /conque lo
nombro/ no basta /requiere/ de cier,
ta / fuerza / el misterio /dela mente /
que se esparce/ por el universo/ vivo
/encada uno/ de nosotros".

Pero no solo la muerte es objeto
de conjeturas, sino todo lo que trae
consigo; todo ese conglomerado
de cosas que quedan flotando
ante la ausencia. Esa pulsión de ir
al pasado y re-vivir, (ser testigo)
para poder dar carpetazo limpio y
re-comenzar, pero siempre de otro
modo, y con la conciencia de la
propia finitud.
En "Déjame pensar la muerte",
Rothenberg da cuenta de que la
memoria siempre obliga a una
síntesis y a una conclusión, y
que la muerte, necesariamente,
está entrelazada a la memoria, se
necesitan: "déjame/ pensar/ en la
muerte / o no / incluso ahora // al
repasar / fríamente / los hechos /
voy poco a poco / descendiendo
/ hacia la cripta / yo tampoco
puedo / deshacer / su hechizo / y
permanecer".
Aun así no todo es lamento ni
despedida, Rothenberg se sabe ante
un mundo nuevo ya tan diferente
a aquel en el que creció y se hizo
poeta, y sus versos aún tienen algo
que decir respecto a eso y al sitio
actual desde donde vislumbra y
crea en el mundo, y en el mismo
poema, escribe: "esta noche / la
palabra/ es generación/ otros/ tras
nosotros / un mundo / tan joven /
que me deslumbra / cuando cruzo
/ sus senderos// pero no puedo/
nombrarlo /retenido/ por los lazos/
que me atan".
la amistad es lo más loado en
este libro; queda claro, pero también
es un punto de partida para pensar
en la finitud y el límite que nos
aguarda. Pues atestiguar es un acto
compartido y cuando se marchan
los colegas de lo presenciado, se
sabe que inexorablemente el tiempo
también habrá ele llegarle a uno.
En Un poema de milagros, poem~

&amp;...---------------------------

�CABALLERÍA

que cierra el libro, dedicado a Jack
Collom, el paso del tiempo con su
consiguiente final da lugar a la
celebración de estar vivo, canta al
universo en su conjunto, además
de los procesos del pensamiento,
la compafiía amada, y de nuevo
a la amistad. Sin embargo,
encontramos a un Rothenberg
mucho más transparente y
emotivo, su lenguaje gana energía
en contraposición con el tono
usado en Un testigo más.
El poeta mira fascinado y
entiende que el mundo está lleno
de milagros, entiende - hacia la
parte final de su vida- , el existir
como un milagro en sí; entiende
su propia existencia como la suma
de una serie de milagros, pues el
existir es tan misterioso que es
capaz de engendrar un sinfín de
elementos, que nosotros, tal vez,
damos por sentados, pero aun
así, nos solazan y consuelan: "un
milagro / más ordinario/ que el
pasto/ bajo nuestTos pies / el sol
ardiente/ deslumbrando / ojos y
pies". Y: "Un milagro / la luz un
milagro / la noche un milagro /
el mar un milagro / el árbol un
milagro / el ave un milagro / la
palabra un milagro / la lluvia un
milagro / el cerebro un milagro /
el tiempo un milagro / la rima un
milagro / el aliento un milagro /
la muerte un milagro / la luz un
milagro".
la poética desplegada en
estos poemarios parece ser la
gratitud, gratitud hacia el lenguaje
y a la vida; gratitud hacia la
poesía que tiene la capacidad de
entablar diálogo con la muerte y
extraer oro de esa conversación.
Es decir, elevar al lenguaje
tratando de comprender los
elementos inherentes al fin y a la

desaparición; todo lo que conlleva
el camino hacia la extinción.
A sus más de ochenta afios, y con
más de un centenar de libros a cuestas, J erome Rothenberg no para de
actualizar su catálogo poético con
los temas propicios a la etapa en la
que se encuentra como ser humano y
artista. Sabe bien que el lenguaje cel-

ebra dolor y placer, y que así el poeta
no se restringe de admirar y cantar
en amplitud la experiencia humana.
Rothenberg sabe que el lenguaje celebra. "Miremos, entonces, con asombro, mientras el cielo ennegrece".

José Luis Aguirre

IIEll.,1&amp; IIE MUIEII.ES
de CORAL AGUIRRE

,, D

ejando a luz más
cierta, el mundo iluminado, y yo despierta". Son los versos con los que
Sor Juana cierra Primero Sueño y
que Coral menciona para presentarnos a t-.1aría Gaetana Agnesi
- matemática que se da a la tarea
de elaborar un libro para la ensefianza del cálculo diferencial e integral- que será recordada por una
curva matemática llamada "la bruja de Agnesi" que ella no descubrió,
sino que explicó y que de bruja no
tiene más que el nombre. En el esbozo biográfico de las científicas
que nos hace Coral encontrarnos

ecos del Primero Sueño sorjuaniano:
es esa eterna búsqueda por el saber y traspasar las fronteras que
la sociedad delimita. Es reconocer
los límites, saber que el alma busca
el conocimiento mientras duerme,
pero que cuando amanece ~dejando a luz más cierta", queda el
mundo con sus fatigas cotidianas.
Con sus limitaciones - por eso "el
mundo iluminado"- solo queda el
sujeto femenino frente a la labor
de comenzar de nuevo la búsqueda
-"y yo despierta"- .
Pudiera parecer que el núcleo
temático de Perfil de mujeres cicnrifzcas
es su profesión, pero esto no daría

76

�CÁBÁLLERÍÁ

cuenta de la dimensión con la
que Coral narra la vida de estas
mujeres. Mujeres, sí; científicas,
también. Pero el elemento que
las agrupa es que son personas
que no claudicaron, que no se
dejaron vencer por las constantes
interrupciones en su búsqueda
por el conocimiento. Como en
Primero Sueño de sor Juana.
Virginia \l\Toolf en Un cu arco
propio se cuestiona acerca de las
interrupciones que debieron
tener Jane Austen y Charlotee
Bronce al escribir sus novelas,
cómo la continuidad se perturba
durante el proceso de escritura.
Se interrumpe, pero no claudica.
Así las mujeres científicas de
Coral comparten una pasión:
Pasión multiplicada en voces,
actos y escritos de mujeres
que, a lo largo de la Historia,
desde tres mil afias antes de
Cristo hasta hoy, guiadas
por su obstinación y coraje,
decidieron hacerse presentes en
cada gajo de la historia humana,
en cada mo1nento del proceso
civilizatorio, en cada vuelta de
los caminos que se abrieron
a múltiples ejercicios de su
imaginación y su curiosidad.
Pero los perfiles muestran
también los obstáculos con los
que las científicas se enfrentaron
durante su vida, y aun después.
Coral busca sanar la falta de
documentación y nombres,
reconstruir lo que el silencio
ha dejado y que la vida de estas
mujeres nos muestra. Como con
María la Judía, que dejó tratados
pero quienes escriben la Historia
han dicho que no existió; Hipatia
de Alejandría que no se conoce su
obra pero sus discípulos dan cifra
de su vida; Trótula, quien escribe

un tratado sobre enfermedades
femeninas en la Edad Medía,
pero desde el Renacimiento
se ha negado su existencia.
Coral rescata la importancia de
nombrarlas: "Es la investigación
actual - nos dice la autora- de
muchas estudiosas las que están
dando a nuestras vidas identidad,
poniéndoles el nombre propio a
creadoras y científicas». Porque
muchas de las mujeres que nos
relata Coral no obtuvieron el
reconocimiento en vida. Como
Laura Bassi que en 1732 obtuvo
la licenciatura en Filosofía, pero
que se le concedió la Cátedra en
el Instituto de Ciencias de Bolofia
dos afias después de su muerte.
Están también las investiga~
ciones a cuatro manos que borran
la labor de la mujer al momento
del reconocimiento. Como el
caso de Mileva, primera esposa
de Einstein, que aparece en los
créditos de la investigación de
1905, pero que posteriormente es
eliminada. O Ada Lovelace, prim~
era programadora a la que no se
le reconocen las contribuciones
que hace a los escritos de Charles
Babbage. O el caso de Lise Meit~
ner, que colaboró durante 30 afias
con Otto Hahn, pero cuando éste
ganó el Premio Nobel en 1944 no
citó su trabajo.
En los perfiles que reúne Coral
se encuentran mujeres de mirada
penetrante, marcadas por la
curiosidad y el rigor, y sobre todo
porque a pesar de la adversidad
no claudican cuando se trata
de perseguir sus suefios. Y las
miradas nos llevan a diversos
espacios: Inge - geóloga- se
encuentra en palabras de Coral
"hurgando en el corazón de la
tierra", Caroline en el espacio,

J eanne estudiando el mar como
la primera bióloga marina, Miss
Anning descubriendo fósiles,
María Sibylla observando y
estudiando la metamorfosis de
orugas en mariposas.
Perfil de mujeres cic11tfficas
nos habla de la pasión, de los
silencios, de la manera en que
quienes escriben la historia
borran las aportaciones de
las mujeres para enaltecer sus
propias figuras. Es una historia
contada a varias voces. Pero Coral
no cae en el error de replicar lo
que denuncia. Se torna el tiempo.
Se detiene en cada una de ellas.
Nos las presenta en la dilnensión
de científicas y mujeres. Esta
dünensión ética, tanto de rescate
como de visibilidad, es la que
lleva a dar cuenta del presente.
Revertir el error - no sólo
reto1nando y reconstruyendo las
vidas de quienes en el pasado
aportaron al conocimiento
científico- , sino también dando
visibilidad a la labor actual.
Por eso la segunda parte del
libro es un perfil de mujeres
científicas latinoamericanas del
presente, en donde la autora
recorre di versos países para
darnos una radiografía actual del
estado de la ciencia y las mujeres
científicas. Este relato nos muestra
barreras en común: una especie
de embudo donde las mujeres
comienzan a estudiar disciplinas
científicas, pero al llegar a los
puestos de investigación el nú1nero
es más reducido por la falta de
oportunidades que en ocasiones
enfrentan las mujeres científicas
que, además, son madres. Pero
también Coral nos muestra las
redes de apoyo: premios como
la Medalla Madame Curie de la

�CABALLERÍA

Unesco otorgada a Idelisa Bonnelly
de República Dominicana o el
Premio L'Oreal de la Unesco
a la argentina Cecilia Bouzat
impulsan la creación e innovación
de mujeres científicas. También
la Red de Mujeres de la Ciencia
en Colombia y la Asociación de
Mujeres Científicas en Guatemala.
La labor de Coral consiste en
hilvanar el presente y el futuro ,
dar visibilidad, rendir homenaje

a las mujeres que con tesón
defienden su pasión científica,
que hacen de su curiosidad una
vocación. Dice la autora:

revela que hay una condición
de género de la cual estamos
haciendo éticamente responsables.

A las mujeres del pasado con
las que convivo a diario, siempre les pasa ser olvidadas por
un tiempo. Es el trabajo obstinado de sus hermanas del
futuro el que las revive de a
poco. una a una. Entonces se

Esta dimensión ética es desde
donde leo y celebro el trabajo de
Coral Aguirre en Perfil de mujeres
científicas.

Hilda Larrazabal

LETRAS POR VENIR
En nuestro próximo número doble 99-100
contaremos con imágenes de la exposición
colectiva Alias de superviviencia, diez a,10s de
arte contemporáneo universitario 2007 -2017,
con ensayos de Josefa Ortega, Enrique
Rut: y Futuro ~loncada. Además, la serie
Inmaterialidades materiales de la poeta Rocío
Cerón con intervenciones de los artistas Nury
R. Melgarejo y Rubén Gil; y entrevistas a los
autores Serenella Iovino y Armando Romero,
entre otros ensayos, crítica, columnas, i:eset'las
y selección de poesía y narrativa.

78

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DEL LIBRO

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EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

�AUTORES

Premio Nacional de Poesía
Joven Elías Nandino 2016. Premio Regional de Poesía
Carmen Alardín 2011 Becario del Programa de Estimulo a
la Creación y al Desarrollo Artístico, PECDA Tamaulipas
(2012). Ha publicado El libro que no he escrito (CONARTE,
2012) y un backgammon (FETA, 2017).
CARLOS DEL CASTILLO.

DAYAM CAMBO.A. FLORES (Cozumel, 1985).

Licenciado
en Turismo por la Universidad Metropolitana de San
Agustín de Mérida, Yucatán. En 2007 obtuvo mención
honorifica en el concurso Criaturas de la noche en
Saltillo, Coahuila. Ha publicado otros cuentos en
revistas literarias como Molino de letras, Dela tripa, Punto e11
línea, Crítica, Casa del tiempo, Revista Antrópika y la Revista de

Literatura Mexicana Contemporánea.
(Ciudad de México, 1970). En,
sayista, narrador, cuentista, cronista, promotor de la
lectura y editor. Se ha dedicado al estudio de las nove,
listas mexicanas. Investigador del cuento corto, de la
narrativa de Felipe Garrido y la literatura infantil. Es
Premio Nacional de Ensayo Alfonso Reyes 2013; Pre,
mio de Ensayo Literario de Bellas Artes ''.José Revueltas"
2014; Premio Certamen Histórico-biográfico sobre
Miguel Jerónimo de Zendejas, 2015 y Mención Honorifica en ensayo en el VIII Certamen Internacional Sor
Juana Inés de la Cruz 2016, entre otros reconocimientos.
ALEJANDRO CARCfA

NORA LIZET CASTILLO ACUIRRE (Monterrey, 1970). Es-

tudiante del Doctorado en Filosofía con énfasis en Estudios de la Cultura, UANL Colaboradora en distintas revistas de literatura y humanidades. Actualmente prepara
su tesis doctoral en tomo a la escritora Maria Luisa Garza,
Loreley. Es autora de Precursoras de la literatura nuevoleonesa.
Crítica y recepción en el siglo XX. (Noctis, 2015).
Es licenciada en Letras Espatiolas
y maestra en Administración de Instituciones Educa,
ti vas, por el Tec de Monterrey. Estudia el doctorado en
Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de Baja
California Sur y es profesora en la carrera de Lengua
y Literatura, y Ciencias de la Educación en la misma
institución; además, es correctora de estilo independiente y autora del libro álbum Fortín publicado por el
Instituto Sudcaliforniano de Cultura en 2017.
SELENE VERCARA.

(Ciudad de México,
1949). Cronista, ensayista, narrador, poeta, traductor
y editor. También es docente e investigador en el
área de literatura y filología. Ha merecido numerosas
distinciones nacionales e internacionales, entre ellas,
el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López
Velarde 2010 por el conjunto de su obra poética. Ha
sido colaborador en distintas épocas de las revistas
y suplementos Co11fabulario, La Jornada Semanal , La
MARCO ANTONIO CAMPOS

Semana de Bellas Artes, Periódico de Poesía, Proceso, Punto
de Partida, Revista de la Universidad de México, Sábado y
Vuelta.
(Monterrey, 1977). Autora del poemario: Hierba de los días (UANL, 2011).
Textos suyos han sido incluidos en antologías en
México, Canadá y Ecuador. Becaria por el Centro de
Escritores de Nuevo León (PECDA, 2007). Consejera
Vocal de Literatura para Consejo para la Cultura y
las Artes de Nuevo León (2013-2016). Actualmente
es gestora de proyectos e iniciativas culturales, es
traductora y trabaja como editora independiente.
ZA.IRA ELIETTE ESPINOSA

(Torreón, 1978). Es autor de
los libros de cuentos La Biblia Vaquera y La marrana
negra de la literatura rosa. Premio Nacional de Cuento
Magdalena Mondragón 2005. Con su crónica El
karma de vivir al norte obtuvo el Premio Nacional
de Testimonio Carlos Montemayor 2012. En 2017
publicó La efeba salvaje y El Pericazo Sarniento (Selfie con

CARLOS VELÁZQUEZ

cocaína).
PAOLA CEDEHO•MARMOLEJO. Amatoria; artista con-

temporánea, escritor de narrativa, modelo de figura
humana y docente. Su obra se ha presentado en varias
ciudades de México y Barcelona. Estudió la licenciatura en Artes Visuales y diplomados en
el área de humanidades , como semiótica, psicoanálisis, ontología, filosofía y estudios visuales.
Actualmente es representada por la Galería Alterna ti va Once, y está produciendo una exposición individual para primavera 2018, .;. AMOR
PLACER INACABADO. Prepara la edición de su primer
libro con la editora independiente Tres Nubes.

�AUTORES

Mexicano, nació en McAllen,
Texas. Es Ucenciado en Artes Visuales. Realizó una
Especialización en Artes en Dannstadt, Alemania. Ob,
tuvo el grado de Maestría en Disefio de Información y
ahora es pasante del Doctorado en Creación y Teorías
de la Cultura por la UDLA. Es productor visual desde
1975 hasta la fecha (instalaciones, intervenciones, arte
correo, autorretratos y otras actividades). Ha recibido
reconocimientos y estímulos a la producción de Fonca y
Conarte, y en 2003 obtuvo el Premio a las Artes UANL
Fue Maestro en la FAV, UANL hasta febrero de 2013.
Ha publicado artículos (Armas y Letras, Movimiento Ac,
tual, El Porvenir, El Norte, entre otros) y dos libros en co,
autoría: Tra11sfere11cias, convenciones y simulacros y 100 arlas
a través de 100 artistas. Ha participado en conferencias,
cursos y seminarios en MARCO, Museo Monterrey,
Centro de las Artes de Nuevo León, Museo Carrillo
Gil, etc.
EHRIQUE RUIZACOSTA.

Narradora, drarnaturga, ensayista
y docente. Es catedrática en la FFYL de la UANL y
coordinadora de la Escuela de Teatro de la misma
institución. Entre numerosos reconocimientos en
México e internacionales, en 2009 mereció el Premio
a las Artes que otorga la UANL en la categoría de
Artes narrativas y en 2016 el Premio Teatro del Mundo
de la Universidad de Buenos Aires por Memorias del
teatro combatiente. Pertenece al Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
CORAL ACUIRRE,

EDCAR IBARRA ZAVALA (Monterrey, 1984). Es docente.

Estudia el Doctorado en Filosofía de la Cultura, de la Uni,
versidad Autónoma de Nuevo León. Acrualmente prepara
su tesis doctoral en torno a la obra de Octavio Paz.
(Bogotá, 1983). Escritor y actor
colombiano. Ha obtenido el Premio India Catalina, del
Festival Internacional de Cine y televisión (Cartagena)
y el T .V. y Novelas. Ha recibido el premio Casa de
poesía Silva, Premio del Club del libro de las Naciones
Unidas en Suiza y el Ydalio Huerta Escalante (México).
Autor de las novelas El demoledor de Babel (El perro y la
rana, 2010) y Caracaos (Planeta Colombia, 2017).
LARRY MEJÍA

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de T,vitter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.com.mx
ALBERTO CHIMAL

EDUARDO AHTOHIO PARRA (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario
de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation
en 2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
(Monterrey, 1982). Editora, ensayista
y aspirante a calígrafa. Fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León en 2010. Ha publicado el
libro Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura literaria
(Ediciones Intempestivas, 2011).
JESSICA HIETO

(Casma, 1942). Poeta, novelista,
dramaturgo, ensayista y crítico literario. Es
investigador y docente de Literatura Latinoamericana
en la Universidad Bro,vn. Miembro de las academias de
la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua.
Ha recibido la condecoración Andrés Bello del
gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario
por las universidades del Santa y Los Ángeles, Perú, y
la Universidad Americana de Nicaragua, entre otras
distinciones.
JULIO ORTECA

(Monterrey, 1988). Estudió
Bibliotecologia y Ciencias de la Información en la
UANL Escribe cuento, poesía y crítica. Ha publicado
en Hermano Cerdo, Bitácora de vuelos, y Revista El Humo.
Josi LUIS ACUIRRE

Es Licenciada en Letras
Espafiolas por el Instituto Tecnológico de Monterrey
y Maestra en Humanidades por la University of
Chicago. Es Candidata a Doctor por la University of
Chicago. Actualmente escribe su tesis doctoral sobre
la construcción de Sor Juana como ícono nacional. Es
profesora de la Facultad de Filosofía y Letras en la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Sus intereses
de investigación son la literatura novohispana y la
decimonónica.
HILDA LARRAZÁBAL.

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017, Año 21, No 97-98, Julio-Diciembre</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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