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�VÍCTOR EDUARDO MÁRQUEZ DUARTE*

1

La Cuestión del Género en Ciencias
Sociales y en Psicología Social
Question of Gender in Social Sciences
and Social Psychology

RESUMEN
El género es sin duda uno de los más importantes conceptos en ciencias sociales, se refiere a un sistema complejo de relaciones humanas que toma como unidad de investigación
la interacción entre dos grupos, hombres y
mujeres. Históricamente, el concepto y más
tarde la teoría de género facilitan y permiten
la comprensión de conceptos, tales como (entre otros) hegemonía masculina, dominación
masculina, patriarcado, virilidad, masculinidad.
En todo caso, los movimientos feministas de
los años 1960-1970 en Canadá, Estados Unidos y Francia abren la brecha (dicho propiamente, se constituyen en lo que algunos llaman la “segunda ola” del feminismo) con luchas dotadas de ideologías políticas diversas y
variadas. La injusticia y la desigualdad son los
tipos genéricos de relaciones entre hombres y
mujeres que el feminismo (radical) quiere
abrogar. En gran medida, es a partir de este
proyecto feminista que nace el proyecto
masculinista, igualmente con sus avatares y
contradicciones y en búsqueda de una identidad. Sabiendo que en ciertos contextos la noción de género se aborda como una norma,
como un estereotipo que hay que deconstruir,
en particular el estereotipo de la mujer. En este
ensayo desarrollo algunos argumentos que

ABSTRACT
Gender is undoubtedly one of the most important concepts in social sciences, it refers to
a complex system of human relations that takes
as research unit interaction between two
groups, men and women. Historically, the concept and later gender theory facilitate and enable the understanding of concepts, such as
(among others) male dominance, male domination, patriarchy, virility, masculinity. In any case,
the feminist movements of the years 19601970 in Canada, USA and France opened the
gap (said itself, constitute what some call the
“second wave” of feminism) equipped
struggles with political ideologies diverse and
varied. Injustice and inequality are generic
types of relationships between men and
women that feminism (radical) wants to destroy. It is largely from this feminist project
born the masculinist project, also with their
avatars and contradictions and in search of an
identity. Knowing that in certain contexts the
notion of gender is approached as a rule, as a
stereotype to be deconstructed, particularly the
stereotyping of women. In this essay development some arguments that let you see a little
better theoretical, conceptual, political positions of being male.

*
Profesor de Psicología social en UFR de Psicología de la Universidad de París 8, Vincennes-Saint-Denis. Correo
electrónico: victor-eduardo.marquez-duarte@univ-paris8.fr

Recibido: 16 de noviembre de 2015 / Aceptado: 19 de febrero de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 3-28

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

permitan ver un poco mejor las posiciones teóricas, conceptuales, políticas del ser masculino.

Keywords: Question of gender, Masculinism,
Feminism, Alternative masculinities, Gender
equality.

Palabras clave: Cuestión de género, Masculinismo, Feminismo, Masculinidades alternativas,
Igualdad de género.

¿MASCULINID
AD? ¿DIJO US
TED MASCULINID
AD?
¿MASCULINIDAD?
USTED
MASCULINIDAD?

4

La masculinidad es un término relativo, es una construcción cultural. La definición de lo que es masculino puede cambiar de una sociedad a otra. La masculinidad hegemónica se refiere al estereotipo de la masculinidad “perfecta”.
Existen diferentes modelos de masculinidad, pero por lo general se consideran menos ideales que la masculinidad hegemónica. En lo que sigue trataremos de ver claro sobre el movimiento masculinista, esperando no caer en tentativas clasificatorias de orden puramente semántico.
Las manifestaciones de la feminidad y la masculinidad son múltiples y
dinámicas, es decir que evolucionan con el tiempo y en las sociedades. Un
comportamiento que se considera masculino durante un cierto periodo o en
una cultura particular puede ser considerado femenino por otros individuos
que pertenecen a otra época o a otra sociedad. Este relativismo es fundamental para la crítica y los argumentos que el feminismo elabora frente al
“masculinismo”.
Existen entonces diferentes tipos de masculinidad, pero éstos no son todos
equivalentes. La masculinidad hegemónica se refiere al «ideal» de la masculinidad dominante. Esta masculinidad hegemónica es una construcción sociocultural (Courtenay, 2000). Los hombres están sumergiéndose en este concepto abstracto y lo utilizan como punto de referencia para construir su propia
masculinidad mediante la socialización, es decir, la incorporación de normas
y de expectativas relacionadas con este tipo de comportamiento. En otras palabras, los hombres tratan de coincidir y reforzar esas normas. La masculinidad hegemónica occidental contemporánea elige al hombre blanco, heterosexual, de clase media, con rasgos masculinos estereotipados, como la seguridad,
el control, la fuerza física y la falta de emociones.
Cualquier conducta que constituya una excepción a la masculinidad hegemónica es considerada como femenina o como perteneciente a las masculinidades alternativas que incluyen particularmente actores homosexuales o aque-

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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

llos que pertenecen a minorías étnicas. Estas masculinidades alternativas están subordinadas a la masculinidad hegemónica, donde los hombres están
bajo una presión mucho mayor que las mujeres, a quienes se les adhiere un
comportamiento coherente con su sexo biológico. Anular el estereotipo de la
masculinidad hegemónica es a menudo mal percibido por la sociedad, y los
hombres que no se conformen se arriesgan a vivir una condena social, a ser
estigmatizados (Tremblay y Morin, 2007).
En un contexto donde las nuevas políticas relativas a la “cuestión de la
mujer” tienden a centrarse en una “especificidad femenina” (un decreto del
23 de julio de 1974 crea, en Francia, “le Secrétariat d’État à la condition
féminine”), que se opondría al universal masculino, las investigadoras feministas francesas abogan por un verdadero reconocimiento de la categoría de
“sexo” intrínsecamente vinculado con sus dos dimensiones, hombres de cultura y mujeres de naturaleza (Mathieu, 1971 y 1973).

FEMINISMO Y MASCULINISMO
Dupuis-Déri (2009) nos ofrece una historia política del masculinismo de la
cual en parte nos hemos inspirado; en su conclusión, que parcialmente adoptamos, aquí él cita: “La definición del término ‘masculinismo’ ha tenido eco en
las feministas”. Goyet (2007), en Francia, dedica un capítulo al “masculinismo”, lo presenta como “una contraparte masculina del feminismo”. El masculinismo “no puede resumirse como una defensa del privilegio masculino”,
ya que es la búsqueda de “la igualdad de género desde un punto de vista
masculino y la lucha contra la injusticia, la desigualdad y la discriminación en
las que los hombres aparecen como víctimas”. Goyet afirma (p. 197) la existencia de otro masculinismo “vengativo” que culpa a las feministas como responsables de todos los males que sufren los hombres. Goyet pide una “complementariedad de los dos movimientos”. Que las y los feministas hayan
finalmente integrado en sus preocupaciones por la justicia social las problemáticas del “masculinismo”, revela la influencia del masculinismo y la fuerza
de la reacción antifeminista.
Dupuis-Déri (2009) propone una historia política de las palabras
“masculinisme” (en francés) y “masculinism” (en inglés) de finales del siglo
XIX hasta la actualidad. Su análisis comparativo entre lenguas y entre las posiciones feministas y antifeministas muestra que el significado de esas palabras es plural y sigue siendo objeto de luchas políticas. Del lado anglófono, la
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palabra se utiliza más a menudo para describir la ideología patriarcal o perspectiva masculina androcéntrica. Del lado francés, a partir de los años noventa, la palabra se utiliza más comúnmente para designar a un antifeminista
actual. Por su parte, los antifeministas están en desacuerdo sobre el mejor
nombre para nombrarse a sí mismos, dudando entre “masculinismo”, “masculiste”, “hoministe”, “humanista” u otras expresiones, tales como “los derechos de los hombres o padres activistas”. Este estudio del lenguaje destaca
algunas líneas del frente, donde las feministas y antifeministas se oponen. El
artículo de Dupuis-Déri es de gran claridad sobre conceptos nuevos como
“masculinismo”, “masculinidad”, “masculiste”, que ocupan en la última década un espacio en el debate sobre el género.
Diferentes modelos existen para caracterizar el feminismo y el masculinismo.
Ante todo, tenemos que entender estos conceptos en términos ideológicos y
políticos, puesto que se trata de una alternativa dinámica para explicar la desigualdad y la injusticia social entre hombres y mujeres: feminismo y
masculinismo interactúan en tierra hostil, en general son mujeres y hombres
los grupos que se confrontan en este conflicto psicosocial y cultural. Lo que
está en juego es el poder, el empoderamiento, en un contexto social con una
jerarquía bien establecida, delimitada por la hegemonía masculina, es decir,
en un cuadro de dominación y desigualdad política, económica y social entre
hombres y mujeres. La hegemonía masculina tiende a enfatizar la resistencia
física, el estoicismo emocional, la autosuficiencia y el dominio heterosexuales
sobre las mujeres (Stearns, 1990).
Lo que se juega igualmente es una dimensión importante de la patología
social: hombres y mujeres se enfrentan en una lucha desigual donde ambas
partes sufren, violencia física y psicológica del hombre hacia la mujer, lucha
política y social de la mujer contra el hombre.
La creencia de la “pérdida de identidad masculina” genera anomia en este
grupo y sobre todo produce la emergencia de patologías individuales y colectivas que los hombres comienzan a mostrar. El desempleo es debido a las
mujeres, pues vinieron a integrarse en el mercado del empleo, reservado tradicionalmente al hombre. La custodia de los hijos es otra línea de conflicto
que los hombres padres reclaman, custodia tradicionalmente dada a las mujeres madres. Los comportamientos asociados a la salud son una de las formas
que los hombres utilizan para establecer su identidad masculina. Los hombres
que adoptan comportamientos de salud haciendo referencia a una masculinidad tradicional o que tiende hacia la hegemonía sufren mayores riesgos de
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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

salud que los que adoptan comportamientos de salud asociados con la masculinidad o la feminidad alternativas. Burn-out, suicidios, depresión, son fenómenos de una actualidad casi trágica que viven empleados y patrones. Los
hombres luchan por encontrar su lugar en nuestra sociedad y parece ser que
viven una verdadera crisis. Una crisis de identidad que podría conducir a un
comportamiento violento. Kimmel (2004) dice: “Hay un tiroteo en los Estados Unidos casi todos los meses. Y cada vez que ocurre, hablamos de armas,
hablamos de salud mental, pero nunca hablamos sobre el hecho de que estos
asesinos en masa son hombres. Tenemos que entender cómo afecta la masculinidad esta experiencia”.
Los que adoptan la idea, un poco idiota, de la pérdida de la identidad masculina y aquellas que iniciaron la liberación femenina observan la hegemonía
masculina como un valor a recuperar o como una ideología a combatir. Esto
nos conduce a ver de cerca la relación entre el feminismo frente al masculinismo.
Una definición general, variable e incompleta del feminismo indica que se
trata de una perspectiva política reposando sobra la convicción de que las
mujeres sufren una injusticia específica y sistemática por el hecho de ser mujeres, y que es posible y necesario rectificar esta injusticia por medio de luchas
individuales y colectivas.
El feminismo, como lo sabemos, es un movimiento político, ideológico y
cultural que emerge en los años sesenta en Estados Unidos y en los setenta en
Francia. Varias corrientes existen y se confrontan conceptual e ideológicamente. En consulta con Wikipedia (entrada “Feminisme”), los feminismos más
importantes se resumen aquí en cinco de las principales orientaciones feministas
actuales (dejamos a un lado la historia del feminismo de los siglos XIX y XX):
1. El feminismo liberal defiende los principios del liberalismo político y
los aplica a las mujeres de la misma forma que a los hombres. Se fija
como horizonte la indiferencia a las diferencias de género en el contexto
del espacio público.
2. El feminismo radical es una corriente del feminismo que aparece
en Estados Unidos a finales de los sesenta. Este modelo ve la opresión de
las mujeres ejercida por los hombres (o el patriarcado) como la base del
sistema de poder en el que las relaciones humanas de la sociedad occidental están organizadas. Como alternativa, el feminismo radical se destaca de los movimientos feministas que se fijan como objetivo mejorar la
situación de la mujer a través de la evolución de la legislación (reformisTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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mo) sin cuestionar el patriarcado. El feminismo materialista surge por
primera vez en Francia durante la década de los setenta, combina un
enfoque radicalmente anti-esencialista del género y la sexualidad bajo un
análisis socio-estructural de inspiración marxista (e.g. Delphy, 2009).
3. Las autoras del feminismo diferencialista, como Julia Kristeva, Luce
Irigaray o Antoinette Fouque, en Francia, postulan que el patriarcado
está tan profundamente arraigado en nuestro ser, que impone un sistema
de valores que impide la existencia de una verdadera diferencia entre
hombres y mujeres. [Esta corriente es considerada, y creo que con razón,
por muchas feministas, como antifeminista.]
4. El feminismo pro-sexo es una corriente del feminismo con orígenes en el movimiento “Queer”1 que aparece en la década de los ochenta
en los Estados Unidos y que ve en la sexualidad un área que debe ser
ocupada por las mujeres y las minorías sexuales, haciendo del “cuerpo,
del placer y del trabajo sexual herramientas políticas que las mujeres
deben apropiarse”. Citando Mérida (2002), Fonseca Hernández y Quintero Soto (2009) sostienen que:
el sujeto que plantea la Teoría Queer rechaza toda clasificación sexual. Destruye las identidades gay, lésbica, transexual, travesti, e incluso la hetero, para
englobarlas en un “totalizador” mundo raro, subversivo y transgresor, que promueve un cambio social y colectivo desde muy diferentes instancias en contra
de toda condena: “Ser queer no significa combatir por un derecho a la intimidad, sino por la libertad pública de ser quien eres, cada día, en contra de la
opresión: la homofobia, el racismo, la misoginia, la intolerancia de los hipócritas religiosos y de nuestro propio odio (pues nos han enseñado cuidadosamente a odiarnos). [Esta corriente se opone al feminismo radical.]

8

5. El anarquismo feminista o feminismo libertario combina anarquismo y feminismo. Esta corriente considera el dominio de los hombres
sobre las mujeres como una de las primeras manifestaciones de la jerarquía en nuestras sociedades. La lucha contra el patriarcado es para el
anarquismo feminista parte integral de la lucha de clases y la lucha con1

Fonseca Hernández y Quintero Soto (2009) resumen la Teoría Queer como la elaboración teórica de la
disidencia sexual y la deconstrucción de las identidades estigmatizadas. Las sexualidades periféricas son
todas aquellas que se alejan del círculo imaginario de la sexualidad “normal” y que ejercen su derecho a
proclamar su existencia.

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tra el Estado. Brown (1993) afirma: desde que el anarquismo se presenta
como una filosofía política en oposición a cualquier relación de poder, él
es intrínsecamente feminista.2
Este cuadro presupone que una teoría feminista o bien asume que el individuo es la unidad central del análisis, o bien se concentra en unidades más
grandes de análisis, como el género o la categoría social. El feminismo liberal
entra en la primera categoría, mientras que el feminismo socialista, marxista y
radical, pertenece a la segunda. En cuanto al feminismo libertario, la filosofía
política anarquista se basa en la creencia según la cual los individuos son capaces de autodeterminación, y la autodeterminación es la base de las relaciones de poder y de la libertad humana. Combatiendo por la abolición de la
supremacía masculina, el feminismo crítico produce un saber considerable
sobre la naturaleza general de la jerarquía, participa de la protesta anarquista
contra el poder y la dominación. Sin embargo, debido a que el movimiento
feminista como una entidad carece de una crítica inherente al poder y la dominación, su análisis sería insuficiente para lograr la libertad existencial para
las mujeres.
¿Por qué el feminismo debería interesar a los hombres?, se pregunta Kimmel
(2004); después de todo, si el patriarcado confiere beneficios, ¿por qué los
chicos renunciarían a ellos? Evocar la justicia no es suficiente. La tesis de
Kimmel es persuadir a los hombres de que sus vidas serán mejores si las mujeres tienen más libertad y mejores puestos de trabajo y un equilibrio entre
trabajo y vida. Él está convencido de que la historia está de su lado. En los años
ochenta, los cursos de masculinidad eran raros, hoy se cuenta con al menos
ocho revistas académicas (M. S. Kimmel es él mismo editor de la revista Men
and Masculinities). En 2017, un nuevo centro de estudios dirigido por Kimmel
ofrecerá una maestría en estudios de masculinidad, probablemente la primera
en el mundo.
Este campo emergente sobre las masculinidades utiliza los prismas de la
teoría feminista, del multiculturalismo y la teoría queer. Discusiones de las
diferencias entre los hombres (por raza, clase, sexualidad, edad, religión, región y similares) son tan sobresalientes como los debates de las similitudes y
las diferencias entre mujeres y hombres.
2
Para los interesados en posturas anarquistas y un sobrevuelo interesante de la sociología política interesada en el género (entre otros), ver el libro de Susan Brown (1993).

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ROL DE GÉNER
O
GÉNERO

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Un rol de género es un conjunto de normas sociales que dictan qué tipos de
comportamientos se consideran, en general, aceptables, apropiados o deseables para una persona en función de su sexo real o percibido. Éstos suelen
centrarse en la oposición entre feminidad y masculinidad, aunque hay excepciones y variaciones innumerables. Los detalles con respecto a estas expectativas de género pueden variar sustancialmente entre las culturas, mientras que
otras características pueden ser comunes en toda una gama de culturas. Existe
un debate en curso para saber en qué medida el papel de género y sus variaciones están determinados biológicamente, y en qué medida se construyen
socialmente.
Varios grupos han liderado los esfuerzos para cambiar aspectos de los roles
de género que ellos creen que son opresivos o inexactos, sobre todo el movimiento feminista.
El término “rol de género” no es una invención del feminismo, fue introducido por John Money en 1955 (citado por Butler, 2004) en el curso de su
estudio de las personas intersexuales, para describir las formas en que estos
individuos expresan su condición de hombre o de mujer, en una situación en
la que no existe una asignación biológica clara.
En lo que precede he señalado que el estereotipo cultural occidental de la
masculinidad es un hombre blanco, heterosexual, de clase media, con rasgos
masculinos característicos: la seguridad, el control, la fuerza física y la falta o
retención de emociones, competitivo y racional. El estereotipo cultural de la
feminidad es una mujer afectuosa, imaginativa, guapa, que se concentra sobre
los otros y es comunitaria. Estos estereotipos son variables de una sociedad y
de una cultura a otras.
Según la perspectiva constructivista, los roles de género que los individuos
juegan se basan en los conceptos de feminidad y masculinidad de su cultura.
Por lo tanto, el género no reside en la persona, sino más bien en las acciones
que ella desarrolla. El género se asocia a menudo con el sexo biológico, hombre o mujer. Sin embargo, utilizar el término de esta manera no representa
todas las formas que el género puede tomar en los individuos. El género envía
a una clasificación social en masculino y femenino, culturalmente adquirida y
concebida como variable, donde el género es independiente del sexo.
La distinción “sexo-género” fue introducida por Stoller (1968). Este psiquiatra de confesión psicoanalítica ha sido fuertemente criticado por especiaTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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listas de la teoría del género, quienes notan múltiples posiciones “erróneas”
sobre la distinción entre sexo y género; sin embargo, esta distinción juega un
papel importante en el desarrollo conceptual.Veamos brevemente cómo Stoller
distingue estas dos nociones:
Yo prefiero restringir el término sexo a una connotación biológica. Por lo tanto, con
pocas excepciones, hay dos sexos, masculino y femenino. Para determinar el sexo,
hay que analizar las siguientes condiciones físicas: cromosomas, genitales externos,
genitales internos (por ejemplo, útero, próstata), gónadas, estados hormonales y
características sexuales secundarias (parece probable que en el futuro otro criterio
pueda ser añadido: los sistemas cerebrales).
El sexo está determinado entonces por una suma algebraica de todas esas cualidades y, como es obvio, la mayoría de la gente cae bajo una de dos curvas separadas,
el uno “macho”, el otro “hembra”. […] Genéticamente hablando, existen otros géneros, por lo tanto, además de la hembra y del macho XX, XY, hay individuos (XO,
XXY, XXXY, etc.) que tienen una mezcla de algunos de los atributos biológicos del
sexo (Stoller, 1968, p. 11).

Quedamos en que el género es un término que comporta connotaciones
psicológicas y culturales y en ningún caso biológicas. “Si los términos adecuados para el sexo son ‘macho’ y ‘hembra’, los términos correspondientes para el
género son ‘masculino’ y ‘femenino’. El género es la cantidad de masculinidad
o feminidad encontrada en una persona” (Stoller, 1968, p. 11).
La identidad de género se inicia en el conocimiento y la conciencia de que
uno pertenece a un sexo y no al otro. A través del desarrollo, la identidad de
género es cada vez más complicada, por ejemplo, uno puede percibirse a sí
mismo no sólo como un hombre, sino también como un hombre masculino o
afeminado, o incluso como un hombre que tiene fantasías de ser mujer.
El rol de género es la conducta manifiesta en nuestra sociedad, el papel que
uno juega frente a los otros, para establecer su posición con ellos cuando la
evaluación de género es relevante en una situación.
Estas distinciones fueron adoptadas por las feministas. “Sexo” denota una
distinción biológica entre masculino y femenino, y “género” es la cobertura cultural que crea hombres y mujeres, niños y niñas. Erving Goffman no adopta esta
distinción porque no ve ninguna realidad biológica al “sexo”, argumentando que
cualquier división de cuerpos en uno de los dos sexos es el resultado de la aplicación de lo que el sexo significa a través del lenguaje (Goffman, 1977).
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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

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Indiquemos brevemente algunas posiciones que Goffman (1977) toma
respecto a la cuestión del género. La trama central de lo que sigue sobre E.
Goffman y las mujeres se inspira en el trabajo de Winkin (1990).
Utilizando la categoría de “rito”, E. Goffman considera que las mujeres
son equivalentes a los niños. Los hombres son padres que autorizan, controlan y perdonan. Su concepción funcionalista de la expresión sexual afirma
que al implicarse en la representación de su propio sexo, hombres y mujeres
confirman lo que significa para ellos el lugar que ocupan en el orden social,
reforzando en consecuencia la estabilidad de dicho orden.
Goffman propone en su análisis dos tipos de discurso, un discurso individual, donde se puede hablar de género masculino o femenino, y un discurso
social, que relaciona a la noción de subcultura sexual. Es dentro de ésta que se
adquiere una identidad sexual (identidad de género), que es tal vez más profunda que la identidad por la edad.
Goffman trata el tema de las mujeres que se encuentran en desventaja
social, distinguiendo dos categorías de personas desfavorecidas: aquellas que
se encuentran en paneles de familias y barrios enteros, como los afroamericanos
o los latinos, y aquellas que son desfavorecidas de manera individual, como los
discapacitados físicos. Las mujeres pertenecerían, según E. Goffman, a la segunda categoría. Sin embargo, “a la diferencia de pacientes mentales crónicos, invidentes, obesos, categorías que no están distribuidas en la sociedad de
manera regular, las mujeres se distribuyen regularmente entre los hogares como
niñas primero, y más tarde, como esposas” (Goffman, 1977, p. 307). No se
trata de empleadas domésticas, puesto que no hay empleadores, sino un padre, un esposo, un hijo.
Si las mujeres están en desventaja, cuando menos se les tiene en alta estima; hacer la corte y la galantería conducen al matrimonio, es decir, a un intercambio de un acceso exclusivo por una posición social. También se incorporan los supuestos de la “caballería” occidental clásica: las mujeres son seres
valiosos y frágiles que necesitan ayuda y protección. Corte y cortesía van siempre mano a mano, el hombre muestra más cortesía mientras más atractiva es la
mujer.
Las alianzas e interdependencias se forman entre los sexos bajo la creencia
de que hombres y mujeres no están hechos todos para ciertos trabajos. Esta
percepción de la división sexual del trabajo se desarrolla desde la infancia, y
esto independientemente de la posición social de la familia, los hermanos aprenderán que son diferentes y superiores a sus hermanas. Ya adultos, hombres y
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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

mujeres reproducen sin esfuerzo estos tipos de relaciones, haciéndolos sentir
a cada uno en su lugar. Sin duda alguna, Goffman (1977, p. 315) predica el
statu quo y la conservación de la hegemonía masculina; no sin un poco de
ironía afirma que “es el sexo (género), y no la religión, el opio del pueblo”. En
otras palabras, según este sociólogo, el orden social reina porque la división
sexual del trabajo y la jerarquía son experimentadas por uno y otro sexo como
un fenómeno natural. Esta postura ha sido fuertemente criticada por quienes
combaten toda posición evolucionista o esencialista como una interpretación
teórica del género (i.e. Delphy, 2009; Mathieu, 1971).
Curiosamente, vemos también alianzas e interdependencias entre hombres y mujeres que trabajan sobre la construcción teórica del feminismo y del
masculinismo y la construcción de género. En efecto, nos preguntamos, por
ejemplo, cómo el feminismo radical es utilizado por los teóricos hombres, especialmente los que teorizan la masculinidad y que se consideran simpatizantes de las preocupaciones feministas. Las feministas han sido a la vez optimistas y críticas respecto a los intentos de los hombres de utilizar la teoría feminista
en este contexto. Sin embargo, los teóricos masculinos están actualmente trazando nuevas agendas de investigación sobre la masculinidad, así como la
revisión de sus bases teóricas y metodológicas para este proyecto. Robinson
(2003) presenta un análisis detallado de la influencia del feminismo radical
sobre el desarrollo de la teoría masculinista.
Volvamos al análisis sobre ciertas posturas críticas de E. Goffman, por las
cuales ciertos autores lo acusan de actualizar los estereotipos de la mujer del
inicio de la era victoriana (e.g. Wedel, 1978). Por un lado, él establece una
relación continua y cada vez más profunda entre la representación tradicional
de las mujeres y el comportamiento de los niños. Por otro lado, constatamos
en el mensaje de este célebre sociólogo la idea de que la subordinación de la
mujer al hombre es estructural; en efecto, en este pequeño libro que nos ocupa, Goffman trata de consolidar una noción teórica que él llama “la reflexividad institucional”, cuya premisa es la afirmación según la cual el orden social
reposa en el arreglo entre los sexos.
Siguiendo la crítica de Wedel (1978), a Goffman se le reprocha observar a
la mujer solamente en una relación necesaria al hombre, es decir, como si la
única posibilidad de la mujer fuese ser una mujer casada. Este modelo supone
que una mujer es, ya sea casada y sin empleo, funcionando como un apéndice
del único macho que la protege y al cual ella está ligada, o ya sea disponible a
todas las miradas de los machos con los que ella se cruza cuando decide “abanTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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donar la protección de un hombre” y aventurarse en el espacio público por su
propia cuenta. Antifeminista sin duda alguna, la tesis principal de Goffman es
que las actitudes relativas al sexo sirven para construir y validar la diferencia
entre hombres y mujeres y que esta creencia reposa sobre las diferencias biológicas. Este naturalismo de la definición social dominante de lo femenino
conduce a Goffman a ver a la mujer en el espacio del hogar; y cuando ella
trabaja, ve sobre todo la joven y guapa secretaria lista para ofrecer sus favores
interaccionales, como él dice, a los hombres que la solicitan. En nuestro análisis vemos la contribución de Goffman como un elemento de fractura entre
feminismo identitario y feminismo igualitario, dos posturas que en los años
setenta se confrontan en posiciones ideológicas antagónicas.
Otro teórico importante de la masculinidad, A. Brittan, deja muy clara,
entre otras cosas, la visión social del género sobre bases constructivistas que
eliminan ciertos proyectos esencialistas que continúan viendo el género como
una diferencia entre hombres y mujeres fundada sobre imperativos biológicos. En Masculinity and power, Brittan (1989) analiza el hecho de que la vida
política, nacional y económica está dominada por redes de hombres (y grupos) poderosos. Explora la forma en que los biólogos, psicólogos y científicos
sociales han intentado explicar la masculinidad y el patriarcado bajo modelos
simplistas de las relaciones sociales y de la naturaleza humana. Destaca la
cuestión central de si la masculinidad es una construcción social o si en realidad
está anclada bajo imperativos evolucionistas. Brittan (1989) sostiene que la ideología del patriarcado, “la ideología masculina”, es un modo limitado del pensamiento y de la práctica predicada sobre la heterosexualidad. Él toma en cuenta el
impacto real que en las últimas décadas del siglo XX ejerció el feminismo sobre el
poder de los hombres, modificando el equilibrio de poder entre los sexos.
Aceptando que una serie de escritores radicales feministas muestren y adopten una posición esencialista, para Brittan esto no es problemático. Él afirma
que los escritores masculinos sobre la masculinidad no han tomado en serio la
discusión feminista radical de la violación; este vacío es protegido por el
esencialismo, produciendo así el efecto de invalidar y neutralizar un análisis
feminista. Dado que Brittan escribió la primera edición de su libro en 1989, y
que el feminismo radical sigue siendo la “bestia negra” de muchos teóricos de
la masculinidad, es evidente que la progresión del pensamiento está lejos de
ser lineal en su desarrollo sobre este tema.
En su trabajo de periodismo, Valdez (2004) utiliza en su artículo un número importante de elementos relativos a la violencia física como características
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definitorias de la masculinidad, y como trazas de la educación que los padres
dan a los varones: darse de trompadas, sumisión a situaciones de extremo
suplicio para acentuar su virilidad, aprender a dominar el dolor, prohibición
de derramar lágrimas, bofetadas, golpes, gritar para controlar a hijos y esposa,
comportarse como un perro rabioso. Ser hombre significa mostrar los dientes
y golpearse el pecho como un chimpancé, humillar al otro, etc.
Los estereotipos emergen en imágenes mediáticas en función de un contexto social con sus referencias espacio-temporales. Tarzán, el Enmascarado
de Plata y el Zorro fueron modelos en los años sesenta, como en los ochenta
Scarface, de Brian de Palma, o Rocky fueron modelos (de violencia) masculinos para muchos jóvenes. Más tarde la tecnología invita a la creación de imágenes mitad hombres, mitad máquinas, donde la masculinidad “borra” la sexualidad de los personajes y cuyo último valor es salvar a la humanidad. Los
superhéroes se actualizan.
Valdez (2004) indica que una gran cantidad de padres, hombres y mujeres, de diversas partes del mundo, incluyendo los mexicanos, educan a sus
hijos varones bajo preceptos erróneos de lo que es la construcción de la masculinidad. El varón, según esta periodista, tiene como meta competir, aparentar una confianza a menudo ficticia, y cuando alguien atenta contra su dominio, tiene la “obligación” de ejercer su máxima autoridad, la violencia.
La identidad masculina es un proceso de empoderamiento que el hombre lleva a cabo y construye frente a la mujer, y utiliza el falo como una forma
de dominio, de control y de humillación. Esta generalización de la identidad
masculina se advierte en las amplias libertades de que goza el hombre: puede
salir y llegar tarde, tener una vida sexual caprichosa y precoz, abstenerse de
las labores domésticas, andar con una o varias mujeres, divertirse, ser rudo. La
identidad masculina se construye también sobre bases hostiles y de desprecio
hacia lo femenino. Cuando los hombres se insultan entre ellos, aparte de la
siempre maltratada madre, en todas las declinaciones del término (verbo, adjetivo, sustantivo), chingar, mariquita, joto, puto, vieja, son algunos términos
que emergen sin dificultad, todos con el proyecto de feminizar al contendiente. Nada peor que tratarlo como una mujer. En el título de su artículo, “Debilidades de la masculinidad”, esta periodista muestra que los hombres y la
masculinidad que los caracteriza muestran cambios emocionales y de comportamiento interesantes; sin duda alguna, los efectos esperados son de igualdad, respeto y tolerancia hacia el ser femenino. Y en filigrana, estos cambios
identitarios surgen como una respuesta a la amenaza y los efectos que provoca
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la retención de emociones, la falta de expresión de sentimientos. El resultado
patológico que se declina son: miedos, terror, tensiones, corajes, estrés, etc.,
conduciendo a ciertos hombres al mismo suicidio, último grado de la violencia.

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Las preguntas planteadas por Émilie du Châtelet, matemática y física, la primera mujer científica francesa, compañera de Voltaire, siguen siendo de actualidad (Vianès, 2009):
1. ¿Por qué las mujeres son excluidas de los derechos de la humanidad, y
en particular, por qué consienten ser descartadas?
2. ¿Cómo los hombres han obtenido esta jerarquía hombres/mujeres?
3. ¿Quién la justifica, quién ha combatido esta jerarquía?
4. ¿Cuál es la contribución de los filósofos de la Ilustración en este debate?
5. Frente al actual oscurantismo, ¿cómo utilizar la Ilustración?

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En lo que sigue trataremos de responder algunas de estas interrogaciones.
La jerarquía patriarcal hombre/mujer ha sido construida desde los inicios de
la humanidad. Los hombres deben tener a su disposición las mujeres “para
que la raza humana se perpetúe”. Por lo tanto, es necesario convencer a las
mujeres de su “inferioridad”. Todas las sociedades humanas han justificado el
patriarcado como un orden natural decidido por los dioses. En Occidente, los
filósofos griegos teorizaron la inferioridad de la mujer, esto permitió al derecho
romano justificar la legalización de la subordinación de las mujeres. Veamos:
1. Para Sócrates, todas las funciones de las mujeres son naturales e innatas. Sócrates ignoró aquí las condiciones de adquisición de dichas funciones y negó las dificultades para ejercerlas.
2. En La República, Platón se interroga “si la naturaleza humana es capaz
de compartir todo el trabajo del sexo masculino”. Para él, la humanidad se divide en masculino y femenino, como los números en pares e
impares. El problema, según el filósofo, es que los números pares e
impares no son equivalentes.
3. Para Aristóteles, las mujeres nacen debido a la “impotencia” del padre;
una relación exitosa es aquella donde el semen ha impuesto el mascuTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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lino. Las mujeres son mutiladas por esta impotencia. La desigualdad
de género se prueba por comparación, órgano por órgano.
Estas teorías sirvieron para establecer la jerarquía de los hombres, el poder
sagrado de imponer su supremacía y convencer a las mujeres de aceptar la
sumisión. Pero ¿por qué? El razonamiento se reservaría para el que tiene la
capacidad de pensar. De ahí el requisito fundamental de que las mujeres no
aprendan, o solamente poco o lo suficiente para que el sistema continúe. En
este tema, las cosas han cambiado significativamente.
Los antiguos griegos tomaron estas posiciones favoreciendo el establecimiento del patriarcado. No fueron los únicos en la historia de la filosofía, durante la
Iluminación algunos se destacaron por su misoginia. Así J.J. Rousseau pensaba
que “gustar a los hombres, ser útil para ellos, hacer el amor y honrarlos, educar al
joven, cuidar al grande, aconsejar, consolar, hacer su vida agradable y serena,
éstos son los deberes de las mujeres en todos los tiempos, y lo que debemos
enseñarles desde la infancia” (Rousseau, Emile, libro V).
Discursos hipócritas sobre la protección o la intimidación de las mujeres
(la amenaza de castigo en la tierra o en el cielo, es decir, eterna, si las mujeres
no obedecen las tradiciones) logran convencer aun hoy a las mujeres para que
regresen a patrones patriarcales teocráticos. La sumisión al dios materializado
en la tierra pasa por la sumisión a los hombres. Interpretaciones múltiples de
textos sagrados monoteístas han participado de manera contundente en la
consolidación del patriarcado.

LA JERARQUÍA HOMBRES/MUJERES EN CUES
TIÓN
CUESTIÓN
Los filósofos de la Ilustración discuten si la noción de igualdad debe suplantar
el juego retórico entre la superioridad y la inferioridad de un sexo o del otro.
Según Kant, el hombre accede a las luces “cuando logra escapar” de una
minoría de edad donde, durante una larga historia, fuerzas que él no comprende lo han mantenido. Las reflexiones de los filósofos de la Ilustración
sobre el Hombre, “ser dotado de razón y entendimiento, adulto e independiente, puede consentir o rechazar voluntariamente”, condujeron al concepto
de individuo (Tommasi, 2002).
El mundo de Kant es sin duda importante en la “deconstrucción” del
patriarcado. El modo femenino de contribuir al progreso de la humanidad
consiste, según Tommasi (2002), en suscitar emoción por la belleza. SeguraTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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mente ha sido una aportación femenina al proceso de civilización de las costumbres, pero ha consistido sobre todo en favorecer la adquisición del hábito
exterior de la moralidad antes que la conquista de la misma moral, en su simple desnudez. La mujer ha contribuido a infundir en el hombre los sentimientos más delicados, que pertenecen a la civilización, es decir, los de la sociabilidad y de la convivencia, de modo que su moralidad, unida a la gracia para hablar
y para hacer, ha llevado al hombre, “si no a la moralidad misma”, al menos a “lo
que es como hábito externo de la moralidad”, es decir, a ese comportamiento
cívico que es la preparación y recomendación para la vida moral.
Al mismo tiempo, los derechos económicos, políticos, sociales y culturales
fueron decisivos para las luchas entre la sujeción y la libertad. Así, podremos
pensar que Ilustración y feminismo tienen una lucha común. Sin embargo, en los
siglos XVII y XVIII, cuando el discurso masculino evoca a la mujer, no olvida
que ella sería segunda, que ella había sido creada por él y para él. Al hablar de su
criatura, el hombre mantiene un discurso prácticamente teológico, y no cuestiona, con muy pocas excepciones, la tiranía ejercida sobre las mujeres.
La Ilustración, poniendo al hombre en el centro de la organización social y
proclamando que todos los seres humanos nacen libres e iguales, favoreció la
exigencia mayor de las mujeres: su implícita igualdad en cuanto personas. El
feminismo, y con él la demanda de igualdad, son dos herederos directos de la
Ilustración.
De hecho, desde el siglo XVIII el orden social cumple con la tarea asignada
al patriarcado, en la cual el privilegio determina el papel que las mujeres deben jugar y también el lugar donde podrían actuar. Estas responsabilidades y
estos espacios fueron establecidos, al menos en teoría, por los filósofos del
contrato social, la moral, la literatura y las leyes. La familia sigue siendo el pilar
fundamental de la nueva compaña bajo el discurso ilustrado. Por su parte, la
Iglesia y la derecha estaban listas para continuar con la regulación de dicha
sociedad.
Las mujeres pertenecían al orden social del padre, del marido o de cualquier otro hombre. La familia ejercía su autoridad, ya que la minoría legal
impedía que las mujeres definieran sus vidas, y propiciaba que la presión social las condenara al matrimonio o el convento como opciones propias para
llevar a cabo su misión, su dedicación a Dios, su papel de madres, la procreación. Así, las mujeres solteras o viudas eran consideradas una anomalía. Ésta
era una sociedad que abogaba por las relaciones de género, en las que las
mujeres se consideran inherentemente inferiores a los hombres.
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La literatura misógina vio a las mujeres como la reencarnación de Eva
culpable, cuya debilidad había guiado la desgracia de la humanidad. María, la
madre de Dios hecho hombre, adornada con todas las virtudes cristianas, no
pudo hacer nada contra el estigma que se había acumulado en las mujeres a lo
largo de los siglos. Manipulada tal vez, la imagen marista es fundamentalmente antifeminista.
Una vez aceptada la inferioridad de las mujeres frente a los hombres como
un “hecho natural”, biológico, la sumisión de ellas a ellos se hizo una consecuencia necesaria. El derecho y la Iglesia católica, con sus normas que sostienen la situación de sumisión, contribuyeron igualmente a la creación de un
medio de cultivo en el que cualquier tipo de violencia, física o moral, podría
ser ejercido en contra de las mujeres.
Los hombres, además de tolerar la astucia y la perfidia de las mujeres,
tenían ya suficiente al soportar el matrimonio como un castigo. Para los antiguos, tal como lo hemos descrito, no era la búsqueda de la verdad lo que
estaba en juego, sino la supervivencia de un statu quo que consagra la subyugación de las mujeres. El matrimonio se convirtió para ellas en un acuerdo
asimétrico en el que apenas podían defender su dignidad, y la invocación hecha a una Eva culpable fue también un argumento en favor, una vez más, del
orden patriarcal.
Este estado del mundo bajo la sociedad patriarcal se confrontó a la “querella entre los sexos”. A pesar de los esfuerzos utilizados por autores ilustrados
para fortalecer o debilitar los argumentos de sus oponentes, la desnaturalización de la desigualdad fue objeto de un primer paso hacia la afirmación de la
comprensión de la igualdad entre mujeres y hombres, pero esto no fue suficiente.
No podemos decir que, bajo la influencia de un nuevo modelo de sociedad
diseñado por hombres ilustrados, las relaciones hombre-mujer heredadas de
los tiempos modernos hayan cambiado sustancialmente.
A pesar de los cambios, la sociedad patriarcal ha seguido confiando en la
familia como piedra angular del orden y de la estructura social; ella mantiene
la ficción de un solo padre de familia responsable del bienestar y del gobierno
de la misma, incluso en los casos en que las mujeres han contribuido con su
trabajo de forma decisiva a mantener el hogar, y esto sin dejar de asignarles un
papel secundario y someterlas a la autoridad de los hombres.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que en la segunda mitad del siglo XVIII,
las mujeres, a partir de los nuevos espacios de sociabilidad, estuvieron presentes en lugares que estaban prohibidos con anterioridad, como la prensa, los
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paseos, salones o teatros, incluso si sólo una minoría de ellas se encontró en
lugares en los que reclamaban derechos de ciudadanía, tenemos que admitir
que estos debates en la primera mitad del siglo XVIII contribuyeron notablemente al pensamiento feminista. Espacio, a la vez, de justificación histórica y
política del patriarcado que ejerce hasta hoy la supremacía en muchas partes
del mundo, y momento donde se proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales, el siglo XVIII de la Ilustración marcó pautas en la construcción de la modernidad sumergida por la desigualdad de sexos.

JOHN STOL
TENBER
G, UN FEMINIS
TA RADIC
AL QUE RECHAZA
STOLTENBER
TENBERG,
FEMINIST
RADICAL
SER UN HOMBRE
El proyecto de J. Stoltenberg es revelar lo que a los hombres les funciona para
preservar su convicción de ser un hombre en la sociedad patriarcal. El autor
trabaja los fundamentos y el concepto de la identidad sexual masculina en
torno a la idea de que es una construcción política y ética basada en la injusticia con efectos devastadores en la sociedad humana. El trabajo de Stoltenberg
es justamente poner en tela de juicio este estado de cosas:

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Antes de conocer la palabra “feminismo”, pensé que el sexo y la equidad deberían
estar intrínsecamente unidos. Siempre enseñé que para tener relaciones sexuales la
dominación era la manera en que los “verdaderos hombres” deben conducirse. La
dominación era aquello que tenía que ser capaz de realizar en el sexo. Los hombres
deben ser los vencedores, los fornicadores poderosos.

Stoltenberg (2000a) se apoya en una amplia documentación para demostrar cómo la literatura pornográfica, lejos de promover la libertad sexual, es en
realidad la promoción del poder masculino sobre el cuerpo de la mujer (ver
Parte III). La pornografía es en sí misma una práctica violenta y el ejercicio de
la discriminación sexual. Así, por primera vez, la pornografía no es atacada
por su obscenidad, sino por el daño que inflige.
El análisis de Stoltenberg sobre los aspectos opresivos y brutales de la pornografía es convincente. Para él, es importante que los hombres conozcan las
formas de pornografía que se les enseñan: violación y misoginia, la sexualidad
y las maneras en que las mujeres son heridas en la elaboración de la pornografía y sus consecuencias. La pornografía miente sobre las mujeres, pero la pornografía dice la verdad sobre los hombres. Stoltenberg, al negarse a ser un
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hombre, muestra que la pornografía crea una supremacía sexual masculina.
El porno hace el sexismo sexy, genera dominación, jerarquía, violencia, odio;
el porno transforma a una persona en sexo. El sexismo es erotizado. La pornografía es también uno de los principales culpables de la homofobia. Según
Stoltenberg, el porno gay masculino no es diferente, pues aboga por la supremacía masculina sobre los hombres.
En The end of manhood, Stoltenberg (1994) realiza un trabajo pedagógico
sobre la sexualidad cuya meta es crear “hombres de conciencia”; sostiene que
el self (el Yo) esencial, el auténtico self, el self real, no tiene, no posee genitales.
Sus entrevistas le permiten documentar la existencia de un nuevo macho, el
“macho autónomo”. Es simplemente demasiado pesado oprimir, proteger o
incluso simplemente cooperar con el otro género. Así, este nuevo “varón” prefiere evitar enredos con mujeres y con frecuencia prefiere vivir solo. Esto conduce a Stoltenberg a imaginar otro modelo para el nuevo macho, se le puede
describir como un “hombre razonable”. Un hombre razonable a imagen de la
mujer razonable. Sean prudentes, nos dice el autor, el hombre razonable cree
que lo que es razonable para las mujeres no es lo mismo que es razonable para
los hombres. El hombre razonable podría concluir entonces, por ejemplo, que
no es razonable y que es injusto ser un agente en un ambiente hostil donde
será juzgado por mujeres razonables. En su forma extrema, el nuevo “varón”
prefiere trabajar con los hombres.
Stoltenberg piensa que la masculinidad es repugnante y que debemos deshacernos de ella; sin embargo, esta idea feminista de normas separadas de la
racionalidad para los hombres y las mujeres le parece completamente absurda. Él es un “pro-feminista radical” autoproclamado. Su ideal del nuevo “varón” es un “hombre de conciencia” (o más exactamente una “persona de
conciencia”), que se descubre haber nacido con un pene. La nueva masculinidad de Stoltenberg es una especie de versión secularizada del ego trascendental de Kant, un imperativo categórico encarnado. Este nuevo macho, o “el
hombre de conciencia”, reconoce que en la elección entre la autorrealización
y la realización de su virilidad, es la virilidad la que predomina. Para Stoltenberg,
la virilidad significa posesividad, dominación, competencia de estatus y, por
supuesto, una mente pornográfica.
Stoltenberg puede tener razón en que los hombres siempre han temido a
los hombres. En esta época, hombres pueden encontrarse entre ellos en un
bosque, lejos del trabajo y de la familia, y participar sin miedo en conversaciones con sus amigos masculinos. Muchos están en el campo de futbol, otros
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están en grupos de hombres, algunos están tocando tambores e himnos nacionales en las casernas, otros están en una búsqueda espiritual de sus padres.
Para muchos autores, el nuevo macho no renuncia a la masculinidad, es más
bien el campeón.
Es un hecho universal que los hombres controlan y viven en un estado de
hostilidad permanente hacia las mujeres. La culpable es la socialización de la
infancia, la separación de la madre, que convierte a los chicos en adultos masculinos violentos y fálicos. En la etapa de la ceremonia de iniciación, se supone
que algunos ancianos respetados de la tribu deben mostrar y facilitar la entrada a algunos secretos profundos sobre lo que realmente significa ser un hombre. Por desgracia, en nuestra sociedad posmoderna, no tenemos ancianos
tribales guardando secretos profundos, hay solamente la literatura sobre la
crisis de identidad masculina, escrita en gran parte por hombres en sus cuarenta años que están buscando a tientas y en la oscuridad. Aprendemos todavía la sexualidad en zonas marginales de color fuerte, y sobre todo en la pornografía ambiente.
De hecho, Stoltenberg explora el lado masculino del feminismo, es decir,
lo que los hombres tienen que llevar a cabo para que haya igualdad de género:
tomar conciencia de cómo, a través de las prácticas, discursos y construcciones mentales, incluso por la manera en que ellos se identifican como hombres,
ayudan a perpetuar la sumisión y la degradación de la mujer. Esto pasa por
una crítica sobre la erotización y la desigualdad. El objetivo, escribe el autor,
es elaborar una teoría que traduzca una visión feminista del mundo, y que las
“personas que nacen con un pene” puedan apropiarse. En la práctica, se debe
“repudiar el privilegio asociado a nacer con una extensión de la uretra entre
las piernas” (Stoltenberg, 2006, p. 34).
La crítica radical del concepto de hombre se inspira en la crítica del concepto de blancura realizado por los teóricos del movimiento de derechos civiles (e.g. James Baldwin). El género, como la raza, es una construcción social, y
así como la noción de blancura surge solamente de la necesidad de negar los
derechos de los negros, la afirmación de la identidad sexual masculina no
tiene otra función más que rechazar ciertos derechos a las mujeres.
La distinción entre el racismo y el abolicionismo también ayuda a identificar lo que caracteriza al feminismo radical: mientras que el antirracismo se
opone a la discriminación entre razas, el abolicionismo combate el concepto
de raza. Del mismo modo, el feminismo radical juzga insuficiente la reivindicación por la igualdad de sexos, diciendo que no puede haber una real igualTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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dad mientras que por otro lado se afirme una diferencia entre los sexos. Así, su
objetivo es deconstruir la idea de separar la especie humana en dos grupos, es
decir, mostrar que las categorías de hombre y mujer no son relevantes.
A través de un análisis de la identidad de género, Stoltenberg muestra que
ser un hombre o una mujer es comportarse en coherencia con un personaje de
hombre o de mujer. Parece ser que las acciones éticas de los hombres son las
que refuerzan la imagen de lo que es “ser un hombre”, y las malas acciones
bloquean la imagen, y por lo tanto la identidad de género es el resultado y no
la causa de nuestro comportamiento. Stoltenberg analiza la concentración de
la identidad sexual masculina en la noción de desigualdad, lo que demuestra
que este erotismo de la desigualdad es una construcción que se consolida gracias a la objetivación y a la negación de la mujer como sujeto.
El trabajo revolucionario que los hombres tienen que hacer es, según
Stoltenberg, la creación de una nueva subjetividad, un sentido de identidad
personal que tiene el valor de desear la libertad de los otros. El libro de
Stoltenberg es de una gran riqueza tanto por la originalidad y la calidad de sus
análisis, como por las perspectivas que abre. Algunos pasajes o frases pueden
ser deliberadamente provocadores u ofensivos, a este precio Stoltenberg hace
eco de la importancia de la violencia social que él denuncia. Stoltenberg afirma su activismo, él combate por una justicia erótica y por el respeto.

A GUIS
A DE CONCL
USIÓN
GUISA
CONCLUSIÓN
23

¿Qué conclusión podemos despejar de este panorama particularmente complejo sobre cuestiones de género? No tengo ninguna pretensión para edificar
aquí una síntesis implicando disciplinas tales que la antropología, la sociología, las ciencias políticas, la lingüística y la psicología. Hemos “especulado”
sobre la masculinidad y la hegemonía masculina (patriarcado). Connell (2014)
introduce el concepto de masculinidad hegemónica. Según ella (o él), la masculinidad hegemónica es un conjunto de procesos de jerarquización, de normalización y de marginalización de las masculinidades, procesos por los cuales ciertas categorías de hombres imponen, a través de un trabajo sobre ellos
mismos y sobre otros, su dominación sobre las mujeres, así como sobre otras
categorías de hombres. Connell define las masculinidades en términos de prácticas sociales y culturales, es decir, sobre la construcción de un conjunto de
normas que caracteriza la coexistencia masculinismo-feminismo en términos
jerárquicos. Ella define las masculinidades en términos de configuraciones de
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prácticas estructuradas en relaciones de género. Connell (2014, p. 50) muestra los conflictos epistemológicos y disciplinarios entre un esencialismo sociobiológico y un constructivismo con frecuencia encerrado en metáforas poco
explícitas (el cuerpo como superficie de inscripción o como paisaje a construir).
Cuatro formas principales de masculinidades emergen de las investigaciones de Connell (2014, p. 71 y ss.):
Masculinidad hegemónica: configuración de prácticas de género que representa la
solución socialmente aceptada al problema de la legitimidad del patriarcado y que
garantiza la posición dominante de los hombres y la sumisión de las mujeres.
Masculinidad cómplice: esquema donde los hombres participan, dando por legítima la masculinidad hegemónica, sin obtener beneficios y sin practicarla completamente.
Masculinidad subordinada: esquema culturalmente excluido de la masculinidad hegemónica, como las masculinidades homosexuales.
Masculinidad marginalizada: configuración sometida a la influencia de la masculinidad hegemónica.

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Estas categorías no son fijas y conllevan transformaciones en función de
las “prácticas culturales y situaciones particulares e individuales dentro de
una estructura de relaciones sociales en evolución” (Connell, 2014, p. 81).
La masculinidad hegemónica, con sus rasgos permanentes, implicando la
posesión de poderes económicos y simbólicos, la conjugación de un poder
individual y de las instituciones que la sostienen, el ejercicio de la autoridad, la
presencia masiva en dominios donde se ejerce el poder (política, armada, finanzas), es concebida como una categoría superordinada de la cual las otras
se componen. Este punto de vista deja la impresión de una paradoja que se
alimenta históricamente y da poca oportunidad a una deconstrucción productiva.
Sin embargo, ciertas mutaciones progresivas en la época actual ponen en
tela de juicio el orden de género: crítica de los fundamentos políticos del imperio masculino; crítica de la lógica de género relativa a la acumulación de
riquezas; crítica, en fin, del poder de los hombres sobre las mujeres. Este estado de hecho ha producido una fragmentación del grupo homogéneo de hombres, una larga variedad de masculinidades se deja ahora ver. Lo que no significa que los hombres van a abandonar sus intereses comunes, probablemente
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deberán defenderlos según los estatus y roles objetos de negociaciones entre
hombres y mujeres.
Por otro lado, seguimos a Stoltenberg (2006) en cuanto al derecho de todas las personas a la autodeterminación de sus propias vidas y a ser felices en
un sistema que reconozca sus uniones erótico-afectivas, que reconozca el matrimonio para quienes quieran hacer uso de ese derecho. Igualmente, con él
reconozco el derecho de caminar libremente sin ser víctimas de ataques de
ninguna especie, así como al trabajo y a los puestos directivos.
Una característica específica del sexo femenino no es ni su propensión a
agradar ni a dominar, ya que ésta está también presente en los hombres, sino
que es más bien su tendencia a estar en continua guerra consigo mismo y en
buenísimas relaciones con el otro sexo. La rivalidad entre mujeres es consecuencia natural de la competencia para conquistar el predominio en el favor
de los hombres; de ahí que una mujer, sobre todo si es joven, preferiría ser
juzgada por sus errores por un tribunal masculino, que la miraría con más
indulgencia que un tribunal femenino.
A pesar de que la feminidad se acerca mucho a la esfera del gusto, mientras
que “el hombre se gusta a sí mismo, la mujer hace de sí misma objeto de gusto
para los demás”. Yo les pregunto a mis estudiantes lo que ellas piensan sobre
el maquillaje. Ellas usan sobre todo crayons (lápices), máscaras y el lipstick.
“Cuando ustedes se preparan por las mañanas, ¿en qué piensan al hacerlo?”
(salir de noche es más codificado para las mujeres). Van a salir de la casa,
recorrer espacios sociales, van a cruzarse con gran cantidad de personas, algunas familiares, otras menos (las interacciones son situacionales y el contexto actual las encuadra), etc. ¿Por qué se maquillan (casi) todas las mañanas?
Las respuestas tipo son del orden siguiente, espontánea y mayoritariamente:
“Me maquillo para mí misma”, “cuando me maquillo me siento mejor, me
protege…, más presentable”, “si me maquillo es para agradar al [chico o chica] que me observa”, “yo veo a mis compañeras que se maquillan, y cuando
un tinte o un color me gusta, lo adopto en mi maquillaje”. Pasando del “me
maquillo para mí misma” al “me maquillo para los otros”, como habíamos
dicho, la mujer hace de sí misma objeto de gusto para los demás. Hoy muchos
hombres operan en ese sentido, los productos de confort estético se multiplican, y esto, insignificante en apariencia, modifica el orden establecido.
La diferencia entre los dos sexos, que son siempre iguales en cuanto a que
poseen la misma naturaleza racional, se hace sentir de modo especial en el
matrimonio. A propósito de esto, Kant se esfuerza en demostrar la racionaliTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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dad de la desigualdad dentro de la igualdad. Para la indisolubilidad del matrimonio, para hacer que dure la unión sexual, no basta “la asociación voluntaria
de dos personas”, porque “la igualdad de las pretensiones de ambos” produciría “un fuerte contraste”, sino que hace falta que una parte “se someta a la
otra”. Inútil decir cuál (Tommasi, 2002).
Dicho esto, lo que tenemos que cambiar son las representaciones del otro,
diferentes y por tanto semejantes, profundamente ancladas en la cultura. Lo
que tenemos que cambiar son los valores: adoptemos la paciencia para ellas, la
tolerancia para ellos, la sensibilidad para ellas, la emoción sentimental para
ellos, y todas las combinaciones posibles que permitan reducir los prejuicios
entre hombres y mujeres. No solamente “all you need is love”, sino, sobre
todo, “…speaking words of wisdom, let it be”.
En tanto que psicólogo social, constato, en las orientaciones sobre el género en general y la masculinidad en particular que aquí expuse, una serie de
análisis fragmentarios, aleatorios y discontinuos. Evolucionistas, constructivistas, posmodernistas, posestructuralistas se confrontan en una lucha de valores epistemológicos a veces difícil de aceptar. Puedo reconocer, como mínimo, la contribución de la biología a la creación del género; asimismo, la
psicología del desarrollo juega un papel importante en las explicaciones sobre
la manera en que los roles de género han sido adoptados e internalizados.
Bankart (2005), después de haber revisado cinco obras importantes de los
inicios de este milenio, compara el estado actual del desarrollo teórico y metodológico en los estudios de género y de la masculinidad con el estado en el
cual se encontró la psicología en la pluma de uno de sus fundadores, William
James, quien en 1892, en la conclusión de su obra mayor, Principles of psychology,
declaró que: “a pesar de la cantidad importante de trabajos que definen la
nueva psicología, el campo es apenas un poco más que una sucesión de hechos poco visibles, una mínima clasificación y generalización a un nivel puramente descriptivo… Pero sin llegar a formular una ley en el sentido que la
física nos muestra lo que es una ley en la ciencia”. Esto, decía James, no es
ciencia, es solamente la esperanza de una ciencia. Podríamos concluir que el
estudio (del género) del hombre y de la masculinidad se encuentra, en la primera década del siglo XXI, al mismo nivel de desarrollo de la psicología tal
como James lo planteó al final del siglo XIX.

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�VÍCTOR EDUARDO MÁRQUEZ DUARTE*

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La Cuestión del Género en Ciencias
Sociales y en Psicología Social
Question of Gender in Social Sciences
and Social Psychology

RESUMEN
El género es sin duda uno de los más importantes conceptos en ciencias sociales, se refiere a un sistema complejo de relaciones humanas que toma como unidad de investigación
la interacción entre dos grupos, hombres y
mujeres. Históricamente, el concepto y más
tarde la teoría de género facilitan y permiten
la comprensión de conceptos, tales como (entre otros) hegemonía masculina, dominación
masculina, patriarcado, virilidad, masculinidad.
En todo caso, los movimientos feministas de
los años 1960-1970 en Canadá, Estados Unidos y Francia abren la brecha (dicho propiamente, se constituyen en lo que algunos llaman la “segunda ola” del feminismo) con luchas dotadas de ideologías políticas diversas y
variadas. La injusticia y la desigualdad son los
tipos genéricos de relaciones entre hombres y
mujeres que el feminismo (radical) quiere
abrogar. En gran medida, es a partir de este
proyecto feminista que nace el proyecto
masculinista, igualmente con sus avatares y
contradicciones y en búsqueda de una identidad. Sabiendo que en ciertos contextos la noción de género se aborda como una norma,
como un estereotipo que hay que deconstruir,
en particular el estereotipo de la mujer. En este
ensayo desarrollo algunos argumentos que

ABSTRACT
Gender is undoubtedly one of the most important concepts in social sciences, it refers to
a complex system of human relations that takes
as research unit interaction between two
groups, men and women. Historically, the concept and later gender theory facilitate and enable the understanding of concepts, such as
(among others) male dominance, male domination, patriarchy, virility, masculinity. In any case,
the feminist movements of the years 19601970 in Canada, USA and France opened the
gap (said itself, constitute what some call the
“second wave” of feminism) equipped
struggles with political ideologies diverse and
varied. Injustice and inequality are generic
types of relationships between men and
women that feminism (radical) wants to destroy. It is largely from this feminist project
born the masculinist project, also with their
avatars and contradictions and in search of an
identity. Knowing that in certain contexts the
notion of gender is approached as a rule, as a
stereotype to be deconstructed, particularly the
stereotyping of women. In this essay development some arguments that let you see a little
better theoretical, conceptual, political positions of being male.

*
Profesor de Psicología social en UFR de Psicología de la Universidad de París 8, Vincennes-Saint-Denis. Correo
electrónico: victor-eduardo.marquez-duarte@univ-paris8.fr

Recibido: 16 de noviembre de 2015 / Aceptado: 19 de febrero de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 3-28

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permitan ver un poco mejor las posiciones teóricas, conceptuales, políticas del ser masculino.

Keywords: Question of gender, Masculinism,
Feminism, Alternative masculinities, Gender
equality.

Palabras clave: Cuestión de género, Masculinismo, Feminismo, Masculinidades alternativas,
Igualdad de género.

¿MASCULINID
AD? ¿DIJO US
TED MASCULINID
AD?
¿MASCULINIDAD?
USTED
MASCULINIDAD?

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La masculinidad es un término relativo, es una construcción cultural. La definición de lo que es masculino puede cambiar de una sociedad a otra. La masculinidad hegemónica se refiere al estereotipo de la masculinidad “perfecta”.
Existen diferentes modelos de masculinidad, pero por lo general se consideran menos ideales que la masculinidad hegemónica. En lo que sigue trataremos de ver claro sobre el movimiento masculinista, esperando no caer en tentativas clasificatorias de orden puramente semántico.
Las manifestaciones de la feminidad y la masculinidad son múltiples y
dinámicas, es decir que evolucionan con el tiempo y en las sociedades. Un
comportamiento que se considera masculino durante un cierto periodo o en
una cultura particular puede ser considerado femenino por otros individuos
que pertenecen a otra época o a otra sociedad. Este relativismo es fundamental para la crítica y los argumentos que el feminismo elabora frente al
“masculinismo”.
Existen entonces diferentes tipos de masculinidad, pero éstos no son todos
equivalentes. La masculinidad hegemónica se refiere al «ideal» de la masculinidad dominante. Esta masculinidad hegemónica es una construcción sociocultural (Courtenay, 2000). Los hombres están sumergiéndose en este concepto abstracto y lo utilizan como punto de referencia para construir su propia
masculinidad mediante la socialización, es decir, la incorporación de normas
y de expectativas relacionadas con este tipo de comportamiento. En otras palabras, los hombres tratan de coincidir y reforzar esas normas. La masculinidad hegemónica occidental contemporánea elige al hombre blanco, heterosexual, de clase media, con rasgos masculinos estereotipados, como la seguridad,
el control, la fuerza física y la falta de emociones.
Cualquier conducta que constituya una excepción a la masculinidad hegemónica es considerada como femenina o como perteneciente a las masculinidades alternativas que incluyen particularmente actores homosexuales o aque-

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llos que pertenecen a minorías étnicas. Estas masculinidades alternativas están subordinadas a la masculinidad hegemónica, donde los hombres están
bajo una presión mucho mayor que las mujeres, a quienes se les adhiere un
comportamiento coherente con su sexo biológico. Anular el estereotipo de la
masculinidad hegemónica es a menudo mal percibido por la sociedad, y los
hombres que no se conformen se arriesgan a vivir una condena social, a ser
estigmatizados (Tremblay y Morin, 2007).
En un contexto donde las nuevas políticas relativas a la “cuestión de la
mujer” tienden a centrarse en una “especificidad femenina” (un decreto del
23 de julio de 1974 crea, en Francia, “le Secrétariat d’État à la condition
féminine”), que se opondría al universal masculino, las investigadoras feministas francesas abogan por un verdadero reconocimiento de la categoría de
“sexo” intrínsecamente vinculado con sus dos dimensiones, hombres de cultura y mujeres de naturaleza (Mathieu, 1971 y 1973).

FEMINISMO Y MASCULINISMO
Dupuis-Déri (2009) nos ofrece una historia política del masculinismo de la
cual en parte nos hemos inspirado; en su conclusión, que parcialmente adoptamos, aquí él cita: “La definición del término ‘masculinismo’ ha tenido eco en
las feministas”. Goyet (2007), en Francia, dedica un capítulo al “masculinismo”, lo presenta como “una contraparte masculina del feminismo”. El masculinismo “no puede resumirse como una defensa del privilegio masculino”,
ya que es la búsqueda de “la igualdad de género desde un punto de vista
masculino y la lucha contra la injusticia, la desigualdad y la discriminación en
las que los hombres aparecen como víctimas”. Goyet afirma (p. 197) la existencia de otro masculinismo “vengativo” que culpa a las feministas como responsables de todos los males que sufren los hombres. Goyet pide una “complementariedad de los dos movimientos”. Que las y los feministas hayan
finalmente integrado en sus preocupaciones por la justicia social las problemáticas del “masculinismo”, revela la influencia del masculinismo y la fuerza
de la reacción antifeminista.
Dupuis-Déri (2009) propone una historia política de las palabras
“masculinisme” (en francés) y “masculinism” (en inglés) de finales del siglo
XIX hasta la actualidad. Su análisis comparativo entre lenguas y entre las posiciones feministas y antifeministas muestra que el significado de esas palabras es plural y sigue siendo objeto de luchas políticas. Del lado anglófono, la
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palabra se utiliza más a menudo para describir la ideología patriarcal o perspectiva masculina androcéntrica. Del lado francés, a partir de los años noventa, la palabra se utiliza más comúnmente para designar a un antifeminista
actual. Por su parte, los antifeministas están en desacuerdo sobre el mejor
nombre para nombrarse a sí mismos, dudando entre “masculinismo”, “masculiste”, “hoministe”, “humanista” u otras expresiones, tales como “los derechos de los hombres o padres activistas”. Este estudio del lenguaje destaca
algunas líneas del frente, donde las feministas y antifeministas se oponen. El
artículo de Dupuis-Déri es de gran claridad sobre conceptos nuevos como
“masculinismo”, “masculinidad”, “masculiste”, que ocupan en la última década un espacio en el debate sobre el género.
Diferentes modelos existen para caracterizar el feminismo y el masculinismo.
Ante todo, tenemos que entender estos conceptos en términos ideológicos y
políticos, puesto que se trata de una alternativa dinámica para explicar la desigualdad y la injusticia social entre hombres y mujeres: feminismo y
masculinismo interactúan en tierra hostil, en general son mujeres y hombres
los grupos que se confrontan en este conflicto psicosocial y cultural. Lo que
está en juego es el poder, el empoderamiento, en un contexto social con una
jerarquía bien establecida, delimitada por la hegemonía masculina, es decir,
en un cuadro de dominación y desigualdad política, económica y social entre
hombres y mujeres. La hegemonía masculina tiende a enfatizar la resistencia
física, el estoicismo emocional, la autosuficiencia y el dominio heterosexuales
sobre las mujeres (Stearns, 1990).
Lo que se juega igualmente es una dimensión importante de la patología
social: hombres y mujeres se enfrentan en una lucha desigual donde ambas
partes sufren, violencia física y psicológica del hombre hacia la mujer, lucha
política y social de la mujer contra el hombre.
La creencia de la “pérdida de identidad masculina” genera anomia en este
grupo y sobre todo produce la emergencia de patologías individuales y colectivas que los hombres comienzan a mostrar. El desempleo es debido a las
mujeres, pues vinieron a integrarse en el mercado del empleo, reservado tradicionalmente al hombre. La custodia de los hijos es otra línea de conflicto
que los hombres padres reclaman, custodia tradicionalmente dada a las mujeres madres. Los comportamientos asociados a la salud son una de las formas
que los hombres utilizan para establecer su identidad masculina. Los hombres
que adoptan comportamientos de salud haciendo referencia a una masculinidad tradicional o que tiende hacia la hegemonía sufren mayores riesgos de
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salud que los que adoptan comportamientos de salud asociados con la masculinidad o la feminidad alternativas. Burn-out, suicidios, depresión, son fenómenos de una actualidad casi trágica que viven empleados y patrones. Los
hombres luchan por encontrar su lugar en nuestra sociedad y parece ser que
viven una verdadera crisis. Una crisis de identidad que podría conducir a un
comportamiento violento. Kimmel (2004) dice: “Hay un tiroteo en los Estados Unidos casi todos los meses. Y cada vez que ocurre, hablamos de armas,
hablamos de salud mental, pero nunca hablamos sobre el hecho de que estos
asesinos en masa son hombres. Tenemos que entender cómo afecta la masculinidad esta experiencia”.
Los que adoptan la idea, un poco idiota, de la pérdida de la identidad masculina y aquellas que iniciaron la liberación femenina observan la hegemonía
masculina como un valor a recuperar o como una ideología a combatir. Esto
nos conduce a ver de cerca la relación entre el feminismo frente al masculinismo.
Una definición general, variable e incompleta del feminismo indica que se
trata de una perspectiva política reposando sobra la convicción de que las
mujeres sufren una injusticia específica y sistemática por el hecho de ser mujeres, y que es posible y necesario rectificar esta injusticia por medio de luchas
individuales y colectivas.
El feminismo, como lo sabemos, es un movimiento político, ideológico y
cultural que emerge en los años sesenta en Estados Unidos y en los setenta en
Francia. Varias corrientes existen y se confrontan conceptual e ideológicamente. En consulta con Wikipedia (entrada “Feminisme”), los feminismos más
importantes se resumen aquí en cinco de las principales orientaciones feministas
actuales (dejamos a un lado la historia del feminismo de los siglos XIX y XX):
1. El feminismo liberal defiende los principios del liberalismo político y
los aplica a las mujeres de la misma forma que a los hombres. Se fija
como horizonte la indiferencia a las diferencias de género en el contexto
del espacio público.
2. El feminismo radical es una corriente del feminismo que aparece
en Estados Unidos a finales de los sesenta. Este modelo ve la opresión de
las mujeres ejercida por los hombres (o el patriarcado) como la base del
sistema de poder en el que las relaciones humanas de la sociedad occidental están organizadas. Como alternativa, el feminismo radical se destaca de los movimientos feministas que se fijan como objetivo mejorar la
situación de la mujer a través de la evolución de la legislación (reformisTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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mo) sin cuestionar el patriarcado. El feminismo materialista surge por
primera vez en Francia durante la década de los setenta, combina un
enfoque radicalmente anti-esencialista del género y la sexualidad bajo un
análisis socio-estructural de inspiración marxista (e.g. Delphy, 2009).
3. Las autoras del feminismo diferencialista, como Julia Kristeva, Luce
Irigaray o Antoinette Fouque, en Francia, postulan que el patriarcado
está tan profundamente arraigado en nuestro ser, que impone un sistema
de valores que impide la existencia de una verdadera diferencia entre
hombres y mujeres. [Esta corriente es considerada, y creo que con razón,
por muchas feministas, como antifeminista.]
4. El feminismo pro-sexo es una corriente del feminismo con orígenes en el movimiento “Queer”1 que aparece en la década de los ochenta
en los Estados Unidos y que ve en la sexualidad un área que debe ser
ocupada por las mujeres y las minorías sexuales, haciendo del “cuerpo,
del placer y del trabajo sexual herramientas políticas que las mujeres
deben apropiarse”. Citando Mérida (2002), Fonseca Hernández y Quintero Soto (2009) sostienen que:
el sujeto que plantea la Teoría Queer rechaza toda clasificación sexual. Destruye las identidades gay, lésbica, transexual, travesti, e incluso la hetero, para
englobarlas en un “totalizador” mundo raro, subversivo y transgresor, que promueve un cambio social y colectivo desde muy diferentes instancias en contra
de toda condena: “Ser queer no significa combatir por un derecho a la intimidad, sino por la libertad pública de ser quien eres, cada día, en contra de la
opresión: la homofobia, el racismo, la misoginia, la intolerancia de los hipócritas religiosos y de nuestro propio odio (pues nos han enseñado cuidadosamente a odiarnos). [Esta corriente se opone al feminismo radical.]

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5. El anarquismo feminista o feminismo libertario combina anarquismo y feminismo. Esta corriente considera el dominio de los hombres
sobre las mujeres como una de las primeras manifestaciones de la jerarquía en nuestras sociedades. La lucha contra el patriarcado es para el
anarquismo feminista parte integral de la lucha de clases y la lucha con1

Fonseca Hernández y Quintero Soto (2009) resumen la Teoría Queer como la elaboración teórica de la
disidencia sexual y la deconstrucción de las identidades estigmatizadas. Las sexualidades periféricas son
todas aquellas que se alejan del círculo imaginario de la sexualidad “normal” y que ejercen su derecho a
proclamar su existencia.

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tra el Estado. Brown (1993) afirma: desde que el anarquismo se presenta
como una filosofía política en oposición a cualquier relación de poder, él
es intrínsecamente feminista.2
Este cuadro presupone que una teoría feminista o bien asume que el individuo es la unidad central del análisis, o bien se concentra en unidades más
grandes de análisis, como el género o la categoría social. El feminismo liberal
entra en la primera categoría, mientras que el feminismo socialista, marxista y
radical, pertenece a la segunda. En cuanto al feminismo libertario, la filosofía
política anarquista se basa en la creencia según la cual los individuos son capaces de autodeterminación, y la autodeterminación es la base de las relaciones de poder y de la libertad humana. Combatiendo por la abolición de la
supremacía masculina, el feminismo crítico produce un saber considerable
sobre la naturaleza general de la jerarquía, participa de la protesta anarquista
contra el poder y la dominación. Sin embargo, debido a que el movimiento
feminista como una entidad carece de una crítica inherente al poder y la dominación, su análisis sería insuficiente para lograr la libertad existencial para
las mujeres.
¿Por qué el feminismo debería interesar a los hombres?, se pregunta Kimmel
(2004); después de todo, si el patriarcado confiere beneficios, ¿por qué los
chicos renunciarían a ellos? Evocar la justicia no es suficiente. La tesis de
Kimmel es persuadir a los hombres de que sus vidas serán mejores si las mujeres tienen más libertad y mejores puestos de trabajo y un equilibrio entre
trabajo y vida. Él está convencido de que la historia está de su lado. En los años
ochenta, los cursos de masculinidad eran raros, hoy se cuenta con al menos
ocho revistas académicas (M. S. Kimmel es él mismo editor de la revista Men
and Masculinities). En 2017, un nuevo centro de estudios dirigido por Kimmel
ofrecerá una maestría en estudios de masculinidad, probablemente la primera
en el mundo.
Este campo emergente sobre las masculinidades utiliza los prismas de la
teoría feminista, del multiculturalismo y la teoría queer. Discusiones de las
diferencias entre los hombres (por raza, clase, sexualidad, edad, religión, región y similares) son tan sobresalientes como los debates de las similitudes y
las diferencias entre mujeres y hombres.
2
Para los interesados en posturas anarquistas y un sobrevuelo interesante de la sociología política interesada en el género (entre otros), ver el libro de Susan Brown (1993).

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ROL DE GÉNER
O
GÉNERO

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Un rol de género es un conjunto de normas sociales que dictan qué tipos de
comportamientos se consideran, en general, aceptables, apropiados o deseables para una persona en función de su sexo real o percibido. Éstos suelen
centrarse en la oposición entre feminidad y masculinidad, aunque hay excepciones y variaciones innumerables. Los detalles con respecto a estas expectativas de género pueden variar sustancialmente entre las culturas, mientras que
otras características pueden ser comunes en toda una gama de culturas. Existe
un debate en curso para saber en qué medida el papel de género y sus variaciones están determinados biológicamente, y en qué medida se construyen
socialmente.
Varios grupos han liderado los esfuerzos para cambiar aspectos de los roles
de género que ellos creen que son opresivos o inexactos, sobre todo el movimiento feminista.
El término “rol de género” no es una invención del feminismo, fue introducido por John Money en 1955 (citado por Butler, 2004) en el curso de su
estudio de las personas intersexuales, para describir las formas en que estos
individuos expresan su condición de hombre o de mujer, en una situación en
la que no existe una asignación biológica clara.
En lo que precede he señalado que el estereotipo cultural occidental de la
masculinidad es un hombre blanco, heterosexual, de clase media, con rasgos
masculinos característicos: la seguridad, el control, la fuerza física y la falta o
retención de emociones, competitivo y racional. El estereotipo cultural de la
feminidad es una mujer afectuosa, imaginativa, guapa, que se concentra sobre
los otros y es comunitaria. Estos estereotipos son variables de una sociedad y
de una cultura a otras.
Según la perspectiva constructivista, los roles de género que los individuos
juegan se basan en los conceptos de feminidad y masculinidad de su cultura.
Por lo tanto, el género no reside en la persona, sino más bien en las acciones
que ella desarrolla. El género se asocia a menudo con el sexo biológico, hombre o mujer. Sin embargo, utilizar el término de esta manera no representa
todas las formas que el género puede tomar en los individuos. El género envía
a una clasificación social en masculino y femenino, culturalmente adquirida y
concebida como variable, donde el género es independiente del sexo.
La distinción “sexo-género” fue introducida por Stoller (1968). Este psiquiatra de confesión psicoanalítica ha sido fuertemente criticado por especiaTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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listas de la teoría del género, quienes notan múltiples posiciones “erróneas”
sobre la distinción entre sexo y género; sin embargo, esta distinción juega un
papel importante en el desarrollo conceptual.Veamos brevemente cómo Stoller
distingue estas dos nociones:
Yo prefiero restringir el término sexo a una connotación biológica. Por lo tanto, con
pocas excepciones, hay dos sexos, masculino y femenino. Para determinar el sexo,
hay que analizar las siguientes condiciones físicas: cromosomas, genitales externos,
genitales internos (por ejemplo, útero, próstata), gónadas, estados hormonales y
características sexuales secundarias (parece probable que en el futuro otro criterio
pueda ser añadido: los sistemas cerebrales).
El sexo está determinado entonces por una suma algebraica de todas esas cualidades y, como es obvio, la mayoría de la gente cae bajo una de dos curvas separadas,
el uno “macho”, el otro “hembra”. […] Genéticamente hablando, existen otros géneros, por lo tanto, además de la hembra y del macho XX, XY, hay individuos (XO,
XXY, XXXY, etc.) que tienen una mezcla de algunos de los atributos biológicos del
sexo (Stoller, 1968, p. 11).

Quedamos en que el género es un término que comporta connotaciones
psicológicas y culturales y en ningún caso biológicas. “Si los términos adecuados para el sexo son ‘macho’ y ‘hembra’, los términos correspondientes para el
género son ‘masculino’ y ‘femenino’. El género es la cantidad de masculinidad
o feminidad encontrada en una persona” (Stoller, 1968, p. 11).
La identidad de género se inicia en el conocimiento y la conciencia de que
uno pertenece a un sexo y no al otro. A través del desarrollo, la identidad de
género es cada vez más complicada, por ejemplo, uno puede percibirse a sí
mismo no sólo como un hombre, sino también como un hombre masculino o
afeminado, o incluso como un hombre que tiene fantasías de ser mujer.
El rol de género es la conducta manifiesta en nuestra sociedad, el papel que
uno juega frente a los otros, para establecer su posición con ellos cuando la
evaluación de género es relevante en una situación.
Estas distinciones fueron adoptadas por las feministas. “Sexo” denota una
distinción biológica entre masculino y femenino, y “género” es la cobertura cultural que crea hombres y mujeres, niños y niñas. Erving Goffman no adopta esta
distinción porque no ve ninguna realidad biológica al “sexo”, argumentando que
cualquier división de cuerpos en uno de los dos sexos es el resultado de la aplicación de lo que el sexo significa a través del lenguaje (Goffman, 1977).
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Indiquemos brevemente algunas posiciones que Goffman (1977) toma
respecto a la cuestión del género. La trama central de lo que sigue sobre E.
Goffman y las mujeres se inspira en el trabajo de Winkin (1990).
Utilizando la categoría de “rito”, E. Goffman considera que las mujeres
son equivalentes a los niños. Los hombres son padres que autorizan, controlan y perdonan. Su concepción funcionalista de la expresión sexual afirma
que al implicarse en la representación de su propio sexo, hombres y mujeres
confirman lo que significa para ellos el lugar que ocupan en el orden social,
reforzando en consecuencia la estabilidad de dicho orden.
Goffman propone en su análisis dos tipos de discurso, un discurso individual, donde se puede hablar de género masculino o femenino, y un discurso
social, que relaciona a la noción de subcultura sexual. Es dentro de ésta que se
adquiere una identidad sexual (identidad de género), que es tal vez más profunda que la identidad por la edad.
Goffman trata el tema de las mujeres que se encuentran en desventaja
social, distinguiendo dos categorías de personas desfavorecidas: aquellas que
se encuentran en paneles de familias y barrios enteros, como los afroamericanos
o los latinos, y aquellas que son desfavorecidas de manera individual, como los
discapacitados físicos. Las mujeres pertenecerían, según E. Goffman, a la segunda categoría. Sin embargo, “a la diferencia de pacientes mentales crónicos, invidentes, obesos, categorías que no están distribuidas en la sociedad de
manera regular, las mujeres se distribuyen regularmente entre los hogares como
niñas primero, y más tarde, como esposas” (Goffman, 1977, p. 307). No se
trata de empleadas domésticas, puesto que no hay empleadores, sino un padre, un esposo, un hijo.
Si las mujeres están en desventaja, cuando menos se les tiene en alta estima; hacer la corte y la galantería conducen al matrimonio, es decir, a un intercambio de un acceso exclusivo por una posición social. También se incorporan los supuestos de la “caballería” occidental clásica: las mujeres son seres
valiosos y frágiles que necesitan ayuda y protección. Corte y cortesía van siempre mano a mano, el hombre muestra más cortesía mientras más atractiva es la
mujer.
Las alianzas e interdependencias se forman entre los sexos bajo la creencia
de que hombres y mujeres no están hechos todos para ciertos trabajos. Esta
percepción de la división sexual del trabajo se desarrolla desde la infancia, y
esto independientemente de la posición social de la familia, los hermanos aprenderán que son diferentes y superiores a sus hermanas. Ya adultos, hombres y
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mujeres reproducen sin esfuerzo estos tipos de relaciones, haciéndolos sentir
a cada uno en su lugar. Sin duda alguna, Goffman (1977, p. 315) predica el
statu quo y la conservación de la hegemonía masculina; no sin un poco de
ironía afirma que “es el sexo (género), y no la religión, el opio del pueblo”. En
otras palabras, según este sociólogo, el orden social reina porque la división
sexual del trabajo y la jerarquía son experimentadas por uno y otro sexo como
un fenómeno natural. Esta postura ha sido fuertemente criticada por quienes
combaten toda posición evolucionista o esencialista como una interpretación
teórica del género (i.e. Delphy, 2009; Mathieu, 1971).
Curiosamente, vemos también alianzas e interdependencias entre hombres y mujeres que trabajan sobre la construcción teórica del feminismo y del
masculinismo y la construcción de género. En efecto, nos preguntamos, por
ejemplo, cómo el feminismo radical es utilizado por los teóricos hombres, especialmente los que teorizan la masculinidad y que se consideran simpatizantes de las preocupaciones feministas. Las feministas han sido a la vez optimistas y críticas respecto a los intentos de los hombres de utilizar la teoría feminista
en este contexto. Sin embargo, los teóricos masculinos están actualmente trazando nuevas agendas de investigación sobre la masculinidad, así como la
revisión de sus bases teóricas y metodológicas para este proyecto. Robinson
(2003) presenta un análisis detallado de la influencia del feminismo radical
sobre el desarrollo de la teoría masculinista.
Volvamos al análisis sobre ciertas posturas críticas de E. Goffman, por las
cuales ciertos autores lo acusan de actualizar los estereotipos de la mujer del
inicio de la era victoriana (e.g. Wedel, 1978). Por un lado, él establece una
relación continua y cada vez más profunda entre la representación tradicional
de las mujeres y el comportamiento de los niños. Por otro lado, constatamos
en el mensaje de este célebre sociólogo la idea de que la subordinación de la
mujer al hombre es estructural; en efecto, en este pequeño libro que nos ocupa, Goffman trata de consolidar una noción teórica que él llama “la reflexividad institucional”, cuya premisa es la afirmación según la cual el orden social
reposa en el arreglo entre los sexos.
Siguiendo la crítica de Wedel (1978), a Goffman se le reprocha observar a
la mujer solamente en una relación necesaria al hombre, es decir, como si la
única posibilidad de la mujer fuese ser una mujer casada. Este modelo supone
que una mujer es, ya sea casada y sin empleo, funcionando como un apéndice
del único macho que la protege y al cual ella está ligada, o ya sea disponible a
todas las miradas de los machos con los que ella se cruza cuando decide “abanTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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donar la protección de un hombre” y aventurarse en el espacio público por su
propia cuenta. Antifeminista sin duda alguna, la tesis principal de Goffman es
que las actitudes relativas al sexo sirven para construir y validar la diferencia
entre hombres y mujeres y que esta creencia reposa sobre las diferencias biológicas. Este naturalismo de la definición social dominante de lo femenino
conduce a Goffman a ver a la mujer en el espacio del hogar; y cuando ella
trabaja, ve sobre todo la joven y guapa secretaria lista para ofrecer sus favores
interaccionales, como él dice, a los hombres que la solicitan. En nuestro análisis vemos la contribución de Goffman como un elemento de fractura entre
feminismo identitario y feminismo igualitario, dos posturas que en los años
setenta se confrontan en posiciones ideológicas antagónicas.
Otro teórico importante de la masculinidad, A. Brittan, deja muy clara,
entre otras cosas, la visión social del género sobre bases constructivistas que
eliminan ciertos proyectos esencialistas que continúan viendo el género como
una diferencia entre hombres y mujeres fundada sobre imperativos biológicos. En Masculinity and power, Brittan (1989) analiza el hecho de que la vida
política, nacional y económica está dominada por redes de hombres (y grupos) poderosos. Explora la forma en que los biólogos, psicólogos y científicos
sociales han intentado explicar la masculinidad y el patriarcado bajo modelos
simplistas de las relaciones sociales y de la naturaleza humana. Destaca la
cuestión central de si la masculinidad es una construcción social o si en realidad
está anclada bajo imperativos evolucionistas. Brittan (1989) sostiene que la ideología del patriarcado, “la ideología masculina”, es un modo limitado del pensamiento y de la práctica predicada sobre la heterosexualidad. Él toma en cuenta el
impacto real que en las últimas décadas del siglo XX ejerció el feminismo sobre el
poder de los hombres, modificando el equilibrio de poder entre los sexos.
Aceptando que una serie de escritores radicales feministas muestren y adopten una posición esencialista, para Brittan esto no es problemático. Él afirma
que los escritores masculinos sobre la masculinidad no han tomado en serio la
discusión feminista radical de la violación; este vacío es protegido por el
esencialismo, produciendo así el efecto de invalidar y neutralizar un análisis
feminista. Dado que Brittan escribió la primera edición de su libro en 1989, y
que el feminismo radical sigue siendo la “bestia negra” de muchos teóricos de
la masculinidad, es evidente que la progresión del pensamiento está lejos de
ser lineal en su desarrollo sobre este tema.
En su trabajo de periodismo, Valdez (2004) utiliza en su artículo un número importante de elementos relativos a la violencia física como características
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definitorias de la masculinidad, y como trazas de la educación que los padres
dan a los varones: darse de trompadas, sumisión a situaciones de extremo
suplicio para acentuar su virilidad, aprender a dominar el dolor, prohibición
de derramar lágrimas, bofetadas, golpes, gritar para controlar a hijos y esposa,
comportarse como un perro rabioso. Ser hombre significa mostrar los dientes
y golpearse el pecho como un chimpancé, humillar al otro, etc.
Los estereotipos emergen en imágenes mediáticas en función de un contexto social con sus referencias espacio-temporales. Tarzán, el Enmascarado
de Plata y el Zorro fueron modelos en los años sesenta, como en los ochenta
Scarface, de Brian de Palma, o Rocky fueron modelos (de violencia) masculinos para muchos jóvenes. Más tarde la tecnología invita a la creación de imágenes mitad hombres, mitad máquinas, donde la masculinidad “borra” la sexualidad de los personajes y cuyo último valor es salvar a la humanidad. Los
superhéroes se actualizan.
Valdez (2004) indica que una gran cantidad de padres, hombres y mujeres, de diversas partes del mundo, incluyendo los mexicanos, educan a sus
hijos varones bajo preceptos erróneos de lo que es la construcción de la masculinidad. El varón, según esta periodista, tiene como meta competir, aparentar una confianza a menudo ficticia, y cuando alguien atenta contra su dominio, tiene la “obligación” de ejercer su máxima autoridad, la violencia.
La identidad masculina es un proceso de empoderamiento que el hombre lleva a cabo y construye frente a la mujer, y utiliza el falo como una forma
de dominio, de control y de humillación. Esta generalización de la identidad
masculina se advierte en las amplias libertades de que goza el hombre: puede
salir y llegar tarde, tener una vida sexual caprichosa y precoz, abstenerse de
las labores domésticas, andar con una o varias mujeres, divertirse, ser rudo. La
identidad masculina se construye también sobre bases hostiles y de desprecio
hacia lo femenino. Cuando los hombres se insultan entre ellos, aparte de la
siempre maltratada madre, en todas las declinaciones del término (verbo, adjetivo, sustantivo), chingar, mariquita, joto, puto, vieja, son algunos términos
que emergen sin dificultad, todos con el proyecto de feminizar al contendiente. Nada peor que tratarlo como una mujer. En el título de su artículo, “Debilidades de la masculinidad”, esta periodista muestra que los hombres y la
masculinidad que los caracteriza muestran cambios emocionales y de comportamiento interesantes; sin duda alguna, los efectos esperados son de igualdad, respeto y tolerancia hacia el ser femenino. Y en filigrana, estos cambios
identitarios surgen como una respuesta a la amenaza y los efectos que provoca
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la retención de emociones, la falta de expresión de sentimientos. El resultado
patológico que se declina son: miedos, terror, tensiones, corajes, estrés, etc.,
conduciendo a ciertos hombres al mismo suicidio, último grado de la violencia.

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Las preguntas planteadas por Émilie du Châtelet, matemática y física, la primera mujer científica francesa, compañera de Voltaire, siguen siendo de actualidad (Vianès, 2009):
1. ¿Por qué las mujeres son excluidas de los derechos de la humanidad, y
en particular, por qué consienten ser descartadas?
2. ¿Cómo los hombres han obtenido esta jerarquía hombres/mujeres?
3. ¿Quién la justifica, quién ha combatido esta jerarquía?
4. ¿Cuál es la contribución de los filósofos de la Ilustración en este debate?
5. Frente al actual oscurantismo, ¿cómo utilizar la Ilustración?

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En lo que sigue trataremos de responder algunas de estas interrogaciones.
La jerarquía patriarcal hombre/mujer ha sido construida desde los inicios de
la humanidad. Los hombres deben tener a su disposición las mujeres “para
que la raza humana se perpetúe”. Por lo tanto, es necesario convencer a las
mujeres de su “inferioridad”. Todas las sociedades humanas han justificado el
patriarcado como un orden natural decidido por los dioses. En Occidente, los
filósofos griegos teorizaron la inferioridad de la mujer, esto permitió al derecho
romano justificar la legalización de la subordinación de las mujeres. Veamos:
1. Para Sócrates, todas las funciones de las mujeres son naturales e innatas. Sócrates ignoró aquí las condiciones de adquisición de dichas funciones y negó las dificultades para ejercerlas.
2. En La República, Platón se interroga “si la naturaleza humana es capaz
de compartir todo el trabajo del sexo masculino”. Para él, la humanidad se divide en masculino y femenino, como los números en pares e
impares. El problema, según el filósofo, es que los números pares e
impares no son equivalentes.
3. Para Aristóteles, las mujeres nacen debido a la “impotencia” del padre;
una relación exitosa es aquella donde el semen ha impuesto el mascuTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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lino. Las mujeres son mutiladas por esta impotencia. La desigualdad
de género se prueba por comparación, órgano por órgano.
Estas teorías sirvieron para establecer la jerarquía de los hombres, el poder
sagrado de imponer su supremacía y convencer a las mujeres de aceptar la
sumisión. Pero ¿por qué? El razonamiento se reservaría para el que tiene la
capacidad de pensar. De ahí el requisito fundamental de que las mujeres no
aprendan, o solamente poco o lo suficiente para que el sistema continúe. En
este tema, las cosas han cambiado significativamente.
Los antiguos griegos tomaron estas posiciones favoreciendo el establecimiento del patriarcado. No fueron los únicos en la historia de la filosofía, durante la
Iluminación algunos se destacaron por su misoginia. Así J.J. Rousseau pensaba
que “gustar a los hombres, ser útil para ellos, hacer el amor y honrarlos, educar al
joven, cuidar al grande, aconsejar, consolar, hacer su vida agradable y serena,
éstos son los deberes de las mujeres en todos los tiempos, y lo que debemos
enseñarles desde la infancia” (Rousseau, Emile, libro V).
Discursos hipócritas sobre la protección o la intimidación de las mujeres
(la amenaza de castigo en la tierra o en el cielo, es decir, eterna, si las mujeres
no obedecen las tradiciones) logran convencer aun hoy a las mujeres para que
regresen a patrones patriarcales teocráticos. La sumisión al dios materializado
en la tierra pasa por la sumisión a los hombres. Interpretaciones múltiples de
textos sagrados monoteístas han participado de manera contundente en la
consolidación del patriarcado.

LA JERARQUÍA HOMBRES/MUJERES EN CUES
TIÓN
CUESTIÓN
Los filósofos de la Ilustración discuten si la noción de igualdad debe suplantar
el juego retórico entre la superioridad y la inferioridad de un sexo o del otro.
Según Kant, el hombre accede a las luces “cuando logra escapar” de una
minoría de edad donde, durante una larga historia, fuerzas que él no comprende lo han mantenido. Las reflexiones de los filósofos de la Ilustración
sobre el Hombre, “ser dotado de razón y entendimiento, adulto e independiente, puede consentir o rechazar voluntariamente”, condujeron al concepto
de individuo (Tommasi, 2002).
El mundo de Kant es sin duda importante en la “deconstrucción” del
patriarcado. El modo femenino de contribuir al progreso de la humanidad
consiste, según Tommasi (2002), en suscitar emoción por la belleza. SeguraTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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mente ha sido una aportación femenina al proceso de civilización de las costumbres, pero ha consistido sobre todo en favorecer la adquisición del hábito
exterior de la moralidad antes que la conquista de la misma moral, en su simple desnudez. La mujer ha contribuido a infundir en el hombre los sentimientos más delicados, que pertenecen a la civilización, es decir, los de la sociabilidad y de la convivencia, de modo que su moralidad, unida a la gracia para hablar
y para hacer, ha llevado al hombre, “si no a la moralidad misma”, al menos a “lo
que es como hábito externo de la moralidad”, es decir, a ese comportamiento
cívico que es la preparación y recomendación para la vida moral.
Al mismo tiempo, los derechos económicos, políticos, sociales y culturales
fueron decisivos para las luchas entre la sujeción y la libertad. Así, podremos
pensar que Ilustración y feminismo tienen una lucha común. Sin embargo, en los
siglos XVII y XVIII, cuando el discurso masculino evoca a la mujer, no olvida
que ella sería segunda, que ella había sido creada por él y para él. Al hablar de su
criatura, el hombre mantiene un discurso prácticamente teológico, y no cuestiona, con muy pocas excepciones, la tiranía ejercida sobre las mujeres.
La Ilustración, poniendo al hombre en el centro de la organización social y
proclamando que todos los seres humanos nacen libres e iguales, favoreció la
exigencia mayor de las mujeres: su implícita igualdad en cuanto personas. El
feminismo, y con él la demanda de igualdad, son dos herederos directos de la
Ilustración.
De hecho, desde el siglo XVIII el orden social cumple con la tarea asignada
al patriarcado, en la cual el privilegio determina el papel que las mujeres deben jugar y también el lugar donde podrían actuar. Estas responsabilidades y
estos espacios fueron establecidos, al menos en teoría, por los filósofos del
contrato social, la moral, la literatura y las leyes. La familia sigue siendo el pilar
fundamental de la nueva compaña bajo el discurso ilustrado. Por su parte, la
Iglesia y la derecha estaban listas para continuar con la regulación de dicha
sociedad.
Las mujeres pertenecían al orden social del padre, del marido o de cualquier otro hombre. La familia ejercía su autoridad, ya que la minoría legal
impedía que las mujeres definieran sus vidas, y propiciaba que la presión social las condenara al matrimonio o el convento como opciones propias para
llevar a cabo su misión, su dedicación a Dios, su papel de madres, la procreación. Así, las mujeres solteras o viudas eran consideradas una anomalía. Ésta
era una sociedad que abogaba por las relaciones de género, en las que las
mujeres se consideran inherentemente inferiores a los hombres.
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La literatura misógina vio a las mujeres como la reencarnación de Eva
culpable, cuya debilidad había guiado la desgracia de la humanidad. María, la
madre de Dios hecho hombre, adornada con todas las virtudes cristianas, no
pudo hacer nada contra el estigma que se había acumulado en las mujeres a lo
largo de los siglos. Manipulada tal vez, la imagen marista es fundamentalmente antifeminista.
Una vez aceptada la inferioridad de las mujeres frente a los hombres como
un “hecho natural”, biológico, la sumisión de ellas a ellos se hizo una consecuencia necesaria. El derecho y la Iglesia católica, con sus normas que sostienen la situación de sumisión, contribuyeron igualmente a la creación de un
medio de cultivo en el que cualquier tipo de violencia, física o moral, podría
ser ejercido en contra de las mujeres.
Los hombres, además de tolerar la astucia y la perfidia de las mujeres,
tenían ya suficiente al soportar el matrimonio como un castigo. Para los antiguos, tal como lo hemos descrito, no era la búsqueda de la verdad lo que
estaba en juego, sino la supervivencia de un statu quo que consagra la subyugación de las mujeres. El matrimonio se convirtió para ellas en un acuerdo
asimétrico en el que apenas podían defender su dignidad, y la invocación hecha a una Eva culpable fue también un argumento en favor, una vez más, del
orden patriarcal.
Este estado del mundo bajo la sociedad patriarcal se confrontó a la “querella entre los sexos”. A pesar de los esfuerzos utilizados por autores ilustrados
para fortalecer o debilitar los argumentos de sus oponentes, la desnaturalización de la desigualdad fue objeto de un primer paso hacia la afirmación de la
comprensión de la igualdad entre mujeres y hombres, pero esto no fue suficiente.
No podemos decir que, bajo la influencia de un nuevo modelo de sociedad
diseñado por hombres ilustrados, las relaciones hombre-mujer heredadas de
los tiempos modernos hayan cambiado sustancialmente.
A pesar de los cambios, la sociedad patriarcal ha seguido confiando en la
familia como piedra angular del orden y de la estructura social; ella mantiene
la ficción de un solo padre de familia responsable del bienestar y del gobierno
de la misma, incluso en los casos en que las mujeres han contribuido con su
trabajo de forma decisiva a mantener el hogar, y esto sin dejar de asignarles un
papel secundario y someterlas a la autoridad de los hombres.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que en la segunda mitad del siglo XVIII,
las mujeres, a partir de los nuevos espacios de sociabilidad, estuvieron presentes en lugares que estaban prohibidos con anterioridad, como la prensa, los
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paseos, salones o teatros, incluso si sólo una minoría de ellas se encontró en
lugares en los que reclamaban derechos de ciudadanía, tenemos que admitir
que estos debates en la primera mitad del siglo XVIII contribuyeron notablemente al pensamiento feminista. Espacio, a la vez, de justificación histórica y
política del patriarcado que ejerce hasta hoy la supremacía en muchas partes
del mundo, y momento donde se proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales, el siglo XVIII de la Ilustración marcó pautas en la construcción de la modernidad sumergida por la desigualdad de sexos.

JOHN STOL
TENBER
G, UN FEMINIS
TA RADIC
AL QUE RECHAZA
STOLTENBER
TENBERG,
FEMINIST
RADICAL
SER UN HOMBRE
El proyecto de J. Stoltenberg es revelar lo que a los hombres les funciona para
preservar su convicción de ser un hombre en la sociedad patriarcal. El autor
trabaja los fundamentos y el concepto de la identidad sexual masculina en
torno a la idea de que es una construcción política y ética basada en la injusticia con efectos devastadores en la sociedad humana. El trabajo de Stoltenberg
es justamente poner en tela de juicio este estado de cosas:

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Antes de conocer la palabra “feminismo”, pensé que el sexo y la equidad deberían
estar intrínsecamente unidos. Siempre enseñé que para tener relaciones sexuales la
dominación era la manera en que los “verdaderos hombres” deben conducirse. La
dominación era aquello que tenía que ser capaz de realizar en el sexo. Los hombres
deben ser los vencedores, los fornicadores poderosos.

Stoltenberg (2000a) se apoya en una amplia documentación para demostrar cómo la literatura pornográfica, lejos de promover la libertad sexual, es en
realidad la promoción del poder masculino sobre el cuerpo de la mujer (ver
Parte III). La pornografía es en sí misma una práctica violenta y el ejercicio de
la discriminación sexual. Así, por primera vez, la pornografía no es atacada
por su obscenidad, sino por el daño que inflige.
El análisis de Stoltenberg sobre los aspectos opresivos y brutales de la pornografía es convincente. Para él, es importante que los hombres conozcan las
formas de pornografía que se les enseñan: violación y misoginia, la sexualidad
y las maneras en que las mujeres son heridas en la elaboración de la pornografía y sus consecuencias. La pornografía miente sobre las mujeres, pero la pornografía dice la verdad sobre los hombres. Stoltenberg, al negarse a ser un
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hombre, muestra que la pornografía crea una supremacía sexual masculina.
El porno hace el sexismo sexy, genera dominación, jerarquía, violencia, odio;
el porno transforma a una persona en sexo. El sexismo es erotizado. La pornografía es también uno de los principales culpables de la homofobia. Según
Stoltenberg, el porno gay masculino no es diferente, pues aboga por la supremacía masculina sobre los hombres.
En The end of manhood, Stoltenberg (1994) realiza un trabajo pedagógico
sobre la sexualidad cuya meta es crear “hombres de conciencia”; sostiene que
el self (el Yo) esencial, el auténtico self, el self real, no tiene, no posee genitales.
Sus entrevistas le permiten documentar la existencia de un nuevo macho, el
“macho autónomo”. Es simplemente demasiado pesado oprimir, proteger o
incluso simplemente cooperar con el otro género. Así, este nuevo “varón” prefiere evitar enredos con mujeres y con frecuencia prefiere vivir solo. Esto conduce a Stoltenberg a imaginar otro modelo para el nuevo macho, se le puede
describir como un “hombre razonable”. Un hombre razonable a imagen de la
mujer razonable. Sean prudentes, nos dice el autor, el hombre razonable cree
que lo que es razonable para las mujeres no es lo mismo que es razonable para
los hombres. El hombre razonable podría concluir entonces, por ejemplo, que
no es razonable y que es injusto ser un agente en un ambiente hostil donde
será juzgado por mujeres razonables. En su forma extrema, el nuevo “varón”
prefiere trabajar con los hombres.
Stoltenberg piensa que la masculinidad es repugnante y que debemos deshacernos de ella; sin embargo, esta idea feminista de normas separadas de la
racionalidad para los hombres y las mujeres le parece completamente absurda. Él es un “pro-feminista radical” autoproclamado. Su ideal del nuevo “varón” es un “hombre de conciencia” (o más exactamente una “persona de
conciencia”), que se descubre haber nacido con un pene. La nueva masculinidad de Stoltenberg es una especie de versión secularizada del ego trascendental de Kant, un imperativo categórico encarnado. Este nuevo macho, o “el
hombre de conciencia”, reconoce que en la elección entre la autorrealización
y la realización de su virilidad, es la virilidad la que predomina. Para Stoltenberg,
la virilidad significa posesividad, dominación, competencia de estatus y, por
supuesto, una mente pornográfica.
Stoltenberg puede tener razón en que los hombres siempre han temido a
los hombres. En esta época, hombres pueden encontrarse entre ellos en un
bosque, lejos del trabajo y de la familia, y participar sin miedo en conversaciones con sus amigos masculinos. Muchos están en el campo de futbol, otros
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están en grupos de hombres, algunos están tocando tambores e himnos nacionales en las casernas, otros están en una búsqueda espiritual de sus padres.
Para muchos autores, el nuevo macho no renuncia a la masculinidad, es más
bien el campeón.
Es un hecho universal que los hombres controlan y viven en un estado de
hostilidad permanente hacia las mujeres. La culpable es la socialización de la
infancia, la separación de la madre, que convierte a los chicos en adultos masculinos violentos y fálicos. En la etapa de la ceremonia de iniciación, se supone
que algunos ancianos respetados de la tribu deben mostrar y facilitar la entrada a algunos secretos profundos sobre lo que realmente significa ser un hombre. Por desgracia, en nuestra sociedad posmoderna, no tenemos ancianos
tribales guardando secretos profundos, hay solamente la literatura sobre la
crisis de identidad masculina, escrita en gran parte por hombres en sus cuarenta años que están buscando a tientas y en la oscuridad. Aprendemos todavía la sexualidad en zonas marginales de color fuerte, y sobre todo en la pornografía ambiente.
De hecho, Stoltenberg explora el lado masculino del feminismo, es decir,
lo que los hombres tienen que llevar a cabo para que haya igualdad de género:
tomar conciencia de cómo, a través de las prácticas, discursos y construcciones mentales, incluso por la manera en que ellos se identifican como hombres,
ayudan a perpetuar la sumisión y la degradación de la mujer. Esto pasa por
una crítica sobre la erotización y la desigualdad. El objetivo, escribe el autor,
es elaborar una teoría que traduzca una visión feminista del mundo, y que las
“personas que nacen con un pene” puedan apropiarse. En la práctica, se debe
“repudiar el privilegio asociado a nacer con una extensión de la uretra entre
las piernas” (Stoltenberg, 2006, p. 34).
La crítica radical del concepto de hombre se inspira en la crítica del concepto de blancura realizado por los teóricos del movimiento de derechos civiles (e.g. James Baldwin). El género, como la raza, es una construcción social, y
así como la noción de blancura surge solamente de la necesidad de negar los
derechos de los negros, la afirmación de la identidad sexual masculina no
tiene otra función más que rechazar ciertos derechos a las mujeres.
La distinción entre el racismo y el abolicionismo también ayuda a identificar lo que caracteriza al feminismo radical: mientras que el antirracismo se
opone a la discriminación entre razas, el abolicionismo combate el concepto
de raza. Del mismo modo, el feminismo radical juzga insuficiente la reivindicación por la igualdad de sexos, diciendo que no puede haber una real igualTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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dad mientras que por otro lado se afirme una diferencia entre los sexos. Así, su
objetivo es deconstruir la idea de separar la especie humana en dos grupos, es
decir, mostrar que las categorías de hombre y mujer no son relevantes.
A través de un análisis de la identidad de género, Stoltenberg muestra que
ser un hombre o una mujer es comportarse en coherencia con un personaje de
hombre o de mujer. Parece ser que las acciones éticas de los hombres son las
que refuerzan la imagen de lo que es “ser un hombre”, y las malas acciones
bloquean la imagen, y por lo tanto la identidad de género es el resultado y no
la causa de nuestro comportamiento. Stoltenberg analiza la concentración de
la identidad sexual masculina en la noción de desigualdad, lo que demuestra
que este erotismo de la desigualdad es una construcción que se consolida gracias a la objetivación y a la negación de la mujer como sujeto.
El trabajo revolucionario que los hombres tienen que hacer es, según
Stoltenberg, la creación de una nueva subjetividad, un sentido de identidad
personal que tiene el valor de desear la libertad de los otros. El libro de
Stoltenberg es de una gran riqueza tanto por la originalidad y la calidad de sus
análisis, como por las perspectivas que abre. Algunos pasajes o frases pueden
ser deliberadamente provocadores u ofensivos, a este precio Stoltenberg hace
eco de la importancia de la violencia social que él denuncia. Stoltenberg afirma su activismo, él combate por una justicia erótica y por el respeto.

A GUIS
A DE CONCL
USIÓN
GUISA
CONCLUSIÓN
23

¿Qué conclusión podemos despejar de este panorama particularmente complejo sobre cuestiones de género? No tengo ninguna pretensión para edificar
aquí una síntesis implicando disciplinas tales que la antropología, la sociología, las ciencias políticas, la lingüística y la psicología. Hemos “especulado”
sobre la masculinidad y la hegemonía masculina (patriarcado). Connell (2014)
introduce el concepto de masculinidad hegemónica. Según ella (o él), la masculinidad hegemónica es un conjunto de procesos de jerarquización, de normalización y de marginalización de las masculinidades, procesos por los cuales ciertas categorías de hombres imponen, a través de un trabajo sobre ellos
mismos y sobre otros, su dominación sobre las mujeres, así como sobre otras
categorías de hombres. Connell define las masculinidades en términos de prácticas sociales y culturales, es decir, sobre la construcción de un conjunto de
normas que caracteriza la coexistencia masculinismo-feminismo en términos
jerárquicos. Ella define las masculinidades en términos de configuraciones de
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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

prácticas estructuradas en relaciones de género. Connell (2014, p. 50) muestra los conflictos epistemológicos y disciplinarios entre un esencialismo sociobiológico y un constructivismo con frecuencia encerrado en metáforas poco
explícitas (el cuerpo como superficie de inscripción o como paisaje a construir).
Cuatro formas principales de masculinidades emergen de las investigaciones de Connell (2014, p. 71 y ss.):
Masculinidad hegemónica: configuración de prácticas de género que representa la
solución socialmente aceptada al problema de la legitimidad del patriarcado y que
garantiza la posición dominante de los hombres y la sumisión de las mujeres.
Masculinidad cómplice: esquema donde los hombres participan, dando por legítima la masculinidad hegemónica, sin obtener beneficios y sin practicarla completamente.
Masculinidad subordinada: esquema culturalmente excluido de la masculinidad hegemónica, como las masculinidades homosexuales.
Masculinidad marginalizada: configuración sometida a la influencia de la masculinidad hegemónica.

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Estas categorías no son fijas y conllevan transformaciones en función de
las “prácticas culturales y situaciones particulares e individuales dentro de
una estructura de relaciones sociales en evolución” (Connell, 2014, p. 81).
La masculinidad hegemónica, con sus rasgos permanentes, implicando la
posesión de poderes económicos y simbólicos, la conjugación de un poder
individual y de las instituciones que la sostienen, el ejercicio de la autoridad, la
presencia masiva en dominios donde se ejerce el poder (política, armada, finanzas), es concebida como una categoría superordinada de la cual las otras
se componen. Este punto de vista deja la impresión de una paradoja que se
alimenta históricamente y da poca oportunidad a una deconstrucción productiva.
Sin embargo, ciertas mutaciones progresivas en la época actual ponen en
tela de juicio el orden de género: crítica de los fundamentos políticos del imperio masculino; crítica de la lógica de género relativa a la acumulación de
riquezas; crítica, en fin, del poder de los hombres sobre las mujeres. Este estado de hecho ha producido una fragmentación del grupo homogéneo de hombres, una larga variedad de masculinidades se deja ahora ver. Lo que no significa que los hombres van a abandonar sus intereses comunes, probablemente
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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

deberán defenderlos según los estatus y roles objetos de negociaciones entre
hombres y mujeres.
Por otro lado, seguimos a Stoltenberg (2006) en cuanto al derecho de todas las personas a la autodeterminación de sus propias vidas y a ser felices en
un sistema que reconozca sus uniones erótico-afectivas, que reconozca el matrimonio para quienes quieran hacer uso de ese derecho. Igualmente, con él
reconozco el derecho de caminar libremente sin ser víctimas de ataques de
ninguna especie, así como al trabajo y a los puestos directivos.
Una característica específica del sexo femenino no es ni su propensión a
agradar ni a dominar, ya que ésta está también presente en los hombres, sino
que es más bien su tendencia a estar en continua guerra consigo mismo y en
buenísimas relaciones con el otro sexo. La rivalidad entre mujeres es consecuencia natural de la competencia para conquistar el predominio en el favor
de los hombres; de ahí que una mujer, sobre todo si es joven, preferiría ser
juzgada por sus errores por un tribunal masculino, que la miraría con más
indulgencia que un tribunal femenino.
A pesar de que la feminidad se acerca mucho a la esfera del gusto, mientras
que “el hombre se gusta a sí mismo, la mujer hace de sí misma objeto de gusto
para los demás”. Yo les pregunto a mis estudiantes lo que ellas piensan sobre
el maquillaje. Ellas usan sobre todo crayons (lápices), máscaras y el lipstick.
“Cuando ustedes se preparan por las mañanas, ¿en qué piensan al hacerlo?”
(salir de noche es más codificado para las mujeres). Van a salir de la casa,
recorrer espacios sociales, van a cruzarse con gran cantidad de personas, algunas familiares, otras menos (las interacciones son situacionales y el contexto actual las encuadra), etc. ¿Por qué se maquillan (casi) todas las mañanas?
Las respuestas tipo son del orden siguiente, espontánea y mayoritariamente:
“Me maquillo para mí misma”, “cuando me maquillo me siento mejor, me
protege…, más presentable”, “si me maquillo es para agradar al [chico o chica] que me observa”, “yo veo a mis compañeras que se maquillan, y cuando
un tinte o un color me gusta, lo adopto en mi maquillaje”. Pasando del “me
maquillo para mí misma” al “me maquillo para los otros”, como habíamos
dicho, la mujer hace de sí misma objeto de gusto para los demás. Hoy muchos
hombres operan en ese sentido, los productos de confort estético se multiplican, y esto, insignificante en apariencia, modifica el orden establecido.
La diferencia entre los dos sexos, que son siempre iguales en cuanto a que
poseen la misma naturaleza racional, se hace sentir de modo especial en el
matrimonio. A propósito de esto, Kant se esfuerza en demostrar la racionaliTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�LA CUESTIÓN DEL GÉNERO EN CIENCIAS SOCIALES Y EN PSICOLOGÍA SOCIAL

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dad de la desigualdad dentro de la igualdad. Para la indisolubilidad del matrimonio, para hacer que dure la unión sexual, no basta “la asociación voluntaria
de dos personas”, porque “la igualdad de las pretensiones de ambos” produciría “un fuerte contraste”, sino que hace falta que una parte “se someta a la
otra”. Inútil decir cuál (Tommasi, 2002).
Dicho esto, lo que tenemos que cambiar son las representaciones del otro,
diferentes y por tanto semejantes, profundamente ancladas en la cultura. Lo
que tenemos que cambiar son los valores: adoptemos la paciencia para ellas, la
tolerancia para ellos, la sensibilidad para ellas, la emoción sentimental para
ellos, y todas las combinaciones posibles que permitan reducir los prejuicios
entre hombres y mujeres. No solamente “all you need is love”, sino, sobre
todo, “…speaking words of wisdom, let it be”.
En tanto que psicólogo social, constato, en las orientaciones sobre el género en general y la masculinidad en particular que aquí expuse, una serie de
análisis fragmentarios, aleatorios y discontinuos. Evolucionistas, constructivistas, posmodernistas, posestructuralistas se confrontan en una lucha de valores epistemológicos a veces difícil de aceptar. Puedo reconocer, como mínimo, la contribución de la biología a la creación del género; asimismo, la
psicología del desarrollo juega un papel importante en las explicaciones sobre
la manera en que los roles de género han sido adoptados e internalizados.
Bankart (2005), después de haber revisado cinco obras importantes de los
inicios de este milenio, compara el estado actual del desarrollo teórico y metodológico en los estudios de género y de la masculinidad con el estado en el
cual se encontró la psicología en la pluma de uno de sus fundadores, William
James, quien en 1892, en la conclusión de su obra mayor, Principles of psychology,
declaró que: “a pesar de la cantidad importante de trabajos que definen la
nueva psicología, el campo es apenas un poco más que una sucesión de hechos poco visibles, una mínima clasificación y generalización a un nivel puramente descriptivo… Pero sin llegar a formular una ley en el sentido que la
física nos muestra lo que es una ley en la ciencia”. Esto, decía James, no es
ciencia, es solamente la esperanza de una ciencia. Podríamos concluir que el
estudio (del género) del hombre y de la masculinidad se encuentra, en la primera década del siglo XXI, al mismo nivel de desarrollo de la psicología tal
como James lo planteó al final del siglo XIX.

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�JOSÉ IGNACIO DIEZ*
MARIELA SCUDELATI**

1

Bahía Blanca: ¿Hacia la Posible
Conformación de una Ciudad Inteligente?
Trayectoria y Políticas Públicas
Bahia Blanca: Towards the Possible Creation
of a Smart City? Path and Public Policies
RESUMEN
En las últimas décadas, las ciudades se han
convertido en el centro de la actividad económica, social, administrativa y cultural de la
humanidad. El crecimiento poblacional y su
concentración en torno a urbes generan innumerables desafíos de diversa índole, obligando a políticos y planificadores a diseñar formas más eficientes de gestionar recursos, así
como de atraer talento e inversiones. Este contexto ha provocado que los hacedores de política se propongan nuevas formas de gestión
urbana, entre las que se destaca el modelo de
ciudad inteligente. El presente trabajo analiza
el camino que está atravesando Bahía Blanca
para transformarse en una ciudad inteligente,
considerando los recursos disponibles con los
que cuenta la localidad, las debilidades por las
que atraviesa, sus oportunidades y amenazas.

ABSTRACT
In recent decades, cities have become the center of economic, social, administrative and
cultural activities of mankind. Population
growth and urban concentration around cities generate innumerable challenges of various kinds, forcing politicians and planners
design more efficient ways to manage resources and to attract talent and investments.
This context has made that policymakers propose new forms of urban management, that
include the Smart City model. The present
work analyzes the path that Bahia Blanca is
crossing, toward becoming a smart city, considering the available resources, the weaknesses that city is experimenting nowadays,
and also the opportunities and threats that the
context is bringing today.

Palabras clave: Ciudad inteligente, Políticas públicas, Planeamiento urbano.

Keywords: Smart City, Public policies, Urban
planning.

*
Doctor en Geografía por la Universidad Nacional del Sur, Argentina. Investigador categoría asistente en el
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. Investigador categoría III
del Sistema Nacional de Categorización Universitaria. Profesor de la Universidad Nacional del Sur. Correo
electrónico: jdiez@uns.edu.ar
**
Licenciada en Economía y Especialista en Gestión de la Tecnología y la Innovación de la Universidad Nacional
del Sur, Argentina. Asistente de docencia en el Departamento de Economía de la Universidad Nacional del Sur.
Gerente del Polo Tecnológico Bahía Blanca. Correo electrónico: mscudela@aol.com

Recibido: 13 de noviembre de 2015 / Aceptado: 28 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 29-52

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

30

En las últimas décadas, tanto en el mundo desarrollado como en el conjunto
de países emergentes, las ciudades se han convertido en el centro de la actividad económica, social, administrativa y cultural de la humanidad.
El crecimiento poblacional y su concentración en torno a urbes generan
innumerables desafíos de diversa índole, obligando a políticos y planificadores a diseñar formas más eficientes de gestionar recursos, así como de atraer
talento e inversiones.
Estos desafíos van más allá de las particularidades específicas por las que
puede atravesar cada ciudad. Todas ellas comparten factores de exigencia común, como son la administración de los servicios públicos (transporte, recolección de residuos, mantenimiento de zonas verdes), la promoción de la actividad económica, la participación ciudadana y el cuidado del medio ambiente.
Este contexto compartido entre todas las localidades, independientemente
de su morfología o tamaño, ha provocado que los hacedores de políticas públicas se planteen nuevos modelos de gestión urbana.
En este sentido, la ciudad inteligente (o Smart City, en inglés) se está erigiendo como una gran oportunidad para utilizar más eficientemente los recursos, conocimientos y habilidades que posee el territorio, en pos de alcanzar un desarrollo más armónico, equilibrado, inclusivo, participativo y
sustentable.
La aplicación extensiva e intensiva de las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) al campo de las políticas públicas ha permitido generar
avances en la provisión, suministro y consumo de energía, también en la provisión de agua y en la mejora del transporte y la seguridad ciudadana, entre
otros aspectos.
Simultáneamente, la expansión de los sectores TIC en las ciudades ha sido
importante para diversificar la matriz económico-productiva, mejorando la
calidad y cantidad del empleo generado, desarrollando nuevas cadenas de valor y potenciando las ya existentes.
Todos estos elementos constituyen cuestiones clave en la transformación
de la ciudad tradicional en una ciudad reflexiva y con capacidad resolutiva.
De este modo, ciudades como San Diego en los Estados Unidos, Southampton
en Inglaterra, Vancouver en Canadá o Barcelona en España avanzan en la
conformación de plataformas tecnológicas y en la construcción de infraestructura para consolidarse como ciudades inteligentes.
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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

En América Latina, la experiencia de las ciudades inteligentes parece estar
menos difundida, pero existen casos exitosos de aplicación de TIC en la gestión pública y de promoción de empresas de base tecnológica en urbes como
Buenos Aires, Argentina, o Medellín, Colombia.
En el ámbito académico, no existen prácticamente investigadores de las
ciencias sociales que analicen esta problemática en nuestro continente, en parte
por lo novedoso que resulta este objeto de estudio y, en segundo término, por
la ausencia aún de criterios metodológicos uniformes que permitan evaluar
con rigurosidad el impacto que las nuevas tecnologías tienen en la vida económica, social, política y medioambiental de las ciudades.
Partiendo de estas consideraciones, el presente trabajo pretende describir
y analizar las políticas que el gobierno de la ciudad de Bahía Blanca viene
implementando en materia de TIC y en promoción de la innovación. Bahía
Blanca es una ciudad-puerto de tamaño medio (300,000 habitantes) situada
en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires (Argentina), que presenta una
base económica mayormente centrada en la actividad comercial y de servicios,
aunque también cuenta con un desarrollo industrial de carácter intermedio.
En los últimos años esta localidad viene experimentando cambios acelerados en la implementación de TIC en el ámbito de la gestión pública y simultáneamente está intentando desarrollar distintos sectores vinculados con este
tipo de tecnologías y con la innovación tecno-productiva en general.
En este sentido, la iniciativa gestada en Bahía Blanca resulta novedosa, ya
que, a diferencia de otras propuestas impulsadas en otras localidades, la misma se basa en un intento de construir capacidades tecnológicas a partir de
recursos técnicos y humanos locales.
Para una estructura económica periférica y dependiente como la bahiense,
la posibilidad de desarrollar este tipo de áreas en forma autónoma significaría
no sólo una alternativa para diversificar su estructura económica productiva,
sino también para generar empleo de calidad, bien remunerado y calificado,
que provocaría un cambio en su estructura social.
Dado el carácter exploratorio de este trabajo, las preguntas que guían el
proceso de investigación son las siguientes: ¿Con qué dependencias públicas
cuenta el gobierno comunal de Bahía Blanca para impulsar la innovación y el
uso de TIC? ¿Cuáles son sus principales objetivos y líneas de acción? ¿Cuáles
son las virtudes y falencias de este proceso en Bahía Blanca?

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

OR
GANIZA
CIÓN DEL TRABAJO
ORG
ANIZACIÓN

32

El presente artículo se encuentra organizado en cinco apartados. En primer
término, se presenta la metodología utilizada en la investigación. Aquí se describen brevemente las técnicas utilizadas para la recolección de la información primaria, que ha servido de base para la realización del presente estudio.
En segundo lugar, se hace un análisis y caracterización general de la idea o
noción de ciudad inteligente.
Aquí se observa que este concepto es difuso, no se encuentra exactamente
definido y reúne un cúmulo muy diverso de experiencias de gestión urbana
en base al uso de TIC.
Como bien sostienen Chourabi et al. (2012), existe un uso creciente del
término ciudad inteligente entre los hacedores de política pública, pero todavía no existe un claro y consistente entendimiento del concepto entre funcionarios y académicos. A partir de estas premisas, en este apartado se ensaya una
descripción de aquellas áreas de trabajo que debería abordar una ciudad inteligente para poder ser considerada como tal.
Además, si bien a lo largo de esta sección se hace mayormente hincapié en
las virtudes que tiene el uso de las TIC para el diseño de políticas públicas,
también se mencionan algunas posiciones críticas que cuestionan el uso generalizado de estas tecnologías en el espacio urbano y sus implicancias en la vida
de la población.
En tercer lugar, nos adentramos en el caso de estudio. En esta sección se
describe el proceso de transformación que está atravesando Bahía Blanca, con
el objetivo de transformarse en una ciudad inteligente. Específicamente, se
analizan las políticas impulsadas por dos oficinas y un organismo públicoprivado creados para tal efecto.
En cuarto término, el trabajo muestra cuáles son, a juicio de los principales
referentes de las distintas dependencias, las principales fortalezas y debilidades con las que cuenta la ciudad para consolidarse como una Smart City.
Finalmente, se presentan las conclusiones de la investigación. En esta sección se recogen y sistematizan las evidencias y opiniones expresadas en los
apartados anteriores. De esta manera se brinda un panorama general respecto
a cuáles son los principales desafíos que enfrentarán las autoridades locales en
los próximos años en busca de posicionar a Bahía Blanca como una ciudad
del conocimiento y la información.

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

METODOL
OGÍA
METODOLOGÍA
Para recolectar la información primaria concerniente al presente trabajo se
utilizaron fuentes orales y escritas. Específicamente, se accedió a documentos
institucionales producidos por las distintas oficinas analizadas y a publicaciones realizadas por los funcionarios respectivos. Simultáneamente, se efectuaron entrevistas a responsables de las distintas oficinas y a personal de carrera,
con el propósito de comprender la dinámica de cada entidad: sus funciones,
principales proyectos desarrollados, recursos disponibles, restricciones y perspectivas de trabajo futuro. Las entrevistas1 se basaron mayormente en un conjunto de preguntas abiertas (que facilitaban la re-pregunta de ser necesario),
pero lo suficientemente concisas como para que las respuestas de los entrevistados puedan ser comparables entre sí, utilizando como base un protocolo y
en función de temas guía, surgidos a partir del marco teórico de la investigación. La técnica utilizada fue de embudo, ordenándose las preguntas de aquellas más generales hasta las más concretas y específicas (Vieytes, 2004).2

CIUD
AD INTELIGENTE: PRINCIP
ALES C
ARA
CTERÍS
TIC
AS
CIUDAD
PRINCIPALES
CARA
ARACTERÍS
CTERÍSTIC
TICAS
En el área de las políticas públicas de desarrollo, el concepto de Ciudad Inteligente (CI) se ha vuelto extremadamente popular. Sin embargo, pese a su uso
generalizado, no existe una definición unívoca del término, existiendo también controversias respecto a sus bondades y las consecuencias sociales de su
aplicación.
Habitualmente su conceptualización está ligada al papel que juegan las
TIC en la optimización de los recursos asociados a una gestión urbana más
eficiente, participativa y sustentable.

1
Las entrevistas, como método de recolección de información, presentan ciertas ventajas respecto a las
encuestas que deben ser consideradas a la hora de desarrollar cualquier investigación (Sierra Bravo, 2003).
Entre éstas se encuentran las siguientes: 1°) La mayor importancia que suelen conceder las personas consultadas a la entrevista, en detrimento de cualquier otra modalidad alternativa de solicitud de información;
2°) Resulta ser un método más seguro para obtener la cooperación del individuo consultado; 3°) La entrevista permite lograr una comprensión más acabada de las condiciones psicológicas y ambientales del consultado y de su intención y disposición de ánimo en la contestación de las preguntas, así como aclarar el
sentido de éstas cuando no fueren suficientemente claras; 4°) Las entrevistas permiten obtener información
más completa, profunda y rica, sobre todo en cuestiones comprometidas.
2
Las entrevistas se efectuaron entre agosto de 2014 y marzo de 2015. Específicamente se entrevistó al
director de la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto, al secretario del Polo Tecnológico Bahía Blanca y
a dos empleados de carrera de la Agencia de Ciencia y Tecnología.

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

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A su vez, la ciudad inteligente también es concebida como fruto de la existencia de un nuevo paradigma tecnológico a escala global (la aparición de los
microprocesadores e internet), que derivaron en un creciente uso de la información en los últimos veinticinco años del siglo XX.
Dicho modelo tiene consecuencias sobre las sociedades, así como conlleva
ciertas modificaciones en los procesos urbano-regionales de organización de
la administración pública, el trabajo y la producción (internacionalización,
descentralización, deslocalización de actividades productivas, teletrabajo, etc.)
(Castells, 1995).
En esta lógica, las ciudades inteligentes serían el reflejo de esta tendencia
global a rediseñar entornos urbanos sobre la base del modelo tecnológico.
Algunos organismos como Cintel3 sostienen que una ciudad se considera
inteligente cuando adopta soluciones intensivas en TIC y desarrolla la capacidad de crear, recopilar, procesar y transformar la información para hacer sus
procesos y servicios más efectivos, permitiendo mejorar la calidad de vida de
su población mediante el uso adecuado de los recursos existentes en la misma.
Como se sostuvo anteriormente, aunque no existe consenso respecto a la
definición de ciudad inteligente, se han identificado en la literatura especializada una serie de dimensiones que los estudios de esta naturaleza suelen abordar: 1) economía; 2) movilidad; 3) medio ambiente; 4) calidad de vida; 5) educación; 6) participación ciudadana, y 7) seguridad (Lombardi et al., 2012).
Estas siete dimensiones conectan con diversos enfoques tradicionales derivados de la economía urbana y regional, la sociología, la ciencia política y el
planeamiento urbano, entre otras disciplinas.
En relación con la economía, el término CI es usado para describir a aquellas ciudades que han logrado generar industrias asociadas al uso de TIC. A su
vez, el nombre ciudad inteligente también se relaciona con el desarrollo de
parques científico-tecnológicos y con la promoción de compañías correspondientes a este campo de acción.
Bajo esta lógica, una definición operativa de una ciudad con una economía
inteligente incluiría factores relacionados con la innovación, el emprendimiento,
la construcción de una marca local, las mejoras en la productividad del trabajo
y la integración de sus empresas con el mercado nacional y global a través del
uso de TIC (Giffinger et al., 2007).

3

Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad de La Coruña, España.

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

En cuanto a la movilidad, la existencia de plataformas logísticas de gran
porte utilizadas para el traslado de mercaderías y la presencia de sistemas de
transporte urbano de pasajeros con elevado grado de informatización, que
facilitan los desplazamientos de bienes y personas, también constituyen un
rasgo típico de las ciudades inteligentes.
En tercer lugar, la idea también se usa en relación al cuidado del medio
ambiente. Aquí se valoriza cómo las TIC pueden colaborar en el diseño de
sistemas de gestión de residuos más eficientes y sustentables. A su vez, también se hace hincapié en las formas en las que la tecnología puede colaborar en
un uso más racional de los recursos naturales.
En cuarto término, la noción de ciudad inteligente se utiliza para discutir el
impacto que las TIC tienen en la vida diaria de la población urbana. En estos
trabajos se destaca el hecho de que este tipo de tecnologías constituye un canal
para conocer información respecto a circuitos turísticos, oferta gastronómica,
espectáculos y servicios de todo tipo (por ej., de salud), e incluso acceder a la
demanda de trabajo existente en una determinada localidad. De este modo, la
ciudad se vuelve un espacio más amigable y se transforma en más vivible,
permitiendo que ésta sea más apropiable por la ciudadanía. A partir de estas
políticas, se logra que el individuo se identifique más con las actividades que
se desarrollan en ella y se construye identidad.
En quinto lugar, el concepto es utilizado en relación con el nivel de formación de la población que habita la ciudad respectiva. En este sentido, se supone que las ciudades inteligentes tienen habitantes de iguales características, es
decir, ciudadanos con un alto nivel educativo. A su vez, se postula que estos
espacios son capaces de captar a la denominada clase creativa, profesionales
universitarios especializados en trabajos relacionados con el desarrollo de industrias culturales o vinculadas al uso de TIC.
Por su parte, en los países del tercer mundo la idea de ciudad inteligente
también implica luchar por erradicar la brecha digital, garantizando la educación en el uso de TIC y su accesibilidad para todos los habitantes.
En sexto término, esta noción se usa como referencia en la relación existente
entre el gobierno municipal y sus ciudadanos. En estos enfoques las TIC son
utilizadas para promover una mayor participación ciudadana en la gestión de la
comuna, logrando un mayor control sobre el uso de los fondos públicos y generando mecanismos de democracia semidirecta para la toma de decisiones.
En séptimo lugar, una ciudad inteligente es aquella que brinda seguridad a
su población, haciendo uso de las ventajas que tienen las TIC, mediante la
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implementación de cámaras de seguridad, sistemas de vigilancia remota, etc.
Desde esta óptica, una Smart City podría pensarse como un gran organismo vivo, que conecta muchos subsistemas (o dimensiones como las nombradas anteriormente), siendo las TIC el sistema nervioso central que las articula
y las conecta (Dirks y Keeling, 2009).
Finalmente, resulta relevante destacar que no todos los especialistas en temáticas urbanas ven necesariamente con buenos ojos la implementación de
TIC en la gestión de las ciudades.
Entre las críticas mencionadas, se plantea el hecho de que su creciente uso
ha venido de la mano de la penetración de grandes empresas multinacionales
del software y el hardware en el ámbito de la administración pública, como, por
ejemplo, IBM.
En esta línea de análisis, Jordi Borja (2014) asegura que este tipo de firmas
tiene por objetivo exclusivamente el lucro, vendiendo paquetes tecnológicos
cerrados que no se adaptan a las necesidades locales. En relación a este punto,
sostiene que en muchos casos el software de gestión vendido suministra indicadores sectoriales que no resultan relevantes para el entendimiento de la realidad de la ciudad en su conjunto, o en su defecto, no son entendibles y
apropiables por la ciudadanía.
Desde esta óptica, la creciente uniformidad de las políticas4 a través del uso
de software genérico supondría perder de vista las particularidades propias de
cada lugar, las estructuras, los comportamientos sociales y las culturas históricas locales. En este sentido, esta lógica llevaría a que se abandonen las políticas
a medida, así como también aquellas más de índole integral o interdependientes que buscan abarcar a la ciudad en su complejidad.
Bajo este punto de vista, las tecnologías per se, independientemente de la
buena intención de sus diseñadores o gestores, no hacen a una ciudad inteligente, sino que es el uso social de las mismas lo que puede hacer la vida urbana más justa y de calidad o en su defecto más injusta. A modo de ejemplo, la
implementación de cámaras de seguridad puede servir para dar tranquilidad
a la población en el uso de los espacios públicos o puede ser utilizada como
mecanismo de control social y persecución de los diferentes (Harvey, 2013).

4

La uniformidad de las políticas a través del uso de las TIC nos remite a los proyectos de ciudades genéricas, como las planteadas oportunamente por General Motors, que propuso despedazar a las ciudades
americanas a base de multiplicar las autopistas (Forrester, 1969). En este sentido, las ciudades genéricas, si
pierden sus particularidades específicas, tienden a no ser ciudad.

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LA EXPERIENCIA DE BAHÍA BLANC
A Y SUS A
VANCES EN LA MA
TERIA
BLANCA
AV
MATERIA
Desde el año 2004 a la fecha, Bahía Blanca viene experimentando cambios
significativos en el uso de las TIC, tendientes a mejorar el estado general de la
ciudad y con el objetivo de impulsar el crecimiento de los sectores económicos
asociados a su desarrollo. Estas políticas han sido impulsadas por diferentes
gobiernos y han dado origen a oficinas y organismos que buscan promover su
consolidación. Específicamente pueden reconocerse tres dependencias, dos
de origen público y una de naturaleza público-privada, destinadas a alcanzar
dichos objetivos: a) el Polo Tecnológico Bahía Blanca; b) la Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología; c) la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto.
A continuación, se describen en forma sucinta las principales acciones realizadas por cada una de estas dependencias.
Polo Tecnológico Bahía Blanca
El Polo Tecnológico Bahía Blanca es una asociación civil sin fines de lucro,
que integra empresas locales en una red de contactos industriales y científicoacadémicos. La entidad brinda asesoramiento y apoyo técnico a las firmas,
para que las mismas crezcan en forma sostenida a través de la incorporación
de tecnología.
Está compuesto por 19 empresas asociadas y los principales actores institucionales de la innovación de la ciudad —Municipalidad de Bahía Blanca,
Universidad Nacional del Sur, Corporación del Comercio, Industria y Servicios y Ente Zona Franca Bahía Blanca Coronel Rosales—. El trabajo conjunto
de todos estos actores le imprime al polo su rasgo distintivo.
El objetivo de esta organización es impulsar el desarrollo y estimular el
crecimiento regional, dinamizando y articulando la oferta y la demanda tecnológicas a través de la coordinación de acciones públicas, privadas, académicas y científicas para lograr la inserción de las empresas en la economía nacional e internacional.
El Polo Tecnológico Bahía Blanca fue gestado en febrero de 2004. El mismo surge a partir de la convocatoria realizada por el gobierno municipal a los
sectores privado —a través de las cámaras empresariales— y científico tecnológico —universidades y centros de investigación— para participar y discutir
acerca de la forma, perfil y objetivos que debería tener un ente que se ocupara
de inducir la interacción entre oferta y demanda de innovación.
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Como resultado de esa convocatoria nació el Ente Promotor, que en agosto de 2006 formalizaría su constitución como Polo Tecnológico Bahía Blanca
(PTBB) y en febrero de 2007 obtendría su personería jurídica como asociación civil sin fines de lucro.
Desde su creación el PTBB ha constituido un esfuerzo interinstitucional
por promover la incorporación de tecnología en las empresas existentes en un
contexto en el que históricamente el mundo académico, el científico y el tejido
productivo local han estado disociados. Para ello cuenta con una estructura
organizativa compuesta por una comisión directiva (en la que se encuentran
representadas las instituciones), una comisión de empresas (integrada por las
firmas asociadas) y un equipo de gestión que se encarga de las cuestiones
operativas, además de gerenciar la transferencia de conocimiento.
Con el objetivo de mejorar el perfil tecnológico y de gestión de las empresas existentes, el PTBB ha dictado cursos de capacitación, difundido información y creado gabinetes de asesoramiento permanente (en las temáticas de
comercialización, propiedad intelectual, transferencia de tecnología y financiamiento), que han permitido fortalecer y desarrollar competencias y habilidades a las empresas que lo integran, mejorando su desempeño. Estas acciones, junto con la posibilidad de participar de un ámbito de encuentro de pares,
han servido para desarrollar factores de atracción de nuevas firmas al seno de
la organización.
En sus 11 años de vida, el Polo Tecnológico ha atravesado por diversas
fases.5 A fines de 2012 ingresó en la etapa de “generación de productos conjuntos”, caracterizada por el trabajo asociativo entre las firmas que conforman
la organización. A lo largo de esta etapa, las empresas han dedicado esfuerzos
para realizar desarrollos tecnológicos de modo cooperativo y están atravesando un proceso de aprendizaje respecto a esta experiencia. A su vez, esta iniciativa se vio potenciada por la decisión del municipio de comenzar a demandar
tecnología a las empresas locales.
El primer producto de desarrollo conjunto fue un Parquímetro Inteligente.
La fabricación del mismo permitió a las empresas presentarse en una licitación pública diseñada por Bahía Transporte SAPEM6 en 2013.
5

Una primera etapa de “descubrimiento y conocimiento mutuo entre las organizaciones”, una segunda
etapa de “profundización de las interrelaciones”, una tercera de “construcción de infraestructura y realización de actividades” y finalmente la etapa de “generación de productos conjuntos” (Scudelati, 2014).
6
Bahía Transporte SAPEM es una empresa mixta conformada por capitales públicos y privados. Tiene a su
cargo la gestión de líneas de transporte público y además administra el servicio de estacionamiento medido
y pago de la ciudad.

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Debido a las ventajas y prestaciones del prototipo desarrollado, las firmas
obtuvieron el primer lugar en la licitación, situación que les permitió comenzar con su fabricación en serie. A partir de marzo de 2014 comenzaron su
instalación, incorporando las distintas prestaciones en los mismos.
El proyecto fue llevado a cabo por ocho empresas asociadas al PTBB: Eycon,
Unixono, MRK Industries, Paradigma, Optiment, Gen Tecnológico, Socio
Anónimo y Comper.7 Actualmente las empresas se encuentran trabajando en
varios desarrollos demandados por el municipio y por otros actores privados,
locales y de distintos puntos del país.
Agencia de Ciencia y Tecnología
Mediante Decreto N° 1578 del 1 de octubre de 2011, el intendente de la
ciudad de Bahía Blanca creó la Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología
(AMCyT). Esta oficina constituye un órgano desconcentrado, cuya misión se
circunscribe a “promover e incentivar la cultura de la innovación tecnológica
en las diversas áreas del conocimiento para generar crecimiento y movilidad
social, facilitar oportunidades de incorporar innovación y financiamiento a las
empresas y estimular la incubación de mini, pequeñas y medianas empresas
de base tecnológica” (Municipalidad de Bahía Blanca, 2011).
Desde el punto de vista de su estructura orgánica, la agencia cuenta con: a)
un director nombrado por el ejecutivo municipal; b) un gerente de planeamiento
y finanzas; c) una gerencia de proyectos y estrategias; d) una gerencia de vinculación; e) un consejo consultivo de Ciencia y Técnica, integrado por representantes de distintas organizaciones representativas de la ciudad.
Entre las acciones más relevantes que viene realizando la agencia, se destacan aquellas que buscan consolidar dos proyectos productivos: Tecnópolis del
Sur y Platec. La primera iniciativa consiste en la conformación de un consor7
El mismo incluyó el desarrollo de distintos módulos o partes que involucraron a las ocho empresas
intervinientes: Parquímetros solares compatibles Bahía Urbana con conexión online y Módulo SMS (Eycon),
Sitio web de consulta pública, Aplicación móvil de consulta pública y Aplicación móvil de fiscalización
(Unixono), Sensores magnéticos de posición, lumínicos, solares con comunicación inalámbrica (MRK),
Modelo Matemático de optimización global del sistema de parquímetros y Software de Toma de Decisiones
(DSS) en Excel + GAMS (Optiment), plataforma QlikView y herramientas para Business Intelligence
(Gen Tecnológico), Centro de Atención al usuario, Gestión de Incidentes, Gestión de Problemas, Gestión
de Configuraciones y Gestión de Cambios/Versiones (Paradigma SA), Imagen de marca de Parquímetro
PTBB, visualización infográfica de mapas y Sistema cromático de señalización, diseño de infografía de
difusión, diseño gráfico de Instructivos de operación (Socio Anónimo) y Adaptación de la Red de Comper
Argentina para soporte a Bahía Urbana, utilización de la red de recarga existente (más de 500 puestos) y
Gestión de carga mayorista (Comper Argentina).

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cio público privado destinado a la producción y comercialización de sistemas
integrados de alta complejidad, basados en el uso de macro, micro y nano
electrónica.
Este consorcio está integrado por la Universidad Nacional del Sur (UNS),
la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB), el Ente Zona Franca Bahía Blanca-Coronel Rosales (EZFBBCR), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y las empresas Intecba SA, Penta SA, Bios SA, Eycon SA y DaiIchi Circuitos Integrados (Julián y Laiuppa, 2011).
Por su parte, Platec constituye una plataforma tecnológica que busca
incentivar la innovación y la transferencia tecnológica en el tejido productivo
bahiense. La misma ha surgido a través de un convenio entre la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN FRBB),
la Municipalidad de Bahía Blanca y el Consorcio del Parque Industrial.
Esta alianza estratégica Universidad-Empresas-Estado ha permitido plasmar distintas unidades de trabajo al interior de dicho parque, que conforman
la Platec.
Específicamente, la Platec cuenta con un centro de formación y certificación de competencias (C4P), que apunta a generar capital humano calificado
en temáticas específicas, como son soldadura, instrumentación, seguridad,
encofrado, manejo de andamios y conducción de máquinas viales.
A su vez, dentro de Platec también funciona una Unidad de Desarrollo
Industrial y Tecnológico (Uditec), que tiene como objetivo fortalecer las capacidades de innovación de las pymes locales en materia de nuevos productos y
procesos productivos.
Esta unidad cuenta con software de diseño industrial, un escáner de tres
dimensiones, un centro de mecanizado por control numérico computarizado
y dos inyectoras: una de aluminio y otra de plásticos, para la construcción de
matrices y prototipos, superando los tres millones de pesos en equipamiento.
Estas máquinas permiten trabajar en la totalidad de las fases de un proceso
productivo: diseño y desarrollo de productos, mecánica computacional,
matricería y fabricación del bien con destino final.
Además, en la Platec también funciona un centro de vigilancia tecnológica,
que permite monitorear patentes, accediendo a bases de datos mundiales.8
8

La Platec se completará con dos secciones actualmente en proceso de concreción: a) un Laboratorio de
ensayos, automatización y control (Labtec). En esta dependencia los laboratorios de las carreras de ingeniería de la UTN FRBB se complementarán con los equipos instalados en las dos anteriores unidades para
generar innovación, calibración de instrumental y certificaciones de materiales y productos, potenciando a

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En cuanto a las tareas específicas de la Agencia de Ciencia y Tecnología en
ambas iniciativas, puede decirse que el papel de la AMCyT consiste mayormente en la realización de gestiones ante distintos organismos públicos, actuando como nexo o articulador.
Agencia de Innovación y Gobierno Abierto de Bahía Blanca
A mediados de 2012, la Municipalidad de Bahía Blanca crea mediante decreto del poder ejecutivo la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto. Esta
oficina tiene el propósito de convertir a la localidad en una “ciudad inteligente” y a la administración pública en un “gobierno transparente”.
Dicha agencia se creó como una oficina transversal a las dependencias y
organismos municipales con el objetivo de “promover acciones y soluciones
innovadoras a través del uso de nuevas TIC, tendientes a lograr un gobierno
más abierto y centrado en el ciudadano” (Municipalidad de Bahía Blanca,
2012).
La misma presenta rango de secretaría y cuenta con la misma estructura
que cualquiera de las dependencias de estas características en el organigrama
municipal.
En sus dos años de vida, la oficina ha trabajado en varias de las dimensiones que caracterizan a una ciudad inteligente, como la apertura de datos, la
implementación de tecnologías de seguridad con fines de prevención y la puesta
en marcha de un sistema de tránsito con componente TIC.
También ha abordado problemáticas ligadas a la georreferenciación de
vehículos municipales, la promoción de la alfabetización digital y la implementación de sensores remotos en el polo petroquímico de la ciudad, con el
propósito de disponer de un mayor control sobre el estado del medio ambiente.
La primera acción de magnitud realizada por esta dependencia municipal
fue la creación de una plataforma online que muestra en tiempo real los ingresos y egresos de las arcas municipales. A efectos de trabajar con los fondos que
se gastan, se incorporó al sistema un desarrollo realizado por un emprendedor, denominado “gasto público bahiense”. El mismo permite ver el monto y
la cantidad de compras a proveedores realizadas por el municipio, junto con el
promedio del gasto mensual y el nombre de las empresas o personas físicas
su vez el equipamiento de las carreras, al que tendrán acceso la totalidad de los alumnos y docentes; y b)
una Incubadora de empresas (Incubatec), proyecto actualmente presentado ante el Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires para su financiamiento.

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beneficiadas, ya sea que éstas actúen como contratistas o prestadores de servicios con el Estado.
De este modo, toda la información de gastos realizados por el municipio
está a disposición de cualquier ciudadano que tenga acceso a internet. A su
vez, la actividad de control y publicación se encuentra a cargo de un tercero,
situación que otorga una completa transparencia al proceso.
Como una forma de avanzar en la política de transparencia, la Agencia de
Innovación ha abierto datos correspondientes a las áreas municipales de compras, sueldos, atención ciudadana y medio ambiente. También pone a disposición del público información concerniente a decretos y ordenanzas, educación, salud, programas sociales, tierra y viviendas, entre otras cuestiones.
Estas acciones se complementan con la implementación de un sistema de
atención y de seguimiento online de trámites burocráticos de reclamos para
cuestiones relacionadas con asfalto, bacheo, veredas, luminaria, etc.
En esta línea de trabajo, la población también tiene la posibilidad de controlar a través de internet los vehículos municipales que se encuentran operativos (camiones cisterna, ambulancias, etc.), y mediante un sistema de georreferenciación, conocer cuáles son sus tareas asignadas, existiendo a su vez la
posibilidad de denunciar en caso de incumplimiento.
En materia de acciones de apoyo a la seguridad, la Agencia de Innovación
ha desarrollado un sistema de prevención y protección ciudadana, a través de
un Centro Tecnológico de Monitoreo (CTM).
En términos generales, este sistema realiza videovigilancia de los espacios
públicos y controla el cumplimiento de patrullajes policiales a través de GPS.
A su vez, permite monitorear el desempeño del cuerpo de Guardia Urbana
local, que realiza tareas preventivas en los barrios, constituyéndose en móviles
municipales de apoyo a la policía.
Asimismo, la Agencia de Innovación a través del CTM ha implementado
el programa Alerta Bahía Blanca, que permite la comunicación de los ciudadanos con los cuerpos policiales, médicos, bomberos o defensa civil a través
de diferentes medios electrónicos. El mismo resulta de suma utilidad ante la
ocurrencia de cualquier evento (robo, hurto, incendio, accidente, etc.) y es
fundamental en los casos en que los vecinos se ven imposibilitados de llamar
telefónicamente al 911.9
9

Cuando se recibe una alerta en el Centro Tecnológico de Monitoreo (CTM), el módulo de Alerta Bahía
Blanca activa un plano con la ubicación y vías de acceso del objetivo en cuestión, aprovechando la georreferenciación de los patrulleros, móviles y ambulancias más cercanos para mejorar la capacidad de respuesta

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Otro aspecto sobre el que ha trabajo la oficina municipal es la creación de
un sistema de movilidad sustentable, que permita integrar adecuadamente el
tráfico vehicular con el transporte urbano de pasajeros. A través de una plataforma específica denominada Bahía Transporte, el vecino de la ciudad puede
conocer el trayecto de todas las líneas y simultáneamente ver la ubicación de
cada unidad al instante. Esto se logra a partir de un sistema de rastreo por GPS,
el cual permite controlar los recorridos y conocer los tiempos de demora.
Este sistema se complementa con el programa Bahía Parquímetros, que
permite conocer todas las calles y avenidas que poseen estacionamiento medido y pago. Dicho programa permite visualizar las distintas tarifas existentes
ajustadas por zona y concomitantemente facilita tener acceso a la información
respecto a los espacios disponibles por cuadra para estacionamiento. Esto último se logra a través de un sistema de sensores remotos instalados sobre el
asfalto, que envían información al Centro de Monitoreo ante el ingreso o salida de un vehículo de la zona de aparque.
A su vez, ambas plataformas se integran mediante una tarjeta magnética
de uso común, mediante la cual el usuario puede pagar tanto el transporte
urbano como el estacionamiento.10
En cuanto a las acciones realizadas respecto a la temática ambiental, se
destaca la conformación del sitio Qué Pasa Bahía Blanca (QPBB), un espacio
virtual con datos sobre las mediciones de agentes contaminantes relevados en
el Polo Petroquímico, otros establecimientos industriales y el sistema de tratamientos de efluentes que desemboca en la Ría de Bahía Blanca.
En QPBB se pueden ver todas las mediciones históricas y en tiempo real
de calidad de aire, efluentes líquidos y nivel de ruidos de origen industrial, así
como información general de las empresas relevadas.
Por otro lado, en el área de calidad de vida y salud, la Agencia de Innovación implementó un sistema de turnos online para el tratamiento de cualquier
patología en el hospital municipal. El sistema desarrollado permite identificar
el tipo de servicio que se pretende solicitar, los profesionales disponibles y su
horario de atención.
Finalmente, en temas educativos la Agencia de Innovación realizó avances
significativos en la conformación de centros de Alfabetización Digital, para
promover la democratización del conocimiento y la socialización de los recursos disponibles en internet entre la población más humilde de la localidad.
a la solicitud planteada. El sistema resulta ser sumamente versátil, ya que permite efectuar comunicaciones
prácticamente desde cualquier medio electrónico.
10
La Tarjeta Bahía Urbana y sus sistemas de lectura y ejecución fueron desarrollados por la firma Eycon,
asociada al Polo Tecnológico Bahía Blanca.

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ANÁLISIS DE F
ORT
ALEZAS Y DEBILID
ADES
FORT
ORTALEZAS
DEBILIDADES
El enfoque de fortalezas y debilidades es una herramienta clásica del
gerenciamiento moderno y apunta a evaluar la situación estratégica de una
organización (o en este caso de una localidad), con el propósito de definir
cursos de acción.
Este diagnóstico se basa en conocer las capacidades con las que cuenta el
territorio para alcanzar el logro de objetivos y, simultáneamente, descubrir sus
limitaciones, es decir, las restricciones propias que no le permitan alcanzar
metas de una manera efectiva.
A continuación, se presenta el análisis FODA, realizado junto a los actores
locales respecto a las posibilidades que presenta Bahía Blanca de transformarse en una ciudad inteligente.
Fortalezas
•

44

11

Existencia a nivel local de un clima favorable al surgimiento de emprendimientos en materia de CyT. En Bahía Blanca las entidades y oficinas
locales nacidas a partir del impulso municipal han logrado conformar
un entorno favorable para la realización de actividades vinculadas a la
ciencia y la tecnología. En un lapso relativamente breve de tiempo,
han desarrollado un número significativo de eventos, convocando a
diversos actores relacionados con la temática y simultáneamente acercando esta problemática a la comunidad. Entre las acciones realizadas
se encontraron las Jornadas de Emprendedores Tecnológicos, un espacio destinado a formar personas con vocación entrepreneur, otorgándoles herramientas de trabajo y suministrándoles información respecto a financiamiento, con el objetivo de que puedan desarrollar sus
ideas y transformarlas en negocios. A su vez, durante el transcurso de
2011 la Agencia de Ciencia y Tecnología organizó una feria denominada Tecnópolis, que nucleó a los principales actores de la innovación
a nivel local: la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Tecnológica Nacional y el Centro Científico Tecnológico Conicet11 Bahía Blanca. En esta feria las distintas entidades mostraron adelantos en diversas ramas de la ciencia y la tecnología y se realizaron charlas de difusión

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet).

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para el público en general, estudiantes universitarios y alumnos de
escuelas primarias y secundarias. Por otro lado, durante 2014 en el
marco de la Feria FISA (Feria de la Producción, el Trabajo, el Comercio y los Servicios del Sur Argentino), las autoridades locales generaron una ronda de negocios especializada en empresas de base tecnológica, para favorecer el desarrollo de negocios entre empresarios locales
y otros provenientes de distintas regiones del país y el mundo.12 A
estas acciones organizadas desde la comuna, se les han sumado otras
impulsadas por actores clave, como la Universidad Nacional del Sur,
que ha lanzado una carrera de posgrado destinada a formar gestores y
vinculadores tecnológicos. La misma denominada Especialización en
Gestión de la Tecnología y la Innovación apunta a generar articuladores que acerquen la demanda y la oferta de tecnología local, con el
propósito de incentivar el progreso técnico. Todos estos elementos
coadyuvan en la generación de un micro clima favorable al desarrollo
de capacidades de innovación.
Política municipal continuada de apoyo al sector. Desde 2004 a la fecha,
el Municipio de Bahía Blanca ha sostenido una política activa de promoción de la ciencia y la tecnología, incorporando esta temática en la
agenda de temas comunales. Pese a los cambios de gobierno registrados a lo largo de este periodo13 y a los distintos partidos políticos que
han asumido la gestión municipal, la ciudad ha logrado preservar líneas directrices en la temática de la ciencia y la técnica y el desarrollo
de TIC. En este sentido, no sólo se han generado oficinas públicas
tendientes a promover esta cuestión, sino que el municipio está haciendo importantes esfuerzos presupuestarios para informatizar distintas áreas de gestión y aumentar la demanda de servicios tecnológicos de distinta índole, con el propósito de apuntalar el crecimiento y el
desarrollo de las empresas locales en estos rubros. A este respecto,
todos los adelantos técnicos realizados por la Agencia de Innovación y
Gobierno Abierto son desarrollados por empresas locales.

12
La ronda de negocios apuntó a que las empresas locales pudieran ofrecer sus productos y, simultáneamente, entraran en contacto con proveedores de los diferentes eslabones de la cadena de valor de la industria electrónica: 1°) Diseño, fabricación, caracterización y encapsulado de semiconductores y circuitos
integrados; 2°) Diseño, desarrollo y consultoría sobre sistemas electrónicos embebidos; 3°) Microprototipado,
prototipado y verificación de productos electrónicos; 4°) Diseño industrial de productos electrónicos; 5°)
Fabricación de productos de dicha índole.
13
Desde 2004 a la fecha, la ciudad de Bahía Blanca ha tenido tres intendentes: Rodolfo López (Frente para
la Victoria), Cristian Breinstestein (Frente para la Victoria) y Gustavo Bevilacqua (Frente Renovador).

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Existencia de un número considerable de actores clave que articulan iniciativas. Bahía Blanca presenta un número significativo de agentes que
sirven como eje para coordinar y articular propuestas e iniciativas.
Esta situación asegura cierta estabilidad y continuidad de las políticas
públicas, al mismo tiempo que garantiza la existencia de comunicación entre los organismos y agencias intervinientes, generando sinergias.
A modo de ejemplo, varias de las empresas que integran el Polo Tecnológico Bahía Blanca son también miembros del proyecto Tecnópolis
del Sur, coordinado por la Agencia de Ciencia y Tecnología. Simultáneamente, el director de la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto
es el presidente del mencionado polo. Esta situación facilita la construcción de capital social, permitiendo la conformación de redes de
confianza y reciprocidad entre las partes.
Personal formado en el tema de gerenciamiento de proyectos y vinculación
tecnológica que sirve de soporte a las políticas. Las distintas oficinas y
entes que han sido creados para dar contenido a la política de ciencia
y tecnología a nivel local están dirigidos por personas que cuentan con
experiencia en la temática. Presentan formación de grado en economía, han realizado cursos sobre innovación y TIC, participan en congresos sobre la especialidad y son alumnos o forman parte del cuerpo
docente de la Especialización en Gestión de la Tecnología y la Innovación, dictada por el Departamento de Economía de la Universidad
Nacional del Sur. Esta situación garantiza idoneidad en el diseño y
ejecución de los diversos programas y proyectos que se encaran desde
las distintas esferas de actuación.

Debilidades
•

Financiamiento local limitado para desarrollar iniciativas. Si bien, como
se sostuvo anteriormente, el municipio de Bahía Blanca está haciendo
esfuerzos para sostener una política activa en materia de Ciencia y
Tecnología, aún el financiamiento específico que obtienen las oficinas
públicas dedicadas a esta cuestión es muy limitado. Esta situación
condiciona el desarrollo de distintos proyectos en forma autónoma,
provocando que se deba recurrir a la postulación para acceder a fondos nacionales o provinciales con el propósito de realizar algunas actividades. También limita las posibilidades de ampliar el personal, entre

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otras cuestiones. A la fecha, el Polo Tecnológico Bahía Blanca cuenta
con un presupuesto global anual de $506,640, del cual 50% son recursos públicos. Por su parte, la Agencia de Innovación tiene un presupuesto anual de 9 millones de pesos, que representa tan sólo 0.49% del
presupuesto municipal. En cuanto a la Agencia de Ciencia y Tecnología,
la misma está sufriendo un proceso de fusión con otras oficinas públicas,
con el propósito de reducir su incidencia en el erario público.
Masa crítica limitada de empresas en el sector. Si bien Bahía Blanca está
haciendo considerables esfuerzos en promover el sector de software y
servicios tecnológicos, en la actualidad posee un número limitado de
empresas de base tecnológica y/o con perfil innovador; éstas se especializan mayormente en productos o servicios de mediana complejidad y no han logrado aún conformar verdaderas cadenas de valor en
el sector (Pasciaroni et al., 2014). La mayoría de estas empresas pueden ser consideradas pymes (pequeñas y medianas) tanto por cantidad de personal empleado como con base en su nivel de facturación,
y presentan dificultades de diversa índole: gerenciales, para comercializar sus productos y acceder al crédito, entre otras cuestiones.
Organismos o entes con superposición de funciones. Aunque las responsabilidades de los distintos organismos y entes creados en estos años se
encuentran correctamente especificadas en sus estatutos y ordenanzas de creación, en la práctica se observa que no existe una clara delimitación de las áreas de incumbencia de algunas oficinas. Esta situación ha llevado a una innecesaria duplicación de esfuerzos en algunas
áreas de trabajo, provocando una mala asignación de recursos. Si bien
hasta la fecha esta situación no ha sido grave, sí ha desdibujado la
razón de ser de una dependencia en particular, provocando que pierda peso específico (económico y político) dentro de la administración
pública municipal, cediendo protagonismo.

CONCL
USIONES
CONCLUSIONES
Durante los últimos años, los crecientes desafíos por los que atraviesa la gestión de las ciudades han provocado que los planificadores busquen diseñar
nuevos instrumentos tendientes a mejorar la administración pública.
Entre esta batería de nuevas herramientas de gestión se encuentran aquellas asociadas a las tecnologías de la información y la comunicación, que permiten lograr un uso más eficiente y racional de los recursos.
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Vinculada a esta serie de herramientas aparece la idea o noción de Ciudad
Inteligente: una ciudad reflexiva y con capacidad resolutiva, en donde dicha
capacidad se deriva de un uso óptimo de los conocimientos e información
disponibles.
Bajo esta lógica, una Smart City es aquella ciudad capaz de diseñar un
sistema moderno y eficiente de servicios públicos y que simultáneamente alcanza objetivos de importancia en materia de promoción económica, participación ciudadana y cuidado del medio ambiente.
A nivel mundial, existen varias ciudades que presentan estas características: San Diego en los Estados Unidos, Southampton en Inglaterra o Vancouver
en Canadá. Todas ellas avanzan en la conformación de plataformas tecnológicas y en la construcción de infraestructura para consolidarse como ciudades
inteligentes.
En el caso de Bahía Blanca, desde 2004 se vienen impulsando cambios
significativos en el uso de las TIC, tendientes a mejorar el estado general de la
ciudad y con el objetivo de promover el crecimiento de los sectores productivos asociados a su desarrollo.
Dado que el mundo de las aplicaciones TIC suele estar dominado por
empresas transnacionales que manejan tanto el diseño y la comercialización,
como los servicios posventa de estos productos, la apuesta de Bahía Blanca a
desarrollar sus propias aplicaciones a medida de las necesidades locales constituye una propuesta innovadora, ya que no sólo apunta a diversificar la base
económica de la ciudad, sino también a romper el papel tradicionalmente periférico y dependiente que suelen tener los territorios de América Latina, tanto en la producción, como en la apropiación y la gestión de la tecnología.
Específicamente en Bahía Blanca se generaron tres organismos, dos oficinas públicas y un ente público privado destinados a alcanzar estos objetivos:
a) el Polo Tecnológico Bahía Blanca; b) la Agencia Municipal de Ciencia y
Tecnología; c) la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto.
El Polo Tecnológico Bahía Blanca, a través de sus empresas asociadas, ha
desarrollado soluciones informáticas tendientes a modernizar los servicios locales de estacionamiento medido y pago. Además, también ha trabajado en la
conformación de gabinetes de asesoramiento permanente (en las temáticas de
comercialización, propiedad intelectual, transferencia de tecnología y financiamiento), que le han permitido fortalecer y desarrollar competencias y habilidades a las empresas que lo integran.
A partir de esta serie de iniciativas, esta entidad ya cuenta hoy con la posiTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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bilidad de comercializar sus productos en otras localidades de Argentina, habiendo hecho ya su primera venta al municipio de Tandil.
Por su parte, la Agencia de Ciencia y Tecnología ha colaborado en la puesta en marcha de dos proyectos productivos significativos para la ciudad: 1°)
Platec, una plataforma tecnológica que busca incentivar la innovación y la
transferencia tecnológica en el tejido productivo bahiense; 2°) Tecnópolis del
Sur, un consorcio público privado destinado a la producción y comercialización de sistemas integrados de alta complejidad, basados en el uso de macro,
micro y nano electrónica.
A su vez, la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto ha trabajado en
varias de las dimensiones que caracterizan a una ciudad del conocimiento,
tales como la apertura de datos, la implementación de tecnologías de seguridad con fines de prevención y la puesta en marcha de un sistema de tránsito
inteligente.
También ha abordado problemáticas ligadas a la georreferenciación de
vehículos municipales, la promoción de la alfabetización digital y la implementación de sensores remotos en el polo petroquímico de la ciudad, con el
propósito de disponer de un mayor control sobre el estado del medio ambiente.
Todos estos logros se han basado en una serie de fortalezas que ha logrado
construir el medio local.
En primer término, los actores bahienses han logrado impulsar un clima
favorable a la implementación de nuevas tecnologías, generando conciencia
en la población respecto a las virtudes que este tipo de instrumentos podía
tener en la calidad de vida y, simultáneamente, también alentando a emprendedores para que desarrollen iniciativas en la materia.
En un lapso relativamente breve de tiempo, han hecho un número significativo de eventos, convocando a diversos agentes relacionados con la temática, acercando esta problemática a la ciudadanía.
En segundo lugar, el municipio ha cumplido un rol fundamental de apoyo
a los sectores de ciencia y tecnología en general y de TIC en particular, incorporándolos en la agenda comunal.
Como se sostuvo en apartados anteriores, no sólo se crearon oficinas públicas y organismos de naturaleza público privada para alentar estas cuestiones, sino que también se han realizado esfuerzos presupuestarios tendientes a
modernizar la administración pública en el sentido indicado y a generar también una demanda sostenida para apuntalar al sector.
Además, estas oficinas están siendo conducidas por personal técnico idóTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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neo, que garantiza seriedad en el diseño y ejecución de los diversos programas
y proyectos que se encaran desde la esfera local.
A su vez, debido a la inserción de dichos cuadros técnicos en distintos
ámbitos educativos, se genera una importante articulación con la academia,
situación que favorece el desarrollo de sinergias de naturaleza informal e
incentiva la construcción de capital social.
Por otro lado, el camino hacia la transformación de Bahía Blanca en una
ciudad inteligente tampoco está exento de dificultades.
Existe un limitado financiamiento para desarrollar iniciativas. Si bien el
municipio de Bahía Blanca está haciendo esfuerzos para sostener una política
activa en materia de Ciencia y Tecnología, aún los recursos propios con los
que cuentan las oficinas públicas son escasos.
Esta situación condiciona el desarrollo de distintos proyectos en forma
autónoma, provocando que se deba recurrir a la postulación para acceder a
fondos nacionales o provinciales, con el propósito de realizar actividades que
resultan críticas para el sostenimiento de esta propuesta.
A esto se suma la existencia de dificultades en la delimitación de áreas de
incumbencia entre las distintas dependencias públicas y la duplicación de esfuerzos, que ha provocado que una oficina en particular pierda peso específico dentro de la administración municipal.
Por su parte, también se observa que la masa crítica de empresas dedicadas a TIC o al diseño de productos innovadores en el territorio es baja, por lo
cual existen dificultades para conformar cadenas de valor con un número
significativo de eslabonamientos. Esto hace que las empresas sean más vulnerables a la existencia de shocks externos.
Estas circunstancias evidencian que el camino de Bahía Blanca hacia su
transformación en una ciudad inteligente presenta un final abierto, que dependerá de la capacidad del municipio y los actores locales para profundizar
fortalezas y disimular falencias, aprovechando las ventanas de oportunidad
que surgen en una economía con cambios tecnológicos profundos y crecientemente integrada.
Es sabido que la construcción de competencias y capacidades en un área
específica (en este caso, TIC, software y productos innovadores) lleva años de
trabajo y de esfuerzos sistemáticos y orientados, apuntando a la formación de
recursos humanos, la compra o el desarrollo de equipamiento y el acceso al
financiamiento, entre otras cuestiones. Sin embargo, en territorios periféricos
como el bahiense, las competencias y habilidades desarrolladas en una década
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pueden destruirse fácilmente, tan sólo basta con que no se les brinde un apoyo
público adecuado.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFIC
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Páginas web consultadas
Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología Bahía Blanca: http://agenciacyt-bahiablanca.
blogspot.com.ar/
Gobierno Abierto Bahía Blanca: http://gabierto.bahiablanca.gov.ar/la-agencia/
Municipio de Bahía Blanca: http://www.bahiablanca.gov.ar/areas-de-gobierno/gobierno-abierto/
Polo Tecnológico Bahía Blanca: http://www.ptbb.org.ar/

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�JOSÉ IGNACIO DIEZ*
MARIELA SCUDELATI**

1

Bahía Blanca: ¿Hacia la Posible
Conformación de una Ciudad Inteligente?
Trayectoria y Políticas Públicas
Bahia Blanca: Towards the Possible Creation
of a Smart City? Path and Public Policies
RESUMEN
En las últimas décadas, las ciudades se han
convertido en el centro de la actividad económica, social, administrativa y cultural de la
humanidad. El crecimiento poblacional y su
concentración en torno a urbes generan innumerables desafíos de diversa índole, obligando a políticos y planificadores a diseñar formas más eficientes de gestionar recursos, así
como de atraer talento e inversiones. Este contexto ha provocado que los hacedores de política se propongan nuevas formas de gestión
urbana, entre las que se destaca el modelo de
ciudad inteligente. El presente trabajo analiza
el camino que está atravesando Bahía Blanca
para transformarse en una ciudad inteligente,
considerando los recursos disponibles con los
que cuenta la localidad, las debilidades por las
que atraviesa, sus oportunidades y amenazas.

ABSTRACT
In recent decades, cities have become the center of economic, social, administrative and
cultural activities of mankind. Population
growth and urban concentration around cities generate innumerable challenges of various kinds, forcing politicians and planners
design more efficient ways to manage resources and to attract talent and investments.
This context has made that policymakers propose new forms of urban management, that
include the Smart City model. The present
work analyzes the path that Bahia Blanca is
crossing, toward becoming a smart city, considering the available resources, the weaknesses that city is experimenting nowadays,
and also the opportunities and threats that the
context is bringing today.

Palabras clave: Ciudad inteligente, Políticas públicas, Planeamiento urbano.

Keywords: Smart City, Public policies, Urban
planning.

*
Doctor en Geografía por la Universidad Nacional del Sur, Argentina. Investigador categoría asistente en el
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. Investigador categoría III
del Sistema Nacional de Categorización Universitaria. Profesor de la Universidad Nacional del Sur. Correo
electrónico: jdiez@uns.edu.ar
**
Licenciada en Economía y Especialista en Gestión de la Tecnología y la Innovación de la Universidad Nacional
del Sur, Argentina. Asistente de docencia en el Departamento de Economía de la Universidad Nacional del Sur.
Gerente del Polo Tecnológico Bahía Blanca. Correo electrónico: mscudela@aol.com

Recibido: 13 de noviembre de 2015 / Aceptado: 28 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 29-52

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�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

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En las últimas décadas, tanto en el mundo desarrollado como en el conjunto
de países emergentes, las ciudades se han convertido en el centro de la actividad económica, social, administrativa y cultural de la humanidad.
El crecimiento poblacional y su concentración en torno a urbes generan
innumerables desafíos de diversa índole, obligando a políticos y planificadores a diseñar formas más eficientes de gestionar recursos, así como de atraer
talento e inversiones.
Estos desafíos van más allá de las particularidades específicas por las que
puede atravesar cada ciudad. Todas ellas comparten factores de exigencia común, como son la administración de los servicios públicos (transporte, recolección de residuos, mantenimiento de zonas verdes), la promoción de la actividad económica, la participación ciudadana y el cuidado del medio ambiente.
Este contexto compartido entre todas las localidades, independientemente
de su morfología o tamaño, ha provocado que los hacedores de políticas públicas se planteen nuevos modelos de gestión urbana.
En este sentido, la ciudad inteligente (o Smart City, en inglés) se está erigiendo como una gran oportunidad para utilizar más eficientemente los recursos, conocimientos y habilidades que posee el territorio, en pos de alcanzar un desarrollo más armónico, equilibrado, inclusivo, participativo y
sustentable.
La aplicación extensiva e intensiva de las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) al campo de las políticas públicas ha permitido generar
avances en la provisión, suministro y consumo de energía, también en la provisión de agua y en la mejora del transporte y la seguridad ciudadana, entre
otros aspectos.
Simultáneamente, la expansión de los sectores TIC en las ciudades ha sido
importante para diversificar la matriz económico-productiva, mejorando la
calidad y cantidad del empleo generado, desarrollando nuevas cadenas de valor y potenciando las ya existentes.
Todos estos elementos constituyen cuestiones clave en la transformación
de la ciudad tradicional en una ciudad reflexiva y con capacidad resolutiva.
De este modo, ciudades como San Diego en los Estados Unidos, Southampton
en Inglaterra, Vancouver en Canadá o Barcelona en España avanzan en la
conformación de plataformas tecnológicas y en la construcción de infraestructura para consolidarse como ciudades inteligentes.
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En América Latina, la experiencia de las ciudades inteligentes parece estar
menos difundida, pero existen casos exitosos de aplicación de TIC en la gestión pública y de promoción de empresas de base tecnológica en urbes como
Buenos Aires, Argentina, o Medellín, Colombia.
En el ámbito académico, no existen prácticamente investigadores de las
ciencias sociales que analicen esta problemática en nuestro continente, en parte
por lo novedoso que resulta este objeto de estudio y, en segundo término, por
la ausencia aún de criterios metodológicos uniformes que permitan evaluar
con rigurosidad el impacto que las nuevas tecnologías tienen en la vida económica, social, política y medioambiental de las ciudades.
Partiendo de estas consideraciones, el presente trabajo pretende describir
y analizar las políticas que el gobierno de la ciudad de Bahía Blanca viene
implementando en materia de TIC y en promoción de la innovación. Bahía
Blanca es una ciudad-puerto de tamaño medio (300,000 habitantes) situada
en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires (Argentina), que presenta una
base económica mayormente centrada en la actividad comercial y de servicios,
aunque también cuenta con un desarrollo industrial de carácter intermedio.
En los últimos años esta localidad viene experimentando cambios acelerados en la implementación de TIC en el ámbito de la gestión pública y simultáneamente está intentando desarrollar distintos sectores vinculados con este
tipo de tecnologías y con la innovación tecno-productiva en general.
En este sentido, la iniciativa gestada en Bahía Blanca resulta novedosa, ya
que, a diferencia de otras propuestas impulsadas en otras localidades, la misma se basa en un intento de construir capacidades tecnológicas a partir de
recursos técnicos y humanos locales.
Para una estructura económica periférica y dependiente como la bahiense,
la posibilidad de desarrollar este tipo de áreas en forma autónoma significaría
no sólo una alternativa para diversificar su estructura económica productiva,
sino también para generar empleo de calidad, bien remunerado y calificado,
que provocaría un cambio en su estructura social.
Dado el carácter exploratorio de este trabajo, las preguntas que guían el
proceso de investigación son las siguientes: ¿Con qué dependencias públicas
cuenta el gobierno comunal de Bahía Blanca para impulsar la innovación y el
uso de TIC? ¿Cuáles son sus principales objetivos y líneas de acción? ¿Cuáles
son las virtudes y falencias de este proceso en Bahía Blanca?

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OR
GANIZA
CIÓN DEL TRABAJO
ORG
ANIZACIÓN

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El presente artículo se encuentra organizado en cinco apartados. En primer
término, se presenta la metodología utilizada en la investigación. Aquí se describen brevemente las técnicas utilizadas para la recolección de la información primaria, que ha servido de base para la realización del presente estudio.
En segundo lugar, se hace un análisis y caracterización general de la idea o
noción de ciudad inteligente.
Aquí se observa que este concepto es difuso, no se encuentra exactamente
definido y reúne un cúmulo muy diverso de experiencias de gestión urbana
en base al uso de TIC.
Como bien sostienen Chourabi et al. (2012), existe un uso creciente del
término ciudad inteligente entre los hacedores de política pública, pero todavía no existe un claro y consistente entendimiento del concepto entre funcionarios y académicos. A partir de estas premisas, en este apartado se ensaya una
descripción de aquellas áreas de trabajo que debería abordar una ciudad inteligente para poder ser considerada como tal.
Además, si bien a lo largo de esta sección se hace mayormente hincapié en
las virtudes que tiene el uso de las TIC para el diseño de políticas públicas,
también se mencionan algunas posiciones críticas que cuestionan el uso generalizado de estas tecnologías en el espacio urbano y sus implicancias en la vida
de la población.
En tercer lugar, nos adentramos en el caso de estudio. En esta sección se
describe el proceso de transformación que está atravesando Bahía Blanca, con
el objetivo de transformarse en una ciudad inteligente. Específicamente, se
analizan las políticas impulsadas por dos oficinas y un organismo públicoprivado creados para tal efecto.
En cuarto término, el trabajo muestra cuáles son, a juicio de los principales
referentes de las distintas dependencias, las principales fortalezas y debilidades con las que cuenta la ciudad para consolidarse como una Smart City.
Finalmente, se presentan las conclusiones de la investigación. En esta sección se recogen y sistematizan las evidencias y opiniones expresadas en los
apartados anteriores. De esta manera se brinda un panorama general respecto
a cuáles son los principales desafíos que enfrentarán las autoridades locales en
los próximos años en busca de posicionar a Bahía Blanca como una ciudad
del conocimiento y la información.

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METODOL
OGÍA
METODOLOGÍA
Para recolectar la información primaria concerniente al presente trabajo se
utilizaron fuentes orales y escritas. Específicamente, se accedió a documentos
institucionales producidos por las distintas oficinas analizadas y a publicaciones realizadas por los funcionarios respectivos. Simultáneamente, se efectuaron entrevistas a responsables de las distintas oficinas y a personal de carrera,
con el propósito de comprender la dinámica de cada entidad: sus funciones,
principales proyectos desarrollados, recursos disponibles, restricciones y perspectivas de trabajo futuro. Las entrevistas1 se basaron mayormente en un conjunto de preguntas abiertas (que facilitaban la re-pregunta de ser necesario),
pero lo suficientemente concisas como para que las respuestas de los entrevistados puedan ser comparables entre sí, utilizando como base un protocolo y
en función de temas guía, surgidos a partir del marco teórico de la investigación. La técnica utilizada fue de embudo, ordenándose las preguntas de aquellas más generales hasta las más concretas y específicas (Vieytes, 2004).2

CIUD
AD INTELIGENTE: PRINCIP
ALES C
ARA
CTERÍS
TIC
AS
CIUDAD
PRINCIPALES
CARA
ARACTERÍS
CTERÍSTIC
TICAS
En el área de las políticas públicas de desarrollo, el concepto de Ciudad Inteligente (CI) se ha vuelto extremadamente popular. Sin embargo, pese a su uso
generalizado, no existe una definición unívoca del término, existiendo también controversias respecto a sus bondades y las consecuencias sociales de su
aplicación.
Habitualmente su conceptualización está ligada al papel que juegan las
TIC en la optimización de los recursos asociados a una gestión urbana más
eficiente, participativa y sustentable.

1
Las entrevistas, como método de recolección de información, presentan ciertas ventajas respecto a las
encuestas que deben ser consideradas a la hora de desarrollar cualquier investigación (Sierra Bravo, 2003).
Entre éstas se encuentran las siguientes: 1°) La mayor importancia que suelen conceder las personas consultadas a la entrevista, en detrimento de cualquier otra modalidad alternativa de solicitud de información;
2°) Resulta ser un método más seguro para obtener la cooperación del individuo consultado; 3°) La entrevista permite lograr una comprensión más acabada de las condiciones psicológicas y ambientales del consultado y de su intención y disposición de ánimo en la contestación de las preguntas, así como aclarar el
sentido de éstas cuando no fueren suficientemente claras; 4°) Las entrevistas permiten obtener información
más completa, profunda y rica, sobre todo en cuestiones comprometidas.
2
Las entrevistas se efectuaron entre agosto de 2014 y marzo de 2015. Específicamente se entrevistó al
director de la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto, al secretario del Polo Tecnológico Bahía Blanca y
a dos empleados de carrera de la Agencia de Ciencia y Tecnología.

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A su vez, la ciudad inteligente también es concebida como fruto de la existencia de un nuevo paradigma tecnológico a escala global (la aparición de los
microprocesadores e internet), que derivaron en un creciente uso de la información en los últimos veinticinco años del siglo XX.
Dicho modelo tiene consecuencias sobre las sociedades, así como conlleva
ciertas modificaciones en los procesos urbano-regionales de organización de
la administración pública, el trabajo y la producción (internacionalización,
descentralización, deslocalización de actividades productivas, teletrabajo, etc.)
(Castells, 1995).
En esta lógica, las ciudades inteligentes serían el reflejo de esta tendencia
global a rediseñar entornos urbanos sobre la base del modelo tecnológico.
Algunos organismos como Cintel3 sostienen que una ciudad se considera
inteligente cuando adopta soluciones intensivas en TIC y desarrolla la capacidad de crear, recopilar, procesar y transformar la información para hacer sus
procesos y servicios más efectivos, permitiendo mejorar la calidad de vida de
su población mediante el uso adecuado de los recursos existentes en la misma.
Como se sostuvo anteriormente, aunque no existe consenso respecto a la
definición de ciudad inteligente, se han identificado en la literatura especializada una serie de dimensiones que los estudios de esta naturaleza suelen abordar: 1) economía; 2) movilidad; 3) medio ambiente; 4) calidad de vida; 5) educación; 6) participación ciudadana, y 7) seguridad (Lombardi et al., 2012).
Estas siete dimensiones conectan con diversos enfoques tradicionales derivados de la economía urbana y regional, la sociología, la ciencia política y el
planeamiento urbano, entre otras disciplinas.
En relación con la economía, el término CI es usado para describir a aquellas ciudades que han logrado generar industrias asociadas al uso de TIC. A su
vez, el nombre ciudad inteligente también se relaciona con el desarrollo de
parques científico-tecnológicos y con la promoción de compañías correspondientes a este campo de acción.
Bajo esta lógica, una definición operativa de una ciudad con una economía
inteligente incluiría factores relacionados con la innovación, el emprendimiento,
la construcción de una marca local, las mejoras en la productividad del trabajo
y la integración de sus empresas con el mercado nacional y global a través del
uso de TIC (Giffinger et al., 2007).

3

Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad de La Coruña, España.

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En cuanto a la movilidad, la existencia de plataformas logísticas de gran
porte utilizadas para el traslado de mercaderías y la presencia de sistemas de
transporte urbano de pasajeros con elevado grado de informatización, que
facilitan los desplazamientos de bienes y personas, también constituyen un
rasgo típico de las ciudades inteligentes.
En tercer lugar, la idea también se usa en relación al cuidado del medio
ambiente. Aquí se valoriza cómo las TIC pueden colaborar en el diseño de
sistemas de gestión de residuos más eficientes y sustentables. A su vez, también se hace hincapié en las formas en las que la tecnología puede colaborar en
un uso más racional de los recursos naturales.
En cuarto término, la noción de ciudad inteligente se utiliza para discutir el
impacto que las TIC tienen en la vida diaria de la población urbana. En estos
trabajos se destaca el hecho de que este tipo de tecnologías constituye un canal
para conocer información respecto a circuitos turísticos, oferta gastronómica,
espectáculos y servicios de todo tipo (por ej., de salud), e incluso acceder a la
demanda de trabajo existente en una determinada localidad. De este modo, la
ciudad se vuelve un espacio más amigable y se transforma en más vivible,
permitiendo que ésta sea más apropiable por la ciudadanía. A partir de estas
políticas, se logra que el individuo se identifique más con las actividades que
se desarrollan en ella y se construye identidad.
En quinto lugar, el concepto es utilizado en relación con el nivel de formación de la población que habita la ciudad respectiva. En este sentido, se supone que las ciudades inteligentes tienen habitantes de iguales características, es
decir, ciudadanos con un alto nivel educativo. A su vez, se postula que estos
espacios son capaces de captar a la denominada clase creativa, profesionales
universitarios especializados en trabajos relacionados con el desarrollo de industrias culturales o vinculadas al uso de TIC.
Por su parte, en los países del tercer mundo la idea de ciudad inteligente
también implica luchar por erradicar la brecha digital, garantizando la educación en el uso de TIC y su accesibilidad para todos los habitantes.
En sexto término, esta noción se usa como referencia en la relación existente
entre el gobierno municipal y sus ciudadanos. En estos enfoques las TIC son
utilizadas para promover una mayor participación ciudadana en la gestión de la
comuna, logrando un mayor control sobre el uso de los fondos públicos y generando mecanismos de democracia semidirecta para la toma de decisiones.
En séptimo lugar, una ciudad inteligente es aquella que brinda seguridad a
su población, haciendo uso de las ventajas que tienen las TIC, mediante la
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implementación de cámaras de seguridad, sistemas de vigilancia remota, etc.
Desde esta óptica, una Smart City podría pensarse como un gran organismo vivo, que conecta muchos subsistemas (o dimensiones como las nombradas anteriormente), siendo las TIC el sistema nervioso central que las articula
y las conecta (Dirks y Keeling, 2009).
Finalmente, resulta relevante destacar que no todos los especialistas en temáticas urbanas ven necesariamente con buenos ojos la implementación de
TIC en la gestión de las ciudades.
Entre las críticas mencionadas, se plantea el hecho de que su creciente uso
ha venido de la mano de la penetración de grandes empresas multinacionales
del software y el hardware en el ámbito de la administración pública, como, por
ejemplo, IBM.
En esta línea de análisis, Jordi Borja (2014) asegura que este tipo de firmas
tiene por objetivo exclusivamente el lucro, vendiendo paquetes tecnológicos
cerrados que no se adaptan a las necesidades locales. En relación a este punto,
sostiene que en muchos casos el software de gestión vendido suministra indicadores sectoriales que no resultan relevantes para el entendimiento de la realidad de la ciudad en su conjunto, o en su defecto, no son entendibles y
apropiables por la ciudadanía.
Desde esta óptica, la creciente uniformidad de las políticas4 a través del uso
de software genérico supondría perder de vista las particularidades propias de
cada lugar, las estructuras, los comportamientos sociales y las culturas históricas locales. En este sentido, esta lógica llevaría a que se abandonen las políticas
a medida, así como también aquellas más de índole integral o interdependientes que buscan abarcar a la ciudad en su complejidad.
Bajo este punto de vista, las tecnologías per se, independientemente de la
buena intención de sus diseñadores o gestores, no hacen a una ciudad inteligente, sino que es el uso social de las mismas lo que puede hacer la vida urbana más justa y de calidad o en su defecto más injusta. A modo de ejemplo, la
implementación de cámaras de seguridad puede servir para dar tranquilidad
a la población en el uso de los espacios públicos o puede ser utilizada como
mecanismo de control social y persecución de los diferentes (Harvey, 2013).

4

La uniformidad de las políticas a través del uso de las TIC nos remite a los proyectos de ciudades genéricas, como las planteadas oportunamente por General Motors, que propuso despedazar a las ciudades
americanas a base de multiplicar las autopistas (Forrester, 1969). En este sentido, las ciudades genéricas, si
pierden sus particularidades específicas, tienden a no ser ciudad.

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LA EXPERIENCIA DE BAHÍA BLANC
A Y SUS A
VANCES EN LA MA
TERIA
BLANCA
AV
MATERIA
Desde el año 2004 a la fecha, Bahía Blanca viene experimentando cambios
significativos en el uso de las TIC, tendientes a mejorar el estado general de la
ciudad y con el objetivo de impulsar el crecimiento de los sectores económicos
asociados a su desarrollo. Estas políticas han sido impulsadas por diferentes
gobiernos y han dado origen a oficinas y organismos que buscan promover su
consolidación. Específicamente pueden reconocerse tres dependencias, dos
de origen público y una de naturaleza público-privada, destinadas a alcanzar
dichos objetivos: a) el Polo Tecnológico Bahía Blanca; b) la Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología; c) la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto.
A continuación, se describen en forma sucinta las principales acciones realizadas por cada una de estas dependencias.
Polo Tecnológico Bahía Blanca
El Polo Tecnológico Bahía Blanca es una asociación civil sin fines de lucro,
que integra empresas locales en una red de contactos industriales y científicoacadémicos. La entidad brinda asesoramiento y apoyo técnico a las firmas,
para que las mismas crezcan en forma sostenida a través de la incorporación
de tecnología.
Está compuesto por 19 empresas asociadas y los principales actores institucionales de la innovación de la ciudad —Municipalidad de Bahía Blanca,
Universidad Nacional del Sur, Corporación del Comercio, Industria y Servicios y Ente Zona Franca Bahía Blanca Coronel Rosales—. El trabajo conjunto
de todos estos actores le imprime al polo su rasgo distintivo.
El objetivo de esta organización es impulsar el desarrollo y estimular el
crecimiento regional, dinamizando y articulando la oferta y la demanda tecnológicas a través de la coordinación de acciones públicas, privadas, académicas y científicas para lograr la inserción de las empresas en la economía nacional e internacional.
El Polo Tecnológico Bahía Blanca fue gestado en febrero de 2004. El mismo surge a partir de la convocatoria realizada por el gobierno municipal a los
sectores privado —a través de las cámaras empresariales— y científico tecnológico —universidades y centros de investigación— para participar y discutir
acerca de la forma, perfil y objetivos que debería tener un ente que se ocupara
de inducir la interacción entre oferta y demanda de innovación.
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Como resultado de esa convocatoria nació el Ente Promotor, que en agosto de 2006 formalizaría su constitución como Polo Tecnológico Bahía Blanca
(PTBB) y en febrero de 2007 obtendría su personería jurídica como asociación civil sin fines de lucro.
Desde su creación el PTBB ha constituido un esfuerzo interinstitucional
por promover la incorporación de tecnología en las empresas existentes en un
contexto en el que históricamente el mundo académico, el científico y el tejido
productivo local han estado disociados. Para ello cuenta con una estructura
organizativa compuesta por una comisión directiva (en la que se encuentran
representadas las instituciones), una comisión de empresas (integrada por las
firmas asociadas) y un equipo de gestión que se encarga de las cuestiones
operativas, además de gerenciar la transferencia de conocimiento.
Con el objetivo de mejorar el perfil tecnológico y de gestión de las empresas existentes, el PTBB ha dictado cursos de capacitación, difundido información y creado gabinetes de asesoramiento permanente (en las temáticas de
comercialización, propiedad intelectual, transferencia de tecnología y financiamiento), que han permitido fortalecer y desarrollar competencias y habilidades a las empresas que lo integran, mejorando su desempeño. Estas acciones, junto con la posibilidad de participar de un ámbito de encuentro de pares,
han servido para desarrollar factores de atracción de nuevas firmas al seno de
la organización.
En sus 11 años de vida, el Polo Tecnológico ha atravesado por diversas
fases.5 A fines de 2012 ingresó en la etapa de “generación de productos conjuntos”, caracterizada por el trabajo asociativo entre las firmas que conforman
la organización. A lo largo de esta etapa, las empresas han dedicado esfuerzos
para realizar desarrollos tecnológicos de modo cooperativo y están atravesando un proceso de aprendizaje respecto a esta experiencia. A su vez, esta iniciativa se vio potenciada por la decisión del municipio de comenzar a demandar
tecnología a las empresas locales.
El primer producto de desarrollo conjunto fue un Parquímetro Inteligente.
La fabricación del mismo permitió a las empresas presentarse en una licitación pública diseñada por Bahía Transporte SAPEM6 en 2013.
5

Una primera etapa de “descubrimiento y conocimiento mutuo entre las organizaciones”, una segunda
etapa de “profundización de las interrelaciones”, una tercera de “construcción de infraestructura y realización de actividades” y finalmente la etapa de “generación de productos conjuntos” (Scudelati, 2014).
6
Bahía Transporte SAPEM es una empresa mixta conformada por capitales públicos y privados. Tiene a su
cargo la gestión de líneas de transporte público y además administra el servicio de estacionamiento medido
y pago de la ciudad.

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Debido a las ventajas y prestaciones del prototipo desarrollado, las firmas
obtuvieron el primer lugar en la licitación, situación que les permitió comenzar con su fabricación en serie. A partir de marzo de 2014 comenzaron su
instalación, incorporando las distintas prestaciones en los mismos.
El proyecto fue llevado a cabo por ocho empresas asociadas al PTBB: Eycon,
Unixono, MRK Industries, Paradigma, Optiment, Gen Tecnológico, Socio
Anónimo y Comper.7 Actualmente las empresas se encuentran trabajando en
varios desarrollos demandados por el municipio y por otros actores privados,
locales y de distintos puntos del país.
Agencia de Ciencia y Tecnología
Mediante Decreto N° 1578 del 1 de octubre de 2011, el intendente de la
ciudad de Bahía Blanca creó la Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología
(AMCyT). Esta oficina constituye un órgano desconcentrado, cuya misión se
circunscribe a “promover e incentivar la cultura de la innovación tecnológica
en las diversas áreas del conocimiento para generar crecimiento y movilidad
social, facilitar oportunidades de incorporar innovación y financiamiento a las
empresas y estimular la incubación de mini, pequeñas y medianas empresas
de base tecnológica” (Municipalidad de Bahía Blanca, 2011).
Desde el punto de vista de su estructura orgánica, la agencia cuenta con: a)
un director nombrado por el ejecutivo municipal; b) un gerente de planeamiento
y finanzas; c) una gerencia de proyectos y estrategias; d) una gerencia de vinculación; e) un consejo consultivo de Ciencia y Técnica, integrado por representantes de distintas organizaciones representativas de la ciudad.
Entre las acciones más relevantes que viene realizando la agencia, se destacan aquellas que buscan consolidar dos proyectos productivos: Tecnópolis del
Sur y Platec. La primera iniciativa consiste en la conformación de un consor7
El mismo incluyó el desarrollo de distintos módulos o partes que involucraron a las ocho empresas
intervinientes: Parquímetros solares compatibles Bahía Urbana con conexión online y Módulo SMS (Eycon),
Sitio web de consulta pública, Aplicación móvil de consulta pública y Aplicación móvil de fiscalización
(Unixono), Sensores magnéticos de posición, lumínicos, solares con comunicación inalámbrica (MRK),
Modelo Matemático de optimización global del sistema de parquímetros y Software de Toma de Decisiones
(DSS) en Excel + GAMS (Optiment), plataforma QlikView y herramientas para Business Intelligence
(Gen Tecnológico), Centro de Atención al usuario, Gestión de Incidentes, Gestión de Problemas, Gestión
de Configuraciones y Gestión de Cambios/Versiones (Paradigma SA), Imagen de marca de Parquímetro
PTBB, visualización infográfica de mapas y Sistema cromático de señalización, diseño de infografía de
difusión, diseño gráfico de Instructivos de operación (Socio Anónimo) y Adaptación de la Red de Comper
Argentina para soporte a Bahía Urbana, utilización de la red de recarga existente (más de 500 puestos) y
Gestión de carga mayorista (Comper Argentina).

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cio público privado destinado a la producción y comercialización de sistemas
integrados de alta complejidad, basados en el uso de macro, micro y nano
electrónica.
Este consorcio está integrado por la Universidad Nacional del Sur (UNS),
la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB), el Ente Zona Franca Bahía Blanca-Coronel Rosales (EZFBBCR), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y las empresas Intecba SA, Penta SA, Bios SA, Eycon SA y DaiIchi Circuitos Integrados (Julián y Laiuppa, 2011).
Por su parte, Platec constituye una plataforma tecnológica que busca
incentivar la innovación y la transferencia tecnológica en el tejido productivo
bahiense. La misma ha surgido a través de un convenio entre la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN FRBB),
la Municipalidad de Bahía Blanca y el Consorcio del Parque Industrial.
Esta alianza estratégica Universidad-Empresas-Estado ha permitido plasmar distintas unidades de trabajo al interior de dicho parque, que conforman
la Platec.
Específicamente, la Platec cuenta con un centro de formación y certificación de competencias (C4P), que apunta a generar capital humano calificado
en temáticas específicas, como son soldadura, instrumentación, seguridad,
encofrado, manejo de andamios y conducción de máquinas viales.
A su vez, dentro de Platec también funciona una Unidad de Desarrollo
Industrial y Tecnológico (Uditec), que tiene como objetivo fortalecer las capacidades de innovación de las pymes locales en materia de nuevos productos y
procesos productivos.
Esta unidad cuenta con software de diseño industrial, un escáner de tres
dimensiones, un centro de mecanizado por control numérico computarizado
y dos inyectoras: una de aluminio y otra de plásticos, para la construcción de
matrices y prototipos, superando los tres millones de pesos en equipamiento.
Estas máquinas permiten trabajar en la totalidad de las fases de un proceso
productivo: diseño y desarrollo de productos, mecánica computacional,
matricería y fabricación del bien con destino final.
Además, en la Platec también funciona un centro de vigilancia tecnológica,
que permite monitorear patentes, accediendo a bases de datos mundiales.8
8

La Platec se completará con dos secciones actualmente en proceso de concreción: a) un Laboratorio de
ensayos, automatización y control (Labtec). En esta dependencia los laboratorios de las carreras de ingeniería de la UTN FRBB se complementarán con los equipos instalados en las dos anteriores unidades para
generar innovación, calibración de instrumental y certificaciones de materiales y productos, potenciando a

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En cuanto a las tareas específicas de la Agencia de Ciencia y Tecnología en
ambas iniciativas, puede decirse que el papel de la AMCyT consiste mayormente en la realización de gestiones ante distintos organismos públicos, actuando como nexo o articulador.
Agencia de Innovación y Gobierno Abierto de Bahía Blanca
A mediados de 2012, la Municipalidad de Bahía Blanca crea mediante decreto del poder ejecutivo la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto. Esta
oficina tiene el propósito de convertir a la localidad en una “ciudad inteligente” y a la administración pública en un “gobierno transparente”.
Dicha agencia se creó como una oficina transversal a las dependencias y
organismos municipales con el objetivo de “promover acciones y soluciones
innovadoras a través del uso de nuevas TIC, tendientes a lograr un gobierno
más abierto y centrado en el ciudadano” (Municipalidad de Bahía Blanca,
2012).
La misma presenta rango de secretaría y cuenta con la misma estructura
que cualquiera de las dependencias de estas características en el organigrama
municipal.
En sus dos años de vida, la oficina ha trabajado en varias de las dimensiones que caracterizan a una ciudad inteligente, como la apertura de datos, la
implementación de tecnologías de seguridad con fines de prevención y la puesta
en marcha de un sistema de tránsito con componente TIC.
También ha abordado problemáticas ligadas a la georreferenciación de
vehículos municipales, la promoción de la alfabetización digital y la implementación de sensores remotos en el polo petroquímico de la ciudad, con el
propósito de disponer de un mayor control sobre el estado del medio ambiente.
La primera acción de magnitud realizada por esta dependencia municipal
fue la creación de una plataforma online que muestra en tiempo real los ingresos y egresos de las arcas municipales. A efectos de trabajar con los fondos que
se gastan, se incorporó al sistema un desarrollo realizado por un emprendedor, denominado “gasto público bahiense”. El mismo permite ver el monto y
la cantidad de compras a proveedores realizadas por el municipio, junto con el
promedio del gasto mensual y el nombre de las empresas o personas físicas
su vez el equipamiento de las carreras, al que tendrán acceso la totalidad de los alumnos y docentes; y b)
una Incubadora de empresas (Incubatec), proyecto actualmente presentado ante el Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires para su financiamiento.

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beneficiadas, ya sea que éstas actúen como contratistas o prestadores de servicios con el Estado.
De este modo, toda la información de gastos realizados por el municipio
está a disposición de cualquier ciudadano que tenga acceso a internet. A su
vez, la actividad de control y publicación se encuentra a cargo de un tercero,
situación que otorga una completa transparencia al proceso.
Como una forma de avanzar en la política de transparencia, la Agencia de
Innovación ha abierto datos correspondientes a las áreas municipales de compras, sueldos, atención ciudadana y medio ambiente. También pone a disposición del público información concerniente a decretos y ordenanzas, educación, salud, programas sociales, tierra y viviendas, entre otras cuestiones.
Estas acciones se complementan con la implementación de un sistema de
atención y de seguimiento online de trámites burocráticos de reclamos para
cuestiones relacionadas con asfalto, bacheo, veredas, luminaria, etc.
En esta línea de trabajo, la población también tiene la posibilidad de controlar a través de internet los vehículos municipales que se encuentran operativos (camiones cisterna, ambulancias, etc.), y mediante un sistema de georreferenciación, conocer cuáles son sus tareas asignadas, existiendo a su vez la
posibilidad de denunciar en caso de incumplimiento.
En materia de acciones de apoyo a la seguridad, la Agencia de Innovación
ha desarrollado un sistema de prevención y protección ciudadana, a través de
un Centro Tecnológico de Monitoreo (CTM).
En términos generales, este sistema realiza videovigilancia de los espacios
públicos y controla el cumplimiento de patrullajes policiales a través de GPS.
A su vez, permite monitorear el desempeño del cuerpo de Guardia Urbana
local, que realiza tareas preventivas en los barrios, constituyéndose en móviles
municipales de apoyo a la policía.
Asimismo, la Agencia de Innovación a través del CTM ha implementado
el programa Alerta Bahía Blanca, que permite la comunicación de los ciudadanos con los cuerpos policiales, médicos, bomberos o defensa civil a través
de diferentes medios electrónicos. El mismo resulta de suma utilidad ante la
ocurrencia de cualquier evento (robo, hurto, incendio, accidente, etc.) y es
fundamental en los casos en que los vecinos se ven imposibilitados de llamar
telefónicamente al 911.9
9

Cuando se recibe una alerta en el Centro Tecnológico de Monitoreo (CTM), el módulo de Alerta Bahía
Blanca activa un plano con la ubicación y vías de acceso del objetivo en cuestión, aprovechando la georreferenciación de los patrulleros, móviles y ambulancias más cercanos para mejorar la capacidad de respuesta

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Otro aspecto sobre el que ha trabajo la oficina municipal es la creación de
un sistema de movilidad sustentable, que permita integrar adecuadamente el
tráfico vehicular con el transporte urbano de pasajeros. A través de una plataforma específica denominada Bahía Transporte, el vecino de la ciudad puede
conocer el trayecto de todas las líneas y simultáneamente ver la ubicación de
cada unidad al instante. Esto se logra a partir de un sistema de rastreo por GPS,
el cual permite controlar los recorridos y conocer los tiempos de demora.
Este sistema se complementa con el programa Bahía Parquímetros, que
permite conocer todas las calles y avenidas que poseen estacionamiento medido y pago. Dicho programa permite visualizar las distintas tarifas existentes
ajustadas por zona y concomitantemente facilita tener acceso a la información
respecto a los espacios disponibles por cuadra para estacionamiento. Esto último se logra a través de un sistema de sensores remotos instalados sobre el
asfalto, que envían información al Centro de Monitoreo ante el ingreso o salida de un vehículo de la zona de aparque.
A su vez, ambas plataformas se integran mediante una tarjeta magnética
de uso común, mediante la cual el usuario puede pagar tanto el transporte
urbano como el estacionamiento.10
En cuanto a las acciones realizadas respecto a la temática ambiental, se
destaca la conformación del sitio Qué Pasa Bahía Blanca (QPBB), un espacio
virtual con datos sobre las mediciones de agentes contaminantes relevados en
el Polo Petroquímico, otros establecimientos industriales y el sistema de tratamientos de efluentes que desemboca en la Ría de Bahía Blanca.
En QPBB se pueden ver todas las mediciones históricas y en tiempo real
de calidad de aire, efluentes líquidos y nivel de ruidos de origen industrial, así
como información general de las empresas relevadas.
Por otro lado, en el área de calidad de vida y salud, la Agencia de Innovación implementó un sistema de turnos online para el tratamiento de cualquier
patología en el hospital municipal. El sistema desarrollado permite identificar
el tipo de servicio que se pretende solicitar, los profesionales disponibles y su
horario de atención.
Finalmente, en temas educativos la Agencia de Innovación realizó avances
significativos en la conformación de centros de Alfabetización Digital, para
promover la democratización del conocimiento y la socialización de los recursos disponibles en internet entre la población más humilde de la localidad.
a la solicitud planteada. El sistema resulta ser sumamente versátil, ya que permite efectuar comunicaciones
prácticamente desde cualquier medio electrónico.
10
La Tarjeta Bahía Urbana y sus sistemas de lectura y ejecución fueron desarrollados por la firma Eycon,
asociada al Polo Tecnológico Bahía Blanca.

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ANÁLISIS DE F
ORT
ALEZAS Y DEBILID
ADES
FORT
ORTALEZAS
DEBILIDADES
El enfoque de fortalezas y debilidades es una herramienta clásica del
gerenciamiento moderno y apunta a evaluar la situación estratégica de una
organización (o en este caso de una localidad), con el propósito de definir
cursos de acción.
Este diagnóstico se basa en conocer las capacidades con las que cuenta el
territorio para alcanzar el logro de objetivos y, simultáneamente, descubrir sus
limitaciones, es decir, las restricciones propias que no le permitan alcanzar
metas de una manera efectiva.
A continuación, se presenta el análisis FODA, realizado junto a los actores
locales respecto a las posibilidades que presenta Bahía Blanca de transformarse en una ciudad inteligente.
Fortalezas
•

44

11

Existencia a nivel local de un clima favorable al surgimiento de emprendimientos en materia de CyT. En Bahía Blanca las entidades y oficinas
locales nacidas a partir del impulso municipal han logrado conformar
un entorno favorable para la realización de actividades vinculadas a la
ciencia y la tecnología. En un lapso relativamente breve de tiempo,
han desarrollado un número significativo de eventos, convocando a
diversos actores relacionados con la temática y simultáneamente acercando esta problemática a la comunidad. Entre las acciones realizadas
se encontraron las Jornadas de Emprendedores Tecnológicos, un espacio destinado a formar personas con vocación entrepreneur, otorgándoles herramientas de trabajo y suministrándoles información respecto a financiamiento, con el objetivo de que puedan desarrollar sus
ideas y transformarlas en negocios. A su vez, durante el transcurso de
2011 la Agencia de Ciencia y Tecnología organizó una feria denominada Tecnópolis, que nucleó a los principales actores de la innovación
a nivel local: la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Tecnológica Nacional y el Centro Científico Tecnológico Conicet11 Bahía Blanca. En esta feria las distintas entidades mostraron adelantos en diversas ramas de la ciencia y la tecnología y se realizaron charlas de difusión

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet).

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•

para el público en general, estudiantes universitarios y alumnos de
escuelas primarias y secundarias. Por otro lado, durante 2014 en el
marco de la Feria FISA (Feria de la Producción, el Trabajo, el Comercio y los Servicios del Sur Argentino), las autoridades locales generaron una ronda de negocios especializada en empresas de base tecnológica, para favorecer el desarrollo de negocios entre empresarios locales
y otros provenientes de distintas regiones del país y el mundo.12 A
estas acciones organizadas desde la comuna, se les han sumado otras
impulsadas por actores clave, como la Universidad Nacional del Sur,
que ha lanzado una carrera de posgrado destinada a formar gestores y
vinculadores tecnológicos. La misma denominada Especialización en
Gestión de la Tecnología y la Innovación apunta a generar articuladores que acerquen la demanda y la oferta de tecnología local, con el
propósito de incentivar el progreso técnico. Todos estos elementos
coadyuvan en la generación de un micro clima favorable al desarrollo
de capacidades de innovación.
Política municipal continuada de apoyo al sector. Desde 2004 a la fecha,
el Municipio de Bahía Blanca ha sostenido una política activa de promoción de la ciencia y la tecnología, incorporando esta temática en la
agenda de temas comunales. Pese a los cambios de gobierno registrados a lo largo de este periodo13 y a los distintos partidos políticos que
han asumido la gestión municipal, la ciudad ha logrado preservar líneas directrices en la temática de la ciencia y la técnica y el desarrollo
de TIC. En este sentido, no sólo se han generado oficinas públicas
tendientes a promover esta cuestión, sino que el municipio está haciendo importantes esfuerzos presupuestarios para informatizar distintas áreas de gestión y aumentar la demanda de servicios tecnológicos de distinta índole, con el propósito de apuntalar el crecimiento y el
desarrollo de las empresas locales en estos rubros. A este respecto,
todos los adelantos técnicos realizados por la Agencia de Innovación y
Gobierno Abierto son desarrollados por empresas locales.

12
La ronda de negocios apuntó a que las empresas locales pudieran ofrecer sus productos y, simultáneamente, entraran en contacto con proveedores de los diferentes eslabones de la cadena de valor de la industria electrónica: 1°) Diseño, fabricación, caracterización y encapsulado de semiconductores y circuitos
integrados; 2°) Diseño, desarrollo y consultoría sobre sistemas electrónicos embebidos; 3°) Microprototipado,
prototipado y verificación de productos electrónicos; 4°) Diseño industrial de productos electrónicos; 5°)
Fabricación de productos de dicha índole.
13
Desde 2004 a la fecha, la ciudad de Bahía Blanca ha tenido tres intendentes: Rodolfo López (Frente para
la Victoria), Cristian Breinstestein (Frente para la Victoria) y Gustavo Bevilacqua (Frente Renovador).

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•

•

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Existencia de un número considerable de actores clave que articulan iniciativas. Bahía Blanca presenta un número significativo de agentes que
sirven como eje para coordinar y articular propuestas e iniciativas.
Esta situación asegura cierta estabilidad y continuidad de las políticas
públicas, al mismo tiempo que garantiza la existencia de comunicación entre los organismos y agencias intervinientes, generando sinergias.
A modo de ejemplo, varias de las empresas que integran el Polo Tecnológico Bahía Blanca son también miembros del proyecto Tecnópolis
del Sur, coordinado por la Agencia de Ciencia y Tecnología. Simultáneamente, el director de la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto
es el presidente del mencionado polo. Esta situación facilita la construcción de capital social, permitiendo la conformación de redes de
confianza y reciprocidad entre las partes.
Personal formado en el tema de gerenciamiento de proyectos y vinculación
tecnológica que sirve de soporte a las políticas. Las distintas oficinas y
entes que han sido creados para dar contenido a la política de ciencia
y tecnología a nivel local están dirigidos por personas que cuentan con
experiencia en la temática. Presentan formación de grado en economía, han realizado cursos sobre innovación y TIC, participan en congresos sobre la especialidad y son alumnos o forman parte del cuerpo
docente de la Especialización en Gestión de la Tecnología y la Innovación, dictada por el Departamento de Economía de la Universidad
Nacional del Sur. Esta situación garantiza idoneidad en el diseño y
ejecución de los diversos programas y proyectos que se encaran desde
las distintas esferas de actuación.

Debilidades
•

Financiamiento local limitado para desarrollar iniciativas. Si bien, como
se sostuvo anteriormente, el municipio de Bahía Blanca está haciendo
esfuerzos para sostener una política activa en materia de Ciencia y
Tecnología, aún el financiamiento específico que obtienen las oficinas
públicas dedicadas a esta cuestión es muy limitado. Esta situación
condiciona el desarrollo de distintos proyectos en forma autónoma,
provocando que se deba recurrir a la postulación para acceder a fondos nacionales o provinciales con el propósito de realizar algunas actividades. También limita las posibilidades de ampliar el personal, entre

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•

•

otras cuestiones. A la fecha, el Polo Tecnológico Bahía Blanca cuenta
con un presupuesto global anual de $506,640, del cual 50% son recursos públicos. Por su parte, la Agencia de Innovación tiene un presupuesto anual de 9 millones de pesos, que representa tan sólo 0.49% del
presupuesto municipal. En cuanto a la Agencia de Ciencia y Tecnología,
la misma está sufriendo un proceso de fusión con otras oficinas públicas,
con el propósito de reducir su incidencia en el erario público.
Masa crítica limitada de empresas en el sector. Si bien Bahía Blanca está
haciendo considerables esfuerzos en promover el sector de software y
servicios tecnológicos, en la actualidad posee un número limitado de
empresas de base tecnológica y/o con perfil innovador; éstas se especializan mayormente en productos o servicios de mediana complejidad y no han logrado aún conformar verdaderas cadenas de valor en
el sector (Pasciaroni et al., 2014). La mayoría de estas empresas pueden ser consideradas pymes (pequeñas y medianas) tanto por cantidad de personal empleado como con base en su nivel de facturación,
y presentan dificultades de diversa índole: gerenciales, para comercializar sus productos y acceder al crédito, entre otras cuestiones.
Organismos o entes con superposición de funciones. Aunque las responsabilidades de los distintos organismos y entes creados en estos años se
encuentran correctamente especificadas en sus estatutos y ordenanzas de creación, en la práctica se observa que no existe una clara delimitación de las áreas de incumbencia de algunas oficinas. Esta situación ha llevado a una innecesaria duplicación de esfuerzos en algunas
áreas de trabajo, provocando una mala asignación de recursos. Si bien
hasta la fecha esta situación no ha sido grave, sí ha desdibujado la
razón de ser de una dependencia en particular, provocando que pierda peso específico (económico y político) dentro de la administración
pública municipal, cediendo protagonismo.

CONCL
USIONES
CONCLUSIONES
Durante los últimos años, los crecientes desafíos por los que atraviesa la gestión de las ciudades han provocado que los planificadores busquen diseñar
nuevos instrumentos tendientes a mejorar la administración pública.
Entre esta batería de nuevas herramientas de gestión se encuentran aquellas asociadas a las tecnologías de la información y la comunicación, que permiten lograr un uso más eficiente y racional de los recursos.
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Vinculada a esta serie de herramientas aparece la idea o noción de Ciudad
Inteligente: una ciudad reflexiva y con capacidad resolutiva, en donde dicha
capacidad se deriva de un uso óptimo de los conocimientos e información
disponibles.
Bajo esta lógica, una Smart City es aquella ciudad capaz de diseñar un
sistema moderno y eficiente de servicios públicos y que simultáneamente alcanza objetivos de importancia en materia de promoción económica, participación ciudadana y cuidado del medio ambiente.
A nivel mundial, existen varias ciudades que presentan estas características: San Diego en los Estados Unidos, Southampton en Inglaterra o Vancouver
en Canadá. Todas ellas avanzan en la conformación de plataformas tecnológicas y en la construcción de infraestructura para consolidarse como ciudades
inteligentes.
En el caso de Bahía Blanca, desde 2004 se vienen impulsando cambios
significativos en el uso de las TIC, tendientes a mejorar el estado general de la
ciudad y con el objetivo de promover el crecimiento de los sectores productivos asociados a su desarrollo.
Dado que el mundo de las aplicaciones TIC suele estar dominado por
empresas transnacionales que manejan tanto el diseño y la comercialización,
como los servicios posventa de estos productos, la apuesta de Bahía Blanca a
desarrollar sus propias aplicaciones a medida de las necesidades locales constituye una propuesta innovadora, ya que no sólo apunta a diversificar la base
económica de la ciudad, sino también a romper el papel tradicionalmente periférico y dependiente que suelen tener los territorios de América Latina, tanto en la producción, como en la apropiación y la gestión de la tecnología.
Específicamente en Bahía Blanca se generaron tres organismos, dos oficinas públicas y un ente público privado destinados a alcanzar estos objetivos:
a) el Polo Tecnológico Bahía Blanca; b) la Agencia Municipal de Ciencia y
Tecnología; c) la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto.
El Polo Tecnológico Bahía Blanca, a través de sus empresas asociadas, ha
desarrollado soluciones informáticas tendientes a modernizar los servicios locales de estacionamiento medido y pago. Además, también ha trabajado en la
conformación de gabinetes de asesoramiento permanente (en las temáticas de
comercialización, propiedad intelectual, transferencia de tecnología y financiamiento), que le han permitido fortalecer y desarrollar competencias y habilidades a las empresas que lo integran.
A partir de esta serie de iniciativas, esta entidad ya cuenta hoy con la posiTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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bilidad de comercializar sus productos en otras localidades de Argentina, habiendo hecho ya su primera venta al municipio de Tandil.
Por su parte, la Agencia de Ciencia y Tecnología ha colaborado en la puesta en marcha de dos proyectos productivos significativos para la ciudad: 1°)
Platec, una plataforma tecnológica que busca incentivar la innovación y la
transferencia tecnológica en el tejido productivo bahiense; 2°) Tecnópolis del
Sur, un consorcio público privado destinado a la producción y comercialización de sistemas integrados de alta complejidad, basados en el uso de macro,
micro y nano electrónica.
A su vez, la Agencia de Innovación y Gobierno Abierto ha trabajado en
varias de las dimensiones que caracterizan a una ciudad del conocimiento,
tales como la apertura de datos, la implementación de tecnologías de seguridad con fines de prevención y la puesta en marcha de un sistema de tránsito
inteligente.
También ha abordado problemáticas ligadas a la georreferenciación de
vehículos municipales, la promoción de la alfabetización digital y la implementación de sensores remotos en el polo petroquímico de la ciudad, con el
propósito de disponer de un mayor control sobre el estado del medio ambiente.
Todos estos logros se han basado en una serie de fortalezas que ha logrado
construir el medio local.
En primer término, los actores bahienses han logrado impulsar un clima
favorable a la implementación de nuevas tecnologías, generando conciencia
en la población respecto a las virtudes que este tipo de instrumentos podía
tener en la calidad de vida y, simultáneamente, también alentando a emprendedores para que desarrollen iniciativas en la materia.
En un lapso relativamente breve de tiempo, han hecho un número significativo de eventos, convocando a diversos agentes relacionados con la temática, acercando esta problemática a la ciudadanía.
En segundo lugar, el municipio ha cumplido un rol fundamental de apoyo
a los sectores de ciencia y tecnología en general y de TIC en particular, incorporándolos en la agenda comunal.
Como se sostuvo en apartados anteriores, no sólo se crearon oficinas públicas y organismos de naturaleza público privada para alentar estas cuestiones, sino que también se han realizado esfuerzos presupuestarios tendientes a
modernizar la administración pública en el sentido indicado y a generar también una demanda sostenida para apuntalar al sector.
Además, estas oficinas están siendo conducidas por personal técnico idóTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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neo, que garantiza seriedad en el diseño y ejecución de los diversos programas
y proyectos que se encaran desde la esfera local.
A su vez, debido a la inserción de dichos cuadros técnicos en distintos
ámbitos educativos, se genera una importante articulación con la academia,
situación que favorece el desarrollo de sinergias de naturaleza informal e
incentiva la construcción de capital social.
Por otro lado, el camino hacia la transformación de Bahía Blanca en una
ciudad inteligente tampoco está exento de dificultades.
Existe un limitado financiamiento para desarrollar iniciativas. Si bien el
municipio de Bahía Blanca está haciendo esfuerzos para sostener una política
activa en materia de Ciencia y Tecnología, aún los recursos propios con los
que cuentan las oficinas públicas son escasos.
Esta situación condiciona el desarrollo de distintos proyectos en forma
autónoma, provocando que se deba recurrir a la postulación para acceder a
fondos nacionales o provinciales, con el propósito de realizar actividades que
resultan críticas para el sostenimiento de esta propuesta.
A esto se suma la existencia de dificultades en la delimitación de áreas de
incumbencia entre las distintas dependencias públicas y la duplicación de esfuerzos, que ha provocado que una oficina en particular pierda peso específico dentro de la administración municipal.
Por su parte, también se observa que la masa crítica de empresas dedicadas a TIC o al diseño de productos innovadores en el territorio es baja, por lo
cual existen dificultades para conformar cadenas de valor con un número
significativo de eslabonamientos. Esto hace que las empresas sean más vulnerables a la existencia de shocks externos.
Estas circunstancias evidencian que el camino de Bahía Blanca hacia su
transformación en una ciudad inteligente presenta un final abierto, que dependerá de la capacidad del municipio y los actores locales para profundizar
fortalezas y disimular falencias, aprovechando las ventanas de oportunidad
que surgen en una economía con cambios tecnológicos profundos y crecientemente integrada.
Es sabido que la construcción de competencias y capacidades en un área
específica (en este caso, TIC, software y productos innovadores) lleva años de
trabajo y de esfuerzos sistemáticos y orientados, apuntando a la formación de
recursos humanos, la compra o el desarrollo de equipamiento y el acceso al
financiamiento, entre otras cuestiones. Sin embargo, en territorios periféricos
como el bahiense, las competencias y habilidades desarrolladas en una década
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pueden destruirse fácilmente, tan sólo basta con que no se les brinde un apoyo
público adecuado.

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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

51

�BAHÍA BLANCA: ¿HACIA LA POSIBLE CONFORMACIÓN DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

Páginas web consultadas
Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología Bahía Blanca: http://agenciacyt-bahiablanca.
blogspot.com.ar/
Gobierno Abierto Bahía Blanca: http://gabierto.bahiablanca.gov.ar/la-agencia/
Municipio de Bahía Blanca: http://www.bahiablanca.gov.ar/areas-de-gobierno/gobierno-abierto/
Polo Tecnológico Bahía Blanca: http://www.ptbb.org.ar/

52

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�PABLO BAYÓN MARTÍNEZ*

1

La Percepción de Riesgo por Peligros
Hidrometeorológicos Extremos en Cuba:
Mirada desde el Entorno Geográfico
The Perception of Risk of
Extrem Hydrometeorological Hazards in Cuba:
Look from the Geographical Environment

RESUMEN
El artículo está dirigido a revelar la contribución del conocimiento geográfico —como sustento teórico para la comprensión de los subsistemas naturales y sociales— en la percepción de riesgos por peligros naturales en el
contexto local, en particular, los asociados con
fuertes vientos, inundaciones por intensas lluvias y penetraciones del mar, en Cuba. Se aplica y redimensiona una estrategia de indagación inspirada en un diseño de evaluación experimental mixto —que incluye entrevista estructurada a 16,626 individuos—, combinando estrategias cuantitativas y cualitativas de
investigación, desarrollado por el grupo de
expertos de percepción de riesgo por peligros
naturales de la Agencia de Medio Ambiente,
al que pertenece el autor, con la introducción
de la perspectiva geográfica y la inserción de
nuevas dimensiones y variables relacionadas
con el entorno de vida cotidiana del sujeto, lo
que enriquece el resultado inicialmente concebido.

ABSTRACT
This article is a contribution to geographic
knowledge —as theoretical basis to comprehend the natural and social subsystems— in
the perception of risks of environmental dangers in a local context, in particular, those associated to strong winds, floods caused by intense rains and penetration of the sea, in Cuba.
It is applied a strategy inspired in a design of a
mixed experimental evaluation —including a
structured interview carried on 16,626 individuals—, combining quantitative and qualitative research strategies, developed by the
group of experts (the author is part of it) on
perception of risks of environmental dangers
of the Agency for Environment, with the introduction of the geographic perspective and
the addition of new dimensions and variables
related to the environment of daily life of the
subjects, which definitely enrich the expected
results.

Palabras clave: Percepción de riesgo, Riesgo de
peligros naturales, Vulnerabilidad social, Formación cultural ambiental (geográfica).

Keywords: Perception of risk, Risk of environmental dangers, Social vulnerability, Cultural
and environmental formation (geographic).

*
Profesor-Investigador del Grupo de Estudios Medio Ambiente y Sociedad del Instituto de Filosofía, Cuba.
Correo electrónico: bayon@filosofia.cu

Recibido: 2 de noviembre de 2015 / Aceptado: 13 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 53-72

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53

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

54

La historia social del hombre, productora de conocimientos y tecnologías avanzados hasta límites inimaginables en la modernidad, caracterizada por las relaciones de dominación y depredación de la naturaleza, supuso la visión
dicotómica y opuesta —entre sí— del mundo natural y el social, lo que condicionó la producción de un medio ambiente en permanente destrucción en
tiempo histórico.
El estudio social del riesgo y los desastres asociados a las actividades humanas y/o a cualquier tipo de amenaza natural ha sido de gran importancia
para los científicos sociales, y no sólo para aquellos que se encargan del estudio del comportamiento humano, como los psicólogos o sociólogos, sino también para los de otras disciplinas, como los geógrafos, antropólogos, historiadores, etc.
Peligro y riesgo son categorías de amplia discusión y reconocimiento teórico-práctico que trascienden su visión fragmentada o sesgada, con independencia del contexto de materialización práctica. La comprensión de estos procesos concibe su visión y construcción social asociada al grado de vulnerabilidad
de los grupos/comunidades humanos, en los que se asumen diferentes enfoques, descripción e interpretación conceptual.
La situación problémica que constituyó el punto de partida de la investigación es la comprensión de la actitud que asume la población cubana ante las
amenazas de los peligros hidrometeorológicos extremos que convergen en la
reproducción de su vida cotidiana y su relación con las particularidades geográficas del entorno respectivo, así como el grado de conocimiento de las mismas, lo que incide en la percepción de estos peligros. Estos aspectos matizan
los modos de actuación del sujeto (individual y colectivo) antes, durante y
después de la ocurrencia del fenómeno peligroso objeto de estudio.
En tal sentido, el objetivo previsto estuvo encaminado a revelar la contribución del conocimiento geográfico en la percepción de los riesgos de desastres por peligros naturales, como fenómeno social, en la formación cultural
ambiental y para el desarrollo social sostenible en el contexto cubano.

DES
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DESARR
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OLLO
La transformación y la asimilación de los espacios de la Tierra se han caracterizado —en lo fundamental— por la actuación de fuerzas estructurales que
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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

sistemáticamente degradan y llegan a exceder la capacidad de la naturaleza de
asimilar la producción humana. Ello ha puesto en movimiento una serie impredecible, pero interactiva y expansiva, de fracturas de los sistemas terrestres1 (naturales, sociales, económicos, ambientales, etc.), que se evidencian a
través de los problemas ambientales globales, los que dirimen en el contexto
internacional diferentes visiones de racionalidad que nos hacen comportar
como verdaderos seres irracionales (Mateo, 2012).
La educación es uno de los instrumentos más importantes de adaptación
cultural, proceso que transversalmente involucra a todos los sistemas y redes
sociales que intervienen en el contexto relacional sociedad-naturaleza; es mediador cultural para la asimilación de los espacios en la multiplicidad de escenarios sociopolíticos, socioeconómicos y multiculturales, conducentes a la
comprensión, mitigación o adaptación de las fracturas ecosistémicas caracterizadas por los problemas ambientales, y entre éstos, los desastres, que no son
tan naturales, sino más bien de naturaleza sociocultural.
El riesgo —como fenómeno— acompaña a la sociedad a través de su historia, pero es contemporáneamente que adopta el significado que se le atribuye
de construcción social, de comprensión de las vulnerabilidades del sujeto (individual y colectivo), provocadas por las fracturas sociogeoecológicas generadas por el modo de producción social2 basado en la relación “racionalmente
dominadora” del mundo por la sociedad, con independencia de que el riesgo
siempre la ha acompañado a manera de inseguridades y/o incertidumbres.
Existen múltiples definiciones de peligro (amenaza), vulnerabilidad y riesgo,
la mayoría de ellas formuladas por intereses particulares, profesionales o institucionales. No es objetivo del presente artículo profundizar en la gnoseología de estas categorías. Para los propósitos de la investigación, se consideró la
descripción terminológica relativa a los estudios de peligro, vulnerabilidad y
riesgo de la Agencia de Medio Ambiente de Cuba, concebidos en la Directiva
1
En nuestro ámbito se comprenden y distinguen los sistemas terrestres según las visiones de análisis e
interpretación, tanto de las ciencias naturales, sociales y humanísticas, como: ecosistemas, geosistemas,
sociosistemas, sistemas socioecológicos, sociogeoecológicos, entre otros, que enfatizan en los mismos según
las posturas epistemológicas que se asuman. La ruptura (o fractura) de los flujos de sustancia, energía e
información en el funcionamiento (dinámica) de cualquier sistema terrestre —condicionado por la predominancia de la racionalidad económica sobre la ambiental— matiza los desajustes ambientales globales en
los tiempos actuales.
2
En los tiempos que corren se comprende el impacto socio-histórico de la llamada cultura occidental,
capitalista, con relación a los sistemas naturales y sociales de la Tierra. Hoy predomina como forma social
de producción, neoliberal globalizada, con las consecuencias ambientales ampliamente discutidas en foros
internacionales. No obstante, tampoco hay que olvidar el impacto ambiental del socialismo histórico del
siglo XX, en el que, a pesar de las mayores intenciones de beneficio colectivo, también se reprodujo la visión
dicotómica sociedad-naturaleza, con el consiguiente deterioro del medio ambiente.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

55

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

56

No. 13 y el Glosario de Términos del Estado Mayor Nacional de la Defensa
Civil (Cuba. Consejo de Defensa Nacional, 2010).
El riesgo es un constructo social —Kates (1976), Beck (1998), Lavell y
Argüello (2003), y otros autores— de difícil conceptualización objetiva y
unidimensional, dado que un mismo riesgo o peligro significa cosas distintas
según diferentes personas o contextos y en distintos momentos (Núñez et al.,
2001), lo que conduce al más amplio espectro de alternativas de decisión,
asociado —según Yates y Stone (1992)— a las pérdidas posibles, su significación respectiva y la incertidumbre asociada a las mismas.
La percepción —como acto de naturaleza cognitiva— es estudiada desde
diversos puntos de vista, siendo amplios y diversos las investigaciones y los
autores, con miradas desde las perspectivas psicológica y sociológica, aplicadas en diferentes ámbitos de la vida social.
La experiencia de estudio se suscribe a la dimensión de la percepción de
riesgo por peligro natural, desde la interacción compleja entre las categorías
de espacio natural, espacio económico y de hábitat, espacio social y espacio
cultural, de los sujetos sociales (individual y colectivo), en torno a los peligros
naturales contextualmente, en nuestro caso Cuba.
Dada la dimensión social de la especie humana, sus percepciones tienen
carácter histórico (Bello y Casales, 2005, p. 187), pues representan —como
proceso— un aprendizaje social en relación al “lugar” que ocupa el individuo
en el sistema de relaciones sociales en que se desarrolla vinculado con el espacio (territorio) concebido como hábitat. Por otra parte, se expresa en la racionalidad, dada en la categorización del objeto percibido y la designación del
mismo por medio de la palabra, lo que adquiere especial importancia para el
proceso de gestión y comunicación de riesgos en el más amplio sentido.
La geografía (de la percepción) y el estudio del subjetivismo han puesto de
manifiesto que el “imaginario territorial” tiene gran importancia en el comportamiento espacial del ser humano; en la territorialidad donde existe cada “ser”
3

Aprobada por el presidente del Consejo de Defensa Nacional. Dirigida a la planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre. Entre los aspectos que establece se encuentran: la aprobación del estudio de “apreciación de los peligros de desastres en Cuba”; las decisiones para enfrentar
situaciones de desastres y los planes de reducción de desastres, en las diferentes instancias, de acuerdo con
la “idea general para organizar el proceso de reducción de desastres en el país”; la integración de la planificación del ciclo de reducción de desastres al proceso de elaboración del plan económico y social del país, a
los diferentes niveles; los “parámetros y plazos para el establecimiento de las fases ante las diferentes situaciones de desastres”; y, el cumplimiento por los organismos y órganos del Estado, las entidades económicas
y las instituciones sociales para cada fase y tipo de desastre, las “principales medidas generales para la
protección de la población y la economía en el ciclo de reducción de desastres” (Cuba. Consejo de Defensa
Nacional, 2010).

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

(humano), configuradora de espacios comunes, de relaciones múltiples, dados por mediación de sus símbolos, sentidos y significados, reguladores de sus
prácticas sociales.
Conesa y Calvo (2003) mencionan que el riesgo tiene una dimensión espacial porque se presenta en un territorio determinado, y es justo el análisis
espacial la clave del trabajo del geógrafo. La vocación de cartografiar los espacios y el tipo de riesgo que amenaza al “lugar” desde la visión sistémica de los
condicionantes naturales y sociales contextualmente, permite elaborar políticas de gestión basadas sobre todo dentro del concepto de “riesgo aceptable”.

CUBA: ES
TRA
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OS HIDR
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OLÓGICOS EXTREMOS
PELIGROS
HIDROMETEOR
OMETEOROLÓGICOS
DE RIESGO POR PELIGR
La República de Cuba limita al norte con las aguas del Golfo de México, el
Estrecho de la Florida y el Canal Viejo de Bahamas; al sur es bañada por el
Mar Caribe; al este, por el Canal de los Vientos, que la separa de Haití; y por el
oeste limita con el estrecho de Yucatán. Posee una gran diversidad paisajística
y ecológica y una relativa riqueza en determinados recursos naturales con
respecto al resto de las islas de la región del Caribe.
Entre los efectos de los peligros naturales que más afectan al país y a toda
la población, están los asociados a los huracanes tropicales y a los sistemas
frontales, que producen fuertes vientos e inundaciones por intensas lluvias y/
o por penetraciones del mar. Los nuevos enfoques en el tratamiento de los
peligros de origen natural incorporan la dimensión social como un componente significativo para la gestión de riesgo.
La metodología utilizada combina la intervinculación metodológica y teórica de las perspectivas de análisis provenientes de la geografía, la filosofía de
la ciencia, los estudios en ciencia, tecnología y sociedad, así como los estudios
de percepción y comunicación del riesgo en los marcos del desarrollo local
sostenible. En particular, los estudios de percepción de peligro (fuertes vientos, inundaciones por intensas lluvias y/o penetraciones del mar) del Grupo
Nacional de Evaluación de Riesgos (López-Calleja, Núñez y Godefoy, 2013a)
de la Agencia de Medio Ambiente —AMA— (2009-2011), a partir de entrevista estructurada a 16,626 individuos4 de todo el país. El estudio realizado se
4
La encuesta —con esta visión social— se aplicó en todas las provincias del país, exceptuando la provincia
de La Habana, con una muestra representativa para las provincias, los municipios y los consejos populares.

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

58

inserta en una investigación descriptiva de corte interpretativo y desarrolla
una metodología de análisis cualitativo con la utilización de elementos de la
metodología cuantitativa.
Se construyeron varias escalas de acuerdo con la asignación de puntos a
las variables indagadas, diferenciándose tres grupos de percepción según el
nivel de elaboración de las percepciones ambientales, de la conciencia del peligro y las maneras de enfrentarlo —el grupo I (alta); el grupo II (media), que
concierne a la percepción cercana a la realidad, pero insuficiente; y el grupo III
(baja), que tiene una percepción errónea o nula del peligro y las maneras de
enfrentarlo—, conforme con el instrumento de indagación aplicado por López-Calleja, Núñez y Godefoy (2013b, anexo 1).
Estos grupos constituyeron variables independientes que se cruzaron en
tablas de contingencia con variables sociodemográficas, que, unidas con el
análisis de correspondencias simple y múltiple, coadyuvaron a evaluar simultáneamente la relación de diversas variables en conjunto y su relación entre sí,
permitiendo la caracterización de la percepción en la población. Los datos
fueron procesados a través del programa computarizado (estadístico) Statistic
Package Social Sciences (IBM-SPSS, versión 22).
En el estudio de referencia, la perspectiva geográfica no fue incluida —al
menos— de manera implícita. La investigación desarrollada —por el autor—
incorpora la dimensión física (variable geográfica) del entorno de vida del
entrevistado: posición topográfica (llanura, altura, montaña), paisaje geográfico y entorno costero, lo que aporta a la comprensión del contexto de vida del
sujeto y del grado de conocimiento de su vulnerabilidad ante el peligro natural
de estudio, y contribuye a la concepción de criterios para el despliegue de
acciones educativas dirigidas a la formación cultural ciudadana para la reducción de riesgo ante los peligros hidrometeorológicos que les afectan y en sus
modos de actuación cotidiano.
Siguiendo la pauta investigativa universal —de lo general a lo particular—, se
correlacionan los resultados de percepción de peligro a escala país, región,
provincia y municipio de estudio. Se concibió el análisis de la dimensión geográfica inferida en el instrumento aplicado por la AMA,5 así como la propues5

El instrumento que se aplicó concibió la indagación en torno a las siguientes direcciones: identificación del
peligro que más afecta al sujeto; reconocimiento de la causa principal de las afectaciones; grado de conocimiento de la historia ambiental local relacionado con los fenómenos objeto de estudio; vías de conocimiento
y de preparación para el enfrentamiento al peligro; actuaciones de las personas que potenciaron las consecuencias negativas al impacto del fenómeno hidrometeorológico; evaluación de la amenaza; grado de preparación individual ante el peligro, entre otras.

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 1
ESQUEMA GENERAL DE INDAGACIÓN (SIMPLIFICADO)
Dimensiones/percepciones

1

Rasgos sociodemo•
gráficos

2

Principales actores

3

Manejo/gestión de
peligros

4

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.

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Grupo/percepciones

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1

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(Análisis de correspondencia simples y múltiples)

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CUBA
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• Lluvia
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Grupo/humano

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Nacional, Cuba

Sexo-edad-instrucción
Urbano-rural
Actor-decisor
Directivo-trabaj .estudiante .

'-------~
Fuente: Elaborado por el autor.

ta de nuevas dimensiones y variables (del autor), complementándolos conforme al esquema metodológico que se describe en la figura 1.
En este artículo sólo se exponen los aspectos generales a escala nacional
referidos a algunas de las dimensiones indagadas, las que ofrecen pautas de
partida para el diseño de estrategias educativas para la reducción de vulnerabilidades perceptivas con relación a los peligros hidrometeorológicos que afectan al archipiélago cubano.

RESUL
TADOS GENERALES
RESULT
El comportamiento de las percepciones por peligros hidrometeorológicos (extremos) en Cuba está directamente relacionado con la frecuencia de ocurrencia de estos eventos a lo largo de la historia, con mayor repercusión hacia las
regiones occidental y central. Los resultados generales de percepción total
para todo el país registran datos —relativamente altos— de índices de “media” y “baja” percepción cercanos a 50% del total, que, a criterio del autor,
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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

revelan insuficiencias en la cultura geográfica,6 por demás ambiental, que incide en la gestión de los riesgos y en las medidas para protegerse que adopta la
población según grupo de percepción.
Las provincias occidentales —excepto Matanzas— presentan mayores niveles de percepción de peligros hidrometeorológicos, lo que guarda relación
con la mayor frecuencia de eventos en tiempo histórico, en particular en los últimos 10 años (2001-2011). Puntualmente, como puede observarse en la tabla 1,
las provincias Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque e Isla de la Juventud tienen los
mejores índices de percepción de peligros, aunque difieren en cuanto al tipo.
Una valoración integral de los tres peligros (viento-lluvia-mar) comprueba que
espacialmente los territorios con mayores insuficiencias perceptivas se ubican
hacia el oriente del país, como puede observarse en el mapa (figura 2).
TABLA 1
CUBA: DESCRIPCIÓN DE PERCEPCIÓN DE PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS POR
PROVINCIAS (%)
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Fuente: Elaborada por el autor. Base de Datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011 (modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núñez et al., 2013a).

6

Maya (1996) se refiere a la “cultura”, entre otras acepciones, como un mecanismo básico de adaptación
a la naturaleza que combina herramientas, formas de organización social y de construcción simbólicas. La
educación es uno de los instrumentos más importantes de adaptación cultural, teniendo así un significativo
lugar en la consecución del futuro. La “cultura geográfica” se integra al ser humano en su actuación cotidiana como ente individual y colectivo en torno al espacio, paisaje o territorio que habita, lo que es premisa
para la sostenibilidad de los sistemas terrestres. En el caso que nos ocupa, se refiere al individuo y sus modos
de actuación social cotidiano, el conocimiento del peligro que concierne a su ambiente de vida, de su
vulnerabilidad, todo lo cual incide en su comportamiento antes, durante y después de la ocurrencia del
peligro (de estudio).

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 2
PERCEPCIÓN GENERAL DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS
(2009-2011)

.......

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-

Media

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Fllll'll•.EllbarldD•~CN ■ --OMll6tlPolbAdnirall. . . CNG.cubl2011

8-CNO...dll"EIIU!iioclitpar~,_2008-2011" (moo-=ldo) {Onc,oPVR.GNER-AMA)

ru.-~-.. ..... 201,at

13,000.000

100

200 km

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Un aspecto importante para la elaboración de planes de manejo ante los
peligros naturales es la consideración de las apreciaciones de la población acerca
de la “causa principal” de las afectaciones que producen estos fenómenos en
la naturaleza y a las poblaciones humanas, pues regulan el comportamiento
del individuo antes, durante y después del impacto del peligro, a partir de su
subjetividad.
En la encuesta nacional (base de datos-AMA) se sitúa a la “causa natural”
en primer lugar (76.5%), lo que puede considerarse como tendencia a minimizar la importancia de la responsabilidad de las personas (actor-gestor/social) en la incidencia de los efectos negativos de estos peligros. En la figura 3
es observable la diferenciación hacia el interior del país, donde se distinguen
las provincias de Ciego de Ávila (30.9%), Granma (15.1%) y Las Tunas
(14.9%), por situar el mayor por ciento en la causa antrópica, lo que es consustancial con la perspectiva más general de construcción social de los peligros. En general, son resultados que reflejan la debilidad en la percepción del
sujeto como parte de la “solución” —directa o indirecta— del riesgo. Resulta
llamativa la visión “sobrenatural” de los entrevistados. Estos datos se concenTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

61

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 3
CUBA: PERCEPCIÓN DE PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS (CAUSA PRINCIPAL DE LAS
AFECTACIONES EN %)
7,5

6,1

11,1

4,7

11,2

,5

8,4

4,8

7,0

1.2,0

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13,0

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12,5

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90,

■ Antrópi ca

89,

1,

■

Natural

2,

3,

80,

1,

5,1

9,

6~

Sobrenatura l-No sabe

Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011. (Modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núnez et al., 2013a)

62

tran hacia las zonas rurales y de precariedad en las condiciones de vida de las
poblaciones, que condicionan mayores grados de incertidumbre, coincidentes con provincias de la región oriental del país (Las Tunas, Granma, Santiago
de Cuba y Guantánamo), y en menor medida hacia las provincias centrales.
Es llamativo el comportamiento de las personas según su percepción y el
grado de conocimiento que poseen, que se expresa a través de las medidas que
adoptan para protegerse (y a su familia), entre otros modos de actuación, lo
que incide en la respuesta colectiva ante la inminencia u ocurrencia de estos
acontecimientos naturales.
El criterio de expertos que concibió el estudio, consideró “buscar información” la principal acción del sujeto para protegerse, entre otros elementos. En
el país, más del 13% no escoge medida alguna para protegerse y el 47.4% se
mantiene al margen de estar informado, aunque sí adopta algunas otras medidas de protección (vivienda, alimentos, etc.).
Las provincias occidentales (Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas) presentan mayor sentido de búsqueda de información junto a medidas de otro tipo, lo que es indicativo de mayor cultura informativa y de prevención (figura 4). Como puede observarse, las provincias —centrales y
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 4
CUBA: MEDIDAS PARA PROTEGERSE DEL PELIGRO
100%
12,2

90%

13,0

8,0

11,3
20.8

16,8

8,5

16,2

22,3

13,4

15,4

29,7

80%

37.3

70%

:18.3

2.8

60%

62,0

39.0

52,7

48.

43.0

57.11

29,S

47,1

47.3

58.3

50%

43,7

40%
30%

20%
10%
0%
P. Río

Art. Mayab. Mtzas

V.

Cfgos

S.S.

■ G-1 : Elige informaci6~0 y2 medidas

C.Ávi la Cmg L.Tunas Hol.

■ G-11 :

Elige 2 medidas

Gran. StgoC. Gtmo.

IJuv. CUBA

G-111 : No sabe. No responde

Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011. (Modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núnez et al., 2013a)

orientales— muestran resultados nada halagüeños con relación a las medidas
de protección que adopta el sujeto para protegerse, que sustenta los resultados de
“media” a “baja” percepción general, como se observa en el mapa (figura 2).
El autor considera que este resultado advierte del necesario perfeccionamiento de la labor educativa y del incremento de la cultura geográfica —por
demás ambiental— en todos los niveles de la vida social, potenciando la contextualización del conocimiento geográfico a escala local, así como el fortalecimiento de la escuela como ente cultural, familiar y comunitario, de mayor
trascendencia territorial local (Bayón, 2009, p. 14).
Los datos que aporta la encuesta de percepción y peligros referida revelan
criterios perceptivos con relación a las “actuaciones de las personas”,7 que, en
opinión de los entrevistados, contribuyeron a aumentar las afectaciones que
se produjeron, por el impacto de los fenómenos meteorológicos por ellos conocidos. En sentido general, en el país el 16.6% reconoce cabalmente las actuaciones negativas (3 o más), lo que representa el grupo I de percepción
(alta). El 42.3% corresponde al grupo II (media), que sólo identifican dos
actuaciones negativas, y el 41.1%, representa al grupo III (percepción baja),
los encuestados que sólo seleccionan una o ninguna actuación.
7
De acuerdo con el instrumento de indagación que se aplicó, “las actuaciones de las personas que contribuyeron a aumentar las afectaciones que se produjeron”, se corresponden a: no brindan o reciben información
adecuada; no cumplen con las medidas orientadas teniendo condiciones para hacerlo; no valoran el peligro; no
saben cómo actuar; y, no prestan ayuda.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

63

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

Estos resultados —a criterio del autor— advierten acerca de la necesaria
prioridad en la gestión educativa institucional y popular dada por el potencial
de riesgo —de partida— para el sujeto y de probable afectación ciudadana.
Los condicionantes (asumidos como referente más general de patrón cognoscitivo de los sujetos) —a escala país y por regiones— fueron los relacionados con el ‘no cumplir con las medidas orientadas’ (66.1%) y con que ‘no valoran
el peligro’ convenientemente (58.6%). En la región occidental se registran los
mayores valores, lo que se corresponde con la mayor frecuencia de ocurrencia
e impactos de estos eventos en tiempo histórico.

LA PER
CEPCIÓN DE PELIGR
O Y EL ENTORNO GEOGRÁFICO
PERCEPCIÓN
PELIGRO
DEL SUJETO

64

Todas las regiones —en más del 80%— reconocen los peligros asociados con
el viento y las inundaciones por intensas lluvias como los de mayor prioridad.
Aunque las penetraciones del mar tienen índices más discretos, puntualmente
son superiores en aquellos municipios con poblaciones costeras expuestas (Bahía Honda, San Nicolás de Bari, Güines, Melena del Sur, Batabanó, Cárdenas,
Caibarién, Palmira, Cumanayagua, Nuevitas, Guamá, Baracoa, entre otros).
Con relación al relieve, son las llanuras el tipo de relieve predominante
(80.6%) de los municipios del país; 15% de los municipios de Cuba pueden
considerarse “altos” y sólo 4.4% constituyen municipios predominantemente
de montaña.
En el país predominan las costas bajas y acumulativas con alrededor de 5.2%
de su superficie ocupada por zonas bajas y pantanosas. Todas las provincias
tienen costas. El 65% de los municipios acceden directamente al mar, lo que
los hace vulnerables al peligro respectivo, estando identificados los sectores
costeros y los asentamientos más afectados por estos eventos (Planos, Vega y
Guevara, 2013, p. 80).
En el análisis de la percepción del peligro (mar) de acuerdo con el grado
de inundación que los afecta8 (Mitrani et al., 2011, citado por Planos, Vega y
Guevara, 2013, p. 80), se revela que persisten bajos niveles perceptivos en la
población sujeta a tales amenazas, con valores próximos o inferiores al 50%.
8

Salvo el tramo costero aledaño al Golfo de Casilda-Cazones, el sur de las provincias orientales (Cabo
Cruz-Punta de Maisí) y el comprendido entre Punta Maternillos y Gibara, en todo el perímetro costero
cubano el peligro por inundaciones es de moderado a alto, siendo muy alto en el Golfo de Batabanó, en el
tramo Cabo Cruz-Punta María Aguilar y en el litoral de La Habana.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

Es significativo el resultado en las poblaciones que habitan en sectores de grado de inundación costera “alto” —de sólo 50.9%—, correspondiente al nivel
de alta percepción, lo que ha de inspirar acciones educativas de protección
civil en todas las escalas de actuación social.
Las poblaciones que viven en áreas (municipios) con predominio de relieve llano y montañoso ofrecen las mayores percepciones (porcentajes) de peligro por fuertes vientos para el grupo I (alta percepción), con 53.6% y 51.6%,
respectivamente, siendo mayores las percepciones de los grupo II y III, para
los municipios altos (56.9%).
El análisis de correspondencia nos permite evaluar al unísono la relación
entre diversas variables, la asociación y su espacialidad. Con relación al peligro por intensos vientos, se observa mayor asociación de la alta percepción en
los entrevistados que viven en municipios predominantemente llanos; percepción media en los pobladores que viven en zonas altas; y percepción baja
en los que habitan en sectores montañosos (figura 5).

FIGURA 5
CUBA: PERCEPCIÓN TOTAL DE PERCEPCIÓN DE PELIGRO POR FUERTES VIENTOS, ESCALA 1
(CORRESPONDENCIA CON MUNICIPIOS SEGÚN RELIEVE PREDOMINANTE)

65
02

br~ o ~'liento (atta )
0,0-

lanura (0-20Cl msnm)

o

montaña (+ 501 msnm)
CI
Grupo ll~vienlo
CJ (baja)

Leyenda

ESCALA 1-Grupo
CJ r,ercepción· 1 talla); 11
media), 111 (ba¡a).
altura (20 1-500 snn)
O Relieve predominante
Grupo 11-.,ento (media)

0

[J

-02

-0.4-0.JL----_-,or2----70.or-------,o,2i:-----:io.•
.4

Fuente: Elaborada por el autor (B. Datos-AMA, 2011; modificada).

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

66

Con respecto al nivel de percepción de peligro de inundaciones por intensas lluvias, el análisis de correspondencia refleja mayor afinidad entre la “percepción alta” (grupo I) en los municipios predominantemente de relieve de
alturas (201-500 msnm), y a continuación se asocian los resultados con los de
los municipios llanos (0-200 msnm), pertenecientes al grupo II de percepción
(media), lo que articula con el mayor grado de relacionamiento del sujeto con
las condiciones geográficas de su entorno de vida cotidiana, en relación con la
ubicación de las poblaciones en los cursos inferiores o medios de las cuencas
fluviales y a posibles eventos históricos de inundaciones en la memoria colectiva de las comunidades.9
En Cuba, los tipos de paisajes predominantes son los de llanuras, distinguiéndose los Paisajes de llanuras medianamente ‘húmedas’ y las ‘secas y medianamente secas’; Paisajes de colinas, alturas y montañas secas; y los Paisajes
de depresiones intermontañosas, colinas, alturas y montañas bajas húmedas.
El análisis de “percepción total” para cada uno de los peligros de estudio
por unidades de paisaje geográfico refleja comportamientos perceptivos de
interés. En relación con los peligros por intensas lluvias, los mayores índices
de percepción alta se concentran en los paisajes de “Llanuras secas y medianamente secas” y “Llanuras medianamente húmedas”, con 59.8% y 51.9%,
respectivamente. Le siguen los paisajes de “Depresiones intermontañosas,
colinas, alturas y montañas bajas húmedas” (46.3%).
En un análisis de correspondencia simple —según los paisajes—, la mayor
asociación con la percepción alta ocurre con los entrevistados que viven en los
paisajes de “llanuras medianamente húmedas”, y la baja percepción hacia los
paisajes de “colinas, alturas y montañas secas” (figura 6). Este resultado ofrece datos de interés para la proyección de planes de manejo territorial y de
acciones educativas, dirigidas a la formación cultural de las poblaciones que
habitan estos espacios conforme a las dinámicas geosistémicas respectivas.
Con relación a la percepción de peligro de intensos vientos por paisaje, se
manifiestan similares resultados a los descritos en el anterior peligro (lluvia),
con mayores resultados perceptivos (61.1%) para los entrevistados que viven
en los paisajes de “Llanuras secas y medianamente secas” y las “medianamente húmedas” (54.3%), pero en este caso el análisis de correspondencia muestra mayores relaciones de atracción de percepción alta en los paisajes de lla9

En el instrumento de indagación (encuesta) se recoge información sobre sucesos históricos de eventos
hidrometeorológicos extremos que conoce —directa o indirectamente— el sujeto.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 6
CUBA: PERCEPCIÓN TOTAL DE PELIGRO DE INUNDACIONES POR INTENSAS LLUVIAS.
(CORRESPONDENCIA SEGÚN PAISAJE GEOGRÁFICO/MUNICIPIOS)
0,4-,-- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

0,2-

*

Percepción baja

.

Llanuras secas y med

V

V , Alturas y M
Colinas

Percepci. alta * iiue~;;p ción total de
T Paisaje predominante

0 ,0-

Depresiones intermon

•

Llanuras medianament

V

Perc. ci ón media

-0,2-

-0,4 + - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - &lt;
-0 ,4

-0 ,2

0,0

0 ,2

0,4

Fuente: Elaborada por el autor (B. Datos-AMA, 2011; modificada).

nuras medianamente húmedas; la percepción media para los paisajes de “Depresiones intermontañosas, colinas, alturas y montañas húmedas”; y para la
percepción baja, las áreas correspondientes a paisaje de “Colinas, alturas y
montañas secas”.
Similares resultados se observan en la distribución de los resultados de
percepción de peligros por penetraciones-inundaciones del mar para las unidades de paisajes geográficos del país.
En sentido general, con independencia de los resultados globales que muestra la correlación de las percepciones de los peligros hidrometeorológicos del
sujeto indagado, con respecto a los paisajes geográficos de su entorno de vida,
existe mayor correspondencia de percepción alta hacia los paisajes de “Llanuras medianamente húmedas”.
Con respecto a cómo evalúa las afectaciones el sujeto indagado en una
escala de tres niveles (mucha, regular y poca) a la vivienda, a las cosechas y
animales, a la vida, entre otros aspectos (tabla 2), resulta llamativo el ‘poco’
reconocimiento —y por ende, baja percepción— a las afectaciones que realizan estos peligros, a nivel nacional y en todas las provincias, lo que pudiera
estar relacionado —contradictoriamente— con la elevada conciencia de resguardo ciudadano que acontece en nuestro país (reconocido internacional-

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

67

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

TABLA 2
CUBA. ¿CÓMO EVALÚA LAS AFECTACIONES EN UNA ESCALA DE 1 A 3
(POCA, REGULAR Y MUCHA)? (EN %)

��
$IHFWDFLyQ�D�OD�YLYLHQGD��
D�FRVHFKD�\�DQLPDOHV�
D�ELHQHV�\�HTXLSRV�
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�����
�����

Fuente: Elaborado por el autor según base de datos nacional (EPP, AMA-GNER, 2009-2011) (modificada).

68

mente), como parte de la estrategia de protección de la defensa civil, antes,
durante y después de la ocurrencia de tales fenómenos, que pudiera propiciar
la manifestación excesiva de confianza por parte del o los sujetos o la subjetiva
tendencia individual a minimizar los efectos externos a él. Ejemplo de ello son
los resultados perceptivos con relación a las “afectaciones a la vida” y los hechos de pérdidas humanas que han ocurrido en los últimos eventos acaecidos,
asociados a negligencias cometidas por las propias víctimas, como es el no
permanecer resguardado durante un evento meteorológico extremo. Es de
interés sociocultural el elevado porcentaje de encuestados que se enmarcan en
el grupo de menor percepción.
Según la combinación de variables a través del estadístico tablas cruzadas,
en los resultados que se muestran en la figura 7, por sexo, las mujeres tienen
mayor reconocimiento de las afectaciones, por ejemplo, ‘a la vivienda’ y ‘a la
salud y la vida’, que los hombres; también es mayor en la población adulta
(15-59 años) con instrucción superior. Por ocupación, los trabajadores por
cuenta propia (gestión privada) muestran los menores índices de percepción
en cuanto a la evaluación de las afectaciones (21.3%), y los de mayor percepción, los trabajadores (36.4%). No obstante, es superior (a 36%) la baja percepción en todos los grupos por ocupación. De acuerdo con el grado de instrucción terminado, son relativamente bajos los niveles de percepción (entre
21-40%) en todos los subsistemas de educación (primaria, secundaria, media
superior y superior), resultado muy alejado al esfuerzo institucional y del secTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 7
CUBA. ¿CÓMO EVALÚAN LAS AFECTACIONES POR GRUPOS DE PERCEPCIÓN? (AFECTACIONES A
LAS PERSONAS, SALUD Y VIDA POR SEXO, GRUPO ETARIO, OCUPACIÓN Y NIVEL DE INSTRUCCIÓN)
uo.o

...

...

Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro)” 2009-2011.

tor educacional en la instrucción ciudadana, reflejo de rupturas educativas a
tener en cuenta.
Por otra parte, los encuestados consideran a “la prevención” —en más del
68%— como la mejor opción de protección ante los peligros en todas las escalas de valoración territorial (nacional, regional y provincial). Son significativos los valores de “no sabe” que se registran (25.4%), para las correspondientes acciones educativas que pudieran ser concebidas contextualmente, datos
relevantes para el diseño e implementación de estrategias de comunicación y
educación con enfoque territorial.
Un análisis de correspondencia múltiple, a partir del criterio perceptivo
del sujeto con relación a si considera que tiene las condiciones necesarias para
tomar las medidas adecuadas y disminuir o mitigar los efectos de estos peligros, aporta consideraciones con relación al grado de conocimiento de la vulnerabilidad por parte del sujeto indagado y su correspondencia (asociación)
con relación a la actitud “sugerida o propuesta” para prevenir los efectos negativos de los peligros naturales según sexo, grupo etario y nivel de instrucción vencido.
Las personas que no tienen las condiciones para enfrentar los peligros generalmente se asocian con las del grupo I (percepción alta), que sugieren
medidas de prevención durante y después del peligro, además con la población joven y adulta. En este sentido, el grupo I (percepción alta), que aporta
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

sugerencias antes de la ocurrencia del fenómeno (prevención), se asocia con
el adulto mayor, sexo masculino y nivel de instrucción superior. En ambas
escalas, el grupo II (percepción media) tiene el mayor nivel de asociación para
todo el país.

CONCL
USIONES GENERALES
CONCLUSIONES

70

La caracterización de las percepciones de peligros naturales desde una perspectiva geográfica se ha de establecer con relación a los subsistemas (o unidades ambientales) que comprende con relación al reconocimiento de la identidad de los espacios —contextuales— de re/construcción de la vida cotidiana.
La investigación incorporó la variable geográfica relativa al entorno físico
del ámbito de vida de los entrevistados: posición topográfica (llanura, altura,
montaña), paisaje geográfico y entorno costero; lo que significa la inclusión de
la perspectiva geográfica en el análisis de la percepción de peligros naturales
del sujeto de indagación. Ello contribuye al perfeccionamiento de estos estudios en el país y para el diseño e implementación de estrategias educativas
dirigidas a la formación cultural ambiental ciudadana, el conocimiento geográfico y de las vulnerabilidades asociadas, que coadyuven a la reducción del
riesgo ante los peligros hidrometeorológicos extremos.
En el análisis de tablas de contingencia se evidencian las diferencias territoriales en cuanto a la selección prioridad del peligro (viento, lluvia, mar) por
provincias, que articulan con los acontecimientos hidrometeorológicos (ciclones tropicales y frentes fríos intensos) que acontecen históricamente en las
áreas. Son superiores y proporcionales con los análisis anteriores, en cuanto a
la selección prioritaria de fuertes vientos e intensas lluvias (más de 85%), con
sólo 19% de selección de penetraciones del mar.
Por otra parte, resulta significativo el comportamiento de las personas según su percepción y el grado de conocimiento que poseen, que se expresa a
través de las medidas que adoptan para protegerse (y a su familia), entre otros
modos de actuación, lo que incide en la respuesta colectiva ante la inminencia
u ocurrencia de estos acontecimientos naturales. Las provincias occidentales
(Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas) presentan mayor sentido
de la búsqueda de información junto a medidas de otro tipo, lo que es indicativo de mayor cultura informativa y de prevención. Presentan los mayores
índices de percepción de peligros hidrometeorológicos extremos.
En un análisis de correspondencia por grupo etario, se percibe que la poTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

blación joven se asocia más con el grupo I de percepción (alta), los adultos
con el grupo II (media) y el adulto mayor con el grupo III (baja). Este dato
resulta de interés, dada la paradoja de que a mayor edad disminuye la calidad
perceptiva del sujeto, tendencia que pudiera estar relacionada con la experiencia vivida con estos peligros y el manejo de la subjetividad. Los jóvenes,
con mayor desconocimiento e incertidumbre asociada, unidos al nivel de escolarización general y al impacto social, confieren mejor evaluación en cuanto
a los modos de actuación del ciudadano que contribuyen a aumentar las afectaciones.
Conforme con el diseño e implementación del esquema teórico-metodológico desarrollado, se contribuyó al perfeccionamiento del estudio de percepción de estos peligros del Grupo Nacional de Evaluación de Riesgos de la
Agencia de Medio Ambiente (Cuba), con la propuesta e inclusión —en el
instrumento de indagación nacional— de dos (2) nuevas preguntas relativas a
la dimensión geográfica, aplicadas en el estudio de percepción de La Habana
en 2015 (no estudiada en el ciclo 2009-2011) y para el nuevo estudio (2016),
ya iniciado por la provincia de Santiago de Cuba.
Revelar e incorporar los fundamentos geográficos en el análisis del riesgo
de desastre —como proceso construido social y culturalmente— ha de contribuir a poner de manifiesto las profundas interconexiones entre el entorno
socioeconómico, político, ambiental y cultural, generado en una región o comunidad, por los procesos y los niveles de vulnerabilidad que producen, y con
ello, minimizar la visión fragmentada del mundo de carácter positivista, en
técnico y natural, por un lado, y económico, social y cultural, por otro, que
persiste en el sujeto social.
Se aplica y enriquece el método sicométrico para evaluar la percepción de
la población acerca de los peligros estudiados, al incluirse la percepción sobre
la vulnerabilidad como componente esencial del riesgo de desastre.
En el orden práctico, se revelan los fundamentos (premisas) geográficos
que conforman la racionalidad ambiental, para que supere su carácter disciplinar, y distinga su capacidad operativa, propositiva y utilitaria, como parte
de la cultura humana, en las maneras y modos en que se reproduce socialmente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFIC
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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

71

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�PABLO BAYÓN MARTÍNEZ*

1

La Percepción de Riesgo por Peligros
Hidrometeorológicos Extremos en Cuba:
Mirada desde el Entorno Geográfico
The Perception of Risk of
Extrem Hydrometeorological Hazards in Cuba:
Look from the Geographical Environment

RESUMEN
El artículo está dirigido a revelar la contribución del conocimiento geográfico —como sustento teórico para la comprensión de los subsistemas naturales y sociales— en la percepción de riesgos por peligros naturales en el
contexto local, en particular, los asociados con
fuertes vientos, inundaciones por intensas lluvias y penetraciones del mar, en Cuba. Se aplica y redimensiona una estrategia de indagación inspirada en un diseño de evaluación experimental mixto —que incluye entrevista estructurada a 16,626 individuos—, combinando estrategias cuantitativas y cualitativas de
investigación, desarrollado por el grupo de
expertos de percepción de riesgo por peligros
naturales de la Agencia de Medio Ambiente,
al que pertenece el autor, con la introducción
de la perspectiva geográfica y la inserción de
nuevas dimensiones y variables relacionadas
con el entorno de vida cotidiana del sujeto, lo
que enriquece el resultado inicialmente concebido.

ABSTRACT
This article is a contribution to geographic
knowledge —as theoretical basis to comprehend the natural and social subsystems— in
the perception of risks of environmental dangers in a local context, in particular, those associated to strong winds, floods caused by intense rains and penetration of the sea, in Cuba.
It is applied a strategy inspired in a design of a
mixed experimental evaluation —including a
structured interview carried on 16,626 individuals—, combining quantitative and qualitative research strategies, developed by the
group of experts (the author is part of it) on
perception of risks of environmental dangers
of the Agency for Environment, with the introduction of the geographic perspective and
the addition of new dimensions and variables
related to the environment of daily life of the
subjects, which definitely enrich the expected
results.

Palabras clave: Percepción de riesgo, Riesgo de
peligros naturales, Vulnerabilidad social, Formación cultural ambiental (geográfica).

Keywords: Perception of risk, Risk of environmental dangers, Social vulnerability, Cultural
and environmental formation (geographic).

*
Profesor-Investigador del Grupo de Estudios Medio Ambiente y Sociedad del Instituto de Filosofía, Cuba.
Correo electrónico: bayon@filosofia.cu

Recibido: 2 de noviembre de 2015 / Aceptado: 13 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 53-72

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

53

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

54

La historia social del hombre, productora de conocimientos y tecnologías avanzados hasta límites inimaginables en la modernidad, caracterizada por las relaciones de dominación y depredación de la naturaleza, supuso la visión
dicotómica y opuesta —entre sí— del mundo natural y el social, lo que condicionó la producción de un medio ambiente en permanente destrucción en
tiempo histórico.
El estudio social del riesgo y los desastres asociados a las actividades humanas y/o a cualquier tipo de amenaza natural ha sido de gran importancia
para los científicos sociales, y no sólo para aquellos que se encargan del estudio del comportamiento humano, como los psicólogos o sociólogos, sino también para los de otras disciplinas, como los geógrafos, antropólogos, historiadores, etc.
Peligro y riesgo son categorías de amplia discusión y reconocimiento teórico-práctico que trascienden su visión fragmentada o sesgada, con independencia del contexto de materialización práctica. La comprensión de estos procesos concibe su visión y construcción social asociada al grado de vulnerabilidad
de los grupos/comunidades humanos, en los que se asumen diferentes enfoques, descripción e interpretación conceptual.
La situación problémica que constituyó el punto de partida de la investigación es la comprensión de la actitud que asume la población cubana ante las
amenazas de los peligros hidrometeorológicos extremos que convergen en la
reproducción de su vida cotidiana y su relación con las particularidades geográficas del entorno respectivo, así como el grado de conocimiento de las mismas, lo que incide en la percepción de estos peligros. Estos aspectos matizan
los modos de actuación del sujeto (individual y colectivo) antes, durante y
después de la ocurrencia del fenómeno peligroso objeto de estudio.
En tal sentido, el objetivo previsto estuvo encaminado a revelar la contribución del conocimiento geográfico en la percepción de los riesgos de desastres por peligros naturales, como fenómeno social, en la formación cultural
ambiental y para el desarrollo social sostenible en el contexto cubano.

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OLLO
La transformación y la asimilación de los espacios de la Tierra se han caracterizado —en lo fundamental— por la actuación de fuerzas estructurales que
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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

sistemáticamente degradan y llegan a exceder la capacidad de la naturaleza de
asimilar la producción humana. Ello ha puesto en movimiento una serie impredecible, pero interactiva y expansiva, de fracturas de los sistemas terrestres1 (naturales, sociales, económicos, ambientales, etc.), que se evidencian a
través de los problemas ambientales globales, los que dirimen en el contexto
internacional diferentes visiones de racionalidad que nos hacen comportar
como verdaderos seres irracionales (Mateo, 2012).
La educación es uno de los instrumentos más importantes de adaptación
cultural, proceso que transversalmente involucra a todos los sistemas y redes
sociales que intervienen en el contexto relacional sociedad-naturaleza; es mediador cultural para la asimilación de los espacios en la multiplicidad de escenarios sociopolíticos, socioeconómicos y multiculturales, conducentes a la
comprensión, mitigación o adaptación de las fracturas ecosistémicas caracterizadas por los problemas ambientales, y entre éstos, los desastres, que no son
tan naturales, sino más bien de naturaleza sociocultural.
El riesgo —como fenómeno— acompaña a la sociedad a través de su historia, pero es contemporáneamente que adopta el significado que se le atribuye
de construcción social, de comprensión de las vulnerabilidades del sujeto (individual y colectivo), provocadas por las fracturas sociogeoecológicas generadas por el modo de producción social2 basado en la relación “racionalmente
dominadora” del mundo por la sociedad, con independencia de que el riesgo
siempre la ha acompañado a manera de inseguridades y/o incertidumbres.
Existen múltiples definiciones de peligro (amenaza), vulnerabilidad y riesgo,
la mayoría de ellas formuladas por intereses particulares, profesionales o institucionales. No es objetivo del presente artículo profundizar en la gnoseología de estas categorías. Para los propósitos de la investigación, se consideró la
descripción terminológica relativa a los estudios de peligro, vulnerabilidad y
riesgo de la Agencia de Medio Ambiente de Cuba, concebidos en la Directiva
1
En nuestro ámbito se comprenden y distinguen los sistemas terrestres según las visiones de análisis e
interpretación, tanto de las ciencias naturales, sociales y humanísticas, como: ecosistemas, geosistemas,
sociosistemas, sistemas socioecológicos, sociogeoecológicos, entre otros, que enfatizan en los mismos según
las posturas epistemológicas que se asuman. La ruptura (o fractura) de los flujos de sustancia, energía e
información en el funcionamiento (dinámica) de cualquier sistema terrestre —condicionado por la predominancia de la racionalidad económica sobre la ambiental— matiza los desajustes ambientales globales en
los tiempos actuales.
2
En los tiempos que corren se comprende el impacto socio-histórico de la llamada cultura occidental,
capitalista, con relación a los sistemas naturales y sociales de la Tierra. Hoy predomina como forma social
de producción, neoliberal globalizada, con las consecuencias ambientales ampliamente discutidas en foros
internacionales. No obstante, tampoco hay que olvidar el impacto ambiental del socialismo histórico del
siglo XX, en el que, a pesar de las mayores intenciones de beneficio colectivo, también se reprodujo la visión
dicotómica sociedad-naturaleza, con el consiguiente deterioro del medio ambiente.

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

56

No. 13 y el Glosario de Términos del Estado Mayor Nacional de la Defensa
Civil (Cuba. Consejo de Defensa Nacional, 2010).
El riesgo es un constructo social —Kates (1976), Beck (1998), Lavell y
Argüello (2003), y otros autores— de difícil conceptualización objetiva y
unidimensional, dado que un mismo riesgo o peligro significa cosas distintas
según diferentes personas o contextos y en distintos momentos (Núñez et al.,
2001), lo que conduce al más amplio espectro de alternativas de decisión,
asociado —según Yates y Stone (1992)— a las pérdidas posibles, su significación respectiva y la incertidumbre asociada a las mismas.
La percepción —como acto de naturaleza cognitiva— es estudiada desde
diversos puntos de vista, siendo amplios y diversos las investigaciones y los
autores, con miradas desde las perspectivas psicológica y sociológica, aplicadas en diferentes ámbitos de la vida social.
La experiencia de estudio se suscribe a la dimensión de la percepción de
riesgo por peligro natural, desde la interacción compleja entre las categorías
de espacio natural, espacio económico y de hábitat, espacio social y espacio
cultural, de los sujetos sociales (individual y colectivo), en torno a los peligros
naturales contextualmente, en nuestro caso Cuba.
Dada la dimensión social de la especie humana, sus percepciones tienen
carácter histórico (Bello y Casales, 2005, p. 187), pues representan —como
proceso— un aprendizaje social en relación al “lugar” que ocupa el individuo
en el sistema de relaciones sociales en que se desarrolla vinculado con el espacio (territorio) concebido como hábitat. Por otra parte, se expresa en la racionalidad, dada en la categorización del objeto percibido y la designación del
mismo por medio de la palabra, lo que adquiere especial importancia para el
proceso de gestión y comunicación de riesgos en el más amplio sentido.
La geografía (de la percepción) y el estudio del subjetivismo han puesto de
manifiesto que el “imaginario territorial” tiene gran importancia en el comportamiento espacial del ser humano; en la territorialidad donde existe cada “ser”
3

Aprobada por el presidente del Consejo de Defensa Nacional. Dirigida a la planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre. Entre los aspectos que establece se encuentran: la aprobación del estudio de “apreciación de los peligros de desastres en Cuba”; las decisiones para enfrentar
situaciones de desastres y los planes de reducción de desastres, en las diferentes instancias, de acuerdo con
la “idea general para organizar el proceso de reducción de desastres en el país”; la integración de la planificación del ciclo de reducción de desastres al proceso de elaboración del plan económico y social del país, a
los diferentes niveles; los “parámetros y plazos para el establecimiento de las fases ante las diferentes situaciones de desastres”; y, el cumplimiento por los organismos y órganos del Estado, las entidades económicas
y las instituciones sociales para cada fase y tipo de desastre, las “principales medidas generales para la
protección de la población y la economía en el ciclo de reducción de desastres” (Cuba. Consejo de Defensa
Nacional, 2010).

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

(humano), configuradora de espacios comunes, de relaciones múltiples, dados por mediación de sus símbolos, sentidos y significados, reguladores de sus
prácticas sociales.
Conesa y Calvo (2003) mencionan que el riesgo tiene una dimensión espacial porque se presenta en un territorio determinado, y es justo el análisis
espacial la clave del trabajo del geógrafo. La vocación de cartografiar los espacios y el tipo de riesgo que amenaza al “lugar” desde la visión sistémica de los
condicionantes naturales y sociales contextualmente, permite elaborar políticas de gestión basadas sobre todo dentro del concepto de “riesgo aceptable”.

CUBA: ES
TRA
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CEPCIÓN
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TRATEGIA
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PERCEPCIÓN
OS HIDR
OMETEOR
OLÓGICOS EXTREMOS
PELIGROS
HIDROMETEOR
OMETEOROLÓGICOS
DE RIESGO POR PELIGR
La República de Cuba limita al norte con las aguas del Golfo de México, el
Estrecho de la Florida y el Canal Viejo de Bahamas; al sur es bañada por el
Mar Caribe; al este, por el Canal de los Vientos, que la separa de Haití; y por el
oeste limita con el estrecho de Yucatán. Posee una gran diversidad paisajística
y ecológica y una relativa riqueza en determinados recursos naturales con
respecto al resto de las islas de la región del Caribe.
Entre los efectos de los peligros naturales que más afectan al país y a toda
la población, están los asociados a los huracanes tropicales y a los sistemas
frontales, que producen fuertes vientos e inundaciones por intensas lluvias y/
o por penetraciones del mar. Los nuevos enfoques en el tratamiento de los
peligros de origen natural incorporan la dimensión social como un componente significativo para la gestión de riesgo.
La metodología utilizada combina la intervinculación metodológica y teórica de las perspectivas de análisis provenientes de la geografía, la filosofía de
la ciencia, los estudios en ciencia, tecnología y sociedad, así como los estudios
de percepción y comunicación del riesgo en los marcos del desarrollo local
sostenible. En particular, los estudios de percepción de peligro (fuertes vientos, inundaciones por intensas lluvias y/o penetraciones del mar) del Grupo
Nacional de Evaluación de Riesgos (López-Calleja, Núñez y Godefoy, 2013a)
de la Agencia de Medio Ambiente —AMA— (2009-2011), a partir de entrevista estructurada a 16,626 individuos4 de todo el país. El estudio realizado se
4
La encuesta —con esta visión social— se aplicó en todas las provincias del país, exceptuando la provincia
de La Habana, con una muestra representativa para las provincias, los municipios y los consejos populares.

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

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inserta en una investigación descriptiva de corte interpretativo y desarrolla
una metodología de análisis cualitativo con la utilización de elementos de la
metodología cuantitativa.
Se construyeron varias escalas de acuerdo con la asignación de puntos a
las variables indagadas, diferenciándose tres grupos de percepción según el
nivel de elaboración de las percepciones ambientales, de la conciencia del peligro y las maneras de enfrentarlo —el grupo I (alta); el grupo II (media), que
concierne a la percepción cercana a la realidad, pero insuficiente; y el grupo III
(baja), que tiene una percepción errónea o nula del peligro y las maneras de
enfrentarlo—, conforme con el instrumento de indagación aplicado por López-Calleja, Núñez y Godefoy (2013b, anexo 1).
Estos grupos constituyeron variables independientes que se cruzaron en
tablas de contingencia con variables sociodemográficas, que, unidas con el
análisis de correspondencias simple y múltiple, coadyuvaron a evaluar simultáneamente la relación de diversas variables en conjunto y su relación entre sí,
permitiendo la caracterización de la percepción en la población. Los datos
fueron procesados a través del programa computarizado (estadístico) Statistic
Package Social Sciences (IBM-SPSS, versión 22).
En el estudio de referencia, la perspectiva geográfica no fue incluida —al
menos— de manera implícita. La investigación desarrollada —por el autor—
incorpora la dimensión física (variable geográfica) del entorno de vida del
entrevistado: posición topográfica (llanura, altura, montaña), paisaje geográfico y entorno costero, lo que aporta a la comprensión del contexto de vida del
sujeto y del grado de conocimiento de su vulnerabilidad ante el peligro natural
de estudio, y contribuye a la concepción de criterios para el despliegue de
acciones educativas dirigidas a la formación cultural ciudadana para la reducción de riesgo ante los peligros hidrometeorológicos que les afectan y en sus
modos de actuación cotidiano.
Siguiendo la pauta investigativa universal —de lo general a lo particular—, se
correlacionan los resultados de percepción de peligro a escala país, región,
provincia y municipio de estudio. Se concibió el análisis de la dimensión geográfica inferida en el instrumento aplicado por la AMA,5 así como la propues5

El instrumento que se aplicó concibió la indagación en torno a las siguientes direcciones: identificación del
peligro que más afecta al sujeto; reconocimiento de la causa principal de las afectaciones; grado de conocimiento de la historia ambiental local relacionado con los fenómenos objeto de estudio; vías de conocimiento
y de preparación para el enfrentamiento al peligro; actuaciones de las personas que potenciaron las consecuencias negativas al impacto del fenómeno hidrometeorológico; evaluación de la amenaza; grado de preparación individual ante el peligro, entre otras.

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 1
ESQUEMA GENERAL DE INDAGACIÓN (SIMPLIFICADO)
Dimensiones/percepciones

1

Rasgos sociodemo•
gráficos

2

Principales actores

3

Manejo/gestión de
peligros

4

Rasgos percepcio•
nes/peligros

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Grupo/percepciones

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(Análisis de correspondencia simples y múltiples)

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CUBA
Oriente-CentroOccidente

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• Lluvia
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Por tipo seglln
Nuevo Atlas
Nacional, Cuba

Sexo-edad-instrucción
Urbano-rural
Actor-decisor
Directivo-trabaj .estudiante .

'-------~
Fuente: Elaborado por el autor.

ta de nuevas dimensiones y variables (del autor), complementándolos conforme al esquema metodológico que se describe en la figura 1.
En este artículo sólo se exponen los aspectos generales a escala nacional
referidos a algunas de las dimensiones indagadas, las que ofrecen pautas de
partida para el diseño de estrategias educativas para la reducción de vulnerabilidades perceptivas con relación a los peligros hidrometeorológicos que afectan al archipiélago cubano.

RESUL
TADOS GENERALES
RESULT
El comportamiento de las percepciones por peligros hidrometeorológicos (extremos) en Cuba está directamente relacionado con la frecuencia de ocurrencia de estos eventos a lo largo de la historia, con mayor repercusión hacia las
regiones occidental y central. Los resultados generales de percepción total
para todo el país registran datos —relativamente altos— de índices de “media” y “baja” percepción cercanos a 50% del total, que, a criterio del autor,
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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

revelan insuficiencias en la cultura geográfica,6 por demás ambiental, que incide en la gestión de los riesgos y en las medidas para protegerse que adopta la
población según grupo de percepción.
Las provincias occidentales —excepto Matanzas— presentan mayores niveles de percepción de peligros hidrometeorológicos, lo que guarda relación
con la mayor frecuencia de eventos en tiempo histórico, en particular en los últimos 10 años (2001-2011). Puntualmente, como puede observarse en la tabla 1,
las provincias Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque e Isla de la Juventud tienen los
mejores índices de percepción de peligros, aunque difieren en cuanto al tipo.
Una valoración integral de los tres peligros (viento-lluvia-mar) comprueba que
espacialmente los territorios con mayores insuficiencias perceptivas se ubican
hacia el oriente del país, como puede observarse en el mapa (figura 2).
TABLA 1
CUBA: DESCRIPCIÓN DE PERCEPCIÓN DE PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS POR
PROVINCIAS (%)
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Fuente: Elaborada por el autor. Base de Datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011 (modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núñez et al., 2013a).

6

Maya (1996) se refiere a la “cultura”, entre otras acepciones, como un mecanismo básico de adaptación
a la naturaleza que combina herramientas, formas de organización social y de construcción simbólicas. La
educación es uno de los instrumentos más importantes de adaptación cultural, teniendo así un significativo
lugar en la consecución del futuro. La “cultura geográfica” se integra al ser humano en su actuación cotidiana como ente individual y colectivo en torno al espacio, paisaje o territorio que habita, lo que es premisa
para la sostenibilidad de los sistemas terrestres. En el caso que nos ocupa, se refiere al individuo y sus modos
de actuación social cotidiano, el conocimiento del peligro que concierne a su ambiente de vida, de su
vulnerabilidad, todo lo cual incide en su comportamiento antes, durante y después de la ocurrencia del
peligro (de estudio).

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 2
PERCEPCIÓN GENERAL DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS
(2009-2011)

.......

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-

Media

□ No estudiada

~Pallloa.,CinManlMz.
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Un aspecto importante para la elaboración de planes de manejo ante los
peligros naturales es la consideración de las apreciaciones de la población acerca
de la “causa principal” de las afectaciones que producen estos fenómenos en
la naturaleza y a las poblaciones humanas, pues regulan el comportamiento
del individuo antes, durante y después del impacto del peligro, a partir de su
subjetividad.
En la encuesta nacional (base de datos-AMA) se sitúa a la “causa natural”
en primer lugar (76.5%), lo que puede considerarse como tendencia a minimizar la importancia de la responsabilidad de las personas (actor-gestor/social) en la incidencia de los efectos negativos de estos peligros. En la figura 3
es observable la diferenciación hacia el interior del país, donde se distinguen
las provincias de Ciego de Ávila (30.9%), Granma (15.1%) y Las Tunas
(14.9%), por situar el mayor por ciento en la causa antrópica, lo que es consustancial con la perspectiva más general de construcción social de los peligros. En general, son resultados que reflejan la debilidad en la percepción del
sujeto como parte de la “solución” —directa o indirecta— del riesgo. Resulta
llamativa la visión “sobrenatural” de los entrevistados. Estos datos se concenTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

61

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 3
CUBA: PERCEPCIÓN DE PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS (CAUSA PRINCIPAL DE LAS
AFECTACIONES EN %)
7,5

6,1

11,1

4,7

11,2

,5

8,4

4,8

7,0

1.2,0

10,8

5,

13,0

14,4

12,5

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2,

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1,

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Natural

2,

3,

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1,

5,1

9,

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Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011. (Modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núnez et al., 2013a)

62

tran hacia las zonas rurales y de precariedad en las condiciones de vida de las
poblaciones, que condicionan mayores grados de incertidumbre, coincidentes con provincias de la región oriental del país (Las Tunas, Granma, Santiago
de Cuba y Guantánamo), y en menor medida hacia las provincias centrales.
Es llamativo el comportamiento de las personas según su percepción y el
grado de conocimiento que poseen, que se expresa a través de las medidas que
adoptan para protegerse (y a su familia), entre otros modos de actuación, lo
que incide en la respuesta colectiva ante la inminencia u ocurrencia de estos
acontecimientos naturales.
El criterio de expertos que concibió el estudio, consideró “buscar información” la principal acción del sujeto para protegerse, entre otros elementos. En
el país, más del 13% no escoge medida alguna para protegerse y el 47.4% se
mantiene al margen de estar informado, aunque sí adopta algunas otras medidas de protección (vivienda, alimentos, etc.).
Las provincias occidentales (Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas) presentan mayor sentido de búsqueda de información junto a medidas de otro tipo, lo que es indicativo de mayor cultura informativa y de prevención (figura 4). Como puede observarse, las provincias —centrales y
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 4
CUBA: MEDIDAS PARA PROTEGERSE DEL PELIGRO
100%
12,2

90%

13,0

8,0

11,3
20.8

16,8

8,5

16,2

22,3

13,4

15,4

29,7

80%

37.3

70%

:18.3

2.8

60%

62,0

39.0

52,7

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57.11

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■ G-11 :

Elige 2 medidas

Gran. StgoC. Gtmo.

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G-111 : No sabe. No responde

Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro” 2009-2011. (Modif.) (Grupo PVR; GNER-AMA) (LópezCalleja, Núnez et al., 2013a)

orientales— muestran resultados nada halagüeños con relación a las medidas
de protección que adopta el sujeto para protegerse, que sustenta los resultados de
“media” a “baja” percepción general, como se observa en el mapa (figura 2).
El autor considera que este resultado advierte del necesario perfeccionamiento de la labor educativa y del incremento de la cultura geográfica —por
demás ambiental— en todos los niveles de la vida social, potenciando la contextualización del conocimiento geográfico a escala local, así como el fortalecimiento de la escuela como ente cultural, familiar y comunitario, de mayor
trascendencia territorial local (Bayón, 2009, p. 14).
Los datos que aporta la encuesta de percepción y peligros referida revelan
criterios perceptivos con relación a las “actuaciones de las personas”,7 que, en
opinión de los entrevistados, contribuyeron a aumentar las afectaciones que
se produjeron, por el impacto de los fenómenos meteorológicos por ellos conocidos. En sentido general, en el país el 16.6% reconoce cabalmente las actuaciones negativas (3 o más), lo que representa el grupo I de percepción
(alta). El 42.3% corresponde al grupo II (media), que sólo identifican dos
actuaciones negativas, y el 41.1%, representa al grupo III (percepción baja),
los encuestados que sólo seleccionan una o ninguna actuación.
7
De acuerdo con el instrumento de indagación que se aplicó, “las actuaciones de las personas que contribuyeron a aumentar las afectaciones que se produjeron”, se corresponden a: no brindan o reciben información
adecuada; no cumplen con las medidas orientadas teniendo condiciones para hacerlo; no valoran el peligro; no
saben cómo actuar; y, no prestan ayuda.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

63

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

Estos resultados —a criterio del autor— advierten acerca de la necesaria
prioridad en la gestión educativa institucional y popular dada por el potencial
de riesgo —de partida— para el sujeto y de probable afectación ciudadana.
Los condicionantes (asumidos como referente más general de patrón cognoscitivo de los sujetos) —a escala país y por regiones— fueron los relacionados con el ‘no cumplir con las medidas orientadas’ (66.1%) y con que ‘no valoran
el peligro’ convenientemente (58.6%). En la región occidental se registran los
mayores valores, lo que se corresponde con la mayor frecuencia de ocurrencia
e impactos de estos eventos en tiempo histórico.

LA PER
CEPCIÓN DE PELIGR
O Y EL ENTORNO GEOGRÁFICO
PERCEPCIÓN
PELIGRO
DEL SUJETO

64

Todas las regiones —en más del 80%— reconocen los peligros asociados con
el viento y las inundaciones por intensas lluvias como los de mayor prioridad.
Aunque las penetraciones del mar tienen índices más discretos, puntualmente
son superiores en aquellos municipios con poblaciones costeras expuestas (Bahía Honda, San Nicolás de Bari, Güines, Melena del Sur, Batabanó, Cárdenas,
Caibarién, Palmira, Cumanayagua, Nuevitas, Guamá, Baracoa, entre otros).
Con relación al relieve, son las llanuras el tipo de relieve predominante
(80.6%) de los municipios del país; 15% de los municipios de Cuba pueden
considerarse “altos” y sólo 4.4% constituyen municipios predominantemente
de montaña.
En el país predominan las costas bajas y acumulativas con alrededor de 5.2%
de su superficie ocupada por zonas bajas y pantanosas. Todas las provincias
tienen costas. El 65% de los municipios acceden directamente al mar, lo que
los hace vulnerables al peligro respectivo, estando identificados los sectores
costeros y los asentamientos más afectados por estos eventos (Planos, Vega y
Guevara, 2013, p. 80).
En el análisis de la percepción del peligro (mar) de acuerdo con el grado
de inundación que los afecta8 (Mitrani et al., 2011, citado por Planos, Vega y
Guevara, 2013, p. 80), se revela que persisten bajos niveles perceptivos en la
población sujeta a tales amenazas, con valores próximos o inferiores al 50%.
8

Salvo el tramo costero aledaño al Golfo de Casilda-Cazones, el sur de las provincias orientales (Cabo
Cruz-Punta de Maisí) y el comprendido entre Punta Maternillos y Gibara, en todo el perímetro costero
cubano el peligro por inundaciones es de moderado a alto, siendo muy alto en el Golfo de Batabanó, en el
tramo Cabo Cruz-Punta María Aguilar y en el litoral de La Habana.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

Es significativo el resultado en las poblaciones que habitan en sectores de grado de inundación costera “alto” —de sólo 50.9%—, correspondiente al nivel
de alta percepción, lo que ha de inspirar acciones educativas de protección
civil en todas las escalas de actuación social.
Las poblaciones que viven en áreas (municipios) con predominio de relieve llano y montañoso ofrecen las mayores percepciones (porcentajes) de peligro por fuertes vientos para el grupo I (alta percepción), con 53.6% y 51.6%,
respectivamente, siendo mayores las percepciones de los grupo II y III, para
los municipios altos (56.9%).
El análisis de correspondencia nos permite evaluar al unísono la relación
entre diversas variables, la asociación y su espacialidad. Con relación al peligro por intensos vientos, se observa mayor asociación de la alta percepción en
los entrevistados que viven en municipios predominantemente llanos; percepción media en los pobladores que viven en zonas altas; y percepción baja
en los que habitan en sectores montañosos (figura 5).

FIGURA 5
CUBA: PERCEPCIÓN TOTAL DE PERCEPCIÓN DE PELIGRO POR FUERTES VIENTOS, ESCALA 1
(CORRESPONDENCIA CON MUNICIPIOS SEGÚN RELIEVE PREDOMINANTE)

65
02

br~ o ~'liento (atta )
0,0-

lanura (0-20Cl msnm)

o

montaña (+ 501 msnm)
CI
Grupo ll~vienlo
CJ (baja)

Leyenda

ESCALA 1-Grupo
CJ r,ercepción· 1 talla); 11
media), 111 (ba¡a).
altura (20 1-500 snn)
O Relieve predominante
Grupo 11-.,ento (media)

0

[J

-02

-0.4-0.JL----_-,or2----70.or-------,o,2i:-----:io.•
.4

Fuente: Elaborada por el autor (B. Datos-AMA, 2011; modificada).

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

66

Con respecto al nivel de percepción de peligro de inundaciones por intensas lluvias, el análisis de correspondencia refleja mayor afinidad entre la “percepción alta” (grupo I) en los municipios predominantemente de relieve de
alturas (201-500 msnm), y a continuación se asocian los resultados con los de
los municipios llanos (0-200 msnm), pertenecientes al grupo II de percepción
(media), lo que articula con el mayor grado de relacionamiento del sujeto con
las condiciones geográficas de su entorno de vida cotidiana, en relación con la
ubicación de las poblaciones en los cursos inferiores o medios de las cuencas
fluviales y a posibles eventos históricos de inundaciones en la memoria colectiva de las comunidades.9
En Cuba, los tipos de paisajes predominantes son los de llanuras, distinguiéndose los Paisajes de llanuras medianamente ‘húmedas’ y las ‘secas y medianamente secas’; Paisajes de colinas, alturas y montañas secas; y los Paisajes
de depresiones intermontañosas, colinas, alturas y montañas bajas húmedas.
El análisis de “percepción total” para cada uno de los peligros de estudio
por unidades de paisaje geográfico refleja comportamientos perceptivos de
interés. En relación con los peligros por intensas lluvias, los mayores índices
de percepción alta se concentran en los paisajes de “Llanuras secas y medianamente secas” y “Llanuras medianamente húmedas”, con 59.8% y 51.9%,
respectivamente. Le siguen los paisajes de “Depresiones intermontañosas,
colinas, alturas y montañas bajas húmedas” (46.3%).
En un análisis de correspondencia simple —según los paisajes—, la mayor
asociación con la percepción alta ocurre con los entrevistados que viven en los
paisajes de “llanuras medianamente húmedas”, y la baja percepción hacia los
paisajes de “colinas, alturas y montañas secas” (figura 6). Este resultado ofrece datos de interés para la proyección de planes de manejo territorial y de
acciones educativas, dirigidas a la formación cultural de las poblaciones que
habitan estos espacios conforme a las dinámicas geosistémicas respectivas.
Con relación a la percepción de peligro de intensos vientos por paisaje, se
manifiestan similares resultados a los descritos en el anterior peligro (lluvia),
con mayores resultados perceptivos (61.1%) para los entrevistados que viven
en los paisajes de “Llanuras secas y medianamente secas” y las “medianamente húmedas” (54.3%), pero en este caso el análisis de correspondencia muestra mayores relaciones de atracción de percepción alta en los paisajes de lla9

En el instrumento de indagación (encuesta) se recoge información sobre sucesos históricos de eventos
hidrometeorológicos extremos que conoce —directa o indirectamente— el sujeto.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 6
CUBA: PERCEPCIÓN TOTAL DE PELIGRO DE INUNDACIONES POR INTENSAS LLUVIAS.
(CORRESPONDENCIA SEGÚN PAISAJE GEOGRÁFICO/MUNICIPIOS)
0,4-,-- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

0,2-

*

Percepción baja

.

Llanuras secas y med

V

V , Alturas y M
Colinas

Percepci. alta * iiue~;;p ción total de
T Paisaje predominante

0 ,0-

Depresiones intermon

•

Llanuras medianament

V

Perc. ci ón media

-0,2-

-0,4 + - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - &lt;
-0 ,4

-0 ,2

0,0

0 ,2

0,4

Fuente: Elaborada por el autor (B. Datos-AMA, 2011; modificada).

nuras medianamente húmedas; la percepción media para los paisajes de “Depresiones intermontañosas, colinas, alturas y montañas húmedas”; y para la
percepción baja, las áreas correspondientes a paisaje de “Colinas, alturas y
montañas secas”.
Similares resultados se observan en la distribución de los resultados de
percepción de peligros por penetraciones-inundaciones del mar para las unidades de paisajes geográficos del país.
En sentido general, con independencia de los resultados globales que muestra la correlación de las percepciones de los peligros hidrometeorológicos del
sujeto indagado, con respecto a los paisajes geográficos de su entorno de vida,
existe mayor correspondencia de percepción alta hacia los paisajes de “Llanuras medianamente húmedas”.
Con respecto a cómo evalúa las afectaciones el sujeto indagado en una
escala de tres niveles (mucha, regular y poca) a la vivienda, a las cosechas y
animales, a la vida, entre otros aspectos (tabla 2), resulta llamativo el ‘poco’
reconocimiento —y por ende, baja percepción— a las afectaciones que realizan estos peligros, a nivel nacional y en todas las provincias, lo que pudiera
estar relacionado —contradictoriamente— con la elevada conciencia de resguardo ciudadano que acontece en nuestro país (reconocido internacional-

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

67

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

TABLA 2
CUBA. ¿CÓMO EVALÚA LAS AFECTACIONES EN UNA ESCALA DE 1 A 3
(POCA, REGULAR Y MUCHA)? (EN %)

��
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D�FRVHFKD�\�DQLPDOHV�
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Fuente: Elaborado por el autor según base de datos nacional (EPP, AMA-GNER, 2009-2011) (modificada).

68

mente), como parte de la estrategia de protección de la defensa civil, antes,
durante y después de la ocurrencia de tales fenómenos, que pudiera propiciar
la manifestación excesiva de confianza por parte del o los sujetos o la subjetiva
tendencia individual a minimizar los efectos externos a él. Ejemplo de ello son
los resultados perceptivos con relación a las “afectaciones a la vida” y los hechos de pérdidas humanas que han ocurrido en los últimos eventos acaecidos,
asociados a negligencias cometidas por las propias víctimas, como es el no
permanecer resguardado durante un evento meteorológico extremo. Es de
interés sociocultural el elevado porcentaje de encuestados que se enmarcan en
el grupo de menor percepción.
Según la combinación de variables a través del estadístico tablas cruzadas,
en los resultados que se muestran en la figura 7, por sexo, las mujeres tienen
mayor reconocimiento de las afectaciones, por ejemplo, ‘a la vivienda’ y ‘a la
salud y la vida’, que los hombres; también es mayor en la población adulta
(15-59 años) con instrucción superior. Por ocupación, los trabajadores por
cuenta propia (gestión privada) muestran los menores índices de percepción
en cuanto a la evaluación de las afectaciones (21.3%), y los de mayor percepción, los trabajadores (36.4%). No obstante, es superior (a 36%) la baja percepción en todos los grupos por ocupación. De acuerdo con el grado de instrucción terminado, son relativamente bajos los niveles de percepción (entre
21-40%) en todos los subsistemas de educación (primaria, secundaria, media
superior y superior), resultado muy alejado al esfuerzo institucional y del secTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

FIGURA 7
CUBA. ¿CÓMO EVALÚAN LAS AFECTACIONES POR GRUPOS DE PERCEPCIÓN? (AFECTACIONES A
LAS PERSONAS, SALUD Y VIDA POR SEXO, GRUPO ETARIO, OCUPACIÓN Y NIVEL DE INSTRUCCIÓN)
uo.o

...

...

Fuente: Elaborada por el autor. Base de datos “Estudio de percepción/peligro)” 2009-2011.

tor educacional en la instrucción ciudadana, reflejo de rupturas educativas a
tener en cuenta.
Por otra parte, los encuestados consideran a “la prevención” —en más del
68%— como la mejor opción de protección ante los peligros en todas las escalas de valoración territorial (nacional, regional y provincial). Son significativos los valores de “no sabe” que se registran (25.4%), para las correspondientes acciones educativas que pudieran ser concebidas contextualmente, datos
relevantes para el diseño e implementación de estrategias de comunicación y
educación con enfoque territorial.
Un análisis de correspondencia múltiple, a partir del criterio perceptivo
del sujeto con relación a si considera que tiene las condiciones necesarias para
tomar las medidas adecuadas y disminuir o mitigar los efectos de estos peligros, aporta consideraciones con relación al grado de conocimiento de la vulnerabilidad por parte del sujeto indagado y su correspondencia (asociación)
con relación a la actitud “sugerida o propuesta” para prevenir los efectos negativos de los peligros naturales según sexo, grupo etario y nivel de instrucción vencido.
Las personas que no tienen las condiciones para enfrentar los peligros generalmente se asocian con las del grupo I (percepción alta), que sugieren
medidas de prevención durante y después del peligro, además con la población joven y adulta. En este sentido, el grupo I (percepción alta), que aporta
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

sugerencias antes de la ocurrencia del fenómeno (prevención), se asocia con
el adulto mayor, sexo masculino y nivel de instrucción superior. En ambas
escalas, el grupo II (percepción media) tiene el mayor nivel de asociación para
todo el país.

CONCL
USIONES GENERALES
CONCLUSIONES

70

La caracterización de las percepciones de peligros naturales desde una perspectiva geográfica se ha de establecer con relación a los subsistemas (o unidades ambientales) que comprende con relación al reconocimiento de la identidad de los espacios —contextuales— de re/construcción de la vida cotidiana.
La investigación incorporó la variable geográfica relativa al entorno físico
del ámbito de vida de los entrevistados: posición topográfica (llanura, altura,
montaña), paisaje geográfico y entorno costero; lo que significa la inclusión de
la perspectiva geográfica en el análisis de la percepción de peligros naturales
del sujeto de indagación. Ello contribuye al perfeccionamiento de estos estudios en el país y para el diseño e implementación de estrategias educativas
dirigidas a la formación cultural ambiental ciudadana, el conocimiento geográfico y de las vulnerabilidades asociadas, que coadyuven a la reducción del
riesgo ante los peligros hidrometeorológicos extremos.
En el análisis de tablas de contingencia se evidencian las diferencias territoriales en cuanto a la selección prioridad del peligro (viento, lluvia, mar) por
provincias, que articulan con los acontecimientos hidrometeorológicos (ciclones tropicales y frentes fríos intensos) que acontecen históricamente en las
áreas. Son superiores y proporcionales con los análisis anteriores, en cuanto a
la selección prioritaria de fuertes vientos e intensas lluvias (más de 85%), con
sólo 19% de selección de penetraciones del mar.
Por otra parte, resulta significativo el comportamiento de las personas según su percepción y el grado de conocimiento que poseen, que se expresa a
través de las medidas que adoptan para protegerse (y a su familia), entre otros
modos de actuación, lo que incide en la respuesta colectiva ante la inminencia
u ocurrencia de estos acontecimientos naturales. Las provincias occidentales
(Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas) presentan mayor sentido
de la búsqueda de información junto a medidas de otro tipo, lo que es indicativo de mayor cultura informativa y de prevención. Presentan los mayores
índices de percepción de peligros hidrometeorológicos extremos.
En un análisis de correspondencia por grupo etario, se percibe que la poTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

blación joven se asocia más con el grupo I de percepción (alta), los adultos
con el grupo II (media) y el adulto mayor con el grupo III (baja). Este dato
resulta de interés, dada la paradoja de que a mayor edad disminuye la calidad
perceptiva del sujeto, tendencia que pudiera estar relacionada con la experiencia vivida con estos peligros y el manejo de la subjetividad. Los jóvenes,
con mayor desconocimiento e incertidumbre asociada, unidos al nivel de escolarización general y al impacto social, confieren mejor evaluación en cuanto
a los modos de actuación del ciudadano que contribuyen a aumentar las afectaciones.
Conforme con el diseño e implementación del esquema teórico-metodológico desarrollado, se contribuyó al perfeccionamiento del estudio de percepción de estos peligros del Grupo Nacional de Evaluación de Riesgos de la
Agencia de Medio Ambiente (Cuba), con la propuesta e inclusión —en el
instrumento de indagación nacional— de dos (2) nuevas preguntas relativas a
la dimensión geográfica, aplicadas en el estudio de percepción de La Habana
en 2015 (no estudiada en el ciclo 2009-2011) y para el nuevo estudio (2016),
ya iniciado por la provincia de Santiago de Cuba.
Revelar e incorporar los fundamentos geográficos en el análisis del riesgo
de desastre —como proceso construido social y culturalmente— ha de contribuir a poner de manifiesto las profundas interconexiones entre el entorno
socioeconómico, político, ambiental y cultural, generado en una región o comunidad, por los procesos y los niveles de vulnerabilidad que producen, y con
ello, minimizar la visión fragmentada del mundo de carácter positivista, en
técnico y natural, por un lado, y económico, social y cultural, por otro, que
persiste en el sujeto social.
Se aplica y enriquece el método sicométrico para evaluar la percepción de
la población acerca de los peligros estudiados, al incluirse la percepción sobre
la vulnerabilidad como componente esencial del riesgo de desastre.
En el orden práctico, se revelan los fundamentos (premisas) geográficos
que conforman la racionalidad ambiental, para que supere su carácter disciplinar, y distinga su capacidad operativa, propositiva y utilitaria, como parte
de la cultura humana, en las maneras y modos en que se reproduce socialmente.

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71

�LA PERCEPCIÓN DE RIESGO POR PELIGROS HIDROMETEOROLÓGICOS EXTREMOS EN CUBA

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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LAURA ODILA BELLO BENAVIDES*
GERARDO ALATORRE FRENK**
ÉDGAR J. GONZÁLEZ-GAUDIANO***

1

Representaciones Sociales sobre Cambio
Climático. Un Acercamiento a sus
Procesos de Construcción
Social Representations on Climate Change.
An Approach to its Construction Processes
RESUMEN
El artículo expone los hallazgos de una investigación acerca de las representaciones sociales (RS) sobre cambio climático (CC) de estudiantes de bachillerato tecnológico, realizada en dos escuelas del estado de Veracruz,
México, entre 2014 y 2015. El propósito fue
analizar los procesos que las conforman y formular una tipología acerca de éstas. La metodología fue de corte cualitativo con técnicas
mixtas, y enfoque procesual. Los hallazgos
revelan la construcción de diversos tipos de
RS de los estudiantes. En la mayoría de los
casos reconocen la influencia antrópica en el
CC y las afectaciones en el medio natural.

ABSTRACT
The ar ticle presents the results of an
investigation about social representations (SR)
about climate change (CC) of technical high
school students, carried out in two schools in
Veracruz, Mexico, between 2014 and 2015.
The purpose was to analyze the processes that
form SR and formulate a typology about them.
The methodology was qualitative with mixed
techniques, from a procedural angle. The
results reveal the construction of various types
of SR in students. In most cases they recognize
the anthropogenic influence on the CC and
the effects on the environment.

Palabras clave: Representaciones sociales, Cambio climático, Educación ambiental, Bachillerato.

Keywords: Social representations, Climate
change, Environmental education, High school.

*
Maestra en Investigación Educativa. Docente investigadora de la Dirección General de Educación Media Superior
(DGETI). Correo electrónico: laura_bello310@hotmail.com
**
Doctor en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Investigador y docente en el
Instituto de Investigaciones en Educación, en el área de educación para la sustentabilidad. Correo electrónico:
geralatorre@gmail.com
***
Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Director del Instituto de Investigaciones en Educación de la
Universidad Veracruzana. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Nivel 3; de la Academia
Mexicana de Ciencias, y miembro fundador de la Academia Nacional de Educación Ambiental. Correo electrónico:
egonzalezgaudiano@gmail.com

Recibido: 8 de febrero de 2016 / Aceptado: 30 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 73-92

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

73

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

74

El término cambio climático (CC) es un concepto relativamente nuevo; la
definición internacionalmente utilizada es la proporcionada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre CC, asumida como “un cambio en
el clima, atribuible directa o indirectamente a la actividad humana, que altera
la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad climática
natural observada durante periodos de tiempo comparables” (Naciones Unidas, 1992, p. 6). Además de los problemas ambientales que de éste derivan,
existe una serie de repercusiones en ámbitos como la salud, la alimentación y
el acceso al agua, principalmente. Así lo demuestran múltiples investigaciones
en relación con la dimensión fisicoquímica y los posibles escenarios futuros,
encabezadas por el Panel Intergubernamental sobre CC (IPCC). El V Informe de este organismo afirma que “el calentamiento en el sistema climático es
inequívoco [...] La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de
nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado” (IPCC, 2013, p. 4). No
hay resquicio de duda respecto al carácter antrópico del CC.
También recomienda el IPCC investigar la actitud y posición de la población frente al CC, a fin de formular estrategias educativas y de comunicación
apropiadas (IPCC, 2013). En este sentido, las investigaciones realizadas acerca de la dimensión social del CC revelan que la sociedad en general lo percibe
de una manera lejana, con pocas y distantes afectaciones a sus vidas, además
de verse con un reducido margen de acción para contribuir a su solución, pese
a estar presente en su imaginario (González-Gaudiano y Maldonado, 2013;
Urbina, 2012; Meira, 2006 y 2009).
Es por ello que merecen conocerse con más detalle las fuentes de información de los estudiantes y su relación con los procesos que dan significado a sus
ideas, prácticas y actitudes, y que forman parte del pensamiento de sentido
común. Pues son los estudiantes los depositarios de la información que circula
respecto al CC y también de las medidas de mitigación y adaptación acordadas por los organismos internacionales y por cada país. De ahí que en tanto el
CC no sea socialmente percibido y asumido como un problema, terminará
siendo socialmente irrelevante para la población (Lezama, 2008).
Es en lo anterior donde se inscribe y adquiere relevancia la educación ambiental, y la justificación del estudio que sustenta este artículo, cuyo propósito
central es analizar las RS sobre el CC de los estudiantes de bachillerato tecnoTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

lógico (BT) del estado de Veracruz, los factores escolares que han orientado
su conformación y la influencia de éstas en su entorno social, a fin de formular
propuestas pedagógicas que favorezcan una formación ecociudadana (Sauvé,
2014). En este artículo exponemos algunos de los hallazgos de nuestra investigación.
Asimismo, partimos del supuesto de que la influencia de la escuela en la
construcción de las RS sobre el CC de los estudiantes de bachillerato, así
como la de los medios de comunicación —centrada en la alfabetización científica, con énfasis en las dimensiones fisicoquímicas del mismo y en las afectaciones al medio natural—, no abonan al desarrollo de actitudes y acciones
comprometidas y responsables en relación con el CC, orientadas a frenarlo y
a adaptarse a éste.

LAS REPRESENT
ACIONES SOCIALES: CONOCIMIENTO
REPRESENTA
DE SENTIDO COMÚN
De acuerdo con Jodelet (2008, p. 474), las RS “son una forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido, que tiene una intencionalidad práctica y contribuye a la construcción de una realidad común a un conjunto social”. Tienen como propósito la comunicación entre las personas, el sentido
de pertenencia a un grupo social, así como la comprensión de su realidad. De
ahí que pueden entenderse como conocimiento de sentido común socialmente compartido.
Las RS, de acuerdo con Moscovici (1979), están constituidas por tres dimensiones: el campo de la información, la actitud y la representación. El primero da cuenta del conjunto de conocimientos y el modo en el que están
organizados en relación con un objeto social. La actitud remite a la disposición a actuar por parte del sujeto frente al mismo, a través de ésta se hace
evidente su posición valorativa respecto al objeto (Ibáñez, 1994; Araya, 2002).
El campo de representación remite al orden y jerarquía de los elementos que
conforman la RS. Hace referencia a la organización interna de estos elementos, opiniones, imágenes, creencias, vivencias y valores, una vez que están
integrados en la RS.
Por su parte, Ibáñez (1994) señala que las RS aluden a un concepto híbrido
en el que emergen elementos sociológicos como cultura e ideología, además
de elementos de origen psicológico: imagen y pensamiento, por lo que es
psicosocial. Así, “el concepto de representación social es un concepto macro
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

que apunta hacia un conjunto de fenómenos y de procesos más que hacia
objetos claramente diferenciados o hacia mecanismos precisamente definidos” (Ibáñez, 1994, p. 172). Banchs (2000; 2007) pone el acento en dos cuestiones en relación con las RS: en primer lugar, la ciencia y su difusión, incluidos los medios masivos de comunicación como un elemento que nutre de
información a las personas.Y el segundo elemento, las experiencias y eventos
vividos de manera directa o indirecta.

DES
ARR
OLL
O DE LA INVES
TIG
ACIÓN
DESARR
ARROLL
OLLO
INVESTIG
TIGA

76

Los hallazgos que presentamos forman parte de una investigación más amplia
acerca de las RS sobre el CC de estudiantes de bachillerato tecnológico y su
relación con lo escolar y su influencia en el entorno familiar y social. Optamos
por una investigación de corte cualitativo, ya que así es posible visibilizar los
procesos a través de los cuales los sujetos elaboran las RS, esto es, los significados que le atribuyen al CC y la manera en que a partir de éstas orientan sus
acciones. Como lo señalan Taylor y Bogdan (1987, p. 8), “podemos ver por
qué diferentes personas hacen y dicen cosas distintas” y la relación de ello con
el contexto social en el cual interactúan, ¿cómo lo escolar se relaciona con las
RS de los estudiantes?
El enfoque seleccionado para el análisis de las RS fue el procesual, en virtud del interés en comprender sus procesos de construcción y la influencia de
lo social en ellos.1 De ahí que estudiosos de esta perspectiva (Araya, 2002;
Banchs, 2000 y 2001) coincidan en destacar que el polo procesual va más allá
del interaccionismo simbólico. 2 Se posiciona más como una postura
socioconstruccionista, donde los sujetos elaboran, a través de interacciones

1

Como lo destaca Araya (2002), en el enfoque procesual se privilegia el análisis de lo social, la cultura, las
interacciones sociales, esto es, el contexto social; de ahí que se busque contrastar diversos contextos sociales. Por su parte, Ibáñez (1994, p. 206) apunta que “lo que se torna relevante desde esta perspectiva [procesual]
[…] es [...] la comparación entre las representaciones sociales que mantienen diversos grupos sobre un
mismo objeto social [...] es a través de estas comparaciones como podemos poner de manifiesto la forma en
que las variables socioestructurales afectan a la construcción de las representaciones sociales y conocer el tipo
de dinámica social responsable de que una representación social adquiera determinadas características”.
2
De acuerdo con Banchs (2001), el interaccionismo simbólico se caracteriza porque “lo social es algo que
se construye y no sólo un calificativo de una conducta o de un estímulo” (p. 14). Las acciones de las
personas y su conducta en relación con un objeto social no pueden ser predecibles en virtud de ser éstas
construidas a través de procesos sociales de negociación e interacción de significados entre los sujetos y con
el objeto social. De ahí que las personas orienten sus acciones en relación con determinados objetos sociales
con base en lo que éstos significan para ellas.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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sociales articuladas a procesos cognitivos de objetivación del objeto representado, conocimiento de sentido común.
En cuanto a la selección de la muestra, se decidió realizar la investigación
en 2 de los 42 planteles en el estado de Veracruz. Uno, el CBTIS 13 de la
ciudad de Xalapa, Veracruz, por su ubicación geográfica y sus características
sociales, culturales y económicas. El segundo plantel fue el CETIS 15 del
Puerto de Veracruz, Veracruz, pues interesa indagar las RS sobre CC en un
sitio con una importante actividad turística y empresarial. Aquí se consideró
que las diferencias en cuanto a las actividades laborales, educativas y de difusión cultural entre estas dos ciudades constituyen un elemento de incidencia
en la construcción de las RS.
Los instrumentos utilizados fueron un cuestionario, esquemas gráficos,
entrevista semiestructurada y observación en clase. Para el análisis de los procesos de objetivación y anclaje se emplearon el total de éstos, y para la formulación de la tipología, los tres primeros, en virtud de los datos que cada uno
aportó. El tamaño de la muestra de los estudiantes varió en función de los
instrumentos aplicados y del propósito de los mismos. En el caso del cuestionario, se aplicó a una muestra amplia: el 10% de la población estudiantil de los
semestres primero y quinto.
Para la segunda técnica —los esquemas gráficos— fue del 1.8% en el CBTIS
13 y del 2% en el CETIS 15. El propósito fue profundizar en la búsqueda y
análisis de las relaciones entre los elementos de las RS, además de analizar los
procesos de objetivación y anclaje desde una aproximación cualitativa. Aunque
es una muestra más reducida, sí es representativa en términos estadísticos.
La entrevista semiestructurada se aplicó a un total de 24 estudiantes, 14
del CBTIS 13 y 10 del CETIS 15. Durante su aplicación se realizó un primer
acercamiento analítico, identificando algunas diferencias y similitudes. Ello
permitió determinar el número adecuado de entrevistas con el que se valoró
que existían los datos suficientes para estudiar cada una de las categorías de
análisis formuladas. Así, se alcanzó el punto de saturación teórica que hizo
posible profundizar en el campo de la representación y la actitud, además de
su relación con lo escolar.3 Finalmente se observaron 15 sesiones de clase de
cuatro materias diferentes.
3
En cuanto al punto de saturación teórica, Corbin y Strauss (2002, p. 231) señalan que las categorías de
análisis están saturadas cuando: “a) no haya datos nuevos importantes que parezcan estar emergiendo en
una categoría, b) la categoría esté bien desarrollada en términos de sus propiedades y dimensiones, demostrando variación, y c) las relaciones entre las categorías estén bien establecidas y validadas”. De ahí la
importancia de la saturación teórica de las categorías de análisis, a fin de realizar un análisis denso y consistente.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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La metodología para el análisis de los documentos se basa en el análisis de
contenido (Bardin, 1986; Piñuel, 2002) y en el análisis del discurso (Ruiz
Ruiz, 2009; Van Dijk, 2001). De esta forma, accedimos al contenido del corpus empírico y se logró aprehender el objeto de estudio, así como conocer las
condiciones sociales y el contexto escolar en el que se construyen las RS sobre
el CC.
Consideramos pertinente formular una tipología de las RS sobre el CC en
virtud de que, como lo señala López (1996, p. 14), “la tipología como contenido refleja la naturaleza sustantiva de los fenómenos sociales. La tipología
como forma es una abstracción expresada en términos clasificatorios que permite afirmar que las sociedades se pueden reconocer a través de una diversidad de tipos”. En ella se agrupan propiedades y elementos del objeto social en
tipos o clases, que guardan características comunes y al mismo tiempo diferentes entre sí. De ahí que constituye una herramienta teórica que permite
comprender y analizar un fenómeno social.
La ruta metodológica para la elaboración de tipologías fue la propuesta
por Gagnon (1979) y López (1996), en virtud de que a través de ésta se
articularon, por un parte, los elementos teóricos de las RS y del CC, a partir
de una formulación analítica, y por otra, la operacionalización de esta construcción teórica a través del análisis del corpus empírico. Así, como lo señala
López (1996, p. 12), se pudo identificar “cierto conjunto de rasgos atraíbles
del objeto de investigación y que son los que configuran la forma del objeto”.
De esta manera, la tipología integró las categorías analíticas formuladas a
partir de la teoría de las RS y de los aspectos conceptuales del CC con el
corpus empírico recabado de los cuestionarios y los esquemas gráficos. La
primera categoría analítica fue “causa del CC: antrópica o proceso natural”.
La siguiente fue “consecuencias y afectaciones del mismo: dimensión del medio
natural y dimensión social”, y la última categoría analítica fue “actores sociales que intervienen en el CC y líneas de acción que sobre el CC realizan”.

TIPOL
OGÍA DE LAS REPRESENT
ACIONES SOCIALES
TIPOLOGÍA
REPRESENTA
Las RS, como lo destaca Moscovici (1979), son sistemas de pensamiento de
sentido común, caracterizados por dotar de sentido lo que nos rodea, entender la realidad y orientar la acción. Son una forma de conocimiento social.
Los datos obtenidos revelan que coexisten varios tipos de RS de los estudiantes y que tienen un carácter dinámico, mostrando coincidencias con otras inTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

vestigaciones (Meira, 2009 y 2011; González-Gaudiano y Maldonado, 2013).
Se advierte que se encuentran en construcción y transformación. Exceptuando el caso de los estudiantes con una RS desfasada (donde la expresión “cambio climático” no se asocia al cambio climático global), se observó que en
general los jóvenes formulan elementos pertenecientes a más de un tipo de
RS, aunque predomine uno.
Asimismo, hay estudiantes con RS difusas, caracterizadas por una estructuración débil de los elementos que señalan en relación con el CC; en tanto
que las del resto se distinguen por ser más organizadas. No obstante, se observó la presencia de la RS en virtud de la toma de postura por parte de los
estudiantes frente al objeto representado (Moscovici, 1979; Jodelet, 2008),
excepto en un sector de la población cuyas características se exponen más
adelante.
1. Un primer “tipo” es la representación social desfasada. Para aproximadamente el 8.3% de los estudiantes, la expresión “cambio climático” remite a los
naturales cambios de temperatura, humedad y precipitación que se producen
a lo largo de un día o un año. Nada asocia esa expresión a una alteración
riesgosa del sistema climático, objeto del presente estudio. No parece un problema que haya que solucionar o que pueda solucionarse. Se le atribuyen
calificativos de “bueno”, pues implica diversidad de ambientes climáticos y
sus respectivos ecosistemas. Se emplean expresiones como “es algo que hay
que cuidar”. Los elementos presentes en esta representación social son las
estaciones del año y los cambios del tiempo a lo largo del día.
2. Representación social ambientalista. Aquí, los estudiantes (64.3%) expresan un cambio climático global, aunque de manera reducida, centrada en las
afectaciones al ambiente natural. Se señala su origen antrópico. Se lo aprehende a través de sus consecuencias al medio natural, la pérdida de especies y el
incremento en número e intensidad de hidrometeoros. Entre sus causas se
mencionan la contaminación, la lluvia ácida y/o el agujero de la capa de ozono.
La visión de sus consecuencias se centra en las afectaciones al medio natural.
Se lo ve como un fenómeno problemático pero lejano; se considera que sólo a
largo plazo habrá efectos y serán otros los afectados.
3. Representación social antrópica/individual. El 13.9% de la población estudiada considera que en el CC intervienen elementos de causas y efectos ligados a la actividad y vida humanas, en su relación con las variaciones del clima.
En el campo de la información aparece un mayor número de aspectos. Entre
las causas que se señalan están los combustibles fósiles, los gases de efecto
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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invernadero (GEI) y las afectaciones a la capa de ozono. En cuanto a la influencia antrópica, se la percibe en la contaminación derivada de las acciones
individuales de las personas. Se considera entre las consecuencias a las afectaciones al medio natural, las que derivan de los hidrometeoros, disminución en
el acceso al agua, muertes y pérdida de zonas cultivables. Existe ahí una visión
más amplia del CC y sus consecuencias; se lo ve como un problema que hay
que atender. Se perciben consecuencias distantes pero con implicaciones que
afectan la propia vida de los estudiantes.
4. Representación social antrópica/multinivel. Este grupo (7.5%) comprende
al CC como el cambio del clima a través del tiempo (cronológico), relacionándolo con el calentamiento global de origen antrópico, la contaminación, los
GEI, el incremento en la actividad industrial, el consumo y la sobreexplotación de recursos naturales, principalmente; se mencionan la capa de ozono y
la lluvia ácida. Se expresa la influencia de otros sectores, como el industrial,
uno de los de mayor incidencia en el CC, además de la sociedad en su conjunto. Entre las consecuencias se mencionan las afectaciones al medio natural, la
pérdida de especies, de zonas costeras, de tierras cultivables y enfermedades,
fundamentalmente. Se ve al CC como un problema cercano y presente que
afecta y afectará a todos. Asimismo, se le relaciona con otros problemas sociales, como la salud y la alimentación, y se menciona la participación ciudadana
y de diversos actores, como el gobierno y el sector empresarial e industrial, en
éste, a diferencia de la RS antrópica/individual.
También se encontró un quinto grupo de estudiantes, 6.1% del total, que a
las preguntas del cuestionario que exploran el campo de la información sobre
el CC, así como en lo reportado en los esquemas gráficos, expresan desconocer a qué se refiere tal expresión; unos más señalaron que no les interesa el
tema. En cuanto al resto de las preguntas, la mayoría no fueron contestadas, lo
que señala ausencia de una RS sobre el CC. Para poder considerar a estos
estudiantes en la tipología, se asignó a este tipo de RS el nombre de representación social omisa. En la gráfica 1 se indica lo expuesto.
En términos generales, por compartir elementos comunes del contexto y la
escuela, la distribución de los tipos de RS es similar en las dos instituciones.
Sin embargo, como se verá más adelante, al profundizar en el campo de la
representación hay aspectos que reflejan características propias del Puerto de
Veracruz, Veracruz, como las inundaciones derivadas de los hidrometeoros de
los últimos años, que han influido en la interacción sujeto-objeto percibida
por algunos estudiantes y han generado una representación con rasgos difeTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

GRÁFIC
A1
GRÁFICA
TIPOLOGÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES DE CAMBIO
CLIMÁTICO

70.00%

~ - - - - - - - - - - ---;;,4-:30%~ - - - - - - - - -

~ 60.00%

!
~

50.00%

+----------------!

40.00%

-o

•CBTIS 13

';' 30.00%
120.00% - 2~.1~0=%_ _ _ _ _ _ __

■ CETIS

l

• Total

10.00% -t----.~¡;¡-'J""-- -4:1j0'zi::--

15

o.00%
Omisa(%)

Desfasada Ambientalista Antrópica/
(%)

(%)

Indi vidual
(%)

Antrópica/
multinivel
(%)

Representación social sobre cambio climático

Fuente: Elaboración propia.

rentes, con énfasis en estas afectaciones. Al respecto, Mora (2002) plantea
que la influencia de lo social en la construcción de las RS es, por una parte,
lateral en el sentido de que incide en aspectos cognitivos y expresivos, y que se
visibilizan en el campo de la representación; y, por otra, central, en tanto que
regula el surgimiento de las mismas.

EL C
AMPO DE LA INF
ORMA
CIÓN
CAMPO
INFORMA
ORMACIÓN
El campo de la información de las RS, de acuerdo con Moscovici (1979, p.
45), “se relaciona con la organización de los conocimientos que posee un grupo con respecto a un objeto social”. Les permite a las personas comunicarse
en relación con el objeto representado y emitir opiniones. Es el conjunto de
elementos que constituyen el marco referencial a través del cual socializan y
visibilizan el saber de sentido común (González-Gaudiano y Maldonado, 2013).
Las definiciones que los estudiantes expresaron sobre el CC —como respuesta a la pregunta ¿Qué es el CC?— se caracterizan, en lo general, por
asociarlo con las variaciones del tiempo referidas como “cambios de clima”.
Las expresiones más comunes son: “los cambios del clima”, “cuando el clima
cambia, hace sol y luego frío”, “cuando el clima pasa de calor a frío rápida-

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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mente”. Dichas definiciones expresan, por una parte, la confusión existente
entre clima, variaciones del tiempo y CC; aunque, como se muestra más adelante, existe un reconocimiento de la influencia antrópica en el mismo.4 También, le atribuyen manifestaciones de variaciones en el tiempo. Aquí es pertinente aclarar que las preguntas del cuestionario aludieron a la expresión CC;
no se especificó CC global.
Por otra parte, las definiciones vertidas revelan lo que Moscovici (1979) y
Jodelet (2008) señalan como vulgarización del conocimiento científico. Para
aprehender y materializar un concepto científico, los sujetos pasan a segundo
plano elementos de carácter científico propios del objeto social para anclarlo a
elementos de realidad preexistentes en su esquema de pensamiento, dotándolo de esta manera de atributos visibles. Así, las variaciones del tiempo a lo
largo de un día son adjudicadas al CC. Por lo que las RS de los estudiantes
sobre éste, excepto la desfasada, se caracterizan por integrar algunos elementos de carácter científico al conocimiento de sentido común, dotándolo de
realidad; transformando el conocimiento de carácter científico en conocimiento
de sentido común, a través del cual pueden interpretar, comunicar su realidad
y asumir una posición frente a éste.
También se observó en algunos casos que en las definiciones sobre cambio
climático expresadas, los estudiantes señalan aspectos fenológicos, esto es:
visibilizan los efectos que éste ha tenido en la vida de algunas especies propias
de la región. Esta información es registrada por quienes han vivido por varias
décadas en las ciudades en las que están ubicadas las escuelas (normalmente
un familiar), y a su vez es comunicada y socializada con los estudiantes. Como
muestra está la siguiente manifestación fenológica:
A mí me decían mis papás que aquí hace tiempo, aproximadamente 33 años que
empezaron a vivir aquí en la ciudad de Xalapa, que el clima era un poco diferente,
que todos los días llovía y eso, y que algunas plantas antes se daban mejor que ahora
(CB-13-6º. S-9).

4

El clima es, de acuerdo con lo que señala el V informe del IPCC (2013, p. 204):
el estado promedio del tiempo y, más rigurosamente, como una descripción estadística del tiempo
atmosférico en términos de los valores medios y de la variabilidad de las magnitudes correspondientes durante periodos que pueden abarcar desde meses hasta millares o millones de años. El periodo
de promedio habitual es de 30 años, según la definición de la Organización Meteorológica Mundial.
Las magnitudes son casi siempre variables de superficie (por ejemplo, temperatura, precipitación o
viento). En un sentido más amplio, el clima es el estado del sistema climático en términos tanto
clásicos como estadísticos.

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

LA REPRESENT
ACIÓN SOBRE EL C
AMBIO CLIMÁTICO
REPRESENTA
CAMBIO
De acuerdo con Moscovici (1979), el campo de la representación refiere a la
imagen que el sujeto posee del objeto social, la cual se construye a partir de los
procesos de objetivación y anclaje. Éstos están interrelacionados y dan cuenta
de la relación dialéctica entre lo social y lo individual (Jodelet, 2008).

LA OBJETIV
ACIÓN
OBJETIVA
La objetivación, como lo destacan Araya (2002) y Jodelet (2008), expresa lo
social en la representación. Es el proceso mediante el cual el sujeto aprehende
una serie de conceptos y significados sobre el objeto social para materializarlos en una imagen, en algo concreto. Aquí intervienen tres fases: selección y
descontextualización de elementos de la teoría, formación de un núcleo figurativo y naturalización del mismo.
a) Selección y descontextualización de elementos del cambio climático
Los conocimientos que los estudiantes expresan en relación con el CC, especialmente las causas y consecuencias, hacen visibles cuáles de éstos han seleccionado y descontextualizado del concepto teórico (científico) y de lo que
circula en el entorno social. Así, ellos despliegan una serie de elementos y
conocimientos que remiten a aspectos del objeto representado; éstos varían en
cantidad y relación con el mismo. Esta variación, como lo señalan Jodelet (2008)
y Moscovici (1979), depende por una parte del esquema de pensamiento preexistente propio de cada persona, y por otra de criterios sociales y normativos,
para retener, aprehender y enraizar aquello que es afín a éstos y al sistema de
creencias y valores asociados al CC. Además intervienen la cantidad y tipo de
información sobre el objeto representado que circula en el contexto social.
En la RS desfasada no se expresan elementos del CC; así, lo que los estudiantes dicen está relacionado con las variaciones del tiempo y las estaciones
del año. Ello revela, por una parte, un esquema de pensamiento preexistente
con pocos conceptos relacionados con el CC, de tal suerte que al circular, en
lo social, datos relativos al fenómeno y la influencia antrópica en él, esta última
no es seleccionada ni aprehendida por los sujetos. Por otra, le otorgan atributos como los cambios de temperatura a lo largo del día; de ahí que la focalización
en la comunicación sobre éste, como lo señala Araya (2002), se centra en los
aspectos relacionados con las variaciones del tiempo y las estaciones del año.
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

84

La información revelada por los estudiantes que comparten la RS ambientalista da cuenta de que los elementos que han seleccionado sobre el CC son
los relativos a las afectaciones al medio natural. Algunos estudiantes expresan
un mayor número de elementos que otros, y en todos los casos la influencia
antrópica está presente. El criterio normativo vinculado al CC que orienta
este proceso es el cuidado del medio ambiente.
Los elementos seleccionados y descontextualizados del CC, presentes en
la RS antrópica individual, incluyen, además de los correspondientes a las afectaciones al medio natural, los GEI, el efecto invernadero, la tala de árboles, los
combustibles fósiles y el consumo energético derivado de éstos; en algunos
casos se mencionan enfermedades. Estos datos revelan, en cuanto a la influencia de lo social, interacciones sociales en las que estos elementos circulan; el
criterio normativo de cuidado del medio ambiente se articula también a un
elemento de la relación del ser humano con el medio natural: el uso y consumo de combustibles fósiles, junto con sus consecuencias (Jodelet, 2008).
En la RS antrópica multinivel, los estudiantes expresan una mayor selección de elementos asociados al CC. Aquí lo descontextualizado incluye aspectos de la dimensión social del mismo y, como lo señala Jodelet (2008, p. 482),
se encuentra “subordinado a un valor social”: el cuidado del medio natural.
Por ello, sus producciones discursivas son más nutridas en elementos relacionados con la importancia de cuidar el ambiente y no contaminar, haciendo
más dinámica la interacción sujeto-objeto representado. Por otra parte, también hay casos en los que expresan confusión respecto a los términos CC y
variaciones del clima, aunque su concepción sobre el mismo contiene más
elementos.
b) Formación del núcleo figurativo
La formación del núcleo figurativo es, de acuerdo con Jodelet (2008) y Moscovici (1979), la elaboración de un conjunto gráfico (imagen) que le permite
al sujeto comprender el objeto representado en su relación con él, con otras
representaciones y con su realidad, entendida ésta como construcción social
(Berger y Luckman, 1991). Así, la imagen —además de hacer concreto lo
abstracto del CC— también refleja la estructura conceptual del sujeto, donde
se integran tanto los elementos del objeto representado como las interacciones
del sujeto con éstos, las que en su conjunto son visibilizadas a través de imágenes.
El núcleo figurativo de la RS desfasada refiere a los elementos retenidos
asociados con el objeto social, y se integran en torno a aspectos relativos a las
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

condiciones climáticas y las estaciones del año. Así, como lo señala Ibáñez
(1994), éstos se organizan para proporcionar una imagen del objeto representado pertinentemente coherente y expresable.
En la RS ambientalista, el núcleo figurativo está conformado por elementos
que refieren a la naturaleza dañada. Éstos quedan asociados a la influencia
antrópica expresada en términos de contaminación y basura; de esta manera
es integrada al CC; así, los estudiantes le confieren un significado (Ibáñez,
1994). Aquí, también en algunos casos hacen referencia al agujero de la capa
de ozono o la lluvia ácida. Al preguntarles sobre la imagen que les refiere la
expresión “cambio climático”, manifiestan principalmente lo siguiente:
Un planeta sudando, casquetes polares derritiéndose, calor, contaminación, smog
(CB-13-5º.S-TV-38).
El sol, la destrucción de la capa de ozono, el ciclo del agua, contaminación (CB-131er.S-TM-49).

El núcleo figurativo de la RS antrópica/individual contiene, en primer término, elementos relacionados con la influencia antrópica del CC; en él se
encuentran los GEI, aerosoles, humo, cambio climático global como conjunto
de elementos que aglutina a otros más. En segundo término aparecen las afectaciones al medio natural; de acuerdo con Moscovici (1979) y Jodelet (2008),
los elementos teóricos del objeto social, junto con otros aspectos que no necesariamente están en relación directa con éste, aunque sí forman parte constitutiva del conjunto gráfico elaborado y son utilizados para comprenderlo.
En la RS antrópica multinivel, el núcleo figurativo se distingue por contener
elementos acerca de la influencia antrópica del CC en términos de desarrollo
urbano, contaminación, problemas asociados al mismo. Aquí, los estudiantes
expresan afectaciones al medio natural. También, en algunos casos mencionan otros problemas ambientales, como el agujero de la capa de ozono. Otro
rasgo de este núcleo figurativo fue la presencia de otros actores sociales y su
influencia en el objeto representado. Por ejemplo, fábricas contaminando, y
algunos elementos de la dimensión social del mismo, como enfermedades y
falta de alimentos.
c) Naturalización del cambio climático
La naturalización es la tercera fase que conforma el proceso de objetivación;
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

85

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

86

ocurre cuando el núcleo figurativo se incorpora como un elemento más de la
realidad objetiva del sujeto (Ibáñez, 1994). Cada uno de los elementos del
objeto representado se integra a través de una construcción “estilizada” y adquiere una forma gráfica y significante (Jodelet, 2008).
Una vez identificado el núcleo figurativo, se procedió a analizar la manera
en la que éste se integra en el esquema de pensamiento para ser un componente más de su realidad objetivada (Ibáñez, 1994). Se hizo a través del estudio de la forma en la que los estudiantes comprenden y explican lo relacionado con el CC a partir del núcleo figurativo (Moscovici, 1979). En el caso de la
RS desfasada, el CC es naturalizado como algo benéfico, pues está relacionado
con las estaciones del año, haciendo evidente las bondades de éste en términos
de beneficio al medio natural; se le asocia con el criterio normativo de cuidado
y preservación de la naturaleza.
Por su parte, la naturalización del núcleo figurativo de la RS ambientalista
se caracteriza por la utilidad que hacen los estudiantes de éste para interpretar
fenómenos asociados con las variaciones climáticas y con las afectaciones a la
naturaleza. Así, el CC se convierte en el elemento que explica, por ejemplo, las
inundaciones, pérdida de especies, afectaciones a la naturaleza, como un fenómeno que es parte de su realidad objetiva, pero al mismo tiempo como algo
lejano que puede llegar a afectarlos, aunque a largo plazo. Como lo señala
Jodelet (2008, p. 483), a través de la naturalización del objeto representado, el
sujeto lo dota de realidad, “adquiere un estatus de evidencia: una vez considerado como adquirido, integra los elementos de la ciencia en una realidad de
sentido común”.
En la RS antrópica individual, el núcleo figurativo es naturalizado para integrar el CC a la realidad de los estudiantes a través de algunos elementos
relacionados con éste, como los GEI y otros más, como la contaminación, la
basura y en algunos casos el agujero de la capa de ozono. De esta manera, ellos
explican cómo se ve afectada la naturaleza y la sociedad, integrando aspectos
relacionados con la salud. No obstante, al CC se le ve en algunos casos como
lejano en el tiempo, pero se considera que afectará la salud de la gente y el
acceso a agua y alimentos.
En la representación social antrópica multinivel, se advierte que en la naturalización del núcleo figurativo se han integrado más elementos, como enfermedades, los que a su vez son organizados en función de la influencia antrópica
del CC. Así, éstos son, como lo refiere Ibáñez (1994, p. 187), “un componente
más de la realidad objetiva” y son empleados para comprenderla e interpreTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

tarla. De ahí que los estudiantes expresen calificativos sobre el CC y se le vea
como un problema cercano, presente y que afecta a la sociedad en su conjunto.
En cuanto a la influencia del contexto y la relación entre el sujeto y el
objeto representado, los hallazgos revelan que si bien los porcentajes por tipo
de representación social entre los dos planteles son similares, se encontró un
mayor número de estudiantes del CETIS 15 del Puerto de Veracruz cuya
representación social es ambientalista, con un núcleo figurativo donde se encuentran las inundaciones como la principal afectación del CC. A su vez, lo
asocian con la basura. Este dato fue corroborado en las entrevistas. Ellos asocian el CC con las inundaciones que han sufrido en años recientes (Veracruz.
Secretaría de Protección Civil, 2011; Tejeda, Montes y Sarabia, 2012), y a su
vez con la basura que contribuye a las inundaciones, por la obstrucción al
sistema de drenaje. Aquí, la relación mencionada incide en la objetivación
para adquirir una imagen estilizada en la que predominan las afectaciones por
hidrometeoros, concretamente las inundaciones y su relación con la basura.

EL ANCLAJE
El anclaje es el proceso mediante el cual se produce el “enraizamiento social
de la representación y de su objeto” (Jodelet, 2008, p. 486); se refiere a la
inserción de la representación y del objeto representado en lo social. Así, éstos
se incorporan como parte de la realidad de los estudiantes y se hacen visibles
a partir del significado y la utilidad que éstos le otorgan. En palabras de Ibáñez
(1994), el anclaje remite a las transformaciones en el esquema de pensamiento de los sujetos derivadas de la integración del objeto representado en aquél.
a) Interpretación del mundo social
Se refiere, de acuerdo con Moscovici (1979), al sentido funcional que el sujeto le da a la representación para interpretar lo que lo rodea, al proceso mediante el cual los estudiantes comprenden y explican el CC. Se expresa a través de las relaciones que se formulan en relación con el objeto representado.
En la RS desfasada —al representar el CC como las variaciones del estado
del tiempo o las estaciones del año—, los estudiantes no visibilizan efectos ni
riesgos, ni afectaciones de ningún tipo, presentes o futuros. Tampoco señalan
alguna relación entre éste y los GEI asociados al modelo energético, el consumo de energía a nivel personal o a partir de otros actores sociales. Ellos le
confieren al objeto representado una tarea útil (Ibáñez, 1994), que les permite
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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interpretar estos fenómenos en términos de las variaciones del tiempo y de las
estaciones del año. Por otra parte, se advierte congruencia entre el campo de
la información y el de la representación en este tipo de RS.
De las relaciones que caracterizan la RS ambientalista se desprende que los
estudiantes centran el CC en el medio natural y en sus afectaciones, poniendo
así distancia respecto a las consecuencias de aquél. Ellos no se ven parte del
mismo. Igualmente ocurre con las preguntas relacionadas con la visión que
tienen en relación con los riesgos que derivan del CC, formuladas en el cuestionario; del conjunto de 15 escenarios futuros, los asociados con afectaciones
al medio natural tuvieron los porcentajes más altos como escenarios muy probables, en tanto los relacionados con aspectos vinculados con la actividad humana, como pérdida de cultivos tradicionales, son vistos como escenarios probables. Estas relaciones constituyen lo que Jodelet (2008, p. 487) llama “guía
de lectura y, a través de una generalización funcional, en teoría de referencia
para comprender la realidad”.
Las relaciones que caracterizan la RS antrópica individual contienen aspectos de la influencia antrópica del CC incorporados al núcleo figurativo de
la RS como elemento aglutinador. A partir de estos elementos se desprenden
otros relacionados con afectaciones al medio natural. Destacan dos expresiones a las que hacen referencia los estudiantes para comprender y explicar el
fenómeno: contaminación y basura, utilizadas también para relacionarlo con
sus causas y consecuencias. Estas asociaciones expresan, de acuerdo con
Moscovici (1979), cómo el anclaje “transforma la ciencia en marco de referencia y en red de significados”; así, los estudiantes pueden comprender su
realidad social.
Por su parte, en la RS antrópica multinivel las relaciones formuladas sobre
el CC aglutinan en el núcleo figurativo elementos antrópicos y sociales del
mismo, asociados a elementos relacionados con afectaciones al medio natural.
Ello incide en una visión que se caracteriza por considerar que todos nos vemos o veremos afectados por éste. Estas relaciones expresan la participación
del gobierno, las empresas y las personas en las acciones relacionadas con el
CC.
Asimismo, en las relaciones formuladas los estudiantes expresan la ausencia de educación ambiental, el desinterés, la falta de conocimientos por parte
de las personas, además del proceso civilizatorio junto con la tecnología como
sus causas; y aunque no lo señalan como un problema en relación con la crisis
civilizatoria que vivimos, hacen presentes elementos que remiten a ello. Estas
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asociaciones se integran, de acuerdo con Jodelet (2008, p. 488), como parte
del sistema de interpretación “capaz de resolver y expresar problemas comunes, transformado en código, en lenguaje común”.
b) Orientación de la conducta y la comunicación
Se refiere al enraizamiento social del objeto representado en el esquema de
interpretación de la realidad preexistente, cuyo propósito es orientar la conducta del sujeto sobre el objeto representado (Jodelet, 2008). Esto se manifiesta en la disposición a actuar y la comunicación que sobre el CC realizan los
estudiantes de acuerdo con cada tipo de RS.
La naturalización del núcleo figurativo incide en diversas prácticas sociales, como la comunicación en relación con el objeto representado. Cuando
ésta se presenta, los estudiantes cuya RS es la desfasada acotan el CC a las
estaciones del año o las variaciones del tiempo a lo largo del día. De igual
manera, la conducta asociada al mismo es ausente. Aquí el anclaje se manifiesta mediante una toma de postura nula (Ibáñez, 1994).
La disposición a actuar de quienes comparten la RS ambientalista se caracteriza por actividades relacionadas con el cuidado del medio natural, como
reducir la producción de la basura, reciclar y reutilizar productos, y en algunos casos haber promovido en sus casas el uso de focos ahorradores. También
expresan estar dispuestos a usar otro tipo de transporte, como el colectivo o la
bicicleta, excepto los estudiantes del Puerto de Veracruz, pues señalan que el
uso de la bicicleta “es imposible en el tiempo de calor”. En cuanto a lo que
comunican sobre el CC, ellos conversan cuando ocurre algún hidrometeoro o
comentan alguna noticia sobre ello, siendo éstos los aspectos que comunican.
Aquí, los organizadores de contenido (Jodelet, 2008) son los elementos
biofísicos del CC y la contaminación, en términos generales.
En la RS antrópica individual, los estudiantes que la comparten despliegan
un mayor número de acciones que están dispuestos a realizar; además del uso
de focos ahorradores, reducción del uso de auto particular, separar la basura y
reutilizar productos, señalan que son ellos quienes han promovido en sus casas estas acciones. En esta representación (Ibáñez, 1994, p. 192), “los generadores de tomas de postura” se aglutinan en relación con la contaminación y el
uso de la energía, los que a su vez son elementos de comunicación sobre el
CC. Aquí lo que están dispuestos a hacer gravita en torno a reducir la contaminación y el consumo energético; asimismo, asocian la basura a la contaminación y al CC.
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

Los estudiantes con RS antrópica multinivel expresan en su disposición a actuar aspectos relacionados con la reducción de consumo de energía y recursos,
además de los expresados en las RS anteriores. Asimismo, apelan a desarrollar
acciones para concientizar a las personas sobre el cuidado del medio natural y el
consumo. También la comunicación social (Ibáñez, 1994) que los estudiantes
realizan sobre el CC desempeña un papel importante, al poner en juego representaciones de otros sujetos que les han aportado elementos y que inciden en el
anclaje y la toma de postura frente al objeto representado. Ésta se caracteriza por
expresar su opinión sobre el mismo y lo que están dispuestos a hacer.

CONCL
USIONES
CONCLUSIONES

90

Los resultados presentados revelan que las RS sobre el CC de los estudiantes
se nutren de una amalgama de experiencias en relación con éste y de procesos
de socialización, de los que la escuela y el contexto en el que se desenvuelven
forman parte. También intervienen interacciones con información tanto especializada —cuyas fuentes son principalmente libros, documentales, actividades escolares—, como aquella proveniente de los medios de comunicación,
conversaciones y noticias, y de las RS de otras personas con las que están en
contacto.
Los contenidos, en términos de información, están en relación con el proceso de objetivación; y a su vez con lo social, a saber: valores normativos,
comunicación y acceso a la información (Moscovici, 1979). Aquí se observó
que la información proveniente tanto de los medios masivos de comunicación
como de las actividades escolares, con énfasis en la transmisión de contenidos
acerca de las afectaciones al medio natural, y que además es fortalecida con
imágenes asociadas al deshielo de los polos, incide en la construcción de una
imagen lejana en términos de afectaciones sobre el CC. Por lo que la difusión
de la información, como lo señalan Boykoff (2009), Meira (2009) y González-Gaudiano y Maldonado (2013), centrada únicamente en una alfabetización científica frecuentemente poco clara o ambigua, ha abonado en estos
procesos.
Por su parte, la escuela, cuyas actividades escolares se caracterizan por la
transmisión de datos acerca del CC sin anclar este tipo de información con
experiencias escolares que lo posicionen como un problema social presente y
cercano a los estudiantes, ha mediado los procesos de objetivación y anclaje.
Los resultados de la investigación también revelan que existe escasa articulaTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

ción entre los contenidos abordados y las acciones de respuesta pertinente y
contextualizada. Una lectura más acuciosa de los datos revela que existe poca
integración entre la epistemología del conocimiento científico asociada al CC
y la del conocimiento de sentido común. Por lo que los estudiantes, en lo
general, establecen pocos lazos entre los datos tecnocientíficos del fenómeno
con su realidad y las posibles acciones que pueden realizar.
Por lo anterior, es necesario formular propuestas educativas que no se limiten a la transmisión de información científica al respeto. Es necesario diseñar experiencias de aprendizaje social en las que se desplieguen, además de
datos relativos al CC, pautas de acciones de respuesta ancladas al contexto de
los estudiantes, a fin de articular los tres campos que conforman las RS. Todo
ello para que los estudiantes se visibilicen como sujetos capaces de generar
acciones de respuesta frente al CC, a partir de sus conocimientos y actitudes
responsables en términos socioambientales.
De lo expresado se desprende que las RS sobre el CC remiten a una serie
de fenómenos en los que intervienen, como lo apunta Ibáñez (1994, p. 171),
“inserciones sociales, procesos cognitivos, factores afectivos, sistemas de valores”, que inciden en la representación del CC de los estudiantes. Donde, además de contener elementos que aluden al concepto científico, se incorporan
otros más que pertenecen a lo social y a la cultura en la que están insertos los
estudiantes como sujetos sociales partícipes en los procesos de construcción
de su realidad (Berger y Luckman, 1991).
91

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�LAURA ODILA BELLO BENAVIDES*
GERARDO ALATORRE FRENK**
ÉDGAR J. GONZÁLEZ-GAUDIANO***

1

Representaciones Sociales sobre Cambio
Climático. Un Acercamiento a sus
Procesos de Construcción
Social Representations on Climate Change.
An Approach to its Construction Processes
RESUMEN
El artículo expone los hallazgos de una investigación acerca de las representaciones sociales (RS) sobre cambio climático (CC) de estudiantes de bachillerato tecnológico, realizada en dos escuelas del estado de Veracruz,
México, entre 2014 y 2015. El propósito fue
analizar los procesos que las conforman y formular una tipología acerca de éstas. La metodología fue de corte cualitativo con técnicas
mixtas, y enfoque procesual. Los hallazgos
revelan la construcción de diversos tipos de
RS de los estudiantes. En la mayoría de los
casos reconocen la influencia antrópica en el
CC y las afectaciones en el medio natural.

ABSTRACT
The ar ticle presents the results of an
investigation about social representations (SR)
about climate change (CC) of technical high
school students, carried out in two schools in
Veracruz, Mexico, between 2014 and 2015.
The purpose was to analyze the processes that
form SR and formulate a typology about them.
The methodology was qualitative with mixed
techniques, from a procedural angle. The
results reveal the construction of various types
of SR in students. In most cases they recognize
the anthropogenic influence on the CC and
the effects on the environment.

Palabras clave: Representaciones sociales, Cambio climático, Educación ambiental, Bachillerato.

Keywords: Social representations, Climate
change, Environmental education, High school.

*
Maestra en Investigación Educativa. Docente investigadora de la Dirección General de Educación Media Superior
(DGETI). Correo electrónico: laura_bello310@hotmail.com
**
Doctor en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Investigador y docente en el
Instituto de Investigaciones en Educación, en el área de educación para la sustentabilidad. Correo electrónico:
geralatorre@gmail.com
***
Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Director del Instituto de Investigaciones en Educación de la
Universidad Veracruzana. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Nivel 3; de la Academia
Mexicana de Ciencias, y miembro fundador de la Academia Nacional de Educación Ambiental. Correo electrónico:
egonzalezgaudiano@gmail.com

Recibido: 8 de febrero de 2016 / Aceptado: 30 de marzo de 2016

ISSN: 2007-1205 pp. 73-92

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN

74

El término cambio climático (CC) es un concepto relativamente nuevo; la
definición internacionalmente utilizada es la proporcionada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre CC, asumida como “un cambio en
el clima, atribuible directa o indirectamente a la actividad humana, que altera
la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad climática
natural observada durante periodos de tiempo comparables” (Naciones Unidas, 1992, p. 6). Además de los problemas ambientales que de éste derivan,
existe una serie de repercusiones en ámbitos como la salud, la alimentación y
el acceso al agua, principalmente. Así lo demuestran múltiples investigaciones
en relación con la dimensión fisicoquímica y los posibles escenarios futuros,
encabezadas por el Panel Intergubernamental sobre CC (IPCC). El V Informe de este organismo afirma que “el calentamiento en el sistema climático es
inequívoco [...] La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de
nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado” (IPCC, 2013, p. 4). No
hay resquicio de duda respecto al carácter antrópico del CC.
También recomienda el IPCC investigar la actitud y posición de la población frente al CC, a fin de formular estrategias educativas y de comunicación
apropiadas (IPCC, 2013). En este sentido, las investigaciones realizadas acerca de la dimensión social del CC revelan que la sociedad en general lo percibe
de una manera lejana, con pocas y distantes afectaciones a sus vidas, además
de verse con un reducido margen de acción para contribuir a su solución, pese
a estar presente en su imaginario (González-Gaudiano y Maldonado, 2013;
Urbina, 2012; Meira, 2006 y 2009).
Es por ello que merecen conocerse con más detalle las fuentes de información de los estudiantes y su relación con los procesos que dan significado a sus
ideas, prácticas y actitudes, y que forman parte del pensamiento de sentido
común. Pues son los estudiantes los depositarios de la información que circula
respecto al CC y también de las medidas de mitigación y adaptación acordadas por los organismos internacionales y por cada país. De ahí que en tanto el
CC no sea socialmente percibido y asumido como un problema, terminará
siendo socialmente irrelevante para la población (Lezama, 2008).
Es en lo anterior donde se inscribe y adquiere relevancia la educación ambiental, y la justificación del estudio que sustenta este artículo, cuyo propósito
central es analizar las RS sobre el CC de los estudiantes de bachillerato tecnoTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

lógico (BT) del estado de Veracruz, los factores escolares que han orientado
su conformación y la influencia de éstas en su entorno social, a fin de formular
propuestas pedagógicas que favorezcan una formación ecociudadana (Sauvé,
2014). En este artículo exponemos algunos de los hallazgos de nuestra investigación.
Asimismo, partimos del supuesto de que la influencia de la escuela en la
construcción de las RS sobre el CC de los estudiantes de bachillerato, así
como la de los medios de comunicación —centrada en la alfabetización científica, con énfasis en las dimensiones fisicoquímicas del mismo y en las afectaciones al medio natural—, no abonan al desarrollo de actitudes y acciones
comprometidas y responsables en relación con el CC, orientadas a frenarlo y
a adaptarse a éste.

LAS REPRESENT
ACIONES SOCIALES: CONOCIMIENTO
REPRESENTA
DE SENTIDO COMÚN
De acuerdo con Jodelet (2008, p. 474), las RS “son una forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido, que tiene una intencionalidad práctica y contribuye a la construcción de una realidad común a un conjunto social”. Tienen como propósito la comunicación entre las personas, el sentido
de pertenencia a un grupo social, así como la comprensión de su realidad. De
ahí que pueden entenderse como conocimiento de sentido común socialmente compartido.
Las RS, de acuerdo con Moscovici (1979), están constituidas por tres dimensiones: el campo de la información, la actitud y la representación. El primero da cuenta del conjunto de conocimientos y el modo en el que están
organizados en relación con un objeto social. La actitud remite a la disposición a actuar por parte del sujeto frente al mismo, a través de ésta se hace
evidente su posición valorativa respecto al objeto (Ibáñez, 1994; Araya, 2002).
El campo de representación remite al orden y jerarquía de los elementos que
conforman la RS. Hace referencia a la organización interna de estos elementos, opiniones, imágenes, creencias, vivencias y valores, una vez que están
integrados en la RS.
Por su parte, Ibáñez (1994) señala que las RS aluden a un concepto híbrido
en el que emergen elementos sociológicos como cultura e ideología, además
de elementos de origen psicológico: imagen y pensamiento, por lo que es
psicosocial. Así, “el concepto de representación social es un concepto macro
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

75

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

que apunta hacia un conjunto de fenómenos y de procesos más que hacia
objetos claramente diferenciados o hacia mecanismos precisamente definidos” (Ibáñez, 1994, p. 172). Banchs (2000; 2007) pone el acento en dos cuestiones en relación con las RS: en primer lugar, la ciencia y su difusión, incluidos los medios masivos de comunicación como un elemento que nutre de
información a las personas.Y el segundo elemento, las experiencias y eventos
vividos de manera directa o indirecta.

DES
ARR
OLL
O DE LA INVES
TIG
ACIÓN
DESARR
ARROLL
OLLO
INVESTIG
TIGA

76

Los hallazgos que presentamos forman parte de una investigación más amplia
acerca de las RS sobre el CC de estudiantes de bachillerato tecnológico y su
relación con lo escolar y su influencia en el entorno familiar y social. Optamos
por una investigación de corte cualitativo, ya que así es posible visibilizar los
procesos a través de los cuales los sujetos elaboran las RS, esto es, los significados que le atribuyen al CC y la manera en que a partir de éstas orientan sus
acciones. Como lo señalan Taylor y Bogdan (1987, p. 8), “podemos ver por
qué diferentes personas hacen y dicen cosas distintas” y la relación de ello con
el contexto social en el cual interactúan, ¿cómo lo escolar se relaciona con las
RS de los estudiantes?
El enfoque seleccionado para el análisis de las RS fue el procesual, en virtud del interés en comprender sus procesos de construcción y la influencia de
lo social en ellos.1 De ahí que estudiosos de esta perspectiva (Araya, 2002;
Banchs, 2000 y 2001) coincidan en destacar que el polo procesual va más allá
del interaccionismo simbólico. 2 Se posiciona más como una postura
socioconstruccionista, donde los sujetos elaboran, a través de interacciones

1

Como lo destaca Araya (2002), en el enfoque procesual se privilegia el análisis de lo social, la cultura, las
interacciones sociales, esto es, el contexto social; de ahí que se busque contrastar diversos contextos sociales. Por su parte, Ibáñez (1994, p. 206) apunta que “lo que se torna relevante desde esta perspectiva [procesual]
[…] es [...] la comparación entre las representaciones sociales que mantienen diversos grupos sobre un
mismo objeto social [...] es a través de estas comparaciones como podemos poner de manifiesto la forma en
que las variables socioestructurales afectan a la construcción de las representaciones sociales y conocer el tipo
de dinámica social responsable de que una representación social adquiera determinadas características”.
2
De acuerdo con Banchs (2001), el interaccionismo simbólico se caracteriza porque “lo social es algo que
se construye y no sólo un calificativo de una conducta o de un estímulo” (p. 14). Las acciones de las
personas y su conducta en relación con un objeto social no pueden ser predecibles en virtud de ser éstas
construidas a través de procesos sociales de negociación e interacción de significados entre los sujetos y con
el objeto social. De ahí que las personas orienten sus acciones en relación con determinados objetos sociales
con base en lo que éstos significan para ellas.

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

sociales articuladas a procesos cognitivos de objetivación del objeto representado, conocimiento de sentido común.
En cuanto a la selección de la muestra, se decidió realizar la investigación
en 2 de los 42 planteles en el estado de Veracruz. Uno, el CBTIS 13 de la
ciudad de Xalapa, Veracruz, por su ubicación geográfica y sus características
sociales, culturales y económicas. El segundo plantel fue el CETIS 15 del
Puerto de Veracruz, Veracruz, pues interesa indagar las RS sobre CC en un
sitio con una importante actividad turística y empresarial. Aquí se consideró
que las diferencias en cuanto a las actividades laborales, educativas y de difusión cultural entre estas dos ciudades constituyen un elemento de incidencia
en la construcción de las RS.
Los instrumentos utilizados fueron un cuestionario, esquemas gráficos,
entrevista semiestructurada y observación en clase. Para el análisis de los procesos de objetivación y anclaje se emplearon el total de éstos, y para la formulación de la tipología, los tres primeros, en virtud de los datos que cada uno
aportó. El tamaño de la muestra de los estudiantes varió en función de los
instrumentos aplicados y del propósito de los mismos. En el caso del cuestionario, se aplicó a una muestra amplia: el 10% de la población estudiantil de los
semestres primero y quinto.
Para la segunda técnica —los esquemas gráficos— fue del 1.8% en el CBTIS
13 y del 2% en el CETIS 15. El propósito fue profundizar en la búsqueda y
análisis de las relaciones entre los elementos de las RS, además de analizar los
procesos de objetivación y anclaje desde una aproximación cualitativa. Aunque
es una muestra más reducida, sí es representativa en términos estadísticos.
La entrevista semiestructurada se aplicó a un total de 24 estudiantes, 14
del CBTIS 13 y 10 del CETIS 15. Durante su aplicación se realizó un primer
acercamiento analítico, identificando algunas diferencias y similitudes. Ello
permitió determinar el número adecuado de entrevistas con el que se valoró
que existían los datos suficientes para estudiar cada una de las categorías de
análisis formuladas. Así, se alcanzó el punto de saturación teórica que hizo
posible profundizar en el campo de la representación y la actitud, además de
su relación con lo escolar.3 Finalmente se observaron 15 sesiones de clase de
cuatro materias diferentes.
3
En cuanto al punto de saturación teórica, Corbin y Strauss (2002, p. 231) señalan que las categorías de
análisis están saturadas cuando: “a) no haya datos nuevos importantes que parezcan estar emergiendo en
una categoría, b) la categoría esté bien desarrollada en términos de sus propiedades y dimensiones, demostrando variación, y c) las relaciones entre las categorías estén bien establecidas y validadas”. De ahí la
importancia de la saturación teórica de las categorías de análisis, a fin de realizar un análisis denso y consistente.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

77

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

78

La metodología para el análisis de los documentos se basa en el análisis de
contenido (Bardin, 1986; Piñuel, 2002) y en el análisis del discurso (Ruiz
Ruiz, 2009; Van Dijk, 2001). De esta forma, accedimos al contenido del corpus empírico y se logró aprehender el objeto de estudio, así como conocer las
condiciones sociales y el contexto escolar en el que se construyen las RS sobre
el CC.
Consideramos pertinente formular una tipología de las RS sobre el CC en
virtud de que, como lo señala López (1996, p. 14), “la tipología como contenido refleja la naturaleza sustantiva de los fenómenos sociales. La tipología
como forma es una abstracción expresada en términos clasificatorios que permite afirmar que las sociedades se pueden reconocer a través de una diversidad de tipos”. En ella se agrupan propiedades y elementos del objeto social en
tipos o clases, que guardan características comunes y al mismo tiempo diferentes entre sí. De ahí que constituye una herramienta teórica que permite
comprender y analizar un fenómeno social.
La ruta metodológica para la elaboración de tipologías fue la propuesta
por Gagnon (1979) y López (1996), en virtud de que a través de ésta se
articularon, por un parte, los elementos teóricos de las RS y del CC, a partir
de una formulación analítica, y por otra, la operacionalización de esta construcción teórica a través del análisis del corpus empírico. Así, como lo señala
López (1996, p. 12), se pudo identificar “cierto conjunto de rasgos atraíbles
del objeto de investigación y que son los que configuran la forma del objeto”.
De esta manera, la tipología integró las categorías analíticas formuladas a
partir de la teoría de las RS y de los aspectos conceptuales del CC con el
corpus empírico recabado de los cuestionarios y los esquemas gráficos. La
primera categoría analítica fue “causa del CC: antrópica o proceso natural”.
La siguiente fue “consecuencias y afectaciones del mismo: dimensión del medio
natural y dimensión social”, y la última categoría analítica fue “actores sociales que intervienen en el CC y líneas de acción que sobre el CC realizan”.

TIPOL
OGÍA DE LAS REPRESENT
ACIONES SOCIALES
TIPOLOGÍA
REPRESENTA
Las RS, como lo destaca Moscovici (1979), son sistemas de pensamiento de
sentido común, caracterizados por dotar de sentido lo que nos rodea, entender la realidad y orientar la acción. Son una forma de conocimiento social.
Los datos obtenidos revelan que coexisten varios tipos de RS de los estudiantes y que tienen un carácter dinámico, mostrando coincidencias con otras inTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

vestigaciones (Meira, 2009 y 2011; González-Gaudiano y Maldonado, 2013).
Se advierte que se encuentran en construcción y transformación. Exceptuando el caso de los estudiantes con una RS desfasada (donde la expresión “cambio climático” no se asocia al cambio climático global), se observó que en
general los jóvenes formulan elementos pertenecientes a más de un tipo de
RS, aunque predomine uno.
Asimismo, hay estudiantes con RS difusas, caracterizadas por una estructuración débil de los elementos que señalan en relación con el CC; en tanto
que las del resto se distinguen por ser más organizadas. No obstante, se observó la presencia de la RS en virtud de la toma de postura por parte de los
estudiantes frente al objeto representado (Moscovici, 1979; Jodelet, 2008),
excepto en un sector de la población cuyas características se exponen más
adelante.
1. Un primer “tipo” es la representación social desfasada. Para aproximadamente el 8.3% de los estudiantes, la expresión “cambio climático” remite a los
naturales cambios de temperatura, humedad y precipitación que se producen
a lo largo de un día o un año. Nada asocia esa expresión a una alteración
riesgosa del sistema climático, objeto del presente estudio. No parece un problema que haya que solucionar o que pueda solucionarse. Se le atribuyen
calificativos de “bueno”, pues implica diversidad de ambientes climáticos y
sus respectivos ecosistemas. Se emplean expresiones como “es algo que hay
que cuidar”. Los elementos presentes en esta representación social son las
estaciones del año y los cambios del tiempo a lo largo del día.
2. Representación social ambientalista. Aquí, los estudiantes (64.3%) expresan un cambio climático global, aunque de manera reducida, centrada en las
afectaciones al ambiente natural. Se señala su origen antrópico. Se lo aprehende a través de sus consecuencias al medio natural, la pérdida de especies y el
incremento en número e intensidad de hidrometeoros. Entre sus causas se
mencionan la contaminación, la lluvia ácida y/o el agujero de la capa de ozono.
La visión de sus consecuencias se centra en las afectaciones al medio natural.
Se lo ve como un fenómeno problemático pero lejano; se considera que sólo a
largo plazo habrá efectos y serán otros los afectados.
3. Representación social antrópica/individual. El 13.9% de la población estudiada considera que en el CC intervienen elementos de causas y efectos ligados a la actividad y vida humanas, en su relación con las variaciones del clima.
En el campo de la información aparece un mayor número de aspectos. Entre
las causas que se señalan están los combustibles fósiles, los gases de efecto
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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invernadero (GEI) y las afectaciones a la capa de ozono. En cuanto a la influencia antrópica, se la percibe en la contaminación derivada de las acciones
individuales de las personas. Se considera entre las consecuencias a las afectaciones al medio natural, las que derivan de los hidrometeoros, disminución en
el acceso al agua, muertes y pérdida de zonas cultivables. Existe ahí una visión
más amplia del CC y sus consecuencias; se lo ve como un problema que hay
que atender. Se perciben consecuencias distantes pero con implicaciones que
afectan la propia vida de los estudiantes.
4. Representación social antrópica/multinivel. Este grupo (7.5%) comprende
al CC como el cambio del clima a través del tiempo (cronológico), relacionándolo con el calentamiento global de origen antrópico, la contaminación, los
GEI, el incremento en la actividad industrial, el consumo y la sobreexplotación de recursos naturales, principalmente; se mencionan la capa de ozono y
la lluvia ácida. Se expresa la influencia de otros sectores, como el industrial,
uno de los de mayor incidencia en el CC, además de la sociedad en su conjunto. Entre las consecuencias se mencionan las afectaciones al medio natural, la
pérdida de especies, de zonas costeras, de tierras cultivables y enfermedades,
fundamentalmente. Se ve al CC como un problema cercano y presente que
afecta y afectará a todos. Asimismo, se le relaciona con otros problemas sociales, como la salud y la alimentación, y se menciona la participación ciudadana
y de diversos actores, como el gobierno y el sector empresarial e industrial, en
éste, a diferencia de la RS antrópica/individual.
También se encontró un quinto grupo de estudiantes, 6.1% del total, que a
las preguntas del cuestionario que exploran el campo de la información sobre
el CC, así como en lo reportado en los esquemas gráficos, expresan desconocer a qué se refiere tal expresión; unos más señalaron que no les interesa el
tema. En cuanto al resto de las preguntas, la mayoría no fueron contestadas, lo
que señala ausencia de una RS sobre el CC. Para poder considerar a estos
estudiantes en la tipología, se asignó a este tipo de RS el nombre de representación social omisa. En la gráfica 1 se indica lo expuesto.
En términos generales, por compartir elementos comunes del contexto y la
escuela, la distribución de los tipos de RS es similar en las dos instituciones.
Sin embargo, como se verá más adelante, al profundizar en el campo de la
representación hay aspectos que reflejan características propias del Puerto de
Veracruz, Veracruz, como las inundaciones derivadas de los hidrometeoros de
los últimos años, que han influido en la interacción sujeto-objeto percibida
por algunos estudiantes y han generado una representación con rasgos difeTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

GRÁFIC
A1
GRÁFICA
TIPOLOGÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES DE CAMBIO
CLIMÁTICO

70.00%

~ - - - - - - - - - - ---;;,4-:30%~ - - - - - - - - -

~ 60.00%

!
~

50.00%

+----------------!

40.00%

-o

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';' 30.00%
120.00% - 2~.1~0=%_ _ _ _ _ _ __

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l

• Total

10.00% -t----.~¡;¡-'J""-- -4:1j0'zi::--

15

o.00%
Omisa(%)

Desfasada Ambientalista Antrópica/
(%)

(%)

Indi vidual
(%)

Antrópica/
multinivel
(%)

Representación social sobre cambio climático

Fuente: Elaboración propia.

rentes, con énfasis en estas afectaciones. Al respecto, Mora (2002) plantea
que la influencia de lo social en la construcción de las RS es, por una parte,
lateral en el sentido de que incide en aspectos cognitivos y expresivos, y que se
visibilizan en el campo de la representación; y, por otra, central, en tanto que
regula el surgimiento de las mismas.

EL C
AMPO DE LA INF
ORMA
CIÓN
CAMPO
INFORMA
ORMACIÓN
El campo de la información de las RS, de acuerdo con Moscovici (1979, p.
45), “se relaciona con la organización de los conocimientos que posee un grupo con respecto a un objeto social”. Les permite a las personas comunicarse
en relación con el objeto representado y emitir opiniones. Es el conjunto de
elementos que constituyen el marco referencial a través del cual socializan y
visibilizan el saber de sentido común (González-Gaudiano y Maldonado, 2013).
Las definiciones que los estudiantes expresaron sobre el CC —como respuesta a la pregunta ¿Qué es el CC?— se caracterizan, en lo general, por
asociarlo con las variaciones del tiempo referidas como “cambios de clima”.
Las expresiones más comunes son: “los cambios del clima”, “cuando el clima
cambia, hace sol y luego frío”, “cuando el clima pasa de calor a frío rápida-

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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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mente”. Dichas definiciones expresan, por una parte, la confusión existente
entre clima, variaciones del tiempo y CC; aunque, como se muestra más adelante, existe un reconocimiento de la influencia antrópica en el mismo.4 También, le atribuyen manifestaciones de variaciones en el tiempo. Aquí es pertinente aclarar que las preguntas del cuestionario aludieron a la expresión CC;
no se especificó CC global.
Por otra parte, las definiciones vertidas revelan lo que Moscovici (1979) y
Jodelet (2008) señalan como vulgarización del conocimiento científico. Para
aprehender y materializar un concepto científico, los sujetos pasan a segundo
plano elementos de carácter científico propios del objeto social para anclarlo a
elementos de realidad preexistentes en su esquema de pensamiento, dotándolo de esta manera de atributos visibles. Así, las variaciones del tiempo a lo
largo de un día son adjudicadas al CC. Por lo que las RS de los estudiantes
sobre éste, excepto la desfasada, se caracterizan por integrar algunos elementos de carácter científico al conocimiento de sentido común, dotándolo de
realidad; transformando el conocimiento de carácter científico en conocimiento
de sentido común, a través del cual pueden interpretar, comunicar su realidad
y asumir una posición frente a éste.
También se observó en algunos casos que en las definiciones sobre cambio
climático expresadas, los estudiantes señalan aspectos fenológicos, esto es:
visibilizan los efectos que éste ha tenido en la vida de algunas especies propias
de la región. Esta información es registrada por quienes han vivido por varias
décadas en las ciudades en las que están ubicadas las escuelas (normalmente
un familiar), y a su vez es comunicada y socializada con los estudiantes. Como
muestra está la siguiente manifestación fenológica:
A mí me decían mis papás que aquí hace tiempo, aproximadamente 33 años que
empezaron a vivir aquí en la ciudad de Xalapa, que el clima era un poco diferente,
que todos los días llovía y eso, y que algunas plantas antes se daban mejor que ahora
(CB-13-6º. S-9).

4

El clima es, de acuerdo con lo que señala el V informe del IPCC (2013, p. 204):
el estado promedio del tiempo y, más rigurosamente, como una descripción estadística del tiempo
atmosférico en términos de los valores medios y de la variabilidad de las magnitudes correspondientes durante periodos que pueden abarcar desde meses hasta millares o millones de años. El periodo
de promedio habitual es de 30 años, según la definición de la Organización Meteorológica Mundial.
Las magnitudes son casi siempre variables de superficie (por ejemplo, temperatura, precipitación o
viento). En un sentido más amplio, el clima es el estado del sistema climático en términos tanto
clásicos como estadísticos.

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LA REPRESENT
ACIÓN SOBRE EL C
AMBIO CLIMÁTICO
REPRESENTA
CAMBIO
De acuerdo con Moscovici (1979), el campo de la representación refiere a la
imagen que el sujeto posee del objeto social, la cual se construye a partir de los
procesos de objetivación y anclaje. Éstos están interrelacionados y dan cuenta
de la relación dialéctica entre lo social y lo individual (Jodelet, 2008).

LA OBJETIV
ACIÓN
OBJETIVA
La objetivación, como lo destacan Araya (2002) y Jodelet (2008), expresa lo
social en la representación. Es el proceso mediante el cual el sujeto aprehende
una serie de conceptos y significados sobre el objeto social para materializarlos en una imagen, en algo concreto. Aquí intervienen tres fases: selección y
descontextualización de elementos de la teoría, formación de un núcleo figurativo y naturalización del mismo.
a) Selección y descontextualización de elementos del cambio climático
Los conocimientos que los estudiantes expresan en relación con el CC, especialmente las causas y consecuencias, hacen visibles cuáles de éstos han seleccionado y descontextualizado del concepto teórico (científico) y de lo que
circula en el entorno social. Así, ellos despliegan una serie de elementos y
conocimientos que remiten a aspectos del objeto representado; éstos varían en
cantidad y relación con el mismo. Esta variación, como lo señalan Jodelet (2008)
y Moscovici (1979), depende por una parte del esquema de pensamiento preexistente propio de cada persona, y por otra de criterios sociales y normativos,
para retener, aprehender y enraizar aquello que es afín a éstos y al sistema de
creencias y valores asociados al CC. Además intervienen la cantidad y tipo de
información sobre el objeto representado que circula en el contexto social.
En la RS desfasada no se expresan elementos del CC; así, lo que los estudiantes dicen está relacionado con las variaciones del tiempo y las estaciones
del año. Ello revela, por una parte, un esquema de pensamiento preexistente
con pocos conceptos relacionados con el CC, de tal suerte que al circular, en
lo social, datos relativos al fenómeno y la influencia antrópica en él, esta última
no es seleccionada ni aprehendida por los sujetos. Por otra, le otorgan atributos como los cambios de temperatura a lo largo del día; de ahí que la focalización
en la comunicación sobre éste, como lo señala Araya (2002), se centra en los
aspectos relacionados con las variaciones del tiempo y las estaciones del año.
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La información revelada por los estudiantes que comparten la RS ambientalista da cuenta de que los elementos que han seleccionado sobre el CC son
los relativos a las afectaciones al medio natural. Algunos estudiantes expresan
un mayor número de elementos que otros, y en todos los casos la influencia
antrópica está presente. El criterio normativo vinculado al CC que orienta
este proceso es el cuidado del medio ambiente.
Los elementos seleccionados y descontextualizados del CC, presentes en
la RS antrópica individual, incluyen, además de los correspondientes a las afectaciones al medio natural, los GEI, el efecto invernadero, la tala de árboles, los
combustibles fósiles y el consumo energético derivado de éstos; en algunos
casos se mencionan enfermedades. Estos datos revelan, en cuanto a la influencia de lo social, interacciones sociales en las que estos elementos circulan; el
criterio normativo de cuidado del medio ambiente se articula también a un
elemento de la relación del ser humano con el medio natural: el uso y consumo de combustibles fósiles, junto con sus consecuencias (Jodelet, 2008).
En la RS antrópica multinivel, los estudiantes expresan una mayor selección de elementos asociados al CC. Aquí lo descontextualizado incluye aspectos de la dimensión social del mismo y, como lo señala Jodelet (2008, p. 482),
se encuentra “subordinado a un valor social”: el cuidado del medio natural.
Por ello, sus producciones discursivas son más nutridas en elementos relacionados con la importancia de cuidar el ambiente y no contaminar, haciendo
más dinámica la interacción sujeto-objeto representado. Por otra parte, también hay casos en los que expresan confusión respecto a los términos CC y
variaciones del clima, aunque su concepción sobre el mismo contiene más
elementos.
b) Formación del núcleo figurativo
La formación del núcleo figurativo es, de acuerdo con Jodelet (2008) y Moscovici (1979), la elaboración de un conjunto gráfico (imagen) que le permite
al sujeto comprender el objeto representado en su relación con él, con otras
representaciones y con su realidad, entendida ésta como construcción social
(Berger y Luckman, 1991). Así, la imagen —además de hacer concreto lo
abstracto del CC— también refleja la estructura conceptual del sujeto, donde
se integran tanto los elementos del objeto representado como las interacciones
del sujeto con éstos, las que en su conjunto son visibilizadas a través de imágenes.
El núcleo figurativo de la RS desfasada refiere a los elementos retenidos
asociados con el objeto social, y se integran en torno a aspectos relativos a las
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condiciones climáticas y las estaciones del año. Así, como lo señala Ibáñez
(1994), éstos se organizan para proporcionar una imagen del objeto representado pertinentemente coherente y expresable.
En la RS ambientalista, el núcleo figurativo está conformado por elementos
que refieren a la naturaleza dañada. Éstos quedan asociados a la influencia
antrópica expresada en términos de contaminación y basura; de esta manera
es integrada al CC; así, los estudiantes le confieren un significado (Ibáñez,
1994). Aquí, también en algunos casos hacen referencia al agujero de la capa
de ozono o la lluvia ácida. Al preguntarles sobre la imagen que les refiere la
expresión “cambio climático”, manifiestan principalmente lo siguiente:
Un planeta sudando, casquetes polares derritiéndose, calor, contaminación, smog
(CB-13-5º.S-TV-38).
El sol, la destrucción de la capa de ozono, el ciclo del agua, contaminación (CB-131er.S-TM-49).

El núcleo figurativo de la RS antrópica/individual contiene, en primer término, elementos relacionados con la influencia antrópica del CC; en él se
encuentran los GEI, aerosoles, humo, cambio climático global como conjunto
de elementos que aglutina a otros más. En segundo término aparecen las afectaciones al medio natural; de acuerdo con Moscovici (1979) y Jodelet (2008),
los elementos teóricos del objeto social, junto con otros aspectos que no necesariamente están en relación directa con éste, aunque sí forman parte constitutiva del conjunto gráfico elaborado y son utilizados para comprenderlo.
En la RS antrópica multinivel, el núcleo figurativo se distingue por contener
elementos acerca de la influencia antrópica del CC en términos de desarrollo
urbano, contaminación, problemas asociados al mismo. Aquí, los estudiantes
expresan afectaciones al medio natural. También, en algunos casos mencionan otros problemas ambientales, como el agujero de la capa de ozono. Otro
rasgo de este núcleo figurativo fue la presencia de otros actores sociales y su
influencia en el objeto representado. Por ejemplo, fábricas contaminando, y
algunos elementos de la dimensión social del mismo, como enfermedades y
falta de alimentos.
c) Naturalización del cambio climático
La naturalización es la tercera fase que conforma el proceso de objetivación;
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ocurre cuando el núcleo figurativo se incorpora como un elemento más de la
realidad objetiva del sujeto (Ibáñez, 1994). Cada uno de los elementos del
objeto representado se integra a través de una construcción “estilizada” y adquiere una forma gráfica y significante (Jodelet, 2008).
Una vez identificado el núcleo figurativo, se procedió a analizar la manera
en la que éste se integra en el esquema de pensamiento para ser un componente más de su realidad objetivada (Ibáñez, 1994). Se hizo a través del estudio de la forma en la que los estudiantes comprenden y explican lo relacionado con el CC a partir del núcleo figurativo (Moscovici, 1979). En el caso de la
RS desfasada, el CC es naturalizado como algo benéfico, pues está relacionado
con las estaciones del año, haciendo evidente las bondades de éste en términos
de beneficio al medio natural; se le asocia con el criterio normativo de cuidado
y preservación de la naturaleza.
Por su parte, la naturalización del núcleo figurativo de la RS ambientalista
se caracteriza por la utilidad que hacen los estudiantes de éste para interpretar
fenómenos asociados con las variaciones climáticas y con las afectaciones a la
naturaleza. Así, el CC se convierte en el elemento que explica, por ejemplo, las
inundaciones, pérdida de especies, afectaciones a la naturaleza, como un fenómeno que es parte de su realidad objetiva, pero al mismo tiempo como algo
lejano que puede llegar a afectarlos, aunque a largo plazo. Como lo señala
Jodelet (2008, p. 483), a través de la naturalización del objeto representado, el
sujeto lo dota de realidad, “adquiere un estatus de evidencia: una vez considerado como adquirido, integra los elementos de la ciencia en una realidad de
sentido común”.
En la RS antrópica individual, el núcleo figurativo es naturalizado para integrar el CC a la realidad de los estudiantes a través de algunos elementos
relacionados con éste, como los GEI y otros más, como la contaminación, la
basura y en algunos casos el agujero de la capa de ozono. De esta manera, ellos
explican cómo se ve afectada la naturaleza y la sociedad, integrando aspectos
relacionados con la salud. No obstante, al CC se le ve en algunos casos como
lejano en el tiempo, pero se considera que afectará la salud de la gente y el
acceso a agua y alimentos.
En la representación social antrópica multinivel, se advierte que en la naturalización del núcleo figurativo se han integrado más elementos, como enfermedades, los que a su vez son organizados en función de la influencia antrópica
del CC. Así, éstos son, como lo refiere Ibáñez (1994, p. 187), “un componente
más de la realidad objetiva” y son empleados para comprenderla e interpreTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

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tarla. De ahí que los estudiantes expresen calificativos sobre el CC y se le vea
como un problema cercano, presente y que afecta a la sociedad en su conjunto.
En cuanto a la influencia del contexto y la relación entre el sujeto y el
objeto representado, los hallazgos revelan que si bien los porcentajes por tipo
de representación social entre los dos planteles son similares, se encontró un
mayor número de estudiantes del CETIS 15 del Puerto de Veracruz cuya
representación social es ambientalista, con un núcleo figurativo donde se encuentran las inundaciones como la principal afectación del CC. A su vez, lo
asocian con la basura. Este dato fue corroborado en las entrevistas. Ellos asocian el CC con las inundaciones que han sufrido en años recientes (Veracruz.
Secretaría de Protección Civil, 2011; Tejeda, Montes y Sarabia, 2012), y a su
vez con la basura que contribuye a las inundaciones, por la obstrucción al
sistema de drenaje. Aquí, la relación mencionada incide en la objetivación
para adquirir una imagen estilizada en la que predominan las afectaciones por
hidrometeoros, concretamente las inundaciones y su relación con la basura.

EL ANCLAJE
El anclaje es el proceso mediante el cual se produce el “enraizamiento social
de la representación y de su objeto” (Jodelet, 2008, p. 486); se refiere a la
inserción de la representación y del objeto representado en lo social. Así, éstos
se incorporan como parte de la realidad de los estudiantes y se hacen visibles
a partir del significado y la utilidad que éstos le otorgan. En palabras de Ibáñez
(1994), el anclaje remite a las transformaciones en el esquema de pensamiento de los sujetos derivadas de la integración del objeto representado en aquél.
a) Interpretación del mundo social
Se refiere, de acuerdo con Moscovici (1979), al sentido funcional que el sujeto le da a la representación para interpretar lo que lo rodea, al proceso mediante el cual los estudiantes comprenden y explican el CC. Se expresa a través de las relaciones que se formulan en relación con el objeto representado.
En la RS desfasada —al representar el CC como las variaciones del estado
del tiempo o las estaciones del año—, los estudiantes no visibilizan efectos ni
riesgos, ni afectaciones de ningún tipo, presentes o futuros. Tampoco señalan
alguna relación entre éste y los GEI asociados al modelo energético, el consumo de energía a nivel personal o a partir de otros actores sociales. Ellos le
confieren al objeto representado una tarea útil (Ibáñez, 1994), que les permite
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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interpretar estos fenómenos en términos de las variaciones del tiempo y de las
estaciones del año. Por otra parte, se advierte congruencia entre el campo de
la información y el de la representación en este tipo de RS.
De las relaciones que caracterizan la RS ambientalista se desprende que los
estudiantes centran el CC en el medio natural y en sus afectaciones, poniendo
así distancia respecto a las consecuencias de aquél. Ellos no se ven parte del
mismo. Igualmente ocurre con las preguntas relacionadas con la visión que
tienen en relación con los riesgos que derivan del CC, formuladas en el cuestionario; del conjunto de 15 escenarios futuros, los asociados con afectaciones
al medio natural tuvieron los porcentajes más altos como escenarios muy probables, en tanto los relacionados con aspectos vinculados con la actividad humana, como pérdida de cultivos tradicionales, son vistos como escenarios probables. Estas relaciones constituyen lo que Jodelet (2008, p. 487) llama “guía
de lectura y, a través de una generalización funcional, en teoría de referencia
para comprender la realidad”.
Las relaciones que caracterizan la RS antrópica individual contienen aspectos de la influencia antrópica del CC incorporados al núcleo figurativo de
la RS como elemento aglutinador. A partir de estos elementos se desprenden
otros relacionados con afectaciones al medio natural. Destacan dos expresiones a las que hacen referencia los estudiantes para comprender y explicar el
fenómeno: contaminación y basura, utilizadas también para relacionarlo con
sus causas y consecuencias. Estas asociaciones expresan, de acuerdo con
Moscovici (1979), cómo el anclaje “transforma la ciencia en marco de referencia y en red de significados”; así, los estudiantes pueden comprender su
realidad social.
Por su parte, en la RS antrópica multinivel las relaciones formuladas sobre
el CC aglutinan en el núcleo figurativo elementos antrópicos y sociales del
mismo, asociados a elementos relacionados con afectaciones al medio natural.
Ello incide en una visión que se caracteriza por considerar que todos nos vemos o veremos afectados por éste. Estas relaciones expresan la participación
del gobierno, las empresas y las personas en las acciones relacionadas con el
CC.
Asimismo, en las relaciones formuladas los estudiantes expresan la ausencia de educación ambiental, el desinterés, la falta de conocimientos por parte
de las personas, además del proceso civilizatorio junto con la tecnología como
sus causas; y aunque no lo señalan como un problema en relación con la crisis
civilizatoria que vivimos, hacen presentes elementos que remiten a ello. Estas
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

asociaciones se integran, de acuerdo con Jodelet (2008, p. 488), como parte
del sistema de interpretación “capaz de resolver y expresar problemas comunes, transformado en código, en lenguaje común”.
b) Orientación de la conducta y la comunicación
Se refiere al enraizamiento social del objeto representado en el esquema de
interpretación de la realidad preexistente, cuyo propósito es orientar la conducta del sujeto sobre el objeto representado (Jodelet, 2008). Esto se manifiesta en la disposición a actuar y la comunicación que sobre el CC realizan los
estudiantes de acuerdo con cada tipo de RS.
La naturalización del núcleo figurativo incide en diversas prácticas sociales, como la comunicación en relación con el objeto representado. Cuando
ésta se presenta, los estudiantes cuya RS es la desfasada acotan el CC a las
estaciones del año o las variaciones del tiempo a lo largo del día. De igual
manera, la conducta asociada al mismo es ausente. Aquí el anclaje se manifiesta mediante una toma de postura nula (Ibáñez, 1994).
La disposición a actuar de quienes comparten la RS ambientalista se caracteriza por actividades relacionadas con el cuidado del medio natural, como
reducir la producción de la basura, reciclar y reutilizar productos, y en algunos casos haber promovido en sus casas el uso de focos ahorradores. También
expresan estar dispuestos a usar otro tipo de transporte, como el colectivo o la
bicicleta, excepto los estudiantes del Puerto de Veracruz, pues señalan que el
uso de la bicicleta “es imposible en el tiempo de calor”. En cuanto a lo que
comunican sobre el CC, ellos conversan cuando ocurre algún hidrometeoro o
comentan alguna noticia sobre ello, siendo éstos los aspectos que comunican.
Aquí, los organizadores de contenido (Jodelet, 2008) son los elementos
biofísicos del CC y la contaminación, en términos generales.
En la RS antrópica individual, los estudiantes que la comparten despliegan
un mayor número de acciones que están dispuestos a realizar; además del uso
de focos ahorradores, reducción del uso de auto particular, separar la basura y
reutilizar productos, señalan que son ellos quienes han promovido en sus casas estas acciones. En esta representación (Ibáñez, 1994, p. 192), “los generadores de tomas de postura” se aglutinan en relación con la contaminación y el
uso de la energía, los que a su vez son elementos de comunicación sobre el
CC. Aquí lo que están dispuestos a hacer gravita en torno a reducir la contaminación y el consumo energético; asimismo, asocian la basura a la contaminación y al CC.
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

Los estudiantes con RS antrópica multinivel expresan en su disposición a actuar aspectos relacionados con la reducción de consumo de energía y recursos,
además de los expresados en las RS anteriores. Asimismo, apelan a desarrollar
acciones para concientizar a las personas sobre el cuidado del medio natural y el
consumo. También la comunicación social (Ibáñez, 1994) que los estudiantes
realizan sobre el CC desempeña un papel importante, al poner en juego representaciones de otros sujetos que les han aportado elementos y que inciden en el
anclaje y la toma de postura frente al objeto representado. Ésta se caracteriza por
expresar su opinión sobre el mismo y lo que están dispuestos a hacer.

CONCL
USIONES
CONCLUSIONES

90

Los resultados presentados revelan que las RS sobre el CC de los estudiantes
se nutren de una amalgama de experiencias en relación con éste y de procesos
de socialización, de los que la escuela y el contexto en el que se desenvuelven
forman parte. También intervienen interacciones con información tanto especializada —cuyas fuentes son principalmente libros, documentales, actividades escolares—, como aquella proveniente de los medios de comunicación,
conversaciones y noticias, y de las RS de otras personas con las que están en
contacto.
Los contenidos, en términos de información, están en relación con el proceso de objetivación; y a su vez con lo social, a saber: valores normativos,
comunicación y acceso a la información (Moscovici, 1979). Aquí se observó
que la información proveniente tanto de los medios masivos de comunicación
como de las actividades escolares, con énfasis en la transmisión de contenidos
acerca de las afectaciones al medio natural, y que además es fortalecida con
imágenes asociadas al deshielo de los polos, incide en la construcción de una
imagen lejana en términos de afectaciones sobre el CC. Por lo que la difusión
de la información, como lo señalan Boykoff (2009), Meira (2009) y González-Gaudiano y Maldonado (2013), centrada únicamente en una alfabetización científica frecuentemente poco clara o ambigua, ha abonado en estos
procesos.
Por su parte, la escuela, cuyas actividades escolares se caracterizan por la
transmisión de datos acerca del CC sin anclar este tipo de información con
experiencias escolares que lo posicionen como un problema social presente y
cercano a los estudiantes, ha mediado los procesos de objetivación y anclaje.
Los resultados de la investigación también revelan que existe escasa articulaTRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

ción entre los contenidos abordados y las acciones de respuesta pertinente y
contextualizada. Una lectura más acuciosa de los datos revela que existe poca
integración entre la epistemología del conocimiento científico asociada al CC
y la del conocimiento de sentido común. Por lo que los estudiantes, en lo
general, establecen pocos lazos entre los datos tecnocientíficos del fenómeno
con su realidad y las posibles acciones que pueden realizar.
Por lo anterior, es necesario formular propuestas educativas que no se limiten a la transmisión de información científica al respeto. Es necesario diseñar experiencias de aprendizaje social en las que se desplieguen, además de
datos relativos al CC, pautas de acciones de respuesta ancladas al contexto de
los estudiantes, a fin de articular los tres campos que conforman las RS. Todo
ello para que los estudiantes se visibilicen como sujetos capaces de generar
acciones de respuesta frente al CC, a partir de sus conocimientos y actitudes
responsables en términos socioambientales.
De lo expresado se desprende que las RS sobre el CC remiten a una serie
de fenómenos en los que intervienen, como lo apunta Ibáñez (1994, p. 171),
“inserciones sociales, procesos cognitivos, factores afectivos, sistemas de valores”, que inciden en la representación del CC de los estudiantes. Donde, además de contener elementos que aluden al concepto científico, se incorporan
otros más que pertenecen a lo social y a la cultura en la que están insertos los
estudiantes como sujetos sociales partícipes en los procesos de construcción
de su realidad (Berger y Luckman, 1991).
91

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFIC
AS
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�REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�FELIPE DE JESÚS PADILLA AGUILAR*
MA. TERESA GERMÁN RAMÍREZ**

1

La Economía Mexicana
durante los Gobiernos Panistas
The Mexican Economy during the PAN Governments
RESUMEN
En este artículo se hace un análisis de la economía mexicana en los dos sexenios del Partido Acción Nacional (PAN), en donde se continúa con las políticas implantadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y en
algunos casos las profundizaron, como la disminución de los salarios contractuales y la
pérdida de competitividad a nivel nacional. Se
hace un estudio de variables macroeconómicas
con resultados significativos en el comportamiento de las mismas.

ABSTRACT
This article presents an analysis of the Mexican economy in the two presidential terms of
the National Action Party (PAN), where it
continues with the policies implemented by
the Institutional Revolutionary Party (PRI),
and in some cases deepened, as is done contractual wages decline and loss of competitiveness at the national level. A study of macroeconomic variables with significant results on
the behavior of the same is made.

Palabras clave: Crecimiento económico, Empleo,
Salario nominal y real, Competitividad, Inversión, Ahorro.
Clasificación JEL: A10, E2, E24.

Keywords: Economic growth, Employment,
Nominal and real wage, Competitiveness, Investment, Saving.

93

1 . INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
El análisis de la economía mexicana en los gobiernos panistas se ubica en el
contexto propuesto por el Consenso de Washington de John Williamson entre
1987 y 1988 (Berumen, 2009, p. 704; Ornelas, 2007, p. 142), así como en las
reformas económicas implantadas durante los años ochenta, como la apertura
comercial que consistió en la entrada de México al Acuerdo General de Aran-

*
Maestro en Ciencias Económicas por el Instituto Politécnico Nacional, profesor del Departamento de Economía
de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco. Correo electrónico: fpa@correo.azc.uam.mx
**
Licenciada M.C.P. Profesora Titular B del Instituto Tecnológico de Tlalnepantla. Correo electrónico:
teresagerman48@yahoo.com.mx

Recibido: 20 de agosto de 2015 / Aceptado: 26 de noviembre de 2015

ISSN: 2007-1205 pp. 93-108

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

94

celes y Comercio (GATT) en 1986, hoy conocido como la Organización
Mundial de Comercio (OMC). Como consecuencia se incrementó la apertura comercial, y con las medidas adoptadas del Consenso de Washington disminuyó la actividad económica del Estado en la economía mexicana, aumentando la participación de la iniciativa privada en la misma. En el periodo 19831989, las empresas públicas disminuyeron de 1,155 a 310; las empresas pequeñas y medianas que pertenecían al sector público se transfirieron al sector
privado (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p. 227).
También se realizó la implantación de reformas financieras al final de la
década de los ochenta en el mercado bursátil y se dejó al libre juego de la
oferta y la demanda la tasa de interés, así como la autonomía del Banco de
México.
En este escenario, en diciembre de 2000 se implantó un nuevo gobierno
con el presidente Vicente Fox Quesada y luego con el presidente Felipe de
Jesús Calderón Hinojosa, los dos personajes pertenecientes al Partido Acción
Nacional (PAN), lo cual les dio la oportunidad de tener el poder por más de
una década, después de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI)
gobernó el país por más de 70 años y que fue el partido que con diversos
presidentes aplicó las políticas económicas que dieron lugar a una mayor participación de la iniciativa privada en la economía. De aquí que se plantee la
siguiente pregunta: ¿los gobiernos panistas implementaron políticas económicas nuevas o profundizaron las ya existentes? Para dar la respuesta se analizarán dichas políticas en relación al comportamiento de diversas variables importantes para la economía: en la sección dos se analiza el comportamiento
del crecimiento económico; en la tercera y cuarta, los salarios reales y salarios
contractuales; en la quinta, la competitividad; en la sexta, el gasto en las fuerzas armadas; en la séptima, el empleo; en la octava, el ahorro e inversión, y en
la novena se resumen las conclusiones.

2. CRECIMIENTO ECONÓMICO
En relación al crecimiento económico, la economía mexicana tiene una gran
interdependencia con la economía norteamericana; por ejemplo, en 2001 la
economía norteamericana se desaceleró en el tercer trimestre en -1.3%, lo que
llevó a una fuerte caída en el crecimiento de la economía mexicana (como se
observa en la gráfica 1). Mientras que la crisis inmobiliaria de 2008 en Estados Unidos provocó una fuerte caída del Producto Interno Bruto (PIB) en
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

México, disminuyendo en el segundo trimestre de 2009 en -9.38%. Además
de esta interdependencia, el estancamiento en el crecimiento económico se
explica por el no incremento de la inversión y el desplazamiento del ahorro
externo hacia el consumo privado en la apertura de cuenta de capitales (Guillén,
2012, p. 278).
En consecuencia, para favorecer el crecimiento del PIB debe incrementarse la demanda agregada en sus componentes. Sin embargo, en el periodo panista
el consumo privado permanece en promedio en 52.27% y la inversión en promedio en 19.68%. El consumo es una parte fundamental de la demanda agregada para incrementar el PIB, el cual se necesita incrementar por lo menos en
70%.
En la gráfica 1 se observa que en promedio la variación anual trimestral del
PIB se mantiene por debajo del 4%, esta cifra es comparable a la que se registra a principios de los años noventa, en donde la economía creció en promedio
ese mismo porcentaje.
La gráfica 1 refleja que se profundizó en la apertura comercial y se puso
mayor énfasis en las fuerzas del mercado y liberalización de los mercados
tanto financiero como productivo, pero no se han logrado los crecimientos del
desarrollo estabilizador ni los de los gobiernos Echeverría-López Portillo
(Ornelas, 2012, p. 6). Asimismo, el incremento del PIB en México es inferior
al registrado por América Latina y el Caribe; por ejemplo, en 2012 dicho
95

GRÁFIC
A1
GRÁFICA
PIB DE MÉXICO A PRECIOS DE 2003, VARIACIÓN ANUAL TRIMESTRAL (2000-2012)

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Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México, 2000-2012.

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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

incremento fue de 3.8%, mientras que para esas regiones fue de 4.3%, lo que
indica que es necesario expandir en mayor proporción el PIB para poder obtener un mayor nivel de empleo.
Comparando las cifras del PIB por trimestre en el periodo 1994-2000, se
observa un crecimiento promedio superior al 4%, sobre todo en el periodo
posterior a 1995 (gráfica 2), mientras que en el periodo 2001-2012 se registra
un crecimiento inferior a esta cifra (gráfica 1). Este crecimiento económico en
el periodo 1994-2000 se debió a la continuidad de la política económica que
se implantó desde 1982. Los gobiernos panistas siguieron las mismas políticas
neoliberales de acuerdo al Consenso de Washington que los gobiernos del PRI
y además las profundizaron y continuaron con la liberalización de los mercados (Guillén, 2012, p. 274).
Analizando la gráfica 2.1, sobre el PIB anual en México desde 1981 hasta
2000, el crecimiento económico se estancó durante la crisis de la deuda y se
tuvo un crecimiento moderado durante la primera mitad de los noventa. En la
década de los gobiernos panistas, el PIB estuvo estancado, al igual que en la
década de los ochenta.
Es importante resaltar que las reformas estructurales que el país necesitaba, como continuar con las privatizaciones, no se llevaron a cabo debido a que
el PAN nunca tuvo mayoría en las cámaras, tanto en el Senado como en la de
diputados.
GRÁFIC
A2
GRÁFICA
PIB DE MÉXICO A PRECIOS CONSTANTES DE 2003, VARIACIÓN ANUAL (1994-2000) TRIMESTRAL

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96

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Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México, 1994-2000.

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GRÁFIC
A 2.
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GRÁFICA
2.1
PIB EN MEXICO, VARIACIÓN ANUAL (1981-2000)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 1981-2000.

3. SALARIOS CONTRA
CTU
ALES
CONTRACTU
CTUALES
El salario mínimo siempre es fijado por la Comisión de Salarios Mínimos, que
pertenece a la Secretaría del Trabajo y es la encargada de incrementar el salario mínimo año con año. Ese aumento en el salario mínimo lo negocian las
empresas y los sindicatos. La que implanta el aumento en el salario mínimo es
la Comisión de Salarios Mínimos. El salario mínimo es lo que necesita el trabajador para subsistir una semana o quincena, dependiendo de la forma de
pago por la que opte la empresa.
En la gráfica 3 se observa que el incremento anual de los salarios contractuales es de 9.1% en promedio en 2001, mientras que en 2002 es de 5.8%; a
partir de 2003 y hasta 2011 se ubica en promedio en 4.3%. Durante los gobiernos panistas, el acrecentamiento anual de los salarios contractuales se ubica en promedio en 4.3%. Estos datos muestran que en dichos gobiernos se
continuó con la política salarial restrictiva de los gobiernos del PRI, desde
1996, en donde el salario mínimo obtiene el 17.62% de variación anual, empezando luego a disminuir en 1998 a 15.19% y llegando a un mínimo de
10.06% en enero de 2000.
Esto nos da una idea clara de que los gobiernos panistas continuaron con
esa tendencia de disminuir el salario mínimo desde el punto del que se analice.
Los salarios contractuales en la época del PRI se aumentaron en 1997, 19.5%;
en 1998, 17.7%; en 1999, 16.5%, y en 2000, 12.4%.
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GRÁFIC
A3
GRÁFICA
INCREMENTO ANUAL A LOS SALARIOS CONTRACTUALES EN MÉXICO
EN PORCENTAJES (2000-2011)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 2000-2011.

98

Durante el segundo periodo de los gobiernos panistas, el salario mínimo
sólo se aumentó 13.45 pesos, que no es suficiente para cubrir las necesidades
básicas; en 2007, el salario mínimo se encuentra en 48.88 pesos, y enero de
2008 en 50.84 pesos, con un incremento de 1.96 pesos; pero la inflación rebasa el aumento: en 2007 se encuentra en 3.76 y en 2008 se ubica en 6.53, un
crecimiento de 2.77 por encima del aumento al salario mínimo, continuando
con la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y con la política salarial restrictiva.
Al respecto, investigadores del Instituto de Investigaciones Económicas de
la Universidad Nacional Autónoma de México afirman que los salarios en
general se incrementaron 0.5% en los últimos 12 años, y un tercio del empleo
se genera en la formalidad, quedando el resto en la informalidad (Universia,
2012).

4. SALARIOS REALES
Los salarios reales es el poder adquisitivo de los trabajadores o empleados, en
otras palabras, es el salario nominal con respecto a la inflación.
Según la CEPAL el incremento en el salario real en 2011 en México fue de
1% (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2012, p. 14).
En el periodo 2000-2012, los salarios reales registran descensos en rela-

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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

ción con el año anterior de -18% en 2002, -20% en 2004, -14% en 2006, -40%
en 2008 y -15% en 2010 (son tasas de crecimiento anuales). Si se analiza el
salario real (gráfica 4), se observa que tiene cinco caídas durante el periodo
2000-2012, descendiendo en mayor proporción en 2008. Algo que hay que
resaltar es la baja inflación que se tiene en este periodo; por lo tanto, no es una
caída tan estrepitosa en el salario real. Pero la caída de la inflación no se debe
a los gobiernos panistas, sino a políticas económicas que se implantaron en el
pasado, como los pactos, autonomía del banco central, cortos a la oferta monetaria, etc.
La inflación baja se debe a la autonomía del Banco de México de controlar
la inflación a niveles mínimos, conteniendo, por lo tanto, el incremento salarial y disminuyéndolo.
La disminución del salario es una constante durante la época del modelo
neoliberal, resultado de llevar a un incremento de los salarios a través del pronóstico de la inflación esperada. Sin embargo, la realidad es que la inflación
real fue mayor a la esperada, de aquí la constante disminución de los salarios
reales a un año de crearse los pactos económicos en 1988; se continuó con
esta política de disminución hasta mediados de la década de los noventa.
Otro factor es la constante pérdida del poder de negociación de los sindicatos en las reuniones, ya sea a nivel empresarial o con el Estado federal, como
se puede ver en la huelga de Cananea, Sonora, y en Pasta de Conchos, Coahuila, en donde a los trabajadores se les declara la huelga inexistente.
99

GRÁFIC
A4
GRÁFICA
TASA DE CRECIMIENTO ANUAL DEL SALARIO MÍNIMO REAL EN MÉXICO (2001-2011)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 2001-2011.

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5. COMPETITIVID
AD
COMPETITIVIDAD

100

Según Aguilar (2007), la competitividad de las naciones estudia cómo se crea
y mantiene un ambiente que sustente la competitividad de sus empresas.
La competitividad aplica las políticas del Consenso de Washington: reducción del gasto, privatización de empresas y apertura comercial (Villarreal, 2005,
p. 686).
En la tabla 1 se muestra cómo tanto el PRI como el PAN han seguido las
políticas adoptadas por el Consenso de Washington.
La competitividad es el nivel que tiene un país para atraer inversión, para
crear nuevas empresas y que crezcan las existentes (Gómez, 2006, p. 28).
Según Hernández Laos (2000), la productividad se define como la competencia productiva, la cual “refleja la capacidad del país para competir efectivamente con su producción local de bienes y servicios vis a vis con la oferta
externa, tanto en los propios mercados como en el exterior”. Más adelante
agrega: “la competitividad financiera, en cambio, refleja la capacidad del país
para atraer capital del exterior y retener al capital local dentro de las propias
fronteras” (p. 40).
Según Dussel (2012, pp. 80-81), la competitividad se debe analizar desde
tres puntos de vista, que son el nivel micro, meso y macro, y más adelante
añade que el nivel meso-económico abarca las relaciones inter-empresariales
e institucionales, así como el grado de integración inter-empresa, que permite
diversos grados de aprendizaje, innovación y eficiencia colectiva.
El informe presidencial de 2011 señala que: “La economía mexicana se
muestra más competitiva, tal como lo demuestran diversos indicadores internacionales en la materia”. (México. Presidencia de la República, 2011, p. 17),
pero no especifica los diferentes indicadores internacionales, como los que se
muestran en el cuadro 1. El Ejecutivo presume tener una economía competitiva, cuando en realidad los datos muestran que la economía mexicana año
con año perdió competitividad.
En el caso de México, según organismos internacionales (ver cuadro 1),
pierde año con año competitividad, perdiendo a su vez inversión, empleo,
ingresos fiscales, y obteniendo menor nivel de vida (Gómez, 2006, p. 135).
Como se puede analizar en el cuadro 1, desde que se iniciaron los gobiernos
del PAN en México, se pierde año con año competitividad, pasando del lugar 31
en 1999 hasta el lugar 58 en 2011, según el Foro Económico Mundial.
Aunque en 2012 la competitividad crece y México se coloca en el lugar 53,
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

TABLA 1
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Fuente: Elaboración propia, con base en varias páginas de internet sobre el Consenso de Washington.

la competitividad no disminuye por ser un año político, en donde hay más
inversión pública.
Según indicadores internacionales de competitividad, México ocupó el lugar
26 en el periodo 1991-1994 por la entrada del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN), y aunque tuvo una caída después de la crisis
financiera hasta el lugar 42, se recuperó, obteniendo el lugar 31 en 1999. Es

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

101

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

CU
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ADRO
ÍNDICE DE COMPETITIVIDAD GLOBAL PARA EL CRECIMIENTO
DE ACUERDO AL LUGAR QUE OCUPA MÉXICO

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Fuente: 1_/ WEF, World Economic Forum, 2014.
Fuente: 2_/ IMD World Competitiveness, 2014.
Fuente: 3_/ The Global Competitiveness Report, 2011-2012.

102

decir, en esta década la competitividad se mantuvo debido a cambios estructurales y dificultades macroeconómicas de algunos países asiáticos.

6. GAS
TO EN FUERZAS ARMAD
AS
GASTO
ARMADAS
La Secretaría de Defensa Nacional y la Secretaría de Marina son instituciones
pertenecientes al gobierno federal y muestran su lealtad al poder ejecutivo.
El PAN, durante la segunda mitad de la década pasada, amplió la participación de las fuerzas armadas en 124.1%, en relación al inició de su administración. Este dato se refiere al quinto año del gobierno de Felipe Calderón.
También a lo que apostó Felipe Calderón fue a incrementar en un quíntuplo
la Policía Federal, teniendo, hasta noviembre de 2012, 36,055 elementos.
La Sedena incrementó su presupuesto durante el sexenio en 1.73 veces y
la Marina lo aumentó en 1.80 veces, es decir, Felipe Calderón aumentó la
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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

seguridad nacional, lo que benefició a los Estados Unidos para limitar la introducción de drogas en su territorio.
Las fuerzas federales representadas por el Ejército Nacional, la Fuerza
Armada y la Marina aumentaron sus percepciones en promedio en 119.8%,
en particular las tropas, de diciembre de 2006 a agosto de 2012, 117.3% correspondiente al Ejército y la Fuerza Armada, y 122.2% a la Secretaría de
Marina (México. Presidencia de la República, 2012, p. 4).
También se incrementó la Policía Federal en cinco veces más, pasando de
6,489 elementos a 36,940 en junio de 2012, con 20.2% de mujeres. En ese
mismo periodo se logró la profesionalización, en donde se cumplen requisitos
de ingreso y de permanencia en la Policía Federal, contenidos en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley de Policía Federal
(México. Presidencia de la República, 2012, p. 3; Chabat, 2010, p. 11).
Sin duda, Felipe Calderón Hinojosa se mantuvo en sus principios de seguridad en el país; sin embargo, la seguridad nacional nunca se logró debido a
que en toda la República mexicana estalló la violencia.
La violencia en cualquier nación genera incertidumbre y los capitales, tanto productivos como financieros, entran en menor proporción a los que el país
necesita, lo que da como resultado el bajo crecimiento económico nacional.

7. EMPLEO
El empleo son todas aquellas personas que obtienen con base en su esfuerzo
(físico o mental) una remuneración, otorgada ya sea por una institución o una
persona.
La Población Económicamente Activa —es decir, todas aquellas personas
que se encuentran realizando alguna actividad laboral—, según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2007), en el primer trimestre de
2007 corresponde a la cantidad de 43,526,125.
En marzo de 2007 se crea el programa de empleo para los jóvenes conocido como Programa para la Generación del Primer Empleo, con la finalidad de
crear subsidios a las empresas para expandir el empleo formal entre la juventud. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se esperaba que este
programa obtuviera 300,000 empleos durante su primer año de vigencia; sin
embargo, esta estimación fue muy irreal, la cifra obtenida fue mucho menor
(Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p. 280).
Otra de las fallas que cometió el PAN es que se prometió una generación
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103

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

104

de empleos mayor a un millón. Sin embargo, en los datos oficiales se incluyen
las cifras de empleos eventuales, de acuerdo con los registros del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS), en los que se constata que sólo la mitad
de los empleos generados fueron formales.
El total de empleo en 2006 fue de 879,533, de los cuales la mitad son
empleos permanentes (405,616) y la otra mitad, eventuales urbanos (474,117),
según el IMSS, lo que no favorece a la economía formal, porque se requiere
una mayor absorción en el nivel de empleo, ya que los jóvenes entre 18 y 25
años requieren empleos formales, pero una cantidad mayor a los que se crean.
Lo anterior confirma que se necesitan 1,300,000 nuevos empleos formales, y el país nada más es capaz de generar 400,000 empleos formales, concentrándose la otra parte en los empleos informales y en la migración hacia los
Estados Unidos (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, pp. 289-290).
El presidente Calderón mencionó en su sexto informe de gobierno que se
crearon 2,170,995 nuevos empleos durante su periodo y hasta el 30 de octubre de 2012 (México. Presidencia de la República, 2012). Sin embargo, la
creación de un millón de empleos anuales que él prometió durante su campaña no se ve reflejada en el número de plazas realmente creadas.
El crecimiento económico es el motor de la economía. Con crecimiento
alto hay absorción de empleo; pero con niveles de crecimiento bajo el empleo
también es bajo, lo que lleva a generar una brecha de nivel de desocupación, es
decir que los gobiernos panistas nunca mejoraron dicha brecha y se concentraron en alabanzas que en nada beneficiaron a la sociedad mexicana.
Los datos confirman lo anterior: durante el periodo 2000-2008 se crearon
puestos formales por un total de 166,907 empleos, de los cuales 144,823 son
del sector privado y el resto del sector público (Calderón y Sánchez, 2012, p.
140). Mientras que en la época del desarrollo estabilizador el crecimiento económico fue alto y eso llevó a niveles de empleo más altos, generándose expectativas favorables en la economía. El empleo de los asalariados en esa época
pasó de 51.1% en 1950 a 63.4% en 1970 (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p.
163), aumentando en 12 puntos porcentuales.
No hay duda de que lo que la economía necesita es expandir su crecimiento y con esto aumentar el empleo, pero la economía no genera los empleos que
la nación demanda, debido a que el sector industrial no se expande a pasos
agigantados, sino lentamente; según el INEGI, en su página de internet, en la
industria manufacturera el número de establecimientos en 2009 era de 205,855,
y en 2012 fueron 205,746.
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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

Con este crecimiento económico no se puede generar un millón de empleos formales anuales, lo que ocasiona que el nivel de pleno empleo nunca se
acerque al nivel óptimo.

8. AHORR
O E INVERSIÓN
AHORRO
La teoría económica tradicional explica que el ahorro es igual a la inversión, y
si hay ahorro en un país, por lo tanto, hay inversión. Por medio del crédito se
le presta dinero a grupos de personas (empresarios, medianos empresarios,
pequeños empresarios, etc.) para que realicen mejoramiento de sus equipos
tecnológicos, edificios, y también mejoramiento del capital humano, etc.
En la época de los gobiernos panistas, el ahorro y la inversión tienen prácticamente la misma tendencia (gráfica 5). Sin embargo, estos niveles de ahorro e inversión que fluctúan por encima del 20% son insuficientes para generar el nivel de empleo que demanda la sociedad mexicana; es decir, se necesita
incrementar los niveles de inversión para poder hacer efectivo el incremento
en el empleo.
En los Estados Unidos la inversión es mayor que el ahorro. En el periodo
2000-2010, debido a que las familias norteamericanas gastan más de lo que

GRÁFIC
A5
GRÁFICA

105

INVERSIÓN Y AHORRO COMO PROPORCIÓN DEL PIB A PRECIOS CORRIENTES (PORCENTAJES)
(2000-2012)

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Fuente: Elaboración propia con base en datos de Informe Anual, Banco de México, 2000-2012.

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ahorran, un factor fundamental del exceso del consumo fue el endeudamiento
(Hernández y Padilla, 2012, p. 89).
A diferencia de México, donde en muy escasas ocasiones la inversión es
mayor que el ahorro, por ejemplo, en los años 2000, 2002 y 2009, inversión
que, como ya se mencionó, no es suficiente para incrementar los niveles de
empleo.

9. CONCL
USIONES
CONCLUSIONES

106

En los gobiernos panistas la economía mexicana registró un crecimiento económico estancado; en promedio, la variación anual trimestral del PIB se mantuvo por debajo del 4.1%, además hubo una disminución continua de la competitividad, hasta llegar a ocupar en 2011 el puesto 58, de acuerdo al World
Economic Forum y The Global Competitiveness Report (véase cuadro 1).
Asimismo, en materia de empleo no se generaron los empleos formales que
demanda la sociedad mexicana, debido al bajo crecimiento económico. El estancamiento en el consumo y en la inversión refleja que se necesita
incrementarlos. En el periodo de Calderón sólo se generaron 2,170,995 nuevos empleos en todo el sexenio, mientras que la meta era generar un millón de
empleos al año; sin embargo, el nivel de ocupación, que es la prioridad de
muchas naciones, no lo es para los gobiernos panistas, ya que la preponderancia no la tiene el empleo, sino otros fines, como son los de la seguridad.
También sobresale la pérdida de poder de negociación de los sindicatos
frente a las empresas y el Estado, la pérdida de poder adquisitivo del salario,
en donde la negociación salarial siempre se realiza con base en la inflación
esperada. Los salarios reales registraron diversos descensos, que van desde el
7% en 2001, 11.7% en 2005, hasta 12.5% en 2010, de acuerdo a la gráfica 4.
La inversión y el ahorro fluctuaron en la misma proporción, y se necesita
que la inversión sea mayor al ahorro, como en el caso de Estados Unidos, para
incrementar los niveles de empleo.
En consecuencia, se concluye que los gobiernos panistas no aplicaron políticas económicas distintas a las de los gobiernos del PRI, sino que las continuaron y profundizaron, ocurriendo un escaso crecimiento económico, una
disminución en la competitividad, poca generación de empleos formales, una
disminución en los salarios reales y una escasa inversión, pero un importante
incremento en el gasto en fuerzas armadas y un aumento en la violencia en
todo el país, en aras de la lucha contra el narcotráfico.
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

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TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�FELIPE DE JESÚS PADILLA AGUILAR*
MA. TERESA GERMÁN RAMÍREZ**

1

La Economía Mexicana
durante los Gobiernos Panistas
The Mexican Economy during the PAN Governments
RESUMEN
En este artículo se hace un análisis de la economía mexicana en los dos sexenios del Partido Acción Nacional (PAN), en donde se continúa con las políticas implantadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y en
algunos casos las profundizaron, como la disminución de los salarios contractuales y la
pérdida de competitividad a nivel nacional. Se
hace un estudio de variables macroeconómicas
con resultados significativos en el comportamiento de las mismas.

ABSTRACT
This article presents an analysis of the Mexican economy in the two presidential terms of
the National Action Party (PAN), where it
continues with the policies implemented by
the Institutional Revolutionary Party (PRI),
and in some cases deepened, as is done contractual wages decline and loss of competitiveness at the national level. A study of macroeconomic variables with significant results on
the behavior of the same is made.

Palabras clave: Crecimiento económico, Empleo,
Salario nominal y real, Competitividad, Inversión, Ahorro.
Clasificación JEL: A10, E2, E24.

Keywords: Economic growth, Employment,
Nominal and real wage, Competitiveness, Investment, Saving.

93

1 . INTR
ODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
El análisis de la economía mexicana en los gobiernos panistas se ubica en el
contexto propuesto por el Consenso de Washington de John Williamson entre
1987 y 1988 (Berumen, 2009, p. 704; Ornelas, 2007, p. 142), así como en las
reformas económicas implantadas durante los años ochenta, como la apertura
comercial que consistió en la entrada de México al Acuerdo General de Aran-

*
Maestro en Ciencias Económicas por el Instituto Politécnico Nacional, profesor del Departamento de Economía
de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco. Correo electrónico: fpa@correo.azc.uam.mx
**
Licenciada M.C.P. Profesora Titular B del Instituto Tecnológico de Tlalnepantla. Correo electrónico:
teresagerman48@yahoo.com.mx

Recibido: 20 de agosto de 2015 / Aceptado: 26 de noviembre de 2015

ISSN: 2007-1205 pp. 93-108

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

94

celes y Comercio (GATT) en 1986, hoy conocido como la Organización
Mundial de Comercio (OMC). Como consecuencia se incrementó la apertura comercial, y con las medidas adoptadas del Consenso de Washington disminuyó la actividad económica del Estado en la economía mexicana, aumentando la participación de la iniciativa privada en la misma. En el periodo 19831989, las empresas públicas disminuyeron de 1,155 a 310; las empresas pequeñas y medianas que pertenecían al sector público se transfirieron al sector
privado (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p. 227).
También se realizó la implantación de reformas financieras al final de la
década de los ochenta en el mercado bursátil y se dejó al libre juego de la
oferta y la demanda la tasa de interés, así como la autonomía del Banco de
México.
En este escenario, en diciembre de 2000 se implantó un nuevo gobierno
con el presidente Vicente Fox Quesada y luego con el presidente Felipe de
Jesús Calderón Hinojosa, los dos personajes pertenecientes al Partido Acción
Nacional (PAN), lo cual les dio la oportunidad de tener el poder por más de
una década, después de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI)
gobernó el país por más de 70 años y que fue el partido que con diversos
presidentes aplicó las políticas económicas que dieron lugar a una mayor participación de la iniciativa privada en la economía. De aquí que se plantee la
siguiente pregunta: ¿los gobiernos panistas implementaron políticas económicas nuevas o profundizaron las ya existentes? Para dar la respuesta se analizarán dichas políticas en relación al comportamiento de diversas variables importantes para la economía: en la sección dos se analiza el comportamiento
del crecimiento económico; en la tercera y cuarta, los salarios reales y salarios
contractuales; en la quinta, la competitividad; en la sexta, el gasto en las fuerzas armadas; en la séptima, el empleo; en la octava, el ahorro e inversión, y en
la novena se resumen las conclusiones.

2. CRECIMIENTO ECONÓMICO
En relación al crecimiento económico, la economía mexicana tiene una gran
interdependencia con la economía norteamericana; por ejemplo, en 2001 la
economía norteamericana se desaceleró en el tercer trimestre en -1.3%, lo que
llevó a una fuerte caída en el crecimiento de la economía mexicana (como se
observa en la gráfica 1). Mientras que la crisis inmobiliaria de 2008 en Estados Unidos provocó una fuerte caída del Producto Interno Bruto (PIB) en
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México, disminuyendo en el segundo trimestre de 2009 en -9.38%. Además
de esta interdependencia, el estancamiento en el crecimiento económico se
explica por el no incremento de la inversión y el desplazamiento del ahorro
externo hacia el consumo privado en la apertura de cuenta de capitales (Guillén,
2012, p. 278).
En consecuencia, para favorecer el crecimiento del PIB debe incrementarse la demanda agregada en sus componentes. Sin embargo, en el periodo panista
el consumo privado permanece en promedio en 52.27% y la inversión en promedio en 19.68%. El consumo es una parte fundamental de la demanda agregada para incrementar el PIB, el cual se necesita incrementar por lo menos en
70%.
En la gráfica 1 se observa que en promedio la variación anual trimestral del
PIB se mantiene por debajo del 4%, esta cifra es comparable a la que se registra a principios de los años noventa, en donde la economía creció en promedio
ese mismo porcentaje.
La gráfica 1 refleja que se profundizó en la apertura comercial y se puso
mayor énfasis en las fuerzas del mercado y liberalización de los mercados
tanto financiero como productivo, pero no se han logrado los crecimientos del
desarrollo estabilizador ni los de los gobiernos Echeverría-López Portillo
(Ornelas, 2012, p. 6). Asimismo, el incremento del PIB en México es inferior
al registrado por América Latina y el Caribe; por ejemplo, en 2012 dicho
95

GRÁFIC
A1
GRÁFICA
PIB DE MÉXICO A PRECIOS DE 2003, VARIACIÓN ANUAL TRIMESTRAL (2000-2012)

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Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México, 2000-2012.

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�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

incremento fue de 3.8%, mientras que para esas regiones fue de 4.3%, lo que
indica que es necesario expandir en mayor proporción el PIB para poder obtener un mayor nivel de empleo.
Comparando las cifras del PIB por trimestre en el periodo 1994-2000, se
observa un crecimiento promedio superior al 4%, sobre todo en el periodo
posterior a 1995 (gráfica 2), mientras que en el periodo 2001-2012 se registra
un crecimiento inferior a esta cifra (gráfica 1). Este crecimiento económico en
el periodo 1994-2000 se debió a la continuidad de la política económica que
se implantó desde 1982. Los gobiernos panistas siguieron las mismas políticas
neoliberales de acuerdo al Consenso de Washington que los gobiernos del PRI
y además las profundizaron y continuaron con la liberalización de los mercados (Guillén, 2012, p. 274).
Analizando la gráfica 2.1, sobre el PIB anual en México desde 1981 hasta
2000, el crecimiento económico se estancó durante la crisis de la deuda y se
tuvo un crecimiento moderado durante la primera mitad de los noventa. En la
década de los gobiernos panistas, el PIB estuvo estancado, al igual que en la
década de los ochenta.
Es importante resaltar que las reformas estructurales que el país necesitaba, como continuar con las privatizaciones, no se llevaron a cabo debido a que
el PAN nunca tuvo mayoría en las cámaras, tanto en el Senado como en la de
diputados.
GRÁFIC
A2
GRÁFICA
PIB DE MÉXICO A PRECIOS CONSTANTES DE 2003, VARIACIÓN ANUAL (1994-2000) TRIMESTRAL

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96

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Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México, 1994-2000.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

GRÁFIC
A 2.
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GRÁFICA
2.1
PIB EN MEXICO, VARIACIÓN ANUAL (1981-2000)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 1981-2000.

3. SALARIOS CONTRA
CTU
ALES
CONTRACTU
CTUALES
El salario mínimo siempre es fijado por la Comisión de Salarios Mínimos, que
pertenece a la Secretaría del Trabajo y es la encargada de incrementar el salario mínimo año con año. Ese aumento en el salario mínimo lo negocian las
empresas y los sindicatos. La que implanta el aumento en el salario mínimo es
la Comisión de Salarios Mínimos. El salario mínimo es lo que necesita el trabajador para subsistir una semana o quincena, dependiendo de la forma de
pago por la que opte la empresa.
En la gráfica 3 se observa que el incremento anual de los salarios contractuales es de 9.1% en promedio en 2001, mientras que en 2002 es de 5.8%; a
partir de 2003 y hasta 2011 se ubica en promedio en 4.3%. Durante los gobiernos panistas, el acrecentamiento anual de los salarios contractuales se ubica en promedio en 4.3%. Estos datos muestran que en dichos gobiernos se
continuó con la política salarial restrictiva de los gobiernos del PRI, desde
1996, en donde el salario mínimo obtiene el 17.62% de variación anual, empezando luego a disminuir en 1998 a 15.19% y llegando a un mínimo de
10.06% en enero de 2000.
Esto nos da una idea clara de que los gobiernos panistas continuaron con
esa tendencia de disminuir el salario mínimo desde el punto del que se analice.
Los salarios contractuales en la época del PRI se aumentaron en 1997, 19.5%;
en 1998, 17.7%; en 1999, 16.5%, y en 2000, 12.4%.
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

97

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

GRÁFIC
A3
GRÁFICA
INCREMENTO ANUAL A LOS SALARIOS CONTRACTUALES EN MÉXICO
EN PORCENTAJES (2000-2011)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 2000-2011.

98

Durante el segundo periodo de los gobiernos panistas, el salario mínimo
sólo se aumentó 13.45 pesos, que no es suficiente para cubrir las necesidades
básicas; en 2007, el salario mínimo se encuentra en 48.88 pesos, y enero de
2008 en 50.84 pesos, con un incremento de 1.96 pesos; pero la inflación rebasa el aumento: en 2007 se encuentra en 3.76 y en 2008 se ubica en 6.53, un
crecimiento de 2.77 por encima del aumento al salario mínimo, continuando
con la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y con la política salarial restrictiva.
Al respecto, investigadores del Instituto de Investigaciones Económicas de
la Universidad Nacional Autónoma de México afirman que los salarios en
general se incrementaron 0.5% en los últimos 12 años, y un tercio del empleo
se genera en la formalidad, quedando el resto en la informalidad (Universia,
2012).

4. SALARIOS REALES
Los salarios reales es el poder adquisitivo de los trabajadores o empleados, en
otras palabras, es el salario nominal con respecto a la inflación.
Según la CEPAL el incremento en el salario real en 2011 en México fue de
1% (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2012, p. 14).
En el periodo 2000-2012, los salarios reales registran descensos en rela-

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

ción con el año anterior de -18% en 2002, -20% en 2004, -14% en 2006, -40%
en 2008 y -15% en 2010 (son tasas de crecimiento anuales). Si se analiza el
salario real (gráfica 4), se observa que tiene cinco caídas durante el periodo
2000-2012, descendiendo en mayor proporción en 2008. Algo que hay que
resaltar es la baja inflación que se tiene en este periodo; por lo tanto, no es una
caída tan estrepitosa en el salario real. Pero la caída de la inflación no se debe
a los gobiernos panistas, sino a políticas económicas que se implantaron en el
pasado, como los pactos, autonomía del banco central, cortos a la oferta monetaria, etc.
La inflación baja se debe a la autonomía del Banco de México de controlar
la inflación a niveles mínimos, conteniendo, por lo tanto, el incremento salarial y disminuyéndolo.
La disminución del salario es una constante durante la época del modelo
neoliberal, resultado de llevar a un incremento de los salarios a través del pronóstico de la inflación esperada. Sin embargo, la realidad es que la inflación
real fue mayor a la esperada, de aquí la constante disminución de los salarios
reales a un año de crearse los pactos económicos en 1988; se continuó con
esta política de disminución hasta mediados de la década de los noventa.
Otro factor es la constante pérdida del poder de negociación de los sindicatos en las reuniones, ya sea a nivel empresarial o con el Estado federal, como
se puede ver en la huelga de Cananea, Sonora, y en Pasta de Conchos, Coahuila, en donde a los trabajadores se les declara la huelga inexistente.
99

GRÁFIC
A4
GRÁFICA
TASA DE CRECIMIENTO ANUAL DEL SALARIO MÍNIMO REAL EN MÉXICO (2001-2011)

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Fuente: Elaboración propia con base en Informe Anual, Banco de México, 2001-2011.

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

5. COMPETITIVID
AD
COMPETITIVIDAD

100

Según Aguilar (2007), la competitividad de las naciones estudia cómo se crea
y mantiene un ambiente que sustente la competitividad de sus empresas.
La competitividad aplica las políticas del Consenso de Washington: reducción del gasto, privatización de empresas y apertura comercial (Villarreal, 2005,
p. 686).
En la tabla 1 se muestra cómo tanto el PRI como el PAN han seguido las
políticas adoptadas por el Consenso de Washington.
La competitividad es el nivel que tiene un país para atraer inversión, para
crear nuevas empresas y que crezcan las existentes (Gómez, 2006, p. 28).
Según Hernández Laos (2000), la productividad se define como la competencia productiva, la cual “refleja la capacidad del país para competir efectivamente con su producción local de bienes y servicios vis a vis con la oferta
externa, tanto en los propios mercados como en el exterior”. Más adelante
agrega: “la competitividad financiera, en cambio, refleja la capacidad del país
para atraer capital del exterior y retener al capital local dentro de las propias
fronteras” (p. 40).
Según Dussel (2012, pp. 80-81), la competitividad se debe analizar desde
tres puntos de vista, que son el nivel micro, meso y macro, y más adelante
añade que el nivel meso-económico abarca las relaciones inter-empresariales
e institucionales, así como el grado de integración inter-empresa, que permite
diversos grados de aprendizaje, innovación y eficiencia colectiva.
El informe presidencial de 2011 señala que: “La economía mexicana se
muestra más competitiva, tal como lo demuestran diversos indicadores internacionales en la materia”. (México. Presidencia de la República, 2011, p. 17),
pero no especifica los diferentes indicadores internacionales, como los que se
muestran en el cuadro 1. El Ejecutivo presume tener una economía competitiva, cuando en realidad los datos muestran que la economía mexicana año
con año perdió competitividad.
En el caso de México, según organismos internacionales (ver cuadro 1),
pierde año con año competitividad, perdiendo a su vez inversión, empleo,
ingresos fiscales, y obteniendo menor nivel de vida (Gómez, 2006, p. 135).
Como se puede analizar en el cuadro 1, desde que se iniciaron los gobiernos
del PAN en México, se pierde año con año competitividad, pasando del lugar 31
en 1999 hasta el lugar 58 en 2011, según el Foro Económico Mundial.
Aunque en 2012 la competitividad crece y México se coloca en el lugar 53,
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

TABLA 1
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Fuente: Elaboración propia, con base en varias páginas de internet sobre el Consenso de Washington.

la competitividad no disminuye por ser un año político, en donde hay más
inversión pública.
Según indicadores internacionales de competitividad, México ocupó el lugar
26 en el periodo 1991-1994 por la entrada del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN), y aunque tuvo una caída después de la crisis
financiera hasta el lugar 42, se recuperó, obteniendo el lugar 31 en 1999. Es

TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

101

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

CU
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DE ACUERDO AL LUGAR QUE OCUPA MÉXICO

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Fuente: 1_/ WEF, World Economic Forum, 2014.
Fuente: 2_/ IMD World Competitiveness, 2014.
Fuente: 3_/ The Global Competitiveness Report, 2011-2012.

102

decir, en esta década la competitividad se mantuvo debido a cambios estructurales y dificultades macroeconómicas de algunos países asiáticos.

6. GAS
TO EN FUERZAS ARMAD
AS
GASTO
ARMADAS
La Secretaría de Defensa Nacional y la Secretaría de Marina son instituciones
pertenecientes al gobierno federal y muestran su lealtad al poder ejecutivo.
El PAN, durante la segunda mitad de la década pasada, amplió la participación de las fuerzas armadas en 124.1%, en relación al inició de su administración. Este dato se refiere al quinto año del gobierno de Felipe Calderón.
También a lo que apostó Felipe Calderón fue a incrementar en un quíntuplo
la Policía Federal, teniendo, hasta noviembre de 2012, 36,055 elementos.
La Sedena incrementó su presupuesto durante el sexenio en 1.73 veces y
la Marina lo aumentó en 1.80 veces, es decir, Felipe Calderón aumentó la
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

seguridad nacional, lo que benefició a los Estados Unidos para limitar la introducción de drogas en su territorio.
Las fuerzas federales representadas por el Ejército Nacional, la Fuerza
Armada y la Marina aumentaron sus percepciones en promedio en 119.8%,
en particular las tropas, de diciembre de 2006 a agosto de 2012, 117.3% correspondiente al Ejército y la Fuerza Armada, y 122.2% a la Secretaría de
Marina (México. Presidencia de la República, 2012, p. 4).
También se incrementó la Policía Federal en cinco veces más, pasando de
6,489 elementos a 36,940 en junio de 2012, con 20.2% de mujeres. En ese
mismo periodo se logró la profesionalización, en donde se cumplen requisitos
de ingreso y de permanencia en la Policía Federal, contenidos en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley de Policía Federal
(México. Presidencia de la República, 2012, p. 3; Chabat, 2010, p. 11).
Sin duda, Felipe Calderón Hinojosa se mantuvo en sus principios de seguridad en el país; sin embargo, la seguridad nacional nunca se logró debido a
que en toda la República mexicana estalló la violencia.
La violencia en cualquier nación genera incertidumbre y los capitales, tanto productivos como financieros, entran en menor proporción a los que el país
necesita, lo que da como resultado el bajo crecimiento económico nacional.

7. EMPLEO
El empleo son todas aquellas personas que obtienen con base en su esfuerzo
(físico o mental) una remuneración, otorgada ya sea por una institución o una
persona.
La Población Económicamente Activa —es decir, todas aquellas personas
que se encuentran realizando alguna actividad laboral—, según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2007), en el primer trimestre de
2007 corresponde a la cantidad de 43,526,125.
En marzo de 2007 se crea el programa de empleo para los jóvenes conocido como Programa para la Generación del Primer Empleo, con la finalidad de
crear subsidios a las empresas para expandir el empleo formal entre la juventud. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se esperaba que este
programa obtuviera 300,000 empleos durante su primer año de vigencia; sin
embargo, esta estimación fue muy irreal, la cifra obtenida fue mucho menor
(Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p. 280).
Otra de las fallas que cometió el PAN es que se prometió una generación
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

103

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

104

de empleos mayor a un millón. Sin embargo, en los datos oficiales se incluyen
las cifras de empleos eventuales, de acuerdo con los registros del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS), en los que se constata que sólo la mitad
de los empleos generados fueron formales.
El total de empleo en 2006 fue de 879,533, de los cuales la mitad son
empleos permanentes (405,616) y la otra mitad, eventuales urbanos (474,117),
según el IMSS, lo que no favorece a la economía formal, porque se requiere
una mayor absorción en el nivel de empleo, ya que los jóvenes entre 18 y 25
años requieren empleos formales, pero una cantidad mayor a los que se crean.
Lo anterior confirma que se necesitan 1,300,000 nuevos empleos formales, y el país nada más es capaz de generar 400,000 empleos formales, concentrándose la otra parte en los empleos informales y en la migración hacia los
Estados Unidos (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, pp. 289-290).
El presidente Calderón mencionó en su sexto informe de gobierno que se
crearon 2,170,995 nuevos empleos durante su periodo y hasta el 30 de octubre de 2012 (México. Presidencia de la República, 2012). Sin embargo, la
creación de un millón de empleos anuales que él prometió durante su campaña no se ve reflejada en el número de plazas realmente creadas.
El crecimiento económico es el motor de la economía. Con crecimiento
alto hay absorción de empleo; pero con niveles de crecimiento bajo el empleo
también es bajo, lo que lleva a generar una brecha de nivel de desocupación, es
decir que los gobiernos panistas nunca mejoraron dicha brecha y se concentraron en alabanzas que en nada beneficiaron a la sociedad mexicana.
Los datos confirman lo anterior: durante el periodo 2000-2008 se crearon
puestos formales por un total de 166,907 empleos, de los cuales 144,823 son
del sector privado y el resto del sector público (Calderón y Sánchez, 2012, p.
140). Mientras que en la época del desarrollo estabilizador el crecimiento económico fue alto y eso llevó a niveles de empleo más altos, generándose expectativas favorables en la economía. El empleo de los asalariados en esa época
pasó de 51.1% en 1950 a 63.4% en 1970 (Moreno-Brid y Ros Bosch, 2010, p.
163), aumentando en 12 puntos porcentuales.
No hay duda de que lo que la economía necesita es expandir su crecimiento y con esto aumentar el empleo, pero la economía no genera los empleos que
la nación demanda, debido a que el sector industrial no se expande a pasos
agigantados, sino lentamente; según el INEGI, en su página de internet, en la
industria manufacturera el número de establecimientos en 2009 era de 205,855,
y en 2012 fueron 205,746.
TRAYECTORIAS AÑO 18, NÚM. 43 JULIO-DICIEMBRE 2016

�LA ECONOMÍA MEXICANA DURANTE LOS GOBIERNOS PANISTAS

Con este crecimiento económico no se puede generar un millón de empleos formales anuales, lo que ocasiona que el nivel de pleno empleo nunca se
acerque al nivel óptimo.

8. AHORR
O E INVERSIÓN
AHORRO
La teoría económica tradicional explica que el ahorro es igual a la inversión, y
si hay ahorro en un país, por lo tanto, hay inversión. Por medio del crédito se
le presta dinero a grupos de personas (empresarios, medianos empresarios,
pequeños empresarios, etc.) para que realicen mejoramiento de sus equipos
tecnológicos, edificios, y también mejoramiento del capital humano, etc.
En la época de los gobiernos panistas, el ahorro y la inversión tienen prácticamente la misma tendencia (gráfica 5). Sin embargo, estos niveles de ahorro e inversión que fluctúan por encima del 20% son insuficientes para generar el nivel de empleo que demanda la sociedad mexicana; es decir, se necesita
incrementar los niveles de inversión para poder hacer efectivo el incremento
en el empleo.
En los Estados Unidos la inversión es mayor que el ahorro. En el periodo
2000-2010, debido a que las familias norteamericanas gastan más de lo que

GRÁFIC
A5
GRÁFICA

105

INVERSIÓN Y AHORRO COMO PROPORCIÓN DEL PIB A PRECIOS CORRIENTES (PORCENTAJES)
(2000-2012)

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Fuente: Elaboración propia con base en datos de Informe Anual, Banco de México, 2000-2012.

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ahorran, un factor fundamental del exceso del consumo fue el endeudamiento
(Hernández y Padilla, 2012, p. 89).
A diferencia de México, donde en muy escasas ocasiones la inversión es
mayor que el ahorro, por ejemplo, en los años 2000, 2002 y 2009, inversión
que, como ya se mencionó, no es suficiente para incrementar los niveles de
empleo.

9. CONCL
USIONES
CONCLUSIONES

106

En los gobiernos panistas la economía mexicana registró un crecimiento económico estancado; en promedio, la variación anual trimestral del PIB se mantuvo por debajo del 4.1%, además hubo una disminución continua de la competitividad, hasta llegar a ocupar en 2011 el puesto 58, de acuerdo al World
Economic Forum y The Global Competitiveness Report (véase cuadro 1).
Asimismo, en materia de empleo no se generaron los empleos formales que
demanda la sociedad mexicana, debido al bajo crecimiento económico. El estancamiento en el consumo y en la inversión refleja que se necesita
incrementarlos. En el periodo de Calderón sólo se generaron 2,170,995 nuevos empleos en todo el sexenio, mientras que la meta era generar un millón de
empleos al año; sin embargo, el nivel de ocupación, que es la prioridad de
muchas naciones, no lo es para los gobiernos panistas, ya que la preponderancia no la tiene el empleo, sino otros fines, como son los de la seguridad.
También sobresale la pérdida de poder de negociación de los sindicatos
frente a las empresas y el Estado, la pérdida de poder adquisitivo del salario,
en donde la negociación salarial siempre se realiza con base en la inflación
esperada. Los salarios reales registraron diversos descensos, que van desde el
7% en 2001, 11.7% en 2005, hasta 12.5% en 2010, de acuerdo a la gráfica 4.
La inversión y el ahorro fluctuaron en la misma proporción, y se necesita
que la inversión sea mayor al ahorro, como en el caso de Estados Unidos, para
incrementar los niveles de empleo.
En consecuencia, se concluye que los gobiernos panistas no aplicaron políticas económicas distintas a las de los gobiernos del PRI, sino que las continuaron y profundizaron, ocurriendo un escaso crecimiento económico, una
disminución en la competitividad, poca generación de empleos formales, una
disminución en los salarios reales y una escasa inversión, pero un importante
incremento en el gasto en fuerzas armadas y un aumento en la violencia en
todo el país, en aras de la lucha contra el narcotráfico.
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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